(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Boletín de la Real Academia de la Historia"

Google 



This is a digital copy of a book that was prcscrvod for gcncrations on library shclvcs bcforc it was carcfully scannod by Google as parí of a projcct 

to make the world's books discoverablc onlinc. 

It has survived long enough for the copyright to expire and the book to enter the public domain. A public domain book is one that was never subject 

to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vary country to country. Public domain books 

are our gateways to the past, representing a wealth of history, culture and knowledge that's often difficult to discover. 

Marks, notations and other maiginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journcy from the 

publisher to a library and finally to you. 

Usage guidelines 

Google is proud to partner with libraries to digitize public domain materials and make them widely accessible. Public domain books belong to the 
public and we are merely their custodians. Nevertheless, this work is expensive, so in order to keep providing this resource, we have taken steps to 
prcvcnt abuse by commercial parties, including placing lechnical restrictions on automated querying. 
We also ask that you: 

+ Make non-commercial use of the files We designed Google Book Search for use by individuáis, and we request that you use these files for 
personal, non-commercial purposes. 

+ Refrainfivm automated querying Do nol send automated queries of any sort to Google's system: If you are conducting research on machine 
translation, optical character recognition or other áreas where access to a laige amount of text is helpful, picase contact us. We encouragc the 
use of public domain materials for these purposes and may be able to help. 

+ Maintain attributionTht GoogXt "watermark" you see on each file is essential for informingpcoplcabout this projcct and hclping them find 
additional materials through Google Book Search. Please do not remove it. 

+ Keep it legal Whatever your use, remember that you are lesponsible for ensuring that what you are doing is legal. Do not assume that just 
because we believe a book is in the public domain for users in the United States, that the work is also in the public domain for users in other 
countries. Whether a book is still in copyright varies from country to country, and we can'l offer guidance on whether any specific use of 
any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means it can be used in any manner 
anywhere in the world. Copyright infringement liabili^ can be quite severe. 

About Google Book Search 

Google's mission is to organizc the world's information and to make it univcrsally accessible and uscful. Google Book Search hclps rcadcrs 
discover the world's books while hclping authors and publishers rcach ncw audicnccs. You can search through the full icxi of this book on the web 

at |http: //books. google .com/l 



Google 



Acerca de este libro 

Esta es una copia digital de un libro que, durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido 

cscancarlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en línea libros de todo el mundo. 

Ha sobrevivido tantos años como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público. El que un libro sea de 

dominio público significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el período legal de estos derechos ya ha expirado. Es 

posible que una misma obra sea de dominio público en unos países y, sin embaigo, no lo sea en otros. Los libros de dominio público son nuestras 

puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio histórico, cultural y de conocimientos que, a menudo, resulta difícil de descubrir. 

Todas las anotaciones, marcas y otras señales en los márgenes que estén presentes en el volumen original aparecerán también en este archivo como 

tesümonio del laigo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y, finalmente, hasta usted. 

Normas de uso 

Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitalizar los materiales de dominio público a fin de hacerlos accesibles 
a todo el mundo. Los libros de dominio público son patrimonio de todos, nosotros somos sus humildes guardianes. No obstante, se trata de un 
trabajo caro. Por este motivo, y para poder ofrecer este recurso, hemos tomado medidas para evitar que se produzca un abuso por parte de terceros 
con fines comerciales, y hemos incluido restricciones técnicas sobre las solicitudes automatizadas. 
Asimismo, le pedimos que: 

+ Haga un uso exclusivamente no comercial de estos archivos Hemos diseñado la Búsqueda de libros de Google para el uso de particulares: 
como tal, le pedimos que utilice estos archivos con fines personales, y no comerciales. 

+ No envíe solicitudes automatizadas Por favor, no envíe solicitudes automatizadas de ningún tipo al sistema de Google. Si está llevando a 
cabo una investigación sobre traducción automática, reconocimiento óptico de caracteres u otros campos para los que resulte útil disfrutar 
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envíenos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio público con estos 
propósitos y seguro que podremos ayudarle. 

+ Conserve la atribución La filigrana de Google que verá en todos los archivos es fundamental para informar a los usuarios sobre este proyecto 
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Búsqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine. 

+ Manténgase siempre dentro de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de 
que todo lo que hace es legal. No dé por sentado que, por el hecho de que una obra se considere de dominio público para los usuarios de 
los Estados Unidos, lo será también para los usuarios de otros países. La l^islación sobre derechos de autor varía de un país a otro, y no 
podemos facilitar información sobre si está permitido un uso específico de algún libro. Por favor, no suponga que la aparición de un libro en 
nuestro programa significa que se puede utilizar de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infracción de los derechos de 
autor puede ser muy grave. 

Acerca de la Búsqueda de libros de Google 



El objetivo de Google consiste en organizar información procedente de todo el mundo y hacerla accesible y útil de forma universal. El programa de 
Búsqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de todo el mundo a la vez que ayuda a autores y editores a llegar a nuevas 
audiencias. Podrá realizar búsquedas en el texto completo de este libro en la web, en la página |http : / /books . google . com| 



S^vo^ 13.1 



I 



llaibarli College líbrary 

CHARLES SUMNER, LL.D., 

OF BOSTON. 
(CUh ot iSjo.) 



/ 



BOLETÍN 



DB LA 



RBAí^ acad:^m[ijl id:b i^a historia 



BOLETÍN 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XLIV 



MAURID 

KSTABLKCIMÍENTO TIPOGRÁKICO DEjFORTANEr 

Cillc de li Libcftwl, nám. 19 

1904 



■^^CX/Vvl^.l 






'// 



^"^ 



O 



«En las obras que la Academia adopte y publique, cada autor será res- 
ponsable de sus asertos y opiniones; el Cuerpo lo será solamente de que 
las obras sean acreedoras á la luz pública.» 

Estatuto XXV. 



boletín ^ 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



1 



TOMO XLIV— CUADERNO I 



ENERO, 1904 




MADRID 

KSTABLFXIMIKNTO TIPOGRÁP'ICO DK FORTANET 

IMPRESOR DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 

Calle de la Libertad, núm. 29 
1904 



SUMARIO DE ESTE CUADERNO 

Págs. 

Informes: 

I. El Emperador Carlos V y su corte, (i £22- 1^39-) — A. Rodrí- 
guez Villa 5 

11. El sitio de Barcelona en 1713-1714. — Cesáreo Fernández 

Duro 37 

III. History 0/ the Peninsular lVar.—]o'sú G. de Arteche 47 

IV. La TeUirica.y las Naciofialidades y la Milicia, — José Gómez 

de Arteche 54 

V. InscripciÓ7i romana en Poldn (provincia de Toledo). — El Con- 
de de Cedillo , 77 

Variedades: 

Nuevas inscripcio?ies romanas de Caldas de Malavella, Herramé- 

lluri y Astorga. — Fidel Fita 81 

Noticias 95 



I 



TOMO xLiv. EnerOy 1904. cuaderno i. 



BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



>*♦*■ 



INFORMES 



I. 

EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 

(1523-1539) (0. 
147. 

(Para el Rey mi señor, — Valladolid, 10 de Febrero de 1527.) 

S. M. está ocupado en querer entender con este su reino para 
dar orden en el socorro de V. A.; y aquí están las gibdades, 
Grandes y Perlados, clérigos y abades y todas las Ordenes para 
entender lo que S. M. les querrá mandar; y quiere primero hacer 
el servicio del Rey de Hungría, que en gloria sea, que entender 
en los negocios; el cual se hará muy solemnemente á los x deste 
mes en la iglesia de Sant Pablo. No envió la proposición que se 
ha de hacer (2) hasta que sea notificada, pero luego se hará, ce- 
lebrado el servicio. Todos muestran buena voluntad por ser cosa 
que toca al servicio de Dios y reparo de V. A., no embargante 
que según particulares platican, tienen temor que sea para otro 
efecto, que es el que se les recita; y en la verdad están muy lexos 
del pensamiento de S. M.; en esto tienen temor que S. M. se 
vaya del reino. Entre ellos se habla algo; pero S. M. creo y no 
pongo duda que si tal aparejo hovicre, no dexará de pasar; y si 
al contrarío acaeciere, será más no se poder hacer que falta de 



(i) Véase la pág. 511, cuaderno vi, del tomo anterior. 
(2) En las Cortes. 



6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

voluntad. Temen estos reinos no se vean en los trabajos pasados, 
de lo cual hay muy poca apariencia, porque S. M. no dá lugar á 
que ellos tengan cabsa de hablar en las quexas pasadas, pero 
como la cosa está corriendo sangre, no han perdido el temor. 

También se entiende en despachar á Mos. de Prat para Flan- 
des, para que entienda en el servicio que deben hacer para la 
necesidad presente, y partirá en breve desta Corte. Con él escri- 
biré ó con el primero la conclusión que se tomare con estos Es- 
tados. Todo este reino tiene deseo de ver á V. A. quito del tra- 
bajo en que está. No se si conformarán las obras con sus pala- 
bras: muchos tienen deseo de ir á servir con sus personas y 
bienes, pero háse de creer cuando lo pusieren en obra. Como 
estas nuevas, postreras que V. A. envió, se han sembrado por 
este reino, Diego de Guzman, maestre sala de V. A., y Hernán 
Darías de Sayavedra, luego que lo supieron partieron de Sevilla, 
y con mucha voluntad y toda diligencia van determinados de 
servir á V. A.; y hoy dia de la hecha parten desta Corte. Vá con 
ellos Llanos, mozo de Cámara de V. A.; y asimismo Salazar, 
hermano de leche de V. A. hace la misma jornada; y creo que 
otros muchos tienen voluntad de la hacer. Plegué á Nuestro Se- 
ñor que dellos haya poca necesidad, aunque á su voluntad y 
obras V. A. les debe rendir gracias. 

El Chanciller ha porfiado en lo que hasta aquí en determinar 
de se ir á su casa, lo cual ha llegado tanto al cabo que S. M. le 
ha dado licencia para que se parta en principio de Marzo, y ha 
inviado por salvoconducto. No sé si terna mudanza, pero creo 
yo que en S. M. no la habrá; que muchos dias ha que entre ellos 
han pasado cosas por donde él ha tenido voluntad de se partir, 
y creo que desta vez habrá efecto. 

S. M. respondió á V. A. en lo que le suplicó de la delibera- 
ción de Ramiro Nuñez, y yo escribí á V. A. que por algunas 
cabsas necesarias al presente no se hacia; pero á contemplación 
de la suplicación de V. A., al partir de Granada fue perdonado: 
agora queda Gonzalo de Guzman, el cual creo con el tiempo 
será libre como su padre. 

La Emperatriz nuestra señora está en Toledo y viene muy bue- 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 



na. Plegué á Nuestro Señor de la alumbrar como sea su servicio. 
Yo por otra mi carta envié á suplicar á V. A. por las albricias 
<lel bien que della Dios nos diese, y por esta ge lo suplico; y no 
•demando sino que V. A. me haga merced de pagar mis debdas 
que tengo hechas por su servicio, por el pequeño tratamiento y 
mucha costa que he tenido y tengo sin se poder escusar; y en esto 
V"^. A. hará lo que cumple á su servicio y á mí señalada merced; 
y en lo de adelante viviré conforme á lo que V. A. me mandare 
ordenar, no embargante que no puedo más recogido estar de lo 
que estoy. Así desto como de la despensa y gasto que he teni- 
do y tengo, han sido buenos testigos los que de acá han ido, y 
V. A. de con tino me ha escripto que pagaría mis debdas y me 
daría tal tratamiento cual convernia á su servicio, porque yo no 
reciba afrenta en no cumplir con quien me ha hecho buena obra. 
Suplico á V. A. lo mande proveer. Yo por no caer en falta y 
por las buenas palabras que V. A. me escribió, los hobiera to- 
mado á cambio, pero he aguardado lo que sobre ello V. A. or- 
dena y manda. 

Paulo de Rexo, camarero del Papa, partió desta Corte habrá 
seis días, y dixo buenas palabras á S. M. de parte de su amo, 
todas end rezadas á quel Papa quiere venir á Barcelona, y si ver- 
dad fuese, seria cabsa que S. M. recibiría su Corona y daría á 
V. A. la quel tiene; y alliende seria gran bien, porque seria de la 
parte de S. M. y en disfavor de los franceses. 

S. M. despachó un correo por tierra á Ingalaterra á tratar las 
amistades y seguranza, porque á ser de nuestra parte y tam- 
bién el Papa las tierras de Flandes no temían de qué temer; y 
así habría lugar que el Rey de Francia veniese por fuerza á la 
razón, y desto se tiene buena esperanza; y este correo con quien 
envío este despacho lleva lo mismo quel pasado, S. M. no escribe 
á V. A, hasta ver la determinación que se toma en estos Esta- 
dos y también en lo que V. A. de allá escribe. De lo que habrá 
subcedído después de la postrera letra de 28 de Octubre hasta 
hoy^ no se ha sabido cosa ninguna. 

Su buen servidor de V. A. está muy en la cumbre en los ne- 
gocios y puede creer que trabaja tanto en lo que toca á su ser- 



8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEHLA DE LA HISTORU. 

vicio que tiene bien merecido las mercedes que le están Jiechas, 
y en cuanto al cumplimiento me parece que V. A. debe pro- 
veer, porque conozca la voluntad que le tiene ofrecido ser con 
obras y no palabras. Yo como conozco lo que importa, me pa- 
rece que seria bien que en esto proveyese; y no mire V. A, á 
las necesidades que tiene, que no piense estar sin ellas ni S. M. 
tampoco, que ellas crecen con los Estados; y las tales personas 
son partes para las aliviar, como en todo lo que se ha ofrecido 
lo ha procurado. Y como lo veo y conozco lo que importa, que- 
rría que V. A. lo proveyese como cumple á su servicio; y á la 
cabsa por alguna necesidad que se le ofreció, yo le dixe que to- 
mase á cambio lo que hobiese menester que allá se pagaria, y él 
no admitió mi razón. Yo hice el cumplimiento necesario; V'. A. 
lo mande proveer como fuere servido, y lo que más desta materia 
se puede escribir me remito al Secretario Castillejo, que hará 
niás larga relación á V. A. 



148. 

(Para el R^ mi señor. — Valladolid^ IQ di Febrero de 132J.) (i) 

Yo tengo largo escripto con D. Antonio de Mendoza en res- 
puesta á todas las que de V. A. he recebido, y después tengo 
escripto lo que de nuevo se ha ofrecido con un correo que par- 
tió desta Corte para Ingalaterra y Flandes á x del presente ; y á 
vil del vino Longobal, gentilhombre de la Casa de V. A. , con el 
cual recibí el despacho que allá le fue dado. Y este mismo día 
quel arribó, por la mañana habia partido S. M. á Segovia por la 
posta á ver á la Emperatriz, que hacia su entrada este mismo dia 
en la cibdad. Escreviose á S. M. la venida del gentilhombre para 
ver lo que mandaba que se hiciese: y envió á mandar que espe- 
rásemos aquí, porque él vernia el viernes siguiente. Y el Secre- 
tario vido el despacho y le hizo saber el trabajo y necesidad que 



(i) Al margen: «Fue esta carta por la via de micer Enrique Belzer. — 
Fue toda en cifra. > 



>: 



¿bsFMPBRADOR CARLOS. V Y SU CORTE. 9 

habia de socorro, recitándole la venida del turco; y respondió la 
brevedad de ^su venida y el sobrado deseo de hacer en ello lo 
último de posibilidad. Venido, yo haré el reporte que conviene 
y se procurará el despacho y se enviará con el primer correo 
que se espidiere y creo será mos. de Prat, que está de partida 
para Flandes, á lo que yo á V. A. tengo escripto. Las cosas de 
Cortes están comenzadas y se tiene dellas buena esperanza. Asi- 
mismo está comenzado el Capítulo de Santiago: creo que en él 
se hallará harto fruto. Los Grandes y Perlados todos son aquí 
con los otros más que fueron llamados: no ha habido tiempo para 
les proponer, pero en breve se hará; y de todos se conoce tener 
mucha voluntad á esta empresa , y S. M. mucho mayor á le dar 
todo el socorro que conviene. 

V. A. cnvia á mandar vaya á Portugal, y al tiempo destos ne- 
gocios no lo debo hacer si S. M. no lo manda, porque me parece 
es tiempo oportuno para ser presente, pero yo enviaré tal perso- 
na que escuse la mía. 

Esta carta se envia por dar aviso á V. A. de haber recebido 
sus letras, y va por via de los Belzeres, á quienes V. A. es en 
obligación por el cuidado que han tenido á la espedicion del 
cambio de los cien mil ducados, porque lo hicieron por solo ser- 
virle; y así muestran en todo lo que se ofreciere tener tal volun- 
tad. Será bien que V. A. ge lo dé á conocer, y teniendo á todos 
secrepto por via dellos V. A. me puede mandar escribir, porque 
sus letras pasan por Francia, pero seria gran dapno á ellos que 
esto se supiese: solo con el secretario Castillejo y con el que 
ellos diputasen se podría tener concierto ; que yo acá terne lo 
mismo , porque el que aquí está por ellos, que se llama Enrique, 
es muy servidor de V. A. y quiere servir en esto y en lo demás 
que se ofreciere. Paréceme que con cuantos veniercn y cartas 
se escribieren, V. A. demande el socorro en gente ó principal 
dinero, y de contino se recite el trabajo y necesidad en que está, 
porque será ocasión á que se haga como se desea. 



I o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



149. 

(Para el Rey mi señor, — Valladolid, ii de Marzo de 1527,) 

Yo recibí el despacho que Longobal truxo , y arribó en esta 
villa á XVI de Hebrero; y á la sazón no estaba S. M. aqui, que 
era ido á Segovia en posta á ver la Emperatriz , y el Secretario 
hizo saber á S. M. cómo el despacho era venido y la necesidad 
que habia de la ayuda y socorro; y S. M. le respondió de su 
mano cómo él haría en ello lo que hasta aquí con toda su posibi- 
lidad y que volvería al viernes siguiente, y así vino con la Em- 
peratriz. El cual dia se hizo su entrada muy honorable á la cos- 
tumbre de la tierra , y por respecto del preñado entró en hom- 
bros , y los caballeros principales de la villa servieron de este 
oficio. Otro dia siguiente se hizo relación á S. M. muy cumplida 
por las letras de V. A. y holgó mucho de lo largo que íue adver- 
tido , lo cual se debe hacer de contino , porque dello recibe mu- 
cho placer. 

V. A. hizo saber la llegada de Jorge de Fronsperg en Italia y 
de la forma que en ella se tuvo. S. M. estaba ya advertido por la 
via de Italia, pero no con aquellas particularidades que en su pa- 
sada hubo , y holgó mucho dello , y de la cantidad de la gente 
estaba satisfecho porque bastaba, y entonces pensóse que hovie- 
ra necesidad y fuera menester la que á V. A. se escribió. Y á la 
escusa que V. A. dá, porque no se llegó á los confines, la razón 
y cabsa que para ello hubo, satisface al contento de S. M. por 
las pasadas, y por esta fue advertido dello. S. M. está tan satisfe- 
cho de la voluntad y deseo que V. A. tiene á su servicio como 
de su propia persona , según yo conozco de S. M. ; y así tiene la 
pena del trabajo que V. A. entre manos tiene; porque al tiempo 
que yo le recitaba las necesidades que V. A. tiene, me dixo que 
él haría en ello, lo último de poder conforme al amor que tiene, 
y que en esto no habría falta. 

Cuanto á lo que V. A. envia á decir se escribiese á los Comi- 
sarios que están en Italia sobre lo de micer Andrea , á S. M. pa- 



EL BMPBRAI>OR CARLOS V Y SU CORTE. 1 1 

rece que vistas las cosas como están en Italia, no so debe hacer, 
por no dar descontento á los que entienden en los negocios de 
S. M., no embargante que sea en ellos tan experimentado como 
V. A. dice. 

La pasada del Príncipe de Orange sabia S. M. , pero no de la 
forma que él la hizo. 

En lo que toca á guygos está escripto á V. A. lo que se debe 
en ello hacer y aquello mande V. A. proveer, porque darles di- 
neros hasta saber sus voluntades seria cosa escusada: sino por la 
forma que está escripta darles la esperanza que serán pagados de 
lo que franceses les deben, pues hay para ello buen aparejo con 
las prendas que dellos tiene S. M. 

S. M. holgó mucho que V. A. recibiese las letras de cambio 
de los 50.000 ducados; y bien quisiera, si logar hobiera, que fue- 
ran ciento, pero hay otras cosas importantes en que fue necesa- 
rio empleallos; y me plugo mucho que V. A. escribió cómo se 
hablan empleado porque por las pasadas escribí yo á V. A. el 
placer que recibiría que no se espendiesen en otra cosa. Fue 
bien que V. A. escribiese antes el cumplimiento que habia hecho 
conforme acá lo deseaban. 

A S. M. parece que V. A. mande á alguna persona muy doc- 
ta que haga otras tales obras en contra, como las que ahí se en- 
vían en latin y en alemán, y reciten todas las faltas del Rey de 
Francia y se publiquen en la Dieta y por todo el Imperio; por- 
que el Rey de Francia lo hace hacer en su tierra ; y todo lo que 
á V. A. pareciere que conviene á la verdad y servicio de S. M., 
y mande imprimir el Tratado de Madrid y la proposición que 
ahí envío , y de todo invie V. A. las impresiones para que S. M. 
las vea. 

Asimismo el Rey de Francia ha hecho un tratado en que por 
él recita contra los Electores que hicieron á S. M. Rey de Roma- 
nos por interese y promesas sin orden y justas causas, y que no 
usaron de lo que eran obligados. De lo cual V. A. debe hacer 
otro contrario tratado, en que recite cómo el dicho Rey de Fran- 
cia quiso é intentó las dichas promesas, como es manifiesto en 
lo del Marqués de Brandanburg y la gente que inviaba para dar 



12 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

favor á sus deseos. Es bien que desto se dé aviso á los Electores 
y á los que viere que más conviene, y de lo que se hiciere dé 
aviso á S. M. No se envia este tratado , porque no se ha podido 
haber, aunque se busca, pero S. M. es cierto y seguro dello, y 
habido, se enviará. Asimismo envió el breve del Papa y respues- 
ta. A S. M. parece que se debe imprimir y también se envié la 
impresión, para que acá vean cómo todo está hecho. 

S. M. holgó mucho de saber con la voluntad que el reino de 
Bohemia y las otras provincias inviaron sus embaxadores, y se 
tiene por bien seguro que de V. A. serían bien tratados; y asi- 
mismo ha recibido placer que llegaran á buen tiempo los cien 
mil ducados y las cartas que D. Antonio de Mendoza llevó para 
el propósito presente. De lo acaecido en Hungría por el Baybo- 
da recibió pena S. M. Sobre ello y lo de Hungría escribe lo que 
le parece que se debe hacer, porque la distancia del camino y 
embarazo en que está puesto no dá lugar á que en breve puedan 
ser advertidos; y en cuanto al socorro y ayuda que para ello 
V. A. le envia á demandar y suplicar, S. M. tiene tanta voluntad 
como cosa propia suya, y para ello ha hecho llamamiento de to- 
dos sus Estados, á los cuales ha significado lo que V. A. verá 
por la proposición que se les está puesta, de la cual envió la co- 
pia. No ha habido tiempo para saber lo que sobre ello responden. 

S. M. entendió lo que se le dixo de los tratos del Rey de Fran- 
cia para lo de la elecion de Rey de Romanos, y en ello haga 
V. A. lo que hasta aquí, que la voluntad de S. M. es la que siem- 
pre, de darla á V. A. mas que el tiempo dé lugar á ello. Tam- 
bién se hizo relación del dapno que en Alemana y sus confines 
hay de las cosas de la fé, pero S. M. querría dar el remedio 
como christianísimo, si para ello diesen lugar los que V. A. sabe 
que lo estorban; y al presente V. A. trabaje en sostenerlo, como 
ha hecho, hasta que Dios sea servido de cumplir con la voluntad 
de S. M., que al presente este es el mejor remedio según las co- 
sas van. 

A lo que V. A. dice que los que han estado en la Dieta que- 
rrían que hobiese paz para hacer socorro contra el Turco: esta 
ha deseado y desea S. M. más que ninguno, y para ello ha he- 



BL BBCPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 3 

cho las obras y cumplimientos conformes al deseo, pero ya ha 
visto V. A. que aunque el Emperador y Rey de Francia fueron 
acordados, buenos terceros los han desbaratado y Dios les dará 
el pago del daño que han hecho. 

Cuanto á lo del Duque Ulrrique de Viertanbergue se envían 
las provisiones para el regimiento tales cuales V. A. las envió á 
demandar, y otras tales para la liga de Suevia, que conforme á 
justicia hagan su deber contra el Lanzgrabe y las otras personas 
que incurrieren, y asimismo se envian las cartas para los de la 
Dieta para que asistan al derecho de Hungría, conforme á como 
V. A. lo ordenare y mandare. El Preboste de Valcrique escribió 
V. A. que seria bien fuese uno de los comisarios, el cual no pue- 
de ser porque hada mucha falta aquí. S. M. le ha hecho Vice- 
chanciller del Imperio y si de aquí partiese, no habría quien po- 
díese despachar lo que V. A. inviase á demandar. 

Yo recité á S. M. los gastos que V. A. hace en entretener el 
regimiento del Imperio, para que S. M. lo mande proveer y re- 
mediar. V. A. puede creer que la voluntad sobra, pero las otras 
necesidades priban esta. 

Lo que se promete conviene que se cumpla, y querría que 
esto V. A. hiciese con todos, principalmente donde más se debe 
y más provecho redunda, que es con Johan Alemán, el cual sir- 
be tanto que no sé escrebirlo; y conviene que V. A. lo entienda 
como yo ge lo tengo muchas veces escripto para que se cumpla 
lo. que V. A. le tiene prometido; y cuando le fue hecha la mer- 
ced de los X mil florines, le escribió V. A. que ordinario queria 
que del toviese de pensión cada año trecientos ducados. Seria 
bien que V. A. ge los pagase. La villa de Francaforte es tenuda 
de dar á S. M. cada año 900 florines y son en debda de dos años, 
V. A. los demande á S. M, y dellos podrá pagar la dicha pensión 
corrida, que son tres años, y de la resta puede hacer merced al 
secretario Castillejo, pues tan bien y fielmente sirve, á quien 
V. A. es obligado hacer mercedes; y desta manera V. A. las hará 
y se cobrarán aquellos dineros; los cuales con ser para lo suso- 
dicho, yo haré que demandándolos V. A. el Secretario procure 
el despacho dellos^ porque otros algunos los han gana, y si no 



14 BOLETÍN DE LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

hay tal razón como este, otros los llevarán y V. A. los perderá. 
Por la primera suplico á V. A. en ello mande proveer como 
gelo suplico. 

Por letras que del Embaxador de Venecia vinieron á S. M. fue 
advertido como el Bayboda se habia inviado á encomendar á los 
venecianos; y ellos le respondieron que se metiese en la Liga y 
asimismo convocase al turco. No sé si desto V. A. es advertido, 
porque en su carta no hubo memoria dello. 

La escriptura y contrato que V. A. demanda que hizo el Em- 
perador Maximiliano con Hungría y Polonia y la Casa de Austria 
se ha buscado aquí y hallan que está en Flandes. S. M. envia á 
mandar que se dé el trasunto autorizado, porque el original no 
sé pierda, á la persona que V. A. inviare á mandar. Yo he pro- 
veído que si de presto se hallare la den á Longobal para que la 
lleve consigo; y si se dilatare porque no haya falta en las provi- 
siones que lleva, parta luego. V. A. puede inviar por ella cuan- 
do fuere servido ó fuere menester si Longobal no la llevare. 

De las cosas de Roma yo creo que V. A. será advertido de 
todo cuando esta llegue. S. M. tiene nueva de postrero de Ene- 
ro cómo las cosas iban bien. Plegué á Nuestro Señor sea de tal 
suerte que dello Dios sea servido y á V. A. puedan ayudar. 

Yo recibí las cartas que V. A. escribe á los Serenísimos Re- 
yes de Portugal y me envia á mandar yo fuese con ellas, si dis- 
posición y lugar hoviese sin hacer falta á los negocios; y viendo 
el tiempo así de lo que de parte de V. A. puede venir, como 
entendiéndose agora en esto de las Cortes y Estados, pari"íciome 
que era bien saber de S. M. qué es lo que sobre ello debia hacer; 
y parecióle que yo no me debia absentar desta Corte al presen- 
te, y que enviase tal persona que pudiese escusar la mia; la cual 
se envia; y para le dar mayor calor, con cartas de S. M. para el 
Rey y la Reina y D.* María de Velasco, de las cuales envió las 
copias. 

V. A. me invió á mandar que se supficase á S. M. quisiese 
proveer al Secretario Castillejo en alguna cosa que toviese de 
comer, por el mal aparejo que allá hay, por lo que lo dexa \^. A. 
de hacer. Yo se lo supliqué y me respondió que se acordaría del 



EL EMPERADOR CAKLOS 7 T SU CORTE. J5 

cuando hoviese tíempo de muy buena voluntad, en lo cual no 
pongo duda, pero para traergelo á la memoria será bien que 
V. A. haga lo que yo escribo al secretario Castillejo. 

De mi vida y trabajos tengo muy largo escripto á V. A. y in- 
viadole á suplicar me quisiese aliviar dellos. Por muchas cartas 
V. A. me lo tiene prometido. Yo he sido socorrido para mis ne- 
cesidades de mis amigos, y también he tomado parte de lo que 
debo á interese. Agora visto lo mucho que tarda el socorro de 
V. A., porque no me cuesten más las costas que el principal, he 
tomado á cambio 8oo ducados, con los cuales he pagado á la 
persona de quien los tenia tomados con interese. Suplico á V. A. 
que sean pagados conforme á como yo los he tomado; y en lo 
más que yo debo, V. A. me quiera hacer merced de remediar- 
lo, pues que se ha hecho para su servicio. Yo escribo al secre- 
tario Castillejo: el cual hará más larga relación á V. A. 

V. A. mande á alguna persona que lo sepa bien hacer que sa- 
que la proposición que aqui se ha hecho y añadida según lo que 
conviniese, se presentase en la Dieta que se ha de tener y mán- 
dela imprimir y sea público á todos. Y pues que el Rey de Fran- 
cta en la Dieta pasada dixo que V. A. le habia labado la cabeza, 
sería bien labarlc agora todo el cuerpo, pues es digno dello. 
Della y de todo lo demás mande V. A. inviar las impresiones. 

Yo hice tan largo reporte á S. M. de todo lo que me envió á 
mandar, cuanto me fue posible; y fui y soy oido con tanta vo- 
luntad como conviene al honor de V. A., y á todo manda con 
brevedad dar respuesta cual conviene, y recibe sobrado placer 
en saber de la salud y prosperidad de V. A. 

Yo doy parte de todos los negocios de V. A. al (Confesor por 
muchos respetos: el primero porque está muy en la gracia de 
S, M., más que ninguna que yo sepa, y porque en todo lo que 
se ha ofrecido que á V. A. toque, es el primero que con más 
voluntad se muestra al servicio de V. A. Querría mucho que 
V. A. apartadamente del hiciese «mucho caso con le escribir de 
su mano graciosamente por lo pasado y por venir; que de cual- 
x}uier cosa que de atlá venga, huelga S. M. que á él sea mani- 
fieáto^ y muchas cosas que á-los otros no. 



1 6 BOLETÍN DB LA. REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

S. M. escribe á V. A. por un secretario que acá entiende en 
despachos, encomendándoselo, el cual es de Transilvania, vasallo 
de V. A., y su padre murió en la batalla. Agora querria ser en 
servicio de V. A. S. M., como digo, escribe sobre ello para que 
V. A. le haya por encomendado, pues que tiene méritos para 
ello. 

En Granada ordenó S. M. Consejo de Estado, para el cual fue- 
ron elegidos con los otros que antes estaban el Arzobispo de 
Toledo, el Duque de Alba y el Duque de Bejar y el Confesor y 
el Obispo de Jaén, y sirvieron todo el tiempo que allí estovi- 
mos. Agora que somos llegados en esta villa é ha habido y hay 
materias importantes que se deben tratar en Consejo, S. M. los 
ha habido por escusados, y según tengo entendido, los habrá de 
aquí adelante, excepto al Confesor, en quien de todo se hace 
principal cuenta y se hará de aquí adelante. Esta novedad creo 
ha causado malcontento de otros que quisieran ser en el mismo 
Consejo; y también porque en la verdad los abuelos de V. A. 
de continuo procuraron en tales materias no fuesen participan- 
tes los Grandes de España; y creo que el Confesor y Juan Ale- 
mán serán en quienes cabrá la mayor parte de los negocios de 
Estado, porque agora en ellos están. Escríbolo á V. A. para que 
conforme á esto provea lo necesario y sea advertido de lo que 
acá pasa. 

Tengo entendido que el Rey de Francia procura casarse con 
la hija de los Reyes de Ingalaterra solo por estar más fuerte con- 
tra S. M. y V. A., y acá escribe á la Reina cartas muy graciosas 
con título de su muger, aunque en la verdad él hace obras al 
contrario. Yo creo que de todo será V. A. advertido. 

Acá se presume que el Señor de Labrid, que se intitula Rey 
de Navarra, hace gente para venir en Navarra; y esto, si fuere 
verdad, se entiende que procede del Rey de Francia. Todavía 
S. M. manda ir hacia aquella parte gente de armas. Bien creo 
que dello sacará poco fruto, aunque nos ponga en algún cui- 
dado. 

A. S. M. es venida nueva cómo el Visorrey andaba en parti- 
dos con el Papa y que tenía esperanza se haría algún apunta- 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 7 

miento con el Papa y toda Italia; lo cual si así fuere, será gran 
bien; y será bien que si con S. S. se tomare acuerdo que no se 
imprima el breve ni la respuesta de S. M., pero hágase lo demás 
que toca al Rey de Francia, pues es merecedor dello y de todo 
lo que contra él se hiciere. 

A VII dcste arribó en esta Corte un criado de Mos. deBorbon, 
el cual truxo las nuevas así del exército del V^isorrey como del 
«que el dicho Mos. de Borbon tiene, de lo acaecido en aquellas 
partes, y no es tan bueno como seria menester, de lo cual V. A. 
«era advertido; y truxo cartas del Embaxador de Venecia y por 
ellas hizo saber como el Bayboda de Transilvania estaba aliado 
y confederado con el turco. 

También se dice aqui y se tiene por cierto como el Rey de 
Francia cn\'ia gran embaxada en Ingalaterra: créese que es sobre 
lo de su casamiento; y V. A. sabe que cuando la tal embaxada 
vá, suele ser sobre cosa concertada 6 casi acordada. La princi- 
pal cosa quo diz que los ingleses demandan es á Boloña, y por 
la cobrar toda cosa que les demanden, darán. Yo creo que desto 
V. A. estará advertido por Madama, como es razón que lo sepa. 

Las nuevas de las Indias que se pueden escribir son que las 
naos que fueron á la especiería hallaron la entrada y camino que 
buscaban: tiénese esperanza que trayrán, Dios queriendo, buen 
fruto. En Tierrafirme donde estaba Hernando Cortés ha subce- 
<iido que en cierta parte fue necesario ir Hernán Cortés á la so- 
juzgar y pacificar; y mientra él alia estaba, quedó un sobrino 
suyo en su lugar en la gran cibdad de Yucatán, al cual por al- 
gunos excesos que hizo, los que allí quedaron en cargo de justi- 
-cia le ahorcaron; y S. M. proveyó un nuevo Gobernador letrado 
y caballero, al cual conoce D. Pedro de Córdoba, que era alcal- 
de mayor cuando estaba S. M. en Toledo de la cibdad. Y este 
-dicho Gobernador llegó y tomó la posesión del gobierno; y en 
este tiempo Hernando Cortés vino de su entrepresa, el cual como 
hallase nuevo Gobernador, presúmese que se quiso hacer quito 
<lél y le convidó á comer á él y á un hermano suyo; y en cierta 
vianda se dice que les dio conque deste mundo pasasen al otro. 
Después de muerto quiso el Hernando Cortés tomar la goberna- 

TOMO XMV. 2 



1 8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cion de su autoridad; y el Gobernador muerto cuando se vido 
sin esperanza de salud, pasó su derecho por virtud del poder que 
tenia, en otro que fuese Gobernador, al cual de voluntad todos 
los españoles obedecieron y favorecieron de manera que, visto 
el Hernando Cortés el poco favor que tenia, fuele forzado obede- 
cer como los otros. 

Al Marqués de Zenete V. A. debe escribir consolándole de la 
desdicha que le es venida: la cual es que la Marquesa su muger 
estaba preñada, y al cabo de siete meses sin hacer exceso, ha 
cuatro dias que malparió un hijo, el cual vivió dos horas y fue 
bautizado; y con esta son tres veces las que ha movido, pero esta 
se esperaba que llegara á luz, lo cual él deseaba mucho. 

El Chanciller está en la determinación que á V. A. tengo es- 
cripto de se partir sin estorbo alguno, en lo cual no pongo duda, 
porque no se le hacen ni harán obras para que haga el contrario. 
Está mal dispuesto de gota, y la materia que á este propósito 
habia de hacer saber á V. A., escribí con un correo que S. M. 
despachó á Ingalaterra, que partió desta villa á x de Hebrero 
habia de ir á Flandes y de allí habian de despachar correo 
para V. A. 

160. 

(Para el Rey mi señor. — Valladolid^ 21 de Abril de 1327) 

Yo tenia largo escripto con Longobal, que partió desta Corte 
con todo el despacho y respuesta de lo á que vino á xi de Marzo. 
Tuvo tormenta en la mar y á la cabsa les íue forzado tornar á to- 
mar tierra, la cual hobieron con harto trabajo, según loque cuen- 
tan los que se hallaron en ella. S. M. inviaba á mos. de Prat á Flan- 
des con el recado que á V. A. tengo escripto y determinó de 
no tornar más á la mar, y así se despachó Longobal para que 
V. A. fuese advertido de las nuevas de S. M. Y en cuanto á lo 
que escribir se debe en respuesta de lo que V. A. me invió á 
mandar yo suplicase á S. ]\I. de socorro y ayuda, yo me remito- 
á la carta de S. M. y no quiere hacer respuesta hasta saber de 
lo que D. Antonio de Mendoza llevó á cargo y otro despacho 



KL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 9 

que después se envió. El Conde de Hortenburg me invió un 
despacho de V. A. desde Ingalaterra, el cual recibí. Yo hice re- 
lación á S. M. de todo lo que me invió á mandar; y en cuanto á 
lo que Madama escribió á S. M. y V. A. envió al Conde á Flan- 
des, ya tenia yo respondido á V. A. cómo en Granada yo habia 
suplicado á S. M. y habia proveído sobre ello á mos. de Prat; 
y así lo tengo respondido al Conde, porque no pierda tiempo 
en esperar la respuesta al propósito de lo á que vino. 

Yo despaché á Portugal un gentilhombre de S. M. al cual 
V. A. conoce bien, que es Sancho Bravo, por ser buen caballe- 
ro y deseoso de servir á V. A. por respecto que hiciese el cum- 
plimiento necesario y el negocio no quedase por falta de la so- 
licitud, y S. M. escribió en favor del negocio y lo encomendó al 
dicho Sancho Bravo; y la respuesta y fruto que sacó, fue lo que 
verá por las letras que responde á V. A. y asimismo á S. M. 
Yo las envió para que V. A. las guarde, pues los tiempos pue- 
den venir que en algo requieran á V. A. y con ellas terna bue- 
na respuesta. 

Las nuevas desta Corte son que el Chanciller porfió tanto en 
su intención que al fin salió con poner en efecto su voluntad, y 
demandó licencia á S. M. á xviii de Marzo y S. M. gela dio no 
con mucha dificultad; y así partió de la Corte á los xxviii de 
Marzo con publicar que iba á Monserrat. De su tornada no sé 
decir, pero ya que sea, creo que no será en la gracia de S. M., 
ni tampoco creo que le llamarán, sino entreviene alguno que le 
desee hacer placer. Yo escribí con un correo que sé haber arri- 
bado en Flandes, lo que yo tenia á cargo de escribir por la cifra 
de V. A., y por este respecto no lo duplico. Suplico á V. A. me 
mande hacer saber haber recebido mis cartas. Agora quedan y 
sirven el Consejo de Estado el Conde Nasaot, el Confesor, don 
Juan Manuel, Laxao, y el secretario Juan Alemán; y los otros 
son escusados. 

Para el mes de Mayo que viene, es cumplido el tiempo en 
que la Emperatriz debe parir. Plegué á Nuestro Señor de la 
alumbrar con bien de lo que fuere servido. Ha estado y está muy 
buena. Las albricias tengo inviadas á suplicar á V. A. y por 



2 o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

esta las torno á suplicar, y en pago dellas que sea libre de mis 
trabajos y deudas. 

161. 

(Para el Rey mi señor.— Valladolid, 22 de Mayo de 1527.) 

Yo había escripto con Longobal y dado todo el recabdo y 
despacho necesario para la Dieta, así como V. A. lo invió á de- 
mandar, y yendo en compañía de mos. de Prat corrieron tor- 
menta por dos veces y fueron constreñidos á tomar puerto; y 
mos. de Prat prometió peregrinage á Monserrat, el cual lo fue 
á cumplir, y en este tiempo por lo que cumplia al servicio de 
V. A. fue mandado que Longobal partiese y así lo hizo; y los 
tiempos fueron tan contrarios que de junto á Ingalaterra fue for- 
zado tornarse á Laredo, de donde me escribió de seis deste mes 
con que el haria loque en su mano fuese por llegar á tiempo que 
pueda servir á V. A., y los tiempos le han sido contino contra- 
rios, y creo llegará primero este despacho que el suyo; no dupli- 
co sino solo la que postreramente se escribió, y porque lo que 
tiene sustancia está en las letras de S. M. y al tiempo no se pue- 
den duplicar. V. A. me haya por escusado de aquel despacho. 
Mos. de Prat cumplió su romería y cuando lo hizo fue con pro- 
pósito de no tornar á la mar; y creo el deseo de servir á S. M. 
y de se ver en su patria, ha mudado la voluntad y es vuelto al 
puerto para se embarcar y entender en lo que á V. A. tengo 
escripto, no embargante que Longobal llevaba su despacho. 

El Chanciller escribe á V. A. la causa de su ida según á mi 
me hizo saber y lo que publica por donde vá es ir con licencia 
de tiempo limitado, creo para con ello recebir favor, mas que 
ser así como se publica; y V. A. puede creer el contrario, por- 
que S. M. no admite sus suplicaciones ni á quien por él las hace 
de buena parte. Creo según tengo entendido que él está ya arre- 
pentido, y S. M. no, de haberse hecho quito del. 

Aquí es venido su hijo de Francisco Qequin, el cual demanda 
á S. M. mucha suma de moneda que diz que se le debe del tiem- 
po de su padre; y que no fue juzgado por el baño imperial, de 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 21 

manera que á cabsa de algún favor que aquí tiene, S. M. man- 
daba averiguar su cuenta, y sacada la relación del contrato de 
S. M. y V. A. en él está que V. A. haya de pagar las debdas 
que estovieren hechas sobre el ducado de Viertanbergue y parece 
ser que xx mil florines son los que se le deben por respecto do 
dicho ducado. Yo fui advertido desta negociación y tengo saca- 
da mi relación para que S. M. sepa ser el dicho Francisco (Je- 
quin condenado por el baño imperial; y á la cabsa V. A. es li- 
bre desta debda y otra cualquiera que á él se le debiere. Sé de- 
cir á V. A. que creo vS. M. se aprovechará del baño, y á cabsa 
del regocijo del nacimiento del Príncipe no se ha tenido lugar 
de entender en ello, pero en estos términos que á V. A. escribo 
están estos negocios. 

Yo quisiera ser el mensagcro para llevar á V. A. tan buena 
nueva como es la que Dios ha sido servido de nos dar en alum- 
brar á la Emperatriz de un Príncipe; que ha sido muy gran bien 
para estos reinos y descanso y placer de S, M., y escribió á mi 
suplicación en diligencia por Francia para que V. A. sea sabidor 
por su mano. Por otras veces tengo suplicado á V. A. me haga 
merced de las albricias desta buena nueva, y asimismo lo supli- 
co agora (l): las cuales quiero para salir de las debdas que ten- 
go hechas por su servicio. El parto de S. M. no fue muy recio, 
pero tuvo algún trabajo, desde las tres de la mañana hasta que 
Dios fue servido de la alumbrar poco antes de las cuatro de la 
tarde. S. M. se halló á la tener compañía todo este tiempo. 



162. 

(Para el R^ mi señor, — Valladolid, 28 de Mayo de 1527.) 

Muy alto y muy poderoso señor. — Con un correo que fue por 
tierra hizo saber á V. A. el parto de la Emperatriz S. Al. y con 



(i) Al margen, de la misma letra del texto: «Este capítulo hasta aquí 
se escribió por la via de Francia el mismo día. — El nacimiento del Prín- 
cipe D. Felipe fué á los xxi de Mayo deste dicho año». 



22 boletín de la REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

él escribí yo una breve letra. Asimismo se escribió el duplica- 
to con Eugingar que fue por mar, y con él escribí todo lo que 
á la sazón habia. No se hizo saber á V. A. el nombre del Prín- 
cipe porque entonces no estaba determinado; y S. M. ha orde- 
nado su bautismo el cual será domingo segundo día de Junio; y 
serán sus compadres el Condestable y Duque de Bejar; y coma- 
dre la Serenísima Reina de Francia. Llevará el Príncipe el Conde 
de Benavente, y el Duque de Alba llevará la sal, y el Marqués 
de Zenete las fuentes. El nombre será Felipe. El Arzobispo de 
Toledo le hará el bautismo. Celebrarse ha en Sant Pablo, y há- 
cese gran triunfo desde la puerta de Palacio hasta la capilla, 
donde estará un gran cadahalso, y allí será puesta la pila, la cual 
es una pieza muy grande y muy suntuosa de plata, que parece 
ser hecha para tal acto. Desta manera está ordenado el bab- 
tismo. 

La Emperatriz está muy buena y asimismo el Príncipe, y el 
Emperador tan alegre y regocijado y gozoso del nuevo hijo que 
en otra cosa no entiende sino en ordenar fiestas por el bien que 
Dios nos ha dado; y de dia y de noche no se entiende en otra 
cosa sino en justas y juegos de cañas y en todas maneras de 
placer, así viejos como mozos. Y para cuando la Emperatriz esté 
en disposición y sea tiempo de se levantar, ordena S. M. un tor- 
neo, en que serán doscientos de caballo y será d mejor que se 
ha hecho grandes dias ha; y otra cierta fiesta en el mismo tor- 
neo que serán caballeros contra peones. Cuando tenga efecto, 
placiendo á Dios, yo lo escribiré á V. A. Xo falta para ser la 
victoria cumplida sino saber que los negocios de V. A. vayan 
bien, los cuales S. M. desea saber, porque desde xv de I lebrero 
que V. A. escribió desde Praga, no sabemos cosa ninguna. De 
Italia tiene S. M. buenas nuevas, porque su exercito está prós- 
pero. Plegué á Nuestro Señor en él tenga victoria. De Ingalaterra 
viene un Embaxador juntamente con otro de Francia y créese 
que vienen á demandar algún apuntamiento. De lo que ellos tra- 
xeren y espedicion se les diere, yo haré sahidor á V. A., pero 
bien creo que son cumplimientos y cabtelas todo su hecho, 
como lo tienen de costumbre franceses. S. M. seria bien conten- 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 23 

to, porque es christianíssimo, de la paz; pero creo que las mali- 
cias y cautelas que en Francia se usan, serán cabsa (i), si no se 
toma medio. Plegué á Nuestro Señor de á V. A. dar prosperi- 
dad y quietud en esos sus Estados, porque á V. A. dé descanso 
y á S. M. también. 

Salazar, hermano de leche de V. A., sabiendo el trabajo y ne- 
cesidad en que V. A. estaba, se determinó de irle á servir con 
su persona y bienes por cumplir con lo que le pareció ser obli- 
gado. Y por este servicio y por lo que V. A. debe á su madre, 
le suplico le quiera tratar y hacer mercedes, como conozcan que 
V. A. es Príncipe grato á los servicios pasados y que presente- 
mente vá á hacer. El se ha detenido por respecto de no haber 
podido pasar por la mucha tormenta que desde primero de Mar- 
zo hasta hoy ha corrido y corre en esta tierra, porque todo este 
tiempo no hemos visto el sol, sino aguas y yelos, de manera que 
tememos á la causa el año necesidado; y dello y de lo demás 
que desta Corte V. A. querrá ser informado el dicho Salazar 
dará larga cuenta. 

163. 

(Para el R^y mi señor, ^ Valladolid, ly de yunto de 1527.) 

Muy alto y muy poderoso Señor. — A cuatro deste mes vino 
en esta Corte Plusultra, heraute de S. M., el cual me truxo le- 
tras de V. A. hechas en Praga á xv de Marzo, en respuesta délo 
que D. Antonio de Mendoza llevó á cargo; y háceme saber ha- 
ber despachado por otras vías: á las que truxo Longobal se res- 
pondió: las de XII de Hebrero no he recibido: asimismo recibí 
el duplicato de xv de Hebrero. 

Yo besé las manos á S. M. en nombre de V. A. por la mer- 
ced que le hizo con D. Antonio de Mendoza, y le supliqué por 
el socorro y ayuda de que V. A. tenía necesidad; y la voluntad 
es tal y tan grande que se querría hallar aparejado para cumplir 
su deseo, el cual al presente V. A. puede haber por escusado, y 

(i) Sic: parece falta: de lo contrario. 



24 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

conforme haga lo que viere que hace á su servicio; y desta posibi- 
lidad y lo que á S. M. parece tiene escripto con Longobal; y 
creo que V. A. se conformará con su parecer, porque es con- 
forme al deseo que tiene á su acrecentamiento y posibilidad de 
ayuda que puede dar al presente. 

A los del Consejo secreto di las cartas de V. A., los cuales son 
el Conde Nasaot y Obispo de Osma y D. Juan Manuel, Laxao> 
mos. de Prat y Juan Alemán; y todo3 ellos tienen tan buena vo- 
luntad á las cosas de su servicio que yo no puedo acrecentar en 
ellos cosa alguna. El Secretario es la llave y el fiel del juego, á 
quien V. A. debe mercedes, las cuales se olvidan de hacer. 
V. A. las ha prometido y promete, y querría yo por lo que 
cumple á su servicio que en esto se tuviese más cuidado de lo 
que se tiene; que aunque él es hombre virtuoso, todavia se obli- 
gan más cuando han recibido mercedes de su buena voluntad y 
trabajo. A V. A. suplico que en esto provea de manera que sea 
guardada y cumplida su palabra. V'o tengo largo escripto con 
Longobal á V. A. remitiéndome al secretario Castillejo. La res- 
puesta de aquellas cartas suplico á V. A. vengan con obras y no 
palabras. 

S. M. holgó mucho de saber por sus letras la coronación 
de V. A., no embargante que por letras de mercaderes se 
sabia. Ala Emperatriz di la carta de V. A. y holgó mucho déla 
prosperidad y salud de V. A. y de la Reina mi señora; y me pre- 
guntó si estaba preñada, á lo cual respondí que si, aunque V. A. 
no me lo escribió, y se sabe en esta Corte por letras de otros 
muchos que de allá lo escriben. Asimismo quiso saber como se 
llamaba la Princesa mi señora; á lo cual dixe que por respeto 
suyo se llamaba Isabel, y holgó mucho dello. Está muy buena, 
muy alegre y contenta del bien que Dios nos ha dado. 

Porque esta posta parte por Italia y á cabsa de algunos nego- 
cios y fiestas en que S. M. estl ocupado no respondo á la res- 
puesta que toca á algunos de los negocios que V. A. me manda 
despachar con S. M. en breve. Croo S. M. despachará para Flan- 
des y habré entendido de todo la voluntad de S. M. y escribirt'* 
el que los negocios tovieren. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 25 

Aquí es venida nueva á S. M. de Italia cómo á los vii de 
Mayo Mos. de Borbon había entrado en Roma (l), y según se es- 
cribe de Genova y otras partes el Papa fue cercado en el casti- 
llo de Santangel, y dicen que nuestro exército con mucha furia 
y gran contradicion entró en la cibdad, adonde se dice que mo- 
rió mucha gente, y afirman ser muerto Mos. de Borbon; y como 
sea cosa natural, débese creer, no embargante que S. M. dello 
no tiene letra ni certinidad ninguna; pero por vía de Francia so 
ha certificado y por otras muchas letras de Italia se ha dicho. 
A la sazón gran perdida seria, pero cumple pasar por la volun- 
tad de Dios. Si ello es verdad, paréceme que es bien que V. A. en 
diligencia escribiese á S. M. suplicándole se acordase del en dalle 
el Estado de Milán que tanto importa para su servicio. Podría 
S. M. descuidarse dello con pensamiento de habellc dado Dios 
tan grandes Estados y estar con ellos tan embarazado, y para 
esto otro que se demanda seria menester estar más libre; y por 
esto y por el poco socorro que se puede dar, seria bien que vues- 
tra Alteza procure de tomar algún buen asiento ó medio con sus 
adversarios; y entretanto que V. A. en esto provee, yo harí acá 
lo que viere que cumple su servicio. 



154. 

{Para el Rey mi señor. — Valladolid, Kj de Agoslo de 1527. ) 

* 

A 23 de Junio recibí un pliego de letras de V. A. que mosior 
de Rosinbues me truxo, data de nueve de Mayo y se hace res- 
puesta por partes de S. M. así á las de xv de Marzo como á la 
de IX de Mayo. Yo hice larga relación á S. M., de lo quel hubo 
mucho placer, así de las buenas nuevas de la coronación de V. A. 
como del estado en que quedaban las cosas de Hungí-ia, para lo 



(i) Sobre este lamoso suceso véase mi libro: Memorias para la histo- 
ria del asalto y saqueo de Roma en 1527 por el ejército imperial, formadas 
con documentos originales^ cifrados é inéditos, doncie día por día se refieren 
los hechos allí ocurridos. 



26 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cual quisiera hallarse en tal disposición como el deseo le sobra. 
Y entendido el fin á que fue venido en esta villa, luego escribió 
á V. A. la relación de lo que acá pasaba para que conforme 
V. A. proveyese en lo que entre manos tiene; y agora que ha 
entendido el buen estado de las cosas de allá, quisiera hallarse 
en disposición de complacer á V. A., y del contrario ha recibi- 
do pena por las cabsas que á V. A. escribe. A la carta de S. M. 
me remito, pues que á todo lo que V. A. escribió y á mí tam- 
bién hace cumplida respuesta. 

Yo di la carta de V. A. á la Emperatriz y holgó mucho de 
saber de las buenas nuevas y estado en que V. A. y la Reina 
mi señora quedaban, y largamente me preguntó por la Princesa 
mi señora y de su nombre, y recibe mucho placer en saber que 
la Reina mi señora esté preñada. S. M. esfá muy buena y muy 
alegre y contenta con el Príncipe nuestro señor; y puedo decir 
á V. A. que son los dos mejores casados que yo sepa deste 
mundo. Plegué á Nuestro Señor los conservar siempre así. 

A los del Consejo di las encomiendas de V. A., y al presente 
son los que tengo escriptos. El Confesor es muy servidor de 
V. A., y en la verdad con todo hervor dice lo que cumple á su 
servicio, y ha ret:ibido dos cartas de V. A. y con ellas ha habi- 
do placer y habrá con todas las que se le escribieren. No lo 
dexo V. A. de hacer, que aunque S. M. tenga poca necesidad 
de tercero, es bien que estén contentos los de su Consejo. A 
D. Juan Manuel dexó V. A. de escribir y al tiempo presente hi- 
ciera mucho al caso en lo que yo por su medio solicito, para 
que el Ducado de Milán venga en manos de V. A., porque él 
tiene á corazón de servir en esto y en todo lo que se ofre- 
ciere á V. A., y él es parte para encaminar é incitar al Conde 
de Nasaot á la razón, aunque le sobra voluntad, porque el Se- 
cretario está en todo por V. A. para esto y para lo demás que 
cumpliere á su servicio y es en quien todos los negocios paran; y 
aun con sola su relación hartos se despachan. Yo le ofrezco que 
tenga la mano á est? negocio y le será por V. A. dado en el di- 
cho Estado buena renta, y creo que á mí no me olvidará V. A. 
Si á V. A. pareciere, mientra la cosa está suspensa, que con la 



SL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 27 

primera posta que escribiere, V. A. le escriba al propósito de 
lo susodicho para que conozca que lo que yo ofrezco, V. A. lo 
cumplirá; y aun si pareciere, lo declare V. A. en su misma car- 
ta ó á mí me haga respuesta desto; y no venga en mi carta ra- 
zón de ninguno de los otros del Consejo, sino aparte; porque es 
necesario que con cada uno cumpla, porque en testimonio les 
muestro el mandato y voluntad de V. A. y cada uno querrá 
ganar las gracias en pensar ser solo al servicio, y á todos los 
hemos menester. Por ende V. A. mande proveer en esto como 
fuere servido, y por esta no escribo á V. A. que yo haya supli- 
cado á S. M. este negocio por dos respectos: el primero, porque 
no me estorbase al socorro que he demandado; y el segundo, 
porque no me dixese que V. A. estaba en otras cosas embara- 
zado; pero no embargante, teniendo elav^isoque cumple, yo es- 
taré prevenido para en tiempo y lugar hacer mi deber; y sobre 
esto V. A. escriba á S. M. y á estos Señores lo que fuere ser- 
vido. 

Yo escribí por via de Italia á la hora que acá supimos la 
muerte de Borbon. Creo que pasan peligro por aquella via las 
cartas. Envió el duplicato dellas: por ellas verá lo que había 
proveído para en este negocio. 

La carta del Chanciller fue escusada por respecto quel era 
partido, como yo lo escribí á V. A.; y aquí se tiene nueva ser 
arribado en Monago, y por sus letras se conoce que ha mudado 
propósito después de la muerte de Borbon y saco de Roma; 
porque certificadamente habla en su tornada, y creo le cumple 
así, aunque dudo dexe de estar en continua querella, y no muy 
en la gracia de S. M. Si allá escribiere, V. A. le trate conforme 
á este fin. 

Yo di la relación que V. A. envió para lo que toca á guygos. 
S. M. lo remite á Antonio de Leyba, como por su carta enten- 
derá, porque al presente, según los negocios corren, les parece 
ser así. 

S. M. supo dias ha la espidicion que los Reyes de Ingala térra 
dieron á los Embaxadores de V. A., y nunca otra mejor se pre- 
sumía que dieran, pues Portugal con la obligación que tiene. 



28 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

respondió lo que V. A. habrá visto por sus letras; y así Nuestro 
Señor encaminará sus cosas como christianíssimo y será libre 
de una gran debda, en que por lo poco que dieran, V. A. fuera. 

De las cosas de Italia hizo V. A. bien en enviar la relación do 
lo que de allá es advertido, no embargante que S. M. de todo 
ello era sabidor; pero algunas veces viene primero lo de V. A. 
y aun otras cosas que no se saben. Es bien de contino que 
V. A. lo mande proveer así. Yo he suplicado y suplico todas las 
veces que se ofrece á S. M. por la paz, por los respectos que 
V. A. escribe; y S. M. la desea más que otro ninguno, porque 
es christianíssimo, pero terceros son cabsa de tanto mal. Agora 
es venido secretamente un frcyle francisco, francés, que se lla- 
ma Avemaria, hombre de autoridad y de ciencia, que ha sido 
General de la Orden, el cual es inviado por el Rey de Francia 
á demandar la paz; pero creo yo que con tales condiciones que 
si S. M. no la aceta, ellas serán la cabsa y no falta de voluntad. 
Y asimismo son venidos de Francia é Inglaterra Embaxadores, y 
por esta no se puede escribir el fin de su embaxada, pero creo 
yo que no debe ser tan cumplida de buenas obras como con- 
verná al servicio de S. M. De lo que fuere, yo advertiré á V. A. 

Aquí es llegado el Conde Noguerol con sus Embaxadores de 
Moscovia, y el día de Sant Pedro los recibió S. M. muy bien y 

se les hace buen tratamiento; y el Conde ha dado en mi presen- 

• 

cía larga y buena relación á S. M. del cargo en que se ha ocu- 
pado en su servicio y él escribe á V. A.: á su carta me remito; 
y en breve serán despachados y se terna cuidado de advertir á 
S. M. les dé tal espidicion como convenga al servicio y honor 
de V. A. 

En lo de Antonio Rincón me parece que V. A. debe mandar 
proveer en lo que me escribe, pues que de nuevo se torna á 
ocupar en el deservicio de V. A, 

A Mr. de Laxao di la carta de V. A. é dixe el cumplimiento 
que se hacia en lo que tocaba á su pensión; y él quisiera ver más 
los ducados, aunque fueran húngaros que no las razones. V. A. 
mande proveer lo que fuere servido. 

V. A. por la carta de xv de Marzo me hizo saber que yo pro- 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 29 

curase con S. M. inviase facultad y licencia á Madama Margari- 
ta para que pudiese juntar una Dicta en Flandes en nombre de 
V. A. contra el turco; y á esto tengo respondido con Longobal 
y antes con un correo que fue por Flandes, cómo yo lo había su- 
plicado á S. M. y quiso que la Dieta se toviese por él, y en su 
nombre se demandase el socorro, y había despachado á mos. 
de Prat, el cual está aquí, porque fue rebotado de la mar y sus 
despachos fueron inviados con el capitán Abart, que fue en 
compañía de Longobal. No sé lo que allá se habrá negociado. 
V. A. será primero advertido, porque vienen ralas las nuevas 
de Flandes á cabsa del embarazo que en la mar está. V. A. me 
envió á mandar que desto tomase el parecer del secretario 
maestre Juan Alemán, y así lo hice; y me dixo que no enten- 
diese en ello, porque no se proveería otra cosa de lo proveido, 
y me defendió que no hablase en lo que toca á la quinta parte 
de las rentas eclesiásticas; y así por consejo y parecer del Se- 
cretario no se ha asistido en esta materia más de lo que tengo 
escripto, porque parezca que V. A. provee bien en no deman- 
dar ni ponerse en lo que no se conociere que se ha de otorgar. 

\\ A. ha escripto y escribe muchas cartas de su mano en fa- 
vor de personas particulares. Paréceme que seria bien que V. A. 
en ello se acortase, por respecto que S. M. entienda y conozca 
que V. A. cuando lo tal escribiere sea lo último que desea, y 
no dé lugar á que dellas se haga tanto caso como de las que es- 
cribe el Secretario. Escribo esto porque he entendido que sería 
bien hacerse de otra manera. 

Por la carta de \'. A. de viu de Mayo me mandó que yo be- 
sase las manos á S. M. por la merced hecha y el socorro que 
esperaba prometido; y así se hizo, y le recité quel bien de 
toda la christiandad estaba en la paz y pasada de S. M. en esas 
partes, pero los impedimentos son tales que embarazan este 
deseo. Tengo entendido del Conde Nasaot que S. M. tiene esta 
voluntad caliente, y no sé si para este propósito ó por ser más 
poderosos en la mar de Levante manda S. M. con mucha prisa 
hacer galeras en Barcelona y poner á punto las que están en 
Genova. Creo yo que si las cosas de Italia van en bien que S. M. 



30 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cumplirá su deseo: escribo esto porque me parece que lleva ra- 
zón, y de lo que fuere ó entendiere, yo avisaré á V. A., y á 
ello de partes de V. A. hago y haré de contino suplicación á 
S. M. 

Yo di la carta de V. A. que en cifra venia á S. M. y asimis- 
mo la abe, la cual en mi presencia sacó, y le mostré el capítulo 
que V. A. me respondió sobre lo que yo escribí por la cifra á 
V. A., y le pareció bien la buena respuesta que en ello se hace. 
Fue necesario aclaralle la causa porque tardé en escribirlo á 
V. A., porque en la verdad materia era más para ir yo con ella 
que escribilla. Suplico á V. A. que tenga memoria de contino 
que no faltan personas que deseen poner las cosas en aquellos 
términos. 

A S. M. ha parecido bien la amistad que V. A. ha concluido 
con el Rey de Polonia, y en ello y en lo que toca al casamiento 
de la Princesa mi señora parece á S. M. lo que por su carta res- 
ponde. Y en lo que toca al hecho de Hungría y trato del Bay- 
boda responde asimismo conforme á lo que de acá se puede 
hacer. V. A. haga lo que más cumple á su servicio. Mucho huel- 
gan todos los de esta Corte de las nuevas que V, A. escribe de 
la voluntad que tienen los de Hungría y se admiran de los he- 
chos de Juan Negro; y en la verdad acá de contino he dicho lo 
que pensaba, que era venir el turco con su poder, no embargan- 
te que el Papa escribió que era muerto; y aun aquí se dice que 
tiene trabajo en la Suria, pero cosa cierta ninguna se sabe. 

En lo que V. A. escribe que quieren hacer el Duque de Jasa 
Landgrave y Conde Palatino, si fuere verdad, á S. M. pesa mucho 
dello y manda proveer de cartas para ello conformes al propó- 
sito, y también para que se dexen de favorecer al Conde Ulrico 
y á la Liga de Suevia y regimiento, las cuales verá V. A. ir 
conformes al propósito de como nos parece que harán más pro- 
vecho: y á S. M. no pasa por pensamiento de hacer en lo del 
Ducado cosa en desplacer de V. A. Quisiera yo que V. A. es- 
cribiera de allá lo que para este negocio era necesario, y para 
semejantes cosas envié V. A. de contino por escripto y en for- 
ma lo que conviene que se despache, pues que mejor se sabrá 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTK. 3 1 

allá lo necesario que conviene que no acá, porque así se pro- 
veerá como V. A. lo demandare. 

Yo hablé á S. M. sobre lo que me mandó dixese en el nego- 
cio de Ñuño Ramírez de Guzman; y S. M. me respondió que 
nunca, delante de su persona, del se dixo cosa ninguna, ni tal 
ha venido á su noticia; de manera que de partes de S. M. yo 
estoy satisfecho. Asimismo besé las manos á S. M. por la mer- 
ced que le hizo en lo de la deliberación de Ramiro Nuñez de 
Guzman; y en lo de Gonzalo de Guzman no está en ello de bue- 
na voluntad. Yo pasé por ello ligero, como V. A. me lo envió á 
mandar: el tiempo lo ha de hacer como otras muchas cosas se 
hacen. 

En lo que V. A. me envia á mandar yo hablase á D. Jorge de 
Austria en razón de cierto castillo y en favor de Sigismundo de 
Erbestain, al tiempo que las cartas llegaron el dicho D. Jorge 
era partido. 

Yo he visto lo que V. A. me ha inv iado á mandar solicite con 
S. M. sobre lo de las minas del azogue, y la persona que V. A. 
enviaba acá para entender en ello me escribió desde Augusta, 
y me invió una carta de V. A. y me hizo saber quedaba malo. 
Yo lo he hablado á S. M. por respecto que agora se entiende en 
la espidicion de los maestradgos, y no sé si quedarán con ellos 
los Fúcares; pero como quiera que sea, yo he suplicado á S. M. 
nos los dé por xv ó xx años; y por ellos se pagará el interese 
que pareciere que á S. M. viene de provecho, porque es hacien- 
da que nunca ha estado desmembrada por sí en arrendamiento. 
Tengo ofrecido el pagamiento y seguridad dello ha de ser por 
la persona que V. A. señalare que tenga cargo dellas, porque 
creo yo que este es el más cierto camino que se podrá tener 
para habellas. Tiéneme remitido al Consejo de Hacienda. Yo 
trabajaré y preverné para que V. A. haya las dichas minas. 

En lo que V. A. envió á mandar solicitase con S. M. para que 
al secretario Castillejo se le hiciese alguna provisión, S. M. res- 
ponde la voluntad que á ello tiene, que al presente no hay cosa 
vaca. Yo terne cuidado ofreciéndose en qué de procurar cumpla 
la palabra que á V. A. dá; pero será bien que todavía V. A. es- 



32 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

criba sobre ello á S. M. y al Confesor y á Juan Aloman, porque 
son muchos los demandantes cuando la tal cosa se ofrece. 

I. os pies y manos de V. A. beso por la provisión que ha 
hecho para mi entretenimiento; y en el cumplimiento suplico á 
V. A. mande proveer y acordarse de mis debdas, pues son he- 
chas por el servicio de V. A. 

Yo he trabajado con S. M. quisiese proveer á Bernaldino de 
Meneses del hábito de Santiago, y responde lo que V. A. 
verá, que yo tenga cargo de lo acordar al Capítulo: si es para el 
que suele tener general, será de aquí á tres años. No sé si para 
este Santiago hará alguna cosa: yo le seré tan importuno que 
pase de solicitud, pero será bien que V^. A. le escriba sobre ello 
con la primera que venga, rendiendo las gracias de la merced 
que le ha hecho; y á mí me debe culpar por la negligencia que 
<^n ello he puesto; que todo es necesario, porque son tantos los 
demandantes que S. M. ha cerrado la puerta. 

Don Francés quisiera mucho las martas de que V. A. le hace 
merced, y no ha quedado hombre en esta Corte á quien no haya 
mostrado la letra que sobre ello me escribió, y la Corónica qui- 
siera detener en prendas hasta ver sus martas. Ella se traslada- 
rá y se enviará con el primero que fuere. 

Mr. de Laxao escribe á V. A. y envia las cartas que S. M. es- 
cribe de su mano y la Emperatriz y Reina de Portugal. El rinde 
las gracias de lo que yo le tengo dicho de parte de V. A. y que- 
rria el cumplimiento. V. A. lo mande proveer, pues lo merece, 
por el trabajo en que se ocupa en servicio de V. A. 

Sepa V, A. que la cabsa porque S. M. dexa de hacer el so- 
corro que \^ A. envió á pedir, es por la extrema necesidad que 
tiene; y las Cortes no responder tan al propósito como para la 
\'oluntad y fin que S. M. las llamó; y al presente con más justa 
cabsa le podria demandar él á V. A. según las necesidades que 
acá hay. Plegué á Nuestro Señor de le hacer quito dellas. 

S. M., como arriba digo, me habia remitido al Consejo de Ha- 
cienda en lo que V. A. demanda de los azogues que acá hay en 
los maestradgos; y se tomó apuntamiento con ciertas personas 
deste reino, á condición que se diesen á V. A. los dichos azo- 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 33 

gues por tanto tiempo como duraba el arrendamiento, que eran 
cinco años; y el precio quedaba en que nos habíamos de con- 
certar conformándonos con el valor del tiempo más alto y más 
baxOy tres años antes y tres después; é yo les tengo de dar por 
aquel en quien ha de estar la hacienda responsion y seguridad 
-de cumplir á los plazos que con ellos se asentare; y me pusieron 
condición que habian de ser para V. A. y no otra persona. Y 
estando concluso el negocio, Juan de Vozmediano echó cierta 
puja en que fué admitido el arrendamiento de los maestradgos 
■en él. También hay algunos que quieren decir que es en per- 
juicio del Emperador dar estas minas á V. A. por respecto que 
las dexará de labrar y se perderían los edificios que están he- 
chos, y también venderían más caro á estos reinos el azogue. A 
lo cual tengo respondido que las minas son para V. A. y en su 
nombre y en su provecho se labrarán, y se dará en estos reinos 
el azogue al precio que de contino ha valido. No se ha tomado 
conclusión en quien han de quedar los dichos maestradgos, 
pero yo trabajaré en todas maneras por haber las dichas minas; 
y V. A. me envia por la primera á mandar á quien las tengo de 
-dar y quien ha de asegurar por los pagamentos, porque tenga 
recabdo para proveer con tiempo en este negocio. V. A. me es- 
cribió una carta, la cual me envió Ambrosio Ostert, y me escri- 
bió cómo V. A. inviaba un cierto personáge á entender en ello, 
y que adoleció en Augusta; pero caso que venga él ó otro cual- 
quiera, es necesario que yo sepa el mandado de V. A. en cuyo 
poder tengo de poner las minas, porque la carta de V. A. dice 
las ha de tener el que tiene las de V. A. de Carniola y Carintia, 
y éste no sé yo quien es, pero hanme dicho que es este Ambro- 
sio Ostert. Yo creo que V. A. habrá proveído, y si no lo hobie- 
re hecho, sea de manera que acá entiendan que se tienen de 
mano de V. A. estas minas, y me ha parecido que es bien de 
cualquiera manera que sea, que estén en poder de V. A., porque 
andando los dias, trabaxemos de haber el interese para las cos- 
tas que allá se hacen por S. M., pues no hay al presente otro re- 
medio. Yo trabajo de las poner en el más baxo precio que po- 
-diere ser porque suba allá más alto el precio en la venta de las 
TOMO xLiv. 3 



34 boletín db la real academia de la historia. 

de V. A. Y en esto mande por la primera posta enviarme el re- 
cabdo necesario, porque no quede en falta á cabsa de la segu- 
ridad, pues el tiempo es breve, y los que hobieren de entender 
en las minas se preparen para principio del año á entrar en Ja 
labor. 

166. 

(Parad Rey mi señor. — Valladolid^ IQ de Agosto de 1527) (i). 

Según V. A. verá así por la letra del Emperador como por 
otra que yo á V. A. escribo de la data desta, los términos que 
se han tenido para lo que toca á lo de las minas del azogue que 
S. M. tiene en los maestradgos de Calatrava son: que el man- 
dato de V. A. que yo recibí data en Praga á xv de Hebrero, lúe 
que yo tomase las dichas minas por V. A. por xv ó xx años en 
el precio que las arrendasen o tuviesen Fúcaros 6 otra cual- 
quier persona; y por este mandamiento sin más declaración yo 
supliqué á S. M. por las dichas minas y fuy remitido al Consejo 
de la hacienda, y viendo que cumplia para el efecto del man- 
damiento de V. A. fué necesario ofrecer persona que las tovie- 
se y por el pagamiento respondiese, y así haciéndose cierto 
arrendamiento con ciertos mercaderes españoles, en el Consejo 
contrataron con ellos que los dichos azogues fuesen de V. A. y 
por ello se les pagase el interese que habian gozado los Fúca- 
ros á razón del provecho que habian habido los tres años pos- 
treros de su arrendamiento; e yo acebté el partido hasta veri- 
ficar el valor de las dichas minas. Y en este tiempo Juan de 
Vozmediano tomó el arrendamiento de los maestradgos con la 
misma condición y pujó xx mil ducados. Después huvo otra 
Compañía de genoveses que pujaron x mil, con quien quedan 
los dichos maestradgos ó parte dellos, en cuya parte cupieron 
los mineros del azogue, y me han requerido y apretado para 
que les dé rcsponsion de cumplir con ellos lo capitulado. Y en 
este tiempo sin tener más declaración de solo el susodicho man- 

(i) En el margen se lee de la misma letra de las cartas: «Azogues». 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 35 

damiento de V. A., vino un criado y factor de los Ostretes y 
me truxo una carta de V. A. en que por ella me manda que yo 
le favorezca para este negocio y me hace saber cómo estas mi- 
nas han de tener los que tienen las de V. A.; y á la cabsa yo le 
demandé me mostrase el mandamiento y ordenación que para 
ello tenían; é dice que ha xv semanas que le había de ser veni- 
do, el cual nunca ha llegado á su poder. No embargante esto, 
por ser el tiempo breve que se cumple el arrendamiento por 
Sant Miguel, yo quise saber del dicho factor si se queria encar- 
gar de las dichas minas; y me ha respondido que sus amos no 
le dieron comisión que las tomase en mas precio á todo pujar 
de en dos mil ducados, y que para otra cosa no tenia comisión 
sin darles aviso. Yo he querido verificar el valor por donde se 
habían de contar y pagar el arrendamiento por cada un año; y 
en tiempo de Alonso Gutiérrez montó el interese que dello se 
pagaba un año con otro á un qucnto y setecientas mil (mrs.) y 
el interese qne habia de ser juzgado del tiempo de los Fúcaros 
montaba dos quentos y medio y más ce mil mrs., que se habían 
de cargar de la puja que hicieron los que tomaron los dichos 
maestradgos agora. De manera que montaría lo que se habia 
de pagar por V. A. en cada un año, según la cuenta y averi- 
guación que se hizo de siete á ocho mil ducados, y alliende desto 
las despensas de la labor de las minas. Y también que están sa- 
cados más de dos mil quintales de azogue, que hay tanto cuan- 
to se podría despender en seis años: de manera que fuera cabsa 
de hacer que el interese no fuera tan grande como la despensa 
en mucha parte. De todo esto he dado aviso al factor de Os- 
tretes, el cual dice que no pasará la comisión de los dos mil du- 
cados; y á la cabsa y por la poca declaración y porque no hay 
quien responda por V. A., tomando parecer y consejo de hom- 
bres que saben de la hacienda y servidores de V. A. me ha pa- 
recido que no hacen al servicio de V. A., é así soy determina- 
do de por el precio no las tomar, porque en claro V. A. habia 
de pagar los vii mil ducados y más las despensas de la labor, y 
los que las han arrendado, han demandado responsion, y en 
el Consejo les dieron tan corto plazo para que gelo hobiese 



36 BOLETÍN DE LA REAL ACADEBOA DE LA HISTORIA. 

de dar, por cabsa de ser el tiempo breve para entrar en la labor 
que no hay lugar para que á V. A. se haya de dar aviso y es- 
perar la respuesta. Y también he considerado y entendido que 
los Ostretes tienen las minas de V. A. por tres años siguientes, 
y si ellos no tomasen en este precio las minas susodichas, V. A. 
las habia de labrar y pagar el interese que viene á los que han 
arrendado los maestradgos, que sin las despensas se habian de 
pagar xxi mil ducados en los dichos tres años, y todo lo que se 
pudiese sacar en este tiempo era para lo dar á menos precio 
por la mucha cantidad que está sacada, y en poder de quien no 
tiene necesidad, porque los Fúcaros tienen 700 quintales y los 
genoveses tienen mil quinientos; y en Castilla se gastan por 
año 120 6 130. Y estos que han tomado el arrendamiento es 
por cinco años, y se cree por las personas que dello tienen mu- 
cha noticia y espiriencia, que han de perder forzado la mitad 
del interese susodicho; y á ser así, hay apariencia de baxar y 
no subir. Y pasado el tiempo destos, V. A. si por el precio las 
quisiere con las condiciones susodichas las podrá haber; y ago- 
ra las tomara yo si dellas se quisieran encargar los dichos Os- 
tretes, pero en ninguna manera han querido pagar más de los 
dos mil ducados, porque dicen que sus amos eran informados 
que no valían más de Soo.OCX) mrs. de arrendamiento; y dicen 
verdad hoy ha xv ó xx años; pero después que extrangeros han 
tomado noticia dellas han subido al valor presente. Yo trabajo 
por ruegos me quieran esperar hasta que de V. A. haya res- 
puesta, lo cual no creo querrán hacer. Pero todavía me envié 
V. A. á mandar lo que sobre ello se debe hacer, porque podrá 
ser que quieran más esperar la respuesta con pensamiento que 
V. A. las tomará, pues en ello se les ofrece ganancia; pero esto 
es incierto y no puedo escribir otro propósito del susodicho. 

Por la copia: 
A. Rodríguez Villa. 



EL SITIO DE BARCBLONA EN 1713-1714. 37 



II. 



EL SITIO DE BARCELONA EN 17 13-17 14. 

Estudio histórico por D. Joaquín de la Llave y Garría, coronel graduado 
de Ejército, teniente coronel de Ingenieros (i). 



No hay historia escrita entre las generales de la Península 
española 6 de las que particularmente tratan de sus provincias 
orientales que no se ocupe, con más ó menos proligidad, de los 
sucesos á que dieron origen el fallecimiento y la sucesión del 
rey Carlos II al empezar el siglo xviii. La guerra europea que 
sobresalía entre los importantes, como enderezada á modificar 
el mapa universal, produjo muchos y estimables escritos en va- 
riedad de conceptos, no dejando de ocasionar en la región ca- 
talana algunos con la especial tendencia de explicar la actitud 
en que parte de sus hijos se colocara entonces. 

Naturalmente ofrecía el sitio sufrido por la capital asunto 
merecedor de consideración expresa, aun sin intento de relatar 
más de lo que dentro de las murallas ocurría, y tampoco faltó 
quien lo hiciera. Entre otros literatos dedicó al objeto buen 
número de folios el Pbro. D. Mateo Bruguera (1871-1872), pero 
con evidente desconocimiento de la escuela militar, con decisión 
de acumular argumentos en pro de la tesis que se proponía sos- 
tener, y por tanto con incompetencia teórica y con manifiesta 
parcialidad. 

Consideradas por el coronel D. Joaquín de la Llave las defi- 
ciencias de semejantes obras; notando que no deja de haber 
también, por otra parte, errores y omisiones en las que redac- 
taron oficiales extranjeros componentes de las fuerzas aliadas á 
las españolas, si peritos no bien informados, tomó como empe- 
ño la revisión de antecedentes, el estudio completo de los da- 



(i) Madrid. Impr. del «Memorial de Ingenieros del Ejército», 1903. 
En 4.** mayor, viii-268 páginas. 



38 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

tos, acudiendo á fuentes puras; á los papeles conservados en los 
archivos dependientes del Ministerio de la Guerra, como también 
en los de la provincia y Municipio de Barcelona; á los documen- 
tos publicados con anterioridad, sueltos ó en colecciones; á las 
discusiones entregadas á la prensa con cualquier oportuno mo- 
tivo, con todo lo cual ha dado cuerpo á narración completa del 
sitio referido, en los años 1713-1714; ha escrito monografía á 
la moderna, obra sintética que responde á la reconocida conve- 
niencia de separación de las materias; que constituye un libro 
más de la historia militar , y dentro de ella de la historia del 
Cuerpo de Ingenieros; un libro que añadir á la biblioteca téc- 
nica reunida por el general Fernández de San Román, que por 
su generosa voluntad última forma sección preciada y útilísima 
en la de esta Academia. 

Hace el Sr. de la Llave, en principio, manifestación del pro- 
pósito firme de apartarse de toda clase de prejuicios, exponien- 
do la intención en términos merecedores de notoriedad. 

«He nacido en Barcelona — dice, pág. 53 - y «illí me he criado 
y educado, permaneciendo en aquella ciudad hasta los quince 

años Mis profesores, mis condiscípulos, mis amigos y muchos 

de mis parientes, al hablar de la guerra de Sucesión, asunto que 
siempre preocupa á los catalanes, y más especialmente á los 
barceloneses , se mostraban decididamente aus triados; opinaban 
por el mejor derecho de Carlos III, ó el Archiduque, al trono de 
España; encontraban justificada la actitud hostil á Felipe V y la 
resistencia desesperada de Barcelona contra el C](^vcito fraftco^ 
castellano del duque de Pópoli y del mariscal de Berwick. Pa- 
rece, pues, natural que rodeado de aquella atmósfera saturada 
de espíritu antiborbónico que trasciende á la literatura y al tea- 
tro, no disponiendo en mis lecturas mas que de libros impreg- 
nados de la misma tendencia, ésta me dominase, y mi opinión 
personal, en cuanto puede tenerla un muchacho, fuese la misma 
de mis profesores y condiscípulos. Sin embargo, no fué así; no 
puedo explicarme la causa del fenómeno que en mí se operó; 
pero es lo cierto que sin saber porqué, ni en qué la fundaba por 
entonces, me formé una opinión particular, favorable á los dere- 



SL SITIO DB BASCSLOHA RN I713-1714. 39 

chos de Felipe V, y por lo tanto encontraba injustificada la ac- 
titud que tomaron los catalanes á partir del año 1705, y mucho 
más la que adoptaron en Julio de 1713* 

^Después he tenido ocasión de estudiar más detenidamente 
el asunto, y no he variado de opinión en cuanto al pleito dinás- 
tico, abrigando el convencimiento de que los buenos españoles 
de principios del siglo xvm eran los que sostenían á Felipe V, en 
virtud del testamento de Carlos II, que en aquella monarquía, 
que siempre tuvo como base el carácter patrimonial, era el ver- 
dadero texto legal; pues el testamento transmitía al duque de 
Anjou el patrimonio integro de la monarquía española, mientras 
que el Archiduque hubiera sido rey en virtud del tratado de re- 
parto^ y no solo se hubieran separado de la metrópoli las pose- 
siones de Italia y los Países Bajos, que al fin las perdimos, sino 
que se hubiera desmembrado el territorio peninsular con la se- 
paración de Guipúzcoa, la alta Navarra y parte de Cataluña. 
Comprendo, sin embargo, que, como sucede en todo pleito di- 
nástico, las opiniones estuviesen divididas, y que muchos espa- 
ñoles, tanto castellanos como de la corona de Aragón, por fide- 
lidad á la Casa de Austria, que reinaba desde hacía dos siglos, 
y habituados á considerar como la natural enemiga nuestra á 
Francia , se resistiesen á admitir á un rey francés y prefiriesen á 
Carlos III, que les parecía el verdadero rey nacional». 

Meditado el plan con este presupuesto, el autor del libro, antes 
de entrar en materia, como preparación recapitula cronológica- 
mente los sucesos dvj la guerra de Sucesión en toda Europa, en 
la Península sobre todo y con especialidad en Cataluña, refirien- 
do en mar y tierra el avance de las naciones componentes de la 
Grande Alianza, las cuales, durante la campaña de 1705» consi- 
guieron la ocupación de dicho territorio con el de Valencia , y 
forzaron á las tropas directamente acaudilladas por Felipe V á 
levantar el sitio que habían puesto á Barcelona con pérdida con- 
siderable de personal, abandono de la artillería y quebranta- 
miento de la moral. 

Se restauró luego con la victoria de Almansa, suceso al que 
siguieron otros prósperos en la campañu de 1 7 1 1 í el embarque 



40 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

del Archiduque para Alemania; su elevación al trono imperial: 
el cambio de disposiciones que el hecho produjo en los Gobier- 
nos de Inglaterra y Holanda; los preliminares de paz general ini- 
ciados por consecuencia en el Congreso de Utrech; ñrmada ésta 
y comprometiéndose el nuevo Emperador á evacuar las provin- 
cias que en España le daban obediencia, quedaron los catalanes 
atenidos á sus propios recursos, no obstante lo cual persistieron 
en la resistencia á Felipe V. 

Este es, en realidad, el momento histórico en que principian 
los estudios especiales del Sr. de la Llave, con la descripción de 
la plaza de Barcelona y terreno que la rodea, tales como se en- 
contraban en 17 1 3, acto equivalente á levantar el telón del tea- 
tro en que iban á representarse las escenas del asedio; á presen- 
tar la decoración de los montes ó alturas inmediatas, ríos y rieras, 
caseríos, caminos, accidentes naturales ó artificiales. Llega en la 
exposición al circuito fortificado de la plaza , noticiando las mo- 
dificaciones hechas en él desde la época romana, ya por creci- 
miento de la población, ora por acudir á los trastornos ocasiona- 
dos por las aguas, motivo, el último, que más de una vez ha 
entretenido la atención de la Academia, y para el cual aporta el 
autor datos, citando los aducidos por otros investigadores. 

«Hay que advertir — asienta, pág. 45 -que en aquella época 
el mar llegaba muy cerca del pie del Monte Taver, y que por lo 
tanto el recinto estaba próximo á la orilla: después se ha ido re- 
tirando paulatinamente, pero de un modo constante, y el primi- 
tivo puerto romano , así como el de los Condes , el de Jaime I y 
el de Alfonso V de Aragón, se han ido terraplenando, necesi- 
tándose otros nuevos. Solo en cien años, de 1614 á I7l4i se 
había retirado el mar unos 320 metros». 

Como es de presumir, detalla los medios de defensa en tiem- 
pos sucesivos; los que aconsejó el invento de la artillería y su 
respectiva aplicación en nueve sitios sufridos por la plaza desde 
el año 801 hasta el de 1713 de la historia presente que, según 
razón natural, no era de pensar entrara en la cuenta. 

Que una vez suscrita la paz de Utrech se obstinaran los bar- 
celoneses en mantener la beligerancia estimándose á la altura del 



BL SITIO DE BARCELONA EN 1713-I714. 4 1 

poder y recursos de las naciones colocadas á su frente, no parecía 
creíble. Alguna esperanza pudieron tener en el apoyo del Em- 
perador antes de que éste se entendiera con el rey de Francia; 
llegados al extremo, no les quedaba ninguna de auxilio por parte 
de la reina Ana dé Inglaterra 6 de los Estados generales de Ho- 
landa. Todas las gestiones de los embajadores ó plenipotencia- 
rios enviados por el Consistorio de Cataluña á las Cortes euro- 
peas habían fracasado, lo mismo en la pretensión de mantenerse 
en el justo dominio del Emperador y Rey, que en la de ser de- 
clarado y reconocido el territorio como república independiente 
bajo el protectorado de la Casa de Austria, y aun la más senci- 
lla, al parecer, de conservar, por virtud del tratado de paz, los 
privilegios y prerrogativas que gozaban á la muerte de Carlos II, 
con más las concedidas por el Archiduque. 

Díjpse que extendieron las negociaciones, con igual resultado, 
á la Puerta Otomana, lo cual niega D. Víctor Balaguer en calidad 
de historiador de la región, sin más óbice que no haber visto él 
documento alguno confirmatorio; pero niega también el proyecto 
de constituirse en república, y el Sr. de la Llave, inclinado á es- 
timar calumnioso lo que atañe á gestión en Turquía, transcribe 
en el segundo particular las instrucciones que se dieron á los di- 
plomáticos, documento que no consiente dudar respecto á las 
intenciones de los poderdantes* Bueno es hacer constar, por otro 
lado, y dígolo por mi cuenta, no haber sido solo el marqués do 
San Felipe quien estampó en sus Comentarios la noticia de la 
propuesta presentada al Gran Turco, ni solos tampoco en creerla 
el P. Helando y D. Andrés Muriel: W. Coxe y J. Campbell, his- 
toriadores ingleses, acogieron la nueva , y no creo yo la funda- 
ran en papeles castellanos. 

Sea como se quiera, dado aviso en los despachos de los em- 
bajadores de no ser fácil que se torciera el curso de los sucesos 
porque conservase ó perdiese Cataluña unos privilegios que á 
nadie más interesaban, y que casi nadie conocía en su esencia y 
en sus detalles, aunque las cartas del Emperador no prestaran 
mejor fundamento á la esperanza de conservarlos, reunidos con 
separación, para deliberar, los Brazos generales^ Estamentos ó 



42 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Cortes del Principado, decidieron tras larga discusión prolongar 
la resistencia. Llegando al acuerdo escribe el Sr. de la Llave: 

«Ha sido frecuente en Barcelona en todos los disturbios polí- 
ticos, y jse ha repetido en diversas ocasiones durante los del si- 
glo XIX, que una minoría turbulenta se ha impuesto á la ciudad, 
y ha obligado á los vecinos pacíficos á tomar las armas contra el 
Gobierno. Algo de esto debió de ocurrir en 1713" la prudencia 
y la razón aconsejaban á los catalanes someterse, hubiesen á. no 
procedido bien y lealmente al declararse en 1 70 5 por el Archi- 
duque. Las armas de Felipe V eran vencedoras; el Emperador 
les abandonaba, no debían tener de ello la menor duda; la re- 
sistencia podría ser empeñada y gloriosa, pero no conduciría á 
ningún fin útil; las concesiones que no obtuviesen de la clemen- 
cia del rey no las arrancarían con la guerra, que había de em- 
peorar su situación al mostrarse rebeldes; esto no podía ocul- 
tarse álos sensatos, pero predominó la opinión de los arrebatados 
y violentos». 

De aquí la declaración de guerra del Consistorio y Brazos ge- 
nerales en 9 de Julio de 1713 y el principio de la acometida con- 
siguiente á la plaza por el duque de Pópoli, nombrado capitán 
general del ejército español en Cataluña por Felipe V. 

No eran sobradas las fiaerzas de que disponía, por lo que hubo 
de limitarse, al pronto, á establecer línea de circunvalación ó de 
bloqueo más aparente que efectivo. El autor del libro enumera 
esas fuerzas; las que en oposición organizó la ciudad; examina 
la calidad de unas y otras; los antecedentes y competencia de 
los jefes respectivos, 'y juzga las disposiciones que adoptaron, 
sentados los principios que por entonces se observaban en el 
ataque y defensa de una plaza según el método enseñado por el 
mariscal de Vauban. 

Caudillo ó Xeffe major en la de Barcelona resultó elegido 
D. Antonio \'illarroel, teniente general anteriormente del ejér- 
cito real , s¡ bien con autoridad limitada por las atribuciones del 
Consistorio , las del Conceller en cap 6 jefe municipal y las de 
\'arias Juntas, de las que cuatro principales estorbaban á su ini- 
ciativa. 



EL SITIO DE BARCELONA BM I713-I714. 43 

«Puede asegurarse, piensa el Sr. de la Llave (l), que era un 
bravo y entendido militar , capaz de conducir con acierto la de- 
fensa; pero no tuvo nunca libertad de acción en su difícil man- 
do, y debió pasar en él muy malos ratos y continuos sinsabores». 

Creíale yo castellano al ocuparme de su entidad (2), tanto por 
la significación del apelativo como por la procedencia y actos en 
los comienzos de la guerra; mas en uno de los documentos in- 
sertos en esta historia del sitio (pág. 188) declara con repeti- 
ción ser hijo de Barcelona. Sin embargo, no redactaba sus co- 
municaciones en lengua catalana; quizá no la hablaba tampoco, 
lo que contribuiría á la desconfianza, suspicacia é injusticia que 
sus paisanos le mostraron. 

AlgQn castellano habría tal vez á sus órdenes; en cambio eran 
muchas las familias catalanas acogidas á lugares de la desobe- 
diencia, según los de Barcelona decían; muchos los nobles de la 
tierra que como jefes y oficiales servían leal mente en el ejército 
de Felipe V, habiendo regimientos, como los dragones de Mari- 
món y de Grimau que eran exclusivamente catalanes, y aun 
partidas de campesinos calificados de butiflers por los rebel- 
des. Fueran todavía muchos más los hombres que se les resta- 
ran sin las desacertadas medidas del ministro Orry que pusieron 
las armas en manos de los pacíficos vejados en los intereses, 
cuando fácil le fuera, de otro modo, poner en evidencia el pru- 
rito de los ciudadanos en estimarse síntesis y voz de región. 

Va contando el libro de referencia cómo transcurrieron ocho 
meses en período de expectación, á cuyo término recibieron los 
sitiados nuevas decepciones con noticias del tratado de Rastadt, 
en el que ni mención se hacía de sus deseos, y del nombramiento 
del duque de Bcrwick para continuar el sitio provisto de consi- 
derable refuerzo de tropas francesas, artillería, material de inge- 
nieros é instrucciones de severidad en caso de no someterse 
aquéllas en absoluto. 



(i) Pág. 71; en las 165, 219 y 222 trata también de sus condiciones 
personales. 
(2) En la Armada española. Madrid, 1900, tomo vi, pág. 1 16. 



44 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Era el 12 de Julio de 17 14 en la noche cuando á sus órdenes 
se abrió trinchera, instante desde el que el autor refiere día por 
día los trabajos, acompañando á la explicación planos, dibujos de 
la época , datos biográficos de las personas de viso en ambos 
campos, reflexiones crítico-profesionales que sirven de lección. 
El 10 de Septiembre, habiendo suficientes brechas practicables, 
se preparó el asalto general , no sin anunciarlo con parlamento, 
por el que se dejaba á cargo de los sitiados la responsabilidad 
de las consecuencias. Quisieron arrostrarlas, resistiendo el em- 
puje de los asaltantes hasta llegar éstos al centro de la ciudad, 
y todavía intentaron alcanzar por capitulación alguna ventaja, 
cuando era pasado el tiempo y ocasión de conseguirlo; hubieron 
al fin de ceder, sin condición escrita, en la madrugada del 12, 
no obstante lo cual y acto continuo se publicó bando del duque 
de Berwick, en que se imponía pena de muerte á oficiales, sol- 
dados , vivanderos y otras cualesquiera personas que injuriasen 
á los habitantes tratándoles de rebeldes, ó cometiesen desmán, 
anunciando que los barceloneses se habían rendido y se les ha- 
bía concedido vida, honras y haciendas. 

El recto y desapasionado criterio con que el Sr. de la Llave 
ha aumentado el interés de su obra, brilla grandemente en las 
consideraciones finales: en el juicio que le merecen los jefes 
vencidos, los generales Basset, Bell ver y Ramón, el marqués de 
Poal, los concelleres en cap, Flix y Casanova, el coronel Amill y 
aun los menos significados. Véase uno de los que más se han 
discutido. 

«D. Rafael Casanova personifica el espíritu de intransigencia, 
la tenacidad de la defensa, la negativa opuesta á todo acomodo. 
Por esto, sin duda, se le ha elevado una estatua, que desde el 
punto de vista catalán de I7I4> tal vez mereciese más Villa- 
rroel. No cabe desconocer que Casanova creía de buena fe ser- 
vir á su patria, llevando al último límite la resistencia contra Fe- 
lipe V; tampoco puede ponerse en duda que en las tranquillas 
que continuamente presentaba á la acción militar respondía al 
espíritu estrecho de los Consistorios y Juntas de que formaba 
parte , se hallaba inspirado por el ambiente que en ellos se res- 



EL SITIO DE BARCELONA EN 1713-I714. 45 

piraba; pero creyendo servir los intereses de la defensa, fué 
constantemente un estorbo para su acción libre y desembaraza- 
da. El día del asalto dio pruebas de un valor personal, que hasta 
entonces no había tenido ocasión de ostentar, y haciéndose ma- 
tar en la reacción ofensiva contra el baluarte de San Pedro, hizo 
olvidar los muchos errores que había cometido :>. 

Creo aún de oportunidad al conocimiento del libro transcri- 
bir íntegramente los párrafos que siguen (l), advirtiendo que 
la opinión del autor coincide con las de reputados escritores ca- 
talanes (2). 

«Demostrado queda en su lugar que no fué unánime ni del 
todo espontánea la desesperada resolución que se adoptó, de- 
clarando soberbiamente la guerra á Felipe V. Respecto á su 
conveniencia ya empieza á verse claro aun entre los que con- 
servan más ferviente el culto á las antiguas instituciones de Ca- 
taluña; ya se comprende que la heroica defensa de los fueros y 
privilegios del Principado fué la que precipitó su pérdida. Es 
indudable que Felipe V, imbuido en los principios cesaristas 
que le había inculcado su abuelo, así como sus ministros, decidi- 
dos partidarios del centralismo político á la francesa, estaban 
firmemente resueltos á suprimir aquellas prerrogativas siempre 
molestas para la autoridad real, que indudablemente mermaban, 
y á las que se atribuían la frecuencia con que la provincia había 
dado muestras de su espíritu levantisco; pero es también muy 
probable que la sumisión después del tratado de Utrech hu- 
biera salvado una parte por lo menos de los fueros, y que dh 
todo caso la capitulación en Abril de 17 14, cuando las con- 
íerencias entre el coronel Dalmau y MM. Orry y de Guer- 
chy, hubiera proporcionado condiciones relativamente venta- 
josas. 

»Pero en vez de esto, se extremó la resistencia, se exasperó 
la ira del general sitiador y de la Corte, y cuando se quiso tratar 
de capitulación ya no era tiempo, el vencedor era dueño de dic- 



(i) Véase pág. 217. 

(2) Cita á Coroleu y Peña y D. Teodoro Baró. 



40 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

tar la ley, y la impuso. Nada más natural; extrañarlo sería pecar 
de inocente. 

»Y sin embargo, Felipe V no suprimió los fueros de Catalu- 
ña. Es cierto que por el decreto de Nueva Planta^ de i6 de 
Enero de 17 16, dio nueva forma á su gobierno, principalmente 
á la Real Audiencia y á los Corregimientos y Municipios; pero 
en todo lo demás que no está prevenido en los capítulos anteceden- 
tes de este decreto mando se observen las constituciones que antes 
había en Cataluña^ entendiéndose que son establecidas de nuevo 
por este decreto^ y que tienen la misma fuerza y vigor que lo indi- 
vidualmente mandado en éL 

»Por un error asaz vulgarizado, ya que han sido parte á sos- 
tenerle novelistas, poetas y todos los historiadores, algunos más 
propensos á inflamarse en patriótica irritación que á purgar la 
historia de infidelidad ó mentira, se atribuye al primer Bor- 
bón la derogación completa de las libertades y fueros de Cata- 
luña. Como por añadidura se supone que los códigos, diplomas, 
cartas y registros en los cuales estaban aquéllas, fueron arroja- 
dos al fuego por mano del verdugo al siguiente día de entrada 
en Barcelona por los ejércitos aliados de Francia y España, han 
corrido de mano en mano grabados y estampas, y más aún, han 
servido éstos por vía de ilustración en obras históricas, con lo 
que se ha dado por medio de la representación artística mayor 
realce á un suceso completamente falso. 

»Los documentos quemados en el Salón de San Jorge, y que 
han dado origen á la leyenda, fueron títulos y privilegios con- 
cedidos por el Archiduque á municipios particulares. Los fue- 
ros no fueron realmente derogados hasta que de hecho lo han 
sido por las diversas Constituciones políticas que se ha dado la 
nación en el siglo xix. Lo que se suprimió fué la parte externa: 
los concelleres con sus rojas gramalla^^ los diputados y oidores 
de cuentas, el protector del Brazo militar, el Consejo de Ciento; 
pero subsistió todo lo interno: la organización de la familia y de 
la propiedad, la forma de enjuiciar y hasta lo referente á la re- 
unión de Cortes y parlamentos, por no haberse derogado expre- 
samente». 



HISTORY OF THE PENINSULAR WAR. 47 

En lo expuesto fundo parecer de haber prestado buen servi- 
cio á la historia nacional el Sr. Coronel D. Joaquín de la Llave, 
y complacido lo someto á la Academia, que ya en acuerdo le ha 
signiñcado gratitud por el agasajo de su libro. 

Madrid, 4 de Diciembre de 1903. 

Cesáreo Fernandez Duro. 



III. 



HISTORY OF THE PENINSULAR WAR. 

Nuestro ilustre Director se ha servido conferirme el encargo 
de informar acerca del tomo 11 de la obra History of the Penin- 
sular War^ remitida á esta Real Academia por su autor el 
Sr. Omán, profesor de Historia Moderna en la Universidad de 
Oxford. 

Ya en ocasión no remota, en Junio de este mismo año, y con 
la de dar cuenta de varias obras dirigidcis á igual objeto, esto es, 
al de recordar los hechos más notables de aquella lucha que, al 
fin, resultó tan gloriosa como favorable para nuestra patria, he- 
chos traídos á la memoria por generales tan insignes como los 
mariscales franceses Lanncs y Moncey, por historiadores, tam- 
bién franceses, como el comandante Balagny y M. Guillon, y 
bibliófilos como el alemán Kircheisen, di un breve informe sobre 
el primer tomo de este mismo hermoso trabajo del Sr. Ornan. 

Revista parecida podría yo presentar hoy á la Academia, 
puesto que en el lapso de tiempo transcurrido desde la época 
citada han salido á luz nuevos estudios históricos, Memorias de 
militares que tomaron parte en aquella guerra y escritos de que, 
como los de los Sres. Omán y Balagny, tiene ya noticia esta 
docta Corporación. Los más importantes, empero, son los dos 
que acabo de mencionar; y aun cuando ya ha podido la Acade- 



48 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

mia formar concepto de esos libros y de las excelentes condi- 
ciones de sus autores al haberse informado los tomos anteriores, 
el mandato de nuestro Director acerca del trabajo del Sr. Omán 
y la relación de asunto y tiempo con el de M. de Balagny me ani- 
man á describirlos y compararlos en este informe, siquier haya 
do extralimitarme un poco del encargo que se me ha impuesto. 

Todo lo merecen ambos escritos por su importancia y por el 
interés que despierta ó, al menos, debe despertar su conoci- 
miento en España. ¡Ojalá sepa yo, á mi vez, inspirarlo también 
con las observaciones que me sugiera el examen de obras his- 
tóricas en mi sentir tan preciadas! 

Termina el primer tomo de la obra del Sr. Omán con la des- 
cripción de la batalla de la Coruña, en que una bala de cañón 
arrebató la vida á John Moore cuando, como á Epaminondas en 
Mantinea, le sonreía la victoria con un triunfo que habría de in- 
mortalizar su nombre. 

El segundo tomo, á que va á referirse este informe en primer 
lugar, comprende la mayor parte de la campaña de 1 809, desde 
la marcha de Napoleón á París á fin de preparar sus operacio- 
nes contra el Austria que, después de los rudos combates de 
Kssling y Wagram, acabaron con el armisticio de Znaim y la paz 
de Viena, hasta la batalla de Talavera, una de las más reñidas 
en el campo, una de las más disputadas, en cuanto á sus resul- 
tados, en la historia de la guerra de la Independencia. 

Entretanto, ¡qué de reveses para las armas españolas! Uclés, 
Valls, Zaragoza, Ciudad Real, Belchite y Medellín; pero, ¡qué de 
glorias también adquiridas en esa misma heroica Zaragoza, en 
el Bruch, en Valencia, Vigo, Alcañiz y Gerona, en el levanta- 
miento, por fin, del espíritu público en toda la Península, tradu- 
cido en el del sinnúmero de guerrillas dedicadas á vengar los 
triuníos y las depredaciones de sus enemigos los franceses! 

Todo nos lo va contando el Sr. Omán en el segundo tomo de 
su obra, en el mismo orden y con igual método que en el pri- 
mero , con toda la imparcialidad también que exige el ejercicio 
de la Historia y con la justicia debida á los actores en los terribles 
dramas tan viva y sangrientamente representados en la guerra. 



HISTORY OP THB PENINSULAR WAR. 49 

En eso se distingue singularmente el Sr. Ornan de los historia- 
llores sus compatriotas, duramente recriminados por él en el 
Prefacio de su primer tomo. AI fustigar á Napier por sus injus- 
tas acusaciones á los españoles é infundadas preferencias á su^ 
compatriotas, y sobre todo á Wellington, su héroe^ acaba con 
esta declaración: «Leída su narración, se vuelve uno hacia Ar- 
guelles, Toreno ó Arteche para examinar la conducta de sus 
compatriotas, y entonces acaba por hacerse cargo de la verdad 
de los hechos. El que estudie la Guerra de la Península , añade, 
necesita leer la obra de Napier, pero que no se imagine, al ter- 
minar su lectura, que ha llegado á dominar ni el sentido ni la 
importancia de tan grandiosa lucha». Que, según el mismo 
Omán hace observar, y de sobra lo sabe esta Academia, no 
hasta el estudio, por detenido que sea y por más que se le su- 
jete á una crítica muy severa, no basta, repito, ni el juicio tam- 
poco que pueda formarse de la narración de un hecho histórico, 
pronunciada por una de las partes que lo ejecutaron. Se hace 
necesario estudiar de igual modo las producciones de las demás 
partes, las enemigas naturalmente, y aquilatarlas, podríamos 
decir, compararlas y juzgar después dónde se ha de encontrar 
la verdad absoluta y, ya así, irrebatible. 

Esto nos lo dijo ya Thucydides en su historia de la «Guerra 
del Peloponeso» que se decidió á describir desde el principio de 
las hostilidades en que tomó parte hasta el término de aquella 
tan dilatada lucha «persuadido, añade en su libro primero, de 
que sería considerable y más digna de memoria que cuantas la 
habían precedido». «En cuanto á los sucesos, dice, no me he 
permitido escribirlos bajo la fe del primero que me los narraba 
ni como me parecía que habían tenido lugar. Tomaba los más 
exactos informes, aun de aquellos de que había sido testigo 
ocular, y no sin trabajo llegaba ó obtener la verdad; porque de 
los testigos de un acontecimiento , no todos dan los mismos de- 
talles sobre los mismos hechos; los cuentan según su memoria 
ó á satisfacción de su parcialidad Mí historia es mejor un mo- 
numento que lego á los futuros siglos, que una obra hecha para 
disputar el premio halagando el oído por un momentos. 

TOMO XLIV. 4 



50 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Así, en efecto, se escribe la Historia, y así ha obtenido la 
de Thucydidcs la autoridad que todo el mundo la concede. 

Con la de la «Guerra Peninsular :^ del profesor Omán sucede 
algo parecido; porque los testimonios de que se vale son tam- 
bién de actores en la lucha que describen; aunque como el his- 
toriador griego, ha tenido, según he dicho, que compararlos, 
con los de otros de sus compatriotas, y más particularmente 
con los de quienes, cual aliados ó enemigos, debían relatar los 
sucesos de la guerra influidos por sentimientos muy distintos 
é inspirándose en un espíritu nacional muy diferente. 

Y de eso puedo dar una prueba en mi concepto concluyente. 

Con la llegada á esta Academia de la obra de Omán ha coin- 
cidido la del comandante Balagny, ambas tratando igual asunto 
y del mismo período de nuestra guerra de la Independencia. 
Esos señores se han visto y han debido consultarse sus dudas 
ante los varios documentos que poseían , diversos como su pro- 
cedencia, tan opuesta en ideas é intereses según la nacionalidad 
de cada uno; y ambos, también, me han hecho el honor de visi- 
tarme, más, por supuCvSto, que por tributármelo, por su laudable 
empeño de examinar más y más datos que pudieran importar- 
les en mi biblioteca, no escasa de ellos. 

Y he aquí un caso bien raro, el de que se hayan encontrado tres 
historiadores sobre un mismo asunto, uno, es verdad, bien hu- 
milde, que han podido comunicarse sus impresiones, resolver 
algunas dudas y prestádose el ayuda de sus noticias y conoci- 
mientos. Porque unos y otros, eso se comprende perfectamente, 
como interesados en la gloria de su respectivo país, han de en- 
tender en que no se menoscabe la del suyo; pero en este casa 
cabe observar que nadie ha escatimado á los demás el concepta 
que hayan podido adquirir en contienda tan reñida y larga. 

La obra del profesor Omán y la de Balagny brillan en esta 
tan necesaria condición de todo historiador; la del primero, por 
la verdad de sus noticias y la imparcialidad de sus comentarios; 
la del comandante francés por apoyarse principalmente en los. 
documentos , reservados ó no , existentes en los archivos de su. 
Gobierno y transmitidos con toda fidelidad á sus lectores. 



HISTORY OF THE PENINSULAR WAR. 5 1 

Yo no tengo que modificar mi anterior dictamen acerca de 
las dos obras á que me estoy refiriendo; el mismo orden e igual 
método que los seguidos antes por ambos ilustres cronistas, y 
ahora en el segundo tomo del profesor de la Universidad de 
Oxford , como en el segundo y en el tercero del oficial de la 
Sección Histórica en el Estado Mayor del ejército francés. En 
mi informe primero decía yo: «Aunque tan brevemente comen- 
tada y sin entrar en la explicación de detalles que harían inter- 
minable este informe, así como cualquier observación que pu- 
diera dirigirse al'Sr. Omán sobre puntos particulares de su obra, 
puede aquí volverse á decir que ésta es de gran interés histórico, 
de un mérito excepcional al compararla con tantas otras que so 
han publicado, especialmente con las de los compatriotas del 
autor, que es el primero en poner de manifiesto los errores, las 
deficiencias y los apasionamientos que contienen y revelan :>. 

Elogio, caluroso también, hube de hacer entonces de la obra 
del Sr. Balagny, y ahora lo merecen igual sus segundo y tercer 
volúmenes que terminan al mediar la campaña de Galicia en los 
primeros días de 1809. El trabajo de Omán hace suponer un es- 
tudio histórico muy concienzudo y un juicio crítico especulativo, 
así para dar razón de los acontecimientos que narra como para 
fundar las lecciones militares y filosóficas que de ellos puedan 
desprenderse. El del comandante francés contiene un vastísimo 
arsenal de datos muy útiles para obtener los mismos fines, ilus- 
trados con el examen también y la crítica de cuantos factores 
materiales y personales encajan en la acción y las consecuencias 
de una campaña de que Napoleón y sus escogidos esperaban, 
como él decía, el inmediato fin de la guerra. Sus admiradores 
lo creían así, él presente á las operaciones, que interrumpieron 
los proyectos presumibles y muy luego llevados á ejecución por 
el Austria; pero lo dudo, y el mismo P2mperador debió dudarlo, 
al observar cómo principió á elevarse en toda la Península el es- 
píritu público contra él y sus soldados. Vio que no llegaría á al- 
canzar aquí una de aquellas victorias decisivas que le proporcio- 
naban la sumisión de un imperio, y renunció para siempre á 
combatir á nuestros impalpables compatriotas. 



52 BOLBTÍN DB LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

Aquí se necesitaba un Hércules que de un mazazo aplastara 
las cabezas de la Hidra española, como decía Kellerman en uno 
de sus despachos; y ei Hércules francés, errando por segunda 
vez en sus cálculos sobre el destino de nuestra nación, prefirió 
engolfarse en mares que le parecerían de travesía más expedita 
y más gloriosa quizás por más extensos, pero que le resultaron 
más procelosos y fatales. 

La materia es vasta, tan discutible como importante; y ha- 
biéndose de proseguir ambas obras, la del profesor inglés, por 
exigirlo el asunto, y la del oficial francés por indicarlo además 
su propósito de visitar campos de batallas que no dirigió Napo- 
león personalmente, creo como lo más acertado el que la Aca- 
demia espere para mejor juzgarlas. Las dos me parecen excelen- 
tea, muy recomendables en sus distintos conceptos, narrativo y 
filosófico; y yo me atrevo á pedir á este nuestro Cuerpo literario 
se sirva manifestárselo así á sus autores; al Sr. Omán, al acusarle 
el recibo del segundo tomo de la obra que nos está galantemente 
enviando, y al Sr. Balagny por el vehículo del «Boletín». 

La Academia resolverá en eso lo que considere mejor. 

Antes, sin embargo, de concluir este informe, he de tomarme 
la libertad de manifestar á la Academia que con el segundo tomo 
de su obra ha tenido el Sr. Omán la bondad de enviarme la nueva 
edición, que él ha publicado, de otro libro que, por raro ó por ol- 
vidado , por su carácter algo humorístico, en fin, no sería quizás 
tenido en el aprecio que merece. 

Titúlase «Aventuras con el regimiento de Connaught de 1809 
á 18 1 4, por William Grattan». 

Ese regimiento, que llevó mucho tiempo el núm. 88 en la In- 
fantería británica, hizo toda la guerra de nuestra Independencia 
durante los años que enuncia el título del libro, y el entonces 
teniente Grattan narra tan elocuentemente los principales epi- 
sodios en que tomó parte su Cuerpo, que el Sr. Ornan compara 
sus descripciones de algunos, como Fuentes de Oñoro, Sala- 
manca y sobre todo Badajoz, donde fué herido, con las tan ce- 
lebradas de Napier que , en eso de relatar hechos de armas de 
sus compatriotas, pasa en Inglaterra por maestro insuperable. 



HISTORY OF THE PENINSULAR WAR. 55 

Ese libro es, con efecto, muy interesante para la historia de 
aquella gloriosísima lucha; pues, aunque en parte anecdótico y, 
como he dicho antes, algo humorístico, no deja de, en ocasiones, 
esclarecer puntos que la diversidad de opiniones deja no poco 
obscuros y dudosos. 

El digno y erudito profesor de la Universidad de Oxford, al 
historiar la Guerra Peninsular de l8o8 á 1814, y al recoger na- 
rraciones de otros y datos de todo género para llevar á cabo 
felizmente su tan ardua empresa, se ha propuesto á la vez procu- 
rar á los demás, editándolos de nuevo, los libros y los apuntos 
que el tiempo ha hecho se pierdan ó sean muy difíciles de ad- 
quirir. El Sr. Omán obtendrá la mejor recompensa de obra tan 
meritoria en la gratitud de los favorecidos y la memoria que le 
dediquen los que puedan aprovechar su abnegación. 

Con la llegada del tercer tomo de la obra del comandante Ba- 
lagny ha coincidido también otra del teniente coronel del mismo 
ejército M. de Titcux, historiador muy distinguido y que ha visto 
varios de sus trabajos anteriores premiados por la Academia íi-an- 
cesa , galardón á muy pocos concedido. El nuevo estudio histó- 
rico del coronel Titeux se dirige á vindicar la memoria del ge- 
neral Dupont, el vencido por las armas españolas en la batalla 
de Bailen. 

Con solo indicar ese propósito se comprenderá la grande im- 
portancia que ha de tener la lectura de una obra que , con las 
dificultades que ha de encontrar en Francia para ser aceptada 
como expresión imparcial de un hecho que representa el primer 
revés de los ejércitos de Napoleón cuando su poder parecía in- 
contrastable, interesa tanto al honor y á la gloria de nuestra 
patria. Para ejecutar esa obra , que M. de Titeux aprecia como 
de estricta justicia, ha escrito tres grandes volúmenes llenos de 
datos y de ilustraciones, y para darla á conocer y para mejor 
juzgarla necesita un espaiiol describirla con alguna detención, 
si ha de salir por los fueros de nuestros valentísimos soldados y 
de los hábiles jefes y oficiales suyos que obtuvieron una victo- 
ria que sorprendió no poco al mundo militar y mucho, muchí- 
simo, al político de toda Europa. 



54 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Por eso, y confiando en la benevolencia que siempre me ha 
otorgado la Academia, me he propuesto ofrecer á su considera- 
ción otro informe, aparte del presente y lo extenso que merece 
asunto tan importante para el honor de nuestra patria. 

Madrid, 23 de Octubre de 1903. 

José G. de Arteche. 



IV. 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILiaA. 

El libro que, con el título de La Telúrica, las Nacionalida- 
des Y LA Milicia, acaba de publicar el general de brigada Exce- 
lentísimo Sr. D. José María de Casanova, y cuyo informe á esta 
Real Academia ha sídome encomendado por nuestro ilustre Di- 
rector, forma un grueso volumen de 724 páginas de excelente 
impresión, una hermosa y simbólica portada y el retrato del 
autor. Ese título está poniendo de manifiesto por manera elo- 
cuentísima que no es á este nuestro Cuerpo literario á quien 
corresponden, al menos en todos sus extremos, el examen y la 
calificación para que, á solicitud del Ministerio de la Guerra, nos 
envía el de Instrucción pública una obra que abraza tales y tan 
varias y complejas materias del saber humano. Otras son las 
Academias, la de Ciencias exactas^ físicas y naturales^ y la de 
Ciencias morcUes y políticas^ á quienes compete el estudio y 
juicio del libro del Sr. Casanova, y á quienes habrá consultado 
el Ministerio de la Guerra, dejando para ésta de la Historia la 
parte que pueda corresponderle según su instituto y jurisdicción. 

Y, con efecto, si al leer la primera parte de la obra del señor 
Casanova, esto es, el tratado de la Telúrica, se detiene el lector 
á observar, no solo el fondo de ese trabajo, lo que puede lla- 
marse su esencia, puesto que se refiere á la del objeto á que se 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 55 

dirige su estudio, sino que también el carácter y la autoridad 
de los que le sirven de apoyo en tan abstrusas lucubraciones 
como las suyas, comprenderá que, ni como astronómicas, ni 
como geológicas y geométricas, corresponden á las funciones 
<ie esta Academia. La Mecánica celeste ni la Cosmología son 
ciencias que aquí se cultiven; y aunque la mayor parte de nues- 
tros consocios lo hagan ó hubieren hecho, no por eso irán á de- 
clararse jueces, y mucho menos jueces oficiales de los que se 
dediquen á ese estudio. Yo no necesito sino manifestar á la Aca- 
demia cuál es el índice de ese tratado para hacer comprender su 
incompetencia oficial para juzgarlo. «La Telúrica. — El Firma- 
mento. — La tierra. — La vida en el planeta. — El Hombre. — Las 
razas. — La Sociología y sus relaciones.» 

¿•Para qué, pues, gastar tiempo en mayor exposición ni en más 
demostraciones de esa incompetencia en este caso? 

La segunda parte de la obra del Sr. Casanova comprende el 
estudio, y así se denomina, de Las Nacionalidades. 

Ya en ella se toca algo que entre en la jurisdicción de esta 
Academia, algo que aquí pueda y aun deba enunciarse y discu- 
tirse. Solo cabe nos detenga la idea del rumbo que haya tomado 
el autor en la explicación de su tema. 

¡La Filosofía de la Historial ¿Cómo no dirigirse al objetivó 
propuesto en esa parte del laboriosísimo é importante trabajo que 
estamos examinando? ¿Será conveniente aquí, en la ocasión pre- 
sente, seguir al Sr. Casanova en su camino? 

Al hacer un símil en la marcha progresiva de la Geografía y 
de la Historia, diciendo de la primera que Kant, Humboldt, Rit- 
ter y otros la llegaron á trocar en ciencia comparada, «alcan- 
zando, dice, mayores vuelos tal vez que los que debiera tener», 
añade nuestro autor que, «si esto ha pasado con la geografía, 
con la historia, con esa ciencia, tan esencial para su trabajo 
como lleva dicho, ha tenido lugar un proceso similar; efectiva- 
mente, se considera bajo tres aspectos: historia de los hechos 
que es la historia propiamente dicha; el estudio de estos hechos 
que es la filosofía, los principios; y la relación de estos hechos, 
con los principios, que es la ciencia de la filosofía de la historia, 



56 30LBTfN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

ciencia que trata de fijar las leyes que rigen el desenvolvimiento 
y destino de la humanidad; es decir, investigar las causas de las 
cosas: Aristóteles, añade, llamó á la evolución causa de las cau-^ 
sas; Vico, Bossuet, Herder, Spencer y otros muchos, han tratado 
la materia bajo bien distintos aspectos; por lo mismo creemos 
deber decir que la humanidad, como la naturaleza, obedece á 
leyes irrecusables, y que si la ciencia ha determinado las que á 
esta última se refieren, en lo que á la humanidad respecta, ni la 
filosofía de la historia, ni la ciencia sociológica han podido llegar 
á que esta justa aspiración del hombre traspase ciertos límites» 
y en tal concepto hay que tener á dichas ciencias :>. 

Y continúa el Sr. Casanova en el párrafo que inmediatamente 
sigue al anterior acabado de transcribir: 

«Las leyes existen, no hay duda; el hombre ha evidenciado 
unas, persigue otras y pretende saberlas todas; pero como los 
hechos sociales son tantos como extrema su v^ariedad, constituyo 
tal condición una barrera difícil de franquear, y que el hombre 
pueda formular esas leyes con la precisión matemática con que 
se señalan las de la naturaleza orgánica.» 

Aquí vemos al Sr. Casanova revelar los comienzos del cono- 
cimiento de la Filosofía de la Historia, nombre que daba Voltaire 
á la serie de frases punzantes en que tanto abundan sus escritos 
más ó menos burlescos, críticos ó históricos. Muchos nombres 
podrían añadirse á los que el autor del estudio de Las Naciona- 
lidades consigna en su libro como de padres ó como de maes- 
tros de la ciencia histórica á que se refiere. Xo hay sino acudir 
á la Introducción de la obra verdaderamente magistral de César 
Cantú, y su lector hallará no solo un arsenal inagotable de nom- 
bres de escritores de todas las edades del mundo histórico y de 
sus varios métodos de enseñanza, sino que también el juicio, 
concienzudo y sereno del egregio autor de la Historia Universal^ 
premiado en sus últimos años con la Gran Cruz de Isabel la Ca- 
tólica á propuesta de esta Real Academia. 

Allí se da idea cabal de cuantos elementos han entrado en la 
nueva evolución porque la ciencia histórica ha pasado desde las 
rapsodias griegas y las crónicas de la Edad Media á la nueva 



hA TELUlUCAy LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 57 

época, en que esos mismos ingenios que nos cita el general Ca- 
sanova dan á conocer lo que alguno llama la Ciencia nueva^ la 
historia que, no satisfecha con la simple narración de los sucesos, 
necesita escudriñar las causas que los produjeron, comentarlos y 
dar á entender el porqué de sus éxitos felices ó funestos. Y por 
eso Bossuet , cuantos historiadores y filósofos nos trae á la me- 
moria el Sr. Casanova y cien otros, con pensamientos distin- 
tos y métodos diversos de exposición, han ¡do de descubrimien- 
to en descubrimiento, de examen en examen y de deducción en 
deducción, ejercitándose en el arte, en la escuela, en la ciencia, 
por fin, filosófico-histórica, única hoy admitida para el conoci- 
miento de lo pasado y la previsión de lo porv^enir. 

Si yo no me hallara agobiado por el peso que los años 
hacen gravitar sobre el espíritu como sobre el cuerpo, me en- 
golfaría en la disquisición de la serie de ideas esparcidas en el 
libro del general Casanova referentes al punto de las Nacionali- 
dades, serie que comprende desde el origen de los pueblos y do 
las sociedades más antiguas la constitución de los en que se co- 
lumbra y luego aparece la cultura de los hebreos, griegos y ro- 
manos, cuya historia nos hace el autor lo breve que requiere el 
pensamiento de su obra. El Cristianismo^ después, y LotS Reli- 
gionesy El Feudalismo y seguidamente El Renacimiento y La 
Reforma', constituyen capítulos diversos, de los que no hacemos 
sino enunciar aquí el título, porque sería, como acabo de decir, 
engolfarme en discusiones en nuestro concepto extrañas, al exa- 
men que se me ha encargado. 

Merece, sin embargo, excepción, por otra parte ineludible, ol 
estudio que hace el general Casanova, después del ya indicado 
de las primeras nacionalidades hasta las modernas, cuyo adveni- 
miento anuncian la formación de los imperios franco y alemán, las 
Cruzadas y el Renacimiento con la Reforma y todo su influjo en 
el estado social de nuestros tiempos, que hace, repito, el general 
Casanova de nuestra España desde la entrada en ella de la Casa 
de Austria. Algo adelanta en ese estudio con retroceder al de la 
notabilísima personalidad de Fernando el Católico, descrita ma- 
gistral mente por Maquiavelo y por no pocos de nuestros milita- 



58 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

res contemporáneos, fundador con su nunca bastantemente pon- 
derada esposa, Isabel la Católica, de la monarquía genuinamente 
española que acabó por dominar, con sus armas y las artes de 
su soberano, una gran parte, la más culta é influyente de Euro- 
pa, y además se hizo dueña del vasto continente descubierto por 
Cristóbal Colón. A tal grado de admiración eleva nuestro autor 
la suya á Fernando V, que se rebela contra el filósofo florentino 
y contra cuantos acusan á aquel soberano de ingrato para con 
el Gran Capitán, con el descubridor del Nuevo Mundo y con el 
mismo Cisneros, fundándose, aunque no fuera por más, en frase 
parecida á la célebre de Bismarck, la de que «El fin justifica los 
medios :>. 

Ante esa personalidad del ínclito Aragonés extasíase el gene- 
ral cuya obra estamos examinando; pero más todavía ante la 
del Emperador, hijo de la infeliz Doña Juana y de su versátil y 
fatuo marido. 

Después de enumerar los al parecer innumerables viajes del 
ínclito Emperador á través de Europa y á la costa de África, 
así como sus varios triunfos sobre ligas, imperios y reinos que 
conspiraban contra su inmenso poderío, celosos sus soberanos 
de quien, según Macaulay, dominaba la Tierra y el Océano^ va 
el general Casanova explicando el porqué de la decadencia á que 
España fué precipitándose en los reinados que sucedieron al de 
Felipe II, en que el tratado de Cateau-Cambresis marcó el que 
nuestro autor quiere señalar como punto que determina el inicial 
de esa nuestra decadencia. 

Lo que marcó aquel tratado en 1 5 59 fué el apogeo de la gran- 
deza de España cuando Francia, única potencia que se atrevía 
á rivalizar con nuestra patria, había sufrido el desastre irrepara- 
ble de San Quintín. Sobrevinieron las rebeldías de Flandes; y 
cuando los Alba y Austria parecían haberlas sofocado, surgió en 
Francia la eminente figura de Enrique IV para darlas nuevo 
aliento y causar el enflaquecimiento y, con la muerte de Felipe II, 
la decadencia de la poco antes floreciente España. Ni la anexión 
de Portugal en 1 5 80, ni los alardes de Alberoni después, y por 
último el magnífico de la guerra de la Independencia, han logra- 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 59 

do contener el descenso potencial de España, efecto lamentable 
de la torpeza de sus gobernantes y de los descalabros que ha 
producido. De torpeza en torpeza y de descalabro en descalabro 
hemos caído, con efecto, en el insondable abismo, del que solo 
podría sacarnos la unión de todas nuestras discordes voluntades, 
la explosión de un patriotismo tan eficaz conio verdadero, y la 
dirección de una inteligencia tan elevada como la de los que 
crearon la anterior grandeza de España. 

Esa parte de su obra la termina el general Casanova con un 
resumen, así lo llama, en que saca á plaza á nuestros maestros 
más distinguidos y, aunque no todos del fuste que él les atribuye, 
aquellos que, generalizando la ciencia militar, como el Marqués 
de Santa Cruz de Marcenado, Almirante, Villamartín y otros, 
autores modernos los últimos, han tratado, y con éxito, de resol- 
ver los más arduos problemas planteados por los antiguos y los 
quedas condiciones de las sociedades modernas han tendido á 
reducir á asuntos económicos, políticos y hasta religiosos, en vez 
de los que pura y prácticamente no habían pasado antes de la 
esfera de los campos de batalla. 

«Dada, dice, y reconocida la preferencia que tiene el proble- 
ma económico, el militar ha de ser resuelto tal y como se im- 
pone, reservándonos la tercera parte de nuestro trabajo para 
este objeto, siendo natural que la política y la religión entren 
dentro de aquellos límites que el equilibrio social les concede.» 

Y dentro ya del recinto, se puede decir, de ese tema, el ge- 
neral Casanova nos saca á discusión las principales nacionalida- 
des, Inglaterra, Francia y Alemania, así como tipos de organi- 
zación social, política y militar, capaces por lo mismo de influir 
poderosamente en los destinos del mundo. «La base de este es- 
tudio, dice, es considerar á Inglaterra como gran nacionalidad 
genuinamente económica, marítima, política y militar, del mismo 
modo que Alemania lo es militar, económica, política y maríti- 
ma, y Francia política, económica y militar á la par que maríti- 
ma, debiéndose obser\-ar que si estos íactores figuran en distin- 
tos órdenes, han hecho llegar á los pueblos que así lo muestran 
á la cabeza de la humanidad...» 



6o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Pero, así como para que no pueda echarse en cara un olvido 
en que no caerían sus lectores, añade á ese párrafo que de pro- 
pósito hemos truncado en obsequio á la brevedad: «FU análisis y 
la meditación nos han de llevar á las conclusiones buscadas en 
este estudio, sin necesidad, en obsequio á la concisión, de com- 
prender con las mismas extensiones que las nacionalidades di- 
chas, á Rusia, Austria, Italia, los Estados Unidos y otras nacio- 
nalidades, pues con lo dicho hasta aquí y de las resultantes que 
ahora se obtengan, podremos llegar, no con dificultades muchas, 
á las necesarias y lógicas deducciones.» 

Y atribuyendo á España el hacer plaza á Inglaterra que, no 
solo según el general Casanova, sino como da á entender el tam- 
bién general Moraes Sarmentó, del ejército portugués, en su re- 
ciente obra A Defesa das Costas de Portugal E a Allianga 
LüsO'Ingleza^ tomó el puesto que ocupaba nuestra patria á favor 
de sus más eminentes hombres de Estado, nuestro distinguido 
autor va explicando esas variantes que había señalado en las 
condiciones de la Gran Bretaña respecto á las demás nacionali- 
dades citadas á su lado. Y en cuatro capítulos que se titulan La 
Filosofía y el Estado^ El Problema económico^ La Política y El 
Ejército^ aunque no sin grandes explanaciones, necesarias pre- 
cisamente en materia tan abstrusa rozándose con todas las filo- 
sofías, narra no solo las peripecias que han ido cambiando la 
faz político-social del Reino Unido, sino también las que han 
contribuido á esa constitución militar en que no sabe qué extra- 
ñar más, si el espíritu conservador intransigente de las costum- 
bres que la informan, ó los éxitos que, á pesar de eso, han con- 
seguido sus armas. 

Lo que ha hecho respecto á la nacionalidad británica lo hace 
el general Casanova al juzgar la francesa. Solo que empieza con 
la semblanza del soberano que no hace mucho he citado, la de 
Enrique IV, de quien dice al terminar el capítulo i: «Enrique IV 
preparó la Francia, salvándola entonces, para las luchas del por- 
venir, en las actividades todas del hombre, mostrándole los ca- 
minos para la segura llegada; despojó á las clases absorbentes 
del Estado de todo cuanto podía redundar en beneficio de aquel 



LA. TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 6f 

pueblo que veía morir, é hizo abstracción de todo para sí propio, 
siempre que en beneficio de la patria resultara; ¡bien harán los 
franceses en rendir culto y perpetua memoria al que fué para 
ellos, según nosotros, el Rey de sus Reyes!» 

En lo que se refiere á El estado social, el general Casanova 
parece haberse propuesto dar un curso de la ciencia que también 
lleva ese mismo título, en el que de seguro se acabaría por un 
trabajo sin fin ni fruto para el que se ha pedido á esta Academia, 
como en el estudio del cap. iii, titulado Estado Político^ no ob- 
tendríamos ninguno tampoco útil, tratándose en él de principios 
y bases de constituciones nacionales en cada pueblo diferentes, 
acordes al genio, los usos y la historia de cada uno. Así es que 
el Sr. Casanova tiene que barajar á cuantos ha sujetado á su 
examen, llegando de ese modo al de la nacionalidad alemana, á 
la que dedica una importancia proporcional lógicamente á la 
política que le han dado los últimos sucesos que en gran parte 
han cambiado la faz de la Europa actual. 

Verdaderamente el epígrafe que el general Casanova estampa 
á la cabeza del capítulo Alemania explica la opinión que ha 
formado del estado presente de la antigua, grande y ahora mo- 
dernizada nacionalidad germánica. Dice así ese epígrafe, copian- 
do una frase de Federico el Grande: «El poeta y el Monarca no 
forman ya mas que una sola persona; el pueblo, objeto de mí 
amor, es ahora la única divinidad á la cual he de servir. ¡Adiós 
versos, conciertos, amigos: adiós también Voltaire!, mi Dios Su- 
premo es en adelante mi deber.» 

Los que conozcan el carácter del Grande hombre por su con- 
ducta y sus escritos, podrán observar toda la hipocresía que en- 
cierran los anteriores renglones; pero al mismo tiempo y com- 
parando aquel tiempo con el que corre, actos y actos y palabras 
con palabras, podrá también sacar consecuencias que parezcan 
reproducción viva de lo que á mediados del siglo xviii pasaba 
por sabiduría ó por maquiavelismo áéi filósofo SansSouci, Eso 
es lo que al parecer ha debido pensar el señor general Casano- 
va al estampar la frase del que no solo tenía que despedirse de 
Voltaire, y no por patriotismo como quiso indicar, sino que de 



62 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Diderot, d'Alembert, Maupertuis y otras de sus inspiradores del 
Anti'MackiaveL 

Una observación más merece esa parte del libro de que se da 
cuenta al fijarse en la historia en que se funda la esencia del ca- 
pítulo «Alemania». Es la referente á la influencia que ejercieron 
en la reacción emprendida en Prusia al sentir el aguijón dejena 
y Averstádt y llevada felizmente á cabo en 1813 cuando la re- 
tirada de Napoleón de Rusia, Stein, Scharnhorst y algunos de 
sus discípulos como Clausewitz, (inoysenau, etc. 

De ahí viene la que pudiéramos llamar resurrección de Prusia, 
muerta siete años hacía á manos de Napoleón, aun regidas sus 
armas por los más celebrados discípulos del Gran Rey, maestros, 
á su vez, pero anticuados ya, impotentes ante la nueva escuela 
que los desacreditaría con la ruina de su patria en poquísimas 
semanas. «El tiempo moderno, según la frase copiada de Gney- 
senau, necesitaba algo más que apellidos, títulos y pergaminos; 
necesitaba vigor y fuerzas nuevas.» 

Y el general Casanova se detiene en describir y comentarlas 
reformas introducidas en la organización del ejército prusiano 
que, preparadas por el estadista Stein y puestas en práctica por 
el experto Scharnhorst, han acabado por constituir, con los con- 
sejos de Bismarck y Moltke, un modelo que se apresuran á 
imitar las potencias militares de la Europa continental. «La In- 
dustria y el Libertariado», cuyo estudio forma un capítulo, el ni 
del de la nacionalidad alemana, reúne con los anteriores que 
comprenden los reinados próximos á nuestro tiempo los motivos 
que produjeron los desastres de los primeros años del siglo xix 
y su desquite hasta alcanzar con Guillermo II el estado flore- 
cíente en que se halla el hoy Imperio de Alemania. 

A esos capítulos, por punto general históricos, sucede el re- 
ferente á «La Paz y las Alianzas», cuyo título lleva, dividido en 
tres partes, donde, comenzando por el juicio de las conferencias 
de La Haya, propuestas por el Czar, continua con algo de el del 
servicio obligatorio; y después de describir los efectos de las 
nuevas armas, acaba disertando sobre la probable duración de 
las guerras futuras. 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 63 

Ni da olvido tampoco nuestro autor á la Armada, pues con la 
denominación de «^La Talasocracia», incluye en sus múltiples lu- 
cubraciones una sobre las fuerzas militares navales que ha debi- 
do valerlc el brillante y lisonjero informe que parece ha emitido 
sobre su obra la Junta Consultiva del Ministerio de ]\Iarina. En 
ese capítulo se recuerdan el primer armamento de las naves, re- 
firiéndose, sin duda, á los combates en que los romanos, nuevos 
en las luchas marítimas, supieron arrebatar, desdo que las em- 
prendieron, á los cartagineses el imperio del Mediterráneo y con 
él la supremacía, el monopolio comercial que en él ejercitaban. 
Y con eso, el general Casanova saca á cuento la armada de Don 
Juan de Austria que, á su vez, arrebató en Lepanto ese imperio 
á los turcos que no dejaban isla del Kgeo ni costa cristiana, en 
las de la Europa oriental, libre de sus brutales depredaciones. \'. 
después de nuestra derrota de la In\'encible y de las causas de 
tamaña desgracia, si debidas principalmente á los huracanes tan 
frecuentes en los mares que se proponía dominar, no en peque- 
ña parte á la impericia de quien hubo de reemplazar al irreempla- 
zable auxiliar del Gran Duque de Alba en la conquista de Portu- 
gal , dirige el Sr. Casanova sus observaciones al estudio , ya más 
práctico, de los nuevos armamentos navales, sus condiciones, los 
sacrificios que cuestan y los servicios que pueden prestar así en 
la guerra ofensiva como en la defensa de las naciones. 

