BOLETIlsr
DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
DE HISTORIA NATURAL
TOMO IX.— 1909
MADRID
ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE FORTANET
IMPRESOR DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
Libertad, núm. 29.— Teléfono 991.
1909
JUNTA DIRECTIVA
REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
FJ^:EÍ,Jíl. 1909
Presidente . . . D. José Gómez Ocaña.
Vicepresidente D. Joaquín González Hidalg-o.
Tesorero D. Ig-nacio Bolívar y Urnitia.
Secretario D. Ricardo García Mercet.
Vicetesorero . . D. Cayetano Escribano y Peix.
Vicesecretario D. Doming-o Sánchez y Sánchez.
Bibliotecario. . . D. Emilio Fernández Galiano.
Cotnitiátt de publicación.
D. Blas Lázaro é Ibiza. — D. Lucas Fernández Navarro.—
D. Ang-el Cabrera Latorre.
Co*niMÍón dB Catálogo»,
D. Blas Lázaro é Ibiza.— D. Federico Gredilla y Gauna. —
D. José María Dusmet y Alonso. — D. Juan Manuel Díaz del
Villar. — D. Enrique Pérez Zúñig-a. — D. Ang-el Cabrera Lato-
rre. — D. José Gog'orza y González.
SECCIÓN DE BARCELONA.
Presidente D. Carlos Ferrer,
Vicepresidente D. Carlos Calleja y Borja-Tarrius.
Tesorero D. Manuel Llenas y Fernández.
Secretario D. Antonio Casares Gil.
SECCIÓN DE SEVILLA.
Presidente D. Manuel Medina.
Vicepresidente D. Julio del Mazo y Franza.
Tesorero D. Francisco Isern y Tixé.
Secretario D. Federico Chaves y Pérez del Pulg-ar.
7 ♦
O 6
JUNTA DIRECTIVA
SE:CCI(f>N DE ZARAGOZA.
Presidente D. Pedro Moyano y Moyano.
Vicepresidente D. José Antonio Dosset.
Tesorero D. Pedro Ferrando y Más.
Secretario D. Celso Arévalo y Carretero.
SECCIÓN DE GRANADA.
Presidente R. P. Anselmo Tomás Corrales.
Vicepresidente D. Manuel Maldonado Sanz.
Tesorero D. Francisco Espejo Casabona.
Secretario. D. Juan Luis Diez Tortosa.
Comisióu para el fomento del Mnseo regional
D. Pascual Náclier y Vilar.—D. Francisco Aranda y Millán.
D. Manuel Diez Tortosa.
SOCIOS FUNDADORES
DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
D. José Argumosa. f
D. Ignacio Bolívar y Urrutia.
Excma. Sra. D.' Cristina Brunetti
de Lasala, Duquesa de Mandas.
D. Francisco Cala, f
Excma. S.aD.a Amalia de Heredia,
Marquesa Viuda de Casa Loring.
Excmo. Sr. D. Miguel Colmeiro. f
D. Antonio Cipriano Costa, f
Excmo. Sr. D. Cesáreo Fernández
Losada.
D. Saturnino Fernández de Salas, f
D. Manuel María José de Galdo. f
D. Joaquín González Hidalgo.
D. Pedro González de Velasco. f
D. Ángel Guirao y Navarro, f
D. Joaquín Hysern. f
D. Marcos Jiménez de la Espada, f
D. Rafael Martínez Molina, f
ü. Francisco de Paula Martínez y
Sáez. f
D. Manuel Mir y Navarro.
D. Patricio María Paz y Membiela. f
Excma. Sra. Condesa de Ofiate. f
D. Sandalio Pereda y Martínez, f
D. Laureano Pérez Arcas, f
D. José María Solano y Enlate.
D. Serafín de Uhagón. j
D. Juan Vilanova y Piera. f
D. Bernardo Zapater y Marconell. f
Presidentes que ha tenido esta Sociedad desde su fundación
en 8 de Febrero de 1871.
1871-72. Excmo. Sr. D.Miguel Col- 1889.
meiro. f
1873. D. Laureano Pérez Arcas, f 1890.
1874. limo. Sr. D. Ramón Llórente
y Lázaro, f 1891.
1876. limo. Sr. D. Manuel Abe- 1892.
leira. f 1893.
1876. Excmo. Sr. Marqués de la Ri-
vera, t 1894.
1877. limo. Sr. D. Sandalio Pereda
y Martínez, f 1895.
1878. D. Juan Vilanova y Piera. f
1879. Excmo. Sr. D. Federico de 1896.
Botella y de Hornos, f
1880. D. José Macpherson. f 1897.
1881. D. Ángel Guirao y Navarro, f 1898.
1882. Excmo. Sr. D. Máximo La- 1899.
guna. t 1900.
1883. Excmo. Sr. D. Manuel Fer- 1901.
nández de Castro, f 1902.
1884. D. Pedro Sáinz Gutiérrez, f
1886. D. Serafín de Uhagón. f 1903.
1886. D. Antonio Machado y Nú-
ñez. t 1904.
1887. limo. Sr. D. Carlos Castel y 1905.
Clemente, f 1906.
1888. Excmo. Sr. D. Manuel M. J. 1907.
de Galdo. f 1908.
D. Ignacio F. de Henestrosa,
Conde de Moriana. f
D. Francisco de P. Martínez
y Sáez. f
D. Carlos de Mazarredo.
D. Laureano Pérez Arcas, f
Excmo. Sr. D. Máximo La-
guna, f
Excmo. Sr. D. Daniel de Cor-
tázar.
D. Marcos Jiménez de la Es-
pada, t
D. José Solano y Eulate, Mar-
qués del Socorro.
D. Santiago Ramón y Cajal.
D. Manuel Antón y Ferrándiz.
D. Primitivo Artigas.
D. Gabriel Puig y Larraz.
D. Blas Lázaro é Ibiza.
D. Federico Oloriz y Agui-
lera.
Excmo. Sr. D. Zoilo Es-
pejo, t
D. José Rodríguez Mourelo.
D. Salvador Calderón Arana.
D. Florentino Azpeitia.
D. José Casares Gil.
D. Luis Simarro y Lacabra.
XilST^ ZDE SOCIOS
de la Real Española de Historia nafural
EN 1.° DE ENERO DE 1909.
Socios protectores.
EN ESPAÑA.
S. M. el Rey D. Alfonso XIII.
S. A. el Archiduque Luis Salvador.
Excmo. Sr. D. Manuel Allendesalazar, Ministro de Estado.
Excmo. Sr. Duque de Medinaceli.
Excrao. Si'. Duque de Alba.
Excmo. Sr. Duque de Luna.
Excmo. Si-. Marqués de Santa Cruz.
Excmo. Si'. Marqués de Urquijo.
EN EL EXTRANJERO.
S. A. S. el Príncipe Alberto de Monaco.
Socios honorarios.
Brunner von AVattenwyl (Cari), Consejero áulico.— Lerchenfel-
derstrasse, 28, Viena.
Gastellarnau (D. Joaquín María de), Ingeniero de Monte?.—
Segovia_, y en Madrid, Montera, 30.
Engler (Dr. Adolf), Geheimer Regierungsrath, Professor der
Botanik, Director des Kgl.-botanischen Gartens und Mu-
seums. — Motzstrasse, 89, Berlín, W.
Geikie (Sir Archibald), Director of Geological Survey of England
and Wales. — 28, Fermyn Street, S. W., Londres.
Lubrock (Sir.Iohn), Lord Abevury. — Bart. M. D. Saint James, 2,
London, S. W.; también en Down (Keut), High Elms
(Inglaterra).
S LISTA DE SOCIOS
Ramón Y Gajal (Excmo. Sr. D. Santiago), de las Reales Acade-
mias de Medicina y Ciencias, Catedrático en la Facultad
de Medicina, Consejero de Instrucción pública. — Calle de
Atocha, 125, Madrid.
ScuDDER (Samuel Hnbbard).' — 156, Brattle Street, Cambridge (Es-
tados-Unidos de la América del Norte).
Tschermak (Prof. Dr. Gustav). — Universilát, Viena.
Van Thiegen (Ph.), Professeur administrateur au Museum d'His-
toire naturelle. — 22, rué Vauquelin, Paris.
Socios Correspondientes extranjeros (1).
MM. Acloque (Alexandre).--69, Avenue de Segur, Paris. — (His-
toria natural general.)
André (Ernesl), Notario honorario; de la Sociedad ento-
mológica de Francia. — 17, rué Victor Hugo, Gray
(Haute-Saóne, Francia). — ( Himenópteros , especialmente
Formícidos y Mutilidos.)
Arnold (Dr. J.) — Munich.
Balsamo (Francesco). — Via Salvator Rosa, ¿90, Ñapóles. —
(Botánica y principalmente algas.)
Bedel (Louis), de la Sociedad entomológica de Francia. —
20, rué de I'Odéon, Paris, 6e. — (Coleópteros paleárticos.)
Blanchard (Dr. Raphael), Profesor en la Facultad de Me-
dicina; de la Academia de Medicina, Director de los Ar-
chives de Parasitologie. — '226, Boulevard Saint-Ger-
main, Paris, 7«. — (E^itomologia general, Hirudineos.)
Bois (D.), Asistant au Muséum. — 15, rué Faidherbe á Saint-
Mandé (Seine), Francia. — (Botánica.)
BouLENGER (G. A.), del Museo británico. — Courtñeld Road, 8.
South Kensington, S. W. — Londres. — (Herpeiología é
Ictiología.)
BouRGEois (Jules). — Sainte Marie aux Miues (Alsacia). —
(Malacodermos.)
Brancsik (Dr. Cari). — Trencsen (Hungría). — (Entomología.)
Brizi (Ugo). — Museo Agrario, Via Santa Susana^ Roma. -
{Botánica y principalmente flora de Italia.)
(1) Con el objeto de fomentar las relaciones científicas entre los socios, se indica
entre paténtesis y con letra bastardilla, después de las señas de su domicilio, si el
socio cultiva en la actualidad más especialmente algún ramo de la Historia natural.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 9
MM. BucKiNG(Dr. H.), Profesor en la Universidad.— Estrasburgo
(Alemania).
Gamerano (Lorenzo), Profesor de Anatomía comparada y
Director del Maseo zoológico de la Universidad. — Palazzo
Garignano, Turin (Italia). — (Anatomía comparada,
Gordiidos.)
Gannaviello (Prof. E arico) .—Villa Bruno, Portici (Ña-
póles).
Garl (Dr.), Ayudante del Museo de Historia natural.— Gi-
nebra (Suiza). — (Entomología, Miriápodos.J
Ghevreux (Edouard). — Route du Gap, Bóne (Gonslantina).
Argelia. — (Crustáceos anfipodos.)
Delacroix (Dr. G.), Agregado al Instituto nacional agronó-
mico y Director de la Estación de Patología vegetal. —
11 bis, rué d'Alésia, Paris.
Dervieux (Ermanno). — Via Massena. 34. — Turin (Italia).
De Toni (Pr. Dr. Joannes Baptista), Director del Jardín
Botánico de la Universidad de Módena (Italia).
DisTANT (W. L.) — Steine Haus, Selhurst Road, South Ñor
wood, Surrey (Inglaterra). — (Hemipteros.)
DoLLFus (Adrien), Director de La Feuille des Jeunes natu-
ralistes. — Rué Pierre Gharron, 35, Pariy.
Fauvel (G. Alberto), Abogado.- Rué Ghoron, 3, Gaen (Fran-
cia. — (Coleópteros ¿( especialmente EstafilíHÍdos.J
FouMOUZE (Armand), Doctor en Medicina. — 78, Faubourg
Saint-Denis, Pa,ris.— (Entomología médico- farmacéutica.)
Gebien (H.) — Slockhardtstrasse, 2], Hamburg-Hamm. —
(ColeópterosJ
Gestro (Raífaello), Doctor, Vicedirector del Museo cívico de
Historia natural. — Villeta Dinegro, Genova (Italia). —
(Coleópteros.)
GiORDANO (Dr. Domenico), Profesor de Matemáticas é His-
toria natural en el R. Gimnasio de Ragusa (Sicilia,
Italia).
GiRARD (Albert Alexandre), Secretario científico de S. M. —
Lisboa (Portugal). — (Ictiología y Malacología.)
Griffini (Dr. Achille). — Turin (Italia). — (Entomología.)
Grouvelle (A.) — Director de la Manufactura nacional de
tabacos de Issy, rueErnest-Renan, Issy-les-MouUueau^
(Seine) (Francia). — (Clavicornios exóticos,]
10 LISTA DE SOCIOS
MM. Heckel (Edouard), Profesor en !a Facultad de Ciencia?.—
31, Gours Lieutaud, Marsella (Francia). — (Botánica.)
HoRVÁTH (Géza) , Doctor en Medicina, Director del Museo
nacional de Hungría. — Museumring, 12, Budapest
(Austria-Hungría). — (Hemípteros.)
Janet (Charles), Ingeniero de Artes y Manufacturas. — 71 ,
Rué de Paris, Voisinlieu, pres Beauvais (Oise), Fran-
cia. — (Costumbres y anatomía de las hormigas )
Klapalek (Prof. Francisco).— Karolinenthal, 263, Praga. —
(Tricópteros y Neurópteros.)
Kraatz (Gustav), Doctor en Filosofía, Redactor de la
Deutsche Eniomologische Zeitschrift. — W. 9, Linkstras-
se, 28, Berlín. — (Coleópteros.)
Lagerheim (Prof. Gustav), Profesor en la Universidad de
Estocolmo. — (Botánica sur americana.)
Lesne (Pierre), Asistente de Entomología del Museo de His-
toria Natural. — 10, Avenue Jeanne, Asniéres (Seinc)
(Francia). — [Entomología, Coleópteros.)
Lewis (Jorge).— 87, Frant Road, Tumbridge Wells (Ingla-
terra). — (Coleópteros del Japón é Histéridos.)
Lo BiANGO (Salvador), Comendador. — Estación Zoológica,
Ñapóles (Italia).
Martin (Rene), Abogado. — Le Blanc (Indre) Fi'ancia. —
(Neurópteros de Europa y Odonatos.)
Meunier (Stanislas), Profesor de Geología del Museo de
Historia natural.— 3, Quai Voltaire. Paris.— fLiío-
logia.)
Montandon (Arnald L.) — Filaréte, Strada Viilor, Bukarest
(Rumania). — (Hemípteros, principalmente heter ápteros.)
Nery Delgado (J. F.), Geólogo.— Rúa de D. Carlos I, 35,
Lisboa. — (Geología.)
Olivier (Henry). — Baroches-au-Houlme (Orne), Francia.
Orhigny (H. d'), Arquitecto.— R. Saint-Guillaume, 21, Pa-
rís, 7®. — (Coleópteros.)
Pérez (Dr. J.)~RneSaubat, 26, Enváao^.—fEimenópteros).
PicciOLi (Comm. Francesco), Director del Instituto fores-
tal. — Vallombrosa (Italia). — (Botánica.)
PiCGiOLi (Lodovico), Subinspector forestal. — Siena (Italia).
(Botánica.)
Porter (Garlos E.), Catedrático de Botánica en la Univer-
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 11
sidad Católica; Laureado de la Academia internacional
de Geografía Botánica de Le Mans; Miembro honorario
de la Facultad de Ciencia^' de la Universidad Mayor de
San Marcos, de Lima; Académico de mérito de la de
Ciencias de la Habana; Correspondiente de la R. de
Ciencias de Madrid; Oficial de Instrucción pública; Di-
rector general y Jefe de la Sección zoológica del Museo
de Historia natural de Valparaíso y de la Revista Chile-
na de Historia natural. — Casilla, 2352, Santiago, Chile.
(Histología.^ Crustáceos decápodos, hemipteros y lon-
gicornios.J
MM. Reitter (Edmond). — Paskau {Xuslrki).— (Coleópteros.)
Richard (Jules), Doctor en Ciencias, Director del Museo
oceanógrafico. — Monaco. — (Crustáceos inferiores.)
Salomón \Dv. W.) — Instituto Mineralógico de la Universi-
dad. — Heidelberg (Alemania).
ScHouTEDEN (lí.) — 12,Chaussée d'Ixelles, Bruselas. — (He-
mípteros.J
ScHULTHEss Rechüerg (Auton V.), Doctor en Medicina. —
Thalacker, 22, Zuric (Suiza). — (Entomología, Ortópteros.)
SoDiRO (R. P. J.) — Quilo (Ecuador).
TuRNEZ (W. Henri), de la Comisión Geológica. — Washing-
ton (Estados- Unidos) DC. — (Geología.)
Washington (Dr. HenrySt.) — Locust, Monmouth Co., N. J.
(Estados Unidos).
Weise (J.) — Griebeuowstrasse, 16, Berliu, ii. 37.- (Coleóp-
teros, esp. Curculiónidos y Crisomélidos. j
Socios numerarios (1).
190!. Administración Militar (Biblioteca de). — Madrid.
190J. Aguilar y Carmena (D. Fernando), Farmíicéutico. — Calle
de Jorge Juan, 17, Madrid. — (Botánica.)
1902. Alabern (D. Enrique), Doctor en Medicina. — Plaza del
Príncipe, 4, Mahón. — (Citología general é Histología.)
1897. Alaejos y Sanz (D. Luis), Doctor en Ciencias, Ayudante
de la Estación de Biología marina. — Santander.
(1) El nombre de los socios numerarios va precedido de la cifra que indica el año
de su admisión en la Sociedad y el de los socios fundadores de la abreviatura S. F.
12 LISTA DE SOCIOS
1908. Albarracín y Cañizares (D, Cándido M.»), Farmacéutico
de Gádor (Almería).
1907. Alcalde del Río (D. Herminio), Profesor en la Escuela
de Artes ó Industrias de Torrelavega (Santander),
1905. Alcaraz (D. Antonio.) — Ingeniero agrónomo. — Castellón.
1906. Aldaz (D. Julián). — Zumaya (Guipúzcoa).
1901. Almera (D. Jaime), Canónigo de la Catedral. — Sa-
gristans, 1, 3.°, Barcelona. — (Geología y Paleonto-
logía.)
1902. «Alrededor del Mundo.» — Atocha, 135, Madrid.
1907. Alvarez (D. José), Presbítero. — San Miguel baja, 10,
Granada. — (Entomología y Botánica.)
1908. Alvarez de Cienfuegos (D. Antonio), Profesor auxiliar en
la Facultad de Medicina. — Granada.
1908. Alvarez de Cienfuegos y Cobos (D. Miguel). — Granada.
1906. Amoedo y Galarmendi (D. Eduardo). — Urnieta, San Se-
bastián (Guipúzcoa).
1908. Andreu y Rubio (B. José), Profesor de Historia natural
en el Seminario de Orihuela (Alicante).
1875. Antón y Ferrándiz (D. Manuel), Catedrático en la Facul-
tad de Ciencias, Jefe de la Sección de Antropología y
Secretario del Museo de Ciencias naturales. — C. de Oló-
zaga, 5 y 7, Madrid. — f Antropología.)
1894. Aragón y Esgacena ( D. Federico), Doctor en Ciencias
naturales, Catedrático en el Instituto. — León.
1898. Aramburu y Altuna (D. Pedro), Doctor en Medicina, Ca-
tedrático en la Escuela de Veterinaria. — San Felipe, 4,
Zaragoza.
1905. Aranda Millán (D. Francisco), Doctor en Ciencias natu-
rales. Auxiliar en -la Universidad. — Granada.
1885. Aranzadi y Unamüno (D. Telesforo), Doctor en Farmacia
y en Ciencias naturales, Catedrático en la Facultad de
Farmacia de la Universidad. — Barcelona. — (Antropolo-
gia y Botánica.)
1903. Areses (D. Rafael), Ingeniero Jefe del Distrito Forestal
de Pontevedra. — Tuy (Pontevedra).
1902. Arévalo (D. Celso), Doctoren Ciencias naturales. Profe-
sor auxiliar en la Universidad de Zaragoza. — (Geología.)
1904. Arias Encobet»{D. José), Colector del Museo de Ciencias
naturales.— Hortaleza, 130, 3.°, M-AáTÍá.— (Dípteros).
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HLSTORIA NATURAL. 13
i896. Arráez y Garrías (D. José), Abogado. — G, de Caste-
lar, 14, Sevilla. — (Antropología criminal.)
1887. Artigas (D. Primitivo), Ingeniero Jefe de Montes. — G. del
Reloj, 9, principal izquierda, Madrid. — (Silvicultura.)
1906. Asher y G.* (A.)— 13, Unter den Linden, Berlín, W.
1872. Ateneo científico y literario (Biblioteca del). — G. del Pra-
do, 21, Madrid.
1900. AzAM (D.José), Arquitecto. — 14, rué de Trans, Dragui-
guan (Var), Francia. — (Ortópteros y Hemípteros.)
1897. AzPEiTiA Y Moros (D. B'lorentino), Profesor en la Escuela
de Minas. — Glorieta del Gisne, 3, hotel, Madrid. —
f Malacologia y Diatomens.)
1902. Bago y Rubio (D. Miguel), Gomandante de Ingenieros. —
G. de Trajano, 15 y 17, Sevilla.
1904. Bahía y Urrutia (D. Luis), Abogado, Ex-diputado á Gor-
les. — Hilario Peñasco, 2, Madrid. — f Agricultura.)
1907. Balbin Rivero (D. Facundo).— Príncipe, 20, Madrid.
1906. Balguerias y Qüesada (D. Eduardo), Alumno de la Fa-
cultad de Giencias. — Madrid.
1901. Ballestero Pardo (D. Mariano), Doctor en Giencias. —
Galatayud (Zaragoza),
1905. Barcia Trelles (D. Juan), Ingeniero agrónomo. — Lis-
la, 20, Madrid.
1891. Barras de Aragón (D. Francisco de las), Doctor en Gien-
cias naturales, Gatedrático de Mineralogía y Botánica
de la Universidad de Oviedo. — (Entomología y Bo-
tánica.)
1905. Barre (Sr. Barón de la). — G. deGopons, 7, 2.°, Barcelona.
1901. Barreiro Martínez (R. P. Agustín). — Gonvento de Padres
Agustinos, Valladolid. — (Botánica y Lepidópteros.)
1895. Bartolomé del Gerro (D. Abelardo), Doctor en Giencias
naturales. Auxiliar, por oposición, de la Universidad,
Profesor del Laboratorio Gentral de Medicina legal. —
Daoíz, 3, Madrid.
1889. Becerra y Fernández (D. Antonio), Doctor en Giencias
naturales, Gatedrático en el Instituto. — Ciudad Real. —
(Entomología agrícola y dibujo científico.)
1894. Benedicto Latorre (D. Juan), Farmacéutico. — Monreal
del Gampo [Teruel). —(Botánica y moluscos terrestres.)
1905, Benedito (D. José M.*), Jefe del Laboratorio de disecación
14 LISTA DE SOCIOS
del Museo de Gieucias naturales. — Don Ramón de la
Cruz, 12, Madrid.
1901, Benet Andreu (D. José), Catedrático en el Instituto. —
Almería.
1906, Benito y Pinol (D. Manuel). — Puerta de Jerez, 4, Sevilla.
1898. Benjumea y Pareja (D. José). — Santa Ana, 51, Sevilla.
1905. Bernard (D. Francisco), Ingeniero de Montes. — Prado, 3,
Madrid.
1903. Bescansa Casares (D. Fermín), Catedrático de Historia
natural en el Instituto. — Orense. — (Botánica.)
1904. Biblioteca García Barbón. — Vigo (Pontevedra).
1904. Biblioteca universitaria. — Granada,
1890. Blanco del Valle (D. Eloy), Catedrático de Historia na-
tural en el Instituto. — León.
1892. Blanco y Juste (D. Rafael), Doctor en Ciencias natura-
les. Profesor en la Escuela normal — C. de Sandoval, 4,
Madrid.
1898. Blas y Manada (D. Macario), Doctor en Farmacia. —
C. del Pez, 1, Madrid.
1908. BoBAiRA Y Segarra (D. Fernando). — Plaza de Castelar,
Valí de Uxó (Castellón).
1901. BoFiLL (D. José María), Doctor en Medicina. — G. de Ara-
gón, 281, Barcelona.
s. F. Bolívar y Urrutia (D. Ignacio), Catedrático en la Facul-
tad de Ciencias, Jefe de la Sección de Entomología en el
Museo. — Paseo del Obelisco, 17, Madrid, — fOrtópteroa,
Herm'pteros y Arquípteros.)
1872. Bolívar y Urrutia (D. José María), Jefe facultativo de la
Casa de Socorro de Chamberí. — G. de Prim, 15, Madrid.
1882. Bolos (D. Ramón), Farmacéutico, Naturalista. — C. de
San Rafael, Olot (Gerona.). ~( Botánica. J
1898. Borobio (D. Patricio), Catedrático en la Facultad de Me-
dicina. — Coso, 100, Zaragoza. — (Pediatría.)
1872. BoscÁ y Gasanoves (D. Eduardo), Licenciado en Medici-
na, Catedrático de Historia natural en la Universidad.
Paseo del Grao, Valencia. — (Reptiles de Europa.)
1900. BoscÁ Y Seytre (D. Antimo), Doctor en Ciencias natura-
les, Catedrático en el Instituto, — Teruel.
1877. Breñosa (D. Flafael), Ingeniero de Montes de la Real
Casa, — San Ildefonso (Segovia). — (Cristalografía.)
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 15
1901. BructUés V EscuDER (D. Ga.s!Ímiro), Doctor en Farmacia y
en Ciencias. — G. del Bruch, 66, Barcelona. — (Histología
vegetal.)
1883. Buen y del Gos (D. Odón de), Senador, Catedrático de His-
toria natnral en la Universidad, Director del Labora-
torio biológico-marino de las Baleares. — G. de Aribau,
Barcelona. — (Biología marina.)
1905. BuiGAS Y Dalmau (D. José), Cónsul de España en Moga-
dor (Marruecos).
1897. BüRR (D. Malcolm).— Eastry S. O. Kent (Inglaterra).—
( Dermápteros y Ortópteros.)
1905. Busto (D. José del), Ingeniero de Minas. — G. de Olóza-
ga, 8, Madrid.
1901. Caballero (D. Arturo), Licenciado en Ciencias, Conser-
vador de la Sección do Herbarios del Jardín Botánico. —
Lope de Vega, 11, Madrid.
1908. Cabeza de León (D. Salvador), Catedrático de la Facultad
de Derecho en la Universidad. — Santiago.
1902. Cabrera y Díaz (D. Agustín), Doctor en Ciencias, Auxi-
liar en la Universidad. — Barcelona.
1891, Cabrera Y Díaz (D. Anatael) , Medico cirujano. — Laguna
de Tenerife (Canarias). — (Himenópteros.)
1896. Cabrera y Latorre (D. Ángel), Agregado al Museo de
Ciencias naturales , Caballero de la orden civil de Al-
fonso XII.— G. de D. Pedro, 9, M.a.áTÍd .—(Mamíferos y
Dibujo científico.)
1897. Cágeres y González (D. Juan). — C. del Duque, 8, Carta-
gena. — (Entomología.)
1904. Cadevall y Diars (D. Juan), Doctor en Ciencias, Profesor
en la Escuela industrial. — Tarrasa. — Botánica.
1906. Calafat León (D. Juan), Colector del Museo de Ciencias
naturales. — G. de Valverde, 26, Madrid.
1892. Calandre Y Lizana(D. Luis). — Pasaje de Conesa, Cartagena.
1-872. Calderón y Arana (D. Salvador), Catedrático de Minera-
logía y Botánica en la Facultad de Ciencias, Jefe de la
Sección de Mineralogía en el Museo. — G. de San Bernar-
do, 56, principal derecha. — (Geología y Petrología.)
1901. Calleja y Borja-Tarrius (D. Garlos), Catedrático en la
Facultad de Medicina. — Cortes, 248, praL, Barcelona. —
(Histología.)
16 LISTA DE SOCIOS
1902. Calvo y Antón (D. José). — G. de Gerona, 111, Barcelona.
1908. Camarón (D. Rafael), Abogado.— Plaza de Matute, 5,
Madrid. — [Mineralogía.)
1905. Campo Prado (D. Fernando de), Farmacéutico, Profesor
de Historia natural y de Agricultura en el Colegio cató-
lico, Individuo de la Sociedad española de Física y Quí-
mica.— C. Real, 16, La Coruña.
1889. Camps (Sr. Marqués de), Diputado á Cortes. —Canuda, 16,
principal, Barcelona.
1905. Canals (D. Salvador), Diputado á Cortes.— Almagro, 33,
Madrid.
1907. Caramanzana y Baquedano (D. Felipe), Oficial mayor de
Contaduría del Ayuntamiento.— C. de Avila, 3, Cuatro
Caminos (Madrid). — (Patología vegetal.)
1905. Carballo (D. Jesús María), Director del Colegio Salesia-
no. — Santander. — (Geología y espeleología)
1894. Carbó y Domenegh (D. Manuel), Catedrático en el Insti-
tuto. — Huelva.
1877. Carvalho Monteiro (Excmo. Sr. D. Antonio Augusto de),
Doctor en Derecho y en Ciencias naturales por la Uni-
versidad de Coimbra, y miembro de la Sociedad de Acli-
matación de Río Janeiro. — Rúa do Alecrim, 70, Lisboa
(Portugal). — (Lepidópteros.)
1901. Casamada Mauri (D. Ramón).- Pelayo, 17, 2.°, Bar-
celona.
1901. Casares Gil (D. Antonio), Capitán de la 4.* Compañía
de Sanidad militar, Barcelona. — (Hepáticas y Musgos.)
1901. Casares Gil (D. José), Catedrático en la Facultad de Far-
macia, Ex-Senador del Reino. — C. de Santa Catalina, 5,
Madrid. — (Análisis químico mineral.)
1906. Gascón y Martínez (D, José), Director de la Granja agrí-
cola de la región leonesa. — Palencia.
1901. Gasino de Zaragoza.
1905. Castro y Pascual (D. Francisco), Doctor en Farmacia. —
C. del Barquillo, 26, Madrid.
1903. Castro y Valero (D. Juan), Catedrático en la Escuela
de Veterinaria. — Santa Isabel, 15, Madrid.
1901. Cátedra de Historia natural de la Universidad de Bar-
celona.
1901. Cátedra de Historia natural déla Universidad de Santiago.
DE LA. REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 17
1907. Cátedra de Mineralogía y Botánica de la Universidad
Central. — Madrid.
1884, Cazurro y Ruiz (D. Manuel), Doctor en Derecho y en
Ciencias naturales, Catedrático en el Instituto. — Gerona.
C Ortópteros xj dípteros de Europa^ Micrografía.)
1905. Cendriíro (D. Orestes), Licenciado en Ciencias naturales.
C. del Dos de Mayo, 2, Madrid.
1906. Cerrolaza y Armentia (D. José), Licenciado en Cien-
cias. — Colegio del Corazón de Jesús, Don Benito (Ba-
dajoz).
1891. Chaves y Pérez del Pulgar (D. Federico), Doctoren Cien-
cias físico-químicas. — C. de Jesús, 17, Sevilla. — (Mine-
ralogía y Cristalografía.)
1873. Codorniu (D. Ricardo), Ingeniero de Montes. — Murcia.
1904. Colegio de Santo Domingo, — Orihuela.
1898. Colomina y Carolo (D. Alejandro de), Doctor en Ciencias
naturales, Catedrático en el Instituto. — C, de Alfon-
so XH, 5, 1.°, Pontevedra.
1907. Colomo y Amarillas (D. Victoriano), Profesor en la. Es-
cuela de Veterinaria. — Cava baja, 14, Madrid.
1878, Comerma (D, Andrés A.), Ingeniero de la Armada. —
El Ferrol.
1903. Consejo general de Agricultura, Industria y Comercio de
Valencia.
1892. Corrales Hernández (D. Ángel), Licenciado en Ciencias
naturales, Catedrático en el Instituto, — Cabra (Cór-
doba).
1901. Correa de Barros (D. José Maximiano), — S. Martinho
d'Anta, Sabroza (Portugal),
1872. Cortázar (Excmo. Sr. D. Daniel de), Ingeniero Jefe de
Minas, de las Reales Academias de la Lengua y de
Ciencias exactas, físicas y naturales. Consejero de
Instrucción pública. — C. de Velázquez, 32, hotel,
Madrid.
1901. CoscoLLANO Y Durillo (D, José), Profesor auxiliar en el
Instituto. — C. de la Concepción, 29, Córdoba.
1902. Cru y Marqués ( D. Enrique), Naturalista disecador. —
Reyes Católicos, 7 y 9, Sevilla.: — (Entomología y Orni-
tología. J
1903. Cruz (D. Emiliano de la). Ingeniero jefe de las Minas
Tomo ix.— Enero 1909. 2
18
LISTA DE SOCIOS
de Ribas (Gerona), délas Sociedades geológicas de Lon-
dres, Francia, Bélgica é Italia, etc., Ingeniero graduado
de los Institutos de Minas de Londres y de Neucastle.—
Minas de Ribas, Gerona.
1902. Cruz Nathan (D. Ángel B. de la), Profesor en el Institu-
to. — G. de la Libertad, 117, Cabañal (Valencia).
1889. Dargent (D. Florismundo), Ingeniero. — Moralejo, 5,
Aguilar (Córdoba).
1902. Deulofeu (D. José), Catedrático de Química inorgánica
en la Facultad de Farmacia. — Santiago.
1899. Díaz (R. P. Filiberto), Doctor en Ciencias, Conservador
por oposición en el Museo de Ciencias naturales. — C. de
San Miguel, 21 duplicado, Madrid.
1908. Díaz Carmona (D. Francisco), Catedrático en el Instituto
general y técnico. — Granada.
1890. Díaz del Villar (D. Juan Manuel), Doctor en Medi-
cina, Catedrático en la Escuela de Veterinaria.— Ato-
cha, 127 dupl.°, Madrid.— (^Epizoarios y Entomozoarios.J
1901. Diez Tortosa (D. Juan Luis), Profesor auxiliar de la Fa-
cultad de Farmacia.— Reyes Católicos, 47, Granada. —
( Botánica J
1907. DíEz Tortosa (D. Manuel), Alumno de la Facultad de
Ciencias. — Granada.
1898. DossET (D. José Antonio), Doctor en Farmacia.— Plaza
de Sas, 2, Zaragoza. — (Diatomeas.)
1903. DuLAU (M.)— Sobo Square, 37, Londres.
1890. DusMET Y Alonso (D. José M.), Naturalista agregado al
Museo de Ciencias naturales, Doctoren Ciencias. — Plaza
de Santa Cruz, 7, Md^áviá.—fUimen ápteros.)
1898. Eleizegui (D. Antonio), Catedrático en la Facultad de Far-
macia. — Plaza de la Universidad, 5, 3.°, Santiago.
1888. Elizalde y Eslava (D. Joaquín), Catedrático de Historia
natural en el Instituto. — Logroño.
1894. Engiso y Mena (D. Juan), Licenciado en Derecho.—
Huercal-Overa (Almería). — (Entomología.)
1902. Escribano (D. Cayetano), Doctor en Ciencias, Conser-
vador del Museo de Ciencias naturales. — C. de Horta-
leza, 76, Madrid.
1908. Escudé (D. Francisco), Médico.— Plaza de Alonso Martí-
nez, 7, 3." izqda., Madrid. — (Lepidópteros.)
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 19
1872. Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos
(Biblioteca de la).— C. de Alfonso XII, Madrid.
1872. Escuela de Ingenieros de Montes (Biblioteca de la). — El
Escorial (Madrid).
1894. Escuela de Veterinaria de Madrid.
1905. Escuela Normal de Maestros de Granada.
1906. Escuela Normal de Maestros de Huesca.
1907. Espejo y Casabona (D. Francisco), Regente de la Escuela
normal de Maestros. — Granada.
1875. EsPLUGA Y Sancho (D. Faustino), Catedrático de Historia
natural en el Instituto. — Trinidad, 3, Toledo.
Í902. EsPLUGUEs Y Armengol (D. Julio), Profesor auxiliar
del Instituto y Jardinero 2.° del Botánico. — Valencia.
1905.- Estación de biología marina.— G. de Castelar, Puerto
Chico, Santander.
1902. Esteva (D. José), Presbítero. — C. de la Clavería, 5. —
Gerona. — (Botánica general y Criptogámia.)
1878. Facultad de Ciencias de la Universidad (Biblioteca de-
la), — Valencia.
1906. Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada. •
1902. Facultad de Ciencias de la Universidad de Oviedo.
1901. Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona.
1906. Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada.
1908. Fernández Arcoya (D. José), Catedrático de Historia na-
tural. — Granada.
1874. Fernández de Castro (D. Ángel), Ingeniero de Montes. —
C. de Fabiola, 3, Sevilla.
1900. Fernández de Gatta y Calache (D. Manuel), Doctor en
Farmacia. — Vilvestre (Salamanca) .
1904. Fernández Gall\no (D. Emilio), Licenciado en Ciencias
Naturales.— C. de Alfonso XII, 74, Madrid.
1908. Fernández Martí (D. José). — Moro-Zert, 16, 1.", Valencia.'
1907. Fernández Martínez (D. Fidel). — Granada.
1890. Fernández Navarro (D. Lucas), Catedrático de Cristalo-
grafía en la Facultad de Ciencias. — C. Real, 31, Leganés
(Madrid).
1875. Ferrand y Couchoud (D. Julio), Ingeniero Jefe de la pri-
mera sección de vía y obras de los Ferrocarriles Anda-
luces. — C. de Feria, 100, Sevilla.
1900. Ferrando y Más (D. Pedro), Catedrático de Mineralogía
20 LISTA DE SOCIOS
y Botánica en la Universidad.— C. de Ganfranc, 4, Za-
ragoza.
1885. Ferrer (D. Carlos), Doctor en Medicina y Bachiller en
Ciencias. — Ronda de la Universidad, 16, 1.°, Bar-
celona.
1908. Ferrer (D. Francisco), Ingeniero de Minas. — Granada,
1907. Ferrer Hernández (D. Francisco), Licenciado en Cien-
cias — G. Guillermo Rollan, 4, Madrid.
1901. Ferrer y Hernández (D. Jaime), Auxiliar de la Facul-
tad de Ciencias.— G. Guillermo Rollan, 4, UsLÚñá.— (Mi-
neralogía.)
1901. Finestres y Fogh (D. Eduardo). — Ager (Lérida).— (^3/¿ne-
ralogía.J
1879. Flórez y González (D. Roberto). — San Francisco, 21,
principal, Segovia. — (Entomología.)
1901. FoNT Sa&ué (D. Norherto), Presbítero.— C. de Fontane-
11a, 15, 3.", Barcelona. — (Geología.)
1902. FoRTEZA Rey y Forteza (D. José). — Colón, 23, Palma de
Mallorca (Baleares).
1888. Fuente (D. José María de la), Presbítero. — Pozuelo de
Calatrava (Ciudad-Real). — (Entomología, Coleópteros de
Europa. Admite cambios de estos insectos.)
1890. FusET Y TuBiÁ (D. José), Doctor en Ciencias naturales,
Catedrático en el Instituto de Palma. — Mallorca. —
(Gusanos y Dibujo científico.)
1904. Galán (D. Alfonso), Alumno de las Facultades de Cien-
cias y Farmacia. — C. de Villanueva, 23, Madrid.
1903. García Callejo (D. José María). — C. de Atocha, 72. — (Na-
turalista preparador.)
1872. García y Arenal (D. Fernando), Ingeniero del puerto. —
Vigo (Pontevedra).
1906. García González (D. Joaquín). — C. de Preciados, 46, 3.°,
Madrid.
1877. García y Mercet (D. Ricardo) , Secretario de la Asocia-
ción española para el progreso de las Ciencias, Natura-
lista agi-egado al Museo de Ciencias naturales, Farma-
céutico de Sanidad militar. — C. de la Princesa, 11, Ma-
drid. — (Himenópteros de Europa.)
1904. García Mon é Ibáñez (D. Francisco), A.lumno déla Facul-
tad de Ciencias. — C. de la Luna, 18, Madrid.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 21
1899. García Várela (D. Antonio), Doctoren Ciencias natura-
les, Catedrático de Mineralogía y Botánica en la Uni-
versidad de Santiago (Galicia). — (Hemípteros.)
1908. García Vélez (D. José), Doctor en Farmacia. — Granada.
1902. GarriCtA y Barberán (D. Gerardo), Farmacéutico. — Ge-
rona.
1900. Gelabert Rincón (Rvdo. D. José). — Llagostera, Gerona.
(Mineralogía y Geología.)
1884. GiLA Y Fidalgo (D. Félix), Catedrático excedente de la
Facultad de Ciencias. — Segovia. — (Botánica y Geo-
logía.)
1877. GoCtOrza y González (D.José), Catedrático de Anatomía
y Fisiología animal en la Universidad Central. — C. de
San Bernardino, 7 cuad.", Madrid.
1890. GoiTiA (D. Alejandro), Licenciado en Ciencias. — C. de
Aguirre, 4, Madrid.
1906. GÓMEZ (D. Ramón). — C. de Espoz y Mina, 6 y 8, Zaragoza.
(Mineralogía micrográfica.)
1905. Gómez de la Maza (D. Manuel), Catedrático en la Univer-
sidad de la Habana (Isla de Cuba).
1894. GÓMEZ OcAÑA (D. José), de las Reales Academias de
Medicina y Ciencias, Catedrático de Fisiología en la
Facultad de Medicina. — C. de Atocha, 127 duplicado,
Madrid.
1905. González (D. Anselmo). — C. de la Montera, Madrid.
s. F. González Hidalgo (D. Joaquín), de la Real Academia
de Ciencias, Catedrático de Malacología y animales
inferiores en la Facultad de Ciencias, Jefe de la Sec-
ción de Malacología del Museo. — C. de las Fuentes, 9,
Madrid.
1908. González Rodríguez (D. Adolfo). — Zaragoza.
1902. González Sánchez (D. Francisco). — Granada.
1900. Gota y Casas (D. Antonio), Doctor en Medicina. — C. del
Pilar, 16, Zaragoza.
1899. Graiño y Caubet (D. Celestino), Doctor en Farmacia, Co-
mendador de la Orden civil de Alfonso XII, Subdele-
gado del partido judicial. Inspector farmacéutico de
Aduanas, Farmacéutico municipal, Delegado de la Junta
de Gobierno y Patronato del Cuerpo de titulares. Expro-
fesor de la Escuela de Artes y Oñcios, etc. — Aviles (As-
^ , LISTA DE SOCIOS
turias). — (Mamíferos xj Aves. Reptiles de España. Admite
cambios.)
1«82. Gradilla y Gauna (D. Apolinar Federico), Catedrático de
la Facultad de Ciencias, Director y Jefe de la Sección
de cultivos del Jardín Botánico. — G. de la Estrella, 7,
principal, Madrid. — (Geología y Botánica.)
1898. Gregorio y Rocasolano (D. Antonio), Catedrático de Quí-
mica en la Facultad de Ciencias.— Temple, 20, Zaragoza.
(Gramíneas.)
1893. Guillen (D. Vicente), Médico- cirujano, Jardinero mayor
del Botánico. — Valencia.
1901. Gutiérrez Martín (D. Daniel), Doctor en Farmacia.—
Constitución, 17, Avila. — (Botánica y Entomología de
la Provincia.)
1898. Halcón (D. Fernando), Marqués de San Gil.— C. de Al-
fonso XII, 50, '$}QV\\\di.—( Patología vegetal.)
J907. Heintz (D. Luis), Licenciado en Ciencias, Director del
Colegio de Nuestra Señora del Pilar. — Goya, 13,
Madrid.
1890. Hernández y Álvarez (D. José), Licenciado en Ciencias
naturales. Catedrático de Agricultura en el Instituto.—
Badajoz. — (Botánica.)
1893. Hernández-Pacheco y Esteban (D. Eduardo), Doctor en
Ciencias naturales, Catedrático del Instituto de Córdo-
ba.— Santa Feliciana, 14, Madrid.— /"Geoíogiía.;
1875. Heyden (D. Lucas von), Mayor en reserva. Doctor en
Filosofía, honoris causa, individuo de las Sociedades
Entomológicas de Alemania, Francia, San Petersburgo,
Suiza, Italia, etc., Caballero de las Ordenes del Águila
Roja prusiana, de la Cruz de Hierro y de San Juan.—
Schlosstrasse, 54, Bockenheim, Frankfurt am Main (Ale-
maiiia). — (Coleópteros.)
1888. Hoyos (D. Luis), Doctor en Ciencias naturales y en Dere-
cho, Catedrático de Agricultura en el Instituto.— Toledo.
(Antropología.)
1901. Hueso (D. José), Doctor en Ciencias, Profesor numerario
de la Escuela Normal.— Valencia.
1907. Huguet y Padró (D. Mariano), Doctor en Medicina.—
Barcelona. — (Bacteriología.)
1:895. HuiDOBRO Y Hernández (D. José), Doctor en Ciencias, Con-
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 23
servado!", por oposición, en el Museo de Ciencias natu-
rales.— G. de Ruiz, 12, 2.% Madrid.
1899. Ibáñez Díaz (D. Francisco Antonio). — Duque, 9, Cartage-
na. — (Botá7iica.)
1895. Ibarlügea (D. Casto), Catedrático de Agricultura en el
Instituto. — Moreras, 6, 2.°, Cáceres.
1902. Imprenta de Fortanet'. — Calle de la Libertad, 29,
Madrid.
1908. Instituto general y técnico de Alicante.
1905. Instituto general y técnico de Badajoz (Biblioteca del).
1906. Instituto general y técnico de Baeza.
1903. Instituto general y técnico de Barcelona.
1901. Instituto general y técnico de Burgos.
1906. Instituto g'eneral y técnico de Ciudad Real.
1872. Instituto general y técnico de Córdoba.
1907. Instituto general y técnico de Granada.
1901. Instituto general y técnico de Guadalajara.
1903. Instituto general y técnico de Huelva.
1908. Instituto general y técnico de Huesca.
1908. Instituto general y técnico de la Coruña,
1904. Instituto general y técnico de Orense.
1901. Instituto general y técnico de Palnia de Mallorca.
1904. Instituto general y técnico de Pontevedra.
1872. Instituto general y técnico de San Isidro (Biblioteca
del).— Madrid.
1903. Instituto general y técnico de San Sebastián (Guipúzcoa).
1901. Instituto general y técnico de Santiago.
1880. Instituto general y técnico de Valencia.
1901. Instituto general y técnico de Vitoria.
1901. Instituto general y técnico de Zaragoza.
1907. Instituto internacional. — C. de Fortuny, 20, Madrid.
1873. IÑARRA Y Echevarría (D. Fermín), Catedrático en el ins-
tituto general y técnico de Guipúzcoa. — C. de San Mar-
tín, 21, 2.°, San Sebastián.
1908. IsERU Y TixÉ (D. Francisco). — C. de las Águilas, 18, Se-
villa. — {Ornitología y especialmente Oología ornitológica
andaluza. J
1904. Jacobs (Dr., H.) — Luxemburgplatz, 3, Wiesbaden (Ale-
mania.)
1872. Jardín Botánico (Biblioteca del). — Madrid.
24 LISTA DE SOCIOS
1906. Jerónimo Barroso (D. Manuel), Licenciado en Ciencias. —
G. de Juan Bravo, 28, Segovia.
1896. Jiménez Gano (D. Juan), Galedrático de Historia natural
en el Instituto. Gasa Blanca. — Guenca. — (Lepidópteros.)
1884. Jiménez de Gisneros (D. Daniel), Catedrático de Historia
natural en el Instituto. — G. de Medina, 38, Alicante.
1899. Jiménez Munuera (D. Francisco de P.) — G. del Car-
men, 57, 3.", Cartagena. — (Botánica.)
1898. Jlmeno (D. Hilarión), Doctor en Ciencias, Director del
Laboratorio químico municipal. — Coso, 127, Zaragoza.
1901. Jimeno Egurbide (D. Florentino), Doctoren Farmacia. —
Plaza Real, 1, Barcelona,
1906. Julia Olsina (D. Juan), Licenciado en Farmacia.— G. de
Buenavista, 9, Barcelona. — (Botánica.)
1895. Kheil (D. Napoleón M.), Profesor en la Escuela de Co-
mercio, Socio del Club de Historia natural de Praga y de
las Sociedades Entomológicas de Berlín, Stettin y Dres-
de. — Ferdinandstrasse, 38, Praga (Bobemia).
1908. Klincksieck (Paul).— 3, rué Gorneille (a cote de l'Odeon),
Paris 6^,
1908. Kracht (W.)--G. del Prado, 12, 3.°, Madrid.
1907. Laboratorio biológico marino de Baleares.— Palma de
Mallorca.
1906. Laboratorio de radiactividad de la Facultad de Ciencias
de Madrid.
1884. Lauffer (D. Jorge), Agregado al Museo de Ciencias natu-
rales, Caballero de la orden civil de Alfonso XII. — Galle
de Juan de Mena, 5, Madrid. — (Coleópteros de Europa.)
1901. Laza (D. Enrique), Director propietario del Laboratorio
químico. — G. del Duque de la Victoria, 6, Málaga.
1880. Lázaro é Ibiza (D. Blas), de la Real Academia de Cien-
cias, Doctor en Farmacia y en Ciencias, Catedrático
de la Facultad de Farmacia.— G. de Palafox, 19, Hotel,
Madrid. — (Botánica.)
1908. Liceo de Costa Rica.— San José de Costa Rica (Vía Havre) ,
(América Central).
1889. López de Zuazo (D. José), Doctor en Ciencias naturales,
Catedrático en el Instituto. — Burgos.
1907. López Mateos (D. Rafael), Catedrático de Agricultura en
el Instituto. — Albacete.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORL\ NATURAL. 25
1901. LÓPEZ Mendigutia (D. Fernando). — G. de Gampoamor, 12,
Madrid.
1908. López Robles (D. Joaquín), Farmacéutico y auxiliar de
Ciencias en el Instituto. — León.
1908. Lora Castillero (D. Isidoro), Ingeniero de Montes. —
Granada.
1905. Lozano Rey (D. Luis), Doctor en Ciencias, Conservador
del Museo de Ciencias naturales. — Galle de Veláz-
quez, 36, Madrid.
1897. Llanas (D. José María), Farmacéutico militar. — C. de
Argensola, 17, Madrid.
1901. Llenas y Fernández (D. Manuel).— G. del Carmen, 44, 2.°,
1.^, Barcelona. — (Botánica.)
1902. Llobet y Pastors (D. Luis), Farmacéutico. — Gerona.
1902. Llord y Gamboa (D. Ramón), Doctor en Ciencias y Me-
dicina. — Jorge Juan, 13, Madrid. — (Química geológica.)
1908. Llovet Vergara (D. Alejandro). — Segovia.
1897. Maciííeira y Pardo (D. Federico G.), Cronista oficial de
Orligueira (La Goruña). — (Prehistoria.)
1878. Mac-Lennan (D. José), Ingeniero. — Apartado 38 Bilbao.
1907. Macho Tomé (D. Aquilino), Doctor en Farmacia. — Sal-
daña (Falencia).
1905. Madariaga (D. Guillermo). — G. de Luis Vélez de Gueva-
ra, 11, Madrid.
1887. Madrid Moreno (D. José), Doctor en Ciencias, Profesor
Sub-Jefe encargado de la Sección de bacteriología del
Laboratorio municipal, Catedrático de Técnica micro -
gráfica é Histología vegetal y animal en la Facultad de
Ciencias, Consejero de Sanidad. — G. de Serrano, 40,
Madrid. — (Micrografia.)
1907. Maldonado y Sáenz (D. Manuel), Ingeniero de Minas. —
Granada.
1903. Maluquer y Nicolau (D. José). — Jaime I, 14. — Barce-
lona. — (Malacología.)
1904. Maluquer y Nicolau (D. Salvador). — Jaime I, 14, Barce-
lona. — (Lepidópteros.)
1873. Marín y Sancho (D. Francisco), Licenciado en Farmacia.
G. de Silva, 49, 2." derecha, Madrid.
1899. Martín Ayuso (D. Dionisio), Ingeniero agrónomo, Direc-
tor V Catedrático del Instituto. — Oviedo.
26 LISTA DE SOCIOS
1889. Martínez de la Escalera (D. Manuel). — Villaviciosa de
Odón (Madrid). — CColeópteros de Europa.)
1906. Martínez de Pisón y Paternina (D. Manuel), Conde de
Villafranqueza,. Ingeniero. — Río Gabriel, Requena (Va-
lencia)^ — (Micología y Lepidópteros).
1892. Martínez Fernández (D. Antonio), Doctor en Ciencias
naturales, Catedrático en el Instituto. — Ciudad Real. —
(Entomología é Histología.)
1897. Martínez Gámez (R. P. Vicente). — Fuente, 5, Jimena
(Jaén). — (Ornitología de España.)
1903. Martínez Girón (D. Paulino). — Corral del Rey, 11,
Sevilla.
1906. Martínez Lechón (D. Enrique). — Calle de Jovellanos,
Sevilla.
1893. Martínez Núñez (R. P. Zacarías), Agustino, Doctor en
Ciencias naturales. — Madrid.
1889. Martínez Pacheco (D. José), Doctor en Farmacia. — San
Juan (Alicante).
1906. Martínez Sáenz (D. José). — Licenciado en Farmacia. —
Granada.
1874. Martínez y Ángel (D. Antonio), Doctor en Medicina. —
C. de Horlaleza, 89, Madrid.
1901. Martínez y Martínez (D. Cesáreo), Catedrático en el Ins-
tituto. — C. del Convento, 2, Gijón.
1898. Más Y Guindal (D. Joaquín), Oficial 1." de Sanidad mi-
litar. — C. de Ruiz, 13, Madrid.
1898. Mateos Pérez (D. Félix), Profesor en la Escuela de Vete-
rinaria. — Santiago (Galicia).
1882. Mazarredo (D. Carlos), Ingeniero Jefe de Montes. — G. de
Claudio Coello, 24, Madrid. — (Neurópteros y Arácnidos.)
1905. Mazarredo (D. Rafael), Ingeniero Jefe de Caminos. —
C. de Alcalá, 31, Madrid.
1897. Mazo y Franza (D. Julio del), Abogado. — Arguijo, 5, Se-
villa. — (Ornitología.)
1884. Mederos Y Manzanos (D. Pedro) j Licenciado en Ciencias
naturales. — San Lorenzo (Gran Canaria).
1888. Medina Ramos (D. Manuel), Doctor en Medicina, Cate-
drático de Anatomía en la Escuela de Medicina. — C. de
San Vicente, 8, Sevilla. — (Himenópteros.)
1907. Medina Rodríguez (D. Manuel), Subdelegado de Farma-
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 21
cia de las islas de Lanzarote y Fuerteven tura.— Arrecife
(Islas Canarias).
1892. Mendoza (D. Antonio), Jefe del Laboratorio provincial en
el Hospital de San Juan de Dios. — G. de Santa Isabel,
34, Madrid.
1906. Menet (D. Adolfo).— G. de la Ballesta, 30, Madrid.
1879. Mercado y González (D. Matías), Médico cirujano titular.
Nava del Rey (Valladolid).
1897. Merino (R. P. Baltasar), S. J., Profesor de Física y Química
en el Golegio de La Guardia (Pontevedra). — (Bo-
tánica.)
1894. MiQUEL É IiuzAR (D. Manuel de). Teniente Goronel de
Ingenieros. — Logroño.
s. F. MiR Y Navarro (D. Manuel), Director y Gatedrático de
Historia natural del Instituto.— J^aseo de Gracia, 43, 2.°,
1.", Barcelona.
1876. MiRALLES DE IMPERIAL (D. Glcmente). — Rambla de Estu-
dios, 1, 2.°, 1.*, Barcelona.
1902. Moles Ormella (D. Enrique). — Balmes, 19, Barcelona.
1908. Molina y Moreno (D. Francisco). — Farmacia, 9, Madrid.
1908. Montero y Rodríguez-Almanza (D. José).— Montera, 44,
2.°, Madrid.
1905. MoNviEDRO Y Abellán (D. Antonio). — Madrid.
1903, Moran Bayo (D. Juan), Gatedrático de Agricultura en el
Instituto. — Górdoba (durante el verano en Medina de las
Torres (Badajoz).
1908. Morcillo (D. Ramón), Presbítero, Profesor del Sacro-
Monte. — Granada.
1900. MoRODER Y Sala (D. Federico). — G. de En Bou, 11,
Valencia.
1906. Moscoso (D. M. R.).— San José de las Matas (Provincia de
Santiago), República Dominicana. — f Botánica).
1908. MoYANO GoRDÓN (D. Antonio). — Granada.
1898. MoYANO Y MoYANO (D, Pedro), Gatedrático en la Escuela
de Veterinaria. — Azogue, 96 y 98, Zaragoza. — (Etnolo-
gía zootécnica.)
1902. Muñoz-Cobo (D. Luis), Doctor en Ciencias.— Catedrático
en el Instituto. — Baeza. — (Malacología y Mineralogía.)
1898. Muñoz Ramos (D^ Eugenio), Doctor en Farmacia, Li-
cenciado en Ciencias físico-químicas, Director del Labo-
28 LISTA DE SOCIOS
ratorio municipal y provincial. — Valladolid. — (Micro-
grafía. J
1872. Museo de Ciencias naturales (Biblioteca del). — Paseo de
Recoletos, 20, bajo, Madrid.
1894. Museo Pedagógico (Biblioteca del). — G. de Daoiz, 3',
Madrid.
1889. Muso Y Moreno (D. José), Ingeniero de Montes. — G. del
Prado, 20, Madrid.
1889. Nacher y Vilar (D. Pascual), Catedrático en la Facultad
de Ciencias. — Granada.
1907. Nacle Herrera (D. Juan). — Granada.
1905. Nascimento (D. Luis Gonzaga do). — Setubal (Portugal).
1905. Navarrete (D. Adolfo).— C. de Zurbano, 8, Madrid.
1903. Navarro (D. Leandro), Profesor de Patología vegetal en
el Instituto Agrícola de Alfonso XII. — Madrid.
1907. Navarro Moreno (D. José), Médico. — Granada.
1908. Nieto Valls (D. Gustavo), Licenciado en Ciencias Natu-
rales. — Ponferrada (León).
1908. No Y García (D. Eduardo), Catedrático de Física general
y Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad. —
Salamanca.
1902. Novella (D. Joaquín), Catedrático en el Instituto de
Figueras.
1898. NovoA Y Alvarez (D. Francisco), Vice-cónsul de Portu-
gal en Goyán, Socio correspondiente de la Arqueológica
de Pontevedra y de la Española de Higiene, Comenda-
dor de las Ordenes de Cristo y de la Concepción de Villa-
viciosa de Portugal, Médico municipal de Tomiño. — (Por
Tuy), Goyán.
1905. Núñez de Prado (D. Enrique).— C. de Olózaga, 8, Madrid.
1872, Oberthür (D. Carlos), de la Sociedad Entomológica de
Francia.— Faubourg de Paris, 20, Reúnes (Ile-et-Vilai-
ne), Francia. — (Lepidópteros.)
1872. Oberthíjr (D. Renato), de la Sociedad Entomológica de
Francia. — Faubourg de Paris, 20, Reúnes (Ile-el-Vilai-
ne), Francia. — (Coleópteros.)
1872. Observatorio Astronómico. (Biblioteca del). — Madrid.
1901. Oliver Rodés (D. Benito). — Rambla de San José, 23,
Barcelona. — (Análisis de química mineral.)
1896. Olóriz (D. Federico), de la Real Academia de Medicina,
«
DE LA REAL ESPA>;OLA DE HISTORIA NATURAL. 29
Catedrático en la Facultad de Medicina. — G. de Atocha,
96, Madi'id. — (Antropología.)
1887. Onís (D. Mauricio Garlos de), Licenciado en Giencias.
G. de Santa Engracia, 23, principal, Madrid.
1899. Ohamas y González (D. Pablo). — La Orotava (Canarias). —
(Coleópteros y Ornitología de Canarias.)
1890. Ohtega y Mayor (D. Enrique). — G. de Carretas, 14, Labo-
ratorio químico, Madrid.
1897. Orueta (D. Domingo de), Ingeniero de Minas.— Gijón. —
(Fauna inferior marina del Cantábrico.)
1905. Padró (D.José), Tecnógrafo de la Facultad de Giencias.
G. de las Huertas, 70, Madrid.
1894. Palacios (D. Pedro), de la Real Academia de Giencias, In-
geniero Jefe del Cuerpo de Minas. — C. de Montesquin-
za, 9, Madrid.
1881. Pantel (R. P. José), S. J. — Kasteel Gemert, por Helmond.
Holanda (Bravante septentrional). — (Anatomía de insec-
tos, Ortópteros.)
1905. Pardillo Vaquer (D. Francisco), Doctor en Giencias
naturales, Ayudante del Laboratorio de Biología mari-
na. — Palma de Mallorca (Baleares).
1898. Pardo y Sastrón (D. José), Licenciado en Farmacia. —
Valdealgorfa, por Zaragoza y Alcañiz (Teruel). — (Bo-
tánica.)
1890. Pau (D. Carlos), Farmacéutico.— Segorbe (Castellón). —
(Botánica.)
1882. Paúl y Arozare.na (D. Manuel José de). — Plaza chica de
San Vicente, 1, Sevilla. — (Patología vegetal.)
1903. Pazos Caballero (D. J. H.), Médico-cirujano. — Miembro
de varias sociedades científicas y Corresponsal de la
Academia de Giencias de la Habana. — Martí, 46, San
Antonio de los Baños (Cuba). — (Dípteros parásitos.)
1898. Pella y Forgas (D. Pedro), Ingeniero industrial, químico
y mecánico. Socio de mérito de las Económicas Arago-
nesa y Gerundense de Amigos del País y del Ateneo de
Teruel, Ingeniero Jefe de la explotación del Ferrocarril
de Cariñena á Zaragoza.— Zaragoza. — (Geología.)
1907. Pereyra Galviatti (D. José), Perito agrónomo por la
Escuela de Montpellier. — Arrecife (Lanzarote. Islas Ca-
narias). — (Agronomía y Geología Agrícola de Canarias.)
30 ,• LISTA DE SOCIOS
1881. Pérez Lara (D. José María). — Jerez de la Frontera (Cá-
diz). — f Botánica.)
1907. Pérez Molina (D. Miguel), Director de la Academia ge-
neral de enseñanza, — Ciudad Real.
1873. Pérez Ortego (D. Enrique), Doctor en Ciencias. — Pro-
fesor auxiliar en el Instituto del Cardenal Cisneros. —
C. de San Bernardino, 7, Madrid.
1894. Pérez Zúñiga (D. Enrique), Profesor auxiliar en la Facul-
tad de Medicina. — C. del Fúcar, 19 y 21, Madrid.
1907. Peris Fuentes (D. Ernesto). — Burriana (Castellón).
1902. Pi Y Suñer (D. Augusto), Catedrático en la Facultad de
Medicina. — Barcelona.
1901. Pie (D. Mauricio), de la Sociedad entomológica de Fran-
cia. — Digoin (Saóne-el-Loire), Francia. — (Ent. general
de Argelia. Col. é Himenopt. paleart. Meliridos, Ptini-
dos, Anticidos ^ Pedilidos, Brüquidos y Nanophyes de
todo el mundo.)
1903. Pittaluga ( D. Gustavo), Doctor en Medicina. — C. del
Marqués del Duero, 10, \°, Madrid. — (Investigaciones
micrográficas aplicadas á la clínica.)
1903. Planellas (D. Juan), Farmacéutico. — Cayey (Puerto
Rico).
1905. PoNs (D. Enrique), Licenciado en Ciencias naturales,
Catedrático en el Instituto. — Jerez de la Frontera.
1887- Prado y Sáinz (D. Salvador), Doctor en Ciencias natu-.
rales, Catedrático y Director del Instituto. — Guadalajara.
1908, Prefecto (R. P.), del Colegio del Sagrado Corazón. —
Barcelona.
1874. PüiG Y Larraz (D. Gabriel), Ingeniero de Minas. — C. de
Fomento, 1 duplicado, i.° derecha, Madrid.
1895. Ramón y Cajal (D. Pedro), Catedrático en la Facultad de
Medicina. — Sitios, 6, Zaragoza. — (Histología.)
1872. Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales
(Biblioteca de la). — C. de Valverde, 26, Madrid,
1901. Real Biblioteca de Berlín (Konigliche Bibliolhek).— Beh-
renstrasse, 40, Berlín W; 64.
1907. Reyes Calvo (D. Manuel), Licenciado en Ciencias. —
C. de Carranza, 11 dupl.°, Madrid.
1883. Reyes y Prosper (D. Eduardo), Catedrático de Fitografía
' en la Facultad de Ciencias, Jefe de la Sección de herba-
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. ai
rios en el Jardín Botánico. — G. de la Palma Alta, 30,
Madrid, — (Anatomía microscópica vegetal, Criptógamas
y Orquídeas de España.)
1872. Ribera (limo. Sr. D. Emilio), Doctor en Ciencias natura-
les; Catedrático jubilado. — C. de Prim, 15, Madrid. ,
1908. Rico JiMENO (D. Tomás), Catedrático de Historia natural
en el Instituto. — La Coruña.
1901. Rio (D. Carlos del), Naturalista agregado al Museo de
Ciencias. — C. de la Lealtad, 5 y 7, Madrid.
1886. RiojA Y Martín (D. José), Doctor en Ciencias naturales,
Director de la Estación de biología marina. — C. de Cas-
telar, Puerto chico (Santander). — fAnatomía de anima-
les inferiores.)
1902. Riva (D. Maximino de la), Profesor au.xiliar en la Facul-
tad de Farmacia. — Santiago.
1901. Rivas Mateos (D. Aurelio), Licenciado en Farmacia. —
Serradilla (Cáceres).
1896. Rivas Mateos (D. Marcelo), Catedrático en la Facultad de
Farmacia de la Universidad. — Glorieta de Bilbao, 1,
Madrid, — f Botánica.)
1902., Rivera y Ruiz.(D. Miguel), Catedrático en el Instituto. —
Murcia.
