BOXjETIlsr
¡XB LA BEAI, SOCIEDAD BSPANOLA
BE HISTORIA NATURAL
TOMO XX.— 1920
MADRID
MUSEO NACION^AL DE CIENCIAS NATURALES
Hipódromo. — Teléf. S-443.
1 9 2 O
Í¿iS2Í^-yí->^
JUNTA DIRECTIVA
DE LA
REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
PARA 1920
Presidente D. Romualdo González Fragoso,
Vicepresidente D. Manuel Aulló y Costilla.
Tesorero D. Ignacio Bolívar y Urrutia.
Secretario D. Ricardo García Mercet.
Vicetesorero D. Cayetano Escribano y Peix.
Vicesecretario D, Cándido Bolívar y Pieltain.
Bibliotecario D. Ángel Cabrera Latonre.
Comisión de publicación
Don Florentino Azpeitia. — D. Romualdo González Fragoso, — D. Antonio
Casares Gil, -D, Luis Lozano Rey,— D, Domingo Sánchez y Sánchez,
Comisión de Bibliografía
Don Lucas Fernández Navarro, — D, José María Dusmet y Alonso. —
D. Ángel Cabrera Latorre, — D. Antonio de Zulueta. — D, Francisco de las
Barras,
Comisión de Catálogos
Don Blas Lázaro e Ibiza. — D, José María Dusmet y Alonso, — D. Enrique
Pérez Zúñiga,— D. Angei Cabrera Latorre,
SECCIÓN DE BARCELONA
Presidente Sr, Marqués de Camps,
Vicepresidente < D. Arturo Caballero.
Tesorero D Francisco Pardillo y Vaquer.
Secretario D. Emilio Fernández Gaíiano,
SECCIÓN DE SEVILLA
Presidente D, Antonio Benjumea Calderón.
Vicepresidente D, Manuel de Paúl.
Tesorero D. Joaquín Novella Valero .
Secretario D, Eduardo Albors.
JUKTA DIRECTIVA
SECCIÓN DE ZARAGOZA
Presidente D. Antonio de Gregorio Rocasolano
Vicepresidente D. José López de Zuazo
Tesorero D, Pedro Ferrando y Más.
Secretario D. Pedro Moyano.
SECCIÓN DE GRANADA
Presidente D. Rafael López Mateos.
Vicepresidente R. P. Manuel M,^ S, Navarro Neumann.
Tesorero D, Juan Luis Diez Tortosa.
Secretario D. Fidel Fernández Martínez.
Comisión para el fomento del Museo regional
Don José Taboada. — D. Francisco Simancas.— D. Manuel Diez Tortosa.
SECCIÓN DE SANTANDER
Presidente D. Vicente Aguinaco.
Tesorero.. D. Luis Alaejos y Sanz.
Secretario D. Ricardo Ruiz de Pellón.
Comisión del Museo
Don José Gómez Vega.— D. Federico Vial. D. Orestes Cendrero.— Don
José Olabe.
SECCIÓN DE SANTIAGO
Presidente D. Eugenio Labarta.
Tesorero D. César Sobrado Maestro.
Secretario. D. Antonio García Várela.
SECCIÓN DE VALENCIA
Presidente D. Eduardo Boscá.
Vicepresidente Excmo. Sr. Conde de Montornés.
Tesorero . D. Emilio Moroder.
Secretario D. Luis Pardo y García.
Socios fundadores de la Real Sociedad Española de Historia Natural
D. José Argumosa. t
D. Ignacio Bolívar y Unrutia
Excma, Sra. Doña Cristina Bnunetti
de Lasala, Duquesa de Mandas f
D. Francisco Cala, f
Excma.Sra. Don a Amalia deHeredia,
Marquesa Viuda de Casa Loring, f
Excmo. Sr. D. Miguel Colmeii'o. f
D. Antonio Cipriano Costa, f
Excmo. Sn. D. Cesáreo Fernández
Losada.
D. Saturnino Fernández de Salas, f
O. Manuel Mana José de Caldo, f
D. Joaquín González Hidalgo.
D. Pedro González de Velasco f
D. Ángel Guirao y Navarro, t
D Joaquín Hysern. f
D. Marcos Jiménez de la Espada, f
D. Rafael Martínez Molina, t,
D. Francisco de Paula Martínez y
Sáez t
D. Manuel Mir y Navarro, f
D, Patricio María Paz y Membiela. f
Excma, Sra. Condesa de uñate, f
D. Sandalio Pereda y Martínez, f
D. Laureano Pérez Arcas, f
D. José María Solano y Eulate. f
D. Serafín de Uhagón. f
D. Juan Vilanova y Piera. f
D. Bernardo Zapater y Marconell. t
Socio numerario perpetuo
D. Federico Soler Segura, f
Presidentes qie ha tenido esta Sociedad desde su fundación
en 8 de febrero de 1871
1871-7
1873.
1874.
1875.
1876.
1877.
1878.
1879.
1880.
1881.
1882,
1883.
1884.
1885.
1886.
1887.
1888.
1889.
1890.
1891.
1892.
1893.
1894.
2. Excmo. Sr. D. Miguel Col- 1895.
meiro. f
D. Laureano Pérez Arcas, f 1896,
limo, Sr. D. Ramón Llórente y
Lázaro, t - 1897.
limo. Sr. D. Manuel Abeleira.f 1898.
Excmo. Sr, Marqués de la Ri- 1899.
vera, f 1900.
limo. Sr. D. Sandalio Pereda 190'l.
y Martínez f 1902.
D. Juan Vilanova y Piera. f
Excmo. Sr. D Federico de 1903.
Botella y de Hornos, f 1904.
D. José Macpherson. f 1905.
D. Ángel Guirao y Navarro, f 1906.
Excmo. Sr. D Máximo La- 1907.
guna. f 1908.
Excmo. Sr. D- Manuel Fer- 1909.
nandez de Castro, t 1910.
D. Pedro Sáinz Gutiérrez, t 1911.
D. Serafín de Uhagón. f
D.AntonioMachadoyNúñez. t 1912.
limo. Sr. D. Carlos Castell y
Clemente f 1913.
Excmo. Sr. D. Manuel M. J. de
Caldo t 1914.
D. Ignacio F. de Henestrosa,
Conde de Moriana. t 1915.
D. Francisco de P. Martínez y
Sáez. t 1916
D. Carlos de Mazarredo f
D. Laureano Pérez Arcas, t 1917.
Excmo. Sr. D. Máximo La-
guna, f 1918.
Excmo. Sr. D. Daniel de Cor- 1919.
tazar.
D. Marcos Jiménez de la Es-
pada, t
D. José Solano y Eulate, Mar-
qués del Socorro, t
D, Santiago Ramón y Cajal.
D, Manuel Antón y Ferrándiz.
D. Primitivo Artigas, f
D, Gabriel Puig y Larraz. f
D. Blas Lázaro e Ibiza.
D. Federico ülóriz y Agui-
lera, t
Excmo. Sr. D. Zoilo Espejo, f
D. José Rodríguez Mourelo.
D.Salvador Calderón Arana, t
D. Florentino Azpeitia.
D, José Casares Gil.
D. Luis Simarro y Lacabra
D. José Gómez Ocaña. t
D. Joaquín González Hidalgo.
limo. Sr. D. Emilio Ribera y
Gómez
Excmo. Sr. D. Ricardo Co-
dorníu.
limo. Sr D. Juan M, Díaz del
Villar
limo. Sr. D. José Madrid Mo-
reno.
limo. Sr. D. Fernando Garda
Arenal,
D. José María Dusmet y
Alonso.
D. Eduardo Hernández-Pa-
checo.
D. Gustavo Pittaluga.
D. Antonio Martínez y Fernán-
dez Cantillo.
XilSTJ^ IDE SOCIOS
DE LA
REAL ESPIlñOLII DE HIUORIA IIATDliAL
EN 14 DE ENERO DE 1920
Socios protectores
EN ESPAÑA
S. M. el Rey D. Alfonso XIII.
Excmo. Sr. D. Manuel Allendesalazar.
Excmo. Sr, Duque de Medinaceli.
Excmo. Sr. Duque de Alba.
Excmo. Sr. Duque de Luna.
Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz,
Excmo. Sn. D. Juan Navarrorreverten.
Excmo. Sr. D. Dámaso Berenguer.
EN EL EXTRANJERO
S. A. S.^el Príncipe Alberto de Monaco.
Sr. Marqués de Mauroy. (Francia.)
Socios honorarios
Castellarnau (D. Joaquín María de), Inspector general del Cuerpo de Inge-
nieros de Montes. Segovia.
Engler (Dr. Adolf), Gelneimer Regierungsrath, Professor der Botanik, Direc-
tor des Kgl.-botanischen Gartens und Museums. — Motzstrasse, 89,
Berlín, W.
Geikie (Sir Arcliibald), Director of Geoiogical Survey of England and Wa-
les. - 28, Fermyn Street, S. W., Londres.
Holland (Wilíiam J.), Director del Museo Carnegie en Pittsburgh (Estados
Unidos),
Lázaro e Ibiza (D, Blas), de la Real Academia de Ciencias, Doctor en Far-
macia y en Ciencias, Decano de la Facultad de Farmacia, — Pala-
fox, 19, hotel, Madrid. (Botánica.)
Perrier (Edmond), Director del Museo de Historia Natural, Miembro del
Instituto. — París.
Poulton (Edward B,), Profesor de Zoología en la Universidad. Oxford
Inglaterra.
Ramón y Cajal [Excmo. Sr. D. Santiago), de las Reales Academias de Medi-
cina y Ciencias, Catedrático en la Facultad de Medicina, Consejera
de Instrucción pública. — Calle de Alfonso XII, 72, Madrid.
Simón (Eugéne).— Villa Saíd, 16 (70, rué Pergolése), París. (Arácnidos.)
Tschermak (Prof. Dr. Gustav).— Universitát, Viena,
LISTA DE SOCIOS
Socios correspondientes extranjeros (^)
Acloque (Alexandre).— 69, Avenue de Segur, París.
Arnold (Dr. J.).— Munich.
Balsamo (Francesco).— Via Salvator Rosa, 290, Ñapóles.— (Botánica
y principalmente algas.)
Bedel (Louis), de la Sociedad entomológica de Francia. — 20, rué de
rodeón, París, 6e. (Coleópteros paleárticos.)
Bois (D.), Assistant au Muséum. - 15, rué Faidhenbe, Saint Mandé
(Seine). Francia. — (Botánica.)
Boulenger (G. A.), del Museo británico. — Courtfeld Road, 8, —South
Kensington, S. VV.— Londres. - (Herpetología e Ictiología,)
Brancsik [Dr. Cari). — Trencsen (hungria).— (Entomología.)
Bréthes (D. Juan), Conservador en el Museo Nacional, calle de Mar
Chiquita, 236, Villa General Urquiza, Buenos Aires. — (Ento-
mología.)
Brizi (Ugo).— Museo Agrario. Via Santa Susana, Roma. — (Botánica y
principalmente flora de Italia.)
Bucking (Dr. H.), Profesor en la Universidad — Estrasburgo
(Francia).
Burr (Malcolm), Doctor en Ciencias por la Universidad de Oxford,
Ingeniero. Knez Mihailova, 21, Belgrado (Servia). — (Dermápteros y
ortópteros.)
Cannaviello (Prof. Eurico). — Villa Bruno, Portici (Ñápeles).
Cari (Dr. J.), Ayudante del Museo de Historia Natural.— Ginebra (Sui-
za). — (Entomología, Miriápodos.)
Chevreux (Edouard).— Route du Cap, Bóne (Argelia). — (Crustáceos
anfipodosj
Coggeshall (Arthur), Jefe del Laboratorio de Paleontología del Museo
Carnegie. — Pittsburgh (Estados Unidos).
Corbiére (Louis), Profesor de Botánica en la Universidad. — Cherbur-
go (Francia).
De Toni (Pr. Dr. Joannes Baptista), Director del Jardín Botánico de
la Universidad de Módena (Italia).
Dervieux (Prof, D. Ermanno).— Via Cario Alberto, 29, Turín (Italia).—
(Foraminíferos.)
Distant (W. L.). — Steine Haus, Selhurst Road, South Norwood, Surray
(Inglaterra). — (Hemípteros.)
Dollfus (Adrien), Director de La Feuille des Jeunes naturalistes.—
Rué Pierre Charron, 35, París.
Fauvel (Albert), Abogado. 3, rué Choren, Caen (Francia). — (Estafi-
linidos.)
Gebien (H.). -Stockardtstrasse, 21, Hamburg-Hamm.— (Co/eoptez-os).
Gestro (Raffaello), Doctor, Director del Museo Cívico de Historia Na-
tural.— Villeta Dinegro, Genova (Italia).- (Coleópteros.)
Griffini (Dr. Achule), Profesor en el Liceo «Berchet».— Milán (Italia). —
(Entomología.)
Harlé (E.), Ingeniero.— 36, rué Emile Fourcaud, Burdeos (Francia). —
(Paleontología.)
Heckel (Edouard), Profesor en la Facultad de Ciencias. — 31, Cours
Lieutaud, Marsella {Francia).- (Botánica).
(I) Con el objeto de fomentar las relaciones científicas entre los socios, se indica
entre paréntesis y con letra bastardilla, después de las señas de «u domicilio, si el
«ocio cultiva en la actualidad más especialmente algún ramo 4e la Historia Natural.
DE LA REAL B3PAS0LA DE HCáTOlUA NATURAL 9
Horváth (Géza), Doctor en Medicina, Dinecton del Museo Nacional de
Hungría, Museumring, 12, Budapest (Hungría). — (HemipterosJ
Janet (Charles), Ingeniero, Doctor en Ciencias. — 71, rué Paris Voisin-
lieu prés Beauvais, Oise (Francia). — (Geología y Paleontología,
Hormigas, Avispas y Abejas,)
Jeannel (Dr. Rene). 11 bis, rué Ozenne, Toulouse (Francia). —f/n-
sectos cavernícolas.)
Kheil (Napoleón M.), Profesor en la Escuela de Connercio, Socio
del Club de Historia Natural de Praga y de las Sociedades Entomo-
lógicas de Berlín, Stettin y Dresde. — National, 38, Praga (Checo-
eslovj.quia).
Lagerheim (Prof. Gustav), Profesor en la Universidad de Estocolmo.
(Botánica sudamericana.)
Leclerc du Sebion (M.), Profesor en la Universidad de Toulouse
(Francia).
Lesne (Pierre), Ayudante de Entomología del Museo de Historia Natu-
■ ral. 55, rué de Buffon, Paris, 5^ ^Francia). -- (Entomiología.)
Lewis (Jorge). — 87, Frant Road, Tumbridge Wells (Inglaterra).— (Co-
leópteros del Japón e Histéridos^)
Martin (Rene), Abogado. - 20, rué d'Angouléme, Paris, 10^ (Francia).
(Neurópteros de Europa y Odonatos.)
Meunier (Stanislas), Profesor de Geología del Museo de Historia Na-
tural. - 3, quai Voltaire, Paris. - (Litología.)
Montandon (Arnald L.). — Filaréte, Strada Viilor, Bucarest (Rumania).
(Hemípteros, principalmente heterópteros.)
Olivier (Henry). — Baroches-au-Houlme (Orne), Francia
Piccioli (Comm. Francesco), Director del Instituto Forestal.— Vallom-
brosa [HaWa). — (Botánica )
Piccioli (Dott. Lodovico), Prof. ord. di Selvicoltura, Apicoltura e Tec-
nología nel R.° Instituto superiore Forestal. - Florencia (Italia). —
(Botánica.)
Porter (Dr. Carlos E.), Director del Museo y Laboratorio de Zoo-
logía aplicada y Catedrático de Zoología general. Entomología
y Microscopía del Instituto Nacional Agronómico; Director y fun-
dador de la Revista Chilena de Historia Natural y de los Ana-
les de Zoología Aplicada; Director de la obra Fauna de Chile,
Oficial de Instrucción pública; >(Chevalier» del Mérito Agrícola, etc.
Dirección postal: Casilla, 2.974, Santiago (Chile). — (Histología
normal, Crustáceos decápodos, Longicornios, Hemípteros hete-
rópteros, Cóccidos, Agromyzidae y Bibliografía zoológica de la
América latina.)
Reitter (Edmond). — Paskau (Checoeslovaquia). — fCo/edpíe/'OS.^
Richard (Jules), Doctor en Ciencias, Director del Museo Oceanógra-
fico. - Monaco. (Crustáceos inferiores.)
Salomen (Dr. W.).- Instituto Mineralógico de la Universidad.— Hei-
deiberg (Alemania).
Schouteden (H.). — Bruselas.— (Hemípteros)
Schulthess Rechberg (Antón, v). Doctor en Medicina. — Thalaker-
strasse, Zurich {Suiza}. — (Entomología, Ortópteros e Himenóp-
teros.)
Thomas (Prof. Oldfield), British Museum, Londres.— (Mamíferos.)
Torre (D. Carlos de la), Catedrático en la Universidad de la Habana
(Cuba).
Turnez (W. Henry), de la Comisión Geológica. - Washington (Estados
Unidos). (Geología.)
Verneau (Dr. Rene), Profesor en el Museo de Historia Natural. — 48,
rué Ducouédic, Paris 14^ (Francia).
Washington (Dr. Henry St.)— Locust, Mammouth Co., N. J. (Estados
Unidos).
10 LISTA DE SOCIOS
Weise (J.). — Griebenowstrasse, 16, Berlín, n. 37. — [Coleópteros,
esp. Curculiónidos y Crisomélidos.)
Socios numerarios 'i)
1918. Academia de Infantería. — Toledo,
1912. Aguilar-amat (D. Juan Bautista), Ingeniero industrial. — Barcelona.
1919. Aguilar Blanch (D. Ronnualdo), Médico.— Pasaje de Monistrol, 4,
Valencia. — (Mamíferos y Aves.)
1903. Aguilar y Carmena (D. Fernando), Farmacéutico, Director de |a
Estación de Biología vegetal. — lllescas (Toledo). - [Biología ve-
getal.)
1918. Aguiló Forteza (D. Francisco de S.), Alumno de Ciencias Naturales.
Barcelona.
1902. Aiabern (D. Enrique), Doctor en Medicina.— Borne-Pelaires, 104,
Palma de Mallorca.— [Citología general e Histología.)
1897. Alaejos y Sanz (D. Luis), Doctor en Ciencias, Conservador de la
Estación de Biología marina. — Santander.
1920. Alcantarilla (R. P. Fernando), Prefecto de las Escuelas Pías.— Va-
lencia.
1914. Aleonada González (D. Ángel), Licenciado en Ciencias Naturales. —
Alonso Fernández de Madrid, 2, Palencia.
1917. Aldama Herrero (D. Ricardo), Auxiliar de la Facultad de Ciencias. —
Oviedo.
1915. Almela Mella (D. Juan), Auxiliar del Instituto de Reformas Socia-
les. —Madrid.
1914. Alvarado Fernández (D. Salustio), Licenciado en Ciencias Natura-
les. — Lagasca, 101, Madrid.
1915, Alvarez de Toledo (D. Ramón), Profesor auxiliar de la Facultad de
Medicina. — Granada.
1919. Alvarez López (D. Enrique), Licenciado en Ciencias Naturales. —
Limón, 22, Madrid.
1908. Andreu y Rubio (D. José), Profesor de Historia Natural en el Semi-
nario de Qrihuela (Alicante).
1875. Antón y Ferrándiz (D. Manuel), Catedrático de la Facultad de Cien-
cias, Director del Museo de Antropología, — Olózaga, 5 y 7, Ma-
drid. [Antropología.)
1894. Aragón y Escacena (D. Federico), Doctor en Ciencias Naturales,
Catedrático en el Instituto. — León.
1917. Aragón y Escacena (D. Francisco), Ayudante del Instituto. — León.
1905. Aranda y Milián (D, Francisco), Catedrático de ZoolOg'a en la Uni-
versidad. — Paseo de Sagasta, 22, Zaragoza.
1885. Aranzadi y Unamuno (D. Telesforo), Doctor en Farmacia y en Cien-
cias Naturales, Catedrático de la Facultad de Farmacia de la Uni-
versidad.— Cortes, 635, 3.°. 2.^, Barcelona. — [Antropología y Bo-
tánica.)
1918. Ardanaz (D. Félix), General Jefe de Estado Mayor de la 7.^ Región.
y aWaáoWá.— [Entomología.)
1910. Ardiz Acha (D. Manuel).— Paseo de Pamplona, 7, Zaragoza.
1909, Ardois (D. Juan). -Princesa, 43, Madrid.— /'Co/edp^eros del Globo.)
1903. Arases (D Rafael), Ingeniero Jefe del Distrito Forestal de Ponteve-
dra. — Tuy (Pontevedra).
(I) El nombre de los socios numerarios va precedido de la cifra que indica el año
de su admisión en la Sociedad, y el de los socios fundadores y vitalicios, de las
abreviaturas S. P. y S. V., respectivamente.
DE LA REAL EMPANÓLA DE HISTORIA NATURAL 11
1902, Arévalo Carretero (D. Celso), Doctor en Ciencias Naturales, Cate-
drático del Instituto del Cardenal Cisneros; Jefe de la Sección de
Hidrobiología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, — Aya-
la, 82, Madrid. — (Hidrobiología.)
1915, Arias de Olavarrieta (D. José), Licenciado en Ciencias Naturales. —
Luna, 25, Madrid.
ic)04. Arias Encobet (D, José), Catedrático en la Universidad, Gomis,
41, 3,°, 1.^, Barcelona. (Dipteros.J
1906, Ashi^r y C.'' (A.).~ 13, Untar den Linden, Benlin, W.
1872. Ateneo científico y literario (Biblioteca del),— Prado, 21, Madrid.
1917. Ateneo Conquense.- Mariano Catalina, 30, Cuenca,
1915. Ateneo de Santander,
1917, Ateneo de Sevilla.
1919. Ateneo de Soria.
1912. Aulló y Costilla (D. Manuel), Profesor de la Escuela de Ingenieros de
Montes, Director del Laboratorio de la Fauna Forestal Española.
Ferraz, 40, Madrid.
1897. Azpeitia y Moros (D. Florentino), Profesor en la Escuela de Minas.
Fernando VI, 10, Madrid,— fMalacología y Diatomeas.)
1917. Báez Velasco [D. Eligió),— Puerta del Sol, 6, Madrid,
1919, Báguena Ferrer (D, Ramón), Alumno de Derecho. — Peris y Vale-
ro, 40, Valencia,
1904. Bahía y Urrutia (Excmo, Sr, D, Luis), Abogado, ex Senador del Reino,
Caballero Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica, — Al-
magro, 29, Madrid. - [Agricultura.)
1919. Balaguer Ferrer (D. Rafael), Profesor de Ciencias Naturales de la
Escuela Normal de Palma de Mallorca.
1913, Balasch (R. P. Jaime), Profesor de Historia Natural. Colegio de
San José, Valencia.
1906. Balguerias y Quesada (D. Eduardo), Conservador de Herbarios del
Jardín Botánico y Auxiliar de la Universidad.— Príncipe, 27, Madrid.
1-920. Barandiaran (D, Miguel), Profesor del Seminario de Vitoria, — (Pre-
historia.)
1911, Barbará Marti (D. Faustino), Doctoren Medicina, Director de la Re-
vista La Medicina l/a/enc/'a/?a,— Caballeros, 16, Valencia.
1913. Barnet (D, Ricardo), Profesor de la Escuela Alemana.- Barcelona.
1891. Barras de Aragón (D, Francisco de las), Profesor de la Escuela
Superior del Magisterio. — Ballesta, 17, Madrid. (Entomología y
Botánica.)
1901 . Barreiro Martínez (R. P. Agustín), Agustino, Doctor en Ciencias Na-
turales,— Madrid, (Madréporas.)
1895, Bartolomé de! Cerro (D, Abelardo), Catedrático de la Universidad.
Valladolid.
1920. Bartual Moret (D, Juan), Catedrático de Histología de le Facultad
de Medicina. — Embajador Vich, 1, Valencia, (Histología.)
1918, Bataller Ca a'ayud (D, José R.), Licenciado en Ciencias.- Barcelona.
1916. Beato y Pérez (D.José), Alumno de Ciencias.— Ledesma (Sal amanea).
191 1. Beatty (Beatrice M,),— Harboro Road, 36, Northampton (Inglaterra).
1912. Bellido y Golferichs (D. Jesús María), Catedrático excedente. — Bar-
celona.
1906. Beitpán Bigorra (D, Francisco), Catedrático de la Universidad y Di-
rector del Jardín Botánico, — Pizarro, 10, Valencia, — (Botánica.)
1919. Benaches Ansina (D. José María), Ayudante del Instituto. — Valencia.
1905. Benedito (D. José María). Jefe del Laboratorio de Taxidermia def
Museo Nacional de Ciencias Naturales, — Claudio Coelío, 118, Madrid.
1912. Benedito (D. Luis), Colector taxidermista del Museo Nacional.—
Claudio Coello, 118, Madrid.
1912. Benisa (R. P. Fr. Melchor de). Director del Observatorio, Totana
ÍMurcia).
12 LISTA DE SOCIOS
1915. Benjumea Calderón (D. Antonio), Ingeniero de Mi'nas.— Sevilla.
1920. Bernaldo de Quirós (D. José Luis), Perito mecánico, — Marqués de
Urquijo, 25, Madrid, - (Entomología.)
1910. Berraondo (D, Manuel), Catedrático en el Instituto,— Albacete,
1903, Bescansa Casares (D, Fermín), Catedrático de Historia Natural en
el Instituto, — La Coruña. — (Botánica.)
1919, Biblioteca Municipal de Sevilla.
1898. Blas y Manada (D. Macario), Doctor en Farmacia, Cuesta de San-
to Doming = >, 20, Madrid
1901. Bofill [D. José María), Doctor en Medicina.— Aragón, 281, Bar-
celona.
1919. Bogani VaJdecabres (D, Emilio), Alumno de Medicina. Pelayo, 37,
Valencia.
1912. Bolívar y Pieltain (D. Cándido), Conservador de Entomología del
Museo Nacional de Ciencias Naturales. Coya, 29, Madrid. - (Co-
leópteros y Ortópteros.)
191 3. Bolívar y Pieltain [D. Ignacio), Doctor en Medicina, Ayudante del
Instituto de Radiactividad.— Magdalena, 21, Madrid.
S. F. Bolívar y Urrutia (D. Ignacio), Catedrático de la Facultad de Cien-
cias, Director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, -Goya,
29, Madrid,— /'Ortópteros, Hemipteros y Crustáceos.)
1915, Bolos y Vayreda (D. Antonio), Farmacéutico, -San Rafael, 28,
Olot (Gerona). (Botánica).
1909. Bordas Celma (R. P. Manuel). — Escuelas Pías de Mataré (Barcelona).
1898. Borobio (D. Patricio), Catedrático en ia Facultad de Medicina.—
Coso, 47, Zaragoza.— (Pediatría.)
1872. Boscá y Casanoves (D. Eduardo), Licenciado en Medicina, Cate-
drático honorario de la Facultad de Ciencias de la Universidad. —
Avenida de los Aliados, E, B., Valencia. - /'/T'epí/7es de Europa.)
1900, Boscá y Seytre (D. Antimo), Doctor. en Ciencias, Catedrático en el
Instituto. — Avenida de Navarro Reverter, 24, Valencia. - (Minera-
logía y Paleontología.)
1918. Bosch Domingo (D. Juan).— Barcelona.
1918. Sotey Mateu (D Timoteo), Licenciado en Ciencias Naturales. -
Barcelona.
1916. Breuil (M. Henry), Profesor en el Instituto de Paleontología huma-
na. 1, rué Pené Panhard, París.
1918. Brioude Pardo (D. Manuel), Profesor de la Policlínica de la Facul-
tad de Medicina.— Bustos Tavera, 26, Sevilla.
1912. Brólemann (H. W.). - Pau (Bajos Pirineos, Francia). (Entomología
S. V. general, especialmente Miriápodos.)
1901. Brugués y Escuder (D Casimiro), Doctor en Farmacia y en Cien-
cias.— Bruch, 66, Barcelona ~ (Histología vegetal.)
1883. Buen y del Cos (D. Odón de), ex Senador, Catedrático de Minera-
logía y Botánica en la Universidad Central, Director del Instituto
Español de Oceanografía.- Lagasca, 116, Madrid.— f/9/o/og'/a ma-
rina.)
1915. Buen y Lozano (D. Fernando de). Licenciado en Ciencias y Alumno
de Farmacia.— Lagasca, 116, Madrid.
191 1. Buen y Lozano (D. Rafael de), Catedrático de la Sección de Cien-
cias en la Facultad de Medicina. — Cádiz.
191 6. Buen y Lozano (D. Sadi de), Licenciado en Medicina.— Lagasca, 116,
Madrid
1919. Buesa y Buesa (D. Andrés), Alumno de Ciencias Naturales. — Pon-
tejos, 2, Madrid.
1918. Buñuel (D. Luis), Alumino de Ingenieros Agrónomos. - Residencia
de Estudiantes, Madrid. — (Entomología.)
1915. Busquéis Mollera (D. Narciso), Licenciado en Ciencias Naturales.
Bañólas (Gerona).
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL 1»
1901 . Caba lepo (D. Arturo), Catedrático de la Universidad. - Bertrán, 104,
San Gervasio (Barcelona).
1913. Caballe'-o Fernández (D. Justo), Alumno de Ciencias. — Barcelona.
1908. Csbeza de León (D. Salvador), Catedrático de la Facultad de Dere-
cho en la Universidad. Santiago.
1912. Cabré y Aguilió (D. Juan).— Martín de los Heros, 2, Madríd.— (Es-
peleología.)
1902. Cabrera y Díaz (D. Agustín), Doctor en Ciencias, Catedrático en e\
Instituto. — Laguna de Tenerife (Canarias).
1891. Cabrera y Díaz (D Anatael), Médico cirujano. — Laguna de Tenerife
(Canarias). [Himenópteros, Véspidos, Euménidos y Masáridos
del Globo.]
1896. Cabrera y Latorre (D. Ángel), Agregado al Museo Nacional de
Ciencias Naturales; Caballero de la Orden civil de Alfonso XII. —
Claudio Coello, 115, Madrid. — /'A^am/'/eros / Dibujo científico.)
1901. Colleja y Borj < Tarrius (D. Caíalos), Catedrático en la Facultad de
Medicina.— Cortes, 248, pral., Barcelona. - [Histología.)
1910. Cambronero v González (D. Saturnino), Farmacéutico militar. —
Veneras, 1 y 3, 1.° dcha., Madrid.
1889. Camps (Sr. Marqués de). Diputado a Cortes.— Canuda, 16, principal,
Barcelona.
1916. Cañáis Carreño (D. Juan), Alumno de Ciencias Naturales. — Bar-
celona.
1914. Candau y Plzarro (D. Feliciano), Rector y Catedrático de la Facul-
tad de Filosofía y letras de la Universidad. Sevilla.
1913. CaranHell y Per'cay (D. Juan), Doctor en Ciencias Naturales, Cate-
drático en el Instituto. Cabra. {Geología.)
1905. Carballo (D. Jesús), Licenciado en Ciencias. Silva, 34, Madrid. —
(Espeleología.)
1919. Cárdenas Villar (D. Federico), Alumno de Ciencias Naturales. —
Barcelona.
1914. Carreras Reura (D. Francisco), Licenciado en Ciencias Naturales.
Gracia, 6. Mahón.
1918. Carrión y Carrión (D. Pascual), Ingeniero Agrónomo. — San Fer-
nando, 29, Sevilla.
1877. Carvalhi Monteiro (Éxcmo. Sr. D. Antonio Augusto de). Doctor en
Derecho y Ciencias Naturales por la Universidad de Coimbra y
Miembro de la Sociedad de Aclimatación de Río Janeiro. — Rúa
do Alecrim, 70, Lisboa (Portugal). — {Lepidópteros.)
1901. Casamada Mauri (D. Ramón). — Pelayo, 17, 2.°, Barcelona.
1919. Casanova Dalfó (D. José) Doctor en Medicina y Cirugía — San Vi-
cente, 151, Valencia.
1911. Casan (Rvdo. P, Ignacio), Profesor de Historia Natural de las Es-
cuelas Pías de Gandía. Valencia. — {Flora y fauna de Gandía.)
1901. Casare<5 G I (limo. Sr. D. Antonio), Médico Mayor de Sanidad Mili-
tar, Consejero de Sanidad. Plaza de Santa Catalina, 2, Madrid.—
{Hepáticas y musgos.)
1901. Casares Gil (Excmo. Sr. D. José), Catedrático en la Facultad de
Farmacia, Senador del Reino. Plaza de Santa Catalina, 2, Ma-
drid.- {Análisis químico mineral.)
1906. Cascón y Martínez (D. José), Ingeniero Agrónomo. — Ciudad-Rodrigo.
1901. Casino de Zaragoza.
1911. Castaños Fernández (D. Emiliano), Catedrático del Instituto.—
Mahón.
1912. Castro y Barea (D. Pedro), Doctor en Ciencias Naturales, — Eloy
Gonzalo, 6, Madrid. — {Mineralogía.)
1905. Castro y Pascual (D. Francisco), (Catedrático de la Facultad de
Farmacia, Secretario general de la Universidad Central. — Valver-
de, 9, Madrid.
14 M3TA DE SOCIOS
Í919. Cátedra de Agricultura del Instituto general y técnico de Toledo.
1901. Cátedra de Mineralogía y Botánica de la Universidad de Barcelona.
1907. Cátedra de Mineralogía y Botánica de la Universidad Central.
Madrid.
1901, Cátedra de Mineralogía y Botánica de la Universidad de Santiago.
1916, Cátedra de Mineralogía y Zoología de la Facultad de Farmacia de
la Universidad de Santiago.
1914. Cavero Martínez (D, Isidoro), Licenciado en Ciencias Naturales.-
Sagasta, 3, Madrid,
1884. Cazurro y Ruiz (D. Manuel), Doctor en Derecho y en Ciencias Na-
turales, Catedrático en el Instituto, Paseo de Gracia, 78, Barce-
lona, ' {Prehistoria y Micrografía.)
1918, Ceballos (D. Gonzalo), Ingeniero de Montes. Martín de los Heros,
56, Madrid. - {Entomología.)
1905. Cendrero (D. Orestes), Doctor en Ciencias Naturales, Catedrático
en el Instituto. — Concordia, 9, Santander,
191 6. Cerralbo [Excmo. Sr. Marqués de). - Ventura Rodríguez, 2, Madrid.
1891. Chaves y Pérez del Pulgar (D, Federico), Doctor en Ciencias Físi-
co-Quínnicas, Director del Museo regional.— Córdoba. {Minera-
logía y Cristalografía.)
1913, Cillero y Ángulo (D, José), Ayudante del Instituto. —Reus.
191 3. Gil ero y Anguio (D, Marcelino), Catedrático en el Instituto, Burgos.
1920, Clermont (Mr, Joseph). 162, rué Jeanne d'Arc prolongée, París,
13e. {Coleópteros.)
1916, Codina (D. Ascensio).— La Roca, Sarria, Barcelona, - {Insectos de
Cataluña.)
1873, Codorníu (Excmo, Sr. D. Ricardo), Inspector general jubilado del
Cuerpo de Ingenieros de Montes, Gran Cruz de Isabel la Católica
y del Mérito Agrícola. — Murcia,
1914. Cogolludo y Bejerano (D, José María), Doctor en Ciencias y Far-
macia. Martín de los Heros, 20, Madrid.— {Botánica y Zooceci-
dias.)
1904. Colegio de Sant.o Domingo.— ürihuela (Alicante).
1919, Colegio del Beato Juan de Rivera de Burjasot (Valencia),
1907. Colomo y Amarillas (D, Victoriano), Profe'sor en la Escuela de Ve-
terinaria.— Olivar, 1, Madrid,
1914. Conde Diez (D. Enrique), Ingeniero de Minas,- Claudio Coello, 13,
Madrid.
1892. Corrales Hernández (D. Ángel), Catedrático en el Instituto. -Ciudad
Real.
1872. Cortázar (Excmo. Sr, D. Daniel de), Senador del Reino, Inspector
general jubilado del Cuerpo de Ingenieros de Minas, de las Reales
Academias de la Lengua y de Ciencias Exactas, Físicas y Natura-
les, Consejero de Instrucción pública,— Vnlázquez, 15, hotel, Ma-
drid.
1920, Cortés Contreras (D. Antonio), Farmacéutico. — Granada.
1901, C'oscollano y Burillo (D, José), Catedrático en el Instituto.- Baeza-
1918. Crespí Salón (D. Andrés), Alumno de Ciencias,— Barcelona,
1915, Crespí y Jaume (D, Luis), Catedrático en el Instituto Escuela,—
Madrid.
1920. Cross (Mr, Richard B,),— Fernanflor, 6, Madrid,
1902, Cru y Marqués (D. Enrique), Naturalista preparador, San Vicente,
245, Valencia, - {Ornitología y Oología.)
1903, Cruz (D. Emiliano de la). Ingeniero jefe de las minas de Ribas (Ge-
rona), de las Sociedades geológicas de Londres, Francia, Bélgica
e Italia, etc. Ingeniero graduado de los Institutos de Minas de
Londres y de Newcastle, — Minas de Ribas, Gerona,
1902. Cruz Nathan (D. Ángel B, de la). Profesor ayudante en el Instituto,—
Libertad, 204, Cabañal (Valencia). — {Zoología.)
DE LA. REA.L ESPAÑOLA. DE HI3T0BIA NATURAL 16
1915. Cuesta Urcelay (D. Juan), Licenciado en Ciencias Naturales. — Mar-
tín de los Henos, 57, Madrid.— [Botánica.)
1919. Cuñat (R. P. Salvador), Sch. P., Profesor de Historia Natural en las
Escuelas Pías de Alcira (Valencia) — (Flora de Alcira.)
1912. Cusí y Ventades (D. Ernesto), Doctor en Ciencias, Conservador in-
terino del Museo Nacional de Ciencias Naturales — Ferraz, 94,
Madrid.
1910. Dantín y Cereceda (D. Juan), Catedrático en el Instituto Escuela.—
Madrid
1910. Darder Pericas (D. Bartolomé), Licenciado en Ciencias. -Vallori, 18'
Palma de Mallorca. - {Estratigrafía)
1910. Darder y Cánaves (D. Emilio). —Temple, 9, Palma de Mallorca.
1908, Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Salamanca.
1913. Decano de la Facultad de Ciencias déla Universidad.— Valladolid.
1909. Delgado Lauger (D. Jorge). Paseo de Colón, 3, Barcelona.
1917. Deselaeps (Dr. Hubert), Doctor en Medicina. — Moya, 4, Barcelona,
{Antropología.)
1902. Deulofeu (D. José), Catedrático de Química inorgánica en la Facul-
tad de Farmacia. -Santiago.
1918. Díaz Llanos (D. Eduardo). — Huelva.— (Pre/7/stor/a.)
1890. Díaz del Villar Cllmo. Sr. D. Juan Manuel), Doctor en Medicina, Ca-
tedrático en la Escuela de Veterinaria, Consejero de Sanidad. —
Atocha, 127, duplicado, Madrid. {Epizoarios y Entomozoarios.)
1899. Díaz Tesaos (R. P. Filiberto), Doctor en Ciencias, Conservador, por
oposición, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Fuenca-
rral, 155, Madrid.
1901. Diez Tortosa (D. Juan Luis), Catedrático en la Facultad de Farma-
cia.— Reyes Católicos, 47, Granada. — {Botánica.)
1907. Diez Tortosa (D. Manuel), Licenciado en Ciencias Naturales. -
Granada.
1918.. Dios Otero (D. Prudencio de), Farmacéutico, Gran Hospital. Pon-
tevedra. — {Biología.)
1911. Dodero (D. Agostino), fu Gno.— Vía Gropallo, 6-3; Casella póstale,
S. V. 1160, Genova [Italia).— (Co/edpíeroa'o'e Europa.)
1915. Domínguez (D. Baldomcro), Catedrático de Historia Natural en el
Instituto.— Almería.
1917. Domínguez y Montero (D. Pedro), Alumno de Ciencias Naturales. —
Línea del Tajuña.— Albalate de Zorita.
1917. Doresie y Betancor [D. Federico), Profesor normal.— Palma, 11,
Madrid.
1913. Dubois (D. Carlos). — Ferraz, 52, bajo, Madrid.
1903. Duiau (M,).— 34-36, Margaret Street, Cavendish Square, Londres.
1890. D(!smet y Alonso (D. José M.), Doctor en Ciencias Naturales, Na-
turalista agregado al Museo Nacional. — Claudio Coello, 19, Ma
drid. — {Himenópteros.)
1909. Eguren y Bengoa (D. Enrique), Catedrático de la Universidad. —
Oviedo.
1898. Eleizegui (D. Antonio), Catedrático en la Facultad de Farmacia.—
Plaza de la Universidad, 5, tercero, Santiago.
1888. Elizalde y Eslava (D. Joaquín), Catedrático de Historia Natural en
el Instituto.- Logroño.
1912. Escalas Real (D. Jaime), Doctoren Medicina. — Salellas, 2, Palma
de Mallorca.
1902. Escribano (D. Cayetano), Conservador del Museo Nacional de Cien-
cias Naturales, Profesor auxiliar de la Facultad de Ciencias.—
Colmenares, 6, Madrid,
1918. Escribano (D. Marcial), Licenciado en Ciencias Naturales, —Villar de
Gallimazo (Salamanca).
1918. Escuela Alemana.— Barcelona.
16' LISTA DE SOCJOS
1872. Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Biblioteca
de la).- Alfonso XII, Madrid.
1872. Escuela de Ingenieros de Montes (Biblioteca de la). Madrid.
1894. Escuela de Veterinaria de Madrid.
1919. Escuela Nonnnal de Maestras. - Teruel.
1917. Escuela Normal de Maestras de Guipúzcoa.- San Sebastián.
1917. Escuela Normal de Maestras de Vizcaya. Bilbao.
1905. Escuela Normal de Maestros de Granada.
1917. Escuela Normal de Maestros de Sevilla.
1915. Escuela Superior de Comercio de Málaga.
1919. Escuela Profesional de Comercio de Valencia.
1907. Espejo y Casabma (D. Francisco), Regente de la Escuela Norma.
de Maestres. - Granada.
1920. Espinosa (D, P.). La Granja. Santiago de Chile.
1902. Esplugues Armengoi (D. Julio), Licenciado en Ciencias Naturales,
Auxilian del Instituto. Jardinero 2.° del Botánico.- Hospital, 12,
Valencia. - {Botánica)
1905. Estación de Biología marina.- Puerto Chico, Santander.
1917. Estébanez (D. Rosendo), Doctor en Farmacia. - Plaza de Bilbao, 7,
Madrid.- {Botánica.)
1902. Esteva (D.José), Presbítero,— Clavería, 5, Gerona.- (£?otón/ca ge-
nera! y Criptogamiai)
1914. Ezquieta y Arce (D. Joaquín), Alumno de Ciencias Naturales. Bar-
celona.
1878. Facultad de Ciencias de la Universidad (Biblioteca de la). — Valencia.
1906. Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada.
1917. Facultad de Ciencias de la Universidad de Murcia.
1903. Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada.
1914. Fallot (M. Paul).'— Laboratoire de Géologie, place Notre Dame, Gre-
noble (Francia).
1909. Faura y Sans (D. Mariano), Presbítero, Profesor auxiliar, por opo-
sición, en la Facultad de Ciencias.— Valencia, 234, principal, 1.*,
Barcelona.
1914. Pene h (D. Rafael), Ingeniero.— Granada. {Cristalografía química)
1910. Fernández (D. Ambrosio). — Agustino. - Colegio de Uclés, por Ta-
rancón (Cu&nca).- {Lepidópteros.)
1911. Fernández Alonso (Doña Juana), Profesora en la Escuela Normal
de Maestras de La Coruña.
1904. Fernández Galano (D. Emilio), Catedrático en la Universidad.—
Barcelona.
1914. Fernándtz Hernández (D. Alfredo), Profesor de Historia Natural en
el Colegio de Cervantes.— Hernán "Cortés, 19, Valencia.
1908. Fernández Martí (D. José), Doctor en Medicina y Cirugía y en Cien-
cias Naturales, Jardinero mayor del Botánico. — Caballeros, 7, Va-
lencia.
1907. Fernánr'ez Martínez (D. Fidel), Médico.- San Antón, 71, Granada.
1916. Fernández Montesinos (D. Gregorio), Médico- Granada.
1890. Fernández Navarro (D. Lucas), Catedrático de Cristalografía en la
Facultad de Ciencias. Velázquez, 64, Madrid.
1913. Fernández-Nonídez (D. José). Schermerhorn Hall, Box, 31. Colum-
bia University, Nueva York.
1919. Fernández Pérez (D. Pascual), Alumno de la Escuela Superior del
Magisterio — Alburquerque, 17, Madrid.
1917. Fernández Riofrío (D. Benito), Licenciado en Ciencias Naturales. -
Barcelona.
1919. Ferrán Debrie (D. Antonio), Profesor de la Escuela de Ingenieros
industriales. — Claris, 112, Barcelona.
1900. Ferrando y M s (D. Pedro), Catedrático de Mineralogía y Botánica
en la Universidad. — Paseo de Sagasta, 9, Zaragoza.
DK liA REAL ESPAisOLA BE HISTORIA NATURAL 1?
1912. Ferré Gomis (D. Roberto), - Barcelona.
1885. Ferrer (D. Carlos), Doctor en Medicina y Bachiller en Ciencias.—
Ronda de la Universidad, 16, primero, Barcelona.
1914. Ferrer Merin (R. P. Francisco), Rector del Colegio de la Concep-
ción de Onteniente (Valencia).
1907. Ferrer Hernández (D. Francisco), Profesor auxiliar, pon oposición,
en la Universidad.— Sierpe, 3, Madrid. — (Esponjas.)
1915. Ferrer y Galdiano (D. Manuel), Licenciado en Ciencias Naturales.—
Paseo de Recoletos, 37, Madrid. -(Crustáceos.)
1879. FIórez y Goniález (D. Roberto). Cangas de Tineo (Asturias). —
{Entomología.)
1901. Folch y Andreu (D. Rafael), Catedrático de la Facultad de Farma-
cia.— Augusto Figueroa, 11 y 13, Madrid.
1912. Font Quer (Dr. Pío), Licenciado en Ciencias y Farmacéutico mili-
tar. — Sicilia, 26 bis, Barcelona. — [Botánica).
1918. Fontana Company (D. Mario A.), Ingeniero mecánico. Nueva Pal-
mira, Uruguay. — (Mo/l/scos.)
1914. Fraga Torrejón (D. Eduardo de), Maestro superior. — Moratín, 48,
Madrid.
1910, Franganillo Balboa (P. Pelegrin), S. J., Profesor en el Colegio de
Belén, Habana (Cuba). — Apartado 221. — {Aracno/og/'a y en espe-
cial Araneología.)
1917. Frankowski (D. Eugeniusz), Ayudante en el Instituto Antropológico
de la Universidad de Cracovia, -Marqués de la Ensenada, 10, Ma-
drid. — {Antropología y etnografía.)
1888. Fuente (D. José María de la). Presbítero, de la Sociedad entomológi-
ca de Francia, fundador y ex Presidente de la Aragonesa de Cien-
cias Naturales, Vicepresidente (Sección zoológica) del Congreso za-
ragozano de 1908, fundador de la Sociedad entomológica de Espa-
ña, laureado primer premio en el concurso de la Sociedad Arago-
• nesa de 1907, Socio de honor del Ateneo Científico de Ciudad Real
y Miembro de otras varias Sociedades nacionales y extranjeras.
Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real). — (Co/eopíeros de Europa.)
1890. Fuset y Tubiá (D. José), Catedrático en la Universidad.- Diputa-
ción, 221, Barcelona. — {Gusanos y Dibujo científico.)
1914. Gabinete de Historia Natural de la Universidad de Sevilla.
1910, Gamundi Ballester (D. Juan), Farmacéutico militar.— Palma de Ma-
llorca (Baleares),
1916. Gandoifi Hornyold (Dr, Alfonso). — Laboratorio biológico-marino. —
S. V. Porto Pi, Palma de Mallorca, ^/c^'o/og'/a.)
1914. Garbayo Ayala (D. Saturnino), Alumno de Ciencias Naturales. —
Barcelona.
1872 García Arenal (limo. Sr. D. Fernando), Ingeniero Jefe de Cami-
nos, Canales y Puertos. — General Oráa, 7, Madrid.
1913. García Banús (D. Mario), Doctor en Ciencias Naturales. — Zurich
(Suiza).
1913. García Bayón Campomanes (D. Pedro), Licenciado en Ciencias Na-
turales. — Don Benito (Badajoz)
1915. García del Cid (D. Francisco), Licenciado en Ciencias Naturales.—
Banco de España. — Tarragona.
1918. García Fresca y Tolosana (D. Antonio), Licenciado en Ciencias Na-
turales. -Fernández de la Hoz, 15, 2.°, Madrid. — (/^/7to/77o/oy/a.)
1906. García González (D, Joaquín), — Preciados, 46, 3.°, Madrid.
1913. García Izcara (D, Dalmacio), Director de la Escuela de Veterinaria,
Plaza de la Cebada, 9, Madrid,
1877, García Mercet (D. Ricardo), Secretario de la Asociación española
para el progreso dejas Ciencias, Naturalista agregado al Museo
Nacional de Ciencias Naturales, Subinspector de Sanidad militar.
Glorieta de Quevedo, 10, Madrid. — {Himenópteros de Europa)
Tomo xx.— Enero, 1920. 2
18 LISTA DE SOCIOS
1899. García Várela (D. Antonio), Catedrático de Mineralogía y Botánica
en la Universidad de Santiago (Galicia).- {Hemípteros.)
1910. García Velázquez (D. Pedro), Ingeniero de Minas. — Res, 6, Sevilla.
1909. Garma (D. Félix de la), ex Diputado provincial, Licenciado en Dere-
cho.— La Paraya-Guriezo {_San{ander).- {Piscicultura.}
1900. Gelabert Rincón (Rvdo. D. José).— Llagostera, Gerona,— (/V//>7e/-a/o-
gia y Geo logia.)
1917. Gil de Ceballos (D. Julián), Licenciado en Ciencias Naturales. Mé-
rida (Badajoz).
1914. Gil Lletget (D. Augusto), Licenciado en Ciencias Naturales. - Serra-
no, 19, Madrid. - (/li/es.)
1917. Gila (D. Frutos), Licenciado en Ciencias químicas. Calle del Gober-
nador, 31, Madrid.
1896. Giménez de Aguilar y Cano (D. Juan), Catedrático de Historia Na-
tural en el Instituto.— Casa Blanca, Cuenca. — {Lepidópteros.)
1920. Gimeno Gil (D. Pedro), Doctor en Filosofía y Letras, Profesor ayu-
dante en el Instituto. Sorni, 21, Valencia.— [C/z/Dato/ogí/a.)
1919. Gi er Moret [D. Salvador). San Vicente, 205, Valencia.
1912. Goizueta y Díaz (D. Jesús), Catedrático y Decano de la Facultad de
Farmacia. Barcelona.
1912. Gómez de Llarena y Pou (D. Joaquín), Doctor en Ciencias Natura-
les, Museo Nacional de Ciencias Naturales, — Madrid.— (Geo/og/a
/ Geografía.)
1914. Gómez Fernández (D. Luis). Travesía del Conde Duque, 8, Madrid.
1911. Gómez Llueca (D. Federico), Farmacéutico, Catedrático en el Ins-
tituto.— Jaén,— [Geo/05' /a.)
191 7. Gómez-Menor y Orteg > (D. Juan), Alumno de Ciencias Naturales. —
Pez, 24, Madrid.
1914. Gómez Miguel (Rvdo. P. Eusebio), Profesor de las Escuelas Pías.
Sevilla.
1916. Gómez Rodríguez (D. Mariano de la Paz).— Plaza de Alfonso XII, 8,
Linares (Jaén).
1909. Gómez Vega (D. José).— Santander. — (/l/7í/-opo/og^/a.)
1919. Gómez Vmuesa (D. Leoncio), Licenciado en Ciencias. — Madrid.
1910. González (D. Saturio), P. B.— Convento de Santo Domingo de Silos
{Burgos).— {Mamíferos.)
1919. González Bellote (D. José), Canciller del Consulado de España en
Tetuán (Marruecos).
1881. González Fragoso (D. Romualdo). Eloy Gonzalo, 14, principal, Ma-
drid. — (Mco/oy/a.)
S. F. González Hidalgo (D. Joaquín), de la Real Academia de Ciencias,
Catedrático jubilado de la (Jniversidad Central, Jefe de la Sección
de Malacología del Museo Nacional, — Carmen, 4, Madrid.
1916. González Nicolás (D. Antonio), Ingeniero de Minas. — Sevilla.
1915. González Regueral (D. José f^amón). Licenciado en Ciencias Natu-
rales. — Inerarity, 13 y 15, Gijón.
1902. González Sáncnez (D. Francisco). — Granada.
1917. González Sevilla (D. Ramón).— Granada.
1914. Goñi SNaaore (D. Ramón), Licenciado en Ciencias Naturales. — Ma-
yor, 79, Pamplona.
1920. Gossé (D. Guillermo). Herrerías, por Cuevas de Vera (Almería).—
{Prehistoria.)
1918. Granja Agrícola de la Fundación Rodríguez Fabres. —Salamanca.
1919. Granja Escuela Práctica de Agricultura y Escuela de Peritos Agrí-
colas. —Burjasot (Valencia).
1898. Gregorio Rocasolano (D. Antonio), Catedrático de la Facultad de
Ciencias, —Zaragoza.
1916. Guerrero Rodríguez (D. Gregorio F.), Licenciado en Ciencias Natu-
rales, Lope de Vega, 39 y 41, principal, Madrid.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
19
1918.
1918.
1907.
1893.
1920.
1888.
1901.
1915,
1907.
1895.
1895.
1917,
1916.
1902.
1919.
1919.
1919.
1908.
1906.
1903.
1901.
1916.
1906.
1909.
1916.
1907.
1901.
1903.
1908.
1908.
1918.
1917.
1917.
1915,
1904.
1904,
1901.
1904.
1909.
1915.
1872.
1903.
1913.
1901.
Gutzwillep (D. Otto).— Barcelona.
Haas (Dr. Federico). - Senckenbergisches Museum, Viktoria-Allée,
7, Frankfort a. M.-—{Malacolog¡a)
Heintz (D. Luis), Licenciado en Ciencias, Director del Colegio de
Nuestra Señora del Pilar, — Goya, 13, Madrid.
Hernández-Pacheco y Esteban (D. Eduardo), Catedrático de la Fa-
cultad de Ciencias, Jefe de las Secciones de Geología y Minera-
logía del Museo Nacional de Ciencias Naturales. - Eloy Gonzalo,
13, Madrid.— (Geo/osí/a / Paleontología.)
Herrero Serra (D. Cándido), Alumno de Medicina. — Valencia.
Hoyos (D. Luis), Doctor en Ciencias Naturales y en Derecho, Cate-
drático de la Escuela Superior del Magisterio.— Lagasca, 11, Ma-
drid.—{Aníropología,']
Hueso (D. José), Doctor en Ciencias, Profesor numerario de la Es-
cuela Normal.- Avenida de Navarro Reverter, 8, Valencia.
Huguet del Villar (D. Emilio), Director fundador del Archivo Geo-
gráfico de la Península Ibérica. — Lista, 62, Madrid.
Huguet y Padró (D. Mariano), Doctor en Medicina. - Barcelona. —
{Bacteriología.)
Huidobrj y Hernández (D. José), Doctor en Ciencias, Conservador,
por oposición, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. —
Ruiz, 12, 2.°, Madrid.
Ibarlucea (D. Casto), Catedrático de Agricultura en el Instituto. —
Moreras, 6, 2°, Cáceres.
Ibérica (Revista). — Observatorio del Ebro (Tortosa).
Iglesias Iglesias (D. Luis), Doctor en Ciencias Naturales. — Santiago.
(Coleópterosí)
Imprenta de Fortanet, — Libertad, 29, Madrid.
Ingeniero Jefe del distrito minero de Valencia.
Ingeniero Jefe del Servicio Agronómico de la Región de Levante. —
Valencia,
Ingeniero Jefe de la División Hidrológico-forestaldel Júcar. —Valencia
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto general
Instituto genera'
Instituto genera'
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
Instituto genera
y técnico de Alicante.
y técnico de Baeza.
y técnico de Barcelona.
y técnico de Burgos.
y técnico de Castellón.
y técnico de Ciudad Real.
y técnico de Cuenca.
y técnico de Figueras (Gerona).
y técnico de Granada.
y técnico de Guadalajara.
y técnico de Huelva.
y técnico de Huesca.
y técnico de La Coruña.
y técnico de Lérida.
y técnico de Lugo.
y técnico de Mahón.
y técnico de Málaga.
y técnico de Orense.
y técnico de Palencia.
y técnico de Palma de Mallorca.
y técnico de Pontevedra.
y técnico de Reus (Tarragona).
y técnico de Salamanca.
y técnico de San Isidro (Biblioteca del). —Madrid,
y técnico de San Sebastián (Guipúzcoa).
y técnico de Santander.
y técnico de Santiago.
210 LISTA DE SOCIOS
1920. Instituto general y técnico de Segovia.
1916. Instituto general y técnico de Sevilla.
1918. Instituto general y técnico de Soria.
1880. Instituto general y técnico de Valencia.
1901. Instituto gene^^al y técnico de Vitoria,
1919. Instituto general y técnico de Zamora.
1901. instituto general y técnico da Zaragoza.
1909. Instituto Oswaldo Cruz.— Chez Mr. A. Schlachten, 46, rué Madama
París.
1919. Instituto provincial de Higiene (Sr. Director),- Valencia.
1872. Jardín Botánico (Biblioteca deIJ. — Madrid.
1906. Jerónimo Barroso (D. Manuel), Doctor en Ciencias Naturales, Auxi-
liar en la misma Facultad, Catedrático del Instituto. Salamanca.
(Briozóos.')
1884. Jiménez de Cisneros (D. Daniel), Catedrático de Historia Natural en
el Instituto.— Medina, 38, Alicante.— (Geo/og/'a.)
1917. Jorro Azcune (D. Ángel), Alumno de Ciencias Naturales, Plaza de
Ríus y Taulet, 2, 2.°, Barcelona.
191 7. Junta de, Obras del Puerto. --Almería.
1909. Labarta (D. Eugenio), Ingeniero de Minas,— Santiago.
1907, Laboratorio Biológico Marino de Baleares. — Palma de Mallorca.
1919. Laboratorio de Geología de la Facultad de Ciencias de la Universi-
1 dad de Zaragoza.
920. Laboratorio de la Fauna Forestal española. — Ferraz, 40, Madrid,
^906. Laboratorio de radiactividad de la Facultad de Ciencias.- Madrid.
1919. Lafora Almudéver (D. Luis), Doctor en Medicina y Cirugía, Médico
de los Hospitales Provincial y Santa Ana, -San Vicente, 205, Va-
lencia. " [Neuropatía.)
191v3. Laguna y Gómez (D. Luis), Licenciado en Ciencias Naturales.— Es-
tación, 8, Miguelturra (Ciudad Real).
1884. Lauffer (Excmo. Sr. D. Jorge), Agregado al Museo Nacional de
Ciencias Naturales, Gran Cruz del Mérito Agrícola, Caballero del
mismo y de la Orden civil de Alfonso XII. - Juan de Mena, 5, Ma-
drid.— (Co/eop/eros y Lepidópteros de España.}
1888. Laza (D. Enrique), Presidente de la Sociedad Malagueña de Cien-
cias.— Molina Lario, 4 y 6, Málaga.- ('-^A7á//s/s químico.)
1919. Laza Palacios (D. Modesto), Alumno de Farmacia.— Molina Lario,
4 y 6, Málaga.
1917, Leroy (Dr. Edouard), Doctor en Ciencias por la Universidad de
Bruselas. - Fábrica Solvay, Torrelavega (Santander). (Faneró-
gamas y Geografía botánica.)
1919. Linacero (D. Manuel G,), Alumno de la Escuela Superior del Magis-
terio.— Don Ramón de la Cruz, 69, Madrid.
1909. López (Excmo. Sr. D. Claudio), Marqués de Comillas. - Madrid.
1919. López Agós (D. Emilio), Licenciado en Ciencias Naturales. — Puerta
del Sol, 14, Madrid.
1889. López de Zuazo (D. José), Doctor en Ciencias Naturales, Catedrá-
tico en el Instituto. — Zaragoza.
1907. López Mateos (D. Rafael), Catedrático de Agricultura en el Institu-
to.— Granada.
1901. López JVIendigutia (D. Fernando), Doctor en Ciencias Naturales, profe-
sor auxiliar, por oposición, en la Facultad de Ciencias. — Barcelona.
1909. Loro y Gómez del Pulgar (D. Manuel V.), Catedrático en el Irtstitu-
to. - Gijón.
1909. Loustau y Gómez de Membrillera (D. José), Rector y Catedrático
de Mineralogía y Botánica en la Universidad.— Murcia.
1905. Lozano Rey (D. Luis), Catedrático de Zoografía de Vertebrados de
la Universidad Central, Jefe de la Sección de Osteozología del
Museo Nacional de Ciencias Naturales. — Lagasca, 119, Madrid.
DE LA REAL KSPANOL K ÜK HISTORIA NATURAL 21
1919. Luelmo Tolentin (D. Cándido), Alumno de Ciencias Naturales. —
Montera, 30, Madrid. - iBotánica.)
1901, Llenas y Fernández fD. Manuel), Avenida de ia República Ar-
gentina, 5, principal, Barcelona. — (fíoíá/7/ca.)
1919. Llopis Milán (D José), Farmacéutico.— Campo de Criptana (Ciu-
dad Real).
1902, Llcrd y Gamboa (D. Ramón), Doctor en Ciencias y Medicina. Jor-
ge Juan, 59, Madrid. {Química geológica.)
1914, Llórenle Lacave (D, Carlos). Sevilla.
1916. Llórente Lacave (D Juan Pedro). Sevilla.
1908. Llovet Vergara (D. Alejandro).— Escuderos, 4, Segovia.
191 9. Llund Gcrdiiio [D. Tomás), Alumno de Medicina.-- Gobernador Vie
jo, 14, Valencia.
1897. Maciñeira y Pardo (D. Federico G.), Cronista oficial de Ortigueira
(La Coruña). {Pre/iistoria.)
1907. Macho To » é(D. Aquilino), Doctor en Farmacia.- Saldaña (Falencia).
1887. Madrid Moreno (limo. Sr. D. José), Subjefe del Laboratorio muni-
cipal. Catedrático de 'écnica micrográfica e Histología vegetal y
animal en la Facultad de Ciencias, Jefe de la Sección de 'Micro-
biología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Consejero de
Sanidad y de Instrucción pública.— Serrano, 40, Madrid. (M-
cr agrafía.)
1917. Maiuquer y Nicoiau (D. Joaquín), Ingeniero.— Córcega, 413, Bar-
celona.— (A/erpeto/oy /a e 'etiología.)
1903, Mal- quer y Nicoiau (D. José), Ingeniero industrial.— Resellen, 323
Barcelona.- {Oceanografía y ■Malacología.)
1913. Marcet Riba (D Jaime), Profesor auxiliar de la Universidad. Lau-
ria, 49, Barcelona.
1913. Marín Sáenz de Viguera (D. Antonio), Licenciado en Ciencias Natu-
rales. - Ballesta, 6, Madrid .
1873. Marín y Sancho (D. Francisco), Licenciado en Farmacia. - Silva, 49
segundo derecha, Madrid.
1919. Martí Duran (D. Francisco), Disector, Preparador del Instituto.—
Verónica, 6, Valencia.
1915, Martín Lázaro (D. José), Jefe de la Farmacia Militar. Jaca.
1910. Martín Lecumberri (D. Esteban), Auxiliar en la Universidad. Va-
lencia, 278, Barcelona.— (D/s/omáceas, Microfotografía.)
1918. Martín y Cardoso (D. Gabriel), Licenciado en Ciencias Naturales. ■
Marqués de Urquijo, 3, Madrid,
1889. M.-riínez de la Escalera (D. Manuel). - Almagro, 10, Madrid.- (Co-
leópteros de Europa y Marruecos.)
1918. Martínez González (D. Serapio), Licenciado en Ciencias Naturales.
Pizarro, 15, 3.°, Madrid.
1903. Martínez Girón (D. Paulino), Abogado y Vicecónsul de Chile. Co-
rral del Rey, 9, Sevilla.
1893. Martínez Núñez (R. P. Zacarías), Agustino, Doctor en Ciencias Na-
turales, Obispo de Huesca.
1874. Martínez y Argel (D. Antonio), Doctor en Medicina. Hortaleza, 89,
Madrid.
1892. Martínez y Fernández Castillo (D. Antonio), Doctor en Ciencias N-a-
turales. Catedrático en el Instituto de San Isidro. Ferraz, 84, Ma-
drid.- (Entomología e Histología.)
1901. Martínez y Martínez (D. Cesáreo), Catedrático en el Instituto. -
Convento, 2, Huclva.
1913. Marvier (D. Evan), Ingeniero Inspector del servicio telegráfico de la
Compañía de los ferrocarriles Andaluces. — Sánchez Pastor, 8-10,
Málciya.- (Entomología )
-914. Más de Xaxars y Palet (D. José María), Ingeniero Químico Mén-
dez Núñez, 6, 3.° 2.^— Barcelona. (Carábidos.)
22 LISTA DE SOCIOS
1898. Más y Guindal (D. Joaquín), Farmacéutico Mayor de Sanidad Mili-
tar.- Ruiz, 13, Madrid,
1912. Maynar Dupla (D. Jesús), Auxiliar de la Universidad. — Manifesta-
ción, 93, Zaragoza. - {Botánica general)
1913. Mayordomo (D. Valentín), Colegio del Sagrado Corazón de Jesús.
Apartado, 66, Vigo.
1905. Mazarredo (D. Rafael), Ingeniero Jefe de Caminos. — Alcalá, 31,
Madrid.
1909. Medina Martínf z (D. Alfonso), Médico. - Serrano, 36, Madrid.
1888. Medina Ramos (D. Manuel), Doctor en Medicina, Catedrático de
Anatomía en la Escuela de Medicina. San Vicente, 8, Sevilla. —
{Himenópteros.)
1913. Meisser [Dr. D. Benedicto). Barcelona.
1909, Melcón (R. P. Agustín).— 10, Yangtszepoo Road. Shanghai. China. —
{Lepidópteros?^
1910. Mir y Llambias (D. Antonio), Catedrático de Agricultura en el Insti-
tuto. — Mahón.
1918. Miranda Mateo (D. Miguel de). Alumno de Ciencias. Calahorra.
1917. Miranda Rivera (D. Alvaro), Ayudante del Laboratorio Oceanógra-
fico. — Málaga.
1908. Montero y Rodrígu z-Almarza (D. José), Licenciado en Ciencias
Naturales. — Madrid.
1919. Montornés (Excmo. Sr. Conde de), Doctor en Ciencias Físico-Quí-
micas, —Valencia.
1881. Moragues (D. Fernando), Pbro. Avenida de Alejandro Roselló, 105,
tercero, Palma de Mallorca, - {Coleópteros).
1903. ^ oran Bay (D. Juan), Catedrático de Agricultura en el Instituto.—
Córdoba, (Durante el verano en Medina de las Torres, Badajoz).
1908. Morcillo (D. Ramón), Presbítero, Profesor del Sacro-Monte.—
Granada.
1909. Moreno y Rodríguez (D. Agustín), Catedrático del Instituto. Segovia.
1919. Moroder y Sala [D. Emilio). Maestro Chapí, 12, Valencia, -(fnto-
moloía, Coleópteros y Hemípteros.)
1914, Moróte y Greus (D. Francisco), Doctor en Ciencias, Director y Ca-
tedrático de A.gricultura del Instituto. - Plaza de San Pablo, 3,
Valencia. - {Patología vegetal.)
1898. Moyano y Moyano (limo, Sr. D, Pedro), Catedrático y Secretario
de la Escuela de Veterinaria, Comendador de número de la Or
den civ;l del Mérito Agrícola, Caballero de la Orden civil de Alfon-
so XII y Caballero de segunda clase de la Orden del Mérito Mili-
tar, — S, Nacional, 18, duplicado, Zaragoza. - {Etnología zootécnica)
1914. Múgica Mondragón (D. Hilario), Alumno de Ciencias Naturales. -
Hurtado de Amézaga, 30, Bilbao,
1902 Muñoz-Cobo (D, Luis), Doctor en Ciencias, Catedrático en el Insti-
tuto.— Málaga.— (A^a/aco/ogr/a y Mineralogía.)
1919, Muñoz Medina (D, José María), Profesor auxiliar de la Facultad de
Farmacia, Granada.
1872. Museo Nacional de Ciencias Naturales (Biblioteca del). - Hipódro-
mo, Madrid.
1894. Museo Pedagógico (Biblioteca del). Daoiz, 3, Madrid,
1905. Nasclmento (D. Luis Gonzaga do).— Setubal (Portugal).
1905. Navarrete (D. Adolfo).— Zurbano, 8, Madrid.
1903, Navarro (D. Leandro), Profesor de Patología vegetal en el* nstituto
Agrícola de Alfonso XII Madrid.
1917. Navarro Marlí^ (D. Frarcisco), Licenciado en Ciencias Naturales.
Mayor, 198, Palencia.
1908. Navarro y Neumann (R. P. Manuel María S.), S. J., Director de la
Estación sismológica de la Cartuja - Apartado núm. 32, Grana-
da,— (S/'s/no/og'/a / especialmente terremotos españoles.)
DE L V REVL ESPAÑOLA. DE HISTORIA NATURAL 23
1916. Navaz y Sanz (D. José Manía), Alumno de Ciencias Naturales. -
Hortaleza, 30, Madrid.
1908. Nieto Valls (D. Gustavo), Catedrático en el Instituto. Orense.
1915. Novel Peña (D. José), Licenciado en Farmacia. —Avenida de Cer-
vantes, hotel. Granada.