No me toca juzgar ese intrincadísimo asunto, ya juzgado por 
el cuerpo científico que acabo de citar, el más competente en 
esa materia, aunque mezclada en el escrito del general Casanova 
con la que se refiere á las fuerzas terrestres, cuyo examen apoya 
con las opiniones de tratadistas como nuestro eminente ingeniero 
el coronel Marvá, con Testa y Echegaray, cuyos nombres, todos 
distinguidos, le sirven para epígrafe de uno de los capítulos de. 
su obra. Y ese, último de los de la segunda parte, la de «I.as 
Nacionalidades», sirve ai general Casanova para, con tal apoyo 
y el de sus mismas anteriores opiniones, reveladas en su exce- 
lente trabajo «Armas, defensas y organizaciones» que esta Aca- 
demia recomendó en 1 894, pero particularmente en las del ruscV 
De Block, no hace mucho tiempo publicadas, entrar en una 



04 BOLETÍN DE LA REAL ACADEBOA DE LA HISTORIA. 

disquisición curiosa de arte militar, así táctica como estratégica, 
antigua, comparada con lo que las armas, la máquina como al- 
gunos dicen, la historia de todos tiempos y la cultura moderna 
pueden haber hecho variar los caracteres de la guerra, sus mé- 
todos y efectos. 

La máquina, decimos; y, con efecto, el armamento ha some- 
tido las fuerzas combatientes á pruebas tan rudas que las han 
obligado á cambiar sus formaciones en la línea de batalla, el 
modo de sus embestidas, la táctica, en fin, que habría de dar la 
victoria al genio y al valor. No olvida eso el general, autor de 
la obra á que este informe se refiere; y después de en el capí- 
tulo anterior, «De Block (tan amigo es de citar nombres propios) 
y la Guerra», describir las transformaciones que ha sufrido el ar- 
mamento, la máquina, y los estragos que en cada una de ellas 
se han dejado sentir, tan influyentes en la moral de los comba- 
tientes, pasa al estudio del cambio también que haya podido 
experimentar el arte de las maniobras. 

La estrategia, sin embargo, no es variable sino en muy conta- 
dos casos y en condiciones que, no el transcurso del tiempo ni 
la variación en las armas, hacen cambiar; solo la transformación 
del suelo, con la riqueza de los pueblos y el mejoramiento de 
sus comunicaciones, pueden dar lugar al cambio de los métodos 
con que atacarlos ó defenderlos. Se citan aquí Cannas y las Na- 
\'as de Tolosa para recordar los efectos del armamento antiguo, 
y esos mismos ejemplos lo son para demostrar mi tema; porque 
el Gran Capitán dio por las exigencias del arte en ese mismo si- 
tio de Cannas, en Cerignola, una de sus más decisivas batallas, y 
en i8lO atacaban los franceses el paso de Sierra Morena por * 
los sitios que sirvieron á Alfonso VIII en 12 12 para cruzarla y 
derrotar al Miramamolín almohade en el inmediato de las Navas, 
. Todo ese estudio de nuestro autor y estas últimas observa- 
ciones parecerían prematuras al considerar que va á ser aquél 
seguido de una tercera parte que, con el título de «La Milicia», 
nos ha de dar una como síntesis de las opiniones que con predi- 
lección ha adquirido en su larga carrera y que con manifiesta 
preferencia cultiva el general Casanova. 



í 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 65 

Tan es verdad esto, que al comenzar el capítulo á que se alu- 
de nos hace ver así esa pasión tan honrosa por el servicio de las 
armas que abrazó en su juventud. «Nuestro puesto (el de Espa- 
ña) , dice , por lo tanto , en esta gloriosa época (el siglo xvi) era 
el primero; nosotros mostramos al mundo, con antelación de 
tantos años en sus comienzos, los esplendores de una ciencia 
que no da máquinas, invenciones prodigiosas, comodidades ra- 
yanas en la molicie y causa de la muerte de los pueblos y de su 
total desaparición, no; nuestra ciencia, la militar, da más, mucho 
más: reparte vigor al cuerpo, templanza y sublimidad al espíritu 
y oírece naciones 6 imperios, más aún, la hegemonía del mundo. 

«¿x\ qué otra cosa puede aspirar el hombre? Pues á eso no 
llega mas que por las armas en la mayor parte de los casos; pero 
como para que las armas den su total rendimiento se impone el 
desarrollo intelectual y moral del hombre, el pueblo que á todo 
aspire lo alcanzará por esos caminos: por la educación, la ins- 
trucción y sus condiciones guerreras. » 

Y el general Casanova acomete la tan grave como transcen- 
dental cuestión del ser\''icio obligatorio, como fundamento del 
reclutamiento, primera piedra de la ingente fábrica de la reor- 
ganización del ejército. Cuestión es esa tan controvertida entre 
todas las clases de la sociedad que , aun aceptada por punto ge- 
neral, lo es con tan distintas condiciones que no se sabe cómo 
resolverla sin herir interés alguno de los muchos y diversos que 
afecta. Todo el mundo cree la ley necesaria; hasta justa y aun 
fácil en su ejecución la considera alguno; pero no falta, sin em- 
bargo, quien la tiene por inconveniente y perjudicial al servicio 
general del Estado en su administración. Han de precederle la 
educación militar en el pueblo donde se implante, y la instruc- 
ción también militar en los que van luego á ejercerlo en las filas. 
Aquélla, la educación, es, así como función esencial para la fina- 
lidad á que se aspira , la más difícil para llegar á ella. Eso de 
arrancar á la paz y al cariño de la familia , más luego , á la es- 
cuela en que se busca el estudio de los medios para la subsis- 
tencia y aun para la fortuna, y destinar el fruto de esos cuidados 
de la madre y del maestro á la guerra, esto es, al arte de hacer- 

TOMO XLIV. 5 



66 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

se matar, informa tal cúmulo de contrasentidos en el ser y la 
moral de la humanidad, que hay que apelar para explicarlo 
á una idea de muy superior fuerza, la del sentimiento de la 
Patria. 

Ahora bien; esa santa abnegación, ¿es comprendida de igual 
modo y con la misma intensidad en todas las clases sociales del 
pueblo? El hogar de un habitante es parte de la patria de todos; 
pero ¿lo entienden todos así hasta posponer los afectos de la fa- 
milia y los intereses propios al culto de la alta divinidad que re- 
presenta el decoro, el orgullo, la independencia de la nación en 
que se ha tenido la fortuna de nacer? La educación militar, pues,, 
augurando sujeción, abandono de intereses, tan caros al hombre, 
fatigas y peligros, ha de repugnar á muchos, y se hará de difícil 
ejecución entre las gentes, sobre todo, en quienes el sentimiento 
de la Patria no absorba todos los del corazón , las concupiscen- 
cias, innatas en el hombre, de los goces de la licencia, tan aje- 
nos al honroso oficio de la Milicia. Eso, sin contar con las dife- 
rencias esenciales de cada pueblo , pues el mismo general Casa- 
nova, partidario decidido del servicio obligatorio con educación 
militar é instrucción anteriores, refiriéndose á su implantación en 
España , dice que resuelven poco esos procedimientos « aquí 
donde el atavismo impera, á la par de la política íí tal extremo, 
que cada innovación, por más lógica y natural que sea, lleva 
aparejada multitud de intrigas, amenazas y disturbios, ¿porqué? 
pues porque faltan conceptos de deberes sociales, convenci- 
mientos morales del deber, y de ahí que no se acometan los 
problemas sociales que tanto afectan al bienestar de los pueblos, 
con aquella franqueza y energía que requieren». 

No; hay otra causa, además, que en el asunto de que se trata 
produce el efecto que tan amargamente deplora y condena el 
general Casanova. El espíritu conservador de los españoles man- 
tiene en ellos como en un tabernáculo sagrado la tradición de 
sus gloriosas gestas de todos tiempos , desde los más remotos 
hasta los próximos , en que , sin esa educación militar que ahora 
se les recomienda, han conseguido que el mundo admire su va- 
lor y su patriotismo , la eficacia particularmente de su modo pe- 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 67 

cuitar de combatir contra sus más poderosos enemigos. Lo he 
dicho en otra parte: 

«En todas esas jornadas (las de la invasión romana, de los 
^bárbaros y la napoleónica), por demás instructivas para el co- 
»noc¡miento militar de nuestra nacionalidad, han podido obser- 
»var los que las han estudiado que ha sido siempre igual la ma- 
>nera de ejecutarlas en nuestros compatriotas, constituyendo una 
acostumbre característica en ellos, una ley bélica, podríamos de- 
»cir, protectora eficaz de la independencia española, y única, 
>puede también decirse, en Europa.» Y ¿cómo así convencerles 
de lo contrario? 

Aceptada la educación militar, la instrucción no ofrece tantas 
dificultades, implantada, que sea, á edad conveniente y en oca- 
siones oportunas. El general Casanova señala una y otras, glo- 
rificando la institución de ambos servicios. «Como podemos ob- 
servar, dice, estos preceptos abarcan tres categorías: para con 
la Patria, para con los semejantes y para consigo mismo; pero 
todos están, aunque no aparezcan en sus doctrinas, íntimamente 
relacionados con los preceptos religiosos y sociales, á tal ex- 
tremo, que consolidados forman un código perfecto de educa- 
ción nacional que ha de enseñarse, no solo en las escuelas, sino 
en todos los centros docentes que no lleguen sus estudios á su- 
periores; y vemos de qué manera el problema se va resolviendo, 
pues en nuestro juicio debe llegar la educación moral militar 
hasta que los niños acaben su primera y segunda enseñanza , y 
la instrucción militar, desde esta época hasta que cumplan tres 
años de prácticas, concluyéndose entre los dieciséis y diecisiete 
años, que se llegará á completar con la que reciban en el ejér- 
cito á los tres años, en cuyo tiempo, si han olvidado algo 
de lo que aprendieron, resultará entre todas la menor contra- 
riedad.» 

Casanova pasa seguidamente á otro capítulo en que describe 
los procedimientos para obtener «La Estadística, el Recluta- 
miento y el Reemplazo» en los ejércitos; y, para eso, recorre la 
historia de los ejércitos de mayor fuerza en Europa, de Alema- 
nia, Francia y Austria, para con su estudio explicar luego sus 



68 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

ideas y preferencias en el funcionamiento de los elementos to- 
dos de la Milicia. 

Después de algunas observaciones estadísticas y definido el 
ejército según lo han hecho los á quienes concede mayor auto- 
ridad, el general Casanova describe la composición del de Ale- 
mania, aunque sucintamente, en todas ^us partes, inclusa la de 
la educación en los Centros militares^ de cuyo asunto forma un 
capítulo especial con ese mismo título, y que extiende á otros 
ejércitos para así compararlo. En ese estudio incluye luego El 
Juego de guerra^ que debo calificar de fútil, estéril y tan solo de 
recreo, para después engolfarse en otra cuestión, la de El Esta- 
do Mayor general^ que, ese sí, es de una gran importancia. 

Yo me he declarado hace mucho tiempo, desde que puede 
decirse que se puso en moda , adversario de tal organismo que 
considero inútil para las funciones que muchos quieren atribuirle. 
No me detendré ni á exponerlas ni á criticarlas, porque la Aca- 
demia estará demasiado fatigada de la audición de un informe 
que no á todos puede interesar. Yo, al nombrar el Estado Ma- 
yor general según generalmente se entiende y funciona en Ber- 
lín, recuerdo involuntariamente el célebre Consejo áulico de Aus- 
tria, y la caustica frase de Bismarck en una de las cartas que 
dirigió á su mujer durante la guerra de 1870. En la de 22 de 
Noviembre la decía: «El complot (el de paralizar el ataque de 
París), si existe, tiene su asiento en el Estado-mayor que, en 
^\jt conjunto, aparte del bueno y prudente Moltke, me desagrada: 
los éxitos se le han subido locamente á la cabeza, y temo con 
frecuencia que no seamos algún día castigados de esa arrogante 
vanidad; otros se cubren con el nombre de Moltke, él mismo se 
ha hecho viejo y deja andar las cosas como van. Los regimien- 
tos son los que nos sacan adelante, no los generales. :> 

Y basta. 

Siguiendo el estudio de los Centros docentes^ el general Casa- 
nova, y sin dejar de la mano, pudiéramos decir, á Alemania, nos 
describe las diferentes escuelas militares que la sirven para el 
reemplazo de su oficialidad, comparándolas con las de Francia y 
Austria-Hungría en capítulos distintos para, por fin, entrar en 



;.A TELÚRICA, LAS NACIOMAUDADES Y LA MILICIA. 69 

la parte puramente científica que denomina con el título gene- 
ral de <lLos fusiles, — La Tormentaria, — -El terreno^ el municiona^ 
miento y el Gran Estado Mayor, -^ 

Describe el fusil tal como se usa en varias naciones, así como 
la tormentaria, eso es, la artillería, y cita sus modelos y los es- 
tablecimientos en que se fabrican aquél y ésta. Eso le da lugar 
para no pocas curiosas é instructivas noticias y observaciones 
acerca de la industria militar en todo el mundo. El Terreno^ lue- 
go, se lo da, al describir las ventajas que ofrece en las operacio- 
nes de la guerra, para presentarnos el juicio que el eminente 
geógrafo Eliseo Reclus, tiene consignado sobre la resistencia 
física y la agilidad de los españoles, juicio no diferente, por 
cierto, del de Vegecio: «El español bien dirigido, dice Reclus, 
es ciertamente, como por su parte ha consignado la historia, el 
mejor soldado de Europa: tiene la fogosidad del hombre del 
del Mediodía y la fuerza del hombre del Norte, sin sentir la ne- 
cesidad, como éste, de sustentarse abundantemente.» 

Al arma tiene que acompañar el proyectil y , al usarlo en la 
guerra, la manera de proveer de él á las tropas en el combate. 
No podía el general Casanova olvidar servicio tan importante, 
y lo recuerda en un capítulo, «El Municionamiento», en que, 
para atender á necesidad que, más que nunca, ha hecho inelu- 
dible el tiro rápido del fusil y del cañón, describe la serie, á pri- 
mera vista inacabable, de vehículos en que han de transportarse 
las municiones, así como los medios más expeditos para distri- 
buirlas á los cuerpos. 

Y desde ahí es cuando, abandonando la parte de los elemen- 
tos materiales con que ha de dotarse un ejército, penetra nuestro 
autor en la que corresponde al genio militar de quien se encarga 
de dirigirlo; comenzando por dotar también á ese de la coope- 
ración de consejeros y agentes que le preparen , primero , y le 
ayuden, después, en su ardua y vital tarea. 

No me detendré yo en la de rebatir el establecimiento de «El 
Gran Estado Mayor», que ya creo haberlo hecho, aunque con 
frases que el general Casanova tendrá por excesivamente breves 
y fáciles de refutar; en lo que llamaré la atención de la Academia 



yo bOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

será en los capítulos siguientes, dirigidos á señalar la línea de 
separación que existe entre el «Arte y la Ciencia» militares. 

Hoy es ya para los hombres pensadores una ley esa separa- 
ción del arte y la ciencia que Casanova señala siguiendo las opi- 
niones del malogrado Villamartín, de cuya obra magistral copia 
el brillante exordio con que encabeza el capítulo I de esta parte 
de la suya que estamos analizando. 

El general Casanova proclama y defiende sus ideas en ese 
punto con calor y valiéndose de tan numerosa lista de escrito- 
res militares que, alguna vez, mejor que convencimiento del va- 
lor y de la exactitud de sus proposiciones, llega á causar dudas 
y hasta una confusión que perjudica al sentido á que se dirigen. 
Y es que su modestia, esa es la verdad, le hace buscar en datos 
de todo origen, y en opiniones no propias suyas, una autoridad 
para las que emite que sin duda teme no se le quiera conceder 
á pesar de tenérsela ya conquistada legítimamente en su larga 
carrera y con sus trabajos históricos y literarios, aplicados á la 
resolución de los mil variados y complejos problemas de la 
ciencia y arte militares. 

Yo creo que la conjunción de ambos medios es lo que con- 
duce á los éxitos á que se aspira en la guerra, ayudados de lo 
que otras ciencias y artes, productoras del material é indicado- 
ras de su objeto y servicios, pueda hacer práctica y á veces 
fácil la inspiración del talento en los que mandan. El gene- 
ral Casanova busca en la Historia ejemplos con que fortificar 
sus ideas; y ese es, en nuestro concepto, el mejor camino. Clio 
suele estar representada con un libro en que escribe, y teniendo 
á sus pies muchos otros que deben servirle de consulta. Sin ellos, 
lograría producir una obra, excelente si se quiere, de espontá- 
nea y brillante inspiración , pero no de los que con el ejemplo 
del pasado guían al hombre en su conducta para lo porvenir. 
Así, el general Casanova, con los ejemplos dados por Gonzalo 
de Córdoba, el regenerador de la antigua y ya olvidada milicia, 
y los que aplicaron su doctrina, la extendieron y mejoraron, 
Gustavo Adolfo, el Gran Federico, Napoleón y, según él, Molt- 
ke, valiéndose cada uno de tan celebrados capitanes de los pro- 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. Jl 

gresos en el armamento de su tiempo respectivo , el general Ca- 
sanova, repito, va estableciendo jalones en el camino empren- 
dido para deslindar la acción de la ciencia militar y la del arte 
en los campos de batalla. Hace, como otros muchos, ciencia de 
la estrategia y arte de la táctica, á pesar de que Napoleón nunca 
tomó el nombre de aquélla en la exposición de sus pensamientos 
militares, y de que hay varios , y entre ellos el competentísimo 
Almirante, que no la consideran sino como la parte más elevada 
y sublime de la segunda, pero siempre arte y solo arte. 

No acabaría de disertarse sobre las diferencias que constitu- 
yen la por nadie determinada de una manera explícita y convin- 
cente entre la ciencia y el arte de la guerra, á cuyos éxitos no 
se puede, sin embargo, álribuir influencia alguna de la casuali- 
dad ni de la fortuna. Con razón copia nuestro autor los dos si- 
guientes párrafos del libro de nuestro inolvidable amigo Villa- 
martín, quien dice en ellos: «No, la guerra, como todo, es el 
desarrollo de un principio sujeto á leyes inmutables que el hom- 
bre no conoce sino á medias, y allí donde su talento no llega ha 
inventado la palabra Fortuna para explicar el efecto legítimo y 
natural de una causa que se desconoce». 

«Cuanto más el hombre avanza por el horizonte del saber, el 
dato Casualidad Wenct menos importancia en sus problemas, y 
al llegar á la sabiduría infínita, el dato ya no existe; solo la cien- 
cia es la ley de los hechos y las cosas». 

Y de «La Evolución histórico-técnica» se pasa en el libro del 
general Casanova á «La Evolución histórico-científica», en que, 
como en la precedente, se discute un asunto que en muy poco 
se diferencia del anteriormente expuesto, y en que se señalan 
todos los estudios que debe hacer y todas las enseñanzas que 
ha de atesorar un general en jefe para llevar cumplidamente su 
tan importante como difícil misión diplomática, política y mili- 
tar. Conforme con esos pensamientos, comienza Casanova el ca- 
pítulo siguiente, «La Estrategia», con estas palabras: «La coraza 
se ha pasado del pecho del hombre al barco, á la cureña y al 
fuerte; el vsoldado solo lleva al combate, en nuestros días, la sal- 
vaguardia de su inteligencia, que la educación y la instrucción. 



^2 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cultiva, del mismo modo que la de su general y su jefe lo hace 
la ciencia como señora y reina del mundo». 

Pero más importancia aún que á la Estrategia parece dar el 
general Casanova á «La Logística»; y así lo indica esta frase suya: 
«Federico, fijé táctico; Napoleón, estratégico; pero Moltke, fué 
el tipo logístico por excelencia: en estrategia pudo imitar á Na- 
poleón, en táctica á Lord Wellington en algunas ocasiones; pero 
en logística no imitó á nadie mas que á sí propio; Moltke es, en 
nuestro concepto, el Gran Maestro de esta ciencia, la ciencia del 

método y del cálculo » «Ya, pues, tenemos á la Logística 

hecha ciencia también y arte cuando nuestro autor dice que 
todo constituye para la logística unos caracteres de existencia 
propia, como arte y ciencia, y dentrD ó en contacto con las 

ciencias otras » En lo del paralelo de generales que nos hace, 

y en cuanto á las diferencias que entre ellos señala el general 
Casanova, se nos ocurre, sin embargo, decir: ¿"No era táctico 
Napoleón al dar tanta importancia al Pratzen en Austerlitz, ni 
logístico al dar sus instrucciones para verificar la concentración 
del Grande Ejército sobre Ulma? El verdadero genio es más ge- 
neral que eso; y ni Federico ni mucho menos Moltke, pueden 
disputar á Napoleón ni una sola de sus cualidades militares. 

Un moderno escritor ha consagrado todo un libro á demostrar 
que Napoleón, en cuanto á estrategia y logística, ha continuado 
siendo el Maestro, «No teniendo, dice, ni uno ni otro (Moltke y 
su rey) genio creador, lo han suplido con una organización me- 
ticulosa, con la división del trabajo y el desarrollo de la iniciativa 
en todos los grados de la jerarquía, en fin, con la institución de 

una escuela de mando », en una palabra, digo yo, del Grande 

Estado Mayor. 

Expuestos los principios fundamentales de la Estrategia, la 
Logística y la Táctica; señaladas sus respectivas funciones, y 
comparando su acción y efectos en el plan , las maniobras y re- 
sultados de la guerra, da el general Casanova fin á su obra, aun- 
que no sin dedicar sus cinco últimas páginas, con el título de 
«Conclusiones», á echar una ojeada á nuestra situación política 
y, deplorándola, pedir la unión de nuestros esfuerzos para su res- 



LA TELÚRICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 73 

tablecimiento á tiempos gloriosos para la Patria, á la que, así 
como á su soberano, dirige los elogios más calurosos y entu- 
siastas. 

La Patria, pues, y la Monarquía son los dos objetos á quienes 
dedica sus aspiraciones el general Casanova. 

Y terminado el estudio y la exposición del libro del general 
Casanova , voy á emitir el juicio que me ha merecido y se me 
impone por nuestro ilustre Director, tal como lo entienda mi 
limitado conocimiento de los variadísimos asuntos que com- 
prende. 

Descartados algunos que considero ajenos á la misión ofi- 
cial de esta Academia, y que ya han obtenido de otras su corres- 
pondiente iníbrme, en todas, según noticias, favorables al autor, 
creo que en los demás hay materia cuyo examen le pertenece, 
siquier estén expuestos y discutidos con un fin esencialmente 
militar; como que en el arte de la guerra entra el conocimiento 
de la historia cual uno de los más eficaces términos para la re- 
solución de sus complicadísimos problemas. El ejemplo es maes- 
tro en muchos casos, y no es poca la responsabilidad moral en 
que se in'curre de no seguirlo. ¿A qué los insomnios del vence- 
dor de Salamina, sino á la hazaña de Milciades en Marathón? 
¿A qué la inquebrantable tenacidad de D. Mariano Alvarez en 
Gerona, sino á la del defensor de Zaragoza? El ejemplo mueve 
no solo á su imitación, sino á superarlo si es posible; y para eso 
sirven la leyenda , la tradición y la historia. Y de ahí los parale- 
los en que , precisamente y según ya se ha hecho notar , abunda 
la obra del general Casanova que, para demostrar sus proposi- 
ciones, técnicas ó no, se vale de la comparación de sus héroes y 
escritores predilectos según los tiempos en que brillaron por 
sus hazañas ó dieron sus lecciones en el gran libro do la His- 
toria, 

Ahora estamos en pleno período de romanticismo militar; hasta 
la vieja y sesuda Ingalaterra, como dijo nuestro Navarrete, hace 
sus pinitos por imitar en eso á sus antecesores étnicos. La moda 
es eminentemente avasalladora. ¿Nos tiranizará por mucho tiem- 
po? Los veteranos hemos de resistirnos á aplaudirla, pero tam- 



74 BOLKTÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

bien nos vemos arrollados ante la amenaza de que se nos llame 
perezosos y rutinarios. En tiempos anteriores, Napoleón era el 
ídolo ante el que todos quemaban el incienso de su admiración; 
y si se llegaba á someterle á comparaciones, sería con Alejandro, 
Aníbal ó César, con los héroes clásicos de la más remota anti- 
güedad, griegos, cartagineses ó romanos, que se consideraban 
como maestros los más autorizados del arte de la guerra. Ahora 
han cambiado las cosas. Las águilas napoleónicas han salido de 
la lucha rotas las alas é impotentes para obtener la victoria; y, 
sin detenerse á estudiar la causa de tamaño desastre, se ha ido á 
buscar en las excelencias de otro carácter, de otro genio que, 
como Napoleón antes, resuma en su persona, natural, ciencia y 
y fortuna. Y el dueño de Moltke^ como le llama Bismarck, maestro 
en eso de conocer á los hombres, recoge los laureles todos de 
una campaña cuyos resultados, asombrosos en varios conceptos, 
se deben principalmente al espíritu del pueblo alemán, desper- 
tado en 1 8 1 3 y fortalecido en las guerras de los Ducados y de 
Bohemia, pero más, acaso todavía, en la preparación para la 
de 1870. Esa preparación, acusada á tiempo por el Barón Stoffel 
y desatendida en las 'Fullerías, sorprendió al ejército francés en 
su organización y en sus concentraciones, interrumpidas, una y 
otras, por un número de tropas enemigas que no se había cal- 
culado y una actividad que se creía ajena á la mal supuesta par- 
simonia germánica. No es, pues, solo á Moltke á quien el imperio 
alemán debe sus triunfos , su constitución y el alto renombre y 
la influencia que se le da en estos días, su casi hegemonía en la 
Europa continental. 

El general Casanova es de los que rinden el homenaje de su 
admiración más encendida á Moltke. Yo no le sigo en eso. Ni 
Kutusoff, ni Bernadotte, Wellington, Blucher ni Staremberg po- 
dían compararse con Napoleón en genio y experiencia de la 
guerra; y, sin embargo, y aun vencidos cada día en las porten- 
tosas campañas de 1813 y 18 14, acabaron por encerrarle en la 
isla de Elba, y poco más tarde, en 1815, en la de Santa Elena. 
A sus nombres va unida la fama de aquellas victorias de los 
Aliados en Alemania, Francia y Bélgica, como con el de Moltke> 



LA TELU&ICA, LAS NACIONALIDADES Y LA MILICIA. 75 

según se lleva dicho, se cubrían sus subordinados al celebrar 
los triunfos que, al decir del entonces ingenuo Bismarck, habían 
conseguido los regimientos^ no los generales. 

Fuera de eso, en que nada tiene de particular no estemos el 
general Casanova y yo conformes, como no lo estoy con una 
gran mayoría de nuestros oficiales, por lo que dudo me asista 
la razón, hay, cual ya habrá podido observarse, otros pun- 
tos de sus variadísimas disertaciones militares en que, aun sin 
estar tampoco de completo acuerdo con ellos, revelan la vasta 
erudición de nuestro autor y sus indisputables talentos. Para ex- 
poner y discutir el tema de las Nacionalidades se necesitan co- 
nocimientos, y profundos, de la Historia Universal, y el general 
Casanova nos muestra ser íntimo su trato con los libros de los 
más celebrados autores, así como con los de Geografía, estudio, 
no solo complementario del de la ciencia maestra de la vida^ 
sino imprescindible en su significación filosófica, esencial para 
cuantos la cultivan. Los orígenes de cada nacionalidad, su mar- 
cha y progresos, sus entronques con vencidos ó invasores hasta 
confundirse con ellos, y su historia sucesiva y establecimiento, 
para, no solo consolidarse, sino para influir en los destinos de las 
nacionalidades inmediatas, asuntos son que exigen minuciosas 
investigaciones, examen concienzudo y un criterio sin el que la 
ciencia queda manca, por lo menos, sin opimo y útil fruto. 
Pues bien, esas cualidades, adquiridas por el general Casanova 
con un estudio preliminar de cuantos conocimientos auxiliares 
necesita la Historia y el incesante y profundo del vasto e intrin- 
cado asunto objeto de su último libro, esas cualidades las posee 
y las revela elocuentemente en él. 

Con tantos datos, pues, y esas, condiciones, ha realizado el 
autor sus propósitos de enseñanza, puede decirse que universal, 
del arte de la guerra; pues ya se sabe que un general, quien 
haya de dirigir una campaña, sea en el propio país, pero sobre 
todo en otro extraño enemigo, necesita atesorar esos conoci- 
mientos y utilizarlos con prudencia y energía, con habilidad, en 
una palabra, de entendido y experto. Por eso se echa de menos 
en la Academia de Ciencias morales y políticas la presencia de 



76 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

algunos oficíales del Ejército, ya que no es difícil ni será raro, 
cual lo demuestra la historia de todos tiempos, que se vean obli- 
gados en la guerra á ejercer las funciones cuyo estudio se culti- 
va en aquella docta Corporación. Sin ir más lejos, en nuestra pro- 
pia historia tenemos ejemplos del uso de la política más refina- 
da por generales que al dirigir las operaciones de la guerra las 
fortificaban con mezclarse en la administración interior del país 
en que maniobraban y en la gestión diplomática que hubiera de 
influir para debilitar la militar del enemigo. Los generales ingle- 
ses, Lord Wellington á su cabeza, hicieron más daño á Napoleón 
con sus artes, empleándolas hasta contra nosotros, que con sus 
armas, ayudados de la confianza que inspiraban á una parte del 
pueblo español y de la torpeza de los que lo gobernaban. Inva- 
dida la Francia en 1813 y durante toda la campaña, que se ex- 
tendió hasta Abril del siguiente año, más se esmeró Lord Wel- 
lington en atraerse las voluntades de los habitantes que en 
agradecer la cooperación de sus aliados de siempre, los españo- 
les, á quienes, cuando no le hacían falta, enviaba á nuestra frontera 
con el pretexto de que tomaban represalias excesivas de los 
atropellos cometidos por los íranceses en España. La vue puré- 
ment militaire cede a ¿apolitiqtie^ escribía el famoso general britá- 
nico al francés Dumouriez, que desde Portugal mantenía con él 
una correspondencia militar técnica de grande interés. 

Sin remontarnos á recordar los talentos en ese género de Ale- 
jandro, César y Napoleón, bástanos ese ejemplo reciente para 
demostrar la necesidad de que todo general entienda de esas 
artes de la política, así nacional como extranjera, si ha de llenar 
cumplidamente la misión militar que pueda confiársele. Y á ese 
propósito se ve dirigirse en gran parte el escrito del general Ca- 
sanova antes de llegar á la última que comprende el estudio 
esencialmente técnico de «La Milicia». 

Muy ejercitado en él y en su enseñanza, como aparece al fren- 
te de la obra en el informe de la Junta Consultiva de Guerra, al 
apreciar sus trabajos en ella y proponerle para una recompensa, 
que, efectivamente, se le concedió, ha podido discurrir larga y 
concienzudamente sobre los varios, diferentes y complejos pro- 



INSCRIPCIÓN ROMANA EN POLÁN. ^^ 

blemas á qu'e se refiere. Ya se habrá visto que nos hallamos no 
conformes con él en algunas de sus ideas militares; pero eso no 
obsta para manifestar aquí que, las expuestas en su libro, se ha- 
llan bastante generalizadas en el ejército, sobre todo en la ju- 
ventud. Pruébanlo de una manera que sería muy difícil de negar, 
varios informes que, según noticias de la prensa periódica, han 
dado otros cuerpos facultativos muy autorizados, así como el pre- 
mio recibido por el general Casanova en el Certamen militar ce- 
lebrado en el teatro Lírico de esta corte, donde, y á presencia 
de S. M. el Rey y de un numeroso concurso de generales, se 
proclamó la valía científica de su obra. 

Merece, pues, el señor general Casanova el aplauso de cuantos 
estudian y hayan de practicar los pensamientos que su obra en- 
cierra, y así creo yo que debiera manifestarse al Ministerio de 
Instrucción pública, por cuyo conducto nos la ha enviado el de 
la Guerra. 

Madrid, 6 de Noviembre de 1903. 

• José Gómez de Arteche. 



V. 



INSCRIPCIÓN ROMANA EN POLÁN (PROVINCIA DE TOLEDO). 

La obligación en que me hallo de corresponder en la medi- 
da de mis fuerzas á la confianza que en mí depositó la Acade- 
mia, encargándome de la publicación y el comento de las Reía-- 
dones topográficas de España correspondientes á la actual pro- 
vincia de Toledo, constriñóme á emprender numerosos viajes 
por aquella región, tan interesante en el concepto histórico- 
arqueológico como poco conocida y estudiada hasta ahora, ex- 
cepción hecha de la capital y de algunas, muy pocas, villas im- 
portantes. 



78 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Más de cincuenta pueblos y despoblados visité en el ac- 
tual año 1903, examinando sus monumentos, recorriendo sus 
jurisdicciones, explorando sus archivos eclesiásticos y seculares; 
y la copiosa cosecha obtenida me permite esperar análogos fa- 
vorables resultados en las campañas que, Dios mediante, habré 
de emprender en los años venideros. 

Entre los pueblos por mí recientemente visitados es uno de 
ellos Polán, lugar sito á diez y siete kilómetros al SO. de To- 
ledo, á cuyo partido judicial corresponde. De historia punto 
menos que desconocida, escasa luz puede arrojar sobre el pasa- 
do del pueblo el archivo municipal, por lamentables vicisitudes 
muy pobre y despojado de sus papeles antiguos. Sabemos, no 
obstante, que Polán existía ya en lllóde nuestra era cristiana, 
pues que en su extensa y alegre campiña obtuvieron aquel año 
las armas castellanas una victoria sobre el alcaide moro de Ore- 
ja, de la que se hacen eco los Anales toledanos segundos, que 
fijan aquella jornada en 21 días de Agosto de la era (española) 

MCLIV. 

Dos construcciones totalmente diversas por su éjfoca, arte, 
destino y estado de conservación representan el elemento mo- 
numental en Polán. Es la primera la devastada fortaleza (que en 
otra ocasión he estudiado y descrito) (l): obra á mi juicio del si- 
glo XII, notablemente modificada en el xiv y también en el xv, 
que debieron levantar los cristianos, como avanzado antemural 
en aquel paraje, contra las reiteradas incursiones de los maho- 
metanos, ansiosos de recobrar la perdida línea del Tajo. Es la 
otra construcción la iglesia parroquial (San Pedro y San Pablo), 
buena fábrica neoclásica de piedra y ladrillo, distribuida en tres 
naves y en forma de cruz latina, con su portada dórica y su to- 
rre; edificio alzado entre 1792 y 1/94 á expensas del cardenal y 
arzobispo de Toledo, Lorenzana (2). 

El Polán medioeval y moderno sucedió á otra más antigua 

(i) Por tierra de Toledo. Artículo publicado en el Boletín de la Sociedad 
española de excursiones^ t. v, pág. 97. 

(2) En 1791 visitó á Polán el cardenal Lorenzana y pernoctó en el lu- 
gar. Los vecinos solicitaron de él que ensanchara la iglesia, y habiendo 



J 



INSCRIPCIÓN ROMANA EN POLÁN. 79 

población, que no existió en el mismo sitio que la actual, aun- 
que sí cerca de ella. A media legua al O. de Polán hállase el 
despoblado y hoy dehesa de Bañuelos; y allí, al pie del alto ce- 
rro de su nombre, á otra media legua al N. del enhiesto pico de 
Noez, señala el instinto popular el paraje donde un tiempo se 
alzó un burgo ó núcleo de viviendas humanas. Inmediato y al 
Oeste del mismo pico de Noez, junto á otro áspero y elevado 
monte y también en jurisdicción de Polán, existió Alpuebrega, 
cuyo nombre, de marcado abolengo romano, suele bárbaramen- 
te convertir en Alpédrega el uso vulgar: localidad que existente, 
sin duda, de muchos siglos atrás, se repoblaba y comenzaba á 
adquirir alguna importancia á mediados del siglo xm , como lo 
acredita su carta-puebla, otorgada en Febrero de 1 242 por el 
deán y cabildo de la iglesia de Toledo, y dada á conocer en 1 886 
por nuestro sabio compañero el Sr. Fita (l). 

Cuanto á Bañuelos, ya su nombre diminutivo, de llana etimo- 
logía, parece derivado de balneum^ balneolunty balneolos^ lo que 
puede indicar la existencia de antiguos baños ó termas, siempre 
tan del gusto de los romanos. Nombres proveni::ntes de igual 
raíz abundan en varias provincias de España. Si en Bañuelos 
hubo tales baños en fecha más ó menos remota, carecemos hoy 
de rastros de edificios que lo acrediten, bien que en aquel pago 
descubriéronse á las veces monedas romanas y árabes, sepultu- 
ras y otros vestigios antiguos. Y viene á confirmar aún más la 
constante tradición el hasta ahora desconocido epígrafe romano 
de que paso á ocuparme. 

Es, pues, el monumento á que me refiero un á manera de cipo 
ó estela de piedra caliza que apareció soterrado en un olivar, en 
el sitio llamado el Agear^ distante kilómetro y medio de Polán, 
inmediato á la carretera de Toledo á Navalpino y muy próximo 
á Bañuelos. Hallóse habrá unos cincuenta años, y se conserva en 
una casa de Polán (calle Real, número 7)1 propiedad del vecino 

accedido el prelado, comenzóse la obra en 19 de Junio de 1792 y se aca- 
bó en 6 de Septiembre de 1794.— ("AW/aVu tomadas del Archivo parro- 
guial,) 

(i) Boletín, t. ix, pág. 21. 



8o BOLETÍN DE LA REAL ACADEBnA DE LA HISTORIA. 

de Toledo D. Juan Martínez Añíbarro; pero permaneció obscu- 
recido, y nadie, que yo sepa, ha dado noticia de tal piedra, con 
la que, por mera casualidad, tuve la fortuna de topar. 

La piedra está falta de toda su parte inferior. Sus dimensiones 
actuales son: 0,40 m. de alto, 0,40 m. de ancho y 0, 1 1 m. de 
grueso. Por la parte superior afecta forma semicircular, en cuya 
área se ve una roseta de seis hojas rodeada de otros motivos or- 
namentales en bajo relieve, y abrazando el conjunto del semi- 
círculo un funículo vigorosamente acentuado. La inscripción, 
en hermosas mayúsculas del siglo u, que por lo bien conservada 
parece abierta recientemente, dice así: 

A VFIDIA 

JÓNICA ^ *"" 
/ «yPERCI 
/. A. i. í| ST'T-L 

Aufidia Mónica^ de catorce anos de edad^ hija de Luperco^yace apti. Séatt 
la tierra ligera. 

Han aparecido en otras lápidas españolas los nombres Anfi- 
dius y Aufidia, mas no el cognombre Ménica. El de Luperco 
trae á la memoria el culto del dios Pan y las fiestas lupercales de 
Roma; pero en este caso trátase sin duda de un nombre propio. 
Parecido al giro de esta inscripción es el de la Tarraconense 
(419Ó) dedicada á L(ucio) Aufidia, Masculi f(ilio)y Celeri Mascu- 
lino] el cual fué natural de Flaviaugusta, ciudad cuya situación 
se ignora, y acaso quepa reducir á Layos cerca de Guadamur y 
Polán. En Guadamur y en Layos se han hallado monumentos 
insignes de la antigua edad cristiana, y ruinas de gran población 
indicadas por el Sr. Coello (l). 

Madrid, 4 de Diciembre de 1903. 

El Conde de Cedillo. 



(i) Boletín, t. xv, pág. 35. 



VARIEDADES 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS DE CALDAS ©E 
MALAVELLA, HERRAMÉLLURI Y ASTORGA 

Caldas de Malavella. 

9 

Esta noble villa de la provincia de Gerona y del distrito judi- 
-cial de Santa Coloma de Parnés está situada sobre la cresta on- 
dulatoria de un terreno volcánico, que envía sus corrientes de 
agua hacia el Norte al Oñar afluyente del Ter, y hacia el Sur 
al río Tordera que desemboca en el mar junto á Blanes. Debe 
su nombre y nombradía á las aguas termales que utilizaron los 
Romanos, levantando en su alrededor suntuosa fábrica, de la 
cual buena parte subsiste aún. Su estación sobre el ferrocarril 
dista de la de Gerona l6 km.; á cuya distancia, si juntamos las 
de las mismas estaciones á los centros respectivos de la villa y 
de la ciudad, nos dan aproximadamente el trayecto de doce mi^ 
lias romanas, conviene á saber (i) 17,778 km. 

Tal es el trecho que, siguiendo la misma dirección, asignan 
los cuatro Vasos Apolinares^ hallados en las termas de Vicare- 
11o en Toscana y espejos fieles del itinerario de Cádiz á Roma 
en el primer siglo de la era cristiana (2); si bien varían ligera- 
mente el nombre romano de Caldas de Malavella, que llaman 
Aquis VbcontíSy Aquas Voconias, Aquis Voconis y Aquis Voconi, 

(i) Boletín, tomo xxv, pág. 52. 

^2) Carpáis inscriptiofium latínamm^ vol. xi, números 3281-3284. 

TOMO XLIV. 6 



82 boletín de la real academia de la historia. 

Para compaginar estas cuatro variantes, ó juzgar cuál sea la pre- 
ferible, aguardo se descubran inscripciones votivas al numen 
(Voco?) de aquellos manantiales hirvientes, cargados de ácido 
carbónico, y que al aire libre alcanzan de ordinario 58^ de tem- 
peratura (l). 

La distancia de doce millas que los Vasos Apolinares marcan 
desde Aquis Voconis á Gerunda y que repiten desde Gerunda 
hasta Cinniana, ó hasta el paso del río Ciñana entre Orriols y 
Fallinas, se ajusta á la de 24 millas que entre esta última esta- 
ción y la primera se ve señalada por el itinerario de Antoni- 
no (2). Al mismo resultado conducen el itinerario del Ravenate 
y la tabla de Peutinger; y como no hay otras termas que satis- 
fagan al postulado geodésico sobredicho sino las de Caldas de 
Malavella, la reducción geográfica es evidente. 

En las tablas de Ptolemeo, conforme á la graduación del texto 
griego, se reduce exactamente Caldas de Malavella á la primera 
de las cuatro ciudades de los Autltetanos (AOOTjTavoí) que nombra 
aquel geógrafo y sitúa á mano derecha del río Ter: 

"Y6ara Gepfxá. ... 16° 40' 42** 30' Caldas de Malavella. 

Auaa 16° 10' 42*» 30' Vich. 

BatxoúXa 17° 42® 15' ¿Bagur? 

pEpoOvSa 16° 40' 42*^ 40' Gerona. 

Bajo el mismo meridiano y diez minutos al Sur de Gerona 
coloca Ptolemeo la ciudad Aquae Calidae ("TSaxa Oepfjiá). Claro está 
que semejante graduación no corresponde á Caldas de ^lombuy^ 
que siempre fué del obispado de Barcelona, sino á Caldas de 
Malavella, que está incluida en la provincia y diócesis de (iero- 
na ó dentro del territorio Authetano. 

Las cuatro ciudades Authetanas, propias del convento jurídi- 
co de Tarragona, se nos dan á conocer por Plinio con los nom- 
bres de ^us moradores: Ausetani, Gerundensesy Aquicaldenses^ 
Baeculonenses. Caldas de Malavella fué ciudad estipendiarla has- 
ta que Vcspasiano, hacia el año yo de la era cristiana, le otorgó 
el fuero del Lacio. 

(i) Véase la Memoria escrita y publicada por D. Norberto Font y Sa- 
gué, con el título Caldas de Malavella y su manantial Els bullidors; des- 
cripción cieniíficíh'kistórica. Barcelona, 1904. 

(2) Una variante del itinerario de Antonino *XIIII? debe explicarse 
por <X]XUIL-. 



MUEVAS INSCRIPaONBS ROMANAS, 8$ 

• 

Que filé municipio romano, lo prueba seguramente una ins- 
cripción sepulcral, que vi en 1871, y pronto di á conocer en la 
Ilustración HispanQ-americana (l). Servia de pavimento á la 
iglesia parroquial de Caldas; de donde, arrancada, ha ido á dar 
consigo en el Museo provincial de Gerona. Su asiento primitivo 
debió estar junto á la vía romana, hacia la puerta meridional de 
la población donde se halla el templo, de cuyos fundamentos, 
cuando éste se restauró, se extrajo probablemente (2). Sobre 
ella se erguiria la estatua del augusto Apolo, á quien singular- 
mente estaban dedicadas las termas medicinales. Es de piedra 
del pais, alta 86 cm., ancha 57 • Sus bellísimos caracteres perte- 
necen á la primera mitad del siglo u. 

APOLLINI 

AVG o HO 
NORl • MEM 
ORIAE» Q_VK o L O 
5 f AEMILI o L o PIL O 

QVIR o CELATI 
ANI-PORCIA o 
P BST A • F I L I 
K A R I S S I M I 
L • D • D • D 

Apollini Aug{usto)honori memoriaeque L{uci¿) Aem¿li{¿) L{ucíi)fil {ti) Qtiir- 
{ind) CdaHani Porcia Fcsta fili{i) karissimi, Jí{ocú) d(aío) d{ecreio) (¡{e* 
curionum), 

Al augusto Apolo para honor y memoria de su hijo queridísimo Lucio 
Emilio Celaciano, hijo de Lucio, de la tribu Quirina, su madre Porcia 
Festa erigió este monumento. Lugar otorgado por decreto de los decu- 
riones. 

Las aras sepulcrales, dedicadas á una divinidad para honor y 
memoria del finado, se han visto no rara vez en España (3). No 



( 1 ) Véase Hübner , 6 1 8 1 . 

(2) Lo mismo aconteció á las lápidas romanas de Badalona incrusta- 
das ahora en las paredes exteriores del templo parroquial; y otro tanto 
á las votivas de Caldas de Mombuy, que se hallaron al transformar las 
termas en Casa de Ayuntamiento. 

(3) Hübner, 22, 23, 46, 3386, 3786, 4080, 4081, 4087, 4458, 5026, 5261, 
6054. 



84 BOLETÍN DE LA KEAL ACADEMIA DE LA M{STORL\. 

señalándose la patria de Lucio Emilio Celaciano, es de presumir 
que fuese natural de Caldas de Malavella, y que este municipio 
estuviese afiliado á la romana tribu Quirina. Las tribus, á las que 
estuvieron adscritas Gerona y Vich, eran respectivamente la 
Palatina y la Galería. 

Padres de Celaciano fueron Porcia Festa y un Lucio Emilio, 
cuyo cognombre por ventura nos manifestarán otras lápidas. 
Entretanto cumple advertir que en Ampurias aparecen cuatro 
personajes, que con los presentes se relacionan (l): Lucio Emi- 
lio Montano, hijo de Lacérilis, natural de Bacasis (2); Porcia 
|Euca]ris; Porcia Severa, hija de Marco, natural de Gerona; y 
finalmente Paula Emilia. Dos grandes hombres de una y otra 
gente nobilísima dejaron brillantes huellas de su paso en esta 
región y la romanizaron profundamente; fueron estos, Escipión, 
el xA^fricano, hijo de Paulo Emilio, que construyó y amillaró la 
vía militar de Ampurias á Cartagena, y antes que él, Marco 
Porcio Catón, el Antiguo, debelador de Ampurias. La clientela 
que aquí dejaron, ú obtuvieron, sería numerosa. 

De treinta años á esta parte no se han buscado, ni descubier- 
to, más lápidas romanas en Caldas de Malavella, ni en Blanes, 
ni en Gerona; sitios como los que más acomodados á tan prove- 
chosas indagaciones. Casi toda la atención se la ha llevado Am- 
purias, inagotable mina de inscripciones latinas, griegas é ibéri- 
cas (3). El mosaico epigráfico del pueblo de Santa Eugenia en 
la torre de Belloch (4), que representaba á lo vivo las carre- 
ras del circo ó hipódromo, de Gerona, se destruyó casi por en- 
tero; y la torre de Lloret de mar, que el Sr. Botet en doctísimo 
informe (5) comparó á la de los Escipioncs cerca de Tarragona, 
no ha soltado aún el secreto del nombre del ciudadano romano 
que la hizo construir para mausoleo suyo y de su familia. 

Recientemente el ilustrado y rico poseedor de los baños ter- 



(i) Hübner, 4623, 4624, 4625, 619 1. 

(2) ,-Bagá? 

(3) Hübner, InscripHonum Hispaniae laUnarum supplemenium, Berlín, 
1893. — Additam^nta nava ad inscriptümts Hispaniae launas ex Epkemeridis 
epigrapkicae y vol. vra, fase. m. Berlín, 1897. — ídem ex Ephem. epigrapÍLt 
vol. IX, fase. I (obra postuma). Berlín, 1903. — ^Boletíií, tomo xxxvi, pá- 
gina 499. 

(4) Hübner, 6 1-8 1. 

(5) Boletín, tomo xx, págs. 218-226. 



NUEVAS INSCREPCIONBS ROMANAS. 85 

males de Caldas de Malavella, situados al Norte de la población, 
ha comenzado á levantar una punta del velo que nos encubre 
la historia romana de Aqtias Vocanias. Acerca de los importan- 
tes descubrimientos, que sin perdonar á gastos ni fatigas acaba 
de hacer D. Pablo Estapé y Maristany en dicho terreno de su 
propiedad, ha publicado el sabio presbítero D. Norberto Font y 
Sagué un excelente artículo (ij, que titula Troballes arqueología 
ques de Caldes de Malavelht^ y que en su nombre ofrezco á la 
Academia, acompañándolo con dos fotografías de inscripciones 
inéditas. 

Las termas romanas están rodeadas, por su parte exterior, 
de torreones y lienzos de la antigua muralla de la villa, de cuya 
fortaleza, 6 castro^ en el siglo xiv consta por un documento del 
año 1368, que citaron los Sres. Alsius y Pujol (2), refiriéndose 
al Llibre veri del Cabildo de Gerona: «in iiii mansis dicte parro- 
chie (sancti Stephani de Calidis), scilicet den Malaveyay et den 
Reveliu et den Reíg et den Arug (3) et quibusdam honoribus qui 
sunt de feudo castri de Malaveya. Y con efecto, diez años 
más tarde, ó en 1 378, se contaban en Caldas nada menos que 
81 hogares, 6 vecinos, infeudados al braza militar de D. Gastón 
de Moneada (4), ó al señorío del castro. Lienzos y torreones 
son estos alrededor de las termas de Malavella, que demolidos 
por inservibles nos darán á conocer su planta de remota época, 
y quizá no pocos sillares epigráficos, testigos de sucesivas res- 
tauraciones, como acontece en las murallas de Barcelona, León 
y Astorga. 

Mayor contingente de inscripciones romanas, y sobre todo 
votivas, hay que aguardar del patio del hospital^ que precede al 
vasto edificio de las termas, y en el cual el Sr. Estapé, practi- 
cando costosas excavaciones, ha descubierto la gran piscina del 
balneario primitivo. Para describir las operaciones que se prac- 
ticaron desde el com.ienzo de la investigación hasta su feliz re- 



(i) En la Revista Barcelonesa Ilustrado Catalana^ número del 15 de 
Noviembre de 1903. 

(2) Nomenclátor geogrdficíhhistó rico de la provincia de Gerona^ pág. 1 14. 
Gerona, 1883. 

(3) Los nombres Aruf y Reveliu son hebreos; y sospecho que también 
lo es Malaveya ó Malavella. 

(4) Cortes privativas del antigua Principado de Cataluña^ por la Real 
Academia de la Historia, tomo iv, pág. 133. Madrid, 1901. 



86 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

sultado, cinco grabados fotográficos esmaltan el artículo del 
Sr. Font, y además un plano de la piscina levantado por dos 
peritos arquitectos. Por mi parte solo debo apuntar, que entre 
los duros depósitos que cubrían el interior de la piscina (9,60 
metros en cuadro), y de los que solo se despejó y levantó hasta 
el fondo la mitad, quedando sin tocar la otra, se hallaron 40 mo- 
nedas romanas (una ibérica y otra de Vespasiano), una asa de 
cobre terminada por la figura de un canecillo, fragmentos en 
gran número de cerámica basta y saguntina, siendo el más no- 
table el de una pátera con primorosos relieves y esta marca del 
alfarero. 

OP-MIN 
Offficina) Min(ucü>) 
Oñcina de Minucio. 

Ningún ejemplar de esta marca registró Hübner. Tres análo- 
gas (4970, 327; 6257, 122; 6257, 123) la ilustran: 
i) En Tarragona: Of(ficina) MimL 

2) En Ampurias: P(ublii) Min(ucii) Amp{hionis). 

3) En Ampurias: M(arci) Afínuct(i). 

Hace más de treinta años, visitando yo las ruinas que toda- 
vía subsisten de las termas romanas, acerté á ver con luz arti- 
ficial esgrafiadas varias inscripciones del primer siglo en la pa- 
red interior y meridional del ándito abovedado, que creí fuese 
el tepidarium^ por ser el primero de la entrada ó más próximo 
al aire libre y asomar de trecho en trecho desde lo alto de la 
bóveda tubos de plomo que debían esparcir los vapores del 
agua termal y mantener el ambiente á una elevada temperatura. 
Las inscripciones y figuras que entonces copié y que se ven en 
dicho lugar á la altura de un estado, ó brazo de un hombre, son 
del siglo de Augusto, y tal vez anteriores, como lo muestran 
las dos fotografías regaladas á la Academia por el Sr. Font, 
pero faltas de algunos ligeros trazos que el roce, ó la humedad, 
ha desconchado y corroído. 

La altura de las letras varía de dos á cuatro centímetros. Fue- 
ron trazadas por un mismo estilo, ó punzón de metal, y corren 
á mano izquierda de dos palmas, cuyas hojas descienden inver- 
tidas sobre una hoz, ú hocino, cuyo filo, ó parte cóncava, que 
mira á derecha, se relaciona con las palmas y los epígrafes. 

I. — Junto al mango de la hoz: LI... 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS. 87- 

2. — En el seno de ella: LE... » 

3. — En lo más alto de las palmas á mano izquierda: ...INGE.- 

4. — Debajo: L.... 

5.— Más abajo: LINGE LEL' FA..,.VLA... 

6. — Entre la 4 y la 5, más cerca del hocino, 

LICI*PEC 
Lici(fuus) fec(ii). 
Licinio lo hizo. 

Licinio fué sin duda el autor de esta composición emblemá- 
tica y literaria. Reuniendo, y supliendo lo que falta de las cinco 
inscripciones, que á ésta preceden, resulta un dístico trocaico, 
que pudo cantarse á manera de estribillo, alusivo á la aplica- 
ción de la ley Falcidia, inhibiendo á Lelio Palma el distribuid 
toda su hacienda en legados, y privar á Licinio de la cuarta 
parte de la herencia. Otras explicaciones quizá se den ó caben, 
por ejemplo, la de un pensamiento satírico y análogo á la fábula n 
de la serpiente y la lima. Leo, suplo y traduzco: 

^*[^g^] J^f{lh ly^g^ ^[^^f']y 

LingCy L£lt\ fa \lc\ ula \in\ . 
Lame ;oh Lelio! lame ¡oh Lelio! lame la hoz ¡oh Lelio! 

La gran piscina, que ha descubierto el Sr. Estapé, es un cua- 
dro equilátero, en cuyos ángulos se elevaban pareadas colum- 
nas, gigantescas, así como el centro de cada lado sendas colum- 
nas orientadas por los cuatro puntos cardinales y sosteniendo 
decorosa techumbre. Un fuste, estriado, de esta columnata 
yace enterrado, según noticia^ fidedignas, en los sótanos, ó ci- 
mientos de la casa más próxima. La piscina, conforme á ella se 
desciende, va estrechando su perímetro por medio de cinco 
gradas concéntricas, formadas de enormes sillares de granito, 
en que abundan las canteras del país, y que empavesan asimis- 
mo el fondo de la piscina. Debía ser ésta la natatoria^ ófrigida" 
rium cerca del atrio de entrada, cuyos dos frontispicios ilumi- 
naba el sol al ponerse. 

Iguales disposiciones, si bien vale menos, ofrece la piscina do 
las termas romanas de Caldas de Mombuy, que. D. Ignacio 



I 



SS BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Graells en 1847 describió con las siguientes noticias dignas de 
conocerse (l): 

«Estos baños (de Caldas de Mombuy) estaban situados en me- 
dio de la población, á un lado de la plaza y en el sitio donde,, 
hace pocos años, se hallaban las cárceles de la misma, debajo de 
unas bóvedas y arcos de piedra, que sin duda habían formado 
parte del edificio de los mismos baños. Dichas cárceles eran 
malsanas é insoportables en el verano por el mucho calor y mala 
ventilación; y no hace mucho tiempo que se quitaron de ese si- 
tio para construir allí la nueva casa en que el Ayuntamiento tie- 
ne ahora la Casa consistorial. Aunque se había creído que éste 
era el sitio donde habían existido los baños de los Romanos, -no 
se tenía entonces una completa seguridad de esto; pero después 
que se comenzó á edificar la referida Casa, no ha quedado nin- 
guna duda sobre este punto; pues cuando se hicieron las excava- 
ciones para poner los cimientos de éildiy delante y muy cerca de leu 
pared y de los arcos de piedra^ donde estaban las rejas de las 
cárceles, se descubrió una piscina, ó baño muy grande, defigu^ 
ra cuadrilonga] cuyo material de construcción descubrió con 
evidencia que era obra de Romanos. Este baño tenía 57 palmos 
de largo, 32 de ancho y casi 7 de hondura, con cinco gradas por 
todos los lados para poder bajar á él y sentarse en las mismas; y 
aunque en su mayor extensión ha quedado soterrado debajo de 
la referida Casa, puede verse aún una parte de él, que se ha de- 
jado libre en una de sus extremidades, y se ha empleado para 
formar un sótano, al que se baja por las mismas gradas que te- 
nia el baño. » 

No costó mucho trabajo el despejar la piscina de Caldas de 
Mombuy, porque dos siglos antes se hallaba todavía en uso, y 
fué cegada con el objeto de evitar que los bañistas contagiados 
de torpe enfermedad no la pegasen á otros, según lo refiere la 
Marca hispánica (2). De las gradas se arrancaron nueve lápidas 
votivas á los númenes de la Salud, que no pertenecían á este 
lugar, sino al santuario de las termas, y habían servido para re- 
paración de la piscina. No se halla en este caso la piscina de 
Caldas de Malavclla, porque los depósitos, duros como el hierro> 



(i) Descripción de la villa de Caldes de Monbuy, Memoria inéílita, exis- 
tente en la Biblioteca de la Academia, estante 20, grada 7.*, núm. 92. 
(2) Col. 167. 



NUEVAS mSCRIPC10J«BS ROMANAS. 89 

4 

que con barrenos de pólvora se han hecho saltar, arguyen la an- 
tigüedad, cuando menos, de unos mil años. Esto me recuerda las 
devastaciones de los piratas normandos y moros, de las cuales 
fué víctima toda la comarca de Santa Coloma de Parnés, según 
aparece del acta de consagración de su templo parroquial, veri- 
ficada en 31 de Enero de 950 (l). De semejantes estragos fue- 
ron objeto el rico monasterio y templo de San Esteban de Ba- 
ñólas (2) reedificados ya por su abad Hacfredo en 19 de Octu- 
bre de 957- De tamaño desastre no se libraría, á buen seguro, 
Caldas de Malavella, 

¿Porqué tomó ese dictado? ¿Cuándo perdió el denominativo de 
Aquas Voconias? Faltan documentos que lo decidan. Podemos 
conjeturar que del nombre romano tomó el suyo el arroyo Bu" 
gent 6 Buganto que sale de la villa para ir á reunirse al río Oñar 
hacia el N. Hemos visto ya cómo Santa Coloma trocó su antiguo 
nombre de Ungulis por el de Farinariis (Farners) con ocasión 
de los molinos harineros que allí abundaban. Algo semejante de- 
bía de suceder en Caldas. Imagino que Malavella provino de Ther- 
malla velera (termas viejas); y para conjeturarlo me fundo en 
ejemplos de autenticidad no dudosa. Así el pueblo de Vilamalla 
escribía su nombre en 1 3 16 Villamalay y en 982 Villadalmala; y 
así también el de Vilanant se decía en 1 362 Villahonanti^ y en 
1017, 978 y 966 Villa Abundanti. Los autores que, como Ma- 
doz, han dado en escribir Malabella^ no consideran que en todas 
las escrituras donde aparece este sobrenombre calificativo siem- 
pre se escribe con v: latín Malavétula y Malavétere; catalán Ma- 
laveya. Tanto montaría escribir Murbiedro en vez de Murviedro, 

Dos manantiales de agua caliente, que proceden de un centro 
común, al parecer volcánico, fueron sin duda los designados con 
el nombre de Aquae Voconleie. Ambos á dos durante el trans- 
curso de su ardiente erupción, que se calcula excede ahora de 
máfi de cuarenta siglos, han ido acumulando en torno suyo de- 
pósitos calcinados que semejan montículos de ocho metros de 



(i) «... ad consecrandam basilicam (sanctae Columbae),quae ab antiquis 
temporíbus fuit aedtñcata et a nefandis paganis fuit destructa, quae dicunt 
Ungulis». Viaje lucrar io^ tomo ^aa^ pág. 346. Madrid, 1850. 

(2) «... quia olim combustum fuerat a nefandissimis paganis, et non 
dimiserunt in praedictum coenobium lapidem super lapídeme. Marca kis^ 
pánica^ apénd. xcni. 



90 BOLETÍN DE LA HE AL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

elevación. El que distingue las termas romanas sobredichas, pro- 
piedad del Sr. Estapé, se llama de San Grau^ en razón de una 
vieja ermita, dedicada á San Geraldo, cerca de allí existente, 
pero fuera ó al otro lado de la muralla. También se llama del 
hospital por causa de los enfermos que en aquel albergue de la 
caridad mantenía gratis el municipio. El otro pueyo ó montícu- 
lo, situado á considerable distancia del de San Grau^ se llama 
Puíg de las Anitnas (del Purgatorio); y debió también estar in- 
cluido por un edificio balnear de época romana; por más que en 
la actualidad exteriormente.no aparezca ninguna de sus ruinas. 
Con efecto, según lo apunta el Sr. Font (l), las excavaciones 
practicadas en aquel paraje en l88o con ocasión de construir 
nuevos edificios, pusieron en descubierto una piscina de tres 
gradas, algo menos perfecta que la de Caldas de Mombuy, y 
mucho menos que la de San Grau; y además, no solo copiosos 
ejemplares romanos de cerámica. y numismática, sino también 
algunos prehistóricos de la segunda edad de la piedra. 

Herramélluii. 

En las Hemos de esta villa Riojana, donde abundan las rui- 
nas de Libia, ciudad berónica, ha descubierto el P. Francisco 
Naval cinco inscripciones inéditas, cuyos originales ha dado al 
Museo del Colegio de su digna dirección en Santo Domingo de 
la Calzada (2), 



(i) «Ja en 1880, ab motiu de les obres que s'estavan feut en l'ano- 
menat Puig de les dmmeSy se descubrí un gran recipient, tot de pedra pi- 
cada, que sens dubte fou una piscina romana. Tenía la iorma d'un rectán- 
gulo de 9 m. de llarch per 5,76 d'ample en sa part alta, dimensions que 
quedavan reduhides en lo fons á 7,45 metres y 4,40 m. per motiu deis tres 
gi'ahons desiguals que la rodejavan en tota sa extensió, y quals dimen- 
sions eran de 0,45 d'ample per 0,35, 0,30 y 0,40 d'altura; grahons destinats 
á servir d'asicnto ais qui prenian los banys. Ademes, entre la runa que 
cubría aquesta piscina y'ls seus encontoms, se trobaren varis objectes, 
deis que son remarcables uns ganivets y puntes de fletxB de siJex perta- 
nyents al tipo de la pedra pulida, una copa de fusta, varíes monedes roma- 
nes, trossos de cerámica saguntina y fragments d'oscos d'animals qua- 
ternarís. 

(2) Sobre otros descubrimientos, hechos por tan sabio arqueólogo, 
véase el tomo xuii del Boletín, páginas 537-546. 



\ 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS. 9 1 

I. — En el fondo de una vasija de barro saguntino: 

F(iguUnae) A(tdi) ( VcHU). 

Compárese Hübner, 4970 544« La inscripción es del primer 
siglo; está entera é inscrita en una cenefa semicircular. 

2. — Fragmento de una pátera sepulcral. 

En la parte exterior del vaso, dando vuelta á la orla del fon- 
do. Letras altas 2 cm. 



7u(lii) Ti(beriani?). 



IV •{••.• 



En el fondo interior del vaso, una ^ ibérica, anpha 7 cm. 

Q(UinH)> 

3. — Otro fragmento. Letras arcaicas. 

/PFS\ 

P(ublii) F(abii) S(alnni)? 

Compárese Hübner, 4968 3. 
4. — Otro. 




V(ahrii?) [Ge]rm[á]ft(i). Of(ficina) L(tctnii) Am(oeni). 

En Sagunto (Hübner, 3941) hay memoria de un Valerio Ger- 
mano. Interpreto la marca de la oficina por las que ha registra- 
do Hübner, 4970 263 264. 

5. — Fragmento de piedra tosca, de figura irregular; alto 0,12; 
ancho 0,14; grueso 0,03. Letras del siglo iii 6 iv. En el primer 
renglón hay ligatura de AV y de ATVS. Las letras (altas 
0,025) se abrieron con una capa de barniz amarillo, previa- 
mente extendida sobre la cara delantera del pobre monumento. 



92 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORU. 

/ N ' NOVATVíi , 

' » I 

/ ON/// PISN/i/i j 

... An(nius) Nooatus {patr^pfí^ó\ pUii\Hssimo /(aciendum c(uravst)], 
.... Annio Novato á su patrono piadosísimo hizo este moaumento. 

El nombre del liberto Novato, idéntico al de su patrono, que 
ha desaparecido, puede que fuese Flavio. Queda memoria en 
Utrera (Hübner, 1293) de un Annio Novato. 

En 17 de Diciembre último, recorriendo las ruinas de Libia, 
dio cima el P. Naval á tan interesantes descubrimientos con el 
de una pizarra, agnóstica? (l), que parece representar el cande- 
labro áureo del templo de Jerusalem, pero trocando los meche- 
ros, ó lámparas, en los siete planetas, y modelándose por la in- 
terpretación alegórica, que proponen Filón y Flavio Josefo. 



Astorga. 

Once inscripciones romanas de esta ciudad, desconocidas á 
los lectores de Hübner, allegó y publicó no sin doctísimos co- 
mentarios, D. Marcelo Macías, de las cuales hice reseña (2). Dos 
más han aumentado este número, no ha muchos meses; y como 
han sido objeto de nuevo estudio á tan ilustre escritor (3), me 
sugieren algunas observaciones que no creo inconvenientes. 

12 

«Piedra de granito, en buen estado de conservación. Mide 
54 centímetros de alto por y6 de ancho; las letras de las tres 
primeras líneas tienen 9 centímetros de altura, y los puntos de 
separación son triangulares. El desperfecto que hay en la pie- 
dra al principio de la 4.* línea solo da espacio para una letra. 
Apareció en Junio de este mismo año (4) á la entrada de la ciu- 
dad, llamada Puerta de Rey, al reedificar la fachada de la fonda 



(i) Véase el tomo xlii del Boletín, pág. 220, nota i. 

(2) Boletín, tomo xui, páginas 213-221. 

(3) Boletín de la Comisión proüincíal de Monumentos históricos y artisti' 
eos de Orense^ número de Septiembre-Octubre de 1903, páginas 173-177* 

(4) 1903. 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS. ^ 93 

del Comercio» contigua á la muralla, y se la trasladó á la Casa 
•de Ayuntamiento, donde la vimos poco después. 

KR5IVS-M'P«P0L 
BSVS*DOM*HAS 
LEG • X - GBM • D • SIL 
i//ANN-L-AERXXVI'H-S-E 

Erstus M(arci)/(ütus) PoUsus dom(o) Has(ta) Leg(i<mis) X Gem(inae) 
oicctauriae) Sü(ii) [m(iles)] ann(orum) L aer(iim) XXVI h(ic) s(ifus) e(st). 

Ersio .Poleso, hijo de Marco, domiciliado en Hasta, soldado de la 
Legión X Gemina, centuria de Silio, falleció álos 50 años de edad y 26 de 
servicios. Aquí yace. 

La Legión X Gemina vino dos veces á España, una en tiempo 
de Augusto, como lo prueban algunas monedas de Emérita^ Cor- 
duba y Caesaraugusta, y otra en el de Vespasiano, como puede 
verse en Tácito (2,58. 3,44), y á ésta parece pertenecer la ins- 
cripción que reseñamos. Hay varios epígrafes encontrados en 
Tarragona, Sevilla y Caldas del Rey, que dan noticia de dos tri- 
bunos, un centurión, un bastado y otro soldado de esta misma 
legión (l).» 

Para ilustrar lo restante de la inscripción presupone el señor 
Macías que la patria de Ercio fué Hasta Regia 6 Mesa de Asta 
cerca de Jerez de la Frontera. Nada cabe añadir á su doctísimo 
estudio sobre la historia, epigrafía y numismática de aquella ca- 
pital de la Turdetania, sino es el informe publicado por Hübner 
en nuestro Boletín, tomo xm, páginas 1 7 "2 5. Mas yo entiendo 
que la ciudad mencionada por la presente inscripción es Hasta, 
hoy Asti, situada 40 km. al Sudeste de Turín sobre el río Tánaro. 
La tribu romana de esta ciudad fué la Pollia (2); al paso que la 
Sergia lo fué de Mesa de Asta, como lo ha mostrado Hübner. 
Opino que los dos primeros renglones del epígrafe han de leerse 
Ersius M(arci) f(ilius) Pol(lia) Esus dom(o) Has{ta), bastando 
la tribu para que no pueda confundirse la ciudad bética con su 
homónima de la Galia Cisalpina. El cognombre Esus tiene su 
parecido Eso de una inscripción de Logrosán (3). Por una rara 



(i) V. Hübner, números 1176, 2545, 4114, 4120, 4151 y 4176. 

(2) Corpus inscriptionum LaUnamm^ tomo iv, pág. 857. Berlín, 1877. 

(3) Hübner, 5030. 



94 * BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

casualidad, así como un soldado italiano de la Legión X Gemina 
fué sepultado en Astorga, así viceversa otro español lo fué en 
Aquileya, según lo reza su epitafio (i): L(ucius) Rutius L(ucii) 
f(ilius) Serg(ia) Itálica Sabinus ex Hispania niil(es) leg(ianis) 
X Gem(inae) o(centuri(u) Serani annforum) L aer(um) XXVI 
kic situs est 

13. 

«Fragmento de lápida de mármol, de 0,40 m. de ancho por 
0,30 de alto. Apareció al rebajar la muralla en la parte donde 
Qstuvo el castillo del Marqués de Astorga, y fué adquirida en el 
pasado mes de Agosto por D. Leoncio Núñez, que la guarda en 
su casa de la calle de la Catedral. La letra, las molduras y las 
dimensiones y calidad de la piedra de este epígrafe son en un 
todo iguales á las del núm. 40 dedicado á Ti Julio Vegeto (2)... 



E'TYCHE 
S'CONIVGI 



N. á esposa N. Tyche. 



Tyche^ en griego Túy») (suerte, fortuna, acontecimiento fortuito), 
era el nombre de una de las Nereidas, ninfas del Mediterráneo, 
y principalmente del mar Egeo. Aparece en dos títulos de la 
colección Hübner (5833, 6091), uno de Tarazona y otro de Ta- 
rragona (5833, 6091) y algo desfigurado en otros tres (1546, 
1740, 2632).» 

El último epígrafe (Hübner, 2632), que cita el Sr. Macías, se 
halló no muy lejos de Astorga, y cerca de Benavente en Villa- 
quejida. Está dedicado á los Manes de Cornelia Tyche por su 
marido Sempronio Severo; y da pie para sospechar que en el 
renglón primero del de Astorga se pueda suplir \^Comelia\e, 

Madrid, 2 íle Enero de 1904. 

P'inEL Fita. 



(i) C. i. L., tomo IV, núm. 932. 
(2) Boletín, tomo xlii, pág. 217. 



NOTICIAS 



Colección de estudios árabes. De ella se han publicado los tomos siguien- 
tes, en 8.** 

I. Puey Mondón. Viaje á la Meca de un morisco aragonés^ en el siglo 
XVI, por D. Mariano de Paño. 

n. Orígenes del Justicia de Aragón, por D. Julián Ribera. 

ni. Decadencia y desaparición de los almorávides en España, por Don 
Francisco Codera. 

IV. El Collar de Perlas (tratado de política y administración), por 
Muza 11, rey dé Tremecén. Traducción de D. Mariano Gaspar. 

V. El Filósofo Autodidacto de ABENTOFAIL, novela psicológica tra- 
ducida directamente del árabe, por D. Francisco Pons, con prólogo de 
D. Marcelino Menéndez y Pelayo. 

VI. Estudios filosófico'teológicos. I. Algazel. Dogmática, Moral y Ascética, 
por D. Miguel Asín, con prólogo de Menéndez Pelayo. 

VIL Estudios críticos de Historia árabe española, por D. Francisco Co- 
dera. En 8.°, páginas 376. Zaragoza, 1903. 

Los estudios que abarca esta obra, precedida de un erudito prólogo) 
de su autor. Académico de número, se titulan: 

1. Investigación acerca de la dominación de los Omeyas en Oriente, 
por el Dr. G. Van Uloten. 

2. El llamado Conde D. Julián. 

3. Conquista de Aragón y Cataluña por los musulmanes. 

4. Abderrahmen I y su pretendida influencia religiosa. 

5. Estudio de historia árabe pirenaica (con motivo de una obra de 
Mr. Jaurgain). 

6. Munuza y el Duque Eudón. 

7. Pamplona en el siglo viii. 

8. Expedición á Pamplona de los condes Eblo y Aznar. - 

9. El godo ó moro Aizón. 



96 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



10. Otras rectificaciones. Condado de Aragón. Ampurias y Barcelona 
en el año 848. Los Benimuza. 

1 1. Mohámed Atauil, rey moro de Huesca. 

12. Bosquejo histórico de la Dominación islamita en las islas Baleares, 
por. D. Alvaro Campaner. 

13. Hamudíes de Málaga y Algeciras. Noticias tomadas de Abenhazam. 

14. Los Tochibíes en España: noticias de esta familia tomadas de 
Abenhazam. 

15. Nuevas noticias acerca de los Tochibíes. 

16. Noticias acerca de los Benihud, reyes de Zaragoza, Lérida, Cala- 
tayud y Tudela. 

Anúncianse además siete volúmenes en curso de publicación, ó próxi- 
mos á salir á luz en Zaragoza como los anteriores. 

VIII-IX. Estítdios filosóficos^tcológicos. — II. Algazel. Su Mhiica. — IQ. AI- 
gazel. Su influencia en la España musulmana. — IV. AlgazeL Su influencia en 
la España cristiana^ por D. Miguel Asín. 

X. El arte árabe español^ por D. Antonio Vives, Académico de la Real 
(le la Historia. 

XI-XIl. Origen de las modernas instituciones de enseñanza, — L El Mo- 
delo. — II. La copia, por D.Julián Ribera. 

XIII. Los Almohades en España^ por D. Francisco Codera. 



Rectificaci6ll«— En el número precedente del Boletín, tomo xLin, 
pág. 556, líneas 36 y 37, donde dice «de los volúmenes... que tratan de las 
Galias», hay desliz de memoria, que debe corregirse, ó sustituirse por 
< volumen xiv... que trata del Lacio», 



Por no haber llegado á tiempo el Informe del Sr. Rosso de Luna, sobre 
las nuevas inscripciones romanas de la provincia de Cáceres, impreso y 
sometido á la corrección del autor, lo reservamos para el cuadeiTio ó 
número del mes de Febrero. 

F.F. 



Á 



■ r *T«v«v ^m ,-. > ,»i.*- 



El Boletín de la Real Academia de la Historia se publica todos 
los meses en cuadernos de 8o ó más páginas, con sus correspondientes 
láminas, cuando el texto lo exige, formando cada año dos tomos con sus 
portadas é índices. 

Las suscripciones dan principio en Enero y Julio de cada ano. 

PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN 

Madrid. . . 6 meses Pesetas 9 

— ... Un año — i8 

Provincias. Un año — 20 

Extranjero — 22 

Número suelto — 2 



Los Srcs. Académicos correspondientes tienen derecho á recibir su 
ejemplar á mitad de precio en el despacho de la Academia. 

Los cuarenta y tres tomos publicados se hallan de venta á los pre- 
cios de suscripción. 

Los pedidos deben dirigirse ó. la. Librería, de M. MU- 
RILLO, Alcalét, 7, Madrid, único encargado de servir 
las su-scripciones. 



ADVERTENCIAS 



Las obras de la Academia se venden en su despacho, 
calle del León ,21. 

Los Sres. Académicos honorarios y correspondientes 
podrán adquirirlas con rebaja de 50 por 100 en los pre- 
cios, siempre que hagan pedido directo con su firma. 

A los libreros que tomen cualquier número de ejem- 
plares se les hará una rebaja conveniente, según la cos- 
tumbre recibida en el comercio de librería. 




J 



m/*^-- / 3. / 

BOLETÍN 

DÉLA /^5Só'^°^'''n:~ 

* MAR 3 "1004 

REAL ACADEMIA DE LA HI^f^RÍAP- 



TOMO XLIV.— CUADKRNO II 

FEBRERO, l«04 



MADRID 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE FORTANET 



r>. 



<^ 



SUMARIO DE ESTE CUADERNO 

Pigs. 

Adquisiciones de la Academia durante el segundo semestre del 

año 1903 97 

Informes: 

I. Nuevas inscripciones romanas de la región norbense. — Maricj 

Roso de Luna 113 

11. Monumenio erigido en California á Vancotwer y d Bodega y 

Quadra. — Cesáreo Fernández Duro 137 

III. El Emperador Carlos V y su corte. (i';22'iSJQ.) — \. Rodrí- 
guez Villa 142 

Variedades: 

Lápidas romanas de Caldas de Mombny^ Datos ínedüos. — Fidel 

Fita 179 

"Noticias . 191 



TOMb xLiv. Felirero, 1904. cuaderno ii. 



BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTOR^r 2 1904 



8¡ 



C0LLEQ£i7,^ 



V^ 



■*•*•- 



£il«BRIOGE, \'\^'^ 



ADQUISICIONES ÜE LA ACADEMIA 

Durante el segundo semestre de 1903. 



REGALOS DE IMPRESOS 

DE SEÑORES ACADÉMICOS DE NÚMERO 

•Codera (D. Francisco). «Estudios crítícos de Historia árabe espafíola». 

Zaragoza, 1903. 
Fernández Duro (Excmo. Sr. D. Cesáreo). «Los indios en las provincias 

del Río de la Plata». Estudio histórico por Vicente G. Quesada. 

Buenos Aires, 1903. 
«Zeitschrift für Bücheríreunde». 7. Jahrgang 1903- 1904. Heft 4: Juli, 

1903. «Hans Rix von Chur. Ein deutscher Buchhftndler in Valencia 

un XV Jahrhundert», von professor Dr. Konrad Haebler in Dresden. 
«Patria» y «Sea Power», por Manuel Andújar y Solana, con un prólogo 

del Excmo. Sr. D. Leandro de Saralegui y Medina. Ferrol, 1901. 
«Armada española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón». 

Tomo Dc. Rústica. 
«Memorie storiche della Chiesa di S. Giacomo dei Nobili spagnuoli e 

sue Dipendenze», por Mons. Raffaele Borelli. Napoli, 1903. 
«O'Infante D. Pedro», por Souza Viterbo. Lisboa, 1902. 
«Urna expedi^fio portugueza ás Canarias em 1440», por Sousa Viterbo» 

Lisboa, 1903. 
«A pesca do coral no seculo xv», por Sousa Viterbo. Lisboa, 1903. 
«Jorge de Mon temor», por Sousa Viterbo. Lisboa, 1903. 
«Catálogo do Museu Archeologico da Cidade de Evora», composto por 

Antonio Francisco Baratx. Lisboa, 1903. 
«Artes industríaes e industrias portuguezas. O vidrio e o papel», por 

Sousa Viterbo. Coimbra, 1903. 

TOMO XLIV. 7 



q8 boletín de la real academia de la historia. 

Fita (R. P.) «Cartas ediñcantes de los Misioneros de la Compañía de Jesús 
en Filipinas. 1898-1902». Barcelona, 1903. 

Herrera (Excmo. Sr. D. Adolfo). «Medallas españolas». Personales, tomo 
in. Obras públicas, tomo n. Madrid, 1903. 

Hinojosa (Excmo. Sr. D. Eduardo de). «Estudios sobre la Historia del De- 
recho español». Madrid, 1903. 

Torres Campos (Sr. D. Raíael). «Memoria sobre el progreso de los tra- 
bajos geográñcos en 1900», leída en la Junta general de la Sociedad 
Geográfica de Madrid, el día 18 de Jimio de 1901, por el Secretario 
general de la misma D. Rafael Torres Campos. Madrid, 19 13. 
«La Geograíía en 1901 >. Memoria sobre el progreso de los trabajos geo- 
gráficos, leída en la Junta general de la Sociedad Geográfica de Ma- 
drid el día I.** de Julio de 1902, por el Secretario general de la misma 
D. Rafael Torres Campos. Madrid, 1903. 

DE académicos honorarios 

Loubat (Excmo. Sr. Duque de). «Codex Vaticanus». N.° 3.773. (Codex 
Vaticanus B.) Elucidated by Dr. Eduard Selez, professor of Ameri- 
can Linguistics, Ethnology, and Archaeology in the University of 
Berlin. First Halí. Text oí the Obverse Side. Second Half. Text of 
the Reverse Side and Explanatory Tables. Dos vols. Berlin and Lon- 
don, 1 902- 1 903. 

DE CORRESPONDIENTES NACIONALES 

Alzóla (D. Pablo de). «Instancia de la Liga vizcaína de productores acerca 
de los nuevos tratados de comercio». Bilbao, 1903. 

Bullón y Fernández (D. Eloy). «Jaime Balmes y sus obras». Madrid, 1903. 
«El clasicismo y el utilitarismo en la enseñanza». Madrid, 1902. 

Carreras y Candi (D. Francisco). <La3 tarjetas postales en España». Bar- 
celona, 1903. 

Castillo y Quartiellers (D. Rodolfo). «Los colirios oleosos en la antigüe- 
dad». Madrid, 1903. 

Echavarri (D. Vicente G. de). «Alaveses ilustres». Tomo iv. Vitoria, 1902. 

♦ 

Guzmán y Boza (D. Manuel), Marqués de Jerez de los Caballeros. «Fábula 
de Mirra que escribió D. Fernando Afán de Ribera Enríquez, Mar- 
qués de Tarifa». Sevilla, 1903. 

López Ferreiro (D. Antonio). «Galicia histórica». Revista bimestral. San- 
tiago. Tomo II. Año 1903. Números ix-xi, Mayo-Octubre. 

Llórente (D. Teodoro). «España. Sus monumentos y artes. Su naturaleza 
é historia. Valencia». Tomo n. Barcelona, 1889. 



ADQUISICIONES DE LA ACADEMIA. 99 

López Bardón (P. M. Fr. Tyrso). cMonastíci Augustiniani R. P. Fr. Nicolai 

Crusenii continuatio atque ad illud additamenta sive Bibliotheca 

manualis Augustiniana, etc., etc.» Operis volumen secundum. Vallis- 

oleti, 1903. 
Mugica (D. Serapio). «Monografía histórica de la villa de Irún». Irún, 1903. 
«índice de los documentos del Archivo del Excmo. Ayuntamiento de 

la N. y L. muy benemérita y generosa y heroica villa de Irún. Años 

de 1337 á 1898». Irún, 1898. 
«índice de los documentos del Archivo del Excmo. Ayuntamiento de la 

M. N. y M. L. ciudad de San Sebastián. Años de 1456 á 1891». San 

Sebastián, 1898. 
«Curiosidades históricas de San Sebastián». Volúmenes i.® y 2.** Bilbao, 

1900. 
«Monografía de la Alcaldía mayor de Aiztondo». San Sebastián, 1902. 
«Las fiestas de Septiembre en Fuenterrabía. Origen y detalles». San 

Sebastián, 1900. 
«Alarde de San Marcial en Irún. Origen y detalles». Sa^ Sebastián, 1901. 
«Euskaros ilustres. D. Policarpo de Balzola». San Sebastián, 1890. 
Pastor y Lluis (D. Federico). «La lectoría de la Seo y los colegios reales 

de Tortosa». (Monografía histórica, publicada en los números 445 á 

486 del periódico de Tortosa «El Ebro».) . 
Rodríguez Marín (D. Francisco). «Cartas literarias é históricas». Carta i. 

«Las aguas potables de Osuna». Sevilla, 1903. 

DE CORRESPONDIENTES EXTRANJEROS 

Alonso Criado (D. Matías). «El escudo de armas de la ciudad de Monte- 
video». Estudio histórico ilel Dr. D. Andrés Lamas y documentos á 
que dio mérito. Montevideo, 1903. 
Chavero (D. Alfredo). «Apuntes de bibliografía mexicana». México, 1903. 
Chevalier (M. le Chanoine Ulysse). «Autour des origines du Suaire de 
Lirey avec documents inédits». Paris, 1903. 

«Le Saint-Suaire de Turin et le Nouveau Testament». Paris, 1902. 

«La Renaissance des Études Liturgiques». Montpellier, 1899. 

«Le repertorium repertorii du P. Clément Blume et les droits de la 
critique». Bruxelles, 1902. 

«L'abjuration de Jeanne d'Arc au cimetiére de Saint-Ouen et l'authen- 
ticité de sa formule». Paris, 1902. 

«Sacramentaire et martyrologe de l'Abbaye de Saint-Remy. Martyro- 
loge calendrier, ordinaires et prosaire de la Metrópoli de Reims». 
Paris, 1900. 

«Bulletin d'Histoire Écclésiastique et d'Archéologie Religieuse des Dio- 



lOO BOLETÍN DB hk RBAL ACADBKIA DB LA HISTORIA. 

ceses de Valence, Gap, Grenoble et Viviers». Vingtiéme-uniéine an- 
née. !• (129*) livraison. Janvief-Mars 1901. a* (130*) livraison. Avril- 
September 1901. 3* (131*) livraison. Janvier-Maxs 1902. 4'(i32^) livrai- 
son. Janvier-Mars 1903. 

«M. le Chanoine Ulysse Chevalier. Son CEUivre scientdfique Sa Bio-Bi- 
bliographie». Sou venir de ses amis pour Tachévement du répertoire 
des Sources Historiques du moyen ftge. Romans, le 14 Avril 1903. 
Valence, 1903. 

«Qément VII et le Suaire de Lirey», par G. Mollat, Chapelain de Saint- 
Louis des Frangais á Rome. París, 1903. 

«Le Saint-Suaire de Turin». Son image positive, par Charles Félix Bel- 
let. París, 1902. 

«Le Chanoine Fillet». Bio-bibliographie. Romans, 15 Février 1902. 
Dessau (Sr. H.) «Additamenta nova ad inscriptiones Hispaniae latinas 
edidit Emillus Hübner». Un vol. en 4.0 Rústica. Berolini, 1903. 

«Mélanges boissiers». Extrait. París, 1903. 
Dodgson (Sr. £. S.) «Jesús Christ gure ia uñaren Testamentu Berna. 
Matth. xvn, 5». London, 1903. 

«Vejledning de danske Kongers kronologiske Samling paa Rosenborg 
Slot». Kjobenhavn, 1903. 

«Copenhagen the capital of Denmark». Copenhagen, 1898. 

«Epigrafía de Villafiranca del Panadés». ViUafranca, 1903. 
Ferotin, O. S. B. (Dom. Marius). «Le véritable auteur de la Peregrinatio 

Silviae. La Vierge Espagnole Éthérea». Paris, 1903. 
Haebler (Sr. Konrad). «Die überseeischen Untemehmungen der Welser 

und ihrer Gesellschafter». Leipzig, 1903. 
Huntington (Sr. Acher M.) «Segunda parte de la Araucana de D. Alonso 
de Ensilla y <¡)uñiga, que trata la porñada guerra entre los españoles 
y araucanos, con algunas cosas notables que en aquel tiempo suce- 
dieron». En Zaragoza, en casa de Juan Soler. Año de Christode 1578. 

«Obras de Francisco de Figueroa, laureado Píndaro español. Publica- 
das por el licenciado Luis Tribaldos». Lisboa, 1626. 

«Silvia de Lysardo. Recopilada por Louren^o Craesbéck». Lisboa, 1626. 

«Obras de Garcilasso de la Vega, príncipe de los poetas castellanos. 
Cuidadosamente revistas en esta última edición, por el Dr. Luís Bri- 
zeño de Córdova». Lisboa, 1626. 

«Os Lusiadas de Luys CamOes». Lisboa, 1626. 

«Historia de la Virgen Madre de Dios María». Poema heroico de Anto- 
nio de Mendoza Escovar, natural de Valladolid. Dos vols. Valladolid, 
1618. 

«Cancionero llamado Danga de Galanes». Recopilado por Die^ de 
Vera, Barcelona, 1625 



ADQUISICIOUBS DB LA ACADEMIA. TOI - 

«Collection of Spanish Documents Manuscripts in the Brítish Museum 

published in Facsimile by Archer M. Huntington». New-York, 1903. 

(Diez documentos.) 
Ornan, M. A. fSr. Charles). «A History of the Peninsular War». Vol. ir. 

Oxiord, 1903. 
Palma (D. Ricardo). «Anales de la Catedral de Lima», por el Dr. D. José 

Manuel Bermúdez. Lima, 1903. 
Quesada (D. Ernesto). «Tristezas y esperanzas». Buenos Aires, 1903. 
Qaesada (D. Vicente G.) «Estudios». Buenos Aires. Núm. 17, Enero-Julio 

1903. 
Rivett-Camac (Sr. J. H.) «Cup-marks as an archaic form of inscription». 

Hertford, 1903, 

Seybold (Sr. C. F.) «Ein Türkisches Wer über das agttische meer ausdem 

Jahre 1520». 
«Monchique et arrífang d'Algarve chez les auteurs árabes». 
Tardieu (Blr. Ambroise). «Dictionnaire des ex-librís de la Basse-Auvergne. 

(Puy-de-Dóme)». Royat, 1903. 

DEL GOBIERNO DE LA NACIÓN 

Ayuntamiento de Madrid. «Boletín». Aflo vu, números 340-363, 5 Julio- 
13 Diciembre 1903. 
«Estadística demográficas. Resumen del año 1902 y Enero-Marzo 1903. 
Dirección general de Aduanas. Madrid. «Resúmenes mensuales de la es- 
tadística del comercio exterior de España». Números 163-167, Junio- 
Octubre 1 901-1903. 
«Estadística del impuesto de transportes por mar y á la entrada y 
salida por la frontera». Números 13-14. Primer-tercer trimestre 1903. 
«Producción y circulación de azúcares, achicoria y alcohol industrial». 

Números 14-15, segundo-tercer trimestre -1903. 
«Estadística general del comercio exterior de España en 1902». Parte 
primera. Un vol. en folio, cartonné. Madrid, 1903. 
Dirección general de Contribuciones. «Estadística de la contribución so- 
bre las utilidades de la riqueza mobiliaria». Año 1901. Madrid, 1903. 
Dirección general de Contribuciones, impuestos y rentas. «Estadística del 
impuesto sobre el consumo de luz de gas, electricidad y carburo de 
calcio». Año de 1902. Madrid, 1903. 

DE GOBIERNOS EXTRANJEROS 

Estadística municipal de la ciudad de Buenos-Aires. «Boletín mensual». 
Año xvn, números 5-9, Mayo-Septiembre 1903. 



102 BOLETÍN DB LA KEhL ACADBIHA DB LA HISTORIA. 

«Anuario estadístico de la ciudad de Buenos Aires». Año xti, 1903. 
Buenos Aires. 

Estadística municipal de la ciudad de Santa Fé (República Argentina). 
«Boletín». Año 11, números 6-7, Abril-Septiembre 1903. 

Estadística municipal de la ciudad de Rosario de Santa Fé. (República 
Argentina). «Boletín mensual». Año in, núm. 30, Junio 1903. 

Elstadística municipal del departamento de Montevideo. «Boletín men- 
sual». Año I, núm. i, Septiembre de 1903. 

Préíecture du Nord de France. «Inventaire-sommaire des Archives dé- 
partemen tales». Tomes i*' (!• et 2* partie) y 2* á 8*. Nueve volúme- 
nes. Lille. 

DB ACADEMIAS Y CORPORACIONES NACIONALES 

Asamblea suprema española de la Cruz Roja. Madrid. «La Cruz Roja». 
Revista mensual ilustrada, órgano oñcial. Época 4.^ Años i-v, nú- 
meros 1-52. 

Asociación Artístico- Arqueológica Barcelonesa. Barcelona. «Revista». 
Año vil, números 36-37, Abril-Septiembre 1903. 

Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid. «Elscuela de estudios 
superiores. Curso de 1903 á 1904». Un vol. en 4.0 Rústica. Madrid» 
1903. 

Biblioteca-Museo Balaguer. Villanueva y Geltrú (Barcelona). «Boletín». 
Época 3.*, año iv, números 42-46, Junio-Octubre 1903. 

Centre Excursionista de Catalunya. Barcelona. «Butlletí». Año xiii, núme- 
ros 99-103, Abril -Agosto 1903. 

Colegio-Congregación de San Eloy de artífices plateros de Madrid. «No- 
ticia sobre la antigüedad de la Congregación y de la urna ó sarcófago 
que guarda los restos del cuerpo de San Isidro, asistencia del Colegio 
á la procesión de rogativa el 4 de Mayo de 1896 y otros curiosos 
datos referentes á esta Congregación». Un folleto en 8.° Rústica. 
Madrid, 1896. 

Comisión del Mapa Geológico de España. Madrid. «Boletín». Tomo vii, 
segunda serie. 1900. 

Comisión provincial de Monumentos históricos y artísticos de Orense. 
«Boletín». Tomo 11, números 33-34, Julio-Octubre 1903. 

Institución libre de enseñanza. «Boletín». Año xxvii, números 519-524, 
30 Junio-30 Noviembre 1903. 

Instituto general y técnico del Cardenal Cisneros. Madrid. «Memoria acer- 
ca de su estado durante el curso de 190 1 á 1902, escrita por D. Ro- 
drigo Sanjuijo é Izquierdo, Catedrático y Secretario del Estableci- 
miento». Toledo, 1903. 



ADQUISICIONES DB LA ACADEMIA. IO3 

Instituto general y técnico de Zaragoza, c Memoria correspondiente al 
curso de 1901 á 1903». Zaragoza, 1902. 

Liga Marítima española. Madrid. «Boletín oficial». Año 111, números 18-19, 
Julio-Octubre 1903. 

Real Academia Española. Madrid. «Gramática y vocabulario de las obras 
de Gonzalo de Befceo», por D. Rufino Lancheta. Obra premiada en 
público certamen por dicha . Academia é impresa á sus expensas. 
Madrid y 1900. 
«Discurso en elogio del Excmo. Sr. D. Gaspar Núñez de Arce, leído 
en la Junta pública celebrada el día 15 de Noviembre de 1903, por el 
Excmo. Sr. D. Juan Valera, Académico de número». Madrid. 1903. 
«Informe en la sesión pública celebrada el día 15 de Noviembre 
de [903 para la repartición de premios y socorros de la fundación de 
San Gaspar». Madrid, 1903. 
«Discursos leídos en la recepción pública del Excmo. Sr. D. Antonio 
^ Maura y Montaner el día 29 de Noviembre de 1903». Madrid, 1903. 
«Memoria de la Real Academia Española». Tomo ix. Madrid, 1903. 

Real Academia de Bellas Artes de San Femando. Madrid. «Discurso de 
ingreso del Excmo Sr. D. Aniceto Marinas, el día 1 5 de Noviembre 
de 1903». Madrid, 1903. 

Real Academia de Buenas Letras de Barcelona. «Boletín». Año ni, núme- 
ros I o- II, Abril-Septiembre 1903. * 

Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales. Madrid. «Memo- 
rias». Tomos xx-xxi. Dos vols. íol. Rústica. Madrid, 1890-1901 y 1903. 

Real Academia de Ciencias morales y políticas. Madrid. «Costumbres ad- 
ministrativas de la autonomía vascongada». Memoria escrita por el 
Sr. D. Nicolás Vicario y de la Peña, y premiada por dicha Academia 
en el concurso del año 1901. Madrid, 1903. 
«Discursos leídos en la recepción pública del Excmo. Sr. D. Amos Sal- 
vador el día 6 de Diciembre de 1903». Madrid, 1903. 

Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Madrid. «Discurso leído 
por el Presidente Excmo. Sr. D. José Canalejas y Méndez en la sesión 
inaugural del curso de 1903 á 1904, celebrada el 27 de Noviembre 
de 1903»'. Madrid,. 1 903. 
«Discurso-resumen del curso de 1902-903 leído por el Secretario gene- 
ral D. Javier Grómez de la Sema en la sesión inaugural de 1903-904 
el 27 de Noviembre de 1903». Madrid, 1903. 

Real Academia de Medicina. Madrid. «Anales». Tomo xxiii, cuadernos 2.^ 
y 3«**» 30 de Junio de 1903. 
«Discursos leídos en la Real Academia de Medicina para la recepción 
pública del Académico electo Dr. D. Luís Ortega Morejón el día 27 
de Septiembre de 1903». Madrid, 1903. 



J04 BOLBTÍN DX LA RBAL ACAI^BMU DB LA HISTORIA. 

Real Sociedad Geográfica. Madrid. «Boletín». Tomo xliy, cuarto trimes- 
tre de 1902. Tomo xuv (suplemento), primer trimestre de 1903. 
Tomo zlv, segundo trimestre de 1903. 
«Revista de Geografía colonial y mercantil». Tomo n, números 17-33. 

Sociedad aragonesa de Ciencias naturales. Zaragoza. «Boletín». Tomo 0, 
núm.óy Junio 1903. 

Sociedad Arqueológica Luliana. Palma. «Boletín». Tomo ix, números 272 
y 273, Diciembre 1902. Tomo x, números 274-277, Enero-Abril 1903. 

Sociedad castellana de excursiones. Valladolid. «Boletín». Año i, núme- 
ros 7-1 1, Julio-Noviembre 1903. 

Sociedad Española de salvamento de náufragos. Madrid. «Boletín >. Nú- 
meros ccxvii-ccxxji, Junio-Noviembre 1903. 

Universidad Central. «Discurso leído en la solemne inauguración del 
curso académico de 1903 á 1904, por el Dr. D. Amallo Gimeno y Ca- 
banas, Catedrático de la Facultad de Medicina». Madrid, 1903. 

Universidad literaria de Granada. «Discurso leído en la solemne apertura 
del curso académico de 1903 á 1904, por el Dr. D. Pascual Nacher y 
Vilar, Catedrático de la Facultad de Ciencias». Granada, 1903. 

Universidad literaria de Oviedo. «Discurso leído en la solemne apertura 
del curso académico de 1903 á 1904, por el Dr. D. Víctor Díaz Ordó- 
ñez, Catedrático numerario de Derecho canónico». Oviedo, 1903. 

Universidad de Salamanca. «Discurso leído en la Universidad de Sala- 
manca en la solemne apertura del curso de 1903 á 1904, por D. Fe- 
derico Brun Crespo, Catedrático de Historia general del Derecho 
español». Salamanca, 1903. 
«Memoria sobre el estado de la instrucción en esta Universidad y esta- 
blecimientos de enseñanza de su distrito en el curso académico de 
1901 á 1902 y Anuario para el de 1902 á 1903. Variedades». Salaman- 
ca, 1903. 

Universidad literaria de Sevilla. «Discurso leído en el acto solemne de 
la apertura del año académico de 1903 á 1904, por D. Manuel Sán- 
chez de Castro, Catedrático de elementos de Derecho natural de la 
misma». Sevilla, 1903. 

Universidad literaria de Valladolid. «Discurso leído en la solemne inau- 
guración del curso académico de 1903 á 1904, por el Dr. D. Eduardo 
Ledo Egularte, Catedrático de la Facultad de Medicina». Valladolid, 
1903. 
«Datos estadísticos de la enseñanza en el curso de 1901 á 1902 y Aniu- 
rio del curso de 1902 á 1903». Valladolid. 



APQUiatCiONBS JDE LA. ACADBBÜA. IO5 



DB ACADEMIAS Y CORPORACIONES EXTRANJERAS 

Académie des Inscriptions et Selles Lettres. París. «Comptes rendus des 

séjances de l'smnée 1903». BuUetins de Mars-Aoút. 
Académie des Sciences de Cracovie. «Bulletín International». Classe de 

Pbilologie, d'Histoire ct de Philosophie. Nos 5.7, Mai-Juillet 1903. 
Académie Impéríale des Sciences de St-Pétersbourg. «Bulletín». v* serie, 

tome XVI, qm 4-5, Avríl-Mai 1903; tome xvn, n^ 1.4, Juin, Septem- 

bre-Novembre 1903. 
Académie Royale des Sciences áAmsterdam. «Aídeeling Letterkunde». 

Nieuwe Reeks. Deel iv, n** 1; decl v, n*» 1-3. 
«Verslagen en Mededeelingen». Vierde Reeks. Deel v. 
«Feriae Aestívae. Accedunt dúo Poemata Lauda ta». Amstelodami, 1903. 
Académie Royale des Sciences et des Lettres de Danemark. Copenhague. 

«BuUetin». N^ 3, 1903. 
Ateneo de Lima. Perú. «El Ateneo», órgano del Ateneo de Lima. Tomo vi, 

números z^zg, segundo y tercer trimestre de 1903. 
Biblioteca Nazionale Céntrale di Firenze. «Bollettino delle pubblicazipni 

italiane». N<w 30-35, Giugno-Novembre 1903. 
Biblioteca pública de la provincia de Buenos Aires. La Plata. «Boletín». 

Números 55-56, Mayo-Junio 1903* 
Cámara de Comercio de la Asunción (Paraguay). «Boletín» quincenal. 

Año ir, números 37-47, 16 Abril- 16 Septiembre 1903. 
Catholic University oí America. Washington. «The Catholic University 

Bulletín». Vol. ix. No. 3. Whoie No. xxxv, July 1903. No. 4. Whole 

No. xxxvi, October 1903. 
«The annual coUection íor the Catholic University of America». Ad- 

vance sheets írom the Catholic University BuUetin íor October 1903.) 
Centro de Sciencias, Letras é Artes de Campiñas. Brasil. «Revista». N^ 4, 

31 dejulhode 1903. 
Faculté des Lettres de Bordeaux et des Universités du Midi. «Annales». 

Bordeaux. 
«Bulletín Hispaníque». Tome v, no« 3-4, Juillet-Décembre 1903. 
«BuUetin Italien». Tome m, n®» 3-4, Juillet-Décembre 1903. 
«Revue des études anciennes». Tome v, n<w3-4, Juillet-Décembre 1903. 
Faculty of Political Science oí Columbia University. «Political Science 

Quarterly». Vol. xvín, Numbers 2-3, June-September 1903. 
Historícal Society of Pennsylvania. Philadelphia. «The Pennsylvania Ma- 

gazine of History and Biography». Vol. xxvn, No. 107-108, July-Oc- 

tober 1903. 
Historíschen und Antiquarischen Gesellschaít zu Basel (herausgegeben 



106 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

ven der). «.Basler Zeitschrift für Geschichte und Altertumskunde)». 

iiiBand. i Heít. 
Instituto Archeologico e Geographico Pernambucano. Recife (Brasil). 

«Revista». Vol. X, n° 58, Junho de 1903. 
Instituto de Coimbra. «O Instituto». Vol. 50**, nos 7-11, Julho-Novembro 

1903. 
Instituto do Ceará. Fortaleza (Brasil). «Revista trimestral». Tomo xvn. 

Anno xvn. 1903. 
Instituto Paraguayo. Asunción (Paraguay). «Revista». Año iv, núm. 39. 

Año V, números 40-43. 
K. b. Akademie der Wissenschafter zu München. «Sitzungsbeñchte der 

philosophische-philologischen und der historischen Klasse». Heft n- 

iii, 1903. 
Kr. Hrvatsko-Slavonsko-Dalmatinskog-Zemaljskog Arkiva. Zagreb. «Ujest- 

nik». Godina v. Svezak 4. 
Kaiserlichen Akademie der Wissenschaften in Wien. «Fontes Rerum 

Austriacarum». Band ui-lv. 
«Archiv für Osterreichische Geschichte». Band lxxxk-xcii. 
«Sitzungsberichte der philosophisch-historische ciasse». Band cxun- 

CXLV. 

«Denkschriften der philosophisch-historische ciasse». Band XLvni. 

Kóniglich Preussischen Akademie fler Wissenschaften. Berlín. «Sitzungs- 
berichte». xxv-xL, 7-30 Mai-July 1903. 

Library of Harvard University. Cambridge. «Bibliographical contributions 
edited by William Coolidge Lañe librarían». No. 55. 

Literary and Historical Society. Quebec. (Canadá). «The Transactions». 
No. 24. Sessions of 1900- 1902. 

Museu Ethnologico Portugués. Lisboa. «O Archeologo Portugués». Volu- 
me VIII, no« 4-6, Abril-Junho. 

Museo Nacional de México. «Boletín». Segunda época. Tomo i, n<» 1-3, 
Julio-Septiembre 1903. 
«Anales». Segunda época. Tomo i, no« 1-2, Julio-Septiembre 1903. 

R. Accademia dei Lincei. Roma. «Atti». Anno ccc, 1903. Serie quinta. 
Ciasse di Scienze morali, storiche e ñlologiche. Vol. xi. Part. 2.* No- 
tizie degli Scavi. Fascicolos 4-8. 
«Atti della Reale Accademia dei Lincei». Roma. Anno ccc, 1903. Ren- 
diconto deír adunanza solenne del 7 Giugno 1903 onorata dalla pre- 
senza delle LL. MM. il Re e la Regina. Vol. ii. 
«Rendiconti». Ciasse di Scienze morali, storische e ñlologiche. Serie 
quinta. Vol. xil Fascicolos 3.^-6.° 

R. Deputazione véneta di Storia patria. Venezia. «Nuovo Archivio Véne- 
to». N08 49-51. Nuova serie. N<m 9-1 1. 



ADQUISICIONBS DE LA ACADEMIA. I07 

Real Associagfio dos Architectos Civis é Archeologos Portuguezes. Lis- 
boa. «Boletim». Quarta serie. N<m 7-9. 

Royal Irish Academy. Dublin. «Proceeding». Apríl 1903. Vol. xxiv. Sec- 
tion C. Archseiogy, Linguistic, and Litera ture. Part. 3. 
«The transactions of the Royal Irish Academy». Dublin. Vol. xxil Sec- 
tion C. Part. i. 

Sociedad Jurídico^Literaria. Quito (Ecuador). «Revista». Año 11. Tomo n. 
No» 10-13, Abril-Julio 1903. 

Sociedade Martins Sarmentó. Porto (Portugal). «Revista de Guimaries». 
Vol. XX. Nw 2-4. Abril-Outubro 1903. 

Societá Storica Lombarda. Milano (Italia). «Archivio Storico Lombardo». 
Serie terza. Fascicolos xxxviii-xxxix. Anno xxx. 

Societá Storica Messinese. Messina. «Archivio Storico Messinese». Anno iv. 
Fascicolos i.°-2.** 

Société d'Archéologie de Bruxelles. «cAnnales». Tome dix-septiéme. An- 
née 1903. Livraisons i-iv. 

Société de Géographie et d'Archéologie de la province d'Oran. «Bulletin 
trimestriel de Géographie et d'Archéologie». Vingt-cinquiéme année. 
Tome XXIII. Fase, xcv-xcvi, Avril-Septembre 1903. 

Société des Antiquaires de l'Ouest. Poitiers (France). «BuUetins». Deu- 
xiéme serie. Tome neuviéme. Deuxiéme trimestre de 1903, Avril-Juin. 

Société des Études Juives. París. «Revue des études juiyes». Tome xlvi- 
XLVii. Nofi 92-93, Avril-Septembre 1903. 

Société Historique Algérienne. Alger. «Revue Africaine». Quarante-sep- 
tiéme année. N° 249. 2* trimestre 1903. 

Société les Amis des Sciences et Arts de Rochechouart. Rochechovart 
(Francia). «Bulletin». Tome xiii. N** i. 

Société Nationale des Antiquaires de France. Paris. «Bulletin». 2*-3* tri- 
mestre 1903. 

Société Royale des Antiquaires du Nord. Copenhague. «Mémoires». Nou- 
velle serie. 1902. 

Universidad de Chile. Santiago. «Anales». Tomos cxii-cxm. Año 61. Ene- 
ro-Junio 1903, 

Universidad Nacional del Paraguay. Asunción. «Anales». Año 111. Tomo 
tercero. Números 3-4. Año iv. Tomo cuarto. Nümeros 1-2. 

University of Oxford. «New and Recent Books». October List. 1903. 



DB PARTICULARES NACIONALES 



Armenteras (D. Andrés Avelino de). «Arboles y montes. — Curiosidades 
artísticas é históricas de los montes». Madrid, 1903. 



loS BOLETÍN DS LA RBAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

Baquér (Sr. Conde). cXI^ Coníéreace de l'union interparlemen taire poar 
l'arbitrage interna tional. — Discours de Fierre Barón de Pirquct». 

Ciría y Nasarre (D. Higinio). «Los toros de Bonaparte». Madrid, 1903. 

Clapés (D. José). «Los Archivos de Ibiza». Mahón. Año n, números xiv- 
XVII, May o- Agosto 1903. 

CoUell (D. Jaime). «Alfonso V de Aragón en Italia y la crisis religiosa del 
siglo XV >. Obra postuma de D. José AmetUer y Vinyas. Revisada y 
dada á lu2 por D. Jaime Collell. Tomo i. Gerona, 1903. 

CoRterma y Batalla (D. Andrés Avelino). «Los castillos feudales de Moe- 
che, Narahio y Andrade». Ferrol, 1903. 

Corteliini Díaz del Alcázar (D.Jacinto). «La belleza». Disertación ñlosó- 
ñco-histórica. Madrid, 1902. 

Cortes (D. Narciso Alonso A.) «Un pleito de Lope de Rueda». Madrid, 
1903. 

Criado y Domínguez (D. Juan Pedro). «Apéndice i.** á la bibliografía de 
la Cruz Roja española». Madrid, 1902. 
«Las ciencias y el clero español en el siglo xrx». Madrid, 1903. 
«Bibliografía de la Cruz Roja española». Madrid, 1900. 
«Estado de la Cruz Roja española en i.** de Enero de 1901 (siglo xx)». 

Madrid, 1901. 
Cruz Roja española. «Primer ensayo de movilización verificado en Tu- 
dela de Navarra». Madrid, 1899. 

González y.Lugraftes (D. M.) «Mendicidad y beneficencia en Barcelona*. 
Barcelona, 1903. 

Laiglesia (D. F. de). «Una crisis parlamentaria en 1538». Madrid, 1903. 

Llave y García (D. Joaquín de la). «El sitio de Barcelona en I7i3-i7i4** 
Estudio histórico. Madrid, 1903. 

López Prudencio (D. J.) «Extremadura y España». Badajoz, 1903. 

Manjón (D. Andrés). «Hojas del Ave-María». Granada. (2.* serie), núme- 
ros 9-12. 
«Soberanía de la Iglesia». Granada, 1903. 

Naval (R. P. Francisco). «Elementos de Arqueología». Santo Domingo de 
la Calzada, 1903. 

Rodríguez (D. Antonio Gabrielj. «Velada en honor de D. Gabriel Rodrí- 
guez y Benedicto, celebrada el día 24 de Mayo de 1903 en el Ateneo 
de Madrid, bajo la presidencia del Excmo. Sr. D. Segismundo Moret». 
Madrid, 1903. 

Sampol y Ripoll (D. Pedro). «Anuario bibliográfico. 1901. Apuntes para 
una Biblioteca mallorquína». Año v. Palma, 1903. 

Sánchez de Toca (D. Joaquín). «Nuestra defensa naval». Madrid, 1903. 

Servitje y Guitart (D. Josep). «Manresa al Bruch». Vindicado de sa prin- 
cipa] itat en la gloriosa jomada del 6 de Juny 1808. Manresa, 1903. 



ADQUI8IC10NBS DS LA. ACADEMIA. IO9 

Sicars y Salvado (D. Narciso). «El suicidio jurídicamente considerado». 

Barcelona, 190^. 
Torres Lanzas (D. Pedro). «Relación descriptiva de los mapas, planos, etc., 

de la Audiencia y Capitanía general de Guatemalk, existentes en el 

Archivo general de Indias». Madrid, 1903. 

DB PARTICULARES EXTRANJEROS 

Abbadie (Mr. Fran^ois). «Le Hvre noir et les établissements de Dax». 
Bordeaux, 1902. 

Alvarcz Arteta (D. Segundo). «La cuestión de límites entre las Repúbli- 
cas del Ecuador y el Perú». Apuntes y documentos. Sevilla, 1901. 

Ambrosoli (Dr. Solone). A proposito delle cosidette «restituzioni» di Gal- 
lieno o di Filippo. Milano, 1903. 

Amunátegui Solar (D. Domingo). La Sociedad chilena del siglo xvin. «Ma- 
yorazgos y títulos de Castilla». Tomo 2.° Santiago de Chile, 1903. 

Castro López (D. Manuel). «Un heterodoxo gallego en el primer claus- 
tro Universitario de Buenos Aires». Buenos Aires, 1903. 
«El padre intelectual de los proceres de la independencia Argentina». 
Buenos Aires, 1903. 

Degron (Sr. Henri). Histoire d'un Journal Révolutionnaire. «La Républi- 
que cubaine (París, 1896- 1897)». París, 1903. 

García (D. Genaro). «El plan de independencia de la Nueva España 
en 1808». México, 1903. 

Hérelle (Sr. G.) «Les Pastorales basques». Bayonne, 1903. 

Hoepli (Sr. Ulrico). «Manuale di Numismática del Dott. Solone Ambro- 
soli». Milano, 1903. 

Léonardon (M. H.) «La Chronique des Arts et de la Curíositó». Supplé- 
ment á la «Gazette des Beaux-Arts». Paris. Nos 28-29, Aoút 1903. 

Martin (L'Abbé J.-B.) «Une carriére scientiñque. — M. le Chanoine ülysse 
Chevalier». Lyon, 1903. 

Outes (D. Félix F.) «El puerto de los Patos y la Geografía de la región 
adyacente en la época de la conquista». Un vol. en 4.^, rústica. Bue- 
nos Aires, 1903. 
«D. Juan de Garay; circunstancias que rodearon su muerte». Buenos 
Aires, 1903. 

Padilla (Sr. Antonio). «Peí Giuramento di S. M. Cattolica D. Alfonso Xni, 
Re di Spagna (xvii Maggio mcmii)». Napoli, 1903. 

Palmella (Excmo. Sr. Duque de). «Livro de Marínharía. — Tratado da 
agulha de marear de Joio de Lisboa. — Códice do seculo xvi que per- 
tenecen a livraria do falecido Márquez de Castello Melhor em cujo 
catalogo de manuscríptos tinha o numero 254. Adquirido no re^ec- 



lio BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA 

tivo leilfio pelo Excmo. Sr. Duque de Palmella e a expensas suas pu- 
blicado. Copiado e evordenado por Jacinto Ignacio de Brito Rebello». 
Lisboa, 1903. 

Pinna (Dott. Michéle). «índice dei Documenti Cagliaritani del Regio Ar- 
chivio di Stato dal 1323 aj i720>. Cagliari, 1903. 

Silva y Molina (D. Abraham de). «Oidores de la Real Academia de San- 
tiago de Chile durante el siglo xvii». Santiago de Chile, 1902. 

Studart (Sr. Bar&o). «Commemorando o tricentenario do Ceará». Fran- 
cisco Pinto e Luis Figueira. O mais antigo documento existente 
sobre a historia do Ceará>. Ceará, 1903. 

Vaz de Carvalho (D.* María Amalia). «Vida do Duque de Palmella, Don 
Pedro de Souza é Holstein». Vol. iii. Lisboa, 1903. 

PUBLICACIONES NACIONALES A CAMBIO CON EL BOLETÍN 

«Archivo Católico». Madrid. Año viii. Vol. vra, números 77-82, Junio-No- 
viembre 1903. 

«Boletín de Santo Domingo de Silos». Burgos. Año v, números 11-12, Sep- 
tiembre-Octubre 19^3; año VI, números 1-2, Noviembre-Diciembre 
1903. 

«El Eco Franciscano». Santiago (Coruña). Año xx, números 237-246, 
15 Julio- 1.** Diciembre 1903. 

«España y América». Madrid. Año i, números «1-24, i.° Enero- 15 Diciem- 
bre 1903. 

«La Ciudad de Dios». Madrid. Tercera época. Año xxiii. Vol. lxi, núme- 
ros xm-xvi, 5 Julio-20 Agosto 1903; vol. lxii, números xvii-xxiii, 
5 Septiembre-5 Diciembre 1903. 

«Memorial de Artillería». Madrid. Año 58, serie iv, tomo xix, entrega 6.*, 
Junio 1903; tomo xx, entregas i.*-5.*, Julio-Noviembre 1903. 

«Memoríal de Ingenieros del Ejército». Madrid. Año Lvm. Cuarta época, 
tomo XX, números vi-x, Junio-Octubre 1903. 

«Monumenta Historíca Societatis Jesu nunc primum edita a Patribus 
ejusdem Societatis». Madrid. Annus octavus. Fasciculus. Mense Sep- 
tembri. Annus nonus. Fasciculus 106-108. Mense Octobrí-Decembri 
1902. Annus decimus. Fasciculus 109-120. Mense Januario-Decembri 
1903. 

«Razón y Fe». Revista mensual, redactada por Padres de la Compañía de 
Jesús. Madrid. Tomo vi, núm. 4, Agosto 1903; tomo vii, números 1-4» 
Septiembre-Diciembre 1903. 

«Revista de Aragón». Zaragoza. Año iv, Junio-Noviembre 1903. 

«Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos. Madrid. Tercera época. 
Año VII, números 7-10, Julio-Octubre 1903. 



ADQUISICIONES DB LA ACADEMIA. III 

«Revista de Extremadura». Cáccres. Año v, números xlviii-liii, Junio- 
Noviembre 1903. 

«Revista de Menorca». Mahón. Año xin, voJ. i, números iv-viii, Abril- 
Agosto 1902. 

«Revista general de Marina». Madrid. Tomo luí, cuadernos i.®-6.**, Julio- 
Diciembre 1903. 

«Unión Ibero- Americana». Madrid. Año xvii, números 209-212, 30 Junio- 
30 Septiembre 1903. 

PUBLtCACIOVBS EXTRANJERAS A CAMBIO CON EL BOLETÍN 

«Analecta Bollandiana». Bruxelles. Tomus xxii. Fase, iii-iv, 25 Juiüet- 

26 Octobre 1903. 
«Archives Héraldiques Suisses». Zurisch. Année xvii, Hcft. 3. 1903. 
«Boletín Salesiano». Turín (Italia). Año xxiv, números 7-10, Julio-Diciem- 
bre 1903. « 
«Études». Revue fondee en 1856 par des Peres de la Compagnie de 

Jésus. Paris. 40* année, tome 96 de la collection, 5 Juillet-5 Septcm- 

bre 1903; tome 97* de la collection, 5 Octobre-5 Décembre 1903. 
«Kwartalnik Historyczny». Organ Towarzystwa Historycznego. We Lwo- 

wie. Roczdik xvii. Zeszyt 2-3. 
«La Civiltá Cattolica». Roma. Cuadernos i. 273-1. 283, 4 Luglio»5 Dicem- 

bre 1903. 
«La Quinzaine». Paris. 9* année, no« 209-2 liS, i^'-ió Octobre 1903; io« an» 

née, no« 217-219, i** Novembre-i* Décembre 1903, 
«Napoli nobilissima». Ñapóles. Vol. xn, fase, vi-xi, Giugno-Novcmbre i903» 
«Portugalia». Materiaes para o estudo do povo portuguez. Tomo primeiro. 

Fase. 1-4, 1 899- 1903. 
«Polybiblion». Revue bibliographique universelle. Paris. Partie littéraire. 

Deuxiéme serie. Tome cinquante-huitiéme, xcviii* de la collection, 

i*'-5* livraison, Juillet-Novembre 1903. 
«Partie technique». Deuxiéme serie. Tome vingt-neuviéme, xcix* de la 

collection, 7*-i i* livraison, Juillet-Novembre 1903. 
«Revista Lusitana». Lisboa. Vol. 7, n.** 4, 1902. 
«Revue Bénédictine». Paris. Vingtiéme année. Nos 3-4, Juillet-Octobre 

1903. 
«Revue Celtique». Paris. Vol. xxiv. No» 3-4, Juillet-Octobre 1903. 

«Revue Historique». Paris. Vingt-huitiéme année. Tome quatre-vingt- 
deuxiéme. 11, Juillet-Aoút 1903; tome quatre-vingt-troixiéme. i-n, Sep- 
tembre-Décembre 1903. 

«Rivista di Storia, Arte, Archeologia della provincia di Alessandria», 
Alessandria. Anno xn. Serie n. Fase, x-xi, Aprile-Settembre 1903. 



I 1 2 BOLETÍN DB LA SBAL ACADUtlA I» LA HISTORIA. 

«Rivista di Storía Antica». Padova. Nuova serie. Anno vii, fase. 4.^ 
«Rivista Storica Italiana». Torino. Anno xx. 3.* serie. Vol. n, fase. 3.'*-4.**, 

Luglio-Dicembre 1903. 
«The English Historical Review». London. N<» 71-73, July-October 1903. 

DE LAS REDACCIONES Y POR CORREO 

«Acadiensis». St. John, N. B. (Canadá). Vol. iii. Number 3-4, July-October 
1903. 

«Bulletín des livres relatiís á l'Amérique de A. Lesouef». París. Avril-Oc 
tobre 1903. 

«Bulletín Historique du Diocése de Lyon». 4* année. N«8 22-24, Jtúllct- 
Décembre 1903. 

«Correo interior Josefino». Tortosa. Aflo vn, números 80-84, Agosto-Di- 
ciembre 1903. 

«Johns Hopkins University Circulars». Baltimore. Vol. xxii, n° 163, June 

1903. 
tfL'Art et TAutel». París. 3» année, Aoút-Septembre 1903. 

«Registro oficial de la provincia de Buenos Aires. La Plata. Julio-Diciem- 
bre 1902. 

«Revista de Huesca». Publicación bimestral, órgano de la Comisión pro- 
vincial de Monumentos. Año l Números 1-2, Mayo-Junio 1903. 

«Revista de Obras públicas». Madrid. Año lu números 1.450- 1.472, 8 Julio- 
10 Diciembre 1903. 

«Revue Épigraphique». París. N** 109, Avril-Juin 1903. 

«Revue Fran^aise». París. Tome xxvra, n° 298, Octobre 1903. 

«Voz de San Antonio». Braga. 9.** anno. 5.* seríe, n<w 6-1 1, Junho-Novem- 
bro 1903. 

«The Imperial and Asiatíc Quarterly Review and Oriental and colonial 
Record». Woking. Third series. Vol. xv, n® 30, April 1903. ' 

«The Periodical». Oxford. No. xii-xxni, Jnly-Oct, 1903. 

POR SUSCRIPCIÓN Y COMPRA 

«Boletín de la Librería». (Publicación mensual.) Obras antiguas y moder- 
nas. Librería de M. Murillo, Alcalá, 7, Madrid. Año xxx, núm. 12, 
Junio 1903; aflo XXXI, números 1-5 Julio-Noviembre 1903. 



NUEVAS IMSCIUPaONBS ROMANAS DB LA REGIÓN NORBENSE. II3 



INFORMES 



I. 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS DE LA REGIÓN NORBENSE 

9 

Sigue favoreciéndonos la fortuna en lo que atañe á la histó- 
rica región de Norba Caesarina (Cáceres). Diríase que el numen 
de nuestro inolvidable Dr. Hübner estimula aún, como en 
vida, á los amantes de la historia en la ardua tarea de recons- 
tituir el mapa romano de la zona meridional de la provincia de 
Cáceres. 

A las doce ó quince inscripciones sepulcrales y votivas estu- 
diadas por aquél {Rev, de Extremadura^ tomo ii, páginas 145-52); 
á las seis más publicadas por el Sr. Marqués de Monsalud (ibid., 
tomo IV, páginas 285-87); á las cinco dadas á conocer por Don 
Tirso Lozano, lectoral de la Catedral de Badajoz (ibid., tomo iv, 
página 464) — hoy aumentadas con otras dos— y á las ocho re- 
cientemente publicadas por nosotros (ibid., tomo v, pág. 177), 
hay que agregar cincuenta y cuatro más, que con aquéllas suman 
setenta y seis inscripciones nuevas, en tres años. Esta cifra es 
harto elocuente del progreso realizado en la investigación de 
aquella zona que rodea á Montánchez y estímulo poderoso para 
continuar trabajos tales que, mejor sistematizados, podrían apor- 
tar algunos centenares más de ellas, según es de rica dicha zona 
en testimonios históricos. 

Antes de presentar en detalle estas inscripciones, reciente- 
mente vistas por nosotros, estimamos que para mayor claridad y 
distinción importa describir la comarca donde las hemos des- 
cubierto. 

En el interior del gran triángulo determinado por Cáceres, 
Trujillo y Montánchez, corre de S. á N. una crestería graníti- 
ca, que tiene al O. el río Tamuja y al E. otro riachuelo ana- 

TOMO XLIV. 8 



114 BOLETÍN I>B LA REAL ACABBMU DB LA HISTORIA. 

logo; región famosa por sus yacimientos de galena argentífera 
explotados ya en tiempos de Roma (l). Lo cual, unido á la ex- 
traordinaria feracidad de las tierras, que rodean á las sierras de 
la Zarza y de Montánchez por el N., fué causa de que se con- 
densaran hacia aquellos lugares, á una jornada de Cáceres, me- 
dia de Trujiilo y menos aún de Montánchez, grandes núcleos de 
población romana é ibera, población en parte agricultora y en 
parte consagrada á la minería. 
Núcleos del Tamuja! de S. á N. 

1) El Palotnary ya señalado por D. Tirso Lozano, entre 
Montánchez y Valdefuentes {Rev, de Extremadura^ tomo ii, pági- 
gina 465). 

2) Cercén de la Mtida^ á poca distancia hacia el oriente de 
Torre de Santa María. 

3) La Zafrilla^ como á 2 km. de este pueblo, á uno y otro 
lado del camino de Salvatierra. Allí se han encontrado varios 
sepulcros. 

4) La Sdlanilla^ El Cercan de la Médica^ Huerta de Santa 
María y Los Dados^ en el triángulo de Benquerencia, Botija y 
Salvatierra, á derecha é izquierda del río. De ellos, el más im- 
portante es el último, por ser aquella la primitiva población de 
Salvatierra, según los naturales, y haberse encontrado, entre va* 
rías piedras con inscripciones, un hermoso pavimento de mármol 
que fué prontamente destrozado, como era de temer. 

5) Cercan del Revuelo^ no lejos de los anteriores. Ha presen- 
tado candiles romanos y otros objetos. 

6) Villasviejas^ el más importante y extenso de todos estos 
núcleos. En él fué hallado el berraco de Botija (2). Ocupa una 
curva del río entre el camino de Botija á Plasenzuela y el camino 
viejo de Plasenzuela á Torremocha. 

7) El Ladrillar y El Cerro del Hoyo. Núcleo que sigue en 



(i) Véanse en Rcv, de Extremadura, tomo iv, pág. 58, los Apuntes de 
Geología Extremeña por D. E. H. Pacheco. 

(2) Acaso el nombre de Botija ó Botijas provenga de las numerosas 
ánforas romanas, vulgo botijas, encontradas en sus alrededores. (Véase Afe* 
vista de Extretnadura^ tomo v, pág. 180.) 



NUE\CAS W aC E IBC i QIBK fc Wm^f^y DB LA. REGIÓN MORBBNSE. 1 1 C 

\ ^ 

importancia al anterior, á I km. de Plasenzuela por este último 
camino. Después de haber sido transportado todos sus sillares 
y piedras para construir la Plasenzuela actual y de "haberse con- 
sagrado desde tiempo inmemorial al laboreo, causa aún asom- 
bro la considerable capa de trozos de teja y ladrillo que allí se 
muestra, y que sin exagerar puede compararse á la grava de una 
carretera, cubriendo una extensión casi igual á la de dicha villa. 
En su emplazamiento se adivina ^pueblo-^rey^ buscando por un 
lado las aguas, por otro la buena orientación y altitud. 

8) Los Villares y Las Torrecillas. A l km. de los anteriores 
y otro de la población, hacia el Norte. Los restos de cerámica 
son mucho menores* A su lado, en una depresión del terreno, 
se muestra un pintoresco huertecilljo que contrasta con la ari- 
de2; de la región y que trasciende al punto á viejo templo 
romano, como los que solían consagrarse á Diana ó á Venus. 
De ello es buena prueba la cisterna, cimentación y piedras 
alii encontradas. Se la conoce por el nombre de Huerta del Lo- 
cadar. 

9) Cerro de los Huertos,'ho}aL del Zakurdón^ entre el camino 
viejo de Plasenzuela á Torremocha y el que va al molino de Vi- 
Uarejo. 

10) Las Cañadas^ hoja del Romazaly sitio del Enriadero. 
Núcleos orientales de la formación: de S. á N. 

1) Dehesa de Las Mezquitas^ ermita de La Jara; á 2 ó 3 km. 
de Santa Ana, en el camino de Ibahernando. A ella se refieren 
por su origen la mayor parte de las inscripciones que van estu- 
diadas por Hübner, Monsalud y el que suscribe, según al prin- 
cipio de este informe se indican. 

2) Roa ó Roda hacia el centro del triángulo que forman 
Cumbre, Ibahernando y Ruanes. Hay noticias de cuatro inscrip- 
ciones por lo menos y de que allí fué encontrado el Cristo actual 
de la Cumbre, que no parece ser mala escultura. 

Z) Casülas^ á l km. de Roda, en dirección á Plasenzuela. 

4) Caballería del Esprimijo^ haza de Julián Guillen por bajo 
del camino de Plasenzuela á Cumbre y junto al pantano antiguo 
llamado d<^ Roané, 



I 1 6 BOLETÍN DE LA JIEAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Núcleos dispersos en torno de MontAnchez. 
i) Ermita de Torralba^ á l km. de Torremocha, en el cami- 
no hacia Benquerencia. 

2) Las Torrecillas^ en el camino de Alcuéscar á Casas de 
D. Antonio (O. de Montánchez), sitio que ya fué señalado á la 
Academia por la Comisión de monumentos de Cáceres. 

3) Las Gargantas^ en el camino de Montánchez á Arroyo- 
molinos, dirección SO. y cuenca ya del Guadiana, como los que 
siguen. 

4) Los Trampales y Ermita de Santa Marina^ al E. y junto 
á Arroyomolinos. 

5) La Quebrada^ ya citada por el Sr. Lozano, al S. de Mon- 
tánchez y salida del puerto de Valdemorales. 



Llegada aquí esta descripción que investigaciones ulteriores 
nías detenidas están llamadas á rectificar y ampliar, asaltarán al 
lector atento profundas dudas, á saber: cómo no se conoce aún 
el nombre de tan importantes núcleos; por qué ellos no figuran 
en alguno de los clásicos itinerarios, cuando con segura precipi- 
tación se han colocado en ellos otros de menor importancia. 
^Podrán estar equivocadas en parte las interpretaciones dadas á 
los trazados de las vías Carpetanas de Mérida á Zaragoza? 

Por de pronto dos sabios, harto acreditados ya en esta clase 
de estudios — el Rdo. P. Fita y D. Matías R. Martínez — ^no pare- 
cen dar grandes seguridades respecto al emplazamiento de la 
mansión Lacipea, donde bifurcaran los dos itinerarios desde Mé- 
rida á Zaragoza: el Anónimo de Rávena^ por una parte, y por otra 
el alio itinere ab Emérita Caesaraugtistam m. p. CCCLXVIIIU 
que este segundo señor cita en su excelente artículo sobre Mon- 
tánchez (Rev. de Extrem.y tomo 11, pág. 462). Ni aceptando el 
emplazamiento dado hace tiempo por el P. Fita para dicha man- 
sión (Navalvillar de Pela) y hoy contradicho por R. Martínez, 
ni siguiendo el menos improbable señalado por éste (Villame- 
sías), hay manera de hacerse cargo de la concordancia de las po- 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS DE LA REGIÓN NORBENSB. II 7 

blaciones en ellos señaladas con las reveladas por la exploración 
arqueológica. 

Reunamos los datos que abonan el nuevo trayecto, según 
nuestras recientes investigaciones. 

Al demostrar el Sr. R. Martínez que Trujillo es el romano 
Turcaüon^ escribe: «en apoyo de esto viene el Anónimo de Rá- 
vena que describiendo la vía de Zaragoza á Mérida á través de 
la Carpetania, después de mencionar á Complutum y Titulcia^ 
dice: t,.Miam civitas Toletum et Lebura^ Augustabria^ Lomunda^ 
TuRCALioN, RoDACis ET Lacipea»... Luego en el itinerario rave- 
nense la estación anterior á Turcalion, viniendo de Emérita, era 
Roda 6 jRodaciSy y se hallaría emplazada por tanto en el cua- 
drante SO. de Turcalion (dirección de Mérida), coincidiendo por 
tanto con la posición de alguno de los poblados señalados por 
nosotros al SO., especialmente con el de la dehesa de Roa ó 
Roda^ entre Cumbre, Ibahernando, Santa Ana, Salvatierra y 
Ruanes ó Roanes^ á la orilla de un riachuelo y á pocos kilóme- 
tros al N. de la Dehesa de las Mezquitas, ya clásica por su ri- 
queza de inscripciones. Para ello, en verdad, no se ven dificul- 
tades geográficas ni lingüísticas, y buena prueba de lo primero 
nos la da la actual carretera en construcción de Trujillo á Mé- 
rida, que va á no gran distancia aquel antiguo itinerario. Pobla- 
do ó enterramientos romanos también se han acusado allí. 

De ser cierta nuestra hipótesis habría que buscar no lejos de 
la mansión de Roda la de Lacipea^ y aquí recurriremos al exce- 
lente comentario que de la teja de Villafranca de los Barros hace 
el repetido Sr. R. Martínez, pero con ánimo de justificar, contra 
lo que él pretende, que Lacipea no fué la actual Villamesías, 
sino el poblado del Palomar ^ emplazamiento que, también erró- 
neamente á nuestro juicio, ha querido guardar D. Tirso Lozano 
para una de las Ad-Sorores. Mejor aún que El Palofnar parece 
coincidir con Lacipea el núcleo principal de aquellos sitios lla- 
mado de Los Dados en Salvatierra á 8 ó lO km. de éste y hasta 
pudiera ser el núcleo entre Casas de D. Antonio y Alcuéscar. 

Copiamos de dicho comentario: «el texto de la inscripción ci- 
tada dice: t[F]ige limites l(atifundii) á mont(e) Tenceti (ad) 



cip(p)os jvnaQes) a(gri) La£ipea(ae)...* y añade: «la situación de 
Lacipea nos la da el Itinerario en esta forma: 



Alio iUnere ai Emérita Caesar- 
augusum.iit.fi. CCCLXVIIII 

Lacipea m. p. XX 

I^uciana m. p. XXIIH 

Augustobriga. ... m. p. XXQ 
Toictum m. p. LV 



Otro camino dt Mérida d Xara- 

^xa Icm. Ól6 

VilUmesías km. 33^0 

Berzocana '" km. 40,08 

Talayera la Vieja.. . . km. 36,74 
Toledo km. 91.85 



sConocida la posición de Augustobriga en Talayera la Vieja 
se ve que marca 66 millas (l lO km.) desde esta población hasta 
Mérida; siendo así que por línea recta hay 86 millas (I4I km.)». 
Esto demuestra, según el Sr. Martínez, que las distancias no han 
de contarse desde Mérida, sino desde el punto en que este ca- 
mino empalmaba con otro, que con arreglo al parecer de dicho 
señor era el que iba desde Mérida á Córdoba pasando por Mede- 
llln, y con arreglo á nuestra opinión era el septentrional de Mérida 
á Norba, del que se separaba tan luego como ganase las colínas 
de la divisoria del Guadiana con el Tajo, enderezando en linea 
casi recta hacia Trujiüo, desde unos 30 km. al N. de Mérida, por 
un trazado bastante parecido al de la carretera actual de Mérida 
ú Montánchez y Trujillo. Quien coja un buen mapa de las dos 
provincias hermanas y se fije en Mérida y Trujillo colocará ins- 
tintivamente á la intermediaria Lacipea hacia los sitios que indi- 
camos, máxime si tiene en cuenta que la región del Tajo hacia 
Toledo se asalta mejor por la meseta montanchega y trujülana 
que por las escabrosidades de las Villuercas, de otro modo in- 
evitables, y que apenas han presentado documentos de justifica- 
ción histórica de la época que nos ocupa. De Trujillo á Mede- 
llfn por Villameslas casi se va de N. á S., dirección impropia 



(1) Nosotros diríamos mejor Garciaz, dos leguas antes de Benocwia, 
frente al puerto central de la Oretana por el O. y muy rica en hallaigos 
romanos, contra lo que sucede á Berzocana. Dista efectivamente udos 
40 km. de Salvatierra. 



KUEVA5 XM9CRIPCI019BS BOU ANAS BB LA REGIÓN NORBENSB. II9 

para una aBneación general casi de E. á O. como la de Toledo 
á Mérida. Este camino y otros análogos debieron existir, sí, pero 
con carácter muy secundario, enlazando aquella colonia con la 
región rodacense por cualquiera de los tres puertos de Santa 
Cruz, Santa Ana y La Zarza. 

