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7J 





MAI APR 191984 



BREVE HISTORIA DE MEXICO 



JOSE VASCONCELOS 



BREVE HISTORIA 

DE MEXICO 



COMPANIA EDITORIAL CONTINENTAL, S. A., MEXICO 

DISTRIBUIDORES: 
ESPANA-ARGENTINA-CHILE-VENEZDELA-COLOMBIA 

Bolivia BrasH - Costa Rica Dominican a Ecuador "EL Salvador 
Estados Unidos Guatemala Honduras Nicaragua Panama Paraguay 
: Peru Portugal Puerto Rico Uruguay 



Primera edicifo: Julio de 1956 

hnpresiones: 1956; 1957; 1959; 1959; 1960; I960; 1962; 1963; 
1965; 1966; 1968; 1969; 1971; 1971; 1973; 1974; 1975; 1975; 

1976; 1977 

Vigesimasegunda impresi6n : 
marzo de 1978 



Derechos Reaervados en Lengua Espanola>~1956, Primera Pubticacifa 

COMPANIA EDITORIAL CONTINENTAL, S, A. 
CALZ. DE TLALPAN Ntrn. 4620, Mexico 22, D. F. 

MIEMBRO BE LA CAMARA NACIONAL DE LA INDUSTRIA EDITORIAL 
Registio Niim. 43 

DISTRIBUIDORES PRINCIPALES EN: 

Av, REP. ARGENTINA NtJM. 168, BARCELONA 6, ESPANA 
Av, CANNING NtMs. 96, 98 Y 100, ESQ. PADILLA 1414, 

BUENOS AIRES, ARGENTINA 

AMUNATEGXJI NtJM. 458, SANTIAGO DE CHILE, CHILE 

CRUZ VERDE A VELAZQUEZ NtJM. 71, CARACAS, VENEZUELA 

CALLE DEL CEKteno DE EGIPTO (ONCE) Ntrni 2-56, 

BOGOTA, COLOMBIA 

IMPRESO EN MEXICO PRINTED IN MEXICO 



ADVERTENCIA DE ESTA EDICION 



KANSAS CITY (MO) PUBLIC IIBRAR? 



Desde que aparecieron las primeras ediciones de esta obri- 
ta dedicada a la interpretation de la historia patria, la gaz- 
moneria politica se ensano contra el autor, acusdndolo de 
irreverencia. Nunca, sin embargo, se le pudo tildar de ine- 
xacto. Al llegar a esta edicion final, el autor advierte que los 
males por el senalados, se han recrudecido en vez de aliviarse. 
Todo lo que aqui condena, estS triunfante en los hechos. La 
realidad ha superado a los mfis oprobiosos pronosticos. 

Es deber de la historia y funcion del educador, no s61o 
narrar, tambien apreciar los sucesos. Los textos de historia 
oficial, a semejanza de los cronistas de la poca de los Fa- 
raones, se creen abligados a rendir pleitesia al Faradn por 
todo cuanto hizo, malo o bueno, tan s61o porque fue el Fa* 
raon quien lo hizo, Asi nuestros historiadores, se empefian 
en of recer a la ninez la figura de cada uno de nuestros repre- 
sentativos, juzgfindolos no por lo que fueron sino por el papd 
que representaron. S^gtin este criterio ^burocrfitico* 1 , el ha- 
ber sido Presidente, el llegar a Diputado, absuelve por si solo 
de tcxJa culpa y predispone a la consagraci6n de una historia 
servil. Por fortuna, es lo cierto que nunca han podido los 
malvados enganara las generaciones que les suceden. Nunca 
falta un desocupado que haga el catlogo de los crimenes 
que la 6poca no pudo castigar. El future se encarga de con- 
denar antes de que comience el olvido. 

El desprecio de la historia es a menudo la unica sancion 
que puede alcanzar a los que al servicio del mal han conquis- 



tado la impunidad personal. Detrfis del malhechor victorioso, 
viene a menudo el fariseo que oculta o disimula sus crime- 
nes. Ambos duran lo que dura el poderfo de sus c6mplices y 
el interns de los que aprovecharon sus iniquidades. 

Todos los pueblos, en el curso de su historia, cuentan 
con epocas viles, pero solo han sobrevivido aquellos que han 
logrado poner a salvo su honra y con ella el futuro. Quien 
no es capaz de hacer justicia por propia mano, en vano es- 
pera que se la haga el extrano. La soberania supone capaci- 
dad para la justicia, en lo interno igual que en lo externo. 
Nunca un pueblo corrompido Iogr6 poners* a salvo de las 
ambiciones del exterior. 

Para las naciones, iguai que para el individuo, la verdad 
estfi por encima de todos los fetichismos que hemos procu- 
rado exhibir en estas pdginas. Si no es por la verdad, la sal 
vation no ocurrirfi jam6s. 

Sobre el criterio general de la presente obra, debo acla- 
rar que al ser escrito lo que constituye las primeras catorce 
ediciones, el autor no tenia conocimiento de obras hoy capi- 
tales para el juicio de la historia contemporfinea: los libros de 
Hillaire Belloc sobre la Refonna en Inglaterra, y el notable 
libro de Thomas Walsh sobre Felipe II y el choque de la 
Reforma religiosa europea y la Contra-Reforma y sus conse- 
cuentias en la historia de nuestro mundo hispfinico. T^mp^co 
habia llegado a manos del autor un libro decisive para la 
historia de nuestro pais: "Mexico y sus Revoluciones'\ dfel 
Lie. Gibaja y Patron. Aperte de estas obras fundamentales, 
un sinntimero de escritos contemporfineos, han contribuf do a 
fortalecer las convicciones del autor, que abucga contempla 
las primeras ediciones de sin obra como im fulgqr en la noc^e^ 
UA atisbo en la confusion que ( hoy se des^ja^para mostf^ 
no^ el proceso historico del li^eralismo cifegilBlista, que du- 
rante el Siglo XIX y la mitad del XX, logr^;apoderarse de 
las conciencias de nuestros pueblos y no s61o de sus riquezas. 
En la actualidad es fdcil comprender que una obra como la 
presence, es porcine del ilinstre movimiento de revision his- 
torica que se estfi llevando a cabo en todo el Continente, lo 



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mismo en la Argentina que en Chile. Pocas veces ha podido 
una obra verse confirmada en tan pocos afios, como ha ocu- 
rrido con la presente. Asi como entre nosotros, Juarez y su 
Reforma, estan condenados por nuestra historia, de igual 
manera Sarmiento y Alberdi en la Argentina, Pena en Vene 
zuela, Santander en Colombia, han pasado a la categoria de 
agentes del Imperialismo anglo-^ajon, cuya obra ha pericli- 
tado sin remedio. 

Como representantes del proceso de revision historica 
que se verifica en el Continente, basta citar a los principales. 
En Chile ocupa lugar senalado, Hector Sepulveda Villanueva 
y su libro "EL MITO POR TALIANO", y las obras de Pa- 
tricio de los Reyes, Renato Valdes Alfonso y Carlos Vicuna 
Fuentes. En la Argentina, Raul Scalabrini Ortiz en sus obras 
sobre economia politica argentina, demuestra la intervention 
de las casas bancarias judeo-britdnicas en asuntos de tanta 
trascendencia como la creation del Uruguay para arrancar 
a la Argentina la posesion del estero del Plata y dominar su 
economia; Armando Tonelli: ''EL GRAL. SAN MARTIN 
Y LA MASONERIA"; Manuel G&lvez en su "VIDA DEL 
CORONEL ROSAS"; los hermanos Irazusta, Vicente de Sie 
rra, Atilio Garcia Mellid, Enrique P. Ozes, Carlos Ibarburen, 
Enrique Palacios y los historiadores Rosas y Amadeo. 



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PROLOGO 



La historia de Mexico empieza como episodic de la gran 
Odisea del descubrimiento y ocupacidn del Nuevo Mundo. 
Antes de la llegada de los espanoles, Mexico no existia como 
nacidn; ana multitud de tribus sepaiadas por rios y montanas 
y por el m&s profundo abismo de sus trescientos dfolectos, 
habitaba las regiones que hoy forman el territorio patrio. Los 
aztecas dominaban apenas una zona de la mesete, en consten- 
te rivalidad con los tlaxcaltecas, y at Ocddente los tga$cos 
ejercitaban soberanfa independiente, lo mismo que por el Sur 
los zapotecas. Ninguna idea nacional emparentaba las castes; 
todo lo contratio, la m&s teroz enemistad alimentaba la ^ue- 
rra perpetua, que s61o la conquista e$panola hizo terminar. 
Comenzaremos, pues^ nuesfra exposicidn en el punto en que 
Mexico surge a la vista de la humanidad cfvilizada. Empe- 
zaremos a verlo tal y como lo contemplaron los soldados de 
la conquista f segun nos lo dicen en sus amenas crdnfcas. Por 
tortuna, fueron espanoles los que primero llegaron a nuestro 
suelo, y gracias a ello 9 es rica la historic de nuestra regidn 
del Nuevo Mundo, como no lo es la de la zona ocupada por 
los puritanos. Todavia a la fecha, cuanto se escribe de hfs- 
tona mexicana antigua tiene que fundarse en los relatos de 
los capitanes y los monies de la conquista, guerreros y qiVi/iV 
zadores, hombres de letraSj a la par que hombres de espada, 
segun la clara exigencia de la institucidn de la caballeria. 
Pues, propiamente, fue la de An$erica una ultima cruzada en 
que los castellanos, flor de Europa, despu6s de rebasar sobre 
el moro, ganaron para la cristiandad, con las naciones de Ame 
rica, el dominio del planeta, la supremada del fvturo. /ma- 



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gine quien no quiera reconocerlo, qu6 es lo qua seria nuestro 
continente de haberlo descubierto y conqttistado los mu- 
sutmanes. Las regiones interiores del Africa actual pueden 
darnos una idea, de la miseria y la esclavitud, la degradaci6n 
en que se hallarian nuestros territorios. 

Desde que aparecemos en el panorama de la historia 
universal, en el figuramos como una accesidn a la cultura 
m&s vieja y mas sabia, mas ilustre de Europa: la cultura la- 
tina. Este orgullo latino pervive a la fecha en el alma de 
todos los que tienen conciencia y orgullo; latinos s& procla- 
man los negros cultos de las Antillas y latinos son por el 
alma, segun bien dijo nuestro Altamirary), los indios de Me 
xico y del Peru. Latino es eTmesfizo desde que se formd la 
raza nueva y hablo por boca del Inca Garcilaso en el Sur, 
de Alba Ixtlixochitl en nuestro Mexico. Incorporados por 
obra de la c&nquista civilizadora, el indio y el negro a la 
rama latina de la cultura europea, nuestro patriotismo ad- 
quiere abolengo y entronca con una tradid6n prolongada y 
provechosa. De alii que todo corazon bien puesto de esta 
America hispana, indio, mestizo, mulato, negro o criollo, sien- 
te las glorias de la Espana creadora y de Italia y Roma, con 
predilecdon sobre los otros pueblos de la tierra. El mismo 
idioma latino es un poco nuestro, desde que en el culto catd- 
lico halagd nuestros oidos a partir de la infancia. Tan supe 
rior es la tradidon nuestra a la de los peregrinos del May 
flower, como grande fue la Nueva Espana en comparacidn de 
las humildes Colonias del Norte. 

Ingresamos a las filas de la civilizacion bajo el estandarte 
de Castilla, que a su modo heredaba el romano y lo supefaba 
por su cristiandad. Y es iriutil rebatir, siquiera, la fabula ma- 
ligna de una nadonalidad autoctona que hubiera sido la vic- 
tima de la conquista primero y mas tarde de nuestra nadona 
lidad mexicana, es decir, hispanomfligena. Se Hegd en cierta 
epoca a tal punto de confusion, que no faltd quien pretendie- 
se ver en Mexico un caso parecido al del Japon que al servirse 
de lo europeo, robandole la tecnica, se ha mantenido autoc- 
tono, sin embargo, en el espiritu. <--En que espiritu nacional 



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podriamos recaer nosotros, si prescindiesemos del sentir cas- 
tellano que nos formo la Colonia? gExiste acaso en lo indi- 
gena, en lo precortesiano, alguna ttnidad de doctrina o si- 
quiera de sentimiento capaz de construir un alma national? 
cfn donde esta un codigo parecido al de los samurais que 
pudiera servir de base a un resurgimiento aborigen de Mexico 
o del Peru? Desde el Popol Vuh de los mayas hasta las leyen- 
das /ncaicas, no hay en la America preoortesiana, ni persona- 
lidad homogenea, ni doctrina coherente. El Popol Vuh es 
coleccion de divagaciones ineptas, remozadas un tanto por los 
recopil adores espanoles de la conquista que mejoraban la tra- 
diti6n verbal incoherence, incomprensible ya para las razas 
degeneradas que reemplazaron a las no muy capaces que 
crearon los monumentos. El continente entero, segun advier- 
te genialmente Keyserling, estaba dominado por las fuerzas 
teluricas y no habia nacido nunca para el espiritu, o era ya 
una decadentia irremediable cuando llegaron los espanoles. 
Los espanoles advirtieron la torpeza del pensamiento abori 
gen y, sin embargo, lo tradujeron, lo catalogaron, lo perpe- 
tuaron en libros y cronicas, y hoy ya s61o la ignorancia puede 
repetir el dislate de que los conquistadores destruyeron una 
civilization. Desde todos los pantos de vista, y con todos sus 
defectos, lo que creo la Colonia fue me/or que lo que existia 
bajo el dominio aborigen. 

Nada destruyd Espana, porque nada existia digno de 
conservarse cuando ella llego a estos territorios, a menos de 
que se estime sagrada toda esa mala yerba del alma que son 
el canibalismo de los caribes^ los sacrifitios humanos de los 
aztecas, el despotismo embrutecedor de los Incas. Y no fue 
un azar que Espafia dominase en America, en vez de Ingla- 
terra o de Frantia. Espafia tenia que dominar en el Nuevo 
Mundo porque dominaba en el Vie jo, en la epoca de la colo 
nization. Ningun otro pueblo de Europa tenia en igual gra~ 
do que el espanol el poder de espiritu necesario para llevar 
adelante una empress que no tiene paralelo en la hisforia en- 
^era de la humanidad; epopeya de geografos y de guerreros, 
de sabios y de colonizadores, de heroes y de santos que f al 



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ensanchar el dominio del hombre sobre el planeta, ganaban 
tambien para el espiritu las almas de los conquistados. S<5- 
lo una vez en la historia humana el espiritu ha sop/ado en 
af&n de conquistas que, lejos de subyugar, libertan. La fn- 
dia delos Asokas habia visto conquistas inspiradas en el af&n 
del proselitismo religioso; conquistas que rebasando el esfuer- 
zo del guerrero, se establecian en el alma de poblaciones re- 
motas sin otra coercion que la del pensamiento egregio. Su 
perior aun fue la obra de Castilla, y en mayor esca/a, tanto 
por las extensiones de los territorios ganados para la cultura f 
como por el valor de la cultura que propagaba. La nobleza 
de Castilla poderosa en el esfuerzo, virtuosa y clara en la 
accidn, era la primera nobleza de Europa cuando se produjo 
la ocupaczdn del Nuevo Mundo. Y fortuna fue de Mexico el 
haber sido creado por la primera raza del mundo civilizado 
de entonces, y por instrumento del primero de los capitanes 
de la epoca, el mAs grande de los conquistadores de todos los 
tiempos, Hernando Cort6s, cuya figura nos envidia el anglo- 
sajdn, ms aun que los territorios que su conquista nos ha 
legado. 

Y el m&s grave dano moral que nos han hecho los impe- 
rialistas nuevos es el habernos habituado a ver en Cort6s un 
extra.no. /A pesar de que Cortes es nuestro, en grado mayor 
de lo que puede serlo Cuauhtemoc! La figura del Conquista 
dor cubre la patria del mexicano, desde Sonora hast a Yuca- 
t&n y mas alia en los territorios perdidos por nosotros, gana 
dos por Cartes. En cambio, Cuauhtemoc es, a lo sumo, el 
antepasado de los otomies de la meseta de An&huac, sin nin- 
guna relacidn con el resto del pais. 

El finite Cuauhtemoc lo inventan Prescott y los historia- 
dores norteamericanos, lo defienden los agentes indirectos del 
protestantismo que quieren borrar toda huella de lo espanol 
en America. Si en Mexico prescindimos de lo espano/, nos que- 
daremos como los negros, atenidos al padrinazgo dudoso de 
un Lincoln que, sdlo por razones politicas, aboli6 la esc/avf- 
tud y o peor aiin, un padrastro como Washington que man- 
tuvo esclavos negros pese a sus timbres de libertador. El 



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sentimentalismo en torno de Cuauhtemoc es parecido al que 
hoy manifiestan los iniluenciados inconscientes del imperia- 
lismo ingles, en favor del Negus de Abisinia, que antes de ser 
expulsado por los italianos del reino que oprimi a, ya se ha- 
bia hecho celebre entre sus salvajes conciudadanos por el ase- 
sinato, envenenamiento y prision de rivales. y parientes. Des- 
venturados los pueblos que se empenan en construir tradi 
tion con personajes semejantes; acaban por ser traicionados 
por ellos, tal y como el Negus abandon6 el pals a la hora del 
peligro, a estilo Antonio Lopez de Santa Anna, llev&ndose 
los fondos de todas las aduanas que atravesd en su fuga. 

Cortes, en cambio, el ms humano de los conquistadores, 
el m&s abnegado, se liga espiritualmente a los conquistados 
al convertirlos a la fe, y su accion nos deja el legado de una 
patria. Sea cual fuere la raza a que pertenezca, todo el que 
se sienta mexicano, debe a Cortes el mapa de su patria y la 
primera idea de conjunto de la nacionalidad. Quienquiera 
que haya de construir alguna vez en grande en estos territo- 
rios que hoy imaginamos que son nuestros, tendra que volver 
los ojos al plan de Cortes, porque en cuatro siglos no ha ha- 
bido otro que mirara tan lejos, ni construyera tan en grande. 
M&s aun: despues de Cortes, despues de Antonio de Mendo- 
za, despues de Revitlagigedo que todavia intento la defensa 
de Texas, despues de Gal vez que estampo en ella su nomhre, 
no ha habido en nuestra patria constructors ; solo ha habido 
destructores, reductores del mapa. Sin exceptuar 7ps m&s 
grandes nombres de nuestro Calendario republicano, basta 
con apelar a la carta de la Republica para darse cuenta de 
ddnde estuvo y ddnde acabd el patriotismo en este suelo cas- 
tigado de M6xico. El mapa comienza a crecer con don Her- 
nando, y se integra en sus nianos en forma grandiosa. El 
mapa crece aun m&s y se consolida bajo ciertos virreyes, co 
mo no lo sonaron jam&s las pobres mentes confusas, envileci- 
das, de toltecas y aztecas y mayas. Por primera y por ultima 
vez, bajo los virreyes, la ciudad de Mexico es la capital de 
un reiiw> que va de Hotiduras a lo que hoy es el Canada. En 
esa &poca nuestra lengua, nuestra religion y nuestra cultura 
eran soberanas en el continente septentrional. 



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Sigase la historia del mapa y se verd que coinciden las 
reduce/ones con la aparicion de los caudillos que solo pien- 
san en el propio beneficio, en la propia domination, y para 
lograrla no vacilan en ofrecer a gufen lo quiera, ya sea Texas, 
ya la California, ya, mas tarde, el Istmo de Tehaantepec, 
bajo el Benemerito de las Americas, Benito Juarez. 

Quien de buena fe quiera enter arse y no sea un obceca- 
do, un enfermo de su propio veneno, abra los ojos y com 
pare esta ecuacion que senalo: A medida que los titulos del 
gobernante aumentan Benemerito de las Americas, Alteza 
Serenisima, Jefe Maximo de la Revolution el mapa se va 
estrechando. El mapa cretia cuando los jefes de Mexico se 
llamaban simplemente Hernando Cortes o Antonio de Men- 
doza. Y hoy que ha cambiado el sistema de la conquista, 
que ya no es armada, sino moral y econdmica, hoy que ya 
no queda mapa que estrechar porque sobre todo el territo- 
rio domina el plan de los amos nuevos, una insulsa pala- 
breria sustituye a la dignidad del patriotismo. Y se disfra- 
zan los testaferros con sobrenombres tornados a la revolucidn 
rusa o al izquierdismo masonico: liberalismo, socialismo, re- 
volucionarismo, ismos extranjeros y otras tantas mascaras 
de una domination que ya no necesita ejercitarse con es- 
cuadras y ejercitos, porque le basta con el engafio que fruc- 
tifica en los clubes, y luego estalla en las plazas con hedor 
de albanal y efectos de muerte, de desintegracidn de una 
estirpe. 

No me dirijo unicamente al mexicano de ascendencia 
europea, tambien al indio puro de nuestros territorios. Al 
indio ilustrado del momento que hoy vivimos, le pido el es- 
tuerzo de remontarse con la imaginacidn a una patria como 
la de Cuauhtemoc, a principles del siglo diedseis, y, en se- 
guida, a una patria como la de Hernando Cortes, veinte anos 
mcb tarde. Ese x&exicano, indio puro, si no tiene en las venas 
hiel, en vez de sangre, si logra expulsar de su fisiologia el 
veneno acumulado per mas de un siglo de propagandas ma- 
levolas, ese mexicano indio puro, tendra que reconocer que 
era mas patria la que Cortes construia que la del valiente 



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Cuauhtemoc o la del cobarde Moctezuma. Tendra que re- 
conocer que para su propia sangre, temporalmente humi- 
llada por la conquista, habia mas oporiunidades, sin embar 
go, en la sociedad cristiana que organizaban los espanoles 
que en la. sombria hecatombe periodica de las tribus ante- 
riores a la conquista. 



Mas aun que los datos nuevos, el historiador ha me- 
nester de criterio recto para, juzgar lo ya sabido y probado. 
En consecuencia, sin pretensiones de ofrecer hallazgos pro- 
pios de eruditos, desarrollaremos nuestro comentario, basan- 
dolo en la exactitud de los hechos por todos o casi todos 
aceptados. Nuestra ambicion se limita a presentar la histo- 
ria patria tal como debio ensenarse desde hace un siglo, si 
no lo hubiera impedido nuestra sumision inconsciente a las 
doctrinas del conquistador nuevo. Tiempo es ya de que abra- 
mos los ojos para ver el gesto de repugnancia con que nos 
contemplan no pocos de los mismos que nos seducen para 
dominarnos. Para todo el que quiere mirarnos, hemos lle- 
gado a $f*r una suerte de monos humanos, renegados de su 
abolengo, desmemoriados de su pasado grandioso. Farias del 
alma nos quedamos al renegar de lo espanol que habia en 
nosotros, y en seguida fue muy f&cil que nos dej&ramos qtri- 
tar las minas y los navios, los territorios y las industrial. 

Urge, por lo mismo, reconstruir nuestros juicios, rehacer 
nuestra personalidad historica, aun cuando acaso resulte ya 
demasiado tarde. Por lo menos, al hacerlo se iluminara nues 
tro ocaso. Sera menos ruin nuestro instante, si unas cuantas 
almas recobran la concienciaj en el umbral de la noche de- 
finitiva de la estirpe. os hechos, los simples hechos, des- 
nudos de^adjetivos, serenaran nuestra derrota, esclareceran 
la sombra y acaso den a la voluntad el tonico necesario al 
milagro de los resurgimientos. 

Todos los hechos conducentes nos van a ser dados por 
escritores de nuestra lengtta, historiadores y cronistas de Es- 
pana, comentari&tas y pensadores de Mexico: Bernal Diaz, 



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Hern&n Cortes, Solis, Las Casas y, en la poca moderna, 
Alam&n, Pereyra. jY ddnde esta, preguntareis, la versidn de 
los indios que son porcidn de nuestra came nativa? Y es fa~ 
cil responder con otra pregunta: jCdmo podrian dar ver 
sidn alguna congruente %^2^25^!^i2^ precortesianos que 
no tenian propiamente ni lenguaje, puesto que no escribian 
ni sabian lo que les pasaba, porque no imaginaban en la 
integridad de una vision cabal o siquiera de un mapa, ni 
lo que eran los territories del Mexico suyo, mucho menos 
el vasto mundo de donde procedian los espanoles y el Mundo 
Nuevo que venian agregando a la geografia y a la cultura 
universales? 

Sin embargo, si quereis testimonios autenticos, testimo- 
nios indigenas, os remito a los dos autores ya citado$, el Inca 
Garcilaso y el mexicano Alba Ixtlixdchitl, mestizo^ ambos, 
en quienes halla voz por primera vez, lo indigena; no nos lie- 
ga en ellos puro, desde luego, sino mezclado a lo espanol, 
purificado, enaltecido por la cultura europea. Nada dije- 
ron por cuenta>propia los indios, porque no habian tenido 
genio para inveniar un alfabeto. Han repetido todos la doc- 
trina de algun extranjero. No hizo otra cosa el indio puro 
Benito JuArez. Cuando habld, se hizo eco de la leccion ;'a- 
cobina que le ensenara Gdmez Farias que la tom6 de Poin- 
sott. Y en estos tiempos de hoy, no sue/en hablarnos de 
otro modo los lideres de un supuesto indigenismo que, sin 
embargo, repiten el credo comunista aprendido del agitador 
judio de Nueva York o de Polonia, secuaces de jRusfa, Des- 
echad, pues, todo ese sentimentalismo a lo Prescott, a lo 
Lewis Wallace, sobre el dolor del indio que perdia su patria. 
Los indios no tenian patria, y salvo uno que otro cacique 
opresor, mejoraron con la conquista. Los espanoles oprimie- 
ron a los indios, y los mexicanos seguimos oprimiSndolos, 
pero nunca m6s de lo que los hadan padecer sus propios 
caciques y jefes. La nueva civilizacidn, at aumentar los pro- 
ductos de la tierra con nuevos cultivos, al elevar al indio, 
por la religidn, a la categoria del amo, al otorgarle el recur- 
so de queja ante los tribunates, bien iritencionados en su ma- 



22 



yoria, al ensanchar el espiritu del indio con el tesoro de las 
artes, las festividades religiosas, las esperanzas del tielo, fue, 
en verdad, la creadora de una patria mexicana. JVunea hubo 
en la Nueva Espaha mas de cuarenta mil espano/es. Si* los 
indios hubieran tenido conciencia nacional y hubieran senti- 
do qtie la conquista era una ignominia, jacaso no se hubie 
ran levantado las seis millones de indios para degollar a los 
blancos? Al contrario, y como pasa, siempre en las socieda- 
des militarizadas, por huir de los abusos de los caciques, se 
refugian los indios con el soldado de la conquista. Hecha la 
paz, la educaci6n de las misiones transformd a los indios, 
de par/as, en artesanos y sacerdotes, agricultores y civili- 
zadores. 

Hallaremos, sin duda, iniquidades en la historia de la 
conquista; es rasgo caracteristico de la hombria espafia/a, 
no negar, ni siquiera disimulat sus yerros, sfno mas bien 
adelantarse a condenarlos. El h&bito de la confesi6n influ- 
ye, sin duda, en esta franqueza. En las otras conquistas los 
horrores se han quedado tapados, o se ha pretendido fapar- 
los; pero sin honra, pues al crfmen consumacfo se ha ana- 
dido la insinceridad, la hipocresfa. 

El historiador imparcial necesita ser un extrano que juz- 
gue los hechos tnamente, como se estudia un proceso del 
orden bioldgico. Nadie puede escribir en este tono, de su 
propio pats, y meno^ historia todavia reciente. El que escri 
be sobre su propio pueblo y con mfras a enconfrar en la his 
toria las fuerzas dispersas que acaso puedan contribuir a 
salvarlo, tiene que poner en la obra dolor de parte ofendida 
y pasi6n de /usffcfai exigendas de rehabilitation del futuro. 
Al historiador poeta, al extranjero curioso, le preocupan uni- 
camente aqu&llos casos excelsos en que un heroe, una &poca, 
se imponen a la admirac&Sn del que observa. Ninguno de 
estos hombres o sucesos universales tiene nuestra historia, 
tf se excepftian los episodios de la conquista que no ignors 
ningurto de los ninos de escuela del mundo. Despu6s, nues- 
rros propfois hombres son de talla bien modesta. De anfo- 
mano sabemos que no seria justo exigir lo excelso de una 



23 



nacfon que comienza, pero modestia no quiere decir acata- 
miento servil de lo que es indigno. For esto no importa quien 
caf^a, el historiador* ha de exigir que sus heroes den siquie- 
ra la medida del nivel moral de la civilizacidn; par lo me- 
nos el talento medio que sabe distinguir lo que conviene a 
su pueblo y lo que le dana. Con solo asi juzgarlos, nuestros 
idolos oficiales se derrumban. Y el no haberlos derrumba- 
do a tiempo es causa de ese desden con que vemos nuestra 
historia; la sabemos perversa, mediocre. Y el alma exige mu- 
cho y se rehusa a tomar cosas tan pobres, como el modelo 
de la. grandeza humana. De alii que a menudo procuremos 
desentendernos de lo propio para admirar la humana excel- 
situd, cualquiera que sea el territorio en que se encuentre. 
Pero en cierto instante, la edad nos hace humildes a la vez 
que nos advierte que de nada sirven las admiraciones remo- 
tas, si no reclamamos que en torno nuestro la vida publica 
tome maneras decorosas, ya no digo ilustres. Dentro del am- 
biente moral de la cafreria, el mismo genio se agosta, como 
trigo en arenas. 

Por eso t ec indispensable enderezar dentro del propio 
medio, una categoria de valores, formar un grupo de perso- 
nalidades conscientes y rectas, y esa tarea no se logra im- 
provisando heroe al que fue bandido, inventando virtud en 
el malvado, talento en el zafio. De nada sirve mentir, por- 
que nunca se engana a los pdsteros. La base de tod a cons- 
truccion patriotica es la verdad que nos descubre el oro fino 
de la accion noble. Oro tal lo hay, par fortuna, aun en las 
mas depravadas circunstancias de nuestra pesadilla natio 
nal. De alii que no sea excusa decir que nuestro medio no 
da mas. No es circunstancia atenuante el hecho de que hue- 
na parte de nuestros gobernantes hayan sido criminales; no 
lo es prque, al lado de lo& descalificados f ha habido siem- 
pre algun mdividuo que salva el honor racial* La accion 
ininterrumpida de estas minorias fracasadas, pero tenaces, 
es la unica esperanza en el panorama sombrio de nuestro 
pueblo. Bochomosa es en gran parte nuestra historia, no 
porque se pretenda juzgarla con criterios de pueblos mas 



24 



avanzados; hay cierto limite de moralidad que lo mismo rige 
para la tribu que para la nation. Bien sabemos que el he- 
roismo se da en la indole humana solo excepcionalmente en 
todos 2 os climas. Per e&o mismo } a cada uno de nuestros 
personajes lo juzgamos con el crfterio elemental del sentido 
comun para el entendimiento, y del honor elemental para la 
action. Sin la norma de tierta lealtad a los valores funda- 
mentales de la etica, todo trato huma.no se vicia y toda so- 
ciedad se hace un infierno. Cuando se compara la historia 
de Mexico con la de sus hermanas naciones del Continente. 
se piensa en una maldicion particular que pesaria sabre nues- 
tro territorio. Acaso no es porque la gente sea mas mala que 
en otros sitios, sino porque nuestros largos periodos de p-e- 
torianismo han hecho de la ignominia la regla. No hay nada 
ms antihumano que darle a la fuerza una funcion que solo 
la intetigencia debe desempenar. En los paises espanoles del 
Sur, par regla general, es el letrado el que ha venido man- 
dando y el soldado reducido a su profesion, se hace eficaz 
y casi no pesa sobre el pais. Mexico no tiene una sola vie- 
tori a contra el enemigo comun, ni una batalla ganada coma 
la. de Costa Rica contra Walker, o como la de Buenos Aires 
contra los ingleses, ni siquiera las grandes batallas de la In- 
dependencia a estilo San Martin y Bolivar. Esta ausencia 
de tradition heroica mantiene a nuestro ejertito en la me- 
diocridad, cuando no lo lleva a las ferocidades de la guerra 
civil. En cambio, un ejertito como el argentino, que supo 
tomar prisioneros a siete mil ingleses. sin fusilar a uno solo, 
dificilmente se decide a fusilar a connacionales. Su gloria 
lo defiende del descredito de una carniceria. Toda la tra- 
dicidn viril y civil de Costa Rica puede derivarse de la ba 
talla de Santa Marta, que es un como San Jacinto en que 
los latinoamericanos hubieran triunfado. La batalla de San 
ta Mart a libro a Centro America de ser estado yankee, asi 
como la batalla de San Jacinto nos hizo perder a Texas. Y 
no se ven par ningun /ado, en Costa Rica, estatuas de ge- 
nerales, ni se conoce el caso de generates Presidentes. Pues 
la victoria purifica, asi como la derrota ensombrece a los 



25 



pueblos. Si quereis engender la agonia prolongada de nues- 
tra naoftfn, observad a trav6s de su historia los presupuestos 
destinados al ramo de Guerra. El pulpo de an ej6rtito opre- 
sor, cosfoso e inutil, es bastante explicacidn de c6mo pasa- 
mos, rapidamente, de la categoria de la primera nacidn del 
Nuevo Mundo, a la infima condicidn en que hoy vivimos 
en vergonzante subordinacidn. Cuando todo esto se com- 
prenda, los me/ores entre nuestros compatriotas se uiur&n 
para buscar los remedios. Mientras sigamos borrachos de 
mentiras patridticas vulgares, no asomar& en nuestro cielo la 
esperanza. Una verdad resplandeciente es condici6n previa 
de todo resurgimiento. Si a esclarecer la verdad contribu- 
ye este libro, habr& llenado su objeto, Asi se irriten en con 
tra de el los contaminados de la ignominia publica. 

J-v. 



26 



EL DESCUBRIMIENTO 



El mundo estaba incomplete. La antigiiedad pudo confer- 
marse con su geografia reducida; no disponia de la tecnica nau- 
tica necesaria para dominar los Oceanos, Y se contento con 
sonar en la Atlantida que adiyijiara Platon. Pero los adelantos 
cientificos operados durante el Renacimiento pusieron al hombre 
en condiciones de igualar su pensamiento con la realidad. Y asi 
como dos mil anos antes, los griegos, la primera raza de la 
epoca, exploraron y pobjaron el Mediterraneo hasta las columnas 
de Hercules, en el siglo quince los espanoles y los Portugueses, 
avanzada de la civilization europea, llevaron sus velas por todos 
los mares del Orbe* El estandarte de Portugal recibio en sus 
pHegll, los primeros vientos del sur de Asia en el Cabo de Bue^ 
na Esperanza, extremidad meridional del Africa. Y Espana con 
el descubrimiento del Nuevo Mundo, abrio el primer ciclo uni" 
versal de la historia. 

La obra fue de Espana. Colon buscaba unicamente un paso 
hacia las Indias asiaticas y otros muchos antes que el habian 
ideado la ruta del circulo de la esfera terrestre. Pero la consu-- 
macion de tamafia empresa necesitaba el empuje de una raza 
como la que salia victoriosa y renovada, de la epopeya de la re- 
conquista. Sin la ardiente fe cristiana y la heroica resolution 
c^balleresca de los castellanos, el descubrimiento pudo realizarse, 
pero no la exploracion, la conquista, la incorporacion a la cul 
ture de islas y continentes, El simple descubrimiento de tierras 
nuevas, ya lo habian logrado los Vikingos en Terranova" pero 
el hallazgo resulto esteril porque no contaban los suecos con horn- 
bres de la talla de Elcano y Magallan.es. Nunez de Balboa y 
Cabral, Hernando Cortes y Pizarro. Hernando de Soto, Alvar 



29 



30 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Nunez Cabeza de Vaca. Pues no basta con recorrer una costa; 
es menester organizar los desembarcos, llevar adelante las expe- 
diciones, conquistar y poblar, civilizar, Todo esto lo hizo Es~ 
pafia en menos de una centuria; la centuria mas importante para 
la geografia del planeta, para la ciencia toda del conocimiento 
del mundo. 

La tarea de ir descubriendo el perfil de las tierras nuevas 
fue lenta. En sus cuatro viajes Colon apenas toca ciertos pun- 
tos de la Tierra Firme y muere sin sospechar el Continente. Des- 
embarca en Honduras y en el Darien, pert) ya solo preocupado 
de que la aventura no le producia las ventajas que celosamente 
se reservo en las capitulaciones. Los grandes desinteresados de 
la ilustre empresa vinieron despues, Y llegaron con el garbo 
lusitano castellano, hecho a jugarlo todo a una sola carta; sin 
par estirpe de heroes atenaceados por la ambicion de espacio, 
codiciosos de paisajes nuevos y hermosos, para recreo del alma 
y de gentes que conquistar para la fe y el convivio de lo sobre- 
natural. 

Despues del cuarto y ultimo viaje de Colon, vino al Nuevo 
Mundo la expedicion de Alonso de Ojeda. Lo acompanaba Juan 
de la Cosa, piloto del Almirante. Partio de Cadiz, Ojeda, el 
20 de mayo de 1499, y a los veinticuatro dias de navegacion to- 
pose con las costas de la isla Trinidad, frente a Venezuela. Es- 
tuvo en Curazao y la Laguna de Maracaibo, donde segun croni- 
cas sus gentes raptaron a unas indias de extraordinaria belleza. 
Pero no eran unicamente piratas quienes consumaban estos des- 
cubrimientos. Mientras los soldados robaban indias o perlas, 
Americo Vespucio, en la camara reducida de una de las naves 
espanolas, trazo el mapa del Continente que tomaria su nombre. 
Desde el principio, junto con los aventureros venian los hombres 
de ciencia, los letrados y los santos, que de todo habia en la 
sintesis de pueblos y de culturas que era por entonces la Penin 
sula Iberica. 

En el ano de mil quinientos, Rodrigo de Bastidas, escribano 
de Tria.na, encabezo la expedicion que descubriera las bocas del 
Magdalena y las costas de Colombia. Le acompafio Juan de la 
Cosa. 



EL DESCUBRIMIENTO 31 

En un segundo viaje Ojeda recorre el Caribe por la costa 
firme y se hace dar la gobernacion del Golfo del Uraba, con 
asiento en Cartagena. En una incursion por el interior hasta 
Turbaco, muere Juan de la Cosa. Cuando rescatan su cadaver, 
lp encuontran hinchado y deforme por la ponzoiia d? la flecha,' 
"como un erizo asaeteado". 

Con Rodrigo de Bastidas, habia venido al Continente uno 
de esos hombres con instinto de mapa; miran superficies, y me~ 
jor aun que el azor que solo advierte la presa, determinan punto 
de referencia y contornos, rumbos y alturas : se llamaba Vasco 
Nunez de Balboa. Unido a los expedicionarios de la segunda 
empresa de Ojeda, los habia salvado de dificultades, y recordaba 
que, por la parte Occidental de un golfo de la costa colombiana 
vio un pueblo, de la otra banda de un gran rio en tierra fresca 
y abundante de comida, y en donde la gente no ponia yerba ve~ 
nenosa en sus flechas; se trataba del rio que los indios llamaban 
Darien. Despues de veneer a los indios se establecieron por alii 
los espaiioles y a Vasco Nunez de Balboa lo eligieron Alcalde. 
Aquellos hombres aguerridos no se sometian por terror al que 
mas ha matado, sino que se daban por sufragio el jefe. Y la elec- 
cion recaia en el mas capaz por la inteligencia, no en el mas 
perverso y cruel, ni on el mas astuto, como sucede en las de- 
cadencias. 

Vasco Nunez de Balboa se establecio en Santa Maria del 
Darien, costa de la Colombia actual y, ejercitando el poder que 
le habia conferido el voto de sus pares dirigiose al Rey, el sim- 
bolo de su patria, de su nacionalidad, de la cultura a que perte- 
necia y le dio cuenta de sus hazanas. No le habia de los ene- 
migos que ha vencido, ni de prisioneros asesinados ni de rivales 
deshechos sino de colegas salvados, de espaiioles rescatados a 
las enferme^lades, los peligros y la guerra, cuidando de todos 
dice, "con extrema solicitud". Tambien informa al monarca- de 
sus descubrimientos de rios y cacicazgos, minas de oro y mares 
con perlas. Era natural que estos hombres de primera buscasen 
los tesoros de la creacion, el oro y las perlas, las indias bonitas. 
Mas tarde, alia por el Norte arribarian los ingleses, hombres, 
todavia por entonces, de segunda, que se conformaban con ad- 
quirir de los indios semisalvajes de las regiones frias, cueros 



32 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

no curtidos y ristras de mazorcas. Desdenando lo corriente, el 
alma heroica de Vasco Nunez de Balboa pinta al Rey las posi- 
bilidades de descubrir cosas "tan altas" y en donde puede haber 
tanto oro y tanta riqueza. Un presentimiento de gloria palpita 
ya en las suplicas de que se le mande gente, porque sospecha 
que a pocas jornadas esta "la otra mar' f , el vastisimo Oceano 
cuyo haliazgo habia de hacerlo inmortal. Tratando Balboa con 
los indios, negociando, gobernando, adquiere noticias de las tie- 
rras del Peru y del mar del Sur que estaba detras de los montes, 
el mar que no sospecho Colon, y cuya^xistencia definia las tie- 
rras nuevas como una gran isla y un Nuevo Mundo. 

La expedicion para el descubrimiento del "Mar del Sur" 
salio del Darien en septiembre de 1513, llegando por mar a tie- 
rra de Careta. Alii desembarco Nunez de Balboa, con ciento 
noventa espanoles. Atravesando las sierras llego con ellos a las 
regiones de Ponca y de Cuarecua, que hubo de conquistarse a 
los indios. Dejando en Cuarecua los heridos y los enfermos, ade- 
lanto Balboa sobre las cumbres, y antes que todos, como jefe, 
diviso por primera vez el mar Pacifico, el 25 de septiembre de 
1513. Profundamente religiose, como todos los hombres capaces 
de hazanas grandes, Nunez de Balboa, hincado de rodillas, dio 
las gracias a Dios por la merced que le hacla. Llamo a sus 
hombres y los puso tambien a rezar. Oraron todos ante el 
asombro, dice el cronista, de los indios, que no entendiendo to-da-* 
via de asuntos del espiritu, se reian como salvajes, incapaces da 
comprender la invocacion de lo invisible. Esta misma ignorancia 
los hacia ineptos para oponerse a la voluntad ferrea, sobrenatu- 
ral casi de los castellanos. 

En nombre de los reyes de Castilla, tomo posesion Vasco 
Nuiaez de Balboa de "cuanto veia, y en serial de ello, corto 
arboles, erigio cruces y levanto piedras, escribiendo sobr^e los 
troncos a cuchillo el nombre de los Monarcas", |Y en verdad, 
nunca hubo en la Historia, conquista ni mas legitima, ni mas fe- 
cunda, ni mas limpia y gloriosamente lograda! Descendiendo por 
los flancos de la serrania tropical obstruida de maleza, plagada 
de fiebres y de indios hostiles, Francisco Pizarro, Juan de Ez- 
caray y Alonso Martin, fueron los primeros europeos que en 
canoa de indigenas bogaron el nuevo mar. Un poco mas tarde, 



EL DESCUBRIMIENTO 33 

penetrado Balboa de la magna signification de su empresa, quiso 
tomar posesion personal del Oceano. Metiendose en el agua has- 
ta las rodillas, comenzo a pasear, pendon en mano, diciendo: **Vi- 
van los muy altos e poderosos Reyes, Don Fernando y Dona 
Isabel de la Castilla de Leon y de Aragon", etc., "en cuyo nom- 
bre tomo e aprehendo la posesion real y corporal e actualmente 
de estos mares y tierras e costas e puertos e islas australes con 
todos su anexos e reinos e provincias, etc/*. 

. . . "Si algun otro principe o capitan. pretende algun derecho 
a estas tierras e mares, yo estoy presto e aparejado de se lo con- 
tradecir e defender en nombre de los Reyes de Castilla, presen- 
tes o porvenir, cuyo es aqueste imperio e senoria de aquestas In- 
dias, islas e tierra firme septentrional e austral e con sus mares, 
asi en el polo artico como en el antartico". 

Exceso oratorio, diran los necios, ante este hermoso, mag- 
nifico discurso, noble como los de Cesar y mas trascendental que 
los de Alejandro. Pero precisamente Balboa, que no era un pa- 
lurdo, sino hombre patriota, entendido, sabia que adelantando 
la posesion segun las formulas en uso, derivadas del derecho ro- 
mano, aseguraba los derechos de Castilla en contra de la riva- 
lidad de los exploradores y descubridores de Portugal* Pues el 
mundo nuevo se lo disputaban Espana y Portugal, y cada toma 
de posesion servia de base para el pleito que al fin resolvio la 
Bula de Alejandro Sexto, que ratified a los espanoles en la pose- 
sion del Continente y sus mares, desde Colombia hasta Filipinas. 

El descubrimiento de Balboa desvanecio el error de Colon. 
Se hallaban los espanoles en mundo desconocido y no en las cos 
tas del Asia. No era Catay, sino Mexico y el Peru, lo que la 
civilizacion estaba a punto de incorporar a su seno, 

Por otra parte, no se sabe que es mas admirable en aquellos 
hombres: el arrojo del soldado, o la pericia del navegante, la 
elocuencia del conquistador, el patriotismo que los lleva a todos 
a trabajar por su Castilla, el innato senorio con que hablan y 
actuan, como si fuese el Rey quien esta bajo su protecci6n y a 
quien ellos otorgan el beneficio de sus conquistas, sin reservarse 
para si otra cosa que la gloria. Pues ni uno de ellos corria a 
refugiarse en la coraodidad asi que el oro y las perlas les lle- 
naban las bolsas. Casi sin excepcion, siguieron o volvieron a 



34 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

perderse en la luz de lo desconocido, mientras el ora y las per- 
las se embarcaban para la Corte, a ser derrochados, o caian al 
fondo del mar en el naufragio, o pasaban al enemigo en el abor- 
daje. 

Ya solo faltaba el viaje de Magallanes ( 1519-1522) , el por- 
tugues ilustre que acompanado de Elcano, el gran Vizcaino, dio 
vuelta al planeta, para que el hombre conociese la verdadera ex 
tension de la tierra. For la accion de los espanoles el mundo 
quedo comunicado por primera vez en la Historia. La alegria 
de Castilla, dice un comentarista, fue tan grande al conocer el 
descubrimiento del Mar del Sur, como cuando se descubrieron 
las Indias. Nombrose a Balboa Adelantado de la Mar del Sur, 
y no regreso este a la Corte para cobrar cuentas de fama y po~ 
derio. Se interne por Tierra Firme, olvidandose de que es Almi- 
rante, para seguir de capitan de oscuras peleas con los indios, y 
explorador y conquistador de territories nuevos. 

Pronto en Madrid se reconocio la importancia de aquella 
Tierra Firme llena de sorpresas y se nombro para gobernador 
a un tal Pedrarias Davila, que mas tarde tuvo dificultades con 
Balboa. Creo tambien la Monarquia una gran Armada, que bajo 
las ordenes del Obispo de Burgos, Don Juan de Fonseca, empez6 
a reclutar gente. Y era tanta la fama de los territories nuevos, 
que fue necesario es-coger entre los aspirantes. En solo Sevilla 
se presentaron mil quinientas personas nobles y ricamente atavia- 
das, "la mas lucida gente que de Espaiia ha salido", segun ex- 
preso uno de ellos, Pascual de Andagoya. Desde el principio la 
orden real fue que se tratase a los indios con amistad para que 
4 *viniesen prestos a la conversion y conocimiento de nuestra santa 
fe catolica, excusando toda fuerza y maltratos". Hacia el Da- 
rien concurrieron en esta primera etapa de la epopeya espafiola 
de America, muchas ilustres gentes que mas tarde inscribieran 
sus nombres en la Historia, Por ejemplo, Francisco de Montejo, 
Adelantado del Yucatan, Alonso de Avila, Pedro de Alvarado r 
Bernal Diaz del Castillo, futures capitaaaes de la conquista de 
Mexico. Tambien otros que han ingresado a la leyenda: Juan 
Ponce de Leon, el de la Florida; Hernando de Soto, el del rio 
Mississippi; Francisco Pizarro el del Peru, y Diego de Almagro, 
el primer gran chileno. 



EL DESCUBRIMJENTO 35 

Conviene insistir en la calidad superior de la mayor parte 
de esta gente espaiiola que vino al Nuevo Mundo, porque ms 
tarde, en la epoca de la decadencia, ha sido costumbre calum- 
niar a estos celebres antepasados nuestros, suponiendolos torpes, 
ignorantes y codiciosos, cuando fueron al contrario, aristocracia 
entre las primeras de Europa, hijosdalgo pobres en su mayoria 
pero hombres ilustres y bien enterados de su historia, su religion 
y, en muchos casos, tambien de la mejor ciencia de su epoca. Son 
ellos, en rigor, los antecesores aun de nuestros indios y negros, 
puesto que de ellos deriva la cultura de tipo latino a que perte- 
necemos los de Hispanoamerica, 

Llama la atencion la regularidad con que en todos sus viajes 
los espaSoles seguian la ruta del Sur, sin desviarse nunca hacia 
el Norte del Continente, salvo para operaciones de exploration 
ccrao la de Sebastian Caboto. Los ingleses, en cambio, se esta- 
blecieron en regiones frias o templadas, ya sea porque no les 
dejaron otros territorios libres, o porque un instinto como de 
pajaros llevaba a cada quien a regiones similares a las de su 
ambiente nativo. Asi es como los espanoles, que bien pudieron 
apoderarse de las bocas del Hudson o del Delaware, pues no 
habia por entonces quien resistiera su albedrio, prefirieron aban- 
donar las zonas heladas y se apoderaron del Coatzacoalcos, del 
Usumacinta, del Magdalena y el Orinoco. 

En la replica de Europa que por lo pronto habria de ser el 
Nuevo Mundo, los espanoles escogieron territorios en que fundar 
Espanas Nuevas, Su gozo fue pleno cuando descubrieron a gran 
altura y mas alia de las costas calidas del Golfo la gran nieseta 
mexicana que recuerda a Castilla mejor que ningun otro terri- 
torio del mundo. 

Por lo pronto, el Golfo de Mexico quedo convertido en 
un mar espanol desde la Florida hasta Yucatan. 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 



En el primer viaje hacia lo que hoy es Mexico, vino con los 
de su nacion, el cronista maximo de la Conquista, Bernal Diaz 
del Castillo. Ninguna idea tenia el joven sol da do de entonces, 
de que representaba dentro de la expedicion, el^ojo dej^jii^to^ 
ria; lo que no obsto a que se diese cuenta de la grandeza de los 
""Stfcesos en que tomaba parte. Luego, al final de sus dias y para 
restablecer la verdad, a los ochenta y cuatro aiios, desde su go- 
bernacion de Guatemala, escribio su celebre libro. Antes de las 
expediciones a Mexico habia estado Bernal Diaz en el Darien 
con Pedrarias. De aquella aventura recuerda el triste fin de Nu- 
ilez de Balboa, el descubridor del Pacifico, decapitado por envi- 
dias de sus superiores . . . Era Bernal Diaz sencillo, fuerte y hu- 
mano, Nuestro gran historiador Carlos Pereyra, juzga que Ber- 
naJ Diaz se expresa en dos realizaciones excelsas: Verdad y Be- 
lleza. Siente con tanta intensidad y en tal plenitud los hecbofl 
realizados o presenciados por el, que no concibe Una minima al- 
teracion de lo ocurrido. Su lema de historiador lo definio l mis- 
mo, asentando: "La verdad es cosa bendita y sagrada, y todo lo 
que contra ella dijeren va maldito". Observa asimismo Pereyra 
que Bernal Diaz sembro el primer naranjo de Mexico y quebr6 
un hierro con que se marcaba a los esclavos, 

Refiriendose a las proezas en que tomo tan activa parte, di 
ce Bernal Diaz: "Hemos servido a su Maje$tad en descubrir, 
conquistar y pacificar y poblar todas las mas provincias de la 
Nueva Espafia que es una de las buenas partes descubiertas del 
Nuevo Mundo, la cual descubrimos a nuestra costa, sin ser sa- 
bedor de ello su Majestad" * . . "todo esto lo conquistamos bata- 
llando con belicosos guerreros y tan aparte de Castilla sin te- 



39 



40 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

net socorro ni ayuda ninguna, salvo la gran Misericordia de N. 
S., que es el socorro verdadero que fue servido que ganasemos la 
Nueva Espana" . . . "con ciudades y provincias que por ser tan- 
tas, aqui no declaro sus nombres" . . . "Y despues que las tu- 
vimos pacificadas como buenos y leales vasallos de Su Majestad 
enviamos a dar y entregar con nuestros Embajadores a Castilla 
y Flandes" . . . "Y tantos bienes como adelante dire han deri- 
vado de ellos y conversion de tantos cientos de almas que se han 
salvado y cada dia se salvan que de antes iban perdidos al in- 
fierno y ademas de esta santa obra, tengan atencion a las gran- 
des riquezas que de estas partes enviamos en presentes a S. M., 
y han ido y van cotidianamente 

Aunque no habia estado en colegio, no era Bernal Diaz un 
plebeyo; su padre fue regidor de la Villa de Medicina del Cam- 
po, cuna de este hombre esforzado y escritor de raza, que cuando 
habla de si y de sus companeros expresa: "acordamos ciertos ca~ 
balleros". Tan cabaltero que no anduvo envidiando a Cortes o 
restandole mritos; como bien nacido, a todo el mundo hacia 
justicia. Y tampoco era un militar de tipo servil que obedece sin 
juicio. Supo insubordinarse cuando Velazquez le ordeno que 
prendiese a los indios de las islas Guanajas para usarlos como 
esclavos, y vencio el insubordinado. 

Anton de Alaminos era natural de Palos y regia la Arrnada 
de tres barcos y poco mas de doscientos espanoles. Por capitan 
traian los expedicionarios a un hidalgo que dejaba en Cuba en- 
comiendas y hacienda para probar aventuras nuevas, Francisco 
Hernandez de Cordova. Al acercarse a tierra por la punta de 
Yucatan, unos indios se acercaron en sus canoas, diciendo: "co 
nes catoche" que queria decir: "Andad aca a mis casas"; pero los 
espafioles, que al principio no entendieron, nombraron el sitio 
Punta de Catoche, y asi esta en 4 'las cartas de marear". Invita- 
dos los espanoles a desembarcar, el cacique les prepard una em- 
boscada que cost6 algunos muertos. Mientras los soldados com- 
batian, el clerigo de a bordo se cargd de arquillas e idolos y 
oro, y todo lo Hev6 al navio. En una especie de adoratorio vie- 
ron unos idolillos grotescos y otros en posiciones de sodomia. 
En la escaramuza fueron capturados dos indios que se bautiza- 
ron, llamandose uno Julian y el otro Melchor, ambos "trastra- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 41 

bados de los ojos" y que en lo adelante fueron los interpretes, 
"las lenguas" de la expedicion. 

Siguiendo siempre la linea de la costa llegaron los navios a 
Campeche. Alii desembarcaron en busca de agua potable, y en- 
tre muchos indios semidesnudos admiraron a unos sacerdotes de 
calzones blancos que cuidaban idolillos grotescos y figuras de 
reptiles sobre un altar con gotas de sangre: "tambien en los cabe<- 
llos tenian los sacerdotes tanta sangre coagulada que no se les 
pueden desparcir ni aun peinar si no se cortan" los cuales indios 
eran sacerdotes de idolos que en la Nueva Espana cornunmente 
se llaman * 'papas". La actitud hostil de grandes masas de indios 
obligo a los espanoles a reeinbarcarse, navegando hasta Poton- 
cham. En este lugar fueron de nuevo atacados per los indios, 
que les causaron tantas bajas que hubo de decidirse el retorno a 
la isla de Cuba, para regresar con mas poderosos elementos de 
guerra. Las tierras descubiertas fueron llamadas Yucatan, por 
la abundancia de la yuca, la raiz que ya traian los espanoles de 
Cuba, y al verla los indios decian: "yuca lati", expresando con 
ello que la habia en su tiemu Llamo la atencion a los espanoles 
que los indios de Yucatan les llamaran "castilan, castilan", como 
si supiesen su origen castellano, pero este enigma no se descifr6 
en el primer viaje. 

LA EXPEDICION DE GRIJALBA 

**En la sazon que se ordenaba la armada de la segunda ex- 
pedicion al Yucatan", dice Bernal Diaz, "hallabanse en Santiago 
de Cuba (aparte su persona que nunca saca indebidamente ade 
lante), un Juan de Grijalba, un Alonso Davila, Francisco de 
Montejo y Pedro de Alvarado, todos ellos hombres principales de 
la isla. Entre ellos se concerto que tomase cada uno de los nom- 
brados, la direcci6n de cada uno de los cuatro navios que con 
doscientos cuarenta "companeros" se hicieron a la mar el 8 de 
abril de 1518, partiendo de Matanzas en donde estuvieron apro- 
visionandose. 

Las corrientes llevaron los navios a la isla de Cozumel, hu- 
yendo los habitantes al acercarse los espanoles* Navegando en 
seguida hacia el Norte, pasaron de largo frente a Canjpeche y des- 



42 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

embarcaron en Champoton. Acompanaban a los expedicionarios 
los indios capturados en el primer viaje, Julian y Melchor, cuyos 
esfuerzos de conciliation no dieron resultados. Apenas veian los 
indios comprometidos a los espanoles, alejados de sus navios, los 
atacaban sin piedad* En este viaje se descubrio la costa de Ta 
basco, penetrando Grijalba al gran rio que hoy lleva su nombre. 
Invitados los indios de estas regiones a prestar vasallaje al Rey 
de Espafia, contesto por ellos un cacique: "Que sin conocerlos 
ya querian darles sefior". Se cambiaron, sin embargo, presentes 
y hubo abrazos de paz. Entre los objetos permutados, habia 
algunos de oro, informando los de Tabasco que en el interior, en 
tierras de Mexico, habia abundancia de aquel metal. 

Navegando hacia el Norte se adelanto el navio de Alvarado 
penetrando por el Papaloapan y el rio que lleva su nombre. Un 
poco adelante, por el rio que llamaron de Banderas por unas que 
hacian ondear los indios en la punta de sus lanzas, recibieron los 
espanoles los primeros enviados de Moctezuma. Cambiaron con 
ellos oro por cuentas y los vieron rodeados de millares de gue- 
rreros. Ello no obstante, en un desembarco precario, el Capitan 
de Grijalba, espada en mano, tomo posesion de aquellas tierras 
en nombre de Su Majestad. La ironia de la escena queda en sus- 
penso solo porque sabemos lo que ocufrio despues, cuando la 
efectiva conquista. 

En la isla de Sacrificios, frente a Veracruz, hicieron otro 
alto los expedicionarios, posesionandose de ella. Derive el nom 
bre de tal isla, de un adoratorio que en ella hallaron con cuatro 
cadaveres de indios sacrificados la noche anterior. Tenian los 
pechos abiertos, las piernas y los brazos cortados. Tales eran los 
signos de la civilization azteca, tan llorada por las imperialistas 
modernos, escritores protestantes y arquedlogos agentes de pe- 
netracion. Puestos los navios al abrigo de la lengua de tierra 
de Ulua, los soldados desembarcaron y construyeron chozas en 
los mas altos medanos. Lo que empezaron a ver lo describe Ber- 
nal Diaz como sigue: 

"Fuimos a donde estaba un idolo muy grande y feo al cual 
le llamaban Tezcatepuca, y acompanandole cuatro indios con man- 
tas prietas y muy largas, con capillas que quieren parecer a las 
que traen los dominicos o los canonigos. Y aquellos eran sacer- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 43 

dotes de aqucl idolo, Y tenian sacrificados de aqucl dia dos 
muchachos y abiertos por los pechos y los corazones sangre 
ofrecida a aquel maldito idolo. Y aquellos sacerdotes nos venian 
a zahumar con lo que zahumaron aquel su Tezcatepuca porque en 
aquella ocasion que llegamos lo estaban zahumando con humo 
que huele a esencia; y no consenthnos que tal zahumerio nos die- 
sen; antes tuvimos muy gran lastima de ver muertos aquellos dos 
muchachos y ver tan grandisima crueldad". 

Preguntados los indios por que hacian eso, respondieron 
que los de Ulua les mandaban matar. Parecian tener arraigado 
el concepto de que porque otro lo manda, es legitimo matar. Y 
a la abyeccion de esta suerte de militarismo nativo, anadian el 
servilismo de ofrecer a los extranjeros el mismo sahumerio que 
a sus Dioses. 

No se hallaban los indios de Moctezuma en estado de gue- 
rra; el sacrificio que acababan de descubrir los espanoles era 
parte de tin ritual, obligado cada vez que se reunian las gentes 
para renovar su acatamiento a los enviados del monarca. En tri- 
bus y naciones se mata por necesidad de la guerra o por decision 
de la justicia, pero el azteca siempre convierte en fiesta la 
matanza. Prevalecia tal costumbre desde el limite de la provin- 
cia hasta la capital del Imperio. Por fortuna habia llegado la 
hora del castigo que la Providencia depara a todos los pueblos que 
caen en la brutalidad. Los espanoles barrerian aquella barbarie, 
y crearian sobre los escombros una sociedad nueva. 

Muchos millares de guenreros se habian juntado, pero sin 
atacar a los espanoles; Moctezuma, aplastado por los remordi*- 
mientos seculares de su casta sanguinaria, tenia la idea de que 
hombres extranos habian de llegar por el Oriente para castigar 
las iniquidades de que la raza sola ya no podia desembarazarse. 
Desde la partida del Quetzalcoatl legendario, enemigo de los sa- 
crificios humanos, la nacion azteca habia derivado hacia la igno- 
minia. Los pueblos esclavizados se hacian la guerra perpetua sin 
objeto, o mas bien con el objeto de tener prisioneros para los 
sacrificios. Ningun otro Dios de los que ha inventado el terror 
de los hombres, habia tenido la ocurrencia de exigir entranas de 
hombre en sus altares. En todo el resto de la tierra se ha juzgado 
como antinatural matar r y se ha matado sabiendo que se 



44 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tia un crimen. Solo el azteca mataba movido per gusto y por 
mandato del menguado Huichilobos. En consecuencia, vivian los 
aztecas poseidos de un terror que se denuncia aun en las f6rmti- 
las serviles del trato, en las reverencias complicadas, en la expre* 
sion del rostro inexpresivo y en la pobreza general abyecta. 

No atreviendose a internarse, dado el escaso contingente que 
llevaban, decidieron los espanoles proseguir su navegacion hacia 
el Norte, para descubrir tierras nuevas y volver a Cuba en busca 
de mejores recursos. En Panuco sostuvieron los hombres de Gri- 
jalba un combate con los indios, y de alii regresaron a informar 
a Diego Velazquez de sus andanzas. 

ENTRA EN ESCENA HERNAN CORTES 

"Despues que llego a Cuba el capitan Juan de Grijalba, 
dice Bernal Diaz, y visto el Gobernador Diego Velazquez que 
eran las tierras ricas, ordeno enviar una buena armada, muy ma 
yor que las de antes". Aprestaronse, al efecto, hasta diez navios 
y hubo discusiones largas acerca de la persona que debia mandar 
la nueva expedicion. "Los mas soldados que alii nos hallabamos, 
informa el siempre leal Bernal Diaz, deciamos que volviese el 
mesmo Juan de Grijalba, pues era buen capitan y no habia falta 
en su persona y su saber mandar". Pero ocurrio que ciertos pri~ 
vados de Diego Velazquez "hicieron secretamente compafiia con 
un hidalgo que se decia Hernando Cortes, natural de Medellin, 
que tenia indios de encomienda en aquella isla (de Cuba) y con- 
certaron que se le diese a Hernan Cortes la Capitania General de 
toda la armada y que partirian entre todos tres la ganancia del 
oro y plata y joyas de la parte que le cupiese a Cortes, porque 
secretamente el Diego Velazquez enviaba a fescatar y no a po- 
blar, segun despues parecio por las instrucciones que de ello 
dio". De todos los relatos de la epoca se deduce que sin la apa- 
ricion de un hombre genial como Cortes, la conquista de Mexico 
no se habria consumado o se habria retrasado indefinidamente. 
Un Diego Velazquez, preocupado nada mas por el lucro inmedia- 
to, no hubiera sido capaz de resistir el primer reves. Nadie se 
daba cuenta, mientras la expedicion final hacia Mexico se orga- 
nizaba, de que era una empresa extraordinaria, inaudita, la que 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 45 

comenzaba. El mismo Cortes acaso crcyo en un botin cuantioso 
y en buenas tierras como las de Cuba, pero no sono que cami- 
naba a la conquista de un vasto Imperio. Hasta aquel momento. 
Cortes y los suyos eran expedicionarios arriesgados, pero del tipo 
usual en la epoca; descubrian nuevas tierras, procuraban estable- 
qerse en ellas, haciendo trabajar a los indios en su beneficio y 
nada mas. Solo mas tarde cuando Cortes se ve rechazado tras 
de asomarse al pais azteca, cuando se ve en peligro de ser aban- 
donado hasta por los suyos y para salvar la obra colosal que ll ha* 
bia enttevisto, destruye sus propias naves, solo entonces comienza 
la verdadera epopeya. Entonces Cortes, olvidando pequenas ven- 
tajas y planes reducidos, se sobrepasa a si mismo y se eleva a la 
categoria de los grandes Capitanes de la Historia, 

Mientras tanto, vemos a Cortes como un astuto aventurero 
que intriga para ganar el mando de una expedition ventajosa, sin 
que deje de aprovechar los lazos del parentesco, los intereses bas~ 
tardos de explotadores y de politicastros locales. Ofreciendo mu- 
cho, reservandose linicamente la gloria de la aventura, logra Cor 
tes ser designado, gracias a que supo firmar capitulaciones que, 
si le restan provechos, en cambio le otorgan plena autoridad. Y 
comenta Bernal Diaz, que ya publicada la election de Cortes, "a 
unas perspn^sjkj3la<i3j^ Y un domingo, 

yencloTa misa Diego Velazquez, con su sequito, un truhan a quieh 
decian "el loco", empezo a gritarle: "Oh, Diego, que Capitan has 
elegido. . . temo no se te alee con la armada, porque todos le 
juzgan por xnuy varon en sus cosas"; y comenta Bernal Diaz: 
"Dicen que los locos aciertan unas veces en lo que dicen tf . La 
verdad era que los parientes del Gobernador celosos de Cortes, 
dieron al loco unas monedas para que asi hablase, pero Diego 
Velazquez repuso: "Calla, borracho, que bien sabemos que esas 
malicias no nacen de ti". "Y verdaderamente fue elegido Hernan- 
do Cortes para ensalzar nuestra Santa Fe y servir a Su Majes- 
tad. . . y antes que mas pase adelante, quiero decir como el va- 
leroso y esforzado Hernartdo Cortes era hijodalgo conocido por 
cuatro abolengos. El primero de los Corteses que asi se llamaba 
su padre Martin Cortes; el segundo por los Pizarrosr el tercero 
por los Monroys; el cuarto por los Altamiranos". "E puesto que 
fue M , sigue explicando Bernal Diaz, "tan valeroso y esforzado y 



46 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

venturoso capitan, no le nombrare de aqui adelante ninguno de 
esos sobrenombres de valeroso, ni esforzado ni Marques del Va- 
lie, sino solamente Hernando Cortes; porque era tan temido y 
acatado fue en tanta estima el nombre de solamente Cortes asl 
en todas las Indias como en Espana, como fue nombrado el nom 
bre de Alejandro de Macedonia y entre los romanos Julio Cesar 
y Pompeyo y Escipion, y entre los cartagineses Anibal, y en nues- 
tra Castilla Gonzalo Hernandez, el Gran Capitan. Y el mismo 
valeroso Cortes se holgaba que no le pusiesen aquellos sublima" 
dos dictados, sino solamente su nombre' '. 

Apenas elegido, comenzo Cortes a proveerse de todo ge- 
nero de armas, escopetas, polvora y ballesta, y se "comenzo a 
pulir y ataviar su persona mucho mas que antes y se puso su pe- 
nacho de plumas con su medalla y una cadena de oro y una ropa 
de terciopelo, sembradas por ellas unas lanzadas de oro, y, en 
fin, como un bravoso y esforzado capitan; pues para hacer estos 
gastos no tenia, porque en aquella sazon estaba muy adeudado 
y pobre, puesto que tenia buenos indios de encomienda, y sacaba 
oro de las minas; mas todo lo gastaba en su persona y en atavio 
de su mujer, que era recien casado, y en algunos forasteros hues- 
pedes que se le allegaban porque era de buena conversation v 
apacible, y habia sido dos veces Alcalde en la villa dc San Juan 
de Baracoa".. . 4< Y unos mercaderes amigos suyos le vieron con 
aquel cargo de Capitan General y le prestaron cuatro mil pesos 
de oro y le dieron otros cuatro mil en mercaderias sobre sus 
indios y hacienda y fianzas. Y luego mando hacer Cortes dos es- 
tandartes y banderas labradas de oro con las armas reales e una 
cruz de cada parte, con un letrero que decia: "[Hermanos y com- 
pafieros! Sigamos la seiial de la Santa Cruz con fe verdadera y 
con ella venceremos". "Y luego mando dar pregones y tocar 
trompetas y atambores en nombre de Su Majestad y en su real 
nombre Diego Velazquez, y el por su Capitan General para que 
cualesquier persona que quisiesen ir en su compania a las tierras 
nuevamente descubiertas a las conquistar y poblar, les darian sus 
partes de oro y plata y .rique^as que hubiere y encomiendas de 
indios despues de pacificadas" . . . 

En tales arreglos se hallaba cuando Cortes tuvo la noticia 
de que se seguia intrigando para hacer que Velazquez le retirase 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 47 

el mando, por lo que decidio embarcarse cuanto antes, y asi, des- 
pues de oir todos misa, el misrao Velazquez lo ftie a despedir 
al puerto. "Dejando atras a Santiago llego la Armada a la villa 
de La Trinidad donde se detuvo para seguir aprovisionandose. 
En las casas que Juan Grijalba poseia en dicho lugar, se hospedo 
Hernan Cortes y alii se le agregaron Pedro de Alvarado y Alonso 
de Avila, antiguos companeros de Grijalba, y Cristobal de Olid, 
el muy esforzado que fue maestre de campo en las guerras me- 
xicanas, y Ortiz el musico y un Alonso Rodriguez que tenia unas 
minas ricas de oro; Gaspar Sanchez y otros hidalgos que no me 
acuerdo sus nombres y todas personas de mucha valia". , . Con- 
tinuaban los preparatives y tenian ya once navios y todo se les 
hacia prosperamente : 44 Gracias a Dios por ello", pero subitamente 
envio Diego Velazquez cartas y mandamientos para que **le de- 
tengan el armada a Cortes y le envfen preso". 

Acusaban a Cortes sus enemigos de que ya andaba alzado 
contra Velazquez. No hubo, sin embargo, quien cumpliera la 
orden de prenderlo, pues ya todos los principales de la villa se 
habian aliado al Capitan General, Este lejos de proclamar su re- 
beldia, mando emisarios que apaciguas^n a Velazquez y partio 
con sus buques para la Habana, con el objeto de recoger elemen- 
tos de guerra que consideraba indispensables. En la Habana se 
le junto a Cortes el misrno Francisco de Montejo, que ya habia 
estado en Yucatan y despues fue Adelantado y gobernador de 
aquella provincia; tambien Diego de Soto, mayordomo de Cortes 
en lo de M&xico, "y otras personas de calidad rr ; y cuando Cortes 
vio todos aquellos hidalgos juntos, se holgo en gran manera y 
luego envio un navio a cargar cazabe y tocino, y como Capitan 
del navio envio a Diego Ordaz, mayordomo de las haciendas de 
Velazquez, y lo hizo para apartarlo de si, porque no se mostro 
mucho en su favor cuando las contiendas sobre quien seria Ca 
pitan. Por artilleria llevaba Cortes diez tiros de bronce y ciertos 
falcon etes y dio cargo de ello a un artillero que se decia Mesa, 
Por conducto del fraile Bartolome de Olmedo, que era de su 
equipaje, se mantenia al corriente , Cortes de las ordenes que se- 
guia dando Velazquez, mas alarmado ahora que antes, porque.no 
habian querido prenderle a Cortes en La Trinidad. En la Har 
bana, a todos los mas que habia eserito el Diego Velazquez, 



48 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

ninguno le acudia a su proposito antes todos a una se mostraban 
por Cortes; "el teniente Pedro Barba muy menor y ademas de 
esto los Alvarados y Alonso Hernandez y Francisco Montejo y 
Cristobal de Olid, etc. Por manera que si en la villa de La Tri 
nidad se disimularon los mandamientos de Velazquez, mas y me- 
jor se callaron en la Habana y el mismo Barba escribio a Velaz 
quez que no oso prendsr a Cortes porque estaba muy pujante 
de soldados, en que hubo temor no metiesen a sacomano la villa 
y la robasen y embarcase todos los vecinos y se los llevase con- 
sigo, e que, anadia para consolar a Velazquez, tengo entendido 
que Cortes era su servidor". Y el propio Cortes escribio "al Ve 
lazquez con palabras tan buenas y de ofrecimiento que lo sabia 
muy bien decir, e que otro dia se haria a la vela y que le seria 
servidor". Y agrega en un aparte Bernal Diaz: "No hicimos alar- 
de hasta la isla de Cozumel". De Cuba salieron el diez de febrero 
de 1519, los once navios, menos el de Alvarado, que se habia 
adelantado. 

Y lo primero que hizo Cortes en Cozumel fue mostrar mu- 
cho enojo porque Pedro de Alvarado robaba sus gallinas a los 
indios y sus idolos. Y "mando traer a los indios y con el inter- 
prete Melchor, porque Julian ya se habia muerto, mando que 
llamasen a los caciques del pueblo y que no tuviesen miedo y 
les devolvi6 el oro y los paramentos, y por las gallinas que ya 
se habian comido, les mando dar cuentas y cascabeles, y mas, 
di6 a cada indio una camisa de Castilla, En esta isla comenzo 
Cortes a mandar muy de hecho y Nuestro Senor le daba gracia, 
por doquiera que ponia la mano se le hacia bien, especial en paci- 
ficar los pueblos". 

La primera revista militar la mando hacer Cortes en Cozu 
mel a los tres dias de llegados todos los barcos, para saber que 
tantos sol dados llevaba "y hallo por su cuenta que eramos, dice 
Bernal Diaz, quinientos y ocho sin maestres y pilotos y marine- 
ros que serian ciento, y dieciseis caballos y yeguas, once navios 
grandes y pequenos, y treinta y dos ballestas y trece escopeteros 
y tiros de bronce y cuatro falconetes y mucha p6lvora. Y como 
Cortes en todo ponia gran diligencia, me mand6 llamar a mi y 
a un Vizcaino que se decia Martin Ramos, y nos pregunto qu^ 
sentiamos de aquellas palabras que nos hubieran dichos los indios 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 49 

de Carnpeche cuando venimos con Francisco Hernandez de C6r- 
doba que decian "castilan, castilan" y dijo haber pensado muchas 
veces que por ventura estarian algunos espanoles en aquella tie- 
rra. Y comenzo a indagar y todos los caciques dijeron haber co- 
nocido a unos espanoles que a dos jornadas tierra adentro, tenian 
de esclavos unos caciques. En seguida los mando Cortes resca- 
tar, enviando por ellos presents y a los prisioneros puso carta 
que decia: "Senores y hermanos: Aqui en Cozumel, he sabido 
que estais en poder de un cacique detenidos, y os pido por mer- 
ced que luego os vengais aqui, a Cozumel, que para ello envio 
un navio con soldados, si los hubiesedes menester, y rescate para 
dar a esos indios con quien estais; y lleva el navio de plazo ocho 
dias par os aguardar; venios de todo brevedad; de mi sereis bien 
vistos y aprovechados; yo quedo en esta isla con quinientos 
soldados y once navios y en ellos voy, mediante Dios, la via de 
un pueblo que se dice Tabasco o Potonchan' ' 

Llego la carta a manos del prisionero Jeronimo de Aguilar, 
que mediante el rescate obtuvo del cacique licencia para repartir; 
mas antes se dirigio a su compaiiero Gonzalo Guerrero estable* 
cido en otro pueblo a cinco leguas, y como le leyo las cartas. eJ 
Gonzalo Guerrero les respondio: "Hermano Aguilar: yo soy ca- 
sado y tengo tres hijos y tienenme por cacique y capitan cuando 
hay guerras; ios vos con Dios qtie yo tengo labrada la cara y 
horadadas las orejas. Que diran de mi estos espanoles desde que 
me vean ir de esta manera. E ya veis estos mis hijitos cuan bo- 
nitos son. Por vida vuestra que me deis d>z esas cuentas verdes 
que traeis para ellos y dire que mis hermanos me las envian de 
mi tierra". Y asimismo la india, mujer de Gonzalo, pidio a Aguilar 
que se retirase. Pero Aguilar insistia con su companero, diciendo 
que recordase era cristiano, que por una india no perdiese el ani- 
ma, y si por mujer e hijos lo hacia, que los llevase consigo, pero 
por mas que dijo, Guerrero no quiso venir, y parece que era 
natural de Palos" 

Mientras estaban en espera de los prisioneros, empezaron 
a llegar muchos indios en romeria a la isla de Cozumel, todos 
vecinos de Yucatan. Y habia en Cozumel idolos de muy disformes 
figuras. 4< Y una manana im patio donde estaban los idolos esta- 
ba lleno de muchos indios e indias quemando resina. . . Y se 



50 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

subio encima de un adoratorio un indio viejo, con mantas largas 
el cual era sacerdote de aquellos idolos y comenzo a predicar un 
rato. Y Cortes pregunto a Melchor que contenia aquella platica 
y supo que les predicaba cosas malas. Mando Cortes llamar al 
cacique y al mismo papa o sacsrdote y les dio a entender que si 
querian ser nuestros hermanos, que quitasen de aquella casa aque 
llos sus idolos que eran malos y les hacian errar y no eran dio- 
ses ... Y les dio a entender otras cosas santas y buenas y que 
pusiesen una imagen de Nuestra Senora que les dio y una cruz . . . 
Y los idolos mando que los despedazasemos y los echasemos a 
rodar gradas abajo y asi se hizo". Mas sabrosa relacion no la hay 
en ninguna literatura ni Capitan mas penetrado que Cortes de 
los valores del espiritu, ni puede haber mejor servicio que reem- 
plazar la mas baia idolatria con la mas alta fe conocida. 

Partio Cortes de Cozumd, pero como tuviese que regresar 
por dcifios en un navio, mostro mucho enojo, porque los que ha- 
bian quedado atras no esperaron a los prisioneros, cuyo rescate 
se gejstionaba. Nuevamente inicio Cortes gestiones para salvar- 
los. Al preocuparse de este modo por la suerte de dos compatrio- 
tas h,amildes, Cortes sentaba el precedente de uno de los princi- 
pios del imperialismo, que es levantar a la estiraacion general el 
valor d>z una vida humana, particularmente la vida de uno de los 
suy/os. Cuando Kipling habla del bianco de su raza como de un 
elegido, entre asiaticos y polinesios, no hace, en realidad, sino 
parodiar a Cortes que, por dos espanoles oscuros, tuvo detenida 
su expedicion dos veces. En cambio, el barbaro desprecia al 
humilde y procura salvarse solo. Comparese este sentimiento hu- 
manitario de Cortes con el desprecio que cualquier Moctezuma 
azteca sentia por un plebeyo. 

Llego, por fin, Jeronimo de Aguilar, el prisionero, y conto 
ser natural de Ecija y que "terna ordenes de Evangelio y que 
hacia ocho anos que se habian perdido el y otros quince hombres 
y dos mujeres que iban desde el Darien a la isla de Santo Do 
mingo, cuando hubo diferencias y pleitos de un Enciso y un Val- 
divia; y que en un batel del navio se metieron el y sus compane- 
ros y las corrientes los echaron en aquella tierra donde fueron 
repartidos unos como esclavos y a otros los habian sacrificado a 
los Idolos, y las mujeres de trabajo se murieron, porque las ha- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 51 

cian moler. Y que el se huyo y se amparo en el cacique con quien 
estaba y tenia entendido que los indios hicieron la guerra a los 
espanoles de la expedicion de Hernandez de Cordoba, por con- 
sejos del mismo companero suyo, Guerrero, que no queria que 
los descubriesen porque estaba deformado", 

Anexado a la expedicion Aguilar como interprete, se diri- 
gieron todos al rio Grijalba. Alii, tras de sangriento combate, 
Cortes tomo posesion de la tierra en nombre de Su Majestad. 
Despues de la batalla y segun su costumbre, Cortes se mostro 
magnanimo, mando reunir a los caciques y les propuso paces y 
hubo intercambio de presentes, tales como diademas de oro y fi~ 
gurillas de animales y ciertas telas, pero, observa Bernal Diaz, 
"no fue nada todo este presente en comparacion de veinte muje- 
res y entre ellas una muy excelente mujer que se dijo Dona Ma 
nna, que ansi se llamo, despues de vuelta cristiana". 

Cortes recibio todo con alegria y en seguida mando que se 
poblase la comarca y se estableciesen en ella los indios despues 
de dejar sus idolos; y tras de instruirlos en la fe, con cuyo objeto 
hizo construir un altar bien labrado. "Y se puso en el altar la 
imagen de nuestra Senora y la Cruz; y pusose por nombre aquel 
pueblo Santa Maria de la Victoria". Las iiidias las repartio Cor 
tes entre sus capitanes, despues de bautizarlas y convertirlas, 
observa Bernal Diaz, en las primeras cristianas del Nuevo Mun^ 
do. Y Dona Marina le toco a Alonso Hernandez Puerto Carrero 
que era buen caballero, siendo ella misma gran cacique e hija 
de grandes caciques, segun lo parecia en su persona. 

EL CONFLICTO DE DOS MUNDOS 

Como por su casa entro el piloto Alaminos detras de la isla 
de Sacrificios y a orillas de Ulua, que bien recordaba de la otra 
expedicion. En los medanos que circundan el puerto levanto Cor 
tes unas chozas de madera, cubiertas con mantas por los indios 
que se aprestaron a servirle. Llegaron al dia siguiente enviados 
de Moctezuma con presentes y un grupo de_dibjaians equiva- 
lente de periodistas que tomaron el retrato de Cortes, y vistas de 
sus companeros en accion, sus navios, sus caballos, para llevarlo 
todo al inquieto monarca de Anahuac. Hizo Cortes levantar un 



52 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

gran altar y mando celcbrar misa cantada a la cual asistieron los 
cnviados de Moctezuma. Les entrego despues presentes para el 
Monarca que dijo, queria ver en seguida. Esta pretension ofendi6 
un poco a los indios, habituados a muchos rodeos y antesalas 
cuando se trataba de la autoridad. Y a fin de que los pintores se 
diesen gusto, mando Cortes que Pedro de Alvarado y todos los 
de a caballo se aparejasen para que los viesen correr de dos en 
dos. Tambien para que viesen salir los tiros, mando llamar Coi> 
tes a muchos principales y puso fuego a las lombardas y "fueron 
las piedras por los montes retumbando con gran ruido y los gober- 
nadores y todos los indios se espantaron de cosas tan nuevas para 
ellos". 

En la Corte de Moctezuma la curiosidad se aliaba con el 
temor. ^Como eran aquellos hombres blancos? ^Y, por ventura, 
sus estampas correspondian a la majestad de la leyenda que pre- 
decia la llegada de guerreros poderosos? ^O se trataba de sim 
ples aventureros en busca de granos de oro, cuya codicia se podia 
saciar? ^Seria verdad, como lo aseguraban los de Tabasco, que 
aquellos castellanos eran terribles en el combate? Y es de creerse 
que al examinar los retratos que de Cortes hicieron los pintores 
de la corte, los principales guerreros aztecas, tipos feroces de 
desorejadores, sonreirian con desden. En los ojos de Cortes ha- 
bia inteligencia y aunque su gesto era grave, se hallaba tetnplado 
con la bondad, Ninguno de los atributos de la bestia carnicera, 
ninguno de los rasgos torvos del homicida, sellaban aquel sem- 
blante como de uno que tiene una profesion matar hombres. No 
era Cortes de gran talla y su cara como de escribano de provin- 
cia, no era para aterrorizar a salvajes. Aquella f rente despejada 
era de intelectual mas que de guerrero, segun el criterio de los 
militares aztecas que aun creyeron hallar entre los cottesanos, 
uno que se parecia al Capitan extranjero y con intencion burlesca 
lo nombraron jefe de la mision que partia para Veracruz. Se tra 
taba de un sujeto despreciable llamado Quintalbor y en burla 
empezaron a llamarle '*el Cortes tf 4< Cortes por aca, Cortes aculla", 
segun dice Bernal Diaz. Pero como sorna aparte, padecian el te- 
mor, se previnieron haciendo que el Rey de burlas portase valio- 
sos regalos. 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 53 

Mientras iban y venian enviados, Cortes buscaba un punto 
mas seguro para sus barcos, un clima menos inclemente para sus 
tropas. Al efecto, mando a Montejo a rccorrer la costa norte, pa~ 
sandose en cllo varies dias. Unos indios trajeron a vender galli~ 
nas. Y el Gobernador de la comarca, Pitalpitoque, establecido en 
una chozas apartadas de las de los espanoles, permiti6 que unas 
indias les hiciesen pan de maiz y a Cortes lo proveian de fruta y 
pescado. Los soldados en cambio tenian que cambiar sus cuentas 
para conseguir alimentos. A los seis o siete dias regresaron los 
enviados de Moctezuma con mas de cien indios cargados. El prin 
cipal bes6 la tierra cuando estuvo en presencia de Cortes, y a sus 
auxiliares los sahumaron con braseros de barro que traian. Y 
Cortes les mostr6 mucho amor y "sentolos cabe si'' Y despues 
del parabten y muchas platicas, mandd el enviado indio^sacar el 
presente que Bernal Diaz describe insuperable como sigue: 

"Encima de las esteras qtie llaman petates lo primero que 
did fue una rueda de hechura de sol, de oro muy fino que seria 
tamana como una rueda de carreta, con muchas maneras de pin* 
turas, gran obra de mirar, que valia, a lo que despues dijeroa 
que la habian pesado, sobre diez mil pesos y otra mayor rueda 
de plata figuraba la luna y con muchos resplandores y otras fi- 
guras en ella y de gran peso, y un casco lleno de oro en granos 
chicos" el casco de un soldado espanol que Cortes habia pe- 
dido le llenasen con mue^tra del oro nativo. "Aquel casco", dice 
Bernal Diaz "tuvimos en mas por cierto que habia buenas mi^ 
nas. . . y ms, trajo veinte anades de oro, muy prima labor y 
muy al natural, e unos como perros de los que entre ellos tienen 
y muchas piezas de oro de tigres, leones y monos, y diez collares 
hechos de una hechura muy prima e otros pinjantes, y do<:e fle*- 
chas y un arco con su cuerda, y dos varas como de justicia dc 
largor de_jcmco palmos . . . Y luego mand6 traer penachos de oro 
y de ricas plumas verdes e otras de plata y aventadores de lo 
mismo despues venados de oro, sacados de vacadizo. . . Y luego, 
mandd traer sobre treinta cargas de ropas de algoddn tan prima 
y de muchos g&neros de labores y de pluma de muchos colores, 
que por ser tantas no quiero en ellos meter la pluma, porque no 
lo sabrg escribir. . . Y dijo que el gran cacique Cortes, que reciba 
aquello con la gran voluntad de su senor que lo envia". Y como 



54 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Cortes inquiriese sobre la visita que deseaba hacer a Moctezuma, 
los enviados dijeron que "entre tanto estuviesen en el puerto los 
espanoles, los Servian de buena voluntad, pero que de las visitas 
que no curasen de ellas". 