1902. Novella Valero (D. Joaquín), Catedrático en el Instituto de Sevilla,
1898. Novoa y Alvarez (D, Francisco), Vicecónsul de Portugal en Goyán,
Socio correspondiente de la Arqueológica de Pontevedra y de la
Española de Higiene, Comendador de las Ordenes de Cristo y de
la Concepción de Villaviciosa de Portugal, Médico municipal de
Tomiño, Socio de número de la Cruz Roja Española y condeco-
rado con la medalla de plata de la misma Sociedad y con la de
plata de Puentesampayo, - (Por Túy), Goyán.
191 7. Ob- rmaier [Dr. Hugo).— Alcalá, 143, Madrid.
1872. .Oberthür (D. Carlos), de la Sociedad Entomológica de Francia.—
Faubourg de Paris, 36, Rennes (llle-et-Vilaine), Francia. — {Le-
pidópteros?^
1872. Oberthür (D.Renato), de la Sociedad Entomológica de Francia, Fau-
bourg de Paris,36, Rennes(llle-et-Vilaine), Francia. — (Co/eop/eros.)
1872. Observatorio Astronómico (Biblioteca del). Madrid.
191 1. Olabe Aion-o (D. José).- -Santander.
191 1. Olea y Córdova (D. Gregorio), Subinspector Farmacéutico da Sa-
nidad Militar. — Valverde, 8, principal, Madrid.
1909, Olivar (D. Manuel), Doctor en Medicina, Profesor auxiliar en la Es-
cuela de Veterinaria. - Zaragoza.
1887. Onís (D. Mauricio Carlos de), Licenciado en Ciencias. — Santa En-
gracia, 23, principal, Madrid,
1890, Ortega y Mayor (D. Enrique). — Calle de Carretas, 14, Laboratorio
químico, Madrid.
1897. Orueta (D, Domingo de), Ingeniero de Minas. — Lagasca, 116, Ma-
drid.— (Geo/o^/a.)
1915. Owin y Cortés (D. Jacinto), Profesor de la Facultad de Medicina. •
Sevilla.
i905. Padró (D. José), Tecnógrafo de la Facultad de Ciencias. — Huer-
tas, 70, Madrid.
1894. Palacios (D. Pedro), de la Real Academia de Ciencias, Inspector
general jubilado del Cuerpo de Ingenieros de Minas. — Montes-
quinza, 9, Madrid,
1918, Palet y Barba (D, Domingo), Diputado provincial, Barcelona.
191 1, Pan Fernández (D, Ismael del). Catedrático en ef Instituto, - Toledo
[Geología?)
1881. Pantel (R. P José), Laboratoire de Biologie, Institut Catholique,
Toulouse (Francia).
1905. Pardillo Vaquer (D. Francisco), Catedrático de Cristalografía en la
Universidad.- Aribau, 152, Barcelona.
1913. Pardo García (D. Luis), Licenciado en Ciencias Naturales, Profesor
ayudante en el Instituto.— Gran Vía, 65, Valencia,
1882, Paúl y Arozarena (D, Manuel José de).— San Vicente, 10, Sevilla, -
{Patología vegetal.)
1903, Pazos Caballero (D, J.iH.), Médico-cirujano; Miembro de varias so-
ciedades científicas y Corresponsal de la Academia de Ciencias
de la Habana. — Martí, 46, San Antonio de los Baños (Cuba)
{Dípteros parásitos.)
1898. Pella y Frogas (D. Pedro), Ingeniero industrial químico y mecánico;
Socio de mérito de las Económicas Aragonesa y Gerundense de
Amigos del País y del Ateneo de Teruel; Ingeniero Jefe da la ex-
plotación del Ferrocarril de Cariñena a Zaragoza,— Zaragoza,—
{Geología.)
1907, Pereyra Galblatti (D, José), Perito agrónomo por la Escuela da
24 LI8TA DE 80C108
Montpellier. — Arrecife CLanzarote, Islas Canarias), — {Agronomía
y Geología Agrícola de Canarias.)
1913. Pérez (R. P, Valentín), Escolapio.— Getafe (Madrid).
1918. Pérez Casanova (D. Gonzalo), Licenciado en Ciencias Naturales. —
Residencia de estudiantes, Madrid.
1915, Pérez de Barradas y Alvarez de Eulate (D. José). — Viriato, 24,
Madrid.
191 5. Pérez de Perro (D. Félix), Auxiliar de la Universidad. — Valladolid.
1881, Pérez Lara (D. José María),— Jerez de la Frontera (Cádiz) , — (fío-
tán ca.)
1873. Pérez Ortego (D. Enrique), Doctor en Ciencias, Profesor auxiliar
en el Instituto del Cardenal Cisneros. — C. de San Bernardino 7
Madrid.
1894. Pérez Zúñiga (D. Enrique), Profesor auxiliar en la Facultad de Me-
dicina.— Paseo de Trajineros, 32, Madrid.
1907. Peris Fuentes (D. Ernesto).- Burriana (Castellón.)
1902. Pi y Sufter (D. Augusto), Catedrático en la Facultad de Medicina.-
Barcelona.
1901. Pie (D. Mauricio), de la Sociedad entomológica de Francia.— Digoin
(Saóne-et-Loire), Francia.--(£A7Í. general de Argelia, Col. e Híme-
nopt. paleart. Melíridos, Punidos, Antícidos, Pedílidos, Brúquidos
y «Nanophyes' de todo el mundo.)
1915. Pina de Rubíes (D. Santiago).- Madera, 9, Madrid. - {Química mi-
neral.)
1903. Pittaluga (D, Gustavo), Catedrático de Parasitología de la Facultad
de Medicina en la Universidad Central, — Blanca de Navarra, 4,
Madrid, {Investigaciones micrográlicas aplicadas a la clínica)
19 1 6. Pía (D. Joaquín), Editor.- Gerona.
1915. Planas Qarau (D. Antonio), Licenciado en Ciencias Naturales.- Ca-
valierías, 13, Palma de Mallorca.
1917. Planchuelo y Portales (D. Gregorio), Licenciado en Ciencias y Far-
macia.— Talavera de la Reina (Toledo).
1919. Plasencia Pertegás (D. José), Profesor auxiliar en el Instituto.—
San Pablo, 2, Valencia.
1905. Pons (D. Enrique), Catedrático en el Instituto.- Pamplona.
1918. Pcrtuspch Roca (D. Antonio), Perito Agrícola. — Barcelona.
1918. Potó (D. Mariano). Ayala, 74, Madrid.
1887. Prado y Sáinz (D. Salvador). Doctor en Ciencias Naturales, Cate-
drático y Director del Instituto.- Guadalajara.
1917. Prieto de Castro (D. Blas), Licenciado en Ciencias Naturales. -
Farmacia Militar. Valladolid.
1916. Pro y Alonso (D. Andrés), Licenciado en Ciencias Químicas. Arra-
bal, Salamanca.
1918. Pujiula (R. P, Jaime), S. J., Director del Laboratorio Biológico de
Sarria (Barcelona),
1912. Pujol (D. Manuel).— Vellisca {Cuenca).— {Lepidóptores.)
1912. Quelle (Dr. Otto). - Kónigstrasse, 3, Bonn (Alemania).— (Geo/oc^/a
/ Geografía i)
1895. Ramón y Cajal (D. Pedro), Catedrático en la Facultad de Medicina.
Sitios, 6, Zaragoza.- {Histología.)
1917. Ramos Escudero (D. Abel), Licenciado en Ciencias Naturales.— Se-
gundo distrito escolar. Medina de Ríoseco (Valladolid).
1872. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Biblioteca
de la).— Valverde, 26. Madrid.
1901. Real Biblioteca de Berlín (Kónigliche Bibliothek).— Behrenstrasse,
40, Berlín, W. 64.
1920. Rebollar Rodríguez (D. Jesús), Licenciado en Ciencias Naturales.-—
Cardenal Cisneros, 12, Madrid. — (f'n/o/TJo/o.^/a.)
1917. Reichenow (Dr. Eduard). - Güntzelstrasse, 27, Berlin-Wilmersdorf.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL 25
1915, Rey Montero (D, José Cipriano), Catedrático de Agricultura del
Instituto. -Málaga.
1907. Reyes Calvo CD. Manuel), Farmacéutico, Licenciado en Ciencias. ■
Don Diego Avis, 6, Cabra.
1883. Rejes y Prosper [Excmo. Sr. D. Eduardo), Catedrático de Fito-
grafía en la Facultad de Ciencias, Jefe de la Sección de herba-
rios en el Jardín Botánico, Caballero Gran Cruz de Isabel la Ca-
tólica. — San Bernardo, 55, Madrid.— {Anatomía microscópica ve-
getal, Criptógamas y Orquídeas de España.)
187Z Ribera (limo, Sr, D. Emilio), Doctor en Ciencias Naturales, Catedrá-
tico jubilado de la Escuela Superior del Magisterio.- Orellana, 1,
Madrid.
1918. Riesgo Ordóñez (D. Ángel), Ayudante de Montes.- Ferraz, 40, se-
gundo, Madrid. -(Entomología.)
191 7. Río-Honega (D. Pió del). Doctor en Medicina,— Prado, 10, Madrid.
1914, Rioja Lo-Bianco (D. Enrique), Doctor en Ciencias Naturales.— Ca-
tedrático del Instituto.— Badajoz.— (Gí/sanos anélidos.)
1886. Rioja y Martín (D. José), Catedrático de Zoogr.afía de animales in-
feriores y moluscos de la Universidad Central — Madrid.— {Anato-
mía de animales inferiores.)
1909, Ríos Rial (D. Cándido), Director y Catedrático de Historia Natural
en el Instituto General y Técnico. — Santiago.— (Mnera/oy/a.)
1902. Riva (D. Maximino de la), Profesor auxiliar en la Facultad de Far-
macia.— Santiago.
1896 Rivas Mateos (D. Marcelo), Catedrático de la Facultad de Farma-
cia de la Universidad, Diputado a Cortes,— Sagasta, 19, Madrid. —
(Botánica.)
1917, Robert Soler (D, José), Profesor auxiliar de la Escuela do Ingenio-
ros Industriales,— Barcelona.
1916. Rodrigo (Rvdo, P. Sabino), Agustino. — Madrid.
1908. Rodric.0 Lavín (D, Cipriano), Doctor en Ciencias y Medicina, Auxi-
liar, por oposición, en la Facultad de Ciencias, — Hartzenbusch, 15
y 17, Madrid.
1884, Rodríguez Aguado (D, Enrique), Doctor en Ciencias y Medicina,
Profesor auxiliar de la Facultad de Ciencias. - Reyes, 13, Madrid.
1880. Rodríguez Mourelo (D. José), Académico de la Real de Ciencias
Exactas, Físicas y Naturales, Profesor de Química industrial or-
gánica en la Escuela Superior de Artes e Industrias. — Piamon-
te, 14, Madrid.- (Mineralogía y Química)
1914. Rodríguez Olleros (D. Jorge), Licenciado en Ciencias Naturales. —
Plaza de Martín Mateos, 6, Béjar (Salamanca)
1915. Rodríguez Sardina (D. Juan), Plaza de Bilbao, 5, 3.°, Madrid.
1906. Rodríguez y López Neyra (D. Carlos), Catedrático de Farmacia.
Granada. '
1912. Rodríguez y López Neyra (D. Emilio), Doctor en Ciencias Naturales
Catedrático en el Instituto.— Palma de Mallorca.
1903. Rodríguez y López Neyra (D. Manuel), Catedrático de la Facultad
de Farmacia.- Churruca, 17, Madrid. — (Liqúenes de España.)
1909. Rodríguez y Rosillo (D. Abilio), Catedrático del Instituto. — Cáceres.
1916. Roig Binirr elis (D. Jerónimo), Alumno de Ciencias,- Barcelona.
1916. Romani Guerra (D. Amador), Conservador del Museo Balaguer. —
Rambla, 27, Villanueva y Geltrú.
1914. Romeo (D. Fermín), Doctor en Ciencias Químicas. Zaragoza.
1914. Roselló Brú (D. Eduardo), Comandante retirado de Infantería. —
Libertad, 33, Cabañal (Valencia).- (IVIalacologíaí)
1907. Roussel y Ory (D. León), Ingeniero Agrónomo, Catedrático de Agri-
cultura del Estado en Francia, Director del servicio agronómico
de la Sociedad general de Industria y Comercio, — Prado, 7,
Madrid,
36 LISTA DE F0CI08
1914. Royo Gómez (D. José), Licenciado en Ciencias Naturales. San Vi-
cente, 45, Madrid— En verano: Colón, 60, Castellón.- (Geología.)
1914. Rueda Ibáñez (D. Félix de la), Profesor en la Escuela Normal de
Maestros. — Barcelona.
1913. Ruiz (D. Fernando), Librero, Plaza de Santa Ana, 13, Madrid.
1915. Ruiz de Pellón (D. Ricardo), Profesor odontólogo, - Santander. -
{Histología^ ,
1890. Sáenz y López (D. Juan), Licenciado en Ciencias, Director del Cole-
gio de Santa Ana,— Mérida (Badajoz).
1916. Sagarra [D. Ignacio de). Diagonal, 482, Barcelona.-(¿.ep/o'dpíe/'os.)
1915. Sales Crespo [D, Vicente), Farmacéutico. Torno de San Gregorio,
Farmacia «t_a Central», Valencia.
1913. Salguero (D. Luis).- Heras (Santander).
1906. San Miguel r e la Cámara (D. Maximino), Catedrático de Geología en
la Universidad, Miembro de la Real Academia de Ciencias y Ar-
tes. Diputación, 162, Barcelona.— [Petrografía de España.)
1901. Sánchez Bruil (D. Mariano), Catedrático en el Instituto general y
técnico.— Alfonso I, 28, Zaragoza.
1914, Sánchez-Míntero Fisat (D, Remigio), Obispo Quesada, 5, Daimiel
(Ciudad Real).
1891 . Sánchez Navarro y Neimann (D. Emilio), Doctor en Ciencias Natu-
rales, Profesor auxiliar en ellnstituto. — Santa Irles, 2, Cádiz. —
^(Entomología.)
1914. Sánchez Robles (Rvdo. P. Manuel), Colegio del Inmaculado Cora-
zón de María,— Plaza de Villasis, 6, Sevilla.
1885. Sánchez y Sánchez (D. Domingo), Doctor en Ciencias Naturales y
en Medicina; Conservador, por oposición, en el Museo de Antro-
pología; Profesor en la Escuela de Artes e Industrias.— Atocha, 96,
Madrid. - {Anatomía comparada.)
1898. Santos y Abreu (D, Elias), Licenciado en Medicina y Cirugía y Di-
rector del Museo de Historia Natural y Etnográfico, — Santa Cruz
de La Palma (Canarias), — (Entomología y Botánica.)
1911. Santos Ruano (D. Leoncio), Médico, — Santander.
1902. Schramm (D. Jorge),— Ville Soillete, Casablanca (Marruecos).—
(Coleópteros, Cerambícidos.)
1912. Sección de Ciencias de la Facultad de Medicina de Cádiz (Universi-
dad de Sevilla,)
1920. Sección de Patología Agrícola del Consejo provincial de Agricultu-
ra.— Mallorca, 284, Barcelona.
1898. Segovia y Corrales (D, Alberto), Catedrático de Zoología general
en la Facultad de Ciencias,- Leganitos, 47, Madrid.
1917. Selgas y Ma- ín (D, Ezequiel), Licenciado en Ciencias Naturales. —
Jorge Juan, 6, Madrid.
1902. Seminario Conciliar de Orihuela.
1872. Senado (Biblioteca del).- Madrid.
1915. Seres (D. Manuel), Catedrático de Anatomía de la Facultad de Me-
dicina, — Sevilla.
1913. Serra Rober (D Francisco), Alumno de Ciencias.- Barcelona.
1907. Serradell (D, Baltasar).— San Pablo, 71 y 73, Barcelona,— (Coní/íy/-
liología, Paleontología y Mineralogía.)
1915. Serrano y López HertT oso (D, Ricardo), Doctor en Farmacia.—
Pez, 32, Madrid.
1909. Sierra (R. P, Lorenzo).-García Paredes, 41, Madrid.-(£'spe/eo/o5í/a.)
1899. bilva lavares (Excmo. Sr. D, Joaquín de), de la Real Academia de
Ciencias de Lisboa, de la Sociedad entomológica de Francia, so-
cio correspondiente de la Real Academia de Ciencias y Artes de
Barcelona y fundador de la Sociedade Portuguesa de Sciencias
Naturaes. — Colegio del Pasaje, La Guardia (Pontevedra).— (Zoo-
cecidias.)
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL 27
1908. Simancas Señan (D. Francisco).— Paseo de la Bomba, 7-8, hotel.
Granada.
1889. Simarro (D. Luis), Doctor en Medicina, Catedrático de Psicología
experimental en la Facultad de Ciencias. — General Oráa, 5, Ma-
drid. — {Histología.}
1919. Simón Sancliis [D. Santiago), Dibujante y Pintor. Valencia. {Di-
bujo científico.)
1890. Siret (D. Luis), Ingeniero.- Cuevas de Vera (Almería).— (Geo/og-./a
y Antropologia.)
1912. Sirvent (D Ángel), Auxiliar en la Facultad de Medicina. — Bar
celona.
1919. STiith (D. Guillermo). -M. Ranees, 24, 2.°, Cádiz. ■ {Entomología.)
1901. Sobrado f^aestro (D. César), Catedrático en la Facultad de Farma-
cia. —Santiago. — (fioíán/ca.)
1909. Sobrino y Buliigas (D. Ramón), Doctor en Ciencias Naturales, Ca-
tedrático en el Instituto.- Pontevedra. {Geología y Prehistoria)
1916. Sociedad Bilbaína. — Bilbao.
1920, Sociedad «El Sitio^>.— Bilbao.
1898. Soler (D. Juan Pablo), Catedrático en el Instituto. Huesca.
191 8. Soler Carreras (D. José M.^), Ingeniero industrial.— Barcelona.
1901. Scler y Batlle (D. Enrique), Farmacéutico militar.— Mayor, 51, Sa-
rria (Barcelona).— (fíoíáA7/ca.)
1910. Soler y Luesma (D. Amadeo), Doctor en Medicina y Cirugía.— Pa-
lacios Malaver, 8, Sevilla.
1912. Soler Pujol (D. Luis), Naturalista preparador.— Calle de Raurich,13
y 15, Barcelona,
1913. Soriano Lapresa (D. Francisco).— Granada.
1918. Súarez (D. Victoriano). Librero.- Preciados, 58, Madrid,
1918. Suriol Torra (D. José), Alumno de Ciencias. - Barcelona.
1905. Strmely (D. Eduardo), Profesor de idiomas. Concepción Jeróni-
ma, 15 y 17, Madrid,
19 1 3. Susaeta y Ochoa de Echagüen (D. José María), Doctor en Ciencias
Naturales, Catedrático del Instituto, - Cartagena,
1903. Taboada Tundidor (D. José), Doctor en Ciencias Naturales, Licen-
ciado en Derecho, Catedrático en el Instituto. -Granada.
1899. Tarazona y Blanch (D. Ignacio), Catedrático en la Facultad de Cien-
cias.— Plaza de Wilson, 11, Valencia.
1899. Tarín y Juaneda (D. Rafael), Doctor en Ciencias Naturales, Profe-
sor auxiliar de la Universidad. — Torno de San Cristóbal, 9, Valencia.
1908. Tello (D. Francisco), Profesor auxiliar de la Facultad de Medicina,
Director del Instituto de Alfonso XIII.- Aguirre, 1, Madrid,
1910, Tenorio (D, Bernardo), — Venerables, 5, Sevilla, — {Geología.)
1907. Tomás Corrales (R, P. A,), Rector de las Escuelas Pías y Catedráti-
co de Historia Natural,- Granada.
'1912. Torres Mínguez (D. Alejandro), Farmacéutico, - Barcelona,
1920, Torres Sala (D, Juan), Valencia.- {Coleópteros y Lepidópteros.)
1914. Trullenque Esteve (D. Ramón), Farmacéutico de Carlet (Valencia).
{Geología.)
1914, Tuftón y Mallada (Rvdo, P. José María), Dominico, Santa María
S. V. de Nieva (Segovia),- {Mineralogía.)
1902, Turró (D. Ramón), Director del Laboratorio Microb¡"lógico. Nota-
riado, 10, Barce\ona.~'{Bacteriologia.)
1917. Universidad de Salamanca (Biblioteca de la),
1903. Universidad de Santo Tomás.- Manila.
191 1, Universidad de Viena (Biblioteca de la).
1915. Uria Riu (D, Juan), Licenciado en Derecho.— Campoamor, Oviedo.
{Antropología y Prehistoria.)
1904, Uruñuela (D, Julio), Doctor en Ciencias Naturales, Conservador on
el Jardín Botánico,— Madrid,
28 LISTA DE SOCIOS
19Í9. Valentí Marroij (D, Juan Ignacio), Alunnno de Ciencias Naturales. ■
Barcelona.
1900. Vales Failde (limo. Sn. D. Javier), Auditor del Tribunal de la Rota
Princesa, 77, Madrid.
1917, Vázquez Sanz (D. Juan), Alumno de Ciencias Naturales. Barce-
lona.
1913. Vega tel Seila (Excmo. Sr. Conde de la).- Nueva (Asturias).
1906. Verdeguep Comes (D. Pablo),— Mar, 94, Valencia. — {Geología?^
1909. Vial (D. Federico).- Santander.
19 1 2. Vicioso Mariínez (D. Carlos), Ayudante de Montes. — Hortaleza, 84,
Madrid. - [Botánica)
1914. Vidal (R. P. Juan Crisóstomo), Profesor de Historia Natural en las
Escuelas Pi'as. - Valencia.
.1909. Vidal y Carreras (D. Luis Mariano), Inspector general del Cuerpo
de Ingenieros -de Minas; Presidente de la Comisión del Grisú;
Miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona;
Socio correspondiente de la Real Academia de Ciencias Exactas,
Físicas y Naturales de Madrid,- Barcelona,
1899, Vidal y Compjire (D. Pío), Doctor en Ciencias Naturales, Conser
vador, por oposición, en el Museo. — Plaza de Santa Bárbara, 7,
Madrid.
1915. Vidal y López (D. Manuel),— La Mola (Mahón). {Cicindélidos del
Globo)
1917. Vila Caro (D. Eugenio), Médico.- Barcelona.
1920. Vila Gómez (D. Miguel), Licenciado en Ciencias y Farmacia, Ayu-
dante del Instituto,— Boix, 6, Valencia,- {Botánica)
1893. Vila Nadal (D. Antonio), Catedrático en la Universidad de Barcelona.
1896, Viñals y Torrero (D. Francisco), Doctor en Medicina.— Plaza de los
Ministerios, 9, Madrid.
1913, Vives y Rieras (Srta. Catalina), Licenciada en Ciencias Naturales, ■
Carrera de San Jerónimo, 31, Madrid.
1916. Wernert Ulrich (D, Pablo). Alcalá, 143, W\aáv\ú.' {Etnología y Pre-
historia.)
1907, Wynn Ellis (D. Federico).- Barcelona,— (fíotón/ca.)
1907. Zabala y Lara (D. Miguel), Químico de la Azucarera Santa Juliana
y Farmacéutico. — Granada.
1907, Zambrano y García de Caraviiníes (D. José), Farmacético. —
Granada.
1912. Zamora (D. Ricardo), Farmacéutico.- Siles (Jaén.)
1915. Zamorano Ruiz (D. Manuel), Licenciado en Ciencias Naturales. —
Rambla, 15, Murcia,
1915, Zarco García (D, Ángel), Colector del Museo, Raimundo Lulio, 10,
Madrid,— (Co/ecpteros,)
1912. Zariquiey (D, Ricardo), Doctor en Medicina, -Mallorca, 237, Barce-
lona.— (Co/edpíe/-os,)
1905. Zuluela (D. Antonio de), Profesor auxiliar de la Universidad, Encar-
gado de Cursos prácticos de Biología del Museo.— García de Pa-
redes, 72, Madrid.
Socios agregados
1914, Alcayde Vilar (D. Manuel),— Serrano, 5, Madrid,
1915, Aldaz (D. Julián),— Zumaya (Guipúzcoa).
1904, Aterido (D, Luis) —Ave María, 26, Madrid.
1914. Belbéze Pérez (D. Luis), Licenciado en Ciencias Naturales. — Pon-
zano, 4, Madrid. — (Coleópteros)
1917. Benlloch (D. Carlos), Alumno de Medicina.- Lauria, 7, Valencia
1909. Escoblo Franco (D, Jesús), — Gaboya, 6, 4.", Santander. - {Antro-
pologia)
DÉ LA BE/IL ESPAÑOLA DE fllSTORIA NATURAL 29
1899. Escribano y Ramón de Moneada (D. Francisco), Licenciado en Me-
dicina.- Hidalgo, Torrevieja (Alicante),
1914. Fernández Aguilar (D. Rafael), Alumno de Ciencias Naturales y de
la Escuela de Minas.— Velázquez, 64, Maunid.
1898. Izquierdo Gómez (D. Juan Antonio), Decano y Catedrático de Am-
pliación de Física en la Universidad.— Paz, 17, Valencia. - {Óptica.)
1913. Martínez de la Escalera (D. Fernando).— Almagro, 10, Madrid.
1897. Martínez Gámez (D. Vicente), Catedrático en el Instituto.— Cádiz.—
{Ornitología de España.)
1915. Oppeit y Sanz (D. Amador), Profesor de la Escuela de Comercio
de Málaga.
1910. Requena Espinar (D. Enrique). — Granada.
1915. Rodríguez Rodríguez (D. José), Alumno de Medicina, Granada.
1909. Savirón y Caravantes (limo. Sr. D. Paulino), Decano y Catedrático de
la Facultad de Ciencias; Comendador de número de la Orden ci-
vil de Alfonso XII. — Zaragoza.
Socios fallecidus
CORRESPONDIENTES
Blanchard (Dr. Raphael).
Camerano (Lorenzo).
Choffat (Dr. Paul).
Klapalek (Prof. Francisco).
NUMERARIOS
1901. Almera (D. Jaime).
1916. Becerra (D. Antonio).
1904. Galán (D. Alfonso).
1894. Gómez Ocaña (Excmo. Sr. D. José).
1882. Gredilla y Gauna (D Apolinar Federico).
1901. Jimeno Egúrbide (O. Florentino).
19 1 5, Zabala (D. Julián), falleció el 9-IX-1917'
RESUMEN
Socios protectores 10
— honorarios 10
— correspondientes.... . . 52
vitalicios 4
— numerarios 580
— agregados 15
Total 671
Madrid, 14 de Enero de 1920.
El Secretario,
Ricardo García Merget
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS <*)
E s 3P j^ nsr .A.
Albacete
Berraondo.
A ¡balate de Zorita
Domínguez (P.).
Alcira {Valencia)
Cuñat.
Alicante
Instituto. *
Jiménez de Cisneros.
Almería
Domínguez (B,).
Junta de Obras del Puerto.
Arrecife
Pereyra Galviatti.
Badajoz
Rioja (E.)
Baeza
Coscollano.
Instituto.
Bañólas {Gerona)
Busquets.
Barcelona
Aguilar-amat.
Aguiló.
Aranzadi,
Arias.
Barnert.
Batallen.
Bellido.
Bofill.
Bosch.
Botey.
Brugués.
Caballero (A.).
Caballero (J.).
Calleja.
Camps.
Cañáis.
Cárdenas.
Casamada.
Cátedra de la Universidad.
Cazurro.
Codina.
Crespí (A.)
Delgado Lauger.
Deselaers,
Escuela alemana.
Ezquieta.
Faura.
Fernández Galiano.
Fernández Riofrío.
Fernán.
Ferré Gomis.
Ferrer (C).
Font Quer.
Fuset.
Garbayo,
Goizueta.
Gutzwiller.
Huguet y Padró.
Instituto.
Jorro.
López Mendigutía.
Llenas.
Maluquer (Joaquín).
Maluquer (José).
IVIarcet (J.).
Martín Lecumberri.
(*) No figuran los residentes en Madrid. Las iniciales P, H, C, V, o A, precedien-
do a un apellido, indican que se trata, respectivamente, de un socio protector, ho-
norario, correspondiente, vitalicio o agregado.
DK LA REAL R8PAÑ0LA DE HISTORIA NATURAL «1
Mas de Xarxars.
Cádiz
Meisser.
Buen (R.).
Palet.
(A) Martínez Gánnez.
Pardillo.
Sánchez Navarro.
P¡ y Suñer
Sección de Ciencias.
Portusach.
. Smith.
Pujiula.
Robert.
Calahorra
Roig.
Miranda.
Rueda.
Sagarra.
Campo de Cr i plana {Ciudad Real)
San Miguel.
Llopis.
Sección de Patología agrícola.
Serra Robert.
Cangas de Tineo (Asturias)
Senradeil,
Sirvent.
FIórez.
Soler (E.).
Cartagena
Soler (J. M."),
Soler (L,).
Susaeta.
Suriol.
Castellón
Torres Mínguez,
Turró.
Instituto.
Valentí.
Royo Gómez.
Vázquez.
Ciudad Real
Vidal.
Vila Caro.
Corrales Hernández.
Vila Nadal.
Instituto.
Wynn Ellis.
Ciudad -Rodrigo
Zariquiey.
Gascón.
Bilbao
Córdoba
Escuela Normal de Maestras.
Chaves.
Múgica.
Moran.
Sociedad Bilbaína.
Sociedad «El Sitio».
Cuenca
Béjar
Ateneo Conquense.
Giménez de Aguilar y Cano.
Rodríguez Olleros.
■ Instituto.
Burgos
Cuevas de Vera {Almería)
Cillero (M.).
Siret.
Instituto.
Daimiel {Ciudad Real)
Burjasot {Valencia)
Sánchez Mantero.
Colegio del Beato Juan de Ri-
vera.
Don Benito {Badajoz)
Granja Escuela de Agricultura.
García Bayón.
Burriana {Castellón)
Figueras
Peris Fuentes.
Instituto.
Cabra
Gandía {Valencia)
Carandell.
Reyes. •
Casan.
Caceras
Gerona
Ibarlucea.
Esteva.
- Rodríguez Rosillo.
Pía.
32
ÍNDICE GEOGÍRÁFICO DK LOS SOCIOS
Geiafe {Madrid)
Pérez (V.).
Gijón (Oviedo)
González Regueral,
Loro.
Goyán {Pontevedra)
Novoa.
Granada
Alvarez de Toledo.
Cortés.
Diez Tortosa (J.).
Diez Tortosa (M.).
Escuela Normal de Maestros.
Espejo.
Facultad de Ciencias.
Facultad de Farmacia.
Fenech,
Fernández Martínez,
Fernández Montesinos.
González Sánchez.
González Sevilla.
Instituto.
López Mateos.
Morcillo.
Muñoz Medina.
Navarro Neumann.
Novel Peña,
(A) Requena.
Rodríguez L. Neyra (C).
(A) Rodríguez Rodríguez.
Simancas Señan.
Soriano.
Tabeada.
Tomás Corrales.
Zabala.
Zambrano.
Guada/ajara
Instituto.
Prado.
Heras {Santander)
Salguero.
Herrerías {Almería)
Gossé.
Huelva
Díaz Llanos,
Instituto.
Martínez y Martínez.
Huesca
nstituto.
Martínez Núñoz.
Soler (J. P.)
//leseas {To/edo)
Aguilar y Carmena.
Jaca
Martín Lázaro.
Jaén
Gómez Llueca.
Jerez {Cádiz)
Pérez Lara.
La Coruña
Bescansa,
Fernández Alonso.
Instituto.
La Guardia {Pontevedra)
Silva Tavares.
Laguna de Tener/fe {Canarias)
Cabrera (Agustín).
Cabrera (Anatael).
Ledesma (Salamanca)
Beato.
León
Aragón (D, Federico).
Aragón (D, Francisco).
Lérida
Instituto,
Linares (Jaén)
Gómez Rodríguez,
Logroño
Elizalde.
Llagostera (Gerona)
Gelabert.
Lugo
Instituto.
Mahón (Ba/eares)
Carreras,
Castaños,
Instituto,
Mir,
Vidal y López.
/^á/aga
Escuela Superior do Comercio,
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
33
Instituto.
Laza (E.).
Laza (M.).
Marvier
Miranda.
Muñoz Cobo.
CA)Oppelt.
Rey Montero.
Matará (Barcelona)-
Bordas.
Mérida {Badajoz)
Gil de Caballos.
Sáenz y López.
Migue/turra {Ciudad Real)
Laguna.
Murcia
Codorníu.
Facultad de Ciencias.
Loustau.
Zamorano.
Nueva {Asturias)
Vega del Sella (C. de la).
O fot {Gerona)
Bolos.
On teniente {Valencia)
Ferrer (F.).
Orense
Instituto.
Nieto.
Orihuela {Alicante)
Andreu.
Colegio de Santo Donningo.
Seminario.
Ortigueira {Coruña)
Maciñeira.
Oviedo
Aldama.
Eguren
Uria Riu.
Falencia
Aleonada,
instituto.
Navarro Martín.
Palma de Mallorca {Baleares)
Alabern.
Tomo xx. — Enero, 1920.
Balaguer.
Darder (B.).
Darder (E.).
Escalas Real.
Gamundi Ballester,
(V)Gandolfi.
Instituto.
Laboratorio biológico marino.
Moragues.
Planas.
Rodríguez L. Neyra (E.),
Pamplona
Goñi.
Pons.
Pontevedra
Dios Otero.
Instituto.
Sobrino.
Pozuelo de Calairava
Fuente.
Reus {Tarragona)
Cillero (J.).,
Instituto.
Rivas {Gerona)
Cruz (E.).
Salamanca
Decano de la Facultad de Cien-
cias.
Granja agrícola.
Instituto.
Jerónimo Barroso.
Pro.
Universidad.
Saldaña {Palencia)
Macho Tomé.
San Sebastián
Escuela Normal de Maestras.
Instituto.
Sta. Cruz de la Palma {Canarias)
Santos y Abreu.
Santa María de Nieva (Segovia)
(V)Tuñón.
Santander
Alaejos.
Ateneo Montañés.
Cendrero.
I (A)Escobio.
3
34
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
Estación de Biología marina.
«Sor/a
Ganna.
Ateneo.
Gómez Vega.
Instituto.
Instituto.
Olabe.
Talavera de la Reina
Ruiz de Pellón.
Planchuelo,
Santos Ruano.
Vial.
Tarragona
Santiago {Cor uña)
García del Cid.
Cabeza de León.
Teruel
Cátedra deja Universidad.
Escuela Normal de Maestras.
Deulofeu.
Toledo
Eleize^ui.
Facultad de Farmacia.
Academia de Infantería
García Várela.
Cátedra de Agricultura.
Iglesias.
Pan,
Instituto.
Torrelavega
Labanta.
Ríos.
Leroy.
Riva.
Torrevieja {Alicante)
Sobrado,
(A) Escribano.
nto Domingo de Silos {Burgos)
Tortosa
González (S.).
Revista Ibérica.
Segovia
Totana {Muicia) '
Castellarnau.
Benisa.
Instituto.
Llovet.
Tuy {Pontevedra)
Moreno Rodríguez,
Areses,
Sevilla
Uclés {Cuenca)
Ateneo.
Fernández.
Benjumea.
Biblioteca municipal.
Valencia
Brioude.
Alcantarilla.
Candau.
Aguüar (R,).
Carrión.
Balasch.
Escuela Normal de Maestros,
Báguena.
Gabinete de Historia Natural.
Barbera.
García Velázquez.
Bartual.
Gómez Miguel.
Beltrán.
González Nicolás.
Benaches.
Instituto.
(A) Beniloch.
LIprente (C).
Boganí.
Llórente (J. P.).
Boscá (A.).
Martínez Girón.
Boscá (E.).
Medina.
Casanova Dalfó.
Novella.
Cru.
Owin.
Cruz Nathan.
Paúl.
Cuñat,
Sánchez Robles.
Escuela Superior de Comercio
Seres,
Esplugues.
Soler Luesma.
Facultad de Ciencias.
Tenorio.
Fernández Hernández.
Fernández Martí.
Siles {Jaén)
Giner.
Zamora (R.).
Gimeno.
DE LA RKAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
Sb
'Henrero.
Hueso.
Ingeniero Jefe de Minas.
Ingeniero Jefe División Hidroló-
gico-Forestal.
Ingeniero Jefe del Servicio Agro-
nómico.
Instituto.
Instituto provincial de Higiene.
(A) Izquierdo.
Lafora.
Lluna.
Martí.
Montornés.
Monoden.
Moróte.
Pardo.
Plasencia.
Roselíó.
Sales Crespo.
Simón.
Tanazona.
Tarín.
Torres Sala.
Trullenque.
Verdaguer Comes.
Vidal.
Viia Gómez.
Valladolid
Árdanaz.
Bartolomé del Cerro.
Decano de la Facultad de Cien-
cias.
Pérez de Pedro.
Vellisca (Cuenca)
Pujol
Vigo
Mayordomo.
VHIanueva y Geltrú
Remaní.
Villar de GalHmazo (Salamanca)
Escribano (M.)
Vitoria
Barandiarán,
Instituto.
Zamora
Instituto.
Zaragoza
Aranda.
Ardiz.
Borobio.
Casino.
Ferrando.
Gregorio Rocasolano.
Instituto.
Laboratorio de Geología,
López de Zuazo.
Maynar,
Moyano.
Olivar.
Pella.
Ramón y Cajal (P.).
Romeo.
Sánchez Bruil.
(A)Savirón.
Zumaya (Guipúzcoa)
(A)Aldaz.
:B2ca?i&^isrj"EK,o
Alemania
(Ci Arnold. Munich.
Asher. — Berlin.
(H) Engler.— 5e/-//>7.
Haas. — Francfort. A. M.
(Ci Gebien. — Hamburgo.
QueWe.—Bonn.
Real Biblioteca,— fíer//V7.
Reichenow. Berlin -lA/ilmers-
dorf.
(C) Salomón. — Heidelberg.
(C> Weise {J.\— Berlin.
Argelia
(Ci Chevreux. — Bóne.
Austria
• (C Brancsik, — 7"re/7cse/7.
(C) horváíh.— Budapest.
(H) Tschermack.— l//'eA?a.
Universidad vBiblio teca),- l//e^a.
ica
(B Schouteden. —firuse/as.
Brasil
Instituto Q.swaido Cruz,
Checoelovaquia
C' KheW.— Praga.
(C) Reittep. Paskau.
Chile
Espinosa.— Santiago.
(C) Poríer. — Santiago.
36
ISDICE GEOGRÁFICO DE LOS ^0(108
China
Me\coo.— Shanghai.
Cuba
Fran ga ni lio.— /Va6a/?a.
Pazos. - ^an Antonio.
(C; Jorre.— Habana.
Estados Unidos
(C) CoggeshaW. — Pittsburgh.
Fernández - Nonidez . — Nueva
York.
(H) hoWand.- Pittsburgh.
(C) Turnez.— Washington.
(C) Washington. Locust, Mam-
mouth.
Francia
(C) Acloque.— Par/'s.
(C) Bedel.— Paz-zs.
(C) Bois. Saint-Mandé.
Breuil.- Paris.
(V) Brolemann.— Pau.
(C) Buc\<.\r\'^.— Estrasburgo.
Clermont.— Par/'s.
(C) Corbiére.- Cherburgo.
(C) Dollfus.— Par/s.
Fallot. Grenoble.
(C) Fauvel. — Caeo.
(C) V\ar\é.— Burdeos.
(C) Heckel. - Marsella.
(C) Janet. — Voisinlieu.
(C) Jeannel. — Poty/ouse.
(C) Leclerc— Tou/ouse.
(O Lesne. — Paris.
(P) Marqués de Mauroy.— Paris
(C) Martin (R.).- Paris.
(C) Meunier. - Paris.
Oberthür (Ch.).— Pennes.
Oberthür (R).- Rennes.
(C) Olivien.— fíaroc/?es au Houlme.
Pante!. — Toulouse.
(H) Perrier (Ed). Paris.
Pie. — Digoin.
(H) Simón.— Par/'s.
(C) Verneau. - Paris.
Filipinas
Universidad.— Ma/7/7a.
Inglaterra
Beatty, — Norihampton.
(C) Boulenger Londres.
(C) Distant. — Sot/í/^ Norwood.
üi\\a^.— Londres.
(H) Geikie — /.o/VG^res.
(C) Lewis iG.).—Tumbridge Wells -
(H) Poulton.-^x/oro'.
(C) Thomas. Londres.
Italia
(C) Balsanno.— A/ápo/es.
(C) Briol. -Po/r/a.
(C) Cannaviello. — Po/-í/'c/.
(C) De Joni.—Módena.
(C) Dervieux.- Turin.
(V> Dodero.— Génoi/a.
(C) Gestro. - Gér/oi'a.
(C) Griffini.— M/án.
(C) Piccioli (Fr.).— l/a//o/r)/)rosa.
ÍC) Piccioli (L.).— Florencia.
Marruecos
Schramm.— Casablanca.
González Bellote. — Tetuán.
Monaco
(P) S. A. S. el Príncipe Alberto;
(C) Richard.— Monaco.
Portugal
Carvalho. — ¿/s6oa.
Nascinnento. — Setubal.
República Argentina
(C) BreihQS.— Buenos Aires.
Rumania
fC) Montandon.— ^¿ycaresí.
Serbia
(C) Bu rr.— 56/5^30/0.
Suecia
(C) Lagerheim.— Esíoco//770.
Suiza
(C) Carl.-G/>7e6ra.
García Banús.— Zur/'c/?.
(C) Schulthess Rechbeng.— Zíyr/c/'/.-
Uruguay
Fontana.— Nueva Palmira.
RELÍieíONES
del
astado de la Sociedad y de su Biblioteca
LEÍDAS EN LA SESIÓN DE ENERO DE 1920
POR EL SECRETARIO
D. RICARDO GARCÍA. MERCET
V EL BIBLIOTECARIO
D. ÁNGEL CABRERA LATORRE
Memoria de Secretaria
.señores:
No puedo por menos de empezar la Memoria de la Secretaría
correspondiente al año 191S enumerando las dificultades con
que tropieza actualmente cualquier publicación periódica para
aparecer con regularidad. Nuestro Boletín ^que ha venido apa-
reciendo siempre en el mes siguiente al de su fecha, empieza
ahora a sufrir retrasos de consideración, motivados unos por las
huelgas que promueven los obreros del arte de imprimir y
otros por la escasez de primeras materias (papel blanco, papel
de cubiertas, etc.) en el mercado nacional. Por si esto fuera
poco, se ha encarecido de tal modo la mano de obra y el ar-
tículo papel, que las Sociedades científicas tienen que realizar
verdaderos milagros para poder servir actualmente a sus miem-
bros las mismas publicaciones que les servían hace tres y cuatro
años. Para que las personas que no están al tanto de estos por-
menores administrativos se formen idea del encarecimiento ex-
perimentado por los principales íactores»que intervienen en una
publicación, consignaremos aquí que por la tirada de nuestros
Boletines satisfacía la Sociedad, hasta 1914, a razón de 36 pese-
tas por pliego, y desde i.° de Enero del año actual pagamos 80
pesetas por ese mismo trabajo. Y el papel, que se pagaba antes
de la guerra a 20 pesetas la resma, alcanza hoy día el precio de
50 y 60 pesetas. ¡Dígase, después de conocer estos detalles, si
no resulta casi milagroso el que una Sociedad científica que no
S8 RELACIONES DEL ESTADO DE LA SOCIEDAD
posee más recursos que los que poseía en 1914 sostenga sus
publicaciones en el mismo grado de importancia que entonces
tenían! Y que no ha disminuido la de nuestros Boletines y Me-
morias lo demuestran los que hemos publicado en el año 1919.
Los primeros forman un volumen de 544 páginas, con 17 lámi-
nas independientes del texto y profusión de grabados intercala-
dos en éste. Las Memorias repartidas han sido dos, escritas por
^os Sres. D. Lucas Fernández Navarro y D. Romualdo G. Fra-
goso y tituladas, respectivamente. Las eriipciones de fecha his-
tórica en Canarias y Anotaciones inicológicas.
En los Boletines se observa que, a medida que ha ido cre-
ciendo el precio de las primeras materias, ha aumentado tam-
bién la importancia de las ilustraciones, con lo que el coste de
ellos representa un gasto todavía mayor. Hace unos años eran
pocos los trabajos ilustrados que aparecían en nuestras publica-
ciones, y a satisfacer el importe de la reproducción de dibujos
y fotografías estaba obligado cada autor. En la actualidad, los
grabados, láminas, etc., se pagan íntegramente por la Sociedad
y no se pone tasa a los que han de acompañar a cada trabajo.
Esta ilimitación ha traído como consecuencia el verdadero lujo
de figuras que se observa en las notas publicadas en nuestro
Boletín.
En el de 1919 han colaborado con notas bibliográficas los se-
ñores Fernández Navarro, Hernández-Pacheco, Dusmet, Frago-
so, Royo y Gómez, Rioja, Zulueta, Bolívar Pieltain, Ferrer y
Galdiano yMarcet, y con notas relativas a lasdiversas cuestiones
que abarcan los estudios histórico naturales, los Sres. Jiménez de
Cisneros, Boscá. Font Quer, Jeannel, Escalera, Bolívar y Piel-
tain, Madrid Moreno, Clermont, Boulenger, Alvarado, Barroso,
Jorro Azcune, Cendrero, Aulló, Fernández Navarro, Carandell,
Vidal, Fuente, Navarro y Neumann, Pérez de Barradas, Santschi,
Klaebisch, Vidal y López, Sancho Adellac, Hernández-Pacheco,
Pardillo, Barras, San Miguel, Aranzadi, Maluquer, Cabrera,
Fernández Galiano, Marcet, Arias Encobet, Vicioso, Rodríguez
y López Neyra, Moroder, Rioja, Caballero y García Mercet.
* * *
En el año 1919 han vuelto a reanudarse los estudios y explo-
raciones que hace años efectuábamos en la zona de Marruecos
sujeta a la influencia española.
Con el auxilio del Ministerio de Estado, uno de nuestros con-
socios más activos, el Sr. Cabrera Latorre, realizó un viaje muy
Y DE SU BIBLIOTECA 89
interesante al Rif oriental, estudiando los mamíferos de aquella
región y las razas caballares que en ella se crían.
Para proseguir en años sucesivos y de un modo metódico y
ordenado esta clase de estudios, se ha solicitado de dicho Mi-
nisterio una subvención fija anual, que creemos nos será conce-
dida, y con la que se atenderá no solamente a los gastos que
produzcan los viajes de exploración, sino a las publicaciones
especiales que de esos viajes se deriven.
En el Alto Comisario de España en Marruecos, General don
Dámaso Berenguer, ha encontrado la Sociedad un apoyo tan
entusiasta y decidido, que, para corresponder de algún modo a
la protección que se le dispensaba, la Junta directiva acordó
proponerlo para socio protector, acuerdo que fué ratificado en
nuestra sesión del mes de Julio.
Cuando dispongamos de los recursos necesarios, se organiza-
rán exploraciones botánicas, geológicas y entomológicas a Ma-
rruecos, además de las que para el estudio de su especialidad
efectúa el Sr. Cabrera y para el conocimiento de la fauna ictio-
lógica de las costas marroquíes lleva a cabo el Profesor señor
Lozano.
* * *
Durante el año 1919 se han registrado en nuestra Sociedad
algunas bajas muy sensibles, producidas por defunción. Entre
los consocios fallecidos figuran D. José Gómez Ocaña, ex Pre-
sidente nuestro y Catedrático ilustre de la Facultad de Medici-
na de Madrid; D. Federico Gredilla y Gauna, Director del Jardín
Botánico; D. Jaime Almera, Académico y geólogo eminente; el
Dr. R. Blanchard, tan conocido en el mundo científico por sus
trabajos sobre Parasitología; Lorenzo Camerano, Director del
Museo Zoológico de Turín; el Profesor Paul Chofíat, del Servi-
cio Geológico portugués; Klapalek, entomólogo muy conocido
por sus trabajos sobre Neurópteros; Alfonso Galán, de la Esta-
ción de Biología de Palma de Mallorca; Becerra Herráiz, de la
de Málaga, y Jimeno Egúrbide, de la Sección de Barcelona.
Por tratarse de un hecho verdaderamente insólito, quiero de-
dicar unas palabras de reconocimiento a la memoria de nuestro
consocio, fallecido en 191S, D. Federico Soler Segura, el que
sentía un entusiasmo tan grande por la obra que viene realizan-
do nuestra Sociedad, que nos dejó en su testamento un legado
de 500 pesetas, que sus herederos se apresuraron a entregarnos
en 1919. No es esta la única muestra de su interés por las cien-
40 RELACIONES DEL ESTADO DE LA SOCIEDAD
cías naturales que nos ha dejado el Sr. Soler Segura. También
su colección micrográfica de diatomeas nos ha sido regalada por
la viuda del finado, y se conservará en nuestra Sociedad como
recuerdo de un miembro tan benemérito.
* * *
La Sociedad se apercibe para celebrar el cincuentenario de su
fundación, que se cumple en el mes de Febrero de 1921,
Para conmemorar este aniversario, nuestro actual Presidente,
D. Romualdo G. Fragoso, ha tenido la feliz idea de que se publi-
que un tomo extraordinario de trabajos, en el que colaboren los
más distinguidos naturalistas y que deberá estar terminado para
la fecha que se trata de festejar.
La iniciativa del Sr. Fragoso ha sido calurosamente acogida
en Madrid, y no dudamos que lo será también por los consocios
de provincias, ya que todos por igual debemos felicitarnos de
que la Sociedad alcance tan largos años de vida y que es justo
conmemoremos el 50.° aniversario de su fundación con algo que
no sea un número corriente del Boletín o de las Memorias.
Yo creo que la nuestra es la primera Sociedad científica espa-
ñola que celebra sus bodas de oro, y si hay alguna que haya po-
dido celebrarlas, de fijo que no podrá ufanarse, como la nuestra,
de haber ejercido una influencia tan decisiva en el desarrollo de
la afición al estudio de una rama de los conocimientos hu-
manos.
El Secretario,
Ricardo García Mercet.
Y DE SU BIBLIOTECA 41
Estado de la Biblioteca
Terminada a fines del pasado año, para bien de la Humanidad,
la terrible contienda que ensangrentaba al mundo, y aun cuan-
do de ninguna de las naciones en ella interesadas puede decirse
que haya vuelto por completo a su vida normal, la nueva situa-
ción se ha traducido para nuestra Sociedad en un aumento con-
siderable en las publicaciones científicas recibidas, tanto por la
reaparición de muchas cuya publicación se había interrumpido
temporalmente, cuanto por recibirse los números atrasados de
aquellas que, si bien seguían apareciendo, no podían llegarnos
a causa de la interrupción en las comunicaciones. Todavía la
carestía del papel, los conñictos de carácter social y otras cau-
sas que no necesito enumerar por ser de todos conocidas, hacen
que' la situación de nuestros cambios no sea tan satisfactoria
como pudiéramos desear; pero, poco a poco, van restablecién-
dose nuestras relaciones con el resto del mundo científico, si-
guiendo solo incomunicados con Rusia.
Por las mismas causas que tuve el honor de exponer hace un
año, continúan suspendidas la compra de libros y la encuader-
nación de publicaciones. Cambios nuevos, sólo podemos men-
cionar dos, ambos de carácter parecido: con la Escuela de Agri-
cultura de la Universidad de Cornell, en Ithaca (Estados Uni-
dos), y con la Escuela Superior de Agricultura y Medicina
Veterinaria de Pinheiro (Brasil). Tampoco este año han sido muy
numerosos los donativos de libros o folletos, lo que, sin duda,
se debe a las restricciones que en la publicación ponen los ele-
vados precios del papel y de la mano de obra. Una vez más, y
a la par que hago presente la gratitud de la Sociedad para quie-
nes en cualquier forma contribuyen a enriquecer su Biblioteca,
me permito recordar a los socios que publican obras, y sobre
todo obras de texto, el agrado con que todos les veríamos
figurar entre las personas acreedoras a dicha gratitud.
El Bibliotecario,
ÁNGEL Cabrera.
LISTA DE LAS SOCIEDADES
con las que cambia, y de las publicaciones periódicas
que recibe, la Real Sociedad española
de Historia natural
Alemania
Deutsche Entomologische National Bibliothek, Benlin,
Deutsches Entomologisches Museum, Berlin-Dahiem
Entomologische Mitteilungen.
Supplementa entomológica.
Deutsche Entomologische Gesellschaft, Berlín.
Deutsche Entomologische Zeitschrift.
Entomologischer Internationaler Verein, Stuttgart.
Entomologische Zeitschrift.
Entomologische Litteraturbiátter, Berlin.
Entomologischer Verein, Berlin,
Berliner Entomologische Zeitschrift.
Entomologischer Verein, Dresden.
Iris .
Entomologischer Verein zu Stettin.
Entomologische Zeitung.
Geologisches Centralblatt, Leipzig.
Internationalen Entomologen-Verein, Stuttgart.
Entomologische Rundschau.
Inseklenbórse.
Societas Entomológica.
Naturse Novitates, Berlin.
Naturforschenden Gesellschaft, Rostock.
Sitzungsberichte und Abhandiungen.
Naturhistorische Gesellschaft zu Nürnberg.
Abhandiungen.
Jahresbericht.
Mitteilungen.
NaturwissenschaFtlichen Verein, Bromen.
Abhandiungen.
Physikalisch-medizinischen Gesellschaft zu Würzburg.
Sitzungsberichte .
Verhandiungen.
Verein für naturwissenschaftiiche Unterhaltung zu Hamburg.
Verhandiungen.
LA BEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL 43
Zoologischer Anzeiger, Leipzig.
Zoologisches Museum, Berlín.
Mitteilungen.
Austria
K. K. Naturhistorisches Hofmuseum, Wien.
Annalen.
K. K. Zoologisch-Botanische Gesellschaft in Wien.
Verhandiungen.
Wiener Entomologisches Zeitung, Wien.
Bélgica
Observatoine roya! de Belgique, Bruxelles.
Annuaire.
Société belge d'Astrononnie, Bruxelles.
Annales.
Annuaire.
Bulletin.
Société belge de Géologie, de Paléontologie, et d'Hydrologie, Bruxelles,
Bulletin.
Mémoires.
Société royale zoologique et malacologique de Belgique, Bru)selles..
Annales.
Brasil
Escola superior de Agricultura e Medicina Veterinaria, Pinheiro.
Archivos.
Jardim Botánico, Río de Janeiro.
Archivos.
Museu Goeldi de Historia natural e Ethnographia. Para.
Boletín.
Museu Paulista, Sao Paulo.
Revista.
Sociedade scientifica de Sao Paulo.
Revista.
eosta Rica
Instituto físico-geográfico nacional de Costa Rica, San José.
Anales.
Sociedad nacional de Agricultura, San José,
Boletín.
44 PUBLICACIONES QUE RECIBE
euba
Sociedad cubana de Historia Natural «Felipe Poey», Habana.
Memorias.
ehecoeslovaquia
Societas entomológica Bohemiee, Praga.
Acta.
ehile
Anales de Zoología aplicada, Santiago.
Boletín de bosques, pesca y caza, Santiago.
instituto Central IVleteorológico y Geofísico de Chile, Santiago.
Publicaciones.
Museo Nacional de Chile. Santiago.
Boletín.
Revista chilena de Historia natural, Santiago.
Société scientifique du Chili, Santiago.
Actes.
Dinamarca
Société botanique de Copenhague.
Botan i sk Tidsskrift.
Dansk Botan i sk Arkiv.
Biblioteca Municipal, Guayaquil.
Boletín.
Ecuador
Egipto
Société entomologique d'Egypte, Le Caire.
Bulletín.
Mémoires. ¡
España
Asociación española para el Progreso de las Ciencias, Madrid,
Clínica y Laboratorio. Zaragoza.
Club Montanyenc, Barcelona.
Butlletí.
España forestal, Madrid.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL 48
Facultad de Ciencias de Zaragoza.
Anales.
Farmacia y Medicina, Barcelona, ,
Ana/es.
Ibérica, Tortosa.
ingeniería, IVladrid.
Institució catalana d'Historia natural, Barcelona.
Butl/eti.
Institución libre de enseñanza, Madrid.
Boletín.
Institut d'Estudis Catalans, Barcelona,
Anuari.
Arxius del Instituí de Ciencies.
Instituto central Meteorológico, Madrid.
Instituto de Radiactividad, Madrid.
Boletín.
Instituto geológico de España, Madrid.
Boletín.
Memorias.
Junta de Ciencies Naturals, Barcelona.
Anuari. ^
Musei Barcinonensis Scientiarum Naturalium Opera.
Junta para ampliación de estudios e investigaciones científicas, Madrid.
Comisión de investigaciones paleontológicas y prehistóricas.
Memorias anuales.
Trabajos del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
Flora ibérica.
Fauna Ibérica.
Genera Mammaliun.
Laboratorio de investigaciones biológicas, Madrid.
Trabajos.
Laboratorio municipal de Higiene de Madrid.
Boletín.
Ministerio de Fomento, Madrid.
Boletín Oficial de Minas y Metalurgia.
Dirección general de Agricultura, Minas y Montes: Hojas divulgadoras.
Ministerio de Marina, Madrid.
Boletín de Pescas.
Observatorio de Física cósmica del Ebro, Roquetas.
Boletín mensual.
Observatorio meteorológico de Cartuja (Granada).
Boletín mensual.
Boletín anual.
46 PUBLICACIONES QUE RECIBE
Peñalara, Madrid.
Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales, Madrid.
Memorias.
Revista.
Real Acadennia de Ciencias y Artes de Barcelona.
Boletín.
Memorias.
Real Sociedad Geográfica de Madrid.
Boletín.
Revista de Geografía Colonial y Mercantil.
Revista de higiene y tuberculosis, Valencia.
Sociedad ibérica de Ciencias naturales, Zaragoza.
Boletín.
Memorias.
Sociedad Entomológica de España, Zaragoza.
Boletín.
Sociedad española de Física y Química, Madrid.
Anales.
Sociedad malagueña de Ciencias, Málaga,
Boletín.
Universidad de Zaragoza.
Anales.
Estados Unidos y sus Colonias
Academy of Natural Sciences of Philadelphia.
Proceedings.
Academy of Science of Saint-Louis.
Transactions.
American Association for the Advancement of Sciences, Cincinnati.
Proceedings.
American Museum of Natural History, New York.
Annual Report.
Bulletín.
Monographs.
Brookiyn Institute of Arts and Scienoes.
Cold Spring Harbor Monographs.
Museum. Science Bulletín.
Carnegie Museum, Pittsburgh,
Annals.
Annual Report.
Memoirs.
Prize Essay Contest.
Celebration of the Founders Day.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL 4^
Chicago Academy of Sciences.
Annual Report.
Bulletin.
Geológica/ Survey.
Natural History Survey.
Special Publication.
Davenpont Academy of Sciences.
Proceedings.
Departamento del Interior. Oficina de Agricultura. Manila.
Boletín del Agricultor.
Revista agrícola de Filipinas.
Department of the Interior. Weather Bureau. Manila Central Observatory-
Bu/letin.
Annual Report.
Essex Instituto, Salem.
Bulletin.
Field Museum of Natural History, Chicago.
Publications.
Report.
lowa Academy of Sciences, Des Moines.
Proceedings.
John Hopkins Unviersity.
Circular.
Missouri Botanical Carden, St.-Louis.
Annals.
Annual Report.
Museum of Comparativo Zoology at Harvard College, Cambridge.
Annual Report.
Bulletin.
New-York State College of Agriculture at Cornell Universit" thaca.
Annual Report.
New-York Zoological Society.
Zoológica. '
Oberlin College.
Labórate ry Bulletin.
Ohio Biological Survey, Columbus.
Bulletin.
Ohio State University Scientific Society, Columbus.
The Ohio Journal o f Science.
Public Museum of the City of Milwaukee,
Annual Report.
Bulletin.
Smithsonian Institution, U. S. National Museum, Washington.
Annual Report.
Bulletin.
4S PUBLICACIONES QUE RECIBE
Contributions from the U. S. National Herbarium
Misce/laneous Col/ection.
Proceedings of-the U. S. National Museum.
The American Naturalist, New-York,
The Philippine Journal of Science, Manila.
Tufts College, Massachüssets.
S tu di es.
United States Department of Agriculture, Washington,
Bulletin.
United States Geological Survey, Washington.
Bulletin.
Mineral Ressources of the United States.
Professional Paper.
Water-Supply and Irrigation Paper,
University of California, Berkeley.
Publications.
University of Colorado, Boulder.
Studies. '
University of Illinois, Urbana.
Illinois biological Monographs.
University of the State of New-York. New-York State Museum.
Annual Report.
Bulletin.
Wilson Ornithological Club, Oberlin, Ohio.
The Wilson Bulletin.
Wisconsin Academy of Sciences, Arts and Letres, Madison,
Transactions.
Wisconsin Geological and Natural History Sunvey, Madison.
Bulletin.
Francia
Académie des Sciences de Paris.
Comptes-rendus.
Académie internationale de Géographie botanique. Le Mans.
Bulletin.
Bulletin scientifique de la France et de la Belgique, Paris.
Bulletin trimestniel de l'Enseignement professionnel et technique des
Peches maritimes, Paris,
Faculté des Sciences de Marseille.
Annales.
nstitut de Zoologie de TUniversité de Montpellier.
Travaux.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL id
Laboratoire d'Histologie de la Faculté de Medicine de Montpellier.
Tra\/aux.
La Feuille des Jeunes Naturalistes, París.
L'Echange, Moulins.
Muséum d'Histoire Naturelle de París.
Bu/letin.
Revue des Pyrénées, Toulouse.
Bu/letin.
Revue genérale des Sciences purés et appliquées, París.
Société botaníque de France, París.
Bu/letin.
Mémoires.
Société botaníque de Lyon.
Société de Geographie du Maroc, Casabianca.
Bulletin.
Société des Annis des Sciences naturelles de Rouen.
Bulletin.
Société des Sciences naturelles de l'Ouest de la France, Nantes.
Bu/letin.
Société de Spéléologie, París.
Spelunca.
Société d'Histoire Naturelle de l'Afríque du Nord, Alger.
Bulletin.
Société de Océanographie du Golfe de Gascogne, Bordeaux,
Rapports.
Société entonnologique de France, París.
Annales.
Bulletin.
Société Franc^aise de Minéralogie.
Bulletin.
Société géologique de France, París.
Bulletin.
Société linnéenne de Bordeaux.
Actes.
Société linnéenne de Lyon.
Annales,
Rocíete linnéenne de Normandie, Caen.
' Bulletin.
Mémoires.
Société linnéenne du Nord de la France, Anniens,
Bulletin.
Mémoires.
Tomo xx.— Enero, 1920. 4
«o PUBLICACIONES QUE RECIBE
Société nationale des Sciencies naturelles et mathématiques de Cher-
bourg.
Mémoires.
Société zoologique de France, Paris.
Bulletin.
Station Entomologique de la Faculté des Sciences, Rennes.
Insecta.
Université de Toulouse.
Annuaire.
Bulletin.
Holanda
Fondation de P. Teyler van der Hulst, Haarlem.
Archives du Musée Teyler.
Rijks Henbarium, Leiden.
Mededeelingen.
Société Inollandaise des Sciences, Haarlem.
Archives néerlandaises des Sciences exactes et naturelles.
Hungría
Museum Nationale Hungaricum, Budapest.
Annales historico-naturales.
Ungarischen Centralbureau für ornithologische Besbachtungen, Budapest.
Aquila.
Inglaterra y sus (Colonias
Australian Museum, Sydney.
Legislative Assembiy.
Records.
Colombo IVIuseum, Ceylon.
Spolia Zeylonica.
Department of Agricuiture of Nova Scotia, Truro,
Bulletin.
Entomological Society of London,
Transactions.
Entomological Society of Nova Scotia, Truro.
Proceedings.
Entomological Society of Ontario.
Annual Repori .
Linnean Society of New South Wales, Sydney.
Proceedings.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HI3T0R A NATURAL 61
"Natural History Society of Glasgow.
The Glasgow Natural i st.
Transactions.
Queensland Museum, Bnisbane,
Annals.
Royal microscopical Society, London.
Journal.
Royal Physical Society, Edinburgh.
Proceedings.
Royal Zoológica! Society of New South Wales, Sydney.
The Australian Zoologist.
Sarawak Museum.
Journal.
South African Museum, Capetown.
Annals.
The Canadian Entomologist, London.
The Entomologistas Record and Journal of Variation, London.
The Zoological Record, London.
The Zoologist, London.
University of Toronto.
Studies.
Zoological Museum ofTring.
Novitates Zoologicee.
Zoological Society of London
Proceedings.
Transactions.
Italia
Academia Gioenia di Science Naturali, Catania.
Atti.
Laboratorio di Zoología genérale ed agraria della R, Scuola superiore
d'Agricoltura in Portici-
Bollettino.
La Nuova Notarisia, Modena,
^Musei di Zoología ed Anatomía comparata della R, Universitá di Toríno.
Bollettino.
Museo Cívico di Storia naturale di Genova,
Annali.
Reale Stazione di Entomología agraria in Firenze.
Pedia.
Rivista coleotterologica italiana, Camerino.
Rivista italiana di Ornitología, Bologna.
52 - PUBLICACIONES QUE RECIBE
Rivista técnica e coloniale di Scienze appllcate, Napoli.
Societá di Naturalisti in Napoli.
BolleWno.
Societá di Scienze naturali ed economiche di Palernrio
Giornale di Scienze naturali ed economiche.
Societá entomológica italiana, Firenze.
Bul/etino.
Societá italiana di Scienze naturali in Milano.
Memorie.
Societá siciliana di Scienze Naturali, Palermo.
// Naturalista Siciliano.
Societá toscana di Scienze naturali, Pisa.
Afti.
Societá zoológica italiana, Roma.
Bolle itino.
Japón
Tokyo Zoological Society
Annotationes zoológicas Japonenses
Méjico
Dirección de Estudios biológicos, México.
Boletín.
Instituto geológico de México.
Boletín.
Parergones.
Instituto Médico Nacional, México.
Anales.
Museo Nacional de Historia Natural, México.
La Naturaleza.
Sociedad científica «Antonio Álzate», México.
Memorias y Revista.
Sociedad mexicana de Geografía y Estadística, México,
Boletín.
Monaco
Instituí Océanographique, Monaco.
Bulletin.
Resultáis des campagnes scíentifiques du Prince Albert 1°'' de Mo-
naco.
Noruega
Universitas Regia Fredericiana, Christiania.
LA. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURA
Paraguay
■Anales científicos paraguayos, Puento-Bertoni.
Sociedad geográfica de Lima.
Boletín,
Perú
Polonia
Académie des Sciences de Cracovie.
Bulletin International.
Portugal
Academia das Sciencias, Lisboa.
Boletim bibliográfico.
Boletim da segunda clase.
Jornal de Sciencias.
Memorias.
Annaes de Sciencias Naturaes, Foz de Douro.
Broteria, Braga,
Serie botánica.
Serie de vulgarizando scientifica.
Serie zoológica.
Commitpao dos trabalhos geológicos de Portugal, Lisboa.
CommunicaQoes.
Memorias.
Institut de Bactériologie Cámara Pestaña, Lisboa,
Archives.
Sociedade Broteriana, Coimbra.
Boletim.
Société portugaise des Sciencies naturelles, Lisboa.
Bulletin.
República Argentina
Academia nacional de Ciencias, Córdoba.
Bulletin.
Ministerio de Agricultura (Sección de Geología, Mineralogía y MinerfaJ.
Buenos Aires,
Museo de La Plata.
Anales.
Revista.
Museo nacional de Buenos Aires.
Anales.
M PUBLICACIONES QUE RECIBE
Sociedad argentina de Ciencias Naturales, Buenos Aires.
Physis.
Sociedad científica argentina, Buenos Aires.
Ana/es.
Rusia
Jardín botánico de Tifiis.
Kaukasisches Museum, Tifiis.
Mitteilungen.
Musée botániquede l'Académie imperiaie des Sciences, Petrograd.
Travaux.
Musée zoologique de l'Académie impériale des Sciences, Petrograd. '
Annuaire .
Socletas entomológica rossica, Petrograd
Revue russe d'Entomologie
Trudy (Horas).
Société impériale des naturalistes de Moscou.
Bulletin
Nouveaux Mémoires.
Société ouralienne d'Amateurs des Sciences naturelles, Ekaterinoslaw.
Bulletin.
San Salvador
Museo Nacional de El Salvador, San Salvador.
Anales.
Suecia
Entomologiska Foreningen i Stockholm.
Entomologisk Tldskrift.
Geological Institution of the University of Upsala.
Bulletin.
Université Royale d' Upsala.
Suiza
Naturforschende Gesellschaft, Basel.
Verhandiungen.
Schweizerische Entomologische Gesellschaft, Schaffausen..
Mitteilungen.
Société Vaudoise des Sciencies naturelles, Lausanne.
Bulletin.
LA BEAL SOCIEDAD KBPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL »6
Sociéte zoologique suisse et Muséum d'Histoire naturelle de Genéve.
Revue suisse de Zoo/ogie,
Uruguay
Museo Nacional de Montevideo.
Ana/es.
Venezuela
Museos Nacionales, Caracas.
Gaceta.
Ángel Cabrera,
Bibliotecario
Madrid, ji de Diciembre de igig.
boletín
DE LA
REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
Sesión del 14 de Enero de 1920
PRESIDENCIA DE D. ROMUALDO GONZÁLEZ FRAGOSO
El Secretario leyó el acta de la anterior, que fué aprobada.
Sustitución de Presidentes.— A continuación, el Sr. Martínez, que
había ocupado la presidencia, al abrirse la sesión, invitó a sus-
tituirle al Sr. González Fragoso, elegido Presidente de la Junta
directiva para el año actual.