Con el mapa á la vista se aprecia también lo violenta de la 
interpretación del ilustre extremeño al considerar la teja referida 
como deslinde entre Montánchez y Lacipea-Villamesías, y lo 
sencilla cuanto luminosa que resulta fijando á Lacipea hacia Val- 
defuentes ó Salvatierra. Entre aquellos dos pueblos median la 
alta crestería oriental de Montánchez y la de la Zarza y su va- 
lle, y su distancia es de 20 km. por lo menos, mientras que 
Montánchez dista de los dos últimos unos 4 y lO km. próxima- 
mente, con un terreno muy llano. 

Por último, los placeres mineros de la comarca septentrional 
de Lacipea — Placeutida? — darían probablemente nombre á los 
sitios hoy señalados con los nombres de El Ladrillar^ VillareSy 
Las Torrecillas^ etc., todos inmediatos á la actual Plasenzuela. 

Inscripciones romanas. 

En Pla^enzuelay villa tres leguas al O. de Trujillo. 

O 





D • M • S 


L • 


IVtIVS *LASC1 


VI 


•IBA RRAN 


xxxm-H-s*s*B 


T. 


T»L*PATKR 




« 


— K 


^ ^ 




}ivi. 



IX^s) m(anünis) s(acntm). L(ucius) lulius Lasciti Iharra^ an(norum) 
XXXI II h{ic) sUius) e(st), s(ii) t(tbi) t(erra) ¡(eois), Paier f(ilio) /(aden- 
dum) c(uramt) \Las\cwt„„. 

Es un cipo funerario de 80 X 30 cm., redondeado por su par- 
te superior, donde muestra la clásica flor exafolia rodeándola los 



120 



BOLBTÍM DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



dos triangulitos ó vírgulas, tan frecuentes en estas inscripciones. 
Le falta por lo menos un renglón en su parte inferior, y se halla 
situada en el exterior de la casa de Romualdo Bejarano, en la 
calle de por cima de la iglesia en Plasenzuela. Un error del que 
la tallara hizo invertir la S y la E de la acostumbrada fór- 
mula ñnal. 



2) 



AIV 
OSSl 
VAEIO 
CAEV 
VSLl 
I g Al 



AivosHvaeio Caevus LiisaL 



El nombre de la* divinidad indígena á quien este exvoto se 
dedicó es comparable á los de Aiioragato (2772) en Clunía> 
Aegiamunniaego (2523) en Viana del Bollo y otros. 

Piedra análoga á la anterior y situada en los tinados de dicha 
casa. El tiempo la tiene casi desgastada, siendo muy dificultosa 
su lectura. Ambas proceden del sitio de los Villares. 



3) 




Ventea Caeno(nis) an(norum) [V^Uy c{ara) \s(uis)\ h(ic) [s(ita) e(si), s(ii)] 
i(ibt) t(erra) l(evts). 



La corona un círculo con dos apéndices inferiores, símbolo 
probablemente del sol. Fué hallada en el Cerro del Hoyo de Pla- 
senzuela , y se encuentra hoy en el exterior de la casa de Ro- 
mualdo Sánchez. 



En Salvatierra de Santiago, más abajo de Plasenzuela. 



NUBVA£ mSCRIPCIONSS ROMANAS DE LA REGIÓN NORBENSB. 



121 



4) 



P • IVLIVS 
p.p.TAPl 

Lvs ^r 

XXX •H'S 

E S* T» 3 
P-P-C 



P(ublius) Julms P(tibln) f(üius) TapiUis, án(norum) XXX. h\ s. t. s. /. /. /. 
P{aier) /(aciendttm) c(uramt). 



Es una enorme piedra granítica, como las anteriores, que 
sirve de taza en el portalón de una casa de Francisco Delgado, 
calle del Curato, en Salvatierra, y procede del sitio llamado de 
Ij)s Dados. 

5) M B R c V 

RIOCOLV 

A L I Q, N 

SATUkNH 

A LVS 

Mercurio ColiuHi Q(uintus) N(orbanus) ScUurmn(us) a(nimo) l(iben) v(o* 
tum) s(olmt). 

Preciosa ara votiva de unos 30 X 20 cm., en granito muy fino 
y bien labrado. Presenta gran pureza en los trazos , con las par- 
ticularidades de carecer de puntos de separación y tener la pri- 
mera U de Satuminus con la forma propia ya del siglo iii de 
nuestra era. Se encuentra suelta en una cuadra perteneciente á 
doña Manuela Solís, en Salvatierra. 



6) 



VICIO 
N X KX 

C-NOR»^ 



VicH? an(noním) XXX C(atus) Norb(anus). 



122 BOLBTÍM DB LA RBiUL ACADEMIA DB LA mSTOftlA. 

Piedra fragmentaria situada en la calle del Puente Zapatero, 
casa de Alonso Vizcaíno , procedente de la Cerca de la Médica 
en dicho pueblo. 

7) N o R B 

VICTO 
R 1 S • I. • 
CLARA 
N«LH-S-B 
• T • T • L 

Norb(ana) Vicioris ¡(iberia). Clara (a)n(nortim) L, h, s, c, s. t L 1. 

Hermosa piedra coronada por la media luna de Ataecina 
(115 X 40 cm.). Se ve en el exterior de la casa de Jerónimo 
Tejada, calle de la Corredera, Salvatierra. 

8) lOVIDE 

BSOP 

* 
Iqdí de(o) Eso p(osuii). 

Especie de puteal de gran tamaño, con un dibujo de planta 
en su región inferior adecuado para cubrir el sitio donde cayó 
el rayo de Júpiter; de 90 X 45 X 45 cm.; en la esquina de la 
casa de Víctor Rivas, callejón de la Corredera de Salvatierra. 

9) A M o B N 

V'ANCETI 
I A/ L V H 
S'E'S-T T-L* 

Amocna Anceti f(ilia) an(narum) L V, k, s, e. s. /. /. /. 

Muestra la media luna en relieve y mide más de metro y me- 
dio de longitud. Se halla al exterior de la casa de Víctor Rivas 
en la citada calle de la Corredera. 



MUEVAS IXSCRIFCIONSS KOMANAS DB LA RBGIÓN NORBENSS. 



I as 



lO) 



A pesar de su excelente conservación, resulta ilegible, gracias 
á la torpeza, tan frecuente, de haberla cubierto en sü costado 
derecho por el arco de una escalera recientemente construida. 
Parece ser un ara consagrada á Ataecina, á juzgar por el 5.** y 8.® 
renglón. Sirve de toza en la cuadra propia de Jerónima Tejada, 
y muy inmediata á las cuatro anteriores. 

11) Q • NORBA 

NVS*CLBM 
ES*MCADIO 
F • H • S • H • 

Q(uinius) Narbamis Ciernes — (clemens) — Macadio(nis) f(ilius) h(tc) 
s(itus) e(st). 

Tiene I m. lo cm. de longitud por 50 cm. de ancho, y cons- 
tituye el dintel derecho de la puerta de Fernando Méndez Kivas, 
calle de la Pólvora, también de Salvatierra, como la siguiente. 



11) 



C-NORBANV 
TANCINVS 
A B L I C V S 



H-S'E- 



C(ams) Ni>rbanu(s) Tancimis Ahlicus, h(ic) s(tíus) e(st). 



La gente de los Abíteos se menciona en Segovia (5783) y en 
Osma (2817). 



124 BOLBTÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

La piedra está emplazada en el corral de la casa anterior. 



13) 



L4\If.A 

AIIVOV 

H«S*B 



Lamila anno(rum) Vk(ic) s(ita) e(st). 



Se halla, casi ilegible, en la pared de cierta casa en la calle 
del Cordel,* de Salvatierra, y presenta, como las anteriores, mucha 
sobriedad en la fórmula final. 

En Valdefuentes, más abajo de Salvatierra y al otro lado de 
Tamuja, cerca de Monta nchez; 

'4) C A L P V 

R N I V S 
L • R V S 
Ti C V S 
H-S • K»S 
T 

Ccdpumius L(ticii) l(ibertus) Rusticus //. j. t, s. /. /. /. 

Presenta un símbolo superior parecido á un cometa. 

Es un cipo procedente del semiderruído convento de San 
Agustín en Valdefuentes, y tiene un tallado transversal y otro 
horizontal de época posterior que dificultan la lectura. Se halla 
hoy tendido al exterior de la casa de Tomás Arias, en la Plaza 
de dicha villa, y es fama que en la población existen muchos 
otros sillares de análoga procedencia, todos vueltos del revés 
para ocultar su origen, gracias á las desconfianzas de los natu- 
rales sobre las reivindicaciones eclesiásticas. 

En ArrqyomolinoSy más abajo de Montánchez. 



NUEVAS INSCSIPCIONBS ROMANAS DE LA REGIÓN NORBENSE. 



«25 



15) 



D V M V S 

C ALLABVKI 
FILIVS • ANO 
CX-H*S»B-S«T-T'L 
PILI ¡•CVI O 
I» m R V_N '^ S 



JJ[ec]umus Callabttri filius an(n)o(rufn) CX k, s. e. s , t /. /. filii cuioffe- 
ruH(t) s(eptem} «r?] as. 

Dimensiones, 85 X 40 cni. Se ve al exterior de la casa de 
Luís González V'^alverde, en la calle de Santa Catalina, de Arro- 
yomolinos, y procede del sitio de Los Trampales. 

16) M A c R I o 

T A N C I N I 
P • VX • BET 

V A • C O S V 
Rl • P • T • HT • P 
p . C «T • D • S 
H«S'B • S*VO 

B-T-L 

Muerto Tancini /{ilius) Ux(aincnsis) Betua Cosuri f(ilia) t(utori) ei p(a' 
tri) /{aciendum) c(urav6runi) t(itidum) d(e) s(uo). H{ic) s{iius) e(st). S(tí) 
vob(is) t(erra) l(evis). 

Mide casi 2 m. de longitud y se halla en la casa de Francisco 
Bote y Bote, calle de la Costezuela en Arroyomolinos, proce- 
dente de la Ermita de Santa Marina. Parece pecar de confusión 
en las fórmulas finales. Betua puede ser masculino, 

. 17) D • M • s • 

CRBSCBN 
X\W- VIL • 
CBPRINVS 

A/VIIII* H*S 

D{is) m(ambus) s(acrnin). Crescenii(a) an(norum) VL Luctfrinus a7i(nO' 
rum) IX, H(ic) s(üi) [s(uni). 



136 BOLSTÍM DB LA BKU. ACAPBIflA DB LA HISTOItU. 

Un rosetón, 6 rosa de seis pétalos, adorna esta lápida. La 
hemos visto en la cocina de la casa de .\niceto Hernández, calle 
del Granado, de ArroyomoÜnos, y procede de Los Trampales. 

1 8) 




Uprila Severae ser(va) an(norum) lí Fortunata (léase Fortunata) a{»«o- 
nm V. [Paí]ítr /(ecit). 

Extraña piedra como de 30 X 15 cm., apoyada contra el 
hogar de la casa de Miguel Guijo Delgado en dicho pueblo, callo 
de Santa Catalina, y de igual procedencia que la anterior. 

19) ***«« 



XVII -H -S- E- 



DE-SVO'P«C« 

(annonim) X VII. h. i. e. [J. /.] /. /. Mai(er) et pater de stio /(aciendnm) 

c(jíraoenttii). 

Final de un cipo desgastado ya por su parte superior á, la iz- 
quierda de la puerta principal (l) de la iglesia de Arroyomoli- 
nos. Muestra en su parte inferior un aspa larga con cabezuelas, 
á modo de grosero remedo de antorchas iunerarlas. 

En Casas de D. Pedro, diócesis de Toledo, provincia de Ba- 
dajoz. 

(i) Hermosa puerta de afiligranado eslilu plateresco. 



MUBVAS INSCRIPCIONES ROMANiUS DB LA- BflOlÓW NORBENSB. 



127 



20) 



M A C K 


R - OBISO 


D A. M BA 


TI • F • TO 


LETA* A^ 


CH • S -B 

1 



Macer Obisod(itum) Ambati /(ilius) toleta(nus)^ an(norum) C^ h(ic) s(itus) 
e(st). 



La gente de los Obisódicos sale ahora por vez primera. 

Piedra en pizarra, con finísimo tallado, de 30 X IS cm. pró- 
ximamente. Existe en el corral de la casa de Eugenio Muñoz,, 
calle de Cantarranas, en la villa de Casas de D. Pedro, cerca de 
la Puebla de Alcocer, y procede del sitio Carrasco de los cuatro 
hermanos, dehesa de Arriba, en dicho término, camino de la 
Fuente del Descansadero^ á unos 7 km. al E. de la villa. 

En Campo, lugar distante cuatro leguas de Logrosán (Cáceres)* 



21) 





^^ 






ECVNDA 




•íe 


L VI A • 


H 


XX 


•HI«S*S- 


T- 


V. '^. 


nr *\ 





(S)ecunda (fí)elvia, an(naniin) XXX hi(c) s(tta) s, t. [/. /. /. ...] 



Piedra fragmentaria en granito de unos 1 5 X 30 cm. Existe 
en la pared de una casa perteneciente á Pedro' Benigno Jiménez 
Aguilar, calle del Olivillo. Se ignora su procedencia. 

22) 



SEX • 


CLO 


D 


I 


V 


S 


■ < 


R 


B 


A 




H 


c 


^ 



Scx(ius) Clodius \U\rha\mis\ h(ic) s(¿tus). 



128 



BOLBTÍN DE LA RSAL ACAOBMIA'DE LA HISTORIA. 



En Abertura lugar distante seis leguas de Logrosán. 



23) 



REGINA 

•TAN 

CINI- F» 

H*S«B 



Regina f Tancini f(ilia), h(ic) s(tta) e(s)t 

Piedra en granito de unos 40 X 20 cm., existente á la puerta 
de la casa de Juana Sedaño en la calle Real de Abertura^ y pro- 
cede de la Dehesa boyal, sitio del Ladrillar á 2 km. en dirección 
de Villamesías. 



^4) 



EPO/ft ONI 


VSMODE S 


TVS-ANXX 


XV • 10 • S • ES 


SIT-T-TE«L 


EI-F A« Q. V 



Epoamonius Modcstus, an(norum) XX (k)íc s(iius) es(i)^ sit t(ihi) U(rra) 
l(evis). (Pater)? ei fa(ciendufn) cu(ravit). 

Piedra de I X 0,50 m. existente en la cantarera de la casa do 
Manuel Borderas, calle de la Amargura, núm. 4, y, como la si- 
guiente, procede de la l^ehesa boyal sitio del Ladrillar. Los 
cambios de letra y defectuosas abreviaturas no pueden atribuirse 
á deficiencias de la copia, según es de clarísimo y bien conser- 
vado su tallado. 



25) 



AIVICA 
aTORII* 



Aivrca [Afitéri f(ilia)^ ?... 

Piedra de unos 30 cm. de lado, fragmentaria, y embutida en 
el fondo de una ventana cerrada en el corral de la casa de Ja- 
cinto Jiménez, calle del Positillo. 



MUEVA» tmcsipcioms bomamas bk la RaaóM mombmsb. 



139 



26) 



® 

KVBRA 
1 Rl «T A N 

l/vBIA 
I RFC 



(S)af^a (7)uH/(Hta) (m(norum) ...V.hj.e TI(berius) FABIA(nus) vir 
ifcíciendum) c(ur(wü). 

Alféizar de finísimo cromo y esmerada talla, de una ventana 
de la casa de Juan Ortíz Blázquez. Dimensiones aproximadas 
70 X 30 cm. 



27) 



L*A'-BLiAA 
D S 



Piedra vuelta del revés y casi oculta en la cantarera de la 
casa anterior. 



28) 



® 



I* LXIIBRIS' 



<S ^ 1 • PA 
BRBSCLS^ 
//LXXI I I I 
• S • T • T • L • SD 



j^elix e(t) Briséis, [fi^ paicres, CelsOy an(norum) LXXII h,s.e.s.U s(uis) 
^(aro^). 

Toza de un horno en el corral de la casa de Juan Casco, ca- 
lle de la Huerta, núm. 5, 



29) 



/////////// 

TVROLI /// 

r Rop/// 

/////////// 



Turolu,, 

Toza' de chimenea en la casa de Fulgencio CaatUa,. caile Real 
Alta, núm. 9. 

TOMO XLIV. 9 



130 



BOLBTIH DB LA REAL ACADEMIA DE LA HXSTOIOA. 



30) 



SAILGIV 


T A/ G 1 N 


H*8«E«S*T 


NBID WN 


/J H A 1 


D»S • F •€ 



Saiígtu(s) Tangmi h(ic) s(üus) e(st), s(ü) t(erra) [levis], Neíduen(us) Am^ 
dami d(e) s(uo) /(aciendum) c(uravü). 

De unos lOO X 50 cm. Existe en el dintel de la puerta de en- 
trada de la casa perteneciente á Nicolás Sedaño, calle de la 
Amargura, núm. 13. 

En De Herguijuela^ villa del partido de Trujillo. 



31) 



S»'CTAES 


aO..CI.I.. 


TENA'VLA 


LIS'DSV» 


A-L-P 



S(cíbUi A)ug(us)tae sac(rum) Ch[r\e[s]tena Ulali s(erva) de s(uo) v(aüim) 
a(mmo) l(ibens) p(osuit)» 

At?í poco legible tendida á la entrada de la casa de Doña Ja- 
viera Pascual, calle Plaza. De unos 50 X 20 cm. y de ñnísimo 
tallado. Si no se recoge por quien corresponda pronto se borrará. 



32) 



M» IVCI 

O r • c • Ev 

BELONAE 
L«A«P 



BeUmae l(ibens) a(mtno) p(osuii). 

Ara con base acodada, situada al lado de la anterior y, como, 
ella, poco legible. 



I 



NUBVAS IN8CRIPCIONBS ROMANAS DE LA RSGIÓK MORBENSE. 



«31 



33) 



NTA I-B 
VLONAB 
▼•S*L*M 



Quiniius Mantai Bdonae v(úium) s(olvit) l(ibens) m(erUo). 

Hermosa ara recogida en la casa anterior, y creo estudiada ya 
por D. Federico Acedo de Trujillo, como la siguiente. 



34) 



DARAES • ATA 


TVRIBRICB 


VICTORIVS 


V K N V S I N 


L«A«POSVIT 



D(edicaiá) ara es(t). Ata(cinae) Turibrice(nsi) Viciorius venusin(us) l(ibens) 
a(nimo) p(osiiit). 



35) 



VIO 
MAXV 
M-CV 



{lo^íi o(piumo) Maxum(o) cr^ranU,.,] 

Gemelas, formando soporte de la cantarera de la casa perte- 
neciente á Doña Rosa Gil, viuda de Solís, calle del Limón. Di- 
mensiones aproximadas de I X 0,30. La seg^unda casi ilegible. 



36) 



LIBERA/ 
ENORB • 
• XVOTO 



Liberani f(ilia) Norb(ensi) ex voto. 



Piedra fragmentaria en la puerta de la casa de Antonio Foléz, 
calle del Llanillo; procede del Egido de Pedro Gómez, al N. de 
Herguijuela. * 



37) -^ 



H-S-8-l-S-T*T-L 

M A T B R ■ F A 

CVRAVIT 

L[iierai£]i an(ncrwn) v. k. s. t. i. t. i. L(iberia>) «afer /a{ciaiáwit) cu- 

raeit. 

En la casa de Antonio Sosa, calle del Llanillo, en Hei^ijuela. 

Todas estas inscripciones proceden de la dehesa de Barda- 
soso, á la mitad del camino de Santa Cruz, igual que las dos 
siguientes. 

38) DIMS I 
TITVLLVS I 

£H(t) M(atiibus) t(aenim) TituUus... 

Frumentaria y suelta en ta casa de Andrés Mariscal, caUe 
del Llanillo. Dimensiones 35 X 35 cm. 

Villamesias, villa colindante de Abertura, 

La enorme toza de la casa de Laureano Sanabria, calle de la 
Iglesia, cuya inscripción lleva el número 668 en la colección de 
Hübn«-, procede, como todas las restantes, del ^tio del Osario, 
Á 4 Icm. de la villa en el camino de Almoharfn, antes de llegar 
al río Búrdalo. En dicho sitio se ha encontrado un sepulcro talla- 
do en roca viva. 

39) H Ci 

c 

>ii tNl 
IBH CIR 
• ■••lACV 
VBRVNI 
S'T'T'L 
(Tanei}m tercie Venmi, s. í. /. I. 



NUEVAS ntBClOPaOMBS 1B0IC4MAS DS LA SBOIÓN VOSBBNSB. 



133 



Piedra de 70 X 25 cm., suelta en el corralón de Agustín Be- 
jarano, calle de Lanchas. 



40) 



qvadrXvs 

ALABI*F*A^- 



XXC*H*S«B 



Quadratus, AIabi/(ilrus), an(nonm) XXC, k. s. e. 



41) 



PINA 

OCI- 
XXV*P 
/•C*M* 

M/I 



[Ru]fina \AntCfiCi\f(üia) an(norumy\ XXXV.,. 

En dos casas de Antonio Fuentes, en la calle de la Iglesia, he 
visto estos epígrafes. 



4a y 43) 



t n i n 



tLL 



LNVS\ni»C-P 
iCOI\//||l AIT 
iCP.I''j//s-K-A 
"INV//S- VX 



III. C- 1 

A-HI 

ilB-.'A 



' RO » 
I NI* 
N •TRl 



Dinteles derecho é izquierdo de una portada cerrada en el ex- 
terior de la casa de María Sanabria, calle de la Plaza. Son indu- 
dablemente dos mitades de un enorme cipo. Tanto por su divi- 
sión como por haber sido retocadas con negro sus letras, resulta 
de difícil lectura. 



i . 



134 BOLBTÍN DB LA RBAL ACADBIfU DB LA HISTORIA. 

44) via«p«c 

BARVN 



tfir f(aciendum) c(urav¿t) Barun(a) s. /. [/.] 



45) 



1 ViiVi 
V/ 1 I I » 

R'Piiil» 



Ambas en la cocina de la casa de Tomás Flores Moreno, calle 
Alta. 



46) 



M • B L A B S 1 
VS-VEGBTV 



H-S*B»S-T-T» L 



Aí(arcusp Blaesius Vegetus^ h, s. e, s. t /. e. 



Umbral de la casa de José Frías en la calle Real. 



♦7) 



C'iLTiVS- 

PATRi 

SVO 

CLOVTIO 

F-CVRA/i 



Celtíus patri suo Cloutio /(acitndum) curaví[/]. 

Piedra de metro y medio por uno, con enormes letras, en la 
casa de Juan Moraño Calvo, en la calle Alta del mismo pueblo 
de Villamesías y con igual origen que todas las anteriores. 



NUEVAS INSCKIPCIONBS ROMANAS DB LA RBOIÓN NORBBNSB. 



135 



48) 



VHA-TM 


1 D. B S 


1 • A N • X 


C 



... T(tía) I(uUa) Modes{i)a, an(nontm) XI.. {paUr fadmduitC^ c(uravit). 

Cipo de 15 X 30 cm., fragmentario, empotrado en la pared 
exterior de la casa de Miguel Gil, calle de Lancha. 



49) 




Surus, Tancini /(ilius) hi(c) süus est: statucru(n)t t(üulum) rü(e) amicu 
S(ahe). 

* • 

Hermoso dintel de la puerta interior de la casa^de Tomás 
Fuentes, calle de la Iglesia. 



50) 




O-PORC-l 
VS«MOD 



ESTINVS 



1 1 I 1 A 1 

Q(tnius) Porchis MadesHnus,., 

En la cocina de la casa anterior. 



L 



i MurriN Da LA KSAi. acamha mi la laSVMtfA. 

51) LLSAO'V 

tAKC 

TH Lr « 



InacnpciÓA caai ilegible de un dintel interior de la casa de 
Antonio Arias, calle de la Iglesia. 



5>) 



ARCCOIA 
NCINll 
C M I R 

V I S H I 

H'S'B-8-S 

T-1 C 



r. 1. 1. te 



Arctma (T}ancim/(ilia) Camtra tiis(át) an(no) I, h. 1 
Toza de la casa de Manuel Casco Gómez, calle de la Iglesia. 
Tiene picadas algunas letras más en todo su contorno. 



53) 



R o I I V 
LALIMl 
AIXXXII 
H'S'I-S'T 

T'L 



Roiíus LaliiHÍ/(amt). Ax(ttorum) XXXII, h. i. e. s. I. i. ¡. 
Toza de la casa de Manuela Fuentes, en la calle de la carre- 
tera. 

54) MA 



Enorme piedra, casi descascarada en la pared de una cerca al 
sitio del Osario. 



MOHUMBMTO SN CAUFORKU. 137 

Tenemos el honor de anunciar también á la Real Academia 
otra modesta Memoria sobre la escritura jeroglífica y en cazole- 
tas de la región de la Sierra de Santa Cruz, complementaria de 
anteriores trabajos nuestros en el Boletín y Revista de Extrema- 
dura, Dentro de breves semanas pensamos asimismo practicar 
excavaciones en unos enterra«vieat08.p»o*otót6ricosal parecer, 
cerca del pueblo de Abertwnr. 

Miajadas (Caceras) 3 de Noviembre de 1903. 

Mario Roso de Luna, 

Coffcspond iciitc t 



II. 

MONUMENTO ERIGIDO EN CALIFORNIA A VANCOUVER 

Y A BODEGA Y QUAORA. 

En el mes de Agosto del año pasado 1903 se ha erigido en 
«1 puerto de Nutka (costa de California), bajo la dirección del 
Sr. Edmundo S. Meany, Secretario de la Sociedad histórica de 
la Universidad del Estado de Washington, un recuerdo honroso 
que consiste en monolito prismático cuadrangular de granito, 
sustentado por sencillo paralelepípedo del mismo material. La 
inscripción en lengua inglesa, grabada en la cara anterior del 
prisma, explica su objeto diciendo: 

Vancouver 
and quadra 
met here in 

AUGÜST 1792 
UNDER THE TREATY 

BETWEEN SpaIN 

AND GrEAT BrITAIN 

OP OCTOBER 1790. 



■ 3^ BOLETÍN DB LA. RBAL ACJLDSlOJb DB LA HISTORIA. 

ErECTED BY THE 

Washington 

University 

State Historical 

society. august 

1903. 



Cuya interpretación en castellano es: 

Vancouver y Q^iadra concurrieron aquí en Agosto jyg2 para 
la ejecución del tratado entre España y la Gran Bretaña^ de Oc- 
tubre de ijgo. — Erigido por la Sociedcui histórica de la Universi- 
dad del Estado de Washington, Agosto, igoj. 

Refiérese, pues, el monumento, á los servicios del capitán de 
navfo de la Armada española D. Juan Francisco de la Bodega y 
Quadra, caballero de la Orden de Santiago, y especialmente á 
los que se apuntan á continuación. 

En Junta de autoridades del virreinato de Nueva España, por 
iniciativa del visitador D.José Gálvez, se acordó el año 1 768 la 
ocupación de los puertos de San Diego y Monterey, en la costa 
de California, fundando presidios militares y misiones religiosas, 
á cuyo fin se despacharon por mar los paquebotes San Antonio 
y San Carlos, construidos expresamente en el apostadero de 
San Blas, concurriendo por tierra expediciones auxiliares. 

Al empezar" el año 1775 se organizó otra marítima á cargo 
del teniente de navio D. Bruno de* Heceta, que mandaba la 
fragata Santiago, llevando á las órdenes á la goleta Sonora, re- 
gida por D. Juan F. de la Bodega y Quadra, ya citado. Hicieron 
notable y provechosa campaña: remontaron hasta 56** 47' de la- 
titud y no más, porque el frío y la epidemia de escorbuto cas- 
tigaban terriblemente á las tripulaciones. Sin embargo, recono- 
cieron puertos, ensenadas, ríos, cabos, poco vistos ó por com- 
pleto desconocidos; pusieron nombre á los abrigos de la Trini- 
dad, Los Mártires, Guadalupe, Remedios, Bucarelli; trazaron los 
planos, rectificaron la carta general de la costa, acopiaron noti- 
cias etnográficas y adquirieron honroso puesto entre los descu- 
bridores. 



MONUMENTO EN CALIFORNU. 139 

Dos corbetas construidas en Guayaquil, Princesa y Favorita^ 
prosiguieron la exploración en Febrero de I779i gobernándolas 
los tenientes de navio D* Ignacio de Arteaga y el dicho Bodega 
y Quadra. Debían subir, cumpliendo las instrucciones, hasta 70° 
de latitud, y ampliar lo anteriormente observado. Hiciéronlo 
así en la orografía y en la variedad de minerales, plantas, aves 
y peces; levantaron los planos del puerto de Bucarelli, seno de 
Regla con la isla contigua y sus canales, prolongando la faena, 
que en el otoño llegó á ser muy penosa, de modo que pudieron, 
remontar tan solo hasta los 61**. 

Suspendidos los reconocimientos con motivo de la guerra con 
la Gran Bretaña, en el intermedio bajaron por el estrecho de 
Behering embarcaciones rusas que á la callada establecieron fac- 
torías en las islas de Trinidad, de Onalaska y de Nutka, hasta 
que averiguado el hecho, se entablaron reclamaciones diplomá- 
ticas con éxito completo, que desalojó á los intrusos. £1 puerto 
de San Lorenzo de Nutka se pobló y fortificó, por consecuen- 
cia, enviando al efecto expedición en 1 788. 

Buques de los Estados Unidos de América y de Portugal pro- 
curaron entrar en transacciones, sin resultado, y poco después, 
en Julio de 1789, se apareció allí el paquebot inglés Argonauta^ 
cuyo capitán manifestó haber recibido órdenes de la Compañía 
Británica del Sur, á la que pertenecía, para estacionarse é insta- 
lar factoría comercial de pieles de nutria: el comandante español 
rechazó tales pretensiones; y como la conducta del referido ca- 
pitán no correspondiera á su condición de huésped extranjero, 
el buque fué detenido y enviado á San Blas, suceso que originó 
reclamaciones del Gobierno inglés y cuestión de gravedad que 
llegó á punto de rompimiento. 

Concluyó amigablemente, firmándose en San Lorenzo del 
Escorial el tratado ó convención de 28 de Octubre de 1 790, por 
la que se transigían las diferencias relativas á los puntos de pesca, 
navegación y comercio en el Océano Pacífico. Quedaron pen- 
dientes tan solo los pormenores de ejecución, para fijar los cua- 
les fueron designados por parte de Inglaterra el célebre nave- 
gante y descubridor Vancouver, quien acudió á Nutka con los 



I40 BOLETÍN DB LA KBAL ACADBBCIA DB LA HISTORIA. 

buques Discovery y Chatam; por parte de España D. Juan de la 
Bodega y Quadra, á la sazón Comandante del apostadero de 
San Blas de California. Resultado de sus conferencias fueron 
los tratados definitivos de Whitehall en 12 de Febrero de I793r 
y el de Madrid en II de Enero de 1794. 

Bodega murió este mismo año. 

No tengo noticia de que se haya escrito biografía especial de 
este ilustre marino ni conozco retrato suyo, pero elogios se le 
tributan en los Anales hidrográficos, sobre todo en las obras 
citadas á seguida: 

D. Luís de Salazar, Discurso sobre la Hidrografía. 

D. Martín Fernández de Navarrete, Biblioteca marithna,, 11, 190. 

ídem, Noticia histórica de las expediciones tn busca del paso 
del oro. 

Anuario de la Dirección de Hidrografía^ año m. Madrid, 1865. 

D. Manuel de Mendiburu, Diccionario biogrc^o-^histórico del 
Perú, Lima, 1876, v, 50. 

Catálogo de manuscritos españoles del Museo Británico^ u, 366. 

Fernández Duro, Armada españolay t. vii y viii. 

Fruto privilegiado de los trabajos del aludido es la 

Carta general de cuanto hasta hoy se ha descubierto y exami- 
nado por los españoles en la costa septentrional de California for- 
mada bajo unos conocimientos bien sólidos^ con arreglo al meri- 
diano de San Blas, que dista 88* i^ al Oeste de Tenerife^ por 
D. yuan Francisco de la Bodega y Quadra, de la orden de San- 
tiago, Capitán de navio de la Real Armada y Comandante del 
Departamento, Año de 1791. 

Sírvele de complemento 

Viaje de las fragatas Santa Gertrudis, Aránzazu, Princesa J^ 
goleta Activa á la costa Noroeste de la América septentrional en 
T7g2i por el mismo Bodega. 

Villavicencio grabó en México, en 1 788, otra Carta geográ- 
fica de la costa occidental de la California, del propio autor. 

En el expediente de pruebas para obtener el hábito de la Orden 
de Santiago, incoado en Diciembre de 1 77 5 y concluido en el 
siguiente, que original se guarda en el Archivo Histórico Nació- 



MOMUMBNTO EN CALIFORNIA. I4I 

nal (Madrid), consta que D. Juan Francisco de la Bodega tenía 
por entonces 30 ó 32 años, al poco más 6 menos, es decir, que 
nació hacia el de 1 744, en Lima, capital del Perú, siendo sus pa- 
dres D. Tomás de la Bodega, natural de San Julián de Musques 
en el vallé de Somorrostro, Encartaciones de Vizcaya, y Doña 
PVancisca Mollinedo, natural de Lima. 

Abuelos paternos, D. Juan de la Bodega y Doña Agustina de 
las Llanas, naturales ambos del mismo San Julián de Musques. 

Abuelos maternos, D. Manuel de Mollinedo, natural de Bilbao, 
y Doña Josefa Losada, que lo era de la villa de Chamcay en el 
Perú, pero originaria de Galicia. 

Llamábase su bisabuela paterna Doña Isabel de la Quadra, y 
este apellido usó en segundo lugar el pretendiente al hábito^ sin 
duda por haberlo adoptado también su padre, y porque éate se 
trasladó al Perú por llamamiento de su pariente D. Antonio de 
la Quadra, caballero establecido allí en buena situación. 

Declararon en las diligencias 24 testigos convocados en Ma- 
drid, en San Julián de Musques, en Bilbao y en San Salvador 
del Castro de Oro (Galicia), probando la nobleza de la familia; 
que en San Julián tenían casa solariega y escudo de armas, y 
que los abuelos habían sido alcaldes, regidores y capitanes, por 
todo lo cual, y con vista de los documentos comprobantes, fué 
hecha la concesión del hábito á D. Juan Francisco en 1776, siendo 
á la sazón teniente de navio de la Real Armada con destino en 
California. 

Madrid, 15 de Enero de 1904. 

Cesáreo Fernández Duro. 



142 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



III. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 

(1522-1539) (i). 

166. 

{Para ti Rey mi señor, — Valladolidy 22 de Agosto de 1327,) 

Yo tenia hecho el despacho y respuesta á lo que V. A. me 
invió á mandar con Plusultra, heraute de S. M. y escribía al- 
gunas cosas que á mí parecía que convenían al servicio do 
V. A. para que se proveyesen; y antes que este despacho se 
hiciese, vino Costilla, criado de V. A., el cual arribó en esta 
villa á dos del pasado. V. A. hizo buena provisión en el enviar, 
según yo lo habia escripto por vía de Italia, y con esta vá el 
duplicato. 

Yo di la carta de V. A. á S. M. y le supliqué por muchas 
cabsas y razones que al propósito hacían, hiciese merced del 
Ducado de Milán á V. A.; á lo que me respondió muy gracio- 
samente; y la respuesta fue que él contentaría á V. A. Antes 
que V. A. me inviase á mandar lo susodicho, yo tenia preveni- 
do al Secretario para que de su mano y solicitud se hiciese á 
V. A. la dicha merced sin aguardar su mandado. Por todas mis 
cartas tengo hecho saber á V. A. como el dicho Secretario se 
ha mostrado muy cierto servidor de V. A. en todo lo que se ha 
ofrecido. Yo soy testigo, que con obras lo tengo conocido y 
principalmente por de este negocio de contino he tenido toda 
mi esperanza en él, no embargante que para las cosas de V. A. 
en el Emperador no se puede acrecentar más buena voluntad 
de la que S. M. tiene. Yo le tengo ofrecido que V. A. no lo 
será nada ingrato y certificándole buena suma de renta en el 
mismo Estado, ó donde más su buen placer fuere, porque los 

(i) Véase la pág. 5, cuaderno i. 



BI. EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 14^^ 

tales servicios y hechos de voluntad conviene que sean gratifi- 
cados. 

Otro dia después que yo supliqué á S. M. que hiciese la di- 
cha merced á V. A., fue el Secretario á Palacio y en mi presen- 
cia delante de algunos de su Consejo, se apartó el Emperador 
con el Secretario y le dixo como V. A. le inviaba á pedir el 
Ducado de Milán y que en ello no se sabia determinar por al- 
gunos inconvenientes que le estaban opuestos. Y el Secretario 
se dio tan buena maña que por razones lo convenció á que hi- 
ciese la dicha merced á V. A. v ansí S. M. se determinó en ello 
y quiso fuese tan secreto que no lo supiese sino solo el Secre^ 
tario, el cual dio parecer que S. M. lo escribiese de su mano á 
V. A.: lo cual quedó así concertado, y él y yo harto bien con- 
tentos de lo haber puesto en estos términos. Sabida la voluntad 
de S. M. di las cartas á los del Consejo y les hablé conforme á 
lo que convenia por respecto qne hablasen á S. M. y quél se 
ternia por bien aconsejado que su determinación era conforme 
á la dellos. 

Estando el negocio en estos términos y habida esta respuesta, 
el segundo dia que Costilla llegó, ofrecióse que llegaron los Em- 
baxadores de Francia y de Ingalaterra, y propusieron lo que 
V. A. verá por la copia que allá se envia. Y como lo principal 
que demandaban era que se vuelva el Ducado de Milán á Fran- 
cisco Esforcia, á la cabsa se puso mucha turbación á lo que con 
S. M. el Secretario dexó concertado, porque á algunos del Con- 
sejo les parecía que era bien hacer lo que los ingleses pedían, 
pues con ello se habría la paz; y como S. M. estaba prevenido 
de lo susodicho, no se determinaba en hacer lo que á ellos pa- 
recía. Y V. A. ha de saber que por partes del Duque Esforcia 
y no sé si de otros ofrecen largas rentas y dones, las cuales 
suelen ser parte para provocar al diablo; y al Secretario han 
ofrecido seis mil ducados de renta, y él los ha bien desviado de 
sí: y por esto se puede presumir lo que habrán ofrecido á otras 
personas que pueden ser parte. De manera que estando este 
negocio así indiviso, y viendo los franceses la dura respuesta 
de S. M., vinieron secretamente al Secretario y le dixeron que 



144 BOLETÍN BE LA REAL ACADEMIA DE LA HI8T0UA. 

ellos querían cumplir el Tratado de Madrid y que el Empera- 
dor diese el Ducado de Milán á quien quisiese; y como el Se- 
cretario entendió estas palabras» habló á los que tenían la opi- 
nión contraria con les dar tales razones y aun forma de pro- 
mesa para que dexasen su opinión y fuesen de su parecer, pues 
en ello conocían que harían placer á S. M. y de lo contrario re- 
cebia pena. 

Después desto pasado, yo supliqué á S. M. por la respuesta 
conforme á como V. A, gela invió á suplicar; y me respondió 
quél complacería en todo lo posible á V. A., y escribe de su 
mano la respuesta de mi suplicación, en la cual creo va lo que 
concertó con el Secretario, y á la cabsa no se puede inviar mis 
claro despacho. Y no lo tenga V. A. en tan poco, que á mi pa- 
recer es tener todo lo que V. A. demanda, según el trabajo y 
diligencia pone el Secretario. Yo suplico á V. A. que á la hora 
que esta mi carta llegue, me envíe despacho y tal recabdo que 
afirme con letra de V. A. lo que yo de su parte prometo de ha- 
cerle merced en el dicho Elstado; y no se ponga en esto olvido, 
que la calidad del negocio lo requiere. Y si á V. A. pareciere, 
nos dé comisión para ofrecer donde viéramos que cumple; y de 
la promesa que V. A. tiene hecha de los diez mil ñorines me 
parece que luego debe mandar proveer, porque será cabsa para 
dar ánimo á lo que presentemente se trata; porque parece que 
son buenas palabras todo lo que se le ofrece, pues á cabo de 
tanto tiempo y tan buenos servicios está por cumplir. Suplico á 
V, A. en ello provea, porque conviene á su servicio. Hago sa- 
ber á V. A. que acerca de S. M. el Secretario es el que más 
crédito tiene, y se ocupa en todo lo que el Chanciller entendía. 
Con la primera posta suplico á V. A. vengan cartas para todos 
los del Consejo de agradecimiento de su buena voluntad que yo 
he hallado en ellos á lo que de partes de V. A. les tengo roga- 
do, y principalmente, á D. Juan Manuel mas especificadamente 
lo que ha hecho y trabajare en lo de adelante. Por la pasada que 
truxo Costilla le dexó de escribir, pero yo cumplí lo necesario. 

V. A. vé la indeterminación que S. M, ha tenido en la pasada 
de V. A. en Italia, y la cabsa ha sido por no le ver en trabajos, 



BL BBfPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 145 

de los cuales de contino ha habido harta apariencia; y de no haber 
pasado V. A. no ha recebido dello bien ninguno y aun seríamos 
al presente quitos de lo que agora se suplica: que á haberlo he- 
cho en tiempo, honra y provecho se hobiera seguido; pero pues 
entonces no se acertó, pareceme que agora debe bien mirar en 
lo que^se debe hacer: que si V. A. aguarda que de acá se envié 
á mandar, será escusado; y pasar sin alguna fundación no pare- 
cería bien. Si V. A. viere que el Rey de Francia envia alguna 
gente en Lombardia, podría V. A. tomar la empresa de ir con- 
tra él en servicio del Emperador, y seria razonable cabsa para 
entrar en Italia desta manera, que cosa se podria ofrecer y cab- 
sa para que se efectuase lo que V. A. ha tanto deseado; y tam- 
bién creo yo quel Emperador querría hallar razón para dar sa- 
tisfacción á no poder hacer otra cosa; y mire V. A. que esto es 
lo que antes de agora se debia haber hecho, pero más vale tar- 
de que nunca. 

V. A. debe creer que los que han tenido opinión que este 
Estado no vfingc^ en manos de V. A., que de contino estarán fir- 
mes en su mal propósito, y para ello se aprovecharán de las más 
justas razones que podieren; é una hay al presente evidente, y 
es que está V. A. embarazado en la guerra de Hungría, y pa- 
receme que se debe hacer libre della por la mejor manera que 
fuere posible, así por lo que conviene para el negocio susodicho 
como por el poco socorro que para ello puede dar S. M. Y le 
hago saber que el Chanciller ha escripto á S. M. le parece será 
bien que diese el dicho Ducado al Príncipe nuestro señor. V. A. 
puede considerar con qué fin dá tan buen parecer: negocio es 
que en él andan todas las tramas y astucias que hombres pue- 
den pensar. 

Este despacho se ha retardado hasta la hecha por respecto 
que vino de Italia el Comendador Figueroa, el cual truxo todas 
las nuevas y subceso de las cosas de Roma y exército de S. M., 
y también lo que al Visorrey y otros capitanes parecía que con- 
venia se proveyese para el servicio de S. M. y gobernación djel 
exército, que hay falta de capitán general. Y según tengo en- 
tendido así de lo que el Visorrey escribe como de lo que dicho 
TOMO xLiv, 10 



146 BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

Comendador ha dicho en su nombre á S. M. es que conviene 
que V. A. pase en Italia y que éste es el último y mejor reme- 
dio; y Ips capitanes son deste mismo parecer; y llegó á tal tiem- 
po de que recibí placer porque hace al propósito de lo que se 
suplica á S. M. S. M. tenía proveido de Capitán general al Du- 
que de Ferrara y no se sabe si lo acetará: y el exércitg había 
inviado á llamar al Visorrey para que tomase cargo y go- 
bernación de Capitán general, el cual no lo habia querido acetar 
hasta saber la voluntad de S. M., y creo que aguardarán hasta 
saber lo quel Duque de Ferrara determina hacer. Yo entiendo 
que holgaría que S. M. gelo mandase y creo que también ha- 
bria placer de que V. A. le quitase de los trabajos que se le 
podrían ofrecer, porque ya es necesaria su presencia, pues que 
el exército anda algo á su voluntad. 

S. M. dio poder á Antonio de Leyba para tener cargo de la 
gobernación de Milán y proveer de los oficios y lo que más va- 
care, tan largo como lo tenia Mos. de Borbon; y en lo que V. A. 
envió á decir se proveyese en lo de la Roca de Mífan , ya S. M. 
lo habia proveido , luego que supo la turbación y nueva de la 
muerte de Borbon ; y creo que el dicho Antonio tuvo cuidado 
dello antes del mandato de S. M. 

S. M. envia á Millao en Roma al Papa para le hacer saber el 
pesar que ha recibido de lo acaecido , y después de su partida 
llegó en esta Corte el General de los Franciscos, el cual ha en- 
tendido en las paces; y como S. M. le tenga por hombre de bue- 
na vida y agradable al Papa , mandóle tornar en Roma á enten- 
der en apaciguar al Papa y dar orden en alguna paz. 

Todo lo que los franceses han propuesto á S. M., está hecho 
saber á V. A., y lo que últimamente demandan es que ellos quie- 
ren cumplir el Tratado de Madrid, excepto en dar á Borgoña, 
pero en recompensa quieren dar dos millones de escudos, y á 
tales pagamientos que del un millón sea pagado el Rey de Inga- 
laterra de lo que S. M. le debe; y para lo otro quieren los plazos 
tan largos que nó sé cuando seria cumplido. Ya V. A. habrá sa- 
bido cómo el Cardenal de Ingalaterra está en Francia tratando 
con el Rey en sus alianzas y amistades contra S. M. No se sabe 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 47 

el fin que sus pláticas ternán, pero la justicia de S. M. creo que 
Dios la sosterná En estos términos están los tratos destos ne- 
gocios. 

167. 

(Para el Rtf^ mi íenor,-- Palmeta ^ 31 de Agosto de 1527,) 

S. M. partió de Valladolid para esta cibdad de Falencia á xxiii 
del presente por necesidad constreñido, porque morían en la di- 
cha villa de peste. Y este mismo dia fueron los Embaxadores de 
Francia é Ingalaterra á hablar al Secretario y le dixeron todos 
en acuerdo que S. M. hiciese del Ducado de Milán su buen pla- 
cer, de manera que para este efecto ya entramos á dos Reyes 
de Francia é Ingalaterra se dexan desta querella, y es la cosa 
más propicia que al deseo de V. A. puede venir. Asimismo sa- 
brá V. A. quel Cardenal de Ingalaterra está en Francia tra- 
tando la paz, á la cual quiere antes de su partida dar fin y se 
cree se alcanzará. Verdad es que ternán fin los negocios según 
fueren las cosas de Italia; y el dicho Cardenal ha inviado á S. M. 
para que invie cierta persona para tratar en la dicha paz, y háse 
acordado que vaya mosior de Laxao juntamente con el embaxa- 
dor que allá está con grandes instruciones y poderes. Tienese 
buena esperanza que habremos la paz ; y en cualquier cosa que 
se tratare, á todo trance S. M. quiere quel Ducado de Milán 
quede en su libre arbitrio. Y de partes del Secretario hago sa- 
ber á V. A. estas nuevas; y nos parece que V. A. debe dar prisa 
en lo de Hungria y allegarse hacia Italia, porque se halle apare- 
jado para dar fin á su deseo; porque si V. A. mismo no se ayu- 
da, de S. M. no espere más de la voluntad, porque para sí no 
tiene un real ni maravedí, y menos lo podrá dar á V. A.; y de 
haber dinero puede V. A. apartar toda su esperanza. 

168. 

(Para el Rey mi señor, — Palencia, iP de Setiembre de 1527.) 

Después de cerrado el pliego, llegó una posta, la cual venia de 
Italia, de Genova; y con esta posta arribó en tierra de Barcelona 



14$ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

el Chanciller, el cual escribe será presto en esta Corte. La cabsa 
de su venida, según se sabia por otra antes de esta, era por res- 
pecto que no pudo pasar á su tierra por el impedimento de la 
guerra, y llegó con harto trabajo en Genova. Y estando allí, so- 
brevino que los franceses cercaron por mar la dicha cibdad 
con xxiin galeras y á él le pareció que no estaba seguro y deter- 
minóse de se retornar aventurando todo el peligro de su ida y 
vuelta; y dello hay bien que decir en esta Corte y del trata- 
miento que llegado en ella se le hará. Yo digo á V. A. que hay 
apariencia que no será muy bueno: á ninguno parecen bien sus 
variables pensamientos. Bien creo que llegado, terna todavía la 
mano á lo que hasta aquí, pero yo creo que terna tan poco cré- 
dito que no será parte para damnificar ; pero todavia le querría 
más lexos que cerca. 

169. 

(Para el Rey mi señor. — Falencia, g de Setiembre de 1327.) 

A primero deste mes partió Costilla desta Corte con todo el 
despacho y respuesta de lo que truxo Plusultra; y asimismo el 
dicho Costilla; y si antes no fue despachado fue la cabsa estar 
S. M. embarazado en algunas cosas del proveimiento de Italia y 
con Embaxadores de Francia c Ingalaterra y de partida para 
esta cibdad, por respecto que en Valladolid morían de peste. 

A tres deste mes vino un correo de Flandes y truxo letras de 
Madama hechas en xxvii de Agosto, y por ellas hizo saber á 
S. M. cómo la Reina mi señora era alumbrada de un hijo. Yo en 
nombre de V. M. le besé las manos y le oí jurar que recibió ma- 
yor placer que del nacimiento del Príncipe nuestro señor, y así 
lo puede V. A. creer por el sobrado amor que le tiene, dexado 
aparte por el bien que á la christiandad es venido. Cuéntale S. M. 
en nombre de segundo hijo. VA placer y alegría deste reino es 
muy grande; y á la cabsa antes que Clavijo veniese, el Secreta- 
rio despachaba una posta para que Costilla pudiese llevar estas 
nuevas á V'^. A. Este mismo dia que arribó este correo, á la tar- 
de, vino Clavijo con las nuevas de lo susodicho; y á S. M. se 



BI. EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 49 

hizo la relación que V. A. manda dándole entera cuenta del esta- 
do en que V. A. quedaba, así por lo que V. A. me escribió, como 
por lo que de Clavijo me informé; hice la suplicación y repre- 
senté la necesidad de V. A. Y según esto estaba con temor 
que V. A. no hobiese recebido las cartas que Longuebal llevó. 
Por ellas S. M. dio aviso del subceso de las Cortes que para el 
socorro de V. A. S. M. habia juntado en estos sus reinos; y 
agora V. A. con toda instancia envia á demandar el socorro que 
dice ha menester para la empresa que entre manos tiene; y está 
tan largo escripto la extrema necesidad de S. M. que no sé 
cómo V. A. no la ha entendido; y puede creer que en cuanto *á 
esto, S. M. ha hecho lo posible, y así haría si logar hoviese; y 
conténtese V. A. con que no se puede hacer otra cosa; y delio 
soy yo buen testigo tiene S. M. el deseo y pena de no lo poder 
hacer; y la respuesta que en cuanto á esto da por su carta, V. A. 
puede creer como evangelio. 

En cuanto á lo del Ducado de Milán , ya escribí á V. A. los 
términos que se han tenido para venir en execucion del deseo 
de V. A., y no con poca maña y fatiga del Secretario, no em- 
bargante la sobrada voluntad de S. M. ; pero semejantes cosas 
tienen contradicion y dan pena á los que en ellas entienden; y 
pareciendole al Secretario que la mejor forma y manera para la 
execucion del deseo era poner en la jornada á V. A., ha procu- 
rado que S. M. se declare á le escribir lo que por carta de S. M. 
verá y aun añadir el pagamiento de las costas por cabsa de al- 
gunos medios que adelante en la expedición se pueden tener. 
V. A. entienda bien que si en algo tiene vefse señor del Duca- 
do de Milán , que de la parte de S. M. jamás terna otro más 
oportuno tiempo; y acá han querido dar á entender estar V. A. 
en necesidades y ocupado en la guerra de ese reino; y no em- 
bargante esto , se ha procurado de tomar la prenda de S. M. 
para que V. A. se ocupe en la empresa del dicho Ducado, por- 
que este es el medio que hallamos para que V. A. sea señor del. 
Y suplico á V. A. no dexe perder tan oportuno tiempo y soli- 
citado por este su buen servidor, á quien dello mande rendir 
las gracias con la promesa y estado que fuere servido, porque 



150 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORU. 

sea cabsa de sostener su buena obra y deseo. Bien creo que en 
mí no porná V. A. olvido. 

A siete de este mes vino Latur, y la sustancia y respuesta de 
sus cartas es tocante á lo del socorro. Ya S. M. responde por la 
de Clavijo la relación que yo le hice. V. A. crea que no es más 
en su posibilidad, Yo daré las cartas á S. M., las cuales no se 
han podido dar por respecto de la mucha prisa que se tiene en 
la partida de Clavijo, y se hará la relación que V. A." manda 
para que de todo sea advertido. 

En lo que toca á la paz, hay apariencia de lo que está escrip- 
to á V. A., pero son cosas variables. Veo por una parte que los 
franceses la demandan y por otra hacen cruel guerra. Conforme 
al subceso desto V. A. debe creer la dicha paz. De lo que aquí 
se concluyere y entendiere, V. A. será advertido con toda 
presteza. 

Yo mostré la carta de V. A. á Juan Alemán del cumplimien- 
to de la merced de los x mil florines, y la libranza sale incierta 
por ser librada en el socorro que de acá se habia de inviar. Su- 
plico á V. A. mande en ello proveer, porque será obra y mer- 
ced que valga la pena al servicio de V. A. Yo tengo largo* es- 
cripto con Costilla: á aquello me remito. 

A S. M. han dado á entender que V. A. ha hecho cierta ex- 
pedición de los bienes que compró el Conde de Fustenbergue, 
al contrario de como D. Pedro de Córdoba y yo en nombre 
de V. A. le hicimos relación; y quiere saber la verdad dello, la 
cual á mí ha sido demandada. Suplico á V. A. lo mande escri- 
bir á S. M. para que sepa la verdad , y al dicho D. Pedro y á 
mí no carguen la culpa de no le haber informado lo que sobre 
ello V. A. ha proveido. 

Yo beso los pies y manos de V. A. por la merced que me 
quiere hacer por mis servicios y albricias del nacimiento del 
Príncipe de España nuestro señor. V. A. el cuanto y cumpli- 
miento dello remitió á lo quel Secretario Castillejo me escribi- 
ría y no me hizo saber cosa señalada, salvo que en lo que á V. A. 
se hoviese de socorrer, retoviese para mis debdas: las cuales 
suplico á V. A. quiera tener por bien que sean pagadas, pues 



EL EBCPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 151 

son hechas por su servicio en tiempo que habia necesidad por 
respecto de la poca quitación y ordinario gasto que convenia 
tener y juntamente mal pagamento; lo cual todo ha sido cabsa 
de me meter en extrema necesidad; y en esto V. A. haga lo 
que fuere, servido, porque aquello recibiré yo por merced y seré 
muy contento. V, A. me hizo merced de acrecentar el salario 
teniendo respecto á ser necesario , por lo que cumple á su ser- 
vicio, y me mandó escribir que yo seria pagado medio año ade- 
lantado, y veo que se retarda uno. Ya V. A. sabe que ha xxim 
años, los mejores de mi vida, que estoy en su servicio, y en 
este tiempo yo he vendido mi hacienda y no tengo de qué me 
socorrer ni ayudar sino es de la quitación que V. A. me manda 
dar; y esta no siendo pagada en tiempo, es forzado que yo me 
vea én trabajo y del redunda daño y importunidad á V. A.; lo 
cual yo querría escusar si fuese posible. Humilmente suplico 
á V. A. mande proveer en ello de manera que yo no pase ver- 
güenza y dexe de ser importuno á V. A. y sea tratado como 
uno de los que están presentes á su servicio , porque aunque 
esté absenté pienso hacer servicios y merecer mercedes. Yo 
envié una cédula de cambio de 8oo ducados, la cual no ha man- 
dado V. A. pagar, y no sé la cabsa porqué; que cuando no fue- 
se para el propósito que en ella se escribió, hobiera lugar de la 
cumplir sobre mi quitación, pues se tomaron en crédito de V. A., 
fuera cumplida la palabra, porque otro dia si se ofreciere nece- 
sidad para el servicio de V. A. toviese hombre crédito. 

160. 

(Fara el Rey mi se^r.— Burgos, 21 de Octubre de 1527; (i). 

Desde Falencia á 25 del mes pasado despachó S. M. un co- 
rreo á Francia con la declaración que S. M. tomó con los Em- 
baxadores de Ingalaterra y Francia tocante á lo de la paz;- y fue 



(i) Al margen, de letra del texto: «Sale esta carta por via de micer 
Enrique». — De otra letra distinta: «La respuesta de esta carta y las dos 
siguientes está en el libro de cartas, íolio 28. » 



152 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

escrípto al Embaxador de S. M. que á V. A. hiciese correo é 
inviase el Tratado y las cartas que para V. A. iban, que era el 
duplicato de lo que llevó Clavijo. Porque las cosas de la mar 
son inciertas, no escribí á V. A. por ir por la via que iban, y la 
sustancia de lo que escribirse podia iba en la carta de S. M., y 
lo demás escribí al Secretario Castillejo para que hiciese re- 
lación. 

No se tiene nueva ninguna de la conclusión que se ha tomado 
en Francia; y S. M. tiene nueva que las cosas de Italia iban en 
los términos que ya V. A. habrá sabido; que es perdida Genova 
y también Alexandria, y Mos. de Lautreque estaba sobre Milán. 
La cabsa de estar tan adelante había sido el exército de S. M. 
hallarse tan desviado de la Lombardia. También se sabe cómo 
hablan acordado de tomar por Capitán general al Visorrey de 
Ñapóles, y habían sido pagados los soldados y que venían la vía 
de Lombardia. En este estado es S. M. sabidor de lo en que es- 
tán las cosas de Italia. Asimismo aquí se ha escrípto cómo V. A. 
había dado fin á su empresa; y dicen y se ha escrípto cómo el 
Bayboda había salido huyendo de Buda en carros y que llevó 
consigo los bienes que tenia, y que todo el resto del reino era 
rendido á la buena gracia de V. A. Y quel turco había recibido 
una batalla del Sufí, que era cabsa para quel turco no podiese 
dar favor al dicho Bayboda. Nuevas han sido que á todo este 
reino dan mucho placer. S. M. vino de Valladolid á Falencia por 
respecto que morían de peste ; y agora es venido á esta cíbdad 
por se juntar con sus Consejos y Corte; y creo que presto verná 
la determinación de la paz ó guerra, y será forzado que á V. A. 
se haga saber; y con lo que se ofreciere que sea necesario des- 
pacharse, partirá Latur, el cual está aquí esperando el despacho. 
De todo lo quél truxo á cargo se hizo respuesta con Clavijo, 
y V. A. puede creer aquello como el evangelio. S. M. y la Em- 
peratriz y el Príncipe están buenos, gracias á Nuestro Señor. Yo 
suplico á V. A se quiera acordar de mí y sea pagado como yo 
me pueda entretener, como conviene al servicio de V. A. ; y se 
dé la orden que fuere servido para que yo no dé á V. A. impor- 
tunidad; y el secretario Castillejo hará desto más larga relación. 



ji 



BL BMPBRAI>OR CARLOS V Y SU CORTB. 1 53 

161. 

(Para el Rey mi señor, — Burgos ^ lo de Noviembre de 1527) (i\ 

Francisco de Llanos arribó en esta Corte á los 22 del pasado 
y truxo tales nuevas con que S. M. hubo mucho placer y no 
menos toda su Corte y reino. Hizose la relación que V. A. escri- 
bió y más cumplida por boca del dicho Llanos, que lo supo bien 
hacer y estructo en lo que más cumplia al propósito ; y S. M. 
respondió también y las palabras son tales como la buena vo- 
luntad que le sobra. Y en cuanto al cumplimiento V. A. puede 
tenerse por respondido, por lo que está escripto con Clavijo. 
Este mismo dia fue S. M. sabidor de lo que en Italia había suh- 
cedido en el Estado de Milán y la pérdida de Pavia y Alexan- 
dria y en los términos que lo demás quedaba; de lo cual se cree 
V. A. será advertido y se espera que hará lo que hasta aquí ha 
hecho. Y mire V. A. que si tiempo y disposición para ello dan 
los negocios de Hungria, es llegado el tiempo en que S. AL sea 
servido y V. A. cumpla sus deseos. Al secretario Castillejo es- 
cribo más largo: él hará relación á V. A. en el estado que acá 
están las cosas. A mis trabajos suplico á V. A. sea servido de 
darles algún remedio. 

162. 

(Para el Rey mi señor, — Burgos^ 10 de Noviembre de 1327) (2). 

Por respecto de ir mis cartas por la via que van me queria 
escusar de escribir la certificación de lo que tengo entendido 
que S. M. hace para proseguir su querella y empresa; y todo 
consiste en haber dineros; y según tengo entendido , hanse ha- 
llado tales medios que S. M. terna más de los que sus enemigos 
querrán; porque me parece que los medios que me han dado á 



(1) Al margen: «Por via de micer Enrrique». 

(2) Al margen: «Esta hie juntamente con la de arriba por via de mi- 
cer Enrique». 



154 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

entender son los siguientes: que cada pila de todos estos reinos 
da un marco de plata, y las iglesias catedrales han de hacer asi- 
mismo por su parte servicio; y Grandes y Perlados han de dar 
emprestido, y las cibdades asimismo; las cuales ya lo ofrecen, y 
vende en juro cuatrocientos mil ducados, y los confesos por 
ciertas exenciones y cosas que hacen á su propósito, sin que 
S. M. perturbe la Inquisición , dan más de uíi millón de oro. De 
manera que S. M. terna largamente con que hacer la parte á sus 
enemigos; y en esto se ha ocupado con todos sus Consejos algu- 
nos dias; de manera que se han resumido en lo susodicho. Más 
claramente se escribirá cuando se haga mensagero propio. S. M.» 
determina de inviar á V. A. cien mil ducados dentro de quince 
dias, para que V. A. tome la empresa de Lombardia; y si no es- 
tuviere en tal disposición q\\e pueda entrar su persona, haga 
tanta gente y envié tal recabdo que baste para restaurar lo per- 
dido y recobrar más adelante. Asimismo quiere inviar cuatro- 
cientos mil ducados en Italia para pagar su exércíto, pues por 
falta de paga han dexado de hacer su deber; é hay hombres que 
desde luego quieren dar los dichos cuatrocientos mil ducados en 
Italia, y los quieren tomar sobre las pilas. Si V. A. pasa, temase 
medio por su servidor que estos cuatrocientos mil ducados 
vengan á manos de V. A. , que serian cabsa para quel exército 
que agora está en Italia, acudiese luego á V. A. Pareceme que 
Antonio de Leyba tiene hasta seis mil españoles y alemanes, y á 
Hilan y otras villas ; y antes de la entrada de V. A., si fuese 
perdida la cibdad de Milán, quedaba la fortaleza; y el dicho An- 
tonio de Leyba entero con su gente, el cual podrá bien servir 
juntándose con V. A. ; y con su buen consejo seria parte para 
que V. A. con honra recobrase lo que tanto ha deseado; porque 
si V. A. aguarda á que de acá resciba más declaración que la 
que está escripta , es escusado. Y le hago saber quel Rey de 
Francia y venecianos y todos los potentados dicen que quieren 
antes tenga el Emperador el Ducado de Milán que dallo á V. A. 
Pareceme que pues con tanta honra y victoria ha dado fin á la 
conquista de Hungria, que esta es mayor, porque S. M. será en 
ello muy servido y V. A. confirmará la opinión que las gentes 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 55 

del tienen. Yo creo que cuando esta llegue, V. A. habrá proveí- 
do en todo como vé que conviene; y con la primera escribiré 
más largo. 

163. 

(Para el Rey mi señor. — Burgos ^ 23 de Noviembre de 1327.) 

A diez deste mes escribí á V. A. y creo que la letra terna 
alguna dilación. Si antes que esta llegue V. A. lo hobiese reci- 
bido, por ella habrá visto en lo que S. M. estaba ocupado, dan- 
do orden en el proveimiento de la guerra para el socorro y re- 
paro de las cosas de Italia; y porque fui certificado de lo que 
S. M. quería hacer, determiné aunque con dificultad de advertir 
á V. A. y por esta no envió el duplícato, porque no tengo mu- 
cha seguridad por la vía que van. La sustancia de lo que por mi 
carta hice saber á V. A. era como S. M. hacia todas las prepa- 
raciones é diligencias posibles para haber dinero, por que en 
ello consiste todo el hecho de la guerra. Y creo, según tengo 
entendido que S. M. los habrá, según los medios que para ello 
ha buscado; y son que vende en juros hasta cantidad de cuatro- 
cientos mil ducados, y las pilas de todos estos reinos paguen un 
marco de plata, y echa servicio ó emprestido á las iglesias y 
perlados y aun las cibdades, y otros medios que se buscan. No 
sé la cantidad que se podrá haber, pero créese que será harta. 
Según ha parecido, conocido el deseo que V. A. tiene á su ser- 
vicio, quel remedio mejor es encomendarle este negocio, por 
respecto que juntamente con tal deseo, hay por esas partes me- 
jor aparejo para ofender y defender; y agora envía cien mil du- 
cados á V. A. para que con ellos provea lo que viere que con- 
viene al reparo de lo que hay en Italia, según será advertido de 
la necesidad. E si su persona estoviese libre de los trabajos que 
entre manos tiene é pudiese tomar la empresa, más seguro seria 
S. M. del remedio; pero como sepa la justa ocupación que tiene, 
lo remite á su voluntad para que si en persona no pudiere ir, en- 
víe tal recaudo que S. M. conozca ser bien aconsejado y servido, 
en lo cual no ponen duda él ni todos los de su Consejo; y en fin 
acá se platica y tiene por cierto que poniendo V. A, la mano en 



156 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

ello, será todo remediado. V. A. es prudente y tiene buen con- 
sejo y según en la disposición estovieren los negocios de ese 
reino proveerá en lo que conviene. La paz está muy lexos, y no 
por falta de voluntad de S. M.; pero el Rey de Francia hace las 
obras para que se consiga el contrario. S. M. envia trescientos 
mil ducados á Italia para el proveimiento de la gente, y estos 
irán sin falta, porque ya está á punto el proveimiento; y si V. A. 
hobiere de pasar, habrán de venir á sus manos. S. M. escribe 
largo á V. A. en lo que toca á esta materia. Yo deseaba mucho 
este tiempo por respecto de ver el fin de lo que tanto ha desea- 
do, pero como no sepa si hay lugar para la execucion dello por 
respecto de lo dé Hungría, no sé y deseo saber el proveimiento 
de lo que V. A. hará; y por todas las vias que fuere posible, 
V. A. haga sabidor á S. M. de lo que fuere proveído. 

S. M. ha determinado de ir á Valencia á se jurar y de allí á 
Aragón á tener Cortes, por respecto que dicen que habrá buena 
suma de dineros, y que no se deterná nada, porque habilitará 
persona y podrá tornar á esta cibdad, adonde queda la Empe- 
ratriz con sus Consejos; y también porque se tiene por cierto 
que está preñada. 

Las letras de cinco de Octubre recibí, y holgó mucho S. M. 
con las buenas nuevas de lo acaecido con el Bayboda y del Con- 
de Christobal; y plegué á Nuestro Señor que en todo sea toma- 
da la fin, porque haya lugar de remediar lo que tan escusado 
habia de ser. No hay que responder sino á lo que V. A. deman- 
da del proveimiento de micer Andrea del Burgo; y porque esta 
posta vá con solo este despachp, no se hace á ello respuesta; 
pero yo he hablado á algunos destos Señores del Consejo y veo- 
los de diferentes pareceres; y para mí yo tengo creido que no 
lo proveerá S. M. 

Por la postrera que de V. A. recibí de cinco de Octubre, me 
culpa la dilación que se ha puesto en responder á lo que me está 
escripto: por la diligencia que habrá visto hicieron Costilla y 
Clavijo, V. A. entenderá cómo no debo ser culpado, porque no 
se despiden las cosas cuando yo las quiero, pero cuando parece 
á S. M. que es tiempo; y como por mar es incierto el camino, y 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 57 

por tierra hay mal aparejo, no puedo cuando quiero. Y V. A. 
puede creer que no se hace punto de negligencia, y presento 
por testigos á los mensageros que han ido, pues han visto lo 
que en ello se trabaja. 

Yo envié la Corónica de D. Francés como V. A. la envió á 
demandar y diómela, con que le respondí por las martas de que 
V. A. le hizo merced. Cada dia me mata y tiene más cuenta 
que yo con los mensageros que vienen. El suplica á V. A. no le 
ponga en olvido. Y porque V. A. tiene mandado que le envié 
todo lo que de nuevo viniere de las Indias, envió un Memorial 
que á S. M. fue inviado de Pedrarias, su capitán, y se inviará 
todo lo que más viniere. 

Mos. de Laxao querria ser pagado de su pensión, y no tengo 
otra escusa sino decille que haya paciencia, pues yo no soy pa- 
gado; que esta es la cabsa de la tardanza; y la disculpa querria 
yo que fuese otra y á mí no me fuese tan perjudicial, porque á 
la cabsa yo tengo tanto trabajo <}ue no lo sé recitar, solo por 
observar el servicio de V. A. á la cual suplico mande proveer 
como yo no lo pase y V. A. sea libre de mis esclamaciones; y 
mire que estoy sirviendo fuera de su presencia, que para mí es 
harto mal, y debria ser contado como los otros oficiales de su 
casa, si mis ser\'icios son agradables. A V. A. humilmente su- 
plico lo mande proveer. 

164. 

(Para el Rey mi señor.— Burgos, 21 de Enero de 1528) (i). 

Por carta de xxii de Agosto y por otra de ix de Setiembre del 
año pasado, tengo escripto á V. A., y respondido muy cumpli- 
damente en lo que toca á la solicitud que se ha tenido en lo del 
Ducado de Milán. Y después acá ha habido mil contradiciones 
por parte de los Embaxadores de Francia é Ingalaterra y vene- 
cianos, que los franceses como son cabtelosos, por tentar dixe- 
ron á S. M. que del Ducado de Milán hiciese lo que fuese servi- 

(1) Al margen: «Por vía de micer Enrique.^ 



158 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA* 

do; y después han tenido contraría opinicm, que en todo su 
tratar de contíno han propuesto que áV. A.noacdénieI 
Emperador lo tome para sí, y que lo torne á Francisco Esfor- 
cia. Y por parecer término de paz, á muchos de su Consejo pa- 
recía bien que se debía hacer, pero S. M. de contino ha disimu- 
lado y nunca ha querido conceder en lo que los Embaxadores 
han querido. Yo di aviso á V. A. de lo que en este negocio había 
trabajado su buen servidor; y también que para la execucion de 
su deseo nos parecía que era tiempo propicio ser muerto mosior 
de Borbon, y el Rey de Francia querer ocupar el dicho Estado; 
y aunque lo más tiene S. M. en Italia , á V. A. se escribió que 
con color de resistir al exército de franceses podía entrar en la 
empresa y salir con ella, porque S. M. dello fuera muy servido 
y se quitaran embarazos de demanda y respuesta, estando ya en 
su poder el Estado. 

No tengo nueva ninguna de lo que V. A. en este negocio ha 
querido hacer, porque desde x\)^ de Octubre soy cierto que llegó 
Clavijo y Costilla en la Corte de V. A. con quienes las cartas 
é aviso susodicho fueron escriptas. También escribí á V. A. 
cómo por parte de franceses é ingleses se demandaba la paz y 
que esta se efectuaría según los negocios fuesen en Italia: é así 
me parece que ha salido como á V. A. lo escribí. En Falencia 
se concluyó cierto apuntamiento que parecía se executara, y 
fueron tomados por partes del Rey de Francia xx dias para el 
cumplimiento, los cuales dexó pasar y dexará otros fiíuchos más; 
é así quedó la cosa como de primero , y aquí han tornado otra 
vez á tratar juntamente con los ingleses; y la cosa es llegada en 
peores términos , porque me parece que los ingleses se confor- 
man con los franceses, y cada día se espera que se declararán, é 
quieren desafiar á S. M. , el cual está en contraria opinión , por- 
que ha hecho y hace más de lo que fuera razón por venir á la 
paz. Pero ya que ellos quieren la guerra, S. M. es muy contento 
dello. Esto está muy al cabo y parece que es lo más cierto, pero 
ya podría ser que hiciesen otra cosa , aunque dello no hay apa- 
riencia. 

Vistas por S. M. estas cosas y lo que en Italia pasa , acuerda 



j 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 59 

de inviar secretamente un gentilhombre de su Cámara á V. A. 
para que vea qué es lo C}ue se debo^acer en los negocios que 
se tratan y principalmente sobre lo del Ducado de Milán. Y esto 
es secreto, que ninguno del Consejo lo sabe sino solo su servi- 
dor; y partirá dentro de cinco ó seis dias por mar. Podria ser que 
se tardase: he buscado medio para hacerlo saber á V. A. ; é si 
por esta mi letra V. A. fuere sabidor primero, no lo dé á enten- 
der á ninguna persona haberlo sabido; y use del tiempo y bue- 
na voluntad de S. M. inviando tan buen recaudo y persona que 
sea parte para recobrar el Estado antes que haya otros incon- 
venientes que puedan ofrecerse para estorbar el deseo de V^. A. 
y buena voluntad de S. M. 

S. M. trabaja de haber todo el más dinero que puede para la 
execucion de la guerra, pues hay apariencia della, y en V. A. se 
tiene todo el fin del remedio destos trabajos. Pareceme que ellos 
son grandes, pero según lo que acá se platica, en honor de V. A. 
y acrecentamiento de su fama los habia de buscar y desear para 
que conforme á ello sean las obras. Desde que se envió á V. A. 
la letra de cambio de los cien mil ducados, no se sabe ser lle- 
gada á su poder ni el efecto que en ello V. A. ha hecho, lo cual 
es gran trabajo y principalmente en este tiempo. Por todas las 
vias que fuese posible seria bien que V. A. diese aviso á S. M. 
inviándolo á Madama á Handes, porque de allí se ternia cuida- 
do por todas las vias de lo hacer saber á S. M. Naos son veni- 
das partidas de 8 de Enero y no han traido nueva ninguna 
de V. A. ; y se espera la respuesta de todo lo que fue escripto 
con Costilla y Clavijo y otros que fueron después; y también S. M. 
ha deseado y desea saber el subceso de lo de Hungría y corona- 
ción de V. A. 

S. M. ha querido y quiere proveer una persona de su Consejo 
para que vaya en Italia á tener cuidado de los negocios y cosas 
de allá; é quisiera que fuera D. Juan Manuel, y á mí no me pesa 
dello, el cual no lo ha querido acetar por su edad y las cosas es- 
tar en los términos que están. Y el Chanciller lo ha deseado y 
trabajado para sí este viage: S. M. no lo ha querido acetar, por- 
que en la verdad está con él de la manera que yo escribí á V. A. 



1 6o BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOSIA. 

de Granada ; y lo más cierto es que S. M. se querría ver hecho 
quito del. No sé quien pueda ser la persona que hayan de inviar: 
hase platicado en que haya de ser mosior de Prat; y en la ver- 
dad harto más conforme era para el efecto la persona de Don 
Juan; y cualquiera que sea y todos juntos están en servicio 
de V. A. , porque la voluntad de S. M. es muy conforme á la 
de V. A. 

(1) Después de escripta esta carta, hoy dia fueron los Emba- 
xadorcs de Francia á Palacio y se despidieron de S. M., y se 
cree que harán algún auto de desafio. Los ingleses creo harán 
lo mismo. S. M. ha mandado lebar los hijos del Rey de Francia 
á la fortaleza de Simancas; señales son de poca paz y á tal pre- 
supuesto debe V. A. entender los negocios que para tal caso 
conviene. 

(2) Por la carta que vá con esta escrebí como los Embaxado- 
res de Francia habían demandado licencia y también la deman- 
daron los de Ingalaterra y Venecia y Florencia y Duque de Mi- 
lán; y S. M. mandó que otro dia á xxii deste se saliesen de la 
Corte, é así parten é van sin dar medio ninguno. 

166. 

(Para el Rey mi señor. — Burgos^ 4 de Febrero de 1528.) 

A 26 del pasado arribó en esta Corte Luis de Taxis, y del re- 
cibí dos letras de V. A., de las cuales hice cumplida relación 
á S. M., la cual á la sazón despachaba en diligencia á mos. de 
Monforte, gentilhombre de su Cámara, del cual tengo dado aviso 
á V. A. por via de los Belzeres; y por ser el pasage algo más 
seguro que de aquí adelante será, vuelve Luis de Taxis con la 
respuesta de lo que con 61 me fue inviado á mandar. 

Yo he trabajado por la mejor manera que me ha sido posible, 
según lo tengo escripto á V. A. de poner en tales términos lo 
del Ducado de Milán que \'eniese á manos de V. A.; y pensamos 



( 1) Al margen, de la misma letra del texto: «ijuela» ó sea postdata. 

(2) Al margen: «A. Castilleio». 



J 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE* l6l 

que la letra que S. M. escrevia de su mano era prenda que daba 
para ello, según lo quél platicó con el Secretario apartadamente 
de su Consejo; y después lo hemos tenido por más cierto y se- 
guro, porque en todos los tratos que con los franceses y los otros 
potentados se han tenido, no les ha querido dar prenda á su de- 
manda, que de contino ha sido que aquel Estado fuese dado á 
Francisco Esforcia, y en todas maneras á V. A. no se diese. De 
manera que por seguro lo hemos tenido el Secretario y yo. Solo 
restaba ocuparse V. A. en la empresa. Agora V. A. me escribe 
que la carta de S. M. no hacia dello mención; bien es verdad que 
de llano en llano ni muy claramente no lo habia de escribir; pero 
él aseguró al Secretario de escribillo de manera que fuese pren- 
da para que V. A. dello fuese seguro. Y agora V. A. escribe que 
por los impedimentos que tiene y necesidades y estar el dicho 
Ducado en malos términos, no le parece que hay disposición para 
tomar la empresa; y al Secretario y á mí antes que la carta 
de V. A. viésemos, nos habia parecido así; pero á todo trance 
determinamos de tener la cosa por segura é apartar todas las 
pláticas é inconvenientes que estorbo para nuestro deseo po- 
dían tener; y agora tememos más cuidado de lo que sobre ello 
se debe hacer, según V. A. lo envia á mandar. 

Los tiempos van de otra arte que estaban cuando á V. A. se 
escribió la letra, porque allá y acá habia apariencia de paz; y se- 
gún S. M. la trataba, fácil cosa fuera entrar V. A. en la posesión 
del Ducado. No sé si era cabtela, pero la cosa por donde se ha 
desconcertado el apuntamiento de la paz, ha sido que S. M. de- 
mandaba que el Rey de Francia ante todas cosas retirase sus 
exércitos y rendiese todo lo que en Italia habia tomado por mar 
y tierra. Si esto se cumpliera, no habíamos echado mala jornada 
en haber prendado á S. M. á que cumpliese con lo que V. A. ha 
deseado, y ha de entender que S. M. tiene mejor voluntad de 
obrar que lo que cumple á V. A. que muestra por las palabras. 
Yo soy seguro que lo que dexa de hacer á la suplicación de V. A. 
es por cabsa y razones que no se puede hacer otra cosa; pero 
en voluntad y amor, no se le puede demandar más de la que 
S. M. tiene; y de lo que no se hiciere, crea V. A. que no es 

TOMO XLIV. II 



102 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



más en su mano; que los negocios no dan lugar á otra cosa. 

Las cartas para D. Juan Manuel y Confesor se dieron y dellas 
usaré según viere la necesidad, pero al presente ellos no saben 
lo que con S. M. se ha platicado, y observarse ha lo que me en- 
vía á mandar; y creo que la embaxada que mos. de Monforte 
lleva, aclarará á V. A. la voluntad de S. M., y por ella conocerá 
lo que yo había escripto, por tener razón de creer que S. M. lo 
había por su letra significado á V. A. 

En lo que V. A. manda que yo intentase con S. M. si seria 
servido que por razón de la guerra que V. A. tiene contra los 
turcos, para que las iglesias y cibdades de España hiciesen algu- 
na ayuda ó socorro, en las Cortes de Valladolid se puso S. M. tan 
adelante en ello que valiera más dexallo de hacer, porque crea 
V. A. que es cosa de donde se sacaría más vergüenza que no 
provecho, porque palabras y dineros no andan todas veces jun- 
tos. S. M. me respondió á esto que yo era buen testigo de lo que 
en esto se ha hecho y se podría hacer; y á la cabsa no ha lugar 
de se efectuar el parecer de V. A.; y acá se cree y aun de la fe- 
ria de Emberes se ha escripto que no solo V. A. ha recobrado el 
reino de Hungría, pero aun á Belgrado y parte de lo quel turco 
tenia: pareceles que el valor de la persona de V. A. es para más 
questo, y en otra cosa en este reino no se habla, y de los traba- 
jos presentes en su persona ponen toda la confianza, de manera 
que acá tienen y creen los trabajos al revés de como V. A. los 
tiene, porque les parece que para mucho más dará buen re- 
cabdo. 

En lo que V. A. manda de S. M. supiese la voluntad que te- 
nia en el proveimiento de Visorey de Ñapóles, é avisos y cabsas 
que á V. A. movían para que lo debia dar al Conde Palatino, yo 
lo dixe así á S. M. como V. A. me lo mandó, y responde que 
él envía al Preboste de Valcriquc á ver á V. A. y entender en 
otras cosas que cumplen á su servicio en la jornada presente; y 
que el Conde Palatino será proveído en otra cosa tal ó mejor 
quel visorreynado de Ñapóles, donde tenga cabsa de se conten- 
tar; y dello y de todo lo demás dará larga cuenta y razón el di- 
cho Preboste á V, A. 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 63 

Según V. A. escribe estaba muy asegurado que la paz se efec- 
tuaría, y asi parecía á S. M. porque se llegaba á más que razón; 
pero según ha parecido los franceses tenían otro presupuesto, 
según que lo han descubierto; y es que los Embaxadores de 
Francia é Ingalaterra, venecianos y florentines todos juntos de- 
mandaron licencia á S. M., que pues no hacían mas de empedir 
su Corte, se querían ir; y S. M. ge la dio tan cumplida como ellos 
la demandaron. Otro día venieron dos Reyes de armas de Fran- 
cia é Ingalaterra é inviaron á decir á S. M. le querían hacer cierto 
auto, el cual sabia bien S. M., mas había de seis meses, porque 
tanto había que estaban los herautes en esta Corte. S. M. fue 
contento de los oír; y en la gran sala de Palacio con todos los 
Grandes y Perlados y caballeros que en esta Corte había, oyó á 
los dichos herautes; é ellos hicieron su habla y desaño, tal cual 
verá por la copia que Monforte lleva, y la respuesta de S. M. asi- 
mismo es la que por su propia boca se les dio; que fué en tanto 
contentamiento de cuantos allí fueron presentes, que á todos pa- 
reció tan bien como ella es. Puede creer V. A. una cosa: que to- 
das las gentes son tan alegres deste desaño que parece que cada 
uno lo toma por sí mismo; y esto cabsa la mucha justificación 
de S. M. y la poca fe y palabra de su contrarío. Con la ayuda de 
Dios y razón y drecho de S. M. se espera de todo buen fin, y 
estos reinos como arriba digo ponen por principal protector des- 
ta cabsa á V. A. 

Los Embaxadores susodichos, excebto los ingleses qucstán 
aquí, envió S. M. á un lugar que se llama Poza á donde los tienen 
con su guarda á buen recabdo; é así mismo al Delfin y Duque de 
Orliens quitó S. M. todo el servicio que tenían y los ha puesto 
do ha muchos días que debieran estar. Monforte como testigo de 
vista hará relación á V. A. 

S. M. ha holgado mucho de la manera y prosperidad con que 
V. A. y la Reina mi señora se coronaron y del buen subceso que 
las cosas de ese reino han tenido: quisiera mucho saber la forma 
y manera y cantidad y calidad del servicio que á V. A. han he- 
cho, porque no lo escribió sino generalmente. Acá se había di- 
cho muchos días antes por letras del P2mbaxador de Venecia y 



104 BOLETÍN DE LA RBXL ACADEBOA DE LA HKTORIA. 

otras partes, significando que todo el reino habia otof^ado de 
cada casa dos ducados y entre veinte un caballo enjaezado al 
modo de allá, y esto para que lo pudiese emplear en lo que fuese 
más su servicio: teníase acá por gran cosa y aun parecía ser apa- 
rejo para conseguir en bien la obra presente. El Secretario mos- 
tró á S. M. la carta que V. A. le escribió y merced de los x mil 
florines y holgó mucho dello, porque así nos pareció se debia 
hacer y con venia al servicio de V. A.; y en el cumplimiento V. A. 
tenga el cuidado que es razón, porque le hago saber que es muy 
buen servidor, según por otras muchas lo tengo escripto. 

S. M. dice quisiera mucho á los mensageros pasados haber pro- 
veído en las necesidades de V. A. y para ello hizo todo lo posi- 
ble y se sacó el fruto que á V. A. fué escripto. Por esta volun- 
tad yo besé las manos de S. M. como V. A. me lo invió á man- 
dar; é asi mismo le supliqué le fuese guardada, pues sazón y tiempo 
no faltaba, con quel turco hacia lo que V. A. por su carta me 
escribe, y lo que se esperaba adelante harían, sin los trabajos 
quel Bayboda ha dado y dá á V. A. S. M. me dixo que la volun- 
tad tenia tan buena como para sus propias cosas, y que la execu- 
cion dello restaba por el impedimento presente y mal aparejo 
que para ello habia, pero que lo suyo y de y. A. tenía por todo 
uno; y que todas las veces y tiempos que podiese, por la obra 
lo mostraria; é otras infinitas muchas buenas palabras, que no 
pongo duda salen de la buena \'oluntad de su corazón. 

Las cosas porque V. A. no tomó apuntamiento con el Baybo- 
da á S. M. parecen justas y razonables y tiene á V. A. por tal 
que no dexará de hacer cosa que cumpla á su honra y servicio. 
Escrevióse á V. A. entonces pensando que las cosas de ese reí- 
no no tovieran el buen subceso que han tenido y por el mal 
aparejo que tenia de le asistir y también por lo que en Italia á 
la sazón ocurría, S. M. escribía aquel parecer, y todas las veces 
que aparejo y lugar hobíere consiguiendo las cabsas que V. A. 
escribe, tiene sazón cualquiera apuntamiento. 

De las cosas de Italia V. A. estará ya advertido en el estado 
que están, y bendito Nuestro Señor van mejor que hasta aquí, 
pues el Papa está en su libertad y el exército caminaba la viade 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 65 

Lombardia; y asimismo ha proveído de dineros todo lo necesa- 
rio, y con esto que al presente se ha ofrecido se provee más 
cumplidamente. A. S. M. leí la carta de V. A. y por ella enten- 
dió las razones que sobre ello me escribió y también las que á 
V. A. daban impedimento para no dexar ese reino y decender á 
los confines de Italia. 

De la vuelta de D. Antonio de Mendoza di cuenta á S. M. y 
ya estaba escripto á V. A. en ello hiciese lo que fuese servido; y 
en cuanto al proveimiento de los Embaxadores las cartas se en- 
víen firmadas como V. A. las demanda. 

Cuanto á lo del Secretario Castillejo, S. M. dice que es razón 
de le proveer conforme á como V. A. lo demanda y aun sus ser- 
vicios lo merecen. No hay al presente ningún aparejo, porque 
no hay cosa vaca alguna que yo sepa: en lo primero que se 
ofreciere S. M. tiene prometido lo proveerá, porque él y todos 
los de su Consejo están muy satisfechos de su buena ordenación; 
y aun me parece que V. A. debria recoger en solo su persona 
los negocios que acá se tratan, pues del se tiene tanto contento 
en ello; y también parecería que hay más seguridad cuando las 
cosas no pasan por muchas manos. 

En lo del hábito para Bernaldino de Meneses, ya tengo escripto 
á V. A. como S. M. lo proveyó de muy buena gana y no resta 
sino recebillo. 

V. A. me envía á mandar que suplicase á S. M. por la tesore- 
ría de Granada que vacó por el Visorrey de Ñapóles para D. Pe- 
dro de Córdoba; y yo lo dixe á S. M. porque viese la voluntad 
que V. A. á D, Pedro tenía, no embargante que yo sabia cómo 
S. M. hizo merced de toda la vacante del dicho Visorrey á sus 
hijos, y á esta cabsa no hubo lugar la suplicación de V. A. 

Por no dar pena á V. A. querría mucho mandase proveer en 
lo que á mí toca, pues no demando sino solo sea tratado como 
los que ahí sirven en ser pagado, no solamente del año pasado 
que se me debe todo, pero parte del de xxvi; y V. A. me man- 
da escribir que no se cumple ni provee por las necesidades que 
hay. Suplico á V. A. en esto sea yo tratado conforme á los otros 
servidores de su casa, pues no menos sirvo yo que ellos, y no dé 



1 66 BOLETÍN DE LA REAL ACADEBOA DE LA HISTORIA. 

lugar á que yo pase trabajo y vergüenza, pues en esta Oírte y 
reino me conocen todos por suyo; y mande dar tal orden que 
yo no dé á V. A. más importunidades. Yo beso los pies y ma- 
nos de V. A. por la merced que me hizo de los dos mil ducados 
en albricias del nacimiento del Príncipe Don Felipe para pagar 
mis deudas, y en el cumplimiento suplico á V. A. mande que se 
haga, para que yo me vea libre de los trabajos pasados y la mer- 
ced que V. A. me hace tenga efecto, y en todo mande proveer 
como fuere servido. 

Monforte dará á V. A. larga cuenta y razón de todo lo deste 
reino. El Arzobispo de Toledo se tiene por cierto partirá en 
breve para Roma, y las cabsas de su viaje S. M. las hará saber 
á V. A. 

S. M. proveyó de Caballerizo mayor á Mos. de Orrus. 

166. 

(Para el Rey mi señor. — Burgos, ó de Febrero de 1528,) 

El portador de esta es Enrique Einguer, que tiene cargo de 
la compañia de los Belzeres, y es persona de quien S. M. ha re- 
cibido muchos y buenos servicios : hace del mucha cuenta y á 
la cabsa le ha mandado ir á ver á V. A. y entender en cosas 
que cumplen á su servicio. Tiene la misma voluntad de servir 
á V. A. y lo mismo en el cambio que se hizo de los cien mil 
ducados que S. M. proveyó. Suplico á V. A. le favorezca y co- 
nozca del se tener por bien servido, porque en lo que se ofre- 
ciere tenga el mismo cuidado que hasta aquí ha tenido. Por su 
mano tengo dado aviso á V. A. algunas veces , y él dará orden 
como de aquí adelante se pueda hacer; y desto mande V. A. 
quel secretario Castillejo sepa la manera que se debe tener. 

167. 

(Para el Rey mi señor,— Madrid , ig de Marzo de 1528.) 

A postrero de Hebrero recebí una carta de V. A. hecha en 
Estrigonia en último de Diciembre , y á la hora se hizo relación 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 67 

á S. M. de lo que por ella me envió á mandar y holgó mucho 
de tener aviso del buen proveimiento que V. A. había hecho; y 
antes que la carta de V. A. veniese estaba hecho el proveimien- 
to de dineros en cantidad de cuatrocientos mil ducados, como 
por otras mis cartas lo tengo escripto á V. A. ; y agora respon- 
de á la carta que V. A. le escribió 6 á mi relación, á la cual me 
remito, pues es en respuesta de aviso de V. A. Todo lo demás 
está escripto con Luis de Taxis, que fue en compañía de Mon- 
fortc y duplicado con Enrique Belzer. Y el dicho Monforte é 
Luis eran embarcados y partidos y en el camino hallaron algún 
estorbo , por donde fueron constreñidos tornar al puerto : y á la 
cabsa V. A. no será tan presto advertido como seria menester. 
Y con ellos se enviaba la relación del desaño que el Rey de 
Francia é Ingalaterra hicieron á S. M. ; y por el Embaxador de 
Francia tiene S. M. aviso era V. A. sabidor dello. Y acá se en- 
tiende con toda diligencia en preparar las cosas necesarias para 
la guerra, porque S. M. la quiere hacer y no aguardar que sus 
enemigos ge la hagan ; y desde la hora que le fue notiñcado el 
desafio, mandó á todos los puertos de mar de Vizcaya y Gui- 
púzcoa y los demás que hiciesen todo el mal y daño que podie- 
sen á los enemigos, lo cual se hace muy complidamente. Puede 
V. A. creer que, si Dios no lo remedia, será una cosa muy cruel, 
porque de Vizcaya é Guipúzcoa andan más de seis mil hombres 
á sus aventuras y se tiene nueva cierta que han hecho hartas 
buenas cosas y mucho daño en sus enemigos. 

S, M. partió de la cibdad de Burgos é vino á esta viUa de Ma- 
drid á tener las Cortes, para que á todos fuese notorio la necesi- 
dad que habia de hacer la guerra; é así las comenzó lunes á xvi 
de Marzo y les dio á entender todo lo pasado y presente , é sin 
discrepacion ninguna, antes se tenían por cortos é injuriados los 
que postreramente respondían ; y todas las cíbdades ofrecieron 
de servir á S. M. como fuese servido sin limitación ninguna ; y 
certifico á V. A. que mostraron en la respuesta é ofrecimiento 
muy sobrado amor al servicio de S, M.; lo cual no pongo en 
duda terna buen efecto. Acabadas las Cortes se platica y no está 
determinado S. M. en ello que conviene que S. M. se parta á 



1 68 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

jurarse en Valencia, y de allí á tener las Cortes en Monzón: pa- 
rece que esto se podría hacer y se cree que se hará , que S. M. 
llevará consigo á la Reina de Francia y la habilitará y dexará 
allí para acabar las Cortes y terna espacio para poder volver y 
entender en lo que toca á la guerra. S. M. luego que fue desa- 
fiado mandó poner á mejor recabdo que antes estaban los hijos 
del Re}^ de Francia, y les quitó todos los servidores, hombres y 
mujeres que ellos habían traído y los puso á buen recabdo on 
fortalezas; é así hizo de sus Embaxadares que están detenidos. 
Creo yo que hasta que vengan los que S. M. allá tiene. Están 
juntos los de Francia, é Ingalaterra y Venecia y Florencia y los 
del Duque Esforcia. Tienelos á cargo el Comendador Figueroa 
en un lugar que se llama Poza. 

168. 

(Para el Rey mi señar. — Madrid y ¿i de Marzo de 132S.) 

Lo que de nuevo hay que escribir es que S. M. está teniendo 
Cortes en este reino, las cuales ternán tan buen efecto como 
S. M. desea; y á xv del mes que viene partirá para Valencia á 
se jurar en aquel reino, y de allí irá en Aragón y habilitará per- 
sona que resida en las Cortes y dará la vuelta á este reino para 
entender en las cosas de la guerra. Yo escribí por las pasadas 
al secretario Castillejo que hiciese saber á V. A. cómo S. M. no 
se quería servir del Confesor en su Consejo de Estado: no sé si 
hará lo mismo en la confision. Las cabsas que á esto le mue- 
ven, no las sé, pero algo de lo que se puede sospechar escribí 
al Secretario. Pésame dello, porque se empleaba bien en el ser- 
vicio de V. A. 

Los pies y manos de V. A. beso por la merced que me ha 
hecho en darme oficio donde tenga honra, la cual es para au- 
mentación del cargo en que V. A. me tiene ocupado, y S. M. 
ha recibido mucho placer dello, porque es más conforme á su 
voluntad que no el título que acá el vulgo me pone. El secreta- 
rio me escribió que V. A. me daba á escoger en la merced que 
me ha hecho, ó Mayordomo ó Camarero; y V. A. me ha hecho 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 169 

merced de lo más, conforme á lo en que estoy ocupado, y dcUo 
recibo la merced de V. A.; y aun esta merced y las otras que 
de V. A. espero, no me pueden acrecentar voluntad ni trabajo 
para lo que cumple al servicio de V. A. más de la que yo me 
tengo. 

169. 

(Para el Rey mi señor, — Madrid^ j8 de Abril de 1328,) 

Con Pedro de Azcoytia que arribó en esta Corte á dos deste 
mes, recebí dos despachos de V. A.: el uno de 2 de Hebrero y 
otro de 15; y á S. M. se hizo larga relación de todo lo que 
V. A. por sus letras envió á mandar; 6 asimismo hablé particu- 
larmente á todos los de su Consejo, mostrándoles la extrema 
necesidad que habia del proveimiento que V. A. demandaba 
que se hiciese al exército que se cnvia, y las cabsas y razones 
que para la necesidad y presteza dello habia. Y á S. M. hallé de 
muy buena voluntad para proveer en el remedio necesario, y 
asimismo á todos los de su Consejo; y no estando determinado 
lo que se debia hacer, llegó D. Pedro de Córdoba y D. Antonio 
de Mendoza á los seis deste mes; y vista su instrucción fuimos 
otro dia á besar las manos de S. M. y se le dio muy larga cuen- 
ta de todo lo que á cargo truxo. Y responde S. M. brevemente 
á todo, excebto al proveimiento que se debe hacer, el cual es 
que según la cuenta que V. A. envió de lo que con la gente de 
armas capituló para todo el tiempo y bastimentos, hay lo nece- 
sario en ciento cincuenta mil ducados, los cien mil que ya 
V. A. ha despendido, y cincuenta mil que agora envia por cé- 
dulas de cambio. A S. M. le hicimos larga relación de la necesi- 
dad deste proveimiento que fuese el mayor y más presto quo 
fuese posible; y hale parecido que basta el proveimiento suso- 
dicho; y por partes de V. A. se ha dicho todo lo que conviene. 
S. M. hace esto que le parece. 

Por letras de V. A. que yo habia recibido antes de la venida 
de D. Pedro, tenia hecha larga relación de los trabajos y nece- 
sidades en que V. A. estaba á cabsa del Bayboda, y los pocos 
frutos que del reino se sacaban y esperaban sacar; y como vino 



1 70 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

D. Pedro, tan buen testigo de vista, lo recitó particularmente y 
dio muy larga cuenta de todo lo que V. A. le encomendó. 

La Reina de Francia trae S. M. consigo, y creo que á cabsa 
del título ó esperanza de que habría efecto su casamiento, cai^ó 
de más costa que solia tener ni era menester; é tiene algunas 
necesidades más que ella querría; y á la cabsa ha sido costre- 
ñida á demandar á §. ]\í. que le dé su dote, que son doscientos 
mil ducados; y S. M.' vista su necesidad y la justicia que tiene, 
aunque él no esté fuera della, la ha proveído en que le dá xvi 
mil doblas de juro cada año por el valor de los cien mil duca- 
dos, y por los otros cien mil queda de gelos librar y pagar en 
seis años. Este apuntamiento está dado entre S. M. y ella. 

A los otros capítulos que á S. M. fueron recitados y dexa de 
escribir en su carta, respuesta nos la mandó dar, la cual es la 
siguiente. En lo que toca al subceso de Hungría recibió mucho 
placer por haber subcedido la cosa tan bien y con tanta honra y 
prosperidad; y tiene esperanza que con ayuda de Dios su pros- 
peridad pasará adelante, y de los trabajos y necesidades que 
en la conquista ha tenido no pone duda ninguna, porque por 
esperiencia sabe qué cosa son. 

S. M. vido las letras del Bayboda de Moldavia, y ha entendi- 
do y sabe bien y no pone duda que los venecianos y Bayboda 
y otras personas inciten la venida del turco; y para ello le ha 
parecido muy bien el contratar y enviar sus Embaxadores al 
turco para hacer cualque apuntamiento, no embargante que los 
Reyes christianos con infieles no lo deben tratar; pero pues ellos 
son cabsa dello, es menester buscar el más cierto y seguro ca- 
mino, que es el que V. A. ha tomado. 

En cuanto al proveimiento de guigos S. M. hizo saber á V. A. 
por Monforte el medio que para ello habia dado; y era que se 
platicase en Borgoña sacar algún socorro para V. A.; y sacado, 
emplearlo en lo que toca al entretenimiento de guygos, porque 
no se hallaba otro medio para sacar dellos el dinero; y de todo 
esto llevó cargo Monforte para dar cuenta á V. A. Y era S. M. 
sabidor cómo no solamente tenia con ellos su tesorero el Rey de 
Francia pero ha enviado nuevamente á Memoransi su mayor- 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 171 

domo mayor. En lo del Duque de Ferrara y Marqués de Man- 
tua á S. M, parece muy bien el proveimiento que con ellos 
tuvo. 

Las cosas del I,utero S. M. las ha entendido muy largo así 
por las letras de V. A. como por lo que D. Pedro ha recitado; 
y para ello habia proveído al Preboste de Valcrique para que 
con amor los persuadiese á todos bien, y para trabajar que con 
la Liga de Suevia se hiciese alguna gente para entrar en Fran- 
cia; y él lleva cargo de dar á V. A. de todo larga relación; y en 
lo de Constancia hacer lo mismo. 

En lo de Castillejo S. M. tiene mucha buena voluntad á le 
proveer habiendo alguna cosa vaca en qué; y así manda que se 
responda á V. A. 

170. 

(Para el Rey mi señor, — Canas ^ 26 de Abril de 1528.) 

Desde Madrid á 18 deste mes se escribió á V. A. muy largo, 
y por aquellas letras se dio aviso cómo S. M. habia acordado 
de proveer de cincuenta mil ducados para el socorro; porque 
entonces no se podieron despachar las letras y se envían ago- 
ra á la ventura con mos. de Beurre, porque es el más cierto 
y seguro camino; y desde Valencia se hará otro despacho para 
que Pedro de Azcoytja pueda llevar y por todas las vías que se 
pediere proveer, V. A. será servido. Y desto podrá creer V. A. 
que por parte de su servidor se hace y hará toda la diligencia 
que es posible. 

S. M. partió de Madrid para Valencia á 23 deste y hará su 
entrada á segundo día de Mayo; y acabado de jurar allí, partirá 
para Monzón, que tiene hecho llamamiento de Cortes para pri- 
mero de Junio. 

A S. M. está escripto por su Embaxador cómo el Rey de In- 
galaterra y su Cardenal se quieren entremeter en la paz, y S. M. 
no quiere, pues se declararon partes. Creo que V. A. será dello 
avisado, y desde Valencia se escribirá más largo, porque á la 
hora que esta se escribe, parte S. M. desta aldea, á donde le 



172 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

llegaron las letras de cambio. Nuestro Señor la muy Real perso- 
na y Estados de V. A. guarde y prospere por largos tiempos. 
En el Villar de Cañas á xxvi de Abril de 1 528. 

De Valencia á 14 de Mayo escrebí yo de mi mano una breve 
carta y envié con ella las letras de cambio. No quedó copia por- 
que fue escripta de mucha prisa con un correo que iba á Por- 
tugal para que de allí se enviase al Rey mi señor por el Em- 
baxador de S. M. por ser el más cierto camino. 

171. 

(Para el Rey mi señor, — Monzón^ 8 de Julio de 1528,) 

A siete del pasado recebí una letra de V. A. hecha en Viena 
á XVII de Marzo, y por ella me hace saber como desde xxu de 
Noviembre no ha visto carta mía ni respuesta á ninguna de las 
que después acá V. A. me ha inviado; y según el tiempo V. A. 
puede creer que se ha hecho y hace toda la diligencia necesaria 
por mi parte, escribiendo por todos los medios que yo puedo 
hallar, pero la tierra está tal como V. A. vé y la mar es incierta; 
y al presente no se navega por particulares si no es de tiempo á 
tiempo que vá cualquier armada. Y S. M. ha muchos dias que 
no ha hecho espidicion para Flandes con pensamiento que mos. 
de Orrus ha seis meses que está embarcado en el Andalucía con 
dos mil hombres para llevar á Flandes; y las cabsas no las sé, 
pero han hecho tan buena diligencia que á los xx del pasado 
están en Portugal, y ha dos dias que ha llegado un servidor suyo 
para dar cuenta á S. M. y que le mande proveer de dineros. Y 
con el dicho mos. de Orrus tengo escripto y inviado letras de 
cambio de 50-000 ducados para la paga de los alemanes que 
V. A. envió en socorro á Italia; y la cabsa de ser tan poca la 
cantidad, es porque S. M. mandó hacer la cuenta del concierto 
y capitulación que V. A. hizo con los capitanes y del tiempo, 
para lo cual les pareció que bastaban los dichos 50.OOO duca- 
dos; y estos de mí han sido bien solicitados, y más si más pe- 
dieran ser; pero S. M. hace lo que en ello es servido. 

Invióme V. A. á mandar que de lo que en este negocio se 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 73 

hiciese, por todas las vi as y maneras que fuese posible le hiciese 
sabidor dello y así lo he procurado; y si á manos de V. A. vienen 
los despachos, por ellos conocerá la diligencia que está puesta. 
En Madrid antes que S. M. partiese para Valencia trabaja por- 
que las letras me fuesen dadas, y no se pudo hacer el cambio 
hasta que S. M. estuvo en medio del camino, y del en un lugar 
que se llama el Villar de Cañas, se despacharon las letras de 
cambio en sobrada diligencia con una carta de mi mano, que no 
tenia más de diez renglones, para que á mos. de Orrus antes de 
su partida le fuese dado el dicho despacho, porque fuese seguro 
y á buen recaudo. V llegados á \'^alencia se despacharon otros 
dos correos: uno para ol dicho mos. de Orrus, para que no sien- 
do partido llevase otro despacho, el cual me volvieron por ser 
partido; y el otro correo fue á Finisterre, para que al pasar del 
dicho Beurre le diese el despacho; y fue advertido cómo habia 
llegado á Portugal y no pasado de allí, y así me tornó las letras. 
Visto el mal recabdo, a la \'entura se inviaron por Italia. No soy 
cierto que vayan muy seguras, pero podría ser que acertasen. 
Agora jenvio con Pedro de Azcoy tía las que me fueron tornadas 
de Finisterre, que creo serán al fin las primeras que á manos de 
V. A. lleguen. Doy esta cuenta porque vea que no es mía la 
falta de no ser más brevemente advertido; y puede V. A. creer 
que he dicho y digo muchas veces la necesidad que hay que 
V. A. sea brevemente advertido, pero el despacho no es en mi 
mano sino cuando á S. M. le placo; y por esto me debe V. A. 
hacer libre de la culpa. 

Por la de 15 de Hebrero y por la de 17 de Marzo V. A. hace 
saber en el estado que estaban las cosas de Italia; y al tiempo 
<|ue estas cartas han llegado, S. M. tenia nuevas más frescas y 
no tan buenas como las que V. A. escribia. Es bien que de con- 
tino las escriba, porque sepa S. M. cómo es advertido de los 
negocios de Italia; y por la letra de V. A. yo tengo hecha rela- 
ción de las cabsas porque le parece haber acaecido los excesos 
en el exército de S. M. y los que pueden acaecer, así por falta 
de no haber cabeza y consejo como pagamento; y así á S. M. 
como á los de su Consejo parecen justas razones las de V. A. 



174 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

El proveimiento y remedio será como S. M. fuere servido. 

S. M. ha sido advertido cómo Antonio de Leyba había gana- 
do á Pavía y quería ir sobre Alexandria. Yo hice relación á S. M. 
de su buen servicio y la necesidad que tenia de pagar su gente 
y falta de pólvora, y por la necesidad susodicha V. A. temia no 
le viniese algún revés; y si el socorro que V. A. inviaba se jun- 
tase con él diesen cabsa á algún motín ó levantamiento, porque 
lo mandase proveer como convenía. 

Asimismo hice relación de como V. A. certificaba que el so- 
corro seria en Italia el primer dia de Pascua, y en ello no habría 
falta ninguna sino la hubiese de dineros. A S. M. pareció que 
estaba ya proveído en haber inviado las letras de los cincuenta 
mil ducados. Yo le dixe como estas estaban por ir; y como no 
supiese el embarazo de mos. de Orrus, pensó S. M. que ya habla 
hecho su navegación y las letras estarían en manos de V. A. Yo 
le dixe que caso que esto fuese así, el tiempo era ya pasado, y 
que debría proveer en lo necesario, porque por falta de provei- 
miento de los dichos dineros, no acaeciese lo que sospechaba y 
por espiriencia está visto. No ha quedado cosa ninguna de las 
que V. A. manda á este propósito sean dichas que de todo no 
tenga dada larga cuenta y relación á S. M.; y asimismo dixe á 
S. M. cómo V. A. inviaba dos letras del Duque de Bransuique 
de los embarazos y novedad que ponía á su entretenimiento, y 
cómo se había proveído lo que convenía al servicio de S. M. 

Hice también relación del poco contentamiento y seguridad 
que V. A. tiene de la amistad del Papa, por las cabsas é indicios 
que hay para ello; y no sé en la opinión que S. M. está, pero 
acá todos son de la opinión de V. A. 

S. M. holgó mucho de las buenas nuevas del subceso de Hun- 
gría y victoria que Dios ha dado á V. A. contra el Bayboda; y 
le informé largo el Bayboda se haber favorecido del Rey de Po- 
lonia y cómo era retirado en su tierra; y que V. A. tenia volun- 
tad de inviar sus embaxadores al Rey de Polonia para tratar lo 
que convenía al negocio. 

S. M. entró en Valencia á tres de Mayo y fuele hecho muy 
solemne recibimiento; y durante el tiempo que allí estuvo, que 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 75 

fueron hasta los xx de Mayo, hicieron muchas fiestas de justas y 
juegos de cañas y otros autos de placer; y S. M. los festejó con 
visitar su cibdad muchas veces, y aunque mal proveído por 
venir de prisa con pensamiento de no se detener nada, jugó con 
ellos las cañas solo, sin haber hombre castellano consigo; y fue 
la fiesta muy honrada, porque fueron muchos los caballeros y muy 
bien adrezados los de la cibdad y reino, que se consume todo en 
ella. S. M. quería justar con ellos y lo dexó de hacer porque á 
la sazón le vino la nueva de D. Hugo y los otros caballeros y la 
pérdida de sus galeras. Y así fue jurado en la dicha cibdad muy 
solemnemente; y luego que S. M. supo la muerte de D. Hugo y 
la pérdida de sus galeras, mandó proveer de la dicha Valencia 
naos cargadas de harina, y también escribió á Qigilia que de allí 
pasase cierta gente que estaba y llevasen bastimentos consigo á 
Ñapóles. D. Alonso Manrique que estaba en Qigilia con 8oo 
hombres y bastimentos para pasar no se sabe qué ha hecho Dios 
del. Y á los XX deste dicho mes de Mayo se partió S. M. para 
esta villa de Monzón, á donde está teniendo Cortes de todos 
estos tres Estados; y antes que de Valencia partiese, fue avisado 
que el Rey de Francia inviaba un Rey de armas á le desafiar; y 
á la hora que S. M. lo supo despachó correos con salvo conduc- 
tos para todos los puertos y fronteras para que podiese entrar y 
le hiciesen todo buen tratamiento; y así fué traído á esta villa á 
los vil deste, y fue aposentado con el secretario Juan Alemán, y 
tratado conforme al placer de la buena nueva que á S. M. traia. 
Otro día siguiente hizo su auto en presencia de los Señores y 
caballeros que aquí se hallaron; y S. M. trató al dicho Rey de 
armas muy graciosamente y le despidió con que inviaria su Rey 
de armas con la respuesta, y le hizo merced de cuatrocientos 
ducados y una ropa de su persona, de terciopelo, aforrada en 
brocado, tela de oro rico y le dio dineros para la ¡da y venida; 
y así partió dentro de cuatro dias dcsta Corte. S. M. invió por 
salvo conducto para ínviar su Rey de armas con la respuesta, y 
entre tanto habló con los Señores y caballeros deste reino y les 
significó las cabsas y razones y todo el proceso y fundamento 
de la guerra, para que entendiesen la justificación de S. M. y 



176 BOLRTÍN DB LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

sobre el dicho desafio diesen su parecer; y á los Grandes de 
Castilla hizo saber lo mismo y que inviasen sus pareceres, los 
cuales son todos llenos de muy buena voluntad al servicio do 
S. M.; y así ha despachado su Rey de armas con la respuesta 
que V. A. verá juntamente con el dicho cartel. 

Yo creo que V. A. habrá visto la diligencia que se puso á 
despachar á Luis de Taxis; y los estorbos que en su llegada ha 
habido; y así acaece y peor con todos Iosl otros mensageros por 
respecto de la mar. 

Agora es venida nueva cómo los de Flandes han hecho tre- 
guas por seis meses con los franceses, de lo cual S. M. no ha 
recibido mucho placer; y bien mirado al tiempo y en lo que es- 
tamos, parece mal. Plegué á Dios que salga á mejor puerto que 
la obra es. Yo creo que á los que gobiernan, no les faltarán ra- 
zones porque lo han hecho: yo creo que V. A. será deUo sa- 
bidor. 

Cuando S. M. partió de Madrid, dexó á la Emperatriz en la 
gobernación de todos los reinos de Castilla, porque S. M. tuvo 
pensamiento que habría lugar para pasar en Italia; pero no se ha 
aparejado así como se deseaba y dexole ordenada la casa en mu- 
chas cosas al modo de Castilla; y al Conde de Miranda (l) hizo 
mayordomo mayor suyo; y víspera de San Juan vino la nueva 
á S. M. de cómo Nuestro Señor la habla alumbrado de una hija, 
de la cual recibió muy gran placer, así por su nacimiento como 
por la salud de la Emperatriz. 

En lo del Marqués de Mantua S. M. le ha escripto graciosa- 
mente al propósito de lo que V. A. escribe, y á un criado que 
aquí tiene asimismo le ha dicho palabras de que se debe con- 
tentar; y en cuanto á lo del casamiento V. A. le debe entrete- 
ner, y de lo que sobre ello le pareciere envié V. A. su aviso. 

S. M. ha hecho Visorrey de Ñapóles al Príncipe de Orange y 
Capitán general en ausencia de V. A.; y agora envia á micer 
May, del Consejo de Aragón, hombre bien docto, con los pode- 
res é instrucciones que había de llevar el Arzobispo de Toledo 



(i) Al margen dice: «Quñiga.» 



J 



EL EBIPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 77 

para el Príncipe y para el dicho micer May in solidum, por si 
acaso fuere que no se puedan hallar juntos. V. A. puede inviar 
su poder é instrucion para ellos del in solidum para que puedan 
tratar en lo que ya estará advertido por Monforte V. A. 

S. M. vino en estos reinos de Aragón á tener Cortes con in- 
tención de pasar en Italia; y para ello daba mucha prisa en apa- 
rejar sus galeras, y la cabsa que lo ha estorbado al presente ha 
sido que el Rey de Francia le invió á desañar persona por per- 
sona, y conviene que responda por su honra; y para ello envió 
su Rey de armas con el cartel que V, A. verá; y entretanto que 
viene acuerdo de irse á Madrid y luego inviar al Condestable á 
Fuenterrabia para que entienda en el dicho negocio y haga en ello 
lo que conviene; y dexa comenzadas las Cortes aquí y prolonga- 
das por tres meses, porque mediante este tiempo se averiguará 
en qué ha de parar lo del desafio, y terna achaque y cabsa legí- 
tima para tornar en este reino; y mediante este tiempo las ga- 
leras estarán aparejadas y piensa que podrá hacer su jornada. 
Verdad es que todo esto subcederá según fueren las cosas de 
Italia. Dexa en estas Cortes al Chanciller por el dicho tiempo 
para las entretener. Y destos pensamientos de S. M. hay pocos 
que dello serán ad\'ertidos. A Pedro de Azcoytia manda S. M. 
que se detenga para llevar la resolución de lo que será respon- 
dido por el Rey de Francia, porque conforme á aquello y me- 
diante este tiempo creen que se sabrá en el estado que están las 
cosas en Italia; y con él será \". A. largamente advertido, y por 
todos los otros medios que me será posible. 

S. M. entendió muy bien que era obra de venecianos la soli- 
citud que tienen con el turco y algunas otras personas, que ha- 
ciendo mal se piensan apro\'echar; y en la misma posesión que 
V. A., los tiene S. M., y desea verse en tiempo para les dar el 
castigo que merecen; y aunque al presente habia el aparejo 
que V. A. escribe, la necesidad de remedio de Ñapóles es cabsa 
del estorbo de lo que se podría hacer. 

Yo hice relación á S. M de los avisos que V. A. tenia de la 
venida del turco en Hungría, de lo que no place á S. M., y por 
la visi de Italia asimismo son venidas las nuevas. V. A. vé los em- 
TOMO xLiv. 12 



178 COLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

barazos en que S. M. está, y para proveer en ello sé decir á V. A. 
que tiene sobrada voluntad, y al presente de sola ella se ha de 
contentar V, A. 

De la voluntad que V. A. trae para venir en el Imperio, que 
es por el remedio que conviene á lo que toca al servicio de Dios 
y honra de S. M. , hice larga relación á S. M. : parece según las 
cosas están, habrá harto trabajo; y dexado lo que toca á Italia, 
la principal cabsa porque se mueve y trabaja su pasada , es por 
hallarse al dicho remedio, porque el consejo de V. A. es y ha 
sido de contino este, aunque seria menester para tal jornada 
llevar bien fornida la bolsa, de lo que á mí parece hay mal 
aparejo. 

V. A. me ha inviado á mandar que yo envié todo el subceso 
de las Indias, de lo cual tengo inviado lo que hasta aquí se ha 
ofrecido. Y agora es venido Hernán Cortés á dar cuenta á S. M. 
de las cosas de aquella tierra, y también para satisfacer á lo que 
de su persona han dicho. Yo le visitare de parte de V. A. y tra- 
bajaré que me dé toda la razón de lo de allá, pues es el mejor 
auctor de quien se podrá haber; y la merced de mi ropa suplico 
á V. A. tenga della memoria. 

Yo no querría ser importuno á V. A. para que me mandase 
proveer como yo no pase tanto trabajo, porque del año de xxvi 
me son debidos dineros y el de xxvii todo entero y lo que co- 
rre deste de xxviii. V. A. podrá juzgar en qué necesidad yo 
me puedo ver; y dexado mi trabajo aparte por lo que cumple 

la honra y servicio de V. A. lo mande remediar. 

Por la copia: 
A. Rodríguez Villa. 



VARIEDADES 



LÁPIDAS ROMANAS DE CALDAS DE MOMBUY. 

DATOS INÉDITOS. 

En mi estudio reciente sobro las antigüedades de Caldas de 
Malavellahe citado el inédito del Dr. Graells, escrito en 1 847, 
acerca de las de Caldas de Mombuy (l). Hállase en la biblioteca 
de nuestra Academia, estante 20^ grada 7.*, 92. Es un cuaderno 
en 4.°, escrito de letra clara y fina, con dos hojas en blanco al 
fin, destinadas á recibir nuevas apuntaciones. Hübner lo com- 
pulsó, y opinando que es autógrafo del autor (2) lo estimó en 
tanto grado que se valió do esta fi.iente purísima para fijar la lec- 
tura y conocer el paradero de las siete lápidas, únicas de Mom- 
buy (4487-4493) que reseña. De tres más, indudablemente no- 
tabilísimas, cuyo paradero indicó Graells y que nadie se ha 
cuidado de reconocer, ni hace mención la grande obra Ins- 
criptiones Hispaniae latinae, ni los Suplementos de la misma 
por Hübner, publicados sucesivamente en 1 892, 1897 y 1903. 
En las tres lápidas aparecían restos de inscripciones, que aten- 
tamente examinados nos, guiarán tal vez á deducciones muy 
provechosas. Dos había visto Graells desgastadas y existentes 
«en las paredes de la iglesia» parroquial de Caldas, y que no po- 
dían confundirse con otra (Hübner, 4493), lastimosamente per- 
dida. De la tercera hizo constar que es una «piedra muy grande», 



(i) Boletín, tomo xliv, pág. 88. 

(2) «Ignatius Graells, medicus libello peculiari scripto a. 1847 (descrip- 
ción dt la antigua silla de Caldas) quem dono Felicis Janer autographum 
servat academia Matritensis^ (Est. 20, 92). Inscrip, Hisp, laL^ pág. 598. 



1 8o BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

que contiene diez renglones de letras, algunas de las cuales es- 
tán «gastadas en cada renglón». Descubrióse hacía el año de 
1 771; y en 1 847 se reservaba, dejando intacta la faz de la ins- 
cripción, para ser colocada «por base de una pared» que debía 
reediñcarse «en una de las esquinas de la misma casa en cuyos 
cimientos el abuelo del propietario había sacado á luz tan pre- 
cioso epígrafe». Lástima grande que Hübner, descorazonado por 
los obstáculos que refiere (l), desistiese de visitar la localidad, 
no menos digna que Tarrasa (Egara) y Mataró (lluro) de tama- 
ña honra. 

Que fuese Caldas de Mombuy municipio romano consta por 
la inscripción, que dice el Sr. Graells haber sido hallada el día 1 5 
de Febrero de 1 840 en un campo situado al oriente de la villa, 
á la mitad de la colina de San Salvador (2). Convendrá que se 
nos envíe fotografiada por la Comisión de Monumentos de Bar- 
celona esta lápida insigne, de la que no pudo Hübner obtener 
un buen calco, ni Mommsen aventurar un juicio seguro. 

Deseoso de que mejor se conozca la disertación del Sr. Graells, 
que la Academia posee, la he copiado de su original, remozando 
su ortografía y anotándola brevemente. Va precedida de este 
título: 

Descripción ¿inscripciones romanas de la antigua villa de Cal- 
das de Mombuy en Cataluña^ escrita por D. Ignaro GraellSy y 
presentada á la Academia de la Historia por Z?. Félix 7aner{3y 

El texto dice así: 

«La villa de Caldas de Mombuy es la patria del célebre geó- 
grafo D. José Aparici (4), autor del mejor mapa que tenemos 
del Principado de Cataluña; y de las medidas tomadas en este 
mapa resulta que la situación geográfica de la referida villa co- 



(i) «Ipse locum non adii, praesertim cum Antonias Llobei y Valí'- 
Llosera Barcinonensis et Florentius Janer Matritensis, amici, novi nihil 
ibi repertum esse mihi affirmarunt.» 

(2) Hübner, distraído, comprendió mal esta designación topográfica 
que tradujo: «in agro quodam prope Caldas sito versus occidentem iuxta 
aediculam sancti Salvatoris». El occidente no es el oriente; ni la colina 
es la ermita del Salvador. 

(3) Al pie del título escribió D. Pedro Sabau: «Academia del 20 de 
Agosto de 1847. Informe el Sr. Delgado.» 

(4) Fué nombrado Correspondiente de la Academia en 24 de Marzo 
de (S48. 



LÁPIDAS ROMANAS DE CALDAS DE MOMBUY. l8l 

rresponde á los 41° 35' 54" de latitud boreal, y á los 5*" 53' 7'' 
de longitud oriental del meridiano de Madrid; de cuya Corte 
por el camino que pasa por Zaragoza y Barcelona dista 104 le- 
guas. Su situación geográfica es hacia la parte media y superior 
de la comarca del Valles, en la provincia y obispado de Barce- 
lona, cuatro leguas al Norte de esta capital, otras cuatro con 
corta diferencia al occidente de la ciudad de Mataré, á cuyo co- 
rregimiento pertenece, y dos leguas escasas también al occi- 
dente de la villa de GranoUers, que es la cabeza del partido ju- 
dicial. 

Dos montañas, que en realidad son una misma, 6 cuando me- 
nos deben considerarse como eslabones de una misma cadena, 
sirven de antemural y defienden á la población dé los aires fríos 
del Norte. La primera, menos elevada, y que se inclina y tiene 
su dirección al Norte, se llama Mombuy; y la segunda, más pro- 
minente y que se extiende y dirige hacia el Noroeste, es cono* 
cida con el nombre de FarelL La mano escarbadora del tiempo 
ha separado estas dos montañas por medio de la confluencia de 
las aguas hacia su linea divisoria, formada por algunas hondona- 
das, y principalmente por un profundo barranco, que da origen 
6 tránsito á un pequeño río, que toma el nombre de la referida 
villa y tiene su curso principal de Noroeste á Sudeste para ir 
desaguar en el rio Besos, que recoge casi todas las aguas del 
Valles. En la parte más declive de estas montañas, á la orilla 
izquierda del pequeño río y en el sitio en que éste comienza á 
correr libre y separado de las últimas colinas, tiene su funda- 
mento y posición local la viUa de Caldas de Mombuy sobre un 
pavimento granítico, que en parte es llano y en parte suave- 
mente inclinado de Norte á Mediodía y de Oriente á Poniente. 
Unos muros antiquísimos, casi enteramente destruidos, á ex- 
cepción de algunas torres albarranas que subsisten, la rodean 
por todos lados, dejando á la parte de afuera una calle bastante 
grande, y dos ó tres muy pequeñas que forman sus arrabales. 

En el decurso de un siglo esta villa ha sido entregada dos ve- 
ces á las llamas; una en la guerra de sucesión en el año 1 7 14, y 
otra en la guerra de la Independencia contra los franceses en 
1 809. Sus archivos han sido quemados en estas épocas desastro- 
sas, y por lo mismo no se halla entre sus papeles ningún docu- 
mento que pueda servirnos para indicar aproximadamente la de 
su fundación. Sin embargo, no podemos dudar que la villa de 



1 82 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Caldas de Mombuy es una de las más antiguas del Principado de 
Cataluña. Plinio, que murió en la famosa erupción del Vesubio 
acaecida en el primer siglo de la era cristiana, hace mención de 
ella y la coloca entre los pueblos de la antigua Laletania^ á la 
que realmente pertenece, aunque se halla muy inmediata á los 
confines de la Ausetania, donde han querido colocarla otros. No 
es cierto que Plinio hable de las aguas minerales de esta villa, V. 
ni que diga, como aseguran los señores Broquetas, que tienen 
su tránsito por aguas sulfurosas (l). Esta noticia está sacada sin 
duda de la obra del limo. Marca, Arzobispo de París (2), que lo 
asegura con poco fundamento; bien que éste no dice que sea 
de Plinio, ni podía decirlo, pues que este naturalista en el libro 
31, cap. 2, citado por los señores Broquetas y citado también 
por Marca, habla en general de las aguas minerales, sin con- 
traerse á las de Caldas de Mombuy. Habla también de algunas 
en particular, citándolas y refiriendo de ellas algunos fenóme- 
nos muy singulares, pero no dice ninguna palabra de las nuestras. 
Sin embargo, para nuestro objeto, que es probar la antigüe- 
dad de esta villa, nos basta saber que existía ya en tiempo de 
Plinio, y que sus habitantes eran tenidos con el nombre de aqui- 
caldenses y formaban uno de los pueblos estipendiarios de los 
romanos en la España Tarraconense. Esta es la única noticia que 
da Plinio de la villa de Caldas de Mombuy (3); mas, fuera de esto, 
hay otras pruebas que manifiestan su antigüedad y su existencia 
bajo el imperio romano. Sus aguas minerales fueron ya conoci- 
das y celebradas en aquella época remota, y aunque Plinio no 
hable de ellas, permanecen todavía algunos indicios de esta ce- 
lebridad en las ruinas de los baños que, por una constante tra- 
dición de los vecinos de este pueblo, se cree fueron construidos 
por los romanos. 



(i) L7iz de la verdad y exiincidn de preocupaciones. Tratado de las aguas 
Thermales de la villa de Caldas de Monbuy del Principado de Cataluña. 
Barcelona: En la imprenta de Benardo Fax en la calle de los Algodone- 
ros. [Barcelona, 1790 por el Dr. D. Juan Broquetas presbítero y su her- 
mano D. Salvador]. — Nota del Sr. Graells. 

(2) Marca hispánica^ sive limes hispanicus, hoc est gcographica et 
histórica descriptio Cataloniae, Ruscinonis et circumjacentium populo- 
rum. Parisiis mdclxxxviii, 

(3) Véase, en contrario de lo que opinaba el Sr. Graells, mi discusión 
crítica en el tomo presente (xi.iv) del Boletín, pág. 82. 



LÁPIDAS ROMANAS DE CALDAS DE MOMBUY. 1 83 

Estos baños estaban situados en medio de Ja población, á un 
lado de la plaza y en el sitio donde hace pocos años se hallaban 
las cárceles deja misma, debajo de unas bóvedas y arcos de pie- 
dra, que sin duda habían formado parte del edificio de los mis- 
mos baños. Dichas cárceles eran malsanas é insoportables en el 
verano, por el mucho calor y poca ventilación; y no hace mucho 
tiempo que se quitaron de este sitio para construir allí la nueva 
casa en que el Ayuntamiento tiene ahora la sala consistorial. 
Aunque se había creído que éste era el sitio donde habían exis- 
tido los baños de los romanos, no se tenía entonces una com- 
pleta seguridad de esto; pero después que se comenzó á edificar 
la referida casa no ha quedado ninguna duda sobre este punto; 
pues cuando se hicieron las excavaciones para poner los ci- 
mientos de ella, delante y muy cerca de la pared y de los arcos 
de piedra, entre los que estaban las rejas délas cárceles, se des- 
cubrió una piscina ó baño muy grande, de figura cuadrilonga, 
cuyo material de construcción manifestó, con evidencia, que era 
obra de romanos. Este baño tenía 57 palmos de largo, 32 de 
ancho y casi 7 <ie hondura (l), con cinco gradas por todos los 
lados para poder bajar á él y sentarse en las mismas; y aunque 
en su mayor extensión ha quedado soterrado debajo de la refe- 
rida casa, puede verse aún una parte de él que se ha dejado li- 
bre en una de sus extremidades y se ha empleado para formar 
un sótano, al que se baja por las mismas gradas que tenía el 
baño. 

El limo. Marca en la obra citada, cuando habla de la villa 
de Caldas de Mombuy, hace también mención de los baños de 
los romanos, y asegura que existían aún á principios del si- 
glo xvii, y que entonces fueron destruidos, y se abandonó su uso 
á causa, según dice (2), de haberse observado que eran más 
perjudiciales que útiles «por el contagio de los que padecían lúe 
venérea. Añade este autor que para bajar á los baños había unas 
gradas de piedra, y que en estas gradas se encontraron dos lá- 
pidas que indican haber sido puestas allí en testimonio y señal 
de agradecimiento por haber recobrado la salud en los baños los 
sujetos que se nombran en sus inscripciones, que son las si- 
guientes: 

(i) El metro equivale á 5,145 palmos barceloneses. 
(3) Col. 167. 



1 84 



BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



1. 



2. 



APOLLiNI 

L • MINICIVS 

APRONIANVS 

GAL • TARRAC 

T-P-I 



1 




s • 


S • 


c- 


IROC 


•ZOTICVS 




V'S' 


L«M- 


.. J 



La primera de estas lápidas se halla actualmente colocada eti 
la pared del lado de la iglesia parroquial que mira al Norte de 
esta villa. Es de mármol blanco y se encuentra aún en estado de 
poder cualquiera leer su contenido sin perder una letra. La se- 
gunda no se encuentra en ninguna parte, ni he podido ahora ad- 
quirir la menor noticia del sitio donde ha ido á parar, por más 
diligencias que he practicado para encontrarla. Algunos presu- 
men que será tal vez una muy antigua y desgastada qtie se halla 
cerca de la primera, fijada en la misma pared; pero las pocas 
letras que en ella se divisan no concuerdan de ninguna manera 
con la copia que nos ha dejado el limo. Marca. En la misma pa- 
red y al lado de las referidas lápidas se hallan colocadas otras 
dos, que son también de mármol blanco y de igual magnitud y 
figura, las cuales, probablemente, se habrán sacado también de 
las ruinas de los baños, y contribuyen, como las primeras, para 
demostrar el aprecio y estimación que de ellos hacían los roma- 
nos. Su contenido es como sigue: 



4. 



3. 


APOLLirl 


SANCTO 


L • VIBJVS 


ALClNOVS 





APOLL*Nl 
M • FONTKIVS 
NOV 

CONSVL... 



La inscripción de la primera de éstas, que va notada en el nú- 
mero 3, puede leerse igualmente bien como la primera de las 
anteriores; pero en la segunda, señalada con el número 4, se 



LÁPIDAS ROMANAS DE CALDAS DE MOMBUY. 



185 



echan de menos algunas letras en la tercera línea; y para leer las 
otras es necesario tener buena vista, pues algunas están muy 
gastadas y confusas (l). Es excusado hablar de otra lápida, que 
está colocada en la pared de la misma iglesia correspondiente á 
la parte del Sur, porque se encuentra tan desgastada que apenas 
se distingue ninguna letra, aunque indica haber tenido siete ren- 
glones, por lo que no puede ser tampoco la segunda que hemos 
copiado de la obra del limo. Marca. 

El Dr. Finestres, en su obra titulada Sylloge inscriptionum ro- 
manarum qucB in principatu CatcUaunice vel extant vel aliquando 
extiterunty habla de las tres primeras lápidas que hemos copiado 
y da la explicación de ellas; pero no da ninguna noticia de la 
cuarta ni de las otras dos, que están desgastadas y existen 
como ésta, en las paredes de la iglesia de Caldas. Tampoco ha- 
bla de otras dos lápidas que se hallan en la misma villa en la 
casa de baños del Sr. Broquetas; pero la memoria de estas lápi- 
das se ha conservado y el dueño de esta casa nos ha conservado 
la siguiente noticia de ellas (2): 

«Existen, dice, dos lápidas en mi casa, sita cerca de la plaza 
de dicha villa, las cuales mi abuelo hizo sacar de un cuarto de 
ella, donde se conocían vestigios de haber allí existido antigua- 
mente algún baño, las cuales estaban allí colocadas en dos rin- 
cones de él, á contraposición, mirando la una á la otra. La una, 
dedicada á Minerva, tiene la siguiente inscripción: 



6. 



COHNBLIA • PLO 


RA 


•PRO PHILIPPO 




MINERVAE 


V 


• S • L • M 





Esta se halla colocada y fijada en una pared en medio de unos 
baños que en 1 77 1 se edificaron nuevamente en la dicha mi casa 



(i) Hay que leer: ÁpoUini M(arcus) Fonteius Nor^anianus] c<msul[tó\, 
(2) En el tratado que he citado antes de las aguas termales de Caldas.— 
Nota del Sr. Graells. 



1 86 BOLKTÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

y cerca del paraje donde primitivamente existía. Esta inscrip- 
ción manifiesta una demostración do agradecimiento que hizo 
Cornelia Flora á la diosa Minerva por haber conseguido la salud 
en estos baños Filipo, por quien había hecho el voto, como lo 
aseguran las cuatro últimas letras do la inscripción; la cual ins- 
cripción nos da á conocer que engañado el gentilismo, no solo 
veneraba en los baños de esta villa y dedicaba estatuas de Apo- 
lo y de la diosa Salud, sino también de Minerva. De ésta ya se 
sabe que comunmente era adorada por diosa de las ciencias; pero 
también era celebrada de los gentilos por diosa de la medicina 
bajo el nombre de Diana, pues es cierto que en Roma había un 
templo dedicado á Minerva Médica, del cual se conservan los 
vestigios de una inscripción que dice MinervcB MediccB, Aquella 
Cornelia Flora, que hizo el voto con bastante fundamento, se 
puede decir que fué Cornelia, muger de Julio César, primer Em- 
perador de Roma (l), pues nuestros anticuarios viendo el nom- 
bre de Cornelia en cualquier inscripción daban por cierto ser de 
aquella noble y antigua familia romana. Podrá ser también que 
como en el antiguo lluro (hoy Mataró) había una muy noble y 
antigua familia de Floro, como dice Finestres en la colección de 
inscripciones de Cataluña, clase I, n.** 23, fué aquella Cornelia 
Flora de esta familia (2); pero séase la que se fuere de las dos, 
se evidencia que ya estaban estos baños acreditados desde el 
tiempo de la gentilidad. 

La otra piedra, que es muy grande, contiene dies religiones 
de letras; pero por estar muy maltratada del tiempo en que la 
sacaron los albañiles de su centro, y también gastadas por su an- 
tigóiedad, no se puede declarar lo que contiene, por tener solo 
algunas letras en cada renglón; pero atendidas algunas circuns- 
tancias, se presume que en aquel tiempo se habría colocado so- 
bre ella una estatua de Minerva. Dicha piedra se ha hecho labrar 
de la parte contraria que lleva la inscripción, habiéndose dejado 
intacta en la de las letras con intención de colocarla por base de 
una pared, que debe reedificarse en una de las esquinas de la 
misma casa. 

También en la casa de baños que tiene en esta villa D. José 



(1) Fundamento ninguno hay. 

(2) Hübner, 4615. Es un exvoto de P. Cornelio Floro, que no era no- 
ble, sino liberto. 



LAPIDAS SOBCANAS DB CALDAS DE XOMBUY. 



187 



Antonio Llobet se conserva otra inscripción, puesta en la parte 
baja de una columna ática de mármol blanco, que está trun- 
cada á la altura de unos dos palmos y representa la siguiente 
figura. 

6. 





/ 


/ 




Q_» CASSIVS 




GARONICVS 






A«V- S • L-M 


\ 


y 


) 





Finalmente, el mismo D. José Antonio Llobet, en la sesión li- 
teraria celebrada por la Academia do Buenas Letras y de Histo- 
ria de Barcelona el día 15 de Febrero de 1840, dio conocimien- 
to á esta Academia de otra lápida é inscripción romana, que es- 
taba enterrada y se descubrió entonces en un campo situado al 
oriente de la villa de Caldas^ á la mitad de la colina de San Sal- 
vador» Esta lápida, al sacarla de la tierra, se rompió en diferentes 
pedazos; pero después de haJDerlos reunido, se vio que contenía 
cinco renglones en esta forma: 

7. 



P • LICINIVS • PHI 
LKTVS'KT'LICI 
NÍA • CRASSl • LIB 
PEREGRINA -ISIDI 
V • S • L • M • I.OC • AC • P • A • RE • PVB 



El Diario de Avisos de Barcelona, en el número 104, corres- 
pondiente al lunes 1 8 de Abril de 1840, da noticia de esta ins- 
cripción que, traducida al castellano, según indica el indicado 
D. José Antonio Llobet, puede leerse: Publio Licinio Fileto y Li- 
cinia Peregrina, liberta de Crasso con ánimo libre cumplieron este 
voto á IsiSy en lugar y con dinero de la república ó del común. 