Dio las gracias Cortes pero insistio en que queria visitar a 
Moctezuma y a los enviados que regresaban, les encomendo tarn- 
bien presentes para Moctezuma, que Bernal Diaz describe, expre*- 
sando: "De la pobreza que traiamos, escogio Cortes una copa de 
vidrio de Florencia, labrada y dorada con muchas arbokdas y 
moaterias que estaban en la copa, y tres camisas de Holanda 
y otras cosas". 

El cacique Pitalpitoque aflojo de tal manera en lo de traer 
comida, que los espanoles sufrieron "falta de mantenimiento". El 
cazabe amargaba de mohoso y podrido y "si no ibamos a mariS'- 
car no comiamos". Y los indios ya no acudian ni a comerciar. Y 
tornaron a venir los enviados de la capital azteca con mas pre 
sentes > pero con encargo preciso de decir a Cortes que ya no 
enviara mas mensajes porque no le queria ver Moctezuma. 

Entonces Cortes, astutamente y como para no aparecer for- 
zandolos a su arriesgada empresa, se quejo con los soldados de 
que no los dejaba pasar el monarca azteca: "Debe ser gran 
seiior y rico", insinua Cortes y le responden los soldados : "Ya 
querriamos estar envueltos con el". Y relata Bernal Diaz: "En 
aquella sazon era hora del Ave Maria, y en el real teniamos una 
campana, y todos nos arrodillamos delante de una cruz que tenia 
mos puesta en un meda.no de arena, y delante de aquella cruz, 
deciamos la oracion del Ave Maria. Y como los caciques Hendile 
y Pitalpitoque no vieron asi arrodillados, como eran muy entendi- 
dos, preguntaron a que fin nos humillabamos delante de aquel 
palo hecho de aquella madera, y Cortes le dijo al frailer "Bien es 
ahora, padre, que hay buena materia para ello, que les demos a 
entender con nuestras lenguas los interpretes* , las cosas to- 
cante a nuestra Santa Fe*\ Y asi se hizo y se ks di>o que sus 
idolos eran malos y que nuestro Senor Dios verdadero que se 
dice Jesucristo, quiso sufrir y pasar por aquella nauerte para salt- 
var el genero humane, y que resucito al tercer dia y esta en los 
cielos y que habremos de ser juzgados de el Y se les declare, 
para que lo repitiesen a su senor Moctezuma, que nuestro gran 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 55 

Emperador nos envia a estas partes para quitar que no sacrifi- 
casen ningunos indios, ni otra manera de sacrificios males que 
hacen, ni se robasen unos a otros, ni adorasen aquellas malditas 
figuras, y que les ruega que pongan en su ciudad y en los adora- 
torios en donde estan los idolos, una cruz y una imagen de 
Nuestra Senora". 

Mientras asi hablaba a los indios, a los soldados los dejaba 
Cortes rescatar o sea cambiar cuentas por oro, sin pedirles razon 
por lo que los amigos de Velazquez, que se hallaban en la expe 
dition, reclamaban y exigian que se tomase nota para apartar el 
quinto del Rey, Cortes disimulaba el trafico de los soldados y se 
holgaba de el, porque kntamente su influencia personal crecia 
sobre la tropa, a la vez que a esta se le despertaba la ambition. 
Y el choque de indios y espanoles se hizo inevitable* "Pa- 
rece ser, opina Bernal Diaz, que Moctezuma rehuso mas platicas 
porque era muy devoto de sus idolos que se decian Texcatepuca 
y Huichilobos, el uno Dios de la Guerra, y el otro del infierno, 
y les sacrificaba cada dia muchachos para que le dieran respuesta 
de lo que deberia hacer con nosotros. Y Moctezuma resolvie que 
si no tornaban a marcharse los espanoles en sus navios, a todos 
los habia de sacrificar a sus Dioses". 

Bajo la exterioridad de las platicas y los trueques comercia- 
les los combates se preparaban. Un conflicto decisivo para el 
futuro de la raza mexicana exigia solution armada. El triunfo 
espaiiol crearia una era nueva y aumentaria una nation a la cul- 
tura del planeta. Si Moctezuma hubiese vencido, la crueldad, la 
brutalidad mas espantosa hubiesen seguido deshonrando esta tie- 
rra que hoy es, o J>odria ser, nuestra. En cambio, si los espanoles 
vencian, quedariamos incorporados a una fraccion creadora de la 
humanidad, colaboradores de uno de los pueblos mas ilustres de 
todos los tiempos. Con razon, los dioses malos del imperio azteca 
se mostraban irritados, exigian mas victimas. No les bastaba con- 
siderar que eran casi seis inillones de indios y no paisaban de 
seiscientos los espanoles. Ntinca dioses crueles supieron inspirar 
giierreros capaces, por fortuna para la moral. Nada es mas d&- 
bil que la fuerza empleada en oprkair. A la primera oportunidad 
los oprimidos descubren que la traicion asume aspectos de 
liberacion. 



56 BREVE HJSTORIA DE MEXICO 

Y hallandose Cortes colocado entre la amenaza de Mocte- 
zuma y la cxigencia de los del partido de Diego Velazquez que 
ansiaban el regreso, conformes ya con el botin alcanzado, llegaron 
unos enviados que describe Bernal Diaz como sigue: 

"Traian unos grandes agujeros en los bozos de abajo, y 
en ellos unas rodajas de piedra pintadillas de azul, y otros con 
unas hojas de oro delgadas, y en las orejas muy grandes aguje 
ros, en ellas puestas otras rodajas con oro y piedras, y muy dife- 
rente traje y habla que la de los mexicanos, Explicaron los recien 
llegados que habian tenido noticia de lo de Tabasco, cuando Cor 
tes dio su primera batida formal a los indios y de platica en 
platica informaron como tenia Moctezuma enemigos y contrarios", 
de lo cual Cortes se holgo y con dadivas y halagos despidio a 
los mensajeros instandolos a que dijesen a su Senor que muy 
pronto iria il a verlo* 

El propdsito de Cortes no era regresar a Cuba en condi- 
clones parecidas a las de Grijalba. Su genio le hacia ver posibi- 
lidades sin cuento en aquella extrana tierra, rica y debilitada por 
la barbarie y la discordia, pero ^contaria con sus soldados? ^Lo- 
graria imponerse a los amigos de Diego Velazquez, que eran 
numerosos en su misma tropa e insistian en regresar conformes 
ya con el oro rescatado, indiferentes al plan de ganar un reino? 
Los del partido de Cortes, que eran Pedro de Alvarado, Fran 
cisco de Montejo, Cristdbal de Olid y el propio Bernal Diaz, 
corrian la voz de que era conveniente proclamar jefe a Cortes 
como representante de Su Majestad eliminando de esta suerte al 
Gobernador Velazquez, Los de Velazquez exigian el reembarque, 
y Cortes se di6 la satisfacci6n de hacerse rogar que aceptara el 
nuevo mando. Lo acept6, a condicion de que le diesen cargo de 
Justicia Mayor y Capitan General. "Y lo peor de todo", reflexio- 
na Bernal Diaz, "que le otorgamos que le di&semos el quinto del 
oro que se hubiese, despu^s de sacado el quinto real Y delante 
de un escribano le dimes poderes. Y luego ordenamos de hacer 
poblar y fundar la villa que se nombr6 la Villa Rica de la Vera- 
cruz, porque llegamos jueves de la cena y desembarcamos en 
Viernes Santo dc la Cruz". Se procedi6 en seguida a la elecci6n 
de Alcaldes y Regidores, siendo los primeros electos Alonso Her- 
nSndez Puerto Carrero, el marido de Dona Marina, y Francisco 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 57 

de Montejo, mas tarde Adelantado de Yucatan. Asi, democrat!' 
camente y como cumple a hombres libres, se crearon las primeras 
autoridades legitimas del continente. Las que existian en los te 
rritories de los nativos lo eran de hecho y se apoyaban en el terror 
de los sacrificios humanos, el desorejamiento de los prisioneros. 
El Municipio de Veracruz, creado antes de que los espanoles im* 
pusiesen su dominio militar sobre el pais, he ahi el origen de nues- 
tras instituciones civilizadas que hasta la fecha siguen luchando 
para perdurar sobre la regresi6n azteca de los militarismos reinan- 
tes, apoyados en el terror del fusilamiento de los prisioneros de la 
guerra civil. La fundacion del Municipio de Veracruz debiera ser 
la efemerides central de nuestras celebraciones civicas; en las es- 
cuelas de la nacion, deberia recordarse cada ano esa fecha como 
simbolo de nuestra aspiracion a una plena vida civilizada. 

UNA TACTICA MORBOSA 

Constantemente muestran su sorpresa los historiadores ante 
la casi increible hazafia del puiiado de espanoles que logra con- 
quistar millones de guerreros en territorios desconocidos; pero lo 
cierto es que nunca estuvieron opuestos ^eon ma* claridad y vio- 
lencia los dos metodos de la convivencia humana mas contradic 
tories: el de la conservation de la vida y el de su destruction. 
Las huestes dz Cortes distaban mucho de hallarse unidas; la dis- 
cordia armadg tenia ya inquietos a los audaces aventureros tanto 
que en Ja primera excursion al interior que consume Alvarado 
se evito utilizar a los de Velazquez. Otros de ellos tuvieron que 
quedar presos en Veracruz. La diferencia es, sin embargo, capi 
tal; los enemigos de Cortes estaban presos; esposados y en ca^ 
denas, pero seguros en sus vidas; en la primera opor^unidad, un 
barco los devolveria a sit Espana o un perdon les reintegraria su 
libertad. En carobio, los enemigos de Moctezuma estaban siendo 
asesinados por centenares en aquellos precisos mementos de pe- 
ligro. En los instantes en que cualquier pueblo civilizado, ante la 
amenaza extranjera, decreta la amnistia y reune en hermandad a 
tedos los hijos del mismo suelo, los aztecas, en desenfreno suici- 
da, multiplicaban los sacrificios y las medidas de terror, tal y 



58 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

como nosotros los mexicanos hemos solido hacer en guerra extran- 
jera. Lo que perdio a los aztecas fue el rito de Huichilobos, la 
matanza por gusto, el sacrificio irreflexivo del semejante, la estu- 
pida creencia de que el dios de la guerra da el triunfo a los bru 
tes, cuando aun en la guerra, la ley de conservation de la especie 
determina que sea siempre el poder mas humano, el que asegura 
a la postre la victoria. Nos cuenta en efecto, Bernal Diaz, que 
por todos los pueblos donde llegaba Alvarado, acompaiiado de 
solo cien hombres, los indios emprendian la huida, pero eso si, 
antes de liuir, dejaban huella, como la de esos cabecillas que 
todavia reviven periodicamente, huella de asesinatos y atropellos 
en mujeres y ninos. En todos los pueblos hallaba Alvarado sacri- 
ficados en los cues o altares, hombres y muchachos. Las paredes, 
los altares y los idolos se banaban en la sangre de los corazones 
presentados en imbecil holocausto. Dice Bernal Diaz: "En cada 
pueblo no hallabamos otra cosa. Algunas veces los brazos y las 
piernas habian desaparecido y los indios que se habian quedado 
atras, explicaban que se las habian llevado para comer". 

De su corta expedition regreso Alvarado con algiin basti- 
mento para socorrer a los hombres que en Veracruz pasaban 
hambres, y Bernal Diaz comenta: "Nos holgamos con aquel poco 
bastimento que trujo, porque todos los males e trabajos se pasan 
con el comer". 

* Para cuando regreso Alvarado, ya Cortes con dadivas y 
buenas promesas, se habia atraido a los de Velazquez, los habia 
libertado de la prision, los habia ganado para su causa. Entretan- 
to en Mexico, el Gran Moctezuma ordenaba sacrificios en, todos 
los barrios de la ciudad hasta que la sangre corria a chorros por 
los embaldosados. No hace falta sino leer con cuidado, para com" 
prender cual ejercito era el que a la larga tenia que triunfar. Y 
no hace falta sino ser hombre, para simpatizar sin reservas con 
la aventura libertadora de los espanoles. Vengadora, ademas, no 
solo de los indios sacrificados, sino del poder satanico que se 
habia apoderado de los mexicanos desde la expulsion de Quetzal- 
coatl, el civilizador, o sea desde que se apoderaron del mando 
los asesinos. 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 59 

EL EJEMPLO DE CEMPOALA 

Decidio Cortes visitar al cacique de los totonacas, anima- 
do por la information que le habian dado los mensajeros de estar 
todo aquel pueblo disgustado con los abusos de Moctezuma. Con 
las precauciones del caso, avanzo con su artilleria por delante y 
los jinetes y escopeteros, pero no fue necesario combatir. El ca 
cique de Cempoala, que Bernal Diaz llama "el gordo", porque 
apenas se podia mover, los recibio con agrado, les hizo servir co- 
mida y les deparo buenos alojamientos en casa espaciosa, blan- 
queada por dentro y por fuera. A unos soldados que habian ro- 
bado gallinas, Cortes Jps amojiesto y ordeno que devolviesen todo 
a sus duenos y que a nadie hiciesen dano. El cacique gordo y sus 
gentes no cesaban de quejarse de Moctezuma a lo que Cortes 
observo que, precisamente, el venia a nombre de un senor muy 
poderoso, el Emperador don Carlos, para "desagraviar y quitar 
tiranias". Para obsequiar a los extranjeros, que asi les ofrecian 
proteccion, y a fin de consumar la hermandad pactada, hiciero& 
presente los indios de veinte doncellas para Cortes y sus capita- 
nes. Le toco a Cortes una muy fea que despues se llamo Dona 
Catalina y que era sobjqna del cacique gordo y seiiora de muchos 
vasallos. Y no las recibieron los espanoles antes de que se bauti'- 
zaran y se hicieran cristianas. Tambien previno Cortes a los 
indios, que antes de poder tratarlos como a hermanos, era me- 
nester que no tuvieran aquellos idolos que los traen enganados 
"y que tambien habian de ser limpios de sodomias, porque tenian 
muchachos vestidos en habitos de mujeres que andahan a ganar 
en aquel maldito oficio, y cada dia sacrificaban delante de los 
espanoles cuatro o cinco indios, y los corazones los ofrecian a sus 
idolos y la sangre pegaba por las paredes, y cortabanles las pier- 
ijas y los br^zos y muslos y IQS comian como vaca que se traen 
die las camicerias en nuestras tierras, y aun tengo entendido que 
los vendian por menudo en Jos' 44 tianguis". . . "Que asi que se 
quiten estas raaldades, seremos amigos". . . Pero los indios prin- 
cipales respondieron que ^no les estaba bien dejar sus idolos y 
sacrificios, y que sus idolos le&.daban salud y;buenas sementeras. 
* f Y como Cortes y todos nosotros", sigire 4iciendo Bernal Diaz 
"vimos aquella respuesta tan desacatada y habiamos visto tantas 



60 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

crueldades y tor^edades no las pudimos sufrir. Entonccs nos ha- 
blo Cortes sobre ello y nos trujp a la memoria unas buenas y muy 
santas doctrinas, y que como podiamos hacer ninguna cosa buena 
si no volviamos por la honra de Dios y en quitar los sacrificios 
que hacian de los idolos y que estuviesemos muy apercibidos para 
pekar si nos viniesen a defender que no se los derrocasemos y 
que aunque nos costase las vidas, en aquel dia habian de venir 
al suelo". 

Y una vez que sus hombres estuvieran dispuestos, dijo 
Cortes a los caciques, que habian de derrocar los idolos. El caci 
que gordo y otros se apercibieron con muchos guerreros en defen- 
sa de sus idolos, y volvemos a dejar el relato a Bernal Diaz: 
"Desde que queriamos subir a un alto cue que es su adoratorio, 
que estaba alto y habia muchas gradas, que ya no se me acuerda 
que tantas eran, vino el cacique gordo con otros caciques muy 
alborotados y sanudos y dijeron a Cortes que por que les queria 
mos destruir y que si les haciamos deshonor a sus dioses o se los 
quitabamos, que todos ellos perecerian y aun nosotros con ellos. 
Y Cortes les respondio muy enojado que otras veces les ha dicho 
que no sacrifiquen a aquellas malas figuras porque no les traigan 
mas engaiiados y que a esta causa les veniamos a quitar de alii, 
y que si no los quitasen ellos, los echariamos a rodar por las gra 
das abajo y les dijo que no los tendriamos por amigos, sino por 
enemigos mortales, pues que les daba buen consejo y no lo quie- 
ren creer y porque ha visto que han venido sus capitanias puestas 
en annas de guerrero, que esta enojado de ellos y que se lo paga- 
rian con quitarles la vida. Y desde que vieron a Cortes que les 
decia aquellas amenazas, dijeron que si nosotros los queriamos 
derrocar, no era con su consentimiento, que se los derrocasemos 
e hicieremos lo que quisiesemos. Y no lo hubo bien dicho, cuando 
subimos sobre cincuenta soldados y los derrocamos y vinieroa 
rodando aquellos sus idolos hechos pedazos, y eran de manera 
de dragones espantables, tan grandes como becerros y otras fi 
guras de manera de medio hombre. Y cuando asi vieron los 
idolos hechos pedazos, los caciques y papas lloraban y se tapa- 
ban los ojos y en su lengua totonaca pedian a los idolos que los 
perdonasen y que por temor de los mexicanos no daban guerra 
a los espanoles". 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 61 

Aigunos guerreros, sin embargo, quisieron flechar a los es- 
panoles, pero Cortes se apodero del cacique gordo y otros prin*- 
cipales, y esto evito el conflicto. Acto continue, Cortes hizo des- 
pedazar los Idolos y los pedazos los hizo quemar y "salieron de 
su aposento los papas que tenian cargo de aquellos idolos, vesti- 
dos con mantas prietas como sotanas y el cabello largo pegado 
de sangre humana coagulada y las orejas hechas pedazos, y he- 
dian corao azufre y tenian otro muy mal olor como de carne 
muerta; y segun alcanzamos a saber, aquellos papas eran hijos 
de principales y no tenian mujeres, mas tenian el maldito oficio 
de sodomia. Y Cortes los hizo rapar y vestir de limpio y les 
encomendo el cuidado del altar que en seguida se construyo, y en 
el se puso la Cruz, con una imagen de Nuestra Senora". En segui 
da, una misa purified el ambiente. 

Pocos episodios hay en la historia universal mas sublimes. 
En aquel moment o, Cortes se jugo el exito todo de su empresa 
para ser consecuente consigo mismo, leal a su conviccion profun*- 
da, que le dijo: ^Como puede venir nada bueno si no volvexnos 
por la honra de Dios, es decir, si no cumplimos en seguida con 
nuestro deber de cristianos y de civilizadores? Y el que ya anda- 
ba de Quijote desagraviando los abusos de Moctezuma, cuando 
mi siquiera sabia si podria defenderse a si mismo, subio a la ca- 
tegoria de reformador y gano para el espiritu la mas importante 
de las batallas. Alii mismo quedo derrotado Huichilobos, y res- 
tablecido el expulsado Quetzalcoatl, y vengado el agravio hecho 
a la humanidad con aquellos sacrificios. A partir de este instante 
valiente, por donde pisaroa los espanoles, se acabaron los sacri 
ficios humanos y se liquido una era inicua de Mexico, gracias al 
arrojo, la decision heroica de un grupo de extranjeros* Tambien, 
en ese mismo instante, los extranjeros que asl obraban tomaron 
posesion del territorio con el derecho que da la civillzacion sobre 
la barbaric, la moral contra el crimen. Donde quiera que la espe- 
cie humana degenera hacia el matonismo, emerge una necesidad 
de venganza y se hace bendita cualquier intervencion que ponga 
termino al regimen de la matanza. 

En el caso de Cempoala se pone de manifiesto la superio- 
ridad de Cortes sobre los otros grandes capitanes de la historia, 
Do&d Cortes se jugo su destino a la sola carta de la moral ele- 



62 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

vada, sus predecesores habrian obrado mas o menos como sigue: 
Alejandro, el vanidoso, habria dicho a los indios: Habeis de ado- 
rarme a mi, junto con vuestros idolos viejos. Cesar, el esceptico, 
se habria alzado de hombros ante los sacrificios humanos, y tal 
vez habria pensado: Mejor, asi acabaran pronto unos con otros 
los de esta casta despreciable. Bonaparte, el histrion, se hubiese 
puesto -el manto de los sacerdotes aztecas, como se puso el de los 
Califas de Mahoma, solo Cortes salio a pelear por los fiteros del 
espiritu, con riesgo de la finalidad practica de su empresa. Vencio 
a la realidad y creo una nueva practica. Sento las bases de un 
Mexico nuevo. 

LA CALUMNIA DEL ORO 

Durante todo el tiempo que hemos vivido bajo la influencia 
moral de los extraiios, los autores han coincidido en afirmar que 
la sed del oro era el impulso dominante de los e^panoles de la 
conquista a quienes, en consecuencia, se presenta como hombres 
rudos y codiciosos, que una inmerecida buena fortuna llevo a con'- 
sumar hazaiias que ni los mas envenenados censores dejan de 
calificar como extraordinarias. En los tiempos en que escribio 
Bernal Diaz su historia, nadie habia lanzado aun por el naundo 
esta especie injusta; en las palabras del historiador no hay, por 
eso mismo, ningun empeno de sincerarse de cargos que no exis- 
tian aun. Sin embargo, con la sencillez y la veracidad mas crudas, 
Bemal Diaz reconoce que andaban "en busca de oro que resca- 
tar" es decir, que cambiar por cuentas y objeitos varios. Precisa-- 
mente, de esta franqueza varonil, se han servido los enemigos de 
Espana, como prueba de sus cargos, pero maliciosamente se ca- 
llan los moviles sublimes de la incomparable aventura. En cam- 
bio, no se descubre movil alguno -elevado en los piratas ingleses 
qus vinieron despues, miembros de la nobleza no pocos de ellos, 
que a falta de oro que trabajar, se dedicaban al saqueo de inde- 
fensas ciudad>s. Repetidamente, Bernal Diaz habla cle los presen'- 
tes en oro y de las esperanzas que todos llevaban de encontrar 
ricas minas de este metal. Pero al mismo tiempo^ y sin proposito 
de excusar ni de alabar a nadie, el mismo Bernal Diaz nos cuen- 
ta de como, queriendo adelantarse a las acusaciones que Velaz- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 63 

quez mandaria a la Corte en contra de Cortes, decidieron, todos 
los que lo habian hecho Capitan en Veracruz, mandar a Su 
Majestad cartas explicativas, acompanadas del presente usual en 
esos casos, Y, al efecto, resolvieron los principales deshacerse de 
todo e/ oro que llevaban ganado, a fin de reunir cantidad digna; 
pero como no existia entre ellos autocracia por virtud de la cual 
el jefe o los jefes se llevan todo y los soldados apenas reciben un 
engano, democraticamente, como procedian en todo, iniciaron una 
colecta. Y como el oro se hallaba muy repartido entre los solda 
dos que mas empeno habian puesto en lograrlo, fue precise acudir 
a todos en los terminos siguientes: "Senores ( dirigiendose a los 
soldados) : ya veis que queremos hacer un presente a Su Majes 
tad; y para ser el primero que enviamos de estas tierras, habia 
de ser mucho mas; par^scenos que todos le sirvamos con las par- 
tes que nos caben; los caballeros y soldados que aqui estamos 
escritos tenemos firmado como no queremos parte ninguna de 
ellos, sino que servimos a Su Majestad con ello, porque nos haga 
mercedcs tf . "El que quisiere su parte no se le negara. El que no 
la quisiera, haga lo que todos hemos hecho, firmelo aqui", "Y de 
esta manera todos a una firmaron". . . Asi procedian cuando lie- 
gaba la ocasion grande, estos espanoles hijosdalgo y aventureros 
pobres dando cuanto tenian en subito alarde de generosidad, des^ 
pus de haber padecido lo que no se ha escrito para ganar lo 
que prodigaban. Se dira que este oro le cedian los espanoles con 
la esperanza de obtener ventajas mayores en el futuro. Y aun asi, 
^cuantos hay entre el comun de los mortales capaces de sacrifi- 
car de buen grado lo seguro por lo dudoso, lo presente por lo 
remote? Quien lo hace es, en todo caso, negociante intrepido y 
no un avaro vulgar. 

Ensefia el Evangelic que ha de saber decidirse a perderlo 
todo quien quiere hacerse digno de ganar el Cielo. Asi Cortes con 
su logica cristiana inflexible, primero quito a sus soldados el oro 
y prescindio de sus propias riquezas; despues se corto la retirada, 
deshaciendose de los naVios que eran una constante tentacion para 
aquellos pusilanimes que ante el peligro creciente solo pensaban 
en el escape. Para forzar la decision de internarse en el pais 
desconocido, Cortes y los suyos se hicieron pobres. jConfirmando 
una vez mas que el peso de los bienes del mundo es un estoibo 



64 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

para el que busca log lauros de una empresa inmortal! En visperas 
de la conquista de Mexico los espanoles renunciaron al oro ya 
ganado y tambien a la seguridad y las ventajas de una decorosa 
retirada; se jugaron su destino entero, a la sola carta de un exito, 
dudoso conforme a la materia, incomparable segun los criterios 
del ideal. 

Y asi fue corato surgio, necesidad heroica y no alarde vano, 
el insuperable episodio de la destruccion de los navios, que a 
todo un ejercito abanderado de una gran causa, lo dejo sin reti 
rada y entregado a la sola potencialidad de su fe en la victoria. 

CORTES QUEMO SUS NAVES 

La Hteratura heroica de la humanidad, en todas sus lenguas, 
tiene adoptada la frase 44 quemar las naves", que se aplica a toda 
decisi6n valerosa y extrema. Bien mereoe Cortes tal honor. No 
hay alarde parecfdo en ningun otro aventurero marciaL Ocurrie- 
ron los hechos como sigue: 

Los parciales de Diego Velazquez conspiraban en secreto 
para apoderarse de un navlo y regresar en el a Cuba. Al llegar 
a La Habana se proponian hacer prender a los emisarios que 
Cortes mandaba a Espafia con los presentes del Rey. Denunciada 
la conspiracion y presos los culpables, Cortes mando ahorcar a 
dos de los principales y castig6 a otros con azotes. Hasta alii no 
hizo sino aplicar el rigor necesario contra reincidentes de deser- 
cion frente al enemigo. Pero habia algo mas que el riesgo de la 
desercion: el desaliento minaba aun a los leales; el propio Cortes 
acaso vacilaba frente a la magnitud de su empresa, Entonces, en 
un rapto que parece desesperado, pero que es una de esas mtui-* 
ciones propias del genio, mando desarbolar todos los navios, con 
lo que ya nadie pudo pensar en retroceder. Sin embargo, antes de 
consumar tan grave medida, la consulto con sus mas adictos y 
los mas firmes, porque como dice Bernal Diaz: "para que si algo 
le demandasen que pagase los navios que era por nuestro consejo 
y todos fuesemos en los pagar". 

"Luego mando a un Juan Escalante que fuese desde Gsm- 
poala, donde nos hallabamos, a la Villa y que de todos los na 
vios se sacasen todas las anclas y cables y velas y lo que dentro 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 65 

tenian que se pudiese aprovechar y que diese con todo ellos al 
traves, que no quedasen mas de los bateles y que los pilotos y 
maestros viejos y marineros que no eran para ir a la guerra, que 
se quedasen en la Villa y con dos chinchorros que tuviesen cargo 
de pescar, que en aquel puerto siempre habia pescado aunque no 
mucho". 

Sin una palabra de jactancia, con sencillez castellana, refiere 
Bernal Diaz uno ds los episodios mas notables de la historia 
universal. Marca dicho episodic el instante en que Cortes decidio 
la conquista, sobreponiendose a los que habrian hecho de su expe- 
dicion una de tantas que exploran tierras desconocidas, pero no 
las ocupan ni las transforman. Declara Bernal Diaz que no es 
cierto, como afirma el cronista Gomara, que Cortes ocultara a los 
soldados la destruccion de los navios. Ninguna ocultacion era ne- 
cesaria, segun Bernal Diaz, que comenta: "^De que condicion 
somos los espanoles para no ir adelante y estarnos en partes que 
no tengamos provecho e guerras?" 

Muy ajeno a enganos, Cortes se fio a su oratoria, y diri- 
giendose a los soldados despues de misa, y a proposito de las 
naves destruidas, le% hizo ver "que ya no tenian navios para ir 
a Cuba", "ni otro socorro que Dios y nuestro buen pelear y co- 
razones fuertes", y sobre "ello dijo otras muchas comparaciones 
y hechos heroicos de los romanos. Y todos a urta contestaron los 
soldados que harian lo que se les ordenase, que echada estaba la 
suerte de la buena ventura, como dijo Julio Cesar sobre el Rubi 
con, pues eran todos nuestros servicios para servir a Dios y a 
su Majestad*. En seguida encomendo Cortes las Iglesias recien 
construidas al Cacique Gordo, el de Cempoala, y le pidio tame- 
mes y bastimentos para marchar a la guerra contra Moctezuma". 

CAM/NO ADELANTE 

Aliados a lo& de Cempoala, avanzaron los de Cortes, ha- 
ciendo su primer alto en Jalapa. Eran los indios de tal region 
amigos de los de Cempoala y no tributaban a Moctezuma. Sin 
embargo, consumaban los inismos odiosos sacrificios. Esto obligo 
a los espanoles a exkortarlos y a repetirles la declaracion de que 
venian en nombre del gran Rey Don Carlos, a ver que no se 



66 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

hiciesen mas sacrificios, y a consumar desagravios y a propagar 
la Santa Fc Cristiana. El frio empezo a castigar a los invasores 
en el ascenso de la meseta. For consejos de los de Cempoala, 
seguian el camino de Tlaxcala y para aprovechar el odio que los 
de esta nacion tenian a Moctezuma. Caminaba la artilleria a horn- 
bros de los 4< tamemes". Los soldados cargaban sus armas y en 
la marcha usaban alpargatas. En el punto que Bernal Diaz llama 
Cocotlan, vieron blanquear azoteas, y la casa del cacique; tam- 
bien cues o adoratorios muy altos, encalados. El conjunto "pare- 
cia muy bien a ciertos pueblos de Espana". "Y pusieronle a este 
poblado Castel Blanco, porque dijeron unos soldados Portugueses 
que parecia a la Villa de Castel Blanco de Portugal' \ Los natu- 
rales de este sitio hospedaron a los espanoles y les dieron de 
comer, "poca cosa e de mala voluntad". Al mismo tiempo infor- 
maron a Cortes de los ejercitos que tenia Moctezuma en diversas 
provincias, y de la fortakza que era la ciudad de Mexico, y como 
estaban fundadas las casas sobre agua y que de una casa a otra 
no se podia pasar, sino por puentes que habia en buen numero y 
en canoas. Las casas eran todas de azoteas y cada azotea si era 
provista de mamparas, se convertia en fortaleza. Para entrar den- 
tro de la ciudad habia tres calzadas y en cada calzada cuatro o 
cinco aberturas con un puente y con alzar cualquiera de esos 
puentes que son hechos de madera, nadie podia entrar a Mexico. 
Y luego dijeron del oro y plata y riquezas que tenia Moctezuma 
y todos estaban admirados de lo que oian. 

Un delirio heroico empujaba a los espanoles y los hacia 
despreciar los riesgos. Respondiendo al relate del Cacique Olinte- 
cle sobre las grandezas y el poder de Moctezuma, Cortes pro- 
nuncio el discurso que sigue, digno de la Iliada o del Quijote: 

44 Pues hacjoos saber que nosotros venimos de lejas tierras, 
por mandado de nuestro Rey y Senor que es el Emperador Don 
Carlos, y envia a mandar a ese vuestro gran Moctezuma, que no 
sacrifique ni mate ningunos indios, ni robe sus vasallos, ni tome 
ningunas tierras; y para que de la obediencia a nuestro Rey y 
Senor, y ahora lo digo asimismo a vos, Olintecle, y a todos los 
demas caciques que aqui estais, que dejeis vuestros sacriticios y 
no comais carne de vuestros projimos, ni hagais sodomias, ni las 
cosas feas que soleis hacer, porque ansi lo manda nuestro Senor 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 67 

Dios, que es el que adoramos y cremos y nos da la yida y la 
muerte y nos ha de llevar a los cielos" 

Y los indios a todo, callaban. 

Y Cortes, dirigiendose a Fray Bartolome de Olmedo y a 
los soldados, anadio: "Paresceme, senores, que ya no podemos 
hacer otra cosa sino que se ponga una cruz". Y respondio el 
padre Olmedo: "Paresceme, senor, que en estos pueblos no es 
tiempo para dejarles cruz en su poder, porque son desvergonzadds 
y sin temor y como son vasallos de Moctezuma, no la quemen o 
hagan alguna cosa mala". Pero Cortes insistio y la cruz quedo 
enclavada sobre el adoratorio azteca. 

Urgidos por los de Cempoala y atemorizados, sirvieron los 
indios comida y presentes. En la plaza de aquel pueblo vieronse 
rimeros de craneos y montones de huesos. Segun Bernal Diaz, 
eran mas de cien las calaveras al cuidado de los papas y sacerdo- 
tes. Igual hacinamtento macabro hallaron en todos los pueblos de 
tierra adentro. 

EL HEROE XICOTENCATL 

Gran einpeno habian mostrado los indios aliados a los espa- 
iioles de que se siguiera la ruta de Tlaxcala en la marcha hacia 
la capital de Mexico, porque no siendb los tlaxcaltecas vasallos 
de Moctezuma, creyeron facil ganarlos a su causa sin combatir. 
No contaron con que es siempre mas dificil someter a voluntad 
ajena a un pueblo libre que a los mas fieles vasallos. Llegaron a 
Tlaxcala los mensajeros de Cortes con halagadoras prornesas, 
pcro se les recibio con frialdad. La presencia de los de Cempoala 
y otros vasallos de Moctezuma en el ejercito de Cortes, creo sos- 
pechas. Ya otras veces, dijeron los tlaxcaltecas, con mafias y cau- 
telas "les entraban en la tierra y se la saqueaban". Finalmente, 
decidieron: "Agora hemos de matar a esos que llamais teules o 
dioses y comeremos sus carnes y vcremos si son tan esforzados 
conio publicais M . A lo que Cortes repuso: "Pues que ansi es, ade- 
lante en buena hora". Y encomendandose a Dios y con la ban^ 
dera tendida que llevabacl alferez Corral, avanzaron los espanoles 
muy de concierto y por delante la serial de la cruz, "que con 
venceremos" 



68 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Y no muy lejos vieronse hasta treinta Indies que "estaban 
por espias y tenian espadas de dos manos y rodelas y penachos; 
otros portaban lanzas. Las espadas eran de pedernales que cortan 
mas que navajas". Al acercarse los espanoles, alejose esta avan- 
zada y tras ella envio Cortes cinco jinetes para que procuraran 
apoderarse de alguno de los indios; en vez de lograrlo, cayeron 
los de a caballo en una emboscada con la que dio principio la 
pelea. Un escuadron de mas de tres mil tlaxcaltecas salio de un 
escondite, cayendo sobre los espanoles, con lluvia de flechas y 
golpes de montantes. La artilleria y las escopetas lograron, sin em 
bargo, hacer retroceder a los atacantes y quedando en el campo 
diecisiete. muertos y muchos heridos, todos indios. El terreno era 
llano y habia muchas casas y labranzas de maiz y magueyales. 
Esa noche la pasaron los de Cortes dormidos cerca de un arroyo 
y 4 - 4 con el unto de un indio gordo de los que alii matamos se 
curaron los heridos, que aceite no habia' '. Por cena tuvieroi; 
perrillos que los indios criaban, pero las casas de la comarca que- 
daron despobladas. Y la noche se paso con escuchas y buenas 
rondas y los caballos ensillados "por temor de que no diesen 
sobre nosotros". 

Al otro dia, muy concertados los escuadrones y los de a 
caballo avisados de como habian de entrar rompiendo, procurando 
no apartarse unos de otros, se prosiguio la marcha r Pronto se les 
opusieron dos escuadrones de guerreros en numero como de seis 
mil, lanzando grandes gritos y ruido de tambores y trompetillas, 
a la vez que flechaban y tiraban varas. Cortes mando que estu^ 
viesen todos quedos y con tres de los prisioneros requirio a los 
indios que no hiciesen guerra. Despues de escuchar a los men- 
sajeros mostraronse los indios 4 'muy mas recios y daban tanta gue^ 
rra que no se les podia sufrir; por lo que Cortes dijo: "Santiago 
y a ellos" y ' 4 de hecho arremetimos de manera que les matamos 
y herimos muchas de sus gentes, y entre ellos tres capitanes". 
Fueronse retirando hacia unos arcabucos donde estaban en celada 
sobre mas de cuarenta mil guerreros con su capitan general, el 
bravo XicotencatL Su divisa era de bianco y Colorado. Las hon- 
das y piedras producian como granizo y hacian mucho dano. En 
las quebradas aumento el peligro para los espanoles que avan- 
zaban, aunque en el llano, con los caballos y artilkria tomaban 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 69 

venganza. Y no osaban arremeter sino todos juntos porque "no 
nos desconcertasen y rompiesen" y "si arremetiamos, hallabamos 
sobre veinte escuadrones sobre nosotros que nos resistian y es~ 
taban nuestras vidas en mucho peligro, porque eran tantos gue- 
rreros que a punadas de tierra nos cegaran sino que la gran 
de Dios nos socorria y nos guardaba" Y "parece 



ser que entre los tlaxcaltecas, se acordaron muchos de ellos para 
tomar a manos algun caballo y lo pusieron por obra arremetien- 
do; echaron mano a una muy buena yegua hiriendo malamente 
al jinete que era Pedro de Moron. Y a la yegua le dieron una 
cuchillada que le cortaron el pescuezo redondo e colgado del pe- 
llejo, alii quedo muerta"; pero en la refriega que se produjo para 
salvar al jinete perecieron muchos tlaxcaltecas, entre ellos los ca^ 
pitanes ya mencionados; sin embargo, se llevaron los indios la 
yegua, la cual hicieron mostrar en todos los pueblos de Tlaxcala 
y ofrecieron a sus idolos las herraduras y los chapeos. El combate 
quedo en suspenso porque los espanoles no tenian refuerzos y 
eran los que atacaban, y no se "podian tener en pie de cansados". 
Se dio esta batalla en Tehuacacingo, el dos de septiembre de mil 
quinientos diecinueve* Por la noche se hicieron fuertes los espa 
noles en unos adoratorios que estaban en unos altos y curaron a 
sus heridos, que eran quince, uno de los cuales murio esa noche. 
Se descanso todo el dia siguiente y al segundo expuso Cor 
tes que era bueno ir a correr el campo con los de a caballo "para 
que no sintiesen los tlaxcaltecas nuestra flaqueza" y porque era 
mejor acometer. De manera que con siete de a caballo y pocos 
escopeteros y doscientos soldados y algunos aliados salieron por 
las casas y pueblos prendiendo hasta veinte indios e indias sin 
hacer ningun mal, pero los aliados indios "como son crueles, dice 
Benial Diaz, quemaron muchas casas y trujeron bien de comer 
galliinas y perrillos". . . Y acordo Cortes se soltasen los prisione- 
ros despues de darles de comer. Y con Dona Marina le-s hizo ver 
"que no fuesen mas locos e que viniesen a la paz que no les 
venimos a hacer mal ni enojo, sino pasar por su tierra e ir a 
Mexico a hablar con Moctezuma". Cuando llego tal suplica a 
oidos de Xicotencatl, respondio este: "que fuesen a su pueblo, 
donde *sta su padre y que alia haran las paces con hartarse de 



70 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

nuestras carnes y honrar sus dieses con nuestros corazones y 
sangre", 

Y comenta Bernal Diaz: "Desque Cortes y todos nosotros 
oimcs aquellas tan soberbias pal^bras, como estabamos hostigados 
dfc las pasadas batallas e rencuentros, verdaderamente no lo tu- 
vimos por bueno". Y a los inensajeros los halago Cortes con 
blandas palabras y les mando dar obsequios. A la vez que con 
ellos se informaba por extenso de que manera estaba el capitan 
XicotencatL Y le dijeron que tenia mucha mas gente de guerra 
que la primera vez que les dio batalla. Mas o menos cincuenta mil 
hombres habia dispuestos y tendrian por bandera y sena "un 
ave blanca tendidas las alas como avestruz y cada capitania tenia 
su divisa, como en Castilla usaban los duques y condes. Y desque 
aquello supimos, confiesa lealmente el cronista, como somos hom 
bres y tcmiamos la muerte, muchos de nosotros y aun todos los 
demas, nos confesamos con el padre la Merced y con el clerigo 
Juan Diaz, que toda la noche estuvieron en oir de penitencia y 
encomendadonos a Dios que nos librase no fuesemos vencidos y 
asi se Ilego al amanecer". 

LA SEGUNDA BATALLA 

Segun avanzaban de manana, en formacion de guerra, vie- 
ron los espanoles asomar por los campos multitud de guerreros 
con grandes penachos y divisas y mucho ruido de trompetillas y 
bocinas. Por todas partes los cercaron tantos comb^tientes que 
se "podria comparar como si hubiese unos grandes prados de dos 
leguas de ancho e otras tantas de largo y en medio de ellos cua^ 
trocientos hombres; asi era; todos los campos llenos de ellos y 
nosotros obra de cuatrocientos, muchos heridos y dolientes". Y 
"supimos cierto que aquella vez iban los indios con pensamiento 
que no habian de dejar ninguno de nosotros con vida, que no 
habian de ser sacrificados a sus idolos". "Y fue un granizo de 
piedra de los honderos y todo el suelo se hizo parva de varas 
desatadas e a dos gajos de los flecheros jy que priesa daban y 
como se juntaban contra los espanoles con grandisiinos gritos y 
alaridos!" Pero la artilleria y las escopetas hacian mucho dano en 
las filas de los asaltantes. A la vez, con estocadas los apartaban 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 71 

los espanoles y los de a caballo estaban tan diestros y "hacianlo 
tan varonilmente que despues de Dios, que es el que nos guar- 
daba, ellos fueron fortaleza". Hubo un instante en que se vio 
desbaratado el escuadron y no bastaban las voces de Cortes y de 
los otros capitanes para tornarlo a cerrar tanto era el numero de 
indios, pero como por milagro y a puras estocadas los espanoles 
se rehicieron. 

Los tiros hacian mucho daiio a los indios que amontonados 
no se sabian capitanear. Ademas, entre los jefes indigenas preva- 
lecia la discordia; uno de los aliados de Xicotencatl lo abandono 
en esta batalla. Desalentados por la perdida de muchos principa- 
les, los de Tlaxcala celebraron consejo, echaron suertes y con- 
sultaron con sus adivinos. En definitiva resolvieron que eran, en 
efecto, los espanoles, hombres de came y hueso y no t^ules y 
que, por lo mismo, podian ser vencidos, solo que combatiendolos 
de noche porque de dia el sol les daba fuerzas. En consecuefncia 
dispuso Xicotencatl un gran ataque nocturno. Sin duda, no con- 
taban con que los espanoles, segttH el cronista, se habian acos- 
tumbrado a donnk "ealzados y las annas vestidas y los caballos 
ensillados". Facilmente fueron rec&azados los indios, que esta ver 
quedaron mas desalentados que a^s y furiosos con sus adivinos. 
Sin embargo, Xicotencatl no cesafea de hostilizar a la tropa in- 
vasora, eiitre la cual, eran ya mas los heridos que los sanos. El 
mismo Cortes andaba con calentusas. Y con angustia pensaban 
los capitanes que si ya los de Tlaxcala los tenlan en tal apuro, cual 
iba a ser su suerte cuando tuviesen que enfrentarse a los podero- 
sos ejercitos de Moctezuma. Por el lado de la costa no tenian los 
espanoles quien les diera refuerzo, ni noticia de los que habian 
quedado en Veracruz. Todo lo cual Bemal Diaz comenta: "entre 
todos nosotros habia caballeros y soldados tan excelentes varones 
y tan esforzados y de buen consejo, que Cortes ninguna cosa ha- 
cia sin primero tomar de ellos muy maduro consejo como buen 
capitan que era' 1 . Asi es que se convino en soltar a los prisioneros 
y hacer de nuevo proposiciones de paz, diciendo a los indios que 
se les perdonaba todo el hecho, "incluso la muerte de la yegua". 
Y dona Marina, con ser mnjer de la tierra, 44 que esfuerzo tan 
varonil tenia que aun viendo que nos habian de matar y comer 
nuestras carnes con aji y haberims visto cercados en las batallas 



72 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

pasadas y que ahora todos estabamos heridos y dolientes, jamas 
vimos flaqueza en ella, sino muy mayor esfuerzo que de mujer". 
La proposition de paz de los espanoles hallo esta vez bue- 
na acogida en Tlaxcala. Pese a la oposicion de Xicotencatl se 
acordo aceptar la amistad de los de Cortes y llevarles comida y 
ofrecerles mujeres, siempre con la idea de aprovechar a los teules 
para la guerra permanente que los de Tlaxcala mantenian con IcTs 
mexicanos. 

Mientras duraban las platicas de paz, Cortes infatigable 
excursionaba por los pueblos atrayendose a la poblacion con su 
trato humano y agenciandose alimentos. Y no todo era concor- 
dia en su propio campamento. Al contrario, encabezados por los 
antiguos simpatizadores de Velazquez y ayudados por los que 
tenian propiedades en Cuba, un grupo de soldados hablo a Cor'- 
tes y despues de echarle en cara la destruccion de las naves, 
expuso: "Ya no podemos sufrir la carga, cuanto mas mu'chas 
sobrecargas, y que andabamos peor que bestias, porque a las bes- 
tias desque ban hecho sus jornadas les quitan las albardas y les 
dan de comer y las reposan y que nosotros de dia y de noche 
siempre andabamos cargados de calzas y armas". No da Bernal 
Diaz los nombres de los quejosos, dice, por no restarles su hon- 
ra", pero explica que hablaban en tono medio soberbio, diciendo 
a Cortes que un Alejandro seguramente no hubiera cometido el 
error de quemar sus naves. Y proponian regresarse a Veracruz 
para esperar en la costa a que Velazquez enviase buques a resca- 
tarlos. Cortes, con mansedumbre, repuso que eran todos valientes 
y esforzados capitanes, pero que ya veiaa que en todos los pe- 
ligros el habia estado con ellos y que si era verdad que se halla- 
ban en situacion comprometida, atendiesen a que tres veces ha- 
bian burlado el empeno de Xicotencatl que "despues de jurar 
desbaratarnos ahora no paresce". Por eso pidio que "tengan con- 
fianza en Dios". 44 Y en cuanto a lo que deci que jamas capitan 
romano de los muy nombrados ban acometido tan grandes hechos 
como nosotros, es verdad y ahora y adelante mediante Dios diran 
las historias que de esto haran memoria, mucho ms que de los 
anf.epasados, pues nuestras cosas son en servicio de Dios y de 
nuestro gran emperador Don Carlos. Ansi es que, senores, no es 
cosa bien acertada volver un paso atras, que si nos viesen volver, 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 73 

estas gentes y Jos que dejamos de paz y aun las piedras se levan- 
tarian contra nosotros; y ansi como ahora nos tienen por dioses 
o idolos que aj^si nos llaman nos juzgarian por muy cobardes y 
de pocas fuerzas, Y que ditia Moctezuma si nos viese retroceder? 
que todo habia sido juego de ninos. Ansi es que, seiiores, mal 
alia y peor aculla, mas vale que estemos aqui donde estamos que 
es bien llano y todo bien poblado y este nuestro real esta bien 
abastecido; unas veces gallinas y otras perros, gracias a Dios, no 
nos falta que comer; y ojala tuviesemos sal, que es la mayor falta 
que al presente tenemos y ropa para guarescernos del frio. Y en 
cuanto a los muertos y la fatiga vista cosa es que, en las guerras 
se gastan hombres y caballos y no venimos al presente para des- 
cansar sino para pelear; por tanto os pido, senores, que pues sois 
caballeros, que de aqui en adelante se os quite el pensamiento de 
la isla de Cuba y lo que alia dejais y procuremos hacer como 
buenos soldados, que, despues de Dios, nuestro socorro y ayuda 
ban de serlo nuestros brazos". Y como insistieren en que, por lo 
menos, debia abandonarse el proyecto de llegar hasta Mexico, 
Cortes les respondio medio enojado que valia mas morir por bue 
nos, como dicen los cantares, que vivir deshonrados, y entonces 
los soldados vinieron en apoyo de Cortes y al fin todos 
obedecieron. 

La victoria espanola guedo patente cuando el propio Xico 
tencatl, acompanado de cfen guerreros, se presento a la tienda de 
Cortes, que se hallaba malo de calenturas y "purgado del otro 
dia". Se deshizo Xicotencatl enexcusas de que no daban mas oro 
porque no lo tenian, y se quejo de los mexicanos qtie les daban 
guerras, y habiendo comprendido dijo que los espanoles eran 
invencibles; ahora los querian de amigos y aliados y de esa ma- 
nera ya no tendran sobresaltos de 4 los traidores mejicanos"* Era 
Xicotencatl, dice el cronista, "alto de cuerpo y de grande espalda 
y bien hecho y la cara tenia larga y como hoyosa y robusta y era 
hasta de treinta y cinco anos y mostraba en su persona gravedad* 
Cortes le dio las gracias y le hizo mil haldgos y dijo que lo red- 
bia por vasallo de nuestro Rey y seiior y como amigo nuestro". 
A la entrevista habia cuidado Cortes de invitar a ciertos 
Embajadores de Moctezuma que habian llegado a felicitarlo "por 
hacia la guerra a los tlaxcaltecas". Xicotencatl invito a Cor- 



74 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

t&s a que visitara su ciudad de Tlaxcala, y el capitan espafiol 
dijo que lo haria tan pronto terminase ciertos arreglos con los 
enviados de Moctezuma. Y en tono de amenaza aiiadio: que miren 
que las paces que ahora le dan sean firmes, que si otra cosa ha- 
cen los matara y destruira su ciudad. Hubo en seguida intercara- 
bio de presentes, todo en presencia de los Embaj adores de Mocte 
zuma. Y asi que se despidio Xicotencatl, los Embaj adores de 
Moctezuma dijeron a Cortes que desconfiase de los tlaxcaltecas, 
qu eran traidores, y pedian a Cortes que no fuese a Tlaxcala 
antes de seis dias, plazo en el cual, seguramente le llevarian no- 
ticias de Moctezuma. 

Decidio Cortes aguardar, en parte para tomar reposo y por 
complacer a los de Moctezuma aunque en lo relativo a la traicion 
de los de Tlaxcala les dijo que no le preocupaba, pues tenia modo 
de acabar con ellos y con todos los que se opusieran a sus 
propositos. 

Y como no llcgaba Cortes a Tlaxcala, de alia vino otra 
Embajada a instarle para que hiciese la visita a la ciudad. Y los 
indios todos llamaban a Cortes Malinche, o sea una corruption 
de Marina, el nombre de la interprete que estaba siempre a su 
lado, y que pronto habia de darle un hijo. 

A la entrada de Tlaxcala saludaron a Cortes muchos prin-, 
cipales y no cabian por las calles y azoteas tantos indios e indias 
que salian a recibir a los conquistadores con rostros muy alegres. 
Y les obsequiaban a los capitanes "pinas de muchas rosas de la 
tierra, diferenciadas las colores y de buenos olores". Y les alo- 
jaron en unos buenos patios adonde estaban los aposentos y alii 
tenian aparejado, para cada soldado, unas Camillas de esteras y 
mantas de henequen. Y tambien a los aliados de los espanoles, 
los indios de Cempoala y Cocatlan, los hospedaron y agasajaron. 
Al dia siguiente recibio Cortes, entre otros presentes, numerosas 
doncellas, entre otras una hija del Viejo Xicotencatl. Todas estas 
mujeres, despues de ser bautizadas, repartieronse entre los capi 
tanes. Como ejemplo de la forma en que fueron tratadas, bastara 
citar lo que dice de una de ellas Bernal Diaz: 4 'la que le toco a 
Pedro de Alvarado, tuvo de el una hija que se llamo Dona Leo- 
nor, mujer que es agora de Don Francisco de la Cueva, buen ca- 
ballero, primo del Duque de Alburquerque". 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 75 

EL PRIMERO QUE SE ASOMO AL VALLE 

Fiie Diego de Ordaz, uno de los capitanes de Cortes, y lo 
consiguio sujagado al volcan Popocatepetl, realizando asi al mis- 
mo tiempo la primera ascension a una de las cumbres mas altas 
de America. Estando los espanoles en Tlaxcala, echaba mucho 
fuego el volcan, dice Bernal Diaz, y "a un capitan de los mies- 
tros, tomole codicia de ir a ver que cosa era y demando licencia 
a nuestro general para subir en el". Y con dos compaiieros y 
ciertos indios principales de Huejotzingo, se inicio la expedicion. 
A medio camino ya no podian sufrir el temblor de la tierra ni las 
llamas, piedras y cenizas de la erupcion; Ordaz siguio adelante 
con sus compafieros espanoles, y no se atrevieron los indios a 
seguirlos, por temor a los teules o dioses del volcan. De pronto 
un temblor y las llamas, la lluvia de piedras medio quemadas y 
ceniza, los detuvo cerca de una hora, pero pasada la fumarola 
subieron hasta la boca que era "muy redonda y ancha, en el 
anchor de un cuarto de legua y desde alii se parescia la gran 
ciudad de Mexico y toda la laguna y los pueblos que estan en 
ella sentados. . ." "Y despues de bien visto, muy gozoso el Ordar 
y admirado de haber visto a Mexico y sus ciudades, bajo con 
sus compaiieros y cuando lo contaban, todos los admirabamos, 
pues en aquella sazon no lo habiamos visto ni oido, como agora 
que sabemos lo que es y ban subido encima de la boca muchos 
espanoles y aun frailes franciscanos. Y cuando volvio Diego de 
Ordaz a Castilla demando de su Majestad el tener por armas, las 
del ascenso al Volcan y asi las tuvo un su sobrino que mas 
tarde se establecio en Puebla". 

Por todos los rumbos penetraba el ojo explorador de Ics 
espanoles y todo lo anotaban; unos trepando las alturas, otros 
estudiando la organization social de los indios; asi cuenta, por 
ejemplo, Bernal Diaz de las casas de madera hechas de redes y 
llenas de indios e iadias que tenian dentro encarcelados y a cebo, 
hasta que estuviesen gordos para comer y sacrificar; *Uas cuales 
carceles, anade, las qu^bramos y deshicimos para que se fuesen 
los presos que en ellas estaban y los tristes indios no osaban ir 
a cabo ninguno, sino estarse alii con nosotros y ansi escapar con 
sus vidas, y en adelante, en todos los pueblos que entrabamos, lo 



76 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

primero que mandaba nuestro capitan era quebrarles las tales 
carceles y echar fuera los prisioneros. Y como vimos aquella gran 
crueldad, Cortes mostro tener mucho enojo de los caciques de 
Tlaxcala y los rino, bien enojado, y los caciques prometieron que, 
desde alii en adelante no matarian, ni comerian de aquella ma- 
nera mas indios. Pero, digo yo -comenta Bernal que de que 
aprovechaban todos aquellos prometimientos, que* en volviendo 
la cabeza hacian las mismas crueldades". 

SE PREPARA EL AVANCE HACIA MEXICO 

Despues de holgar diecisiete dias en Tlaxcala y previas 
muchas platicas para convencer a los que opinaban por retirars-e 
con el botin ya logrado, decidio Cortes la marcha. Con astucia 
para asegurarse la alianza de los tlaxcaltecas les recomendo que 
hiciesen las paces con los mexicanos, alegando que el mismo vi- 
sitaba a Moctezuma, pero no en son de guerra* La mayor parte 
de los caciques y el propio Xicotencatl se empenaron en disuadir 
a Cortes alegando que eran traidores los mexicanos y aconsejando 
que cuando pelease con ellos, a los que pudiese matar no los 
dejase con vida: *'al mancebo porque no tome armas, al viejo por- 
que no de consejo, porque jamas mantienen verdad en cosa algu*- 
na que prometen". En todo caso aconsejaban que no entrase 
Cortes por Cholula porque era alii donde Moctezuma tenia sus 
tratos dobles encubiertos. Sin embargo, se decidieron los espano- 
les por el camino de Cholula, a causa de que supieron era una 
ciudad de gran poblacion "muy bien torreada, de gfandes y altos 
adoratorios' f . Estando todavia en las platicas de la marcha, lle- 
garon emba| adores de Moctezuma diciendo que se maravillaban 
de que estuviesen tantos dias los espafioles entre aquellos tlaxcal 
tecas pobres, que aun para esclavos no son buenos por ser tan 
malos y traidores y ladrones, "qu^cuando mas descuidados estu- 
viesemos nos matarian para robarnos y nos rogaban que fuese- 
mos luego a su ciudad y nos darian lo que tuviesen". Aquello 
decia Moctezuma porque tuvo noticia de la alianza de los espano- 
les con los tlaxcaltecas y de haber estos dado sus hijas a los 
capitanes. Por eso, juzga Bernal Diaz, Moctezuma "nos cebaba 
con oro y presentes, para que saliesemos de Tlaxcala". 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 77 

Finalmente, salio Cortes rumbo a Cholula, acompanado de 
diez mil guerreros tlaxcaltecas que le fueron ofrecidos como auxi- 
liares. Al acercarse a Cholula, a ruegos de los caciques locales 
hizo Cortes que los tlaxcaltecas acampasen en las afueras de la 
ciudad, a la cual entro solo con sus espanoles. Y era tanta la 
gente que salia a verlos por calles y azoteas que se maravillaban 
los espafioles y los natives se sorprendian, porque no habian 
visto hombres como los extranjeros, ni cosa parecida a sus 
caballos. 

La recepcion de los cholultecas habia sido, segun parece, 
sincera; pero pronto llegaron a las cercanias veinte mil guerreros 
de Moctezuma, con Embajadores que exigieron a los caciques de 
Cholula que aprehendiesen a los espafioles y los llevasen atados 
a Mexico, tomando unicamente veinte de ellos para hacer sacri- 
ficios a los idolos de la ciudad. Las tropas de Moctezuma acam- 
paron en los ranches inmediatos y otras se escondieron dentro de 
la ciudad, y en seguida ocurrio que los de Cholula comenzaron 
a negar el alimento que al principio traian a los espafioles de buen 
grado. Al mismo tiempo, ciertos embajadores de Moctezuma pre- 
vinieron a Cortes que no llegase hasta Mexico. Y en las propias 
calles de Cholula se veian preparativos de guerra, tales como cavar 
unos hoyos que despues disimulaban con ramas, a fin de que los 
caballos tropezasen en ellos y quedaran inutilizados en el mo- 
mento del combate. Ocho indios tlaxcaltecas denunciaron cftre en 
noche anterior habian sido sacrificados ante el idolo principal, sie- 
te personas, entre ellas cinco ninos, y que de la plaza salian las 
mujeres y los ninos. Y por fin, amanecio un -dia en- que, dice 
Bernal, era cosa de ver la priesa que traian los caciques y papas 
con los indios de guerra y muchas risadas y muy contentos "como 
si ya nos tuvieran en el garlito y redes". Y eran tantos los indios 
de guerra que no cabian en los patios. Pero los espafioles, arma- 
dos de espada y rodela, se pusieron a la entrada de los patios 
para no dejar salir nin<jun inidio armado. Y el capitan Cortes 
aparecio a caballo con muchos soldados apercibidos a su custodia. 
Y despues de increpar a los indios por sus preparativos de gue- 
rra, Cortes ordeno la matanza, que, segun el .siempre veridico 
Bernal Diaz, "se les acordara para siempre porque matamos mu 
chos de ellos. . ." Y anfes de que los espafioles conduyesen de 



78 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

pelear se presentaron los tlaxcaltecas combatiendo en las calles 
e "iban por la ciudad robando y cautivando, que no los podiamos 
detener". 

Despues del castigo, Cortes aprovecho las ofertas de los 
caciques, que pedian perdon por los preparatives guerreros; man- 
do devolver los cautivos hechos por los tlaxcaltecas y obtuvo 
acatamiento y alianza de muchos cholultecas. Ordeno tambien 
que a la ciudad volviesen todos los profugos y que no fuesen 
molestados, y a todos predico contra sus idolos demostrando como 
de nada les habian servido y quitandoselos mando poner en el 
adoratorio principal una gran cruz. 

MOCTEZUMA CONSULTA A SUS IDOLOS 

Se habia entablado una lucha de religiones, de culturas; de 
un lado la barbarie mas cruel de que tiene noticia la historia; del 
lado de los espanole$ la religion mas sublime que conocc el horn- 
bre, la civilizacion mas importante de la epoca. El espiritu estaba 
pendiente del desenlace. Cortes se obstinaba en romper idolos, 
creandose, como se lo advertian los mismos frailes, una situacion 
riesgosa: la prudencia aconsejaba aplazar la lucha contra la ido- 
latria, pero el heroe autentico no suele detenerse cuando se trata 
de los principios; para Cortes todo el objetivo superior de la gue- 
rra era sustituir los idolos con la cruz; toda la justification de las 
matanzas estaba en exigir que despues ya no hubiese mas ma- 
tanzas de prisioneros inermes. Toda la tierra nuestra necesitaba 
ser limpiada de su crueldad>y lo estaba siendo por el hierro y el 
fuego, segun la ley fatal de la historia. Y tambien, segun es de 
rigor en estos casos, la solucion la precipitaba la ceguera, la 
obcecacion de los conquistados. 

Cuando Moctezuma supo la derrota de los suyos en Cholu- 
la, sinti6, dice el cronista, un gran "dolor y enojo y en seguida 
sacrifico ciertos indios a su idolo Huichilobos porqtte le dijese en 
lo que habia de hacer para nuestra ida a M&xico, y estuvo ence- 
rrado con sus devociones y sacrificios junto con diez papas prin- 
cipales y hubo respuesta de aquellos idolos y fue que nos enviase 
a dar disculpas por lo de Cholula y nos dejase entrar en Mexico* 
Y que ya estando dentro con quitarnos la comida e agua y alzar- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 79 

nos cualquiera de los puentes nos matarian y que, en un dia, si 
nos daban guerra, no quedaria uno de nosotros con vida. Y que 
tendrian hartazgos de nuestros muslos, piernas y brazos y las 
tripas y el cuerpo hartarian las culebras e sierpes y tigres que 
tenian en unas casas de madera. 

Sobre la matanza de Cholula se ban escrito muchos capita- 
los condenando a los espanoles; acerca de ella dice Bernal Diaz 
que tanto en Cholula como en los demas pueblos tenian los indios 
prisioneros a cebo para devorarlos despues del sacrificio. Ademas, 
que en Cholula tenian ^scondidos en las casas, guerrero,s mexica- 
nos, y que si no se hubiera hecho aquel castigo, los conquistado^ 
res habrian perecido y no se hubiera creado la Nueva Espaiia. 
De Fray Bartolome de las Casas, que fue el primero en denunciar 
los sucesos, dice Bernal Diaz "que el fraile afirma sin causa que 
por nuestro pasatiempo y porque se nos an to jo, se hizo aquel 
castigo y asi lo dice quien no lo vi6 ni lo sabe, ni de otras 
crueldades que dice en su libro". En torno a este asunto credo 
el escandalo avivado por la rivalidad siempre latente de domini- 
cos y franciscanos, pues mientras Las Casas condenaba, una co*- 
mision de franciscanos que investig6 el asunto a raiz de la con- 
quista, acompanada de los mismos cholultecas, determin6 haber 
pasado el caso segun Bernal Diaz lo cuenta. 



Para llegar a Mexico habia dos caminos: uno limpio y ba- 
rrido por donde los mensajeros de Moctezuma se empenaban que 
fuesen las tropas espanolas, y otro que habian cegado, tirande 
arboles y cavando fosas. Escogio Cortes el camino embarazado, 
pensando que sin duda por alii no los esperaban y no habria 
emboscadas. Al efecto, fue preciso subir cuestas penosas: despues 
de la primera Jornada, pernoctaron los castellanos en unos meso- 
nes donde posaban indios mercaderes; pasaron gran frio, pero 
hallaron que cenar y pusieron sus velas y sus rondas. Al otro 
dia llegaron temprano a Tlalmanalco, donde almorzaron y reci- 
bieron el saludo de los de Chalco, dirigiendose en seguida a 
Amecameca. Alii arengo Cortes a unos indios que traian presen- 
tes y les dijo que venia de parte de un gran Rey y para desa- 
graviar injusticias. Oido lo cual empezaron a llover quejas contra 



80 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

los de Moctezuma, que segun decian les robaban cuanto tenian y 
sus mujeres e hijas si eran hermosas, forzandolas delante de ellos 
y sus maridos y se las tomaban o las hacian trabajar como es- 
clavas; y que les hacian llevar en canoas y por tierra, madera de 
pinos y piedra y lena y maiz y otros muchos servicios como sem- 
brar maizales. Cortes, dice el cronista, los consolo con "palabras 
amorosas que las sabia muy bien decir". Le informaron los indios 
que el caminb que no habia querido seguir estaba libre, pero que 
era en Mexico donde Moctezuma proyectaba matarlos. A lo que 
Cortes repuso que no tenian los mexicanos, 4 'ni otras ningunas 
naciones, poder de matarlos, salvo Nuestro Senor Dios en quien 
creian". 

En las cercanias de Tex coco salio a recibir a los espanoles 
Cacaynatzin. gran senior, sobrino de Moctezuma. Caminaba Ca- 
camatzin con gran fausto, haciendose transportar en unas andas 
y le barrian el suelo y le quitaban las pajas ppr donde habia de 
pasar. Luego que Cacamatzin hubo presentado sus saludos y los 
de Moctezuma, con presentes de oro y mantas, Cortes lo abrazo 
y "le hizo muchas caricias, a el y a todos los mas principales y 
les dio tres piedras que se llaman margaritas que tienen dentro 
de si muchas pinturas de diversos colores y algunos diamantes 
azules". 

Segun avanzaban los conquistadores, los cafiiinos se lie- 
naban de gente que acudia a mirarlos. Y otro dia por la maiiana 
desembocaron a la calzada ancha que conduce a Ixtapalapa. Y 
habia tantas ciudades y villas pobladas en el agua y en tierra 
firme y una calzada derecha que iba a Mexico, "<H4 todo causaba 
admiraci6n tf . . . *'y parecia las cosas de encantamiento que cuen-* 
tan en el libro de Amadis, por las grandes torres y cues y edi- 
ficios que tenian dentro en el agua y todos de cal y canto y aun 
algunos soldados decian que si aquello que veian era entre sue- 
nos, pues, en efecto, eran de ponderar las cosas nunca oidas, vis 
tas ni sonadas que contemplaban'\ En Ixtapalapa fueron apo- 
sentados los de Cortes en palacios de canteria bien labrada, con 
grandes patios y techumbres de cedros y entoldados con para- 
mento de algodon. En la huerta hallaron diversidad de arboles y 
setos de rosas y flores y muchos frutales y un estanque de agua 
duke y en <el vergel entraban grandes canoas desde la Laguna 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 81 

por una abertura que tenian hecha, "todo muy encalado y lucido 
con muchas maneras de piedras y pinturas en ellas y aves de 
muchas diversidades que entraban en el estanque". Alii recibie^ 
ron muchos presentes. Y al otro dia, acompanados de los senores 
de Ixtapalapa emprendieron el camino por la calzada que conduce 
"derecho a la ciudad de Mexico"* Aunque era ancha hallabase 
llena de gentes, que "no cabian", y estaban llenas las torres y las 
terrazas y las canoas y era para todos cosa de maravilla los espa- 
iioles y los caballos. Los espanoles tambien se maravillaban, miran- 
do grandes ciudades y caserios en la laguna y en la calzada, 
puentes de trecho en trecho y por delante la^gran ciudad. Y como 
no llegaban a cuatrocientos, los de Cortes llevaban muy presentes 
los avisos que les habian dado de que los habian de matar desde 
que estuviesen dentro de la ciudad y ^que hombres ha habido en 
el Universo se pregunta Bernal Diaz que tal atrevimiento 
tuvieran? Asi que Ikgaron al cruce del camino que va para Co- 
yoacan, vinieron muchos principales y caciques con ricas mantas 
y galania de libreas diferenciadas. Y al llegar frente a Cortes 
decian que fuera bien venido de parte de Moctezuma, y en serial 
de paz tocaban con la mano en el suelo y le besaban la mano. 

Se adelantaron en aquel sitio Cacamatzin y el Senor de 
IxtajDgJapa y el de Tacuba y el de Coyoacan para encontrar al 
gran Moctezuma que venia en ricas andas acompanado de gran 
des senores y vasallos. Cerca ya de Mexico se apeo Moctezuma, 
que avanzo del brazo de los grandes caciques debajo de un pa- 
lio riquisimo de plumas verdes con labores de oro y mucha 
argenteria y perlas y piedras chalchivis, que colgaban de unas 
bordaduras. Hallabase muy ricamente ataviado, calzadas unas 
cotaras, las suelas de oro y muy preCiada pedreria encima, y los 
cuatro senores que le traian de los brazos, iban tambien ricamente 
ataviados y otros muchos senores venian delante de Moctezuma 
barriendo el suelo que debia pisar y le ponian mantas para que 
no pisase la tierra. Todos estos senores no le miraban a Mocte 
zuma la cara, sino con los ojos bajos y con mucho acato. 

Por sia parte, Cortes se habia apeado del caballo y ambos 
se hicieron reverencias. Moctezuma expreso la bienvenida y Cor 
tes respondio con Dona Marina que "el fuese el bien estado", Y 
Cortes saco un collar de piedras margaritas y se lo echo al cuello 



82 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

a Moctezuma y cuando lo quiso abrazar, los grandes senores de~ 
tuvieron el brazo de Cortes, porque aquello lo tomaban por 
desacato, Expreso Cortes que holgaba su corazon de haber visto 
tan gran principe y que le agradaria lo recibkra. 

Contesto Moctezuma otras palabras de acato y mando apo- 
sentar a los espanoles con sus parientes. Luego se volvieron con 
el las compafiias de caciques y todos iban sin mirarle, los ojos 
puestos en tierra. Y una multitud de hombres, mujeres y mucha- 
chos estaban en las calles y azoteas y en fas canoas de las ace- 
quias todos ansiosos de mirar. 

Las casas en que se aposentaron los espanoles eran del 
padre de Moctezuma y tenian grandes adoratorios de Idolos y 
una recamara secreta de piezas y joyas de oro que eran como el 
tesoro hereditario. 

Y habia en la casa grandes estrados, y salas entoldadas de 
paramentos de la tierra, para el Capitan, y para los soldados otras 
camas de esteras con toldillos y todo el palacio enramado y bien 
encalado. Y al llegar a un gran atrio. tomo de la mano Mocte 
zuma a Cortes y lo metio en el aposento y sala donde habia de 
hospedarse. En seguida, ricamente aderezado, Moctezuma le echo 
al cuello un collar de oro y como Cortes diera las gracias, el Mo- 
narca repuso: Estais en vuestra casa con vuestros hermanos; 
descansad. Y luego se fue a su palacio que no estaba lejos. En 
los aposentos se sirvio a los huespedes una gran comida; todo esto 
ocurrio a los ocho dias del mes de noviembre de mil quinientos 
diecinueve. 

Por la tarde Moctezuma visito a los extranjeros sentandose 
al lado de Cortes en un banco labrado con oro y dijo: Qu hacia 
mas de dos anos tuvo noticia de otro Capitan que estuvo por 
Champoton, y el ano anterior, de otro que estuvo con cuatro 
navios y que siempre deseo verlos y que ahora le complacia 
estuviesen cerca y que debia ser cierto que eran sus huespedes 
los mismos que sus antecesores habian predicho vendrian de don 
de sale el sol, a senorear aquellas tierras. Cortes le respondio 
que no sabia con que pagar sus mercedes y que verdaderamente 
eran subditos del Emperador Don Carlos, que los enyio a rogar 
que todos fueran cristianos y que salvaran asi SHS teimas el y 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 83 

todos sus vasallos, y que en lo adelante, le aclararia como ado- 
raban un solo Dios verdadero y otras muchas cosas. 

EL ASALTO AL TEOCALLI 

Es inmejorable el relato que hace Bernal Diaz de la primera 
vez que asomaron sus companeros a la plaza de Tenochtitlan, 
nombre indigena de la capital del Imperio Mexicano. A los cua- 
tro dias de estar en las casas y huertos, dispuso Cortes ir a la 
plaza mayor. Cuando lo supo Moctezuma resolvio ir tambien en 
persona, a fin de que no fuesen los espafioles a hacer un desho- 
nor a sus oidos y empezo a sahumar. Se traslado Cortes a caba- 
llo con todos los dems que tenian que montar y con los soldados 
puestos en armas. Antes de llegar al teocalli o gran adoratorio, 
los principales que los acompafiaban mostraron a los visitantes 
los diversos generos de mercaderias que habia en el mercado, ta 
les como mantas y cosas labradas y objetos de oro y plata, pie- 
dras ricas y plumas y un mercado de esclavos y esclavas, atadps 
en unas varas largas y colleras al pescuezo para que no se huye- 
sen. En otros puestos se vendia ropa de algodon, kilo tofcido y 
cacao, mantas de zogas, o cotaros o calzas y cueros de tigres, 
de leones y nutrias y de gato montes y venado; otros vendian le- 
gumbre$ y yerbas, habiendo muchos puestos de herbolarios; ha 
bia ventas de frutas y de maderas y bancos; tambien unas canoas 
en que se vendian inmundicias; se expendian en otros sitios pes- 
cados y objetos de laton y cobre y estafio* La gran plaza llena 
de gente estaba cercada de portales. Cuando se acercaron al gran 
adoratorio, Moctezuma estaba alii sacrificando. Y mando unos 
indios que ayudasen a Cortes a subir como solian hacerlo con 
Moctezuma, pero Cortes rehuso toda ayuda y subio solo las 
ciento catorce gradas con algunos de sus hombres. En una pla- 
ceta hallaron una especie de andamios y piedras donde ponia-n 
los indios p&ra sacrificarlos y una especfe de dr^igdn y mucha san- 
gre derramada aquel dia. Y como Mpctezunaa dijese a Cortes: 
"Cansado, seiior r estareis de subir a : riuestro templo'\ Cortes re- 
puso que el y los suybs no se cansaban. Le tomo pbr la mand 
Moctezuma y'lfe hizo mirar Ia"pii ciudad y los pueblos ubicados 
en tdrno de la lagu^ia. El f aiide y maldrto templo, comenta Ber 
Diaz, estaba tan liltb repie" tbcte lo seilof eabia ; iriuy 'bien. Y 



84 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

desde alii se veian las tres calzadas que entran en Mexico, la de 
Ixtapalapa, la de Tacuba y la de Tepeaquilla. Y el cano de agua 
dulce que viene de Chapultepec y los puentes sobre los canales, 
y la multitud de las canoas en la laguna cargadas de bastimentos. 
Y de casa en casa, se pasaba por puentes levadizos hechos de 
madera y habia numerosos adoratorios a manera de torres y for- 
talezas. Abajo, -en la <gran plaza, una multitud hacia el mercado; 
su rumor y zumbido de voces "sonaba mas que de una lengua". Y 
entre los espaiioles habia soldados que habian estado en Constan- 
tinopla y en toda Italia y Roma y dijeron que "plaza tan bien 
compasada con tanto acierto, no la habian visto". 

Y Cortes, que no perdia ocasion, dijo al padre Olmedo: 
"Pareceme, senor padre, que sera bien que demos un tiento a 
Moctezuma sobre que nos deje hacer aqui nuestra Iglesia". In- 
creibles parecen el arrojo y la confianza en su destino que Cortes 
revelo en tales frases y los hechos que las siguieron. El mismo 
padre Olmedo opinaba que no era tiempo de hablar de tal cosa. 
Pero Cortes insistio pidiendo que le ensefiaran los dioses. Hubo 
consul ta de papas y, por fin, se tolero que entrasen Cortes y los 
pocos que lo acompanaban a una especie de sala, en una 
torre donde estaban dos altares con tablazones encima del 
techo; "en cada altar dos bultos como de gigante de muy altos 
cuerpos y gordos, uno Huichilbbos, Dios de la guerra que tenia 
el rostro muy ancho y los ojos disformes y espantables y en todo 
el cuerpo pedreria con oro y perlas y cenidas al cuerpo unas cu- 
lebras y en una mano un arco y en la otra una flecha. El otro 
idolo era pequeno y hacia de paje; tenia lanza y una rodela de 
oro. Y tenia puestos al cuello Huichilobos unas caras de indios 
y otras como corazones de oro y a sus pies habia braseros con 
incienso y con tres corazones de indios que aquel dia habian 
sacrificado y se quemaban. Y las paredes del adoratono estaban 
tan llenas de sangre, asi como el suelo, que todo hedia muy ma- 
lamente. Y del otro lado estaba, tambien muy decorado, el dios 
Texcatepuca o de los Infiernos, que tenia a su cargo las animas 
y llevaba ceiiido al cuerpo, figuras como diablillos chicos. Y alii 
le tenian presentados cinco corazones, aquel dia sacrificados. 
Aparte otro dios medio hombre, medio lagarto. Y un atambor 
muy grande que daba un sonido muy triste que a dos leguas se 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 85 

oia". En la placeta, insistc Bernal Diaz, tenian tantas cosas dia- 
bolicas en bocinas y naVajones y corazones de indios quemados, 
que "les doy la maldicion". Y como todo apestaba a carniceria 
"no hallabamos la hora de quitarnos de tan mal hedor y peor 
vista". 

Y Cortes dijo a Moctezuma con el interprete como riendo: 
"No se como tan gran y sabio varon como Vuestra Majestad no 
comprende que estos no son dioses sino cosas malas que se Ha- 
man diablos, y para que Vuestra Majestad lo conozca y todos 
sus papas lo vean, hacedme la merced de poner en lo alto de esta 
torre una Cruz y en otro apartado de estos adoratorios, pondre- 
mos una Imagen de Nuestra Seiiora, y vereis el temor que de 
ellos tienen estos idolos que os tienen tan enganados". 

Moctezuma respondio irritado que de saber c[ue tal desho- 
nor haria a sus dioses no se los habria mostrado. Y como Cortes 
vio al Monarca enojado y a los papas haciendo malas senales, 
declaro: Es hora de que Vuestra Majestad y nosotros nos vaya- 
mos. Repuso Moctezuma que lo era, pero que el debia quedarse 
para rezar y hacer sacrificios por el desacato de haberles mostra- 
do los idolos. Bajaron Cortes y los suyos. A los pocos dias hi" 
cieron construir un altar en los aposentos que les habian dedica- 
do y alii rezaban, dice Bernal Diaz, Cortes y sus capitanes de- 
lante del altar e imagenes, lo uno porque "lo eramos obligados 
a cristianos y buena costumbre y lo btro, porque Moctezuma y 
todos sus capitanes lo viesen y se inclinasen a ello". 

LA APREHENSION DE MOCTEZUMA 

Cuatrocientos extranjeros por bien armados que estuviesen, 
en el centro de la capital de un Imperio, eran presa segura y ello 
no escapaba a la prevision de los esparLoles, asi es que recurrieron 
a uno de esos golpes de audacia que son el pasmo de la historia. 
Para emprender estos sucesos es preciso reflexionar en el estado 
de animo de Cortes, que el mismo describe en su segunda carta 
al Rey: "Yo animaba a los soldados diciendoles que jamas en los 
espaiioles, en ninguna parte hubo falla y que estabamos en dis- 
posicion de ganar para Vuestra Majestad los mayores reinos y 
seriiorios que habia en el mundo . . . y ademas, como cristianos, 



86 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

eramos obligados en cmpuiiar contra los enemigos de nuestra fe, 
y por ello en el otro mundo ganabamos la gloria y en este con- 
seguiamos el mayor prez y honra que hasta nuestros tiempos 
ninguna generacion gano". Admira en Cortes la conciencia de 
lo que hacia, pues la posteridad ha refrendado sus palabras por- 
que en efecto, jamas hubo una generacion como la de los con- 
quistadores de America, los padres de nuestra nacionalidad me- 
xicana. El gran proposito religioso y cultural que los animaba 
es bastante para absolverlos del cargo de codicia con que los 
han difamado nuestros enemigos. La crueldad que oscurece sus 
hazanas no se puede ni se debe desvanecer, pero hay que ob 
server que son ellos mismos quienes la confiesan y fue ella una 
nec^sidad de la guerra. Eran conquistadores y no santos. El 
mismo Cortes en su segunda carta habla de que quemo pueblos y 
que a unos traidores les hizo amputar las manos; en cambio, siem- 
pre que pudo mostrarse clemente lo fue en grande, y por mucho 
que atormentara a los indios, no alcanzaron sus rigores ocasiona- 
les, la perversidad sistematica, la ferocidad del regimen autoc- 
tono. De Cortes se ha dicho con razon que fue duro solo en la 
medida indispensable a sus faenas de Capitan; por temperamento 
y tactica fue generoso como no lo ha sido ningun otro vencedor. 

Hallabanse sitiados les espaiioles en Mexico, imposibilita- 
dos de dar batalla en descubierto, y en apariencia condenados sin 
remedio. Los mismos indios encargados de servirlos se mostraban 
remisos para entregar la comida. A la vez, llegaban noticias de 
levantamientos ocurridos contra las guarniciones espanolas de 
Cempoala y de Veracruz, y fue entonces cuando se acordo el 
recurso desesperado de "prender a Moctezuma o morir todos en 
ello f> . 

Despues de pasar toda la noche en oracion, dice Bernal Diaz, 
llevo Cortes consigo a los capitanes Pedro de Alvarado, Gonzalo 
de Sandoval, Juan Velazquez de Leon, Francisco de Lugo, Alonso 
de Avila y a Bernal Diaz, y con la interprete Dona Marina, todos 
ensillados, y en annas, acudieron al Palacio del Emperador. Des 
pues de los saludos acostumbrados, increpd Cortes a Moctezuma 
porque sus soldados habian hecho fuerza contra los espaiioles en 
la costa; le echo tambien en cara las traiciones de Cholula y de 
otros sitios, y le ordeno que muy en calma siguiese a los inva- 



DESCURRIMIENTO DE MEXICO 87 

sores a sus aposentos donde seria bien tratado. Se opuso Moc- 
tezuma, pero, al fin, tras de amenazas y un largo altercado, man- 
do Cortes disponer las andas y condujo al monarca al cuartel 
espafioL For explication se dijo a sus gentes que los idolos ha- 
bian mandado que morase con los extranjeros. En prision quedo 
Moctezuma servido por sus principales acompanado de sus mu- 
jeres, con sus baiios y sus alimentos. Alii mismo despachaba los 
negocios de importancia, y segun cuenta Bernal Diaz, **se hizo 
a estar preso sin mostrar pasi6n en ello". Y a los Caciques que 
se habian insurreccionado contra los espanoles, los tnando traer 
presos y los entrego a Hernan Cortes. Este quemo a los insu- 
rrcctos y mando echar unos grillos a Moctezuma. A poco, dan- 
do por terminado el castigo, Cortes mismo quito los grillos a 
Moctezuma y le hizo caricias y le prptesto que lo trataria como 
hermano, con lo que a Moctezuma "se le saltaban las lagrimas". 
Y a los guerreros y jefes indios que acudian a verlo para decirle 
que harian annas contra los espanoles para obtener su rescate, 
les recomendaba prudencia. 

Pero los sobrinos del Monarca preparaban la guerra. Y 
Cortes se propuso romper el encierro en que se hallaba. Al efec- 
to, mand6 traer madera y con ayuda de carpinteros indios, los 
maestros Martin Lopez y Andres Nunez, construyeron dos ber- 
gantines que fueron lanzados a la laguna. Combinando velas 
con remos dejaban atras los barcos de los espanoles a todos los 
de los indios; Moctezuma fue el primero en pasear en los navios 
escoltado stempre por sus enemigos. El ataque a los espanoles 
se demoraba por las divisiones de los principes indigenas. Caca- 
matzin, Rey de Texcoco y sobrino de Moctezuma, era el irtas 
decidido, pero como proyectase destronar a Moctezuma y hacerse 
del reino despues de matar a los espanoles, el mismo Moctezuma 
ayudo a Cortes a apoderarse del conspirador. En lugar de Ca- 
camatzin se puso por Rey de Texcoco a un pariente enemigo del 
destronado. Igual cosa bizo Cortes con los reyecillos comarca- 
nos que estuvieron de acuerdo en la conspiracion de Cacamat- 
zin. De hecho, habia empezado a gobernar Cortes el reino por 
medio de Moctezuma, su prisioaero. Pronto la dominacion asi 
ejercida qued6 legalizada con la formal declaration arrancada a 
Moctezuma y a diversos caciques de acatamiento a la persona 



88 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

del Rey de Espana, Y se cuenta que al hacerlo derramaron la- 
grimas, la mayor parte de los sometidos y el propio Emperador 
azteca. Tan seguros se hallaban los espafioles del porvenir que 
aprovechando un mapa que les obsequiara Moctezuma en el cual 
se senalaban los linderos del reino, mando Cortes algunos de sus 
capitanes a explorar las regiones donde habia minas de oro. Y 
regresaron los exploradores con muestras del metal. 