El Sr. González Fragoso, después de expresar su agradeci-
miento a la Sociedad por haberle elevado al cargo para que ha
sido elegido, así como el de los restantes miembros que han
sido designados para formar la Junta directiva, trazó un es-
quema de la labor que al frente de la Sociedad se propone lle-
var a cabo.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores pre-
sentados en la sesión anterior y propuestos para nuevos socios
numerarios doña Dolores Cebrián de Besteiro, Profesora de la
Escuela Normal de Maestras; D. Vicente Valls Anglés, Maestro
Superior y Alumno de la -Escuela Superior del Magisterio; el
P. Luis María de Unamuno, Agustino, Profesor del Colegio de
Llanes; D. Uldarico del Olmo, Ayudante del Instituto de Alme-
ría; D. Francisco Hernández-Pacheco, Licenciado en Ciencias
Naturales; D. P. Espinosa; D. Juan López ^oler. Teniente Co-
ronel de Estado Mayor, y Mr. Richard B. Cross, presentados los
dos primeros por el Sr. Zulueta, y los demás, respectivamente,
por los Sres. P. Barreiro, B. Domínguez, J. Royo, V. Suárez,
G.^ Mercet y C. Escribano.
Examen de cuentas. — El Secretario leyó el siguiente informe:
«Los que suscriben, designados por la Real Sociedad Espa-
ñola de Historia Natural para efectuar la reglamentaria revi-
sión de sus cuentas correspondientes al año 1919, tienen la sa-
58 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
tisfacción de comunicarla que del examen de las mismas resulta
que los ingrt-sos han importado 10.417,91 pesetas; los gastos,
8.264,44 pesetas; resultando un saldo a favor de la Sociedad, de
2.153,47 pesetas, y un crédito, de 2.504,25 pesetas.»
Habiendo encontrado las referidas cuentas de absoluta con-
formidad con los comprobantes que las acompañan, proponen
su aprobación y que se consigne un voto de gracias a los seño-
res Te.'íorero y Vicetesorero, así como a los socios encargados
de la Tesorería de las Secciones, por lo que han coadyuvado al
próspero estado económico de la Sociedad.
Madrid, 13 de Enero de 1920. — Eduardo H. -Pacheco. — Fran-
cisco DE LAS Barras. — Carlos Vicioso.
Comunicaciones verbales. — El Secretario dio cuenta de la siguiente
comunicación:
«El que suscribe propone a la Real Sociedad Española de
Historia Natural que contribuya a la reconstitución de la biblio-
teca de la Universidad de Lovaina, enviando a la misma una
colección tan completa como sea posible de sus publicaciones y
recomendando a los señores socios que envíen asimismo aque-
llas publicaciones suyas de que tengan ejemplares disponibles.
Madrid, 14 de Enero de 1920. — Lucas Fernandez Navarro.*
La Sociedad acordó aceptar la proposición del ir. Fernández
Navarro y rogar a los señores que deseen enviar algunos traba-
jos a este fin que los dirijan a la Secretaría de la Sociedad,
desde donde serán remitidos a su destino.
— El Sr. Fernández Navarro presentó una hermosa colección
de berilos de Galicia, recolectados por el Catedrático del Ins-
tituto de Pontevedra, D. Ramón Sobrino Buhigas, el cual los
regala a la Sociedad, con destino a las colecciones del Museo
Nacional de Ciencias Naturales. El Sr. Fernández Navarro en-
tregó una nota sobre esta colección, para que sea publicada
en el Boletín.
— El Sr. Hernández-Pacheco (D. Eduardo) presenta a la Socie-
dad, en nombre de D. Jaime Poch y Garí, Profesor de Geogra-
fía de la Escuela Normal de Maestros de Valencia, un escrito
titulado Noticia relativa a las pinturas rupestres del barran-
co de la Rebolla, tértnino de Bicorp, en la provincia de Va-
lencia:
«Durante las pasadas vacaciones de Navidad, y poi antece-
dentes que obtuve de mis discípulos la señorita Rosa Giner
Martínez, Elíseo Molla y Silvestre Gaseó, realicé una excursión
al mencionado pueblo de Bicorp, de carácter geográfico, ex-
DE HISTORIA NATURAL 5»
plorando algunas grutas muy interesantes, en especial la llama-
da de «Danés», de una gran profundidad. Investigando acerca
de la probable existencia de dibujos o pinturas rupestres, com-
probé que en un barranco llamado de la Rebolla, no lejos de la
chorrera de su mismo nombre, existían representaciones de
ciervos, cabras, hombres, etc., pintados en las paredes de al-
gunas covachas.
»La situación exacta de las pinturas se fija por el siguiente iti-
nerario: hállase el barranco de la Rebolla bastante alejado al
NO. de Bicorp, siguiendo primero el camino que va a la sierra
y pico de Caroche (1.125 metros de altitud), hasta el río Cazu-
ma, a una hora del pueblo; sigílese luego el camino que va a la
derecha del río, remontando éste hasta cerca de su origen, en
donde se encuentra la confluencia del barranco de la Rebolla
con el Cazuma; se sigue por el primero; a la izquierda del cami-
no que se traía y a cosa de media hora se llega a la chorrera,
junto a la cual hay una hermosísima gruta; remontando más el
barranco, se llega a las cuevas de la Araña, que es donde se ha-
llan las citadas pinturas rupestres.
»La premura con que tuve que ver todas las cuevas, así como
mi falta de especialización en estos trabajos, no me permite
dar todos los detalles relativos a la naturaleza del terreno, for-
mación, etc., así como de los dibujos y pinturas observados,
habiéndome sólo propuesto adquirir una primera noticia, para
transmitirla a la Real Sociedad Española de Historia Natural>
dando caenta del descubrimiento de esta nueva localidad con
pinturas rupestres paleolíticas, para los efectos ccrrespondien-
tes, y ponerme en seguida de acuerdo con la Comisión de In-
vestigaciones Paleontológicas y Prehistóricas de la Junta para
Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, a las que,
como español, como profesor y como ex pensionado, me debo
en primer término.
»A1 efecto, me he puesto ya al habla y de acuerdo con el
Jefe de trabajos de dicha Comisión, el paleontólogo Sr. Her-
nández-Pacheco, a fin de organizar con el detenimiento y me-
dios necesarios el estudio científico de tan interesante locali-
dad prehistórica.
»En esta noticia no deseo sino, además de hacer constar los
extremos expuestos, dar algún dato respecto a la nueva locali-
dad de arte rupestre. El conjunto de covachas de la Araña pa-
recen haber servido de habitación posiblemente en época pre-
histórica o, quizá, ibérica: se componen de una cueva princi-
pal, no muy profunda, pues no pasa de unos seis metros, aun-
«9 boletín de la real sociedad española
•que bastante capaz, cuya entrada estaba tapiada y guardada o
defendida en su parte exterior por un verdadero fuerte cicló-
peo, aún conservado en parte; otras cuevas laterales, mucho
menos profundas, servirían también de refugio o abrigo.
»En esta principal no existen pinturas, sino en dos situadas
a la derecha; en la más inmediata es donde aparecen mejor con-
servadas las pinturas, representando escenas de caza, es decir,
hombres disparando sus arcos contra ciervos, cabras monteses;
se ven animales heridos, etc. En la otra covacha aparecen las
pinturas algo más borrosas y estropeadas por la acción del
tiempo, y aun es maravilla cómo han logrado sustraerse duran-
te tantos siglos a la acción destructora del hombre.
»E1 color de las pinturas es rojizo, más o menos intenso o
negruzco. En la segunda cueva aparece, entre otros, un animal
de mucho mayor tamaño que los restantes, no pudiéndose de-
terminar si se trata de algún elefante, pues parece apreciarse la
existencia de una trompa; aunque, dado lo borroso de la figura,
pudiera representar algún otro animal de gran tamaño.
»La importancia de e^tas pintviras, dada a conocer a algunas
personas del pueblo, ha permitido señalar la existencia de otras
cuevas, también con pinturas del mismo tipo, no lejos de las
cuevas descritas, según ha reconocido, en relación con mis in-
dicaciones, el guarda del Municipio de Bicorp, llamado Salva-
dor; el estudio de esta última no lo he efectuado aún, dejándolo
para cuando en compañía del personal de la citada Comisión
de Investigaciones Paleontológicas pueda hacerse el estudio
detenido de ambos grupos y de la comarca.
»Alguna excavación realicé en los sitios donde están las pin-
turas, para tratar de comprobar la existencia de huellas de seres
humanos de épocas prehistóricas; pero la operación no dio, por
el pronto, resultado alguno positivo.
»Esto es cuanto tengo que exponer al elevado criterio de la
Real Sociedad Española de Historia Natural, a fin de dar a co-
nocer estas nuevas localidades con pinturas rupestres, tan in-
teresantes todas por cuanto se refieren a los antiguos pueblos
paleolíticos que habitaron España.»
Leída la precedente comunicación, el Sr. Hernández-Pacheco
manifiesta que del escrito del Sr. Poch y de los croquis de al-
gunas figuras hechas por su descubridor a la vista de los origi-
nales se deduce claramente que se está en presencia de un
nuevo grupo de localidades con pinturas rupestres que deben
clasificarse entre las de tipo levantino, o sea de estilo realista
^on abundantes representaciones de figuras humanas. La sitúa-
DE HISTORIA NATURAL 61
ción que ocupan las localidades pictogr ficas de Bicorp, en laí
vertientes orientales de la meseta y no muy alejadas de las de
Alpera, comprueba la suposición que los pueblos pintores de
rocas que dejaron las manifestaciones de su arte en las escabro-
sidades del Maestrazgo (Tirig y Morella), Serranía de Cuenca
(Peña del Escrito y K'ambla del Anear) y Peñones calizos de
Albacete y Murcia (Alpera, Minateda y Monte-Arabí) se exten-
derían también por los territorios intermedios de las montaña»
valencianas.
La copia y estudio de las nuevas localidades pictográficas se
hará, de acuerdo con los patrióticos deseos de su descubridor,
por el personal de la Comisión de Investigaciones Palentológi-
cas y Prehistóricas, a la mayor brevedad, en cuanto, de acuerdo
con el Sr. Poch, pueda organizarse la expedición, dándose
cuenta de los resultados a la Sociedad y publicándose por la
Comisión la correspondiente monografía.
El Sr. Hernández-Pacheco propuso que se hiciese constar en
el acta la satisfacción con que la Sociedad había visto la actua-
ción del Sr. Poch en este asunto, de este importante descubri-
miento prehistórico. La Sociedad así lo acordó.
Secciones. — La de Granada celebró sesión el 29 de Diciembre,
bajo la presidencia de D. Rafael Fenech.
Quedó admitido como nuevo socio D. Antonio Cortés Con-
ireras, Farmacéutico, propuesto en la sesión anterior.
Fué elegida la siguiente Junta para el próximo año:
Presidente D. Rafael López Mateos.
Vicepresidente . . R. P. Manuel M.* S. Navarro Neumann.
Tesorero. ...... D. Juan Luis Diez Tortosa.
Secretario D. Fidel Fernández Martínez.
Para la Junta del Museo, los Sres. Taboada, Simancas y Diez
Tortosa (D. Manuel).
— La de Valencia celebró sesión el 31 de Diciembre, en el
Laboratorio de Hidrobiología del Museo Nacional de Ciencias
Naturales, bajo la presidencia del Profesor Moróte.
Fué presentado para nuevo socio, por el Sr. Moroder, don
Juan Torres Sala.
El señor Presidente da cuenta de la nota siguiente, del señor
Boscá (E), acompañada de los ejemplares que en ella se citan,
que fueron objeto de examen por parte de los concurrentes:
«A la fecha tengo colectadas un total de 67 rocas en masa, pro-
62 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
cedentes de las provincias de Alicante, Valencia y Castellón,
correspondiendo a la serie Porfídica 43, y el resto a la serie
Volcánica.
»Entre las localidades reíerentes a las porfídicas, se hallan re-
presentadas Cap Neffret, Collado de Calpe, La Nucia y Alfar del
Pi, en Alicante; Quesa y Alíarp, en Valencia; y Altura y Alfon-
diguilla, en Castellón. Las localidades volcánicas son: Islas Co-
lumbretes y Coírentes.
» Además, existen datos, menos conocidos, de otros afloramien-
tos en la región valenciana, siendo menester el estudio micros-
cópico de las rocas, que, en definitiva, podrá servir para una
filiación entre ellas,
»Los materiales expuestos son:
»i. Ofita compacta. Cap Negret, Altea (Alicante). — 2. ídem
ídem, Alfar del Pi (ídem). — 3. ídem id. Collado de Calpe, Cal-
pe (ídem). — 4. ídem id., Tiernago o Peña Negra, Quesa, CVai] en-
cía). — 5. ídem id., Peñes Negres, Alfarp (ídem). — 6. Teruelita
recubierta por un bloque de ofita, ídem (ídem). — 7. Ofita, típi-
ca en cuanto a su aspecto escamoso, Pía de Corrols, Cuatre-
tonda. — S. Ofita en descomposición terrosa. Cerro de San Ju-
lián, Altura (Castellón). — 9. Gigantolita, Cerro de San Julián,
Jdein (ídem). — 10. Tierra laborable, ídem, ídem (ídem). —
II. Leucita, sedimentos en el borde E. de la erupción de Altu-
ra. — 12. Afanita compacta, Cerro Cánova, Altura. — 13. Ofita
compacta, Alfondigtñlla (Castellón).— 14. Núcleo de basalto
compacto y esponjoso, Moncolibrí (láem). — 15. Toba volcánica
empleada en la construcción del faro, Jdeni (ídem). — 16. Amian-
to, de entre las lavas, El Mascart {ls\as Columbretes). — 17. Lá-
grimas volcánicas patinada?. Cerro Agras, Cofrentes (Va-
lencia).»
Con motivo de la referida nota, se recordó el hallazgo de
una erupción bs^sáltica en término de Picasent, así como el de
obsidiana en Ador, conviniéndose en la necesidad de investigar
detenidamente en la región valenciana para reconocer con
exactitud todas estas manifestaciones geológicas, y muy en par-
ticular la de Cap Negreta junto a Altea, sobre el que llamó es-
p'ícialísimamente la atención el Sr. Trullenque.
El Sr. Boscá (A.) llegó al final de la sesión, procedente de
Cap Negret, Altea y Calpe (Alicante), siendo portador de abun-
dantes materiales de los citados en la anterior nota y algunos
otros que denotan el interés geológico de aquella región, y que,
unidos a los describios más arriba, constituirán objeto de un
estudio especial.
DE HISTORIA NATURAL 63
— La de Sevilla celebró sesión el 2 de Enero de 1920, en el
Museo de Historia Natural de la Universidad, bajo la presiden-
cia de D. Antonio González Nicolás, quien, tras breves palabras
de saludo a la nueva Junta, entregó la presidencia a D. Antonio
Benjunea Calderón, el cual pronunció un breve discurso y pidió
un amplio voto de gracias para la Junta que terminaba, que fué
aprobado por unanimidad.
Trabajos presentados
BERILOS DE PONTEVEDRA,
por
L. Fernández Xavarro
(Lám. 1)
El Catedrático de Pontevedra, nuestro consocio D. Ramón
Sobrino Buhigas, ha hecho recientemente un interesante envío
de berilos al Museo Nacional de Ciencias Naturales, envío de
que juzgo conveniente dar cuenta a nuestra Sociedad.
Las localidades de que proceden los ejemplares son las si-
guientes, todas de la provincia de Pontevedra: Tres Hermanas
(antes del Puente de los Molinos); Figueirido y Arcade, en Pon-
tevedra; Lugar d'o Castelo (Marín); Monte Castrove (Poyo);
Lugar de Gatomorto (Geve); Sotomayor (Mos); Campo d'Ar-
mida (San Vicente de Cerpozones); Lugar de Cabanelas y Lu-
gar de las Coutadas (Viascon); Coto d'o Pandeiro, en el Lugar
de Cutián (San Jorge de Sacos); Cesures. Ninguno de estos ya-
cimientos estaba citado, que sepamos, excepto el de Cerpozo-
nes, dado a conocer por el Sr. Sobrino en este Boletín (t. XVL
página 541).
Unidos estos yacimientos a los ya conocidos de la misma re-
gión, demuestran que el berilo es mineral muy abundante en la
zona granítica de Galicia, al menos en las provincias de Ponte-
vedra y La Coruña, y hacen pensar en una posible utilización
industrial, pues sabido es que de esta especie mineralógica se
parte para la preparación de las sales de glucina. Probablemen-
te se descubrirán otros yacimientos cuando se le busque fuera
de los hasta aho^'a reconocidos.
Parece que e' berilo se encuentra siempre en las pegmati-
tas que atraviesan ios granitos y granulitas de la comarca, en
condiciones análogas a las en que yace este mineral en el Li-
64 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
mousin (Francia). Los ejemplares que conocemos se parecen
mucho a los de Limoges y Chanteloube que posee el Museo de
Madrid.
Son de tamaño muy variable. El mayor procede de Coto d'o
Pandeiro y es un cristal exagonal sencillo, roto en dos frag-
mentos, que en total tenía 27 x 12 centímetros, con un peso de
6,5 kilogramos. Hay otro procedente de Cesures, de forma
prismática corta (6 centímetros de alto por 12 de ancho), bas-
tante perfecto, que pesa 1,880 kilogramos. El Sr. Sobrino, en
su nota mencionada, da a conocer uno de Campo d'Armida,
de 30 X 8 centímetros, con un peso de 3,450 kilogramos.
Generalmente son prismas alargados, imperfectos, con es-
tructura zonar concéntrica bien marcada, o formaciones para-
lelas de prismas, rara vez bacilares o bacilares-radiantes (lá-
mina I, fig. 2) Muchas veces están encorvados, rotos y recemen-
tados por cuarzo (lám. I, fies. 3 y 6). La figura 4 de la misma
lámina representa un caso notable de estructura zonar obser"
vado en dos ejemplares procedentes de Tres Hermanas. Se tra-
ta de jrandes cristales muy aplastados, casi tabulares, acompa-
ñados de feldespato/, cuarzo c, mica y turmalina /, en que una
corteza de berilo b encierra un núcleo pegmatítico de la misma
forma que el cristal.
Las caras son casi siempre lisas o cuarteadas, a menudo con
figuras de corrosión. Las de las caras prismáticas son elípticas,
alargadas paralelamente a las aristas verticales y con el con-
torno finamente ondulado. En la base suele haber estrías para-
lelas a las tres direcciones de aristas 6, que dividen la cara en
espacios triangulares equiláteros; cada triángulo presenta en
su interior corrosiones irregulares. Sobre unas y otras caras
suele haber dendritas de limonita muy lindas, casi microscó-
picas.
Son muy pobres en formas estos cristales, pues se reducen al
prisma ni (10 10) y la base j^ (0001). Un pequeño ejemplar de Tres
Hermanas (33 x 13 mm.) ofrece en su terminación caras de pi-
rámide indeterminable por la imperfección de sus caras, pero
que probablemente es 'a ¿>' (ion) (lám. I, fig. 7). En otro de
Tres Hermanas se encuentra el prisma A' (ii20)conuna sola
cara presente.
Las deformaciones son muy frecuentes, tomando los cristales
aspecto trigonal y aun rómbico, por desarrollo grande de un
espacio cristalino. La figura i.*^ representa secciones de diver-
sos prismas, siendo especialmente frecuente la núm. 3.
DE HISTORIA NATUBAL
65
El crucero básico imperfecto es bastante marcado. No así el
prismático. Fractura astillosa.
El color suele ser amarillento-verdoso y aun verde claro anu-
barrado. Brillo vitreo y gran traslucencia en algunos ejempla-
res, pero generalmente mates. Un ejemplar procedente de Ar-
cade, de 57 x 21 mm., de sección trigonal y caras perfectas,
Flg. 1.'. — Seccioues de berilos de Pontevedra.
I, Coutadas (Yiascon); 2, Cabanelas (Vlascon); 3, Sotomayor (MoB); 4, Cam-
po d'Armida (Oerpozones); 5, Tres .Hermanas (PontCTedra). '
(Todas a su tamaño. )
trasluciente, ofrece un color verde de esmeralda claro; es el
cristal más lindo de todo el envío.
Densidad, determinada en uno de Campo d'Armida, 2,66.
Rayan al cuarzo fácilmente.
En el microscopio aparece cuarteado , predominando las
fracturas paralelas a los cruceros. Son abundantísimas las inclu-
siones gaseosas y las líquidas con burbuja movible, dispuestas
en filas y enjambres, explicándose por ello la escasa densidad
encontrada. No hemos observado anomalías ópticas. Policroís-
mo, muy débil, en tintas amarillentas.
Al soplete ordinario permanece inalterable y la perla del bó-
ToMO XX. — Enero y Febrero, 1920. 5
66 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
rax es incolora. Están poco o nada alterados y sólo en algunos
parece haber un principio de caolinización.
El Catedrático D. Ángel del Campo ha tenido la bondad de
estudiar al espectroscopio uno de estos berilos procedente de
Campo d'Armida y ha comprobado la presencia de los siguien-
tes elementos extraños:
Galio: aparece el espectro de este elemento con notable in-
tensidad, sobre todo en las líneas más fuertes del mismo, x =
4172.0; 4033-18; 2943.77 y 2874.35.
Indio: aparece poco intensa la línea más fuerte de este ele-
mento, x = 4502; la que sigue en intensidad, x = 3256, es muy
dudosa.
Sodio: aparece dudoso el espectro de este elemento.
Cesio: se observan las dos líneas más intensas de este cuer-
po: X=i: 4555.52 y 4593.39 (esta última poco intensa).
Rubidio: aparece únicamente (débil) la línea x = 4202 más
intensa de este elemento, no habiéndose encontrado las demás.
Litio: se observó en el espectroscopio la línea roja 6708.2, y
en las fotografías se perciben la x = 3232.8 y x = 2741.4; pero,
en cambio, no se perciben más que dudosamente las dos líneas
más intensas de este cuerpo: >.==46o3.i7 y 4606.20. Se puede
calificar de escaso.
No han sido hallados, no obstante haberse buscado, el Pota-
sio ni el Ger manió.
Hay positivamente algo de Hierro.
Son indudables, pues, en cantidades no muy ínfimas, el Galio
y el Sodio; en menor proporción, el Cesio; en cantidades ínfi-
mas, el Indio y el Rubidio; y el Litio, en cantidad del orden
de la del cesio. ^
Una observación que ha hecho el Sr. Sobrino y que se refiere
a las localidades gallegas del berilo, me parece de cierto inte-
rés, aunque nada tenga que ver con la mineralogía de este mi-
neral. Parece ser que en Galicia abundan las piedras con inscul-
turas o grafitos labrados por frotamiento o roce, y que siempre,
o casi siempre, se han encontrado berilos en las inmediaciones
de estas piedras grabadas. De aquí deduce muy lógicamente el
Sr. Sobrino que el instrumento empleado para estas operaciones
debió ser el berilo, cuya dureza le hace muy apropiado para
ello. Sería una curiosa aplicación prehistórica o protohistórica
del mineral que nos ocupa.
DE HISTORIA NATURAL 67
EXPLICACIÓN DE LA LÁMINA
I. Cristal en ganga de cuarzo, de Campo d'Armida, reducido a
*/s de su tamaño. 2. Berilo bacilar radiado, de la misma localidad y
con la misma reducción que el anterior. 3. Cristal procedente del lu-
gar do Castelo, sobre ganga cuarzosa, roto y recementado. 4. Berilo
zonar procedente de Tres Hermanas, que encierra un núcleo de peg-
matita, reducido a 7-2 de su tamaño. 5, 6 y 7. Cristales de Tres Her-
manas, a su tamaño.
NOTAS SOBRE CICINDÉLIDOS (COL.) W
IV. — Sobre dos pretendidas variedades españolas de Cicindela (Cylindera)
paludosa Duf.
por
Manuel Vidal y López
Cuando, en iQíSy gracias aja exquisita amabilidad del distin-
guido entomólogo D. José M.^ de la Fuente, Presbítero, pudi-
mos disfrutar las primicias de la parte de su notable Catálogo
de los Coleópteros da la Península Ibérica referente a Cicinde-
lince, entre otras cosas, nos vimos gratamente sorprendidos
por la cita de dos variedades de Cicindela (Cylindera) paludo-
ra, Duf., que no conocíamos y que con los nombres de barcelo-
nensis y toledana habían sido descritas por H. Schulz en Inter-
national Entoniologist Zeitschrift. Vol. II, 1909, pág. 317.
La Gran Guejrr a impidió, por la incomunicación con los Impe-
rios centrales, que pudiéramos adquirir tal publicación y las
gestiones hechas acerca de algunos centros y especialistas die-
ron resultado negativo.
Instigado por el deseo de conocer las nuevas formas peninsu-
lares, hemos proseguido recientemente nuestra gestión, y hoy,
gracias a la deferencia del sabio profesor Doctor Walther
Horn, del Deiitsches Entornólo gisches Mnseum, de Berlín-
(I) Véanse tomos XVI, p. 5i7-5i9¡ XVIII, p. 74-75i y XIX, p. 267-268,
«8 boletín de la real sociedad española
Dahlem, que nos ha proporcionado copia de la descripción, y a
]a atención del Doctor D. Antonio de Zulueta, que ha revisado
nuestra traducción, podemos descifrar la incógnita de tales
formas.
La var. harcelonensis Schulz, no es más que la a. scalaris
Def., descrita sobre ejemplares verdes, como este autor lo hizo
también en época (1822) en que se desconocían los ejemplares
de fondo bronceado con el correspondiente dibujo y para los
cuales subsistió dicho nombre al descubrirse éstos, de modo
que nada justifica la nueva denominación.
En atención a que muchas cicindelas presentan repetida la
variedad de dibujos de sus élitros sobre fondos de distintos co-
lores y sin que haya recaído acuerdo general ninguno acerca del
particular, se tiende a aceptar un color tipo (en C paludosa
Duf. , el obscuro bronceado), en el que se admiten todos los dibu-
jos que se presenten, y éstos, lejos de constituir nuevas aberra-
ciones al presentarse sobre los otros colores del élitro, son teni-
dos como sinonimias de las formas originadas por el dibujo tipo
(en nuestra especie, virtáis Beuth.; para los ejemplares verdes,
ccerulea Beuth., para los azules) o por el primero que se conoz-
ca — si no se halló éste— (fennocta Mas de Xaxars, para los ejem-
plares negros) sobre los mismos colores.
La variedad citada es, pues, una sinonimia de virtáis
Beuih. Si alguna vez, como no es de desear, se separase la
clasificación de las aberraciones de esta especie del criterio ac-
tual y se admitiesen, como en este caso se pretende, todos los
dibujos sobre cada uno de los colores de los élitros, los ejem.-
plares verdes con el dibujo que nos ocupa — máculas humeral y
media unidas, apical libre — subsistirían como scalaris Def., y
para los bronceados entraría en vigor Dufouri Beuth., creado
para designar ejemplares de esta tonalidad y hoy mera sinoni-
mia que no puede hacerse subsistir con la forma de Defeau,
como algunos erróneamente pretenden.
Respecto a var. toledana Schulz, se trata de otra sinonimia de
var. viriáis Beuth., por referirse al dibujo de v. Hopffgarteni
Beuth., sobre ejemplares verdes, si bien subsistiría, de llegar el
improbable caso aludido, por no haber sido antes nombrada esta
combinación de dibujo y color, que era desconocida, aunque
muy lógicamente supuesta.
Mercadal (Menorca), 35I-1920.
DE HISTORIA NATURAL 6?
Sección bibliográfica
Pau(C.): Notas su Atas sobre la flora matritense (Bol. de
la Soc. Ib. de Ciencias Nat., julio-octubre 1919, páginas 80-92).
En esta nueva serie de notas da a conocer el sabio botánico
la Iberis crenata^ Lamk., como especie nueva para la flora espa-
ñola, describe nuevos híbridos y variedades, y hace observa-
ciones acerca de algunas especi- s críticas. — R. G. Fragoso.
Inglada (Vicente): El interior de la Tierra. Dirección ge-
neral del Instituto Geográfico y Estadístico. Madrid, 1919 (51
páginas, 4.'^ menor, y 3 grandes láminas).
El autor, Jefe de la Estación sismológica de Toledo, reúne en
este interesante folleto, con gran conocimiento del asunto, los
datos que se tienen respecto a la constitución interna del Glo-
bo, deducida principalmente de las investigaciones sismológicas.
En una introducción expone el estado actual de la ciencia
sismológica, y en seis capítulos, las principales teorías expues-
tas relativas a la constitución del esferoide terrestre, que son:
I.* La hipótesis de la fluidez. — 2.^ La de la continuidad, según
la cual en el interior de la Tierra existen todos los estados or-
dinarios de agregación de la materia que puedan imaginarse,
•variando de un modo continuo de la periferia al centro. — 3.* La
hipótesis de la rigidez, de la que es principal partidario Lord
Kelvin. — 4.^ La teoría de Belot, muy discutida por sus compa-
triotas los geólogos franceses, y que altera fundamentalmente
las concepciones clásicas respecto al origen de la Tierra. Fisio-
grafía terrestre y principales fenómenos geológicos. — 5.* El ca-
pítulo V está destinado al estudio de la ley de densidades en el
interior de la Tierra. — 6.* El último es la exposición de la teoría
de Sieberg, o de las tres zonas: la coraza, la corteza planetaria
y el núcleo.
Llega el autor, como conclusión, a la importancia que tienen
los estudios sismológicos para escrutar el interior de la Tierra
y proporcionar valiosas indicaciones, tanto de carácter pura-
mente científico como técnico o de aplicación.
Son interesantes los diagramas que acompañan al texto, no
tan sólo de sismogramas, sino relativos a la constitución hipo-
tética del interior de la Tierra, según las ideas de Fischez, Sie-
berg y otros sismólogos. — Francisco Hernández Pacheco.
Fereira de Souza (F. L.): Contribugao para o estudo do Car-
70 boletín de la real sociedad española
bonico inferior e medio em Portugal. Sua comparagao com o
de Espanha. — Comunicagoes do ServÍ90 Geológico de Portu-
gal. T. XIII. Lisboa, 1919 (13, páginas 4.° menor).
Este trabajo es una comunicación presentada por el autor al
Congreso' de la Asociación para el Progreso de las Ciencias ve-
rificado este año en Bilbao, En él se llega a conclusiones impor-
tantes, como la de que el Carbónico del Algarbe (y seguramente
también el de Huelva) no debe clasificarse como Culm, según
se ha venido haciendo hasta ahora.
El Carbónico medio e inferior en Portugal está constituido, se-
gún el autor, por las siguientes formaciones, de arriba a abajo:
1. Mosco viense superior. Esquistos cuarzosos o filadios,
quebradizos, poco fosilíferos.
2. Moscoviense inferior y medio. Grauwacas en gruesos
lechos y filadios con Glyphioceras Beyrichianuní, Gastrioceras
Listeri y Gas. carhonarium.
3. Visiense. Calizas dolomíticas oscuras, grauwacas rojizas
y filadios con Posidonomya Beckeri, Goniatítes striatus y
Go. subcircularis.
4. Tournaisiense. Calizas dolomíticas oscuras con Caninia
cornucopice y Crinoides. Pizarras nodulosas con Prolecanitet^
algarbiensis y Pericyclus nov. sp. (?).
Siendo nuestro Carbónico de Huelva prolongación de la gran
mancha del Algarbe, se comprende el interés que para nosotrosií
ofrece esta nota del sabio geólogo portugués, que rectifica lo
que hasta hoy se opinaba de estos terrenos. — L. F. Navarro.
Rodríguez (P. Ángel): El problema de los períodos geológi-
cos glaciales (sicj e intermedios diírante la época cuaternaria.
Asociación Española para el Progreso de las Ciencias. Congreso
de Sevilla (1917). Sección 2.^ Madrid, 1919 (páginas 129 a 151^
5 figuras).
Según el autor, la causa principal de las variaciones de tem-
peratura que han dado lugar a la sucesión de períodos glacia-
res e interglaciares reside en «los hundimientos y levantamien-
tos geológicos de parte o partes de la corteza terrestre; hundi-
mientos y levantamientos que llevan consigo, en cada caso, la
dislocación, el desplazamiento del centro de gravedad del
Geoide y, con ello, el cambio de nivel de la superficie de los
mares, respecto del nivel anterior, y de las alturas sobre él de la
parte sólida». El trabajo está dedicado a la demostración de esta
hipótesis pero el autor carece, sin duda, de la preparación geo-
lógica para abordar tan interesante problema. — L. F. Navarro,
DE HISTORIA NATURAL 71
Sesión del 4 de Febrero de 1920
PRESIDENCIA DE D. ROMUALDO GONZÁLEZ FRAGOSO
El Secretario leyó el acta de la anterior, que fué aprobada.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores pre-
sentados en la sesión de Enero y propuesto también para socio
numerario D. Benjamín Navarro, de las Escuelas F'ías de San
Antonio.
Proposición. — El Presidente recuerda que en el mes de Febrero
de 1921 se cumplen los cincuenta años de la fundación de nues-
tra Sociedad y propone que se celebre esta fecha fausta publi-
cando un tomo extraordinario de Memorias, que habría que im-
primir con anticipación para que pudiera repartirse en la fecha
indicada. Añade que podrían colaborar en este tomo todos los
socios que así lo desearen, pero que sería necesario recomendar
que los trabajos que se dediquen a esta publicación extraordina-
ria ofrezcan originalidad e interés y sean de corta extensión, a
fin de que puedan figurar en ella el mayor número posible de
colaboradores, sin que excedan de unas 500 las páginas que com-
pongan esta obra. Por último, indica que el coste de esta publi-
cación no podrá sufragarse con los recursos ordinarios de la
Sociedad, pues éstos, con el aumento de precios, apenas basta-
rán para el pago de las obligaciones anuales corrientes.
La Sociedad encuentra muy plausible la iniciativa del señor
Fragoso y acuerda autorizar a la Junta directiva para que elija
los medios económicos que puedan conducirnos a la ejecución
de este pensamiento.
Comunicaciones verbales. — El Secretario ruega a los socios que no
se extrañen de no haber recibido todavía los Boletjnes corres-
pondientes a los meses de Noviembre y Diciembre de 1919 y
Enero del año actual. El retraso con que se publican los núme-
ros de referencia ha tenido por causa la huelga de operarios de
artes gráficas, que estalló a fines de Noviembre y se prolongó
hasta los primeros días de Enero. Reanudado el trabajo en todas
las imprentas, es presumible que en dos o tres meses podamos
poner al corriente la publicación de nuestro Boletín.
— El Sr. Cabré presenta un trabajo sobre un osario humano
del eneolítico.
72 boletín de la. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
—El Sr. Lozano presenta el Catálogo de los peces melillen-
ses, haciendo algunas consideraciones sobre la fauna ictiológica
de Melilla.
— El Sr. L. H del Villar, refiriéndose a la próxima elevación
de las tarifas ferroviarias y lamentando que el excesivo precio
que alcanzan ya los billetes de ferrocarril dificulten las expedi-
ciones científicas, indica la conveniencia de que se solicite del
Gobierno el que las Compañías ferroviarias concedan billetes
individuales o colectivos, a tarifa reducida, a todos los miem-
bros de la Sociedad que usen del ferrocarril para efectuar estu-
dios de campo.
Sobre el particular se entabla una conversación, en la que
toman parte los Sres. Aulló, Conde, Viñals, Fernández Nava-
rro y Hernández-Pacheco, acordándose, por último, que una
Comisión, formada por el Presidente y los Sres. H. del Villar y
Aulló, visiten al Ministro de Fomento para exponerle la aspira-
ción de los naturalistas españoles y suplicarle les apoye ante las
Compañías ferroviarias.
— El Secretario dio cuenta de haberse recibido una comunica-
ción de D. Carlos Ameghino participando haber sido nombrado
Director del Museo Nacional de Historia Natural de Buenos
Aires, como sucesor del Doctor D. Ángel Gallardo, y manifes-
tando su deseo de mantener con la Sociedad las más cordiales
relaciones en beneficio del progreso de las ciencias naturales.
Secciones. — La de Valencia se reunió el 29 de enero de 1920, en
el Laboratorio de Hidrobiología del Museo Nacional de Cien-
cias Naturales, bajo la presidencia de D. Eduardo Boscá.
Son presentados para nuevos socios numerarios D. Luis Ber-
mejo 3^ Vida, Catedrático de la Facultad de Ciencias; D. Agustín
Trigo Mezquita, Doctor en Farmacia, y la Real Sociedad del
Tiro de Pichón; para socio agregado, D. Romualdo Aguilar Gui-
llen, por el Sr, Aguilar Blanch.
El señor Secretario da cuenta de haberse recibido, con desti-
no a la biblioteca de la Sección, un ejemplar de la obra Hidro-
logía subterránea, del R. P. Leandro Calvo, que las Escuelas
Pías de Gandía, donde residía, regalan al ocurrir su fallecimien-
to en el Real Colegio de Gandía, el día 8 del corriente mes.
El P. Alcantarilla leyó una nota necrológica de dicho señor,
en la que hace el elogio de este sabio, tan conocido en todo el
país por las frecuentes excursiones que realizaba para el estu-
dio de su gea, sufriendo no pocas veces las inclemencias del
tiempo; siendo resultado de este continuo trabajo sus publica-
DE HISTORIA NATURAL 73
ciones, entre ellas, Un viaje por la montaña: apuntes geológi-
cos^ Gandía, 1884; teología de los alrededores de Albarracin,
publicada en el Boletín de la Cofnisión del Mapa Geológico
de España; Corte sicológico de la región levantina, inédito;
Mapa geológico del litoral de Levante, inédito, y, por fin, Hi-
drografía subterránea: conocimiento sobre los terrenos para
la investigación de manantiales, Gandía, 1908; a más de otros
manuscritos que se conservan en las Escuelas Pías de Gandía.
Era además matemático, topógrafo, helenista, como lo ha de-
mostrado en varios escritos, así como paleontólogo y prehisto-
riador.
Los Sres. Boscá (D. E.)^ Moróte y Trullenque dedican mere-
cidas frases de elogio a la perseverante y eficaz labor realizada
por tan culto y modesto geólogo. Se acuerda unánimemente
conste en acta el sentimiento de la Sección por la pérdida de
tan prestigiosa figura y que se comunique este acuerdo al Co-
legio de Gandía, dándose también las gracias por la delicada
atencipn tenida al enviar la citada obra.
El señor Presidente manifiesta debe efectuarse un homenaje
a la memoria del P. Calvo, idea que tiene excelente acogida en
los reunidos, y se faculta a la Presidencia para que, de acuerdo
con el Director del Instituto, Sr. Moróte, y el Prefecto de las
Escuelas Pías, P. Alcantarilla, preparen el acto en que aquél ha
de consistir.
El Sr. Boscá da cuenta de la siguiente nota: «En una excur-
sión realizada hace ya años al Barranco de Alcotas, término de
Chelva, de alto interés geológico, por tratarse del único man-
chón silúrico señalado en nuestra provincia, motivo por el cual
lo cita, pudo recoger los siguientes ejemplares, que muestra: un
fósil perteneciente al género Leptena y varias pizarras de dife-
rente aspecto: unas con plano de juntura, otras en las que se ve
claramente su variada composición, silícea, silíceo margosa, con
mica blanca, etc.; algún fragmento que posee brillo metálico
debido al hierro de que es portador; otro carbonoso, al que
llaman lápiz y explotan como tal y para hacer pintura; junta-
mente con las pizarras se encuentra otro material típico de este
período: la cuarcita. Más al O., en la Fuente del Fraile, Masía
de Sola, también hay un hierro con algo de cinabrio.»
El Sr. Beltrán manifiesta que ha encontrado materiales idén-
ticos, menos fósiles, formando discordancias los estratos con el
triásico, en el Barranco deis Conills, al NO. de la Sierra de
Chiva, y que por ambos caracteres cree se trata de otra mancha
silúrica hasta ahora no citada.
74 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
El Sr. Trullenque también habló de su visita a la localidad
citada por el Sr. Boscá, indicando existe un yacimiento de ba-
ritina con cobre en el inmediato alto de Vermutilla.
El Sr. Beltrán recuerda que en una excursión realizada aMo-
rella encontró el piso vealdense con fósiles característicos de
dicha formación; ahora, procedentes de Benageber, enseña, a
los presentes, fósiles que demuestran pertenecer a la facies
lagunar del cretácico (vealdense). Fueron descubiertos los
primeros fósiles por el Maestro de dicho pueblo, que los
enseñó al Profesor Beltrán, quien, al juzgarlos interesantes,
ordenó se hicieran excavaciones por cuenta de la Universi-
dad de Valencia. Hace resaltar la importancia del descubri-
miento, por cuanto se trata de especies nuevas para España,
haciendo constar, si no recuerda mal, que en el Museo Nacional
de Ciencias Naturales sólo existen moluscos como representan-
tes de la fauna vealdense, pero no vertebrados.
Las especies hasta ahora recogidas son abundantes coprolitos
de dos tipos: uno de aspecto semejante a los encontrados en
Morella y otro de una forma muy curiosa por recordar la de un
gasterópodo; diente de una especie de reptil, al parecer nueva;
fragmentos de caparazón de tortuga fluvial y una muela y vér-
tebra de iguanodon. Consigna estos hechos y dice merece ser
estudiado detenidamente por los especialistas.
El Sr. Pardo presenta una cuartillas acerca de algunas espe-
cies del plankton de las aguas dulces de Gandía, en las que da
cuenta de la captura de 24 especies del fito-y zooplankton. Son
enviadas a Madrid para su publicación en el Boletín.
— La de Sevilla se reunió el 2 de febrero, bajo la presidencia
de D. Antonio Benjumea, quien dio cuenta de que el ilustrísimo
señor Director general de Agricultura, Minas y Montes, señor
Conde de Alcón, ilustre sevillano, se preocupa de ver si se con-
vierten en realidades las fundadas esperanzas que encierra la
cuenca carbonífera del Viar, estudiada por nuestro consocio don
Bernardo Tenorio, para lo cual ha dispuesto que el Instituto
Geológico de España proponga un plan de sondeos, y al efecto
se espera la próxima llegada de un Ingeniero afecto a aquel
Centro y especialista en la materia.
Con este motivo se examinaron los fósiles que la Sección
posee de la citada cuenca hullera, y se cambiaron impresiones
entre los reunidos.
DE HISTORIA NATURAL 76
Trabajos presentados
NOTAS HELMINTOLOGICAS
(S.^ serle)
por
Carlos Rodríguez López^lVeira.
Los pacientes estudios empezados por nosotros en el año
1914 para formar una colección helmintológica genuinamente
española, en el laboratorio de Zoología que regentamos en la
Facultad de Farmacia de Granada, y asiduamente proseguidos
en los siguientes años, nos han proporcionado, hasta ahora, un
centenar de especies clasificadas, nuevas para la Península ibé-
rica casi en su totalidad, recolectadas en un número de minu-
ciosas disecciones aproximado al millar y que, salvo raras ex-
cepciones, siempre indicadas, hemos efectuado con animales
cazados en la región granadina.
En el transcurso de los cinco años anteriormente mencio-
nados hemos podido disponer un laboratorio regularmente
instalado, gracias al auxilio que nos ha prestado, en primer
término, el Instituto del Material Científico y la solicitud con
que ha atendido nuestros deseos el ilustre Decano de la Facul-
tad, Dr. Dorronsoro.
En cuanto a información bibliográfica, seguimos aún lamen-
tando muchas deficiencias, no fácilmente subsanables, que nos
obligan a dar una tregua, casi siempre larga, al estudio de
especies consideradas como nuevas; no obstante, poseemos al-
gunas revistas especializadas en la materia, sostenidas a costa
de grandes economías; recibimos muchas publicaciones que nos
envían particularmente sus autores (Seurat, Ransom, Fuhr-
mann, etc.), y podemos consultar otras varias merced a las fa-
cilidades dadas, en primer término, por el ilustre Dr. Bolívar
y personas tan amantes de la investigación como los señores
D. Obdulio Fernández y D. Antonio de Zulueta; a todos ellos
expresamos nuestro más sincero reconocimiento y con su auxi-
lio podemos continuar nuestros trabajos, penosos, pero fructí-
feros.
Siguiendo el mismo orden que en las notas precedentes, ya
conocidas de la Sociedad, continuamos con la exposición de
los parásitos encontrados en las especies siguientes:
76 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Homo sapiens Linneo.
Jaenia echinococcus v. Siebold, 1853 (Larva; Echinococcus
polymorphiis Diesing). — El Sr. Simancas Señan nos ha pro-
porcionado varias hidátide? y acefalocistos, arrojados con
la orina por una mujer, durante un intenso cólico^ nefríti-
co producido por este parasitismo.
Trichocephaltis dispar Rudolphi, 180 1 {j=. As caris trichiu-
raL,., 1771; Trichocephalus hominis Rudu\ph\, 1819; Tr.pa-
laeformis Rud., 1819; Mastigodes hominis Zeder, 1803). —
Intestino grueso de un hombre atacado a la vez de tenia-
sis y expulsados, juntamente con la Taenia saginata Goe-
ze, mediante la administración de flor de couso. En otro
caso observado, parasitaba el intestino delgado la Ankilos-
tonia duodenale Dubini.
Sus scrofa domestica L.— 25 autopsias.
Giganthorhynchii s hirudinaceus PaWas, 1781 (=: Taenia hi-
rudinacea Pallas, 1781; Kchinorhynchns gigas Goeze,
1782). — Intestino delgado; en un caso (4 por 100). Maracena
(Granada).
Canis familiaris Linn. — 11 autopsias.
Dipylidium caninimi L., 1767 (= Jaenia canina L., 1767,
pro parte; 7. moniliformis Pallas, 1781; T. cucuinerina
Bloch, 1782; T. cateniformis Goeze, 1782, pro parte;
T. elliptica, Batsch, 1786 (en el gato); T. ciineiceps, Zeder,
1800; AlyseUninihus elUpticus Zeder, 1800, pro parte;
Halysis elliptica Zeder, 1803, ~pro parte; Alysehninthus
cucumerina Weiniand, 1858; Dipylidiinn cncumerimim
Leuckart, 1863) (i). — Numerosos ejemplares, habitando los
dos tercios posteriores del intestino delgado en 4 casos (27
por 100.
Nuestros ejemplares son de longitud total = 150 a 400 mm.;
(i) El primer caso de parasitismo humano de esta especie conocido
en la Penínsvila ha sido hallado recientemente en la costa granadina
por el Dr. Camacho Alexandre y publicado en la Revista de Medicina
y Cirugía prácticas^ tomo CXIV, 1917, págs. 126-129, con el título de
«Un caso de parasitismo del D. caninum L., en la especie humana».
DE HISTORIA NATURAL 77
latitud máxima =2 a 3 mm. Róstelo con cuatro coronas de
ganchos, de 12 a 14 ¡i de altura en la primera corona, decre-
ciendo en dimensiones hasta medir 5 a 6 [i . Huevos de 40 a
50 p, ; oncosíeras de 25 a 30 ¡j. , sus ganchos de 13 a 15 ¡x de lon-
gitud. Cada cápsula encierra de 15 a 26 huevos. Lóbulos o vari-
eos ramosos, vagina sin receptáculo.
Dipylidium Pasqualei Diamare, 1893. — Esta especie, citada
hasta ahora como parásito exclusivo del gato doméstico, la
hemos hallado nosotros por primera vez habitando el intes-
tino delgado (duodeno) de un perro, donde obtuvimos bas-
tantes ejemplares. Los caracteres que presentan son los mis-
mos anotados en la descrijjción original de Diamare (II ge-
nere Dipylidium Leuckart. Atti. R. Acc. Soc. Fis. e Nat. di
Napoli, 180^, tomo II, serie 2.*, núm. 9) referentes a indi-
viduos parásitos del gato; además concuerdají en un todo
con los que presenta la misma especie recogida en el int'^s-
tino del gato granadino y que mencionamos más adelante.
Ankylostoma caninum Ercolani, 1859 {=: Dochmiíis Balsamoi
Panora et Grassi, 1877; Uncinaria trigonocephala Railliet,
iS8s\ Ankylosfomutn tubae forme Linstow, 1885). — Intestino
delgado de un perro ratonero, muerto a consecuencia de
esta afección parasitaria (9 por lOO); las paredes intestinales
estaban engrosadas y toda la mucosa sumamente irritada,
con numerosos pantos hemorrágicos, a.sí como ulceraciones
muy pequeñas que correspondían a los sitios donde el pa-
rásito se había fijado. Acompañando a esta especie hemos
encontrado la Uncinaria stenocephala Railliet; el Toxas-
caris limbata Leiper, y el Dipylidmm Pasqualei Diamare.
Uncinaria stenocephala Railliet, 1884 ( = Dochmius stenoce-
phalus Railliet, 1884; Ankylostomiim stenocephalum Lins-
tow, 1896). — Intestino delgado; una vez (9 por 100).
Toxascaris limbata Railliet et Henry, 191 1 (= Joxascaris
marginaia Rudoíphi, Leiper, 1907; no Ascaris marginata
Rud., 1802; Ascaris canis Werner, Glaue, 1909). — Intesti-
no delgado; dos veces (18 por 100).
Belascaris marginata Rudoíphi, 1802 {:^ Ascaris margi-
nata Rud., 1802; no Toxascaris fuarginata Rud., Leiper,
1907). — Intestino delgado; una vez (9 por 100).
78 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Las diferencias en los géneros Toxascaris y Belascaris
pueden verse en el trabajo de Railliet et Henry: «Recherches
sur les Ascárides des Carnivores.» C. R. Soc, Biol., París,
1911, tomo LXX, págs. 12-15.
Félix domestica Briss. — 20 autopsias.
Taenia crassicollis Rudolphi, 1810. — Intestino delgado; en seis
casos (30 por 100): en uno contamos 60 ejemplares obliteran-
do casi por completo el duodeno, donde había también 4 Be-
lascaris mystax Zeder; en otro caso fuertemente parasita-
do hallamos 12 ejemplares en el duodeno; en el yeyuno e
íleon, 30 Dipylidium Orleyi Ratz; en el íleon y primer ter-
cio del intestino grueso, numerosos Dipylidiuin Jrinche-
sei Diamare; y, por último, en la región cardíaca del esó-
fago y estómago, 45 Spiroptera ffastrophila MüUer; sólo en
un caso encontramos la Taenia crassicollis como único ha-
bitante intestmal.
Dipylidium caninurn L., 1767. — Intestino delgado; una vez
(5 por 100).
Nuestros ejemplares son de 95 a 300 mm. de longitud por
2,5 a 3 mm. de latitud máxima; cada cápsula uterina encierra
de 12 a 25 huevos, de 48 a 53)1 de diámetro; las oncosíeras que
ircluyen, de 25 a 34 ji de diámetro; y sus ganchos, 12 a 13 ¡i de
longitud.
Dipylidiimi Pasqualei Diamare, 1893. — Intestino delgado; 6
veces (3 por 100).
Sus caracteres esenciales son: longitud total, de 190 a43omm.;
latitud máxima, de 2 a 3,1 mm.; escólex globoso, de 340 a 420 n
de diámetro, provisto de un róstelo subcilíndrico algo adelga-
zado hacia el ápice, que en estado de protracción mide 160 ¡j. de
longitud 3^ 70 a 100 p, de diámetro en su base, armado con 16
coronas alternas de ganchos en forma de espina de rosal, cuya
altura es de 7 a 8 ¡j, . Cuello corto, dé 500 ^ de longitud.
Poros genitales bien visibles, situados un poco por delan-
te del medio del anillo. Ovario bilobado ramoso," vitelóge-
no bilobulado, vagina con receptáculo seminal. Los anillos ma-
duros son lanceolados; presentan los tubos excretores tres ve-
ces más gruesos que en el D. caninum y, entre ellos, existen,
DE HISTORIA NATURAL 79
en el parénquima, numerosas cápsulas ute-inas ligeramente elíp-
ticas, de 88 {i por 70 ¡i, , encerrando en su interior un solo huevo
casi esférico, de 64 a 67 p, de diámetro, con su correspondiente
oncosf ra, de 38 a 45 ¡a de diámetro, armada cono ganchos, de
19 a 21 |ji de longitud.
Dipylidium Chyzeri Ratz, 1897. — Intestino yeyuno e íleon;
tres veces (15 por 100).
Esta especie, muy próxima a la anterior, mide 120 a 270 milí-
metros de longitud por 2 mm. de latitud máxima; escólex esfé-
rico, de 350 a 450 [1 de diámetro, transverso, provisto de un ros-
telo corto, cónico, de lio ¡j, de altura y 100 a iiOfide anchura en
su base, armado por 12 a 14 coronas alternas de ganchos en
lorma de espina de rosal v cuyas dimensiones van decreciendo
desde los de la primera corona, que miden I2p,de altura por 13
a 14 |i de longitud en su base, hasta los de la corona básica, que
son de 6 a 8 n de altura. Poros genitales un poco por delante
del medio de la longitud del anillo. Bolsa del cirro, grande con
canal deferente muy sinuoso. Ovario ramoso, vitelógeno com-
pacto, vagina con receptáculo seminal. En cada estróbilo sólo
existen 506 últimos proglotis cargados de cápsulas uterinas,
donde sólo hay un huevo en cada una de ellas; las oncosferas
miden 42 ¡x de diámetro.
La fase larvaria, como hemos comprobado experimentalmeute
(Rodríguez y Muñoz : Estudio del elido evolutivo segtiido
por algunas especies correspondientes al género Dipylidixini
Leiickart. Bol. R. Soc. Esp. H. N., tomo 19, págs. 497-502),
se desarrolla en el peritoneo visceral, parietal y cápsula de
Glisson de la Tarentola niaiiriianica L. (salamanquesa), for-
mando unos cisticercoides, descritos de modo muy incompleto
la primera vez por Sousino en 1897 fDi alcuni elminti raccolti
e osservati di recente in Pisa. Atti. Soc. Toscana di Se. Nat. in
Pisa. Procesi verbali, vols. X, págs. 253-260) y cuyo detenido
estudio hemos efectuado nosotros y dado a conocer en el tra-
bajo anteriormente indicado.
Según Blanchard, R. (Parasiiisme du Dipylidium caninuní
dans Vespece hmnaine a propos dhin cas notiveau. Arch. Pa-
rasit. París, 1906-907, tomo XI, págs. 439-471), debe identifi-
carse el D. Chyzeri o el Pasqnalei con el D. echinorrhynchoi-
de^ Sousino, 1889, parásito intestinal del Megalotis cerdo en
Egipto; aun cuando los ejemplares conocidos no son adultos,
presentan caracteres que creeiiios suficientemente diferenciales,
80 boletín de la real sociedad española
como la longitud, de 70 mm.; el escólex romboidal, de 400 a
450 ¡i de latitud; el róstelo subcilíndrico, de 260 n de longitud,
armado por 12 a 16 coronas alternas de ganchos bastante caedi-
zos, en forma de espina de rosal, de los cuales son mayores los
de las primeras coronas, que miden 18 ¡a, y los más pequeños
5 ¡j, ; el fondo del infundíbulo cefálico está asimismo armado de
ganchos; los poros genitales, un poce anteriores a la mitad de la
longitud del anillo; ovario lobulado; vitelógeno esférico.
Dipylidmni Orleyi Pratz, 1900. — Intestino delgado; dos veces
(10 por 100). En un caso acompañaban a los numerosos pa-
rásitos de esta especie una Taenia crassicollis Rud., dos
Belascaris rnystax Zeder;yen su hígado, una larva de laLin-
guatida lanceolata Chabert, 1782.
Nuestros ejemplares son de longitud total = 50 a 140 milíme-
tros; latitud máxima = 1,8 a 2 mm. Escólex de 380 ¡a de diáme-
tro con cuatro ventosas de 140 por 180 jx y un róstelo de 67
a 70 ¡I de altura por 60 a 68 ¡x de diámetro en su base, con for-
ma análoga al del D. caninum, pero armado por cinco coro-
nas alternas de ganchos en forma de espina de rosal, mayores
los de la corona apical, que miden 13,4 ¡x de longitud por 10 i^
de altura, y los más pequeños, situados en la corona básica,
cuya longitud es 8,5 ¡i en la base y 7 ¡x de altura. Cuello corto,
un poco adelgazado hacia atrás. Poros genitales situados un
poco por detrás de la mitad del anillo; en los últimos proglotis,
cuya longitud es de 4 mm., se abren los poros genitales a 2,5
milímetros del borde anterior. Ovario ramoso, vitelógeno ra-
moso, vagina con receptáculo seminal. Cápsulas uterinas ova-
les, de 170 por lio jx, conteniendo de tres a doce huevos casi
esféricos, de 38 ¡x de diámetro, encerrando unas oncosferas es-
féricas, de 24 a 25 fx de diámetro.
Dipylidium Trinchesei Dia'mare, 1892. — íleon y primer tercio
del intestino grueso; cuatro veces (20 por 100). En un caso se
trataba de un gato muy desnutrido, aun cuando comía a todas
horas de modo extraordinario, y que presentaba sus heces
fecales con puntos rojos sanguíneos, debidos a la existencia
de numerosos proglotis cuya región central, ocupada por las
cápsulas ovígenas, estaba tintada por la citada coloración,
fugaz en presencia de los líquidos fijadores y conservado-
res; la autopsia de este animal nos proporcionó más de 3CX)
ejemplares del D. Trinchesei, localizados donde hemos di-
DE HISTORIA NATURAL . 81
cho, además de 14 Dipyltdiiím Pasqiíalei Diamare; 4 Taenia
crassicollis Rudolphi; 3/ 3 Belascaris mystax Zeder, en el
duodeno y comienzos del yeyuno.
De esta especie tratamos sucintamente en una nota anterior
(Bol. R. Soc. E. H. Nat., 1918, pág. 146), y si hoy volvemos a
ocuparnos de ella, es porque, después de un detenido estudio,
podemos añadir algunos datos que completan la descripción
original de Diamare, 1893 (Loe. cit.), copiada por R. Blanchard
(1906-907, loe. eit., que, algo extractada, es como sigue: Longi-
tud total ~ 25 mm. Escólex globoso con cuatro ventosas orbi-
culares poco prominentes y un róstelo relativamente grueso,
diferenciado en dos'partes, una superior esférica o clavifor-
me, armada por 80 ganchos (78 a 85) dispuestos en cuatro coro-
nas alternas, y otra inferior infundibuliforme, gruesa. Los de la
primera serie tienen forma análoga a los de las tenias, es decir,
como la uña del gato; en las siguientes coronas se va acortando
la pieza básica hasta quedar reducida en la cuarta serie, a un
disco basal, adquiriendo entonces los ganchos la forma de una
espina de rosal; sus dimensiones son:
Ganchos de la i." serie: longitud = 36 fx; latitud = 47 \i.
■» » » 2 "* ^> » = 30 1^; ^ = 47 p.'
^> ^ •> 3.^ » -^ =22|J.; » =28/1.
» > > 4.** •> » ^ 12 fx; » = 10 V-.
Cuello corto. Los anillos, al principio rectangulares, presen-
tan muy prematuramente sus órganos reproductores, así en el
anillo décimo se ven completamente desarrollados los órganos
masculinos y femeninos; los anillos maduros son muy alarga-
dos. Poros genitales situados por encima del punto medio del
margen lateral; la bolsa del cirro está en forma de un asa intes-
tinal, desembocando por encima de la vagina, que se dilata en
un receptáculo seminal piriforme. Ovario con dos lóbulos esfé-
ricos y compactos; vitelógeno casi esférico. Cápsulas uterinas
globulares, conteniendo cada una un solo huevo. Intestino del
gato en Ñapóles y Alejandría.
E. Parodi {Semana Médica de Buenos Aires, número 45,
año XXV, 1918, páginas 548 a s^o. — Sobre el Dipylidium Trin-
cheseí) ha encontrado esta misma especie en un gato muy
joven de Buenos Aires, utilizado para la inoculación experi-
mental de heces humanas disentéricas: sus ejemplares eran aún
menores que los observados por Diamare (10 a 15 mm. long.),
debido, seguramente, al escaso tiempo de parasitismo, tratán-
ToMO XX. — Febrero, 1920. . 6
82 boletín de la REAL SOCIEDAD EStASOLA
dose, por tanto, de dipilidios jóvenes que no han alcanzado su
completo desarrollo en longitud, y si sus últimos anillos pre-
sentaban cápsulas uterinas con huevos, era debido al desarrollo
precoz de los órganos genitales, característico de esta especie.
Nuestros ejemplares coinciden ^n todos sus detalles impor-
tantes con los de Diamare, procediendo de gatos domésticos de
Granada. Sólo anotaremos, para no repetir, aquellos datos que
completan la descripción original copiada, o la hacen variar
algo, omitiendo aquellos en que concuerdan.
La longitud de los ejemplares con proglotis cargados de
huevos varía, de 12 a 75 milímetros; latitud máxima, hasta 700 ¡i.
Escólex ligeramente ovoideo, de 215 ^ de diámetro, provisto
de cuatro ventosas elipsoidales, de 120 ¡a de diámetro mayor
por 85 a 90 (i del menor, y un róstelo claviforme en su parte su-
perior, donde mide ico a 120 ¡i de diámetro, en cuya parte se
sitúan las cuatro coronas de ganchos. Los ganchos de las dos
primeras series, en forma de uña de gato; los de la última, en
espina de rosal; sus dimensiones son:
i.^ corona: long. base =^ 42 a 46 ¡1; ídem al extremo = 55 a- 67 11.
2.^ » >: A. =32338 (i; » > =47a52|i.
3.^ » » » =^ 21 a 22 ji.; » » » = 28 a 30 fJ-.
4.* » s » ^= 12 a 17 fi; » > 3. =^ 10 a II M..
(La primera longitud es la de la parte básica, y la segunda,
la que media desde la punta al extremo opuesto.)
Cuello de 800 p. de longitud y 130 p, de anchura; en el anillo
onzavo están los órganos generadores completamente desarro-
llados; en el anillo 30, que 3'a es más largo que ancho, situado
próximamente a 10 mm. del escólex, se observan las cápsulas
uterinas, que contienen un solo huevo, estando situadas sola-
mente entre los tubos excretores, que son ondulados,}^ desde el
nivel de los poros genitales opuestos, o sea en el primer tercio
de la longitud, hasta cerca del borde posterior del proglotis. A
los 25 mm. del escólex, los anillos están repletos de cápsulas
uterinas, dispuestas como hemos dicho, con la coloración san-
guinolenta de esta zona, y miden 1,300 ji de longitud por 560 fx
de máxima anchura; los poros genitales se abren a 255 |i del
borde anterior, o sea en el primer quinto de la longitud. Ulti-
mes anillos, de 1,900 (i de longitud por 700 p, de latitud máxima,
con poros genitales a 300 ¡x del borde auterior, o sea en el pri-
mer sexto de la longitud: en la cutícula se notan unas arrugas
oblicuas que le dan un aspecto palmeado particular. Cápsulas
uterinas estéricas, de 70 p. de diámetro, a veces ligeramente
DE HISTORIA NATURAL 8S
ovoideas, de 78 por 72 p, encerrando cada una un solo huevo
casi esférico, de 48 a 50 p, de diámetro, con su correspondiente
oncosíera de 35 a 38 ¡x, provista de tres pares de ganchos, de 15
a 17 [i de longitud.
Diamare (loe. cit.) cree que la fase larvaria es el Cisticer-
coide acanthotetra Panora, 1886, encontrado formando quistes
en las paredes intestinales del Zatnenis viridiflavus Dum. et
Bibr.; igual opinión tenemos nosotros, con la diferencia de creer
que el anterior cisticerco es un cisticercoide que hemos hallado
en las salamanquesas, de donde más fácilmente lo ingieren los
gatos. (Para más detalles, véase Rodríguez y Muñoz {loe. cit.}
Belascaris inysíax Zeder, 1800 ( = Ascaris cati Schrank,
1788; A. leptoptera Rudolphi, 1809; A. alata Bellingham,
1839).— Intestino delgado; en siete casos (35 por 100).
Spirura gastrophila Müller, 1894 ( = Filaría gastrophila
Müller, 1894).— Estómago, de preferencia en la región car-
díaca y, asimismo, en la región cardíaca del esófago; una
vez (5 por looj.
Epimys norvegicus Erxleben. —20 autopsias.
Hyntenolepis murina Dujardin, 1845 (= Taema íwwríwa Du-
jardin, 1845; 7. nana v. Siebold, 1852; T. aegyptiaca
Bilharz, 1852; Diplacanthus nanus Weinland, 1858; Hi-
menolepis nana Leuckart, 1863). — Intestino delgado; una
vez (^ por 100).
Hepaticola hepática (Railliet, 1889), Hall, i9i6(=i: Trichosoma
hepaiipum Railliet, 1889; Trichocephalus hepaticus, Ban-
croff, 1893; Trichosomtmt (?j temdssimiitn Leidy, 1891; no
Trichosoma temiissimiítn Diesing, 185 1).
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En tres ratas disecadas (15 por 100) observamos su hígado con
unos tubérculos blancoamarillentos de tamaño variable, los
mayores como cabezas de alfiler, frecuentemente confluentes
y semejantes a nodulos tuberculosos; los cortes- histológicos
practicados en estas regiones, oportunamente teñidos, nos de-
mostraron la existencia de numerosísimos huevos, cuya casca-
ra, formada por tres capas en forma de limón, tienen la cubier-
ta externa granulosa y su tamaño es de 50 a 55 {^ de longitud
84 BOLKTIN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
por 29 a 34 fi de diámetro transverso, así como una cirrosis in-
tensa en los canalículos hepáticos parasitados y restos del cuer-
po de la Hepaücoia hepática. En ciertos puntos de la superfi-
cie hepática vimos, cerca de los mencionados tubérculos, unos
pelotones intricados de filamentos tenuísimos blancos, forman-
do manchas dendríticas; la disociación delicada de esta re-
gión nos proporcionó trozos del susodicho nematoideo, de 4 a
20 mm. de longitud, todos ellos procedentes de individuos hem-
bras, cuya latitud era de 85 (a en la parte delgada desprovista
de huevos y 130 \^ en la región ocupada por ellos; la cutícula
aparecía muy finamente estriada transversalmente.
Esta especie fué dada a conocer primeramente por Railliet
en 1889 (Kecherches experimentales sur les tuuieiirs vennineu-
ses du foie des aniirides, Bull. Soc. Zool. France, tomo XLÍV,
págs. 62-67), considerándola como muy próxima a la Capilla-
ria tenue Dujardin, 1845. En 1889, Railliet y Lucet (Jumeurs
vermineiises dii foie du Herison, determinées par un Tricho-
sonie, Bull. Soc. Zool. France, tomo XXIV, págs. 360-62) iden-
tifican con esta especie los parásitos hallados por ellos en el
hígado del erizo europeo. Bancroff, en 1893 (Ort iJíe ivhip
worm of the rafs liver, Journ. Proc. R. Soc. N. South Wales,
t. XXVII, págs. 86-90, pts. 7 y 8, fig. 1-6), vuelve a describir, in-
suficientemente, con el nombre de Trichocephaliis hepatictis
la citada especie, considerándola como nueva. Galli-Valerio^
Travassos y otros repiten las observaciones de Railliet en dife-
rentes localidades, abundando en su misma opinión, hasta que
Hall, recientemente (1916, Nematodes parasites of mammals
the orders JRodentia, Lagomorpha and Hyracoidea., Proc.
U. S. Nat. Mus., vol. 50, págs. 3033, figs.), la describe de
nuevo completamente, creando el género Hepaticola Hall,
caracterizado por ser trichurinae cuya región esolágica es
algo más corta que la región posterior, de mayor grosor; no pre-
sentar bandas bacilares visibles, y carecer los machos de espí-
culas. El tamaño de la H. hepática completa es de 40 a 50 mm.
(en algunos casos hasta 100 ó 120 mm.); los machos son de
28 í^ de diámetro en su parte posterior, y en la hembra estas di-
mensiones son las anotadas para nuestros ejemplares. Además
de los mamíferos antes mencionados, parásita esta especie al
Epiwys alexandrimts 3', según Nicoll, al I.ejiis europaeus,
de Inglaterra.
Syphacia teiraptera Nitzsch, 182H ( = Ascaris dipodis Ru-
dolphi, 1819; A. tetraptera Nitzsch, 1821; Oxyiiris ¿emi-
DE HISTORIA NATURAL 85
lanceolatu Molin, 1858; O. obvelata Dajardin, 1S45, pi'o
parte). — Intestino grueso; una vez (5 por 100).
Esta especie, confundida frecuentemente con la Syph ic'.i ob-
velata Rud., 1S02, se diferencia, por presentar las expansiones
membranosas cefálicas más anchas, tener las hembras los ovi-
rios situados aún por detrás del orificio anal, mientras que en
la 5. obvelata nunca llegan las ramas uterinas más que al nivel
del ano; además, el tamaño de los huevos es bien diferencial:
en la 5. tetraptera miden 80 a 90 ji de longitud por 34 a 40 ¡i de
latitud, mientras que en la 5. obvelata son de 110 a 142 ¡j, de
longitud y 30 a 40 \i de anchura.
Columba livia domestica Gmelin. — 30 autopsias.
Filaría clava Wedl., 1856. — Numerosos ejemplares hembras en
el tejido conjuntivo peritraqueal y en la pared del buche de
una paloma muerta (3 por 100), parasitada además por la
Acuaria spiralis Molin, y numerosos Heterakis colunibae
Gmelin, en el duodeno.
Acuaris (Dispharynx) spiralis Molin, 1858.— Una vez (5 por
100) en la mucosa y glándulas del ventrículo subcenturiado.
En un trabajo anterior (Notas helmintológicas, 2.^ serte
Bol. R. Soc. E. H. Nat., tomo XVIII, 1918, pág. 151) admitía-
mos como muy verosímil la opinión de Railliet y Lucet, que
atribuyen a esta especie, y no a 1? Acuaris nasuta Rud., la es-
pecie encontrada por Bridé en una paloma de Túnez. En pre-
sencia de los ejemplares ahora encontrados por nosotros, nos
ratificamos en lo antedicho, pues vemos que nuestras Acuarias
presentan los genuinos caracteres del subgénero Dispharynx
Railliet et Lucet, 1912, por tener cordones cefálicos recurren-
tes no anastomosados, y los machos poseen dos espíenlas muy
desiguales y cinco pares de papilas postanales. Para mostrar
más claramente esta opinión, presentamos en el adjunto cuadro
un estudio comparativo de las medidas obtenidas sobre ejem-
plares recolectados en la gallina y paloma caseras de Granada
y de las A. spiralis halladas por Seurat (Dispharages d^Algé-
rie. C. R. Soc. Biol. París, 1916. Tomo LXXIX, págs. 934-938)
parasitando el ventrículo subcenturiado del Caccabis petrosa,
Gmelin, de Argelia.