1903. Rivera Vidal (D. Pedro). — Barcelona. — (Botánica.)
1884. Rodríguez Aguado (D. Enrique), Doctor en Ciencias y
Medicina, Profesor auxiliar de la Facultad de Ciencias.
C. de los Reyes, 7, Madrid.
1906. Rodríguez y López Neira (D. Garlos).— C. de Malasaña, 9,
Madrid.
1903. Rodríguez y López Neira (D. Manuel), Farmacéutico. —
C. del Cardenal Cisneros, 40, Madrid.
1880. Rodríguez Mourelo (D. José), Académico de la Real de
Ciencias exactas, físicas y naturales. Profesor de Química
industrial orgánica en la Escuela Superior de Artes é In-
dustrias. — C. delPiamonte, 14, Madrid. — (Mineralogía.)
1908. Rodrígo Lavín (D. Cipriano), Doctor en Medicina. —
C. de la Princesa, 16, Madrid.
1902. RoF Y Godina (D. Juan), Veterinario Militar. — Plaza de la
Feria, 19, Lugo.
1907. RoussEL Y Ory (D. León), Ingeniero Agrónomo, Cate-
drático de Agricultura del Estado en Francia, Director
32 LISTA DE SOCIOS
del servicio agronómico de la Sociedad general de In-
dustria y Comercio. — G. de Atocha, 120, Madrid,
19Ü5. Royo y Llobat (D. Adolfo), Farmacéutico. — Ruzafa, 39,
Valencia. — (Malacologia.)
1887. Ruiz Arana (D. Segundo S.), Licenciado en Farmacia. —
Caparroso (Navarra).
1907. Ruiz y Cuevas (D. Florián).— Madrid.
1873. Saavedra (Excmo. Sr. D. Eduardo), Ingeniero de Cami-
nos, Individuo de las Reales Academias de la Lengua,
de Ciencias y de la Historia, Consejero de Instrucción
pública. — C. de Fuencarral, 74 y 76, principal, Madrid.
1890. Sáenz y López (D. Juan), Licenciado en Ciencias natu-
rales, Director del Colegio de Santa Ana. — Mérida (Ba-
dajoz).
1907. Salcedo (D. Pedro), Ingeniero Jefe de Montes.— Granada.
1901. Sánchez Bruil (D. Mariano), Catedrático en el Instituto
general y técnico. — C. de Alfonso I, 28, Zaragoza.
1891. Sánchez Navarro y Neumann (D. Emilio), Doctor en Cien-
cias naturales, Profesor auxiliar en el Instituto. — G. del
Sacramento, 11,2.° izq.% Cádiz. — (Entomología.)
1908. Sánchez Navarro y Neumann (R. P. Manuel M.''), S. J. —
Granada.
1885. Sánchez y Sánchez (D. Domingo), Doctor en Ciencias
naturales y en Medicina, Conservador, por oposición,
en el Museo, Profesor en la Escuela de Artes é Indus-
trias. — C. de Atocha, 96, Madrid. — f Anatomía compa-
rada.)
1899. Sanchíz Pertegas (Excmo. Sr. D. José).— G. de San Vicen-
te, 151, Valencia.
1905. Sancho (D. Enrique)— C. de Orellana, 1, Madrid.
1906. San Miguel de la Cámara (D. Maximino). — C. del Ca-
ballero de Gracia, 25, Madrid.
1901. San Román Elena (D. Manuel), Doctor en Teología, Licen-
ciado en Derecho , Canónigo Doctoral de la S. I. C. de
Calahorra (Logroño).
1902. San Salafranca (D. Francisco). — Condal, 9, Barcelona.
1898. Santos y Abreu (D. Elias) , Licenciado en Medicina y Ci-
rugía y Director del Museo de Historia natural y Etno-
gráfico. — Santa Cruz de La Palma (Canarias). — (Ento-
mología y Botánica.)
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 33
1879. Sanz de Diego (D. Maximino), Disecador 1.°, por oposi-
ción, del Museo de Ciencias naturales. — G. de San Ber-
nardo, 94, 1.", Madrid. — { Comerciante en objetos y libros
de Historia natural y en utensilios para la recolección,
preparación y conservación de las colecciones; cambio y
venta de las mismas en todos los ramos.)
1900. Saulgy (Feliciano Gaignart de). — 3, rae Ghátillon, Metz
(Lorraine). — (Coleópteros y Ortópteros de Europa.]
1902. ScHRAMM (D. Jorge).— G. de Monteleóu, 23, pral., Ma-
drid. — (Coleópteros, Cerambícidos.)
1886. Seebold (D. Teodoro), Ingeniero civil, de la Sociedad de
Ingenieros civiles de París, Gomendador de la Orden de
Gai'los III, Gaballero de varias órdenes extranjeras. —
(Lepidópteros.)
1898. Segó VIA y Gorrales (D. Alberto), Gatedrático de Zoología
general en la Facultad de Ciencias. — Leganitos,47, Madrid
1908. Selgas (D. .lulián), Médico en Valdemoro de la Sierra
{GneacoL).^( Lepidópteros.)
1902. Seminario conciliar de Orihuela.
1872. Senado (Biblioteca del).— Madrid.
1897. Seras y González (D. Antonio).— Monsalves, 12, Sevilla.
(Histología. J
1907. Serradell (D. Baltasar).— C. de San Pablo, 71 y 73, Bar-
celona. — (Conquiliología, Paleontología y Mineralogía.)
1899. Silva Tavares (Excmo. Sr. D. Joaquín de), de la Real Aca-
demia de Ciencias de Lisboa, de la Sociedad entomoló-
gica de Francia, Socio correspondiente de la Real Aca-
demia de Ciencias y Artes de Barcelona y fundador de la
Sociedade Portuguesa de Sciencias Naturaes, Profesor
en el Colegio de San Fiel, Portugal.— fZoocecidias.j
1908. Simancas Señan (D. Francisco). — Granada.
1889. Simarro (D. Luis), Doctor en Medicina, Catedrático de
Psicología experimental en la Facultad de Ciencias. —
C. del General Oráa, 5, Madrid. — (Histología.)
1880. Simón (D. Eugenio). — Villa Said (70, rué Pergolose), 16,
Paris IB*'. — [Arácnidos.)
1890. Sir-et (D. Luis), Ingeniero. — Cuevas de Vera (Almería).
(Geología y Antropología.)
1901. Sobrado Maestro (D. César), Catedrático en la Facultad
de Farmacia. — Santiago. —(Botánica.)
T. ix.-Enero, 1909. 3
34 LISTA DE SOCIOS
s. F. Solano y Eulate (D. José María), Marqués del Socorro,
Catedrático jubilado de la Facultad de Ciencias — G. de
Jacometrezo, 41, Madrid. — (Mineralogía y Geología.)
1901. Soler y Batlle (D. Enrique), Farmacéutico militar. —
C. Mayor, 51, Sarria (Barcelona). — (Botánica).
1S98. Soler y Cargeller (D. Juan Pablo), Doctor en Ciencias,
Catedrático de Agricultura en el Instituto general y téc-
nico. — C. de Alcoraz, 7, Huesca. — (Microquimica.)
1904. Spoerri (D. Eurico). — Librero. — Pisa (Italia).
1908. Suárez Figukroa y Cazeaux (D. José). — Banco de España,
Tortosa (Tarragona).
1903. Subirás Olave (D. José). — Regimiento infantería San
Quintín, niim. 47, Figueras (Gerona).
1905. Surmely (D. Eduardo), Profesor de idiomas. — Concep-
ción Jerónima, 15 y 17, Madrid.
1903. Taboada Tundidor (D. José), Doctor en Ciencias na-
turales. — Orense. — (Entomología.)
1907. Tacquin (Dr. A.)— Mogador (Marruecos).
1899. Tarazona y Blangh (D. Ignacio), Catedrático en la Facultad
de Ciencias. — Valencia.
1899. Tarin y Juaneda (D. Rafael), Doctor en Ciencias natura-
les, Profesor auxiliar de la Universidad.— Torno de San
Cristóbal, 9, Valencia.
1908. Tello (D. Francisco), Médico.— Santa Isabel, 40, Madrid.
1907. Tomás Corrales (R. P. A.), Rector de las Escuelas Pías
y Catedrático de Historia natural. — Granada.
1901. Tomás y Gómez (D. Calixto), Catedrático de Anatomía en
la Escuela de Veterinaria.— Córdoba.— (Anaíomía com-
parada.)
1900. Torremogha Tellez (D. Lorenzo), Médico militar— C. del
Pacífico, 24, Madrid.
1902. Turró (D. Ramón), Director del Laboratorio Microbioló-
gico.— C. del Notariado, 10, Barcelona . — CBacíerio-
logía.)
1896. Tutor (D. Vicente), Doctor en Medicina.— Calahorra (Lo-
groño) . — (Coleópteros.)
1903. Universidad de Santo Tomás.— Manila.
1905. Urquijo (D. Estanislao).— C. de Alcalá, 41 cuadruplica-
do, Madrid.
1904. Uruñuela (D. Julio), Licenciado en Ciencias naturales,
DE LA. REAL ESPAÑOLA. DE HISTORIA NATURAL 35
Conservador en el Jardín Botánico. — G. de la Monte-
ra, 39, Madrid.
t908. Valdelomar Gijón (D.Mariano), Farmacéutico. — Granada.
1900. Vales Failde (D. Javier), Vicario general y Abogado. —
G. de la Pasa, Madrid.
1908. Valle (D. Alberto del), Farmacéutico. — Don Ramón de la
Gruz, 51, Madrid.
1887. Vázquez Figueroa y Gánales (D. Aurelio), Inspector Jefe
de Telégrafos, jubilado. — Plaza de Jaüdenes, 101, Guada-
lajara. — (Lepidópteros de Europa.)
1902. Vázquez FiptUeroa y Mohedano (D. Antonio), Arquitecto. —
Plazade Jaúdenes,Guadalajara. — (Coleópteros de EuropaJ
1906. VerdaCtUer Gomes (D. Pablo). — Valencia.
1905. Vera (D. Vicente), Profesor auxiliar en el Instituto de San
Isidro. — G. de la Goncepción Jerónima, 16, Madrid.
1907. Vidal y Gareta (D. Francisco), Gatedrático en la Univer-
sidad Gentral. — G. de Leganitos, 47, Madrid.
1899. Vidal y Gompaire (D. Pío), Doctor en Giencias naturales,
Conservador, por oposición, en el Museo. — G. de Justi-
niano, 7, Madrid.
1893. ViLA Y Nadal (D. Antonio), Gatedrático en la Facultad de
Giencias. — Salamanca.
1896. ViÑALs Y Torrero (D. Francisco), Doctor en Medicina. —
Plaza de los Ministerios, 9, Madrid.
1904. Williams and Norgate, Libreros editores. — 14, Henrietta
Street. — Govent Garden (Londres), W. G.
1907. Wynn Ellis (D. Federico). — Barcelona. — (Botánica.)
1907. Zabala y Lara (D. Miguel), Químico de la Azucarera
Santa Juliana y Farmacéutico. — Granada.
1907. Zambrano y García de Garavantes (D. José), Farmacéu-
tico. — Granada.
1897. Zamora y Garrido (D. Justo), Licenciado en Farmacia,
Director del Colegio de segunda enseñanza de San Agus-
tín. — Siles (Jaén), por Valdepeñas é Infantes. — [E^i-
tomología , especialmente de la Sierra de Segura.)
1905. Zulueta (D. Antonio de).— Alfonso XII, 74, Madrid.—
(Herpetología).
36 LISTA DE SOCIOS
Socios agregados.
1904. Aterido (D. Luis), Jardinero Mayor del Botánico. — Madrid
1906. Beltrán Bigorra (D. Francisco), Alumno de Ciencias na-
turales.— G. Mayor, 25, Nules (Castellón).
1908. DíEz ToRTOSA (D. Ángel), Profesor auxiliar en el Insti-
tuto. — Granada.
1899. Escribano y Ramón de Moncada (D. Francisco), Licen-
ciado en Medicina. — Argamasilla de Alba (Ciudad-Real).
1898. Izquierdo (D. Juan Antonio), Catedrático de Ampliación
de Física en la Universidad. — Zaragoza.
1903. Orensanz (D. José), Profesor auxiliar interino en la Es-
cuela de Veterinaria. — Zaragoza.
1906. Sabater Diana (D. Gregorio), Alumno de Ciencias natu-
rales. — C, de Hernán Cortés, 14, Valencia.
Socios que han fallecido en 1908.
protectores
S. M. F. el Rey D. Carlos de Portugal.
honorarios
Gaudry (Albert), de París.
correspondientes
Finot (P. Adrien Prospeij, de Fontainebleau.
GiARD (Alfred), de Paris.
KoNOw (Friedrich Wilhelm), de Meklenburg.
NUMERARIOS
1908. Cossío (D. Benito), de Granada.
1902. FRANCois(Ph.), de Paris.
1905. GuiJELMo (Excmo. Sr. D. José), de Madrid.
s. F. Martínez y Sáez (D. Francisco de Paula), de Madrid.
s. F. Zapater y Marconell (D. Bernardo), de Albarracín.
RESUMEN.
Socios protectores 9
— honorarios 9
— correspondientes 57
— numerarios 437
— agregados 7
Total 51»
Madrid, 1.° de Enero de 1909.
El Secretario,
I Ricardo García Mercet.
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS ^*^
ESI=JL3^.A.
Ager (Lérida)
Finestres.
Aguilar (Córdoba)
Dargent.
Albacete
López Mateos.
Alicante
Instituto.
Jiménez de Cisneros.
Almeria
Benet Andreu.
Argamasilla de Alba (C. Real)
(A) Escribano.
Arrecife.
Medina Rodríguez.
Pereyra Galviatti.
Avila
Gutiérrez Martín.
Aviles (Oviedo)
Graiño.
Badajoz
Hernández Alvarez.
Instituto.
Baeza
Instituto.
Muñoz Cobo.
Barcelona
Almera.
Aranzadi.
Barre (Barón de la).
BofiU.
Brugués.
Buen.
Calvo.
Calleja.
Camps.
Casamada.
Casares (A.)
Cátedra de Historia natural.
Facultad de Farmacia.
Ferrer (O.)
Ferrer y Hernández (J.)
Font.
Huguet y Padró.
Instituto.
Jimeno Egurbide.
Julia Olsina.
Llenas.
Maluquer (J.)
Maluquer (S.)
Miralles.
Mir.
Moles.
Oliver.
Pí y Sufíer.
Prefecto (R. P.) Col. S. C. de J.
(*) No figuran los residentes en Madrid. Las iniciales H, C ó A, precediendo á un
apellido, indican que se trata, respectivamente, de un socio honorario, correspon-
diente ó agregado.
38
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
Rivera Vidal.
San Salafranca.
Serradell
Soler (E.)
Turró,
Wynn EUis.
Burgos
Instituto,
López de Zuazo.
Burriana (Castellón).
Peris Fuentes.
Cabra.
Corrales Hernández.
Cáceres
Ibarlucea,
Cádiz
Sánchez Navarro.
Calahorra (Logroño)
San Eomán Elena.
Tutor.
Calatayud (Zaragoza)
Ballestero.
Caparrosa (Navarra)
Euiz Arana.
Cartagena (Murcia)
Cáceres.
Calandre.
Ibáñez.
Jiménez Munuera.
Castellón
Alcaraz.
Ciudad Real
Becerra.
Instituto.
Martínez Fernández.
Pérez Molina.
Córdoha
Coscollano.
Hernández-Pacheco.
Instituto.
Moran.
Tomás y Gómez (C.)
Cuenca
Jiménez Cano.
Cuevas de Vera (Almería)
Siret.
Ferrol (Coruiía)
Comerma.
Fig Iteras
Sueiras.
Novella.
Gador (Almería)
Albarracín.
Gerona
Cazurro.
Esteva.
Garriga.
Llobet.
Gijón (Oviedo)
Orueta.
Martínez y Martínez.
Goyán (Pontevedra)
Novoá.
Granada
Alvarez (J.)
Alvarez de Cienfuegos (A.)
Alvarez de Cienfuegos (M.)
Biblioteca universitaria.
Díaz Carmena.
(A) Diez Tortosa (A.)
Diez Tortosa (J.)
Diez Tortosa CM.)
Escuela normal de Maestros.
Espejo.
Facultad de Ciencias.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL.
39
Facultad de Farmacia.
Fernández Arcoya.
Fernández Martínez.
Ferrer.
García Vélez.
González Sánchez.
Instituto general y técnico.
Lora.
Maldonado.
Martínez Sáenz.
Morcillo.
Moyano.
Naclier.
Nacle Herrera.
Navarro Moreno.
Salcedo.
Sánchez Navarro Neumann.
Simancas.
Tomás Corrales.
Valdelomar.
Zabala.
Zambrano.
Guadalajara
Instituto.
Prado.
Vázquez (D. Antonio).
Vázquez (D. Aurelio),
Rueiva
Garbo.
Instituto.
Hucrcal- Overa (Almería)
Enciso.
Huesca
Escuela normal de Maestros.
Instituto.
Soler y Carceller.
Jerez f Cádiz)
Pérez Lara.
Pons.
Jimena (Jaén)
Martínez Gámez.
La Coruña
Instituto.
Eico.
Campo Prado.
Za Guardia (Pontevedra)
Merino.
Laguna de Tenerife (Canarias)
Cabrera (A.)
La Orotava (Canarias)
Gramas.
Leganés (Madrid)
Fernández Navarro.
León
Aragón.
Blanco del Valle.
López Eobles.
Logroño
Elizalde.
Lugo
Eof y Codina.
Hagostera (Gerona)
Gelabert.
Malión (Baleares)
Alabern.
Málaga
Laza.
Mérida (Badajoz)
Sáenz López.
Monreal del Campo (Teruel)
Benedicto.
Murcia
Codorníu.
Eivera (M.)
Nava del Rey ( Valladolid)
Mercado.
40
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
Nules (Castellón)
(A) Beltrán Bigorra.
Olot (Gerona)
Bolos.
Orense
BescaiiBa.
Instituto.
Tabeada.
Orihuela (Alicante)
Andreu.
Colegio de Santo Domingo.
Seminario.
Ortigueira (Cortina)
Maciñeira.
Oviedo
Balbin.
Barras.
Facultad de Ciencias.
Martín Ayuso.
Pale7icia
Gascón.
Palma de Mallorca (Baleares)
Forteza Rey.
Fuset.
Instituto.
Laboratorio biológico marino.
Pardillo.
Ponferrada (León)
Nieto.
Pontevedra
Colomina.
Instituto,
Portugalete (Bilbao)
Mac-Lennan.
Pozuelo de Calatrava.
Fuente.
Rio Cábriel- Requena (Valencia)
Martínez de Pisón.
Salamanca
Nó y García.
Vila Nadal.
Saldaña (Palencia).
Macho Tomé.
San Ildefonso (Segovla)
Breñosa.
San Lorenzo (Canarias)
Maderos.
San Lorenzo del Escorial (Madrid)
Biblioteca de Montes.
San Sebastián
Instituto.
Iñarra.
Sta. Cruz de la Palma (Canarias)
Santos Abren.
Sta. Cruz de Tenerife (Canarias)
Cabrera y Díaz (A.)
Santander
Alaejos.
Carballo.
Estación de Biología.
Eioja.
Santiago (Coruña)
Cabeza de León.
Cátedra de la Universidad.
Deulofeu.
Eleicegui.
García Várela.
Instituto.
Mateos.
Riva.
Sobrado.
Segorbe (Castellón)
Pan.
Segovia
Castellarnau.
Flórez.
Gila.
Jerónimo.
Llovet.
Serradilla (Cáceres)
Rivas Mateos.
Sevilla.
Arráez.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL.
41
Bago.
Benito Pinol.
Benjumea.
Chaves.
Crú.
Fernández de Castro.
Ferrand.
Halcón.
leern.
Martínez Girón.
Martínez Lechón.
Mazo.
Medina.
Paúl.
Seras.
Siles (Jaén)
Zamora.
Tarrasa (Barcelona)
Cadevall.
Teruel
Boscá (A.)
Toledo
Espluga.
Hoyos.
Torrelavega.
Alcalde del Río.
Tortosa (Tarragona)
Suárez Figueroa.
Tuy (Pontevedra)
Areses.
Valdealgorfa (Teruel)
Pardo.
Valdemoro de la Sierra (Cuenca)
Selgas.
Valencia
Boscá (E.)
Consejo de Agricultura.
Cruz Nathan.
Esplugues.
Facultad de Ciencias.
Guillen.
Hueso.
Instituto.
Moroder.
Royo Llovat.
(A) Sabater Diana,
tíanchíz.
Tarazona.
Tarín.
Verdaguer Comes.
Valladolid
Barreiro.
Muñoz Ramos.
Yigo (Pontevedra)
Biblioteca G.* Barbón.
García Arenal.
Vilvestre (Salamanca)
Fernández Gatta.
Vitoria
Instituto.
Zaragoza
Aramburu.
Arévalo.
Borobio.
Casino.
Dosset.
Ferrando.
Gómez R.
González.
Gota.
Gregorio.
Instituto.
(A) Izquierdo.
Jimeno (H.)
Moyano.
(A) Orensanz.
, Pella.
Ramón y Cajal (P.)
Zumaya (Guipúzcoa)
Aldaz.
índice geográfico de los socios
Es:T:E^.^iNrj"Ei^o
Alemania
Asher, — Berlín.
(C) Arnold. — Munich.
(C) Bourgeois. — /Sí. 3Jariemix Mi-
nes.
(C) Bucking. — Estrasburgo.
(H) 'EngXer.—Berlin.
(O) Gebien. — Hamburgo.
Heyden. — Frankfíirt am Main.
Jacobs. — Wiesbaden.
(C) Kraatz. — Berlín.
Eeal Biblioteca. — Berlín.
(C) ^Silomon.—Heidelberg.
Saulcy. — Metz.
(C) Weise {5.)— Berlín.
Argelia
(C) Chevreux. — Bóne.
Austria-Hungría
(C) Brancsik. — Trencsen.
(H) Brunner. — Viena.
(C) Horvath. — Buda2}est.
Klieil. — Praga.
(C) Klapalek. — Praga.
(C) Reitter.— Paskau.
H) Tschermack. — Viena.
Bélgica
(C) Schouteden. —^rwseZas.
Chile
(C) Porter. — Santiago.
Costa Rica
Liceo. — San José.
Cuba
Gómez de la Maza. — Habana.
Pazos. — San Antonio.
Ecuador
(C) Sodiro. — Quito.
Estados Unidos
íH) Scudder. — Cambridge.
(C) Turnez. — Washington.
(C) Washington. — Lociist, Mon-
mouth.
Puerto Rico
Planellas.
Francia
(C) Acloque. — París.
(C) André. — Gray.
Azam. — Draguignan.
(O) Bedel.— Pans,
(C) Blanchard.— Pans.
(C) Bois. — Saint-Mandé.
(C) Delacroix. — París.
(C) DoUfus. — París.
(C) D'Orbigny. — París.
(O) Fauvel. — Caen.
(C) Foumouze. — París.
(C) Grouvelle (A.) — Issy.
(C) Reckéi.— Marsella.
[ C) Janet. — Voisínlieu.
Klincksieck.— París.
(C) Lesne, — Asnieres.
(C) Martin (R.)— Le Blanc.
(C) Meunier.— Poris.
Oberthur [Ch.)—Rennes.
Oberthur {'R.)—Bennes.
(C) Olivier. — Baroches au Houlme.
(C) Férez.— Burdeos.
Pie. — Digoín.
Seebold . —París.
Simón. — París.
(H) Van Tieghem. — París.
Filipinas
Universidad. — Manila. ■,
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL.
43
Holanda
Pantel. — Kasteel Gemert.
Inglaterra
Boulenger. — Londres.
Burr. — Eastry.
(C) Distant. — South Norwood.
Dulau. — Londres.
(H) Geikie. — Londres.
(C) 'L&víís (G.)~Tumhridge Wells.
(H) Lubbock. — Londres.
Williams. — Londres.
Italia
(C) Balsamo. — Ñapóles.
(C) Brizi. — Roma.
(C) Camerano. — Turin.
(C) Cannaviello. — Portici.
(C) Dervieux. — Turin.
(C) De Tom.—Módena.
(C) Gestro. — Genova.
(C) Giordano. — Ragusa (Sicilia).
(C) Griffini.— r«nn.
(C) Lo Bianco. — Ñapóles.
(C) Piccioli (Fr.) — Vallombrosa.
(C) Piccioli (L.) — Siena.
Spoerri. — Pisa.
Monaco
(C) Richard. — Monaco.
Portugal
Carvalho. — Lisboa.
Correa. — San Martinho (Sa-
hroza).
(C) Girard. — Lisboa.
Nascimento. — Setubal.
(C) Nery Delgado. — Lisfioa.
Silva lavares. — San Fiel.
Rumania
(C) Montandon.—5tí A-aresí.
Suecia.
(C) Lagerheim. — Estocolmo.
Suiza
C&x\. — Ginebra.
Schulthess Rechberg.— Zuric.
Marruecos.
Buigas. — Mogador.
Tacquin. — Mogador.
República Dominicana.
Hoscoso. — San José de las
Matas.
RELACIONES
del esfado de la Sociedad y de su Biblioteca
LEÍDAS EN LA SESIÓN DE DICIEMBRE DE 1908
POR EL SECRETARIO
D. RICARDO GARCÍA MERCET
Y EL BIBLIOTECARIO
D. ÁNGEL CABRERA LATORRE
Memoria de Secretaría.
Señores:
En el año que toca á su fin, la Real Sociedad Española de
Historia natural ha desarrollado, como en los anteriores, el
programa que le señalan sus Estatutos y Reglamentos, publican-
do 10 Boletines, que reunidos, constituyen un tomo de 492 pá-
ginas y 5 cuadernos de Memorias, que si estuvieran contenidas
en un volumen compondrían un total de 226 planas de paginación.
No he de enumerar yo en el breve resumen que voy á presen-
taros, los trabajos que componen nuestras publicaciones en el
año corriente, pues ello equivaldría á reproducir el índice de los
varios cuadernos que se han distribuido. Pero ya que no lo haga,
absorbiendo un espacio que reclaman los estudios científicos que
aparezcan en el Boletín en que esta Memoria ha de ir incluida,
permitidme os recuerde el nombre de los consocios que con su
colaboración dieron origen á los cuadernos que hemos repartido,
y que os señale á los Sres. Calderón, Jiménez de Gisneros, Her-
nández Pacheco, Fernández Navarro, Calafat y Díaz, como auto-
res de los trabajos que sobre mineralogía ó geología se han pu-
blicado; á los señores Lázaro é Ibiza, Bescansa Casares, Aran-
zadi. Esteva, Casares Gil, Jiménez Munuera, Navas y Russel,
como firmantes de los estudios botánicos que han visto la luz; á
los señores Bolívar, Escalera, Gómez Ocaña, Pantel, Navas, Ba-
rras, Cabrera Latorre, Zulueta, Isern y Titxe, Gonzaga do Nasci-
46 RELACIONES DEL ESTADO DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
mentó, Fuente y Cabrera y Díaz, como suscriptores délas páginas
ocupadas con notas y comunicaciones referentes á la zoología, y
á los señores Garballo, Navarro Neumann, Sánchez y Sánchez,
Baraibar, Gogorza, Eleizegui, López Mateos, Diez Tortosa, Ca-
lleja y Borja, Gramas, Fernández Martínez, Azpeitia, Barras,
y Hernández Pacheco, como exponentes de numerosas observa-
ciones presentadas á vuestra consideración durante el trans-
curso del año ó autores de artículos sobre materias de diversa
clasificación. Además se han publicado en todos los Boletines
mensuales, eruditas y concienzudas noticias bibliográficas de-
bidas á los señores Calderón, Fernández Navarro, Hernán-
dez Pacheco, Lázaro ó Ibiza, Aranzadi y Heintz, y por lo que res-
pecta á los cuadernos de Memorias, á que antes me referí, consig-
naré que los publicados en 1908 han sido cinco: dos corres-
pondientes al tomo I, Memoria 26. «Los mamíferos de la Guinea
Española», por D. Ángel Cabrera, y Memoria 27. «Mánlidos
de la Guinea Española», por D. Ignacio Bolívar, y los otros
tres al tomo v, «Los Apidos de España» (género Anthidium),
porD. José María Dusmet; «Contribución al conocimiento de los
equinodermos de España», por D. Francisco Aranda Millán, y
«Datos geológicos acerca de las posesiones españolas del Norte
de África», por D. Lucas Fernández Navarro.
El que durante el año que finaliza haya podido la Sociedad
proseguir sin interrupción el curso de sus publicaciones, distri-
buyendo Memorias y Boletines en número no inferior al de los
años precedentes, revela que la labor de los naturalistas españo-
les ha sido más intensa y fecunda en el actual. Bien distinta-
mente se advierte esto, recordando que en 1908, las personas que
en nuestro país se dedican á los estudios histórico-naturales,
además de colaborar como de costumbre en las publicaciones ya
establecidas, han contribuido copiosamente á la celebración del
Congreso general científico organizado en Zaragoza por la Aso-
ciación Española para el progreso de las Ciencias, cuya Sección
de Naturales resultó una de las más brillantes de la Asamblea,
y muchas concurrieron también ai Congreso dispuesto en la
misma ciudad por la Sociedad aragonesa de Ciencias Naturales,
presentando trabajos dignos de la mayor estimación. Estos
hechos, que considerados aisladamente, tal vez dijeran ó signifi-
caran poco, si se relacionan con lo que puede observarse en otros
órdenes de la actividad y en otros ramos de conocimientos, donde
DE HISTORIA NATURAL Y DE SU BIBLIOTECA 47
también se ha advertido este año producción desusada, deben
revestir extraordinaria importancia y significación, y fomentar
en todos los corazones la esperanza de que se avecina una era
de verdadero florecimiento y prosperidad para la ciencia espa-
ñola, en la que los naturalistas se disponen á figurar como uno
de los principales factores.
Esta Memoria, que quiero hacer brevísima, quedaría incom-
pleta si en ella no presentara resumido el movimiento de so-
cios que durante el año actual se ha verificado. Para daros de él
una sucinta idea, manifestaré que la Sociedad se compone ac-
tualmente de 519 miembros, cifra jamás superada, de los cuales
9 son protectores, otros tantos honorarios, 57 correspondientes,
437 numerarios y 7 agregados. Las bajas por renuncia ó aban-
dono de largo tiempo, han ascendido á 23 de socios numerarios
y 2 de agregados, ampliamente compensadas con 42 nuevas ad-
misiones. También las hemos sufrido por fallecimiento, eleván-
dose á 10 las' que por tan triste motivo tenemos que registrar.
Los socios que por defunción dejan de figurar entre nosotros, son
los señores D. Francisco de P. Martínez y Sáez y D. Bernardo Za-
pater, ambos fundadores de nuestra Sociedad, de los que se ha
hecho cumplido elogio en nuestro Boletín, y que en los primeros
años de nuestra publicación colaboraron en ella asiduamente con-
tribuyendo con sus estudios á que despertase en nuestro país la
afición á la Entomología; S. M. el Rey de Portugal D. Carlos de
Braganza, que también se dedicaba á trabajos científicos, habien-
do publicado un libro interesante sobre «Fauna marina»; el señor
Cossío, Ingeniero jefe de Minas, que no llegó á figurar en nuestras
listas por haber ocurrido su muerte en fecha muy próxima á la
de su ingreso; el profesor Alberto Gaudry, del Museo de París,
reputado paleontólogo, autor de numerosas obras de su especiali-
dad, y los no menos conocidos en el mundo científico señores
A. P. Finot, W. Konov y A. Giard, que aparecían entre nosotros
como miembro honorario el primero y como correspondientes
los otros tres. Por último, entre los numerarios fallecidos, ade-
más de los ya mencionados, se encuentran los señores D. José
Guijelmo, Director que fué de Penales, y M. Ph. Francois, Jefe
de trabajos prácticos en la Sorbona. La ciencia española llora la
pérdida de estos sabios naturalistas que tanto honraron y enalte-
cieron nuestra Sociedad, y yo querría que el tiempo me permi-
tiese dedicarles un recuerdo más cumplido y más en armonía
48 BELACIONES DEL ESTADO DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
con SUS grandes merecimientos. Pero contra mi deseo y volun-
tad he de poner fin al relato que estoy haciendo.
*
* *
Mas no he de hacerlo sin anunciaros que el creciente inte-
rés que en nuestro país se advierte por los estudios histórico-
naturales, va á traer como consecuencia obligada la creación de
Secciones de la Sociedad en capitales donde hasta ahora no po-
día pensarse establecerlas, por el corto número de socios que en
ellas residían. Así en Santander, donde se ha reunido un núme-
ro suficiente de personas aficionadas á cierta clase de investiga-
ciones que caen dentro del campo de nuestra acción, va á consti-
tuirse una Sección, que podría llamarse Espeleológica, porque
los afiliados á ella piensan dedicar preferentemente su actividad
y las luces de su entendimiento al estudio de las cavernas prehis-
tóricas que existen en aquella comarca. Así, en Santiago, quieren
también fundar y organizar otra Sección algunos catedráticos de
la Universidad, que cuentan con el concurso de otros valiosos
elementos locales. Y así también, en lo sucesivo, veremos que á
medida que se despierte y cunda en nuestro país la afición á las
ciencias que cultivamos, se nos dirigirán solicitudes para estable-
cer Secciones que den motivo con sus juntas periódicas á la co-
municación inmediata y directa entre los consocios residentes en
un mismo punto. El nombre de nuestra institución irá de esta
manera siendo cada vez mejor conocido en España, y nos será
con ello posible influir de un modo más eficaz y directo que aho-
ra, en la cultura general del país, en el conocimiento de los seres
y de los productos naturales de nuestro suelo y en el desarrollo de
aquellos ramos de la riqueza pública cuya prosperidad se halla
más íntimamente enlazada con los estudios é investigaciones á
que dedicáis vuestros desvelos.
El Secretario,
Ricardo García Mercet.
DE HISTORIA NATURAL Y DE SU BIBLIOTECA 49
Estado de la Biblioteca.
Durante el año que, para nuestra Sociedad, termina oñcial-
menle con esla sesión, ha continuado la marcha progresiva de la
Biblioteca, acaso con mayor intensidad que en años anteriores.
Los cambios que veníamos sosteniendo con otros centros cienlíñ-
cos se conservan todavía, y á ellos se han añadido algunos nue-
vos, de modo que, reuniéndoles las suscripciones, asciende á 207
el número de publicaciones que actualmente recibimos, según se
detalla en la adjunta lista.
Los donativos en libros y folletos no han sido menos numero-
sos é importantes que en años anteriores, sumando más de dos-
cientas entradas en el índice. Entre los más notables, debo men-
cionar la obra Alcornocales é industrien corchera , de nuestro con-
socio D. Primitivo Artigas, los trabajos del Sr, Klapalek sobre
tricópteros y neurópteros, los de los señores Th. Durand y H. Pit-
tiere acerca de la flora de Cosía Rica y otros que, especificados ya
en el Boletín bibliográfico mensual, sería prolijo enumerar ahora.
Al aumento de nuestra librería ha contribuido muy notable-
mente la adquisición de una gran parte de la biblioteca de nues-
tro llorado amigo el profesor D. Francisco de Paula Martínez y
Sáez; en ella figuran obras clásicas de Zoología, que por estar
agotadas hace muchos años, no nos hubiera sido fácil obtener de
otra manera.
Pasando á otro orden de cosas, me complazco en manifestaros
que, gracias al celo del Auxiliar de la Biblioteca, el índice por
autores está enteramente terminado, ó hablando con más exac-
titud, puesto al día, pues ya se sabe que en instituciones donde el
progreso es tan rápido y considerable, esta labor no tiene nunca
término. Debo añadir también que en el transcurso del año he-
mos encuadernado unos 200 volúmenes.
Reforma importante, no se ha realizado ninguna en la Biblio-
teca, pues no me atrevo á considerar como tal el aumento de las
estanterías, extendiéndolas hasta el techo, con lo que en parte y
provisionalmente se ha resuelto el problema de la falla de local,
que sigue haciéndose más sensible cada día.
El Bibliotecario,
Ángel Cabrera Latorre.
T. IX.— Enero, 1909. 4
LISTA DE LAS SOCIEDADES
C09 las que cambia, y de las publicaciones periódicas
que recibe, la F^eal Sociedad Española
de f4istoria natural
Alemania
•■
Deutsche entomologische Gesellschaft, Berlín.
Deutsche Entomologische Zeitschrift.
Entomologischer Internationaler Verein, Stuttgart.
Entomclogische Zeitschrift.
Entomologische Litteratiirblatter, Berlín.
Entomologischer Verein in Berlin.
Berliner Entomologische Zeitschrift.
Entomologischer Verein zu Stettin.
Entomologische Zeitang.
Geologisches Centralblatt, Leipzig.
Naturse Novitates, Berlin.
Naturhistorische Gesellschaft zu Nürnberg.
Ahhandlungen.
Jahreshericht.
Mitteilungen.
Phyaikalisch-medicinischen Gesellschaft zu Würzburg.
Sitzungsberichte.
Verhandlungen.
Verein für naturwissenschaftliche Unterbaltung zu Hamburg.
Verhandlungen.
Zeitschrift für Wissenschaftliche Insektenbiologie, Husum.
Zoologischer Anzeiger, Leipzig.
Zoologischer Museum, Berlin.
Mitteilungen.
Austria-Hungría
Académie des Sciences de Oracovie.
Bulletin international.
LA EEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 51
K. K. Natiirhistorisches Hofmuseiim, Wien.
Annalen.
K. K. Zoologisch-Botanische Gesellschaft in Wien.
Verhandlungen.
Museum Nationale Hanganciim, Budapest.
Annales historico-nniurales.
Societas entomológica Bohemiee, Praga.
Ac.ta.
ÜDgarische Centralbureau für ornithologische Beobachtungen, Budapest.
Aquila.
Wiener Entomologische Zeitung, Wien.
Bélgica
Observatoire royal de Belgique, Bruxelles.
Annales.
Annuaire.
Société belge d'Astronomie, Bruxelleg. *
Annuaire.
Bulletin.
Société belge de Géologie, de Paléoiitologie et d'Hydrologie, Bruxelles.
BMetin.
Mémoires.
Société entomologique de Belgique, Bruxelles.
Annales.
Mémoires.
Société royale zoologique et malacologique de Belgique, Bruxelles.
Annales.
Brasil
Museu Goeldi de Historia natural e Ethnograpbia (Museu Paraense), Para.
Boletim.
Museu Paulista, Sao Paulo.
Revista.
Sociedade scientifica de Sao Paulo.
Revista
6osta Rica
Instituto físico-geográflco nacional de Costa Rica, San José.
Anales.
Sociedad nacional de Agricultura, San José de Costa Rica.
Boletín.
ehile
Museo nacional de Valparaíso.
Revista chilena de Historia natural.
Société scientifique du Chili, Santiago.
Actes.
52 - PUBLICACIONES QUE RECIBE
Dinamarca
Société botanique de Copenhague.
Botanisk Tidsskrift.
Egipto
Société entomologique d'Égypte. Le Caire.
Bulletin.
España
Clínica y Laboratorio, Zaragoza.
Colegio de farmacéuticos de Baleares, Palma de Mallorca.
Las Baleares.
Comisión del Mapa geológico de España, Madrid.
Boletín.
Memorias.
Facultad de Ciencias de Zaragoza.
Anales.
Farmacia y Medicina, Barcelona.
Gaceta farmacéutica española, Barcelona.
Ingeniería, Madrid.
Institució catalana d' Historia natural, Barcelona.
ButUetí.
Laboratorio de investigaciones biológicas de la Universidad de Madrid.
Trabajos.
Laboratorio municipal de Higiene de Madrid.
Boletín.
Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales de Madr'd.
Anuario.
Memorias.
Revista.
Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona.
Boletín.
Memorias.
Real Sociedad Geográfica de Madrid.
Boletín.
Revista de Geografía Colonial y Mercantil.
Sociedad aragonesa de Ciencias naturales, Zaragoza.
Boletín.
Sociedad española de Física y Química, Madrid.
Anales.
Estados Unidos y sus Colanias
Academy of Natural Sciences of Philadelphia.
Proceedings.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HLSTORIA NATURAL. 53
Academy of Science of Saint-Louis.
Transadioyis.
American Association for the Advancement of Sciences, Cincinati.
Proce.edings.
American Miiseum of Natural History, New York.
Annual Report.
Bullefin.
Brooklyn Institute of Arts and Sciences.
Cold Spring Harbor Monographs.
Museum. Science Bulletin.
Chicago Academy of Sciences,
Annual Report.
Bulletin.
Geological and Natural History Survey.
Natural History Survey.
Special Publication.
Davenport Academy of Sciences.
Proceedings.
Departamento de lo Interior. Oficina de Agricultura. Manila.
Boletín del Agricultor,
Revista agrícola de Filipinas.
Department of the Interior. Bureau of Forestry. Manila.
Bulletin.
Department of the Interior. Weather Bureau. Manila Central Observatory.
Annual Report.
Bulletin.
Essex Instituto, Salem.
Bulletin.
Field Museum of Natural History, Chicago.
Publications.
Johns Hopkins Hospital, Baltimore.
Bulletin.
Johns Hopkins University Circular.
Missouri Botanical Carden^ St.-Louis.
Annual Report.
Museum of Compara tive Zóology at Harvard College, Cambridge.
Annual Report.
Bulletin.
Oberlin College.
Zaboratory BxüleHu.
Smithsonian Institution, U. S. National Museum, Washington.
Annual Report.
Bulletin.
Contributions from the ü. S.
Miscellaneous Collection.
National Herbarium.
Proceedings.
Report,
54 PUBLICACIONES QUE RECIBE
The American Naturalist, Boston.
United States Department of Agricultura, "Washington.
Bulletin.
United States Geological Survey, Washington.
Annual Report.
Bulletin.
Mineral Ressources of the United States.
Monographs.
Professional Paper.
Water-Supply and Irrigatiun Paper.
University of CaUfornia, Berkeley.
Piiblications.
University of Colorado, Boulder.
Studies.
University of the State of New York. New York State Museum.
Annual Report.
Bulletin.
Wilson Ornithological Club, Oberliu, Ühio.
The Wilson Bulletin.
Wisconsin Academy of Sciences, Arts and Letres, Madison.
Transactions.
Wisconsin Geological and Natural Hiatory Survey, Madison.
Bulletin.
Francia
Académie des Sciences de Paris.
Comptes rendus.
Académie internationale de Géographie botanique, Le Mans.
Bulletin.
Annales des Sciences naturelles. Zoologie Paris.
Bulletin scieutiflque de la France et de la Belgique, Paris.
Faculté des Sciences de Marseille.
Annales.
Institut de Zoologie de l'Université de Montpellier.
Travaux.
Laboratoire d'Histologie de la Faculté de Médécine de Montpellier.
Travaux.
La Feuille des Jeunes Naturalistes, Paris.
Le Naturaliste, Paris.
Muséum d'Histoire Naturelle de Paris.
Bulletin.
Revue des Pyrénées, Toulouse.
Société botanique de France, Paris.
Bulletin.
Mémoires.
Société botanique de Lyon.
Annales. %
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 55
Société des Amis des Sciences naturelles de Kouen.
Bulletin.
Société des Sciences naturelles de TOuest de la France, Nantes.
Bulletin.
Société de Spéléologie, Paris.
Spelunca.
Société entomologique de France, Paris.
Bulletin.
Aúnales.
Société géologique de France, Paris.
Bulletin.
Société linnéenne de Bordeaux.
Actes.
Société linnéenne de Normandie, Caen.
Jíidletin.
Mémoires.
Société linnéenne du Nord de la France, Amiens.
Bulletin.
Mémoires.
Société nationale des Sciences naturelles et mathématiques de Cherbourg.
Mémoires.
Société zoologique de France, Paris.
Bulletin.
Université de Toulouse.
Annuaire.
Rapport annuel.
Holanda
Fondation de P. Teyler van der Hulst, Haarleui.
Archives du Musée Teyler.
Société hoHandaise des Sciences, Haarlem.
Archives néerlandaises des Sciences exactes et naturelles.
Inglaterra y sus Colonias
Australian Museum, Sydney.
Records.
Colombo Mnseum, Ceylán.
Spolia Zeylanica.
Entomological Society of Ontario.
Annual Report. '
Linnean Society of New South Wales, Sydney.
Froceedings.
Natural History Society of Glasgow.
Transactions.
Queensland Museum, Brisbone.
Annals.
56 PUBLICACIONES QUE RECIBE
Royal Microscopical Society, London.
Journal.
Royal Physical Society, Edinburgh.
Proceedings.
South Africaa Museum, Capetown.
Annals.
The Cana<iian Eatomologist, Gaelph.
The Entomologist's Record and Journal of Variation, London.
The Zoological Record, London.
The Zoologist, London,
University of Toronto.
Studies.
Zoological Museum of Tring.
Novitates zoologicae.
Zological Society of London.
Proceelings.
Transactions.
Italia
Laboratorio di Zoología genérale e agraria della R. Scuola superiore
d'Agricoltura in Portici.
Bollettino.
La Nuova Notarisia, Modena.
Musei di Zoologia ed Anatomía comparata della R. Universitá di Torino.
Bollettino.
Museo Cívico di Storia naturale di Genova.
Annali.
Reale Stazione di Entomología agraria in Fírenze.
Redia.
Rivista coleotterologica italiana, Camerino.
Societá di Naturalisti in Napolí.
Bollettino.
Societá di Scienze naturali ed economiche di Palermo.
Giornale di Scienze naturali ed economiche.
Societá entomológica italiana, Fírenze.
Bullettino.
Societá italiana di Scienze naturali in Milano.
Atti.
Societá toscana di Scienze naturali, Pisa.
Atti.\
Societá zoológica italiana, Roma.
Bollettino.
Japón
Tokyo Zoological Society.
Annotationes zoologicae japonenses.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 57
México
Instituto geológico de México.
Boletín.
Farergones.
Sociedad científica «Antonio Álzate», México.
Memorias y Revisto.
Monaco
Instituí océanographique, Monaco.
Bulletin.
Resultáis des campagnes scientijiques du Prince Albert I" de Monaco.
Noruega
Universitas Regia Fredericiana, Christiania.
Sociedad geográfica de Lima.
Boletín.
Perú
Portugal
Academia Eeal das Sciencias, Lisboa.
Boletim.
Memorias.
Annaes de Sciencias Naturaes, Foz do Douro,
CoUegio de S. Fiel.
Broteria.
Commi^ao dos trabalhos geológicos de Portugal, Lisboa.
Communicagoes.
Memorias.
Institut royal de Bactériologie Cámara Pestaña, Lisboa.
Archives.
Portugalia, Porto.
Sociedade Broteriana, Coimbra.
Boletim.
Société portugaise de Sciences naturelles, Lisboa.
Bulletin.
República Argentina
Academia nacional de Ciencias, Córdoba.
Boletín.
58 PUBLICACIONES QUE RECIBE
Museo de La Plata.
Revista.
Museo nacional de Buenos-Aires.
Anales.
Rusia
Jardín botánico de Tiflis.
Kaukasische Museum, Tiflis.
Mitteilungen.
Musée zoologique de 1' Academia impériale des Sciences de St. Pétersbourg.
Annuaire.
Societas entomológica rossica, S. Petersburgo.
Revue russe d'Eníomologie.
Trudy (Horae).
Société impériale des naturalistas de Moscou,
Bulletin.
Nouveaux Mémoires.
Société ouralienne d'Amateurs des Sciences naturelles, Ekaterinoslaw.
Bulletin.
Salvador (El)
Museo Nacional de El Salvador, San Salvador.
Anales.
Suecia
Entomologiska Foreningen i Stockholm.
Entomologisk Tidslcrift.
Université Royale d'Upsala.
Suiza
Naturforschende Gesellschaft in Basel.
Verhandlungen.
Schweizerische Entomologische Gesellschaft, Schaffhausen.
Mitteilungen.
Société Vaudoise des Sciences naturelles, Lausanne,
Bulletin.
Société zoologique suisse et Muséum d'Histoire naturelle de Ganéve.
Revue suisse de Zoologie.
Uruguay
Museo nacional de Montevideo.
Anales.
Emilio Fernández Galiano,
Bibliotecario.
boletín
REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
Sesión del 13 de Enero de 1909.
PRESIDENCIA DE D. JOSÉ GÓMEZ OCAÑA
Abierta la sesión, ocupa la presidencia el Sr. D. Florentino Az-
peitia.
— El Secretario leyó el acta de la anterior, que fué aprobada.
— Acto continuo, el Sr. Azpeitia manifiesta que habiendo sido
elegido Presidente de la Sociedad, para el año actual, D. José Gó-
mez Ocaña, procede que este señor le sustituya en el puesto que
ocupa accidentalmente y le invita á dirigir la parte científica de
la sesión,
— El Sr. D. José Gómez Ocaña, al posesionarse de la presiden-
cia, dirige un saludo de agradecimiento á todos los presentes, y
después de algunas frases dedicadas á poner de relieve el servicio
que á la cultura española viene prestando la Sociedad con sus
importantes publicaciones, indica que convendría estudiásemos
el modo de ensanchar el campo de nuestra acción y de que sea
más conocida y estimada la obra científica que llevamos á cabo.
Para ello podrían organizarse conferencias públicas sobre cues-
tiones de inmediata utilidad y que afectaran á los intereses gene-
rales del país (por ejemplo, á la agricultura, á la industria mine-
ra, etc., etc.), encomendándoselas á aquellos de nuestros conso-
cios cuya competencia sobre los asuntos que hubieren de tratarse
fuere bien notoria. También podría la Sociedad llevar sus se-
siones á puntos de España donde se desconoce nuestra existencia
y la importancia de la labor que anualmente realizamos, y de este
modo conseguiríamos no sólo atraer un contingente respetable de
adhesiones al cuerpo social, sino promover la atención del país
hacia los estudios histórico-naturales.
El Sr, Gómez Ocaña añadió que estas ideas que presentaba á la
consideración de todos sus consocios, debían ser discutidas y me-
60 boletín de la real sociedad española
joradas por una comisión que para ello se designase, pero que él
las exponía como testimonio del interés que le inspira la Socie-
dad y del alto aprecio en que tiene á las personas que la forman.
El Sr. Bolívar dijo que creía hacerse intérprete de los sentimien-
tos de todos expresando al Sr. Gómez Ocaña la satisfacción con
que se habían escuchado sus palabras, reveladoras de los nobles
propósitos que le animan y de lo que se prepara á hacer en bene-
ficio de la Sociedad durante el período en que ha de presidirla.
Añadió que varias veces se ha pensado en organizar conferencias
sobre asuntos relacionados con la Historia Natural, pero que para
llevar á la práctica el proyecto se tropezó siempre con obstáculos
é inconvenientes, entre ellos, el reducido local de la sala en que
solemos celebrar nuestras sesiones. Esta'dificultad, agregó el se-
ñor Bolívar, la tendremos resuelta durante el año corriente, pues
al trasladarnos al nuevo alojamiento que se nos ha cedido por el
ministerio de Fomento, en el Palacio de Bellas Artes, tendremos
á nuestra disposición una sala de suficiente amplitud, donde po-
drán organizarse fácilmente toda clase de conferencias y decursos
de esludios libres, dando á estos actos la publicidad y resonancia
que deben tener.
Antes de pasar á los asuntos incluidos en el orden de la sesión,
el Sr. Bolívar manifestó que el Sr. D. Luis Simarro, que debía
entregar la presidencia en el día de hoy á su sucesor, D. José
Gómez Ocaña, no podía cumplir personalmente este deber, á cau-
sa de hallarse ausente de Madrid, y organizando en Valencia el
Comité local del segundo Congreso de la Asociación Española
para el progreso de las Ciencias.
El Sr. Ribera (D. Emilio), abundando en las ideas expresa-
das por el Sr. Presidente, expuso su creencia de que la Sociedad
debía además ofrecerse al Excmo. Sr. Ministro de Fomento para
auxiliarle en el desarrollo científico y progresivo de los intereses
materiales del país, resolviendo cuantas consultas se dignasen ha-
cerle sobre asuntos agrícolas, industriales ó comerciales relacio-
nados con los servicios de dicho ministerio y con las Ciencias na-
turales, especialmente en la redacción de las hojas sueltas que para
vulgarización científica y desarrollo comercial, ha comenzado á
publicar y repartir gratis la Dirección general de Agricultura.
Para empresa tan laudable cuenta la Sociedad con socios espe-
cialistas en multitud de estudios sobre la Gea, Flora y Fauna es-
pañolas, á los cuales podríamos encomendar las ponencias de las
DE HISTORIA NATURAL. 61
consultas que se recibiesen, relacionadas con la especialidad de
cada uno; y cuenta, adem;ís, con la excelente biblioteca social de
que disponemos. Y esta biblioteca podría acrecentarse si el minis-
:,ro concediera algún auxilio ó subvención á la Sociedad, en com-
pensación á los servicios que le prestara. Por otra parte, el Sr. Ri-
bera consignó que estaba seguro de que el Sr. Ministro y el Sr. Di-
rector general de Agricultura acogerían muy bien este ofreci-
miento, pues había tenido el honor de oírselo al anunciarles que
iba á proponer que se les hiciera, cuando, en ocasión de saludarles
en un acto oficial, estuvo recientemente con una comisión de otra
Sociedad, de la que formaba parte el dicente en unión de nues-
tro digno consocio el Sr. Bahía, quien apoyó ante dichos altos fun-
cionarios el pensamiento que queda expuesto.
La Junta aprobó la gestión practicada y los ofrecimientos ex-
presados por los Sres. Ribera y Bahía, y acordó que la Directiva de
la Sociedad estudie la forma y acuerde el momento en que deba
llevarse á la practícalo propuesto por el primero de dichos señores.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores
presentados en la sesión anterior y propuestos también para so-
cios numerarios, D. Eduardo Gazorla, Director del Colegio Poli-
técnico de Motril, y D. Francisco de P. Gazorla, Farmacéutico
de la misma localidad, presentados por el Sr. Diez de Tortosa; el
Instituto General y Técnico de Reus, porD. Gayetano Escribano;
el de Guenca, por D. Ignacio Bolívar, en nombre de D. Juan
Gano; el P. Manuel Bordas Gelma, Escolapio, de Madrid, por
D. Salvador Calderón; D. Armando Golarelo, Catedrático de la
Facultad de Filosofía y Letras; D. Eugenio Labarta, Ligeniero de
Minas; D. Joaquín Vaamonde, Profesor auxiliar de la Facultad
de Medicina; D. César Fernández Garrido, Catedrático de Física;
D. Cándido Ríos y Rial, Director del Instituto, y D. Eduardo
del Río Lara, Catedrático de la Facultad de Medicina, todos de
Santiago, propuestos por el Sr. Eleizegui López; D. Juan Ardois,
de Madrid, propuesto por D. Manuel M. de la Escalera, y D. An-
tonio González Iiún, Capitán de Ingenieros, Director de la traída
de aguas de Torrelavega, presentado por D. José Rioja.
Aprobación de cuentas. — El Secretario participó que los señores
designados en la sesión de Diciembre para examinar las cuentas
de J908, han emitido el informe siguiente:
62 BOLETÍN DE LA. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Los que suscriben, comisionados por la Real Sociedad Española
DK Historia Natural, para el examen de las cuentas de la mis-
ma correspondientes al año 1908, tienen el gusto de manifestar:
1." Que han quedado invertidas las 5.000 pesetas de la subvención
anual concedida por el ministerio de Instrucción pública y Bellas
Artes, y 2." Que de los recursos ordinarios recaudados por la So-
ciedad, que ascienden á 7.438,69 pesetas, se han gastado 6.934,47
pesetas, quedando por lo tanto un saldo á favor de la Sociedad en
1.' de Diciembre de 1908, de 504,22 pesetas. Existe también otro
saldo á favor de la Sociedad, por atrasos, de 2.989,41 pesetas.
La comisión tiene el gusto de consignar el estado floreciente de
la Sociedad, y propone á la Junta un voto de gracias para el
Tesorero D. Ignacio Bolívar, y otro para el Vicetesorero D. Ca-
yetano Escribano, que con tanto celo é inteligencia han desempe-
ñado sus respectivos cargos.
Madrid, 7 de Diciembre 1908. — Enrique Pérez Zúñiga. — Jijan
Calafat. — Orestes Gendrero.
El Sr. Bolívar manifestó que el voto de gracias que para él
proponen los señores informantes, debía hacerse extensivo á los
Tesoreros de las Secciones de provincias y á cuantas personas han
contribuido á facilitar la gestión de la Tesorería; acordándose así
por unanimidad.
— El Sr. Castro y Valero, catedrático de la Escuela de Veterina-
ria de esta Corte, comunica el fallecimiento del eminente profe-
sor de Zootecnia de la Escuela de Veterinaria de Alfort, M. Raoul
Georges Barón, de cuya sabiduría había informado á la Socie-
dad cuando después de su regreso de la Comisión oficial que des-
empeñó en Francia y Bélgica, dio cuenta de las concordancias
existentes entre los sistemas de Sansón y Barón acerca de las
bases de clasificación de razas de animales domésticos, expo-
niendo entonces los principios fundamentales que, de acuerdo
con M. Barón, podían conciliar en lo posible, pero en lo esencial,
ambos sistemas.
El Sr. Castro y Valero, elogiando la erudición extraordinaria
y las relevantes cualidades personales del insigne profesor Ba-
rón, expresó su hondo sentimiento por la gran pérdida que con
esta muerte sufren la Veterinaria, la Zootecnia y la Etnología, y
terminó rogando á la Sociedad acordase consignar en el acta de
esta sesión el sentimiento con que había sabido el fallecimiento de
tan ilustre catedrático; accediéndose á ello por los presentes.
DE HISTORIA NATURAL. 63
— El Sr. Calderón participó el fallecimiento del profesor Gau-
dry, ocurrido en París el 28 de Noviembre último. Inútil sería
hacer el elogio del eminente miembro del Instituto de Francia y
profesor de Paleontología det Museo de Historia natural, una de
las mayores lumbreras de la época moderna. Al sentimiento qne
pérdida tan irreparable tiene que producir en cuantos á las Cien-
cias naturales se consagran, tenemos que añadir el nuestro por
babernos privado su muerte de un socio honorario de tan gran
renombre.
Nueva Sección. — ElSr. Bolívar, en nombre de los socios residen-
tes en la provincia de Santander, expuso el deseo de que la Socie-
dad autorizara allí el establecimiento de una Sección, que pudiera
denominarse Espeleológica por dedicarse preferentemente la ma-
yor parte de las personas que habrán de formarla á los estu-
dios espeleológicos y á la exploración de las cavernas prehis-
tóricas que en tanta abundancia existen en la comarca santan-
derina.
La Sociedad acordó el establecimiento, en Santander, de esa
nueva Sección, admitiendo que pueda llevar el calificativo que se
indicaba, siquiera haya de ocuparse en el estudio de las Ciencias
naturales en general.
Notas y comunicaciones. — El Secretario en nombre de D. Daniel
Jiménez de Gisneros, presentó dos trabajos titulados <Excursión
á la Sierra de Foncalent» y «Noticia acerca del encuentro de un
gran Hippurites en Rabasa (alrededores de Alicante)».
—El Sr. Calderón entregó un trabajo sobre «Objetos prehistóri-
cos de la provincia de Tarapacá ¡(Chile)», remitido por D. Fran-
cisco de las Barras.
— El mismo Sr. Calderón dijo algunas palabras sóbrelos recien-
tes y terribles terremotos que han arrasado el suelo de Calabria
y Sicilia, cuyas historia científlca es prematuro relatar. Por hoy
sólo sabemos las desgracias y ruinas de que nos da cuenta la
prensa, cuyas referencias contristan el ánimo.
En nuestra Península sólo han tenido eco débil dichos sismo?.
Sin embargo, el aparato Milne, del Observatorio magnético-m -
teorológico de la Universidad de Coimbra, registró varias sacu .i-
das terrestres relacionadas con aquéllos desde las siete de la ta de
del día 27 del pasado mes, hasta las cuatro y veinticinco del di
64 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
28, é indicó sacudidas más violentas durante quince minutos. Las
precursoras duraron cuatro minutos y el paroxismo once.
En Tenerife, de cuyos sismos venimos dando noticia gracias á
las comunicadas por nuestro consocio el Sr. Oraraas, también se
sintió el día 5 del corriente á las once y cuarenta y cuatro minu-
tos un fuerte temblor de tierra, de ocho segundos de duración. El
movimiento no fué ondulatorio, sino vibratorio. En las casas se
dice que sonaron las campanillas y se movieron los muebles, pro-
duciendo la consiguiente alarma en los vecinos, que se lanzaron á
la calle. Felizmente todo se redujo á esto. En la bahía no ocurrió
nada.
El citado Sr. Gramas participa también haber ocurrido en Tene-
rife, con posterioridad á las últimas noticias que comunicó, tres
sismos: uno en 19 de Diciembre, alas nueve y diez de la noche, de
cinco segundos y bastante fuerte; otro, el ahora mencionado del 5
de Enero, á las once y cuarenta de la noche, de E. á W., con gran-
des sacudidas, las mayores sentidas hasta ahora en la isla, y pre-
cedido de ruido, durante unos nueve segundos, y otro el día 8 á
las nueve y media de la noche, repitiéndose á las doce de la
misma, no muy intensos. Se asegura que á las tres de la tarde
del día 5 del corriente se oyeron explosiones como de cañonazos,
por los obreros que extraen la piedra pómez en las cañadas de
cerca de Teide.
—El Sr. D. Luis Mariano Vidal dirige un saludo á todos los
presentes, como primera vez que asiste á una de nuestras sesio-
nes, y con motivo de las noticias comunicadas á la Sociedad por
el Sr. Calderón dice que, según referencia de algunos periódicos,
durante los días en que ocurrieron los terremotos de Calabria y
Sicilia, se observó en las aguas del pequeño lago de Bañólas,
en la provincia de Gerona, una erupción extraordinaria, que su-
ponían relacionada con aquellos acontecimientos. En vista de esto
marchó el dicente á la localidad, donde pudo comprobar que solo
se trataba de una ascensión ó crecimiento del barro del fondo, de
los que en aquel lago embudado suelen acontecer; pero que este
fenómeno, contra lo asegurado por la prensa periódica que de
él se ha hecho eco, no puede tener ninguna relación con los sis-
mos de Italia registrados en el mes de Diciembre, sino que más
bien debe depender de otras causas, como el derretimiento de las
nieves, grandes temporales de lluvia, etc., pues ha observa
do que siempre una subida de las aguas del pequeño lago á que
DE HISTORIA NATURAL. 65
nos referimos coincidió con abundantes nevadas en las monta-
ña? próximas.
Notas bibliográficas. — El Sr. Calderón leyó las siguientes:
Gagel, C: Der Pie de Teyíde auf Tenerife (Himmel und Erde,
1898, 20, págs. 320-328).
Esta nota es una breve descripción del Pico de Tenerife y de
los cráteres de elevación que le rodean, del circo de Las Cañadas^
así como algunas circunstancias particularmente notables en la
composición de sus rocas, y noticias nuevas sobre la formación
de la nieve pernitente y de actividad solfatárica bastante en au-
mento del cráter.
De Marchi (L.) La marea nel Mediterráneo (Ren. Acc. Lincei,
(5), tomo xviL, l^í" semt., págs. 12-17, Roma, 1908).
El autor pone en relieve los hechos que combaten la teoría de
Sterneck y otros sobre las mareas de la cuenca del Mediterráneo.
Según aquel sabio, la onda de marea se originaría en la región
más profunda de la cuenca por la suma de las pequeñas oscilacio-
nes debidas á la componente vertical de la atracción lunisolar.
En cambio, Harris y Gablovitz consideran las mareas de dicha
cuenca como otros tantos centros uninodales independientes.
Por su parte, De Marchi relaciona las aparentes anomalías de
la marea del Mediterráneo con la particular conformación de
cada una de las cuencas, las cuales desvían la corriente provoca-
da por la componente horizontal de la atracción lunisolar.
Remer (M.), Thiton na Mallorce^ 1908, pág. 18, y un mapa en
bosquejo.
Tenemos noticia de esta nota, escrita en lengua tsecheque, por
una referencia hecha por el mismo autor en alemán, y aparecida
en la Geologisches Zentralhlatt, tomo xi, pág. 529. Se trata del re-
ato de una excursión realizada en la isla de Mallorca, con objeto
de estudiar sus capas titónicas. Después de dar noticias sobre los
trabajos anteriores y de exponer su opinión personal, el autor
pasa á describrir dicho terreno, haciendo notar el hallazgo de las
formaciones diflásicas junto á Bendinat, próximo de Palma y una
de las llamadas capas de Nesselsdorf, análogas á las calizas rojas
con restos de Grinoides, cerca de Can Torella, entre Binisalem
y Lloseta.
T. ix.-Enero, 1909 5
66 boletín de la. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
R. Ghudean, Le golfe de Mauritanie (Soc. géol. de France,
séance du 21 Décembre 1908).
Recogiendo el autor los datos qaese poseen sobre la distribu-
ción de los terrenos antiguos, entre ellos los de Quiroga, en la
Mauritania y la distribución de las formaciones terciarias entre
estos terrenos y el Atlántico (Miocénico (?) en Río de Oro, según
Font y Sagué y Pleistocénico en la Mauritania francesa), recono-
ce la disposición de un golfo cuaternario, que ha durado hasta
una época bastante reciente. La distribución y caracteres de las
cadenas de dunas que cubren la planicie, á veces hasta 10 y 15
metros está de acuerdo con dicha noción.
«Puede ser interesante recordar, añade, que se conocen en Tom-
bomton depósitos cuaternarios marinos. La comunicación con el
Atlántico pudo hacerse entre el Tagant y el Adrar Tmar.
»E1 cabo Blanco está formado de depósitos de estuario, cuyas
.relaciones con las areniscas de Krekche no he podido ver. Los
únicos fósiles hallados hasta el presente son un Helix y un Buli-
minus, ambos con afinidades canarias. Este hecho, conexionado
con la presencia de algunas especies vegetales en Port-Elienne,
indica, quizás, que hasta el Cuaternario, las Canarias han estado
unidas al África.»