Y como seguidamente se juntase oro en cantidad, procedente 
de los pueblos y los presentes de los caciques, Cortes mando 
hacer un reparto. Como algunos soldados quedasen descontentos 
de su parte, Cortes dedico a todos un discurso con palabras muy 
melifluas, asegurando que el no queria el quinto, sino la parte 
que le tocase como Capitan general; y que todo aquel oro era 
"un poco de aire" pues debian mirar "las grandes ciudades que 
habia y las ricas minas, que todos serian senores de ellas y muy 
prosperos y ricos'V 

Mas graves eran las dificultades que surgian con motivo de 
la insistencia de Cortes para que se suspendiesen los sacrificios 
humanos en el gran Teocalli. Moctezuma, que a todo se presta- 
ba, en tratandose del culto a los idolos se mostraba intransigente, 
y aun amenazaba a Cortes con que se produciria una rebelion en 
la ciudad si se suprimia el culto segun los ritos acostumbrados. 

UNA NUEVA AMENAZA SOBRE CORTES 

Mientras sorteaba con habilidad suma las dificultades de 
su posicion en Mexico, llegole a Cbrtes aviso de que su enemigo 
Velazquez mandaba de Cuba una poderosa expedicion para apre- 
sarlo y destruirlo. Subitamente, una armada de diecinueve na- 
vios y mil cuatrocientos soldados con ochenta de a caballo y no- 
venta ballesteros al mando de Panfilo Narvaez, ocupo a San 
Juan de Ulua. La noticia Heg6 primero a Moctezuma que, en 
seguida, envio presentes a Narvaez, le ofrecio acatamiento. Con- 
testole Narvaez que Cortes y los suyos eran ladrones y que el, 
Narvaez, traia fuerzas suficientes para castigarlos y le prevenia a 
Moctezuma que los hiciese matan la noticia puso tan alegre 
a Moctezuma, que no se pudo contener y conto a Cortes lo que 
sabia de la nueva expedicion. Los soldados se llenaron de goz6 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 89 

al pensar en aquel refuerzo, pero Cortes, preocupado, entablo 
conversation con los soldados, ofreciendoles todo su haber a 
cambio de que le permaneciesen fieles. Mandaba la Villa Rica 
de la Veracruz, Gonzalo de Sandoval, con setenta hombres, al- 
gunos de ellos enfermos. Luego que supo Sandoval que los de 
Diego de Velazquez avanzaban, a los enfermos los envio a una 
aldea proxima y quedandose con los sanos, mando construir una 
horca. Y a los primeros emisarios que le requerian rendition, les 
dijo: "Aqui somos mejores servidores de Su Majestad que no 
Diego Velazquez. Andad con Dios a Mexico, que alii esta Cor 
tes que es Capitan General y Justicia mayor de esta Nueva 
Espana, y os respondera; aqui no teneis mas que hablar". Y co- 
mo el clerigo que hacia cabeza d6 la mision llamase a Cortes fe 
lon, el capitan Sandoval le dijo "que mentia como ruin clerigo" 
y presos y a hombros de indios, mando a Mexico a todqs los co- 
misionados de Narvaez. Veian los presos tantas ciudades y co- 
sas nuevas, que iban pensando, dice Bernal Diaz, si aquello era 
encantamiento o sueno. Adelantose Cortes a recibir a los men- 
sajeros y los mando libertar y les hizo grandes honores; les mos- 
tro la gran ciudad y las riquezas conquistadas; les dio tejuelos 
de orp y los envio de regreso a donde estaba Narvaez y Jos que 
' Venian muy bravosos como leones volvieron muy mansos y pfre- 
ciendose a Cortes como sus servidores", y "todavia no llegaban 
a Cempoala y ya comenzaban a convpcar a los de Narvaez para 
que se pasasen al bando de Hernan Cortes". 

Asimismo, los principales capitanes de Cortes escribieron a, 
los amigos suyos que venian en la armada, y al propio Narvaez, 
ofreciendoles amitftad y rogandoles no perturbasen a los indios, 
por ser pocos los espanoles. El mismo Cortes escribio en buenos 
terminos a Narvaez y al Secretario Andres Duero que lo acom- 
paiiaba, y al oidor Lucas Vazquez de Ayllon, y con las cartas 
envio ciertas joyas de oro para sus amigos. 

Ante todos sus soldados Narvaez hizo burla de la carta de 
Cort&s, y uno de sus capitanes mas adictos prometio que habia 
de "asar las orejas de Cortes para comerse una de ellas". A los 
Embajadores que le hablaron bien de Cortes, no quiso Narvaez 
volverlos a escuchar, pues *'era cabezudo y venia muy pujante". 



90 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

En las filas de Narvaez, sin embargo, cundia la admiracion 
por los prcsentes que habia cnviado Cortes; y el Oidor Vazquez 
de Ayllon, de la Audiencia de Santo Domingo, que no estaba 
sometido a Velazquez, comenzo a tomar partido en favor de Don 
Hernando. Y como Narvaez "era la pura miseria y todo el oro 
y la ropa que le habia enviado Moctezuma lo habia guardado pa 
ra si, el descontento crecia entre sus tropas". Poniendo preso por 
sospechas al Oidor de su Majestad, Vazquez de Ayllon, desem- 
barco Narvaez y se dirigio a Cempoala, donde comenzo a dar 
malos tratamientos al Cacique gordo, que era amigo de los es- 
pafioles y a todos los indios, que empezaron a que j arse diciendo 
que Cortes era muy bueno y justificado. A lo que Salvatierra, 
uno de los de Narvaez, respondia: '^No ois que miedo tienen 
todos estos caciques de este nonada de Cortesillo?" 

Celebrando previamente Consejo con sus capitanes, segun 
tenia costumbre, Cortes decidio tomar la ofensiva contra Nar- 
vaez. Apenas disponia para ello de unos trescientos soldados es- 
parioles, pues una guarnicion de ochenta hombres al mando de 
Alvarado quedo posesionada de la ciudad de Mexico y de Moc 
tezuma. Por su parte, Moctezuma, que acechaba la ocasion, 
mando ofrecer sus servicios a Cortes para batir a Narvaez, a 
la vez que a este mandaba promesas y regalos. En la platica de 
despedida, Moctezuma hizo ver a Cortes el peligro en que se ha- 
llaba por causa de que eran cinco veces mayores que las suyas, 
las fuerzas de Narvaez, y Cortes le respondi6 que ya veria quien 
era el que llegaba preso a Mexico, il o Narvaez, y que por todo 
auxilio le pedia cuidase de que no hubiese disturbios en Mexico 
durante su ausencia, y que a Pedro de Alvarado el Tonatiu, se 
gun le llamaban los indios, le ayudase a mantener el orden. A 
la vez, con sus soldados tlaxcaltecas, Cortes aprovisionaba la 
capital y fortificaba las posiciones de Alvarado. De paso por 
Tlaxcala, pidio Cortes a Xicotencatl, cinco mil guerreros, pero 
se los negaron diciendo que lo ayudarian a pelear contra indios 
pero no contra "teules" como los de Cortes, que traian ballestas. 
Mando entonces Cortes 6rdenes a Sandoval para que se le incor- 
porase, evitando ser aprehendido por Narv&ez. Y mostraba Cor 
tes tanto sufrimiento, dice Bernal Diaz, que nunca* dijo mala pala- 
bra de Narvaez. Solo se cuidaba de llenar de presentes de oro 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 91 

y joyas a los distintos etnisarios que del campo enemigo le lle- 
gaban. Ganando tiempo y disimulando con el envio de Juan Ve 
lazquez, como embajador suyo ante Narvaez, llego Cortes con 
sus tropas hasta Cempoala. Eran doscientos cincuenta para com- 
batir un numero cinco veces mayor, segun justamente habia ob- 
servado Moctezuma. Y tan confiado estaba Narvaez, que el 
Cacique gordo, que se habia distanciado de Cortes porque no 
consiguio que Narvaez le devolviese las mantas que le habia 
robado, previno a Narvaez y le dijo "que estaba demasiado con 
fiado y que los de Cortes no eran como ellos y que cuando me- 
nos lo pensasen alii los matarian" Se tomaron a burla estas 
palabras del Cacique, pero aprestose Narvaez a la defensa de 
Cempoala disponiendo su gente en un llano donde estuvo todo 
el dia sufriendo, expuesta a la lluvia y el fango. Descontentos 
por ello sus capitanes, le aconsejaron que mandase retirar la gen 
te y que fortificase sus aposentos, pues no seria Cortes osado a 
darle batalla. Lo hizo asi Narvaez y mando publicar un bando 
ofreciendo dos mil pesos al que matase a Cortes. Y en su propia 
morada mand6 que durmiesen muchos soldados. 

Sin detenerse, Cortes se acerco a una legua de Cempoala y 
convoc6 a sus soldados; les hizo ver los peligros a que estaban 
sujetos si caian en manos de Narvaez y que todas las riquezas 
ya conquistadas las perderian. En cambio, si peleaban con es- 
fuerzo, todos serian muy ricos. En seguida dispuso el asalto. A 
Gonzalo de Sandoval le encomend6 que procurase la aprehensidn 
del Jefe enemigo y que si se defendia lo matara, y al primer sol- 
dado que le echase mano le ofrecio tres mil pesos y al segundo 
dos mil. Y los arengo diciendo: "Bien se que los de Narvaez son 
cuatro veces mas que nosotros, pero no son acostumbrados a 
las armas y estan la mayor parte de ellos, mal con su capitan y 
les tomaremos de sobresalto y tengo el pensamiento que Dios 
nos dara la victoria. Asi, pues, que, senores, nuestra vida y 
honra esta, despues de Dios, en vuestros esfuerzos y vigorosos 
brazos; no tengo mas que os pedir por merced, ni traer a la me- 
moria sino que en e&to esta el toque de nuestras honras y famas, 
para siempre jamas, y meis vale piorir por buenos que vivir afren- 
tados". "Y porque en aquella saz6n llovia y era tarde, no di)"o 
mas". No pidio a sus soldados que confiasen en que contaban 



92 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

con la simpatia de este o del otro lado de Narvaez sino que "pe- 
leasen como varones y a fin de que no tuviesen esperanza en el 
enemigo sino en sus propios esfuerzps". El capitan Pizarro fue 
el encargado de tomar la artilleria enemiga. Y toda la noche 
se paso en los preparatives del ataque, sin que hubiese a mano 
cosa que cenar. Y todavia de noche, sin tocar pifanos ni tain- 
bore*, se dio la orden de niarcha y empezaron a caer'presos los 
espias que Narvaez tenia de avanzada. Uno de ellos, sin em 
bargo, escapo y dio la voz de alar ma: "jAlli viene Cortes 1 /' Y 
despues de cruzar un rio se presentaron tan de improvise los de 
Cortes en el campamento de Narvaez, que no tuvo tiempo este 
de usar toda su artilleria, sino cuatro tiros, uno de los cuales 
mato a tres soldados. En aquel instante se juntaban todos los 
capitanes de Cortes y empezo la pelea, Defendiose Narvaez, 
desde sus aposentos, causando algunas bajas a los atacantes. Pe- 
ro la artilleria cayo por sorpresa, despues de lo cual se dirigieron 
todos sobre el puesto en que se hallaba Narvaez, siendo Gonzalo 
de Sandoval el primero en escalarlo. Y pronto se oyo la voz 
de Narvaez que se quejaba: "Santa Maria, valeme que muerto 
me han, e quebrado un ojo". A lo que los de Cortes replicaron: 
"Victoria, Victoria". Y uno de los atacantes, Martin Lopez, puso 
fuego en las pajas de un alto cue de los que ocupaban los de 
Narvaez y todos vinieron rodando. Y el primero que echo 
mano a Narvaez fue un Pedro Sanchez Farfan, y todos gritaban: 
"Viva el Rey, y Victoria, que muerto es Narvaez". Mientras 
tan to, Cortes batia a otros capitanes de Narvaez, fortificados en 
los sitios mas altos. Y una vez prisionero Narvaez, todos junta- 
ronse para el final asalto, prendiendo a Salvatierra y a los de- 
mas. Y cuando llego Cortes a donde estaba preso Narvaez iba 
cargado de armas y sudando por el fuerte calor, y cansado, y casi 
sin poder hablar preguntaba a Sandoval: '^Que es de Narvaez? 
iQue es de Narvaez?" "Aqui lo tengo", dijo Sandoval; y des 
pues de ordenar que lo asegurasen, mando dar pregon para que 
todos los de Narvaez se rindiesen reconociendo a Cortes como 
Capitan General Y que todos debian entregar las armas. Ocu- 
rria todo esto siendo aun de noche y llovia de rato en rato y a 
veces alumbraba la luna. Y la oscuridad ayudo a los asaltantes, 
"en ella habia muchos cocayos o luciernagas que relumbraban de 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 93 

noche y los de Narvaez creyeron que eran mechas de escopetas". 
No se concluia aun del todo el combate cuando pidio Nar 
vaez que un cirujano de su tropa le curase el ojo. Se le presento 
Cortes haciendose el desentendido, como si no reconociese a Nar 
vaez, pero este, avisado de quien era le dijo: "Senor Capitan: 
tened en mucho esta victoria que de mi habeis habido y en tener 
preso mi persona". Y Cortes le respondio que daba muchas gra- 
cias a Dios que se la dio y por los esforzados caballeros y com- 
paiieros que tiene y que, "una de las menores cosas que en la 
Nueva Espana ha hecho es prenderle y desbaratarle". En se- 
guida le mando echar un par de grilles. Y como todavia andaba 
por el campo una fuerza de cuarenta de a caballo que Narvaez 
habia enviado de avanzada, mando Cortes que se estuviese aper- 
cibido, por si pretendian libertar a su jefe. Pero Cristobal de 
Olid les dio alcance y parlamento con ellos y vinieron todos a 
donde Cortes estaba, gritando: "Viva la gala de los romanos que 
siendo tan pocos han vencido a Narvaez". Y un negro que traia 
Narvaez gritaba: "Mira que los romanos no han hecho tal haza- 
na". Y segun fueron llegando los de a caballo desmontaban e 
iban a besar las manos a Cortes que, estaba sentado en una silla 
de caderas, con una ropa larga de color anaranjado, con sus ar- 
mas debajo, acompanado de sus capitanes. Y a todos los recibia 
con gracia y los abrazaba y se mostraba alegre de verse tan senor 
y pujante. 

Murieron muchos capitanes de Narvaez y el fanfarron Sal- 
vatierra, desde que oyo el grito de "victoria" proferido por el ene- 
migo, sintio fuertes dolores en el estomago y no hizo nada. Ber- 
nal Diaz afirma que "esto lo cuenta por su fiero bravear". El 
capitan Juan Velazquez de Leon prendio a un Diego Velazquez, 
sobrino del de Cuba, con quien habia tenido brega y le llevo a 
su aposento y le mando curar y hacer mucha honra. 

Obtenida la victoria, Cortes se apresuro a toinar posesion 
de la flota de Narvaez, la cual mando cambiar de mando y le 
quito las velas y las agujas para que nadie volviese a Cuba. Y 
con cien hombres de Narvaez, y veinte de los suyos, mando a 
Juan Velazquez de Leon a que descubriese costa adelante, por 
Panuco. Y a Diego de Ordaz lo comisiono para que con dos na- 
vios poblase a Coatzacoalcos y mandase traer de la isla de Ja- 



94 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

maica ganados de yeguas y becerros y puercos y ovejas y ga- 
llinas de Castilla y cabras, para multiplicar por la tierra, "por 
que la provincia de Coatzacoalcos era buena para ello". Y esta 
expedicion de Diego de Ordaz la formo con los mas adictos a 
Narvaez, que mando soltar, quedando presos unicamente Nar 
vaez y Salvatierra y a los mas les restituyo sus armas y sus ca- 
ballos, con enojo de sus propios soldados que en combate las ha- 
bian ganado. 

Tanta generosidad para los vencidos irrito a los de Cortes 
que le reclamaron diciendo que queria imitar a Alejandro de Ma 
cedonia, que despues que con sus soldados habia hecho una ha- 
zana, mas procuraba honrar y hacer merced a los que vencia que 
no a sus capitanes. A lo que Cortes respondio que todo cuanto 
tenia, su persona y sus bienes, era para sus soldados, pero que 
al presente no podia dejar de hacer dadivas y halagos a los de 
Narvaez porque eran muchos y si estaban descontentos habia pe- 
ligro de que se levantasen. Y como le objetase un Alonso de 
Avila con palabras descompuestas, Cortes dijo ''que no lo si- 
guiese quien no quisiere, que al fin, las mujeres han parido y 
paren en Castilla soldadas". No se quedo Avila sin responder 
que tambien parian Capitanes, Generales y Gobernadores. Tras 
de este altercado que Cortes soporto con paciencia, al de Avila 
procure emplearlo en comisiones honorificas, pero distantes, por 
ejemplo a Santo Domingo y mas tarde a Espana, a conducir el 
tesoro de Moctezuma. 

Lo que mas asombra al observador contfcmporaneo es la se- 
guridad con que Cortes actuaba, deshaciendose de soldados, ini- 
ciando expediciones remotas, mandando traer crias de animales, 
cuando aun la empresa militar de la conquista estaba tan dudosa. 
Algunas de las expediciones decretadas no llegaron a consumarse 
porque las nuevas de Mexico obligaron a Cortes a reunir a toda 
la gente disponible para correr en auxilio de Alvarado que se 
hallaba sitiado y comprometido. 

EL METODO DE CORTES 

Hasta el momento de destruir a Narvaez, Cortes funcionaba 
como Capitan General del Reino, pero no daba sus ordenes di- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 95 

rectamente, sino a traves de las caciques natives que se habian 
subordinado y del propio Moctezuma. Creo asi Cortes en este 
primer periodo de la conquista, un sistema que mas tarde ha sido 
de uso general entre los ingleses, sobre todo en los paises some- 
tidos del Asia* Sostener a los gobernadores natives asesorandolos 
de un residente o funcionario ingles que es el que manda en to- 
dos los asuntos importantes y maneja las relaciones exterior es, 
tal es el metodo que Cortes inventara y que le sirvio para ir ga- 
nando el poderio que mas tarde le permitiera prescindir de las 
autoridades aborigenes. 

Al ausentarse Cortes de Mexico, Pedro de Alvarado que- 
do, segun se ha visto, con el caracter de lo que hoy se llamaria 
un residente General. La autoridad directa la conservaba Mocte- 
zuma, pero este, a su vez dependia del capitan espanol. Y como 
no tenia Alvarado la prudencia de Cortes, la habilidad del resi 
dente, sino solo la arrogancia del soldado, resulto que provoco 
la rebelion. El pretexto fue una festividad en que los indios se 
desmandaron, instigados por los inconfonnes con el sometimien- 
to a los espanoles y alentados por lo escaso de la guarnicion es^ 
panola. El hecjio es que pronto se vio Alvarado en estado de 
sitio y amenazado de muerte. Cortes, a grandes marchas, acudio 
en su auxilio, acompanado de los soldados de Narvaez que de 
amenaza se habian convertido en auxilio providencial; numerosos 
indios armados de flechas y lanzas acompanaban al conquistador. 
La victoria sobre Narvaez, conocida inmediatamente por tlaxcal- 
tecas y mexicanos, aumento el credito de Cortes y puede decirse 
que ella s^lvo tambien a Alvarado que ya no se vio atacado, des- 
de que se supo que Cortes retornaria como Salvador. En Tlaxca- 
la recogio Cortes dos mil indios de guerra y con ellos y sus solda 
dos espanoles, aumentados al numero de mil trescientos, con no- 
venta y seis caballos y ochenta ballesteros, se dirigio a dominar 
a los aztecas. Encontrplos de mal talante, Nadie acudio a reci- 
birlo en Texcoco, y al entrar a Mexico parecia que todos los apo- 
sentos estaban despoblados. 

Moctezuma pretendio halagar a Cortes, pero este lo trato 
mal. Tambien reprendio a Pedro de Alvarado por haber atacado 
a los indios cu^ndo bailaban, Se excuso este diciendo que de to- 
dos modos ya le preparaban guerra, y que el conflicto ocurrio 



96 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

porque habian pretendido los indios quitar la cruz que se habia 
puesto en el TeocallL Mostro Cortes mucho enojo por esto, y 
estaban todavia en discusiones cuando llego noticia de que a un 
espanol que venia de Tacuba con las indias de Cortes lo habian 
atacado y que crecia el motin. Mando entonces Cortes a Diego 
de Ordaz con cuatrocientos hombres a investigar lo que ocurria, 
y no iba Ordaz a media calle, cuando salieron escuadrones de 
guerreros mexicanos y otros muchos aparecieron por las azoteas 
y le dieron gran pelea, matandole ocho soldados e hiriendo a mu 
chos mas. A la vez, otros escuadrones atacaron los aposentos de 
los espanoles con flechas y piedras hiriendo a cuarenta y seis y 
matando a doce. Diego de Ordaz hubo de retroceder encontran- 
do gran dificultad para volver a los aposentos. Mataban los es 
panoles muchos guerreros, pero una multitud aparecia para re- 
emplazarlos y los indios grltaban insultos; por ultimo, pusieron 
fuego a las habitaciones de los espanoles con la intencion de que- 
marlos vivos. El fuego se pudo apagar derribando algunos mu- 
ros, pero duro el combate todo el dia y siguio en la noche. Des- 
pues de pasarse esta curando heridos, al amanecer dio Cortes or- 
den de salir a pelear todos juntos. Igual decision tomaron los 
mexicanos que resistian, dice Bernal Diaz, "como otros tantos 
Hectares troyanos y otros tantos Roldanes, y no aprovechaban 
tiros ni escopetas ni matarles treinta ni cuarenta, porque cada 
vez arremetian con mas fuerza". Aprovechaba ai los mexicanos 
la topografia aislando cada casa al levantarse los puentes, los es 
panoles tenian que meterse en el agua para continuar la perse- 
cucion; tanto que despues de perder unos doce soldados tuvieron 
los iberos que retraerse a sus aposentos seguidos de los indios 
que los llamaban bellacos y los ensordecian a silbidos e inso- 
lencias. 

Durante dos dias ya no hicieron los espanoles otra cosa que 
sostenerse en sus posiciones, constantemente amagados. Sin em 
bargo, idearon una estratagema que pudiera tomarse como anti- 
cipacion de los tanques de la guerra modejrna: construyeron di 
ce Bernal Diaz, cuatro ingenios a manera de torres ambulantes 
y de madera, dentro de los cuales podian caber veinticinco hom 
bres, y tenian ventanillos y agujeros para los tiros. Al lado de 
estas torres los de a caballo hacian arremetidas. Mientras pre- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 97 

paraban estas maquinas, se sentian acosados por los indios que 
les gritaban amenazas de que se habian de comer sus brazos y 
piernas, despues de sacrificar sus corazones a los idolos. De los 
indios tlaxcaltecas que con los espanoles estaban decian, que los 
pondrian a cebar para comerselos poco a poco. 

Amanecio el tercer dia y saiieron los sitiados con sus torres 
y sus caballerias, pero les dieron los indios guerra tenaz. Deter- 
minaron entonces los espanoles "aunque les costase la vida", di~ 
rigirse a donde estaba el gran adoratorio, el teocalli azteca de 
Huichilobos, En vano intentaron en el camino prender fuego a 
las casas porque estando en el agua no ardian bien. Abrieronse 
paso, sin embargo, hasta el teocalli y de repente vieron subir en 
el hasta cuatro mil naexicanos prestos a defenderlo con lanzas y 
piedras. Y no bastaron las torres que quedaron desbaratadas, ni 
los caballos daban buen servicio porque estando el contorno en- 
losado resbalaban y caian en tierra* Y aunque los tiros mataban 
Itasta diez o quince indios y las estocadas mataban muchos, otros 
arremetian en gran numero. Y aqui, dice Bernal Diaz, se mostro 
Cortes "muy varon como siempre lo fue. . . Y era cosa de notar, 
vernos a todos corriendo sangre y llenos de heridas y otros muer- 
tos; y quiso Nuestro Senor que llegasemos a donde soliamos te- 
neir la Imagen de Niiestra Senora y no la hallamos, que parescio, 
segun supimos, que Mdctezuma tenia -devoci6n en ella y la mando 
guardar; pusimos fuego a sus idolos y se quem6 un-buen pedazo 
de la sala con los'' idolos HuichiloboS y Teicatepuca". En todo 
esto ayudaron bien los tlaxcaltecas, pero los mexicanos no ceja- 
ron y continuaban haciendo dano, a tal punto, que con sus torres 
deshechas tuvieron los espafibles que volverse a sus aposentos, y 
los encontraron y^ derribados en parte, pero pudieron recupe- 
rar lo que quedaba. , * ' 

t ' if 4^, 

, De hecha los espanoles .p^rdieroii la b^tglla^jgk aquel dia, 
pues en la noche vqlvieron a verse sitiados y destrozados, lamen- 
tandose los de Narva;e& dje su ,su^rte, Pero, en realidad, fue 
aquel uno de los dias loriosos de la conquista, una de las fechas 
que solazan el corazdn, porque en ^1 fcabia caido para siempre de 
su pedestal el Dios Huichilobos, maldicion de la tierra azteca. 



98 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

LA MUERTE DE MOCTEZUMA 

Habiendo rogado los espanoles a Moctezuma, que scguia 
preso cntrc ellos, que hablase desde las azoteas a los indios que 
pcrsistian en el ataque, advirtio el Monarca que de nada servi- 
rian sus ruegos dado que ya los descontentos habian nombrado 
otro Sefior. Subio, sin embargo, a una terraza, por insistencia de 
sus captores, y a punto que recomendaba no dieran mas guerra, 
los suyos le dieron tres pedradas, una de ellas en la cabeza, de 
la cual murio a poco rato. Asi que Cortes y sus gentes supieron 
la muerte de Moctezuma, le lloraron, dice Bernal Diaz, como a 
un padre, pues asi de bueno habia sido con ellos. Cortes "lloro 
por el y todos nuestros capitaiies y soldados". Hacia diecisiete 
anos que reinaba y "tui el mejor rey que en Mexico habia 
habido". 

EL ENTIERKO DE MOCTEZUMA 

Con grandes honras y acompanado de algunos de los altos 
sacerdotes que con el habian estado presos, hizo Cortes entrega 
del cadaver de Moctezuma a los amotinados de la ciudad. Echo- 
les en cara, al mismo tiempo, la muerte del Monarca, y les pidio 
que cesasen en sus ataques y que enviasen parlamentarios a fiix 
de establecer las bases conforme a las cuales los espanoles se 
retirarian de la capital con sus aliados tlaxcaltecas. 

Recibieron los mexicanos los despojos de su JRey con gran 
des muestras de pena. *' Desde que lo vieron muerto hicierpn muy 
gran llanto, que bien oimos los gritos y aullidos que por el daban'\ 

En cuanto a mostrar arrepentimiento por lo ocurrido, no 
hubo de ello la menor sena; lo contrario, la lluvia de flechas y 
piedras arrecio sobre el cuartel espaiiol y las amenazas: "Ahora 
pagareis la muerte de nuestro Rey y el deshonor de nuestros 
ickxlos". Y aiiadian que ya tenian elegido buen Rey que no seria 
tan flaco com Moctezuma fri se dejaria erigaiiar con buenas pa- 
labras, y que pronto no quedaria uno solo de los castellanos. 
Visto lo cual Cortes resolvio forzar al dia siguiente la salida 
causando a su paso todo el dano posible. Y se combatio una 
Jornada entera y se mataron muchos indios y se quemaron vein- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 99 

tc casas, pero no pudieron los de Cortes ganar un solo pucnte 
a los indios. 

"Veiamos nuestras muertcs a los ojos" dice Bernal Diaz, y 
los puentes estaban alzados. Se decidio entonces intentar la sa- 
lida de noche, cuando los indios estuviesen descuidados. Y para 
mejor enganarlos mandaronles decir los espanoles que se saldrian 
a los ocho dias y devolverian todo el oro, si ya los dejaban en 
paz. Y un nigromante o astrologo que andaba con los de Espafia 
y que se decia Botello, "al parecer muy hombre de bien y latino" 
y que habia estado en Roma, afirmo que si aquella noche no se 
efectuaba la salida que ninguno saldria con vida. Y este mismo 
astrologo afirmo que Cortes pasaria muchos trabajos y habia de 
ser desposeido de su ser y honra y despues de lo cual volveria 
a ser Gran Senor, e ilustre, de muchas rentas* Se dio, pues, orden 
para que se hiciese de tabla y maderas un puente para poner 
sobre los que estaban quebrados; para protegerlo hasta que pa- 
sasen todos, se senalaron cuatrocientos indios tlaxcaltecas y cien^ 
to cincuenta soldados; para llevar la artilleria se designaron 
dcscientos indios tlaxcaltecas y ciento cincuenta soldados y para 
que fuesen en la delantera peleando, se nombro a Gonzalo de 
Sandoval y a Diego de Ordaz con una capitania de cien soldados 
mancebos sueltos que irian mediando y acudiendo a la parte que 
mas conviniese pelear; el mismo Cortes y Alonso de Avila y 
Cristobal de Olid marcharian al centro con otros capitanes, y, a 
retaguardia, Pedro de Alvarado y Velazquez; en medio de ca- 
pitanes y soldados de Narvaez, iban dona Marina y los prisio- 
neros, protegidos por trescientos tlaxcaltecas y treinta soldados* 
El tesoro se cargo en los caballos heridos que no podian pelear, 
cargado todo a bulto; se repartio entre los soldados el oro que 
ya no se pudo cargar, declarando, al efecto, Cortes, ante Notario, 
que asi lo hacia M para que no quede perdido entre estos perros"* 
Y algunos soldados se cargaron #e oro, y otros mas pru- 
dentes, como Bernal Diaz, no tuvieron ''codicia sino procurar 
salvar la vida" "mas no deje de apanar f agrega, una cazuela con 
piedras chalchivis, jades muy apreciadps entre los indios, los cua- 
les me eche en el p&cho, entre las annas y fueron despues buenas 
4 'para curar mis heridas y comer del valor de 




100 V'BREVE t&sxoRiA DE MEXICO 



Estaba la noche oscura y lluviosa y se comenzo a sacar 
el puente y el fardaje, con los caballos y las yeguas y los tlaxcal- 
tecas cargadps con el oro. "Y de presto, se puso el puente y paso 
Cortes y los demas que consigo traia piimero, y muchos caballos. 
Y estando en esto, suenan las voces y silbidos y cornetas de los 
mexicanos y decian en su lengua a los de Tlaltelolco: "Salid 
presto con vuestras canoas, que se van los teules y atajadlos que 
no quede ninguno con vida*'. 

Y cargaron sobre los profugos tantos escuadrones de gue- 
rra que "no podian valerse" y la laguna se cuajo de canoas* Y 
sobre el puente cargo taj multitud de mexicanos, que no se daban 
a manos para matar y herir a los que huian. Y, comenta Bernal, 
*'como la desdicha es mala, en tales tiempos ocurre un mal sobre 
otro, pues como llovia resbalaron dos caballos y cayeron en la 
laguna. Y el puente, al fin, se vino abajo y en la abertura caye 
ron muchos caballos e indios y bultos, pero los que habian pa- 
sado tiraron por la calzada adelante". Y en ella hallaron muchos 
escuadrones que estaban aguardandolos con lanzas y les decian 
vituperios: "{Ah, cuilones, y aun vivos quedais!" A estocadas y 
cuchilladas se abrian paso los fugitives. Y alii quedaron muertos 
seis espanoles y, como dice Bernal, "si habia algun concierto, mal- 
dito aquel, porque Cortes y los capitanes que pasaron primero a 
caballo, por salvarse y llegar a tierra firme y asegurar su vida, 
aguijaron por la calzada adelante y no la erraron". Tambien sa- 
lieron en salvo los caballos con el oro y los tlaxcaltecas y "digo 
que si aguardaramos en el puente, ansi los de a caballo como los 
soldados, alii fenescieramos todos". Pues en el puente se que 
daron escopetas y ballestas y para defenderse por la calzada 
solo contaron con las cuchilladas que lanzaban para abrirse paso... 
"Y si hubiese sido ie dia peor fuera". 

Por la calzada de Tacuba, Cortes, con Sandoval y Cristo 
bal de Olid hizo un alto para esperar a su gente. Y como algunos 
pidiesen a Cortes que regresase para salvar a los que habian 
quedado en el puente, el conquistador respondio *'que los que 
habian salido era milagro". Sin embargo, se acerc6 de nuevo a 
la ciudad y a poco rato viose llegar a Pedro de Alvarado que era 
el de la retaguardia, "a pie, bien herido y con tina lanza en la 
mano porque la yegua se la habian muerto y traia consigo cuatro 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 101 

soldados tan heridos como el y echo tlaxcaltecas, todos corrien- 
do sangre de muchas heridas". Y al ver Cortes el estado en que 
venia Alvarado se le saltaron las lagrimas de los ojos, sobretodo 
cuando informo Alvarado que Juan de Velazquez y mas de 
ochenta soldados habian muerto en el puente. Y sobre si Alva 
rado dio salto sobre algun puente, segun quiere la leyenda, Bernal 
Diaz dice: "que en aquel tiempo ningun soldado se paro a ver 
si saltaba poco o mucho porque harto teniamos con salvar nues- 
tras vidas que estaban en gran peligro de muerte, segun la 
multitud de raexicanos que sobre nosotros cargaba. De suerte 
que es burla todo lo que Gomara dice sobre el salto". 

En Tacuba, saliendose del camino para evitar el ataque con- 
certado de todos los pueblos, ganaron los espanoles el rumbo de 
Tlaxcala, por los cerros donde se guarecieron en unos cues indi- 
genas. Ni alii dejo de alcanzarlos la sana de los mexicanos que 
los atormentaban con lluvia de varas y piedras. El sitio en que 
se refugiaron los espanoles es donde hoy esta situada la Iglesia 
de los Remedies. No tenian comida ni con que curar sus heridas 
que "estaban hinchadas y dolian", pero "mas de llorar fue los 
caballeros y esforzados soldados que faltaban, como Juan Velaz 
quez de Leon y Francisco de Morla y un Lares, el buen jinete 
y otros muchos de los nuestros", y de los de Narvaez todos los 
mas "en las puentes quedaron cargados de oro". Y al astrologo 
Botello no le aprovecho su astrologia, que tambien alii murio 
*'con su caballo". 

En el puente murieron tambien los hijos e hijas de Mocte- 
zuma y los demas prisioneros, y se salvaron veintitres caballos, 
perdiendose tiros y ballestas. Y lo peor de todo, dice Bernal, es 
que no sabiamos la voluntad que habiamos de hallar en nuestros 
amigos los de Tlaxcala. Al oscurecer volvieron a verse los inva- 
sores, cercados de mexicanos que los atacaban con Hondas y fie- 
chas, por lo que se acordo salir otra vez de aquel reducto a media 
noche, "con los tlaxcaltecas como guias, por delante, los heridos 
en medio y los cojos con bordones y los que no podian andar, 
en ancas de los caballos cojos, y los de a caballo, que no estaban 
heridos, delante y a los lados. Y segun avanzaban los que esta 
ban sanos, hacfan cara a los mexicanos que BO cesaban de aco~ 
meter y gritaban: "No quedara ninguno de vosotros con vida'\ 



102 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Pero llevaba alegria la columna, dice el cronista, porque "a nues- 
tra Dona Marina y a Dona Luisa, la hija de Xicotencatl, las 
escaparon en los puentes los tlaxcaltecas junto con una mujer 
que se decia Maria de Estrada, que no teniamos otra mujer de 
Castilla en Mexico sino aquella". 

No fue de paz el dia siguiente sino otra vez de dura prue- 
ba. De los pueblos y campos de la travesia surgian ejercitos 
enemigos, Todo parecia adverse para el punado de elegidos de 
cuya suerte dependia el porvenir de Mexico. 

Peleaban sin haber dormido ni comido y sin otro amparo 
que el de la Divina Providencia que a pesar de todo, habia re- 
suelto salvar a la nacion mexicana de las iniquidades del regimen 
azteca. En Cuautitlaa hicieron un alto los derrotados para hacer- 
se de provisiones y para descansar, aunque toda la noche estu- 
vieron acosados* Temprano, segun caminaban por un llano, se 
vieron de nuevo detenidos por numeroso contingente de guerreros, 
lo que decidio a Cortes a hacer de flaqueza fuerza embistiendo 
por delante los de a caballo de cinco en cinco y detras los solda- 
dos. Y estuvieron unos y otros revueltos y pie con pie y "que 
cuchilladas les dabamos, y con que furia Jos perros peleaban" 
y "que herir y matar hacian en nosotros con sus lanzas y macanas 
y espadas de dos manos; y los de a caballo, a campo llano alan- 
ceaban a su placer y aunque estaban heridos ellos y sus caballos, 
no dejaban de batallar muy como varones esforzados* Y aun los 
que no teniamos caballos, parece ser que a todos se nos ponia 
doblado esfuerzo. Cortes y Cristobal de Olid y Gonzalo de San- 
doval y Gonzalo Dominguez y un Juan de Salamanca andaban 
de una parte a otra, aunque heridos, rompiendo escuadrones del 
enemigo". Las palabras que Cortes decia eran que las estocadas 
que diesemos fuese en senores senalados porque todos traian 
grandes penachos de oro y ricas annas y divisas. Y Sandoval 
gritaba: "jEa, senores, que hoy es el dia que hemos de veneer; 
tened esperanza en Dios que saldremos de aqui vivos para algun 
buen fin!" 

Y decia la verdad, pues si hubiesen triunfado los indios, 
no se podia ya esperar de ellos otro fin que el hab^er vuelto toda 
la tierra de Mexico al oprobio de los humanos sacrificios. 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 103 

"El Scnor Santiago que, ciertamente, nos ayudaba, cuenta 
Bcrnal Diaz, y nuestra Senora la Virgen y Jesucristo nos ponian 
grandc animo en el corazon. Y quiso Dios que alleg6 Cortes con 
los capitanes, en parte donde andaba con su grande escuadron 
el Capitan General de los mexicanos con su bandera tendida, 
con ricas armas de oro y grandes peaachos de argenteria, ro- 
deado de sus principales. Y desque Cortes lo vio dijo a Gonzalo 
de Sandoval y a Cristobal de Olid y demas capitanes: jEa, se- 
noires, romparnos por ellos y no quede ninguno sin herida! Arre-* 
metieron y el caballo de Cortes dio un encuentro al capitan me^ 
xicano que le hizo abatir su bandera, y los demas capitanes 
acabaron de romper el escuadron. Muerto el capitan, aflojo el 
batallar de los indios y todos los de a caballo los persiguieron 
y "no teniamos hambre ni sed sino que parecia que no habiamos 
pasado ningun. mal ni trabajo. Y seguimo$s la victoria hiriendo y 
matando pues nuestros amigos los de Tlaxcala estaban hechos 
unos leones". En esta batalla estuvo la flor de Mexico y de 
Texcoco. Fue esta la batalla librada cerca de Otumba, La salida 
de Mexico habia tenido lugar el catorce, en la llamada Noche 
Triste. 

Y los espanoles que habian entrado a Mexico en numero 
de mil ^trescientos, mas dos mil tlaxqaltecas, se veian reducidos a 
menos de quinientos. De los tlaxcaltecas quedaron muertos mil. 

En los limites de 'I'laxcala, ignorantes aun de como los 
recibirian sus antiguos aliados, disponianse los de Cortes a con* 
tinuar defendiendose cuando llegaron Xicotencatl el Viejo y otros 
jefes que felicitaron a Cortes y lo abrazaron porque habia salido 
con vida y le alabaron el arrojo con' que logro escapar a tan 
poderosos enemigos y lloraron no solo por sus muertos, sino tam- 
bien por Juan de Velazquez que se habia casado con la hija de 
Xicotencatl. No cabe duda que, en tan decisive momento de la 
conquista, fueron los tlaxcaltecas^ quienes decidieron su curso., 
Pines si ellos tambien hubieran hecho guerra contra los espanoles, 
5eguramente alii los acaban. La tactica de Cortes de ir creando 
amigos por donde pasaba, su sinceridad en esas amistades, de- 
cidid en este f caso todo el exito de su empresa. Hasta treinta mil 
soldados preparaba Xicotencatl para ir en auxilio de Cortes, pero 



104 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

no llego a juntarlos, precipitandose antes cuanto se acababa de 
narrar. 

En Tlaxcala Cortes no tomo reposo. 'Man do correos a 
Veracruz con instrucciones que le mandasen los que no estuviesen 
"dolientes" entre los soldados, y que cuidasen bien de Narvaez, 
Sin dar mas detalles de su derrota, explico que se proponia em- 
prender algunas correrias por la capital de los mexicanos. Y otra 
vez mando desarbolar los dos ultimos navios de los de Narvaez 
que quedaban listos para navegar, a fin de que nadie pensase en 
fugas y ordeno que los marineros se le reuniesen sin demora. De 
estos solo llegaron siete y.muy flacos; Los demas "se habian 
muerto de fiebres o estaban dolientes". Los de Narvaez insistian 
en regresar a Cuba, pero logro Cortes atraerlos nuevamente y 
todos juntos, con cerca de dos mil tlaxcaltecas, emprendieron una 
excursion a Tepeaca, con el objeto de castigar el asesinato que alii 
se habia cometido sin causa, de dieciseis espanoles que iban ca- 
mino de Veracruz a Mexico, antes de la evacuacion de la ciudad. 
Notese a Cortes haciendola de gobierno en su derrota, organi- 
zando lo que hoy se llaman "expediciones punitivas", para salvar 
el "prestigio espanor, segun la frase que mas tarde adoptarian 
los ingleses en sus guerras coloniales. Pero Cortes no iba nada 
mas como azote; antes procedia como caballero. Asi, con buenas 
razones, mando requerir a los de Tepeaca que mandasen salir 
a los escuadrones mexiceinos que alii babian llegado para indu- 
cirlos a la guerra, y que diesen explicaciones por la muerte de 
los espanoles. Los tlaxcaltecas apoyaron estas expediciones por- 
que estaba ya declarada practicamente la guerra entre ellos y los 
mexicanos que les hacian fechorias, les incendiaban las casas en 
los pueblos fronterizos, todo por causa de su alianza con los de 
Cortes. Contra esta alianza andaba intrigando Xicotencatl el 
Mozo, que se decia en comunicacion con el nuevo monarca azteca 
Cuadlavaca o Cuitlahuac. El padre de Xicotencatl, sin embargo, 
y los viejos de Tlaxcala, opinaron contra la alianza con los mexi 
canos, los enemigos tradicionales, y en favor de una estrecha 
colaboracion con les-"teules" que ya los adivinos habian predi- 
cho, vendriaft por el oriente a reinar sobre aquellas tierras. 

Se presentarotx los parlamentarios de Tepeaca muy bravo- 
sos f por la victoria que acababan de obtener los ihdios en Mexico 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 105 

y Cortes los trato muy bien, les hizo obsequies y les dijo: "que 
no tengan cuidado por los espanoles muertos, que ya no los po- 
dian dar vivos y que venga ahora la paz". Pero volvieron los 
parlamentarios y dijeron que "al otro dia buenos hartazgos ten- 
drian con los cuerpos de los espanoles". En vista de ello Cortes, 
que no olvidaba haber sido casi abogado, levanto acta de que 
procedia al castigo de los indios, porque habian matado mas de 
ochocientos espanoles en Mexico y Tepeaca, despues de haber 
prestado obediencia al Rey de Espana, etc., etc. . . Y al otro dia, 
dice Bernal, "tuvimos una buena batalla con los mexicanos y te- 
peaquenos en la que prontamente fueron desbaratados los abori- 
genes", Despues de la batalla los de Tepeaca se desertaron de 
las filas mexicanas y se presentaron de paz con los espanoles y 
"dieron obediencia a su Majestad y echaron de sus casas a los 
mexicanos". En seguida fundo alii Cortes una poblacion que se 
llamo Segura de la Frontera, porque protegia el camino de Vera 
cruz. En ella, se nombraron alcaldes y regidores, segun la buena 
costumbre democratica de Castilla la civilizadora. 

La costumbre tlaxcalteca de tomar esclavos a los prisione- 
ros, se hizo sentir en contra de los de Tepeaca, que no solo eran 
apresados, sino marcados con hierro candente, castigo que Cortes 
tolero pero que muchos de sus capitanes reprobaron y mas tarde 
persiguieron hasta hacerlo desaparecer. 

CUAUHTEMOC ENTRA EN ACCION 

Muerto Cuitlahuac de viruelas, el senorio del reino pas6 
por herencia a manos de Cuauhtemoc. De este joven principe se 
ha hecho una leyenda muy estimable; lo hemos convertido en el 
simbolo del principio de *'independencia a toda costa". El que 
esto escribe ha contribuido a fortalecer la ambicion de aistonomia, 
pero en el sentido de cfefensa de la latinidad, la hispanidad, eai 
contra de los avances del poderio anglosajon. Tomar a Cuauhte- 
moc, como ha solido hacerlb cierto indigenismo coludido con el 
imperialism anglosajon, "coino un riv^il de Cortes y un patriota 
de quien pudiera arrancar ma tradicion nacional, es completamen- 
te injustificado y*absurdo. En Cort6s hallamos uno de los mas 
grandes capitanes de la historia y, addmas, humano, civilizado. 



106 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

constructor, imbuido de ideal religioso, aun mas alia de los sim 
ples ideales patrioticos y politicos. El soldado de la Cruz es 
Cortes, y Cuauhtemoc el de los sacrificios humanos? ^El de 
Huichilobos?. . . ^Lo sabia el mismo?. . . ^Que podia saber el po- 
bre joven atolondrado, elevado a la primera posicion de su pais 
por un azar, y manchado, como sus colegas nobles, con las atro- 
cidades de la guerra salvaje, las conspiraciones del pretorianismo 
mas elemental? 

En todo caso y para que nos sirva de criterio en el juicio 
de hechos recientes de nuestra historia nacional, compares e el pro- 
ceder humano de Cortes en todas las poblaciones que tocaba, con 
la crueldad, los robos, los abusos, el militarismo crudo de los 
aztecas que acaudillaba Cuauhtemoc y se comprendera por que 
los pueblos acudian a Cortes; se tendra el secreto del exito de la 
Conquista. Un gobernante que comienza por abusar del poder, no 
puede defender a su patria contra el extranjero, es y sera siempre 
el mejor complice, el mejor aliado del extranjero y contra los su- 
yos. jSegun se extendian las fuerzas de los mexicanos, asi sus 
enemigos aumentaban, entre las poblaciones vejadas; por donde 
Cortes pasaba, le quedaba siempre algun amigo! 

En Segura de la Frontera estuvieron algun tiempo los es- 
panoles rehaciendose. Llego, entretanto, a Veracruz, un barco 
que enviaba Velazquez de Cuba al mando de un capitan Barba. 
Con enganos, el Almirante de la Mar que puso Cortes y que 
no mandaba arriba de veinte hetobres se acerco en un batel, al 
navio de Barba, a quien aprehendio cuando desembarcaba. En se- 
guida desarbolo el navio y mando a Cortes IQS pjrisioneros en 
numero escaso y con tres caballos, porque el navio era chico. Sin 
embargo, con el socorro hubimos gran placer dice Bernal , 
porque muchos de nuestros soldados estaban heridos y otrps 
"adolecian p6rque de sangre y polvo que estaba cuajado en las 
entranas, no echabamos otra cosa del cuerpo por la boca, como 
traiamos siempre las armas a cuestas y no parar noches ni dias, 
F>or mantra que ya se habian muerto cinco de nuestros soldados 
de dolor de costado". Mas tarde aun llego otro barco de los que 
Garay mandaba a.Panuco; de este apenas se aprovecharon siete 
soldados porque los demas los mataroii los indios en aquella re 
gion. Y aun los siete dichos venian flacos y tan !'hinchados y 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 107 

amarillos que aunque Cortes les hizo mucha honra, los dcmas 
sol dados los llamaban los "panciverdetes", porque traian los co- 
lores de muertos". Al mes siguiente llego otro navio de los del 
mismo Garay y despues de prender a la tripulacion con las mismas 
artes que emplearan contra Barba, quedo un refuerzo de cincuen- 
ta hombres y treinta y siete caballos, que luego marcharon para 
donde estaba Cortes. Y tanta era la autoridad que Cortes gana- 
ba en las correrias de sus capitanes por los pueblos, y por su 
propio buen trato, que venian ante el "pleitos de indios de lejas 
tierras, en especial sobre cosas de cacicazgos y senorios". La 
viruela se desato por esa epoca haciendo estragos entre los indios, 
matando a muchos caciques, lo que daba lugar a disputas y divi* 
siones por causa de la sucesion. Uno de estos pleitos de sefiprio 
fue el que decidio Cortes en favor de un sobrino de Moctezuma 
que residia en Izucar. Los herederos de Moctezuma, cojnenzaron 
a ser tratados como de la nobleza espanola, por el reconocimiento 
que de Su Majestad habia hecho el fallecido Monarca. 

De Cuauhtemoc dice la historia que sus siibditos teinblaban 
en su presencia. Malo es siempre un jefe que solo se hace terner. 
Cortes no solo hacia caricias *~como dice, Bernal Diaz* a los 
de su tropa, sino qu,e a menudo se dejaha veneer de las ^eclama- 
ciones justas que se le hacian; como cuando disputaron cpn el 
los soldados por el reparto de unas indias capturadas en Tepea" 
ca, y como Juan Bono de Quexo le dijo que no podia sojx>jrtar 
vivir en una tierra en que habia dos Reyes, el de Espana y 
Cortes "que se apartaba ur^ quinto de los tesoros tr . A este Bono, 
en vez de mandarlp matar a Iq azteca, en vez de enganarlo le dio 
trescientos pesos para que se fuese a Cuba a retmirse con los 
suyos, Y a los de Naryaez,que insistieron en largarse, les mando 
dar dinero y barco, respondiendo a los soldados que se opoman 
a que asi se diezmara el escasp ejercito, "que valia mas estar 
solo que mal acompanadp", 

EL ASEDIO DE MEXICO 

Visto que no se podia atacar la ciudad por las calzadas, 
Cortes decidfo aprovechar el costado de la Laguna. Y al efecto 
mando construir trece bergantines. Ea Tlaxcala, de camino otra 



108 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

vez para Mexico, Cortes vistio de Into per la muerte del cacique 
Masescasi que, con Xicotencatl el Viejo, habia sido el amigo de 
los espanoles, y en el mando coloco a su hi jo. En esta ocasion 
'Xicotencatl Viejo, a ruegos de Cortes, abrazo el cristianismo y 
con ese motivo hubo una gran fiesta. 

Para embrear los bergantines hacia falta pez. Con maderas 
de la region y hierros traidos de Veracruz, habia hecho Martin 
Lopez una faena notable. En seguida, cuatro hombres de la mar 
hallaron resina de unos pinares y con ella pudieron hacer pega- 
mento. Y cuando Cortes pidio a Xicotencatl diez mil hombres 
de guerra para avanzar sobre Mexico, el Rey tlaxcalteca, que ya 
se llamaba por el bautisino, Don Lorenzo de Vargas, dijo que no 
solo diez mil, sino muchos mas "si los queria llevar". 

Y un dia despues de la Pascua de Navidad del ano mil 
quinientos veinte, se emprendio la marcha, y cuando estuvieron 
las tropas a la vista de los lagos y ciudades del Valle, "dixnos 
muchas gracias a Dies, dice Bernal Diaz, que nos las torno a 
dejar ver". 

Advertira el lector la comprension genial de Cortes que no 
perdio el tiempo en andar por los pueblos sometiendo poblaciones 
ya esclavas del primero que queria sojuzgarlas, sino que asestaba 
golpes con audacia increible sobre las cabezas de la resistencia. 
Desaparecidas estas no queda nadie en paises donde no hay ciu- 
ctadanos. La conquista hubiera sido imposible sin la abyecci6n 
general que tenia a los pueblos acostuihbrados al yugo azteca. En 
estas condiciones, desaparecido el grupo de los caciques, no que- 
daba pueblo que diese pelea. Otro tanto ocurrid cuando los norte- 
americanos invadieron a nuestro Mexico militarizado; con hacerse 
de Santa Anna basto para que la defensa se derrumbase. De 
suerte que cuando cae un despota nuntca se sabe si el pueblo que 
lo soportara fue tambien vencido o se ha liberado indirectamente. 
Pues soportar un despotismo es ya la peor de las desgracias. 
Cortes sabia, por experiencia, que una vez preso el monarca que- 
daba reducida toda una nacion. Y a eso iba a Mexico, a apode- 
rarse de Cuauhtemoc tal como se habia apoderado de Moctezuma. 
La tactica la invento Cortes. Ni siquiera se cuido de alistar gran- 
des ejercitos con masas indigenas: de estorbo le hubieran ser- 
vido. Le basto con dirfgirse otra vez a la cabezau una cabeza 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 109 

no de estadista, sino de guerrero que no se limita a peleari se 
entromete a gobernar. Y porque alii donde solo hay una cabeza, 
tin Cacique Maximo, un Cuauhtemoc, un Porfirio Diaz, un San 
ta Anna, un solo caudillo, la derrota nacional es inevitable. Los 
guerreros de Cuauhtemoc eran siervos, no de una patria, sino de 
up: personaje. Los espaiioles eran tambien subditos, pero de un 
Rey que tambien solian llamar a cuentas, como llamaban a cuen- 
tas, a cada momento, a su Capitan Hernan Cortes. Dondequiera 
que chocan hombres ilustres con siervos, el resultado esta pre- 
visto: triunfan los que son seiiores y triunfan con beneplacito de 
la historia, en beneficio de la civilizacion. 

Al acercarse a Texcoco encontraron los espaiioles dspobla~ 
das las aldeas. En el paso de un puente -interitaron oponerseles 
unos escuadrones aztecas que fueron faidlmente vencidos. Por 
los prisioneros capturados se supo que habia diferencias y bandos 
entre los de Texcoco y los de Mexico y que por eso no se habia 
verificado un ataque de concierto. Ademas, la viruela cundia entre 
los indios. Invitado por el cacique local, Cortes ocupo a Texcoco. 
Sin embargo, a poco de entregar la ciudad, el cacique desapare- 
cio para unirse a los mexicanos. Lo que Cortes aprovecho conyo- 
cando a los principales y entare eBos a los que tenian rivalidades 
con el profugo y, n su lugar, establecio a un cacique que era 
pariente de Moctezuma. Se celebrarpn con este motivo grandes 
fiestas y de toda la comarca acudieron los, indios para rendir 
pleitesia "al nuevo seiior de Texcoco". La principal corididon 
que Cortes le impuso a su hechura de Rey fue que abrazara el 
cristianismo y aprendiese el castellano. A este efecto, dejo a su 
lado como ayo a Don Antonio de Villa Real y a un bachiller que 
se decia Escobar. Al lado de este cacique fiel pudo Cortes orga- 
nizar sus preparatives contra Mexico. 5 Ensanchando algunos ca- 
nales, concluy6 de construir y Janz6 a flote los berg an tines. Los 
indios de la comarca pronto se dieron por vasallos del Rey de 
Espana. 

Y estando los tlaxcaltecas deseosos de guerrear con los me- 
xicanos y porque los bastimentos escaseaban en Texcoco, se re- 
solvio Aonsumar una emtrada por Ixtap,alapa, pueblo muy adicto 
a los m^xkanos; Cxm los tlaxcsftecas, qfite eran como siete mil, y 
algtfaos capitahes y t em ^ontparlia de.cadques tdxcucanos enemigos 



110 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

dc Cuauhtemoc, sc cmprendi6 el avance. Pie a tierra esperaron 
los de Ixtapalapa, reforzados por cerca de ocho mil mexicanos 
enviados por Cuauhtemoc en su auxilio; pero los caballos rom- 
pieron en ellos y las ballestas y los tlaxcaltecas* que se metian 
en las filas enemigas como perros rabiosos. Presto dejaron el 
campo los mexicanos y se metieron al pueblo. Y una vez en el 
pueblo entraron los indios a SHS canoas y dejaron que los espa- 
noles se apoderatsen del caserio que a media noche inundaron/ 
soltando las acequias y abriendo una calzada que "de presto se 
hincho toda de agua". Alii murieron muchos tlaxcaltecas que no 
sabian nadar y los de Espana, dice Bernal, salieron "bien moja~ 
dos^y con la polvora perdida". Y agrega: "est<abamos con mucho 
frio y sin cenar y lo peor de todo era la burla la grita y los silbos 
que nos daban los de Ixt&palapa desde sus canoas". 

Al amanecer aparecieron batallones que venian.de Mexico 
a dar guerra, y harto fue que no desbarataran a los espanoles 
que tuvieron que regresar a sus bases de Texcoco, "sin ganar 
mucha reputacion en aquella batalla", confiesa el cronista. 

La tirania hacia su efecto. De todos los rumbos seguian 
llegando comisiones de indigenas a quejarse con Cortes de los 
desmanes de los delegados y milicianos de Mexico; todo el mundo 
tcmia a Cuauhtemoc, pero nadie lo amaba. En su^misma derrota 
tenia mas poder moral Cbrtes qiie el otro en la ufania del tiritrnfo. 
Y con razon se ha dfcho que fueiroii los indios los que hicieron la 
conquista. Pues sin la desesperacion de las poblaciones, largo 
tiempo sometidas a la iniquidad, no habria sldo pcisible la \azana 
de Cortes, ni con todo su genio. Cada ve^'que los mexicanos 
castigaban un poblado era la costumbre de tomar las mujeres de 
los vencidos para violarlas y a los hombres para comerlos. Cuan- 
do la guerra civil ocasiona semejantes atrocidades, lo natural es 
que el extranjero sea recibido como libertador. Eso explica el 
papel de Cortes en aquellos momentos augufales. 

Tan seguro de su mision se hallaba Cortes que sin descui- 
dar los preparatives de gtterra ilisistia a cada paso en los medios 
de evitarla. Y fu asi como envio una embajada a Cuauhtemoc 
proponiendole las paces. Lejos de ceder, Cuauhtemoc niand6 6rde- 
nes para que todo espafed que fuese capturado se le llevase a 
Mexico para hacerlo sacrificar. El duelo reBgioso, que era el 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 111 

do de la guerra de la conquista estaba proximo al desenlace. Y 
ningun hombre que tenga elemental concepci6n de los valores de 
la cultura dejari de sentirse solidarizado con los espanoles. La 
mayoria de nuestros indios ya lo estaba. Y Dona Malinche, dando 
hijos a los espanoles, era el simbolo de la nueva nacionalidad 
que se impondria a la barbarie aborigen. 

"Como los capitanes eran hombres de fiar 'dice Cortes en 
su relacion , yo me meti en los bergantines porque la mas aven** 
tura y riesgo era el que esperaba por el agua". Y mientras Gon- 
zalo de Sandoval atacaba a Ixtapalaba con cosa de cuarenta mil 
indios y dos o trescientos espanoles, Cortes en los bergantines,. 
despues de romper la guarnicion de un cerro vecino, en desem- 
barco que le costo veinticinco hombres, entro por la Laguna y 
de improvise fueronse sobre de el hasta quinientas canoas. Y 
se estuvjeron contemplando los de los bergantines y los de las 
canoas. Y medito Cortes que la accion decisiva era "aquella 
que se daba en el agua. Y plugo a Nuestro Senor dice el 
mismo< que soplase un viento de tierra muy favorable para 
embestir sobre ellos y mande a los capitanes que rompiesen por 
la flota de las canoas y siguiesen tras ellas hasta las encerrar 
en la ciudad de Tenochtitlan" . . . "y quebramos infinitas ca- 
noas y matamos y ahogamos muchos de los enemlgos". 

Enclavados en territorio sometido a Cuauhtemoc estaban 
varios principados como el de Tacuba y el de Coyoacan, que 
solo esperaban la ocasion de pasarse con los espanoles. De 
suerte que aprovechando la derrota de los de las canoas, los 
de Coyoacan se lanzaron sobre los mexicanos que cuidaban las 
calzadas y los encerraron en la ciudad, a la vez que ganaron 
muchos puentes al lado de los bergantines que iban cerca de la 
calzada de la cual se gano fasi una legua. Lo que restaba de 
la calzada, a media legua de la ciudad, estaba tan lleno de 
combatientes as! como las Canoas que idea Cortes lanzar un 
tiro por i la calzada adelante el cual hizo mucho dano, A^ me 
dia calzada y al amparo de u#as torres donde habia unos ido- 
los que (ueron derribado^s, establecieron su campamento los si- 
tiadores. Los miolesto toda la noche la grita y la amenaza de 
los defensores y al dla siguiente> /primero de junio, hubo* rtal 
c;oinbate ,(pe por el agua y por la tierra, dice Corses, no veiamos 



112 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

sino gente de armas y parecia que se hundia el mundo. Pero 
"ganamosles una puente que tenian quitada" y una albarrada 
que tenian hecha a la entrada. Y con los tiros y los caballos 
les hicimos tanto dano que casi los encerramos hasta las pri- 
meras casas de la ciudad. Y por el lado de la laguna se abrio 
una zanja para dar paso a dos bergantines que obligaron a 
las canoas a esconderse entre las casas" 

Al dia siguiente se capturo a Coyoacan y en seguida se 
prolongaron los combates seis dias, durante los cuales los ber 
gantines hicieron mucho dano quemando casas e impidiendo la 
fuga de las canoas. 

Cerrada la ultima salida de la ciudad por el lado de Tacu- 
ba que guardaba Pedro de Alvarado, Cortes entro por la calzada 
de Texcoco, con sus caciques aliados y con diez mil indios para 
"ganarle al enemigo todo lo mas que se pudiese", Y con ayuda 
de los bergantines se continue el asalto hasta la entrada de la 
ciudad, "hasta el pie de una puente de grande alzada con una 
torre de idolos y a su pie una calle de agua muy ancha con otra 
muy fuerte albarrada". Sin los bergantines hubiera sido todo im> 
posible, pues con su ayuda pasaron los de Cortes la corriente de 
agua y desembarcando ganaron las albarradas persiguiendo al 
enemigo, calle adelante, hasta otro puente que se gano, echan- 
dose al agua los espanoles y pasando la acequia con los indios 
aliados. Al Jlegar todos al puente que guardaba el centro de los 
aposentos de la ciudad , lo hallaron sin levantar porque no espe- 
raban que hasta alii llegase el ataque; sin embargo, de las torres 
y azoteas hacian bianco mortifero sobre los asaltantes. A la en 
trada de esta plaza emplazo Cortes un tiro de can6n que hizo 
mucho dano a los indios "que eran tantos que no cabian en ella". 
Y viendo que ya no habia por alii agua, los espanoles "determina- 
ron de les entrar la plaza y como vieron mucha multitud de 
nuestros amigos que nos seguian, vuelven las espaldas hasta qlie 
se vieron encerrados en el circuito de sus idolos, el cual es de 
cal y canto". 

Pero como observasen los indios que con los asaltantes no 
venian gentes de a caballo, se rehicieron y embistiendo en gran 
numero, obligaronlos a retroceder echandolos de la plaza en tal 
forma que aun el tiro de canon lo desampararon: "Plugo a Dips, 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 113 

dice Cortes, que en ese instante llegasen tres de a caballo, pero 
como los Indies creyesen que eran muchos, comenzaron a huir. 
Y otra vez los espanoles rodearon la torre y el circuito de los 
Idolos ganando el patio. Y como arriba quedaron 10 6 12 prin- 
cipales, en la torre mas alta que tiene ciento y tantas gradas, 
cuatro o cinco espanoles subieron la torre por fuerza y aunque 
los indios se defendian bien, se las ganaron y los mataron a to- 
dos". Despues de lo cual, protegiendose con los de a caballo, 
Cortes mand6 retroceder seguido de cerca por los enemigos que 
contraatacaban rabiosos. La retirada estaba segura porque ya 
Cortes habia mandado reparar los puentes de las calzadas, y en 
la retirada se puso fuego a muchas casas, "para que cuando 
volviesemos a entrar de las azoteas ya no nos hiciesen dano". 
Este mismo dia, por el otro extremo de la ciudad, Pedro de Alva-* 
rado penetro algunas calles combatiendo reciamente. Y segun se 
prolongaba el sitio, aumentaba el numero de los naturales que 
venian a ofrecerse de aliados a Cortes. Entre ellos Ixtlixochitl 
con veinte mil hombres de guerra que antes habian sido va- 
sallos de los mexicanos. Despues de esto, los de Xochimilco 
tambien se ofrecieron, "rogando que se les perdonase la tar- 
danza". . . Cortes, siempre diplomatico, lejos de despreciarlos, 
dice: "Los recibi muy bleu y me holgue mucho de ellos por 
que si algun dano podian recibir los de Coyoacan, era de ellos". 
El dia dieciseis de junio, despues de haber oido misa e 
mformado a los capitanes de lo que debian de hacer, "yo sail, 
dice Cortes, de nuestro real con quince o veinte de a caballo 
y trescientos espanoles y con todos nuestros amigos que eran 
infinita gente". "Y yendo por la calzada adelante, a tres tiros 
de ballesta, estaban los enemigos esperandonos con muchos 
alaridos, y como en los tres dias antes no se les habia dado 
combate, habian desecho cuanto habiamos cegado del agua y 
tenlanlo mas fuerte y peligroso de ganar que antes. Y los ber 
gantines llegaron por la una y por la otra parte de la calzada 
y con ellos, mediante tiros y escopetas, se hacia a los enemi 
gos mucho dano. Y con mas trabajo que la otra vez volvieron 
a ganarse los puentes, y albarradas y se echo a los indios fue- 
ra de la plaza y de los aposentos grandes de la ciudad. Y mien 
tras se peleaba en los frentes, a retaguardia rnas de diez mt 



1 H BREVE HISTORIA DE MEXICO 

indios ocupabanse en reparar las calzadas y puentes con pie- 
dra y adobes* '. "Y viendo que nos hacian tan gran resisten- 
cia, dice Cortes, comprendi que nos forzaban a que totalmente 
los destruyesemos y esto me pesaba en el alma y pensaba que 
forma tenia para atemorizarlos de manera que viniesen en 
conocimiento de su yerro, y del dano que podian recibir de 
nosotros, y no hacia sino quemarles y derrocarles las torres 
de sus idolos y casas". Y fue ese dia cuando se quemaron 
los grandes aposentos en que antes habian estado sitiados los 
espanoles, pereciendo las aves y animales que guardaba Moc- 
te^uma y "aunque me peso mucho de ello, afirma Cortes, esto 
a los enemigos les puso mucho desmayo". Y lo que mas des- 
alentaba a los mexicanos era ver entrar a su ciudad, en com- 
pania de los espafioles, a sus antiguos amigos los de Texcoco 
y Chalco y Xochimilco. Los bergantines habian prestado gran 
des servicios aquel dia, entrando por los canales de la ciudad 
incendiando casas y matando gente. 

Y como no se podian guardar los puentes, porque los es 
panoles quedaban cansados de pelear, ni se podia establecer 
el real en la ciudad por peligro de quedar otra vez cortados, 
otro dia fue necesario ganar los puentes echandose a nado mu- 
chos espanoles* Alvarado, por su parte, gano varios puentes. 
Y por este tiempo vinieron a ofrecerse a Cortes los de Ixta- 
palapa, que antes lo habian combatido, y los de Churubusco 
y Mexicalzingo y Culhuacan, y a todos las acepto por vasa- 
llos de S. M, y mando que aprestasen sus canoas paira lanzar- 
las contra los de la ciudad, y que construyesen casas en Ixta- 
palapa, para alojar a los espanoles, porque llovia mutho y no 
tenian donde giiarecerse despues de pelear todo el dia. Y jun- 
tando todas las gentes de las ciudades y del agua y sus ca 
noas, llego Cortes a reunir cien mil hombres y mil quinientas 
canoas. Y un dia, por la manana, se emprendio de nuevo el 
asalto. En esta vez los puentes estaban cegados hasta la plaza. 
Por el lado de Tacuba, se Iogr6 establecer contacto cpn Alva 
rado, que guerreaba por aquel extreme. *'Y fue dia de mucha 
victoria, dice Cortes en su relacion, porque tanto del agua co 
mo por tierra hubo,algun despojo". Y al dia siguiente ya en- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 115 

traron de nuevo los espanoles casi sin encontrar resistencia. 
Los sitiados se retraian, pcro no daban seiialcs de paz. Y, ex- 
presa Cortes, "nos volvimos al real con mucho placer, aun- 
que no nos dejaba de pesar en el alma, por ver tan determina- 
dos de morir a los de la ciudad". 

Llevaba el sitio veinte dias de constante brega y pronto se 
vio que el paso decisive consistia en apoderarse del mercado que 
surtia a la ciudad y estaba ya a solo tres o cuatro cuadras de 
los sitios ganados por los espafioles. Habia demorado Cortfe .este 
ataque porque se hallaba el mercado protegido por las casas mas 
altas, guardadas por guerreros en las azoteas. Pero ante la insis- 
tencia de los stiyos, determine actuar. Y se libraron ordenes a 
Pedro de Alvarado para que por su parte tambien avanzase. 
Cortes por la calzada con veinticinco de a'caballo y los espafinles 
que tenia y los de las canoas, fcntro en la ciudad y comenzo el 
ataque al mercado por tres calles. Y jbor las tres entraron ^mfi- 
nito numero de nuestros amigos; pero los mexicanos al^unas veces 
los retraian y aun los echaban en el agua". Los de Alvarado, 
entretanto, avanzaban de prisa. Cortes desconfiando mandoles 
decir que no avanzasen mas sin cuidar que estuviesen cegados los 
puentes y protegida la retirada. Y aunque los de Alvarado man- 
daron decir que ya lo habian hechp, Cortes tuyo d presentimimto 
de que algo habja quedado mal p<pr aquel ladq^ y, en efecto, s ^e 
presentd por alii hallando . que el puente que se habia ir^p^^o 
estaba deshecho y que los espanoles, obligados a retirar.se/ c^ian 
en el agua y 44 los enemigos como perros dando er?i .eUos". Y BOS 
resolvimos, dice Cortes a morir alii peleando y en lo que ma? 
aprovechabamos, dice, era en "dar las manos a algunos tristes 
espanoles qtie se ahogaban para que saliesen afuera y los qnos 
salian heridos y los otros medio ahogados". Despues de perder 
caballos y con gran trabajd ''plifgfo a Dios'que salimosjos que 
quedamos a la calzada de Tacuba, que era muy ancha'". "Reco- 
gida la gente, yo con ntreve de a caballo ine quede* en la retro- 
guardia, y los enemigos venian con tanta victoria y orgullo, que 
no parescia que nihguno habian de dejar a vida"\ Retrayendose 
los espanoles en la plaza/ vieron c6mo los indios, ieii'scnal de; 
victoriav encendian sahumerios en una torre dedicada a sus l "ido- 
los, lo que no pudtmos^ e\^itar aunque mtcho qufsferamos' ; dice 



116 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Cortes. "En este desbarato, agrega, mataron los contraries mas 
de treinta espanoles y mas de mil indios nuestros amigos, y yo 
sali herido en una pierna". Y a los espanoles que tomaron pri- 
sioneros, en una torre alta, los desnudaron y los sacrificaron a los 
idolos, lo cual los hombres de Pedro de Alvarado pudieron ver 
bien, desde el real donde peleaban, pues en los cuerpos des- 
nudos y blancos que vieron sacrificar, conocieron que eran 
cristianos, Pero se habia ganado en la Jornada, casi hasta el 
mercado, y "todo se ganara, dice Cortes, si Dios, por nuestros 
pecados no permitiera tan gran desman". 

Derrotado parcialmente, como lo estaba, era, ,sin embar 
go, tan esforzado Cortes, que dio auxilio a los indios de Ma- 
linalco que se quejaban de depredaciones de aliados de los me- 
xicanos, mandando, al efecto, a Andres de Tapia con setenta 
hombres, y "eso que estabamos, dice, mas para recibir soco- 
rro que para darlo". Sin duda, comprendia que su fama era 
su mejor aliado; por eso la cuidaba, particularmente en momen- 
tos en que los de la ciudad sitiada mandaban a los campos las 
cabezas de los espanoles, como trofeos del abortado asalto 
del Parian. 

A los cuarenta y cinco dias del sitio mando Cortes que 
entre todos fuesen derribando las casas de manera de de|ar 
asolada la ciudad para fqrzar a los de Cuauhtemoc que heroica- 
mente resistian, atin sabiendo que, afuera, tbdo el territorio es- 
taba dominado por los espanoles. En estas operaciones se em- 
plearon ciento cincuenta mil hombres de guerra. Y pronto, con 
los escombros quedaron cegadas las calzadas y franco el paso 
hasta la plaza. Los combates parciales se prolongaron otros seis 
dias. En una celada sobre la plaza que atacaron treinta jinetes que 
Cortes habia ocultado en unas casas, cayeron mas de quinieci- 
tos indios de los principales. Esa noche, dice Cortes, nuestros 
aliados tuvieron bien que cenar, porque todos los que se mata 
ron, tomaron y llevaron "hechos piezas para comer". En la 
ciudad, entretanto, el hambre atormentaba, y a medida que 
los aliados se amedrentaban, de afuera llegaban a Cortes alia 
dos en tal numero, que, dice, "no tenian cuentp"* Lentamente 



DESCUBWMIENTO DE MEXICO 117 

se fue ganando casa tras dc casa. Las casas de Cuauhtemoc 
cayeron y fueron quemadas y los indios restantes se rctraian 
hacia las casas mas protegidas por el agua. Y aunque Cortes 
insistia ofreciendo las paces, los sitiados contestaban que el 
ultimo que quedase seguiria peleando, y Cortes aiiade: "Me 
ponia en mucha lastima el dolor y el dano que en ellps se hacia". 

Y otra vez, en la toma de uno de los cUarteles que se hizo 
a pie firme murieron "como doce mil animas". Con los caidos 
usaban de tanta crueldad los indios aliados, que "por ningu- 
na via, a ninguno daban vida, aunque mas reprendidos y cas- 
tigados de nosotros eran". 

Y por fin, un dia mandaron decir los sitiados que "por 
que no los mataban breveniente para dejarse de penar y ver 
en el cielo a su Senor Huichilobos", "y yo, dice Cortes, les 
respondi muchas cosas para los atraer y que se rindiesen y 
ninguna aprovechaba, aunque en nosotros veian mas muestras 
y senales de paz, que jamas a ningunos vencidos se mostraron, 
siendo nosotros con la ayuda de nuestro Senor, los vencedores". 
Hubo parlamento, pero Cuauhtemoc se nego a presentarse a 
la plaza del mercado en donde lo estuvo esperando Cortes. En 
vista de ello, se consumo otro ataque a la parte aun ocupada 
de la ciudad, y en dicho ataqtie, afirma Cortes que perecieron 
"mas de cuarenta mil animas". "Y era la grita y lloro de los 
ninos y mujeres que no habia persona a quien no guebrantase 
el corazon, y ya nosotros, dice Cortes, teniamos mas qiiehacer 
en estorbar a nuestros amigos que no matasen, ni hici-esen tan 
ta crueldad, nunca en generacion tan recia se vi6, ni tan fuera 
de toda orden de naturaleza, como en los naturales de estas 
partes", "Y nada podiamos remediar, porque eramos obra de 
novecientos espanoles y los aliados mas de ciento y ci^cuen- 
ta mil'V 

En la ciudad los muertos obstruMn c&lles y canales y una 
parte de la poblacion se salia de las casas- para" entfegdrse" a los 
espanoles y otros :se echaban al agua y se ahogaban o procuraban 
f ugarse en las canoas. Y del Kambre y la peste murieron cdmo 
cincuenta mil gentes; Mle^ttras tanta, los psrincipales y genie *de 
se, estaban arriJbtconados en las azotea, pbstinados en 



118 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

no rendirse. For ultimo, en un canoa que escapaba, sc prendio 
a Cuauhtemoc. Lo capture Garcia Holguin que lo llevo ante Cor 
tes. Cuauhtemoc se limito a decir "que de su parte habia hecho 
su deber, y que ahora Cortes hiciese con el lo que quisiese". Y 
puso la mano en un punal que tenia Cortes al cinto, pidiendole 
que lo apunalase. 4 *E yo le anime, dice Cortes y le dije que no 
tuviese temor ninguno". "Y preso este Senor, concluyo la guerra 
el dia de San Hipolito, trece de agosto de mil quinientos vein- 
tiuno, durando el sitio, setenta y cinco dias". 

LA MAR DEL SUR 

La noticia de la caida de Tenochtitlan, la plaza fuerte del 
territorio, cundi6 atemorizando a las naciones menores, Los de 
Michoacan fueron los primeros en venir a ofrecer a Cortes aca- 
tamiento. Con ellos tom6 Cortes informes de la "mar del sur", 
mostrando en seguida preocupacion por encontrar el camino para 
dirigirse a ella. Por la mar del sur, imaginaba Cortes, habria islas 
con mucho oro y especieria, pues esto, dice, lo han afirmado 
"personas de letras y experimentadas en la ciencia de la cosmo- 
grafia". Fiado en ello, mando cuatro espanoles a que 44 no para- 
sen hasta descubrir la mar del sur (que hoy es el Oceano Paci- 
fico) y para que de esa mar tomasen la posesion real y corporal 
en nombre de su Majestad el Rey de Espafia". A los pocos dias 
volvieron los expedicionarios con la relaci6n del descubrimiento y 
con unos naturales de la didba mar. 

Con fines diversos, envio Cortes expediciones para sojuz- 
gar a Oaxaca, fund6 la villa de Medellin y ocupo Tux tepee. Y 
habitodose resuelto volver a poblar la ciudad de Tenochtitlan que 
habia quedado toda destruida pero era tan nombrada, se hizo 
reparto de solares a los que se asentaron por vecinos y se nom- 
braron alcaldes y regidores. Y a los cuatro o cinco meses ya la 
ciudad estaba inuy hermosa. Y como le parecio a Cortes que 
hacia falta un puerto hacia la mar del Norte, mand6 una expe- 
dicion a poblar por lo que hoy es la Huasteca. Y en su Palacio 
de Coyoacan recibid la sumiston de los senores de,Tehuahtepec. 
Y asi ganaba provincias con buenos modos y vision gtoial, con 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 119 

fuerza si hacia falta, y con administration y habilidad conso- 
lidaba lo conquistado. 

CORTES ORGANIZA EL IMPERIO 

No tenia necesidad Cortes de invcntar instituciones; le 
basto con ir adaptando a la Nucva Espana lo que en su epoca 
habia en Espana. Pero es extraordinario el acierto con que to- 
do lo fue organizando en una forma que nadie ha superado mas 
tarde, ni fue modificada, en lo esencial, durante siglos. Alaman, 
en su comentario de la conquista nos dice con razon: "Las ins 
tituciones liberales de que Espana gozaba, mas que ninguna 
otra nation en aquel siglo, habian venido a ser habito para to- 
dos los espanoles. En las poblaciones espanolas fundadas por 
Cortes, los Procuradores se reunian en Cortes para tratar to- 
da clase de asuntos, tal como lo hacian en Espana. Si las co- 
sas hubieran seguido en este pie, la Nueva Espana hubiera te- 
nido, desde sus principios, una Legislatura Colonial y acostum- 
brada la nacidn a discutir libremente sus propios intereses, la 
Independencia se habria hecho por si misma y no hubiera ha- 
bido todas las dificultades que han tenido que vencerse para 
la organizaci6n del gobierno. Pero en la misma Espana, las 
instituciones liberales tocaban a su fin y en los campos de 
Villalba se habia decidido por este mismo tiempo la cuesti6n 
entre el poder absoluto de Carlos Quinto, y la libertad, de una 
manera desgraciada para esta". 

Llama la atenci6n, de todos modos, que Cortes, gran sol- 
dado, conquistador kisigne, no ejercid, sin embargo, en nues- 
tros territories, un dominib comparable al que despu&s s,e han 
arrogado generalillos de segunda y de tercera con titulo de 
Presidente o con simple investidura de dktadores de pcasi6n. 
Frente a Cortes se establetid, apenas llegparon las ordenes del 
Monarca, el poder civil representado por la Audiencia. Y no 
obstante que pronto Cortes se quedd con mando nominal casi, 
pese a su titulo de Capitan G^noral, su actividad incansable no 
ces6 de rendir provechos. 



120 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Juzgando con un criterio de justicia social moderna, no se 
puede aprobar el sistcma de las encomiendas que Cortes ini- 
ciara, pero puestos ante la realidad en que el obraba, no habia 
otra manera de hacer efectiva la produccion. Y mala como fue 
la encomienda, nadie podra sostener que era mejor el sistema 
azteca de tenencia de las tierras. En realidad, Cortes no hizo 
sino aplicar los metodos de todos los conquistador es; repartio 
las tierras entre los espanoles. Lo hizo con franqueza. En los 
territories que nos conquistaron los norteamericanos, en Texas 
y California, tambien han sido desposeidos los mexicanos, 
solo que con metodos menos claros, con pretextos de insu- 
ficiencia de titulacion o por exaccion violenta; en realidad, 
por derecho de conquista. El sistema de Cortes era el mismo- 
de los romanos. El vencido se convierte en siervo de la gleba. 
Esto mismo se ve en el Egipto, dominado por los ingleses, y 
mientras la maquinaria no reemplace del todo al hombre en los 
trabajos serviles, siempre tendra que existir la casta paria cuya 
suerte no es mejoif en la Rusia bolchevique de las colonias pe- 
nales de lo que fuera la condicion de los indios bajo el enco- 
mendero. Resulta, por lo mismo, inutil achacar a crueldad de 
Cortes lo que depende de choque de civilizaciones en distinto 
grado de adelanto y de dificultades todavia insuperables dentro 
del desarrollo de una misma civilizacion. Y sin duda, si en 
nuestro pais no vencen los espaiioles, mas tarde la tierra la 
hubieran ocupado los ingleses y la suerte de los naturales no 
hubiera sido mejor: todo lo contrario, alii esta el ejemplo de 
los territories en que ellos dominaron y en los cuales el indio 
quedo desposeido, excluido del trato humano, extinguido, 

Los indios nunca habian tenido propiedad individual; tra- 
bajaban toda la tierra en beneficio del Soberano al que daban por 
trtbuto la mejor porcion de las cosechas. Y de la tierra que la- 
braban podian ser aerxojados, al capricho del Monarca y del Ca 
cique, No solo la posesion de la tierra era entre ellos precaria; 
la vida misma y la honta estaban a merced de un militarismo bru 
tal, totalmente decaido en la pederastia y el canibalismo mas des- 
carados. Al establecer los tributes, Cortes, que siempre cuidaba 
de contentar a los indios, tuvo buen cuidado de que no excediese 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 121 

la tasa de lo que anterionnente se pagaba a Moctezuma. El 
servicio personal, que era tambien costumbre nativa, se reglamen- 
to fijandose horas de trabajo, y aunque estas hayan sido de sol 
a sol, debe recordar el lector que asimismo se trabajaba entoaces, 
en el campo, en toda Europa. La contribution personal de Cortes 
al nuevo orden de cosas fue la ordenanza que mandaba dedtcar 
una hora para la education religiosa del indio. Y ya se entiende 
que con la educacion religiosa iba por entonces todo el caudal de 
conocimientos teoricos y practices de que se disponla en la epoca. 
En la ensenanza religiosa se comprendia, por ejemplo, la educa 
cion artistica, puesto que se hacia cantar a los indios por la ma- 
nana el Alabado antes del trabajo. Despues de concluido este, por 
la tarde se dedicaba tiempo a la ensenanza de la doctrina, habien- 
dose extendido mas tarde el programa, en las misiones y en las 
ciudades, hasta comprender la ensenanza de los oficios manuales 
que levantaron la condicion del indio, k> incorporaron a la civi- 
lizacion europea. 

Tambien es necesario recordar que en muchos casos los re- 
partimientos de indios se concedieron a senores natives y no solo 
a los espaiioles. Casi todos los principals der Tlaxcala fueron 
premiados de esta suerte estableciendoseles en diferentes comar- 
cas del pais. Los beneficios cdncedidos a descendientes de Moc- 
tezuma fueron tan grandes que algunos de ellos pudieron entrar 
a la nobleza, estableciendose como Grandes de Espana en Ma 
drid. Igual cosa se hizo en el Peru con; los descendientes del Inca. 
Donde el abuso fue despiadado fue en el trabajo de las mi- 
nas. El servicio o mita, duro hasta que lo suprimieron los mismos 
espanoles en las Cortes de Cadiz, o sea cfacuenta anos antes de 
que los anglosajones suprimiesen la esclavitud de los negfros en 
el Sur de Estados Unidos. 

A la vez que de la organizadon social, se ocupaba Cortes, 
de que en las enc;omiei*das sembras^i yides. Oe haberse con- 
tinuado esta politica agraria, nuestro pais se habria,,visto Ubre 
de la plaga del alcoholismo que deriva del mezcal -y el piilqiie. 
Una bebida sana, civilizadora, como el vino de uva, seria hay 
tan abundante entre nosotros camo en el sur de .Europe %ra 
fijar a los colono$ e t n el territoriq se obligo a los encomende- 



122 BREVE HISTOWA DE MEXICO 

ros a traer de Espana sus mujeres o a casarse en el pais, lo 
que produjo poblacion nativa de raza europea. 

Para mantener las comunicaciones, Cortes atendio al es- 
tablecimiento de un servicio de mesones de Veracruz a Mexi 
co. Y el gran hombre, comenta Alaman, que "habia conce- 
bido y ejecutado el plan grandioso de la conquista de Mexico, 
se ocupo con diligencia en mirar que los cerdos y las gallinas 
no molestasen a los caballos en las caballerizas de las posadas 
y que las pesebreras fuesen limpias y espaciosas". Con razon 
Prescott admite que por grande que sea el brillo de las hazanas 
militares de Cortes, el no basta a dar idea completa de su es- 
piritu ilustrado y de la capacidad y facilidad de su i^genio. 

Cerdos, gallinas, ganado vacuno, todo hubo que traer de 
Espana y todo lo previo, lo dirigio Cortes con una mesura, una 
prudencia que ya quisiera tanto xnandon iletrado como despues 
hemos padecido. Pues con razon observa Alaman que nunca 
Cortes ordeno "de si", ni por "la autoridad de que estoy in- 
vestido", a lo militar, sino que en todos sus bandos y ordenan- 
zas advierte que obra por el y por "los muy nobles senores 
justicias e regidores de esta ciudad de Tenochtitlan". Con lo 
que daba ejemplo de respeto a la autoridad civil. 