86
boletín de la real sociedad española
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DE HISTORIA NATURAL 87
Surnia passerina L.— 3 autopsias.
Echinorhynchiis alucnnis Müller 1777 (.= íí. stridulae Goe-
ze, 1782; E. nyctae Schrank 1788; E. strigis-auricida-
ie Goeze, 1782; E. otidis Schrank, 1788; E. scopis Gme-
]in, 1789; E. mergi Gmelin, 1789; E. sirigis Gmelin, 1789;
E. aequalis ZeJer, 1800; E. globocaudatns Zeder, 1800;
E. tuba Rudolphi, 1802; E. bacillaris Zeder, 1803; E.inae-
qualis Rudolphi, 1808; E. caudaüís Bremser, 1824; E. po-
lyacanthoidesCrepVm, 1825; E. contorius Molin, 1858; £.cro-
aticiis Stossich, 1899). — Intestino delgado; una vez, encon-
trando 18 ejemplares.
Turdus tnerula L. - 3 autopsias.
Dilepis brachyarthra Cholodkowsky, 1905. — Intestino delga-
gado; una vez.
Turdus musicus L.— 39 autopsias.
Ascaris ensicaiidataRnáo\pV\, 1808 (= vi. turdi iliaci Goeze,
1782; A. turdi pilaris Goeze, 1782; A. teres Goeze 1782;
.4. turdi Gmelin, 1788; A. sturni 1788; Fusaria lancea
Zeder, 1803; F. crenaia Zeder, 1803). — Intestino delgado;
una vez (3 por 100).
Echinorhynchiis cylindraceiis Schrank, 1788 (^^ E. pici Goe-
ze, 1800; E. fasciatus Westrumb, 1821 ; E. motacülae
atricapülae Rudolphi, 1819; E. sylviaruin Rud., 1819;
E. nierulae Gmelin, 1789; E. transversas Rudolphi, 1819;
E. parvus Fuhrmann, 1900; F. dimorphocephalas Wes-
trumb, 1821; E. muscicapae Rudolphi, 1819; E. decipiens
Dujardin, 1845; E. rostratus Marval, 1902; E. rectus Lins-
tav; E. obliquus Dujardin, 1845; E. rtíbetrae Rudolphi,
1819; E. pigmentatiis Marval, 1902). — Intestino delgado;
una vez (3 por 100).
Vanellus vanellus L.— 4 autopsias.
Anomotaenia microphallos Krabbe, 1869 (= Taenia micro-
phallos Krabbe, 1869).— Intestino delgado; una vez.
88 boletín de la. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Podareis muralis Laur.— 12 autopsias.
Pharyngodon acanthuriis Diesing, 1861 ( =: Ascaris extenuata
Rudolphi, 1819; Oxyuris spinicaudata Dujardin, 1845). —
Muy frecuente en el intestino recto; en tres casos (25 por 100).
Todos ]os datos obtenidos en nuestros estudios concuerdan
exactamente con la extensa descripción de Seurat '(Sur íin
cas d''endotokia matricide chez un oxytire, C. R. Soc.
Biol., París, 1914, tomo LXXVI , pág. 850) referente a
este parásito hallado por él, en el recto del Ptyodactylus
Oudrii Latast. en Bou Saada (Argelia).
Tárentela maurltanica L.— 25 autopsias.
Nematotaenia dispar Goeze, 1782 (= Taenia dispar Goeze,
1782; J. hufonis Gmelin, 1788J.— Intestino delgado; cuatro
veces (16 por 100).
Cysticercoide dipylidii Chyzerii Rodríguez y Muñoz, 1919
( = Larva del Dipylidiiim Chyzeri Ratz, 1897; = Cysticer-
coide sp? Sousino, 1897).— Pared del intestino e hígado, o,
mejor dicho, en el peritoneo parietal, visceral y cápsula de
Glisson; cinco veces (20 por 100). (La descripción extensa,
en Rodríguez y Muñoz, loe. cit.)
Cysticercoide dipylidii Trinchesei (?) Rodríguez y Muñoz, 1919.
Pleura; tres veces (12 por 100). (Ver, para detalles. Rodrí-
guez y Muñoz, loe. cit.)
Oxyuris Dujardini Railliet et Henry, 1916 ( = Oxyuris brevi-
caiidata Dujardin, 1845; no Oxyuris brevicaudata Mayer,
1S41; Aplecta brevicaudata Mayer, 1841). — Intestino recto;
dos veces (8 por 100).
Anguilla vulgaris L. — 2 autopsias.
Proteocephalus inacrocephalus Creplin, 1825 (=:zJchthyotaenia
macrocephala Creplin, 1825). — Poseemos dos ejemplares
de esta especie procedentes de Palma de Mallorca, donados
por el Dr. Gandolphi, que los ha citado también en Valencia
Bol. R. Soc. Esp. H. iV., tomo XVI, pág. 222, 1916). Nos-
otros no hemos encontrado hasta hora parásito intestinal en
las dos anguilas disecadas.
DK HISTORIA. NATURAL 89
Selache máxima Gurin. — Una autopsia.
Dinobothrium septaria v. Beneden, 1S89. — Los ejemplares que
poseemos han sido encontrados en el intestino medio de un
Selache máxima joven pescado en Santander én Mayo
de 191 5; previamente fijados por alcohol sublimado acético
y conservados en alcohol de 90°, nos los envió el Dr. Fer-
nández Nonidez, para su. estudio.
Esta curiosa especie, tipo del género Dinobothritiin (fami-
lia Phyllobothriidae, orden Tetraphyllidae), fué encontrada la
primera vez, como parásito intestinal de la Lamna cormibica,
escuálido afin a los ¿>elache, por v. Beneden {Deiix cestodes
noiiveaii X de Lamna cornubica. Bull. Acad. Roy. Se. de Belgi-
que, 3.* serie, tomo XXVII. Bruselas, 1899, páginas 68-74, i lámi-
na), dándole el nombre específico consignado por el parecido
que presentan en la disposición de sus botridios con las conchas
del género Septaria, Lamarck, afines a los Teredo, Posterior-
mente, Lonnberg (Anatotnische studien über Skandinavische
Cestoden. Akad. Standl. Stockolm, 1892, tomo 24, núm. 16,
I lám.), efectuó un detenido estudio anatómico de la especie
en cuestión, hallada parasitando asimismo una Lamna cornubi-
ca. Hassi en 1912 {Sulla presenza del Dinobothrium, septaria
in tina Selache máxima. Boíl. Soc. Zool. Ital., 3.^ serie,
tomo I, fase. XI-XII, Roma, páginas 323-328, i lám.), señala por
tercera vez esta especie, pero como parásito del Selache máxi-
ma joven pescado en Nettano (Italia). La segunda vez que se ha
citado en este pez ha sido por Nybelin (Noch ein Fall von Dino-
bothrium septaria v. Ben. aivs Selache tnaxima. Zool. Beitrage
aus Upsala, 1914, tomo III, páginas 228-230, fig.). Resulta, por
tanto, ser la tercera vez que se cita esta especie parasitando al
escuálido en cuestión. Nuestros ejemplares presentan los si-
guientes caracteres: Longitud total = 40 a 50 mm.; latitud máxi-
ma del estróbilo = I mm. Escólex de 4 a 4,5 mm. de diámetro
máximo, provisto de cuatro botridios sentados, inermes, situa-
dos un par en el lado dorsal y otro en el ventral. Cada botridio
tiene una forma oval ensanchada, con su superficie muy ligera-
mente cóncava; coronando su parte superior, existe un engrosa-
miento y una ventosa accesoria pequeña de la que no se ve más
que la mitad de su borde. Los dos botridios de un lado presentan
en el borde que corresponde al ángulo superior externo un re-
borde que se prolonga hacia abajo, siguiendo la pared interna
del botridio al cual se adhiere casi en toda su longitud, no que-
00 boletín de la real sociedad española
dando libre sino la extremidad bifurcada. Cuello de i,8 mm. de
longitud; los primeros anillos son mucho más anchos que largosr
progresivamente van aumentando en longitud hasta hacerse en
los últimos proglotis tres veces más largos que anchos. Poros
genitales alternando irregularmente. Cirro y vagina erizados de
espinitas.
(Laboratorio de Zoología de la Facultad de Farmacia.)
Granada, ig noviembre igig.
UN OSARIO HUMANO DEL ENEOLÍTICO
DE CALACEITE (TERUEL)
por
Juan 6abré Aguiló
Mi cola'borador en las excavaciones oficiales de Azaila (Te-
ruel), D. Lorenzo Pérez Temprado, al empezar la última cam-
paña de 1919 (octubre-noviembre), me comunicó que en mi
pueblo natal, Calaceite, de la misma provincia, se habían des-
cubierto casualmente algunos restos humanos de carácter pro-
tohistórico, y, aprovechando que unas lluviks persistentes difi-
cultaban las excavaciones aludidas, visité el yacimiento arqueo-
lógico en donde se hallaron aquellos restos humanos, acompa-
ñándome en dicha inspección mis antiguos amigos y paisanos
D. Santiago Vidiella y D. Julián Ejerique, individuos que, con-
juntamente con el Sr. Pérez, constituyeron la plana mayor de
la Redacción del malogrado Boletín de Historia y Geografía
del Bajo Aragón, y a la vez encarnan la cultura intelectual de
esa zona turolense en que habitan.
Los restos humanos de referencia halláronse en la partida
llamada del Cañaret, en cierta propiedad de Ambrosio Peña-
rroya y por Joaquín Claramunt, culto propietario, en el rebaje
del nivel del interior de un covacho rocoso, llevado a cabo en
los trabajos preliminares para la instalación, en dicho abrigo, de
un colmenar. Ese sitio dista de Calaceite unos tres kilómetros,
y por sus cercanías pasa la carretera de AlcoJea del Pinar a
Tarragona, hallándose al NE. de tal yacimiento, a los 150 pasos
de distancia de él, el decámetro 8 del kilómetro 286 de la men-
cionada vía.
El terreno en donde radica ese depósito funerario es bastante
DE HISTORIA. KATURAL 91
accidentado y su formación geológica pertenece al mioceno;
hállase inculto en gran parte, siendo preferidos para el cultivo
algunas lomas, los repliegues de los vallecillos, así como el
fondo de las cañadas o vales, que se dedican para la cosecha de
cereales o a la explotación de los olivos. Antiguamente, la
zona, cuyo centro puede ser nuestro yacimiento, sería un es-
peso pinar, según se infiere por las manchas de esos árboles
que, salpicadas, subsisten por toda ella. Completaría la flora de
la misma algunos robles, coscojos, enebros, madroños, aliagas,
romeros, etc., etc., por cuya flora es una de las partidas del
término municipal de Calaceite predilectas para la industria de
las colmenas. Tal zona sería muy rica en pastos, ya que no de-
bieron escasear en ella las aguas, pues todavía, muy cerca del
Cañaret, perduran manantiales perennes: la Font de la Rana,
sita en el fondo de otro val (que se denomina de Caseres), pa-
ralela a la del hallazgo arqueológico. Una y otra val, fusionadas
frente a la casilla de peones camineros, kilómetro 286, de la
referida carretera, afluyen a los pocos kilómetros al río Algas,
en la provincia ya de Tarragona.
En las vertientes del mediodía de los vales del Cañaret y de
Caseres, se divisan, de trecho en trecho, acantilados o grandes
peñones de piedra arenisca, en los que las erosiones de las
aguas han labrado en su base grandes y pequeños albergues,
en forma de covachos, que pudieron ser^vir probablemente de
fondo a las cabanas o chozas de los pobladores primitivos que
moraron en este país o utilizarse como punto de acecho en sus
correrías cinegéticas. Toda esa comarca, en particular sus lo-
mas, hállanse salpicadas de pedernales más o menos típicos, y^
sin duda alguna, traídos a ella por el hombre preprotohistó-
rico, de otros términos municipales.
El covacho elegido por Joaquín Claramunt para la instala-
ción de sus colmenas, en sí, no es de los de mayor relieve de la
zona que se dedica a esta industria. Es de poco fondo, bajo de
techo y de escasa longitud. En cualquiera de los inmediatos se
hubiera podido esperar hallazgos arqueológicos de más impor-
tancia que en él (figura i.*).
Primeramente, Claramunt allanó el suelo del abrigo de la
peña en una longitud de 8,50 metros, y, una vez terminada esta
operación, tuvo la idea de edificar, en el extremo izquierdo de
él, una casilla para el acto de castrar las colmenas; pero impedía
su intento un gran bloque o laja de piedra, que se había despren-
dido de la techumbre del covacho y que en parte estaba soterra-
do, cuyo bloque medía cerca de 3 x 2 y x 0,60 metros. No arre-
92, boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
dróse por este inconveniente, y, aplicándole tres o cuatro barre-
nos, lo hizo mil fragmentos, con los cuales tuvo materiales de
mampostería más que suficientes para la construcción de los mu-
ros de la casilla que proyectó. Una vez construida ésta y como
era de poca altura, tuvo a bien rebajar un poco el nivel del suelo,
y en tal faena aparecieron algunos huesos, no haciendo al principio
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Fig I.* — Vacimtento protohistórico del Cañaret.
caso de ellos; mas, al ver después indudables cráneos humanos,
fué a comunicarle el hallazgo a su vecino D. Santiago Vidiella, y
este señor, al referirle de nuevo, al día siguiente, que otros res-
tos paleontológicos se habían descubierto a la par de tres vasos
de tosca cerámica, recomendó que cesaran dichos trabajos y que
se guardase cuanto fué hallado hasta aquella fecha. Mientras tan-
to me comunicaron la noticia de ese hallazgo y pude visitarlo
avín a su debido tiempo.
En mi primera visita que hice al yacimiento (en compañía,
como dije, de los señores Vidiella y Ejerique), a los pocos me-
tros de distancia de él, vi a flor de tierra algunos pedernales,
muy determinativos y típicos, por los que deduje y expresé a
mis compañeros la probable edad de los restos humanos descu-
biertos en el covacho próximo.
Una vez ante el corte del yacimiento, que aparecía en sentido
vertical en el fondo del abrigo, procedimos primero a 'examinar
los restos arqueológicos hallados por Joaquín Claramunt, que
guardábanse en una oquedad debajo de la peña. Dichos restos
DE HISTORIA NATURAL ¿S
constaban de un catino liso, de unos i8 centímetros de diámetro;
de un gran vaso que mide unos 17 centímetros de diámetro por
26 ídem de alto, de forma cilindrica y base esférica, de paredes
muy recias y muy mal cocido, asimétrico y con un rudo gollete
en el borde superior; de los restos de otro cacharro cuya
forma no pude concretar ; de varios fémures, tibias y otras ex-
tremidades humanas, y de unos 12 cráneos, también humanos,
rotos en su mayor parte. En el corte, así como en el pavimen-
to, se divisaban aún las improntas de algunos cráneos, y espe-
cialmente de los cacharros, esto es, el hueco que ocuparon, por
las que nos orientamos acerca de su antigua y verdadera situa-
ción. Luego del anterior examen, y como divisáramos que en
el corte aparecía el extremo de un cráneo, intentamos extraerlo
con la punta de un cuchillo, lo que conseguimos. Dicho cráneo
estaba descansando sobre uno de los parietales: el superior apa-
reció completamente aplastado; también hallamos parte de una
mandíbula inferior.
Al día siguiente fui de nuevo, solo, al yacimiento con la idea
de recogei" los restos que se hallaron el anterior, después que
Joaquín Claramunt autorizóme a ello. Mas, como comproba-
ra que el fragmento de mandíbula humana que allí se guarda-
ba no correspondía al cráneo que se puso al descubierto al
mismo tiempo por nosotros, me propuse de nuevo, a punta de
navaja, hallar en el corte, ya el pedazo que a ella le faltaba, ya
a la ve:: la verdadera mandíbula de dicho cráneo, creído que
uno y otra aparecerían a continuación del hueco que dejó la ca-
lavera antedicha. Pero he aquí que a los dos centímetros esca-
sos de profundidad aparece a la vista el occipital de otro crá-
neo humano, y, en el resto de mis exploraciones, ni indicios de
lo que me proponía descubrir. Creyendo entonces que había lle-
gado el momeato de aclarar, por mí mismo, la colocación del
nuevo cráneo con respecto de su esqueleto, me tomé ia ímpro-
ba labor de ir limpiando, poco a poco, con mi cuchillo de monte,,
los restos humanos y con las manos apartar la tierra. Ese inten-
to me hizo ver que no se trataba de un enterramiento de in-
humación completa, sino parcial, y me puso de manifiesto pa-
tentemente uno de los ritos funerarios, en la Península ibérica,
de nuestros predecesores los protohistóricos.
Contiguo a dicho cráneo hallé un segundo al lado derecho y
otro al izquierdo; tan inmediatos unos a los otros, que tocában-
se entre sí. El del extremo derecho descansaba tendido sobre
otros cráneos, sobre unas tibias y sobre más huesos medio tri-
turados y en completo desorden y revoltijo; el del lado opuesto
9i
boletín de la real sociedad E3PAÑ0LA
apareció a mi vista de frente, pero apoyándose en varios otros
huesos, y debajo del central descubrí dos soberbios colmillos de
jabalí, de 22 centímetros de longitud, fragmentos de mandíbu-
las y de huesos humanos. Este último cráneo habíase colocado
descansando por la región craneana de la sutura coronal, o sea
que la mandíbula superior se veía casi aflorar a la superficie
del nivel de los restos antropológicos. Detrás del anterior crá-
o j- 2 3
Fig. 2.* — Corte del yacimiento protohistórico del Cañaret.
e/>~c>s
neo vi otro, tal vez de adolescente. También carecía, el del cen-
tro, de la mandíbula inferior y no apareció vértebra alguna junto
al agujero occipital.
Todo el anterior depósito funerario se colocó sobre un pavi-
mento de toscas piedras y fué envuelto en un sudario de tierra
fina. Le recubría un nivel arqueológico, de escaso espesor, de ar-
cilla compacta, medio solidificada, y aéste, aparte, la gran lajaque
deshizo en fragmentos Claramunt y una capa de tierra vegetal.
Estoy convencido que el yacimiento prosigue por debajo de
la peña; pero me fué de todo punto imposible continuar mis
excavaciones en él, porque mis trabajos mencionados de Azai-
la requerían mi presencia allí. Y temiendo que durante mi au-
sencia pudiera sufrir algún daño este j^acimiento, a causa de
DE HISTORIA NATURAL
95
que se hizo público en el país su hallazgo, tomé los apuntes y
datos necesarios para el presente avance de publicación e hice
el corte a escala del yacimiento, que acompaño (figura 2.'^), de-
Fiar. 3 *— Industria de pedernal del yacimiento protohistórico del Cañaret.
talle, según mi juicio, el de más interés de la parte gráfica de
esta nota.
Debo de manifestar, por último, que, conjuntamente con los
96 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
restos humanos, no descubrí ningún útil de la industria lítica (tal
vez aparezcan en futuras exploraciones). Los ejemplares que
reproduzco (figura 3.*) fueron descubiertos por mí, como ya
dije, a pocos metros del yacimiento, no dudando que esa indus-
tria y las reliquias humanas son contemporáneas unas y otras.
Es más que evidente y un hecho consumado, ante las anterio-
res descripciones, que el yacimiento del Cañaret nos revela un
rito funerario de la época protohistórica, de cuyo rito tenemos
muy pocos precedentes en España, por lo que es de mucho más
aprecio el hallazgo turolense del Bajo Aragón.
Está fuera de duda que, por haberse asociado en este yaci-
miento a los restos humanos vasos y platos completos y los
colmillos de jabalí, que pudieron servir de adorno o de talisma-
nes, y por la disposición o colocación de los cráneos constitu-
yendo especie de nidos como en otros enterramientos de allen-
de los Pirineos, y por la ausencia en él de la mayor parte de los
huesos pequeños, nos hallamos a la vista de una sepultura se-
cundaria o definitiva , infiriéndose , por consiguiente , que
dicha sepultura o enterramiento verificóse después que los ca-
dáveres que le integran (hasta la fecha se han descubierto 20
cráneos) fueron depositados en otro sitio para su putrefacción
o para que los devorasen las aves de rapiña.
En el caso primero, es de creer que del acto del sepelio pri-
mario al definitivo debió transcurrir algún tiempo, en cuanto
ya se ha hecho constar que las mandíbulas inferiores están des-
prendidas de sus cráneos respectivos, a no ser que se admita la
probable hipótesis de que forzaran los ligamentos que las unen,
como una de las fases de ese rito funerario.
Como hipotético, creo que el enterramiento del Cañaret,
en su segundo período, fué hecho todo él en un momento
dado, esto es, que todos los restos humanos que lo componen
fueron trasladados allí a un mismo tiempo, después de cuyo
acto quizá el pueblo al que pertenecieron, o sus deudos, o fami-
lias hicieron desprender la laja que los recubría, de la techum-
bre del covacho, operación en sí muy fácil, yaque con una sim-
ple palanca de madera, a veces, es más que suficiente para des-
gajar grandes lajas de esos covachos, de contextura laminar.
Pertenece esta sepultura definitiva^ según mi criterio, al pe-
ríodo eneolítico, o la transición de la época de la piedra puli-
mentada a la del cobre.
DE HISTORIA NATURAL 97
Si nos atuviéramos tan sólo a la tosquedad de su cerámica
como al aspecto general de la industria lítica que reproducimos,
que nos recuerda ella ciertas formas del campiniense francés,
creeríamos que se remonta dicha sepultura al tardenoisiense
en sus últimas fases; pero debemos no olvidar que en la misma
comarca de Calaceite existen indicios indudables de la existen-
cia de un gran foco de la civilización de la época de la buena
talla de la piedra, de Siret, en cuyas postrimerías se conocía y
trabajaba el cobre. A dicho grado de cultura o época deben re-
putarse los hallazgos de carácter funerario del monte de San
Antonio existentes en el Museo Arqueológico de Tarrago-
na (i), los restos líticos de la Font de Noró (2; y de los Mases
de Les Perchades de Pere la Reina (3), el enterramiento de
Valderrobres, en los que se hallaron 13 cráneos con los parieta-
les atravesados por puntas de lanzas de pedernal (4), y la ma-
yor parte de los yacimientos descubiertos por mi compañero
D. Lorenzo Pérez en la cuenca del río Matarraña.
Indudablemente, la industria lítica y la cerámica del Cañaret,
aun perteneciendo a la época de la buena talla del sílex, presen-
tan facies arcaicas. Ello está en armonía con lo que se infiere
en las conclusiones del estudio antropológico de los restos hu-
manos medidos hasta el presente, de las cuales una de ellas es
que, participando, al parecer, los mismos de ciertos caracteres
de la raza de Cro-Magnon: la platicnemia muy acentuada de sus
tibias, etc., etc., no puede afirmarse por ahora que pertenecen
a dicha raza. Tal vez sí se pruebe el día de mañana, cuando se
prosigan en este yacimiento las excavaciones.
Como nota final citaremos las pocas sepulturas que se cono-
cen hasta la fecha más o menos similares a la del Cañaret, de
(i) Se reduce este descubrimiento a los restos humanos de una o
más personas, acompañados de una punta de lanza y tres puntas de
flecha de pedernal, más un punzón de cobre.
Véase las notas bibliográficas de este hallazgo, en el Boletín de
Historia y Geografía del Bajo Aragón., del Sr. Vidiella (tomo II, 1908,
páginas 204 a 206 3' la reproducción de los objetos mencionados, en el
Anuari del Instituí d^ Estudis Catalans), Barcelona, MCMXIII-IV, figu-
ra 38, pág. 821, por Bosch Gimpera.
(2) Por D. Julián Ejerique. Una punta de flecha fué por mí repro-
ducida en el citado Boletín de Historia y Geografía del Bajo Aragóh,
página 213.
(3j En la citada página 213 del mismo Boletín.
(4) Una de las puntas de lanza de dichos cráneos se reproduce a la
vez en la misma página 213 del Boletín citado.
Tomo XX. — Febrero, 1920. 7
98 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Calaceite. Pertenecen a una época inmediata a la del azilien-
se: la de los dos esqueletos descubiertos por Piette en la misma
cueva de Mas d'Azil (Francia); otras dos con 27 y 6 cráneos
aislados, esto es, que carecen del esqueleto correspondiente, de
la Cueva de Ofnet (Baviera); la del cráneo de Kauíertsberg
(Baviera) (i).
De un tiempo afín a la nuestra: la tumular de Axpea, Tres-
puentes (Álava) (2). Contemporáneas: tal vez algunas que cita
Bonsor; y posteriores, del período de Hallstatt, otras descubier-
tas por el mismo arqueólogo en la región de Carmena ('3).
Y, como apéndice, me parece útil incluir las medidas e índices
de dos cráneos y de otros huesos humanos que poseo de esta
sepultura, medidas e índices que se ajustan o calculan por la
hoja del Congreso de Antropología de Monaco de 1906, las cua-
les mi buen amigo D; Francisco de las Barras de Aragón ha
tenido la excesiva amabilidad de proporcionarme y autorizar
que publique, por lo que le reitero mi sincero agradecimiento.'
En las siguientes medidas, para evitar confusiones, se ha se-
ñalado cada cráneo y cada mandíbula con una letra, que servirá
para designarlos.
nyt E D I D .A. s
Cráneo A Cráneo B
Diámetro antero-posterior máximo 188 205
Diámetro antero-posterior iniaco 180 201
Diámetro transverso máximo 133 140
Altura basio-bregmática 136 140 .
Altura aurículo-bregmática 1 14 120
Anchura frontal mínima . . 94 100
Diámetro bimastoideo máximo 113 Roto.
Diámetro bizigomático Roto. Roto.
Diámetro naso-basilar 92 lOO
Diámetro alvéolobasilar 81 96
Altura nasoalveolar 63 72
Altura de la nariz , 46 52
Anchura inter-orbitaria 23 24
Anchura orbitaria 38 40
Altura orbitaria 33 3^^
Anchura del borde alveolar superior 63 65 (?)
Altura o flecha de la curva alveolar 52 56
Longitud de la bóveda palatina 42 47
Anchura de la bóveda palatina 40 42
(r) Obermaier: El hombre fósil, páginas 317, 322 y 323.
(2) Pedro Ruiz de Azúa: Sepultura Tardenoisiense de Axpea (cer-
ca de Trespuentes: Álava)», Boletín de la Real Sociedad Españo-
la DE Historia Natural, tomo XVIII, páginas 483-495.
(3) Bonsor: Les colonies agricolfs pre-romaines de laVallée du Betis,
París, 1899.
DB HISTORIA NATURAL
99
Altura órbito-alveolar
Longitud del agujero occipital
Anchura del agujero occipital
Curva sagital del cráneo
— — parte frontal . .
— — parte parietal .
— — parte occipital
Curva transversal
Curva llamada horizontal
Cráneo A.
Cráueo B
39
42
37
37
29
27
378
415
130
145
no
139
118
131
310
340 (?)
510
545 (?)
Presenta el cráneo A las suturas empezando a osificarse,
excepto la occipital , encontrándose en ésta algunos huesos
wormianos.
El cráneo B tiene bastante avanzada la osificación de la sutu-
ra sagital, pero sin indicio de ella en las otras.
I iT 3D I c a: s
Cefálico
Cefálico-vertical . . . .
Vértico-transversal . . .
Frontal
Fronto-parietal
Del agujero occipital.
Nasal
Orbitario
Palatino. .
Maxilo-alveolar
Cráneo ▲
Cráneo B
70,74
68,29
72,34
68,29
103,00
100,00
81,73
85,47
70,67
71,42
78,37
72,97
50,00
46,15
86,84
77,50
95,23
89,36
121,15
121,15
avC.A.lTIDÍBTJXj.A.S
Anchura bicondílea Roto.
Anchura bigoniaca 82
Longitud de la rama ascendente 51
Anchura mínima de la rama ascendente. 30
Anchura máxima de la rama ascendente. 39
Altura de la sínfisis 28
Altura del cuerpo mandibular 26
Espesor máximo del cuerpo mandibular. 15
índice de la rama ascendente 58,82
Roto.
Roto.
Roto.
Roto.
Roto.
60
28
31
Roto.
42
33
28(?)
29
30
12
14
>
51,66
De los huesos largos no es posible determinar la longitud a
causa de estar rotos por sus extremos. Hay dos tibias de acen
tuada platicnemia, especialmente una de ellas, que da de índice
61,76; la otra alcanza a 69,44.
100 boletín de la real sociedad española
Sección bibliográfica
Carandell (Juan): Los nuevos rrvmhos de la Geología. «Ibé-
rica», año VII, núm. 312 (Enero de 1920).
Artículo de revista, en que se examinan, con el espíritu ico-
noclasta y progresivo que tan bien sienta en la juventud del
autor, las nuevas teorías con que Belot y otros autores tratan
de sustituir las hipótesis que hasta hoy sirvieron a los geólogos
para explicar la historia de la Tierra. Cualesquiera que sea el
crédito que merezcan las ideas nuevas, no cabe duda que deben
ser examinadas con atención e interés y que la tarea de vulga-
rizarlas es sumamente meritoria. — L. F. Navarro.
Casares-Gil (A.): Flora ibérica. Briójiias. i.^ parte. Hepá-
ticas. Un vol. en 4.°, de 780 páginas, con 400 grabados y 4 lámi-
nas en color. Junta para Ampliación de Estudios. Madrid, 1919.
La aparición de esta obra constituye un hecho fausto y me-
morable en la historia de la Botánica española contemporánea
y una prueba evidente de los adelantos que la Junta para Amplia-
ción de Estudios e Investigaciones Científicas ha logrado en
ciencias con la colaboración de naturalistas como el profesor del
Instituto de Ciencias Naturales, D. Antonio Casares-Gil.
Consta la obra de dos partes: Generalidades y Descriptiva. En
aquélla se exponen con alguna extensión los caracteres organo-
gráñcos y fisiológicos de las Hepáticas, siguiendo luego la Eco-
logía y su Distribución geográfica, y termina con un capítulo des-
tinado a exponer cómo pueden recolectarse, conservarse y estu-
diarse dichos vegetales. La parte concerniente a la histología,
anatomía y fisiología de las Hepáticas está hecha concienzuda-
mente, teniendo en cuenta la opinión de los autores, pero com-
probando personalmente los hechos, como lodemuestran las figu-
ras, originales del Sr. Casares- Gil, que ilustran el texto. Hay,
quizás, en algunos trozos, un eclecticismo que por lo demás re-
sulta justificado, ante teorías u opiniones no del todo comproba-
das. Esta parte podrá parecer, acaso, extensa a los que sólo bus-
quen en el libro la Sistemática, pero completa su utilidad, para
los que no posean un dominio absoluto del asunto.
En la parte segunda, o Descriptiva, se comprenden no sólo las
especies ya conocidas en la Península, sino aquellas cuya exis-
tencia en ella es probable. Es, pues, un trabajo que podrá ser-
vir para nuevas observaciones y para completar el conocimien-
to de nuestra flora briológica.
Bol. R. Soc. Esp. de Hist. Nat.
Tomo xx. Lám. I.
BERILOS DE PONTEVEDRA
DE HISTORIA NATURAL 100''
La clasificación seguida es la de Schiffner en Die natürli-
chen P/lansenfatnilien, acaso hoy la mejor a falta de una exac-
ta clasificación evolutiva. Comienza por una clave de los Or-
denes comprendidos en las Hepáticas, y sigue, en los Ordenes,
a las generalidades de cada uno, clave para la determinación
de los géneros, y en éstos, cuando tienen más de dos especies,
otras para la determinación de ellas. Las descripciones son lo
suficientemente detalladas, y seguidas de consideraciones y ob-
servaciones críticas y van acompañadas de gran número de fo-
tograbados, originales del autor, que las aclaran y que demues-
tran un estudio concienzudo ¿e las especies. Entre ellas no las
hay nuevas, ni tampoco variedades: el autor se ha mantenido en
el eclecticismo de la primera parte de su obra y, con justa razón,
no ha querido dar nuevos nombres a formas puramente locales
ni a las pnnlucidas por el cambio de medio, siempre pasajeras.
Por su distribución geográfica, por su organismo, las Hepáticas
justifican este modo de pensar, en cuanto a su sistemática se re-
fiere. Dueños y arbitros serán, los que de esta obra se sirvan,
de complicar su sistemática según sus ideas particulares.
La obra realizada por el Sr. Casares representa un trabajo
paciente d^ machos años, realizado con gran conocimiento
del asunto y del único modo con que pueden verificarse estas
obras: comprobaí do en cuanto posible es teorías y hechos, y
confrontando las descripciones clásicas con los ejemplares que
se poseen, que a veces errores Je las primeras diagnosis viven
en las más modernas, por ser meras copias de las primitivas.
En resumen, las Hepáticas de D. Antonio Casares-Gil es la
primera monografía de uno de los grandes grupos naturales
del reino vegetal que se ha hecho en España, y pone al alcan-
ce de todos los botánicos españoles tan interesante grupo.
Nuestra enhorabuena sincera al sabio y modesto botánico que
ha realizado tan meritoria labor. — R. G. Fragoso. .
Rectificación sinonímica.
Posteriormente a la publicación de mi trabajo Anotaciones
micológicaSy he recibido de los sabios micólogos C. L. Sharp
y Neil E. Steven? el suyo, interesantísimo, Endoihia parasiti
ca and relatet species (United States, Depart. of Agr., Bull
n.° 380), que puede considerarse como modelo en este gé
ñero de trabajos. De su estudio y lectura se deduce que la En
dothia ^y rosa (Schw.) F; ck., Var. rostallaia, Sacc, que cité
sobre Qw.rcus sesHliflora de Ramallosa (Pontevedra), recolec-
tada por el Proír. Bescansa, delie ser incluida en la Endothia
■•■00^ BOLKTIN DK LA RRAL SOCIEDAP ''SPAÑOLA
fl'uens (Sow. ), S. et S. 7iov. comb. =Endothia gyrosa (Schw.)
Fnck.. p. p. (V. S. and S., 1. c. p., 16-19).— R. G. Fragoso.
»
Dantin Cereceda (Juan): Ccncepto de la regatón natural en
Geografía. Boletín de la Institución Libre de Enseñanza,
t. XLIII, núm. 717 (Diciembre de 1919).
El autor estudia, en un artículo de revista y con la exten-
sión que éste permite, los elementos que constituyen la re-
gión natural y las relaciones entre los mismos, para determi-
nar así lo qup con eta denominación se debe entender.
L. F. Navarro.
DE HISTORIA NATURAL Id
Sesión del 3 de Marzo de 1920
PRESIDENCIA DE D. ROMUALDO GONZÁLEZ FRAGOSO
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué apro-
bada.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores pre-
sentados en el mes de Febrero y propuestos también para socios
numerarios D. Jorge Vigón, Capitán de Artillería, y D. Cayeta-
no Cortés y Latorre, Doctor en Farmacia y Alumno de la Fa-
cultad de Ciencias, presentados ambos por el Sr. Bolivar y
Pieltain.
Asuntos varios- — El Presidente manifiesta que, como consecuen-
cia de la autorización concedida a la Junta directiva de la So-
ciedad en la sesión de Febrero, se ha verificado una reunión
para acordar el modo de llevar a la práctica el pensamiento de
celebrar el cincuentenario de la fundación de nuestra Sociedad
publicando un tomo extraordinario de Memorias; habiéndose
tomado en dicha junta los siguientes acuerdos:
i.° Que los gastos que ocasione la publicación de ese volu-
men se sufraguen mediante una cuota extraordinaria de lo pe-
setas, cuyo abono por parte de los señores socios tendrá ca-
rácter de voluntario.
2.® Que la cuota de referencia se haga efectiva durante el
último trimestre del año actual.
3.° Que se recomiende a los señores que deseen colaborar
en dicha publicación extraordinaria no remitan trabajos cuya
extensión supere a 10 ó 12 páginas del tamaño de las del Bole-
tín mensual.
4.° Que igualmente se participe a los señores colaboradores
de dicho tomo la necesidad de que los trabajos con que hayan
de contribuir estén en poder de la Secretaría de la Sociedad an-
tes del 15 de Octubre próximo.
5.° Que el tomo de referencia se imprima con la debida an-
ticipación, a fin de que pueda distribuirse en el mes, de Febrero
de 1921, en que se cumple el 50 aniversario de nuestra fun-
dación.
Y 6.'^ Que, como prólogo de dicha obra, se escriba un resu-
men histórico de la Sociedad, señalando los trabajos de verda-
dera importancia y trascendencia que la misma haya publicado.
Tomo xx.— Marzo, 1920. 8
102 boletín de la real sociedad española
— El mismo Sr. Fragoso participa, con relación a la propuesta
presentada por el Sr. H. del Villar en la sesión de Febrero, que
se trató de llevar adelante el acuerdo tomado, para lo cual la
Secretaría dirigió una carta al entonces Ministro de Fomento,
D. Amalio Gimeno, solicitando una audiencia, y que esta entre-
vista no pudo verificarse por haber dejado en aquella fecha
de ser Ministro dicho señor.
Añade el Sr. Fragoso que considera infructuosas cualquiera
clase de gestionesque se practiquen cerca delGobierno paracon-
seguir una rebaja en los billetes de ferrocarril que utilicen los
miembros de la Sociedad cuando realicen excursiones científicas,
pues por una concesión semejante han trabajado, sin resultado
positivo, entidades tan influyentes como la Asociación de Inge-
nieros civiles y la de Viajantes de Comercio. Cree, por lo tanto,
el Sr. Fragoso, que debe desistirse de practicar esa gestión, y
así se acuerda por la Junta; pero, a propuesta del Sr. Fernández
Navarro, se conviene también en que antrs de desistir absoluta-
mente de toda tentativa se informe de lo ocurrido al Sr. H. del
Villar.
— El Sr. Barras, como comisionado del Comité hispano-belga
constituido para la reconstrucción de la Universidad de Lo vai-
na, insiste en el acuerdo tomado en la sesión de Febrero, re-
lativo al envío de publicaciones a la biblioteca de la famosa
Universidad.
-vEl Presidente le contesta que se facilitarán al Comité his-
pano-belga las publicaciones que sea factible regalar.
— El Sr. Martínez (D. Antonio) da cuenta de haber recibido
una carta del alto Comisario en Marruecos, General D. Dáma-
so Berenguer, en la que expresa su reconocimiento por haber
sido nombrado miembro protector de esta Sociedad.
Comunicaciones verbales. — El Sr. Barras, en nombre de D. Juan
Dantín Cereceda, presenta dos notas: una relativa a un diente
fósil y la otra a la meseta central española.
— El Sr. Cabrera da cuenta de haber encontrado una especie
nueva de quiróptero entre los materiales traídos de Fernando
Póo por el Sr. Martínez de la Escalera.
— El Sr. Bolívar y Pieltain, en nombre de sus respectivos au-
tores, presenta los trabajos siguientes:
I.'' Aotas sobre briozoos de España^ por don M. J. Barroso.
2.° Myriapodes des environs de Pozuelo de Calatrava, por
Mr. H. W. Broleman. — 3.° La farine des mames aptiennes et
albiennes de la región d^Andraitx (Mallorca) por P. Fallot.
DE HISTORIA NATURAL 103
— El Sr. Royo presenta varios ejemplar es de peces fósiles del
Mioceno continental, procedentes de los Aljezares de Teruel,
con cuyo motivo lee una nota, en la que estudia geológica y pa-
leontológicamente el yacimiento, y en particular dichos peces,
los cuales resultan muy interesantes, no sólo por pertenecer a
una especie nueva, designada, por el Sr. Royo como Lencisctis
Pachecoi, sino también por poseer en nuy buen estado.de con-
servación los dientes faríngeos. Es una especie muy afín al Leu-
ciscus Arcasii Steind., actual y propia de los ríos de la Penínsu-
la, y de la que se diferencia, principalmente, por los dientes fa-
ríngeos, que son en aquélla mucho más robustos, más heterogé-
neos y der tados. La nota, juntamente con dos láminas que re-
presentan dichos peces y una figura de los dientes faríngeos,
pasan a la Comisión de publicaciont-s.
— El Sr. Reyes y Prósper da cuenta de haber escrito la nota
biográfica de D. Federico Gredilla, que se le encomendó a
poco de ocurrir el fallecirniento del biografiado.
—El Sr. Bo'ívar (D. C.) participa a la Sociedad el fallecimien-
to del naturalista austríaco Edmundo Reitter, uno de ios más
reputados entomólojyos, autor de numerosas publicaciones y
bien conocido de los naturalistas españoles por haber manteni-
do relaciones con varios de ellos y contribuido al conocimiento
de nuestra fauna coleopterológica, describiendo numerosas es-
pecies de la Península.
Sus Bestintmiings Tabellen, en las que han colaborado otros
naturalistas, son indispensables para el estudio de los coleóp-
teros.
Secciones. — La de Sevilla celebró sesión el i.° de Marzo, bajo
la presidencia de D. Antonio Benjumea.
— Fueron presentados los nuevos sociosD. Diego Fajaron, don
Prudencio Verastegui, D. Miguel Bermejo, D. Antonio Esqui-
vias, D. Fernando Gragera, D. Domingo Olazabal, D. Leandro
Sequeiros y D. Francisco de Anchóriz, congratulándose todos
los presentes de contar en la Sociedad con tan ilustres compa-
ñeros, de los que se espera la más fructífera cooperación.
— El Sr. Yoldi exhibió un ejemplar de Clypeaster, que fué
examinado por los concurrentes.
La de Valencia se reunió el 26 de Febrero en el Laboratorio
de Hidrobiología, bajo la presidencia del Sr. Boscá (D. E.)-
— Se aprobaron las propuestas de nuevos socios de la misma.
En esta fueron presentados, por el Sr. Moróte: el Sr. Decano
104 boletín de la real sociedad española
de la Facultad de Medicina; D. Ralael Campos Fillol, Profesor
auxiliar de la misma; el Sr. Ingeniero Jefe del Distrito Fores-
tal de Valencia, y el R. P. Profesor de Historia Natural de las
Escuelas Pías de Utiel.
— El Sr. Presidente muestra algunos materiales del Triásico
de la región, acompañando dicha exposición de su correspon-
diente nota.
— El Sr. Beltrán dio cuenta de la excursión realizada con algu-
nos de sus alumnos a la provincia de Castellón, donde también
ha tenido ocasión de poder estudiar algún afloramiento triásico
como son los de Alfondiguilla y Valí de Uxó, enseñando las ro-
cas características de los mismos, diabasa y espelita. En dicha
expedición encontró una interesante planta de las Caprifoliá-
ceas, el ViburnufH íinus (durillo) en «El Salt de la Novia», en
Valí de Uxó.
— El mismo señor da cuenta de la publicación de la excelente
obra Hepáticas de la Flora Española, del Dr. Casares Gil, elo-
giándola y haciendo ver la importancia que tiene para el estudio
de nuestra flora.
— El Sr. Secretario lee un oficio de las Escuelas Pías de Gan-
día agradeciendo la idea de celebrar un homenaje en honor al
R. P. Leandro Calvo, en el que se brinda a tomar parte en el
mismo dicha Comunidad, ofrecimiento que fué aceptado con
general agrado por la Sección.
La de Zaragoza celebró sesión el día 25 de Febrero último,
bajo la presidencia del Doctor López de Zuazo.
— El Presidente manifestó que, con motivo del homenaje que
el Excmo. Ayuntamiento de esta S. H. Ciudad había rendido
al sabio Catedrático de ésta Facultad de Ciencias Doctor don
Antonio de Gregorio Rocasolano, el día 14 del citado mes, y
siendo éste a su vez ilustre Presidente de esta Sociedad, creía
del caso que se debiera manifestar su adhesión más entusiasta
al referido homenaje, y para lo cual se complacía en proponer
se hiciese constar en acta la satisfacción inmensa sentida por
tan solemne y brillante acto realizado en la fecha mencionada,
al imponerle la Medalla de oro de la Ciudad, en testimonio
de admiración, por las conquistas conseguidas en la Ciencia, mo-
tivo por el cual la Universidad de la nación vecina, Toulouse
(Francia), le ha invitado para que dé en ella unas conferencias
sobre los trabajos de investigación biológica que viene reali-
zando.
Todos los señores socios presentes hicieron suyas las mani-
DE HISTORIA NATURAL 105
festaciones de la Presidencia, y por unanimidad fué acordada
su proposición.
— También se acordó que el Doctor D. Pedro Ferrando lleve
la representación de la Sociedad, cuando la Facultad de Ciencias
vaya a dar las gracias al Ayuntamiento, por el acto realizado
en honor del Sr. Rocasolano.
La de Barcelona celebró sesión el 14 de Febrero, bajo la
presidencia del Sr. Marqués de Camps.
— El Sr. Presidente da cuenta del fallecimiento de los señores
D. Jaime Almera y D. Carlos Ferrer, ex Presidentes ambos de
la Sección. Propone, y así se acuerda, que conste en acta el
sentimiento de la Sección por tan sensibles pérdidas.
— El Secretario comunica el donativo, para la biblioteca de la
lección, de las dos obras siguientes: Genera Mammalium. Mo-
noiretnata, Marsupialia, por A. Cabrera, y Les tortugues de
Catalunya, por J. Maluquer.
— Por voto unánime de la Sección se acuerda siga actuando
durante el presente año la misma Junta directiva.
— El Secretario propone que, en lo sucesivo, se celebre se-
sión siempre que haya comunicaciones científicas previamente
anunciadas para su lectura. Así se acuerda.
— El Secretario, en nombre del Tesorero, lee las cuentas del
pasado año, las cuales son aprobadas.
— El Sr. Faura comunica que en día próximo se celebrarán
en Vilasar dé Mar los funerales en memoria del Sr. Almera, y
propone que la Sección envíe un representante al citado acto
religioso. El Sr. Presidente designa como tal representante al
Sr. Faura, quien acepta gustoso.
— El Sr. Vázquez Sans lee una Contribución al estudio del
plexo braquial de las aves; el Sr. Marcet, una nota sobre nue-
vos elementos mineralógicos de la zona metamórfica de Tole-
do, y el Sr. Faura da cuenta de estudios por él realizados acer-
ca de diversos puntos de geología de la región.
106 boletín de la. real sociedad española
Trabajos presentados
DOS NUEVOS MURCIÉLAGOS FRUGÍVOROS
por
^ Ángel labrera
En una colección de mamíferos hecha recientemente en la
Guinea Española por los Sres. Martínez de la Escalera, padre e
hijo, y en su mayor parte adquirida por el Museo Nacional de
Ciencias Naturales, figura un megaquiróptero nuevo, de Fernan-
do Póo, perteneciente al género Rousettus, subgénero Lissonyc-
teris, y que parece ser el representante insular del R. angolen-
síSjCon el que ofrece grandes analogías de tamaño, aspecto y co-
loración, hasta el punto de que a primera vista creí pudiera tra-
tarse de esta especie. El examen del cráneo, cuyo rostro nota-
blemente corto y cuyas enormes cavidades orbitarias recuer-
dan el género Myonycteris, me obliga, sin embargo, a conside-
rarlo como una forma distinta. Hasta ahora, sólo se conocían
en Fernando Póo tres murciélagos frugívoros: Hypsignathus
monstrosus, Eidolon helvuin y Scotonycteris bedfordi, los dos
primeros, comunes al continente. La adición de una especie más,
representando un cuarto género, constituye un hecho de cierto
interés, aun aparte de ser esta especie nueva.
Rousettus [Lissonycteris] crypticola sp. n.
Parecido a i?, angolensis en su aspecto general y en su ta-
maño, pero con la parte rostral del cráneo más corta, las orejas
más pequeñas y el pelo menos extendido sobre las tibias, cu-
briendo sólo su mitad más próxima al muslo, como en
R. smithii.
Color de las partes superiores, pardo obscuro, de un tono m-
termedio entre pardo rapé («snuff brown» de ¡Ridgway) y bis-
tre, pasando francamente a bistre sobre la cabeza y a pardo
momia en el hocico. La superficie ventral, bastante más pálida, *
entre pardo madera y pardo ante, ligeramente lavada de gris
en la garganta. Alas, pies y orejas, negros.
Cráneo, en general, como en las demás especies del mismo
subgénero, pero el borde anterior de la cavidad orbitaria al
nivel del estrecho espacio que separa el />m* del w'. Dientes
parecidos a los de angolensis; pero el />mi, con ser muy chi-
DE HISTORIA NATURAL 107
quito, es más grande que en la especie del continente, siendo
su sección transversal doble que la de un incisivo inferior.
Pliegues del paladar, como en angolensis.
Dimensiones del tipo: cabeza y cuerpo, 120 mm.; cola, 10;
oreja, 18; antebrazo, 76? (i); pulgar, con uña, 30,5; tercer dedo:
metacarpiano, 56; primera falange, 39; segunda falange, 50; ti-
bia, 27; pie, con uñas, 19.
Cráneo: longitud total, 40; ancho cigomático, 24,5; ancho de
la caja cerebral, 16; serie dental superior, desde el canino, 16;
mandíbula, 32; serie dental inferior, desde el canino, ij,'j;pfn ,
2,7 X 2; m-, 1,9 X 1,5; pnii, 3x2; WÍ3, 1,8 X 1,2.
Tipo. — Hembra adulta, pero no vieja, de la cueva de San
Fernando, Basilé, Fernando Póo, obtenida por D. Manuel M. de
la Escalera en 26 de Julio de 1919. Museo Nacional de Ciencias
Naturales, núm. 20-II-25-5. Número del colector, 2.057.
Este ejemplar estaba criando un joven macho, de color más
opaco, entre pardo hueso y pardo clavo en la región dorsal, y
tenía la mama derecha muy llena, con un pezón de casi 15 mi-
límetros de longitud. La cría, que tiene un antebrazo de 51 mi-
límetros y un cráneo de 30, figura también en la colección.
Aprovecho esta oportunidad para dar a conocer otro murcié-
lago frugívoro, del género Dobsonia, que el Museo ha adquiri-
do de la Casa Gerrard e Hijos, de Londres, y que evidentemen-
te representa una forma no descrita hasta ahora.
Dobsonia remota sp. n.
Una especie del grupo />e>'Ow¿, de menor tamaño que las otras
del mismo grupo, y aún que cualquiera del género, salvo D. mi-
nor.
Pelaje de las partes superiores, pardo madera, más obscuro y
tirando a pardo canela en la cabeza; por debajo, ante sucio. Las
membranas parecen haber sido de un color negruzco o cárdeno.
Cráneo parecido al de D. peroni. Caninos superiores más sa-
lientes hacia delante. Molariformes con los caracteres propios
del grupo, a saber: pm'^, ptn*, pm^ y ntt con una cúspide basal
bien marcada en el ángulo antero-interno; pm^ con indicios de
la misma cúspide, y m^ y w, con una pequeña cresta longitudi-
nal en el centro de la corona.
(i) Los dos antebrazos están deteriorados, por lo que su longitud
sólo puede apreciarse aproximadamente.
IOS boletín de la. real sociedad española
Pliegues del paladar: 4 enteros, 6 divididos y uno entero.
Dimensiones del tipo: cabeza y cuerpo, 115 mm.; cola, 10;
oreja, 22,5; antebrazo, 97; pulgar, con uña, 37,5; tercer dedo,
metacarpiano, 62,8; primera falange, 41,8; segunda falange, 55;
tibia, 42; pie, con uñas, 25.
Cráneo (con el occipital deteriorado): longitud desde el gna-
tion a la inserción posterior del arco cigomático, 34; ancho ci-
gomático, 25,5; ancho de la caja cerebral, 18; ancho en el bor-
de inferior de los agujeros lagrimales, 10,3; serie dental su-
perior, desde el canino, 17,5; mandíbula, 33,5; serie dental in-
ferior, desde el canino, 18,8; nt^, 4,8 x 2,5; w,, 3x2.
Tipo. — Hembra adulta, de la isla Trobriand, al E. de Nueva
Guinea, obtenida por Mr. A. S. Meek. Museo Nacional de Cien-
cias Naturales, núm. 19-XII-30-1.
Esta especie confirma la aseveración hecha por Andersen
de que «siempre que una isla es habitada por dos especies de
Dobsonia, éstas difieren, no sólo en tamaño, sino también, y
principalmente, en su dentadura». En las islas del extremo
oriental de Nueva Guinea, incluso en Trobriand, se conocía ya
otro murciélago del mismo género, D. pannietensis, pero de
mayor tamaño y perteneciente, por sus caracteres dentarios, a
otro grupo de especies, al que Andersen Hama ^moluccensis
section*. Al recibir la hembra que he descrito, creí al principio
que se trataba de un ejemplar algo joven de pannietensis , por
su procedencia, pero cuando hice extraer el cráneo, que venía
dentro de la piel, vi en seguida que sus molariformes eran aná-
logos a los de peroni. Con esta última especie y con la otra
que hay del mismo grupo (sumbana) no cabe confusión, por-
que ambas son más grandes y su área de dispersión es mucho
más occidental, viviendo una en Timor, Alor y Flores y la otra
en Sumba, es decir, ent'eramente al otro lado de Nueva Gui-
nea. Es curioso que esta gran isla separe así a remota de
peroni y sumbana, lo mismo que en otro grupo del mismo gé-
nero separa a nesea, inermis y proadatrix, que viven en los
archipiélagos de Salomón y Nueva Bretaña, de virtáis y ere-
nulata, que son especies de las Molucas.
DE HISTORIA NATURAL 108
APOLINAR FEDERICO GREDILLA Y GAUNA
por
Eduardo Reyes Prósper
El distinguido Catedrático de Organografía y Fisiología vege-
tales cuyo nombre encabeza estas líneas, antecesor mío en la
Dirección del Jardín Botánico de Madrid, había nacido en Vito-
ria (provincia de Álava) el 22 de Julio de 1859.
Laborioso desde sus primeros años, ganó premios en los estu-
dios del Bachillerato, y en la Universidad obtuvo, entre otros,
el extraordinario de la Licenciatura en Ciencias Naturales y el
extraordinario del Doctorado de dicha Sección.
Por oposición, ganó la plaza de Ayudante de Geología y Pa-
leontología, en 4 de Mayo de 1882.
Hizo oposiciones a la Cátedra de Cristalografía de la Facultad
de Ciencias de la Universidad de Madrid, obteniendo tres votos
para la Cátedra. (Julio de 1888.)
Realizó, más tarde, ejercicios de oposición a la Cátedra' de His-
toria Natural de la Universidad de Valladolid, concediéndosele
el tercer lugar. (1889.)
Finalmente, en Mayo de 1897, obtuvo, por 4 votos, la Cátedra
de Organografía yFisiología vegetales, también tras reñidas opo-
siciones. Esta Cátedra la desempeñó con incesante celo hasta
pocos días antes de su fallecimiento, acaecido el día 8 de No-
viembre de 1919.
Débese a la tenacidad y entusiasmo de Gredilla y Gauna la
creación de los laboratorios de Organografía y Fisiología ve-
getales. Puede decirse, sin grave error, que nada o poquísimo
existía de material y reactivos en la Cátedra que le fué enco-
mendada. Hace ya algunos años que el Laboratorio de Organo-
grafía, en cuanto a microscopios, micrótomos, reactivos, etc.,
contiene elementos no sólo para hacer los estudios docentes
comunes en los centros de esta índole, sino para labores de
alta investigación.
También se ocupó en reunir pacientemente aparatos de Fisio-
logía vegetal, en lucha siempre con la escasez de medios pecu-
niarios. A continuación hacemos la reseña de los principales
trabajos que como publicista nos legó Gredilla y Gauna, con-
signándolos en el orden cronológico de su aparición.
lio boletín de la real sociedad española
Gredilla y Gauna, cuya labor científica de un modo rápido
acabo de enumerar, hizo al Museo de Ciencias Naturales valio-
sos donativos de colecciones, de fósiles y rocas, ya de Pancor-
bo (Burgos), ya del Departamento del Jura (Francia). También
regaló al mismo Museo interesante colección de ejemplares de
cuarzo cristalizado procedentes de Azcoitia (Guipúzcoa;, y rea-
lizó otras donaciones menos importantes.
Merecedor es el finado de que su recuerdo perdure entre nos-
otros y, lo que él estimará más, de que una fervorosa plegaria,
que íormulen nuestros labios y surja de nuestros corazones, se
eleve a Dios por el descanso del alma del que durante tantos
años fué nuestro amigo y consocio.
Principales pablicaclones del Sr. Gredilla
Martillados geológicos. Artículo publicado en el periódico El Anun-
ciador Vitoriano (8 de Septiembre de 1883).
Excursión geológica por las montañas del Jura. Artículo publicado
en la revista Ciencia y Naturaleza (Madrid, 10 de Noviembre de 1885.)
Opinión de Mr. Meunier sobre los BiLobites, Actas de la Real So-
ciedad Española de Historia Natural, 1886; pág. 39, tomo XV,
Madrid.
Nuevas observaciones sobre los Bilobites, Actas de la R. Soc. EsP.
DE HisT. Nat., 1886; tomo XV, pág. 65.
Noticias sobre los meteoritos que existen en algunos Museos extranje-
ros y lista de los que hay en el de Madrid. Actas de la R. Soc. Esp. dk
HiST. Nat., 1886; t. XV, pág. 45.
Pumita del Krakatoa. Estudio petrográfico. Anales de la R. Soc.
Esp. DE HiST. Nat., tomo VXI, año 1887.
Estudio sobre los meteoritos. Folleto en 4.", con 124 páginas, publi-
cado en el Semanario Farmacéutico de Madrid., 1892, informado favo-
rablemente por la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Na-
turales y por el Consejo de Instrucción pública.
Estudio petrográfico del meteorito de Madrid. Anales de la R. Soc.
Esp. DE HisT. Nat., 1896.
El bólido de Madrid. Artículo publicado en La Correspondencia de
Esoaña en i.*^ de febrero de 1897 .
Datos nuevos que incluir en la Flora Hispano- Lusitana. Actas de la
R. Soc. Esp. DE Hist. Nat., 1900; tomo XXIX, pág. 146.
Excursión botánica por tas provincias de Sevilla y Cádi\. Actas de la
R. Soc. Esp. DE Hist. Nat., 1903; pág. 66.
Digestión del almidón. Boletín de la Real Sociedad Española
DE Historia Natural, 1903.
Datos nuevos que incluir en la Flora Hispano- Lusitana. Segunda
nota, con lámina. Bol. de la R. Soc. Esp. de Hist. Nat., 1903.
DE HISTORIA NATURAL 111
Datos nuevos que incluir en la Fiora Hispano- Lusitana. Tercera nota,
con lámina. Bol. de la R. Soc Esp. dk Hist. Nat., 1903.
Nota necrológica del Sr. Rodrigue^ Femenias. Bol. de la R. Soc. Esp.
dkHist. Nat., 1905.
Programa de Organograña y Fisiología vegetales, 1905-
Tratado de Citotogia vegetal, 1907. Obra en 4.°, de 608 páginas,
informada favorablemente por la Real Academia de Ciencias Exac-
tas, Físicas y Naturales y por el Consejo de Instrucción pública. Se
le concedió un premio de mil pesetas al autor por la Facultad de Cien-
dató de la Universidad de Madrid.
El Jardín Botánico de Madrid: su origen, importancia y relaciones
internacionales, 1911; folleto de 52 páginas en 8.°
Biografía de José Celestino Mutis, 191 1. Obra publicada a expensas
de la Junta para Ampliación de Estudios. Un tomo en 4.° de más de
714 páginas. Informada favorablemente por la Real Academia de la
Historia, Contiene la copia de manuscritos curiosos y de alta impor-
tancia científica existentes en el Jardín Botánico de Madrid.
Cultivo y distinción especijica de las Olivias conservadas en nuestro
Jardín Botánico, 191 1. Artículo publicado en la revista mensual Ftori'
cultura y Jardinería.
Breve juicio crítico sobre la Teoría general de la formación de la
imagen en el ((microscopio» de D. Joaquín M.^ Castellarnáu y Lleo-
part, 1911. Archivo bibliográfico hispan o-americano. Tomo III, su-
plementos 7.° y 8.'^
Nota necrológica del Sr. D. José María Solano y Eulate, Marqués
del Socorro. Bol. db la R. Soc. Esp. dk His. Nat., 1913.
Corografía botánica vasco-navarra. Folleto en 4.° mayor. Barcelo-
na, 1913.
Itinerario botánico por la Rio;a, Cameros, Álava y Vizcaya, realii^ado
por don Javier Ari^aga en el verano de iy85. Publicado en 1912.
Síntesis de los hidratos de carbono. Artículo publicado en La Ibérica,
27 de Marzo y 3 de Abril de 19 15.
Biografía de D. Javier Ari^aga y relación detallada de dos nuevos
manuscritos 2.° volumen, Vitoria, 1915.
112 BOLETIK DK LA RBAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
NUEVO GÉNERO Y ESPECIE DE HIFAL
SOBRE HOJAS DE SPHAGNUM
por
R o'm ualdo González Fragoso
En sus estudios constantes acerca de la Flora briológica ibé-
rica, mi distinguido amigo y colega D. Antonio Casares-Gil ha
descubierto una serie de especies interesantes de micromicetos,
parásitos unos, saprofitos otros, en las Muscíneas de nuestro
país. Alguno, como el Myrotheciutn I'ragosoanum, ha sido des-
crito por el inolvidable Prof. P. A. Saccardo; otros, como la
Sphcerella Jortulce Bub. et Frag., y Coleroa Casaresii Bub.
et Frag., por el sabio Proí. Fr. Bubák, y otros varios describí
yo, como la Phyllosticta Casaresii Gz. Frag., especie plu-
rivora muy perjudicial para las Muscíneas sobre las cuales vive,
y a las que concluye por matar.
En estos días ha encontrado el Sr. Casares-Gil una nueva
especie de Hiíal sobre Sphagnum squarrosum del Valle de
Aran, de lugar dudoso entre los Demaciáceos, y que, por la sin-
gular formación o inserción de los conidios, creo debe consti-
tuir un nuevo género, del que la considero como tipo, y de él
voy a dar a continuación la característica:
Casaresia Gz. Frag. nov. gen.
(Etymol. A Casares claro bryologo.)
Hyphse ramosis superficialibus, fiiiformibus, septatis, effusis,
pallide fuligineo-castaneis; conidiophora brevia vel obseJeta, vel
regulariter verticillata, sed a conidiis parum diversa, pleuro-
gena; conidia pluriseptata, fuliginea, sursum cuspidata, vel
attenuata curvatisve.
A Sect. Phceophragmice Sacc, subsect. Micronemce Sacc,
Ínter Dematiacece spectat.
Si bien clasifico este género entre los Feofragmios, debo de-
cir que recuerda también el género Ceratosporium Schw., de
la sección Feostaurosporos, del que se separa por la formación
de los verticilos y porque los conidios son en ellos tres termi-
nales. Los verticilos son regulares, de ramillas opuestas, como
puede verse en la figura siguiente:
DK HISTORIA NATURAL
lis
Fig. I." — Verticilo de ronidios de la
Casar esia sphagnorum Gz Frag.
Fig. 2.— Hitas y grupo de conidios en
hoja de Sphagnum squarrosum.
Especie tipo:
Casaresia sphagnorum, Gz. Frag. nov. sp.
Hyphse superficialibus, ramosis, septatis, pallide fuligineo-
castaneis, vel flavescentibus, usque lo p, crassis; conidiophoris
brevibus, parce ramo-
sis, vel verticillatis,
binis quinisve divisis,
sed ranmlis oppositis
a conidiis parum dis
tinctis; conidiis varia-
bilibus, plerumque
fusoideis, 200-500 |ji
long., 15-30 Ti crass.,
saepe cuspidatis, cur-
Fig. 3. — Dos conidios de corto número de tabiques y yatjg yel prODC extrc-
£sca¿a ntilizada para todos los dibujos (cada división . .
eauivale a 3,5 ti). (Obg. 7 Leitz, Oc. comp. laZeiss.) "^^S COnstriCtlS, et at-
tenuato - cylindraceis,
obtusis, vel subtorulosis, semper 6-30 septatis, articulis regula-
ribus quandoque i-guttulatis, fuligineo-castaneis vel paliidiori-
bus. — In foliis Sphagni squarrosi Pers., in Valle de Aran, leg.
et det. doct. bryol. A. Casares-Gil. — Typo in Herb. Museum
National, Madrid.
Como hemos dicho, la mayor parte de las veces los conidios,
114 boletín DK la real áOCIEDAD ESPAÑOLA
en lugar de nacer unidos por cuatro, como en los Ceratospo-
rium, o aislados sobre las" hiías, como en los Ceratophoruniy
género junto al cual parece debe colocarse, forman un verda-
dero verticilo, como en la fig. i, o se forman en cortísimos co-
nidióíoros poco ramosos , como en la fig, 2. Los conidios
que aparecen dibujados en la fig. 3 son raros y se distinguen,
de los más comunes, por el corto número de tabiques, mayor
diámetro en su parte rrtedia y coloración más pálida.
Sección bibliográfica
San Miguel déla Cámara (M.): Nota petrográfica sobre algu-
nas rocas eruptivas de Mallorca. Mem. R. Acad. de Ciencias
y Artes de Barcelona, t. XV (1919), páginas 333 a 349 (8 lámi-
nas con microfotograíías). •
El análisis microscópico de estas rocas, recolectadas por don
Bartolomé Darder, permite reconocer una serie de meláfidos y
porfiritas de basicidad decreciente, desde los hipersténicos con
grandes elementos de Sóller y Es Rafal Bañolbufar y los augíti-
cos y de aspecto basáltico de la Caleta (Pollensa) hasta las por-
firitas andesíticas de Aubarca (Lluch), pasando por una serie de
tipos con pequeños y escasos fenocristales de olivino a los me-
láfidos sm olivino o porfiritas labradóricas de la Caleta y Balitx
de Mitx.
Los meláfidos estudiados pueden dividirse en augíticos e hi-
persténicos; labradóricos y oligoclásicos; con olivino o sfti él.
Es indudable que en la serie hay dos tendencias: una que les
aproxima a los basaltos plagioclásicos con olivino abundante;
otra a las diabasas, todos sin olivino o que lo tienen en muy es-
casa proporción; por fin, esta serie, por el predominio de la oli-
goclasa, pasa a las porfiritas andesíticas.
En estos meláfidos se pueden distinguir tres tipos: el navita,
el palatinita y el toleíta.
Algunos ejemplares son verdaderos conglomerados basálticos
o melafídicos, pero no parecen productos de proyección volcá-
nica, sino de disyunción o de disgregación mecánica, cementa-
dos después.
Finalmente, una de las principales novedades de estañóla es
la descripción de un vidrio volcánico procedente de Sóller, que
el autor clasifica como pechstein esfertilitico , que no había sido
citado ni estudiado antes de la publicación de este trabajo.
(Análisis del autor.)
DE HISTORIA NATURAL 115
Sesión del 2 de Abril de 1920
PRESIDENCIA DE D. ROMUALDO GONZÁLEZ FRAGOSO
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué apro-
bada.
Admisiones y presentaciones. — Fueron admitidos los señores pre-
sentados en la sesión de Marzo, y propuestos también para so-
cios numerarios D. Ramón Méndez Gaite, Presbítero; la seño-
rita Mercedes Cebrián y la Estación de Sismología de Toledo,
presentados, respectivamente, por los señores García Mercet,
Bolívar (D. I.) y Carandell.
— El Presidente, en nombre de los Sres. Crespí, Bartolomé
del Cerro y Cogolludo, propone sea nombrado socio correspon-
diente el Dr. Lewis Knudson, Profesor de la Universidad de
Cornell (Estados Unidos), que actualmente se encuentra en
Madrid invitado por la Junta para ampliación de estudios, para
explicar "un curso de Fisiología vegetal. Por unanimidad se
acuerda el nombramiento propuesto.
Asuntos varios. — El Secretario lee una Real orden del Ministe-
rio de Estado, en la que se participa a la Sociedad que está dis-
puesto a prestarle la ayuda solicitada para la exploración cien-
tífica del territorio de Marruecos, a cuyo fin destinará una suma
prudencial de la consignación que para esa y otras atenciones
análogas figure en el presupuesto de IQ20-21.
— El Sr. Fragoso participa el fallecimiento, ocurrido en fecha
muy reciente, el 12 de Febrero último, del ilustre Profesor
P. A. Saccardo, al cual se deben numerosísimos trabajos mico-
lógicos, así como la monumental obra Sylloge fungorutn, en
cuyos 22 volúmenes están descritas 66.000 especies. Deja ter-
minados dos tomos, que, ciertamente, sus hijos y discípulos pu-
blicarán. Propone que esta Sociedad haga constar en el acta
su sentimiento por la muerte del sabio e inolvidable botánico
Así se acuerda por. unanimidad.
Comunicaciones verbales. — El Sr. Jiménez de Cisneros da cuenta
de algunos descubrimientos interesantes realizados en los yaci-
mientos fosilííeros liásicos de las provincias de Murcia y Ali-
cante.
116 boletín de la real sociedad española
— El Sr. Carballo presenta una nota sobre hallazgo de fósi-
les cuaternarios en la provincia de Santander.
—El Sr. Marcet da cuenta de sus estudios petrográficos de
las rocas metamórficas de los alrededores de Toledo.
— El Sr. Ferrer entrega una nota relativa a la familia Hyppo-
lytidce explicando el medio de diferenciar los dos géneros Spi-
rontocharis e Hippolyte, dando una corta descripción de las es-
pecies que se encuentran en nuestros mares.
— El Sr. Fragoso presenta una lista de las publicaciones que
piensa entregar, como donativo, al Comité hispano-belga en-
cargado de la reconstrucción de la Universidad de Lovaina.
Con este motivo excita a los señores socios a que imiten su
conducta, apresurándose a remitir a dicho Comité las obras de
que puedan hacer donación.
— El Sr. Cabrera manifiesta que a los Ziphius obtenidos en
las costas españolas, que enumeró en la nota presentada en la
sesión de Noviembre pasado, debe añadirse un ejemplar de
Blanes, cuyo cráneo figura en el Museo de Barcelona, según
ha hecho ya constar en las publicaciones de dicho Museo el se-
ñor Aguilar-Amat.