G. Mengaud, Sur les environs de San Vicente de la Barquera
(Soc. géol. de France, séance du 21 Décembre 1908).
El autor ha realizado una exploración geológica en los alrede-
dores de la citada localidad santanderina. Los acantilados ofrecen
un amplio corte del Nummulítico, en el cual se distinguen dos
niveles fosilíferos principales: el inferior es abundante en Numm.
atacicus, N. kevigatus, Assilina granulosa, Orthophragmina Ar-
chiaci, es decir, la fauna del Luteciense inferior. En la parte su-
perior se encuentra un conjunto de margas rojizas con intercala-
ciones de bancos de areniscas y conglomerados caracterizados por
el Numm. intermedius asociado á numerosas lepidociclinas del
grupo L. formosa^ que es el equivalente de las capas superiores de
Biarritz. Con estos fósiles se recogen en algunos puntos ejempla-
res más ó menos rodados arrancados de las capas más antiguas,
cuyos elementos se vuelven á encontrar en los conglomerados.
Entreellos figuran: Orhitolina connoidea^ Nummulites kevigatus,
N. aturicus, Assilina granulosa, Orthoprliagmina, etc.
Se han encontrado asimismo en las capas superiores Cerithium
DE HISTORIA NATURAL. 67
del Stampiense y poliperos afines á los de Montecchir Maggiore,
Los fósiles del yacimiento rehecho difieren por su color y su
modo de conservación de los que son propios de los horizontes
superiores.
Dando cuenta Douvillé de esta nota en la Sociedad geológica de
Francia, hizo notar la trascendencia de las observaciones que
contiene, particularmente como comprobantes de la asociación tan
constante de las lepidociclinas con los Nummulites del grupo del
N. interíiiedius ,
Secciones. — La de Zaragoza celebró sesión el día 30 de Diciem-
bre, bajo la presidencia de D. Pedro Moyano, leyéndose el acta de
la sesión anterior, que fué aprobada.
A conlinuación tomaron posesión de sus cargos los individuos
de la nueva Junta directiva para 1909, cuyo Presidente dio las gra-
cias por haber sido elegido y ponderó los méritos de su antecesor.
— D. Pedro Moyano propuso como socio numerario al Sr. Deca-
no de la Facultad de Ciencias, D. Paulino Savirón, y como socio
agregado á D. Emilio Aramburo, doctor en Medicina y profesor
auxiliar de la Escuela de Veterinaria.
— El Sr. Ferrando dio cuenta detallada del resultado de la ex-
cursión hecha á Villanueva de Gallego, con objeto de estudiar la
turbera allí descubierta á orillas del río. Presentó ejemplares de
turba y fósiles recogidos en la excursión y dio idea, por medio de
dibujos, de las condiciones de tan importante yacimiento.
Con dicho motivo, D. Adolfo González propuso que la Sección
estudiase el modo de organizar excursiones científicas en condicio-
nes económicas para los socios de la Sección, y que del resultado
de las mismas se diese cuenta en las sesiones. Aprobada por una-
nimidad la proposición, se encargó á los Sres. Moyano y Ferrando
para que llevasen á la práctica dicha idea.
— La de Granada se reunió el 29 de Diciembre, bajo la presi-
dencia de D. Pascual Nacher, aprobándose, en primer término,
el acta de la anterior.
— Fué propuesto como socio numerario D. Lorenzo Navarrete
Chacón, maestro de la Escuela superior de Martes (Jaén), presen-
tado por D. Francisco Espejo.
— Se dio cuenta de varios donativos de ejemplares para el
Museo.
m boletín de la real sociedad española
— Se acuerda comenzar desde el principio de año una serie de
conferencias sobre asuntos relacionados con la Historia Natural ,
que serán desarrolladas por los socios en diferentes Centros de
Enseñanza, como la Escuela Normal de Maestros, Escuelas de
Adultos, etc.
— El presidente, Sr. Nácher, expuso en síntesis los trabajos lle-
vados á cabo en el presente año por esta Sección, como son la pre-
sentación de comunicaciones, publicadas en el Boletín de la So-
ciedad, obras de vulgarización, como la hoja conteniendo las ins-
trucciones contra la plaga de la remolacha que se repartió á los
labradores, las excursiones realizadas á distintos puntos de la pro-
vincia y, por último, la formación del Museo regional, que merced
á la generosidad de los consocios y otras personas ajenas á la
Sociedad, va creciendo de día en día en importancia.
Añadió, por último, varias palabras para congratularse de
los resultados obtenidos, prometiendo su activa cooperación como
hasta aquí, aunque deje de ocupar la presidencia, por disponerlo
así los Estatutos.
A continuación se procedió á la determinación de cargos para
1909, resultando elegidos:
Presidente: R. P. Anselmo Tomás Corrales.
Vicepresidente: D. Manuel Maldonado Sanz.
Tesorero: D. Francisco Espejo Casabona.
Secretario: D. Juan Luís Diez Tortosa.
Vista la conveniencia de nombrar una comisión encargada del
fomento del Museo, se acordó formasen parte de la misma los se-
ñores D. Pascual Nácher, D. Francisco Aranda y D. Manuel Diez
Tortosa.
— A propuesta del Sr. Nacle Herrera, se dio un voto de gracias
á la Junta saliente y se levantó la sesión.
DE HISTORIA NATURAL. t59
Notas y comunicaciones.
Nota sobre dos momias procedentes de Qulllagua (Chile)
FRANCISCO DE LAS BARRAS
Entre los donativos que con motivo de su tercer centenario,
celebrado en Septiembre último, ha recibido la Universidad de
Oviedo, fig-ura uno muy valioso é interesante remitido por don
José Moldes, español establecido^en Chile y verdadero patriota,
gran entusiasta de este centro de enseñanza.
Consiste el envío en hermosos ejemplares de los nitratos de
Chile, fósiles, objetos prehistóricos y dos momias.
De ellas daremos hoy cuenta, sin perjuicio de hacerlo en
notas sucesivas de todos los objetos referidos.
Proceden dichas momias del pueblo de Quillag-ua, en la pro-
vincia de Trapacá, seg-ún certificación que les acompaña fir-
mada por D. Serafín Pinedo, vic/ecónsul de España en Iqui-
que, fechada en 11 de Abril de 1908 y leg-alizada, la firma, en
la Intendencia de Trapacá en 6 de Mayo del mismo año, decla-
rando que por parte de las autoridades chilenas no hubo in-
conveniente alg-uno en que dichos ejemplares fueran remi-
tidos á España.
Son estas momias una de hombre y otra de mujer, hallán-
dose ambas en cuclillas, en la posición en que era costumbre
colocar los cadáveres entre los antiguos peruanos; sistema de
enterramiento que, como es sabido, se ha encontrado en las
regiones más distantes de América. Aunque no tan uni-
forme como Morton afirma, suponiéndolo extendido antigua-
mente sin interrupción desde el Canadá á la Tierra del Fuego,
está probado que su gran extensión no es exclusiva, ni mucho
menos, á los pueblos del Perú. Es interesante la observación de
Dobrizhoffer, el cual compara este modo de colocar los cadá-
veres con la estación uterina del feto.
•70 boletín de la real sociedad española
Dentro de la posición común á los dos ejemplares, conviene
notar alg-unas diferencias. El hombre tiene las piernas dobla-
das con las rodillas próximas á la barba, los brazos cruzados
sobre el pecho y el cuerpo y cabeza erg-uidos. La mujer pre-
senta las piernas dobladas de la misma manera, pero el brazo
izquierdo pende á lo larg-o del cuerpo y el derecho pasa entre
los muslos y el vientre, estando sin duda la mano en un prin-
cipio cog-ida al otro brazo, aunque posteriormente se ha sol-
tado. El tronco resulta encorvado hacia delante, con la cabeza
inclinada, apoyándose la cara en las rodillas y formando un
pronunciado arco la espina dorsal.
Esta última momia se halla por completo desnuda, pero la
de hombre conserva fuertemente adherida al cuerpo parte de
una tela basta de pelo de alpaca y con un aspecto semejante al
de las esteras llamadas vulg-armente de cordelillo. La tela en-
volvería seg'uramente todo el cuerpo, formando un saco. En la
cabeza lleva un g-orro de punto, de los que tan comunes fueron
en el Perú. Es del mismo pelo que la tela y penden de él va-
rios cordones, dos de los cuales lo sujetaban por debajo de la
barba.
Aunque no son las momias los mejores ejemplares para las
medidas antropológ-icas, hemos tomado alg-unas que nos ofre-
cían cierta exactitud, obteniendo para el hombre un índice
cefálico de 84 y para la mujer de 90. Uno y otro están com-
prendidos dentro de las medidas que el disting-uido antropó-
log-o chileno Dr. D. Luis Vergara Flórez en su excelente tra-
bajo titulado «Cráneos de paredes g-ruesas») (1), cita recogidos
por él en el mismo pueblo de Quillag-ua y que no tiene defor-
maciones visibles. No obstante, el de la momia de mujer nos
parece alg-o deformado.
Sig-uiendo la hoja antropométrica del Cong-reso de Antro-
polog-ía celebrado en Monaco en 1906, hemos obtenido para el
hombre un índice facial de 40 y para la mujer de 47. La altura
total de la cara desde el nacimiento del pelo á la barbilla, es
en el hombre de 160 mm. y en la mujer de 180 mm.
(1) ^Cráneos de paredes gruesas. Nuevas investigaciones sobra 63 cráneos de Qui-
llaguay algunos do la costa», ^e¡5¿sía chilena de Historia natural . Káo IX, núm. 4,
80 de Agosto de 1905.
DE HISTORIA NATURAL. "71
Calculamos aproximadamente para el hombre una estatura
de 1,70 mm. y alg'o menos para la mujer.
No vamos á extendernos acerca de las razas del país, para
lo cual nos remitimos á los trabajos publicados sobre el asunto
que, resumidos, pueden verse notablemente expuestos en la
obra de nuestro compañero y consocio el disting-uido antro-
pólog-o D. Luis de Hoyos (1).
El sabio Dr. Verneau opina, en vista de multitud de datos,
que todos ó casi todos los antig*uos habitantes del continente
americano descienden de poblaciones septentrionales (2).
Lo indudable es la presencia de distintos pueblos y su mez-
cla más acentuada en algunos puntos y especialmente en
Quillag-ua. Acerca de cuya reg-ión, dice el citado Dr. Verg-ara
Flórez, que es fácil convencerse de que parece haber sido lu-
g-ar de reunión, acaso de feria ó de descanso para los que du-
rante larg-as jornadas atravesaban las pampas. Da para esto
varias razones, entre ellas la etimolog-ía de la palabra qui-
Uag-ua, procedente de la voz quilla guaTti que denota conjun-
ción, encuentro ó reunión.
Sus exploraciones en las huacas de aquella localidad, le
hacen deducir que allí se han mezclado varias poblaciones, las
cuales caracteriza por sus cráneos formando cuatro tipos (3):
«1.°, cráneos de paredes gTuesas, subbraquicéfalos sin defor-
maciones; 2.", cráneos de paredes normales con lig-eras tenden-
cias á eng'rosarse, hiperbraquicéfalos con deformación levan-
tada; 3.°, cráneos de paredes más bien delg"adas, alarg-ados,
braquicéfalos, subbraquicéfalos, á veces subdolicocéfalos, con
deformación echada, y 4.°, cráneos de paredes normales con
tendencias al eng-rosamiento, sin deformaciones.»
Atribuye los primeros á los antig-uos changos; los seg-undos,
aunque no de unmodo concluyente, á los quichuas ó antig-uos
peruanos; los terceros á los ainiaraes, y los últimos, que consi-
dera resultado de mezclas, los atribuye principalmente á los
changos que parece eran los más extraños á la costumbre de
las deformaciones. «Es indudable, añade, que en las regiones
(1) «Etnografía, clasificaciones, prehistoria y razas americanas». Madrid, 1900.
(2) UAntropologie, t. XVIII, 1907, pág-. 146.
(3) Trabajo citado.
■72- boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
más australes los sepulcros de los changos no ostentan estos
cráneos deformados».
Relacionando nuestras observaciones sobre las dos momias,
objeto de esta nota, con la memoria del Dr. Verg-ara Flórez,
nos inclinamos á considerarlas como pertenecientes á la raza
de los changos, que seg-ún las investig-aciones del mismo an-
tropólog-o, ha debido de poblar toda la costa sur y occidental
de esta parte del Nuevo Mundo.
Sesión del 3 de Febrero de 1909.
PRESIDENCIA DE D. JOSÉ GÓMEZ OCANA.
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué
aprobada.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos como socios
numerarios, además de los señores consignados en el acta de la se-
sión de Enero, D. Mariano Faura y Sans, presbítero, el P. Lo-
renzo Sierra, de Jjimpias, y D. José Escalante, director del Ins-
tituto de Santander, presentados, respectivamente, por los seño-
res Bolívar y Rioja.
D. Manuel Hernández Alvarez Reyero, Arquitecto municipal
de Santiago, y D. Ramón Sobrino Buhigas fueron propuestos
también para socios numerarios, por D. Antonio Eleizegui y el
Sr. Galán.
Proposiciones. — El Sr. Presidente manifestó que, cumpliendo el
acuerdo tomado en la sesión de Enero, la Junta directiva de la
Sociedad se había reunido para estudiar la forma en que podrían
llevarse á la práctica las proposiciones presentadas en aquella re-
unión, resolviendo someter al juicio de sus consocios el proyecto
siguiente:
Que se procure averiguar, dirigiéndonos á las personas más
caracterizadas de las principales poblaciones de nuestro país, las
cuestiones científicas que ofrezcan interés mayor en cada una de
ellas y, cuando esto nos sea conocido, solicitemos el concurso de
todos nuestros consocios, invitándoles á que por medio de confe-
rencias públicas sobre las materias que fueren de su predilección,
popularicen los conocimientos que se consideren de más inmediata
utilidad en las diferentes localidades á que nos hayamos dirigido.
Para hacer más eficaz y efectiva la misión educadora que la So-
ciedad trata de acometer, podría también ponerse de acuerdo con
otras que persiguen fines análogos, tales como la Sociedad espa-
ñola de Física y Química, la Asociación para el progreso de las
Ciencias, etc., cuyo concurso seguramente obtendríamos en cuanto
T. IX.— Febrero, 1909. 5
74 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
á ellas nos dirigiésemos enterándoles de nuestros planes y solici-
tando su colaboración.
— El mismo Sr. Presidente sometió también á la aprobación de
la Asamblea las proposiciones siguientes, que fueron aprobadas
por unanimidad:
1.* Que se contribuya con la suma de 500 pesetas al segundo
Congreso de la Asociación Española para el progreso de las Cien-
cias, que se celebrará en Valencia durante el mes de Septiembre
próximo.
2.' Que se concedan 100 pesetas á la Sección de Granada,
como auxilio para el establecimiento del Museo regional que está
organizando.
Y 3.* Que se remitan 50 francos para la suscripción interna-
cional abierta en París con objeto de erigir un monumento á la
memoria del gran químico francés Marcelino Berthelot.
— El Sr. Gómez Ocaña manifestó, asimismo, que la comisión
que ba de visitar al Sr. Ministro de Fomento para ofrecerle el
concurso de la Sociedad en la forma y modo propuestos por el
Sr. Ribera en la sesión de Enero, podrían componerla el autor de
la proposición, los Sres. Bahía y Díaz del Villar, el Secretario y
él, como Presidente actual, pues tendría mucho gusto en acompa-
ñarlos. La Junta se manifestó conforme con lo expuesto y, por in-
dicaciones del Sr. Bolívar, acordó que se visite también al Sr. Mi-
nistro de Instrucción pública, informándole de los proyectos que
trata de llevar á la práctica la Sociedad. Se acordó también ofre-
cer algunos lomos de nuestras publicaciones, con ocasión de la
visita que vamos á hacerles, á los señores Ministros menciona-
dos, así como al Sr. Subsecretario de Instrucción pública y al se-
ñor director de Agricultura.
— El Sr. Ribera propuso que se solicite del Sr. Ministro de Ins-
trucción pública el establecimiento, en Madrid, de una Estación de
sismología, que podría instalarse en el Museo de Ciencias Na-
turales.
Nueva Sección. — El Sr. Bolívar participó que habiéndose re-
unido en Santiago un número suficiente de socios, los señores que
allí residen desean constituir una nueva Sección de la Sociedad;
accediéndose á ello unánimemente.
DE HISTORIA NATURAL. 75
rallecimientos. — El Sr. Calderón dio cuenta del de nuestro
distinguido consocio D. Manuel Miquel é Irizar, acaecido el 26
de Enero último en esta corle. Era el finado coronel de Ingenie-
ros, y gozaba de gran reputación por su competencia científica
entre sus compañeros, de la cual ha dejado en Valencia gallardas
muestras; pero á nosotros nos loca solo recordarle como entu-
siasta naturalista, que cultivaba con tanto talento como perseve-
rancia la Paleontología y, en especial, la de los Vertebrados.
Aunque poco dado á escribir, todos recordarán su última nota
sobre aReslos fósiles encontrados en San Morales (Salamanca)»,
que apareció en el tomo vi (págs. 352-357) de nuestro Boletín;
pero lo que quizás ignorarán muchos es que este trabajo, de apa-
riencia modesta, tenía una importancia inmensa, puivsta de re-
lieve por el eminente Ghoffat, y que de él han dado cuenta casi
todas las revistas geológicas de Europa. Añadió el Sr. Calderón
que en conversación tenida con el finado pocos días antes de
su muerte, le dio cuenta de las consecuencias á que lus nuevos
descubrimientos paleontológicos realizados en aquel yacimiento
y en otros de Castilla le permitían llegar, los cuales hubieran
arrojado gran luz sobre el problema de actualidad de la edad y
vicisitudes de las cuencas terciarias centrales.
Es de lamentar que las notas en preparación y los ejemplares
y libros reunidos por el diligente consocio se pierdan sin prove-
cho para nadie, como en otras ocasiones semejantes ha sucedido.
. Los socios presentes acordaron, á propuesta del Sr. Calderón,
constase en el acta su sentimiento por tan dolorosa pérdida.
— También tenemos que lamentar la de otro consociu: la del
eminente botánico D. José Pardo y Sastrón, fallecido cu Alcañiz
el día 29 del mes pasado á los ochenta y siete años de e.lad. Sus
admiradores le tributaron una sentida manifestación de duelo,
al que se une nuestra Sociedad.
Notas y comunicaciones.— El Secretario, en nombre do los res-
pectivos autores, presentó los trabajos siguientes:
«Observaciones en un Erodium siipracanum trasplantado», por
P. Telesforode Aranzadi; y
«Notas de Espeleología», por el P. Jesús Carballo.
—El Sr. Llord y Gamboa leyó un estudio titulado «Análisis del
aragonito de Molina de Aragón».
— El Sr. Bolívar presentó una nota sobre el Argas reflexus.
ia boletín dtí la eeal sociedad española
—El P. Faura y SanS entregó, en nombre del autor, un ejem-
J)lar del libro titulado Historia de les Ciencies Naturals á Catalu-
nya, del sigle IX al sigle XVIII, per Mossen Norbert Font y Sagué.
— El Sr. Calderón dijo que El Cronista de Málaga del 28 del
pasado mes de Enero, dio cuenta de haberse sentido el mismo día
en el pueblo de Totalán, cercano á aquella capital, un temblor
de tierra que causó gran alarma en el vecindario. La sacudida,
aunque muy breve, fué bastante intensa, y en algunos edificios
dejó señales de conmoción. Los vecinos, al notar el fenómeno,
salieron á la calle muy alarmados, y transcurrió algún tiempo
antes de restablecerse la calma.
En el bajo Alemtejo y en la comarca de Beja, se han sentido li-
geras sacudidas, acompañadas de ruidos subterráneos el día 31
del pasado mes.
Gomo gran parte de Europa está bajo la influencia de un régi-
men de tempestad sísmica, interesan por extremo cuantos datos
puedan reunirse para saber si ésta se extiende ó no á nuestra Pe-
nínsula, según se dijo en la sesión anterior.
De la región mediterránea del continente africano también hay
indicaciones de trepidaciones del suelo, y asimismo en los últi-
mos días de Enero se sabe, por moros fugitivos llegados á Teluán,
que en el poblado de Romara, situado á 50 kilóm.etros de dicha
plaza, ha ocurrido una catástrofe producida por un temblor de tie-
rra, y se dice que por el consiguiente desprendimiento de una
montaña, en la que se hallaba situado el pueblo, quedaron sepul-
tados un centenar de muertos y heridos.
Secciones. — La de Zaragoza se reunió el 27 de Enero, bajo la
presidencia de D. Pedro Moyano, actuando de Secretario D. Al-
fonso González.
Leída el acta de la anterior fué aprobada.
Acto seguido fueron admitidos socios D. Paulino Savirón y don
Emilio Aramburu, y presentados D. Gabriel Galán y Ruiz, cate-
drático de la Facultad de Ciencias, por el Sr. Ferrando, y don
Manuel Olivar, doctor en Medicina, por el Sr. Moyano.
Seguidamente fueron leídas por el Sr. Moyano dos notas, una
referente á un feto de morueco y cabra y otra de un monstruo
ciclocef allano . Ambos ejemplares fueron vistos por los señores
socios.
DE HISTORIA NATURAL. fü
— La de Granada celebró sesión el 28 de Enero.
Posesionados de sus cargos los señores que .forman la Junta
para el presente año, y ocupada la presidencia por el R. P. An-
selmo Tomás Corrales, fué leída el acta de la sesión anterior,
quedando aprobada.
, Fueron admitidos como socio numerario D. Lorenzo Xavarre-:
te y, como socios agregados, D. Eduardo Gazorla y D. Francisco
de P. García Gazorla. -
Se hizo una nueva propuesta.
— El Sr. Presidente usó de la palabra para proponer que por
los socios de esta Sección, que tengan especial interés por los es-^,
tudios geológicos, se organicen frecuentes excursiones al ohjeto-
de hacer un estudio lo más detenido y minucioso posible de la
gea de la provincia. Se extendió en atinadas consideraciones so--
bre el interés que, tanto desde el punto de vista científico, como,
desde el de las aplicaciones á la agricultura, etc., tendrían estos
estudios. . -,
Fué aprobada la proposición del Sr. Presidente.
— El Sr. Espejo Gasabona habló de la importancia que tiene
hoy la llamada «Fiesta del Árbol», por cuanto dice á la repobla-
ción forestal y al grado de cultura, y propuso que por la Sección
se hagan las gestiones necesarias para la celebración de la misma
en Granada, empezando por solicitar de las autoridades y en-
tidades locales el apoyo moral y material que, á no dudar, dada
la trascendental importancia de dicha fiesta, han de prestarle in-
condicionalmente, máxime cuando se ha tratado de celebrarla en
otra ocasión por iniciativa del Municipio, no llegando á realizarse
por dificultades de la estación en que se intentó.
La idea fué acogida con entusiasmo por los socios, acordándose
el nombramiento de una Gomisión encargada especialmente de
dar desarrollo á la misma,
— El Sr. Aranda Millán leyó un trabajo intitulado «Xota sobre
moluscos de Lanzarote (Ganarías)».
— El Sr. Diez Tortosa (Juan L.) presentó una nota sobre «Datos
para la flora micológica de la región meridional de España», mos-
trando los ejemplares citados en dicho trabajo.
— Por último, se dio cuenta de los donativos recibidos para el
Museo V Biblioteca.
■78 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
— La de Santander quedaconstituída en la íorma que indica ei
acta que se copia:
«En la ciudad de Santander, en el Salón de Juntas de las Ca-
sas Consistoriales, á las tres y media de la tarde del día 29 de
Enero de 1909, se reunieron con el carácter de socios de la Real
Sociedad española de Historia natural, los señores siguientes:
D. José Rioja Martín, con representación de la Estación de
Biología Marina; D. Gabriel Pombo Ibarra, D. Ermidio Alcal-
de del Río y D. Luis Alaejos.
D. Jesiis Garballo, con la representación del Excmo. Sr, Mar-
qués de Comillas, D. Germán de la Mora, D. Jesús Grinda y
D. Félix de la Garma.
D.Juan Herrera Oria, con la representación de D. Enrique
Diego Madrazo: D. Vicente Quintana, D. Luis Martínez y Fer-
nández y D. Julián Fresnedo de la Calzada.
Preside á instancias de los señores presentes, D. Luis Martínez'
y actúa como Secretario accidental, D. Julián Fresnedo de la
Calzada.
El Sr. Presidente ruega al Sr. Rioja explique la razón de esta
reunión.
El Sr. Rioja expone su objeto, que no es otro que el de consti-
tuir la sección de Santander de la Real Sociedad española de
Historia natural, debidamente autorizados los socios reunidos
por la Directiva de Madrid.
Se da por constituida la Sección, y de conformidad con el re-
glamento se procede al nombramiento de cargos y se aprueban
los siguientes:
Presidente honorario, Excmo. Sr. Marqués de Comillas.
Presidente efectivo, D. José Rioja Martín.
Vicepresidente, D. Gabriel Pombo Ibarra.
Secretario, D. Jesús Carballo.
Tesorero, D. Luis Alaejos.
Igualmente se acuerda que la Sección se reúna todos los pri-
meros lunes de cada mes, debiendo tomar posesión de sus cargos
los señores nombrados más arriba, en la primera reunión, que se
celebrará el lunes 1.° de Febrero próximo.
Se acuerda proponer para la admisión de socios á D. Alvaro
Lanuza, D. Enrique Martín Vélez y D. Eduardo de la Pe-
draja.
DE HISTORIA NATURAL.
El Sr. Rioja manifiesta que con anterioridad á esta sesión ha
sido propuesto á Madrid el nombramiento de los señores D. José
Escalante y D. Antonio González Irún.
Y no habiendo más asuntos de que tratar se levantó la sesión.»
Notas y comunicaciones
El turbal de Villanueva del Gallego
POR
PEDRO FERRANDO
Habiendo tenido noticia de la existencia de este turbal por mi
discípulo D. José Gómez Redó, que dio breve cuenta de él en
la sesión del 7 de Noviembre de 1906 de la Sociedad Aragonesa,
decidí hacer una excursión al sitio de referencia para estudiar
aquella roca y las condiciones de su yacimiento. Nos sirvió ga-
lantemente de guía el citado Sr. Gómez Redó y asociáronse tam-
bién á la expedición el reverendo P. Navas y D. José Pueyo.
La turba ha sido puesta al descubierto por la erosión del río
Gallego, que en el término municipal de Villanueva y en el tra-
S' Matee de áoRiío
ydLnttna cU dálltae
"■^^^ZIT^IJ^" Tí > ^(ceiin deL cauce
yecto comprendido entre los pueblos de San Mateo y Pcñaflor,
tiene su cauce abierto en la formación aluvial que constituye la
feracísima huerta de Zaragoza. En dicha parte la corriente ejerce
una intensa acción erosiva sobre la orilla derecha, por formar
80 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
allí un recodo, lo cual hace que, al decrecer el río, se observe
perfectamenle el turbal eu esta orilla así como en la opuesta,
donde no se presenta más que algún pequeño depósito.
La formación de turba se halla recubierta por una capa de ar-
cilla parda ó negruzca pasando insensiblemente á turba hojosa
ó papirácea, que es la variedad más abundante de esta formación.
Sobre la arcilla parda hay arcilla amarillenta y rojiza con con-
creciones ferruginosas de limonita que se deposita alrededor de
pequeños tallos ó raíces carbonizadas, y cubriendo á estas capas
está el depósito aluvial, constituido por la tierra cultivada en la
parte superior y cantos rodados en la inferior.
Por bajo de la turba aparece una capa de marga deleznable
amarillenta, con nodulos calizos y ferruginosos, que parece ser
el loess de la formación subyacente. Es, por tanto, éste, un tur-
bal bajo ó de llanura, que se formó al terminar el período aluvial.
Caracteres de la turba: Parte de este yacimiento pertenece al
tipo de los turbales de bosque, cuya substancia ofrece estructura
leñosa, muy compacta, reconociéndose perfectamente en algunos
ejemplares las capas concéntricas anuales del leño y los nudos
de la madera; en ciertas porciones la compacidad es tan grande,
que tienen mucho parecido con la variedad de lignito denomi-
nada azabache. Esta materia, todavía completamente leñosa, está
mezclada con abundante turba hojosa, de coloración parda ó ne-
gra, y que, según su consistencia, ofrece tránsitos insensibles
por una parte á la variedad terrosa mezclada con gran cantidad
de arcilla que ocupa la porción superior del yacimiento, y por
otra á las cortezas de árboles, no transformados aún en verda-
dera turba. Ninguno de los ejemplares recogidos pertenece á la
variedad típica, de estructura aüeltrada y esponjosa, formada
principalmente por musgos del género Sphagnum.
Fósiles.— Eülve las capas arcilloturbosas se hallan con bastante
abundancia el Bulimus acutus (Cochlicella acuta) y el B. decolla-,
tus, el Helix cespitum y el H. nemoralis y especies de los géneros
Limnea, Bythinia, Planorhis, Cyclostoma y Pisidium.
Además, se han encontrado restos de grandes mamíferos, tales
como un molar de Elephas, cuyos huesos fuerjn arrastrados por
la corriente del río, y la porción basilar inserta en el frontal de
los dos cuernos de un gran Cervus, que muy bien podría ser el
C. tarandus ó reno.
DE HISTORIA NATURAL. 81
Estudio sobre los minerales de wolframio de España
POB
CONRADO GRANELL
La presente nota es el extracto de un estudio que venimos
realizando hace tiempo desde el punto de vista de la compo-
sición química de diferentes ejemplares españoles de especies
de wolframio ó tung-steno.
De los diez minerales de este cuerpo que se conocen, sola-
mente se han hallado en nuestro país hasta la fecha la wolfra-
mita, la ferberita, la scheelitay la cuproscheelita, de las cuales
voy á decir algunas palabras relativas á suyacimiento y com-
posición.
AVoLFRAMiTA Y FERBERITA. — Es la wolframíta una mezcla
isomoforma de wolframato de hierro y mang-aneso, y en alg'u-
nos casos, además, de cortas cantidades de tantalato y niobato
de estos mismos metales (columbita). Cristaliza en el sistema
monoclínico prismático.
En España abunda bastante esta especie, estando registradas
oficialmente 34 minas. El Sr. H. Pacheco se ha ocupado en esta
Sociedad de los yacimientos peninsulares de wolframíta (1),
notando que la g-i-an mayoría arman en la zona g-ranítica,
estratocristalina y cámbrica, que corre desde Galicia por el N.
de Portug-al, Zamora, Salamanca y Cáceres, hasta la falla del
Guadalquivir. Criaderos menos importantes hay en las cor-
dilleras centrales y aun en la provincia de Toledo (Almorox).
Aparte de esta zona sólo tenemos noticias de los interesantes
cristales de Sierra Almag-rera, estudiados por Selig-mann^ y de
una localidad en que este mineral acompaña á lascheelita en
la sierra de Mijas (Málag-a) por ejemplares existentes en el
Museo de Ciencias naturales y en la Escuela de Minas de
Madrid.
En cuanto á la ferberita, descubierta por Breithaupt en la
Sierra Almag-rera (2), es el wolframato de hierro con muy cortas
(1) «Distribución de la wolframíta en España y yacimiento de tungsteno del cerro
de las Cabezas de Montero». Bol. R. Soc. esp. Hist. nat. t. v, págs. 247-254, 1905.
(2) Eevisla m¿}iera,t. Lii.1^52. ■ ; -
82 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
cantidades de mang-aneso, isomorfo de la wolframita, especie
hasta ahora privativa de España y Portug-al.
En España, á juzg-ar por los análisis que hemos practicado^
abundan las ferberitas y es notable el caso que presenta una
muestra, cuyo análisis consig-naremos después, porque deja
descartado el juicio emitido por Dana en su Mineralog-ía (edi-
ción 1906), de que una ferberita pura, esto es, formada por wol-
framato de hierro y exenta de mang-aneso, no es probable que
exista en la naturaleza.
En la mayor parte de las localidades españolas, como sucede
en las extranjeras, se presenta la wolframita como accesoria
de la casiterita. Así ocurre en los filones de cuarzo de la reg-ión
estannífera del NW. de España, que Hallada (1) determina co-
menzando en el término de Merza, límite N. de la provincia de
Pontevedra, cruza la de Orense, después al W., sig-uiendo por
Ribadavia, Freas de Eiras, Monterrey y Villar de Ciervos (Za-
mora) hasta el vecino reino de Portug-al; yacimientos de es-
taño que pasan del g-ranito al arcaico y viceversa, citando
como localidades bien determinadas en el g-ranito las del
monte Balsidrón al SE. de Ribadavia, frente á Porto Mono en
las orillas del Tambre, al NW. de Santiag-o en Carbajosa.
A los yacimientos estanníferos que arman en el estrato-
cristalino de Zamora y Salamanca, acompaña la wolframita,
entre otras localidades en los g-neis de Martinamor, cerro del
Atalaya, existiendo también el mineral en cuestión, aunque en
pequeñas cantidades, en los criaderos de estaño de las pizarras
cámbricas de Salamanca, términos de Torrubias, Alquería
de Ceg-ueña, Santo Tomé de Rozados, Bernoy y Cemprón.
En Hoyo de Manzanares (Madrid) el mineral aparece en
frag-mentos hojosos empotrados en el cuarzo filoniano, que es
como se presenta en las localidades mencionadas, acompa-
ñando al estaño.
Por lo que respecta á los criaderos de la 'provincia de Cáce-
res, arman en el g-ranito, como sucede en la sierra de Jalama,.
término del Acebo, Garrobillas, Valencia de Alcántara y Cá-
ceres; en unos, el mineral está asociado á la casiterita, siendo-
la manera común de presentarse en cristales empotrados en
filones de cuarzo lechoso; alg-unos, como los de Garrobillas,
(1) Explicacióa del Mapa geológico de España, 1. 1, págs. ns y 545.
DE HISTORIA NATURAL. 83
probablemente más ricos en las porciones superiores que la
erosión hizo desaparecer, puesto que el mineral aparece con
profusión en cantos sueltos por los terrenos próximos á los
filones.
La abundancia de yacimientos de la especie que nos ocupa
en nuestro país, se señala por el hecho de que sólo en la colec-
ción de minerales de España del Museo de Ciencias naturales
de Madrid, existen representadas las sig"uientes localidades: Ri-
badavia y Penouta (Orense); Peñasqueira (Sierra de la Estre-
lla) y Carvajales (Zamora); Hinojosa del Duero, Navasfrías,
Saucelle (Salamanca), Acebo, Garrobillas, Cáceres, Valencia
de Alcántara (Cáceres), Hoyo de Manzanares (Madrid), Almo-
rox (Toledo), Montoro (Córdoba) y Sierra de Mijas (Málaga).
Aparte de estas localidades citan los profesores Calderón
(D. S.) y Tenne de Berlín en la obra titulada «Die Mineral-
fundstáten der Iberischer Halbinsel», Berlín, 1902, Carbajosa,
Puebla de Caramiñal, Arosa (Galicia), Vitig-udino (Salamanca)
y Canchal de la Muela, Trampol, Montánchez y Pedroso (Cá-
ceres), Zalamea (Badajoz), Navalmoleda (Córdoba) y Marmo-
lejo (Jaén).
Posteriormente á estos trabajos hemos tenido noticias de la
existencia de wolframitas en las minas del marqués de la Can-
delaria en Torrelodones (Madrid) y Flor del Espinar (Seg-ovia),
Ponferrada, mina Carmelita (León), Berruecopardo y Ciudad
Rodrig-o (Salamanca), Buitrag-o (Madrid), Linares (Jaén) Can-
saburros y Casa de Don Antonio (Cáceres), Ayuntamiento del
Bollo y Beobiz (Orense) y Mina de la unión (Cartag-ena).
ScHEELiTA. — Es el wolframato de cal cristalizado en el siste-
ma tetrag'onal en formas bipiramidadas. Se halla en los mis-
mos yacimientos que la wolframita, y las localidades españo-
las en que hasta la fecha se ha encontrado, seg-úu Tenne y
Calderón (1) son las sig-uientes:
Garg-anta de Buitrag-o (Madrid), Linares y Marmolejo (Jaén),
Estepona (Málag-a); alrededores de Málag-a y Ponferrada (León).
CupRoscHEELiTA. — Es el wolframato de cobre y calcio, Iso-
morfo de la especie anterior.
P. Eduardo Hernández Pacheco (2) encontró, en pequeñas
diseminaciones con la anterior, esta especie nueva para lag-ea
(1) Op. «ü., páginas 222 y 223.
(2) Op. cit., pág. 251.
81
boletín de la keal sociedad española
española, en la mina SoriJresa, de wolfram de Montoro, ha-
biéndose recibido después en el Museo de Ciencias naturales
buenos ejemplares de la misma procedencia.
Composición química de Jos ejemplares por nosotros analizados
Wolframitas y ferberitas
1 Zamora
2 Saucelle (Sala-
manca)
3 Garrobillas (Cá
ceres)
4 Cansaburros
(Cáceres)
5 Zamora
6 Ribadavia
(Orense)
7 Berruecopardo
(Salamanca)..
8 Torrelodones
(Madrid)
9 Linares (Jaén) .
10 Ayuntamiento
del Bollo
(Orense)
11 Montoro (Cór-
doba;
12 Ciudad Rodrigo
(Salamanca). .
13 Buitrago (Ma-
drid)
14 Hoyo de Man-
zanares (Ma-
drid)
15 Navasfrías (Sa-
lamanca)
16 Flor del Espi-
nar (Segovia).
17 Carba jales (Za-
mora)
W03
FeO
70,75
28,67
75,58
23,74
75,83
23,02
76,03
22,76
76,18
21,4'j
75,90
20,87
72,41
23,41
75,84
19,71
75,79
19,22
76,05
19,41
75,51
19,02
75,47
14,31
75,46
12,41
76,93
12,37
75,83
11,24
70,08
16,90
76,12
10,45
MnO
Nada
0,46
0,95
1,02
1,85
2,89
3,25
3,48
4,52
4,58
4,90
9,86
11,08
11,25
12,41
13,65
14,41
A12 03
CaO
0,12
0,09
Nada
Indic.
>
Nada
>
>
>
Indio.
>
0,21
0,06
0,16
Nada
0,74
»
Indic.
>
Nada
»
0,28
I
Indic.
>
0,29
>
0,31
»
0,15
0,42
Indic.
Nada
>
Sn02
Nada
0,22
Nada
99,63
: 99,78
: 99,80
: 99,81
-■ 99,49
: 99,67
99,71
99,77
: 99,53
100,04
99,61
99,64
: 99,24
99,80
99,63
100,05
99,98
DE HISTORIA NATURAL.
85
Scheelitas
18 Alrededores de Málaga
19 Ponferrada (León)
20 Marmolejo (Jaén)
W03
FeO
K
80,15
Indic.
ludic.
80,22
>
s
80,17
Nada
y
CaO
19,73 = 99,88
19,54 = 99,76
19,81 = 99,99
Cuproscheelita
21 Montoro (Córdoba):
Anhídrido túngstico 78,69
Cal 10,91
Oxido cuproso 2,57
— ferroso 0,03
Silice 7,91
Pérdida por calcinación 1,24
Alúmina, potasio, litio, ácido sulfúrico Indicios
Damos á continuación algunas noticias sobre los caracteres
y procedencia de los ejemplares que nos han servido para los
precedentes análisis:
1. Esta muestra es un canto rodado, de color rojizo en su
superficie y g-ris en su interior. Su estructura es á simple
vista amorfa, pero examinada la muestra con auxilio de una
lente, aparece g-ranular cristalina. Nos la proporcionó D. José
Sánchez, de Madrid, y como se trataba de un terreno no de
nunciadOj solamente pudimos alcanzar que nos dijese la pro-
vincia de su procedencia, la cual es Zamora.
2. Es una masa de estructura g-ranular, cristalina, de color
negro pardusco. Procede de Saucelle (Salamanca), y nos la
proporcionó D. Salvador Calderón, de los ejemplares repetidos
existentes en el Museo de Ciencias naturales de Madrid.
3. Es una muestra formada por la reunión de grandes
cristales prismáticos empotrados en cuarzo, de color negro
pardusco y fractura hojosa. Nos dio esta muestra D. Francisco
Cobes, comerciante dedicado al negocio de minas.
4. Cantos rodados encontrados en una tierra laborable de
Garrobillas (Cáceres), en el término de Cansaburros. Tiene los
8c boletín de la real sociedad española
caracteres físicos de la muestra anterior. Nos la proporcionó
D. Francisco Cobes.
5. Ejemplar de estructura análog-a al seg-undo. Fué faci-
litado por D. José Sánchez, y procede también de Zamora.
6. Muestra parecida á la 3, proporcionada por D. Salvador
Calderón, existente en el Museo de Ciencias naturales de
Madrid.
7. Ejemplar recristalizado, metamorfizado, con g-ang-a
cuarzosa y micacita; proporcionado por D. Julián César Sán-
chez, catedrático auxiliar de la Universidad de Salamanca.
8. Análog-o al 3 y proporcionado por el marqués de la Can-
delaria. Procede de Torrelodones (Madrid).
9. Muestra parecida á la 3, proporcionada por D. Salvador
Calderón y procedente de los ejemplares repetidos del Museo
de Ciencias naturales de Madrid.
10. Debemos el ejemplar á D. Manuel García Martínez,
quien lo recolectó en unos terrenos de aluvión de la cuenca
del río Ribey, reg-ión en donde se supone debieron residir los
bibalos, pueblo de Galicia que alcanzó en la antig-üedad g-ran
renombre por el arte exquisito con que construyeron armas y
armaduras de bronce y acero.
11. Muestra análog-a á la 3 y proporcionada por D. Salva-
dor Calderón. Procede de los ejemplares repetidos del Museo
de Ciencias naturales de Madrid y fué recog-ida por el señor
H. Pacheco en la mina Sorpresa, de Montoro (Córdoba).
12. Ejemplar muy parecido al 2, proporcionado por el señor
Fernández Arias, de una mina de Ciudad Rodrig-o (Salamanca)
de su propiedad.
13. Muestra como la tercera, donada por D. Enrique
Orteg-a.
14. Ig-ual al anterior y proporcionada por el marqués de la
Candelaria.
15. Ejemplar análog-o al 3, pero que además del cuarzo que
como g-ang-a llevan todos los ejemplares, tiene también mis-
pickel. Le debemos áD. José Giral, catedrático de la Universi-
dad de Salamanca.
16. Muestra de estructura laminar hojosa, de color pardo
rojizo, proporcionado por D. Salvador Calderón, de los ejempla-
res repetidos del Museo de Ciencias naturales de Madrid. Fué
recolectada en Flor del Espinar por D. Lucas Fernández Na-
Bol. tic la K. Soc. Esp, de Hist. Kat.
Tomo IX.— L.úi. I.
f4acha;s prehistóricas.
B.jl. do la R. Soc. Esp. de Hist. Xat.
Tomo IX.,— Lam. IL
^m
,í'S^W
,»\
Hachas prehistóricas.
DE HISTORIA NATURAL. 87
Tarro, catedrático de la facultad de Ciencias de la Universidad
€entral.
17. Mineral análog-o al 3, proporcionado por D. Enrique
Orteg-a.
18. Son dos cristales imperfectos, de color blanco g-risáceo,
que nos facilitó para su análisis D. Salvador Calderón.
19. Muestra formada por una masa de color rojo limpio,
con cortas cantidades de micacita en su superficie. También
iios fué proporcionada por el Sr. Calderón.
20. Masa cristalina g-ranular, de color blanco amarillento,
■donada por D. José Villar, Ing-eniero de minas, procedente de
una mina de wolfram de Marmolejo (Jaén.)
21. Cerro de las Cabezas, en Montoro (Córdoba). El ejem-
plar, del cual se desprendió un trocito para el análisis, existe
•en el Museo de Ciencias naturales.
Creémonos oblig'ados antes de dar fin á este escrito, á hacer
■constar nuestro más sincero y ferviente agradecimiento hacia
D. Salvador Calderón, D. Cayo y D. Enrique Orteg-a Mayor,
D. Lucas F. Navarro, D. Eduardo Hernández Pacheco, D. José
Giral, D. César Sánchez Martín, el Sr. Marqués de la Candela-
ria, D. Manuel Martínez, D. Francisco Cobes y D. José Sán-
chez, pues cada cual en su esfera nos ha proporcionado todo
g'énero de datos, material y elementos necesarios para la reali-
zación de este trabajo.
Objetos prehistóricos de la provincia de Tarapacá (Chile)
(Láminas i y ii )
POR
FRANCISCO DE LAS BARRAS DE ARAGÓN
Entre los objetos procedentes de Chile regalados á la Univer-
sidad de Oviedo con magnanimidad digna de profundo agradeci-
-miento por D. José Moldes, figuran, como indicaba en mi nota
anterior, varias puntas de flecha de piedra, procedentes de Punta
Pichalo, en la provincia de Tarapacá, localidad que antes perte-
neció al Perú.
Sabido es que en los depósitos de guano de América del Sur,
se han encontrado multitud de objetos prehistóricos y precolom-
bianos, entre ellos algunas joyas, mucha cerámica, y en algunos
«8 BOLETÍN DE LA KEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
yacimientos del Perú unos tridentes de madera muy dar;i de que,
sin duda, se servirían para la explotación, pues el guano se em-
pleaba ya como abono en el imperio délos Incas.
El Dr. Vergara Flórez, en el trabajo citado en la nota de refe-
rencia (1), hace mención de su visita á las construcciones, depósi-
tos de conchas, etc., que constituyen los paraderos habitados por
los indios chatxgos al Norte de Duendes ^Tocopilla).
«Lo que llama la atención en estas vetustas ruinas (dice) os que
hay muestras palpables de que estos changoíi explotaban el cobre.
En las huacas se han encontrat^o pequeños bloques de cobre á me-
dio fundir, calcinado, ó bien láminas elaboradas de este metal.»
Añade que hay muestras de esta clase en h\s huacas de Quillagua,
de donde proceden las momias de que dimos cuenta.
Precisamente con las puntas de ile:ha vino uno de esos trozos
de cobre, que recibimos en la misma caja que éstas, sin indicación
especial, y también con ellas un diente fósil de escualo que no
guarda relación alguna con los otros fósiles del mismo donativo
y que acaso sirvió de amuleto; destino probable también del obje-
to de anfibolita que representamos en la figura 15. ¿Proceden estos
objetos de las huacas de Quillagua, y por tanto, debimos dar
cuenta de ellos con las momias, ó son de la guanera de Punta Pi-
chalo? Esto último es lo que parece más probable, pues cou los
objetos de esa procedencia los recibimos.
Lo miís importante de esta parte del donativo del Sr. Moldes,
son las puntas de flechas de piedra tallada, fabricadas de cuarzo,
silex, jaspe y calcedonia, siendo algunas de delicada labor.
En cuanto á su antigüedad, tendríamos'que entrar en la cues-
tión de la del hombre en América, que no hemos de abordar
aquí, refiriéndonos á los trabajos que sobre la materia se han
hecho y hacen actualmente.
No obstante, no holgará por completo, citar las conclusiones á
que llega en ese asunto Mr. Thomas Wilson, conservador de la
sección de Arqueología del Museo Nacional de Washington [T¡.
»En todos los Estados Unidos (dice) se han encontrado instru-
mento?, que por su forma, su apariencia, sus dimensiones, su
(1) Cra/iíoí ¿ej;aríífe5^r««íi5. Revista Chilena de Historia Natural. Año xi, nú-
mero 4, Ag-csto 1905.
(2) Com^'.e reuiu de la douziime session du Cengrcs Internationa! D'Anthropologie eí
jyArchMogie pnhistoriques de Paris, 1000. Publicado por ilasson y Compañía, V&T\Sy
1902. «La alxa antigüedad del hombre en la América del Norte».
DE HISTORIA NATL'KAL. (®
modo de fabricación y [)V(i\)h\)\(tm(in\.fi «,\i uso, presentan la mayor
semejanza con los instrumentos paleolíticos de Europa, Esta cues-
tión ha sido objeto de importantes discusiones en el Congreso la-
ternacional de americanistas de París en 1800. Las actas de sus
sesiones demuestran la semejanza de los instrumentos paleolíticos
de América y de Europa, y en virtud de esta seraenjanza se puede
admitir como valedera la hipótesis de que pertenecen al mi-irno
grado de cultura.» «Aunque los hechos y argumentos precitados
(añade) no establecen la alta antigüedad del hombre en América,
se VG que militan en su favor.»
El Sr. Montano, en la reunión del Congreso de Antropología,
celebrada en Monaco en 1000 (1), con motivo de la presentación
de varios objetos procedentes de una cueva de Sancti-Spiritus^
hace notar so semejanza con los neolíticos de Europa.
El Dr. Verneau (2), á la vez que emite su opinión de que los
antiguos habitantes del extremo sur del continente americano,
descienden de poblaciones septentrionales, dice que el número y
variedad de objetos, principalmente de las hachas de bronce, es
muy grande, así como las de piedra, entre las que hay muchas
comparables á las neolíticas de Europa y otras que son deformas
originales y muy variadas.
Xohay que olvidar que el uso de los instrumentos, especialmen-
te puntas de flecha de piedra, ha continuado hasta nuestros días, á
lo que se refiere Darwin en su Viaje alrededor del Mundo {?)] ha-
blando de una excursión de Copiapó á la Cordillera, al decir que
abundan en el país los restos de antiguas casas indias, en cuyas
ruinas se recogen pedazos de telas, instrumentos de metales pre-
ciosos y espigas de maíz. 'íMe han dado, añade, una punta de
flecha de piedra ágata, precisamente de la misma forma de las que
hoy se usan en la Tierra del Fuego; esta punta la habían encon-
trado en una de esas casas en ruinas» (4).
Últimamente, Ralzel dice, al tratar de los fueguinos y refirién-
dose á algunas de sus tribus, que actualmente constituyen sus úni-
(1) «Objetos precolombinos de la Isla de Cuba». L' Anthropologie, tomo ivii, página.
132, 1906.
(2) Les nouzeaux documents antfiropologiques rapportée$ de V Efiuateur par le Dr. Ri-
vet. V Anthropologie, tomo xviii, pág. 146, 1907.
(3) Tomo II, cap. xvi. Chile septentrional y Perú, pág. 117. Edición de Sempere,
Valencia.
(4) "Las razas humanas'^. Edición de Montaner y Simón, tomo ii, gág. 8o.
T. iz. -Febrero, 1909, 7
90 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
cas armas el arco, la flecha y cuchillo, y que emplean para la con-
fección de las puntas de flecha los vidrios de las botellas. Añade,
que por no encontrar en su país materiales á propósito ó no saber
fabricarlos, los adquieren á lo que parece por cambio, con los pa-
tagones. Añade que están fuertemente adheridas al mango, y
rectifica á Lubbok, quien pretende que están apenas clavadas en
él, suponiendo que lo hacen así para que los cristales se queden
dentro de la herida.
El ya citado Mr. Wilson, estableció una clasificación (1) para
las puntas de flecha de lanza y cuchillos, abarcando en ella á la
vez los objetos encontrados en Europa y en América. Su sencillez
y carácter práctico son grandes, y entendemos que merece ser se-
guida cuando se trate de clasificar los objetos á que se refiere,
como lo haremos nosotros ahora.
Forma dos grupos: el primero comprende las puntas de flecha
y de lanza, diferenciándolas sólo por sus dimensiones, y el se-
gundo los cuchillos.
Del primer grupo, que es el que nos interesa, hace cuatro divi-
siones, que son:
División 1." Puntas en forma de hojas. — Las coloca al princi-
pio por considerarlas las formas más antiguas, é incluye en ella
todas las variedades elípticas, oblongas, lanceoladas, etc., que no
tienen barbillas ni pedúnculo. La subdivide en las clases si-
guientes:
Clase A. — Puntas agudas en los dos extremos con el máximum
de anchura hacia el tercio ó cuarto inferior.
Clase B. — Puntas más ovales y menos agudas que las preceden-
tes, con la base cóncava, recta ó convexa.
Clase C. — Puntas agudas en un extremo, largas y estrechas con
bordes paralelos y base cóncava, recta ó convexa. Estos instru-
mentos se encuentran sobre la costa del Pacífico.
División 2.^ Puntas triangulares. — Comprende esta división
•lodos los ejemplares triangulares, cualquiera que sea su base ó
sus bordes. No tienen pedúnculo ni hombros, pero por la extre-
mada concavidad de su base, algunas de estas puntas parecen bar-
badas cuando están colocadas en un asta.
(1) (^Clasificación délas puDtas de fleclia, puntas de lanza y cuchillos de piedra».
■Compte rendu del Congreso de Antropología y Arqueología Prehistórica. Reunión de
París de 1900, pág. 298, París, 1902.
DE HISTORIA NATURAL. 91
División 3.* Puntas pedunculadas. — En esta clase entran todas
Jas que tienen pedúnculo, sea cualquiera la forma de su base. (Se
exceptúan algunas pedunculadas, que coloca el autor en la divi-
sión siguiente.) Forma tres clases:
Clase A. — Puntas rómbicas, sin hombros ni dientes.
Cíase B. — Puntas con hombros.
Clase C. — Puntas con dientes.
En las tres divisiones precedentes están contenidas las puntas
de flecha más comunes; pero teniendo en cuenta que hay otras ó
poco numerosas, ó localizadas en regiones pequeñas, pero todas
bien caracterizadas, creyó conveniente Mr. Wilson formar con
ellas un grupo independiente.
División 4.* Puntas con caracteres diferentes. — La subdivide
del modo que sigue:
Clase A. — Con los bordes tallados en bisel.
Clase D. — De bordes denticulados ó en forma de sierra.
Clase C. — De pedúnculo bifurcado.
Clase D. — De largos dientes iguales, especiales de la Georgia
(Estados Unidos).
Clase E. — De sección triangular particulares de la provincia de
Chiriquí (Panamá).
Clase F. — De corte transversal, ensanchado, especiales á la Eu-
ropa occidental.
Clase G. — Hachas de pizarra pulimentada que se encuentran
entre los esquimales, en Nueva Inglaterra y en el estado de
Nueva York.
Clase 11. — Asimétricas.
Clase I. — De formas extrañas.
Clase K. — Perforadores.
Esto es lo que comprende eu el primer grupo; en cuanto al de
los cuchillos se extiende muy poco el autor, diciendo que sus ca-
racteres son: presentar un pedúnculo, uno ó dos hombros y uno
ó los dos bordes con filo. Son generalmente asimétricos y algunas
veces tienen redondeada la punta, revelando que han servido so-
lamente para cortar.
Los ejemplares de puntas de flecha que constituyen el donativo
en cuestión son 26 puntas sueltas y una con asta. Todos pertene-
cen alas tres primeras divisiones del primer grupo. De la primera
tienen representación las clases A y B, la segunda está también
representada, y de la tercera las clases B y C. A la parque hemos
93 boletín de la real sociedad española
estudiado cada uno de los ejemplares hemos hecho un ligero di-
bujo, que permite que acompañen á ésta las figuras de todos ellos.
División 1/ Clase A. — Lám. i, núm. 1. De cuarzo blanco;
midiendo 51 mm. de longitud por 17 de anchura máxima.
Lám. i, nüm. 2. Do cuarzo blanco; midiendo aproximada-
mente 48 mm. de longitud, pues tiene algo rota una de las pun-
tas, por 18 de anchura máxima.
Lám. 11, nüm. 16. De cuarzo blanco; midiendo 19 mm. de an-
chura máxima. No puede determinarse su longitud por estar enas-
tada. Es el asta un trozo de rama de poco peso, pues su parte me-
dular alcanza 8 mm. de diámetro, siendo el total de 14. Su longi-
tud es de 385 mm., pero parece haber sido larga y cortada moder-
namente. Gomo se ve por las dimensiones, queda rebasada por los
bordes de la punta. Esta se halla fija en una hendedura hecha en
el extremo del palo y amarrada fuertemente con un hilo grueso,
estando todo el sitio de amarre y como un tercio de la piedra,
embadurnados de una especie de pegamento pardo achocolatado,
acaso venenoso. La manera de estar enastada es semejante á la
que Mortillel presenta en la fig. loG de la lámina xx (1), refirién-
dose á la época Solutrense.
Lám. i, núm. 3. Trozo de punta de cuarzo blanco, que alcanza
55 mm. de longitud máxima y que tendría una probable de 70;
mide 40 de anchura máxima.
Lám. I, núm. 4. Trozo de punta de cuarzo blanco de 40 mm.
de longitud, que completo alcanzaría unos 65, y que mide de an-
chura máxima 25.
Lám. I, núm. 5. Es una lasca de roca vitrea volcánica, algo
curva con retoques en sus bordes y lisas las caras superior é infe-
rior, midiendo 49 mm. de longitud por 19 de anchura máxima,
que debió ser algo mayor por estar roto uno de los bordes.
Todas estas formas de la clase A se corresponden perfecta-
mente con las que estudia Mortillet, como correspondientes á la
época Solutrense del período Paleolítico (láminas xvii, xvm, xx y
alguna otra). Es interesante la observación de Mr. Wilson, de que
en realidad, la forma de todas estas puntas no puede referirse á la
hoja de laurel solamente, por lo que adopta para ellas el nombre
(1) Musée prékistoriqíte, par Gahriel de Mortillet. Segunda edición. París. Schleicher
fréres, editores, 1903. ,
Todas nuestras citas de Mortillet, se refieren á esta obra.
DE HISTORIA NATURAL. Qi
genérico de lanceoladas. En cambio, es algo inexaclo afirmar que
todas tienen su anchura máxima en el tercio ó cuarto inferior de
su longitud, pues aunque esto sea lo más frecuente, no es regla ab-
soluta, siendo muy numerosas las excepciones.
Clase B. — Las puntas que á ella pertenecen, son de formas,
oblongas ú ovales, á veces ovoideas, pero con la base truncada.
Lám. I, núm, 6. Punta de silex; mide 46 mm. de longitud
máxima, 19 de anchura máxima y 5 de anchura en la truncadura
que por construcción tiene en su base. En conjunto, presenta la
forma lanceolada por lo que pudiera referirse á la clase anterior,
á no ser por la pequeña truncadura mencionada.
Lám. I, núm. 7. De silex, con 39 mm. de longitud máxima,
20 de anchura máxima y una truncadura en la base de 8 mm.
Presenta en conjunlo la forma lanceolada como la anterior.
Estas dos puntas pueden relacionarse por la semejanza de sa
forma general con las de la época Solutrense, que se figuran en
las láminas xvii y xx de Morlillet, el cual presenta en esta última,
la 155, un ejemplar procedente de Groenlandia, con la base no,
puntiaguda; pero lambién pudieran referirse á algunas déla época
Robenhausiense, del período Neolítico, representadas en la lámina
xLvii y alguna otra.
Lám. 1, núm. 8. De calcedonia, con 52 mm. de longitud má-
xima y 22 en su mayor anchura.
Lám. I, núm. 9. De calcedonia, con 54 mm. de longitud y 25
de anchura máxima.
Lám. 1, núm. 10. De calcedonia, con 49 mm. de longitud
aproximada (está algo rota la punta) y 24 de anchura máxima.
Estas tres puntas pueden referirse á las figuras 488 y 489, esta
última principalmente, de la lámina xlvii de Mortillet, correspon^
diente á la época Robenhausiense.
División 2.* Lám. i, núm. 11. De calcedonia con 55 mm. de
longitud por 23 de anchura máxima. Es delgada y de talla muy
fina.
Lám. I, núm. 12. De calcedonia; longitud máxima 42 mm.;
longitud desde el fondo de la escotadura, pues es la que la tiene
más pronunciada 37 mm. Anchura máxima 30 mm.
Lám. ir, núm. 1. De calcedonia, con 40 mm. de longitud má-
xima y 25 de mayor anchura.
Lám. II, núm. 2. De calcedonia, con 29 mm. de longitud má^
xima y 19 de anchura máxima.
91 boletín de la real sociedad española
Lám. II, núm. 3. De calcedonia, con 30 mm. aproximada-
mente de longitud (tiene rota la punta) y 18 de anchura máxima.
Lám. II, núm. 4. De calcedonia, con 22 mm. de longitud
máxima aproximadamente (tiene rota la punta) por 12 de anchura
máxima,
Lám. II, núm. 5. De jaspe gris, con manchas rojas; longitud
máxima 25 mm. por 13 de anchura máxima.
Lám. II, núm. 6. De jaspe rojo; longitud máxima 23 mm. por
14 de anchura máxima.
La forma de estos ejemplares corresponde á las representadas
en las flgs, 484 y en especial en la 485 de Morlillet, lámina xlvií
de la época Robenhausiense.
División 3.* Clase B. — La base de la punta forma con el pe-
dúnculo un ángulo obtuso ó recto.
Los tres ejemplares que existen en la colección no son de los
más finamente tallados, pero ofrecen caracteres bien definidos y
pueden referirse á figuras de las que presenta Mortillet en las lá-
minas referentes á la época Robenhausiense.
Lám. II, núm. 7. De jaspe gris con los hombros poco acusa-
dos. Longitud total, 40 mm.; longitud del pedúnculo, 9 mm.; an-
chura en la base, 14 mm.
Lám. II, núm. 8. De jaspe rojo. Longitud total, 42 mm.; lon-
gitud del pedúnculo, 10 mm.; anchura en la base, 15 mm.
Lám. II, núm. 9. De jaspe rojo. Longitud total, 33 mm.; lon-
gitud del pedúnculo, 8 mm ; anchura en la base, 16 mm.
Clase C. — En ella los salientes laterales que forma la base con
el pedúnculo, en vez de coincidir en un ángulo obtuso ó recto, for-
man ángulo agudo y los que habíamos llamado hombros, se con-
vierten en dientes ó adaraj?s.
Lám. II, núm. 10. De cuarzo blanco; longitud máxima (sin
el pedúnculo), 10 mm. Anchura máxima, 16 mm.
Lám. II, núm. 1 1. De cuarzo; longitud máxima (sin el pe-
dúnculo), 22 mm. por 18 de anchura máxima.
Lám. II, núm. 12. De calcedonia; midiendo 20 mm. de longi-
tud máxima por 19 de anchura máxima.
Lám, II, núm. 13. De calcedonia; midiendo 30 mm, de longi-
tud máxima por 24 de anchura máxima, llegando sus adarajas á
10 mm. de longitud, pues es la que las tiene mayores. No po-
nemos la longitud de los pedúnculos porque en todas están más ó
menos rotos.
DE HISTORIA NATURAL. 9»
Todas estas puntas son referibles á las representadas en la obra
de Mortillet en los niíms. 488, 494 y 495 de la lámina xlvii, que
corresponde á la época Robenhausiense.
Lám. II, núm. 14. De sílex; midiendo una longitui total apro-
ximada (comprendido el pedúnculo), pues la punta está rota, de
50 mm. Longitud del pedúnculo, que está intacto, ,12 milímetros.
Anchura al nivel de la base del pedúnculo, 21 mm. Longitud de
la adaraja que conserva entera, 10 mm.
Por sus dimensiones, forma y factura presenta ésta marcadas
diferencias con las otras puntas de la misma clase. No encontra-
mos en Mortillet formas que se asemejen mucho á ella, y en-
cambio, por el modo de estar construida, presenta analogías con
las que Mr. Wilson llama puntas de formas extrañas, clase 1 de la
división 4.', de las que advierte que son todas de silex y la mayor
parte de los valles del Ohío y del Misisipí.
Datos para la flora micológica de la región meridional de España
POK
JUAN LUIS DIEZ DE TORTOSA
Animado por el ejemplo que nos da, y el llamamiento que nos
hace el distinguido botánico Dr. Lázaro, en sus «Notas Micológi-
cas», y con objeto de constituir una colección con destino á la cá-
tedra de Botánica de la Facultad de Farmacia de Granada, vengo
prestando desde hace algún tiempo atención preferente á la reco-
lección y conservación de los hongos, cuyo estudio, en lo que se
refiere á nuestra ñora, es aún bastante deficiente, por las causas
señaladas por dicho Sr. Lázaro.
En los trabajos publicados recientemente por este profesor, so-
bre dicho asunto, como en los del docto catedrático de Barcelona,
Dr. Aranzadi, se han dado noticias geográficas respecto á muchos
hongos no citados antes en España; con lo cual nuestra flora mi-
cológica, que hasta hace pocos años parecía pobre, cuenta en la
actualidad con un crecido número de especies.
En los trabajos ahora mencionados, casi no se hace referencia,
sin embargo, á la región meridional, y se sigue, por lo tanto,
asignando á la misma un reducido número de especies, que es el
que figuraba en la obra de Golmeiro «Enumeración y Revisión
93 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
de las plantas de la Península Hispano-lusitáoica», mas algunas
dadas á conocer por el Sr. Barras de Aragón en sus «Datos para
la Flórula Sevillana» (Actas Soc. Esp. Hist. nat., 1. xxvi), y por
el tír. Hernández Pacheco en una nota sobre «Algunos hongos
basidiomicetos recolectados en los alrededores de Córdoba» (Actas
Soc. EíP. Hist. nat., xxij) y en otra titulada «Datos para la
flora micológi.ca de los alrededores de Córdoba» (Bol. Soc. Esp.
Hist. xat., t. i, p. 130).
Para completar estas noticias, eslimo de alguna utilidad comu-
nicar el resultado de mis observaciones en dicha región meridio-
nal. Las especies citadas en la presente nota son nuevas para
aquélla y algunas de ellas para la flora de España.
No hago referencia de las mencionadas anteriormente en An-
dalucía, pues no intento redactar un catálogo de todas las especies
observadas, tanto más, cuanto que sólo he verificado mis recolec-
ciones en la provincia de Granada, y señaladamente en las inme-
diaciones de la Fuente de la Culebra, lugar cercano á la capital,
y en el que por las especiales condiciones del terreno, se desarro-
llan multitud de hongos, y de donde proceden la mayor parte de
las especies que se mencionan en la presente nota. Sólo por ex-
cepción me ocupo de algunas citas antiguas, que por razones es-
peciales he creído conveniente recordar.
Tremella mesenterica Retz.