Hablando de las antigüedades de la villa de Caldas de Mom- 



1 88 



BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



buy, no debo pasar en silencio que en las excavaciones que en 
diferentes épocas se han hecho en su plaza y calles para condu- 
cir agua mineral á las casas de baños, ha sido muy común en- 
contrar monedas del tiempo de los Emperadores romanos, entre 
las cuales algunas pertenecen á César Augusto, otras á Germá- 
nico César, hijo de Tiberio Augusto, y otras á Antoni[n]o Au- 
gusto Pío. Tampoco será de más el indicar aquí que el Dr. Don 
José Salat, en el tratado que publicó en el año l8l8, con instru- 
mentos justificativos, de la moneda labrada en el Principado de 
Cataluña, hace mención de algunas que fueron acuñadas en la 
misma villa de Caldas de Mombuy. Yo he visto una de éstas, 
que dicho señor ha tenido la bondad de enseñármela. Por el an- 
verso tiene las armas coronadas de Cataluña, que son las cua- 
tro barras metidas dentro de gráfila, con la leyenda alrededor 
PRINCIPAT. CATA. Por el reverso tiene el escudo pequeño 
acuartelado de las barras y cruz de San Jorge, con la leyenda al 
contorno AIDAR. 1640. Es de cobre, y pesa una dracma y vein- 
ticuatro granos. Aunque no se. lee enteramente calidarum^ por 
estar gastada la moneda, el Dr. Salat dice que con seguridad po- 
demos afirmar haberse labrado en la villa de Caldas en el 
año 1640, lo que se lee bien claro, y que tal vez la barra servi- 
ría de L, que el grabador no cuidó de que saliese para no con- 
fundirla con ella. El nombre de esta villa se manifiesta con toda 
claridad en otra moneda del mismo peso, tipo y materia, cuya 
descripción puede verse en la citada obra; y este es el principal 
fundamento que tiene su autor para creer que la primera sé ha 
fabricado también en Caldas de Mombuy. 

Nada de eso es de extrañar, porque esta villa ha gozado anti- 
guamente de grandes privilegios, iguales en todo á los que tenía 
la ciudad de Barcelona; de modo que, según refiere el Ilustrísi- 
mo Marca, ha habido tiempo en que ha sido considerada como 
parte integrante de esta capital, ó como si fuese una de sus ca- 
lles ó plazas (l). A todo lo dicho debo añadir que la villa de Cal- 
das de Mombuy ocupa un lugar distinguido en la historia de este 
Principado, por recordarnos el hecho memorable de la muerte 



(i) «Huic oppido communicata sunt a Regibus privilegia Barcinonis 
verbis quibusdam singularibus, quibus edicunt ut hic locus in posterum 
censeatur una ex callibus seu plateis ejusdem civitatis.» Marca Hispan., 
pág. 167.— Nota del Dr. Graells. 



LÁPIDAS ROMANAS DE CALDAS DE MOMBUY. 1S9 

del Conde Borrell, hijo de Súñer, que lo era de Urgel, y que los 
magnates 6 pueblos de Cataluña eligieron por Conde de Barce- 
lona con exclusión de su primo Oliva Cabreta, Conde de Besa- 
lú. La muerte desgraciada del Conde Borrell, que ocasionó la 
pérdida y entrega á los moros de la ciudad de Barcelona, suce- 
dió en el año 993 en la batalla que dio contra éstos en el campo 
cerca de Caldas, en la que perecieron juntamente con el Conde 
quinientos caballeros que le acompañaban y salieron con él de 
la referida ciudad. Inmediatamente después de la batalla se pre- 
sentaron los moros á las puertas de Barcelona con las cabezas 
de los vencidos que arrojaron dentro de las murallas; y este he- 
cho horroroso causó tal espanto y consternación á todos los sus 
habitantes, que no tuvieron valor para defenderse, y en el mismo 
día se verificó la rendición y toma de esta capital» (l). 

Estos son los hechos y noticias que tenemos de la antigua 
villa de Caldas de Mombuy. 

Al pie del manuscrito, y de mano diversa, que presumo fuese 
la de D. Félix Janer, yerno del autor de aquel, se añadió la cláu- 
sula siguiente: 

«Esta descripción dq la antigua villa de Caldas de Mombuy 
es sacada de una Memoria sobre las aguas termales de dicha 
villa, escrita por Ignacio Graélls, Médico Director de las mismas, 
pero que no está impresa.» 



El manuscrito fué presentado á la Academia en la sesión del 
20 de Agosto de 1 847, según aparece del libro de Actas de 
aquel año: 

«El Sr. Janer, nuestro individuo correspondiente, que asistió 
á la Junta de este día, regaló á la Academia una descripción iné- 
dita de las antigüedades de Caldas de Mombuy, que fué reci- 
bida por el Cuerpo con mucho aprecio; y acordando, después 



(i) «Feliu, Anales de Cafaluñüy tomo i, págs. 286 y 287.» — Al poner esta 
cita del analista Feliu, que se equivocó por varios conceptos, no atendió 
el Sr. Graells á los datos que había sacado á luz en 1836 D. Próspero de 
Bofarull en sus Candes de Barcelona vhtdicados^ tomo i, pág. 167. Barcelo- 
na íué tomada por Almanzor en 6 de Julio de 985. Véase el tomo vn del 
Boletín, pág. 192. 



190 



boletín de la real academia de la historia. 



de dar las gracias al Sr. Janer, que dicha descripción se pasase 
á examen del Sr. Anticuario.» 

En la sesión del 1 7 de Diciembre del mismo año, no bien fue 
leído el estudio del Sr. Graells, emitió por escrito su dictamen 
aprobativo el Anticuario D. Antonio Delgado. «De todo se ente- 
ró con gusto la Academia, y acordó que ambos documentos se 
conserven en su Archivo en los legajos de copias de inscripcio- 
nes. » El dictamen del Anticuario ha desaparecido; y para colmo 
de infortunio, D. Pedro Sabau, en su Noticia histórica de la Aca- 
demia desde el ano i8j2 hasta el de 1852, preliminar del tomo vui 
de las Memorias de esta Corporación, no hizo mención expre- 
sa de la disertación harto recomendable del septuagenario (i) 
Graells, á quien bajo este aspecto tampoco veo recomendado 
por su mejor biógrafo (2). 

La nota final y bibliográfica del manuscrito consigna que está 
«sacado de una Memoria sobre las aguas termales de dicha 
villa.-» 

Esta memoria no sé que se haya publicado; y de seguro no 
puede confundirse con cualquiera de las nueve que sobre el 
mismo asunto había presentado Graells durante los años 1826- 
1834 á la Real Academia de Medicina y Cirugía de Barcelona. 
Por de pronto hay que buscarla entre los códices y legajos que 
D. Ignacio Graells, al fallecer en Caldas de Mombuy ( -j- 6 de 
Junio de 1 856), dejó á su hijo D. Mariano de la Paz, naturalista 
celebérrimo é individuo numerario de la Real Academia de Cien- 
cias (t Madrid, 14 Febrero 1898), y éste á su viuda doña Boni- 
fácia Gago y á su hija heredera doña María Luisa (3). 



Madrid, 22 de Enero de 1904. 



Fidel Fita. 



(i) Había nacido en la ciudad de Balaguer, á 26 de Enero de 1775. 

(2) Diccionario biográfico y bibliográfico de escritores y artistas catalanes, 
por D. Antonio Elias de Molins, tomo i, páginas 668 y 669. Barcelona, 
1889. 

(3) En Madrid residen actualmente, calle de Alcalá, núm, 27 triplicado^ 
donde conservan un precioso retrato, al óleo, de su respectivo suegro y 
abuelo. 



NOTICIAS 



Denunciada como ruinosa la iglesia de Monserrat de esta Corte, la In- 
tendencia de la Real Casa dispuso su derribo, dando noticia de ello en 
los periódicos, á ñn de que las familias de las personas sepultadas en las 
capillas y en la cripta trasladasen los restos á otras partes, dentro de breve 
plazo. 

La Academia de la Historia, primero, y la Española, después, noticio- 
sas de que en dicha igh^sia yacían sepultados los que fueron dignísimos 
Individuos de número de ambas corporaciones, D. Diego Clemencín y 
D. Félix Torres Amat, Obispo de Astorga (f 29 Diciembre 1847), acorda- 
ron promover la traslación de eruditos tan insignes. A este ftn fué elegida 
una Comisión mixta compuesta de los Académicos Sres. D. Eduardo Saa- 
vedra, D. Francisco Fernández y González, D. Manuel Danvila, D. Anto- 
nio Sánchez Moguel y D. Francisco Silvela. 

En desempeño de su encargo, la Comisión averiguó, ante todo, los en- 
terramientos donde yacían el egregio Prelado de Astorga y el célebre co- 
mentarista del Quijote y autor del Elogio de la Reina Católica, encontran- 
do, también, la sepultura <le otro escritor ilustre, miembro asimismo de 
ambas Academias, el elegante traductor en versos castellanos de los 
Salmos, D. Tomás González Carvajal (f 9 Noviembre 1834). 

He aquí, ahora, los epitafios de los tres famosos académicos: 



i.« 



(O 3ir;n nsv S«i nn^ tsv 

Descansa aquí el Excmo. 

Sr. D. Félix Torres Amat 

Obispo de Astorga, traductor 

DE LA sagrada BiBLIA AL ESPAÑOL. 



(i) Polvo eres, y á ser polvo tornarás. 



192 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORU. 

D. O. M. 
Aquí yace 

EL EXCMO.' Sr. D. EhSGO 

Clemsncín 

Procer que fu¿ del Rbymo 

Bibliotecario mayor db S. M. 

& & & 

Falleció llorado de sus hijos y de sus amigos 

el d£a so de Julio de 18)4 

A los 68 años de su edad, 

R. I. P. 

Aquí yacb 
D. Tomás González Carvajal 

Procer del Reyno 

Gran Cruz de Isabel la Católica 

Ministro dbl Consejo 

DE EspaSía a Ikdias 

e Intendente de los Reales ejércitos» 

R. I P. 

Fueron trasladados á la iglesia del Buen Suceso el 17 de Diciembre úl- 
timo, en el modo y forma que días antes lo habían sido, también desde 
Monserrat, los de los Sres. Rubín de Celis é Iglesias y Barcones, Patriarcas 
de las Indias. Yacen hoy los tres ilustres académicos en la cripta de dicha 
iglesia del Buen Suceso en esta forma: los restos del Sr. Torres Amat, en 
el nicho núm. 13; los del Sr. Clemencín, con los de su esposa Doña Dá- 
masa Soriano, en el núm. 11; y en el 10, los del Sr. González Carvajal. 

Para perpetuo recuerdo de los servicios prestados por D. Félix Torres 
Amat á nuestra Academia, advertiremos que ésta le nombró su corres- 
ponsal en 23 de Febrero de 18 16; socio supernumerario en 16 de Enero 
de 1824 (1), y numerario en 5 de Marzo de 1847. Su discurso de recepción 
versó acerca de las antigüedades de Egara (Tarrasa); tema, ó asunto, que 
había esclarecido con una disertación, publicada en el tomo xxxin del 
Boletín, páginas 4-30. En la sesión del 29 de Marzo de 18 19 leyó uno de 

(i) Con esta fecha se le atribuye el nombramiento de corresponsal en 
el tomo VII de Memorias de la Academia, pág. xlii; pero es equivocación 
que puede verse deshecha en el tomo vi, pág. xcii. 



193 

sus mejores discursos, que manuscrito se guarda en la Biblioteca de la 
Academia, y trata de la conveniencia de que salga á la luz pública un 
Diccionario de escritores catalanes; objeto que realizó, como nadie lo igno- 
ra, en 1836. Tuvo por sucesor en la Academia Española á D. Jaime Bal- 
mes, y en ésta de la Historia á D. José Amador de los Ríos. Sallent, su 
patria, Barcelona y Astorga, que podrían alegar decoroso título para po- 
seer los restos mortales de un varón tan ilustre, no se creerán ofendidas 
del acto de translación desde la iglesia de Monserrat de esta Corte á la 
del Buen Suceso, verificado el 17 de Diciembre último. 



Inscripción romana de Caldas de Mombuy. ^£n el acta de la sesión, que 
celebró la Academia el 7 de Marzo de 1823, el Secretario D. Diego Cle- 
mencín dio noticia y certificó de lo siguiente: 

«El Sr. Torres Amat presentó á nombre de D. Carlos González de Po- 
sada, dignidad de Enfermero en la Catedral de Tarragona, copia de una 
inscripción votiva, que está en un baño de la casa de Broquetas en Caldas 
de Mombui, obispado de Barcelona. En una nota que la acompaña, dice 
el Sr. Posada que tiene la inscripción por inédita. Se acordó que se colo- 
que su copia en nuestra colección litográfica, y el Sr. Torres Amat quedó 
encargado de manifestar al Sr. Posada la gratitud de la Academia>. 

El manuscrito presentado por el Sr. Torres Amat consta de un pliego, 
metido y suelto dentro de la disertación de D. Ignacio Graells y Ferrer 
publicada en el presente cuaderno del Boletín, páginas 180-189. 

En la segunda hoja del pliego puso Clemencín esta cláusula que firmó: 
«Envió esta copia con la nota que la acompaña el Sr. D. Carlos González 
de Posada, Dignidad de Enfermero en la Santa Iglesia de Tarragona por 
medio del Sr. D. Félix Torres Amat, quien la presentó en la Junta de 
7 de Marzo de 1823». 

Lo que escribió González de Posada, correspondiente de la Academia 

desde el 17 de Abril de 1789, y presentó en su nombre Torres Amat, 

dice así: 

CORNELIA • FLO 

RA-PRO«PHlLIPPO 

MINERVAB 

V-S*L-M • 

Cornelia Flora cumplió, ó satisfizo, el voto que había hecho á Minerva 
por la salud de Filipo, y lo cumplió con razón y gusto. 

Está en un baño de la casa de Broquetas en Caldas de Mombui, obis- 
pado de Barcelona. La tengo por inédita, por cuanto no está en la síloge 



194 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

ele las de Cataluña por Fincstres, ni en la adición de su discípulo Dou, ni 
en Flórez en la iglesia de Barcelona; y lo que admira, ni en el libro que 
publicó el Dr. Broquetas sobre aquellas aguas termales, en el que copia 
varias inscripciones romanas en prueba de la salubridad de aquellos 
baños, célebres en todos tiempos. Esta inscripción es noble y enérgica en 
«Ito grado. Y aunque desearíamos saber si Filipo era padre, ó hermano, 
ó hijo, ó marido, ó amante de Cornelia, esto mismo ayuda á su elegancia; 
porque hablando con Minerva, que lo sabía como diosa, no era necesario 
decirlo». 

De esta nota provino el publicarse como inédita la inscripción en el 
tomo Vil de las Memorias de la Academia, pág. xxii; Madrid, 1832. Con 
todo, bueno ha de ser advertir que el Sr. González de Posada se equi- 
vocó lastimosamente, y que debió leer muy de corrido la obra de D. Lá- 
zaro Dou; el cual publicó por primera vez y comentó la inscripción (i), 
<le la que dice fué hallada en el huerto de la casa de D. Francisco Bro- 
quetas farmacéutico, cerca del templo de San Bartolomé, en 1767. Tam- 
poco la omitieron en su obra, impresa en 1790, los hermanos Broquetas; 
y de ellos la tomó, ilustrándola con oportunas observaciones D. Ignacio 
Graells en 1847. 

En 22 de Enero último ha fallecido en Bilbao el Dr. D. Elstanislao de 
Labayru, correspondiente de nuestra Academia desde el año 1891, y autor 
<le la Historia general del Señorío de Vizcaya en siete grandes y muy doc- 
tos volúmenes, y de otras obras históricas muy estimables. 



En sesión del referido 22 de Enero se acordó, á propuesta de la Comi- 
sión de Indias, y accediendo á la invitación de la Asociación Patriótica 
Española de Buenos Aires, señalar como tema del premio ofrecido por 
la Academia para la celebración de Juegos Florales en 12 de Octubre del 
presente año un Estudio histórico acerca del fundador de Buenos Aires, 
D. Juan de Garay. El premio, puesto desde luego á disposición de la So- 
ciedad organizadora, lo forma im ejemplar de la obra en cuatro tomos en 
folio Historia general y natural de las Indias^ por Fernández deOvied<». 



El Sr. Marqués de Laurencín, cumpliendo honrosa Comisión de Su Al- 
teza Real la Princesa de Baviera Doña Paz, dio gracias por el envío del 

(i) Inscriptiones Romanae in Catalatmia repertae, pág. 9. Cervera, 1769. 



NOTICIAS. 195 

BoLBTÍN que se le hace, y ofreció para la Biblioteca una obra en tres volú- 
menes escrita en alemán por el Dr. Ernesto Scháfer, de «Estudios sobre 
el Protestantismo español y la Inquisición en el siglo xvi, según docu- 
mentos originales de los Archivos de Madrid y de Simancas». Recibido el 
obsequio con sumo aprecio, el Sr. Director encomendó al mismo Mar- 
qués de Laurencín signiñcara á Su Alteza el reconocimiento de la Acade- 
mia y la ofreciera testimonio de su alto respeto. 



San Pedro Pascual, obispo de Jaén y mártir. — Estudios críticos, por Don 
Ramón Rodríguez de Gal vez, Arcipreste de la catedral de Jaén, Abogado 
del Ilustre Colegio de la misma ciudad y Doctor del Claustro universita- 
rio de Granada. Jaén, 1903. En 4.**, págs. 388. Van seguidos de un Apéndice 
de documentos, y precedidos de una lámina fotográfica, que representa 
la fachada románica del templo de San Miguel de Transmuros ó extra- 
muros de la ciudad de Braga, cuyo curato San Pedro Pascual obtuvo antes 
de ser obispo de Jaén y que después retuvo por concesión de Bonifa- 
cio vm. 

«Pretendo», dice el autor de esta obra eruditísima (i), «desvanecer 
los reparos puestos á mi Informe histórico^crítico sobre San Pedro Pascual 
por el Rvmo. Padre Maestro General de la Merced, Fray Pedro Armengol 
Valenzuela, en la Vida que de tan glorioso Santo ha publicado reciente- 
mente en Roma.» Las cuestiones, graves por todo extremo, que el sabio 
Arcipreste de la catedral de Jaén examina con perspicuidad y mode- 
ración en el presente estudio, se reducen á tres (2): « i .* <Fué San Pedro 
Pascual fraile mercenario? 2.* <Qué clase de martirio padeció en Grana- 
da? 3.* ¿Escribió en castellano el libro llamado Biblia pequena?r>. No pre- 
tende, ni mucho menos, haber apurado la discusión, de la que, tal como 
la entabla, brota certera luz; antes, por lo contrario, refiriéndose á un In- 
forme del fecundo escritor y arabista D. Julián Ribera, impreso en el 
tomo XLU de nuestro Boletín, páginas 278-281, solicita (3) que «el joven 
y ya notable orientalista D. Ramón García Linares publique, como se 
propone, los documentos originales que fueron dirigidos por la cancille- 
ría de Granada á la de Aragón desde fines del siglo xiii hasta mediados 
del XIV, con especialidad los que corresponden al reinado de D. Jaime Ü.» 
Con igual propósito el Sr. Rodríguez de Gálvez no desiste de la idea de 
poder utilizar, tarde ó temprano, los Registros epistolares de aquel mo- 
narca, existentes en el Archivo general de la Corona de Aragón, que 



(i) Inlroducc/on, pág, i i . 
(2) Ibid., pág. 25. 
(3). Estudios, pág. 265. 



196 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOKIA. 

tsDto han servido al Dr. Enrique Finke. autor de la obra (i) j 
gen Bont/az VIH; Ftinde tmd Forschungen (3), imprcaa en N 
íiños ha. Por último, no hemos de pasar en silencio que enti 
documentos, que forman el ap^dice de los nuevos Estadios a 
raa dos, tomados del BolbtIn de la Academia (tomo xx, página 
345-347), y referentes á San Pedi:o Pascual, conviene i saber, 
de Bonifacio VIII y el litminoso estudio de D. Aibano Bellii 
correspiondiente en Braga. 

CometUarioi dt D. García de Silva y /"'igua-oa de la embaji 
parte del Rey de España Don Felipe IV hizo al Rey Xa Aba 
Los publica la Sociedad de Bibliófilos Españoles. En 4.° Madr 

Esta nueva edición , superior á las precedentes por la bel 
tipos y esmero de la corrección, está precedida de un prólog 
y literario, por D, Manuel Serrano y Sani. 



Artes e industrias del Buen Retiro. — La íábrica de la China, 
río de piedras duras y mosaico, obradores de bronces y tnarAI 
Manuel Piirei-Vlllamil, con una carta-prólogo del Excmo. Sr. I 
de la Iglesia, y treinta fototipias representando las obras. En 4 
Madrid, :9i>4. 

La historia del Arte español en los días de Carlos m. Carie 
nando Vil recibe de este hermoso libro vivísima luz y positit 



Le péUrinage d'Eucliéria se titula un articulo, publicado p 
Bouvy en la Revue Au^stiniame (Lovaina, número del 1 5 Dici' 
páginas 514-522), donde discute y cree rectificar algunos punto 
D. Mario Férotin en la Revue des guestioiis kistüriques revelan» 
sabio las peregrinaciones de la virgen gallega Etheria en el 
las cuales dimos noticia en el tomo xliu del Boletín, ¡lágina 
y ha tratado en obra recientísima D. Cesáreo Fcmándei Dur 



Han fallecido, además del Sr. Labayru, dos de nuestros mej 
pondientes; en París, Mr. Ulysse Robcrt (f 5 Noviembre 190 
toña {t 25 Enero 1904), su obispo, D. Ramón Fernández de P 



(1) Reseñada en el Boletín, tomo xli, pág. 448. 

(2) Sobre los días de Bíjnifacio VIII; hallazgos ¿ investiga 



i'* 



£1 Boletín de la Real Academia de la Historia se publica todos 
los úieses en cuadernos de 8o ó más páginas, con sus correspondientes 
láminas, cuando el texto lo exige, formando cada año dos tomos con sus 
portadas é índices. 

Las suscripciones dan principio en Enero y Julio de cada año. 

PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN 

Madrid. . . 6 meses Pesetas 9 

— ... Un año — 18 

Provincias. Un año. . — 20 

Extranjero — 22 

Número suelto — 2 



Los Sres. Académicos correspondientes tienen derecho á recibir su 
^ejemplar a mitad de precio en el despacho de la Abademia. 

Los tuarenta y tres tomos publicados se hallan de venta á los pre- 
cios de suscripción. ' 

Los pedidoB del^en dirigirse Á la. Librería de M. MU- 
RILLO, Aloaló., 7, Madrid, único ericarga.dlo de servir 
las sviscripciones. 



ADVERTENCIAS 



« 

Las obras de la Academia se venden en su despacho, 
calle del León ,21. 

Los Sres. Académicos honorarios y correspondientes 
podrán adquirirlas con rebaja dy 50 por 100 en los pre- 
cios, siempre que hagan pedido directo con su firma. 

A los libreros que tomen cualquier número de ejem- 
plares se les hará una rebaja conveniente, según la cos- 
tumbre recibida en el comercio de librería. 



-7.<ií, /,:t./ 
/ 



BOLETÍN 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XLIV— CTJADBRNO m 
MARZO. I9M 



MADRID 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DK FORTAKH:'! 

Cali» de 1« Libcnad, núm. 19 

1904 



I 
1 



SUMARIO DE ESTE CUADERNO 

- Pigs 



Informes: 



I. El Emperador Carlos V y su corte, (1322-133^.)-- Pl. Rodrí- 
guez Villa . 197 

II. Afuntes para la historia de Villafranca de los Barros, — 

José María Asensio 246 

m. Nuevas inscripciones romanas de Cartagena^ Herramüluri y 

^ Ásiorga,-^^\di€í Fita 249 

IV. Estudio Jdstórico sobre el combate naval entre españoles y por^ 
tugueses en Rio Grande, la tarde del ig de Febrero de ijjó. 

El Marqués de Ayerbe. . . \ . ^ 261 

V. Comentarios de D, Garda de Silva y Figueroa de la EmbO" 
jada que departe del Rey de España D, Felipe III hizo cU 
Rey Xa Ahus de Persia.— Cesáreo Fernández Duro 271 

Variedades: 

El candelabro sideral de Herramélluri, — Fidel Fita 277 

Noticias 284 



ff 



TOMO xLiv. Marzo, 1904. cuaderno iil 



BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



»■« 



INFORMES 



I. 

EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE, , 

(15J2-1539) (i). 

172. 

(Para el Rty mi seüor.— Madrid, lo de Octubre de 1528.) 

W 

Hasta agora no ha habido aparejo para poder escribir á V. A. 
ni responder á las letras que me son venidas por respecto de 
los embarazos que V. A. sabe que hay; y en todo este tiempo 
S. M. no ha hecho despacho ninguno á Flandes y ha mandado 
detener á Pedro de Azcoytia con pensamiento que hobiera ve- 
nido respuesta del cartel que S. M. envió al Rey de Francia so- 
bre el desafío. Yo he trabajado que se parta por respecto de in- 
viar el despacho de la Dieta; y esta es respuesta á todas las que 
de V. A. he recibido ; y la primera que fue hecha en Praga dia 
de la Resurrección llegó algo tarde, porque ya se sabia el recab- 
do que V. A. habia puesto en inviar el exército, que tan mal 
empleó el trabajo que V. A. tomó. Hice relación á S. M. de la 
diligencia que en ello se puso y cómo V. A. habia empeñado 
sus joyas y que mandase proveer de dineros, los cuales sirvi- 
rian de que no se 'perdiese la despensa hecha, como al fin se 
perdió, y por se poder quitar las prendas, habia inviado letras 

(1) Véase la pág. 142, cuaderno 11. 

TOMO xuv. 13 



198 BOLETÍN DB LA RRAh ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

de cambio de cincuenta mil ducados, y quisiera á la cabsa inviar 
luego á Pedro de Azcoitia con las terceras letras que agora lleva 
consigo, porque V. A. se podiera servir dellas. 

Por la breve letra escripta en Praga á xx dfe Abril, me hace 

V. A. saber cómo á cabsa de estar toda la christíandad en gue- 

* 

rra y el Papa tan apartado de poner la paz, á V. A. parecía y 
aun requerido de algunos, se debiera entremeter en. ello. Yo no 
halóle á S. M. en ello, porque está escripto á V. A. en respuesta 
de otro tal punto que haga en ello lo que le pareciere, guardan- 
do la disimulación; no se entienda que procede de la voluntad 
de S. M. Y por esto estar escripto fue escusado hablar en ello 
á S. M. por parecer del Secretario, de quien V. A. mandó se 
tomase; y en la verdad , según en las necesidades que la guerra 
pone á S. M., cualquier apuntamiento será bueno; pero según lo 
que S. M. quiere emprender, muy lexos es de lo que V. A. de- 
sea y por su carta escribe. 

La de xv de Mayo vino asimismo algo tarde, pero no se dexa 
de dar cuenta y razón á S. M. y los de su Consejo de lo que se 
escribe, aunque algunas cosas son acá ya sabidas y olvidadas. 
Por esta letra me hizo saber V. A. la llegada de Luis de Taxis y 
Latur, y cómo se habia desbaratado la Dieta que estaba llamada 
en Ratisbona. Y V. A. según escribe piensa proceder del man- 
damiento de S. M. y ha sido una de las cosas de que mayor 
pena ha recibido por saber que se hobiese hecho cosa fuera de 
su voluntad y ordenación ; y V. A, puede estar satisfecho que 
nunca al Emperador tal pasó por pensamiento, porque como yo 
á V. A. escrebí quel Prepósito de Valcrique iba allá y llevaba 
grandes comisiones y mandamiento expreso que cosa ninguna 
hiciese hasta dar cuenta y razón de su comisión y en todo ob- 
servar el mandamiento de V. A.; y no se sabe la cabsa porque 
hiciese el contrario. Y también S. M. está muy maravillado de 
la tardanza que ha tenido en ir á ver á V. A.; y puede creer 
quel yerro y exceso quel dicho Preboste ha hecho , ha sido de 
su voluntad y no de la del Emperador ni de parecer de hombre 
de su Consejo. Yo recité á S. M. el escándalo y murmuraciones 
que á la cabsa habia habido en esas tierras; de lo que á S. M. ha 



BL BMPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 1 99 

pesado mucho y á la hora mandó proveer en que la Dieta se 
tenga el dia y lugar á do á V. A. ha parecido, porque de acá no 
se puede señalar dia, y el viaje por ser largo y dificultoso; y á 
la cabsa se remite á V. A., y no hice mincion en la carta que 
con Luis de Taxis escribí deste negocio, porque yo sabia el 
mandamiento quel Preboste llevaba y no pensé que habia de 
hacer el contrario ; pero yo he suplicado á S. M. y así lo terne 
yo en memoria que de aquí adelante mande so graves penas 
todo mensagero que despachare para V. A. observe la instru- 
cion que le fuere dada; y así se apartarán los inconvenientes 
que V. A. escribe, y desto hace larga respuesta S. M. á la cual 
me remito. Hice relación asimismo de la voluntad que V. A. 
conocía que á su respeto tenian los Príncipes que á la Dieta ve- 
nían, y el mucho provecho y servicio que dello á S. M. pudiera 
venir y el daño de lo contrario. 

Asimismo se hizo relación del estado en que estaban las cosas 
de la fée y revueltas de Alemana, y á S. M. pareció mal y de- 
sea el remedio tal cual V. A. por muchas cartas lo tiene signifi- 
cado; pero las cosas han ido de manera que se ha podido mal 
hacer la voluntad de S. M. y parecer de V. A. No le pareció 
bien lo quel Rey de Dinamarca hizo con su cuñado en le llevar 
su mujer y hermana, pero bien conoce que cabe en la capacidad 
del dicho Re)»" y ser obra de su persona. 

La gente que el Landgrave de Assia y Duque de Jasa han te- 
nido hecha y la voluntad y para el fin que V. A. cree la hablan 
hecho, recité muy largo á S. M. , y así lo cree por las buenas 
razones que V. A. significa. Y por la primera que desto dá avi- 
so , dice pensar que era por trama del Rey de Francia ; y por la 
segunda escribe cómo estaba ya desbaratada la gente ; y que la 
cabsa de se haber puesto en armas, habia sido por cierta liga 
que se habia inventado, y cómo se habia hallado el inventor de- 
Ua y la composici«)n que hablan hecho en el Arzobispo de Ma- 
guncia y en otros perlados, de lo cual todo se dio larga cuenta 
á S.M. 

Las cosas de Italia que V. A. escribió, eran para acá muy 
viejas , pero todavía dellas se hizo relación por el buen parecer 



20O BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOKIA. 

y consejo que V. A. dá, el cual en cualquier tiempo tiene 
sazón. 

De la venida del turco por la del cuatro de Junio se me escri- 
bió lo cierto que V. A. tenia de su venida por un cierto fraile 
francisco , y á S. M. dixe lo que venecianos habian escripto al 
turco, ofreciéndose dar tal orden en que V. A. muriese para el 
día de Sant Miguel ; lo cual S. M. cree muy bien , que son gente 
que por conciencia no dexarán de hacer toda cosa; y le parece 
que V. A. ponga mucho recabdo sobre su persona y encomen- 
darlo á Dios, porque S. M. por su parte hace lo mismo. Al cual 
hice saber de los Embaxadores de Ftaíicia, venecianos y Bay- 
boda que al turco inviaban , los cuales fuera más razón que se 
ocuparan en otra cosa : y con tales obras dá Dios el pago al di- 
cho Rey de Francia , según lo acaecido en Ñapóles. Asimismo 
le hice saber el terremoto que era acaecido en Constantinopla y 
quisiera que fuera tal para que desembarazaran á V. A. del tra- 
bajo que sospecha tener con ellos ; y de todo se le dio entera 
relación. 

En la de 4 de Junio venia muy copiosamente el trabajo que 
V. A. habia pasado en hacer pasar la gente , y aunque por la 
pasada se habia hecho relación á S. M. , todavía le mostré esta 
carta para que supiese la diligencia que V. A. de contino ponía 
en lo que compila al servicio de S. M. Y le torné á recitar lo que 
con Monforte habia pasado y los trabajos que V. A. tenia por 
entretener su exército en Hungría; y también el proveimiento 
que había hecho en inviar á Flandes á Madama por los 800.000 
ducados y la diligencia fue perdida, aunque fueran 800.000 mrs.; 
y S. M. se rió dello pareciendole que V. A. se arrimaba á buen 
árbol. El mismo concepto tiene dellos que V. A. ; y en la ver- 
dad tales obras hacen para tenerlo , porque estando S. M. desa- 
fiado, persona á persona, en este mismo tiempo hicieron ellos 
tregua por ocho meses con el Rey de Francia : lo cual ha sido 
cabsa que tovíese lugar de sacar la gente que tenia en guarni- 
ción y la inviase con mos. de Santpol en la conquista de Ñápe- 
les. Mire V. A. cómo proveerán ellos de dineros para el contra- 
rio desto. 



SL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 30I 

Lo del Duque de Ferrara sabia S. M. y bien creído tiene que 
V. A. trabajó de entretenelle, pero al fin hace aquello que tiene 
de costumbre, y según lo acaecido en Ñapóles podría ser que se 
arrepintiese á la hora. 

En lo del Papa S. M. dá instrucción á Monforte que hable lo 
que cerca dello se debe hacer, porque las cosas han subcedido 
de otra suerte que entonces se pensaba. 

Por la de vii de Julio, que fué la última y más fresca que acá 
se ha recibido, escribe V. A. en el estado que quedaban las co- 
sas de los Príncipes de Alemania y buen medio que V. A. tuvo 
para les hacer dexar las armas. De todo se dio relación á S. M., 
y el remedio dello y de lo demás consiste en verse libré de los 
trabajos de Italia. En esta letra hace relación cómo el Landgrave 
se mostraba servidor de S. M. y de V. A., y á la cabsa creia que 
era porque se entremetiesen entre el Conde Nasaot y él: á S. M, 
parece que es bien que en ella se entienda de manera que sea 
en provecho del Conde, pues tan clara está su justicia y tiene 
tres sentencias en su favor, y es cosa de que S. M. recibirá gran 
placer que tenga buen fin, según S. M. más largamente lo escri- 
be por su letra. Yo, pareciendome que era cosa quel Conde Na- 
saot habia de tener respecto á la buena obra que V. A. le quiere 
hacer, le hice relación de lo que me escribió V. A., el cual besa 
los pies y manos de V. A. y recibe la buena voluntad y la obra 
si para ello hobiere lugar y comete su negocio á un hermano 
suyo. Todo lo que V. A. hiciere por el Conde, es bien hecho, 
porque es verdadero servidor de V. A. en todo lo que sus fuer- 
zas bastan. Dixome que diese aviso á V. A. cómo el Landgrave 
movia muchas veces partidos con fin de alargar el negocio y que 
no ha muchos dias que lo habia hecho con un servidor del Car- 
denal de Maguncia, tratando la cosa con algunas personas desta 
Corte. 

Mucho holgó S. M. de la buena nueva que V. A. me escribió 
de la toma del castillo de Tranchin y del estado en que trae las 
cosas del Bayboda, y el buen suceso dellas, y bien conoce y en- 
tiende por sus trabajos en la necesidad que le debe haber pues- 
to la guerra, pero todo se sufre con el buen suceso. 



302 BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

A S. M. di la buena nueva que por esta carta V. A. me escri- 
bía del parto y salud de la Reina mi señora, de lo que holgó mu- 
cho, y responde á ella. A la Emperatriz no di razón desto, por- 
que á la sazón estaba bien mala de tercianas y algo congoxada, 
porque asimismo estaba malo el Príncipe. Ya Nuestro Señor les 
ha dado salud y están muy buenos. 

Pedro de Azcoitia se ha detenido con fin que S. M. luego que 
fue desafiado en Monzón á viii de Junio despachó su respuesta 
con un Rey de armas suyo; el cual llegado en Fuenterrabía es- 
tuvo muchos dias allí detenido, que nunca el Rey de Francia le 
quiso dar seguro para entrar, sin que primero le hiciese saber la 
comisión que llevaba; y esto se cree que era gastar tiempo, por- 
que se dice que á la sazón se curaba con el palo de las Indias. 
Ya se cansó y con requirímientos que hicieron al Gobernador 
de Bayona, dexó entrar al Rey de armas, el cual es tornado con 
respuesta tal cual entenderá de Monforte. Lleva Pedro de i\z- 
coitia todo lo pasado: S. M. quisiera mucho que V. A. se hobie- 
ra mostrado parte en este negocio, y Monforte llevaba comisión 
de hablar en ella á V. A., y no le respondió V. A. al propósito 
de su embaxada; y aun agora holgarían que V. A. hiciese mues- 
tra este negocio tenerle por suyo, como en el efecto lo tiene; y 
aun si fuese posible que los Príncipes del Imperio hiciesen lo 
mismo. Yo escribo lo que siento que acá quisieran y querrían 
que V. A. hiciese, por mostrar que no solo con S. M. lo han de 
haber. V. A. hará aquello que fuere su servicio. 

Una carta de V. A. me dieron por parte de unos mercaderes, 
y por ella me hace saber cómo se habían tomado allá á cambio 
sobre S. M. 16.275 ducados para cosas cumplideras á su servi- 
cio; y me manda que yo haga en ello de manera que las dichas 
letras sean cumplidas, mandándome que persuada á S. M., si al- 
guna dificultad pusiere, para que pague las letras, teniendo res- 
pecto á la debda de los 200.000 florines del Duque de Jasa y so- 
corros y servicios que ha hecho en Italia y entretenimiento que 
ha hecho en el Imperio. Yo he visto la letra y haré en ello lo que 
V. A. me invía á mandar cuando los mercaderes acudan con sus 
demandas; pero mucho quisiera que V. A. inviara alguna razón 



BL BlffPBRADOR CARLOS V Y SU CORTB. 303 

de para qué y en qué fueron gastados estos dineros, como lo ha 
hecho en las sumas de más cantidad que le han invíado; porque 
según las necesidades en que S. M. está, creo que estas letras 
serán mal cumplidas, y quisiera darle la cabsa y razón del gasto 
y empleo de los dichos dineros; y de lo que se hiciere, yo daré 
aviso á V. A. 

Rocandorf envió aquí un criado suyo, el cual habia inviado á 
la Corte de V. A. á ciertos negocios, y el dicho Rocandorf le dio 
una instrucion, y en ella venia un capitulo que le mandó rae 
mostrase. Lo que en él contenia era hacerme saber que toviese 
aviso que en Flandes habia algunas personas que holgaban y 
buscaban en qué poner á V. A. con el Emperador en discordia, 
y hallaban que los alemanes porque fue Monforte podieran ve- 
nir si V. A. quisiera. Yo sé que ha de poder mucho el diablo que 
tal fuerza toviere; pero tampoco debe V. A. estar descuidado 
que esto sea verdad, no embargante que algunas veces piensan 
los hombres que lo blanco es prieto, y suelen ser pláticas de en- 
tretenimiento. 

Allá está un hijo del Emperador Maximiliano, de gloriosa me- 
moria, el cual ha escripto á S. M. quexándose del mal tratamien- 
to que V. A. le hace, poniéndole en términos de no ser mejor 
tratado que un mozo de cocina. Yo fui avisado desta letra, no 
porque acá se haya hecho caso della: es bien que V. A lo sepa 
para que le dé otro mejor oficio, ó le castigue, pues de tal se mela; 
que si en poder de S. M. esto viere, creo que no seria muy mejor 
tratado que allá está, según Pedro de Azcoytia me ha informado. 

Para hallarse S. M. con dineros para las necesidades que ha 
tenido y tiene, trataba con el Rey de Portugal de le empeñar la 
especiería, dándole al presente alguna suma de dineros; lo cual 
no ha habido efecto. Bien creo á V. A. no pluguiera de tal 
concierto. Tiene S. M. una buena armada para inviar á la dicha 
especiería, y agora tiene acordado de la emplear en otra cosa. 
Asi mismo enviaba S. M. doce gaberas muy bien adrezadas con 
gente para que se juntasen con Andrea de Oría: no sé si se mu- 
dará de propósito, porque opinión de todos es que á la hora par- 
tiese S. M. para allá. 



204 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOSIA. 

Las nuevas que agora son venidas de lo acaecido en Ñapóles 
por mar y tierra escribe S. M. á V. A., á la cual carta me remito. 

Habrá cuatro dias de la hecha de esta que recibí una carta de 
V. A. hecha en Praga á xix de Junio en que por ella me hace 
saber que parece á V. A. que S. M. debe proveer de Visorrey 
de Ñapóles al Conde Palatino Federico, por las cabsas y razones 
que para ello hay. Ya tengo respondido á V. A. lo que S. M. 
proveyó con el Preboste de Valcrique, del cual se maravilla no 
habelle dado cuenta y razón, y á la cabsa torna á le escribir lo 
susodicho; lo cual no ha lugar porque S. M. lo tiene proveido en 
el Príncipe de Orange; pero porque S. M. entendiese las cabsas 
porque V. A. lo desea, le leí la carta y no más de para solo este 
efecto; y en lo de pagar sus pensiones, es menester que corra 
otro tiempo de más bonanza. 

Las nuevas que desta Corte y reino se pueden escribir son: 
que yo he sabido secretamente que en Portugal es Venido un ju- 
dio al cual dan licencia que predique la ley de Moysen, y de 
nuestra fé dice muchos males; y ha escripto á este reino á mu- 
chas personas su mala opinión, los cuales han abandonado sus 
casas y son idos allá; y acá procede la Inquisición contra ellos; 
y S. M. ha escripto dos veces al Rey de Portugal sobre este ne- 
gocio. No sé el fin que terna, pero temo que Dios castigará á 
quien tal permite. 

El Condestable de Castilla es fallescido en esta Corte habrá 
diez dias, lo cual será muy gran daño á S. M., porque pocos 6 
ninguno quedan para la gobernación destos reinos, si S. M. ho- 
biere de salir dellos. 

Mr. de Laxao escribe á V. A. sobre cierto negocio que le toca 
del Arzobispado de Bisangon para un hijo suyo, según verá por 
una letra quel Emperador escribe á V. A. sobre su demanda. El 
querría que V. A. le favoreciese en este negocio y á mí enco- 
mendó que sobre ello escribiese á V. A. Persona es que ha de- 
seado de contino hacer servicio, y tiene lugar y aparejo cerca 
de S. M. para ello. V. A. haga en ello lo que íuere (servido) en 
favor y provecho del dicho Laxao, que dello recibirá S. M. mu- 
cho placer. 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 205 

Después que vino la buena nueva de Ñapóles, S. M. hizo del 
Consejo secrepto al Arzobispo de Toledo y al Conde de Miran- 
da, á los cuales cuando viere que conviene, puede mandar escri- 
bir. Al Arzobispo he conocido de contino inclinado al servicio 
de V. A. 

173. 

(Para el Rey mi señor. — Toledo ^ 6 de Noviembre de 1528,) 

Yo he sabido que se ha platicado que es bien se tratase casa- 
miento de la Reina de Hungría con el Rey de Escocia; y bien 
mirado, hallan que no es bien perder á los ingleses: que no em- 
bargante quel Rey y Cardenal estén mal con S. M., el pueblo 
está en su gracia; y si el Cardenal viese quel tal casamiento se 
hacia, podría inducir al pueblo para les dar á entender que S. M. 
trataba amistad con su enemigo para los destruir; y que es bien 
que los ingleses sean entretenidos y asimismo el Rey de Escocia 
sin executar el tal casamiento. Y hase hablado en la comisión 
que llevó el Preboste de Valcrique para hablar en el casamiento 
de la Reina D.* Leonor de Portugal y el Conde Palatino, en lo 
cual se han añrmado que se debe hacer, no embargante que 
pierda el duario; y hacen consideración de las razones que V. A. 
dice para las cosas de Alemana; y que después de los dias de 
Madama Margarita les dará S. M. la gobernación de Flandes. Y 
para esto parece á algún su servidor que seria bueno que V. A. 
escribiese á S. M. parecerle bien que se haga este casamiento y 
hacer que el Conde Palatino lo suplique y escriba á S. M., por- 
que conozca el Conde venirle el bien de mano de V. A. y le 
tenga obligación; y coa el primer despacho que V. A. hiciere, 
será bien que esto se escriba. 

Pareceme que es bien que V. A. reciba graciosamente á Mon- 
forte, porque no fue suya la culpa de lo que dexó de hacer por 
el mandado de V. A., porque S. M. conozca que de su mal co- 
medimiento no recibió enojo, pues procedió de observar su co- 
misión; y si la respuesta que V. A. le diere á sus negocios no 
fuere tal cual él la desea, V. A. con tiempo debe escribir su lle- 
gada y respuesta de su embaxada antes quél lo escriba, porque 



206 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

S. M. largo sea advertido, y aun de cualquier manera que V. A. 
dé el despacho, lo debe hacer. 

Suplico á V. A. que haya por bien de proveer en lo de la paga 
de la pensión que dá al secretario Juan Alemán, porque él co- 
nozca que V. A. no le entretiene con buenas palabras sin obras, 
porque del hay harta necesidad; y Pedro de Azcoytia hará re- 
lación desto á V. A. más largo. 

174. 

(Para el Rey mi señor, — Toledo , 13 de Diciembre de 1328.) 

Desde Madrid á x de Octubre partió Pedro de Azcoytia y con 
él escribí largo, é habia de ir juntamente con él Monforte, gen- 
tilhombre de la Cámara de S. M., el cual no pudo ser despacha- 
do desde Madrid por algunas cosas que S. M. quería escribir de 
su mano; y estando entendiendo en su despacho, llegó el secre- 
tario Gabriel Sánchez y sabida su venida sobreseyó S. M. la 
partida del dicho Monforte. Otro dia después de su llegada fue 
á besar las manos de S. M. , y del fue muy bien recibido; y el 
Secretario dio larga y buena relación de lo que á cargo truxo y 
v'ido convenir al servicio de S. M. y de V. A., no embargante 
que V. A. lo tenia por muchas veces escripto, y así estaba he- 
cho de todo relación. S. M. así por tener voluntad de advertir 
á V. A. como por la diligencia del Secretario, ha sido servido de 
le despachar brevemente. 

V. A. me invió á mandar que yo suplicase á S. M. mandase 
proveer en que gozasen los Mayordomos mayores de V. A. los 
derechos que han acostumbrado de llevar en el regimiento del 
Imperio, de lo cual el mismo Secretario hizo relación por cosa 
que V. A. ge lo mandó y encomendó mucho. Y la respuesta que 
á ello se nos dio es que, pues el Mayordomo mayor habia de 
venir tan presto, que se esperase su venida para lo comunicar 
con él, porque del lo no sabian acá cosa ninguna. Luego que el 
Mayordomo mayor vino, el Secretario le habló sobre ello y se 
le hizo algo dificultoso, pero él hovo por bien de hacer lo que 
V. A. manda, según el Secretario dirá. 



ML EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 207 

Estando de partida el Secretario Gabriel Sánchez me dieron 
un despacho de V. A. hecho en Víena á vii de Octubre con una 
carta de mano de V. A. para S. M... Este despacho truxo un 
mensagero que envió el preboste de Valcrique, y de su llegada 
ni de cómo ha dado razón de sus negocios» no me hizo saber 
V. A. cosa ninguna; y S. M. nos demandó si sobre ello no escre- 
bia algo, por saber cómo le habia recebido y del enojo que del 
se habia escripto; y no supimos dar razón ninguna más de la quel 
Secretario dirá conveniente al servicio de V. A. 

D. Pedro de Córdoba ha procurado de volver en diligencia, así 
por servir á V. A. como porque la licencia se acababa; y háse 
detenido en esta Corte por entender en sus negocios, que le 
han ocupado todo este tiempo. SS. MM. han sido servidos de 
le casar con una dama de la Emperatriz y con ella le han dado 
buen dote en dineros y otros partidos y oficios en casa del 
Emperador y de la Emperatriz ; y á la cabsa será forzado quél 
no vaya á servir á V. A., que no por ello tiene poca pena. 

Agora es venido cierto mensagero de la armada que S. M. en- 
vió á descobrir tierra á las Indias y truxo una carta y relación 
de lo que les habia subcedido en el viage , de la cual envió 
á V. A. el traslado, y no se envia la relación de que hace men- 
ción , porque se está sacando y se enviará con el primero que 
vaya. Yo terne cuidado de inviar todo lo que de nuevo viniere. 
Suplico á V. A. haya memoria de la ropa que me tiene hecha 
merced. 

Hoy domingo 1 3 del presente ha subcedido al secretario Juan 
Alemán lo que Gabriel Sánchez referirá á V. A. Yo le he halla- 
do buen servidor del Emperador y de V. A. y tengo esperan- 
za que así se hallará deseo y parecemc ser necesario al servicio 
de V. A. que de allá le favorezca como én tal caso requiere, 
y para que no entremetan aquí el que procuran. En todo me 
remito al Secretario y á V. A. suplico provea con presteza lo 
que más cumpliere á su servicio. 



208 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

17B. 

(Para el Rey mi señor. — Toledo^ ao de Hébrero de 132Q.) 

Ha mas de cuatro meses y medio que despaché á Pedro de 
Azcoytia desde Madrid, y los tiempos han sido cabsa que no se 
podiese embarcar; y en este tiempo llegó el secretario Gabriel 
Sánchez, al cual con toda brevedad despachó S. M., juntamente 
con Noguerol su mayordomo que iba en Flandes, y á Monforte, 
gentilhombre de su Cámara , que antes estaba despachado jun- 
tamente con Pedro de Azcoytia para V. A., los cuales partieron 
de esta ciudad á 1 3 de Diciembre del año pasado, y por mucha 
diligencia que han puesto, no les ha sido posible salir á la mar, 
seg^n ha hecho recios tiempos, por los cuales V. A. fuera largo 
advertido de las cosas de S. M. Yo tengo letras del secretario 
Gabriel Sánchez de xi deste mes, en que me hace saber que! 
tiempo les habia sido tan contrario que muchas veces que ha- 
bian tentado partir, nunca pudieron salir del puerto. V. A. pue- 
de poner la culpa al tiempo y no á la diligencia que de todas 
partes se haya puesto. Después de despachados los susodichos, 
primer dia de quaresma determinó S. M. de partirse para Bar- 
celona á primero de Marzo con intención de pasar en Italia, y 
para tal efecto hace sus preparaciones y dello dá aviso á V. A., 
según entenderá por sus letras. No hay cosa ninguna que de 
nuevo haya que escribir mas de lo que los dichos Gabriel Sán- 
chez y Pedro de Azcoytia llevan. De Barcelona será V. A. ad- 
vertido de lo que S. M. determinare de hacer en su viage. 

176. 

(Para el Rey mi señor. — Toledo 1 12 de Marzo de 152Q,) 

Mercado y Clavijo llegaron en esta cibdad á tres deste y á la 
sazón estaba S. M. de partida para Barcelona con intención de 
pasar en Italia ; y á la cabsa estaba tan ocupado para despachar 
las cosas deste reino que no hubo lugar de responder á las le- 
tras de V. A. 



BL BMPBKADOR CAKLOS V Y SU COSTE. 209 

Y en cuanto á los caballos, S. M. está mal proveído dellos y 
los había inviado á buscar, pero por proveer á V. A. se deshizo 
de los mejores que en su caballeriza habia, é invia tres españo- 
les y un cursier, que diz que es bueno. Entre los españoles vá 
uno obero, que es el mejor que tenia S. M., y quisiera estar bien 
proveído para inviar mejor recabdo que se envía. Todo lo de- 
más queda para despachar desde 2^ragoza, que placiendo á 
Dios será para la Semana Santa; á donde yo porné toda la dili- 
gencia que conviene para que V. A. sea respondido; aunque 
yo me dudo y tengo por cierto que no será al propósito de la 
demanda: y de mi parecer V. A. haga sus cosas con este fin, no 
por falta de voluntad, pero porque yo veo y entiendo que no se 
puede hacer otra cosa, como ya V. A. hobiera entendido del 
secretario si su ventura le hubiera arribado á la presencia de 
V.A. 

D. Pedro de Córdoba recibió las letras de V. A., y en la ver- 
dad con sobrada voluntad ha hecho su deber, y se partió para 
Portugal en diligencia por dar mejor recabdo á lo que le invió á 
mandar y con letras de S. M. por dar más calor al negocio. El 
quisiera que S. M. le despachara luego para ir á dar razón 
á V. A. de lo de acá, porque en la verdad hay necesidad dello: 
que no se puede escribir tan cumplidamente como conviene 
para la satisfacion de la voluntad de S. M. y poco remedio que 
hay para la necesidad presente. El dicho D. Pedro tiene pensa- 
miento de hacer este servicio á V. A., y desde Barcelona, si 
para ello hobiere lugar, conforme á la necesidad disporná de su 
persona; que para ello no conozco en él que la muger le dé pe- 
sadumbre. 

De los negocios del secretario Juan Alemán tengo escripto 
lo que hasta la hecha se habia ofrecido, y me pesa haya S. M. 
sido tan mal servido que por pasiones particulares hayan queri- 
do apartar de su servicio tal servidor. Y porque hasta agora no 
teníamos declaración de sus negocios, no tenia escripto más 
de lo que tenia entendido: que el Chanciller y Mayordomo 
mayor teniendo ambos alguna pasión por sus intereses; y tam- 
bién porque en la verdad con su habilidad no se hacia del 



2IO BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DV LA HISTORIA. 

Chanciller tanta cuenta como él quisiera ; y así para satisfacer á 
sus pasiones como por pensar quitar el tal embarazo, con poca 
fundación hobo lugar de poner sospecha adonde no habla cabsa 
de la haber. Y como la cosa fuese tan delicada, S, M. quiso 
antes prevenir que ser prevenido; y mandóle retirar á una al- 
dea dos leguas desta cibdad sin prisión ninguna sino solo ausen- 
cia de Corte , que era lo que ellos querían ; y S. M. proveyó á 
todas partes por saber la verdad de su acusación; y porque de 
las más tiene ya respuesta al contrario de lo que sus contrarios 
deseaban, antes de su partida mandó al Secretario poner en su 
libertad y restituir sus bienes, y quiere entre tanto aguardar los 
otros mensageros que tiene inviados para de todo satisfacerse; 
y el dicho Secretario queda en esta cibdad con la Emperatriz 
hasta ser acabado lo susodicho, que es lo quel Secretario quiere, 
para que conste á todo el mundo la poca culpa que contra él se 
ha tenido. Yo certifico á V. A. que S. M. perdia en él un buen 
servidor y V. A. asimismo, si no hobiese de tornar al ser pri- 
mero , lo cual creó yo que S. M. pues ha conocido su limpieza, 
le mandará restituir su honra , no embargante que agora por él 
y en su nombre sirve el oficio un su oficial con autoridad de uno 
del Consejo. Yo habia escripto que para cualquier efecto V. A. 
toviese por bien de escrebir á S. M. en su favor, salvando si ho- 
biese excedido en el caso que fue acusado; y como agora de 
aquello sea libre, será bien que V. A. le sea gracioso señor, así 
porquel favor de V. A. en tal cosa le será gran merced, como 
porquel conozca que los servicios que ha hecho le fueron gra- 
tos y para lo porvenir será más obligado; y en esto mande V. A. 
proveer, como cosa que conviene á su servicio. 
' La expidicion que S. M. ha hecho para la gobernación deste 
viage en su ausencia, creo que lo hará saber á V. A. Yo lo que 
agora veo es que quedan con la Emperatriz el Arzobispo de 
Toledo y el Conde de Miranda y D. Juan Manuel y el Presiden- 
te Arzobispo de Santiago. No sé los poderes ó facultades que le 
quedan. De D. Juan me pesa que no tiene compañía á S. M., 
porque el valor de su persona y consejo vale mucho. 



BL BMPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 211 

177. 

(Para el Rey mi señor, — Zaragoza^ 3 de Abril da 152Q.) 

Clavijo y Mercado arribaron en la cibdad de Toledo á seis 
del pasado juntos; y visto su despacho y la instrucion que Cla- 
vijo truxo, que venia para D. Antonio de Mendoza, D. Pedro de 
Córdoba, Gabriel Sánchez y para mí; y á la sazón no estaba en 
esta Corte ni reside en ella el D. Antonio de Mendoza y Gabriel 
Sánchez habia muchos dias que era partido para el puerto, Don 
Pedro de Córdoba y yo nos juntamos y dimos larga cuenta á 
S. M. de lo que V. A. nos invió á mandar; y le suplicamos que 
teniendo respecto á la brevedad del tiempo y necesidad que 
V. A. tiene, fuese servido que con toda la mayor diligencia que 
fuese posible, se diese á V^. A aviso de lo que se podia hacer á 
su suplicación. Y así por estar S. M. de partida como por ser 
cosa que requeria ser bien mirada y tener muy grandes ocupa- 
ciones, no se pudo responder desde Toledo, y así se remitió el 
<lespacho para esta cibdad, adonde yo he trabajado que V. A. sea 
brevemente advertido así de la voluntad de S. M. como de lo 
que se puede hacer en lo que V. A. demanda. A lo cual responde 
lo que V. A. entenderá de Monforte, gentilhombre de su Cá- 
mara que vá con otros ciertos negocios que son muy al contra- 
rio destos. Y en la verdad, muchos dias ha que yo tengo es- 
cripto del mal aparejo que acá hay para semejante negocio; y 
querria mucho que lo que está sobre esto escripto bastase para 
que V. A. lo hobiese entendido, porque de contino he conocido 
y conozco que la voluntad de S. M. es en todo y por todo muy 
buena para lo que cumple al bien y honra de V. A.; pero las 
guerras tan largas y trabajos destos reinos y entretenidos dellos 
solos, de lo cual puede considerar qué tales deben estar las co- 
sas para poderse sacar fruto para lo que V. A. demanda, pues 
para lo que toca á la necesidad y empresa que S. M. tiene, es 
forzado que. venda su patrimonio. Los otros medios que V. A. 
signiñca que son Cruzada, empréstido ó subsidio, ya S. M. in- 
tentó para la restauración destos reinos lo mismo que V. A. es- 



212 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cribe agora; y entonces y agora están tan incrédulos que pien- 
san son medios y formas que con ellos se tienen para sacarles 
el dinero; y de lo pasado se consiguió más daño que provecho, 
y como á testigo de vista en este punto me dio S. M. por res- 
puesta; y generalmente en todo recitándonos la necesidad en 
que está y el mal aparejo que para el tal efecto tiene: y que la 
principal cabsa que le mueve á la ida de Italia, es por hallarse 
en persona en el socorro ó con propósito de dexar todas las em- 
presas y ocuparse y emplearse en esa; de manera que en cuan- 
to á lo de acá, V. A. entienda y conozca el mal aparejo que hay 
y conforme á este después de poner sus cosas en Dios, ordene 
lo que mejor le pareciere. 

Las letras de creencia que V. A. envió para los del Consejo 
de S. M. y otras personas, dellas se dieron y se les dio larga 
cuenta y razón de la necesidad en que V. A. estaba; y dan por 
respuesta ser mayor la en que está el Emperador; y aunque no 
veo la de V. A., entiendo la de acá y pienso que tienen razón, 
y así son escusados de poder hacer servicio á V. A. aunque 
tienen todos buena voluntad. Y el Duque de Alba y de Bejar 
son retirados á sus casas, el Duque de Alba con necesidad de 
lo mucho que dice haber gastado, y Bejar de lo mucho que ha 
emprestado; y á la cabsa no aprovecharon nada las letras; y 
como estos empréstidos los tienen hechos muchas veces para 
S. M., no están en disposición, ni aun vendiéndoles la hacienda, 
de lo hacer más. Y acá hemos bien pensado y mirado en todos 
los que nos podrían aprovechar y favorecer para este negocio; 
y al fin piense V. A. que decir y hacer no es todo uno, y que 
está muy lexos de España donde no conocen al turco. Bien 
creo que buenas palabras hartos habrá que las den, pero obras 
y dineros cada uno los guarda para sí. Yo juro mi fé á V. A. 
que por tan burla tienen ellos la venida del turco como plegué 
á Dios que sean ciertos sus pensamientos, antes piensan que es 
invención de S. M. para sacalles dineros. 

En cuanto á lo que conviene inviar despacho para celebrarla 
Dieta, ha seis meses que partió Pedro de Azcoytia con él, y 
después Gabriel Sánchez, que por el largo tiempo que ha que 



• EL BlMRADOR CARLOS V Y SU CORTE. " 213 

se despacharón/'V.' A. "conocerá la diligencia que en ello se 
puso. . s. 

Porla de xvii de Diciembre demanda V. A. caballos, los cuales 
son malos de haber por la mucha falta que hay dellos y por la 
pfegmática que S. M. ha hecho, que ninguno pueda andar á muía 
sin tener ¿aballó; y S. M. los habia inviádo á buscar; pero vista 
la necesidad que V. A. tiene, luego nos mandó que con sobrada 
diligenjcia los buscásemos, y con la brevedad de la partida, no 
los jiodimos hallar; y así fue forzado que S. M. se deshiciese de 
los que tenia para «ü persona; y yo prometo á V. A. que no le 
queda ni uno' solo que valga la pena, y así envía cuatro, tres de 
España é un cursier, y el uno dellos es obero y extremado de 
bueno; y así despaché á Clavijo con ellos y se le dieron 300 du- 
cados y proveimiento para el pasage y despensas de la mar. 

Yo le encargué mucho los llevase muy seguros y concertados, 
y yo creo que así lo hará. V. A. crea que si todo fuera tan fácil 
de proveer y remediar como esto, que así se hiciera lo uno como 
lo otro.' Y por esta carta me hace saber tener aviso- de Polonia y 

m 

otras, muchas partes de la cierta venida del turco," lo cuát se 
mostró á S. M. 

• r 

Por lá de xxi de Enero escripta en Isprug escribió que pare- 
cía á V. A. que si las necesidades destos reinos fuesen tales que 
no se podiese hacer el socorro, fuera bien demandar una Cruza- 
da; é así se hizo como V. A. lo mandó; y después de haber pía- 

' ' ... . ' 

ticado con S. M. la instrucion y respondídonos la imposibilidad 

y trabajos en que está á D. Pedro y á mí, otro diá nos pareció 
que era bien hablallc en lo de la Cruzada, á lo cual nos respón- ' 
dio que la que para él habia concedida, estaba ya comida y no 
publicada; y qué habia en ello mal aparejo; y así como V. A. 
mandó que se hiciese relación, la cabsa porque esto se pidiá se 
dixo, y también que S. M. se podria dello servir. 

La división que hay en Quyga pareció á S. M. que estar par- 
tidos en dos partes era mejor que no ser todos de una opinión, 
como antes se pensaba; y parece bien á S. M. la determinación 
de V. A. en hacer la liga y convocación de los católicos con los 
Príncipes que V. A. señale. 

TOMO XLIV» 14 



^14 ÉOLBTÍK DB. LA &BAL ACADBMXA X>B lA HkSVORIA. 

Por la de once de hebrero V. A. dice se maravilla de las po- 
cas cartas que de mí recibe. La cabsa dello yo la tengo escrípta; 
y es que como la. tierra es cerrada y por via de mercaderes no 
se pueda escribir, porque ellos no osan ni quieren tomar cartas 
que tengan substancia, ni se debe de hacer por el mucho peligro 
que en ello corre; y por la mar S. M. ha hecho el año pasado 
tan pocas espidiciones que me fue forzado traer conmigo i 
Pedro de Azcoytia desde Madrid á Valencia y á Monzón y des-»^ 
de Monzón á Madrid; y aun en Madrid hasta la partida, oo fui 
parte para que podiese ser despachado. Y la caj^sa desto es que 
S. M. cuando tiene entre manos algún gran negocio, ¿guarda el 
fin del, y por esto se detienen los despacho3. V. A. puede creer 
que por mí no queda de dar toda la prisa qUe es posible. 

Yo pedí licencia á S- M. para haberme de ir á V. A., la cual 
rae negó y creo que fuera servicio de V. A. que yo hobiera ido> 
porque le diera entera cuenta de la sobrada voluntad de S. M.. 
y muchos trabajos y poco aparejo que tiene para lo que V. A. 
ha menester y desea; y creo que V. A. entendidos en muchas 
cosas que confiando en la prosperidad de acá se pone, las po* 
dría guiar por otro camino que pareciese convenir más al des- 
canso de S. M. y de V. A. Digo esto porque según lo que V. A. 
escribe y de acá no se provee, me parece que es menester más 
platicallo para bien entendello. Lo otro porque yo me movia y 
me muevo» es por la extrema necesidad que yo paso á cabsa del 
mal pagamento que se me hace de mis gajes, para que V. A. lo 
mande proveer en lo pasado para pagar mis debdas y en lo de 
adelante como fuese servido. 

En el negocio de Castillejo me mandó S. M. responder por el 
secretario Cobos ser mucha razón y que era contento de le pro- 
veer cuando se hiciese la espidicion del obispado de Avila, so- 
bre que demandaba yo la pensión, y según se acostumbra y son 
muchos los demandantes, tengo temor que lo que le dieren no 
será para matar la sed; por tanto V. A. no se descuide de le ha- 
cer las mercedes que su antigüedad y buenos servicios merecen. 
Hanme dicho que demandan este obispado el Chanciller y el 
Cardenal de Santa Cruz y el Marqués de Brandanburque y otros 



WL «MPVRAPOR CMOOe V Y SU CORTf. 215 

inñnitos, A la cabsa» y porque así lo acostumbra, la probision d^ 
semejantes cosas dilata S. M. mucho. 

Ea lo de Rocandorf S. M. ha por bien que haya de servir á 
V, A., y que le sirva tanto cuanto del toviera necesidad» que 
para todo le dá licencia; y en cuanto á su pagamento dice que 
es mucha razón y que se buscará en qué» y le manda escribir 
muy complidamente conforme á esto; todo lo que no tocare i 
dineros habrá lugar de se hacer; para lo otro tienen justas escu- 
sas, por las necesidades, trabajoe y guerras que son causa deUo; 
y Rocandorf sufra' su parte como lo hacen otros muchos que 
tienen más extremas necesidades. 

Tocante á lo de la cifra que V. A, me escribió sobre lo de la 
paz, S. M. tiene bien consideradas las razones que V. A. escri* 
bió, y las necesidades y trabajos en que á la cabsa está hoy la 
christiandad; y en Dios y en buena conciencia creo cabe á S. M. 
poca parte de la culpa dello, porque nos certiñcó quél habia de- 
seado y procurado la paz por todos los medios á él posibles y 
con harta pérdida, pero que no hallaba camino para venir en ello 
por no la querer sus contrarios; y que agora y antes el principal 
ñn de desearla era por evitar los males y daños que á la cabsa 
se ofrecían á la christiandad y por poder emplear su persona y 
Estados en el socorro y ayuda de V. A. contra ese capital ene- 
migo; y que este cuidado tenia delante sus ojos para el fín de 
su deseo, según más largamente lo escribe á V. A.» á cual carta 
me remito. 

Aquí es venido mos. de Rosinboes y con cierta plática de paz 
movida allá entre Madama y los franceses; pero paréceme que- 
para tal negocio, ora fuese burla ó veras, más diligencia y soli- 
citud se habia de poner que ellos han puesto, porque se vino 
por Francia con carros y muy de su espacio, y por Castilla no 
se hizo mucha diligencia; de manera que no veo yo mucha calor 
en la negociación. Un francés es aquí venido por parte del Du- 
que de Saboya á mover ciertos partidos; y para conmigo más 
cierto soy que es espia que no manera de negociar la paz, la 
cual es bien necesaria en todas partes. Nuestro Señor la enca- 
mine como sea servido, que yo entendido y visto el poco recau- 



2 1 6' boletín' de' LA REAL ACADEMIA DB LA HISTOBIA. 

do que de a^rá se puede enviar, he persuadido á S. M, y los de 
su Consejo quel principal punto para quel turco no venga, es 
Hacer S. M. lá paz; porque quien á él le hace venir son los que 
V. A. entiende, y veo la christiandad ocupada y embarazada en 
sus gperras. 

• S. M. partió de Toledg muy resoluto y determinado de pasar 
en Italia, y otra cosa no entiendo ni conozco sino que veo para 
este efecto dos cosas: la una que S. M. lo ha publicado muy de- 
tenidamente y para ello dá mucha prisa á sus armadas de naos 
y galeras, y manda hacer doce mil hombres de pié, los cuales á 
toda fuerza andan señalando; y. los Grandes y gentiles-hombres 
y caballeros manda que para postrero- de Abril sean todos en 
Barcelona con sus adrezos de armas y caballos; y al tiempo de 
sü partida ordenó S; M. el testamento y dexolo como hombre 
que iba fuera destos reinos, y no hay persona que en dicho ni 
en fecho dé S. M. conozca otra cosa en contrario desto, aunque 
l^han antepuesto todos los trabajos é inconvenientes que para 
la tal jornada hay, no son parte para le haber movido á tomar 
conocimiento de hacer lo contrafrode lo comenzado. Lo segun- 
do que á mí me parece y pienso es: que S. M. al tiempo que 
pf opuso esta jornada debia pensar de proveer el mayor incon- 
veniente que para ella^e hallaba, que es la grande-chambre que 
se pasa en toda Italia; lo x:uál se podiera remediar con llevar 
trigo de España; y agora há querido Dios de hacernos partici- 
pantes del trabajo de Italia, porque ha cinco meses que -no Hue- 
ve en toda España^ y en Castilla hay mucho trabajo y necesidad 
aijí por esto como pofquel año pasado se dio una saca- para Por- 
tugal qué hizo más daño que yo ^abré escribir. Y en el Andalu- 
cía, como no haya llovido en este tiempo y la tierra sea más 
temprana, tienen ya por segura Ja perdición y hambre; y aquí 
han enviado en esta Corte á suplicar no haya saca; y aunque no 
la haya, no dexarán de padecer gran pena y trabajo. Esfe incon- 
veniente me parece muy grande y muy evidente para el estor- 
bo de poder pasar S. M., pues que de acá ni de allá esta necesi- 
dad no se puede remediar. 
- La carta que V. A. escribió á la Emperatriz le dimos D. Pedro 



BL BMPBRADOR CARLOS V y SÜ COKTB: . 217 

de Córdoba y yo; y S. M. respondió que las cosas que tocaban 
á V. A., el Emperador las tenia lanto á corazón que no había 
necesidad que nadie entre ellos interviniese; pero que no em- 
bargante esto que ella haría todo lo posible y se mandaba mu- 
cho encomendar en V. A. 

178. 

(Para e¡ Rey mi señor.— Zaragata, 14 de Abril de iszq) (i). 

Mercado y. Clavijo, gentileshonabres de V. A., Uegvon e(i 
Toledo á tiempo que S. M. se quería partir para Barcelona y 
D. Pedro de Córdoba y yo hicimos relación á S. M. de lo qué 
por ellos V. A. nos invió á mandar; y luego S. M. proveyó en 
responder. . 

D. Pedro de Córdoba volvió de Portugal y me envió la res- 
puesta que le fue dada, la cual yo envié con las otras cartas ál 
Dr. Gabriel Sánchez, que va ea cpmpañia de Monforte. Quedóse 
en Toledo con su muger, por que llegó á tener la Pascoa allí. 
Escribióme quél vernia aquí y estaba aparejado para ir y ser- 
vir en todo lo que fuese servido de V. A. sin que la muger le dé 
empedim^nto alguno. 

. V. A. tenga memoria de escribir al Confesor, porque és per- 
sona q.ue desea servir á V. A., .y. todo lo que á él toca, lo hace 
coa entera vojuntad, y sea agradeciéndole lo hecho, porque hará 
provecho para lo de porvenir. 

S. AI. supo como micer Andrea del Burgo, embajador que 
V. A. tiene en Roma, estaba malo; y á la cabsa no podia bien 
entender en los negocios; y escribe muy encargadamente á su 
embaxador micer May para que entienda en ellos con toda asis- 
tencia en lo que viere convenir al servicio de V. A. Será bien 
que se le escriba, porque yo sé que es muy servidor de V. A. y 
llevaba mucho cuidado de le servir en todo lo que fuese po- 
sible. 



(i) Al jnargQD, de letra del texto: «Carta disimulada que llevó Merca- 
do para pasar por Francia. Fue en compañia de mes. de Rosulus, mayor- 
domo mayor de^Madama, el cual llevaba sus letras hasta salir de Francia.» 



220 boletín ]>b la rbal acaobmia ob: la. historia. 

hanegas de trigo, que e& la cosa de que más ilienester tenetiao^ 
y cuarenta piezas de artillería y seiscientos pipotes de pólvora, 
y por via destos hemos sabido cómo Monforte. y su compañia 
arribaron 4. los xi deí pasado en Flandes; y pues. las letras están 
en poder de V . A., por ellas verá la diligencia que acá se pone 
en lo que se envia á mandar. También escribieron de Vizcaya 
que decían los que venian de Flandes que se tenia por cierto los 
alemanes habian concedido á V. A. para contra el Turco cien 
mil hombres de pie y veinte mil de caballo, y los eclesiásticos 
la xnjtad de sus temporales. No lo escribo á V. A. porque lo creo, 
,aui)que fuese la xx.* parte, pero porque sepa lo que las gentes 
dicen. ' 

181. 

(Para el Rey mi señar. — Barcelona, 2g de Mayo de 1529.) 

S. M. dá muy gran prisa á poner en orden las galeras, las 
cuales serán prestas, según yo veo, para mediado Junio; y S. M. 
ha mandado que en diligencia venga la armada que está en Car- 
tagena, la cual se espera cada dia; y S. M. tiene inviados cier- 
tos mensageros al Príncipe de Orangey á Antonio de Leyba, á 
los cuales creo aguardan, Tienese por cierto que ha inviado á 
llamar á Andrea de Oria. Hasta agora toda^ las apariencias son 
buenas de que porná en execucion su pasada, no embargante 
que para ello todos los de su Consejo y aun todos los del reino 
son de contraria opinión, por ser el tiepapo muy al contrario de 
Jo que para la tal jornada es menester, así en Italia como en 
todos estos reinos por falta de los mantenimientos, Yo terne 
cuidado de advertir á V. A. por todas las vias que me fuere 
posible. . • 

18». 

(Para el Rey mi señor,— Barcelotia, s de yunto de i52g) (i). 

« 

Yo tengo escripto tres veces desde que en esta cibdád veni- 
mos, haciendo saber á V. A. cómo S. M. daba mucha prisa, á 

/i) Al.ja^gen: «E^ta fué por Italia á AntQoip de Leyba.» 



. BL EMPBBADOR CARLOS V Y SU CORTB. »2^ 

SUS armadas, las cuales están ya puestas en orden y con deseo 
de acabar su jornada, según del «é conoce. S. M. escribe á V. A. 
su determinación, á c^iya carta me remito .y me dixo que presto 
le haría mensagero propio, y con él y con todos los que se ofre- 
cieren, trabajaré de escribir lo que de nuevo se ofreciere. 

188. 

(Para el Rty nú señar, — Barcelona^ s de yunto de 1529.) 

El portadof desta esMaftin de Gurrea, paje que fue de V. A., 
y por el mucho tiempo que no le ha visto, creo no le conocerá. 
El es hijo del tesorero Feri-iz y siempre ha tenido voluntad y 
deseo de ir á servir á V. A. y por algunos impedimentos no lo 
ha podido hacer hasta agora, que tiene nueva cierta que el turco 
viene á esos reinos de V. A;, ha determinado hallarse en tal 
jornada, presuponiendo los peligros de mar y tierra; y con esta 
voluntad se parte desta cibdad, donde quedamos todos apareja- 
dos para hacer la misma jornada. Suplico á V. A. quél conozca 
le fueron gratos los muchos y buenos servicios que padres é hi- 
jos hicieron al Rey Católico y á V. A., y el dicho Martin Gurrea 
dará razón á V. A. del estado en que dexa á S. M., si llegare 
antes que nosotros. 

X84. 

(Para el Rey mi seüor.— Barcelona, s tte-Jutiio tle 1529.) • 






Hoy á cinco d.este recebr el despacho.; gu^j y, A. me yn^dó 
inviar data de 24 de Abril. Lo que hay por esta que se deb^ 
escribir es que yo mostré á S. M. la larga relación que V. A; ngie 
invi6 y mandóme que yo la mostrase á los de su Consejo: lo cual 
se hará mañana y asimismo -^e le hará Tdacion del subceso de 
la Dieta. Yo supliqué á S. M. por el negocio de Juan Xenque y 
har^ con ello lo que V. A. me invia á mandar . ~ 



ÍSS2 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DB LA HXSTORIA. 

186. 

(Para el Rey mi señor. — Barcelona , 22 de Junio de iS2q,) 

Luis de Taxis llegó en esta cibdad á 18 deste y truxo el du- 
plicato de la Dieta y una carta de mano de V. A. y del Secre* 
tario para S. M. y otra para mí, las cuales llegaron á buen re- 
cabdo. Vino en compañia de Andrea de Oria, y yo hice relación 
á S. M. de lo que V. A. me mandó escribir y holgó mucho de 
ser avisado tan complidamente. V. A. hizo muy bien en escri- 
bir lo que allá estaba proveído en lo de la gente, porque no 
tenia S. M. tan larga razón como deseaba saber; y quisiera mu- 
cho que la gente que Antonio de Leyba habia inviado á deman- 
dar se hobiera hecho é inviado por la necesidad que V. A. y él 
significan por sus letras; á lo cual yo satisfice haberse hecho lo 
último de poder. 

S. M. quiso entender lo que se me escribió de lo que Rocan- 
dorf me habia avisado en Flandes sobre los seis mil alemanes, y 
me dixo que nunca tal habia oido ni entendido. Los otros cum- 
plimientos que para tal caso eran menester, ftieron hechos de 
mi parte y hay poca necesidad de hablarse en ello, porque S. M. 
está bien satisfecho de la voluntad de V. A., y aun me dixo que 
algún personage algún dia quiso entrar en su servicio con la tai 
plática y fiíe bien rebotado, y pareceme y sospecho que según 
en la mala gracia quexle S. M. se partió, debe ser el susodicho; 
no lo digo por afirmarme en ello sino por sospecha que tengo 

Al cumplimiento de mostrarse V. A. en lo de Francia, S. M- 
está satisfecho y le parece bien lo que V. A. sobre eBo ha 
hecho. 

En lo que se escribió sobre la pasada de S. M. vino también- 
escHpto que lo mostré á los del Consejo secreto porque viesen 
en lo que V. A. estaba; porque todos ellos son de contraria 
opinión de S. M., y lo escripto por V. A. satisface al Empera- 
dor y á ellos. En lo del trabajo que hay en Hungria y Bohemia 
y en las otras tierras de V. A., S. M. cree bien en el estado que 
pueden estar, según las cosas han pasado, de lo que le pesa harto. 



EL BHPfiRABOR CAÍALOS V T Sü CORTE. 225 

En lo de Joan Alemán dixe á S. M. lo que me pareció que 
convenia á sn servicio, porque me parece que no hallándose 
contra él lo que fue acusado ni otras poquedades que después 
le buscaron, recia cosa es darle título de traydor, y que los acu- 
sadores se loen y alaben que ellos son parte y cabsa de dalle 
punición por el enojo 6 desplacer que á ellos había hecho; y 
esto dÍKe yo á S. M. parecerme mal, porque tocaba mucho á su 
honra y autoridad, suplicándole de partes de V. A. que confor- 
me á lo que se le escribió , quisiese usar con él. S. M. bien co- 
hoce y me ló dixo estar satisfecho de la acusación ser incierta, 
pero estaba descontento de otras cosillas que no le habian agra- 
dado, para las cuales el castigo me pareció ser grande y grave, 
y escandalosa cosa que con tal título sin justa y clara informa- 
ción sea punido un hombre estando tan preminente. Y desto fué 
cabsa la información de los susodichos por sus pasiones particu- 
lares. S. M. hará lo que fuere servido y aclarará su conciencia. 
Lo de V. A. está hecho como debe ser, porque Juan Alemán en 
su tiempo sirbió con toda la voluntad y obra á él posible. 

D. Pedro de Córdoba habia recibido una carta de V. A. por 
la que le dio á entender la cabsa porque se habia proveido á 
D. Pedro Laso de Caballerizo mayor ; y en la verdad él quisiera 
mucho que estovtera por proveerse, porque una de las cosas 
que le movieron ir allá era pensar ser seguro de su plaza , y le 
parecia que el casarse no era grande empedimiento para estar en 
Alemana en servicio de V. A. 

A Laxao dixe lo que V. A. me mandó escribir y holgó mu- 
cho de la buena voluntad, y tiene esperanza que por medios de 
V. A. habrá fin su deseo. 

Aquí está el Embaxador del Rey de Polonia, y á mí me pare- 
ció que era bien, que pues á S. M. constaba lo que su amo habia 
hecho cerca del turco, era bien que ge lo diesen á entender, 
como S. M. fuese servido; é asi S. M. se determinó de lo hacer; 
y lo que se le dirá y responderá, con el primero yo lo escri- 
biré á V. A. 

En lugar de Juan Alemán sirve uno del Consejo de Estado 
que se llama Nicolao Perrenot, y de título mos. de Granvela, el 



224 BOLETÍN DE LA KEAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cual estuvo en Francia por Embaxador, después de suelto el 
Rey de Francia; y este mos. de Granvela muestra desear servir 
á V. A. Será bien que se le escriba una carta de cómo es V. A. 
advertido por mí de lo susodicho. Será bien-esto para acrecen- 
talle el buen deseo, porque V. A. sea bien servido del. 

De los avisos que S. M. tiene del proveimiento que el Rey de 
Francia ha hecho al Bayboda son muy ciertos sabidos por. sus 
mismas letras, según que á V. A, se? escribe. En lo del Conde 
Palatino sobre lo del casamiento» S. M. responde lo que por su 
carta entenderá; y asimismo á todo lo demás que hay que res- 
ponder: á la carta me remito. 

S. M. escribe á V. A. para saber cómo y de qué grandor y 
manera han de ser los estandartes y banderas que ha de llevar; 
y asi para esto como para de aqui en adelante cada hora será 
razrpn de ser avisados por todas las vias que fuere posible, V. A. 
mande proveer en ello como hasta aquí. 

A mos. de Laxao, como arriba digo, mostré lo que V. A. me 
escribió y holgó mucho de la merced que se le hace; y lo que al 
presente hay en que se le pueda hacer merced es lo quel escri- 
be á V. A., por la necesidad de la indisposición del Arzobispo 
presente, y pues él vá con S. M.,. sera él que lo solicitará. 

S. M. habló al Embaxador del Rey de Polonia, haciéndole sa- 
ber lo que su amo habia hecho; y el dicho Embaxador dio por 
disculpa que su amo nunca tal mandó, sino que aquel que se 
intituló su Embaxador le pidió licencia para ir á Nuestra Señora 
de Lorico, y de su propia voluntad hizo el contrario; y el dicho 
Rey escribió sobre esto á su Embaxador, el cual traslado de su 
carta se envia á V^. A. Yo creo que si esto fuera verdad, que! 
mostrara el recaudo antes que en ello se le hablara. 

186. 

(Para el Rey mi señor. — Barcelona ^ 8 de Julio de iS2Qí) 

Con Luis de Taxis que partió dia de Sant Juan desta ciudad, 
escribí largo todo lo que convenia, y creo según el tiempo le ha 
hecho y su buena diligencia, ya será arribado cerca de V. A. Lo 






BL BMPSRADOA CARLOS V Y SU CORTE; 22^' 

tíjue después de su partida se ha ofrecido es la conclusión de la 
amistad que se ha tomado entre su Santidad y S. M. juntamente 
con V. A., la cual se celebró con solemnidad el dia deSant Pe- 
dro y Sant Pablo; y así para la congratulación como para en- 
tender en cosas resultantes de mucha calidad, así de las que to- 

■ * ■ • • • _ 

can al Tratado como de las que se podrán ofrecer, manda S. M. 
ir á Roma á uno de su Consejo secrépto, que es mosior de Prát, 
el cual terna el mismo cuidado de lo tocante á V. Á. que lleva 
de los negocios de S. M. así por serle mandado como por ^ de- 
searlo por servir á V. A. Y porque quiso saber de mí la manera 
y conñanza que V. A. dá á su embaxador micer Andrea que 
allí está, y ésta yo no sé, V. A. le mande escribir lo que y en 
qué se debe comunicar con su Embaxador sin se encobrir ni 
tener recelo ninguno de lo que hobiere de hacer y tratar; y para 
ello lleva su abcdario de una cifra que á V. A. se envia junta- 
mente con la sustancia de los capitulos que se han tratado en 
esta paz. Y el dicho mosior de Prat servirá muy bien á V. A. y 
^S hombre que lo sabrá bien hacer: V. A. mande proveer en esto 
lo que fuere servido. 

Asimismo me ha escripto frey Gerónimo dé Fonseca desde 
Ñapóles cómo V. A. le inviaba á Roma por su embaxador, délo 
cual á mí no se ha dado aviso; y según he entendido destos Se- 
ñores el dicho frey Gerónimo ser ido á Roma con este cargo, y 
no están muy satisfechos del para semejante comisión. Asimismo 
sobre esto mandará V. A. lo que fuere servido. 

S. M. está muy al cabo de su partida, porque espera su arma- 
da cada dia, porque le vino nueva habrá cinco dias que el dia 
de Sant Pedro la dcxaba en Alicante, que son sesenta leguas de 
aquí; y creo que llegada, se deterná muy poco, pues lo necesa- 
rio para lo que toca al embarca miento está presto. 

187. 

(Para el Rey mi señor, — Barcelona^ 24 de Julio de 1529-) 

A 22 deste recibí las cartas de V. A. hechas en Linz á 17 de 
Junio, y la relación de lo que el Conde de Hortenburgo habia 



336 BOLETÍN DX LA REAL ACADSMU DB LA HISTOIUA. 

hecho en el proveimiento de la gente. De todo ello era S, M, ad- 
vertido por un correo que Madama había inviado desde Flandes, 
con el cual fue avisado del nacimiento del Sr. Infante Don Her- 
nando mi señor, y me dixeron que hobo sobrado placer; y aun- 
que lo sabia, holgó mucho cuando lo supo por la carta que á mí 
se escribió; y porque el Secretario me escribió el nombre, lo 
dixe á S. M.; y dixome aquél tenia esperanza que Dios le dará 
otro, el cual seria así nombrado. Y no embargante que estoviese 
advertido de la negligencia que se tenia en el proveimiento del 
dinero, ge lo torné á decir asimismo y lo que los Quygos que- 
rían y demandaban; á lo cual responde S. M. Yo hice toda ins* 
tancia en la paga de los xx mil florines del Duque de Branzuique, 
y creo que en ello no se proveerá cosa ninguna hasta que S. M. 
sea en Alemana, y así lo responde por su letra. Y como S. M. 
está ya en la mar, todo lo remite para en Italia, y en solo su pa- 
sada piensa y se ocupa, la cual se hace á toda prisa, y en lo que 
muestra y dice, su principal fin es por socorrer á V. A. que bien 
certificado está de la venida del turco, de lo que no recibe nin- 
gún placer. S. M., si Dios le diere tiempo, piensa desembarcar 
en Genova y á la hora se hará mensagero. Suplico á V. A. me 
envié á mandar lo que debo hacer, porque yo voy con harto tra- 
bajo, dexando quexosos los á quien debo lo que he comido, y 
no terne fuerzas para tanto trabajo. El Tesorero de V. A tiene 
poco cuidado de mí, no embargante que V. A, me ha hecho 
saber que ya estaba todo proveido, y estoy más lexos que de 
primero* 

1S8. 

(Para el Rey mi señor, — Genova^ 13 de Agosto de TS2g.) 

S. M. despacha mensagero á V. A. para le hacer saber su 
llegada en esta tierra, la cual ha sido en salvamento; y en 
Saona á x deste recibió una carta de V. A. hecha á 28 de Julio, 
por la cual le hace cierta la venida del turco, de lo cual no reci- 
bió placer ninguno, y es bien que cada hora sea avisado, por- 
que á la sazón hará mucho provecho. No se puede por esta es- 
cribir cosa ninguna, á cabsa que S. M. aguarda lo que habrá sub- 



BL EMPBRAZK» CUtLOfi V Y SU CORTB. 227 

cedido en la Junta de Cambray, y asimismo con el Papa, la cual 
se espera cada dia, y de lo que se hiciere, en diligencia se hará 
mensagero luego. S. M. escribe á Madama y á mos, de Obstrato 
en lo que toca á la décima que demanda en aquellas tierras^ 
" para que en ello tengan la mano; y S. M. hace y desea hacer 
toda cosa por verse libre para poder socorrer á V. A. en la ne- 
cesidad presente. 

Aqui se tiene nueva quel Marqués de Mantua viene y se es- 
pera cada dia, y también vienen ciertos Cardenales y parientes 
del Papa á recibir á S. M., todo lo que agora parece tiene bue- 
nas muestras; pero al ñn son italianos, que se mudan á cada 
viento. La gente de guerra que truxo S. M. decendió en Saona 
y se invió al Condado de Monferran, y creo que allí la verná á 
recibir Antonio de Leyba; y según su parecer y lo que subce- 
derá de lo de Roma, moverá S. M. desta ciudad; y hasta tener 
aviso desto no se sabe lo que se deba hacer. 

189. 

(Para el Rey mi sefior, - Placertcta, 6 de Setiembre de 152Q,) 

Yo quisiera que S. M. hiciera mensagero cierto para dar avi- 
so á V. A. luego que llegó, pero por respecto de le hacer la re- 
lación de la paz y lo que pensaba hacer, lo ha sobreseído hasta 
agora que ya tiene la declaración de la paz, la cual supo por 
cartas que se escribieron á Roma y á otras partes; pero el cier- 
to mensagero se tardó, que no vino hasta los xxvi del pasado; y 
asi como S. M^ tuvo la nueva cierta, otro dia mandó pregonar la 
paz y se hicieron las alegrías que en esta tierra se acostum- 
bran, sin otra cerimonia. Y antes que S. M. llegase á Genova, 
desde mitad del camino envió una galera con los aposentadores, 
y el Embaxador que está en Genova por S. M. escribió á Roma 
la nueva de su venida; y sin más aguardar, luego vino el Duque 
Alexandro, sobrino del Papa, el cual se dice que haya de ser 
yerno de S. M., y fue bien recibido, y tras él vino el Marqués de 
Mantua sin mucho triunfo y ha estado en la Corte algunos dias 
y se partió della. No sé cómo negoció con S. M., porque creo 



228 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA TfE LA HISTORIA. 

« 

demandaba largo partido. Luego venieron Embaxadores de Fio- 
rencia con salvo-conducto de S. M. én cuya gracia querían ve- 
rtir, pero no entrar en poder del Papa: no sé el fin que terna su 
negocio. El Príncipe de Orange era partido de Roma á los xii 
del pasado; venia la via de Florencia: creo yo que ellos darán 
presto señal de lo que deben hacer. 

Tras estos venieron tres Cardenales por Legados dé su Santi- 
dad, y el principal es Frene, que es deán del Capitulo de Car- 
denales, y Santa Cruz y Médicis. S. M. los recibió muy honrada- 
mente; y han venido con S. M. otros muchos caballeros y vie- 
nen. S. M. despachó á mos. de Laxao para que fuese á Francia 
á ver jurar la paz, al cual di una cifra para que si necesario fuere, 
haga sabidor á V. A. 

'xA.simismo hay apariencia que los venecianos querrán la paz, 
que seria el fin de la jornada y deseo de S. M., que en todo la 
hoviese para ir contra ese enemigo de V. A. El Conde Nogue- 
rol es venido aquí, del cual entenderé lo que V. A. le manda, y 
en todo se porná la diligencia que- conviene. S. M. llegó este dia 
en esta cibdad muy bueno, adonde se cree qy^ vernán )os que 
han menester la paz; y para ella ó la guerra se tomará el fin de 
lo que se ha de hacer, y con persona propia será V. A. adver- 
tido. Este dia recebí las letras de V. A. hechas-á 19 de Agostó. 

190. 

(Para el Rey mi señor, — Placencia^ 24 de Setiembre de iS2q,) 

" Vista la instrucion (de Noguerol) se sacó y dio á S. M. pafa 
cftie' por ella viese en ía necesidad en que V. A, estaba y el so- 
corro que demandaba, y de mí ha sido bien solicitado, poniendo 
delante todos, los peligros, que siendo lo qué Dios no quiera 
quel turco saliese con su intención; y por las cabsas que S. M. 
escribe, no se puede hacer como V. A! lo demanda; y á la cabsa 
quisiera yo que se inviaran los tres mil arcabuceros, y en ello 
he trabajado todo lo que me ha sido posible así con S. M. como 
con los de su Consejo; y asimismo por las cabsas que S. M. es- 
cribe no se hace ni se envian los dichos arcabuceros. Bien creo 



BL XMPBRADOIt CARLOS V Y SU CORTB. 339 

yó que si tan cumplidamente V. A. entendiese lo de aqui, como 
ello está, que justamente vería qué las cosas son justas. Por 
ende V. A. crea que los venecianos como han visto la razón 
porque á V, A. no se puede inviar el socorro, ellos están tan 
soberbios que no solamente no vienen á paz, pero creo que 
tienen esperanza de ser rogados con ella y aun no querella, no 
solamente ponen lo que á ellos toca en estos términos, pero á 
los otros dan alas para que hagan lo mismo; y así será forzado 
que S. M. se reparta ^n muchas partes como lo está; lo cual es 
cabsa de no dar lugar á que buenamente pueda hacer lo que 
V. A. demanda y él desea. 

Otro dia que se recibió la dicha instrucion, recibí las letras 
de V. A. hechas á 28 de Agosto, y las suyas di á S. M. y de las 
mias hice relación, pero no fueron parte para poder hacer otra 
cosa de lo que S. M. responde; y tiene y muestra mucha pena 
por tener tal embarazo para no poderlo hacer. Todavía dice que 
todo lo que á él fuese posible trabajará por traer las cosas en 
tal estado que lo pueda hacer. 

Pareceme que las cosas de V. A. se enderezan á que [S. M. 
haga gruerra á los venecianos, por; ser ellos los inv^entores de la 
venida del turco; y según esto, bien creo que se inclina S. M. á 
ello, y aun les parece que hace al propósito para lo del turco. 
Yo quisiera quel socorro se hiciera, pero el aparejo es el que 
hace el efecto, y este creo yo que no es mejor que el que V. A. 
tiene, aunque por razón habia de ser el contrario; y conforme á 
este propósito haga V. A. lo mejor que le será posible, y no 
piense que aunque se haya hecho la paz con el Papa y Rey de 
Francia que esté libre de trabajos, aunque son parte para ser 
menores. 

S. M. tiene sus exércitos repartidos en tantas partes que para 
juntallo es menester tiempo, y todos son menester, cada uno 
donde está. El Príncipe de Orange viene sobre Florencia, y 
trae consigo los alemanes que tenia, que no son muchos y parte 
de los españoles y la gente del Papa, y algunos caballos y aun 
querría y demanda más. Créese que terna que hacer. Alarcon 
<|uedó en el reino con el resto de españoles y algunos italianos 
TOMO xuv, 15 



t$0 BOLBTÍN DK LA RBAL ACADEMIA VE LA HISTORIA. 

para recobrar k) qae los venecianos tienen, porque la armada 
de mar es ya partída para les tener compañia, y son xv galeras 
de Andrea de Oria y las de Qigilia y tres de España, que serán 
por todas xxx. Las que truxo de España mandó volver, f)orqúe 
no estaban para poder servir y que las desarmen, y solas que- 
den ocho para guardar la costa de España. Esta ida de la ar- 
mada hará al propósito de lo que V. A. demanda; y creo que 
para hacerse mayor, había mal aparejo. S. M. andaba en con- 
ciertos con el Duque Francisco (Esforcia); y por cabsa de se 
ver más desembarazado, teníase pensamiento que toviera con- 
cierto con él; pero creo que los venecianos le deben asistir y 
no lo veo en buenos términos; y asi será forzado que parte del 
exército se ocupe en ello, y del resto en venecianos; y á la cab- 
sa parece que aunque sea mucho el número de la gente, on la 
disposición los hace pocos: que es caso por donde harían gran 
falta, si se inviasen, los tres mil arcabuceros; y aun les ha que- 
rido parecer que segim el camino y embarazos que han de pasar» 
que no llegaran á tiempo. No han bastado mis razones para que 
se haga otra cosa de lo que á S. M. parece y se conforma con 
la necesidad y aparejo, según lo recita por su carta. 

191. 

(Para el Rey mi señor, — Ptacetida^ 24 de Setiembre de 152Q.) 

Yo he dado tanta prisa á S. M. para que hiciese el socorro y 
ayuda qiie V. A. demanda y ha menester que pensé estoviera 
ya olvidado; y S. M. se ha detenido en hacer respuesta pensan- 
do que se tomara algún apuntamiento con el Duque Francisco 
para mejor proveer lo que V. A. demanda y ha menester; y no 
ha sido posible atraello á lo bueno, aunque se tenia pensamiento 
y esperanza que hobiera algún apuntamiento; y creo que algo lo 
ha estorbado algunas pláticas que los Embaxadores han tenido 
en Roma con el Papa; y con aquel esfuerzo no ha sido posible 
atraelle á lo bueno; de manera que S. M. lo quiere llevar por 
rigor de armas, y ha mandado traer la artillería y poner cerco 
áPaviBi Bien se cree qiie los venecianos asisten al Duque para. 



c!- 




«L EMMtAOOft CAÍR106 V T SÜ CORTK. 23 1 

que haga resistencia, porque de otra manera no tiene tan buen 
aparejo para escaparse de la furia de S. M. No ha quedado rue- 
go ni cumplimiento ni embaxada que no le ha hecho para atrae- 
He á lo bueno, solo por quitar aparte este embarazo para complir 
con la demanda de V. A. . 

Micer Andrea del Burgo me escrebió una carta que á V. A. 
rtivio con una memoria de lo que habia tratado con los emba- 
xadores dé S. M. acerca de lo del Estado de Milán. No sé si tie- 
ffé" intención ó mandamiento de V. A., pero no quisiera que lo 
hobiera hablado ni pensado por ser muy baxos sus pensamien- 
tos, porque á estar todo el Estado en poder del Duque, era poca 
cosa lo que quería; y acá á mí me han dado á entender que en 
lo que se trataba, no quedaba V. A. olvidado de cabelle la me- 
jor parte, solo de la buena voluntad de S. M. , aunque según el 
Estado está y apariencias hay que ha de estar, prometo á V. A. 
qué está de poca cobdicía. La cau«a de la tardanza do la vuelta 
del Conde y respuesta de S. M. ha sido por lo susodicho. 

A 18 deste á las cinco de la tarde recebl las letras de V. A. 
hechas en Linz á 8; y por ellas me hace saber cómo á primero 
deste habia despachado á Luis de Taxis, el cual no ha arribado 
en esta Corte ni se sabe nueva ninguna del. Pero por lo que 
V. A. escribe se conoce la necesidad y trabajo en que está, y 
conforme á ella se ha suplicado á S. M. por el remedio y dale tal 
como de su carta entenderá. Y creo que si otra cosa se podiese 
hacer, se haría; y la pena que S. M. pasa por la congoxa de V. A. 
es tan grande por las justas razones que para ello hay, que yó 
no lo sé escrebir; y plegué á Dios que á nosotros libre de los 
trabajos que pueden venir, según las apariencias dellos hay, por- 
que para tan grande empresa como la que acá se tiene, habia' 
de ser mejor fornida la bolsa. 

V. A. puede creer muy enteramente la certenidad de la ida 
de'S. M. por las razones que el Conde dirá á V. A. 



23.2^ BOLRTÍM DB LA.KBAL ACAOBIOA DB LA mSTQRU. 

192. 

(Para el Rey mi sénor, — Placencüit 4 de Octubre de ts2q.) • 

A los tres deste á la noche recebí el despacho de V, A. he- 
cho en Línz á 18 y 23 del pasado, y á la hora estaba despacha- 
do un correo, el cual se detuvo por hacer respuesta al dicho 
despacho. D. Pedro de Córdoba y yo dimos las cartas á S. M. 
y le hicimos larga relación de las nuestras; y S. M. mandó otro 
día bien de mañana tener junto su Consejo, en el cual hicimos 
la. misma relación, y se leyó la carta que los comisarios de Viena 
inviaron á V. A. y sobre esto no hay que responder sino que á 
la hora se envia á Roma para que conste al Papa la necesidad 
en que está, y al propósito se provea lo necesario. Y crea V. A. 
que á S. M. ha dado harto cuidado , aunque para la solicitud de 
lo que tiene escrito no ha sido necesario: quisiera mucho saber 
qué gente y reparo hay en Viena, lo cual por ninguna carta sig- 
nifica, y será bien que se escriba de aquí adelante más compli- 
damente, así para que S. M. tenga razón, como para darle algún 
descanso. 

En lo que V. A. demanda parecer si debe inviar á Francia 
é Ingala térra á demandar el socorro, á S. M. y Consejo parece 
que será bien que se haga , pero que las letras y despacho ven- 
gan por aqui , porque sean conformes á lo que está escrípto y 
platicado que se debe tratar para la junta de Bolonia; y por 
carta de V. A. se escribe á S. M. ser partido mos. de Bredan 
para acá, el cual es el mensagero. Esto ha parecido á S. M«, por- 
que no tome el Rey de Francia por achaque quél está remitido 
á la dicha junta, y no haya para un efecto ni otro provecho nin- 
guno. Parece á mos. de Granvela que V. A. debe inviar luego 
persona con su poder á Flandes para entender en lo de la cuarta 
y décima, porque se cree, según lo que está escrípto que harán 
su deber y que se escriba carta muy graciosa á mos. de Obstrato 
para la solicitud y buen despacho, porque S. M. escribe muy 
encargadamente este negocio. 






Bt EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 233 

f ■ 

198. 

(Para él Rey tul stñor, — Plazmeia, jo de Setiembre ele 1529.) 

• Con el Conde Noguerol que partió de aquí viernes 24 deste 
escribí largo, y é! fue tan informado en el estado que las co- 
sas quedaban y de la voluntad de S. M. , en la cual no hay 
inovadon ninguna: solo está declarado que el Papa se determina 
de partir de Roma para venir á Bolonia á los 4 ó 5 del que viene 
y S. M. partirá desta ciudad para ser primero que su Santidad 
en Bolonia, aunque se alarga algo el tiempo de lo que S. M. 
pensaba. Todavía está bien en que el Papa se haya determinado 
á venir. Por más seguridad por si el Conde hobiere habido algún 
desastre, se envía el duplicato de la instrucion que llevó. 

Teniendo S. M. la voluntad que con el Conde ha inviado á 
decir á V. A. para verse más brevemente libre y poder hacer el 
socorro que desea, ha dado lugar á que el Nuncio vaya á ver al 
Duque y tornalle á platicar en los partidos que á V. A. están 
escriptos. Pav^a está cercada y ya era venida la artillería ; y si el 
Duque no quiere apuntamiento, forzoso será tomalla por fuerza, 
en lo cual creo habrá poco embarazo. 

El Príncipe de Orange estaba cerca de Florencia y los Em- 
baxadores della traían trato con su Santidad y no se tiene cono- 
cimiento en que parará. A S. M. es venida nueva que la gente 
de caballo y alemanes que están en el Mantuano, en cierto ren- 
cuentro habían preso al Conde Gaiazo, capitán de los caballos 
ligeros de venecianos con xx presos y hasta vii ó viii muertos. 
No hay otra novedad sino que en todo torna S. M. á escrebir en 
España y Flandes para que á toda fuerza y por todos modos se 
haya dinero para el socorro de V. A. 

194. 

{Para el Rey mi señor.^-Hazeficla.s de Octubre de 1529-) 

Las cosas están en el estado que el Conde las dexó, no em- 
bargante que S. M. habia otra vez tornado á enviar al Nuncio al 



2^4 bolbt(m db la real academia db la historia. 

Duque para le amonestar no diese causa á su perdición; y no 
ha dado mejor respuesta que la pasada, y así será forzado que 
se lleve por rigor. Bien creo que si el impedimento de V. A. no 
lo estorbase, ^questo seria lo que S. M. más querría; pero no 
querria dexar cosa en pendencia para más libremente poder ir 
y poder llevar mejor recado. S. M, despacha al Obispo de Cibr 
dad Rodrigo á España y lleva comisión de coger la cuarta qu^ 
su Santidad ha otorgado sobre la iglesia por cuatro años y la áér 
jpima sobre las encomiendas. £1 se partirá dentro de tres días. 
Plegué á Dios lo enderece como ello es menester- Desde xv dei 
pasado no se sabe nueva ninguna por ninguna via en esta Corte, 
de lo quel turco ha hecho ni en el estado que y. A. está; y pue^ 
hay tan buen aparejo, por una breve letra debe V. A. proveer en 
que S. M. sea sabidor de contino para le dar algún descanso de 
la congoxa que tiene; y también que asi deliberará algunas cosas 
en más prisa ó menos conforme á lo que converná á los nego- 
cios, pues los endereza para ir al socorro de V. A. Yo escribo ai 
secretario Castillejo un cierto negocio que se ha parecido; si á 
V. A. le parece bien, lo mande poner en execucion. 

196. 

(Para el Rey mi señor. -^Pla&encia, lo de Octubre de 1529,) 

A cuatro deste mes se despachó un correo respuesta de la$ 
cartas que V. A. escribió de 18 y 23 del pasado y con el dupli- 
cado *de la instrucion que el Conde llevó; y miércoles á los.seis 
á las X horas de la noche llegó Langarato, el cual fue llevado á 
S. M. por las guardas de la villa y dixo á S. M. la causa de su 
venida. Jueves siguiente, una hora antes que amaneciese, llegó 
Blues y del entendí á lo que V, A. le inviaba; y él y D. Pedro 
de Córdoba y yo nos juntamos y fuimos á dar razón y cuenta á 
S. M. de su comisión; y no sabiendo S. M. que el dicho Blues 
era venido, por la relación que le habia hecho Langarato había 
prevenido su Consejo y con toda presteza quería luego entender 
en el remedio; y nosotros tres hicimos la relación y suplic^icion 
que con venia para el efecto de lo que V. A. ha menester y en- 



BL BICPBRADOR CAIUX>S V Y SlT CORTE. 2^5 

yió á demandar, que escusado es decir la congoxa y pena que 
S. M. tomó y tiene; y conforme á ella á la hora determinó de 
meter en execucion lo que verá por las instruciones que el di- 
cho Blues lleva y la relación que él hará. 

V. A. puede creer y tener por cierto que si como Blues vino 
con la determinación y demanda del socorro, V. A. no hobiera 
qscripto medios ni parecer que se debia hacer guerra á venecia- 
nos, asi como agora se ha determinado en luego partirse, asi lo 
hobiera hecho por la primera carta que V. A. le hobiera escrip- 
to; pero yo veo bien que en los despachos que V. A. envia, se 
hacen muy confusos y por diversas manos y fuera de la orden 
que conviene para lo de acá; y así no se maraville que como se 
escribe con muchos entendimientos acá den el parecer más al 
propósito de la necesidad y ocupación que tuvieren. Por ende 
suplico á V. A. mande de aqui adelante que esto venga por la 
orden acostumbrada, porque sepamos seguramente hablar. 

Una instrucion vino para mos. de Bredan, la cual se desci- 
frará de aqui á un año. No sé lo que en ella viene, pero parece- 
me para el tiempo que corre, será gran faxeria para S. M. Kl di- 
cho mos. de Bredan no parece, ni sabemos acá nueva ninguna 
del, y por esto no se puede dar razón de cosa de su despacho. 

196. 

(Para el Rey mi señor, — Ptauncia^ 25 de Octubre de 152Q.) 

Ya V. A. habrá visto el despacho que llevó Blues, el cual S. M. 
hizo con aquella voluntad que es razón. Las cosas no subceden 
de arte que se puedan hacer con aquella presteza que es menes- 
ter, asi por los inconvenientes que esta tierra consigo trae, como 
por la sobrada necesidad que S. M. tiene de dineros, los cuales 
serian bien menester para lo que entremanos tiene; y de todo 
se dexaria para enviar á V. A. algún recaudo; y cuanto á esto 
V. A. le puede tener justamente por escusado; y asimismo hay 
mal aparejo para hacer finanzas; y para este efecto conviene 
que S. M. vaya en Bolonia á se ver con el Papa y dar alguna 



236 BOLETÍN. DB LA RBAL ACADBmA DB LA BIStOSIA. 

orden (l)... al Papa en la necesidad en que está la Chrístíandad 
y procurar de tomar algún apuntamiento con venecianos y Du- 
que de Milán; y temo mucho que esta necesidad ha de ser cau- 
sa de que se haga algún barato que ni sea bueno para S. M. 
ni V. A. 

Mercado llegó en esta cibdad á los 22 deste á la noche y fue 
bien venido, porque teníamos gran pena, porque venecianos ha- 
bían echado nueva de ser perdida Viena. S. M. holgó de saber 
lo contrario, como era razón, y por la carta de mano de V. A. 
le hacia largo saber en el estado que quedaba y lo mismo se me 
escribió á mí por la cifra de Castillejo. Y porque mi carta venia 
bien y largamente relatado el estado y disposición de lo que 
V. A. quería y podia hacer, yo mostré mi carta á S. M. y fué 
leida en Consejo; y de mi parte dixe á S. M. lo que me pareció 
que convenia hacerse en lo que V. A. decia y demandaba. Y 
sobre ello tuvo luego Consejo, en el cual se determinó que S. M. 
fuese á Bolonia y diese orden «con el Papa para la ayuda desta 
necesidad, porque aunque quisiese hacer otra cosa, no tenia para 
ello aparejo; y así determinó y parte hoy xxv para Bolonia con 
intincion de llegar para la víspera de los Santos; y creo que ese 
mismo dia hará su coronación por más breve entender en el 
despacho de allí; el cual no sé lo que durará, pero como los ne- 
gocios sean grandes y la3 personas tales, más tiemqo será me- 
nester de lo que yo querría. Según la carta de V. A., así la que 
á mí me escribió como las que V. A. escribió de su mano de xxiiii 
y las que se inviaron de Viena de vii y viii que llegaron á la (2) 
á los xxiii, por ellas dá á entender la brevedad que conviene de 
dar el socorro y batalla sin se poder escusar; de suerte que ni la 
gente que S. M. quisiere enviar ni la ida de su persona no po- 
drían llegar á tiempo; y para no llevar el recabdo que conviene, 
ha parecido que para todos propósitos conviene lo que se hace; 
y lo dé allá encomendarlo á Dios y á la buena ventura de V. A. 

En lo que manda que se tenga cuidado de mirar si se tratare 



(i) Hay un claro como de tres palabras. 
(3) £n blanco. 



EL SMPBIUDOR CARLOS V Y SU CORTE. 257 

con venecianos para entender en lo que á V. A. toca, yo tengo 
pensamiento que será forzado que en esta junta se entienda en 
ello, pero temo la necesidad de acá y de allá, como tengo dicho. 
Paréceme que si Dios diere á V. A. la victoria contra su enemi- 
go las cosas serian más (l)... y se harian como compliese al bien 
y servicio de V. A.; y si, lo que Dios no quiera las cosas vayan 
al contrario, pues ellos son los inventores deste daño, mire V. A. 
qué partido . querrán acetar; en especial que ellos están tan ad- 
vertidos de la necesidad de S. M. que tienen con ella más cara 
que su tesorero, porque no hay finanzas sino con ginoveses, y 
de nuestra parte como de la suya hay apariencias que no se es- 
pere buen apuntamiento. El Duque ha traido en tratos á S. M. 
hasta este dia de su partida, sin que contra él se haya hecho 
cosa ninguna; y se ha gastado aquí mes y medio, y al ñn con sus 
burlas ha dado por respuesta que no puede hacer nada sin con- 
sentimiento de venecianos. A todos nos dá qué decir la forma y 
de la manera con que nos ha traido, pero al fin la causa dello 
y de todos los males es la extrema necesidad. No sequé se pue- 
de escribir sino que á todos tiene puestos en gran congoxa la 
pena de V. A. y principalmente á S. M. 

197. 

(Para el Rey mi señor,— Bolonia, p de Noviembre de iS2p-) 

A la hora que teníamos cerrado el pliego que con esto vá, 
llegaron las letras de V. A. escriptas en Linz de 24 del pasado, 
de las cuales se hizo relación á S. M. y le dimos la descifrada 
para la platicar en su Consejo; pero así por respecto de lo que 
teníamos escripto, como por hacer saber á V. A. con brevedad 
lo que á S. M. parecía de lo que se debía hacer sobre el parecer 
de la gente que se debía inviar en tierras de Venecía, se despacha 
esta; y parece á S. M. que los alemanes son de calidad que no 
se sufrirían sin demandar paga, aunque comiesen á discreción; 
pero no le parece mal que ellos lo hiciesen mediante que fuesen 

(i) Espacio de una palabra en blanco. 



238 BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DX LA HISTORIA. 

ciertos que no la habían de demandar, y capitulado con ellos 
así; pero todavía seria cosa recia querello ellos hacer; y S. M. no 
acetaría, de tempr que ge la demandarían; y para lo de acá no 
tiene necesidad de más gente, de suerte que no está S. M. en 
ello; y de avantaja dice que hoy día han comenzado á platicar 
los venecianos, aunque no muy recio, que cree que antes que 
viniesen en efecto el parecer de V. A. se sabía lo que se hará 
con ellos; de manera que V. A. debe bien mirar que no tenga 
S. M. más gente que le demanden lo que no sobra. 

En todo lo demás que V. A. nos envía á mandar, se solicitará 
con toda presteza, aunque en lo que toca á dineros V. A. puede 
creer que no seria posible poderse enviar con la brevedad que 
se demandan y son menester hasta que se hayan con los me- 
dios que Blues llevó, porque si había apariencia de haberlos de 
alguna parte, habían de ser de Florencia, la cual está de mala 
forma, porque agora están más rebeldes que nunca. S. M. envía 
nueva gente, para que de hecho se haga en ellos el castigo que 
fuera bien escusarlo, si ellos quisieran. De nuestra parte se dará 
toda la prisa que fuere posible, pero V. A. puede creer que S. M. 
tiene dello tanto cuidado que hay dello poca necesidad. 

Sobre lo que V. A. manda en lo de mos. de Trento, yo di la 
carta á S. M. y me dixo que al presente no se había de tratar so- 
bre tal materia; que cuando tiempo fuese, yo le dixese lo que de 
parte de V. A. me era mandado, y mostró buena voluntad, de 
la cual usaré con aquella diligencia que V. A. manda juntamente 
con Andrea del Burgo. 

188. 

(Para el Rey mi señor,— Bolonia, 28 de Noviembre de IS2Q.) 

A 23 deste rescibí la letra de V. A. hecha en Gram á 12, de 
la cual se hizo relación á S. M., y holgó mucho de saber en los 
buenos términos que estaban los hechos de V. A., según los ha- 
bía entendido por otra primera de primero deste : porque no se 
había sabido el concierto y medio que V. A. había tomado con 
la gente de guerra que se había amotinado , y acá se sentía el 



BL BICPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 239 

peligro y trabajo como ello era, y según esto cualquier alivio 
han tenido por bueno; y S. M. habia entendido el punto en qur 
V. A» está y también la causa del remedio ; y puede creer que 
ha hecho lo último de su poder para le ayudar en la necesidad 
presente; y para ello envió la cédula y crédito de los cincuenta 
mil ducados, que es la cosa que tiene por más cierta y breve; y 
sí otra cosa pudiera, la hiciera; y al presente no veo aparejo para 
poderse hacer otra cosa por partes de S. M. % 

De mi carta se sacó una forma y resolución al propósito de lo 
que convenia para mostrar al Papa y Cardenales para que por 
ella entendiesen el trabajo en que estaba la Christiandad y pu* 
siesen de su parte el favor y remedio; y á la hora Su Santidad 
mandó á seis Cardenales que mirasen en todas maneras y for- 
mas cómo se podiesen haber dineros al presente , como se pu- 
diese socorrer á V. A. , y hallaron medio hasta en cuarenta mil 
ducadoa, los cuales el Papa dice y ha certificado sin falta que él 
los proveerá dentro de treinta días. Hácese saber á V. A. por 
aviso para que sepa lo que de todas partes al presente se puede 
hacer y se hace: darse ha toda la prisa necesaria porque se en- 
vien al tiempo que Su Santidad lo ha dicho, y téngalos V. A. en 
mucho porque tienen de ambas partes mucho trabajo en buscar 
dineros de todas partes para entretener estos exércitos que gas- 
tan mucho y hacen poco. 

Del aviso que V. A. tiene de que S. M. toviese cien mil du- 
cados en Flandes , es verdad que los tuvo , pero muchos dias ha 
que están comidos, y por esto dellos no puede V. A. ser ayu- 
dado. 

En la Dieta estaba proveido, conforme á como se escribe por 
la carta de micer Andrea del Burgo, y se trabajará de abreviar 
el tiempo, si fuese posible, pero para haber de ser S. M. en ella, 
les parece corto el que tienen significado , porque aun las cosas 
de la paz y apuntamiento con el Duque y venecianos no está 
sino comenzado á platicar, y para acabarse es menester tiempo; 
y para la empresa de Florencia ó ida de Roma y coronación de 
S. M.; y si fuere la ida de Ñapóles de avantaja, porque parece 
ser necesario, según yo tengo entendido, para poner en orden 



240 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

aquel reino; y entre tanto llegará el plazo que el Rey de Francia 
ha de dar los dineros ; y podrá con ellos y con dexar esta tierra 
en paz ir libremente á esa sin tener ni pasar las necesidades y 
trabajos que hasta aquí. También V. A signiñca por su letra que 
principalmente dexe S, M. paz y quietud en Italia; lo cual ha- 
ciéndose, es menester el tiempo susodicho. 

De lo que tenemos hecho acerca de Venecianos, se escribe 
por la carta de micer Andrea: V. A. puede pensar y creer que 
según el tiempo y la necesidad de acá y de allá que nos teme- 
mos por contentos que las cosas queden en el ser pasado , y al 
fin será así. De nuestra parte se les ha mostrado por cscripto el 
derecho de V. A. sin faltar cosa ninguna, todavía remitiéndonos 
á lo que S. M. fuere servido, sin que por ello haya impedimento 
de complirse su voluntad, suplicándole que cuando otra cosa no 
se pudiere hacer, el derecho de V. A. quede seguro para todas 
cosas. 

En lo que escribe V. A. del Duque Federico, lo bien que ha 
servido; á S. M. se hizo relación y holgó mucho dello, y le pa- 
reció que era mucha razón y conforme á como V. A. lo deman- 
da, se le está escripto, como V. A. habrá visto y se escribirá 
conforme á lo que V. A. escribe. 

Yo dixe á S. M. cómo V. A. habia inviado por tres veces ar- 
tillería en el Ducado de Milán , la cual se habia traído de Trento 
del armamento que allí V. A. tiene: que V. A. le suplicaba, si 
della no toviese necesidad, para cuando la hobiese, la mandase 
tomar á la dicha Trento. 

Lo que general y particularmente hemos hecho sobre lo de 
este Estado, ha sido representar á S. M. el deseallo V. A. para 
servirle mejor y estar con mis fuerzas para las cosas de Italia; y 
dello debe tener S. M. memoria, pues vé la variación y poca se- 
guridad que tienen las cosas de acá; y como S. M. nos respon- 
diese que este era su deseo, pero que era constreñido á hacer el 
contrario; y no solamente no darlo á V. A., pero era forzado 
darlo al Duque, el cual tenia méritos para otra pena, y no tal 
galardón. Y visto esto, nos ha parecido que seria bien que S. M. 
hiciese de manera que le quedasen las fortalezas principales en 



BL BM?BRAI>OR CARLO3 V Y SU CORTB. 24 1 

SU mano, pues tenia para ello buena cabsa, que era en prendas 
del pagamento de las debdas y de lo que ha de ser obligado á 
pagar, á ñn que si en este tiempo el Duque moriese 6 hiciese al- 
guna bellaquería, de la cual no pongo duda, S. M. tuviese causa 
de cumplir con el deseo de V, A. ; y para este efecto era bien 
tener las fortalezas en su mano, para lo cual conocimos de S. M. 
que nuestro parecer y aviso era bueno ; y hasta tener conoci- 
miento de lo que sobre esto se hace, me ha parecido que no 
debe tener conocimiento que nuestro deseo es más corto que 
de tener todo el Estado, porque en lo de la sal, yo creo que que- 
rrán observar lo capitulado con el Papa^ y como agora le haya- 
mos menester, parece que tenemos causa de callar. Todavía si 
aquello se hobiere de observar, se trabajará que sea por su vida 
y no más; y en este negocio tenemos mucha vigilancia por po- 
ner algún pié dentro deste Estado, para que algún dia, aliviado 
V. A. de los trabajos que al presente tiene, pueda en él cum- 
plir su deseo. 

Yo querría no dar pena á V. A. en lo que toca á mi entrete- 
nimiento y pagamento, pero la necesidad me constriñe á no po- 
der hacer otra cosa. No quiero suplicar á V. A. por merced lo 
mande proveer, sino por conciencia le suplico lo mande reme- 
diar ; y si la falta dello ha estado en el Tesorero , V. A. me dé 
licencia de quexarme del al Emperador, pues á V. A. no me ha 
aprovechado. 

lee. 

{Para el Rey mi señor,^ Bolama, 8 de Diciembre de 152Q.) 

A tres deste rescibí el despacho que V. A. espidió de Linz 
á 16 del pasado, y (\ S. M. se hizo relación de lo que V. A. me 
invió á mandar, y presenté las letras y copias de lo quel Rey de 
Francia escribió á V. A.; y el despacho y respuesta que ha de 
llevar mos. de Bredan se hará con toda presteza para que se 
parta, y se ordenará como V. A. lo demanda. La causa de no 
se haber partido antes , ha sido esperando saber algunas nuevas 
de lo que mos. de Laxao llevó á cargo , el cual mensagero vino 
ai misnK) tiempo que las cartas de V. A. recibimos. 



242- BOLBTÍ>fbB LA REAL ACADEÍiiA DE LA HISTORIA. 

De lo que está escripto del socorro que el Papa quiere hacer 
en 40.000 ducados se solicita con toda diligencia y creemos en 
breve inviar el recaudo que para ello conviene. Los por quien 
se ha de hacer las finanzas nos significan que nos han de dar los 
dineros eh León á causa de la brevedad con que los demanda- 
mos y la suma ser grande y no la poder recobrar en el tiempo 
que es menester. S. M. quiere pagar interese y grande porque 
rios lo den al tiempo que lo tiene prometido ; y parecenos qué 
para ser seguro y en breve venir á poder de V. A., que el mejor 
medio es recibillos en León, porque para Alemana no se hallan 
mercaderes que lo quieran hacer; y también nos ha parecido 
que aunque los hobiese, es forzado que" sean Fúcares 6 Bclie- 
res, con los cuales V. A. tiene ordinarias finanzas; y creemos' 
que rio debe estar V. A. sin deuda con ellos; y con este temor 
nos ha parecido que será bien las letras vayan á poder de V. A. 
y mandará tomar el dinero á quien hiere servido , las cuales le- 
tras se enviarán á la hora que estén en nuestro poder. Y su San- 
tidad tiene ordenado de qué ha de haber los dichos dineros, que 
es en cierta talla que echa sobre los subditos de la Iglesia, la cual 
bula se da prisa á expedir así de su parte como de la nuestra. 
Tenemos por cierto que la palabra de su Santidad será cumpli- 
da al tiempo que tiene dicho; y habida, se enviará con toda di- 
ligencia. 

Hoy es venida nueva á S. M. por aviso y no mensagero pro- 
pio, cómo á la Emperatriz nuestra señora ha Dios alumbrado de 
un hijo, por la cual nueva en nombre de V. A. besamos las ma- 
nos á S. M. y le suplicamos nos hiciese saber en qué esta- 
do estaban su& negocios, para que á V. A. lo pudiésemos es- 
cribir, porque hacíamos correo propio con esta buena nueva. 
S. M. nos respondió que no escribía por esta posta á V. A. por 
no tener la nueva por correo propio y que en veniendo se des- 
pacharía otro, y lo haría saber de esto y de lo demás muy cum- 
plidamente; y que el estado en que estaban los negocios era que 
serian concluidos y despachados dentro de seis días; y para en- 
tonces á V. A. se despacharía correo pak-a hacer gelo saber y 
responder á las últirhas cartas que de V. A. híl íresoibido. Para el 



" EL Ek^BKAOÓR CARLOS V Y á» eOMSK ¿43 

tíempó susodicho estarán hechas kift letras de la Dieta, las cuales 
enviaremos con Luis, y la iortna' de lo que se ha de tratar envío 
aiqui la copia á V. A. 

(En cifra.) Por la pasada escribí á V. A. cómo habíamos ha- 

• • • 

blado á S. M. sobre lo de la artillería, para que fuese servido de 
la mandar tornar adonde se sacó; y S. M. nos respondió que ter- 
rtia cuidado dello. Pareciendome á mí que las cosas y conciertos 
andaban en buenos términos, dixe á S. M. entre otras cosas que 
pues se decia que al Duque restituía el Estado , mirase S. M. no 
[Perdiésemos el artillería , en que podría hacer al Duque prove- 
cho y á nosotros daño. S. M. me respondió que la artillería era 
menester para guarda de las fortalezas que quedaban en su poder; 
de manera qué como yo entendí esta respuesta de S. M., no so- 
lamente aprobé aquello por bueno, pero le ofrecí se traería toda 
la que más fuese menester para el tal efecto, con fin que es 
bien tener causa y entrada en este Estado, porque algún dia 
tfengo esperanza será cumplido el deseo de V. A. 

(En cifra.) Asimismo por las pasadas que por todos tres están 
escriptas, habrá visto como teníamos algún temor de la ida 
de S. M. en Alemana por las causas y razones que acá en- 
tendíanlos que se platicaban. Asimismo escribí yo al secretario 
Castillejo cómo había entendido el contrarío desto de mos. de 
Grarivela; y no se maraville V. A. que lo escribamos dubitada- 
meitité, porque el temor que tenemos, nos hace creer las cosas 
cómo se dicen; y con el conocimiento que tenemos de los que 
lo' desean, parecenos que podría ser verdad lo que tenemos es- 
criptó; pero de algunos del Consejo me he certificado que en la 
ida ño había duda; lo cual es al presente lo que más deseamos 
y nos parece que cumple al servicio de Dios y de S. M. y de V. A. 
para reparación de todas estas tierras. De S. M. no conocemos 
que en dicho ni en hecho tenga otro deseo; y aunque acá se pla- 
tiquen muchas nuevas y allá se puedan escribir, V. A. crea que 
tenemos harta vigilancia para que V. A. sea advertido de todo 
lo qué puede ser: y sí no se escribe por parte de S. M. certifi- 
cadamente, es' por no saber el fin que los negocios pueden tener; 
p\iés' están tan al cabo, en breve será V. A. sabidor de todo. No 



344 bOLBTÍN DK LA RBAL ACADEMIA DBLA Hl|STORlA. 

se envía razón de cosa ninguna, porque hasta hoy han andado 
muy variables; y de nuestra parte está hecho el cumplimiento 
necesario por escripto y de palabra á S. M. y los de su Consejo, 
y al ñn remitiéndonos á la voluntad de S. M.; y pues está bien 
para las cosas de V. A., puede ser seguro que si no se hicieren 
como lo deseamos, el tiempo habrá sido causa dello. 

Esta posta se despacha á toda prisa para que V. A. goce de 
la buena nueva del nacimiento del Sr. Infante D. Fernando, el 
cual nombre, aunque no sea significado, S. M. me dixo cuando 
le di la buena nueva por partes del Infante mi señor, que otro 
tal seria el nombre, si varón fuese, el que Dios le diese; y en al- 
bricias de esta buena nueva suplico á V. A. mande que yo sea 
pagado, para que salga de vergüenzas y necesidades y pueda te- 
ner con qué mejor seguir y servir á V. A, 

Micer Andrea está harto mal dispuesto de gota, la cual no le 
ha dexado rincón en toda su casa que no haya buscado y em- 
pedido, ecebto la lengua y sentido; y desde la cama con todo 
esto que tiene , hace lo mejor que puede en servicio de V. A. 

200 

(Para el Rey mi señor. — Bolonia^ 27 de Diciembre de 152^,) 

Yo tengo escripto á V. A. como en breve seria despachado 
Luis de Taxis con las letras de la Dieta y á la expidicion dellas 
se ha dado toda la prisa que ha sido posible. Entre tanto se tra- 
taban los negocios de los venecianos y Duque de Milán, los cua- 
les han tenido tales términos que no se ha podido buenamente 
tener conocimiento del fin que tuvieran; y esta ha sido la causa 
de no haber advertido á \'^. A. antes de tener la conclusión. 
Y el mismo dia que se tomó, llegó el despacho de V. A. de 
nueve deste, y de la carta que á mí se escribió, hice larga rela- 
ción á S. M. conforme á lo que me invió á mandar, y por mos. 
de Bredan y por mí se hizo otro dia de lo que á todos tres se 
escribió en latin y lo que con S. M. pasamos y asimismo con 
los del Consejo que en la nuestra van señaladas se escribe por 
micer Andrea y por nif, que yo tengo mi oficial bien enfermo y 



BL BB1PBRAD0& CARLOS V T SU COKTB. 24$ 

no se puede escribir por cifra* Y V. A. puede creer que yo he 
deseado ir á besar las manos á V. A. para le dar larga cuenta 
de las causas y razones que tenemos conocidas para la necesi- 
dad de lo que se ha hecho en lo que se ha concertado, las cua- 
les sabidas por V. A. soy cierto que las aprobara haber sido 
justas. 

V. A. demanda comisarios para las Dietas que ha de tener 
en Bohemia y sus tierras, y quisiera que fuera la persona que se 
hobiera de proveer mosior de Prat. Esto no puede ser, porque 
estaba despachado para ir á entender en la expidicion de los 
hijos del Rey de Francia y lo que más se ha complir del Trata- 

■ 

do de Cambray; y buscando quien de acá se pudiera inviar, no 
se hallan tales personas como conviene, y por la brevedad del 
tiempo; y por esta causa se despachan las instruciones y letras 
como de alia vinieron y van en blanco para que V. A. las ynche 
á su voluntad; y á la causa se despacha esta posta en diligencia 
porque llegue á tiempo. 

En lo que toca al pagamento de lo de Ñapóles, Antonio Mu- 
setola hizo el despacho conforme á las copias que á V. A. está 
escrito. Salamanca me ha escrito de Ñapóles y no me hace men- 
ción de ser llegado el despacho, y después que él lo haya resci- 
bido, si alguna dificultad tuviere, yo lo trabajaré de remediar. 

S. M. queria proveer en el castillo de Milán al que lo tenia 6 
al Marqués del Gasto, y el Duque nunca ha querido venir en 
ello , sino que sea otra persona cual á S. M. pluguiere ; y así le 
pareció de proveer en el dicho castillo á Juan de Mercado , el 
cual no estaba en voluntad de lo acetar hasta que yo gelo mandé 
<ie parte de V. A.; y así lo terna como persona de buen recado. 
En el castillo de Coma ... (l) ... se pone en manos de D. Lorenzo 
Manuel que se espera que dará buena cuenta dello y aun de todo 
el Estado. 

Beso los pies y manos de V. A. por la crecida merced que 
me ha hecho en mandar á micer Andrea dehBurgo que me pa- 
gue el salario que se me debe del tiempo corrido. Yo juro 

(i) Hay un claro como de una palabra. 

TOMO XLIV. 1 6 



24^ BOLETÍN. DE LA KEAL ACAPBMU DE LA BISTOftlA. 

á V. A. que de todo ello no viene á mi poder un 'real, sino á las 
personas que me lo han prestado , pero será ganar crédito para 
comenzarlos á fatigar de nuevo. Los dineros no he recibido, por- 
que los habia prestado al Papa, y dice que dentro de cuatro dias 
los cobrará y me pagará. 

JPar la copia: 

A. Rodríguez Villa. 



II. 



APUNTES PARA LA HISTORIA DE VILLAFRANCA 

DE LOS BARROS. 

Segunda vez vuelve á esta Real Academia para que emita su 
juicio, el estudio que dedica el Sr. Cáscales y Muñoz á la ciudad 
de Villafranca de los Barros, y nuestro Director lo entrega al 
Académico que antes lo había examinado, sin duda para que 
complete su informe en vista de las adiciones hechas al libro. 

Empezaba el anterior dictamen cansignando que «los Apuntes 
para la Historia de Villafranca revistan verdadera importan- 
cia por su objeto, por las peregrinas y curiosas noticias crítica- 
mente eslabonadas y hasta por la forma en qu^ e^tán presenta- 
dos los datos arqueológicos de que, por vez primera, se trata de 
de deducir la historia de aquella desconocida población». 

Decía entonces: «No parece de oportunidad distraer la aten- 
ción, recordando la importancia que, para el verdadero conocí- 
miento y perfección de la historia general de España, tienen los 
estudios particulares, las historias de pueblos y de ciudades, em- 
pezando por el examen de los monumentos de la más remota 

• * 

antigüedad y prestando cuidado á los descubrimientos arqueoló- 
gicos que facilitan la investigación acabada de la manera de ser 
de los adelantos, usos y costumbres de los pueblos que nos pre- 
cedieron en la habitación de este suelo; así como tampoco es 



j 



VILLAVRANCA DE LOS BARROS* 247 

necesario encarecer el ímprobo trabajo, la constancia, la ilustra*-^ 
ción y hasta los medios materiales que por fuerza ha de emplear 
el que á tan penosos estudios dedica los afanes de su inteligen- 
cia. La Academia conoce muy bien el sacrificio que tales aficio- 
nes exigen. «La historia de la civilización de un pueblo particu- 
lar — dice doctamente el inolvidable D. Juan Donoso Cortés — si 
bien no es de aquellas empresas que exceden las fuerzas del 
hombre es, sin duda ninguna, una de las que exigen su entera 
aplicación para ser llevada á buen término y remate». Por eso 
se dice que la Historia de Villafranca reviste gran interés por su 
objeto. 

«Contribuyen á aumentarlo las muchas noticias reunidas en 
sus páginas que, aunque breves, están presentadas con orden y 
claridad; y es digno de notar y de aplaudir el método que en la 
exposición se sigue, comenzando por analizar los monumentos, 
escrituras y datos ciertos, para referir después con mayor segu- 
ridad los hechos que de ellos se deducen». 

«Tratándose de un pueblo cuya historia es escrita por vez 
primera — <Uce el autor en su breve introducción — he preferido^ 
para más precisión y mejor conocimiento de la verdad, no 
hacer la parte narrativa sino en los últimos capítulos y como re- 
sultado y síntesis de los materiales acumulados en I03 anterio- 
res, en los que doy á conocer la tradición conservada por los 
vecinos de Villafranca, las citas y los escritos que he podido 
encontrar en .vanos autores, los documentos del Archivo Muni- 
cipal y del Parroquial y las colecciones de objetos conservados 
en el Museo Regional de Arqueología». 

«El método es el más apropiado; cuando se asientan los 
hechos y se forma con ellos narración histórica, ya se tiene co<*^ 
nocimiento de las fuentes de donde se deducen y se aprecia la 
exactitud de aquélla. Datos importantes, estudiados con justa 
crítica, se presentan para reducir el asiento de Villafranca al que 
ttivo la antigua población Perceiana^ y en sus villares las quintas 
de los nobles romanos ^ muchas veces mencionadas en inscrip- 
nes y muy espeoialmente en el rezo de Santa Eulalia; cárcuns^ 
tancia ya discutida por varios de nuestros más eruditos arqueó- 



248 



BOLETÍN DB Lá. REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 



logos, desde el P. Flórez hasta el R. P. Fidel Fita, y que es, en 
sentir de este Cuerpo literario, el verdadero punto de partida de 
la Historia de Villafranca, pues de tiempos anteriores no se 
conoce hasta el presente dato alguno que pueda consignarse con 
seguridad». 

Desde que á principios del año de 1 899 presentó el Sr. Cas- 
cales y Muñoz su primer bosquejo á la Academia , ha continua- 
do, á lo que parece, recogiendo datos y noticias de todo género 
para formar mayor caudal , dando importancia á sus nuevas in- 
vestigaciones con citas de escritores que antes no había podido 
conocer y que le han permitido formar con los antiguos un 
cuerpo de doctrina que, aunque no pueda presentarse como 
anales completos de la población, despierta la atención sobre 
muchos puntos de indudable interés. 

Expuestas con precisión algunas nociones de la geografía del 
territorio y de la tradición del pueblo , se encuentra en seguida, 
como extremo digno de mención, la enumeración de varioá 
autores que más ó menos directamente se han ocupado de Vi- 
llafranca de los Barros , nombrando en primer lugar á Bernabé 
Moreno de Vargas, que se refiere algo á la villa, y concluyendo 
con anotar lo que ha consignado nuestro insigne compañero el 
R. P. Fita, para poder determinar, según queda indicado, algo 
concreto sobre las circunstancias de la antigua PerceiaMa , para 
demostrar su relación con Villafranca. 

No ha podido formarse sucesión continua de inscripciones, 
así como tampoco se presentan de hechos históricos, más ó me- 
nos locales , que caractericen una serie interesante ; pues aunque 
se habla de algunas lápidas, están diseminadas, y no son muchas 
las que se ha procurado conservar en el Museo Regional, en 
cuyo párrafo especial las consigna diestramente el autor, ha- 
ciendo mérito de colecciones particulares que, de estar reunidas, 
facilitarían mucho el estudio á que se aspira. 

Entrando ya en terreno de más conocidos trabajos, en la 
época contemporánea, se encuentran en los Apuntes para la 
Historia de Villafranca dé los Barros cuantas noticias han po- 
dido coleccionarse sobre todos los edificios reBgiosos y civiles 



KUSVAS IN9CRIPCIONBS ROMANAS. 



249 



que aún se conservan, los productos de la localidad, las vicisi- 
tudes y el progreso constante que se señala en casi todo el siglo 
pasado, por los esfuerzos de sus hijos, de los que se incluye re- 
lación de los más notables, mencionándose sus actos en diversas 
y célebres ocasiones. 