— El mismo Sr. Cabrera presenta una Memoria sobre los ca-
ballos de Marruecos, de la que es autor, y que constituye uno de
los resultados de las expediciones enviadas en 1913 y 1919 por
la Sociedad, bajo los auspicios del Ministerio de Estado, a la
zona del Protectorado español.
Secciones. — La de Zaragoza celebró sesión el día 31 de Marzo»
bajo la presidencia del Dr. De Gregorio Rocasolano.
— El Presidente manifestó que había leído en la prensa que a
nuestro consocio el Dr. Borobio se le había concedido la Gran
Gruz de Isabel la Católica, y al Dr. Aranda la Cruz de Benefi-
cencia, de primera clase, en recompensa a los actos de altruismo
ejemplar que realizó en los pueblos de Perdiguera y de Litué-
nigo,con la asistencia médica a enfermos durante la última epi-
demia gripal, y se complacía en proponer que se hiciese constar
en acta la satisfacción de todos sentida, por las honrosas distin-
ciones de que habían sido objeto, lo que fué aprobado.
DE HISTORIA NATUKAL
Trabajos presentados
LAS NECtSIDADES MAS URGENTES DK LAS CIEXCL4S
ANTROPOLÓGICAS EN ESPAÑA
por _
E. Frankowski
Pensé presentar esta pequeña comunicación en la Sociedad
Antropológica, cuya constitución, desde hace tiempo, forma
una de las preocupaciones de nuestro ilustre amigo D. Manuel
Antón y Ferrándiz, Proíesor que ha sido de Antropología y Di-
rector del Museo Antropológico de Madrid. La necesidad de re-
gresar a mi país quizá antes de la constitución de dicha Socie-
dad, me induce, sin embargo, a publicar estas modestas observa-
ciones, por si acaso pudieran ser de alguna utilidad.
Si parecieran atrevidas, expuestas por un extranjero, téngase
en cuenta que representan la expresión sincera del deseo de un
etnólogo que, habiendo permanecido durante los seis años de la
espantosa tragedia en esta noble y hospitalaria España, se
siente agradecido hacia ella, considerándola como su segunda
patria.
:{: 4: 4i
No hay para qué hablar de la significación e importancia polí-
tica y social de las ciencias antropológicas, puesto que son uni-
versalmente reconocidas.
Hoy día, el país que pretende ser convenientemente repre-
sentado en sus aspiraciones culturales sobre el forurn interna-
cional , debe interesarse seriamente por la constitución de
algunas instituciones indispensables, tales come Museos, Biblio-
tecas y otras análogas de carácter científico.
Entorno a esas instituciones deben agruparse las personas
que pudieran dedicar sus energías al estudio, contribuyendo
con su trabajo al progreso científico y prestando, a la vez, un
gran servicio como instructores y organizadores de investiga-
ciones.
Los estudios arqueológicos y prehistóricos españoles han
conseguido durante los últimos años el primer lugar del orden
científico entre las naciones europeas. Justifican este hecho las
Importantísimas excavaciones e investigaciones realizadas, que
Tomo xx. — Abril, 1920. 9
118 boletín de la real sociedad española
se tradujeron en una multitud de publicaciones de indiscutible
valor. Pero la Etnografía y Etnología han quedado, en cambio,
casi olvidadas.
Mi experiencia personal durante los últimos seis años que in-
esperadamente pasé en España, el interés por los estudios etno-
gráficos y etnológicos y la ayuda franca y extremadamente
amable que encontré en todas partes, y especialmente entre la
gente de más humilde condición, me permiten asegurar que,
con una buena organización, se podría llegar a un resultado
admirable , movilizando para esta obra todas las fuerzas vivas
del país y contribuyendo así a "modificar el actual estado de
cosas.
Trazaremos a continuación an croquis de las necesidades
principales y de los proyectos que podrían utilizarse para con-
seguir el fin propuesto.
Las relaciones entre las instituciones actuales se limitan
simplemente, como es sabido, a las personales entre algunos
especialistas.
Esta primitiva forma de organización no corresponde a las
necesidades de la Ciencia contemporánea.
Sería muy plausible unir en el seno de una Sociedad antro-
pológica, ya proyectada por el Sr. Antón y Ferrándiz, las ins-
tituciones de carácter antropológico-etnológico y arqueológico-
prehistórico. Un estatuto ampliamente trazado de tal Sociedad
debiera facilitar la adhesión a ella de las Secciones análogas de
otras Sociedades.
Una de las primeras preocupaciones de dicha Sociedad debie-
ra ser la creación, sobre los materiales existentes en el Museo
Antropológico actual, de un nuevo Museo Etnográfico Nacional
que reuniera todos los objetos de la cultura material de los pue-
blos que viven en la Península Ibérica.
Este Museo debiera guardar relaciones estrechas con los
Museos etnográficos regionales. Su formación y organización
requeriría, naturalmente, la intervención de personas que dis-
pusiesen no sólo de los medios necesarios para la recolección
y adquisición de los objetos sobre todo el territorio del país y
para la conservación del Museo, sino también de los conocimien-
tos indispensables para tan difícil tarea. Desde el principio de la
obra habría que seguir un plan detalladamente elaborado, para
evitar que el Museo se transformase en algo análogo a las famo-
sas «Araéricas» del Rastro, donde se ve acumulado sin orden
ni concierto todo lo que se encuentra.
No menos importante será evitar desde el principio la acumu-
DE HISTORIA NATURAL 119
lación inútil de objetos duplicados, a causa de la necesidad de
abarcar todo el país y representar en este Museo central ele-
mentos de la cultura material en las series monográficas com-
pletas.
El número de empleados ocupados en el Museo debe guardar
una exacta relación con los medios disponibles, entendiéndose
que la mitad, cuando menos, del presupuesto debiera ser utili-
zada para la adquisición de nuevos objetos. En el caso contra-
rio, podría ocurrir que pareciese el único fin del Museo la con-
servación del personal.
La formación del Museo Etnográfico es de suma urgencia. El
desarrollo de las industrias y la emigración han influido podero-
samente en la desaparición del traje típico del país en comarcas
enteras. En muchos sitios, los aperos de labor y otros utensilios
de la casa se sustituyen por instrumentos importados, cambiando
completamente la fisonomía primitiva del trabajo.
El actual puede considerarse como el último momento opor-
tuno para salvar del olvido completo los primitivos elementos
de la cultura material del pueblo. Si no se recogen ahora, den-
tro de algunas docenas de años quedarán como única fuente sólo
los relatos inexactos de los supervivientes.
El Museo Etnográfico deberá tener un extenso catálogo de
papeletas, donde consten anotados todos los datos relativos al
origen, uso, nomenclatura, variaciones, etc., de los objetos en
él conservados.
Correlativamente al catálogo habrá de crear un Centro de hi'
formación Etnográfica, con el fin de facilitar el trabajo de in-
vestigación. Este Centro no deberá limitarse a proporcionar la.
bibliografía necesaria, sino que tendrá también por objeto la
reunión de todos los medios que faciliten las investigaciones.
Otra de las principales funciones que habrá de cumplir, s6rá
la reunión de notas de la literatura especial, que, sacadas con-
cienzudamente y después ordenadas, librarán a muchos sabios
de la necesidad de perder tanto tiempo en ejecutar este traba-
jo repetidas veces, cada cual por su cuenta. Ahorrando aqué-
llos de esta manera el tiempo, podrán dedicar sus esfuerzos a
trabajos más productivos.
Un ejemplo digno de imitación ha dado la Oficina etnográfica
de Bruselas, editando para el uso de africanistas, en forma de
monografías, las notas sobre distintos clanes africanos.
No menos importante sería la redacción de un índice de
todo el material iconográfico esparcido en distintas publicacio-
nes. La preparación y publicación de los dos referidos medios
120 boletín de la RKA.L SOCIEDAD ESPAÑOLA
de ayuda, como la reunión de notas bibliográficas y el índice
iconográfico de objetos, exijirán para su ejecución bastante
tiempo y trabajo. Mientras tanto debe publicarse un resumen,
en forma de índice efectivo, de toda la bibliografía etnográfi-
ca española, con indicación de las bibliotecas públicas y parti-
culares donde se encuentren las obras aludidas, como pretende
hacerlo para los trabajos de Historia natural D. Ignacio Bolívar,
Director del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
Pasemos ahora al asunto de la enseñanza. La enseñanza de
la Antropología y Etnografía, por su indiscutible valor educati-
vo general, deben entrar en el programa de los Institutos y de
todas las escuelas de la enseñanza secundaria.
Para un joven ciudadano que con el tiempo estará obligado a
darse cuenta de los complicados asuntos sociales, el conocí
miento de la Antropología y Etnografía tiene no menos impor-
tancia que el de la Zoología y Botánica.
La enseñanza de la Antropología, limitada al último año del
Bachillerato, debe darse paralelamente con la enseñanza de los
elementos de higiene social y de la herencia.
Completando de este modo la enseñanza gtneral, la escuela
influirá sobre el crecimiento de la conciencia y de la responsa-
bilidad individual de la juventud, fortalecerá su espíritu y le in-
dicará sus sagrados deberes en la sociedad.
La enseñanza de la Etnografía tendrá que ir relacionada con
la de la Geografía, cuya utilidad hoy día está reconocida co-
múnmente.
Su conocimiento dará como resultado el crecimiento del in-
terés por la vida de las masas rurales, por su cultura psíquica y
material, que representa una obra colectiva de todas las genera-
ciones pasadas, durante muchos miles de años.
Para poder llevar a cabo el plan indicado, será necesario de-
dicar mayor atención a las publicaciones científicas.
En lengua castellana no existe todavía, que yo sepa, un com-
pendio de las obras elementales que reflejan el estado actual
de la Ciencia.
La antropología física cuenta con algunos manuales. La revi-
sión de los existentes y preparación del nuevo que correspon-
diese a las últimas exigencias de la Ciencia, no presentaría
grandes dificultades.
Más difícil será componer un manual etnográfico-etnológico,
teniendo en cuenta que las obras buenas de esta clase escasean
también en el Extranjero.
Pero de mayor urgencia es la preparación de una obra de ca-
DE HISTORIA NATURAL 121
rácter general sobre la etnografía ibérica. Obra semejante, y
que sea limitada en principio a un bosquejo general, sería de
gran utilidad para las personas que se dedican a estos estudios.
La preparación de la obra definitiva debería ir precedida de va-
rias monografías detalladas que reuniesen todos los conocimien-
tos sobre las construcciones populares, instrumentos, ajuar de
la casa, aperos de labor, vestidos, etc.; de la cultura general, lo
mismo que de las costumbres populares, ligadas con el nacimien-
to, matrimonio, muerte, las de familia, de recolección, etcéte-
ra, etc. Cada una de estas monografías debería ir acompañada del
mapa de la Península Ibérica, donde se indique la distribución de
los caracteres estudiados. Como modelo de semejante mapa
puede servir la obra de B. Ankermann sobre la etnografía
africana.
Para la organización, y ejecución de las exploraciones etno-
gráficas en el país es necesaria la publicación de un tíxtenso
cuestionario, como el trabajo de Ste.inmetz, por ejemplo, adap-
tado, como es natural, a las necesidades locales.
Para dar más vida a semeja ate cuestionario, sería muy plausi-
ble que precediera a cada uno de sus capítulos un corto preám-
bulo dando cuenta de los más importantes resultados obtenidos
sobre cada asunto tratado.
Es de esperar que una de las más urgentes preocupaciones de
la futura Sociedad antropológica sea la traducción de varias im-
portantes obras extranjeras de reconocida utilidad para estos
asuntos.
La futura Sociedad antropológica debe fijar su atención sobre
los materiales ya recogidos que pudieran ser utilizados con pro-
vecho de la Ciencia, salvándolos de la destrucción que les
amenaza.
En primer término, nos referimos a la información promovida
por la Sección de Ciencias Morales y Políticas del Ateneo de
Madrid en 1901. Hasta hoy se publicó sólo una nota del Sr. Sa-
lillas: La fascinación en España: brujas, brujerías, amuleto.
Año igo^. Sería lástima que se perdiera tan importante caudal
de 280 contestaciones de los corresponsales de todas las provin-
cias sobre el nacimiento, matrimonio, defunción y entierro.
No menos importante es la publicación de los materiales an-
tropométricos reunidos en las oficinas de reclutamiento y en
las cárceles. Hoy día, en la Criminología, las medidas antropo-
métricas están casi en desuso, dejando el lugar a las fichas dac-
tiloscópicas. Sería conveniente, en interés de la Ciencia, conser-
var todos aquellos datos antropométricos.
122 boletín de la REAL SOCIEDAL» ESPAÑOLA
Resumiendo lo expuesto, pudiéramos concretar las urgentes
necesidades de las ciencias antropológicas en España en las con-
clusiones siguientes:
i.^ Formación de la Sociedad Antropológica Nacional que
reúna todas las instituciones existentes en una organización ge-
neral.
2.* Fundación de una revista con carácter informativo-orga-
nizador.
3.* Formación de una biblioteca que comprenda absoluta-
mente todas las publicaciones españolas y las principales extran-
jeras, relacionadas con Antropología, Etnografía, Etnología,
Arqueología y Prehistoria.
4.* Creación de un Museo Nacional Central Etnográfico de
España que reúna los materiales para el estudio.
5.* Inclusión de las ciencias anlr jpológicas en los progra-
mas de la segunda enseñanza.
6.* Publicación de manuales.
7.* Concentración de las publicaciones antropológicas en las
revistas especiales.
DESCUBRIMIENTO DE FAUNA CUATERNARIA
EN SANTANDER
por
Jesús earballo
Desde el muelle de Santander se divisa una bellísima comarca
al otro lado de su incomparable bahía; elévase en medio una
montaña, de 530 metros de altura, llamada Peña Cabarga, y en
esta comarca radican los principales criaderos de hierro de la
provincia.
Uno de ellos me facilitó hace algún tiempo el descubrimiento
de restos fósiles de animales cuaternarios hallados por bajo de
los estratos ferríferos, descansando sobre la formación caliza.
Trátase de la mina «Inadvertida», en el pueblo de Pámanes,
barrio de Tarriba, en la ladera sur de Peña Cabarga.
El croquis topográfico sería: una depresión de formación epi-
génica entre montes calizos, de contorno ovoidal, de unos 400
metros de eje mayor por 300 de eje menor. La potencia máxima
del criadero de hierro yacente en este valle era de 27 m., según
DE HISTORIA NATURAL
128
acusaban los sondeos. Esta masa ferrífera tenía por base la roca
caliza, más bien calizo-dolomítica, de Peña Cabarga.
Esta mina era, para mí, de gran atractivo, porque en la misma
ladera del monte existen varias grutas, con algo de industria
lítica. Y así, la visitaba con frecuencia para- ver jas sorpresas
que pudiera darme una potente excavadora mecánica que allí
utilizaban.
Abierto un enorme talud que cortaba todas las capas, he po-
dido estudiar el corte, según se lo presento al lector:
•A. Capa superior de tierra vegetal, de poco espesor.
B. Tiene 7 m. de espesor, formada de arcilla margosa, con
algo de mineral de hierro de baja ley.
C. De un espesor de 5 m. y formada por mineraJ de hierro
de buena ley, del tipo ordinario en esta cuenca minera.
D. Marga turbosa, de formación lacustre: 7 m. de potencia.
E. Mineral de hierro más o menos arcilloso: 8 m. de po-
tencia.
F. í Roca madre, caliza dolomítica.
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31
Al estudiar estas capas y ver que la D denotaba haber sido
fondo de un lago, rogué al jefe de la explotación (i) que dirigie-
se hacia allí las excavaciones, pues era probable que hubiera
restos de grandes herbívoros.
(1) D. Jallán Salguero, a quien estoy muy reconocido por las atenciones que tuvo
conmigo, lo mismo qne su hijo Luis. Dichos señores son unos beneméritos de la Cien-
cia y de la Patria; pues, además de dar todas las facilidades, trabajaron incansable»
en la extracción de restos de esqueletos que regalaron al Museo Nacional.
124 boletín de la real sociedad española
Efectivamente: hacia la mitad del espesor encontraron los
peones unos cuernos de bisonte petrificados (0,20 m. de diáme-
tro) y en buen estado de conservación; un testuz algo deterio-
rado, pero con ambos cuernos bien conservados y adheridos,
cuyos extremos distan entre sí 1,60 m.; además recogimos va-
rias costillas, vértebras 3' un carpo del mismo.
Más abajo, en la base de la misma capa D, casi tocando a la
superficie de la A, aparecieron restos de Cervus elaphus: unas
defensas incompletas, varios maxilares y algunos molares suel-
tos. Por fin, en este^mismo nivel y muy próximo al ciervo, en
contramos los restos de Mamut: son un fémur (de 1,10 m.); una
tibia muy deteriorada (0,72 m.); la pelvis (que fotografié antes
de que se hiciera polvo al levantarla), cuyos ilíacos distan entre
sí 1,90 m.; parte del cráneo, en estado ya' tan deleznable que
hubode ser desechado; los cuatro molares, bien conservados, de
los cuales cada corona mide 0,23 m. de eje mayor por 0,15 de
ancho; de las defensas, una se había descompuesto, dejando la
huella en la arcilla, y de la otra subsistía ía parte espiral, que
mide 2,óo m., faltando toda la base.
Es el primer mai||ut encontrado en España (si hacemos caso
omiso de unos pequeños fragmentos hallados en Udias), y allí
mismo lo clasifiqué como Elephas primigenitis, basándome en
las características estrías molares de las especies cuaternarias
de elefantes. Más tarde, Mt. Harlé, a quien remití los datos,
confirmó mi clasificación, según carta que.poseo. Este descubri-
miento ha sido para mí de gran satisfacción, pues viene a ser un
coríiprobante más de la antigüedad de las pinturas rupestres,
tan abundantes en nuestras cavernas.
En la de Viesgo, una de las pinturas representa justamente al
elefante, pero no bastante claro para poder distinguir la espe-
cie; desde que se descubrió esta cueva, yo deseaba encontrar
la fauna cuaternaria allí representada, y por eso recorría sin des-
canso las minas, las canteras, túneles y cuanto pudiera suminis-
trarme fósiles.
Desde ahora podemos suponer, con fundamento, que los tro-
gloditas de la costa cantábrica eran contemporáneos del ma-
mut y que a esta especie se refieren las pinturas de elefante
que nos dejaron en las cuevas de Viesgo y Pindal (Santan-
der) (I).
(l) Verdades que en ambas la figura representa al elefante sin pelo; a pesar de
esto, creo que se trate del mamut, ya que también han omitido otros detalles más Im-
portantes, como son las defensas, etc. En la cueva de Font-de-Gaume, la ñguia d6
mamut presenta bien Indicados las defensas y el pelo.
DE HISTORIA NATURAL ' 12 s
Con este hallazgo, la paleontología de Santander nos presen-
ta completa la fauna cuaternaria representada por las pinturas
paleolíticas, y hay acuerdo completo entre ella y la antropología
prehistórica, siendo prueba también de los corrimientos que han
debido verificarse en época reciente y que han producido que
el mineral de hierro venga a cubrir los restos cuaternarios.
El ilustrado facultativo de minas D. Francisco Fernández
Montes, colaborador conmigo en la cueva de Villanueva, me ha
traído varias esquirlas y lascas de pedernal de distintas proce-
dencias, pero halladas entre el mineral de hierro. Inversamen-
te, en varias cavernas he hallado estratos ferríferos de anák-
gos caracteres a los que se explotan en las minas, pero que con-
tenían industria paleontológica de las más típicas. Todo lo cual
me ha parecido de interés, sobre todo por el hallazgo del Ele-
phas primigenius en España .
ALGUNAS ESPECIES DEL PLANKTON
DE LAS AGUAS DULCES DE GANDÍA (VALENCIA)
{<Or
Luis Pardo
En los comienzos del pasado mes de Noviembre tuve oca-
sión de estar unos días en la ciudad de Gandía, aprovechando
esta circunstancia para verificar alguna toma de plankton; efec-
tuóse ésta en un día claro y despejado, de benigna temperatura,
como corresponde en dicha época a la citada población y villas
limítrofes. Acompañóme en la operación el R. P. Ignacio Casan,
Profesor de Historia Natural en las Escuelas Pías de la ciudad
de los Borja, distinguido recolector de nuestro Laboratorio, a
quien se debe la captura de varias especies citadas anterior-
mente por el Proí. Arévalo en las Actas de la Sección valencia-
na de esta R. Sociedad.
Las diferentes tomas de plankton se hicieron en unas ace-
quias y charcos de la vega, no lejanas de la población, a las ho-
ras del medio día, en aguas que acusaron una temperatura que
rayaba en ly*^.
El examen del plankton capturado, hecho mediante una vein-
tena, aproximadamente, de preparaciones, denotó la existencia
de una gran variedad de algas, entre las que pude determinar,
auxiliado de las obras Algues d^eau douce, del Dr. J. Comeré,
y Das Süssxvasserplankton, del Dr. C. Apstein, las siguientes:
126 « boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
1. Oscillatoria limosa hg Hormogonáceas.
2. Zy^nema stellinuní Ag J
3. Spirogyra Weberi Kütz > ^Zignematáceas.
4. Spirogyra tenuissima (Hass.) Kütz.. \
5. Cosmarium Meneghinii Breb. . . , Desmidiáceas.
6. Synedra capitata Ehrenb j
7. Synedra ulna Ehrenb
8. Cocconeis Placentula Ehrenb.. . .
9. Aavicula ambigua Ehrenb
10. iS/avicula limosa Kütz..
11. Aavicula rhynchocephala Kütz. • • \ t-j- 1. '
12. Pleurosis^ma aitenuatum W. Sm. .
13. Gomphonenia olivacrum Lyngb. . .
14. Gomphonema acuminatuin Ehrenb.
15. Rhoicospheniacurvaia (Kütz. ) Gru;' .
16. Siírirella angusta Kütz
,17. Surirella splendida Ehrenb
De todas las especies que acabamos de mencionar, sólo he ha-
llado la Zygnem-a stellinum Ag. y Spirogyra Weberi Kütz, del
grupo de las Zignematáceas, en el plankton de la Albufera co-
rrespondiente a los meses de Noviembre y Mayo, respectiva-
mente; la última también la he visto en tomas hechas en el Jar-
dín Botánico de Valencia, durante los meses de Noviembre y
Diciembre, procedentes del estanque grande que en el mismo
existe; de la misma época puedo citarla del estanque del Jardín
del Instituto General y Técnico; pero donde con más abundan-
cia la he hallado ha sido en la Font Nova, de Benifayó de Es-
picca (Valencia), según muestras de plankton recogidas en
Agosto; hay que advertir que, no obstante la fecha y el lugar
de su captura que parece haya de alcanzar el agua mucha tempe-
ratura, ésta no era muy alta, debido, sin duda, a ser las aguas
de manantial; en el remanso que forma el agua al manar acusó
el termómetro una temperatura de 18,6°; seguí el trayecto que
recorre la acequia, algunos centenares de metros, y en una nue-
va inmersión del termómetro vi que había subido éste a 20,2°.
Sin duda, la temperatura u otras circunstancias eran altamen-
te favorables al desarrollo del grupo de las Conjugadas, por
cuanto no sólo abundaban los individuos de la especie citada,
sino que también el número de especies próximas.
De las Diatomáceas o Bacilariales había visto con anteriori-
dad a los ejemplares de Gandía, de Gotnphonema olivaceum.
Lyngb., otros cogidos en las tomas hechas en Diciembre, en el
estanque del Instituto y en la Fuente de las cuatro Estaciones
del paseo de la Alameda, también del mismo tiempo.
DE HISTORIA NATURAL 127
Otros cuatro géneros, con especies próximas a las que hoy
nos ocupan, había encontrado ya: Navicula, en la Albufera
(durante Diciembre, Enero, Febrero y Mayo); estanque grande
del Botánico (Diciembre); estanque del Instituto (Noviembre y
Diciembre), y Fuente de las cuatro Estaciones de la Alameda.
El género Pleurosigma, en la Albufera (Noviembre), y del
mismo mes en el estanque del Botánico,
La Synedra, en la Albufera (Noviembre a Febrero); Jardín
Botánico (Noviembre y Diciembre), y estanque del Instituto
(los mismos meses).
El género Cocconeis sólo puedo citarlo en el mes de Diciem-
bre, en el Jardín del Instituto y Fuente de la Alameda.
Los géneros Rhoicosphenia y Sitrirella no los había recogi-
do hasta el presente, como tampoco los Oscillatoria y Cos-
tnariunt.
El zooplankton cuenta con representantes de los Protozoos,
Rotíferos y Entomostráceos, hallándose en regular cantidad las
diversas especies que a continuación se indican:
i8. Ceratium hirundinella O. F.MüUer. Dinoflagelados.
19. Monostyla bulla Gosse Rotíferos.
20. Cyclops albidiis Jur Copépodos.
21. CyPris fuscata ]ur Ostrácodos.
22. Simocephaltis vetulus O. F. Müller. j
23. Alonella hispánica Arévalo.. .... Cladóceros.
24. Chydorus sphaericus O. F. Müller. >
Pertenecientes al primer tipo zoológico encontré bastantes
individuos correspondientes a la especie Ceratium hirundinel-
la, capturado ya en el lago de la Albufera por el Prof. Arévalo
en varias de las expediciones que allí efectuó durante el tiem-
po de su estancia en Valencia. Me parece se trata de dicha es-
pecie por ser bastante semejante a la vista en la Albufera, no
obstante su gran polimorfismo.
Representante de los Rotíferos es la Monostyla bulla Gosse,
reconocible por las puntas accesorias pequeñas que en el pie
lleva, como la M. liinaris Ehrenb.; pero se diferencia de ésta
por llevar en su parte anterior una escotadura semicircular.
El Prof. Arévalo, en su trabajo Algunos rotíferos planktó-
nicos de la Albufera de Valencia («Anales del Instituto General
y Técnico de Valencia», tomo II), cita esta especie en dicha loca-
lidad, habiendo sido aprisionada en el plankton de Mayo; que
haya sido capturada en Gandía a principios de Noviembre no es
de extrañar, pues las condiciones climatológicas de aquella ciu-
las boletín de la real sociedad española
dad y su vega son sumamente dulces, aun dentro de la región
valenciana; yo también la he encontrado en Onteniente (Valen-
cia) a fines de Marzo.
Especies de Entomostráceos se encontraron dos, algunos Os"
trácodos y Copépodos, los Cypris fuscata} ]v¡r . y Cyclops alhi-
diis? Jur., respectivamente; entre los de esta última especie ha-
bía alguna hembra fecundada, como lo probaban los sacos oví-
geros de que era portadora. En cambio, las fases jóvenes de es-
tos seres, los nauplius, eran bastante escasos, cosa que merece
consignarse.
De Cladóceros he podido determinar tres especies: Sintoce-
phalus vehiliis O. F. Müller, Chydoriis sphaericus O. F. MüUer
y AloneUa hispánica Arévalo; los dos primeros, citados por el
Director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Prof. Bolí-
var, en su trabajo titulado Lista de la colección de crustáceos
de España y Portugal del Museo de Historia Natural de Ma-
drid, «Actas de laSoc. Esp. de Hist. Natural», sesión del 3 de
Ai^osto del año 1892): el primero, de Aranjuez; el segundo, de
Madrid y Ciudad Real. El último fué encontrado por primera vez
en la Albufera de Valencia el 24 de Noviembre de 191 5 ^ en cuya
época abunda tanto que, sin titubear, puede afirmarse es la
especie que predomina. El óifiiocephalus vetulus O. F. Müller,
de amplia dispersión geográfica, también se ha dado a conocer
por el Prof. Arévalo en su obra Introducción al estudio de los
Cladóceros del plankion de la Albufera, publicada en los «Ana-
les del Instituto General y Técnico de Valencia», tomo I, como
especie no rara durante los meses de Marzo a Noviembre. El
Chydorus sphaericus O. F. Müller, cladócero, sin duda ninguna,
el más cosmopolita, vive también en el penilago valenciano en
toda su extensión y en todo tiempo: lo mismo se le captura en
las orillas del lago que en su parte central, El Lluent, durante
los doce meses del año.
No he encontrado en estas tomas una especie del género
Moina, recogida en los arrozales de Gandía, por el P. Casan,
durante el mes de Mayo de 1917 («Actas de la Sección Valen-
ciana de la R. Soc. Esp. de H. Nat.», sesión del 30 de Junio
de 1917); ni tampoco el Simocephalus serrulatus (Koch), de-
bido al mismo recolector, que lo consiguió en el mes de Fe-
brero de 1918, publicándose dicha noticia en el tomo XVII del
Bol. de la R. Soc. Esp. de Hist. Natural («Actas de la Sección
Valenciana», sesión del 28 de Febrero de 1918).
Ahora permítasenos hacer algunas deducciones de índole bio-
lógica, derivadas del estudio de esta toma de plankton: la ca-
DE HISTORIA NATURAL 129
rencia en ella de cianofíceas demuestra que se hizo en una
época en Ja que aún faltaba al agua el calor que suministran las
temperaturas estivales; en cambio, ia existencia de variadas
algas Diatomáceas, que son las que caracterizan la flora plank-
tónica de invierno, demuestra la proximidad de las temperatu-
ras más bajas anuales.
La representación de los rotíferos, Monostyla biUla Gosse, fué
encontrada en Onteniente, en Marzo; en la Albufera, en Mayo, y,
finalmente, en Gandía, durante el mes de Noviembre; parece,
pues, desprenderse de lo dicho es una forma constante.
Llama la atención la poca abundancia de Copépodos y Ostrá-
codos, y la ca-^i total falta de las fases larvarias (nauplius) de
los entomostráceos en general.
La captura de tres especies tan sólo de Cladóceros es casi
seguro sea debida, a la época (la más indicada es la de los
meses de primavera, ya que predominan en número de indi-
viduos y especies.
Finalmente, sólo nos resta manifestar desde aquí nuestra gra-
titud a los RR. PP. Francisco Ga-cón, Rector de las Escuelas
Pías de Gandía, por su amabilidad al darme todo género de
facilidades para el mejor éxito de la excursión y mayor como-
didad al efectuarla, e Ignacio Casan, Profesor de Historia Na^
tural, quien me acompañó durante ella en todo momento, ha-
ciéndola más agradable con su presencia.
OBSERVACIONES SOBRE LOS HJPPOLYTWjE
por
Manuel Perrer Galdiano
Los dos géneros que se conocen en nuestras costas son el
Hippolyte y el Spirontocharis, siendo fácil la diferenciación
por la forma tan distinta que tiene el segundo par de pereiopo-
dos en cada uno de ellos, pues en el Hippolyte sobrepasa muy
poco del pedúnculo ocular, es más largo que el primer par, sien-
do de consistencia débil y mucho más corto que el tercero, cuar-
to y quinto par; el carpopodio está formado únicamente por tres
artejos; está terminado en pinza, siendo el dedo poco menor
que la porción palmar de la mano; en el Spirontocliaris, el se.
gundo par de patas torácicas alcanza o pasa de la extremidad
130 boletín de la real sociedad ESPASOLA
del exopodio de las anteras externas, tiene consistencia débil y
es mucho más largo que el primero, tercero, cuarto y quinto pa-
res; el carpopodio tiene un tamaño mayor y está formado de seis
o siete artejos; está terminado en pinza, siendo el dedo mucho
menor que la porción palmar de la mano. Con este solo carácter
se pueden distinguir perfectamente los dos géneros citados;
existen, además, caracteres diferenciales fáciles de apreciar,
siendo los más importantes los que a continuación enume-
ramos:
Hippoliie Leach. El rostro pasa, en algunas especies, del
exopodio de las antenas externas, y en una de ellas no llega a
sobrepasar el pedúnculo ocular; en algunas especies tiene dien-
tes en su porción superior, en número de uno, dos o tres como
máximo, sin contar con que el ápice puede estar bifurcado. Las
patas maxilares externas son cortas y no pasan, en general, del
pedúnculo de las antenas externas, terminando por un artejo
aplastado, truncado y bordeado de espinas. El primer par de pa-
tas, más grueso que los restantes y mucho más corto que los de-
más, está terminado en pinza. El tercer par es el de mayor ta-
maño y se termina por un artejo estiliforme; el cuarto y quin-
to pares, aunque más cortos, difieren poco de las del tercero.
El telsón tiene sobre su porción superior dos pares de pequeñas
espinas.
Spirontocharis Bate. El rostro, en general, es corto, llegan-
do hasta el extremo del pedúnculo ocular en algunas especies
y sobrepasándole visiblemente en otra; en ningún caso llega a
alcanzar el extremo del exopodio de las antenas externas; el
número de dientes que tiene el rostro en su porción superior
oscila entre tres y cinco, sin contar con los que lleva el ápice,
que pueden ser de dos a tres; en su porción inferior, en todas
las especies estudiadas, es inerme. El tercer par de maxilípedos
es largo, llegando hasta el extremo del exopodio de las ante-
nas externas y terminado en seis espinas, tres de ellas mayores
que las restantes y dispuestas como los dedos de la mano. El
primer par de patas torácicas, más gruesas que las restantes y
mucho más cortas que las demás, alcanzan la extremidad de
los pedúnculos oculares y terminan en pinza, siendo su dedo
menor que la porción palmar de la mano. El tercer par es me-
nor que el segundo y los restantes pares algo menores que él.
El telsón tiene en su porción superior cuatro pares de pequeñas
espinas.
DE HISTORIA NATURAL 131
Gen- Spirontocharis Bate
Las tres especies conocidas del género Spirontocharis son:
pusiola, cr anchi y bunseni; los caracteres más importantes para
establecer su distinción son los que a continuación enume-
ramos:
Spirontocharis pusiola (KrOyer).
Hippolyte pusiola Kroyer, 1842, P. 1, III, figs., páginas 69-73.
El rostro llega hasta el extremo de los pedúnculos oculares,
en su ápice no presenta ninguna espina y está terminado en
punta. El segundo par de patas torácicas tiene en su carpopodio
siete artejos. El primer par de pleópodos, en la hembra, son en-
sanchados. Los ejemplares estudiados proceden de Santander
(Machinas) Linares. — Málaga, Expedición Bolívar, Diciembre
1919.
Spirontocharis Cranchi (Leach.)
Hippolyte Cranchii Bell, 1853, fig., pág. 288.
El rostro llega hasta el extremo de los pedúnculos oculares,
en su porción superior, de tres a cuatro dientes con el ápice
siempre bifurcado o trifurcado. El segundo par de patas tiene
en su carpopodio seis artejos. El primer par de pleópodos, en la
hembra, son poco ensanchados. — Málaga, Diciembre 1916, Ex-
pedición Bolívar. — Valencia, Agosto 1919, E. Rioja.— Barcelo-
na-Mahón, Rodríguez. — Cadaques, Antiga, 1885. — San Sebas-
tián, Sanz, compra, 1892, Guetaria,Sanz. — Santander (Machinas)
(Puerto de los Zapateros), E. Rioja.
Spirontocharis Bunseni (Pagstchr.)
Esta especie se distingue de las citadas anteriormente por la
forma del rostro, que pasa notablemente de los pedúnculos
oculares; el número de dientes que tiene en su porción superior
es generalmente de cinco, en algunos ejemplares lleva cuatro
y tenía solamente tres en uno de ellos, procedente de Mahón;
su ápice es generalmente trifurcado. Dragado Bahía de Palma
de Mallorca, M. San Miguel. — Isla Cabrera, De Buen.— Mahón,
Carreras.
Gen. Hippolyte Leach.
Las cuatro especies estudiadas del género Hippolyte son:
prideauxiana, varians, leptocerus y gracilis. Hemos estable-
cido su distinción por los caracteres siguientes:
332 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOT.A
HiPPOLYTE VARiANS Leach.
Hippolyte varians Leach. «Edinb. Encycl.», VIH, p. 432.
Hippolyte fascigera Gosse, 1853.
El rostro débilmente adelgazado hacia la pui ta, algo más cor-
to que el caparazón; en los ejemplares adultos alcanza la extre-
midad del exopodio de las antenas externas, no sobrepasándo-
las en ningún caso; en los jóvenes, el rostro es mucho menor y
no llega a la extremidad de las antenas externas. Pedúnculos
oculares, engrosando gradualmente desde la base hasta la cór-
nea, que es grande y más gruesa que el pedúnculo, alcanzando
ia longitud del primer artejo de las anténulas.
El caparazón con el rostro es tres veces tan largo como an-
cho. Los ejemplares estudiados proceden de San Sebastián,
>anz, 1892, — Río verde (Marbella), 15 m. Dragado, Julio, 1913. —
Santander «Puerto de los Zapateros >, IX, 1916. E. Rioja. —
Cádiz. — Guetaria (Guipúzcoa), Sanz.
Hippolyte prideauxiana Leach.
Hippolyte prideauxiana Leach, «Mal. Brit.», t. XXVIIl,
f-i,3, 4, 5-
Hippolyte prideauxiana var. Edw. «Hist. des Crust.,11, p. 372.
Virbitts viridis Heller, 1863, Pl. X, fig. 3.
Hippolyte prideauxiana, «Norman and Scott», 1906 (ubisyn.).
De todas las especies conocidas de este género, en nuestras
costas es donde encontramos los ejemplares de mayor tamaño.
El rostro es más largo que el caparazón, llegando hasta el ex-
tremo del exopodio de las antenas externas, y en muchos ejem-
plares le sobrepasa notablemente; su porción basal es bastante
ensanchada, adelgazándose gradualmente hacia el ápice; a dere-
cha e izquierda de la base del rostro, dos pequeñas espinas; en
su porción superior es inerme en casi todos los ejemplares de
mayor tamaño; en otros lleva cerca de su base una pequeña es-
pina, claramente perceptible; ya consigna esta particularidad
Stanley Kemp (i). Pedúnculos oculares cilindricos, con la cór-
nea de tamaño mediano, y de igual grueso que el pedúnculo.
Los ejemplares estudiados proceden de Villagarcía, enviados
por la Estación de Biología Marina de Santander. — Palma de Ma-
llorca, Diciembre de 1907, Lozano. — Cádiz-Bahía de Santander,
Julio 1915, Rioja (E.), «Puerto de los Zapateros», Santander. —
Isla Cabrera, De Buen. — Mahón, Carreras.
(i) The Decapada Natantia of the Coasts 0/ Ireland, pág. loi,
pl. XIII, figs. 8-10.
DE HISTORIA NATURÁt ^ 183
HlPPOLYTE GRACTLTS (Heller)
Se caracteriza por tener el rostro corto, estrecho, pasando del
pedúnculo ocular, sin llegar al borde del exopodio de las ante-
nas externas; en su bas^e, forma una pequeña quilla y está pro-
visto de tres pequeños oientes, el ápice termina en otro diente-
cilio que le da un aspecto bífido; a derecha e izquierda de la
base del rostro una espina.
El exopodio de las antenas externas es dos veces tan largo
como ancho, con un diente en la porción superior de su borde
externo. Las anténulas con su primer artejo ancho, de mucho
mayor tamaño que los dos restantes, los dos flagelos pasando
del exopodio de las antenas externas, el grueso filamento ex-
terno alcanza mayor tamaño que el interno y está compuesto de
artejos algo pubescentes. El tercer maxilípedo alcanza hasta
cerca del borde del exopodio de las antenas externas, su ápice
está terminado por seis o siete dientes que le dan el aspecto
de un peine.
Los restantes caracteres tienen semejanza con los del Hippo-
lyte varians. Los ejemplares estudiados proceden de Guetaria
(Guipúzcoa), colectados por el Sr. Sanz, «Peña Vieja». — San-
tander, agosto de 1916, Rioja (E.). — Valencia, agosto de 1919,
Rioja (E.).
HlPPOLITE LEPTOCERUS (Heller)
El rostro es tan corto que no alcanza la extremidad de los
pedúnculos oculares; es de notar la variabilidad tan grande que
presenta, tanto en lo relativo al número de espinas que tiene en
su porción basal como a su longitud, en unos ejemplares queda
reducido a una espina corta, mientras que en otros se prolonga
hasta cerca de la extremidad de los pedúnculos oculares; en
todos los casos es débil e inerme inferiormente, en su porción
superior el númer(5 de espinas es variable, desde tres como má-
ximo, teniendo algunos dos y otros nada más que una, presen-
tándose inerme en otros muchos; a derecha e izquierda de la base
del rostro tienen todos los ejemplares una espina. El exopodio
de las antenas externas con un diente en la porción superior del
borde externo, su longitud es dos veces tan largo como ancho.
Las anténulas tienen sus flagelos que sobrepasan con mucho el
exopodio de las antenas. El tercer par de maxilípedos alcanza la
extremidad de los pedúnculos oculares. Los demás caracteres
difieren poco del Hippolyte gracilis. Los ejemplares estudiados
proceden de Guetaria (Guipúzcoa), Sanz. — Santander, ii-VIII-
1919, M. San Miguel.
Tomo xx.— Abril, 1920. 10
184 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Sección bibliográfica
FoNT Quer: Aoves troballes de plantes al Montseny. Extr. del
«Bull. de la Inst. Cat. d'Hist. Nat.» Enero 1920, Palamós. En
8.°, de 6 páginas.
Cita diversas especies que no lo estaban del Montseny; entre
otras, Cisius Ledon [.am., híbrido de C laurifolius X C. mons-
peliensis, la Corydalis solida Sw. y la Valeriana tuberosa L. —
R. Gz. Fragoso.
Trotter (Prof. Alex.): ^-« Ginestra («Spartiutn jimcemn»):
sua utilizzasione ed importanza come piante tessile. Napoli,
1919. (Publ. par le R. Inst. d'incoraggiamento di NapoH). Con
una lámina.
Interesantísimo trabajo en el que se hace un estudio comple-
to de la «Retama florida» y de su aprovechamiento como plan-
ta textil.
Seguramente, los agrónomos y agricultores que lo lean no
perderán el tiempo y aprenderán cosas útiles. — R. Gz. Fragoso.
BoNDRoiT (G.): Noíes diverses ^iir des founnis d^Ettrcpe.
(«Ann. Soc. Ent. Belgique»; t. LIX.— X-XI; Bruxelles, 1920; pá-
ginas 143-158). — Respecto a España, hay lo siguiente: Fórmica
Rahaiidi Eondr. Además de localidades francesas, la ha visto de
España (Mus. Madrid). — Fórmica Diismeti Em. La cita de Sierra
de Guadarrama (Colee. Dusmet y Mus. Madrid). Debo añadir que
fué descrita por su autor como F. rufa Dusineti («Deutsch. Ent.
Zeitschr.», t. VII, 1909), sobré 3 ejemplares que cogí en Peñala-
ra (16 VII-1902). (El autor escribe, por errata, Peñalosa.) Des-
pués se ha visto que abunda en nuestra Sierra esta hormiga,
considerada p'ir Emery como subespecie de la rufa y que Bon-
droit, que hace también descripción elevándola a especie, cree
próxima, no a rufa, sino a pratensis y truncorutn. Añade que
cree errónea la cita qué hace Forel de Noruega («Rev. Suisse
Zool.», igii.)—Myrtnica curvithorax n. sp. ?, semejante a
scabrinodiSy sin más localidad que España (Schramm!). — Myr-
inica Robaudi Bondr. (España). — Tetranioriiim hispanicnm
Em. ?; España (Dusmet! Scliramm!). Duda si podría ser el
T. striativentre Mayr , del Turquestán y Siria. — José M.*^
Dusmet.
Wagner (Hans): Apion Studien. I. (42 Beitr. z. Kenntniss
DB HISTORIA NATURAL 1S6
Subf. Apioninaé) («Suplem. Entomológica. D.Ent. Mus.». Nr. 7;
Berlín, 1918, págs. 3-111.2 Textfig. w. 3 Taf.)— Aunque sin espe-
cies nuevas, interesa a nuestros coleopterólogos porque hace
bastantes citas, probablemente nuevas, de España. — ^JosÉ M.*
DUSMET.
Teííenbaum (Simón): Faune coléoptérologique des lies Balea-
reSi Varsovia, 1915. — De esta publicación, que no conozco, hay
una Nota bibliográfica en Entontólo gische Mitteihingen. (Band.
VII, Nr. 10/12. Berlín, 1918.) Según ella, el autor pasó el verano
de 1913 en Mallorca e Ibiza, reuniendo hasta 1677 especies.
Como apéndice, lleva un resumen, en francés, sobre los coleóp-
teros de Baleares. — J. M.'*^ Dusmet.
Fuente (José M.^ de la): Catálogo sistenidtico-geográfico de
los Coleópteros observados en la Península Ibérica^ Pirineos
propiamente dichos y Baleares. («Bol. Soc. Entomológica de
España»; t. II, núms. 3-9, y t. III, núms. 1-2.)— Ha continuado su
publicación este Catálogo, llegando ahora a la especie 563
(gen. Zabrus). — J. M.^ Dusmet.
Navas (R. P. Longinos): ^neurópteros de España nuevos
,(2.* serie). («Bol. Soc. Entomol. España»; t. II, núm. 9, pági-
nas 218-223. Zaragoza, 1919.) — Hay el gen. nuevo Synclisis, afín
al Acanthaclisis Ramb., para el cual toma como tipo el A. baeti-
ca Ramb.; el Eiiroleon nostras Fourcr. var. regia nov,, halla-
do en Escorial por Lauffer; el Creoleon V.-nigruin Ramb. var.
subníaculosü Ramb, formado con la especie de este último nomr
bre y encontrado en varias localidades de España, Portugal e
Italia; el Creoleon V.-nigrurn Ramb., var. collina nov. de Túy
(Pontevedra) (P. Navas!); Chrysopa tenella Schn. var. conti-
nua nov., de Santiago y de Cercedilta (Madrid); Chrysopa Ge-
weíRamb., f.^ pupilla nov., de Zuera (Zaragoza) (Maynar!);
Hemerobius subnebulasus Steph. var. lucida nov., de cinco dis-
tantes localidades de España y también de Madera; Dilar ne-
pos^Kv. Q nov., de Valmadrid (Zaragoza). — J. M.'"^ Dusmet.
Navas (R. P. Longinos): Notas Entomológicas (2.* serie).
16, Excursión anual de la Soc. Arag. de Ciencias Naturales
al valle de Ordesa (Huesca). («Bol. Soc. Ibérica C. Naturales»;
t. XIX (II, núm. 2, págs. 37-44, Zaragoza, 1920.)— Es una breve
reseña de la excursión que en Julio de 1918 realizamos varios
consocios al bellísimo Parque Nacional. Va seguida de listas de
insectos cazados en él y en Barbastro, Boltaña y Torla, corres-
pondientes a los Neurópteros y órdenes próximos a ellos, y a
1«6 boletín de la real sociedad ESlrAÑOLA
los Ortópteros. Los otros expedicionarios no hemos dado aún
cuenta de los pertenecientes a otros órdenes. — J. M.^ Dusmet.
KiEFFER (J. J.): Chironomides d^íLurope conserves au Mtisée
National Hongrois de Budapest. («Ann. Mus.Nat.Hung.; XVfl
Budapest, 1919; págs. 1-160). — En la pág. 63 está el 11. Dasyhe-
lea Strobli n. nov. {Cer. versicolor var. obscurtis StroWI, non
Winnertz), de España (Algeciras). — Como es trabajo muy im-
portante, en que hace las descripciones de muchas especies nue-
vas y repite las de las antiguas, entre ellas varias de España
(StrobI), es conveniente llamar la atención sobre esta mono-
grafía. — J. M.* DuSMET.
Zariquiey (Ricardo): Scotodipnus Xaxarsi nov. sp. («Butll.
Inst. Cat. Hist, Nat.», 3.* época. An. II, núm. 7. Barcelona,
1919). — Especie próxima a Se. Ribagorzanus Bol. y .Se. Zari-
quieyi Bol. Fueron recogidos numerosos cT en Rocallaura (Lé-
rida) por el Sr. Mas de Xaxars. — J. M.* Dusmet.
Lallemand (V.); Notes sur les Gercopides africains. («Rev.
Zool, afric.>'; vol. VII, fase. 3. BruxeLles, 1920.) — Entre muchas
especies nuevas, la mayor parte procedentes del Congo belga,
está el Ptyelus niger, cazado en Fernando Póo y cuyos tipos
se hallan en el Museo de París y en la colección del Dr. Meli"
char, de Brun.— J. M.* Dusmet.
Zariquiey (Ricardo): Sobre Dryops (Col.) españoles. («Bol.
Soc. Entomol. España>; t. II, núm. 9, Zaragoza, 1919; págs. 215-
217, lám. 3.) — Es la enumeración de las 9 especies españolas que
fueron comunicadas al especialista Dodero, para su revisión, de
los Dryops europeos, por los señores Zariquiey, La Fuente,
Hustache y algún otro. Señala en cada especie algunos carac-
teres, basándose en el citado trabajo. — J. M.'"^ Dusmet.
Desbordes (H): Description de «Platysoma Dentaisoni» {Col.
Histeridce), espéce nouvelle des lies Cañarles. (<'Bull. S. Ent.
France», 1920; núm. 2, pág. 16.) 2 ejemplares cazados en Santa
Cruz, en Mayo de 1913, por M. Charles Demaison, hallándose los
tipos en la colección Demaison et Desbordes. — Notable por sus
élitros rojos, carácter excepcional en el género, pues sólo el
P. niaculatinn Lewis y P. pictipenne tienen manchas claras. —
J. M.* Dusmet.
Sesión del 5 de Mayo de 1920
PRESIDENCIA DE D. ROMUALDO GONZÁLEZ FRAGOSO
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué apro-
bada.
Admisiones. — Fueron admitidos como socios numerarios los se-
ñores y entidades presentados en la sesión de Abril.
Asuntos varios. — El Secretario lee dos mociones, en las que se
proponen para socios correspondientes extranjeros a los señores
Luis Mangin, Director del Museo de Historia* Natural de París,
y M. Joubin, Profesor de Zoología de dicho Museo. Firman la
primera proposición los Sres. D. Ignacio Bolívar, Madrid Moreno
y González Fragoso, y la segunda, los Sres. Lozano, Arévalo y
E. Rioja.
Ambas proposiciones son aprobadas por unanimidad.
— Asistiendo a la sesión los Sres. Knudson, Profesor de la Uni-
versidad Cornell, y Joubin, del Museo de París, el Presidente
les saluda en nombre de la Sociedad y se felicita de la presencia
entre nosotros de tan ilustres representantes de la Ciencia en
Norteamérica y en Francia.
— El Secretario da lectura a una carta del Sr. Fauray Sans,
en laque, refiriéndose al acuerdo de festejar el quincuagésimo
aniversario de la fundación de la Sociedad publicando un tomo
extraordinario de trabajos, propone se incluya en el mismo una
lista metódica de todas las especies descritas en los Anales, Bo-
letines y Memorias aparecidos desde el año 1872 hasta fines del
actual. Esta catalogación podría hacerse distribuyendo las espe-
cies en cinco grupos: minerales, rocas, fósiles, vegetales y ani-
males, y haciendo constar, a continuación del nombre de la es-
pecie citada, el del autor de la misma y el volumen y la página
del en que apareció la descripción. El autor de la carta se com-
promete, por su parte, a hacer la catalogación de todas las es-
pecies fósiles citadas en nuestras publicaciones.
El Presidente encuentra muy plausible la iniciativa del señor
Faura y Sans, y propone que la Junta directiva estudie y acuer-
de la manera de llevarla a la práctica, aceptándose la proposi-
ción por unanimidad.
Tomo xx.— Mayo, 1920. ii
138 boletín de la REAL SOCIEDAD E3PAÍ50LA
Comunicaciones verbales. — El Sr. Sánchez y Sánchez (D. Do-
mingo) presenta varias fotografías de un notable cráneo fósil de
negrito que figura en las colecciones del Ateneo Municipal de
Manila (islas Filipinas), señalando las particularidadt s que lo ca-
racterizan y entregando un trabajo para que sea publicado en
las Memorias de la Sociedad, acordándose pasara a la Comisión
correspondiente. Lo mismo se acordó respecto aun trabajo que
el Sr. Bolívar (D. I.) presentó en nombre de D, Vicente Martí-
nez Gámez, titulado «El paraíso de las orquídeas».
— El Sr. González Fragoso presenta una biografía, acompaña-
da del retrato, del ilustre Profesor P. A. Saccardo, y al mismo
tiempo dice que tiene el sentimiento de participar a la Sociedad
la muerte, también reciente, del sabio botánico francés M. Emi-
le Boudier, autor de la hermosa obra, en cuatro volúmenes,
conteniendo 6co láminas en color. Icones Mycologicce, de la
Histoire et classification des Disconiycethes d'' Euro pe, y de
gran número de trabajos sobre Discomicetos de Portugal, estos
últimos debidos a las recolecciones y con la colaboración del
P. Torrend. M. Boudier era Farmacéutico honorario. Corres-
pondiente del Instituto de Francia, Oficial de la Legión de Ho-
nor y miembro honorario de gran número de Sociedades cientí-
ficas. Ruega a la Sociedad conste en acta el sentimiento unáni-
me por la muerte del inolvidable micólogo, y así se acuerda.
Igual acuerdo se toma respecto al R. P. Joseph Pantel, cuyo fa-
llecimiento comunica el Sr. Bolívar (D. I.), y que además de ser
un sabio eminente, perteneció a esta Sociedad durante muchos
años.
— El Sr. G. Fragoso desea hacer constar la existencia en los
alrededores de Madrid, en San Fernando, del ürouiyces Wintcri
Wettst., sobre Euphorhia falcata L., var. rubra Lge. Es cu-
riosa la existencia en nuestra flora de este hongo, que ha sido
encontrado por el Sr. Cogolludo, por tratarse de una especie
que sólo era conocida del Cáucaso, Turquestán y Kurdistán.
— El Sr. Bolívar Pieltain comunica, en nombre del Sr. Zari-
quiey, una nota sobre carábidos cavernícolas de Tarragona.
— El Sr. Dusmet presentó una nota titulada «Observaciones
sobre la procedencia española de muchos ápidos descritos por
Pérez».
—El Sr. Ceballos da cuenta de una nota relativa a icneumóni-
dos de la fauna española.
— El Sr. Ferrer presenta un trabajo sobre un pequeño lote de
malacostráceos de las islas Canarias.
— El Rvdo. P. Bataller da cuenta de su hallazgo en la zona
DE HISTORIA NATURAL 139
-jurásica, de la provincia de Tarragona, de una nueva forma
del género Sutneria Zittel, no citado aún en España, que ha
revisado nuestro consocio el Sr. Jiménez de Cisneros.
— El mismo señor manifiesta que el Rhinoceros tichorinus
a que se refiere la nota bibliográfica del Sr. Del Pan (inserta en
el lugar correspondiente de este Boletín) fué encontrado en
unas excavaciones que se efectuaron en el pueblo de Arenys de
Mar que ya ha sido incluido en la reciente publicación del señor
Cazurro con ocasión de su entrada en la R. A. de C. y A. de
Barcelona.
Secciones- — La de Valencia celebró sesión el día 25 de marzo
de 1920, en el Laboratorio de Hidrobiología Española, bajo la
presidencia del Profesor Boscá (D. E.).
— El Sr. Boscá (D. A.) presentó para nuevo socio numerario a
don Augusto Cervera Moltó, Profesor ayudante de Histología
de la Facultad de Medicina de Valencia.
— El Sr. Boscá (D. E.) presentó una nota sobre los materiales
jurásicos de la región valenciana, exhibiendo interesantes ejem-
plares seleccionados de su notable colección, los cuales fueron,
examinados por los señores socios.
La misma Sección se reunió el día 29 de Abril, bajo la presi-
dencia del Sr. Boscá (E.).
— El Sr. Pardo presenta para nuevo socio numerario al Ate-
neo Mercantil.
— Asiste a la sesión nuestro consocio de Palma de Mallorca,
el Profesor Gandolfi Hornyold, que se encuentra en nuestro
Laboratorio realizando estudios acerca de la edad en la anguila,
asi como también el R, P. Rector de las EE. PP. de Gandía,
que viene a poner a disposición de la Sección varios cuadernos
de notas, dibujos, etc., del ilustre P. Leandro Calvo, reciente-
mente fallecido.
— El Profesor Gandolfi presenta una nota con observaciones
sobre las anguilas, y otra el Sr, Moroder, titulada «Una excur-
sión por Simat y Gandía»,
— El Sr. Boscá (E.) continúa la presentación de los interesan-
tes materiales que posee sobre paleontología de la región, exhi-
biendo varios fósiles recogidos en diferentes excursiones.
— El Sr. Hueso muestra a los reunidos unas vértebras, al pa-
recer de Selacio, encontradas en Albalat del Sorells, y el señor
Trullenque un ejemplar de galena argentífera, de Carlet, que
destina a la colección regional.
140 boletín de la real sociedad ESPAÍ50LA
— El Sf . Pardo da cuenta de haberse hallado en el aparato dí--
gestivo de varias anguilas individuos de Proteocephahis niacro-'
cephalus Vufer, Cestodo parásito muy interesante, que, junta--
mente con el Flagelado Trypanosoma granidosus Mesn., son
las especies endoparásitas observadas hasta la fecha en la anguil-
la de nuestra Albufera.
— La Sección acuerda añadir a los múltiples datos reunidos por
el P. L, Calvo otros no menos interesantes que se conservan
separadamente en el Colegio de Gandía y ver luego la forma
de que sean conocidos por los especialistas, a los que, por otro
lado, han de proporcionar seguros itinerarios y escrupulosas re-
ferencias.
La de Zaragoza celebró sesión el día 28 de abril, bajo la pre-
sidencia del Doctor Rocasolano.
— Después de leída y aprobada el acta de la anterior, el señor
Ferrando manifestó que nuestro consocio D. Joaquín Gómez de
Llarena había sido propuesto, en virtud de oposición, para la
Cátedra de Historia Natural del Instituto de Las Palmas.
Se hizo constar en acta la satisfacción de tpdos los socios por
el triunfo conseguido por el Sr. Gómez de Llarena.
— El Sr. Presidente dio cuenta de haber sido invitada la So-
ciedad con el objeto de dedicar un homenaje a los Doctores Bo-
robio y Aranda, y se acordó su adhesión por unanimidad.
La de Sevilla celebró sesión el día 13 de abril, bajo la presi-
dencia de D. Antonio Benjumea.
— Por el Sr. Presidente se presentaron unos ejemplares de
heléchos fósiles de la cuenca del Viar y un yeso cristalizado'
de Badolatosa.
— Se acordó por unanimidad hacer constar e! sentimiento de
esta Sección por la muerte del ilustre ingeniero D. Ramón Pé-
rez Muñoz, autor de un libro de cálculo y Profesor de la Es-
cuela de Minas.
Se celebró la reunión mensual el día i.° de mayo, bajo la pre-
sidencia de D. Antonio Benjumea.
— El Sr. Presidente presenta un ejemplar de calcopirita en ca-
liza, magnífico ejemplar que fué examinado por todos los pre-
sentes.
DE HISTORIA NATURAL 141
Trabajos presentados
COMPUESTAS DE LAS PITIUSAS
por
P. Font Quer
Continuando el estudio de la flora de las islas Pitiusas he-
'inos terminado el de la familia de las Compuestas; en este mismo
Boletín hemos publicado las Pteridofitas de las Pitiusas (i), y
todo cuanto allí exponemos debe servir de introducción a esta
nota.
Los datos que hasta ahora nos daban a conocer la flora de
Ibiza y Formentera son los de las obras y trabajos de Cambesse-
DES, Mares y Vigineix, Barceló, Pau y Gandoger, que, por lo
que se refiere a las Compuestas, vamos a resumir aquí.
Cambessedes, en la Eniimeratio plantartim qiiae in insulfs
Balearibus collegitj. Cambessedes, Memoires du Museum, Pa-
rís, 1827, enumera nueve especies de Ibiza, como resultado de
sus herborizaciones en la isla durante la primera mitad del mes
de Mayo de 1824. Todas ellas las hemos herborizado también
nosotros en nuestras excursiones. He aquí la lista de las nueve
especies con los sinónimos correspondientes de nuestro catá-
logo:
1. Prenanihes bulbosa DC; Crepis bulbosa Tausch. — Fre-
cuente en Ibiza.
2. Picridiicm tingitanum Desf. ; Reichardia tingitana Roth. —
Cerca de Santa Eulalia.
3. Hyoseris Hedypnois.
P Caiile erectiusculo, ramoso, calycibus fructigeris totis
hirtis. üeh. et Maur., Fl. Rom. Prodf., 273; Hedypmis poly-
tnorpha DC. forma rhagadioloides (L.). — Cerca de Santa
Eulalia.
Y Caule erectiusculo, ramoso, calycibus frtictigeris cosía
serrato scairis. Seb. et Maur., /. c; B. polymorpha DC. forma
crética (L.). — Cerca de Santa Eulalia.
Ya Cambessedes dice, en una nota al pie de esa especie, que
las Hyoseris rhagadioloides y H. crética, de Linné apenas
pueden distinguirse como variedades. Camb., /. c, no 297.
(i) Véase este Boletín, 1919, p. 507.
^ji boletín de l\ real sociedad española
4. Urospernttim picroides P DC; U. picroides F. W. Schmidt-
var. asperum (L.) Duby. — Santa Eulalia.
5. Carthamus coeruleus L. — Cerca de Santa Inés.
6. Centaurea áspera L. — Frecuente en Ibiza.
7. Senecio linifoliiis L. — Frecuente en Ibiza.
8. Ghrysanfhemum coronarinm L. — Vulgarísima en Ibiza.
9. Biiphthalmum aquattcumh.; Odontospcrmuín aqxiaticum
Schultz, Bip. — Cerca de Santa Eulalia.
En su obra Catalogue raisonné des Plantes vasculaires
des lies Baleares, París, 1880, mencionan los señores Mares y
ViGiNEix diez y seis compuestas de las Pitiusas, de las cuales
cuatro fueron ya citadas por Cambessedes. Son las siguientes:,
1. Senecio crassifolius Willd,; S. lencaíithemifolius Poir. var.
crassifolius (Willd.) Fiori. — Islote de Botafoc, en el
Puerto de Ibiza.
2. 5. galliciis Chaix. — Formentera, al pie de La Mola.
3. 5". linifoliiis L. — Ibiza.
4. Chrysanthemum coronarium L. — Ibiza, Puig deis Molins,-
5. Hymenostemma Fontanesii Willk. var pinnatifidum Willk.
Ibiza, cumbre del Puig d'En Serra.
6. Anthemis arvensis L. — Ibiza, cumbre del Puig d'En Serra.
7. Asteriscus niaritijnus Moench; Odontospermurn rnariti-
mum Schultz, Bip. — Ibiza, alrededores del puerto.
8. A. aqiiaticus Moench var. naiiiis Boiss.; O. aquaticum
Schultz Bip. var. nanuui (Boiss). — Formentera, cumbre
de La Mola.
9. HeUchrysuní Staechas DC. — Ibiza, camino de San José,
cerca de la Cueva Santa.
10. Filago spathulata Presl.; F. germánica L. subsp. spathu-
lata (Presl.) Rouy. — Formentera.
11. F. germánica L.. — Formentera.
12. Aotobasis syriaca Cass.; Cirsinm syriacum Gaertn. —
Formentera.
13. Lrospermt{in Dalechampii Desi. — Ibiza, Puig deis Molins.
14. Sonchiís tenerrimus L. — Puerto de Ibiza, islote de Bo-
tafoc.
15. Picridium tingitamum Desf.; Reichardia tingitana Roth.
Ibiza, Playa de las Salinas.
16. P. vulgare Desf.; R. picroides (L.) Roth. — Ibiza, Puig deis
Molins, Playa de las Salinas.
De estas diez y seis compuestas han escapado a nuestras in-
vestigaciones las siguientes: Senecio gallicus, Anthemis arven-^
DE HISTORIA NATURAL U9
sis y ^otobasis syriaca; las Filago germánica y F. spathulata
típicas tampoco las hemos podido hallar hasta ahora en las Pi-
tiusas.
Barceló cita veintiocho compuestas en la Plora de las is-
las Baleares, Palma de Mallorca, 1879-91 , de que es autor, como
propias de Ibiza y Formentera, de las cuales sólo seis eran ya
conocidas de las Pitiusas. He aquí la lista:
1. Phagnalon sordidutn DC. — Ibiza.
2. Erigeron canadensis L. — Llano ds Ibiza.
3. Belliiim bellidioides L. — San Antonio.
4. Senecio linifolius L. — Ibiza.
5. Artemisia arborescens L. — Formentera.
6. Anthemis arvensis L. — Ibiza.
7. A. tnarHima L. — Ibiza.
8. Diotis candidissima Desf.; D. inaritima (L.) Sm. — Ibiza.
9. Asterisciis tnaritimus DC; Odontospennum maritirnutn
Schultz, — Bip. — Ibiza.
10. A. aquaticus Moench; O. aquaticinn Schultz, — Bip. — San
Antonio.
11. A. spinosiis Godr. et Gren.; Pallenis spinosa Cass. — Ibiza.
12. ínula graveolens Dest. — Ibiza.
13. T. crithmoides h. — Ibiza.'
14. Pulicaria dysenterica Gaertn. — San Antonio.
15. Helichrysuui serotiniun Boiss. — San Antonio.
16. Evax pygniaea Pers. — Formentera.
17. Cynara Cardunculus L. — Ibiza, muy común.
iS. Cirsiííin crinitum Boiss. ¡3 catalaunicum Willk.; C. lan-
g ceolatuní (L.) Hill. subsp. crinitum (Boiss.) Rouy var. ca-
talaimicufu Willk. — Ibiza.
19. Carduus tenuiflorus Curt. — Ibiza.
20. C. pycnocephalus L. — Ibiza.
21. Centaurea áspera L. — Ibiza.
22. C. nielitensis L. — Ibiza.
23. Carlina lanata L. — Ibiza.
24. C. corymbosa L. — Ibiza.
25. Atractylis cancellata L. — Ibiza.
26. Hedypnois tubaeformis Ten.; H. polymorpha DC. forma
pérsica (Fiscb.). — Ibiza.
27. Hyoseris scabra L. — Formentera,
28. Serióla aetnensis L.; Hypochoeris aeinensis Benth. et
Hook. — Ibiza.
144 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
De estas veintiocho especies de Barceló no hemos herbo-
rizado las siguientes: Phagnalon sordidutn, Erigerom cana-
densis, Anthemis arvensis, A. marüima, Ínula graveolens,
I. crithmoides, Pulicaria dysenterica, Cinara cardunculus y
Carlina corymbosa, algunas de ellas, sin duda, por falta de ex-
ploraciones estivales.
Los resultados de su exploración en Ibiza, desde 27 de Abril
hasta el 4 de Mayo de 1899, los publicó Pau en las Acias de la
Sociedad Española de Historia Aaiural, años 1899, págs. 213
y siguientes, y 1900, págs. 62 y siguientes y 231. El total de
compuestas halladas por Pau es de diez y rueve, de las cuales
siete no estaban citadas de las Pitiusas, sin contar los Chrysan-
thefnnm Merinoanuní Pau y Helichrysurn decttmb ens Camb.,
que nosotros incluímos en los C. coronarium L. y H. Stae-
chas L., respectivamente. Las diez y nueve compuestas de Pau
son las siguientes:
1. Phagnalon sordidum DC. — En los caminos de Ibiza.
2. Ph. saxatile Cass. — Santa Eulalia.
3. Bellium bellidioides L. — Desde San Miguel a San Anto-
nio, abundante en el Puerto Magno hasta San José.
4.. Senecio crassifoliiis Willd.; S. leucanihemifolius Poir.
var. crassifolius (Willd.) Fiori. — Al pie de la torre del
Puerto Magno.
5. S. linifoliiis L. — Abunda cerca de la ciudad, y no es raro
de San Antonio a San Agustín.
6. Chrysanihemum Merinoanwn Pau, Acias de la Sociedad
Española de Hisioria Natural, 1899, P- 215; Ch. corona-
rium L. fma. — Campos de Ibiza, frecuente.
7. Helichrysunt decumbens Camb.; H. Staechas L. fma. —
Lugares incultos.
8. Evax pygmaea Pres. — Ciudad y San Antonio.
9. Caléndula arvensis L. — Ciudad; íma. pterocarpa, con
el tipo.
10. Galactites tomentosa Moench. — Frecuente en Ibiza.
11. Bourgaea hutnilis Coss.; Cinara humilis L. — San Lo-
renzo.
12. Carduncellus nionspeliensiunt All.; Carthafnus Cardun-
cellus L. — Ibiza.
13. Centaurea áspera L. — Frecuente en Ibiza.
14. Atractylis cancellaía L. — Alrededores de la ciudad.
15. A. humilis L. — Ibiza.
DE HISTORIA NATURAL 145
16. Serióla aetnensis L.; Hypochoeris aetnensis Benth. et
Hook, — La ciudad y San Antonio.
17. ürospermutn Dalechampii Desf. — Frecuente.
18. ü. picroides DC. — Frecuente.
19. Sonchus Dianae Lacaita. — Ibiza.
Ni Gros ni nosotros hemos encontrado hasta ahora en Ibiza
esas cuatro especies de Pau: Phagnalon sordiduní, Bourgaea
Jíumilis, Carduncellus monspeliensium y Atractylis hutnilis.
Casi al mismo tiempo que Pau, herborizó Gandoger en Ibiza
y Formentera, pues desembarcó en la primera el 2 de Mayo
de 1899; al día siguiente salía para Formentera y visitó, además,
*os islotes del Penjats y del Espardell; en Ibiza permaneció ocho
días, herborizando en los alrededores de la capital. Publicó
Gandoger los resultados de su viaje en el Bulletin de la Société
Botanique de Frunce, 1900, p. 137 y siguientes (Abril de 1900).
La lista de las Compuestas herborizadas en las Pitiusas por
Gandoger es la que sigue, dejando los nombres específicos sin
.autor, como figuran en el trabajo referido:
1. Phagnalon saxatile — Ibiza y Formentera.
2. Belli^ annua. — Sierra d'Escandills y Formentera.
3. Senecio crassifolius; S. lencanthemifolius Voir . var. eras-
sifolius (Willd.) Fiori. — Formentera.