Pocas citas se han hecho de esta especie en España, y éstas sólo
referentes á las regiones del Norte y Centro. La he hallado so-
bre ramas podridas de la Sierra de Alfacar, durante el mes de No-
viembre, si bien bastante escasa.
Clavaria fastigiata Bu 11.
Abunda en las inmediaciones de la Fuente de la Calebra, en los
alrededores de Granada.
Polyporus nigricans Fries.
Tanto á esta especie, como á algunas otras, según veremos lue-
go, se les asigna Cataluña como única localidad en España, por ser
dicha región una de las mejor estudiadas desde el punto de vista
micológico, merced á los continuos trabajos del Sr. Aranzadi (1).
(1) Fué tamLién observada en Cataluña por Texidor.
DE HISTORIA NATURAL. 97
Pero la investigación de otras regiones demuestra que no son'
exclusivas de las localidades en que primeramente han sido ob-
servadas, como ocurre con la de que tratamos, la cual ha sido ha-
llada por nosotros en Granada.
Lepiota ielveola Bres.
En el Jardín Botánico de la Universidad recogí, sobre tierra,
ejemplares de esta especie, que.no encuentro citada en España.
Se trata, pues, de una especie más que añadir á la Flora penin-
sular.
Armillaria mellea Fr.
Observada en Córdoba por el Sr. Hernández Pacheco; cita alu-
dida por el Sr. Lázaro en su trabajo «Notas micológicas 2." serie».
Confirmo su frecuencia en la región meridional, como en los
bosques úe la x\lhambra y otros puntos.
Plioliota -íEgerita Fr.
Aunque considerada como común en España, no he encontra-
do ninguna referencia especial relativa á Andalucía. La he visto
abundante sobre troncos rojos de álamos, en la Alhambra y ala-
medas de las inmediaciones de Granada.
Es una de las pocas especies de hongos que se comen en Gra-
nada.
Cortinarius collinitus Souv.
En una eítcursión realizada en el pasado mes de Noviembre á
Jesús del Valle, encontré varios ejemplares de este curioso agari-
cáceo, que sólo he visto citado de Cataluña, por el Sr, Aranzadi.
Omplialia iimbellifera Fr.
Especie nueva también para la región meridional. Se cita úni-
camente de Aragón y Galicia; pero la he recolectado con frecuen-
cia en varios sitios de esta localidad. (Barranco de la Zorra, Silla
del Moro.)
Hygrophorus niveus Scop.
Hallado hasta ahora solo en Cataluña, por el Sr. Aranzadi;
pero visto por nosotros en las cercanías de Granada (Fuente d^
la Culebra.)
98 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Hygropliorus conicus Fr.
En la obra de Golmeiro se cita este hongo de Andalucía, cerca
de Osuna (Maldonado). La he recogido en la Golilla de la Cartuja
y en la Fuente de la Culebra.
Coprinus micaceus Fr.
Entre otras especies del género Coprinus recolectadas en las
cercanías de la Fuente de la Culebra, he hallado el C. micaceus
Fr. citado ya de Navarra (Lacoizq.) y Valencia (Clem), por otros
autores.
Psathyra gyroflexa Fr.
Sobre troncos y ramas podridas he hallado esta especie, nueva
para nuestra región.
Marasmius Rotula Fr.
Se le indicaba en las regiones Norte y Centro de España. En
diferentes ocasiones le he recogido en Granada.
Russula nigricans Fr.
Como tantas otras la he recogido en la Fuente de la Culebra.
Está solo citada en España, de las provincias Vascas y Cataluña,
por el Sr. Aranzadi y de la Casa de Campo (Madrid), por el se-
ñor Lázaro.
Dictyolus canalipes Laz.
En el otoño de 1905 encontré en el Barranco de la Zorra, en
las inmediaciones de Granada, unos pequeños hongos que me
llamaron poderosamente la atención por sus especiales caracteres.
Creí se trataba de alguna de las especies del género Dictyolus
descriptas por primera vez por el Sr. Lázaro, en uno de sus inte-
resantes trabajos sobre hongos (1), no atreviéndome á referirlos
á ninguna de ellas. Posteriormente, la publicación de la se-
gunda serie de las «Notas micológicas» del citado profesor, me ha
permitido referir aquellos ejemplares á la nueva especie D. ca-
nalipes Laz., que en ella se describe.
(1) Lázaro: «Nuevos hongos de España». Bol. R. Soc. esp. Hist. nat., tomo ii,
pág. IM.
DE HISTORIA NATURAL. 9&
Pleurotus salignus Fr.
He recogido ejemplares en los troncos y con pedicelo casi nula
en las alamedas de la Fuente de la Culebra.
Geaster mammosus Fr.
En los cerros, sobre la Fuente del Avellano. Solo encuentro una
cita de esta especie en la Península Ibérica, hecha por BrotercN
referente á los bosques de Reirá y Extremadura (Portugal).
Tulostoma hrumale P.
De la misma localidad que la especie anterior proceden los
ejemplares de ésta que figuran en la colección de hongos de la
Facultad de Farmacia de Granada.
Phallusimpudicus L.
Entre cañaverales, en la Huerta de la Pajarita, cerca del Río
Genil, durante el mes de Noviembre. Los ejemplares recogidos
pertenecían á la var. togatus, por llevar el sombrero en su base
una gorgnera ó golilla reticulada, blanca, procedente de la mem-
brana que envuelve el pie en la primera edad.
Recolectado por mis antiguos alumnos Sre?. Llopis Milán y
Sánchez Belloso, poseo un curioso ejemplar de la forma tipo qu&
presenta la volva de color de púrpura. Fué hallado frente al ca-
llejón de los Nogales, en las inmediaciones del Genil. (Noviem-
bre de 1908.)
Morcliella semilibera D, C.
Abundante en primavera, sobre la tierra, al pie délos álamos en
el bosque de la Alhambra. Creo no ha sido citada de España.
En la obra de Dumée (1) aparece representada esta especie en
una de sus láminas.
Helvella lac uñosa Afz.
Colmeiro, en su obra mencionada, cita esta especie como de
Andalucía en el Goto de Santa María; pero no se consigna en los
trabajos de los Sres. Barras y Hernández Pacheco, por lo que
creo oportuno recordar que he tenido ocasión de observarla en
Galicasas (Granada).
(1) Dumée: «NoutcI atlas de poche de cliampignons>>. '^
ICO BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Mitrula paludosa Fr.
V Indicada por primera vez en España por el Sr. Lázaro (1), que
dice haberla recogido en el bosque de Raíces (Asturias), una de
las localidades mejor exploradas por este ilustre botánico.
Corresponde «i Granada el segundo lugar en donde ha sido ha-
llada, pues en la primavera de 1908 he visto algún ejemplar en
las cercanías de la Fuente de la Culebra, tantas veces citada.
Teziza venosa Pers.
Entre otras especies del género Pcziza he hallado una que creo
debe referirse á la P. venosa Pers. Según parece no se había vis-
to aún en nuestro país.
Lacliiiea coccinea Jak,
Recogida en la Fuente de la Culebra sobre ramas podridas. Se
menciona de algunas localidades del NO. y Centro de España.
Noticia acerca del hallazgo de un gran «Hippurites» en Rabasa
(inmediaciones de Alicante)
POR
D. JIMÉNEZ DE CISNEROS
En la nota comunicada á nuestra Sociedad en la sesión de Ju-
lio último, nos hemos ocupado del Cretáceo de Villafranqueza, lu-
gar situado como á unos cuatro kilómetros al Norte de Alicante.
Expusimos nuestra creencia de que el piso Cenomanense prolonga-
ba sus capas hacia el SW. hasta encontrar los primeros cerros de
Piqueres y la colina en que se alza el ruinoso castillo de San Fer-
nando. La escasez de fósiles y el mal estado de casi todos los que
se encuentran, constituye una dificultad grande para la determi-
nación de estos pisos, evidentemente cretáceos (Mesocretácico y
Ñeocretácico, con arreglo ala nueva designación).
■ La proximidad de estos sitios á la capital hace fácil su explo-
ración, y gracias á las numerosas excursiones realizadas, vamos
reuniendo algunos datos de interés para el estudio de la provin-
cia. En los días 14, 21 y 28 del pasado mes de Noviembre, acom-
<lí Lázaro: ((Notas micológicas». Segunda serie, 1907.
DE HISTORIA NATURAL. iOI
pafíado de gran iiúmero de alumnos, comenzamos un registro
detenido de los nerros de Piqueres y de las pequeñas lomas de
Rabasa, que son continuación de los de Piqueres. Fórmase cerca
déla hacienda de Rabasa un pequeño estrecho entre dos lomas
y el corte por el que pasa un camino vecinal, pone de manifiesto
las capas cretáceas formadas por calizas blancas, margas nodu-
losas de color gris azulado y margas arcillosas de color verde
amarillento, con numerosos núcleos piritosos. Su dirección es
deN. 60° E. áS. 60°W. buzando S. SCE.conuna pendiente de 70^
ó más, puesto que en algunos sitios las capas se aproximan á la
vertical. Estas descansan sobre las arcillas del Gault, con las que
se confunden, á trechos ocultas por el Cuaternario; las margas
arcillosas amarillentas y verdosas contienen algunos equinoder-
mos, por desgracia tan destrozados, que no se hace fácil su cla-
sificación.
De estas capas, las calizas son las que han resistido más á la
erosión, quedando como crestones que sobresalen 25 ó 30 metros
sobre el fondo del pequeño valle. Recorridos diferentes veces en
estos últimos años, no hemos encontrado restos que pudieran
indicarnos su edad; ha sido preciso examinar capa por capa y
emplear en esta operación tardes enteras^ hasta que uno de los
alumnos, el Sr. Martínez Blanquer, me indicó había en la colina
inmediata al estrecho de Rabasa un fósil de gran tamaño. Su-
biendo á la colina, encontramos la parte inferior de un gran
Sippurites, que pensábamos retirar entero y tuvimos que aban-
donar la operación, pues era tal su tamaño, que no bastaban á lo-
grarlo los cinceles y martillos de que íbamos provistos. Al día si-
guiente retiraron los alumnos gran parte del fósil, y esto á pedazos,
no habiendo logrado retirar el resto que se esconde entre las capas
de caliza compacta; así es que al presente ignoramos las verdaderas
dimensiones de la concha. Por su forma parece ser el Hippurües
cornii-vaccinum Goldf., especie que suele alcanzar dimensiones
enormes (1). Este descubrimiento demuestra la existencia del Cre-
táceo medio en los alrededores de Alicante, y por la naturaleza
de las rocas y su disposición confirma mis suposiciones de la
existencia del Cenomanense en las cercanías de Villafranqueza j
probablemente la del Turonense y Senonense, en puntos más
cercanos aún á la capital.
(1) La parte extraída mide más de 0,60 m^etros,
102 BOLETÍN DE LA EEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Si desde Rabasa marchamos á Alicante, con dirección al cas-
tillo de San Fernando, encontramos unas capas blancas de calizas
pizarrosas con núcleos piritosos, algunos de los que representan
organismos mal conservados de imposible determinación. Los
numerosos pliegues, torceduras, pequeños anticlinales caídos y
otro accidentes estratigráficos hacen difícil el estudio del terreno
sin una observación muy detenida; pero su semejanza con las ca-
pas de Vülafranqueza inmediatas á los depósitos de creta margo-
-sa y á los de creta blanca, me hacen pensar si representarán al-
guno de los pisos superiores del Cretáceo, ya que parece probable
la existencia del Senonense y aun del Danés en los alrededores de
Novelda. No faltan tampoco los pequeños depósitos de creta blan-
ca ó amarillenta en la parte NW. del castillo de San Fernando.
Excursión á la Sierra de Foncalent
POR
D, JIMÉNEZ DE CISNEROS
La Sierra de Foncalent se levanta al W. de Alicante como una
arista de difícil acceso, dominando las colinas y pequeñas sierras
inmediatas, por lo que parece de mayor altura de lo que es real-
mente. Las descripciones que se han hecho de esta Sierra (1) y la
relación de algunos que dicen haber subido á su cumbre, sobreco-
gen el ánimo de tal manera, que emprendí esta excursión, tanto
tiempo deseada, con grandes precauciones y no sin temor, el día
4j del pasado Diciembre.
La descripción que de ella me hicieron algunos pastores no co-
rrespondía con lo que había leído. La sierra tiene subida por va-
rios sitios, y particularmente por uno situado en la umbría, pue-
de subirse á la cumbre en menos de una hora; tampoco estaban
muy conformes con la orientación atribuida á Foncalent, ni con
la altitud que le asignan algunas cartas de la costa. Tres alumnos
(1) «La Sierra de Foncalent est située k deux lieures de marche á TOuest d'Ali-
•fcante; elle s'étend de SSW. á NNE. sur une longueur de 8 íi 10 kilómetres
Le Versant Est est abrupt, vertical au Sud, presque inaccessible au N. Le ver.
sant Ouest n'est accessible que dans la partie N. Partout ailleurs des parois vertica-
les rendent l'acces du somment presque impjssíble >> R. Tsicklés, Eludes g ^oloff i-
ques sur le Sud-Est de l'Espagne,'^ég.\i\,
DE HISTORIA NATURAL. 103
del sexto año, los Sres. Girón, Hernández Magán y Mauricio, me
indicaron el día 28 de Noviembre que trataban de subir al día si-
guiente y me servirían de guías en la excursión, y aunque traté
de disuadirlos, ascendieron el día 29 hasta las cimas del ENE.
trayendo pruebas indudables de su excursión y algunos fósiles
muy destrozados, entre los cuales creo reconocer una concha de
Ammonites del género Oppelia.Y oWievon á Alicante, verificando el
descenso por la ladera S., que es la vertiente Este que dice el señor
Niclílés, casi toda ella abrupta, por la que marcharon audazmente
hasta llegar al Rmcón de los Sa7itos. No tuvieron tiempo de reco-
rrer la Sierra de extremo á extremo; pero trajeron la evidencia
del posible descenso por otros lugares.
El mapa del Sr. Goello, publicado en 1859, atribuye á la Sierra
de Foncalent la dirección próximamente de NNE. á SSW.; este
mapa ha servido al Sr. Nicklés para trazar los planos que
acompañan á su obra, y así, no es extraño que en esta parte es-
tén equivocados. Al tratar de fijar la posición de dicha Sierra eu
la carta que estoy formando, aparecía, próximamente en la direc-
ción ENE. á WSW., es decir, desviada unos 40° de la posición que
se le asigna en la carta de la provincia. Una excursión á la Sierra
resolvería estas dudas, así como también comprobaría si efectiva-
mente es el Titónico el terreno que forma la cumbre, puesto que
el Sr. Nicklés indica no haber encontrado fósiles en la cumbre,
pero sí abajo, juzgando que proceden de la cima, supuesto que de
otro punto no pueden proceder, los trozos de Perisphinctes eudi-
chotomus Zilt. Dos años hace que he encontrado trozos de Peris-
phinctes en las inmediaciones del extremo WSW. y no lejos de
la carretera de Madrid. Si las capas verticales, que forman esta
parte de la Sierra, se continúan acaso en el llano, me explicaría
la cantidad de Ammonites que se encuentran cerca del pantano ó
laguna desecada, situada entre la Sierra y los Altos de las Ata-
layas.
Salí en la mañana del G de Diciembre, acompañado de los se-
■ñores Gómez Llueca, Leveroni, Girón y Hernández Magán, y lle-
gados al extremo ENE. de la Sierra (NNE. eu los mapas), vacilé
'un .momento entre seguir las indicaciones del tartanero que nos
conducía, el cual aseguraba ser más rápida la ascensión por la
parte de la Umbría, ó adoptar la ruta que dos de mis compañeros
- de excursión h-abían tomado el domingo anterior, prefiriendo esto
último en vista de las seguridades que me daban los Sres. Girón
íoí boletín de la real sociedad española
y Hernández Magán, dejando para el descenso las indicaciones
del conductor del carruaje, que se comprometió á guiarnos hasta
la casa de Rodes, situada al pie de la vertiente NNW.
Subimos sin dificultad hasta los 135 metro?, en donde existe un
torreón arruinado que debió ser atalaya en otro tiempo. La pen-
diente se acentúa después, sin ser molesta, hasta una altura de
unos 250 metros, en donde la Sierra forma un pequeño lomo, á
partir del cual la pendiente se suaviza, constituyendo un paseo
agradable. Los estratos llevan la dirección de N. 65° E. (1) ó N. 70° E.,
€on buzamiento hacia el N. 25° W. ó N. 20° W. y pendientes muy
grandes hasta de 70°. Caminando por los cantos de los estratos, á
veces por verdaderos callejones entre dos estratos paralelos, llega-
mos á la altitud de 410 metros, á las doce y media del día. Gomo
los mapas publicados atribuyen á Foncalent una altitud de 724,
creía encontrarme muy lejos de la cumbre; pero los alumnos Gi-
rón y Hernández rae aseguraron estábamos ya muy cerca, y tras
un ligero descanso en una pequeña cueva, decidimos continuar
hasta el extremo occidental de la Sierra, en donde haríamos alto
para comer. Subimos después á una cumbre algo escarpada que
domina toda la parte oriental de la Sierra, en cuyo punto el ba-
rómetro indica 425 y es el marcado con la cifra 500 en el pequeño
plano que de la Sierra levantó el Sr. Nicklés. Este sabio geólogo
describe con exactitud la constitución de la Sierra, habiendo te-
nido yo la suerte de encontrar algunos trozos de Perisphinctes y
una especie que juzgo del género Oppelia, y si la altitud de esta
parte de la Sierra aparece en su trabajo mayor que la verdadera,
se debe, sin duda, á que habrá dispuesto de un solo barómetro,
no pudiendo por tanto hacer corrección alguna. Tuvimos la suer-
te de elegir un día sereno, y disponiendo en Alicante de un buen
barómetro, en el que se hacían lecturas de media en media hora,
pudo después comprobarse que sólo hubo una pequeña variación
á las tres de la tarde, dato que hemos tenido en cuenta.
El pico más elevado de esta parte oriental se encuentra sólo á
425 metros próximamente sobre el nivel del Mediterráneo, domi-
nando un collado formado por una falla de la Sierra y que ya cita
el Sr. Nicklés. Esta garganta se llama el Collado de la Celia fCe-
lla-ceja), y desde aquí se puede descender, sea por el SSE., cami-
no de grande pendiente, ó por la parte contraria NNW., en donde
(1) Nos referimos siempre al meridiano magnético.
DE HISTORIA. NATURAL. 105
tiene origen un barranco llamado también de la Celia , todo él
lleno de cantos de gran tamaño, y por entre los cuales se descien-
de sin gran molestia hasta el fondo del valle formado entre Fon-
calent y la Sierra Mediana, no lejos de la casa de Rodes. Hay por
tanto tres caminos, por lo menos, para subir á la Sierra de Fon-
calen t.
El collado de la Celia se encuentra á 390 metros sobre el mar,
dominado al ENE. por el alto pico de que hemos hablado antes.
En este lugar debió pasar M. Nicklés largas horas de explora-
ción, y no teniendo esta punta de la Sierra nombre alguno, la
bautizamos con el nombre úq Pico Nicklés, aceptado gustosamente
por los habitantes del contorno; su vertiente S. está cortada ver-
ticalmente, formando un gran precipicio, y'la parte N. forma una
áspera pendiente, presentando los bordes de los estratos, casi ver-
ticales, con abundancia de silex zonados, de forma generalmente
cilindrica, desde el grueso del dedo al del brazo ó más, diversa-
mente ramificados. Estas curiosas aglomeraciones de silex que-
bradizo, me recuerdan otra formación parecida que he encontrado
en el cerro de las Fuentes, inmediato á Archivel, al W. de Gara-
vaca y las del cerro de la Buena Vista, cercano á esta ciudad, re-
firiéndolos yo al Titónico, puesto que junto á ellos he encontrado
el Phylloceras mediterraneus Neum., Aptychus punclatus Voltz y
trozos de Perisphinctes difíciles de clasificar (1), Tanto en Fonca-
lent como en el NW. de la provincia de Murcia, abundan las ca-
lizas, más ó menos margosas, de color azulado ó gris, aunque no
faltan en ninguna de las dos localidades las calizas rosadas ó ro-
jas tan desarrolladas y tan características en otros horizontes de
esta facies del Oolílico.
■El calor nos obligaba á defendernos de los rayos solares, po-
niéndonos á la sombra que proyectaban algunos estratos vertica-
les semejantes á lienzos de muralla. No llevábamos provisión de
agua, creyendo que en esta época del año no nos había de'molestar
el exceso de temperatura; falta de previsión que habimos de pagar,
quedándonos sin beber hasta las cinco de la tarde, y aun cuando
yo contaba con hallar algo de agua, de las lluvias de días ante-
liores, retenida en el hueco de las rocas, sólo encontramos una
cavidad que contenía unos cuantos litros de agua, muy fresca y
(1) Excursiones por el NW. de Caravaca.—'Qo\. R. Soc. Esp. Hist. nat., viii. Di-
ciembre 1907.
T. :x.-Febrero. 1909. 8
106 boletín de la real sociedad española
muy limpia, de la cual no bebimos por haber visLo en el fondo
una gruesa araña.
Desde lo más alio del Pico Nicklés se divisa toda la Sierra, cuya
dirección general es de N. 70° E. á S. 70° W. El centro tiene pró-
ximamente la misma altura que el extremo ENE., estando forma-
do por una arista aguda entre el plano vertical que forma escar-
pados de más de 100 metros y la rápida pendiente del NNW. En
muchos sitios hay que caminar á un metro del precipicio, par-
ticularmente al comenzar el último tercio, en donde existe un
paso algo peligroso; pero tenía empeño en llegar hasta el extre-
mo, porque según observaciones hechas desde otras sierras, me
parecía que esta parle era la más elevada de todas. Los estratos se
disponen verticalmente, dejando aislada al SSE. una gran roca
que se levanta como un trozo de muralla sobre un precipicio de
más de doscientos metros. A esta roca se la llama La peña de San
Vicente, visible desde muchos kilómetros, habiéndome servido
como jalón para conocer, mediante visuales, la verdadera orien-
tación de la Sierra; es punto menos que imposible llegar hasta
ella y nos contentamos con verla desde el estrecho sendero que
conduce al extremo occidental de Foncalent. Esta última parte se
ensancha formando una gran planicie, casi horizontal, de cerca
de dos hectáreas, dominando el conjunto de la Sierra y formando
como una gran cabeza, el Cap-gros, como se la llama en el país,
contrastando con la aguda arista que forma el resto.
El Gap-gros se encuentra á 450 metros sobre el Mediterráneo,
no teniendo más entrada que el estrecho sendero por el que he-
mos penetrado, siendo inaccesible por los demás puntos. La ca-
liza margosa azul que le forma, ofrece sus capas poco separadas de
la vertical y aun rebasando de ella, estando dirigidas al N. 80° E.
De fósiles sólo hallamos el molde de un Pectén (?) indeterminable.
Habíamos caminado cerca de 5.000 pasos desde el extremo
ENE. de la Sierra, lo que da idea de su longitud, ó sea algo más
de tres kilómetros, no excediendo de cuatro la longitud total (1). De-
dicamos la primera media hora á observaciones, notando que el
pico más elevado de la Sierra de San Pascual se encuentra á ma-
yor altura (2) y la Sierra Mediana» casi paralela á la Foncalent, se
destaca por su color verdoso, existiendo entre ambas un estrecho
(1) M. Nicklés le atribuye 8 kilómetros.
(2) No obstante las cifras equivocadas de la carta de la costa.
DE HISTORIA NATURAL. 107
valle, todo él formado por el Infracreláceo ó Eocretácico, abundan-
te en fósiles y algunas manchas de Triásico superior que asoman
por entre las fallas del Infracretáceo ó fuera de su lugar sin orden
y colocadas encima de las margas y calizas del Neocomiense.
Salimos de la planicie del Gap-gros á las tres de la tarde, y re-
corrimos en poco más de media hora la distancia que nos separa-
ba del collado de la Celia, y comenzamos el descenso por el lecho
del escarpado barranco, encontrando los mismos materiales que
describe M. Nicklés. En rigor, el barranco no es otra cosa que
la depresión formada en la Sierra por la falla que la divide obli-
cuamente; así es que las capas de la parte oriental llevan la di-
rección N. 6'o° E., mientras que el fondo y ladera occidental, van
con corta diferencia al N. 80° E. ó N. 75° E. Unas y otras capas di-
fieren poco de la vertical, y además de las margas y calizas azu-
ladas se encuentran capas de areniscas grises. Casi en la termi-
nación inferior del barranco existe una gran falla y comienzan
unas capas arcillosas, de tono amarillo-verdoso, con algunos fó-
siles que creo deben referirse ai Gault. La dirección de estas ca-
pas es N. 64° E.
Atravesando una faja de terreno cultivado llegamos á la Casa de
Bodes poco antes de las cinco de la tarde, decidiendo terminar la
excursión dando vuelta á la Sierra por la parte occidental. El pai-
saje es algo sombrío, y durante algunos meses, inmediatos al
solsticio de invierno, una buena porción de la ladera NiN W. queda
en sombra, lo que hace comprender la orientación de la Sierra y
lo escarpado ó pendiente de la misma. No existen en esta parte
acantilados, salvo en el Gap-gros, y así es que se hace posible
el acceso por los numerosos y pequeños barrancos que descienden
al valle. Los relatos de precipicios y muralla^ que rodean la Sie-
rra, son un tanto exagerados.
Se nos hizo de noche antes de doblar el extremo occidental;
sólo pudimos apreciar el relieve de la Sierra, tan semejante en
esta parle á la ladera opuesta, que para apreciar el contorno basta
mirar al trasluz, por el reverso, una fotografía de la parte SSE.
Pasamos al pie del Gap-gros, que extendía su larga sombra hasta
cerca de la carretera, y con una espléndida luna llena pudimos
contemplar aquellos peñascales que se elevan á más de 350 me-
tros sobre el camino.
La excursión á Foncalent ha dado por resultado: 1.° Compro-
bar que el Titónico forma toda ó parte de las cumbres. 2.° Que la
Í03 BOLETÍN DE LA. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
dirección de la sierra, en vez de ser NNE. á SSW., es de ENE. á
WSW. próximamente, puesto que la línea recta que pasa por el
Pico Nicklés y el centro del Gap-gros, puntos extremos y más ele-
vados de la Sierra de N. 70° 30' E. á S. 70" 30' W. (MM), y tenien-
do en cuenta la declinación para este año y lugar (N. 12° 23' W.),
resulta ser la verdadera dirección de N. 58° 7'E. á S. 58° 7' W.,
estando la mitad última de la Sierra aún más desviada al W. y
3." Que la verdadera altitud de la Sierra, se ha exagerado en las
cartas de la costa, no pasando de 450 metros en el Gap-gros, en
vez de 754, cifra que atribuyo á error de imprenta.
Esta primera visita á Foncalent sólo ha tenido por objeto dar-
nos cuenta de su situación, altitud, etc.; nuevas excursiones que
proyecto, es de esperar arrojarán más luz respecto á la constitu-
ción geológica de dicha Sierra.
Nota. — Una nueva excursión realizada el 31 de Enero con 13
alumnos del Instituto, me ha permitido reconocer detenidamente
los alrededores de Foncalent. Por el B. y SE. existen gruesas ca-
pas de aluviones casi enteramente formadas por fragmentos del Ti-
lónico y algo del Neocomiense, encontrándose algunos fósiles piri-
tosos (Gasa de Gassen), pero principalmente trozos de Perisphinctes,
entre los que se encuentran ejemplares de gran tamaño. Desgra-
ciadamente están muy destrozados, pero puede asegurarse que
existen varias especies, entre las que se encuentran una de finí-
simas costillas bifurcadas á diversas alturas, alternando con otras
simples; otra de gruesas costillas falciformes, no faltando algu-
nas formas que recuerdan el gen. Simoceras y aun alguna pró-
xima á la Oppelia pseudoflexuosa Favre. Ginco alumnos subieron
al Pico Nicklés trepando por el SSE. de la sierra, hasta alcanzar
el collado de la Celia, volviendo algunas horas después con abun-
dancia de trozos de P. eudichotomus Ziíl. y alguna otra especie del
mismo género, recogidos en la proximidad de la cumbre.
Otra. — En la nota publicada en el Boletín de Diciembre último
se han deslizado varias erratas, leyéndose en la de la página 458
Raío por Racó, y Placenticeras Nicosits, en vez de Placenticeras
Nisus, con arreglo al original.
DE HISTORIA NATURAL. 109
Observaciones sobre dos formas monstruosas
POR
PEDRO MOYANO
Monstruo ciclocefaliano. — Para el Museo déla Escuela de Vete-
rinaria de Zaragoza, nos ha sido entregado por un alumno nues-
tro, Sr. Satué, una cabeza de cabrito, la que por nosotros exami-
nada, representa un monstruo autósito, ciclocefaliano.
La referida cabeza es de un tamaño más pequeño que el natu-
ral, y se halla cubierta de pelo negro con una mancha blanca en
el centro de la misma.
Ofrece la particularidad notable, que la da nombre, de tener
un solo ojo en el centro; la mandíbula superior se halla atrofiada,
faltando los propios de la nariz y el tabique nasal, siendo, en
cambio, la inferior muy saliente, con cierto prognatismo y la
lengua saliente é inclinada á un lado. La cavidad orbitaria es
única, de mayor diámetro que el normal; en los maxilares supe-
riores ofrece dos molares, otros dos en los inferiores y cuatro in-
cisivos.
Según investigaciones de Dareste, la génesis de la referida
monstruosidad, explícase de la manera siguiente:
Las retinas, generadas por los nervios ópticos, considéranse
como la resultante de la fusión de las paredes de las vesículas
oculares, tituladas cerebrales anteriores, formadas por una di-
latación ó ensanche del canal medular, que va haciéndose cada
vez mayor transversalmente. Lis futuras retinas se hallan yuxta-
puestas á ambos lados de la línea media, para, en una etapa ulte-
rior, separarse, ocupando los dos extremos de la vesícula ocular,
y al conseguir su volumen total, ciérrase el canal.
Guando este fenómeno es prematuro ó precoz, por suspensión
y error de desarrollo, se unen las futuras retinas yuxtapuestas, y
como consecuencia, se forma teralológicamente en la línea me-
dia una sola vesícula y luego un solo ojo, en lugar de las dos
separadas en los casos fisiológicos, que generan los ojos nor-
males.
Dareste cree que puede atribuirse como causa de la ciclópia, la
presión ejercida en la pared anterior del amnios.
lio boletín de la real sociedad española
Son ya dos los ejemplares de esta monstruosidad que cuenta
el Museo de la referida Escuela.
Feto de morueco y cabra. — Gomo ejemplar curioso hemos reci-
bido del Veterinario de Longares, Sr. Sampietro y Orus, discípu-
lo nuestro, un feto de tres meses, abortado por una cabra, y que
procede de la unión sexual con un morueco ó carnero padre, rea-
lizada de intento por dicho Sr. Sampietro, propietario de aquélla
y quien me asegura la certeza del caso.
El feto ofrece en su aspecto exterior gran semejanza con la es-
pecie materna; es hembra y tiene los vestigios de las marmellas
en el cuello, las tetas de conformación como las de cabra, y tron-
co y extremidades de la citada especie. La región caudal muy
larga y péndula, es la que guarda más analogía con la que ofrece
la especie paterna.
El peso y tamaño es como el normal, unos 400 g.
Nos refiere el Sr. Sampietro haber visto ya varios casos de fe-
cundaciones de cabras por moruecos; pero nunca logró observar
el completo desarrollo intrauterino, pues por lo general no llegan
al último período de gestación. En todos los casos han sobreveni-
do abortos, y en el de referencia ha logrado conservar el feto, y
nos le ha remitido para su examen.
Mucho se ha hablado de productos resultantes de las uniones
sexuales, como la que referimos, y hasta se ha asegurado que
pueden ser viables. Es lo cierto que nunca se ha logrado obtener-
los en este estado en los diferentes ensayos realizados y que en
condiciones normales de vida no hemos visto ninguno; sin em-
bargo, son varios los casos ya observados de fecundidad de cabras
por moruecos.
Análisis químico del aragonito de Molina de Aragón
POR
RAMÓN LLORD y gamboa
Momentos antes de comenzar la sesión última habida en esta
Sociedad, hablaba conmigo nuestro distinguido consocio D. Sal-
vador Calderón acerca de lo mucho que está por hacer en el estu-
dio químico de los minerales y rocas, citándome como ejemplo,
entre los numerosos minerales cuya composición química se
DE HISTORIA NATURAL. 111
ignora por no existir de ellos análisis conocido, el caso particular
del aragonito de Molina de Aragón, el cual, por haber dado nom-
bre ala especie mineralógica, merecía, ciertamente, ser estudiado
en el indicado concepto.
Deseoso de llenar esta laguna, prometí al Sr. Calderón ocupar-
me del asunto á la mayor brevedad, y el resultado de lo hecho
durante el pasado mes de Enero, queda consignado en esta nota:
Los cristales, en realidad .maclas columnares del aragonito
de Molina de Aragón, tienen colores blanco-grises ó rosados; los
de este último color han sido los elegidos.
La disolución clorhídrica del mineral, examinada al espectros-
copio, produce dos espectros: uno, muy intenso, del calcio y otro,
bien visible, pero más fugaz, correspondiente al estroncio. La cir-
cunstancia de poder observar directamente este último espectro
en las disoluciones clorhídricas del mineral, y de la facilidad de
la observación, demuestra que el estroncio se halla en cantidad
apreciable, siendo posible su dosificación. En efecto, el análisis
de 1 g. del polvo de un cristal previamente lavado y desecado, ha
dado el resultado siguiente:
En 100 partes.
Carbonato calcico 97,357384
Carbonato eslróncico 1 ,609282
Materias extrañas (arcilla ferruginosa) ". . . 0,000480
Agua interpuesta (humedad en los cristales) 0,080000
Pérdida 0,952854
Total 100,000000
Del análisis anterior resulta:
1." Que no hay magnesia apreciable en 1 g. de mineral.
2.° Que el aragonito de Molina de Aragón es relativamente
rico en estroncio.
3." Que el color rosado de los cristales es debido á la parte in-
soluble; es decir, á la cortísima proporción de arcilla ferruginosa
separada por filtración de la disolución clorhídrica, como se de-
muestra tratando por dos ó tres golas de ácido clorhídrico con-
centrado, el polvillo rojizo obtenido por la expresada filtración. El
ácido ataca entonces á la parte ferruginosa de la arcilla, y puede
obtenerse, al diluir y tratar por el ferrocianuro de potasio, el azul
pálido, característico de la ínfima cantidad de hierro contenida en
el diminuto polvo inso\[ihle.~fLaboratorio'particular del autor.)
112 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Sobre moluscos de Lanzarote (Canarias)
POR
F. AliANDA MILLÁN
En la excursión que hice á Lanzarote acompañando al Sr. Her-
nández-Pacheco, el principal objeto era el estudio de la Geología
de la isla; pero al mismo tiempo, recogimos cuantos ejemplares
biológicos encontramos á nuestro alcance. En esta nota doy á co-
nocer las especies de moluscos recogidas y cuya determinación ha
puesto fuera de duda nuestro competente consocio D. Florentino
Azpeitia, y señalo algunas particularidades de sus yacimientos.
Moluscos terrestres. — En las laderas de la Montaña Emine en-
contramos dos especies: el Helix pisana Müll. var. gemínala
Mouss. y el Helix Graselti, todos estos adheridos á las ramas de
la planta allí llamada aliaga. Esla particularidad y la observación
de ejemplares de todos los tamaños y dibujos que hacen el tránsito
insensible de una especie á otra, confirman la idea de que los
H. Graselti no son otra cosa que individuos jóvenes del H. pisana
var. gerninata.
Existe una extensa faja de arenas que cruza la isla, donde la
vegetación espontánea escasea mucho, siendo la característica de
esta región, la presencia constante de la Euphorhia helioscopia L.?
Esla región, que los naturales del país llaman El Jable, está for-
mada de capas de arenas que el viento traslada de una costa á
otra, formando dunas; debajo de la arena se encuentra en algu-
nos puntos gran cantidad de nidos de Anlophora, que por su
forma especial, y estar huecos, llaman barrililos. Mezclados con
ellos y formando un verdadero estrato en la llanura de Tim-
baiba, existen las conchas de las tres especies siguientes: Steno-
gyra (Rumina) decollala Lin., Helix sarcostoma Lin. y Parma-
cella callosa Mouss., que aunque especies vivientes, en la actuali-
dad, al menos las dos primeras, no las hallé en el resto de la isla,
pudiendo considerarlas para Lanzarote como especies suhfósiles.
La vida, en tiempos no muy lejanos, de los himenópteros y de
especies de moluscos tan voraces, hace suponer la existencia de
praderas 6 matorrales en lo que actualmente es un arenal, y en-
DE HISTORIA NATURAL. 113
tre los isleños se conserva alguna tradición favorable á esta
suposición.
Es digna de apuntarse la considerable cantidad de Parmacella
callosa que en este yacimiento se encuentra, y que es tal, que en
cinco minutos que nos detuvimos el Sr. H. -Pacheco y yo, recogi-
mos más de cincuenta ejemplares; en tanto queMousson, al crear
esta especie, sólo tuvo un ejemplar á la vista, y al observar la
callosidad de que está provista, y á la que alude el nombre espe-
cífico, duda entre rué sea una especie nueva ó un caso teratoló-
gico de otra especie. Pueden verse los ejemplares que posee nues-
tra Sociedad y por ellos asegurarse que se trata de una buena es-
pecie, porque todos presentan la callosidad indicada.
La isla Graciosa, cruzada asimismo por el Jahle, presenta la
monotonía de un desierto interrumpido solamente por algún
montículo de plantas secas cubiertas por arenas, aparte de los
cinco volcanes que posee. El arenal está sembrado de cubiertas
quitinosas de coleópteros (Pimelia, principalmente) y de conchas
pertenecientes á las tres especies de Helix citadas en tan gran
cantidad, que forman una capa superficial de algunos centímetros,
produciendo al andar un ruido característico al aplastarse. No en-
contramos ejemplares vivos, y la explicación nos la dieron los is-
leños al asegurar que no había llovido en Graciosa hacía cuatro
años.
Moluscos marinos. — En Lauzarole, en la cosía del W. y en un
cráter invadido por el mar, existe una charca llamada del Golfo,
que aunque separada del mar por unos cincuenta metros, se co-
munica mediante las mareas y por filtraciones á través délas are
ñas. En esta charca de agua, muy densa, por la cantidad de sales
que posee, recogimos las especies siguientes: Trochus fOxysteleJ,
Tamsi Dunk., Trochocochlea sagiltifera Lam. var., edulis Sow.,
Purpura haemastoma Lin., Venus verrucosa Lin., Fsammobia ves-
pertina Gmel., Venerupis irus Lin.
De esta última especie, que es litófaga, se recogen en el charco
del Golfo los ejemplares muertos, entre el légamo debido á la
destrucción de las rocas por los agentes geológicos: son de un ta-
maño gigante, de dos á cuatro veces mayores que los más grandes
de la Península.
El Golfo es una buena localidad para recoger especies marinas
porque abundan también los equinodermos y los gusanos, nerei-
dos principalmente.
■114 boletín de la real sociedad española
GonsliLuye un alimento predilecto de los isleños la Patella as-
pera Lam., var. Sowei D' Orb., Patella crenata D' Ofb. y Halio-
tis coccínea Rv.; tanto es así, que encontramos grandes depósitos
de conchas, ya al aire libre, ya cubiertas por Jos sedimentos, á
modo de kiokenmodingos.
La Spirula Peroni Lam., se encuentra en todas las costas.
Sólo me queda por citar dos especies recogidas en la isla de
Lobos, por D. Tomás Doreste, que se hallaba entonces al servicio
del Faro, y nos las cedió íjenerosamente: el Spondt/lus gaedero-
pus Lin. y el Argonauta Argo Lin. 9-
En resumen, las especies recogidas son las siguientes:
Ilaliotis coccínea Rv. Lanzarote.
Oxystele Tamsi Dnnk. Charco del Golfo (Lanzarote).
Troclwcochlea sagittifera Lk., var. edulis Sow. Id. (id.)
Patella áspera Lam., var. Sowei D'Orb. Lanzarote.
P. crenata D'Orb. Lanzarote.
Purpura hsemastoma Lin. Charco del Golfo (Lanzarote).
Helix písana iMüll., var. gemínala Mouss. M, Emiue (Lan-
zarote).
H. Grasetti Tarn.
H. sarcostoma W. Bertlt.(Subfósil). Llanura de Timbaiba (Lan-
zarote).
Stenogyra (Rumina) decoUata Lirf. (Id.) Id.
Parmacella callosa Mouss. (Id.) Id.
Spondylus Gaederopus Lin. Isla de Lobos.
Venerupís irus Lin. Charco del Golfo (Lanzarote).
Venus verrucosa Lin. Id. (id.)
Psammobía vespertina Gml. Id. (id.)
Spirula Peronii Lam. Playa del W. (Lanzarote).
Argonauta argo Lin. 9- Isl^ de Lobos.
Publicacíories que ha recibido la í^eal Sociedad Española
de fiistoTÍa J^atural durante los meses de Diciembre
de 1908 g Enero de 1909.
fZa liste suivante servirá comme acensé de réception.)
Alemania
Deutsche entomologische Gesellschaft, Berlín.
Deutsche Entomologische Zeitschri/t. Jahrg. 1909, Heft i.
Entomologische Litteraturblatter. R. Friedlauder und Sohn, Berlín. 1908,
n° 12; 1909, n° 1.
DE HISTORIA NATURAL. 115
Eatomologisclier Internaíionaler Verein, Stuttgart.
Entomclogische Zeitschrift. xxii. Jahrg., n^s 36-43, 190S-1909.
Nalurse Novitatee, Berlín. 1908, nos 18-24.
Naturhistorische Gesellschaft zu Nürnberg.
Ahhandlungen. Tomo xvii, 1907. Apéndice al tomo xvii, 1908.
Mitteilungm. 1907, nos 1-6; 1908, n° 1.
Zeitschrift für Wissenschaftliche Insekteubiologie, Hiisum. Bd. iv, Hefte
10-12, 1908.
Zoologischer Anzeiger, Leipzig. Bd, sxxiii, nos 21-26, 1908-1909.
AUSTRIA-HUXGRÍA
K. K. Zoologisch-Botanische Gesellschaft in Wien.
Verhatidlungen. lviti. Band, 8. und 9. Heft, 1908.
Museiim Nationale Hiingaricum, Budapest.
Anuales historico-nnturales. Vol. vi, pars 2* 1908.
üugarische Centralbureau íür ornithologische Beobachtungen, Budapest.
Aqiiila. T. xv, 1908.
Wiener Entomologische Zeitung, Wien. xxvii. Jahrg, ix. und x. Heft, 1008.
Bélgica
Société belge d'Astronomie, Bruxelles.
Bidletin. 13"^ année, nos ii_i2, 1908.
Société belge de Géologie, de Paléontologie et d'Hydrologie, Bruxelles.
Bidletin. Procés-verbaux des séances du 21 Janvier, 19 Fevrier,
17 Mars, 16 Avril, 12 Mai, 16 Juin et 15 Juillet 1908.
Mémoires. T. xxii, 1908.
Société entomologique de Belgique, Bruxelles.
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Mémoires. Cuad. xv, 1908.
Dinamarca
Société botanique de Copenhague.
Botanisk Tidsskrift. 29 Binds, 1. Hefte, 1908.
Egipto
Société entomologique d'Égypte. Le Caire.
Bulletin. 1908, 3« fascicule.
España
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Las Baleares. Año ix, n.° 96, 1908.
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Anales. Año ii, n." 7, 1908.
Farmacia y Medicina, Barcelona. Año iii, n." 25, 1908.
Gaceta farmacéutica española, Barcelona. N.os 144-146, 1908.
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Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales de Madrid.
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Revista de Geografía Colonial y Mercantil. T. v, n.o» 11-12, 1908.
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ToNi (G. B. de) É Foeti (A.) — Intorno alie relazioni di Francesco Calzo-
lari con Luca Ghini (BuU. Soc. Bot. ital., 1906.)
Sesión del 3 de Marzo de 1909.
PRESIDENCIA DE D. JOSÉ GÓMEZ OCANA
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué
aprobada.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores
presentados en la sesión anterior y propuestos, también para so-
cios numerarios, D. José Loristán Gómez de Membrillera, presen-
tado por el Sr. Bovaira; D, Federico Sánchez Cabezudo, doctor en
Farmacia, de Garriches (Toledo), por el Sr. Hoyos Saiuz; D. José
Gómez Vega, de Santander; D. Diego Mendoza, de Madrid; el
Instituto de Manquinhos, Río de Janeiro (Brasil), por el Sr. Bo-
lívar, y el P. Agustín Malcón, profesor del Golegio de PP. Agus-
tinos de Uclés (Cuenca), por el P. Barreiro.
Cumlsiones. — El Sr. Presidente manifestó que la Comisión de-
signada para visitar á los ministros de Instrucción pública y de
Fomento, tuvo el honor de ser recibida por los Sres. Rodríguez
San Pedro y Sánchez Guerra el martes 2 del actual, á los que in-
formó de los trabajos que realiza la Sociedad actualmente, y de
las empresas que en lo futuro se propone acometer. Tanto uno
como otro consejero estuvieron muy deferentes con la Comisión
y elogiaron los volúmenes de nuestras publicaciones que les fue-
ron entregados como muestra de la labor que anualmente lleva á
cabo la Suciedad. La Comisión saludó después ai Subsecretario
de Instrucción pública, y no pudo hacerlo al Director de Agricul-
tura, por no hallarse éste á la sazón en su despacho.
— El mismo Sr. Presidente' participó, que en el mes de Agos-
to próximo celebrará la Escuela y Sociedad de Antropología de
París el quincuagésimo aniversario de su fundación, y que sería
de muy buen efecto que en las solemnidades académicas que con
tal motivo habrán de celebrarse en la capital de Francia estu-
viésemos representados por algunos de nuestros consocios.
La Junta se manifestó conforme con lo propuesto por el señor
Presidente y acordó designar para que lleven nuestra representa-
T. :x.— Marzo. I9C9. 9
]22 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
ción en los actos de referencia á los Sres. Antón, Oloriz, Aranzadi
y Hoyos Sainz.
Asuntos varios. — El Sr. Ribera manifestó, con respecto ala
proposición por él presentada en la sesión de Febrero, que se ha
enterado de que el Gobierno establecerá dentro de un plazo rela-
tivamente corto cinco estaciones sismológicas, que distribuirá
entre las provincias de Toledo, Almería, Alicante, Goruña y Na-
varra, emplazándolas en las respectivas capitales ó en lugares á
ellas próximos.
Gon motivo de esta manifestación, expusieron brevemente sus
opiniones sobre el asunto los Sres. Fernández Navarro y Oloriz,
expresando la utilidad que reportaría el establecimiento de una
estación análoga en Madrid.
— El Sr. Bolívar participó que los alumnos de la Escuela de
Veterinaria de Zaragoza, queriendo dar una prueba de afecto á
su profesor D. Pedro Moyano, por haber sido elegido Presidente
de la Sección aragonesa de nuestra Sociedad, le obsequiaron hace
pocos días con un banquete.
Notas y comunicaciones. —El Secretario, en nombre de D. Ma-
nuel M, de la Escalera, presentó la descripción de dos coleópte-
ros nuevos de Marruecos.
— El mismo dio lectura á la siguiente nota remitida por don
Daniel Jiménez de Gisneros:
«El día 21 de Febrero del corriente año se sintió en Alicante
una fuerte trepidación que duró unos cuatro segundos. Los
relojes indicaban lasi ocho y siete minutos de la mañana, no pu-
diendo asegurarse fuese esta hora con exactitud en atención á
la marcha incierta é irregular de los de la población.
De las observaciones propias y del testimonio de muchos veci-
nos, parece deducirse que las vibraciones se efectuaron de WSW.
á ENE., no pudiendo asegurarlo por falta de aparatos.
Los oficiales de telégrafos que estaban de servicio, para cono-
cer si había habido interrupción en las líneas, comunicaron rá-
pidamente con algunos puntos de la provincia y, gracias á esta
feliz idea, pudo conocerse que las trepidaciones habían sido más
violentas al W. que al E., habiendo revestido carácter alarmante
en Torrevieja y en Grevillente, en donde el vecindario, asustado,
se salió rápidamente de los edificios.
DE HISTORIA NATbHAL. 123
Como era muy posible que en la madrugada hubiese habido
otras oscilaciones y .jue pasaran inadvertidas para la mayoría,
•me dediqué el día 21 á inquirir si efectivamente se habían senti-
do algunos movimientos sísmicos antes del citado, pudiendo
comprobar que entre tres y cuatro de la madrugada se había per-
cibido una trepidación de menor intensidad y duración que la de
las ocho de la mañana.
Hubo personas que solo percibieron la de la madrugada, y
otras aseguraron haber sentido la noche anterior, hacia las once,
una ligera trepidación.
No se han producido derrumbamientos ni desgracias persona-
les. En Elche me aseguran hubo rotura de vidrios y otro tanto
ocurrió en Grevillente y Torrevieja».
— El Sr. Fernández Navarro, en nombre de nuestro consocio
-de Granada, P. Manuel María Sánchez Navarro, presentó á la
SociErjAD algunos números del Boletín mensual de la Estación
sismológica de Cartuja, así como numerosas fotografías. Estas
representan algunos sismógrafos de los empleados en aquella es-
tación, construidos en sus talleres según diferentes modelos, tan
profundamente modificados á veces, que pueden llamarse apara-
tos Caríu/a. También las hay entre ellas que reproducen sismogra-
mas de terremotos conocidos (Messina, Turkestan, Ghilapa), y de
otros varios no mencionados.
Los señores socios examinaron con interés dichas fotografías,
así como el Boletín.
— El Sr. Calderón añadió las siguientes noticias sobre terre-
motos sentidos en España recientemente, como débiles manifes-
taciones de la última recrudescencia sísmica que ha experimen-
tado la región mediterránea.
El día 15 del mes pasado, á las tres y cuarenta y nueve minu-
tos, se registró en el Observatorio del Ebro un temblor de tierra
de cercano epicentro, alcanzando las componentes Vicenlini una
amplitud de 25 mm.
Las manifestaciones más importantes en nuestra Península
han sido las del día 21 en la región alicantina, donde por cierto
son pocos frecuentes estos fenómenos, habiéndose recibido noti-
cias de las localidades siguientes, que corroboran las que nos ha
enviado el Sr. Jiménez de Cisneros y que acaban de leerse.
Elche. — Ligero temblor durante la madrugada; otro más inten-
so á las ocho y tres minutos, >iue duró dos segundos, y otro un
124 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
poco después. Machas casas han quedado resentidas, siendo
grande la alarma durante y después de las dos últimas sacudi-
das; pero sin que afortunadamente haya habido desgracias per-
sonales.
Crevillenle. — Una primera trepidación se sintió, según se dice,
á las ocho y quince segundos, durando cuatro segundos y pasan-
do en dirección E. á W. Momentos después se percibió una nue-
va sacudida, mucho más intensa, si bien de menor duración. Los
edificios oscilaron bien visiblemente y hubo gran alarma en el
vecindario.
Novelda. — Aquí sólo se percibió la primera de dichas sacudi-
das, con bastante intensidad, pero muy breve. Los edificios osci-
laron y la población los abandonó llena de pánico.
Aspe. — Tampoco se habla aquí de haber notado claramente
más que el movimiento de las ocho y minutos de la mañana, con
intensidad y marchando de NE. á SW., con cuatro segundos de
duración. Causó gran alarma.
En Canarias, en cambio, no se ha sentido niuguna trepidación,
después de las últimas de que se dio noticia en la sesión anterior
con referencia al Sr. Gramas.
Dijo también, como resumen de las noticias que viene comu-
nicando sobre los sismos de fecha reciente en España, Canarias
y Marruecos y de las observaciones que contiene la nota del
Sr. Navarro Neumann, de que da cuenta el acta de la Sección
de Granada, que no arrojan ninguna luz para aclarar el fenómeno
acaecido en Sicilia y Calabria el 28 de Diciembre de 1908. Lo
característico de este sismo es que su zona epicentral se encuentra
en la depresión del mismo Messina.
Conviene descartar para la apreciación de la importancia de
fenómenos semejantes, sus efectos destructores, los cuales depen-
den principalmente de] la densidad de la población que habita en
la zona afectada, de la clase de construcción de los edificios y de
otras circunstancias enteramente extrañas al fenómeno geológico.
Así, por ejemplo, en el caso de que se trata, lo que ha aumentado
los desastres principalmente ha sido la retirada del mar, que se
precipitó en seguida con una gran violencia sobre la ribera. En la
estación del camino de hierro de Reggio, situada cerca de la costa,
el agua salió del suelo en surtidores violentos, lo que se explica
fácilmente por el choque de la ola sobre un suelo empapado de
agua.
DE HISTORIA NATURAL. 125
Es indudable que en la población y en el fondo del estrecho de
Hessina ha habido cambios de nivel, aunque no están todavía me-
didos con precisión; pero es probable que sean debidos á simples
deslizamientos délos terrenos de aluvión, sobre los cuales están
construidos los muelles de aquellas ciudades.
Después de todo, geológicamente hablando, los ültimos terre-
motos de Sicilia y Calabria no son más que sencillos agrieta-
mientos, desprovistos de importancia, aun comparados con otros
que afectaron la región, como el que elevó 100 metros una parte
del suelo de Sicilia y abrió el mar Rojo.
— El Sr. F. Navarro dio noticia de un temblor de tierra acae-
cido en el pueblecitode Totalán, cercano á Olías, á fines de Ene-
ro, y del cual no han hecho mención los periódicos de Madrid,
pero sí El Cronista de Málaga de 26 de Enero, si bien no precisa
el día de la ocurrencia.
La sacudida, aunque breve, tuvo intensidad suficiente para que
algunos edificios exparimentaran el efecto de la conmoción y para
producir bastante alarma en el vecindario. Parece ser que el mo-
vimiento sísmico repercutió en Olías y en Málaga, más débilmen-
te, señalándose la oscilación en el Observatorio del Instituto, en
€uyo centro de enseñanza se agrietaron algunas paredes.
— El Sr. Calderón dijo que, según noticias del día 7 del mes
pasado, comunicadas por el mencionado Sr. Oramas, nuestro
consocio, había estallado por entonces cerca de La Orotava, un
bólido, que fué percibido por muchas personas.
Añadió que, según había leído en alguna revista, varios sabios
alemanes emprenden en estos días una correría científica por las
islas Canarias, proponiéndose instalar un Observatorio de inves-
tigación en el Pico de Tenerife, á cargo de los profesores Herge-
rel y Pannwitz. El príncipe de Monaco ha prometido también su
concurso, proponiéndose, entie otras cosas, ayudar á aquellos sa-
bijs, haciendo observaciones á bordo de su yate Princesa Alicia,
en un sitio próximo á las Azores.
— El mismo Sr. Calderón participó que había recibido del pro-
fesor D. Faustino Elspluga algunas rocas del yacimiento en que
se encuentran los fósiles terciarios marinos de los alrededores de
Toledo, de que había dado noticia en sesiones anteriores, refirién-
dose á las actas de la Sociedad geológica de Francia.
Aún no había tenido tiempo de examinar aquellas muestras,
■que se proponía estudiar, pero desde luego creía un deber de jus-
]0(5 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
ticia declarar que dicho Sr. Espluga era el descubridor de tan ia-
teresantes fósiles, que había reconocido en sus excursiones con
los alumno?, á quienes hace tiempo llevaba al paraje en que se
encuentran aquéllos para enseñarles el carácter de la fauna
marina.
— El Sr. Caballero, en nombre de D. Federico Gredilla, mani-
festó que deseaba informarse respecto á un trabajo sobre la Flora de
la Rioja, presentado hace tiempo á nuestra Sociedad por D. Ilde-
fonso Zubia y que aún no ha sido publicado en nuestras üíemorias.
El Sr. Bolívar, á íalta de algún socio de la Comisión de publi-
caciones, dijo á este respecto que siendo de muy considerable
extensión el trabajo del Sr. Zubia, —tanto que de imprimirse
ocuparía él solo un volumen de nuestras Memorias — había ha-
bido necesidad de prescindir de él en cuantas ocasiones hubo
de tratarse de imprimirlo. Añadió el Sr. Bolívar que sabía tam-
bién que en la Comisión de publicaciones predominaba el criterio
de eludir la publicación de los trabajos simplemente enumerati-
vos de plantas recogidas, cuando éstos alcanzasen proporciones
extraordinarias; pero que á pesar de ello, si el Sr. Caballero creía
interesante el catálogo del Sr. Zubia, podía encargarse de redu-
cirlo ó extractarlo y, una vez hecho esto, se pasaría de nuevo á la
Comisión ó se publicaría por capítulos sueltos.
El Sr. Caballero manifestó que habiendo fallecido el Sr. Zubia
y reclamando sus herederos este trabajo, nada podía resolver de
momento sobre la proposición que se le presentaba, pero que de
ella daría cuenta á la familia del finado, trasmitiéndonos, cuando
la obtenga, su respuesta.
Nota bibliográfica. — El Sr. Rivas Mateos comunicó la si-
guiente:
Los Sre=. J. Pitard y L. Proust han publicado recientemente
un tomo de 500 páginas referente á la Flora de Canarias. El libro
se titula Les lies Cañarles — Flore de L'Archipel. En el pie de
imprenta, dice: Librairie des Sciences Naturelles, Paul Klinck-
sieck. Rué Corneille, 3.
Como ya indican en el prólo?o ios autores, es una obra incom-
pleta y dada prematuramo.ile á la publicidad ante el anuncio de
que el profesor Sch:iJK va á publicar un libro referente á la ve-
getación fie Canarias.
oin embargo, el libro de los Sres. Pitard y Proust resulta in-
DE HISTORIA NATURAL. 127
teresante. Estudian, en primer lugar, la Geografía botánica del
archipiélago canario, llamando la atención el capítulo referente á
las zonas de vegetación, que es un estudio muy notable y de
gran interés.
Luego, y siguiendo una clasificación muy discutible en la épo-
ca actual, exponen en forma de.catálogo las especies y variedades,
citando localidades con lujo de datos, y todos ellos de gran utili-
dad para botánicos y turistas.
En este libro falta todo lo referente á Talófitas, ocupándose so-
lamente de Muscíneas, Griptógamas fibroso-vasculares y Faneró-
gamas. Hay que advertir que en el catálogo de Hepáticas cola-
bora con Pilard M. Gorbiére, y en el de Musgos el Dr. Negri, de
la Universidad de Turín.
Las especies nuevas— en crecido número — están bien descritas,
y al final del tomo hay 19 láminas con preciosos fotograbados
que representan paisajes con especies típicas de la Flora del Ar-
chipiélago canario.
Secciones. — La de ZaraciOza celebró sesión el 25 de Febrero, bajo
la presidencia de D. Pedro Moyano, actuando de Secretario don
Adolfo González.
Fueron admitidos como socios numerarios D. Gabriel Galán
Ruizy D. Manuel Olivar, propuestos en la anterior.
— El Sr. Orensanz, profesor de la Escuela de Veterinaria, expuso
á la Sociedad la manera de realizar las prácticas de la digestión
artificial en el Laboratorio de Fisiología de dicha Escuela; los se-
ñores Ferrando y González bosquejaron un trabajo de análisis de
unas rocas, del que darán cuenta en otra sesión, y el Sr. Moyano
habló de la determinación étnica de algunas razas de ganado.
Otros señores socios quedaron en hacer trabajos para sesiones
próximas, y á propuesta del Sr. Presidente se acordó realizar una
excursión científica, en el mes de Marzo, á la Puebla de Albortón.
—La de Granada se reunió el 27 de Febrero de 1909, bajo la
presidencia de D. Manuel Maldonado Sauz.
Quedaron admitidos como socio numerario D. José de Peso y
Blanco, doctor en Medicina, y como agregado, D. Leopoldo Señan
Díaz, propuesto el primero por D. José Alvarez y el segundo por
D. Francisco Simancas.
—El Sr. Presidente dio cuenta de las gestiones que ha practicado
128 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
la comisión nombrada para la celebración de la Fiesta del Árbol
en Granada, según propuso el Sr. Espejo Gasabona, en Ja sesión
del pasado mes de Enero; acordándose, en vista de lo manifesta-
do, que conste en acta lo altamente satisfecha que está la Sección,
por la exquisita galantería con que el Sr. Conservador Mayor de
la Alhambra acogió á la comisión que fué á visitarle, y por haber
ofrecido darle cuantas facilidades estén en su mano para que tan
simpática fiesta pueda celebrarse en los bosques de la Alhambra,
en el mes de Diciembre, pues exigencias especiales de locali-
dad aconsejan que las plantaciones se verifiquen en dicha época.
Se acordó dar las gracias al Ingeniero de Montes, Sr. Godorniú,
por la donación de un ejemplar de la «Crónica de la Fiesta del
Árbol».
— El R. P. Navarro Neumann lee un trabajo titulado «Nota so-
bre el terremoto de Messina del 28 de Diciembre de 1908».
— El Sr. Nácher ofrece al nuevo socio Sr. Peso cuantos elemen-
tos tenga la Facultad de Ciencias y puedan utilizarse para la con-
ferencia que se propone dar dicho señor.
— Se dio cuenta de varios donativos de ejemplares para el Mu-
seo y, refiriéndose á éste, el Sr. Diez Tortosa (D. Juan L.), dijo:
«Desde un principio, al iniciar la idea de la constitución del Mu-
seo, se pensó en darle carácter regional, pues no se debía circuns-
cribir á los límites políticos de una provincia, sino atender á los
naturales de una región. En su consecuencia, y de acuerdo con
varios consocios á quienes he consultado, creo debemos reunir
en el Museo que estamos formando, los materiales naturales de
la zona denominada Andalucía oriental, que comprende las pro-
vincias de Málaga, Granada, Jaén y Almería, y dedicar espe-
cial cuidado al estudio de lo referente á la gea, flora y fauna de
la región.
Para ello, y considerando necesario el concurso de aquellos de
nuestros consocios que residen en localidades de la zona señalada,
les he comunicado nuestro pensamiento y solicitado su apoyo, ha-
biendo ya obtenido contestación satisfactoria de los Sres. Muñoz
Cobo, Siret, Zamora, Martínez Gómez y Albarracín , los que se
ofrecen á cooperar en nuestra labor.»
—El Sr. Diez Tortosa (D. Manuel) hace la siguiente comu-
nicación:
«Peces de Almuñecar»: Habiéndome proporcionado el Sr. Do-
rronsoro, como fruto de su estancia en la mencionada playa me-
DE HISTORIA NATURAL. 129
diterránea, una nueva remesa de peces para su clasificación, he
procedido á ello, y hoy puedo enviar la nota de unas cuantas espe-
cies, como continuación de la publicada en el Boletín de Febrero
del año pasado. — Hippocampiis guttulatus Guvier. — Trachinus
vípera Guv. — Blennius palmicornis Guv. et Val. — Callionymus
lyra L. — Mullus harhatus C\iv . et Val. — Lichia glauca E. Moreau.
Sargus Rondeletii Guv. et Val. — Box salpa Guv. et Val. — Pagellus
tnormyrus L. — P. acame Risso. — P. erythrinus L. — Crenilabru.t
ocellatus Forskal. — Mugil laheo Guv. et Val. — Ammodytes cice-
rellus Rafin.
— La de Santander celebró sesión el 1." de Marzo, bajo la pre-
sidencia de D. José Rioja, siendo admitidos los señores presenta-
dos en Febrero.
Fué propuesto D. Manuel García Rueda, por el Sr. Rioja.
— El Sr. Garballo da noticia de seis sepulturas netamente cán-
tabras en Solía, de las cuales se limita ahora á anunciar el hallaz-
go, pues apenas ha hecho más que enterarse de ello.
El Sr. Alcalde del Río manifiesta haber visto otras muy pa-
r-ecidas á las que dice el Sr. Garballo.
El Sr. Garballo se encarga de presentar una nota sobre las se-
pulturas citadas, y el Sr. Alcalde del Río otra sobre las vistas
por él.
— El Sr. Alcalde del Río manifiesta que una de las grutas descu-
biertas por el Sr. Breuil, resulta del período Musteriano, carac-
terizada por los instrumentos y por el suelo; está en Unquera.
Presenta: un raspador de cuarcita; una punta de silex amarillo y
otra lanceolada Solutrense de cuarcita, y dientes y muelas de la
mandíbula inferior del Rhinoceros tichorhinus. Dice que conti-
núa su estudio y presentará una nota cuando esté terminado.
Se acuerda crear unaGomisión para la formación del Museo, la
cual será nombrada en la sesión próxima.
130 boletín de la. real sociedad española
Notas y comunicaciones
Nota sobre el terremoto de Messina del 28 de Diciembre de 1908
MANUEL M. S. NAVARRO NEUMANN, S. J.
Aunque sea preciso aguardar todavía algunos meses para reunir
la copia de datos que hoy se exige en las monografías referentes
á sismos de alguna importancia, y más si estos i'evisten el inusi-
tado interés del reciente desastre que acaba de asolar gran parle
de la Sicilia y de la Calabria, casi sin igual en la historia, quizás
no carezca de interés la siguiente nota, de carácter mucho más
modesto. En ella nos contentamos con anotar algunos datos to-
mados de los registros de observaciones de la Estación Sismoló-
gica de Cartuja y relacionarlos con los de las demás españolas
que actualmente se hallan en actividad.
La posición de todas estas Estaciones resulta excelente para el
estudio de dicho terremoto, pues si sus distancias al presunto
epicentro, que podemos suponer muy cerca de Messina, es, res-
pecto á algunas, superior á la de la mayoría de las otras euro-
peaj!, en cambio se hallan casi en el acimut W. á orillas del mar
que los separa del lugar de la catástrofe. A esto puede atribuirse,
conforme á la hipótesis recién emitida por el Dr. Segismundo
Szirtcs (1), de la Oficina Central de la Asociación Sismológica In-
ternacional, hoy sita en Estrasburgo, lo exagerado délas amplitu-
des que presentan en los gráficos los primeros y segundos movi-
mientos preliminares, sin que, empero, aparezca tan clara la dis-
minución que, según la misma, deberían presentar las ondas de
la llamada porción principal.