Señalados los puntos más salientes de los citados Apuntes^ 
entiende el Académico que informa que los estudios á que se 
dedica el Sr. Cáscales y Muñoz son dignos de estímulo y de que 
la Academia los informe de nuevo favorablemente. 

Madrid, 29 de Enero de 1904. 

José María Asensio. 



m. 

NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS DE CARTAGENA, 
HERRAMÉLLURI Y ASTORGA. 

Cartagena. 

D. Manuel Fernández Villamarzo, Correspondiente de la Aca- 
demia en Cartagena, nos envía noticia y copia de una lápida de 
mármol blanco, que acaba de encontrarse allí, á 4 m. de profun- 
didad, bajo el piso de la Alameda en el barrio de San Antón. 
Mide 52 cm. de ancho por 40 de alto. Letras elegantísimas del 
tiempo de Hadríano (l^), altas 6 cm.; puntos triangulares. 





C • LAKLIO • C • L 

CHRBSTO 

ANTONIA -IVCVNDA 





C(aio) Laelio C(aa) l(iberto) Chresio Antonia Jwnmda, 
A Cayo Lelio Cresto, liberto de Cayo, hizo este monumento Antonia 
Jucunda. 



(i) Hübner, Exempla scripturac epigraphicae latinae, núm. 432-439. 
Berlín, 1885. 



•a50 BOLETÍN •Z»B lA USAL ACADEMIA DB Uk HISTORIA. 

Los Lelios no se habían mostrado hasta ahora sino en tres 
í&scrípciotiQS de k pefufíisula ibérica; una de Viseo (404), otra 
de Tar-ragoaa (4180) y la tercera en Oádas de Mafanndla jjjma- 
ríN, tomo XLiv, p^. 87). Tampoco aparecen entre los duómvi- 
ros nombrados por las monedas de Cartagena (l); si bien cono- 
cemos semines y ases acuñados en la ciudad turdetana LaeSa (2), 
AaiOda de Ptc^meo, que algunos creen haberse fundado por Es- 
cipión el Africano en obsequio de su amigo y compañero Leüo. 

El cognombre de Antonia, que erigió este toonumento fúne- 
bre á su ¿marido? Cayo Lelio Cresto, se reproduce en otro de 
Cartagena (3456) que dedicaron á la memoria de su hijo Cos- 
mión los cónyuges Cesio Cosmo y Cesia yucunda. 

HerramóUuri. 

De tres Inscripciones romanas, nuevamente halladas en las 
Hemos de HerraméUuri me ha dado noticia el P. Francisco Na- 
val, enviándome al propio tiempo el ejemplar original de la que 
en el presente volumen del Boletín, pág. 9 1, ha salido á luz con 
el número 1. El examen atento de esta marca original rectifica 
!a lectura y confirma la interpretación que propuse. Ocupa la 
mitad de la circunvolución interior del pié" acampanado de una 
taza saguntina. Letras, altas i crii., trazadas con agudo punzón 
y de buena época: 



A/E 
h 



jF(igulinae) A(uli) Vet(Hi). 

De la alfarería de Aulo Vetcio. 



Corresponden al tipo Señalado por Hübner 4970 544 c. 

Las inscripciones últimamente halladas en HerraméUuri son 
las siguientes: 

5. — Fragmento en el fondo interior de una vasija. Letras altas 
2 mm. Se acomoda á la estampilla indicada por Hübner bajo el 
número 4970 40. 



(i) Hübner, Monumenta linguae iberiau^ páginas 8S-90. Berlín,. 1893. 
(2) Ibid^ pág. 131. 



mxEVAS tKSCRIPCrONBS HOMANAS. . 251 



. • . VHO 



[N(umcrii) Áq)ue(llü) o(fficina). 
Fábrica de Numerio Aquilio. 

Otro, sin embargo, podría ser el nombre del fabricante. A 
este propósito recordaré que no muy lejos de Herramélluri, en 
la villa de Azofra, entre Santo Domingo de la Calzada y Nájera, 
se descubrió (Hübner, 6257 ^%) la estampilla AVIDVNI. Este 
nombre sale en una inscripción de la región saguntina, cuya 
fotografía exhibe Hübner en sus Monumenta linguae ibericaey 
pág. 166; donde constituye la línea 9: 

auedunic 

y parece entrañar los elementos dun (que lia) é ic (el) del vas- 
cuence. No de otra manera pude comparar (l) el vocablo ibé- 
rico de otra lápida saguntina 

aioniiseac 

con los genitivos Aionl, Segoni^ Aioseci^ que se dan á leer en 

inscripciones latinas del país céltico-hispano. 

6. — En una tapa de urna cineraria, recogida por el P. Naval, 

aparece la sigla mortuoria 



Difunto. 

Esta misma sigla, indubitable» se ha revelado en una lápida 
de Barcelona, cuya fotografía ilustra la pág. 484 del tomo xlii 
del Boletín. Al otro lado de los Pirineos, y mayormente sobre 
las sepulturas aquitánicas, menudea. 

7. — ^Pesa romana de 34 libras. 

En carta del 18 de Enero me notificó el P. Naval desde Cer- 
vera (Lérida), que en el Museo de su colegio de Santo Domingo 
de la Calzada, acababa de entrar una piedra en figura de melón, 

(i) Boletín, tomo xxxvi, pág. 446. 



252 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIJT. 

recién descubierta por los labriegos, en Jas Hemos de Herra- 
méUuri y señalada del número 

XXXIV 

con letras altas de 35 milímetros; número que se creía fuese «de 

orden de alguna casa ó sepulcro». Añadía que el eje mayor de 

la piedra elipsoidal es de 26 y el menor de 1 8 cm. 

Desde luego creí que sería pesa romana de 34 libras, única 

de este número, descubierta hasta el presente en España. El 

módulo normal y permanente de la libra romana se reduce, ni 

más ni menos, á 

325 gramos 

conforme lo ha demostrado Vázquez Queipo. Bien es verdad 
que, en la práctica, muchas pesas romanas que se han exami- 
nado, ya directamente, ya mediante sus divisores en las mone- 
das, oscilan por mengua ó por exceso alrededor de aquel tipo; 
pero esta oscilación, resultante, ya de casuales accidentes, ya de 
la imperfección del cálculo y de los aparatos del constructor, fá- 
cilmente se explica y en nada empece á la teórica rigidez de 
todo el sistema, que equipara el centupondium (32.500 gramos) y 
la libra (325 gramos) de los Romanos al talento babilónico y á 
la mina greco-asiática, respectivamente (l). 

Creí, pues, que la piedra ponderal de Herramélluri debía pesar, 
en su primitivo estado apreciada 

325 X 34 = 11.050 gramos. 

Consultado acerca de este punto el P. Juan de Mata, Director 
del referido Museo, me escribió (2) que la pesa padeció varias 
contusiones de las herramientas que la descubrieron y sacaron 
del fondo de la tierra á la luz del sol; que es de cuarzo, y que 
cubicada, después de rellenarse de cera las oquedades, mide 

4.268,375 centímetros cúbicos. 

(i) «Leur centupondium et leur livre sont exactement le talent baby- 
lonien et la mine gréco-asiatique». Vázquez Queipo, EssaisurUs systhnés 
fnétriques ti monétaircs des anciens peuplts^ tomo n, pág. 68. París, 1859. 

(2) Carta del 24 de Enero. 



NUBVAS INSCRIPaOMBS KOHAMAS. 353 

Los cuales, multiplicados por al peso específico (2,588) de la 
piedra, producen 

11.046,5545 gramos, 

y dan á la libra el peso de 

324,85866 gramos, 

que rebajan del peso normal {325) muy poco más de un deci- 
gramo. 

Tres pesas, que por este módulo de la libra (325 gramos) se 
rigen, posee el Museo de nuestra Academia. En la colección de 
Hübner fíguran bajo el número 4962 y se distinguen por las ca- 
racterísticas / a, / ¿, ^. El Invejitario del Museo, recientemente 

publicado en el Boletín (i), les aplica los números 446, 413 

•-' ... 

y 449. Las descripciones y apreciaciones de Hübner y de nues- 
tro dignísimo anticuario, D. Juan Catalina García, no siempre 
andan de acuerdo; y por esta razón he creído que será conve- 
niente emparejar los textos, y hacer sobre ellos les reparos que 
se me han ofrecido examinando atentamente las pesas. 

Pesas de ¡o y de 10 libras, 

Hübner, 4962 I a, A.: 

«Pondera dúo reperta a. 1858 prope Huete (provincia de To- 
ledo (2), obispado de Cuenca) ten el cerro de Barañez-»^ cura An- 
tónii Delgado servata Matriti in museo Academiae. 

a, ex marmore nigro (sive serpentino) cum ansa aenea aíTa- 
bre facta et olorum capitibus ornata ita inscriptum est 



b, totum aeneum cum inscríptione 

X 

Descripsi et edidi act. Berol. a. 1 861, p. 544 (unde Hultsch 
Metrologie^ p. 1 16). Quae ¡n b distinguuntur praeter x numerum 
videntur fortuita esse; Delgado l litteram libras indicantem sibi 



(i) Tomo xLii, páginas 494, 400 y 496. 
(3) La provincia es la de Cuenca. 



354 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

visus est deprehendere. Secundutn eiusdem mensuram a qmn- 
quaginta librarum pendit gr. 16253, ¿ decem gr, ^254, unde 
efficitur libra gr, 325,06 et 325>4» quae paene non diflert ab ea 
quae normalis nunc fere creditur gr. 325,8 (l)>. 

Inventario de la Academia. 

<Núm. 466. — Gr2iTipondus de serpentina, de forma de disco, 
de mucha altura, con los dos planos desiguales, siendo m£s pe- 
queño el de la base. Oel superior y dos anillas de bronce en él 
ñjas^ sale el asa con sus extremos en ñgura de cabezas de pato 
y el centro representando dos dedos humanos, también de bron- 
ce el asa que es de elegante dibujo. 

Parece que pesa 16.232 gramos. 

Procede de las excavaciones que los Sres. Toledo hicieron en 
ei cerro de Bftráñez en 1 86 1. Adquirido por la Academia en 
1 861. Altura 0,144 m. 

<Núm. 413. — Peso, 6 pondus de bronce de forma de esfera 
muy truncada por ambos polos. En uno de los planos hay una 
cruz grabada con puntos, con la marca de que pesa 3.250 gra- 
mos (diez libras romanas).» 

Hasta aquí los textos. Lo esencial consiste en bien averiguar 
los pesos. El del decempondium es exactamente 3.250, y no 3.254 
que dijo Hübner. La marca no es precisamente una cruz, sino 
el número X, grabado con puntos y expresivo cabalmente del 
peso normal de 325 gramos que corresponde á la libra. En la 
descripción, que el Inventario del Museo hace de la otra pesa, 
echo de menos la marca, grabada con puntos cupuliformes 



o 
o 
o 
o 
00000 



alta 0,37 cm. La figura de este numeral (X = 50) es arcaica, y 
no permite posponer la edad del monumento al promedio del 



(i) La normal aceptada por Hübner contra la autoridad de Váiquer 
Queipo, está en oposición con todas las pesas españolas que en el Corpus 
mscriptümum ha registrado. 



KÜBVAIB IMKMKanmB «OMUIAS. 355 

primer si^o de ia era cristiana. El peso actual es ciertamente 
de 16.252 ^gramos; pero desde que lo examinó D. Aátomo Del- 
gado ha sufrido una pequeña mella que puede evaluarse ^in vin 
gramo, y hace valedera la estimación de 16.253 gramos, pro- 
puesta por Hübner. Los 6 centigramos resultantes por exceso 
del peso normal de la libra (325 gramos) no deben extrañarnos, 
toda vez que en la pesa de HerraméUuri hemos* notado un deci- 
gramo por defecto. 

De qué manera vinieron á poder de la Academia la pesa de 
diez y la de cincuenta libras romanas, está Consignado eñ el 
acta de la sesió>n del 21 de Diciembre de 1 860: «Dióse cuenta 
tíé ún oficio de D. Quintín de Toledo, en el cual, por sí y en 
nombre de sus consocios D. Nicolás Toledo, D. Vicente Sáft- 
xrhez y D. Deogracias Almonacid, cedía á la Academia dos pon- 
dus y otros objetos antiguos, hallados en las excavaciones que ha- 
bían practicado en el cerro de Baráñez, término de Huete, pi- 
diendo al propio tiempo la remuneración designada en casóís 
análogos para continuar las excavaciones. Se acordó que el se- 
ñor Anticuario, en virtud de la autorización que para este asun- 
to le estaba concedida, propusiera la recompensa (l)que pudie- 
ra darse á los descubridores de los objetos indicados.» 

*P€sa de inedia vnza. 

Hübner, 4962 ^: 

«Semuncia aeneá,. reperta Gsrdubae et illata cura Antohfi 
Delgado in museum Academiae Matritensts. Litterae ex atiento 
caelatae sunt. In facie superiore scriptum est 

y s(em)u(nciá) 
in margine exteriore 

C*CABSAR AVG-P-P p. C. ^^¡^^ 

Zobelius misit, pondus esse indicans gr. 12,88, unde efñcitur 
libra gr. 319,12 item admodum levis (2).» 

(i) Fué de quinientas pesetas. 

(2) El peso resultante de multiplicar 12,88 por 24 es mucho más leve: 
30^12 gramos. En el texto de Hübner se deslizó una distracción de cálcu- 
lo, ó una errata de imprenta. 



256 BOLETÍN DB LK EBAL ACADBMIA DB LA. HISTORIA. 

Inventario de la Academia. 

<Nüm. 459. — Pondüsculo de bronce, de forma de cono tnm- 
cado; en su cara superior una marca (Semunciá?), y en la super- 
ficie curva, incrustada de plata como la anterior, esta leyenda 

C*CABSAR AVO'PP* 

Hallóse en Córdoba, y lo regaló á la Academia D. Manuel 
Codina en Octubre de 1 86 1. 

Pesa 12 gramos y 88 centigramos.» 

En el acta de la sesión del il de Octubre de 1 86 1 se dice 
que esta semuncia fué hallada en Córdoba, y que la envió por 
medio de D. Pascual Gayangos el Correi^ndiente de la Acade- 
mia en Ecíja D. Manuel Codina. 

La orla epigráfica de la pesa determina el tiempo de su fa- 
bricación entre los años 37 y 41 de J. C, siendo emperador Ca- 
lígula, y precisamente cuando cesó la acuñación de la moneda 
en España. En la orla se lee distintamente: 

C*CAESAR-AVG-P«P 

Han desaparecido, quedando los huecos, el punto de plata que 
sigue á CAESAR y la primera a de este vocablo. En el plano infe- 
rior de la pesa está corroído el bronce, que sufrió allí visitable 
desfalco. Toda la pérdida Se puede calcular que fuese de casi 
66 centigramos que, unidos al peso actual (12,8833) de la semun- 
cia, producen la vigésimocuarta parte de la libra típica, ó de 325 
gramos. 

La pesa de cinco libras, procedente de Itálica, que existía en 
el Museo de la Academia, se ha perdido; y por esta razón no 
figura en el Inventario. Hübner (4962 3) la describe así: 

«Pondus ex marmore nigro (si ve serpentino) Italicae repertum 
et illatum museo Academiae Matritensis cura Antonii Delgado. 



V 



Zobelius misit pondusque esse gr. I585)00 indicavít, unde pa- 
tet non integrum esse servatum, cum inde efficiatur libra gr. 
317,4 tantum, quae esse debuit circiter gr. 325,8.» 



MUBVAS IMSCRIPCIONBS ROBlAHAS. 257 

La pérdida de tan interesante ejemplar, que en balde he bus- 
cado, se compensa con otro quintupondium^ descrito por Hüb- 
ner (6245 2 ) de la siguiente manera: 

<Rep. prope yaen in via a la Roda Astígi, servatur Malacae 
apud Eduardum Loring; quintupondium p. gr. 1.620 (librae 
gfr. 324; quae debuit esse gr. 325,8).» 

Asf que la pesa de 34 libras, recién hallada en Herramélluri, 
tiene dos ventajas que recomiendan su mérito: una, la de confir- 
mar el peso normal de la libra romana (325 gramos), propuesto, 
por Vázquez Queipo; y otra, la de ser el único tipo de su núme- ; 
ro (xxxiv) que se conoce en España. 

Ninguna de las siete inscripciones, hasta hoy descubiertas en 
las ruinas de Liina^ ha sido fruto de hondas pesquisas 6 excava- 
ciones técnicamente practicadas sobre el terreno. A poner ma- 
no en obra tan provechosa podrá también servir de estímulo y 
aliciente un epígrafe de Idanha, villa portuguesa de la provincia 
de Beira (Hübner, 439): 

AKRBNO* CRBSCB 
NTIS*P*L1BIBNSI 
MIILIAt*CBLBRIS 
LIE «M ARITO • F*C 

Arreno CrescenHs f(ilio) Ubiensi Melia Celeris lib(eria) mariio /(ocien- 
dum) c(uravü)» 

A su*marído Arreno, hijo de Crescente, natural de Libia, cuidó de hacer 
este monumento Melia liberta de Céler. 

En Corao de Asturias reaparece el nombre propio Arrenus 
(2706), comparable á los griegos ápfTjvils (bravo), y ápftv (desna- 
rigado, romo). 

Astorga. 

El adjunto fotograbado de la inscripción militar (l) última- 
mente descubierta en esta ciudad, y registrada con el número 12, 

(i) Me lo ha prestado D. Marcelo Macias. 



958 BOLETÍN ■>■ l,A RBAL ACADEMIA DB I.K HtSTOKU. 

manifiesta que la piedra está rota por el lado izquierdo, y que 
es preciso modifícar por ese lado la ¡nterpretación discutida en 
la página 93 del presente volumen del Boletín. Leo, pues: 



1 



[M(arais)? P]ersÍUT M(arci) /(tlius) Pol(lia) \Cer}'^sus, dom(o) Has(ta) 
\mir\ts leg(ioftii) X Getii(inae) c(en/uriae) Sü[aitt]i, etím(orum) ¿, aer(um) 
XXVf. k(ic) s(üus} e(it). 

Marco Pcrsio Céreso, hijo de Marco, de la tribu Folia, natural de Astí, 
soldado de la legión X Gemina, de la centuria de Silón, de 50 años de 
edad y 36 de servicio, aquí yace. 

El nombre Persius era conocido en £^>aña por dos inscrip- 
ciones (2083, 2239), y el cognombre Ceresus por otra (6304). 

13. 

Lápida, de la que ha dado noticia D. Matfas Rodríguez en los 
primeros días del corriente mes de Febrero. Se halló, sirviendo 
de tapa á uno de los varios sepulcros, formados de lajas de pie- 
dra, que se han mostrado en un terreno de las cercanlaa de 
Astorga. Mide I m. de altura. La fotografta del monumento me 
ha sido enviada por D. Marcelo Maclas. 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROHftHAS. 



D(is) Ma(m6us). Calfiuniia ElaiUs suo sobrino pía pienÍis(Hmo) pgí(u)i(, 
aH(Honim) XV. [h(ie)]s(iiiu) e(sí)]. 

A los dioses Manes. Calpumia hija de Elano á su Bobrino piadoeisimo 
de 15 aSos de edad, puso piadosa. Aquf (¿1) yace. 



26o BOLETÍN BE LA REAL ACADfiMIA DE LA HISTORIA. 

Conocíase el nombre Elanus en Valladolid (2726) en Iruña 
de Álava (5819) y en la provincia de León (S7l6), donde tam- 
bién aparece el masculino Elanio (5715)» así^conio la variante 
Efenus en.Sasamón (5712). La forma patronímica Elanis, que 
no creo deba interpretarse por Elani s(erva), sale ahora por vez 
primera. Otras, terminadas en is é igualmente predecesoras de 
las desinencias de nuestros apellidos, como Pérez y Périz^ Sán- 
chez y Sánchiz^ ha registrado Hübner (455, 5246^ 57 18). El 
nombre del difunto se calla, porque del contexto se infiere que 
sería el de' su abuelo (Elanus) 6 el del padre de Calpumia su 
tía. Por la Aiisma razón una lápida de Cartagena (34I I ) habla de 
una hermana y de un sobrino, sin expresar los nombres de ellos. 

En la exornación del friso, ó cabecera, de la presente ' lápida 
sojí muy notables la rueda ó disco del sol, la media luna, la 
svástica que también campea en una inscripción sepulcral de 
Corao (5732), y finalmente el tridente y los tres arcos (de puen- 
te?) que pueden aludir á creencias religiosas de los Astures so- 
bre el destino de los Manes, ó almas de los difunto$, á la man- 
sión de los astros, que pueblan el firmamento. i 

El tridente, invertido y apoyado en el vértice de una pira- 
mide 



distingue otra estela fúnebre del país de los Astu,res (Hübner 
5744)1 é indudablemente se relaciona con el emblema lunar 



/ 



de la Tanit púnica. 

. El sitio donde se han encontrado las sepulturas, según lo re- 
fiere El Faro de Astorga (húmero del 5 del corriente, es el que 
llaman el barrero ó gran depósito natural de arcilla, al Sur del 
cementerio cerca del arrabal de Puerta de Rey por donde sin 

■ 

duda pasó la vía romana, y subsistieron, como subsisten ahora, 
obradores de alfarería. 

Madrid, 19 Febrero 1904. 

Fidel Fita. 



COMBATB NAVAL BMTRK BSÍPANOLBS Y PORTUGUESES. 36 1 



IV. 

ESTUDIO HISTÓRICO SOBRE EL COMBATE NAVAL 
ENTRE ESPAÑOLES Y PORTUGUESES EN RÍO GRANDE. 
LA TARDE DEL 19 DE FEBRERO DE 1776. 

Próximo á la muerte el rey de Portugal José I, y siendo su 
Ministro Sebastián José de Carvalho, conocido durante mucho 
tiempo bajo el nombre de Conde de Bey ras (l) y posterior- 
mente célebre Marqués de Pombal, adicto siempre á la causa de 
Inglaterra, y enemigo de los Borbones, era detestado con todo 
su corazón por la reina María Ana Victoria (2)* 

Temiendo aquel Ministro que si el rey José llegaba á faltar, 
y le sucedía su hija María, pues no tenía sucesión masculina, la 
influencia de la Reina madre le impediría conservar su poder, 
trató de convencer al monarca para que evitara este golpe alte- 
rando la ley de sucesión; pero noticiosa la Reina de sus preten- 
siones, previno á su hija para que no ñrmase la renuncia que su 
padre la iba á presentar, y Carlos III de España, avisado á la vez 
por su hermana, declaró al Gabinete de Lisboa que no consen- 
tiría el despojo de su sobrina (3). 

José I falleció el 4 de Febrero de 1777 (4), sucediéndole sin 
dificultad su referida hija, retirándose Pombal de la escena pú- 
blica (5). Entonces Floridablanca se aprovechó de coyuntura tan 
favorable, no solo para transigir las diferencias que existían 
entre las dos naciones, sino también para cimentar sobre firmes 
bases una amistad perpetua entre las casas de Borbón y de 
Braganza; y el i.° de Octubre de 1777 se ajustó un Tratado de 



(1) Tuvo la gloria de abrir el Canal de este nombre, único en Por- 
tugal. César Cantú: Historia Universal^ tomo vi. Traducción española de 
D. Nemesio F. Cuesta. 

(aj Lafuente: Historia general de España, parte 3.* tomo xx. 

(3) Laiuente: Historia general de España ^ parte 3.* tomo xx. 

(4) Zamora y Caballero: Historia de España, tomo v. 

(5) Pombal murió poco después. César Cantú: Historia Universal, to- 
mo VL Traducción española de D. Nemesio F. Cuesta. 

TOMO XLiv. 17 



I 



302 BOLBTÍH DS tA RSAX ACADBICU DB LA HISTOBU. 

Límites por el cual renunció Portugal á la colonia del Sacra- 
mento (l) y á la navegación del Río de la Plata, del Paraguay y 
del Paraná (2), recibiendo en cambio un terreno inútil para los 
españoles cerca del Lago de los Patos, y otra parte menos cono- 
cida en el país de las Amazonas y al SE« del Perú (3). 

Realmente fué una' suerte para Floridablanca el inaugurar la 
época de su mando con este tratado, que dio buena idea de sus 
propósitos y capacidad; y tan sumamente necesario, cuanto que 
Pombal, excitado por el Gabinete Inglés, que aspiraba á tener 
entretenidos á los españoles en puntos diversos, envió una es- 
cuadra (4) con tropas de desembarco y bastante artillería que 
ocupó en el Río de la Plata á Montevideo y á algunos fuertes 
situados en la costa del Atlántico. 

Proponíase también esta escuadra abrír á la navegación, sin 
obstáculo alguno, la parte SE. de Río Grande en San Pedro sin 
ni siquiera tener en cuenta para cesar en su empeño el haberles 
frustrado su idea de posesión, la sorpresa que intentaron siendo 
repelidos en Mayo de 1767 y la que^premeditaron en el de 1 77 1. 

Ixw portugueses se prepararon con extraordinarias fuerzas de 
niar y tierra para hacerse con la región de los Taper, propor- 
cionando aumento al Brasil con los terrenos de España del lado 
de los ríos de La Plata y Paraguay, para lo cual les venían 
muy bien los establecimientos que hacía más de tres años habían 
usurpado en el Río Grande del Curitiva el nombrado Igatimi, 
en la provincia de Paraguay y los terrenos en el pueblo de San- 
ta Rosa Viejo. Así es que el 4 de Abril de 1775 creyeron po- 
dían hacerse con estos dominios españoles forzando la entrada 
del río por el puesto llamado La Mangora, con tres embarca- 
ciones armadas, intentando desembarcar allí cuatro regimientos 
de iníantería, dos compañías de caballería y Dragones con se- 



(i) Mémoirts du Margáis de Pombal, 1784. Tome premier. 

(2) César Cantú: Historia (Jnioersal, tomo vi. Traducción española de 
D. Nemesio F. Cuesta, 

(3) Colección de tratados. Silva, tomo m. Beccatini: Historia de Car' 
los IH. 

(4) Lafuente: Historia general de España^ parte 3.% tomo xx. 



COMBATB HAYAL ENTKB BSPAÍ^OL|!8 Y POKTOGttBflBB. 263 

tenta cañones, dos obuses y cuatro morteros que tenían preve- 
nidos en la batería de la Concepción que hacía frente á la boca 
de la expresada Mangora; pero fué frustado su intento por una 
de grueso calibre que, disimulada en un rancho de cueros, teniaa 
los españoles en el paraje llamado £1 Puntal. 

El 1 5 del mismo mes entraron éstos en el río con un bergan- 
tín, dos corbetas y dos saetías (i) al mando del capitán de fra* 
gata D. Francisco Javier de Morales, y á pesar del vivo fuego 
hecho por las baterías portuguesas en la Punta de San Pedro, ea 
las que además de la artillería del calibre de á 24, tenían tre« 
cañones de á 36, ayudados por los fuegos del fuerte de la Barra, 
en la boca del río, lograron penetrar en él, sin más pérdida que 
la de la corbeta «Nuestra Señora de Atocha», que por impericia 
del práctico varó en la dicha Barra , salvándose toda la tripu- 
lación. 

A pesar de haber reunido los portugueses para la continua- 
ción de sus propósitos todas las fuerzas de que podían disponer 
en el Brasil, lo cierto es que por el indicado hecho de armas de 
la marina española se contuvieron por entonces, dando con esto 
una tregua de diez meses, que fué bien aprovechada por ambos 
lados (2). 

Las noticias que por algunos desertores llegaron á oídos del 
jefe de la escuadra española conñrmaron los temores de éste« 
pues estaban todos contestes en los grandes preparativos que ea 
el Brasil se hacían para atacarle,, organizando al efecto regi- 
mientos en Pernambuco y en Santos; sejpreparaba además una 
escuadra en el puerto de Santa Catalina ; se construían varias 
planchadas (3) capaces cada una para treintavo cuarenta hom- 
bres; se había sondeado la Barra por un capitán de la marina 



(i) Saetía (de saeta). — Embarcación latina de tres palos y una sola 
cubierta; menor que el jabeque y mayor quería galeota, que servía para 
corso y para mercanría. ^ 

(2) Manuscrito de la época, existente en el archivo del Marque de 
Ayerbe, fechado en Río Grande á 22 de Febrero de 1776. 

(3) Planchadas (marina), entarimado que sirve para igualar la cubier- 
ta y sentar con proporción la artillería. 



204 - BOLBTÍN DE LA REAL ACADBMZA DE LA HISTORIA. 

portugruesa; se había dado la orden de reunirse en la batería de 
Punta de San Pedro á todos los prácticos más experimentados, 
y, por último, sé les había dado también la de marchar al primer 
aviso á cuatro compañías de granaderos. 

En este interregno se trabajó también con gran vigor por par- 
te de España, particularmente desde el citado mes de Abril, 
para ponerse en disposición de defensa por cuantos medios pu- 
dieran contrarrestar la superioridad del enemigo, sin dejarse 
alucinar por las noticias que divulgaban el gobernador portu» 
gués y el sargento mayor de la colonia del Sacramento, que pre- 
tendían «que para no llegar á hostilidad alguna de una y otra 
parte, habían ambos soberanos pactado un tratado amistoso». 

Se abrió un camino de un cuarto de legua por en medio de un 
terreno pantanoso para comunicar con la costa de la Barra; se 
mejoró el fuerte de San Juan Bautista de la Guardia y del Arro- 
yo; se construyeron los parapetos y explanadas de las baterías, 
montando el cureñaje y todos los pertrechos de artillería; se hi- 
cieron dos baterías en la dicha costa y cuatro planchadas arma- 
das , así como también se armaron todos los barcos pequeños 
que había , no olvidando hacer los repuestos necesarios de esta- 
cas, maderos, íaginas, sacos de cuero, etc., etc., municionando 
abundantemente todos los puestos, y, en una palabra, se dispuso 
todo lo posible para preparar una rigurosa defensa , con tanto 
desvelo y constancia que, según manifiestan testigos presencia- 
les, solo podía creerlo el que lo hubiera visto. 

Fueron destinados al mando de esta costa el teniente coronel 
del Real Cuerpo de Artillería y comandante de la misma provin- 
cia D. Francisco Betbere, y á sus Órdenes el teniente coronel 
de Dragones D. Inocencio Antonio Marín, con 25 hombres de 
su Cuerpo y dos compañías de caballería de Milicias; el coronel 
D. Miguel Febrer, con dos compañías de Milicias y los Dragones 
qiAe estaban en los pasos del río San Gonzalo; el coronel D. José 
de Molina, ^niente coronel del regimiento de infantería de Bue- 
nos Aires, y para en el caso de alarma se le dio la orden de que 
tomase el mando del cuartel del nominado fuerte de San Juan 
Btiotista de la Guardia del Arroyo, que estaba al mando del te- 



COMBATE HAVAL BMTRB BSPAÍÍOLBS Y PORTITOUBSBS. 365 

niente D. Pablo Desfiles, y con la indicación d^ quedar desem-; 
barcado para acudir al sitio en que más necesaria fuera su pre- 
sencia, al coronel del expresado regimiento de ihfantería de 
Buenos Aires y comandante del puesto D. Miguel de Tejada. 

Últimamente se fabricó un almacén de pólvora con gruesas 
estacas, en un paraje resguardado de los tiros del enemigo, pues 
el último que habían construido estaba muy expuesto á ellos en 
el caso de atacar el cuartel , y se reforzó este puesto con una 
compañía del citado regimiento de Buenos Aires y ^o deserto- 
res venidos últimamente á España. 

Se ocupó también la isla llamada del Ladino, puesto suma- 
mente importante por hallarse enfrente de ella toda la escuadra 
portuguesa, y estar además casi en comunicación con el conti- 
nente por el poco fondo que allí existe y la facilidad de comu- 
nicar con la Barra, por haber construido un fuerte regular de 
faginas y tierra con dos cañones de á l8, dos de á 4 y algunos 
pedreros. Con este fuerte y el del cuartel se podía muy bien 
hostilizar con provecho á la parte de escuadra portuguesa que 
había anclado casi á la falda de la batería de las Higueras (l). 

El 14 de Febrero de 1 776, poco antes de anochecer, se des- 
cubrieron al Norte de la Barra 10 embarcaciones; el 1 5 fondea- 
ron en aquel paraje, siendo reconocidos un navio de 70 cañones, 
tina fragata de 30, otra de 24, dos paquebotes de á 1 6, una ba- 
landra de á 14 y cuatro sumacas ó galeotas de á 12. Se mantu- 
vieron sin hostilizar á nadie; pero no por eso los españoles se 
descuidaron , pues además de reforzar las baterías de la costa 
con cinco compañías de infantería, se prepararon á bordo para 
el combate. El 16 por la mañana quedó fondeado el dicho na- 
vio, y el resto de la escuadra se puso á la vela, anclando á la en- 
trada del río que^había franqtieado, habiéndose cambiado ala 
mayor de las fragatas la insignia de corneta que traía el referi- 
do navio, quedando éste solo con el gallardete y la bandera 
portuguesa como todos los demás. 

No obstante el recio temporal del Norte que se desencadenó 

(i) Manuscrito de la época, ya mencionado. 



S66 BOUBThV DB LA KBAL ibCADSMIA DB LA MROBIA. 

aquella noche, la escuadra portuguesa se mantuvo toda día en 
la boca de la Barra» 

Los capitanes españoles D. Miguel de Tejada, D. José de Me- 
dina, D. Francisco Betbere y D. Francisco Javier de Morales se 
reunieron en la Guardia del Puntal para deliberar y tratar de los 
medios de resistir el ataque que inminentemente esperaban. — 
En efecto, el 19 (l) amaneció un tiempo despejado por el vien- 
to S¿SE., á cuyo favor á las seis de la mañana se puso á la vela 
toda la escuadra portuguesa, fondeando dentro de la Barra á las 
ocho de la misma. Allí se mantuvo hasta cerca de la una, man- 
dando sus lanchas á la Punta de San Pedro, donde fondeó so- 
bre las dos de la tarde. 

A las tres de la misma empezó el fuego contra la dicha es- 
cuadra; el comandante déla costa, D. Francisco Betbere, desde 
la batería de la Barra fué contestado con gran atrevimiento por 
una balandra que iba de batidora, presentando su costado, ma- 
nifestando su ligereza y la intrepidez de su comandante. A ésta 
la siguieron una sumaca, un paquebot y las fragatas con las cu- 
biertas llenas de tropa y gente de mar, batiéndose todos con 
gran valor. 

Pero el fuego activo y tan bien dirigido como aprovechado de 
la expresada batería, ayudada por la de Santa Bárbara, obligó á 
la escuadra portuguesa á huir de los fuegos de la misma, empe- 
zando á atacar las embarcaciones espadólas, dejando en la Punta 
de San Pedro varado un paquebot y echada á pique una suma- 
ca frente á la expresada batería de Santa Bárbara. 

Fué la primera en sufrir el ataque la saetía «San Francisco de 
Asís>, al mando del teniente de navio D. Felipe López Carn» 
zosa, á la^ cual intentaron abordar una balandra y un paquebot 
fondeados á su costado; pero este experimentado oñcial, con sus 
certeros fuegos, pudo evitarlo, aun cuando con la dolorosa pér- 
dida de su segundo, el alférez de navio D. Francisco Buitrón, 
quedando mal heridos también un cabo y cuatro marineros. 



(i) En Montevideo, año de 1849, ^ publicó Noticia circunstanciada de 
lo ocurrido en Rio Grande en iQ de Febrero de 1776, 



COMBATB NATAL BMTKB B8PAÍIOLBS T PORTDGUBSBS. Tídj 

Contribuyó también á este baen éxito el fuego de la corbeta 
«Nuestra Señora de los Dolores», al mando del alférez de navk> 
Dr José Amparan y por su segundo el subteniente de infantería 
D. Diego de Pazos, los cuales lograron cortar el cable de la ba- 
landra, rechazando á las demás embarcaciones, evitando los 
abordajes proyectados por el enemigó y disponiéndolo todo con 
tanto acierto, que no tuvo más pérdida que un cabo y dos mari- 
neros heridos. 

El almirante de nuestra pequeña escuadra, D. Francisco Idiá* 
quez de Borja, mandaba también la saetía «Misericordia», donde 
habia enarbolado su insignia, la cual se vió atacada á un tiempo 
por una fragata, una balandra, una sumaca y un paquebot; pero 
decidido á no colocarse entre dos fuegos, maniobró con tanto 
acierto que, á pesar de batirs ? á menos de á tiro de pistola con 
los mencionados bancos, les obligó á abandonar su empresa, re- 
tirándose muy maltratados. 

Dirigidas las dos fragatas al bergantín «Santiago», mandado 
por el comandante de la escuadra, capitán de fragata, D. Fran- 
cisco Javier de Morales (l), con el ánimo de abordarle, auxilia- 
das de los paquebots y demás barcos que podían arrimarse, hi- 
cieron cuantos esfuerzos les fueron posibles; pero el activo y 
bien dirigido fuego del bergantín español les descompuso, mal- 
trató y acobardó á los portugueses de tal manera, qué una de 
las fragatas estuvo á ponto de rendirse. 

Mucho ayudó á esto el daño que dicha fragata recibía del 
bergantín «Nuestra Señora de la Pastoriza», buque inferior á di- 
cha fragata, además de que, muerto su comandante el teniente 
de fragata D.Joan José de Iturriaga, el sargento de la guarnición, 
siete hombres de ésta, y con l6 heridos, estaba ya á punto de 
ser abordada; pero comprendiendo su estado el comandante de 



(i) En los Archivo$ de Marina existe copia del parte dado por Don 
Francisco Javier de Morales, con título: Rdactón de lo ocurrido en Rio Gran^ 
de de San Pedro desde que se avistó la escuadra portuguesa hasta la función 
del combate que tuvo con los cinco buques de mi mando anclados en la cosía 
MFímtedde este rio.—^ de Marzo de 1776. 



/ 

268 BOI^TÍN DE LA RBAL ACADBMLi DE XA HISTOBIA. 

la escuadra, desde el bergantín cSantiago» le alargó dos cables, 
atravesándose con gallardía, y levantando el espíritu de la tripu- 
lación se dirigieron» con valor imponderable, á abordar la men- 
cionada fragata, que, muerto su general y su segimdo, estaba á 
punto de varar; pero pasando á ella un oficial de otro de los 
barcos y encargándose de su mando, pudo salvarla picando el 
cable y á fuerza de velas. 

Digno es de hacerse constar el valor de la tropa y tripula- 
ción del referido bergantín «La Pastoriza», pues reducidos á tan 
corto número por las bajas indicadas, el condestable José More- 
no, así como el soldado Antonio Pérez, se batían con el mayor 
denuedo; respondiendo al general portugués, que les intimaba á 
la rendición, que nunca arriarían la bandera; y el dicho soldado 
Pérez, acostado sobre la borda, derribó, muerto de un fusilazo, al 
comandante y á su segundo, gritando «que así vengaba la muer- 
té de su capitán Iturriaga». 

Quedaron sumamente maltratadas las embarcaciones portu- 
guesas que entraron en el combate; no viéndose un hombre so- 
bre cubierta, perdiendo 13 anclas, el botalón bauprés de la co- 
mandanta, despedazadas las jarcias y sin contestar al fuego que, 
al paso de todas ellas, les hicieron las baterías españolas de la 
Trinidad y el Puntal, perdiéndose una balandra que zozobró de 
un cañonazo, y á pesar de ser auxiliadas por el grueso cañón de 
su batería de la Concepción, que se pretende tiraba con bala roja, 
se retiraron en desorden, fondeando detrás de otras embarca- 
ciones, que anteriormente lo estaban delante de la batería «Las 
Higueras», procurando así libertarse de los tiros de la batería de 
«Deus» en la isla del «Ladino», que al paso les habían molestado 
bastante; siendo una prueba del destrozo ocasionado en estos 
buques la necesidad en que se encontraron para fondear y reco- 
ger sus velas del auxilio de las tripulaciones de las dichas embar- 
caciones allí ancladas. 

Duró lo fuerte del combate tres horas largas, aun cuando los 
cañones de las baterías siguieron todavía haciendo fuego una 
hora más. 

No se pueden conocer en detalle las pérdidas de los portugue- 



COUBATB NAVAL BNTRB BSPAKoLBS Y PORTUOUBSBS. 269 

ses; pero por lo manifestado anteriormente, debieron ser de gran 
consideración. 

Las españolas fueron: dos oficiales muertos, el teniente de 
fragata D. José de Iturriaga y el alférez de navio D. Francisco 
Buitrón, y además un sargento, cuatro cabos y nueve soldados; 
quedando heridos cinco pñciales, dos cabos y 17 soldados (l^. 

La mencionada balandra zozobrada, abatido el pabellón portu- 
gués, se enarboló en ella el español, incendiándola después; pero 
habiendo sacado antes cuatro cañones de á 4, con algunas mu- 
niciones, jarcias y pertrechos. 

La acción fué al ancla entre los expresados cuatro buques y 
el bergantín «La Pastoriza», pues el nombrado «Santa Matilde», 
la «Presa» y la sumaca «Golondrina», no entraron en fuego, 
manteniéndose al resguardo de la ensenada de la Monguera. 

Fueron ocho los buques portugueses que entraron en acción 
guarnecidos con cuatro compañías de granaderos de 1 14 hom- 
bres cada una, y armados con artillería de á 12, de á 8, de á 6 y 
de á 4. • 

Al tiempo de empezarse el combate se vieron venir del 
puesto principal de la banda del Norte, y dirigiéndose al pare- 
cer á la isla del Ladino, una porción. de planchadas condu- 
ciendo tropas; pero se aprestaron en el puesto del cuartel las 
embarcaciones de remos armados que había , y se adelantó una 
planchada, con dos cañones de á 16, dos de á 3 y algunos pe- 
dreros, para observarlas, y en caso necesario oponerse á sus 
designios; pero bastó esto solo para que las dichas planchadas 
se retirasen en seguida al punto de donde habían salido. 

Jamás se quiso dar por los españoles el menor pretexto que 
justificara la agresión de que por parte de los portugueses fue- 
ron objeto; pues aunque existía la certeza de que los derechos 
de España eran bien claros sobre el dominio de la entrada y 
salida del río, con exclusión de cualquier otra nación, no se hizo 
fuego alguno á las embarcaciones portuguesas por la batería del 
fuerte de la Barra, hasta que habiendo pasado el paralelo de la 

(i) Manuscrito de la época ya citado. 



270 BOLETflf DB LA REAL ACADÜMIA IHB LA HISTOUA, 

Punta de San Pedro se dirigieron río arriba, para atacar las 
españolas, que sin el abrigo de las baterías de tierra se hubie- 
ran visto altamente comprometidas. 

Al saberse estos acontecimientos en España salió de Cádiz 
una escuadra á las órdenes del Conde de Casa de Tilly (i) con 
un cuerpo expedicionario de lO á 12XXX> hombres, mandada 
por D. Pedro Ceballos, dirigiéndose á la isla de Santa Catalina. 
Los buques portugueses, que la defendían, huyeron, rindiéndose 
la isla y los fuertes, quedando las guarniciones prisioneras de 
guerra; desde allí pasó esta escuadra al Río de la Plata, se apo- 
deró de la colonia del Sacramento y de la isla adyacente de 
San Gabriel, ocupando los españoles las demás poseáones por- 
tuguesas hasta Río Grande (2). 

Estos hechos coincidieron con el fallecimiento del rey José I 
y la destitución del Marqués de Pombal, de la que nos hemos 
ocupado al comenzar este estudio. 

El siguiente año de 1 778 vino á España la Reina viuda de 
Portugal á visitar á su hermano, quien la recibió y obsequió 
con gran cariño y deferencia , y el 24 de Marzo se celebró un 
nuevo concierto renovándose los antiguos tratados de amistad» 
hechos en tiempo de Carlos V y Felipe II, confirmándolos recí- 
procamente los soberanos de ambos países, mandando formar 
una nuevia tarifa de Aduanas y cediendo Portujg^al á España las 
islas de Fernando Póo y Annobón en lá costa de África, para 
facilitar á los españoles la trata de negros, tan necesaria en 
aquella época para la explotación de sus colonias de Amé- 
rica (3). 



Madrid, 19 de Febrero de 1904. 



El Maxqués de Ayerbe. 



( x) (Noriembre, 1 776).— Lañiente: Historia gentral d€ Espaüa^ parte 3.*, 
tomo XX. 

(2) Lafuente: Historia general de España, parte 3.*, tomo xx. 

(3) Sánchez y Casado: Historia de España, 



M. «BT XA ABákS DS PlBIlStA. 271 



V. 

COMENTARIOS DE D. GARCÍA DE SILVA Y FIGUEROA PE LA 
EMBAJADA QUE DE PARTE DEL REY DE ESPAÑA D. FELIPE IH 
HIZO AL REY XA ABAS DE PERSIA (i). 

La Sociedad de Bibliófilos españoles, con buen acuerdo, ha sa- 
cado á luz en toda su integridad, por vez primera, la. relacíóa de 
viajes que , manuscrita y en dos códices distintos , se guarda en 
la Biblioteca Nacional; y en su integridad digo, porque traducida 
al francés y falta de los dos primeros capítulos, la imprimió en 
París Mr. de Wicqfort en 1 667, y en fragmento la dio á conocer 
también en Madrid D. Eugenio de Llaguno en 1782, por apén- 
dice á la Crónica de Don Pedro Niño, Conde de Buelna. 

El primero de estos escritores , Mr. de Wicqfort , incurrió en 
error al dar noticias de D. García de Silva, y al presumir que la 
relación fuera escrita por alguno de los que componían el per- 
sonal de la Embajada; redactóla el mismo D. García, sentando 
en el papel, día por día, sus observaciones, en el transcurso de 
ocho años que duró la expedición, seg^ún enuncia D. Manuel Se- 
rrano y Sanz, encargado por la Sociedad de Bibliófilos de la 
confrontación de los originales y preparación de la copia, y 
autor de la Advertencia preliminar, en la que ha reunido los 
antecedentes del personaje. 

Nació en Zafra en Diciembre de 1 5 50; estudió Leyes en Sala- 
manca; fué gobernador de Badajoz; prestó después sus servicios 
en la Secretaría de Estado, y por último, desempeñó la embaja- 
da de Persia, embarcando en Lisboa en Abril de 1614 abordo de 
la Capitana de la Armada de la India que le transportó á Goa. 
Era hombre de autoridad y de vasto saber, acreditado por sus 
informes y observaciones en Geografía , en Historia natural , en 
Arqueología y en la generalidad de los conocimientos humanos. 

(1) Los publica la Sociedad de Biblióñlos españoles. Madrid. Estable- 
cimiento- tipográfico de la «Resista de Arch. , Bibl. y Museos», 1903. En 
4.^ 397 Págs. 



373 BOLETÍN DB LA RBÁL ACADBmA DB LA HISTORIA. 

Cuéntase que al regresar á España traía consigo rica colección 
de objetos antiguos de gran valor, recogidos en los pueblos más 
importantes del Asia, colección de ignorado {paradero por haber 
muerto durante este viaje en la mar, cuyas aguas le dieron se- 
pultura á 22 de Julio de 1624. 

Pie tro della Valle, viajero italiano, que se hallaba en Persia al 
tiempo de la llegada del embajador, dice de su persona: 

cE vecchio assai; non solo con barba blanca, ma anco senza 
denti; e robusto con tutto ció, e nella cittá entró á cavallo, quan- 
tunque per viaggio soglia andaré in lettiga. Venne molto ven 
vestito, con tutti i suoi, alia spagnuola.» 

\ Y qué séquito el suyo ! Eran 1 00 los criados y otros loo los 
camelleros encargados de la conducción de equipajes y de rega- 
los destinados al Shah , llevando nada menos de 300 de estos 
animales con carga especial de pimienta. 

La narración mereció elogio al citado Mr. de Wicqfort , juz- 
gándola cuadro admirable de la nación persa en los principios 
del siglo XVI ; descripción exacta de costumbres, trajes, armas, 
alojamientos, mereciéndolo no menos á D. Adolfo Rivadeneyra, 
después de comprobar la exactitud, pues dice (l): 

«Recorrió Figueroa casi toda la Persia, parte de la Mesopota- 
mia y del Asia menor; demuestra un tacto especial en sus rela- 
ciones con los orientales, gran juicio y mayor talento de obser- 
vación , como lo prueba el haber adivinado que los escritos cu- 
neiformes [de Persépolis] constituían caracteres de un idioma, y 
no dibujos, como hasta entonces creyeron los demás.» 

Compone el primer libro de esta edición moderna la parte 
hasta ahora desconocida de la narración; el diario náutico de la 
Armada portuguesa á cargo del capitán mayor Manuel Coutiño, 
reservadamente escrito por el embajador, á juzgar por las refle- 
xiones críticas que le sugieren, la escasa instrucción cientíñca de 
los pilotos y la imperfección de los instrumentos dé que se va- 
lían para las observaciones astronómicas, puestas en parangón 



(i) Viajé alititerior de. Persia. Madrid, 18S0, tomo i, pág.. 13 y t iii, 
pág. 323. 



EMBAJADA AL REY XA ABAS DE PERSIA. 373 

con la vanidad y suñciencia de que alardeaban descompasada- 
mente. Y sube de punto el interés de esa crítica ilustrada, desde 
el momento en que , doblado el Cabo de Buena Esperanza , tie- 
nen los tales pilotos que atenerse á la estimación de la distancia 
recorrida. 

Don García explica las dificultades de navegación tan prolon- 
gada de Oeste á Este, no habiéndose discurrido por entonces los 
medios para determinar prácticamente en la mar la longitud 
geográfica, que es una de las coordenadas de situación del navio. 
Reseña históricamente el fracaso de los que , rodeados de miste- 
rio, se afanaban en descubrir el punto jijo y arbitristas de que do- 
nosamente se burló Cervantes en el Coloquio de los perros de 
MahudeSy agregando á la lista de los conocidos un Antonio Ma- 
ris, embarcado con recomendación en la misma nave Capitana. 

«Era este nuevo Arquímedes, cuenta (l), de color melancóli- 
co, pequeño de cuerpo y de pocas palabras , y á quien comun- 
mente, no sabiéndole los mas su propio nombre, llamaban Agu- 
jajijaj respondiendo él á tal apellido muy satisfecho y siguro. 
Anduvo, según él decia, algunos meses antes de la embarcación, 
en Madrid, resucitando y volviendo á sacar á luz la oferta en que 
parece habia faltado Luis de F'onseca, no faltando también quien 
favoreciese á este segundo inventor , de manera que á costa de 
Su Magestad y con gajes suyos vino embarcado en la dicha nao 
para hacer prueba y cierta experiencia de su aguja, ansí para 
saber precisamente los grados de longitud , como de no variar á 

una y otra parte del polo Admiró mucho en Madrid, adonde 

fácilmente se pudiera haber áabido, si él ó algún otro hubiera 
tratado de esta materia, mas debió de tratar esta su pretensión 
tan encubierto y debajo del agua, que no hubo quien echase 
de ver ni parase en él , y á la verdad , la obscuridad y poca 
aparente forma de su persona era muy apropósito para no pa- 
recer ni poder ser notado aun en partes muy públicas. Faltábale, 
para no ser tan bien admitido como Fonseca,elno tener tan au- 
torizada presencia, y demás de no publicar revelaciones carescia 
ansí mesmo de aquellos instrumentos tan bien labrados que el otra 



(i) Págs. 94.95, 



374 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

mostraba, con que á los que ignoraban del todo aun los muy co- 
munes principios de matemáticas ponia admiración, parescien- 
doles que en ellos estuviese encerrado algún gran misterio. Es- 
totro de que agora se va tratando solo traia dos ó tres agujas 
con los vientos y cuartas ordinarias, pero de tan pequeña cir- 
cunferencia que no seria mayor que la de un real ó escudo sen- 
cillo » 

Resultó ser el Antonio Maris tan farsante como necio, y na 
hay para qué hablar más de él, aunque el embajador lo hÍ2o, po- 
niendo en claro su. nulidad. 

Hacíalo de muchas otras cosas, prestando rara amenidad á la 
relación de ocurrencias á bordo. La proximidad de tierra ó islas 
le ofrecía ocasión para resumir las circunstancias del descubri- 
miento, empezando por los debidos á Vasco de Gama, Tristán 
de Acuña y Alfonso de Alburquerque; la cercanía de escollos 
peligrosos, para recordar los naufragios de Jorge de Aguiar, Ma- 
nuel de Sousa Coutiño y del famoso piloto Vicente Rodríguez, 
autor de los derroteros que por muchos años sirvieron de nor- 
ma á la navegación indiana , y sin tamaños motivos , cualquier 
acaecimiento daba asunto al lucir de su ilustración, ya enume- 
rando las constelaciones del hemisferio austral, novedad para los 
mareantes al perder de vista bajo el horizonte las familiares es- 
trellas del Carro ú Osa mayor, ya describiendo con minuciosi- 
dad las aves, cetáceos, peces, moluscos y a%as, así como los en- 
tretenidos procedimientos de pesca ó colección , que revelan las 
añciones del naturalista. 

IJiamaron poderosamente su atención las dolencias desarrolla- 
das entre las tripulaciones con aterradora mortalidad en los más 
de los casos, porque (l), «demás de muchas calenturas malignas 
corrían dos suertes de enfermedades particulares en este clima» 
ansí por fuera como por dentro , aunque por fuera mas general- 
mente y con mayor peligro y esto sin accidente de calentura; el 
uno es incharseles y corromperse las encías á los enfermos, con 
malísimo olor, de que algunos mueren y otros pierden los dien- 
tes. Pero aunque este mal es tan molesto y enfadoso, se libraa 

(I) Pág.Ss. 



BMBAJADiá AL RBY XA ABAS DE PBRfiUU 275 

los mas del cortándoles la carne dañada y corrompida que crece 
sobre las encías y poniéndole defensivos de vinagre para lo que 
resta. La segunda enfermedad por la mayor parte es peligrosí- 
sima y terrible, á que comunmente llaman mal de Loanda, hin- 
chándose las piernas y muslos, con unas manchas negras ó mo- 
radas de malísima y oculta calidad, subiéndose desde allí poco 
á poco al vientre y luego al pecho, adonde luego mata, sin otro 
dolor ó calentura» sino son aquellos que por tener robusta com- 
plexión escapan. A otros no les pasa este mal de los muslos 
arriba, y estos sanan sin remedio alguno, porque el mal no lo 
admite, ignorándose hasta agora medicina alguna que aprove- 
che, en mas de cien años que este viaje con tanto daño se co- 
noce. En este presente de agora, Gerónimo Gómez, cirujano de 
nuestra nao, dio en sajar la parte afecta de las piernas y musios, 
echándoles ventosas después sobre ellas, y aunque en muchos 
experimentó felizmente, salvándose con él parte de los enfer- 
mos, fueron mas los que se le murieron sin pasarles el mal arri- 
ba, y ansi no solo no lo tengo por acertado, ni tampoco por 
indiferente, sino también por dañoso, irritándose con él la ma- 
licia del mal. Pero notóse en él con particular cuidado, que to- 
caba mucho menos á los marineros que á los demás, aunque 
fuese gente regalada y bien mantenida, lo cual se puede atribuir 
á tener los cuerpos tan ejercitados en el continuo trabajo de 
la nao, y ansi vienen por la mayor parte recios en toda la nave- 
gación; á los pobres y mal mantenidos, ansi esta enfermedad 
como la primera, da mas común y ordinariamente >. 

Por los síntomas indicados no parece difícil identiñcar las do- 
lencias con el escorbuto y beriberi^ la segunda de las cuales eslí- 
mase aún en la India oriental incurable, mas no mortal; de modo 
que el autor la juzgó bien, como si presintiera que había de aca- 
bar, su vida en el Océano. 

Basta lo insinuado para la clasiñcacíón de la obra en la biblié- 
teca marítima^ y con toda seguridad le diera cabida en la suya 
D. Martín Fernández de Navarrete si alcanzara noticia del ma- 
nuscrito; pero con no menos razón pertenece á la geográfica 
en puesto eminente. Desde el momento del desembarco en Goa 
empieza con la descripción de la isla y de la ciudad, la de todo 



2y6 BOLETÍN DE LA RBA.L ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

el terreno que va visitando. De los ríos, montes y accidentes 
cualquiera que los diferencian; de los pueblos , fortalezas, tem- 
plos ediñcados; de las gentes de raza distinta, sus creencias^ 
costumbres é indumentaria ; de la ocupación en la agricultura y 
el comercio utilizando la fauna y la ñora; de las vicisitudes ocu- 
rridas desde antiguos tiempos, según noticia de los historiado- 
res clásicos; de la conquista y ocupación de los portugueses; de 
cuanto un observador instruido y sagaz juzga dig^no de comu- 
nicación, y no es poco en Ormuz, en Baudel, punto del Golfo 
pérsico desde el que emprendió la ruta terrestre á través de la 
provincia, antes reino de Lara, con descanso en los caravansa- 
res 6 en los campamentos improvisados al fín de la jornada, y con 
detención ceremoniosa y agasajada en la capital de la antigua 
Carmanía, en Hormu, Guin, (^aihpa, Xiras ó Cirópolis, ciudad 
de las famosas y nombradas de Oriente, ennoblecida con el se- 
pulcro del gran rey de Persia; Chilminara (Chehel mimar), 6 Per- 
sépolis, maravillosas y solitarias ruinas; al decir de Rivadeneyra, 
mansión un día de Jerges, de Darío, de Japor, poderosísimos 
monarcas que allí atesoraron inmensas riquezas y se rodearon 
de inaudito íausto; punto de partida de extravagantes conquis- 
tas, y en la paz de soberbias cacerías, á las cuales iban rodea- 
dos de sacerdotes, médicos, astrólogos, eunucos familiares y 
precedidos de jefes de servicio quemando esencias ó tirando 
flores para embalsamar el aire, á más de regar el camino para 
que el polvo no molestara á /a Sombra de Dios. 

Don García de Silva mandó sacar dibujo de las más notables 
esculturas y aun de alguna de las inscripciones, sospechando 
desde luego serlo «las tablas de pulido mármol de cuatro pies 
de alto y poco menos de ancho, cuyas letras estaban cavadas y 
labradas muy hondas en la piedra, compuestas todas de pirámi- 
des pequeñas puestas en diferentes formas, de manera que dis- 
tintamente se diferenciaba el un carácter del otro>, y en con- 
templación de estas ruinas de Persépolis quedaba, al ñnalizar él 
tomo primero de su viaje. 

Madrid, 26 de Febrero de 1904. 

CesAreo Fenández Duro. 



VARIEDADES 



EL CAXDFXABRO SIDERAL DE HERRAMÍLLURI 
Su molde, alto de un decfmetrd, grueso 12 mm. en la faz 



278 



BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 



lateral superior y 5 en la inferior, con un peso total de 225 gra- 
mos, se encontró por casualidad, como ya lo noté (l), el día 17 
del pasado Diciembre en la^s Hemos de Herramélluri, ó ruinas 
de Líbia^ ciudad de los Berones, fecundas de monumentos vo* 
manos y quizá no escasa de otros de otras épocas. 

En carta del 28 del referido mes, y en otras de fecha poste- 
rior, el P. Francisco Naval me dice lo siguiente: 

«Acompaño la fotografía de la pizarrita emblemática que yo 
mismo descubrí y recogí en un campo de las ruinas de Libia, 
casi en medio de las Hernas, al pasar por ellas buscando cascos 
de tégula y de vasija epigráñcos. No estaba la pizarrita adherida 
á ningún objeto, sino suelta y á flor de tierra y en la superficie 
del barbecho, que esmaltan innumerables restos de cerámica y 
no pocos fragmentos de mármol labrado y fino como el de Ca- 
rrara, en \o^ cuales inútilmente procuré rastrear letreros 6 tra- 
zos indicativos de alguna letra. Imagino que las siete lumbreras 
ó astros qué dan remate al astil y á los seis cabos de las tres tra- 
viesas representan los númenes siderales de los que recibieron 
8U nombre )os siete días de la antigua semana: el Sol, la Luna, 
Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno. Hacia los bordes su- 
perior é inferior se ven practicados orificios llenos de plomo, que 
designo por las letras A y B. No taladran todo el grueso de la 
pizarra, sino que por lo interior de ella van á desembocar res- 
pectivamente en E y en C, donde también aparece el plomo, que 
llena todo él conducto. En el punto D, el borde recto, que baja 
desde E, cambia bruscamente de dirección, torciendo á derecha; 
y ésta no es quebradura advenediza, siñó intencionada y reque- 
rida para que el trayecto interior del plomo derretido, que en- 
traba por B y salía por C, fuese menos largo. El adelgazarse el 
espesor de la tablilla por ese lado inferior, como acontece en las 
hachas prehistóricas de piedra pulimentada, quizá provenga del 
rito religioso que llegó á venerar y adorar aquellas hachas silí- 
ceas, como 'hijas del rayo ó llovidas del cielo, creyendo que eran 
betylos, ó c^as de Dios, en las que la divinidad moraba perso- 
nalmente. Sea de esto lo que se fuere, lo cierto es que la cara 
posterior d^ la tablilla pizarreña conserva restos de un cemento 
muy fino y tltiro^que debía -sujetarla á otra plancha que le air- 



(i) Pág. 92 del presente volumen del Bolbtín. 



BL CANDELABRO SIDERAL DE NBRRAKÉLLURL 379 

viera de sostén y preservativa de seguridad al hacerse la opera- 
ción de lc5 vaciados ú objetos lucrativos del arte industrial y co- 
merciali que por primera vez asoma mostrando que sabía bien 
explotar las canteras pizarrosas de la localidad y llevar á lo lejos 
sus mercancías por el famoso camino de los Berones (l), transid 
tus £X BeronibuSi que dijo Tito Livio.» 

No debe sorprendernos que en Herramélluri se haya manifes- 
tado por un monumento tan peregrino el culto que Libia rindió 
á los astros que mayor proximidad é influencia tienen sobre el 
globo que habitamos, toda vez que una inscripción (2) hallada en 
Asturias nos habla de un Ltbiense, iniciado en los misterios de 
Mithras: 

Panit inüicto Deo Aústo, 
Ponit Ubiensis Pronto aram; 
Invicto Deo Aúsio 
Pronto Lebensis ponit; 
Prescdente patrem patrtéfHy Leontm, 
Pone á (Mithras) invicto dios augusto 
Pone esta ara Frontón nacido en Libia; 
Al invicto dios augusto 
Pronto Libiense la pone; 
Ocupando la primera silla del sacerdocio 
León, padre de los padres. 

A la Luna y á los númenes de la luz que rigen el cielo consa- 
gró en la ciudad de León, y á principios del siglo 11, suntuoso 
templo Quinto Tulio Máximo, natural asimismo de Libia (3): 

j 

Asquora jconclusit campi^ Divisque dicavit; 
Et tetnplum statuit tibi^ Delia virgo tri/ormis^ 
Tullius e Lybia, rector legionis hiberae. 
Cercó del campo las llanuras Tulio 
Que dedicó á los Númenes; 
Y un templo te ha fundado ¡oh virgen Delia! 

¡Oh Luna» Diana, Hécate! 
Tulio nacido en Libia, aquel que manda 
La legión ibérica. 



(1) Descríbelo el Sr. Fernández Guerra en el tomo 1, pág. 131 del Bo* 

LETÍN. 

(2) Hübner, 5738. 

(3) Hübner, 2660 b.— Cítala á propósito del culto de Mithras en Ástor- 
ga y en Mérida el Sr. Marqués de Monsalud en el tomo xliii del Boletín, 
pág. 244. 



2S0 BOLBTÍN DE LA REAL ACADBMU DE LA HISTOKIA. 

El tipo industrial y los emblemas abiertos por elegante cincel 
en la pizarrita se inspiran del arte asírio (l), y no parece sino 
que reñejan las impresiones que recibió España de su óptimo, 
auigusto y párthico Trajano, cuando éste se enseñoreó de la Ar- 
menia y Mesopotamia, émulo de Alejandro Magno. 

Importa, con todo, tener presente que otras causas pudieron 
determinar la coiiñgu ración simbólica del monumento sideral de 
Herramélluri. En los postreres siglos del imperio romano las 
sectas gnósticas, que en nuestra península degeneran,, se con* 
funden y acaban en la priscinialística, no excluyeron, antes bien 
cuidaron de incorporarse á su mañera el sistema alegórico de la 
ortodoxia cristiana, y sobre todo de la hebrea. El candelabro de 
los siete mecheros en el tabernáculo de la alianza y en el templo 
de Jerusalén significaba los siete planetas en sentir de Filón, de 
Flavio Josefo y de Clemente de Alejandría (2). ¿Estuvo la tablíta 
astronómica de Herramélluri imbuida de gnosticismo? ¿O es un 
simple episodio de los misterios mithríacps? Para ejchar por un 
rumbo determinado y cierto, hay que aguardar á que las exca- 
vaciones sobre el terreno, proyectadas por el P. Naval, ilustren 
tan enmarañada cuestión dotándola de nuevos monumentos ar- 
queológicos. Entretanto he de recordar tres objetos, estrecha- 
mente vinculados al desarrollo del gnosticismo español en el 
foco más denso de la herejía priscilianística: 

I.** El anillo áureo de Astorga (3), 

2.*^ La pizarra epigráfica de El-Sérapis^Iao ^ descubierta en 
Quintanilla de la Somoza, cerca de Astorga (4). 

3.** El bronce gnóstico de tipo egipcio-babilónico, encontra- 
do en la provincia de Ávila y estudiado por el Sr. Kiaño ($)• 

La herejía gnóstica de Basílides cundió, como fuego en hoja- 
rasca y leña seca, por toda España y singularmente por la pro- 
vincia lusitana, segün lo atestigua San Jerónimo (6). Nombra el 
Santo los principales Eones, que difundió aquella secta, mode- 



(i) Perro t et Chipi ez: Histoire de l'Arl dans Vantiquiic^ t. 11, pág. 766. 

Paris, 1884. 

(2) Migne, Patrología graeca^ t. ix, col. 60 y 61, Paris. 1857. 

(3) Boletín, t. xlii, págs. 80, 144-153, 208 y 220. 

(4) Boletín, t. x, págs. 242-244; xiv, 566 y 567. 

(5) Boletín, t. xxxnr, págs. 124*132. 

(6) Comentarios sobre el capítulo lxiv de Isaías, versículo 5. 



SntUUlL PH HBKRAMÍLLVRI. 



Pizarra gnóstica de QiitntaDÍlla de la Somoza cerca de Astorga. 



iSg BOUCTte .DB U. KKAL ACADEMU DS LA MISTOU*. 



Bronce gná^tico de la provincia de Avila. 



SL CANDELABRO SmERAL DE HERRAMéLLURl. 283 

lando sus imágenes y signos arcanos. Balsamis, Thesaurus, Bar- 
belon^ Leusíboras, A este último, aludiendo indudablemente á lo 
torpe de la ñgura , llama ridiculo el Santo en la célebre carta 
que escribió á Teodor^, viuda de Licinio Bétíéo (l), donde in- 
dica, aunque de paso, la parte que en semejantes invenciones 
cupo al elemento hebreo: «Qui (Licinius), spurcissima per His- 
panias Basilidis haeresi saeviente, et instar pestis et morbi totas 
intra Pyrenaeum et oceanum vastante provincias, fidei eccle- 
siasticae tenuit puritatem; nequáquam suscipiens Armagily Bar- 
belon^ Abraxas^ Balsamim et ridiculum Leusiboram, caeteraque 
magis portenta quam nomina, quae ad imperitorum et muliercu- 
larum ánimos concitandos, quasi de kebraicis fontibus hautiunt^ 
bárbaro simplices quosque terrentes sonó, ut quod non intelH- 
gunt plus mírentur. Refert Irenaeus, vir apostolicorum tempo- 
rum, et Papiae auditoris evangelistae Joannis discipulus, episco- 
pusque ecclesiae Lugdunensis, quod Marcus quídam, de Basilidis 
gnostici stirpe descendens, primum ad Gallias venerit, et eas 
partes per quas Rhodanus et Garumna fluunt, sua doctrina ma- 

culaverit Inde Pyrenaeum transiens, Hispanias occuparit». 

Los abraxas 6 abrasax, que tanto abundan en los grandes 
museos de Europa, son cabalísticos medíante la signiñcación nu- 
meral de sus letras griegas, é indican los días del curso anual del 
sol; Balsatnis (señor del cielo) es el mismo sol ; y del mismo 
modo todos los Ebnes de la secta Basilidiana emanan positiva- 
mente de un concepto cosmogónico y astronómico, involucrado 
de abstracciones tan absurdas y deleznables, como las de Flam- 
marión y otros modernos espiritistas. 

Madrid, 29 de Enero de 1904. 

FmEL Fita. 



(i) Migne, PatroL lat^ t. xxit, col. 6S7. París, 1864. 



NOTICIAS 



Molde pizarreño de Belalcdzar. De este objeto, fabricado por el estilo 
del de Herramélluri, ha dado noticia á la Academia su correspondiente 
en Córdoba, D. Rafael Ramírez de Arellano, en carta del 22 de Febrero, 
acompañando vaciados en escayola de las dos laces del molde, rotó por 
el lado inferior izquierdo, que tuvo la ñgura de un trapezoide, alto 
125 mm. y ancho 76 en el borde superior. Opina el Sr. Ramírez de Are- 
llano que la cara delantera de esta placa de pizarra verde representa la 
Astarté fenicia ó la Tanit púnica. La cabeza del numen es un círculo 
perfecto, en cuya frente sobre los ojos se destaca el símbolo de la luna 
creciente y arqueándose sobre un globo que ocupa el centro. De las ore- 
jas cuelgan zarcillos, también circulares, y sobré el pecho se destacan si* 
métricos cinco aros, recogiéndose los brazos y manos, por debajo del 
vientre, como acontece á varios tipos de la alma Venus, Por detrás una 
pita de doce pencas, seis á cada lado, tiene enganchadas á sus púas otros 
tantos discos, orlados de sendos epígrafes. 

Ha pasado esta curiosa presea arqueológica á informe del Sr. Vives; el 
cual presentó á la Academia otra pizarra del mismo género hallada en la 
isla de Menorca y dos vaciados de plomo, sacados de diferentes moldes, 
que son también de su propiedad y se descubrieron el uno en la referida 
isla y el otro en la de Mallorca. 



El día I ,^ del corriente S. M. el Rey D. Alfonso XIU se ha dignado re- 
cibir en audiencia particular á la Comisión de individuos de número de 
la Academia, compuesta de los Sres. Danvila, Oliver y Fernández Duro 
y presidida por nuestro dignísimo Director, con el objeto de presentar á 
S. M. y hacerle entrega de los nueve volúmenes en folio publicados por 
nuestra Corporación en los últimos años, y pertenecientes á la edición 
de las Cortes de Cataluña y de las de León y Castilla- 

Los Sres. Oliver y Danvila explicaron brevemente el contenido de los 
volúmenes ofrecidos, que estimó S. M. con elevado criterio en loque 
valen, y encareciendo el servicio prestado con esta obra por la Academia 
á la Historia legislativa de la Nación. 

£n prueba del aprecio y afecto con que distingue á la Academia, dijo 
espontáneamente S. M. que el día 13 del corriente asistirá á la sesión 
pública que ha de celebrarse con motivo de la recepción del Sr. Conde 
de la Vinaza, á cuyo discurso ha de contestar el académico de número 
D. Francisco Sil vela. 

F. F. 



I 



r 



^ 



El Boletín de la Real Academia de la Historia s€ publica todos 
los meses en cuadernos de 8o ó más páginas, con sus correspondi^ites 
láminas, cuando el texto lo exige, formando cada año dos tomos con ass 
portadas é índices. 

Las suscripciones dan principio en Enero y Julio de cada año. 

m 

\ 

PRECIOS DE SUSCRIPaÓN 



« 



Madrid. . . 6 meses Pesetas 9 

-r ... Un año * . — 18 

Provincias. Un año. , : — 20 

Extranjero — 22 

Número suelto .' . — 2 



. Los Sres. Académicos correspondientes tienen derecho á recibir su 
ejemplarr á mitad de precio en el despacho de la Academia. . 

Los cuarenta y tres tomos publicados se hallan de venta á los pre- 
cios de suscripción. 

L08 pedidos delDen dirigirse éL la. HdlDreria. de M. MU- 
RILLO, Aloaló.» 7, Madrid, único enoa.r£r8id.o de servir 
las sxiscripciones. 



ADVERTENCIAS 



Las obras de la Academia se venden en su despacho, 
calle del León, 21. 

Los Sres. Académicos honorarios y coirespondientes 
podrán adquirirlas con rebaja de 50 por 100 en los pre- 
cios , siempre que hagan pedido directo con su firma. 

A los libreros que tomen cualquier número de ejem- 
plares se les hará una rebaja conveniente, según la cos- 
tumbre recibida en el comercio de librería. 



boletín 

DE LA 

REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XLIV— CUADERNO IV 
ABRIL, 1904 



MADRID 

ESTABLECIMIENTO IIPÜGRÁFICO D1-: FORTANET 

Cillc de li Libcnia, oúm. 19 

1904 



^ 



SUMARIO DE ESTE CUADERNO 

PÍR5 



Informes: 



I. El Emperador Carlas V y su corte. ("/f^^-zj^J— A. Rodrí- 
guez Villa ^ 2^5 

II. La acción del Bnich. — Adolfo Carrasco 333 

III. Nuevas inscripciones romanas en las prooincias de Cádiz, 

Córdoba^ Cdceres y Oretise, — Fidel Fita.. ^ 351 

IV. La escritura o'gmica en Extremadura. — Mario Roso de 

L""^ ' 357 

Variedades: 

El vascuence y las lenguas semíticas. Discurso pronunciado en el 
Congreso X/II internacional de Orientalistas. (Hamburg», 

1(^02.) — Francisco Fernández y González 36b 

Noticias 363 



TOMO xLiv. , Abril, 1904. • cuaderno iv.' 



BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



INFORMES 



I. 

EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 

. . (153*-' 539) (')• 

SOL 

(Para el Rey mi señor. — Bolonia^ 27 de Diciembre de iS2g,) 

A ocho del presente despachamos un correo con la posta de 
las cartas de V. A. de 17 del pasado y con lo que había más 
-que escribir de negocios: y á los diez deste llegó otro despacho 
de V. A. de 27 de Noviembre, con el cual rescibimos harto des- 
canso por la buena nueva del subceso de las cosas de Hungría, 
y dello se hizo relación á S, M, 

S. M. es muy importunado del Conde Félix para que le dé li- 
"Cencia que puedan heredar sus bienes unos nietos de su hermano 
habidos de una hija y un hijo del Conde de Osorno ^ que está 
aquí con S. M.por falta que el dicho Conde no tiene hijos. S. M» 
tiene entendido que entre la Casa de Austria y el dicho. Con(te 
hay algún concierto sobre, ello. Hale diferido la respuesta ha^ta 
que V. A. lo sepa y secretamente me avise dello; y porque el 
Conde con mucha instancia lo. solicita, es menester que V. A. 
nie escriba sobre ello lo que pasa y S. M, debe hacer, porque 
hasta ver esta respuesta se detemá de dar la. de S. M», aunque 



(i) Véase lá pág. 197, cuaderno m. 

TOMO XLIV. 19 



2^6 BOLETÍN DE LA UlAt ACADBMIA DE LA HISTORIA. 

el Conde dá toda la prisa que puede por ella. Mande V. A. pro- 
veer en ello con la primera posta que venga. 

Entre las otras cosas que V. A. escribió en la carta de latín, 
hizo mención del protesto que habíamos hecho con los ingleses 
teniéndolo por bueno aunque mal observado. V. A. sabrá que 
cuando aquí vinimos, yo hallé con su Santidad al embaxador 
micer Andrea del Burgo, al cual visité luego y le di larga cuenta 
de los negocios como tengo escripto; y el dicho micer Andrea 
quiso saber de mí la manera que yo he tenido cerca de S. M., la 
cual aprobó y dixo que ansi lo quería él tener, y esta plática pasó 
delante de mos. de Bredan, el cual fue deste mismo parecer; 
no embargante que con la obra no lo observó en muestras de 
honores, pero no sabíamos que en lo que toca la precedencia se 
desmandara; y un día que S. M. fue en la misa con el Papa, se 
asentó con los otros Embaxadores y dio la precedencia á los in- 
gleses, de que S. M. cuando lo vído , no rescibió placer dello, ni 
menos los del su Consejo y otras personas que desean el servi- 
cio de V. A. Este día se pasó con este exceso. Otro domingo si- 
guiente > S. M; fue á jurar las amistades con los ingleses á San 
Frarncisco, y estando adrezado para ir, vido á mos. de Bredan 
en ^ Cámara y con temor que había de ir con él y hacer lo 
pasado, le retiró á su recámara, y le dixo c^e le parecía que no 
débia ir en aquét auto por guardar el honor dfe V. A. ; y él res- 
pondió que ya tenía hecho lo necesario y el protesto. No em- 
"bargante esto, S. M. le tornó otra vez á decir que era mejor que 
uStí no pareciese y se es(iuviese en su posada; y él respondió que 
»r S. M. gelo mandaba que él lo baria. S, M. le respondió que 
así le parecía que lo debía de hacer. Y con esto se salió y fue á 
la misa con pensamiento que lo haría» Y el dicho mos. de Bre- 
áan observó mal el consejo de S. M. y fiíese á la misa y asen- 
tóse debaxo de los ingleses, de lo cual S. M. rescibió gran des- 
frfacer y todos los que lo vieron. En este tiempo micer Andrea 
ha estado malo y vino á su noticia lo susodicho y deilo hizo al- 
guna reprehensión á mos. de Bredan, el cual le dio por respuesta 
que S. M. gelo mandó. Y sabido esto yo del, fo dixe á S. M. y 
me dixo lo susodicho y más adelante; que no embargante que 



IW ingleses tuviesen el derecho, hatna de dexarS<e del tal tiempo, 
pues en él no se ganaba honra y se perdía. AI tiempo que el ca- 
pltulor que V.. A. escribid sobre lo susodicho aprobaitdo el pro* 
testo, yo lo lef á S. M. y le dixe que aquello^ habíamos hecho 
para en la capilla del Papa, por cuanto en el libro de las ceri* 
monias parecía que de cuarenta años á esta parte que se halla^ 
ba la razón , precedían Ibs ingleses-, y esto había seido la causa 
dfe nuestro auto, pero no para la Corte de S. M. donde estába- 
mos en posesión por lo último... (l) dicho mos. de Bredan en la 
jtinta' de Cambray. Esto que yo dixe aprobé S^ M. y así* como 
h> escribo ha pasado, y como más largo lo entenderá de S. M. 
cuando placiendo á Dios se vean. S. M. mandó llamarme para 
que yo le diese s^gun aviso, si se podía hacer otra cosa; y visto 
que no le había ntiindó hacer la provisión, sin perjuicio dé la 
cual, envió la copia á V. A- 

Desp)Lies de haber acordado con S. M. ef capítulo susodicho 
del Conde Félix , el cual ha mucho apretado é importunado 
á S. M. le quiera hacer la dicha merced , y S. M. por la necesi- 
dací presente le es forzado hacergeia, porque ha visto se pue(fc 
hacer sin perjuicio de V. A., según dicen el Chanciller, mos. de 
Giwivela y mos* de P'rat. 

AS. M. tomé á acordar lo del Obispo de Trento y S. M*. jne 
G&io^ue hasta acabaí- lo que entremanós tenia, no había hablador 
en ello al Papa, pero cuando hobiese de hablar en lo que de su 
parte' había de mandar, ternía memoria dello. 

Micer Andrea ha estado^ y está en la cama bien malo dé la 
gota; todavía ha hecho y hace tanto como si estoviese levantado, 
y de todo Id que á todos tres se escribió y á mí particularm^ntte 
dfe lo que convenia hacerse cerca del Papa, él lo ha hecho y es 
coníorme á lo que él escribe. En lo que tocaba á la ítrtiHeria, 
S; M. nos había significado que la habia menester para la guar- 
da de las fortalezas que quedaban en su poder, y á la cabsa no 
Ib hemos solicitado. 

Dice V. A. que á los langecanetes que vinieron del Imperio se* 

(i) &c: parece faltan algunas palabras. 



28$ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HI3TORU. 

les dio una paga aparte, escrevídos y señalados los que la reci- 
bieron; lo cual fue gran bellaquería dellos; y V, A. quiere que 
sean castigados, según lo fueron otra vez en tíetnpo del Empe- 
rador Maximiliano, de gloriosa memoria. A S. M. y á micer An- 
drea y á mí nos ha parecido que esta provisión que V. A. de- 
manda, se sobresea, porque S. M. está para ir allá, y no que- 
rríamos que hobiesen causa las gentes de descontento. Y S. M. 
juntamente con V. A. cuando se vean, lo podrán proveer; y si 
otra cosa á V. A. pareciere, lo mande escribir. 

La postas se pornán por parte de S. M. hasta Trento por ca- 
mino derecho, pues tenemos paz con venecianos, y así está con- 
certado con el maestro de postas, el cual hará su oñcio. 

V. A. ha pensado que estaba aquí el Duque de Saboya y 
manda se le demande consentimiento para que en su tierra se 
prediquen las bulas, y no está aqui, pero está su Embaxador, ai 
cual se ha hablado por S. M. y se escribirá al dicho Duque que 
lo haya por bien y se provea como V.A. lo manda. 

Cuando leí á S. M. el capítulo que V. A. dice de la descon- 
fianza que yo tengo de los pocos dineros que se pueden haber 
desta Corte, S, M. no pudo dexar de reir que V. A. no puede 
alcafi^ar á saber nuestra miseria. Llegó .la letra á tal tiempo que 
andábamos cada dia con tres alemanes que aquí tiene más ocu- 
pados que seria menester por falta de los dichos dineros paia 
pagallos; y á. la cabsa hacen aquí mil desacatos y bellaquerías 
tales que el menor dellos no seria diño de sofrír, y en mayor 
grado los tengo que los qu^e hacen los de V. A., porque son en 
ausencia; y así á S. M. le es forzado buscar para los pagar de 
criados suyos; y .desto podría escribir más Jafgo. No se maravi- 
lle V. A. de mi desoonfíaozai porque, es más justa que seria 
menester. 

Por esta letra na significó V. A. lo que al fin habian hec^o 
la gente que inviádaTéñTa, y escribe postdata como le era veni- 
da nueva que su gente habiá'í'gáfitído el castillo de Altenburgy 
h«ibian tomado la tierra y villa de Estrígonia, y el buen aparejo 
que había para ganar el resto sin absolver lo que los langacane- 
tes habian hecho. S. M. hovo placer desta nueva; después mos. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y 8Ü CORTE. ^9 

de Trento ha escrito de x deste, en que nos hace saber que te- 
nia letras de V. A. cómo el exército habia ganado el monte de 
Sant Martíno, y que el turco Balente, capitán de V. A. en la 
Transilvania, habia muerto mil íagiani y que el campo de V. A. 
seguia al Bayboda con los caballos ligeros, el cual habia huido de 
Buda y tenian esperanza de le haber á las manos; y asi mismo 
que el hijo del Duque de Venecia era escapado é huido en Tur- 
quía; á los cuales S. M. holgada que Vi A. los hobiese á las ma- 
nos; y de las dichas nuevas huvo mucho placer. 

202. 

(Para el Rey mi señor. ^Bolotua, i6 de Enero de IS30.) 

En cuanto á lo de la artillería, S* M. tuvo y tiene cuidado de 
hacer en ello lo que cumple á su servicio; y no se halla tanto 
numero cuanto se pensó que habia; y la falta desto seria dificul- 
tosa allá; y recitando el número de V. A* que serian 54 (l) pie- 
zas, dixo que no se hallaban más por todas de hasta yo\ de lo 
cual estaba muy maravillado, y que dellas habia traido doce, las 
cuales ha enviado sobre Florencia, y estas enviará al reino de 
Ñapóles: las otras quedan en el castillo de Milán y Coma; y S. M. 
quiere saber cuantas y qué piezas fueron y á quien se dieron, y 
sabido, proveerá, que á la vuelta las llevará consigo, para lo cual 
ha escrito á mos. de Trento que envié la razón de las piezas 
grandes y pequeñas y á quien se dieron y con qué munición y 
asimismo de las puentes. Antonio de Leyba ha. hecho ciertas 
piezas gruesas, las cuales ha dado á S. M., y cuando se venga á 
hacer la cuenta de las que V. A. ha enviado, creo se hallará que 
en las nuevas que él ha hecho se hayan consumido algunas de 
las de V. A. . 

Sobre lo que V. A. escribió de la ida de S. M. en Alemana, 
holgó mucho de que V. A. tuviese seguridad y confianza dello, 
porque tal es la voluntad de S. M. según lo tiene escripto de su 
mano; y á micer Andrea y á mí tiene largamente recitado. Algo 

(i) Este número debe estar equivocado 



fiQdri ser el tiempo jmás largo de lo que V. A. desea^ jKirgue 
S. M. pf» respectos que están escritos á V. A- convieae aguar'- 
dar algún tiempo todavja ^con presupuesto que si la nepesidadde 
alíalo requirie^, acelerarla su ida. 

Provéeoae unas letras pat^ tener la Dieta^ las cuales no seña^ 
laa idia aí lugar, parque .cooforme al tiempo que S. M. se podrá 
loliar en ella, se puedan inchír y el lugar ¿^opósí^ de lo ^e 
oonveirná al servicio de V V. MML y las letras estarán en podier 
de V. A. y se usará dellas cuando fuere menester, las cuales se 
comienzan á despachar y se enviarán antes de que de aqui parta- 
mos. Asimismo se envian cartas á los Príncipes y villas y otras 
personas, credenciales en V. A. 6 las personas que para ello or- 
denare; las cuales en sustancia son para les hacer saber cómo 
la voluntad de S. M. es ir en Alemana con .amor y Vjoluntad de 
dar orden en la quietud y pacificación de aquellos Bastados para 
líQS asegurar y apa/rtar de ias fantasías y pláticas que por a)gu* 
ít0B que no desean el servicio de Dios y de S. JM. les dan á «o* 
tender lo contrario. 

1^8 idel regímienlp jhan escrito á S^ M. »ig\ma$ oosas de le 
que entienden de allá y lo que les parece que se debe provieer^ 
especialmente en lo que toca á las villas q#e se quieren readjr 
9UÍQOS, para que ppr parte de S. M. se ponga remedio; lo cual 
ae entiende en buscar y proveer como cooriene y ellos JiO id^-* 
sskMii^T),, pero ha habido y hay muy gran falta de persooa é per* 
saaas que sepan y entiendan los negocios de Alemana, para 
que «oás cumplidamente S. M. fuese iniornadoj y agora eata«- 
«I0S .esperando al Preboste de Valcrique el jCMal i::xeemQs qu^ 
será aqui dentro de .«eis dias y del será S. M. iaiigaisiente iAfor* 
oíadQ como docto y hombre que Jb habrá visto por .sus ojos* 

En lo que toca á los 40.000 ducados del Papa, por ia carta 
que escribimos micer Andrea y y^o, V. A. entenderá <en el ajota- 
do en que estamos; lo cual trabajamos más por la seguridad de*' 
líos que no por el breve pagam^nto^ ;segun Aojemos aadar las ^20* 
aas y tomaremos la ^oo^ejof seguridad y recaudos .que podrem^ 
más por necesidad que por voluntad; y de todo se dará aviso 
á V. A. con toda brevedad. 



BL SMVURIÜKNR CAia.06 V Y SU GORTB^ 3^ 

V. A. manda que á S. M. se suplique por el iadulto, si se 
concediere en E^aaa para sus Bervideres lúe natun^les de 
aquella tierra, según por un memorial V. A. me invia. Yo lo 
supliqué á S. M. y me dixo que cuando fuese tienipo era mucha 
razón y contento de lo hacer; y me remkié á Cobos para que 
dello tuviese cuidado y le hiciese relación. Yo terne mefliAria 
cuando tiempo sea de entender en ello y proveer v^n el memo* 
rial de V. A. lo mejor que será posible. 

Sobre lo que V. A, escribe en favor del aecretario Gabriel 
Sánchez, yo lo supliqué á S. M. y me respondió que habría soal 
recaudo en el negocio suyo ¡ de manera que se^gun ^e ha Jieche 
la expidicion del ducado de Milán, todas las provisiones paaa* 
das salen inciertas. 

Los frailes de San Gerónimo de Madrid escriben á V. A. con 
Pero Qapata de Mirabel, suplicándole les haga merced de recau*- 
dar de Nuestro Santo Padre un jubileo cada año en el dia de las 
Vírgenes, de que V. A. les hizo merced, y me mostró una carta 
de V. A. en respuesta desta suplicación como estaba hecho con 
Su Santidad. Agora querrían Ja dicha gracia y merced y lo tor- 
nan de nuevo á suplicar; y pues V. A. les hizo la merced de ímb 
dichas cabezas, yo en nombre suyo y mió suplico á V. A. kiB 
quiera recaudar el dicho jubüeo, porque merecen todo bieai 
sq;un la devoción y buena fe que á V. A. tieneír, lo icual le sU'** 
plico mande proveer como fiíere su servicio; y estando micer 
Andrea en esta Cocte y tiempo creo que seria más fácil y cum- 
plida la gracia de la carta. 

Ayer llegaron en esta Corte D. Pedro de Acuña y Mactin 
de Gurrea, los cuales me .dieron sus cartas y koy fui á.dar 
cuenta á S. M. de lo que me fue escripto. Y en cuanto á lo di6 
D. Pedro de Acuña no está muy inclinado á ocuparle en coea 
de BU servicio: todavía quiere ser informado del Chanciller de su 
persona y obras y hasta en tanto que esto haya hecho, ha dí*^ 
ferido de le hablar. Martin de Gurrea llevé conmigo á presen- 
tar las escopetas, que V. A. le invió, y se le ofreció la voluntad 
y obra , y la rescibtó y miró pieza por pieza y se contentó mu** 
cho dellas, en especial de la blanca y de la de hueso. Hartos 



09^ BOLETIk OB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

huvo qu^ las codiciaron, pero todos fueron iguales en la poca 
parte -que les cupo; y S. M. infínitas gracias rinde por ellas 

áV. A. ... 

: La carta qije V. Ar escribió á S. M. sobre lo. de Don Leopol- 
do me mandó inviar y yo le hablé sobre ello y le dixe que V, A. 
le debía inviar por ser quien era y el mal aparejo que tenia para 
le poder entretener; lo cual S. M. podría hacer sin mucha pena, 
y que agora se ofrecía tiempo para eHo; y era que le diese una 
encomienda de Calatrava 6 Alcántara de las que estaban vacas, 
que valian cada una dos mil ducados y que con ellas se podría 
entretener hasta que vacase algún comendador mayor, pues 
eran tan viejos, y <iue en la Orden le podrían dar ocho ó diez 
mil ducados de renta que podiese tener. Sr M. me remitió á 
mos. de Granvela para que dello hiciese relación. 

208. 

(Para el R^ mi señor. ^ Bolonia ^ 2 de Febrero de 1330.) 

El despacho de V. A. hecho en Bubbais á 21 de Enero resci- 
bimos ayer primero deste, y juntamente micer Andrea y yo 
fuimos á hacer relación á S. M. de lo que á él y á mí fue escrip- 
to; y juntamente tomamos la conclusión y parecer de S» M. de 
lo que se debia escribir á V. A. en la determinación y conclu- 
sión de su ida en Alemania, la cual se escribe por la letra que 
escribimos en latin; y esta es respuesta á la que á mí fue escríp- 
ta por el Secretario Castillejo. 

De los yerros y excesos de mos. de Bredan di -cuenta á S. M. 
porque entendiese como yo dello habla dado aviso á V. A. Está 
bien hecho el proveimiento de haberle escripto, porque no pon- 
ga duda que pues tuvo atrevimiento de hacerlos V:on reprensión 
y mandato de S. M., mejor los haria donde no haya quien le 
vaya á la mano. 

En lo de los tres mil españoles se escribirá por la prímera lo 
que S. M. determinará hacer en ello, no enjbargante que estó 
puesto en plática I.0 que piensa hacer en ^llo, pero díxpaos qucí 
por esta posta dello no hipiésemos mención. 



BL 1!MI»BRABOR CARLOS V- Y SU CORTB. 293 

D. Pedro de Acuñ^ presentó su carta al Emperadory le jl^ 
tanta prisa acerca de sus negocios que no tii||n&,ifí^9€!$j|d^^u^ 
crtfD ¡o solicite por él; y hale remitido al CbanqiUejí pafa quel^ 
iníprme de sus avisos; y esto más c;s pQr qijfmpljir <:oa sif ijn^ppr.-* 
tunidad que no con pensamiento de servirse dél> poirque le tiene 
Si M, y todos los que le conocen por chocarrero; y aqui se halla 
gran noticia de su persona y vida, la cual es conforme á sus pa» 
sos. El es de .Sevilla y bastardo de un Esquivél y ppr escesos 
mudó el. nombre. El primer salto suyo fue fingir en Valencia que 
habia hecho un caso, adonde si fuese tomado, le harían cuartos^ 
y P^^*^ guarecerse desta pen^, convocó unas monjas para que 
por reparo de su persona le acogiesen en el monesterio secre- 
tamente. Y las pobres monjas, creyendo su relación ó habiendo 
gana de su conversación, acogiéronle en lo más secreto de su 
aposento, donde se dio tan buena maña que empreñó las cator- 
ce dellas; y porque á una vieja no quiso complacer, fue descu- 
bierto el misterio; y así le fue forzado huir del monasterio. Las 
Comunidades comenzaron en. esta sazón, en las cuales se ocupó 
muy larg§mente, y así fue forzado q«e se fuese en Francia, dé 
donde vino por espía de franceses con salvoconducto, en el 
cual raspó su nombre y metió el verdadero de Esquivel; y no 
fiando^ mucho del, le tornaron á inviar con compañía, en 16 cual 
se cree no dio buena cuenta; y desde allí se fue en Turquia. 
Esta es la relación con otras muchas vanidades que del se dicen,, 
pon donde S. M- no se inclina á ocupalle en la empresa. 

En lo del Conde Noguerol no se ha podido hacer cosa ninguna 
porque otras cosas de tanta importancia que tocaban á V. A. 
quedaron olvidadas y en ello se ha hecho lo que ha. sido posible. 
Mailana tenemos aplazada audiencia con el Chanciller, mos* de 
Granvela, para ver lo que se podrá hacer y remediar acerca del 
Tratado, si aquí se pudiere hacer algo, ó si no para que vaya en 
la instrucion y comisión de los Embaxadores que han de ir d 
Venecia. El negocio del Conde será puesto en ello como V. A. 
lo manda. 

Es bien que V. A. entienda que ha de ser forzado á hacer 
mercedes á algunas personas de las que con S. M, irán, especial- 



«94 BOLBTÍH DB LA «BAL ACADBlflA I» UL HISTORIA. 

mente á aquellas que han servicio á V. A. y podráa servir al pre- 
sente y adelante, asi como Cobos y mo6« de Gcanvela. Pareceoie 
que V. A. á estos dos será necesario hacelles algún presente; y 
este podría ser que luego tuviese sazón, si á V. A. pareciere, que 
se provea tenelles timbres para con dos aforros de martas, pof* 
que es cosa á que todos llevan ojo, y á estos no se puede es- 
cusar por lo que ^e les debe y por lo que dellos se espera, que 
de V. A. rescibian mercedes, que hombres soa que lo podrán 
pagBr con las setenas: y en esto V. A. puede hacer lo que fuere 
servido. 

904. 

(Para el Rey mi señor, --Bolonia, 12 de Febrero , á cuatro horas de noche, 

de 1530.) 

Por la posta que micer Andrea despachó á x deste, no escribí 
yo á V. A. por estar ocupado en una comisión que S. M. me 
mandó entender y á mi me con venia y era obligado de hacer, la 
cual era poner en orden el cuerpo y bienes ^del tesorero Juan de 
Adurga, ya difunto, en el cual S. M. ha perdido ua bu^n servi- 
dor, y yo un bui^n pariente y amigo, porque en mis necesidades 
me ha socorrido, y de aquí adelante, si se pusiere tanto ^olvido 
en mi pagamento como hasta aquí, V. A. puede creer que ao 
temé tan buea recado y aparejo como he .tenido. Y en este 
tiempo que he sido en ello ocupado, no se han ofrecido ne^focios 
de V. A.; y si caritas han ido, era pOr cumplir y dar aviso de 
hora en hoca. 

El Preboste de Valcrique ha cuatro ó cinco dias que vino ea 
esta ciudad, y creo que ao venia tan alumbrado como fuera me- 
nester; y aun hemos tenido temor nos hiciera más daño que pro- 
vecho. S. M. ha mandado después de su relación despadbar Jas 
letras de la Dieta, las cuales se envían al regimiento para que 
ellos las envien á las personan» necesarias. 

No va en este despacho la revocación del Conde Félix, por- 
que con la mucha ocupación de hacer las letras de la Dieta é ia- 
viarlas de toda prisa, se ha dejado de hacer, pero ya tiene el 
mandamiento é información el secretario que hi20 las mismas 



EL BMPSKAIMtt CMUX» V Y SU COKTK. 29$ 

'proyisiones; yo haré hacer la dicha revocación y la inviaré con 
Ja primera deapues que sea sacada. 

S. M. envia Embaxadores á Venecia para la congratulación y 
asistencia en aquella Señoría, los cuales son el «nayQsxlomo 
IB06* de Currieras y el prothonotarío Carachulo y Rodrigo Niño* 
^l cual ha de residir en aquella .Señoría, y se le dará una instm* 
cion por S. M. de lo que ha de entender por V. A., y ftsí de 
nuestra parte llevará la copia con más ancha información. Es 
xn.uy rbuen caballero y que con toda diligencia y voluntad mi- 
rará el servicio de V. A. Será bien que se le escriba encargán- 
dole los oegocios de V. A. para que con más voluntad los nego- 
cie, y aea en caaiellaao porque no es latino; y para los negocios 
secretos yo le he dado una cifra, de la cual envío el dublé 
á V.A. 

Ayer por la mañana vino en esta Corte D. Antonio de Men- 
doza, embaxador que fue cerca de V. A., y la causa de su veni- 
da es á visitar al Emperador de partes de la Emperatriz; y por 
él se sabe cómo S. M. y el Príncipe é Infantes estaban muy bue^ 
nos, y aaítfxíismo todo el reino. 

S. M. dá mucha prisa en los aparejos y formas de su corona- 
ción, la cual sí fuere posible se hará el dia de Santo Matia; y se 
ha tornado á retificar que partirá á prínvero de Margo. Muchas 
v-Qoes por causas no se pueden cumplir los dias señalados, pero 
esté V. A. seguro que pues el despacho de la Dieta es partido^ 
en lo demás no habrá mudanza; y de hora en hora será V. A. 
advertido de todo lo que se ofreciere, lo demás .se escríbirá por 
la ciu*ta de latin. 

«06. 

(Para el Rey mi señor, -^Bolonia^ JÓ de Febrero de 1530.) 

A 1 5 deste mes de Febrero rescibimos un despacho de V. A. 
hecho en Praga á S del; y á la hora fuimos micer Andrea y yo 
á ^lar ra^on á S. M. de lo que V. A. nos escribió, y asimismo 
mos. «de Treato; de lo cual y de otras cosas que había que res- 
ponder despachamos en continente. 

Tocante á las letras de la Dieta y cartas particulares dello se 



X9^ BOLJ^fK.DE I.A «EAL ACADBlflA DE hA. HISTORIA. 

dio ra?on, á.S. M,, pero no llegaron -á tiempo las minutas de 
V. A. para que pudiese haber* emienda por cabsa que ya esta- 
ban despachadas y con harto trabajo antes quel Preboste acá 
llegase, y enviadas según, V. A. verá por la data- de nuestras le- 
tras cuatro días antes que el aviso de V. A. llegase; de manera 
que deste despacho puede V. A. tener por escusado al Preboste 
de Válcrique de no haber entendido en ello; no embargante que 
del conceto que V. A. del tiene, se hizo relación á S. M. para 
que esté avisado de lo que converná para adelante. Asimismo 
sobre esta materia escribió más largo monseñor de Trento. Y en 
lo de las letras para los Principes no hay enmienda, pues van en 
creencia de V. A. adonde se podrá tener la enmienda é complir 
la falta de las letras. De las alteraciones y cosas de Alemana es- 
cribió mos. de Trento algunas particularidades, de las cuales se 
dio aviso á S. M., y por la letra de latin se hará más larga re- 
lación. 

En lo que toca á lo de los tres mil españoles, no hay que res- 
ponder, porque S. M. está determinado de llevar dos mil espa- 
ñoles; y si V. A. quisiere, llevará con ellos mil italianos; y la 
determinación de V. A. cerca desto esperamos cada dia; y aun- 
que S. M. lo quisiese proveer y enviar con toda la prisa que 
V. A. lo demanda, no podrían ir antes ni mejor que yendo con 
S. M., porque según nos ha dicho y certificado, dice que par- 
tirá á primero de Marzo, aunque muchas veces esto se suele 
alargar. 

En el proveimiento de la Reina se hará, toda la diligencia que 
es posible de mi parte, pero no se hallan en esta tierra los dine- 
ros tan á la mano como el Chanciller nos lo daba á entender en 

■ 

España; y á esta causa es la dilación y no por falta de no lo 
querer hacer. Las cartas para la Reina de Francia se enviarán 
ofreciéndose mensagero* 

Cuando venga Nicolao Travot Mestorf á entender en lo de la 
artillería, se trabajará de hacer en ello lo que convenga al servi- 
cio de y. A., no embargante que ya S. M. tiene ordenado lo que 
sobre ello se debe hacer. 

S. M. dá mucha prisa en dar orden á su coronación, la cual 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SIT CORTE. a97 

será el dia de Santo Matia; y el martes primero tomará la se- 
gunda Corona en la capilla de palacio sin iniicha cerimonia. To- 
davía fuera menester saber lo que se había enviado á pedir: la 
forma de cómo se suele hacer; pero esto no ha habido lugar por 
causa de la brevedad del tiempo, y determinación de S, M.; y si 
esta provisión ño se habia hecho antes, era con pensamiento de 
la ida de Roma; y como esta sé mudase por las necesidades de 
Alemana y prisa que de allá se dá para que con brevedad se 
vaya, no ha habido este y otros muchos cumplimientos <{ue fue- 
ran necesario hacerse. 

206. 

(Para el Rey mi señor, — Bolonia^ jq de Febrero de JSJO,) 

Jueves á 17 deste recibimos las cartas de V. A. hechas en 
Praga á 9 y con ella rescibimos otras de mos. de Trento que 
largamente nos dio aviso de las cosas de Alemana y de las 
de V. A.; y dellas se hizo larga relación á S. M.; y entendió 
muy bien los peligros y trabajos que hay en Alemana; y para 
el remedio ha tenido y tiene voluntad con toda brevedad irlos á 
remediar; y la causa de su tardanza ha sido por los grandes em- 
barazos que hay en Italia y por lo dexar todo en paz; y si el fin 
desto sé aguarda y á la voluntad de su Santidad y de otras per- 
sonas, seria nunca acabar. Pero S. M. á su placer <3 displacer, 
viáta la necesidad que de allá se escribe, ha determinado par-* 
tirse como está escripto á primero de Marzo y se quiere coronar 
el dia de Santo Matia; y para ello se hacen á toda prisa los apa- 
rejos necesarios. Verdad es que á la hora que esto se escribe, 
estamos esperando la respuesta de V. A, de lo que tenemos es- 
cripto acerca de lá dicha coronación, si será bien diferirla y re- 
cibillá en Alemana; y si este parecer llega á tiempo, vemos 
inclinado á S. M. á no lo recibir aquí; y partirse luego antes del 
;dia de Santo Matia con toda diligencia. Las causas que á ello 
mueven á S. M. nos parecen justas; y á Ja hora que S, M resci- 
biere el parecer de V. A, daremos aviso de su determinación. 

También está escripto que esperamos la respuesta de^ V. A. 
acéifea de lo que quiere sobre los tres mil arcabuceros, porque 



S. M, agora al presente no^ puede llevar más de dos mil españo' 
les; y psr a el eumpUmiento de tres mil se harán mil ítalianoa^ y 
en cuanto al inviarlos con toda brevedad y por el camino que 
V. A. quiere, no puede ser, porque venecianos no sabemos- si 
darían lugar á ello. También S. M. ha menester lievar' guarda y 
gente consigo hasta salir de Italia, y aunque partiesen agora, no 
podrían ganar sino poca avantaja; y así S. M. los llevará eir su 
gfuarda hasta Inspruch, de donde podrán ir el agua abaxo, &sgaxi 
nos lo tiene significado mos^ de Trento; y S. M* nos ha dicho 
que él los pagará por todo el mes de Marzo, que es para el prin-' 
cipío de que V. A. se querrá servir dellos. Los capitanes he su- 
plicado á S. M. se hayan expertos y asimismo la cabeza y prin- 
cipal sea cual conviene para la jornada. S. M. me ha mandado 
que por mi parte yo mire quien deba ser este; y á lo que yo veo 
hay tan pocos que no sé escoger, pero á lo que agora estoy in- 
dinado es á Don Pero Velez de Guevara, que es buen caballero 
y creo sabría bien hacer el oñcio, y ha visto en lo pasado y pre-» 
senté cosas de guerra. Otros hay que holgarían de recibir el 
cargo, pero para esto es menester hombre que haya visto. Y 
agora, si no son Antonio de Leyba y AUrcon no siento en Itsrila 
hombre espaftol que tenga renombre en este oñcio. 

S. M« tiene letras de sus Embajadores en Francia por las cua* 
les se toma eonxxsimiento en que el Rey de Francia quiere ob- 
servar lá pa^, y así nos lo ha dicho S. M., que no seíd pequeño 
bien para lo de allá y para lo de* acá.. 

En lo de los cuarenta mil ducados del Papa se escribe por 
la letra.de núcer Andrea lo que se ha hecho sobre ^o, pero si 
V. A. entendiese con la dificultad, trabajo y enojos que ello^se 
ha concluido^ determinara de no demandjHr' ni esperar soctírro 
de S; M., y al fin por aseguramos se han tomado por la fenma 
que se escribe- 

«67. 

(Para el Rey mi señor, ^BoUmia^ 20 de F^trero de IS30.) 

Después de escrípta mi carta, se tomó concierto en lo denlos 
cui^rpnta mil escudos que el Papa da á V. A., 7 -nos kan aádo- 



BL BBflPBRADOIt' CAttLOS Y T SU OOSiTEi 399 

pagados desta manera: que para los diez mil escudos nos dá le- 
tras de cambio para la feria de León, á pagar á Pascua primera 
en nombre de V. A., 6 de su procurador, la cual letra enviamos 
con esta para que mande poner en ella recabdo con tiempo. 
Danos otros diez mil escudos en esta manera: cinco mil escudos 
en Milán á pagar los dos mil á seis días vista, y los otros dos 
mil á doce dias vista, los cuales queremos que los resciba Juan 
de Mercado para que estén seguros y haga dellos lo. que V. A. 
le inviará á mandan Los otros tres mtl ducados nos dá en Ve- 
necia per letras de^cambio á pagar á diez dias vista, de los cua** 
les se hará lo que V. A. mandará. Los otros mil ducados restan- 
tes para el cumplimiento de los diez mil que se han de pagar, 
aqui nos dieron en dineros contados. I^os veinte mil escudos que 
restan para el cumplimiento de los 4O.000 escudos, nos dará el 
recaudo qoe está escrito para Flandes y no lo hemos rescibido 
porque ha de ir á Roma por la seguridad dello; y en todo se 
pone y porná el mejor recaudo que nos será posible: y no se 
maraville V. A. que lo hayamos. rescibido en la forma susodicha, 
porque aun no creemos están seguros. 

20». 

(Para el Rey mi señor.— Bolonia, 21 de Febrero de 1530.) 

S. M. ha estado esperando la respuesta de la letra que á V. A. 
tenemos escripto acerca de lo de su coronación, y según la tar- 
danza, me parece que se determina á coronar aquL Mañana 
martes recibe S. M. la segunda corona y el jueves- la ultima» Los 
Principes que han sido llamados es el Duque de Saboya, el cual 
viene el miércoles, y la Duquesa verná á Mantua; el Duque de 
Mikun:, que está aqui; el Marqués de Monferran, el Marqués de 
Mantua no viene por las precedencias que hay entre él y el 
Marqués de Monferran. Y el Duque de Ferrara no viene porque 
su Santidad no dá lugar á ello. Esperamos mañana á mos. de 
Trento, al cual se dará razón de todo, y llegado despacharemos 
para dar cuenta á V. A. de su venidsi y lo que más se habrá he-r 
cho-cerca de S. M. 



300 BOLETÍN DB LA RSAL ACADRIOA DB LA HISTORIA. 



ao9. 

(Para el Rey mi señor, — Bolonia, 28 de Febrero de ij^jo,) 

A tos 23 de Hebrero, víspera de la coronación de S. M. resci- 
bímos las letráis de V. A. de 14, y de todo lo que manda V. A, 
se hizo relación muy cumplida á S. M.; y tocante á lo de su par- 
tida y todo lo demás se escribe largo á V. A. por el Obispo de 
Trento, el cual entró en esta ciudad el mísmS día que recibimos 
las tetras de V. A.; y en lo que toca á su negocio S. M. por su 
misma boca se lo ha hablado y certiñcado, de manera que V. A. 
pueda estar seguro que no irá de aquí sin su veste colorada. 

En lo' del Condfe Félix con ios embarazos y regocijo de la- co- 
ronación, no se ha podido sacar el despacho, pero sacarse ha y 
sí fuere posible se enviará con lá primera. 

Eñ él proveimiento de la Serenísima Reina hago y haré toda 
mi posible diligencia, pero por lo que tengo escripto no se pue- 
de hacer tan presto como yo lo querria. 

S. M. se coronó como está escripto á V. A. dia de Santo Ma- 
tia muy honorable y suntuosamente. 



» <- 



210. 

(Para el Rey mi señor. — Bolonia, 10 de Marzo de 1330,) 

Miércoles 23' del pasado llegó Mosior de Trento en esta cib- 
dad y vino por la thañaaa por cabsa que pudiese hablar á S. M. 
este mismo dia, porque el jueves siguiente era la coronación de 
S. M. Su Santidad mandó á su maestre de casa y su familia y su 
guarda salirle á recibir; y los Cardenales inviaron sus muías y 
algunos sus familias, y de su parte se le hizo lo que tienen de 
costumbre y en sü Cerimoriial. S. M. mandó de su parte salirle á 
recibir al Marqués de Brandanburque y al Obispo de Coria, y á 
Don Jorge, obispo de Brisxna y al Preboste de Valcrique con 
algunos gentiles hombres en su compañia,' que fue harto núme- 
ro. Mos. de Trento nos hizo saber á la hora qiie podría llegar á 



EL BMPBRABOR -GABL08 V Y SU COStB. 001 

la cibdad que fue á las xv horas; y micer Andrea yyD^fuimes 
tres millas á le rescibir y dart:ttefita de lo que rconvenia -haber- 
se al presente; y pareció que yo me tórnase y diese razón á S. M. 
de su llegada y saber y concertar á qué hora le vendida á becar 
las manos. Y fue concertado que dos horas después /de ^comorr 
y así torné á su posada con este concierto. Mos. de füeeatoviop 
muy bien acompañado sobradamente de caballercus y d¡eau fami- 
lia, bien encabalgados y vestidos muy en ' orden, «en &i»na rdte 
cuyo era, y no fue pequeño favor y servicio á.S. M«,, 'porque. de 
parte de V. A. viniese tan solemne embaxada, y Á toda «eslía 
Corte ha parescido muy bien; y también que ^de Alemiaña «szo 
vino otra cosa, salvo lo que V. A. envió, y fue muy^'bdfmt'pro^ 
veido; y el Sr. de Trento'Io ha hecho muy cumpIiüameaE^e fjriae 
ha bien guardado el honor de V. A. No truxo despacho Jnir^afta 
de V. A. y á la cabsa se hkzo una en blanco paira no >Uenr las 
manos vacias, y así con su compañía fue llevado á qiiáktciD, jun- 
tamente con él micer Andrea y yo, que esta ifuc >su vslliintod. 
S: M. como cosa suya quiso recibirle privadamente^en ;SU' Cáma- 
ra, donde le besó las maMK y dio su carta de. ore^Lcia, y^él 
demandó á S. M. en qu6 lengua era servido qoeieioablase. S^M. 
quiso que fuese en alemán^ Creo yo que la causa ;&i€ por sespfio- 
to de ser embaxada de ^4Jemana, y también porque «estaban 
dentro todos sus caballeros. Mosior de 7>ento Jnízoia hablaron 
alemán, al modo y con las cerimonias que aUá se aoostiimlbraix; 
y después que hubo acabado, S. M. habló al Preboste de Vision' 
que, el cual le respondió á la voluntad de S. M.v>Acabiaila «ata 
habia, se hizo otra dé parte de S. M. á ios caballeros .qué coniKl 
vinieron, la cual les dió>nuicho contehtamieatD y Ics^áéiía 
mano. 

Acabado este auto, S. M. nos jxmtó á todos tres y'(xUx0 ^á 
mos. de Trento muy graciosamente qué él Tuése imuy^bien verti- 
do dé lo cual holgaba mucho y que para él nb hahia ^tkdoesidtol 
de carta de creencia, sino como la persona dé V. A. aesiacnn- 
<fo, y que él podia venir á le' ver cuando él quisiese y omno -qui- 
siese sin impedimento ninguaó. Lu^go se platicó ''laürama^iieíse 
había de tener en lá ñesta siguiente, en lo que tocaba á. la preoc- 

tomo XLIV. 30 



502 BOLKTÍN DE LA RBAL ACABBMXA DE LA HISTORIA. 

deñcia con los ingleses, y fue muy debatida y mirados los incon- 
venientes y cómo se podría hacer de manera que no fuese cau- 
sa de que el Rey de Ingalaterra tuviese esto por principal punto 
para comenzar su mala intención, y sobre esto era lo que S. M. 
quisiera escusar; y bien mirados todos los remedios, no se pudo 
hallar mejor expidiente que no estar en asiento de Embaxador; 
pero replicado por Mos. de Trento que ya se sabia por el reci- 
bimiento cómo venia por Embaxador, que seria perder derecho. 
Hablóse que á S. M. habian de asistir dos Obispos, que no habian 
de tener asiento sino estar con su persona; que Mos. de Trento 
fuese uno dellos; y con este parecer se despidió. Y otro dia de 
-la coronación sirvió lo susodicho. Micer Andrea residió en su 
plaza como Embaxador cerca de su Santidad, con que hizo nue- 
vo protesto. 

Pasadt> el dia de la fíesta de la coronación, mos. de Trento 
-vino á Palacio con su compaña, y S. M. quiso muy largamente 
ser informado del de las cosas de Alemana; y así á 61 y á nos- 
otros nos mandó sentar, y por espacio de dos horas le dio larga 
cuenta, lo primero de la voluntad de V. A. á su servicio y des- 
pués de lo pasado en Alemana y de la manera que al presente 
estaba; y confortando mucho la materia con la ida de S. M. Y 
en la verdad él hizo muy honesta relación y con acuerdo de ace- 
lerar la partida, nos partimos, bien contento el Sr. de Trento 
de S. M., quedó que dentro de dos dias se habia de resumir el 
dia de su partida y concertarlo con el Papa, lo cual se hizo á los 
cinco dias, qué no pudo ser antes; y ansí se determinó de partir 
desta ciudad á los catorce deste y ser en Trento para último de 
Marzo, y dio licencia á mos. de Trento para que se fuese cuatro 
dias antes, aunque S. M. quisiera que llevara consigo el capelo. 
Yo trabajaré de ge lo llevar, en el cual no habrá falta. S. M. el 
dia segundo que le habló, llevaba mos. de Trento una ropa de 
chamelote leonado; y le dixo asiéndole della: «Mos. de Trento,. 
yo quiero que esta sea colorada, porque vos lo merecéis y mi 
hermano lo quiere así». Mos. de Trento le respondió que besaba 
pies y manos de S. M.; y quft S. M. mirase si convenia al servi- 
cio de Dios y de S. M. y del Rey la merced que S. M. le hacia^ 



BL BIIPBRADOR CARLOS V Y SU CORTEv ^0$ 

porque él siendo esto asi, larescibíria, y de otra manera no. S.'M. 
le dixo que todas aquellas calidades concurrían en él. 

Miércoles primero de Cuaresma tornamos á palacio, y S. M. 
quiso tener Consejo con nosotros como lo habia hecho de antes; 
y llevaba mos. de Trento algunas cartas y cosas que platicar y 
también para saber la certinidad de la partida de S. M. y de la 
suya, al cual Consejo no estuve porque este dia no me hallé bien 
dispuesto y tuve causa para me retirar á mi posada. A V. A. se 
ha escripto lo que en el dicho Consejo pasó, y esta escribo agora 
porque ño había podido hacer antes. 

A cuatro deste vino la Duquesa de Saboya en esta cibdad: 
hízoséle muy solemne recibimiento, y por partes del Papa según 
su costumbre. S. M. salió con toda su Corte bien acompañado y 
muchos bien vestidos una milla fuera de la cibdad; y la Duqueisa 
Venia én una haca blanca, vestida de raso leonado. S. M. la tomó 
á la mano derecha y así entró en la cibdad y la llevó hasta su 
posada y se tornó á palacio. Ttaia la Duquesa hasta xv damas 
en sus hacas blancas guarnecidas de leonado con sus gualdra- 
pasí de lo mismo, y otras mugeres en lugar de dueñas y otras 
muchas dé servicio, detlas en hacas, dellas en carros en buen 
número. Traxo mucha compañía de caballeros. 
' ' Otro dia sábado, S. M. á los 22 fue á la posada de la Duquesa 
y la truxo á Palacio con todas sus damas. Ella venia bien verti- 
da y tocada al modo de España con su gorra en la cabeza; y una 
pluma llevaba en ella; y así la llevó al aposento del Papa, el cual 
ia rescibió á la puerta de su Cámara, y allí se sentó su Santidad 
y la Duquesa le besó el pie y luego se sentaron juntos todos tres, 
tomando al Papa en medio, y estuvieron hablando medio cuarto 
de hora, y luego dieron lugar á que sus damas le besasen el pie 
al Papa; y acabado, se salieron; y él Papa salió fuera de su Cá- 
mara á los despedir; y S. M. llevó la Duquesa hasta el pie de la 
éscAlera, y por ser noche no le consintió que íuese con ella y se 
"tornó á su Cámara. Es gentil dama y en su disposición parece á 
la Emperatriz y algo en el gesto. Truxo para vertir dé camino 
unas andas de brocado y otras de terciopelo negro, las cuales 
metió consigo. Desde que vino no ha faltado ninguna noche ó 



5^4 BOLETÍN SE LA REAL ACADEMIA DE LA HISXDRIA. 

dta que* S. M. la dexe de visitar é ir á 8u posada, aunque nQ «6 
muy cerca.de palacio adonde rescfbe plazcr. 

SOL. 

(Para el Rty mi señor. — Bolonia^ 14 de 'Marzo de ISJO,) 

De Mr. de Trento será V.- A. avisado de io que en su venida 
se comunicó con S. M.; y después de su partida escribimos nn- 
cer Andrea y yo la respuesta que nos fue dada á la carta de 
V. A. de 25 del pasado. Lo que agora hay que se pueda escribir 
es que ayer domingo 13 deste S. M. determinó y ratiñcó «upar- 
tída-deata ciudad; y no será parte ningún inconveniente para<que 
S. M. dexe de ser á primero ó dos de Abril en Treato. Y echa- 
da su cuenta desde el día que parta desta ciudad hasta llegar á 
la dicha Trento, tardará catorce ó quince dias, parque hafita 
Mantua irá en dénco dias; y en Mantua se deterná cuatro ó cin- 
00.; y de allí á Trento irá en tres ó cuatro; y en esto no .pone 
d«ida ninguna. 

Agora le truxeron algún dinero para el proveioaiento de fin 
camino, de lo cual me ha mandado dar cuatro mil escudos .para 
la Reina Doña Maria, lo cual no ha podido hacer antes de agora 
y creció el precio de lo que antes estaba acordado, no porque 
sobran dineros pero por el tiempo que se ha tardado en los dar. 
Y^ buscaré manera cómo los enviar á la Reina sin pérdida, 6 m 
itorse los llevaré .yo. 

I-ra revocación del Conde Félix envió á V. A, No «e ha podH 
do «despachar antes por las grandes ocupaciones que con la aiie- 
vH'de la partida dan á S. M. 

Asimismo se envían cartas para el Cardenal Cazburg y Concke 
Ptítatino y Duque de Baviera para el propósito que V. A. eatea- 
derá por las dichas letras y de la carta que escribimos por micar 
Andrea, las cuales letras se envían por acuerdo y consejo de 
fiM>$. de Trento- 

Ayer vino un correo de Genova, el cual dixo que á la faoca 
que él era despachado por el Embaxador era llegada nueva giae 
;las fieras de Francia eran llegadas en Niza. Si así es»,seria.liue- 



EL BMI>BRA1>OS GARLOS V Y StJ- COKTB. 305 

na señal quel Rey de Francia quisiese complir y observar laipací 
Como no- se tenga por letra ni cosa cierta, no escribo más. largo 
étí lo que se dice. Asimismo en la dicha Genova habla dDCfi.ga>- 
Hsras en el Tarazanal acabadas de hacer para echar en la agusK 
AO' se sabe cómo, una noche fueron quemadas sin quediau: estilla 
dlsOas. Créese que ñie obra de franceses, porque no> les tienett 
Ikíena irolUntad y querrían ver más baxas sus (uerzaa; pero luc^ 
go la cibdad proveyó con sobrada diligencia en labrar otiaS) y 
para, ea fin déste m^s teman hechas veinte; cireo< que pomón 
mejor guarda que en las pasadaa 

EF Duque de Milán está malo y dicese que tiene corto» Dvaba- 
jo. Si en este lliempo' que estuviese S. M, en Italia y en Atem»- 
nia, Dios le llevase de este siglo, bien es que esté Jxian dte Mer»- 
ead^ por alcaide del cantillo. 

El Duque de Saboya hizo ayer homenage delí Imperio de 
S118 Estados* S. M. visita á la Duquesa Hodos los días muy taw^ 
raMiemente. • 

Este día vinieron los Embajadores de tngaiaterra: csea que. 
Tienen á entender en el negocio de k Reina; y el pdncipeM es 
el padire de la dama con quien el Rey se quiere casar, y d)tt» lls>- 
tradós eclesiásticos. S. M. los oyó en su Cámara, y eUbs te die- 
ron* larga cuenta por espacio d<e un^ hora. Yo creo que Si Mu le 
escribirá á V. A. 6 con Hel primera se escribirá to que tpaetv ét 

ClIinÍBNMIl 

212. 

(Para el Rey mi señar, — Baronía^ i6 de Marzo de IS30*) 

Hoy á mediodia recibimos el despacho de V. A. de cinco del 
presente, y luego á la hora^ (bimos micer Andrea y yx> á Ro^er 
«d^ion á S. M. delib. Y en lo que toca al buen conten4o> y pjb- 
rece» que V. A. 1íien« dte haber rescibido S. M. Fa eoron» en- 
«si» cibdad, rescibió anscho- placer por se haber cemfornvad^ ei^ 
tpambas voluntades, asi la suya en la haber toissado- aquí, com^ 
k» de V. A. en» le parecer bien dello, y tomó lafl diiehav edrono» 
en los dias que á V. A. está escrípto. 

El» ^ dfe lo» espcrñotes que se haa de enviar á V. A. ya» Si MI 



306. BOLBTÍN DB LA RBAL ACADEMIA DB LA HISTpUA. 

ha tomado resolución y conclusión en ello; y es que llevará lo^ 
que. acá tiene, que son hasta dos mil, antes añadiéndolos que 
quitando dellos y no llevará italiano ninguno; y dice que loa 
otros, para el cumplimiento de los tres mil y más que irán 
en ^u seguimiento, y en esto no hay más que hablar; y en lo de 
la persona que habrá de ir con ellos por cabeza, le parece blea 
lo que V. A. escribe y así se hará, y en ello proveerá S. M. Ip. 
que más será su servicio y de V. A. 

En lo de los 40.000 escudos está escripto á V. A. lo que está 
hecho, lo cual se hizo por acuerdo y consejo de mosior de Tren-, 
to y micer Andrea; y por acuerdo dellos se' dieron los 5 «000 es- 
cudos de Milán á Bartolomé Belzer y Compañía para que los re- 
cibiesen allá de Juan de Mercado y los diesen á V. A. en Ale- 
maña; y en los 3.000 escudos de Ven^cia se dieron las cédulas 
al.Sn.de Trento para que los cobrase según ellos,, y los que so- 
braron de los 1,000 que aqui quedaron en dineros. El despacho 
de los 50.000 ducados para España se enviará á buen recaudo 
con correo que partirá esta semana de aquí. 

Este día, haciendo relación á S. M. de las letras d^ V. A., nos 
cectiñcó su partida, la cual será sin falta ninguna el lunes que 
viene á xxi deste; y asimismo llegará á Trento á dos de Abril; • 
dende en adelante hará sus jornadas y camino conforme á cQmo. 
convenga. Con toda diligencia se dará aviso á V. A.;. y asíV. A., 
debe mandar proveer en que S. M. sea sabidor todas horas áej 
lo que V. A. ha de hacer. 

213. 

(Para el Rey mi señor.— Bolonia , 21 y 22 de Marzo de 1530,) 

Esta es escrita á la hora que S. M. parte desta cibdad la via 
de Alemana, la cual nueva escribo á caballo, y sé que no será 
el menor servicio que á V. A. tengo hecho. Avisóle desta nue-. 
va. S. M. se dará la prisa que está escrípta, la cual es que para, 
la víspera de Nuestra Señora será en Mantua adonde se deternáj 
cuatro días, porque habrá de despachar allí algunas resultas de: 
negocios que la prisa no le ha dado lugar de despachar aquí; y. 
también del gran fastidio y prisión que ha tenido, tomará allí 



SL BXPBRADOR CARLOS V Y SU CORTS. 307 

algún pasatiempo, que para ello diz que hay buen aparejo 
de caza. 

La Duquesa de Saboya se partió ayer para Saboya. S. M. la 
ha honrado y festejado, y ella lleva causa de se contentar. 

El Confesor creó Su Santidad Cardenal, y creo que él quisie- 
ra estar sin él, porque S. M. le ha mandado quedar en Corte de 
Roma. En él se pierde un buen servidor cerca de S. M. Yo creo 
que lo será con el Papa, donde hay más razón. 

Las cartas que V. A. envió para D. Pedro de Córdoba he 
dado á D. Antonio de Mendoza para que las lleve; y porque 
D. Pedro me escribió que se queria partir para su tierra á en- 
tender en la partición de sus bienes, temo que no estará en la 
Corte; y también porque si la amistad de Francia pasa adelante, 
estaba la Emperatriz en determinación de irse á Burgos ó Va* 
lladolid; y á esta causa él se iría á su casa. En tal caso yo he 
dicho á D. Antonio de Mendoza que abra el pliego y mire lo que 
se envia á mandar al dicho D. Pedro y que él lo solicite cerca 
de la Emperatriz y de lo que hiciere dé aviso á V. A., lo cual 
hará como servidor de V. A. El dicho D. Antonio partirá desde 
Trento, que antes no será posible. 

S. M. va tan solo de españoles que mejor se pueden contar 
los que quedan que los que van; y han demandado licencia asi 
por las despensas hechas como por el temor de la carestía de 
Alemana, y aun temor del mucho tiempo que piensan es- 
tar allá. 

(En cifra.) Las galeras de Francia eran llegadas á Villafranca 
de Niza, y do3 dellas habian ido á Genova para saber de la for- 
ma que habian de ser recibidas; y parece que hay alguna espi- 
na en esta diligencia. No hay cosa segura que dello se pueda 
escribir; y á la verdad poca ñanza se puede tener de franceses. 

El capitán Demarano vino en esta cibdad á darnos cuenta de 
lo que allá va en Venecia; y micer Andrea y yo vimos su ins- 
trucion, la cual no tiene comisión para más de recibir los dine- 
ros; y los Embaxadores escribieron á S. M. lo que debian hacer; 
y á mí me escribió Rodrigo Niño haciéndomelo saber para que 
se proveyese, porque ellos estaban embarazados hasta ver per- 



3^8'' BOLETÍM DB LA RBAI. ACADBHIA DB LA HISTORIA. 

sena» de* V. A\, ppr-que los más príncipalcs negocios queá cargo 
llevaron, eran de V. A. Yo le respondí lo que convenia para e! 
fai^or y pagamentodel dinero, y para io demás S« M. mandó que 
diese m^tnoriai» de lo que de su parte se debía escribir á sus 
Embaa^dbressien respuesta de lo que le habían escripto; y así le 
dfc la'snstfeincia'era la que abaxodiré; y conforme V. A« mande 
prot^eer para> Ib: de adelante. Que los embaxadores trabajasen 
que V. A. fuese pagado de los* 50.000- ducados, y si esto no pú- 
chese ser, IbegO' hiciesen que fuesen pagados los xxv mil; y que 
W. fií. entendía: que lo& ducados habían de ser de oro largos* — 
ítem, que* no pagando más de los xxv mil, que -trabajasen junta^ 
m«nte COR) el Nuncio del Papa por les otros xxv mili y que los 
uii09<y^ll9i6 Gtl^s se diesen al gentilhombre que V. A. había in- 
viadb por ellbs con su instruGioOr que bastaba este recaudo, por- 
qtse ellos^ queriani poder de V. A. — Itém,. que en los negocios 
que ái cargo y por la instrucion der S. M. y memorial nuestro 
llinraron) parai negociar con la Señoría, .que los negocios que ellos^ 
^Hesen^ están clkros, sin otro aráo'de partes de V. A. que en tal 
cafiof que" imentpas estaban juntds Ibs* negociasen; y los que te- 
nían declaración de partes de V. A. que aquellos quedasen- en 
pisdsir de^Sbdrigo Niño residente, pana que los negociase cuando 
^F. Al., proxteyese de persona de maña para ello; y que desto 
dtfbamtar aEwisa á*. V. A..,, y que todos* juntos y el- que quedaba 
diesen) toáorfa^rar al que allí estaba por V.. A. y al que después 
fuese enviado. S. M. despachó luego á sus Embaxadores para 
qiar ^ísba^ o^tB memorial lo hagaa así ^ - 

¥b lle\«o conmigo la ratiñaacioa de: venecianos y yo por mis 
mamis lasgué* y rompí las que- Y\ Aj^envió^ así la de en: blanco 
C0tii<ft>la{ que.' vino* con ella, y lleva* las- firmas en testimonio 
d^llai, y se mumpiepon los sellos^ — NnOi. Señor etc.. en Bolonia^ 
ái^i de'Marao'de i'53o. — S. M; no' partió este dia hasta: otro dia 
monteáis líomuisa* á- escribir otra* caotat el mismo- dia en sustancia 
na* más de leí Hacer saber la* horaide la partida. Estas cartaSiCue- 
rotiíijlintasi^xxaide'Marzo'de i^ñ^ 



BL Blit>BRADOR CARLOS V Y SU CORIV. 5O9 

til ,(' * 

814.. 

(Para el Rey nU señar, — Mdniua, 28 de Marzo de 153Ó,) 

A los 21' y 22 escribí á V. A. la partida:de S. Mi de la cibdad 
de Bolonia; y vino muy alegre hasta' esta cibdad en cuatro diás, 
como hcuttbr<i^ que se escapaba de la pri$ioní; y entró en ella el 
dia de Nuestra- Señora; Hizoselé muy bacti recibimiento. Vinier 
ron con S. M. dos Cardenales por legados, sobrinos del Papa: 
asimismo vino el Duque dé Ferrara* y otinos señores dfel reino de 
Nápolés. Hallamos que este mismo dia era venidb elGonde Pa- 
latino Fedefricó, el' cual me dixeron que fue bien recibido dfe 
S: MI la misma noche que aqui hizo su entradas 

S. M.. dexó de despachar muchas cosas- para esta cibdad ó 
más adelante, donde para ello tuviese aparejo; y creo que dará 
toda la prisa que lé será posible para efectuar el tiempo- que 
tiene dicho de ser en Trento. 

Okro dia que aquf llegó', fue á la caz^i dé pullfes y asi hizo el 
domingo- adelante en una cierta parte que el JMkrqués^ tiene 
mucha' caza. La ñesta fue general, donde serian más de cinco 
mir personas, y el- Marqués tenia para ellos proveído- lo necesa- 
rio. No la fuí'á ver por entender en despachar estasietras. 

Er mismo día que de Bolonia* partimos se* concluyó con- el 
mercadee que Hat de dar los xx mil escudos en Flandés que^ nos 
diese Ibs recaudos para- la- cobranza, los cuales envió* á'V. A, 
para que mandé enviarlos en Flandes con una cartlai que S. M.' 
escribe á Madama^ para que los dineros- que- están en depósito, 
que'son diez mil escudos y la resta, sean* luego dadbs^á^ VI A., y 
se* vea' er proceso* brevemente, pues tenemos las segurid^es-de 
estar ajusticia para el que será' condenado. 

Mícer Andrea quedó en Bolonia con intención dfe irse por ocho 
dláB^á'Placenciaylüego dar la* vuelta- para la €orüs, esperando lo 
que V. A. le enviará á mandar. El capitán' IDemai^no- vino- aqui 
can carta- de. l^iEmbaKadbres a^ paraS. Mi comopara<mí'para 
que elloyfiiesen. proveídos de poder para cobrarlos- xxv<mil du- 



310 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE Z«A HISTORIA. 

cados, porque no le habían llevado consigo, y también querían 
carta de S. M. en que les mandase que los dichos xxv mil duca- 
dos los diesen al dicho capitán, porque no les parecía que bas- 
taba la instrucción que llevaba. 

Cierto auto que ha pasado S. M. con los Embaxadores de In- 
glaterra se invia aquí la copia de lo que se escribe al Embaxa- 
dor de Ingalaterra por el cual V. A. lo entenderá. 

De contino está escripto á V. A. en respuesta de la gente de 
los tres mil arcabuceros que ha demandado. Como S. M. tenia 
intención . de llevar dos mil que consigo tenia, y tenia pensa- 
miento que mas de otros dos mil le seguirían, y estaba desto 
muy seguro; y así por llevallos más contentos acordóse de pa- 
gallos adelantado; y dos causas hay porque han hecho un des- 
acato y deservicio asi á S. M. como á V. A. Y es que á la hora 
que se vieron pagados, desvergonzadamente casi los mil quinien- 
tos se fueron á Florencia, y con S. M. no vinieron sino los que an- 
dar no podían. De manera que S. M. está muy mal contento asi 
por lo acaecido como por no llevar el recaudo que V. A. ha me- 
nester y ha demandado. Los soldados han tenido ojo á que la gue- 
rra se acaba y querrían tener parte en el saco de Florencia, que 
es el fin que acá los truxo. También son tan grandes los temo- 
res que les han dicho que han de pasar á Hungría, que más por 
fuerza que de grado seria posible llevarlos. S. M. está tan des- 
contento dellos que no les fiaría cosa que valiese la pena. Si lo- 
gar hobiere V. A. escriba si querrá italianos, porque personas 
principales se han ofrecido á S. M. para le servir y llevar los que 
fueren menester. S. M. no pudo entender este negocio hasta el 
mismo día que salió de Bolonia, y desde Castilfranco me dixo 
que lo había escripto á V. A. y j'^o no lo he podido escribir antes 
hasta agora que S. M. me ha dicho que conviene alargar su par- 
tida desta clbdad por cuatro ó cinco días; porque hasta en Flo- 
rencia se han amotinado una parte de sus soldados y han hecho 
una gran bellaquería, y quiere antes que salga de la tierra 
dexallo todo en paz; y por esta cabsa es fuerza detenerse el 
tiempo susodicho, pero no pasará de cuatro 6 c|nco días arriba; 
y á la hora de su determinación se hará mensajero luego. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 3II. 

A par del castülo desta cibdad, donde posa S. M. están 8o pie- 
zas de artillería entre gruesas y menudas y 14 cañones principa- 
les con armas del Rey de Francia y otras devisas. Ha entendido 
S. M. que fueron vendidas por Antonio de Leyba al Marqués de. 
Mantua; y desde la ventana me las mostró y contó cómo habla 
pasado; y que asi hablan hecho de otras muchas que faltaban, y 
que este era el recaudo que hallaba de su artillería. De manera 
que á mí me parece que habrá harto que hacer en recobrar las 
piezas que acá son traídas. Todavía el castillo de Milán está en 
poder de S. M.: no sé sí se remediará de las que en él están. 

Hoy me ha escripto el Embaxador que está en Genova de 26 
deste cómo las galeras de Francia eran llegadas á Saona y que 
otro día vernian á Genova, que es buena señal, porque se tenia, 
temor según tardaban en venir. Por aquí ha pasado por la posta 
un camarero del Papa, el cual lleva el capelo á mos. de Trento; 
y así le hallará S. M. en su dignidad cuando allá vaya. 

216. 

(Para el Rey mi señor, — Mantua^ 2 de Abril de 1530^ 

Con la letra de 12 vinieron cartas de mano de V. A. y del Se- 
cretario, y asimismo unas copias en alemán de cierta respuesta 
que había dado el Duque de Jasa, elector, de la cual S. M. hobo 
placer» Las letras del secretario eran sobre la provisión que V. A. 
ha hecho de su Mayordomo mayor en mos. de Rocandorf, y de 
otro cierto negocio. S. M. me respondió que todo seria sobreseí- 
do hasta se ver con V. A. Y porque V. A. ni el dicho Rocan- 
dorf no me escribieron sobre ello cosa -ninguna, no hago otra 
diligencia. 

S. M. creyó muy bien que V. A. se quisiera hallar desocupa- 
do para hallarse á la fiesta de su coronación; y aun lo más presto . 
que ser pueda desea su vista, que esta es la cosa que S. M. hoy. 
más desea. Yo cumplí el mandato de V. A. en besalie las mar- 
nos de nuevo por la congratulación de la coronación. 

En una hijuela me mandó V . A. hacer saber que- supiese si 
S. M. traía las telas consigo; y. como no venían con intención de 



542 BOLBTÍN DB UL REAX. ACADEMIA DB LM HISTORIA. 

oa2ar en;, lugar de telas truxo tiendas. V. A. puede mandar en- 
War las suya$ para que sirvan esta jornada. 