4. S. linifolius. — Sierra d'^Escandills.
5. Pinar dia coronaria; Chrysanthemuní coronariunt L. —
Formentera.
ó. Dioíis candidissinia; D. maritima (L.) Sm. — Formentera.
7. Asferiscus aquaticus; Odóntospermutn aquaticiimSchnltzt
— Bip. — Formentera.
8. Ínula crithfnifolin; I. crithmoides L. — Formentera.
■9. HelichryswíH angustifolinín; H. serotinum Boiss. (raza
del tipo de De Candolle, según Rouy). — Sierra d'Es-
candills.
10. H. decutnbens; H, Staechas DC. fma. — Sierra d'Escandills.
10 bis. H. citrinum; H. Staechas DC. — Sierra d'Escandills.
11. Filago prostrata; F. germánica L. subsp. spathulata
(Presl.) var. próstata Boiss. — Ibiza y Formentera.
12. F. gallica. — Formentera.
13. Evax pyginaea. — Formentera.
14. Galactites tomentosa. — Ibiza.
15. Silybum Marianum. — Sierra d'Escandills.
146 boletín de la. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
i6. Cynara Carduncellus; Cinara Carduncuins L. — Sierra'
d'Escandills,
17. Cardiiiis pycnocephalus. — Formentera,
18. C. temiiflorus. — Formentera.
19. Centaurea melitensis. — Formentera.
20. Atraciylis cancellata. — Ibiza, Sierra d'Escandills.
21. Carlina corynihosa. — Ibiza y Formentera.
22. Hedypnois mauritanica; C. polymorpha DC. forma mau-
ritanica (Willd.). — Ibiza y Formentera.
23. Hyoseris radiata. — Ibiza.
24. Serióla aetnensis; Hypochoeris aetnensis Benth. et Hook.
Ibiza y Formentera.
25. Thrincia hirta; Leontodón hirtus L. — Sierra d'Escan-
dills.
26. Urospermtwt asperum; U. picroides F. W. Schmidt var
asperuin (L.) Duby. — Ibiza.
27. Sonchiis pectinatus; S. tener riimts L. var. pectina-
tus (DC.) Fiosi. — Sierra d'Escandills,
28. vS. oleraceiis íorma maritima Gand.: lobis crassis flores
minores, etc. — Formentera.
29. S. niaritinms. — Ibiza.
30. Picridiitni tingitaniim; Reichardia tingitana Roth. —
Formentera.
30 bis. P. hispanicum; Reichardia tingitana Roth. — For-
mentera.
30 ter. P. asperum. — Formentera (i).
31. yEtheorrhiza bulbosa; Crepis bulbosa Tausch. — Ibiza.
De esas treinta y una especies de Gandoger siete no esta-
ban citadas de las Pitiusas, aparte tres o cuatro formas o va-
riedades. No hemos recogido las siguientes durante nuestras-
exploraciones: ínula eiithmoides, Cinara Cardunculus, Car-
lina corytnbosa, Leontodón hirtus y Sonchus maritiinus, por
la razón anotada anteriormente algunas de ellas.
Como resultado de todos estos trabajos y de los llevados a
cabo por el Departamento de Botánica del Museo de Ciencias
Naturales de Barcelona, damos el catálogo siguiente compren-
sivo de todas las Compuestas conocidas hasta ahora de las islas
Pitiusas.
(i) Quizá Sonchus asper?
DE I8T0RIA NATURAL Uf
COMPOSITAE
1. BcUis annua Linné
Ibiza: Barranco de la Granada, FontQuer,22-III-i9i8.
var. minuta DC; B. microcephala Lge.
Ibiza: Puig d'En Serra, 350 m. alt., F. Q., 26-III-i8.
Muy común en Ibiza y Formentera, en las praderitas prima-
verales de plantas anuas.
2. Bellium bellidioides Linné
Ibiza: Puig deis Molins, F. Q., 23-III-18; Cala Jondal,
Gres, 16-V-18; Torrent de Na Berri, E. *~l-, 18-V-19.
Islote del Espartar, Gros, 23-V-18.
Frecuente en lugares sombríos de Ibiza y Formentera.
3. Erigeron canadcnsis Linné
En el llano de Ibiza, según Barceló.
4. Micropus bombycinus Lag.
Ibiza: Punta Llentiisca, c. Els Cubells, Gros, 18-V-18.
Hasta ahora sólo la hemos visto de esa localidad.
5. Evax pygmaca Brot.; Filago pygmaea Linné.
Ibiza: Illa Plana, F. Q., 22-III-18; San Antonio, F. Q.,
23-III-18; Cala Jondal, Gros 16-V-18 (forma inacroce-
phala ad var. argenteam Poniel vergens?); Cala Llon-
ga, F. Q., 14-V-19.
Formentera: Playa del Migjorn, Gros, i3-V-i8; San
Francisco, F. Q., 28-III-18.
6. ■ Filago germánica Linné
En Formentera, según Mares.
subsp. spathulata (Presl.) Rouy.
En Formentera Mares.
var. prostrata Bois.
Ibiza: Camino de Cala Llonga, F. Q., 14-V-19; Cala
Llonga, Gros, IV- 18.
Formentera: San Francisco, F. Q., 2S-III-i8.
var. frumentarica, nova, ad int. — Tallo simple o bifur-
cado, erguido, capítulos compuestos distantes (an var..
erecta Batt.?)
Formentera: Playa del Migjorn, Gros, 13-V-18.
7. F. micropodioidcs Lge.
Formentera: Playa del Migjorn, Gros, 13-V-18.
8. F.'pscudo-Evax Rouy.
Formentera: Cap de Berbería, F. Q., 29-III-i8.
Todas estas especies de Filago conviene estudiarlas mejor.
148 boletín DB la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
9. F. gallica var. tenuifolia (Presl.) Fiori.
Ibiza: Puig Cirer, F. Q., 18-V-19.
Gandoger cita el tipo de Formentera.
10. Phagnalon sordidum DC.
No lo hemos hallado en las Pitiusas; Barceló y Pau lo citan
de Ibiza.
11. Ph. saxatile Cass.
En Ibiza, según Pau y Gandoger, Santa Eulalia Pau)
y cerca de la capital (Gandoger); en Formentera (Gan-
doger). En el Puig deis Molins hemos visto una forma
de hojas blanquecinas por el envés, pero los demás
ejemplares corresponden netamente a la
var. viride (Ueclitr.)
Ibiza: Puig deis Molins, F. Q., 23-III-18 y 20-V-I9.
Formentera. San Francisco, F. Q., 28-III-18.
12. Ph. rupestre DC; Conyza rupestris Desf.
Ibiza. Puig deis Molins, F. Q., 23-III-18, camino de
Cala Llonga, F. Q., 14-V-19.
var. Gro"íii, nova: Peduncidis gracülibus suhfiliformi-
bus, calathiis parvulis, anthodii squaviis dorso nigrican-
tibus, interfnediis sanguineo-ptirpureis.
Hab. in ins. Frumentaria, 1. d. La Mola, ubi Gros
d. 72-V-18 leg.
13- Gnaphalium lutco-albutn Linné .
Ibiza: Torrente de Na Berri, al pie de Puig Cirer, r.>
F. Q., 18-V-19.
Hasta ahora sólo la hemos visto en esa localidad.
14. Helichrysum Fontanesit Camb., Enumeratio, no. 322.
Ibiza: Cala del Canaret, F. Q., 21-V-19.
Islote del Vedrá, Gros, 19 V-18. ,
var. latifoliuní, nova: Foliis inferioribus usque 6 mm.
lat.jfoliis Oleae eitropaeae siinillibtis, calathiis tnajoribus.
Ibiza: Cala de les Terretes, Gros, 29-V-18; Punta «de
Creu, c. San Miguel, F. Q., 19-V-19.
El tipo y la variedad viven en los peñascos marítimos, cali-
zos, con exposición al norte o próxima a esa. Este Helichrysum
no se había indicado en las Pitiusas; es un representante de los
que caracterizan la llamada zona baleárica^ por Mares, hasta
hoy desconocida en Ibiza.
15- H. Staechas DC; Gnaphalium Staechas L.
Ibiza: San Antonio, F. Q,, 25-III-18; Playa de las Sa-
linas, F. Q., 30-III-18 (subvar. decurnbens; brácteas del
involucro glandulosas!); La Atalaiassa, Gros, 24-V-18;
DE HISTORIA NATÜSAL 14»
camino de Cala Llonga, F. Q., 14-V-19 (r!. var. decuiti'
bensj; Cap Falcó, F. Q., 16-V-19 (s. var. decumhens la-
tiorifoliiini) .
Formentera: San Francisco, F. Q., 28-III-18; Playa
' del Migjorn, Gros, 13-V-18.
var. linearifoliiim F. Q., ad int.
Ibiza: San Carlos, F. Q., 23-V-19; Santa Eulalia^
F. Q,, 24-V-19; Barranco de la Granada, F. Q., 25-V-i9<
El Helichrysum dectttnbens Camb., que Pau ha citado de Ibi-
za y Gandoger de Formentera, nos parece que apenas puede
sostenerse como variedad. El mismo Cambessedes dice de su
especie: vix ab Staechade distinctum (i), y luego refiere que
aún ha encontrado una planta que tiende a reunir los H. Staeachs
y H. deciímbens.
Gandoger menciona, además, un H. citrinuní en la Sierra
d'EscandilIs; el H. citrininn (Lamk.) Ces. Pas. Gib. (Gnapha-
liiini citrimnn Lamk.) es considerado por los autores como si-
nónimo del H. Staechas.
16. H. scrotinum Boiss,
Ibiza: Cala del Canaret, c. San Juan, Gross, 9-VI-18;
San Carlos, Plana del Figueral, F. Q., 24-III-18.
Barceló cita esta especie en San Antonio, y Gandoger (sub.
H. angiistifol.) en la Sierra d'EscandilIs. Es bastante frecuente
en Ibiza. Los ejemplares de San Juan parecen algo distintos de
los peninsulares; las hojas son casi lampiñas, las superiores lar-
gas, y la inflorescencia, menos anchamente ramosa. •
17. ínula graveolens Desí.; Erigeron graveolens Linné.
En Ibiza, según Barceló.
18. I. crithmoides Linné.
En Ibiza (Barceló) y en Formentera, según Gandoger
(I. eriihuiifolia).
19. Pulicaria odora Reichb.; ínula odora L.
Ibiza: Santa Eulalia, Gros, 2-VI-18, y F. Q., 23-V-i9^
San José, Torrent de la Font, Gros, 24-V-18.; San Juan,
Cala del Canaret, Gros, 9-VI-18.
No es rara en lugares frescos de Ibiza. No hemos visto la
forma de hojas decurrentes que menciona Cambessedes.
20. P. dysenterica Gaertn.; ínula dysenterica Linné.
Ibiza, en San Antonio (Barceló).
21. Pallenis spinosa Cass.; Biiphthalninni spinosuinL.:, Asteris
cus spinosus Godr. Gren.
(I) Cambessedes, /. c, núm. 323.
|gO boletín de L\. RBA.L SOCIEDAD ESPAÑOLA.
Ibiza: Cala Llonga, F. Q., 14-V-19; Santa Eulalia,
F. Q., 24-V-19.
Formentera: Playa del Migjorn,. Gros, 13-A-18.
22. Odontospcrmum aauaticum Schultz,— Bip.; Buphtalmum
aquaticum L.
Formentera: Playa del Migjorn,Gros, i3-V-i8(Forma-
ad var. nananí Boiss. vergens).
Islote del Espartar, Gros, 23-V-I8.
Islote de Tagomago, Gros, 4-VI-18.
En Ibiza: Santa Eulalia (Cambessedes) , San Antonio
(Barceló).
var. nanuin (Bois.)
Formentera: La Mola, Gros, 12-V-18.
De esa misma localidad fué citada por Mares.
23. 0. maritimum Schultz, — Bip. , Buphthalmum maritimum L.
Ibiza: Illa Plana, F. Q., 22-III-18; Torre de la Sal
rossa, Gros, 27-V-18; San Juan, Puerto de Portinatx,
Gros, S-VI-18.
subvar. Grosii, nova: LigíiUs Jatioribus profunde tri-
fidis, pariitionibiis $■'] nini. long. Hab. in Ebuso, 1. d. To-
rre de la Sal rossa, ubi legit Gros, 2j-V-i8.
No la creemos siquiera variedad porque ningún otro carác-
ter particular acompaña a la modificación de las lígulas, que da
a las cabezuelas un aspecto desacostumbrado, como si aquéllas,
estrechísimas, se hubiesen triplicado.
34. Anthemis arvensis L.
Ibiza: cumbre del Puig d'En Serra (Mares), Ibiza
(Barceló),
25. A. marítima L.
En Ibiza, según Barceló.
26. Diotis marítima Sm.; Athanasia marítima L.; Diotis caii'
didissiina Desí.
Ibiza: Playa de San Antonio, Gros, 6-VI-18.
En Ibiza (Barceló) y en Formentera (Gandoger). Es rara en
las Pitiusas.
27. Chrysanthemum coronarium Linné.
Ibiza: Pía de Vila, F. Q., 27-III-18; Santa Eulalia,
F. Q., 27-III-18; Puig deis Molins, Gros, 9-V-18.
Formentera: San Francisco, F. Q., 29-III-18; La
Mola, Gros, 12-V-18.
Islote de Tagomago, Gros, 4-VI-18.
Dice Cambessedes: inter segetes viílgaiissima, y así es. La
forma de las Pitiusas tiene las hojas menos divididas que otras;
DE HISTORIA NATURAL 151
a veces los segmentos primarios son sólo pinnatifidos o denta-
dos; todos los ejemplares que hemos examinado tienen lígula?
bicolores. El Sr. Pau ha propuesto esa forma como ChrysantJie-
mum Merinoaniint en las Actas de lá Sociedad Española de
Historia Natural, 1S99, pág. 215.
28. Hymenostemma Fontancsii Willk. var. pinnatijidum Willk. •
(ex Mares e loco).
Ibiza: Puig d'En Serra, 350 m. alt., F. Q., 26-III-18.
En esa misma localidad descubrió Mares esa planta, el 28
de abril de 1S52; no es igual a los ejemplares de Cartagena
(leg. Jiménez, siib LeucantJieimim iniircictiiy).
29. Artemisia arborescens Linné.
Ibiza: Cala Jondal, Gros, 18-V-18.
Según Barceló, también en Formentera.
30. Senecio linifolius Linné.
Ibiza: Puig deis Molins, Gros, 9-V-18, Torrente de
Els Cubells, Gros, 17-V-iS; camino de Cala Llonga,
F. Q., 14-V-19; Playa d'En Bossa, F. Q., 17-V-19.
Islote de Tagomago, Gros, 4-VI-18.
Frecuente en Ibiza, en lugares incultos, bordes de los cam-
pos y cammos, etc.; indicado por todos los botánicos que han
herborizado en e.^^a isla.
31. S. galllcus Chaix.
Formentera, en La Mola (Mares).
32. S. lecaunthemiíolius Poir.
Ibiza: Santa Inés, en la Cala de les Terretc?, Gros,
29-V-18; San Miguel, Punta de la Creu, F. Q., 19-
V-19.
var. crassifolins (Willd.) Fiori.
Ibiza: San Antonio, F. Q., 25-III-i8.
Formentera: Cabo de Berbería, F. Q., 29-III-18Í
Playa del Migjorn, Gros, 13-V-18.
Islote de la Cunillera, Gros, 25-V-18.
Islote de Tagomago, Gros, 4-VI-18.
Islote del Espartar, Gros, 23-V-18.
var. Reichenbachii Fiori.
Islote de les Bledes, Gros, 13-VI-18.
La forma del Cabo de Berbería tiene las brácteas accesorias
del antodio negras en el ápice, como las mismas brácteas; la
de la Cunillera, con iguales colores. La forma de las hojas varía
mucho en este tipo; algunos ejemplares las tienen pinnatisectas.
La planta de la Cala de les Torretes no es crassifoliay las hojas
las tiene menos divididas; como acontece con muchas otras es-
152 boletín DK la RBAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
pecies, el grosor de las hojas depende de la mayor o menor ss
Unidad del suelo.
No es planta rara en las Pitiusas. El 5. crassifoUus ya se
había indicado por Mares, Pau y Gandoger.
33. S. vulgaris Linné.
Muy común en Ibiza y Formentera.
34. Caléndula arvensis Linné.
Ibiza: Pia de Vila, F. Q., 27-III-18; Playa d'En Bossa,
en los sembrados, F. Q., 23-III-18; Illa Plana, F. Q.,
22-III-18.
subsp. macroptcra Rouy, Fl. de Frunce, VIII, p. 355; C. ar-
vensis L. v3.r, parviflora (Rafin.) Bdtt; C parviflora Rafin.,
non Thunbg.
Islote de Tagomago, Gros, 4-VI-18
Islote del Espartar, Gros, 25-V-18,
Frecuente el tipo en los campos de las Pitiusas. El Sr. Pau
ha citado una íormal pierocarpa, de Ibiza.
35. Carlina lanata Linné.
Ibiza: Fia de Vila, F. Q., 15-V-18 (sin flor).
Islote del Tagomago, Gros, 4-VI-18 (sin flor).
36. C. corymbosa Linné.
En Ibiza (Barceló, Gandoger) y Formentera (Gandoger).
37. Atractylis cancellata Linné var. pubescens Rouy.
Ibiza: Cala Jondal, Gros, 16-V-18; Cap Falcó, F. Q.,
16-V-19; Las Salinas, F. Q., 16-V-19; Puig Cirer, F. Q.,
i8-V-i9^ La Granada, F. Q., 25-V-19.
Formentera: La Mola, Gros, 12-V-18.
Islote de la Cunillera, Gros, 12-V-18.
La forma de esas islas corresponde bien a la variedad de
Rouy. Las espinitas de las brácteas involúcrales son, a menudo,,
sencillas, siempre muy delgadas y delicadas, purpurinas. Es
bastante común, pero escasa. Estaba citada de Ibiza por Bar-
celó, Pau y Gandoger.
38. ft. humilis Linné.
En Ibiza, según Pau.
39. Carduus tenuiflorus Curt.
Ibiza: Pía de Vila, F. Q., 15-V-19.
Formentera: La Mola, Gros, 12-V-18.
Islote del Verdá, Gros, 19-V-18.
40. C. pycnocephalus Linné var. elongatus Rouy.
Ibiza: San Antonio, Gros, 25-III-18; alrededores de"
la capital, Gros, 9-V-18 íformas albifloras y roseifloras;^
DK HISTORIA NATURAL 168
San Jorg^e, F. Q., 16-V-19; camino de Cala Llonga,
F. Q., 14-V-19 (formas aibi— y roseifloras).
Todos los ejemplares de Ibiza pertenecen a esa variedad de
Rouy; uno de ellos, no obstante, es verdaderamente interme-
dio entre la forma típica y la var. elongaius, es la del camino
de Cala Llonga. El C. pycnocephalus typicus lo poseemos de
Bellver, cerca de Palma de Mallorca.
41. Cirsium syriacum Gaertn., Cardtnis syriacus L.; Noíobasis
syríaca Cass.
Ibiza, camino de las Salinas y campos de Formente-
ra, según Mares.
42. C. lanceolatum (L.) Hill subsp. crinitum (Boiss.) Rouy; C. cri-
nihim Boiss.
Ibiza: Torrente de Els Cubells, Gros, 17-V-18; San
Antonio, Gros, 6-VI-18; Cala de San Vicente, Gros,
8-VI-T8; Torrente de Na Berri, F. Q., 18-V-19; San
Juan, F. Q., 21-V-19.
Rara en Ibiza; el Sr. Barceló cita la var. caíale uniciitn Willk.
43. Cinara Cardunculus Linné.
Ibiza: Sierra d'Escandills (Gandogkr, sub. C. cardun-
cellusj; muy común, según Barceló.
44. C. humills Linné; Boiirgaea hiiinilis Cosson.
Ibiza: en San Lorenzo, según Pau.
45. SyUbum Marianum Gaertn.; Carduus Marianus L.
Formentera: La Mola, Gros, 12-V-18.
En Ibiza, en la Sierra d'Escandills (Gandoger).
46. Galactites tomentosa Moench; Centaurea Galactites L.
Ibiza: Santa Eulalia, Gros, 3-VI-18; Santa Inés, Gros,
30-V-I8.
Islote de Tagomago, Gros, 4-VI-18.
Bastante común en Ibiza; en Santa Eulalia, la forma de flores
blancas mezclada con el tipo.
47. Centaurea conifera Linné; Leuzea conifera DC.
Ibiza: Puig Cirer, F. Q., 18-V-19.
Rara en Ibiza: Gros afirma que la vio en Els Cubells.
48. C. intybacea Lamk. var. grandifolia, nova.
A typica specie foliis mollibus, tnajoribus, ntediis usqxie
1$ X 3 cent., pectinatopinnaiipartiiis , segnieniis lanceolatis,
superior íbiis integris lanceolato-linearibus; sqxianiis anthodii
'tninus coriaceis inferioribus obtusis, appendice brevioriy
differt.
Hab. in rupesfribus ínaritimis, unibrosis. 1. d. La Mola,
ins. Frumentaria, ubi, Gros, d. ii niajii ig\8 legit.
Tomo xx.— Mayo 1920. 13
.154 boletín DB! LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
• T Según el mismo Gros, vivé también en Ibiza, en los peñas-
cos de Punta Sabina y en los del islote del Veirá. La planta de
Formentera difiere, por los caracteres anotados, de las de los
Pirineos orientales, Manresa, Mendavia (Castilla), Valencia,
Cabo de Gata, etc., con los cuales la hemos comparado. No he-
mos visto el tipo mallorquín.
49. C. collina Linné.
Ibiza: Santa Eulalia, Gros, 2-Vl-i8 (fma. platyloba
Rouy).
50. C. Calcitrapa Linné.
Ibiza: Puig deis Molins, F. Q., 17-V-19.
51. C. mclitcnsis Linné.
Ibiza: Las Salinas, Gros, 27-V-18.
Tagomago, Gros, 4-VI-18.
También en Formentera (Gandoger). Los ejemplares de las
Salinas son de cabezuelas grandes, parecidos a los que hemos
herborizado en Alicante.
52. C. Seridis Linné var. maritima (Duf.) Lge.; C maritima
Duíour.
Ibiza: Cala del Arenal, c. San Juan, Gros, io-Vl-18.
Ejemplar único de esa localidad, única hasta ahora en Ibiza;
está sin tallos, comidos por el ganado. Las hojas basilares son
lirato-pinnatipartidas, lanudas, sobre todo en los pecíolos. En
la base de uno de los tallos comidos se ven las hojas largamen-
te decurrentes. Dos capítulos están todavía sin abrir, con las
espinas de las brácteas involúcrales, como en la C Seridis, no
tan desarrolladas como en la C. Jacobii, de Cartagena.
53. C. áspera Linné.
Ibiza: Illa Plana, Gros, 8-V-18; Cala de San Vicente,
Gros, 8-V-18 (forma ad var. heierophyllain vergens).
Formentera: La Mola, Gros, ii-V- 18.
var. heterophylla (Willd.) Roay; C. heterophylla Willd.
Ibiza: Santa Eulalia, Gros, 2-VI-18.
Según Cambessedes y Pau, frecuente en Ibiza el tipo.
54. Carthamus coerulcus Linné.
Ibiza: Santa Eulalia, Gros, 2-VI-18, y F. Q., 24-V-I9.
Cambessedes ya mencionó esta planta de Santa Inés.
55. C. lanatus Linné; Kentrophyllunt lanatuní DC.
Ibiza: Pía de Vila, F, Q., 15-V-19 (sin flores).
Tagomago, Gros, 4-VI-18 (sin flores).
56. C. dianius Co'mcy ., Écloga plantar um hispanicartnn,p. 14,
t. ^(óptima); Car dtincellus dianius Wehb. if. hisp. , p. 33.
Islote del Espartar, Gros, 23-V-18.
DS HISTORIA KATDRAL 'íte
Según Gros, esta hermosa especie se encuentra taiñbién en
la costa de Ibiza, en la cala de les Torretes. Los ejemplares
-del Espartar no difieren en nada de los del Mongó de Denia
j(leg. Pau), única localidad hasta ahora conocida.
57- C Carduncellus L.; Carduncellus tnonspeliensiunt All.
En Ibiza, según Pau.
58. Scolymus hispanicus Linné.
Ibiza: Santa Eulalia, Gros, 2-VI-18; San Miguel, To-
rrente del Safaretxell, Gros, 13-VI-18.
59. Cichorium Intibus Linné var. glabratmn G. G.; C. glabra-
tuní Presl.
Ibiza; La Canal, Gros, 27-V-18; San Rafael, Gros,
31-V-18.
60. Hyoseris scabra Linné.
Ibiza: Ilia Plana, F. Q., 22-III-18.
Formentera: Playa del Migjorn, Gros, 13-V-18,
Isleta del Empalmador, F. Q., 29-III-18.
61. H. radiata Linné.
Ibiza: Puig deis Molins, F. Q., 13-III-18.
Frecuente en Ibiza y Formentera.
62. Rhagadiolus stellatus Gaertn. var. edulis. D. C; Lapsana
Rhagadiolus L.
Ibiza: Puig deis Molins, F. Q., 23-III-18; Cala Jond^I,
Gros, 16-V-18.
!Ó3. Hedypnois polymorpha DC.
Ibiza: La Granada, F. Q., 22-III-i8; Puig deis Mo-
lins, F. Q., 23-111-18; camino de Cala Llonga, F. Q.,
14-V-19.
Formentera: La Mola, Gros, 12-V-18.
Isleta de la Cunillera, Gros, 25-V-18.
Las formas a rhagadioloides (L.), camino de Cala Llonga y
en la Cunillera, y, según Cambessedes, en Santa Eulalia; la 3
ftioiispeliensis (Willd.) con la anterior hacia Cala Llonga, y una
de hojas profundamente pinnatífidas en La Mola de Formentera;
Jai niaurüanica (Willd.), en Ibiza y Formentera (Gandoger);
la i\ crética (L,), en Santa Eulalia (Cambessedes); la O pérsica
Fisch. (H. tubaeformis Ten.), en el Puig deis Molins, etc. Fre-
.cuentemente crecen juntas varias de esas formas.
64. Hypochoeris fllabra Linné var. frumentarica, nova; ad in-
terim. An H. pusilla Poir. vel H. fninutissinta De
Not., in Fiori et Paoletti, Fl. it.^ III, p. 392?
Formentera: L'Escaló, Gros, 11-V-18; La Mola,
14-V-18.
IM LOLiETIN DE LA REAL SOCIEDAD ESPASOLA
65. H. actncnsis Benth. et Hook.; Serióla aetnensis L.
Ibiza: Puig deis Molins, Gros, 9-VI-18; Torrent def
Buscastell, Gros, 30-V-18; Cala del Canaret, Gros,
9 V-18; Torrent de Na Berri, F. Q., iS-V-ig; San Mi-
guel, en la Punta de la Creuj F. Q., 19-V-19; San Juan,
F. Q., 21-V-19; Santa Eulalia, F' Q., 24-V-I9.
var. depressa (Viv.) Ces. Pas. Gib. — Ibiza, en Santa Eu-
lalia.
var. foliosa (Are.) Chabert. — Ibiza, en la cala del Ca-
naret.
El tipo lo señalaron, en Ibiza, Barceló, Pau y Gandoger;
este último, además, en Formentera.
66. Urospermum Dalechampii F. W. Schmidt; Tragopogón Da-
lechauípii L.
Ibiza: Santa Eulalia, F. Q., 27-III-18; Cala d'Hort,
Gros, 2-V-18; Cala jondal, Gros, 5-V-1S; San Vicente,
Gros, 8-VI-18.
Frecuente en Ibiza.
67. U. picroides F. W. Schmidt; Tragopogón picroides L.
Ibiza: Camino de Cala Llonga, F. Q., I4-V-I9; To"
rrent de Na Berri, F. Q., 18-V-19.
Formentera: Cap de Berbería, F. Q., 29-III-18, La
Mola, Gros, 11-V-18.
Islote del Espartar, Gros, 23-V-18.
I.-lote del Vedrá, Gros, i9-V-i8 (Forma püis anfho-
dii elongatis).
var. asperum (L.) Duby; U. picroides p DC.
En Ibiza, en Santa Eulalia, según Cambessedes; en Ibiza (Gaií
doger).
68. Leontodón hirtus Linné; Thrincia hirta Roth.
Según Gandoger, en la Sierra d'Escandills, en Ibiza.
69. L. Rothii Hall; Jcrincia hispida Roth (non Leontodón
hispida fn L.)
Ibiza: Punta Sabina, Gros, 20- V-18 (fma. longifolia);
Camino de Cala Llonga; F. Q., 14-V-19; Pía de Vila,
F. Q., 15-V-19; Las Salinas, F. Q., 16-V-19; Santa Eula-
lia, F. Q., 24.V-I9.
Formentera: La Mola, Gros, ii-V-18.
70. Scorzonera laciniata Linné var. decumbens (Guss). Fiori.
Ibiza: Cal Jondal, Gros, 16-V-18.
Es la única localidad donde, hasta ahora, la hemos encontra-
do. Los ejemplares que hemos estudiado corresponden a la
forma resedijolia (G. G.).
DE HI3T0BIA NATURAL 18»
71. Andryala lyrata Pourr.; A. ragusina L. (nomen ineptutn).
Ibizd: Cala Molins, Gros, 24-V-18.
La forma de Ibiza (fma. sórdida) tiene el tomento de color
tblanco sucio.
72. Taraxacum vulgarc (Lamk.) Schrk.; T. offícinale Roth.;
Leontodón vulgaris Lamk.
Ibiza: Riera de Santa Eulalia, F. Q., 27-III-18.
73. T. obovatum DC; Leontodón obovatiiin VVilld.
Ibiza: Torrent de l'Aigaa, c. Els Cubells, F. Q.,
26-III-18.
74. Sonchus tcnerrimus Linné.
Ibiza: Pía de Vila, F. Q., 23-III-18; San Vicente,
Gros, 8-VÍ-18; Cap Falcó, F. Q., 16-V-19; San Miguel,
en ¡a Punta de la Creu, F. Q., 19V-19,
Formentera: San Francisco, F. Q., 28-III-18.
var. pectinatus (DC.) Fiori; 5', pectinatus DC; 5. teñe-
rrinius var. perennis. Lange.
Islote á^. la Canillera, Gros, 25-V-18 forma ad S. Dia-
na m vergens).
Frecuente el tipo en Ibiza y Formentera; la variedad indica-
xla por Gandoger, en la Sierra d'Escandills.
75 S. Dianae Lacaita.
Islote del Espartar, Gros, 23-V-18.
vax. grandiflorus, nova: Calathiis magnis usque $0 nttn.
diatn. >
Islote del Vedrá, Gros, 19-V-iS.
El tipo lo había citado de Ibiza el Sr. Pau.
76. S. oleraceus Linné var, triangularis Wallr.
Ibiza: Illa Plana, F. Q., 23-111-18; Cap Falcó, F. Q.
16-V-19.
En Formentera halló Gandoger una forma (fma. marítimus)
^ue caracteriza por: lohis crassis flores minores, etc.
77. S. maritlmus Linné.
En Ibiza (Gandoger).
78. S. aquatilis Pourr.
Ibiza: Santa Eulalia, Gros, 2-VI-18; San Miguel, F. Q.,
19-V-19.
Rara en los bordes de las corrientes; los ejemplares de San-
ta Eulalia tienen las cabezuelas grandecitas, con borra en la
base del involucro.
79. Rcichardia picroidcs Roth; Scorzonera picroides L.; Picrt-
diuíti vulgare Desf.
iBj boletín de la real sociedad española
Ibiza: Pía de Vila, F. Q., 23-III-18 (fma. fol. lyraHs);
Illa Plana, F. Q., 23-III-18 (fma. sinuatifolia) ; Cala de
San Vicente, Gres, 8-VI-18 (fma. lyratifolia).
Frecuente en Ibiza y Formentera.
80. R. tingitana Rotch; Scorzonera tingitana L,.; Picridium
tingiianuni Desf,
Ibiza: San Antonio, F. Q. ,25-111- 18; Las Salinas, F. Q.,
16-V 19.
Formentera: La Mola, Gros, 11-V-18 {{oxTm. robusta
et f. gracillhna); Playa del Migjorn, Gros, 13-V-18.
No es rara en las Pitiusas; ya Cambessedes la indicó en Santa
Eulalia; nosotros la hemos visto, además, hacia Cala Llonga y
en San Francisco y Cabo de Berbería, de Formentera. De esta
última isla menciona Gandoger el Picridiiini hispanimni, que
los autores asimilan a la Reichardia tingiiana Roth., y un Pi-
cridium asperum, que no sabemos qué cosa es.
81. Crepis bulbosa Tauscb; Leontodón biilbosiun L.; Aetheo'
rrhiza bulbosa Cass.
Ibiza: Playa d'En Bossa, F. Q., 23-III-18.
var. gigantea, nova: Foliis longissime petiolatis pedali-
hus et ultra. Cf. Willkomm, Prodr. i'l. Hisp., II, p. 244.
Islote del Vedrá, Gros, 19-V-18.
82. C. Willkommií Burnat et Barbey, Aoies sur un voyag-e bo
ianique dans les Ues Baleares, p. 56, in obs.; yEthcO'
rrhiza montana, Willk., Oest. bot. Zeitschr., 1875. pá-
gina 1 10; Crepis montana, Mares et Vigineix, Cat. rais.
des plant. vasc. d. iles Baleares, p. 176, non al.
Ihiz;: Cala Jondal, Gros, 16-V-18; Els Cubéis, Gros,
■ 26-III 18.
var. ramosissima, nova: Caulibus ramo sis, longissimis,
, procumbenfibus, intricatis.
I^lote de la Cunillera, Gros, 25-V-18.
83. C. foetida Linné; Barkhausia foetida DC.
Ihjza: San Juan, c. la Font del Murtar, Gros, 8VI-i8.
84. C. vesicaria Linné; Barkhausica vesicaria Spr.
Ibiza: Riera de Santa Eulalia, F. Q., 27-III-18; Santa
Inés, en la Cala de les Torretes, Gros, 29-V-18.
A ochenta y cuatro asciende el número de Compuestas de
las Pitiusas, de las cuales veintisiete pueden considerarse nue-
vas para esas islas, según la distribución, por autores, que sigue:
, PK BISXORIA, NAJüRAtti V-ir.:lJ.C3 159
Número
^ ^ ^ ^ í, ^^ ^ No citadas
AUTORES compuestas anteriormente
mencionadas
Cambessedes . . .
Mares y Vigineix.
Barceló
Pau
Gandoger.
Font Quer
9
9
i6
12
28
22
19
7
^i
7
84
27
84
Total
Esa cifra, relativamente elevada, de especies no indicadas
anteriormente se debe, en parte, a que algunos autores han de-
jado de mencionar plantas muy vulgares, como propias de Ibiza
o Formentera, indicándolas solamente, y en general, de las Ba-
leares ccmo frecuentes. No obstante, algunas de ellas son es-
pecies más raras allí, que no habían sido halladas hasta ahora
en las Pitiusas: Helichrysurn Fontanesü, Centaurea conifera,
C. intyhacta var., Scorzonera laciniata var., Crepis Willkotn-
mil, C. vesicaria, etc., etc.; otras deben considerarse nuevas
para el archipiélago, como Centaurea collina, Carthamns dia-
nius, Andryala lyraía, Sonchus aquatilis, etc. Sin duda' el
descubrimiento más interesante ha sido el del Carthamus día-
nius en las costas de Ibiza que miran ? España; esa especie,
muy bien caracterizada, sólo era conocida del Mongó, de Denia,
y su hallazgo en aquella isla es de gran valor geográfico botáni-
co, porque nos indica afinidades de primer orden con la ñora
hispana. Otra Compuesta ya conocida de Ibiza desde Cambes-
sedes es también, y exclusivamente, española e ibicense: el
Senecio litafolius. Los autores se creen obligados a hablar del
africanismo de Ibiza o de Formentera, sin duda, algunos, lleva-
dos de la situación geográfica de esas islas y sin haber estudia-
do mucho la cuestión. Gandoger, por ejemplo, lo afirma así
de Formentera, pero ¿con qué fundamento? Dice también ese
autor que la vegetación de esas islas es precoz, y otros lo han
dicho también. Parécenos que no. En Palma de Mallorca, y aun
quizá en Barcelona, se adelanta más la vegetación que en las
Pitiusas. Por lo demás, las verdaderas afinidades de su flora son
con la de las Baleares, Mallorca principalmente, como tendre-
mos ocasión de demostrar en otros trabajos, y con la de España.
160 boletín de la. rbal sociedad española
UNA EXCURSIÓN POR SIMAT Y GANDÍA
por *
E. Moroder
Con el fin de aprovechar las vacaciones de Semana Santa, sa-
limos de excursión, como otros años, Trullenque, Pau y yo. Así
hemos visitado la cuenca de Tous, río Júcar, y el Sr. Pau publi-
có en la Institució Catalana de Historia Natural una corta rela-
ción del viaje y de las plantas. El año pasado visitamos Orihue-
la, Alicante e Hifac; pero como la sequía fdé espantosa, ni una
planta ni» insecto interesantes pudimos alcanzar.
Este año salimos Pau y yo para Carcagente, Valldigna y Si-
mat. Desde este último punto nos dirigimos hacia la sierra Mon-
duber. En el camino se encuentra con abundancia una forma de
la Suene colorata, que fué dada por Rouy como S. saxícola, y
al emprender la subida por el «Racó de la font del Sirer», son
pocas las plantas interesantes que se encuentran, por causa de
estar muy atrasada la vegetación. Se pueden indicar el Linunt
narbonense, con sus hermosas florecitas azules, que alegran la
vista; la Arenaria intricata, especie vulgarísima en te do este
país, hasta los montes de Gandía, invadiendo ribazos, paredes
y malezas. La Phlomis crinita, que Cavanilles dio de aquí y que
los de la tierra la conocen por «Herba sabatera». Helianthernum
tnarifoliiint, Scrophiilaria sciaphylla, Galiutn valentinum,
Convolvulus lanuginosus var. argenteus, Teucrmm cartha-
g-inense, etc.; y antes de llegar a «les Foyes», y junto al cami-
no, se encuentra la Statice alliacea, que ya Cavanilles indicó
en los montes de Valldigna.
A las ocho y media llegamos a «les Foyes», y en la casa que
el guía posee en dicho punto, descansamos. El panorama que se
ofrece es pintoresco, pues es una llanura de la que no se sospe-
cha al ascender y en la que hay una porción de casitas de vera-
neantes. Existe allí una pequeña fuente, de agua muy fina y fres-
ca, de la que es propietario nuestro guía, el cual ha construido
una gran balsa para recoger el agua y poder regar algunas hane
gadas de verduras y frutales, y otra más pequeña para lavar.
En las ñores del CisUis capturé el Haplognemus rugulosus y
Dasites suhaeneus, por la senda un Dorca lion Lesnei Esc, este
último nuevo para la región valenciana, pues se cita por su au-
tor de la sierra de Segura y el que yo he encontrado también en
la Casella de Alcira. Pau encontró varias plantas y, entre las más
DE HISTORIA NATURAL 1«1
interesantes, dos híbridos del género Cisíus, que son: los Cistus
albidus>ícrispns y H. nionspeliensisxsalvifolius, muy raros; la
Tulipa australis v. montana se ve en flor con frecuencia, y en
su compañía descubrimos una colonia numerosa de Narcissui»
dnbiiis. La Thynielaea Thofnasi no es rara; lo mismo se ve con
frecuencia el Heliantheniiint scariosum. El Poteriuní rupico-
lum es abundantísimo, y un solo pie, todavía en hojas radica-
les, de la Stachys Iberaclea All. var. valentina Pau. — St. va-
lentina'Lzg. (1805). La Anemone palinata es abundante y re-
cogimos algunos pies; vemos la Orchis intacta, Erythrea
Barrelieri, Fritillaria hispánica, Oplirys lútea y Oph. fusca,
Linaria simplex, Erodiimí chium, etc., etc.
Al regresar hacia la casa, y en una pequeña fuente, capturé
otro Dorcadion Lesnei y un Rhizohius bipartitas Fuente, no
citado de estos contornos, pues la descripción la hizo su autor
por ejemplares que le mandamos de Segorbe.
Al terminar nuestra comida, yo recorro los contornos, encon-
trando debajo de las piedras el Leisius fnlvibarvis, Asida de-
forniis, A. alcirense, Anthicns venator, A. Rodriguesi, Geone-
■mus JJavelHpes y Micrositiis gibbulus, y luego, en el agua,
Agabus 2guttatus.
Sobre las cinco y media emprendimos el regreso a Simat, para
trasladarnos a Gandía, donde visitamos al farmacéutico de dicha
localidad D. Cayetano García.
De allí nos trasladamos al colegio de los Escolapios, en busca
del P. Ignacio Casan, profesor de Historia Natural, visitando los
gabinetes. Por la tarde salimos con estos dos entusiastas natu-
ralistas a visitar la dehesa, con el fin de buscar el lirio que allí fué
citado por Cavanilles. La vegetación la encontramos atrasadí-
sima y solamente se pudo descubrir un ejemplar, del año ante-
rior, del lirio; y, cosa extraña, esta especie pertenece, según
las buenas muestras recogidas por los señores García y P. Ca-
san, al Iris Xiphium, y no a la especie dada por Cavanilles. Re-
cogimos Lotus creticus (Webb, Willkomm y Cavanilles), igual
al de la dehesa de Valencia, Ononis reclinata, Malcohnia con-
fusa y Thessium humile, y en las acequias de riego abundan
las plantas acuáticas. Nymphcea alba, Myriophyllurn spicatum,
Alisma plantago y ranunculoides, Utricularia vulgaris; va-
rios potamogetos, ranúnculos, etcétera, etc. De insectos no
capturé nada que merezca citarse.
Al día siguiente llegamos a Villalonga, sobre las seis; segui-
mos la vía del tren hasta llegar al puente de hierro, y allí, tor-
ciendo hacia la izquierda, seguimos p9r un camino paralelo al
162, boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAfíOLA
río Serpis. Debajo de las piedras encontré el Asida alcirense y
el Sphenophorus abbreviatus, y de plantas se ven Linaria
crassifolia (y en ella encuentro una especie de Gyninetron que
no poseía), Poierium rupicolutn y Arenaria intricata.
En una fuente que hay frente a la fábrica de electricidad cap-
turé Lesteva jontinalii, Microlestes tnaurus, Aoonwyn ruficor-
ne, Abacetus ¿nalzmanni, Stenolophus teutonus y Chlaeniua
velutinus v. auricollis.
Ya en el barranco del Azafir se cogió un helécho que luego
encontramos en abundancia grande y que Pau clasifica como
Pleris longifolia (Pt. ensifolia), no indicada en la flora valen-
ciana. Este nuevo descubrimiento nos anima y seguimos la su-
bida a las montañas del Azafir. Es un rincón precioso, pues las
montañas forman un anfiteatro de altas crestas y de laderas muy
pendientes, dominando las rocas, peñascos y gargantas, y nos
parece que ha de proporcionar nuevas especies que los amigos
García y P. Casan no dejarán de descubrir.
La ascensión en algunos puntos es escabrosa; se pudo lograr
alguna planta muy interesante, como la Linaria tenella, de Ca-
vanilles, que no se conocía más que de la cueva Horada (Ayo-
ra), que hace dos años descubrimos en la «Cueva de la Abuela»,
a la izquierda del río Escalona (Tous), y ahora la vimos también
en los peñascos de una balma, en el «Barranc d'els castellans»>
como allí también se encuentra la Arabis verna. Yo capturo
debajo de una piedra dos Laernosthenes contplanatus; seguimos
ascendiendo y encontramos la Biscutella montana^ Scrophula-
ria sciaphylla, abundantísima la Statice alliacea, Poierium
rupicoluin, Iberis Lagascana. Muy rara, una forma de la Pri-
tnula officinalis y Geuin silvaticum. La Primtda officinaliít
es de las grandes alturas del Maestrazgo, y al encontrarse aquí,
a 360 ms. de altitud, lo mismo que el Geu ni silvaticum, es cu-
rioso el casó. En el casquijo abunda la Linaria clepauperaia, de
corolas muy variables por su color, pues van del blanco puro
hasta el roseo, Diplotaxis niidicanlis, Láser pitiumscabrum
Cav. y una raza, probablemente nueva y local, de la Orchis ol-
biensis Reuter, Reseda valentina. Estas plantas montanas de-
muestran que si se estudian estas rocas con cuidado, como digo
anteriormente, y se llega hasta las alturas, se han de descubrir
muchas curiosidades, pues la Linaria depauperata es también
de alturas de Sierra Mariola, Altana y Puig-Campana.
A la vuelta, en la fuente que surte de agua al pueblo de Villa-
longa, encontramos el 5isymbrium erysímoides, también nueva
para el reino valenciano, pero que ya la recogimos en Tous; en-
DE HISTORIA NATURAL US-
centrando en las piedras sumergidas tres especies de Dryopidae^
dos de ellas en bastante abundancia, y que no poseía, y el Aga-
bus 2-guttatus.
Ya anochecido llegamos a la estación y, junto a la vía, capturé
una hembra del Lantprorhiza Paiilinoi.
La excursión nos satisfizo, pues, aunque no hayamos descu-
bierto ninguna especie nueva para la ciencia, hemos logrado al-
gunas novedades para el reino valenciano, y, a más, la grata
compañía de los amigos de Gandía y su entusiasmo científico
hicieron que la excursión pareciera una cátedra de Botánica,
donde el sabio amigo Pau contestaba y aclaraba cuantas pregun-
tas se lé hacían, como si tuviera delante sus libros y herbario,.,;
por lo que oí decir a uno de ellos que tenía muy buenas referen-
cias de los conocimientos del amigo Pau en botánica, pero que
nunca creyó llegase a lo que había visto.
Un saludo desde aquí a todos mis compañeros de excursión, y
hago votos para que no sea esta la última que hagamos juntos.
NOTAS HIDROBIOLOGICAS
por
(Selso nrévalo
Con posterioridad a la publicación de mi trabajo Contribución
al estudio de los Cladóceros del planktón de la Albufera de
Valencia (i), he reunido algunos nuevos datos sobre especies
españolas de este grupo, los cuales voy a resumir aquí breve-
mente, remitiendo a dicho trabajo a quien desee profundizar en
el conocimiento morfológico, taxonómico y biológico de ellos,
así como en su bibliografía, recolección, etc., ya que dicho
opúsculo se procuró hacerle asequible hasta para cualquier per-
sona de una corriente cultura zoológica, puesto que, de estar
exclusivamente dedicado a los especialistas, había de ser muy
limitado el número de personas a quienes en España había de
interesar. Este sistema, que también adoptamos para dar cuenta
de nuestras investigaciones sobre los Rotíferos del planktón de
(i) Trabajos del Lab. de Hidrobiol. Esp., núm. i, («Anales del Ins-
tituto General y Técnico de Valencia», t. L 1916.
IM boletín de la. real sociedad espaí^ola
la Albufera (i), debía, a nuestro juicio, generalizarse, porque
con él se aumentaría el valor cultural de los trabajos de nues-
tros especialistas, y teniéndose cuidado de divulgar también la
técnica de recolección, conservación, preparación, observa
■ción, etc., se encuentran mayores facilidades para conseguir
ejemplares de localidades diversas. Por mi parte, debo citar,
•entre las personas que me han facilitado más valiosas recolec-
ciones, al R. P. Ignacio Casan, Profesor de las Escuelas Pías de
Gandía, que recogió ejemplares de las especies que aquí se ci-
tan de dicha localidad.
En la familia Sídidos mencionaré Diaphanosoma brachyu'
rum Liévin, que encontré en una abundancia extraordinaria
Moina\rectirrostris, v. Casañi Ar., hembra efipial; muy aumentada.
en el planktón de Agosto del estanque llamado «El mar», en los
jardines de La Granja.
Respecto a los Dáfnidos tengo ya datos que completan la
lista de los cinco géneros europeos que a esta familia pertene-
cen. En efecto, a Shnocephalus y Ceriodaphnia, ya menciona-
dos en mi citado trabajo, he de agregar Moina reciirrostris
(i) Trabajos del Lab. de Hidrobiol. Esp., núm. 8. («Anales del Ins-
tituto General y Técnico de Valencia», t. II, 1917.)
LrE aiSTOBIA NATURAL
leS'
Leydig y Scapholeberis mucronata O. F. Müller, que con 52-
ntocephalus exspinosus Koch recogió el P. Casan en Gandía (i)^
y Daphne pulex De Geer, que yo he recogido en ]a laguna de
Peñalara y en el mar de Ontígola, cerca de Aranjuez.
En los Macrotrícidos he de señalar un nuevo Macrotrix que
recogí en el estanque del Parque de Barcelona y cuya represen-
tación aparece en un grabado que ilustra una comunicación mía
a la Socieiat de Biología (2).
La lista de Quidóridos se ha reforzado bastante, pues a los
géneros Alona, Alonella, Pleiiroxus y Chydorus que yo men-
cionaba en mi trabajo sobre la Albufera, hay que agregar Grap-
toleberis testudinaria (Fischer), riue he hallado en el estanque
del Retiro de Madrid, en donde también viven como en el Par-
que de Barcelona, Alona rectángula G. O. Sars, y, desde lue-
go, el comunísimo Chydorus sphaericus O. F. Müller, tan re-
partido aquí como en el centro de Europa, lo que le ha valida
el sobrenombre de «el gorrión de los Cladóceros». También se-
Moina reclirrostris, v. Casañi. Ar., macho; muy aumentado.
ñalaré Leydigia Leydigii (Shoedler) del estanque del Parque de
Barcelona. Una nueva especie de Alona aún sin estudiar debo
mencionar de la laguna de Peñalara, donde también vive un
Sirnocephalus (Dáínido), cuya especie no he de precisar aquí.
(i) Véanse mis comunicaciones a la R. Soc. Esp. DE HisT. Nat. en
las Actas de la Sección de Valencia de Mayo de 1917, Marzo de 1918 y
Mayo de 1918.
(2) Datos para el reconocimiento del plankton de agua dulce en
Barcelona, Treballs de la üocietat de Biología, 1918.
<Í66
boletín de la real sociedad española
Respecto a Moina rectirrostris, de Ja localidad citada, debo
Manifestar que se aparta de la forma tipo por no poseer el ca-
racterístico entrante postocular, por lo que la conoceremos en
lo sucesivo con la denominación Moina rectirrostris Casañi,
Moina rectirrostris, v. Casañikr., hembra con huevos de desarroUo inmediato;
muy aumentada.
var. nov. en honor a su recolector. Las figuras adjuntas repre-
sentan la hembra efipial con un huevo durable (carácter espe-
cífico), la hembra partenogenética y el macho, todos dibujados
a igual aumento por nuestro dibujante Sr. Simón.
Pero el dato más interesante de que aquí hemos de dar cuen-
ta se refiere al hallazgo de ejemplares de una nueva familia
de Cladóceros para la fauna española, la de los Bosmínidos.
Hasta ahora en ninguna de nuestras recolecciones habíamos
encontrado representantes de esta interesante familia, y hasta
sospechábamos faltase en nuestra fauna, relacionando su ausen-
cia con la de salmónidos de boca pequeña que conservan du-
rante toda su vida la alimentaáión planktónica y que se nutren
especialmente de estos crustáceos; pero en una toma de plank-
ton del estanque del Retiro, en la primavera pasada, encontré
mudas notantes de Bosmina longirrostris {O. F. MüUer), y en
el año actual, en tomas de Febrero y Marzo, he capturado ejem-
plares vivientes y abundantes de dicha especie.
En la clave siguiente se resumen nuestros datos genéricos
respecto a la fauna española de cladóceros y podrá ser utilizada
para distinguir todos los géneros hasta ahora señalados en
España.
DE HISTORIA. NATURAL 167
& Antenas natatorias en muchas cerdas SÍDiDOS (Baird). — Diaphano-
soma S. Fischer.
& Antenas natatorias con tres a seis cerdas en cada lamo.
n Antenas nitatorias con endojiodio triarticulado y exopodio t«r-
trarticulado.
* Rostro poco o nada acusado, ojo nauplial más o menos des
arrollado.
+ Antenas sensoriales normales, ojo nauplial reducido, cerdas
caudales normales Dáfnidos (StrausX
= Cabeza de la Q con pico.
— Caparazón no prolongado en espina. — Simocephalus
Schotdler.
— Caparazón prolongado por detrás en una espina más o
menos corta.
< Espina prolongando el ángulo supero-posterior del ca
parazón. — Daphne O. F. MüUer.
•< Es['ina prolongando el ángulo infero-posterior del ca.
parazón. — Si.apholtberis Schoedler.
=^ Cabeza de la Q sin pico.
X Antenas anteriores de la Q muy cortas. — Ciriodaphnia
Dana.
X Antenas anteriores relativamente largas. — Tl/oííia Baird.
+ Antenas sensoriales muy desarrolladas, ojo nauplial grande,
cerdas caudales larguísimas MacrotríCIDOS Baird (Lin-
codáf nidos) .
db Borde posterior del caparazón con prolongaciones espino-
sas; uñas de la furca muy largas. — ILiocriptus G. O. Sars.
± Borde posterior del caparazón normal; uñas furcales Cor-
ia.^. —Muer othrix Baird.
* Rostro muy largo y agudo, sin oj j nauplial, BoSMÍNlDOS S. O.
Sars. — Bj^miiia Baird.
□ Antenas natatorias con exopodio y endopodi > triarticulados Qui-
DÓRIDOS (Lincóidos).
> Postabdomen muy dincho.— Ley di gia Kütz.
>• Postabdomen normal.
II Borde libre posterior del caparazón poco menor quela mayor
anchura del mismo
• Ángulo infero-posterior del caparazón con dos dientes. —
Graptoleberis G. O. Sars.
• Ángulo infero-posterior del caparazón inerme, — .í4/oJta Baird.
II Borde libre posterior del caparazón bastante menor que la
anchura máxima del mismo.
3 Caparazón oval visto de lado.
V Rostro corto y obtuso. — Alomlla G. O. Sars.
V Rostro largo y agudo. — P Leuroxus Baird.
tí Caparazón más o menos circular visto de \díd.o. — Chydorus
Leach.
168 boletín de la RE.VL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Interesantes novedades podemos señalar en el grupo de los
Hidrácnidos. Un pequeño envío de hidracáridos valencianos
que hice antes de la guerra al Sr. Viets, de Bremen ha dado lu-
gar a la publicación de dos trabajos (i), en los que se da cuenta
de las siguientes especies de dicha localidad: Litnnesia areva-
/o¿ Viets, Acerciis lutescens (Herm.), Eylais detener ata hispa-
nica Viets, Eylais soari valenciana Viets.
Posteriormente, las dificultades de enviar ejemplares duran-
te la guerra hizo, a pesar de nuestra falta de bibliografía, que
intentáramos estudiar, tanto nuestras recolecciones del Labo-
ratorio de Hidrobiología como las que el Sr. Damkoler recogió
en el tiempo que estuvo agregado a él como recolector. En
conjunto, hemos examinado unas setenta y nueve especies, que
han sido dibujadas por el Sr. Simón, y que pertenecen a los gé-
neros Acerciis C. L. Koch, Arrhenuriis Dugés, Eylais Latr. H\-
drarachna (O. F. Mü!l) Dugés, Hydryphantes C. L. Koch, Hy-
grobates C. L. Koch, Lebertia Neuman, Limnesia C. L. Koch,
Mesrapus Neuman, Neximnnia Lebert, Oxus Kramer, Piona
C. L. Koch, Protzia Piersig y ünionicola Haldeman^=/l¿a.v
(Fabr.), la mayor parte mencionados por primera vez de Espa-
ña. Dadas las dificultades de caracterizar bien las especies sin
disponer de una completa bibliografía, tanto el material del se-
ñor Damkoler como el nuestro ha sido entregado al Sr. Viets
para su estudio definitivo.
OBSERVACIONES SOBRE LA PRÓCEDENCLA. ESPAÑOLA DE
MUCHOS APIDOS DESCRITOS POR PÉREZ EN < ES PECES
NOUVELLES DE MELLIFERES DE BARBARIE^
por
José Maria Ousmet
En alguna ocasión llamé ya la atención sobre este asunto. El
ilustre himenopterólogo Profesor Jean Pérez, de Burdeos, pu-
blicó en dicho trabajo nada menos que 267 especies nuevas,
como Diagnoses préliminaires , advirtiendo en una nota que
posteriormente daría indicación de localidades y otros datos en
un trabajo más extenso. Tal trabajo no creo haya aparecido.
(I) «Hydracarinen aug Spanien-Abb. Kat. Verein, Bremen, 1918; t. XXIX, cuader-
no I, pág. 15. «Eine neue Limnesia-Specles. Limnesia arevaloi -Zoologlfchen Ab-
zeiger>, t. L, números 3-4, pág. ui.
DE HISTORIA NATURAL > 16»
No comprendo la ventaja de no poner la localidad precisa en
cada especie. Pero esto es más grave cuando hay la presunción
de que un buen número de ellas fueron descritas sobre ejempla-
res de Cataluña; y como Barbarie o Berbería es nombre gené-
rico que se refiere al Norte de África, resulta una lamentable
confusión, que hace pensar en la conocida frase: «África empie-
za en los Pirineos».
M. Pérez estuvo, largos años en relaciones científicas con los
señores Antiga y Bofill, excelentes exploradores de Cataluña.
En 1904- 1905 publicó el último el cuaderno Apidae del Cata-
lech de Insectes de Catalunya (Butll. Inst. Cat. Hist. Natu-
ral). Veintiséis de las especies descritas por Pérez en Esp. nonv.
de Barbarie están en Cataluña y, de ellas, tres dedicadas a Anti-
ga. No es verosímil que le dedicase especies halladas en África,
sino que serían catalanas,. Y me parecen demasiadas 26 para en-
contrarse en los dos sitios.
En trabajos más recientes, de J. D. Alfbien {Beitrag ziir
Kenntniss der Bienenfanna von Algerien. Bruxelles, 1914.
Mem. S. E. Belg.j y de Edw. Gaunders (Hyinenoptera aculeata
collected in Argelia by Eaton and Morice. London, 1908.
Trans. Entom. Soc.) se citan, como de Argelia, Halictus calli-
zoniíiSf Andrena asperrifna, A. livens, A. pellucens, A. senecio-
nis, A. leucolippa, A. irnpunctata, Cilissa inaura, Prosopis
siigmorrhina, Megachile variscopa y Nómada antigana, las
cuales, descritas por Pérez como de Berbería, se hallan también
en Cataluña.
Pero, además, Andrena antigana, A. cyanomicans, A. rú-
bea, A. farinosa, A. abstersa, A. obsoleta, Halictus rubescens,
Anthophora talaris, Eucera oblitterata, Chalicodoma setulo-
sa, Osmia fallax, Osmia Antigüe, Prosopis coriácea, Pr. sua-
vis y Nómada dispar, descritas en 1895, se hallaban en 1905 en
Cataluña y no tengo noticia de que hayan vuelto a citarse de
África.
Hay muchas probabilidades para creer que estas 15 especies
son solamente españolas, y es muy fácil que las otras 11 (aun-
que halladas después en África), al ser descritas, lo fueran sobre
tipos de Cataluña, como una de ellas Notnada Antigana.
Tomo xx.— Mayo y Junio, 1920. 13
170 boletín dk la real sociedad espaSola
Sección bibliográfica
Moran Bardón (P. César): Inveslig aciones acerca de Arqueo-
logía y Prehistoria de la región salmantina. Salamanca, 1919.
Un tomo en 8.° con 131 páginas y 11 láminas.
En este tomo describe el autor los restos de Arqueología pre-
romana encontrados en sus excursiones por la provincia de Sa-
lamanca, conteniendo numerosos datos respecto a la época lla-
mada ibérica.
El principal interés, por lo que a la Prehistoria se refiere, es
la cita de numerosos dólmenes, algunos de ellos»fotografiados
y descritos, y varios señalados por primera vez, de diversos lu-
gares de la provincia. Es un trabajo esencialmente narrativo,
sin ordenación especial en épocas arqueológicas. — F. H. Pa-
checo DE la Cuesta.
Obermaier (Hugo): El dolmen de Matarrubilla (Sevilla). Me-
moria número 26 de la Comisión de Investigaciones Paleonto-
lógicas y Prehistóricas de la Junta para Ampliación de Estudios
e Investigaciones Científicas. Madrid, 1919. Un tomo en 4,°, con
83 páginas, 33 grabados intercalados y 5 láminas.
Comprende este trabajo: i.° Generalidades respecto a los dól-
menes, su distribución geográfica y clasificación de éstos en Es-
paiia, y estudio especial de los dólmenes de cúpula de la región
Sur. — 2.° Descripción del dolmen de Matarrubilla, que es de cú-
pula de mampostería, ofreciendo como principal particularidad
una gran pila de mármol en su interior. — 3.° Estudio comparati-
vo de pilas y otros recipientes dolménicos de la Península ibéri-
ca y de Irlanda. — 4.° Relaciones durante la fase dolménica entre
España y las regiones de Oriente. — F. H. Pacheco de la Cuesta.
P. Fallot: Ohservations sur les phénomenes de charriage
du centre de la Sierra de Majorque {'des Baleares). C. R. Acad,
des Sciences de Paris, tomo 170, número 14, página 848.
Los deslizamientos {charriages) señalados anteriormente
por el autor hasta las inmediaciones de Sóller se continúan ha-
cía el NE., cambiando de aspecto. Desde las proximidades de
la Sierra de Alfabia y del Puig Mayor, toda la cordillera ofrece
una estructura imbricada, por lo menos en la banda central.
Cuatro elementos tectónicos se superponen. El cuarto, cuyos
términos superiores están formados por los lignitos garumnien-
ses de Benisalem y las capas de pudingas numulíticas, se hunde
bajo las capas cuaternarias que ocupan el centro de la isla, en-
tre las bahías de Palma y Alcudia. — L. F. Navarro.
DE HISTORIA NATURAL 171
Harlé (Edouard): Restes d^ Eléphant et de Khinoceros irouvés
récemment dans le Quaiernaire de la Catalogne. (Butll.de !a
Institució Catalana d'Historia Natural. Febrero, 1920.)
Nuestro sabio y querido consocio, el paleontólogo monsieur
Edouard Harlé, ha contribuido una vez más, con los interesan-
tísimos datos de este nuevo trabajo, al esclarecimiento del pro-
blema de las faunas cálida y fría del Cuaternario español.
Con motivo de ciertos hallazgos hechos en el Cuaternario de
Cataluña, otro distinguido consocio nuestro, D. Mariano Faura
y Sans, envió al reputado especialista francés, quizá para su cla-
sificación, dos moldes: uno de un trozo de molar de Elefante y
el otro de un cráneo de^Rinoceronte. Del examen del molde del
primer ejemplar, deduce el autor que el fragmento corresponde
a la parte posterior del quinto molar inferior próximo a la muda,
y dada la separación de las láminas del esmalte, que es de 23 mi-
límetrop, medidos perpendicularmente a la lámina, infiere se
trata de un Elephas nieridionalis.
A pesar de ese ca-ácter taxonómico, no da el autor como de-
finitiva esta clasificación, por la particularidad indicada de la
escasa anchura de este trozo de molar y por el hecho, ya obser-
vado en uno de los yacimientos españoles (TorraIba),de los abun-
dantes tipos de transición hacia el Elephas antiqíius. Sea de
ello lo que quiera, la localidad en que fué hallado el fósil (Ta-
rragona) y su determinación por un especialista como Harlé
merecen tenerse muy en cuenta por los españoles que se dedi-
can a paleontología cuaternaria, pues no sólo enriquece con só-
lida garantía el número de los yacimientos de esta especie, sino
que tiende a afianzar el carácter mediterráneo-atlántico de la
misma.
El otro hallazgo, a que hace referencia el trabajo, es un crá-
neo de Rhinnceros con la dentición de la mandíbula superior.
Por la naturaleza y forma de las colinas de esmalte, lo clasifica
Harlé como Rhinoceros tichorhimis, llamando la atención sobre
el excesivo tamaño del penúltimo molar, lo que, unido a otros
caracteres que pueden apreciarse en el original, haría pensar
en una variación específica. Con muy buen acuerdo, el autor, no
obstante su indicación de que pudiera tratarse de una especie
nueva, se abstiene de hacerla, pues es cosa difícil en los Rino-
x:erontes fósiles; bastando que recordemos al lector cómo las
diferentes especies fósiles de Rhinoceros del Norte de África,
descritas por varios autores, no son otra cosa que simples va-
riedades. — Ismael del Pan.
172 BCLETIN DE 1>A REAL' SOCIEDAD ESPAÑOLA
Mapa geológico de España, formado por la Comisión de Ihge'
nieros de Minas y publicado por el Instituto Geológico. — Ma-'
iJrid, 1919. Escala i : 1.500.000.
Es una nueva edición, bastante reformada, del mapa publicado
t-n 1889- 1893, a la misma escala y por la misma Comisión. A'
causa de la brevedad que requieren estas notas bibliográficas,
nos es imposible hacer de él un estudio detenido, ateniéndonos
tan sólo a reseñar rápidamente las principales modificaciones
que se han introducido.
A primera vista se aprecia que algunas regiones, tales como:
las Montañas Cantábricas, Pirineos, Cataluña, Sierra de la De-
manda, Alicante, Sistema Bético y Cuenca de Bélmez, están
bastante cambiadas de como figuraban en el anterior, habiéndo-
se variado no sólo la extensión, smo hasta la clase de terrenos-
Bastantes de estas variaciones parecen acertadas; pero algunas,
como la de los límites del diluvial de la Mancha, del Oügoceno
de Lérida, etc., no coinciden con la realidad, siendo de lamen-
tar que para estas correcciones no se atienda a lo publicado por
otros autorizados geólogos, tanto extranjeros como españoles,
en trabajos modernos y bastante divulgados.
Respecto de los colores también hay algún cambio, siendo el
principal el de las rocas volcánicas, que ahora se representan en
verde obscuro, color que, desgraciadamente, se confunde con
el del Cretácico.
Para el Mapa de Portugal ha servido el formado por Nery Del-
gado y Choffat en 18S9, y para el de Barcelona se ha utilizado,
seguramente, el del Dr. Almera.
Creemos que con la publicación de este mapa se ha adelanta-
do bastante en el conocimiento de la Geología española, pudien-
do servir como de una buena guía para ulteriores investigacio-
nes. — Royo Gómez.
RiojA Lo-BiANCo (Enrique): Una campaña biológica en el gol-
fo de Valencia. Anales del Instituto de Valencia, 1920.
En este folleto, el autor da cuenta de los trabajos realizados en
el verano del año pasado cumpliendo la labor encomendada por
lajunta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científi-
cas. Reseña todos los trabajos de recolección, así como las ex-
cursiones científicas realizadas a la All^ufera, Denia y Benicasim.
Concluye tan interesante trabajo dando una numerosa lista de
od^s las especies recogidas. — M. Ferrer y Galdiano.
Sesión del 2 de Junio de 1920
PRESIDENCIA DE D. ROMUALDO GONZÁLEZ FRAGOSO
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué apro-
"bada.
Presentación de socios. — El Secretario presenta, en nombre del
Sr. Bartolomé del Cerro, para socio numerario a D. Mariano
García Martínez, que reside en La Aguilera (Burgos), y don
Ángel Riesgo, a D. Isidoro Gómez Arguello y Díaz Canseco,
alumno de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central.
Trabajos presentados. — El Sr. Dusmet entrega una Memoria titu-
lada «Los ápidos de España, serie V: Géneros Stelix, Dioxys,
Ammobates, Phiarus, Pasites y Biastes.
El P. Bordas presenta un trabajo que destina al tomo extra-
ordinario de publicaciones y que lleva por título «Estructura
y funcionamiento de los estigmas en Periplaneta orientalis» .
— El Sr. Fragoso, con el mismo fin, presenta la descripción de
una especie nueva de Puccinia sobre Asphodelus.
— El Sr. Hernández Pacheco entrega una nota sobre mejoras
introducidas en las colecciones mineralógicas del Museo.
Comunicaciones verbales. — El Sr. Barras da cuenta de las investi-
gaciones mineralógicas hechas en el siglo XVIII por la Regia
Sociedad de Medicina y Ciencias de Sevilla. (Datos del archivo
social, legajo del año de la fecha correspondiente.)
Se trata de la excursión verificada por encargo de la Socie-
dad, que empezó el 15 de Julio y terminó el 5 de Agosto de
1739, por el socio D. José Arcadio Ortega.
Los documentos que de ella existen, se refieren a los gastos
que ocasionó, y que ascendieron a 1.534 reales, según consta en
la «Memoria de los gastos causados en el viaje de la Sierra de
Ronda, Bermeja y Costas de Berbería, para el descubrimiento de
Succino y Zaphiros a que se me diputó por la Sociedad». Lo dice
el mismo Arcadio Ortega y firma en Sevilla, a 6 de Agosto de
1739, haciendo constar que al final de la excursión le debían
aún 334 reales, pues sólo 1.200 le habían entregado al empren-
derla.
En la segunda hoja de la cuenta hay un decreto de 30 de
174 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Agosto del mismo año, en que se dispone se le abone la referida
cantidad que faltaba.
En la expedición íué acompañado Ortega por un D. Pedro
de Matos, que, al parecer, le servía de guía y al que dio 300
reales, que motivaron el que, con posterioridad, se nombrara
una Comisión que examinó la cuenta, y en 25 de Septiembre del
mismo año dictaminó poniendo reparo a esta partida, sin duda
por no haber sido autorizada expresamente, aunque no mos-
trándose en absoluta oposición a que se le abonara o compen-
sara.
No hemos encontrado relación en que se diera cuenta de los
resultados del viaje, pero sí se ha conservado la libreta de gas-
tos diarios, en que constan los nombres de los pueblos en que
Ortega se detuvo y que permite seguir sobre el mapa su verda-
dero itinerario, como lo hemos hecho nosotros.