Todavia mas; en ordenanza de 1525 se fijaron la forma y 
facultades de los cuerpos municipales. "En ellasj dice Alaman, 
se advierte espiritu de orden y previi6n; cuidado de la hermo- 
sura, aseo y comodidad de las pobla^ciones; preocupacion y reco- 
mendacion de trato decoroso de los subordinados". En la repo^ 
blacion de la capital se conto con los indios que habian sido fieles, 
dandoseles repartos considerables. 

Me Nutt, traductor ingles de las cartas de Cortes, opina: 
4 'Era Cortes un hombre de sincera piedad, hecho de la madera 
de los martires, y su conviccion de que llevaba adelante una cru- 
zada piadosa no le abandono nunca. . . No pueden ponerse en* 
duda ni la sinceridad de su conviccion religiosa ni su valor mar" 
cial. Era ajeno a toda hipocresia, que es vicio de cobardes, y las 
razones con que justifica sus actos de crueldad pueden ser deplo- 
radas por los hombres de sentimiento humanitario, pero su ho- 
nestidad para referirlo ^1 mismo todo, es incontestable. Si la in- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 123 

fluencia de su fc sobre su moralidad privada hubiese sido pro- 
porcionada a su fuerza, Cortes mcrcceria la canonizacidn"* 

Un contemporaneo suyo, el franciscano Motolinia, protec 
tor de los indios, dice de Cortes: "Aunque como hombre era un 
pecador, sin embargo, demostraba la fe y las obras del buen 
cristiano y emple6 su vida y sus medios en acrecentar dicha fe 
en Cristo y para morir por la conversi6n de los gentiles. Se con- 
fesaba con muchas lagrimas, comulgaba con gran devocion y po- 
nia sus medios y su espiritu en manos de sus confesores. Con- 
sumo grandes restituciones y proveyo donatives. Dios le impuso 
grandes aflicciones, enfermedades para purgar sus pecados y lim- 
piar su alma. Creo que es hijo de la salvacidn y que tendra me 
jor corona que muchos que tratan de desprestigiarlo". 

Y Mendieta, en su Historia Eclesiastica juzga, con raz6n, 
que fue Corts, "el instrumento divino, elegido para implantar el 
cristianismo en el Nuevo Mundo". 

Inicid Cortes la destruccion de los idolos. Y sobre este pro- 
cedimiento se han derramado muchas lagrimas de eruditos fari- 
seos. Si la destrucci6n de los idolos hubiese sido tan sc^tenida 
como se afirma, no estarian los museos llenos de ellos. JDe mi 
s6 decir que aun revive en mi anima, el sagrado impulso que se 
propuso acabar con toda aquella mitologia grotesca y cruel, para 
erigir sobre ruinas que ya no se levantan, una cultura nueva, vi- 
gprosa y limpia, progresiva y cristiana. 

CORTES RECIBE A LOS MISIONEROS 

Por indicaciones de Cortes a Carlos V, que nunca hizo cosa 
mejor que seguirlas, se enviaron de Espana Misioneros, con pre- 
ferencia de los clrigos. La -gran obra civilizadora de las misio- 
nes, la adivin6 mejor <jue nadie Ccirt^s. 

El primer grupo de misioneros, encabezado por Fray Martin 
de Valencia, desembarc6 en Veracruz el trece de mayo de 1524. 
Lo componian el ya nombrado y los religiosos Francisco de Soto, 
Martin de 1^ Coruna, Juan Juarez, Antonio de Ciudad Rodrigo, 
Toribio de Benavente, Garcia de Cisneros, Luis de Fuensalida, 
Juan de Palos, Juan de Ribas f Francisco Jimenez y Andres C6r- 



124 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

doba, habiendoseles adelantado Juan de Alora, Juan de Tecto 
y Pedro de Gante, varon este ultimo de alto linaje y que fundo 
la primera Escuela de Artes y Oficios de America. Ya habian 
hecho obi*a admirable en Santo Domingo religiosos como Fray 
Ant6n de Montesinos, inspirador de Las Casas. En la isL. de 
Cuba habia una mision presidida por Fray Bernardo de Santo 
Domingo, pero la gran tarea constructora estaba por hacerse en 
el Contiriente. 

Fray Bartolome de Olmedo, el Consejero de Cortes, habia 
fundado el primer hospital de Mexico, curando personalmente 
a los heridos, pero los misioneros venian a dedicarse a los indios 
y a compartir sus pobrezas, sus dolores y a enderezarse contra el 
militar, cada vez que asi era necesario, para la defensa de la jus- 
ticia. Apenas supo Cortes que el grupo ilustre habia llegado a 
Veracruz, mando que por donde viniesen los frailes se les ba^ 
rriesen los caminos y donde posasen se les hiciesen ranches, si 
era en el campo. Y que cuando llegasen a pueblos o ciudades, 
que los saliesen a recibir y les repicasen las campanas que ya 
en aquella sazon habia en muchos pueblos; y que los naturales 
"llevasen candelas de cera encendidas y por que los indios lo 
viesen y tomasen ejemplo, mando que los espanoles se hincasen 
de rodillas a besarles las manos y habit os; y al camino les envi6 
Cortes mucho refresco y los recibio muy amorosamente". Y vi~ 
niendo por su camino ya que llegaban cerea de' Mexico, el mismo 
Cortes, seguido de valerosos soldados, salio a recibirlos, acompa- 
nado de Cuauhtemoc, el Senor de Mexico, con todos los mas 
principales mexicanos que habia y otros caciques de otras ciuda 
des. Y al verlos llegar, Cortes se apeo de] caballo y fue el pri- 
mero c{ue trato de besarle las manos y se arrodillo ante Fr$y 
Martin de Valencia; y como no lo consintiera Valencia, le beso 
los habitos y asi lo hicieron todos incluso Cuauhtemoc y los se- 
nores de Mexico. Y a Cuauhtemoc llamo mucho la atencion, 
dice la cronica que Cortes, a quien tenian por Dios casi, se 
arrodillase ante frailes descalzos y flacos con los habitos rotos. 
44 Y mas aun que, cuando Cortes con esos religiosos hablaha, te- 
nia siempre quitada la gorra y en todo les tenia gran acato f \ 

No es probable que Cuauhtemoc pudiera salir de su con- 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 125 

fusion. No tenian ni el ni sus principales la capacidad, la fincza 
espiritual necesaria para desentranar el significado de aquella 
mision y el acato que se le mostraba. El reconocimiento del es- 
piritu sobre los simples poderes de la fuerza no podia tener sen- 
tido para los seguidores de la religion de Huichilobos. Hacia ya 
mucho tiempo que los indios en general, habian perdido hasta el 
recuerdo de aquel Quetzacoatl que fue precursor de una epoca en 
que mandaria sobre nuestro territorio, ya no la serpiente del 
aguila, ya no el hacha de los sacrificios, sino la ley de la moral 
que amparara al debil, la fe en un destine espiritual superior a las 
eventualidades de la violencia y la fortuna. 

LOS MISIONEROS 

En su primer discurso a los indios, Fray Martin de Valen 
cia, el jefe de la primera mision, dijo: "Nos manda Dios desde 
tierras lejanas, no a buscar oro ni plata, ni bienes temporales, sino 
vuestra salvacion. Por lo tanto, conviene que pongais a vuestros 
hijos en nuestras manos. Ellos, como nijfios, entenderan facil- 
mente la doctrina que nosotros predicamos. En seguida ellos nos 
ayudaran a enseiiaros a vosotros". 

Era Valencia un asceta humilde que usaba cilicio y se pro- 
pinaba azotes por sus pecados. A los cincuenta afios llego a Me 
xico y durante diez laboro incansableraente. Su ceio era tan 
grande que se proponia pasar a China, despues de evangelizar 
a Mexico. La predicacion, la bondad y el ejemplo de la virtud, 
fueron sus armas. 

Para ganarse a los iiidios a las ceremonias del culto. Fray 
Pedro de Gante observo que ^costumbraban bailar y cantar ante 
sus idolos antes de los sacrificios; ea tal virtud, compuso cantos 
solemnes acerca de la ley de Dios y sobre como Dios se hizo horn- 
bre para salvar a la humanidad, y sobre la Virgen Maria. Al 
mismo tiempo, ide6 los dibujos, los trajes de las distintas cere 
monias, segun fuesen alegres o luctuosas. De esta labor procede 
todo lo que hay aun de artistico en las distintas regiones indige- 
nas de Mexico. Cuando llego la primera Navidad, Gante hizo 
venir indios de toda la comarca y en un patio que se Hen6 a re- 



126 BJREVE HISTORIA DE MEXICO 

ventar, se canto el himno "Ha Nacido el Redentor". (Codice 
f ranciscano. ) 

Toribio de Benavente, por su amor a la pobreza, . f ue ape- 
llidado Motolinia, el harapiento, en nombre indigena. Ademas dc 
sus labores de proselitismo, escribio una Historia de los Indies 
de Nueva Espana, en la cual se recogen ios ritos de la antigua 
religion, los detalles de la obra de conversation y noticia de las 
artes y usos de los indios. Escribio tainbien una obra sobre el 
calendario azteca, iniciando de esta suerte la labor erudita que 
tantos otros misioneros consumaron y que es todavia la, base de 
todo cuanto se escribe sobre las civilizaciones aborigines. Gra- 
cias a la cultura de estos frailes los temas burdos de la ideologia 
local fueron traducidos, elevados a la categoria del alfabeto y 
de la historia. Sin el empeno de los misioneros, todo se hubiera 
perdido o habria seguido como estuvo durante milenios, entrega- 
do a la contusion, la incoherencia, de las tradiciones orales y las 
representacicnes jeroglificas. Para Ilevar adelante sus tareas tu~ 
vieron necesidad los misioneros de aprender los dialectos indi- 
genas. Toda esta faena de rehabilitation sistematica, empren- 
dida de un extremo a otro del Continente, de Mexico al Peru, 
no impidio que se inventara la calumnia de la barbarie de los es- 
painoles que destruyeron los vestiglas de las civilizaciones indi~ 
genas. 

Basada en las denuncias bien inteBtionadas, pero exagera* 
das y peor usadas del padre Las Casas, nati6 la Itamada leyen- 
da negra: un conjunto de verSion&s falsas sobre el coloniaje es- 
paiiol, propagadas por los ingleses a principios del siglo diecinue- 
Ve t cuando se propusieron suplantar a Espana en el Nuevo Mun* 
do y engrosadas despues por la propaganda protestante de Nor* 
teamerica, que ambicionaba reemplazar el catolicismo con el meto-' 
dismo. La leyehda negra esta hoy completamente desacreditada. 
Y fue una vergiienza que hallase eco entre* mexicanos descendien- 
tes de espanoles, por la cujtura, cuando no por la sangre. 

F. Bernardino de Sahagiin, otro misionero, dedic6 s^senta 
anos a la education de los indios aprendiendo sus dialectos y su 
historia. Cumbre de sus tareas es el Diccionario de la Lengua 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 127 

Mexicana que compuso asi como su Historia General de la Nueva 
Espana. 

Toda la obra cultural de los misioneros se fund6 en la per 
suasion. Nunca se empleo la fuerza para convertir gentiles. Y 
si los misioneros y los clerigos, en muchos casos, destruyexon 
templos e idolos, hicieron bien, pues ello hacia falta para limpiar 
el ambiente de maleficios y porque es natural que los simbolos de 
una cultura superior prevalezcan sobre la inferior. El mismo Cortes 
que tenia la obsesion de que se consumase la conversion de los 
indios, nunca empleo la fuerza para lograrla* Se limito a publicar 
ordenanzas que obligaban a comenzar el trabajo de espanoles e 
indios con rezos y canticos como el Ave Maria y el Salve Regina. 
Quien no cumplia comesto, indio o espanol, era multado* Tarn- 
bien dicto Cortes ordenanzas que castigaban la blasfemia, e hizo 
muy bien. Ella es el peor de todos los vicios del alma. Y la mas 
sucia prueba de la degeneracion de un pueblo. 

En seguimiento de los franciscanos de la primera mision, 
vinieron al ano siguiente los dominicos a establecexse a Mexico 
en 1526. Despues de ellos, los agustinos (1533). 
estas Ordenes la construccion de monasteries que eran>, rf 
po, talleres y escuelas. Se ocupaban los monjes de predicar y ha<- 
cer confesiones y bautizos, y ensenaban a leer y escribir^ En los 
colegios de las ciudades pronto se empezo tambien a ensenar el 
latin y la musica. Pero la fuerza de aquella ensenanza estaba 
en la virtud de los maestros. Nadie los ha elogiado mejor que 
Mendicta, cuando dice en su Historia que "compensaban con el 
milagro de sus vidas utiles y santas, el poder de hacer milagros, 
que fue reservado a los primitivos apostoles ft . El secreto de su pe- 
netracion en el alma indigena nos lo da su sisteina de Mida, .po- 
bre y laboriosa y mezclada con la del indio, cuyo 'ruin alimento 
compartian r y sus chozas y sus penalidades. Y fue por esta vo- 
cacion de humildad, por lo que, mejbr que las otra$ Ordencs, los 
franciscanos se ganaron el afecto de las gentes. 

Mas tarde, en 1572, llegaron los jesuitas estableciendose 
primero en la capital, donde fundaron un Colegio y despu6s otro 
en Michoacan y otro mas en Oaxaca. El proposito principal de 
fcstes colegios fu6 la preparacion de sacerck^tes indigenas que al 



128 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tomar las ordenes, entraban a la labor de educacion de su raza, 
en pie de igualdad con los espanoles. 

En 1585 llegaron los Carmelitas, estableciendose en la Er~ 
mita San Sebastian. Segun avanzaba por el pais la fundacion de 
los monasteries, crecia tambien el ntimero de los colegios. La pri- 
mera escuela para preparar rnaestros, lo que hoy se llamaria Es- 
cuela Normal se fundo en 1536, en Santiago de Tlaltelolco. En 
esta escuela enseno fray Bernardino de Sahagun. En 1535 el 
Arzobispo Zumarraga creo una Escuela de Artes y Oficios para 
indigenas. En 1529 se fundo una escuela para mujeres, en Tex- 
coco, dirigida por los franciscanos. Para esta escuela trajo Ztr- 
marraga maestros espanoles. Mas tarde se abandono el sistema 
de traer maestros, porque resultaba mas eficaz la ensenanza a car 
go de los frailes que no tenian familia a que atender y si solo 
a la ensenanza. En 1558 se fundo el Colegio de Nuestra Serlora 
de la Caridad, para ninas mestizas (Cuevas, Hist, de la Iglesia). 
Pronto se abandono el sistema de educar aparte a las castas, y 
en el mismo colegio se ensenaba a los hijos de criollos, indios 
y espanoles. En 1543, hubo la primera escuela para indios mes 
tizos en Michoacan, donde tambien se establecio el Colegio Su 
perior de San Nicolas. En 25 de enero de 1551, como corona- 
miento de la mas gloriosa obra ^educativa que jamas haya hechq 
poder colonial alguno, se inauguraban dos Universidades, una 
en Lima y la otra en Mexico. 

Constantemente, segun avanzaban los establetimientos de 
la ocupacion militar y a veces precediendolos, adelantaba tambien 
la mision evangelizadora, civilizadora. A fines del siglo dieci- 
siete, se hallaba cubierto el Nuevo Mundo de establecimientos 
educativos r desde la Alta California hasta el Paraguay, de los 
jesuitas. En las regiones deshabitadas del Norte, la cadena de 
las misiones, desde Culiacan hasta California y desde San Luis 
Potosi hasta Texas, marca el avance de la cultura. Pues la mi 
sion no solo llevaba la letra, es decir, la ensenanza teorica, sino 
la practica utiL En la mision aprendieron los indios a cultivar 
la tierra y los oficios civilizados. La mision de>6 en California lo? 
dos productos basicos de la cultura, el olivar y la vid, el aceite 
y el vino. Y como, desde el principio, la obra misionera admitio 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 1 29 

a gentes de todas las razas, italianos, franceses, holandeses, ir- 
landeses y mexicanos, se puede afirmar que, gracias a que fu 
nuestro pais el centre de tan esplendoroso movimiento, existen 
nombres mexicanos entre los civilizadores de Nuevo Mexico, Ari 
zona, Texas y las Californias. En aquel tiempo, por estar incor- 
porados a la cultura espanola, Ibamos al norte, de maestros; muy 
ajenos de que vendria una epoca dolorosa como la presente, en 
que nuestra sangre es paria en los mismos territories que ayudo a 
ganar para la civilizacion, 

EL TORMENTO DE CUAUHTEMOC 

Con el reparto del botin, despues del triunfo, vino la desi^ 
lusion. Cada soldado habia sofiado riquezas sin cuento. Corria la 
leyenda de que el tesoro de Moctezuma habia sido echado al agua; 
mas tarde se empezo a murmurar que Cuauhtemoc lo tenia ocul- 
to. Del mismo Cortes se empezo a decir que no tomaba medidas 
para descubrirlo porque se lo reservaba para si* Cortes se vio 
acosado. En su misma casa de Coyoacan aparecian los pasquines: 

*'Tristis est anima mea 
Hasta que la parte vea'\ 

La codicia movio al crimen. Cuauhtemoc y su priino, el se- 
nor de Tacuba, padecieron el tormento, sufrieron quemaduras en 
los pies con aceite hirviendb. Mantuvose Cuauhtemoc, segun su 
costumbre, impasible. El senor de Tacuba a su lado se quejo. Y 
surgio la frase que se ha hecho un simbolo: '^Estoy yo acaso en 
un lecho de rosas?" 

El criterib de la Historia revisa periodicamente estas frases 
que se convierten en fundamento etico de toda una nacion. Apa^ 
rentemente, el dicho de Cuauhtemoc es heroico, impecable. Asi 
estamos habituados, por lo menos, a considerarlo. Se necesito 
que yo leyese un comentario extranjero para que empezase a dar- 
me cuenta de ciertas consecuencias, Aludiendo al dkho de 
un autor aleman escribe: '*la frase cruel del mexicano". 
pensaran los nuestros, pense yo mismo. ^Pues que no es dicha 



130 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

frase un modelo de impasibilidad casi sublime? Reflexidnese y se 
ver que tiene razon cl alcman. La frase es cruel, porque supone 
un reproche a un amigo que sufre; equivale a decir: "Mira c6mo 
soy yo valiente y tu un cobarde". Ni en el tormento perdon6, 
pues, Cuauhtemoc, la oportunidad de humillar a su amigo* Esta 
arrogancia no es humana, no es cristiana, supone, en efecto, cruel- 
dad y, aparte de ello, vanagloria pueril. Pues lo natural es que 
hubiese dicho: "Siento tu pena, hermano". Imaginese a Cortes 
en el potro del tormento, y que es lo que hubiera dicho? Segura- 
mente exclama con gallardia: "No lo siento tanto por mi como 
por vos". Esto es lo gentil y lo grande, dolerse del mal ajeno. 
Aprovecharle para lucirse, es crueldad. 

Por su parte, Cortes expreso "haberle pesado mucho que a 
senor como Cuauhtemoc, Rey de tal tierra que es tres veces mis 
que Castilla, le atormentasen por codicia de oro'\ 

De Espana pedian dinero pero no mandaban armas ni pro- 
visiones. Lo que daba la ciudad no era bastante para satisfacer 
la ambicion de los recien llegados, ni siquiera para sostener a los 
antiguos habitantes. 

Buscando en los registros de Moctezuma los sitios de don- 
de le mandaban oro, Cortes, con ojo certero, coraenzo a organi- 
zar los trabajos de las minas, comprendiendo que alii estaba el 
fil6n del future* Ninguna de las grandes orientacicmes del pais 
nuevo escap6 a la visi6n cortesiana. 

Ni siquiera el aspecto general de la tierra que vio tenia si- 
militud con Espana, asi en la fertilidad como en "la grandeza y 
frios que en ella hace"; por eso la nombro Nueva Espana. Pos- 
teriormente, la geografia habria de confirmar tan acertada impre- 
si6n, pues una gran meseta es Mexico, rodeada casi del todo por 
mares, lo mismo que la Peninsula Iberica. 

Por ultimo, para tomar posesion de toda la tierra, para aca- 
bar de darle qbjetivo a la energia de la conquista, Cortes se de- 
dic6 a las expjediciones, que son quizes la parte mis importante, 
increible y glolriosa de toda su obra. 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 131 

LAS EXPEDICIONES DE CORTES 

En la mar del sur tenia ya Cortes el puerto de Zacatula* 
Sus expedicionarios le enviaban nuevas de Oaxaca y de Tehuan- 
tepee y Coatzacoalcos. Estando todavia eti su palacio de Coyoa- 
can, recibio aviso de que cerca del pueblo de Tehuantepec habia 
llegado tin navio de la armada de Loaysa, el galeon Santiago, 
que se extravio despues de pasar el estrecho de Magallanes y to- 
m6 rumbo al Norte, buscando las tierras de Hernan Cortes* ^Des 
pues de caminar casi dos meses, refiere Pereyra en su obra "Des- 
cubrimiento y Exploracion del Nuevo Mundo", el 25 de julio de 
1 526 avistaron el cabo del Golf o de Tehuantepec. El clerigo Juan 
de Areizaga ofreciose a desembarcar, y como no habia batel, lo 
hizo arrojandose en una caja, con la esperanza de que las olas 
lo arrastrarian hasta la costa. Estaba el clerigo a punto de aho- 
garse, por haberse volcado la caja, cuando algunos indios tehua- 
nos, desafiando la marejada, le sacaron medio tnuerto. Condu- 
cido al pueblo, Areizaga vio, lleno de sorpresa y con lagrimas 
en los ojos, una cruz que estaba alii plantada, a la vez que el ca 
cique pronunciaba "Santa Maria". Esta cruz habia sido levanta" 
da nueve anos antes por los expedicionarios de Cortes. Y tal 
fue el primer contacto entre los exploradores del Oceano Pa- 
cifico y los conquistadores de Mexico"* Este contacto incit6 las 
ambiciones de Cortes que, segun observa acertadamente Pereyra, 
era un creador de Imperios, uno que merecia mas el cargo de 
Emperador que aquel pobre Carlos Quinto a quien entregaba 
provincias. "El representante de la raza ^spanola, anade Pe^ 
reyra, no era el flamenco Carlos V, sino el extremeno Hernan 
Cortes tr . Y desgraciadamente, anadimos nosotros, en aquel con- 
traste estaba ya el mal que minaria a todo el imperio espanol, 
gobernado por la dinastia extranjera. Desde entonces la monar^ 
quia comenzo a ser lastre del empuje hispanico. 

Preocupado Cortes, sobre todo, de la zona del Pacifico, no 
descuidaba las operaciones de Garay en el Panuco, Era Fran 
cisco de Garay un estanciero antillano que obtuvo concesidn dc 
las tierras descubiertas por Grijalba, pero no llegd a prospetar; 
los indios le acabaron sus colonos. Cortes recogi6 la tarea 



132 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

niendose de acuerdo con Garay que, en seguida, murio en Me 
xico. "No solo le preocupaba aquella provincia, dice Pereyra 
(Hist, de la America Espanola, Tomo 3, Mexico), sino que pre- 
tendia llevar su influencia al rio de las Palmas, o rio Bravo, en 
la costa del Norte, y hacia la Florida" 

Por el Sur no solo mando expedicionarios, sino que tomo per- 
sonalmente el mando de la punitiva que fue a las Hibueras en 
seguimiento de Olid, que se le insurreccionara. Al mismo tiem- 
po, a Pedro de Alvarado lo habia enviado a Guatemala para que 
se juntara con la expedicion de Olid, "si estrecho no las parte" 
decia, pues su ilusion era encontrar un paso para el Pacifico o 
mar del sur. 

En el ejercito de Cortes, caminaba como prisionero de gue* 
rra, Cuauhtemoc. Las privaciones, los ataques de los indies co- 
marcanos, el delirio de la fatiga y el clima, traian a todos en 
grave riesgo, aumentado con los rumores de una conjura de su- 
blevacion de los aliados natives. Para quitar a estos la ocasion 
de tomar como jefe a Cuauhtemoc, el ex monarca azteca fue 
ahorcado. El sacrificio de Cuauhtemoc es la mancha mayor so- 
bre la fama de Hernan Cortes. Y no tiene otra excusa que el 
miedo. Unicamente el miedo lleva, lo mismo al guerrero que al 
criminal comun, a la triste condicion de homicida. 

La expedicion de Cortes a las Hibueras, fue un fracaso. 
Hallo a Olid muerto, y, por lo pronto, no recogio fruto alguno. 
Mientras el se hallaba en el sur, Francisco de Montejo, el ca- 
pitan que Cortes habia enviado a Espana con las primexas noti- 
cias de la captura de Ulua, entraba a Yucatan como Adelantado 
y fracasaba en su intento de conquistar esa provincia. Mas tarde 
su hijo consumo la empresa, fundando a Merida. 

A su regreso de las Hibueras, Cortes recibio noticias de los 
puertos que habia en el mar del sur, por la provincia de Colima 
y muchas leguas tierra adentro. Mando una nueva expedicion 
en busca de un gran rio que se decia por alii estaba. Pronto, sin 
embargo, sus empenos y su labor se vieron interrumpidos por 
las intrigas de sus enemigos. Fue Cortes sometido a juicio de 
residencia y quedo fuera del gobierno, perseguido. Aun asi, con- 
tinuo dedicado a sus empresas de descubrimiento. 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 133 

De vuelta ya de Espafia, donde fue recibido con grandcs 
honores y hecho Marques y repuesto en el cargo de Capitan 
General, Cortes dedico su esfuerzo a las expediciones por la 
costa del Pacifico. A partir de Tehuantepec mando un par de 
navios en busca de la armada de Magallanes, y conforme a 6r- 
denes que le enviaran de Espana. Pero como no bastasen los 
astilleros y las condiciones de Tehuantepec, en Acapulco cons- 
truyo otros dos navios. Mas tarde, internandose por las tierras 
que andaba conquistando Nufio de Guzman, estuvo en Colima 
y Compostela. 

De Compostela paso a Culiacan, reclutando gente para se- 
guir adelante. Quejandose de las actividades de Cortes que, en 
cierto modo r invadian su jurisdiction, Nuno de Guzman, gober- 
nador de aquellas provincias, dice en carta a S. M., de junio de 
1535: "Embarcose en las cercanias de Culiacan el 18 de abril; 
llevaba ciento y trece peones y cuarenta de a caballo, dejo se- 
senta de a caballo para otro viaje, los cuales no se yo como se 
puedan sufrir, aunque mas destruyan la tierra, porque al mismo 
tiempo que me escribieron, que fue a 25 de mayo, no sabian cosa 
del Marques, Va la gente descontenta a lo que me dicen y del 
todo mal proveidos; pluga a Dios que acierte, que no se como 
ni a que se va". . . 

Siempre anduvo el genio que fue Cortes, acompanado de 
descontentos que no sabian a donde iban. Amigos fieles, sin 
embargo, no le faltaron en todas sus empresas y de ellos y del 
gran capitan es la gloria. En este viaje descubrio Cortes a la 
Baja California donde fundo a La Paz. Durante muchos anos, 
el Golfo que separa del Continente la peninsula, se llamo en 
elemental justicia, Mar de Cortes* Posteriormente la fobia anti- 
espanola que nos ha impuesto la influencia extranjera, borrd de 
los mapas el nombre del Conquistador para dejarle el muy insig- 
nificante de M Golfo de California". De seguir como van las co- 
sas, se llamara a este mar el dia de manana con el nombre del 
senador yankee que consume la anexion de Baja California a 
Estados Unidos; si no es que los nuevos conquistadores, mis 
justicieros que nosotros, restituyen el nombre de "Mar de Cor 
tes" en homenaje al que ellos miran como su precursor y maes 
tro en achaques de imperialismo constructive y perdurable. 



134 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

En 1539 dejo pendiente Cortes sus descubrimientos, no por 
fatiga ni por dcsco de comodidad, sino por considerar que vio- 
laba sus propios dcrechos la concesion otorgada a Coronado para 
descubrir las Siete Ciudades. Con el prop6sito de presentar sus 
quejas, se dirigio otra vez a Espaiia. Siguiendo al Emperador 
estuvo en la derrota de Argel. Humillado Carlos Qufnto de 
tener que correr delante del Conquistador de America, le tom6 
mala voluntad; lo echo en olvido. Un dia, queriendo forzar ima 
audiencia que se le negaba, Cortes, ya viejo, se subio al estribo 
del coche del Emperador. '^Quien sois?" pregunto el Monarca, 
y Cortes respondio: "Soy un hombre que os ha ganado mas pro- 
vincias que ciudades os legaron vuestros padres y abuelos". 

Como mexicano, yo he de decir que Cortes, el mas grande 
de los militares que ha habido en mi patria y uno de los primeros 
Capitanes de la Historia, gobernd en Mexico sin ejecutar esos 
actos de tirania que despues han sido la regla entre pretorianos, 
derrdtados en la guerra exterior pero feroces en el mando inter- 
no* Nunca mando Cortes ajusticiar a un enemigo politico; nunca 
dispuso de por si, con la grosera autoridad que se funda s6lo 
en la fuerza; siempre guard6 respetos al poder civil. Y la ma^ 
yor parte de la fortuna que acumulo, emple6la en nuevas em- 
presas para el engrandecimiento de Mexico. Sus capitales no 
fp^ron a dar al extranjero. A su muerte dej6, en nuestro terri- 
torio, fuiidaciones de caridad que aun hoy producen beneficios. 

Por lo mismo, resulta comico observar por todo el pais, mo- 
numentos marciales en honor de generales y caudillos que jam^s 
conocieron la victoria contra el exterior y, en cambio, el primer 
Capitan de America no tiene un solo monumento que lo recuerde. 
Sus mismos restos que, por voluntad suya, fueron traidos al pais, 
han tenido que ser ocultados no pocas ocasiones, segiin bien ex- 
presa Alaman, "para salvar al pais de la deshonra de que sean 
profanados", por los agentes del imperialismo anglosaj6n dis- 
frazados inconscientemente de patriotas indianistas? jComo si los 
indiofi con Moctezuma y aun con Cuauhtemoc y los demlis reyes 
a la cabeza, no hubiesen sido los primeros en reconocer a Cortes 
las virtudes del hombre grande, la magnanimidad del guerrero 
victorioso en una causa indiscutiblemente egregia! 



DESCUBRIMIENTO DE Mexico 135 

Para dar idea in cxtenso dc la obra de Cortes, comparcsc 
el xnapa del Imperio de Moctezuma d^bilmente ligado de An- 
huac a Veracruz y de Veracruz a Oaxaca y por el Norte hasta 
Panuco; comparese el mapa actual de la republica despus de la 
conquista yankee y sin restar el territorio que Ju&rez quiso ob- 
sequiar; comparense estos dos cuadros, el del Mexico precorte- 
siano y el del Mexico actual , con el mapa de Mexico tal como 
lo dejo Cortes: la Nueva Espana extendida desde mas alia de 
California hasta Guatemala y Honduras y por el noreste con 
exceso hacia la Luisiana y la Florida, y se tendra de bulto la obra 
del Conquistador. Comparen esos mapas los ninos de las escue- 
las que todavia no estan contaminados de la propaganda desleal 
y, clamen en coro la verdad, que es Cortes el autentico funda- 
dor de la nacionalidad mexicana. Antes de Cortes habia tribus 
en pugna homicida; despues de Cortes y la Colonia, vemos des- 
pojos de la antigua grandeza. Y conciencias pequenas que pa- 
recen incapaces de dolerse siquiera de la ocasion mundial que ha 
estado pereciendo en nuestras manos. 

LOS CABALLOS DE LA CONQUISTA 

Fueron originariamente quince, once caballos y cuatro ye- 
guas. Bemal Diaz los describe con amor; el de Cort&s era cas- 
tano zaino; Alvarado traia una yegua alazana; Cristobal de Olid 
un caballo castano oscuro. Pronto perecieron uno tras de otro y 
no hubiera qtfedado raza si la expedicidn de Narvaez no la re^ 
fuerza con noventa brutos. Entre todos los bienes materiales de 
la conquista, ninguno es- mayor que el de haber dotado al Nuevo 
Mundo con el mas noble, el mas bello, el mejor de los animales, 
el que por excelencia ha simbolizado la civilizacidn* Pues con 
el caballo no s6lo duplic6 su fuerza el guerrero, tambi^n la indus- 
tria afianz6 el uso de la rueda que impele al carro. El hombre 
no desata sus pisadas del suelo, no se siente dueno de la tierra, 
mientras el caballo no le da la primera ilusion del ala. Donde 
no ha habido caballos, la civilizacion se queda estancada. Si los 
indios hubiesen tenido caballos, no hubiese habido conquista, pe- 
ro tambi^n no hubiese sido menester la conquista, porque la cul- 



136 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tura se habria abierto paso sola, entre los indios. Dondequiera 
que el espiritu ha triunfado sobre la materia, el caballo ha estado 
al lado del hombre como un aliado, el mas noble de todos los 
del reino animal. El caballo ha ensenado al hombre el valor 
de la fuerza sin la crueldad; el caballo es valiente y no sabe lo 
que es ser feroz. Superior en destreza al instinto del tigre, el 
caballo sabe de victorias que solo dejan complacencia en el co- 
razon. 

Del caballo aprendieron los griegos el secreto de la fuerza 
que se desenvuelve con gracia. Cuando en las cruzadas, el hom 
bre de guerra decidio poner la fuerza al servicio del espiritu, 
no hallo mejor aliado que las caballerias, y de su impetu y su 
nobleza derivo una doctrina nueva del valor. Las sierras y los 
valles del Nuevo Mundo padecian de soledad, hasta que el tro- 
pel heroico de las manadas desperto de su sueno los siglos. For 
todo donde llego la conquista de los espaiioles, por Nuevo Me 
xico y California, por los Andes y el pais Arauco, los caballos 
se propagaron* Y eran de buena casta; como sus primitives ji- 
netes. Eran en su mayoria caballos andaluces briosos y de fina 
estampa, descendientes de caballos moros y de los caballos feni- 
cios, aclimatados en la Peninsula. Las expediciones mas infortu- 
nadas resultaron fecundas, porque tras ellas quedo en comarcas 
remotas del Continente, el regalo de una pareja de caballos per- 
didos. La expedicion de Vazquez de Coronado al Cibolo, por lo 
que hoy es Nuevo Mexico, solto las crias que, adaptandose a 
las tierras desiertas, fueron el origen de los mostrencos que mon- 
taria el comanche. La incursion desventurada de Hernando de 
Soto por ,el Missouri y por Kansas, sin proponerselo engendro la 
ufania de los tropeles salvajes del Occidente americano. Y todo 
el territorio de, la, Nueva Espana se hizo tierra noble desde que 
el caballo suelto, sin marca ni dueno improvise el tumulto de las 
praderas y fue sorpresa grata f de las quebradas, sosiego y ale- 
gria del horizonte distante. El gobierno de la Colonia, que a todo 
atendia, solto desde fines del siglo diecisiete, parejas de caballos 
por distintos rumbos del territorio despoblado. De esta prevision 
generosa procede nuestra riqiieza caballar. Merced al caballo, la 
America espanola se incorporo a lo^ sistemas del trabajo y de la 



DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 137 

guerra de Europa. El caballo ennoblecio nuestros habitos, in- 
fluyo en el traje y la danza, el galanteo y el trato y la "caba- 
llerosidad". Del caballo andaluz proceden el charro, que asi se 
llaman los jinetes en Extremadura y en Mexico, y el guaso de 
Chile y el gaucho de la Argentina. Una escuela mas recicnte de 
caballeria es la del cowboy de Texas y California, cuyos rodeos 
anuales son fiesta del turismo anglosajon. Gracias a las suertes 
del lazo y del coleo, han solido hacerse de nombre los mexica- 
nos en cosos y circos de Europa* El caballo se hizo nativo en 
la Nueva Espana y creo escuelas hipicas nobles en diversas zo- 
nas del Continente. Con solo haber introducido el caballo, ya 
mereceria parabienes la conquista. Pero hizo mas: nos trajo tam- 
bien un amigo humilde y todavia mas util, nos trajo el burro. 

EL BURRO LIBERTO AL INDIO 

En lugar de tantas estatuas de generales que no han sabido 
pelear contra el extranjero, en vez de tanto busto de politico que 
ha comprometido los intereses patrios, deberia haber en alguna 
de nuestras plazas y en el sitio mas duke de nuestros parques, 
el monumento al primer borrico de los que trajo la conquista. 
Ello seria una manera de reinvindicar las fuerzas que han le- 
vantado al indio, en vez de los que solo le aconsejan odio y lo 
explotan. Ensenariamos de esta suerte al indio a honrar lo que 
transformo el ambiente miserable que en nuestra patria preva- 
lecia antes de la conquista. Lea cualquiera las cronicas de la 
conquista; era costumbre, reconocen todos los cronistas, que ca- 
da pueblo, cada parcialidad, cada cacique, dispusiese de uno o 
varies centenares de tamemes, es decir, indios destinados al oticio 
de bestias de carga; esclavos que sustituian al burro. Y todavia 
en territories a donde no penetro la conquista, como en ciertos 
sitios del interior de Chiapas, subsisten los tamemes, el transpor- 
te se hace a hombros de indios. Si en vez de tanto discurso de 
agitadores sin conciencia, algun buen alcalde les hubiese llevado 
en pleno siglo veinte, lo que los espanoles repartian por el Con- 
tinente desde el siglo dieciseis, caballos y borricos, ya se habrian 
acabado todos los tamemes. El burrito africano, el asno espa^ 



138 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

iiol, llegaron a cstas ticrras a ofrecer su lomo paciente para alivio 
de los tamemcs Indies. Ni siquiera la casta le hemos conserva- 
do; nuestro descuido lo deja desmerecer, o el aire mismo de cstas 
tierras envejecidas han hecho del burro americano, un desmedra- 
do vastago del burro peninsular o del burro que montan en Egip- 
to los viajeros, que da la impresion del caballo por el trote rapido 
y suave, pero asi y todo, que seria hoy de los indios, sin sus 
burritos? 



EL MEXICO PRECORTESIANO 



era Mexico antes de la venida de los espanoles? ^ 
es el pais que gano para la civilizacion el esfuerzo de los cas- 
tellanos? 

En la prosa expresiva de Bernal Diaz del Castillo van ha~ 
llando detallada respuesta, todas estas preguntas obsesionantes 
para el curioso* En las cronicas de exploradores y conquistado^ 
res palpita la sorpresa por la inmensidad del pais y su configu 
ration extrana. No del todo extrana para los espanoles, salvo 
en la costa. Pues el altiplano, en seguida lo advirtieron, ofrece 
cstrecha semejanza con la meseta de Castilla. Pero los bosques, 
los inmensos rios, el calor, la fertilidad de la tierra de las regio- 
,nes bajas, no tenian paralelo en todo lo que conocian los euro- 
peos. Una ancha piramide truncada es el pais mexicano, que se 
prolonga indefinidamente por el Norte en extensos desiertos y 
se estrecha hacia el Sur, por la convergencia de las dos grandes 
serranias, la Sierra Madre Occidental y la Oriental. En la costa, 
la fertilidad de la tierra Simula riquezas. Las Simula nada mas 
porque el clima es tan insalubre que ni los naturales se aclima- 
tan en el del todo. Promesa de prosperidad es toda tierra tro 
pical si alguna vez se desarrollan los medios para veneer el calor 
como se ha vencido el frio, si se abarata la refrigeracion, se eli- 
minan mosquitos y sabandijas. Pero por entonces y aun ahora, 
nuestra zona torrida es mal sitio para albergar gente. Constan- 
temente hay que estar llevando a estas regiones poblacion inmi- 
gradap de otra suerte se despoblarian. Queda encima, en 4 *la 
region mas transparente del aire", una meseta extensisima que 
es, en sus dos tercias partes, un desierto, de Zacatecas a .Coa- 
^ujta y que solo en cierto oasis, el Bajio, etc., es cultivable, 
aprovechable. Sin embargo, el agua es escasa, no abundan los 
rios ni los hay verdaderamente caudalosos. Jamas en estas regio- 



141 



H2 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

ncs surgiran las grandcs capitales que conccntran la Hor de una 
cultura, los Chicago, los Nueva York, los Buenos Aires. Se esta 
demasiado lejos del mar para que la prosperidad llegue a ser 
importante. La region montafiosa engafia con valles de fertili- 
dad relativa, pero de extension siempre limitada, como el de 
Oaxaca, como el de Puebla. Y el resto es inaccesible. Las enor- 
mes montanas son obstaculo a todo genero de progreso. Por el 
Pacifico, la super ficie de Sinaloa es aprovechable a causa de los 
rios, pero el clima es calido, malsano. En general, pues, y contra 
lo que comunmente se ha escrito, la configuracion del terreno y 
el clima se han opuesto a hacer de Mexico un pais poderoso. 
Agricolamente el pais es pobre. 

La explotacion en gran escala que de la plata hicieron los 
espanoles y la solida organization economica por ellos creada, 
nos dieron la ilusion de que Mexico era rico. La Nueva Espana r 
en efecto, dio por mucho tiempo su moneda al mundo. El oro 
y la plata crearon para Mexico una prosperidad no igualada en 
America en los siglos diecisiete y dieciocho. En aquella epoca 
de nuestra domination sobre el Nuevo Mundo, el oro de Mexico 
levantaba las fortalezas de Santo Domingo y de Puerto Rico y 
La Habana; el oro y la plata 'de Mexico pagaban navios de 
guerra que tenian a raya a la marina inglesa, siempre en acecho 
para una razzia, incapaz todavia de enfrentarse con el poder 
nuestro^ jY los Estados Unidos puede decirse qiie ato no exis- 
tian! La supexioridad, el poder de la riqueza, la cultura, fueron 
nuestros durante dos siglos en la America colonial. Todo este 
poderio nacio del ingenio espanol y lo pago la plata de las nW3s 
mexicanas, Fue en aquella epoca Mexico el paso obligado del 
comercio internacional de la China y Filipinas por Acapulco y 
Mexico, Veracruz y Cadiz. jTodo era espanol en el mundo de 
entonces! 

No pudieron los indios ni sospechar semejante abundancia, 
porque no tuvieron la tecnica necesaria para lograrla, y asi la 
hubiesen inventado, no habrian tenido el mercado del mundo que 
sus navios aseguraban a los espanoles. Tnvieron que vivir los 
indios atenidos a los recursos agricolas del pais, que, como se 
ha visto, son escasos. Y si no desarrollaron la tecnica, si no 



EL MEXICO PRECORTESIANO 143 

lograron pasar de la edad de piedra, cllo se debc tambi&n a que 
vivian en regiones pobres de combustible. No llegaron ni a la 
rueda porque tampoco tenian bestias de tiro. Era, pues, sin Eu- 
ropa, este Continente, un Continente condenado para la civiliza 
tion. Y si se hubiese retardado la llegada de los europeos, mas 
hubieran decaido los naturales, irremisiblemente sujetos a un am~ 
biente escaso y a una tradition mas pobre que la de todos los 
demas continentes, con exception de Australia. 

La tierra era pobre; ni los mismos espanoles se dieron cuen- 
ta de esta verdad, porque les engano la extension y les sedujo 
el oro. Pero cualquiera que compare las frutas de Espaiia, los 
productos de cualquier zona espaiiola con lo que se da en el 
Nuevo Mundo, a excepcidn del tropico, tendra que convenir en 
que todo decae, los frutos y los caracteres, con la replantation, 
y no por el replante, sino porque es menos privilegiado para el 
cultivo el Nuevo Mundo que el antiguo. Basta comparar el mafe, 
producto nativo de estas zonas, con el trigo que ban creado las 
civilizaciones de Europa y de Africa y buena parte del Asia, 
para convencerse de que los elementos mismos de una gran cul~ 
trira faltaron del todo a los indios. El territorio era extenso, los 
panoramas son de una grandiosidad que pasma, pero el fruto 
del trabajo humano es menos abundante en nuestros territories 
que en 16s del Asia o Europa. Con s6lo considerar la lista de lo 
que hubo de traer Corts, animales de cria, ganado vacuno y 
lanar, gallinas, cerdos, asnos y caballos, trigos y vides, olivares, 
se tiene ya idea de lo que seria la pobreza alimenticia de un 
pueblo^que porotro lado, did al mundo un par de productos cuyo 
uso se ha hfecho universal; el chocolate y la papa. En suma, 
mientras no se desarrolle el tropico mediante avances de la tc- 
&$$>* Mexico seguirli sien^d, pais pobre, pese a la literatura de 
mas dj> un siglo de falsedades. 

LA POMLACION 

',tn 

Lo que ya se ha citado en las crdnicas de la conquista, basta 
pefaa/ dar una idea de la condicion en que se hallaban los abori^ 
genes a la llegada de los espanoles. Habia un pueblo domi- 



144 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

nante, el azteca r y numerosos tributaries, con algunos relativa- 
mente independientes como Tlaxcala y Michoacan. La suprema- 
cia de los aztecas era exclusivamente militar. La leyenda refiere 
que procedian del Norte, como tantas otras emigraciones. Y en 
nomadismo conquistador habian descendido hacia el actual Valle 
de Mexico, estableciendose en los alrededores de la Laguna. Alii 
se quedaron al consumarse el augurio que les servia de ruta^: 
"al posarse del aguila sobre el nopal devorando una serpiente". 
La fundacion de Tenochtitlan, la capital azteca, data del aiio de 
1325. Eran, pues, los aztecas, relativamente recien venidos. An 
tes de ellos habian dominado los chichimecas. For una serie de 
alianzas y por obra de la guerra, el imperio se extendio hasta 
alcanzar, en pcco mas de dos siglos, los limites considerables que 
hallaron los espanoles. La sucesion de los Reyes en el mando 
era hereditaria, pero mterrumpida constantemente por usurpacio- 
nes acompanadas de asesinatos. Triunfaba siempre entre todos 
el cacique mas fuerte. lino de estos reyes asi destronado fue 
Chimalpopoca. Itzcoatl le sucedio. 

Al lado de los Reyes aztecas tenian su propio Rey los de 
Texcoco. El mas ilustre de este linaje fue Netzahualcoyotl, hijo 
de Ixtlixochitl. 

Netzahualcoyotl ha sido idealizado por los historiadores que 
escribieron con posterioridad a la conquista. Ea antologias cp>s~ 
tellanas se lee un poema que se s^tipone es tractocciQjii de, un ori 
ginal azteca. Probabkm^ite toda la pieza es invenci6m de algun 
cronista, Lo que parece cierto es que ^fut relativamente ilustrado 
y.progresista. Su obra principal aun pendura y ojala huBi^e si4o 
imitada; la creacion de un bosque de c^dbteies (grandes ce- 
dros) en las cercanias de Texcoco. Llevd adelante, <idemas, 9^e- 
rras victoriosas que le aseguraron la supremacia* 

Figura interesante entre los aztecas es la de Moctezun^Jl- 
huicamina, Bajo Ilhuicamina y despues bajo Axayacatl, los azte 
cas extendieron su dominacion por Puebla, Veracruz, Oaxaca y 
Michoacan, Ilhuicamina quiere deck flechador.4el cielo. Ml rei- 
nado de Axayacatl termina en 1480. Vino despues Ahsizotl y 
en seguida el segundo Moctezuraa. ^ 



EL MEXICO PSECORTESIANO 145 

Dentro de la extension dominada por los aztecas habia, como 
ya se ha dicho, pueblos independientes y enemigos, como el de 
Tlaxcala y otros que eran simplemente aliados para la guerra, 
pero no tributaries. 

Los descendientes de los mayas de Yucatan eran indepen 
dientes del poderio azteca. Y los michoacanos se mantenian apar- 
te, no obstante haberse visto amenazados muchas veces. Tzint- 
zunzan, a 1* orilla del Lago de Patzcuaro, era la capital michoa- 
cana. La situacion de los zapotecas en Mitla y Zaachila, era mas 
"bien de pueblos federados, despues de guerras sangrientas. En 
realidad, no existia unidad en el llamado Imperio, Faltaban para 
ello las vias de comunicacion, asi como una cultura superior do- 
minante. La desuniformidad linguistica era aterradora, No exis 
tia ninguno de los lazos que atan un grupo, una nacion. 

LA ORGANIZACION SOCIAL DE LOS AZTECAS 

Durante mucho tiempo, dice el historiador Carlos Pereyra 
(Mexico Hist, de la America Espanola), los escritores se com- 
placieron en representar la sodedad azteca como una brillante 
"barbaric de tipo militar asirio; pero segun la escuela cientifica de 
Morgan, los aztecas, como todos los pueblos de America del 
Norte, estaban divididos en clanes, aunque estuviese tambien 
reconocida la familia individual. Los clanes de los aztecas eran 
siete y correspondian a las divisiones de las cuatro fratrias en 
qtie ^estaba dividida la ciudad, o sea los barrios de Moyotlan, 
Trepan, Atzacalco y Cuepopan, que despues de la conquista fue- 
ron: San Juan, San Pablo, San Sebastian y Santa Maria la Re- 
donda. 

El clan daba las tierras en u$uracto a los jefes de familia 
-que constituian el consejo de administracion de la comunidad. 
Este consejo nombraba un jefe o cialpolec. Ademas, cada calpulli 
estaba soinetldb 2i un jeJfe de policia; encargado del reclutamiento 
para el ejercito. 

La vida del clan era la de los nobles. Debajo estaba la gran 
masa de los agricultores y de los artesanos. Los artesanos y los 
comefdantes vivian en la ciudad, de sns respectivos oficios. Y 



146 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

la poblacion del campo, sometida a una serie de funcionarios, ins- 
pectores y exactores, padecia como paria en territories de los 
que nunca podia salir. La clase dominante era la militar. Proce- 
dente de los clanes originales, recibia una educacion salvaje, en 
la que no faltaban las pruebas e iniciaciones sangrientas. Salian 
de alii verdugos que irian por las provincias a mantener la auto- 
ridad por el terror, a correr, a claudicar miserablemente, ape-nas 
asomo un enemigo extranjero en la persona de unos cuantos es- 
panoles. Tal y como todos los ejercitos pretorianizados habitua- 
dos a las corrupciones del mando. 

La tierra se repartia entre los seiiores del clan del calpullL 
Pero ninguno la trabajaba personalmente. Una disposicion exi~ 
gia que no se dejase de laborar a riesgo de perder los derechos 
sobre la tierra; esta disposicion se eludia facilmente trabajaiv 
dola por esclavos. Y terfia el inconveniente, en cambio, de hacer 
aleatoria la propiedad. Propfamente, en corisecuencia, no habia 
concepto de propiedad individual, sino de tenencias mas o menos 
firmes, segun el favor del Monarca que, a consecuencia de un 
prolongado estado de guerra, llego a absorber todo el poder. 

Habia tierras comunes, pero de sus productos disponia la 
autoridad, no el labrador, Habia, ademas, tierras destinadas es- 
pecialmente para el sostenimiento de ciertos f uncian^rios y cjp 
ciertas instituciones del culto. 

Los trabajado^es qm && ^Iquilaban para el cultivo de los 
campos pertene<:ientes a militates y f tincionarios y los de tierras 
publicas, estaban en condicion identica a los esclavos. No Wriian 
los derechos limitados de los jefes de familia de la* aristocracia 
a los cuales, como se ha dicho, repartia el clan ciertas tierras. 
Eran los labradores la casta fellah de los vencidos o los aztecas 
descalificados* Servian tambien de cargadores o ta^mes, es de- 
cir, como sustitutos de la bestia de carga. 

"La prision, la muerte y la esclavitud eran las penas ttsua*- 
les por infracciones que los civilizados no castigan, o castigan 
leveinente", afirma Pereyra. 



EL MEXICO PRECORTESIANO 147 

IAS COSTUMBRES AZTECAS 

La fuente reconocida de la Historia precortesiana cs Sa 
hagun, de quien ya hemos hablado en otro capitulo. Todos los 
que ban escrito sobre los indios, usan sus datos sin anadirles 
nada. Aim aquellos que ban propagado la especie de "la barba 
ric espanola que destruyo la civilizacion indigena", no hacen otra 
cosa que saquear a Sahagun para imaginar como eran esas stl- 
puestas civilizaciones destraidas. De suerte que, sin la ciencia 
espanola de la Historia, la etnografia, sin el cuidado que cred 
documentos, tradujo relatos, no habrla en el dia materia para 
decir a!go acerca de los indios. La obra de recopilacion histo- 
rica no se limito a Mexico; se emprendio tambien en el Peru. A 
donde fue el espanol, iba con el la mejor ciencia de la epoca; 
el erudito el sabio y el santo, eran de la misma casta del conquis 
tador. De Sahagun dice en su reciente traductora inglesa, Franz 
F, Badeliere (Universidad de Virginia) "que siempre fue reco- 
nocido como el primer gran historiador de Mexico, pero que hoy 
se Ic honra* ademas, como el primer gran etnologista". Sus datos 
proccden de testimonios natives escritos en la lengua del pais 
y traducidos, despues, al castellano, 

Cuando los mexicanos fundaron a Tenochtitlan, y dividie- 
ron la ciuda-d en cuarteles^ reservaron una cabana para su Dios 
tutelar, Huitzilopochtli, Las fiestas de la fundacion de la citadad 
las refiere Clavijero como sigue: '*Mandaron al caudillo de Cok- 
hiita<^n una Embajada, rogandole que les diese una de sus hi- 
jas para consagrarla como madre de su Dios^ El padre, espe- 
ranzado y atemorizado a la vez, entrego a la donceHa. La reci- 
bieron los mexicanos con grandes manifestaciones ! de jubilb; pe 
ro en s^guida idearon baoerla samfrcar. Convidado el caudlllo 
dc Colhuacan, a lo que creyo era la apoteosis de su hija, se le 
interne eft el santuaria; en ste, al lado del idolo, estaba de pie 
un joven vestido con la satogitinosa piel de la victima; pero la 
oscuridad no pennitio al padre ver lo que pasaba, Pusieronle en 
la mano un incensario de copal y en seguida, a la luz de las ce- 
remionias del culto, el horrible espfectaculo le produjo ta'l impre- 
sion que "se le conmovieron de dolor las entrants y arrefaatado 



148 BREVE HISTOMA DE MEXICO 

por violefitos afectos, salio gritando como loco". Y mandaba a 
su gentc que tomase venganza, pero, dice la cronica, "nadie se 
atrevio a obedecer por temor a la muchedumbre". "El buen pa 
dre volvio a su casa a llorar a su hija, por el resto de sus dias". 

La iinpotencia para castigar el crimen nacional, he alii algo 
que se convertiria en leit motiv de nuestra historia, durante el 
periodo azteca y durante la republica. Constantemente, tambien, 
la impotencia de este genero cuesta a los pueblos el tesoro de su 
autonomia. Pues no la merece nacion que no respeta los princi 
ples elementales de la convivencia humana. 

El despotismo bajo Moctezuma era peor que en los m^s en- 
vilecidos Estados del Africa. Las mujeres eran poco menos que 
mercancia. Los reyezuelos y los caciques disponian de ellas a 
su antojo y para hacerse presentes. No solo entre los aztecas, 
tambien entre los Incas (vease Garcilaso) el Monarca hacia aco- 
pio de virgenes hasta en numero de setecientas, para tomar de 
alii xoncubinas. Y como todos los valores estaban envilecidos, a 
este genero de serrallos prisiones se les llamaba "conventos". 
Las reservas femeninas de Moctezuma ascendian a mil, mas o 
menos* Una vez elegida por el cacique, una de estas mujeres 
ya no podia casarse ni ser de otro. Y a menudo, ni el mismo 
Inca o cacique volvia a verlas. El que se atrevia a cortejar a una 
de estas infortunadas que, sin embargo, eran las mas bonitas 
de la raza, perdian la vida y su familia era tambien exterminada. 
Imaginese la clase de prole que podia derivarse de este sistema 
de eugenesia. No faltan, sin embargo, agentes del comunismo 
contemporaneo, que en Mexico y en el Peru suspiran por los 
metodos del comunismo indigena. 

El lazo que unia a Moctezuma con sus feudatarios era de 
terror. Cada rey comarcano dejaba en rehenes en la capital hi- 
jos r parientes, amigos. 

Nadie podia presentarse ante Moctezuma sin haberse des- 
calzado y desprovisto de galas. El codigo no escrito de las re- 
verencias aztecas y los tratamientos, no tiene igual en la litera- 
tura del servilismo. Al llegar ante Moctezuma, el visitante ha 
cia una priniera reverencia y pronunciaba: Seiior. Avanzaba unos 
pasos y a la segunda reverencia deciar Gran Senor. Habia otra 



EL MEXICO PRECORTESIANO 149 

tercera reverencia y se tenia que hablar en voz baja con la ca- 
beza inclinada. En igual forma llegaba cada indio ante cada tino 
de los que ejercian autoridad. Los vocatives^ usados en el tra- 
to con los superiores, eran toda una gradaci6n de la mas baja 
y cautelosa servidumbre. A tal punto que todavia nos queda en 
el caracter a los mexicanos, esa subconsciente abyeccion que ha- 
ce no se pueda hablar en la presencia de un funcionario, sin an- 
teponerle el Senor. Senor Presidente. . . Senor Gobernador. . . 
Senor general... Hasta "Senor gendarme" decimos en Mexico 
me observaba una ocasion con sarcasmo doloroso el historia- 
dor Pereyra. En Espana, en Colombia, en la Argentina, en los 
paises habituados a la dignidad cronica. se dice el Presidente 
y se dice el Rey, y con el titulo basta. Entre nosotros se habla 
todavia en voz baja y se estudia el vocativo con ancestral astu- 
cia temerosa. Pues as! viven los pueblos en que la vida esta a 
merced del que manda. 

Y sobre nuestro caracter pesa aun el gran peso de un azte- 
quismo que no hemos podido liquidar. 

LA RELIGION DE LOS AZTECAS 

Las ideas religiosas de los mexicanos parecen corruption 
de algun culto superior, probablemente el de los legendaries tol- 
tecas. El cielo azteca era una idealizaci6n del fginien pretoriano 
que dominaba la sociedad. Todos los pueblos construyen asi lo 
trascendente conforme a lo que les da su reahdad, 'salvo cuan- 
do aparecen los videntes verdaderos, cuya mision es construir va- 
lores que contradicen y superan a la reatlidad. 

Tambien en donde no hay cristianos, hay cesarismo; f do^.- 
de no se reconbce al Dios inmortal, se fabrica b. caricatura de 
lo divino, segun la ufania de lo humano. Y la religion, que es 
en esencia amor, se convlerte en terror. El Dios principal de los 
aztecas era una especie de Moctezuma eh grande o Jefe Maximo 
sanguinario. a quien llamaban Huichilobos y ctlya imagen des 
cribe Bernal Diaz en el pasaje transcrito en capitulo anterior. 
Sft alimento era de cora2?ones crudos. Los braros y las piernas 
de las victimas se los comian los militares aztecas, los sacerdotes. 



150 BREVE HISTCRIA DE MEXICO 

Teoricamente, sin embargo, habia un Dios mas alto, un 
poco olvidado y perdido en la nebulosa de las tradiciones ora- 
les, Se llamaba, segun Sahagun, Tezcatlipoca; era invisible y 
caminaba por los cielos, la Tierra y el Infierno. Cuando pasa- 
ba por la Tierra se producian desastres y calamidades. Y se su- 
pone que incitaba a la guerra a unos pueblos contra otros, sin 
duda para que el verdadero Jefe Maximo de todos los Dioses, 
el insaciable Huichilobos, no careciese de victimas para el sacri- 
ficio. Se supone, ademas, que gobernaba el mundo y otorgaba o 
quitaba la prosperidad. Conceptos filosoficos sobre la divinidad, 
no los habia, ni podia haberlos, dado que no existia el lenguaje 
escrito; no se habia conquistado el dominio de la palabra, que es 
el instrumento del concepto. 

A Quetzalcoatl, el Dios humano y atrayente de la antigua 
religion azteca, lo habian echgd fuera del territorio. Y no lo 
perdonarcn ni en la Mitologia, pues alii aparece cargado con la 
humillacion de barrer los caminos por donde habian de pasar los 
otros dioses; por eso se le llamaba tambien Dios del Aire. No 
se le estimaba porque no habia matado a nadie. Los misioneros 
se empenaron en hacer de este Dios un prototipo de humanidad 
y un simbolo de las artes civilizadas. Los indios vestian a Quet- 
zalcoatl con una mitra adornada de plumas de quetzal, rostro 
ennegrecido, camisa de piel de tigre, aretes de mosaico y colla- 
res de oro. Los espanoles creyeron que la leyenda de Quetzal- 
coatl recordaba el paso de algun rni$ianero cristiano. establecido 
entre los indios varios siglos antes de la llegada de Hernan Cor 
tes. Segun la leyenda indigena, Quetzalcoatl habia gobernado 
algunos reinos, educand a la poblacion en las artes de la paz 
pero los fieles de Huichilobos lo habian expulsado. 

La lucha Quetzalcoatl-Huichilobos se convierte de esta suer- 
te en resumen y simbolo de la Historia de Mexico. Cada vez que 
aparece un Quetzalcoatl lo expulsan del gobierno como al ^nti- 
guo, o lo nulifican por el descredito, como se hizo con Don Lu 
cas Alaman, que pudo haber cambiado los destinos del Mexico 
independiente, o lo matan como a Francisco L Madero. jEn 
cambio, largos periodos esteriles, inicuos, sobreviven ba|o el sig- 
no de Huichilobos el canibal! 



EL MEXICO PRECORTESIANO 151 

Practicaban los aztecas la confesion y se aplicaban peniten- 
cias brutales, como perforarse la lengua con agujas de maguey. 
Se imponian ayunos y en las festividades, numerosas segun el 
calendario, danzaban interminablemente ante los idolos, acorn - 
panados de cornetillas o chirimias y de tamboriles de madera, te- 
ponaxtles. 

En suma, es tiempo de proclamar siti reservas, que tanto la 
azteca como las civilizaciones que la precedieron, formaban un 
con junto de casos abortados de humanidad. Ni los medios tc- 
nicos de que disponian. ni la moral en uso, ni las ideas, podian 
haberlas levantado jamas, por si solas. 

El unico medio de salvar pueblos asi decaidos es el que em- 
plearon los espanoles, el mestizaje legalizado por la Bula Papal 
que autorizo los matrimonios de espanoles y nativos. Y con el 
mestizaje, la sustitucion total del alma vieja por un alma nueva, 
mediante el milagro del cristianismo. El hecho de que tenemos 
en Mexico tantos millones de indios, no debe apesadumbrarnos, 
siempre y cuando la tendencia castiza subsista, o sea el empeno 
de hacer del indio un europeo por el alma, un cristiano, y no un 
pagano con paganismo de salvajes. Al contrario, el indianismo 
que pretenden retrotraer el pasado, devolvernos a lo indio, es 
uria traMon a k patria qtre, ya desde la Colonia, de>6 de ser 
mdia. 

Por eso siempre hemos hablado de fncorporar el indio a la 
civilization, es decir, al cristianismo y a la hispanidad. jY a fin 
de que todos nuestros hijos unidos disfruten de un Mexico to- 
talmente regenerado de su aztequisnio; incluso, se entiende, los 
indios y los hijos de los indios! 

LOS CHICHIMECAS 

Los pueblos que no saben crear valores y defenderlos, no 
merecen otro destino quer la esclavitud. Los chichimecas llegaron 
insolentes. Y se dedicaron a tiranizar a las poblaciones degene- 
radas^ del viejo Anahuac. Los chichimecas traian organization 
militar; es decir, una parte de la poblacion pesaba sobre la otra, 
la envilecia, la eXplotaba. No conocieron los chichimecas indus- 



152 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tria, vivian de la caza y la guerra y las exacciones sobre los 
vencidos. El contacto con los restos de la civilizaci6n tolteca los 
suavizo un tanto, tan solo para que los hijos pagaran los deli- 
tos de los padres, viendose dominados por la brutalidad de los 
aztecas. 

OLMECAS Y OTOMIES 

Formaban la base de la poblacion de Anahuac a la llegada 
de los chichimecas. Su origen es desconocido, pero parece que 
precedieron a chichimecas y toltecas. Han sido los otomies el 
equivalente del fellah de Egipto, residuo humano miserable de 
una serie de conquistas de las que siempre son las victimas. Gle- 
ba de la cual echaron mano chichimecas y aztecas, espanoles y 
mexicanos, para el trabajo de la tierra, para las faenas mas pe- 
nosas. De alii tan salido los tamemes, bestias humanas de car- 
ga inhumana. Su mismo lenguaje es inferior, aun al azteca. 

LOS TARASCOS 

Rivales de los mexicanos, no les aventajaban en civiliza- 
cion. Demostraron habilidad para las Bellas Artes; disposicion 
que se desarrollo ampliamente cuando un educador de la talla 
de Vasco de Quiroga fundo entr los michoacanos escuelas de 
industrias y galeria de pinturas con telas europeas; fabricacion 
de lacas con procedimientos importados de China, etc. Lo ante 
rior a la conquista es, por supuesto, insignificante. Los tarascos 
se rindieron a Cortes a consecuencia de la derrota de los mexi^ 
canos. El Rey Tarasco fue gran amigo y protegido del Con 
quistador. 

LOS TLAXCALTECAS 

Se cree que eran una tribu mas avanzada de la raza chi- 
chimeca, No por eso dejaban de sfer salvajes y crueles, segun se- 
ve en el relato de la Conquista. Parece que se hallabaB ya esta- 
blecidos en la meseta cuando llegaron los mexicanos. 



EL MEXICO PRECORTESIANO 153 

LOS TOLTECAS 

Sin confirmation histdrica alguna se dice de los toltecas 
que fueron una raza procedcnte del Nuevo Mexico, el antiguo 
Tollan. Su peregrinacion hacia el sur comienza por el ano 596 
de nuestra era. (Vease Clavijero, Libto segundo). Despues de 
ha-cer alto en diversos sitios se establecieron en las cercanias de 
la ciudad de Mexico, en lo que hoy se llama Teotihuacan, cu- 
yas ruinas se supone son restos toltecas. Construcciones bastan- 
te pobres, segun puede verse en el dia, se trata de cmamen- 
taciones elementales, con talla tosca en granito como la gran 
serpiente de la base del temple que todo turista admira. Las pi- 
ramides no son como fes-egipcias, creacion independiente sobre 
la Hanura, sino monticulos naturales revestidos de gra-derias, co- 
rona4os de adoratorios y plataformas, todo tan primitive como 
lo maya de que^e habla en otro capitulo. La tierra era pobre? 
esta es una de las causas eserKriales del fracaso de la civiliza- 
cion en el Nuevo Mundo Las grandes civilizaciones se dan a 
la orilla de los grandes rios; no los hay en la meseta. En la cos- 
ta existen grandes rios; pero son como los de la selva amaz6ni- 
ca> tan grandes y tan ingoibemables, que mas bien delstruyen que 
aKmentan la obra humane, Por dondequiera que se le mire la 
America tiene su tesoro en el tropko y tddavia no ha sonado la 
hora del tropico. Pero la America de antes no es otra cosa que 
miseria, aun en los supercivilizados toltecas, aun en los tan anun- 
ciados senorios de los mayas. 

Entre los aztecas, se atribuia a los toltecas el descubrimien- 
to del maiz. Esto, desde luego, es falso, porque los mayas tie- 
nen su propio mito del maiz segun el Popol Vuh, y mas al sur 
habia maiz sin necesidad de los toltecas. Pero la palabra tolteca 
llego a ser sinonimo de aristocracia, pues mejor que las demas 
naciones indi^fenas desarrollaron los toltecas las artes, el talla- 
do de las piedras, la orfebreria, la agricultura. En Astronomia 
tambien, los toltecas parecen haber logrado nociones que acaso 
sirvieron de base para que los aztecas ideasen su calendario. No 
practicaron IPS toltecas los sacrificios salvajes de los aztecas; de 
otro modo, no hubieran podido prevalecer cuatrocietitos aiios. 



154 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

pero decayeron, desaparecieron, por la misma razon porquc des- 
aparecian todas las culturas del Nuevo Mundo, por falta de con- 
tinuidad y herencia y por las distancias desoladoras. El aisla- 
miento mataba a los mas bien dotados, y lentamente, toltccas 
y mayas decaian, llegaban a la condicion de los chichimecas. 
Triunfaba la barbaric, por falta de renovacion en el medio. En 
Europa y en Asia la competencia de los pueblos, el contacto y 
la lucha creo el proceso de la historia. En America no hubo his- 
toria, hubo estancamiento. La soledad en el Continente vasto, 
inclemente, entristecia a las poblaciones; el recelo las llevaba a 
la destruccion, nunca a la colaboracion. La fuerza era la unica 
ley; no hubo creadores de religion; no hubo prof etas. . . no hu 
bo sino sold ados,. . de Norte a Sur, de Oriente a Poniente. . . 
Y un pueblo que solo tiene soldados es un pueblo de antemano 
vencido. Las guerras, ya se sabe, las ganan las poblaciones li- 
bres, civilmente organizadas . . . 

La contribution mas seria de los llamados toltecas a la cul- 
tura del continente y del mundo es el mito de Quetzalcoatl. Qui- 
zas no es ni tolteca ni siquiera indigena. Por algo se habla de 
un Dios extranjero. No se sabe de donde vino; para los espanoles 
era uno de los apostoles del cristianismo, perdido en tierras ame- 
ricanas. Para lo indios era una ilusion y un rcinordimiento. El 
unico caso de gobernante civil que habia organizado el trabajo 
sobre bases equitativas, habia mejorado las industrias y habia 
dado a los hombres un reflejo del mensaje de amor de Jesucristo. 

Lo expulsaron las tribus, lo vencieron los guerreros, lo ve- 
jaron los comedores de corazones crudos, y Quetzalcoatl, decep- 
cionado, se marcho de la tierra azteca, como tantos que han gue* 
rido regenerarla, en vano, 

La desaparicion del conato de cultura que fueron los tolte 
cas se ha querido explicar por causas materiales, perdidas de 
cosechas, guerras. Mucho mas sencillo es explicarla por la mis^ 
ma causa porque desaparecieron las civilizaciones maya-quiches. 
Por la falta de renovacion. El esfuerzo colectivo solo se sostiene 
merced a la aparicion intermitente de aristocracias del espiritu. 
Un hombre extraordinario, un Moises, levanta de pronto el ni- 
vel de todo un pueblo. Y hace falta una cadena de profetas 



EL MEXICO PRECORTESIANO 155 

para mantencr vivo el espiritu. En la India encontramos toda una 
sucesion de Budas, de Blosofos y hombres de religion, todos ejer- 
citando el mando. En Europa desde el cristianismo, constante- 
mente ha triunfado el alma, se han sucedido los equipos selectos; 
conforme a la bondad, los santos; conforme a la inteligencia, 
los fil6sofos. En America hubo un Quetzalcoatl y lo aniquila- 
ron. Cada vez que aparece un Quetzalcoatl, el medio se levanta 
y lo arroja, lo aplasta. Las culturas en America no se heredan 
unas a otras; se aislan. Y dentro de cada cultura aislada, tan 
pronto como cesa el influjo de un grupo selecto, una genera 
tion despejada, la masa otra vez predomina y el rebajamiento 
general llega a los horrores que presenciaron los espanoles de 
la conquista. Piramides de craneos humanos en vez de arquitec- 
tura artistica. Y en vez de esperanza, temor; en vez de amor, re x 
verencia de esclavos* 

jCuando un pueblo llega a tal condicion, de todos los ambi- 
tos del orbe se levanta un clamor de venganza y castigo* La 
cspada de Cortes derribando idolos, pisoteando a los sacrifica- 
dores de hombres, satisface ese clamor, tranquiliza la conciencia 
de la humanidad! 

Con los toltecas, quienesquiera que ellos hayan sido, se 
ausenta del territorio mexicano el influjo de Quetzalcoatl, Dios 
del Aire, Ariel americano, Y se quedaron, desde entonces, los 
pueblos aborigenes sumergidos en la noche, hasta que llego a 
despertarlos la esperanza dolorosa que fue la Conquista. 

LOS MAYA-QUICHES 

Acaso la mas importante de las civilizacfones del Nuevo 
Mundo; nada se sabe en concrete del ofigen o la historia de 
los pueblos que construyeron los templos y ciudades cuyas rui- 
nas magnifkras cubren una extension que va de Tabasco a Gua 
temala y Honduras. Cuando llegaron los espanoles, todos estos 
monumentos estaban ya en ruinas y los naturales no sabian una 
palabra de quienes seguramente eran sus antecesores. Proble- 
ma irresoluble para los arque6logos es determinar las causas de 
la total desaparicion de estos imperios como unidad poRtica* Se 



156 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

ban aducido razones fisicas, inundaciones y plagas, epidemias 
de paludismo, decadencias de cultura que, por estar aisladas, 
van perdicndo a sus clases directoras, en tanto que la masa de- 
genera sin esperanza. En la historia de Europa vemos que los 
pueblos se salvan de la decadencia, por influencias exteriores; un 
pueblo que predomina, como el griego, como el romano, y tarn- 
bien por obra de creadores de cultura; inventores religiosos, pro- 
fetas que reviven la ley moral o las ideas; o por conquistas y 
descubrimientos tecnicos que han ido transformando las condi- 
ciones sociales. Nada de esto hubo, por lo menos de un modo 
continuado en el Nuevo Mundo. Lo mas verosimil es, por lo 
nrismo, que un simple descenso de los valores morales haya de- 
terminado la decadencia rapida y el olvido de lo que fue un 
apogeo. 

Si juzgamos por el documento que constituyen las obras de 
arte es facil deducir del estudio de las ruinas las causas de la 
desaparicion de dichos Estados. El apogeo maya nos lo senalan 
monumentos corno el Caracol en que se supone se observaban 
los astros, y las piramides en que se desarrollaban las ceremo- 
nias publicas, los patios de los juegos deportivos; en seguida, 
cuando llegamos a las calzadas y patios decorados con falos, se 
comprende que ya no podia sostenerse una sociedad asi envile- 
cida. Proceso semejante se observa en algunas ruinas de la In 
dia asiatica; en ,su descenso> alia tambien la divinizacion de la 
sexualidad seiiala el fin. Pero en la India hubo siempre impul 
ses espirituales nuevos, reformadores religiosos que creaban na- 
cionalidades nuevas al lado de las que perecian. Este proceso 
es el que falta en America; por eso los espaiioles hallaron* mo 
solo civilizaciones en ruinas, sino un pueblo muertlo para el es- 
piritu de un extreme a otro del continente. 

Segun Huntington, en su obra " Civilization and Climate", 
mcdificaciones climatericas habrian determinado la decadencia 
maya-quiche. Pero si tubiesen existido razas de primera en la 
zona de las ruinas mayas, facilmente se habrian trasladado al 
altiplano guatemalteco o al mexicano. Y no hay huellas de una 
emigracion que hubiera tenido que ser gradual constructiva. 
Ademas, no quedaron despoblados los territorios mayas; toda- 



EL MEXICO PRECORTESIANO 157 

via estan poblados por los restos de las razas que construyeron 
los monumentos. Lo mas admisible es, entorices, que solo en mo- 
tivos de indole moral debemos buscar la causa de estas des- 
composiciones colectivas. 

Hubo un imperio maya-quiche, cuyo apogeo coincide con 
la domination de Mayapan. No es probable que los mayas tu- 
vieran relation con los toltecas del altiplano. Su civilization pa- 
vece no haber pasado de la costa. La escritura maya-quiche era 
de caracter pictografico, a que no llego la cultura nahoa. Ni pa- 
rece demostrada la influencia de las razas del altiplano sobre 
los mayas. La penetration azteca se produjo mucho mas tarde. 
poco antes de la llegada de los espanoles. Se pensaba antes, que 
Jos mayas eran razas antiquisimas, pero las investigaciones mas 
recientes han ido avanzando las epocas y hoy, segun Spinden, 
se juzga que todo el desarrollo se produjo entre setecientos y 
novecientos anos antes de la llegada de los espanoles. 

El arte decorativo y la arquitectura de los mayas impresio- 
nan mas que ningun otro de America por la singularidad de sus 
motives, pero, desde luego, no puede compararse en importancia 
lo maya con lo egipcio ni lo indostanico. Eran pueblos de se- 
gunda los mayas junto con los demas de America, y ello se com- 
prueba con el examen de sus escrituras, sus libros sagrados y de 
cr6nicas. Lease el Popol Vuh con toda la buena voluntad del 
mundo y se vera que no pasa de un tartamudeo sobre las cau- 
sas primeras representadas por gigantes absurdos, y todo al- 
rededor del "descubrimiento del maiz tr y sobre hipotesis infan- 
tiles acerca del modo de funcionar de los elementos. Una reli 
gion magica y no de las mas avanzadas en su genero. 



SOBRE LA PROCEDENCIA DE LAS 
RAZAS AMERICANAS 



Nada se sabe de cicrto accrca del origen dc la$ poblacio- 
nes americanas. Tres hipotcsis se disputan la atencion: la del 
origen autoctono; la de la Atlantida y la del parentesco asiti- 
co. Entre todas, la ultima es la mas generalmente aceptada. En 
las tradiciones de los aborigenes de Mexico aparecen series de 
emigr^cfones de Norte a Sur. Los estudios antropoldgicos de- 
muestran parentesco entre el craneo del indio y el de las razas 
siberianas; el estrecho de Behring, con sus islas, seria el puen- 
te natural, y Asia habria sido para America lo mismo que lo 
fue para Europa, la cuna de todas sus razas. La poblacion de la 
America del Sur estaria, asimismo, formada por los que siguie- 
ron adelante, hasta el extreme del continente. Y, por lo menos 
de los aztecas y de los maya-quiches, se encuentran rastros has 
ta en el Sur de Colombia. 

Los partidarios del origen autoctono se funtfan en la exis- 
tencia de una especie de ritmo racial que va de la.meseta andi- 
na a la costa. El hombre de Tiahuanaco seria el primero, y los 
demas, variantes suyos. La aparicion de una raza humana desli- 
gada de los otros continentes parece, sin embargo, una hipdtesis 
aventurada. Caso de existir razas positivamente , aut6ctonas t su 
existencia podria explicarse remitiendo la relaci6n con Europa 
a un pasado muy remoto en que la cpmunicaci6n se hubiese ope- 
rado, ya sea por un continente intermedio como la Atlantida; ya 
sea por proximidad material, si se acepta la hipdtesis de W.e- 
gener acerca de que en un principio formaban una sola masa 
todos los continentes. 

Lo que la tradicidn indigena relata lo refiere Sahagun. Se 
hablaba del desembarco en las cercanias de Panuco, en d gol- 
fo de Mexico; los huastecos, de este modo, serian el primer es- 



161 



162 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tablecimiento dc tribus que avanzando hacia cl sur por la costa, 
llcgaron a su apogeo en la region may a. Otra parte de esas mis- 
mas tribus se habria dirigido al altiplano para formar los nu- 
cleos de poblacion nahoa que ya encontraron los aztecas. Por 
su parte, los aztecas hablaban de las siete cuevas o Chicomostoc, 
un lugar situado al Norte, y que habia sido el punto de' partida 
de diversas emigraciones. Todas las tribus habian venido del 
Norte y todas referian su origen al sitio fabuloso de las siete 
cuevas. 

Partiendo de las siete cuevas, los aztecas se establecieron 
primero en Aztlan, otro pais de leyenda, pais de garzas blancas, 
y, m|s tarde, en la region de los Lagos. Hay dice Pryra 
una huella linguistica desde Utah, Nevada y Colorado . que pa- 
sando por Mexico llega hasta Guatemala y Nicaragua. Confir- 
maria esta huella la existencia de una corriente de Norte a Sur 
por el Pacifico, quiza la corriente asiatica procedente del estre- 
cho de Behring. Y Mexico, por su configuration, habria venido 
a ser la confluencia de las emigraciones noroccidentales y las 
nororientales, 

Una fusion de estas corrientes y razas habria creado la do 
mination de los nahoas que, segun Seler, abarcaron en el siglo 
octavo de nuestra era, todo el territorio mexicano hasta las fron- 
teras de la civilization maya quiche de Yucatan, que tambien 
habria florecido por esa misma epoca. Nada de todo esto pa- 
sa, sin embargo, de la conjetura. 

Por otro lado, la geologic* .coloca las tienras andinas ameri- 
canas y parte de las Rocallosas entre las mas antigu^s del pla- 
neta. Y esto ha sugerido a pensadores coma Keyserling, que son, 
en realidad, las razas aborigenes del Nuevo Mundo, las mas an- 
tiguas de la tierra y que el mundo llamado nuevo es una espe- 
cie de momia historica y ceniza de continentes. La profunda apa- 
tia del ijidio pareceria indicar una raza vieja y gastada, mas 
bien que una casta primitiva* La imagination a felta de teorias 
cientificas, ha llegado hasta suponer que en el Nuevo Mundo 
estuvo la cuna del hombre y que de aqui partieron, de por la 
region maya, todas las razas que mas tarde habrian de crear 
civilizaciones como la egipcia. De esta suerte es como ciertas 



SOBRE LA PROCEDENOA RAZAS AMERICANAS 1 63 

sectas teosoficas conjeturan sob* la raza de los Atlantes que 
seria la fuente dc cgipcios -^Maab&jfes. Todo lo cual es novelesco 
mas o menos. Y respecto a lo -maya se sabe que ni es tan anti- 
guo como lo egipcio, ni tiene la menor relaci6n con la cultura 
africana. 

Geograficamente, el territorio americano es pobre, el mas 
pobre de todos los continentes si se exceptua la zona tropical y 
la region amazonica. Pero dentro de la tecnica que hasta hoy ha 
empleado la civilization, las tierras de America son inferiores 
a las de Europa, inferiores tambien a las del Asia, Sin duda esto 
ha influido en el hecho de que no se desarrollasen en America 
grandes culturas. Los grandes rios estan en lugares de clima 
muy calido, como la costa de Mexico y las de Colombia, Vene 
zuela y Brasil, o estan en lugares muy frios como el San Loren 
zo, el Hudson, el Delaware. Los indios de la region norteame- 
ricana no pudieron crear cultura porque no contaban con el car 
bon de piedra para los diversos usos de la calefaccion y la in- 
dustria. 

Las viejas culturas del mundo antiguo se desarrollaron a lo 
largo de rios en que habia descenso de temperatura. En esos 
periodos de descenso, el frio era tolerable como en el Nilo, es- 
caso como en el Eufrates, el Tigris, el Indo. Ni un solo rio en 
estas mismas condiciones hay en America. Lo cierto es que las 
civilizaciones precolombinas se quedaron reducida v s a lo elemen 
tal. Y que America es un continente sin pasado. 

El presente americano, que es todo yankee, se debe a dos^ 
factores: el gran rio, los grandes rios; el Hudson, el Delaware, 
y la aplicacion del carb6n de Pennsilvania a la industria en 
grande. 

El future de America sera nuestro si logramos conservar 
soberania sobre nuestros territories, porque el futuro es de las 
regiones tropicales, cuando la tecnica moderna acabe de domi- 
narlas. Entonces quizas la cultura del mundo llegara a tener 
su centro en el continente olvidado que fue America, en la zo 
na amazonica, que es la mayor reserva de riquezas y de exten 
sion de todo el planeta. 



164 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

A causa de esto ultimo resulta legitima la vision dc todos 
los que han concebido a la America hispanica como el continen- 
te del futuro. 

Y en el la raza que, fundiendo en si los mejores elementos 
de la humanidad toda, y haciendose un alma, ya no nacional 
sino cosmica, construya la cultura final de la historia, en torno 
a una Metropoli en las bocas del Amazonas que se llamara Uni- 
versopolis, eje y corona de todos los pueblos, 

Y de solera racial portuguesa, lo que es legitimo si se con- 
sidera que fueron los Portugueses los primeros que se lanzaron 
a la conquista de playas y oceanos. 



LA COLONIA 



Antonio de Mendoza, el Primer Virrey.~-'Los descubtimientos. 
La Administracion.^La Mineria. 

Quiso la Providcncia quc con el triunfo del Quetzalcoatl 
cristiano que fue Cortes, comcnzasc para Mexico una era de pros- 
peridad y poderio como nunca ha vuelto a tenerla en toda su 
historia. Del hombre extraordinario que supo llevar adelante la 
obra de la conquista se puede decir como el mas cumplido do- 
gio, que era digno sucesor de las empresas y aun de los site- 
nos de Don Hernando. La gran figura del Primer Virrey Don 
Antonio de Mendoza llena una epoca* 

Tras un breve periodo de desgobierno y dificultades crpa- 
das por los gobernadores que de}6 Cortes al salir para H6n- 
duras, el Estado espanol nombro la primera Audiendia, en di- 
cfembre de 1527. 

La Espana de eiitonces, civiMsta y civilizada, no mand6 a 
las tierras acabadas de conquistar un goberaador militar a que 
hiciese mis odiosa la dominaci6n; ni siquiera al propio Cort&s le 
confio autoridad plena, sino apenas, como dice Pereyra, una 
especie de Virreynato nominal, y con encargo de seguir adelati- 
te sus exploraciones maritimas y continentales. Repugnaba a 
la gente libre y orgullosa de entonces, el tipo del general que 
manda por la raz6n de que triunfd en la guerra, pues el triunfo 
guerrero s6lo es razdn de mando para los pueblos sometidos, 
envilecidos. El mando se Jo di6 la gran Administra?ci6n espa- 
nola de la epoca al grupo de magistrados que compotiian el Tri 
bunal de la Primera Audiencia, Nuno Beltran de Guzman, Juan 
Ortiz de Matienzo, Diego Delgadillo, Alonso de Parada y Diego 
Maldonado. Algunos de estos Oidores murieron antes de tomar 



167 



168 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

posesi6n; trcs de ellos gobcrnaron y fracasaron. Sustituidos en 
seguida, Mexico vi6 llegar por fin al gobicrno a dos hombres 
eminentes: El Obispo de Santo Domingo, don Sebastian de Fuen- 
carral y Don Vasco de Quiroga, nombrado mas tarde Obispo 
de Michoacan, en donde se revelo como educador eximio. Es- 
tos dos hombres dice Pereyra ' prepararon la obra de Men- 
doza, junto con otra fuerza moral de primera importancia, la del 
Primer Obispo de Mexico, el franciscano Juan de Zumarraga. 