Por la. de 20 V. A. me hace saber en los términos que tenia 
los/ negocios de ese reino, de los cuales hace relacion< á S. M. y 
asimismo del dáñO' que hacían los turcos y la nece^dad que har- 
bia. del socorro y ayuda de S. M. Por la pasada que despaché 
Á- 26 del pasado^ escribí á V. A. lo que habían hecho las españo- 
les: que S. M. llevaba consigo; de lo cual S. M. rescibió gran 
desplacer; y luego mandó al campo de Florencia á D:. Redro 
Velez que truscese mil, porque acá estarían otros mil ó algo^másy 
y que se diese toda la pnsa que podiese en caminar cow ellos; y 
asi S. M- cree que podírá llevar el recaudo de lo que V. A. de- 
manda: y cree que desbaratando el exército de Florencia: que 
V. A. terna más delios que querrá. También le hablé em que 
fueaen» pagados por todo este mes, y me respondió que por loa 
quince del los. tema pagados y que era poca cosa lo demás: y que 
así se haría como V. A. lo demanda. S. M. me dixo que creía 
que V. A. ternia necesidad de .caballos ligeros y que para Hun- 
gria ferian buenos, y que quisiera desto saber la voluntad de 
V. A. para llevar pasados de 500 que aquí tenia. Yo acordé de 
hacerlo saber á mos. de Trento para que envíe el parecer sf^re 
ello, pues que el de V. A. vernía tarde,, según las postas hacen 
ruin diligencia; y así S. M. proveerá sobre ello lo que: comiosnga. 

S. M. quisiera tener la pasada en Inspruch. con pensamiento 
qptt V. A. fuera alU;. pero echada su cuenta que partiendo de 
aquíi el< lunes, que será, cuatro deste, porque antes no podrá ser 
hallaba, que era fbncadb que no podía dexar de caminar la buena 
semana, habiendo de estar en Trento tres ó euatro días;; y por 
esta causa ha determinado su partida el viernes antes deliDomin*- 
go de Ramos; y caminará el mismo domingo, y así será eoi Tren- 
te el martes de la Semana Santa^ adonde terna la Pascua;, y en 
esto* SI. M. se ha resumido, y dello he dado avisiy á. m(»s; de 
Tuento» para que conforme pueda proveer las cosas nceesarias. 

Los Embaxadores que fueron á Venecia son venidxDS aquí, 
(pie- son ebprotonotiano Carachulo y mos; de Cunríeras^ atlas cua- 
les mandó* S. Mw que me informasen de lo que alIK ar había 



.^j 



SL EMPBBADOK CARLOS V Y SU CORTE. . 31I3 

hedho y :ée lo que convenia haoérse. Y de lo hecho envío á V. A. 
los capítulos que se les propusieron y las respuestas que los vene- 
cianos dieron. Dicen los dichos Embaxadores y el que queda 
aJtá me Jo escribe que conviene que V. A. provea luego dUá su 
Embaxador, y hombre rauy platico en la tierra y negocios, por- 
que de otra manera en ninguna cosa se* proveerá,, porque el 
Exnbaxador de S. M. no tiene más información de la que de 
nuestira parte le está dada. La prorrogación para señalar los jue^ 
ees arbitros comienza de cuando les dieron la respuesta que fue 
á los 22 del pasado en dos' meses siguientes; y segiín esto V. A. 
juntamente con S. M. podrán señalar los jueces, y en lo que toca 
al cumplimiento de los 25.000 ducados en cumplimiento dé 
los ^OJM^y se escribe por S. M: al Papa y va muy encargado el 
KmlMxadDr para que Su Santidad en ello' ponga la mano, de 
maAéra que tenga efecto brevemente su promesa, i 

)E1 Papa nos han certificado que es partido para Roma; no sé 
•qué sea la causa, porque cuando de Boloña partimos, no tenia 
intención ^de salir de alH hasta ser acabada la empresa de Fló- 
reHcia. Ho hay otra cosa que se pueda ' escribir isino que S. M. 
toma placer en esta cibdad en ir á caza y en ¿estas qtie <el Mar ^ 
qués'le hace; y en pago destos servicios, S. AI. ^le quiere «casar 
con laBaiúja de la Reina de Ñapóles, lo cual creo ae 'eásctuarfi 
antee «fiKe de aquí partam.as. 

(Para el Rey mi señor. — Mantua^ S de Abril de 1330I) 

•LiS'cartaB qae V. A. despachó para micer Andrea y para mí 
en^r^^iá los 25 del pasado resdbí en esta cibdad á loa 6 des^ 
te; yí9«aqué la relación para la ,dar á SulM. y luego envié las 
letras.asíüas que para mí venían como oteas al dicho micer An- 
drea, :eil cual está en Placencia cóíbo por otras tengo 'cscripto 
con pensamiento de irse luego á la Corte del Papa;; y cuando 
della partió pensó que su Santidad se |detuvi6ra en Bolonia á la 
ftesba, y después tomó otro parecer, que luego quiso partir para 
Roma; y ha caminado de tal manera que el miércoles de-la ibue<- 



514 CDLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

na semana entrará eñ Roma. Micer Andrea me escrivió de Pía- 
cencía de los cinco deste y no hace mención de lo que debría 
hacer, antes estaba alegre que le habian certificado que el Papa 
quería hacer sus Pascuas en Bolonia: yo creo que él sabría la 
verdad y se dispornia á se partir luego. 

Estoy muy espantado del mal recado que se hace de llegar las 
letras que se escriben á manos de V. A., porque ya fuera razón 
que de las nuevas de la partida de S. M. de Bolonia por esta 
posta tuviese respuesta, pues yo las escribí de 22 del pasado; y 
según esto V. A. es mal servido para en tiempo presente; y 
mande en ello se ponga remedio, porque ahora las horas se de- 
ben contar, porque en cosa no se pierda tiempo. 

El mal recado que llevaron los Embaxadores de Sena no se 
maraville V. A., porque en otras cosas importantes acaesce lo 
tal. V. A. puede creer que por nuestra parte se solicitó acerca 
de su Santidad y S. M. lo posible, pero al ñn no se pudo hacer 
otra cosa. También tengo enviado el despacho para la cobranza 
-de los XX mil escudos de Flandes con carta y larga relación para 
Madama, la cual despaché de esta cibdad á mos. de Trento para 
que á buen recaudo la enviase á manos de V. A. Yo querría ser 
avisado si los despachos llegaron á recado; y en ello se ha hecho 
tanto que mayor empresa ha sido que la de Viena, según con la 
dureza que en Corte de Roma se sacan los dineros, que para este 
trabajo sienten que hay turcos y no para más; y me parece que 
más por solicitud son habidos que no por el remedio para que se 
demandan; y aunque basta lo que escribo, queda sobre esto más 
que decir, lo cual se hará en su tiempo. 

Yo tengo dado aviso á V. A. por vía de mos. de Trento lo 
-que está hecho en lo de los 50.000 ducados de venecianos y de 
cómo le dieron al capitán Demarano 25.000 ducados largos, para 
los cuales pusieron en el poder de S. M. alguna falta, la cual su- 
plió el Embaxador; y remediado esto quisiera qué fueran escu- 
dos y no ducados, y al fin verificado el capitulado pagaron duca- 
dos largos, ante los cuales partió el dicho capitán á las dos deste 
de Véhecia para V. A., y así me dieron aviso dello. Para los 
otros XXV mil ducados que el Papa fue tercero y mediator,S. M. 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. f%f 

ge lo escribe á su Santidad para que escriba sobré eBbf y como 
no tengamos alguna prenda con que ge los defWMdbr, es cosa de 
ruego, y en ello se pone toda diligencia!» 

El Canciller es venido aquí y va- owi S. M. al cual dello y de 
lo demás de lo bien que V. A. lia seido del servido, le rendirá 
las gracias. 

S. M. entendió cómo V. A. habia concluido la Dieta y la for- 
ma cómo le daban los dineros, y le pareció que no se sacan muy 
ligeramente. Paréceme que mejores medios halla S. M. en Espa- 
ña, que de la cuarta y tercia le dan un millón y quinientos mil 
ducados, y aun piensan que no es buen partido y hay quien le 
puje. 

De la venida de V. A. en Inspruch al mismo tiempo» tiene 
hecha la cuenta S. M. que será en la misma villa, porque parte 
desta cibdad hoy sábado, víspera de Ramos; irá en cinco dias á 
Trento, que llegará el miércoles y allí se detemá la ñesta y par- 
tirá de allí conforme á como supiere nuevas de V. A. 

En lo de Esteban Broderico, embaxador del Batboda, se hizo 
lo que en manos de micer Andrea y de mí fue; y dello dimos 
aviso á sil Santidad y S. M., pero por algunos respetos le dexa- 
ron pasar y aun tuvimos por bien negociado que de huevo con- 
sentimos venir en la tarde, que por parte? del Papa ansí quisie- 
ran que fuera. S. M. en ello ordenó lo que á nosotros pareció. 
Agora se ha dado cargo al protonotario (l) que ha de resadir en 
Milán que tenga cargo y aviso de hacer en ello lo que V. A. 
manda. El queda bien encargado dello y con voluntad de poner 
recado todo lo á él posible. 

La carga de los negocios es tan grande de las cosas del reino 
de Ñapóles y aun de la resulta de Italia que el tiempo aunque 
fuese más largo habría bien que hacer; pero S. M. se ha résolvi- 
do de ser en Trento para el dia que arriba escribo. 

El miércoles en la noche concluyó el casamiento del Marqués 
de Mantua con la hija menor de la Reina de Ñapóles; y S. M. les 
dá en dinero contado 50.OCX) ducados: la mitad luego y la mitad á 

(i) En blanco el nombre: acaso se reñere á Caracciolo» 



Jl6 BOLRTÍN DE LA RSAL ACiKDISMrA DB LA ' HISTORIA. 

corto pagamiento; y dá dos mil ducados de pensión á la Rema 
vieja, y que los haya la hija mayor que quedará sin casar para 
después de los dias de la madre. Obra es lauy justa y honesta é 
S. M. y que á todos parece muy bien. 

El Duque de Milán está muy malo; y tal que algunos que han 
habido gana de la dilación de S. M. le han querido persuadir efi 
bien que S. M. aguarde en esta cibdad á ver lo que Dios hace 
d61. La enfermedad es bien recia, pero ya se ha visto en oteas 



tales y tiene siete almas como gato: no es bien dexar el viajfe 
que tanto importa por la cosa que no tiene certinidad. V. A. 
crea que los que acá han de quedar en todo lo que pueden que- 
rrían que S. M. no se partiese; y Dios sabe qué trabajos se pue- 
dan tener con estas pláticas. 

En cuanto á lo que V. A. manda que se escriban todas las 
nuevas desta Corte, así se ha hecho hasta aquí; y la causa de la 
venida de los ingleses y el despacho que truxieron y se les di6, 
tongo enviado á V. A, conforme á como se dio y envió al 
Embaxador que está en Inglaterra, por el cual V. A. entenderá 
el todo. 

Del mal del Duque de Milán tengo escripto y mtentcas yo 
aquí «estoviere, terne el cuidado que he tenido ; .pero si Dios no 
-lleva primero al Chanciller que á él, perdida terne la esperanza 
de mi deseo; y oreo que tan cerca está el uno como el otro desta 
jomada. 

Los dineros dé la Reina t«ngo en mi poder, esperando lo que 
me querrá mandar hacer dellós. Pena tengo en los guardar, por- 
que no me veo rico sino de bienes ágenos. 

I^s revocaciones del Conde Félix llevo consigo porque no se 
pierdan ó dellas se haga algún mal recaudo, y asimismo la ratí- 
-ficacion de venecianos. 

En lo de los españoles ya tengo escripto lo que es acaecido 
en los que S. M. trata; y lo que agora de nuevo he visto que se 
escribió al Marqués del Gai^ que con temor de Hungria no po- 
dían traer hombre dellos. S. M. para el remedio de la amotina- 
cion que habían hecho, había mandado ir en diligencia al dicho 
Marqués parji* poner recaudo y remedio en ello y trabaje de in- 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 317 

viar los dichos españoles, y está esperando la respuesta que 
sobre ello le enviará. 

De la conclusión que V. A. ha tomado con ese reino, ha pa- 
recido bien á S. wl. y ha holgado dello; y en cuanto á la certifi- 
cación de la partida de S. M., ha habido muchos impedimentos 
justos que no han dado lugar á executar su voluntad. En Bolo- 
nia S. M. nos certificó seria en Trento para los dos deste; y ve- 
nido aquí nos alargó la partida para el lunes pasado y después 
para hoy viernes ó para mañana sábado: todo esto pensando 
que para este tiempo los negocios de acá esto vieran despacha- 
dos; lo cual no ha podido en ninguna manera ser; y por no de- 
xar las cosas de Ñapóles desiertas, que tanto importan, y darles 
buen fin y orden; y asimismo las cosas del Ducado de Milán, y 
las personas que en 61 han de ser satisfechas. S. M. con grandí- 
sima pena, no pudicndo hacer otra cosa, ha determinado, pues 
con cuatro dias que se detenga puede ser todo despachado, de- 
termina de quedar aquí la Semana Santa y partir el lunes de 
Pascua y llegar á Trento el viernes; y detenerse allí el sábado y 
domingo; y lunes partir á camino de Inspruc en busca de 
V. A., y en esto no pone duda ninguna que dexe de ser así. 

217. 

(Para el Rey mi señor, — Mantua, q de Abril, de noche^ de 1530,) 

Kscribe V. A, que envia una carta para mos. de Trento y para 
mi en que nos hace saber largo del estado de los negocios de 
ese reino y especialmente del reino de Hungría; y la congoxa, 
cuidado y trabajo que con ellas tiene; y mosior de Trento nie 
escribió que no me inviaba la carta porque esta se despachaba 
á ocho y nosotros habíamos de partir otro dia sábado nueve, 
pareciendole que estaríamos en el camino donde no habría lu- 
gar de negociar cosa ninguna; y como S. M. por necesidad so- 
breseyó su partida hasta el lunes de Pascua. En breve V. A. me 
hizo saber la necesidad y también lo que era necesario para el 
reparo y remedio del reino de Hungría y para ello suplicase á 
S. M. le quisiese prestar algunos dineros para hacer el exército 
TOMO xLiv. 21 



1 



JiS BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

hasta tanto que cobraba los que de muchas partes esperaba. 
S. M. me respondió que por falta de pagamento se le había amo- 
tinado el exército en Bolonia por donde aun había desmán en 
el llevar los españoles que V. A. demanda, y que en lo del Rey 
de Francia no estaba en su poder ni las cosas de allí se cum- 
plían tan presto como las prometían; y que habidos juntos se- 
rian V. A. y él y que la distribución dellos y de los demás se- 
rian con su consejo. Pareceme que V. A. debe ordenar las cosas 
como muchas veces tengo escripto con las fuerzas que allá to- 
viere hasta tanto que se vean entrambos á dos, para que en todo 
den orden en lo presente y en lo de porvenir, y para en este 
caso no hace falta la información que á mos. de Trento y á mí 
se escribió. 

Este día se celebró el casamiento del Marqués de Mantua con 
la hija de la Reina de Ñapóles en la persona del Duque de Fe- 
rrara con poder que tenia de la dama. S. M. creó Duque al dicho 
Marqués. 

Hase proveído al Gobernador de Aste por una carta de S. M. 
para que si por allí volviere el Embaxador del Baíboda, le pren- 
da y tenga á buen recaudo; y asimismo se provee al protonota- 
río Carachulo que ha de quedar en Milán, que haga lo mismo, 
porque estas son las dos partes ó puertos por donde él ha de 
venir.. Al dicho protonotarío manda S. M. ir á Venecía á enten- 
der en algunas cosas. Será bien que mientras allí esto viere llegue 
el mandato y persona de V. A., porque es hombre que entiende 
muy bien lo de allí. La serenísima Reina D.* María respondió á 
la carta que yo le había escripto acerca de los dineros; y por 
ella me envió á mandar besase las manos á S. M., lo cual ya 
hice: yo esperaré su mandado para darlos á quien ordenase. 

218. 

(Para el Rey mi señor, — Trento, 24 de Abrü de 1530J) 

Hoy domingo después de comer partió S. M. de Ralerot para 
venir á esta cibdad, y desde que entramos en tierra de V A. 
nunca nos ha dexado de llov'er muy reciamente para que se pu- 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 319 

diera gozar de la frescura della; S. M. hizo su entrada en esta 
cibdad acompañado del Legado y del Cardenal de Trento y con 
la poca compañía de Corte, la cual fue menos de lo que es por 
respecto del tiempo que nos ha hecho muy recio. S. M. habia 
determinado de dexar la gente de armas detrás y no metella 
consigo; y por entrar más acompañada en esta cibdad acordó 
que viniesen con él tres compañías, las cuales entraron con S. M. 

Aunque yo tenia escripto por la de 22 de este la determina- 
ción que S. M. habia hecho así de gente de armas como de sol- 
dados españoles, pero después de llegado á esta cibdad ha mu- 
dado propósito por respectos y por haber visto una carta de 
V. A. del dia de su partida de Praga, con la cual ha holgado 
mucho; y lo en que se ha determinado es que toda la gente de 
armas, que son cinco compañías de á trescientos caballos, las 
envia camino de Agusta, para que estén en parte que en las vis- 
tas de S. M. y V. A. parecerán lo que se debe hacer dellos y 
estén en aparejo que se pueda hacer y así serán pagados y par- 
tirán martes antes de S. M.; los alemanes serán este mismo dia 
despedidos y pagados contentos ó descontentos. Los españoles 
parece á S. M. que son muy pocos y no tales como él querría y 
acuerda dexallos al rededor de Trento hasta verse con V. A., 
pues es el tiempo tan breve, porque aunque á V. A. parezcan 
pocos ó muchos los que son deben ir. A S. M. ha parecido que 
si se hiciese así, parecería socorro enviado por su mano, y ser 
de tan poca cantidad parecería muy mal; y viéndose con V. A* 
sabrá lo que está hecho y lo que se podrá hacer así de españo- 
les como de italianos; y acordados en breve será puesto en 
execucion. 

S. M. quisiera partir el martes de aquí, y Monseñor Reveren- 
dísimo y yo le hemos suplicado lo quisiese diferir hasta el jue- 
ves, porque V. A. toviese más espacio de llegar antes que S. M., 
porque el camino no es tan bueno y trae compañía de mugeres. 
S. M. quiere partir el miércoles, porque el martes, si el tiempo 
diere lugar á ello, se le dará algún pasatiempo en caza de camügas. 
La Reina envió un gentilhombre suyo por los cuatro mil escu- 
dos, al cual se dieron en este dia, y le ofrecí gente y seguridad 



320 BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

para que los llevase á buen recaudo. S. M. no escribe á V. A. 
porque dice que con su presencia lo quiere suplir todo cuando 
se vean: lo cual es la cosa que más desea agora. 

219. 

(Para el Rey mi señor.— Trento, 26 de Abril de ISJO.) 

El domingo escribí á V. A. y le hice saber en la determina- 
ción que S. M. estaba, en parte de la cual mudó propósito por 
consejo y parecer del Cardenal y los del regimiento de Inspruc: 
el cual fue que los españoles que S. M. llevaba para inviar en 
Hungría, fuesen licenciados y despedidos desde luego. Y la causa 
que á ello les movió fue saber que eran pocos y al tiempo de la 
partida serian menos y no instrutos en cosa de guerra; y que en- 
viándolos agora S. M. seria voz por la tierra que era el socorro 
que inviaba; y pues para hacer algún efecto eran pocos y no ta- 
les como eran menester, les parecía que era mejor desde agora 
licenciarlos, porque no quedasen como estaba acordado en esta 
tierra haciendo daño, como lo hacen, porque se ternia respecto 
al daño que hubiesen recibido para no hacer servicio ni ayuda 
en esta Dieta que V. A. quiere tener; y por el Chanciller y los 
del Consejo en mi presencia fueron referidas estas cosas á S. M., 
en las cuales no quiso determinarse, y nos mandó que con el 
Cardenal se toviese Consejo para la resolución de lo que se de- 
terminase y que aquello se pornia luego en execucion; y así con 
el Cardenal fuimos juntos en Consejo, y á él y á ellos les pareció 
que por las razones susodichas se debian licenciar; y con este 
acuerdo y respuesta yo torné á S. M., y visto el parecer los licen- 
ció; con que ha escripto al Marqués del Gasto que tenga preve- 
nidos capitanes que puedan tener dos ó tres mil arcabuceros 
italianos expertos en el oficio, para que viendo su segundo man- 
dado puedan caminar; los cuales no determinan que vengan hasta 
verse con V. A. para entender sobre ello y lo demás que con- 
verná hacerse. Y así se acordó en que los del regimiento se fue- 
sen y con ellos el Marichal de logis para entender en lo del apo- 
sento, y quedasen aquí dos dellos para proveer las cosas nece- 



EL SMl>ERADOK CARLOS V Y SU CORTE. 32 1 

■sarias. También suplicamos á S. M. quisiese alargar la partida 
hasta el jueves, así porque V. A. pudiese llegar con tiempo, 
como porque se adrezasen los caminos, que según lo mucho que 
ha llovido era fuerza que se pasase mucho trabajo. 

S. M. está muy alegre y contento de verse en esta tierra, y 
no me maravillo según la prisión que ha tenido en Italia. Partirá 
el jueves; irá el sábado á Brijena; y no sé si por amor de Don 
Jorge querrá detenerse allí el domingo: lo cual creo no hará y 
piensa ser el martes ó miércoles á más tardar en Inspruc. V. A. , 
nos debe mandar escribir lo que entiende de hacer, porque se- 
pamos dar razón á S. M.; y pues estamos tan cerca, á mí mande 
si me adelantaré 6 quedaré con S. M. 6 lo que debo hacer. S. M. 
va mañana á la caza de osos, que el Cardenal le tiene aparejada, 
y partirá otro dia jueves como arriba escribo. 

22Ó. 

(Para el Sr. Comendador mayor de León. — Madrid^ 24 de Setiembre 

de 1330.) 

Yo vine con harto trabajo porque en ser el camino largo y 
mi ruin disposición, algún achaque que solia tener de ríñones, 
me tentaron, pero con toda diligencia proseguí mi camino y 
llegué en monesterio de Rodilla (sic) á ix del presente, á donde 
me alcanzaron dos gentiles hombres del Rey mi señor, los cuales 
no me truxeron despacho ninguno de S. M. ni de V. S. como 
allá se había concertado conmigo; y así acordé de hacer diligen- 
cia y venir por las postas á esta villa; y llegué lunes, ya que 
quería anochecer; y la villa se guardó, que de ninguna parte 
dexan entrar en ella, en especial de los que vienen de camino 
de Burgos, porque en todo él mueren, como V. S. habrá sabido. 
Y según lo que me aconteció en la entrada desta villa, deben 
tener guardas en el campo, para que en veniendo alguno de allá, 
le lleven vestido y calzado á S. M. sin tomar otro puerto sino en 
Palacio; y ansí se hizo conmigo, que, mojado y enlodado como 
venia, no me dieron lugar á que hiciese otra cosa. Y hallé á la 
Enpperatriz levantada en su cama de reposo, y después de habe- 



322 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

lie besado las manos, dixe á S. M. como el Emperador quedaba 
muy bueno al tiempo de mi partida, y que después dos gentiles 
hombres que el Rey me envió despachados en 29 de Agosto, 
me dixeron quedaba en la misma disposición; y que la causa de 
mi venida diría á S. M. otro dia, y que seria cosa de que resci- 
bíria placer y descanso, porque me parece que según está apa- 
sionada por la ausencia de S. M., toda cosa es menester para la 
consolar y esforzar. 

En palacio estaban los señores del Consejo de Estado, ecepto 
el Conde de Miranda, á los cuales besé las manos, y así cumplí 
con ellos por esa noche, porque venia cansado y habia de poner 
en orden mis cosas para dar razón de lo que á cargo traia, aun- 
que no me dexaron cuantas allá tienen alguna prenda ó que 
hacer, que cada uno quiso saber luego algo de lo que le cum- 
plia. 

Otro dia de mañana yo fui á ver al Sr. Juan Vázquez y le di 
cuenta de mi venida, para que la encaminase y ordenase en mi 
abdiencia con S. M., la cual se acordó para las cuatro después 
de comer; y así fuimos juntos á la Emperatriz, la cual hallé en la 
cama de reposo según el dia primero; y endrecé toda mi habla 
así á lo que el Rey me habia mandado como la forma del nego- 
cio, para esforzalla con dalles razones claras y no solo palabras. 
Le hice saber cómo la comisión que yo traia era para que S. M* 
entendiese en el estado que los negocios quedaban, los cuales 
todos se endrezaban á la breve venida de S. M.; porque si ella 
tenia congoxa, mayor la tenia el Emperador por venir, y el Rey 
mi; señor por le despachar; y que por este fin S. M. habia entre- 
melado los negocios por ganar tiempo, para que con más bre- 
vedad podiese cumplir su deseo. Y el principal era criar Rey de 
Romanos, lo cual se quedaba á toda prisa tratando; y que como 
testigo de vista habia yo sido elegido para dar dello cuenta á 
S. M.; que despachado este negocio, S. M. estaría más libre y 
aparejado para poder caminar; y que los lugares donde esto sé 
habia de efectuar, si Dios truxese á luz su deseo, eran en el mis- 
mo camino de Flandes, por donde se ganaría tiempo para que 
sin embarazo ninguno el viaje de S. M. se pudiese hacer; y que 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 323 

la obra era de calidad que convenia proveer de lo que á S. M. 
se escribía. Otras muchas cosas que para este propósito me pa- 
reció que convenia decirle, se dixeron; porque aprendí de los 
que hablé antes que á S. M. viniese, que en otra cosa no piensa 
sino en la venida de S. M., la cual por infinitas razones le ase» 
guré seria en todo el mes de Abril, porque esto tenia conocido 
y oido por la propia boca de S. M.; y que para este propósito se 
«ndrezaban todas las cosas; y que el principal punto para el 
efecto dello era que con diligencia se proveyese lo que yo á car- 
go traia. 

Pareceme que según S. M. anda achacosa por este deseo que 
digo y por la falta del Sr. Infante, que en gloria está; y también 
porque el Principe, nuestro señor, no anda muy bueno, que son 
todos estos trabajos para cualquiera pasión que S. M. tenga, la 
cual he visto por mis propios ojos, y V. S. lo puede tener por 
cierto y hacer dello relación á S. M.; y ha sido muy gran con- 
suelo lo que yo he dicho á S. M. 

Vista la letra de la Magestad del Emperador y las razones qu^ 
yo le recité, luego me respondió que en todo y por todo se comr 
pliese el mandamiento de S. M. y que habia holgado de mi ve- 
nida y de lo que le habia dicho; y dixe á S. M. si mandaba que 
dello diese parte á los de su Consejo secrepto, lo cual le pareció 
se debia hacer; y así los mandó llamar y entraron en su cámara, 
donde yo recité las causas que á S. M. movían á haber hecho la 
provisión que yo á cargo traia; y según lo que de S. M. habia 
conocido, todos fueron de la misma opinión, y platicamos en las 
dificultades, las cuales yo dixe como entre V. S. y mí se habia 
platicado, y que no habíamos podido hallar otros medios sino 
los que yo habia dicho á S. M.; y si acá se hallase forma que 
más satisíaciese que de lo mis seguro y cierto nos aprovecháse- 
mos. Y assí me salí y dexé platicar á S. M. con los del Consejo; 
y torné á ser llamado; y S. M. y ellos me dieron la respuesta: la 
cual fue que yo mírase de dar recabdo de lo que á cargo traia, 
y que S. M. me proveería de todo lo que viese que cumplía para 
la execucion y obra dello. Yo supliqué á S. M. y á aquellos se- 
ñores que por su parte también se mirasen los medios que se 



334 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

pódiesen haber para que con más seguridad, secreto y presteza 
ello se hiciese; y así quedamos todos en ello conformes. 

Muy al contrarío hallé el aparejo en los personajes que allá 
señalamos; porque D. Antonio de Mendoza no está en voluntad 
de ir allá, y me ha contado como lo tiene escripto á V. S.; y le 
platiqué lo que allá habíamos pensado; y como no viese letra de 
V. S. tovieron poca fe mis palabras, y quedó conmigo de escri- 
bir á este propósito y hacer saber su intención; de manera 
que si de allá no viene mandamiento, no está con intención 
de ir. 

Pero González de Mendoza dice que por estar su muger mala 
se ha detenido y detiene. No le he presentado la comisión ni sé 
lo que querrá hacer, porque á la Emperatriz y estos Señores del 
Consejo pareció que se sobreseyese hasta que viniesen los men- 
sageros que el Rey me escribió por las letras de xxix; porque 
esperaba tomar cierto apuntamiento con mercaderes en cierto 
partido que le habian ofrecido de recibir cien mil escudos á 
ocho por ciento con ciertas condiciones, y hasta que se supiese 
el fin que con estos se tomaba, se detuviesen estos caballeros en 
su partida; y á causa desto ni al Pero González, que es cierto 
que irá, ni á D. Antonio, que es escusado, ni á D. Pedro de Cór- 
doba, que no está aquí, al cual S. M. ha mandado llamar deprisa 
para cuando el mensagero del Rey venga, que espero cada dia, 
no se les ha dado parte de la comisión. Y el Don Pedro de Cór- 
doba bien sé que no refusará la ordenación que le será dicha: 
congoxa tuviera sino hallara otra mayor en el mal recaudo que 
hallo, pero satisface á mi pena en que sé que la Emperatriz la 
terna mayor por el cumplimiento del mandamiento de S. M. 
Acá se han echado muchos juicios sobre mi venida, y á todos 
parece que soy venido á entender en la cobranza de los cin- 
cuenta mil ducados. La Emperatriz y los de su Consejo acorda- 
ron que todos por una boca den razón de mi venida, que es á la 
visitación de S. M. y á dalle cuenta y razón del estado en que 
están los negocios de Alemana. Y porque mi estado en esta 
Corte será de poco tiempo y habré de ir á Medina adonde hay 
mercaderes y gente de toda fineza, por la que se podrá decir 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 325 

viéndome allí estar, tengo proveído y dicho á S. M. y estos Se- 
ñores que yo cometeré la obra al tesorero Ochoa de Landa, que 
sin sospecha puede en Medina estar y tratar con quien él qui- 
siere, después de habelle acordado con Alvaro de Lugo en lo 
que ha de hacer, y estarme he yo en Tordesillas como hombre 
que tiene causa para ello; que tanto temor tienen acá como allá 
de la publicación y ven que hay necesidad de guardarse todo 
secreto; en lo cual por mi parte no habrá falta ni menos creo por 
la de estos Señores. Y así con mucho cuidado se entenderá en 
la provisión necesaria; y no tengo otra cosa de que dar cuenta 
á V. S. sino suplicalle que á S. M. haga relación de lo que viere 
que de esta mi letra se debe hacer; y porque aun no he visto la 
villa, cuanto más la Corte, no tengo nuevas ningunas que poder 
escribir. Todo el reino está bueno, pacifico y en toda quietud; 
y es tanto el deseo de la tenida de S. M. que el que tal nue- 
va truxere, será bien venido, aunque no le harán mejor mer- 
cado de lo que hubiere menester sino solo de importunidad 
de cómo y cuando será: que en Corte y caminos esto es lo que 
agora se trata , demandando en qué lugar está S. M., y si tiene 
exército el Lütero, y el turco si está en persona en Hungría, y 
desta calidad todo lo que se puede platicar, como hombres 
que hobiesen andado la tierra y platicado los negocios que de- 
mandan. 

221. 

(Para el Rey mi señor.— Madrid, 14 de Setiembre de 1530.) 

Yo llegué con harto trabajo en España á los 3 deste y la cuarta 
parte de la jornada me quedaba de andar para llegar á la Corte 
de la Emperatriz, y en el camino rescibí cierto trabajo porque 
me tentaron algo las reliquias de mis enfermedades; y si yo vi- 
niera en diligencia V. A. no fuera servido y yo fuera muerto; y 
así recibí merced en que tardaron Mercado y el bastardo de 
Horrus que me alcanzaron cinco leguas de aquella parte de Bur- 
gos, adonde recibí su despacho. Y luego hice diligencia tomando 
las postas y vine á la Emperatriz, la cual hallé no muy bien dis- 
puesta, porque ha tenido algunas tercianas y creo que proceden 



326 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

SUS niales de la pérdida del Sr. Infante, que Dios tiene en glo- 
ria, y de alguna indisposición que el Príncipe tiene, y la princi- 
pal de la ausencia de S. M. 

Como yo llegué en esta villa tarde, á boca de noche, no sé 
cómo por S. M. fue sabido y me mandó ir á apear á palacio; y 
así como de camino venia, quiso saber de la salud del Empera- 
dor y de V. A., del cual le certifiqué lo que era al tiempo de mi 
partida, y después de lo que me informé de los gentileshombres 
que V, A. habia despachado, y quedé con S. M. que otro dia le 
haria relación de mi venida; y así por esa noche me fue dada li- 
cencia de ir á reposar. 

Otro dia yo fui á dar cuenta de mi cargo, y así para la buena 
execucion y principalmente para el consuelo de S. M. enderecé 
mi habla que mi venida era á la visitación, porque V. A. y la 
Reina mi señora me inviaban á la consolación de la pérdida del 
Sr. Infante, que Dios tiene en su gloria; la cual está tan reciente 
en S. M. y toda esta Corte que sienten más que dicen, porque 
se ven con solo el Príncipe y algo achacoso, según en la dispo- 
sición que yo le hallo, y sin falta toda la prisa que el Empera- 
dor tomare en venir y V. A. trabajare en le inviar, me parece 
ser cosa muy necesaria; y así prometí á S. M. que en otra cosa 
V. A. no se desvelaba ni tampoco el Emperador otra cosa de- 
seaba; y que la principal cosa de mi venida era para dar á S. M. 
cuenta del estado en que los negocios quedaban, encaminados 
todos á la brevedad de la venida de S. M.; y para esto lo prin- 
cipal era el proveimiento de lo que yo á cargo traia, por muchas 
razones que yo á S. M. dixe, porque no entendiese que eran 
mas que palabras. Rescibió mucho placer de entender muy par- 
ticularmente la forma que yo le conté en el estado que S. M. que- 
daba, por ser al propósito de su deseo; y luego fui de S. M. res- 
pondido que se me daría todo el recaudo que fuese menester 
para la execucion y mandamiento de S. M., y esta niisma res- 
puesta me dio otra vez después de lo haber comunicado con los 
de su Consejo; y todos juntos en presencia de S. M. se platicó la 
forma de levar este dinero, porque para conformarse con el 
mandamiento de S. M. para lo que á este reino cumplía les pa- 



KL BfiCPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 327 

recio haber muchas dificultades, y platicamos otros medios de 
mar y tierra y al fin hallamos poco remedio, y el mejor era por 
via de mercaderes. Yo les dixe cómo todo se habia intentado 
por partes de V. A. y también del Comendador mayor; y que 
los precios estaban tan altos que á la causa habíamos buscado 
esta otra forma; pero todavia V. A. habia hecho libranza de 
50.000 escudos y quedaba entendiendo con mercaderes en ver 
si se podria tomar apuntamiento de otros cien mil escudos, la 
cual carta mostré á la Emperatriz y los de su Consejo; y por ella 
me mandó V. A. que si estos caballeros estovieren de partida 
se sobreseyese hasta ver el concierto que V. A. tomaba con los 
dichos mercaderes, y dello me daria aviso con Francisco de Sa- 
lamanca; y V. A. crea que yo hallo mal recaudo en estos caba- 
lleros, porque yo hallé que estaba D. Enrique de Rojas despa- 
chado para partir la noche que yo llegué; y S. M. sobreseyó su 
partida hasta oirme á mí. Y en dar cuenta á S. M. fui ocupado 
la mayor parte del dia, y por el aviso que V. A. dio de sobre- 
seer lo de estos caballeros hasta la venida de Francisco de Sala- 
manca, pareció á la Emperatriz que se dexase de hablar en ello 
por guardar el secreto que convenia, no embargante que los dos 
dellos me han visitado y yo de mió sin darles la creencia plati- 
cando y queriendo saber la disposición de su partida; Pero Gon- 
zález de Mendoza me dixo que el mal de su muger le habia de- 
tenido y que no sabia lo que le ternia, p-^ro que no partiria den- 
tro de un mes. Sabido lo que V. A. habia determinado con los 
mercaderes, suplicaré á la Emperatriz le quiera mandar y orde- 
nar por lo que cumple al servicio del Emperador y suyo se en- 
cargue de lo que á cargo truxe. De D. Antonio de Mendoza 
supe que no tenia intención ni pensamiento de ir en Alemana, 
porque tenia acá algunas ocupaciones y pleitos que le impedían: 
y este queda ya escluido, que del no nos podemos aprovechar. 
D. Pedro de Córdoba está ya en su casa y la Emperatriz le ha 
mandado escribir que á la hora parta y venga aqui. Bien creo 
que holgará de ocuparse en el servicio de V. A., que es confor- 
me á su deseo. 

A Mercado y el bastardo de Orrus envié á Medina del Campo 



$28 BOLETÍN DS LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

para que allí me esperasen y no tomasen en esta Corte conoci- 
miento de su venida, pero no traían despacho ninguno. Esta 
carta se escribió por dar aviso de mi llegada y hacer saber á 
V. A. en el estado que á la filmperatriz he hallado y el buen 
despacho que me manda dar; y será necesario que yo espere 
aquí á Francisco de Salamanca para que vea lo que trae y con- 
forme haga los despachos necesarios para el y para los otros que 
en ello se han de ocupar, y para hablar á estos caballeros cuan- 
do sea tiempo; y también para saber si* juntamente con estos del 
Consejo se podrá hallar otro medio como por V. A. se proveyó 
por mar ó tierra, del cual nos aprovecharemos con toda diligen- 
cia. La forma que V. A. escribe que se tenga para inviar con 
Mercado y los otros que vernán acompañados de otros parien- 
tes ó amigos, á estos Señores se comunicó, y diñcultoso halla- 
ron poderse hallar tal gente, y á mí así me parece; y en ello y 
en todo se porná la mejor diligencia que me será posible. 

» 

222. 

(Para el Secretarlo Jiuín Vázquez.— Tardes illas ^ 2 de Ocbíbre de 1530,) 

Magnífico Señor. — A xxv del pasado escribí á v. md. con Mu- 
ñoz, calcetero cortesano, mensagero cierto, y por mi carta le 
hice saber cómo yo era venido á Valladolid en busca de Alvaro 
de Lugo, y yo le presenté las provisiones que traia, las cuales 
del fueron obedecidas, y nos respondió al Tesorero (l) y á mi 
que el oficial que tenia la cuenta y razón de su cargo estaba en 
su casa, ocho leguas más allá de Burgos, y que sin 61 no podría 
ni sabría hacer cosa ninguna, y que á la causa convenia inviar 
por él; y vista su justa causa, hóbose por bien; con que luego 
despachó mensagero al oficial para que con toda prisa viniese. 
Hicimos cuenta que podría tardar en ir y venir seis días, é yo 
me vine en este tiempo á Tordesillas y quedé con concierto con 
Alvaro de Lugo que venido su oficial me lo haria saber para que 
el Tesorero fuese á Medina á entender en el negocio. Visto que 



^\) Ochoa de Landa. 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 329 

por dos dias pasaba el tiempo del plazo que habíamos asentado, 
yo le escribí una carta y le envié un mensagero haciéndole sa- 
ber como para descargo de lo que yo era obligado, quería ha- 
cer mensagero á la Emperatriz y dar la razón de la dilación no 
ser falta mia. Respondióme lo que v. md. verá por la copia de 
la carta que me escribió que aquí envió; por donde en lo que yo 
debia hacer, no ha habido falta ninguna. 

Hoy dia por la mañana vino á mí un criado del Fúcar con la 
letra de cambio del Rey mi señor para que cumpliese los 50.OCX) 
escudos, que dellos hab!a recibido, la cual letra aceté de la cum- 
plir y pagar porque no tuviesen causa de pensar que era caute- 
la, y por ello tomasen algún desabrimiento; y la letra significa 
ú XX dias vista ó lo más presto que sea posible. Yo haré el pa- 
gamento en dándome el recaudo. Ahora conviene que v. md. 
hable con el factor de los Fúcares, que se llama Guido Hórrelo, 
para que sepa cómo quiere sacar ó espedir los dichos SO-OOO es- 
cudos, porque el Rey escribe que se hizo así en todos ellos de 
dalles recaudos y seguridad para sacallos fuera del reino. Y por- 
que he entendido deste que me vino á requerir que ellos que- 
rrían llevarlos á Portogal ó despendellos en España, ó parte 
dellos, de lo cual seria segura y cierta la publicación, es necesa- 
rio que allá se concierte con el dicho Guido la forma que se ha 
de tener para ello; porque yo haré el pagamento como debo y 
cumpliré con auto de dalles los recaudos necesarios para que 
puedan sacar seguramente la moneda del reino, y en todo dé 
v. md. con la dicha parte la declaración necesaria y me dé aviso 
de lo que en ello hiciere é yo debo hacer, porque con la parte á 
mí me es forzado cumplir luego por me hallar desembarazado y 
aparejado para dar recaudo con brevedad á lo demás que es 
más cantidad, conforme á como abaxo diré. 

Este mismo dia vino Francisco de Salamanca y no me truxo 
letra de v. md.; debia ser la causa grandes ocupaciones que tie- 
ne; yo vi su despacho y holgué mucho con él porque es al pro- 
pósito de lo que acá deseábamos y allá es menester; y hay ne- 
cesidad que S. M. mande dar las provisiones necesarias confor- 
me á la necesidad que hay y parecer que hemos tomado el Te- 



330 boletín de la real academia de la historia. 

sorero y yo para la buena expedición deste negocio. El Rey hizo 
asiento de deliberarles este dinero de los cien mil escudos en 
Fuenterrabia; y según he entendido ellos aguardarán allí para 
que yo se los lleve, y á recibillos donde hicieron el asiento con- 
forme á la copia de la carta que el Rey me escribe en cifra, la 
cual envió aquí á v. md. con las copias de las letras de cambio. 
Yo creo que los mercaderes vernán acá á me requerir, pero en 
caso de que ellos no vengan, yo quiero hacer la provisión nece- 
saria para ganar tiempo. Yo tengo aviso de Francisco de Sala- 
manca que querían venir en su compañía. Lo que el Tesorero y 
yo hemos acordado para el buen despacho es dar recaudo á los 
dos gentil eshombres que de primero vinieron y enviarlos con- 
forme al mandamiento del Rey mi señor, los cuales serán des- 
pachados dentro de cuatro días que nos hayan dado recado, y 
luego despachar el de los 50.000 escudos, y acabado esto tomar 
la resta, y lo más encubierto y por la mejor forma que me será 
posible llevarlos, y irnos el tesorero y yo cada uno por sí, ó 
como viéremos que cumplirá para el secreto y buen despacho 
del negocio. Esto nos ha parecido que será lo mejor; porque á 
mí conocen en toda la tierra y el cargo que tengo y haberme 
visto venir y agora tornar y después volver, que seria clara la 
sospecha; y por evitar esto acordamos que vaya el T(*sorero 
solo, que es hombre sin sospecha y llevará los cien mil escudos; 
y irá derecho á Fuenterrabia para cumplir el asiento qué el Rey 
hizo con los mercaderes. Será necesario que S. M. me envié las 
provisiones necesarias, las cuales nos parece qué son: provisión 
para que libremente pueda llevar hasta tantas acémilas que nos 
parece que serán necesarias, las cuales creemos serán menester 
hasta cuatro 6 cinco; y estas si á v. md. pareciere pueden venir 
en blanco, porque acá se apretará y se hará el más corto núme- 
ro, porque así conviene; y porque demandarán ñanzas de la 
torna dellas, prometer de las tornar si no se mueren todo el 
cumplimiento y seguridad y apartamiento de achaques que 
V. md. enviare, será lo más seguro. La cédula puede rezar con 
título que son bagas que S. M. envia á la Reina de Francia ó se 
envían de Portugal. También hay necesidad de licencia para" dos 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 53 1 

caballos que ha de llevar el Thcsorero. Otra provisión es menes- 
ter para Francisco de Salamanca; y el número de los caballos 
de posta venga en blanco, porque hasta ahora no tengo recaudo 
mas del compañero que truxo consigo. Otra provisión para 
Sancho Nuñez de Ley va, ó su hijo, 6 lugarteniente (l) para que 
le acoja y ayude con el secreto que conviene y le aposente se- 
guramente y dé todo el favor y ayuda que fuere menester, con- 
forme á como lo demandare. 

228. 

(Para el Presidente y Juan Vazqtiez, — Tor desillas ^ Q de Octubre de 1530,) 

Ilustre y Reverendísimo Señor. — Domingo á dos deste despa- 
ché mensagero á V. S. haciéndole saber como yo era llegado en 
esta villa y la diligencia que yo habia hecho acerca de Alvaro 
de Lugo, el cual me difirió el cumplimiento con decir que era 
necesario el oficial que tenia la cuenta y razón del dinero, y este 
dixo que estaba diez leguas de la otra parte de Burgos; y tomó 
de plazo seis dias para le llamar y hacer venir, los cuales fue 
forzado que yo aguardase, porque dixo no poder hacer otra 
cosa; y aun á los ocho envié al Tesorero Ochoa de Landa á Va- 
Uadolid para que viese lo que quería hacer, porque yo diese 
cuenta de la dilación á S. M.; y concertó con él que dentro de 
cuatro dias, que se cumplieron miércoles á 5 deste, vernia á 
Medina del Campo á dar recaudo, veniese ó no su oficial. F21 
tiempo que se ha perdido desde que yo le hablé hasta que él ha 
venido á dar el cumplimiento, han sido trece dias; de lo cual yo 
rendiré cuenta al Emperador por mis letras de no haber se ido 
falta mia. Agora estamos en una dificultad que es menester que 
S. M. provea en el remedio dello con toda diligencia por los in- 
convenientes que abaxo diré. 

El tesorero Ochoa de Landa fue aqui como concertó con Al- 
varo de Lugo el jueves á 6 deste á comer; y comenzaron á con- 
tar la moneda ellos dos sin su oficial; y parece ser que él tiene 

(i) De la frontera de Guipúzcoa. 



332 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

rcscibida la moneda por peso y orden en su valuación conforme 
á los oficiales que en ello entendieron, que fueron Diego de 
Ayala y Machín de Plazencia, y la moneda está repartida en 
cada talegon cinco pesos de á xxvui marcos, que hacen diez mil 
escudos de peso; y contados los talegohes que es cada uno desta 
suma, salen de cuento á x mil ciento cada uno, uno con otro, 
por manera que los ciento de avantaja son para las faltas que 
hay al número del peso, que salen uno por ciento; y si así se 
recibiesen como 61 los dá que es al número de x mil de cuento, 
y no á razón del peso perderíanse más de dos mil escudos, los 
cuales no ganada S. M. sino el que los dá; y porque él no los 
quiere dar sino por cuenta sin pesar las faltas, hay necesidad que 
S. M. le mande los dé por peso como los recibió, que sin tomar 
trabajo de pesarlos por la brevedad por los mismos talegones 
que vienen señalados; y las cédulas firmadas de Diego de Ayab 
y otro platero, los rescibiré; y no haciéndose esto, así los mer- 
caderes que han de recibir los dineros en Fuenterrabía, no los 
querrán tomar sino á peso, porque serán informados de cómo 
S. M. los rescibió, y querrán la misma valuación como personas 
finas y que saben los negocios; y si esto así acaesciese, yo no pu- 
diéndolo dar sino como los rescibí, ellos harían su protesto, de 
que se seguiría gran deservicio á S. M. en no hacer la provisión 
con la presteza que demandan y en la publicación del negocio. 
Y porque V. S. pueda proveer en ello con cumplida informa- 
ción, mandé llamar á Diego de Ayala, platero, que ahí estará, ó 
á Machín de Plazencia, que ellos ó cualquier dellos informarán 
ser esto verdad como á V. S. se escribe; y por más seguridad 
y brevedad, si á V. S. pareciere, seria bien que mandase venir 
en diligencia secretamente á cualquier dellos porque averigua- 
sen esto y nos quitasen de embarazo. Y en esto mande V. S. 
entender con toda diligencia por la necesidad que dello hay, 
porque á la causa envió este mensagero por las postas. 

Por la carta que al secretario Juan Vázquez escribí para que 
hiciese dello relación á V. S., le hice saber cómo se había hecho 
el cambio de los cien mil escudos, conforme á la copia de la 
carta del Rey mi señor que yo envié para que á V. S* se mos- 



LA ACCIÓN DEL BRUCH EN 1808. 335 

trase. Creo que estos mercaderes están esperando en Fuenterra- 
bia, pero no me han dado aviso de su venida; y lo que hemos 
acordado el Tesorero é yo es que despachados estos mensage- 
ros y el mercader de los 50.000 escudos, él tomará la moneda 
é irá con ella á su casa, que es en Álava; y allí la dexará á re- 
caudo y se irá á verse primero con los mercaderes en Fuente- 
rrabia; y sobrevisto y concertado con ellos lo que se debe ha- 
<:er, hará llevar el dinero sin mucho ruido ni publicación. 

Por la copia: 
A. Rodríguez Villa. 



II. 
LA ACCIÓN DEL BRUCH EN 1808. 

I. 

Cumpliendo gustoso el mandato del Excmo. Sr. Director de 
esta Real Academia, voy á informar lo que se me ofrezca acerca 
de la obra titulada Manresa al Bruchy escrita en catalán por Don 
José Servitje y Guitart, beneficiado de la Sede de Manresa, y 
publicada en dicha ciudad el pasado año de 1903. Y lo haré con 
alguna prolijidad, así por lo atractivo del asunto para todo buen 
español, y mis siendo militar, como por aludirse en ella á esta 
respetable Corporación, á nuestro insigne compañero el Exce- 
lentísimo Sr. Gómez de Arteche, al no menos distinguido aca- 
démico el Rvdo. P. Fidel Fita, y hasta cierto punto tácitamente 
^ mí mismo, que he dado cuenta en el «Memorial de Artillería» 
de la biografía de D. Antonio Frach y Estaleya (i) por D, Fran- 
cisco Barado, y también por impugnarse en la obra en cuestión 



(i) El ejemplar que tuvo la bondad de regalarme el autor está ilus- 
trado con importantes notas marginales de su puño y letra, habiendo yo 
añadido otra muy substancial del repetidamente aludido en la biografía 
Sr. General Gómez de Arteche solo á mí dirigida. 

TOMO XLiv. 22 



334 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

otra de D. José Puiggarí, correspondiente nuestro que ha sido 
en Barcelona. 

La obra sometida á mi examen es una «Vindicación de la 
principalidad de Manresa en la gloriosa jornada del Bruch el 6 
de Junio de l8o8, contra las cavilaciones del Sr. D. José Puig- 
garí, jefe del Archivo municipal de Barcelona», y ocupa xviii-400 
páginas en 4.° Las cavilaciones refutadas forman un folleto 
en 4.°, escrito en castellano é impreso en Igualada con el título 
<^La jornada del Bruck, Vindicación de Igualada sobre su prin- 
cipalidad en la misma, por D. José Puiggarí, Abogado, Corres- 
pondiente de las Reales Academias de la Historia y de San Fer- 
nando, Individuo de Número de la de Buenas Letras de Barce- 
lona, etc., etc.» 

De dos maneras se puede entender la cláusula de « lo que se 
ofrezca y parezca», la una por lo tocante al libro en sí mismo, y 
la otra relativa al punto histórico que se dilucida; pero siendo 
muy difícil, si no imposible, separar ambos extremos, y tratán- 
dose de una de las primeras y más notables etapas de nuestra 
gloriosa lucha de la independencia nacional y de una emulación 
noble y patriótica entre dos ciudades á cual más digna de elogio 
y gratitud cívica, hablaré de todo un poco; no sin notar, en pri- 
mer término, en cuanto á los efectos de propaganda ó divulga- 
ción, la desventaja del dialecto escogido por Servitje en compe- 
tencia con el idioma castellano que emplea su contrincante, pues 
aquél será muy poco leído fuera de Cataluña, mientras éste se 
abrirá paso franco por toda España, y á España entera interesa 
lo del Bruch. 

Aunque de muy atrás se venían discutiendo los pretendidos 
derechos de Manresa é Igualada en artículos, memorias, discur- 
sos, cartas, coplas y conversaciones, la disputa no se agrió ni 
tomó serias proporciones hasta que en Diciembre de 1884 el 
Ayuntamiento del Bruch, secundado por otros circunvecinos, 
acordó erigir en el lugar de los sucesos un monumento conme- 
morativo de las victorias allí alcanzadas contra las tropas napo- 
leónicas en 1808, y á cuyo acuerdo el Concejo de Manresa no 
quiso adherirse, alegando, erróneamente, que tal monumento 



LA ACCIÓN DEL BRUCH EN l8o8.| 535 

había sido ya otorgado á esta ciudad por la Regencia del Reino 
en 1812. 

Esta disidencia suscitó nueva y más cruda polémica periodís- 
tica entre manresanos é igualadinos, que se agravó más todavía 
en 1 89 1 con motivo de haber insistido Manresa en la realización 
de su propio y exclusivo monumento. Entonces fué cuando el 
Sr. Puiggarí decidió terciar formalmente «para extinguir la dis- 
cordia y poner en su punto la verdad», publicando en La Van- 
guardia de Barcelona, desde Septiembre de 1 891 á Noviembre 
de 1892, una serie de artículos que luego se convirtieron en el 
citado libro La jomada del Bruch^ pretendiendo evidenciar que 
en el hecho de armas del Bruch, de 6 de Junio de 1808, corres- 
pondió la prioridad á los igualadinos por su mayor contingente 
en hombres y armas, por el mayor número de bajas sufridas, 
por el apresamiento de más importante botín y por haber osten- 
tado la bandera de combate; no logrando convencer á los par- 
tidarios de Manresa, que persistían en la superior importancia 
de sus merecimientos en aquella memorable ocasión. 

En este último sentido predicó un sermón el Sr. Servitje en 
la Seo de Manresa el 16 de Junio de 1901, durante la acostum- 
brada fiesta conmemorativa de la jornada del Bruch, que en lo 
referente á la prioridad fué combatido con vehemencia en La 
Vanguardia (i) por el Sr. Puiggarí, retando al predicador á dis- 
cutir y demostrar sus aseveraciones. Aceptado inmediatamente 
el reto en carta dirigida á su contradictor, puso en seguida ma- 
nos á la obra el Sr. Servitje en busca de documentos é informes 
justificativos, haciendo públicos los resultados de sus investiga- 
ciones en artículos que vieron la luz en el periódico La Veritat 
en los años de 1 90 1 y 1 902, de los que enviaba directamente 
ejemplares al retador, sin que éste rompiera su absoluto silen- 
cio hasta su íallecimiento ocurrido en Marzo de 1903. Con estos 
artículos, aumentados según sucesivos descubrimientos, se for- 
mó en 1903 el libro Manresa al Bruch^ objeto primordial del 
presente trabajo. 

(i) Número 6.494, Julio de 190 1. 



336 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Para mejor formar juicio y restablecer la verdad contra las 
fantasías y fábulas, hipérboles, contradicciones y errores hasta 
de los mismos testigos presenciales, creo conveniente hacer una 
reseña de la jornada llamada impropiamente batalla del Bruch, 
fundada en datos ñdedignos autorizados y de pública notoriedad, 
con lo que se comprobará una vez más el heroísmo de los cata- 
lanes de 1808 y la impericia de las tropas napoleónicas en aque- 
lla función de guerra (l). 

II. 

Los ánimos de los catalanes, como los de todos los españoles, 
se hallaban muy soliviantados desde los crueles fusilamientos de 
Madrid el Dos de Mayo de 1808, por la conducta más que sos- 
pechosa de los falsos aliados extranjeros. En esto, la mañana 
del 2 de Junio del mismo llegó á Manresa la dotación de papel 
resellado (2) que imponía el gobierno intruso; y el pueblo, albo- 
rotado, lo quemó en la calle, dando entusiastas vivas á Dios, pa- 
tria y Rey, y furibundos mueras á los franceses. La justicia, 
cloro y personas notables prestaron su asentimiento y secunda- 
ron la conducta popular recorriendo la población adornados con 
la escarapela nacional, calmando la efervescencia irreflexiva 6 
inspirando serenidad para regularizar y fortalecer la acción co- 
mún. El gobernador militar dio una proclama patriótica anun- 
ciando disposiciones belicosas, y la misma tarde quedó consti- 
tuida una Junta de gobierno compuesta de las autoridades mili- 
tares, civiles y eclesiásticas, de concejales, canónigos y superio- 
res de los conventos, y de los vecinos principales de la ciudad. 
Esta Junta empezó á funcionar inmediatamente, adoptando me- 
didas de defensa en previsión de los actos represivos y de ven- 



(i) Aunque lo corriente es llamar invasión írancesa á aquella incalifi- 
cable tropelía, yo evito aquí achacar concretamente á Francia la empresa 
de Napoleón á que me refiero, en la que tomaron parte por lo menos 
tropas francesas, italianas y suizas. 

(2) Este era el del sello ordinario del año con el aditamento «Valga 
por el gobierno del Lugarteniente del reino». 



LA ACCIÓN DEL BRUCH EN l8oS. 537 

ganza que muy fundadamente se temían de las tropas enemigas 
por aquella abierta y formal rebelión, la primera de su género y 
alcance en el Principado. 

La Junta no cesó un momento ya en sus preparativos marcia- 
les. Estableció talleres de fundición de balas, confección de car- 
tuchos y reparación de armas que se requisaron en la localidad 
y se pidieron á otras partes; mandó tocar laS campanas á rebato 
ó somatén, y pidió auxilio á todas las poblaciones del territorio 
próximas y lejanas; ordenó ejercicios devotos en los templos 
implorando la protección divina, y recurrió á cuanto reclamaba 
tan crítica situación, entre otras cosas á enviar agentes secretos 
á Barcelona para dar cuenta de todo al Capitán general Ezpe- 
leta y para inquirir las intenciones y providencias del General en 
jefe de los invasores. Desempeñó satisfactoriamente esta delicada 
comisión el canónigo D. Ramón Montaña. 

Aunque fructífera, fué muy laboriosa la misión de la Junta. 
Todo faltaba en un principio, menos la pólvora, que suministra- 
ban con relativa abundancia los seculares molinos allí existen- 
tes (l); pero el espíritu guerrero de aquellos habitantes y el ins- 
tinto de conservación sugirieron ingeniosos recursos, lo mismo 
que más adelante había de suceder en Gerona y Zaragoza, como 
fué, después de agotado todo el plomo, incluso las pesas de los 
relojes de pared, convertir en proyectiles las varillas de hierro 
de las cortinas, cortándolas en trozos proporcionados y aguzan- 
do éstos por uno de sus extremos, especie de balas cilindro- 
ojivales, ideadas por D. Manuel Casaña, que causaron mucho 
daño y terror al enemigo, porque atravesaban las corazas de la 
caballería. 

También imaginó la Junta un plan de campaña muy propio 
de las circunstancias, según acreditó el suceso. En ese plan, que 
contrasta con la ausencia del de los contrarios, entraba la previ- 



(i) En ellos se fabricó por empresas particulares desde principios 
del siglo XVI hasta 1779, en que los adquirió la Real Hacienda. Se^ún las 
Memorias del químico francés Proust, exprofesor de su especialidad en 
el Colegio de Artillería de Segovia, aquellos molinos eran los que mejor 
pólvora producían en Europa. 



33^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

sión de guardar y defender, como lo hicieron, las tres ave- 
nidas que conducen á Manresa, á saber: la de Casa Massana, que 
ora la más amenazada; la de Monistrol y la de Coll de David, 
que fué la confiada á la compañía de estudiantes de Vich, por 
lo que no pudieron compartir éstos de presente las glorias de la 
jornada. 

Todas las poblaciones convocadas correspondieron rápida y 
cumplidamente al llamamiento, cada cual en la medida de sus 
facultades; pero merece consignarse, y se debe tener presente, 
que se recogieron del castillo de Cardona algunas armas de fue- 
go, y que la villa de Sampedor envió más de lOO fusiles, de un 
depósito que allí había desde la guerra anterior. Todas las clases 
sociales también cooperaron como mejor pudieron al desenlace 
del conflicto, siendo muy de notar la participación activa del 
clero regular y secular, no solo con sus preces y actos religio- 
sos y con su ayuda material en los trabajos preparatorios, sino 
por su presencia en las filas infundiendo valor á los combatien- 
tes y ejerciendo mandos militares. En este punto, aparte del 
vanamente discutido canónigo Montaña, bien sabido es que la 
compañía de seminaristas de Vich, nombrada de Santo Tomás 
de Aquino, tenía por capitán al canónigo D. Tomás Barrio; que 
el somatén de Sallent estaba mandado por el párroco D. Anto- 
nio Toll; que el vicario de Olesa fué quien ideó y dirigió la opor- 
tuna destrucción del puente de Abrera, etc., etc. 

Mientras sucedían estas cosas, Duhesme, general en jefe del 
ejército imperial de Cataluña, con arreglo á los proyectos de Na- 
poleón, disponía salieran de Barcelona dos fuertes columnas de 
tropa, la una á cargo del general Chabran, con dirección á 
Valencia, pasando por Tarragona, para darse la mano con el 
cuerpo de ejército de Moncey, destinado á apoderarse de la ciu- 
dad del Turia, y la otra al mando del general Schwartz, con 
rumbo á Zaragoza, pasando por Lérida, para coadyuvar á las 
operaciones del cuerpo de ejército de Lefebvre, presunto con- 
quistador de la capital de Aragón. 

Esta segunda columna, compuesta de 3.800 hombres de infan- 
tería y caballería con dos cañones de á 4, en vista, sin duda, de 



LA ACCIÓN DEL BRUCH EN 1808. 339 

lo ocurrido en Manresa y por la significación que á los subleva- 
dos y sus comarcanos podían dar los ya mencionados molinos 
de pólvora, recibió orden de rodear por dicha ciudad (l) para 
escarmentarlos, mediante una contribución de 75^.000 'francos 
y un simulacro de severísimo castigo á los sediciosos, á quienes 
luego se perdonaría pretextando la suma benignidad del Empe- 
rador. Igualmente llevaba el encargo de destruir los molinos de 
pólvora. 

Verdaderamente aquellos ensoberbecidos extranjeros tenían 
una confianza soberana en sí mismos y un desconocimiento 
absoluto del carácter de los españoles. Lanzar semejante colum- 
na á lugares tan lejanos sin cubrir los puntos estratégicos ni ase- 
gurar la comunicación con Barcelona; efectuarlo á través de pa- 
rajes tan escabrosos poblados de enemigos, ó, por lo menos, de 
descontentos, según debía constarles, y no adoptar ninguna de 
las precauciones de seguridad más elementales, fué empresa 
temeraria de que no podía esperarse nada bueno, como acredi- 
taron los hechos; y dejarse derrotar vergonzosamente por enjam- 
bres de paisanos que solo contaban con una valentía indomable 
y decidida resolución de morir por la patria, fué percance inve- 
rosímil en tan experimentados guerreros. Yo creo que si alguien 
mereció los rigores de un consejo de guerra fué Schwartz en 
aquel trance, y que Duhesrae era acreedor á la justa censura 
fulminada por Napoleón. 

En la tarde del 4 de Junio partió de Barcelona la columna de 
Schwartz, llegando aquel mismo día una parte á Martorell y el 
resto al siguiente. Allí se detuvieron á causa de una lluvia torren- 
cial hasta la mañana del 6, parada providencial para los soma- 
tenes, pues les permitió recibir avisos y acudir á sus puestos á 
tiempo, demostrando, de paso, las deficientes informaciones de 
los expedicionarios 6 su menosprecio de la prontitud de movi- 
mientos en la guerra. De ocho á nueve de dicho día fatal perma- 
necieron en Esparraguera, donde dejaron media docena de jine- 



(i) Téngase presente cómo estaban trazadas las comunicaciones de 
entonces. 



^o boletín de la real academia de la historia. 

tes aislados para el servicio de correos con Barcelona, y después 
de haber pregonado bandos despóticos y sanguinarios desfilaron 
adelante, precedidos de una avanzada de caballería pesada, 6 
más bien pesadísima, por aquellos andurriales, pormenores de 
que estaban bien instruidos los patriotas catalanes. 

En tanto el 5 se presentaron en el Bruch dos grupos de hom- 
bres destacados de Manresa é Igualada, aquél mandado por don 
Francisco Riera, y éste por D. Juan Llimona, los cuales, á pesar 
del furioso temporal que detuvo á los de Schwartz, se ocuparon, 
con ayuda de los campesinos de los alrededores, en obstruir las 
avenidas de sus respectivas ciudades, para embarazar el tránsito 
de la caballería y artillería enemigas. El primero cortó el cami- 
no, por bajo de Casa Massana, con una zanja de 25 pies de an- 
chura y 17 ó 18 de profundidad, y el segundo amontonó en la 
carretera árboles y peñas desde Casa Sola de la Roca, á dos 
kilómetros del Bruch, hasta Casa Lluciá de las Parras; y también 
pusieron en el suelo unos «hierros triangulares», que no eran sino 
los llamados abrojos, disposiciones todas atribuidas á D. Manuel 
Casaña, el mismo de las balas de hierro de varillas. En la ma- 
drugada del 6 salió de Manresa el grueso de su contingente, con 
el canónigo Montaña á su cabeza, que se incorporó á la fuerza 
antedicha, uniéndoseles 22 paisanos armados del Bruch, y algu^ 
nos otros de los pueblos inmediatos, guiados por D. Juan Colón, 
formando entre todos un conjunto de más de 300 hombres, bien 
poca cosa, numéricamente, en comparación de los 3.8c» de 
todas armas aguerridos y bien pertrechados, á quienes aguarda- 
ban; pero ellos tenían fe ciega en la Virgen de Monserrat, que 
los contemplaba y protegía desde las vecinas cumbres, y con- 
fiaban en las determinaciones de la Junta de Manresa, á la que 
se debía el bien meditado plan seguido hasta la retirada del 
adversario, pues tan felices combinaciones no es lícito achacará 
caprichos de la casualidad. 

Es menester ahora tener presente la topografía del campo de 
acción (i). El célebre y temido paso del Bruch, que el cultivo y 

(i) Conviene consultar los mapas contemporáneos. 



j 



LA ACCIÓN DEL BRUCH EN 1808. 54 1 

las obras públicas han convertido en un paisaje ameno y pinto- 
resco, era entonces un terreno agreste y fragoso lleno de aspe- 
rezas, rocas, barrancos, matorrales y espesos pinares, tan favo- 
rable á los fines de los defensores como opuesto á los de los 
agre^res. A cosa de kilómetro y medio del Bruch de Dalt (6 
Bruch de arriba) y antes de la confluencia del camino de Man- 
resa con la carretera de Igualada (que no ha cambiado de lugar, 
aunque sí de forma y condiciones), en donde está ahora la case- 
ta de peones camineros llamada «de la Venta» hace dicha carre- 
tera una revuelta, formando el suelo una especie de anfiteatro, 
cuya parte de abajo carecía totalmente de acceso, y en la alta 
había un pinar impenetrable con macizos de roca viva por delan- 
te (pinar hoy muy claro y rocas arrancadas para grava de la 
vía), lo que constituía un estrecho desfiladero por donde, sin 
remedio, tenia que pasar la columna. En este pinar se ocultaron 
los somatenes para sorprender á sus adversarios. 

Acercábase descuidado el enemigo, cuando, al pasar cerca de 
la casa de D. Emilio Pascual, pocos pasos distante del Bruch de 
abajo, recibió una descarga de ocho imprudentes paisanos (i) 
apostados en el sitio conocido por Pozo del Glag. Entonces des- 
plegó Schwartz el ala derecha de su tropa, que pasó el torrente 
contiguo, llegando al Bruch viejo ó «de la otra banda», y avan- 
zó paralelamente á la columna hasta el Bruch de en medio (en 
cuyo recorrido atrepellaron, saquearon y mataron á su gusto), y 
viendo que no se oponía resistencia se replegó al grueso en el 
paraje titulado «el juego de trucos», continuando todos carrete- 
ra arriba, hasta la llanada «Pía de la Cova», donde hicieron alto 
para descansar y preparar los ranchos, allí, al borde de su per- 
dición. 

La susodicha avanzada de coraceros siguió su marcha, y á eso 
de las once de la mañana embocó en el desfiladero en que esta- 
ba prevenida la celada, sin llevar exploradores para evitar sor- 
presas, á pesar de la alarma del Pou del Glag. Los somatenes, por 



(i) Cuatro del Bruch, dos de Collbató y dos de Manresa, y éste fué el 
primer disparo contra los franceses. 



342 BOLETÍN DE LA REAL ACADElflA DE LA HISTORIA. 

SU parte, aguardaron a que la cabeza de la avanzada ganase el 
otro extremo del paso; entonces rompió un nutrido tiroteo en 
toda la línea, con terribles efectos por la corta distancia y por las 
famosas balas puntiagudas de hierro, obligando á los coraceros á 
volver grupas y escapar á todo correr hacia la columna, Ao sin 
dejar el recodo sembrado de muertos y hcíridos. 

Repuesto el general del susto, ordenó un reconocimiento por 
cantidad suficiente de infantería y caballería, con intención de 
envolver á los emboscados; propósito infantil, pues no habían de 
aguardar éstos á pie quieto á fuerzas tan superiores una vez 
logrado el único objeto posible de desconcertar y desmoralizar 
al enemigo. 

En efecto, los catalanes se dividieron en dos porciones des- 
iguales, que se retiraron ordenadamente; la menor, en que iban 
los de. Igualada, camino de esta localidad, y la mayor, á que per- 
tenecían los de Manresa, hacia el alto de Casa Massana, siendo 
esta la acometida por los del reconocimiento, no solo por ser la 
más importante, sino por llevar la dirección señalada ala colum- 
na. Los manresanos se batieron serenamente en retirada, y ha- 
ciéndose fuertes en el difícil paso de Casa Massana, que era el 
punto capital, detuvieron algún tiempo á sus perseguidores, 
hasta que, cediendo al número, lo abandonaron. Situáronse á 
corta distancia, en observación, sin ser molestados, ínterin 
acudían los somatenes convocados, que no tardaron en llegar, 
y no hubieran llegado, ni aun llegando habrían conseguido 
las ventajas que se verán, si aquella tropa hubiera persegui- 
do á los desalojados, ocupando otras tropas de reserva á Casa 
Massana. 

Sería la una de la tarde cuando apareció el somatén de Sam- 
pedor, mandado por D. Juan Viñes, seguido á corta distancia 
por el de Sallent, á cargo del presbítero D. Antonio Toll, y por 
el de Moya, sumando entre los tres unos 250 hombres; el pri- 
mero, el más fuerte y mejor armado, con lOO fusiles de guerra, 
y acompañado del legendario tambor de la cofradía de los Dolo- 
res, que tan significativo y ponderado papel estaba llamado á 
desempeñar. Conducían, además de sus respectivas municiones, 



LA ACCIÓN DEL BRUCH EN 1808. 343 

seis cargas de cartuchos que les había confiado, á su paso, la Jun* 
ta de Manresa, incansable en sus buenos oficios. 

Unidos todos, asaltaron con ímpetu furioso y recuperaron á 
Casa Massana, que evacuaron sus últimos posesores precipi- 
tándose descompuestamente en el campamento del Plá de la 
Cova, donde introdujeron un pánico insuperable, como si todos 
los moradores de Cataluña estuvieren echándose encima. Dícese 
que los redobles y toques reglamentarios de la caja de Sampe- 
dor hicieron suponer la presencia de tropas regulares, lo cual no 
disculparía la desbandada, pudiendo haber pedido socorro al 
grueso de la columna, que no estaba tan lejos, y, en último caso, 
retirarse con método; esto aparte de que la tropa española más 
cercana era el exiguo y mermado regimiento de Extremadura, 
acantonado en Tárrega, provincia de Lérida, que no era para 
acobardar á aquellos vencedores universales. 

Después de esto se incorporó el pelotón que se había retirado 
por el camino de Igualada y presenciaba los insinuados episodios 
desde las alturas, y con éste el grueso del somatén de dicha ciu- 
dad, ostentando su pendón municipal, y computado en l8o hom- 
bres con 120 armas de fuego. A continuación sobrevinieron los 
contingentes de Monistrol, Balsa reny. Artes, Guardiola, Castell- 
tersol, Avinyó, Rajadell y otros y otros, y una partida de la 
compañía escolar de Santo Tomás de Aquino, que había solici- 
tado y conseguido acudir en asistencia inmediata de Manresa; y 
todos concertados embistieron á Schwartz con esfuerzo inaudito 
al grito de ¡viva la Virgen de Monserrat! Y este general, que no 
había organizado la debida vigilancia y seguridad en su campo, 
ni reforzado la posición de Casa Massana, ni sostenido la retira- 
da de los suyos, ni opuéstose á la concentración de los somate- 
nes, tampoco acertó á contener á su gente, y se pronunció en 
retirada, acosado terriblemente por los enardecidos paisanos. 

A eso de las cinco de la tarde lleofó la columna á la .llanada 
Pía del Alzinar, entre el Bruch y Collbató, á 2 km. del primero; 
y juzgándolo Schwartz emplazamiento favorable para sacar par- 
tido de sus recursos y tener á raya á los somatenes, hizo frente 
y se trabó un combate de cerca de dos horas, que fué la parte 



344 boletín de la rbal academia de la historia. 

más grave y se puede considerar decisiva de la jornada. Aunque 
los catalanes eran la tercera ó cuarta parte de los imperiales y 
no tenían organización, táctica, buen armamento ni nada de lo 
que sobraba á los otros, como estaban poseídos de entusiasmo 
y de la justicia de su causa y eran conocedores del terreno, sa- 
lieron triunfantes, obligando al enemigo á emprender de nuevo 
el retroceso, esta vez en peores condiciones por su mayor 
quebranto moral y material y por lo avanzado de la hora. 

Llevaban intento de fortificarse en Esparraguera, adonde arri- 
baron á las diez de la noche, y allí defenderse en expectativa de 
auxilio de Barcelona; pero los vecinos (que habían dado muerte 
á los individuos del retén de caballería), conociendo las circuns- 
tancias de los imperiales, barrearon con maderos y cuantos ob- 
jetos apropiados hubieron á la mano la calle única por donde 
éstos tenían que pasar, y parapetados en sus casas los abruma- 
ron y causaron muchísimo daño con toda suerte de objetos arro- 
jadizos que habían acopiado. Además inutilizaron, como ya he 
indicado, los pies derechos del puente de vigas que había sobre 
el Abrera, á la salida del pueblo; y no habiéndolo reconocido los 
fugitivos por el aturdimiento, por la premura ó por la obscuri- 
dad, se hundió al pasar el segundo cañón, cayendo éste al río 
con algunos carros de municiones, que abandonaron, volando 
los últimos. 

Los somatenes acechaban á la columna á la extremidad de la 
población y continuaron acompañándola en iguales términos, en 
cuanto lo permitía la obscuridad de la noche, hasta Martorell, 
donde llegaron hacia las cuatro de la madrugada del 7. Aquí los 
habitantes, que la tarde antes habían interceptado y maltrecho un 
destacamento que con varios carros seguía las huellas de la co- 
lumna, temerosos de represalias abandonaron el pueblo ó se en- 
cerraron en sus casas sin hacer resistencia, y el enemigo pasó 
de largo. El destrozo de éste habría sido casi completo si el ve- 
cindario se hubiera conducido como el de Esparraguera y si se 
hubiera cortado el puente de madera que á la salida había sobre 
el Noya. En San Feliú procuraron reponerse un poco los fla- 
mantes napoleónicos, y á la caída de aquella misma tarde empc- 



LA ACCIÓN DEL DRUCH EK 1808. 345 

zaron á entrar en Barcelona, en el miserable estado consiguiente 
á la catástrofe; y este es el principio del fin de la triunfal y 
avasalladora carrera del invencible Bonaparte. 

Las pérdidas de los aventureros, según los cálculos más pro- 
bables y admitidos, ascendieron á cerca de 400 muertos, entre 
ellos más de 60 de caballería, y multitud de heridos: en Barce- 
lona parece que los médicos curaron 400 de las pedradas y con- 
tusiones de Esparraguera. Los catalanes tuvieron 13 6 14 muer- 
tos y unos cuantos heridos, de los que correspondieron cinco á 
Igualada y ninguno á Manresa; y se concibe, pues se batieron 
generalmente diseminados y resguardados, mientras los otros lo 
verificaron en masa, á cuerpo descubierto y la mayor parte del 
tiempo en retirada, presentando la espalda y el costado á sus 
adversarios: aquéllos se manejaban con serenidad, como tirando 
al blanco, y éstos con la zozobra y temor natural de quien se 
considera perdido. 

Dice el general Gómez de Arteche: «Tan decisiva fué la vic- 
toria del Bruch, que no solo retardó la ejecución de las opera- 
ciones ideadas para ayudar á Lefebvre y á Moncey en sus em- 
presas contra Zaragoza y Valencia, sino que, levantado el espí- 
ritu de todo el Principado, produjo la nueva derrota de Chabran 
y Schwartz, en los mismos lugares del Bruch, la resistencia dos 
veces feliz de los gerundenses y la retirada general del cuerpo 
de ejército de los Pirineos orientales al recinto de la plaza de 
Barcelona». Tales eran los españoles de entonces: todos verda- 
deros católicos, patriotas y realistas incondicionalmente y sin 
divergencias. ¿Obrarían lo mismo los de ahora, influidos por sus 
contradictorios ideales, intereses y procedimientos? 

TIL 

He juzgado indispensable el conocimiento de los hechos para 
el análisis y comparación de los libros, y ahora voy á proceder 
á esto empezando por el que ha dado origen y nacimiento al de 
mi cometido. 

Puiggarí se anuncia en su obra francamente conciliador. Dice 



346 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

que lo del Bruch «no puede negarse fué un suceso colectivo, de 
glorificación común, no proporcionado al trabajo de cada uno 
según sus fuerzas, sino en absoluto, porque el espíritu de deci- 
sión y el esfuerzo eran, y no podían menos de ser, iguales, sin 
que pueda atribuirse la gloria de aquel día á cualquiera de los 
somatenes que tomaron parte»; pero luego el libro entero se 
ocupa en analizar y condenar la pretensión de exclusivismo de 
Manresa, porque tiende á ofuscar el mérito de los demás, siendo 
así, según él, que no fué la iniciadora del movimiento, ni la 
principal instigadora del combate, ni la que á él aportó mayores 
elementos, ni la única ó siquiera la mayor en servicios para ase- 
gurar el triunfo. Todo esto le pertenece á Igualada, á la que, á 
pesar de lo dicho, sí reconoce privilegio de exclusivismo. 

Y aunque concede que aquel drama comenzó en Manresa con 
la quema del papel sellado, sostiene que el movimiento insurrec- 
cional se anticipó en Lérida, en el mismo Igualada y en otras 
partes; y que á haber llegado los actos de rebeldía de estas po- 
blaciones á noticia de Duhesme y humilládose á éste los nota- 
bles de ellas, como los de Manresa, las habrían alcanzado igual- 
mente los rigores, sin que el haber juzgado más culpable á esta 
última implique «una primacía legítima y honrosa». 

En cuanto á Juntas de defensa dice que no se sabe, ni impor- 
ta, dónde se constituyó la primera. 

Asegura que Montaña era afrancesado y fué quien denunció 
á Duhesme las demasías é intenciones de los manresanos; que 
este canónigo no se halló en la jornada del Bruch (ni ningún 
otro clérigo tampoco), habiendo sido D. Mariano Garrió el jeíe 
de los de esta ciudad; que la misma no aprontó arriba de 50 ó 6o 
hombres (y, según algunos, solamente 1 7 con una pañolada de 
cartuchos); que no tuvo bajas por tan escaso número de com- 
batientes y corta participación en la lucha; que no asistió á la 
persecución del enemigo, y que si bien no hubo caudillo supe- 
rior á quien los demás obedeciesen, Franch era el único de con- 
diciones para jefe. Finalmente, trata con dureza y rebaja á 
Manresa aun en cosas ajenas á la cuestión (atribuyéndole todas 
las paparruchas propaladas en diversos tiempos y lugares acerca 



LA ACCIÓN DEL BRUCH BN 1808. 347 

de estos acontecimientos), mientras ensalza y pondera á Iguala- 
da, aunque no venga á cuento. 

Añade que los de esta ciudad enarbolaron la bandera del com- 
bate (dando generalidad á la que llevaban suya propia y nada 
más), que cogieron 30 caballos útiles que luego enviaron á Lé- 
rida (lo cual le hace suponer que ellos solos batieron á un escua- 
drón formal), que se apoderaron de un cañón combatiendo (á 
propósito de lo cual cita descabelladamente una frase del gene- 
ral almirante), y por lo tanto que en contingente, armas, etc., 
nadie pudo ostentar timbres mayores. 

El alegato del Sr. Puiggarí se apoya principalmente en la Me- 
moria de D. Zoilo Gibert, Relación de D. Mariano Garrió é infor- 
mación testificativa de 18 lO en favor de D. Antonio Franch, y 
varios otros libros y papeles, y aunque no los tenga por dignos 
de crédito se ampara de las especies que le convienen. A falta 
de datos recurre á interpretaciones, supuestos y conjeturas, ter- 
giversa á veces las fechas, involucra en ciertos casos los sucesos 
y no deja de echar algunas cosas á barato. 

Moteja á los que piensan de otro modo, y así acontece con 
D. José Gómez de Arteche, de quien no quiere sufrir la contra- 
dicción, rechazando sus opiniones, acusándole de historiador mal 
informado y parcial, de sentar premisas erróneas y deducir con- 
clusiones injustas y ofensivas, de emplear una argumentación 
que no corresponde á la rectitud de juicio que debe esperarse de 
un historiador formal y académico, de ser deliberadamente afi- 
cionado á los de Manresa é inconsecuente en sus afirmaciones y 
de aludir á la bandera de Igualada como haciendo ludibrio de la 
fe de «nu estros :& mayores. 

Por lo demás, denota enorme investigación y constancia infa- 
tigable en sus propósitos, y posee un lenguaje fácil, persuasivo y 
vehemente, haciendo esta declaración: «Catalanista sobre todo, 
sin compromiso que nos ligue, por igual apreciamos á manresa- 
nos é igualadinos, en razón á ser hermanos nuestros, hijos de un 
mismo suelo y que hablan una misma lengua», etc., etc. 

Servitjes, en estilo más llano pero con argumentación más 
sólida, crítica más profunda y erudición más dilatada, saca á luz 



34 S BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

nuevos textos, escudriña y aquilata los expuestos por Puiggarí, 
desvaneciendo falsos razonamientos, descubriendo contradiccio- 
nes, esclareciendo dudas y rectificando conceptos. 

Conviene, desde luego, en que el Municipio de Manresa no 
estaba en lo cierto al proclamar que el monumento concedido á 
esta ciudad por la Regencia en l8l2 era por los sucesos del 
Bruch, y no por los méritos y sufrimientos peculiares de la mis- 
ma durante la guerra de la Independencia, y recuerda que el 
vecindario lo subsanó subscribiéndose al fin por mayor cantidad 
que ninguno de los otros, incluso Igualada. 

Afirma y demuestra que Manresa fué la iniciadora, la que exci- 
tó á todos contra el enemigo común y la designada por éste 
para blanco de sus iras; que no fueron algunos ni solo el pue- 
blo bajo quien se sublevó, sino Manresa entera con todas sus 
clases sociales, sin excluir las personas constituidas en autoridad; 
que Montaña no fué afrancesado y sí caudillo de las fuerzas man- 
resanas reunidas y representante de la Junta de gobierno, nom- 
brado luego por su comportaniiento y habilidades jefe del campo 
fortificado en previsión del segundo ataque, y más tarde coman- 
dante general de los somatenes reunidos de los corregimientos 
de Manresa y Berga; que nada significa el título de héroe del 
Bruch, pues allí todos lo fueron sin sobresalir ninguno señalada- 
mente, y que Franch solo asistió desde la segunda parte. Pre- 
senta como voto de calidad á D. José Gómez de Arteche; recuer- 
da La Santa Cueva de Manresa^ del Padre Fita, favorable á esta 
población. En cambio manifiesta que Gibert (archivero de Mo- 
nistrol) desfigura y confunde los hechos, suprime algunos, ignora 
otros é incurre en muchas equivocaciones, como quien habla de 
oídas y por referencias, pues él no estuvo presente; y sigue y 
refuta á Puiggarí sin interrupción por espacio de los doce capí- 
tulos en que esta obra se divide. 

A lo último toma en consideración la Biografía de D. Antonio 
Franch, leída por D. Francisco Barado en el acto de colocar el 
retrato de aquel personaje en la Galería de catalanes ilustres del 
Ayuntamiento de Barcelona, en Septiembre de 1902. Dice que 
este autor escribe imbuido en las ideas de Puiggarí, de buena fe 



LA ACCIÓN DBL ^UCH BI^ 1808. ^ 

pero sin conocimiento de la vindicación del propio Servitje, qu8 
ya habfaí salido á luz en La Veritat\ Le hace cargos porque síériv 
ta que «donde no hay categorías militares todos son jefes y tññ- 
gBflo obedece», precisamente para sacar en consecuencia (^tíé 
•Franch fué el caudillo principal, y le rectifica en varios parajes 
referentes á la jornada del Bruch. Este autor también contradtóé 
erí diversos modos opiniones del general Góme:^ dé Arteche, 
quien persiste en ellas y se propone. Dios mediante, poner Éeís 
cosas en su lugar cuando llegue el Centenario (i). 

Después de todo esto ha venido al estadio de la publicHlád 
Los combates del Bruch^ Memoria inserta en la «Revista de Infan- 
tería» de 1903 por él teniente de caballería D. Elíseo Sanz. 

En este escrito se cita á varios autores, impugnando á Thiers 
como merece, á lo menos por lo que á España se refiere, y en- 
traña cómo puede haber regimiento francés que lleve inscrito en 
sus banderas él nombre de Bruch. Se atiene á las doctrinas de 
Puig^arí, sin hablar palabra de Gómez de Arteche, tan pertineitte 
en el asunto, ni de Barado, aunque participe de su modo de pen- 
sar, ni menos de Servitje, cuya Vindicación es de indispensable 
consulta en el asunto. A Manresa le asigna como papel principal 
el surtido de municiones, aceptando sin reparo la fábula de las 1 7 
escopetas; y á Montaña apellida desenfadadamente afrancesado, 
traidor y mal español, todo esto y muchas cosas más después de 
haberse publicado la obra de Servitje. 

También voy á mencionar siquiera J?//a;«¿¿7r del Bruch, infor- 
me leído á esta Real Academia por D. Celestino Pujol y Camps 
en sesión de 5 de Enero de 1891, contenido en el Boletín de la 
misma Corporación, tomo xvm, pág. 217, sobre el folleto de don 
Antonio Vila, titulado Lo timbal del Bruch, Este se ocupa en 
averiguaciones acerca de dicho instrumento y su_ tañedor,, sin 



(i) De este íolleto di yo cuenta sucintamente en el «Memorial de Ar- 
tillería» (serie IV, tomo xix, pág. 304, Marzo de 1903), en el que, sin entrar 
en pormenores, decía que el Sr, Barado había conseguido restablecer la 
verdad acerca de ios méritos y servicios de Franch en la guerra de la 
Independencia, ateniéndome á los comprobantes citados por el autor y 
sin conocer á Servitje en lo relacionado concretamente al Bruch. 

TO-MO xLiv. 23 



iSO 



BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



quitar ni poner nada en el pleito entre Manresa é Igualada; pero 
que los partidarios de la principalidad consabida de la última 
desaprueban se diese cuenta ante la Academia, lo que se hizo 
por vía de pláceme al autor del folleto y al médico de Manresa, 
D. Olegario Miró, por sus investigaciones y hallazgos. De éste 
también hacen caso omiso Barado y D. Elíseo Sanz. 

Además de los autores nombrados se invoca en estos trabajos 
jeljtestimonio de otros muchos, entre ellos, con más frecuencia, 
los siguientes, de algunos de los cuales se sacan razones en pro 
y en contra á la vez, según el modo de interpretarlos: 

Afiigelón: «{Atrás el extranjero!». 

Balaguer: «Historia de Cataluña y de la Corona de Aragón >. 

Blanch: «Historia de la guerra de la Independencia en el anti- 
guo Principado de Cataluña». 

Bofarull: «Historia de Cataluña». 

Cabanes: «Historia de las operaciones del ejército de Cataluña 
en la guerra de la usurpación ó de la independencia de España». 

El P. Ferrer: «Diario de Barcelona cautiva». 

Maldonado: «Historia política y militar de la guerra de la In- 
dependencia». 

Mas: «Tratado de la guerra de la Independencia». 

Mellado: «Diccionario geográfico-estadístico-histórico de Es- 
paña», 

Pérez: «Batallas que los catalanes han ganado á los franceses». 

Sanz Martín: «Historia de nuestra guerra de la Indepen- 
dencia». 

Conde de Toreno: «Historia del levantamiento, guerra y re- 
volución de España». 

De autores franceses, los más citados son Gouvion Saint Cyr 
«Journal des opérations de Tarmée de Catalogne en l8o8 y 1809», 
y Lafaille «Mémoires sur a campagne du corps d'armée des 
Pyrénées Orientales commandé par le general Duhesme en 1808»» 

Todo esto he creído conveniente tocar para dar por evacua- 
do mi encargo, al que solo falta la conclusión. Cualesquiera que 
sean los apasionamientos, intransigencias y hasta extravíos de los 
obstinados escritores que he dado á conocer, lo cierto es que 



LÁ ACCIÓN DEL BRUCH EN 1808. 35 1 

haa sacado á luz una porción crecida de documentos, noticias é 
indicaciones, y han abierto el camino á nuevos y curiosos hallaz- 
gos futuros preciosos para la historia de las glorias españolas, 
que no se deben dejar nunca de cantar. Lo que se deduce es que 
en el caso que se considera todos los pueblos y habitantes de 
aquella comarca merecieron bien de la patria, sin tenerse que 
echar nada en cara unos á otros, y todos fueron modelos de va- 
lor, abnegación y amor á la independencia, dignos de imitarse 
ahora, si se ofreciere, y en los siglos venideros; pero en mi 
humilde parecer, extraño á toda parcialidad é interés particular, 
y sin querer ofender á ninguno de los dos bandos militantes ni 
á las colectividades y personas que defienden, creo que si algu- 
na principalidad ó predominio existe, pertenece á Manresa de 
hecho y de derecho, por el origen, preliminares y prosecución 
de los acontecimientos, sin que esto signifique en modo alguno 
que fuera la más valiente y determinada, y menos suponer que 
cualquiera de las otras poblaciones no hubiera estado dispuesta 
y sido capaz de hacer lo mismo, y aún más, á ser posible y nece- 
sario. 

La Academia, no obstante, apreciará estas cosas con su habi- 
tual acierto, al que en un todo me someto. 

Madrid, 19 de Febrero de 1904. 

Adolfo Carrasco. 



m. 

NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS EN LAS PROVINCIAS 
DE CÁDIZ, CÓRDOBA, CÁCERES Y ORENSE. 

r , 

Cádiz. 

D. Pedro Riaño de la Iglesia, director del Museo arqueológico 
de Cádiz, me ha notificado (l) que en el día 5 del mes actual (2), 

(i) Carta del 12 de Marzo de 1904. 
(2) Sábado, 5 de Marzo. 



35¿ BOLETÍN DB LK RBAI» iWCADBMIA DB LA HISTORIA. 

hacia el lado merídional de la ciudad y en el lugar llamado JS¡ 
blanco frente á una estancia propiedad de D. Manuel Sánchez 
Calvo, encontró el carpintero Eloy Rodríguez Zaragoza, que se 
hallaba mariscando por la playa, una lápida de mármol Uanco, 
que mide 0,27 m. por 0,25. 

Las letras bien formadas y los puntos triangulares no desdi* 
cen del primer siglo. 

M • V A L B R I 
V S • S A T V R 

N 1 N V S • K • S 

AN-L-H-S«E-S*T 

T-L- 

M(areus) Valerms Saiurmnus k(arus) s(íds) an(narum) L h(tc) s(Uhs) 
£(si), 6(ü) i(ibi) tierra) l(süis). 

Marco Valerio Saturnino, querido de los suyos, de edad de 50 años, 
aquí está. Séate la tierra ligera. 

Con la fúnebre Gaditana (1908) de Quinto Valerio Saturnino, 
que falleció de edad de 20 años, se compagina esta nueva lápida. 
Ha sido adquirida por D. Guillermo Giánora y llevada por él á 
su museo particular de selectas antigüedades. El sitio donde se 
ha descubierto esta inscripción manifiesta que el mar ha inva- 
dido parte del primitivo cementerio romano. 

Anuncia igualmente el Sr. Riaño de la Iglesia el hallazgo de 
siete tumbas fenicias en los cimientos de una casa de la calle de 
Santo Domingo, de las que hará la descripción. Buena parte de 
los terrenos que ocupó la antigua Gades está sumergida en el 
Océano, y hace esperar que bien dirigidas exploraciones pondrán 
en manos de la ciencia tesoros arqueológicos de sumo precio. 
Combatida por las olas la muralla del Sur sufrió el desplome de 
uno de sus lienzos hacia el sitio de Punta de tierra y barrio de 
San José. «Los progresos en el avance del mar han sido grandes; 
y á cada temporal se suceden los arrastres de tierra, que sacan 
á luz restos humanos, ungüéntanos de barro, anillos y monedas. 
Es innegable que la necrópolis romana se extendía en el istmo 
de entrada de la bahía por los dos lados, y aun por todo el cen- 



MUEVAS IN9CRIFCÍOMB8 ROMANAS. 353 

tro de él, como se ha probado por numerosos descubrimieatcé; 
si bien no parecen ser tan abundantes las tumbas del lado del 
mar como las de la margen de la bahía». 

Anuncia por último el Sr. Riaño de la Iglesia el encuentro de 
un anillo de plata en la playa de Chi piona, de primorosa labor de 
arte, que ha regalado á D. Rodolfo del Castillo, correspondiente 
de nuestra Academia. 

Cabra. 

£n carta del 8 del corriente notiñca á la Academia su docto 
y activísimo corresponsal en Córdoba, D. Rafael Ramírez de 
Areliano, que en término de la villa de Cabra, capital de partido 
judicial de aquella provincia, se ha encontrado una estela sepul* 
eral con ej^grafe, cuya impronta acompaña, la cual tiene 63 cm. 
de alto por 43 de ancho. La estela mide 2,1 1 m. de altura, 0,67 
de anchura y 0, 1 8 de espesor. Se ha descubierto en el paraje 
que llaman Ollas Casas, distante tres kilómetros de la villa, y 
se halla en poder de D. Joaquín García Valdecasas, dueño del 
predio. Las letras, altas 0,060 m. y bien formadas, pertenecen á 
la primera mitad del siglo segundo. 

En la impronta leo: 

D • M • S 
M* PBaPBKNAS «M «F 
•WVSC lA^ VS • I G AB R 
A N N • L XXII • P IVS 
IN •SVIS*H«8«B«S-T»T«L 

» 

D(is) Af(am'bus) s(acrum). M(arcus) Perpemas Aí(arci) f(iUm) Tkascia- 
ñus Igabr(ensis) anfi(oru»n) LXXlI^piw in suis h(ic) s(iius) e(st).S(it) t(ibi) 
t(trra) l(eüis). 

Consagrado á los dioses Manes. Marco Perpernas Tusdano, hijo de 
Marco, natural de Cabra, piadoso para con los suyos, aquí yace. Séate la 
tierra ligera. 

Perpernas en nominativo reviste la forma griega ncp«ipv«( y 
nc(>7c¿vva(, que dan respectivamente al Romano Pefpema Eatra- 



354 boletín de la real academia de la historia. 

bón (l) y Plutarco (2). En Torre de Don Jimeno, villa de la pro- 
vincia de Jaén, poco distante de Martos, prevalece la forma ro- 
mana (1709); Marcus Perpema GallicamiSy cuyo cognombre 
brotó del geográfico Gallicus^ como Thuscianus de Tkuscia y 
Asianus de Asia, 

Diecinueve lápidas romanas de Cabra ha registrado Hübner 
(1610-1628); pero solo cuatro de ellas (1610, 1611, 1615, 1616), 
á las cuales hay que juntar la presente, nos habían revelado el 
verdadero nombre que tuvo Cabra Igabrum^ y el sobrenombre 
municipium Flavium que le otorgó el emperador Vespasiano. 

Temprano arraigó en esta población el cristianismo, pues 
consta que estuvo representada en el concilio Eliberitano por el 
presbítero Victorino. Fué ciudad episcopal durante las épocas 
visigótica y musulmana, como es sabido (3). La importancia que 
tuvo durante la dominación de los visigodos se manifiesta no 
solamente por la serie de siis obispos, sino además por una ley 
de Sisebuto {4), por los trientes de oro que acuñó y por cinco 
inscripciones del siglo vii (5). 



Ibahemando 7 Sayaguaa. 

Del informe que publicó el Sr. Marqués de Monsalud en el 
tomo XLiii, páginas 528-535, del Boletín, ha hecho nueva edición 
en el número lv de la Revista de Extremadura^ correspondiente 
al mes de Enero último, páginas 1-7» rectificando la lectura de 
dos inscripciones en dicho tomo propuestas y que importa de- 
volver á su pureza nativa. 

«I. — Inscripción de Ibahernando (Boletín, tomo xliii, página 
529). Debe leerse é interpretarse de esta manera: 



(O XIV, 1,38. 

(2) Vita Sertarii, 25 y 26. 

(3) España Sagrada, tomo xn, páginas 1-42. Madrid, 1754. 

(4) Fuero Juzgo, libro xn, tít. n, ley 13. 

(5) Hübner, InscripUones Hispaniae chrisHanae^ núm. 100-104. — Bole- 
tín, tomo XXI, 18, 19; XXVIII, 413-416. 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS. 355 

N 
AVBLI«F 
SBCVNDA 

+ 

N(orbana) AvtUf(ilia) Semnda an(norum) XXXX. [H(ic)'] s(üa) e(st). 
Norbana Segunda, hija de Avelio, de 40 años de edad, aquí yace. 

2. — En Sayaguas, distante una legua de la Aliseda (Boletín, 
tomo XLiii, pág. 533)' Hay que leer: 

(Areni - erus - Aiaeti faN - LXX CoriA • Ace II - fANI . 
ARCISVS AreWBRW • AXX - k - s - s - s - t - ¡ - DuatiVS 
Arenierl - LIB • DSFC • ) . > 

La restitución de esta copia á la lectura genuina é interpreta- 
ción consiguiente, ya se han visto en dicho informe. 

Maceda y Piñeiro de Tribes. 

La epigrafía latina de la provincia de Orense ha recibido nue- 
vos suplementos de D. Arturo Vázquez Núñez en el número 35 
del Boletín de la Comisión de monumentos de aquella provincia 
(páginas 1 89 y 1 90), correspondiente á Noviembre-Diciembre 
de 1903. Helos aquí: 

APRON A RVPA 
DO V AECl AS 
PATBRNAB P 
BT TAI.AVIAE 
FLAVINAS P 
P C 

Apronia Rufa Dovaeciae Paternae f(iliae) etlalaviat Ftavinae f(iliae) 
f{aciendum) c(uravit), 

Apronia Ruía cuidó de hacer este monumento á Dovecia, hija de Pater- 
na, y á Talavia, hija de Flavina. 



.35'^ BOLETÍN X» Uí RSAL ACAPBMIA D& hA HISTORIA. 

Lápida de mármol de 66 cm. de altura por 79 de ancho y 2^ 
de grueso; el alto de las letras es de 55 í^°i- La inscripción está 
encuadrada por dos orlas. No tiene puntos de separación entre 
las palabras. 

Fué hallada esta lápida dentro de la mesa del altar mayor de 
la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Castro de Escuadro, 
ayuntamiento de Maceda, partido judicial de AUariz, con oca- 
sióa de sustituir el antiguo frontal de madera por otro de pie- 
dra, cuya obra mandó ejecutar el antecesor del párroco actual. 
Hoy está empotrada en la pared del atrio, á unos 75 cm. sobre 
el suelo. 

Nos han facilitado datos respecto á esta inscripción el docto 
catedrático del Seminario de esta ciudad D. Eugenio ^larquÍA^ 
y el presbítero de Baños de Molgas D, Joaquín Ollero. 

Dovecía es nombre desconocido en la epigrafía peninsular; 
son, en cambio, muy frecuentes Paternus y Flavinu£. 

Del nombre Apronia encontramos á Apronia MaeUa en ei 
lugar de Armez (Lusitania), Apronia Flavina (?) cerca de la Ra- 
bassada (Tarragona) y Junia Apronia en Liria (Hübner 273, 
4120 y 6014). Otros tres ejemplares aparecen del cognomen 
Talavus (números 776, 2442 y 5756 de Hiibner)». 

Con Dovaecia se pueden comparar Bavecius (5722, 5729) Do- 
vüfe (5714) Dovütene (5744, 6299) y Dovaius (6336 e). 



VALVTIO 



cTroeo de lápida de mármol, de la que solo se conserva el án- 
gulo superior derecho. Fué hallado por el vocal de esta Comi- 
sión, Sr. Diez Sanjurjo, en los muros derruidos de la capilla de la 
Magdalena, en Piñeiro de Trives. El nombre Valutius es desco- 
nocido en nuestra epigrafía». 

Conócense otros de forma parecida en la región gallego-lusi- 
tana: Aeóutíusy Albutius, Alvitius, Boutia^ CoutiuSy Druttius, etc.; 
debiéndose añadir Valutius como nuevo ejemplo á los que ha 



KUXYAS IHSCWCIONBS BOMAMA8. 357 

recogido Carnoy (l) con rara sagacidad y sana crítica, Obs- 
etira es, cuanto á su origen y significación, la raíz de Vaíutius^ que 
parece ser la de Vaioddus^ cognombre de un Bebió en Segisanión 
cerca del río Pisuerga (SSl^)- Muéstrala también el geográfico 
Valabricensis en Famalícaón (5561) y en Braga (2), procedente 
del de VaJaó^gay que llanió Ptolemeo (MU^^v^tk, capital de los 
Nemétatos (N£|AeT«Toí). Sospecho fuese ésta Viana del BoUo^ ca- 
bej^ de partido judicial en la provincia de Orense, y no muy 
distante de N6|jLgT<{?ptY« (Puente Navea, cerca de la Puebla de 
Tribes), ó Nemetobriga de los itinerarios de Antonino y del Ra- 
yenate, 

Madrid, 18 de Marzo de 1904. 

\ 

Fidel Fita. 



■^•■■•^i""*^ 



IV. 
LA ESCRITURA ÓGMICA EN EXTREMADURA. 

El problema histórico y filológico abordado por Sir Rivett 
Karnac acerca de la escritura ógmica, ó en cazoletas^ resulta 
para nosotros de extrema complejidad. ¡Cuánta no fué y de 
cuan espesas tinieblas no estuvo rodeada la escritura jeroglífica 
antes que ChampoUión, nuevo Edipo, arrancase á la esfinge su 
secreto arcanol 

Tiene mucho de convencional la aparente simplicidad de las 
cinco vocales, representadas por cierto número de cazoletas, 
según lo infiere Sir Rivett Karnac, de los numerosos epígrafes bi-^ 
lingües, ú ógrmico-Iatinos de las islas Británicas, y según se 
aprecia, entre otros monumentos de nuestra Península, en los 
jabalíes de piedra de Avila y Segovia; en la inscripción de Santa 
Cruz de la Sierra; en el escudo del guerrero de Solana de Ca- 



^ 



(1) Le laHn d'Espagpte d'aprls les inscripHons^ pág. 147. Lo vaina, 1905. 
(3) C. I. L. siipplemenium^ nüm. 1 19. 



35^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

bañas (Cáceres); en el templo de Esculapio en la Argólide, y en 
los monumentos megalíticos de Galicia ; de todos los cuales ha 
hecho mérito el Boletín de la Real Academia de la Historia 
en sus números de Febrero á Julio de 1902. 

En nuestros recientes viajes, que han resultado muy fructuo- 
sos para la epigrafía ibero-romana, hemos visto innumerables 
cazoletas en los pueblos de Abertura, Miajadas, Villamesías, El 
Puerto y Santa Cruz, vecinos á la sierra de este nombre ; y nin- 
guna, por lo contrario, en los demás. 

La variedad de cazoletas, su aparente desorden en diversos 
tamaños, su número desigual, nos sumerge en gran confusión. 
Vistas junto á las inscripciones latinas, traen á la mente el re- 
cuerdo de aquellos palinsestos que, bajo escrituras de época 
posterior, han devuelto á la vida, por ejemplo, la ley de 
Teudís y fragmentos del Breviario de Aniano, sacados de un ve- 
tusto códice de la catedral de León. Ellas son, con efecto, res- 
pecto de la época romana, una etapa histórica latente y compri- 
mida debajo de otra en mutua correlación, como acontece en 
las formaciones geológicas. 

Calculo en más de un centenar la^ piedras de esta clase que 
muestran aquellos cinco pueblos. 

Entre ellas sobresalen los abacos, ó contadores, de superficie 
lisa, generalmente en pizarra, con pequeños hoyos iguales, del 
tamaño de una avellana, dispuestos^en línea y columnas con bas- 
tante regularidad. En conjunto vienen á determinar un cuadrado, 
ó un rectángulo. Así en Aberturas comparecen dos: 

1) Cuadro de cinco cazoletas por cada lado. Total, 25. 

2) Rectángulo. Diez cazoletas en dirección horizontal; cinco 
en dirección vertical. Total, 50. 

Una de mayor tamaño existe en Miajadas: 

3) Diez cazoletas en dirección vertical; catorce en dirección 
horizontal. Total, 140. 

Aunque no siempre es fijo el número de las cazoletas ú hoyi- 
tos, lo ordinario es que la piedra tenga cinco ó diez de ellos por 
lado, para ajustar cuentas desde 25 hasta lOO, ó 150, mediante 
piedrezuelas (calculi) más ó menos esféricas, que se colocaban 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS. 359 

en ellos, á semejanza de los actuales contadores de ropa , 6 de 
las tarjas andaluzas. El juego del niarro^ ó del naharro de los 
niños, el de tres en raya^ y acaso el de damas, á pesar de su 
abolengo chino, tal vez se deriven de semejantes abacos; como 
variantes son de ellos los quipos peruanos, con sus registros de 
cordones de colores y nudos; de las operaciones más diversas del 
ejército, la hacienda, la cronología y cuanto á la vida de un 
pueblo interesa. 

Difícil es dilucidar si tales contadores pertenecen á la época 
romana ú otras más antiguas, aunque es incuestionable que los 
etruscos maestros del pueblo-rey ya los conocían, y que Roma 
los tenía mucho más perfeccionados con líneas, ranuras y fichas, 
dentro de un sistema de numeración apoyado en unidades de 
diíerentes órdenes , por lo que nos parecen propios de los habi- 
tantes iberos, quienes, como más incultos, no habían entrado 
aún en el sistema decimal, sino en el prehistórico de cinco dedos 
ó digital de una mano, y de veinte ú hominal, que rige todavía 
en algunos pueblos que se hallan en la infancia de la civiliza- 
ción, tasmanios, zeenlandeses, americanos, etc. 

No sé por qué suerte de afinidad parecen constituir los tem- 
plos un núcleo de atracción de las piedras con cazoletas. Casi 
todas las que hemos visto se hallan en los atrios de las iglesias y 
en los poyos de sus portadas. Otras, no obstante, asemejándose 
á las que ha expuesto Sir Rivett Karnac, están grabadas en la 
viva roca , y de todas ellas acompaño la descripción en el 
artículo siguiente, no sin breves reflexiones, que someto al su- 
perior criterio de la Academia. 

Miajadas (Caceras), i6 de Diciembre de 1903. 

Mario Roso de Luna, 

Correspondiente. 



VARIEDADES 



EL VASCUENCE Y LAS LENGUAS SEMÍTICAS. 

Discurso pronunciado en ti Congreso XIII internacional de Orientalistas. 



La langue basque parlée encoré par plus d'un demi millioa 
de personnes dans les régions pyrénaíques de l'Espagne et de 
la France, est un idiome sémitique (quelles que soient les 
opinions contraires) par la plupart de ses éléments, selon qu'on 
demontre a l'égard de sa prononciation, de son vocabulaire et 
des accidents ou altérations grammaticales, de ses mots, parmi 
lesquels il y en a un grand nombre de contingents sémitiques 
et présémitiques, c*est á diré Ceux qui appartiennent a Tégyp- 
tien; aux accadiens et aux dialectes éthiopiens et berbéres et aux 
assyriens ainsi qu'aux médes, aux tures et á quelques autres 
langues touraniennes. Cependant il me semble certain, selon 
mes propres recherches, que nul de ees ¡diomes n'a exercé 
une influence aussi remarquable que les idíomes sémitiques 
historiques avec l'inclussion de l'assyrien et singuliérement du 
phénicien et du chaldéen, langage populaire des israélites aprés 
Texil et dont la prononciation semble avoir été préférée par 
les basques. Les noms Zigorr-a et Ezcurra qui désignent en 
basque quelques objets termines en forme de cóne ou de py- 
ramide ou d'un gland, ont une grande ressemblance avec ceiui 
des édifices appelés Zigorrat en Chaldée; Erre^ Erru ou Erri 



BL VASCUBNCB Y LAS LBMGUAS SBIIÍTICAS. 361 

aterre» conserve la prononcíation chaldéenne de la parole bé- 
bra'íque Erets^ en changeant le tsctde ñnal en ain; E^gun «jour>, 
yaquen «savant» est la méme forme chaldaíque de Taraméen lum 
et yaquent; méme la phrase ou combination des mots Escarria 
K-ascú ou Eskarri^K-'asco que les basques emploient pour remer- 
cier, est une expression ou compo^tíon de mots chaldatques. 
Les mots lade et yabe qui signiñent en basque «seigneur», ont 
une forme chaldéenne de méme que íri «cité» que les phént* 
ciens disaient Ili; et Lábaro sígnale par J, Oppert comme vrai»- 
raent chaldaíque, Tertulien et Prudence la présentent comme 
re^ue des cantabres par Auguste, que les basques désigneat 
Labaro-a et en sa forme diminutive Labaro^ci-a. 

L'article indicatif en basque en a, en na et en ba a la méme 
postposition qu'en assyrien, syriaque, chaldéen et quelques dia- 
lectes éthiopiens, ainsi que la postposition ak pour le pluriel cor- 
respond á la terminaison ta du pluriel assyríen et des pluriels 
féminins sémitiques par un changement de consonnes tres usuel 
dans les langues touraniennes et présémitiques. Les peuples egyp- 
tíens, hébreux, phéniciens et berbéres ont antéposé Tarticle; les 
assyriens conservent Tarticle postpositive. Les basques déclinent 
les noms avec des postpositions agglutinantes dérivées de l'assy- 
rien» de l'araméen et quelques autres du ture, du méde et de 
Taccadien. Le génitif se forme avec en ou ena qui semble derivé 
de Van assyrien, et avec ko^ particule qui équivaut k la prépo- 
sition X berbére et a Vek ou ex des Grecs et des Latins. Celle 
du áaX\{ ari provient du alai ou ali assyrienne, celle á'ara pour 
Taccusatif de la ou a-la sémitique. Enfin pour l'ablatif on emploie 
Gatic-a du Ka^Kerit berbére, Garay ou Garray de Hhalay sé- 
mitique; tan «en» de ta accadien; et Gaba de Gab accadien. 

Les numéraux basques sont entiérement sémitiques, avec 
quelques origines ou formes afrícaineset touraniennes; Bat «un» 
est le nom d'une mesure dixiéme partie d'une autre, en hébreu 
et chaldéen; Bi «deux» est un nombre égyptien; Iru «trois» 
quoique de dérivation moins claire ressemble au Silt assyrien 
changeant la /, forme de pluriel, par les constructes sémitiques 
u et /; Lau «quatre» est le Rab sémitique; Bosti «cinq» a une 
certaine analogie avec le bex ture; Sei «six» derive du Sit sémi- 
tique; Zazpij Sapta^ «sept» autre forme sémitique de «six» ^\.ba 
ou bat^ «un» prononcé énergiquement selon Tusage chaldéen; 
Zortzi «huit» de Dort ture, qui signifie «quatre», et Iki «deux» 



362 BOLBTÍK DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

én ture équivalent á quatre deux fois ; Bédérazi «neuf> est com- 
posé de bat «un:^ et Zortzi «huit»; Amar «dix> de Marau ou 
Moran «dix» en berbére et canarien et en langue ancienne amé- 
ricaine de la Florida. 

Le pronom basque Ni <je> est le méme que'en éthiopien et 
semblable á V Anoki\ié^rexi et Anuk égyptien; Zu «tu» est le 
méme Zu accadien et le suffixe i le méme qu'en égyptien et 
éthiopien. Le pronom interrogatif Ñor (genitif na-na) «qui?> 
le méme No égyptien. 

Le verbe basque a des makores, en a/comme yabal «jubiler»; 
en on comme Emon «donner» et E-gon «étre», des yerbes hé- 
breux aman et aguah qui ont la méme signification ; des géron- 
difs comme Izan du méme egon et deux conjugaisons, une directe 
avec les pronoms suffixes et une autre avec les auxiliaires a 
Tégal du verbe égyptien, par exemp.: Meh «remplir» se conjugue 
meh-a^ mek-k^ mek-eu ou mek-fet est la méme que celle de l'auxi- 
liaire basque du «étre» dans la Grammaire bizcaine de Nicoleta: 
duty dek et deu\ dans la conjugaison périphrastique, les basques 
comme les égyptiens laissent le radical invariable et conjuguent 
Tauxiliaire, par exemp.: en égyptien on dit meh-tu-a^ meh-tuk et 
mek'tou ou mek-tuf; en basque de yan et yaten «manger» on dit 
yaten diot «je le mange», yaten diok «tu manges» et yaten dio 
«il mange». 

L'adverbe de lieu basque Baita «á la maison» derive de 
Bait «maison» en sémitique et ceux de temps alternent la deriva- 
tion sémitique avec l'égytienne, p. exemp.: E-gun «aujourd'hui» 
de E-jníny forme hébraíque avec prononciation chaldéenne; Biar 
ou Bihar «demain» de Bi «deux» en égyptien et Herré «jour> 
dans le méme langue; Bihar-yaumona «aprés demain» de Bihar 
«demain» et Yaumon araméen «un jour». 

La conjonction Ba «si» conditionnelle est le Fa sémitique et 
araméen - que les chaldéens changent en Ba comme Firu ou 
Furu «tete» en hébreu et en araméen qui se change en Buru; 
Bagno «que» (aprés le comparatif) est la particule sémitique 
baina ou baino qui signifie «entre» en reía tion comparative ou 
superlative. 

Francisco Fernández y González. 



NOTICIAS 



Los pueblos hispano-americanos en el siglo XY, por Ricardo Beltrán y 
Rózpide, de la Real Academia déla Historia y Bibliotecario de la Real 
Sociedad Geográñca. Madrid, 1904. — En 4.**, págs. 304. 

En esta obra, que comprende la descripción de los pueblos hispano- 
americanos en lo que va de siglo hasta el presente año, se propone el 
autor la meritoria tarea de estrechar los vínculos fraternales de España 
con las diferentes Repúblicas del Nuevo Mundo, cuyos territorios fueron 
un día porción selecta de nuestra nación. 

La descripción se ofrece enlazada con la historia contemporánea, el 
comercio, industria y el progreso en todos los demás ramos de la civili- 
zación que han alcanzado y pueden llevar adelante los americanos de len- 
gua y sangre española. 



Le latín d*Espagne d'aprhs les inscriptions. Elude phonétique par A. Car- 
noy. Louvain, 1903. — En 4.**, págs. 228. 

Varias veces, conforme han ido publicándose y estudiándose en el Bo- 
letín las inscripciones españolas, anteriores á la época musulmana, se ha- 
brá notado el interés que ofrecen para la historia de las lenguas románi- 
cas y en especial para las del romance castellano. La obra de Mr. Camoy 
es una síntesis bien digerida y fundada en las leyes fonéticas que presidie- 
ron á la conservación y transformación de las vocales y consonantes del 
idioma del Lacio en las diferentes lenguas y dialectos de la Península; 
por donde se pone en claro que el Corpus inscriptíanum es una fuente 
tan pura como abundante, de doble manantial, histórico y filológico, y 
que no hay ningún epígrafe, si se compagina bien con los demás, indigno 
de peculiar atención ó de cuidadoso aprovechamiento. 



José Villa-Amil y Castro. Iglesias gallegas, Madrid, 1904. — En 4.®, pági- 
nas xx+392. 

La publicación de este volumen, exornado con vistas fotográficas y 
digno del renombre de su autor, está motivada principalmente por la 
próxima celebración en Madrid del Congreso internacional de Arqui- 
tectos. 



364 BOLETÍN DB LA RBAl. ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Ucles^ antigua residencia de la Orden de Santiago, por Pelayo Quintero 
Atauri. Primera parte, ilustrada con ocho fototipias y varios grabados. 
Madrid, imprenta de Fortanet, 1904. — En 8.°, págs. 200. 

Dan remate á esta primera parte, dedicada á la historia político- 
militar, el Fuero de Uclés^ las Ordenanzas dt la Cofradía' de Sanéia^ y la 
Confirmación de privilegios otorgados d la villa por los Reyes Caidlicosy sus 
sucesores. La segunda parte abarcará los monumentos artísticos, prehistó- 
ricos y arqueológicos; y la tercera, los documentos de mayor intenés que 
objan en diferentes archivos. 



El Beato Juan de Ribera y el Real Colegio de Corpus C^f^/r. -«Estudio 
histórico por D. Pascual Boronat y Barrachina, presbítero» Beneficiado de 
la parroquial de Santa Catalina y San Agustín de Valencia, individuo cor- 
respondiente de las Reales Academias de la Historia y Buenas Letras^ etc., 
con im prólogo del Excmo. Sr. D. Manuel Danvila. Valencia, 1904.-^ 
En 4.**, págs. XVI + 400» 

£1 Sr. Danvila, individuo de número de nuestra Academia, expone con 
claridad y precisión en el Prólogo el contenido de esta nueva obra del 
Sr. Boronat, que ilumina y pone en todo su relieve «la gran figura del 
Beato Juan de Ribera y enaltece la parte principalísima que la historia 
le atribuye en la deseada y necesaria expulsión de los moriscos de Es- 
paña.» 



La Sociedad arqueológica Luliana de Mallorca abre concurso, que se 
celebrará en 31 de Diciembre de 1904, ofreciendo un premio de trescien- 
tas pesetas y cincuenta ejemplares impresos al autor de la mejor obra que 
trate de la Vida popular del bienaventurado maestro Ramón Lull, escrita en 
mallorquín y fundada en las obras del propio polígrafo. 



Los cronistas de Aragón, — Discursos leídos ante S. M. el Rey D. Al- 
fonso XIII presidiendo la Real Academia de la Historia en la recepción 
pública del Excmo. Sr. Conde de la Vinaza, el día 13 de Marzo de 1904» — 
En folio menor, págs. 168. 

Reservamos para otro cuaderno del Boletín, sección de documentos 
oficiales, el acta de esta sesión, que en los fastos de la Academia ha de ser 
perpetuamente memorable y ocupará un lugar señaladísimo. 

F. F. — C. F. D. 



J 



El Boletín de la Peal Academia de la Histoüia se publica todos 
los meses en cuadernos de 8o ó más páginas/ con sus correspondientes 
láminas, cuando el texto lo exige^ formando cada año dos tomos con su¿ 
portadas é índices. 

Las suscripciones dan principio en Enero y Julio de cada año. 

PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN 

Madrid. . . 6 meses Pesetas 9 • 

— ... Un año — 18 

Provimcias. Un año. . ., — 20 

Extranjero — 22 

Número suelto — 2 



Los Sres. Académicos correspondientes tienen derecho á recibir su 
ejemplar á mitad de precio en el despacho de la Academia. 

Los cuarenta y tres tomos publicados se hallan de venta á los pre- 
cios de suscripción. 

Los pedidlos deben dirigirse ó. la. Librería, de M. MU- 
RILLO, AlcRléL, 7, Madrid, ünioo encardado d© serviir 
las siascripciones. 



ADVERTENCIAS 



Las obras de la Academia se venden en su despacho, 
^calle del León ,21. 

Los Sres. Académicos honorarios y correspondientes 
podrán adquirirlas con rebaja de 50 por 100 en los pre- 
cios, siempre que hagan pedido directo con su firma. 

A los libreros que tomen cualquier número de ejem- 
plares se les hará una rebaja conveniente, según la cos- 
tumbre recibida en el comercio de librería. 







boletín 

DE LA 

REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XLIV— CUADERNO V 
MAYO, 1904 



MADRID 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE FORTANEl 
Cillt de la LiWrtid, núm. 19 



r 




SUMARIO DE ESTE CUADERNO 



Informes: 



1. El Emperador Carlos V y su corte. (IS22-IS3^') — A. Rodrí- 
guez Villa 365 

II. Artes é industrias del Buen Retiro.-^]\xaví Cataliaa García. . 414 

III. Un episodio de la guerra de secesión, — Adolfo Carrasco. . . 422 

IV. Nueva lápida roniatifl de Ibahernando. —Juan Sanguino y 

Michel ' , < . . 424 

Variedades: 

El templo del Pilar y San Braulio de Zaragoza. Documentos an- 
teriores al siglo XVI. — Fidel Fita ^ '425 

Noticias 462 



TOMO XLiv. Mayo, 1904. cuaderno v. 



BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



INFORMES 



I. 

EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 

(1522-1539) (1). 

224. 

(Para Juan Vázquez,— Tor desillas, 18 de Octubre de 1530.} 

Yo rcscibí el despacho que v. md. me envió sobre la dife- 
rencia que teníamos Alvaro de Lugo y yo; y por esta le quiero 
<Íar cuenta del fruto que hizo la cédula de S. M. y lo que yo 
hice y. quiero hacer, para que dello haga relación á S. M. y man- 
de proveer lo que fuere servido, porque yo con hacer lo que 
KÍebo, daré cuenta del cargo que me ha sido encomendado; y 
V. md. no se maraville que de mí es tantas vcfces requerido, pues 
hay causa tan justa para ello. 

Como yo vi la dificultad que Alvaro de Lugo pon ia en darlos 
<iineros como los rescibió, acordé de los rescibir como él quiso, 
y esto se hizo por ganar tiempo, mientras venia la provisión de 
S. M.; y venida, con ella fue requerido por el Tesorero que la 
cumpliese como en ella so contenia; á lo cual respondió que no 
haria otra cosa de lo que hecho tenia; y que él daria cuenta y 
razón á S. M. dello. Yo, vista su respuesta, fui á Medina secre- 
tamente para recibir el dinero y darle carta de pago y por cum- 
plir con mi cargo y no caer en falta, para que por ello hobiese 
algún inconveniente en el secreto: hice un requerimiento de mi 



(1) Véase la pág. 285, cuaderno iv. 

TOMO xLiv. 24 



366 BOtBTÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. ' 

persona á la suya, el treslado del cual con su respuesta envió á 
V. md. Y á lo que responde Alvaro de Lugo al requerimiento 
que yo le hice, que se recibieron los ce mil escudos contados, 
dice verdad; y dice que se desecharon los que no queria. Esto 
entienda v. md., que .es d^sta manara: que en cada talegon que 
él tenia había cinco pesos de á xxviii marcos, que hacen diez 
mil diez escudos á razón de lxxi escudos y medio por marco; 
los cuales se contaban por mí, y entre ellos habia algunos que- 
brados que les faltaban piezas, y estos quedaron con los otros 
que sobran para las taitas, en cada talego lo suyo; y tomando 
este vocablo como él lo responde, se entiende escogiendo en 
toda la moneda; y á lo que dice que no se pesan en ninguna 
parte, 61 está mal informado, porque en toda Alemana é Italia 
los pesan; y no sé cuando parezcan en España lo que harán; y 
en lo que dice que ha cumplido con la cédula de S. M., dice ver- 
dad conforme á lo susodicho. 

Y pues por su respuesta S. M. verá como no se ha cumplido 
su mandamiento, y por la relación que yo hago de la sospecha 
que tengo de los inconvenientes que se pueden ofrecer, he acor- 
dado de inviar este mensagero á v. md. para que lo diga á S. M. 
y al Sr. Presidente, y para mí sea descargo de haber cumplido 
en haberlo hecho saber á S. M. y demandar el remedio dello; y 
si S. M. fuere servida de proveer sobre ello para que Alvaro de 
Lugo cumpla conforme al primer mandamiento, es necesario que 
S. M. le envié una cédula con expreso mandamiento que me dé 
los dichos ce mil escudos de la manera que los rescibió por peso» 
de la misma manera que á él se le hace cargo. Y porque en esta 
suma hay en algunos talegones algunos escudos que se sacaron 
para el ensayo, los cuales están en oro en su poder, se entienda 
que los ha de entregar 6 el valor de su peso en escudos, y es 
necesario para que él cumpla el mandamiento de S. M. para 
mayor abundamiento porque no haya más respuestas que le 
aseguren en la cédula de le sacar á paz y á salvo, sí algo por e 
Emperador le será pedido acerca deste caso. Y porque yo doy 
toda la prisa en despachar y cumplir todo lo que el Rey man- 
da, lo cual se hará en el tiempo y manera que aquí diré. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 367 

Yo vine domingo xvi deste, tres horas antes que amanecies<» 
con la moneda, la cual tengo tan secreta que la tierra no sabe 
dello; y ayer lunes di recibo al de los 50«000 escudos y entró 
hoy y mañana despacharé el bastardo de Orrus, y hasta el do- 
mingo entenderé en dar el recaudo y despachar á Mercado, y en 
adrezar para que se parta el lunes el Tesorero la via de Fuentc- 
rrabia; y es necesario que v. md. me envié luego el despacho y 
respuesta de lo que envío á pedir, para que á la causa no haya 
dilación su partida é yo sepa lo que se debe de hacer en est(^ 
negocio, porque así lo escribo al Sr. Comendador mayor para 
que lo diga á S. M., que en todas partes quiero que sepan la di- 
lación pasada y lo que se podrá ofrecer no ser culpa mía. A 
S. M. puede decir que ello se ha hecho y hace muy bien y secre- 
tamente, y V. md. me la hará á mí muy grande en que con la 
respuesta que la Emperatriz íuere servida de me mandar, me 
despache el mensagero, porque yo, acabado lo de aquí, vaya á 
teneros compañia. 

226. 

{Para ti Rey mi señor. — Tordesillas^ /^ de Octubre de 13.30.) 

Con Don Enrique de Rojas escribí á V. A. y le hice saber 
como yo era llegado á la Corte de S. M. y no pude con él es- 
cribir cosa ninguna de lo que hobiese hecho acerca de lo que á 
cargo truxe, porque partió luego que yo llegué, y porque los 
negocios se han ofrecido algo más largos de lo que yo quisiera 
y allá pensamos, con cierta dificultad y embarazo que han tenido 
y tienen. De todo escribo largo al secretario Castillejo para que 
dello haga relación á V. A., porque es casi proceso, y en todo 
se ha puesto la diligencia posible y se porná hasta dar el fin. Kl 
bastardo de Orrus es buen testigo de la causa de su tardanza 
haber seido por no me dar el recabdo con tiempo. 

En el negocio que V. A. me mandó que entendiese con S. M. 
acerca del asentar por dama con la Emperatriz la sobrina de 
D. Pero Laso, se hizo conforme á como vo escribo al dicho 
D. Pero Laso. 



308 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

A lo que V. A. manda que se tenga cuidado de mirar la mo- 
neda que se da, porque tenia aviso que no era toda buena, hago 
saber á V. A. qne todos fueron bien avisados, que los unos con 
recelo de lo que los otros hablan de hacer, la buscaron la mejor 
que había en todo el reino y los nuestros la examinaron bien; de 
manera que no hay falta ninguna. 

En la instrucion que de V. A. truxe, me mandó que yo me in- 
formase en el estado en que estaba el negocio de Martin de 
Guzman y que en él yo trabajase de parte de V. A. todo 1j 
posible por la buena expedición del; lo cual yo hice; y cerca de 
la Emperatriz y del Presidente hallé en la Corte de S. M. la 
misma razón que allá tiene Martin de Guzman. La cual es que 
el pleito está visto y no falta otra cosa sino sentencialle; y para 
ello yo lo supliqué á la Emperatriz de parte de V. A. lo manda- 
se sentenciar á su Consejo; y S. M. me remitió al Presidente, al 
cual fui y de parte de V. A. se lo rogué, mostrándole la buena 
voluntad que á ello V, A. tenia por las razones que él bien sabia. 
El Presidente es tan servidor de V. A. que en todo lo que á su 
servicio se ofrece, con entera voluntad lo mira; y así en el ne- 
gocio que de Y, A. á cargo truxe, lo ha mirado. Y en este de 
Martin de Guzman me dio larga cuenta en el estado que estaba, 
y me dixo que era verdad que el pleito estaba visto y no sen- 
tenciado, y que la causa habia seido que el primer ñscal que en 
la causa habia entendido era muerto, y que S. M. tardó en lo 
proveer, y después de proveído, le habia mudado, y que el que 
agora residía, estaba ausente; y que estas habían sido las causas 
de no estar sentenciado; y que como servidor de V. A. le pare- 
cía que este negocio no debía pasar por justicia, porque los más 
de los del Consejo que lo habían visto, eran muertos y en su 
lugar había otros nuevos que no tenían noticia del negocio, y que 
las cosas de justicia eran dudosas; que le parecía que era mejor 
que se tomase algún medio. El cual por parte de Alvar Peres 
se habia comenzado y que de su parecer así por lo que deseaba 
servir á V. A. en este negocio, le parecía que este era el mejor 
remedio y camino; no embargante que cuando el ñscal estuvie- 
se en la Corte y para ello hobicse disposición se trabajaría de 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 369 

hacer la sentencia, y que la sentencia era cosa dudosa; que toda- 
vía le parecía que era lo mejor lo susodicho. 

Alonso Mercado envia con el bastardo de Orrus un hermano 
suyo, así por la seguridad de lo que lleva, c«)mo porque querría 
ver el mundo y gastar un par de años por esa tierra. Yo suplico 
á V. A. sea servido de le entretener el tiempo que alia estoviere 
pues los servicios de su padre é hijos dan ocasión á que V. A. 
les haga mercedes, y sobre ello escribo más largo al secretario 
Castillejo, que hará relación á V. A. 

226. 

(Para el Comendador mayor de León. — Tor desillas ^ ig de Octubre de 1330.) 

Muy magnífico Señor. — Yo tenia largo escripto á V. S. dán- 
dole cuenta de lo que se habia hecho en lo que á cargo truxc, 
después que con D. Enrique de Rojas escribí; que fue hacer sa- 
ber á V, S. mi venida y lo que con S. M. habia pasado acerca 
de los negocios de esa Corte, como por V. S. me fue ordenado. 
Después vista la calidad deste negocio que á cargo truxe y que 
conviene tener en 61 todo secreto y yo no tener cifra con V. S. 
para gelo comunicar estensamente como acá en ello se ha enten- 
dido, acordé de lo escribir al secretario Castillejo con quien ten- 
go ciíras, para que de mi carta á él escripta saque la relación do 
todo el negocio y la lleve á V. S.; por la cual entenderá el pro- 
ceso que se ha hecho con este caballero con quien se trata la 
cosa. Al tesorero (.)choa de Landa metí en este negocio por 
mandado de la Emperatriz nuestra señora, por las razones que 
yo á S. M. referí convenientes para el secreto deste negocio, las 
cuales le parecieron bien, que yo veniendo de allá y siendo tan 
conoscido, no podia dcxar de ser sospechoso entendiendo en esto 
negocio. Y así despedido de S. M., vine en esta villa á comuni- 
car el negocio con el dicho Tesorero y le enviar á entender en 
ello é que yo me quedase en su casa con achaque de ver á mi 
prima hermana su muger y descansar del trabajo del camino. 
Y V. S. puede creer que he tenido mucha pena en este negocio; 
que según el mandamiento de S. M. acerca del escripto y yo 



37o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

conocer la necesidad que dello hay y ser necesario entender en 
ello personas fiables para llevar esta cosa á las partes dónde con- 
viene, adonde si yo fuese, seria sospechoso; para lo cual crea 
V". S. que ha sido menester mucha maña; y antes que de Madrid 
partiese, pensé lo que en ella debia hacer, y así lo platiqué con 
la Emperatriz y los del Consejo; y parecióles bien lo que yo 
había pensado, que era encomendarlo al tesorero Ochoa de 
Landa por lo que al dicho Secretario escribo. Para el cual la 
Emperatriz me dio la cédula que digo, mandando al dicho Teso- 
rero hiciese en ello lo que yo le ordenase; y por mandado de 
S. M. él no ha dexado de hacer lo posible, aunque yo le hallé 
tan atribulado que más estaba para otra cosa que para entender 
en lo que yo á cargo traia, y por cumplir el servicio de S. M., 
luego se desembarazó de sus trabajos y entendió en los mios; y 
es razón que \^. S. los sepa y como servidor suyo y mió nos 
quiera hacer merced de tener la mano cerca de S. M. de reme- 
diarlos en lo que fuere ser\'ido, para que el daño no pase más 
adelante, pues basta y sobra lo que tiene, de lo ¿ual perdone 
Dios á quien tiene la culpa dello. V. S. sabrá que como el Teso- 
rero dio sus cuentas y se le hizo el alcance que á V. S. está escrip- 
to, de hasta cinco mil ducados mis, por no le querer pasar sus sa- 
larios conforme á sus asientos que faltan de sus cuentas, ha resci- 
bido en ello mucho daño, porque él como V. S. sabe ha servido 
sus oficios muy limpiamente y no como se acostumbra; y ha 
tenido su costa conforme á como pensaba tener los salarios, y 
visto el alcance, es necesario que lo haya de pagar con los bie- 
nes que hu\'o de su muger; y sabido por ella y para mejor ha- 
cerlo y tener por cierto ser así, creo que metió una hija que 
tenia para casar monja; y deste trabajo tomó tan gran alteración 
que perdió el seso y de tal manera que ha tenido y tiene con 
ella harto trabajo, el cual V. S. puede considerar y cual pena y 
pérdida debe ser. No quiero hacerle sobre ello más larga rela- 
ción, sino que V. S. la quiera entender y poner en ello el reme- 
dio que fuere servido, pues será hacernos á él y á mí muy seña- 
lada merced, como de V. S. esperamos. El Marqués sabiendo 
bien los servicios del Tesorero y ser esto así, escribe sobre ello 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 37 1 

á S. M. y á V. S. encomendándole la solicitud dello ai Sr. D. En- 
rique de Rojas su hijo: y el Sr. Doctor hará más larga relación 
á V. S. 

227. 

(Para el secretario Castillejo. — Tordesillas, IQ de Octubre de 1530.) 

Señor hermano: Por esta quiero dar cuenta á v. md. del sub- 
ceso de mi persona y estado en que tengo los negocios que á 
cargo truxe. Desde Madrid escribí á v. md. con D. Enrique de 
Rojas á 14 del pasado, y por aquella carta le di cuenta de cómo 
yo había llegado y lo que con S, M. había negociado; y tardé en 
Madrid en recibir mis despachos y concertar la forma que se 
había de tener siete días. JSl fin dellos me partí con las provisio- 
nes necesarias para Medina del Campo, donde pensé hallar á 
iVlvaro de Lugo, tenedor del dinero, y estaba en Valladolíd, 
porque es corregidor allí; y tomando conmigo al tesorero Ochoa 
de Landa fui para él y secretamente le hablé y di mi despacho, 
y me dixo Jo cumpliría como S. M. mandaba, y mejor si mejor 
podía, pero por siete ó ocho dias convenia tener paciencia, porque 
61 no tenia cuenta y razón deste negocio sino un cierto oficial 
que sabia del tal menester, por cuya mano estaba hecho el reci- 
bo y cargo; y este estaba en su casa diez leguas más allá de Bur- 
gos, al cual convenia hacer mensagero y le hizo que viniese para 
dar recaudo de lo que nosotros demandábamos; y entretanto 
que este venía, nos tornamos á Tordesillas; y deste acuerdo y 
tardanza hice mensagero á la Emperatriz, y entre tanto yo bus- 
qué las personas que con Mercado y los otros habían de ir; y 
hallé dos oficiales cortesanos conocidos míos, que estaban de vo- 
luntad de hacer este viage, y descobri endose dello á mí, holgué 
y así les ofrecí el viage y hacelles la costa y asi se acordaron 
conmigo: el uno el Machín, sastre del Comendador mayor Co- 
bos, casado en Valladolíd, y el otro un calcetero que se llama 
Muñoz, casado en Medina del Campo, los cuales no estaban apa- 
rejados para ir con el bastardo, que es el primero de la escala. 
A Mercado y al dicho bastardo encomendé que mirasen donde 



372 boletín de la real academia de la historia. 

ellos estaban, que es en Medina, disimuladamente si se ofrece- 
rían alguno ó algunos seguros para ocupallos en este negocio que 
allá quisiesen ir y toviesen causa para ello; y me dieron aviso 
que no hallaban recabdo; y á la causa Mercado quiso enviar un 
hermano suyo con el bastardo á fin de darle compañia, y también 
porque querría mostralle por algunos días algo del mundo, que 
en su casa con los regalos de los padres no gana nada; y parecele 
que los servicios de su padre y suyos serán partes para que el 
Rey por un año ó dos ge le quiera entretener, que no es para 
más tiempo; sabiendo la costumbre de nuestra casa y en el esta- 
do que está, yo quisiera que no hiciera esta jornada, pero á él lo 
parece que lo susodicho y el favor de v. md. y mió serán partes 
para alcanzar esta gracia que quiere; y pues v. md. sabe que se 
le deben mercedes de los servicios pasados de padre é hijos y la 
confianza del favor y voluntad de V. md. le hace poner en ello» 
con obras lo muestre en este negocio, que de mi parte yo resci- 
biré mucha merced en ello. 