El hipocentro del terremoto del 28 de Diciembre último parece
hacer sido submarino y de muy escasa profundidad (2), á lo que
(1) Auguste Sieberg, L'/nxcriptioninsiruinentale des Seismes etla Phjjsiquedu Qlobe,
Revue genérale des Sciences, 20« année, n° 2 SOjanvier 1909).
(.2) Prof. T. Taramelli, Dei Terremoti di Calabria e Sicilia, Rivista di Fisica, Mate-
muticas, etc. (Gennaio 1909, p. 20).
DE HISTORIA NATURAL. 131
hay que atribuir lo restringido de su áreapleistosista, que abarca
uua elipse de 100 X 75 km., muy pequeña en relación con la ex-
traña violencia de la sacudida, pero que parece característica de
muchos terribles sismos italianos, como el que costó la vida en
1883 á más de 2.000 personas en la isla de Ischia, y que apenas
se sintió en Ñapóles, á menos de 30 km. y el del 23 de Octubre
de 1907, que ocasionó en el pueblo de Ferruzzano la muerte á
158 personas, al paso que el número total de víctimas no pasó de
IG7, según los datos recogidos por el director del Observatorio
Sismológico de Messina, profesor Rizzo (1), salvado milagrosa-
mente en el reciente terremoto.
Casi toda el área de sacudidas más violentas cae en el mar y
resulta un poco excéntrica y algo menor que la del terrible terre-
moto del 5 de Febrero de 1783 (2), al que ha superado, sin embar-
go, en efectos destructores.
Con fecba 1.° de Febrero del actual nos escribía el eminente
director del Observatorio Geodinámico de Rocca di Papa, profe-
sor G. Agamennone, que es probable no se llegue á conocer nun-
ca el número exacto de las víctimas, pero que cada vez se insistía
más, en los centros mejor informados, en hacerlas ascender á la
aterradora cifra de 200.000, jamás superada en ningún terremoto
histórico, comprendiendo entre ellos al que el año 526 de nues-
tra era asoló las costas del Mediterráneo inferior.
El efecto dinámico ejercido por el terremoto de Messina sobre
toda la corteza terrestre no ha sido muy considerable, lo quo
constituye otro argumento más en prueba de la superficialidad
de su foco. A pesar de los 9.300 km, que nos separan de Chilapa
(Méjico), el más fuerte de los terremotos que agitó á dicha ciudad
el 2G de Marzo de 1908, y cuya área de trepidación se extendió
desde el Golfo de Méjico al Océano Pacífico y desde Colima, al W.;
Calpulalpan, al NW. ; Tulancingo, al N., hasta San Cristóbal,
al E. (3); esto es, en un perímetro de 6° x 1 1° nos dio una ampli-
tud absoluta de 500 u en la porción principal del sismograma por
(1) Nuovo contrihuto alio studio della propagazione dei movimenti sismici, Mem. R. Acc.
delle Se. di Torino (1908, pág. 10, 334).
(2) Goggia, Quelques réjlexions sur le tremhlemenl de (erre dit 2S Dbre., Cosmos (nu-
mero 1.255, 13 février, 1P09, pag. HS).
(3) A. Sieberg ¡a Makroseismische Nachrichlen, N" 10 (-1 Seiten\ Kais. Hauptst f.
Erdb. in Slrassburg. E., 1908.
132 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
750 ¡JL que midió en el de Messina (1), cuya Estación Sismológica
distaiDa sólo 1.690 km, de Cartuja. Pues bien, aquella violenta
agitación no produjo desgracias personales, según los autorizados
informes del director del Observatorio Nacional de Tacubaya
(Méjico), señor Ingeniero D. Felipe Valle, si bien en ello influyó
no poco la construcción de los edificios, en su mayoría chozas y
la escasez de la población.
Esto no obsta para que el terremoto de Messina haya debido
■dejar sus huellas en los gráficos de casi todos los sismógrafos del
mundo, por poco favorables que le hayan sido sus períodos pro-
pios. En Manila, á unos 93°, lo han inscrito, tanto los péndulos
horizontales como el microsismógrafo Vicentini, á pesar de ser
el período de este último de solos 2,4^ y de 50 veces su aumento
para las agitaciones de muy rápido ritmo.
La hora inicial, correspondiente al sector 8", es las 12'' SS'" 39%
las de los segundos movimientos preliminares las 12'' 45"" 22% y
la de la porción principal las 12'^ 56™ 42^, en la componente
NNW.-SSE. del Vicentini (2). Aplicando la fórmula del sabio
profesor de la Universidad de Tokio Dr. F. Omori, '„ = t —
l.lGo y« (3), y restando 8'', para reducir el tiempo al del meri-
diano de Greenwich, admitido como inicial para todos los cálcu-
los sismológicos, resulta como hora en que debió tener lugar la
sacudida las 4'^ 20™ 0^, y como distancia del foco, según "a fórmu-
la del mismo: x'^™- =17,1 y^— 1.3C0 km., 10.660 km , igual á la
que da la primera regla del profesor Láska: x '■^'"- = (y™ — 1) 1.000,
10.700. Entrambas cifras resultan, para esta distancia, muy se-
mejantes á la deducida con el auxilio de la conocida fórmula:
eos 6 = sen o sen tp^ -f- eos cp eos <po eos (A — \] .
Después de haber citado de paso las observaciones llevadas á
cabo en ese jirón en mal hora arrancado á la madre patria, pase-
mos á la Península, dado que aún no hemos recibido datos del
Observatorio que los PP. de la Compañía de Jesús tienen en su
(1) A 7 300 km. de distancia en Ottawa (Canadá) la máxima amputad no pasó de
\i l>-, según e\ liecord N° 10 del profesor Otto Klotz, á cuj-a amabilidad debemos
una magnifica copia por contacto del sismograma que obtuvo con sus péndulos foto-
gráficos Bosch provistos de amortiguadores.
(2) P. Miguel Saderra Masó S. J., Seismological BuUetin, Manila, Observatory N» 18
(December, i:08).
(3) Bulleiin of the Imperial Earthquake liivestigation Commiííee {To'kyo, January,
1907).
DE HISTORIA NATURAL. 13S
Colegio de Belén, sito en la Habana, donde es casi seguro hayan
obtenido gráficos con sus péndulos Omori-Bosch.
En el Observatorio é Instituto de Marina de San Fernando,
bajo la dirección del excelentísimo señor capitán de navio de pri-
mera clase, D. Tomás de Azcárate, ha registrado el fenómeno sa-
tisfactoriamente el péndulo fotográfico Milne, nüm. 6, cuyo au-
mento externo y período propio parecen ser siete veces y 17%
respectivamente. Las horas indicadas en el Registro de Observa-
ciones Sísmicas son las 4'» 24,'"9 para el comienzo del sismo-
grama, las 4'^ 28'" 4, para el de las grandes ondas, á la vez que
para el máximum , aquí de 7 mm., 4'' 58, ■"4, para el final de la
porción principal y G'^ 7,"^ 1, para el del movimiento.
Gomo resulta imposible el separar unas ondas de otras en los
gráficos de estos péndulos, que unen á la lentitud extremada con
que se mueve el papel receptor, la carencia de amortiguador y el
grueso considerable de la línea producida por el paso de la luz al
través de la rendija que lleva sujeta el mismo péndulo, y, por
otra parte los segundos movimientos preliminares alcanzaron
enormes proporciones absolutas en nuestros gráficos, podemos
considerar á las 4^^ 28"", 4, como hora inicial de aquellos, lo que
coloca el epicentro á 1.9U0 km. de San Fernando, según la ya
citada regla de Láska con la corrección del profesor H. Benndorf.
Esa distancia es muy aceptable, dado que el epicentro en manera
alguna es un punto matemático, sino una superficie de hasta mu-
chos kilómetros cuadrados. Es lástima que una Estación tan im-
portante, dotada de un personal tan escogido y á cuyo frente se
halla una persona de las brillantes dotes del señor general Azcá-
rate, cuyo celo y entusiasmo por los estudios sismológicos nos
son bien conocidos, no cuente con un instrumental más mo-
derno.
El conocido astrónomo barcelonés, D. José Gomas Sola, direc-
tor del Observatorio Fabra, en una nota presentada á la Acade-
mia de Giencias de París, dio cuenta de sus observaciones refe-
rentes al terremoto de Messina, obtenida?, principalmente, con el
auxilio de un sismometrógrafo Gancani de 200 kg. de masa, 3,60
metros de longitud, ó sea algo menos de 4* de período y 17,3 ve-
ces de aumento. La hora inicial fué las 4^^ 23'" 50^ y los segundos
movimientos se iniciaron á las 4'^ 26"" 9% hora que da como
dudosa.
La porción principal comenzó á las 4''3l'^\ La amplitud fué
134 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
de 2?", 4 (1), en la hipótesis que parece admitir de que la porción
principal de los sismos está constituida por desviaciones de la
vertical, ósea midió menos de 7mm. La distancia que rr.edia en-
tre Messina y el Observatorio Fabra es de unos 1.20ükm. se-
gún el Sr. Gomas Sola, quien prefiere los resultados obtenidos
con el auxilio déla fórmula del doctor G. Jordán, x''"'^?, 73 y \.2,
igual, en este caso á 1.094 km. á los 1.320 que le da la de Láska.
Aplicándole á esta última la corrección Benndorf, aquí de menos
100 km., resultan 1.220, cifra sensiblemente igual á la más pro-
hable.
En el Observatorio del Ebro (Tortosa), dirigido por el P. Ri-
cardo Girera, S. J., se han obtenido buenos gráficos (1), de los
cuales se han remitido ferrotipias á numerosos observatorios.
Los sismogramas de entrambos péndulos horizontales Grablo-
vilz, á pesar de la extremada sencillez de la construcción de estos
y de ser sus masas de solo 12 kg., han resultado superiores á los
de Vicentini, mostrando una vez más lo indispensable que es un
período pendular suficiente; pues délo contrario se agota con
rapidez en los terremotos de epicentro algo lejano el aumento ex-
terno del péndulo. También se impone el amortiguamiento, á no
contentarse con gráficos vistosos, por cierto, pero nada compara-
bles con los obtenidos con oíros instrumentos. La hora inicial
fué las 4'^ 23" 15^, con un segundo de aproximación, que es la
mayor que hoy puede exigirse, y que en Tortosa se obtiene gra-
cias á las observaciones meridianas repetidas todos los días que
el estado del cielo lo permite y ala excelente marcha del péndulo
astronómico con compensación de invar, sistema Riefler, conque
cuenta ese importante Observatorio solar, por desgracia mucho
menos conocido dentro que fuera de España.
En la Estación Sismológica de Gartuja (Granada), pertenecien-
te también á la Gompañía de Jesús, todos los instrumentos en
servicio inscribieron este terrible sismo, y dos de ellos, precisa-
mente de los construidos en nuestro talleres, sufrieron tan brus-
ca sacudida, poco después de iniciarse los segundos movimientos
preliminares, que sus estiletes inscriptores se salieron fuera de
las bandas, con desviaciones de la línea media de 42 mm. en el
(1) Le tremhlemcnt de terre (iu, 2S dcccmbre 1008 enrégistré a V Ohsen-atoire Fahra.
(Barcelone), Compt. rend. Acad. Sciences (ISjanvier 1900..
(2) Reproducidos en el Cosmos.
DE HISTORIA NATURAL. 135
Omori modificado, y de 70 mm., en el bifilar (1). El Wichert de
200 kg., cuyas constantes eran 4^ y 4,5^ de período, 126 y 73 de
aumento y 5 y 4 de coeficiente de amortiguamiento, respectiva-
mente, para sus componentes N.-S. y E-W., nos dio un buen sis-
mograma con lIOp. y 4^ en los 1°^ movimientos, 1,110 [x (42 mi-
límetros), y 10^ en los 2°^ y 650 ¡x (22 mm.), como máximo en la
componente N.-S. y 750 ¡j. en el máximo principal de la E.-W.
Especies nuevas de Marruecos
POE
MANUEL M. DE LA ESCALERA
Globasida mauritana sp. n. loe. Melilla.
Fdcies en un todo semejante á Gl cartagenica, igual por la
talla, convexidad del cuerpo y disposición y realce de las costi-
llas, pero desprovista de las series de pinceles vellosos que carac-
terizan á esa especie y distinta de ella como de las otras españo-
las por tener los ángulos posteriores protorácicos agudos como
simiaticollis de Oran, de la que se distingue por ser más estran-
gulada en los húmeros, más alargada y convexa, con el disco del
protórax mucho más globoso y con las márgenes protorácicas no-
tablemente más incurvadas, con lo que resultan los ángulos pos-
teriores aún más agudos.
Según el Sr. Arias, que la ha descubierto en los alrededores
de Melilla, es muy abundante, como ocurre con sus congéneres,
siendo, como todas ellas, especie invernante.
Gracilasida Ariasi sp. n. loe. Melilla.
Las Gracilasida con las Granulasida, ambas orientales, encie-
rran con las Planasida, genuinamente occidentales, los tipos de
Asida españoles y africanos de las invernantes terrosas; siendo
las más difíciles las primeras, aparte las Globasida ya estudiadas;
y esto no por otra razón que por la falta de materiales. Especies
muy pequeñas por lo general, invernantes y sumamente locali-
(1) Estos péndulos conservaban las mismas constantes que tenían cuando nos ocu-
pamos de ellos en la Nota sobre los macrosismos esiiaTioles, publicada recientemente en
este Boletín.
136 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
zadas, sólo por<;asualidad se hallan en las colecciones. Con el nom-
bre de j9i/gírnfl?aRosh (especie muy distinta, como que es una. Plana-
sida), he visto varias diferentes de Argelia; la, pygmcea de Allardes
también una Gracilasida y la pusillima de Kraatz también lo es.
Esta especie nueva de Melilla, que dedico <á su descubridor el
Sr. Arias Encobet, de quien son de esperar dado su celo muchos
descubrimientos, se caracteriza por su forma plana y ovalada en
los c5^c? y ligeramente convexa en las 99 Y apenas estrangulada
en los húmeros, los cuales son redondeados en los dos sexo?.
Protórax granuloso de n)árgenes estrechas y poco levantadas,
de ángulos posteriores nada prolongados hacia atrás, menos sa-
lientes que el lóbulo mediano, que tampoco hace gran avance so-
bre los élitros, adaptándose casi la base del protórax á la de éstos,
viéndose así por encima los húmeros que no están recubiertos
por los dichos ángulos y que son obtusos por lo general ó rectos
en los ejemplares paraleloides (1).
Élitros más ó menos alargados, ligeramente aplanados con
cuatro series de elevaciones costiformes más pronunciadas en la
mitad posterior, paralelas á la sutura y de las que la segunda, que
nace del pliegue antehumeral, es la más regular, pero nunca se-
guida.
Patas finas y largas, castaño rojizas como los palpos y antenas,
que son gráciles.
Observaciones en un «Erodium supracanum» transplantado
TELESFOnO DE ARANZADI
A principios de Septiembre de 1907 arranqué una planta de
Erodium supracanum de las proximidades de la ermita de San
Juan de Monserrat y la planté en una maceta de mi domicilio de
Barcelona. El lugar en que crecía naturalmente se halla á unos
1.000 m. de altitud y, aunque no muy grande, da carácter alpi-
(1) En las Gracilasida dentro del mismo sexo se presentan en todas las especies dos
tipos muy pronunciados uno paraleloide y alargado con facies de Plaiiasida, y otro
estrangulado en los húmeros y con élitros ensanchados en su tercio posterior.
DE HISTORIA NATURAL. : 137:
no á esta habitación su suelo peñascoso, no dominado apenas por
ninguna altura superior inmediata, máxime con orientación al
Mediodía y con escasísimos matorrales. Los primeros días tuve la
maceta en el comedor y después en la galería de cristales con
orientacióu al N., por lo que sus hojas tomaron posición ver-
tical, á pesar de llegar las vidrieras hasta el techo. En vista de
esto la trasladé á un balcón, donde aprovechaba las horas de sol
casi por completo, si bien con la reducción del cielo á la mi'tad,
que la fachada de una casa supone y con la irradiación ó reflexión
imperfecta del sol en esta misma fachada, así como la disminu-
ción de tiempo de sol directo que la sombra de la baranda pro-
duce. No la regaba masque una vez por semana; meses enteros
estuvo sin riego ninguno cu invierno y volví á atenderla en pri-
mavera con riego más frecuente, aunque escaso. A mediados de
Julio la dejé al cuidado de un amigo en una galería encristala-
da de orientación NE., y á mediados de Noviembre volví á
trasladarla al balcón de mi domicilio con orientación al Me-
diodía.
Para la interpretación de las observaciones que voy á exponer
juzgo conveniente hacerlas preceder de la característica de la es-
pecie tomada del « Pródromos florre hispanicre» de Willkomm ot
Lange, pues no he tenido tiempo de leer la de líérilier.
Erodium secc. rhizomatosa: folia omnia pedunculique scapifor-
mes e rhizomata crasso, carnoso v. lignoso, s^epius subterráneo
peciolis emarcidis stipulisque dense aggregatis corónalo egredien-
tes; caule propterea nullo. — A: folia bipinnatisecta, rachi denta-
to s. segmentis minoribus, saípe decurrenlibus, cum majoribus
alternantibus.~-£'. supracanum Hérit. 1. c. tab. 2 (G. rupestre
Pourr.) Cav. Diss. iv., p. 225, tab. 90, fig. 3'. Amo, p. 661.
Dense pulvinato-cíespitosum, inodorum, rhizomate crasso,
atvofusco, ad collum reliquiis petiolorum persistentibus dense
slipato; fo]iisí;reiuíer petiolatis, ambitu elliplico-ovatis, bipiuna-
Useclis, segmentis 2-di ordinis elliplicis, obtusiusculis, adpresse
pilosis, subtus sa3pius viridibus, supra iiicanis; stipulis minutis,
lanceolato-acuminatis, fusco-membranaceis; pedúnculo foliis du-
plo longiore c. 2" L, adpresse puberulo, umbella 2-4-flora, bracr
teis minutis, ovato-lanceolatis, pedicellis fructiferis refraclis, ca-
lyce parum longioribus, fructu vix duplo brevioribus; sepalisova-
libus, breviter mucronatis, petalis calyce duplo v. ultra longiori-
bus, pallide roséis v.enis saturatioribus; carpidiis albo-pilosis,
T. IX. -Marzo, 1009. 10
138
boletín de la real sociedad española
rostro vix ultra V2" longo, cauda intus breviter albo-strigosa, se-
mine ovali, fusco, Iffivi. Jun.-Jul.
Es de advertir que en la descripción de la Flora del Dr. Amo se
dice: hojas largamente pecioladas, lacinias lanceolado-lineares,
1. Cáliz típico —2. Cáliz anormal del 3 de Julio.— 3. Cáliz de la flor tetrámera del
20 de Junio.— 4. Nueva plantita el 18 de Diciembre, á los treinta y tres días de sem-
brada —5. Hoja 1.a (3.*) el 6 de Diciembre á los veintiún días de la siembra.- ü. Hoja 3."
(5.*) el 24 de Diciembre á los treinta y nueve días de la siembra.
(Todas las figuras en tamaño tres veces mayor del natural.)
estípulas bifurcadas; escapos con 2-3 flores, mucho más largos
que las hojas, adornados de 4 á 5 brácteaslineares-setáceas; sépa-
los oblongos, estriados, mucronado-aristados; pétalos de color pur-
púreo claro con venas del mismo color aunque más subido, traso-
vado-remellados, doble de largos que el cáliz; válvulas del fruto
DE HISTORIA NATURAL. 139
vellosa?, con depresiones orbiculares en su ápice, sin pliegue, ter-
minadas en arista ensortijada cuando madura el fruto.
He de hacer notar desde este momento que las estípulas de
mi ejemplar no son bifurcadas, y no es de suponer que en este ca-
rácter haya influido nada el cambio de condiciones biológicas.
Las hojas son realmente canosas por encima, aparentando es-
tar polvorientas, con abundantísimos pelitos cortos, gruesos, blan-
cos, aplicados (I); por el envés son más verdes, con escasos pelos
más delgados y traslucientes, las lacinias no son lineales. El total
d3 la planta ocupa una superficie que con las dos manos se som-
brearía muy sobradamente.
Desarrollo de las hojas.— En primavera llegaron algunas á 5 y
6 cm. de longitud; por riego frecuente á fin de Junio tuvo excesi-
va frondosidad y se irguierou los peciolos, llegando á principios
de Julio algunas á 7 y 8 era. de longitud y el 10 de Julio á 6 V2
de altura. Después de cuatro meses largos con escasa luz del Nor-
deste, así como los pelos canosos disminuyeron mucho y se hi-
cieron más traslucientes, algunas hojas llegaron á 11 cm. de lon-
gitud, pero principalmente por el peciolo, que es erguido, grueso
en la base de unos 2 mm.; el limbo apenas mide 2 V2 cm.
El 21 de Noviembre había algunas hojas con peciolo de 8 V2
centímetros y limbo de 2 V2; e^i cambio el 14 de Diciembre las
dimensiones respectivas eran de 3 V2 Y 1'8, ó sea longitud total
5 V2 y 6l 24 de Diciembre 3'2-f-r8^5, gracias á un régimen de
sol y poco riego (menos de 100 c. c. por semana).
El desarrollo de cada hoja durante su vida individual es muy
variable; no he podido comparar su duración con la de las hojas
en la planta silvestre, pero por lo que hace á la transplantada, se
puede decir que en otoño y con el clima benigno de Barcelona no
llega á un mes, acontar desde la longitud total de Va cm.; al prin-
cipio crecen casi lo mismo el limbo y el peciolo; pero á las dos ó
tres semanas antes de empezar á marchitarse, domina ya el alar-
gamiento del peciolo. Teniendo en cuenta que la menor longitud
definitiva observada en los peciolos es de 2 V2 cm. y en los lim-
bos de t cm., lo que hace una reducción de 3 V2 veces en aqué-
llos y 2 V2 en éstos con relación á las hojas ahiladas del verano
pasado á la sombra, es de suponer que aun con la exposición al
(1) fin Noviembre, después de cuatro meses de vida de galería al NE., estos pelos
escaseaban mucho.
lJe¿j jCia- fin íQ liálcdiL. m» se h&brá con^^xiiüD íoüa la reñiiccióB
ii¿ ;ar: oe afa-á - rta ¿¡.pTüYiinaD-
La i: - za ya ííii ai^nuüs casos mK
y meái» jui^ iif; ]narciuia73&, nasniras qs& £l pttc»t>lf> si^oe Aim
crf' - ~ -■ üQtPt!,
ikt: I - oofíiilí)
en propin-ciáa al :i3£mpD pooeiccs iiscir qut la nülad dal largo á&-
fc_, :;za fü p^ - smpe-
piísiiiifi cüiüíigiiar por la tl , . ^ unas UDJas con
Tfiiadóü á Dlzt2¿. sea por la misremiia xi£ pisiciáii, firismacíÁii, Í£>-
s¿ií ---.-■ — - - . -- . . - r - r - : . - - , ^acsas
ñíi~ - fin la
TTiBOinián y por ambas mativDs s^dhiicíd 1 jn^aeBlar ¿atüs d mné-
xii marcha ñsl creci mienta, ¿aimi» par iraml f¿ gsfnfírza á
£La: - - íAí.
t-iícariDíi. — T.n? ñiK inamsri» fiscapos alcanzaroii tí nía Q£ iiarfi~
C&; "afc más Tí¿ : ^ cmj; ¿gg-
pL .,,,,„.. L ñf; Jubi)
iia ... gii£ HD sé
£i «mxüfjria fin Jis anüSí» si^níeniss pasaáos á ia stmijara; «l X&-
. __ - 1 : o^ ffl «1 £fD£ ainiD sn pri-
mera íídt «1 7 ás JaiHo can * ^z, cm- d£ lar^s jjd alcarnana más
gnfc á U'i áncD ¿ias im;- D
Hz ---sí» ^/ 5- 1a iercsra parte áfc «n ioiígi-
Inü itel üia ¿e iñor£S^2iíCia ia ¿Icsuizaiiiii, el ¿£il 3 ¿£ Jiíbi» fiá£d£
Aic- : - - ' - ' - : ' ■ ' ^ ^ — isQ
xtiaíD mries; ü Hne ^/ ^ jisgaruc üulas üí cmtr&i j séplimí) nía anles
áela: él
¿ia ai - . :,,_...... ..^ .. ..^.. ^^.., ..^. .._.!,... .,^„.-.-.. __Jí¡r
-ratarüi* ¿ üi:íüíír¡ínuíiuiüfc, perD ííí paires gns una üí^THiáa Har
áidluyE: hí^tísOLuñít ai crücimisiüD fai lu* ¿iaís gns preí - —
j»;'; — r- - r . . -. ~.. . .- ... -., - . . ..™ .- . j_
Cit . . ' . - ^^
K^mr !l2t marciia ¿£Ü dsssimtllD bol üI d£ ^ D cül ¿£J i^ út Jíühh,
gi]£ 3aabia aiotiaañi) la cnarla paj"!!: üdis: üia£, j .¿I ^ 7 ^/^ ¿£:1
DE SISTQBIA :yATiraAL. ¡41
mismo día. que había alcanzado sa Guart;i parte trece días
antes.
De los 44 escapes observados , sólo 21 dieron 2 capallos : los 23
restasites no produjeron más que una Sor solitaria cada uno yes
de advertir también que ninguno de los 21 que dieron 2 f_ •■ • -
ías hÍ20 florecer el mismo dfa, sino coa diferencia de 4:
ras lo meaos, 3 de ellos con daco días de diferencia , i áe eilos
con seis y 2 con siete días de diferencia. Una t . '^
ios eseapos unifloros, en deñnitiTa^ se debía al . i
segunda ior: pero es» otros estaba iadicado ya esfe cartícter por
la reiacción del nttGaerQ de brácteas de 3 á 2. En total, desde el
29 de Mayo al f 4 de Julio se abrieron 57 ñores y siguió ñare-
ciendo la planta durante su estancia en la galería al Nordeste.
Pedieelús. — Cuando todavía apenas se aprecia á simple vista el
pedicelo, el i^apallo e~^ " ' " "'' - ■ ' " : luego se yergc^ - - ; . - - - - - ^
UQche de la víspera '. . e^scencia aparece •.-
pullo cabizbajo, asomando ya el traje de boda eorollno por entre
los sépalo*.
El día de la florescencia el pedicelo tiene una longitiid de ~ ^
á 13 mm.. siendo menor, generalmente, el de la flor que va
á ser seguida de otra y mayor el de ésta; en aquellos en que se
ha hecho la medición se ha encontrado que el pedicelo soli-
tario alcanza por término medio 14 mm., llegando en algunos á
18; el pedicelo acompañado de otro con tendencia á abortar llega
el día de la florescencia ñor término medio á 12. el pedicelo acom-
pañado de otro que florecerá más tarde alcanza , por término me-
dio, á 10 (que es el mínimo en que puede quedar elsoüEario) y el
de ía segunda flor unos 15* j, siendo el mínimo observado en
ella de !4 y en la primera de 7 ^\. Se ve. pues, con bastante
claridad que una segunda flor hace quedar más corto el pedicelo
de la primera y alarga el sayo propio más que sr estuviese sola;
¿es simplemente cuestión de precocidad en la florescencia de la
primera y aplazamiento en la de la segunda? Asi parece, rero
no me atrevo á decir qnt esto pase de ser una conjetura
Siete días antes de la florescencia apenas alcanza el pedicelo á
2 mm., cinco y cuatro días antes de 2 Vi á -^í tf"^ "ii^ íiJti-
tes de o Vj á 6, pudiéndose ya apreciar en alguno la tendencia á
quedar corto ó á alargarse: dos días antes alcanza la mitad del
largo que ha de tener el día de la florescencia., y la víspera puede
estar todavía en menos de los - j 5 * '., para 9 *^j. 8 para 13 * j.
142 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
9 para 15) ó haber alcanzado ya los V4 (12 para IC). La variedad
de cifras correspondientes al crecimiento diario no permite nin-
guna deducción, porque tratándose de pocos milímetros, y sin ha-
ber marcado los puntos de medición, ésta es muy insegura.
Flores. — Son algo zigomorfas unas, completamente actinomor-
fas otras, salvo la disposición quincuncial, deque luego hablare-
mos, en el cáliz; son pentámeras, pero á esto han hecho excepción
3 tetrámeras, una de las 2 del primer día de florescencia (29 de
Mayo) y cuya compañera, floreciente seis días después, será pen-
támera, otra del 20 de Junio y cuya compañera de seis días antes
era pentámera, otra solitaria del 5 de Julio. Son morfológicamen-
te hermafroditas, pero proterandras con un día de diferencia y su
tamaño es muchísimo mayor que el de las especies del llano, al-
canzando sus diámetros á 16 X 14 Va Y 16 X por 15 mm. y
destacándose extraordinariamente de la exigüidad del follaje y
sobre su fondo canoso. En la planta trasplantada y con rizoma un
tanto ramificado, se sucedió la florescencia de manera que al pri-
mer día con 2 escapos florecidos siguieron cinco días sin nuevas
flores, el sexto con 2 y séptimo con 3, otro sin nuevas flores y los
siguientes con 1, 2, O, O, O, 2, 2, 2, 2, O, 3, 1, 1, 1, 3, O, 1,2, 1,0,
3, 3, O, O, O, 1, 3, 2, 1, 2, 1, O, 3, 1, 3, O, 2, 1.
Cáliz. — Llega á 5 ó 6 mm. de longitud la víspera de la flo-
rescencia, cuando ya asoma la corola en la flor inclinada, habien-
do llegado á la mitad de esta longitud nueve ó diez días antes. Los
sépalos son abarquillados, con mucrón corto, brusco y algo pa-
tente, cerca del cual hay muchos pelos blancos en la cara inter-
na. Tienen, como ya hemos dicho, disposición quincuncial, como
los de la rosa; los 2 más externos, más anchos y con 5 nervios
verdes; uno algo más estrecho con 4 y el mucrón en la prolonga-
ción de uno de los nervios, por lo que resulta asimétrico como el
tercer sépalo de la rosa y suele tener en el lado menos desarrolla-
do ó más interno el nervio más tenue y margen oscariosa sin ner-
vio; los 2 sépalos más internos son más estrechos y con 3 nervios
verdes, los dos laterales más tenues y las dos márgenes escario-
sas sin nervio. En algún caso hay margen escariosa en todos y el
cuarto sépalo (entre los dos externos) tiene un cuarto nervio muy
tenue. En otro caso (del 3 de Julio), uno de los sépalos externos
(entre los dos más internos) posee 2 mucrones correspondientes á
2 nervios, á un lado 2 nervios más, uno de ellos más corto, al
otro lado un nervio tenue y margen escariosa; el otro sépalo ex-
DE HISTORIA. NATURAL. 143
terno tiene un mucrón, á un lado 3 nervios más y un poco de
margen escariosa en la base; al olro lado 2 nervios más y próxi-
mo al del mucrón un tercero muy tenue y que no llega á la base;
■el tercer sépalo ofrece á un lado 2 nervios fuertes y al otro lado
del medio 2 tenues y margen. escariosa; creyendo poder conjeturar
que las anomalías de este caso serán debidas al exceso de riego.
La flor tetrámera del 20 de Junio tiene un sépalo con los ca-
racteres de externo, 2 con los caracteres que hemos asignado al
tercero de las pentámeras y su lado débil hacia el sépalo externo,
un cuarto con los caracteres de los 2 internos de las pentámeras
y opuesto al sépalo externo, lo que ya indica claramente su pre-
floración; su posición es diagonal con relación al otro pedúnculo
•del día 14 ya fructificado. La flor tetrámera del 5 de Julio no ofre-
ce los 4 sépalos igualmente distribuidos; uno mayor está más se-
parado, uno intermedio en ángulo recto, pero olro dividiendo en
dos el espacio de 210°, y éntrelos 2 intermedios olro estrecho
formando ángulos de 67°. Ateniéndonos á la flor del 20 de Junio,
más bien que á la del 5 de Julio, por haber notado anomah'as á
principio de Julio en otra flor pentámera, debemos considerar la
prefloración y hasta la manera de ser de los sépalos como conse-
•cuencia de su condición numérica, y no como resultado de abor-
to; es decir, que las flores tetrámeras muestran iodos los caracte-
res de tales, como si fuesen típicas.
Corola. — Ya hemos indicado antes su tamaño cuando está com-
pletamente abierta y en las flores mayores; en el capullo están los
pélalos plegados en varios pliegues; son anchos, muy ligeramen-
te escotados y con uña estrecha, casi blancos, con venas de color
violeta y con pelos blancos en la base, cerca de la uña, en el haz;
forman una ligera concavidad el primer día de florescencia, pero
en el segundo son completamente planos y aún algo vueltos, des-
pués de haber estado un poco recogidos por la noche anterior, al
mismo tiempo que se inclinaba algo el pedicelo. Su desigualdad
•ó zigomorfismo no se nota con la misma claridad en todas las co-
rolas, pero es apreciable también en las tetrámeras. La flor del 7
•de Julio, pequeña y pentámera en el resto, tenía, sin embargo,
solamente 4 pélalos, presentando también la anomalía de te-
ner dos mucrones en un sépalo y ser uno de los estigmas menor.
Ija florescencia se realiza antes de darles el sol (fachada al medio-
día, último piso, Junio), antes de las siete.
En las flores no polinizadas pueden caer los pélalos el tercer día
;i44 boletín de la- keal sociedad española
(pentámera del 20 de Mayo) ó quedar marchito sin caer alguno de
ellos (letrámera del mismo día); mientras que las flores poliniza-
das (el segundo día de florescencia) se desnudan de su traje de
boda á la hora y media de celebrada ésta, y se dan casos también
de esperar un aplazamiento de veinticuatro horas en la boda, con
el traje fresco y lozano, para desprenderse de él á las dos horas de
lograda ésta. Sin embargo, hay ejemplos de corola arrugada y que
no se desprende en flores polinizadas y fructificadas, como de co-
rola desprendida en flores no fructificadas al tercer día ó ya al se-
gundo ó primero. También es de notai^ el caso de la flor occiden-
tal del 14 de Junio que, á pesar de haber intentado polinizar el 15
con su propio polen y haber podido quizás ser polinizada median-
te un insecto con el de una flor del 15, conserva sus pétalos y se
inclina la noche de este día, perdiendo 2 de aquéllos la mañana
del 16, que es lluviosa; en esta mañana intento su polinización
con una flor del 15 y su fructificación ulterior, por tanto, no se
puede asegurar á qué es debida; es de las fructificadas que con-p
servan los pétalos arrugados.
Estambres. — Sus filamentos son al principio del color de las
venas de los pétalos, aunque más pálidos ó tendiendo algo al co-
lor carmesí y su dehiscencia es muy temprana, por lo que no des-
taca este color en las anteras, sino el minio de los granos de po-
len. Al día siguiente, los estambres fértiles, que son alternipétalos,
en vez de seguir erguidos se tienden contra los pétalos con la
abertura hacia abajo y hasta esconden sus anteras por debajo de
éstos y acaban por desprenderlas, pero hay casos excepcionales
en que no sucede así ni al tercer día. El polen de una flor del 3
de Julio fué de color pálido, y el de otra del 2 se puso completa-
mente blanco en veinticuatro horas (época en que se observaron
otros síntomas anómalos y de exceso de riego); otra del 13 tenía
ya las anteras marchitas ó vacías á las nueve de la mañana del
mismo día.
Pistilos. — Son epipétalos (por consiguiente las flores obdiplos-
téraones) y el primer día de florescencia tienen los estigmas apli-
cados unos contra otros; el segundo día se hacen éstos patentes y
han crecido de 1 á 1 X nim., mientras el ovario lo ha hecho de
2 á 2 \\.
Polinización. — Visto que á los dos días de abierta se le han
caído los pétalos á la primera flor pentámera y los sépalos se han
aproximado, que á los tres días le sucede lo mismo (salvo el con-
DE HISTORIA NATURAL. 145
servar un pélalo marchito) á la tetrámera, quo á los seis días se
secan el cáliz y el pedúnculo de la pen lamerá (el de la tretámera
duró hasla el 13, por ir acompañada de una flor del día 4, que no
es tetra, sino penlámera); aproveché la coincidencia de que hu-
biese flores nuevas el día 5 para polinizarlas del 4, pero quise ha-
cer un experimento distintivo polinizando una con polen propio y
otra con polen de flor del día 5; esta última del 4 se desnuda á la
hora y media ó dos horas y á la noche junta los estigmas y cierra
el cáliz. Ninguna de las dos flores del día 4 se inclina al anochecer
y sí lo hacen las del propio día 5. La flor del 4, polinizada por la
del 5, tiene el día 6, al anochecer, el pedúnculo en ángulo menor
de 135° con el escapo, y el día 8, por la tarde, el escapo tendido.
En otras muchas flores verifiqué la polinización con flor del día
siguiente, en la mayor parte comprobando su eficacia; en otras,
necesité esperar dos días, y fué eficaz en dos casos, mientras que
ha resultado ineficaz la polinización con flor de cuatro días des-
pués, con flor contemporánea ó consigo misma. También he ob-
servado señales de polinización en otras cinco flores sin mi in-
tervención, pero me lo explico perlas visitas de un himenóplero (?}
negro de poco más de medio centímetro de longitud, que sorpren-
dí el día 9 de Junio, al mediodía. Que sus visitas, ó las de otros in-
sectos, no eran muy frecuentes lo dan á entenderlas muchas flo-
res que se marchitaron sin polinización, descontando, como es
natural, aquellas que no se seguían del florecimiento de otras en
los días siguientes.
Consecuencias de la polinización en el escapo y el pedúnculo. —
La primera que se observa, es la formación de un ángulo menor
de 135° y que en algunos casos puede bajar á 113° entre aquellos
dos, á lo que corresponde oli'O parecido entre el pedúnculo y el
ovario (la flor ó el fruto), de manera que éste queda erguido, casi
verlical; el efecto es como de alejamiento, pero no habiendo otro
pedúnculo, ó á lo más uno, en el mismo escapo, no se compren-
de la utilidad, que en otro caso tendría el alejar unos frutos de
otros pnra que no se engarcen en la madurez y no estorben á la
flor subsiguiente.
Otra consecuencia, no tan marcada ni tan pronta, es que el es-
capo se tienda más ó menos; según lo va haciendo, y cuanto más
se acentúe este movimiento, vuelve á abrirse aquel ángulo, lle-
gando en algunos casos á 180, pero en otros se conserva por mu-
chos días en su valor, próximo á 135 ó á lo más á 158.
i46 boletín de la. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
En algunos de los escapos frucLificados he observado, después
de tendidos, que tienen su base abultada y purpúrea por encima;
así como en los pedúnculos, junto al receptáculo, una hinchazón
de color verde pálido, en tanto que el resto del pedúnculo es cada
vez más pardo, rojizo y enjuto.
El escapo crece después de dar la primer flor y antes de abrirse
la segunda, pero también con la maduración del fruto, hasta
18 mm. en algún caso si hay segunda flor, de O á 10 si es
unifloro. El pedúnculo puede crecer en algún caso hasta 8 y 10
milímetros con la maduración del fruto, pero es de advertir que
en estos alargamientos debe haber influido el exceso de riego; el
pedúnculo crece de 1 á 6 Va mm. después de la florescen-
cia, principalmente el primer día, pero también después de la po-
linización.
Crecimiento del cáliz y del fruto. — Su diámetro es de 3 Va á los
dos días de florecer, de 4 mm. á los cinco días, de 4 Va ^^ los
once, doce y quince; su longitud es de 7 mm. el cáliz á los cuatro
á ocho días, llegando en algunos casos á 8 mm.; una vez seco y
sin contar el mucrón 6.
El ovario tiene al día siguiente do la florescencia 2 Va ''^ 3 Va
milímetros; al segundo día 3 Va á 5 V4; al tercer día, 6 á 8 Va) al
cuarto, 6 Va á 14, asomando ya el pico por encima del cáliz; al
quinto, contando el pico^ son ya 9 á 20 Vaí al sexto, entre 12 y
23 V4; al séptimo, entre IG Va y 23 Va; al octavo, entre 18 y 25;
al noveno, entre 22 Va Y 24, y al décimo, 23 Va á 26. Los tama-
ños más frecuentes son 2 V2 ^^ primer día; 3 V2 el segundo; 7 el
tercero; 11 V2 el cuarto; 12 el quinto; 15 el sexto; 22 Va el sépti-
mo, y 25 el octavo.
Frwío.— Hacia el quinto ó séptimo día de la florescencia comien-
za á teñirse el pico de púrpura por la mitad inferior; á los catorce
días empieza a volverse pardo por la punta; á los dieciséis casi
todo él está pardo, pero el cáliz se conserva verde; á los dieciocho
y veinte aún persiste el color verde en el abullamiento del pe-
dúnculo bajo el receptáculo; á los diecinueve á veintiuno, se des-
prenden los aqueiiios.
El aquenio maduro tiene unos 5 mm. de largo por 19 el
pico, en cuya base aparecen dos campos (no hoyos) punteados, ve-
rrugosilos y sin pelos blancos; entre los dos campos hay una es-
pecie de quilla, y el resto de la superficie del aquenio está cubier-
ta de pelos canos casi aplicados hacia arriba en dos series á los
DE HISTORIA NATURAL. 147
lados de una línea longitudinal. El pico ó arista tiene pelos largos
en el lado inlerno (convexo después de arrollado) y muy cortos,
como verruguilas amarillentas (doradas), en el lado externo.
De 15 frutos en que pude observar todo su desarrollo, solo ma-
duraron bien 6, y en ellos nada más que 2 ó 3 de los 5 aquenios
que debería producir cada flor; los otros 9 frutos se marchitaron
sin madurar y no sin haber crecido lo suficiente en longitud al-
gunos de ellos.
De los frutos procedentes de las flores del 4, 7, 8, 14, 17 y 23 de
Junio, guardé algunos aquenios maduros para sembrarlos en
otoño.
Germinación. — El 15 de Noviembre planté varios aquenios
madurados en Junio en el Erodium supracanum que había tras-
plantado de Mouserrat á principios de Septiembre del año anterior.
A los quince días estaba arraigado el embrión de uno de ellos y
con los cotiledones extendidos, peciolados, con los peciolos casi
verticales; los cotiledones son elípticos, asimétricos, con mayor
desarrollo en uno de los lados de la base, el lóbuloizquierdo, pes-
tañosos, con pelos glandulosos y con una hendedura al tercio de
la longitud del limbo, por el lado Norte. En este mismo día otro
aquenio tiene el pico arrollado á la hoja de un Allium, los cotile-
dones, aún no libres del pericarpio y testa, pero de color verde y
la raicilla ha penetrado en tierra; al día siguiente los cotiledones
están ya libres, pero todavía con los limbos en el plano vertical
(el nervio medio horizontal formando ángulo recto con el pecio-
lo); al otro día, en sus dos y media de la tarde, los cotiledones se
han enderezado, y uno de ellos, el del Norte, está ya en plano ho-
rizontal; es de advertir que este segundo embrión está cerca del
borde Sud de la maceta y sombreado por él; el 24 de Diciembre
no tiene el hipocotile más que un milímetro de grueso, mientras
que el de la otra planta alcanza á 1 V^-
El embrión más precoz y más soleado tiene ya una tercera hoja
de tamaño y forma apreciables á simple vista el G de Diciembre;
de los 7 lóbulos de su limbo, 5 están extendidos, 3 de ellos senci-
llos y 2 con dos escotaduras cada uno. El 9 de Diciembre se han
extendido ya las 2 pínnulas de la base, cada una de las cuales
tiene 5 lóbulos, algunos con escotadura lateral. El día 1 1 aparece
la cuarta hoja opuesta á la tercera, ambas cruzadas con los cotile-
dones, siendo ésta aproximadamente la disposición de las hojas
en la planta adulta, pero no con exactitud matemática que permi-
148 boletín de la KEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
tiera generalizar las divergencias allomadas V4 y ^L- La cuarta
hoja tiene también 7 pínnulas, pero más complicadas que las de la
tercei'a hoja; la terminal se ve ya claramente el 24 de Diciembre
que tiene 2 lóbulos, uno de ellos ligeramente escotado; las 2 pín-
nulas siguientes tienen, la de la izquierda una escotadura lateral,
la de la derecha 2 escotaduras y entre ella y la terminal hay un
pequeño lobulillo, característico de las especies de la sección ri-
zomatosa A; el siguiente par de pínnulas tiene, la izquierda un
lóbulo terminal, 2 izquierdos y 1 derecho; la derecha 5 lóbulos el
24 de Diciembre de los que el terminal con una ligera escotadu-
ra lateral; cada una de estas pínnulas tiene en su base un peque-
ño lobulillo; el par de pínnulas de la base tiene, la izquierda 7
lóbulos de los que 4 de la base presentan tubercuhtos como de
mayor complicación futura, la derecha 4 lóbulos, el terminal es-
colado, y los dos de la base, con tuberculilos. En este día se inte-
rrumpieron las observaciones, por ausencia.
Eu la planlita más precoz las longitudes, medidas en los peciolos
de los cotiledones, oscilaron entre 6, 7, 9, 7, 8 mm., y el largo
y ancho de los limbos fué de 6 X 4; en la planlita más sombreada
se alargaron aquéllos de 5 (3 de Diciembre) á 6 (día 4), 8 (día G),
1 1 (día 9) y 13 uno de ellos (día 10), los limbos de 4 X 3 (día 3) á
5x3 (día 9), y el hipocotile de 7 (día 3) á 9 (día 4). En la más pre-
coz y soleada empezaron á marchitarse los cotiledones el día 24.
En la plantila más precoz el peciolo de la 3." hoja crece de tres
milímetros fdía 6) á 4 (día 9), 5 (día 10), 6 (día 14), 9 (día 18), 10
(día 24); el de la 4.^ hoja de 2 (día 9), á 2 V2 (día 10), 3 (día 14),
7 (día 18), 8 (día 24); en la más sombreada el peciolo de la 3.' hoja
de 4 (día 10) á 6 (día 14), 9 (día 18), 11 V2 (día 24), ó sea mucho
más que en aquella por falta de sol; el de la 4." hoja de 6 (día 18)
á 10 (día 24).
El limbo de la 3." hoja de la plantila más precoz crece de 3 (día
G) á 4 (día 7), 5X4 (día 9), 5 V2 X 5 (día 10), 6x6 (día 14),
7X7 (día 24); el de la 4.» hoja de 2 V2 (día 10) á 5x3 (día 14),
6X5 (día 18), 6 V2 X 7 (día 24); el de la 5." hoja es ya de 6 X 5
el día 24 y su peciolo de 3 V2 asomando superpuesto á la 3.', aun-
que un poquito más occidental.
El limbo de la 3.'' hoja de la planlita más sombreada crece de
2 (día 10) á 4 (día 14), 5x3 (día 18) y 5 X 5 (día 24), ó sea me-
nos que en la soleada y mucho menos que su propio peciolo; el
de la 4." de 3 (día 18), á 5 X 4 (día 24).
DE HISTORIA NATURAL. 149
■ Resumen.— Laá observaciones dan resultados referentes á la
característica morfológica de la especie, á su característica bioló-
gica, á los efectos de las nuevas condiciones de vida.
1.° Resultados referentes á la característica morfológica. —
La 4.* hoja, contando con los cotiledones, tiene ya la forma ca-
racterística en la especie, aunque un poco menos complicada.
Las estípulas no son bifurcadas y las lacinias de las hojas no son
lineales, sino conformes á la descripción de Willkomm; son ca-
nosas, como pulverulentas, por el haz. Los cotiledones y prime-
ras hojas tienen pelos glandulosos, rojos, patentes ; los escapos
tienen después de la polinización la base rojiza y abultada y el
resto con pelos rojizos aplicados. Los escapos solo dan dos flores,
más veces una, y cuando dan dos no simultáneamente, sino
con varios días de diferencia; las brácteas no son más que tres o
dos respectivamente y no lineales setáceas, sino aovado lanceo-
ladas. Siendo la longitud del fruto, por término medio 24 milí-
metros, y la del' cáliz florido 6, resulta el pedicelo la mitad de
largo que aquel y doble que éste.
Las flores son algo zigomorfas muchas de ellas, incluso las
tetrámeras, y en otras no se puede apreciar tal carácter; son pen-
támeras, excepto tres tetrámeras entre 57 y de ellas dos. en esca^
po en que la otra flor había sido ó iba á ser pentámera (la otra
solitaria): hubo también otra con cuatro pétalos, pentámera en
el resto. Son tan grandes como el limbo de las hojas, en condicio-
nes naturales quizás mayores, pero los pétalos no pasan de vez
y media el largo de los sépalo?.
Los sépalos son elípticos, abarquillados, con mucrón corto,
brusco y algo patente, cerca del cual hay muchos pelos blancos
en la cara interna; tienen disposición quincuncial, los dos más
externos con cinco nervios de un verde intenso, el tercero algo
■más estrecho con cuatro asimétricos y el lado interno con mar-
gen escariosa; los dos más internos, más estrechos, con tres ner-
vios y las dos márgenes escariosas. Las flores tetrámeras tienen
un sépalo externo, dos semi-internos y uno interno; su preflora-
ción es, por tanto, resultado de la tetramería y ésta no se puede
explicar por aborto. Los pétalos son casi blancos con venas de
color violeta y con pelos blancos en la base cerca de la uña, en el
haz; los estambres son del color délas venas de los pétalos ó ten-
diendo algo á carmesí, y el polen de color do minio, allernipéta-
los los fértiles y epipétalos los estériles, así como los pistilos.
150 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Los aquenios son de unos 5 mm. de longitud y su pico ó
arista de 19, en tanto que el cáliz ha alcanzado casi á 8, reducién-
dose otra vez después de seco. Aquellos están cubiertos de pelos
canos casi aplicados hacia arriba en dos series á los lados de una
línea longitudinal, á manera de quilla y dejando dos campos (no
hoyos) calvos, punteados ó verrugositos, en la base de la arista,
que tiene pelos largos en el lado interno (convexo después de
arrollado) y muy cortos, como verrugnilas amarillentas ó doradas
en el lado externo.
2.° Resultados referentes á la característica biológica. — Es una
especie alpina, que requiere mucho sol y muy poca agua, preci-
samente lo contrario del Geranium Rohertianum en Barcelona.
Los escapos crecen con mucha más rapidez que las hojas y aún
se puede decir esto de los pedicelos; de ellos es menor el de la
flor que va á ser seguida de otra y mayor el de ésta, con relación
al de aquella cuya compañera aborta y sobre todo con relación
al de la solitaria, en proporción respectiva de 10, 15 '/g, 12, 14,
quizás debido á precocidad en la primera y aplazamiento en la
segunda. Una segunda flor parece influir acelerando el creci-
miento del escapo en los días que preceden al florecimiento de la
primera.
Las flores son proterandras, con diferencia de un d/a bien cum-
plido y muy probablemente unisexuales, fisiológicamente hablan-
do; como en los escapos bifloros hay diferencia de varios días en
la floración de sus flores, la polinización tiene que proceder de otro
escapo; pero puede muy bien ser de la misma planta, como lo
prueban los dos aquenios germinados, los seis frutos maduros,
los 15 frutos desarrollados, á pesar de las condiciones un tanto
desfavorables en que se la mantuvo.
Cuando apenas se aprecia á simple vista el pedicelo el capullo
está inclinado, luego se yergue y la noche de la víspera de la flo-
rescencia está el capullo cabizbajo, asomando ya la corola; el día
en que se abre la flor (lo hace antes de las siete de la mañana),
los pétalos forman concavidad, los estambres están erguidos y con
las anteras abiertas; los estigmas aplicados unos contra otros; el
segundo día, á hora variable, los pétalos están planos y aun algo
vueltos, los estambres están tendidos y aun vueltos, las anteras
vacías casi completamente, los estigmas abiertos ó patentes y vez
y media mayores que la víspera, la cara interna de los sépalos
está barnizada de néctar. La noche intermedia ha pasado la coro-
DE HISTORIA NATURAL. 151
la un poco recogida y el pedicelo algo inclinado; Ja segunda, no.
A la hora y media de la polinización de la flor en su día feme-
nino se desnuda de sus pétalos y á la noche junta los estigmas y
cierra el cáliz; á la noche siguiente forman el pedicelo con el es-
capo y el ovario con el pedicelo ángulo menor de 135°; dos días
después se tiende más ó menos el escapo, principalmente, si es
unifloro ó después de la polinización de la segunda flor. Esto úl-
timo parece útil, en cuanto á que así estorba menos á las flores
subsiguientes; lo primero sería útil en una umbela con varios
frutos para que no se enzarzaran unos con otros al madurar, pero
en escapos unifloros ó bifloros con varios días de diferencia en
la floración, no parece aceptable esta signiñcación. A medida que
se tiende el escapo se abre el ángulo con el pedicelo, si está en el
plano vertical. En la base del escapo fructificado hay un abulta-
miento, teñido de púrpura por encima; en el pedicelo, junto al re-
ceptáculo, aparece una hinchazón de color verde pálido, en tanto
que el resto del pedicelo es cada vez más pardo rojizo y enjuto.
El escapo crece después de dar la primera flor y antes de
abrirse la segunda, pero también con la maduración del fruto:
algo parecido ocurre con el pedicelo, el primer día de florescencia,
después de la polinización y con la maduración del fruto. Este
madura á los diez y ocho ó veinte días después de la polinización,
duplicando el largo del ovario, sin contar el pico; contando éste,
llega al 1/4 de su longitud definitiva al segundo día después de
la polinización; á la mitad, el cuarto día; á los V3 el quinto y en-
tre el cuarto y el sexto empieza á teñirse el pico de púrpura por
la mitad inferior, volviéndose pardo desde el día 13.°, empezando
por la punta para completar el cambio de color el decimoquinto.
El aquenio conserva su poder germinativo por lo menos cinco
meses; puesto en condiciones de germinar tarda menos de quince
días en arraigar y extender los cotiledones verdes epigeos, pecio-
lados, elípticos, asimétricos, con mayor desarrollo en uno de los
lados de la base (lóbulo izquierdo), pestañosos, con pelos glandu-
losos, patentes, rojizos; en la semana siguiente se desarrolla casi
completamente la tercera hoja, aunque continuando su crecimien-
to durante el me?, á la vez que se desarrolla una cuarta hoja y
aun una quinta después.
3.° Resultados del cambio de condiciones de vida. — Con una
gran disminución de luz y exceso de riego en verano los pelos
canos disminuyeron mucho y se hicieron más traslucientes; el
552 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
limbo de las hojas aumentó desde menos de 10 á 25 mm. y el
peciolo desde menos de 25 á 85; además, el peciolo se hizo mucho
más erguido, grueso y jugoso y duraba mucho más que el limbo.
También los escapes se alargaron de 35 á 105 y quizás más. Aun-
que abortaron varias flores secundinas de los escapos bifloros, no
parece suficiente este hecho para suponer que las condiciones
nuevas de vida lo hayan motivado, pues con algún exceso de rie-
go, si bien con mucho sol, dio la planta 57 flores en cuareata y
siete días, y después á la sombra siguió floreciendo. La resisten-
cia á la sequía en el invierno anterior fué extraordinaria.
El aquenio germinado á la sombra da un hipocotile más del-
gado, sus cotiledones alargan los peciolos á vez y media más que
6l soleado, como también sus hojas siguientes, mientras que los
limbos quedan más raquíticos.
En cuanto á las anomalías observadas en algunos sépalos, dis-
conformidad del número de pétalos con los otros verticilos y su
persistencia después de marchitos no podemos hacer más que
conjeturar estén en relación con el exceso de humedad. Más se-
guro es que la falta de maduración de algunos aquenios, y sobre
todo de muchos frutos es debida al exceso de humedíid y falta de
sol, pues además de fallar nueve de los 15, que en el balcón so-
leado formaron arista, otro tanto sucedió con todos los formados
á la sombra.
Notas de Espeleología
POR
JESÚS CARBALLO, S. S.
1. La gruta de Altauíira en la Academia francesa, — II. Conservación de los
monumentos prehistóricos y de las grutas. — III. Eecientes hallazgos
neolíticos en la Montaña.
El sabio príncipe de Monaco ha presentado á la Academia de
Ciencias de Francia un acabado trabajo sobre la gruta de Alta-
mira (Santander), resultado de las pacientes investigaciones de
los Sres. Garlailhac y abate Breuil. Los dos eminentes arqueólo-
DE HISTORIA NATUIÍA.L. • 153
gos han realizado un esmerado estudio de dicha memorable gruta
y de algunas más de esta provincia, en la que por varios aüos
han repelido sus viajes con el mismo fin.
ir
Esta circunstancia me hace aprovechar la ocasión para recordar
•que en el Congreso de Naturalistas, celebrado en Zaragoza el año
pasado, presenté al mismo una memoria, al fin de la cual pedía
un voto urgente encaminado á obtener de los poderes públicos el
inmediato cierre de las cavernas que pudieran ser de evidente in»
teres para la ciencia. De ello dieron cuenta los periódicos y re-
vistas de casi todas las provincias. Mas luego he podido cercio-
rarme de que no todos comprendían el alcance de mi proposición,
cuando yo creía que hasta los más profanos la juzgarían atinada.
Felizmente, el Congreso en pleno votó en favor de ella y todos
los hombres de ciencia que conozco desean lo mismo. Así es,
•que las razones que voy á exponer muy brevemente son un re-
sumen de las expresadas en Zaragoza á fin de aclarar mi idea
para los que quieran juzgarla.
Son las grutas obras maravillosas de la naturaleza, que el sa-
bio estudia y el artista admira, por las impresiones jamás soñadas
que producen con el goce de lo grandioso, lo bello, lo hórrido, lo
misterioso que en ellas se les presenta simultáneamente.
En España aún se mira esto con la mayor indiferencia; pero
-en Austria, Suiza, Bélgica, Francia, Italia, Estados Unidos, en
una palabra, en las naciones más adelantadas, son las cavernas
objeto de especiales estudios y centro de atracción de innumera-
bles amantes de la naturaleza que á ellas afluyen. Semejantes
ejemplos debieran ser suficientes para estimularnos á respetar y
apreciar esos singulares monumentos que forman el encanto de
los sabios.
He pedido en Zaragoza, y conmigo todos los naturalistas allí
congregados, que los poderes públicos intervengan en el asunto,
proveyendo, según lo exigen la ciencia y la honra de España;
pero no tengo la menor esperanza de éxito, dada la indiferencia
€on que tales cosas se miran aquí. Tal vez la Comisión del Mapa
Geológico pudiera hacer algo en este sentido; y entusiasmo, le
tiene y mucho, el dignísimo señor Presidente de la misma, mi
-amigo y compañero de excursiones espeleológicas , el Iluslrísimo
T. IX.— Marzo, 1908. • 11
154 ¡ boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Sr. D. Luis M. Vidal. Lo que de él dependa, es indudable que s&
efectuará.
Las grutas, á más de ser por sí inimitables monumentos nacio-
nales, encierran restos interesantísimos para la Antropología, la
Prehistoria, la Pintura, la Historia del Arte, la Filosofía, etc.; me
refiero particularmente á las pinturas murales y grabados pre-
históricos.
Los recientes estudios espeleológicos nos descubrieron que los
troglodilas eran más artistas de lo que se suponía, y las manifes-
taciones del arte que nos legaron causan hoy admiración á los
peritos. Una profusión de objetos bien pulimentados, imágenes
finamente grabadas en hueso, en asta de ciervo y en piedra, for-
man el tesoro hallado á costa de muchos sacrificios. Pero lo que
más sorprende es indudablemente la pintura mural prehistórica.
Imágenes hay de animales que revelan una maravillosa expre-
sión de vida y mucho talento artístico por parte del autor.
Es de notar, que el centro clásico de tales pinturas, ese tesoro-
ambicionado por los extranjeros, es nuestro, está en España, en
Santander; y no sólo esto, sino que el descubridor fué también
un español, D. Marcelino Sautuola. Ahora permitidme una supo-
sición: Si el Estado franqueara las puertas de los museos permi-
tiendo que los muchachos y la gente rústica estropearan las pare-
des, arrebatasen los cuadros y pinturas, hicieran pedazos las esta-
tuas ¿qué concepto formarían de nosotros las demás naciones? Los
científicos y personas de recto criterio ¿qué dirían de las auto-
ridades consentidoras de tal anarquía? Pues esto, que á primera
vista parece paradójico, es la realidad, tratándose de esos intere-
santísimos museos naturales, las cavernas. Estas hállanse actual-
mente á disposición de todos, y hasta parece que en lugar de ser
visitadas son invadidas por patrullas dominadas del espíritu de
destrucción. En las estalactitas causan ruina y destrozos irrepara-
bles, raspan los grabados y pinturas murales y esparcen fuera los
objetos.
Hay en Viesgo siluetas de manos de trogloditas perfectamente
estampadas en la roca, que son un verdadero tesoro; conservan
fielmente las dimensiones, los perfiles, la postura, etc., constitu-
yendo para el estudio del hombre primitivo el único monumen-
to que nos queda, porque una mano entera de aquellos tiempos re-
motos no la hallaremos jamás, ni tal vez tampoco el simple esque-
leto, á causa de la incineración practicada entre los trogloditas.
DE HISTOHIA NATUKAL. 155
El valor intrínseco de tales siluetas, como de los frescos mura-
les, fácilmente se comprende. Los cuadros de un museo de pin-
turas pueden ser superados por otros de los mismos autores, y
casi nunca son ejemplares únicos, mientras que la antigüedad de
las pinturas prehistóricas no es reemplazable con nada, y las
hace incomparablemente más vaHosas que los cuadros ó estatuas
de un museo. Por verlas y copiarlas se han hecho penosos viajes,
y varios estudiosos han venido á nuestro país hasta de Norte
América, por todo lo cual el honor nacional exige la conserva-
ción de tan valiosos ejemplares.
En la vecina República poseen tamhién grutas con pinturas y
grabados; mas, ¡de cuánto aprecio no son objeto! Las alumbran, las
ponen accesibles y transitables, inventan barquillas portátiles,
escaleras manuales, tienden puentes, teléfonos, ofrecen planos y
explicaciones, etc.; en fin, nada falta de cuanto necesite el visi-
tante.
Claro es, que no se pretende el cierre de todas las grutas sin dis-
tinción, que eso sería inútil y extremado; pero se pide el de mu-
chas que son de mérito superior, ejemplares únicos y de recono-
cida utilidad para la ciencia,
III
No ha mucho, en una notita inserta en nuestro Boletín (1),
hacía notar cómo en la Montaña apenas se había hallado repre-
sentación formal de los tiempos neolíticos y que parecía pasarse
aquí bruscamente del paleolítico al histórico-romano ó al cántabro.
Como éste último es del dominio de la arqueología y yo no puedo
salir de los confines de la geología, lo dejo á otros competentes
en la materia; pero reconozco que sería muy interesante estudiar
lo que tal vez pudiéramos llamar período ó piso cántabro. En
dicha provincia, lo más abundante y general son los objetos pa-
leolíticos, y después ya los metálicos bastante perfeccionados; mas
hasta el presente, nadie ha hecho de éstos un estudio concienzu-
do, y por lo menos estoy seguro que se conoce mucho más y
están bastante mejor clasificados los objetos de piedra y de hueso.
De todos modos, el paleolítico está aquí bastante estudiado y sus
restos abundan mucho; al paso que el protohistórico, cántabro,
(1) «Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat.ij-Octubre de 1908.
156 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
celta, romano, ó lo que sea, creo que aún se ignora absoluta-
mente.
El período neolítico, como arriba expuse, apenas figuraba en
los hallazgos montañeses; al menos carecíamos de objetos que lo
caracterizasen bien, como en la alta meseta de Castilla. Los úni-
cos ejemplares que he podido ver los posee en su museo un ilus-
tre personaje, que con verdadero provecho y entusiasmo cultiva
la espeleología (1). Son unas hachas pulimentadas, y aún éstas
proceden de territorio próximo ya á Falencia.
Recientes investigaciones han dado por resultado el hallazgo
de objetos que caracterizan bien el neolítico, y que tengo en mi
poder. El primero fué una hachita encontrada en una huerta al
aire libre, en Arnuero, cerca de Santoña; es semejante á otras de
Andalucía. Muy dura, de fibrolita, con tenues venas férricas y
pulimentada con esmero. Según mi amigo D. Luis Sanjurjo
(propietario del terreno), cuando la hallaron conservaba todavía
el betún con que debía estar pegada al mango.
En una cantera caliza explotada por la Compañía de Altos Hor-
nos, para la fusión del mineral, había una gruta que he recorri-
do hace cuatro años; como me pareciera interesante, encargué á
mi amigo D. Bonifacio Revuelta (jefe de la explotación, á quien
estoy muy agradecido) que registrara el yacimiento de la entra-
da, después de poner un par de barrenos explosivos á la capa de
estalagmita que lo recubría (2). No les fué posible examinar esta
con detención por falta de tiempo, pero se halló en ella una her-
mosa hacha de diorita, lisa, de 0,12 m. de largo, con el filo bien
conservado; otra hacha de 0,08 m. (que llegó á mis manos, ya
rota por obra del minero, el cual esperaba hallar cuando menos
oro dentro).
Una tercera, hermosísimo ejemplar, es de porürita verde, salpi-
cada de cristalitos feldespálicos, de perímetro trapezoidal, que
mide 0,10 m. de largo por 0,06 de ancho.
Lamento no haber podido hasta ahora dirigir allí una explora-
ción formal, tanto más, cuanto que la colina va desapareciendo con
la extracción de la piedra caliza que la compone, de tal modo,
(1) El Excmo. Sr. D. Claudio López, segundo marqués de Comillas.
(2) Hago público mi agradecimieuto ,á esta Compañía por la eficaz ayuda que me
presta poniendo á mi disposición obreros, locomotoras, etc., con el fin de favorecer
mis investigaciones.