Dar el principal obispado a un fraile de santa vida, dice 
Pereyra, encerraba un plan politico. Ese plan era de Cortes y 
de los conquistadores. Qtorgar los puestos eclesiasticos a reli- 
giosos. de buena vida y ejemplo, era la unica manera de ganarse 
a los indios para la conversion. En el capitulo sobre educacidn 
publica se mejnciona algo de la labor de Zumarraga. 

Lo que por el momento queremos hacer notar es que em- 
pezaron a venir de Espaiia hombres de primera para la impor- 
tantisima labor de crear un pais? que habia, de ser nucleo del Im- 
perio de Ultramar. Se.cpntab^ al efecto, con una capital como 
Mexico, que era ya la ciudad de mayor poblacion entre las de 
habla espanola de la epoca, Mas o menos doscientos mil habi- 
tantes contaba Mexico cuando Madrid tenia unicamente cien 
mil. 

En la capital, como en todo el resto del pais, Cortes ha- 
bia de ser el iniciadpr de toda grandeza. Con su genio de fun- 
dacbr de Imperios, Cortes did a la dndad nueva los rasgos que 
todayia hoy conserva. Y las sucesivas administraciones espano- 
las hicieron en ella mas dejo que ha,cian por Madrid, segun hoy 
mismo puede verse cqmparando la arquitectura de ambas ciuda- 
des. Construidas por la misma epoca las dps, hay inas riqueza, 
mas tono imperial, en los edificios de la capital de la Nueva 
Espafia, que en los de la Madrid cortesana* 

, Y el progreso no se limitaba a lo material; tambien triunf a- 
ban las practicas humanas y las instituciones cultas se consoli- 
daban. Asi, por ejemplo, siendo todavia Cortes Capitan Gene 
ral, llegaron a la Nueva Espaiia cedulas reales prohibiendo la 
esclavitud de los natives y ordenando que fuesen todos tratados 
como "vasallos libres", igual que los de Castilla. No Ileg6 a 



LA COLONIA 169 

cumplirsc del todo esta cedula porque ya se habian constunado 
rcpartimicntos entrc los mas poderosos conquistadores, el prin 
cipal de ellos el repartimiento de Cortes que se opuso a la me- 
dida; pero quedaba sentado el principio "en la ley. Contra una 
esclavitud de hecho y no de derecho fue mas tecil a los misio- 
neros desarrollar sus campanas ardientes, y en la mayor parte 
de los casos, victoriosas, en favor de los indios. Cabe recordar al 
respecto que el iniciador del sistema de encomiendas fue Co- 
l6n, que, como se sabe, padecia de avaricia y tenia espiritu ne- 
grero. For otra parte, no se podia prescindir de algun sistema de 
trabajo colectivo. La tarea obligatoria de la Rusia comunista, se 
traduce en una gran encomienda en que la masa trabaja en be- 
neficio de los militares y los bur6cratas, por medio de Coercio- 
nes que no le piden nada a los metodos de la Colonia; no carecen 
los del Soviet, ni de los perros amaestrados para destrozar a 
]os profugos, y que los espanoles por desgracia usaron contra 
los indios. No tratamos, por supuestc, de defender el sistema 
de la encoroienda, sino de explicarlo como medida de emergen- 
cia y como abuso que se considerd necessurio para impulsar el 
trabajo de las minas especialmeilte. Sin el trabajo forrado, e] 
indio se babria aislado y la prganizacidn de la vida econ^roica 
de la Colorna se habria retardcido* De todos modos, es justo ob- 
servar que los mismos espatfioles; que crearoh el sistema de en 
comienda, en seguida, antes de que nadie los obligara a dfflo, 
protestaron de su crueldad y empezaron a combatirlo. Y 5i se 
compara la encomienda mas cruel con el modo como hacian tra- 
bajar a sus eisclavos, tanto aztecas como tlaxcaltecas, ya como 
tamemes, ya como siervos de la gleba, todavia se tendra que 
reconocer que el indio mejor6 con la conquista. 

La politica de escoger para el gobierno de la Nueva Es- 
pana hombres casi santos comienza cgn Ja Segunda Audiencia. 
De suerte que el Virrey Me^doza ^ya no tuvo sino que continuar 
el programa iniciado por los Oldores y llevar adelante las ins- 
trucciones que traia de Madrid. Pero la ejecucion de tan vas- 
ta empresa demandaba extraordinarias capacidades y una rec- 
titud inflexible. 



170 BREVE HISTDRIA DE MEXICO 

Desccndia Mcndoza dc ilustrc linaje; uno de sus abuelos 
era el celebre poeta, el Marques de Santillana, Su hermano Die 
go Hurtado de Mendoza escribi6 la "Historia del Levantamien- 
to de los Moriscos". Su hermana Dona Maria de Padilla fue 
heroina de Toledo en el levantamiento de los comuneros. No 
formaba parte Mendoza de esa aristocracia vasalla que mas tar- 
de habria de prostituir la administracion. No debia su posici6n 
a servicios personales prestados al Monarca como cierta noble- 
za de Camara, sino a servicios prestados al Estado, en condi- 
clones de igualdad con el Rey. Los Reyes de la epoca estaban 
habituados al lencjuaje altanero de los subditos, como cuando 
el Cardenal Cisneros se acaloro en discusion con la Reina Isa 
bel y esta reclame: "jMirad con quien habliiis!" Y Cisneros 
repuso: "Hablo a la Reina de Espana, un punado de polvo co 
mb yo". 

Grandes fueron las facultades otorgadas al Virrey, "por 
encima de Capitanes Generales y de Gobernadores y Adelan- 
tados y para que todos obedezcan y cumplan sus mandatos" 
dice la provision respectiva. Expresamente qued6 establecido que 
Corts quedaba sujeto a la autoridad del Virrey y uno de los 
primeros encargos de este fue, ^pedir cuentas a Cortes y ha- 
eerie el censo de sus esclavos". Las principales instrucciones de 
Mendoza eran: Informar sobre el estado de la propagacion de 
la fe; hacer censo de las vidas y ciudades. tapfeo de indios co 
mo de espanoles; estudiar el problema de la tribtitacion, y, si 
era posible, aumentar m tasa, delbiendo pagar con trabajo per 
sonal en las minas, los que no pudieren hacerlo en especie. Res- 
pecto de la ciudad de Mexico se le encomendo la fortificara a 
efecto de consolidar la conquista; asimismo. se le orden6 foxti- 
ficar a Veracruz y mejorar su puerto, 

Desde su desembarco empezo Mendoza a poner en obra sus 
instrucciones, deteniendose en Veracruz para disponer lo nece- 
sario* Recibido en Mexico con pompa real, por una sociedad que 
ya era dispendiosa y amiga del lujo, &. sin embargo, di6 ejem- 
plo.de porte modesto y vida consagrada a las exigencias de la 
administraci6n. Con rectitud ejemplar resolvi6 las cuestiones pen- 
dientes. Y no se limito a consolidar lo ya ganado, sino que to- 



LA COLONIA 171 

mo en seguida bajo su direccidn, la obra dc las cxploracioncs por 
los territorios del Norte. 

Cortes y Nuno de Guzman habian llevado exploradores es- 
paiioles hasta las riberas del rio Yaqui, ei^Sonora^Por el nores- 
te, la Florida seguia siendo tierra incognita. Pinfilo Narvaez, 
despues de fracasar contra Cortes, habia regresado a Espana 
y de alii organiz6 una expedici6n a la Florida. Tras de muchas 
peripecias y sufrimientos quedo deshecho Narvaez. Cabeza de 
Vaca, que lo acompaiiaba, consum6 la increible hazana de atra- 
vesar los territorios que hoy son Texas y Nuevo Mexico para 
ir a dar a Sinaloa donde las gentes de Nuno de Guzman lo apre- 
saron con sus dos acompanantes y lo mandaron a Mexico. Los 
in formes de Cabeza de Vaca entusiasmaron a Don Antonio de 
Mendoza, que comision6 a Fray Marcos de Niza para que ex- 
plorase hacia el Norte, partiendo de Culiacan, donde se hallaba 
a la sazon. Del relato de Cabeza de Vaca y las noticias vagas 
que mando Marcos de Niza, surgio la leyenda de Cibola y las 
Siete Ciudades, que tanto sedujo la imaginaci6n de la epoca. 

ALVAR NUftEZ CABEZA DE VACA (1) 

Uno de los mas interesantes ejemplares de humanidad que 
ban pasado por territorio mexicano es este Alvar Nufiez Ca 
beza de Vaca. Descendia de abolengo que data del siglo doce. 
Martin AlJbaja, fundador de la estirpe, coloc6 un crlineo de va- 
ca como jg^al, en uno de los pasos de la sierra en la guerra 
contra Jo moros, salvando asi los e|6rcitos del Rey de Navarra: 
de alM su apodo. 

Nacio Alvar NuSez Cabeza de Vaca en Jerez de la Fron- 
tera por el ano de 1487. A los dieciocho anos se alist6 para el 
servicio en Italia y estuvo en la batalla de Ravena. Particip6 en 
la revolucion de los comuneros^ y a la derrota de estos perma- 
neci6 varios anos en la obsoiridad. En 1527 vivia en Sevilla y 
fue nombrado tesorero de la expedicion de Narvaez a la Flo 
rida. Gazaba fama de honrado, valeroso y bueno. Al llegar Nar- 



(i) Tomamos esta relacion del libro de Carlos Castaneda, Our Cathotic 
Heritage in Texas. 1936. 



172 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

vaez a Cuba comisiono a Cabeza de Vaca para quc fuese a 
obtcner provisiones a Trinidad. Alii lo cogi6 un huracan quc 
acabo casi con. el puerto; los dos navies quc llcvaba quedaron 
deshechos. En novicmbre de 1527 lo recogio Narvaez. Despu&s 
dc costear a Cuba, otro huracan arrojo a los expedicionarios a 
tierras de Florida. El 25 de abril de 1528 Narvaez entro a la 
Bahia de Tampa y tomo posesion de la tierra en ncmbre de 
Espana. Explorando tierra adentro, no hallaron sino penalida- 
des agravadas por la hostilidad dc los indios. 

Con el objeto de ganar la tierra de lo$ apalaches, Narvaez 
tornd la decision malaventurada de mandar la flota por la costa 
y de internarse con su gente. Cabeza de Vaca parece haberse 
opuesto a esta decision. Lo desafio entonces Narvaez dicicndo 
que "si tenia miedo podia irse con los de la flota*'. Repuso Ca 
beza de Vaca que "antes de ser tachado de timido preferia 
arriesgar la vida y salvar asi su honor". 

Una de la$ mujeres dc la expedicion pronostico el mal fin 
de la empresa, asegurando que el adivino moro Hornachos se la 
habia revelado desde Sevilla. La flota partio a cargo de un tal 
Carvallo. Cien hombres y diez mujeres casadas iban en los na- 
vios. La mujer adivina advirtio a las mujeres que dejaban mad- 
do en tierra, que se apresuraran a tomar otro esposo porque 
nunca volverian a ver a los que quedaban, y al fin de conven- 
cejrlas, ella misma di6 el ejemplo, tomando nucvo m&rido. 

Los navios siguieron por la costa un ,ano, ^i^iespera de 
Narvaez, y al final de cuentas llegaron a la Nuevac^fofafpta. 

Narvaez, ansipso de; hacer algo distinguido, se interno en 
busca del territorio de los apalaches, con cerca de trescieatos 
hombres. Llegaron a ella despues de atravesar ^1 rio Swance, 
en junio de 152.8. Y en vez de oro y riquezas hallaron chozas 
miserables r por lo que hoy cs Tallahasee. En la region habia 
algunas provisiores y pocos habitantes. Los indios salvajes los 
asaltaban a menudo* En uno de estos asaltos muri6 Don Pedro, 
antiguo principe dc Tcxcoco, indio mexicano que acompanaba a 
los espanoles en su aventura. Se enfermo Narvaez y dcsalenta- 
dos todos llegaron a la Bahia de Apalaches en busca de los 
navios. 



LA COLONIA 173 

Al no hallar rastro de ellos dccidieron fabficar embarcado- 
nes, pero carecicndo de madera, de clavos y hcrramicntas, no 
pudieron hacer sino unas canoas de cucro dc vcnado. Con las 
camisas improvisaron vclas y con ccrdas dc las colas dc los ca- 
ballos, cables. En trcs barcas asi improvisadas sc rcpartio la 
gente, Narvaez iba en la mejor. Siguiendo la costa llcgaron a 
Mobila donde les fue imposible hacer desembarco a causa de 
la hostilidad de los naturales. Siguieron navegando hasta la de- 
sembocadura del Mississippi. Alii la corriente los alejaba de 
tierra. El viento separo los navios. En la costa se advcrtian pre 
paratives hostiles de los indios. La barca de Cabeza de Vaca se 
quedaba atras, por lo quc pidio a Narvaez, que llevaba buenos 
remeros, que lo auxiliase. Narvaez declar6 que "habia llegado 
el momento de que cada quien se salvase como pudiese". El ham- 
bre, la scd y la fatiga tenian postrados a los navegantcs. 

Vicntos y mareas los arrojaron por fin en un punto de la 
costa pr6xima a Galveston. Arrastrandose, llegaron a una ca- 
nada donde hallaron scmbrado maiz, y agua* Para calentarse, 
encendicron fuego. A corta distancia vjeron una aldea indige- 
na. Al amanecer los rodearon los indios examinandolos con ou- 
riosidad y dandoles alimentos. Extrayendo de la ar^ia su bar- 
co r dccidieron seguir adelante rumbo a Panuco, pero cstaban ya 
sin fuerzas para remar; el frio les producia calambres. Se halla- 
ban, dice la relacion del mismo Cabeza de Vaca "desnudos co 
mo cuando nacieron". Naufragos cayeron otra vez en la costa. 
Volvieron los indios y al verlos en aqucl estado 44 comenzaron a 
lamentarse con tal sinccridad quc su ulular dur6 media tora y 
se cscuchaba a distancia tf . 44 Y era raro dice Cabeza de Va 
ca ver a cstos hombrcs salvajes aullando como brutos a con- 
secuencia de nuestros infortunios", 

Los acompanantes de Cabeza de Vaca, que habian estado 
en Nueva Espana, temian que los indios los apresasen para lle- 
varlos al sacrificio. Pero Cabeza de Vaca les hizo confianza y 
pidi6 a los indios que los llevaran a su pueblo. Esto lo hicieron 
los naturales con buena voluntad y aun les dedicaron fcstejos. 
Alii mismo supieron los espanoles que otro grupo de la embar- 
caci6n de Dorantes sc habia salvado, en dias anteriorcs, en la 



174 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

misma costa de Galveston. Pronto se reunieron estos con los de 
Cabeza dc Vaca. 

No desistian de su empeiio dc dirigirse a Nueva Espafia, 
que ya denominaban "tierra de Cristianos". Pero no pudferon 
reparar la embarcacion y se quedaron en Texas todo el invier- 
no. Sumaban en total los naufragos alrededor de ochenta per- 
sonas. Pronto los indios se cansaron de regalarles alimentos y 
el hambre comenzo a torturarlos. Algunos de ellos, dice la re- 
lacion, "cayeron en el canibalismo". Los indios, entonces, qui- 
sieron matarlos, Una epidemia aparecio entre los naturales y 
no falto quien culpara de ella a los recien llegados. Pero Ca 
beza de Vaca explico que tambien muchos espanoles habian 
muerto de la peste. Entonces exigieron los indios que los espa 
noles los curasen. "Y nos hicieron doctores dice Cabeza de 
Vaca, sin haber pasado examen". Ante la amenaza de que 
los dejaran sin alimentos, Cabeza de Vaca se decidio a hacer- 
la de curandero. Pasaba las manos sobre los enfermos y echan- 
doles el alimento rezaba con sinceridad, Padre Nuestros y Ave 
Marias. "En seguida, haciendoles la seiial de la cruz, dejaba que 
el Dios misericordioso hiciese al resto". jCon sorpresa advertia 
que muchos curaban de esta manera! 

Los indios de la isla Malhado bajaron en el Otono a co 
mer ostiones. Los espanoles habian sido repartidos entre dis- 
tintas tribus en condicidn de verdade^os esclavos. Cabeza de 
Vaca se hallaba tan enfermo que se creyo no sobreviviria, Un 
grupo encabezado por Dorantes logro embarcarse rumbo a Pa- 
nuco. Cabeza de Vaca quedo practicamente abandonado. Un 
aiio paso con los indios de Malhado. Le trataban con brutali- 
dad. Pero le permitian ausentarse en cortas excursiones. Lo que 
lo indujo a ejercer de comerciante ambulante, haciendo trueque 
de conchas de mar, plantas medicinales, ocres para pintar el 
rostro y flechas. No se decidia, sin embargo^ a alejarse defi- 
nitivamente, **porque queria rescatar a un cristiano, Lope de 
Oviedo, que aun quedaba en la isla de Galveston". 

Por fin, a los seis anos de permanecer en la region* Cabe 
za de Vaca marcho con Oviedo atravesando el Rio Brazos, el 
San Bernardo y el Caney. En la llanura encontraron unos in^ 



LA COLONIA 175 

dios que les echaban Icxlo en la cara, pero les infonnaron que 
por alii habian pasado los de Dorantes y que otros espanoles 
habian sido muertos por los indios. En una de sus jornadas ha- 
llaron a Dorantes y fue ese ^-dice Cabeza "uno de los dias 
mas felices de nuestras vidas",. Escapando a los indios llega- 
ron a la region del Rio Grande o Rio Bravo, Alii uno de los 
espanoles, Castillo, euro a los indios de unas jaquecas y, en 
recompensa, les dieron a comer carne de venado, por lo que 
"dieron las gracias a Dios cuya nierced y favor aumentaban ca- 
da dia". 

Al cabo de muchos meses, cambiando de tribu, llegaron a 
la zona de Del Rio, La fama de Cabeza de Vaca como curan- 
dero corria entre los indios. Tomando hacia el norte pasaron 
por lo que hoy es San Antonio. En algunos lugares los red- 
bian con festejos, Regresando por el rumbo de Del Rio, Cabe 
za de Vaca tuvo que practicar una operation quirurgica, extra- 
yendo la punta de una flecha del cartilago del corazon de un 
indio. 

Caminando hacia occidente llego Cabeza de Vaca a Pre 
sidio, hoy Paso del Norte. Acompanaban a Cabeza de Vaca d 
espanol Castillo y el moro negro Estebanillo. Siguieron lo que 
hoy es Socorro, de Nuevo Mexico. Y entraron a Sonora. En 
Culiacan los recogieron las autoridades y los enviaran a Mexi 
co, donde, como ya se ha visto, Cabeza de Vaca logro intere- 
sar al Virrey Mendoza en Ia3 exploraciones de la Quiribia* 

La carrera de Cabeza de Vaca, sin embargo, comenzaba 
apenas, De regreso en Espana pidio concesion para volver a 
Florida, pero esta habia sido dada a Hernando de Soto. Resuel- 
to a volver a America obtuvo, por fin, el mando de una exps- 
dicion que practice exploraciones en el Rio de la Plata. Figu- 
ro por el Paraguay en conspiraciones y combates, y en cadenas 
regres6 a morir a Espana, siempre esforz^do y bondadoso. Un 
noble representative del espanol de la epoca heroica del Nue 
vo Mundo, . 



176 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

NURO DE GUZMAN 

En cambio, Nuno de Guzman fue un destructor que la ma 
la fortuna llevo a presidir la Primera Audiencia. Abusando en 
ella de su autoridad inicio conquistas de territorios que ya esta- 
ban conquistados, como Michoacan. Otros realmente los descu- 
brio aunque despues de asolarlos. 

El Rey de Michoacan, Calzontzin, amigo y aliado de Cor- 
ts, se habia bautizado. Al acercarse Nuno de Guzman a Tzint- 
zunzan, la capital tarasca, Calzontzin salio a recibirlo con gran* 
des halagos. A pesar de eso, Nuno de Guzman, poco despues, 
lo mand6 prender, le exigi<5 tesoros y se lo llevo prisionero hacia 
el Norte 

En Cuitzeo, despues de veneer a los indios de la region que 
le opusieron resistencia, Nuno de Guzman dividio a su gente 
mandando al capitan Chirinos hacia el Oriente y dirigiendose 
el con rumbo de Tonala, La expedici6n de Chirinos paso por 
Zapotlan y llego a lo que hoy es Lagos y en seguida a Zaca- 
tecas, que hallo desde entonces, regi6n pobre y poco poblada. 

Qtra expedicion al mando de Onate siguio la ruta de la 
costa del Pacifico. Un hermano de Onate fund6 a Guadalajara. 
Para llegar a Etzatlan, punto donde debian reunirse todos con 
Guzman, hubo de atravesar Onate con su escasa gente una zona 
tan pedregosa y llena de bosques y peligros que los naturales, 
"asombrados de aquel esfuerzo, ya no se atrevieron a resistir 
a los espanoles". Sigui6 adelante Onate por Ixtlan para descu- 
brir que ya se le habia adelantado por aquel rumbo, Francisco 
Cortes, un primo del Conquistador* Incorporandose Onate a 
Nuno de Guzman, siguieron todos juntos hasta Santiago Ix- 
cuintla, donde el cacique los recibid generosamente. Cerca de 
alii fundaron la capital de provincia que todavia hoy se llama 
Compostela, Desgraciadamente, el arrojo de aquellas tropas lo 
deshonraba Nuno de Guzman con sus abusos entre los pueblos. 
Tanto es asi que su pa^so por los territorios que habia pacificado 
Francisco Corts, provoc6 una sublevaci6n de los indios. Cen- 
tenares de pueblos perecieron incendiados sin motivo alguno, 
aunque la mayoria de estos incendios eran resultado del heibito 



LA COLONIA 177 

guerrero de los indios que acompanaban a los espaiioles en sus 
expediciones, a los que no siempre podian dominar, siendo tan 
reducido el numero de los peninsulares. 

Combatiendo a cada paso y atravesando rios crecidos, lle- 
g6 Nuno de Guzman a Acaponeta, que hallo muy poblada. Des- 
pus de cometer sus acostumbradas depredaciones, se dirigi6 
hacia el Norte y fundo a Culiacan. Alii supo Nuno de Guzman 
que Cortes se hallaba de regreso en Mexico y decidi6 presen- 
tarse el tambien a la capital donde ya lo esperaba el juicio de 
residencia que lo obligo a trasladarse a Espana. Chirinos qued6 
encargado de continuar hacia el Norte y en su avance descu- 
bri6 los restos del naufragio de la expedicion que Cortes habia 
enviado a California. El rio Yaqui fue quizas el limite de las 
conquistas de Oiiate y su gente. 

En resumen, al llegar Mendoza a Mexico, el pais se halla 
ba ocupado ya y dividido como sigue: 

Gobernaba a Guatemala el Adelantado Don Pedro de Al- 
varado; a Yucatan el Adelantado Don Francisco de Montejo; 
en la Nueva Espana gobernaba la segunda Audiencia y en Nue- 
va Galicia, Nuno de Guzman. La Florida se hallaba todavia sin 
dominar y sus limites eran indeterminados. 

A la salida de Mendoza, el reino habia crecido por el Nor 
te, pero lo que es mas importante, la dorninaci6n espanola se 
habia creado un sistema, se habia hecho perdurable. 

LA ADMINISTRACION 

Las primeras ordenanzas de Mendoza fueron para 4< el buen 
trato de los indios que trabajaban en las minas". Tambien regla- 
ment6 la fabricaci6n del carb6n vegetal con el objeto de evitar 
talas inmoderadas de los bosques. Fundo una orden de caballe- 
ria reservada a los indios principales que fuesen "honrados y 
buenos cristianos". Ordeno que ya no se aplicase la marca de 
hierro a los indios. Establecio un Colegio de Indios en Tlaltelol- 
co. Inici6 la formacion de las naos o galeones para la conducta 
del oro directamente a La Habana y Espaiia. Inicio el cultivo de 
la rnbrera y el gmsano de seda. Dicto leyes para moderar el lujo, 



178 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

el dcspilfarro de los ricos de la capital, reglamentando el USD de 
la seda y brocades. 

Entre las amarguras de la carrera de Mendoza estuvo la 
necesidad de suprimir una rebelion de negros. Se habian intro- 
ducido estos en numero considerable procedentes de las Anti- 
lias. Eran apreciados porcme se afirmaba que *'un negro hacia 
el trabajo de cuatro indios". Segun parece, aprovechando que 
la capital se hallaba escasamente guarnecida, proyectaron al- 
gunos negros un golpe de mano en el cual confiaban los ayu- 
darian los indios. Denunciada la conspiracion, hubo una matan- 
za general de negros. En seguida se obtuvo de la Corona una 
cedula de que ya no se introdujesen negros en Mexico. 

EL REAL DE MINAS 

Toco a Mendoza la gloria de ver aparecer el real de mi 
nas, como institucion economica regular y basica . del pais nue- 
vo. Los conquistadores de la Nueva Galicia fueron los descu- 
bridores de las principales minas de Zacatecas a Guanajuato. 
"El conquistador de indios 'dice Pereyra (Mexico. Hist, de 
la America Espanola) dejaba el campo y le sucedia el con 
quistador gambusino, fundador de reales". 

El real era el campamento en que se establecian y fortifi- 
caban los mineros, armados de barretas para perforar la roca y 
de arcabuces para defenderse de los indios merodeadores. Za 
catecas, Proano. Fresnillo, Nieves, Sombrerete, San Martin, 
Nombre de Dios y Durango, surgieron de 1546 a 1563. Una ins- 
cripcion ha conservado "la emocion de los descubridores de mi 
nas": "Ano de 1540 dia de la Natividad de Nuestra Senora, 
encontre estas minas de Zacatecas, yo Joanes de Tolosa, y el 
ano de 1548, dia del Senor San Sebastian, yo, Baltasar Termi- 
fio de Banuelos, en estas minas, etcetera ... se descubrio la 
veta de San Rerjiabe, que fue la primera veta de plata que se 
descubrio... etc.' r Casos semejantes ocurrian por los desiertos 
del Norte y por el Sur. En el coraz6n de la Nueva E$pana se 
desataba tambien la fiebre minera con la explotacion de Taxco r 
Sultepec, y Temascaltepec en 1549, y en 1551 con la de Jacala 



LA COLONIA 179 

y el Encino de Pachuca. En 1549, se descubri6 la veta de la 
Luz, en Guanajuato, y entre 1571 y 1578 se encontraron la 
Barriga de Plata de Guadalupe y la Purisima de Catorce. 

Y como para consumar el exito de todos estos descubri 
mientos, Bartolome de Medina ideo el procedimiento de beneficio 
de patio que transformo la industria de la mineria en el mundo. 
Los reales de minas debian ayudar al proceso de ocupacion del 
norte del pais, por Nuevo Leon y Coahuila, Chihuahua y Nue- 
vo Mexico, Pronto Mexico se convertiria de pais desconocido 
de la Historia, en uno de los emporios del mundo* El destino 
mexicano qued6 ligado a dos aventuras: la de las conquistas y 
los descubrimientos de tierras y la de las bonanzas de la mine 
ria. En el caracter de los habitantes quedaria tambien impresa 
una condicion, a la vez arrojada e irreflexible, audaz y fatalis- 
ta segun conviene al que vive situaciones aleatorias y riesgosas. 
El tono heroico de la vida, se acentuaba con la evidencia de 
que interviniendo un poco el azar, podia el hombre levantarse 
a las mayores alturas del poderio, la riqueza y la farna, o bien 
podia hundirse en la mas negra miseria, conio tanto conquista 
dor en desgracia, como tanto minero en bancarrota. Se hizo en 
aquel momento Mexico un centre de las artes, las ciencias, los 
descubrimientos tecnicos, como el sistema de patio, y todo por 
virtud de cierta ley segun la cual, vemos que la prosperidad 
atrae a una regidn a los mefores de cada generaci6n, a los aven- 
tureros mas esforzados, a las capacidades mas despejadas. Asi 
se sucedieron en America las bonanzas nacionales del Mexico 
de Don Antonio de Mendoza; la California de la primitiva ocu 
pacion yankee, el Klondike de Alaska. 

Pero antes que los emporios modernos anglosajones, Me 
xico fue el emporio latino de la mineria del mundo, a donde 
acudian COH los espaik)les> peritos italianos, Franceses, irlande- 
ses, holandeses, alemanes. En Mexico se fonno de esta suerte 
la generaci6n de tecnicos de la mineria que mas contribuyera al 
desarrollo de las exploteiciones metalurgicas de la America del 
Sur* Pues en lo de adelante, el mexicano seria ante todo, mi 
nero. Minero por el oficio y por el alma entusiasta de lo aza- 
foso y ambiciosa de boato y grandeza. 



180 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

La mision, que era a la vez tcmplo y unidad de cultivo y 
escucla; el presidio militar, que era garantia guerrera y la mi- 
na que improvisaba riquezas, he ahi las tres unidades de la 
organizacion nacional durante la Colonia. De las dos primeras, 
ha q tied a do un simbolo en la plaza de cada pueblo, a saber: el 
cuartel y la Iglesia. El Municipio, por su parte, nos recuerda 
las libertades tradicionales de Castilla y el poder civil que s* 
sostenia con el tribute de las minas. 

VAZQUEZ DE CORONADO 

A fin de tomar posesion de la ciudad de Cibola, que Mar 
cos de Niza aseguraba haber visto a distancia, el Virrey Men- 
doza comisiono al nuevo Gobernador de la Nueva Galicia, Fran 
cisco Vazquez de Coronado, para que tomase el mando de una 
expedicion formal. Tanto era el entusiasmo despertado por esta 
empresa, que Mendoza pens6 ponerse en persona al frente de 
los descubridores. Por fortuna, a la postre el Virrey se conform6 
con llegar hasta Compostela para despedir a su lugarteniente 
Vazquez de Coronado. Tambien Cortes solicit6 dirigir la empre 
sa, y habiendose opuesto el Virrey, de su peculio flet6 tres 
buques, que partiendo de Acapulco se dirigieron a las costas del 
Norte, al mando de Francisco de Ulua. 

La expedici6n de Coronado salio de Compostela con rum- 
bo a Culiacan, en marzo de 1540, Acompanaban a Coronado los 
religiosos Marcos de Niza y Juan de Padilla y muchos hom- 
bres prominentes de la Colonia. Llegando por lo que hoy es Ari 
zona y Nuevo Mexico, pasaron los expedicionarios grandes apu- 
ros a causa de la escasez de viveres. En Cibola no hallaron sino 
casas de dos o tres pisos, pero muy pobres. Un indio apodado 
El Turco insistia en que, camino adelante, se hallaba Quiribia. 
De esta provincia se contaba que era tan rica, que el Senor de 
ella dormla la siesta bajo un arbol de cuyas ramas pendian cam- 
panitas de oro* Se hablaba de un rio muy ancho y surcado cons- 
tantemente por grandes canoas con distintivo de aguilas de oro. 

Inmensas llanuras fu^ todo lo que se hall6, y en ellas tri- 
bus nomadas, pobres y poco numerosa-s, y por ganado unas va- 



LA COLONIA 181 

cas y toros del tipo quc llamaban cibolos y quc eran natives de 
la regi6n* Dcjar cstablccida la cxistcncia de csta vasta regidn 
geografica fue todo el fruto dc la costosa expedition, de la cual 
regreso Coronado para ya no fiqurar ms. 

El religiose Juan de la Padilla se qued6 por el nuevo te- 
rritorio con el proposito de evangelizar a los indios. pero a po- 
co fue muerto a flechazos por los barbaros. Algunos companeros 
suyos, atravesando por Texas, lograron regresar por el rumbo 
de Panuco, 

La expedition naval de Cortes produjo el fruto de haber le- 
vantado la primera carta geografica de los mares occidentales 
de Mexico. 

LA MUERTE DE ALVARADO 

En ausencia de Vazquez de Coronado, habia quedado de 
Gobernador de Nueva Galicia el licenciado Perez de la Torre. 
Y ocurri6 a fines de 1538 una sublevacion de indios, en la pro- 
vincia de Xochitepec, que pronto se extendio por toda la co- 
marca. En uno de los primeros combates contra los sublevados 
qued6 muerto el Gobeniador De la Torre, y le sucedi6 Don 
Crist6bal de Qnate, uno de los capitanes de Nuno de Guzman 
y compaiiero de sus descubrimientos. Calmada por el la prime^ 
ra insurrection, a poco estalld otra mis temible, que redujo de 
pronto a los espanoles a la sola ciudad de Guadalajara. Antes 
de que llegara de Mexico el auxilio necesario, se presento en 
el puerto de Navidad, Pedro de Alvarado, el antiguo capitan 
de Cortes y Adelantado de Guatemala. Se dirigia con mas de 
once navios a explorar la California. Requerido para que diese 
auxilio, desembarc6 con sus tropas, llegando a Guadalajara el 
doce de junio de 154L Cpn su habitual arrogancia, desoy6 las 
advertencias de Ofiate y se Ianz6 con poca gente al asalto de 
Nochistlan. Tan aventuarado era el paso, que Onate, hombre 
prudente, sali6 detras, para socorrerlo en caso necesario. Y en 
efecto, fu& rechazado Alvarado con grandes perdidas. Cuando 
se retiraba, acosado por los indios, el caballo de uno de sus 
soldados rod6 afrastrando a Alvarado a un barranco. Alii, mal 



182 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

herido, se quite las ropas con las insignias del mando y se las 
puso a un soldado, a fin de que los indios no se dieran cuenta 
de que habia caido el Capitan* Los hombres de Onate recogie- 
ron al Conquistador hecho pedazos, echando sangre por la bo- 
ca. Le preguntaron que le dolia y dijo: "El alma; llevenme a 
donde la cure con la resina de la penitencia. . . " Poco despues 
murio en Guadalajara, el extraordinario caudillo. La sublevacion 
concluyo con la llegada del Virrey Mendoza, al frente de un 
ejercito. En la represi6n, un hombre tan humano como era Men 
doza, tuvo que recurrir a procedimientos brutales. Y fue esta la 
mas seria de todas las insurrecciones ocurridas despues de la 
conquista, y la ultima importante. 

De regreso de Compostela, hasta donde llego en misi6n pa- 
cificadora el Virrey fundo la ciudad de Valladolid, hoy Mo- 
relia. 

Con los buques de Alvarado organizo Mendoza una explo- 
racion por el Pacifico. La mando Juan Rodriguez Cabrillo que, 
rodeando la peninsula de la Baja California, puso a uno de los 
cabos de la costa, el Cabo Mendocino, en honor del Virrey. Si- 
guio adelante hasta lo que hoy es San Diego de California y 
regreso a Nueva Espana en abril de 1543. 

Por tierra y por mar avanzaba, segun se ve, el ansia de 
posesion y descubrimiento de los espanoles. Nunca hubo afios 
mas fecundos para la geografia del planeta. 

EL TRATO A LOS INDIOS . 

La Administracion tambien mejoraba. A poco de haber re- 
gresado Mendoza de la Nueva Galicia, Heg6 a Mexico el liqeji- 
ciado Tello de Sandoval, como Visitador y encargado de pro- 
midgar las Nuevas Leyes sobre libertad y buen trato de los in 
dios. Ya el Papa Paulo Tercero, en su Bula de 1537 f habia 
reconocido la personalidad de los indios, al declararlos aptos 
para recibir los sacramentos, entre ellos el matrimonio con es 
panoles. Las consecuencias de esta disposicion fueron trascen- 
dentales, pues dejaban legalizado el mestizaje. Y con ello se 
evito que en el mundo espanol se produjese un sistema de se- 



LA COLONIA 183 

paracion de castas, como el que aun tienc divididos a los an- 
glosajones en el Norte. Las Nuevas Leyes que promulgo Tello 
eran el resultado de las gestiones hechas por los misioneros, en 
defensa de los indios. Fray Antonio de Montesinos, desde que 
el hijo de Colon creo el sistema de repartimientos de indios en 
Santo Domingo, se habia pronunciado en contra. Y un celebre 
sermon que pronunciara contra los abusos de los conquistado- 
res, se hizo bandera de los partidarios del trato humano para 
los naturales. Las Nuevas Leyes, dadas en Barcelona el 20 de 
noviembre de 1542, prohibian que se les vendiese o se les im- 
pusiesen trabajos penosos, contraries a la salud; establecian pe- 
na de muerte para el que llevase indios contra su voluntad a 
la pesca de perlas. Y prevenian que se moderasen los reparti 
mientos ya existentes y que no se hiciesen mas en el future. A 
los indios que los conquistadores habian llevado a Espana se 
les dio permiso de regresar. 

Encontraron estas leyes gran oposicion en Mexico, donde 
el partido de los encomenderos era poderoso; las mismas 6rde- 
nes religiosas vacilaron ante el disgusto general de los propie- 
tarios, pero la lucha continue empenada, Mendoza procure me- 
diar. Y en defensa abierta de los indios, surgieron religiosos 
como el famoso Padre Las Casas que malquistandose con todo 
el mundo, dedico su vida a la pelea por las garantias del indio. 

LA CONQUISTA DE LA OCEANIA 

La ultima y la mas trascendental de las expediciones ma- 
ritimas de Mendoza fue la que envid a *'descubrir por el Pa- 
cifico'', a cargo de Ruy Lopez de Villalobos. Se descubrieron 
entonces las islas de Santo Tomas y la Nublada, el Archipje- 
lago del Coral, el grupo de Los Jardines y la isla de Nutalites* 
los arrecifes y U isla grande a que pusieron por nombre Cesa- 
rea Karoli. La armada de Ruy Lopez se perdid, pero de}6 abierto 
el caraino de Filipinas. 

* La situacion caotica que se habia creado en el Peru, ofelf- 
go al Monarca espanol a echar mano de su mejor hombre de 
gobierno y, en consecuencia, imvito a Mendoza a que se trasla- 



184 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

dara como Virrcy a Lima, pero dejando a su clecci6n el per- 
maneccr en Mexico si lo preferia. Grande en todo, Mendoza 
eligio el puesto mas dificil y marcho al Peru. 

Dejaba a Mexico constituido, pacificado, dotado de ca- 
minos. A la ciudad le di6 puentes y alcantarillado. Y por la ex- 
tensi6n del territorio, el numero de sus pueblos y sus ventajas 
de todo genero, el Mexico de Mendoza qued6 establecido co 
mo la mayor naci6n del Nuevo Mundo. 

Despues de la gran tarea de Hernan Cortes, s6lo un horn- 
bre como Mendoza podia sucederle sin opacarse. La ascensi'6n 
de la Nueva Espana era imponente. Muy pronto Mexico fu el 
centro del comercio de los navios que llegaban del Asia. Y la 
Nueva Espan$ se convirtio en uno de los ejes del trinsito del 
mundo. 

En toda la historia de Mexico, seguramente no ha habido 
un gobernante; mis probo, mas esforzado, mas capaz, mis ilus- 
tre que Don Antonio de Mendoza, primer Virrey de la Nue 
va Espana. 

DON LUIS DE VELASCO 

Afortunados fueron los comienzos de la administracion co 
lonial. Despu&s de Mendoza, otro gran gobernante Ileg6 a Me 
xico en la persona de Don Luis de Velasco, de alto linaje cas- 
tellano. En noviembre de 1551 tom6 posesi6n de su cargo. Y 
su primer decreto fu^ para la Iiberaci6n de los indios que, espe- 
cialmente en las minas, eran tratados con extremada dureza. 
Con mis energia que Mendoza se propuso Velasco llevar ade- 
lante las Nuevas Leyes. Se calcula que ciento sesenta mil m- 
dios quedaron libres a consecuencia de las primeras medidas 
adoptadas por el Segundo Virrey de Nueva Espana. Y a los que 
le censuraban, dedic6 la c&lebre respuesta: 44 Mas importa la li- 
bertad de los indios que todas las minas del mundo". 

El impulso dado a la administraci6n por su antecesor, fu 
continuado por Velasco. En 1553 qued6 inaugurada la Uni- 
versidad. 

Para la protecd6n de los caminos, infestados de bandole- 



LA COLONIA 185 

ros, se creo el cuerpo rural llamado de la Santa Hennandad, 
que mas tarde se llamo La Acordada por el nombre del edifi- 
cio en que se estableciera. 

Sufri6 la capital una grave immdacion y Velasco hizo cons- 
truir una albarrada que la protegiese de nuevos peligros. 

Fund6 Velasco en 1555 los minerales de Ixtlahuaca y San 
Miguel el Grande de Guanajuato. 

Y una de las mayores glorias de la administraci6n de Ve 
lasco y honra de Mexico, fue que en 1564, el capitan Don Mi 
guel Lopez de Legaspi descubri6 unas islas extensas y fertiles 
que habian pertenecido en un tiempo al Reino de China y les 
puso por nombre "Islas Filipinas", en honor de Felipe Segun- 
do, que acababa de ascender al trono. Se estableci6 en las is 
las capitania independiente en Manila, pero comercialmente, y 
tambi&n durante mucho tiempo, culturalmente, las Filipinas fue- 
ron dependencia de Mexico. 

El 31 de julio de 1564 murio don Luis de Velasco, apelli- 
dado por la naci6n Padre de la Patria. Cuatro Obispos condu- 
jeron su cadaver a la Iglesia de Santo Domingo, en donde se le 
did sepultura. Y el Cabildo mando decir al Rey: "Ha causado 
pena su muerte en toda la Nueva Espana, porque con la larga 
experiencia que tenia, gobernaba con tanta rectitud y pruden- 
cia, sin hacer agravio a ninguno, que todos le teniamos en lu- 
gar de padre". 

DE LA LIBERT AD AL DESPOTISMO 

Fu una desgracia para la America que no se hubiesen aca- 
bado de constituir en naciones los diversos territorios conquis- 
tados, en la epoca en que Espana disfrutaba de instituciones b- 
berales y producia hombres de rectitud ejemplar y de caracter 
independiente, disposicion generosa* La derrota de los Comu- 
neros, que en Espana luchaban por la defensa de las institucio- 
nes democraticas tradicionales, trajo consigo la degeneracidn en 
los sistemas de gc^ierno. La conqttista y exploraci6n de Am^- 
rica la hicieron hombres que no tenian que consultar sino a sus 
propios medios y facultades. En lo de adelante, a medida que 



186 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

la administracion se centralizaba y segun pasaba el mando de 
los municipios libremente electos a los delegados, los capitancs 
generates, los oficiales de la Corona, todo cl gran empuje pri 
mitive se veria estorbado, desvirtuado. 

Carlos Quinto, que fue un tonto y un culpable, muri6 el 
21 de septiembre de 1558. Antes habia abdicado en favor de 
su hijo Felipe Segundo, de veinte anos de edad. Esta abdica- 
cion es sin duda lo mejor que hizo en su vida el Emperador 
afortunado; afortunado porque tuvo Corteses y Pizarros que le 
dieron reinos. Y fue su adbicaci6n el acto mas notable de toda 
su vida, no porque lo mejorara quien lo sucedia, sino por el 
sentido mistico que lo movio a dejar el poder que a otros em* 
briaga y la gloria que es deleznable. Retirado del mando pas6 
sus dos ultimos anos en el Monasterio de Yuste, de los monjes 
Jeronimos. La America le debe a Carlos Quinto cierta buena 
disposition para hacer justicia y el haber mandado a los mejo- 
res hombres de su epoca al gobierno de las nuevas provincias. 
Pero nunca se dio cuenta el Monarca de lo que iba a significar 
el Nuevo Mundo para Espana. Se mantuvo preocupado por la 
politica de rivalidades europeas y no fue el sino el genio de 
sus vasallos, lo que produjo el fen6meno inaudito de la conquis- 
ta, exploration y poblacion de todo un Continente, en un perio- 
do de poco menos de cincuenta anos. 

Felipe Segundo fue jurado Rey en Mexico el 6 de junio 
de 1557. Habia de ser amo terrible, pero, no obstante, justicie- 
ro. El mayor cargo que se le debe hacer es cargo que abarca a 
todo despotismo, a todo gobierno personal. Era demasiado vasto 
el reino para que todo estuviese pendiente de la orden, del tra- 
mite de una sola voluntad, una sola cabeza. Una voluntad f- 
rrea pero una cabeza mediocre, eso era Felipe II. 

Celebre es la frase de Felipe Segundo que refleja su ca- 
racter. A la muerte de Velasco habia quedado gobernando a 
Mexico una Audiencia. Las disputes de esta Audiencia con mo 
tive de una conjuracion en que se vieron envueltos los descen- 
dientes de Cortes, determine que Felipe mandase un tribunal 
de que formaba parte un tal Munoz. Cometio Munoz una serie 
de atropellos y asesinatos, hizo construir calabozos, dejo sentir 



LA COLONIA 187 

por primera vez los horrores de la tirania. El Virrey en perso 
na se dirigio a Madrid a exponer las quejas del caso. En el mis- 
mo barco salio Munoz para Espana. Recibidos ambos por Feli 
pe, al Virrey le hizo justicia; al otro le dijo: "Os mande a gober- 
nar, no a destruir". La frase no solo pinta la afectacion de Fe 
lipe; indic.6 tambien lo que serian su rgimen y los regimenes 
futuros, un doloroso fracaso, pues no se puede gobernar sin 
apego a leyes, a instituciones. Y desde que hay Monarca abso 
lute, sus delegados son tambien absolutes, y el ultimo gendarme 
es absolute. Y esto ya no es gobierno, es destruccion. 

EL CONFLICTO CON INGLATERRA 

Y a la vez que en Espana se consolidaba el despotismo, 
sobre la sangre aun caliente de los comuneros, y a medida que 
la administration se hacia lenta y formalista, en Inglaterra, un 
gran pueblo, parecido al espanol en el empuje, se desbordaba 
por los mares, avido de botin, ya que llegaba un poco tarde pa 
ra ganar las mejores tierras y no tenia tampoco el genio de los 
exploradores y conquistadores espanoles. Pero hombres libres, 
los subditos de Isabel de Inglaterra crearon un Imperio, como 
antes lo hicieran los de Espana. 

Ademas, por el fondo de la gran pugna internacional se 
desarrollaba una lucha de religion* Espana representaba el ca- 
tolicismo mas intransigente, el unico que tomo en serio la In- 
quisicion, y la Inglaterra de Isabel acaudillo la causa del pro- 
testantismo mas intolerante, el que produjo sectas tristes como 
la de los puritanos, exaltadas como los cuaqueros, proselitarias 
como la de los metodistas. 

En lo de adelante, el Nuevo Mundo estaria tambien dividi- 
do, segun las dos influencias rivales: el Catolicismo y la Refor- 
ma. Los piratas ingleses, aun sin saberlo y muchas veces sabien- 
dolo peleaban por la Reforma. Los capitanes de Esoaiia eran pa- 
ladines de la Iglesia. La lucha comenzo con los primeros saqueos 
de los puertos de Tierra Firme, el "mainland" espaSoL La pe- 
lea tuvo un gran preludio espectacular en la derrota de la In- 
vencible. Desde entonces el mar ya no fue espanol, dejo de ser 



188 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

portugues, y comenzd a ser ingles. Y el destine de America que- 
d6 marcado. Espaiia en decadencia lenta, llegaria a no poder 
protegernos, a no poder gobernarnos, y entonces estas nacio- 
nes entrarian en componendas de traici6n con el ingles, sonan- 
do hacerse libres. For desesperacion del desgobierno espanol 
caeriamos en tutelajes nuevos y surgiria el monroismo; y Me 
xico quedaria deshecho; Cuba con Puerto Rico serian presa del 
imperialismo nuevo. Todo comenzo con el desastre de la Inven- 
cible, pero mas bien visto hay que decir que comenzo con la 
derrota de los Comuneros. Pues la Espana democratica, la cas- 
tellana de rancios fueros, derroto a los moros y ocupo el Nue 
vo Mundo a pesar de los reyes. jMas tarde, todo se perdio por 
causa del despotismo y la imbecilidad de los Reyes! 

En Inglaterra el proceso interior fue siendo inverso. De Isa 
bel a la Reina Victoria, las instituciones fueron liberalizandose. 
Y el ingles llego a ser lo que en su buena epoca fuera el espa 
nol; seiior dondequiera que se hallase, o "vasallo libre" como se 
dijo cuando la libertad se mand6 hacer extensiva aun a los in- 
dios. Perdieron los espanoles sus libertades y en la pugna de la 
historia son los pueblos de mas coherente y libre ciudadania, 
los que se imponen, lo mismo en la era de Roma que en la era 
de Isabel o en la era actual. 

LA COLONIA BAJO EL DESPOTISMO 

El primer obsequio de Felipe Segundo a la Nueva Espana 
fu& el Tribunal de la Inquisicion que vino a entenebrecer el 
ambiente ya entristecido por la convivencia de indios y blancos, 
miserables y poderosos. jEn vez del catolicismo piadoso, alegre, 
fecundo de los primeros franciscanos y de los carmelitas y aun 
de dominicos como Las Casas, un catolicismo de Tribunal, una 
fe que se defiende con el terror! 

Los germenes de la descomposicion fueron desarrollandose 
lentamente: mientras tanto, era tan prodigioso el esfuerzo inicial, 
que todavia pudo Mexico mantenerse a la cabeza del Nuevo Mun 
do durante los siglos diecisiete y dieciocho. 

Uno de los primeros Virreyes de Felipe Segundo, Don 



LA COLONIA 189 

Martin Enriquez de Almanza, hizo desalojar a los corsarios in- 
glescs que se habian apoderado de la isla de Sacrificios, f ren 
te a Veracruz. Y continue la obra de expansion tan brillantemen- 
te comenzada por sus predecesores. La mas fecunda de las ex- 
ploraciones de esta epoca fue la de Francisco de Ibarra, que 
partiendo de la Nueva Vizcaya o sea Durango, fundo los rea- 
les de minas de Inde, Cuencame, Santa Barbara y San Juan. En 
seguida, en 1569, establecio el Presidio de Chihuahua, Atrave- 
sando en otra expedicion la sierra de Topia, und6 San Juan 
Bautista a las margenes del rio Fuerte, en Sinaloa, y la villa 
de San Sebastian, cerca de Chiametla. 

Fue Francisco de Ibarra, dice la cronica de Tello, citada 
por Pereyra, honradisimo caballero, muy dadivoso y afable, par- 
ticularmente con sus soldados, entre quienes repartio todos los 
pueblos de indios y con los que fueron a poblar la Vizcaya, sin 
quedarse con ninguna cosa. Las fundaciones de Ibarra se exten- 
dieron por el Oriente hasta Saltillo y por el Noroeste hasta 
Sonora. 

Por el centre del pais, el capitan Luis de Carbajal, primer 
Gobernador de Nuevo Leon, recibio el encargo de crear su rei- 
no con doscientas leguas de largo y doscientas de ancho, al 
Oriente y Norte de Nueva Galicia, y al Poniente de la provin- 
cia de Panuco. Los sucesores de Carbajal establecieron de modo 
definitive aquella gobernacion nominal, fundando a Monterrey 
en 1596. A fines del siglo dieciseis, dice Pereyra, habia poblacio- 
nes en toda la extensa linea que hoy sigue el Ferrocarril de 
Mexico a Laredo, siendo las principales: San Luis Potosi, Char- 
cas, El Venado y Matehuala. En muchas de estas fundaciones, 
la poblacion era mitad de espanoles y mitad de tlaxcaltecas, a 
quienes se trataba como a espanoles, pues se les distribuian so- 
lares, agua, semillas y acemiias para el trabajo del campo* 

En la Metropoli, Felipe Segundo quiso iniciar su reinado 
con alguna empresa digna de recordacion y, al efecto, comenzo 
los preparatives para la conquista de la Florida. Poco antes, el 
conquistador Hernando de Soto habia salido con ese fin de Es- 
parla con cerca de mil hombres y Felipe II previno al Virrey 
de Mexico que organizase para que partiese de Veracruz. Sa- 



190 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

lio De Soto, de San Lucar de Barrameda el 6 de abril de 1538. 
Una de las naves de su escuadra se llamaba la Nucva Espana. 
Al llegar a La Habana encontro De Soto la ciudad recien sa- 
queada por los franceses y se detuvo a construir un fuerte. Sus 
navios, entretanto, practicaron reconocimientos en las costas y, 
por fin, el 12 de mayo de 1539, se embarco De Soto en La Ha 
bana con trescientos caballos y quinientos infantes. Cuatro aiios 
duro aquella gente en Florida, combatiendo incesantemente y 
sin poder fundar villa alguna. Hernando de Soto murio en 1543. 
En cambio, la expedicion que fue de Mexico, haciendose a la 
vela en 11 de junio de 1559, llego en agosto a las costas de la 
Peninsula y fundo a Santa Maria de Filipinas. Don Tristan de 
Luna mando esta expedicion que colocaba a la Nueva Espana en 
papel de propagandista de la cultura. 

No habian transcurrido cincuenta anos despues de la con- 
quista, y ya nuestro pais ganaba territories. Los historiadores 
de nuestro siglo independiente, contagiados casi todos por las 
hipocritas acusaciones del extranjero, se detienen a cada paso 
a hablar de si se trataba bien o mal a los indios, como si la mis- 
ma Repiiblica no hubiese sido verdugo dc sus hijos, pero nadie 
recuerda hazanas como la de las Filipinas y como la de la Flo 
rida, que debieran ser conmemoradas anualmente. 

De los Virreyes que nombro Felipe Segundo, dos fueron 
distinguidos : Don Luis de Velasco, hijo del Segundo Virrey y 
que continue la obra de colonizacion por el Norte del pais, y 
Don Caspar de Zufiiga y Acevedo, que mando a Sebastian Viz 
caino para que tomara posesion de las costas de la Alta Califor 
nia y fundo el puerto californiano de Monterrey, en honor de 
Zuniga, que era Conde de Monterrey. 

Desgraciadamente ya no traian los virreyes las facultades 
necesarias. Felipe Segundo, celoso de mando, no dejaba gober- 
nar. Y lo que pedia a las Colonias era tributos para sus gue- 
rras de Europa y sus manias de constructor. Aun esto ultimo nos 
fue favorable, pues tambien a Mexico llego el estilo herreriano, 
derivado de Herrera, el arquitecto del Escorial, un estilo sobrio, 
f'uerte, hermoso, caracteristico del alma austera de Espana. Co- 
rresponde a esta epoca el comienzo de las grandes construccio- 



LA COLONIA 191 

nes que todavia honran a nuestra capital. Se puso la primera 
piedra dc la Catedral en 1573 y tardo im siglo en construirse, 
pero es todavia la primera Iglesia del Continente. El segundo 
Virrey Velasco fundo la Alameda. Y en 1590 se establecieron 
las primeras fabricas de Jejides^. mucho antes de que hubiera 
industria en Norteamerica. 

A la muerte de Felipe Segundo, en 1598, el impede espa- 
nol llegaba a su apogeo, porque recogia el fruto de anteriores 
generaciones mas esforzadas. Los metodos de Felipe Segundo 
habian ya envenenado el ambiente. Y tanto Espafia como las 
Colonias, empezaron a vivir tristes. 

No es posible olvidar, sin embargo, lo mas grande que hi- 
zo Felipe Segundo: sumar Portugal a Espafia. La nacion latina 
a que pertenecimos, tuvo entonces la gloria de poseer el primer 
reino en que no se ponia el sol y Mexico hallo lugar distin- 
guido entre los territories de la primera nacion de la tierra de 
entonces. 



EL SIGLO DIECISIETE 



Muy importante en el desarrollo de Mexico fue este siglo, 
pero el historiador que lo contemple a distancia, tiene que en* 
tristecerse de considerar que si la Nueva Espafia adelantaba, la 
Metropoli por la misma epoca, entro en decadencia. 

El problema de la sucesion al trono, que es el castigo del 
regimen monarquico, se resolvio durante todo este siglo y los 
siguientes, en la peor forma posible* Para tener idea de lo que 
ocurria en el gobierno de las colonias, es precise pasar breve 
revista de lo que ocurria en Espafia. Muerto Felipe Segundo, su 
heredero Felipe Tercero, casi un imbecil, incapaz de gobernar por 
si, como mal que bien lo hacia su padre, entrego el poder a Mi- 
nistros de corta categoria humana. El cuerpo burocratico, acos- 
tumbrado por Felipe a recibir ordenes para los asuntos mas pe- 
quefios, habia perdido toda iniciativa* La religion, que habia sido 
impulse creador, bajo Isabel la Catolica, bajo Carlos Quinto y 
bajo Hernan Cortes, con la Inquisicion y la tirania de Felipe 
Segundo, se habia convertido en policia y en rito. Las guerras 
de los Paises Bajos consumian los recursos de Espafia y de las 
Colonias. La escuadra estaba abandonada en beneficio de los 
piratas de Inglaterra, de Holanda y Francia. Y el nuevo Rey 
no tenia siquiera el don que tuvo Carlos Quinto, de hallar horn- 
bres de genio para encomendarles el gobierno. 

Las Cortes representatives habian desaparecido, sustituidas 
por Consejos que nombraba el Monarca mismo y le eran servi- 
les. En consecuencia, los mejores hombres se alejaban de la ad- 
ministracion. 

Cedidos los Paises Bajos, hecha la paz con Inglaterra, pudo 
dedicarse la Corte a gastar en festejos los caudales de America. 
Y el disgusto contra el gobierno empezo a ser tan grande que, 
el Padre jesuita Mariana, publico una discusi6n atrevida, sobre 



195 



196 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

fundamentos de la institucion Real, llegando hasta sugerir la le- 
gitimidad del regicidio en casos de excepcion. Dur6 veintitres 
afios Felipe III. A los diecisiete afios de edad entr6 a gobernar 
Felipe IV, el Rey que pinto Velazquez. Rodearse de literatos 
y artistas fue lo unico bueno que hizo este Rey. Pero periodos 
de florecimiento espiritual como el siglo de oro espanol, como el 
siglo dieciocho frances, no dependen del regimen monrquico; se 
producen como consecuencia de una era de paz y prosperidad y 
como brotes de la misma savia que engendro la libertad en gene- 
jfaciones anteriores. El esplendor intelectual viene despu6s de 
las grandes hazanas epicas. Y generalmente porque llega tarde, 
se encuentra con una condicion ya decaida en lo politico. De alii 
el contraste de un grupo de genios que tienen que tolerar una 
Corte depravada e imbecil, o tienen que insurgirse contra ella, 
como tantos hombres de letras lo hacen en todas las epocas. Na- 
da dice, pues, en favor de Felipe Cuarto, el hecho de que su reino 
coincidiera con Lope de Vega y Calderon, con Murillo y Ve 
lazquez, con Gongora y Cervantes* 

Lo que la Monarquia de por si hizo, mientras los hombres 
de espiritu daban gloria a Espaiia, fue perder a Portugal; me- 
terse en una guerra ruinosa con la pretension de quitar a Cata- 
luiia sus fueros. El Brasil, la India, se desgajaron en esta epoca 
de la dominacion politica y cultural de Castilla y se inicto el de- 
sastre que todavia padecemos. 

Cuarenta y cinco anos durd en el trono el tal Felipe Cuarto. 
En 1665 lo enterraron. Y por obra de los lios y las leyes suce- 
sorias dinasticas, el gobierno de la primera nacion del mundo 
vino a caer en manos de extranjeros como Carlos Segundo, un 
nino, y su madre la regente Mariana de Austria. Fue un gobier 
no que no hizo sino intrigas de Corte y malas paces con los ene- 
migos exteriores. Las cosas en Espana y en sus posesiones, re- 
conoce Alaman, llegaron al ultimo grado de miseria. El Rey 
mismo acabo creyendose hechizado. 

A la muerte de Carlos, el ultimo Rey austriaco, una des- 
gracia mayor acontece a Espana y es" la de caer bajo el dominio 
de la casa francesa de los Borbones. El rey fatuo, Luis Catorce 
de Francia, habia logrado intrigar de suerte que, el Hechizado, 
en su testamento, nombrara Rey de Espana a uno de los nietos 



EL SIGLO DIECISIETE 197 

del Rey Sol. "Vais a gobernar, dijo Luis Catorce a su nieto, 
sobre la Monarquia mayor del mundo". En realidad, el Borb6n 
viejo se anexaba esa Monarquia para sus fines de politica eu- 
ropea. Y el pueblo espanol, impotente y traicionado por los me" 
todos mismos del sistema monarquico, se dedico a lamentarse de 
la situacion, cuando no a envilecerse inventando festejos en honor 
de sucesos turbios. Empezo asi la degradacion maxima que con*- 
siste en tomar a diversion lo que se sabe es calamidad. De alii 
nos viene la costumbre funesta de las celebr-aciones oficiales de 
hechos que la dignidad personal repugna. 

Los Virreyes de la primera mitad del siglo diecisiete fueron 
en su mayoria mediocres. Lo mas notable que referirse puede 
es el intento de explorar el Japdn, realizado por Sebastian Viz-- 
caino, el descubridor de la Alta California y Fray Pedro Bau- 
tista. Mando organizar la expedici6n el Virrey D* Luis de Velas- 
co Segundo que, despus de gobernar el Peru siete anos, volvio 
a Mexico* que consideraba su patria, estableciendose en Atzca- 
potzalco. Animado del espiritu de los dias gloriosos, le pareci6 
que no habia razon para no hacer por las costas del Asia lo que 
ya se habia hecho en America, Por indicacion del Virrey, Viz 
caino partio de Acapulco en marzo de 1611 y desernbarcd en 
tierras niponas. Cuando alii se supo el objeto de su mision, los 
embajadores fueron amenazados y toda la armada tuvo que re* 
gresar al puerto de Zacatula. El intento tiene un caracter qui^ 
jotesco que merece atencioiTrespetuosa, 

Entre los que se afanaron por establecer el orden, mejorar 
la administraci6n, se menciona al Marques de Cerralvo, Don Ro- 
drigo Pacheco Osorio. Durante su gestion, los corsarios dieron 
un golpe a la marina espaiiola, capturando una flota que con* 
ducia doce millones de pesos. Captur6 el botin por las Bahamas 
el holandes Pedro Hein. A diferencia de los primeros Virreyes 
que se retiraban pobres, este sujeto se fue con tanto dinero, que 
hizo al Rey un obsequio de un joyel de oro y esmeraldas, valuado 
en trescientos mil pesos. El Rey acepto el obsequio, porque ya 
la administracidn y la dinastia degeneraban hacia el Califatb 
Turco. La vieja dignidad castellana ya no era la regla sino la 
poca verguenza de austriacos y borbones. 



198 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

El Virrey Armendariz es digno de recordacidn por haber 
organizado la armada de Barlovento, que contuvo los ataqucs de 
los ingleses que no cesaban en su codicia de los tesoros de Es- 
pana. 

El Virrey Don Garcia Sarmiento Sotomayor, Conde de Sal- 
vatierra, atento tambien al estado inseguro de los mares, mando 
fundar establecimientos en la costa de California, a efecto de 
proteger las naves de China. 

Para 1644 los conventos de frailes y monjas aglomeradas en 
la capital, eran tan numerosos, que el Ayuntamiento pidio a Fe 
lipe Cuarto que ya no se estableciesen mas porque guardaban 
desproporcion con el numero de habitantes de la ciudad. Natu- 
ralmente, el Rey no respondio. En cambio, en mayo de 1 649 hubo 
un auto de fe monstruo, en que ciento siete reos fueron conde- 
nados al ultimo suplicio. Ante un publico inmenso se les di6 
garrote y otro fue quemado vivo. Y los indios deben haber pen- 
sado que en vez de la religion de piedad que les predicaran Her- 
nan Cortes y los franciscanos, otra vez Huichilobos imperaba en 
la vieja Tenochtitlan. 

El desgobierno y las sublevaciones locales de los indios dis- 
traian la paz de sepulcro de estas administraciones nefandas. 

El Virrey Don Francisco Fernandez de la Cueva inaugur6 
la catedral, aunque todavia sin concluirla, y tuvo la dolorosa sa* 
tisfacci6n de mandar fuera de tiempo, auxilios maritimos porque 
los ingleses ya se habian apoderado de Jamaica. . . por sorpresa, 
y de San Agustin de la Florida. 

En cambio, al nacer en Espafia el Principe Prospero, la cm- 
dad de Mexico, por insinuacion del ya dicho Virrey que era 
Duque de Alburquerque, mando un donativo de doscientos cin- 
cuenta mil pesos anuales, por quince anos "para las mantillas del 
nino*'... El servilismo reemplazaba a la capacidad y el valor. 
Lo que quedaba de la antigua savia se dirigia a las fronteras, y 
gracias a ello, por el esfuei^zo varonil de los colonizadores, se 
fundaba en 1664 o en 1660, la villa de Alburquerque, en Nuevo 
Mexico, prolongandose por el Norte los dominios de Nueva Es- 
pana. 

En 1678 los piratas ingleses saquearon a Campeche y fueron 



EL SlGLO DlECISIETE 199 

rechazados de Alvarado. Sin tomar leccion de este aviso, se per- 
mitio que el dia 15 dc mayo de 1683 asaltara Lorencillo el propio 
Veracruz. Con las efemerides basta para irse dando cuenta del 
estado deplorable de la administration. 

El Conde de Galvez, Don Caspar de la Cerda Sandoval, 
merece recordacion porque hizo recorrer la costa de Texas , a fin 
de expulsar de ella a los franceses. En 1690, como los france- 
ses se hubiesen apoderado de Santo Domingo, la Armada me* 
xicana de Barlovento, llevando tropas espanolas y mexicanas 
mandadas por el Virrey, libro a Santo Domingo de la ocupad6n 
extranjera. Si la alianza de espaiioles y mexicanos hubiese con- 
tinuado, el Nuevo Mundo seria hoy hispanico. 

Felipe V, cuya gloria mayor consiste en haberse resistido a 
estar presente en tin auto de fe, porque "el Rey solo debia ver a 
los ajusticiados para perdonarlos", murio en 1746 despues del 
mal gobernaf cuarenta y siete aiios. 

EXTENSION DEL TERRITORIO 

En el siglo diecisiete credo el territorio nacional y se llenaron 
los claros que habia dejado la expansi6n irregular de muchos rum- 
bos. En Nuevo Leon se fundaron Cerralvo, Cadereyta, Sabinas. 
En San Luis Potosi, Rio Verde y Guadalcazar. 

El cdebre franciscano fundador de las misiones de Coahui- 
la, nacio en Sayula, por lo que puede considerarsele como mexi- 
cano. En 1682 fue fundada la villa de El Paso del Norte, se es- 
tablecieron familias en Santa Fe de^ Nuevo Mexico. El goberna- 
dor de Coahuila, AIonjL^^ 

Filipinas, o sea^TexasT Con ayuda del ge6grafo mexicano Don 
Carlos ~de oiguenza y Gongora, se hicieron reconocimientos ma- 
rltiraos en la Bahia de Panzacola, para erigir alii el fuerte de San 
Carlos. Ya no eran solo misioneros y soldados; tambien los hom- 
bres de ciencia mexicana colaboraron en la colonizacion. 

Una nueva orden religiosa ocupa lugar distinguido en el siglo 
diecisiete, en la tarea de la expansion de la cultura. Los jesui- 
tas, que al principio establecieron colegios para la educacion de 
sacerdotes, se lanzaron mas tarde a los territories desconocidos. 
La gran tarea de anexar California a la civilization, se debe a 



200 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

jesultas como el Padre Eusebio Kino. Nacio Kino en Trento, 
Italia, y llego al Nuevo Mundo en 1678. Cargada de sucesos 
estuvo desde entonces su vida, hasta que murio en Magdalena, 
Sonora, en 1711. Pasion de proselitario y accion practica como 
explorador, cartografo, publicista y constructor, tales fueron sus 
hechos. Sonora y la Arizona del Sur le debieron sus principales 
esfuerzos* Trabajo por la misma region el Padre Juan Maria 
Salvatierra. Las obras apostolicas y geograficas de los dos ci- 
vilizadores se narran en la Historia del Padre Francisco Javier 
Alegre y en el libro "Los Apostolicos Afanes", de P. Jose Ar~ 
teaga. 

Entre 1749 y 1753, se fundaron San Antonio de Bejar, en 
Texas, y la Bahia del Espiritu Santo. Al ocurrir la expusion de 
los jcsuitas quedaron sus misiones a cargo de dominicos y fran- 
ciscanos. La cadena de sus fundaciones abarca desde el cabo de 
San Lucas, en la Baja California, hasta el grado 31 de latitud 
boreal, por el Paraguay. 

Y todavia a fines del siglo diecisiete el Padre Junipero Se- 
rra, natural de Las Baleares, fundo las misiones de San Diego y 
San Carlos Borromeo de Monterrey, San Gabriel y San Luis 
Obispo, San Francisco de Asis y San Juan Capistrano, todas en 
California. El Padre Peri fundo en 1798 la mision de San Luis 
Rey y la obra evangelica se prosiguio hasta el primer tercio del 
siglo diecinueve. 




EL SIGLO DIECIOCHO 



No pretendemos separar rigurosamente los sucesos que co 
rrespondent a cada siglo. Felipe Quinto es ya del dieciocho y la 
situation al termino de su reinado, a mediados del siglo, habia 
variado poco. Las naves inglesas estorbaban cada vez mas el 
comercio con la Metr6poli. A tal ptmto que dejo de ser el Atlan- 
tico la ruta comercial mas prospers, y comenzp a dar mayores 
rendimientos el Pacifico, que estaba relativamente libre de cor- 
sarios. Las prohibiciones al comercio, los monopolies del Estado, 
hacian que el contrabando se desarrollase en beneficio de los 
ingleses y los holandeses. La lucha continuaba unas Veces en 
guerra declarada; otras veces por la competencia de los precios y 
el golpe de mano de la pirateria. Tan notorio llego a ser el peli- 
gro, que la primera medida importante del sucesor de Felipe 
Quinto, un tal Fernando Sexto, fue aumentar la armada espanola 
y tomar medidas para la defensa de las posesiones de Ultramar. 
En la Corte no se pensaba sino en los tributes que de Nueva 
Espana llegaban, y se habia perdido la energia indispensable 
para asegurarlos. 

Los piratas ya no se contentaban con saquear puertos. La 
importante posesion de Jamaica quedo definitivamente en poder 
de los ingleses, por tratado de 1670. 

Gradualmente Inglaterra dominaba el mar. 

Pero tanto en la Metropoli como en la capital de la Nueva 
Espana, el florecimiento intelectual era brillante y enganaba res- 
pecto del futuro. Y resulta que son siempre de segunda cate-^ 
goria estos florecimientos literarios y filos6ficos que ocurren en 
el ocaso de un pueblo. En Inglaterra, el fenomeno fue invertido. 
Alia Shakespeare es la cumbre de un desenvolvimiento que domina 
el futuro inmediato. Lo mas grande de Espana, Cervantes, es, 
al contrario, un decepcionado que se refugia en la locura para 



203 



204 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

sufrir menos con la realidad que sus ojos miran. Esto quiza ex~ 
plica que habiendo dado la Colonia hombres distinguidos, no con-* 
tase, sin embargo, con una sola figura genial. En Estados Uni- 
dos, poco despues de la Independencia, surge una generacion de 
grandes figuras universales como Emerson, Whitman y Poe. Ni 
antes ni despues de nuestra Independencia hemos tenido nosotros 
casos humanos de esta categoria. Quizas porque nos toco nacer 
de una decadencia* Nuestras naciones surgiran a la vida inde- 
pendiente como los restos de un^naufi^jgio, no como la obra de 
la virilidad y la madurez* Cada naci6n ibero-americana, si se 
exceptua el Brasil, aparece como un aborto mas bien que como 
un fruto* La madre enferma que era Espafia, no tuvo poder para 
arrojar de tierras y mares a los agentes ingleses que nos urgian 
a la discordia, y salimos a la vida obligados por los forceps de 
la intriga extranjera, antes de que el pellejo adquiriese consis~ 
tencia. 

Cada vez que surge una generacion de grandes conforme al 
espiritu, es porque va a nacer un gran pueblo o se va a producir 
una gran epoca dentro de un pueblo ya formado, Los genios del 
Renacimiento italiano anuncian la trans formacion de Europa, Los 
filosofos del siglo dieciocho, franceses, preludian el mundo mo- 
derno. El siglo de oro espanol, con todo su brillo, no trae mensa^ 
je nuevo a la Humanidad y es como resumen tardio de la mis- 
tica medieval y el Renacimiento. Muy interesante, sin duda, pero 
sin esa fuerza creadora que se apodera del porvenir para reno- 
varlo* 

Lo de nosotros, en Mexico, fue reflejo de aquel ocaso, Fui- 
mos, con todo, durante siglos, la nacion mas culta del Nuevo 
Mundo* La vida toda de la colonia poseia un refinamiento que 
no se sospechaba en el norte. El idioma de Castilla suavizado 
con el matiz andaluz, se habia difundido hasta en el seno de las 
tiribus, gracias a la labor tenaz de la Iglesia. De lo indio ya no 
quedaba huella, y los mismos indies en el traje popular y en el 
arte manual y en la danza y en la musica, se habian construido 
un alma nueva mas pr6xima al europeo que al antiguo azteca o 
al maya. De un extremo a otro de la Nueva Espana habia es- 
cuelas, bibliotecas, una Academia, una galeria de pinturas, co~ 
legios, Universidades. En arquitectura, se construia como no ha 



EL SIGLO DIECIOCHO 205 

vuelto a hacerse despus, y de ello son testimonio Mexico, Pue- 
bla, Guanajuato, todo el territorio nacional. Estilos de Eapafia, 
como el churrigueresco, que por sus afinidades manuelinas re- 
cuerda la selva de la India, hallaron en el tr6pico americano uu 
medio natural de desarrollo. El cielo despejado de Mexico, pa** 
recido al de Italia, oblig6 al uso del color en los ex*eriores f tal 
como atin puede verse en ciertas casas de Puebla y Mexico. Un 
modo particular de armonia distingue la obra mexicana, igual que 
su paisaje. 

La educaci6n publica estuvo difundida en el siglo dieciocho 
como no ha vuelto a estarlo, pues hubo parroquia en cada aldea, 
y donde habia parroquia habia escuela. Y donde ya no habia 
aldea, en las estaciones del desierto inmensuraWe, la misi6n con 
su campana congregaba a las gentes para el trabajo civilizado y 
para el estudio y el rezo. 

La destruction deliberada y sistematica del sistema colonial 
es, sin duda, el mayor dano que hemos hecho a la patria, insti- 
gados siempre por la perfidia del plan extranjero. Pero asombra 
considerar lo que habia. Unicamente en el Colegio de Indies, 
fundado por Pedro de Gante se contaban mil educandos. Y por 
todos los rumbos del pais habia colegios. Todos nuestros Insti 
tutes provinciales y los que funcionan en la capital de la Repu- 
blica, se alojan todavia en edificios que construyo la Colonia, 
dentro de los cuales, nosotros no hemos hecho otra cosa que estar 
cambiando los planes de estudio, al capricho de una politica 
gubernamental inspirada siempre en intereses ajenos a la patria. 

Ciudades tan distantes en la epoca, como Zacatecas, tuvie^ 
ron colegios formales desde 1616* En Mexico, el Colegio de San 
Ildefonso se construy6 en edificio que todavia es orgullo de la 
capital y ha servido para alojar media docena de variantes de 
Universidad republicana, desde la Preparatoria de Barreda hasta 
nuestros dias. Pero el edificio de la Institucion es el mismo que 
le di6 la Colonia. 

En todos los ordenes las instituciones de la Nueva Espana 
superaban a todo lo que habia en las otras naciones de Am&- 
rica. Y es justo reconocer que tambien en todos los ordenes, Es 
pana hizo en la Nueva Espana tanto o mas que lo que hacia en 



206 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

la Peninsula. Como que con su sentido de la grandeza perdura 
ble, el espanol no se sentia de paso en America; su posesion tenia 
raices que desafian el tiempo y sus mudanzas. 

En Michoacan, Vasco de Quiroga habia iniciado la educa 
tion tecnica de los indios, segun metodos que no han sido supe- 
rados y con resultados que todavia a la fecha se palpan. A estas 
escuelas y otras semejantes de la Colonia, debe el indio los ofi- 
cios de que vive hace siglos y que le han pernritido incorporarse 
a la civilization europea en pie de igualdad economics. Maestros 
carpinteros, herreros, ebanistas, albaniles, arquitectos, de todo es- 
to habia en las escuelas de la Colonia. De otro modo y sin las 
escuelas espanolas, el indio habria permanecido de siervo de la 
gleba y la fusion de las castas no se hubiera logrado; no conta- 
riamos hoy con una de nuestras mayores ventajas: la homoge- 
neidad racial de nuestra poblacion. 

La ley de ensenanza primaria mas antigua del pais, no se 
debe a "las luces" de la penetration extranjera. La primera ley 
que mando establecer escuelas primarias en la Nueva Espana es 
de 1783. Un poco mas tarde, en el ano de 1800, el Virrey Azan- 
za se preocupaba por la difusion de la ensenanza primaria en 
nuestro pais. 

En el dominio de la ciencia tambien el siglo dieciocho me- 
xicano es ilustre. Los primeros especialistas de la flora americana 
fueron espanoles. En Mexico realizaron estudios Sesse, Mocifio 
y Echevarria; estan estos estudios publicados en la obra "Nova 
Platarum et Mineralorium mexicanae", edicion de Hernandez en 
Roma, en 1651. 

La escuela de Minas f establecida en 1783, se mantiene hasta 
la fecha como una de las mejores del mundo, y fue fundada por 
dos espanoles, Elhuyar y del Rio, autor el segundo de una Mine- 
ralogia mexicana. Y la escuela ha contado siempre, con personal 
hispano mexicano. 

Por la misma epoca Don Antonio Alzate difundia el inte- 
res per la ciencia. Y contabamos con astronomos y geografos 
como Leon y Gama y Don Carlos de Sigiienza y Gdngora. 

En 1773 se fundo la Real Academia de Bellas Artes, para 
recoger los tesoros de toda una escuela nacional que, aunque 



EL SIGLO DIECIOCHO 207 

reflejo de la espanola, tiene merito considerable y representa el 
mas serio esfuerzo artistico de la era colonial del Nuevo Mundo. 

Vazquez y Echave, influenciados por la escuela de Sevilla, 
pintan en el diecisiete. Y en el dieciocho la production pictorica 
se enriquece con las obras de Cabrera, Rodriguez Juarez, Sebas 
tian de Ortega y el arquitecto Francisco Eduardo Tres Guerras* 

En el Teatro, la Nueva Espana dio a la Metropoli una gloria 
en la persona de Alarcon, y en la literatura descollo una poetisa, 
Sor Juana, ambos del siglo diecisiete. 

A fines del siglo dieciocho se cantaban en Mexico operas 
cuando apenas si habia teatros en Nueva York. La primera re 
presentation del Barbero de Sevilla, se dio en 1806. Y la Iglesia, 
por su parte educaba a las masas en los templos con la mflsica 
gratuita de las ceremonias del ciilto. La masa indigena y los crio- 
llos unidos, escuchaban alii misas de Palestrina y de Victoria y 
cantatas y motetes de Monteverde. El buen gusto se difundia de 
esta suerte por todas las capas de la sociedad. 

En 1693 se publico el primer periodico que hubo en el con- 
tinente, el "Mercuric Volante", y en 1728 empezd a salir 1 la "Ga- 
ceta de Mexico**. 

En cada Convento habia una Biblioteca y a la fecha nuestros 
institutes provinciales no cuentan con mejor tesoro que las bi- 
bliotecas heredadas de los conventos. 

Por desgracia, todo este esplendor era, como ya se ha dicho, 
luminaria de un ocaso. En Madrid la dinastia extranjera se ha- 
llaba al servicio de los intereses de Francia* Mucho ha sido ala- 
bado como Rey progresista y reformador, Carlos Tercero; en 
realidad su gestion interrumpe el desarrollo nativo y crea pn> 
blemas y situaciones nefastos. 



NUESTRA EXPANSION DURANTE LA COLONIA 



Se ha hecho muchas veces la rectificacion de que durantc 
nuestra incorporation al Imperio Hispanico, nunca fuimos pro- 
piamente colonias sino provincias, con derechos y privilegios re- 
conocidos por las leyes y la practica. Los Virreyes que tuvie- 
ron la funcion ejecutiva maxima, siempre vieron su poder limi- 
tado por la magnifica institution juridica que fue la Audiencia 
y por el Poder Municipal que a semejanza de la Metropoli, se 
desarrollo entre nosotros desde los comienzos de la Conquista, 
dando a nuestra vida garantias de libertad y de ejercicio demo- 
cratico, qiue hasta ahora no han sido igualados por los regime- 
nes republicanos. 

Esto explica que en la epoca llamada Colonia, Mexico no 
solo disfrutase de autonomia interior, sino que pudo desarrollar 
su actividad en el sentido de toda nation pujante, o sea, me- 
diante la expansion territorial. 

Nuestra historia, de la Independence a la fecha, ha con- 
sistido en una serie de perdidas de prestigio y de mutilaciones 
territoriales que pronto nos hicieron abdicar la position del pri 
mer pais del Nuevo Mundo, hasta la categoria presente, que ya 
no es ninguna. 

En la epoca colonial, en cambio, el proceso fue de conti- 
nuo crecimiento: desde el area reducida del Imperio azteca, has 
ta los reinos zapotecas y mayas del sur y la distante Honduras, 
visitada por Cristobal de Olid y por Hernan Cortes. Ritmo aun 
mas amplio, tuvo la expansion por el Norte, desde los reinos 
tarascos de Michoacan hasta las Misiones de Sinaloa, Sonora 
y California, por un lado, y las de San Antonio de Bejar, por 
el Oriente. No debe olvidarse que por el Norte tuvimos de li- 
mite lo que hoy es Alaska, al mismo tiempo que por el Noreste 
nuestra acci6n se extendia a la Luisiana, y existe constancia de 



211 



212 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

que soldados de origen mcxicano intervinieron en alguno dc los 
episodios de la defensa de Florida contra bucaneros y escua- 
dras enemigos. 

Casi ninguno de nuestros historiadores ha llamado la aten- 
cion de nuestros estudiantes, sobre el hecho de que fue Cortes 
el primero que sento los lineamientos del mapa nacional del 
Mexico de la Colonia, gracias a sus viajes y fundaciones, desde 
Honduras hasta el Golfo que hoy llaman de California los poin- 
settistas y bastarclos que han pretendidd borrar toda memoria de 
las hazanas del gran conquistador y civilizador, 

Menos aun, se han ocupado nuestros historiadores, de lo 
que hizo la Nueva Espana como poder casi autonomo, en los 
mares que le pertenecieron, contribuyendo a la creacion de esta- 
blecimientos y fortalezas en el Golfo de Mexico y en el Caribe 
y Las Antillas. La guerra que constantemente libramos en de 
fensa de nuestro territorio amenazado por los bucaneros, cuen- 
ta con episodios gloriosos que no registra nuestra historia ofi- 
cial ljanc<^^ 



Solo una historia mexicana, y por cierto la mejor de ellas, 
la de Don Jose Bravo Ugarte, registra este suceso, asi como el 
siguiente: "En los anos de 1774, 1775 y 1779, partieron de San 
Bias, al mando respectivo de: Juan Perez, Bruno de Zeta, Igna- 
cio Arteaga, con direccion a las costas de Alaska, a efecto de 
localizar los establecimientos de los rusos, para desalojarlos, por 
la fuerza, si era necesario. Perez explora hasta el grado 56, sin 
encontrar a los rusos y ocupa la regi6n de Nutka y la Isla de 
la Margarita, El mismo Perez entra a la Ensenada de Dixon. 
En tanto que Ezeta llega hasta el^grado 58, plantando en el lu- 
gar cruces, y por ultimo, Arteaga, con un comandante, bodega 
y cuadra, explora hasta el grado 6L En 1788, 90 y 92, repiten 
Jas expediciones para arrojar a los rusos, habiendo estado la pri- 
mera al mando de Esteban Jose Martinez y Gonzalo Gabriel L6- 
pez de Haro, que comprobaron que los rusos llevaban veinte anos 
de establecidos; se les desconoci6 la posesion y volvid a hacerse 
a nombre de Espana. La segunda expedicion al mando de Fran 
cisco Eliza, consume un establecimiento en la Isla de Nutka y con- 



NUESTRA EXPANSION DURANTE LA COLONIA 213 

tinuo las exploraciones. For convenio con Inglaterra, sin embar 
go, en 1794, la Isla de Nutka se declare libre de acceso para to 
das las potencias". 

LA CONQUISTA DE FILIPINAS 

Fue sistematicamente olvidada por los historiadores libera- 
les del Siglo XIX, llevados de su afan de ignorar la obra de la 
Madre Patria en el Nuevo Mundo, con lo que sin duda procura- 
ban congraciarse con los ingleses. 

Las Universidades norteamericanas, que tanto han hecho 
para rehabilitar el credito colonial de Espana, tambien en el caso 
de Filipinas han contribuido con un glorioso libro del historiador 
William Lytle Schurz, registrado en 1939, que todavia no alcan- 
za una traduccion a nuestro idioma, tan retrasado en materias 
culturales. Se llama, la magnifica obra: "EL GALEON DE MA 
NILA*' y dice en la primera pagina: "El primer Galeon que se 
dirigio a Filipinas, cruzo el Pacifico en 1565; el ultimo entro al 
puerto de Acapulco en 1815. Cuando la Ifnea comenzo sus via- 
jes, el Rey de las Espanas era Felipe II, y la Reina de Inglate- 
rra se llamaba Isabel Tudor. En esa misma fecha, Hernan Cor 
tes cumplio dieciocho aiios de muerto, y Pedro Menendez de 
Aviles creaba las primeras fundaciones en San Agustin de la Flo 
rida. Triste presagio fue el hecho senalado por Schurz, de : que 
el fin de la compania de los Galeones coincide con el lanzamien- 
to de Hidalgo en Mexico y la conquista de Nueva Orleans por 
virtud de la victoria de Andres Jackson". 

Desde entonces, todo fue, para nuestro Imperio, reduccion 
y retroceso, asi como avance y progreso para los ingleses y nor- 
teamericanos. Lo que habia ocurrido antes, sin embargo, basta 
para dar orgullo y lustre al mejor pueblo de la tierra, y en aque- 
lla hazana, la contribution de Mexico, despues de EspaSa, fue 
la primera. 

La linea de navegacion establecida practicamente por noso- 
tros entre Manila y Acapulco, duro en sus operaciones dos siglos 
y medio. Ninguna otra linea maritima, dice Schurz, duro tanto; 
ninguna otra requirio tanto esfuerzo ni ofrecio mayores peligros. 