El dicho bastardo lleva consigo y compañia I8.CXX) escudos, 
de los cuales dará cuenta á v. md. y no le señala cosa ninguna 
para la costa de las postas: él dará la cuenta de lo que en ello 
gastare y S. A. la pasará como fuere servido. 

Mientras estaba en Tordesillas esperando recaudo, el obispo 
de Astorga que está en Valladolid, supo cómo yo estaba en esta 
villa; y me hizo un mensajero con grandes quexas de haber yo 
arribado en Valladolid y no le haber visto; y que en todo caso 
diese orden donde nos pudiésemos ver, que fuese en Simancas á 
donde él vernia á buscarme. Yo le respondí satisfaciendo á su 
quexa cómo en la verdad no había sabido que estaba allí, que á 
saberlo sin duda yo le besara las manos y le visitara. Hobc de 
conceder en que nos hubiésemos de ver en el camino, aunque 
era mala crianza estando tan cerca ; pero porque esta villa man- 
da guardar el Marqués de Denia en el principal de los que vie- 
nen de Valladolid, y por no le dar enojo ni achaque para que 
della me hiciese salir, fui forzado de ir más de al medio del cami- 
no, donde el Sr. Obispo me ordenó que fuese, y mudó propósito 
pafa una granja ^d^e la Orden de San Bernardo que estl entre 



BL EMPERADOR CARLOS V- Y SU CORTE. 375 

Simancas y Aníago; y esto hizo porque estaba en Valladolid el 
reformador de la Orden, que es su grande amigo y aun dice que 
vuestro. Y el dicho reformador quiso venir en su compañia por 
saber de v. md.; y yo me fui á comer con ellos en la dicha gran- 
ja, adonde fui muy bien rescibido y le di cuenta de la causa de 
mi venida, como la doy á todos reservando lo cierto para mí; 
que el mayor cuidado que agora tengo es ordenar la causa á que 
fui venido, porque á todos parece cosa recia en tal tiempo ha- 
llarme ausente. En cuanto á esto yo satisñce al Sr. Obispo de 
mi venida de manera que se contentó. Esto es cuanto á la pri- 
mera parte. La segunda fue saber de la salud, estado y prospe- 
ridad del Rey nuestro señor; y en esta dixe lo que sabia y enten- 
día; y así fue tan satisfecho como de lo primero, porque era más 
cierta razón. La tercera fué la vuestra; á la cual yo dixe el favor 
que V. md. tenia así en el Rey como en S. M. por el conoci- 
miento que tenia del valor de vuestra persona y habilidad y 
servicios que habíades hecho y podíades hacer; y por esta cabsa 
estábades en buena amistad con el Comendador mayor Cobos: 
y en cuanto al proveimiento y mercedes que por esto se debian 
hacer, el Rey mi señor tenia intención que ofreciéndose en sus 
Estados una buena pieza, habia de proveer á v. md. en ella, y 
que para en lo de España hacia lo mismo acerca de S. M.; y que 
yo no ponia duda, dando Dios vida á v. md. que terniades causa 
de no os descontentar. Asimismo le recité la voluntad y afición 
que teníades á su señoría y que podría estar seguro de vuestra 
buena amistad para la emplear en lo que cumpliese á su servi- 
cio; de manera que de todo esto se satisfizo. La cuarta parte que 
quiso saber, cómo estabais en la gracia del Rey; de la cual yo le 
satisfice que bien; y para ello v. md. habíades hecho lo que un 
buen amigo suele hacer, en lo cual él no puso ninguna descon- 
fianza. La quinta fue cómo podria él ir á besar la mano al Rey> 
que era el fin de todos sus deseos, lo cual él querría hacer en 
tiempo que S. M. allá estuviese, porque fuese con más funda- 
ción y propósito su ida y quedada. A este punto recitamos la 
falta en que habia caido, porque cuando él vino de Roma y nos 
vimos en Madrid, dimos orden y concierto como se debia hacer. 



374 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

y por algunas causas no lo pudo hacer. Agora querría licencia 
de S. M., la cual procura por medios del Comendador mayor 
Cobos con letras del Conde y Condesa sus suegros y suyas; y 
que V. md. entienda en dallas y solicitar el despacho. Yo sé que 
el mayor deseo que en este mundo tiene, es ir á ver al Rey y 
Reina nuestros señores y á los Príncipes y morir allá en su ser- 
vicio sin le dar pesadumbre ni costa alguna, porque para ello diz 
que tiene buen recaudo en su renta. V. md. puede hacer relación 
dello al Rey nuestro señor y consultar con él lo que será servi- 
<lo que el Obispo haga; que él escribe al Rey y á v. rad. y al 
Comendador mayor. V. md. podrá ver la letra y cerralla y dalla 
á S. A. y con el primero responder lo que el Comendador ma- 
yor habrá hecho y el conocimiento que de su ¡da habrá tomado. 
Lo demás fue hablar en el Lutero y otras cosas de que no hay ne- 
cesidad de dar razón; y con esto se retiró á dormir; y me dexó en 
manos del reformador; y solos quiso saber del estado de v. md. 
<^1 cual yo le rescité tan complido y más que al Obispo dos ve- 
ces. Díxome cómo en el banco adonde v. md. ordena sus car- 
tas para que se guien á Nogales, él habia rescebido una; y como 
ol y el Abad eran una cosa y vuestros amigos, él la habia abierto 
y leido, y por ella conocía que yo le decia verdad, porque le 
hacíades saber como estábades cerca y pensábades haber á Avi- 
la. Yo le satisfice de razones para ello ser así verdad; y que si 
•desvio hobiesc, no seria por no querello hacer el Emperadora 
ruego del Rey nuestro señor, por conoscimiento que tiene de 
vuestros servicios; pero por muchas cosas que en Roma tenia que 
cumplir y agora en Alemana se ofrecian, y que esta seria justa 
causa para que toviese algún desvio; no embargante todavía te- 
níamos buena esperanza; y cumplí muy largamente con lo que 
tocaba á vuestro honor; é yo holgaría que no fuese sueño sino 
verdad; é así nos despedimos, ellos para Valladolid y yo para 
Tordesillas. 

La carta para Escalante vuestro amigo se dio al licenciado 
Escalante su hermano, oidor de la Chancilleria, para que se la 
enviase con el primero que se ofreciese, porque estaba en su 
tierra muchos dias había; y como estoy encerrado en esta villa, 



j 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 375 

la cual no se comunica con ninguna parte, no sé cosa ninguna 
de lo que allá nos dixeron que le hobiese acaecido: procuraré de 
lo saber y hacer saber á v. md. 

Yo envié desde Madrid un mensajero á Toledo para saber 
qué estaba hecho cerca del capacete, el cual me tornó respues- 
ta que Blas Caballero estaba en Valladolid, á donde yo le escribí 
con Diego de Lequeitio las nuevas de nuestra Corte, y también 
que me escribiese si estaba en su poder el capacete ó cómo es- 
taba, porque el Rey me habia dado recaudo para cobrallo. Res- 
pondióme lo que V. md. verá por dos cartas que me escribió que 
ahí envió y no hay espacio ni aparejo para entender en ello por 
la incertinidad que hay en habelle cobrado. En desembarazán- 
dome desto que entre manos tengo, yo entenderé en la cobran- 
za del y inviaréle á buen recaudo. 

A primero deste llegó en esta villa Francisco de Salamanca y 
Juan su compañero, y me dieron el despacho que v. md. les dio 
para mí; y respondiendo á la de v. md. digo: que tengo infinita 
pena de la que v. md. tiene con su enfermedad, la cual Nuestro 
Señor remedie como yo deseo. Las cartas de v. md. para el se- 
ñor Pedro de Castillejo, y las otras para Cibdad Rodrigo en un 
pliego con otra mía para el dicho Pedro de Castillejo las envié 
al secretario Juan Vázquez para que las enviase con cierto men- 
sagero á muy buen recado, y le escribí m? respondiese habellos 
rescibidó y en qué estado estaban los negocios para que lo pe- 
diese hacer saber á v. md. La carta del Obispo de Avila, pues 
pienso ir á la Corte presto, quiero yo mismo dársela, ó si se di- 
latare la partida la enviaré al Sr. Pedro de Castillejo, que es- 
tará según me dixeron luego en la Corte, para que se la dé. 

El señor Dean me dio un memorial para que le inviase cier- 
tas cosas de almohadas y paños de manos labrados, lo cual en- 
vió á V. md. con el bastardo de Orrus para que se lo dé de su 
mano; y ello es tal que creo no se descontentará: van en dos 
paquetes cubiertos de lienzo encerado, entrambos á dos gelos 
ha de dar á v. md. y hacer que me escriba haberlos rescibidó. 

Señor, quiero tornar á dar más entera cuenta á v. md. para 
que la dé á S. A. de lo que tengo hecho acerca de mi comisión 



37^ BOLETÍN DB LA REAL ACADEMU DE LA HISTORIA. 

y el tiempo que en ello se ha gastado, para que sepa que no ha 
seido más en mi mano, por los impedimentos que acá se han 
ofrecido, y en todo he puesto sobrada diligencia y en el secreto^ 
que es lo principal que S. M. me encomendó y no menos la 
Emperatriz y su Consejo y de todo hago relación por mi carta 
al Sr. Comendador mayor para que lo diga á S. M. V. md. sa- 
brá como Mercado y el bastardo Orrus me alcanzaron cerca de 
Burgos. Luego dexé mis caballos y corrí la posta, y llegué á 
Madrid, donde me detuve siete dias en recibir mis despachos y 
disimular mi venida, que han tenido harto que pensar della, y 
acordado con S. M. y los de su Consejo la manera que habia de 
tener acerca de sacar la moneda para guardar el dicho secreto, 
les pareció muy bien lo que yo tenia pensado; y con el recaudo 
necesario me partí para Medina, donde pensé hallar á Alvaro de 
Lugo, el cual estaba en Valladolid en su corregimiento; y to- 
mando en mi compañia al tesorero Ochoa de Landa fui allá se- 
cretamente y mostré mi despacho y asenté con él lo que arriba 
tengo dicho. Kl dicho oficial no vino para el tiempo que habia 
dicho; y visto que tardaba, yo torné á inviar al tesorero susodi- 
cho para que viese lo que determinaba hacer; y asentó con el 
Tesorero que viniese el oficial ó no, que dentro de cinco dias 
seria en Medina á dar recaudo. Los dias que me detuvo fue- 
ron XV, los cuales fueron para mí años, pero no podia hacer otra 
cosa. De la dilación di aviso á la Emperatriz. Venido el tiempo 
del plazo que habían asentado, el Tesorero fué allí y llevó con- 
sigo á Diego de Lequeitio, y comenzaron á contar el dinero; y 
en la manera y forma que el dicho Alvaro de Lugo tenia la mo- 
• neda, habíala rescibido por peso y con pago para las faltas; y así 
lo tenia todo en su orden de x mil escudos por talegon, con más 
lo de las faltas, que serian á c y xc por talegon; y como el Te- 
sorero vido este cuento, demandó que los dineros le fuesen da- 
dos en la forma que él los habia rescibido; á lo cual el Alvaro de 
Lugo dixo que él no los habia de dar sino como lo rezaba la cé- 
dula de S. M., que era número de ce. mil escudos; y aunque el 
Tesorero hizo muchos replicatos sobre eUo, no lo pudo mover á 
otra cosa; y visto el número de lo que se perdia á rescibirlos así, 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 377 

y había de pérdida cerca de dos mil escudos, diome dello aviso 
para que proveyese lo que fuese menester sin dexar de andar en 
su cuenta. Yo despaché una posta á la Emperatriz haciéndole 
saber la diferencia que teníamos y los inconvenientes que á la 
cabsa se podrían ofrecer para que lo mandase remediar; y S. M., 
vista mi relación, me envió una cédula para el dicho Alvaro de 
Lugo, en que me diese los ce. mil escudos como los había res- 
cibido: el traslado della envió á v. md. Y venida la cédula yo la 
envié al Tesorero para que la notificase, y así lo hizo; pero apro- 
vechó muy poco; y visto esto y que. se había acabado de contar 
la moneda, fui á Medina secretamente para la rescibir y dar carta 
de pago; y como vi que no cumplía el mandamiento de la Em- 
peratriz, acordé de le hacer un requirímiento de mí persona á 
la suya por guardar el secreto, el cual envío aquí con su respues- 
ta; y tomé los ce. mil escudos y me vine á esta villa de noche; á 
donde luego otro día despaché y di recado al mercader de Fú- 
cares de los 50.000 escudos y envió un conosci miento suyo de 
cómo los rescibió; y aguardé á despachar al bastardo de Orrus 
otro día para que él llevase aviso deste pagamento. Este mismo 
día despaché á la Emperatriz con mí requirímiento y la respues- 
ta de Alvaro de Lugo para que provea S. M. lo que fuere ser- 
vida. El traslado de la carta envío á v. md. para que deis razón 
de no haber habido punto de falta por mi parte. No sé lo que 
S. M. proveerá, pero yo hago lo que debo para mi dicho cargo. 
Kn las cartas que Francisco de Salamanca me traxo, vino el 
aviso del cambio que el Rey había hecho de los loo.ooo escu- 
dos y por él me hace saber que ge los tengo de delibrar en 
Fuenterrabía; y estos mercaderes no han parecido acá; y no sé 
sí están esperando en la dicha Fuenterrabía; y para ganar tiem- 
po, caso que esto sea así, hemos acordado que el Tesorero vaya 
y Diego de Lequeitio con él hasta Vitoria y llevan los c. mil 
escudos y él los dexará allí en guarda de Diego de Lequeitio y 
él pasará á Fuenterrabía y verá si están allí los mercaderes y 
concertará con ellos lo que se deba hacer para los contentar, y 
llevará consigo á Francisco de Salamanca y su compañero; y si 
ellos estuvieren allí, aguardarán para darles el pago y después 



37$ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

irá á llevar su recabdo y dar aviso dello; y si los dichos merca- 
deres no fueren venidos, los despachará para que S. A. sepa y 
provea lo que converná; y entretanto estará el dinero en Vito- 
ria á buen recaudo. La causa porque yo no voy con este recau- 
do, es porque yo soy conocido y vine por aquel camino, y tor- 
nar agora y volver después y con acémilas cargadas, estaba muy 
clara la sospecha; y por esto se ha tomado el medio susodicho; 
que yo mas me quisiera holgar este tiempo en Vitoria que an- 
dar desterrado por acá. V. md. crea que me ha sido más congo- 
xoso de lo que allá se pensaría á causa del secreto que es me- 
nester tener. 

228. 

(Para el Rty mi señor. — Tordesillas, 3S de Octubre de fS^o.) 

C)tro dia después que el bastardo de Orrus partió, ^'ino en 
esta villa uno de los mercaderes con quienes se hizo el concier- 
to de los c. mil escudos, y me dixo cómo él y su compañía eran 
venidos en Fuenterrabia y que estaban aguardando allí á resci- 
bir el dicho dinero; y á la hora que él llegó, estaba yo adrezan- 
do la manera cómo habia de ir; y el dicho mercader lo vido por 
sus ojos; y quedó concertado que el tesorero Ochoa de Landa 
seria en Álava con ello para los dos de Noviembre en su propria 
casa; y les dixe que por más seguridad y secreto seria bien re- 
cibiesen el dinero allí; así por ser el lugar pequeño y fuera de 
conversación como por estar en casa segura, y que de allí se lo 
llevarían hasta lo poner en salvo fuera del reino. Y al dicho mer- 
cader le pareció bien, y quedó que lo platicaría con su compa- 
ñía; y que con la respuesta para el dicho tiempo serian en aquel 
lugar. Ello se hará conforme á su voluntad, aunque yo querría 
mucho que rescibiesen allí el dinero, porque sería más secreta- 
mente hecho y más seguridad para ellos; que no habría necesi- 
dad sino en llegando en Fuenterrabia pasar el rio, con que nadie 
supiese qué cosa era, porque va en cofres á manera de ropas; y 
si se hobiese de contar en Fuenterrabia, hay gente de guarnición 
y soldados que por secreto que se quisiese hacer no podría ser 



EL BMPERAI>OR CARLOS V T SU CORTE. 379 

menos que no se regumase digo; y á la causa, después de ellos 
pasados en Francia, les podría advenir algún revés,, y aun peli- 
gro en divulgación del negocio. 

229. 

(Para d Rey mi señor. — Tordesillas^ g de Mayo de i/í^i.) 

Estando ocupado en adrezarme para ir á la Corte del Empe- 
rador, me dieron una carta de V. M. (l) hecha en Ludubais, y 
por ella me torna á mandar que si disposición tuviese, á la hora 
me partiese. Yo tenia el cuidado que era razón para haber ido» 
vsi mi mala disposición no lo hobiera estorbado. Y pues á V. M. 
son muy notorios mis males, no terne necesidad de probanza 
para que lo deba creer. A Dios ha placido de me dar salud, aun- 
que no como yo querría, y para mucho trabajo y camino seria 
menester; pero por cumplir el mandamiento de V. M., yo comon- 
zaré y acabaré donde Dios fuere servido. Yo me hubiera partido 
al principio deste mes, y no se pudo hacer porque la Emperatriz 
estaba de camino para la cibdad de Avila á donde se determina 
venir por ser tierra fresca, y llegará en todo el dicho mes. Paro- 
ceme que es razón de llevar larga relación para S. M. de las co- 
sas que me querrán mandar, y de la salud del Príncipe, pues, 
dello será servido el Emperador. Yo pienso ser del todo despa- 
chado para xii de Junio y así conseguiré mi camino en el cual 
creo me deterné por ser el tiempo tan recio y llegar con vida y 
salud para poder servir á V. M. 

230. 

(Para el Comendador mayor Cobos. — Tordesillof^ g de Mayo de 1331.} 

A 8 deste rescibí una carta de V. S. en respuesta de la que 
con Zarate escribí dando cuenta de mi enfermedad y mala dis- 
posición; y por ella hice saber á V. S. el mandamiento que del 



(i) a partir de esta fecha le da siempre el tratamiento de Majesta<l» 
sin duda por la nueva dignidad de Rey de Romanos. 



38o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA. DE LA HISTORIA. 

Rey mi señor tenia para haber de ir á la Corte de S. M., lo cual 
no pude poner en obra á cabsa de mi mal. A Dios ha placido de 
me dar salud, aunque no como yo querría; que á los de mi edad 
y mala disposición nunca les faltan achaques; pero todo se pre- 
supone por cumplir el mandamiento del Rey. Yo quisiera que 
V, S. me hiciera merced de me dar más claridad que en la car- 
ta me escribió de lo que habia de hacer, pues que confio en que 
me ha de hacer las mercedes que mi voluntad merece al deseo 
de su servicio. Yo quedo con la determinación que el Sr. Doc- 
tor dirá á V. S., si otra cosa no le fuere dicho que se deba ha- 
cer; y como á cosa suya suplico á V. S. por él me mande dar la 
orden que fuere servido, y en todo me remito á la relación que 
el Sr. Doctor dará á \^. S. 

231. 

(Para el Rey mi señcr.— Bruselas, 27 de Noviembre de 1531.) 

Sacra Real Magestad. — A los 25 deste por la mañana me 
dieron el despacho de V. M. hecho á los 16. Yo di las cartas 
á S. M, y en mi presencia las leyó; y así como la iba leyendo, 
iba comunicando conmigo lo que se escribía; y en cuanto á lo 
de la ida de S. M. y las dificultades escriptas en el memorial, 
S. M. me dixo que \''. ]\I. tenía razón de pensar lo que sobre ello 
escribió, porque él \'ido que habia causa para ello; pero esto fife 
más yerro que no tener tal pensamiento y no se maravilló que 
por nosotros fuese sospechado lo mismo. Y en cuanto á esto, 
S. M. me comunicó muy largo su intención, la cual es en todo 
caso ir en Alemana, y lo más presto le parece lo más necesario; 
y bien conoce que seria muy gran daño así suyo como de V. M. 
hacer el contrario; y si no se ha hecho antes, ha seido la causa 
los grandes embarazos que se le han ofrecido, como á V. M. está 
escripto. 

S. M. habia emiado al Marqués de Brandanburque á visitar 
los Príncipes Electores para les hacer saber su partida y enten- 
der dellos sus voluntades; los cuales por el dicho Marqués en- 
viaron sus respuestas, en que le hacian saber que ellos irían con 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 381 

S. M. al tiempo que partiese desta tierra y le saldrían al camino 
para le acompañar y senir. Asimismo vino el dicho Marqués 
para tomar la licencia de S. M. para recibir la coadjutoría del 
Arzobispado de Maguncia, según yo he sido informado. Como 
S. M. haya entendido la voluntad de los dichos Electores y 
le hayan de acompañar el camino, es fuerza y necesario que 
se haya de platicar algo 6 lo principal de lo que tocará á la 
Dieta. 

Parece á S. M. que seria muy bien tener el aviso de V. M. de 
lo que con ellos se debe platicar, principalmente para dos efec- 
tos: para saber y entender por íjue vía han de ser tratados los 
luteranos, si los dichos Electores mostrasen dar favor y asisten- 
cia á ello, sí seria por rigor 6 por otra viá, porque si se hallase 
en ellos tanto calor y aparejo, S. M. no dexaria de lo emprender; 
pero si este faltase, es de ver el medio y camino que se debe 
tomar; y para platicarles algo de lo susodicho ó de lo que á V. M. 
parecería que es lo más necesario, quiere S. M. saber la voluntad 
y parecer de \^. M., el cual á este propósito y á los que á V. M. 
más parecerá, luego mande enviar recaudo porque lleguen á 
tiempo para que S. M. sepa la intención de V. M. Esto me dixo 
S. M. para que yo escribiese, no embargante que me dixo que 
él lo escribiría asimismo. 

En cuanto á lo de los C^uigos no hay que responder. S. M. ha- 
brá entendido lo que de parte de \\ M. le está escripto. Hice la 
provisión que parece convenir que por V. M. se le ha hecho y 
hace la relación de lo que pasa, la cual parece á todos los que 
dello algo saben, bien; pero S. M. teniendo consideración á otras 
muchas cosas, hace la pro\'ision según le parece ser necesaria. 
V. M. no dexe de continuo hacer instancia sobre ello, porque no 
afloxe el calor que para ello está puesto; y S. M. hace respuesta 
á ello, y se envia la instrucion de lo que á cargo lleva Cornie- 
les, el cual partirá mañana. 

S. M. rescibió las letras dia de Santa Catalina y bien ocupado 

en su partida y con los embarazos que V. M. sabe que hay en 

tales tiempos. La causa de su prisa era por llegar á Tornay la 

víspera de Sant Andrrs en la cual se piensa detener ocho dias y 

TOMO xLiv. 25 



383 BOLETÍN DR LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

luego dar la vuelta á esta villa, aunque antes se pensaba que hi- 
ciera otro camino, que fuera venir por Brujas y Emberes; y S. M. 
al fin me certificó que en Alemana ternia los Reyes. Yo pienso 
que, esta fiesta se terna en Coloña. V. M. se tenga por bien con- 
tento en la seguridad de la ida, pues que della habia tanta duda 
y aun personas que no la deseaban que podian ser parte para lo 
estorbar. 

m 

A la Reina di las cartas de V. M. antes que al Emperador y 
le dixe la duda que nosotros teníamos en la ida de S. M. y que 
creíamos que V. M. no estaba sin ella, y le supliqué tuviese la 
mano á que no hobiese falta por los grandes daños que dello se 
siguirían. S. A. me dixo que no tuviese pena, que S. M. iría sin 
falta ninguna, lo cual hasta este dia nunca la hallamos muy se- 
gura dello; antes estaba en la misma sospecha y escribe á V. M. 
en respuesta de sus cartas. 

A Mos. de Nasao di la carta de V, M. y este mismo dia era 
venido el criado que habia enviado á su hermano sobre lo que 
se le habia escripto sobre la gobernación de Biertanbergue, la 
cual respuesta habia inviado á Rocandorf, cerca de la cual me 
dixo á mí en sustancia para que yo por esta la pudiese escribir 
á V. M.; y era que su hermano hallaba muchos inconvenientes 
para dar el recaudo que era menester y fuera razón; pero el 
principal era por respecto del Landgrave que pensaba seria 
causa para que le destruyese. Y en este paso se afirma como 
principal haciendo sus escusas lo mejor que le es posible. E^to 
es lo que el Conde me refirió de su respuesta. Quedamos con- 
certados de juntarnos en Tornay mos. de Rocandorf y yo con 
el Conde y veremos si se podrá dar medio alo que V.M. manda. 

A la hora que esta se escribe, llegó un cierto mensagero de 
España por negocios particulares, y del supe cómo la Reina de 
Portugal era parida de un hijo, para lo cual ha sido muy bien 
acertado de la escribir al propósito, y el despacho se invia este 
mismo dia, porque S. M. despacha correo. 

A todo lo demás hace respuesta S. M. y por ellas y las ins- 
truciones verá lo que se provee en todo. Yo me parto hoy lu- 
nes camino de Tornay; iré por Colonia para comunicar con 



BL BMPBRAIX>R CARLOS V Y SU CORTB. 383 

mos. de Rocandorf el despacho que vino en su ausencia y ha- 
cerle saber la provisión y respuesta de S. M., 

S. M. ha mandado á toda la casa que estén apercibidos para 
los XV del que viene para la partida en Alemana, la cual es ma- 
niñesta á todos. 

288. 

(Para el Rey mi señor, ^ Valladolid, 20 de Junio de 1533) (i). 

S. R. M. — A los cinco deste rescibí la carta y mandamiento de 
V. M., por la cual me manda ir en Corte del Emperador y que 
lo que tocaba á mi entretenimiento estaba proveido por via de 
Fúcaros. Yo hice á la hora mensagero á Madrid al factor de los 
dichos Fúcaros, para que conforme á como V. M. lo ha manda- 
do, yo sea proveido. El cual me ha respondido que no tiene tal 
aviso de sus amos, aunque tiene letras dellos de dos de Mayo. 
A la causa yo no puedo decir el tiempo en que yo pueda ser en 
Corte del Emperador hasta que V. M. me mande proveer. 



233. 

(Para el Secretario Castillejo, — Valladolid, 20 de Junio de 1533*) 

Señor. — Yo tengo respondido á todas las cartas que de v. md. 
tengo rescibidas, y creo según por la via que han ido liabrán lle- 
gado á vuestras manos. Esta será respuesta á la escripta en Linz 
á 18 de Hebrcro y á dos escriptas en Viena de 20 y 25 de 
Abril. La respuesta se hace dentro de ocho dias que yo las he- 
rescibido. 

Cuanto al negocio de Bernaldino de Meneses se rescibió en. 
esta villa por su tio Blas Caballero. El despacho vino muy cum- 
plido y rinde infinitas gracias á v. md. por ello. 

Por la de 1 8 de Hebrero me escribe v. md. en cifra cosa que 



(i) Al margen, de letra distinta de la del texto, pero del mismo tiem- 
po: «La respuesta de esta carta está en el libro de cartas originales, fol. 51.» 



384 BOLBTIN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

me hicistes sudar en el copete para la sacar, y apruebo lo que por 
ella me enviáis á mandar. Las cartas que venían para el Sr. Pedro 
de Castillejo y vuestros amigos los Freyles invié á Cibdad Ro- 
drigo por via del Sr. Obispo, que tiene allá inteligencia y escribe 
al Sr. Pedro de Castillejo, que si comodidad hobiese me quisiese 
ver para que diésemos orden en todo el negocio escripto: no he 
habido respuesta y no sé lo que sobre ello habrá acordado hacer: 
en lo demás se cumplió vuestro mandado y complirá lo que se 
inviare á mandar. Y pues está de ambas partes complido, no hay 
necesidad de hacer más largo reporte. 

Cuanto á lo que parece á v. md. que se debe escribir á Men- 
cía Alvarez, lo que por su carta me hace saber, apruebo, y si 
viniere á mi poder, venga abierta, porque sepa conformarme con 
vuestras palabras. Acerca de lo que en esta carta se escribe, 
haré relación adelante. 

A la de 20 de Abril, cuanto al primer capítulo que escribe 
largo de lo que pasó con el Rey acerca del mandamiento que á 
v. md. daba para que me escribí esedes fuese en Corte de S. M., 
digo que v. md. hizo oficio de buen servidor de S. M. y buen 
amigo y señor mió; y esos Señores que entienden en lo que yo 
tengo de entender, saben que vale la pena y hay necesidad que 
en Corte de S. M. haya quien resida; y si la obiere, deben orde- 
nar y proveer de proveello y no dexallo á la discreción del se- 
ñor Zotte y Jarróte, los cuales entienden más en anichillar los 
bienes del Rey que no en acrecentar su honra y Estado; y pues 
que su voluntad dellos se ha de conseguir, pareceme que también 
se habia de proveer la persona á su apetito, y desta manera el 
Rey sería bien servido. Y en cuanto á lo que v. md. dice del 
mandamiento que el Rey les hizo para que entendiesen en la 
provisión, digo que la respuesta que ellos dieron que no habia 
para qué: es muy justo que la den pues que ellos lo encierran en 
sus graneros y desta manera es fuerza que no haya para todos. 
Y pues desto es el Rey largamente informado y tan bien sabe 
lo que le importa, los negocios de acá bien sabrá determinar sin 
solicitud lo que se debe proveer y cumple á su servicio. 

Cuanto á lo de Bohemia y el calor y voluntad que muestra 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 385 

el Sr. Tesorero, 6 por mejor decir, el señor de nuestros bienes, 
digo que me parece que v. md. lo lleva por derecho camino, 
como todas las otras cosas hacéis, y hasta dalle ñn no dexe 
V. md. de tener la mano en ello, sin que os dé pesadumbre al- 
guna: y de la creciente de ese señor no me maravillo, porque la 
casa lo lleva de antigüedad; y según lo que yo vi, lleva poco re- 
medio; á lo menos estoy muy saneado de mi conciencia, que 
sobre ello y otras cosas he dicho lo que me parece. Yo me puedo 
errar, pero no en la voluntad de bien servir; y quiero tener por 
mejor lo que se hace que no lo que pensamos que se debria 
hacer. 

■ 

De la ida del Sr. Conde no tengo que hablar, y de la venida 
del Sr. Cardenal me place mucho, porque le tengo por muy buen 
caballero y muy buen prelado y por muy fidelísimo servidor del 
Rey nuestro amo; y del poco bien que se le ha hecho me pesa, 
porque tiene méritos y ha hecho servicios para grandes merce- 
des. Merced rcsccbiré que por mí sean besadas las manos de su 
Reverendísima; y v. md. le puede certificar que donde quiera 
que yo estoviere le seré fiel servidor y haré lo que por su seño- 
ría me fuere mandado como por el Rey mi señor. 

Mucho quisiera que v. md. se alargara en escribirme el suceso 
de Hungría y del apuntamiento que se ha tomado, cómo y con 
quien, porque se remite á que lo sabré de mos. de Granvela, y 
de esto me he maravillado de v. md. escribirlo tan corto, sa- 
biendo que yo estoy en Valladolid y él en Barcelona y confiando 
Á relación agena. Suplico á v. md. si me la quisiéredes hacer, 
semejantes cosas se me escriban más largo. 

(En cifra.) Mucho he holgado que Gabriel Sánchez hayáis en- 
viado á Roma, porque el Rey será servido y sus amigos aprove- 
chados, no olvidando su persona. Verdad es que para la Corte 
romana, habiendo estado micer Andrea en algo le había de se- 
mejar, porque lo de allí no es como lo de aquí; y pues v. md. 
esto entiende mejor que yo escribillo, callo sin más declarallo. 
Bien sé que diréis que la necesidad es causa dello. También se 
podría responder que si hay necesidad de tener allí persona, que 
de otras partes que menos importan se podría proveer una cosa 



386 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

semejante. Esto es respuesta á la de xx» la cual vino cuatro dias 
después de la de xxv, á la cual de aquí adelante se hace res- 
puesta. 

A cinco del presente rescibí la de xxv del Rey nuestro señor 
y vuestra, la cual es nuevo mandamiento y significa ella y v. md. 
el proveimiento que para ello se ha hecho; y vistas las letras, á la 
hora invié á Madrid un mensagero á saber del Fúcaro, si tenia 
el tal mandamiento, y confiando en lo que se escribe ser cierto, 
á la hora comencé á buscar caballos y acémilas, de los cuales 
estaba despojado por estar descuidado deste mandamiento y 
haber extrema necesidad de cebada; y he comenzado á ponerme 
en orden esperando la respuesta de Madrid fuera al propósito 
del mandamiento del Rey nuestro señor; porque á v. md. parece 
se debe hacer así. Yo os quiero certificar que me hallo muy bien 
en esta villa y aun sin tener negocios en que entender mas de 
procurar mi salud y descanso. 

El mensagero que á Madrid envié, vino con toda diligencia y 
me truxo respuesta del factor de los Fúcaros en cómo no tienen 
ningún aviso de sus amos de lo que el Rey y v. md. en su nom- 
bre me escriben; y á la cabsa y por estar yo alcanzado por la 
costa pasada y la que al presente tengo hecha, no sé responder 
á S. M. á qué tiempo podré ser en Corte del Emperador, porque 
no responde al proveimiento con lo que de allá se escribe; en 
viniendo partiré si con la tardanza no torno á comer las bestias 
que he comprado, porque ellas no me coman á mí. El Rey man- 
da por su carta que yo le haga saber para cuando podré ser en 
la Corte de S. M., porque para aquel tiempo me pueda escri- 
bir; y por lo que arriba digo, no sé qué decir ni hacer. 

(En cifra.) En cuanto á lo que dice el Rey y v. md. también, 
que los negocios han rescibido detrimento por no estar persona 
del Rey cerca de S. M., culpa es de que v. md. é yo somos 
libres della, porque largamente el Rey y los de su Consejo fue- 
ron requiridos diesen orden en la provisión. Yo prometo á v. md. 
que de hoy en adelante las cosas tengan otros términos de lo 
pasado y hayan menester duple manera y concierto para nuestra 
ventaja y provecho, porque todos vienen muy maestros y prác- 



EL BMPBRAOOR CARLOS V Y SU CORTE. 387 

ticos de las cosas de allá y aun cortos de vuestras importunida- 
des; y seria bien para dalles contentamiento inviar un salvaje 
alemán que no le entendiesen y pensasen que es nuevo lengua- 
ge ó otra cosa de lo que ellos saben y han visto; y entonces ve- 
rían qué es lo que vale vuestro buen ordenamiento y mi mucho 
sufrir. 

Paréceme que están bien endrezadas las cartas á Pedro Gon- 
zález de Mendoza, porque desea servir al Rey; pero acuérdese 
V. md. que este dirá y hará lo que le fuere mandado. Mejor acor- 
dado fuera haber inviado al Sr. Conde Noguerol: digo para lo 
que toca á los negocios del Rey hasta tanto que él ó yo hobie- 
ramos de residir. Cuanto á los vuestros es bien que le hayáis 
dado aquel calor, porque conoscan que le tienen cerca del Rey 
nuestro señor; y en lo que se ofreciere os puedan ayudar, que 
cerca del Comendador mayor parte es, como sabéis. 

Al Rey escribo respuesta al mandamiento á propósito de lo 
susodicho. 

Las nuevas que desta villa y reino puedo escribir son gene- 
ralmente que en todo él hay salud, loado sea Nuestro Señor; 
y de mantenimientos está todo el reino en medio ser, pero 
como la agua en todas partes haya tardado, de cebada tenemos 
y tememos adelante necesidad, que no es el menor trabajo que 
acá se pueda pasar. Yo escribo de oidas, porque como S. M. esté 
en Barcelona, no será todo verdad lo que se escribe, pues aquí 
no lo podemos saber. Y porque vea v. md. cómo esto es así y 
tengáis allá en qué reir, os hago saber que aquí se levantó una 
nueva y se tuvo por tan segura y cierta entre letrados y otras 
muchas personas califícadas que porque allá no conozcan la vani- 
dad de las gentes de nuestra nación, solo las escribo porque 
v. md. las ria con quien fuéredes servido. Y no puedo tanto en- 
carecéroslas cuanto acá les han dado crédito. Las cuales son: 
que habían aportado en ios puertos de Santander y Laredo 
setenta naos gruesas y en ellas diez mil amazonas, las cuales 
venían á llevar generación desta nuestra nación á fama de va- 
lientes hombres. Y el medio para ello era que cualquiera que 
saliese preñada daría al grañon quince ducados por su trabajo. 



^^6 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

y que aguardarían á parir; y si fuesen machos los dexarian ac^ 
y si hembras las llevarían consigo. Han sido estas nuevas causa 
de abaxar la carne, digo, el precio della en esta villa, con venir 
tanto número y tanta suma de hacienda y pagar tan bien el tra- 
bajo. Y estas nuevas tenga v. md. que han sido aquí tan tenidas 
por ciertas que no se ha hablado ni habla en otra cosa; y por 
ser dinas de escribir, según la vanidad de las gentes, se escriben. 

Las ciertas y en que andamos todos en alboroto, son que S. M. 
hubo la gracia de nuestro muy Sancto Padre de la mitad de los 
bienes eclesiásticos; y estando S. M. en Italia les había enviado 
muchas amonestaciones y breves del Papa para la paga; y de 
todo ello habían suplicado y resuplicado; y venido S. M. á Bar- 
celona, y visto ser pertinaces á la paga, ha inviado mandamiento 
á la justicia seglar que executen en sus bienes á todo rigor. I^ 
cual comenzado por Toledo como cabeza del reino, á la hora han 
puesto silencio al oficio divino y así lo han hecho y hacen en 
todas las otras iglesias, adonde habian llegado los mandamien- 
tos; y según los clérigos dicen, quieren antes pasar por rigor de 
justicia que consentir en la gracia; ni quieren congregarse para 
apuntamiento alguno: según dicen tienen temor que la obra en 
todo ó en parte será servicio ordinario como las tercias. No se 
cómo se entendería este negocio acerca de v. md., porque según 
parece y lo que vemos por la obra que comienzan á hacer, han 
mandado á los arrendadores que no acudan con ningunos bie- 
nes que les deban de lo pasado ni de lo presente. Esto se hace 
por constreñillos á que de su voluntad vengan á cuenta; y si se 
olvidan un poco, podría ser que como han de pagar lo medio en 
adealas, se les vaya todo el caudal. Bravos están los clérigos; 
pero al fin creo que habrán de venir á humillar su cabeza, y 
V. md. llevará de ayuda de costa 250.000 ducados. Si yo fuera 
en Corte y supiere cómo el negocio se ha de trillar, entenderé 
en que no seáis del número: compañeros tenéis en la Cámara de 
S. M.; de v. md. será lo que dellos, y todos laboraremos por un 
camino. 

Como el Emperador determinó la venida de estos reinos, lo 
hizo saber á la Emperatriz con dalle licencia que pudiese ir á 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 389 

Barcelona: lo cual, S. M. sabido, hizo lo que la Reina nuestra 
ama suele hacer; que más que de paso con sus hijos y Corte fue 
para Barcelona, adonde llegó á ocho de Marzo; y S. M. como 
V. md. ha ya sabido, partió el martes de la Semana Santa de 
Genova por aguardar á la Duquesa de Saboya que quería venir 
con S. M. á ver á la Emperatriz; y sobrevínole mal tiempo y fué 
largo su viaje. Nuestro Señor le truxo con salud, y llegó en Bar- 
celona martes de la semana de Casymodo, adonde halló á la 
Emperatriz, acompañada de todos los Grandes y caballeros des- 
te reino que allá no fueron, y han mostrado el alegría de su ve- 
nida, porque han hecho grandes y excesivos gastos en ñestas y 
adrezos de sus personas; y aunque en breve tiempo han gastado 
de manera que agora todos se van á sus casas y dexan á S. M. 
entendiendo en las Cortes de Monzón para acaballes de dalles á 
los aragoneses eso poco que les queda que gastar. 

Mientras S. M. ha estado en Barcelona ha habido algunos rui- 
dos, en especial uno entre los soldados y los de la cibdad, en 
que de los catalanes morieron hasta unos veinte; y estuvo la cosa 
en términos que mandó S. M. volver las galeras contra la cibdad 
para batilla. Los caballeros de la cibdad se aparejaron y con 
mucha diligencia lo apaciguaron. Detúvose S. M. allí más de lo 
que quisieran los cortesanos yentes y vinientes, porque la Du- 
quesa de Saboya porfiaba y escribia que quería venir. Yo creo 
que los amigos de v. md. y Embaxadoies que allá tenéis cons- 
tituidos lo habrán escripto. Hagoos relación dello porque v. md. 
á exemplo haga lo mismo conmigo sin remitillo á persona 
alguna. 

Don Juan Manuel es venido y no quiere más residir ni estar 
en Corte. Don García de Padilla asimismo ha demandado licen- 
cia para irse á su casa: también se dice que su ida es á otro fin; 
y en su lugar han inviado á llamar al licenciado Aguirre, el cual 
era ya partido. El Cardenal Arzobispo de Santiago trabajó mu- 
cho de ir con la Emperatriz, y creo que el fin suyo fue hallarse 
al desembarcamiento de S; M. para tener mano en los negocios; 
y hanle mandado venir á Madrid á residir en el Consejo. Dicen- 
me que viene muy desfavorecido porque no tuvo efecto su pen- 



390 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Sarniento. El Comendador mayor Cobos es según dicen muy fa- 
vorecido de S. M. y ansí lo cr^en en todo este reino, porque 
dicen que es mucha parte, y para lo ser más y que todo este 
debaxo de su mandamiento y sabiduria, se ha ordenado que 
Qoagola sea Tesorero general y quita nle de Secretario de la 
guerra, y hanlo dado á Juan Vázquez, al cual se le murió su sue- 
gro, y el oficio de Castilla le sirba el dicho Juan Vázquez como 
lugarteniente suyo. Idiaquez ha rescibido el hábito de Calatraba 
y le han dado el oficio de Ñapóles que tenia Valdés y que sirva 
lo del Estado por la parte que le cupiere del Comendador ma- 
yor. De manera que lodo lo que está en pluma y gobernación 
está debaxo de su mano. Acá espántanse las gentes de su poder, 
y según su habilidad y bondad de todo es merecedor. 

234. 

(Para el Rey mi señor, — Monzón, 27 de Agosto de IS330 

Cumpliendo el mandamiento de V. M. no con entera salud, 
soy venido en esta Corte de S. M. á los seis deste, y de S. M. 
íui muy bien rescibido y asimismo de los de su Consejo; y aun- 
que con mucha apretura mandó que fuese aquí aposentado por 
cumplir así al servicio de V. M. Aqui hallé á Luis de Tovar, del 
cual ñii muy largamente informado en el estado que tenia los 
negocios y á todo ha dado el recaudo y despacho que convenia; 
y lo que ha faltado ha sido por no estar aqui el Dr. Matías para 
la carta del obispo de Parascio, en que se entenderá luego. Asi- 
mismo Pedro González de Mendoza me ha dicho la voluntad y 
deseo que tiene al servicio de V. M., por lo cual yo le he rendi- 
do las gracias y usaré de su consejo todas las veces que viere 
que conviene al servicio de V. M.: del he conocido que tiene 
entera voluntad á ello. 

En la última que de V. M. rescibf de xv de JuUio y por la copia 
de la carta que al Emperador se escribió cuanto á lo primero y 
por esta posta fue despachada, es sobre la respuesta que se ha 
de dar al del Duque de Baviera, lo cual sobre ello se puede es- 
cribir y está hecho es: que el Dr. Matías no ha parecido ni del 



EL BHPEKAPOR CARLOS V Y SU CORTE. 39 1 

han sabido desde que S, M. partió de Italia, el cual vino por tie- 
rra y á la cabsa las cartas que antes vinieron y las de agora to- 
das han estado suspensas. Ya él es llegado tres leguas desta 
villa este dia, y han mandado que venga aqui para que dé razón 
de lo que se ha escripto y se provea de lo necesario; de lo cual 
no se puede dar aviso por esta por su tardanza y por se despa- 
char al propósito de lo que de Francia se ha escripto. Yo traba- 
jaré que en ello se haga lo que V. M. quiere. 

Cuanto á lo de Viertanbergue no hay que responder más de 
que V. M. se acuerde que si allá hay necesidades, que acá no fal- 
tan, y confórmese conforme V. M., porque el Emperador no 
pone en olvido, y me ha dicho cómo largo lo tiene platicado con 
V. M. Cuanto al oficio de Fiscal de la Cámara del Imperio se 
terna cuidado, y tengo dado aviso á mos. de Granvela se provea 
conforme á lo que V. M. envia ordenado. 

En lo que toca al Dr. Juan de Enstfringen que le quería V. M. 
haber para su Consejo con la retención de su oficio, yo le hablé 
á mos. de Granvela; y según tengo entendido, se les hace dificul- 
toso: no sé lo que sobre ello querrá S. M. proveer. Cuanto á lo 
que V. M. demanda las provisiones del despacho de mos. de 
Trento, Luis de Tovar ha inviado la respuesta de lo que al pre- 
sente se puede hacer; y aquella misma respuesta me ha dado el 
Comendador mayor. Yo terne cuidado en su tiempo de hacer 
en ello lo que convenga, pues que se debe á los buenos y leales 
servicios que el Cardenal hace á V. M. En lo de Castelalto, capi- 
tán de Trento, no se ha platicado y por eso no se envia res- 
puesta á V. M. de lo que sobre ello querrán proveer. 

En lo que V. M. suplica del hábito de Santiago para el Nuncio 
de nuestro muy Sancto Padre, yo lo comuniqué coxi el Comen- 
dador mayor, y creo que él terna la mano á que se haga como 
V. M. lo demanda. Yo terne cuidado dello en inviar el despacho 
necesario. Asimismo supliqué á S. M. por la deliberación de 
Gonzalo de Guzman con toda la instancia necesaria. S. M. me 
remitió al Comendador mayor, el cual mostró á ello mucha vo- 
luntad, y creo que hará en ello su poder. 

Antes que yo aquí viniese, habia escripto V. M. demandando 



392 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

licencia para dar cierto feudo de bandera; y según tongo enten- 
dido y dello doy aviso á V. M. es cosa que al Emperador des- 
place mucho que V. M. insista en ello; porque según tengo en- 
tendido, V. M. lo entendió del Emperador cuando lo del Duque 
de Jasa; y aqui parece que será bien que V. M. no entienda en 
ello, no embargante que de todo se dará parte y aviso á V. M. 
y se usará de su consejo. Mos. de Granvela me dio aviso dello 
para que lo escribiese á V. M. Asimismo S. M. holgará que V. M. 
no se quiera entremeter en los negocios menudos de Italia, por- 
que de todo lo que allí se tratare, será V. A. avisado, y asimis- 
mo se usará de su consejo. Esto mismo me fue referido por raos. 
de Granvela. Yo trabajaré de saber el motivo destas cosas. Su- 
plico á V. M. mande que yo sea advertido de lo que ha pasado 
en mi ausencia para que tenga razón; y conforme me sepa go- 
bernar. 

El Embaxador del Emperador en Roma escribió á S. M. lo que 
habia hablado á su Santidad acerca de lo que toca al Concilio, 
según V. M. verá por el ... (l) ... y según el Papa tiene poca 
gana dello, pequeños achaques bastan para poner inconvenien- 
tes; y parécele que agora por armas y fuerzas se podrían reme- 
diar y castigar los luteranos; y teniendo el Papa propósito sobre 
ello con los que por V. M. allí están, escribe el Embaxador lo 
contenido en el capitulo. Acá ha parecido que podría ser esto 
escusado, pues V. M. sabe el poco aparejo y fuerzas que para 
ello hay. Yo hablé sobre ello á S. M. y certifiqué no proceder 
lo dicho de mandamiento de V. M. porque no era cosa para ha- 
berse de decir sin consentimiento y voluntad del Emperador. 
Saneado está de ser esto así, pero conviene que se escriba á los 
que allí están por V. M. se escusen de semejantes propósitos; y 
en ello hablen por boca del Embaxador de S. M., porque como 
V. M. sabe, acerca deste paso fue platicado en Bolonia esta pos- 
trera vez con el Cardenal de Trento y Conde Noguerol; y allí 
entendieron más enteramente la voluntad de S. M. y la que con 



(i) En blanco como para dos ó tres palabras. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 393 

\^. M. se platicó ha de ¡r como se deba tener el Concilio, y en 
aquel mismo parecer está S. M. 

Esta posta se despacha por dar aviso de lo que el Rey de 
Francia ha oscripto á S. M. y de la respuesta que se le hace, y 
con ello envió el proveimiento que está hecho sobre lo de 
Coron. 

Las nuevas que de esta Corte se pueden escribir, son que loa- 
do Nuestro Señor, la salud del Emperador que está muy bueno, 
ocupado en estas Cortes, las cuales son más parte de acortar 
nuestras bolsas y salud que de otro buen servicio que se le haga. 
No tienen apariencia cuando serán acabadas, pero hay aparien- 
cia de acabarnos primero nosotros, según la apretura, gran calor 
y trabajo que pasamos. La Emperatriz está muy buena, gracias 
á Nuestro Señor, y por la recia enfermedad que tuvo, fue forza- 
do detenerse en Martorell, cuatro leguas de Barcelona, hasta 
los 25 deste que partió para venir á esta villa. La carta que 
V. M. escribió de su mano para la Emperatriz, rescibió el Em- 
perador para se la inviar con las suyas; y por esto no se hace 
respuesta á ella. 

Mientras no tuve posada en esta villa, que fueron cinco ó seis 
dias, estuve en Barbastro, donde me ocupé en hacer un par de 
ballestas para V. M.; y creo que serán tales que satisfagan las 
faltas de todas las pasadas, porque ellas se labraron en mi pre- 
sencia y á mi voluntad; y porque V. M. suele sentir pena cuan- 
do no tiran conforme á su voluntad, acordó de haccllas del peso 
siguiente: la una tiene cincuenta onzas que para acá lo tienen 
por caso de admiración, pero yo conociendo lo que V. M. quie- 
re y para allá conviene, hice otra de cincuenta y seis onzas, que 
son tres libras y media de Castilla, y talle y labor y largor de 
suerte que todo el acero sirva y no rompa cuerda, y sea apaci- 
ble de tirar. Y puedo certificar á V. M. que el maestro es el me- 
jor que agora hay en España, y en todo y por todo nunca labró 
tal verga como esta que á V. M. se envia; y si dellas V. M. no 
se satisface, no espero en mi vida que de ballesta tenga conten- 
tamiento. Yo las tengo inviadas á Vitoria, para que conforme á 
las vergas se hagan las curueñas; y tengo mandado se hagan con 



394 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

toda presteza, y dándome aviso que sean hechas, serán invíadas 
á Bilbao para que de allí las lleven á Flándes á la Reina, á quien 
V. M. debe de escribir para que se haga dellas lo que fuere 
servido. 

Cuando de aquí partamos, se dice iremos á (¡faragoga adonde 
S. M. se deterná diez ó doce dias ó más, y allí labraré del mis- 
mo peso y fagion otras dos de maestre Miguel, el cual está en 
competencia con el de Barbastro, y haré dellas lo que de las 
otras; pero suplico á V. M. que provea en que no pierda la ma- 
yor de las dos que ahora irán, porque es la de que yo estoy muy 
contento, y creo lo estará V. M. 

236. 

{Para el secretarlo Castillejo. — Monzón, 27 de Agosto de iSSJ-) 

Después que respondí largo á todas las que he rescibido de 
V. md. en Valladolid, especialmente á las últimas que vinieron 
con el mandamiento del Rey nuestro señor para que yo viniese 
en esta Corte, supe de la venida del Sr. Luis de Tobar; el cual 
me escribió que luego, á la hora, viniese aqui, porque en lo de 
mi provisión traia todo recaudo y muy cumplido; y teniendo 
más crédito en sus palabras breves que en las muchas de Graz- 
pain, luego á la hora no obstante me faltaba la provisión de di- 
neros, como V. md. sabe, pues aun para venir acá, me los pres- 
tastes, tomándolos asimismo prestados, me aparejé y partí de 
Valladolid lo antes que yo pude, y llegué en esta Corte á los 

seis de Agosto; y por no tener posada, me vine á apear á Bar- 

* 

hastro, tres leguas de esta villa; y desde allí á otro dia vine á be- 
sar las manos de S. M. y del fui muy bien rescibido y asimismo 
de mos. de Granvela y Comendador mayor Cobos; y hallé aquí 
al Sr. Tobar, del cual fui bien informado de todos los negocios 
que al presente se tratan, á los cuales él tiene respondido. Y lo 
que más al presente hay que decir, verá v. md. por la carta que 
al Rey escribo. 

Hallé asimismo dos cartas breves de v. md. en que os que- 
xais de muchas que me están escriptas y de que no hay res- 



BL BMFVSAMm CARLOS V Y SU CORTE. 395 

puesta mia. Digo que yo tengo respondido á todas las que de 
V. md. tengo rescibidas, y últimamente muy largo y algunas co- 
ais en cifra. Bien creo que á la hora estará v. md. satisfecho de 
mí en este caso. 

Después desto ha parecido á S. M. y á estos Señores del Con- 
sejo que yo debo de estar aposentado dentro en esta villa, y así 
me han dado la posada que fue del doctor de Escoriaga, no obs- 
tante que por la partida del doctor estaba dada al obispo Solis, 
el cual está aposentado una legua de aquí; y S. M. mandó que se 
quedase el dicho Obispo a do estaba y á mí me diesen le posada 
del doptor; y así soy venido á ella, más por lo que cumple al 
servicio del Rey que por el descanso que tenemos, á causa de 
ser el pueblo chico y la gente grande, á causa de las Cortes, 
las cuales son de la calidad que v. md. sabe; y no obstante 
que S. M. se da prisa á las despachar, no sabemos cuando ter-- 
nán fin. 

El Sr. Luis de Tobar ha estado entendiendo en su negocio de 
la mutación del hábito, y después que yo soy venido, le han pro- 
veído del otro hábito de Santiago y con él de trescientos duca- 
dos de renta librados por tiempo de tres en tres años. Agora 
se entiende en que le provean de lo susodicho; situándoselos 
por privilegio de vida se podrá hacer. Yo he hablado muy largo 
á Pedro González de Mendoza y del he tomado el intento de los 
negocios; y como v. md. lo manda, le he hecho las ofertas ne- 
cesarias de partes del Rey y aun vuestras, y es persona tan ha- 
bile y privada como es menester para los negocios; y en todo 
se cumplirá el mandamiento de v. md. 

Yo como arriba digo sin saber cosa ninguna del despacho que 
me enviábades, mas de solo ser avisado de Luis de Tobar me lo 
traia, me partí; y según lo que he sabido, el despacho viene aun 
coxo y diminuido; porque para lo que se me debe del año pasa- 
do, me proveen según el Fucaro me escribe desde Madrid de mil 
florines, que salen en razón de ccl mil mrs.; de manera que fal- 
tan para lo que se me debe del dicho año pasado cxxv mil mrs., 
de manera que en razón de me los inviar de avantaja por ayuda 
de costa, se me invian de menos de lo que se me debe. V. md. 



39^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

provea en ello; á quien suplico no quiera que yo pierda mi jura- 
mento, pues lo tengo hecho en este negocio. 

En lo de Bohemia, pues están en la tierra, suplico á v. md. 
tenga la mano para que tenga el fin que se desea. Asimismo ten- 
ga memoria de la ropa de Sancho Bravo, para que se le envíe 
con la primer persona que se ofreciere, porque él lo merece por 
el servicio y v. md. en la solicitud por amigo, y porque en ello 
haré cuenta que á mi se me hace, y de lo que se hiciere en ello, 
sea yo sabidor. 

Ahí envió una carta del Obispo de Astorga, el cual dexé en 
Valladolid: envia á suplicar lo que por su carta verá v. md., lo 
provea conforme á su voluntad. No viene á esta tierra porque es 
cuerdo, y agora que pagan la mitad, no terna lo que conviene 
para entrar en Cortes de Monzón; y acuerda de nos esp)erar 
hasta que vamos en (^aragoga. Ahí envió cartas de particulares 
para v. md. y esos Señores. V. md. responda á ellas con palabras 
breves, como fueredes servido. 

Juan de Aramendez me ha dado prisa por el despacho de la 
Sra. Mencia Alvarez y dice que agora seria obra meritoria la que 
v. md. quiere hacer, porque hasta agora era para meterla en re- 
ligión, y agora seria para sacarla de la putería á madre é hija y 
muy más que disoluta. 

De las cartas y recaudos de vuestros negocios no tengo nin- 
gún aviso del Sr. Pedro de Castillejo; no sé qué será la causa, 
porque mis cartas fueron á muy buen recaudo. Agora que sere- 
mos juntos con la Emperatriz, que verná el secretario Juan Váz- 
quez, escribiré para haber respuesta y razón de lo escrito. 

Tengo entendido de (íranvela que no ha recibido placer de la 
comisión de Pero González, y había criado celos pensando que le 
querían despojar del negocio: carga culpa á v. md. y al dicho 
Pero González, en que llevaba términos para lo sospechar. Yo le 
he saneado de lo vuestro y aun de lo de Pero González: yo os su- 
plico que en semejantes cosas vais á más tiento, porque es per- 
derlo todo y no ganar nada. V. md. sabe lo que yo he deseado 
y os tengo platicado, pero no son cosas de nuestra pujanza. No 
cure V. md. de dar dello aviso al Rey, porque no hay necesidad. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 397 



236. 

(Para el Rey mi señar, — Monzón, 12 de Setiembre de 1533) (O- 

A los cinco deste rescebí el despacho de V. M. hecho en Via- 
na á siete del pasado; y á todo lo que de Cortes estaba escripto, 
tengo respondido por la posta que se despachó á 2^ del pasado; 
y por ella habrá V. M. entendido de la salud de SS. MM., gra- 
cias á Nuestro Señor están buenos. La Emperatriz entró en esta 
villa á seis deste; y el Príncipe y la Sra. Infanta llevaron dos le- 
guas de aquí por la gran apretura que aquí se tiene. 

Cuanto á los negocios tocantes á lo de la elecion y duques de 
Baviera se han despachado las letras y respuestas, como V. M. 
verá por las copias; y á mí me parece que van conforme á la 
voluntad de V. M. Al criado del Duque de Baviera, Conraes, 
S. M. ha hablado y satisfecho, y el dicho quiere ir en diligencia 
á hablar á sus amos y darles á entender la voluntad de S. M.; y 
él tiene confianza de acabar el negocio como convenga; no s6 si 
se engaña ó le engañan sus amos. Acá se le han hecho ofertas 
si lo acabare y 61 creo que no lo porná en olvido. No se ha po- 
dido antes enviar este despacho por causa de la absencia del 
Dr. Matías. En lo del Fiscal se provee que haga V. M. lo que 
viere que conviene, Y en lo del consejero de Lucenburque S. M. 
escribe en Flandcg á la Reina para ser della informado. V. M. 
lo debe escribir á S. A. para que se conforme con la voluntad 
de V. M. 

Yo he hallado á mos. de Granvela muy entero servidor de 
V. M., y será bien que de contino sean requeridos él y el Co- 
mendador mayor con algunas letras. YX dicho mos. de Granvela 
tiene un cuñado que ha seido Embaxador en Francia y es del 
Consejo de S. M. y maestre de requestas ordinarias: hame roga- 
do que V. M. le haga merced de le dar otro tal título que es de 



(i) Al margen: <tk esta carta responde en el libro de cartas, folio 61.» 

TOMO XLIV. 26 



39^ BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

honores, lo cual estimará mucho para en su tierra. Será bien 
que V. M. lo mande proveer con la primera: llámase micer 
Frangois Baymallot. 

El Marqués de Brandanburque vino aquí habrá tres días y 
pensamos que traia alguna cosa; y sabido su trabajo y diligencia 
viene á cobrar sus pensiones. La carta que V. M. envia á de- 
mandar para el Duque de Milán sobre lo de Castilalto de Trento, 
onvio. 

El hábito que V. M. demanda para el Nuncio está concedido: 
será menester para hacerse su provisión que cometa acá á quien 
haga su probanza; y hecha, se le dará la provisión para que res- 
ciba el hábito. Lo de mos. de Trento torné á hablar á S. M., y 
por las razones que están escriptas por Luis de Tobar, no se 
puede inviar el despacho hasta que se acaben estas Cortes, y so 
contenten estos catalanes y aragoneses: en siendo tiempo yo ter- 
ne el cuidado que converná. 

Ayer á nueve por la mañana vinieron letras del Visorrey de 
Ñapóles, y por ellas hace saber á S. M. el socorro que se hizo á 
Coron, que no es pequeña nueva para la christiandad. A. V. M. 
se envía el capítulo de la carta. 

237. 

(Para el secretario Castillejo. — Monzón^ 12 de Setiembre de 1533^) 

A los 27 del pasado se despachó de aquí al Rey mi señor y 
yo escribí á S. M. todo lo que á la hora habia que hacer saber, 
y á V. md. mi llegada y lo demás largo, con que podréis estar 
satisfecho de la negligencia que nos acusamos. Después de esto, 
á los cinco deste llegó el despacho de S. M. de siete de Agosto 
on esta villa ; y así responderé á la de v. md. en esta y á la de 
S. M. por la suya. 

Cuanto á lo primero que v. md. escribe rescibió mi carta 
de 20 de Junio he holgado mucho , porque en ella escribí largo 
como habréis visto y las otras que en ella hice mención de ha- 
ber escripto, es así verdad; y pues no llegaron á sus manos, no 
es mia la culpa, porque no podia hacer más de encaminallas por 



BL EMPERADOR CARLOS, V Y SU CORTE. 39^ 

-do mejor me parecía. Y el negocio de v. md. envié al Sr. Pedro 
de Castillejo como por la otra escribí, y no sé qué sea la causa 
porque nunca me ha respondido. Envié el despacho á buen re- 
caudo por via del Sr. Obispo de Cibdad Rodrigo y soy cierto se 
daria en sus manos y él terna cuidado de responder á v. md. 6 
á mi en ello. 

En lo que toca á mi provisión , ya escribí á v. md. cómo sin 
saber lo que se me inviaba, mas de escribirme Luis de Tobar 
me traia recaudo, me determiné de partir y pensando hallar acá 
los dineros, no teniéndolos, los tomé allá prestados para me 
adrezar y venir aquí, á donde hallé que Luis de Tobar habia 
inviado el despacho que de los Fúcaros traia, á Madrid, al factor 
dellos; de manera que vivo todavía de prestado hasta que torne- 
mos á Castilla; y sabido lo que se me invía, hallo ser fraudado 
en cxxv. mil mrs. y no sé qué sea la causa dello; por tanto acuér- 
dese V. md. del juramento que tengo hecho y de proveer como 
yo sea satisfecho dcsta suma y la falta hasta que para lo que me 
deben del año pasado no me invian para mili ducados que se me 
deben más de mil florines, que montan ccl mil á razón de xv 
vrolabazos por florín, lo demás me ha escrito el factor de los 
Fúcaros se me pagará en ñn de cada un año los mil ducados 
hasta que tenga otro mandato en contrario. Doy cuenta desto 
á v. md. solo para que tenga cuidado de proveer en los cxxv mil 
que faltan y no para me eximir de no pagar lo que os debo: lo cual 
aunque según de allá me inviastes mal proveído acá, no he teni- 
do sobrada la moneda, que con dificultad me he pasado; no obs- 
tante lo cual habría inviado si para ello hallara aparejo; y v. md. 
vea si hallado podría cobrar destos cxxv mil y si para ello se 
podría dar manera, 6 si no, escríbamelo luego, que en vinien- 
do su respuesta daré orden cómo de acá se le envíen por la me- 
jor via que yo sepa. 

La quexa que yo tenia de no me escribir v. md. era por estar 
á donde estaba, me daban poca pena negocios ni nuevas , pero 
dábanmelas las importunidades de muchos que me las pregun- 
taban y pensaban no venir tan fuera de mi embaxada que no 
hobiese alguno que me avisase de lo que pasaba. Parlábanse de 



400 boletín de la reai^ academia de la historia. 

tantas maneras las nuevas de lo del turco que no sabíamos qu6 
creer y deseaba tener una letra de esa Corte con que poder res- 
ponder y satisfacer á tantos Señores como me lo demandaban; 
y si en esto pequé, perdone v. md., que lo que á mf toca, yo os 
lo perdono. 

Acá tenemos nueva, días ha, cómo los Embaxadores que 
inviásteis al turco, eran partidos de Constantinopla, y estamos 
esperando cada hora la resolución que traen, que según el tiem- 
po que ha que de allí partieron, vemos no podrán tardar. 

El Sr. Gabriel Sánchez me ha escripto largo de Roma y me 
hace larga relación de su infortunio y robo, y dice que está en 
tales términos que le conviene por pura necesidad dexar la Corte 
de Roma y irse á esa por la posta. 

En lo del casamiento de la Sra. viuda de D. Tristan, digo por 
mí que como tiene los cien mil florines, tuviese cien millones, 
no bastaría mudarme de lo en que estoy. A ella hagan buen 
provecho sus florines y á mí guarde Dios el seso y de los peli- 
gros que suelen acaecer de perros. 

Al Cardenal de Trento haga v. md. de mi parte el debido 
cumplimiento, certificándole le soy y seré de contino servidor 
y que suplico á S. vS. me tenga por tal y de los más ciertosí Yo 
le escribí por la posta pasada en respuesta de otra suya, en que 
me encomendaba el hábito del Nuncio. 

En lo del tributo de la media pensión que los eclesiásticos 
habéis de pagar, ya escribí á v. md. que acá trabajaría pasaseis 
por do pasarán otros cortesanos tanto y más privados que v. md. 
y que tienen más: hasta agora no ha osado nadie hablar en ello, 
porque yo terne cuidado que no seias más agraviado que los 
otros que digo. 

A Luis de Tovar proveyeron de cien mil mrs. de ¡uro por su 
vida y es partido á Madrid á sacar el privilegio y á traer el des- 
pacho del hábito de Santiago que le han dado ; será de vuelta 
dentro de treinta dias para se partir. 

Mos. de Granvela está muy entero servidor del Rey, nuestro 
señor, y de contino me parece se le debe entretener y requirir 
con cartas, y al Comendador mayor asimismo. El dicho mos. de 



EL EMPBRiaX)R CARLOS V Y SU CORTB. 4OI 

Granvela tiene un cuñado que ha sido Embaxador en Francia y 
es del Consejo de S. M. y maestre de requestas ordinarias; hame 
rogado lo que v. md. verá por la carta que á S. M. escribo. Seria 
bien acertado con la primera se le inviase el despacho y recaudo 
de lo que demanda, y v. md. lo debe solicitar así. 

Nuestro buen amigo Juan de Mercado ha querido Nuestro Se- 
ñor llevar desta vida, que plegué á él sea para la gloria. Cosa es 
que me ha pesado, pero el remedio es dar gracias á Dios. No 
tengo otra cosa que escribir por esta á v. md. sino que se acuer- 
de de la ropa de Sancho Bravo , pues sabéis la razón que hay y 
grande amistad que tenemos: y esto suplico á v. md. no ponga 
en olvido, coiíio por la pasada lo escribí. 

Un gentilhombre napolitano, que se llama Constantino, el 
que dio aviso del negocio del Duque de Atra, me ha hablado y 
mostrado todas las letras que así el Rey como v. md. le han 
escripto para que por ellas me constase su negocio. Yo lo he 
hablado y no me hicieron mucho rostro. El escribe al Rey y 
á V. md. por cartas de favor para ello : paréceme que aunque 
algo se detengan, no será á desplacer de los de acá: yo no per- 
deré nada en ser relevado de negocios que dan pesadumbre. 

238. 

(Para el Rey mi señor. —Monzón , 12 de Octubre de 1533.) 

A 12 del pasado escribí á V. M. y se hizo respuesta de haber 
rescibido las que V. M. despachó en Viana á 12 de Agosto; y 
por ellas hice saber al Emperador cómo estaba esperando los 
Embaxadores que se habían inviado al turco dentro de doce 
dias; y según aquella cuenta parece que tardan mucho. S. M. 
está con deseo de saber de la salud de V. M. y del despacho 
de los dichos Embaxadores. Suplico á V. M. que aunque no 
sea con correo proprio que en semejantes cosas y tiempo se dé 
aviso por todas vias; que S. M. holgará mucho dello. 

A todo lo que V. M. escribió que acá se despachase, ,se hizo 
respuesta y se envió el recaudo que convenia, excepto á la pro- 
visión del Cardenal de Trento que al presente no se puede ha- 



402 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

cor por las razones que por S. M. están escríptas; y por cumplir 
el mandamiento que V. M. nos escribió á Luis de Tobar y á mi 
para la solicitud dello , lo tornamos á lo suplicar á S. M. , y nos 
fue respondido que no se podía hacer hasta ser fuera destas 
Cortes y reino; y creo que la causa dello es que los tres Esta- 
dos destas tierras le suplican no dé beneficios ni obispados sino 
á ellos; y como las Cortes y salida destos reinos no tienen tér- 
mino y son largos como V. M. lo sabe , S. M. mandó á Luis de 
Tobar que á causa deste negocio no se detuviese, porque no se 
podia hacer otra cosa de lo que está escripto y á nosotros res- 
pondió; y con él se escribe y envia todo lo que al presente hay 
y que escribir se puede, y vá largo informado de las cosas desta 
Corte y reino. 

Por la pasada no hubo lugar de poder escribir lo que mos. de 
(iranvela me mostró y platicó que pasó con Conrado , criado de 
los Duques de Baviera. La causa de ello fue saberlo el dicho 
Granvela al tiempo que se partía el dicho Conrado, muy en gran 
secreto y voluntad con dar respondiente en esta Corte: á los 
Belzeres le ofreció de pensión cada año 800 florines con gran- 
dísima instancia. El dicho Granvela le rendió las gracias y les 
escribió una carta sobre ella , por la cual les hacia saber que la 
merced que 61 dellos quería rescibir había de ser estar en el ser- 
vicio de S. M.; y este era todo uno con el de V. M.; y que sien- 
do así en él temían uq verdadero servidor. El dicho Granvela y 
yo hemos pensado en este negocio; y parece que si ellos lo de- 
cían con verdad que era buena señal querer tenerle contento, 
aunque semejantes cosas se ofrecen por tanto tiempo como está 
bien á la parte. 

Ya se acuerda V. M. como de contino le tengo suplicado que 
quiera tener contentos estos de quien V. M. es servido, y lo 
puede ser; y de mi parecer fue que se les diese pensión, la cual 
no quisieron recibir por no desplacer en ello á S. M. Yo que- 
rría de contino que dellos se tuviese memoria de escribirles y 
en lo que lugar hobiere hacerles mercedes. Yo he conocido que 
(jranvela rescibiría merced de algunas martas, para lo cual me 
truxo propósito según yo lo comuniqué á Luis de Tobar. V. M. 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 405 

haga la provisión que fuere servido, que á mí me parece que 
esto no se debe poner en olvido; que V. M. sabe el fruto que 
puede hacer. 

289« 

(Para el Secretario Castillejo, — Monzón^ 12 de Octubre de 1533.) 

• 
Por la de 12 habrá v. md. visto todo lo que escribir se debía. 

Después acá no ha subcedido cosa nueva, y de contino estamos 
en los mortales trabajos destas Cortes, sin certinidad de cuando 
tener fin. El Sr. Luis de Tobar volvió de Madrid habiendo des- 
pachado sus negocios y halló en mi poder la carta que el Rey 
nuestro Señor le escribia, por la cual le mandaba solicitar el 
negocio del Cardenal de Trento y no fuese sin él; y por cum- 
plir el mandamiento del Rey y desear hacer servicio á mos. de 
Trento, aunque por dos veces tenia respuesta de S. M., deter- 
minamos ambos á dos con el nuevo mandamiento de tornárselo 
á suplicar. S. M. nos respondió que no se podia hacer al presente 
cosa alguna por las razones que tenia escriptas al Rey nuestro 
señor; y el dicho Tovar replicó cómo el Rey le mandaba no 
fuese sin llevar este despacho. S. M. le mandó que si otra cosa 
no fuese causa de se detener, se fuese; que el despacho se haria 
cuando fuesen acabadas las Cortes y fuera deste reino; que an- 
tes en ninguna manera se podia hacer; y con esta determinada 
respuesta acordó el Sr. Luis de Tovar de partirse. El Rey nues- 
tro señor sabe bien con cuanta dilación se despachan acá las 
cosas y en esta hay causa para que la haya por las razones que 
se escriben y están escritas. Acabado lo de aquí y siendo en 
parte donde se deba entender en ello, yo terne sobrado cui- 
dado de recaudar el despacho é inviallo á S. M.; y dello puede 
V. md. hacer relación á monseñor de Trento. 

Muy espantados estamos de la negligencia que se pone en no 
escribir y dar aviso de lo que habrán traido los Embaxadores 
que fueron al turco, porque según la carta que se escribió á S. M. 
de siete de Agosto, dice que dentro de doce dias los esperaban. 
No se sabe echar juicio qué sea la causa de tanta tardanza. Seria 



404 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

bien por dar contentamiento á S. M. que por todas vias se dé 
aviso de semejantes cosas sin aguardar á hacer proprio correo; y 
si V. md. lo hiciese por sí, aun seria bien hecho. Ya allá está 
dado aviso y el Rey será advertido del socorro que se hizo á 
Coron, que quedó proveida por un año: y asimismo es vuelto 
Andrea Doria, el cual está en ^igilia, las galeras de España con 
él; que no fue su dicha de hallarse en el socorro por se cumplir 
el refrán de acá, de diez dias después de la batalla. 

A S. M. vino nueva cómo Barbarroxa con sus galeras y fustas 
en cantidad, con toda su hacienda y cautivos, era ido la vía del 
turco; pasando por Qigilia, en cierto puerto tomó siete navios 
buenos y asoló y destruyó un lugar y cautivó mucha gente; y 
con esta presa se fue: la via que lleva no se sabe, pero créese 
que es á ser capitán del turco. Dexó á su hijo en Argel y con 
título de Rey. Ha hecho mucho daño en estas tierras de Catalu- 
ña y Valencia y islas de Mallorca y Cerdeña; y si no se pone 
buen remedio, hay apariencia de hacer más y mayor mal de lo 
hecho. 

Ya v. md. se acordará la instancia y solicitud que hicimos por 
dos veces por hacer proveer á Juan de Aramendez de la quita- 
ción que los otros sus compañeros tienen, que es á 30.OOO mrs., 
porque á él no le dan mas de I2.000, en lo cual se le hace gran- 
de agravio, dexado aparte que por sus servicios merece ser avan- 
tajado mucho más que los otros; y aunque por dos veces lo em- 
prendimos, no fue su dicha que lo proveyese S. M., de lo cual 
está afrentado y con mucha razón. Agora hale venido en suerte 
de tener cargo de mostrar á danzar á los hijos del Comendador 
mayor Cobos y del está su S.* muy contento. Hanos parecido 
coyuntura para conseguir esta merced á tal tiempo, porque con 
el calor que v, md. le enviará del Rey y con el conoscimiento 
que del tiene el Comendador mayor, tenemos esperanza será 
provcido; para lo cual es menester que v. md. nos envié cuatro 
cartas del Rey en el dicho favor: la una relatando largamente los 
servicios, antigüedad y méritos de Juan de Aramendez, de muy 
buena tinta como lo sabéis hacer por vuestros amigos, y esta 
será para el Comendador mayor; las otras tres vengan como os 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 405 

parezca, la una para el Comendador mayor D. García de Padilla, 
y la otra para el licenciado Polanco y la cuarta para S. M. Y esto 
mande v. md. se provea con la primera que despacharen de 
allá, y las minutas con ellas. Deseo en extremo que este hombre 
saliese con ello asi por ser nuestro amigo como por la necesidad 
que tiene y ser tan bueno. Yo sé que v. md. tiene tanta volun- 
tad como yo para ello, y así no será necesario de más lo encar- 
gar. El dicho Juan de Aramendez os besa las manos y yo las de 
todos esos señores y á v. md. dé Dios tanta salud y descanso 
como desea. 



240. 

(Para el Rey mi señor. — Monzón ^ 22 de Octubre de 1533») 

A los 12 deste habia escripto con Luis de Tobar que estaba 
despachado por S. M. y él teniendo deseo de hacer servicio á la 
Reina mi señora trabajó que tuviese efecto lo que él tenia á car- 
go de negociar acerca de la Emperatriz nuestra señora con Pedro 
González de Mendoza, y por SS. MM. fue mandado detener, 
porque quieren con él inviar lo que la Reina mi señora quiere, y 
se está esperando el recabdo de Madrid adonde se habia despa- 
chado un correo por ello y se espera cada dia; y venido y res- 
cibido con ello y con lo que más se ofrecerá, partirá; que según 
creemos podrá ser dentro de doce dias, si algún justo impedi- 
mento no lo impide. 

Acá se ha tenido pena de la tardanza de saber de la salud de 
V. M. y del subceso de los Embaxadores que fueron al turco y 
cosas de esas tierras. Ha dos dias que vinieron letras de Lope 
de Soria, embaxador en Vcnecia, que hizo saber á S. M. cómo 
era despachado Cornelio para dar razón á S. M. Espérase cada 
dia, pero no se sabe mas de lo que hasta aqui, y para este tiem- 
po S. M. querría saber mas amenudo lo que allá pasa. Suplico á 
V. M. en ello se haga diligencia, porque S. M. rescibirá gran 
placer dello. Por esta no hay de qué hacer relación de las nue- 
vas y negocios que al presente se tratan, poique de todo se 



406 BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

envían las copias á V. M., de lo cual tiene cuidado mos. de (yran- 
vela que desea el servicio de V. M. y humilmente besa las 
manos de V. M. 

241. 

(Para el Secretario Castillejo. ^Monzofiy 22 de Octubre de 1533.) 

Por la que va con esta de 12 deste que tenia escrita con el 
Sr. Luis de Tovar, que estaba despachado sí no fuera tornado á 
mandar por SS. MM. que se detuviese para llevar cierto recaudo 
á la Reina mí señora, verá lo que se debia escribir. Lo que hay 
de nuevo son trabajos que aquí pasamos con la dilación de las 
Cortes, que según lo que dello entendemos, no tienen apariencia 
de ser comenzadas; de lo que ambas partes pasa es estar deste- 
rrados de nuestra patria y puestos adonde somos tratados sin 
ninguna piedad: para ayuda de costa de lo que allá se ha gasta- 
do, está bueno este remate. 

Del negocio de la media que los clérigos han de pagar no se 
sabe en qué término está. En Castilla andaban en forma de 
conciertos, el cual será bueno para ellos y no malo para S. M.; 
y creo que siendo hecho por acuerdo que no será grande la pér- 
dida de V. md.; y porque dello no se sabe el fin que terna, no se 
escribe á v. md.: yo tengo cuidado dello para hacer lo que cum- 
pliere á vuestro servicio. 

De los negocios que el Rey nuestro señor envió á mandar que 
se despachasen, por las pasadas se hizo respuesta y por esta se 
envían las copias de todo lo que es acaescido y al presente se 
trata; y dello tiene mucho cuidado mos. de Granvela. S. M. le 
debe escribir y rendir gracias de su deseo y diligencia, no olvi- 
dando al Comendador mayor, y para que yo tenga causa y 
aun alguna inteligencia de verle más veces que se me ofrecen. 

Aquí son venidos ciertas personas de Coron á forma de em- 
baxada á suplicar á S. M. quiera pasar en la Mo... (l) y que para 
ello le será hecho servicio de gran cantidad de gente y mucha 

i\) Sic. Debe ser la Morca. 



EL BMPBSAIKHt CARLOS V Y Sü CORTB. 407 

suma de dineros; y que haciéndolo así, será señor de todos. Yo 
creo que S. M. holgará del tal viage, pero para ello hay muchos 
embarazos, y aun no creo que sería á placer de la Emperatriz. 
Yo digo que si lo tal fuese, que me querría hallar en la plaza de 
Valladolid antes que ir en galera. 

No culpe V. md. á ninguno de la negligencia que se hace en 
no os escribir, según los trabajos que se pasan en la entrada 
deste reino; que os certifico que no vienen los que tienen nego- 
cios que les importan, porque para un ducado es necesario cé- 
dula de S. M. y para gastar son menester muy muchos; y si por 
el interese del servicio fuese, la estada de S. M. nosotros gela 
pagaríamos y ganaríamos en ello todos. 

Suplico á V. md. no ponga en olvido el negocio de Bohemia 
y de la rata del año pasado, y principalmente de la ropa del 
nuestro amigo Sancho Bravo, porque en ello rescibiremos am- 
bos la merced. 

242. 

(Para el Rey mi señor, — En cifra. — Monzón, 6 de Noviembre de 1533.) 

Por ]a letra de 22 del pasado tengo hecho saber á V. M. de 
la salud de S. M. y en el estado que estaban los negocios y se 
envió lo qué se sabia de las vistas de entre el Papa y Rey de 
Francia. Esta se escribe con diligencia para dar auiso á V. M. 
cómo S. M. visto el mal recaudo que el Papa dá al reparo de 
Coron, según á V. M. está escripto, que con diligencia conviene 
hacerse quito della por las razones que para ello hay; y son que 
según tiene aviso han concertado el casamiento de la sobrina 
del Papa y Duque de i)rliens; y pues ellos han hecho este con- 
cierto, señal es que en todo lo demás lo deben estar y no en pro- 
vecho de Vuestras Magestades. S. M. escribía á sus Embaxado- 
res que con toda instancia solicitasen acerca del Papa quisiese 
dar orden en la guarda de la dicha Coron, en lo cual no han 
querido él ni el Rey de Francia hablar en ello, antes han hecho 
consideración que teniéndola S. M. dello no le puede redundar 
sino dos cosas: la una que será el sobrado gasto y embarazo de 



408 BOLETÍN DE LA REAL ACADBMU DE LA HISTORIA. 

gente que con ella ha de tener; y la otra mucha afrenta en per- 
della; y como haya apariencia de rompimiento á S. M. le vernia 
muy mal tener la dicha Coron por las razones dichas. A la 
causa ha pensado con aceleración de la asolar y sacar la gente 
della y quitarse del embarazo. Esta plática y voluntad de S. M. 
ha seido comenzada de diez dias á esta parte, sobre lo cual no 
con pequeña congoxa de Luis de Tobar y mia lo hemos comu- 
nicado con quien le desea servir, el cual ha hecho y hace lo po- 
sible por detener este negocio hasta saber lo que trae Cornelio 
para entender si habrá lugar de tratar con el turco al propósito 
de lo que toca á V. M.; el cual Cornelio no viene, ó sea por no 
le haber despachado, ó detenerse él en su casa. El negocio es de 
mucha prisa porque la dá S. M. según tiene las nuevas de las 
vistas dichas; y como dellas no se conosca obra buena, quiere 
S. M. proveer en ello. Parece que seria bien que á toda diligen- 
cia V. M. escriba sobre este negocio lo que le pareciere que hace 
al propósito; y no como persona que desto tenga aviso, porque 
seria perderlo todo y más la voz que para ello y para lo demás 
tenemos no solamente á S. M. pero al Comendador mayor y otra 
cualquier persona, porque este negocio está en extremo secreto 
y desto se tenga mucho cuidado, que contra tales enemigos, no 
solo del turco mas del diablo se podrían ayudar. También ha 
dado parecer que se debe esperar á Cornelio, y visto lo que tru- 
xere, si fuere á propósito de la voluntad de V. M., donde no que 
desde aqui se podrá despachar á Ñapóles y á Coron y adelante 
al turco que entienda en ello como acá determinaren que pueda 
haber mejor efecto para el bien del negocio y dello se dará aviso 
á V. M. Este es el parecer que han dado que seria bien despa- 
char por via de Ñapóles y (¡Jigilia á Cornelio al Turco con lo que 
acá determinaren que más cumplirá al negocio. No sé en qué 
pararán las cosas, pero él trabaja de hacer en ello servició á 
V. M. y no ha parecido mal á S. M. este postrero parecer. 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 4O9 



248. 

(Para el Rey mi señor,— Monzón^ 13 de Noviembre de 1533.) 

La postrera carta que tengo escripta á V. M. partió á 7 deste 
y fue encaminada por manos de mos. de Granvela, porque con- 
venia hacerse diligencia, según V. M. habrá visto, y en ello no 
se ha platicado más hasta que determinaron de despachar á V. M. 
para enviar el despacho de la Dieta; y asi para lo que está es- 
cripto sobre lo de Coron como para lo demás determinó Luis 
de Tovar de hacer la diligencia que nos ha parecido que con- 
viene para lo que se debe hacer acerca de lo de Coron por ir 
bien advertido de la forma y manera que acá lo entienden y lo 
que pensamos que sobre ello proveerán; y asimismo hemos pla- 
ticado lo que de parte de V. M. se debe proveer para el entre- 
tenimiento destas personas que le pueden servir, según muchas 
veces lo tengo suplicado á V. M. Yo he conocido de Granvela 
que rescibiria martas para el frió que hace; y pues de su parte lo 
significa, débelo tener V. M. por bien y con obra y luego sea 
cumplida su voluntad; y entretanto si se acordare de lo proveer, 
me escriba V. M. sobrello, y no con conocimiento que él haya 
mostrado quererlo sino de voluntad de V. M. como le parecerá; 
porque en la verdad se muestra muy cierto servidor; y según el 
crédito tiene, lo puede bien merecer; y V. M. debe tener en este 
mismo caso memoria del Comendador mayor: dello y de lo de- 
más me remito á Luis de Tobar que de todo va bien informado» 
Por las letras que se escriben al Papa se tiene inteligencia con 
su secretario en lugar de Salviatis por inteligencia de mos. de 
Granvela; hase de tener mucho aviso de que en ninguna manera 
sepan en Roma ni otra parte el tal aviso, y desto se tenga mucho 
cuidado. 

244. 

(Para el secretario Castillejo, — Monzón, 13 de Noviembre de I533-) 

A los siete deste escribí á v. md. con el aviso que se envió en 
cifra al Rey nuestro señor, y muy breve, porque no habia ni me 



4IO BOLETÍN DE LA. KSAL ACAUBICIA DB LA HISTORIA. 

daban lugar para más; y agora lo seré porque el Sr. Luis de 
Tovar es más que carta y del entenderá v. md. lo que acá pasa. 
Al Rey escribo dos renglones acordándome el proveimiento que 
me parece ser necesario que haga á estos Señores, y v. md. lo 
debe acordar á S. M. y procurar se provea breve en lo del yerro 
que me libraron florines por ducados: no sé en quien está la falta, 
pero como quiera que sea no dexa de ser hecho maliciosamente. 
Mande v. md. se remedie y cobre dellos lo que le debo 6 escrí- 
bame lo que en ello se podrá hacer, porque si no se hiciere, yo 
los provea de acá como tengo escripto á v. md. Asimismo tenga 
V. md. memoria con el Tesorero de lo de Bohemia, y lo que 
mandare se hará acá por ser negocio, pero hasta agora no se me 
ha escripto nada; ni tampoco me ha escripto el Sr. Pedro de 
Castillejo en respuesta del negocio de v. md., de lo que me ma- 
ravillo, y por esto no sabré decir otra cosa de lo que tengo es- 
cripto. Del negocio del Sr. Sancho Bravo no hay necesidad de 
suplicar á v. md. tenga cuidado, pero por la mucha voluntad que 
tengo sea proveido, no puedo dexar de se lo acordar; y pues 
V. md. será la principal parte para ello, dice el Sr. Sancho Bravo, 
que está aquí, que lo toméis en vuestro poder y con buen porte 
se lo enviéis, ofreciéndose con quien; y pues como digo del se- 
ñor Luis de Tovar será v. md. largo avisado de todo lo que 
querrá, por esta no digo más sino que acerca del Q)mendador 
mayor y de los demás acordaré vuestro negocio cuando tiempo 
y sazón vea; y desto pierda cuidado. 

246. 

(Para el Rey mi señor,— Monzón^ 27 de Diciembre de ISJSO 

S. M. tenia hecha respuesta á las letras que de V. M. rescibió 
de I S de Octubre; y dilatándose algo el despacho, llegó Corne- 
lio y con él se envia lo que de antes estaba escrito y lo que de 
nuevo se ha proveido. El Emperador nuestro señor está muy 
bueno y con algún trabajo por la ocupación y largueza que han 
tenido estas Cortes y con pensamiento que se podían acabar para 
las fiestas: hizo partir á la Emperatriz á Qaragoga, y estos Esta- 



EL BMPERADOR CARLOS V Y SU CORTB. 4II 

do» consiguiendo sus fueros y costumbres ocuparon á S. M. las 
ñestas. A la Emperatriz di la carta que V. M. le escribió de su 
mano y holgó mucho con ella. Tenemos sospecha que está pre- 
ñada, aunque no de mucho tiempo. SS. MM. y Príncipes están 
muy buenos, gracias á Nuestro Señor. 

V. M. tiene letras mias por dos veces en aviso de la delibera- 
ción que .S. M. quiere tomar de Coron, y según lo que entiende 
del subceso de las vistas de Marsella, halla que conviene breve- 
dad en ello. Yo he trabajado con mos. de Granvela de que el 
tiempo fuese más largo del que S. M. señala, atento que no se 
podia estorbar ni mandar la determinación; y según me ha dicho, 
aun más breve lo quería executar, pero dice que se tuvo respeto 
á que en este tiempo V. M. puede hacer su provecho. Por lo que 
lleva Cornelio entenderá V. M. el todo. A S. M. supliqué por el 
secreto que V. M. quería, y así se ha hecho y se hará con los de 
adelante. Lo mismo hablé al Comendador mayor y mos. de 
Granvela, los cuales dello tienen cuidado. Los que aquí se han 
hallado para la determinación deste negocio han sido el Comen- 
dador mayor, Granvela, D. García de Padilla, Conde de Miranda 
y Norquerme. 

Lo que V. M. manda que yo supiese el fundamento por qué 
se escribia se descuidase de las menudencias de Italia, yo lo pre- 
gunté á mos. de Granvela, y me dixo que cuando V. M. escribió 
se quería melar del casamiento de Mantua, entonces entendió la 
voluntad de S. M.; y solo para V. M. acá tienen sospecha que el 
Cardenal de Trento es el que pone á V. M. en ello; y mos. de 
Granvela con buena intención me lo comunicó. A lo del feudo 
de bandera dice asimismo que por cierta letra que de allá tuvo 
S. M., hubo causa para se platicar y que dello no tiene más me- 
moria. 

Aquí está el Dr. Matías con sus oficiales, los cuales querían 
que de algunas cosas vacantes les fuesen hechas mercedes, y 
quisieran intentar la provisión por S. M. de reservar algunas co- 
sas para lo susodicho. Mos. de Granvela impidió la plática. Será 
bien que V. M. ofreciéndose en qué, les haga mercedes, porque 
parezca que de los que acá están en servicio de S. M., tiene cui- 



412 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORU. 

dado: y sobre esto no hay necesidad de escribir ni dar á enten- 
der que dello tiene aviso, porque es cosa entre nosotros plati- 
cada. 

Las postas que V. M. despacha vienen por Flandes y tardan 
mucho tiempo, y asimismo las que de acá van por aquella via. 
Aqui se tiene cuidado de hacer algunos despachos á Borgoña: 
háme dicho mos. de Granvela que será bien que V. M. mande 
proveer al regimiento de Ingleset ó Arecurt que los despachos 
que á ellos fueren enderezados desde Besangon, los reciban y 
paguen la despensa desde Besangon ó Agricurt; y después los 
enderecen á V. M., porque por esta via podremos dar más á 
menudo aviso á V. M., y ofreciéndose cosa importante, más 
fácilmente se podrá hacer despacho que aguardar la via de 
Flandes. 

En el negocio del Cardenal está respondido por S. M. y por 
mí como no se podia despachar hasta la conclusión destas Cor- 
tes y salida deste reino. Agora me ha sido respondido que será 
hecha esta provisión del Cardenal al tiempo que está dicho. Yo 
hablé que por la dilación del tiempo tuviese alguna ventaja la 
provisión, en lo cual no hay necesidad de hablar, porque no se 
hará más de lo acordado. Yo tengo dello cuidado y en siendo 
tiempo lo solicitaré con toda instancia, y sacado el despacho se 
inviará á V. M. en diligencia. 

En la diferencia de los de Besangon V. M. mande proveer en 
el regimiento conforme á lo que toca al servicio de S. M. S. M. 
hace respuesta sobre lo del Dr. Juan Ensthcrninge: V. M. pro- 
veerá lo que conviene para el efecto con la Reina Maria. 

En lo del hábito del Nuncio tengo respondido á V. M. cómo 
el Emperador lo concedió. La constitución para lo recibir es que 
ha de provar la hidalguia, y después se dá una provisión para 
que un freile y dos caballeros ó uno le den la Orden y la caba- 
llería. El freile es el necesario porque ha de dar la Orden y el 
caballero para le armar caballero: por el poco espacio y estar 
derramados, no se puede hacer la probanza en este lugar; sa- 
liendo de aquí á do seamos juntos yo terne memoria de la hacer 
para sacar la provisión y enviarla, pero aprovechará poco porque 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 413 

c 

en la Corte de V. M. en toda esa tierra no se hallará freÜe para 
se le dar; y están engañados en que piensan que cualquier ca- 
ballero lo puede hacer. V*. M. mande que desto den aviso al di- 
cho Nuncio. 

Sobre lo que V. M. escribió en el negocio del secretario De- 
siderio, S. M. responde no tener de costumbre dar espectativa, 
y cuando tiempo fuere y vacación hobiere, él terna memoria de 
lo que se le suplica. Tengo entendido que aunque haya vacante, 
le cabrá poca parte della, porque la prisa es grande. 

A mos. de Granvela mostré el capítulo de la voluntad que 
V. M. escribe tenerle y él así lo conoce y tiene esperanza de las 
mercedes con promesa de las servir. Lo que agora suplica es un 
título de consejero ordinario de V. M. con gajes de trescientos 
florines de oro de pensión para la autoridad de su patria; con 
que su hermano escribirá á V. M. por otra parte haciéndose 
quito de la pensión; porque no lo quiere para otro efecto sino 
para que conozcan tiene favor y señor en V. M.; en lo cual 
mandará proveer como fuere servido. De mi parecer V. M. debe 
tener contento á este personage, porque cada dia crece en cré- 
dito y creo que en él solo so ha de resumir todo, según lo que 
yo agora veo. 

V. M. manda que se procure un saludador de los que acá di- 
cen hacer miraglos. Yo lo procuraré, porque lo deseo ver, que 
en cuanto á este paso, tan incrédulo estoy como los de allá; y 
hallado, trabajaré de lo enviar, aunque creo será dificultoso, 
porque todos son gentes perdidas, y es menester que fuese en 
compañía de quien le gobernase. Algunos he visto azotar, sin 
embargo de la gracia. Yo trabajaré de hacer lo que V. M. 
manda. 

V. M. manda que se le envié la muestra de algunas perlas y 
el precio dé cómo se podrán haberlas, de tal suerte: compradas 
en cantidad suélense hallar en mejor mercado. Aquí no hay 
perlas ni salud: idos á Castilla yo terne cuidado de buscarlas y 
hacer lo que V. M. manda. 

Yo tengo enviadas las dos ballestas, que en Barbastro hice, á 
Bilbao para que las envien á Flandes á la Reina; y tengo res- 
TOMo xLiv. 27 



1 



414 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

puesta que mediado el mes pasado estaban en su poder de quien 
]as había de llevar; y según el tiempo ha hecho y naos había para 
navegar, creo estarán ya en Flandes. Mande V. M. escrebir á la 
Reina para que las envíe, porque son muy buenas en extremo y 
dudo que se puedan ínviar otras tales. Luis de Tovar olvidó los 
cuescos de frutas que V. M. mandó llevar: llévalos Corneiio; á 
tiempo van sin hacer falta, pues no se han de plantar hasta pri- 
mero de Hebrero. 

A los 20 deste vino el despacho que V. M. escribió á los 19 
del pasado. S. M. hace á ello respuesta: yo le hice relación de lo 
que V. M. mandó acerca de lo de Ragusa. S. M. mandó que lo 
diese á Granvela para cuando tiempo sea se haga lo que V. M. 
quiere, y dello se terna cuidado en su tiempo. El aviso que V. M. 
escribió sobre las fortalezas de Salsas y (jaeta dixe á S. M. y 
holgó dello y mandó decirme que se le diese memorial para lo 
hacer proveer. Dixo que se acordaba que le habían hablado en 
ello y cree que seria el que á V. M. dio el aviso. 

Por la copia: 
A. Rodríguez Villa. 



II. 



ARTES É INDUSTRIAS DEL BUEN RETIRO. 

I. 

Cumpliendo con verdadera satisfacción el encargo de la Aca- 
demia de informarla acerca de la obra Artes é Industrias del 
Buen Retiro i escrita por D. Manuel Pérez-Villamil, y espléndi- 
damente editada por el Sr. D. Francisco de Laiglesia, debo em- 
pezar declarando que su originalidad y su mérito, reconocidos 
por cuantos la han leído, me ponen á cubierto de toda parcia- 
lidad al tratarse de un amigo de la infancia y de un compañero 



ARTES É INDUSTRIAS DEL BUEN RBTIRO. 415 

en el Museo Arqueológico Nacional, que tengo la honra de di- 
rigir. 

Cuando en 1 893 se trasladó este Museo del antiguo Casino de 
la Reina al suntuoso edificio que hoy ocupa, al moverse y com- 
pulsarse todos sus objetos y colecciones, pudo el Sr. Pérez -Vi- 
Uamil observar que las piezas de porcelana más suntuosas atri- 
buidas á la fábrica de Sevres no procedían de esta fábrica, sino 
que aparecían anónimas, de donde resultaba que eran en aquel 
.establecimiento docente como hijos expósitos, sin filiación y sin 
historia, á pesar de proceder dol chinero viejo del Palacio Real 
de Madrid. 

Queriendo cumplir el autor con los deberes de su cargo, se 
dedicó á estudiar cerámica en los ratos que le dejaban libres sus 
estudios relativos al arte cristiano de la Edad Media, objeto pre- 
dilecto de su entusiasmo artístico y arqueológico. Así fué adqui- 
riendo noticias interesantes y nuevas, ya en los archivos públi- 
cos, ya en las colecciones particulares de piezas cerámicas. Y se 
comprende desde luego que en esta indagación se le ocurriese 
la memoria de la antigua Fábrica del Retiro, de la cual tan pre- 
ciosos objetos se conservan y cuya historia se había perdido por 
completo al desaparecer hasta los vestigios de su emplaza- 
miento. 

El Sr. Pérez-Villamil , trabajador incansable y dotado de ver- 
dadero entusiasmo por toda producción artística, dirigió hacia 
esas sombras la luz de su estudio, y ya bajando al inexplorado 
Archivo del Ministerio de Hacienda, ya visitando los de Palacio y 
Alcalá de Henares, y allegando noticias del de Simancas, logró 
reunir tal cúmulo de ellas, que se animó á redactar una mono- 
grafía sobre la Fábrica del Buen Retiro para ofrecerla al Museo 
Arqueológico, como fruto de su trabajo y como digno empleado 
que es de este establecimiento. 

Desgraciadamente, el Musco carece de dotación para esta 
clase de publicaciones, y á pesar de la buena voluntad, así de 
mi ilustre antecesor y compañero nuestro el Sr. Rada y Delga- 
do, como de la mía, la obra del Sr. Pérez-Villamil no pudo pu- 
blicarse á expensas del Estado. 



4l6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Arrinconados quedaron estos trabajos al dedicarse su autor 
á la publicación de la monografía sobre la Catedral de Sigiien- 
za, que ya conoce esta Academia, trabajo único en su clase, 
como declaró la Revista de la Sociedad de ArquitectoSy y que al- 
canzó un éxito singular en España, cuando la lectura de este libro 
promovió la amistad de su autor con el distinguido coleccionista 
de antigüedades artísticas D. Francisco Laiglesia, el cual, ente- 
rado de la existencia de aquellos trabajos sobre cerámica, no 
paró en sus diligentes instancias hasta conseguir que Villamil 
sacase el manuscrito de su librería, lo ampliase con nuevas in- 
vestigaciones y se lo entregase para publicarlo»; llevados así el 
autor como el editor del más desinteresado patriotismo , pues la 
obra no había de venderse, destinándose los ejemplares sihi et 
amicis. 

Tal es la historia de este libro, que para honra del Museo Ar- 
quelógico, de su autor y de su editor, debe referirse aquí, y para 
que sirva de estímulo al Estado á fin de que procure que los es- 
tablecimientos científicos que de él dependen se hallen en con- 
diciones ^c aprovechar el talento, la laboriosidad y el patriotis- 
mo de sus buenos empleados. 

n. 

Del libro del Sr. Pérez -Villamil hay que decir que es una de 
las monografías históricas más originales que se han impreso en 
España de muchos años á esta parte. 

Aquí, de artes industriales y especialmente de la cerámica, se 
ha escrito muy poco, pues todos sabemos con dolor que cuando 
nuestro antiguo compañero el Sr. Riaño quiso hacer algo en la 
materia, tuvo que publicarlo en inglés para ilustración de las 
colecciones españolas del Museo de Kensington. Casi todo lo que 
se estudia en España sobre cerámica se hace con libros extran- 
jeros. De modo, que un libro de autor español, escrito sobre do- 
cumentos españoles y para ilustrar la historia de fábricas anti- 
guas españolas, constituye una novedad que debe señalarse como 
feliz suceso en las páginas de la bibliografía nacional. 



ARTBS á INDUSTRIAS DEL BUEN RETIRO. 417 

Pero hay más; el trabajo del Sr. Pérez -Villamíl no es sola- 
mente una serie mejor ó peor ordenada de noticias históricas 
sobre la fábrica de la China del Buen Retiro; es algo más que 
esto, en cuanto demuestra que esta fábrica, ya olvidada, fué una 
verdadera Escuela de artes é industrias aplicadas á la decoración 
suntuaria, conforme á las modas del siglo xvhi, escuela donde, 
si en primer término se labraba la porcelana como la principal 
moda de aquel tiempo, se elaboraban también en amplios y bien 
dotados obradores, camafeos, mosaicos, bronces y marfiles. 

Novedad es esta que nos ha sorprendido á todos , por lo que 
no es de extrañar el oir á hombres eruditos, como algunos que 
me escuchan, que en este libro han aprendido muchas y muy 
curiosas noticias desconocidas. 

Y ¿cómo ha desarrollado su autor tan interesante materia, 
ordenando noticias tan nuevas para que resultase un libro ame- 
no aun para los profanos en la historia de las artes? 

m. 

El libro está concebido en un plan amplio de cultura histórica 
no limitada solo á la cerámica; de modo que el desarrollo y culti- 
vo de este arte, así como los industriales puestos al servicio de las 
modas suntuarias del siglo xviii, aparecen reflejados y nombrados 
en la marcha de los principales acontecimientos que constituyen 
la historia de España desde mediados de aquel siglo hasta el si- 
guiente, en que por efecto del cambio de los tiempos y de las 
instituciones se hicieron imposibles las fábricas reales. 

Con este plan , desarrollado con sobria claridad de estilo , la 
materia resulta amena á pesar de su carácter técnico, pudiendo 
el lector menos competente seguir la historia sin fatigas, antes 
bien con provecho y deleite, desde que se inician las primeras 
'manifestaciones de la cerámica en el Asia hasta que llegan á la 
perfección sus productos con la porcelana de pasta dura. 

El libro consta de doce capítulos. En el primero, que puede 
considerarse como una erudita introducción para poner al lec- 
tor al corriente de la importancia é interés de estos estudios 



1 



4l8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

especiales, el autor recaba para España la gloria de haber sida 
el puente «por donde la alfarería vidriada de Oriente pasó al 
Occidente, por donde el Asia comunicó sus productos á Euro- 
pa, hasta el punto de haber tomado nombre español la más bella 
creación de la cerámica europea, las mayólicas'^. 

Pondera con noticias técnicas el carácter decorativo de estas 
obras italianas, y nos lleva como de la mano á presenciar el mo- 
mento feliz en que los antiguos talleres de mayólicas se trans- 
forman en fábricas de porcelana. 

En breves ffases, llenas de conceptos tan eruditos como cía- 
ros, á pesar de su tecnicismo, enseña á conocer la naturaleza de 
este producto industrial que, acogido con entusiasmo por los 
reyes, llegó á cultivarse en toda Europa, formando verdaderos 
centros de cultura artística, de los cuales «salían piezas admira- 
bles que son hoy el principal ornato de los palacios, los mode- 
los más interesantes de los Museos y las presas más disputadas 
de los grandes coleccionistas». 

Una rápida enumeración de estas fábricas lleva al lector á la 
fundación de la de Capodimonte, en Ñapóles, debida á la muni- 
ficencia y amor á las artes del príncipe español D. Carlos, más tar- 
de tercero de este nombre en la serie de los reyes de España. 

El capítulo segundo, dedicado exclusivamente á esta fábrica y 
á la que le siguió en los días de Fernando IV , es interesantísi- 
mo, porque el autor ha podido aprovecharse de las Memorias de 
Maniero Riccio, libro muy raro que no salió á la venta y que con- 
tiene una serie de notas sacadas directamente de los archivos 
napolitanos. Nuestro autor ha sacado de estas notas, como la abe- 
ja de las flores, el néctar más exquisito, buscando siempre lo más 
interesante para la fábrica española, creada por Carlos III, con 
todos, absolutamente todos, los elementos de la napolitana. De 
estas noticias se deduce que la segunda fábrica de Ñapóles, 
creada bajo la dirección de un español, fué hija de la nuestra, 
pues, según Onofri, D. Tomás Pérez vino de Ñapóles á Madrid á 
aprender esta industria en el Buen Retiro , y á su vuelta esta- 
bleció en aquella corte el mismo sistema español y napolitano de 
hacer \2l porcelana frita y con miniaturas. 



ARTES ¿ INDUSTRIAS DEL BUEN RETIRO. 419 

También es muy curioso el estudio sobre los productos que 
de la segunda fábrica napolitana vinieron á España, pues se rec- 
tiñca algunos errores muy corrientes hasta ahora , y se prueba 
cómo muchas obras de porcelana que aún adornan las jardine- 
ras- y chineros de los palacios reales y de muchas casas antiguas 
de nuestras provincias proceden de aquel reino, unido al núes- 
tro por vínculos tan estrechos en la historia de la política y de 
las artes. 

Empieza en el capítulo tercero la historia de la fábrica del 
Buen Retiro, pero no sin demostrar, con brillantes pinceladas 
históricas, que Carlos III halló el terreno muy preparado en Es- 
paña para el trasplante de la fábrica napolitana, preparación 
debida al benéfico reinado de Fernando VI y á las miras pro- 
gresivas y fecundas del cardenal Alberoni. 

Con claridad y método notorios, del revuelto fárrago de no- 
ticias sacadas de los archivos oficiales, el Sr. Pérez-Villamil 
compone y organiza la historia de la Fábrica, dividiéndola en 
dos épocas: la napolitana y que comprende desde 1759 hasta la 
francesa^ inaugurada por Sureda, discípulo de Sevres, en 1804, y 
que termina con la ruina en 1 808. 

En el desarrollo de esta historia invierte los capítulos iv, v, vi 
y vil, agrupando tantas y tan curiosas noticias que parece impo- 
sible que se hubieran llegado á perder para nosotros, cuando 
existen tantos y tan hermosos productos de la fábrica madrileña. 
En este punto no se puede pedir más, pues llega hasta darnos 
las recetas de la porcelana de Sureda , con indicaciones locales 
acerca de las tierras empleadas, lo que constituye una verdadera 
reconstitución histórica y técnica de la regia manufactura. 

Un crítico muy competente ha calificado los siguientes capí- 
tulos VIH y IX de riñon de la obra, porque en ella el autor acomete 
la difícil tarea de clasificar las obras salidas de la fábrica, divi- 
diéndolas en tres clases, enteramente artisticaSy decorativas y de 
carácter meramente indtistriaL Aquí es donde la verdad de los 
hechos patentiza ciertos convencionalismos inventados por los 
anticuarios, pues se ve que en esta fábrica no fué todo produc- 
ción artística, sino que se hicieron en ella piezas de uso vulgar, 



420 BOLETÍN DB LA REAL ACADSMIA DE LA HISTORIA. 

que falsamente se habían atribuido á la de la Moncloa. El comer- 
cio se había aprovechado de la obscuridad que reinaba sobre la 
historia de esta Fábrica para confeccionar sus tarifas, inventando 
divisiones y clasiñcaciones que no existieron en sus productos. 

El libro del Sr. Pérez- Villamil ha llevado luz á un lado y otro 
del mostrador, y hoy los coleccionistas deberán á la erudición y 
á la historia el favor de no andar á tientas en el comercio de 
los productos del Retiro con grave detrimento de su reputación 
y de su bolsillo. 

El capítulo décimo está dedicado á la Fábrica de la Florida, 
más conocida con el título de la Moncloa, y en él se pliede estu- 
diar la gran transformación de las artes industriales por causas 
históricas que el autor enumera con tanta sobriedad como acier- 
to. «Los estragos, dice, de la desoladora guerra de la Indepen- 
dencia; las luchas y reformas políticas; el cambio de costumbres, 
dando mayor preponderancia á la clase popular, y por lo tanto 
á sus gustos y necesidades; la decadencia de las casas nobles, 
que, abrumadas bajo el peso de sus glorias y de sus privilegios, 
venían á mendigar de los gobiernos lo que antes exig^ían de los 
reyes, todo contribuyó á despertar en nuestro público un senti- 
do más práctico que suntuoso, más positivo que artístico y más 
económico que elegante». 

Por eso la Fábrica de la Moncloa no fué ya de porcelana, sino 
de loza ñna, buscando el consumo de todas las clases populares 
y desentendiéndose de los productos artísticos que constituye- 
ron la gloria del Buen Retiro. 

Los dos últimos capítulos de este interesante libro son los 
que contienen las noticias más ignoradas, pues se refieren á los 
talleres de marmorería, grabado, mosaico, bronces y marfiles, 
acerca de los cuales reinaba la obscuridad más profunda. El 
autor ha hecho aquí verdaderas revelaciones: j quién sabía ya 
que en el Retiro se labraron esos admirables relieves en mariil 
que se guardan en la Casa del Príncipe en El Escorial, y de que 
hay ejemplares en nuestro Museo del Prado? El Sr. Pérez -Villa- 
mil ha logrado sorprender en algunos la firma autógrafa del 
ignorado autor y poner en la pista á otros «ruditos sobre la 



JLRTBS é INDUSTRIAS DEL BUKN RETIRO. 421 

procedencia de obras de marñl de esa época, que andan des- 
perdigadas sin vestigios de familia ni de hogar. Cuanto dijéramos 
en alabanza de esta revelación sería superfluo. Ahí está para que 
se conozca y se juzgue. 

Como complemento de esta historia el libro contiene tres cu- 
riosos apéndices, refiriéndose el primero á la parte que tuvieron 
los ingleses en la destrucción de la Fábrica; el segundo á los in- 
ventarios y precios de las obras que salieron de ella, y el (íltimo 
á las nóminas de los operarios que trabajaron en sus talleres. 

Basta lo dicho para comprender la razón con que el erudito 
y espléndido editor, en un interesante prólogo con que encabeza 
el libro, dice que juzga sus enseñanzas útiles á la historia, curio- 
sas para los coleccionistas de obras de arte y honrosas para 
nuestra patria, por cuanto vindican para ella la parte legítima de 
gloria que le corresponde en el cultivo de las arteg decorativas. 

El Sr. Pérez -Villamil ha sacado á luz noticias muy interesan- 
tes para la historia de la cultura patria en el ramo menos culti- 
vado de las artes industriales, y las ha expuesto con la ameni- 
dad, la elegancia y el buen gusto propios de sus trabajos históri- 
cos. Justo es tributarle el más sincero aplauso, y la Academia de 
la Historia debe ser la primera en dirigirle sus felicitaciones. 

Pero con la misma franqueza y sinceridad con que hablo así, 
debo añadir que, á mi juicio, libro tan original, tan interesante, 
tan ameno, no debe considerarlo su autor como definitivo para 
dormirse sobre sus laureles. 

Él mismo lo reconoce cuando en una nota dice que no ha 
podido estudiar holgadamente las obras artísticas de los Palacios 
Reales, y en una advertencia que precede á las 30 láminas en 
que se reproducen 136 obras del Buen Retiro declara que, no 
habiendo compulsado todas las obras representadas por haber 
corrido este asunto á cargo del Sr. Laiglesia, no responde de la 
autenticidad de todas ellas. 

Por lo mismo que se trata de estudios nuevos en España» 
donde son más los aficionados que los entendidos, y de obras 
de arte que entran por los ojos para impresionar la imaginación 
con la singularidad de sus formas, el libro debiera haber sido en 



422 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

este punto más categórico, no dejando en el ánimo las vague- 
dades de la duda , sino estableciendo los tipos fijos y seguros de 
la producción artística que llevaron á cabo las fábricas españolas 
en las artes cerámicas y suntuarias. 

Y se comprenderá que no digo esto por el afán de censurar 
obra que tantas alabanzas ha merecido, sino, al contrarío, por el 
mismo interés que inspira y para que su laborioso y entendido 
autor prosiga la obra de investigación y de crítica con nuevo 
empeño, y nos agasaje con frutos cada día más copiosos y sazo- 
nados. 

Creo justo y procedente que esta Real Academia, siempre 

propicia á premiar el mérito, haga saber al Sr. Pérez -Villamil 

que se complace en reconocer y declarar las excelencias del libro 

que acaba de imprimir. 

Madrid, 1 1 de Marzo de 1904. 

Juan Catalina García. 



III. 
UN EPISODIO DE LA GUERRA DE SECESIÓN. 

Encargado por el Excmo. Sr. Director de esta Real Academia 
de emitir dictamen acerca de Un episodio de la guerra de sece- 
sión New Madrid y la isla n,^ 10 en 1862^ en los Estados Uni- 
dos, por D. Joaquín de la Llave y Sierra, le voy á dar tan breve' 
como lo es el escrito á que se refiere. 

Este se reduce á un artículo inserto en la Revista científico- 
militar de Barcelona, que ocupa 17 páginas, en los cuadernos 
del l.° y 15 de Diciembre de 1903, con un mapa y cuatro íigu- 
ras intercaladas, siendo el trabajo inaugural del autor en la cita- 
da revista. 

Está inspirado en la Historia de la guerra civil en América 
por el Conde de París y complementado con datos extraídos de 
otras obras, pudiéndose considerar compuesto de dos partes 
distintas. En la primera se expone la situación de los ejércitos 



UN EPISODIO DE LA GUERRA DE SECESIÓN. 423 

beligerantes en los Estados de Kentucki y Tennessee en el in- 
vierno de 1862, y se reseñan las compras de armas, municiones, 
artillería y toda clase de efectos de guerra, así como las refor- 
mas de lo preexistente y el impulso dado á la industria militar en 
aquella crisis, no menos que la adaptación de los barcos mer- 
cantes á los servicios de campaña fluviales, lo mismo con respec- 
to á los federales que á los confederados. En la segunda parte se 
describen las operaciones ejecutadas por los unionistas por tie- 
rra y por el Mississipí, para apoderarse de la ciudad de New 
Madrid y de la isla n.° lO, situadas en los recodos de la espe- 
cie -de S que forma aquel río en los confines de los aludidos Es- 
tados, tan medianamente defendidas por los unos como con ha- 
bilidad atacadas por los otros. 

La primera de las expresadas partes, aunque compendiosa, es 
muy instructiva para las naciones que se dejan sorprender en 
punible abandono por los acontecimientos de fuera; y la segunda 
ó principal es una bella lección de arte militar, digna de ser 
conocida por todos los que se consagran á la profesión de las 
armas. El conjunto guarda justas proporciones entre las diferen- 
tes materias; está bien redactado y es muy agradable y propio 
de una revista técnica como la científico-militar en que ha visto 
la luz, resultando un trabajo recomendable dentro de los límites 
en que se desarrolla. 

Pero como quiera que no se trata de un asunto nacional ó de 
interés directo para España, ni siquiera principal ó decisivo de 
la guerra separatista norteamericana; como tampoco resuelve 
ningún problema transcendental (li nuevo, y como la producción 
no aparece independiente, sino formando parte de las entregas 
en que ha salido, es mi parecer que, salvo en casos especiales, 
no debieran ocupar la atención de la Academia los artículos de 
periódicos. 

Con todo, respeto y acato humildemente las disposiciones de 
esta sabia Corporación, sin que esto rebaje el mérito del de que 
se trata. 

Madrid, 4 de Marzo de 1904. 

Adolfo Carrasco. 



434 



BOLBTÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



IV. 

NUEVA LÁPIDA ROMANA DE ffiAHERNANDO. 



Debe añadirse al número, ya muy crecido, de las que publi- 
caron y comentaron el Sr. Marqués de Monsalud, D. Mario 
Roso de Luna y D. Emilio Hübner. 

Cipo redondeado por la parte superior con rosa sexfolíada. 
Es de asperón, 6 granito fino, que mide 73 X 33 X 30 cm., y 
el mejor esculpido que por ahora se ha descubierto en Ibaher- 
nando. Lo encontró recientemente D. Rufino Sánchez, secreta- 
rio del Ayuntamiento del pueblo, en la linde con la dehesa 
boyal y Cañada de la Lancha, que es el sitio donde con más fre- 
cuencia han aparecido los monumentos de una verdadera y vasta 
necrópolis. Lanchas en el país se llaman las piedras planas y las 
aceras de las calles, y el del paraje indica probablemente el de 
una calzada romana. El Sr. Sánchez ha cedido por su justo pre- 
cio el cipo al Museo arqueológico de esta ciudad. 



L ve R B 


: TI A 


Q_ • P 


• AVS 


// • X X 


X • H 


S»E«S«T 


•T*L- 


VERI 


L L V 


S -P • c • 





Lucretia Q(uinH) f(ilia) Mus(a) an(norum) XXX h(ic) s(ita) e(st), S(it) 
t(ibi) t(erra) l(ans). Verillus /(aciendum) c(uraDÜ), 

Lucrecia Musa, hija de Quinto, de edad de 30 años, aquí yace, Veriio 
le hizo labrar esta sepultura. 

El nombre del dedicante, VerilluSy no es enteramente seguro, 

por causa del trazado poco firme de algunas letras. Podría quizá 

leerse Tibrilius, De primera intención lo leí IIBRILIVS (Ebrilius), 

Caceras, 13 de Abril de 1904. 

Juan Sanguino y Michel, 

Correspoodiente. 



VARIEDADES 



EL TEMPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 

DOCUMENTOS ANTERIORES AL SIGLO XVI. 

Hállanse archivados, casi todos inéditos, en la basílica me- 
tropolitana del Pilar. Para la compulsa y transcripción de los 
textos que acompaño y de otros notabilísimos, me han valido, 
con su docta labor, tres individuos corresponsales de esta Real 
Academia: D. Francisco Moreno Sánchez, Canónigo-Archivero; 
D. Mario de la Sala y D. Mariano de Paño; y asimismo D. José 
Pellicer y Guiu, Canónigo -Tesorero del Pilar y Provisor del 
Arzobispado. 

1. 

Revelación del sepulcro y cuerpo de San Braulio en el siglo xa. Pro- 
digios obrados por su invocación hasta el año 1272. — Archivo del Pilar, 
armario i, cajón i, legajo i, número 8. Pergamino, alto 66, ancho 57 cm., 
deteriorado en algunas de sus dobleces, gastado por la humedad y deste- 
ñido por el tiempo. Letra amplia galicana de fíncs del si¿lo xin, la cual no 
poco era ilegible; pero revivió bañada en cloruro de amoníaco. Es copia 
de otro pergamino algo anterior en edad, según aparece de la dislocación 
y supresión de algunas frases y de muchos vocablos. De su bello carác- 
ter paleográfico di muestra en el tomo ix del Boletín, páginas 113 

y 139. 

De revelatione Episcopi in limine Ecclesie Beate Mane ja- 
centis (i). 



(i) Letra roja, ó rúbrica. 



426 BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Relatione etiam (l) dignum duximus quod Perus (2) Cesarau- 
gustane Ecclesie Episcopus, cum multas tam a fidelibus quam 
ab infidelibus pateretur oppressiones , quippe cui etiam vicini 
Episcopi propria iura Ecclesie violenter auferre conabantur (3), 
nocte quadam pre tristitia íncenatus recubuit, Cum autem ob- 
dormisset, videbatur sibi ante altare dei genitricis et virginis 
Marie suppliciter astare, in Ecclesia ab antlquls temporibus 
ad honorem ipsius in Urbe constituta, exorans ipsam ut a tribu- 
lationibus suis eum liberaret, et contra persecutores suos ei 
adiutrix existeret. *Ad quem beatus valerius, sacerdotali veste 
indutus, et venerabili canicie sub senili effigie canos habens ca- 
pillos, et virgam pastoralem manu deferens, videbatur accederé 
dicens* (4): Miserrime, quomodo extimas evadere tribu lationes, 
vel quomodo sanctorum auxilia implorare presumis, aut qualiter 
de beate marie subsidio confidis, vel quomodo deum propicium 
habere mercris, qui sanctum et venerabilem ipsius Episcopum 
in limine Ecclesie inhoneste jacere paciaris? Super sanctissimum 
cuius Corpus omnes introeuntes Ecclesiam ingrediuntur et regre- 
diuntur; super quem eciam mulleres transeúntes inconvenienter 
calcibus irimundis conculcant. Vade ergo, et sanctissimum cor- 
pus de loco predicto acceleranter extrahe, et in ipsa Ecclesia 
venerabiliter repone. Preca(re) ut et deum propicium, et sancto- 
rum subsidia, et eundem adiutorem in tribulationibus tuis habere 
merearis; nec te terreat amplius persecutor. At ille respondens, 
huius rey ignarum se penitus fuisse testabatur. Tune sanctus 
valerius, apprehensa manu eius, ad locum sepulcri deduxit; et 
tumuli longitudinem, virga ter percuciens, signavit. 

Mane autem facto, convocato Capitulo, Episcopus fratribus 
visionem revelavit. Deinde ad Ecclesiam beate Marie cum mul- 



(i) La relación á la que ésta seguía fué probablemente la de los mila- 
gros de la Virgen del Pilar, escrita ó ampliada por el mismo autor, que 
no comparece en el archivo. 

(2) Sic; del catalán Pere^ ó del antiguo castellano Pero, 

(3) Don Pedro de Librana, cuyo pontificado se señaló por continuas 
lides contra los moros, ajustó concordia de límites diocesanos con el 
obispo de Pamplona en 30 de Noviembre de 1 121, y con el de Tarazona 
en 4 de Diciembre del mismo año. 

(4) Lo incluido entre asteriscos está relegado por el manuscrito al pie 
de la relación. 



BL TEMPLO DBL PILAR Y SAM BRAULIO DB ZARAGOZA. 427 

tis testibus accelerans (l), Tumuli locum et signa, que beatus 
valerius ibidem virga fecerat, indubitanter ostendit. 

Post dies autem ali[quot ad] huius rey spectaculum populi 
facto Conventu, Sepulcrum effodiens vas invenit lapideum, sup- 
posito lapide decenter cohopertum. Quod, et cunctis videntibus, 
aperienSf Reliquias et ossa pontiñcis infra reposita propalavit. 
Cuius episcopaiem dignitatem pontiñcalia ibidem reperta, virga 
et anulus (2) approbabant. Populo itaque admirante et de divino 
gratulante oráculo, venerabile corpus cum hymnis et cantibus de 
sepulcro extulit, et ante altare beate Marie decentissimo reve- 
renter coUocavit mauseolo. 

In quo usque in hodiernum diem (3), omnium civium testimo- 
nio quiescere comprobatur, pluribus egrotis restituens sanita- 
tem; ipso prestante qui vivit et regit [nos in sécula. Amen.] 

Quoniam sanctorum miracula ñdelibus ad edificationem vir- 
tutum habentur recolenda, nunc debent esse recitata, cum in 
merita ta(ntam) expiacionem faciant a peccatis; ñeque temeran- 
ti(bus) aut presumptuosis pro[derunt] si neglecta vel per inher- 
ciam pretermitían tur. Quod si, dum (deo) nunc obediendo ñant, 
conscribantur, prestet in ómnibus intercedendo (dominus^ lo- 
quendi adiutorium, atque de se ut digne scribatur auxilium. 
Iccirco aliqua de miraculis (4) beati Brauli confessoris atque 
pontiñcis, cui dominus a longo iam tempore (ea) fecit, et íacit 
cotidie, enarramus; quibus tam legentium mentes quam audien- 
tium confortent, et fides católica roboretur (5). 

I. — ERA M.* ce.® Ixxx.* vij.* (6), mense febroarii, uxor 
B(ernardi) de la Candela, francha nomine, multotiens terrebatur 
a diabolo, in tantum quod per magnam (h)oram sine sensu et 
quasi demens permanebat. Quadam etiam die visum fuit sibi 
quod quídam homo intrabat domum suam, tenens venabu- 



(i) Desde su morada, contigua á la SeOy ó catedral del Salvador. 

(2) Bien fuese por la inscripción del anillo, por el epitaño ó por otros 
indicios, lo cierto es que se averiguó ser de San Braulio el cuerpo así des- 
cubierto. El autor del relato no lo dice, pero lo supone, y se ciñe á co- 
piar las lecciones primitivas de la fiesta de la invención. 

(3) Año 1272. 

(4) Manuscrito: «miracula». 

(5) Numeraré los milagros para mayor claridad y distinción. 

(6) Año 1249. 



428 boletín de la real academia de la historia. 

lum (i) in manu, (et) ibat percutere maritum suum; et ipsa, vi* 
dens hoc, surrexit, et clamans magnis vocíbus excitavit maritum 
suum, qui dormiebat in lecto suo; et hoc accidit de die, (h)ora 
quasi meridiei, mense predicto. Hoc facto, ipsa commendavit se 
deo et beato Braulio, et fecit stadalem (2) suum arderé super 
(altari) quo stat corpus beati Brauiii; et postea, diabolus eam 
non terruit nec temptavit. 

2. — ítem quedam alia mulier, que venditvasa vitrea, simiÜter 
a díabolo terrebatur, et comendavit se deo et beato Braulio, et 
fecit arderé stadalem suum ante altare predictum; et statim fuit 
a predicta vexatione liberata; et (h)oc accidit eodem tempore et 
eodem mensse. 

3. — ítem quedam alia mulier sepe in die perdebat sensum, et 
stabat per magnam horam quod nesciebat ubi erat; et hoc acci- 
debat in via quandoque, quandoque in domo et alus locis; et 
comendavit se deo et beato Braulio, et fecit stadalem suum, et 
vigilavit per unam noctem in Ecclesia beate Marie predicte; et 
fuit ab infirmitatc predicta liberata. Et hec fuit filia dompne 
.GuallsLr, panadera et posadera, 

4. — ítem quedam alia mulier Alamanda nomine, (ct) mater 
ipsius/»// (3); et videbatur sibi que (4) mater sua veniebat ad 
eam qualibet nocte, et petebat a filia filium suum (5) quem dicta 
A(lamandu) filia habebat de manto proprio. Postea vero, filius 
predictus A(lamande) filie predicte factus (est) contractus, ita 
quod exteriores partes brachiorum revolute sunt interius, et ma- 
nus facte sunt cía use, nec poterat eas aperire nec extendere; 
pedes vero et tibie fucrunt extense ita fortiter quod non poterat 
pedes figere nec tibias pilcare. Et comendavit eum pater suus 
deo et beato Braulio; et incontinenti aperuit puer manus et acce- 



(1) Manuscrito: ^benabulum». 

(2) Cirio, hacha ó candela de cera. Estadal^ en este sentido, no es voz 
anticuada, sino aragonesa de uso corriente. En la cantiga vm de Alfonso 
el Sabio se dice de un exvoto parecido: 

«Cad' an* un grand' estadal 
11c trouxe a ssa igrcia.» 

(3) Cuya madre había fallecido. Compárese el vocablo francés /«/ (di- 
íunto). 

(4) Sic. 

(5) Hijo de la hija, ó nieto de la difunta. 



EL TEMPLO DEL PILA.R Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 429 

pit Pater noster (l) quod (2) mater sua, que tenebat eum in 
hrachiis, habebat ad collum; et figit pedes et stetit. Postea vero, 
post duas vel tres septimanas, mortuus est puer, factus tamen 
saniis; et hoc accidit eodem tempore et eodem mensse fe- 
broarii (3). 

5. — ítem quídam puerparvus erat demoniacus; et pater ipsius, 
^•idelicet Petrus de penia, et mater eius Urracha comendave- 
runt (4) eum deo et beato Braulio; et vigilaverunt ¡n Ecclesia 
per unam noctem, et fecerunt quandam ymaginem ceream, et 
suspenderunt eam ante archam in qua repositum est corpus beati 
Braulii; et sanus factus est, ita quod non arrípuit phantasiam 
(ipsius ultra) ginus (5) inimicus. 

6. — Iterum marítus nepotis (6) Valerü de (^aragoga la viella 
iv'it ad Sanctam Mariam de Salas (7) die lune post festum resur- 
reccionis domini; et in vía inflaverunt (se) tibie ipsius, ita quod 
non poterat requiescere nec dormiré; et comendavit se deo et 
beatus Braulio confessori predicto, et portavit unam libram 
oley ad lampadam, et statím curatus est. 

7. — ítem quidam Scutifer P(etri) Cornelii (8) infirmatus est; et 
infirmitate ipsius brachium inñatum est ¡n tantum quod non po- 
terat elevare ipsum nec valere se de ipso; et comendavit se deo 
ot beato Braulio, et statim sanus factus est; et secutus est domi- 
num suum [P(etrum) Cornelii in domo Petri de Belmano. . 

8. — ítem Ivus Garcia de Scatron (9), et uxor eius Menga (lO), 
(»rat contractus manibus, [et pcdibus, nec eas ori admovere po- 
terat], nec se pascere nisi alius movens pasceret; et comendavit 
se deo et Confessori predicto, et statim eadem die sanus factus 
est; et in nocte ipsemet pcdibus .suis vonit ad Kcclesiam, et vigi- 
lavit ante corpus beati Confcssoris predicti. 



( 1 ) El rosario. 

(2) Manuscrito: «qiios. . 

(3) Febrero de 1247. 

(4) Manuscrito: «comendavit». 

(5) Del árabe ^^^ (dchinnnn), genios maléficos ó demonios. 

(6) Sobrina, en catalán ncboda. 

(7) Frecuentemente cita este santuario el rey Alfonso X en sus can- 
tigas. 

(8; D. Pedro Cornel era mayordomo del reino de Aragón en 1236. 

(9) Escatrón, villa del partido de Caspe, en la provincia de Zaragoza. 

(10) Cuya mujer era ó se llamaba Menga. 

TOMO XLIV. 28 



430 boletín de la rsal academia de la histokia. 

9. — ítem quídam scutifer Prioris sánete Christine (l) infirma- 
tus (est), et infirmitate amisit sensum; et curatus ctiam de infir- 
mitate remansit stultus in tantum quod percuciebat homines et 
mulleres, domo in qua erat (2), pugnis et lapidibus. Et comen- 
davit ipsum (Prior) deo et beato Braulio, et promiserunt quod 
vigilarent cum ipso ante corpus predicti Confessoris; et eadem 
nocte dormivit et requievit, et recuperavit sensum et sanus 
factus est. Et hoc accidit a prima die mensis aprilis usque ad 
primam diem mensis Madii. 

10. — ítem quídam scolaris (3) de sancta Christína non poterat 
loquí nec aperire os, nec accipere corpus Christi, et torquebatur 
quasi demoníacus; et comendaverunt (4) eum deo et beato Brau- 
lio, et miserunt stadalem ad coUum suum, et statim aperuit os, 
et recepit corpus Christi, et recuperavit sensum et loquelam, et 
sanus factus est. 

II. — ítem mulier de la puarta (5) fineta (6) portabat in bra- 
chiis suis filium suum, quem habebat infirmum ad Ecclesiam 



(i) Hospital famosísimo situado en el puerto de Canfranc y dentro del 
término de esta villa. En el itinerario de Antonino corresponde á la esta- 
ción Summo Pyreneo, sobre la vía romana que enlazaba la capital del 
Bearne (Beneharmim) á Zaragoza. Lo ampliñcó suntuosamente Gastón IV, 
vizconde de Bearne, héroe de la primera cruzada y compañero de armas 
de Godoíredo de Bullón y del rey Alfonso el Batallador. A él se debió en 
gran parte la reconquista de Zaragoza (18 Diciembre 1 118), y en premio 
obtuvo el patronato de la iglesia del Pilar y el señorío de su barrio ó pa- 
rroquia. Dispuso que le enterrasen delante de la Virgen y así se hizo; pero 
su sepulcro y el de su viuda, que estaban debajo de los arcos de la puerta, 
á mano izquierda entrando por el atrio, han desaparecido. Queda, sin em- 
bargo, en el tesoro del templo la bocina de marfil que el heroico vizcon- 
de hizo resonar en mil combates, y en la que se ven entallados los doce 
trabajos de Hércules. 

(2) Hospital de hombres y mujeres. 

(3) Escolar, ó aprendiz de la escuela de obreros. En el poema del hos- 
pital de Roncesvalles, escrito en la primera mitad del siglo xra, leemos 
(Boletín, tomo rv, pág. 175): 

«Plures nutrit orphanos hec materno more, 
Eos pie corrigens manu virgis ore, 
Ut sic discant vivere manuum labore 
Ne cogantur querere victum cum rubore». 

(4) Manuscrito: «comendavit», 

(5) Sic. 

(6) Piuría Cineja meridional de Zaragoza. 



EL TEMPLO DBL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 45 1 

beate Mane; et in via mortuus est, ¡ta quod mater verecunda- 
batur tenere eum, quoniam iam erat mortuus et factus rigidus; 
et intravít ad Ecclesiam beate Marie maioris; et proiecit eum 
ante altare ubi positum est corpus beati Brauli , et comendavit 
eum deo et beato Confessori predicto; et incontinenti puer revi- 
xit, et vocavit fratrem suum parvum quem habebat, et sanus 
íactus est. 

12. — ítem filia Martini Garges corredor de las bestias erat con- 
tracta manibus et pedibus; et mater comendavit eam deo et 
beato Braulio, et curata est statim. 

13. — ítem quídam homo de Alfoceya (l) amiserat loquelam, 
et stetit bene per v.® (2) Septimanas qui non loquebatur; et in 
corde suo comendavit se deo et beato Braulio, et recuperavit 
loquelam; et primum verbum quod dixit nominavit beato Brau^ 
lio; et vigilavit ante corpus Confessoris predicti, et nominavit 
omnes Sanctos. 

14. — ítem dona Augustina den cabila (3) infirmabatur; et fuit 
Cappellanus comunicare eam et jacebat ore clauso et non pote- 
rat aperire os eius, nec ita recipere corpus christi, et erat quasi 
mortua; et comendavit eam deo et beato Braulio, ipsemet Cap- 
pellanus misit stadalem ad collum eius; et incontinenti aperuit 
os et recepit corpus christi. 

15. — ítem in mense Septembris, quedam aura venti tetigit 
quendam hominem. Tomas nomine, qui custodiebat gregem 
suum ovium, et statim volvit os et occulos ad maxillam, ita 
quod nullus volebat videre eum; et dixerunt matri sue, Sancie 
nomine, que (4) comendaret eum deo et beate Marie et sancto 
Braulio, et fecit sic; et misit ei stadalem, et vigilavit per duas 
noctes ante corpus beati Braulii, et statim recessit ab eo infirmi- 
tas, et sanus factus est, et directus ita sicut prius. 

16. — ítem in mense Novembris, filia Clavere uxoris Bartolo- 
mé! de Qupharia (5) habebat malum in occulo , ita quod non vi- 
debat de illo occulo; et dixerunt matri sue que comendaret (eam) 
deo et beato Braulio, et fecit ita; promisit ei que veniret et vigi- 



(i) Alfocca, villa distante dos leguas de Zaragoza 

(2) Quinqué. 

(3) Sic. 

(4) Sic. 

(5) Zuera, villa de la ribera del Gallego, á cinco leguas de Zaragoza. 



432 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

laret cu ni ea ad Ecclesiam beate Marie maiórís Cesarauguste ; 
et facta promissíone occulus inñrmus intumuit in quantitatem 
pugni; quo facto» tota inñrmitas et malum cecidit de occulo, 
sicuti mantcllus cadcret ei de oculo, et sanus et planus íactus est 
occulus sicut alter, et vidit cum eo sicut unquam vidit mclius. 
Et de his duobus miraculis testis est dompnus Johannes egidü 
subsacristanus beate Marie, qui hoc vidit et audivit (l). 

17. — ítem quídam puer de Parroquia sancti Blasií, filius cuius- 
dam questoris sancti Lazan Cesarauguste, et vocabatur pater 
eius don Martin de Farinellas (2), et pater et mater tenebant 
eum mortuum, et non aperiebat occulos; pater et mater ipsius 
cum magno dolore comendaverunt ipsum deo et beato Braulio, 
et fecerunt sibi stadalem; et incontinenti aperuit occulos, et 
statim locutus est, et sanus factus est. 

18. — ítem dompnus Martinus [e]gidii it[er agens] perdiderat 
quendam falconcm quem diligebat multum , ideo quod diu que- 
siverat ipsum et non poterat invenire, et comendavit ipsum deo 
et beato Braulio; et dixit quod mit(t)eret (in) lampade sancti 
Braulii II libras oley, et faceret ymaginem ceream in specie 
falconis, que staret coram corpore (3) confessoris predicti. Quo 
facto quodam die ipse ibat ad Ortam (4) cum hominibus suis; 
ot venit ipse falco; et posuit se in l[an]cea unius illorum homi- 
num qui tondebant cum eo; et statim recuperavit falconem 
suum (5.) 

19. — ítem domnus Guillielmus (6) Arnaldi deusa (7) merca- 
tor exercebat officium mercatoris, et quasi moriebantur omnia 
animalia que emebat ad exercendas mercaturas suas; et audivit 
de miraculis predicti Confessoris a vicinis suis, et comendavit se 
ot animalia sua dicto Confessori, et fecit unam figuram ceream 



(i) Don Juan Gil Tarín era jurado de Zaragoza en 4 de Junio de 1261. 

(2) Martín Alonso de Arenillas? Vivía en 1255. 

(3) Manuscrito: *corpus>. 