DE HISTORIA NATURAL. 157
que la gruta citada ya no existe. Queda, sin embargo, el yaci-
miento y otra gruta que se registrará pronto.
También se hallan muchas brechas osíferas; de una de ellas
saqué un tercer molar de Ursus spilxus^ perteneciente á un indi-
viduo grande y viejo. Otros fragmentos óseos aparecían, pero
imposibles de clasiñcar, entre ellos uno de gran tamaño. El pro-
fesor Yilanova encontró en este mismo valle un molar de Bhino-
ceros tichorhinus.
Aunque no es del caso, como dato geológico, citaré la existen-
cia de una vena en medio de la masa caliza, de origen coralífero,
muy hermosa por presentarse de estructura macroscópica; sin la
lente se distinguen bien las sinuosidades dendrí ticas.
De lo arriba expuesto, se deduce que actualmente tenemos en
la Montaña verdadera representación del neolítico; pero en muy
pequeña proporción comparada con la del paleolítico. Se conclu-
ye igualmente que los pastores de dicho período en esta comarca
ya traficaban y tenían medios de comunicación, porque las rocas
antiguas de que están fabricados los referidos instrumentos, son
a^uí exóticas.
Estos datos son insuficientes para asegurar de los pastores neo-
líticos lo que aseguramos de los cazadores trogloditas, es decir,
que han ocupado la provincia de Santander durante todo el pe-
ríodo paleolítico, desde la época chellense hasta la magdalenense,
y que la poblaron en toda su extensión, desde la costa hasta los
precipicios y cañadas de la cordillera, llegando en los Picos de Eu-
i'opa á la misma región de las nieves.
El «Argas reflexus» en España
POR
IGNACIO BOLÍVAR
En uno de los últimos números del BuUelin de la Société ento-
ivologique de France, el Sr. E. Olivier ha tratado de una invasión
del Argas reflexus, arácnido del orden de los Acaros, que vive en
los palomares, con motivo de haberse encontrado esta especie en
una pequeña aldea cerca de Vichy (AUier). El Argas, que ataca
á los pichones, llegó á desarrollarse en tales términos que, inva-
diendo los pisos inferiores de la casa, acabó por ser molesto para
-158 BOLETÍN DE LA. KEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
los alumnos de la Escuela que en el bajo se hallaba instalada.
La plaga resistió todas las medidas que contra ella se tomaron,
causando la desesperación del Inspector de enseñanza primaria
que llegó á pensar hasta en prender luego á la casa. El autor de
la nota discurre sobre la probabilidad de llegar al resultado ape-
tecido sitiando por hambre al temible arácnido, pues no encon-
trando medio de alimentarse, seguramente llegaría á desaparecer
en breve.
Gomo respuesta á esa nota me parece oportuno dar á conocer
otra que tengo entre mis papeles relativa á este mismo arácnido
la cual dice así:
D. Antonio Pretel Navarro, Médico-cirujano de Bienvenida
(A-lbacete), me envió hace algún tiempo, en consulta, varios ejem-
plares de un arácnido, que no es otro que el Argas re*lexus, reñ-
riéndome algunas particularidades acerca de ellos que me hicie-
ron desear recibir noticias más precisas acerca de lo observado
sobre estos animales, las cuales me facilitó, á ruegos del Sr. Pre-
tel, D. Francisco Yagüe, de Alcaráz, dueño de la finca donde
existe el referido arácnido. Reuniré dichas noticias, que creo in-
teresantes, en la forma concreta que él lo hace, contestando á mis
preguntas.
Estos animales, me dice, han sido siempre desconocidos aquí
hasta que se construyó la nueva casa, sin haberse encontrado en
otras, en las que hay también palomares, donde se han buscado
con interés, así como en los pichones y palomas. Salen de las pa-
redes por estrechos resquicios, y especialmente por las juntas de
las puertas y por la unión del piso con aquéllas, encontrándose
individuos do diferentes tamaños. Se hinchan como de sangre,
aunque no hayan picado á persona ni animal alguno, pues entre
los que ahora se han recogido los hay llenos, sin que la casa se .
haya habitado hace tiempo. Se les ha sorprendido en el momento
de picar á una persona, observándose que la picadura pasa casi
desapercibida al hacerla, pero al poco rato va apareciendo un
círculo inflamatorio, duro, rojo, erisipelatoso, que produce gran
prurito y ardor, durando este estado unas treinta horas, al cabo
de cuyo tiempo empieza á disiparse la inflamación, no sin que
el lesionado sufra mucho por causa del picor, que le lleva hasta
arañarse y producirse erosiones en la piel, pero aparte de las mo-
lestias locales, no causan al hombre mayores daños, no observán-
dose ni fiebre ni malestar general. Verifican su salida de los hue-
DE HISTORIA NATURAL. '■ 159
«OS en que se esconden y su emigración por las paredes en la
obscuridad, sin que se oculten después, pues muchos de ellos -se
les ve como pegados al techo y á los muros é inmóviles durante
el día, refugiándose también con frecuencia detrás de los cuadros
amuebles. f
La casa en que se hallan es pequoñita; se limpia á diario
•cuando está habitada y se recogen todos los días cuantos ácaros
se ven, que suelen ser de 30 á 40, pero á la mañana siguiente ya
han salido otros tantos. No existen en ella animales á quienes
puedan atacar y de cuya sangre vivan, porque hace años que
falta el palomar que antes hubo, ni entonces eran conocidos del
guarda que habitaba la casa, aunque en otras habitaciones.
Gomo se ve, la esperanza puesta por M. Olivier en su remedio,
no ha de dar resultado inmediato si son exactas las observacio-
nes antes indicadas, pues la vida de estos animales se prolonga
por mucho tiempo, aun en medio de una abstinencia absoluta (I).
El Dr. Blanchard, nuestro ilustrado consocio, que tan á fondo
conoce los parásitos del hombre y las especies que le molestan ó
atacan, ha publicado una nota interesante á continuación de la
4el Sr. Olivier y en el mismo Boletín, que recomiendo á los que
tengan interés en saber algo más acerca de este animal. Voy á
recoger como más interesantes las indicaciones siguientes, que re-
sumen lo generalmente conocido de estos seres. La invasión de
las habitaciones por el Argas^ es un hecho frecuente; vive éste,
de ordinario, en los palomares, escondiéndose durante el día en
las grietas de los muros ó de los muebles, y por la noche sale de
ellas, dirigiéndose en busca de los pichones, cuya sangre chupa,
siendo bajo este respecto sus costumbres semejantes á las de la
chinche común. Guando es abundante puede hasta causar la
muerte de los pichones por la anemia que les produce. De los
perjuicios que origina no están exentas las palomas mismas, pues
las incomodidades que las ocasionan hacen que la puesta no se
efectúe con regularid-id y dan por resultado que muchos huevos
resulten claros ó rolos por las mismas aves. La longevidad del
Argas es tan grande, que, según ha podido comprobarse, persiste
(1) Confirma también este aserto lo que refiere P. Gervais en AA'alckenaer (ílist.
nal des Ins.-Aptéresj, respecto á la observación de Hermann, que conservó vivo en un
frasco un Argas de esta especie durante ocho meses, sin que tomara alimento alguno
ni depusiera excrementos y sin que se notara en él reducción de su tamaño.
160 boletín de la real sociedad española
en los palomares abandonados hasta seis años después de haber
desaparecido de allí los pichones, siendo en estas circunstancias
cuando invade las habitaciones y ataca al hombre, atribuyéndose
la mayor parte de las veces su picadura á la chinche, por tener
iguales costumbres que ella, se.í^ün se ha dicho.
Pero aún son mayores los daños debidos á esta especie, puesta
que al picar inocula á los polios la Spirochceta gallinarum, la que
es causa, al multiplicarse en la sangre, de una septicemia general-
mente mortal, tomándola de unos pollos é inoculándola á otros,
pues según Schellack, cuando ha chupado sangre infectada, con-
serva por espacio de sesenta y cuatro días la posibilidad de in-
ocular la Spirochceta á otro animal, y aun cuando no se conoce
ninguna Spirochceta en los pichones, deduce Blanchard la con-
clusión de que bien pudiera deberse á una de ellas la mortalidad
observada en algunos palomares en ciertas épocas. No está compro-
bado que la espiroqueíosis humana pueda ser propagada por el
Argas, á pesar de que el Dr. Blanchard recibió de Colombia ejem-
plares iguales al nuestro, que fueron recogidos por el Dr. Franco
en casas en que se había observado la fiebre recurrente, debida,
como se sabe, á la Spirochceta recurrentis, y está confirmado que
en África también se conoce una fiebre motivada por la picadura
de otro acaro, el Ornithodorus moiibaía, de la que sucumbió
Dulton, víctima de sus investigaciones sobre esta enfermedad y
sobre la del sueño, producida, como se sabe, por un flagelado
{Trypanosoma gamhiense) diseminado igualmente por la pica-
dura otro articulado, de la Glossina palpalis.
Deduce de esto el Dr. Blanchard la conveniencia de perseguir
los Argas, que pueden ser causa de enfermedades aun para el
hombre mismo, y recomienda el proyectar con las convenientes
precauciones vapores de petróleo sobre las paredes en las hende-
duras de éstas y de los muebles, repitiéndolas varias veces hasta
conseguir el efecto destructor deseado.
El Dr. Blanchard tratará extensamente de este asunto en
una obra en publicación que se ha de titular L'Insecte et l'in-
feclion.
Conviene recordar también que otras especies de este género,
como son el Argas persicus y el Tohlozani, producen en Persia,
donde habitan, tales molestias al hombre, que el primero ha lle-
gado á ser conocido con el nombre de chinche venenosa de Mia-
ña^ y siquiera haya mucha exageración en lo que de ella se ha
DE HISTORIA NATURAL. IGl
dicho, pues hasta existe la creencia de que su picadura puede ser
mortal, es indudable que ataca al hombre y posible, por tanto,
que pueda ser agente de alguna infección poco conocida.
Una inclusión de gneis en el granito
POR
LUCAS FERNÁNDEZ NAVARRO
En el camino que va desde Almorox á Cenicientos, en la Sierra
de Guadarrama , he tenido ocasión, durante una de mis últimas
excursiones, de ver un curioso trozo de gneis incluido en grani-
to, á una distancia que no bajará de 10 kilómetros de cualquiera
de los dos manchones gnéisicos inmediatos.
La inclusión está comprendida dentro de una gran lastra de
granito, en medio del camino, en la cuesta que se encuentra in-
mediatamente después de pasar el pinar intermedio entre ambos
pueblos. Es alargada, de forma irregular, de medio metro de lon-
gitud y al exterio" no presenta ninguna particularidad digna de
mención: es sencillamente un gneis micáceo gris, del tipo más
frecuente en la próxima Sierra.
Al microscopio aparece como una roca relativamente fresca,
con los caracteres generales de las de su especie. La mica, muy
abundante, fuertemente coloreada y en consecuencia bastante po-
licroica, está un tanto alterada por los bordes; pero se conserva
fresca en el centro. Les cuarzos se presentan en fenocristales
irregulares, con las inclusiones característica?. De los elementos
esenciales, son los feldespatos los más escasos, estando muy tri-
turados y un tanto descompuestos. Gomo minerales accesorios
pueden citarse únicamente escasos apatitos y granulos de mag-
netita comprendidos entre abundantes productos limoníticos.
Me induce á citar este hallazgo el ver así comprobado una vez
más un interesante punto de vista de nuestro inolvidable geólogo
D. José Macpherson. Indicó este en su Ensayo de historia evolu-
tiva de la Península ibérica [Anales de la Sociedad española de
Historia Natural, tomo xxx, 1901), que los granitos de España,
al hacer erupción durante el período carbónico, debieron romper
los materiales arcaicos y paleozoicos preexistente?, arrastrar sus
fragmentos y hasta disolverlos en muchos casos, explicando así
162 boletín de la real sociedad española
la presencia de retazos aislados de gneis entre las grandes masas
graníticas, hecho que ya había llamado la atención de Prado, y
los cambios de buzamiento que estos fragmentos presentan , con
relación á las masas que no pudieron ser perturbadas á la salida
de la roca eruptiva.
Parece natural que estos procesos no se realizaran sin produ-
cir en los gneis gran metamorfismo, de que en verdad no se ha-
llan muchas pruebas en la Sierra próxima. El encuentro de este
insignificante fragmento de gneis en plena masa granítica, con-
servando todos sus caracteres distintivos, demuestra palpable-
mente que el fenómeno mecánico ha podido verificarse sin acom-
pañamiento de procesos metamórficos profundos.
Esta observación me ha movido á dar á conocer un hecho que,
seguramente, no es único, pero sobre el que no se ha llamado to-
davía bastante la atención.
Jasmináceas de Canarias
POR
AGUSTÍN CABRERA Y DÍAZ
La especie del g-énero Jasminum de Tenerife y la Palma,
descrita por Webb y Berthelot con el nombre de /. BarreUe-
r¿, es idéntica, seg-ún opinión de Masferrer, al /. odoratis-
simiim L. de Madera, como que no dudó en incluir á la prime-
ra de dichas especies en la sinonimia de la segunda. Pero,
además de esta especie que es propia de la flora de las indica-
das islas, se ha citado por Bory de Saint-Vicent el /. offici-
nale L., como espontáneo en Tenerife, y por Sauer elj.pu-
milwn Link., como recolectado por Buch, en el Barranco del
Río; de una y otra especie, los datos que puedo aportar, son
negativos, pues ni los he recog-ido en mis frecuentes herbo-
rizaciones ni tengo noticias de que hayan sido encontrados
fuera de los cultivos por ningún otro observador de los que
frecuentan aquellas islas.
En Agosto de 1905, en la isla de la Gomera, en las proximi-
dades de la cumbre que separa á San Sebastián de Hermigua,
fueron recog-idos por el Sr. Sobrado unos ejemplares pertene-
cientes al g-énero Jasnúmim, distintos en un todo á los de la es-
DE HISTORIA NATURAL. 163
pecie de Tenerife y la Palma, con los cuales creo la nueva for-
ma específica que á continuación describiré.
Jasminum odoratissimum L.
De las Canarias; habita en Tenerife y la Palma.
Jasminum Augeroni nov. sp.
Frutescens, ereclus, glaber, ramulis sub-angulatis. Foliis al-
ierfiis, írifolialis, coriaceis^ glaberrimis, nerviis semi-orMculari-
l)us; folioliis inferioribus appositis in tertio superioripetioli, inae-
qiiilateris, ovatis, ápice obtusissimo vel rotundato cordato cum
nervio íuedio elongato mucronato; folióla lerminalis etiam ovalis,
major quam laterales, aequilatera; base roiiuidata et ápice aeqiie
cordato vel mucronato, ut supra dictls. Floribus sub-terminali-
1)us, semi-sessilibus; hracteae ovatae vel lineares acuminatce. Tu-
his calycis minor quam Í7i J. odoratissimum Z., dentibics parvis
et obtusis. Corolla corollm J. odoratissimum liaud dissimilis. —
Fructum novi vidi.
Los caracteres que alejan á la planta anteriormente des-
crita del ,/. odoratissimum L., se encuentran en las foliólas, las
cuales, á la par de ser completamente ovales, satisfaciendo la
acepción de la palabra que indica la forma, están escotadas en
el ápice y el nervio medio se prolono-a en mucrón; en la espe-
cie de las otras islas, las foliólas, por el contrario, son ovalado-
lanceoladas y nunca lie visto que presenten la escotadura y
prolong'ación del nervio medio que tanto caracteriza á la espe-
cie descrita más arriba; además, la manifiesta semi-orbicula-
ridad de los nervios del /. Augeroni le separa del /. odoratissi-
mumL.; las brácteas de esta última especie son obtusas y li-
neares, y en la primera, pudiendo tenerlas lineares, lo frecuente
es que afecten forma ovalada. El tubo del cáliz es mayor que
en el /. odoratissimum, y los pedúnculos de éste son mucho ma-
yores que los del /. Augeroni.
He dado á la especie que describo el nombre del Rey (men-
cey) g-uanche, de más valía en aquella isla.
164 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Temperatura del agua de las Burgas de Orinse
POK
FERMÍN BESCANSA
Aun cuando reiteradas veces se hayan publicado descripciones
de estas famosas Burgas, paréceme que no huelga que en nuestro
Boletín consten los datos que enumero á continuación y que son
de observación propia.
De este manantial de agua termal, que se ha hecho notable por
estar situado en el centro de la capital (en Ja parte más baja), se
dice que sale el agua hirviendo, aunque su temperatura es bas-
tante inferior á 100° c, y sin que se recuerde intermitencia al-
guna ni variación en su caudal.
Mana el agua caliente por distintos puntos, estando los principa-
les dispuestos en buenas condiciones para que pueda ser utilizada
por el público, siendo conocidos con los nombres de la Burga de
arriba, la Burga de abajo (la más importante) y un pilón ó pozo
cuadrado con fondo de reja, en donde se limpian aves y restos de
animales.
Con objeto de saber exactamente la temperatura y por si puede
servir de dato geológico, hice las siguientes determinaciones en
distintas épocas del año, con temperaturas bastantes diferentes,
para descartar los errores que pudiesen provenir de las variacio-
nes exteriores. Empleé para ello un termómetro con divisiones
de 0,^2° c, que da indicaciones exactas, perteneciente al Gabinete
de Física del Instituto, introduciéndolo en los caños por donde
sale el agua.
En Abril de 19C7 las temperaturas observadas fueron:
Burga de arriba, los dos caños G6,r c.
Burga de abajo, caño de la derecha G4,4
— — izquierda 68,8
Pilón 07,2
En 3 Octubre de 1908, con máximas á la sombra de 31° c. y
32° c.
Burga de arriba Gfi,3° c.
Burga de abajo, caño de la derecha 65,1
— — izjuierda 6/
DE HISTORIA NATURAL. 165
En 2G Enero 1909, con mínimas de —6° c:
Barga de arriba 66, 1
Burga de abajo, caño de la derocha 6'i,5
— — izquierda 66,8
La diíerencia entre los dos caños de la Burga de abajo debe ser,
por la diferencia en el caudal, menor en el de la derecha.
Las substancias que lleva en disolución, según análisis hecho
€n 1866 por el Dr. D. A. Casares, en un litro de agua, son:
Bicarbonato sódico 0,278 gramos.
Silicato sódico tribásico. 0,210 —
Cloruro sódico 0,040 —
Acido carbónico libre 1 75 ce.
Además contiene 0,02 g. de fluoruro sódico por litro, según aná-
lisis del Dr. Comabella en 1897.
Pablicaciorics qae ha recibido la F^eal Sociedad Española
de fiistoria í^atural durante el mes de Febrero de 1909.
(La liste suivante servirá comme acensé de réception.)
Alemania
Entomologischer Internationaler Vereiu, Stuttgart.
Entomclogische Zeitschrift. xxii. Jahrg., n^'S 44-48, 1909.
Entomologische Litteraturblatter, Berlín. 1009, n° 2.
Zeitschrift für Wissenschaftliche Insektenbiologie, Husum. Band v, Heft i,
1909.
Austria-Hungría
Académie des Sciences da Cracovie.
Ballet in international 1908, nos 9-io.
K. K. Zoologiscli-Botanische Gesellschaft in Wien.
Verhandhnigen. Lviti. Band, 10. Heft, 1908.
íáocietas entomológica Bohemiae, Praga.
Acta. Rocník v, Císlo 4, 1908.
Wiener Entomologische Zeitung, Wien. xxviii. Jahrg., 1. Heft, 1009.
BÉLGICA
Société belge d'Astronomie, Bruxelles.
Annales pour 1909.
Bulletin. 1909, n° 1.
Société entomologique de Belgique, Bruxelles.
Annales. T. 52% fase, xiii, 1909; t. 63°, fase, i, 1909.
España
'Colegio de farmacéuticos de Baleares, Palma de Mallorca.
Las Baleares. N.° 97, 1908.
166 boletín de la EEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Farmacia y Medicina, Barcelona. Año ni, n.° 26, 1908.
Gaceta farmacéutica española, Barcelona. N.os 147, 149^ 1909.
Ingeniería, Madrid. N.os 139-140, 1909.
Institució catalana d' Historia natural, Barcelona.
Butlleti. 1908, nos 8-9.
Institución libre de enseñanza, Madrid.
Boletín. N.° 582, 1908; n.° 583, 1909.
Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales de Madrid.
Memorias. T. xxvi, 1908.
Revista. T. vir, n.° 5, 1908.
Real Sociedad Geográfica de Madrid.
Boletín. T. l, 4." trim. de 1908.
Revista de Geografía Colonial y Mercantil. T. vi, n.° 1, 1909.
Sociedad española de Física y Química, Madrid.
Anales. T. vii, n.° 60, 1909.
Estados Unidos y sus Colonias
Departamento de lo Interior. Oficina de Agricultura. Manila.
Oficina de Montes. Circular n.° 3, 1908.
Revista agrícola de Filipinas. Tomo 1. n° 9, 1SC8.
Department of the Interior. Burean of Forestry. Manila.
Annual Report for the period July 1, 1907, to June 30, 1908.
Bulletin. ]S° 9, 1908.
Johns Hopkins Hospital, Baltimore.
Bulletin. Vol. xx, n" 215, 1909.
The American Naturalist, Boston. Vol. xLiii, n° 506, 1909.
The Philippine Journal of Science, Manila. Vol. i, n" 9, 1906.
Wilson Ornithological Club, Oberlin, Ohio.
The Wilson Bulletin. Vol. xr, n° 4, 1908.
Francia
Academia des Sciences de Paris.
Compies rendus. T. cxlviii, nos 5-8, 1909,
Academia Internationale de Géographie botanique, Le Mans.
Bulletin. N" 231, 1909.
Annales des Sciences naturelles. Zoologie. París. T. viii, n.os 5-6. 1908.
La Feuille des Jeunes Naturalistes, Paris. N" 461, 1909.
Le Naturaliste, Paris. IS"' 526-527, 1909.
Société botanique de France, Paris.
Bulletin. 1908. Nos 8-9.
Société entomologique de France, Paris.
Annales. Vol. lxxvii, 1908, 3" trimestre.
Inglaterra t sus Colonias
Australian Museum, Sydnej\
Records. Vol. vii, n° 3, 1909.
Royal Microscopical Society, London.
Journal. 1909, part 1.
DE HISTORIA NATURAL. 167
The Canadian Entomolcgist, Guelph. Vol. xli, n" 2, 1909.
The Entomologiet's Record and Journal of Variation, London. Vol. xxi,
n^ 2, 1909.
The Zoologist, London. iSi° 812, 1909.
Italia
Reale Stazione di Entomología agraria in Firenze.
Redia. Vol. v, fase, i, 1908.
Societá italiana di Scienze naturali in Milano.
Átti. Vol. xLvii, fase. 3.°, 1909.
Societá ticinese di Scienze naturali, Locarno.
BoUetiino. Años i-iv, 1904-1908.
Japón
Tokyo Zoological Society.
Annotationes zoologicae japonenses. Vol. vi, part v; vol. vii, part i, 1908.
México
Instituto geológico de México.
Boletín. N." 17, 1908.
Portugal
CoUegio de S. Fiel.
Broteria. Serie de vulgariza^ao scientifica. Vol. vui, fase, i, 1909, Serie
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Bulletin. T. ii, fase. 1-2. 1908.
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Société Vaudoise des Sciences naturelles, Lausanne,
Bulletin. Vol. xliv, n° 1G4, 1908.
Bedel (^L.)— Captures des Coléoptéres dans la forét de Compiégne. (BulL
Soc. entom. de France, 1907, n° 14.)
— Description d'un Harpalodema nouveau de Tunisie. (Bull. Soc. entom.
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— Nouvelle liste de Coléoptéres récoltés á la Ferté-AUois et Itteville»
(Bull. Soc. entom. de France, 1907, n'' 8.)
— Observations sur divers «Onthophagus> du groupe de VAmyntas 01.
(Bull. Soc. entom. de France, 1908, n° 17.)
— Observations sur le «Larinus Lenzeae> Fabre. (Bull. Soc. entom. ¿e
France, 1908, n" 13.)
Blanchard (R.) — Les tableaux de métissage au Mexique. (Journ. Soc. des
Américanistes de París, nouv. serie, t. v^ n° 1, 1908.)
Peyerimhoff (P. de). -Liste des Coléoptéres du Sinaí. (L'Abeílle, t xxxi^
1907.)
)68 boletín de la. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Hablé (E.)— -Faune quaternaire de Saint-Sébastien (Espagne). (Bull. Soc.
géol. de France, 1908.)
— Faune quaternaire de la province de Santander (Espagne). (Bull. Soc.
géol. de France, 1908.)
— Ossements de renne en Espagne. (L'AnthropoIogie, 1908.)
Navarro Nkumann (M. S.)— BuUetin sismique, Septembre, Octobre, No-
vembre 1908. (Bull. Soc. belge d'Astronomie, lí!08, nos 11-12.)
— La nouvelle Station sismologique de Cartuja (Grenade). (Bull. Soc.
belge d'Astronomie, 1908, n° U.)
NicKLÍ;3 (R.)— Feuille de Dijon au 320.000* (Bull- de la Carte géol. de
France, t. xviii, 1908.)
— Le Lias de Tournemire. (Bull. Soc. géol. de France, 1907.)
— Sur l'existence de la houille á Gironcourt-sur- Vraine (Vosges). (Compt.
rend. de l'Acad. des Se. de Paris, 1909.)
Pitard (L.) et Proüst (L.)— Les lies Cañarles. Flore de l'Archipel. París,
1908.)
RoYER (M.)— Liste d'Hemipteres des euvirons de la Ferté-Allois. (Bull. Soc.
entom. de France, 1907.)
Salomón (W.)— Der Einbruch des Lotschbergtunnels (Verhandl. des Na-
turhist.-mediz. Vereins zu Heidelberg. N. F. x. Band, 1. Heft, 1909.)
— Die Adamellogruppe. I. Teil. Wien, 1908.
— L 'origine degli scisti sericitici in Valle Camonica. (Commentari
deír Ateneo di Brescia per l'anno 1907.)
Universidad de Valencia. — Catálogo de las semillas recolectadas en el
Jardín Botánico durante el año 1908. Valencia, 19C9.
ZüLUETA (A. de).— Nota sobre Batracios y Reptiles de Mogador, con des-
cripción de la forma joven de «Saurodactylus mauritanicus> (Dum. et
Bibr.) (Bol. R. Soc. esp. Hist. nat., Diciembre 1908.)
Sesión del 14 de Abril de 1909.
PRESIDENCIA DE D. JOSÉ GÓMEZ OCANA
El Secrelario leyó el acta de la sesión anterior, que fué
íiprobada.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores
presentados en la sesión anterior y propuestos, también para
socios numerarios, los señores D. Manuel Iradier, por el señor
Uruñuela; D. Manuel V. de Loro y Gómez del Pulgar, por el
Sr. Bartolomé del Cerro, y D. Pedro Riera, de Barcelona, por el
Sr. Escribano.
Notas y comunicaciones. — El Secretario, en nombre de D. Da-
niel Jiménez de Cisneros, presentó un trabajo titulado «Resumen
de algunas excursiones realizadas por la provincia de Alicante y
datos relativos á los temblores de tierra ocurridos en Febrero
de 1909».
— El Sr. LauíFer presentó la descripción de los siguientes Co-
leópteros nuevos: Pterostichus (Poecilus) dimidiatus var. viridicce-
ruleus Y var. niger; Pt. (Steropus) galaecianus, nov. sp.; Cebrio
Carrenoi var. rufescens; Leptura macúlala var. Escudei y Cera-
tophyus Marthiezi nov. sp.
— El Sr. Calderón, en nombre del Sr. Barras, presentó una
nota sobre las observaciones que está practicando en el Jardín de
Kew (Inglaterra) relativas al cultivo de esporas de heléchos.
— Se dio cuenta de un trabajo remitido por el Sr. Hernández
Pacheco con el título de «Estudio geológico de Lanzarote y de las
islas Canarias», cuyo mapa presentó el autor en una de las ante-
riores sesiones.
— El Sr. Fernández Navarro presentó cuatro notas geológicas.
— El P. Mariano Faura presentó un estudio sobre los Graptoli-
tos señalados en Cataluña.
El mismo leyó la siguiente noticia:
Un terremoto en Cataluña. — Conocida es de todos los geólogos
la región volcánica de Olot, cuyas extraordinarias manifestacio-
nes de energía llamaron la atención desde que se fué conociendo
la Geología de nuestra península ibérica,
T. is.-Abril, 1909. 12
no boletín de la real sociedad española
El primero que reconoció científicamente dicha región fué el
distinguido naturalista Bolos en 1796, y luego siguieron dando
noticias respecto á ella muchísimos observadores, que patentiza-
ban la importancia, tales como Madure en 1808, M. De Billy en
1828, desde cuya fecha han visitado los volcanes de Olot nume-
rosos geólogos de nuestro país y otros muchos que han venido del
extranjero para relacionar esos efectos de volcanismo con los de
otras regiones, principalmente con las que tiene influencia la
depresión mediterránea. Fruto de estos estudios son los trabajos
de los señores Vidal, Gelabert, Almera y Font y Sagué... y, últi-
mamente, la monografía publicada por esta Sociedad, de los seño-
res Calderón, Cazurro y Fernández Navarro.
Pues bien, esta región volcánica no está en reposo, sino que
retiene en su seno ciertas energías que no pueden menos de ma-
nifestarse con temblores periódicos.
La prensa catalana da noticias de un nuevo terremoto allí
acaecido, que es de alguna importancia, aunque felizmente no te-
nemos que lamentar desgracias personales. Para mayor detalle
he pedido al Sr. Estove, catedrático de Historia Natural del
Seminario de Gerona, una ñola especificando lo ocurrido con
todos sus pormenores.
Pues bien, todos estos antecedentes y la horrible catástrofe de
Mesina y Reggio, hacían suponer que esta región también daría
señales de vida; y así sucedió el martes día 6 á las 9^^ 38™ de la
noche.
He aquí las noticias dadas por la prensa de la localidad:
El Tradicionalista de Gerona detalla los lugares precisos en que
se sintió el terremoto, que fueron los pueblos de Torn, Sant Mar-
tí de Campmajor, Sant Miguel, Mieres, Porqueres, Pujarnol,
Bierd, Odri, Canet, etc.. y también tembló Gerona, registrándolo
el sismógrafo que posee el Instituto.
El Diario de Gerona ha publicado más detalles referentes á los
efectos del terremoto, que ocasionó grandes desperfectos en algu-
nas casas; los vecinos salieron á las calles atemorizados, ignorando
la causa de aquellas trepidaciones, que.no solamente se percibie-
ron con tal intensidad en Amer, Valí d'Hortolets, Sant Ariol, etc.,
sino también en las Encíes, La Barroca y S. Esleve de Llensara,
etcétera.
Observando la situación de los pueblos indicados, se ve que to-
dos ellos están comprendidos entre los ríos Fluviá, Bugent, Ter
DE HISTORIA NATURAL. VJl
y Ten-i; entre Besalú, Sarda, Santa Pau, Sant Feliu de Pallareis,
Amer y Banyolas,
Desde Besalú se hallan situados en dirección S. hasta Amer,
en este orden: Torn, S. Martí de Gampmajor, Sant Miguel, Mie-
res, Porqueres, Falgons, Pujarnol, Bierd, Odri, Canet, S. Ariol,
Les Encíes, La Barroca, S. Esteve de Llensara y Amer.
No sabemos hasta qué punto habrán llegado estas ondulaciones.
La Ven de Catalunya sigue dando noticias sobre los efectos de
este terremoto. Dice que en Olot el temblor duró más de un se-
gundo, y en otros sitios fué de mayor intensidad, creyéndose al
principio el vecindario que se trataba de la explosión de alguna
délas calderas de las fábricas vecinas. El Jueves Santo, día 9,
llegó á Olot el distinguido diiector del Observatorio Fabra de Bar-
celona, D. José Gomas y Sola, para estudiar este movimiento sís-
mico que han señalado todos los observatorios de Cataluña, reco-
giendo datos interesantes relacionados con la Geología dinámica
que le faltaban para completar algunos estudios sobre nuestra
región volcánica.
Quizasen la próxima sesión podré dar noticias más precisas so-
bre este acontecimiento sísmico, si recibo nuevas comunicaciones.
— El mismo señor dio cuenta de las exploraciones de cavernas y
simas que viene efectuando la Sociedad de Excursionistas de Bar-
celona, y con este motivo explicó el alcance que tienen los estu-
dios espeleológicos, y enumeró alguno de los descubrimientos de
animales, plantas y objetos prehistóricos que se han hecho recien-
temente en Gataluña. A continuación, valiéndose del aparato de
proyecciones del Museo de Historia natural, hizo ver diversas foto-
grafías de la región y de las simas que han sido objeto de dichas
exploracione?.
— El Sr. Calderón dijo que continúan sintiéndose las trepida-
ciones sísmicas en la costa levantina, de que dio noticia en las
sesiones anteriores, siendo la última, hasta ahora, la que se ha
percibido en Gandía, el día 29 del pasado mes de Marzo. Dicen
tuvo dos segundos de duración y no produjo ninguna desgracia,
aunque sí gran alarma.
El mismo Sr. Calderón añadió que, según noticias fragmenta-
rias que había leído en los periódicos, el día 13 del mes pasado»
ancló en el puerto de Tenerife el vapor alemán Capvüano, condu-
ciendo la Comisión científica que hará estudios eu el observatorio
que allí lleva encargo de instalar.
172 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Los comisionados, en número de 70 profesores, están presididos
por los Doctores Panuwitz y Hergesell.
Habrán de instalar su observatorio en el Teide, y lo cons-
truirán bajo la dirección del ingeniero Sr. Haenslen, habiéndose
empezado á edificar en las Cañadas una casa para albergue de ios
obreros encargados de levantar los pabellones de madera y hierro
regalados por el Kaiser para alojar al personal científico que ha
de realizar los estudios. El Ayuntamiento de la Orotava ha cedi-
do gratuitamente 10 hectáreas de terreno. Ha salido el personal
de telégrafos para montar estaciones eu la isla de Hierro y Peñón
de la Gomera.
Aunque los trabajos de esta Comisión son preferentemente
geodésicos y meteorológicos, no dejarán de extenderse á las cien-
cias naturales y de relacionarse algunos con ellas, como lo prue-
ba la participación del Príncipe de Monaco en esta empresa, del
cual se dice que irá á Canarias el próximo verano á hacer obser-
vaciones, y que costea los gastos del personal de la Comisión. Por
€Ste motivo, añadió el Sr. Calderón, he dado á la Sociedad las
noticias que preceden, en verdad incompletas y que sería intere-
sante ampliara persona más enterada del asunto.
Notas bibliográficas. — El Sr. Calderón comunicó las siguientes:
R. Michael: Das nianganerzvorkommen in der Ncilie von Cmdad
Realin Spanien (Zeitsch. f. prakl. Geol., XVI, 129 á 130, 19Ü8)-.
El autor ha dado una descripción de este yacimiento de manga-
neso, que, en realidad, es conocido de antiguo. Radica en Bi lies-
teros, cerca de la estación de La Cañada, y consiste en arcillas im-
pregnadas de pirolusita y teñidas por ella; son éstas, en su mayo-
ría, de edad diluvial y se presentan como productos de descom-
posición de los basaltos y sus tobas, que están inmediatos.
Además acompañan á la roca manganesífera acumulaciones irre-
gulares de granos, pedazos, bandas y lentejones aislados de psilo-
snelana. Su ley oscila entre 35 y 51 de manganeso con ¡,85 ¡lor
100 de fósforo.
La formación es irregular, extendiéndose sobre una gran
planicie.
Mar Schulze: XJéber ein sedime^it aiif Tenerife (Cañaren)
(Monatsber. d. Deutsch. geol. Ges. 1908, núm. 8-10, páginas
243-246).
DE HISTORIA NATURAL. 173
O. Boettger: Liste der Mollusken aus einem Sande im Barran-
co von Tegina auf Tenerife (Cañaren) (ídem, páginas 246-249).
Estas dos notas se refieren á una forn^ación sedimentaria ha-
llada en un barranco al Este de Tegina, separada de la costa unos
100 á 150 metros, y elevada unos 40 á 60 sobre el nivel del mar.
Consiste en una serie de capas arenosas horizontales, que no for-
ma bandas continuas entre las rocas volcánicas de los Barrancos,
sino que aparece en masas de distinto espesor, que llega hasta 10
metros. La roca es una arenisca amarilla clara, formada en su
mayor parte de detritos lávicos y el resto por fragmentos de con-
chas. La manera de aparecer entre las rocas volcánicas, indica
que han sido conducidos estos elementos á las oquedades y hue-
cos de ellas. Al tiempo de la sedimentación estas arenas estaban
manitiestamente á la altura á que hoy aparecen. El barranco
existía ya, pero alcanzando sólo pocos metros de profundidad. Su
arroyo posaba la arena acarreada y los caracoles terrestres en la
desembocadura del mar por esta parte y al pie de los Barrancos.
Numerosas conchas marinas aparecen mezcladas con los caraco-
les terrestres.
A estas consideraciones añade Schulze la de que después que
el sedimento hubo alcanzado su espesor actual se operó un levan-
tamiento del suelo, que colocó la formación á la altura en que se
encuentra. Durante este levantamiento el barranco se profundizó
notablemente, hasta alcanzar su fondo en la parte más baja la al-
tura del nivel del mar. La cifra de este alzamiento se puede
estimar en unos 40 á 60 metros.
Por su parte Boettger, ha examinado los moluscos que contie-
ne la roca arenosa mencionada en la orilla del mar, donde hoy
solo vive la Ervilia castanea Mtg., y ha hallado siete especies
de caracoles terrestres, siendo notable que difieren mucho de las
formas que en parte viven todavía. Aplicando con alguna proba-
bilidad el criterio que se tiene para Europa con respecto á forma-
ciones semejantes, dice el autor que estas se referirían á un dilu-
vium antiguo ó quizás al Pliocénico moderno.
El Sr. Barras ha remitido las siguientes noticias bibliográficas:
Notes from Ihe Royal Botanic Garden Edimburgh.
La revista con cuyo nombre encabezamos esta nota, es órgano
oficial del Jardín botánico de Edimburgo, y muy importante des-
de el punto de vista científico. Data su publicación del año 1900,
174 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
y en ella están contenidos infinidad de datos históricos de este
establecimiento é interesantes trabajos de investigación verifica-
dos en él.
A su Regias Keeper, el profesor Dr. Isaac Bayley Balfour, se
debe el desarrollo de esta publicación, cuyos progresos y mejoras
se observan inspeccionando la serie de sus tomos. Tampoco esta-
rá de más decir que el jardín es uno de los primeros centros in-
gleses para la enseñanza de la Botánica, y que en la actualidad
se. construyen en él nuevos edificios para laboratorios y clases de
los nuevos cursos de criptogamia, que empezarán probablemen-
te dentro del año actual.
Uno de los asuntos tratados con más extensión y riqueza de
datos en la publicación á que nos referimos, ha sido el creci-
miento en espesor de los árboles, que motivó varios trabajos de
Mr. David Ghristison á partir del primer tomo y de ¡VI. A. W. Bor-
thwick.
Otro conjunto de datos de grandísimo interés para el conoci-
miento de la flora escocesa, es la nota de todas las excursiones
verificadas desde 1846 hasta 1878 inclusive, 'por el profesor John
Hutton Balfour, acompañada de las listas de plantas recogidas,
cuyos ejemplares se conservan en los herbarios del jardín.
También se ha publicado la historia de sus principales jardine-
ros á partir de 1756. Encontramos, además, tres notas entomoló-
gicas relacionadas con la Botánica.
Es la primera de Mr. R. Stewart Mac Dongall y se titula Life
History and Habits of Rhizophagus depressus Fowler. Está en el
tomo I con una figura.
En el mismo tomo, hay otra nota del mismo autor con cuatro
figuras, tres do ellas iluminadas á mano, tituladas: Life-History
and Habits of Clerus formicarius L.
Por último, en el número xvn de la publicación, se inserta otro
trabajo de Mr. Robert Godfrey, titulado: Note on the Animal Life
of tJie Hothouses of ihe Roijal Botanic Garden, Edimburgh. En él
se citan las siguientes especies, encontradas en aquellas estufas:
Stenogyra geodallii MnWev.— H y alinia cantábrica Werterl. —
Zonitoides mimisculus Binn. — Tetramoriuní guiñéense Fabr. —
Technomyrmex albipes Smith. var. hrunneiyes Forel. — Strumi-
genys incisa Forel. — Ponera punclatissima Roger. — Tapinoma
melanocephalum Fabr. — Plagiolepis exigua Forel.
De algunos trabajos botánicos de interés, últimamente publi-
DE HISTORIA NATURAL. 175
cados en la Revista, daremos en nota ó notas sucesiva?, cuenta á
la Sociedad.
■ — Sobre algunos trabajos de Mr. Elice Félix Perredés, ejecuta-
dos en los Wellcome Chemical Reseach Laboratories, en Londres.
1." «A contribution to the pliarmacognosy of Offlcinal Stro-
phanthus seed», número 15 de las publicaciones del Laboratorio.
Se trata de un trabajo histológico, en que el autor describe por
completo las semillas de referencia, procedentes del Este de África,
y cuyo descubrimiento, verificado por Sir John Kirk, data de 1861.
Hace primero la historia de su descubrimiento y estudio, pa-
sando luego á la descripción exlerna de ellas, que son variables
en tamaño y forma, y presentan desde el ápice hasta la mitad ó dos
tercios, por debajo de cada una un lomo en el que está la cicatriz
del funículo, pero en posición variable. Los pelos son tiesos y
plateados y dispuestos en series longitudinales, presentando las
semillas, cuando estos han sido raspados, un color verde ó verdo-
so obscuro.
Entrando luego en el estudio histológico lo hace detenidamen-
te de las cubiertas, albumen y embrión. Las primeras y el segun-
do están surcados longitudinalmente. Las células délas cubiertas
ofrecen mayor complicación de lo que á primera vista podría su-
ponerse. Los pelos no exceden de un milímetro de longitud. Con-
sidera el autor que las variaciones observadas en las secciones
transversales de estas cubiertas pueden servir de base para dife-
renciar las diferentes variedades de semillas de Strophanthus.
Las capas interepidérmicas las divide en tres partes: una inferior
mucilaginosa, otra media pigmentaria y otra superior irregular,
que sólo ocupa la parte correspondiente á los lomos de separación
de los surcos.
Las células del albumen presentan diferentes aspecto?, según
las condiciones de la observación, pero es lo probable que sean
poligonales y de paredes delgadas.
El embrión consiste en dos cotiledones plano-convexos unidos
por una radícula bien manifiesta, dirigida hacia el ápice de la se-
milla. El contenido del embrión es semejante al del albumen,
pero más abundante.
También se ocupa de la acción del ácido sulfúrico sobre ellas.
El trabajo va acompañado de ocho láminas que contienen se-
senta y dos figuras y de una nota bibliográfica.
176 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
2.° The Anatomy of the hark of Robinia pseudo-acacia L.
En este trabajo, que lleva el núm. 2t en las publicaciones det
Laboratorio Welcome, presenta el autor un estudio detenido de
la corteza en cuestión, precedido de unos párrafos acerca de la in-
troducción de la Robinia en Europa: hace su estudio externo y
luego pasa al examen anatómico, dividiendo la descripción en
cuatro partes: primera, masas fibrosas; segunda, parénquima;
tercera, tejido criboso, y cuarta, radios medulares.
No añadimos más detalles porque sería necesaria, para que tu-
viesen interés, la inspección de las figuras, que son diez y ocho>
formando cuatro láminas que acompañan al texto.
Gomo segunda parte de este trabajo y su complemento figura
con el núm. 20 de la misma publicación una Memoria de mon-
sieur Frederid B. Power titulada The chemistry of the bark of
Robinia pseudo-acacia L. en la que, como el título indica, se hace
un detenido estudio de su composición química.
3." The botanical characters of some Californian species of
Grindelia.
Es un breve estudio crítico de varias especies del género Grin-
delia, fijando sus caracteres diferenciales. Va acompañado de dos
láminas, en las cuales hay representación de las especies G. ro-
busta NnüaU, G.camphorum Greene, G. squarrosa Dunal y G. cu-
neifolia Nuttall.
Este trabajo hace el número sesenta y cinco de las publicacio-
nes del Laboratorio.
— «Sobre el hecho de presentar diferentes tipos de pelos el alelí
amarillo». Con este título el Dr. Broodle, director del Laboratorio
Lodrell de Kew, ha publicado recientemente una interesante nota
en los Annals of Botany (1). Conocido es que los pelos del alelí
son fusiformes y dispuestos paralelamente á la superficie de la
hoja, á la cual están unidos por un corto eje ó tallilo que existe
en su mitad; por tanto, partiendo este eje puede considerarse la
parte superior como si fueran dos brazos dirigidos uno á cada
lado y puestos en línea recta.
Observó el autor de la nota que en los cotiledones dominan pe-
los de más de dos brazos, tres, cuatro, cinco y aún seis, en raros
(1) Vol. XXI t, nú 01. Lxxxviii.
DE HISTORIA NATUHAL. HT
casos estos últimos, y que el primer par de hojas que de dichos
cotiledones procede, si bien á primera vista con una simple lente
presenta los pelos normales, sometido á un examen escrupuloso al
microscopio, resulta tener bastantes pelos de más de dos brazos.
Otra observación interesante es la de que cultivando semillas
de alelí en arena se obtenía un primer par de hojas con más nú-
mero de pelos estrellados (218 pelos en veinte plantas), que cul-
tivándolas en marga (97 en veinte plantas). En cambio, en la
planta cultivada en marga estaban la mayor parte de los pelos
estrellados en la cara superior de las hojas, mientras que en las
cultivadas en arena el número era casi igual á uno y otro lado.
La cantidad de pelos estrellados disminuye en seguida en los
siguientes pares de hojas.
Deduce el Dr. Broodle, muy atinadamente, que lo probable es
que se trate de un carácter filogénico conservado en los primeros
estados del alelí y que debió ser extensivo á toda la planta en los
predecesores de la especie actual. Esta hipótesis se confirma con
el hecho de que varias especies del género Erysimun, próximo al
Cheiranthus, tienen en su estado de total desarrollo pelos estre-
llados. -
Secciones. — La de Zaragoza celebró sesión el 31 de Marzo, bajo
la presidencia del Sr. Moyano, actuando de Secretario D. Adolfo
González.
El Sr. Moyano, en elocuentes frases, expresa la satisfacción
con que ve la Sociedad acuden á su seno personas de tanto
valimiento como el Sr. Savirón, decano de la Facultad de Cien-
cias, y el Sr. Galán, profesor de la misma, y que dados las
grandes dotes de ilustración de ambos señores, espera de ellos
una colaboración asidua y efectiva que contribuya á hacer prós-
pera la Sección. Los Sres. Savirón y Galán agradecen las pala-
bras que les ha dedicado el Sr. Moyano y se ponen incondicional-
mente á la disposición de la Sociedad para todo cuanto signifique
progreso de las ciencias naturales.
Se aprueba por unanimidad la complacencia con que ha vista
la Sociedad (]ue el antiguo Secretario de la Sección, Sr. Arévalo,
haya sido nombrado profesor de Historia natural del Listituto de
Mahón.
A continuación se propone, sin discusión, á D. Adolfo Gonzá-
lez, como Secretario en reemplazo del Sr. Arévalo.
ns boletín de la real sociedad espamola
— El Sr. Ferrando da cuenta de la excursión realizada á la Pue-
bla de Alborlón el 28 de Marzo último, que resultó ser de mucho
interés. Presentó varios ejemplares de caliza recogidos en las can-
teras que existen en aquella población, todos muy curiosos, re-
saltando unos que llevan incluidos cristales de diferentes piritas.
El mismo señor da una ligera idea de los trabajos que piensa prac-
ticar sobre dichos ejemplares y que comunicará á la Sociedad una
vez terminados. También lo hará el Sr. Gómez Pou.
Seguidamente el Sr. González y Rodríguez lee una interesante
nota titulada «Nueva roca del Moncayo», estudiándola bajo sus
aspectos morfológicos, químicos y micropelrográficos, sacando en
consecuencia que la citada roca era una arenisca de las llamadas
molasas. Presentó como material de trabajo preparaciones micros-
cópicas de la roca y microfotografías muy curiosas de las mismas.
— El Sr. Savirón da noticia de un viaje que ha hecho á la pro-
vincia de Soria y bosqueja un estudio acerca de unas aguas mi-
nerales que contrastan por la gran cantidad de ácido sulfúrico li-
bre, cuyas aguas fueron recogidas en manantiales de un terreno
eminentemente sulfuroso cerca de Grávalos. En su día dará cuen-
ta á la Sección del resultado de sus investigaciones. El Sr. Dosset
agregó también algunos datos.
Se debatió la conveniencia de realizar una excursión al Mon-
c-ayo, acordándose que dicha excursión se efectúe á fines del mes
de Junio próximo.
— La de Granada celebró sesión el 30 de Marzo último, bajo la
presidencia del R. P. Anselmo Tomás Corrales.
Se propuso como nuevo socio á D. Blas Portales Pía, alumno
de la Facultad de Ciencias, por el Sr. Aranda.
—El señor Presidente dio cuenta de haberse concedido por ini-
ciativa de la Junta directiva de Madrid 100 pesetas para encabe-
zar la lista de suscripción destinada al establecimiento del Museo
regional que estamos organizando.
Se acordó autorizar á la Comisión del fomento del Museo para
la distribución de esta cantidad y todo lo que se recaude, procu-
rando se estudie la forma de engrosar la suscripción iniciada para
atender á los gastos del Museo.
— El Sr. Simancas Señan (D.Juan) manifestó que habiendo te-
nido lugar en diversos sitios organizado? por diferentes entidades
científicas variados actos para conmemorar el centenario del na-
DE HISTORIA NATURAL. n9
cimiento del ilustre Garlos Darwin creía oportuno que por esta
Sección se dedique algún recuerdo á la memoria de tan insigne
naturalista, lo que podría verificarse en el próximo Noviembre,
con motivo del 50. ° aniversario de la publicación de su célebre
obra Origen de las especies.
—El Sr. Aranda Millán presentó un trabajo intitulado «Nota
sobre seis casos de monstruos dobles»., mostrando los ejemplares
disecados citados en el mismo.
A continuación de la sesión, y en una de las salas déla Uni-
versidad, desarrolló el Dr. Aranda una conferencia sobre Tera-
tología.
— Sección de Santander. — fPor error en el ajuste del núm. 2
•del Boletín dejó de incluirse el acta que se inserta á continuación).
Celebró sesión el 1.° de Febrero de 1909, bajo la presidencia del
Sr. Rioja, y toman posesión de sus cargos:
El Sr. Rioja, como Presidente; el Sr. Pombo, como Vicepresi-
dente, y el Sr. Carballo, como Secretario.
Manifiesta el Sr. Rioja que el Sr. Alaejos, elegido Tesorero,
acepta el cargo, pero que no ha podido venir á tomar posesión.
Se da por tomada posesión del cargo de Tesorero al Sr. Alaejos.
Se autoriza al Sr. Secretario para la adquisición del sello y ma-
terial de oficina necesario.
— El Sr. Carballo presenta un hacha recogida en las Canteras
deCamargo en una caverna ya destruida. Es unaporfirita verde,
salpicada de cristalitos feldspáticos, muy completa y rara.
— El Sr. Rioja ofreció hacer una acuarela de la misma.
— ^El Sr. Alcalde del Río da lectura de una carta del Sr. Secreta-
rio de S. A. el Príncipe de Monaco, en la cual se dice que S. A. se
halla dispuesto á sufragar el costo de investigaciones en las ca-
vernas de esta región, y que después de estudiados todos los efec-
tos en ellas recogidos, se proponía entregarlos á un Museo local
si éste se hallara en condiciones.
Se acuerda que el Presidente.se dirija al Excmo. Ayuntamien-
to estimulándole á aprovechar esta ocasión de adquirir los obje-
tos en cuestión.
A continuación fueron propuestos para ser admitidos como so-
cios los Sres. D. Federico de Vial, D. Alfredo Lasala, D. Jesús
Escobio, D. Carlos Rojas, D. Mariano Morales, D. Carlos Esca-
lante Arce y D. Pedro Fernández Cavada.
180 boletín de la real sociedad española
— La misma sección de Santander celebró sesión el día 5 de
Abril, bajo la presidencia de D. José Rioja, reuniéndose á las cua-
tro de la tarde en el salóu de Juntas del Excmo. Ayuntamiento.
Fué admitido el socio D. Miguel Rueda, propuesto en k sesión
última por los Sres. D. Hermilio Alcalde del Río y D. José
Rioja.
Se propusieron para su admisión dos nuevos socios: D. Juan
Antonio Abarca, presentado por el Padre Jesús Garballo, y don
Paulino García del Moral, que lo fué por dicho señor y D. José
Rioja.
Se nombró una Comisión para el Fomento del Museo regional
correspondiente á esta Sección, compuesta de los Sres. D. Luis
Martínez (Alcalde Presidente del Excmo. Ayuntamiento); D. Fe-
derico Vial, D. Hermilio Alcalde del Río y D. Julián Fresnedo.
— El Padre Garballo manifestó que remitiría á Madrid para su
publicación la nota prometida en la sesión anterior sobre las se-
pulturas y esqueletos humanos cántabros de que en ella había
dado cuenta.
— El Sr. Alcalde del Río comunica el descubrimiento acabado
de hacer por él de una estación prehistórica, correspondiente al
nivel superior del yacimiento Magdaleniano, situada en un abri-
go natural de la roca en la vertiente Sur del cerro denominado
«Peña Gastillo», en la jurisdicción de Santander.
En dicho yacimiento había encontrado, como datos déla fauna
correspondiente, restos de buey, caballo, ciervo y arvícola; tam-
bién conchas de Patella vulgata y Lütorina, que mostró á los so-
cios, así como utensilios de dicha época, de los cuales prometió
dar nota después de hacer nuevas exploraciones y estudio del ma-
terial que siga recogiendo en el referido yacimiento. Se acordó
por los socios reunidos dar cuenta á las autoridades para ver de
proteger en alguna forma dicho sitio de todo acto de destrucción
ó de indiscretas exploraciones.
— El Sr. D. Enrique Martín Vélez presentó unas preparaciones
microscópicas de tejidos vegetales, hechas por un procedimiento
de invención suya, que por falta de microscopio no pudieron ser
examinadas en tal momento, y por ello y para casos análogos se
reconoció la conveniencia de reunirse en lo sucesivo en la Esta-
ción de Biología Marina, acordándose hacerlo así.
Dicho señor quedó en remitir una nota del procedimiento de
su invención, que consiste en la aplicación de silicatos de potasa
DE HISTORIA NATURAL. 181
y de cal, tanto para la inclusión y retenimiento del objeto entre
el porta y el cubre, cuanto para el reforzamiento en el borde de
este último, en su unión con el porta, ya de sí hecha por la capa
tran^'parente extendida entre ambos y en que va incluido el objeto
preparado.
Y no habiendo más asuntos deque tratar, se levantó la sesión.
— Sección de Santiago de Galicia. Sesión de constitución. —
Reunidos el 2 de Marzo en el Laboratorio de Zoología de la Fa-
cultad de Ciencias los socios residentes en Santiago acordaron
constituir una Sección en esta ciudad, previa la autorización de la
Junta directiva de la Sociedad.
La Junta directiva para el año actual la forman los Sres. Elei-
cegui. Presidente; Ríos Rial, Vicepresidente; Sobrado Maestro, Te-
sorero, y García Várela, Secretario.
En la piimera sesión se tomaron los siguientes acuerdos: 1."
Formar colecciones regionales, que quedarán por ahora deposita-
das en el Laboratorio de Zoología de la Facultad, hasta que por
su número é importancia se haga necesario instalarlas en otros
sitios. 2,° Nombrar una ponencia que redacte una exposición en
la que se haga constar la importancia de los observatorios sismo-
lógicos y la conveniencia de fundar un establecimiento de esta ín-
dole en Santiago. 3.° Gestionar del Estado y del Ayuntamiento
la concesión de terrenos adecuados para fundar un Jardín Botáni-
co que responda á las necesidades actuales de la enseñanza y cul-
tivo general. 4.° Realizar excursiones científicas por la región. La
Sección celebrará sesión el último miércoles de cada mes.
— Sesión de 31 de Marzo. Se celebró bajo la presidencia del
Sr. Eleicegui.
De conformidad con lo acordado en la sesión anterior, los se-
ñores Eleicegui y García Várela entregan interesantes minerales
de Galicia para las colecciones de la Sección. El Sr. Cabeza de
León presenta un lacértido con dos colas.
— El R. P. Merino lee una nota sobre «Heléchos de Galicia».
— El Sr. García Várela lee una comunicación sobre la procesio-
naria del pino en los bosques de Galicia.
Se presenta como socios á los Sres. D. Miguel Gil Casares,
catedrático de la Facultad de Medicina, y D. Heliodoro Gallego
Armesto, doctor en Ciencias y catedrático de la escuela de Artes é
Industrias de Santiago.
182 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Notas y comunicaciones
La dolomitización en el Valle de Campóo (Santander)
POR
LUIS DE HOYOS SAINZ
En mis «Notas sobre la Geología de Campóo» (1), hice notar
la múltiple presencia de materiales magnesianos en las capas
terminales del Triásico y en las inferiores del Jurásico. Poste-
riormente, y continuando el estudio de la complicada geotectónica
del alto valle del Ebro, he descubierto varios yacimientos de ro-
cas magnesianas, el más importante de los cuales di á conocer
al Profesor Sr. Calderón, en Noviembre de 1904, remitiéndole
ejemplares de unos minerales, que yo consideraba dudosamente
como Giobertita, y que la, autoridad especial de dicho geólogo,
clasificó, unos como Breunerita y otro como -Sparíatía, compa-
rando estos últimos con una variedad de carbonato calcico man-
ganesífero, descubierta en los Estados Unidos.
De uno de estos minerales, trajo muestras en el verano de 1906,
al Museo de Ciencias Naturales, su recolector Sr. Calafat, y fué
dado á conocer en este Boletín, con el nombre de Giobertita de
Reinosa, en una nota explicativa de su excursión por las provin-
cias cantábricas. En realidad, debe calificarse más bien de Breu-
nerita. A completar el conocimiento de dichos materiales y expli-
car el intenso fenómeno de la dolomitización en aquellas forma-
ciones, se dirige esta nota.
La importancia litogénica y aun tectónica de las acciones dolo-
mitizantes, ha sido reconocida particularmente por los geólogos
alemanes y austríacos, al desentrañar la estratigrafía de los pri-
meros períodos secundarios en los Alpes, y posteriormente, su
aplicación á los Pirineos, la hizo notar Stuart Menteath en una
nota acerca de los «Límites de la dolomía de Barcelona», publi-
cadaenel Bull. Soc. Géol. de Fr., tomo xxvi, pág. 824, 1898, con-
(1) «Anal. Soc. esp. Hist. nat.», t. xs, Actas, 19, 1891.
DE HISTORIA NATURAL. 183
linuación de otra en que afirmó que «parece desempeñar la dolo-
mitización uu papel análogo á la formación del granito», porque
el origen de la dolomía continúa á través de las edades geológi-
cas, y explica el carácter en bolsadas de sus capas y los movi-
mientos complicados de las cuencas en que se presenta.
La persistencia de la acción dolomítica desde el Cámbrico al
Jurásico superior, es manifiesta en los Pirineos, según dicho geó-
logo^ y los varios autores de comunicaciones presentadas al Con-
greso de la Sociedad Geológica de Francia, celebrado en Barce-
lona, y cuyos trabajos publicó el «Boletín de la Comisión del
Mapa Geológico de España», en el tomo vii de 1900. No es, pues,
extraño, que la facies dolomítica se continúe por la cordillera can-
tábrica y se manifieste en el entronque de esta con la Ibérica, en
el suelo montañoso del Valle de Campóo, formado por sedimen-
tos triásicos y jurásicos que cubren al Carbouífero, el cual, en el
mismo valle, inicia la serie paleozoica que hacia el O. se hace
cada vez más antigua.
Las tres formas de los procesos dolomíticos se presentan en las-
calizas que terminan el período Triásico y comienzan elJurásico,
calizas dependientes de las margas irisadas, que tienen un proba-
ble origen lacustre, adecuado según la opinión de Dana, confir-
mada actualmente por Walther, para la formación de los carbo-
natos de magnesia. Á dichas rocas corresponden las dolomías en
delgadas capas que se presentan entre Villar y Proaño y que re-
piten las descritas en Todi por Reim, hasta en la presencia de los
pliegues-fallas de minúsculo tamaño, comunicando á la roca una
seudoexfoliación ó crucero típico en los dobleces ó charnelas de
los pequeños pliegues.
Otro proceso de dolomitización, realmente deuterógeno ó secun-
dario, es el que corresponde á la descalcificación, el cual se opera
en las calizas, siempre que sean ásperas ó cavernosas, y se hace
dominante en muchos afloramientos de la base del Jurásico, en
que aparecen las dolomías alveolares y cavernosas del tipo lla-
mado carniolas, con una dureza y tenacidad verdaderamente ex-
cepcionales. Tal ocurre en varios puntos de las trincheras del fe-
rrocarril, entre Pozazal y Reinosa, y más abajo, entre Santiurde
y Barcena, donde alternan cortes triásicos con los jurásicos. Es^
de notar que en muchos huecos ó soplados de la roca, y aun en
algunas cuevas de las que tanto abundan en el valle, las paredes
no son realmente calizas, sino dolomíticas, y las capas estalactíti-
184 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
cas, his recubren por contiimacióa de la acción dolomitógena en
los estratos superiores.
El aspecto y estructura de estas dolomías se presenta en Cer-
vatos de un modo completamente igual al de las capas de Fal-
kenstein, en Alsacia, representadas en la lámina xxxviii , de la
reciente obra de E. Haug, y colorándose la superficie por un ver-
dadero fenómeno de rubefacción, originada por el hidróxido de
hierro, que en la descalciñcación superficial de las calizas liásicas,
da origen á los tipos de tierras arcillosas, denominadas por ios
italianos térras rossas^ y que son abundantísimas en lodo el Jurá-
sico de la provincia.
El tercer proceso de dolomilización, considerado como el más
importante, y tal vez originario de los otros modos, que se pre-
sentan como derivados y ulteriores, es el que más concretamente
estudiamos en esta nota. Constituye un caso de metamorfismo
dependiente de las erupciones melafíricas ú ofí ticas, por virtud
del cual disoluciones de carbonato de magnesia, en un agua car-
gada de ácido carbónico, actúan sobre las calizas, á las que di-
suelven y sustituyen en parte, pudiendo, después de terminado
un verdadero proceso de saturación magnesiana, depositarse él ó
los carbonatos de magnesia, como les hallados en los diversos ya-
cimientos campurriaiios.
El origen de estas sales magnesianas está ya hoy fuera de toda
duda que se halla en relación de dependencia con las emisiones
de oflta, como lo demuestran las formaciones de Tharand, donde
dichas rocas, atravesando capas de caliza, han producido su do-
lomilización, por un verdadero metamorfismo periférico, de igual
modo que se ha formado el Grenzdolomü ó Dolomía límite del
Triásico en el Tirol. En el sanlanderino las ofitas aparecen con
verdadera profusión, siguiendo la ley general en toda la forma-
ción de esta época en Europa occidental, donde se caracteriza por
las innumerables emisiones ofíticas de reducida área, que atrave-
saron las margas de Keuper y parece no afectaron á las sedimen-
taciones liásicss, única diferencia de las de esta región, en la
cual se continuó la emisión ofítica en pleno liásico y aun des-
pués en otros valles de la provincia cuyas ofitas son, según los
estudios de los Sres. Quiroga y Calderón, de edad posterior á és-
tas, que yo considero coetáneaá del Lias medio.
Dichas emisiones ofíticas, que proporcionaron las sales mag-
nesianas para la formación de la dolomita y sus congéneres y de-
DE HISTORIA NATURAL. 185
rivados, las señaló el Sr. Gil y Maestre en su «Memoria geológica
de Saulander», publicada en 1863, en dos puntos del Valle de
•Campóo; pero nosotros hemos recogido hasta 11 ejemplares de
otros tantos afloramiemtos ofíticos, dos de ellos el pasado verano
y cuyos ejemplares remitimos al Museo de Ciencias Naturales,
formando parte de una serie de los materiales que constituyen el
nudo montañoso Ibero-pirenaico; estas emisiones ofiticas son
f?iempre de reducidas dimensiones y se presentan repartidas en
los contactos ó muy cerca de ellos, de las formaciones que deter-
minan el Triásico, con margas y arcillas yesíferas, y comienzan el
Liásico con areniscas, muy rara vez, y calizas grises, casi siem-
pre de una extraordinaria pobreza en fósiles ambas formaciones.
Por lo anterior, puede apreciarse la generalidad de la acción
magnesiana en sus tres formas, hoy bien estudiadas, y conjetu-
rarse el modo y causa de la producción de los depósitos de mine-
rales magnesianos, bien caliza dolomítica, bien Breunerita, con no
escasos indicios de manganeso, según análisis de algunos ejem-
plares de los explotados. Todos eUos representan depósitos de
cristalización á veces, de concentración siempre, de disoluciones
en que la mayor solubilidad de la caliza dejó predominante la
magnesia, originando fondos situados en varios puntos délas pri-
meras calizas liásicas, y que se repiten en toda la falda de la cor-
dillera caliza, que desde las cercanías de Santiurde va en direc-
ción W3W. hacia Fontibre y Soto, descansando en ambos lados
ó extremos sobre las formaciones triásicas; pues además de los
dos puntos en que se explotan, se han hallado estos minerales en
Salces, Fontibre, Morancas y otros sitios, colocados todos ellos en
la vertiente SE. de la citada cordillera y donde ésta se presenta
como ondulada, por efecto de la compresión general, que aparece
realizada en el mismo sentido de su eje longitudinal.