214 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Docenas de barcos y millares de tripulantes, perecieron junto con 
tesoros valiosos. En la lucha de los barcos contra los asaltos de 
los ingleses, se perdieron cuatro, entre otros el Santisima Trini- 
dad, que en 1762 era el barco mayor del mundo. Nuestra supre- 
macia en el Pacifico, que de esta suerte duro dos siglos y medio, 
no significa nada para los bastardos que ban escrito nuestra his- 
toria republicana. Pero estos barcos eran, dice Schurz, para los 
pueblos de Hispanoamerica, las naves de China, o sea, los Ga- 
leones de Manila, que les traian cargamentos de sedas y especias 
y otros articulos preciosos del Oriente. Para los pueblos del 
Oriente, los navios nuestros eran los argonautas que transpor- 
taban pesos de plata acunados en Mexico y en el Peru, y que 
llegaron a convertirse en la moneda basica de aquellas costas. 
Para Espana, los Galeones eran el enlace de la Peninsula 
con Filipinas y las Molucas. 

Uno de los aspectos importantes para la civilizacion, deriva- 
do de aquellas travesias, fue el descubrimiento de la ruta d& 
regreso que, al igual que el derrotero de Colon en el Atlantico, 
contradice la teoria de que la linea recta sea la distancia mas 
Corta. Asi como Morrison senala como el secreto del exito el 
hecho de que Colon hubiera desistido de navegar en linea recta 
al Occidente, tomando al contrario una ruta muy hacia el Sur, 
fue tambien el secreto del exito en el viaje de regreso de Fili 
pinas a Acapulco, segun la ruta descubierta por el gran marino 
espanol Andres de Urdaneta, que por haber navegado primero 
hacia el Norte y mas tarde al Oriente, hasta la costa de Cali 
fornia, evito los naufragios que habian castigado en el viaje de 
regreso a los primitives navegantes. 

No es posible juzgar aquella grandeza imperial del Mexico 
de la Colonia, que enviaba tropas a Santo Domingo y a Florida 
y a las Filipinas y las Molucas, mediante barcos de guerra y de 
comercio construidos, en gran parte, en nuestros Astilleros. Los 
pobres Astilleros nacionales, que llevan un siglo sin haber cons- 
truido siquiera un barco de cabotaje. 

El libro de Schurz deberia influir en la formacion de cada 
cabeza mexicana, para levantar un tanto el espiritu nacional, que 
despues de haber sido un gigante, suele dedicarse ahora a la 



NUESTRA EXPANSION DURANTE LA COLONIA 215 

minucia de los episodios de luchas partidistas sin signification 
alguna para la cultura o con significacion de signo adverse en 
no pocos casos. 

En forma mas breve, el historiador Bravo Ugarte nos da la 
resena de las expediciones que a partir del Virreinato del gran 
estadista Don Antonio de Mendoza, partieron de nuestras costas 
con el afan de llevar la luz del Evangelic a los distantes territo<- 
rios de las especies del Oriente. Los nombres de L6pez de Vi- 
llalobos, Miguel Lopez de Legazpi y Andres Urdaneta, debieran 
ser los padrinos de las Escuelas Navales de nuestra Patria. 



EL REINADO DE CARLOS TERCERO 



Fue lo que se ha llamado el despota ilustrado. Introdujo 
progresos materiales relatives que, en general, se deben al curso 
natural de la civilization, pero que la propaganda adulatoria 
atribuye al que gobierna. En realidad, en ciertas epocas, el ade- 
lanto de la tecnica impone el progreso, aun a las naciones peor 
gobernadas. 

Carlos Tercero edific6 un tanto Madrid, y sus Virreyes la 
capital de Mexico. En cambio, se debe a Carlos III la militari- 
zaci6n del reino, la organization del despotismo que despu&s ha 
sido perenne. Comparado con el desgobierno de sus predecesores, 
resulta casi admirable que se hubiese enviado al Visitador Ulloa 
y que este redactase las "Noticias Secretas" de lo que hacia en 
America Inglaterra soliviantando a las provincias, con el pretexto 
de la Independencia, y en realidad, para desbancar a Espana. 

Lo que todo el mundo sabia y veia llego a expresarse en letra 
impresa que circulo en secreto. Inutil secreto, porque los ingleses 
publicaron el aludido informe en Inglaterra. 

En la Nueva Espana cambio Carlos Tercero el sistema del 
gobierno interior, militarizando, como ya se ha dicho, creando 
Intendentes en vez de gobernadores y subdelegados en vez de 
Alcaldes. El abuso se agravo con la practica de nombrar In 
tendentes espanoles con exclusion de los criollos, contrariandose 
la sabia politica que habia establecido Hernan Cortes, de nom* 
brar para los mas altos puestos a infinidad de caciques indios. 
A Carlos Tercero debemos, por lo tanto, el inicio de odio de 
castas, el comienzo de la desintegracion de la fuerte unidad de 
la Colonia y eso que pretendia unificar, pero las medidas de uni- 
ficacion del despotismo son siempre artificiales y forzadas, y par 
lo mismo, deleznables, 

A Carlos Tercero se debe tambien la expulsion de los je* 
suitas (1767) que, si, como se ha dicho, conspiraban contra l, 

219 



220 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

hacian bien, puesto que pretendian librar a Espana de una dinas^ 
tia extranjera. El efecto de la expulsion fue desastroso para las 
Colonias y ventajosisimo para Inglaterra y los Estados Unidos. 
A tal punto que si la obra de los jesuitas en la Alta California 
y en Texas se hubiese acabado de desarrollar, quizas no hubie- 
semos perdido aquellos territorios; no se hubiesen perdido para 
el gran reino de la cultura y de la lengua de Espana, es decir, 
algo mas importante que cada una de nuestras pequenas patrias 
nacionales. Segun Alaman la expulsion de los jesuitas fue 
consecuencia de una conspiracion de los jansenistas y librepen- 
sadores franceses que amedrentaron a Carlos III, exagerando el 
peligro de supuestas conspiraciones, pero en realidad con el ob- 
jeto de debilitar el Imperio espanol que con la ausencia forzada 
de la orden de Loyola, quedo quebrantado en America. 

En su politica exterior en Europa, tambien fue un traidor 
Carlos Tercero, como lo prueba el pacto de familia a que sacrifice 
los destinos de Espafia. For salvar el clan de los Borbones fran 
ceses, perdio Espana, al concluirse la guerra por el tratado de 
Paris, todos sus territorios americanos al este de Mississippi. 
Propiamente estas tierras eran mexicanas y hubieran seguido sien- 
dolo a no ser por Carlos Tercero; por lo menos, nos hubieran 
servido de prenda y de muralla a la hora del cheque con los 
nordicos. Por los tratados susodichos perdimos tambien Terra- 
nova y derechos sobre Honduras. A pesar de estas evidencias, 
no faltan bastardos que todavia pronuncian el nombre de Carlos 
Tercero con reverencia y encomio. 

LA IGLESIA EN LA COLONIA 

Aliada desde el principio a todas las aventuras de conquis s - 
tadores y colonizadores, es natural que lentamente se fuese con- 
virtiendo en la Institution mas poderosa del Reino. Su caracter 
durable le p^rmite sumar el esfuerzo de las genera ciones. El 
celibato de sus miembros, aligera la carga de sostenimiento del 
personal y reabsorbe los bienes del individuo que no deja vas- 
tagos. No necesito la Iglesia al principio depender de Funda- 
ciones, porque las iba creando. Cada mision era taller y celula 
agricola; cada convento era casa de labor y huerto. En el co<- 



EL REINADO DE CARLOS TERCERO 221 

mienzo por lo menos, la Iglesia fue creadora dc riqueza en medio 
de la barbaric y del desierto. 

Mas tarde, la misma amplitud de las funciones que desem- 
peiiaba explica el aumento considerable de sus recursos. La ma 
yor parte de los servicios de beneficencia estuvieron encomen- 
dados a la Iglesia y casi todos los de ensenanza Una gran parte 
de los dineros de la Iglesia se empleo en la construccion de los 
conventos y templos que son hoy gala de la Republica y que 
todavia prestan servicio. Es de advertir, asimismo, que los dine 
ros colectados por la Iglesia se gastaban en Mexico y inantenian 
un personal oriundo, en su mayor parte, del pais, y en beneficio 
del pais mismo. 

"Los recursos de la Iglesia dice Pereyra eran considera 
bles, aunque no superiores al conjunto de atenciones que le im- 
ponia su situaci6n especial". 

Las fuentes de ingresos de la Iglesia eran: Los diezmos y 
obvenciones parroquiales y el producto de legados, donaciones y 
fideicomisos. Los capitales de la Iglesia se dividian en aquellos 
que administraba como banquera y las fincas riisticas y urbanas 
que administraba con fines de lucro. Habia tambien los bienes 
destinados al servicio del clero y del culto, como Iglesias y casas 
curales, y los edificios y bienes destinados a objetos de benefi 
cencia y ensenanza. 

Los diezmos pasaban de dieciocho millones de pesos en la 
ultima decada del siglo dieciocho. 

Los capitales impuestos producian cerca de tres millones de 
pesos. Las fincas riisticas urbanas redituaban un millon* 

Es deck, la Iglesia percibia veintidos millones de pesos que 
no cercenaba con remisiones al exterior. El Virreinato cobraba 
veinte millones, de los cuales solo disponia en la suma de dieci- 
seis y medio millones. El resto pasaba a la Corona. 

La orden mas rica era la de los Jesuitas. El Arzobispo de 
Mexico percibia 130,000 pesos anuales. Y curas como Hidalgo 
ganaban mil pesos mensuales. 

Nadie discute 'dice Pereyra el papel de la Iglesia como 
defensora de los indios en el comienzo de la Colonia. Pero tam 
bien, mas tarde, y ya establecida la nueva organizacion y cuando 



222 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

se plantearon los problemas de la explotacion de la ticrra con 
jornaleros, surgio en el seno de la Iglesia un movimiento de pro- 
testa contra los privilegiados y en favor de los oprimidos. Ello 
lo prueba la literatura de rebeldia que circulo en los ultimos anos 
del siglo dieciocho autorizada por prelados como Fray Antonio 
de San Miguel. 

El Estado pesaba, sin embargo, sobre el clero en forma ab- 
sorbente, a causa del Patronato* Consistia este en la facultad 
dada por el Papa, (Bula de Alejandro VI) a la Corona de Cas- 
tilla para nombrar Obispos y senalar los limites de los Obispa- 
dos* En general, el Estado, o sea el Rey, ejercitaba un poder 
absolute sobre todo el personal eclesiastico y sobre sus rentas. 

La inquisicion en Mexico tiene un aspecto favorable, y es 
que no se aplico a los indios sino a los protestantes, judios y ex- 
tranjeros que se insinuaban para la propaganda de sus doctrinas, 
y para violation de los monopolies comerciales espanoles. La Ins 
titution fue tiranica, pero los protestantes, en sus paises del norte, 
ejercitaban los mismos metodos de represion, con azotes y tor- 
mentos, la misma intolerancia en materias de religion y de nacio- 
nalidad. 

Los puestos mas altos del clero los desempenaban los espa 
noles. Los puestos del bajo clero quedaban a cargo de los crio- 
llos, mestizos e indios. 

La influencia social de Obispos y clerigos eran profunda y 
mas duradera que la de Virreyes y Gobernadores. 

EL MUNICIPIO EN LA COLON/A 

Era tan fuerte el Municipio en toda la America, que no 
bastaron las Intendencias a destruirlo. El absolutismo frances 
hallo resistencias en la vieja organizacion castellana. La vida mu 
nicipal dice Pereyra en su "Breve Historia de America^ no 
desaparecio con las Intendencias. La misma Ordenanza de Carlos 
Tercero disponia, sin duda por respeto a la tradicion democr^tica, 
que en todas las ciudades, villas y pueblos, de espanoles, o, por 
mejor decir, de criollos y mestizos, se eligiesen dos alcaldes den- 
tro del ano siguiente a la creacion de las Intendencias. Los regi- 
dores podian ser europeos, pero siempre preddminaron en los 



EL REINADO DE CARLOS TERCERO 223 

Ayuntamientos los criollos. El nucleo de la vida social era el 
Municipio. Esta institution fue la primera y la ultima dc la or 
ganization creada por la domination espanola. Cita Pereyra a 
Alberdi, el antiespanolista argentine, que dice: 

"Antes de la proclamation de la Republica, la soberania del 
pueblo existia en Sudamerica, como hecho y como principle, en 
el sistema municipal que nos habia dado Espana". Otro anties- 
panol, Sarmiento, dice: "El Cabildo de Cordoba, se mostr6 du- 
rante muchos aiios a la altura del Parlamento ingles*'. 

Esto, comenta Pereyra, parecera una hiperbole de provincia- 
no, pero por que no aceptar que algunos municipes de Cordoba 
valieran lo que el mejor de los Pares? En toda la America fueron 
los Cabildos los promotores de las mejoras materiales y de la 
cultura. 

GALVEZ, EL ULTIMO GRAN VIRREY (1765-1771) 

Se recuerda con carino a Don Antonio de Bucareli y Urzua, 
que tom6 posesion el 23 de septiembre de 177L Se le deben mu- 
chas mejoras en la capital, una administration honrada y la fun* 
dacion de un Hospicio de Pobres. En su gobierno, Don Pedro 
Romero Terreros, Conde de Regla, fundo el Monteplo que toda- 
via existe. En 1777 se construyo un Hospital de Dementes. Se 
establecio el Tribunal de Mineria y se construyo el Castillo de 
San Diego en Acapulco. 

Bajo el Virrey Mayorga, en 1779, o mas bien dicho, por ins- 
trucciones de Don Jose de Galvez como Ministro de Indias, con- 
tingentes mexicanos atacaron a los ingleses en Panzacola, a las 
6rdenes de Don Bernardo de Galvez, a efecto de ayudar a la 
Independencia de Norteamerica. Al mismo tiempo que se atacaba 
asi a Inglaterra, por el Norte, el Gobernador de Yucatan, Don 
Roberto Rivas, batio a los ingleses en Belice apoderandose de 
varias embarcaciones. Seguian, pues, las tropas mexicanas inter- 
viniendo en los asuntos del continente. Los desembarcos de ma- 
rinos eran entonces desembarcos hispanomexicanos. En vez de 
victimas, eramos senores, no s6lo en nuestra patria, tambien en 
los territories comarcanos. Galvez dio su nombre al puerto te- 
xano de Galveston, 



224 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

El Condc de Aranda reprobo estas expediciones; temia que 
el ejemplo yankee fomentara el deseo de independencia en las 
Colonias; si no hubiese estado cegado por la adhesion a un des- 
potismo dinastico, habria visto que el intereS de Espana estaba 
en quebrantar a los ingleses, que eran el enemigo fuerte. Si nues- 
tra accion imperial hubiese continuado, no habrian tenido tiempo 
los Estados Unidos de invadirnos, como mas tarde lo hicieron. 
Nos habrian hallado fuertes y bien consolidados. La expedition 
a la Florida para ayudar a la Independencia americana, es, en 
todo caso, una de las paginas gloriosas del ejercito mexicano, una 
de sus pocas hazanas en el exterior, y, por lo mismo, digna de 
encomio. 

Bajo la administration del Virrey Galvez se reorganizaron 
los presidios del Norte y se emprendio campana seria contra los 
apaches y comanches que cometian depredadones en el territorio 
norte de Sonora, Sinaloa y Chihuahua. 

El Pacifico se habia vuelto un mar disputado. En 1741, Vi- 
tus Behring descubrio para Rusia el estrecho que lleva su nombre. 
El trafico de pieles se desarrollo costa abajo. Atento al avance 
de los rusos, Galvez decidio la ocupacion permanente de la Ba- 
hia de Monterrey como base. En seguida, en 1776, fue ocupado 
y fortificado San Francisco. Mas al norte, Juan Perez establecio 
frontera en el paralelo cincuenta y cinco y exploro el estrecho 
de Nootka. En otras expediciones maritimas, Heceta, Bodega y 
Cuadra descubrieron la costa hasta los paralelos 49 y 58. Un Ar- 
teaga Ilego despues al 60, para impedir que Cook reclamase 
aquellas aguas. 

Y para evitar que los rusos se colasen mas al sur, Esteban 
Martinez fue enviado a tomar posesion de Nootka. Encontro alii 
unos barcos ingleses y los apreso. Pero en Madrid el gobierno 
reconocio a Inglaterra derechos para fundar establecimientos al 
norte de los espanoles. 

jComo siempre, la Corona nulificando, estorbando el esfuer- 
zo del espanol en Americal 

Hasta el Haiti que hoy es frances y ha sido obfeto de sno- 
bismo pictorico y artistico, estuvo bajo el dominio espanol en 
1776, que lo ocupo una escuadra procedente del Peru, a fin de 
anticiparse a los ingleses. 



EL REINADO DE CARLOS TERCERO 225 

Para defender tan vasto imperio, aparte de la marina que 
nunca basto, idearon los ministros del despota ilustrado, crear 
poderosos ejercitos de tierra. Y ya se sabe, cualquiera podia pre- 
ver jjue dichos ejercitos no Servian contra el ingles, que andaba 
embarcado, sino para prolongar indefinidamente el despotismo 
interno. Con ellos, la dinastia se armaba contra sus subditos, 
mientras el ingles continuaba despojandonos. 

En lo de adelante, nuestro ejercito ya no iria a batirse a la 
Florida o a Santo Domingo, por la expansion del Imperio, por la 
gloria de la mejor civilization; se dedicaria al papel deshonroso 
en que esta d^caido desde hace siglos, papel de verdugo de sus 
propios connacionales y al servicio indirecto de poderes extranos. 
Al servicio de Francia bajo el traidor Carlos Tercero. Al servicio 
de los Estados Unidos durante tantos y tantos gobiernos repu- 
blicanos. 

Segun Pereyra (opus, cit.) en 1804 el ejercito de Nueva Es~ 
pafia se componia nominalmente de treinta y dos mil hombres; 
ya desde entonces la organization era muy deficiente desde el 
punto de vista de la eficacia para la guerra extranjera. Y tarn- 
bien ya desde entonces, es decir desde la corruption introducida 
por los actos de tirania de Carlos Tercero, el ejercito consumia 
casi la mitad de los gastos internos. En cambio, en la buena 
epoca, en la era prosper a de la Colonia que duro dos siglos y 
medio, la Nueva Espafia no tuvo ejercito. 

El papel del ejercito aparecido en las postrimerias y en plena 
decadencia national, habia de ser opoi :rse a los insurgentes bajo 
Calleja; en seguida, traicionar a los realistas bajo Iturbide y mas 
tarde crear gobiernos y presidentes al servicio siempre de intere- 
ses extranos a la nation, contraries al bien publico y a la libertad. 

Las rentas se dividian al final del regimen hispanico en tres 
clases: Masa comun; derechos de oro y plata, alcabala, tributes 
de indios, etc.; Segunda Clase: Masa remisible a Espana: Estan- 
cos del tabaco, de los naipes. etcetera; Tercera Clase: Destinos 
particulars, que se distribuian como sigue: 

Gasto del Reino $ 16.500,000 

Situados a otras provincias americanas 3.500,000 

Remision a Espana 6.000,000 



226 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Los gastos del interior del reino se repartian como sigue: 

Presupuesto de guerra .$ 4.000,000 

Sueldo del Virrey, Intendencias, etc 400,000 

Audiencias y Tribunales 400,000 

Carceles, hospitales, pensiones 2.500,000 

Gastos de administracion, manufacturas reales, etc. . 3*500,000 

Al iniciarse el siglo diecinueve, la poblacion de Mexico era 
de seis millones, divididos en un millon de criollos, cuarenta mil 
espanoles, tres millones y medio de indios de raza pura y millon 
y medio de mestizos. 

La mejor critica del regimen colonial es la formulada por el 
espanol Abad y Queipo, Obispo de Michoacan. Con la franque- 
za habitual de los hombres de su raza, Abad y Queipo seiiala lo 
que llama las cuatro llagas de la epoca: desorden economico, 
opresion de la raza del pais, abuses administrativos y abusos del 
patronato. Calcula Abad y Queipo que la Nueva Espana contri- 
buia con una sexta parte de la renta real de la Peninsula. Con- 
tribuia, ademas, para los gastos de policia y de administracion y 
guerra y sostenia ciertas erogaciones de provincias como Manila, 
Luisiana, La Florida, Trinidad, Puerto Rico, Santo Domingo, La 
Habana, en cuyos astilleros se construia buena parte de la real 
armada con dinero mexicano. El criterio de las epocas deca- 
dentes se inclina a ver en todo esto una explotacion padecida por 
Mexico. Este punto de vista es falso y mezquino. En realidad, 
Mexico era el centro de este mundo americano antillano y de la 
Oceania. Y si en muchos casos el oro de Mexico iba rurnbo de 
aquellos pueblos, tambien hay que tomar en cuenta los enormes 
beneficios que Mexico derivaba de su papel de metropoli de se- 
mejante zona cultural. El dato estadistico nada vale si se le juzga 
aisladamente. El que Mexico enviara oro a Espana o a Manila 
no excluye, supone la realidad, o sea que Mexico recibia, en cam- 
bio, sedas y frutos del Asia, vinos, aceites, fruta y generos de 
Espana. 

Por eso el punto de vista exacto no es el del panHetista 
Abad y Queipo, que aunque poseia vision de sociologo, no dejo 
de caer en las exageraciones del polemista. El punto de vista 
exacto es el del hombre de ciencia como Humboldt y este no solo 



EL REINADO DE CARLOS TERCERO 227 

absuelve a la Colonia, sino que en estudio, el mas concienzudo 
que jamas se haya hecho, levanta a Mexico a la altura que por 
entonces merecia, entre las primeras naciones de la Tierra. (1) 

105 BUCANEROS 

Llegaron tarde los ingleses al festin colonial de America, y 
no porque no viesen desde el principio las ventajas del Nuevo 
Mundo, sino porque no podian en la epoca enfrentarse a los 
Portugueses ni mucho menos a los espanoles. Pero constante- 
mente, ingleses y angloamericanos de la costa oriental del norte 
codiciaron las tierras fertiles de la zona tropical. Desde el ano 
de 1633 vemos a los puritanos estableciendose en la isla Provi^ 
dencia. Lo que obligo al Gobernador de Cartagena, Don Antonio 
Maldonado, a combatirlos. Derrotada la expedition de Maldo- 
nado, en 1641 el Almirante Diaz Pimienta logro destruir la co- 
Ionia y trato con humanidad a los prisioneros. 

Pero los intrusos no escarmentaron. Unas veces la marina 
inglesa abiertamente y otras veces corsarios que si eran vencidos 
no tenian patria y si triunfaban obtenian sitio en la nobleza bri- 
tanica, lo cierto es que no paro la lucha durante la Colonia, lucha 
de la autoridad espanola que auxiliada por sus colonos defendia 
sus territories legitimos, y el poder naval de Inglaterra que es- 
taba en acecho de la debilidad espanola, agravada por la exten 
sion de las posesiones, el descuido, la ineptitud de sucesivas ad- 
ministraciones. 

Llena de episodios brillantes unos, terribles los mas, se pue- 
de decir que la action de piratas y bucaneros $e desenvuelve en 
torno a dos o tres grandes batallas navales. La, de la Invencible, 
que dejo quebrantado para siempre el poder de Espana; la de 
Trafalgar, en que quedo victorioso Nelson, y las de Santiago de 
Cuba y Cavite, que dieron a la escuadra de Norteamerica el do- 
minio de los ultimos mares que controlaba Espana. 

La capitana de los piratas fue la Reina Isabel. Antes y 
despues de la Invencible, ella dio el ejemplo de alentar a los 
aventureros del mar a que viviesen del botin, ya que no habian 



(i) Vease el "Ensayo Politico sobre la Nueva Espana", de Humboldt 
(1811. Paris). 



228 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

logrado descubrir las tierras nuevas y crearse en ellas reinos. En 
tiempos de Isabel una esctiadra inglesa, a las ordenes de Drake, 
consume el saqueo de Santo Domingo, Cartagena, San Juan de 
la Florida y Jamaica. Pero no dejo establecimiento colonial en 
el continente; no capture isla alguna importante. 

El Plan de instalarse de modo permanente en las zonas de 
la soberania espanola, precede de la epoca de Cromwell. El Die- 
tador hizo suyo el proyecto Tomas Gage, autor del libro ''New 
Survey of The West Indies", en que se dan los lineamientos de 
un plan para apoderarse de las Colonias espanolas de America. 
En agosto de 1654, Cromwell organize una poderosa expedicion 
naval a las Indias Occidentals que puso bajo el mando de los 
Almirantes Penn y Venable. Con tipico fanatismo de protes- 
tante declaraba Cromwell que el objeto de la invasion era "librar 
a los naturales de la dominacion de Espana y de las crueldades 
de la Inqtiisicion". 

La flota de Cromwell se aprovisiono en Barbados, que era 
ya el punto de cita de los Bucaneros de Holanda, Inglaterra y 
Francia. El nombre de bucanero es equivalente de pirata y fili- 
bustero y se aplicaba a todes los sin patria de la guerra maritima 
por las presas. En los navios de Cromwell iba en persona Tomas 
Gage, el cerebro de la arriesgada empresa y que era un dominico 
renegado. La primera posesion espanola atacada fue Santo Do 
mingo, cuyo Gobernador Meneses Bracamonte, con unos cuantos 
centenares de soldados espanoles, rechazo a toda la flota inglesa. 
Dolidos de su fracaso, Penn y Venable se dirigieron a Jamaica 
donde solo habia quinlentos hombres capaces de tomar las armas. 
En la expedicien inglesa iban seis mil combatientes, de suerte 
que les fue facil apoderarse de la isla, lo que consumaron en 
mayo de 1551. 

La derrota que Blake infiigio a la armada espanola en Te- 
nerife, en 1657, impidio la reconqtdsta de Jamaica, que se quedo 
de colonia inglesa, con grave perjuicio de.su porvenir como na- 
cion. 

Por esta inisma epoca los franceses ocuparon algunas posi- 
oones en el Caribe r pero nadie logro poner un pie en el conti- 
nente. La base de Jamaica, sin embargo, sirvio para dar impulso 



EL REINADO DE CARLOS TERCERO 229 

a la pirateria. El jefe mas notorio de las depredaciones en ticrra 
hispanica fue Henry Morgan. Lo apoyaba Modyflord, el Go- 
bernador de Jamaica, que con el compartia el botin* Como Almi- 
rante "de los Bucaneros, Morgan asalto un suburbio de La Habana 
en 1668* En el mismo ano tomo Puerto Bello, que fue saqueado. 
En seguida, con una flota de 8 navios y 180 canones y dos mil 
soldados, Morgan consumo un desembarco en el Istmo de Pana 
ma, llegando hasta la ciudad del Pacifico del mismo nombre en 
17 de enero de 167L Despues de combates sangrientos, la ciu 
dad fue ocupada y saqueada y sujeta a un fuerte rescate. Regreso 
a Jamaica Morgan despues de asolar a Panama, y para disfrutar 
junto con el botin el titulo de nobleza que le confirio su gobierno. 
En Jamaica dejo Morgan, segun dice Means en su notable libro 
"The Spanish Main", un buen numero de hijos mulatos cuyos 
descendientes llenan el valle de Yalahs. 

En 1697 y en leal combate los franceses capturaron a Carta 
gena, que fue devuelto a Espana por los tratados de paz respec- 
tivos. 

Con anterioridad nosotros habiamos sufrido las incursiones 
de los piratas, pero la energia de los Virreyes de la buena epoca 
logro ahuyentarlos de nuestras costas. Notorio entre todos fue 
Hauwkins, el inventor de la trata de negros. En mil quinientos 
treinta y nueve el primer Hauwkins desembarco su primer carga- 
mento de esclavos en el Brasil; en 1567 un hijo de Hauwkins, 
acompanando a Drake, se metio a Veracruz y con pretexto de con- 
sumar reparaciones en sus navios, se apodero de la isla de Sacrifi- 
cios. Llegaba a la sazon una escuadra espanola que conducia el 
Virrey Henriquez de Almanza. Apenas desembarco el Virrey, 
ordeno que Drake fuese atacado; en seguida los navios espanoles 
lo pusieron en fuga, le quitaron el botin que cargaba f le hundieron 
siete barcos. Despues de esto y para conmemorar como hombre su 
victoria, el gran Virrey mando fortificar a Veracruz, la Isla del 
Carmen, Acapulco y San Bias. Mexico se vio asi libre de los 
piratas durante casi un siglo. El celebre Drake tuvo que retirarse 
de nuestras costas. Regreso a Inglalerra, obtuvo apoyo y capturo 
el galeon de Filipinas en 1578, pero ya no hubo quien sonara 
con desembarcos en tierras de Mexico. 



230 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Contra la actitttd gloriosa de Henriquez de Almanza con la 
conducta miserable observada por todo el mundo en 1683, cuan- 
do el ataque de Lorencillo a Veracruz. Se esperaba en el puerto 
la Hegada de dos barcos procedentes de Caracas, cargados de 
cacao. Aprovechando esta circunstancia, Lorencillo se introdujo al 
puerto al atardecer y en la noche la poblacion se entrego al suefio 
habitual. Al amanecer las calles del puerto estaban ocupadas por 
los piratas, que en la noche habian rendido la escasa guarnicion 
de los fuertes. Bchando abajo las puertas de las casas, Loren 
cillo, con sus ochocientos hombres, capturo a los vecinos princi- 
pales; los Ikvo a todos a la plaza publica. Las casas, entre tanto, 
fueron saqueadas. Seleccionados los prisioneros, unos fueron con- 
ducidos a la carcel, otros quedaron presos en las iglesias, hasta 
que pagaron rescates crecidos. Las principales mujeres fueron vio- 
ladas. Tres dias duraron duenos del puerto los piratas. Al cabo 
de ellos, empezaron a asomar fuerzas que lentamente venian de 
la capital. Asimismo, dos buques de guerra que con anticipacion 
andaban dizque persiguiendo a los enemigos. Tranquilamente los 
de Lorencillo se retornaron a la Isla de Sacrificios para repar- 
tirse el botin y despus se retiraron sin ser perseguidos. La ma 
rina espanola, comenta Bancroft, habia perdido el don de pron- 
titud. El funcionarismo, en efecto habia vuelto ineficiente toda 
la maquinaria administrativa. 

Pero hubo algo peon se comenzo a perder el decoro. La 
ciudad de Veracruz que, indignada, debio fletar barcos de guerra 
para consumar k persecucion, la destruccion de Lorencillo, hasta 
vengar d agravio o arruinarse y perecer, no hizo que todos sus 
honibres se lanzaran al mar en expedicion punitiva; en vez de 
eso, decidio. . . celel^ar festejos. . . Se hicieron fiestas porque los 

piratas se habian retirado Hubo repiques de campanas y co- 

hetes y quizas tambien la desverguenza de algun baile con las 
deshcmradas, pero nadie juro dedicar su vida a la venganza. Al 
contraria sucedio algo todavia peor: cada ano se celebraba con 
misas, repiques y festejos, el triunfo. . . de que Lorencillo se hu- 
biese retirado satisfecho, cargado de rescates y relaniiendose con 
el recuerdo de las honras deshechas. 

Esto es lo vergonzoso. Se habia perdido la dignidad co- 



EL REINADO DE CARLOS TERCERO 231 

lectiva y se aceptaba como victoria lo que era publica verguenza. 
Y se iniciaba un habito que ha deshonrado despues a la Repu- 
blica: la conmemoracion de las derrotas mas notorias. El culto 
a la derrota, el disimulo de la propia bellaqueria y falsificar la 
gloria, he alii los vicios de la decadencia. Y tambien la corrup 
tion que en seguida contamina aun a los que escriben la historia 
de estos periodos despreciables. 

Despues de las misas en honor de Lorencillo, era natural 
que no se tuviera empacho un siglo mas tarde en colaborar con 
los ingleses descendientes de los piratas, para la destruction del 
poderio espanol, con pretexto de la Independencia; en realidad, 
para que conquistasen el dominio de los mares de America los 
anglosajones, que con razon ven en los bucaneros, los predece* 
sores del monroismo. 

INTOLERANCE Y ESCLAVITUD 

Se ha escrito la historia de la Colonia fijando la atention en 
sus lacras y nunca en sus beneficios, como que casi todo lo que 
se escribio tenia por objeto reforzar la propaganda independiente* 
Y no pretendemos sostener que no hubo abusos, que no hubo 
crimenes. Lo que urge tener en cuenta es que estos abuses y 
estos crimenes no eran exclusivos de las Colonias de Espana, La 
situation era peor en las Colonias de los ingleses* 

El famoso libre examen de los protestantes no engendraba 
la concordia sino la persecution. En 1636, William Rogers, fun- 
dador de Providence, se quejaba del dogma sanguinario de la 
persecution que regia en Massachusetts. Con emigrados y per- 
seguidos de Massachusetts se establecieron las colonias de Con-* 
necticut. 

El pacto de los viajeros del Mayflower, dice Pereyra (Opus 
cit.) era un gobierno de individuos que se obligaban a vivir de 
un modo pacifico y ordenado bajo la autoridad civil que ellos 
mismos elegian . . . pero todo elemento indocil quedaba excluido 
y padecia el destierro, la carcel, los azotes, la horca. Los cuaque- 
ros, por su parte, inspiraban terror. 

El Parlamento ingles los llamaba "gente perversa y peligro- 
sa f \ Para que la Nueva Inglaterra adoptara un regimen de 



232 BREVE HSSTOSIA DE MEXICO 

tada tolerancia fue precise que el gobierno de Londres impusiese 
su autoridad. La tolerancia se extendia a las diferentes sectas 
protestantes, pero no a los catolicos. 

El regimen de propiedad era el de los fundos extensos, lo 
que dio lugar al empleo de esclavos negros* La linea de color 
fue siempre rigurosa, pero eso no impidio que hubiese tambien 
esclavos blancos. El primer envio en este orden fue un carga- 
mento de cien nifios pobres de Inglaterra hecho en 1619 y otro 
en 1620, a los cuales se les explotaba durante largo tiempo. En 
1774 se publkaban anuncios de venta de lotes de cincuenta es 
clavos alemanes. 

La pena ptiHica sobrevivio a la declaracion de los Derechos 
del Hombre, implkita en el acta de Independencia. 



LA INDEPENDENCE 



La independencia de los pueblos amcricanos es el resultado 
de la desintegracion del Imperio espanoL Ninguna de las na~ 
ciones de America habia llegado a las condiciones de madurez 
que determinan la emancipacion como proceso de crecimiento na~ 
tural. Nuestra emancipaciQn fufr fpf^^a por los enemigos del 
exterigr. Ni estabamos preparados para ella ni la deseabamos. 
BiuMexico los diversos intentos de rebelion contra 
tigados todos por los agentes de Inglaterra y Estados 
fjnr^nrTm de In n 1 ?^^^ T^g^j^tm^ m 

cientos veintiuno, ya toda la America del Sur se habia hecho in- 
dependiente por la fuerza de las armas, a Mexico no le qued6 
otro recurso que sumarse a la desercion general. Lo que se hizo 
median te la conjuracion que acaudillara Iturbide. Para simular 
que se trataba de una aspiracion nacional, fue menester que se 
trajera como curiosidad, de las montajo^as del Sur, a uno de los 
primitivos insurgentes que ya todo el mundo habia olvidado: Don 
Vicente Guerrero. Contra la buena organizacion y lealtad mexi- 
canas, se habian estrellado las intrigas del imperialismo brita- 
nico. Nuestros heroes de la Independencia, Hidalgo, Morelos, 
Rayon, estaban olvidados cuando Iturbide nos separo de Espana r 
de acuerdo con las autoridades espanolas de Mexico* Y el hecho 
de que hoy Hidalgo, Morelos, Ray6n representen lo mas querido 
y mas puro de la epopeya nacional se debe mas que todo, segun 
ya se advierte leyendo la historia de Alaman, a la propaganda 
a la que ^ es ajeno el mtsmo elemento que nos forzo a la Inde 
pendencia^ yjios ha seguido manejando unas veces por medio de 
la violendta, jlanca, otras veces por el recurso mas peligroso de la 
fabricacion He mitos y la difusion de ideas contrarias a los ver- 
daderos intereses de nuestra patria. 

235 



236 BREVE HISTORIA I>E MEXICO 

Es cierto tambien que Espafia misma contribuyo a que noso-- 
tros no ptidiesemos ni defenderla, ni defendernos. La traicion 
comenzo en la Metropoli, gobernada por Borbones que siempre 
ban puesto en primera linea sus Intereses personales y solo des- 
pues los de los pueblos por ellos gobernados. 

El caos producido en Espafia por la invasion napoleonica 
nos dejo sin cabeza. Y el despotismo, al no permitir que haya 
mas de una cabeza, deja a las naciones y a las provincias des- 
orientadas y desamparadas en las grandes crisis colectivas. 

No se necesitaba mucha penetracion para comprender que la 
Independencia, en las condiciones en que se produjo, cuando aun 
no concluia el largo duelo de ingleses y espanoles, de latinos y 
anglosajones, tenia que dejar a Mexico a merced de los Estados 
Unidos. A la America del Sur a merced de Inglaterra. 

Los hombres de mas clara vision de la Colonia y los mas 
patriotas, como por ejemplo, el Obispo Abad y Queipo, dieron 
a Mexico por perdido y con razon, desde que se vio que era 
inevitable su independencia. 

Los ignorantes se lanzaron a la guerra de insttrreccion ins- 
tigados, enganados por agentes del extranjero rival de Espafia y 
ambicioso de conquistarnos para su propio beneficio. Desde el 
principio, la guerra se propuso destruir a los espanoles que re- 
presentaban la fuerza y la cultura del pais. De igual modo que 
mas tarde se desarrollo la lucha contra el criollo y hoy se libra 
contra el mestizo, todo a pretexto de libertar al indio; en realidad, 
para desenraizar la cultura espanola y reemplazarla con la nor- 
dica, 

Los dos pueblos mas penetrados de la influencia espanola, 
Mexico y el Peru, se resistieron a la independencia y la debieron 
a esfuerzos del exterior. Al Peru lo libertaron colombianos y ar- 
gentinos. Mexico se Kberto cuando ya no podia menos que ha- 
cerlo. Si la emancipacian hubiese sido el efecto saludable del des-- 
arrollo, es evidente que Mexico y el Peru, los pueblos maduros, 
habrian sido centros de la guerra independiente y promotores de 
ella en el resto del continente. 

Al contrario, vemos que la revolucion triunfa en los pueblos 
menos bien integrados, mas expuestos a los efectos de la penetra- 
cion extranjera. 



LA INDEPENDENCE 237 

Durante el siglo dieciocho -observa Pereyra* la situacion 
material y moral de los paises hispanoamericanos mejoro cons- 
tentamente, pero la Metropoli bajo en la esfera internacional. 
Ahora bien: los medios de defensa de este enorme Imperio es- 
taban en la Metropoli y se usaban en la Metropoli para fines 
ajenos a las Colonias. Esto explica que las Colonias guedaran 
desamparadas. A la vez su riqueza creciente era una tentacion 
para los paises dominadores. La oportunidad de la Independen- 
cia estaba en cierto modo indicada por la debilidad de la Metro 
poli, pero lo que no se vio, o lo vieron muy pocos, es que una 
vez consumada la inclependencia no tendrian medios propios de 
defensa las nuevas nackmalidades. Y quedarian, como quedaron, 
a merced de sus enemigos naturales que eran los enemigos de 
Espana. 

Sin saberlo, todos los promotores de la independencia his- 
panoamericana trabajaron para Inglaterra o trabajaron para los 
Estados Unidos. En Mexico debe haberse comprendidb el peli- 
gfo, debe haberse sentido de un modo instintivo; por eso la masa 
del pueblo no simpatizo con el movimiento insurgents y los es- 
pkitus mas claros se abstuvieron de apoyarla. En Venezuela, 
donde habia menos consist encia nacional, los mejores hombres 
del pais se lanzaron a la revolucion. 

Se ha hablado mucho de que el ejemplo de la Revolucion 
norteamericana electrizo a los pueblos de America deseosos de 
emanciparse. No cabe duda que los diversos agentes de la pro 
paganda inglesa aprovecharon este ejemplo para desintegrar el 
mundo hispanico, pero a poco que se examine el movimiento ame- 
ricano, se le encuentran diferencias fundamentales con lo nuestro. 
En los Estados Unidos nunca se.dlp al movimiento independiente 
el^sCTfctide-^e-iitfa^^3L^k^ Para "q'ue'More!^ "por ejem 

plo, fuese com^^fida^ WSEmgton, habria que suponer qtte 
"Washington se hubiese puesto a reclutar negros y mulatos para 
matar ingleses. AJ contrario, Washington se desentendio de ne 
gros y mulatos y recluto ingleses de America, norteamericanos 
que no cometieron la locura de ponerse a matar a sus propios 
hermanos, tios r parientes, solo porque habian nacido en Ingla 
terra. Todo lo contrario,. cada personaje de la revolucion nor 
teamericana tenia a orgullo su ascendencia inglesa y buscaba un 



238 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

mejoramiento, un perfeccionamiento de lo ingles. Tal debio ser 
el sentido de nuestra propia emancipacion, convertir a la Nueva 
Espana en una Espana mejor que la de la peninsula, pero con su 
sangre, con nuestra sangre. Todo el desastre mexicano posterior 
se explica por la ciega, la criminal decision que surge del seno 
de las chusmas de Hidalgo y se expresa en el grito suicida: mue- 
ran los gachupines. . . 

Ni a Washington, ni a Hamilton, ni a Jefferson, a ninguno 
de los Padres de la Independencia yankee les paso por la cabeza 
la idea absurda de que un piel roja debia ser el Presidente o de 
que los negros debian ocupar los puestos desempenados por los 
ingleses. Lo que nosotros debimos hacer es declarar que todos 
los espanoles residentes en Mexico debian ser tratados como 
mexicanos. 

La idea de que la independencia tendiera a restablecer los 
poderes del indigena, no fue idea de indigenas. La emancipacion, 
ya se ha dicho hasta el cansancio, no la idearon ni la consuma- 
ron los indios* La idea de soliviantar a los indios aparece en los 
caudillos de la emancipacion que no encontrando ambiente para 
sus planes entre las clases cultas, recurrieron al arbitrio peligroso 
de iniciar una guerra de castas, ya que no les era posible llevar 
adelante una guerra de emancipacion. Y a este cargo no escapa 
ni Bolivar, que en Colombia lanzo a los negros contra los blancos 
a lin de reclutar ejercitos. A los del Norte, semejantes proce- 
dimientos les hubieran parecido desquiciadores y lo son. 

Fue, pues, un crimen, el hecho de lanzar a los de aba|o con 
tra los de arriba, sin plan alguno de mejoramiento social, y tan 
solo para tener soldados. En realidad, la idea de poner al indio 
al frente del movimiento insurreccional fue una idea inglesa. Uno 
de los que prlmero hablaron de confederar al continente hispa- 
nico bajo el cetro de ua desceHdiente de los Incas, fue Miranda* 
Las ideas se las dieron a Miranda ya hechas sus amigos, los 
dos mayores enemigos de la obra espanola en America, o sea 
los Franceses y los ingleses. 

Si durante la guerra de Independencia de los Estados Uni- 
dos algun agitador hubiese hablado de qtie d pais nnevo debia 
ser gobernado por los piel-rofas, seguramente lo fusilan los pa- 
triotas como traidor. Entre nosotros todavia halla sonrisas quien 



LA INDEPENDENCE 239 

habla de devolver el pais a los indios* La propaganda inglesa 
bien sabia que los indios ni siquiera se darian por enterados; 
pero contaba con la ligereza, la vanidad, la estulticia de los crio- 
llos y los mestizos. Y aprovechaba ambos contra el espanol, por- 
que destruido el espanol, estos paises quedarian sin soporte etnico 
y divididos, por lo mismo, a merced de una nueva dominacion. 

Sin duda que un Mexico gobernado por indios, convertido 
otra vez en azteca, se haria presa tan facil como lo fue para 
Cortes. 

Aun suponiendo que lo indigena mereciera la restauracion, 
lo que es absurdo imaginar, es obvio que los pueblos no retro- 
ceden trescientos anos. Mucho menos en el caso de Mexico en 
que ya la raza misma, aparte de las costumbres y las ideas, se 
habia transformado. 

El desprecio de la propia casta es el peor de los vicios del 
caracter. Pero era el la consecuencia de la propaganda realizada 
por Inglaterra durante la guerra de Independencia. Mexico era 
todavia, por entonces, el pais mas poblado de America. No ha 
bia, pues, motivo para que se pusiese a regalar tierras cuando 
tantos de sus hijos carecian de patrimonio. Y contra el pretexto 
de la capacidad para el cultivo de los extranjeros sajones, pu- 
dieron abrir los ojos los seudoestadistas del partido America, los 
poinsetistas, para observar los cultivos de los indios de Xochi- 
milco a un paso de la capital, ejemplo de la mas perfecta explo~ 
tacion de hortalizas que haya en el mundo* Y procedia de ese 
feliz periodo de colaboracion estrecha de indios y espanoles que 
hasta hoy ha sido el unico tipo fecundo de elaboracion de riqueza 
en nuestro territorio* 

Pero duro tanto el prejuicio de que solo mediante la entrega 
al extranjero, el pais se haria grande, que uno de los propositos 
de las leyes de Juarez fue desposeer a la iglesia que era mexi- 
cana, para dar las tierras a sus aliados yankees. Y la politica 
agraria de Diaz no fue otra: la de las concesiones sin medida a 
companias extranferas, norteamericanas. por supuesto. Y final- 
mente, y como epilogo, la actual revolucion, que al desposeer, 
malbaratar, aniquilar al propietario mexicano, ha logrado ya que 
el cincuenta por ciento de la propiedad territorial este en manos 
de norteamericanos. 



240 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Lejos de pensar en los pactos de la conquista, el pueblo de 
Mexico simpatizaba con Espana en su lucha contra Inglaterra. 
Asi lo probo el incidente de Buenos Aires. 

La cosa grande y noble que Bustamante haya hecho en toda 
su vida de mediocre actividad prolija, es haber mandado levantar 
un monumento a los caidos en la defensa victoriosa de Buenos 
Aires contra los ingleses. No se limito Bustamante al decreto 
del monumento sino que, inspirado por un patriotismo- bien orien- 
tado y autentico, se entusiasmo tanto con la trascendental vic 
toria de los argentinos, que mando acunar una medalla para 
perpetuar la mas gloriosa accion de armas del continente latino 
y el testimonio de la fidelidad del pueblo de Mexico a la causa 
de Espana. Lamentable es que esa politica no haya encontrado 
continuidad. Es evidente que colocados entre Espana e Inglate 
rra,, entre Espana y los Estados Unidos. solo un traidor de los 
mas feos instintos. solo un hi jo de padre dudoso puede vacilar 
un instante; un deber mas alto que el patriotism, el llamado de 
la sangre, lealtad a la propia cultura y al idioma, que es forma 
del alma, obligan sin vacilacion a estar en came y hueso con 
Espana. Tal es el significado de la victoria argentina sobre los 
ingleses. Y por nuestra parte, celebrar esa victoria no era sino 
expresion obligada de nuestra lealtad a la causa grande que es 
la causa de la cultura a que se pertenece, y por encima de la 
causa pequena y accesoria, que era la guerra de Independencia 
de Espana, una guerra que podia esperar o podia perderse, sin 
qtie la totalidad de nuestra vkla colectiva padeciese, sin que uno 
solo de nuestros territories corriese riesgo, sin que nuestro des- 
tino nacional padeciese merma. 

La medalla cEe Bmstamante decia: "Siempre Fieles.- Siempre 
Unidos.^ 1838.^ ** Y uarra Alaman que en todo Mexico hubo 
regocijo, cuando triunfaron toe argentinos de los ingleses, cuando 
Espana se levanto contra los franceses. Y se hizo oferta de re- 
cursos y de voluntaario para la gtierra al enemigo comiin que 
mas tarde sugirio a Hidalgo, a Morefes, la guerra criminal, la 
matanza desleal, precisamente de los espafioies, de p^estros pa 
dres, de nuestros hermanos. Y todavia aadal^a suel^os auB por 
tmestras plazas y calles, los demagogos con eloctieBcia de mezcal 
criollo vociferando en favor de las abstracdones: M>erlBd r igual- 



LA INDEPENDENCE 241 

dad, fraternidad, mientras los agentes de la doctrina Monroe 
movian los hilos de la politica en favor de una nueva desigual- 
dad de los mexicanos enfrente de los nuevos conquistadores an- 
glosajones. La infame declaratoria de Monroe, infame de parte 
de los nuestros que la han alabado, segun la cual se nos reem- 
plaza, sin consultarnos, la soberania del 'anglosajon por la so- 
berania del europeo peninsular. 

LA DOCTRINA PERVERSA 

Que un pueblo en un momento dado de su desarrollo se se-* 
pare de su nacion matriz, es un derecho que nadie discute; que 
una sociedad cualquiera se rebele contra los abusos del despo- 
tismo, es un deber que todos recomendamos se curapla; pero hay 
veces en que el modo, las razones y las oportunidades malogran, 
corrompen los mejores propositos. La accion de nuestros enemi- 
gos naturales, los enemigos de los espanoles, logro causarnos tan- 
to dano porque se valio de los mismos que debieron advertir sus 
riesgos. Por ejemplo, el Padre Mier, que nos es presentado como 
el inspirador de los movimientos de la Independencia, desarrollo 
su propaganda en Londres t a sueldo siempre del Almirantazgo 
britanico. ^Acaso los compromisos que de esta suerte adquiriera 
lo llevaron a hacer suya una justificacion de la Independencia, 
favorable al orgullo britanico porque presentaba como liberta- 
dores a los que pocos anos antes habiamos batido como piratas? 
Afirmaba, en efecto la doctrina inglesa, que Mexico se separaba 
de Espafia porque habian sido violados los pactos de la conquista. 
^Cuales eran esos pactos? ^A quien se le ocurrio que existieron, 
y, en caso de haber existido, como es que el fenomeno de la 
independencia latinoamericana alcanzaba mejor impetu en la Ar 
gentina, donde no hubo indios que pudieran celebrar tales pactos? 
^Por que Mexico, el pais tipicamente indio, era precisamente el 
que menos entusiasmo mostraba por la Independencia, segun lo 
prueba el techo de que nunca hubo en Mexico campanas mili" 
tares comparables a las de Bolivar, a las de San Martin? El 
padre Mier no parece haberse hecho esta pregunta; su vision era 
demasiado corta y su criterio no estaba libre; habia dejado de 
ser subdito de Espafia para trasformarse en asalariado de los 



242 BREVE HJSTDRIA DE MEXICO 

enemigos de Espaiia. De otro modo hubiera visto qtie los Esta- 
dos mayores ingleses, los voluntaries de Irlanda, los navios to* 
maban el rumbo de la, Argentina porque las bocas del Plata eran 
objeto de la codicia inglesa y no la meseta mexicana. Ya desde 
entonces el buen instinto imperial de los anglosajones se antici- 
paba a la division que mas tarde se haria clara: las Antillas y 
Mexico hasta Panama eran ya zona de influencia de los Estados 
Unidos y solo la America del Sur quedaba abierta a la domina 
tion exclusiva de los britanicos. Nada de esto sospecho Mier, y 
ni siquiera supo expresar los motives decorosos de la indepen- 
dentia; la ambition de los mexicanos a regir a su propio pals 
sin intervencion de europeo ya fuesen espanoles o ingleses, y 
peor si eran ingleses. Y no solo no faablo contra el peligro in 
gles, sino qtie propago la tesis de los interventionistas tradicio- 
nales, la hipotesis de las reivindicationes indigenas que entonces 
se faatian valer contra el espanol y que despues se esgrimieron 
contra el criolo y toy se aprovedian para desposeer, para per- 
seguir al que kabla espanol sin exceptttar a los indios. Se habla, 
en efecto, de reivindicationes indigenas conK> si a la llegada de 
Cortes los indigenas hubiexan sido propietaric^, conK3 s& la pro- 
piedad y el concepto cristiano de los derechos de la persona hu- 
mana no hubiesen aparecido, pretisamente con la conquista. Ad- 
vierte con justicia Alaman que la patrana de los pactos de la 
Conquista es unkamente una imitation de los arreglos que In- 
glaterra si celebro con los inmigrantes del "Mayflower**. Como 
es natural, en dicfaos arreglos de ingkses con ingleses no inter- 
vinieron para nada k^ indk^ de Norteamerica, En todo caso, la 
analogla hubiera estado en que los descendientes de los conquis- 
tadores reclamasen al sctorano de Espana. Pero lo tierto es que 
la independentia de Nueva Espaioa la promovian los criollos y 
los espanoles de Nueva Espana, los mexkanos todos de la mas 
reciente generatidii y no para recuperar derechos usurpados de 
ningun genero. Al ocmtrario,, los descendie&tes de Moctezuma, 
asi como los <te otros mudnxs personajes de fa ^oca azteca, vman 
en Espana en calidad de nobles y se opoaian a la Independentia 
que les hacia perder sus tituk>s y stts ventajas* Lc^ qtie promo- 
vian la independentia, obs^va con razon Afaman, m> tenlan otro 
derecho sobre d suelo de Mexico que d derivado de la conquis- 



LA INDEPENDENCE 243 

ta. Tenian, ademas, podemos anadir nosotros, el derecho de todo 
el que nace en un territorio, derecho de intervenir en la forma de 
gobierno que ha de darse. Pero hablar de reivindicaciones indi- 
genas en nombre de un nacionalismo que no existio jamas es 
algo que no podia nacer de la entrana del pueblo mexicano, sino 
que le era inspirado desde afuera, como una ponzona destinada 
a envenenar su futuro. 

LA LEALTAD MEXICAN A 

Al principio descorazona pensar en el papel poco airoso que 
Mexico desempefia en el panorama general de la Independencia 
hispanoamericana. Ni figuras de renombre internacional y capa* 
cidad egregia como Miranda, el de Venezuela y Francia; ni gue^ 
rreros de genio como Bolivar, ni grandes almas como Sucre, ni 
patriotismos excelsos y esclarecidos como el de San Martin, ni 
estadistas como Santander, ni heroes de vision clara a lo Mora- 
zan; nada de esto produjo la Independencia mexicana. Nuestras 
dos figuras principales de la epoca, Hidalgo y Morelos, son ci- 
tados siempre por cortesia continental, a la zaga de k>s grandes 
libertadores sudamericanos. Y en verdad que no es posible com- 
parados coo la brillante plana mayor venezolana, o con la ge- 
neracion de estadistas que en la misina epoca did la Argentina. 
El Peru tampoco tiene heroes magnos en esta gesta y mas bien 
su Independencia se la hacen, como a nosotros, desde afuera. Y f 
sin embargo, no se puede negar que Mexico y el Peru eran los 
dos pueblos mas adelantados de la America Espanola. Por eso 
mismo, pienso yo, la intriga inglesa pudo en ellos inenos que en 
las demas naciones americanas. En Mexico y en el Psrti se^ pen- 
saba en la independencia, pero a la vez se comprendia qae BO 
eran los anos primeros del siglo el moniento mas oporttmo para 
realizarla* Los patriotas autenticos de entonces ya faabian vi^> 
la necesidad de aflojar los lazos qtie nos ligaban a Espana, pero 
eran leales o acaso pensaron, y con razon. qtie es parte de la 
soberania y condicion de una verdadera independencia, el saber 
elegir el momento mas conveniente para el pueblo que trata de 
independizarse; por ejemplo, aquel en qtie el rompimiento con el 
pais de origen puede provocar menos resentimiento. Y mny bies 



244 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

observa Alaman y observaron todos los patriotas de Mexico y 
del Peru, salvo los que estaban a sueldo del Almirantazgo brita- 
nico, que "era poco generoso pretender apartarse de una nacion 
con la que Mexico estuvo ligado por tres siglos - -una nacion 
que habia creado a Mexico, podemos decir hoy, negandole los 
auxilios que pedia en su mayor apuro y para sostener una guerra 
en la que estaba empenada la independencia de la Metropoli y 
se llevaba adelante con heroismo". Lo que mejor nos reconcilia 
con el caracter mexicano es la lista de las remisiones cuantiosas 
que se enviaron a Espana en la primera decada del siglo para 
ayudarla a combatir a Napoleon, El mismo Hidalgo, que era 
impulsado por fuerzas cuya intencion no lograba el mismo abar- 
car, tuvo siempre esta preocupacion de la lealtad dentro de las 
circunstancias, puesto que evocaba el nombre de Fernando Sep- 
timo pensando, acaso, que una vez libertada Espana de la invasion 
francesa, la Independencia vendria, pero ya no como una exi- 
gencia subterranea de los agentes anglonorteamericanos, sino por 
virtud de un arreglo civilizado con el gobierno de la Metropoli. 
A Mexico no vinieron, como fueron a Colombia, con Bolivar, 
batallones ingleses y Estados Mayores extranjeros, sin duda por- 
que el sentimiento espanol era mas fuerte entre nosotros y el 
espiritu publico se hubiera rebelado contra la intromision osten 
sible de aquellos extranjeros. No vinieron batallones, pero si 
Uegaban los emisarlos, los agitadores, los conspiradores. En este 
caracter estuvo el Padre Talamantes, peruano al servicio de los 
ingleses. 

Repetia Taiamant^ la leccion del Almirantazgo ingles; pre- 
dicaba la gtierra santa contra los espanoles, y de este modo se 
propagaba, en vez del noble anfaelo de la independencia, el bajo, 
rastr^o encoao que al hacernc^ aliados de Inglaterra en su lucha 
contra Espa&a, nc^ dejaba sin pasado a donde volver los ojos, 
sin relaciones ccm el resto de la civilizacion, y preparados j>ara 
caer, como cainM^, degamente, ba|amente, en las redes de la 
polltica imperialista de los anglosafones. 

La Independencia era iin faeefao americano que tcxios desea- 
ban y que por lo meEic^ reconocian todos como fatal* Pero en 
la manera de consumar esa independe^acia estaba todo el secreto 
del futuxo. Una independencia lograda por nc^otros mismos, sin 



LA INDEPENDENCE 



excursiones de yankees, como la de Mina, sin consejeros bastar- 
dos como los que desviaron a Hidalgo y a Morelos, se estaba ya 
logrando, se habria consumado sin necesidad de desgarrar a la 
patria con la discordia y el odio. Pero no era eso lo qtte querian 
los ingleses. Lo que ellos buscaban era echar fuera a los espa- 
noles de sus dominios de America, a efecto de dominar en seguida 
a los natives como se dominan rebanos sin pastor. Para lograr 
este fin comenzo desde entonces la politica perfida que busca 
desintegrar a un pueblo, privandolo primero de sus cabezas mas 
ilustres, despues de su aristocracia, mas tarde de la clase media, 
hasta que el proletariado, despues de una borrachera de poder 
en que se cree soliviantado a las cumbres, despierta un buen dia 
para encontrarse con que sigue de paria, pero en condiciones mas 
desesperadas y bajo el imperio de amos con quienes no Jo ligan 
ni los lazos de la sangre ni los de la tradicion, ni los de la sim- 
patia, Esto que se ve evidente en el caso de los mexicanos de 
Texas es lo mismo que ha estado incubando en todo el continente, 
y todo por que la Independencia no torao el giro patriotic de ere- 
cimiento natural que le estaban dando las Juntas Civicas, sine 
que se desvio, por inicua presion extranjera, hacia el caudillismo 
ignorante y destructor de los Morelos y los Guerrero, cuyo pro- 
grama en esencia no iba mas alia de la exigencia de matar ga- 
chupines, la consigna natural de los ingleses* 

En Mexico la Independencia no libro batallas. Propiamente 
nunca ha habido en nuestro suelo batallas, sino sangrientas heca- 
tombes de guerra civil. En vano buscara el lector de nuestra 
historia un equiyalente de los grandes episodios belicos que en 
el Sur son Chacabuco y Carabobo, Junin y Ayacucho. Por eso 
no posee propiamente nuestro ejercito experiencia guerrera en que 
fundar una tradicion, y ha tenido que recurrir, como lo veremos 
en otro capitulo, al sistema peligroso de la exaltac5n de las de- 
rrotas. Pues son, en definitiva, derrotados todos nuestros cau- 
dillos de guerra extranjera. La ufania del miliciano asi maltra- 
tado por su propia historia, ha tenido que refugiarse en las glorias 
turbias de la lucha civil. Pero concretandonos al caso de la 
Independencia, es un hecho auspkioso que no se librasen grandes 
batallas, que no hubiese grandes ejercitos y que Calleja, como 
constantemente lo repetia con toda lealtad, estuviese haciendo la 



246 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

guerra contra los caudillos de la independencia exclusivamente 
con tropas mexicanas. Y es que los mexicanos queriamos la in- 
dependencia pero eramos leaks. No queriamos una independen 
cia en beneficio de los ingleses, sino en beneficio de nuestra 
patria. For eso la nacion, en sus sectores conscientes, no siguio 
a Hidalgo, no siguio a Morelos. Debe haber parecido a todo el 
mundo sospechoso ese afan de matar gachupines y esa insisten- 
cia de redutar indios puros y negros de la costa de Guerrero, 
para echarlos sobre las poblaciones al saqueo, para destruir, que 
es lo unico que logra el lider improvisado que no tiene plan ni 
vision. 

Para darnos cuenta de la tactica de Hidalgo y de Morelos, 
tactica de los precursores del partido americano, tactica que pro- 
ducia ainistades en los Bstados Unidos y promesas de ayuda, 
como la que llevo a Hidalgo hacia el Norte, como la que movio 
a Morelos a disponer de Texas, imaginemos un caso parecido en 
otra nacion. Suponed qu-e los franceses que ayudaron a la inde 
pendencia norteamericana, en vez de encontrarse con hombres su- 
periores como Franklin, como Washington, como Hamilton, horn- 
bres que supieron aprovechar la ayuda extranjera, pero sin some- 
terse a sus fines, volviendola mas bien hacia el propio servicio, 
hubiesen recurrido en los Estados Unidos a la poblacidn mulata, 
ignorante y degradada, y, por lo mismo, predispuesta a la trai- 
cion. A estos mestizos de negro y bianco el agente frances, ene- 
migo de todo lo ingles, les habria dicho y lo habria dicho con 
raron: Devais tres siglos de estar dominados por una aristocra- 
cia de cuaqtieros Mpocritas que presumen de justicieros y helos 
aqui apoderadc^ de todas las tierras, de todas las riquezas, man- 
teniendo en esdavitud a millones y millones de negros. El grito 
de guerra ha de ser **mueran los britanicos", y cada vez que 
ocupeis un pbblado, haced fusilar a todos los subditos de Ingla- 
terra que logreis capturar. ^Que hubic^an hecho los jefes de la 
Independencia norteamericana frente a tirta propaganda de esta 
incble? |Hubleiran tardado no mas de cinco minutos para man- 
dar fusilar a los que htibiesen dsrfo oidos a propaganda semejan- 
te! ^Que hubiera hecho el profilo Wasldmgton si el capataz de 
los esclavos de sus fincas se lanza a la rebelion con el prop6sito 
de matar ingle^s? En ese mismo instante, Wellington, que era 



LA INDEPENDENCE 247 

bien nacidcv se habria sentido ingles y hubiera procurado batir 
primeio a los traidores de su sangre y despues a los agentes del 
poder opresor que era Inglaterra. Pues eso mismo explica por 
que tantos no siguieron a Hidalgo y a Morelos sino que los de- 
jaron ajusticiar, sin perjuicio de seguir trabajando por la Inde 
pendencia, sin perjuicio de consumar la mdependencia, pero ya no 
al grito canibal de "mueran los gachupines", sino conforme a la 
causa de las tres garantias, causa noble por su programa, aunque 
hubiese sido infortunada la eleccion del sujeto que debia encabe- 
zarla, el tristemente celebre Iturbide* 

Yo pregunto a los indios puros de mi pals, y a mis compa- 
triotas ya educados y despejados de la mente y el corazon: ^Ha- 
bia o no habia opresion, abuso, esclavitud secular de los negros 
en la region de America colonizada por los ingleses? Y, sin em 
bargo, que hubiera pasado si los caudillos de la Independencia 
norteamericana, en vez de guerrear contra las tropas inglesas, 
convocan a los negros, los llaman y les dicen: "Ahora a matar 
britanicos"? ^Es verdad o no es verdad que los Estados Unidos 
se hubieran vuelto una cena de negros? En vez de eso, el pals 
yankee se salvo porque sus jefes fueron desde el principio hom- 
bres de Universidad, militares de carrera, fil6sofos y estadistas 
que supieron plasmar los anhelos nacionales, en lugar de lanzar- 
los a lo desconocido, al abismo de la desintegracion colectiva* 

Acabamos de decir que otra habria sido la suerte de Mexico 
si sus lideres nacionales de la epoca de la Independencia hubieran 
tenido la categoria cultural y humana de los Franklin, los Hamil 
ton, los Adams, lino o dos tuvimos en ese periodo, que pueden 
parangonarse con los mejores de cualquier pais. El OHspo Abad 
y Queipo y el civil don Lucas Alaman. Un personaje de catego 
ria constructiva se hubiera podido desarrollar tal vez con la figu- 
ra del licenciado Verdad, Alcalde de Mexico* Pero falto inteli- 
gencia en la clase acomodada, en la clase ilustrada. Falt6 tambien 
videncia al elemento espanol de la Colonia. En vez de apoyar a 
las Juntas que procuraban la independencia pacifica y evolutiva, 
se pusieron a hostilizarlas, hicieron armas abiertamente contra los 
insurgentes, como lo hizo Yermo, el espanol energico que dd>i6 
ponerse del lado de la nacion nueva, pues tenia psira ello ener- 
gia y talento suficientes* En general, tambien la Igleaa Me- 



248 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

xicana, en vez de seguir las sugestiones luininosas de un Abad 
y Queipo, se encerro en la mas feroz intransigencia; y en vez de 
fiar en el pueblo que ella habia educado y con cuyo amor con- 
taba, se puso a resucitar la Inquisicion y recurrio al arma gastada 
del anatema. Y como tantas veces ha ocurrido despues, al con- 
vertirse en el estorbo de las tendencias renovadoras, la Iglesia 
se convirtio en el pretexto de los rencores, de los extremistas. 
Con su testarudez, con sti incapacidad para ver mas alia de la 
idea monarquica ya caduca, la Iglesia evito que la independencia 
la hicieran los espanoles y los criollos sin intervencion de las 
Logias extranjeras; sin la dinamita de los odios de raza que los 
enemigos de nuestra nacionalidad sembraban. 

Conviene insistir en estas verdades para entender lo que 
ha venido despues. 

El historiador no puede cambiar el curso de los aconteci- 
mientos, pero no por eso debe acatarlos servilmente. Ha de juz- 
garlos con varonil cnterio, distinguiendo lo que es infortunado 
de lo que es honesto y glorioso* El mayor crimen de la historia 
es revestir de oropeles sucesos que han sido la causa del atraso, 
la decadencia de las naciones. Y esto es lo que nosotros hemos 
hecho con la leyenda de la Independencia; erigir en culto y reli 
gion lo que fue yerro funesto y comienzo de todas nuestras des- 
Venturas. 

Vale mas no tener idolos que tenerlos falsos. Mas cerca de 
Dios estuvieron los israelitas que no adoraron sino la Ley, que los 
egipcios adoradores de Faraones, Bueyes Sagrados y Momias. 

La IndependeBcia debio ser, repitese en todos los tonos. Si; 
pero eso no jtisllflca que, para tacerla, se aprovechara el mo- 
mento favojrable al extranjero, cuando la patria espanola estaba 
comprometida y cuando no teniamos los medios de defender, por 
lo menos, el patrimoBio a, ctrya kerencia aspirabamos. Nuestra 
Independencia debio venir como la del Brasfl, mucho mas tarde 
y cuando fuese un adelanto, uaa mejoria, un aumento de poder. 
Y cttando de esa IndependeiKia se hubieya derivaclo una federa- 
cion de los pueblos de habla espanola, una especie de Common 
Wealth como el que hoy disfrutan las aaciones de habla inglesa. 
No falto en las Colonias de Espana qi^ien viexa claro en el caso. 
Y prueba de ello es qtie en Mexico prevalecio mucho tienipo el 



LA INDEPENDENCE 249 

punto de vista de los leales. Fueron estos todos aquellos que al 
contemplar a la Espana invadida, gritaban "Viva Fernando Sep- 
timo", aunque no lo mereciese Fernando Septimo, pero era Es 
pana lo que aquel grito representaba. Leales fueron los que 
en las Cortes de Cadiz tuvieron el vislumbre de la federacion 
iberoamericana. A todos los que asi procedieron, todavia no se 
les hace justicia. A los otros les ha sido dedicada toda nuestra 
historia, a los que gritaban "mueran los gachupines" en res- 
puesta de la seiial que les hacian los agentes de Norteamerica 
y de Inglaterra. 

Procuraremos examinar quienes fueran estos, asi como los 
precursores del movimiento de Independencia. 

05 MOVIMIENTOS PRECURSORES DE LA 
INDEPENDENCIA 

Los verdaderos precursores de la Independencia hispano- 
americana fueron los bucaneros de quienes hemos hablado en 
capitulo especial. Desde el principio, Inglaterra procuraba domi- 
nar el mar porque codiciaba los territorios de Espana en Ame 
rica* Pero, en realidad, la actividad de los corsarios habia ter- 
minado en fracaso. Aparte la isla de Jamaica, nada importante 
produjo para Inglaterra. Ni siquiera el comercio espanol fue ani- 
quilado. Ya a fines del siglo dieciocho el trafico internacional 
se habia regularizado, Y, ademas de Sevilla, traficaban libremente 
con America, Barcelona, Santander, la Coruna, Gijon, Cartagena, 
Malaga y Alicante. En los ultimos anos, el comercio libre se 
extendio a las colonias de otras potencias y a los paises neutra- 
les. (Vease Pereyra, Breve Historia de America.) No es cierto, 
pues, que existiese inquietud por el nionopolio comercial espanol 
y este fuese uno de los motivos de la guerra. 

El verdadero motivo estaba en la ambicion de Inglaterra. El 
Almirante Vernon y su compatriota Anson fracasaron en el plan 
de apoderarse de Panama. Capturo Vernon la plaza de Porto- 
bello, pero se estrello en Cartagena. Las fortificaciones de Car 
tagena en Colombia son todavia hoy motivo de asombro para el 
turista. Y la defensa de aquella plaza constituye tina de las 
paginas mas gloriosas del patriotism hispanoamericano. Tan 



250 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

poderosa era la escuadra de Veraon, tan seguro tenian el triunfo 
en Londres, que se habia mandada troquelar la medalla de con- 
memoracion de la toma del gran puerto del Caribe. El ingles se 
quedo, despues del asalto, casi sin barcos, y tuvo que esconder 
las medallas. Decian estas: "La Soberania espanola humillada 
por el Almirante Vernon",, y en el dibujo aparecia D. Bias de 
Leso, el defensor de la Plaza, arrodUlado ante el Almirante in 
gles. Un busto, una estatua de Leso deberia figurar en cada 
una de las escuelas navales del continente hispanico. Pero nues- 
tro patriotismo esta demasiado nublado para entender de justi- 
cias esplendorosas. En el asalto a La Habana tambien fracasa- 
ron los ingleses. La escuadra espanola comenzaba a rehacerse; 
ya no estabamos a merced de los Drake y los Lorencillos. 

El ejercito colonial comenzaba tambien a hacerse respetar. 
Cuando en el continente se producian desembarcos de marinos, 
esos marinos eran raexicanos, eran espafioles, eran ctibanos. No 
parecia, pues^ fadl desgafax aquel bloqu solido de patriotismo y 
de culture. Ingfaterra rectirrio entonces a la perfidia. Lo que no 
pud^ron hacer sus marinos, sus soldados, lo lograrian stts agen- 
tes secretos sernbrando la semilla de la discordia entre las pobla- 
ciones americanas. 

Y empezaron los primeros brotes de rebelion y se multipli- 
caron las conjuraciones. Se ha dicho que las ideas de la Revo- 
lucion francesa agitaron los animos en America y que ellas son 
responsables de la emancipacion. Repetimos que la ernancipacion 
nada tiene que ver con la tactica desquiciadora que en todas 
partes se signio. Independencia pudo hacerse como se habia he- 
cho en Estados Unidos, batiendo a los ejercitos espanoles y 
creando aackmalidades que absorbkran a los espanoles. Pero la 
tactica fue inversa; el comienzo de las sublevaciones defo claro 
el proposito de destrtiir lo que Espana habia logrado en tres siglos 
de esfuerzo glorloso, Desde el principio, anota Pereyra, el crio- 
IlisiEo netamente espafiol llevara la bandera del indianismo con 
tra la Metropoli; se llamara azteqtiismo en Mexico, incaismo en 
la America del Stir, mosquisnio en la Nueva Granada, carib- 
dismo en Venezuela. Cada pais.encontrara en tma remota glori- 
ficacion precolombina. el punto de arranque de sus aspirackvnes 
nacionales. 



LA INPEPENDENOA 251 

Pero todo esto era no solo artificial y absurdo, era parte 
del programa britanico que, junto con el salario, daba la leccion 
a los precursores y a los actores de los grandes movimientos in- 
surreccionales. 

Una oscura rebelion de indios que tenia por objeto suprimir 
las mitas fue magnificada como para hacerla bandera continental. 
Ocurrio que el cacique rebelde /Candorcanqui If ue bautizado por 
los que habian vendido el alma a Inglaterra/ con el nombre de 
Tupac Amaru, el nombre del inca ajusticiado por los espanoles. 
Y se le presentaba como aspirante a Empcrador de toda la Ame 
rica, cuando, dice bien Pereyra, su antepasado el verdadero 
Tupac Amaru nunca tuvo pretensiones de conquistar siquiera 
hasta Bogota. Todo lo que hizo el nuevo Tupac antes de ser 
derrotado estrepitosamente, fue degollar hombres, mujeres y ni- 
nos. En Calca acabo con todos los blancos. Lo que indica la 
tendencia de la insurreccion. Y por lo que vuelve a surgir la 
pregunta: ^Que hubieran hecho los norteamericanos con una su- 
blevacion que a pretexto de la independencia nacional hubiese 
lanzado a los pieles rojas del Canada contra los puestos avan- 
zados de las trece colonias primitivas? Hubieran hecho lo que 
hizo Calleja cuando ya no hubo mas grito de guerra ni mas plan 
que matar gachupines: batirla hasta exterminarla. 

A la par que las sublevaciones irresponsables, la propaganda 
inglesa minaba el espiritu americano. Circulaba la tesis del ho- 
landes Paw, antecesor de Darwin y de Spencer a este respecto; 
la tesis de la degeneracion de las especies animales y vegetales 
en el Nuevo Mundo. La ciencia de la epoca se pronunciaba en 
favor de la tesis. El benedictino frances Dom, Pernetty, compa- 
iiero de Bouganville en su expedicion cientifica americana, y el 
italiano Carli en sus "Lettres Americaines", refutaron la tesis. Y 
fundandose en esta refutacion, el chileno Juan Ignacio Molina y 
el mexicano don Francisco Javier Clavifero publicaron sus obras 
"Storia del Messico f \ que consumaban una rehabilitacion. Los 
jesuitas, que habian sido duenos de la cultura americana, que eran 
mexicanos y espanofes y habian sido expulsados de su patria 
por el rey extranjero Carlos Tercero, Ilevaban su querella, ob- 
serva Pereyra, hasta reivindicar las excelencias nativistas de una 
civilizacion precolombina, que en realidad solo habia existido en 



252 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

la imagination de los autores del nuevo mito. Pero el mito be- 
neficiaba los planes de desintegracion de los ingleses. Pues ocu- 
rre en estos periodos catastroficos de los pueblos, que las mis- 
mas fuerzas que debieran defenderlos, se tornan en arma incons- 
ciente y en auxiliar de las fuerzas de la destruccion. 

Es curioso que el autor del documento que segun Pereyra 
puede llamarse el acta de la Independencia americana, sea un je- 
suita, D. Pablo Vizcardo y Guzman, y que ese jesuita haya re- 
dactado sti discurso en Londres al terminal el siglo dieciocho. 

Un resumen de ese documento dice: Que el descubrimiento 
de una parte tan grande de la tierra es y sera siempre para el 
genero humano, el acontecimiento mas memorable de sus ana- 
les . . . y para nosotros, que somos sus habitantes y para nuestros 
descendientes, es objeto de la mas grande importancia. El Nuevo 
Mundo es nuestra patria . . . por ella debemos tomar el partido 
necesario a la conservacion de nuestros derechos propios y de 
auestros sucesores* . . Nuestra fiistosia de tres siglos aca se pue 
de reducir a estas cuatro palabras: ingratittid, iBJusfcicia, servi- 
dumbre y desolacion. . . Habia ~de los derecfaos legitimos tie los 
conquistadores y contiene quejas contra el comercio exclnsivo 
que encarece los artkulos . . . esto es lo que mas preocupaba a 
los ingleses, y luego habla de ruina y desolacion sin atender a 
que habia entonces mas organizacion y riqueza en el Mundo 
Nuevo de Espana que en las colonias inglesas del Nuevo Mundo. 

Se queja tanibien de que una marina poderosa esta pronta a 
traernos todos los horrores de la destruccion. Y el lector que 
tenga dos dedos de entendimiento se sorprendera y se horrori- 
zara de saber que esa marina que horrorizara al patriota, no era 
la inglesa que Ilevaba dos siglos de estar quemandonos los puer- 
tos, sino la marina espanola que habia puesto coto a las depre- 
daciones del ingles. Pero, naturalmente, lo cegaba el antiespa- 
nolismo y, sin saberlo, se habia hecho traidor en su corazon, 

Los documentos que redactaban los ingleses no eran mas 
eficaces para la consecucion del proposito que serviria de base a 
la guerra: la difusion del odio entre criollos y espanoles. Origen 
este de la accion imperialista costemporanea que azuza el odio 
de los mestizos contra los crioUos y de los indios contra los mes 
tizos. 



LA INDEPENDENCE 253 

Mas que francesas igualitarias y liberates, las ideas de los 
precursores de la Independencia eran tomadas del "Intelligence 
Service" del Almirantazgo ingles; nos eran fabricadas por los 
enemigos de Espana que codiciaban nuestros territories. Eran 
ideas de desquiciamiento social, utiles para producir lo que pronto 
definiria el imperialismo norteamericano, mas practico y mas 
franco que el ingles: el exterminio de las razas mezcladas infe- 
riores que habia producido Espana y la conquista de la tierra 
sin los hombres. "La jaula sin el pajaro". En otros terminos, 
la tactica que los norteamericanos aplicaban en sus propios te 
rritorios: 4 *a good indian is a dead indian". En nuestros paises 
habia que acabar primero con el espanol porque el espanol se 
habia casado con la india, se habia aliado con el indio y habia 
llegado a formar el poderoso bloqtie mestizo. Atacandolas por 
la cabeza, destruyendo a sus aristocracias, es como mejor y mas 
pronto se acaba con las razas enemigas. Por eso el grito de 
guerra, grito hipocrita y desleal, era de un extrenio a otro del 
continente y aun alii donde no hab|a indios que reivindkaran un 
solo derecho: "jArriba los indios, Bs Tupac Amaru de Opereta 
y. . . Mueran los gachupines. . . ! tf 

Desde el principle, la accion revolucionaria se vio manchada 
con la traicion. Antes de la expulsion de los jesuitas y cuando 
las nuevas disposiciones tributarias de Galvez, dice Pereyra, 
crearon una peligrosa tension de animo, salieron dos comisiona- 
dos de Puebla para proponer un plan revolucionario a los ingle- 
ses, ofreciendoles San Juan de Ulua y Veracruz, juntamente como 
el monopolio mercantil. La peticion fue rechazada por Inglaterra. 

Poco despues un tal Franciscojde Mendiola llevo a Londres 
una carta en nombre de la ciudad y reino de Mexico, quejan- 
dose de la opresion y ofreciendo tratado de comercio y amistad 
con Inglaterra. Peticiones semejantes se hicieron a nombre de 
la Nueva Granada. 

^Hay que ver en estos documentos *se pregunta Pereyra 
una sola mano que ocultamente tramaba la intriga de la inter- 
vencion britanica? Y anade Pereyra: "En la penumbra recono- 
cemos los perfiles de jesuitas y desterrados y agitadores f amo- 



254 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

El principal de todos ellos fue .Francisgp^dfc^Miranda, Fi~ 
gura briUante. Habia llegado a generaT derrancia en los ejer- 
citos de la revolucion. Tonao parte en la guerra de independen- 
cia de los Estados Unidos, y, sin duda, era uno de esos sinceros 
soldados de la libertad que veia en Espana el despotismo y no 
advertia que nada ganaban estos pueblos nuestros con cambiar 
de amo. ^Suponia que era posible una emancipacion como la de 
los Estados Unidos, que los dejo mas fuertes? Lo cierto es que 
aparte de la expedicion infortunada qtie consumo en Venezuela, 
es de reconocersele su influjo sobre los futuros libejtadores, es- 
pecialmente sobre Antonio Narino, de Colombia, sobre O'Hig- 
gins, el chileno, y sobre Simon Bolivar. 

"Miranda, dice Pereyra, fue algo asi como un diputado de 
todos los paises que pretendia emancipar. Su entusiasmo, su elo- 
cuencia y su tenacidad acabaron por convertir al conquistador en 
apostol". 

Sonaba Miranda, como sono al principio Bolivar, que con 
solo establecer la libertad, todas las republicas de America vivi- 
rian en paz. No vio el peligro norteamericano, anadido al peli- 
gro ingles. Y si Bolivar lo vio, fue cuando ya en la decadencia 
y el destierro, le vino a su espiritu la lucidez del que ha fracasado 
en una empresa que juzgo noble. 

Tarabien Miranda cayo en la infantilidad de querer dar el 
gobiemo de un vasto Estado americano al descendiente del inca. 
Por lo que se ve de que modo, aun los hombres de genio del 
movimiento, Servian al plan anglosajon de eliminar lo espanol 
de los fcerritorios cuya conquista preparaban. Y eso que Miranda 
no tenla una sola gota de sangre indigena. Era nada mas un 
alma mediatizada por. el influjo de los ingleses. 

El 16 de eaero de 1789, Miranda presento a Pitt, el Mi- 
nistro ingles, un plan de guerra a nombre de los diputados de 
Mexico, Chile, Lima, Buenos Aires, Caracas, Santa Fe. Estos 
diputados se hablan reunido en Paris y el 22 de diciembre de 
1797 factdtabaii a Miranda para qtie abde^ las negociaciones a 
fin de ajustar un tratado eoniercial ademas de una alianza entre 
las Cokmias Espanoks de Amerka y la nacion britanica, como el 
que conduyeron Francla y las Colomas inglesas de America. 
No puede haber, dscian, temores de un descomderto entre anglo- 



LA INDEPENDENCE 255 

amcricanos y los hispanoamericanos, porque, decia Miranda, el 
Mississippi seria la f rontera natural . . . 

jDesde luego, para crear csa frontera natural, hacian rega- 
lo a los Estados Unidos de la Florida y la Luisiana! 

Todos comenzaban ofreciendo pedazos del territorio nacio- 
nal. 

2,En donde esta el criterio de todos estos hombres que vene- 
ramos como padres de la patria? ^Se concibe a un Washington, 
a un Jefferson, ofreciendo pedazos del litoral Atlantico? Al con- 
trario, ya desde entonces los Estados Unidos, a fuer de buenos 
ingleses, tenian los ojos echados no solo sobre Florida y Texas, 
tambien sobre Cuba y Puerto Rico. 

En la America espanola se habia perdido el sentido imperial 
y se le habia reemplazado por un provincialismo ramplon que 
seria el origen de todas nuestras mezquinas nacionalidades. En- 
tre todos los latinos, solo el Brasil conservaba la cabeza, se pre- 
paraba a beneficiar del desquiciamiento general. Y logro en su 
oportunidad aumentar su territorio mientras nosotros andabamos 
ofreciendo sus pedazos. 

Si todo un Miranda, hombre de mundo, ilustrado, genial 
casi, ofrecia provincias, que tiene de extrano que Morelos, escaso 
de luces, hablase con naturalidad de ofrecer Texas a los Estados 
Unidos a cambio de unos cuantos rifles? 

Naturalmente, el gobierno colonial colaboraba con el ene- 
migo extranjero porque las medidas injustas de represion siem- 
pre producen el efecto contrario del que se busca. Si en Espana 
hubiera habido al frente del gobierno un estadista, la revolucion 
se habria acabado en veinticuatro horas con solo dejar libre el 
paso a todos los libros e impresos que las autoridades recoglan 
como sediciosos; tan solo con decretar y hacer cuniplir las dispo- 
siciones sobre los derechos del hombre, cuyo texto solo de una 
manera subrepticia circulaba. Ya se sabe que las revoluciones 
se evitan adelantando las reformas que ellas pregonan. Pero este 
procedimiento resultaba demasiado atrevido para las mentes para- 
liticas que dirigian la cosa publica. 

Aprovechando que Espana estaba en guerra, y despues del 
desastre de Trafalgar, Miranda se dirigio a los Estados Unidos. 
Pitt lo dejo salir de Inglaterra con ese objeto. pue tolerancia 



256 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

o plan de grandes ramificaciones? se pregunta Pereyra. Lo 
cierto es, responde, que a la vez que en Estados Unidos se pre- 
paraba la expedicion de Miranda, Pohpam, comandante de un 
buque de guerra, despues de una conferencia con Pitt, salio con 
destino al Africa del Sur a fin de preparar el golpe contra Bue 
nos Aires. 

Miranda, derrotado f rente a Ocumare, con la proteccion 
abierta de la marina inglesa, desembarco en la villa de Coro. 
Alii esperaba provocar un levantamiento general. El estandarte 
de Miranda, como adelantandose a dar excusas, decia: "No es 
conquista sino union../' Union con los norteamericanos . . . En 
el centre estaban los retratos de Washington y de Miranda y 
una alegoria en que Inglaterra, Diosa de los Mares, pone el pie 
sobre el leon de Espana. 

Consuela pensar que los habitantes de Venezuela volvieron 
la espalda al celebre aventurero. 

Aaron Burr tanibien, personaje norteamericano caido des 
pues en desgracia, preparaba una expedicion que bajo por el Mis 
sissippi. Su objeto pregonado por Jefferson, era la conquista de 
la Nueva Espana. No se llevo adelante porque detras estaba 
Espana. Cuando nos falto Espana, ocurrio el desastre del 47. 