(4) Santa María de Huerta en la provincia de Soria, partido de Medi- 
naceli. Su estación entre las de Arcos y Ariza dista de la de Zaragoza 149 
kilómetros. 

(5) Parecidos á este son los relatos de las cantigas xliv y ccclxvi de 
Alfonso el Sabio. 

(6) Manuscrito: «Guillielmi*. 

(7) Eauze de Francia, la antigua Elusa^ en el departamento del Gers. 



EL TEMPLO DBL PILAR Y SAlí BRAULIO DE ZARAGOZA. 433 

ad bestie simílitudinem, que est ante corpus Confessoris pre- 
dicti; et statim cessavit mortalitas bestiarum. 

20. — ítem quadam d¡e, mane, quedam mulier duxit neptulam 
suam mutam, bene per xv."* dies, ante altare Confessoris pre- 
dicti; et rogavit dúos Canónicos, qui presentes erant, flens et 
ejulans ut rogarent predictum Confessorem quod dominus resti- 
tueret sibi loquelam. Et finito Responsu Sánete Braule^ unus 
predictorum Canonicorum tenebat Rosam, et alius quendam. 
ganivetum (l). Et dixerunt ei quid est hocf Dixit ipsa: Rosa. Et 
hoc? Ganivetum. Et ita recuperavit loquelam (2). 

21. — Ac(c)idit autem nttper apud Qufariam (3) quod Sancius 
de Alvero (4) et María uxor eius habebant filium duodecim an- 
norum, et ipse puer mortuus fuit et eius corpus diu fuit exani- 
me; et cum calefaceret aqua(m) ad balneandum corpus dicti de- 
functi, quedam bona mulier comendavit ipsum beato Braulio, et 
recepto stadale, statim revixit. 

22. — Accidit vero tempore bone memorie A(rnaldi) de Peral- 
ta quondam Episcopi, quod Cesarauguste ipso Episcopo ulti- 
mam sinodum celebrante (5), quod Alfonsus molinero corpus 
defuncti filii, a domo propria usque ad ecclesiam beate Marie 
Maioris Cesarauguste, in ulnis ferens, ipsum coram al tari beati 
Braulii pro(j)iciens, precibus dicti Confessoris puer statim 
revixit. 

23. — ítem apud Cesaraugustam supplicatione (idipsum pro- 
meruit) quedam mulier vidua, habens ñlium xx.^' annorum carni- 
ficem, qui mortuus fuit, cujus corpus a media nocte husque ad 
primam fuit sine anima; et ómnibus paratis ad sepelliendum 
ipsum, quedam vicine matris dicti defuncti commendaverunt 
ipsum beato Braulio; ét recepto stadale, precibus dicti Confes- 
soris dominus Jhesus christus vivum reddidit matri sue; cuius 
mortuale (6) pendet coram altari dicti Confessoris in ecclesia 
sánete Marie majoris Cesarauguste. 



(i) Cañivete, en catalán, ganwet, francés, canwet 

(2) La relación de los milagros siguientes es de letra menos firme y 
correcta, y al parecer se trazó por el mismo autor en 1272 para que 
sirviese de complemento á los anteriores, acaecidos antes del año 1 270. 

(3) Zuera. 

(4) Albero, en la provincia y partido de Huesca. 

(5) ^'Domixigo, 19 de Julio de 1271 ? 

(6) Mortaja, ó paño mortuorio. 



434 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

24. —ítem istud non est pretereundum quod dominus episco- 
pus bone memorie A(rnaldus) de Peralta, tempere mortis sue, 
per tres dies ante obitum suum amisit (l) loquelanií ita quod 
rumor erat per civitatem Cesarauguste , et etiam extra quod 
iam mortuus esset; et frater ejus (2) et clerici comendaverunt 
ipsum beato Braulio suo predecessori; et dominus Jhesus preci- 
bus et mcritis beate .Marie et dicti sancti Confessoris restituit 
sibi plenum sensum et loquelam; quibus restitutis, ordinavit 
facturam, ot fecit bona famulis suis (3). 

La revelación del cuerpo de San Braulio no debe colocarse 
en el siglo xiii, sino en el anterior. El pergamino desteñido y 
corroído, donde hacia su extremo aparece el nombre del obispo 
Arnaldo de Peralta, dio margen á varios autores para fijarse en 
el tiempo y en los últimos años (1248-1271) de este gran pre- 
lado de Zaragoza (4). Risco refutó semejante opinión, advir- 
tiendo (5) que «en las lecciones que se rezaron antiguamente en 
la Iglesia de Zaragoza en el día de la invención del santo cuer- 
po (6), se dice que el obispo se llamaba Pedro; de donde — aña- 
de — se infiere que la revelación se hizo á D. PedrolGarcés de 
Januas, que presidió desde 1 272 hasta 1278.» No anduvo más 
acertado, así por lo tocante al nombre del obispo, como al tiem- 
po, D. Vicente de la Fuente, dando por cierto (7) que el cuerpo 
de San Braulio «fué hallado en la Santa Iglesia del Pilar de Za- 
ragoza, por revelación, el día 19 de Julio de 1230»; es decir, 
cuando regía la diócesis D. Sancho de Ahones. Antes de Arnal- 
do de Peralta no la rigió ningún Pedro en el siglo xiii. En el an- 
terior solamente figuran con este nombre Pedro de Librana 
(II 1 8- 1 129) y Pedro de Torroja (1153-1182). Dos puntos, que 



(i) Manuscrito: *tAdmisit». 

(2) Ramón de Peralta. 

(3) Murió en 1271, después de muy entrado Julio. El obispo estaba 
obligado á ordenar su hacienda, ó hacer inventario de sus bienes, antes 
que falleciese, para que no se defraudasen á la Mitra, conforme lo esta- 
bleció el concilio de Tarragona del año 1239, constitución xvi. 

(4) Henschen y Papebroch, Acta sandorum^ ad diem xvm Martii, de 
sancto Braulione, num. 21. 

(5) España Sagrada, tomo xxx (2 * edición), pág. 169. Madrid, 1859. 

(6) 19 de Julio. 

(7) Historia eclesiástica de España^ tomo iv (2.* edición), pág. 286. Ma- 
drid, 1873. 



EL TEMPLO DEL PILAR Y SAM BRAULIO DK ZARAGOZA. 435 

se avienen con la relación del autor anónimo, se verifican por 
ambos lados: que después de lai^o tiempo (a longo iatn tem- 
pere)^ contado antes del promedio del siglo xiii, las reliquias de 
San Braulio hubiesen hecho incesantes prodigios; y que el obis- 
po, á quien San Valerio amonestó revelándole dónde estaban, 
tuviese con éste devoción singular. Y con efecto (l), D. Pedro 
de Torroja trasladó á su catedral, desde Roda, la cabeza de San 
Valerio en 25 de Diciembre de 1 1 70; y D. Pedro de Librana 
había trasladado desde el mismo sitio el brazo del Santo en 20 de 
Octubre de i I2I. Pero, hay más. Las actas genuinas de la revela- 
ción del cuerpo de San Braulio hacen constar que el obispo Pe- 
dro se hallaba sumamente aquejado no solo de parte de los obis- 
pos comarcanos, con quienes vino á concordia en 30 de No- 
viembre y 4 de Diciembre de aquel mismo año, sino también 
por parte de los moros (tam a fidelibus quam ab infidelibus); 
circunstancias que únicamente en Pedro de Librana concurren. 
Cumple, de consiguiente, opinar que mientras D. Pedro de Li- 
brana estuvo agenciando la adquisición del brazo de San Vale- 
rio, este Santo se le apareció durante la noche del 18 al 19 de 
Julio de 1 1 20. Cabalmente en aquellos días (22 de Julio) de este 
año aconteció la terrible batalla de Cutanda (2), que puso á 
Zaragoza en peligro gravísimo de recaer en manos de los in- 
fieles. 

Ni debe sorprender que las Actas aclamen el templo del Pi- 
lar, trasladándose al año y día de la revelación, por iglesia, ya 
entonces desde remotos tiempos arraigada y permanente en 
Zaragoza á honra de la Virgen, Madre de Dios, con el altar á 
ella dedicado (ante altare, in ecclesia Dei genitricis et virginis, 
Mariae^ in ecclesia ai antiqms temporibus in urbe canstituta.) Lo 
propio, y con mayor energía, expresó D. Pedro de Librana en 
su circular (3) á los fieles de toda la cristiandad (4), para que 



(i) España Sagrada, tomo xxx, páginas 1 10 y 1 11. 

(2) Codera, Decadencia y desaparición de las almorávides en España, pá- 
gina 266. Madrid, 1899. Compárese el tomo x del Bolbtín, páginas 

347-350- 

(3) Migne, Patrología latina, tomo clxik, col. 508. 

(4) «Beatae et gloriosae virginis Mariae ecclesiam, quae diu, proh 
dolor! subiacuit perñdorum sarracenorum dittoni, liberari satis audi- 
vistis, quam beato et antiquo nomine sanctitatis ac dlgnitatis poUere no- 
vistis.» 



43 6 BOLETÍN DE LA. REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

contribuyesen con sus limosnas al reparo y decoroso culto de 
esta iglesia celebérrima los que á ella no pudiesen acudir con 
peregrinación fervorosa. Ni esta circular, ni la bula de Gela- 
sio II (l), que por ella se nos ha conservado, pueden excitar el 
menor reparo al crítico que atentamente las examine. Debió ex- 
pedirse en 1 119, á raíz de la liberación de la ciudad, y se ofrece 
confirmada por los prelados que podían y quisieron hacerlo. 
Bernardo, Arzobispo de Toledo y Legado en Pispa ña de Gela- 
sio II (2), y los obispos Esteban de Huesca, Sancho de Calaho- 
rra y Guido de Lesear en Bearne. Dos años más tarde, pasando 
por Zaragoza con este último prelado, y dirigiéndose con el á 
Santiago de Compostela (3), el cardenal Bosón, Legado de Ca- 
lixto II, confirmó la circular, que debió producir abundantes li- 
mosnas y atraer peregrinaciones innumerables de todo el mun- 
do á la insigne basílica. Y no se crea que falten pruebas direc- 
tas y concluyentes para demostrar que D. Pedro de Librana ex- 
puso una verdad histórica; que no podía exagerar apelando, 
como apeló, á la conciencia pública del orbe cristiano. Bajo la 
dominación sarracena no dejaron de existir en Zaragoza igle- 
sias mozárabes, de las cuales era madre y catedral la del Pilar, 
en el año 855i según se evidencia por el testimonio de Aimoi- 
no, monje eruditísimo del monasterio de San Germán de Pa- 
rís (4), que floreció en aquel tiempo, y la llamó ecclesia beatas 
Mariae semper virginis^ quae est ntater ecclesiarum eiusdem urdís. 
Algunos autores han pretendido desvirtuar la prueba que de ahí 
se infiere, porque les parece que la narración de Aimoino ado- 
lece de falsedad, describiendo la figura del obispo Sénior con 
colores denigrativos y muy diversos, de los que empleó San Eu- 
logio en su célebre carta á Wiliesindo (5); pero, en primer lu- 



(i) Alais (Aleña) en el departamento del Gard, 10 Diciembre 1118. — 
Loewenfeld, Regtsta pontificum Romatwrnm^ núm. 6665; Leipsick, i88§. 

(2) Fallecido en Cluny á 29 de Enero de 1 1 19. 

(3) Historia Compostellana^ libro 11, cap. 37. 

(4) Migne, Patrología latina y tomo cxxvi, col. 10 16. 

(5) «Cumque a vobis egrederer, festinus ad Caesaraugustim perveni 

causa fratrum meorura Aliquamdiu vero apud Seniorem pontifican, 

qui tune rectis moribus eamdem urbem regebat, demorans, postea Com- 
plutum descendí, raptim per Segontiam transiens civitatem, in qua tune 
praesulatum gerebat vir prudentissimus Sisemundus. Et cum ab antistite 
Complutensi Venerio digne susciperer, post quintum diem Toletum 
perveni.» Migne, PatroL lat,^ tomo cxv, col. 347 y 348. 



EL TBMPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 437 

gar, la falsedad, si alguna hubo, no ha de achacarse al escritor, 
que refiere concienzudamente lo que sabía, sino al monje Au- 
daldo, que, exasperado por el mal trato que le dieron en Zara- 
goza como á monje díscolo y vago, que hurtaba sagradas reli- 
quias y no daba razón de ellas, exageró la severidad de la cues- 
tión de tormento, que justamente le aplicaron, y miró al obispo 
Sénior bajo el mismo prisma con que había de ver á Don 
Alfonso el Batallador la animosidad de la Historia Compostela- 
na^ que lo llama pérfido, cruel é impío. Si Córdoba, Toledo, Al- 
calá de Henares, Sigüenza y Za.ragoz3. tenían entonces sus res- 
pectivos prelados é iglesias y monasterios, y disfrutaban los 
cristianos mozárabes, de parte de los moros, tolerancia para su 
culto y clero, ¿cómo negar que estuviese provista Zaragoza de 
Catedral? Y que ésta no era la iglesia del Salvador, á la sazón 
mezquita mayor, claro está y nadie lo duda. 

Por lo demás, una vez que se haya demostrado la existencia 
de la iglesia del Pilar durante la época musulmana de Zaragoza, 
se puede inferir que transciende á la época visigótica, ó, por lo 
menos, al siglo vii, en que vivió San Braulio. Porque los musul- 
manes, por regla general, no consentían á los cristianos erigir 
nuevas iglesias, ni reedificar, ni amplificar las antiguas. El mon- 
je Aimoino pasa más adelante, por cuanto él pensaba y se decía 
en el siglo ix que la iglesia del Pilar era la catedral de la que 
había sido arcediano el mártir San Vicente (l). Fuéselo ó no, 
pues no lo tengo por bien averiguado, justo será concluir que en 
ella, ó en su recinto, fué enterrado, luego que falleció San 
Braulio, ocultándose bajo el rodar de los siglos la memoria del 
sitio puntual del sepulcro en que yacía el sagrado cuerpo ante 
e/ Pilar. 



2. 

Vallvidrera, cerca de Barcelona, 26 de Junio del año 987. Reconoci- 
miento jurídico del testamento de Moción, hijo de Fruya; el cual falleció 



(i) «Quod stupens nimiumque admirans, et aestimans omnino quod 
erat plañe alicuius sancti martyris corpus, iussit (Sénior episcopus) illud 
auferri, atque in ecclesia beatae Mariae semper virginis, quae est mater 
ecclesiarum eiusdem urbis veneranter recondi, in qua olim sub Valerio 
pontífice Ídem martyr strenuusque athleta, archidiaconi arcem insignis 
tenuerat.» 



43^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

en Zaragoza durante el mes de Febrero dei año anterior y dejó una 
manda á la iglesia del Pilar. Publicó este insti'umento D. Antonio Campi- 
llo, mas no con exactitud (i), sirviéndose de una copia infiel. El original, 
de pergamino antiquísimo y roto en parte, existía, á principios del si- 
glo XVIII, en el Archivo episcopal de Barcelona, del que posee una copia, 
entonces legalizada, D. Salvador Sampere y Miquel, á la cual me atengo, 
notando las peores variantes que introdujo Campillo. 

Annus Domini dcccclxxxvi (2) anno xxxi regnante Leutario 
Rege (3), die kalend(arum) Julii, qiiarta feria (4), obcesa est Bar- 
chinona Civitate a Sarracenis; et permittente Deo et impediente 
peccato nostro, in eodem mense 11 nonas (5) capta est ab eís, et 
ibidem inde per¡(i)t (6) omnem substantiam quam ibidem con- 
gregaverant homines terre ilHus. Ibidemque capti vel mortui 
sunt omnes habitantes eadem Civitatem, vel eisdem Comitatu, 
qui ibidem inhabi(tajverant (7) ad custodiendum vel défenden- 
dum ea; et qui residuus existitit mortí, captivus ductus est us- 
que in Córdoba, quos [ínter, et]iam ductus est et hunc Motio- 
nem fiÜum Fruia (8) quondam. 

Ex parte namque de eis testaverunt ibi facultates suas ad in- 
vicem; et (9) si quis eorum anuente Domino primitus reversas 
fuisset, potestatem habuisset ad distribuere suam facultatem que* 
madmodum ipse eis testabat. Sed prelibatus Motion, auxiliante 
Deo reversus est a Corduba usque in Qartigotia (lO), et ibidem in- 
firmatus est infirmitate unde obiit, atque ethiam testavit ibi om- 
nem suam facultatem, sicut in suum testamentum resonat. 

Essitationem namque máxima ínter Judices terre illius fuit de 
hoc et[iam] quam sancti Patres sancxerunt, altercante invicem 
quomodo stabilis habebitur voluntas qui infra sex menses publi- 



(i) Disquisitio methodi consignand? annos JEra^ christiansc, apéndi- 
ce VIII. Barcelona, 1766. 

(2) Según el cómputo Pisano. Corresponde al 985 de la era vulgar. 

(3) Empezó este año 31 del rey Lotario en 10 de Septiembre de 984. 

(4) Campillo: «Julii iii nostra obsessa». 

(5) En el tomo vu del Boletín, pág. 192, he probado la verdad crono- 
lógica de estas indicaciones. Barcelona fué sitiada por Almanzor en miér- 
coles I.® de Julio y tomada y destruida en lunes 6 de Julio de 985. 

(6) Campillo: «deperiit». 

(7) Campillo: «introierant». 

(8) Campillo: «captivus ductus est et hunc Motionem fílium Fruiani». 

(9) Campillo: «ut», 

(10) Campillo: « Carago tza». 



BL TEMPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 439 

cata non fuerit atque secundum ordinem legum exacta (l). 
Audivímus denique quendam quí testavit facultatem suam ad 
quosdam, et unus ex eis non evasit captivitatem ut perficeret 
opus ad constituto tempere, nec in ¡psa captivitate pro nitnia 
pressura perficere nullo modo potuit, ita obviante lex (2) eius 
testamenta, etiam quia sex raenses compleverunt insuper et 
annum unum vel duobus. Quaedam vero ex eis [quidam] di- 
xit (3): decet namquc quotquot enim de hac re sancti Patres 
sanxerc. Ad ultimum instituerunt in libro Gótico qui est et x.**, 
sive dezzenalis (4) vel quinquagenares numero impediat [t] um re- 
ligatis, nec nulla diuturna vel longevitate temporum in eorum ac- 
tionibus iungatur, sed omnem (5) quocumque vel quandocum- 
que relegatione vel exilio ereptus fuerit sequi nominrbus indubi- 
tanter liceat (6). Ipsi etenim memores fuere religatis (7); et nos 
sane salutaria remedia non convenit negari, sed tota virium in- 
tentione decet adiutorium ferré defunctis. 

Ideo igitur nunc liceat (8) testamenta premissa una cum suis 
testibus qualiter distribuit et prememoratus Motion suam facul- 
tatem. lussit nempe ut fierent eleemosinarii sui fratri suo Auru- 
tio et Trasobado et Ela femina (9) uxorem Trasobadi. 

In primis concessit ut donare fecissent ad sancta Maria^ qut 
est sita in Qaragotia^ et ad sanctas Massas qui sunt forís mu- 
ros (10) solidatas centum. £t ad domum sancti Michaelís qui est 
infra civitatis (l l) Barchinona donare fecissent ipsum suum alau- 
dem qui [est] in Bagnarias (12). Et ad sancta Cruce et sancta 
Eulalia Sedis Barchinona, ipsa faxia de térra, qui ad sancta Eu- 



(i) Fuero Juzgo, 1 ib. u, título v, ley 13. 

(2) Campillo: «et obvia vit legi». 

(3) Campillo: «Quidam vero ex eis dixit». 

(4) Campillo: «et décimo ne tric^nalis». 

(5) Campillo añade «eorum negotium». 

(6) Campillo: «sequi in ómnibus Indubitanter habeat». 

(7) Fuero Juzgo, libro x, tít. 11, ley 6. 

(8) Campillo: «dicat». 

(9) Campillo: «Egasinam». 

(10) Santa Engracia; iglesia que ciertamente no fué catedral, porque 
en el año 1063 el obispo de Zaragoza Paterno, con el asentimiento de su 
clero, la adjudicó á la Sede de Huesca, establecida entonces en Jaca. 

(11) Dentro de la ciudad. 

(12) Bañeras, cerca de San Boy de Llobregat. 



440 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

alia foris muros (l). Kt ad sancti Petri cenobü (2), qui est foris 
muros penes domum almi Saturnini ¡psum suum hortum qui fuit 
de mater sua. Et ad sancti Petri de Riaria (3) iussit cartam 
fa[cere donationis] de ipsa sua turre et de ipsas térras qui sunt 
invirone (4) de ipsa turre cum ipsa vinea qui ibidem est; in tali 
videlicet ratione quod tenuisset illud de fratri suo Aurutio, et 
per cartam exinde fecisse[t] ad uxori sue aut filiis suis aut pro- 
pinquis suis, et ipse que accepisset donare exinde fecisset soli- 
dos quinqué omni anno ad iam dicto sancto Petro. Et ad sancta 
Maria, qui est sita in valle vitraria (5), ipsa sua vinea, quod 
plantavit Lima. Et ad domum sancti Justi, que est in Veruce (6) 
ipso suo campo in torrente malo ipso suo alaude de ipsa Mar- 
ca et de Arbatias (7) cartam exinde fecissent ad uxori sue, in 
tali videlicet ratione ut tenuisset et possedisset ómnibus diebus 
vite sue sine blandimentum, et post obitum suum remansisset 

ad filios et filias (8) qui de se et illa íuerint Et ipsum suum 

alaudem qui est in Penitense (9) [et] ubi dicunt Ventaliolo (lO) 
vindere eum fecissent in captivos in remedium anime sue. Et ip- 
sum suum alaudem qui est ad ipsa Parclla et ipso molino qui est 
ad Bisaucio (l I ) charta inde fecissent ad filio suo Wisado si remeas- 
set (12), et ille donare fecisset solidos c. ad sancta María sita in 
domu sancti lacobi de Barchinona (13); et si ipse non venisset 
vindere fecissent per ipsos centum solidos et donare fecissent 
eos ad sancta María iam dicta. Et de suum panem et vinum et 



(i) Santa Eulalia del Campo, donde en 11 55 el obispo Guillermo puso 
la Colegiata de canónigos regulares. 

(2) San Pedro de las Fuellas. 

(3) San Pedro sobre la riera^ ó rambla de Rubí, cerca de Vallvidrera. 

(4) Francés emtiron, 

(5) Vallvidrera. 

(6) Campillo: «Berce». Parece ser San Justo Desvern, cerca de Corne- 
lia, á mano izquierda del Llobregat. 

(7) Campillo: «Arbutias*. 

(8) Aquí termina con un ele. el texto legalizado que posee el señor 
Sampere. En adelante me atengo al impreso de Campillo. 

(9) Panadés. 

(10) Ventajol en la provincia de Gerona, partido de Olot, á la dere- 
cha del río Fluviá. 

(11) Río Besos. 

(12) De su cautividad en Córdoba. 

(13) Altar de la Virgen en la iglesia parroquial de Santiago. 



EL TBBfPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO OB ZARAGOZA. 44 1 

vestes donare fecissent. Et de sua usibilia et de ipsas suas térras, 
quod habebat in Bancellos (l) iussit chartam faceré ad sancti 
Petri de Rodas. Et ipsa sua térra quod habebat iuxta sancti 
Vincentii (2) vindere fecissent, et ipso precio daré ad Ermesin- 
da captiva. Et cum hec omnia ordinavit, sic obiit de hoc dicto 
mense Februarii anno tricésimo [i]i (3) regnante Rege supra- 
scripto. Et ego Aarucio et Egasina (4) reversi sumus de capti- 
vitate anno primo Regnante Ludovico Rege filium Leutarii 
Regí (5). 

Itaquc ego Aurucio et Egasina in presentía residentium sacer- 
dotum, idest Audevarus et Placianus, et iudicum idest Aurucio, 
Filipatcr, Domni et Borrello iudici qui et scriba, et in presentía 
Arvendo, et Gondamar, et Vassallo, et loanne et Vi vane et So- 
niofredo, et Altemiro, et Gustrimiro, et Sondere(do), et Erme- 
gelde et Nifridio monacho, sic iuramus in primis per Deum Pa- 
trem omnipotentem et per lesum Christum Filium eius San- 
ctumque Spiritum, et per hunc locum venerationis sancti loan- 
nis, qui est situs in valle Vitraria ad latere Sancta María adplici- 
tum, supra cuius sacrosancto altario has conditiones manibus 
nostris contincmus et iureiurando contangimus, quia nos supra- 
nominati tutores bene scimus hoc [quod] suprascriptum est, et 
sicut in suo testamento nos videntes et audientes scriptum fuit 
et adhuc resonat; et nulla fraus nec malo ingenio hic impressa 
non est, sed secundum voluntatem ipsius conditoris est factum 
vel edítum; [et] ad ea que scimus, recte et veraciter testificamus 
atque iuramus supcr hancnixum iuramentum. 

Late conditiones vi. kalend(as) Julii anno ii. Regnante Ludo- 
vico Rege, fili Leutarii Regi (6). 

Sig-Hf nat Aurucio, qui tutor sum et hunc sacramentum iura- 
vi. — Sig-Hfnat Egasina, qui tutrix sum et hunc sacramentum 
iuravi. 



(1) Junto á Fanals, lugar marítimo del partido de La Bisbal en la pro- 
vincia de Gerona. Más allá, junto al cabo de Creus, cerca de Rosas, estuvo 
en lo alto del monte el monasterio de San Pedro de Roda. 

(2) San Vicente de Sarria entre Barcelona y Vallvidrera. 

(3) Campillo «primo»; pero es yerro manifiesto. 

(4) Así Campillo, cuya lección es harto dudosa. 

(5} Este año primero del rey Lgís, hijo de Lotario, terminó en i.** de 
Marzo de 987. 
(6) 26 Junio 987. 



n 



44? BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Sig-Hfnat Arvendi. — Sig + t Gondamar. — Sig-Hf t Vasallus. — 
Sig-Hft Joanne. — Sig-f-t Vivan. — Sig+t Sienderedo. — Sig-Slf 
Ermegildo Tenioso. — Sig-Hrt Nifridio monacho. Isti presentíales 
faere. 

Ervigius (l) presb(iter) cognomento Marco, quiqui et iudex 
qui hec scripsi et sig-Hf navi die et anno quod supra. 

El Sr. Sampere y Miquel, que ha tenido cuidado de indicar 
las variantes arriba expuestas, me ha copiado igualmente (2) la 
porción de la copia por 61 poseída, que manifiesta dónde estaba 
y quizá permanece el texto primitivo, original y auténtico, de 
tan interesante escritura: 

«Attestor et fidem fació ego, Hieronymus Gomis, apostólica 
atque Regia authoritatibus Notarius publicus Barchinonensis, se- 
cretan us et scriba negotiorum Mensae Episcopalis Barchino- 
nensis, quod in quodam armario ligneo, recóndito et custodito 
in Arxivo Palatii Episcopalis juxta curiam vicariatus Ecclesia- 
stici Barchinonensis, in quo sunt per ordinem arxivatae et recón- 
ditas omnes scripturae, privilegia seu Instrumenta lurium reddí- 
tuum et emolumentorum lurisdictionum, scilicet Baroniarum ac 
decimarum, feudorum, alodiorum, censuum ac fructuum ejusdem 
Mensae Episcopalis ac Capellaniae Beatae virginis Mariae nuncu- 
patae del Condal^ in Ecclesia Parrochiali villse Calidarum de 
Monte Bovino (3) diócesis Barchinonae institutae et fundatae» 
eidem Mensae Episcopali unitae et incorpora tae, inter alia existit 
et invenitur quoddam privilegium, in pergameneo exaratum, 
cum aliquibus foraminibus ob vetustatem illius, cum inscriptione 
videlicet, testamentum cujusdam Nobilis^ nomine Moción^ qui le- 
gavit EcclesiíB Paraliatam^ sub numero primo; quod vidi et legi 
et transcribere feci, quod est thenoris sequentis (4)... Et ut prae- 
dictis, licet aliena manu scriptis, in juditio et extra, ubique óm- 
nibus plena fides adhibeatur, ego idem Hyeronimus Gomis, no- 
tarius et secretarius relatus, hic me subscribo, et die... mensis 
Augusti anno millesimo septingentésimo sexto, meum solitum 
Notariae appono signum...» 

No obstante los esfuerzos que el actual Archivero del Palacio 



(i) Campillo: «Georgius» y arriba «Borrellus», mal copiados ó laidos. 

(2) Carta del 20 de Abril de 1904, 

(3) Caldas de Mumbuy. 

(4) Sigue el texto. 



j 



EL TEMPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 445 

episcopal ha hecho, por mí rogado, para dar con el original de 
tan precioso documento, han resultado inútiles hasta el presente. 
Pero leyendo los traslados, que me han servido para restablecer 
en lo posible la integridad del texto, á nadie puede caber, ni 
por asomo, en buena crítica, duda alguna acerca de la verdad y 
veracidad con que testifica la existencia de las iglesias mozará- 
bicas de Santa María intramuros y de las Santas Masas extramu- 
ros de Zaragoza en los postreros años del siglo décimo. 



8. 



Enero, 1 142. — Carta de confirmación y seguridad, que D. Ramón Be- 
renguer IV, conde de Barcelona y príncipe de Aragón, hizo al Prior y Ca- 
bildo de Santa María de Zaragoza, á ruegos de la vizcondesa de Beame. 
viuda de Gastón IV, sepultado en el cementerio, ó atrio, de dicha basí- 
lica. — Archivo del Pilar, arm. i, caj. 6, leg. i, núm. 2. Falta el pergamino 
original, conservándose tres copias manuscritas, que á él se remiten. 

In dei nomine et eius divina Clemencia, Patris et Filii et Spi- 
ritus Sancti, amen. Ego Raymundus Berengarii, dei gratia Bar- 
chinonensium Comes et Princeps Regni Aragonensis, ad hono- 
rem et laudem nominis dei et augmentum et corroborationem 
nominis christiani, et pro salute animarum Patris ct Matris 
me§ (l), et domini Regis Aldefonsi (2) bone memorie, et om- 
nium pcccatorum meorum remissione, ct [adj rogatum domine 
Talesie Vicecomitisse Bearnensis, fació hanc cartam confirma- 
tionis et securitatis tibi, Petro (3) Priori de Sancta María de Cc- 
saraueusta et ceteris Canonicis ibidem deo servientibus et ve- 
stris successoribus ut populctis ibi libere atque secure, et servia- 
tis deo et Beate Marie genitrici eius sub regula beati Augustini 
pro salute Animarum vestrarum et anime domni vicecontitis Ga- 
stonis et omnium ibidem in Chrisfco quiescentium, quinimo om- 
nium fidelium vivorum et defunctorum. In super concedo vobis. 
et assecuro quantum habeatis hodie et Episcopus Bernardus 



(1) D. Ramón Berenguer III y doña Dulce, condesa de Provenza. 

(2) Alfonso el Batallador. 

(3) Pedro Ramón de Riela 



444 boletín de la real academu de la historia. 

dedit vobis (l) et quantum in antea deus et boní homines 
dederint vobis, hereditates, captivos, bestias, oves et boves, et 
habere, et quecumque omnia ¡ure haberi debent vel possunt ¡n 
Monasterio, ut habeatis hoc totum et possideatis salvum, libe- 
rum et ingenuum, de me et de ómnibus successoríbus meis et de 
ómnibus hominibus, salva mea fidelitate et de omni mea poste- 
ritate, per sécula cuneta. — Sig^num Rymundi Contes, 

Facta carta in era m. c. lxxx, in mense Januario, domi- 
nante me, dei gratia, in Aragone, et in Suprarbe, et in Ripacur- 
cia, vel insupra dicta Cesaraugusta, aut in Barchinona; Episcopo 
dodo in Osea, Episcopus Bernardus in iam nominata Cesarau- 
gusta, Episcopiis Michael in Taragona, Gaufredus in Rota; 
Comes Arnaldinus sénior in Buile; Comes Artalle in Osea, Lop 
López in Qaragoga, Lop Sanz in Belgit, Artal in Alagon, For- 
tunigo Agenaris in Taragona, Petro Taresa in Borgia, Sancio 
Enecones in Daroca, Comes [in Ayerbe], et Furtunico Gurrea 
frater eius in Boleia et in arcibus sive in arosta (2). 

VX sunt restes Ramirus Rex, V^icecomitissa Talesa, Episcopus 
iam dictus Oscensis [et] Arpa (3). 

Ego Raymundus de Boleia scriptor, iussu domini mei Comes, 
hanc cartam scripsi et hoc sig-Hrnum feci. 

Regía entonces doña Talesa el Vizcondado de Bearne, á nom- 
bre y por causa de la menoría de su nieto D. Pedro, huérfano 
de Ccntullo V. Va en I.** de Diciembre de II35 había hecho 
la Vizcondesa donación de una heredad á Santa María de Zara- 
goza, en sufragio de su llorado consorte (f I131), que allí yacía: 
«concedo ecclesie sánete Marie ubi predictus dominus Gasto, 
maritus rneus^ iaceti> Otra escritura de donación hizo la Vizcon- 
desa, que ha publicado el Sr. Miret (4), otorgada en lO de Julio 
de 1 144. Por ella concede á los Templarios todo cuanto poseía 
en Zaragoza; ciudad, dice, que Gastón, mi esposo y glorioso 



(i) Fundando la Colegiata en el mes de Noviembre de 1 138. Confirmó 
la fundación y bienes de la Comunidad el Papa Inocencio II, en su palacio 
de Letrán, á 15 de Diciembre de 1141 (Migne, Patrología latina^ tomo 
CLXxix, col. 563). 

(2) Ruesta, villa del partido judicial de Sos. 

(3) Abad de San Juan de la Peña. 

(4) Car hilar i deis Templers de les comandes de Gardeny y Barbens^ pá- 
ginas 13 y 14. — Barcelona, 1899. 



BL TEMPLO DBL PILAR Y SAN BRAUUO DE ZARAGOZA. 445 

triunfador, adquirió á precio de su sangre: «pro anima dotnini mei 
gastón vicecomitis, qui eam adquisivit cum sanguinis effusione et 
gloria triumphali.» 

4. 

28 Diciembre 1181. Concesión que el obispo D. Pedro de Torreja hizo 
de todos los réditos de la iglesia de Híjar para la fábrica y culto de la del 
Pilar, con la condición de que perpetuamente ardiese una lámpara ante 
el altar de la Virgen. — Arm. vi, caj. i, leg. i, núm. i. Pergamino original: 
alto, 0,08; ancho, 0,18 m. 

Ad cunctorum perveniat notitiam quod ego Petrus, dei gracia 
Cesaraugustanus Episcopus, bono animo et spontanea volúntate 
dono, laudo atque concedo domino deo et ecclesie Sánete Ma- 
rie maioris de Cesaraugusta eiusdemque Canonicis regulariter 
professis, in perpetuum in manu domni Guiiliclmi eiusdcm 
?2cclesie Prioris, ecclesiam de Ixar cum ómnibus decimis et pri- 
miciis, oblacionibus sive defunctionibus suis, atque cum ómnibus 
que ad eandem ecclesiam pertinent vel pertinere debent, ut 
omni tempore habeant et possideant canonici prelibate ecclesie 
ad restauracionem operis ipsius ecclesie et sacristie iure perpe- 
tuo. Supradictam autem donacionem fació eis solo intuitu mise- 
ricordie et pietatis pro salute et remedio anime mee, et ut omni 
tempore exoretur deus in ecclesia ipsa beate Marie pro anima 
mea, salvo tamen in ómnibus pontificali iure, scilicet quarto et 
cena, et Archidiaconi similiter, et semper teneant unam lampa- 
da accensam nocte ac die ante altare beate Marie pro anima mea 
et omnium successorum meorum. 

Huius donacionis sunt testes Bernardus Archidiaconus, Guil- 
lielmus Archidiaconus, Petrus Sacrista, Johannes Prepositus, 
Egidius de Belchit et Johannes de Epila. 

Eacta carta v Calendas Januarii sub era m. ce. xviiij. 

Petrus Dei gracia Cesaraugustanus. 

El texto se repite, con igual signatura, en otro pergamino, 
alto 112 y ancho 210 mm., que se trazó tan pronto como hubo 
fallecido D, Pedro de Torroja (f 8 Marzo 1184) y fué confirma- 
do por su inmediato sucesor D. Raimundo de Castellezqelo con 
esta cláusula: «Figo Raimundus, dei gracia Cesaraugustanus 
Episcopus, hanc cartam laudo et confirmo, et hoc sig-Strnum 
manu mea fació. Johannes, domini episcopi notarius iussione 
eius, hanc cartam scripsit et hoc sig+num fecit». 

TOMO xLiv. 29 



446 



bolet/m db la real academia de la historia. 



Pocos «iños más adelante el rey D. Alfonso II de Aragón, ha- 
llándose en Perpiñán en Diciembre de 1 194, consignó por su 
testamento (l) una manda, no menos crecida, para el culto de la 
Virgen en su templo del Pilar: «Concedo sánete Marie de Cesar- 
augusta villam de Mareta cum omni iure meo ad candelam per- 
petuo illuminandam; et dimitto ibidem unum calicem de tribus 
marchis (argenti), et unum turibulum de tribus marchis, et unaní 

pixidem de una marcha. 

El mismo Rey, un mes antes que falleciese (f 25 Abril 1 196), 

otorgó carta de protección y salvaguardia al templo, cabildo, 
vasallos y bienes ó heredades cuantiosísimas pertenecientes á 
Santa María de Zaragoza en todos los Estados de la Corona de 
Aragón; y otra carta de igual tenor por lo tocante al reino de 
Navarra, expidió D. Sancho el Fuerte desde Tudela en Agosto 
del mismo año. Confirmaron el privilegio de Alfonso II varios 
reyes que le sucedieron: D. Jaime I y su mujer doña Leonor en 
Calatayud, á 16 de Agosto de 1224; Alfonso III en Barcelona» 
á 6 de Septiembre de 1289, y Jaime II en Tortosa, á 17 de Oc- 
tubre de 1295. Otros diplomas regios del siglo xm que conce- 
den señalados favores y donativos, y centenares de pergaminos 
inéditos del propio siglo y del anterior, atesorados por el Archi- 
vo del Pilar, cuyo índice llenaría no pocas páginas, he de trans- 
currir en silencio; mas para demostrar la fama universal de que 
gozaba entonces, y gozó antes y después, aquel centro de pere- 
grinación, por muchos títulos enlazado al de Santiago de Com- 
postela, bastarán los ocho documentos siguientes. 



6. 



Juslibol, 19 Marzo 1294 (de la Encamación 1293). £1 obispo D. Hugo 
tic Mataplana, con asentimiento del Prior y Cabildo del Pilar, reitera con 
apretadas órdenes su mandato al obrero del templo, para prevenir la in- 
minente ruina del edificio, que se caía de viejo, y dicta disposiciones ex- 
tremas y convenientes, dando á los feligreses de la parroquia parte en el 
consejo de inspección y administración de tamaña obra. Habiendo falle- 
cido en Roma el obispo D. Hugo on 29 de Junio de 1296, y siendo luego 



(i) BofarulI, Documentos inéditos del Archivo general de la Corona de 
Aragón, tomo iv, pág. 401. Barcelona, 18. 



BL TEMPLO DEL PILAR Y SAN BRAUUO DE ZARAGOZA. 447 

elegido y consagrado su sucesor D. Jimeoo de Luna por Bonifacio VIII, 
iiié conveniente sacar un traslado auténtico de la carta-orden para man- 
tener su cumplimiento, que duraba por un decenio, en 17 de Mayo 
de 1297. — ^Arm. vi, caj. 2, leg. 3, núm. 2. Pergamino: alto, 28; ancho, 26 
centímetros. Conserva el cordón del que colgaba el sello de la Curia del 
Vicariato de Zaragoza. 

Noverint universi quod hoc est transumptum a quadam litte- 
ra Domini Hugonis bone memorie Episcopi Cesarauguste, non 
cancelata nec abolita nec in aliqua suí parte vitiata, suo sigillo 
vero in dorso sigillata, et fideliter de verbum (1) ad verbum ex- 
tractum de mandato et auctorítate Domini Dominici Arquerii, 
Canonici et Officialis Cesarauguste; cujus littere tenor talis est. 

Hugo, miseratione divina Cesarauguste Episcopus (2), vene- 
rabilibus, in christo dilectis, Priori et Capitulo Ecclesie Sánete 
Marie Majoris Cesarauguste salutem cum caritate sincera. 

Graves et assiduos clamores recepimus, qui conscientiam no- 
straní stimulant, et nostrum animum inquietant, máxime cum 
oculís nostris inspeximus clamores hujusmodi justos esse, de pe- 
riculo videlicet Ecclesie Sánete Marie Majoris predicte, que ma- 
nlfestam minatur ruitiam (3) ac perniciosum dispendium, nisi 
sibi celeriter succurratur. Cumque frequenter monuerimus ve- 
strum Operarium ut tanto periculo, prout ejus incumbit honcri, 
obviaret, ipsc tamen mónita nostra obaudiens, hujusmodi pe- 
riculo prospicere non curavit. Unde nos, ipsius negligentiam et 
inobedientiam ferré ulterius non valentes, ac prefatis ruine et 
periculo paterna sollicitudine prospicere cupientes, de consilio 
et assensu vestro ordinamus atquc precipimus ut omnes reddi- 
tus ad operam vestre Ecclesie spectantes, tam in primitiis quam 
in alus quibuscumque, deducta provisione Operarii supradicti, 
Subprioris etiam et Sacriste, et alus que ordinarie incumbunt 
onerí opere (4) Ecclesie supradicte, per dúos discretos de Capi- 
tulo vestro ac per alios dúos parrochianos vestros, quos vos ac 



(i) Sic. 
' (2) Fué consagrado en Roma el día 6 de Mayo de 1289, por el Papa 
Nicolás IV. 

(3) En la primera mitad del año 1261, el Ebro, recrecido, se llevó el 
puente cercano al templo del Pilar y asoló por aquel lado toda la huerta 
de Zaragoza. 

(4) De la obra. 



44^ boletín de la real academia de la historia. 

vicini Ecclesie vestre ad hoc duxeritis deputandos, in fabricam 
predicte Ecclesie expendantur seu etiam convertantur, et quod 
per eosdem primitia Ecclesie usqué ad decennium (l) attribute- 
tur seu vendatur, in operam preffate Ecclesie ut predicitur con- 
vertenda. Qui quidem Canoaici et vicini, ad hujusmodi ut predi- 
citur deputati, teneantur vobis et tribus de vicinis vestrís de re- 
ceptis et expensis rationem redderc omni anno, contradictores 
ot rebelles auctoritate nostra per censura m ecclesiasticam com- 
pescendo. Per hanc autem ordinationem non intendimus juri 
opere nec ordinationibus ac sententiis, per predecessores no- 
stros habitis atque latis in posterum, in aliquo derogare. Data 
apud Deuslibol (2) xiiij Calendas Aprilis, anno Domini Milési- 
mo ce.** xc.° iij. 

Et nos Dominicus Arquerii, Officialis predictus, predicto 
transumpto , de mandato nostro extracto a predicta littera Do- 
mini Episcopi, nostram auctoritatem prestamus ut faciat fidem 
in judicio. Et ut ipsum transumptum maiori gaudeat firmitate, 
illud mandamus sigillo Curie Officialatus Cesarauguste appensio- 
ne muniri. 

Actum est hoc in Palatio Domioí Cesarauguste Episcopi (3) 
xvi.° Calendas Junii, anno Domini m.** cc.^ xc.** séptimo, presen- 
tibus et ad hoc rogatis Dominis Eximino Lupi de Luna et Garsia 
de Lodosa, Jurisperitis Cesarauguste. 

SigJ38num mei Garsie Eximini de Tudeli, Notarii publici Ce- 
sarauguste et Curie Officialatus ejusdem. Qui de mandato dicti 
Officialis predictum transumptum a dicta littera de verbo ad 
verbum bene et fideliter extrahi feci et sigillo ejusdem Curie 
sigillavi. 

6. 

Anagni, 12 Junio 1296. Bonifacio VIII otorga indulgencias á los que 
visitaren la iglesia del Pilar en las festividades y octavas que ella cele- 
braba en honor de la Virgen, del Espíritu Santo, del arcángel San Miguel, 
del apóstol Santiago el mayor, de San Cristóbal mártir y de San Martín 
obispo de Turs, venerados en sendos altares del mismo templo. Esta bula 



( i ) Hasta el 19 de Marzo de 1304. 

(2) Dcus le vol (Dios lo quiere), grito de guerra del ejército cristiano 
que acampó en este lugar al sitiar á Zaragoza en 1 1 18. 

(3) D. Jimeno de Luna. 



EL TBMPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 449 

inédita no está registrada por la colección de Potthast. La obtuvo ó debió 
agenciarla el Obispo D. Hugo de Mataplana poco antes de su falleci- 
miento (f a9 Junio 1296) con el objeto de Uevar adelante las obras de 
restauración de la basílica iniciadas por él. — Arm. i, caj. 2, leg. 1, núm. i. 
Pergamino: alto, 42; ancho, 60 cm. Es un traslado de la bula y del docu- 
mento siguiente (7). Letra del siglo xiv, hermosa y limpia, con mayúscu- 
las iniciales de párrafo miniadas. 

Hoc cst translatum bene et fideliter sumptum a quodam pri- 
vilegio Domini Pape, cujus tenor talis est. 

Bonífacius episcopus, servus servorum Dei, universis Christí 
ñdelibus, presentes litteras inspecturis, Salutem et apostolicam 
benedictionem. 

Mirabilis Deus in sanctis suis, de ipsoruní glorificacione con- 
gaudens, in venerationem beata marie virginis eo jucundius de- 
Icctatur quo ipsa, utpote mater ejus effecta, meruit alcius sanctis 
ceteris in celestibus coUocari. 

Cupientes igitur ut ecclesia sánete marie majoriscesarauguste, 
que in honorem ipsius virginis glorióse dicitur esse constructa, 
congruis honoribus frequentetur, et frequentantes, pro tali la- 
bore, perpetué quietis muñere gratulentur, ómnibus veré peni- 
tentibus et confessis, qui ecclesiam ¡psam in singuÜs ejusdem 
virginis, et sancti spiritus, ac sanctorum mikaelis archangeli, Ja- 
cobi apostoli, et Christophori martiris, et martini episcopi et 
confessoris, in quorum honore in eadem ecclesia altaría sunt 
constructa (l), festivitatibus, et per octo dies fcstivitates ipsas 
immediate sequentes, devote visitavcrint annuatim, de omni- 
potentis dei misericordia et beatonim apostolorum petri et paulí 
apostolorum ejus auctoritate confisi, unum annum et quadra- 
ginta dies de injunctis sibi penitentiis misericorditer relaxamus. 

Datum Anagnie, 11 idus Junii, pontificatus nostri anno se- 
cundo. 

No registra Potthast esta bula (2), como ya lo dije; ni la cita 
bien el P. Antonio Arbiol (3), ni D. Mariano Nougués (4), que 
le achacan el texto y la fecha del documento siguiente. 



(i) El de Santa Ana estaría entonces en construcción ó se omitió di»- 
traidamente por el copista de la bula, que original no se encuenti*a. 

(2) Regesia PonUficum Romanarwn. Berlín, 1875. 

(3) España feliz, páginas 305 y 306. Zaragoza, 17 18. 

(4) Historia crfiica y apologética de la Virgen del Pilar ^ pág. 61. Ma- 
drid, 1862. 



450 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



Romaj 20 de Febrero, Miércoles, de 1297. A todos los fieles que contri- 
buyan con alguna limosna, ó con algún consejo para ella, á la obra del 
templo del Pilar, que corría grave peligro de arruinarse por causa de su 
nimia vetustez y remota antigüedad^ ó lo visitaren en las festividades que 
enumeran, conceden indulgencias trece Prelados: Nicolás de Teano, Ven- 
tura de Gubbio, Guillermo de Urgel, Adenar de Huesca, Femando de 
Oviedo, Gerardo de Arras, Fray Bartolomé de Orta, Leonardo de Mothón, 
Fray Bartolomé de Foligno, Fray Lamberto de Veglia, Adán de Aversa, 
Volrado de Brandemburgo y Sabas de Mileto, bajo el supuesto de que se- 
mejante concesión fuese, como lo fué, aprobada por D. Jimeno de Luna, 
obispo de Zaragoza. — Hállase continuado y copiado este instrumento en 
el mismo pergamino que contiene el traslado de la bula de Bonifacio VIIl. 

Hoc est translatum, bene et fideliter sumptum a quodam 
privilegio ab Archiepiscopis et Episcopis ad Ecclesiam Sánete 
Marie Maioris de Civitate Cesarauguste concesso, cuius tenor 
talis est. 

Universis Christi fidelibus, ad quos presentes littere pervene- 
rint, Nos, Dei gracia Nicholaus Tianensis, Ventura Eugubinensis, 
(juillermus Urgeliensis (l), Adenarus Oscensis, Ferrandus Ove- 
tensis (2), Gerardus Atrebatensis, Frater Bartol(ome)us Ortensis, 
Leonardus Mothonensis, Frater Bartholonieus Fulginensis, Frater 
Lambertus Veglensis, Adam Aversanus, Vo(l)radus Brandebur- 
gensis, Sabba Militensis (3), episcopi, salutem in Domino sempi- 
ternam. 

Quoniam, ut aít Apostólas, omnes stabimus ante tribunal 
Christi, recepturi prout in corpore gessimus sive bonum sive 
malum, oportet nos diem messionis extreme misericordie operi- 
bus prevenire in terris que, reddente Domino, cum fructu recol- 



(i) Fray Guillermo de Moneada, dominico. En 1295 estuvo de emba- 
jador de Bonifacio VIII en el reino de Sicilia y no regresó de Italia antes 
de 1298. — Villanueva, Viaje literario^ tomoy^i, liÁg, 107. 

(2) Femando Alfonso Peláez. Perseguido por el rey D. Sancho ei Bravo, 
halló por este tiempo refugio en Roma. — España Sagrada^ tomo xxxviii,. 
página 218. 

(3) Murió en 1298, sin que sepamos el mes ni el día. Tuvo por sucesor 
en aquel mismo año al monje cisterciense Andrés. 



BL TBBCPLO DKL PILAR Y SAN BRAULIO DB ZARAGOZA. 45 1 

ligere Valeamus ¡n celis, firmam spem fiduciamque tenentes quo- 
niam qu¡ parce seminat, parce metet; et qui seminat in bene- 
diccionibus, de benedicionibus metet vitam eternam. 

Cum igitur Ecclesia Sánete Marie Maioris civitatís Cesarau- 
guste pre nimia vetustate et antiquitate minatur ruinam, et propter 
hoc reparatione indigeat festinata, ad quod sunt fidelium subsidia 
plurimum oportuna, universitatem vestram monemus et (h)orta- 
mur in Domino in remissionem vobis peccaminum iniungentes 
quatonus, ut cohoperatores sitis opcrum caritatis et píetatis, ac- 
cedentes ad vos eorum nuncios benigne recipere ac honeste 
tractarc curetis, eis grata subsidia et pías heiemosinas conferen- 
tes; et quod eisdém contulcritis in terris, curf\ multiplicato fructu 
recipere valeatis in celis. 

Nos autcm dictam ecclesiam prosequi cupientes spiritali mu- 
nerum largitate, et nostros thesauros spirituales Christicolis ape- 
ríre, quorum donorum illecti salutari dulcedine, ad ipsam in 
mentís jubilo et hymnis exultationis accedant, et semper que- 
rentium Dominum fiat ferventior devotio circa eam; ut igitur 
quicumque hanc ecclesiam, benefícia pctiturus, ingrediturletetur 
se impetrasse in ea sue petitionis instantiam humiiem [et] in 
eternam beatitudinem Christi futuram; ómnibus veré peniténti- 
bus et confessis, qui predicte ecclesie Hmina in ómnibus festivi- 
tatibus beatissime Dei genitricis Marie, et Sancti Spirítus, et 
Sanctissime Anne Matris ejusdem Dei genitricis, Sancti Jacobi, 
Sancti Christophori, Sancti Michaelis et Sancti Martini, quorum 
solemnitates et mira in dicta ecclesia celebrantur, et omnium 
festivatum in octavis predictorum, vel qui ad necessitatem et 
sustentacionem, luminarium, hornamentorum , pannorum vel 
aliquorum aliorum necessariorum predicte ecclesie pertinencium, 
et fabrice vel structure seu reparacioni dicte ecclesie manus 
porrexerínt adiutrices, seu in extremis laborantes quicquam fa- 
cultatum suarum legaverint, dederint, vel quoquomodo assigna- 
verint, seu de bonis suis sibi a Deo coUatis caritative contulerint 
ecclesie prelibate, vel ad hoc alios incitaverint, pro quacumque 
\'ice nos, de Dei omnipotentis misericordia beatissimeque semper 
virginis Marie et predictorum sanctorum omnium, necnon Petri 
et Pauli apostolorum atque omnium sanctorum mentís et preci- 
bus confidentes, singuli singulis singulas dierum quadragenas de 
sibi iniunctís et devote susceptis penitencüs, dummodo dióCisa^ 
ni consensus ad id accesserit^ misericorditer in Domino rela- 
xamus. 



452 BOLBTÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

In quorum omnium testimonium sigilla nostra presentibus 
sunt pressa. 

Datis Rome, anno Domini m.** ce.** nonagésimo séptimo (l)^ 
indiccione decima, Pontificatus Sanctissimi Patris Domini Bon¡- 
facii Pape anno tercio, die mercurii, xx.° mensis Februarii. 

Ad hec nos, Eximinus Miseratione divina Cesarauguste Epi- 
scopus, induJgentias predictorum prelatorum, eidem Ecclesíe 
Sánete Marie conccssas, approbantes et videntes, eisdem no- 
strum prebemus assensum. In cuius testimonium presentes sigiUo 
nostro pendenti fecimus comuniri. 

De todas las naciones cristianas debieron aprontarse recursos 
y venir peregrinos 5 la iglesia del Pilar. El rey D. Jaime II se 
cubrió entonces de gloria, sosteniendo la causa de Bonifacio VIII 
contra ,su propio hermano D. Fadrique, rey de Sicilia. Casado 
con Blanca de Anjou, hija del rey de Ñapóles, y distinguido coa 
favores extraordinarios por el Jerarca supremo, atendió á con- 
solidar y abrillantar su poder dentro de sus Estados hereditarios 
de la Península, obteniendo del Papa (l.^ Abril 1 297) facultad 
para crear una Universidad literaria que gozase de los privilegios 
que tenía la de Tolosa de Francia, con lo cual evitaba la expa- 
triación de la juventud estudiosa y atraía la de otros reinos. A 
este plan político y religioso á la vez parece que obedeció el 
auge que por su parte prestó al esplendor y celebridad del tem- 
plo y cabildo del Pilar, como en cuatro desús diplomas (17 Oc- 
tubre 1295, 23 Mayo 1298, 28 Mayo 1299, 19 Mayo I302),que 
he visto y manejado, se manifiesta. 



8. 

27 Mayo 1299. L21 ciudad de Zaragoza concede amplios privilegios en 
personas y bienes á los peregrinos que de varias partes del mundo acu- 
dían á postrarse ante la Virgen del Pilar, ilustre por incesantes é innu- 
merables maravillas. — Arm, i, caj. 5, leg. 2, núm. 8. Pergamino original: 
alto 42, ancho 60 cm. Cuelga el sello mayor de la ciudad, que mide 88 mm. 
<le diámetro. 

A todos á los quales (2) las presentes venrrán. De nos los ju- 

(1) En la copia: «octavo»; error que acaso provino de la fecha que 
pasa por alto en la confirmación, ó asentimiento, prestado por D. Jimeno 
de Luna. 

(2) En el original no se marca ningún acento. 



EL TEMPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 453 

radas prohomes et la Univcrsidat de la Qiudat de Zaragoza. 
Muitas saludes et buena amor. 

Non solament en el Regno de Aragón, mas ante por toda Es- 
payna et en muytas otras partidas del mundo crehemos scer 
manifiesto los muytos et innumerábiles miraglo§ quél Nuestro 
Seynor Jhesu christo feitos a (i) et cada dia facer non cessa en 
los ovientes (2) devoción en la gloriosa ^t bien aventurada vir- 
; gen Madre suya, Santa María del Piíar^ en la Glesia (3) de 
Santa María la Mayor de lá^ (Jiudad sbbredita. 

Ond (4), como de part de los honrados Prior et el Capítol de 
la dita Glesia ayamos entendido que algunos, ovientes devoción 
en aquel santo lugar, no osan venir en los peregrinajes ho ro- 
merías, por ellos en aquel prometidos, dubdantes ser Peynora- 
dos ho marchados en la dita giudat por algunos, demandaron 
con gran instancia que sobre aquesto deviéssemosJí:<íita Glesia 
, de algún remedid provehir. . -" 

Nos empero, atendientes que la devoción de los fieles no 
conviene por alguna ocasión ser embargada; por esto, por las 
presentes, seguramos todas et cada hunas personas venientes en 
romería ho peregrinage á la dita Glesia de Santa María et por- 
tantes seynal de aquel. Así que ellos ni las compaynas et ^bienes 
que trayerán no sian peynorados ni marchados por algún vegino 
de la giudat, de venida, estada et tornada, ni encara por alguna 
otra persona extraynya en la dita giudat, ni en sus términos, es 
á saber, por deudos (5) en los quales principalment, ó por nop- 
ne (6) de fiadoría obligados sian, ni por alguna otra razón; si 
(Iones (7) non será por maleficio que figicsen, por el cual convi- 
niese á ellos encontinent responder et fazer dreyto á los querey- 
Uantes. 

En testimonio de la qual cosa las presentes mandamos con el 
siello mayor de la (giudat pendient seer siellada. 

Dat(um) Cesaraug(uste) vi Kalendas Junii, anno Domini 
M.** ce.** xc.** nono. 



(i) Hechos ha, ó tiene hechos. 

(2) Habientes. 

(3) Iglesia. 

(4) Por ende, latín unde. 

(5) Deudas, del latín debito. 

(6) Nombre. 

(7) ' Si pues: del catalán doncks^ francés done. 



454 



Cuelga, de cinta listada de blanco y rojo, H sello de cera, 
que presento, reducido á la mitad de su grandor, en foto- 
grabado. 



Anverso: León rampantc, coronado; y en la orla se lee: 

+SIGrLLVM C[ON]Cll.Il CKSARAVGVSTE. 

Reverso; Muro con tres puertas y cuatro torres. Debajo, el 
león. Encima, la cruz patriarcal, que distingue también algunas 
monedas del Rey I). Jaime I en señal por ventura de haberse 
cruzado para la empresa ultramarina en 1269, que tan fatal ha- 
bía de ser á San Luis, rey de Francia. 1.a leyenda está sacada 
del cántico de Zacarías y alude á la reconquista de Zaragoza por 
el ejército de los cruzados, que acaudillaba el rey D. Alfonso el 
Batallador en iiiS: -t- BENEDICTVS [DOJMINVS DEVS 
ISRAIIEL. Mas el UÓn parece que fué debido, no solo á este 
monarca, sino también á su entenado, D. Alfonso VII de Casti- 
lla y de León: el cual (Diciembre, 1 136), al enseñorearse de Za- 
ragoza, se dirigió con acompañamiento triunfal al templo del 
Pilar, para ser allí aclamado y probablemente coronado rey de 
Aragón, como lo refiere su crónica (I). 



(li Bspaüa Sagrada, tomo xxi (a." «rrtición'l, pág. 3J4. Madrid, trfj- 



EL TKMPLO DBL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 455. 

No se conoce otro ejemplar de este sello preciosísimo sino el 
que halló suelto, en el archivo municipal de Tortosa, D. Fer- 
nando de Sagarra, y ha hecho público dos años ha (l), pero muy 
gastado y de fecha insegura. 



9. 

20 de Diciembre 13 17. — Ofrenda de dos cuartales de trigo, que debían 
darse todos los años en la fíesta de la Asunción para la obra de Santa Ma- 
ría del Pilar. Hizo este ofrecimiento Sancho López de Romeu Sanz, veci- 
no de Sos, villa fronteriza de Navarra y capital de partido en la provincia 
de Zaragoza. — Arm. vi, caj. 2, leg. 1, núm. 3. Pergamino: alto 15 cm., 
ancho 26. 

Sepan todos que yo Sancho López de Romeu Sang, fiUyo de 
Don Sancho López de Romeu Sang, vecino de Ssos, por muyt 
grant devoción que yo he á Dios et á santa María del Pilar de 
Zaragoza^ con pura et agradable voluntat, con aquesta present 
pública carta por todos tiempos valedera et en remissión de mis 
pecados: Do et assigno para todos tiempos para ayuda de la dita 
obra de la dita eglesia de Santa María del Pilar de la dita ciudat, 
dos quartales de trigo de la messura de Ssos, pagaderos en cada 
un año á la dita obra, por la fíesta de Santa María mediant Agos- 
to, dentro en este dito lugar de Ssos al que por qualquier man- 
dadero que yes (2) et por tiempo será de la dita obra; los quales 
ditos dos quartales de trigo quiero que aya la dita obra por todos 
tiempos cada año, por la dita fíesta de Santa María mediant Agos- 
to, sobre toda la part mía de un molino et en la rueda de aquel, 
sitiado en término del dito lugar de Ssos, que yes clamado la 
Rueda de la mañana; el qual molino et Rueda affruentan con 
huerto de Don Julián Pérez de Pomera, et con vinya de Doña 
María Eneguiz madre de Don Gil Martinet cavalleyro, et con el 
Río mayor (3). Et yo cstabléscome seer fíanza de salvo por ser 
ende los ditos dos quartales de trigo á la obra de la dita eglesia 
de Santa María del Pilar por todos tiempos cada año por el dito 



(i) Importancia de la sigilografía. Memoria leída en la Real Academia 
de Buenas Letras de Barcelona en 15 de Marzo de 1902. 

(2) Allí es. 

(3) Onsella. 



456 - BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

tiempo como dito es. Doy obligación de todos mis bienes movi- 
bles et semovyentes en todo lugar. Presentes testimonios son 
desto Don Bartholomé de Castillejo clérigo et Juhán Nicolau ve- 
cinos de Qaragoga. Feyto fué esto xx días entrado el mes de 
Deciembre. Era m." ccc* Quinquagesima et Quinta. 

Sig+no de mí, Juhán Pérez de Quinto, notario público de Za- 
ragoza, qui de la suma por mí recebida (e)sto screbir fice. 



10. 

Martes, 31 Enero de 1324 (déla Encarnación 1323). — Cuentas de la 
fábrica del trascoro y altares de Santa María, rendidas por el obrero del 
Pilar al Prior y á tres canónigos del Cabildo. — Arm. vi, caj. 4, núm. 12. 
Pergamino roto, alto 142 mm., ancho 210. 

Sepan todos que día martes, postremo día del mes de Janero 
anno Domíni m.** ccc** xx° iij, present mí, notario, á los testimo- 
nio de iuso sequentes: Delant el altar de Santa María del Pilar 
de la Eglesia de Santa María la mayor de Zaragoza, don Arnalt 
de Sisear Obrero de la ditta Eglesia dio Contó á los hondrados 
Religiosos don Gil Martínez de Oblitas prior, et á don Martin de 
Tabuenca Sozprior et don Martín Cerón almosnero, et á don 
Johán Danfisán canonge de la ditta Eglesia, de todo el traschoro 
del ditto pilar, et del altar de Santa María, et del altar de Santa 
Anna; del qual contó los dittos prior et sozprior et almosnero et 
Don Johán Danfisán canonge ífueron bien pagados por Razón 
que todas las cosas que fueron scriptas en el inventario feyto del 
ditto traschoro x° iij días entrada del mes de octubre próximo 
pasado (l), fueron allí por presentadas et trobadas. Et los sobre- 
dittos prior et sozprior et almosnero et Don Johán Danfisán ca- 
nonge et el ditto obrero Requirieron á mí, notario que [desto 
como pasó] fiziese carta pública. Et presentes testimonios son 
desto" don Pedro Sánchez de Aviego vicario de la sobreditta 
Eglesia et don Guillen de Rebla vezino desta ciudat. 

Sig+no de mí, Juan Pérez de Quinto, notario público, que á 
las cosas sobredittas present fui. 

Para mayor ilustración de la nueva obra, ó reedificación del 
templo, que con tanta eficacia habían promovido el obispo 



(i; Jueves, 13 Octubre 1323. 



ELTXMPLO DEL PILAR Y SAN BRAULIO DE ZARAGOZA. 457 

D. Hugo de Mataplana, el papa Bonifacio VIII, los prelados do 
varias naciones de la cristiandad y el Ayuntamiento de Zarago- 
za, según arriba queda expuesto, se conserva en el archivo del 
Pilar (Arm. vi, caj. 4, leg. 25, núm. i) el libro de Cuentas de la 
obra del ano 1324. 

U. 

Aviñón, S Julio 1399.— Letras testimoniales de las indulgencias otorga- 
das, diez días antes, á la milagrosa Capilla del Pilar, en el claustro de la 
colegiata de Santa María la Mayor de Zaragoza, y concurridísima de pere- 
grinos. Es diploma original é inédito, de mucho interés para la historia <\v 
los Papas de Aviñón, refr^dado en súplica por P, de AUtis. Mide 28 cm. 
tic alto por 36 de ancho. — Arm. r, caj. 2, leg. i, núm. 4. 

Universis Christi ñdelibus Ferdinandus (l) miseracione divina 
Basilice Duodecim Apostolorum de Urbe sánete Romane eccie- 
síe presbyter Cardinalis, salutcm in Dómino. 

Pridem (2) Sanctissinius in Christo pater et dominus nos-'' 
ter, Dominus Benedictus divina providencia Papa XIII."», dum 
precelsa meritorum insignia quibus regina celonim, virgo De¡ 
genitrix, gloriosis sedibus predita sydereis quasi stella matutina 
prerutilat, devote consideracionis indagine perscrutans, dum 
eciam infra pectoris archana revolvcns quod ipsa utpote mater 
misericordie, píetatis amica, humani gencris consolatrix, pro sa- 
lute ñdelium qui delictorum onerc pregravantur sedula exora- 
trix et pervigil ad regem, qucm genuit, intercedit, dignum quin- 
ymo debitum reputavit ut ecclesias, honorc sui nominis dedica- 
tas, graciosis remissionum prosequatur impendiis et indulgencía- 
rum muneribus relevet. 

Postmodum i taque per eumdem dominum nostrum Papam, 
accepto quod Capella beate Marie del Pilar vulgariter nuncupa- 
ta, in claustro Ecclesie CoUegiate sánete Marie maioris Cesarau- 
gustane instituta, in qua cottidie, quasi hora crepusculi. Salve 
Regina cum versiculis et diversis oracionibus pro statu romaní 
ponttñcis et sánete matris ecclesie ad honorem beate Virgen ¡s 
devote decantátur, ibidemque tam in eiusdem beate Marie Do- 
mioi nostrí Ihésu Christi genitricis, quam Sánete Anne eiusdem 



(i) Fernando Pérez Calvillo, obispo de Tarazona. 

(2) Desde su elevación al Pontiñcado en 2% de Septiembre de 1394. 



45^ BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOKIA. 

genitricis matrís, beatoriim Brauli Episcopi ac Laurencií et Vin-- 
cencii martirum festivitatibus, et cottidie dicta hora crepusculi, 
dum ibidem dicta salutacio Salve Regina decantatur, propter 
magna et crebra miracula que Deus precibus et meritís eiusdem 
beate Mario inibi operatur de diversi mundi partilms populi mul- 
titudo affluere consuevit, libris, ornamentis et luminaribus ad 
div'ina officia necessariis, necnon in alus edificiis et suis repara - 
cionibus indigero iioscatur, pro quibiis Christi fidclium elcmosi- 
ne sunt plurimum oportuno: 

Cupiens capollam ipsam congruis honoríbus frequcntari iit 
Christi fidolos eo libencius causa devocionis confluercnt ad oan- 
dom, quo ¡bídom uberius dono cclestis gracia conspexerint se 
refectos, de omnipotentis dei misericordia et beatorum petrí et 
pauli apostolorum cius auctoritate confisus, dio vigésima octava 
mensis Junii, pontificatus sui anno quinto, nobis (l) presentibus, 
ómnibus veré penitentibus ot confessis qui in nattvitatis, annun- 
ciacionis, puriñcacionis, assumpcionis beate marie virg^nis, ncc- 
^non beatorum brauli Episcopio laurencii et vincencü martirum, et 
sánete anne dicte genitricis Domini nostri Jhesu Christi matris, 
festivitatibus et per octavas earumdem festivitatum, singulis ví- 
delicet festivitatum predictarum quinqué annos, octavar um vero 
predictarum» quibus Capellam ipsam devote vísitaverint et ad 
reparacionem huiusmodi, sive pro libris ornamentis luminaribus 
aut jocalibus ni Capolla necessariis habendis vel ímparandis ma- 
nus porrexerint adiutrices quinquaginta dies; necnon singulis 
dtebus tocius anni, qui in decantacione dicte salutacíonis inter- 
fuerint, centum dies de iniunctis eis penitencíis misericorditer 
relaxavit. 

Ceterum ut omnia ot singula, que per eosdem ñdetes pro re- 
laxacionís gracia consequenda offerri contigerít, in usus ad quos 
oblata vel donata fuerint integre convertantur, ídem doiñinus 
noster papa, dicta die, sub interminacione diviní judicü distric- 
cius inhibuit ne quis, cuiuscumque status condicionis vel dígníta- 
tis existat, quicquam de oblatis, vel donatis ipsis, sibi aliquatenus 
appropiet vel usurpet; volens nihilominus quod si quis hoc atten- 
tare presumpserit, non pos:it a reatu presumpcionis huiusmodi 
ab aliquo ntsi apud sedem Apostoltcam, ac satisfaocioAe debita 



( i ) £1 cardenal obispo de Taraaona. 



BL TEJiPLO DEL PILAR Y SAN BRAUUO DE ZARAGOZA. 459 

peí* eumdem de hiis, que sibi appropiaverit vel usurpaverit, rea- 
liter prius impensa, ni si in mortis articulo, absolucionis bene- 
ñciuíu obtinere. 

Veruní, cum propter nonnullas persecuciones, satis toti orbí 
notorias (l), proh dolor! eidem domino nostropape oblatas obsi- 
dionemquc manifestam in qua Avenionc in palacio apostólico 
per octo menses et ultra detentus est, ac substraccionem bulle 
principalis sibi factam, littere Apostolice super indultis huiusmodi 
more sólito buUari et expediri non potiurínt ñeque possint (2), 
Ídem dominus noster papa nobis, Ferdinando Cardinaü^prefato, 
oráculo vive vocis comisit atque mandavit quatinus litteras testi- 
moniales supor indultis huiusmodi sub nostro sigillo duxerimtis 
concedendas, ut Christi ñdeles eo libencius ad dictam Cappellam 
visitandam et alia premissa complenda invitentur quo dono ce- 
lestis gracie inibi noverint se refectos. 

Voluit autem memoratus dominus noster papa quod presentes 
nostre littere ad probandum plene omnia et singula suprascripta 
ubique suííiciant, nec ad id alteríus probacionis adminiculum re- 
quiratur. 

In quorum omnium et singulorum ñdem et testimonium pre- 
missorum, presentes nostras litteras nostri sigilli (3) fecimus 
appensione muniri. 

Datis Avenione, sub anno a nativitate Domini milésimo tre- 
centesimo nonagésimo nono, indiccione séptima, die vero octavo 
mensis Julii, Pontificatus prefati domini nostri, domini Benedicti 
divina providentia pape XIII anno Quinto. 

La capilla gloriosísima del Pilar, como la Gruta de Belén, 
y la Santa Casa de Loreto, era entonces, y siempre lo ha sido, 
parte principal y nuncupativa del templo. En 1435 ^"é pá- 
bulo de las llamas, que también echaron á perder las capillas y 
«edificios del atrio interior, pero respetaron, como por milagro, 
la sagrada efigie de la Virgen. De la historia del templo del 
Pilar en el siglo xv ha tratado luminosamente el Sr. Nou- 



íi) Véase Zurita, libro x, cap. 68. 

(2) Clara prueba de la opresión que la Curia sufría.. 

(3) El sello ha desaparecido. El escudo de armas de este cardenal, 
obi^o de Tarazona, está descrito en el tomo xjlix de la EspCMü Sagrada, 
pág. 213: «Cuatro cuarteles contrapuestos; dos con bandas amarillas en 
campo rojo, y los otros dos con cruces amarillas en campo azul.» 



460 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

gués (l) realzándola con un plano (2), que hay en el Archivo. 
Réstame, entre tantos documentos de aquella época inéditos 
que he tenido á mi disposición, escoger y presentar el más so- 
bresaliente. 



12. 

Santa iMaría la Mayor de Roma, 23 de Septiembre de 1456.— Bula de 
Calixto III, donde narra la tradición histórica del Pilar y recomienda su 
devoción á loS fieles de todo el mundo. — Arm. i, caj. 2, leg. 1, núm. 5. Per- 
gamino original que mide 34 cm. de alto por 56 de ancho y lleva colgado 
el sello de plomo. 

Calixtus Episcopus servus servorum Dei, Uníversis Christi fide- 
libus praescntcs litteras inspecturís Salutem et Apostolicam be- 
nedictioncm. 

Etsi, Propheta dícentc, Dominum in Sanctis suis deceat col- 
laudare, ¡n il!a tamen per quam humano generi salus seterna 
apparuit gloriosa Beata Maria semper Virgine Christifera eo ce- 
lebrius Dcum laudan, et benedici, fundatasque in ipsius honore 
Hasilicas a Christi fidelibus de\'Otius vcnerari convenit, quo ipsa 
Virgo Sanctissima Redemptoris nostri mater effecta meruit in 
(^oelis prae ceteris Sanctis sublimius \'cnerari et super Choros 
Angelorum etiam exaltan. 

Cum itaquc, sicut accepimus Ecclesia Monasterii per Prioreni 
soliti gubernari ejusdem Beata? Maria de Pilar i nuncupata Civí- 
tatis Caesaraugustanae Ordinis Sancti Augustini, inter canteras 
sub vocabulo dictíE Beatas Mariaí Filcclesias Prima, BeatíF Ma- 
rice de Pilar i nuncupata, fundata fore noscatur, in qua dicta 
Beata Maria antcquam ad Coelos assumeretur cum Jesu Christo 
filio suo, et Domino nostro. Beato Jacobo majori \x\ Columna 
marmórea apparuit, et ob hoc ipsa Ecclesia nomen Beatae Maria; 
de Pilari assumpsit ac inibi quamplurima et infinita miracula 
divina ex promissionc dietim fiunt, nec non Christi fideles cum 
magna devotione et veneratione imaginem ejusdem Beatas Ma- 
riae et ejus filii in quadam Capella ipsius Ecclesiae, quae de man- 
dato dictae Beatas Mariae per dictum Beatum Jacobum fabricata 



(i) Historia crítica y apologética dt la Virgen nuestra Señara del Pilar, 
páginas 277-295. 
(2) Pág. 262. 



DEL PILAR Y SAN BRAULIO DB ZARAGOZA. 46 1 

et Camera Angélica De¡ genitricis de Pilan nuncupata et appel- 
!ata extitit, colunt et venerantur, ac cum magna devotione visi- 
tare non cessant, et ad quam Capellam dilecti filii Prior et Con- 
ventus dicti Monasterii, necnon Nobilis Vir Ximinus Durrea Varo 
ac dilecta in Christo filia nobilis mulier Beatrix de Bolea, alias 
Durrea, ipsius Baronis conthoralis singularem gerunt affectum: 

Nos, cupientes ut dicta Capella congruis honoribus frequente- 
tur, ac in suis structuris et iEdificiis debite manu teneatur, re- 
paretur et conservetur, necnon ipsi fideles eo libentius ad ipsaní 
Capellam causa devotionis ad ipsam confluant, et ad manuten- 
tionem, reparationem et conscrvationem illius manus promptius 
porrigant adjutriccs, quo ex hoc ibidcm dono Coelestis gratiae 
uberius conspcxerint se rcíectos; de omnipotentis Dei misericor- 
dia, ac Beatorum Petri et Pauli Apostolorum ejus auctoritato con- 
fisi, ómnibus veré poenitentibus, ct confessis utriusque sexus, qui 
Annuntiationis, Assumptionis, Nativitatis, Purificationis, Concep- 
tionisy Expectationis, Visitationis ad Beatam Elisabeth, ac etiam 
in ejusdem Beatae Mariae de Nive, necnon Sanctae Annae, et dicti 
Beati Jacobi majoris, ac Sancti Braulii cujus corpus in dicta 
Ecclesia requiescit^ festivitatibus a primis Vesperis usquo ad se- 
cundas Vesperas inclusve dictam Capellam devotc visitaverinl 
annuatim, ac manus porrexerint ut praefertur, singulis videlicet 
festivitatum septem, necnon, singulis diebus octavarum festivi- 
tatum earumdem, dúos annos ct totidem Quadragesimas, qui 
vero singulis diebus Sabbatinis cum cantatur Salve Regina in- 
terfuerint, centum dies de injunctis eis poenitentiis, in domino 
misericorditer relaxamus, praesentibus perpctuis futuris tompo- 
ribus duraturis. 

Datum Romae apud Sanctam Mariam Majorem Anno Incar- 
nationis Dominicae, millesimo quadringcntesimo quinquagesimo 
sexto, Nono Kalcndas Octobris, Pontificatus nostri anno secundo. 

Flórez, al publicar esta bula (l), abrigó ciertas dudas sobro 
su contenido (2). La he trasladado fielmente del original, refren- 
dado por Juan de Crcmoni. 

Madri<1, 29 de Abril de 1904. 

Fidel Fita. 



(i) España Sagrada, tomo 111 (2.* edición), páginas 435 y 436, Ma- 
drid, 1754. 

(2) <cAssi se halla la Copia, que parece tiene algunos defectos mate- 
riales.» 



NOTICIAS 



Aprobando el razona<lo Inlonnc ele sus indivi<iuos de número, D. José 
Gómez de Arteche y D. Eduardo de Hinojosa, acordó la Academia por 
voto unánime proponer al Gobierno de S. M. que el templo metropoli- 
tano del Pilar de Zaragoza sea declarado monumento histórico nacional. 
Acordó igualmente celebrar sesión pública el Domingo, 27 de Noviembre 
del presente año, al cumplirse el cuarto centenario de Isabel la Católica, 
cuyo elogio ha sido confiado al Exrmo. Sr. Conde de Cedillo. 



El día 2 de Mayo ha fallecido en Madrid el Excmo. Sr. D.Juan Crooke 
y Navarrot, Conde Viudo de Valencia de Don Juan y Académico de nú- 
mero. 

En la sesión del sábado 26 de Marzo la Academia recibió con aprecio 
la obra que nuestro infatigable y distinguido correspondiente Mr. Émile 
Longin acaba de publicar, titulada Journal des campagnes du Barón Periy, 
chirtirgien en che/ de la Grande Armce ( 1 754-1825) puhlU d'aprés Us manus- 
crits inédits (1). En estilo conciso, pen) animado y pintoresco, refiere el 
Barón de Percy la parte que como cirujano tomó en las campañas de 
Helvecia, Alemania y Polonia. La parte más interesante para nosotros es, 
sin embargo, la que se refiere á la campaña de España en los años de 1808 
y 1809, relatada en los tres últimos capítulos. Importantes y curiosas son 
las noticias que da como testigo de vista, así sobre los hospitales españo- 
les como sobre los que improvisaron los franceses. Pinta con vivos colo- 
res el estado de ruina y desolación en que se encontraban nuestras 
ciudades, villas y lugares; cuenta episcnlios y detalles por todo extremo 
interesantes que en nuestro país le ocurrienm; y viene á demostrar el 
desorden que en punto á asistencia médica sufría el ejército invasor, 
disculpable solo por el asombroso número de enfermos y de heridos que 



(i) Con introducción por Mr. Longin y un retrato del autor. París, Plon, 1904« Un 
volumen en 8.* mayor de LXxn-537 páginas. 



NOTICIAS. 463 

por todas partes iba dejando. Irún, Tolosa, Miranda, Burgos, Madrid, Tor- 
desillas, Benavente, Valladolid, Segovia, Escorial, son las poblaciones 
de que más se ocupa, por haber residido en ellas más tiempo, sin perjui- 
cio de referir en sus notas de viaje el estado de los pueblos por donde 
caminaba. He aquí cómo muestra algunos pasajes de esta obra: «Miranda 
ha sido horriblemente saqueada por nuestras gentes. Todavía están ar- 
diendo tres casas. En ninguna parte fueron nuestros soldados tan ávidos 
de botín ni tan atroces en sus latrocinios. Todo lo han saqueado; han 
violado las sepulturas <le las iglesias , incendiado los altares, robado los 
ornamentos y los vasos sagrados. E^ un espectáculo que causa horror. El 
hermoso convento de los franciscanos que les ha servido de cuartel con- 
viene mucho para hospital; pero ¿dónde hallar provisiones, alimentos, 
ropa y hombres? Yo he visto correr á raudales el vino, y al soldado ebrio, 
ó ávido de embriagarse, entrar en las cuevas llegándole el vino á media 
pierna. Harina, trigo, cebada, muebles, todo está allí revuelto. Sostiénese 
el fuego de los vivaques con marcos dorados, balaustradas, fragmentos 
de altares; y aunque algun^íS se indignan ante estos espectáculos, nadie 

se atreve á reprimir tan execrables acciones Al fin estoy en Burgos 

después de una larga jornada de doce leguas de Francia. Todo está cu- 
bierto de cadáveres alrededor de la capital de Castilla la Vieja. Los espa- 
ñoles han sido allí derrotados y hechos pedazos el día 12. Se ocupan ahora 
en enterrar á los muertos, que sus compatriotas desnudan antes. El sol- 
dado español es fuerte, pero sucio y mal vestido Faltan expresiones 

para pintar los horrores, los abominables excesos con que la soldadesca 
se ha manchado en Burgos el mismo día y al siguiente de su entrada en 
esta ciudad justamente célebre, y que sin este pillaje nos hubiera com- 
pletamente suministrado todo lo que hubiéramos necesitado. Los frailes 
y los principales vecinos huyeron espantados. El soldado, ardiendo de 
coraje, y no escuchando la voz de sus jefes, se ha arrojado como devo- 
rante lava en las iglesias, en las casas, en los conventos; no ha perdonado 
nada; los tabernáculos, las sacristías, los muebles, los suelos, las tumbas, 
todo ha sido roto, arrancado, levantado y revuelto para encontrar oro y 

alhajas Yo estoy alojado en casa de un canónigo que dicen ha muerto, 

y todo en ella está de arriba abajo en desorden, desde la cueva al gra- 
nero La ciudad de Burgos no es más que una cloaca. Todas las casas 

están llenas de franceses, que se han hecho más sucios que los españoles. 
Hay caballos y muías en todas las calles, en todos los claustros, en todas 
las iglesias. Las calles están de tal suerte cubiertas de excrementos que 
no se sabe dónde poner el pie: el lodo, el estiércol, los orines, los des- 
piojos de las carnes causan un hedor insoportable. El patio de la residen- 
cia de S. M. no está mejor que el resto de la ciudad La Guardia impe- 
rial, especialmente la de á pie, está embriagada. Se ha encontrado vino 



464 BOLETÍN DE LA REAL ACADBMIA DE LA HISTORIA. 

por todas partes y se ha abusado de él. Los caminos están sembrados de 
granaderos de la Guardia muertos de borrachera, habiendo perdido unos 
su morrión , otros su iusil, y sin embargo en cada parada ó alto se bebe 
más y más. El vino corre abundante por todas partes y se marcha sobre 
odres y botas. Es vino del año, que es muy fuerte, no fermentado por 
completo , y que produce borrachera prolongada, brutal, acompañada de 
vómitos y seguida ordinariamente de diarrea. Más de doscientos hom- 
bres pasarán la noche tendidos en tierra al descubierto Cuando yo 

volvía de Aranda encontré á la entrada del puente á S. M. (el Empera- 
dor Napoleón) que me pidió nuevas de mi servicio y de los hombres de 
su Guardia que tanto bebieron en Lerma. Le acompañé hasta el extremo 
del puente conversando con él. ¡Qué cabeza! ¡Qué cuerpo! Ayer este 
hombre, más asombroso cada día, ha venido de Burgos á Aranda siempre 
al galope y sin haber cambiado de caballo más que tres veces: hay de 
distancia veinte y seis leguas. Hoy está á caballo desde las nueve de la 
mañana , viéndolo todo, ordenándolo todo , pasando revista á un cuerpo, 
haciendo marchar á otro, etc.» 



Asimismo ha recibido la Academia con singular agrado la obra Monas* 
tici Augusiiniani R. P. tr. Nicolai Crusenii contínuatto atquc ad iÜud 
additamtnta sive Biblictheca manualis AugusUnianaf in qua hreviUr rucn- 
sentur Atigustinetises utriusque sexus virtuU^ litteris, dipiitaU ac mtritís 
insignes^ ab atino 1Ó20 usquc ad ijoo. Auctore P. M. Fr. Thyrso López 
Bardon. Operis volumen secundum. — Vallisoleti, auno 1903. En 4.**, 622 
páginas. 

La empresa de continuar la Biblioteca Augusiiniana del P. Crusenio era 
ciertamente difícil, por ser tan vasta la bibliografía de una Orden reli- 
giosa que cuenta muchos y muy reputados escritores; pero el P. Tirso 
López la ha llevado á cabo con tal destreza y erudición, que por ello me- 
rece el aplauso unánime de los doctos. 



Les Celtes depuis les iemps les plus anciens jusquen Van 100 avant notre 
IrCy par H. D'Arbois de Joubainville, membre de l'Institut, professeur au 
Collége de France. — En 12.**, págs. xii 4-219. París, 1904. 

Esta nueva y reciente obra de Mr, D'Arbois de Joubainville, individuo 
Honorario de nuestra Academia, es digna ampliación y complemento de 
laque fué objeto de extenso informe en el tomo xl, págs. 529-541 del 
Boletín, acrecentando el rico tesoro de los datos seguros que ya posee- 
mos acerca de la historia de los Celtas y Celtíberos españoles. 

F. F.— A. R. V. 



/ ^ 



\ 



r 



^ 



£1 Boletín de la Real Academia de la Historia se publica todos 
ios meses en cuadernos de 8o ó más páginas, con sus correspondientes 
láminas^ cuando el texto lo exige, formando cada año dos tomos con sus 
portadas é índices. 

Las suscripciones dan principio en Enero y Julio de cada año. 

« 

PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN 

Madrid. . . 6 meses Pesetas 9 

— ... Un año — 18 

Provincias. Un año — 20 

Extranjero — 22 

Número suelto — 2 



Los Sres. Académicos correspondientes tienen derecho á recibir su 
ejemplar á mitad de precio en el despacho de la Academia. 

Los cuarenta y tres tomos publicados se hallan de venta á los pre- 
cios de suscripción. 

> 

Los pedidlos deben dirigirse 6. la. Librería de M. MU- 
RILLO, AlcalÓL, 7, Madrid, Cínico 'enoargado de servir 
las suscripciones. 



ADVERTENCIAS 



Las obras -de la Academia se venden en su despacho, 
calle del León, 21. 

Los Sres. Académicos honorarios y correspondientes 
podrán adquirirlas con rebaja de 50 por 100 en los pre- 
cios , siempre que hagan pedido directo con su firma. 

A los libreros que tomen cualquier número de ejem- 
plares se les hará una rebaja conveniente, según la cos- 
tumbre recibida en el comercio de librería. 




/3./ 



BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XLIV.— CUADERNO VI 



JUNIO, 1904 




MADRID 

ESTABLECIMIENTO I IPOGRÁFICO DK FORTANEl 

IMPRESOS DI LA REAL ACAOSÜflA DR LA HISTORIA 

CsUe de la Libertad, núm. 29 

I 904 



SUMARIO DE ESTE CUADERNO 



P¿gs. 

Informes: 

I. El Emperador Carlos V y su corte. {i^^22'iS39') — A. Rodrí- 

guez Villa 465 

II. La batalla de Rocroy. — A. R. V 507 

III. Comisión provificial de monumentos de Córdoba. — Enrique 

Romero de Torres ' 516 

IV. Sobre declaración de mofiumento 7tacional al templo de Nucs^ 

ira Señora del Pilar, de Zaraí^oza. — El Secretario 519 

m 

V. La fiueva lápida romana de Ibahcrnando. — ^Jiian Sanguino y 

Miguel 524 

Variedades: 

1. El Pilar de Zaragoza. Su templo y su tradición histórica 

hasta el aiio 1324. — Fidel Fita 525 

II. Notas históricas referentes al reinado de doria Isabel la Ca^ 

tólica. — Manuel G. Simancas 545 

III. Nueza iriscripción romana de Cabra ^ en la prozúm-ia de Cór- 
doba.— Fiúcl .Fila 551 

Noticias 554 

índice del tomo xuv í . . • 558 




TOMO xLiv. Junio, 1904. cuaderiIo vi. 



BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



■♦ > * < « 



INFORMES 



I. 

EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 

(1522-1539) (1). 

246. 

(ContimiCLCión.) 

Las nuevas que V. M. escribió de la victoria del Sufí contra 
el turco, tenia S. M. aviso dello por via de Italia. Plegué- á Dios 
sea verdad. 

A mos. de Granvela hablé lo que V. M. manda para que su 
cuñado se dexase de seguir el pleito por la via que lo lleva en 
Besangon; á lo cual me respondió que los de Ingleset no tenían 
justicia, porque el pleito era de eclesiástico á eclesiástico y so- 
bre cosa de la iglesia, y que era sufragano Abisnisen, donde lo 
semejante se juzgaba, y que alguno del regimiento debia tocar 
el proceso de donde hacian á V. M. tal reporte, de que se ma- 
ravillaba; no embargante él lo escribe á su cuñado, como V. M. 
lo envió á mandar; y para ello tomó copia de lo que me fue es- 
cripto para gela enviar. V. M. mande mirar si tiene justicia ó 
intrevienc pasión, como él dice, para que no tenga causa de 
mal contento; y de lo que se hiciere, V. M. mande que yo sea 
avisado para le meter en razón. 

Aquí se aguarda la venida de Mos. de Nasaot, el cual llevaba 
la via de Navarra y mudó propósito y es ya llegado en Barcelo- 

(i) Véase la pág. 365, cuaderno v. 

TOMO xLiv. 30 



466 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

na. Yo creo quo no habrá novedad ninguna por su venida, por- 
que él no la querrá hacer de su acostumbrado vivir. 

Cornelio lleg(3 aquí á dos de Diciembre, y según el propósito 
de su despacho, bien quisiéramos que luego caminara por ganar 
tiempo; pero ya V. !M. sabe la dilación desta Corte; y aun fuera 
más su detenimiento, si el tiempo de la partida no lo atajara; y 
también es causa desto y otras respuestas que no se hacen con 
brevedad , porque S. M. quiere hacer respuesta de su mano; y 
no ponga V. M. culpa á todos en la dilación, porque muchos 
dias ha que se tiene de costumbre. 

Las Cortes han sido largas y creo que ha habido algún res- 
petto, porque al principio no se dio la prisa que agora se ha 
dado, y al fin se han concluido no con poco enojo de S. M. y 
trabajo de los que lo han platicado; y al ñn se ha hecho todo lo 
que los Estados han querido. S. M. se ha detenido aquí siete 
meses, y si al principio concediera lo que agora, el primero dia 
se pudiera partir. Pensando acabar antes de las fiestas, envió á 
la Emperatriz á Qaragoga; y en piegas concluyó: lo primero lo 
de Aragón, lo segundo lo de Valencia, y lo de Cataluña está al 
cabo y creo se concluirá mañana; y S. M. partirá á tener año 
nuevo en (^aragoga, y se dice que allí se deterná muy poco. Irá 
á Castilla: no está determinado el lugar: créese será á Vallado- 
lid, por visitar á la Reina nuestra señora y estar aquella provin- 
cia con salud, lo cual no ha estado hasta agora. Como seamos 
en Qaragoga, solicitaré el despacho del Cardenal, aunque creo 
que S. M. querrá sobreseer la declaración hasta ser fuera destos 
por los demandantes que en él hay. 

Yo he platicado á mos. de Granvela la falta que hubo en las 
letras que llevó Conrrado: bien conosce que la hubo y la culpa 
tuvo cierta persona, pero no importa, porque las letras vido el 
dicho Conrrado por hacer del más confianza y participalle más 
el negocio, porque hizo grandes ofrecimientos, aunque yo como 
á V. M. escribí, podia ser que el mismo fuese engañado de sus 
amos; y pues el negocio era dellos, visto está que han de haber 
mirado el despacho y hacer en él lo que bien les estuviere 
Nuestro Señor, etc. En Monzón á 2^ de Diciembre de I533« 



EL EMPERADOR CARIAS V Y SU CORTE. 467 

■ 

(l) En lo que V. M. me escribió acerca de lo de Monferran, 
yo di la carta que para mosior de Granvela venia y con él plati- 
qué el negocio, como con hombre de quien conosco que desea 
el servicio de V. M. y quise usar de su consejo: el cual es que 
al presente en ello no se hable, porque se perderia mucho en 
ello y no se haría lo que V. M. demanda; y según tengo escripto 
S. M. querría ver á V. M. algo más descuidado de las menuden- 
cias de Italia. Dice que hay corto tiempo antes que la cosa se 
determine para dello avisar ú V. M.; y si lugar hoviere, para que 
se pueda haber la merced ; y para ello estaremos sobreaviso. 
Dice que S. M. tiene dada la investidura al Duque de Mantua 
antes que de allá partiese, secretamente, y que se hizo por la 
mucha parte que es y la necesidad que del hay en Italia. La 
carta del Comendador mayor no di, porque es añcionado al Du- 
que de Mantua y dello se tiene sospecha y aun la tiene S. M.; y 
según esto conocerá nuestra voluntad y no aprovechará para 
adelante. En ninguna manera le parece que en ello se debe ha- 
blar al presente. Leíle la letra que á mí se me escribía, para que 
conociese la oferta que en ella se le hacia para ponerle alguna 
codicia, y no bastó para le mudar deste parecer, antes le pesó 
de ver puesto á V. M. en ello. Yo le tengo dicho que en ello ni 
en cosa alguna V. M. no ha de usar dello sin su consfejo, según 
la confianza tiene de su buen deseo, en el cual dice no puede 
aventajarse; y V. M. puede creer que él es el todo en lo que toca 
á Estado, porque los otros que aquí hay no lo entienden como 
él; y caso que lo entendiesen, no les dan parte; y así es fuerza 
que la tenga él por lo susodicho. Paréceme que será bien se 
haga con él y con el Comendador mayor lo que de contino me 
pareció; y con Luis de Tovar envió lo platicado, porque agora 
hay más necesidad que nunca, porque el tiempo se cierra más 
cada día, y ellos crecen en crédito, porque S. M. lo quiere. 



(i) Al margen de letra del texto: «Cifra que fue con esta carta de 27 de 
Diciembre de 1533.» 






408 BOLETÍN DE LA REAL \CADBMIA DE LA HISTORIA. 



246. 

(Para el Rey mi señor, — Monzón, 2q de Diciembre de I533>) 

Después de cerrado el pliego, llegaron ciertas cartas de Ale- 
mana á mos. de (iranvela y entre ellas una de Coron en fran- 
cés, de la cual envió copia á V. M., y lo que demás se remite á 
las letras escriptas en alemán, no hacen á este propósito sino de 
cosas particulares; y por lo que escribe al Dr. Matías dice que 
el Dr. escribe acá muy largo; y esta carta no han rescibido. 
V. M. conoce el personaje y podrá entender la materia. Conrra- 
do escribe al dicho Matias cómo sus amos saben que V. M. tenia 
las copias de las letras y que dellas ha hecho V, M. publicación, 
y que dubda no sea causa de estorbo para el negocio. La letra 
del Conrrado es breve, pero tiene buena muestra: plegué á Dios 
sea verdad. V. M. no ponga en olvido de dar aviso á S. M. de lo 
que hiciere, porque debe ser de contino avisado de lo que allá' 
pasa. De lo que escribe respuesta por sus amos á la carta que 
mos. de Granvela les escribió, yo lo escribí á V. M. así de las 
ofertas que el Conrrado hizo como la respuesta que él dio. 

Ahí envió una copia de una carta escripta al Papa de Cons- 
tantinopla, por la cual verá V. M. en la disposición que allá es- 
tán los negocios. 

247. 

(Para el Rey mi señor, — Toledo, i6 de Marzo de 1534.) 

No he podido responder á los despachos que de V. M. he 
rescibido desde que Mercado vino, porque todo este tiempo se 
ha gastado en caminar; y también porque no se despacha con 
tanta brevedad como V. M. los demanda, por muchas ocupacio- 
nes que acá se tienen de otras cosas. Esta es respuesta á las que 
de V. M. he rescibido de 3 y 13, 22 y 30 de Diciembre, y 18 de 
Enero y 8 de Hebrero. 

A S. M. he suplicado y muy encarecidamente representando- 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 469 

le los inconvenientes que se pueden ofrecer sobre el pagamento 
de la Cámara del Imperio haciendo á S. M. toda la instancia posi- 
ble y á los del Consejo, no solamente informando por la primera 
carta pero con todas las que me están escriptas, antepuesto este 
negocio á los otros; y del despacho que truxo Mercado que nos 
tomó en CJaragoga y de otro que vino después, que me tomó en 
Medinacell, supliqué á S. M. la respuesta y proveimiento dello y 
de lo demás que se me escribia. S. M. mandó á Granvela que 
de todo se le hiciese relación en llegando en esta cibdad; y ^sí 
lo tuvo aparejado y muy encargado especialmente este nego- 
cio, y el dia que se tuvo consejo sobre ello, se antepusieron 
todos los inconvenientes que de no ser hecho el proveimiento 
se podrían seguir, con que el dicho mos, de Granvela, llevaba 
cosa pensada de que se pudiese hacer la provisión. S. M. no qui- 
so por el presente dar despacho ninguno, y dio por respuesta 
que para otra vez se haría. Como yo fui respondido por el dicho 
Granvela, torné á suplicar á S. M. la necesidad que dello ha- 
bia y á mí dio la misma respuesta. A Granvela parece que V. M. 
debe tornar á escribir sobre ello y bien encarecido, y no pone 
duda sino que se hará la dicha provisión, porque conoce que 
conviene al servicio de S. Mi y que no se puede cjexar de 
hacer. , 

Esta es respuesta á la de i8 de Enero, que rescibí cuatro dias 
después de venido Luis de Taxis, y con ella vino el mandamien- 
to para los del Comergerrich sobre el castigo de los que innova- 
ción hicieron; y antes que esta letra viniese, estaban hechas las 
provisiones para la tierra y conforme á como V. M. las envió á 
demandar, aunque no con tanta aspereza; y agora se envian las 
que V. M. demanda para los dichos del Comergerrích juntamente 
con otras para los Príncipes, las cuales ha parecido acá que se 
podrían aprovechar. Este despacho se invia á diligencia con Luis, 
porque acá parece que se cree que habrá necesidad dello. 

V. M. me escribió que avisase á S. M. cómo era certificado 
que el Dr. Matias llevaba pensión de los Duques de Baviera. Yo 
platiqué este negocio á mos. de Granvela para ver si tenia de lo 
tal algún conocimiento, y á él le pareció que no se debia hablar 



470 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOIUA. 

á S. M. por ser hombre honrado hasta tener cierta declaración 
dello; y no pone duda en que los Duques le hayan presentado 
la dicha pensión, pues que la presentaron al dicho Granvela, 
como á V. M. tengo escripto. V. M. tenga mano que por allá se 
sepa lo cierto dello, que acá estaremos sobre aviso para saber si 
es verdad; y sabido, se dirá á S. M. para que lo mande re- 
mediar. 

Yo he mostrado á S. M. el capitulo que habla en lo del Rey 
de Polonia y le mostré la moneda que ha labrado; y S. M. dello 
hace respuesta como es servido. V. M. envia á mandar hiciese 
relación de lo que sobre el Obispo del Muden, y del trabajo y 
necesidad que pasa por el mal proveimiento; é yo mostré el ca- 
pitulo á mos. de Granvela y holgó dello, porque antes había tra- 
bajado por esta provisión; y como sea cosa que toca á dineros, 
hácese con dificultad. Yo lo hablé á S. M. y me remitió á que 
Granvela en ello le hiciese relación. 

Por letras que de Roma escribió el Conde de Ciíuentes á S. M. 
escribió un capitulo en que decia cómo el Papa estaba muy eno- 
jado, y de tat manera que no habia querido salir á vísperas dia 
solemne y no le habia podido hablar en dos dias. La causa ha- 
bia sido que el Nuncio que está con V. M. le escribió todo el 
aviso que á V. M. se habia escripto de las vistas de Marsella y 
de la poca confianza que se tenia de su Santidad. El Conde fue 
certificado de hombre digno de fee que vido la letra: Acá se ha 
tenido manera que no venga á noticia de S. M. asi como de allá 
se escribe* Debe V. M. proveer en ello, porque acá creen que 
debe emanar de alguno del Consejo. Y la respuesta que sobre 
esto V. M. hiciere sea á mí, para que la pueda mostrar al Co- 
mendador mayor y Granvela, para hacelles saber la falta donde 
está, porque S. M. no ha participado desto. 

Lo que V. M. escribe y se envia por via de Fiandes, hacen 
luego propio correo con ello, y á la causa se hacen excesivas 
despensas. Ha de mandar V. M. proveer cuando se escribiere que 
para el despacho importante se envié en diligencia y en ios otros 
ordinarios se envien cuando de Fiandes despacharen, sin hacer 
por ello despensa alguna. 



BL EMPERADOR CARL03 V Y SU CORTE. 47 1 

V. M. tiene una carta de nuevas que de Tierra firme se escri- 
bió al Emperador, por la cual recita la abundancia de oro y pla- 
ta que habian hallado. Agora es venido el testimonio de la ver- 
dad, porque han traido á S. M. valor de cien mil pesos de oro y 
cinco mil marcos de plata en vasijas, cántaros y tinajas; y los que 
lo truxeron enviaron á suplicar á S. M. fuese servido que no se 
desbaratase hasta que lo viese, por ser cosa digna de ver; y S. M/ 
mandó traer algunas piezas, las cuales vi yo, y eran dos tinajue- 
las de oro, que en cada una cabrían cuatro cántaros de agua; y 
una de plata que cabria seis, con otras cosas menudas. S. M. tie- 
ne acordado ello y lo demás que viniere ponerlo en la Mota de 
Medina del Campo. Plegué á Dios que sea tanto lo que viniere 
como es menester para las necesidades. Yo trabajaré de haber 
todo el suceso de lo que acerca desto pasa para inviar dello 
razón á V. M. 

Luis de Taxis llegó en esta cibdad á los 25 de Hebrero en la 
noche, y truxo el joyel y martas que allá le fueron dados; é yo 
vi, y entendí el despacho de V. M., y cuando S. M. ordenó y 
mandó hacer la expedición de Coron me pareció el inconve- 
niente que agora V. M. escribe, y lo platiqué con mos. de Gran- 
vela, y él lo conoció así, y por cumplir al servicio de VV. MM. 
-el trabajo de alargar el tiempo, y no fue parte ni podieron mo- 
ver á S. M. de lo que tenia acordado. Yo lo tengo así escripto á 
V. M. desde Monzón. A la hora que este despacho vi, lo comu- 
niqué con Granvela y con el Comendador mayor, cada uno por 
si, á los cuales parecia ser muy más que justo lo que V. M. de- 
mandaba y les di las cartas y el presente que V. M. les invió. 
Cada uno dellos lo tuvo en señalada merced, y hanlo mostrado 
en la expedición que se ha hecho en lo que V. M. demanda, que 
la razón y su opinión fueron parte para que así se hiciese; y pien- 
so que según la determinación que en ello tenia S. M., ha sido 
mas que buen despacho. La posta partió á los cuatro deste bien 
encargada y con sobrada diligencia. Creo que el Visorrey la 
poma como conviene al negocio. Yo envió un despacho para 
que si V. M. hallare medio y viere que conviene, se envié. Asi- 
mismo envió las copias de lo que se escribe al Visorrey y Ma- 



472 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

chincao. No se dio la carta á mos. de Nasaot porque así pareció 
á Granvela: la causa es porque de contino anda en su continua 
querella y porque no ha participado destos negocios, y creo 
S. M. lo quiere así. Yo he proveido la diligencia que me ha sido 
posible y ha sido poca, porque al Comendador mayor y Granve- 
la les ha sobrado voluntad á ello y á todo lo demás que cum- 
pliere al servicio de V. M. Granvela ha bien mirado los nego- 
cios que allá se tratan, así de los Duques de Baviera como de 
Viertanberg y de la elección del Rey de Dinamarca hecha en la 
persona del Duque Phelipo; y todo muy bien pensado y platica- 
do con S. M. se hace la respuesta que V. M. verá, bien solicitado 
y mirado por el dicho Granvela. El aviso de la plática de Pardo 
Visino en el reino de Ñapóles y Qigilia tenia S. M. inviado por 
el Visorrey de Ñapóles. 

Los de la villa de Metz han inviado á S. M. una persona con 
una instrucion, en que hacen saber sus necesidades y suplican á 
S. M. les haga merced de lo que eran obligados á pagar por el 
servicio que habian de hacer contra el turco, por cuanto V. M. lo 
quiere cobrar dellos y de otras villas; y aquí está un embaxador 
del Duque de Lorena, el cual me dio aviso dello; y dixo que él 
era uno de los cuatro comisarios de la cobranza dello: con la 
información que este me hizo, que era en perjuicio de V. M. lo 
que el de Metz venia á demandar, yo previne á mosior de Gran- 
vela, el ciial me dixo que no podia creer que en tal se hobiese 
V. M. ocupado, porque el Emperador no lo tuvo por bien cuan- 
do le fue suplicado para lo del Conde Palatin y después en Vilac 
á V. M. le fue otra vez refusado. Parecele que es cosa de que 
V. M. haria muy grandísimo displacer ai Emperador, y al fin sin 
tener primero su gracia, no saldria V. M. con ello. Lo que sobre 
ello pasa es que el mensagero de la villa de Metz fue á S. M. y le 
habló en ello y mostró su instrucion, la cual fue remitida á mos. 
de Granvela; y pues es venido el negocio á noticia de S. M. hale 
parecido que se remita á quien V. M. inviará la información dello, 
por cuanto V. M. no ha escripto sobre ello cosa alguna; y á la 
causa se ha de creer que este viene con íalsa relación. Parece á 
mos. de Granvela que V. ]\L se debe escusar deste negocio, por- 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. * 473 

que S. M. no lo rescibirLa ni habrá por bien en ninguna manera, 
y será antes perder que ganar en llevallo por este camino. V, M. 
mandará responder lo que sobresto fuere servido porque yo dé 
razón dello. 

Asimismo escribe S. M. á los del regimiento sobre el negocio 
de la villa de Besangon, para que en ninguna manera den lugar ni 
admitan la apelación que hicieron 6 pudieran hacer de S. M. 
para el Imperio, por cuanto es en gran perjuicio en general de 
todos, porque ternian atrevimiento de lo hacer cada vez que se 
les antojase, y en particular de la villa de Besangon, porque está 
conjunta al Condado de Borgoña; y si la dicha villa saliese con 
su intención, seria en deservicio dH, S. M. por lo que toca al Con- 
dado y aun á tierras de Ferrete. Es necesario que V. M. provea 
y escriba á los del regimiento que miren lo que el Emperador 
les escribe y que lo conserven y guarden muy cumplidamente 
con todo el calor que fuere menester. V. M. mande que yo sea 
respondido en lo que sobre esto se proveyere. 

S. M. ha tomado muy á corazón el proveimiento de Coron y 
allende el despacho que se invió á Qigilia, ha proveido á toda di* 
ligencia de inviar un capitán que vino de la dicha Coron, que 
se llama Luis Pérez, el cual lleva el mismo despacho de palabra 
y lleva la voluntad que á ello tiene S. M. para conforme use dello 
Machicao. V. M. puede creer que se ha hecho toda la provisión 
que parece puede aprovechar. El despacho que yo digo que en- 
vió para que de ahí se pudiera enviar á Coron, no va por estar 
en claro y por la tardanza de Luis y porque los primeros par- 
tieron á cuatro y el capitán Luis Pérez á ocho el derecho cami- 
no y á toda diligencia. 

La carta que V. M. demanda para el obispo de Passao se en- 
via, y la causa porque no la llevó Luis de Tovar ni se envió 
después con Cornelio fue porque S. M. mandó que no se envia- 
se; y así se ha detenido hasta agora que lo ha habido por bien, 
no embargante que yo le solicitaba, pero no me decian el in- 
conveniente que estaba puesto. 

Luis truxo letras de Flandes y escribieron á S. M. que hablan 
proveido de inviar á la Dieta de Lubeque tocante á la elección 



474 ' BOLETÍN DE LA REA.L ACADBBfU DE LA HISTORIA. 

de Rey de Dinamarca se hiciese en su persona de V. M. ó del 
Duque de Milán: debian hacer esta provisión los del gobierno en 
tiempo que la Reina María estoviese mala, de lo cual acá se han 
reido, y va muy fuera del propósito que acerca desto escribe 
S. M.; en lo cual mos. de Granvela con sobrado corazón al ser- 
vicio de V. M. se ha empleado en ello y en todo lo demás que 
conviene. Será bien que cuando se haga respuesta deste despa- 
cho, V. M. le escriba las gracias de su voluntad y trabajo. 

En la provisión de mosior de Trento he suplicado á S. M« mu- 
chas veces haya por bien de la hacer, y no se ha hecho por no se 
haber resolvido en la proposición de la vacante. Agora dicen que 
dentro de seis dias se determinará y se inviará el despacho dello: 
creo y podrá ser que sea en esta vacante de Toledo, que por ser 
todo junto será lo mejor,. y acrecentamiento no le hará, aunque 
se lo he suplicado y mostrado por la letra que de mano de V. M. 
yo rescibt 

Los que están con la Reina nuestra señora, viendo su mala dis- 
posición acordaban que hiciese testamento, y la orden del en fa- 
vor del Emperador, como persona que por aquella via quiere 
ganar su gracia; y mos. de Granvela lo comunicó con el Empe- 
rador y le pareció que era bien que la Reina hiciese el testamen- 
to y á V. M. mandase todo lo que ella tiene en Alemana y Hun- 
gría y joyas de valor, excepto el menage de la tapicería y me- 
nudencias que consigo tiene. A S. M. pareció muy bien y holgó 
dello, y así se proveyó se hiciese. 

Aquí es venido en diligencia el clavero de Alcántara por par- 
te del Visorrey de Ñapóles, y trajo letras en cómo hacian saber 
á S. M. que se habia hecho tal provisión de bastimentos para 
Coron que bastaba para ocho ó nueve meses. A S. M. ha pa- 
recido que será provecho en que el Conde de Nasaot, como de 
suyo, escríba al Duque Palatino y al Duque de Jasa acerca del 
casamiento que á V. M. se escribe, para que más se incline á 
la gracia y servicio de V. M. Las cartas van al propósito y con- 
tentamiento de mos. de Granvela: téngala V. M. por aviso. 



9h BMPVBADOR CARLOS V Y SU CORTE. 475 



248. 

(I\gra el secretario CasUlUio.— -Toledo, ló de Marzo de 1534,) 

Señor. — E«ta carta es confision general y respuesta á todas 
las que de v. md. he rescibido, que son de 3, 14, 30 y postrero 
de Diciembre y 7, 18 de Enero y otra de 8 de Hebrero. 

A lo primero que manda se tenga razón con las letras que se 
reciben, se ha hecho y hace de contino y no sé que haya ha- 
bido falta, pero enmendaráse en lo porvenir; y si á alguna se ha 
dejado de hacer respuesta, habrá sido la causa no tener sustancia 
alguna, y la culpa que me cargáis parecer á vuestro hermano en 
ello, niego, porque yo no lo tengo de costumbre ni me tengo 
por tan negligente que haga lo que v. md. dice. Yo querría más 
inviaros alguna buena cosa y no palabras. 

Este capítulo servirá en respuesta á todos los que v. md. ha 
escripto en este negocio y al suceso y fruto de vuestra obra, y 
es en el proveimiento que se ha hecho con estos Señores; el cual 
llegó á tan buen tiempo que ha sacado el fruto porque enviastes 
á Luis de Taxis, y aunque allá se desea y convenia ser más 
largo, háse hecho tanto en esto que se despacha que lo podéis 
cargar á cuenta destos Señores, por estar S. M. muy determinado 
en no exceder de lo proveído. Yo mostré la carta 6 capitulo 
que V. md. me escribió á mos. de Granvela, y como la obra y 
palabras se juntasen, hízome grandes ofrecimientos en lo que á 
V. md. tocase. Yo se los hice mayores en que v. md. le seríades 
verdadero y buen servidor en lo que á vuestra jurisdicion toca- 
se. Pasamos grandes cosas y de mi parte enderezadas al sanea- 
miento de vuestra conciencia. En fin me dixo que de su parte 
compliria lo que decía, y que os quería rendir las gracias de la 
buena obra rescibida: yo creo que con semejantes términos ga- 
naremos el juego para que por su parte vengamos al fin de vues- 
tro deseo. 

Al Comendador mayor hice la misma presentación de vuestra 
parte y le supliqué hobiese memoria de lo que el Rey le habla 



476 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

rogado y v. md. suplicado y él ofrecido. La respuesta que me 
dio íué graciosa y que tenia voluntad de hacer por v. md., y en 
esta vacante entendía trabajar que le cupiese alguna cosa. .Yo le 
besé las manos por el ofrecimiento y lo haré con obra cuando el 
cumplimiento viniere. 

Pero Guzman no está en esta Corte, y á la causa no se envía 
respuesta de lo que mandastes que se le dixese. 

A lo que v. md. dice que seria razón de tener de comer y 
manera de reposo á cabo de tanto servicio y trabajo, digo que 
me parece bien y el deseo es justo y mi voluntad mejor; pero 
V. md. sabe como testigo de vista de lo que ha pasado por vues- 
tras manos la costumbre de nuestra Corte y ser tanta diferencia 
de la vida y expedición de negocios de lo que se usa á lo que 
vistes, cuanto yo no basto para encarecéroslo; y quiero decir 
que algunas veces pienso que el Rey me debe mercedes y de 
comer con más ventaja de la que tengo, por la manera que se 
tiene en le servir. Y esto mismo digo en lo de v. md.; que sí 
maña y ventura no nos ayuda, no hagáis conñanza en razón y 
justicia. De mi parte busco el más cierto camino que yo puedo, 
y el que hallo es el de estos dos Señores á quienes S. M. comete 
todo lo espiritual y temporal; y en tanto grado que lo que allá 
vistes, en comparación de lo que es, fue nada. De mí parte con 
la buena maña y ofrecimientos, diligencia y servicios creo los 
tengo contentos y agora lo estarán más con tan buen principio 
de mercedes, las cuales dicen que suelen romper el saco. Y 
créame v. md. que de contino oí decir que más vale un toma 
que dos te daré; y creo que fue tanta parte el calor de las mar- 
tas y la otra pieza que se ha hecho en el negocio, á que Luis 
vino, todo lo último de su poder, por el determinado juicio de 
S. M.; y así creo harán en todo lo que se ofreciere. Y aquí se 
cumplirá bien el refrán que por uno que deis sacareis ciento; y 
creo que este dolor afloxará en la casa del Rey nuestro amo 
cuando él esté en la gloria. Y en cuanto á la necesidad que 
V. md. dice tener de entretener parientes y otras obras pías, y 
que no basta para esto y vuestro entretenimiento lo que tenéis, 
paréceme que á todos canta este dolor, porque yo estoy en la 



EL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 477 

misma negociación y sé la justa razón que v. md. tiene, y que- 
rría veros más próspero, para que fuesen más largas las merce- 
des que habéis de hacer; y de mi parte no faltará la solicitud 
conforme á la voluntad que tengo; y por lo susodicho demanda 
V. md. se le envien dineros de acá. Digo que me parece bien, y 
que pues los tenéis, la principal obra pia es la que habéis de ha- 
cer con vuestra persona. Habrá cuatro dias que el factor de los 
Fúcares me dio un pliego de v. md. y por él me escribistes el 
concierto que habíades hecho con ellos; y el mismo factor me 
dixo que tenia comisión de inviar recabdo para que se diesen 
á V. md. allá hasta cantidad de mil ducados, de la manera que 
acá le fuesen dados; y el aviso de lo que v. md. escribió al señor 
Pedro de Castillejo sobre este negocio, tengo inviado y escripto 
que con obras me haga respuesta al propósito de lo quev. md. 
demanda. A su cargo está inviarlo cuando quisiere y al mió 
cuando lo rescibiere. 

Perdone v. md. la falta en que yo he incurrido no haber in- 
viado los cien ducados que me emprestastes y los diez escudos 
que á mí sobrino dio. La causa ha sido haber estado tanto tiempo 
en Aragón, donde fui socorrido no solamente de mis amigos 
pero aun de Alonso de Mercado, porque en la entrada y salida de 
aquel reino es menester que se haga con cédula y mandamiento 
de S. M., y por esto pasamos algún trabajo por no pasar ver- 
güenza; y yo caí en falta de no haber inviado á v. md. recaudo. 
Yo tenia acordado de inviarlo con Alonso de Mercado y él me 
ha dicho que tiene allá en dinero contado cien ducados de los 
cuales envia recaudo que v. md. los tome: yo le tengo dados á 
él ciento y diez para que lleve á v. md. como por su carta verá. 
No los envió con Luis porque tengo más seguridad de lo que 
podria acaecer. 

A lo que v. md. dice del ruego que Menescs le hizo para lo que 
toca al proveimiento de su encomienda, si la provisión hobiese 
de ser por mi voluntad y solicitud, la mejor de toda la Orden le 
daría: querría que v. md. le desengañase sin perjuicio y no 
ponga su esperanza en mi solicitud, porque yo os juro mi fec 
que no los puedo servir mas de con la voluntad; y acá estarán 



4^8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA mSTOKLA. 

en persona y pienso que aprovechará muy poco, aunque lo so- 
liciten muy bien, según lo que yo veo que se hace. Digo esto 
para con v. md. para que de sí mismo les diga lo que tocante á 
esto le parezca, porque yo no sea culpado de la falta que en su 
deseo hobiere. 

A lo que dice y demanda parecer cómo responderá á la carta 
que Juan Alemán le escribió; digo que v. md. puede ser escu- 
sado de este trabajo por el poco fruto que le podéis hacer con 
vuestra carta. Cómo él está y anda en sus negocios, diréá v. md. 
El dicho Juan Alemán tiene defensión que no puede entrar en 
palacio, y es fuerza que pase por juicio destos dos Señores que 
arriba está dicho, los cuales poseen su oficio con oficiales debaxo 
de su mano; y él querría por todas vias tornar á lo que solía, lo 
cual S.' M. no ha por bien. Hale parecido que mos. de Granvela 
le ha sido contrario, y antes de agora ha platicado en perjuicio 
suyo más largo de lo que debia; y creo que semejantes cosas no 
se ponen en olvido. Agora por partes de todos los viejos amigos 
querrían echarle de aquí con alguna cosa; pero la mala voluntad 
que para ello S. M. tiene; y él que lo sabe mal grangear por lo 
susodicho, hay para ello alguna dificultad. Temo quede desabrido 
y se ha de desmandar como se desmanda, y podría ser que no 
fuese tan contento como desea. Yo estoy en la amistad de mos. 
de Granvela libre de Juan Alemán, porque hice más de lo que 
era obligado por él hastar tener el mandamiento de nuestros Re- 
yes, como V. md. sabe, que no hablase más en ello. Y á este 
propósito es bien que v. md. no hagáis respuesta, pues no le 
podéis ayudar y podríades rescibir daño. 

Luis de Tovar dixo á v. md. cómo yo no estaba en gracia de 
Velastegui y dixo verdad: él creo habrá contado la causa, y 
ahora está más pertinaz y sobervio con los bienes y mercedes 
que de vuestra mano ha rescibido. Acá tenemos necesidad de 
maña para nuestro aposento y otras cosas; y conforme tengo 
grangeado á Juan de Ayala y su teniente, de quien he rescibido 
buen tratamiento, Velastegui con el favor que le hemos dado, 
ha emprendido la guerra contra ellos hasta lo último de su poder; 
tanto que su contrario se me ha quexado de haberle perseguido 



EL BMPBRADOR CARLOS V Y SU CORTE. 479 

el dicho Velastegui con el calor mió. Yo le rogué y escribí in- 
viándole á rogar que, á mi intercesión y que pareciese que por 
querello yo se hacia para obligarlos más, hiciese dexacion de 
amistad, lo cual no hizo, y cuando nos vimos, le hallé lexos de 
hacer lo que me cumplia en este negocio. Visto esto, determiné 
de rendir gracias á quien bien me hacia y á él apartalle de mi 
amistad, pues que seguía más á su voluntad que á la obligación 
s del bien que se le ha hecho. No se entiende esto para perseverar 
en su enemistad sino solo para abaxalle de su simpleza. 

El casamiento del Sr. Luis de Tovar me place haya sido efec- 
tuado, por el descanso que él terna; y de la pregunta que el Rey 
hizo á V. md. que si yo era casado, digo que v. md. respondió 
bien, y pudiera responder mejor en decir que no, pues los tra- 
bajos y dias me han puesto tal que soy el mas inhábil de los 
nacidos para ello. 

El mandamiento que el Rey me envió y letras que v. md. me 
ha escripto acerca del negocio de Leble, yo ofrecí á su criado 
toda mi posibilidad y me junté con Enrique Enguer, y entrambos 
hemos platicado mucho este negocio para ver si se podria hallar 
algún medio de que fuese pagado: el cual se podria hallar si vo- 
luntad para ello hobiese, la cual veo al presente tan lexos como 
la hay para otras cosas menos razonables. Su criado habló á 
S. M. y fue remitido al Comendador mayor y Granvela, al cual 
hablé y me dixo que él no se quería melar destc negocio y co- 
metiólo todo al -Comendador mayor. Lo que he conocido es que 
antes darán lugar á que se vendan las joyas que no hacer libran- 
za: no sé en qué parará. Yo entenderé en ello de manera que, 
pues no se ha de sacar otro fruto, no perdamos la buena gracia 
para lo demás; y v. md. puede ofrecer á Leble mi voluntad y 
obra en lo que me fuere posible. 

Beso las manos á v. md. por el cuidado y trabajo que ha 
puesto en el negocio de Offman; y pues está tan al cabo, creo 
cuando esta llegue, v. md. estará satisfecho y no pagado: satis- 
fecho de su solicitud y no pagado de sus cosas de gracia; y en 
ellas tengo yo poca ventura: si algo viniere de v. md., lo rescibo 
y así lo confieso por esta. 



1 



480 * BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Luis de Taxis llegó en esta cibdad á 25 de Hebrero, noche, y 
luego por la mañana visité con mis presentes y cartas á mos. de 
Granvela; y en la verdad él rescibió gran merced y placer con 
ello. Las martas son muy buenas; venian algo gastadas con el 
correr de la posta, pero no de manera que si fueran para mí 
dexara de holgar con ellas. Leíle la carta de v^ md. y holgó mu- 
cho de su voluntad y ofrecióme lo arriba dicho; y con buen 
ánimo dio luego orden en lo que se debia hacer para el despa- 
cho. Quiso saber si se inviaba algo para el Comendador mayor; 
dixe que si, y mostrele la pieza baxándola en precio para subir 
sus martas, lo cual estimó en más. Dixe la razón porqué se en- 
viaban; parecióle bien y creo que holgó dello por tener compa- 
ñero al recibir de ahí. Fui á dar mi carta al Comendador ma- 
yor, y antes que en negocios hablase, le dixe la comisión que 
tenia para con la Sra. D.* María de Mendoza, su mujer. Hice 
esto porque tomase gusto á lo que después le habia de propo- 
ner. Holgó del presente, aunque no le vido, porque habia gente. 
Yo rescibí su licencia y lo presenté á la Sra. D.* María con el 
mandamiento y palabras que de ella me escribistes. Su señoría 
lo rescibió graciosamente con ambas manos, y aunque fuera más 
pesado lo levantara del suelo. Rinde inñnitas gracias á la Reina 
mi señora, como tienen de costumbre todos los que reciben algo; 
yo creo que ellos lo pagarán en buenas obras. 

Agora entra lo de mi pagamento. Suplico á v. md. piadosa- 
mente sea oida mi razón y sea mirada ante v. md. mi justicia. 
Yo recibí 250.000 mrs. por la primera letra que me truxo Luis 
de Tovar; y por la falta y resta á cumplimiento de mil ducados, 
escribí á v. md. y fuistes servido de inviar el despacho para el 
dicho cumplimiento con Cornelio; el cual yo recibí; y venido 
á esta cibdad, hablé con Vidoherle, factor de Fúcaros, al cual 
demandé el dicho cumplimiento y la paga del año pasado, con- 
forme al mandamiento que tenia y seguridad que á mí me habia 
dado, según v. md. verá por el traslado de una carta que á mí 
me invió. Parece ser que se le olvidó de la memoria y quiso dar 
otro entendimiento á la paga del año pasado; y por la carta que 
me escribió y por la que de v. md. le mostré y razones que le 



J 



■L BMPBRADOR CARLOS V Y 'SU CORTB. 4&I 

di, hice que me pagase el año pasado y la dicha rata; y tenién- 
dome yo por agraviado habérmelo dilatado tanto tiempo, lo qoe 
con él pude acabar, fue que me pagó enteramente el año pasado 
y tomó de mí un conocimiento, del cual envió trasunto á v. md. 
Pareceme que tomamos al primer estado, si no se dá declaración 
de lo que conmigo han de hacer. Yo querría no solamente esto, 
pero porque como v. md. sabe se gastan los dineros, sería bien se 
me pagasen por tercios y no por tan largo tiempo como es en fin 
del año. A v. md. suplico do mi parte al Rey diga lo que pasa 
y lo mande remediar; y por la primera me envié el despacho y 
declaración, porque yo sepa la seguridad que tengo de lo suso- 
dicho; y aunque según lo que allá se usa, este despacho se tenga 
por señalada merced, no la quiero yo así confesar, pues pienso 
merecer más que ser pagado por lo que sirvo, y no demando 
más de lo que se me debe. Suplico á v. md. que ponga la mano 
en ello, si no tienen pensamiento de poner otro en mi lugar, por- 
que yo tengo vergüenza de que no tengo de escribir carta sin 
que la mitad della sea esclamaciones de mi paga; y de la pro- 
visión que se hiciere para esto factor que aquí está, tenga yo 
razón, para que entre él y mí haya concierto, y por él le pueda 
•demandar lo que conmigo asentare, y no me diga al fin del año 
que ha menester otra declaración do sus amos. Y porque v. md. 
dice que tenga manera con el factor que acá está para que anti- 
cipe los pagamientos y me socorra; amistad él me la muestra, 
pero la ley de factores do mercaderes no es anticipar hora en su 
pagamiento; y porque dico v. md. que allá hay estremas necesi- 
dades para cumplir esta partida, no se dice acá que sea mia la 
culpa ni aun de v. md., pero do las muchas mercedes que ha 
hecho el Rey á esos que acerca del están; y pues así es, debo 
S. M. proveer en el entretenimiento, pues no le demandamos 
villas y castillos, ni condados ni casamientos de sus parientes 
sino mi entretenimiento. Tengo temor que allá se ha de poner 
descuido en este proveimientoí yo prometo á v. md. de no le 

m ■ 

poner en mirar por mi salud y persona: y á Dios le encomiendo 
todo. 

Estanflo dcsciiid¿rdo, me ha escripto Podro de Azcoitía lía 

TOMO XLIV. 31 



4S2 BOLETÍN DE LA REAL ACAJDBMIA OB LA HISTORIA. 

carta que va con esta, cómo se quiere partir al servicio del Rey 
.nuestro señor. No puedo pensar qué sea la causa sino la que 
, todos los casados tienen, que es huir de sus mugeres; y él con 
más razón lo debe hacer por falta de su salud. Escribe como 
D. Juan de Arteaga envía los lebreles: yo le respondí que el que 
los llevase los diese á Gregorio de Ayala en Emberes, para que 
lo^ guardase hasta que viese mandamiento del Rey nuestro señor. 
De lo que dellos debiese de hacer, dígalo v. md. á S. M. para 
que conforme ordene quien los haya de recibir. 

Asimismo es bien que v. md. tenga comisión y causa para 
hablar á las damas. D. Pedro de Toledo me ha escripto de Ña- 
póles á 1 5 de Enero, y me ruega y encarga que yo mire p)or sus 
cosas, como de criado del Rey, en hacer acá que le sea hecho de- 
recho de la merced que S. M. le hizo en la promutacion del há- 
bito en la cual le ponen impedimento. Dice que querría habello 
despachado por ir á ver su .Señora mugerina y saber su volun- 
tad. Yo haré en ello lo que me será posible. V. md. podrá dar 
razón del embarazo que me escribe de la tardanza de su ida. 

S. M. me escribió enviase muestra de perlas redondas y peras, 
para contentándose, comprar en cantidad. Yo respondí desde 
Monzón el aparejo que allí habia y pensé que aqui lo hoviera 
mejor. Yo las he procurado de haber, y no las hay en esta Corte 
y cibdad, sino las que cada uno tiene para sí. Toda la descarga 
y cantidad dellas es en Sevilla, y adonde vienen oracadas y por 
oracar, y algunas agujeradas con fierro, por donde pierden el 
valor y precio, el cual crece y mengua según la cantidad que 
viene. No sé qué medio se pueda tener para hacer lo que S. M. 
manda de inviar muestra. La información que aquí he rescibido 
es que á tiempo pueden llegar en Sevilla, que las dan en buen 
mercado y en otro eo más caro precio; y para ser proveído 
S. M., era necesario haber persona en Sevilla proveída de dinero 
que hiciese la compra al propósito de la voluntad de S. M.; y si 
yo viere que se puede hacer acá lo que me es inviado á mandar» 
lo haré. Dé v. md. razón de este capítulo á S. M., el cual no crea 
se habrá olvidado, porque la Reina lo debe solicitar. Asimismo 
me es ¡nviado á mandar se invie un saludador, para que por vista 



BL EMPERADOR CARLOS V Y SU CORTE. 483 

•haya entrado en homo ardiente. Después que soy llegado aquí, 
he dada algunas vueltas por barrio de Rey, adonde ellos suelen 
andar, y hasta hoy no ha parecido ninguno, ni creo con las con- 
diciones que S. M. pide parecerá. Yo lo procuraré y trabajaré 
de hacer la experiencia, tanto para satisfacerme á mi como para 
enviallo allá, porque soy incrédulo de semejantes miraglos. 

Diego de Lequeitio invia unas caxas de escribanía para Anto- 
nio como se las invió á demandar; y Luis ha querido ganar las 
gracias y lleva otras para v. md., con el cual envío la bota, que 
demanda, buena con su brocal, el cual no es de plata por quitar 
el inconveniente de que no le hurten, y por amor del brocal 
esté segura la bota. 

Al Sr. Martin de Guzman no escribo por estar ocupado en 
hacer este despacho y no haber qué. Mándele v. md. dar una 
fée que aquí envió del Sr. D. Bernaldino, de cómo las reliquias 
llegaron á su poder. Del casamiento del Sr. Coade de Hurten- 
burg hemos rescibido gran placer del acrecentamiento de su 
honra y estado. Cuando tiempo fuere, merced rescibiré que 
v. md. se congratule con él por mí. El Emperador ha holgado 
mucho dello, porque su persona y servicios merecen tanto favor. 
' Yo tenia puesto á punto á Alonso de Mercado para enviarle 
con las provisiones y respuesta y despacho que el Rey ha de- 
mandado á toda prisa; y á la sazón llegó Luis, el cual lleva su 
respuesta y lo que estaba aparejado para el dicho Mercado, y 
por esto y porque no ha rescibido su hábito, ha determinado de 
esperar alguna cosa con que pueda hacer servicio al Rey. Y en- 
tretanto que esto se ofrece, ha determinado de irse al convento 
á rescibir el hábito y detenerse allá hasta que sea menester para 
lo susodicho; y porque este tiempo no se sabe cuanto será, será 
bien que el Rey escriba por la primera que se despachare supli- 
cando á S. M. ge k) mande inviar, y al Comendador mayor y 
Granvela lo mismo; y con esta causa y necesidad de su ida le 
darán profesión anticipada, la cual según costumbre que tienen 
los del Consejo de las Ordenes lo hacen con mucha dificultad, si 
el Rey no lo manda expresamente. El dicho Mercado dice que 
aunque vá al convento á lo susodicho, se ha de entender que 



1 



484 BOLETÍN DE LA REIL ACADBMCA. DB LA HISTORIA. 

ofreciéndose cualquiera cosa de qué haya necesidad de ser in- 
viñdo, dejará la profesión y partirá luego. Parece que acierta en 
lo que hace, pues se halla acá y en tiempo que. el Rey le, puede 
haber por escusado, en lo que toca á su oficio de Cazador ma- 
yor,* por causa de ser entrado el verano. V. md. lo pro\*ea cómo 
él reciba esta buena obra. 

Por la carta que el Rey me escribe de 18 de E^ero, me culpa 
haya sido negligente en no haber inviado los cuexcos de frutas, 
y según dice el Sr. Luis de Tovar quedaron á mi cargo de los 
inviar: débese acordar que los olvidó de llevar por la mucha 
prisa que tenia de irse á casar; pues yo le juro á v. md. que aun- 
que partiera agora, llegara á tiempo para ello; y si ahí estuvie- 
re, acüsele v. md. esta falta no haber sido mia; y por eso no 
respondo, al Rey sobre ello. Los cuexcos llevó Cornelio á tiem- 
po que han llegado sin haber caido en faltaí no querría que ho- 
biesedes de esperar á domer la fruta que deilos ha de nacer. > 

S. M. partió de (^aragóga á 17 del pasado, y vino hasta Gua- 
dalaxara cazando; y allí supo cómo el Arzobispo de Toledo es- 
taba en Alcalá muy malo. S. M. se apresuró por le visitar, y la 
noche que llegó estuvo bueno y habló muy complidaménte con 
el Emperador; y otro dia se partió S. M. para el Pardo de Ma- 
drid, y el Arzobispo para el otro siglo. Dexole encomendados 
sus hijos y muger. Hallamos en la dicha Alcalá la Congregación 
de la clerecía dostos reinos, entendiendo en tomar concierto con 
S. M. en lo que toca al pagamiento de cantidad y tiempo de la 
gracia de sus medios frutos. La clerecia estaba muy recia y mu- 
cho más Juan de Vozrnediano, el cual tenia hechas finanzas so- 
bre la dicha gracia; y con la venida de S. M. y las dulces ó 
agras palabras que les dixo, tomaron conclusión de pagar 
470.000 florines en dos años; y á la conclusión dello son veni- 
dos aquí á ordenar y concertar los capítulos y seguridad para 
lo de adelante. Eátu\'ieron en esta conclusión mas de ocho me- 
ses, en los cuales creo gastaron más de veinte mil ducados que 
pudieran ser excusados, si el Sn Juan de Vozmediatno se <|uisie- 
ra humanar y no trabajar, de fatigarlos. 

Tenga v, md. cuidado déoiñeter; en cifra lo que áe e3cribiero. 



EL "ElfPBKADOR GAHLOS V Y SU' CORTB. ' lfi$ 

úe importancia, en especial en el tiempo que haya ajpariencia'de 
revolución, porque á S. M. ha parecido mal que este despacho 
que Luis traxo, era de mucha importancia y vino todo en claró y 
por Francia. Mosior de Granvela cumplió, la falta desta culpa' y • 
yo Ja cumpH con él, por la sobrada prisa y traerlo con aviáo el 
mensagero propio. Esto se escribe á v. md. sin que dello se dé 
noticia á S. M., y por el largo despacho que sé hace por la letra 
de S. M. y cartas en alemán va todo lo qup hasta la hora pre- 
sente se ha ofrecido. 

Yo suplico á V. md. que quiera mirar la carta que S. M. es- 
cribe y leer muy bien el cumplido despacho que se envia al pro- 
pósito de lo que conviene al bien del Rey nuestro señor, qile á 
mí parece no se puede de aHá el mandar más, ni de acá hacer 
otra cosa. La guia y solicitud ha sido mos. de Granvela con muy 
buen corazón al serv'icio del Rey; y quiero que lo estiméis en 
muóho, porque os hago saber que después que S. M, entró en 
esta cibdad, se ha más encerrado y con, más -trabajo se entiende 
en los negocios, porque los quiere oír y despachar por tercera 
persona algo en cifra; los destos reinos por el Comendador ma- 
yor y aviso de Granvela, y lo de fuera por el dicho Granvela, 
el cual va subiendo en crédito por el encerramiento y por su 
habilidad; y creo que al fin ha de pasar adelante conociendo las 
cosas destos reinos. Yo pienso que le tengo en la buena gracia 
del Rey; y pareceme que debe v. md. tener el mismo cuidado 
y hacer que el Rey le escriba, que no se pierde nada, y v, md. 
haga lo mismo, ofreciéndole vuestro servicio y rendirle gracias 
de lo que yo le tengo escripto de su buena voluntad. 

Su sobrino de v. md. vino aquí y me dixo cómo su padre le 
habia inviado á Avila á cobrar la pensión del año pasado, y el 
Obispo le puso impedimento en que no sabia si érades vivo, y 
aquí tomó información de Mercado y de Luis y de las cartas 
que están escritas . reconociendo por firma y letra, de manera 
que lleva recaudo para que no haya impedimento en la cobran^ 
za; y de todo escribe largo lo que pasa, y también de lo que el 
bachiller Sebastian Gómez le dixo, de cómo v. md. estaba puesto 
en la memoria de la expedición de la vacante en la iglesia de 



486 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Toledo. Yo he juntado á estos dos señores y á entrambos les su-i 
pilqué juntos tuviesen cuidado de lo que á v. md. tocare. Con buen 
ánimo fui respondido se emplearían en ello con toda su posibi- 
lidad. Encomiéndelo v. md. á Dios, en quien está todo. 

£1 obispo de Astorga habia enviado aqui á un su capellán á 
tomar la posada, la cual no le han querido dar hasta que venga. 
Su intención era á solicitar lo