Conservamos la misma ortografía que tienen en el documento
los nombres de las poblaciones. Estas son: Dos Hermanas, Utre-
ra, Coronil, Venta de Zaframagon, Olvera, Setenil, Arriate,
Ronda, Huscar, Martinete, Arta Jarte, Asute, Gaucín, Bena
Jalí de Peñas, vuelta a Gaucín, Carmen, Ximena, Castellar, Al-
cornoque, Cuervo, Casas Viejas, Videl, vuelta a Casas Viejas,
Medina, Xerez, Lebrija. Esta es la última que figura y de ellar
seguramente, regresaron a Sevilla.
Secciones. — La de Valencia se reunió en el Laboratorio de Hi-
drobiología Española, bajo la presidencia del Sr. Boscá (E.).
■ — Es aprobada el acta de la anterior y el ingreso de los socios
en ella presentados. En la de hoy lo son los Sres. D. José Ala-^
pont Ibáñez, Doctor en Ciencias, Profesor de la Escuela Supe-
rior de Industrias y Comisario regio de la Escuela de Náutica,
por el Sr. Moróte, y D. Mario Ximénez del Rey, Médico, por el
Sr. Pardo, en nomb.e del Sr. Boscá (D. A.).
— Se acuerda unánimemente, a propuesta del Secretario que da
cuenta, hacer constar la satisfacción de la Sección, comunicán-
dola de oficio a los interesados, por el homenaje tributado al
limo. Sr. Decano de la Facultad de Medicina, Prof. Gómez Fe-
rrer, y por el triunfo logrado por el Sr. Campos Fillol (D. J.) al-
canzando la cátedra de Higiene y Bacteriología de la Universi-
dad de Salamanca.
— El Sr. Aguilar Blanch, muestra unos bellos ejemplares de
fluorita morada y verde, de la provincia de Córdoba, que cede
a las Colecciones de Mineralogía del Instituto General y Téc-
nico.
DE HISTORIA NATURAL 175
—El Sr. Pardo da cuenta de la constitución de la Junta para el
fomento de las Ciencias Naturales en Valencia, que preside el
Excmo. Sr. Conde de Montornés, esbozando los proyectos que
ésta abriga y manifestando el decidido empeño de laborar hasta
lograr lo que es la aspiración de todos los reunidos: un Museo
donde tengan albergue las diversas manifestaciones de vida de
las Ciencias Naturales en Valencia. El Prof. Boscá da cuenta de
las gestiones realizadas, continuación de las que efectuó el Pro-
fesor Moróte, y que hasta ahora van por buen camino.
— El mismo Sr. Pardo llama la atención de lospresentes acerca
de la extraordinaria abundancia de sardina que en esta tempo-
rada se ha observado en el Mercado. Intentó calcular la canti-
dad que se vendía, pero no pudo lograr su objeto por no ven-
derse a peso, sino por cestos llenos, tal es la excepcional canti-
dad diariamente expedida. En los abundantes ejemplares exa-
minados sólo se ha determinado la Chipea puchar dus Wilh., que
se pesca por el procedimiento de la ensera o fanalot^ frente a
las playas de Nazaret y Pinedo.
— El Presidente, previas breves consideraciones sobre la rela-
ción entre la abundancia de fósiles en determinados terrenos y
el tanto por mil de ácido fosfórico que tanto favorece a la agri-
cultura de nuestro país, exhibió materiales de su colección,
pertenecientes a la serie terciaria, sistema eoceno, casi todos
procedentes de la vecina provincia de Alicante, representando
ocho localidades, y son:
Tierras lavadas consistentes en restos de Nummulites; Asili-
na; Orbitolites; artejos de Conocrinus, etc., Villafranqueza;
seis numulítidos tallados para mostrar su estructura interna,
Orcheta; Niímmulitína Girlensis Ehr. (especie gigantesca), Re>
lléu; J\uinmiihlina variolare Sow. Orcheta; OrhUoides For-
tiori Archiach, Orcheta; Ascilina exponens Archiach, Orcheta;
Operculina Ammonea Legne; Madreporario, Benidórm, Or-
cheta; Conoclypeiis Vilanovae?, Relléu; Echmanthiis sp.?, Y iWa.-
joyosa; Echinolampas sp.?, Callosa; Eiipatangus sp.?, Villajo-
yosa; Schizaster sp.?, Villajoyosa; Pericosmus Mayalsi Cottea,
Alicante; Serpula spiriilea Lam., Orcheta; Pectén sp.? (grupo
Vola), Bañeres; Janira sp.?, Relléu; Velatés conoidea Lam.,
Orcheta; Conglomerado numulítico en masa rocosa, Villafran-
queza; Conglomerado numulítico formando estrato delgado,
vulgo Llosefa, Relléu; Caliza compacta amarillenta con gastró-
podos marinos, Bellús (Valencia), P. Calvo!; Mármol numulítico
cuya estructura irregularizando nodos y vientres producidos
por el martilleo permite laborar las columnillas y parteluces de
176 boletín D!K XA BBAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
la arquitectura gótica, frecuente en la antigua coronilla de Ara-
gón y en Baleares, Relléu.
La de Sevilla celebró sesión el i.° de Junio, bajo la presiden-
cia de D. Antonio Benjumea, con asistencia de D. Jesús Rebo-
lar, Profesor auxiliar de la Universidad de Sevilla.
— Don Domingo Olazábal dio lectura a una nota «Sobre las
arenas voladoras del Sudoeste de España», acompañada de am-
pliaciones valoradas y de una preciosa colección de fotografías
de las dunas del Puerto de Santa María.
— El Sr. Presidente presentó un ejemplar de Parkinsonia en
una caliza jurásica.
— La Sección de Zaragoza celebró sesión ei día 26 de mayo
último, bajo la presidencia del Dr. D. Gregorio Rocasolano.
— El Sr. Moyano manifestó que, habiendo regresado el Dr. Ro-
casolano de dar sus conferencias en las Universidades de Tou-
louse y Montpellier, donde logró un éxito completo en favor de
la ciencia española, en nombre de todos los consocios, le felici-
taba efusivamente, a lo cual contestó el Sr. Rocasolano haciendo
votos de su más profunda gratitud.
— A continuación, el Dr. Ferrando dio lectura a la siguiente
nota sobre Cristalogenia litológica:
«Los que nos dedicamos a la enseñanza de la Cristalografía
notamos lo muy conveniente que sería establecer un curso de
Cristalografía químico-física aplicada a explicar el proceso de
formación de las rocas eruptivas y de las sedimentarias de pre-
cipitación química. El estudio de la forma y de las propiedades
ópticas de los cristales nos ocupa la mayor parte del tiempo, a
pesar de no ser esto más que la introducción necesaria para la
investigación litogenésica. Con la finalidad de resolver esta di-
ficultad, mis compañeros, los Profesores de Química de esta
Facultad, me han propuesto la exposición de un cursillo de Cris-
talogenia litológica, que quisiera yo ver establecido de un modo
permanente en el plan de estudios de los naturalistas que pien-
san dedicarse a las investigaciones geológicas. Dicho curso po-
dría constar de dos partes: una, general, que comprendiese las
generalidades y métodos de obtención de cristales y sedimen-
tos cristalinos, a partir de las disoluciones y de mezclas de sus-
tancias fundidas; y una segunda parte, que pudiéramos llamar
■especial, de aplicación de las deducciones establecidas en dicha
primera parte, a la explicación de la formación de los yacimien-
tos mineros más importantes de la región.
DE HISTORIA NATURAL 177
' Serían capítulos fundamentales de la primera parte el corres-
pondiente alas experiencias de J. H. van T'Hoíf y sus discípu-
los, que explican racionalmente, por las leyes químico-físicas,
la sucesión de depósitos de sales marinas que constituyen el
yacimiento sedimentario de Stassíurt, asi como también las con-
sideraciones sobre la eutexia y demás fenómenos de solidifica-
ción de las masas fundidas, que nos permiten explicar las di-
versas estructuras características de los distintos modos de
consolidación de las rocas eruptivas.»
Trabajos presentados
HALLAZGO DE UNA SUTNERIA EN EL JURÁSICO
DE LA PROVINCIA DE TARRAGONA
por
J. R. Bataller, pbro.
Con ocasión de la estancia en Madrid del ilustrado paleontólo-
go D. Daniel Jiménez de Cisneros, le invité a que revisara los
fósiles que he recogido en las excursiones por la comarca de
Tortosa, y cuya clasificación verificaba por aquellos días, ha-
biendo reconocido la presencia del género Suineria, que le
llamó mucho la atención, instándome a que publicara la noticia
por el valor estratigráfico que puede tener este hallago.
Noticias histór ico-geológicas de la región. — La zona ju-
rásica de la provincia de Tarragona se encuentra casi toda
ella en la parte más meridional, adquiriendo el mayor desarro-
llo en los confines de las provincias de Teruel y Castellón.
Las primeras investigaciones geológicas de esta región se de-
ben a Maestre (1845) y a Verneuil (1855) que, juntamente con
Loriére y Collomb, recorrió la mayor parte de las provincias
del E. y SE. de España. En la publicación de este autor. Notes
pour acornpagner le Tablean orographique cfune partie de
V Espagne , nos da las primeras noticias de la presencia del jurá-
sico superior en el Coll del Forn de la Faba, entre Horta y Pauls,
rodeado por calizas dolomíticas y margas yesíferas atravesadas
por una eurita verde, anotando en otros puntos la presencia del
jurásico, aunque no define el nivel, y en las inmediaciones de
Tivisa señala ya el eolítico inferior. Los investigadores españo-
178 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
les no hablan ya más de la existencia de estos horizontes del
jurásico, sino que sólo reconocen la existencia del liásico, ex-
cepción hecha de Gombau, que da la noticia de haber encontra-
do el oolítico inferior en la sierra de Cardó (Benifallet) y en los
puertos de Tortosa, que Mallada ha negado posteriormente.
Volviendo, pues, a los antiguos investigadores, podemos hoy
afirmar otra vez la existencia de los tramos superiores al iiásico,
que esperamos poder exponer con más detalle en un trabajo
sobre este tema.
Datos estratigr afleos. — La presencia de este género en la
zona en que lo hemos encontrado es un caso anómalo, ya que
este fósil es característico de los niveles más superiores del jurá-
sico, como es el portlandiense y más aún el kimeridgiense. Estos
tramos no existen en Cataluña, ya que, como muy bien estudió
Vidal en su Jurásico superior de la provincia de Lérida, sólo
se ha reconocido en el Montsech el kimeridgiense y aun cou
facies manifiestamente lagunar, idéntica en su fauna y litología
a los depósitos de Solenhofen (Baviera) y Cerin (Francia). La
presencia del kimeridgiense y portlandiense de facies marina
parece haberla reconocido el doctor Almera en las inmedia-
ciones de San Quintín de Mediona; pero la insuficiencia de los
fósiles recogidos hace que este afloramiento sea considerado
como dudoso. En la provincia de Tarragona, por los datos que
tenemos recogidos, es indudable la existencia del jurásico su-
perior, por lo menos hasta el oxfordiense, y aun quizá pueda lle-
gar a reconocerse, por un estudio más detenido, el rauraciense
y sequaniense que en la vecina provincia de Teruel encontró
Dereims.
Condiciones del yacimiento. — El lugar en que hemos encon.
trado este íósil está situado en el macizo del Monte Caro, con
más precisión al pie de la Mola de Tortosa, en el paraje denomi-
nado «Els Clots», del término de Aliara, a media hora de la
fuente del Masca, que se encuentra en el valle o Cañada de
Carlades, y a dos horas de la finca del mismo nombre. Está for-
mado este macizo por los depósitos jurásicos que corresponden
al liásico, según Mallada, y que, como antes hemos anotado,
Verneuil atribuyó al jurásico superior, y en tal deben colocarse
por la fauna que en él hemos reconocido. Los yacimientos ex-
plorados están integrados por una caliza margosa algo azulada,
cuando fresca, pero que luego, en las superficies expuestas a la
acción de la intemperie, se vuelve más blanca 3' rojiza por con-
tener algo de hierro; lo mismo sucede con algunos de los fósi-
les que primitivamente deberían haberse fosilizado en forma de
DB HISTORIA NATURAL 17»
sulfuro, pasando después a Jimonita. Este mismo fenómeno, que
es muy corriente en los depósitos jurásicos y cretácicos, hemos
observado en los yacimientos bajocienses de las inmediaciones
de Tivenys. Los estratos de estos afloramientos buzan marca-
damente al NW, siendo su inclinación muy variada, ya que en
la Cova Romiguera se presentan casi verticales y en este paraje
sólo hemos notado algunos grados en la dirección indicada; la
orientación general de la formación es de NE-SW.
Entre los muchos fósiles recogidos en estos afloramientos
podemos citar, entre otros: Macrocephalites macrocephalus
Schlotheim; Macrocephalites cf. tipicus Blake; Lunuloceras
Brigliti Pratt; Perisphinctes rnosquensis Fischer; subiilis Neu-
mayr; sp.; Aspidoceras, sp.; Sutneria, n. sp.; Ancusa, sp.
Rhynchonella varians Schlotheim; Terebratula ornitocephala?
Sow.; Zeüleria aff. sorlinensis Haas; Balanocrínus subieres
Quenstetd.
Por el conjunto de la fauna no cabe duda que estos yacimien-
tos han de colocarse en el caloviense inferior, existiendo algu-
nas formas que indican también la presencia del caloviense me-
dio. Algunos de estos ejemplares han sido revisados por nuestro
consocio y amigo Sr. Jiménez de Cisneros.
Consideraciones paleontológicas . — La presencia del género
Sntneria es un hecho interesante, por no haberse encontrada
aún en España. Fué creado por Zittel, quien dio su diagnosis
en el Handbtich (tomo II, pág. 474), cuyos caracteres específi-
cos son: conchas pequeñas, involutas, con vueltas apretadas,
redondeadas por fuera; las internas adornadas por numerosas
costillas, sencillas al principio y que luego se dividen en la par-
te externa, pasando por ella sin interrupciones. En la última
celda las costillas se desarrollan en los puntos de bifurcación
que limitan los tubérculos de cada lado de la parte externa; esta
•2
celda ocupa los — de la última vuelta, el borde de la abertura
se estrecha en forma de cuello con aletas laterales y apéndice
ventral; la línea sutural está medianamente desarrollada; el ló-
bulo sifonal es ancho, más profundo que el primer lóbulo la-
teral; segundo lóbulo lateral muy pequeño. Es característica
este género del jurásico superior, del que se conocen tres es-
pecies, siendo las más comunes el Sutneria (Amfnonites) Pla-
tynotus Rein y 5. (Amm.) galar Opp.
La primera especie citada se ha encontrado en el jurásico
superior de Balingen (Wurtemberg), zona de Ammonites tenui-
lobatus.
aBBJ boletín de IíA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
En la obra de Oppel Paleontologische Mittheilungen. Ueber
jurassische Cephalopoden (1862), aparece representado el Am-
monites galar en la figura 5 ab. de la lámina 67; es algo más re-
dondeado en el dorso, siendo sus dimensiones iguales a las que
da Zittel; no se nota la presencia de tubérculos y las estrías están
mucho más marcadas, fusionándose 4 o 5 en una más gruesa.
Cita haberse encontrado en el mismo nivel y localidades de Zit-
tel y además en Thalmassing, Mittelíraunken (Baviera), Unge-
bungen de Boíl y Badén (cantón de Argovia).
La forma de Amm. galar, representada en la lámina XV, fi-
gura 5 de la publicación de Loriol Monographie paleontologi'
que des conches de la Zone a Atnmonite tenuilobatus de Badén
es casi idéntica a la de Oppel, distinguiéndose del Amm platy-
notus por no presentar aquél los tubérculos marginales; las di-
mensiones que da referentes al Amm. platynotus son:
Diámetro, 22 mm.; longitud de la última vuelta con relación
al diámetro, 0,45; espesor de la misma con igual relación, 0,50;
diámetro del ombligo, 25.
Se parece a un pequeño escafites y ha sido colocado por
Neumayr entre los PerisphincteSy siendo afin a los Ammonites
Eumelus y cyclodorsatus, habiéndose encontrado en Randén.
El ejemplar descrito por E. Fabre en su trabajo La zone a
Ammonites acanthicus dans les Alpes de la Suisse et de la Sa-
Sutneria n, sp, de Els Clots (Aliara),
(Al doble de su tamaño.)
voie es parecido al nuestro, pero no se notan las costillas dorsa-
les; sus dimensiones son algo menores que las dadas por Loriol.
Convienen los caracteres referentes a las costillas externas, que
son muy finas y desaparecen enteramente en la última mitad de
la celda, que presenta sólo algunas estrías irregulares; se ha en-
DE HISTORU: NATURAL IjBl:
contrado en la zona de A7nfn. acanthicus de Transilvania y en
Chambery, Prayouds, Laucherhorn y Lemenc.
Es, pues, el ejemplar de Tarragona mucho más afín al
S. platynotus que al 5. galar, bien que difiere por tener más
irregularmente distribuidas las costillas y por no estar dispues-
tos los tubérculos en la misma forma y constancia que en el
ejemplar de Badén.
Después de la publicación de Zittel, dice Choffat, el hallazgo
de numerosos ejemplares de estas especies ha hecho ver que las
formas extremas, caracterizadas por su gran espesor y lo fuerte
de las costillas umbilicales, están relacionadas con las formas
involutas y de costillas débiles. Del Amrn. galar y platynotus
se pasa a formas más evolutas, como Amtn. cyclodorsatus
Moesch; einnelus d'Orb. niiriis Buk, Boiikoivskii Choffat, que
deben colocarse en este género (Sutneria). Pero las últimas
formas se unen al Ainm . Frickensis Moesch, variabilis Lahusen;
sulciferus Oppel, Hiemeri Opp. praecursor Waagen y otras
especies de costillas más o menos inclinadas hacia atrás y que
es más difícil de separar de los verdaderos Perisphinctes.
Formas parecidas a la que hemos encontrado en la zona de
Tarragona, dice Choffat haberlas encontrado en Cabago y Mon-
tejunto (Portugal), no pudiendo discernir con certeza si perte-
necen al Malm inferior o Caloviense superior, por lo que no las
tuvo en consideración en la relación estratigráfica. De los cuatro
fragmentos que recogió, tres se aproximan al Perisphinctes
Frickensis Moesch de las capas de Birmensdorf, la otra es más
afine al Afttm. (Stitneria) galar Opp. de la zona de Amtn. tenui'
lobatus.
Conclusión
La posibilidad de existencia del género Sutneria en los de-
pósitos inferiores al portlandiense y kimeridgiense está fuera de
duda, después de los datos transcritos de Choffat y por el presen-
te hallazgo en Tarragona, y la duda sobre la colocación estrati-
gráfica queda' también desvanecida por haberse encontrado el
ejemplar en los depósitos calovienses correspondientes a la zona
de Macrocephalites macrocephalus Schlotheim.
182 BOLKTIN DK XA RBAL SOCIEDAD SSPASul,A
NOTAS SOBRE ICNEUMONIDOS
por
Gonzalo Ceballos
Existen, colocados entre todas las divisiones artificiales que
se hacen en la Naturaleza, ciertas especies que por presentar
caracteres de unas y otras no tienen científicamente un lusar
determinado en el orden, familia o grupo que se considere y
sólo el criterio particular de los autores les asigna una cierta
posición que suele ser variada continuamente según la impor-
tancia que cada uno concede a los diversos caracteres del ser.
Esto sucede con unos cuantos géneros de Icneumónidos que,
entre otros, forman un tránsito de la subfamilia Crypiinae a la
subfamilia Pimplinae; presentan todos ellos ciertos caracteres
de la tribu Cryptini de los primeros, como son la forma de las
antenas, ciertos detalles de la nerviación del ala y, sobre todo,
el tener más o menos pediculado el abdomen; mientras que su
cabeza cúbica, o por lo menos con el vértice muy ancho, los
surcos parapsidales profundos y las tibias anteriores muy en-
grosadas, en las hembras, les acercan a la tribu Xoridini de los
segundos; los autores colocan tres de ellos, Xylophrurus, Kal-
tenbachia y Brachycentriís entre los Criptinos y dos, Echthrus
y Perosis en los Pimplinos, fundándose en caracteres puramen-
te científicos, ya que por su aspecto, aun detenidamente exa-
minados, los géneros i.° y 4.°, y 3.° y 5.° citados son entre sí
parecidísimos y todos ellos presentan un aspecto intermedio
entre las dos subfamilias; estos insectos son muy raros y de
ellos se conocen un reducidísimo número de ejemplares, sien-
do la existencia de varios de estos géneros en la colección del
Museo Nacional de Ciencias Naturales lo que nos ha movido a
publicar esta nota ya que ninguno está citado de nuestra patria.
Gen. Kaltenbachla Forst,
K. APUM C. G. Thoms.— 2 QQ de El Escorial y Madrid.— Ca-
beza negra, antenas con anillo blanco, tórax rojo con el pecho
y algunas manchas negras; tibias anteriores muy engrosadas;
alas con areola pentagonal cerrada y una faja negra en el
limbo.
Este insecto se parece mucho por su aspecto a un Cryptus,
aunque científicamente está más separado de este género que
DB HISTORIA KATURAL
183
el Xylophriirus; la. forma de los estigmas del metatórax, redon-
dos en Kaltenbachiay ovales alargados en todos los demás gé-
neros de la tribu Cryptinae, en que está incluido, indica, a más
de los caracteres comunes antes citados, lo dudoso de su colo-
cación dentro de la familia. — Longitud, lo a 14 mm.
Gen. Echthrus Grav.
E. RELUCTATOR L.— I Q de Madrid. — Cabeza y tórax negros;
antenas con anillo blanco; clipeo con diente terminal; alas con
areola pentagonal, cosa muy rara en los Pimplinos; segmentos
2-4 del abdomen rojos; taladro tan grande como el cuerpo; Ion.
gitud, 15 mm.
Este género se diferencia apenas de Xylophrurus, apesar de
pertenecer a subfamilias distintas: se distinguen únicamente por
tener el Pimplino el peciolo sin quillas, los estigmas de éste en
el centro y el nervelus doblado en su mitad superior, y el Crip-
tino el peciolo aquillado, los espiráculos detrás del centro y el
nervelus doblado en su mitad inferior.
Ferosis annulata Brischke, hembra, x 4.
Gen. Perosis Forst.
P. ANNULATA Brischke.— 6 Q de Alcalá de Henares (Madrid).—
I Q de Ayamonte (Huelva). — Cabeza transversa, vértice muy
ancho, surcos parapsidales profundísimos; metatórax con un lis-
I84ií. boletín de la real sociedad española
ton anterior y estigmas redondos; peciolo con dos dientes en la
base; taladro más corto que el abdomen con las valvas pelosas
y ensanchadas; color negro, anillo de las antenas, órbitas inter-
nas y externas, manchas variables en el tórax y artejos 2 y 3 de
los tarsos posteriores, blancos. — 10 a 15 mm.
Pertenecen los 7 ejemplares a la misma especie no tanto por
su coloración que es muy variable, cuanto por los caracteres de
la nerviación del ala, que son, en esta familia sobre todo, de
gran constancia y los primeros a tomar en consideración por lo
tanto.
Creado el género por Forster para el Echthrus armatus
Grav., en 1868, se incluyó luego en él el Echthrus mmulatus
Brischke y posteriormente se han descrito tres especies más;
dos de Alemania y una de Hungría; es de los géneros citados
el más interesante ya que de él se conocen poquísimos ejem-
plares y hasta ahora no se había señalado sino en las dos nacio-
nes mencionadas; está, pues, este raro insecto magníficamente
representado en la colección del Museo y el ser una de las Q de
localidad tan apartada del sitio donde se cazaron las otras seis
hace ver que, abundante o no, está por lo menos diíundida en
la península.
Muy próximo a este género está el Brachycentrus (Subfam.
Cryptinae, trib. Phygadeivonini) según las descripciones y figu-
ras que de él hemos visto, ya que no poseemos ningún ejem-
plar; las diferencias más esenciales son que en el Criptino la
areola está cerrada y el nervulus n está más lejos de la base
del ala que el nervio basal 6, ocurriendo lo contrario en Perosis.
ESTUDIO MICROSCÓPICO DE ALGUNAS ROCAS
BASÁLTICAS DE CIUDAD REAL
por
José Ramón González>Regueral
Con motivo de mi estancia en el Laboratorio de Geología del
Museo Nacional de Ciencias Naturales, pude estudiar una colec-
ción de rocas basálticas de Ciudad Real y sus contornos, de las
cuales hice un examen microscópico, cuyos datos más generales
voy a consignar.
Proceden las rocas estudiadas microscópicamente, de una ex-
pedición realizada a la región volcánica de Ciudad Real y Cam-
pos de Calatrava por el profesor D. Eduardo Hernández-Pache-
DK HISTORIA NATURAL 186
«
co y sus discípulos, mis compañeros, los señores Gómez de
Llarena y Ro3'0 Gómez. De regreso deja excursión, fui encar-
gado de realizar, como trabajo de laboratorio, el estudio
micrográfico de cierta parte de los materiales recolectados;
el resultado de este estudio motiva la presente nota.
Agrupo las preparaciones en conjuntos lo más semejantes po-
sible para que puedan servir de guía en caso de un estudio más
completo.
Basaltos labradóricos anamesUicos
Encontramos una serie de Basaltos cuyo estudio coincide con
los que Rosenbusch denomina Anamesitas.
La roca que coincide más con esta clasificación es la 2.066 de
la colección del Museo, cuyo yacimiento e»*: corriente de lava
de Palos a Guadiana, frente a casa de Santa Isabel.
Esta roca macroscópicamente es de tono negruzco, con va-
cuolas rellenas de una substancia blanco-amarillenta, de aspecto
esponjoso, que da efervescencia con los ácidos.
Macroscópicamente, presenta una textura porfírica pilotáxi-
ca, y entre los elementos de la roca los fenocristales más abun-
dantes son de olivino, con formas de braquipinacoides y prismas
(aspecto rómbico); macropinacoides y también prismas, y otros
con los pinacoides. Los olivinos, algunos están como corroídos
por el magma, alterados en los bordes, y en muchos hasta el
centro, en un mineral ferruginoso (Bowlingita) y por eso en luz
natural presentan un color amarillento rojizo.
En nicoles cruzados presentan tintas intensas de polarización
amarillas, rojizas y verdes.
Este olivino no presenta la pseudomacla de los olivinos pri-
marios que, en nicoles cruzados, una parte del cristal se extin-
gue y otra no, al girar la platina, presentando por tanto aspecto
óptico de macla. Estos no lo presentan y confirman su pertenen-
cia a erupciones postprimarias.
Como inclusiones en los olivinos solo logramos ver algunos
trozos y cristales de magnetita y alguna burbuja gaseosa.
La augita se presenta poco abundante en secciones romboida-
les, incolora o con un color verde amarillento en luz natural:
presenta la macla según el ortopinacoide. No presenta alteración
apreciable.
El magma está formado de microcristales de augita y plagio-
clasa con los caracteres del labrador. También presenta granos
de olivino diseminados.
La magnetita está en bastante abundancia: en la mayoría de
Tomo xx.— Junio, 1920. 14
186 boletín de la BEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
los casos, en forma irregular, aunque también en cubos y oc-
taedros.
La sustancia que rellenaba las vacuolas, reducida a polvo y
hervida con nitrato de cobalto, no se coloreó, lo cual demuestra
es caliza y no aragonito; pues en el análisis cualitativo nos
dio un carbonato de cal con algo de magnesio e indicios de
hierro.
La roca del yacimiento del kilómetro 19 de la carretera de Ciu-
dad Real a Piedrabuena, es también un basalto labradórico ana-
mesítico. La del yacimiento del kilómetro 19-20 de la carretera
de Ciudad Real a Piedrabuena, es también como las anteriores,
presentando olivinos sin alterar. Idéntica a las anteriores es la
preparación número 2.072, cuyo yacimiento es, Pozo de Casi-
miro Céspedes, Jaral, Alcolea de Calatrava.
Basaltos melilUicos
A estos pertenece la roca número 2.068 de la colección, pro-
cedente del yacimiento de Peña Negra, Valverde, Ciudad Real,
que macroscópicamente tiene un color negro azulado, siendo
los sitios más azulados aquellos en que se encuentra la meli-
lita. Presenta vacuolas rellenas de carbonates.
Tiene textura porfírica microlítica.
El olivino se presenta en individuos muy alterados en los cua-
les la alteración penetró por los cruceros y lo transformó en
sexquióxido. Presenta formas de macropinacoides y prismas y
braquipinacoides y prismas. Los cristales también se presentan
como corroídos por el magma.
El olivino se presenta también en granos sueltos pequeños y
alterados.
La augita es bastante abundante en las formas comunes, pre-
sentando a veces el contorno distinta coloración, lo cual puede
atribuirse a una alteración.
La melilita se presenta en los huecos de la roca en agregado
cristalino, tiene gran refringencia y una muy débil birrefringen-
cia. En luz natural es incolora y en luz polarizada y nicoles cru-
zados casi se extingue, dejando sólo un ligero tono gris oscuro:
en algunos sitios está con caliza.
El magma está constituido por algo de vidrio (paso a las lim-
burgitas) con pequeños trozos de magnetita en gran abundancia
y augita en microlitos.
La melilita con carbonates se presenta en las preparaciones
números 2.078 y 2.079,
DE HISTORIA NATURAL 187
Basaltos con perouskita
Encontramos este tipo en la preparación número 2.074, q^©
tiene de yacimiento, Cerro Moreno, Ciudad Real.
Ofrece textura porfírica pilotáxica: con fenocristales de olivi-
no muy frescos, sin alteración, algunas veces corroídos por
el magma.
La augita está maclada según el ortopinacoide.
El mineral que lo caracteriza es de gran refringencia, de color
violado oscuro, no presentando forma cristalina aparente, con
los caracteres de las perouskitas; tiene alrededor una zona ne-
gra de productos titaníferos.
El magma tiene labrador, augita y mucha magnetita.
Lhnburgitas
En este grupo podemos incluir las preparaciones números
2.069 y 2.070, del yacimiento Cerro de la Cruz, Alcolea de Cala-
trava.
Con textura porfírica hialopilítica, o sea con algo de vidrio en
el magma.
Presenta fenocristales de olivino con inclusiones de magne-
tita y burbujas gaseosas. Gran cantidad de magnetita en granos
irregulares y en cubos.
El magma de micr ©cristales de olivino, augita y algo de
vidrio.
Tiene cavidades rellenas de caliza.
La roca correspondiente a la preparación número 2.070, tiene
textura perlítica con vidrio en bolas.
Con ésto he hecho una ligera reseña de las rocas de Ciudad
Real, considerando pueden obtenerse aún más diferencias ahon-
dando 3n su estudio.
188,
BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
PIER ANDREA SACCARDO
por
Romualdo González Fragoso
El ilustre botánico cuyo nombre encabeza estas líneas y con»
cuyo retrato honramos estas páginas falleció el I2 de Febrero
último, en Padua, dejando un nombre inolvidable y un vacío
inmenso en la Ciencia universal, i. a Real Sociedad Española de
Historia Natural, al acordar hacer constar en acta el senti-
miento unánime de los socios, ha rendido el homenaje debido a
la memoria del sabio, cuya vida científica vamos a tratar de
bosquejar.
Nació en Treviso, el 23 de Abril de 1845, manifestando sus
aficiones botánicas desde que comenzó sus estudios en el Liceo
de Padua, publicando a los diez y ocho años su primer trabajo-
DE HISTORIA NATURAL 18»
íjotánico Prospetto della Flora Trevigiana, escrito aún duran-
te sus estudios en dicho Liceo. En 1866 entró como Asistente de
la cátedra de Botánica, en la Universidad de Padua, doctorán-
dose en 1867 en dicho centro de enseñanza, y siendo nombrado
Profesor del Instituto Técnico, de la misma ciudad, con destino
a la cátedra de Historia Natural, cátedra que ocupó desde 1869
a 1878. De esta época son interesantísimos tratDajos de Micolo-
gía, como sus Funs[i Veneti novi vel critici, comenzado en
1878, y cuya serie XIII se publicó en 1883, Ji vajole delle Viti
ÍiStj), Intorno aVOidium lactis Fres. (1877), Florula spon-
tanea horti botanici Patavini (1871), Di alcune nuove ruggine
(Uredineae) osservate nell'agro Véneto (1874), etc.
En 1879 ganó, en concurso, la cátedra de Botánica de la Uni-
versidad, en cuya cátedra y Real Instituto Botánico permane-
ció hasta su jubilación voluntaria en 191 5, siendo nombrado en-
tonces Profesor honorario de ella. Desde 1879, aumentaron sus
trabajos considerablemente, publicando buen número de ellos
en Su revista Michelia y en otras publicaciones, tanto italianas
como extranjeras, en su mayoría micológicos. Estos estudios, a
los que se dedicó con gran entusiasmo y cuya importancia
práctica es conocida, le hicieron comprender la necesidad de
una obra de conjunto, completa y mundial, y en 1882 emprende
su colosal obra Sylloge fungortim omniíirn hucusqiie cognita-
rutn, de la cual iban publicados en 1913 veintidós volúmenes,
comprendiendo las 66.000 especies desc.itas hasta 1910, y deja
terminados dos volúmenes más de las descubiertas posterior-
mente, o no incluidas con anterioridad. Los primeros cuatro vo-
lúmenes son totalmente suyos y hechos según i5u clasificación,
clasificación artificial sin duda, pero sin la cual no sería posible
caminar en el dédalo de los Hongos microscópicos. Ya desde el
tomo V colaboran en su obra los micólogos más eminentes, no
sólo de Italia, sino de toda Europa, y en los últimos, a'i^unos
que fueron discípulos suyos, como el Proí. G. B. Traverso, su
hijo el Dr. D. Saccardo y su hijo político el Proí. Trotter,
etcétera.
No por tener emprendida obra tan inmensa dejaba de pu-
blicar trabajos notables, especialmente sus numerosas Notaes
ntycologicae, en las que se describen centenares de especies
nuevas de todas las regiones del mundo, remitidas en consulta
y para ser descritas por él. Gracias a ello y a su actividad in-
agotable, llegó a reunir un Herbario de más de 60.000 ejempla-
res de Hongos, así como una Biblioteca y una Iconoteca mico-
iógicas, que pueden considerarse como las primeras del mundo.
190 boletín de la real sociedad española
Justo es decir que su amabilidad y franqueza, unidas a una
cortesía y modestia sin límites, le hacían asequible a todos los
botánicos, y yo, el último de ellos, puedo acreditarlo por expe-
riencia, encotrándole siempre propicio a resolver mis dudas,
como lo demuestra, recientemente, la publicación que hice en
este Boletín de dos especies nuevas descritas por él: Myrothe-
cium Fragosoanum Sacc. y Peronospora Senneniana Frag. et
Sacc, no consintiendo, a pesar de mis ruegos, en posponer mi
nombre al suyo, en la segunda.
Para los trabajos de determinación parecía tener un don es-
pecial — casi adivinatorio, decían con justicia sus discípulos —
y los ejemplares más difíciles de resolver, los más destrozados
por el tiempo, no escapaban a su clarividencia.
Su última obra importante fué los Hymeniales de la Flora
Itálica Crytógama, volumen de unas 1.400 páginas, escrito con
la colaboración del Ab. H. Dalla Cofta, y que forma parte de la
interesante colección que acerca de la Flora criptogámica viene
publicando la Sociedad botánica italiana, y que se comenzó
por su iniciativa, comprendiendo ya varios tomos completos,
como Algas Florídeas, Liqúenes, Hiíales, Uredinales, Himenia-
les y, en vías de terminarse, los Pireniales y Gasterales.
Aun tuvo el sabio eminente, entre tantos y tan diversos traba-
jos, cuya enumeración completa sería muy larga, lugar para pu-
blicar Exsiccata , como la Mycologia Véneta, colaborar en otras
y hacer otros de Historia de la Botánica en Italia, de nomencla-
tura, de fonética, etc.
No fueron ingratas ni la ciencia, ni su patria para este hombre,
cuya vida fué dedicada fina agli último giorni al progresso
della Scienza botánica e della Micologia, agli affetti della
Famiglia, al culto della Patria. Miembro de número o de mé-
rito de multitud de Sociedades científicas italianas y extranje-
ras. Profesor primero titular y, últimamente, honorario de la
Real Universidad de Padua, era Comendador de las Ordenes de
San Mauricio y San Lázaro, de la Corona de Italia, etc.
El nombre inolvidable del sabio eminente quedará para siem-
pre en la memoria de los botánicos unido a sus obras, y en la
multitud de especies, géneros y grupos por él descritos magis-
tralmente, así como grabados en el corazón de los que le trata-
ron y pudieron apreciar no sólo su sabiduría, sino su bondad y
modestia inagotables, que en vida le hicieron tan querido de
discípulos y amigos.
DE HISTORIA NATURAL lül
NOTAS DIPTEROLOGICAS
VI (1)
Una nueva especie americana del gen. Oorcndes Latr. (Inflatae, Cyrti-
dae, Macroceridae, etc.)
por
J. Arias
OGCODES DUSMETI 11 V. Sp.
cT Cabeza negra. Antenas pardo-oscuras. Tórax casi negro,
brillante, con escasa y corta pilosidad amarillenta o dorada. Es-
cudete amarillento, liso y reluciente, con pilosidad erecta, do-
rada, poco abundante. Escámulas torácicas parduscas, mates,
con corta pilosidad blanquecina; el borde, aún más escuro. Pa-
tas amarillo-rojizas, excepto las caderas, base de los fémures y
tibias, y los cuatro últimos artejos tarsales, que son de color os-
curo; la pilosidad de las patas es uniformemente anaranjada.
Uñas rojizas, casi negras. Alas oscuras, especialmente en el
borde anterior. Abdomen de color anaranjado, brillante, casi
lampiño. Primer segmento dorsal blanquecino; segundo segmen-
to, con una mancha oscura en el borde anterior, ensanchada en
el centro, pero sin llegar al borde posterior; tercer segmento,
con mancha obscura triangular en el medio, apenas prolongada
a lo largo del borde anterior; cuarto segmento, con una man-
chita de igual color, pero muy pequeña, junto al borde anterior,
y con el borde posterior ligeramente teñido de blanco-amari-
llento, del mismo modo que el borde posterior de los segmentos
quinto y sexto, que también presentan vestigios de esa estrecha
faja blanquecina.
Todos los segmentos abdominales presentan a uno y otro
lado, en el punto de unión con los anillos ventrales, una mancha
oscura. Vientre anaranjado, aunque de color más claro que el
dorso del abdomen, sin ninguna mancha oscura, excepto en los
bordes laterales del primer segmento ventral.
Long. del cuerpo: 6 mm. ídem del ala: 4,5 mm.
Q De tamaño algo mayor que el cT; se distingue principal-
mente por el predominio de la coloración oscura, tanto, que en
el escudete solamente el centro es rojizo. En el abdomen, el se-
gundo y tercer anillos están totalmente invadidos por las man-
chas oscuras, que únicamente dejan libre el margen posterior
(i) Véanse Notas I-V, en Bol. de la Soc. Esp. de His*. Nat., tomos
XI a XIX.
192
boletín de la real sociedad española
rojizo. En el cuarto segmento se ven bien limitadas tres man-
chas oscuras, una central y dos laterales, situadas junto al borde
anterior, y una estrecha faja blanquecina en el posterior. Toda-
vía en el quinto segmento hay un punto negro en el centro del
borde anterior y dos líneas oscuras a los lados. Vientre igual
que en el cTj pero la coloración oscura del primer segmento está
más extendida, formando una ancha faja transversa. Las patas
I 2
Ogcodes Dusmeti nov. sp. q (i) y y (2\
de la Q no presentan un contraste tan marcado entre la colora-
ción general y la de los tarsos, base de fémur y tibia y caderas,
aunque siempre éstas son de color más oscuro. Del mismo modo,
las alas son más oscuras que en el cf y con las nerviaciones más
marcadas.
Long. del cuerpo: 7 mm. ídem del ala: 6 mm.
Tipo: Un ejemplar cf, con etiqueta de: México, leg. Con-
radt, 1903.
Tanto este ejemplar como la Q , que también procede de la
misma localidad, pertenecen al Museo Nacional de Ciencias Na-
turales, de Madrid.
DE HISTORIA NATURAL 193
Dedico esta especie a mi buen amigo el himenopterólogo don
José María Dusmet y Alonso, en justa correspondencia a aten-
ción análoga.
Observaciones. — Ogcodes Dusmeti es especie próxima a Ojf-
codes riifoabdoniinalis Colé, descubierto por Van Duzee en
Utah (U. ¿>. A.)- No obstante, es bien distinto, según ha tenido
la bondad de comunicarme el propio señor Colé, de California,
a quien consulté uno de estos ejemplares, esperando que él lo
describiría, puesto que se trata de un Círtido americano, de cuyo
grupo publicó el señor Colé una excelente Monografía en igiQ-
Sin embarco, e^te señor, con una excesiva delicadeza, no muy
frecuente entre los entomólogos de Europa, me devolvió sin
describir esta y otras especies y géneros nuevos, confirmando
que son formas meditas y señalando sus afinidades con algunas
ya conocidas, por lo cual, y gracias al señor Colé, podré descri-
bir estos insectos, cosa que, sin su concurso, hubiera sido para
mí muy difícil, por los pocos libros relativos a la fauna exótica de
qae puedo disponer. Las principales diferencias con O. rufoah-
dominalis Colé, están en la coloración del escudete y de las es-
cámulas, en la distribución de las manchas abdominales y en la
coloración de las alas.
NOTICIA ACERCA DE ALGUNAS INSTALACIONES
MINERALÓGICAS EN EL MUSEO NACIONAL DE
CIENCIAS NATURALES
por
Eduardo Hernández-Pacheco
Por la utilidad que pueda reportar a los especialistas y aficio-
nados a los estudios mineralógicos, creo conveniente dar cuenta
a la Sociedad del estado actual y mejoras recientes hechas en la
Sección de Mineralogía del Museo, noticia que expongo aquí te-
niendo en cuenta el interés con que siempre nuestra Corpora-
ción ha acogido en sus publicaciones cuanto atañe al desarrollo
del Museo Nacional.
Me impele también a ello el deseo de hacer constar en ana
publicación de la importancia de nuestro Boletín el celo e inte-
ligencia con que han realizado los trabajos de estudio, clasifica-
ción, arreglo e instalación de las nuevas colecciones mineraló-
gicas, el Conservador de la Sección D. Filiberto Díaz Tosaos
y el Ayudante de la misma D. Pedro Castro Barea, mis colabo-
radores en los expresados trabajos, que han podido efectuarse
194 boletín de la REAL SOCIEDAD E3PAÑ0LA
y llevarse a feliz término gracias a las facilidades de todo géne-
ro que hemos encontrado en la Dirección del Museo.
Sabido es que las colecciones mineralógicas fueron organiza-
das en el local del Palacio de Bibliotecas y Museos por el ilustre
geólogo y mineralogista D. Salvador Calderón; la muerte sor-
prendió al sabio maestro cuando, recién trasladadas al local en
que hoy están, comenzaba a ocuparse en su instalación, encar-
gándome, por acuerdo unánime de la Junta del Museo, de con-
tinuar su labor.
La mayor amplitud de local permitió destinar una sala a las
colecciones de España y, debido a la labor continuada durante
varios años, tiene al presente vida independiente la colección
española, que ha sido aumentada considerablemente y reorga-
nizada en la lorma que pueden apreciar los visitantes, i'otulán-
dose y numerando todos los ejemplares y completando la mag-
nífica colección de mármoles de España, mandada reunir por
Carlos III, con los ejemplares que, por no caber en el friso del
armariaje, estaban almacenados y que ahora decoran los muros.
La labor en esta sala ha sido terminada en estos últimos me-
ses, distribuyendo metódicamente en las gavetas del armariaje
la numerosa cantidad de ejemplares que complementan la parte
expuesta al público, que es tan sólo la porción más pequeña, si
bien la más vistosa.
La distribución se ha efectuado atendiendo al orden que se
sigue en la importante obra del profesor Calderón Los minera-
les de España, llevando cada ejemplar adherido su marbete con
el rótulo de procedencia, lo cual permite no tan sólo facilitar
el estudio de la colección, sino que, ordenada geográficamente,
se encierra en ella la primera materia y los datos para el traza-
do del mapa mineralógico de España, objetivo que teníamos en
proyecto como complemento de la colección y de la obra citada.
Del arreglo han resultado un cierto número de ejemplares
duplicados destinados a cambios y envíos a centros docentes,
minerales que están separados y en condiciones de ser servidos
sin el peligro de incluir entre elios especies de localidades no
repetidas, como hasta ahora pudiera haber ocurrido.
En la sala general de Mineralogía se han realizado también en
lo que va de año importantes mejoras en las instalaciones: ya se
ha dado cuenta en el Boletín de la Sociedad de la instalación de
la importante colección de meteoritos que, aunque correspon-
diente a la Sección de Geología, está aquí provisiolnamente por
deficiencia de local.
Como el arreglo general de las colecciones de esta sala data
DE HISTORIA NATURAL 19b
de algunos años, sólo he de exponer como novedad el enrique-
cimiento que en ejemplares, en gran parte procedentes de do-
nativos, ha tenido últimamente la valiosa colección de cristales
reinstalada en una gran vitrina central.
La instalación se ha embellecido sustituyendo los primitivos y
voluminosos soportes de madera por otros diáfanos y ligeros de
cristal pulimentado que le da el aire de joyería, reclamado por la
riqueza de ejemplares que atesora. Cuatro son, en realidad, las
colecciones cristalográficas que guarda esta vitrina: una orde-
nada por sistemas; otra compuesta de ejemplares de seudomor-
fosis, cristales miméticos, deformaciones, corrosiones, etc.; una
tercera de maclas, y una cuarta, situada en el centro, de crista-
les notables por su belleza y tamaño.
Actualmente están preparados los materiales para instalar en
dos vitrinas las colecciones de piedras preciosas y la notable
colección de ágatas y minerales tallados que atesora el Museo,
provisionalmente dispuestos en una sola y en gran parte guar-
dados.
Como en las dos salas de Mineralogía, puede darse por termi-
nada la instalación y arreglo', salvo insignificantes detalles,
presto ultimados, me complazco en manifestarlo a la Sociedad,
ALGUNOS TRECHUS (DUVALIUS) (Col. Carab.)
DE LA PROVINCIA DE TARRAGONA
por
Ricardo Zariquiey
TRECHUS (DUVALIUS) VILASECAI nOV. Sp.
Long: 4,3 a 4,5 mm.; Forma alargada, paralela, convexa,
coloración testácea, brillante.
Cabeza algo más larga que ancha, más estrecha que el pro-
tórax. Surcos frontales enteros y regulares. Ojos representados
por una faceta lisa, oblonga, vertical y situada tras la inserción
de las antenas. Estas gruesas, alcanzando casi la mitad de los
élitros; con el artejo II un quinto más corto que el I, tan largo
como los dos tercios del III; artejos IV, VI y VII, aproximada-
mente de la misma longitud que el I y cerca de tres veces y me-
dia más largos que anchos; el V, algo mayor que el IV y VI,
pero más corto que el III; VIII y IX, iguales, algo más cortos
196
boletín de la bkal sociedad española
que el VII y de su misma anchura; el X algo más corto y más
grueso que el anterior, unas dos veces y media más largo que
ancho; el XI tan largo como el IV y algo más ancho que él.
Protórax poco más ancho que la cabeza; más ancho que lar-
go; de lados regularmente redondeados por delante, estrecha-
dos por detrás, hasta el punto de ser la base menor que la an-
chura de un élitro en su porción humeral. Ángulos posteriores
Flg. I.
Fig. 2.*
Fig. 3.'
Siluetas de los Jrechus (Duvalius) catalanes: Fig. i.a, D. Vilasecai nov. 1
fig. 2.*, D. Berthae Bolivari nov. subsp.; fig. j.*, D. Berthae Jean (i).
rectos y vivos. Base rectilínea; disco del pronoto poco convexo,
liso y brillante, con un surco medio bastante marcado y dos fo-
setas básales profundas. Reborde marginal estrecho.
Élitros con su máxima anchura al nivel de la unión del tercio
posterior con los dos anteriores; cerca de una vez y dos tercios
-más largos que anchos. Estrías: la interna marcada en toda su
longitud, hasta el ángulo apical en que se refleja, continuándose
con el reborde marginal; la segunda al nivel del poro setígero
posterior envía una anastomosis que la une con las terminacio-
nes de la 3 y 4. La 2, enviada la anastomosis, se prolonga hasta
el ápice. La 5 y la 6 se unen aproximadamente a igual distancia
de los dos poros discales posteriores y forman una sola que lle-
ga a la región apical. La 5 estría y las siguientes están repre-
(I) Estos dibujos han sido ejecutados por el Sr. Benitez, dibujante de la Comi-
sión de Investigaciones Paleontológicas.
DE HISTORIA NATURAL 19T
sentadas únicamente por los puntos, habiendo desaparecido las
impresiones que los unen. Una pequeña estría juxta-escutelar
bien marcada.
Reborde marginal ancho; ángulos humerales redondeados^
muy obtusos. El pigidio queda al descubierto.
Patas robustas, fémures posteriores alcanzando al pigidio,.
tibias posteriores algo más largas que la mitad del élitro; tarsos
posteriores con el primer artejo igual a la suma de los tres si-
guientes. Tarsos anteriores en el macho con los dos primeros
artejos dilatados, principalmente por su borde interno.
Quetotaxia: Líneas orbitarias divergentes hacia afuera, pa-
sando tangentes al borde externo de la inserción de las antenas.
Los poros supraorbitarios anteriores sobre una línea imaginaria
que uniese las facetas oculares; el posterior casi sobre el surco
frontal, poco más o menos en la unión del cuarto posterior con
los tres cuartos anteriores.
Poro protorácico anterior sobre el tercio anterior del rebor-
de marginal. El posterior sobre el ángulo posterior.
Élitros: ^<erie discal formada por tres poros, el anterior sobre
la cuarta inter-estría, casi en la tercera estría; el poro mediano
sobre esta última y el posterior sobre la segunda estría. Serie
umbilicata regular y completa.
Habitat: Dos ejemplares, ¿^ (tipo) y Q recogidos por
A. Guimjuan en la cueva de Pratdip (31-XII-18) a unos tres kiló-
metros de Colldejou, sobre la Montanya Blanca, a 370 m. y den-
tro de la propiedad del Sr. Pellicer y Domenech, de Reus.
La especie está dedicada a nuestro amigo y compañero Sal-
vador Vilaseca, con el que realizamos la exploración de la cita-
da cueva.
Se diferencia del T. (Duvalius) Berthae por ser mucho más
convexo y de coloración algo más fuerte. Cabeza más pequeña y
más estrecha; protórax más estrecho, siendo de la misma longi-
tud; los élitros son algo más anchos y ligerísimamente más cor-
tos, muy convexos (en el D. Berthae deprimidos). Ángulos hu-
merales más obtusos, menos salientes que en el Berthae. La se-
gunda estría de los élitros al llegar al ápice no se aparta tanto
de la primera como lo hace en el D. Berthae.
Los Duvalius de !a Cova Santa que he podido examinar, un
cf recogido por nosotros y tres ejemplares recogidos por D. Cán-
dido Bolívar, en la excursión que con el doctor Jeannel ha rea-
lizado recientemente por las cuevas de Tarragona, se apartan
tn boletín de la real sociedad española
algo de los Duvaliiis Berthae de la Cova Gran de la Febró. Los
caracteres son constantes, por lo que creo justificada la forma-
ción de una nueva subespecie, que me complazco en dedicar al
primero de los citados entomólogos en agradecimiento a las
atenciones que con nosotros siempre ha tenido.
P3ra evitar repeticiones, expondré en forma de cuadro las
diferencias de la nueva subespecie con los 7". (Duvalius) Vila-
secai y Berthae:
1. Forma convexa; artejo III de las antenas largo, casi
— más largo que el IV y — mayor que el II. Ángu-
los-humerales deprimidos, obtusos, poco alien-
tes , Vüasecai Zar.
(Cueva de Pratdip; tipo en nuestra coleo.)
— .Forma deprimida; artejo III de las antenas algo más
corto, aproximadamente — mayor que el IV. Án-
gulos humerales salientes, 2
2. Líneas orbitarias (*) pasando por el borde externo del
primer artejo de las antenas, en su inserción. Cabe-
za voluminosa, -— más ancha que larga; prctórax
aproximadamente — más ancho que largo. Tercera
y cuarta estrías de los élitros no contactan a nivel del
poro discal medio Berthae Jeann.
(Cova Gran de la Febró.)
— .Líneas orbitarias pasando bastante por fuera de la in-
serción de las antenas. Cabeza más estrecha, sólo
— más ancha que larga; protórax aproximadamente
— más ancho que largo. La tercera y cuarta estrías
de los élitros están en contacto al nivel del poro dis-
cal medio (de los 4 ej., en los dos élitros de tres y
en el derecho del 4.°) Berthae subsp. Bolivari Zar.
(C. Santa del Monsant. Tipos: en col.
C. Bolívar y en la nuestra.)
(*) Líneas orbitarias son unas líneas Imaginarias que pasan por los dos poros su-
praorbitarios de cada lado. R. Jeannel, in BuU. Soc. Ent. Fr. pág. 328, 1914).
DE HISTORIA NATURAL 109
DIABASA EN LOS ALREDEDORES DE CABRA (CÓRDOBA)
por
J. earandell
Daremos a conocer brevemente el hallazgo por nosotros, con
los alumnos de la cátedra a mi cargo, de una diabasa en dos
puntos distintos de la Sierra de Cabra. Más que de una especie
petrográfica de interés geogénico, trátase de una nueva locali-
dad que sumar a ias innumerables señaladas por Calderón, Ha-
llada (i), Macpheson (2), Lévy y Bergeron (3) y Gavala en
las alineaciones mesozoicas y terciarias del arco penibético; el
primero de estos autores hizo un memorable estudio de con-
junto: La región epigénica de Andalucía y el origen de sus
ofitas. (Bol. de la Com. del Mapa Geológico de España, t. XVII,
1880.)
En dicho trabajo se sintetizan las circunstancias geotectóni-
cas que constituyen el cuadro genético del ofitismo , confirma-
das por Choífatt en sus estudios acerca de los valles tifónicos
de Portugal.
Hasta ahora no hemos tenido la fortuna de dar con la roca
in situ, sino suelta, rodada, entre los canchales y los lapiez,
tan abundantes allí.
Los caracteres macroscópicos son estos: color verde claro,
textura granuda, distinguiéndose perfectamente los elementos
piroxénicos negros, a veces con formas bastante completas; el
feldespato calcosódico aparece en pintas blancas. No hay pre-
dominio recíproco entre los materiales férricos y sálicos. Tam-
poco destacan elementos porííricos.
La densidad de la roca es de 2,89.
Al microscopio se percibe claramente la textura oíítica. La
(i) Mallada. «Examen de algunas rocas cristalinas de la provincia
de Córdoba.» Bol. Com. Mapa Geológico de España, t. VI, 1879.—
Cita una ofita microcristalina de Benamejí Jauja, que coincide mucho
con nuestras muestras.
(2) Macpher.son «Sobre las rocas eruptivas de la provincia de Cá-
diz.»— Anales déla Soc. Esp. de Historia Natural, t. V, 1876.
(3) Lévy-Bergeron. «Estudio geológico de la Serranía de Ronda.»
Bol. Com. Mapa Geológico de España, t. XVII, 1891. — Cítase en la
2.* parte, cap. IV, una diabasa andesítica en Priego, cerca de Carca-
buey, localidades inmediatas a Cabra.
'.00
boletín de la real sociedad española
plagioclasa, cuyo ángulo de extinción es aproximadamente
— 9° sobre g — , corresponde a una ande.wia; está poco alterada.
El elemento ferromagnesiano está, en cambio, bastante descom-
puesto, siendo difícil descubrir cruceros típicos; los bordes de
los cristales presentan tonos verdosos (clorita); el centro de és-
to? aparece ora transformado en un producto amarillento (¿li-
vtonita?) o bien totalmente transparente, con salpicaduras ne-
gras de magnetita. A la luz polarizada el piroxeno ofrece colo-
res de polarización poco vivos, grises o amarillentos; esto, que
i
■ '^.
,A
Escarpes septentriona'es de los navazos de La Viñuela (Sierra de Cabra, Córdoba), con
indicación del punto donde se recogió diabasa.
tiene lugar en las partes centrales de los cristales, confirma, al
parecer, su sausuritización. Algunos de estos cristales, por su
forma y por su vaga estriación, permiten identificarlos con la an-
gita.
Puesto que en la constitución de la Sierra de Cabra entran
las calizas jurásicas y cretácicas y frecuentes retazos triásicos
del Keuper, con sus margas irisadas y yesos, acompañados de
I
DB HISTORIA NATURAL 201
lentejones de limonita y magnetita, el ofitismo andaluz, que
Calderón considera como resultado de acciones metamórficas,
tiene manifestaciones también en dicha sierra, habiendo reco-
gido nosotros la diabasa en cuestión en dos puntos distintos:
en lo escarpes septentrionales de los navazos de La Viñuela y
en las inmediaciones de la fuente vauclusiana de Jareas^ junto
a la carretera de Cabra a Priego.
Sección bibliográfica
FoNT QuER (Dr. P.): Tres especies del genere Genista de Villa
d^Eivissa. — ButU. de la Inst. Cat. d'Hist. Nat., Barcelona, 1920,
págs. 44-52, 3 figs.
Se describe en esta interesante nota la Genista dorycnifolia
sp. n., con una var. Grosii, también nueva, la f. trichoacan-
tha F. Q. de la G. hirsuta Vahl; y se cita por vez primera en
Ibiza la G. biflora (Desf.) De. — R. G. Fragoso.
FoNT QuER (Dr. P.): En recerca de les «Siderites chajncedrvfo-
lia» i «S. leucantha» de Cavanilles. — Bntll. de la Inst. Cat.
d'Hist. Nat,, Barcelona, 1920, págs. 64 69.
Señala localidades exactas del 5. chamcedrvfolia Cav. —
S. scordioides L., var. chamcedrvfolia (Cay.) Font Quer — ,
no habiendo podido encontrar la S. leucantha en Bocayrent
(loe. cías.). — R. G. Fragoso.
Blache (J.); De Meknés aux sources de la Moulouya: Essai
d'exploration aérienne au ilíaroc— Annales de Géographie,
París, 1919, págs. 293-314, 3 figs., lám. VII-IX.
No bien cesaron las hostilidades de la guerra europea, apre-
suráronse los hombres de ciencia a sacar el mejor partido po-
sible de aquellos artefactos que antes tuvieron fines exclusiva-
mente destructores; por esto, tenemos la complacencia de se-
ñalar el hecho de que desde a bordo de un aeroplano militar
francés, al servicio de la Residencia del Gobierno de la vecina
República en Marruecos, haya tomado el geógrafo Blache una
serie de notas interesantísimas, acompañadas de hermosas foto-
grafías. La importancia de la exploración ha sido tanto mayor
cuanto que, sobre atestiguar cuan precioso auxiliar de la Geo-
grafía es el aeroplano, por la visión de conjunto que desde él
puede adquirir el observador que cruza sobre el relieve, se
Tomo xx.— Junio, 1920. 15
202 boletín de la real sociedad española
trata de un crucero a través de regiones, como el Medio Atlas,
la cuenca alta del Muluya y el Gran Atlas, casi absolutamente
desconocidas, cuya topología constituye una mancha en blanco
en todos los mapas del imperio marroquí.
No terminaremos estas brevísimas líneas sin registrar un he-
cho: la comprobación de nuestros cálculos respecto a la posi-
ble existencia de huellas glaciares cuaternarias en el Gran Atlas.
El autor, en efecto, presenta una fotografía (lám. IX, A) de la
cúspide del Yebel Ayachi, a la izquierda del cual «on devine un
petit cirque glaciaire». — «Altitude de l'avion: 4. 000 m. environ.»
Observan(^o nosotros que el aeroplano alcanzaba la misma al-
tura que esta montaña en el momento de sacar la fotografía, re-
sulta, como decíamos, comprobado nuestro juicio a propósito
de que «la línea de 'las nieves perpetuas cuaternarias tropieza
con el Medio Atlas a 3.280 m.; a 3.500 en el Alto Atlas (Ari
Ajasch), y 3.800 m. en el Tisi-n-Tamdjurdt, también en el Alto
Atlas» (i). — J. Carandell
Orueta (Domingo de): Informe sobre el reconocimiento de
la Serranía de Ronda. — Bol. Inst. Geol. de España, t. XL
(1919), p. 201-331.
Comprende este trabajo, como indica su título, la informa-
ción técnica acerca del desarrollo minero de que es susceptible
la Serranía de Ronda, que ya el autor estudió bajo el punto de
vista mineralógico, petrográfico y tectónico en una Memoria
de que oportunamente se dio cuenta en esta seeción (2).
La que ahora señalamos comprende los siguientes epígrafes:
Preparación de los trabajos. Personal. — Reconocimiento del
platino — Resultados del reconocimiento del platino. —Aspecto
económico de la explotación del platino. — Reconocimiento del
cromo y del níquel. — Procedimientos seguidos para el recono-
cimiento. — Resultados del reconocimiento de los minerales de
cromo y níquel. — Aspecto económico. — Fábrica para beneficiar
los minerales de cromo y níquel. — Resumen. — L. F. Navarro.
Palacios (Pedro): Los terrenos mesozoicos de Navarra.
(i) Hugo Obermaier y Juan Carandell: Ditos para la climatología
cuaternaria en España. (Bol. de la R. Soc. Esp. DE HlST. Nat.,
tomo XV, págs. 409-410. Madrid, 1915.)-
(2) Estudio geo Lógico y petrográfico de la Se^ranlr de Ronda, por
D. de Orueta. Véase Bol. de la R, Soc. Esp. deHist. Nat., t. XVII,
páginas 120-122.
DE HISTORIA NATURAL 208
Boi. Inst. Geol. de España, t. XL (1919), p. 3-155. (19 fi^s. de
cortes geológicos, l lám., i mapa en colores.)
Con anterioridad a 1901, el autor ha estudiado la geología de
Navarra, reuniendo luego en este trabajo los diversos datos
que ha recogido en sus investigaciones.
Hace una descripción estratigráfica y tectónica de todos los
sistemas mesozoicos, que son allí bastante fosilíferos, excepto
el Triásico; señala la existencia del Weáldico con moluscos, y
termina la Memoria con un cuadro de datos hipsométricos. —
Royo Gómez.
Palacios (Pedro): La forfnación cambriana en el Pirineo
navarro.— Bol. Inst. Geol. de España, t. XL (1919), p. 159-162
(con un corte).
Esta breve nota sirve para afirmar la existencia del Cámbrico
en la frontera franco española y al mismo tiempo para reducir
también la extensión que se le asignaba en el antiguo mapa de
la Comisión. — Royo Gómez.
KiNDELAN (Vicente): Notas sobre el cretáceo y el eoceno de
Guipúzcoa.— BoX. Inst. Geol. de España, t. XL (1919), p. 165-
198, 19 láms.
Es un resumen de las diversas opiniones que han emitido va-
rios geólogos, y en particular el malogrado Sr. Adán de Yarza.
acerca del Cretácico y Eoceno de esta provincia. Los nuevos
datos paleontológicos (numulites, alveoliaas, pistas de gusa-
nos e imprepíones de vegetales) que aporta para el estudio de
este Eoceno, dan bastante importancia al trabajo.
Ilustran la nota 19 láminas, de las que una está destinada a
los cortes geológicos, 14 a las huellas de gusanos e impresiones
vegetales y cuatro que son de panoramas. — Royo Gómez.
PÉREZ (Pedro): Estudio de los criaderos minerales de San
Rafael (Segovia). — Bul. oficial de Minas y Metalurgia, año IV
(1920); núms. 32 y 33 (49 páginas, 2 planos).
Se trata de un yacimiento, todavía muy poco explorado, de
minerales, principalmente cupríferos y argentíferos, a veces con
algún oro interpuesto; se encuentran también la chalcolita, el
wolfram, la casiterita y otras especies mineralógicas. El traba-
jo comprende una descripción general de la zona, descripción
especial de los diversos criaderos y labores hasta ahora realiza-
das en ellos, y un/esumen y consideraciones finales, terminan-
204 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD E8PAÑ01 A
do cotí la relación de los análisis realizados sobre menas proce-
dentes de estos criaderos. — L. F. Navarro.
Arango (Celso R.) y Fernández (José): Estudio industrial
del manchón carbonífero de Carballo y Cibea (distrito de
Oviedo). — Bo\. oficial de Minas y Metalurgia, año IV (1920); nú-
mero 33.
A pesar del título del trabajo, casi todo él está dedicado al es-
tudio de la constitución geológica, hecho justificado por la es-
casa importancia industrial de los yacimientos. — L. F. Navarro.
JuBES Romero (E.) y Prieto Carrasco (R. M.): Estudio ^eoló-
ff ico -industrial de los yacimientos minerales de los términos
municipales de Palos y Móguer (Huelva). — Bol. oficial de Mi-
nas y Metalurgia núms. 31 (págs. 35-63) y 32 (págs. 25-41). Ma-
drid, 1920, 25 figs., I lám.
El trabajo comprende los epígrafes siguientes: Generalidades
sobre turberas (págs. 3542); Utilización de la turba (págs. 42-50);
Geología de la provincia (págs. 50-63); Algunas ob.servaciones
sobre la vida geológica de ios ríos Tinto y Odiel (págs. 25-28);
Origen y formación de lagunas y turbales (págs. 28-30); Natu-
raleza de las turberas objeto de este estudio (págs. 31-38); Ex-
plotación y beneficio (págs. 38-40); Conclusiones (págs. 40 41).
L. F. Navarro.
Navas (P. Longinos): Fósiles del Oligoceno de ] Ábros (Te-
ruel). — Ibérica, año VII (1920), págs. 282 y 283, 4 figs.
Primera noticia de unos interesantes hallazgos fosilííeros, en-
tre los que figuran restos de Rana., aves, insectos, araña, etc.
El autor ofrece para más adelante un estudio detallado de este
yacimiento. — L. F. Navarro.
ViLASECA (Salvador): Caracterizado del Silúric superior i
Devónic inferior a Almoster (prov. de Tarragona). — Butll. Ins
titució Catalana d'Hist. Nat., Barcelona, 1919, págs. 172-176,
I fig.)
Los documentos paleontológicos encontrados por el autor le
permiten resumir los conocimientos actuales sobre los terrenos
paleozoicos de la provincia de Tarragona, en la serie siguiente:
1. Permo-carbónico. Culm. (Pizarras y grauwacas con Nerei-
tes, Myrianites, Lophoctenium, Palaeopteris, Blquisetutn? , etc.)
2. Devónico. Gediniense. (Caliza griotte amarillenta con
Encrinus.) •
DE HISTORIA NATURAL 306
3. Silúrico. Gotlandiense. (Pizarras blancas p negras con
Monographis priodon, Al. turriculaius. — Pizarras blanqueci-
nas con Monograptus Halli, M. Sedgivikü, Climacograptu&sp.)
L. F. Navarro.
ViLASECA (Salvador): Movíment ascensional de les platges i
costes de Salou i Tarragona. — Butll. Institució Catalana d'Hist.
Nat., Barcelona, 1919, págs., 146-147.
Breve nota dando nuevos datos que confirman el movimien-
to oscilatorio del litoral catalán, que se hunde en las costas de
Levante (Masnóu, Vilasar, etc.), mientras que se eleva en el ma-
cizo cretácico de Garraf. — L. F. Navarro.
Faura i Sans (M.): La Costa Llevantina s^enfondra: Causes i
efectes del temporal del 29 i 21 de Febrer, /92o. — Butll. Institu-
ció Catalana d'Hist. Nat., Barcelona, 1920, pág. 58 59.
Según el autor, el movimiento geotectónico de descenso es
general en esta comarca catalana, pero periódico y ondulatorio.
Los temporales marinos, y muy especialmente el que se mencio-
na en esta breve nota, obran activamente sobre la costa, cuyo
terreno van ganando para el mar. — L. F. Navarro.
Broquetas (Josep); Sobre la zona nteiamórfica de Vadear-
ca i turó d^En Falcó. — Butll. Institució Catalana d'Hist. Nat.,
Barcelona, 1920. págs. 27-29.
Descripción de los fenómenos de metamoifismo ocurridos en
el contacto del granito con las pizarras arcillosas (probablemen-
te gotlandienses) de la localidad. Se han producido corneanas,
pizarras moteadas (tachetées) y pizarras ser.icíticas y satinadas. —
L. F. Navarro.
Harlé (Edouard): I. Restes d'' Eléphant et de Rhinocéros trou-
vés récemment dans le Quaternaire de la Catalogue. — II. bxa-
men de la dentition d^un cráne de Rhinocéros trouvé dans le
Quaternaire, en Catalogue. — Butll. Institució Catalana d'Hist.
Nat., Barcelona, 1920. págs. 40-43.
La primera nota se refiere, probablemente, a un quinto molar
inferior de Elephas nteridioualis, encontrado cerca de Tarra-
gona. La Fegunda describe la dentición de un hermoso ejemplar
referible al Rhiuocero^ tichorhinus procedente del cuaternario
de Cataluña. — L. F. Navarro.
Gentil (Louis): Notes de Géologie tectonique de VEspagne
2W BOLKTIN DB LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA •■
méridionale. — C. R. Acad. des Se; t. i66, pág. 1.003; t- 1^7 >
págs. 83, 238, 299, 373 y 727-
El autor ha reunido en un folleto las notas siguientes, de que
ya nos hemos ocupado con anterioridad:
/. Sur fexistence de grdndes nappes de recouvrement dans la provin-
ce de Cadix.
II. Sur r extensión, en Andalousie, des nappe% ds recouvrement de la
province de Cadix.
III- '^ur l'origine des nappes de recouvrement de I' Andalousie
IV. Sur I' age des nav oes df recouvrement de I' Andalousie et sur leur
raccordetient avec les nappes pré'ifaines.
V. ?ur les déoóls néogenes du détroit Nord Béiique,
VI. Sur le ^ynchroiisme des dépóts et des mouvements orogéniques
dans Íes détroits Nord-Béiique et Sud-Rifain.