LA SITUACION EN ESPAftA 

Para convencerse de que la emancipacion de las Colonias no 
fue el efecto de un desarrollo que conquista la autonomia, basta 
considerar el estado de cosas que prevalecla en la Peninsula. Los 
Estados Unldos se separaron de Inglaterra por disputa de tribu- 
tacion y porque deliberadamente los mejoies espiritus del nuevo 
pais resolvieron qtte era llegada la hora de la autonomia. No in- 
currieron en el pecado de aprcwecliar las tribulaciones de la me- 
tropoli. 

Entre no^>tros r la agit^rion pcyr la Independencia, estimti- 
lada desde el exterior, se acrecento con el pretexto de la- situa- 
cion de la Metr^x>B. Contrf>uimos al desquiciamiento y era 
natural que poco despot fuesemos tambien las victimas de la 
desintegracion del Imperio feispanico. 



LA INDEPENDENCE 257 

La Revolucion francesa habia echado abajo el trono de Fran- 
cia. Y Napoleon se ocupaba de poner a sus parientes en los 
reinos tributaries y en las naciones vencidas. El Borbon mayor, 
el de Francia, habia sido decapitado y era natural que el Borbon 
menor, el de Espana, perdiese, por lo menos el cetro. Pero los 
movimientos de Napoleon estaban subordinados a las exigencias 
de la campana contra Inglaterra. Mas bien dicho, Napoleon era 
el juguete de un orador que en Inglaterra disponia del future del 
mundo. Pitt vencio a Napoleon mucho tiempo antes de que \Vel- 
lington lo hiciera pedazos. En la guerra contra Napoleon, los 
ingleses aprovechaban a Portugal, pais que habian deshecho ro- 
bandole las colonias, sometiendolo a su influencia, "portugali- 
zandolo". La portugalizacion de Espana era el segundo punto 
del programa de Pitt Mientras Napoleon se divertia poniendo 
reyes en nacioncillas de segundo orden, Pitt, con mirada impe 
rial, preparaba para Inglaterra el dominio del mundo. 

Portugal estaba ocupado por ejercitos ingleses y servia de 
base a la accion de Inglaterra contra Napoleon* Para restar a 
Inglaterra aquel punto de apoyo, Napoleon impuso a Espana la 
invasion de Portugal. Unidos espanoles y franceses bajo el man-_ 
do de Junott, en numero de veinticinco mil hombres, invadieron 
a Portugal. Se traslado entonces la Casa Real a Rio de Ja 
neiro. 

Ocupado Portugal, los aliados franceses traicionan y preten- 
den imponerse en Espana, donde ya contaban con cien mil horn- 
bres. Carlos IV penso imitar la conducta del Rey de Portugal 
trasladandose a la Nueva Espana, con lo que todo se habria sal- 
vado. La decision no se consumo. En vez de partir, Carlos IV 
abdico en favor de su hijo Fernando Septimo, que resulto un 
infeliz.* Escapo de Espana por miedo a Napoleon, y el pueblo, 
abandonado, inicia la guerra contra los franceses, que habian 
aumentado sus contingentes, a doscientos cincuenta mil hom- 
bres. 

A! faltar la monarquia, el pueblo espanol vuelve a su tra- 
dicion democratica y organiza, en medio de la guerra, diferentes 
Juntas de Gobierno. 



258 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

La Junta Suprema, liuyendo de Seville, se establece en Ca 
diz, en la isla de Leon, bajo la proteccion de la armada inglesa, 
y alii se crea el Gonsejo de Regencia. 

LAS CORTES DE CADIZ 

Las Cortes de Cadiz se reunieron en 1812. Concurrieron a 
ellas representantes de todas las provincias del Imperio. Mexico 
mando delegados y lo mismo hicieron los paises sudamericanos. 
De Cadiz debio salir constituida la federacion de los pueblos de 
habla espanola. Desgraciadamente, no tenia el Congreso sobe~ 
rania plena; estaban unos dominados por la influencia inglesa que 
queria el desmenuzamiento del Imperio, el sainete de las repu- 
bliquitas, y otros por la influencia napoleonica, que habiendo 
derrotado a la republica en Francia, queria para Espana una 
monarquia constitucional. Este plan era, con todo, el menos ma~ 
lo. Y a la postre, para llevarlo a cabo, fue preciso mandar traer 
a Fernando Septimo, que juro la Constitucion para en seguida 
romperla. 

Promulgaron las Cortes una Constitucion de tipo frances. En 
America, los teoricos de la libertad querian una Constitucion de 
tipo yankee. 

Mientras los diputados discutian, Inglaterra conspiraba con 
Miranda, con Bolivar, can el Padre Mier, para precipitar la gue- 
rra de separacion. Lo que Inglaterra queria era desmembrar a 
Espana, 

Es curioso ofeservar que los delegados de las iuturas naciones 
asmericanas BO hablaron de emanciparse. Eran los delegados, en 
su naayona, lK>nii>^es de primera qtie comprendian la necesidad de 
la uniom i 



Otro enemigo'tevieron las Cortes y la Constitucion de ellas 
emauada, el eleniento reaccionario espaSoL La palabra Consti 
tucion alannaba a los dericales. Hubo empeno de ligar el abso- 
lutismo con la religion preparando asi ciegamente el pretexto que 
pronto se uttllzaria para ccratbatk a la jrekcpfki. 

Pero las Cortes de Cadiz tevieiBit ei apoyo 4e las Juntas de 
patriotas que r en diversos sitios del contiaeale. s^ organizaron 



LA INDEPENDENCE 259 

para decidir sobre la situacion. Pues derrocado el monarca, que- 
daba el problema de la soberania planteado. El elemento criollo 
insistia en que eran soberanos los Cabildos. 

En Mexico, el Ayuntamiento, representado per los regidores 
Azcarate y el licenciado Verdad, tomo el acuerdo patriotic pre- 
sentado al Virrey Iturrigaray, de asumlr la soberania, a efecto 
de no ser presa de los franceses que dominaban en Espana, ni de 
los ingleses que intrigaban en el exterior. 

Llego par estos mismos dias al Puerto de Veracruz una go" 
leta francesa con ordenes del gobierno de Francia. El pueblo 
se amotino y el Virrey, con gesto que simulaba un castellano de 
la vieja usanza, quemo la correspondencia francesa. Que su tem 
ple ya no era autentico lo recuerda Alaman observando que, en 
secreto, Iturrigaray se reserve el nombramiento que le enviaba 
Marat, para el caso de que la dominacion francesa se prolon- 
gase. 

El hermoso episodio del Ayuntamiento de la Capital terrnino 
de modo tragico. Al licenciado Verdad lo asesinaron. Al Inqui- 
sidor le habian disgustado ciertas palabras del memorial ilustre. 
Se hablaba en el de soberania popular. El Inquisidor no acep- 
taba otra fuente de autoridad que el derecho divino de los reyes. 
La leccion de la cobardia, la felonia de Fernando Septimo, nada 
significaba. El Inquisidor necesitaba, en efecto, el ambiente del 
despotismo para seguir adelante con sus sacrificios aztecas. 

Dios ciega a los que quiere perder. En vez de adelantarse 
al progreso, en vez de dominar, como dominaba de hecho, en las 
Cortes, en las Juntas, en los Cabildos, la Iglesia, en general, se 
puso a hostilizar a las Juntas, a las Cortes, a los Cabildos, las 
unicas fuentes de donde pudo salir un pueblo organizado. En 
vez de estos institutes civilizadas, en su oportunidad los clerigos 
harian ensayos de fernandoseptimismo en Mexico, inventarian 
Iturbklcs. se abrazarian al destino de los mas perversos candillos. 
Asi les ha ido. 

En Espana aumentaba el caos. Las Cortes de Cadiz fueron 
disueltas y no quedo en America otro arbitrio para crear gobierno 
que recurrir a las Juntas, los Cabildos, o entregarse al azai: bar- 
baro de los levantamientos, los pronunciamientos. 
En la Argentina triunfaron las Juntas. 



260 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Mariano Moreno, en su "Representacion de los Hacendados" 
habia explicado los motivos de la inquletud national. Un Cabildo 
abierto habia salvado a Buenos Aires cuando la invasion inglesa 
despues de la huida del Virrey. Los patriotas Saavedra y Bel- 
grano convocaron a Cabildo Abierto "porque el pueblo queria 
reasumir sus derechos". El mismo Virrey tuvo que expedir la 
invitacion; despues de muchas deliberaciones el 25 de mayo se creo 
una Junta gubernamental Provisional del Rio de la Plata. 

El conflicto armado interno vino despues, pero la Indepen- 
dencia quedo consumada en derecho. 

El 20 de julio de 1810, la Nueva Granada tambien se declaro 
independiente, iniciandose con motivo de la declaracion, una lucha 
interna prolongada. 

En marzo de 1811 se declaro la Independencia de los Esta- 
dos Unidos de Venezuela, por un Congreso en que estaban re- 
presentadas Caracas, Barinas, Cutinas, Nueva Barcelona, Tru- 
jillo, etc. 

El quince de septiembre de 1810, en Mexico se produjo el 
levantamiento de Hidalgo. Nacio nuestro pais de un grito . . . de 
un golpe de fuerza, de una accion arbitraria, y no de una Junta, 
un Congreso, una discusion, un acuerdo de ciudadanos. Nacio 
como imposicion, y de imposicion hemos seguido viviendo. . . 

Pero lo que por el momento importa no olvidar es que nacio 
nuestra Independencia como un episodio de un movimiento gene 
ral que las circunstancias externas nos impusieron, y no como 
tina decision nacional madurada y Ifbre. 

LAT1MDAD Y SAJONISMO 

El pueblo de Nueva Espana fue doblemente leal, leal a su 
madre patria en riesgo y leal a su< porvenir como nacion libre. 
Pero es curioso y da en que pensar eso de que siempre hayamos 
sido afortunados en la defensa de nuestra soberania, cuando se 
trata de los avances de Francia, otra nacion latina. y, en cambio, 
siempre faentos fracasaA> de ia manera mas vergonzosa y rotunda 
cuando se trata de oponemos a! avance anglosajon. ^Que rela- 
cion hay entre estc resultados y la accion de los agentes de lo* 
gias yankees que se hicierou conseferos de Hidalgo, de Morelos, 



LA INDEPENDENCE 261 

de Pancho Villa y de Carranza azuzandoles el odio a lo espanol 
y lo latino, convenciendolos de la grandeza insuperable de todo 
lo que es saj6n, preparandoles el animo, en fin, para la politica 
pocfaa que es la que ha triunfado? Question es esta que senalo 
a la consideracion de los eruditos de la historia nacional. Un 
siglo y mas llevamos de estar averiguando el numero de curas 
con sobrina de toda la epoca colonial, o descifrando el enigma 
arduo de averiguar si alguna vez tuvo Juarez una sola idea propia, 
pero nadie, que yo sepa, se ha puesto a indagar el tema intere- 
sante que senalo y que formulo de nuevo diciendo en forma to 
da via mas concreta: ^Por que es que no hemos tenido un More- 
los, un Zaragoza ni siquiera un Santa Anna, capaz de derrotar 
a ingleses o norteamericanos, y si, en cambio, para derrotar ex- 
pediciones de latinos hasta un Santa Anna resulto soldado? ^Hasta 
qu punto ha influido en este resultado, la propaganda perfida, 
desleal, de los poinsettes y las sociedades secretas que, en secreto, 
nos hacen odiar todo lo que es carne de nuestra carne y nos pone, 
en cambio, a sonar el sueno de "empadhados" de cjue hubiera 
sido mejor que nos conquistaran los ingleses? 

Inconscientemente, la nacion mexicana, como las demas de 
Am&rica hispana, dejose penetrar de una suerte de paver sagrado 
y de sentido reverencial ante todo lo ingles y norteamericano en 
forma parecida a como los aztecas de hacia tres siglos se habian 
sentido impotentes para contener el avance de un punado de es- 
panoles. Los espanoles eran hijos invencibles, hijos del sol, y 
ahora los anglosajones nos resultan la raza elegida del idofo 
ateo: el Progreso. 

^Hasta que punto el tal progreso representa cultura superior 
a la nuestra? Les cabe a los indios la excusa de que cedieron 
ante una cultura infinitamente superior a la propia, pero nuestras 
gentes de la Independencia hacian el indio, la hacian de payos, 
hicieron d sueco, tomando a los suecos que suelen ser k>s n6r-> 
dicos, por modelo acabado de civilizaddn. Civilizaci6n era la 
nuestra que s6lo reqtieria algunos toques de Hbertad, como hacc 
falta a toda cultura periddicamente* Y retroceso era caer en lo 
ingles, que por haber quedado tan distante de Roma, nunca fu^ 
de categoria cultural comparable a Castilla, semejante de Anda- 
lucia. Se necesitaba ser papanatas entonces para creer la doctrina 



262 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

de traicion que pregonaba la superioridad de lo ingles en terri 
tories que ya tenian la fortuna de hallarse latinizados. Para 
hallar agentes capaces de emprender tan estiipida labor, se echo 
mano de personajes hibridos por la sangre, mezcla de indios y 
criollos, mulatos y zambos envanecidos, porque algun oficial de 
barco ingles, porque algun attache de Legacion yankee, les invi- 
taba tin whisky o les elogiaba un discurso. Y comenzo todo un 
periodo de intelectualismo hispanoamericano, periodo menguado 
que va de los albores de la Independencia a fines del siglo died- 
nueve y que en muchas naciones aun no termina, el periodo de los 
ayankados, americanizados de ayer, "pochos" de hoy, asalaria- 
dos del Almirantazgo britanico en los comienzos, constabularies 
y agentes de las compaiiias petroleras en los tiempos modernos. 
La mision de todas estas gentes ha sido minar el animo de los 
patriotas y preparar toda una raza para la esclavitud haciendole 
creer que los amos nuevos representan, ya que no a Dios, puesto 
que la intelectualidad idiota, mediatizada, hace gala de despre- 
ciar lo divino, si a la civilizacion, al progreso, al bienestar, la 
dicha. 

Oportunaniente examinaremos las fases de esta criminal pro^ 
paganda, pero, por lo pronto, reflexionese en los efectos que debio 
tener en los comienzos del siglo diecinueve. En los instantes en 
que naciamos a la vida y, por lo mismo, nos hacia falta recon- 
centrar energias, se nos enseno a despreciar lo que somos; en los 
momentos en que comienza la lucha verdadera, la lucha con In- 
glaterra que se come territorio por Belice, y con los Estados 
Unidos que avanza desde el Norte, unos teorizantes idiotas que 
fueroai nuestros guias nos obligaron a reverenciar lo anglosajon 
que nos invadia, nos avasallaba, por mar y tierra. 

Se nos despofo de todo sentimiento de raza, con la excusa 
pu^ril de que no habla en el mundo sino lucha de imperios contra 
Republicas y de las monarquias de la Santa Alianza contra los 
amigos de la libertad, que se supoeia eran ingleses y norteame- 
ricanos. Estc^ ultimos, en cambky, biea sabian su doctrina que 
afirma que la sangre es mas densa que el agua: "blood is thicker 
than water". Ostensiblemente, en nombre de la Hbertad y de 
hecho niovidos p<^ la creencia mistica de la superknidad de su 
casta blanca pura, se repartian los anglosajoaes los restcs de 



LA INDEPENDENCE 263 

los imperios de Portugal, de Espana y de Francia; se distribuian 
el mundo y a todos nosotros nos dejaban reducidos a la capacidad 
de coloniales sin casta, condicion de la que no mereceriamos salir 
por haber renegado lo propio; por habernos sumado a los poderes 
del momento, que lo eran de nuestra aniquilacion. 

EL FRACASO DE LAS JUNTAS 

Las decisiones altamente patrioticas y leales del Ayuntamien- 
to de Mexico y del Virrey, hallaron oposicion, no entre la masa 
de los mexicanos, que era fiel a Espana y amfncionaba unica- 
mente un poco de libertad. La oposicion formal a los designios 
de la Junta la ofrecio la Iglesia catolica mexicana por intermedio 
del Inquisidor. Parece que a su senoria el Inquisidor le molest 
aba una frase del lenguaje juridico y humano del licenciado 
Verdad. Alegaba este los derechos de la soberania popular. El 
Inquisidor no aceptaba otra fuente de Soberania que el derecho 
divino de los reyes. No sabia lo bastante de historia el Ilustri- 
simo Inquisidor para reflexionar en que los Reyes derivan su 
poderio de la fuerza que pernritio a alguno de sus antepasados 
matar a todos los rivales y gobernar solo, o la derivan en los 
periodos mas tranquilos de la historia, precisamente del veto de 
sus pares, de la eleccion que varios jefes hacen en favor de un 
jefe. Ahora bien: esa soberania popular tan temida por ciertos 
eclesiasticos, no es otra cosa que el voto de los pares, entendien- 
dose por tales, no nada mas los que han asesinado a algun seme- 
jante, es decir, los miembros de una nobleza estilo medioeval, 
sino tambien los hombres que no han asesinado a nadie, que no 
han despojado y son, a la vez, honestos y probos, firmes y des- 
pejadosj esto es un ciudadano; algo que vale mucho mas que un 
noble de nobleza guerrera y de sangre. La evidencia de que esta 
tesis de gobierno esta mas cerca de la doctrina cristiana, que el 
sistema feudal o el sistema tribal, es algo que entiende un nino, 
que reconoce toda persona con uso de razon; cualquiera menos 
un Inquisidor. El Inquisidor necesita el ambiente del despotismo. 
Y todavia recientenaente; en el mas vergonzoso periodo de la his 
toria mexicana, durante el callismo, hubo clerigo encurnbrado que 
sin reparar en el horror del tipo ba|o y sanguinario, el tirano sin 



264 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

escrupulos, venal y al servicio del extranjero, admiraba en Calles 
la fuerza que ejercitaba sin misericordia y lo trataba como si s6lo 
lamentase que no estuviese del lado de la Iglesia. Un Calles al 
servicio del cttlto, no es eso lo que buscaban en el maton qtie 
fue Iturbide, en el sanguinario Santa Anna, en el asesino Vic- 
toriano Huerta? Es indispensable, entonces, senalar desde donde 
empieza este error de la Iglesia mexicana, error de querer opo- 
nerse al futuro, de querer regresar al pasado. Desde que el In- 
quisidor se opuso al licenciado Verdad, se opuso al Virrey que 
preparaba la Independencia y se opuso a la tesis de la soberania 
popular, quedo patente que la Iglesia no iba a ser un elemento 
util en la transformacion que inevitablemente se operaba, sino un 
estorbo para los patriotas al mismo tiempo que, por consecuencia 
indirecta, el mejor auxiliar del partido influenciado por el extran- 
jero, que balk da motivos para senalar a la Iglesia a la execra- 
cidn publica, en benefkrio del protestante que aprovediaba nues- 
tras equivocaciones. La estrechez del criterlo oficial eclesiastico 
Ilev6 desde el comienzo al pals, a contrariar y desacreditar a los 
patriotas en beneficio inmediato de los extremistas y los descasta- 
dos y los imbeciles que el extranjero aprovechaba. El odio ciego 
a las logias Ilev6 al presbitero no renegado a tomar el partido 
de la reaccion mas absurda. Como cuando sostuvo que un pue 
blo subordinado no tiene derecho de ser convocado a Cortes, en 
los precisos momentos en que en Espana misma se sentia la ne*- 
cesidad de llamar a las Cortes a los americanos, para aumentarles 
la personalidad y hacer mas fuerte el imperio espanol frente a 
la amenaza de sus enemigos los protestantes de Inglaterra. ( Vease 
Alamam, pig. 198,) 

El momento en qtte fatalmente, y gustase o no gustase a las 
sefiores Inquisidores de ambos mtindos, el poder de los pud>los 
de Espana revertia a sus JtiMas y a sus Cortes, volvia a las manos 
honradas de los dudadanos.. no era ei <^x>rtuno para discutir 
cuestioiies afcstractas en todo caso, CCMHO el origen de la ^>bera- 
niar si hrfwera talndo cabeza en d dem, Itubiera sido el mo- 
mento de abrararse a la causa de las Cortes y de prcxurar do- 
minar en ellas. Ya se entiende qtte para doiniBar en las Cortes 
hubieran tenido que sacudir los clerigos mudia telarana escolas- 
tica, liubieran tenido que sacar adelante a sus hombres de primera 



LA INDEPENDENCE 265 

para saber hasta donde convenia ceder y hasta donde convenia 
refrenar. En lo politico las Cortes estaban haciendo suyo el prin~ 
cipio de la revolucion francesa sobre las garantlas del hombre* 
^Que razon podia tener la religion para oponerse a que los habi- 
tantes de un reino estuvieran a merced de una orden de arresto 
de un monarca cualquiera? En la doctrina de la revolucion no 
habia nada basicamente contrario al credo de una Iglesia que en 
su propio regimen no aplica principios hereditarios para la suce- 
sion del mando, sino precisamente principios deinocraticos elec- 
tivos. En realidad, lo que producia la furia del clero contra las 
disposiciones y los actos de las Juntas, era la soberania que es- 
tas tienen que ejercitar forzosamente en materia de tributes y 
privilegios. La defensa del diezmo hizo mas enemigos a la causa 
de la libertad entre los clerigos que todos los Reyes decapitados. 
La necesidad de libertar a la sociedad de sistemas que se habian 
convertido en tiranicos, como la posesi6n de los cementerios, los 
cargos sobre matrimonios, bautizos, etc,, producia entre las masas 
un entusiasmo natural por el nuevo orden de cosas. Y si en la 
Iglesia de entonces hubiera habido estadistas, todo se habria 
arreglado dejando burlada la intriga extranjera que nos minaba. 
Con solo que la Iglesia se hubiera adelantado a hacer renuncia 
de los diezmos, dejandoles caracter voluntario e invitando al go- 
bierno a hacerse cargo de las Instituciones de beneficeTicia que 
ya no pudiese sostener a causa de la supresion de los dieznios, 
hubiera bastado para que a la postre hasta los diezmos se hu- 
bieran salvado* En vez de esta politica que no Ilamaremos ni 
siquiera generosa porque hubiera sido simplemente astuta, que 
es lo que hacen los prelados, los voceros todos de la autoridad 
eclesiastica, sino ponerse en abierta y violenta pugna con los pa- 
triotas, defendienda con rabia sistemas caducos? 

Ninguna duda cabe que a la Iglesia de este periodo le hide- 
ron falta ya que no santos que renunciaran por generosidad, por 
lo menos estadistas que, incorporandose a la corriente, hubieran 
acabado por dominarla. Es esto lo que han hecho los clerigos de 
los paises protestantes; por eso han conservado su poder intacto 
hasta la fecha en que no puede todavia un Presidente de los Es- 
tados Unidos eximirse de asistir el domingo a los servicios de 
alguna de las sectas cristianas del pais. Algo semejante pudo 



266 BRFVE HISTORIA DE MEXICO 

hacer y debio hacer la Iglesia mexicana, adoptar el partido del 
pueblo y ponerse a tono con la epoca, en todo lo que no afectase 
al dogma desde luego, pero con despreocupacion y valentia en 
todo lo que nada mas afectase a los bienes. Duele que no se 
haya hecho asi, porque deseariamos ver en nuestra patria una 
Iglesia catolica romana fuerte, pero a base de que fuese tambien 
inteligente y pura, Mientras eso no ocurra, no solo el espiritu 
de los mexicanos estara desamparado, ni siquiera habra pais me- 
xicano, Y como en todas estas paginas nos ocupamos de exa- 
minar las causas de nuestro desastre colectivo, sin otra finalidad 
que remediarlas si todavia es posible, no debera influir en nues 
tro animo ninguna simpatia, ningun partidarismo, ninguna incli- 
nacion ni conveniencia que nos eviten senalar el mal donde haya 
estado, en las filas del centro o de la dexecha o de la izquierda. 

For lo pronto, la posicion intransigente adoptada por la Igle 
sia en los comienzos del siglo diecinneve impidio que la Inde- 
pendencia la consumasen los espaiioles de Mexico unidos por la 
sangre y el espiritu a los mexicanos, y al dejar sin amparo moral 
a los patriotas, al condenarlos, la Iglesia favorecio la accion de 
las logias que con curas desesperados como Mier y Morelos, y 
con catolicos inconformes, iniciaron sus planes, produciendo, de 
paso, la Independencia, pero en forma de que el porvenir que- 
daba sujeto al arbitrio del extranjero. 

El odio clerical a la Constitucion, a todo genero de Consti- 
tuciones populares, es la causa primordial de la derrota del clero, 
porque ya no le quedo a los agentes enemigos otro trabajo que 
senalar los preceptos de las Constituciones nuevas que modifi- 
caban los prrvilegios del clero. para dar a entender que era la 
defensa de intereses mundanos lo que movia a los clerigos y no 
razones de conciencia. Por causa de no aceptar Constituciones 
en que se afectaban los bieneg del clero, pero que comenzaban 
postulando la fe catolica de los mexicanos, hemos acabado los 
creyentes por tener que sufrir Constituciones que dan la espalda 
a Dios mismo. 

La intransigencia, al fin, provoco la guerra, 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 



Hay no se que ritmo tragico en la historia nacional que en- 
tristece al observador y que constantemente hace perder a los 
aptos en beneficio de los ineptos. Abortado el intento civilizado 
del Ayuntamiento presidido por el licenciado Verdad; convertido 
este en victima de una reaccion estrecha y feroz, no es de extranar 
que el proximo intento ya no tuviese los caracteres de una lucha 
civilizada, sino el tono agrio del motin. 

Lo que no pudo lograr por la razon el licenciado Verdad, 
lo intentara Hidalgo por la fuerza. Fue aquella una alternativa 
dolcrosa que se repite en los dias de Madero. Las reformas que 
no pudo hacer Madero por la razon, y que motivaron su sacri- 
ficio, las impondria por la fuerza Carranza, con resultados de- 
sastrosos. Tambien Hidalgo no hizo sino desastres, pero que 
otra cosa se puede esperar de un pueblo tiranizado en que no es 
libre la discusion ni acata nadie los dictados de la opinion pu- 
blica? No queda sino el recurso desesperado de motines y rebe- 
liones que no conducen sino a la destruccion lenta y definitiva de 
lo que debiera ser poderosa nacionalidad. 

El movimiento, al principio, no tuvo resonancia; las clases 
dirigentes nc lo vieron con simpatia; era obra de provincianos 
oscuros. Hidalgo era ilustrado para cura de pueblo, pero no 
poseia dotes extraordinarias en ningun genero de actividad. Al 
lado suyo tampoco hubo hombres de primera. Rayon era el mas 
ilustrado de todos y el que algo bizo por darle ideologia al mo 
vimiento. Hidalgo, por su parte carecia de programa. Y no te- 
niendolo se dejo llevar de los bajos instintos populares; los odios 
negatives faciles dieron a la insurreccion un giro que sin duda 
repugnaba al prcxpio cura de Dolores. Mientras Hidalgo gritaba 
*Viva Fernando Septimo y Viva la Virgen de Guadalupe", la 
representativa del sentimiento nacional, los jefes de chusma, in- 



269 



270 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

citados por los agentes extranjeros que pululaban en la Nueva 
Espana, empezaron a gritar "mueran los gachupines". Esto era 
lo que querian los imperialistas rivales del espafioL la desinte- 
graclon nacionaL el desquiciamiento que tendria que venir desa- 
tando en las Colonias una guerra de castas. 

Gachupines eran del todo o en parte, por lo menos, cuatro 
de los seis millones de la poblacion. No habia mexicano que no 
tuviese una parte de sangre espanola. No es de extranar, enton- 
ces, que el grito maldecido de la plebe que seguia a los insur- 
gentes provocase una reaccion indignada en la parte consciente 
del pueblo. El explica la afinnacion de Calleja: Son mexicanos 
y tan buenos mexicanos como los insurgentes los que forman mi 
ejercito. Y era verdad. Eran mejores mexicanos porque no du- 
daban renegando de su sangre, no se habian dejado arrastrar por 
una llamarada que solo dejaba detras de si cenizas. 

Comienza Hidalgo su inoportuno movimiento a! mismo tiem- 
po que la gestion de un Virrey probo que habia sido nombrado 
por la Regencia instituida por las Cortes de Cadiz. No procedia 
su autoridad de la casa aborrecida de los Borbones. En cambio, 
el buen cura andaba trasnochado gritando: ";Viva Fernando 
Septimo!" 

La confusion no podia ser mayor. Era, sin embargo, tan 
grande el anhelo de libertad y es tan tentador y tan peligroso 
eso de soliviantar a una clase contra otra, que basto que se dieran 
los primeros casos de saqueo y destruccicn de propiedades de 
espanoles, que eran los ricos. para qu? multitud de desarrapados 
y no pocos indies se pusiescn a las ordenes del cura Hidalgo y 
de sus capitanes. El grito de Hidalgo era el comienzo de la 
serie de gritos fatidicos del desastre nacionaL Medio siglo mas 
tarde la Refonna acunaria otro grito: "mueran los curros, viva 
la chinaca, la plebe". lo que aprovecharon los juaristas para des- 
trutr lo que Hamaron la reaccion, es decir, los mexicanos con 
propiedades, y a fin de que no quedasen sino extranjeros de pro- 
pietarios. El grito de Hidalgo es tanibien identko al "mueran los 
burgueses" del seudorrevolucicnarismo contemporaneo que tarn- 
bien se cuida de exceptuar de sus ataques a los burgueses extran 
jeros. Por lo que, en resumen, se ve que con Hidalgo se inicia 
una serie de luchas en las que no sc ha consegu'do sino destrulr 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 271 

la labor de las generaciones a cambio de cambiar unos rlcos pot 
otros, siempre con ventaja para el capitalista extrafijerC. 

Apoderandose facilmente del pueblo de Dolores, se dirlgio 
en seguida Hidalgo a Guanajuato acompanado de una multitud 
que aumentaba a cada paso* En Guanajuato, despues de lucha 
sangrienta, la plaza cayo en poder de la chusma; el saqueo, el 
incendio, los abuses consumados despues del combate, horrori- 
zaron como no lo hubiera hecho una ocupacion extranjera. 

Salvo los que se unian directamente al Caadillo la subleva- 
cion de Hidalgo no tuvo eco en el pals. Con su lentitud acoetum- 
brada el gobierno colonial prepare sus elementos para combatir 
a los alzados y destruirlos. 

El pais se vio dividido, observa Alaman, en dos bandos. De 
un lado la masa del pueblo fuertemente movida por un poderoso 
aunque bastardo interes, y por el otro un corto numero de sol- 
dados, los coloniales, y todos los europeos con el alto clero; el 
bajo cleto estaba con el pueblo. 

Pero que puede ser de un pueblo que no posee cabezas o 
cuyas cabezas no difieren del sentir general equivocado del ano- 
men to? 

Despues de ocupar a Valladolid y Guadalajara, Hidalgo, 
con cerca de cien mil hombres, acompanado de Allende, se acercd 
a la capital. Tropas del Virrey a las ordenes de Trujillo fueron 
derrotadas en las Graces. Desperdiciando una victoria que le 
permitia apoderarse de la Metropoli, Hidalgo vacilo, no haEaba 
que hacer. Y Allende no lograba imponerse. 

El Virrey, entretanto, organize nuevo ejercito que puso a las 
ordenes de don Felix Maria Calleja, general realista. En las 
llanuras de Aculco, al noroeste de la capital, espero Calleja con 
diez mil hombres a los cien mil que traia Hidalgo. Eran estos 
una chusma pobremente armada, compuesta en su mayor parte de 
indios, y Calleja logro destrozarlos. Pero tampoco supo usar su 
victoria. Fue cruel con los vencidos, fusilo prisioaeros; se olvidd 
de que descendia de Cortes y uso procedimientos dignos de los 
aztecas. Contribuyo a que el odio contra los espanoles se hi- 
ciese mas intenso. 

Deshecho en Aculco, regreso. Hidalgo a Guadalajara seguido 
de lejos por Calleja. En el campo de Hidalgo no habia orden, 



272 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

ni sc tomaban las medidas necesarias de fortificacion y defensa. 
For su parte, Calleja era tin gran soidado y no daba un paso 
sin proteger su retaguardia. En el puente de Calderon, proximo 
a Guadalajara, se produjo el segundo choque de los realistas con 
los de Hidalgo. Se dio esta accidn el 17 de enero de 1811 y fue 
mas sangrienta gue la de Aculco. A dieciocfao mil se hace as~ 
cender el numero de los mtiertos. La derrota insurgente fue total, 
Desde ese momento ya Hidalgo no penso sino en la huida. Mien- 
tras se dirigia al Norte fue aprehendido, en las cercanias de 
Monclova. De alii se le condujo a Chihuahua, donde fue ajus- 
ticiado, tras de retractarse publicamente de toda su empresa. 

Al desaparecer, Hidalgo, quedo don Ignacio Rayon de jefe 
del niovimiento. Y no descanso Rayon haciendo propaganda poi 
el interior del pa is y alimentando la guerrilla* Las montanas de 
Michoacan y el pueblo de Zitacuaro fueron durante algun tiem- 
po el refugio de los patriotas. 

A su paso por Michoacan, Hidalgo habia recibido la adhe^ 
sion del cura don Jose Maria Morelos, su antiguo discipulo en 
el seminario de Valladolid. Morelos era de padres espanoks. 
No tenia gran ilustracion. Las ideas sobre su movimiento eran las 
que le comunico Hidalgo, que las tenia confusas. Hidalgo veia 
con desagrado la matanza inmotivada de los espanoles, Morelos, 
menos culto, se contagio mas facilmente de la irritacion de los 
mestizos y los indios contra el espanol. Al lado de Morelos los 
agentes norteamericanos ganaron considerable influencia. A uno 
de estos agentes, segun refiere Alaman, lo fusilo Calleja. Pero 
no antes de que hubiese presenciado con satisfaccion las heca- 
tombes de prfsioneros espanoles que consumaba Morelos. La des- 
truccion de los espanoles era necesaria para destruir el pais. Los 
indios se hallaban en la ignorancia y sometidos a una cruel explo- 
tacion; los mestizos eran pobres faltos de energia, vivaces nada 
mas* pero infecundos. Los criollos, segun Alaman, eran desidkv 
sos y descuidados, de "ingenio agudo** pero "pocas veces acom- 
panaban el faicio de la reflexion, prontos para emprender y poco 
prevenidos en 1<^ medk^ de ejecutar, entregandc^e cori ardor al 
presente y preocupandose poco de lo venidero" . . . 

Es evidente, pues, que una poblacion espaMla de America, 
en prosperidad y opulencia, nos habria ayudado a defendernos a 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 273 

nosotros de nuevas conquistas. Necesitabamos una refaccion con- 
tinua de espanoles curopeos quc venian a formar familias nuevas, 
a medida que las fonnadas por sus predecesores caian en la de- 
sidia o en la indigencia. 

Este a b c de la sociologia nacional no lo sospecharon los 
heroes de la independencia ni los teoricos de la epoca. El afan 
de botin impulsaba a las multitudes contra el espanol, porque 
siempre el que no tiene odia al que ticne y el que no trabaja, 
procura arrebatarle su porci6n al que trabaja. La observation 
de Alaman se puede hacer extensiva a los Estados Unidos; toda 
sociedad nueva necesita el refuerzo de la savia afin* Los Estados 
Unidos habrian degenerado en vez de prosperar si, como noso 
tros, se dedican a perseguir ingleses. Al contrarlo, la politka 
yankee ha sido de favorecer a la inmigracion de ingleses y nor- 
dicos de todas las razas afines de las suyas* Y el poderio de la 
Argentina y del Brasil se debe a que siguieron recibiendo espa 
noles y Portugueses respectivamente, por la misma poca en que 
nosotros matabamos y expulsabamos espanoles. Era una sangria 
de nuestra aristocracia etnica la que consumaban los "patriotas" 
dirigidos por agentes de los que querian expulsar a Espana del 
Nuevo Mundo para usufructuar sus territorios por encima de las 
subcastas que formaban los mexicanos. Y estabamos demostrando 
ser una subcasta, puesto que nuestros patricios, f altos de pro" 
grama propio, se dejaban dirigir al oido, por los habiles direc-* 
tores de la tendencia imperialista nueva que nos penetraba. 

LA CAMPAftA DE MORELOS 

Era Morelos de cuerpo pequefio, Heno de carnes, el rostra 
algo moreno, los ojos ocultos, la ceja muy pdblada; de aspecto 
grave, tal vez sanudo* Su porte era modesto y reservado y en 
sus resoluciones mostraba astucia y penetracion. Se le habia dado 
el encargo de organizar fuerzas para apoderarse de Acapulco y 
la costa michoacana del Pacifico, 

Dirigia el movimiento insurrecional la Junta de Zitcuaro 
creada por Ray6n para la conservacion de los derechos de Fer^ 
nando S^ptimo y "defensa de la religidn y libertad de la patria**. 



274 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

De suerte que seguian los insurgentes peleando por el des- 
potismo que representaba Fernando Septimo, en tanto que Calleja 
y el Virrey defendian el gobierno liberal de las Cortes de Cadiz 
que acababa de dar al reino una Constitucion avanzadisima. Con 
motivo de la promulgacion de esta Constitucion de 1812, se ha~ 
bian celebrado en Mexico festejos entusiastas. Nadie se acordaba 
ya de Hidalgo y del movimiento insurreccional. La nueva Cons 
titucion garantizaba los derechos del hombre y la libertad de la 
patria- Hubiera salido sobrando la rebelion si la Constitucion 
perdura* 

Si Fernando Septimo no regresa a Espana a gobernar a la 
antlgua, no se hubiese consumado la Independencia. El pais se 
hubiese conformado con la libertad. Pero la impulsion extranjera 
exigia la lucha. 

La carrera de Morelos fue un meteoro. Empezo con un pu- 
nado de faorobres y en nienos de ties meses se presento frente a 
Acapulco acompanado de los Galeana y un ejercito de ties mil 
combatientes que puso cerco a la plaza. El Virrey movio luertes 
contingentes contra el nuevo peligro. Derrotado a la postre Mo- 
relc^ frente a Acapmlco, se dirigio a Tixtla doixde se le unieron 
los hennanos Bravo. En aquella region de la costa hay muchos 
ncgrc^. Los agentes norteamericanc^ que acompanaban a More^ 
los pensarcm que era Degado su momento. Asi como kabian in- 
surreccicmado a las tropas de Morelos contra los espanoles, en 
Guerrero provocanni tma sublevacion de los aegros contra los 
mexicanos. La sublevacion se produjo en fornia grave teniendo 
Morelos que ha<^ tm esfuerzo para sofocarla. Fusilo a los cul- 
pables, i^ro sigukrcm a su lado agentes que le prometian ayuda 
de parque y annas piocedentes de los Estados Unidos,, pero a 
camte> de coracesloocs terrtK^fes. La magea de Texas era 
ofesesidi! ea la ma&e <fe los estadistas de Norteamerica, todos 
expansioni^as en aqtiefla poca, y Texas, pairat Mocelos que no 
teaia visfen mtmdlai era mi clesfeita btiem> apenas pam indios 
salvajes. ^Por que no coasumar el camje de Tfexas a casibio de 
armas para matar gachupines? |E1 plan angloaEaericanb triun- 
faba! 

Y lo mas dramatico de este momentio de la vida nackmal era 
que Calleja, el jefe realista que BO fenla a su lado agentes 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 275 

kees sine mexicanos leales, se preocupaba per el auge que a causa 
de la guerra de Independencia tomaba otra vez el corsarismo en 
las costas del Golfo. 

Se enteraba Calleja con angustia de los informes de Onis, 
el Consul espanol de la Luisiana y de los designios de Norte- 
america sobre Texas, y se dolia de no poner mandar unos cuantos 
miles de hombres contra la Luisiana. 

Sin la guerra que acaudillaba Morelos, Calleja se habria 
dirigido a Texas, habria creado toda una cadena de fuertes y un 
grupo de poblaciones y establecimientos de gente traida de Es- 
pana para contener el avance de los filibusteros y los colonos 
que empezaban a introducirse por la mal protegida frontera. 

Y se preguntara todo lector que no tenga la mente obscure- 
cida por el prejuicio: ^En donde estaba el patriotism mas alto, 
en el cruel espanol Calleja o en el equivocado Morelos? Dije 
cruel a proposito de Calleja; lo fue y eso lo perdio; pero tambien 
fue cruel Morelos. A crueldad nadie queria quedarse atras en 
aquella guerra salvaje. 

Tan cruel que Perez Verdia, a quien nadie acusa de pasion, 
dice de Morelos: "A don Mariano Garcia Rios y a sus vencidos 
oficiales, despues de la toma de Taxco, Morelos los hizo fusflar, 
faltando a lo pactado y a los sentimientos dd honor, con el pre^ 
texto frivolo de que Galeana no habia podido comprometerse a 
nada sin sii aprobacion". 

Si sobre estos hechos y otros parecidos no hay la menor 
duda; si no puede ser Morelos un modelo, ni como militar ni como 
patriota ni como caballero, por que esas glorificaciones ilimita- 
das? Levantar a la mas alta cumbre de la fama patriotica a quien 
padece tales lacras, resta autoridad para exigir de los funciona- 
rios y caudillos del dia, las virtudes elementales del hombre de 
honor. Pues como vamos a pedir al funcionario comun lo que 
no se exige del heroe? Por otra parte 110 hay nada mas triste 
que un pueblo que ni la historia la tiene limpia. El mantenerla 
sucia, no es ctdpa de los personajes que en ella figuran, sino de 
la caterva de inteligencias alquiladas a los mas viles poderes de 
cada instante, y que repiten leyendas y otorgan consagraciones 
irreflexivas o perniciosamente motivadas, a menudo con el pro 
posito de encubrir y justificar los crimenes del presente. 



276 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Contrasta con la crueldad de Morelos el proceder ajustado a 
las leyes de la guerra de don Nicolas Bravo al ordenar la libertad 
de trescientos prisioneros espanoles que Morelos le ordenaba eje- 
cutar en revancha de la ejecucion del padre de los Bravo. Don 
Nicolas con su perdon, respondio a su sangre espanola y a la vez 
sento el primer ejemplo publico de la caballerosidad mexicana 
qtie ojala algun dia triunfe sobre la tradicion miserable de las 
ejecuciones de los desarmados. 

Despues de Hna serie de victorias en Guerrero, Morelos pas6 
a Veracruz. Ataco a Jalapa y fue rechazado, pero pudo apode- 
rarse de Orizaba donde se hizo de elementos. De Orizaba, re 
chazado en las cumbres de Aculcingo, cayo sobre Oaxaca que 
tom6, manchando, dice Perez Verdia, su triunfo con inutiles e in- 
justos excesos y fusilamientos y tolerando el saqueo de la ciu- 
dad. 

Poco despues de que Morelos se apodero de Oaxaca, tomo 
posesion coino Virrey don Felix Maria Calleja, el 13 de febrero 
de 1813. 

Dirigiendose de nuevo a la costa, el H de septiembre de 
1813 de|6 instalado Morelos en Chilpancingo el Primer Con- 
greso nacional, cuyos diputados y directores fueron don Ignacio 
Lopez Rayon, don Jose Sixto Verduzco, don Andres Quintana 
Roo, y Bustamante, la future calamidad. Al Congreso entrego 
Morelos sus facultades. Y es de todos reconocido que esta in- 
util entrega del mando puramente militar, perjudico mucho a 
Morelos en sus canipanas posteriores. Todas sus campanas, por 
otra parte, se reducen a episodios brillantes que nunca pudieron 
asegurarle d triunfo. 

H Congreso recien formado did un decreto que es consi- 
derado como la verdadera dedaracion de la Independencia me^ 
xicana. Afibma gue el pais **reccd>ra el ejercicio de su soberania 
usurpada". Bsta palabxa debe kaberla insertado alguno de los 
agentes del imperialisnio ingles; ella ii^t directainente contra toda 
la obra de los tres siglos de la Colonia* Y era un disparate, pues 
c6mo podian juzgarse, Rayon odollo, Quintana Roo criollo y 
Morelos mestizo, los rescatadores de Moctezuma? En todo-caso 
eran tambien una porcion de la raza usurpadora. Declaraban 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 277 

asimismo quedar "rota para siempre jamas y disuelta la depen*- 
dencia del trono espanol". 

Proclamada asi la Independencia y elegido Morelos Capi~ 
tan General, sucedio que en Puruaran fue derrotado y privado 
de su brazo derecho, el cura Matamoros, per Iturbide, Coronel 
realista que peleaba a las ordenes de Calleja y que mas tarde, 
cuando resulto "Libertador" se excusaba de haber batido a los 
insurgent es por el genero de guerra de exterminic y de odio que 
estos llevaban adelante. 

Desde la muerte de Matamoros, Morelos ya no levanto ca- 
beza, Se retiro a Acapulco, donde hizo matar prisioneros en 
holocausto azteca, para aplacar el enojo que le causaba la per- 
dida de Matamoros. 

En mayo de 18H se supo en Mexico la vuelta al poder de 
Fernando Septimo, y el cinco de agosto se recibio el decreto 
que derogaba la Constitucion de Cadiz de 1812. El absolutismo 
volvia a apoderarse de Espana. Los espanoles y los criollos, 
todos leales a Espana, se quedaban sin bandera. Pues no era lo 
mismo batirse por la Constitucion de Cadiz, hecha en parte por 
mexicanos, que batirse por el vil Borbon. Fue ese el momento 
en que debio producirse una insurreccion general* Nada de esto 
hubo; apenas si los insurgentes ya lanzados, recibieron tin ira^ 
pulso moral y teorica El 22 de octubre de I8H, retmido el Con-* 
greso en Apatzingan, promulgo una Constitucion que era replica 
de la Constitucion de Cadiz, que de perdurar pudo unir a los 
pueblos americanos con Espana. 

Y ocurrio en seguida una de esas contradicciones tan comtt" 
nes en la historia de nuestro pueblo y que solo se explican por- 
que ha carecido de jefes con vision politica y no nos ha g<^>er* 
nado nunca la inteligencia, sino el impulsivismo de caudillos ig- 
norantes e irresponsables. |Con el advenimiento al trono de Fer 
nando Septimo, coincide que la revolution en Mexico se extin- 
gue! Al grito de Viva Fernando Septimo" se hablan levantado 
Hidalgo, Allende, Rayon, aun Morelos... Ahora que habia 
causa porque se abolia la Constitucion de Cadiz, porqtie a falta 
de Cadiz quedaba como bandera la Constitucion de Apatziiig&n, 
el pobre pueblo, masa de siervos dirigida por ttiertos, se entregd 
de nuevo a la apatia de su desidia secular. [De}6 ftt^lar a Mo- 



278 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

relos como habia defado fusilar a Hidalgo! En efecto, reducidos 
sus contingentes por una serie de derrotas, Morelos cayo prisio- 
nero en Temaslaca, mientras protegia al Congreso que logro po- 
nerse a salvo, para disolverse despues. 

Tras de la degradacion y de la retractacion respectivas, Mo 
relos murio ejecutado el 22 de diciembre de 1815. 

Calleja habia triunfado. El gobierno virreinal, sin tomar lee- 
cion de lo ocurrido, volvio a su rutina. Sin las campafias milita- 
res formidables que en el sur desarrollaban Bolivar, Sucre y San 
Martin, no habria habido Independencia mexicana. jY mucho 
mejor hubiera sido retardarse cincuenta anos, hasta dejar conso- 
lidada nuestra posicion en California y Texas! 

EL CULTO DE LA DERROTA 

La figura de Morelos BOS sugiere algunas reflexiones que 
no creemos convemiente de|ar en el tintero. Aparte de stts me- 
ritos CCMHO inicia<k>r y martir de tina idea que triunfo, en apa- 
riemda, se considera generalmente a Morelos como el tipo del 
soldado, el modelo qtie se of rece a las sucesivas generaciones mar- 
ciales de Mexico. Deberemos, por lo mismo, juzgarlo como mili- 
tar brevemente. 

El enfasis y la exageracion, la oratoria y la propaganda ofi- 
cial ban hecho de las batallas de Morelos algo casi excelso. Es 
verdad que Morelos hizo mas que Hidalgo, pero Hidalgo no ha 
bia hecho nada. Y lo que ninguna ciencia militar desconoce es 
que el objeto de la gtierra es triunfar. La calidad del soldado 
se mlde por su eficacia lo mismo que la de cualquiera otro pro- 
fesional, pues BO se va a la guerra para morir con gloria o sin 
ella, sino para triunfar y con el triunfo poner a salvo los inte- 
reses confiados al ejrcito. A nadie le importa un efercito que 
muere heroicamente, si esa muerte no ayuda a la victoria final 
de la causa. El episodio de las Termopilas no lo recordaria na 
die si no hubiese sido us antecedente de la derrota final de los 
persas. En todo caso, para el miMtar, la victoria es un defoer. A 
ia guerra se va a triunfar; se va a destruir al enemigo, no a 
hacerse martir* De alii que en todo el mundo, las derrotas se ol- 
vidan, as! sean gloriosas. 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 279 

Ningun reparo opongo a que Morelos sea venerado como 
martir, pero si es muy grave que se le tome en cuenta como ge 
neral y, peor aun, como gran general. Aceptar como gran gene 
ral a un vencido, ofrece el peligro de que los generales del futuro 
que lo tomen como maestro se conformen con pelear, se conformen 
con saquear, pero no se preoctipen de veneer. Y esto es preci- 
samente lo que nos ha ocurrido con frecuencia. Si nuestro heroe 
maximo es un derrotado, un martir, mas bien que un Rolando, 
no es extrano que todo nuestro Panteon Nacional se haya for- 
mado tambien con una serie dc martires: los martires de Cha- 
pultepec, los martires de Tacubaya; el martirio de Cuauhtemoc; 
como si la milicia tuviera por objeto preparar a sus hi|os para 
que sean victimas, lo que es oficio de la santidad, no de la milicia. 
El miliciano debe exigirse a si mismo la victoria; en su carrera, 
la muerte y el sacrificio son un azar, no un objeto. 

^Hasta que punto la circunstancia de que nos hemos dedi- 
cado a adorar fracasados influye en el temperamento nacional pe- 
simista y en la insistencia con que hablamos de "morir por la 
patria", cuando lo que necesitan las patrias es que nadie muera, 
sino que todos vivan en plenitud y libertad? Aparte de que esta 
condenado un ejercito que antes de la pelea ya habla de inorir; 
ese lenguaje se queda para las monjas y Ics monjes que volun- 
tariamente han renunciado al mundo. En un soldado hablar de 
morir, ya es felonia, ya supone que solo va a la trinchera a de- 
jarse matar, cuando su deber es evitar que lo maten matando al 
enemigo.de la patria. De lo contrario, en torno al culto de la 
derrota, se desarrolla tambien una corrupcion del significado de 
la gloria que entre nosotros parece estar ligado siempre a los 
fracases mas sombrios. 

Al contrario, la gloria en los pueblos normales posee un 
contenido vital que se liga intimamente con la fuerza y la ale- 
gria. 

Donde hay recuerdos de hecatombe, no hay gloria, hay 
sombra. Y este es otro de los aspectos en que el culto irrefle* 
xivo del holocausto nos ha hecho dano. La accion marcial mas 
notable de Morelos, el sitio de^Cuautla, pese a sus rasgos bri- 
llantes, no dio frutos, no creo victorias. En cambio, sus m^todos 
despues de cada combate dejan un rastro que se perpetua, se 



280 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

renueva en nuestra historia llenandola de lugubre fango. Me re- 
fiero a la salvaje, a la sanuda reviviscencia azteca que obligaba 
a Morelos a matar gente despues de la accion, unas veces porque 
ganaba, otras veces porque perdia. Los historiadores timidamente 
le han reprochado a Morelos esta innecesaria, esta dafiina cruel- 
dad, pero como subsiste la apoteosis, resulta que cada general 
se cree autorizado para asesinar prisioneros, fundado en un pre- 
cedente de que faemos hecho religion casi. Y se ha creado asi 
una tradicion vergonzosa que no conduce a la victoria, sino al 
fracaso. Al fracaso condujo a Morelos mismo su practica de 
fusilamientos en masa que en unos creo rencor y a otros los llevo 
a desertar de sas filas. Se vio entonces obligado Morelos a re- 
clutar su ejercitb entre la porcion mas baja de pueblo; entre In 
dies analfabetos y negros de la costa* Y de esta suerte inicio 
otra de las calamidades nacionales: la periodica anienaza de los 
ejrcitos de mercenarios nativos, de soldados barbaros que no 
tienen simpatia por la poblacion que combaten y se convierten en 
peores verdugos que las tropas de un ejercito extranjero, 

La semilla de todas las mas funestas revoluciones se sembr6, 
en consecuencia, en la guerra de Independencia que levantaba la 
mis baja plebe contra todo el que tenia algo, contra todo lo que 
representaba adelanto, un comienzo de civilfzacion. Acaso sin el 
precedente de Morelos, o por lo menos, sin la glorificacion que 
hemos hecho de Morelos, no estaria nuestra historia militar en- 
sombrecida con tanta derrota sin generosidad, con tanta victoria 
manchada de asesinatos. La debilidad de la historia que no osa 
enfrentarse a los mitos populates tiene en parte la culpa de que 
se perpetfiee todas estas paracticas que ya es tiempo de juzgar 
severamente. Ante la historia no hay mas criterio que el de la 
justicia absohita y nadie es ante ella grande sino por la lealtad 
con que ha servido k valores eton<^ del bien. Un concepto 
erroneo de lo que es vktud civica, de lo que es el heroismo, no 
s6lo obscurece el juicio de los pud>los; tambien les impide seguir 
adelante y vivir con honor. 

Limpiar el pasado es la unica garanda de un presente ho- 
nesto y decoroso, de un futuro redimido. 

Se me dira que entonces ^a quien vamos a presentar como 
modelo de las generaciones jovenes? Y contesto que si a nadie 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 281 

tuviesemos digno de alabanza y pleitesia, mucho mejor seria re- 
conocerlo que adorar personajes turbios* En el caso especial de 
los militares, a cualquiera se le ocurre la solucion. ^Acaso no 
fue Mexico formado, construido casi, por uno de los primeros 
capitanes de la historia? ^Que mejor modelo para un soldado 
mexicano que el de Hernan Cortes? La infame propaganda que 
se ha hecho contra todo lo que es valor nuestro, presenta a Cor 
tes como un monstruo, y, sin embargo, nunca ordeno ejecuciones 
de prisioneros, siempre alivio la suerte del cautivo con una son- 
risa de amistad, y fue siempre leal a esas amistades. Y triunfo 
porque supo cumplir el deber del soldado que es combinar la 
fuerza con la benevolencia. A tal punto que si Morelos, en vez 
de tomar de ejemplo la tradicion azteca de las hecatonibes post 
batalla, se acuerda de Cortes y se muestra generoso, entonces 
la clase media, los criollos, aun los espanoles, se hubieran su- 
mado a sus filas y en vez de un martir, tendriamos en el a un 
verdadero general, es decir, a un victorioso. 

Nadie recuerda en Mexico a Cortes como capitan y maestro 
de tactica; sin embargo, leanse los relates del sitip de Mexico 
cuando la conquista yankee del cuarenta y siete. En la mente 
de todos los soldados de Norteamerica, el recuerdo de Cortes 
era una obsesion. Otra vez, aunque con menos gloria que en 
tiempos de Cuauhtemoc, un punado de hombres sitiaba una ciu- 
dad de doscientos mil o mas habitantes. Y tranquilamente aque- 
lla ciudad entregada al rufian mas cinico que ha producido la 
historia, al Santa Anna de siempre, de}6 sacrificar impasible a 
los cadetes que pelearon y salvaron su propio honor, no el de la 
masa santanizada que los miro igual que se contempla un espec- 
taculo indiferente. Los capitanes de Santa Anna se habian olvi- 
dado de Cortes. Los yankees, en cambio, seguian la leccion de 
Don Hernando, La leccion de todo buen soldado, que es triunfar. 
En seguida, el buen capitan sabe que el triunfo perdurable solo 
corresponde al que sabe templar la victoria con la magnanimidad. 
Cortes fue en eso, capitan de capitanes. Morelos no supo lo que 
debe saber un buen soldado; no supo de magnanimidades; por 
eso la victoria se le esfumaba como ilusion que no esta en nues- 
tra mano captar. 



282 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

I Cortes, primer maestro de todas nuestras academias milita- 
res! jQue adelanto seria ese para nuestra mificia! Y con Cortes 
a la cabeza, la serie ilustre de los que ban peleado para salvar 
neestra raza, nuestra forma national de vida, nuestra autonomia 
profunda; los que defendieron nuestros puertos de los asaltos 
corsarios, los que salvando regiones enteras de la America espa- 
nola, de la codicia inglesa, nos han librado de quedar reducidos 
a mayor impotencia que la actual: Liniers y Pueyrredon y Alza- 
ga, que salvaron a Buenos Aires; de Lesso, que salvo a Carta 
gena; Mora, el costarricense, que derroto a V/alker y evito que 
Centro America quedase convertida en otra Texas, que seria 
amenaza grave para nuestro territorio. . . Hay en el Continente 
bravos soldados que ofrecer de modelo a nuestra juventud gue- 
rrera. \ Soldados de la victoria! 

Y la victoria en la causa unica grande, la defensa de la la- 
tinidad del Continente. 

En todo caso, yo termino el presente capitulo afirmando: Es 
muy peligroso educar al militar en el culto de la derrota. El de- 
ber del militar es la victoria. 

EL VIRREY APODACA, PACIFIC ADOR 

Tan reducida y aniquilada quedo la rebelion despues de la 
muerte de Morelos, que Calleja fue llamado a Espana para reci- 
bir el premio de un titulo: "Conde de Calder6n M , por la batalla 
en que deshizo a Hidalgo. En sustitucion de Calleja fue al go- 
bierno de la Nueva Espana un hombre honesto y clemente: D. 
Juan Ruiz de Apodaca. Muchos insurgentes se indultaron, Se 
volvio a poner atencion al riesgo que corrian las provincias del 
Norte con el avance slstematico de los Estados Unidos y se 
adopto la medida blen aconsejada de abrir de nuevo las puertas 
del pals o los |esuitas. Solo elios podian continuar la obra de 
ccnsoiidacion y penetracion dz las zonas en riesgo de ser ooupa- 
das por el enemigo. 

El pais no pensaba ya en Independencia, ni en guerra in- 
testina, sino en dar impulse a sus recursos, sufkientes para ase- 
gurar el poderio de mucfias genepaciones. Pero afnera del pais 
se seguian moviendo las influencias empenadas en destruirnos, 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 283 

La tactica inglesa era valerse de los derrotados, los expulsos pa 
ra instigarlos al retorno a la lucha. Asi como Bolivar, derrotado 
una y otra vez, hallaba siempre a mano recursos para intentonas 
nuevas, tambien entre los que en Espana se seguian oponiendo 
al despotismo, representado por Fernando Septimo, hacia propa 
ganda el Almirantazgo britanico. Una de las conqttistas perso- 
nales mas eficaces del "Intelligence Service" ingles fue la de D. 
Francisco Javier Mina, guerrillero de mediana actuacion durante 
la guerra napoleonica de Espana. En su libro "Mina el Mozo", 
D. Martin Luis Guzman nos muestra al joven patriota comple- 
tamente desprovisto de luces. A tal punto, que toda su ilus- 
tracion iba a debersela al enemigo o sea a los agentes franceses, 
rivales de Espana que, estando Mina en prision en Paris, lo 
aleccionaron en el mito de la libertad de todos los pueblos, la 
fraternidad que solo favorece a los fuertes; en suma, lo convir- 
tieron en agente del imperialismo mas poderoso del momento, 
que era el ingles. Mas de un ano pasa Mina en Londres, bien 
pagado por el Almirantazgo. De alii se le traslada a Estados 
Unidos. El doctor Mier, agente general britanico para los pai- 
ses americanos, dio sus instrucciones al heroe. En los Estados 
Unidos logro Mina comprar una embarcacion y reunir una es- 
colta toda compuesta de extranjeros, y con esta gente y cerca de 
trescientos hombres de tropa, desembarco el 15 de abril de 1917, 
en Soto la Marina. No encontrando alii el auxilio que esperaba, 
opto por internarse. El comandante local, D. Felipe de la Garza, 
so retiro por no con tar con elementos suficientes para oponer- 
sele. En el Valle del Maiz derroto Mina al capitan Villasenor. 
Una serie de inesperadas victorias llevo a Mina al interior del 
pais. Se atrevio a consumar el asalto de la plaza de Leon y fue 
rechazado. Por el fuerte del Sombrero pudo juntarse Mina con 
las partidas insurgentes que mandaba don Pedro Moreno, pero 
pronto surgieron rivalidades entre los insurgentes nativos y los 
extranjeros, irlandeses y norteamericanos que formaban el nucleo 
de las fuerzas de Mina. En situacion coraprometida, Mina confio 
su suerte a la audacia y se puso a consumar ataques desesperados 
que casi siempre concluian en derrotas. . . A medida que los ex 
tranjeros de su escolta eran diezmados. observa Guzman, el exito 
de Mina cedia. Lets mexicanos no se le juntaban. Los mexica- 



284 BREVE HJSTORIA DE MEXICO 

nos tenian mas en comun con las fuerzas realistas que con las 
avanzadas de la ocupacion de Texas que peleaban al lado de 
Mina. 

Y sucedio lo inevitable: destrozados sus contingentes, per- 
seguido de cerca por los realistas, cayo Mina prisionero de tin 
tal Orrantia que lo entrego al jefe realista Linan. En el fuerte 
del Sombrero, Mina fue fusilado. Fuera de Guerrero en las mosi- 
tanas del sur y de algunas partidas de poca importancia, la re- 
volucion quedo otra vez sofocada. El ejercito realista habia cre- 
cido a la enorme cifra de ochenta mil hombres, 

Pero otra vez un suceso ajeno al pais reviviria la lucha, trans- 
formaria el curso de los acontecimientos. 

EL ODIO A LA CONSTITUCION PRODUCE 
EL CAOS 

El pronunciamiento liberal encabezado en Espana por don 
Rafael del Riego, el l l> de enero de 1820, obligo a Fernando 
Septimo a jurar la Constitution de 1812 que poco antes habia 
hecho a un lado. Por virtud de este movimiento, Espana salla 
de Ics metodos desastrosos del absolutismo que ya desde Felipe 
Segundo traian todo de cabeza, y se incorporaba a los sistemas 
modernos de gobierno. En todas partes ha s { do r.ecesario luchar 
por la Constitucion y no se considera conchiida la evolucion po- 
litica de un pueblo mientras no se ha dado a si niisrno una Cons 
titucion que regule la convivencia publlca. 

Estaba reservado al elemento conservador de Mexico em- 
prender una lucha sanuda para oponerse a la Constitucion, No 
cabe en cabeza normal lo que entonces ocurrio. Se quiso ser 
mas papista que el Papa pretendiendo que Fernando Septimo 
habia sido forzado a aceptar la Constitucion y mientras Fer 
nando Septimo recobraba su libertad, el poder de la nacion me- 
xicana debfa ser puesto en deposito en manos del Virrey Apo- 
daca, que gobernarla con forme a las Leyes de Indias. 

Se recordara que este mismo plan lo habian rechazado los 
notables de la Capital cuando se trato de que Iturrigaray asu- 
miera el man do en auscncia de Fernando Septimo y de acuerdo 



LA GUERRA DE INDEPENDENCE 285 

con la Regencia de Cadiz y la Constitution. Para oponerse a 
ella, habian sido capaces de sonreir a los inglcses. Si se trataba 
de oponerse a la Constitution, no habia medio que no pareciese 
legitimo a esta gente obcecada, y acudieron entonces al promm-* 
ciamiento. 



ITURBIDE 



Los conservadores de Mexico inician con la conjuracion de 
la Profesa una serie de intentos fracasados para oponerse al pro- 
greso, en vez de apoderarse de su maquinaria y dirigirla. 

En principle, el Plan de la Profesa era oportuno. La inde 
pendencia,, a la que con tanto celo se habian opuesto los con 
servadores, resultaba ya inevitable y era mejor adelantarse a ha- 
cerla que esperar levantamientos nuevos. Basta recorrer las fe- 
chas de las batallas sudamericanas para comprenderlo. No obs- 
tante que Mexico estaba en calma, dominado totalmente por el 
ejercito realista, en el sur Bolivar y San Martin nos hacian la 
Independencia. 

El Congreso de Tucuman. en 24 de marzo de 1816, habia 
ratificado la Independencia argentina. La batalla de Chacabuco 
abrio las puertas de Chile a los independientes en febrero de 
1817 y en abril 18 quedo asegurada en Maipu la independencia 
chilena. En 1820 invadio San Martin el Peru. Bolivar estaba a 
punto de dar la batalla de Carabobo. La independencia mexi- 
cana entonces la decidieron los espanoles y los criollos acomo- 
dados que con mas teson la habian combatido. El mal estuvo 
en el caudillismo. el personalismo que se iniciaba y en la per* 
sona escogida para llevarlo a cabo. Fue esta Don Agustin de 
Iturbide. coronel realista que se habia distinguido por su sana 
en la persecucion de los insurgentes. En la posicion en que 
Iturbide se hallaba colocadp. de oficial de Su Majestad, no hay 
e.xcusa ni argurnento que lo libre del caracter de traidor. Pues 
volvio las fuerzas que ,le habia confiado el Rey, contra el Rey. 
Muy grave es un pecado 4e origen de tal magnitud en un horn- 
bre que las circun^tancias convertian en cabeza de Nacidn y que 

289 



290 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

mas tarde los necios quisieron convertir en tronco de dinastia. 
Mala honra era la de Iturbide para dar abolengo a una aristo- 
cracia que no fuese ctra que asociacion de aventureros. 

Ademas, los antecedentes de Iturbide eran de oprobio. Sien- 
do comandante de armas en Guanajuato se le habia procesado 
por especular con los articulos de primera necesidad y por mandar 
vender a vil precio los acopios de granos de algunas haciendas, 
Se ve, por lo mismo, que junto con la jurisprudencia del cuarte- 
lazo, Iturbide crea el precedente del general negociante que usa 
del mando para explotar monopolies como el del garbanzo de 
Sonora, que disfruto Obregon, o como la tributacion aduanal que 
manejaron a su gusto los favorites de Calles. El iturbidisrno, que 
es lo mismo que el caudillaje militar irresponsable, ha ido ba- 
jando de categoria humana, pero nadie le puede quitar a Itur 
bide la paternidad de la corrupcion, la triste gloria de precursor 
de un sistema de gobierno que lleva mas de un siglo de arruinar 
al pais. 

Por su origen ilegal, extrademocratico cuartelero, y per su 
calidad personal de hombre sin honor en tratos privados, es Itur 
bide el verdadero Agustin Primero de una serie inacabable de 
sujetos que no tienen por lo comun otra recomendacion que ha- 
ber sido crueles en la guerra civil, desleales con sus conviccio- 
nes que a menudo cambian segun la conveniencia personal, y 
en su vida intima t ignorantes y poco delicados, nada virtuoso 
en el sentido fuerte de la palabra virtud. 

En la conspiracion de la Profesa tomaron parte clerigos pro- 
minentes de la indicada Iglesia y de otras de la capital, y per- 
sonajes influyentes. No sospecharon, sin duda, que el tipo de 
gobernante que creaban para Mexico, el caudillo arbitrario y sin 
ley, se les escaparia pronto de las manos y haria de la casta 
que lo creaba una de las primeras victimas. Todo en la cons 
piracion iturbidista huele a hipocresia* El maton sin honra que 
era Iturbide se finge piadoso, asiste a unos ejercicios espirituales 
en la Profesa y sale de aHi absuelto de crfmenes, listo para co- 
meter otros nuevos. 'Con engaSc^ obtiene del Virrey la Coman- 
dancia del sur, donde habia rebeldes- Elige Iturbide buenas tro^ 
pas con el pretexto de que va a batir a Guerrero. Quiere, ex- 
presa al Virrey^ "cooperar a la gloria de que en breve tiempo 



ITURBIDE 291 

se viese pacifico todo el Reino"* En el primer contacto con los 
alzados, Pedro Ascencio, jefe insurgente, destroza la retaguardia 
del futuro Emperador y el 2 de enero de 1821 don Vicente Gue 
rrero derrota al Comandante de Acapuko. El fatuo Iturbidc 
habia sonado acabar con los rebeldes y volver a la capital triun- 
fante, para dar solo el golpe a su protector el Virrey. Cuando 
ve que los rebeldes le resisten y aun lo derrotan, se resuelve a 
compartir el triunfo con ellos. Dirige una carta afectuosa a 
Guerrero. Este, bravo y noble general insurgente, lo manda a 
paseo y le inflige otra derrota. Pero Iturbide insiste. Guerrero, 
patriota desinteresado, acepta,. por fin, conferenciar con el jefe 
realista y en Acatempan, a mediados de febrero de 1821, se 
ponen de acuerdo para llevar a cabo la Independent. Se roba 
Iturbide una conducta que iba para Manila; recibe apoyo en di- 
nero del Obispo de Guadalajara y proclama el Plan que se Ham6 
de Iguala. La redaccion del documento la hace el doctor Mon- 
teagudo, porque Iturbide, como los caudillos que habian de su^ 
cederle, es incapaz de formular por escrito sus ideas. En el Plan 
de Iguala se establece la absoluta mdependencia del Reino. Se 
promete un gobierno monarquico y constitucionaL Y se ofrece 
el trono a Fernando Septimo que, al no aceptarlo, dejaria libre 
el camino para elegirle sustituto. 

En esencia el Plan de Iturbide era bueno; consumaba la In- 
dependencia sin derramamiento de sangre y con la cooperacion 
de criollos y espanoles. 

El Virrey, notificado del Plan de Iturbide, cumplio con su 
deber disponiendose a batir al traidor. Pero, contaglado el ejer- 
cito por el ejemplo de Iturbide, influido, ademas, sin duda t por 
el deseo general de mdependencia, no tardaron en producirse 
nuevos pronunciamientos. Un grupo de oficiales apreso al Vi" 
rrey. Entretanto, Iturbide, aprovechando la llegada a Veracruz 
de un nuevo Virrey, Don Juan de O'Donoiu, trato co& el, con- 
certando el 24 de agosto los tratados de Cordoba por los que 
ratificaba el Plan de Iguala. El 27 de septiembre de 1821 hizo 
entrada triunfal a Mexico, Iturbide, con el ejercito de las Tres 
Garantias. Al dia siguiente se instalo una Junta Provisional de 
Gobierno de la cual Iturbide fue el presidente. Y O*Donoj 
tuvo la poca delicadeza de formar parte de la junta. 



292 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Originariamente el moviniiento de Iturbide tuvo el proposito 
de constituir gobierno personal que evitase la promulgacion de 
una Constitucion liberal. Pero como no pudo Iturbide hacer algo 
sin contar con los elenientos insurgentes y estos con la masa de 
la opinion del pais exigian un gobierno constitutional, resulto 
un gobierno hibrido dentro del cual fue tan fuerte la tendencia 
constitucionalista, que el mismo Iturbide tuvo que ceder a ella. 
Los conservadores tuvieron que agacharse pero no se convencie- 
ron. Todavia Alaman habia de lamentarse de que no se hubiese 
dado a Iturbide el poder absolute con titulo de "Primer Jefe 
del Ejercito". Y eso que la opinion de Alaman sobre Iturbide, 
no puede ser mas pobre. "No parecia, dice, tener mas nocion de 
gobierno que tomar dinero de donde podia haberlo a mano cuan- 
do lo necesitaba y poner en prision a los que le eran sospechosos, 
como lo hacia cuando era Comandante General en Guanajuato''. 

En este juicio Alaman retrata, no solo a Iturbide. tambien 
a sus continuadores de la farsa politica nacionaL Las palabras 
ya citadas de Alaman lo mismo pueden aplicarse a Santa Anna 
que a Venustiano Carranza, Lo inas funesto del iturbidismo es 
el precedente que defo de gobiernos personales extra constitu- 
cionales. Y ni siquiera Alaman quiso ver que el sistema repre- 
sentativo que el tambien odiaba, ofrece, por lo menos, una pro- 
babilidad de obtener designados honorables. Un siglo de fraca- 
sos no acaba de servir de leccion a los conservadores. Todavia 
el Padre Cuevas, en su Historia de la Iglesia, dice de Iturbide 
que si en lo "privado se procuro la Corona,, hizo muy bien", y 
anade: "t/n gobterno no elective cuando hay manera de que caioa 
en gente honrada es to que todos creemos que conviene a Me 
xico". Y cabe preguntar: ^quien juzga de la honradez? Ni ^que 
garantia puede haber de ella en persona que se cobij'a con la 
sombra de un complot, antes de presentarse ante sus conciuda- 
danos? Malo como es el regimen democratico, pur lo menos obli- 
ga a una discusion de los mentos del candidate y pennite eli- 
minar de esta suerte a los notonamente descalificados. Tal como 
habria sido eliminado el mismo Iturbide si se le discute libre- 
mente. Basta recocrer la lista de los presidents de Estados Uni- 
dos, 6 de los de Colombia, Argentina, Chile, Peri, para conven- 
cerse de que la inmensa mayoria de los jefes de Estado durante 



ITURBIDE 293 

tin siglo ha sido de hombres honrados cuando no de hombres 
superiores. En cambio, la serie de los nuestros, salidos en su 
mayoria del pronunciamiento o de la imposicion armada, es una 
galeria del crimen, por los hechos y aun por los rostros patibu- 
larios y brutales. r 

Por no haber habido elecciones sino conjuras, los presidentes 
de Mexico recaen en el tipo Iturbide-Santa Anna, sin acercarse 
nunca a la categoria de un Alaman. El clero, por su parte, es- 
tirna a los Iturbides que le hacen el juego. Pero a partir de la 
Reforma, los Iturbides dominados por la masoneria, se les han 
convertido en azote. No por eso reniega del sistema, si hemos 
de juzgar por el apoyo prestado a Victoriano Huerta. Y parece 
que lo que lamentan de un Iturbide a k> Calles, no es que mate, 
robe, destruya, sino que no este con ellos. ^Como quieren enton-* 
ces no vivir divorciados de la opinion si lo que esta recjama con 
justicia es un gobierno electivo como el , que ha prevalecido en 
Colombia, como el que disfruta la Argentina, para no citar sino 
casos hispanoamericanos? 

No solo al pais, a la misma Iglesia le ha hecho dano el ca~ 
pricho de crear en America shnulaciones del derecho del mas 
fuerte en la noche de la historia. En vez de todo este cafrismo 
premedioeval, la Iglesia que era, o debio ser, una avanzada de 
la cultura y organo de prevision social, debio adelantarse a los 
tiempos o por lo menos, entrar en ellos a fin de doininar las 
corrientes irreprimibles. En lugar de fincar sus esperanzas en 
un Iturbide, en un Porfirio Diaz, es en el pueblo y en las asam-" 
bleas donde debio buscar el poder politico; a la luz del dia y 
con sinceridad de proposito, es decir resuelta siempre a servir el 
interes nacional, el interes de las mayorias, por encima de gru- 
pos y privilegios. En cierto mcxlo, esto es lo qtie hacian los 
liberates, por lo menos presumian de hacerjo, y no es de extra- 
narse, por lo mismo que la masa las sifiiiese* Ya en otras na- 
clones, la Iglesia ha entrado al terreno democratko a librar la 
batalla de la sociedad. ^Por que solo en Mexico ha de seguir 
apegada a las formulas viejas? Lo gue ha venido padeciendo es 
consecuencia de su atraso. Y todo ello es lamentaWe, pocquc la 
Igksia mexicana es parte de nuesfero patrimoaio ctdteal y no 



294 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

sera Mexico grande mientras no se conquiste la cooperacion de 
lo national y lo religioso. 

Todo poder que se vuelve sordo a los tiempos es un poder 
condenado. Cuando se inventd la artilleria, el buen capitan que 
era Mahomed se dedicd a comprar los mejores canoaes de su 
epoca. Con ellos echo abajo a los bizantinos que se creian inven- 
cibles porque lo habian sido sus antepasados. Los nuevos caiio- 
nes de la politica eran las asambleas. Descuidar estas, para de^ 
dicarse a fabricar dictadores a lo Iturbide, es pecado de inep- 
titud. 

Pronto se vio que, en efecto, Iturbide no ejercitaba el poder. 
Frente al suyo estaba la Asamblea. En el primer choque triun- 
faria la fuerza y quedaria dueno del campo Iturbide, pero con 
triunfo efimero. 

El primer Congreso mexicano se reunio el 24 de febrero de 
1822. Prometio guardar y hacer guardar la Independencia; ra 
tified el mando de Iturbide y este prometio obedecer al Con 
greso. 

En seguida el Congreso se dedico a perder el tiempo en 
cuestiones nimias, a decretar honores y a establecer ordenes co- 
mo la de Guadalupe. Ninguna ley social de importancia, nin- 
guna medida efkaz podia salir de aquel conjunto de diputados 
que estaba pendiente a la intriga latente, a la lucha sorda de 
tendencias antagonicas. Pues es peculiar de los Parlamentos que 
nada logran si no son de verdad libres y no puede tampoco el 
Ejecutivo desarrollar labor provechosa si no cuenta con la leal- 
tad del Parlamento. Tampoco podia haber cooperacion sincera 
entre un Iturbide, Ilegado al poder por la conspiracion y el 
pronunciamiento, y diputados que se sentian consagrados por la 
eleccion pc^ular. Al itttrbidismo no le quedaba otro recurso que 
seguir sti natural trayectoria, Usar el Congreso para sus fines 
y en seguida aniquilarkx 

La situadon geaeral se agravo porque en E^ana, los poli- 
ticos, con su babitnal desacierto, se Bega^mi a rectmocer los con- 
venios celd>radc^ con Q'DoBojiL El dispa^^te no pudo ser ma- 
yon No tenlendo escuadra ni ejercitos bastantes para recoa- 
quistar la Nueva Espana, lo <d>vio era reconocer una Indepen 
dencia consumada coil tanta galanteria. Y habeimos mandado 



ITURBIDE 295 

alguno de los idiotas que les pediamos para rey o no haber man- 
dado a nadie, pero haberse apresurado a entablar relaciones cor- 
diales con la nueva situacion. El plan de la destruccion de los 
espanoles tramado por los que habian fomentado la Independen- 
cia, no se hubiera podido consumar, si el gobierno espanol se 
apresura a retirar las tropas que quedaban en Ulua y manda 
un Embajador. 

Ocurrio todo lo contrario. En el propio Mexico empezaron 
a conspirar algunos espanoles sonando con un golpe miUtar que 
los restableciera en el mando. La agitacion provocada con este 
motive did pretexto a que Iturbide aumentase el ejercito y a que 
justificase sus ambiciones a un mando vigoroso e irresponsable. 
Por su parte, los liberales ganaban terreno en la Asamblea. 
Un D. Lorenzo de Zavala, oriundo de Yucatan, habia llegado a 
Mexico, se habia hecho elegir diputado en Veracruz. En Europa 
habia participado en el intento de coronar Emperador a un des- 
cendiente de Moctezuma, noble espanol avecindado en la Penin 
sula, Don Alfonso Morcillo de TerueL Unido con Ramos Ariz- 
pe, Zavala se ocupo de la instalacion de las logias del rito esco- 
ces, que fueron el nucleo de la oposicion a Iturbide en el Parla- 
mento. Por desgracia, la doctrina democratica, desde su origen 
se presentaba contaminada de peligroso influjo extranjero. 

El ejercito, que ya desde ententes comenzo a ser el arbitro 
de los asuntos nacionales, y el clero, apoyaban la designacion 
de Iturbide como Emperador, a falta de Borbon que no quiso 
venir. Los liberales, por su parte, hablaban de asesinar a Itur 
bide que se disponia a pasar el Rubicon, imitando a Cesar en 
la felonia, ya que no en el genio conquistador. 

Por fin, la noche del 18.de mayo, un sargento aleccionado 
convoco a la tropa y en la retreta hizo la proclamacion del Im- 
perio. El ciclo de barbarie militarista de nuestxa historia inde- 
pendiente se habia iniciado. El Coiagreso amenazado, V0t6 la 
designacion de Iturbide, no obstante no haber quorum en la 
Asamblea. Gomez Farias, que mas tarde se convertiria en jefe 
liberal, hizo el elogio de Iturbide, le arreglo el enjuagtie del Con- 
greso. "Y quedo nombrado dice el propio Alaman^- el Pri 
mer Emperador de Mexico, como se nombraban los Emperado- 



296 BREVE HISTQRIA DE MEXICO 

res de Roma y dc Constantinopla en la epoca de la decadenda, 
por la sublevacion del ejercito y los gritcs de la plebe" 

Nosotros surgiamos apenas a la vida y ya nos manchaba- 
mos con procedimientos de decadencia. 

En las provincias la proclamacioa del Imperio fue recibida 
con jubilo. El Brigadier Santa Anna, antiguo realista y Coman- 
dante Militar de Jalapa a la sazon, se apresuro a ofrecer adhe 
sion servil, "garantizada con su vida, etc., etc." Ni Don Vicente 
Guerrero, que mandaba la zona del Sur, escapo a la ola de inde- 
corosas pleitesias. 

Por lo menos, la tendencia mexicanista de Iturbide era sin- 
cera. Del otro lado, en el liberalismo, se movia la influencia 
extranjera. Y la desgracia del futuro estaba en la siguiente con- 
tradiccion: que los metodos atrasados de mando, ks representa- 
ban los nacionalistas, y la tendencia republicana que fatalmente 
tenla que triunfar, se presentaba ya coludida con el imperialismo 
de los anglosajones, que de esta suerte se aseguraba el porvenir. 
El propio Zavala reconoce que se afiliaron a las juntas se- 
cretas masonicas una porcion de individuos que esp>eraban por 
ellas ser diputados o empleados de cualquier genero, Muchos 
espanoles, por odio a Iturbide, a quien detestaban por haber 
hecho la independencia, se afiliaban tambien al partido escoces. 
Halagaba este al pueblo con promesas de supresion de contribu- 
clones procuranda adquirir popularidad y iiacer palpables al pue 
blo los beneficios de la revolucion. 

Por el lado de Iturbide, como era natural, se declinaba hacia 
el absolutismo. El Congreso fue disuelto y sustituido p>or una 
Junta de Gobiemo de la que fonno parte O'Donoju. A la muerte 
de este quedo dueno de todo el poder Iturbide. 

Estando en el poder Iturbide regreso a Mexico el Padre 
Mier, que fue muy agasajado y obtuvo gran influencia. Desde 
el principle se coloc6 el Padre Mier en la oposiclon contra Itur 
bide y en favor de la repablica, Pero fa verdad^ra direccion del 
movimiento liberrf mexicano Iiabia de quedar en manos extran- 
jeras; corresponded al representante de los Estados Unidos, don 
M. J. R Poinsett. 

En realidad, el unko suceso notabk del Imperio de Itur 
bide fue la anexion voluntaria de Guatemala. El Salvador se 



ITURBIDE 297 

nego a reconocer a Iturbide y el general Filisola, de triste me- 
moria en lo de Texas, fue a Centro America a imponer por la 
fuerza una adhesion que debio asentarse en la comunidad de in- 
teres en la colaboracion respetuosa y en el patriotismo comun. 
Nicaragua y Costa Rica tambien tuvieron representantes en el 
Congreso iturbidista y obedecian las ordenes del gobierno impe 
rial. 

Y pronto lo que habia creado el pronunciamiento lo des- 
hizo la defeccion. Santa Anna inicio su carrera nefasta, procla- 
mando la republica para destronar a Iturbide. D. Vicente Gue 
rrero tambien se sublevo en el Sur. Las fuerzas que Iturbide 
mando contra Santa Anna defeccionaron y todos los traidores 
reunidos firmaron el Plan llamado de Casa Mata, en febrero de 
1823. Consecuencia del Plan fue el desconocimiento de Iturbide 
y la proclamation de la Republica Federal Con los antiguos 
diputados y otros electos por las provincias, se reunio el Poder 
Constituyente. Se aprobo en la Asamblea una Constitution y 
fue electo Primer Presidente don Guadalupe Victoria, que tomo 
este nombre por devotion a la Virgen de Guadalupe. Como Mi- 
nistro de la Guerra nombro Victoria a un antiguo Jefe realista, 
don Manuel Gomez Pedraza* En las elecciones que se convo- 
caron en seguida, fue electo Vicente Guerrero, no obstante ha- 
ber obtenido mas sufragios Gomez Pedraza. Pero otra vez los 
pronunciamientos, con Santa Anna en el fondo de la situacion, 
decidieron el triunfo en favor de Guerrero. 

La 'insurreccion que aseguro el nombramiento de Guerrero 
se llamo el Plan de la Acordada* 

El verdadero director de la politka mexicana, don Joel Poin^ 
sett, regreso al pais con cargo de Ministro Plenipotenciario al 
establecerse Guerrero en el poder. La corta presidencia de Gue 
rrero marca, sin embargo, cambios importantes en la politica 
nacional. De Ministro de Relaciones de Guerrero habia queda- 
do don Lucas Alaman que represento ski exito los intereses de 
la nacion frente a Poinsett, 

Nos habiamos separado de la idea imperial espanola, el mas 
noble tipo de cruzada humana unrversal y generosa que jamas 
haya existido, y nos veiamos englobados en el imperiaMsmo co- 



298 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

mercial de los anglosajones, cuyo triste epilogo contemplamos 
hoy CB el capitalismo decadente de la actualidad. 

EL PRIMER PROCONSUL 

Era Joel Poiasett de hermosa presencia y porte distinguido. 
Descendia de emigrados franceses protestantes. Su cultura era 
superior a la de toda la genteciUa que fonnaba goblernos en 
nuestra patria. Habia estado Poinsett de espia en Mexico, en 
1812, y de diplomatico en Chile. Ante Iturbide se presento como 
agente de los Estados Unidos, pero pronto se convencio Poinsett 
de que no iba a manejarlo y se retiro, no sin dejarle minado el 
terreno. Elevado al poder Guerrero, con apoyo de las logias, 
Poinsett vio su oportunidad. Traia mucho dinero y en seguida 
se formo una camarilla cuyos jefes fueron: Lorenzo de Zavala, 
el futuro traidor de lo de Texas; Alptiche, gran maestre del 
partido qne aceptaba llainarse a si mismo "americano", y Gomez 
Farias, el pontifke del liberalismo y una especie de pastor pro- 
testante vestido de ctarro. 