La mina explotada con el nombre de San José, está situada en-
tre los pueblos de Fresno, Nestares y La Miña, en el sitio deno-
minado Fontoria, al SW. y en una depresión del cerro llamado
Totero, que es una do las estribaciones laterales de la cordillera
citada, cuyas calizas terminan á 300 m, abajo de la explotación
hacia el Ebro, apareciendo unas margas que son triásicas y se
continúan pasado el cauce y la divisoria del río hasta el Hijar,
en cuyos terreros ó derrubios se presentan más desarrolladas y
típicas. Por tal razón, y siendo casi el término de la formación
jurásica, es casi seguro que tengan allí las calizas poco espesor,
T. ix.-Abril, 1009. 13
186 boletín de la EEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
y si se profundizara, se llegaría pronto al Triásico, cuyas rocas-
no hay duda aparecen en la otra explotación de breu nerita.
Las calizas azules negruzcas, de grano fino, presentan una in-
clinación general de 30° al SE.; pero en la parte explotada se re-
duce á la mitad, y aún en algunos puntos aparecen más horizon-
tales. Después de una capa de tierra vegetal, de espesor variable,,
vienen calizas con uno de 5 á 12 m., las cuales pasan gradual é
insensiblemente á la roca llamada por los mineros magjiesüa, ha-
biendo verdadera dificultad en señalar las salbandas. Por ella
es forzoso perder en la explotación una gran cantidad del
mineral de pobre ley, por no ser fácil ni económico separarle de
la caliza encajante, ya que en realidad no hay filón ni bolsada en
el concepto geológico, pues la formación es meramente un ver-
dadero lentejón, cuyo eje mayor puede decirse va de E. 10° S. á.
W. 10° N., hundiéndose un poco hacia el W. la capa que se ex-
plota, cuya anchura puede calcularse en 80 m., no siendo posible
determinar el diámetro longitudinal, por no haber llegado los
sondeos á fijarle; la potencia media puede también estimarse en
unos 8 m., aunque en algunos puntos sigue la perforación sin.
haberla terminado, si bien como ésta se hace á cielo descubierto
y por un verdadero método de cantera, se desconoce la profundi-
dad, tanto más cuanto las aguas que brotan en gran abundancia,
en una fractura de la roca explotada, no permiten labores profun-
das por el sistema de pozos.
La sencillez del yacimiento descrito no se presenta en la mina,
llamada Esperanza, situada en término de La Miña, sitio llamado
Gotera del Valle, y en la ladera del cerro conocido por Hoyos ó-
Hilluelos, que es una de tantas estribaciones de la siempre citada
cordillera jurásica. Los afloramientos asoman allí en un cerrete.
geotectónicamente muy alterado y confuso, apareciendo como
levantadas las calizas que buzan 35° al NW. en general, pero ver-
ticales á trozos y con aspecto análogo al que presentan las bre-
chas calizas de origen metamórfico, antes descritas, comiO depen-
dientes de las erupciones ofí ticas en varios puntos del Jurásico
campurriano. Puede afirmarse, sin embargo, que no hay allí aso-
mos ofíticos y que las brechas son por completo obra de fenóme-
nos mecánicos, del plegamiento y rotura de las primeras capas,
resultando luego, por efecto de infiltraciones superficiales, em-
pastados los trozos de caliza por otros de cemento de igual compo-
sición, pero más claro y evidentemente eslalactítico.
DE HISTORIA NATURAL. 187
Complícase más la estratigrafía del yacimiento por la aparición
de unas margas arcillosas, de colores claros, coronando las cali-
zas que cubren á los minerales magnesianos por la parte NW. y
que forman una faja perfectamente distinguible, que corre de
NE. á SW. desde las Costeras hasta el llano de Salces, y sube al
serrijón, que al otro lado del Ebro constituye la separación con
el valle del Hijar.
Las quiebras y fracturas del lentejón magnesiano le hacen
aquí adquirir cierto aspecto de filón; pero no cabe duda que es
una formación totalmente acurltica, aunque en relación directa
con fenómenos endógenos; por estas fracturas con falla, la explo-
tación ha sido en esta mina más desigual y desordenada. Á nues-
tro juicio, la extensión del yacimiento es bastante mayor que la de
Foutoria, pues á 500 m. al E. y al SW, se han hallado afloramien-
tos de la roca magnesiana y se han hecho demarcaciones de per-
tenencias en los dos años últimos.
Hasta la fecha no se ha realizado estudio y análisis mineraló-
gico ni químico de los carbonatos de magnesia, que con el nom-
bre impropio de Magnesita vienen explotándose en la región. De
un análisis industrial de la Breunerita se puede inferir una ley
media de 47 por 100 en crudo y de 90 después de una calcinación
en hornos especiales á unos 1.400 ó 1.500 grados, por la que
pierde el 55 por 100 de su peso y cambia su color y estructura,
tornándose en una masa negra y áspera, un tanto sonora, y en la
que se destacan manchas de un blanco puro, formadas por la cal-
cita; según la cantidad de ellas se aprecia bien la ley y, por tanto,
la intensidad del proceso magnesiano.
En la actualidad estamos haciendo, en unión del químico se-
ñor Úbeda y Sarachaga, un análisis físico y químico de los varios
minerales magnesianos que se presentan en esta facies dolomí-
tica de los terrenos secundarios del Valle de Campóo.
BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Sobre los heléchos de Galicia
P, BALTASAR MERINO, S. J.
Una de las galas que más embellecen la región galaica, tan ad-
mirada y elogiada de propios y extraños, es sin duda la clase de
los heléchos. Estos modestos vegetales, todos de variado y muchos
de elegante porte, impresionan gratamente la vista y el ánimo
donde quiera que volvamos los ojos: ya formen orla de esmeralda
á la corriente de ríos y riachuelos, ya se escondan en las caver-
nas ó entre la maraña de los matorrales, ya se cobijen en las um-
brías de los bosques ó alegren las arideces de las rocas.
Hemos logrado recoger cuantas especies se citan en Galicia,
excepto el Trichomanes radicans Swartz, indicado por Nyman,
respecto á cuyo hallazgo ninguna noticia tenemos ni tampoco
cuanto al descubridor, ni á la localidad y ni siquiera estación. En
cambio hemos descubierto algunas especies más de las citadas,
siendo probable que en los montes de Lugo viva el Aspidium
Londiitis Swartz, que también vagamente menciona el Sr. Col-
meiro, como de Galicia, pues hemos encontrado un híbrido de
esta especie. Solamente reseñamos aquí las especies indubitables,
omitiendo algunas cuya categoría es disputada ó diferentemente
apreciada conforme al criterio individual, y con mayor razón pa-
samos en silencio el sinnúmero de variedades que un país de re-
lieve y clima tan variados imprime á toda la vegetación.
He aquí los géneros y especies:
Géneros. Especies.
Gymnogramma Desv G. leptophylla Desv.
Polypodium Sw P. vulgare L. y var. serratum.
^, ., , ^ ( Ch. fragrans W. et Berth.
Lhetlanthes Sw „, , .
( Lh. hispánica Mett.
Adianthuyn L A. Capillus Veneris L.
AUosorus Bernhd A. crispus Bernhd.
Pleris L P. aquilina L.
Blechnum Roth B. Spicant Roth.
Scolopendrinm Sm S. offícinale Sm.
DE HISTORIA NATljiíAL. 189»
Géneros. Especies.
A. Filix femina Bernhd.
A. marinum L.
A. Trichomanes L.
Ásplenium L (. ^ ^ . ^
\ A. Ruta muraría L.
A. lanceolatum Huds.
A. Adianthiim nigrum L.
Phegopteris Fée Ph. polypodioides Fée.
( C. fragilis Beruhd.
Custopteris Bernhd , „ . „ i
^ -^ ( C. regía Bresl.
P. Thelipteris Roth.
P. oreopteris DC.
Polystichum Roth P. Filix mas Roth.
P. aew,ulum Gorb.
P. spinulosum DG.
/ A. aculeatum Koch.
Aspidium R. Br A. LoncJiitis Sw.
' A. lobato X Lonchitis Murt.
Woodwardia Sm W. radicans Gav.
Davallia Sm D. canariensis Sw.
Osmunda L O. regalis L.
Ophioglossum, L O. lusitanicum L.
Trichomanes L T, radicans Sw.
Total 18 géneros y 31 especies. En toda España se cuentan,
que sepamos, 48 especies, de modo que á Galicia pertenecen pró-
ximamente el 70 por 100, ó sea 2/3 de la totalidad. De las 31 espe-
cies gallegas eran ya conocidas en el país 23, pudiendo añadir
ahora otras 8, ó sea 25 por 100. Estas 8 que hemos recogido en las
reiteradas excursiones por gran parte de Galicia son Woodwardia
radicans Gav., Ásplenium aemulum Gorbiere, Aspidium lobato X.
Lonchitis Murt., Polystichum oreopteris DG., Cystopteris regia
Prest., Phegopteris polypodioides Fée, Allosorus crispus Bernhd.
y Cheilanthes fragrans W. et Berth.
El área de dispersión de las especies gallegas es muy varia,
mientras que el helécho común Pteris aquilina se le ve donde
quiera señoreándose de todo el territorio, creciendo tan lozano al
nivel del mar á pocos metros de la costa, como á unos 1.600 me-
tros de latitud en las vertientes de las más elevadas crestas; el
Allosorus crispus^ por el contrario, vive como su centro en allitu-
190 boletín de la real sociedad española
(les de 1.700 metros arriba, pues en los Picos de Aneares, singular-
mente en el de Peña Rubia, este helécho, juntamente con la Fes-
tuca indigesta Bss., Eskia Ramd. y Liiziila leptoclada Pau, tapiza
los más encumbrados picachos. Lo propio puede afirmarse del As-
pleniurn marinum respecto á sus exigencias climatológicas; en
vano se le buscará fuera de las costas atlánticas desde Escocia
hasta las Canarias, siendo por extremo raro en las mediterráneas.
Los demás heléchos ni revelan una expansión tan extraordinaria
como la Pteris aquilina^ ni se ciñen á una zona tan restringida
y caracterizada como los dos últimamente mencionados. Algunos
que parecen tener su cuna en altitudes alpinas ó subalpinas, como
el Asplenium oreopteris, Cystopteris regia y Phegopteris polypodioi-
des (sin hablar del Aspidium Lonchitis por no haberle encontra-
do y sí sólo un híbrido), descienden en Galicia á comarcas relati-
vamente bajas, el primero á unos 600 m. s. m. escasos á la raíz
del monte Guadraraón (Lugo), y á unos 700 m. en el valle de Lón-
zara; el segundo, en el mencionado Guadramón, vive á unos
500 m. s. m, y á la misma latitud ó quizás menos en los montes
que rodean á Mellas (Orense); el tercero, seguramente raro, le
hemos visto en las quebradas de un monte de Novaes, cosa de 4
kilómetros de la estación de Sequeiros (Lugo). Otros heléchos
propios de la meseta central europea, tales como el Aspidium
aculeatiim, Polystichum spinulosum, Blechnum Spicant, se pro-
pagan entre nosotros hasta en la zona marítima. Por fin, hay es-
pecies que, por su gran desarrollo y asombrosa multiplicación en
las regiones bajas, parecen si no haber tenido su origen primiti-
vo, al menos haber escogido en esos puntos de ambiente benigno
su estación favorita, y que, sin embargo, aunque disminuyendo
en número de individuos y estampando en su fisonomía las seña-
les de un clima riguroso, ascienden á las estribaciones de los
montes más altos, ó, por lo menos, viven en la región media de
Galicia.
El delicado culantrillo de pozo ó cabello de Venus, Adianthum
Capillus Veneris, salpicado por el oleaje marítimo en las rocas de
la isla Ons, intérnase hasta Sequeiros y Montefurado, y se gua-
rece en los peñascales mojados de las Ermitas (Orense); el no
menos delicado y el único anual de nuestros heléchos, el Gym-
nogramma leptophylla, que verdeguea en casi todas las paredes y
taludes de la zona marítima, se corre hasta cerca délas montañas
-de Lugo, vésele en los muros de contención de la carretera entre
DE HISTORIA NATURAL. 191
Noceda y Piedraflta de Gebrero, entre 700 y 800 m. s. m. Pero,
sin discusión, los más invasores, exceptuando, téngase por enten-
dido, la Pleris aquilina, son los heléchos macho y hembra Polys-
tichum Filix mas, el Aspleyíiurn Filix femina y el tan conocido
Polypodium vulgare. El primero, el helécho macho comienza á
mostrarse á 40 ó 50 metros de la costa, recorre con profusión mara-
villosa todo el centro, y revistiendo formas extrañas, impresas,
cuando menos algunas, por los rigores de las heladas, se agazapa
-en algunos rincones de los montes de Gourely de los Aneares. En
ambas sierras podemos contemplarle pequeño y raquítico en su
■variedad ohtusum Post, semejante, dice el Sr. Ghrist, al que se
encuentra en Siria y en las montañas de Córcega y Gerdeña. En
los mismos sitios se deja ver la forma caprichosa ó var. heleopte-
ris Milde, de segmentos y lóbulos sumamente irregulares, y en
otra forma aun más interesante^ pues su solo aspecto forzosa-
mente nos trae á la memoria el Polystichum rigidum DG.; por
■este gran parecido ha creado el Sr. Ghrist la subvar. pseudo-
rigidum.
El helécho hembra Asple7iium filix femina sigue desde la cos-
ta hasta las estribaciones de las mayores montañas galaicas las
-huellas de su compañero el Polystichum filix mas, adquiriendo
su desarrollo máximo en la región media, creciendo su hermosa
fronde hasta un metro con los lóbulos generalmente muy recor-
tados. Tal se presenta en el Incio á lo largo de las márgenes del
Cave, en las hondonadas del Oribio (Iribio) y délos valles de Lón-
zara y Lonzarela (Lugo). En la zona m.arítima este helécho cam-
bia frecuentemente de aspecto, con estatura menor y lóbulos más
anchos, asemejándose á la var. mariniim Moore, que vegeta en
Escocia. Por fin, el Polypodium, vulgare L. corre y se difunde por
toda Galicia, con la particularidad de que el tipo de frondas estre-
chas y segmentos enlerísimos ó someramente dentados, propio de
la región media europea, sólo se deja ver, y al parecer con escasa
frecuencia, en las mayores altitudes délos Aneares, la var. serra-
ium DG. de la región meridional es la que profusamente se pro-
paga en Galicia con formas numerosas más ó menos estables.
192 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
La procesionaria del pino (CneUwcampa Pityocampa Gat.)
en los bosques de Galicia
POB
ANTONIO GAIICÍA-YARELA
Es tan alarmante el incremento que este año ha tomado este
Lipárido, que apenas hay pino que no presente las bolsas sedo-
sas características y las huellas de los destrozos causados por sus
orugas. La alarma de los habitantes de esta región está justifica-
da, pues si la plaga continúa con este desarrollo, no es aventu-
rado pronosticar la ruina de una de las fuentes de ingresos más
importantes del país. La oruga y las bolsas que construye en
las terminaciones de las ramas de los pinos (^Pmi<s Pinasíer Sol.),
eran ya conocidas en esta comarca desde tiempo inmemorial;
pero como su desarrollo no era grande y los efectos no muy per-
ceptibles, no preocupaba mucho su existencia. El aspecto que pre-
sentan este año los pinares del país, á consecuencia del enorme
incremento de dicho insecto, levela claramente que se trata de
una plaga formidable que urge combatir.
Los caracteres y costumbres de las procesionarias están ya per-
fectamente estudiados por entomólogos de los siglos xviii y xix (1),
Respecto á la del pino (Cnethocampa Pityocampa Gat.), se sabe
que la mariposa aparece en Junio y Julio; las hembras depositan
los huevos en la base de las hojas de dicha planta; las orugas sa-
len a últimos de Julio y primeros de Agosto, y construyen en la
parte terminal de las ramas grandes nidos ó bolsas sedosas de
forma cónica, en los que se ocultan durante el día y de donde sa-
len después de la puesta del sol. Estas procesionarias pasan el in-
vierno en sus nidos, pero no alcanzan su completo desarrollo
hasta la primavera siguiente; en esta época los abandonan, des-
cienden del árbol y se introducen en tierra, tejen un capullo y se
transforman en crisálidas, de donde saldrá la mariposa en Junio
ó Julio. La oruga se reconoce fácilmente por su color negro-azu-
(1) Eéaumur, Mémoires...^ t. ii, p. 119. — Boisd uval, Essai sur V Entomologie Hortico-
le, p. 477.
DE HISTORIA NATURAL. 193:
lado ea el dorso y por tener ocho tubérculos pelosos amarillo-
rojizos en la línea media.
Los pelos de estas orugas son urticantes, aunque en menos
grado, según parece, que los de la procesionaria de la encina y
roble (Cnethocampa processionea L.); sin embargo, la picazón que
causan es muy intensa, á juzgar por la inflamación producida en
las manos de la persona que me ha entregado algunas ramas de
un pino atacado por dichas orugas, manifestándome además que
no pudo conciliar el sueño durante la noche, á consecuencia d&
la sensación dolorosa que le producía la irritación.
Para combatir la procesionaria del pino se aconsejan los mis-
mos procedimientos que para la del roblo, esto es, quitar de los
pinos las bolsas sedosas por medio de ganchos enmangados y
quemarlas en seguida. Esta operación debe hacerse á últimos de
Agosto ó en Septiembre, en un día lluvioso, para que las orugas
se encuentren todas en sus nidos. Aconseja Boisduval frotarse
antes las manos y la cara con un poco de aceite.
El ingeniero Sr. Azcárate (1) recomienda para quitar las bolsas
de procesionarias el uso «de unas tijeras montadas en largos
mangos, con las que pueden cortarse cómodamente las bolsas, y
una vez éstas en el suelo, rociarlas con petróleo y pegarlas fuego
hasta reducirlas á ceniza». Pero al Ojarse en la situación de las
bolsas ó nidos y lo íntimamente adheridos que están álasramas^
se ve que no puede hacerse tan fácilmente esa operación, tratán-
dose de la procesionaria del pino.
M. Pissot había ya empleado á mediados del siglo pasado una
mezcla de 10 partes de aceites pesados, de las fábricas del gas,
con 100 de agua, empapando los nidos de procesionarias con este
líquido. Parece ser que este procedimiento ha dado buenos resul-
tados.
Pero todos estos medios de combatir la plaga, dado el extraor-
dinario desarrollo que alcanza en la actualidad en Galicia, serán
muy costosos y de difícil aplicación.
Es probable que la plaga disminuya espontáneamente en años
sucesivos, es decir, sin recurrir á procedimientos artificiales de
destrucción, pues en muchas ocasiones la multiplicación excesi-
va de una especie animal en un lugar determinado obedece á un
desequilibrio en la fauna de la comarca, por la escasez de otras
(1) Insectos y criptóyamas que invaden los culiivos de España, p. 330.
J94 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
especies que en la lucha por la existencia están encargadas de li-
mitar la propagación de la primera.
En algunas bolsas ó nidos de este año, he observado que un
gran número de orugas estaban muertas por el desarrollo en ellas
de un hongo entomoftoráceo, que será ya un obstáculo para el
incremento de la plaga, Darwin (1) ya había hecho notar que
■cuando una especie, por efecto de circunstancias muy favorables,
aumenta desordenadamente en número en una localidad, se pro-
ducen las epidemias que tienden á limitar su crecimiento.
Al abrir otros nidos he visto salir, ya completamente desarro-
llados, algunos dípteros del grupo de los taquinarios, que harán
una guerra activa á las orugas.
En estos dípteros y en algunos icneumónidos, bracónidos, cal-
cídidos, proctotrúpidos, etc., se encontrarán, seguramente, auxi-
liares poderosos, los más eficaces, sin duda, para combatir á la
procesionaria del pino.
Especies nuevas de «Tachysphex»
POR
RICARDO GARCÍA MERCET
Tacliysphex gracllicornis sp. nov.
Fem. Submagnus, robustus, niger; mandibulis in medio, ala-
rum teguke, segmentorum abdominis 1-3 rufis; segmenta 4-5
nigro-fusca; segmento sexto área pygidialis flavo-rufa, subtus
rufescente; Iílííe anticaí tarsique totis rufescentes. Glypeolato fere
ut in pygidiali constructo; oculi in vértice longitudineflagelli ar-
ticulo tertio Ínter se distantes; antennce longíe, gráciles; facies et
thorax dense punctatis; segmento mediano área dorsali coriáceo,
íateribus superne oblique rugoso-striato, inferné coriáceo, trunca-
tura trasversim striato rugosa; alie infuscalpe, cellulacubitalis se-
cunda ad venam radialem satis lata, areola cubitalis tertia parum
producía; pedes robusti; calcar posticum metatarso brevius; área
pygidialis lata, subnitida, subpolita, sparse punctata.
Long.; 13 mm.
Mas. Glipeo magis convexo. Anlennarum articulis brevioribus;
(1) Origen de las especies, ed. Esp., 1. 1, p. 100.
DE HISTORIA NATURAL. 195
oculi in vértice longiludine flagelli articulo secundo ínter se dis-
tantes; facies áureo pubescens; segmentorum abdominis 4-7 ni-
gris; segmento 1° fere ut in Panzeri constructo; pedes graciliores
quam in femina.
Long.: 10-11 mm.
Melilla, Julio de 1908. 1 9, 3 d'cf (Arias Encobet!).
Esta especie pertenece indudablemente al grupo del Panzeri y
pygidialis, de los que se distingue por las antenas más finas y de
artejos más largos; por la puntuación del mesonoto más visible y
gruesa (como la del pectinipesj; por las estrías ó arrugas fuertes
■de la parte superior lateral del metatórax; por las alas, tan ahu-
madas como las del nigripennis, y por el área pigidial de la 9,
•más ancha que en el Panzeri, menos pulimentada que en el py-
gidialis, con puntos gruesos muy esparcidos.
T. Sauíidersi nov. sp.
Fem. Medius, niger, mandibulis tarsisque apicem versus rufes-
cenlibus; clypeo fere recte trúncalo, vix arcuato; oculi in vértice
longitudine flagelli articulorum 2-3 inter se distantes; antenna-e
compárate gráciles; thorax multo magis dense et subtiliter punc-
tatusquam in Mediterráneo et niíido; segmento mediano área dor-
sal! longitudinalller sed irregulariter slriato, lateribus striato
aciculato; alae parum fumatae, cellula cubitalis secunda ad venam
radialem satis lata, tertia ul in Mediterráneo producta sed magis
angustata; abdominis segmentis 1-3 argénteo fasciatis; área py-
gidialis, lata, polita, sparse punctata.
Long.: 6,5-10 mm.
Mas. Similis. Antennae crassiusculae; oculi in vértice longi-
tudine flagelli articulorum 1-3 inter se distantes; área dorsali ma-
gis rugosa; abdominis segmento ultimo forma consueta.
Long.: G mm.
Madrid! Aranjuez!
Especie intermedia entre el T. nitidus y el Mediterraneus, con
Jos que pudiera confundirse, por lo que consignaré los caracte-
res diferenciales entre unos y otros.
T. nitidus. 9: Clípeo truncado sobre el borde anterior; ór-
bitas internas de los ojos, en el vértice, separadas entre sí por
una distancia igual á la longitud del primero y segundo artejos
del funículo; puntuación del mesonoto gruesa y esparcida; área
pigidial estrecha y alargada; área dorsal del metatórax rugosa.
1D6 BOLETÍN DE LA. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
(5^: Órbitas internas, á la altura del vértice, separadas entre sí
por una distancia igual á la longitud del segundo y tercer artejos
del funículo; borde anterior del clípeo ligeramente curvo, de
muy poca longitud; puntuación del mesonoto esparcida.
T. Saundersi. Q: Glípeo truncado sobre el borde anterior; ór-
bitas internas, en el vértice, separadas entre sí por una distancia
igual á la longitud del segundo y tercer artejos del funículo;
puntuación del mesonoto muy apretada; área dorsal del metató-
rax estriada longitudinalmente (las estrías un poco flexuosas);
tercera célula cubital estrecha; área pigidial más ancha que en el
nitidus, c? '• Órbitas internas á la altura del vértice separadas entre
sí por una distancia igual á la longitud de los tres primeros arte-
jos del funículo; borde anterior del clípeo como en el nitidus,
aunque más largo; puntuación del mesonoto más compacta que
en el nitidus y Mediterraneus, pero más fina que en éste.
T. Mediterraneus. 9^ Borde anterior del clípeo denticulado;.
órbitas internas, en el vértice, separadas entre sí por una distan-
cia igual á la longitud del segundo y tercer artejos del funículo;
puntuación del mesonoto gruesa, más compacta que en el 7iitidus,
pero menos que en el Mediterraneus; cabeza y tórax más pubes-
centes que en estas dos especies; tercera célula cubital ancha;
área pigidial, ancha también, ^f: Borde anterior del clípeo ondu-
lado; puntuación del mesonoto gruesa; cabeza y tórax más tomen-
tosos que en las especies anteriores; órbitas internas de los ojos,
á la altura del vértice, separadas entre sí por una distancia igual
á la longitud del primero, segundo y tercer artejos del funículo
reunidos.
Dedico esta especie al conocido himenopterólogo inglés mister
Edward Saunders.
T. Cabrerai nov, sp.
Mas. Parvus, niger, facies argénteo scricea; clypeo parum con-
vexo, fere recte trúncate; oculi in vértice longitudine flagelli ar-
ticulorum 2-3 magis inter se distantes; antennae robustae, articu-
lis brevioribus quam in species afines fnitido, cegyptiaco, brevi-
penne)\ thorax dense punctatus; segmento mediano área dorsali
rugoso, lateribus striato; alae fere hyalinae, cellula cubitalis se-
cunda ad venan radialem satis lata; área cubitalis tertia parum
producta; abdominis segmenta 1-5 argénteo fasciata.
Long.: 5-6 mm.
DE HISTORIA NATURAL. 197
Fem. Antennae graciliores; oculi in vértice longitudine flagelli
arliculorum 2-3 minus inter se distantes; área pygidialis elonga-
ta, nitida, sparse punctata.
Long.: 5,5-7 mm.
Madrid! Escorial! Aranjuez! Montarco!
Especie muy próxima al T. Aegyptiacus Morice, del que se di-
ferencia bien el cf , pero con cuya 9 pudiera confundirse.
Se distinguen uno de otro por los caracteres siguientes:
r. Aegyptiacus. cf : Artejos 4-12 del funículo, mucho más lar-
:gos que anchos; tórax muy pubescente; puntuación del pronoto,
profunda y separada; alas amarillentas. $: Órbitas internas délos
ojos, en el vértice, separadas entre sí por una distancia mayor que
la longitud del segundo y tercer artejos del funículo; alas ama-
rillentas.
T. Cabrerai (J': Antenas muy gruesas; artejos 4-12 apenas más
largos que anchos, sobre todo los intermedios, que son casi tan
anchos como largos; pubescencia del tórax, fina; puntuación del
mesenoto más suave y apretada que en el Aegyptiacus; alas casi
hialinas. 9^ Órbitas internas de los ojos, en el vértice, separadas
entre sí por una distancia menor que la longitud del segundo y
tercer artejos del funículo; puntuación del mesonoto más fina y
menos apretada que en el Aegyptiacus; alas casi hialinas, sola-
mente un poco obscurecidas hacia el ápice; pubescencia del tórax,
más fina y corta.
El T. Cabrerai ¡^ se diferencia del nitidus por las antenas
gruesas y de artejos cortos y por la puntuación del mesonoto,
más fina y apretada; la 9 del Cabrerai es menor y más esbelta
que la del nitidus, con los artejos del funículo más cortos y la
puntuación del dorso más fina y compacta.
Es especie estival, que se recoge en los meses de Julio y Agos-
to, en sitios arenosos, expuestos al sol y próximos á los ríos ó
arroyos.
Pongo á este Tachysphex el nombre de un entusiasta é inteli-
gente himenopterólogo español, el Sr, Cabrera y Díaz (D. Ana-
tael), al que se debe el conocimiento de buen número de espi3cies
nuevas de las islas Canarias.
T. brevipennis nov. sp.
Fem. Parvus, niger, facies subaureo sericea; mandibulis, scapo
subtus, alarum tegulae, tibiis tarsisque rufotestaceis; abdominis
198 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
iegmenla dorsalia 1-2 rufesceucia vel rufa. Clipeo vix convexo^
in margo antico leviler arcuato; oculi in vértice longitudine fia-
gelli arliculorum 1-2 inler se dislaiiles-, anlennae gráciles; thorax
nigroaeneus, dense punctalus; segmento mediano área dorsalis
longiludinaliler et irregulariter rugoso- slrialo, laleribus acicu-
lato-striato; alae anlicae breves, parum fumatae, cellula cubitalis
secunda ad venan radialem augusta, areola cubitalis tertia breve,
vix producía; pedes compárate gráciles; calcar poslicum meta-
tarso multo hrevius; área pygidialis angusta, elongata, sublilis-
sime aciculata, sparse punctata.
Long.: 6 mm.
Mas. Toto niger, tibiae posticae rufescentes; facies argénteo
sericea; oculi in vértice longitudine flagelli articulorum 2-3 inter
se distantes; abdominis segmenta 1-4 argénteo fasciata; antenna-
rum articulis breviores quam in femina.
Long.: 3,5-5 mm.
Escorial, Julio de 1907!
Esta especie se distingue bien, por los caracteres expuestos, de
todas las del género. La 9» á primera vista, pudiera tomarse por
un Myscophus, de los que se diferencia en seguida por la estruc-
tura de las alas.
El ^ tiene sus parecidos entre los Tachysphex del grupo del
nitidus, distinguiéndose de éste por las alas cortas y forma de la
tercera célula cubital, que es poco alta y de lados casi paralelos.
La puntuación del tórax es más apretada que en el nitidus, la del
abdomen más fuerte, los artejos de las patas posteriores más finos,,
poco menos anchos en la base que en el ápice; las antenas mucho
más delgadas, con los artejos 3.° al 5.° del funículo tres veces más
largos que anchos. El (j^ y la 9 tienen el segmento medio muy
corto y la célula radial corta y ancha. Es también muy caracte-
rística, en uno y otro sexo, la pequenez de la tercera célula cubital.
El T. hrevipennis es especie muy rara, que se ha encontrado
hasta ahora solamente en un sitio del Escorial, á la salida del pue-
blo por la carretera de Guadarrama.
T. descendentis.
Fem. T. Psammohio valde similis et affinis, sed robustiore et
minus nitidus. Niger; alarum tegaelíe ferruginae, segmentorum
abdominis 1-2 rufls, nigro maculatis; tarsis apicem versusrufes-
centibus. Oculi in vértice longitudine flagelli articulorum 1-2
DE HISTORIA NATURAL. igft
Ínter se distantes; facies et thorax magis grosse et dense pancta-
tis; segmento mediano área dorsali irregnlariter rugoso striato;.
alae hyalinae, cellula cubitalis secunda ad venam radialem satis
angusta; área pygidialis nítida, elongata, grosse et sparse pune-
tata; pedes rubustiores; spinulae fortiores quam in psammobio.
Long.: 8 mm.
Escorial (Julio 1907) y Alicante (Junio 1903)!
Muy parecido al T. psammobius, del que se distingue por los
caracteres siguientes: tórax y abdomen menos charolados; pun-
tuación de cabeza, tórax y abdomen más densa y visible; alas más
transparentes; primero y segundo segmentos del abdomen rojizos
con mancha negras sobre el dorso; el tercero completamente ne-
gro; área dorsal del metatórax más rugosa y pubescente; espinas
de las tibias más fuertes; cuerpo más rechoncho.
Notas sobre el cultivo de las esporas de heléchos
POR
FRANCISCO DE LAS BARRAS
De los trabajos que con motivo de nuestra comisión en In-
glaterra venimos practicando en el Jardín Botánico de Kew y
otros, figura el del cultivo de los heléchos, y creemos que pueden
ofrecer algún interés las siguientes noticias referentes al asunto.
Trabajamos al presente sobre esta materia en el laboratorio
Jodrell de Kew, que dirige el Dr. Boadle, al cual nos complace-
mos en consignar aquí nuestro agradecimiento por las muchas
atenciones de que le somos deudores.
Para exponer el asunto de la presente nota debemos hacer, ante
todo, una distinción, y es que el cultivo puede tener por única
finalidad observaciones de laboratorio ó realizarse para la cría de
las plantas; y conviene tener en cuenta que en los casos de tra-
tarse de especies recién llegadas de un país de diferente clima, de-
ben preceder algunos ensayos de laboratorio al otro cultivo.
Claro está que en ambos casos necesitamos recolectar las espo-
ras, y que la época propia para ello varía de unas especies á otras,
siendo necesario hacerlo cuando los esporangios empiezan á abrir-
se. Entonces se corta la fronde, se pone en sitio caliente y seco
con los esporangios hacia abajo sobre una hoja de papel y se cu->
200 boletín de la real sociedad española
bre con otra, dejándola en esta situación por dos ó tres días. No
está de más una campana ú otra cubierta que impida el que con
el aire vengan esporas de diferentes especies, y, lo que es peor,
de hongos.
Las esporas de helécho pueden conservar mucho tiempo su fa-
cultad germinativa si se guardan en recipiente herméticamente
cerrado y bien seco. La siembra para la cría de las plantas con-
viene hacerla á fines de invierno ó comienzo de la primavera.
Claro está que para estudios de laboratorio, y disponiendo de es-
tufas en condiciones, es buena cualquier época del año. Nosotros
hemos empezado las nuestras á principios de Enero, y, aunque
acaso el desarrollo ha sido algo más lento que en otra época, no
hemos tenido verdadera dificultad.
Para el principio de la germinación es indiferente la substancia
sobre que se haga la siembra, pudiendo ser turba, marga, arena,
barro cocido triturado, papel de filtro, agua y otros cuerpos.
Lo fundamental, en todo caso, es la más escrupulosa desin-
fección.
Partiendo de esta base se pueden adoptar varios métodos, pero
el más expedito para los trabajos de laboratorio es el empleado
por el Dr. Boodle, de Kew, que nosotros hemos seguido y pensa-
mos seguir en ulteriores trabajos. Consiste sencillamente en lo-
mar un platillo de vidrio y poner en el fondo una rodaja de papel
de filtro bien humedecido, haciendo sobre él la siembra. Gonvic-
ue, para comparar, poner en el mismo platillo un vidrio de reloj
con agua y en ella cultivar también algunas esporas; el todo se
cubre con otro platillo de vidrio un poco mayor y se lleva á la
estufa, colocándolo bajo una campana de vidrio. Si se trata de
especies que no requieren mucho calor y el laboratorio está, como
es natural, en buenas condiciones de calefacción y no sufre cam-
bios bruscos de temperatura, pueden quedarse en él. Hemos he-
cho las experiencias colocando los cultivos en siiios de poca luz,
debajo de las mesas laterales de las estufas. Pero, en todo caso,
importa que cada cultivo se haga por completo hasta su termina-
ción en las condicionéis en que empezó, para poder comparar con
otros en que dichas condiciones varíen. Por supuesto, hay que
tener cuidado de añadir de cuando en cuando agua, que supla a
la que se pierde por evaporación.
Influye bastante en la mayor ó menor cantidad de clorofila, en
el crecimiento de los rizoides, en la formo, etc., el que la germi-
DE HISTORIA NATURAL. 201
■nación se haya hecho en agua, en papel, etc., y esto determina
■diferencias que han de tenerse en cuenta en cada caso.
Tampoco hay que olvidar que en un mismo cultivo, de la misma
especie, aparecen grandes diferencias en el tiempo del desarrollo,
el cual suele ser bastante más rápido en unas esporas que en
otras.
Gomo ejemplo de los resultados obtenidos, acompañamos las
siguientes figuras dibujadas al microscopio, que representan va-
rios grados de crecimiento en algunas especies.
Fig. 1.* Espora de Polypodium Phymatodes L., especie del
Asia y África tropicales á los nueve días de cultivo en una estufa
á 70° Farenheit, en sitio de escasa luz.
Gomo se ve, empieza á formarse el protalo, en cuyo extremo
hay ya granos de clorofila, iniciándose también el primer rizoi-
de. Se observan además, gotas de grasa, que en grados más avan-
zados del desarrollo van desapareciendo (I). Gultivo en papel de
filtro.
Fig. 2.» Representa otra espora de la misma especie y del
mismo cultivo, pero más adelantada, ofreciendo ya dos tabiques
y tres células con granos de clorofila; está siempre mucho más
abundante en la célula terminal.
Fig. 3.* Gultivo en el mismo tiempo y condiciones de una es-
pora del Polypodium nigrescens Bl., de la Judia y Polinesia. El
•desarrollo en general de esta especie, es más lento, pues, abun-
dando en la primera los protalos, que ofrecían ya dos tabiques
celulares; aquí, la mayoría, solo presentaban uno.
La espora dibujada, no es de las más avanzadas en la germi-
nación.
Fig. 'i.' Frótalo de Pteris droogmansiana De Wild., especie
procedente del Gongo Belga, á los veintiocho días de cultivo en
estufa á 55° Farenheit, con poca luz y sobre papel de filtro. No
se distingue más que un tabique celular, pero la longitud alcan-
zada es relativamente grande y se inician los rizoides. Gomóse
ve, existen todavía golas de grasa.
Fig. 5.* Protalo de una espora de la misma especie cuUivada
(1) Con oVijeto de evitar repeticiones, llevan las cuatro primeras las mismas letras,
y eu las demás no las creemos necesarias, pues basta la simple inspección compa-
rativa con las primeras, para comprenderlas. — a = grasa. — i = exospora. — c = ri-
zoide.— í?=endospora, primera célula del protalo.— /=cloroflla.—^=tabique celular.
T. :x.-Abril.l9(9. 14
202
boletín de la real sociedad española
en agua, en un vidrio de reloj, durante los veintiocho días y en
las mismas condiciones de luz; pero en estufa de 70° Farenheit.
El aumento de temperatura ha determinado un mayor desarrollo^
habiendo cuatro células con bastante clorofila, y seis rizoides; dos
empezando á crecer y cuatro grandes, de los que uno tiende á ra-
mificarse.
Fig. 6." Protalo de Polypodium Phymatodes L., á los cuaren-
ta días de cultivo en la estufa de 70° Farenheit y en las condicio-
nes de luz indicadas. Cultivo de agua en un vidrio de reloj. Hay
abundante clorofila en todas las células y el protalo forma un án-
gulo. Existen dos rizoides desarrollados y uno empezando a ha-
cerlo.
Fig. 7.* Corresponde á la misma especie, tiempo y condicio-
nes que el anterior, con la diferencia de que el cultivo ha sido en
papel de filtro. Se ve que sólo hay clorofila en la célula terminal
DE HISTORIA NATURAL.
213^
y el prolalo es recto. Ofrece tres rizoides, como en el caso an-
terior.
Fig. 8." Prolalo de Polypodium Phymalodes L., á los cincuen-
ta días de cultivo en agua, sobre un vidrio de reloj, en la estufa
á 70° Farenheit. Es uuo de los más avanzados en el desarrollo,
habiéndose iniciado el tabicamiento transversal, que ha origina-
do ya un grupo de células. Posee abundante clorofila y cuatro ri-
zoides.
Fig. 9/ Polypodium nigrescens B!. Cultivado en las mismas
condiciones y tiempo del anterior, mostrando la iniciación del ta-
bicamiento transversal.
Fig. 10. Prolalo de la misma especie y del mismo cultivo,
pero mucho más avanzado que el anterior, pues presenta en los-
mismos cincuenta días un numeroso grupo de células.
^04 boletín de la. real sociedad española
Otro procedimiento, que también hemos ensayado, es el culti-
vo sobre un trozo de turba. Repetimos que toda la dificultad so
halla en la desinfección. Para conseguirla la sometimos á la ac-
ción del vapor de agua á 100", durante cuatro horas. Después de
■dejarla enfriar dentro de la estufa de desinfección, la sacamos y
practicamos la siembra, colocándola bajo una campana de vidrio
«n la estufa fglass housej del Laboratorio. Los resultados son se-
ínejantes, pero el peligro de que las esporas de hongos invadan
•el cultivo y se desarrollen matando á los protalos, es mucho
tnayor.
El cultivo sobre turba se puede emplear no sólo para experien-
•cias de Laboratorio, sino también para la cría de las plantas defi-
nitivas; mas para esto, quizás el mejor método, que podríamos
llamar clásico de Kew, es el del Dr. Willian IL Lang. Hacía la
siembra en una mezcla de marga y arena, cuyos dos elementos
«sterihzaba previamente, por separado, en una estufa de aire ca-
liente á 120" c. de temperatura. Después de mezclados los ponía
•en la maceta en que iba á hacerse el cultivo y sometía ésta á una
nueva desinfección á 100°. Todavía después los empapaba en
agua hirviendo, y cubría inmediatamente la maceta con un vidrio
plano, esterilizado, dejándola enfriar. Guando eslaba fría, hacía
la siembr.i, cubriendo inmediatamente de nuevo con el vidrio y
la colocaba en la estufa aneja al [laboratorio. En ésta, para evitar
las hibridaciones imprevistas, no se tenían heléchos de especie
■diferente de la del ensayo y no se levantaba el vidrio absoluta-
mente para nada, hasta que los protalos estaban desarrollado?.
Después de nacidos, el peligro de una infección disminuye mu-
cho, y se puede levantar si hace falta para experiencias.
Como á pesar de todo, casi siempre hay alguna infección por
los hongos, el Dr. Lang aplicaba una disolución de permanganato
potásico en el punto atacado.
Teniendo en cuenta, como base, este procedimiento, se sigue en
jardinería el método ordinario para la cría de heléchos, acercado
lo cual añadiremos algunas indicaciones.
Si se trata de heléchos procedentes de países tropicales, impor-
ta mucho tenerlos en una atmósfera constantemente húmeda y á
una temperatura comprendida entre los 70 y 75° Farenheit. En
temperaturas más bajas también germinan muchas de las espe-
cies, pero en general es más lento su desarrollo. Si se trata de
heléchos procedentes de los países templados, bastará colocarlos
DE HISTORIA NATURAL. 205
en un invernadero ordinario sin calorífero, pero en buenas con-
diciones de humedad y no en sitio obscuro.
Aunque la siembra puede hacerse en distintas clases de reci-
pientes, lo preferible es que sea en macetas de un decímetro
de diámetro, poco más ó menos, para poderlas manejar fácil-
mente, lian de estar agujereadas por ab¿ijo para que el agua no
se estanque.
La preparación para la siembra, se hace llenándolas hasta la
mitad de turba fibrosa, Sphagnum, ó sencillamente de una mez-
cla de marga y arena, y sobre esto se pone una capa como de una
pulgada déla substancia sobre que en realidad se va á hacer el
cultivo y que puede ser cualquiei-a de las indicadas al principio
de estas notas. En el jardín de La Royal Horticultural Society,
situado en Wisley (Surrey), hemos visto emplear para relleno de
la maceta trozos de cacharros de barro cocido (cachos de tiestos), y
encima arena blanca, habiéndonos podido convencer, por nosotros
mismos, de que el resultado era excelente.
Las macetas no deben llenarse hasta arriba, sino dejar un hue-
co, como de una pulgada, con objeto de que entre el vidrio de que
hemos hablado, para taparlas, y las plantitas quede espacio sufi-
ciente y se forme en él una atmósfera húmeda.
Antes de verificar la siembra hay que regar hasta que estéa
bien empapadas las macetas, y dejarlas escurrir.
Para la siembra deben tomarse las precauciones posibles, tra-
yendo bien tapado el papel con las esporas é invirtiéndolo sobro
el tiesto, que se tapará con el vidrio en cuanto estén esparcidas.
Esto debe hacerse en habitación cerrada en que no haya corrientes
de aire.
A fin de que las macetas tengan una humedad uniforme, se po-
nen sobre unos platillos con un poco de agua, ó se rodean de es-
topa mojada, mas esto no es suficiente y hay que regarlas de
tiempo en tiempo, sumergiéndolas hasta la mitad en agua, pues
el riego por encima dificulta y hasta imposibilita en algunos ca-
sos la fecundación.
En las condiciones indicadas, se colocan los tiestos en una es-
lufa y aun dentro de ésta bajo una segunda cubierta de cristales-
ó campanas, en el caso de que sean pocas. De la temperatura ya
hemos hecho antes indicación, pero en todo caso importa mucho
que no haya cambios bruscos.
Lo primero que indica la germinación es el color verde qu&
206 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
tómala superficie, adquiriendo los protalos, después, el aspecto
de hepáticas.
Eu este estado las especies de heléchos presentau diferencias
grandes de unas á otra?, tardando en crecer tiempos variables,
generalmente entre dos y seis mese-. Tienen una temporada en
que aparentemente se suspende el desarrollo, y es hasta que se
verifica la fecundación, siendo este el período crítico en que hay
que conservar más uniforme la humedad y temperatura.
Una de las operaciones más delicadas es el trasplante cuando,
terminada la germinación de los protalos, éstos cubren por com-
pleto la superficie, haciéndose necesario dividir la masa verde en
pequeños trozos y ponerla en otras macetas, preparadas de la
misma manera, tomando para ello precauciones á fin de evitar
la desecación.
Hecho esto, y esperando á que las plantas avancen algo masen
su crecimiento, es necesario empezar á acostumbrarlas al aire re-
lativamente libre de la estufa, poniéndolas destapadas durante un
rato diariamente en la parte más resguardada de ésta, y supuesto
siempre que la atmósfera está muy cargada de vapor de agua.
Nota subre seis casos de monstruos dobles
FRANCISCO ARANDA MILLaN
(Lámina iii.)
Habiendo adquirido un ejemplar teratológico con destino al
Museo regional de esta Sociedad, y existiendo otros cinco más eu
los Museos de la Universidad é Instituto, me encargué de redac-
tar una nota acerca de ellos, facilitándome el Sr. Diez Tortosalos
datos recogidos al disecar algunos ejemplares (1).
1.'' Sus europaeus Palla?. (Cerdo común). F'ig. 1.
Colocado un feto frente al otro se hallan soldados por la región
anterior del tórax, de forma que comenzando la fusión en el pun-
(1) Pueden consultarse en los Eoletines te la Reíl Scciedad Española de
Historia Natural las siguientes notas de casos análogos:
Año 190!, pág. 291. -Año 1903, pág. 329. -Año, 19o5, págs. U3y 322.-Año 1909, pá-
E'inalG9.
Bol. de la E. Soc. Esp. de Hist Nat.
Tomo IX. —hhí. IIL
DE HISTORIA NATURAL. 207
to de origen del único cordón umbilical, aumenta progresiva-
mente hasta llegar á la región cefálica, quedando las dos cabezas
confundidas en una, pero ensanchada en el occipital. Presenta
sólo dos oídos. Como la unión es frente á frente para que puedan
soldarse los elementos del cráneo y cara, las cabezas han girado
un cuarto de círculo, haciéndose antero-pcsteriores con relación
ai plano transversal de los troncos. Siendo la soldadura por la cara
anterior del tórax, presenta las cuatro extremidades torácicas,
aun cuando en la figura no se ven más que dos de ellas. Los tron-
cos y órganos adheridos son iguales entre sí y proporcionales
en cada individuo, á excepción de las orejas que son desiguales y
el conduelo auditivo externo del lado izquierdo que está obstruido.
2.° Sus europaeiis Pallas. (Cerdo común). Fig. 2.
Toda la descripción anterior puede aplicarse á este monstruo
■con una salvedad: que la soldadura es en menor grado, pues
•comienza en el esternón y tiene, por lo tanto, dos cordones um-
bilicales. Las cabezas, al confundirse como en el caso anterior,
presentan los occipitales y temporales casi completos, pero uni-
dos, teniendo dos oídos laterales y dos posteriores juntos, con dos
pabellones ú orejas, todas iguales.
3." Capra hircus L. (Cabra). Fig. 3.
Es un caso idéntico al anterior.
3.° Ovis Ories L. (Oveja). Fig. 4.
La unión de la cabeza y parte del cuello es lateral, iniciándose
la separación en las últimas vértebras cervicales. Presenta el res-
to, á partir de la región torácica, separado y normal, con todas las
■extremidades en posición adecuada para la marcha.
Ovis Ories L. (Oveja). Fig. 5.
Tienen de común las caras antero-laterales del tórax, resultan-
do el esternón ensanchado por la soldadura de los dos, y las colum-
nas vertebrales independientes. Las cinturas escapulares y las
extremidades derecha é izquierda, respectivamente, ascienden y
se unen, presentando libres tan solo el metacarpo y dedos. El cue-
llo, cabeza, región abdominal, así como las restantes extremida-
des, están aisladas y se apoyan en el suelo con seis de ellas, dos
torácicas y cuatro abdominales.
0.° Capra hircus L. (Oveja). Fig. 6.
Solamente tienen de común el esternón y tejidos blandos ad-
yacentes.
El resto es normal é igual en los dos individuos.
203 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Clasificación:
En todos los casos que acabamos de describir se trata de ano-
malías profundas, de dos individuos iguales confundidos ó adhe-
ridos; se incluyen, por lo tanto, en el grupo de monstruos dobles
simétricos.
El núm. 1 es mononfaliano hemipago (de pagos, unir), pues
tienen un solo ombligo y cabeza común.
Todos los demás tienen dos ombligo?; son, por lo tanto, euson-
f alíanos.
Los números 2 y 3, que ofrecen dos caras, una normal y la otra
rudim.entaria, representada solamente por los dos oídos unido?,,
corresponden á los jdniceps (del Jano mitológico).
El núm. 4, que tiene cabeza única y la separación se verifica en
la región cervical, es un monocefaliano deradelfo.
El núm. 5 es un monstruo torasópago (unión por el tórax).
Y, por fin, el G es un monstruo esternópago (unido por el es-
ternón.)
Polispermia; super fecundación. — Con estos nombres se desig-
na el accidente de la fecundación que produce los monstruos
doble?.
La Anatomía comparada confirma la existencia de huevos con
dos vesículas germinativas, así como también los espermatozoos
con dos núcleos cefálicos craniáticos (Salisbury y Gulter). Si em-
bargo, no es lo probable que se deba á esta circunstancia la pro-
ducción de monstruos dobles.
Las teorías expuestas para explicar la formación de éstos son
dos. La de la división, que considera á uno de los fetos como un
retoño ó reproducción por fisiparidad del otro; la cual no es hoy
admisible más que tratándose de algunas anomalías, como la po-
■ lidactilia. La segunda teoría es la de la fusión, que supone que el
huevo es único, pero que, al formarse la vesícula blastodérmi-
ca, aparecen dos líneas primitivas, desarrollándose cada embrión
alrededor de cada una de ellas, verificándose la unión de los dos
seres por la proximidad de estas líneas, las cuales, merced al gran
poder proliferante del tejido embrionario, llegan á soldarse en las
regiones puestas en contacto. Según esto, si las dos líneas primi-
tivas están muy distantes y no se encuentran, podrá darse el
• caso de dos gemelos libres, procedentes de un solo huevo. El caso
sexto de los que presentamos está en el límite de los gemelos li-
bres, puesto que con una ligera intervención quirúrgica se les.
DE HISTORIA NATURAL. 20»
podría haber dado cá cada uno vida independíenle. Puede haber,
por lo tanto, gemelos con un liuevo, un corion, una placenta y un
amnios^ cuyo resultado se debe á la diplogenesis, y gemelos pro-
cedentes de dos huevos, dos corion, dos placentas y dos amnios^
que es el caso más frecuente.
¿Por qué aparecen dos líneas primitivas?
De varias maneras puede explicarse. Recasens (1) supone que
no S3 descarta el óvulo más que de un glóbulo polar, y se realiza
la fecundación del óvulo y del segundo glóbulo polar antes de que
se haya eliminado de aquél.
Otros, como H. Fal, Hertwig y Selenka, suponen que cuando
el huevo se halla enfermo, bien por herencia respecto al animal
que lo engendra, bien por encontrarse fatigado ü otra causa
cualquiera, la membrana que se produce después de penetrar el
espermatozoo, no puede formarse, y da lugar a que penetren
más de uno. El primer pronúcleo masculino se une al pronú-
cleo femenino, y el núcleo resultante se suelda á un pronüclco
masculino, segundo, tercero, etc. Fal demostró experimental-
mente, en huevos de equinodermos, que el número de invagi-
naciones de la gástrula corresponde al número de monstruos fu-
turos.
Teratogénesis. — Algo se puede hacer en este respecto, pues Da-
reste, Féré y L. Blanc, en 1893, han realizado experiencias obser-
vando que la luz blanca debilita el desarrollo de las células blas-
todérmicas. El embrión de pollo se orienta perpendicularmente al
eje del huevo, con el extremo grueso á la izquierda. Haciendo ac-
tuar localmento la luz, L. Blanc determinó un cambio de direc-
ción del eje embrionario, dirigiéndose la extremidad al foco lumi-
noso. Féré ha confirmado estos hechos, llegando á la consecuencia
de que las luces anaranjada, violeta y roja son más desfavorables
al desarrollo del huevo que la blanca. La luz debilita la prolife-
ración primitiva; la zona más clara se desarrolla menos y dará^
por lo tanto, la región coxígea.
Estas observaciones, y la posibilidad de cambiar á voluntad el
eje del embrión (determinismo tefalogénico), tienen gran impor-
tancia, porque esta orientación juega trascendental papel en la
formación de monstruos dobles, como veremos por la siguiente
explicación:
(1) Tralado de j^aríos. -yi&dná, U08.
"210
BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Diplogenesis.—U. Fal. descubrió en 1879-1883 que narcotizando
huevos de erizo de mar pueden penetrar dos espermatozoos y dar
lugar á la formación de dos líneas primitivas que aparecen sobre
el disco hlastodérmico, afectando todas las disposiciones posibles.
(Fig, 2). La línea primitiva avanza siempre hacia el centro del
disco. (Fig. 1.) La punta perifé-
rica a forma la región caudal; la
porción central [3 origina la re-
gión cefálica.
Según lo que precede tendre-
mos los siguientes casos:
I." Si las líneas primitivas
están en una misma dirección
como en A (fig. 2), los capucho-
nes cefálicos avanzan, dando lugar á monstruos unidos por la ca-
beza, tomando la forma representada en A. En este caso están los
ejemplares que hemos descrito antes con los números 1, 2 y 3.
2.° Si las líneas primitivas forman ángulo recto ü obtuso,
como en D. se sueldan lateralmente como en C. Tal ocurre en el
núm. 4 de los descritos, pertenecientes todos ellos á los monstruos
teratodelfos de L G. Saint-Hilaire.
3.° Si las líneas primitivas son paralelas, como en C, los mons-
truos se unirán por el centro, como en c y c', y lo mismo sucede
Fig. 1.
d)
A A X X V Y
A I C C ¿ d'
Fig. 2.
si forman ángulo agudo, como en C. Tales son los monstruos 5
y 6 descritos anteriormente, que corresponden á los teratópagos
de G. Saint-Hilaire.
4.° Si las líneas primitivas se encuentran como en D, la unión
se hace por el capuchón caudal, y tendremos las formas d d\ de
las que no hay representante en esta nota. Son los monstruos te-
ralodinos de G. S. H. Los monstruos heteroüpianos ó parásitos se
DR HISTORIA NATURAL. 211
-explican, porque en los primeros tiempos del desarrollo un feto
«sluvo en parte detenido por el desarrollo del otro, á consecuencia
de compresiones, y si esta absot.ción en el desarrollo llega á ser
mayor, dará lugar á un feto entero ó parle del mismo individuo
en otro (teratomas).
Así se explica la diferencia tan grande en el desarrollo del pa-
bellón de la oreja y la obstrucción del conducto auditivo externo,
descritos en el caso primero.
Por último, en el caso niím. 5, tenemos la extremidad torácica
-derecha é izquierda de cada uno de ellos soldada anteriormente,
en vez de hacerlo por los lados. Este hecho puede explicarse su-
poniendo que por un retraso en el desarrollo del amnios los dos
¿Otones que deben formar estos miembros al principio aparecen
orientados, como la anomali.i citada, y estando comprimidas, se
sueldan antes de verificarse la rotación.
Enumeración de los moluscos
recogidos por la Comisión exploradora de Marruecos
JOAQUÍN GONZÁLEZ HIDALGO
Moluscos terrestres
Helix arábica Terver. Chafarinas.
Ejemplares con 4 fajas transversales y blancos del todo.
— alahastriíes Michaud. Chafarinas, Melilla, Resting-a, Cabo
del Ag'ua, Beni-Bu-Fruor.
Con 5 fajas neg-ruzcas ó g-rises; con 4 fajas, por unión de
la 2^ y 3,"; con 2 fajas en la parte inferior, y blanca del todo,
sin fajas.
— Líicasi Deshayes. Restinga, Zeluán.
Var. Rifensis Pallary. Melilla.
— imnctata MuUer. Mohamed Ou Berkrane,
Variedad en que desaparecen las zonas transversales en la
parte terminal de la última vuelta, siendo sustituidas por lis-
tas long'itudinales negruzcas. La forma es semejante á la de
las //g/?á;^?«¿C(frt'/rt5 de España, denominadas por Bourg-uig-nat
212 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Helix apalolena. La Helix punclatd de Bourg-aig-nat no es la de
MuUer.
Helix láctea MuUer. Beni-Bu-Fruor.
— aspersa MuUer. Beni-Bu-Fruor, Melilla.
— Dermiculata MuUer. MeUUa.
— xantliodon Antón. MeUUa, Zeluán, Beni-Bu-Frour,
— Pisana Muller. Cabo del Ag-ua, MeUUa, Resting-a.
— ¡enticula Ferussac. Zehián.
— ajñcina Lamarck. Zeluan.
— aciita MuUer. Zeluán.
— M7^baraLiuué. Resting-a, MuUiya.
— lanuginosa Boissy. Muluya.
— lauta Lowe. Zeluán (Bourg-. Molí. Algerie, lám. 23, fig-u-
ras 12 á 14).
— arenarum Bourg-uig-nat. Zeluán (Id., lám. 27, fig-s. 1 á3).
— variabais Draparnaud. Zeluán (Id., lám. 23, fig-s. 10, 11).
— Henoniana Bourg-uig-nat. Melilla.
Ríimina decollata Linné. Resting-a, Cabo del Ag-ua.
Ejemplares de g-ran tamaño.
Fernssacia Vescoi Bourg-uig-nat. Muluya.
Clausilia Mdens Lin. var. Zeluán, Muluya.
Tudora ferniginm Lamarck. Melilla.
Leonia mamillaris Lamarck. Melilla.
Moluscos marinos
«
Murex hrandaris Linné. Melilla.
— triinculus Linné. Melilla.
Purpura hmnasloma Linné. Melilla, Chafarinas.
Pisania maculosa Lamarck. Melilla.
Nassa mutabilis Linné. Melilla.
Cantharus UOrbignyi Payraudeau. Melilla.
Tritón nodiferus Lamarck. Melilla.
Columbella rustica Linné. Melilla.
Conus meditar ranexis Hwass. Melilla.
Cancdlaria cancellata Linné. Resting-a.
CeritMum mügatiim Brug-niere. Melilla.
— rupestre Risso. MeUUa.
Bitiium reticulatum Dacosta. Muluya.
Littorina punctata Gmelin. Resting-a.
DE HISTORIA NATURAL. 213
LiUorina neritoides Liniié. Chafarinas.
Tiirritella iripUcaia Brocchi. Melilla.
Turto nifjosiis Linné. Resting-a.
J^hasianeUa speciosa Muhlfeldt. Resting-a.
Trochus arliciilatus Laraarck. Chafarinas.
— ardens Salís. Resting-a.
— Magiis Linné. Melilla.
— conuloides Lamarck. Resting*a.
— fragarioides Laraarck. Melilla, Chafarinas.
— exasperatusVenwQ.wi.'RQ&img^.
Tatella ferruginea Gmelin. Melilla.
— ccBrulea Linné. Melilla.
— ¡usitanica Gmelin. Melilla.
— áspera Lamarck. Melilla.
Elphonaria Algesira Quoy. Melilla.
Barnea candida Linné. Cabo del Ag-ua.
Mactra sluUorum Linné. Resting-a,
Bolen marginatus Pennant. Restinga.
Ensis Ensis Linné. Cabo del Ag-ua.
CeratisoJcii Legumen Linné. Cabo del Ag-ua, Resting-a.
Tellina dimana Costa. Resting-a.
— lüanata Linné. Melilla,
— serrata Renier. Melilla.
— exigua Poli. Resting-a.
Donax Trunculus Linné. Resting-a.
— semistriatus Poli. Melilla.
— venustus Poli. Resting-a.
Dosinia Ivpinns Poli. Melilla.
Venus Gallina Linné. Resting-a.
Petricola UtJiophaga Retzius. Melilla.
Cardium tuberculatum Linné. Melilla.
— 2miicicosiaiu77i Sowerby. Resting-a.
— edule Linné. Melilla.
— oMongum Chemnitz. Melilla.
Arca Noé Linné. Melilla.
— harhata Linné. Melilla. ;
Pectunculus gadilanus Gmelin. Melilla.
Mytilus plclus Born. Melilla.
LitJiodomiis lilhophagus Linné. Melilla.
Peden flexuosiis Poli. Melilla.
214 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Publicaciones que ha recibido la í^eal Sociedad Española
de Jiistoria fJatural durante el mes de ]VIarzo de 1909.
(La liste Síiifante servirá comme acensé de réception.)
Alemania
Deutsche entomologische GescUscliaFt, Berlín.
Deutsche Entomologische Zeitschri/t. 1909, Beiheft, Heft ii,
Entomologisclier Internationaler Verein, Stuttgart.
Entomologische Zeitschri/t. xxii. Jahrg., nos 49-52; xxui, Jahrg , u° ],
1909.
Naluríc Novitates, Berlín. 1909, nos 1-1.
Physikftlisch-medicinischen Gesellschaft zu Würzburg.
Sitzungsherichte. 1907, n° 8; 1908, uos 1-2.
Verhandlimgen N. F. Band xl, n"' 2-3, 19D8.
Verein für naturwissenscliaftliche Unterhaltuag zu Hamburg.
Verhandlimgen. Bd, v, Heft ], 3, 1909.
AuSTRIA-HaNGRÍA
K. K. Zoologisch-Botanische Gesellschaft in Wien.
Verhandhingen. lix. Band, 1. und 2. Heft, 1909.
Katalog Literatury naukowej Polskiej. T. viii, zeszyt i i ii. Rok 1908.
Wiener Entomologische Zeitung, Wien. xxvni. Jahrg., ii. Heft, 1909.
Bélgica
Société belge d'Astronomie, Bruxelles.
Bulletin. 1909, n«' 2-3.
Société entomologique de Belgique, Bruxelles.
Anuales. T. 63^ fase, ii, 1909.
BrasiLi
Museu Goeldi de Historia natural e Ethnographia (Museu Paraense), Para.
Boletim. Vol. v, n.° 2, 3 909.
Cuba
Revista de Medicina tropical é Higiene. T. i, n.° 7, 1908.
Egipto
Société entomologique d'Egypte. Le Caire.
Méinoires. Vol. 1, fase. 1, 1908.
España
Clínica y Laboratorio, Zaragoza. Año v, n.° 1, 1909.
Farmacia y Medicina, Barcelona. Año iv, n." 28, 1909.
Gaceta farmacéutica española, Barcelona. N.os 150-152, 1909.
Ingeniería, Madrid. N.os 141, 143, 145, 1909.
Institució catalana d' Historia natural, Barcelona.
Batlleti. 2." época, any 6.°, n.° 1, 1909.
DE HISTORIA NATURAL. 215>
Institución libre de enseñanza, Madrid.
Boletín. Año xxxiii, n.os 587-588, 1909.
Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona.
Memorias. Vol. vil, n."' 6-8, 1909.
Real Sociedad Geográfica de Madrid.
Revista de Geografía Colonial y Mercantil. T. ví, n.° 3, 1909.
Sociedad aragonesa de Ciencias naturales, Zaragoza.
Boletín. T. viir, n.° 2, 1909.
Sociedad española de Física y Química, Madrid.
Anales. N.° 61, 1909.
Estados Uniüos y sus Colonias
Departamento de lo Interior. Oficina de Agricultura. Manila.
Revista agrícola de Filipinas. Tomo i, n"' 10-11, 1908.
Department of the Interior. Weather Bureau. Manila Central Observatory..
Anniial Report for 1906.
Bidletin for February, March, April, May and June, 1908.
Johns Hopkins Hospital, Baltimore.
Bidletin. Vol. xx, n" 216, 1909.
Museum of Compara ti ve Zoology at Harvard CoUege, Cambridge.
Bidletin. Vol. lii, n" 7, 1909. •
The American Naturalist, Boston. Vol. xlui, n° 607, 1909.
University of Colorado, Boulder.
Studies. Vol. VI, n° 1, Í908.
FRA^"ClA
Académie des Sciences de Paris.
Comptes rendus. T. cxlviii, nos 9.14, 1909.
La Feuille des Jeunes Naturalistes, Taris. N° 462, 1909.
Le Naturaliste, Paris. Is"' 528-530, 1909.
Société botanique de France, Paris.
Bidletin. T. 54^ session extraordinaire, 1907.
Holanda
Société hoilandaise des Sciences, Haarlem.
Archives néerlandaises des Sciences exactes et natiirelles. Serie ii, t. xiv^
Pet 2' livr., 19Ü9.
Inglaterra t süs Colonias
South Africaa Museum, Capetown.
Annals. Vol. v, part vi; vol. vi, part Ii, 1908.
The Canadian Entomologist, Guelph. Vol. xli, n° 3, 1909.
The Entomologist's Record and Journal of Variation, London. Vol. xxi,.
n'' 3, 1909.
The Zoologist, London. iS° 813, 1909.
Zoological Museum of Triog.
Novitates zoologicae, Vol. xv, n° 3, 1909.
Italia
La Nuova Kotarisia, Modena. Serie xx', 1909.
'¿\G boletín de la real sociedad española
Rivista coleotterologica italiana, Camerino. Auno VI, u"' 8-11, 1908; anno
VII, n"' 2-3, 1909.
Societá entomológica italiana, Firenze.
Bullettino. Auno xl, trim. i-iT, 1908.
Societá toscana di Scienze uaturali, Pisa.
Aiti. Yol. XVIII, nos 1-2, 1908-1909.
MOXACO
luítitut océauographique, Monaco.