E«?tas notas constituyen un todo orgánico y deben ser leídas
juntas. Contribuyen a esclarecer la historia de las comunicacio-
nes atlántico-mediterráneas durante el Neógeno, demostrando
de una manera evidente la simultaneidad de los estrechos Noid-
Bético y Sud-Rifeño, hecho que nosotros habíamos afirmado
hace tiempo (i). — L. F. Navarro.
Fleury (Ernest): Formes de desagrégation et d^usure en
Portugal.— Mem. publ. par la Soc. Portugaise des Se. Nat. Se-
rie géologique, núm. i,Lisbonne, 1919, 146 págs., 3 cuadros,
8 figs., 9 láms.
El asunto del trabajo está tratado, tanto de una manera ge-
neral y sistemática, como puramente descriptiva local. En el
primer sentido interesa en general a cuantos se ocupan de es-
tudiar modelados terrestres. En el segundo concepto tiene par.
ticular importancia para los geólogos españoles, por la analo-
gía de condiciones climáticas y de constitución petrográfica de
España y Portugal. Todos los tipos de escultura señalados se
encuentran en suelo español, donde su estudio de conjunto está
por hacer, si bien poseemos algunos fragmentos del mismo
como, por ejemplo, las sagaces observaciones de Prado acerca
de las formas del granito en la provincia de Madrid.
El libro está dividido en tres capítulos. El primero y segundo
estudian sistemáticamente las formas de desagregación y de
desgaste (usure) de las rocas. En el tercero, mucho más exten-
so, se describen algunos tipos de estas formas tomados de lo'
calidades portuguesas. El trabajo concluye con una copiosa bi-
(i) Véase: Yebala y el bajo Lucus, pág. 153; Observaciones geológi-
cas en la Pe-ilnsula Y ebálica {Marruecos), págs. 27 y 28.
DE HISTORIA NATUBAL 207
b'iografía y la explicación detallada de las láminas.— L. F. Na-
varro.
DuPARC (Louis) et Grosset (Augustin): Recherches géologt-
ques et pétrographiques sur le district niinier de Nicolai- Paw-
íía.— Genéve, 1916. (294págs. en 4.° mayor, 26 láms., 62 figs. y
y una gran carta geológica en colores a escala i : 50.000J.
Aunque no se refiera a motivo que directamente nos intere-
se, debe citarse este hermoso trabajo monográfico que puede
servir como modelo de descripción geológico-minera de una
extensa comarca ( 3.600 km^ ).
La publicación es el resultado de estudios emprendidos en
1912 por el profesor Daparc y proseguidos por el mismo y el
doctor Grosset hasti J915, habiendo colaborado también nume-
rosos discípulos del primero, entre ellos nuestro consocio señor
Pina de Rubíes.
La riqueza minera consiste sobre todo en yacimientos plati-
níferos, y también de cromita, hierro, cobre y oro. En este sen-
tido es interesante la comparación con nuestra Serranía de Ron-
da, en que tantas esperanzas se fundaron no hace mucho, y con
la cual el distrito de Nicolai Pawda guarda muchas relaciones
de constitución geológica. — L. F. Navarro.
SucH (Miguel): Avance al estudio de la caverna «Hoyo de la
Mina», en Málaga, publicado por el «Boletín de la Sociedad
Malagueña de Ciencias». — Málaga, 1920, 86 págs., 47 figs.,
19 láms., I plano.
Aunque con modestia que le honra, pretende el autor negar
valor científico a su trabajo, garantizan su mérito el haber teni-
do la dirección constante del ilustrado D. Eduardo S. Navarro,
investigador de la cueva «El Tesoro», en Torremolinos, y el
Abate Breuil, quien durante su estancia en Málaga le dio impor-
tantes enseñanzas prácticas, animándole a seguir sus investiga-
ciones y publicar los resultados. El autor se revela en esta Me-
moria como especialista entendido y sagaz.
Empieza tratando de la situación de la caverna «Hoyo de la
Mina», que está a 9 kilómetros de Málaga, en el macizo jurásico
llamado <■ Cantal Grande».
El yacimiento ha sido alterado por los buscadores de tesoros;
pero, por fortuna, quedan trozos en que se con^^erva por com-
pleto la posición primitiva, y en ningún caso lo revuelto alcanza
más que al neolítico y parte superior del paleolítico.
2M boletín de la SEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Ei neolítico es sepulcral, conteniendo enterramientos, si bien
los restos humanos no son abundantes.
Parte del trabajo referente al neolítico empieza por un dete-
nido estudio sobre la cerámica encontrada, que forma una rica
y variadísima serie con tipos nuevos y especiales. Hace luego
capítulos aparte de los biazaletes, de los collares, objetos de pie-
dra, huesos trabajados y huesos humanos, terminando con un
breve resumen.
La segunda parte está dedicada al que llama nivel mixto, en
que considera que hay mezclados materiales del paleolítico y
del neolítico. En ella trata, primero, de los diferentes instru-
mentos de sílex allí encontrados, y luego, de los objetos de ador-
no, fauna y restos humanos, terminando con un resumen en que
manifiesta su opinión de que el origen de la mezcla de instru-
mentos paleolíticos y neolíticos no debe considerarse debida en
todos lados a las alteraciones posteriores al depósito, sino «al
contacto entre los primeros inmigrantes neolíticos con los ha-
bitantes epipaleolíticos de esta región».
En la tercera y última partes trata del nivel paleolítico , que se
refiere a una sola calicata, subdividiendo el estudio en el del
piso superior que, con interrogante, clasifica de Tarnoisense.
Abundan las hojas de dorso rebajado, los raspadores circulares
y perforodores de silex, juntamente con buriles y un anzuelo
fabricado con una concha de Patella.
El nivel inferior y quizá el más interesante, es un capsiense
con industria lítica, semejante en sus tipos a la auriñaciense,
por lo que la supone equivalente a esta civilización europea.
Abundan las hojas y existen puntas de muesca basilar, pseudo
tipos de Chatelperron y de laGravette, raspadores circulares y
buriles laterales de punta arqueada.
Los pueblos que habitaron la caverna eran esencialmente pes-
cadores, y es notabilísimo un anzuelo de hueso de la forma de
los actuales de acero.
El Sr. Such se propone completar el estudio de esta caverna
y de otras de la región continuando las excavaciones empren-
didas- — F. DE LAS Barras y E. H. -Pacheco.
Sesión del 7 de Julio de 1920
PRESIDENCIA DE D. ROMUALDO GONZÁLEZ FRAGOSO
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué apro-
bada.
Admisiones y presentaciones.— Fueron admitidos los señores pre-
sentados en la sesión anterior, y propuestos para nuevos socios
numerarios Mr. Charles Alluaud, Director de la Misión Científi-
ca francesa de Rabat; Mr. André Théry, Entomólogo de dicha
Misión; D. Adolfo Vázquez Humasqué, Ingeniero agrónomo,
Director de la Granja Regional de Baleares; D. Antonio Este-
ban de Faura, Ingeniero agrónomo. Director de la Estación Oli-
varera de Hellín, y D. Guillermo Colom, de Soller, presentados
los dos primeros por el br. Bolívar (D. I.), y los tres últimos por
los señores Crespí, Bartolomé y Bolívar (D. C).
Asuntos varios.— El Presidente saluda en nombre de la Sociedad
al distinguido entomólogo francés Mr. Charles Alluaud, que está
pasando unos días en Madrid, viniendo de Marruecos, donde ha
sido encargado de establecer un Museo de Historia Natural en
Rabat.
— Mr. Alluaud, después de agradecer el saludo que le dirige la
Presidencia, hace votos porque la exploración científica de Ma-
rruecos sea realizada de común acuerdo por los naturalistas
franceses y españoles.
— El Presidente da cuenta de que por el Ministerio de Estado
se ha concedido a la Sociedad la suma de 15.000 pesetas, y que
inmediatamente se va a reunir la Junta Directiva, con objeto de
hacer un plan detallado de las expediciones que se proyectan, y
remitirlo para su aprobación al Ministerio de Estado.
Comunicaciones verbales.— El Sr. Cabrera entrega una nota sobre
«Dos nuevas ratas de la isla de Borneo», y además promete otra
nota sobre los Murinos de marruecos, destinada al tomo extra-
ordinario.
—El Sr. Bernaldo de Quirós (D. J. L.) da cuenta de una ex-
cursión realizada últimamente a la laguna de la Janda, presen-
tando un resumen de ella.
Tomo xx. — Julio 1920. -' 16
aio boletín de la real sociedad espaSola
— El Sr. González Fragoso indica que, en una excursión verifi-
cada durante el pasado Junio a Torrelodones (Madrid), el señor.
Cogolludo ha encontrado dos especies interesantes de roya
Una la Puccinia Benedicti Sydow, sobre hojas y brácteas de
Cniciís Benedictus L., especie que hasta ahora sólo era conoci-
da de Belgrado (Serbia). La otra es la Puccinia Andryala (Syd.)
Maire, sobre Andryala Rothia Pers. {=^A. arenaria Bss. et Rt.),
que por vez primera se encuentra parasitada por el dicho uredal.
— El Sr. Casares (D. A.) comunica el hallazgo del Sphagnutn
Pylaici Brid. en la Península.
— El Sr. Fernández Navarro comunica, en nombre del señor
Carandell, una nota sobre un «Yacimiento titónico de Cabra».
— El mismo señor presenta un trabajo acerca del yacimiento
plioceno de Tetuán, que destina al tomo de Memorias que va
a empezar a publicarse sobre Marruecos.
Secciones- — La de Valencia celebró sesión en el Laboratorio de
Hidrobiología Española, bajo la presidencia del Sr. Boscá (E.),
asistiendo también el Sr. Jiménez de Cisneros, Director del Ins-
tituto General y Técnico de Alicante.
— El Sr. Moróder presenta para nuevo socio numerario a don
Julio Bonet Sanchís, y el Sr. Bogani a D. Rafael Balaguer.
— El Sr. Trigo expone la idea de ornamentar el parque «Los
Viveros» con reconstrucciones de grandes reptiles y mamíferos
fósiles, siendo esta la primera manifestación vital del programa
a desarrollar en pro de la divulgación de las Ciencias Naturales
en Valencia.
— El Sr. Presidente presenta una nota acerca de los sistemas
mioceno y plioceno en nuestra provincia.
— El Sr. Jiménez de Cisneros lee otra acerca de yacimientos
fosilíferos encontrados en Alicante y Murcia, siendo enviada a
Madrid para su inserción en el Boletín.
— El Sr. Pardo da cuenta de la solemnidad con que se proyec-
tan celebrar las bodas de oro de la Sociedad; los reunidos acuer-
dan asociarse a los actos que con dicho motivo se realicen.
DE HISTORIA NATURAL 211
Trabajos presentados
DOS NUEA^AS RATAS DE LA ISLA DE BORNEO
por
Hngel Cabrera
En un lote de mamíferos enviado por la casa «Gerrard and
Sons», de Londres, ha recibido el Museo Nacional de Ciencias
Naturales varios ejemplares de Rattns obtenidos en la Paragua
y norte de Borneo por el célebre colector A. Everett, que ve-
nían clasificados bajo el nombre general de Mus niusschen-
broekiy aun cuando ninguno de ellos pertenece a esta especie.
Estudiados detenidamente dichos ejemplares, la forma de la Pa-
ragua resulta ser R. luteiventris Alien, mientras en ios que pro-
ceden de Borneo se reconoce el R. whiteheadi Thos. y otras dos
especies que no he podido encontrar descritas en ninguna parte,
viéndome así precisado a considerarlas como nuevas.
Rattns melinogaater sp. n.
Una rata de pequeño tamaño, muy parecida exteriormente a
R. liiteiventris de la Paragua, pero con las manos obscuras
por encima y la parte facial del cráneo sensiblemente más
alargada.
El color general parece a primera vista entre leonado ocrá-
ceo y pardo canela, aunque examinado de cerca es realmente
una mezclilla muy fina de ante ocráceo y negro, con notable
predominio de este último en el dorso. En las partes inferiores,
el color es amarillo margarita, pasando gradualmente al matiz
de los flancos y teniendo todos los pelos la base gris. Sus ex-
tremidades anteriores son por encima de un color pardo madera
obscuro, con los dedos blancuzcos; las posteriores, blancas. La
cola es obscura, unicolor.
Cuando se examina con la lente el pelaje de esta, rata, sa ve
que en las partes superiores está formado por cerdas suasres
mezcladas con algunos pelos lanosos y cerdas más duras, casi
espinosas. Las cerdas suaves y los pelos son de un color gris
claro, cenia punta de ante ocráceo, y las cerdas -espinosas, que
predominan en medio del dorso, de un blanco grisáceo con la
punta negra. En las partes inferiores hay cerdas muy suaves y
pelos lanosos, unos y otros amarillentos con la base gris.
El cráneo se asemeja, en general, al de R. bíikif representado
212 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
por Bonhote (Fasciculi Malayenses, I, lám. IV, fig. 2). Del de
i?, luteiventris se diferencia por ser relativamente más estre-
cho y alargado, lo que se observa sobre todo en la región facial
cuando se mira por encima, siendo la diferencia debida en gran
parte a la mayor longitud de los nasales, que por delante sobre-
salen mucho más en la especie de Borneo que en la de la Pa-
ragua.
Dimensiones del tipo: cabeza y cuerpo, 120 mm.; cola, iio;^
oreja, 14; pie posterior, 25,4.
Cráneo: longitud total, 31,5; longitud basal, 26,6; ancho ci-
gomático, 14; ancho interorbitario, 5,2; diastema, 8; serie molar
superior, 5,7.
Tipo: Macho adulto, de Bongón (Borneo septentrional), obte-
nido por A. Everett en 8 de enero de 1893. Museo Nacional de
Ciencias Naturales, núm. 19. XII. 13. 33.
La única especie de Ratius de pequeño tamaño (es decir, con
el pie menor de 30 mm.) que parece asemejarse a ésta, entre las
muchas que hay en el Archipiélago Malayo, es R. bceodon, del
Kina Balu; pero en ella el pelo es más espinoso, el del vientre
no tiene la base gris, y les dientes son sensiblemente más chi-
cos. R. whiteheadi también se le asemeja algo en la colora-
ción, pero tiene las partes inferiores más ocráceas, y el cráneo
es muy distinto, con la caja cerebral más ancha y sus aristas
laterales superiores formando ángulos postorbitarios bastante
salientes. R, rapit y R. kina son de tamaño algo mayor y tie-
nen el color del vientre bruscamente separado del de las partes
superiores, 5' R. perliiteiis es por debajo gris, no amarillento.
En cuanto a R. ephippiurn, juzgando por la descripción original
es de un color enteramente distinto.
Rattus trachynetus sp. n.
Una rata pequeña y de color obscuro, con una gran mancha
negruzca ocupando el lomo, formada por espinas duras muy di-
ferentes, en estructura y coloración, del resto del pelaje.
Este roedor es tan distinto de los demás Rattus de su ta-
maño que se han descrito del Archipiélago Malayo, que no ne-
cesita ser comparado con ninguno de ellos. En las partes supe-
riores, el color dominante es pardo Natal, estando el pelaje
compuesto de pelos lanososos y cerdas suaves, los primeros
grises y las segundas de un blanco amarillento en la base, luego
sepia y, algunas, negras en la puntita. Hacia el lomo y parte
alta de los flancos, las cerdas se hacen más num irosas, más
DE HISTORIA NATURAL 213
fuertes y con una ancha zona de color avellana, por lo que estas
partes aparecen lavadas de este último matiz, pero el lomo
mismo está cubierto de espinas duras de cerca de 9 mm. de lon-
gitud, con una estría lateral y de color blanco amarillento con
la punta negra, ocultando algunos pelillos lanosos grises, de
modo que allí se forma una gran mancha ovalada, áspera y ne-
gra, que se extiende desde detrás de los hombros hasta un cen-
tímetro de distancia de la base de la cola. El color de los flan-
cos pasa gradualmente a gris pálido sucio en las partes inferio-
res, donde hay cerdas suaves amarilletas y pelos lanosos blan-
cuzcos con la base ceniza. Las extremidades anteriores son algo
más pálidas que el color general, y las posteriores blancuzcas.
La cola, muy desnuda y de un sólo color.
El cráneo presenta la caja cerebral muy ensanchada, y bas-
tante elevada en la región parietal. Las aristas laterales, aunque
tiende a formar ángulo saliente, no llegan a presentar una punta
postorbitaria bien marcada. Los dientes son relativamente pe-
queños.
Dimensiones del tipo: cabeza y cuerpo, 116 mm.; cola, 100;
oreja, 13,5; pie posterior, 27,4.
Cráneo (con la región occipital y los arcos cigomáticos rotos):
ancho interorbitario, 6; diastema, 7,4; serie molar superior, 4,6.
Tipo: Macho adulto del Kina Balu, obtenido por A. Everett
en enero de 1894. Museo Nacional de Ciencias Naturales, nú-
mero 20. II. 16. II.
A primera vista, creí que esta rata pudiera ser el i?, bceodon,
que también se encuentra en Kina Balu y es de color pardo ro-
jizo, con el pelaje muy espinoso y los molares pequeños; pero
Thomas, en su descripción original, dice que el pelaje del vien-
tre no tiene la base gris, y no hace la menor mención del gran
manchón dorsal obscuro, que es lo primero que en el animal
-que acabo de describir salta a la vista.
A PROPÓSITO DE CIERTAS PUBLICACIONES
por
Manuel Aulló y Costilla
- Desde hace tiempo sigo con interés las publicaciones que so-
bre Patología vegetal, principalmente de causa zoológica, viene
'realizando el distinguido Cuerpo de Ingenieros Agrónomos. Y
214 "BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
he deducido que, al progreso científico le es tan funesta la exi-
gua sinceridad investigadora, como la utópica pretensión de
emnisciencia.
Una recientísima publicación sobre Enfermedades de las
plantas me decide a escribir estas cuartillas, que van contra los
procedimientos que en libros y folletos, conferencias y revis-
tas se vienen siguiendo por parte de algunos autores, cuyo?
nombres, por consideración personal, omito, ya que sólo he de
ir contra esos falsos medios con que se pretende hacer ciencia
española.
Defectos imputables a todas las publicaciones a que voy a re-
ferirme, son los relativos a la falta de preparación y de suficien-
te investigación personal cuando no es nula, al prurito de com-
poner obras o tratados generales en materia tan vasta, que
ningún tratadista puede dominar y a la falta de estudio de la
bibliografía española. Así se observa que la mayor parte de es-
tas publicaciones son traducción de otras extranjeras, inadapta-
bles en muchos casos a nuestros climas, sin que por el más ele-
mental deber que a todo investigador se impone se haya iiecho
un estudio comparativo del agente dañoso y de la importancia
de sus daños.
Monografía conozco en que el autor se ha limitado a separar
criptogamas e insectos perjudiciales a la especia vegetal útil
(que en el caso a que me refiero es el olivo), con solamente el
punto de vista de considerar su existencia posible en nuestra
Patria por su área de dispersión, dando así como nacional lo
que acaso pueda considerarse como un resumen patológico in-
ternacional de la especie estudiada (?). Otras veces los nombres
vulgares han servido a algunos publicistas para lanzarse a es-
cribir sobre una especie cualquiera, sin tener en cuenta la va-
riabilidad de aquellas denominaciones, llegando a c'asificacio-
nes científicas tan peregrinas como las que suponen a la Lynian-
tria dispar L., vulgarmente llamada lagarta en muchas regio-
nes, la misma especie que la Malacosoma neustria L., de la
provincia de Córdoba, y el Tortrix viridana L., de las de
Badajoz y Huelva.
Quienes esto dicen y así pregonan su preparación entomoló- '
gica, no contentos con el campo agrícola, se aventuran en el
forestal, tratando de arreglar la casa del vecino sin tener orde-
nada la propia.
Yo pregunto: ¿no queda ya nada por hacer, entre otras va-
rias, contra las plagas de la filoxera y la langosta?
La misma falta de preparación se hace patente si se exagera
DE HISTORIA NATURAL 215
el afán de traducir, ya que no basta conocer medianamente un
idioma cuando no se domina el fondo de un asunto. Si al menos
se tratara de difundir conocimientos de obras fundamentales de
adquisición difícil, justificación tendría este procedimiento de
aumento bibliográfico que no puede ser propio; más no puede
tenerla quien, olvidando los más conocidos preceptos de la ley
de imprenta y apoyándose en manualitos al alcance de todos,
dan como propio su texto o sus grabados, publicando conferen-
cias que sólo difieren del original en su mala traducción o en la
pésima reproducción de sus láminas.
Los conocidos manuales de la Enciclopedia Wery, Entontólo-
gie et Parasitologie agricoles, de Guenaux, y Maladies des
plantes cultivées, de Delacroix et Maublanc, ya traducidas al es-
pañol por una casa barcelonesa, y el más modesto, Destruction
desinsectes, de Clement, han sacado de muchos apuros.
El procedimiento es peregrino. Se necesita un grabado de tal
especie; el Dociostaurus o Stauronotus inaroccaniis Thunb.,
pongo por caso, y no se tiene a mano alguno a pesar de su
abundancia, pues se toma de Guenaux el Acridiiim peregrinum
y se le llama Stauronotus. Se trata del Pieris de la col: pues se
reproduce el Pieris brassicae, y como en siendo brassicae debe
ser por lo visto todo igual, se consigna al pie que es la Mames-
ira de aquel nombre específico, cual si los Nóctuidos fueran
Piérides.
Por el mismo método se copia de Clement una lámina del
Cephus pygtnaeus que, como del suborden Chalastogastra
(Tentredonidea) de los himenópteros, carece del pediculado
abdomen que autor y adaptador le confieren. Así resulta que el
error de Clement, que no se supo apreciar, se transmite al cas-
tellano, aunque el autor español asegure al final de su obra (?)
que esos grabados del natural proceden.
Estos errores gráficos corren parejas con los del texto..., y
vamos siempre a la consabida falta de preparación. No es dis-
culpable en quien se decide a poner cátedra traducir, que al
erizo le gustan las ensaladas, ni reflejar el desconocimiento de
clasificaciones elementales, como el de los conceptos de espe-
cie y variedad. En alguna de las publicaciones a que vengo dis-
cretamente refiriéndome, se incluyen IsLS Silpha entre los co-
leópteros crisomélidos a que el género Haltica corresponde.
La consideración de que esas publicaciones o conferencias no
vayan dirigidas a gente docta no justificará nunca la difusión de
errores.
Otros, por último, aseveran la falta de estudio de una especie:
216 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
dañosa, intentando realizar difíciles investigaciones que ya fue-
ron hechas, por no tomarse la imprescindible molestia de empe-
zar por conocer la bibliografía española. Así se ha llegado a pu-
blicar que el estudio de la Tortrix viridana L. era desconocido
en España, y aun en otros países, negando al propio tiempo la
paternidad del mejor sobre la Lymantria dispar L, a un emi-
nente forestal, cuyos trabajos utilizaron siempre quienes con
posterioridad sobre este asunto escribieron.
Y paso ya al examen del expresado Manual de enfermedades
de las plantas^ cuya posibilidad de obra didáctica es considera-
da también por sus autores. Desgraciadamente éstos no han sa-
bido sustraerse a esos tres principales defectos de muchos
escritos agronómicos. Falta de preparación y de investigación
personal, prurito de componer obras generales sin suficientes
antecedentes para ello, y desconocimiento de la bibliografía
nacional.
En las clasificaciones, hechas con poco cuidado, los autores
no solamente no trataron de consignar la adoptada, sino que
descuidaron en algunos casos la escritura del nombre científico,
omitiendo, además, indebidamente la indicación de autoridad
que imperativamente establecen las leyes de la nomenclatura.
Tales errores u omisiones con ser sensibles, no son los más
graves. Estos corresponden principalmente a confusiones de
clasificación, de morfología y biológicas.
Indicando de pasada el poco acierto que revela el uso de la
palabra esencia que bien pregona su origen de allende el Piri-
neo, insisto en el lamentable descuido que revela la confusión
de grupos taxonómicos; ninguna obra de carácter científico,
aunque sea divulgadora, y más si aspira a su adopción docente,
puede desconocer lo que son el Upo, la clase, el orden y \a. fa-
milia, para usarlos indistintamente o como equivalentes a gru-
po; y que el Tylenchiis, gusano, y el Tetranychus, arácnido, no
son insectos; ni aun a la ligera puede afirmar que la cabeza de
los insectos es siempre de una sola pieza; ni que las maxilas
son otro par de piezas análogas a las mandíbulas; ni puede
tampoco confundir el labro con el labio inferior, sentando que
el labro se alarga, resultando articulado en los hemípterús,
con otras cosas por el estilo que no consignaré por no hacer
interminable este escrito.
En la parte biológica también se incurre en lamentables errores
y en inexactitudes de concepto y de lenguaje; tal sucede al afir-
mar sin pruebas, contrariamente a lo conocido hasta ahora como
carácter general, que la oruga de la Zenzera aesculi tarda tres
DE HISTORIA NATURAL 217
años en su evolución y que produce galerías descendentes, como
si las ascendentes no las practicara. Que las orugas de la Cne-
thocampa processionea, sostienen con telas de araña las ho-
jas que les sirven de alimento. Que es una borra blanca laque
envuelve los huevecillos del Liparis dispar. Que la larva del
Btiprestis mariana solo a veces roe la madera, dando como
medio exclusivo para reconocerla el ensanchamiento de los ani-
llos torácicos. ¿Pues qué sucede con otras larvas de buprésti-
dos? Que las orugas de la Lasiocatnpa pini descienden para
invernar en el suelo, cuando precisamente esto no ha sucedido
en la única plaga de esta especie presentada en España. Recor-
dar sin más aclaraciones el alisado de las ramas bajas de los
árboles, cuando los preferidos por esta oruga son los de edad
media en que, de no existir la humana, la poda natural suprimió
aquellas; aconsejar la destrucción de bolsas, en especie que no
las construye y el empleo de fues^os con pantallas contra las
mariposas, cuando es este un medio ineficaz en los ensayos he-
ches, revela en los autores que lo escribieron, si no un total
desconocimiento del capítulo forestal de su obra, sí al menos un
indisculpable descuido en conocer lo publicado sobre la mate-
ria. Esto mismo revela el hecho de omitir especies que cual la
Evetria buoliana Schiíf. es de máximo interés forestal por sus
perjuicios (i), señalando en cambio otra del mismo género, Re-
tinia resinana (Evetria resinella L.) que es secundaria.
Análogas omisiones se observan en otros capítulos y en el
curso de la obra, cual sucede con la Malacosoma neustria L.,
plaga' de frutales como de especies forestales y azote con la
Aglaope infausta L., de los almendrales levantinos, cuya espe-
cie ha sido totalmente omitida.
En los cuadros de caracteres sintomáticos, de difícil aprecia-
ción, como sucede en el de la vid con el Vesperus xatarti, cuyas
hembras llaman los autores carraleja, aceitera, sin duda por
confusión con los Meloe, se deslizan erratas (?) cual la de con-
signar entre las orugas lignívoras del tilo a la Vanessa poly-
chloros L. (!).
Las láminas, de cuya reproducción se muestran celosos los
autores, son impropias de una obra moderna, dados el poco es-
mero con que están hechas y las mutilaciones de las originarias,
no difíciles de reconocer. Así lo pregona el lapsus de reprodu-
(i) Precisamente para evitar la introducción de esta especie nociva
los Estados Unidos de Norteamérica, prohibieron la importación del
pino europeo.
218 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAf50LA
cir entre los insectos de la remolacha con el nombre de Haltica
nemoriitn, a la Haltica del roble que figura en la obrita de Gue-
naux, como es consiguiente, sobre una hoja de esta especie fo-
restal.
Hora es ya de que se someta a los publicistas oficiales o pro-
fesionales a la censura de una comisión de publicaciones com-
petente que evite la difusión de errores cual los señalados, que
al fin y al cabo se traducen en desprestigio de la ciencia es-
pañola.
ALGO SOBRE LOS LIGNITOS CRETÁCICOS
DE PORTALRUBIO, TERUEL
por ei
Or. M. Paura y Sans
El paraje de los afloramientos lignitíferos está en un amplio
valle, próximo al pueblo de Portalrubio, junto a la carretera
de Teruel, de cuya capital dista unos 6o kilómetros, siendo la
estación más próxima a la línea del Central de Aragón la de
Caminreal, a unos 30 kilómetros de bueña-carretera. ,
La época de formación geológica la consideramos en absolu-
to coetánea de la conocida cuenca minera de Utrillas, esto es,
del período cretácico inferior, comprendiendo los pisos ceno-
maniense y urgo-aptiense, puesto que los fósiles recogidos entre
las capas lignitíferas corresponden a aquellos horizontes. En
1868, Verneuil et Loriare, en su Description des fossües du
néocomien siipérieur de Utrillas et ses environs (Province de
Teruel)^ citan de Portalrubio y sus inmediaciones las especies
siguientes:
Nerinaea Utrillasi Verneuil, et Loriére. — Portalrubio.
Vicarya strombiformis Verneuil et Loriére. — Cuevas.
— Lujani Verneuil et Loriére.— Entre Portalrubio y Las Parras.
— pi^cuetana Verneuil et Loriére. — Cuencas de Chisvert.
— helvética Verneuil et Loriére. — Cuevas,
y nosotros hemos encontrado las que mencionamos a conti-
nuación:
ÜK HISIOKlA NAl ÜUAL 21».
FÓSILES DEL URGONIENSE DE PORTALRUBIO (*;
Plantas: — Troncos vegetales, e impresiones borrosas (n. 256')
Protozoos. - Foraminíferos (?) (n. 916')
Gusanos: — iVeríY es (?) sp. (n. 1264')
Gasterópodos:— Cassio/;e Lujani Coquand (n. 919')
— helvética Coquand (n. 920')
— Pzc/e/i Coquand (n. 921')
— strombiformis Verneuil (n. 922')
Cerithium Gassenrfü. Coquand (n. 1258')
, — Haiismanni Verneuil (n. 1259')
— Lamanonis Coquand (n. 923')
— Nostradami Coquand (n. 924')
— Tourneforti Coquand (n. 925')
— Valer iae Verneuil (n. 926')
— Vilanovae Verneuil (n. 927')
sp. (n. 928')
— n. sp. (n. 1260')
— sp. (n. 1261')
Natica laevigata d'Orb. (n. 929')'
Requienia Lonsdalei (del Apílense) (n, 1266')
Strombus sp. (del Aptiense) (n. 1267')
Turbo munitus Forbes (n. 1268')
EsCAFÓPODO: " Dentaliiitn cinctum (?) Mstr. (n. 1262')
Lamelibranquios: — Anomia refulgens Coquand (n. 1257')
Lima eucharis Coquand (n 1263')
Ostrea cússandra Coquand (n. 918')
— ;í7as2/?/zae Coquand (n. 917')
— af. silenus Coquand (n. 1265')
Venus sp. gr. Costei (?) (n. 930')
Las capas que hemos podido reconocer, son, de abajo arriba,,
areniscas, blanquecinas, deleznables, alternando con otras du-
ras, algo rojizas, a veces fosilífera.s; todas ellas, a su vez, alter-
nan con otras capas margosas, cenicientas; siguen en otro hori-
zonte superior las calizas azu'adas fosilíferas, con otros bancos
de calizas con Requienias. Las capas liunitíferas se hallan todas
por debajo de las caliza-, alternando con las marcas y areniscas.
En su conjunto pudimos distinguir cómo las formaciones Jig-
nitiferas hállanse interesadas por un grandioso pliegue en an-^
Hclinal, cuj'a bóveda está barrida por efecto de la erosión, al
(*) Los números que siguen a las especies citadas corresponden a
la catalogación general del Museo de Cataluña, sección de Paleontolo-
gía, donde quedan depositados los ejemplares.
220
boletín dk la real sociedad española
propio tiempo que los cotos mineros de Rillo, Pancorbo, Por-
talrubio, Cuevas de Portalrubio, Utrillas, Escucha, etc., es-
tán en perfecta continuidad estratigráfica; con la particularidad
de formar este pliegue anticlinal una torsión, puesto que la ali-
neación de Rillo en Pancrudo es, próximamente, de S. a N., en
Portalrubio es de SW-W. aNE-E, y en la mina de «Santa Qui-
teria», en Cuevas de Portalrrubio, es d'^l W. al E.
Debido a esta inflexión del anticlinal principal, las capas
Parte meridi nal del anticlinal con buzaaiienlo al S., en Cuevas.
del N. quedan ocultas debajo de las sedimentaciones terciarias
que se extienden hacia Cutanda, Valdellosa y Monreal del Cam-
po, mientras que las del S. constituyen los elevados montes del
extraordinario manchón cretácico que cubre una gran parte de
las provincias de Teruel y Castellón de la Plana; y en la zona
intermedia del anticlinal se distinguen no pocos dobleces, por
lo que los estratos cambian frecuentemente de dirección y bu-
zamiento, formando repetidos pliegues parciales, que no pueden
dejarse en el olvido al proyectar labores subterránea^ de explo-
tación minera. Según la eficacia de las presiones laterales y la
proximidad o alejamiento del anticlinal, las capas lignitíferas las
encontraremos reunidas y en posición casi vertical, o bien dis-
tanciadas y con mediana inclinación, como ocurre en la mina
«Santa Quiteria», de Cuevas, en la que la capa lignitííera en ex-
plotación tiene 40° de inclinación hacia el S., con un grueso
DE HISTORIA KATÜBAL
221
medio de o'yo metros; y on la mina «Emilio», de Portalrubio,
más de 70° hacia el N.-NW., por lo que el eje del anticlinal co-
rresponde en el intermedio. (Véanse las dos fotografías que
acompañamos.)
Para determinar el número y potencia de las capas lignitífe-
ras, apenas se encuentra un minero que haya practicado una la-
bor ordenada de reconocimiento completo que dé luz para de-
terminar la estructura de la extensa cuenca lignitífera iníracre-
tácica de las provincias de Teruel y Castellón, a no ser en las
minas de Utrillas, puesto que en todas se ha procedido al labo-
reo de una explotación superficial, rutinaria, llevada acabo con
cierta modestia, y pretendiendo obtener beneficios inmediatos.
AnticUnal del Neocomiense en Portalrubio, provincia de Tsruei.
Con esta labor de rapiña y temporera, según favorables circuns-
tancias comerciales, abandonándose frecuentemente las labores,
se dificulta el precisar él número de capas lignitíferas, intere-
santes para una explotación sistemática. Es, no obstante, fre*
cuente el admitir un máximum de nueve a catorce capas.
Pero como nos hallamos en un pliegue en anticlinal, falta po-
ner en claro si estas capas son o nc repetidas por efecto del ple-
gamiento, o bien son realmente la mitad en >u génesis. Hallada,
que también estudió esta cuenca, estima que puede contarse
con un espesor de diez metros de carbón aprovechable en la re-
gión Central, tres metros en la de Levante y cinco metros en la
de Poniente. Gascón, fijándose en las capas reconocidas como
útiles en los tres grandes afloramientos estudiados de Utrillas,
Aliaga y Pillo, anota un espesor total de doce metros en los pri-
meros y de ocho en el último. Modernamente, Adaro admite
una potencia media indudable de cinco a seis metros de carbón
rnineral, bajo una superficie útil de 20.000 hectáreas, cubicando
un mínimo de 750 millones de toneladas.
S22 boletín de la. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Por lo que se refiere al coto minero de Portairubio, pudimos
apreciar que, si bien las capas se presentan casi verticales, por
«star próximas al eje de elevación, éstas se encuentran todas
en el lado N. del anticlinal, mientras que las de Cuevas corres-
ponden al lado S. del propio anticlinal. Además, las capas tien-
den a alejarse de la vertical hacia el N., puesto que en la capa
descubierta en unas labores de exploración que se están reali-
zando, a los 53 metros de profundidad tiene los 73*^, y en algu-
nos afloramientos superiores tendía a allanarse con ^=¡° de buza-
miento. Parece ser, por el reconocimiento superficial que hici-
mos de N. a S, en el sentido transversal, que por lo menos pue-
den haber cuatro capas beneficiables, de las cuales dos son re-
conocidas, con una potencia de 0*40 a i'50 metros. Y debemos
recordar que en Utrillas llegan a alcanzar las capas lignitíferas
hasta dos metros de grueso, siendo las mejores, según fama,
la sexta y la séptima.
Sin embargo, descendiendo por el pozo y reconociendo las ga-
lerías inferiores, al practicar los reconocimientos interiores, nos
dimos cuenta que el espesor es constante en las capas de las zo-
nas menos afectadas por el anticlinal, pero que en las próximas
al eje de levantamiento varían frecuentemente de grueso, así
como de naturaleza mineral, de la que daremos algunos detalles
a continuación.
NATURALEZA DEL MINERAL
Las capas lignitíferas en algunos afloramientos presentan un
-grueso de tres metros, con elementos margosos obscuros inte-
restratificados, o bien estrechas capas de arenisca; por lo gene-
ral, cada uno de los afloramientos presentan el grueso de más
de un metro.
Ahora bien: la capa realmente carbonosa, objeto de explota-
ción, varía extraordinariamente por efecto de las interposicio-
nes de los otros elementos estériles, siendo las arcillas o margas
los predominantes.
Las piritas son más o menos frecuentes, fáciles de distinguir a
simple vista por su brillantez metálica característica, presentán-
dose pareadas Xb. pirita y la marcasita. En la zona superficial
estos elementos piritosos están en descomposición, dando a las
aguas de filtración una coloración rojiza de hidróxido férrico,
que arrastran, al propio tiempo que se forman eflorescencias de
azufre libre, el que, sin duda alguna, es causa de los incendios
espontáneos en las escombreras y en los rellenos del interior de
DE HISTORIA NATURAL 223
las galerías. En el caso de realizarse la transformación química
en los mismos estratos, entonces se forman los nodulos limoni-
tizados de óxido de hierro, conservando las mismas formas de
los sólidos piritosos por epigénesis; los que encontramos es-
parcidos libremente en la superficie del terreno, siendo revela-
dores de la existencia de las capas lignitíferas subyacentes.
Cristales de yeso muy perfectos hemos podido recoger en las
escombreras carbonosas, después del lavado habido por efecto
de las lluvias. El yeso forma parte de la masa li.nitífera, aun-
que en cristalizaciones incluidas en el lignito, siendo los crista-
les mayores de unos 3 centímetros.
Existe, además, otro elemento carbonoso: el azabache, for-
mando nodulos o betillas entre las capas lignitíferas, el que
había sido objeto de explotación en otros tiempos.
Es de suponer que las reacciones hidroquímicas que se reali-
zan en la denudación de las capas carbonosas llegan hasta una
profundidad de 30 metros, siendo menos profundo este efecto
de descomposición en las zonas en que las capas presentan una
inclinación menor de los 45°, esto es, que se aproximan a la ho-
rizontalidad.
Los carbones de la cuenca infracretácica de las provincias de
Teruel y Castellón de la Plana, de un modo general, se caracte-
rizan por los siguientes rendimientos, según el ingeniero de mi-
nas Sr. Adaro:
Calorías 5 . 000
Carbón fij o
Materias volátiles
Humedad
Cenidad
Azufre
Nosotros recogimos varias muestras de la capa descubierta
recientemente en las labores de exploración, hasta los 53 metros
de profundidad; siendo el promedio de los lignitos de Portal-
rubio délas propiedades siguientes:
Densidad l '46
Calorías Berthelot-Mahler 3'75o 36.470
Cenizas I3'6 °/o
Azufre i '64 a 5'72 "/^
Mientras que los de Utrillas son: de i'3i de densidad; de 46'48
de carbono fijo, hasta 53*3 por 100; y calorías, de 4.655 a 5.208,
según L. Bermejo y Vida.
)00
a
7.
,000
37
a
62°/o
5-
a
35 »
2
a
12 »
3
a
10 »
I
a
3 »
224 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
La destilación seca del lignito rinde:
Gases no condensados io'3 "/j,
Aguas amoniacales I3'3 r,
Alquitranes 8'5 >
Residuo carbonoso 67*9 >
100
Estos subproductos los hemos ensayado también separada-
mente. Y en último resultado, el valor real del carbono fijo os-
cila entre 47*4 por 100 a 62 9 por 100, pudiendo admitirse un
promedio del 55 por 100.
La naturaleza de las cenizas, que presentan una tonalidad ro-
jiza, es bastante ferruginosa; y los elementos que en ellas pre-
dominan son:
Residuo inatacable (sílice y silicatos) 27 W^
Hierro y alúmina 38 »
Cal (reducida a óxido) 26 »
Magnesia (redueida a óxido) 4 »
Otros elementos 5 %
100
El exceso de hierro es procedente de las piritas.
Vamos ahora a formular un cálculo teórico de las riquezas
carbonosas que, probablemente, existen en el subsuelo de Por-
talrubio.
En el supuesto del común sentir de los geólogos que han es-
tudiado aquellas cu-encas lignitíferas infracretácicas, esto es, de
que pueden haber por lo menos cuatro capas beneficiables de un
grueso medio de o'7o metros, en tal caso, podrían calcularse
teóricamente probables, sólo en Portalrubio, unas 400.000 to-
neladas. Advirtiendo que la zona admitida puede prolongarse
por uno y otro extremo, así como en profundidad, al propio
tiempo que las capas, al alejarse de la vertical, van adquiriendo
mayor desarrollo, resultando real y positivamente aumentadas
en su altitud.
Dado el precio elevado que actualmente tienen los carbones
en el mercado, pueden explotarse hoy en día los cotos mineros
de esa cuenca lignitííera; pero es sabido que en tiempos norma-
les deben abandonase por la carestía -de los transportes.
DE HISTORIA NATURAL 225
Para asegurar, pues, una explotación duradera, deberá pro-
cederse a su destilación; y en este caso, los elementos que po-
drían ser objeto de una explotación industrial, son: los gases
condensables que podrían transportarse a presión para el alum-
brado público, las bencinas y éteres benzoicos, los petróleos y
los aceites grasos, las breas y, por último, las sales amonia-
cales.
SPHAGNUM PYLAIEI Brid. EN EL N. W.
DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
por
Hntonío easares^Gil
Examinando unos esfagnos que hace tres años había cogido
en los Calluneto-Spha^neüim de la provincia de Lugo, encuen-
tro el raro Sphagnum Pylaiei Brid., doblemente raro en Euro-
pa porque no ha sido hallado más que en una reducida zona de
la Bretaña (Francia).
El ejemplar que tengo de esta zona (Armórica, leg. Camus) es
de tallos o ramas principales bastantes largos (lO centímetros),
con bastantes ramas laterales muy cortas, y toda la planta de
color purpúreo oscuro.
En la provincia de Lugo el Sphagmtuí Pylaiei cubre una ex-
tensión de varios metros cuadrados en la Gándara grande de
Ferreira del Valle de Oro, cerca de la carretera; forma céspedes
puros en algunos sitios, pero más generalmente está mezcla-
do con Carex y Spliagniirn rubelluní Wils. Su color no es pur-
púreo, sino bronceado o negro, como es frecuente en los ejem-
plares americanos, albescente en las plantas muertas, y los
tallos y ramas largos (de unos 5 centímetros de longitud), mues-
tran muy escasas ramas cortísimas, por lo que se acerca a la
var. sedoides Brid.
Tomo xx. — Julio, 1920. 17
326 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
NOTICIA ACERCA DEL ENCUENTRO DE NUMEROSOS
YACIMIENTOS DEL' LIÁSICO MEDIO ALPINO
EN EL S. E. DE ESPAÑA
por
Daniel Jiménez de Gisneros
En el año 191 2 encontré el sistema liásico en la provincia de
Alicante y de ello di cuenta a nuestra Sociedad en una breve
nota. Continuando mis excursiones durante lósanos 1916a 1919
he logrado encontrar otros yacimientos, que por su número, la
cantidad de fósiles que encierran y por la circunstancia de haber
encontrado numerosas especies no conocidas en España, serán
objeto de una Memoria que he de presentar a la Junta de In-
vestigaciones científicas. Sirva esta nota de preámbulo al traba-
jo que aún no he terminado.
Muy lejos estábamos de pensar hace una docena de años,
cuando buscábamos con afán la más insignificante mancha fosi-
lífera, que tan cerca teníamos los más curiosos 3'acimientos. Es
que el Lías medio de la Región ofrece sus fósiles en yacimien-
tos sumamente reducidos. El encuentro es, en muchos casos, una
casualidad, y apartándose pocos metros del lugar en que se
halla alguna de estas acumulaciones, las capas están casi en
absoluto desprovistas de restos orgánicos.
En estos reducidos yacimientos el número de especies es muy
grande, contándose los ejemplares por miles. Separados unos
de otros por largas distancias y siendo las capas de constitución
muy diversa, se hace preciso fijar estos yacimientos con la
brújula, dirigiendo visuales a puntos bien conocidos y próxi-
mos. Sin esta precaución es muy difícil volver a encontrarlos,
y así es que la primera operación que debe hacerse es fijar su
posición, y por no haber tenido esto presente, no he podido vol-
ver a encontrar uno de los mejores depósitos fosilíferos de la
Sierra de la Espada (i).
No siendo estas líneas más que una breve noticia, no debo
entrar en detalles al exponer largas listas de fósiles. El primer
yacimiento encontrado fué el de la Romana, y casi simultánea-
(i) No hay necesidad de hacer corrección por declinación magné-
tico, bastando tener presente que disminuye en esta región próxima-
mente unos 8' por año.
DE HISTORIA NATUR.iL 227
mente el del Algayat. Sucesivamente encontramos los de la Sie-
rra de la Espada, Sierra de Quivas, Rabillo de Quivas, Monte
Runal, Micliavila, Orts, etc., y últimamente los dos de la Moleta
de Togores, que por la abundancia y belleza de los fósiles es
digno remate de esta bella fauna del Lías alpino, casi descono-
cida en nuestra patria.
La primera y breve noticia que se tuvo de fósiles de esta fau-
na se debe a los trabajos de MM. Bertrand y Kilian, hechos con
motivo de los terremotos de Andalucía en 1884. El señor
Kilian cita una Zeilleria Partschi Opp. y un Pygope Aspa-
ría Meneg. El Sr. Calderón recogió alguno, de la caliza blanca
de la Sierra de Esparteros (Sevilla). El Sr. Azpeitia me comu-
nica haber visto fauna parecida en la provincia de Jaén, y por
los detalles relativos a los yacimientos (i) juzgo que el Lías me-
dio de Upo alpino forma una faja que atraviesa Andalucía,
corta la provincia de Murcia y termina en la de Alicante.
En los depósitos de Lías alpino del S. E. de España se en-
cuentra la casi totalidad de las especies citadas en Hierlatz y en
Italia. Esto hace preciso consultar obras muy variadas, y ad-
viértese una particularidad notable en estos depósitos, y es que
los hay conteniendo casi esclusivamente braquiópodos (Moleta
de Togores, Quivas, La Espada) mientras que en otros (Sie-
rra del Cantón, Algayat, Romana, etc.) se encuentran además
de braquiópodos, varias especies de ammonites, y algunos, aun-
que raros, gastrópodos y lamelibranquios.
La naturaleza de las rocas cambia de unos depósitos a otros.
En la Mola de Novelda se encuentra formado por una caliza se-
micristalina gris, a trechos rosada, beneficiada como mármol, y
la extracción de los fósiles es muy difícil, si bien estos pueden
obtenerse con bastante limpieza. En Michavila es vina caliza are-
nosa amarillenta la que contiene una rica fauna muy variada. En
Cofé es una caliza blanca ceroide y lo mismo sucede con algu-
nos puntos de Quivas y la Espada. En el Algayat es una caliza
roja semicristalina y los fósiles se extraen bastante bien.
Son hasta el presente^iS los yacimientos fosih'feros-qae' he-
mos encontrado, algunos de una riqueza extraordinaria, marca-
dos con un asterisco. Hay , como es de suponer, especies comunes,
pero las hay también que sólo se encuentran en un yacimiento o,
para ser más exactos, que hasta el presente las hemos encontra-
(l) De esta edad son los yacimientos del Lías medio del Rincón de
Egea (Carayaca) de los que me ocupé hace poco tiempo y que di a co-
nocer a nuestra Sociedad.
228 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
do en un solo lugar. La especie Pygope Aspasia Menegh., que-
ha servido como clásica para marcar un horizonte fosilífero en
el extranjero, se encuentra en España en cantidad considerable
en algunos puntos; pero, nótase que en algunos de ellos se en-
cuentra sólo la variedad Myrto (Algayat) mientras que en
otros (Moleta de Togores) sólo la variedad niajor.
Del grupo Zeilleria se encuentra una especie abundantísima:
Zeilleria Hierlatzica Opp., siendo el yacimiento del Algayat el
que presenta mayor cantidad, habiéndolas de forma de triángu-
lo isósceles o ya equilátero y aun isósceles en que la base es-
mayor que los lados. La proporción de sus dimensiones no es
por tanto un carácter constante, y aunque en las descripciones,
se suele decir que es más alta que ancha, si los autores hubie-
ran tenido a la vista 200 o más ejemplares como poseo, no ha-
brían atribuido valor ninguno a la relación entre sus magni-
tudes.
Lista de los yacimientos del Lías medio de la provincia
de Alicante.
Sierra*de la Mola. * Peña del Sol (Sierra del Alga--
S, de la Ofra. * yat). *
S. de Orts. Barranco de la Zarza (ídem id.).
Monte del Runal. Calderón de la Zorra.
Sierra de Hondón de los Frailes. Cerro de la Cruz de la Algue--
S. de Cofé o Cofer. ña. *
S. de la Romana. * Sierra del Algarejo.
Yacimientos del Lias medio de la provincia de Murcia
Sierra del Cantón de Aba- Sierra de Quivas (Barranco del
nilla. ^ Cura).
Fuente del Algarrobo. Rabillo de Quivas.
Moleta de Togores. * Sierra de la Espada **
Moleta de Veitia. Rincón de Egea (Carayaca). *
De éstos hay que restar el yacimiento de Cofé; en él hemos
encontrado sólo restos indeterminables, pero que, dada la natu-
raleza de sus rocas, es positivamente liásico, y el del Rincón de
Egea, en Caravaca, del que ya nos ocupamos en otro lugar (i).
(i) Escrita esta nota y aprovechando una corta licencia que la Su-
perioridad me concedió, he visitado, en los primeros días de septiem-
bre, el Rincón de Egea y he obtenido una gran cantidad de fósiles. El
yacimiento contiene, principalmente, braquiópodos, algunos lameli-
branquios y sólo dos cefalópodos: un pequeño Amaltheus y un Belem-
DE HISTORIA NATURAL 229
Las listas que se ponen a continuación son sólo provisionales
y el número de especies encontradas es mucho mayor. Algunas
-se han considerado como nuevas (?) por no haberse citado en las
obras consultadas. Algunas obras, aunque pocas, no han podido
ser revisadas por su rareza o estar agotadas, haciéndose preciso
un viaje al extranjero para la clasificación de algunas especies.
Debo expresar aquí mi agradecimiento al profesor Mr. Paul
Fallot, que ha tenido la atención de remitirme la clasificación
de unos cuantos braquiópodos, coincidiendo en un todo con mis
trabajos, como puede demostrarse por las noticias publicadas ya
en nuestra Sociedad. Los señores Capellini, de Bolonia, y Cana-
vari, de Pisa, me comunicaron también la identidad de la fauna
alpina con la por mí encontrada. Los ejemplares que Mr. Grebel
me envió de Hierlatz son tan iguales a los que he preparado, que
he tenido que señalarlos para no confundirlos. Los dibujos de la
publicación del Sg. Dal Piaz (Fauna di Sospirolo) parecen una
representación de algunos de los que poseo.
LÍAS MEDIO DE ALICANTE
L — Yacimiento de la Mola de ^ovelda
Harpoceras Kisslingi Hug. Spiriferina obtusa Opp
.. — Boscense Reynés. Terebratula furlana Zitt.
— Fieldingii Reynés. — punctata Sow.
— Rutliense Menegh. — Beyrichi Opp.
— Cornacaldense Tansel. — Bittneri Geyer.
Nautilus striatus Sow. ? Zeilleria (Magellania) Partschi
Belemnites sp. Opp.
Pleurotomaria sp. Rhynchotiella plicatissima Quenst.
Trochus af. Nerii Fue. — polyptycha Opp.
Lima af. norigliensis Tausch. — furcilata Theod.
Pectén megalotus Gemm. — tetraedra Sow.
— cequivah'is Sow. — variabilis Schlot.
Spiriferina alpina Opp. Pseiidodiadema sp.
IL — Yacimiento de la Ofra y Michavila
Harpoceras retrorsicosta Opp. Harpoceras subplanatus Opp.
— af. ruthenensisM.eneg. — boscense Reynés.
nites. Entre los braquiópodos se hacen notar muy bellos ejemplares de
Pygope Aspasia Meneg. var. major, Spirifefina obtusa Opp., Sp. alpina
Opp., Rhynconella polyptycha Opp,, Rh. tetraedra?., etc., etc. El yaci-
miento es de tanto interés como el de la Moleta de Togores, y en breve
entregaré una nota a la Junta.
230
boletín de la real sociedad ESPASOLA
? Grammoceras thouarsense
d'Orb.
? Hammaíoceras siibinsignis Opp.
(Estas dos especies son del Lías
superior.)
Belemnites sp.
Solarium inornatiim Neri.
— sp.
Straparollus (Discoheiix) af. si-
nister d'Orb.
Pleiífotomaria sp.
? Gryphcea obliquata Sow.
Spiriferina rostrata Schlot.
Terebratula punctata Sow.
Zeilleria (Magellania) hierlat^ica:
Opp.
Rhynchonella variabilis Schlot,
— Fabianii Dal Piaz.
— plicatissima Quenst^
— latissima Fucini.
— Cianii Fue.
— Gümbeli Opp.
— curviceps Quenst.
III. — Yacimiento de la Sierra de Orts.
Bhynchoneüa variabilis Schlot.
Harpoceras af. Kurrianum Opp
Terebratula punctata Sow.
IV. — Yacimiento del Monte Riinal.
Harpoceras Kurriatium Opp.
— sp-
Pectén megalotus Gemm.
— sp.
Spiriferina rostrata Schlot.
Rhynchonella Gümbeli Opp.
— Cianii Fue.
— Caroli Gemm.
Rhynchonella Fraasi Opp., varie-
dad paucicostata
Dal Piaz.
— polyptycha Opp.
— Fabianii Dal Piaz
(var. humilis nov.?)
— sp.
V. — Yacimiento de Hondón de los Frailes.
Harpoceras boscense Reynés? Pectén disciformis Schubler.
VI, — Yacimiento de Cofé.
Fósiles indeterminables en caíiza blanca ceroide y calizas fuertes
idénticas a las del Monte Runal.
Vil. — Yacimiento de la Romana
Harpoceras Kurrianum Opp.
— Cornacaldense Tausch.
— Boscense Reynfts.
PhyHloceras Partschi Opp.
— af. Capitanei Cat.
Ly loceras Sutneri Geyer.
Lytoceras ovimontanum Geyer..
(Muy frecuente.)
Rhacophyllites lariensis Menegh.
(Especie que pasa al Lías supe--
rior.)
Atractites sp.
DE HISTORIA NATURAL
221
Pectén disciformis Schubler.
— Stolic^kai Gemm.
Spififerina rostrata Schlot.
— obtusa Opp,
— alpina Opp.
Terebraticla punctata Sow.
— Marice d'Orb.
— corniita Sow. var, es-
trecha.
— cornuta Sow. var. an-
cha.
Zeilleria numismalis Lamk.
— Partschi Opp.
— Hierlat^ica Opp.
Rhynchonella variabilis Schlot.
var. de tres plie-
gues en el bocel.
Rhynchonella bidens Phillips.
Dalmasi Dum.
De LottoiTíaX
Piaz.
Gianbeli Opp.
forticostata BOckht
F abianii HaW idiZ .
af. po lyptycha
Opp.
latissima Fue.
curviceps Quenst.
tetra'édra Sow.
plicatissima
Quenst.
Paoli Canav. ?
sp.
VIH. — Yacimiento del Algayat (Peña del Sol).
Harpoceras kurrianion Opp.
— cornaca/úfense Tansch.
— Bertrandi Kil.
— Fieldingii Reynés.
Phylloceras teruistriaíus Meneg.
RhacophyUites lariensis Meneg.
Lytoceras ovimontaniim Geyer.
— Sutneri Geyer.
^goceras submuticum Opp.
— Haiieri Geyer.
— sp. (De vueltas cilindri-
cas y costillas muy
agudas.)
RhacophyUites af. Mímate nsis
D'Orb.
Protogrammoceras celebratum
Fue.
Harpoceratoides Boscensis Reynés.
Lytoceras af. fimbriatum Sow.
Atractites sp.
Belemnites variados, algunos de
gran tamaño.
Nautilus de pequeño tamaño.
Pleurotomaria anglica Sow.
Solariiim sp.
Pectén cingulatus Stur.
Pectén Stolic\kai Gemm.
Cardiían italicum Fue.
Spiriferiná rostrata Schlot.
— alpina Opp.
— obtusa Opp.
— pinguis Ziet.
— undata ? Canav.
— brevirostris Opp.
— griphoidea Uhlig.
— Sylvia Gemm.
Terebratula punctata Sow,
— jiivavica Geyer (for-
ma larga.)
— subovoides Córner .
— Marice d'Orb.
— Edwarsi Dav.
— cornuta Sw.
Zeilleria Hierlat:{ica Opp.
— Pai-tschi Opp.
— numismalis Lamk,
Pygope (Glossothyris) Aspasia
Mengh. var. Myrto.
Rhynchonella Fraasi Opp.
— variabilis Schlot. va-
riedades d e dos-
282
boletín de la real sociedad espaSola
pliegues,, de tres y de cuatro
en el bocel.
Rhynchonella plicatissima Quenst
tránsito a la Rh.
cun'iceps Quent.
— De Lotioi Bal Fiaz.
— polyptycha Opp.
(forma alargada.)
— bidens Phillips.
— decussata Münster ?
— forticostata Bockh.
— latifrons Stur.
— Dalmasi Dum.
— retusifrons Opp.
— Paoli Canav.
Rhyrchonella Fabianii Dal Piaz.
— Giimbeli Opp.
— quinqiiecostata sp.
nov. ? (Valva dorsal con cinco
costillas redondeadas y anchas;
valva ventral con cuatro costi-
llas igualmente anchas. Forma
un tanto deprimida, triangular
o en forma de sector de unos 70°
de abertura. En un ejemplar de
los que poseo, las costillas ex-
tremas se dividen, formando así
siete en la dorsal y cinco en la
ventral. Muy rara.)
IX. — Yacñniento del Barranco de la Zarza
Spirifefina brevirostris Opp.
— Tessoni David.
— adscendens Deslong.
Terebratula yetvieuili Deslong.
Rhynchonella plicatissima Quenst.
sp.
X. — Yacunie7ito del Calderón de la Zorra.
Harpoceras Kurrianum Opp.
jEgoceras sp. (de costillas agudas
y vueltas cilindricas).
Lytoceras Sutneri Geyer.
Spiriferina alpina Opp.
Terebratula Verneuili Deslong.
— Uhligi Geyer.
Rhynchonella variabilis Schlot.
Rhynchonella Fabianii Dal Piaz.
— Dalmasi Dum.
— plicatissima Quenst.
— Giimbeli Opp-
— curviceps Quenst.
. — Icevicosta Stur.
Terebratulina? sp. nov.? (muy
rara).
XI. — Yacimiento del Al g are jo.
Harpoceras cornacaldense Tausch. Rhynchonella Dalmasi Dum.
Spiriferina rostrata Schlot.
— alpina Opp.
— acuta Stur
Terebratula Marice d'Orb.
Rhyncho7iella Fraasi Opp.
Fabianii Dal Piaz.
variabilis Sehlot.
Cianii ? Fue.
latifrons Stur.
tetraedra Sow.
XII. — Yacimiento del Cerro de la Cruz
Pectén Stolie'^kai Gemm.
Spiriferina brevirostris Opp.
— acuta Stur.
Spiriferina adscendens Deslong.
Terebratula punctata Sow.
— Marice d'Orb.
DE HISTORIA NATURAL
233
Terebratula bimammata Rothpl.
Lyra erecta nov. sp. ?
Rhynchonella Cianii Fue.
tetraedra Sow. trán-
sito a la Rh. decórala.
Rhvnchonella curviceps Quenst.
i'ariabilis Schlot.
Cidaris sp.
Pentacrinus sp.
LIAS MEDIO DE MURCIA
I. — Yacimiento del Cantón de Ahanilla
Terebratula punctata Sow.
— Maricv d'Orb.
Pygope Aspasia Menegh.
Rhvnchonella curriceps Quenst.
— plicatissima Quenst,
— Cianii Fue.
El yacimiento del Cantón se encuentra junto a un depósito
Bayociense y sus fósiles se hallan confundidos con los del Lías,
fáciles de distinguir por el color rojo oscuro del Bayociense de
este punto, conteniendo Sphceroceras Gervillei Sow., Pleuro-
tomaria ornata Sow., Pleurototnaria conoidea Desh., Phyllo-
ceras Circe d'Orb., Stephanoceras sp., Ferisphincfes sp., Hel-
cion sp., etc., etc.
l[. — Yacimiento de la Fuente del Algarrobo
Phylloceras Capitanei CatuUo.
Spiriferina rostrata Sehlot.
Pygope Aspasia Menegh., var.
Myrto
Terebratula punctata Sow.
Rhynchonella sp., muy grande de
siete u oeho costillas muy agu-
das en el bocel y cerca del bor-
de frontal.
Zeilleria. . • sp. ind.
III. — Yacimiento de la Moleta de Togores
? Patella tirolensis Tausch., de muy
pequeño tamaño.
Peden sp.
Spiriferina alpina Opp.
— obtusa Opp.
— obtusa var. conclusa
nov. ?
— pijiguis7.\e\t.
— gibba Seg.
Terebratula Marice d'Orb.
— punctata Sowv
— juva7>ica Geyer.
Zeilleria Partschi Opp.
Waldheimia Waterhousi David.
— venusta Vhlig.
Waldheimia Choffati Haas.
— alpina Geyer.
— Engelhardti Opp.
Pygope rheumatica Canav.
— AspasiaMeneg.v&T. ?na;or,
var. acuta y var. plana.
— Chry silla Uhlig-., un solo
ejemplar algo deterio-
rado .
Rhynchonella furcilata Theod. y
varias formas in-
termedias entre
esta esp. y la Rh.
Caroli Gemm.
— curviceps Quenst.
234
boletín de la real sociedad ESPAf50LA
Rhynchonella latifrons Stur.
— plicatissima Quens.
— Biiclii Eomer.
Caroli Gemm.
— Dahnasi Dum.
— pectin ifor m is Ca-
nav.
— fascicostata Uhlig.
— af. cerasulum Fue.
— Stanleyi Gemm.
— Iceiñcosta Stur.
— variabilis Schlot.
forma grande.
— cuneiformis Ca-
nav.
Rhynchonella tetracdra Sow., gran
tamaño.
— latissima Fue.
Se he riña ? Gemm.
— polyptycha Opp.
— Buchi'Rom..
— Defferi Opp.
— sp., muy gran tama-
ño, con cuatro pliegues en el
bocel déla valva ventral. Cos-
tillas agudas en su terminación,
midiendo a veces siete milíme-
tros de arista a arista conse-
cutiva. Form.a casi tan larga
como ancha.
IV. — Yacimiento de Veitia.
Phylloceras Partschi Stur. Rhynchonella plicatissiina Qnenst.
V. — Yacimienfo de Quivas.
Pectén cingulatu^ Phillips.
Spiriferina Móschi Haas.
— rostrata Schlot.
— brevirostris. Opp.
— gibba Seguenza.
— Tessoni David, varie-
dad deitanica nov.?
Terebratula punctata Sow.
— Bittneri Geyer.
— Marioi d'Orb.
— Verneuili Desl.
Aulacothyris resupinata Sow.
Zeilleria Partschi Opp.
Pygope (Glossothyrii) rostrata
sp. nov. ?
— rheumatica Canav. va-
riedad depressa.
Lyra erecta sp. nov. ?
Koninckina Pichleri Bitt.
Rhynchonella af. Alberti Opp.
— Stephensi ? David.
— prona Opp
— tetraedra Sow. que*
sirve de tránsito a
la Rh. decórala.
— sp.
VI. — Yacimiento del Rabillo de Quivas
Spiriferina undata Canav.
— Di-Stefanoi ? Dal Piaz
Spiriferina sp. ind.
Terebratida Marice d'Orb.
— subovoides ROm.
Pygope Aspasia Menegh var.
Myrto.
V
Rhynchonella af. Fraasi Opp.
— lubrica Uhl.
— Delmensis Haas.
— curviceps Quenst.
— tetraedra Sow., va-
riedad que sirve de tránsito a la
Rh. decorata.
DE HISTORIA NATURAL
286^
VIL — Yacimientos de la Sierra de la Espada
Dientes de Oxyrhina y Lamna.
Amaltheus margaritatus ??
Pectén discifonnis Schubler.
Lima sp.
Píaciinopsis ' uclpensis Tausch,
Cytherea Serradensis Tausch.
Anomia nuda Terq. et Piette.
Spiriferina alpina Opp.
— Torbolensis Tausch.
— obtusa Opp.
— obtusa Opp. var. con-
clusa nov. ?
— pinguis Ziet.
— Tessoni David.
— adscendens Deslong.
— brevirostris Opp.
— angulata Opp.
— Walcotti Sow.
— gibba Seguenza.
— acuta Stur.
— Sylvia Gemm
— Móschi Haas.
Terebratula undata Menegh.
— Mano'd'Orb.
— Bittneri Geyer. de
muy gran tamaño
46 mm. X 43 mm.
— juvarica Geyer.
. — Lycetti.
— sp., muy bella forma
alargada, de borde
en un plano y algo
deprimida.
— ¿7zma?nmaía Rothpl.
— Cerasulutn Zitt.
— Taramellii Gemm.
Zeilleria Hierlat^ica Opp.
— Partschi Oop.
Waldheimia f uriana Zitt. var. an-
gustata-
— f uriana Zitt. var. elon-
gata .
— Ewaldi Opp.
Pygope vel Glossotln-ris Aspasia
Meneg. var. major.
— Aspasia Meneg. var.
Myrto.
— rostrata sp. nov. ?
— rheumatica Canav,
nimbata Opp.
Lyra erecta sp. nov. ?
— deitanica sp. nov. ?
Aulacothyris resupinata Sow.
Koninckina sp.
Rhynchonella tetraédra Sow. trán.^
rata -
sito a.]a Rh. deco-
— curviceps Quenst.
— polyptycha Opp..
— af. polyptvcha
Opp. (I).
— De Lottoi Dal Piaz.
— variabais Schlot. de
varias formas y
dimensiones.
— Fraasi Opp.
— Jlabellum Uhlig^
non Menegh.
— af. fastigata ? Gui-
llieron. (2)
— Alberti Opp.
— latissima Fue.
— bidens Phillips.
— Dalmasi Dum.
— fissicostata Suess.
— af. Paoli Canav.
(i) Forma ovoide, bellísima, que recuerda a la Rh.plicaiella Sow., y que ha sida
calificada como sp. nov. por el Sg. Canavari. En la descripción que se hará en la
Memoria propongo para ella el nombre de Rh. Canavarii, como homenaje al in-
signe paleontólogo italiano.
(2) El nombre fastigata aparece en la monografía publicada en la Paleontolo-
gie Suisse, vol, XIV; corresponde a una forma eolítica, pero el nombre específico-
so es latino.
!236 boletín de LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Jihynchotiella retusifrons Opp., Rhynchojiella prona O-^-^.
forma muy gran- — Canevá; Dal Piaz.
de. - — quinquecostata sp.
— invetsa ? Opp. nov. ?
Formando un grupo hemos encontrado la Spiriferina ros-
trata Schlot., Pygope Aspasia Meneg. var. Myrto y Rhyncho-
nella polypiycha Opp.
El yacimiento del Rincón de Egea publicado en julio de 1917
contiene algunas especies de las aquí citadas. Conviene adver-
tir que hice allí la indicación de una nueva especie de Posido-
nomya, que debe no tenerse en cuenta (P. Hervasi nov. sp,),
que es realmente la especie Dioiis pisana Fucini.
Los braquiópodos allí citados fueron: Spiriferina rostrata
Schlot., Sp. alpina Opp., Terebratula Jaiiberti DesL, T. Ver-
neuili Desl., T. af. provincialis Desl., Rhynchonella tetraédra
Sow., Rh. vctriahilis Schlot., Rh. polyptycha Opp., Rh. Buchi
RSmer., Rh. fissicosf ata Suess. Leptaena sp. ind.
. EXCURSIÓN ORNITOLÓGICA A LA JANDA
(Marzo-Abril de 1920)
por
José L- Bernaldo de Quirós
Este modesto trabajo es el resumen de los datos y observa-
ciones que hice en la excursión que realicé en los pasados me-
ses de marzo y de abril a la laguna de La Janda y que creo de
interés para los entusiastas de la ornitología, por ser aquélla una
región poco explorada por nuestros naturalistas (*).
Expondré aquí las observaciones que he podido hacer de las
especies por mí vistas y cazadas, de su modo de vivir y lugares
que frecuentan; no sin pedir a mis lectores un poco de benevo-
lencia, en atención a que ni como escritor, ni como científico, me
atrevo a dar cuenta de ellas a esta Sociedad.
(*j Mr. Irby en 1895 pviblicó en inglés una hermosa obra titulada
The ornithology of the straits of Gibraltar, en la que, con todo detalle,
-están descritas todas las especies de estas regiones observadas por él,
y en particular las de La Janda.
DE HISTORIA NATURAL 23T
Llegué a Veger de la Frontera el 22 de marzo pasado, donde
me establecí.
El automóvil deja a los viajeros en un lugar denominado el
Puente Basca, situado a unos trescientos metros de altura sobre
el nivel del río Barbate.
Allí comienza una terrible cuesta que es el azote de los via-
jeros, con un suelo de guijarro, irregularmente empotrado en la.
tierra, que pone a prueba el mejor de los calzados.
Cuando se logra llegar al pueblo, y se empieza a caminar por
la calle de la Corredera, desde donde se divisa, mirando al Nor-
te y Este, toda la hermosa e inmensa campiña de La Janda, limi-
tada por las sierras de R