Bulleiin. N."^ 131-137, 1909.
Portugal
Academia Real das Sciencias, Lisboa.
Sessao publica en 26 de Mar90 de 1906 e 16 de Juuho de 1907.
Collegio de S. Fiel.
Broteria. Serie de vulgariza9ao scientiñca. Yol. viii, fase, ii, 1909.
Rusia
Kaukasische Museum, Tiflis.
Miüeilungen. Band iv, Lief. 3. 1909.
Société impelíale des naturalistes de Moscou.
Bulleiin. 1907, n° 4.
Suiza
Société Vaudoise des Sciences naturelles, Lausanne,
Bulletin. Yol. xlv, n° 165, 1909.
Aranda Millas (F.) — Sobre moluscos de Lanzarote (Canarias). (Bol. R. Soc.
esp. Hifct. nat. Febrero, 19C9.)
ARA^ZADI (T. de).— Observaciones en un cErodiura supracanum> trans-
piantado. (Bol. R. Soc. esp. Hist. nat. Marzo, 1909.)
Barras (F. de las). — Nota sobre dos momias procedentes de Quillagua
(Chile). (Bol. R Soc. esp. Hist. nat. Enero, 1909.)
— Objetos prehistóricos de la provincia de Tarapacá (Chile). (Bol. R. Soc.
esp. Hist. nat. Febrero 1909.)
Bescaksa (F.) — Temperatura del agua de las Burgas de Orense. (Bol. R. Soc.
esp. Hist. nat. Marzo, 1909.)
Cabrera y Díaz (A.) — Jasmináceas de Canarias. (Bol. R. Soc. esp. Hist.
nat. Marzo, 1909.)
Carballo (J.)— Notas de Espeleología. (Bol. R. Soc. esp. Hist. nat. Marzo
1909.)
Dalgaro (Dr. D. G.)— Notes on the climate of Mont'Estoril and the Ri-
viera of Portugal. Lisboa, 1908.
DlELZ ToiiTOSA (J. L.)— Datos paradla flora micolóqica de la región meri-
dional de España. (Bol. R. Soc. esp. Hist. nat. Febrero, 19C9 )
Sesión del 5 de Mayo de 1909.
PRESIDENCIA DE D. JOSÉ GÓMEZ OCAÑA
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué
aprobada.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores
presentados en la sesión anterior, y propuestos también para so-
cios numerarios D. Jorge Delgado Lauger, de Barcelona, por el
Sr. García Mercet, y D. Rafael Folch y Andreu, también de Bar-
celona, por el Sr. Rivas Mateos.
Notas y comunicaciones. — El Secretario, en nombre de D. Daniel
Jiménez de Gisneros, presentó un nuevo trabajo de nuestro activo
consocio, resultado de sus frecuentes excursiones geológicas.
— El Sr. Medina leyó una comunicación relativa á las experien-
cias que están practic^dose en el Laboratorio de Fisiología de la
Facultad de Medicina, para determinar la acción de la adrenalina
sobre las ranas.
— El Sr. Fernández Navarro presentó varios gráficos del sismo
que se dejó sentir en gran parte del territorio de la Península el
día 23 de Abril último, gráneos obtenidos en el Observatorio de
Cartuja y enviados por nuestro consocio el P. Navarro Neumann ,
— El Sr. Calderón leyó una extensa información acerca del fe-
nómeno sísmico de referencia, y el P. Faura dio cuenta de un
nuevo terremoto ocurrido en la región volcánica de Olot.
— El mismo señor presentó y entregó como donativo para
nuestra biblioteca, un folleto, del que es autor, sobre Crustáceos
fósiles de Cataluña.
— El Sr. Castro Valero presentó varios números de La Revista
Agrícola, en los que aparecen insertos los arlícuios que el comu-
nicante viene dedicando á la clasiPicación del ganado caballar.
Con este motivo, el Sr. Castro Valero expuso sus puntos de vista
sobre la taxonomía de los animales domésticos.
Secciones. — La de Zaragoza celebró sesión el 29 de Abril, bajo
la presidencia del Sr. Moyano.
T. IX -Mayo, 1909. 15
218 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
— El Sr. Moyano presentó una planta graminácea, llamada
vulgarmente Faraz, recogida en San Mateo de Gallego, y que
produce en las reses lanares que la consumen graves fenómenos
de intoxicación. El Sr. González indicó sus sospechas de que di-
cha planta sea, á juzgar por su porte, el Phalaris arundinacea L.
— El Sr. Aramburu dio 4 conocer más detalles de la referida
planta, y se convino que, en unión del Sr. Moyano, realicen ex-
periencias en la Escuela de Veterinaria, de la que son profesores,
al objeto de estudiar detenidamente los efectos que produce en el
ganado lanar y medios de corregirlos, de confirmarse la acción
f.óxica señalada y observada por muchos ganaderos.
— La de Granada se reunió el 29 de Abril, bajo la presidencia
de D. Manuel Maldonado Sanz.
— Fué admitido como socio D. Blas Portales Plá, y presentados
1). Pablo Fábregas, ingeniero de minas, por el Sr. Maldonado;
D. Felipe Alva Romero, por el Sr. Alvarez Jiménez, y en con-
cepto de agregado D. José Santacruz de la Gasa, por el Sr. Diez
Tortosa (M.)
— Se dio cuenta de varios donativos de ejemplares para el Mu-
seo, y de obras para la biblioteca, acordándose dar las gracias á
los donantes.
— El Sr. Maldonado presentó unos ejemplares de bismutita, y
loyó á este propósito la siguiente nota:
El bismuto en la provincia de Granada se presenta en el térmi-
no municipal de Baza y paraje que llaman El Tesorero, acompa-
ñando á los óxidos de hierro. Se hizo el descubrimiento en el im-
portante filón de la mina Hernán Corles, en donde se encuentra
diseminado, sin orden, en la masa de óxido de hierro, hasta la
profundidad de 100 metros próximamente, sin que hasta la fecha
existan indicios de que acompañe á los carbonatos en que se trans-
forma aquel filón en profundidad. También se dice haberse ob-
servado cobre asociado al estado de pirita cuando ébta acompaña
al hierro, como sucede frecuentemente en aquella zona.
La especie mineralógica á que pertenece, es la hismutita (hidro-
carbonato de bismuto), presentándose casi exclusivamente en
cristales aciculares derivados del prisma rómbico pseudomorfos
de los de bismutina, de color amarillo ó verde amarillento, y
también en granos del mismo color.
Fuera del filón de Hernán' Cortés^ únicamente se presenta en
DE HISTORIA NATURAL. 219
«scasos afloramientos que no se han formalizado, hasta ahora, en
profundidad.
La ley, después de un detenido estudio, suele ser del 12 ó 14
por 100, llegando en algunos ejemplares hasta el 35 por 100.
— El Sr. Diez Tortosa (Juan L.) leyó un trabajo titulado «Nota
■sobre el turbal de El Padui».
A continuación de la sesión tuvo lugar una conferencia, por
el Dr. Del Peso y Blanco, ocupándose de «Focas del Uruguay»,
ilustrándola con numerosas proyecciones y exhibiendo pieles,
dientes y otros objetos.
— La de Santiago de Galicia celebró sesión el 28 de Abril, bajo
la presidencia del Sr. Eleizegui, quedando admitidos como socios
numerarios los Sres. D. Ruperto Lobo y D. Miguel Gil Casares,
catedráticos de las Facultades de Ciencias y de Medicina, respec-
tivamente, y D. Heliodoro Gallego Armesto, que lo es de la Es-
cuela de Artes 6 Industrias, lodos ellos presenLados en la sesión
anterior, y propuesto D. Eduardo Lozano y Monreal, ingeniero
industrial y catedi'ático de la Escuela de Arles é Industrias.
— El Sr. Presidente da cuenta de la excursión realizada por al-
gunos socios á las minas de Fornás, y lee una nota sobre un a Reac-
tivo combinado para la doble coloración en histología vegetal».
— El P. Merino pi-esenta una colección de Heléchos de Galicia,
referente á la nota que había leído en la sesión anterior.
Notas y comunicaciones
Nota sobre el terremoto sentido en la Península Ibérica
el 23 de Abril de 1909
POB
SALVADOR CALDERÓN
I
La presente comunicación tiene por objeto ofrecer á la Socie-
dad un resumen ordenado y crítico de las numerosas noticias
que los periódicos, multitud de cartas dirigidas á aquellos y á nos-
otros particularmente, y las comunicaciones de los Observatorios
han dado sobre el importante acontecimiento sísmico del pasado
220 ' boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
mes, exponiendo como resumen algunas consideraciones que nos
ha sugerido lodo el conjunto de aquellos dato?. Sin duda, debe-
mos esperar de los geólogos portug\ieses, como ha sucedido en
análogas ocasiones, un trabajo más completo y científico relativo
á este terremoto, que ha alcanzado más intensamente y con más
deplorables consecuencias á su país que al nuestro; pero como la
aparición de semejante trabajo tiene necesariamente que aplazar-
se bastante, hemos creído útil, sobre todo, por lo que se refiere
al territorio español, el presente avance, en el ^]ue han colaborado-
varios socios, que se citarán oportunamente.
A las 5 h., 44 m. y 19 s, de la tarde, según el Observatorio As-
tronómico de Madrid, se sintió en esta capital el primer movi-
miento sísmico. El cielo estaba despejado, la tarde espléndida, la
temperatura era de 24" c. y el barómetro anunciaba, como en el
día anterior, tiempo variable; es decir, que ni la más ligera per-
turbación atmosférica precedió al terremoto (1). Tampoco se han
observado fenómenos magnéticos. Los aparatos registradores se-
ñalaban hace días calma completa, después de un largo tiempo
en que los microsismos no habían cesado.
El sentido general de la propagación de las ondas sísmicas ha
sido en Madrid de SW. á NE. (2), bien perceptible en muchas
casas por la oscilación de las lámparas y objelos colgantes. Según
los profesores del Observatorio de la Universidad de Goimbra, el
epicentro debí;) encontrarse en el mar, cerca de las costas de Por-
tugal, y en opinión de alguno, en el mismo Portugal. Es sabido
que el famoro terremoto de 1752, que destruyó Lisboa, partió de
Sierra Estrella.
Respecto á la duración, aunque diversa según las noticias de
los si;ios, en que se ha hecho sensible el fenómeno, puede esti-
marse como promedio en cinco ó seis segundos en dos sacudidas
(1) A título de curiosidad (y no porque pensemos, como en algún tiempo se supu-
so, y aun hay quien cree, que pueda tener esta relación con los terremotos} recorda-
remos que se ha observado que hacia la tarde en que se percibió el sismo una peque-
ña mancha que se destacaba en el cuerpo del Sol, adquirió gran extensión, y simul-
táneamente apareció en el borde del disco una enorme protuberaLcia, cuyo penacho
se elevó en pocos minutos á prodigiosa altura, desapareciendo pronto. El espectro de
esta protuberancia ha invertido en parte ciertas rayas, que suelen permanecer obs-
curas de ordinario. Todas estas circunstancias indican una gran actividad en el Sol.
^2) El Observatorio de Madrid dio como aproximada la de N. á S., fundándose, á
falta de otros instrumentos más precisos, en que un teodolito colocado en dirección
E. á \V., no movió su burbuja durante la sacudida.
DE HISTORIA NATURAL. 221
-completas, ó sean cuatro oscilaciones separadas por un brevísimo
intervalo, siendo más duradera la segunda y entre ambas una
leve oscilación. Con posterioridad se reprodujo el fenómeno en
menor escala, aunque solo se ha percibido de un modo seguro en
pocos sitios; así el 24 á las cuatro de la tarde en Madrid y á las
-dos de la madrugada en Lisboa y el 25 á la una de la tarde en
Azambajo se sintieron sacudidas muy perceptibles; otra á las
■cinco en Benavenle y Samora Córrela, y el 27 otra en Coruche
y otros pueblos de Portugal.
Los datos son incompletos para determinar la velocidad de las
ondas sísmicas, y además bastante discordantes por no referirse
á horas oficiales y seguras. En el Observatorio de Madrid pudo
fijarse el comienzo de la sacudida, pero ésta paró el péndulo eléc-
trico.
Entre los fenómenos secundarios, citaremos los ruidos que en
unas localidades se sintieron claramente, al paso que dejaron de
percibirse en otras. En Portugal, Gáceres, Huelva, y, según pa-
rece, de Tortosa, llegaron noticias de haberlos advertido con ma-
yor ó menor intensidad. En Madrid hay personas que aseguran
haberlos oído en algunas iglesias y sitios silenciosos, si bien
flébiles.
Resumiremos, para terminar esta breve exposición de los fenó-
menos generales del terremoto último que nos ocupa, los datos
proporcionados por algunos de nuestros Observatorios.
El Astronómico de Madrid, reconoció las oscilaciones por sus
sigmoscopios antiguos, pero careciendo de aparatos registrado-
res, no ha podido comprobar, ni la dirección, ni la intensidad del
sismo, logrando solo aproximarse á la determinación por proce-
dimientos indirectos de los movimientos y del sentido de la pro-
pagación. Además, pudo señalar el descenso considerable en el
registrador barométrico, que sufrió una sacudida de 1 mm.
Hé aquí los datos recogidos en este centro:
Día 23. — I.'* oscilación á las 5 h. y 45 m. de la tarde, señalada
en la curva de un barógrafo de mercurio, lo mismo que las si-
guientes. 2.* oscilación á las 6 h. y 5 m.; menos amplia que la
.anterior, que pasó desapercibida para el público. 3.* oscilación á
las 8 h.; un poco mayor que la segunda, pero menor que la pri-
mera, siendo percibida por algunos.
Día 24. — Una pequeña oscilación á las 4 h. de la larde. De ésta
nadie ha dado cuenta en Madrid.
222 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
El Observatorio Fabra, de Barcelona, registró en sus aparatos
un terremoto próximo á las 17 h., 41 m. y 42 s. del 23 de Abril
con oscilaciones que exceden por su amplitud á cuantas han sido
registradas allí hasta ahora. Los movimientos duraron, aproxima-
damente quince minutos. También el Observatorio del Ebro, en
Tortosa, acusó un violento terremoto, cuyo gráfico nos ha sida
proporcionado por mediación del Sr. Pérez Zúñiga, para que
puedan examinarle los socios. La pluma del sismógrafo salió del
papel, siendo las oscilaciones do amplitud excepcional, aunque
por esta circunstancia no pudo determinarse. Los movimientos
más fuertes duraron tres minutos, pero fueron perceptibles du-
rante veinte.
De Gerona nos ha remitido nuestro consocio el profesor Cazu-
rro un notable gráfico obtenido por él, el día 23 con un sismó-
grafo Vicentini del Instituto de aquella capital, lo que prueba, en
unión de los datos anteriores, que en toda la región catalana se
hizo muy sensible para los aparatos el fenómeno sísmico que nos
ocupa.
El P. Navarro Naumann ha enviado algunos gráficos obteni-
dos el referido día 23 con el auxilio de los sismógrafos de la Esta-
ción de la Cartuja, délos cuales reproducimos el siguiente.
Respecto al extranjero da noticias una breve comunicación de
A. Angot á la Academia de Ciencias de París (1), por la cual sa-
bemos que el terremoto ha sido registrado en Saint-Maur el
día 23; que el profesor Kilian ha señalado en Grenoble á las
(1) Co»?j!)ü.-reM.,26 A1i:il, 1909.
DE HISTORIA NATURAL. 223
8 h., O m., 3 s. (liempo medio de París (?) ), una sacudida de di-
veccióu NW. á SE., que parece corresponder al máximum princi-
pal de oscilaciones de la componente NS. en Saint-Maur, y que en
Perpignan se han observado dos sacudida?, de las cuales la prin-
cipal tenía dirección NS. y la otra N V4 NW.
II
Vamos á intentar dar un resumen de las principales observa-
ciones recogidas en las diferentes localidades de la vasta zona en
que se ha sentido el terremoto, llamada por algunos de Lisboa y
Madrid. Alcanzó toda su intensidad en la cuenca del Tajo, yendo
en disminución desde Lisboa hacia el interior, y como prolonga-
ciones, la región del Guadalquivir por el Mediodía, y en la direc-
ción contraria, el Norte de Portugal y Galicia.
Examinaremos estos datos, distribuidos por regiones en orden
de la intensidad con que obró en ellas el fenómeno sísmico, y en
el de su propagación.
Portugal. — Los geólogos de este reino darán, seguramente, no-
ticia exacta de la repartición que tuvo allí el terremoto, y otras
noticias interesantes. Por ahora sólo sabemos que alcanzó á mu-
chas poblaciones de aquel reino, con distinta intensidad; que en
ambas márgenes del Tajo se derrumbaron edificios, siendo nume-
rosas las víctimas en la zona comprendida entre Santarem y Lis-
boa, habiéndose extendido el movimiento desde el Algarve hasta
Oporto.
La primera sacudida importante se sintió el día 23, á la hora
indicada, y otras menores el 24, el 25 y el 27, como antes hemos
dicho. E) día 23 fué acompañada de ruidos subterráneos, y se dice
que el Tajo se salió de madre en varios puntos, inundando los
campos.
En Lisboa, la primera sacudida, sentida aproximadamente á
las cinco de la tarde, fué violentísima, durando unos seis segun-
dos, con intervalos inapreciables y el empaje, vertical al princi-
pio, se fué volviendo horizontal. Aunque naturalmente, como
luego explicaremos, la intensidad alcanzó proporciones distintas,
según los barrios y las calles, por virtud de su dirección, en ge-
neral todas las cumbres de las siete colinas en que se asienta
aquella capital se agitaron haciendo sufrir á las iglesias, entre
ellas la de Grada y las casas antiguas, dando lugar, á veces, á in-
224 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
cendios, como uno producido por la caída de un hornillo encen-
dido.
En toda la comarca denominada Ribalejo, entre Santarem y
Lisboa, los desperfectos han sido de consideración. La iglesia del
Salvador, de Santarem, está tan agrieteada, que será preciso de-
rruirla. Benavente, Samora y Salvaterra, sitios principales délos
desastres, tienen un subsuelo arenoso, que habrá á ellos contri-
buido, y en Benavente, desde el día del terremoto se han secado
las fuentes, y de las grietas abiertas en el suelo brotan manantia-
les de agua fangosa, que el vecindario se ve obligado á utilizar.
Tuvo en este pueblo el suceso proporciones de catástrofe, hun-
diéndose numerosos edificios, entre ellos la Central de Telégrafos,
y llegando las víctimas á cuarenta, entre muertos y heridos. El
vecindario pasó la noche en el campo. También en Goimbra y
Gezimbra hubo desgracias y algunos muertos.
Aunque la zona del desastre no ha sido extensa, hay que la-
mentar no pocas desgracias en Portugal, que no bajan de CO
muertos, un centenar de heridos graves y más de 20 desapareci-
dos, habiendo quedado sin viviendas numerosas familias, por lo
cual continúan desde los últimos días de Abril las expediciones
de víveres á la región siniestrada, y el personal sanitario pasaba
las noches al aire libre en los lugares asolados adonde había sido
dirigido. El rey acudió, desde luego, ú Benavente, con el ministro
de Obras públicas, y el Consejo de ministros acordó un crédito
extraordinario de 500.000 pesetas, con el cual, el votado de 100.000
pesetas por nuestras Cortes y otras cantidades recibidas de parti-
culares, se piensa reconstruir, parte al menos, de las casas des-
truidas, empezando por las de las aldeas.
Extremadura. — Son numerosas las noticias más ó menos pre-
cisas que hemos podido reunir sobre esta extensa región y de
pueblos apartados entre sí, lo que indica que toda ella fué afecta-
da por el acontecimiento sísmico de que tratamos.
De Cáceres, el profesor y consocio nuestro B. Casto Ibarlucea,
envió al día siguiente del terremoto, las siguientes noticias:
«Por si algún interés ofrecieran para nuestra Sociedad de ílis-
TORiA Natural, tengo el gusto de manifestarle los pequeños da-
tos observados en esla población el día de ayer, sobre el terremo-
to que se veriAcó á las 17'\ 45^" del meridiano de Greenwich.
A dicha hora se sintió una fuerte trepidación en el suelo, pare-
des, puertas y ventanas de lodos los edificios, aun de aquellos
DE HISTORIA NATLTKAL. 2<i5
que están conslriu'dos con muros de bastante espesor y de piedra
de manipostería, como el Palacio Episcopal, Audiencia, iglesias y
muchas casas antiguas, en una de las que me encontraba y noté
un ruido como el producido por un conjunto de máquinas que,
moviéndose, se encontraran sobre nuestras cabezas; siendo de ad-
vertir que la casa constaba de piso bajo y principal, en el que nos
encontrábamos.
Duró el ruido o" próximamente, y después de cinco minutos
de haber cesado, aún se observó el movimiento de una lám.para
eléctrica de cuatro brazos que se encontraba suspendida del
techo.
En la mayor parte de las casas y en todos sus pisos se percibió
el movimiento de las camas, mesas, con las copas y objetos sobre
ellas colocado?, sombreros colgados en sus perchas; y en la Au-
diencia, he oido llegaron á derrumbarse armarios y cuadros col-
gados en las paredes.
En el campo, á un kilómetro de distancia de la población, sitio
denominado Paseo Alto, vieron oscilar una masa de piedra que
en él se encuentra, de volumen de unos 6 metros cúbicos, asen-
tada por una superficie de un metro cuadrado próximamente.
Tal es el fenómeno sísmico que ayer asustó á toda la gente y la
hizo salir precipitadamente á la calle.»
Simultáneamente se hizo perceptible el fenómeno en otros pue-
blos de la misma provincia de Gáceres, habiendo llegado á los pe-
riódicos noticias deHervás, Navalmoral de la Mata, Coria y Sa-
lorino.
En todos fué muy intensa la primera trepidación, cuya dura-
ción calculan en dos segundos (de Coria se ha dicho, seguramen-
te por errata, que doce segundos), y grande la alarma, por hacer
muchos años que no ocurría cosa análoga; pero sin consecuen-
cias quo lamentar. En Navalmoral de la Mata sonaron 'as campa-
nas de la torre.
El Sr. H. Pacheco nos participa que en la divisoria del Tajo y
el Guadiana, que separa las provincias de Gáceres y Badajoz, se
percibieron ruidos subterráneos y hubo movimiento de tejas,
como sucedió en el pueblo de Alcuescar.
También en Badajoz alcanzó gran intensidad el movimiento,
produciendo desperfectos en varios edificios de la plaza Alta, de
las calles de Minavo, Soledad, Melchor y Evora, y en el cuartel
de Gastilla. El pánico fué grandísimo. También se hizo muy sen-
226 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
sible la trepidación primera en Don Benito, donde oscilaron los
edificios y se rompieron muchos cristales, con la consiguiente
alarma; en Villagarcía parece se sintió menos, y fué leve en Za-
fra y Burguillos. Respecto á las horas y duración, las cifras son
tan discordantes que hemos creido inútil consignarlas.
Castilla. — En esta región las noticias se refieren á la provincia
de Ciudad Real, Madrid (capilal), Toledo y una parte de Ciudad
Rodrigo, ya en Salamanca y, por tanto, fuera de la zona propia-
mente castellana.
De Ciudad Real (capital), el profesor D. Antonio Martínez,
nuestro consocio, nos escribió al día siguiente del suceso comuni-
cando las noticias que reproducimos:
«A las seis menos cuarto del día de ayer, y en dirección S. á
N. aproximadamente, se sintió aquí durante unos seis á siete se-
gundos una fuerte conmoción, con oscilación de vidrieras y puer-
tas, que alarmó á todo el vecindario. Muchas personas se marea-
ron, y los enfermos del hospital, donde se han grieteado tabiques
y techos, se levantaron de la cama y salieron huyendo. Una cam-
pana de la iglesia de San Pedro dio un golpe bien perceptible.»
Análogas referencias hemos recibido de Almagro, donde perci-
bieron dos fuertes sacudidas, casi simultáneas: !a primera vibra-
toria y de unos tres segundos, y la segunda, de menos duración,
XJero no menos intensa. También sonaron campanas en algunos
templos, y el pánico fué tan grande, que se admiraron después del
suceso, al saber que no había ocurrido ninguna desgracia. En la
prensa hemos leído que en Villamanrique las sacudidas duraron
seis segundos, y que los relojes se pararon á las 6'^ 50™; también
se percibieron aquéllas en Valdepeñas.
De la provincia de Toledo sólo hay noticias de haber percibida
el sismo en Puente del Arzobispo, con escasa intensidad.
En Madrid se hizo sentir, como es muy sabido, ei terremoto en
forma de bruscas sacudidas. Nosotros lo percibimos en nuestra
casa, situada frente á la Universidad, y nos dimos cuenta clara
del fenómeno merced á la experiencia que de apreciarlos nos ha-
bía dado nuestra residencia en la América Central, pudieudo re-
conocer su marcha de SW. á NE., por la oscilación de una lám-
para eléctrica pendiente del techo. Otras muchas personas le per-
cibieron también en diferentes sitios, precipitándose á la calle y
abandonanao oficinas y cafés; y los conductores de tranvías que
marchaban cuesta arriba, notaron que se alteraba la velocidad.
DE HISTORIA NATURAL. 227
Es notable que no haya habido, sin embargo, ni el más levó
contratiempo que lamentar.
Las noticias publicadas en los periódicos y las que nos han co-
municado particularmente sobre las manifestaciones del fenóme-
no en esta capital, son tan numerosas, que para dar una idea de
ellas, aun prescindiendo de muchas, se hace necesario clasificar-
las por zonas.
En la del centro se sintió fuertemente la primera trepidación;
tal sucedió en la Puerta del Sol y sus cercanías, á pesar del gran
movimiento de carruajes que allí hay constantemente. De los
varios establecimientos de la calle de Pontejos bajó alarmadísima
la gente en tropel, y sufrieron mareos y perturbaciones nervio-
sas varias señoritas telefonistas, reinando en aquella Central ex-
traordinaria confusión, al mismo tiempo que oscilaban las lám-
paras eléctricas y los hilos telefónicos. También se produjo
gran alarma en la plaza de Santa Cruz, particularmente en el nú-
mero 7, y algunos vecinos percibieron con espanto la oscilación
de la alta torre de la iglesia. Igual pánico en las calles Mayor,
Felipe III, Siete de Julio y otras de la barriada, como en vaiias
casas de la de Sevilla, particularmente los números 4 y 6, donde
oscilaron y cayeron algunos muebles, como también un espejo
que se desprendió de la pared en una casa de la plaza de San
Miguel. Al relojero Max Schnabel, de la calle del Príncipe, se le
paró un péndulo, acusando la misma hora que hemos dado con
referencia al Observatorio.
En la zona del Norte da testimonio de la energía de la sacudida
la gran alarma que se produjo en muchas de sus calles: Conde
Duque, Amaniel, San Bernardo, Alberto Aguilera, Monteleón,
Ruiz, Saudoval y adyacentes. Sonaron campanillas y se encen-
dieron varias lámparas eléctricas por el movimiento producido en
las llaves, y parece que se hundió un muro en el cuartel del
Conde Duque. Se ha hecho la observación de que mientras en la
Glorieta de San Bernardo reinaba general pánico, en las vecinas
calles de Monserrat y Quiñones nadie se había dado cuenta del
fenómeno; también en la parte alta de la calle de Argensola, y en
las de Orellana, Santa Teresa y Justiniano se sintió más que en
las calles contiguas, y hubo en aquéllas roturas de vajilla y des-
prendimientos de aparatos de luz eléctrica. El pánico fué grande
en el mercado del Arco de Santa María y en las barriadas del dis-
trito del Hospicio, especialmente en las calles comprendidas entre
223 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
la de Hortaleza y el Barquillo. En el barrio de Salamanca perci-
bieron bien el balanceo en algunas habitaciones de varias calles,
pero solo en los pisos altos, según nos participa el Sr. Llord y
Gamboa.
Tampoco faltaron sustos en la zona del Snr y movimientos de
lámparas y muebles, que hicieron temer durante algunos momen-
tos el derrumbamiento de las muchas casas viejas, que son la
mayoría de las que hay por aquella parte de la población. Pero
donde la confusión alcanzó mayores proporciones, fué en la Fá-
brica de Tabacos, por la salida tumultuosa de las operarlas.
De la zona del Este hay pocas noticias que referir. Dícese que
en la calle de Santa María se hundió el pisodo una casa, pero sin
causar desgracias. En el Congreso se celebraba sesión y, sin em-
bargo, nadie se dio allí cuenta de lo que ocurría.
Por último, en la zona W. también se hizo sensible el fenóme-
no, originando repiqueteo de campanillas y caída de cuadros en
algunas casas. En la calle de Ferraz, sobre todo hacia la parte
media de la vía, los vecinos, aterrorizados, se lanzaron á la calle.
Aunque con débil intensidad se notó la sacudida en el Palacio
Real.
Las aparentes anomalías en la intensidad de las trepidaciones
observadas en la población y que tanto han sorprendido á algu-
nos, se explican fácilmente. Desde luego la amplitud de la oscila-
ción es mayor en los pisos elevados que en los bajos, y por lo mis-
mo en la parte alta de la ciudad ediflcada sobre colinas que en la
que está en las depresiones; por eso la barriada de Pon tejos, Es-
parteros, parte alta de la calle de Atocha y plaza de Santa Cruz,
que componen la zona más elevada, es donde parece que ha sido
mayor la intensidad. Luego la orientación de las calles, en senti-
dos normal ó paralelo al ds la propagación de las ondas sísmicas,
es, como se comprende, una causa que modifica totalmente la ac-
ción destructora de ellas sobre los edificios y la intensidad de la
trepidación; por eso en calles próximas, pero diferentemente di-
rigidas, han sido tan diversas en su energía las manifestaciones
y la alarma, como queda dicho (1).
De los pueblos de la provincia de Madrid no hay noticias, ni
tampoco de las provincias limítrofes.
(1) Se ha hablado de muchos resquebrajamientos producidos por el terremoto,
que probablemente son, en realidad, anteriores á él.
DE HISTORIA NATURAL. 229
Andalucía. — El sismo del pasado mes ha afectado á un vasto
lerrilorio de Andalucía, que comprende Jas provincias de Córdo-
ba, Jaén, Sevilla, Huelva y Cádiz; por consiguiente, toda la re-
gión occidental andaluza, siendo muy significativo que ninguna
noticia haya llegado respecto á la oriental, que tan castigada ha
sido en otros acontecimientos de este género y en la que son más
frecuentes los sismos.
Por lo que se refiere á Córdoba y Bujalance, la trepidación,
aunque de duración corta, fué intensa, percibiéndose el sonido
de algunas campanas. Como los terremotos se repiten casi todos
los años en aquella capital, aunque con energía distinta, no fué
excesivo el pánico.
De la provincia de Jaén hay noticias discordantes: en Ubeda
dicen que se percibió intenso temblor durante cinco segundos en
dirección de E. á W., al paso que en Bailen y Jódar le calificaron
de ligero.
También fué el fenómeno percibido en Sevilla, pero con distin-
ta intensidad en los difereotes ámbitos de la población, pues al
paso que en el centro la gente abandonó rápidamente casas y ca-
fés, y la fuerte trepidación derribó muebles y paró muchos relo-
jes, en las carreras de caballos, donde acudió numeroso público,
nadie se apercibió.
De los pueblos de la provincia hay noticias de que en Lora y
Alcalá de Guadaira, á las 5'' y So"", se sintió la sacudida durante
cinco segundos.
El profesor y consocio nuestro D. Manuel Carbó, ha comunica-
do las siguientes noticias:
«El 23 de Abril último se sintieron en Huelva, capital, dos sa-
cudidas sísmicas algún tanto intensas, con ligero intervalo entre
una y otra.
La trepidación fué bastante perceptible para parar la mayoría
de los relojes de péndulo; el de la torre de la Concepción se paró
á las cinco cuarenta y cuatro minutos, y teniendo en c.ienta que
este reloj suele adelantar de cuatro á cinco minutos al de la esta-
ción de Sevilla (tomando éste como oficial), puede lijarse la hora
que ocurrió el fenómeno á las cinco y cuarenta minutos de la
tarde.
En el interior de las casas el temblor se notó perfectamente,
produciendo la consiguiente alarma y siendo muchas las perso-
nas que, asustadas, se lanzaron á la calle.
230 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Los que en aquellos momenlos se hallaban aislados y en abso-
luto reposo en una habitación tranquila, percibieron un ruido
subterráneo, al parecer, de procedencia lejana.
Por los datos recogidos y por el testimonio de algunas personas
de la localidad, parece deducirse que las vibraciones se e:ectuaron
de SE áNW.
Según la escala de Forel Mercalli, pueden considerarse las sa-
cudidas de 5", es decir, bastante fuertes; se sintieron por toda la
población, algunas campanillas sonaron solas, oscilaron las lám-
paras, y las oscilaciones de algunos ediGcios elevados fueron bien
perceptibles.
En los barcos surtos en la ría se notaron las sacudidas con
bastante intensidad; el agua de los pozos se agitó ostensiblemente
y en algunos ascendió hasta medio metro, siendo muchas las
personas que se marearon.
No se observó ningún fenómeno precursor al temblor de tierra.
El ruido sísmico se percibió mientras duró la segunda sacudi-
da, que fué un poco más intensa y de alguna mayor duración
que la primera; este ruido puede compararse al de un trueno
lejano.
El intervalo entre las sacudidas fué muy corto, pudiendo calcu-
larse la duración total del fenómeno de seis á siete segundos.
El terremoto se verificó con un tiempo sereno, cielo despejado
y sin viento; los días anteriores fueron calurosos, notándose que
después de ocurrido el fenómeno, aumentó la intensidad del vien-
to y descendió algo la temperatura.
Afortunadamente no hay que registrar ninguna desgracia per-
sonal, ni se han derrumbado ni agrietado edificios.»
También debemos á otro profesor y consocio, D. Enrique Pon?,
datos sobre el alcance del sismo en Jerez de la Frontera:
«El día 23 de Abril se sintió en esta población, durante dos se-
gundos, un terremoto con rumbo, aproximadamente, de W. á E.,
que empezó á las 37 h. y 40 m. Con menos de un segundo de in-
tervalo se sucedieron dos sacudidas poco intensas y más percep-
tible en la parte baja de la población, oscilando ostensiblemente
los objetos suspendidos en las habitaciones, sobre todo de los pi-
sos altos.»
Prolongaciones del sismo de que tratamos, aunque localizadas,
se han manifestado que sepamos en Cataluña, Salamanca y Gali-
cia, como diremos á continuación.
DE HISTORIA NATURAL. 231-
Cataluña. — Ya hemos vislo que en este principado los aparatos
registrai'on de un modo intensísimo las trepidaciones. También
se dice que fueron percibidas en la forma ordinaria de terremo-
tos, aunque levemente en Barcelona, y que en Tortosa sintieron
ruidos subterráneos. En cambio, no se percibió nada en Olot, se-
gún noticias de nuestro consocio de aquella localidad D. Ramón
Bolos (1).
Salamanca. — Se ha percibido el terremoto con cierta intensi-
dad en Ciudad Rodrigo, particularmente en la parte del Mediodía
4e la población, hacia las seis de la tarde del referido día.
Galicia. — Las noticias más seguras que poseemos referentes á
esta región son las siguientes, remitidas por nuestro consocio pro-
fesor D. Alejandro de Colomina, de Pontevedra:
aEl día 23 de los corrientes se dejaron sentir en Pontevedra dos
-eacudidas sísmicas bien distintas. Pasaron éstas inadvertidas para
muchas personas, entre ellas el que estas líneas escribe; pero de
los datos adquiridos entre mis alumnos de la Cátedra de Historia
oatui-al y del testimonio de diferentes sujetos interrogados al efec-
to, parece desprenderse: 1.°, que el fenómeno tuvo lugar á las
17 h. y 4U m., siendo su duración total de unos cinco segundos,
la segunda sacudida un poco más larga que la primera y el inter-
valo muy corto, pero bien perceptible; 2.°, que las oscilaciones
fueron horizontales y en dirección NE. á SW.
Muchas personas percibieron la trepidación de los muebles ó
■de las paredes, según la actitud en que cada cual se hallaba, el
ruido de las vidrieras y la oscilación de las lámparas pendientes
-del techo.
No tengo noticia de que se hayan producido efectos destructo-
res, ni accidentes personales á consecuencia del sismo en esta co-
marca.
■ En Vigo y Villagarcía también se notaron las trepidaciones,
según noticias aquí recibidas de dichas localidades.»
(1) Con este motivo da el Sr. Bolos noticias fiel terremoto ocurrido el día 6 del mes
pasado á las nueve y media en parte de la provincia de Gerona, de que se ocupó el
Sr. Faura en la sesión anterior. La onda atravesó los Pirineos en dirección de Cam-
prodón, alca zando en el Rosellón bastante intensidad. En el mismo Olot apenas se
sintió, y menos entre éste y la frontera, pero si en los valles de Santa Pan y de Hóste-
íes, al Sur y SW. de aquella población, y al otro lado del Pirineo.
'232 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
iir
El terremoto del 23 de Abril último ha dado una nueva prueba
de la inestabilidad de nuestro planeta, afectando á regiones tan
sólidas como la vieja meseta castellana y á territorios como el
ámbito de Madrid, que por asentarse en ella y por la constitución
de su subsuelo, parecen tan poco propicias para experimentar
estos fenómenos que son, en efecto, aquí muy raros y poco in-
tensos.
La zona afectada parece totalmente peninsular, habiendo el te-
rremoto recorrido una línea que, partiendo de la desembocadura
del Tajo en Portugal, se dirigió al W., al través de Extremadura,
para chocar contra la meseta de Castilla la Nueva, propagándose
en disminución á lo largo de las grandes fallas en direcciones di-
vergentes á Andalucía, Cataluña y Galicia. El foco y la dirección
jiredominante de propagación radican en esa singular línea que
el Tíijo recorre unas veces ensanchada y otras encajonada, como
una vieja línea de fractura primordial en la constitución del ma-
cizo ibérico.
La influencia de las fallas como vía de propagación de las on-
das sísmicas explica la enorme extensión en que el fenómeno ha
sido sentido y el que no se haya hecho sensible á veces en pun-
tos intermedios entre dos afectados de un modo perceptible. Asi-
mismo parece manifiesta la influencia de la falla del Guadalqui-
vir por la diferencia de intensidad de las trepidaciones á ambos
lados de ella, debilitándose hacia el Mediodía.
Así como las fallas han favorecido la transmisión, los viejos ma-
cizos montañosos la han retardado, sirviendo la sierra de Guada-
rrama de obstáculo insuperable, pues ninguna noticia hay del te-
rremoto al Norte de Madrid.
Los datos expuestos declaran el carácter tectónico de este te-
rremoto, independiente por completo de la distribución de nues-
tras regiones volcánicas y en relación, en cambio, con los macizos,
depresiones y fallas de gran parte de la Península afectada por el
sismo.
Se hace notar este terremoto por su independencia con respec-
to á los de la costa mediterránea, de que hemos venido dando
cuenta en las sesiones anteriores, y que pueden estar ligados
DE HISTORIA NATURAL. 233
con el de Messina, como un eco debilitado de ellos. Precisamente
en estos días no se ha recibido noticia alguna de trepidación en
las provincias mediterráneas.
También los datos referentes á Andalucía prueban que no se ha
afectado la zona de la Cordillera Bética tan tristemente afamada
por su sismicidad.
Réstanos decir dos palabras sobre la importancia del aconteci-
miento, objeto de estos desaliñados renglones. Esta no es grande
por las modificaciones geográficas que haya determinado, que pa-
recen insignificantes y limitadas á la cuenca del Tajo en Portugal,
tampoco loes en punto á las desgracias que ha ocasionado, circuns-
critas asimismo á aquella limitada zona; poro esto último puede
ser debido á que las sacudidas afectaron á regiones muy poco po-
bladas. En fin; el fenómeno ha sido de breve duración, pues á los
pocos días nada anormal se observaba en los aparatos registrado-
res, los cuales sigue acusando todavía movimientos del terremoto
en Messina, después de más de tres meses que cesó de producir
los estragos, por lo cual, dado el carácter de este movimiento, no
parece probable su repetición por ahora. No ha sido, sin embar-
go, insignificante el de Lisboa y Madrid que reseñamos, ni por
su extensión, ni por los efectos que se han podido apreciar en las
poblaciones, según los cuales estaría entre los números 6 y 7 de
la escala de diez términos de Montessus de Ballore, y hacia el
grado 8 de la de Forel-Mercatti.
Naturalmente, estas consecuencias, escritas al correr de la plu-
ma, no tienen carácter definitivo y las ofrecemos como una in-
terpretación aproximada de los hechos presentados sobro el inte-
resante acontecimiento sísmico del 23 de Abril próximo pasado;
mas no se nos oculta que se necesita un estudio más detenido y
copioso de datos depurados que, sin duda, realizarán los geólogos
portugueses, principalmente por lo que se refiere á su territorio,
que ha sido el más profunda y dolorosamente afectado.
T. IX. -Mayo, 1003. 16
231 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Un nuevo terremoto en la región volcánica de Olot
POR
M. FAURA Y SÁNS, PBRO.
Cumpliendo la promesa hecha en la sesión anterior, de am-
pliar los datos preliminares relativos á este terremoto, con los que
me comunicaran personas fidedignas, me dii'igí á mi distinguido
amigo el presbítero D. José Esteve, catedrático de Historia Na-
tural en el Seminario conciliar de Gerona, quien, sin tardar , me
dio varias explicaciones de lo sucedido, que están conformes
con la noticia ya publicada en nuestro Boletín.
Además se ha dignado darnos á conocer la opinión del director
del Observatorio Fabra, de Barcelona, Dr. D. José Gomas y Sola,
respecto de este notable movimiento sísmico, ocurrido en las co-
marcas de Amer y Olot el 6 del mes pasado, al que concede no
escasa importancia científica, como puede verse por lo que á con-
tinuación extractamos:
«Desde luego, escribe el Sr. Gomas y Sola, resulta imposible
para este terremoto fijar la situación del epicentro si éste se con-
sidera como un punto, resultado que no solo es aplicable á este
caso, sino, en mi concepto, á todos. En efecto; el epicentro de
este terremoto no fué un punto: fué una línea. De todos los datos
conocidos se infiere que los puntos en que con mayor intensidad
se manifestaron las sacudidas fueron las comprendidas entre el
Pasteral y San Feliu de Pallarols, es decir, á lo largo de una lí-
nea de 12 ó 15 kilómetros de longitud. En Olot, el movimiento se
hizo muy perceptible en algunos barrios, mientras en otros no se
notó nada; entre los primeros se citan los próximos al cráter
Montsacopa. Fué también el movimiento perceptible, para muchas
personas, en Bañólas y en Gerona; en cambio, no se notó abso-
lutamente nada en Gastellfoliit, etc. Al S. de Gerona no hay no-
ticia de haberse percibido el fenómeno. En Barcelona se registró
el movimiento gracias, simplemente, á la sensibilidad de ios sis-
mógrafos del Observatorio Fabra.
j)Una circunstancia muy digna de mención en este terremoto
ha sido la diferencia notable de intensidad entre unos puntos y
otros, separados por muy peca distancia. Estas discrepancias, apar-
DE HISTORIA NATURAL. 235
te de los efectos atribuidos á la diversa perceptibilidad de unos
individuos con respecto á otros, al mayor ó menor silencio en el
momento del choque, al habitar un piso bajo ó alto, débanse, in-
dudablemente, conforme he podido cerciorarme, á la mayor ó
menor solidez de los cimientos de las casas. En terrenos blandos
y cavernosos (muy frecuentes estos últimos en aquella región)
las sacudidas han sido menos sensibles que en terrenos rígidos ó
elásticos. Estas discrepancias eventuales demandan muchos datos
para poder señalar la línea epicentral. Esta, según he indicado,
pasa sensiblemente por el Pasteral, Arnés, Las Planas y San Fe-
liu de Pallarols.
«Fijémonos en dicha línea. Inspeccionando el terreno ó un
mapa orográíico detallado, observamos inmediatamente que aque-
lla sigue una cuenca ó depresión comprendida entre la sie-
rra de Finestras y la de Nostra Senyora del Far; y si nos fijamos,
sobre el terreno, en estas sierras, no es difícil descubrir extensas
é importantes fallas que las limitan, por lo menos, del lado de la
cuenca, que han debido producir los bellos y típicos acantilados
de los paisajes olotinos.
«Por consiguiente, considero como cierto, en principio, que
dicho movimiento fué esencialmente orogénico, en relación con
una nueva dislocación ó hundimiento. Y al decir orogénicos, de
conformidad con lo que diferentes veces he indicado, no pretendo
significar que la orogenia sea independiente del volcanismo, sino
que ambos deben considerarse como dos fenómenos paralelos ó
colaterales; es decir, que no se trata de la obra de una fuerza ex-
pansiva ó volcánica, sino de un fenómeno de dislocación ó de
plegamiento orogénico. Corrobora, sobre todo, este aserto, entre
otros hechos, el área relativamente extensa de conmoción, la es-
casez de ruidos subterráneos (los pocos que se señalan se compa-
ran á un ruido no muy extenso y seco) y la falta, hasta estos
momentos, de replicar ó ecos.
oSe trata, en otras palabras, de una manifestación brusca de
€Ste proceso secular de dislocación, no raro en aquel antiguo golfo
pliocénico, limitado por los macizos pirenaicos y la sierra del
Monseny. Es de notar que los desastrosos terremotos del siglo xv
que asolaron casi toda Cataluña, tuvieron la misma línea epicena
iral del último movimiento del G de Abril. Y esto lo consigno, no
á título de alarma, sino simplemente para hacer resallar un he-
cho que considero científicamente muy importante.
236 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
«Aun cuando las consecuencias tienen que ser poco rigurosas^
por fundarse en una sola observación, parece poder afirmarse que-
la profundidad del foco de conmoción ó hipocentro debió ser con-
siderable. Calculando el ángulo de emergencia de las ondas por
los sismogramas del Observatorio Fabra, y suponiendo que la
propagación del movimiento se efectúa sensiblemente por ondas
esféricas, dicha profundidad resulta de unos 30 km. del orden de-
la mayoría de las profundidades de los hipocentros orogénicos y
tectónicos.»
Las concienzudas afirmaciones del eminente astrónomo y sis-
mólogo Dr. Gomas y Sola, revelan ampliamente la importancia
de este terremoto para el estudio de la Geología dinámica de Ca-
taluña. La tectónica se manifiesta en la provincia de Gerona pro-
fundamente revuelta, en virtud de encontrarse en el centro de
aquellos colosales levantamientos que á principio de la era ter-
ciaria motivaron el alto relieve de la cordillera pirenaica, al mis-
mo tiempo que la del Monseny, resurgiendo la base granítica y
cortando después de levantados á todos los estratos que la cubrían.
Semejante movimiento tendría lugar al final del período Eocé-
nico, desde el momento que éste se observa cubierto por los estra-
tos oligocénicos los cuales se conservan casi horizontales. Por lo-
tanto, muy natural es que las capas eocénicas se encuentren todas
agrietadas y en ciertos puntos formando fallas.
Yo no dudo que la falla principal por efecto de la depresión es-
la que pasa por la línea epicentral señalada ja por varios terremo-
tos, comprimida por las dos de resistencia antes indicadas. Creo,
además, que esta falla está en relación con la que cruza por el Alto
Valles pasando por Olesa en dirección á La Pobla de Claramund
por el Panadés Alto, ya que no hace mucho tiempo que en Tarrasa.
y sus alrededores se notó un ligero temblor de tierra.
Como consecuencia de estos movimientos tectónicos podría-
mos afirmar que el Montserrat crece en virtud de su resistencia,
máxima y por los efectos de la falla que pasa por sus pies. En
vista de estas repetidas manifestaciones dinámicas, sería de sumo
interés se hiciera una nueva medida exacta de la altura de la
montaña, lo mismo que de S. Lloreus del Munt y del Monseny,
que son los picos más elevados de esa linea que tiende al levanta-
miento.
Esos movimientos tectónicos han sido ya señalados por los geó-
logos que han estudiado aquellas comarcas; pero ahora, con ayu-
DE HISTORIA NATuKAL. 237
da de la sismografía, podemos ampliar los conocimientos expre-
sados y quizá explicarnos varios fenómenos geológicos que
continuamente se manifiestan en aquella región volcánica de
Olot.
Reactivo combinado para la doble coloración
en la histología vegetal
POR
ANTONIO ELEIZEGUr LÓPEZ
Para poder apreciar con exactitud las modificaciones que expe-
rimenta la membrana de la célula vegetal, se aplican á su estu-
dio diversas materias colorantes, para las cuales goza de diferente
poder electivo, según su composición; si una preparación histo-
lógica vegetal la ponemos en una disolución convenienlemenle-
■inenle preparada de carmín, observaremos, después de haberla
lavado, que lodas aquellas células cuya membrana se halla cons-
tituida por celulosa no modificada se teñirán de rojo, quedando
•sin teñirse los elementos esclerenquimatosos, lignificados y
suberiücados.
Empleando después un colorante propio de las membranas así
modificadas, habremos obtenido una preparación que ofrecerá
dos colores diferentes.
Las preparaciones doblemente coloreadas son tan hermosas
€omo instructivas y en ellas distinguen con facilidad los diver-
sos elementos, aun aquellas personas que no han profundizado
en los estudios histológicos.
Los métodos de doble coloración son siempre largos, porque
para ponerlos en práctica es preciso sumar el tiempo que exigen
los dos colorantes con sus lavados correspondientes y el trans-
porte de unos líquidos á otros, todo lo cual representa pérdida di
tiempo, complicación en la operación y peligro de que se rom-
pan ó estropeen los cortes. Con el fin de simplificar la técnica,
economizar tiempo y alejar peligros se han ensayado en histolo-
gía vegetal diversos reactivos combinados, siendo los más en uso:
la solución alcohólica de prodigiesina y verde malaquita (Rosen-
berg); la violeta neutra de Gasella (Godfrin); la solución acuosa
ligeramente acética de fuchsina y verde de metilo (Guignard), y
233 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
el verde yodo y carmín (Gordonnier y Mirande). Este último es
el más empleado para distinguir las membranas celulósicas délas
ligniQcadas, esclerenqiiimatosas y suberiñcadas.
Tan sencillo, rápido y seguro como los procedimientos de
Gordonnier y Mirande para la doble coloración, es el uso de la
hematoxilina y verde yodo, substancias que no he visto indicado
nunca que se empleasen combinadas y con el uso de las cuales
en un solo líquido obtengo preparaciones coloreadas en verde
y i-ojo.
Preparación del reactivo. — Hago, primeramente, una disolu-
ción de hematoxilina, según la fórmula de Delafield (1).
Preparo luego la disolución acuosa de verde yodo al 1 por 100.
Se mezclan luego las dos disoluciones en la proporción de
100 c. c. de la primera por 10 c. c. de la segunda. Se agita y que-
da preparado el reactivo.
Marcha que ha de seguirse:
\.° Tratar los cortes por el agua de Javel ó la solución acuosa
de hidrato de doral.
2." Lavarlos con agua repetidas veces.
3.' Ponerlos durante diez minutos en una solución concen-
trada de potasa cáustica.
4.° Lavarlos de nuevo con agua.
5.° Sumergirlos en el colorante, en donde han de tenerse de-
cinco á diez minutos.
6.° Jjavar con agua.
7.° Pasarlos á la glicerina, si han de montarse en ella ó en la
gelatina glicerinada, y al alcohol de 90° primero, al absoluto,
después, y por fin al xilol cuando se quieren conservar en el bál-
samo ó en la resina de Dammar.
En las preparaciones que así se obtienen resultan coloreadas en
rojo las células no modificadas, y en verde-azulado los elementos
esclerenquimatosop, lignificados y suberificados.
El tratamiento por la potasa asegura siempre el éxito de la
operación.
(1) Se disuelven 4 g. de hematoxilina cristalizable en 25 c. c. de alcohol abso-
luto Previamente se hizo una disolución acuosa concentrada de alumlire amoniacal.
De esta solución aluminosa se toman 400 c. c. soljre los que se vierte la solución al-
cohólica de hematoxilina. Esta mezcla se deja expuesta á la luz en una botella abier-
ta, durante tres 6 cuatro días, pasados los cuales se filtra y añaden 100 c. c. de glice-
rina y otro tanto alcohol metílico. Pasados dos días se vuelve á filtrar. Para usarla.
se diluye, generalmente, en agua.
DE HISTORIA NATURAL, 239
Excursión á las minas de Fornás (Corana)
POR
ANTONIO ELEIZEGUI LÓPEZ
En la tarde del día 20 de Abril se hizo la excursión que los so-
cios de esta sección de Santiago habían proyectado realizar á las
minas de Fornás.
Hállanse estas minas á unos 8 kilómetros al E. de Santiago, en
el paraje denominado Cobas de Fornás, parroquia de Arines,
Ayuntamiento de Coujo.
Lo accidentado y molesto del camino que conduce á ellas, lo
avanzado de la hora, pues el sol estaba próximo á su ocaso, y lo
incierto de la distancia que faltaba por recorrer, han sido causa
de que la mayor parte de los expedicionarios se detuviesen antes
de llegar allá, ocupándose en la fructuosa tarea de recolectar
plantas y coger insectos. Contándome entre los que llegaron al
término del viaje, voy á permitirme dar algunos datos referentes
á las citadas minas.
El eminente geólogo é ingeniero de minas, D. Guillermo
Schulz, que consagró parte de su vida al estudio geológico de
Galicia, en donde prestaba sus servicios profesionales, publicó el
año 1835 una Descripción geognóítica del reino de Galicia, acom-
pañada de un mapa petrográfico de este país. En este concienzu-
do trabajo se ocupa de las minas que hemos visitado, en los tér-
minos siguientes: «las muchas piritas marciales que abundan en
Galicia, pueden beneñciarse para caparrosa y, en este sentido, se
puede recomendar el inmenso cúmulo de este mineral, en For-
nás, cerca de Santiago, en donde ya existía en remota antigüedad
un establecimiento de esta especie» (1).
El nombre del paraje, que es en gallego Fornais, derivado de la
palabra latina fornalias ó fornalia, que significa lugar de hornos,
las labores antiguas que allí se ven y las tradiciones del país,
confirman la ci-eencia de qne este criadero fué explotado en tiem-
pos muy remolos.
En el siglo último había allí varias concesiones mineras, en
(1) Schulz, Descripción geognóstica del Reino de Oalicia, pág. 49.
240 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
las que se hicieron trahajos de iiivesligación, arrancándose, en
1881, 150 toneladas de mineral, que se enviaron á Inglaterra para
practicar su análisis; pero en vista de su resultado, ó por causa de
los gastos de transporte, dada la alejada situación del yacimien-
to, se suspendieron las labores, existiendo en la actualidad dos
minas, de 30 y de 12 hectáreas, que no se explotan.
El criadero se encuentra en una masa de anñbolita, roca que
abunda al E. de Santiago y que, por su gran dureza, se emplea en
la construcción de caminos. No se conoce 'ningún análisis de la
pirita de Fornás, pero al distinguido consocio D. Ruperto Lobo,
que acometió la empresa de analizar, con la competencia que le
distingue, todos los ejemplares mineralógicos de nuestra nacien-
te colección, seremos deudores de tan importante dato.
Especies nuevas de Meloidos del SW. de Marruecos
POR
MANUEL M. DE LA ESCALERA
Sitarobracliys Buigasi sp. n.
En los primeros días de Marzo y en los nidos de barro adosa-
dos á las piedras con exposición á Levante y Mediodía de una
Chaücodoma de cabeza, protórax y patas rojas, con el abdomen
negro en las 99» ^^ encuentran: celdas abiertas por la especie que
acaba de salir, otras cerradas ocupadas aún por sus propietarias
y otras también cerradas que contienen parásitos, una Chrysis,
un calcídido ó la especie de coleóptero que se describe.
Esta se encuentra aún en una falsa pupa oblongo encorvada de
color rojizo, cubierta por la piel seca de la última larva.
En esta falsa pupa se ven claramente en uno de sus extremos
el abultamiento de las partes de la cabeza, tres pares de tubércu--
los obscuros que por su posición corresponden á las patas mame-
lonadas de la larva, dos líneas laterales de seis estigmas y sobre
ellas otras dos de ocho tuberculilos como los que indican la posi-
ción de las patas.
Abiertas estas pupas, aparece el Sitarohrachys ya desarrollado
ó una pasta mucilaginosa amarillenta; coincide, por tanto, la
aparición de la Chaücodoma con la de este Meloido que sólo se
retrasa en unos días á la especie que parásita.
DE HISTORIA NATURAL. 241
La falsa pupa es sumamente parecida á la de los Sitaris que
parasitan á las AnthopJwras y á las de los Zonitis que viven en
las celdas de las Osmia.
El género fué creado por ReíLter para su especie brevipennis de
los Balkanes de la que solo se conoce la 5; de esta especie africa-
na he tenido la suerte de obtener los dos sexos salidos de las fal-
sas pupas, y es el más interesante de los Meloidos paleárticos por
el dimorfismo sexual; el cf tiene élitros completos y alas perfec-
tamente desarrolladas, de las que se sirve para el vuelo, tiene la
facies de un Zonitis, mientras que la $, de abdomen enorme, sin
alas y con los élitros cortos y dehiscentes, recuerda á los Meloc.
Se aparean apenas salidos del nido, del cual no se separa la 9
como las de algunos Lepidópteros ápteros (Domhyx, etc.), duran-
do la cópula unos diez minutos; separada del cf que se aleja, qui-
zá en busca de otra 9 »o fecundada, la que ya lo está, pone en
un paquete hasta cerca de 500 huevos en poco más de una hora,
reduciéndose el abdomen y ocupando sus anillos una posición
normal; en la 9 no fecundada la parle quilinosa de los mismos,
queda separada de la de los anillos contiguos por una distancia
cuádruple de su anchura, de tal manera está distendida la piel
que los une.
Me complazco en dedicar tan notable especie á mi buen amigo
y consocio D. José Buigas y Dalmau, cónsul de España en Mo-
gador, donde la he encontrado.
(J. — Cabeza con todas sus partes, antenas y palpos, protórax,
escudete y cuerpo negros de pez, excepto los 4 últimos anillos
abdominales, que son rojizo amarillos carunculados como los
élitros; palas asimismo negras menos las uñas, rojizo obscuras;
antenas de 11 artejos de los que el último es vez y media más
largo que el anterior y acuminado; los restantes del 3 al 8 trape-
zoidales, bastante más largos que anchos; 9 y 10, más cilindri-
cos; en pu conjunto van adelgazándose las antenas muy ligera-
mente de la base al ápice y sobrepasan en longitud á la mitad
■del cuerpo.
Cabeza truncada en la base donde tiene su mayor anchura, es-
trechándose sus lados rápidamente hasta las mandíbulas, forman-
do un triángulo equilátero ; plana en la frente granujienta, sin
que los ojos sobresalgan apenas á los lados.
Protórax transversal, convexo, eon la base casi recia, bastante
más estrecha que la de los élitros, de lados que se ensanchan
242 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
en línea recta y ángulo muy obtuso hacia el borde anterior don-
de tiene su mayor anchura, siendo dicho borde en curva saliente
con una profunda fosa redonda en el medio del protórax, cerca
de su base y en el resto de su superficie granujienta como la
cabeza.
Patas anteriores, intermedias y posteriores inermes, sin espi-
nillas terminales al fin de las tibias ó si existen tan pequeñas que
no se distinguen con el aumento ordinario de una lente, cubier-
tas por la escasa y corta pubescencia negra de las patas ; uñas de
los tarsos, cortas y bífidas.
Élitros completos, sin dejar al descubierto más que el pigidiOy
abrazando ampliamente los húmeros, con la sutura unida hasta
los dos tercios de su longitud y desde aquí hasta su termina-
ción dehiscente, moderada y ligeramente acuminados en el fin.
Pubescencia densa y corta^ negra sobre las partes negras y ro-
jizo dorada sobre las amarillentas. Facies general de un Zonitisr
mutica.
9- — Con la misma coloración en todas sus partes que el cf ,
menos en los últimos anillos abdominales, que no son por com-
pleto amarillentos, sino los dos últimos en la cara dorsal y el an-
terior sólo en su borde final, siendo negros en la cara ventral y
sólo amarillentos en su borde.
Con las antenas notablemente más cortas y de artejos más ci-
lindricos y finos, no pasando de la mitad del cuerpo.
Forma y proporciones de cabeza y protórax como en el cT- Éli-
tros cortos sin cubrir más de V4 ^el abdomen vacío, dehiscentes
desde su base, como los élitros de un Meloé, de los que se dife-
rencian principalmente por no montar el uno sobre el otro.
Patas inermes como en el cf y notablemente más cortas, sobre
todo en sus tarsos, terminados lo mismo que en él por corta&
uñas bífidas.
Meloé pallidicolor sp. n. loe Mogador.
Especie pequeña de cuerpo; cabeza antenas y palpos, patas incluso
las coxas, protórax y élitros amarillos de paja vieja, espinas termi-
nales de las tibias rojizo acarameladas como las uñas bífidas, ab-
domen pardo rojizo, pubescencia corta rojizo dorada; en algunos
ejemplares la coloración es más ensombrecida, tirando á un roji-
zo achocolatado en cabeza, prbtórax y élitros; pero las antenas,
palpos y patas conservan el color claro; en los ejemplares frescos
DE HISTORIA NATURAL. 249
Ó bien secados, ofrecen un contraste notable los ojos negros ma-
tes y las mandíbulas en su extremo también negras, destacando
de la cabeza luciente, clara, de puntuación finísima que la hace
parecer lisa, con una muy fina y poco marcada estría desde el oc-
cipucio al vértice, que es ligeramente abombado entre los ojos.
Antenas largas, filiformes, tan gruesas al final como al princi-
pio, con todos sus artejos á partir del tercero, cilindráceos más
del doble de largos que anchos y próximamente del mismo tama-
ño todos, si no es el último, casi dos veces más largo que el ante-
rior, pero no más grueso que él y acuminado.
Protórax transverso, de base excavada en arco de círculo, de
ángulos posteriores redondeados y gibosos, de lados curvos con
su mayor anchura próximamente hacia el medio y con el borde
anterior ligeramente entrante, glol ular, con una depresión en la
línea media y dos redondeadas á uno y otro lado en el tercio an-
terior; puntuación fina, aunque algo más marcada que la de la
cabeza.
Espaldas nada angulosas y fin de los élitros agudo, pero bien
redondeado.
Patas poco robustas, las anteriores é intermedias con sus tibias
bastante encorvadas hacia dentro, con fuertes espinas terminales,
tarsos gráciles notablemente más largos que las tibias corres-
pondientes y con todos sus artejos mucho más largos que anchos
y no muy comprimidos, uñas bífidas muy fuertes.
Sin similar entre las que conozco por su coloración que la
hace difícilmente visible en las dunas y terrenos arenosos donde
se encuentra durante el invierno con extrema rareza.
Lydiis Marrakensis sp. n. loe. Marráques.
Talla y coloración semejante á Lydus marginatus , con la dife-
rencia de que la mancha negra es solo sutural , quedando siem-
pre más campo rojo -vinoso que negro, aun en los casos en que
estese extienda; por lo general, la mancha negra es estrecha,
basilar, sin pasar del medio de los élitros, sin desaparecer tam-
poco en ningún ejemplar; mas frecuentemente la mancha se pro-
longa hasta los V4 de la longitud de los mismos, pero siempre en
todos los ejemplares es estrecha y mal limitada.
Cabeza y protórax más brillantes con la puntuación más clara,
pero bien impresa, negros y con densa pubescencia, también ne-
gra, con las mismas preporciones que en marginatus.
•244 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Antenas largas y robustas con Jos tres últimos artejos algo más
linos que los anteriores; el cuarto, vez y media más largo que el
quinto.
Cuerpo y patas negro de pez, con la pubescencia del abdomen
á trozos argentada; en el interior de las tibias anteriores tira á
rojizo como en las plantas de los tarsos que son gráciles termina-
dos en largas uñas bífidas; las espinas terminales de las tibias
son corlas, pero muy robustas.
Especies de Zonabris del SW. de Marruecos
POK
MANUEL M. DE LA ESCALEnA
Al describir aquí hasta siete especies de Zonahris del SW. ma-
rroquí, pruébase con ello el casi total desconocimiento de su fauna
á pesar de las numerosas especies descritas de Marruecos con
anterioridad, puesto que solo me ocupo de los materiales recogi-
dos por mí en dos campañas de primavera únicamente en la cos-
ta y dos itinerarios á Marráquesy al Sus, calcúlese lo que habrá
de dar de novedades un país tan fértil como inexplorado.
Así que este cuadro no es ni aun un avance á la fauna de la
región, sino un medio útil para la descripción de las especies
nuevas que en él aparecen, marcando sus diferencias con las
otras por mí recogidas; claro es que el tiempo facilitará á los
que me sucedan un trabajo de mayor fuste.
Por los atisbos, tengo la convicción de que la fauna de Ma-
rruecos ha de sobrepujar en mucho en cuanto á los coleópteros á
la fauna ya de por sí extraordinariamente rica del Sur de Espa-
ña; cuando de 19 especies de Zonahris por rutas relativamente
trilladas, más de un tercio son novedades, y cuenta que estos in-
sectos tienen áreas muy extensas, no es mucho suponer que otros
géneros y otras familias hayan de guardar proporciones equiva-
lentes entre lo que de ellas se conoce y lo que en colecciones y en
•el campo está por estudiar; labor de muchos habrá de ser ésta, y
de tranquilidad y tiempo.
Habiéndome cabido en suerte el ser uno de los iniciadores del
movimiento producido en nuestra Sociedad para la creación de
la Comisión de estudios del NW, de África, puedo y debo animar
DE HISTORIA NATURAL. 2l5
á nuestros consocios á que ese movimiento no cese, importunan-
do á unos y á otros constantemente, porque sólo el tesón y la
constancia nos llevan de ventaja en Marruecos los otros europeos
y sería necio que trabajos con fruto comenzados , solo por moro-
sidad se estanquen y no avancen; ciiéstales á los otros el arran-
que y á nosotros la persistencia en el esfuerzo inicial y es má