En sus discursos hablaba Poinsett de la igtialdad de las 
Instituciones de Norteamerica y Mexico. En la cronica que da 
el periodico "El Aguila Mexicana", de la primera recepcion de 
Poinsett, se cuenta: **que Ilamo poderosamente la atencion que 
en la primera fiesta de la Embajada de Norteamerica, el Minis- 
tro Poinsett habia hecho colocar en uno de los extremes del 
salon el retrato de Moctezuma; en el otro una alegoria de la 
America*'. 

Observese la precision con que se desarrollaba el programa 
del nuevo imperialismo. Apoyo al federalismo que aumentaba la 
dispersion de provinoas ya de por si ma! comunicadas. La se- 
paracion de Guatemala y demas paises centroamericanos seria la 
primera consecuencia del fetferalismo, el primer triunfo del pro- 
grama Poinsett. En seguida, el homenafe a Moctezuma ocultaba 
el prc^DOsito de borrar el recueidc* del gran pasado espanol, en 
favor de un cacique indio desventtirado. Contra el Mexico gran- 
de de Cortes y los virreyes, Poinsett eargula el Mexico de Moc 
tezuma que abarcaba apenas el altiplaao de AnaJmac- La politica 
interior la domino Poinsett pop medio de la creadon de logias 



ITURBIDE 299 

que ya no responderian a la influencia inglesa y francesa, sino 
dircctamente a la influencia de Norteamerica. Tal fue el objeto 
del rito yorkino cuya matriz estuvo siempre en Nueva York. En 
lo inmediato la mision de Poinsett se dirigia a echar por tierra el 
tratado de limites celebrado por el Ministro Onis con Washing 
ton,, por el cual nuestra frontera llegaba a Luisiana, y a concertar 
un nuevo tratado de limites que poniendo la frontera en el Rio 
Bravo nos quitaba de golpe todo Texas, poblado desde hacia dos 
siglos, per mexicanos. 

En las reuniones de la Embajada, Poinsett fungia de maes 
tro de los agitadores y politicos que con el apoyo del "partido 
americano" llegarian a ser diputados, ministros, presidentes. 
Poinsett recogia el fruto de los trabajos de su primer viaje. La 
eleccion de Guerrero era triunfo de los "americanos". 

Solo un hombre habia en el gobierno, con capacidad para 
oponerse a Poinsett: D. Lucas Alaman. En el duelo que se de- 
sarrolla entre ambos habria de perder Alaman. Desde ese mo- 
mento el destino de Mexico ha estado a merced del yankee. 



HISPANISMO Y MONROISMO 



Alaman es el unico Ministro de Relaciones que Mexico ha 
tenido. Su mirada estuvo abierta a las exigencias de la bora y 
a la consideration del porvenir. Recien independizado Mexico 
era natural que buscara apoyo en los paises de la inisma sangre. 
La voz de union habia venido ya del Sur. Bolivar cito al Con- 
greso de Panama. Pero el mismo Bolivar ideo un plan bastardo: 
Invito a los Estados Unidos y proclamo a Inglaterra *Trotectora 
de la Libertad del Mundo". (Vease Pereyra, Breve Historia de 
America.) Al disolverse el Congreso de Panama quedo conve- 
nido que los delegados se reunirian nuevamente en Tacubaya, 
suburbio de la capital de Mexico. El Congreso de Tacubaya no 
llego a reunirse porque los hombres pequenos que se habian 
hecho del niando, en las distintas naciones de America, no vefan 
mas alia de sus narices, no se preocupaban sino de la intrfga 
local y de la adulacion de los poderes nuevos: Inglaterra y los 
Estados Unidos. Nuestros destines tambien comenzaron a osci- 
lar entre los dos polos de la extrana influencia. Inglaterra for- 
mulo por medio del Ministro Canning, la tesis de que no se per- 
mitiria el restablecimiento de la influencia europea en America. 
Los imbeciles, en America, tomaron este gesto como una gracia, 
una proteccion a las nuevas nacionalidades. En realidad, era la 
consumacion de la tarea inglesa de varios siglos. En vano Es- 
pana t con sus aliados europeos de la Santa Alianza, intento con- 
tener la obra comenzada por los bucanercs de la epoca de Isabel 
de Inglaterra. El comercio del Nuevo Mundo comenzo a ser 
ingles, no obstante no haberse consolidado el dominio politico de 
Inglaterra per causa de las acciones heroicas de Buenos Aires y 
Cartagena. La declaracion de Canning queria deck: Fuera Eu- 

303 



304 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

ropa de lo que hoy es mio. Pero el imperialismo ingles se hafaia 
bifurcado. Para los Estados Unidos la independencia no fue de- 
caimiento sino comienzo de un incomparable ascenso. Los Esta 
dos Unidos no se dedicaron a matar ingleses; se dedicaron a imi- 
tar a los ingleses y a sentirse ingleses en la ambicion, el decoro 
y el poderio. Por eso cuando Canning formulo el dogma de 
que America no era campo para la dominacion europea, salvo la 
inglesa, los hermanos ingleses en los Estados Unidos proclamaron 
por boca de Monroe: "Que los Estados Unidos no admitirian 
ninguna empresa de colonizacion que en los continentes america- 
nos intente cualquiera de las potencias de Europa". Esta decla- 
racion es de fecha 2 de diciembre de 1823. Solo la mala fe ha 
podido dejar que corra la especie de que la Doctrina Monroe 
tenia por mira proteger a las nacionalidades nuevas de las inva- 
siones de Europa. Espana ya no podia invadirnos, habia sido 
derrotada totalmente en el Sur. Inglaterra tambien habia fraca- 
sado en sus intentos de ocupacion de territorios. La Doctrina 
Monroe, en realidad, equivalia a una declaration de la preceden- 
cia yankee en las cuestiocies del Nuevo Mundo. Lo que preocu- 
paba a los Estados Unidos era que Francia o Inglaterra se ade- 
lantasen apoderandose de Cuba que ya se habian reservado pa 
ra si. 

Por eso lo primero que hizo Poinsett fue destruir los planes 
que Mexico y Colombia habian concertado para libertar a Cuba 
y anexarla a Mexico, lo que hubiera sido natural y debido. 

Para la expedition de Cuba contaba Colombia con doce mil 
bombres aguerridos listos para embarcarse en Cartagena. Me 
xico debia suministrar asimismo tropas y embarcatiqnes. Poin 
sett. sieinpre vigilante, intrigo contra el proyecto que Alaman 
apoyaba. Los Estados Unidos se movieron tambien en Colombia. 
aiaenazaroii. Con eso basto. El criterio imperante en la mayor 
parte de la gente de Mexico nos lo da el traidor Zavala, jefe por 
entonces. de 10s americanos: "Mexico, afirma en su historia 

Zavala necesftaba curaise de sus heridas no estaba para 

aventuras". . . "Adesias. decia Zavala , si no fuese poc la 
poderosa escuadra britanica ya Cuba babna corrido la sucrte de 
la Florida y !a Luisiana, suerte feliz, dice, si se considera como 
debe ser. la que toca a los habitaates qoe entran en los goces 



HJSPANISMO Y MONROISMO 305 

de la mas amplia libertad social y reciben del nuevo gobierno el 
derecho de gobernarse a si mismos", Tal fue la suerte que pocos 
anos mas tarde ayudaria a deparac a Texas el propio Zavala, 
aunque ahora sus descendientes anden de parias come toca en 
suerte a las razas que no saben darse a si mismas la libertad y 
esperan a redbirla como merced del poderoso. Fracaso, pues, 
Alaman, y triunfo Poinsett coludido con mexicanos; Cuba no fue 
mexicana ni fue libre; estaba reservada desde entonces para po- 
sesion de los Estados Unidos de Norteamerica. 

La segunda derrota de Alaman es todavia de mayor tras- 
cendencia. Ni siquiera la mencionan los menguados textos de 
nuestra miserable historia patria. 

No hallando ambiente para la celebracion del Congreso de 
Tacubaya, Alaman, como Ministro de Relaciones de Guerrero, 
se dedico a concertar el tratado de Alianza con Colombia. Apar- 
te de las clausulas usuales de alianza defensiva y ofensiva, el 
tratado contenia las siguientes clausulas de trascendencia obvia: 
Articulo XIII. "Ambas partes se obligan a interponer sus bue- 
nos oficios con los gobiernos de los demas Estados de la Ame 
rica, antes espanoles, para entrar en este pacto de union, liga y 
confederation perpetua",.. Articulo XIV. "Luego que se haya 
conseguido este objeto se reunira una Asamblea general de los 
Estados Americanos compuesta de sus plenipotenciarios, con el 
encargo de aumentar las relaciones intimas que deben existk en- 
tre todos y que les sirva de Consejo en los grandes conflictos, 
de punto de contacto en los peligros comunes, de fiel interprete 
a sus tratados y de Juez arbitro y conciliador en sus disputas y 
diferencias" 

Firmaron este tratado Alaman y el Ministro de Colombia 
en Mexico, Poinsett inform6 y la cancilleria de Washington hizo 
que en Colombia se le introdufesen modificaciones. Sin embargo, 
testada la palabra Juez arbitro lo firmaron y pronrulgaron D 
Viciente; Guerrero y Alamaoi el 2 de dkiembre de 1823* El 31 
de diciembre se hicieron al tratado modificaciones esenciales qt^ 
volvieroa a despertar al recdo dc Poiasett. Una clausula del 
nuevo trafado decia: "Los productos temtoriates de uno y oiro 
pais introdocidos f>or sus pmertos en buqoes wdisttt&atmente co- 
lombianos o mexicanos goparan de la rebaja del dos y media pot 



306 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

ciento de los derechos de fmporfacton, etc.". Esta clausula motivo 
larga discusion en que se interpuso Poinsett y envio notas 
del propio Clay. La ocasion la did el tratado que concertaba 
Poinsett entre Mexico y los Estados Unidos; en el se exigia que 
los Estados Unidos obtuviesen el mismo ttato que el otorgado a 
las republicas de otigen hispanico* 

Alegaba Alaman la diferencia de circunstancias, nuestra co- 
munidad de origen y solidaridad anterior a la Independencia, y 
Clay hablaba de que los Estados Unidos ccn la doctrina Monroe, 
garantizaban la independencia americana. El resultado fue que 
Colombia ya no ratifico el tratado. 

El plan genial de Alaman de sustituir con una serie de pac- 
tos aduaneros, la federation qtte habia fracasado en Panama, que- 
do deskecho. Y quedo constituido desde entonces el Panameri- 
canismo como tm obstaculo para la integracion del hispanoame- 
ricanismo. 

Tan peligroso habia sido el plan Alaman, frente al plan Mon 
roe, que el panamericanismo triunfante ha procurado echar en 
olvido, borrar de la historia, el nombre mismo de Don Lucas 
Alaman. 

Pero no quedo corto Clay. Mientras se servia de la Doc 
trina Monroe para obtener las mismas ventajas que los paises 
hlspanoamericanos, cuido de precisar que la Docttina Monroe no 
constitwa alianza de los Estados Unidos y las naciones del Sur. 
La Doctrina Monroe, explico, es una declaracion de principios 
de la politica exterior norteamericana, que los Estados Unidos 
pueden interpretar libremente, segun las circunstancias. 

En efecto, nunca la ban aplicado a colonias inglesas como 
Jamaica. 

A la caida de Alaman del Ministerio la politica exterior 
mexicana quedo sttbordinada a los Estados Unidos. Tuvimos una 
ilusion de soberanla exterior que duro unos meses; no acerto a 
consolidar un tratado de paz y amistad con Colombia. Mucto 
menos r logro lo que era nuestro <lestina manifiesto: organizar 
expediciones navales que tomasen poseslon de nuestra antigtia 
ruta comercial de las Islas Fiifpinas. O que se consumase la 
alianza y federacion de Cuba con "Mexico. Lefos de consumar 
extensfones, el porvenir seria de fos 4 *americanos^ que ya desde 



HlSPANISMO Y MONROISMO 307 

los tiempos de Hidalgo y de Morelos, solo se preocupaban de 
deshacerse de Texas, y recortar un imperio demasiado grande 
para las cortas capacidades de los hombres de la Republica. 

PRONUNCIAMIENTOS Y CONSPIRACIONES 

La cizana introducida por Poinsett comenzaba a dar resul- 
tados. Tan notoria era la intervention de Poinsett en los asun- 
tos nacionales que en diciembre de 1827 hubo un pronunciamien- 
to en Otumba encabezado por el general Juan Maule Montano. 
exigiendo la expulsion de Poinsett y la disolucion de las socie- 
dades secretas, Este movimiento lo secundo nada menos que Don 
Nicolas Bravo* Y era patriotico. El plan de Poinsett, en efecto, 
ya habia producido el primer decreto de expulsion de los espa- 
noles. Con pretexto de que corria peligro la independencia, se 
expulso a muchos espaiioles prominentes el 20 de diciembre de 
1827, debiendo durar la expulsion hasta que Espana reconocieia 
la Independencia. El primer paso estaba dado. La guerra a lo 
espanol seria proposito secreto del partido extranjerista. La si- 
tuacion vino a agravarla la torpe expedicion que al mando de 
Barradas se apodero de Tampico para restablecer la domination 
espanola. Derroto a Barradas en Tampico, el general Antonio 
Lopez de Santa Anna, que estando ya procesado, desprestigiado, 
aprovecho este triunfo facil para volver a inmiscuirse en la po- 
litica nacional. 

Otra division de las tropas que debian batir a los espanoles 
se puso a las ordenes de Anastasio Maria de Bustamante. No 
habiendo en realidad espanoles que combatir, Bustamante volvio 
sus tropas contra Guerrero. Dejando este la Presidencia en ma- 
nos de D. Jose Maria Bocanegra, salio a batir a Bustamante, 
pero sus propias tropas se It voltearon y tuvo que huir hacia el 
Sur. El mismo Guerrero habia subido al poder burlando el voto 
que habia favorecido a Gomez Pedraza, asi es que no tenia de 
que quejarse. Anastasio Bustamante resulto Presidente el I 9 de 
eaero de 1830. La razon aducida por Bustamante en favor de 
su traicipn era que Guerrero estaba incapacitado para gobernar 
la nacion. Era v^erdad, pero ^por que lo apoyaron en contra de 
Gomez Pedraza? El mismo Bustamante habia sido electo Vice- 



30 S BREVE HISTORIA DE MEXICO 

presidente junto coi Guerrero. El iionor de los politicos estaba 
perdido. Entre toda aquella casta de rufianes, el peor de todos. 
el mas cinico y felon habia de triunfar: Santa Anna, que se adue- 
fio del pais. 

Por lo pronto Bustamante, acaenazado por la revolucion, no 
se ocupo sino de perseguir a sus enemigos. Para deshacerse de 
Guerrero, que se le oponia en el Sur, comisiono al italiano Pica- 
luga que mandaba un barco en Acapulco, para que con enganos 
plagiase a Guerrero. Invitado Guerrero a comer a bordo, el bu- 
que levo anclas y el antiguo insurgente y ex Presidente fue entre- 
gado en Huatulco a un Coronel que lo traslado a Oaxaca donde 
los militares lo asesinaron. En la discusion del Consejo de Mi- 
nistros de Bustamante, Don Lucas Alaman se opuso a que se 
diera muerte a Guerrero y pidio que se le desterrase unicamente. 
Prevalecieron los militares. El Amirantazgo de Genova declare 
traidor a Picaluga y lo degrade a su regreso a Italia. Los mill- 
tares que en Mexico asesinaron a Guerrero, obtuvieron ascensos 
en el Ejercito. 

La indignacion publica did pretexto a otros generales para 
satisfacer sus ambiciones. Santa Anna se levanto contra Busta 
mante. Y al fin de una lucha de intrigas y de combates mas o 
menos renidos resulto designado Presidente Gomez Pedraza, que 
ya no merecia serlo. 

Se atribuyen estos cambios de gobierno al estado del erar'o. 
Apenas se dejaba de pagar a las tropas estas se sublevaban. En 
realidad, BO es esta la causa. No puede haber dinero en el tesoro 
cuando son brlbones los que gobiernan. La calidad de los toni'- 
bres que se ttimaban en el mando es la causa de todo lo que 
ocurria. El pais estaba en manos de tin ejercito de mercenarios 
sin letras, sin patm>tism0 y sin hoBor. 

Solo Poinsett segnia atinando. La Presidencia de Pedraza 
se senalo por una nueva ley de expulsion de las espaSoles* Y 
como Pedraza s6lo debia desempefiar la Presidencia por los me- 
ses que faltaban para el periodo a que fue electo y no posesionado* 
se celebraron nuew^ elecciones que dieron pretexto para que el 
hombre digno de aquella sltuacion, se liiciera descaradamente del 
mando. 



HISPANISMO Y MONROISMO 309 

El P de abril de 1833, Antonio Lopez de Santa Anna entro 
de Presidents A su lado ftgtiraba como Vicepresidente el agente 
norteamericano discipulo de Poinsett, D. Valentin Gomer Farias. 

CONCESIONES A EXTRANfEROS 

lino de los propositos del Plan de Republica Federativa que 
Poinsett habia ayudado a imponer, fue facultar a los diferentes 
Estados de la Union para otorgar concesiones de tierras. A 
pretexto de colonizacion se empezaron a dar a anglosajones nego- 
ciantes, enormes porciones de territorio. Naturalmente, por Coa- 
huila y Texas la demanda de concesiones fue mayor. La proxi- 
midad de los Estados Unidos y Jos derechos que estps alegaban 
sobre aquella zona mal delimitada eran bastante a tractive para 
los colonos de Norteamerica. Y se produjo entonces la reversion 
increible. de la politica colonial en estas materias. Mientras los 
ultimos virreyes, con criterio nacionalista, habian visto la conve- 
niencia de fomentar en Texas la colonizacion con espanoles, 10s 
gobiernos federalistas poinsetistas, miserables atentos nada mas 
a conservar el poder y a explotarlo, empezaron a dar concesio- 
nes de tierras a los norteamericanos de Texas, al rnismo tiempo 
que los espanoles eran declarados enemigos de la patria y conio 
tal desposeidos y expulsados. Apenas se concibe que los hoin- 
bres que gobernabexi el pais en aquella epoca fueran tan malva- 
dos, que conscientemente realizaran aquella traicion a su patria. 
Es mas piadoso calificarlos de imbeciles, Eran honibres sacados 
del cuartel y si alguno de ellos presumia de ilustrado, era j>ara 
repetir la jerga doctriharia segun la cual todo lo espanol repre- 
sentaba el cscurantismo y todo lo norteamericano slgnificaba el 
progreso. 

Lo que nunca se pregtintarorr los mandones estupidos de !a 
hora es a quien iba a benefkriar el tal progress. 

En la cancilleria de Washington si lo sabian, Prueba de ello 
es que no habieinlo neceskfed alguna de tierras Buevas, porque 
toda laf extension del Mississippi estaba todavia despobbda, 
hacia la tierra esfeil de Texas se dirigian ks colonas. Una <k 
ICB mas notork^ fue donr Esteban AustJ, p^ipe del primer Pre- 
sidente <le fe R^puhlica lexaaa* jGo esjfee Asi^ini fueroa tan 



310 BREVE HISTORIA DF MEXICO 

liberal es los gobiernos del partido americano, que ya desde 1820, 
seg&n las palabras de Zavala, habia creado una vasta empresa 
de colonizaoon entre los rios Brazos j Colorado en las cerca- 
mas de San Antonio, Texas. "Ha formado una colonia flore- 
ciente que ofrece la perspectiva de prosperidad y dicha futura a 

sus felices habitantes y a sus mas remotos descendientes " 

As! era, en efecto, pero lo que no advertia el pobre abogadillo 
que fue Zavala es que el provecho de aquellos trabajos seria 
todo para los descendientes de Austin y no para los descendien 
tes de los mexicanos que habitaban la region, y no contaban con 
el apoyo de los gobernantes, sus compatriotas, ni para desarrollar 
sus empresas ni para obtener garantias. Despues de elogiar las 
colonias de Austin, Zavala, que es tan fiel discipulo de Poinsett, 
censura unas concesiones otorgadas a franceses por Coatzacoal" 
cos, porque, segun el, son ineptos los franceses para la coloni- 
zaci6n. Se ve en segulda que si Mexico hubiera tenido una 
politka de colonizadon y no una tutela de las sociedades secre- 
tas, las ccmcesiones se htibieran dado a franceses a falta de es- 
panoles poar la sencilla razon de que no ofrecian los franceses un 
peBgro internacional y eran una raza afin cuyos descendientes se 
asimilarlan a nuestra poblac^n. Pero tambien las ideas de raza 
y lengua eran mencspreciadas por la pandilla de traidores que 
se habia hedio del mando, A renglon seguido el infeliz de Za 
vala se pone a defender una extensa cofonizacion inglesa de la 
casa Baring, por Chihuahua, y dice: **E1 celo judaico heredado 
de tes espanoles, <fe qt^ los extranjeros no se hagan ricos con 
las tierras ni prodticckHies del pais y el temor ridiculo y mez- 
qtiino de qiie la Gran Bretana awiquiriese influencia en los nego- 
cios, excitarcm el celo de varies diputados para anular las indica- 
das concesiones*'* En el caso e^>ecial de Baring triunfo en las 
Camaras el patTOHsma por end^ de k perversidad de 2^avala, 
y las concesiones fueroe aamladas; pero d crifcerio de 2^avala ha- 
bria de prevalecer a la postre. Se tra^sia de dar las tierras, no 
predsamente a los extranferos; BO habian de darse a espanoles 
ni a franceses; el plan Poinsett era qmt las tierras las tomasen 
norteamericanos e ingkses. linos y otros, linicfos por iazo racial 
en ellos si poderoso, como que no son JE^ degenerada, crearian 
el bloque irresistibfe ckstinado a dominar Bi^stei ecoiK>niia. En 



HlSPANISMO Y MONROISMO 311 

su disertacion Zav<,la habla de la legitimidad de desmembrar los 
territories y provincias para darse gobiernos abstractos, dice, 
cuando los actos del despotismo, los grandes extravios de la na- 
cion grande, obligan a los pueblos a buscar su propia felicidad* 
Esto ultimo es legitimo y lo fue en el caso que Zavala cita de 
las republicas italianas. Pero lo que no advertia el liberalismo es 
que las republicas italianas defendian su tierra, sus tradiciones, 
su lengua y no andaban ofreciendolo todo de obsequio al con 
quistador mas inmediato. 

Poinsett fue, al fin, retirado del pais, pero lo que no pudo 
ver la Cancilleria mexicana porque nunca existio Cancilleria, dada 
la eliminacion de Alaman que es el unico que pudo formarla, es 
que no se trataba de la accidn personal de un Ministro, sino de 
un plan de penetracion que cuando se iniciaba apenas facilmente 
pudo ser destruido, si en nuestro gobiernof hubiese habido con- 
ciencia. 

El mal basico era la idea de que solo los extranjeros de tipo 
anglosajon serian capaces de traer la prosperidad; la ceguera de 
no ver que, en todo caso, esa prosperidad de nada iba a benefi" 
ciarnos. Y la maldad de no reconocer que, aun en materia de 
riqueza y desarrollo publicos, la obra de Espana en Mexico era 
superior a la de Inglaterra en el Norte. 



DON LUCAS ALAMAN 



Asi como hemos dedicado un capitulo a Poinsett, que inicia 
la politica destructora de nuestra nacionalidad y recanoce como 
continuadores a los Zavala, los Gomez Farias y los Juarez, los 
Carranza y los Calles, conviene Ilamar la atencion del lector so- 
bre el hombre odiado en su tiempo, calumniado por la posteridad 
y olvidado despues por la ingratitud publica, tan sdlo porque su 
programa Salvador era la contradicdon del poinsetismo. Fue Ala- 
man el unico que tuvo cabera propia alii donde todos han pensado 
segun la pauta que les da el extranjero. Era Alaman de familia 
distinguida y esta circunstancia se ha vuelto contra el como un 
estigma en un medio en que se rinde culto a la plebe sin que por 
ello se haga algo en su beneficio. La plebeyocracia de nuestra 
politica no es sino otra astucia del plan Poinsett que consiste en 
destruir la aristocracia de una nacion a efecto de lograr su de^ 
giielhx Porque Alaman era acomodado y se educd en la tradi- 
cion del honor castellano, nunca se le ocurrio robar* Esto no 
pueden perdonarlo politicos a lo 2^avala que se aprovechaban 
del poder 1 para hacerse dar concesiones de tierias. No pueden 
tampoco disimular su envidia de la altivez de Alaman quienes 
han vivido al servicio del plan extranjero. Ni el intelectualismo 
liberaloide puede perdonarle que pensara como mexicano, cuan- 
do tantos otros solo han repetido la doctrina que se les alquila 
en el exterior. 

A Lucas Alaman, se le puede comparar con Hamilton, el or- 
ganizador de la democracia yankee, con Adams, el gran ministro 
de Estado, con Henry Qay. Y si Mexico hubiese sido una na- 
cion que se esta formando y no una desintegracion que se preci- 
pita, el Presidente de ocho anos habria sido Alaman en vez de 

315 



316 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

la turbia lista de los hombres de cuartel que deshonraron la Pre- 
sidencia. El mismo Alaman tuvo que ponerse al servicio de al- 
gunos mediocres de esta indole para llevar adelante un intento 
de creacion nacionalista. Y fracaso porque no es desde las Se- 
cretarias y las posiciones subordinadas donde el grande hombre 
puede hacer su tarea nacional, sino desde la cuspide del poder 
publico. 

La desgracia de Mexico en sus relaciones con los Estados 
Unidos se explica con solo comparar la lista de los Adams, los 
Hamilton, los Clay, los hombres de categoria cultural que en el 
Norte ban mandado, con la lista de los zafios que entre nosotros 
ban sido Presidentes y Dictadores, mientras un Alaman pasaba 
fugazmente por un Ministerio para ser despues excluido, contra- 
dicho, por los amanuenses, los cuistres al servicio de los dicta- 
dorzuelos. 

Ya vimos a Alaman en sus comienzos intentando oponer, a 
la doctrina Monroe que ha creado el panamericanismo, la idea 
de una liga aduanera hispanoamericana, con Espafia incluida, lo 
que nos hubiera salvado la autonomia, nos hubiera dado marina 
mercante y con ella tamblen marina de guerra, nos hubiera hecho 
un Imperio en vez de un agregado de satelites del panamerica 
nismo. Ampliando mas sus ideas dice Alaman en su historia, vol. 
5, refiriendose al tratado con Inglaterra que fue el precio de la 
ayuda prestada para la Independencia y que las naciones del sur 
Krmaron sin cbjeckwies: "Se aseguraron franquicias en favor de 
los boques y mercancras tanto meodcanas como de las repiiblicas 
hispanaamericanas, reser&andose tambien Mexico, por un articulo 
secreto, el derecho de conceder ventajas al pabellon espanol cuan- 
do aquella potencia reconociese la Independencia 

Esta medida que nattiralmente nos hubiera restltuido las ven- 
tajas del Imf^rio espanol sin sus incouvenlentes, dandpnos una 
posicion unica en el mundo, foe derrotada por los gobiernos, pos- 
teriores. al servicio del pomsetismo. 

Un momento hubo de esperanza> Fue ctiando Bustamante, 
dirigido por Alaman, gobemo la Rep^blka. Es claro que d pre- 
sidente debio ser Alaman y lo hubiera sido a no ser por la fu~ 
nesjta jurisprudencia que ya habian sentado Hidalgo y Morelos 
y el mismo Iturbide, la jurispmiiencia nefasta de que el poder 



DON LUCAS ALAMAN 317 

se conquista por el pronunciamiento y no por el voto. Asi y todo, 
Bustamante por lo mencs no estuvo al servicio del poinsetismo 
ni practice Jos metodos militares de tomar dinero donde lo hay. 
La administracion de Bustamante, dice-Alaman, fiie bastante ho 
norable; organize la hacienda publica en forma de que Mexico 
se bastara con sus propios recursos, sin necesidad de acudir a 
emprestitos y solo mediante la pureza de la administracion; se 
respetaron las garantias individuales y se reorganize, se inora- 
lizo el ejercito. Bustamante, al fin y al cabo, era superior por la 
cultura al promedio de los generales de su tiempo* Y duro poco 
porque al poinsetismo siempre le ha convenido que a la presi- 
dencia suba un zote que desde la sombra es manejado, un despota 
que no contando con el carino de sus compatriotas, tiene que 
ponerse a merced de los intereses del extranjero. 

Se verificaron las elecciones y Santa Anna se presento de 
candidate. Pero un hombre de su laya, desprestigiado desde an 
tes de tomar el mando supremo, no podia haber conquistado la 
estimacion publica que ga'na el voto; en consecuencia, Santa Anna 
busco pretextos para una revolucion. Y tras de unas elecciones de 
farsa resulto Presidente Santa Anna. Siendo su incompetencia 
notoria, era cosa entendida que otro tendria que gobernar nalen- 
tras Santa Anna jugaba a los gallos, seducia mujeres, robaba. 
Y el otro fue bien escogido como una antitesis de todo lo que 
representaba Alaman. 

El otro fue nada menos que Valentin Gomez Farias, el fu 
ture apoderado de los yankees y ya comprometido a Hevar ade- 
lante el programa Poinsett. 

Santa Anna restablecio el terror. Sus enemigos fueron en- 
carcelados. El propio Bustamante fue expulsado. Los pocos es- 
paiioles que quedaban, dice Alaman, fueron esta vez expulsados, 
siempre con el pretexto de que ayudaban a tal o cual revoltiddn. 
Los que habfan vuelto bajo la tolerancia de Bustamante fueron 
expulsados de nuevo. Y comenzo la Reforma eclesiastica. Por 
mandate de Gomez Farias se declanS ne obligatorio el pago de 
los diezmos; se derogo la coaccion civil contra los votes monasti^ 
cos y s-e excluyo al ckro de la edncacion publica. Se suprimio 
la Universidad. Si se exceptua la sopresidn de la Universidad, 
somes les primeros en reconocer que estas medMas erao una 



318 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

necesidad de los tiempos, y lo malo es que haya tenido que im- 
ponexlas un agente del plan extranjero. 

La supresion del diezmo obligatorio debio emanar de la Igle- 
sia. No se debe imponer por ley lo que ha de ser siempre resul- 
tado de conviction. Tarde o temprano semejantes reformas te- 
nian que producirse y lo que sorprende es la poca vision del clero 
que, en cada caso, en vez de adelantarse a los tiempos se les 
opone y pierde con ello prestigio, aparte de riqueza. 

La segunda reforma, la de los votos monasticos no obligate- 
rios civilmente, era tan legitima que uno se pregunta en virtud 
de que aberration llego jamas a usarse de la coaccion publica 
para forzar la voluntad en materias que son del arbitrio de la 
contiencia* Y es peor un clerigo forzado que un clerigo renegade. 
Prueba de que la fe era sincera en la mayoria, es que no hubo 
casi quien aprovechara el decreto; el personal de los conventos 
siguio intacto y mas honrado por mas libre. 

La exclusion del clero en materia de ensenanza fue el co- 
niienzo de una lucha prolongada y destructora. Lo que debio 
hacerse fue crear una education independiente y dejar que tanto 
el clero catolico, como los otros, estableciesen planteles, tal como 
se hace en todos los pueblos tivilizados. 

Pero el exceso en la reforma empezo a traer la violencia de 
la reaction. Pronto Santa Anna, queriendo asegurarse pMDpulari- 
dad, expulso del Gobierno a Gomez Farias, agente de los yan- 
kees, y echo por tierra las nuevas kyes. Gomez Farias se fue 
a Nueva Orleans a organizar la revancha, en colaboracion con 
el otro discipulo de Poinsett, el Zavala, que ya tenia en Nueva 
York UB Banco para explotar las concesiones de Texas y pre*- 
paraba <te este modo, su proxima actuacion como traidor* Bajo 
Bustamante se habia prohibido el otorgamiento de concesiones 
nuevas, espeoalmemte en k^ Estados Unidos fronterizos, y se 
habia mandado ccmstruir ttna serie de fortificaciones en el lin- 
dero norte de Texas. Todo esto se vino aba|o con la caida de 
Alaman. 

Alaman veia la situation y la denuaciaba. En vez de llevar 
a Texas colonos espanoles, los del "partido americano** importa- 
ban colonos norteamericanos* En el seno mismo de la adminis- 
tracion baja el nivel del funtionario. Pues, segun tambien ad" 



DON LUCAS ALAMAN 319 

vierte Alaman, con la expulsion en masa de los espanoles, los 
servicios administrativos se habian resentido y el comercio habia 
ido pasando a los extranjet&s. Muy pronto los ingleses ocupa- 
ron el primer lugar en este ranio y su influencia tenia que ser 
contraria a Mexico y favorable a los Estados Unidos en la lucha 
que se aproximaba y que nadie parecia advertir, salvo Alaman,, 
a quien nadie hacia caso. 

Los ingleses ocuparon el lugar de los esparioles tambien en 
las minas, en el breve periodo de 1823 a 1827. Ocurrio enton- 
ces con las minas lo que mas tarde ha ocurrido, durante la actual 
revolucion, con las tierras; el espanol y el mexicano perseguidos 
se han visto obligados a vender, y como no hay nacionales en 
condidones de comprar, el extranjero, cnyo gobierno se tace res- 
petar mejor, es el que compra porque cuenta con el credito y el 
apoyo necesarios. Las minas hubieran sido mexicanas con solo 
no remover a los espanoles, pues ya se sabe que el hijo del es* 
panol es mexicano. En cambio, removido el espanol, las minas, 
fatalmente, tenian que caer en manos del ingles por un breve 
periodo, y, a la postre, como ha ocurrido, en manos del norte- 
americano. Y todo esto no es el resultado de tin proceso econo- 
mico, sino el firato ci>ligado del crimen que cometen los pueblos 
cuando excluyen del gobierao a los patriotas educados, como 
Alaman, y los reemplaza con ignorantes de buena fe como Gue 
rrero, o con picaros de plazuela, sin inteligencia ni honor, como 
Santa Anna. Pues es entonces cuando las organizaciones del 
pais extranjero dominante, se aprovechan y se posesionan de la 
direccion de la politica y de la econoinia. 

Ya Alaman habia advertido que el ingles se enriquece y se 
va y que solo el espanol se enriquece y se queda* Y tambien Ala 
man observa que los 'Franceses hacen causa comun con nosor 
tros", segun lo demostraron en la guerra C<HI los Estadc^s Uni 
dos; "Con ardor abrazaron la causa mexicana, dice Akman, y, 
ademas, su presencia entre nosotros, es beaaefica porque practi- 
can y ensenan las profesiones y las artes jnecanicas^v 

En los capitulos finales del quinto tomo de la historia de 
Alaman, se encuentran ya senalados todos los males de ntiestra 
situacion y previstos los desastres; sin duda por eso nadie cita 
esas peginas y si r al ooetrario^ se envenena el alma de la juven- 



320 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tud con las mentiras, los juicios mediocres de tantos otros que 
pasan por guias del pensamiento nacional. Hasta contra la prac- 
tica de celebrar la Independencia en el aniversario del grito de 
Dolores, se subleva Alaman y coti razones de educador verda- 
dero, pues malo es que se exalte el motin como origen de la vida 
publica de un pueblo. El motin y la confusion de los propositos, 
tal ha seguido siendo la indole de nuestras efemerides patrias. 
En la Argentina, ppr ejemplo, no se celebran noches de matanza, 
ni dias de ahorcados y de incendios, sino la fecha en que la 
Junta de los patriotas, la Asamblea en que se discute, decreto la 
Independencia. Eso mismo se hace en los Estados Unidos. Se 
acostumbra asi el ciudadano desde la infancla a venerar la razon 
y el pcxfer enianado de la persuasion. De otro modo, ocurre lo 
que entre nosotros, que el grito, mas o menos salvaje, es la su- 
prema razon. el inicio y el fin de todas nuestras tristes ocurren- 
cias patrioticas. 

Haciendo un balance de las decadas que precedieron a la 
guenra con los Estados Unidos, nos ense&a Alaman el estado 
prospero de la hacienda publica durante la Colonia y nos demues- 
tra el derrunibe a partir de la entrada a Mexico del Ejercito 
Trigarante. Importaban las entradas publicas alrededor de vein- 
tMn millones de pesos, y de un golpe bajaron a diecinueve mi- 
llones recurriendose al emprestito fd^rzoso para cubrk el deficit. 
Los gobiernos que siguieron al de Iturbide iniciaron la corruptela 
dc los emprestitos colocados en el extern jero. En la Administra- 
cion <fe Biistaniante los ingresos volvieron a subk a 21.000*000 
de pesos. Luego en el gobierno de Santa Anna, todo fue irregu- 
laridad y abiiso* y ya para el amo dncuenta y dos, la deuda ex 
terior ascendia a treiiita y dos miilones de pesos, de los cuales 
el pais hate peidbidc* ap^aas el ciBOieiita y HBO por ciento. 

'TTodas las estradas del goi>inio, dice AIaman > se han 
consumick> desde la Independencia en sosteno: Congresos que no 
han sabido organizar el pais y teopas que BO has hedbo sino 
coinbatir ttnas coe otras, Iiacieii<i0 concete la SsI6ii de qtie ha- 
bia un ejerctto con qtie defenderse <te Mna mvsi&& f la qwt con 
esa confianza no se temia y ami se prcw>caba ? *. 

Comparese d papei mflitar de ios niexicEd^s que bajo la G>- 
Jonia, como ya hemos visto,, desembarcaban en el continente 



DON LUCAS ALAMAN 32 1 

conquistadores en la Florida y en las Antillas, con el desairadi^ 
simo papel de la primera armada mexicana. El gobierno de Vic 
toria compro unos barcos a Inglaterra y a los Estados Unidos y 
los puso bajo el mando de un norteamericano Potter, a fin de 
que fuesen a molestar el comercio de La Habana. For fortuna, 
el Comodoro Potter, padrastro de nuestra infortunada marina na- 
cional, perecio pronto a manos de la marina de Espana que otrora 
nos diera honra, tambien a nosotros. 

"Una nacion que ha llegado de la infancia a la decrepi- 
tud, decia ya Alaman de nosotros, a mediados del diecinueve" 
^Quien osara hoy negar su dicho? 

Cree Alaman que una de las causas principales del desastre 
es la pretension de adaptarnos instituciones ajenas a nuestra in- 
dole, y mas tarde Bulnes habia de repetir la misma tesis. A mi 
me parece que no era posible ni pensable adaptarnos a otro sls- 
tema de gobierno que el republicano. Y no veo que los sistemas 
politicos de uso universal y que en Sudamerica tan solido dar 
buenos resultados, pueden ser la causa de nuestro desastre. Al 
contrario, creo que el no habernos adaptado a los sistemas dvi- 
lizados de gobierno, el habernos encaprichado en perpetuar re- 
gamenes de tribu como el de Iturbide, el de Santa Anna, d de 
Porfirio Diaz, el de Victoriano Huerta, d de CaBes, tal es la 
causa de nuestro atraso y de nuestra verguenza mternacional. 

El rebajamiento de la opinion publica a que estas tiranias 
salvajes conducen lo senalaba ya Alaman cuando dice: 

"Continuan los escritores adormeciendo a la Nacion con li<- 
sonjas, haciendola desconocer su origen y presentandole por his- 
toria novelas en que disculpandose o disimulandose las malas 
acciones y aun ensalzandolas como buenas, se induce a volverlas 
a cometer". . . "Considerase como mal ciudadano al que dice la 
verdad . . . abandonase el mane jo de los negocios a manos inep- 
tas e infieles, y el resultado es segurc. Mexico seria sin duda 
un pais de prosperidad, porque sus elementos naturales se lo 
proporcionan, pero no to sera para las razas qtte ah&ra lo habi~ 
tan" ... Y asi como desaparecieron toltecas y aztecas, etc., etc., 
sus actuales habitantes quedaran arruinados y sin obtener siquie- 
ra la compasion que aquellos merecieron de los espanoles, y de 
la nacion mexicana de nuestros dias no quedara sino "la sombra 



322 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

de un nombrc en otro tiempo ilustre" Tal decia Alaman en 
1852. Hoy, en mil novecientos treinta y seis, tenemos a la vista 
un libro del judio Tanenbaum sobre el proceso agrario de los ul- 
timos veinte afios de resolucion seudosocialista. 

Se desprende de los cuadros y graficas y estadisticas del 
libro citado, que la propiedad de la tierra, unica que el mexi*- 
cano habia conservado hasta los ultimos tiempos, ha pasado en 
un cuarenta por ciento a poder de extranjeros, sobre todo norte- 
americanos. Tal es el balance de la llamada revolucion, pero hay 
algo peor, y es que con ella hemos perdido no solo la tierra, tarn- 
bien el decoro. Pues a ese judio que asi se regodea con el resul- 
tado de las reformas agrarias, sugeridas por los sucesores de 
Poinsett, los agentes del proconsul Morrow, se le ha otorgado 
reconocimiento oficial por sus servicios revolucionarios, en forma 
de una medalla o condecoracion . . . "del Aguila Azteca". . . Co- 
mo que estamos ya reducidos a menos que los aztecas. 

iAlaman! |Si algun dia Mexko empezara a existir, que alto 
pondria tu nombre! Nadie ha sufrido con mas conciencia las 
vicisitudes de ntiestro destino. Y el es la mejor prueba de que 
no han Faltado a Mexico guias ni cerebros de primera capacidad, 
intenciones puras y valentia de caracter. Lo que pasa es que 
todo lo ahoga.... el grito canibal. , . . la insolencia del cuartel 
que, a la fx>stre, se rinde al pequeno banquero y al predicador 
protestante, los agentes del Proconsul establecido como Embaja- 
dor del Imperio que ha reemplazado a Espana en el mando, 

jPues tal es el destino de los pueblos que ignoran, calum- 
nian, dan la espalda a sus profetas! 



SANTA ANNA 



Representa este hombre despreciable todos los vicios de la 
casta militar dedicada al gobierno y no a la def ensa de la patria. 
Entro al servicio de las armas sin preparacion tecnica de nin- 
gun genero. La proteccion de sus allegados le aseguro de golpe 
la posici6n de cadete. Y sus primeras annas las hizo como ver- 
dugo de sus connacionales, combatiendo la insurreccion de Hi 
dalgo. 

En mil ochocientos once Santa Anna formd parte de la ex 
pedition de Arredondo que logro sofocar la primera intentona 
de Independencia de Texas, iniciada por un precursor de Za- 
vala, un tal Gutierrez de Lara, asociado a norteamericanos. Es 
sta la unica action que puede abonarse a la carrera militar de 
Santa Anna que, por lo demas, figuro en ella como simple sub- 
teniente. De oficial realista estuvo al lado de Apodaca y mando 
una guarnicion por el Estado de Veracruz, la cual volteo, para 
secundar el Plan de Iguala. En seguida se dedico a perseguir a 
sus antiguos camaradas, los realistas ya en derrota, con la niisma 
sana con que antes batiera a los insurgentes en minoria. Al ren- 
dir parte de un asalto a Veracruz ocupado por los realistas; 
Santa Anna descubre su indok canalla, informando: que man- 
d6, como general, cavo como zapador, trepo como granadero 
Cosas como las ultimas no debe hacerlas un general. . . pero, 
ademas, echa en cara a sus subalternos el fracaso al no haber 
podido ocupar a Veracruz. Ya era l, Santa Anna, toda la glo 
ria; pronto este miserable seria toda la Repiiblica* 

De la traicion a Iturbide contenida en el Plan de Casa 
Mata, Santa Anna sale investido de general, preparado para la 
serie de infamias que tabrian de ensuciar la vida de la nacidn. 

325 



326 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

En carta de publica acusacion dice de Santa Anna el Core- 
nel Alvarez, iturbidista: "Abandono usted a su familia, maltrato 
a sus hermanos y dejo de socorrer a sus parientes menesterosos 
... a la falsificacion de una firma y al abuso que hizo de la con* 
fianza de su jefe debio su primer ascenso en la carrera militar**. 

Por su parte Echavama, un rival, dice de Santa Anna: "No 
tiene amfgos porque a todos fue ingrato; no tiene adictos porque 
a todos trato mal; no tiene patria porque esta abomina al espurio 
que la vende a sus enemigos" . . , El mismo Santa Anna {que 
protestaba contra la tirania de Iturbide), se of redo mil veces al 
Emperador, espontaneamente "para destruir el Congreso en lo 
al>soluto, con estrepito, con escandalo y aun con sangre**. Son 
sus palabras. 

Esto era Santa Anna antes de ser Presidente. Lo que de el 
se nos dice, parece anticipation y copia de lo que ha podido 
decirse de tantos otros presidentes de su tipo que entre nosotros 
se ban perpetuado. A tal punto, que antecedentes parecidos han 
llegado a ser la condicion de una posibilidad presidencial. No 
era, pues, Santa Anna, mejor ni peor que los demas generales; 
era un representative. Y como mas tarde diria, en un instante 
de lucidez, el propio traidor Zavala, enemigo de Santa Anna: 
"El mal de Mexico no esta en Santa Anna sino en el ejercito. 
Asi maten a Santa Anna, el ejercito engendrara otros Santa 
Annas". 

Hecho Presidente pot la sublevacion contra Bustamante y 
despues de haber enarbolado la bandera federativa con Gomez 
Farias, Santa Anna se une a la revolucion que contra el mismo 
se habia iBiciado y sigue de Presidente como centralista. Las per- 
secuciones, los motines, el desorden administrativo, los prestamos 
forzosos, el derrodie personal de toda clase de fondos, la apro- 
piadon descarada de caucfales para hacerse ds fincas y para pa- 
gar sus vicios de fugador y de enamorado, tales son los rasgos 
de lo que no dejan de Hamar admlnistracion de Santa Anna, Tan 
inepto y holgazan era que dejaba en la Presidencia de encargado 
del d^pacbo a tin sateUte cuajquiera, entretanto el se dedicaba a 
sofocar sublevaciones en largas campanas dispendiosas, o a dis- 
frutar de la compania de sus barraganas. Una hacienda de Ve- 



SANTA ANNA 327 

racruz, Manga de Clavo, sc hizo, de esta suerte, el centre de la 
vida politica nacionaL 

Los generales voraces, la burocracia hambrienta, lo esperaban 
todo del Dictador de hecho que era Santa Anna, y a falta de ao 
ciones heroicas que imputarle, le inventaban alabanzas cuya lee- 
tura da una idea de la abyeccion de la epoca. Un Congreso lo 
habia nombrado Benemerito de la Patria porque derroto la expe- 
dicion de Barradas que de ningun mcxlo pudo triunfar y en la 
cual murieron espanoles y mexicanos, no extranjeros. La legis- 
latura del Estado de Mexico lo habia nombrado Benemerito del 
Estado en grado heroico; el periodico **E1 Censor", de Veracruz, 
lo llamaba deidad humana. Toda la sociedad mas distinguida lo 
apodo sieinpre Alteza Serenisima. Un pobre diablo Bocanegra, 
que hizo el Himno Nacional, ensucio los labios de no se cuantas 
generaciones de mexicanos, con aquello del "Guerrero Inmortal 
de Cempoala". El heroe era Santa Anna. Todo Mexico llego 
a ser Santa Anna. Y en estas condiciones de suprema vileza pu- 
blica estallo la guerra de Texas. Seguiremos a Santa Anna en 
esta odisea bochornosa. Nuestro relato procurara quedar libre 
de ese disimulo que justamente condenaba Alaman. 

LA GUERRA DE TEXAS 

La nacion norteamericana, gobernada por hornbres del tipo 
Alaman, iba a tener su primer encuentro con el militarismo de los 
Santa Anna. Los colonos de Texas eran la avanzada del impe- 
rialismo yankee. Consistlan en rancheros y agricultores pero por 
jefes no traian hombres incultos. Cada uno de los que resultaran 
generales de la guerra de Texas era antes de la guerra un civil 
laborioso, y muchos de ellos, como Austin, como el mismo Hous^ 
ton, liabian hecho cursos universitarios. Houston^ conocedor de 
la mision que estaba llamado a desempenar como soldado, habia 
einpezado, como todos los grandes soldados, por ser tin dvil ilus- 
trado. Los f uturos capitanes de Texas leian a Homero y reveren- 
ciaban a Cortes. Houston imitaria a Cortes en sus metodos, a- 
nandose la amistad de los indios cherokkees, Ni el matrimonio 
con una india, hija de un cacique iafiuyente, falto para que la 
imitaclon fuese perfecta. 



328 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

For donde Santa Anna pasaba, florecia el abuso, enraizaba 
el descontento. Por donde Houston anduvo le nacian los arnigos, 
Ie seguia la reputacion de hombre disoluto en asuntos femeninos, 
pero leal amigo y considerado con el debil. Santa Anna era arro- 
gante, y sin saber bien lo que habia sido Napoleon, se sentia 
napoleonico. Houston se reia de Napoleon que acabo en el fra- 
caso, y pensaba en Cortes el creador, Cortes el invencible. Santa 
Anna era un renegado. Houston ambicionaba para su raza la glo 
ria de los espanoles del siglo dieclseis. Detras de Santa Anna 
habia una chusma engalanada, ebria de abuso de autoridad y de 
alcohol, indisciplinada y cruel, ambiciosa de mando, sin saber 
para lo qtie sirve el mando. Detras de Houston hay rancheros 
laboriosos. Santa Anna habia de la gloria cuando no conocia el 
honor. Sam Houston queria conquistar para su patria las tierras 
de Texas. Detras de Houston estaba una nacion organizada, fir" 
me, consciente de sus fines, poderosa en su desarrollo; detras de 
Santa Anna estaba un pais envilecido ya por el pretorianismo, em- 
pobrecido por el saqueo de las autoridades. Y no es verdad que 
Mexico fuese el pais fisicamente mas debil; en poblaci6n era ape- 
nas menor; estaba mas cerca del campo de la lucha y cont6 con 
efectivos mas numerosos que los efectivos de Norteamerica, Lo 
que paso es que no pueden enfrentarse pueblos de instituciones 
con pueblos militarizados, sin que la guerra la pierdan los mili- 
tares. 

La sublevacion que encabezctria Houston no era una aven- 
tura; era el resultado de un plan bien madurado y de antiguo 
arraigo. Las bases furidicas de la ocupacion de Texas habian 
side preparadas con la complicidad de los gobiernos ciegos de la 
Republka Mexicana. 

Rippy en su Hbro **The United States and Mexico*' cita la 
carta que cierto mexkano Azcarate dirigio al Presidente Victoria 
denunciandole una conversacion de Poinsett. En 1882, Poinsett 
habia mostrado en el mapa los territorios que los Bstados Unidos 
deseaban absorber: Texas, Nuevo Mexico, la Alta California y 
porciones de Sonora y Coahuila. En los Estados Unidos cam- 
biaban los gobiernos, pero no la politka del Departamento de 
Estado. Al contrario, cada gobierno tenia orgullo de anadir su 



SANTA ANNA 329 

esfuerzo a la obra de la expansidn. En cambio, en Mexico caa 
un Alaman para scr sustituido con traidorcs que veian con indife- 
rencia el problema de Texas o no podian entenderlo o pensaban 
como han seguido pensando tantos, que despues de todo, lo me- 
jor era entregarse a un gobierno "liberal", como el de los Esta- 
dos Unidos. 

Tampoco los delegados del gobierno yanfcee cambiaban de 
programa. En 29 se retir6 Poinsett aparentemente derrotado. Un 
tal Butler !o sustituye y lo primero que hace es hacer ratificar los 
tratados que Poinsett concertara. En esos tratados se aceptaban 
los limites de Texas defimdos en el tratado espanol de 1819* 
5e habia aplazado la exigencia territorial a cambio de la clattsula 
de la nadon mas favorecida, que, como hemos visto, nos cortaba 
de toda posibilidad de encontrar apoyo en el sur, nos separaba 
de las naciones herntanas del continente. 

Lo unico que habia cambiado era el procedimientd, Ya no 
habria disputas sobre limites. La colonizacion estaba haciendo 
lo necesario para justificar el derecho posesork>. Los abusos del 
santanismo darian el pretexto. Los poseedores se declararian au- 
tdnomos, en nombre de los dereckos de la humanidad, ultrajados 
por la tropa santanista. 

Pero no se precipitaron los texanos. Cuando Santa Anna 
disolvid la legislatura de Coahuila y Texas, la region qued6, jun 
to con el resto del pais, sin otra autoridad que la bota fuerte del 
soldado. Stephen Austin, a nombre de los colonos, se dirigio a la 
capital de Mexico para pedir alguna suerte de garantia para el fu- 
turo. Con insolencia caracteristica Santa Anna lo mando poner 
preso. Con la prision de Austin coincidio la llegada a Texas de 
Lorenzo de Zavala. Un mexicano iba a ser el inspirador aparente 
de la Indej>endencia. El pretexto lo daria la disputa sobre el fede- 
ralismo; los motivos ocultos de Zavala eran el odk> personal a 
Santa Anna y los intereses que habian adqukido en Texas. El 
movil verdadero, el misino que traia en Nueva Orleans agitado a 
Gdmez Farias: La iniciacion de una lucha civica que, con pre 
texto de principios,. daria lugar a que los Estados Unidos se apo- 
derasen de medio territorio y el resto lo gobernasen por medio 
de politicos mediatizados. 



330 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

La presencia de Zavala y de otros mexicanos que, desespe^ 
rados del regimen militar, se unieron a los norteamericanos para 
proclamar la Independencia de Texas e Imponerla, sirvio a los 
Estados Unidos que, en tal virtud, realizaron su proposito de apo- 
derarse de Texas, sin necesidad de una conquista directa. Como 
rebelion interior y protesta de los mexicanos de sangre y de ciu- 
dadanos mexicanos anglosajones, se presento ante el mundo el 
caso de Texas. La ayuda prestada desde Washington no fue, 
por eso, menos eficaz. Armas en cantidad empezaron a llegar 
del norte y voluntaries de todo genero, junto con jefes de capaci- 
dad. Pronto las escasas y mal atendidas guarniciones de tropa 
mexicana empezaron a ser atacadas y vencidas por los que crea- 
ban el nuevo estado texano. 

Con lentitud se did cuenta su Alteza Serenisima de lo que 
ocurria y su primera medida fue una baladronada ridicula, pero 
dicha con enfasis ante el Ministro de Francia (vease Haghnighen. 
"Santa Anna"): "Si los americanos no se portan bien, marchare 
a traves de su pais para poner la bandera mexicana en Wash 
ington*'. 

En noviembre de 1835 Santa Anna se hallaba en San Luis 
organizando tropas a efecto de castigar a los texanos que "no 
soportaban la perdida de derechos que el resto de la nacion no 
habia reclamado". 

Con prestamos forzosos, porque toda la administfacion la te- 
nia Santa Anna en quiebra, y con reclutas y mercenarios y crimi 
nal es reunio unos sets mil hombres. Y mientras gastaba el escaso 
dinero en juergas, la tropa, desde el comienzo, quedo a media 
racion. Abundante de palabras ya que no de capacidad, comenzo 
Santa Anna a promttlgar decretos risibles. La legion de Honor 
se llamo uno de los cuerpos quiza en homenaje a lo que mas 
desconocia el caudillo, que, mando hacei? cruces de plata para 
las clases y de ore para los oficiales. Ascensos y medallas fue^ 
ron as! prodigadas antes de la pelea. Las cruces llevaban una 
leyenda: "Honor, Valor, Pais". Y a los altos Jefes, la Gran 
Cruz les pennitia usar doble banda sobre los hombros. En sus 
proclamas hablaba el Dictador de venganza contra los texanos, 
a los que llamaba "execrables aventureros". En Saltillo perdio 



SANTA ANNA 331 

varias semanas para recoger el botin de los prestamos forzosos y 
para divertirse, jefes y oficiales, en francachelas. 

Entretanto el general Cos, jefe de las operaciones en Texas, 
habia sido derrotado y humillado, por los rebeldes. Se desquito 
Santa Anna con mas revistas de tropas por las ciudades pacificas 
y con hacer frases y con el nepotismo que hizo a un cunado suyo 
aprovisionador general del ejercito, con el resultado de que las 
provisiones escasearon aun mas porque todo el mundo robaba. 

En el Bravo espero Santa Anna que se le incorporara Cos 
con sus tropas derrotadas en San Antonio. Al ser puesto en li- 
bertad, despus de rendido, Cos habia prometido no hacer mas 
annas contra los texanos. Santa Anna, que repartia medallas con 
la palabra "honor" obligo a Cos a violentar su palabra incorpo- 
randose a las tropas de Su Alteza. 

Todo el territorio del Bravo a San Antonio era un desierto 
penoso de atravesar. Los pocos cultivos habian sido quemados 
para dejar sin pastura a los caballos. Se sugirio a Santa Anna que 
tomara el camino del no, pero no habiendosele ocurrido a el la 
medida pusose furioso de que alguien le diera consefo y ordeno 
que se siguiera por el desierto. Al Coronel Mora, que did la or- 
'clen sensata de echar pie a tierra para dar descanso a los caballos 
hambrientos, lo quiso fusilar. Al llegar al rio Medina, un sacer- 
dote y un mexicano le informaron que en el Alamo estaban das- 
cientos cincuenta rebeldes, pero que esa noche se divertian en un 
fandango y que seria facil sorprenderlos. Dejo Santa Anna pa- 
sar la ocasion porque los carros de municiones venian a retaguar- 
dia. En realidad porque sienipre le falto el arrojo, como es tisttal 
en los que niucho blasonan de audacia. 

El veintiseis de febrero entro Santa Anna con sus tropas a 
San Antonio, que encontro desierto porque los habitantes auian 
por miedo a los excesos de la tropa gobiernista. En el Alamo se 
habian encerrado 156 americanos. Tan poca aptitud para el man- 
do tenian los -jefes, que, ya sitiados los del Alamo, se les reunie- 
ron treinta y dos voluntaries, procedentes de Gonzalez, 

Para hacer un puente sobre el rio, que es un riachueio, no 
se le ocurrio al gran capitan nie|or medida que echar abajo los 
techos de unas casas de mexicanos inmediatas al Alama, En el 
allanamiento, uno de los oficiales, Castrillon, se emccmtro con tma 



332 BREVE HESTORIA DE MEXICO 

senora rcspetable y su hija, una joven de extraordinaxia belleza. 
Oevo Castrillon la noticia a Santa Anna que, en seguida, le pidio 
Ic Hevara a la joven- Con gesto de dignidad Castrilldn repuso 
que solo obedecla "ordenes militares". Pero tin Coronel Minon 
no tuvo inconveniente en consumar el celestinaje. La madre de 
la joven expuso que solo casada la entregaria y que era hija de 
un antiguo oficial del ejercito mexicano, cuyo honor esperaba res- 
petarian sus colegas. Entre Minon y Santa Anna se discurrio en- 
tonces el plan abominable de fingir un matrinionio para cuyo efec- 
to un tercer oficial se disfrazo de sacerdote. El falso matrimonio 
se consume en el propio cuartel de Santa Anna. 

Todo mientras seis mil hombres sitiaban a ciento sesenta, pe- 
ro nadie advertia la accion amenazante, cautelosa de Samuel Hous 
ton. Se ordeno, por fin, el asalto, al toque salvaje de deguello. 
"Va a costar muchas vidas", le habia advertido uno de sus oficia- 
les a Santa Anna, sugiriendo que se esperase la llegada de unas 
piezas de artilleria. A lo que su Excelencia respondio: "No im^ 
porta lo que cueste". En vano hallara un curioso, en toda la his- 
toria, un general mas bruto y mas desdenoso de la vida, la como- 
didad, el honor de sus soldados. Costo, en efecto, muchas vidas 
la toma del Alamo. Despues de varios asaltos sangrientos entra^ 
ron vencedores los nuestros al recinto de la antigua mision. En 
una de las salas estaba Travis herida y pidio hablar con Cos. 
Entro en eso el general Amador y reprendio al soldado porque 
no habia matado a aquel hombre. Pero aparecio al fin Cos y co- 
rro a abrazar al prisionero. Explico el general Cos como debia 
consideradones a Travis cuando fue su prisionero y pidio que 
se le unieran sus colegas para reclamar el perdon de Travis y 
de Crockett. Cuando Uegaron todos ante Santa Anna, este se 
liniito a decir: Matoilos. Delante de Santa Anna fueron ejecu- 
tadc^ Travis y Crockett En el instante en que las descargas los 
remataban, de un rinoto dd edificio salieron las balas de algunos 
desesperados que no habian sido desarma<fos. De inmediato sti 
Alteza ech6 a correr btiscando refugk> entre los escombros. 

Para vengarse de los cadaveres, sti Excelencia mando hacer 
una pira en la que ardieron todos. Almonte, menos imbecil que su 
|efe, exclamo: jCon otra victoria como ^sta estamos perdidos! 
Mas o menos qttinientas ba|as habia costado el asalto y peor aun 



SANTA ANNA 333 

seria el cfecto de la crueldad en la victoria. En lo de adelante, la 
guerra se desarrollaria sin cuartel y sobre nosotros, los mexica- 
nos, caeria el castigo de tener como jefe de gobierno, a un sttjetcx 
indigno, despreciable como Santa Anna. 

El delirio de sangre no abandono a Santa Anna. Desde la 
casa de San Antonio donde despachaba, mando decir a Houston 
que asi como en el Alamo trataria a los que estaban bajo sus 
ordenes. Al general Urrea, que le comunico haber capturado pri- 
sioneros en un combate con las pequenas bandas que operaban 
por el rio, no lo felicito por su triunfo, sino que le reclame "per-* 
que no habia matado a las prisioneros". 

Huichilobos habia encarnado esta vez en un criollo; la san~ 
gre de Espafia se habia corrompido con los gallos, la lujuria, la 
envidia, la ambicion, la deslealtad. Y pronto la victoria pasaria 
de las manos del nuevo Huichilobos, a las de Samuel Houston 
que, por su parte, venia imitando los metodos humanos de Her- 
nan Cortes. 

Se preguntan los historiadores norteamericanos el motive de 
la crueldad innecesaria de Santa Anna, que todavia mando ejecu^ 
tar a Fanning y sus cuatrocientos hombres rendidos a Urrea, y la 
encuentran en el odio que Santa Anna tenia a los rebeldes porque 
eran americanos invasores bajo capa de colonos. Este odio no 
justificaria un tratamiento inhumano, pero, desgraciadamente, tarn-' 
poco es esa la causa. Bastante complaciente habria de mostrarse 
Santa Anna t no solo con los americanos de Texas, tambien con 
los de Washington. La verdadera causa es que los asesinatos 
colectivos eran practica usual de guerra, en el ejercito del cual 
Santa Anna no era sino un representativo. Todavia mas feroces 
que las de Santa Anna son las ejecuciones de Calles, de Amaro, 
y todas han sido consumadas en la persona de mexicanos. 

Es natural, que un ejercito en qtie los peores verdugos se 
conservan de jefes; un ejercito en que los soldados temen a sus 
superiores y no los aman, haga fcemblar de terror a la poblacion 
pacifica, pero no sea apto para la guerra con el extranjero. As! 
lo demostro la batalla de San Jacinto. 

Por todas partes las fuerzas inexicanas parecian victoriosas. 
Los texanos se retiraban hacia la frontera de !os Estados Unidos. 



334 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Houston, el comandante general de las tropas de la nueva Repu- 
blica, se negaba a presenter combate. En tal forma que un des~ 
tacamento de cuatrocientos hombres a las ordenes de Baker se 
separo del jefe y se dedico a molestar a Santa Anna que, confia- 
do en que la guerra habia concluido, se dlrigia con setecientos 
hombres a lo largo del rio Brazos en busca de una salida para 
el Golfo, pues ya le urgia llegar a la capital de Mexico para ser 
recibido como Napoleon, a causa de los ciento sesenta sacrifica- 
dos en el Alamo. La gloria era para Santa Anna, sencilla como 
una excursion de paseo, aunque sangrienta como sacrificio azteca. 

En Harrisburg creyo Santa Anna que iba a capturar a todo 
el gobierno de Texas encabezado por Burnet Al desviarse de su 
curso hacia el Golfo para recoger, de paso, tan glorioso botin, 
Santa Anna hallo a Harrisburg desierto. En cainbio, supo que 
en el crucero de Gorse se hallaba Houston con ochocientos hom- 
bres. Esta noticia lo alarmo; imprudentemente se habia retirado 
del grueso de sus fuerzas. Entonces, atemorizado, mando orde 
nes a Cos para que se le juntara con sus tropas. Desde Harrisburg 
mando tambien a Almonte a que explorara por la aldea de New 
Washington. Quizas alii habrian quedado algunos civiles del go*- 
bierno texano, presa facil para su Alteza. Pero Almonte hallo 
unicamente ciertas provisiones de guerra. Con el pretexto de re- 
cogerlas, fue hasta alia Santa Anna. En realidad, lo que buscaba 
era eludir el encuentro con Houston y embarcarse. Al efecto, se 
puso al habia con un armador aleman de la Bahia: No quedaba 
ya nada que hacer en Texas, segun su Alteza. Se embarcaria 
para recoger los laureles del triunfo en la capital. Y de batir a 
Houston, el enemfgo serio r se encargarian Cos y Castrillon, o Fi- 
lisola, jA la gloria de su Alteza le bastaban las hecatoinbes de 
prisioneros de AlacK> y de Goliad! 

La Providencia a veces hace pagar a estas ratas humanas, 
sus pecados en vida. Ubos cuantos barquillos texanos acertaron 
a pasar por la Bahia y quemaron el barco del aleman. Bloqueada 
la salida por mar ya no tuvo Santa Anna otro recurso que en- 
frentarse a Houston, que se acercaba en su busca. 

En un prado de New Washington, rodeado de sus oficfales, 
recibio Santa Anna la noticia de qtie Hou^on se aproximaba.. 



SANTA ANNA 335 

Monto su caballo Santa Anna y a gritos, como poseido, atrope- 
llando mujeres y nifios, corria exclamando: "jYa viene el cnemi- 
go, ya viene el enemigo!" No es dificil que este rasgo de locura 
persecutoria sea sintoma de una perdida temporal del Juicio que 
sobreviene en todos los que se ban dedicado a matar gente de- 
sarmada, durante un periodo breve o corto. El remordimiento 
atormenta aun a los mas cretinos. La sangre derramada einbo- 
rracha peor que el alcohol. El miedo castiga a los asesinos. 

En la ribera sur del rio San Jacinto, se encontraron las tro- 
pas desmoralizadas de Santa Anna, con las de Texas. Empezo 
un cancneo con la sola pieza que llevaba Santa Anna que facil- 
mente fue dominada por un par de canones que traian los texa^ 
nos. Se combatio esa tarde sin grandes resultados y en la noche 
acampo su Alteza en el peor sitio posible: Con los pantanos del 
San Jacinto a la espalda. Al dia siguiente, cuando Houston vaci- 
laba sobre si debia atacar, Ilegaron de refuerzo a Santa Anna las 
tropas de Cos, en numero de seiscientos hombres, lo que elevaba 
su efectivo a cerca de mil trescientos, en tanto que Houston solo 
tenia ochocientos. Esta ventaja creo confianza en el animo del 
imprudente Santa Anna, y como los de Cos Ilegaron cansados, 
todo el mundo se echo a dormir la siesta, incluso Santa Anna que 
padecia la fatiga de los sustos de los ultimos dias. Mientras 
Santa Anna dormia, Houston reflexiono en que asi como habia 
llegado Cos, llegaria en una o dos jornadas Filisola con mas de 
dos mil hombres de refuerzo, lo que equivaldna a la pmiida de 
todas las fuerzas yankees. Mando, en consecuencia, Hottston cor- 
tar el puente de Vence f unico punto de comunicacion de Santa 
Anna con el sur, y que, sin embargo, no supo guarnecer. Y a 
las tres y media de la tarde comenzo el ataque de ochocientos con 
tra mil trescientos, al grito de "Acuerdense del Alamo". 

En silencio, sin disparar, avanzaron los hombres de Houston. 
La sorpresa fue decisiva; en el campamento mexicano casi todos 
dormian. Al sonar la alarma todo fue confusion. Los hombres de 
Houston mataban a su gusto. Santa Anna "se puso a correr de 
un lado a otro", grito algunas drdenes y, por fin, tomando su ca 
ballo "huyo hacia Bayou"* Castrilte0 murio combatiendo y Al 
monte procure restabkcer el orden, solo para salvar a sus solda- 



336 BREVE HJSTOMA DE MEXICO 

dos de la carniceria, pues reuniendolos en grupo, gestiono la ren- 
dicion. Entre los que pretendieron huir por un arroyo, se consu 
me la venganza de los texanos que los mataban al grito de "Acuer- 
date del Alamo"* 

En poco nias de una hora, Houston, herido de una pierna, 
pudo pasar revista de los sucesos. Habia perdido tres hombres 
y dieciocho de los suyos estaban heridos. De los mexicanos habia 
cuatrocientos muertos y setecientos treinta prisioneros. 

^Que habia pasado con su Alteza Serenisima? El relato de 
Haghnighen, tornado de documentos fehacientes y Concordes, nos 
Jo dice: Deshaciendose de caballo y asistente, se alejo a pie sin 
saber el rumbo, hasta un randbo abandonado. Se quito alii el uni- 
foone de "Generalisimo" y se vistio camisa azul y pantalon bian 
co. Al dia siguiente, perdido por el campo, topo con una patru- 
Ua texana que Ilevaba ordenes de no matar a los profugos* Al 
ver a los soldados enemigos, Santa Anna "se ech6 en tierra ta- 
pandose la cara con un cobertor". A puntapies lo hicieron levan- 
tar^ y entonces, tomando la mano de uno de los soldados que lo 
aprehendian, 4 'la beso humildemente*\ Facil le hubiera sido pasar 
por uno de tantos y acaso escapar, pero la codicia lo perdi6: lo 
registraron y le hallaron un reloj valioso y dinero, lo que hizo 
sospechar a los soldados que se trataba de persona impor- 
tante^ Pregunto Santa Anna por Houston, y a su campamento 
lo Uevaron sus captcares. * 'Miserable, debil, llorc^o y quejandc^e 
de fuertes dolors en piemas y brazos, Santa Anna fue reco>nocido 
al pasar por frente a la estacada que encerraba a ios prisioneros, 
los que se pusieroii a grltar: El Presidente. . . el Presidente. . ." 

Al llegar frente a Houston, Santa Anna se irgui6 para dedr 
que dd>ia sentirse Houston honrado de haber vencido al Napo-> 
Jeon del Ocste. Houston, dolido de sus heridas y nada mcEnado 
a los xaexicamos, parece qtte k respondio en k^ mismos terminc^ 
que Catabrone en Waterfoo, 

Hafea, sin embargo, interes en aprovecfaarse de la felonia de 
Santa Anna, y alguien le ofrecio asiento. Pidio en seguida Santa 
Anna cleinencia, y Hottston le contestd: "Que & no la habia tenido- 
en el Alamo". Respondio Santa Anna que habia procedido con^ 
forme a los usos de la gnefra,, y Houston replied "que los tiso 



SANTA ANNA 337 

dc la gucrra no excluyen el sentimiento dc humanidad para con 
los vencidos". No tuvo el valor de callarse la mala lengtia Santa 
Anna, sino que culpd al gobierno de Mexico de que le habia dado 
instrucciones para no hacer prisioneros. 

Houston, implacable, le contest6 que "un Dictador no recfl>e 
ordenes de nadie". Uno de los generales texanos queria fusilar 
a Santa Anna. Su muerte la exigian tambien los amigos de las 
victimas del Alamo y de Goliad. Pero Houston sabia mas que 
sus subordinados. La vida de Santa Anna era preciosa, por lo 
mismo que era la vida de un felon. Pronto lo comprobo asi el 
mismo Houston al obtener de Santa Anna que firmase la orden 
para que Filisola evacuase a Texas con todas sus tropas. Un pri- 
sionero que conoce el honor se deja descuartizar antes que firmar 
ordenes. Pero Santa Anna las formulo y, lo que es peor, Filisola, 
cuya honra corria pareja con la de su jefe, las obedecio. Y como 
Rusk insistiese acerca del origen de las ordenes de fttsilaiaiento 
en el Alamo, Santa Anna no tuvo inconveniente en echarle la cul- 
pa a Urrea, agregando que el no habia tenido conocimiento. Rusk, 
entonces, se burlo de el y lo acobardo con amenazas. 

En realidad, aun retirado ya Filisola, Santa Anna estaba se- 
guro, Mas aun, pronto Hegaron ordenes de que se le enviase al 
Norte. En Washington lo necesitaban. Un Santa Anna era pre- 
cioso para los yankees en visperas de la guerra que preparaban 
contra Mexico; y para mejor usarlo, convenia su rehabilitad6n. 
Santa Anna era util a Washington en la Presidencia de Mexico 
y mandando los ejercitos de Mexico. Media docena de combates 
como el de San Jacinto harian a los Estados Unidos, dtteiios de 
nuestro pais. Lo que parece inconcebible es que este plan del Pre- 
sidente Jackson se llevara adeletnte sin qae faltase tin detaBe. 
Poco despues Santa Anna, descalificado per k ordea die retirada 
a Filisola que equivalia a m^mdar a tin e|6rcito siendo pd^cmero 
del enemigo, fu^ rehabilitado. Dego la segunda etapa de lo de 
Texas, y como par hilo invisible, Santa Anna torno a ser Alteza 
y volvio a perder todas las batallas de k gtterra. Se ctienta qt^ 
al pasar Santa Anna por entre los oficiaks yankees, qtie k> veian 
con odio, para defenderse hacia el signo masonico que k daba 



338 BREVE HISTDRJA DE MEXICO 

parentescos con el yankee, por encima de sus compromises como 
mexicano. 

Ninguna bellaqueria fue extrana al caracter de Santa Anna. 
Los supervivientes de Goliad exigian que el secretario de Santa 
Anna, Caro, le informase sobre el origen de las ordenes de fusila- 
miento de prisioneros. Caro, a pesar de las amenazas, se mantuvo 
en silencio leal. Poco despues Santa Anna calumnio a este pobre 
servidor, su secretario, acusandolo de que *'le habia robado un 
par de inancuernillas de diamantes", 

Para que se juzgue hasta donde Hegaba la absoluta falta de 
sentido del honor militar en este Generalisiino, se transcriben las 
palabras con que el mismo juzga el mas vergonzoso de sus actos, 
la orden de retirada que comunico a Filisola: "En la posicion 
critica en que me encontraba, dice refiriendose a la exigencia alu- 
dida, esta proposicion fue como rayo de luz para un pobre viaje- 
ro perdido en noche tempestuosa". Para el no habia mas que el 
pobre viajero que era el; la patria y sus deberes no existian* Pero 
hay algo pecnr que Santa Anna, y es la epoca que lo adiniro, lo 
mlmo, lo tuvo de representativo. 

Con toda astucia Santa Anna era mantenido en cautiverio. 
A cambio de cualquier comodidad, buena cama, ofrecia jirones de 
territorio nacionaL Actuando como Presidente de Mexico, dis- 
cutia los liinites de la Republlca texana que acababa de reconocer 
tambien como prisionero. Prometfa indemnizaciones para los 
muertos de la guerra. 

En su cautiverio hablaba Santa Anna a toda hora. Su de- 
rrota, deda, era la culpa de un ciego destino, pues solo la vispera 
el habia estado a punto de veneer a Houston. Cada vez que f ir- 
maba una transaccd^n vergonzosa como las ya citadas, alegaba 
primero que no tenia autoridad para hacerlas, pero a la postre 
firmaba, De sus cokgas generales hablaba con desprecio. Elo- 
giaba a las raujeres, j^ro por su volupttiosidad. Y cada manana, 
dice el cronista, mandaba pregtintar que corno segma la herida 
del general Houston. Entre las es%>irfack)es que firnid Santa 
Anna estuvo la de no Aacer armas c^^na los tocanos en el fut&ro. 

Despues de hacerlo firmar tc^o fo qtie se le puso delante, fue 
embarcado Santa Anna en el **In^enciMe"', que debia conducirio 



SANTA ANNA 339 

a Veracruz. El Presidente Burnet autorizo la partida, pero luego 
cambio las ordenes por exigencias de la tropa. Hubo que bafar 
del barco a Santa Anna, que clamaba piedad, piedad, y pedla que 
lo mataran a bordo; se detenia para tomar opio y con el labio 
caido, imploraba. Al acercarse a la costa se asusto mas porque 
vio una multitud que se imagine iba a lincharlo. Entonces Green, 
su captor, burlandose de que Santa Anna quiso echarse al agua 
de miedo, tomando una bandera texana la puso en sus manos 
y le dijo: "Ensenela a la plebe, listed que es el Napoleon del 
Oeste; haga ondear esa bandera". Lo que hizo Santa Anna con 
el brazo tembloroso. Se le traslado a un campamento donde si- 
guio prisionero y donde era visitado por Burnet y por Houston. 
A todos ofrecia corresponderles sus favores cuando estuviera otra 
vez de Presidente de Mexico. 

Y llego Stephen Austin. Regresaba a Washington y sugirio 
que Santa Anna escribiera al Presidente Jackson, a fin de que me- 
diase en las cuestiones pendientes entre la nueva Republica de 
Texas y Mexico. Tambien llevo a Santa Anna recados de Pain- 
sett. Se merecia su suerte, afirmaba Poinsett, porque habia cam- 
biado el sistema de la Republica Federal como lo queria Poinsett 
a centralista. 

La respuesta de Jackson fue, en la apariencia, desoladora. 
No podia intervenir porque la Republica de Texas no estaba aun 
reconocida. Ademas, de Mexico le hacian saber que no se recono- 
cerian los actos de Santa Anna como Presidente cautivo. Se vol- 
vio a hablar de fusilar a Santa Anna y, en efecto, nos hubiera 
hecho un gran servicio Patton, como jefe de los enemigos del Die- 
tador, si logra su objeto, que era, segun di|o: "evitar que volviese 
a quedar suelto sobre el mundo tal aborto del infiemo". Preva- 
lecio, sin embargo, la decisidn de reservamos a Santa Anna, de 
devolvenioslo, como Presidente. , . ^Que mefor Presidente desde 
d punto de vista de Wastimgton para lo que se preparaba en 
seguida? 

Por decision directa de Houston, Santa Anna fu enviado a 
conferenciar coa el Pre^dente Jackson, Salio para Washington 
en diligenoa y dd>idamente escoltado^ el 25 de noviembce de 
1836. 



340 BREVE HKrroiA DE MEXICO 

En Wasliington, el Presidente Jackson, tipo acabado de con 
quistador, militar de verdad, se divirtio con su prisionero. Lo re- 
cibi6 una vez, le advirtio que no podia tomarlo en serio oflcial- 
mente porque el Ministro de Mexico protestaba de que se le to~ 
mase en cuenta; ya no era Pres* ; dente, pero, en fin, podia contar 
con la prdecdon que las Estados Unidos acuerdan a los de$terra~ 
das. Santa Anna, en cambio, ofrecia, "Todo era que l estuviera 
en Mexico y las cosas se arreglarian". El nuevo gobierno de M- 
xko se refausaba a reconccer la independencia de Texas, pero l se 
faaria del poder y prcAaria a los texanos, *'lo mucho que les agra- 
decia sus buenos txatamientos". Ademas, pagaria las indemni- 
2ad<mes por todos los danos causados a nacionales de Estados 
Unidos, en las distintas revoluciones. Jackson hizo como qtie se 
dejaba convencer. Por fin, nos lo lanzo de nuevo a Mexico. 

Y ocurrio lo mas bocliornoso. Cuando el mismo Santa 
Anna dudaba y temia que en Mexico k> esperara el presidio, el 
pueblo de Veracruz saB6 a recibtrio y las auloridades declararon 
"dia festive el dia del desembarco del traidor". Gentes ambi- 
ck>sas de restablecer un regimen de abuso y sangre lo escoltaron 
hasta Manga de Clavo. Alii pretends sincerarse ptiMkando un 
"manifiesto**. A nadie le paso por la cabeza la idea de que Io 
actos de Santa Anna solo podia juzgarlos un Tribunal Militar. 
Eii cualquier ejercito del mundo civilizado, los generales y ofi- 
dales en inasa hubteran renimciado por solo el kecho de que 
sigulera titulandose general a un hombre con i^oceso pendiente, 
como Santa Anna, 

Pero no eran n^jor que d los otros. Pronto la oficialidad 
de lino de los cuerpos de la capital daria una muestra de su san- 
tanismo. Reunida en una pasteleria y casa de diversion de Ta- 
ctiaya, de^wes de embriaarse todos y de golpear al prc^e^- 
tarn frances, prendieron fuego a lo que no habian roto. La re- 
clamacion respectiva, tmida a otras de subditos franceses, did 
lugar a lo que se ba Bam^io la guerra de "Los Pasteles*\ 

de nuevo el pals don Anastasio Bustamante, 



que tomo posesion el 12 de ate! de 1837. Sostenia Bustamante 
la Constitucion Centralists y esto daba pretexto a que se pro- 
nunciaran los federalistas. Fuexon sofocados varies pronunoab- 



SANTA ANNA 341 

mientos, pero no supo Bustamante atender a las reclamaciones 
francesas, incluso la de "los pasteles", y con beneplacito del mun- 
do, pues extranjeros y mcxicanos sufrian bajo la soldadesca, los 
franceses bloquearon a Veracruz. El 27 de noviembre fue bom- 
bardeado Ulua. Veracruz capitulo, pero el gobiemo no aprobd 
la capitulacion. Y volvio a entrar en accion Santa Anna. No 
pudo Santa Anna evitar que los franceses avanzaran mas alia 
del puerto, pero como en la escaramuza perdio una pierna, eso 
fue bastante para que la ignominia publica lo convirtiese otra 
vez en heroe. El gobierno firmo un tratado vergonzoso obligan- 
dose a pagar mas de lo que debia, pero Santa Anna habia qtte- 
dado rehabilitado de hecho* De las desgracias nacionales, se- 
guiria este hombre funesto haciendo fortuna. 

El 18 de marzo de 1839, dejd el poder Bustamante con el 
pretexto de ir a sofocar una revolucion por Tampico. Al partir, 
entrego la presidencia nada menos que al felon de la guerra de 
Texas, al traidor Antonio Lopez de Santa Anna. jEl Presidente 
Jackson estaba servido! 

Pero Santa Anna entregaba el poder cada vez que lo vela 
comprometido. No tenia valor para afrontar responsabilidades 
y confiaba unicamente en el golpe afortunado, en la crueldad con 
que fusilaba a sus rivales, como r por ejemplo, al general Mejia. 
Volvio al poder Bustamante y el 15 de junio de 1840 se pronun- 
ciarcm Urrea y G6mez Farias. No triunfo la rebelion, pero el 
ambiente de inquietud se hacia Insoportable* 

Fue entonces cuando don Jose Maria Gutierrez de Estra 
da hizo publica la idea de establecer en Mexico una monarqttia 
con principe extranjero y como un medio de poner termino a la 
situaci6n angustiosa que, de paso, nos ponia a merced de loe 
Estados Unidos. Los de Gdmez Farias, por su parte, llamaban 
traidores a los de Gutierrez Estrada, porque ya tenian tratada 
la entrega de Mexico a los Estados Unidos. 

A consecuencia de una revudta de militares, cay6 Bti^a- 
mante, y despues de un interinato de un D. Javier EcEeverria, 
resulto Presidente el h^roe del Alamo, Santa Anna. Otra vez 
dejd la p**sidencia en manos de un satelite y se fue a su ha 
cienda. Bajot el interinato de Bravo se cambio la Constitucidn 



342 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

promulgandose, en junio de 1843, lo que se llamo Bases Orga- 
nicas* En las elecciones verificadas conforae al ntievo Codlgo, 
salio electo o reelecto Santa Anna. El pais, como enfermo desahu- 
ciado, habia Hegado a amar su llaga fc 

En esto se pronuncio Yucatan exigiendo una Constitucion 
federalista. Los moviles eran estilo Texas. El I 9 de octtibre de 
1841 se declaro Yucatan Republka Independiente. Derrotados 
los contingentes enviados por Santa Anna, el asunto, al fin, se 
arreglo patrioticamente en 1843. 

Las onerosas contribticiones, dice Perez Verdia, la dicta- 
dura niilitar, los despoticos actos del gobierno, la continua viola^ 
cion de las leyes y la mala administracion de Santa Anna que 
producia deficits del cincuenta y uno por ciento, provocaron la 
rebelion de Arrillaga y la creacion de una Junta que exigla que 
Santa Anna se separase del gobierno. Santa Anna quiso oponer- 
se; reunio tropas, pero con su habitual incapacidad, quedo derro- 
tado, fue hecho prisionero-. La Camara le impuso un destierro 
y parecia, que, al fi"i r Mexico se libraria de la verguenza de aquel 
hombre. 

De Presidente quedo D. Jose J. Herrera, a quien toco reci- 
bir la declaracidn de guerra de Estados Unidos. 

LA GUERRA CON LOS ESTADOS UNIDOS 

El Estado Mayor Norteamericano habia completado sus 
planes. A Jackson habia sucedido en la presidencia Polk, que, 
como todos sus antecescres, continuo la politica de expansion. 
El pretexto lo d^ el reconocimiento que los Estados Unidos hi- 
cieron de la Indq^endencia de Texas, lo que determino el retiro 
del Ministro mexicano de Washington. En Mexico, la soldades- 
ca creyo Hegada so faora. Era inuti! que el prudente Herrera 
procurara hacer fe paz a cambio de concesiones. Se intpuso un 
nuevo Napoleon en la persona de tin tal Paredes de Arrillaga, 
qtie antes de batir a fos yaskees txaM&& al g<Alerno ariojando 
del poder a Herrera y ocupando fei presitfeiicia. 

Naturalmente, d nuevo Napoleoii, que afegd^a la necesi- 
dad de un gobierno mlitar "por cat^ de gt^arra extiaifcjera**, de 
todo se ocupo menos de la guerra. En plena crisis 4e invasioB 



SANTA ANNA 343 

apoyo el plan descabellado de entregarle el poder a un principe 
espanol para constituir la monarquia. Entretanto, Yucatan vol- 
vio a declararse independiente y Campeche proclamo "su neu- 
tralidad en la guerra con Norteamerica". El federalismo sos~ 
tenido por Poinsett y Gomez Farias, daba BUS frutos en el ins- 
tante mas critico de la historia nacionaL 

Al frente del ejercito invasor del Norte, venia Zacarias 
Taylor* Basta ver sus retratos y comparar su fuerte cabeza de 
conquistador romano, con la frente hundida, los ojos extraviados 
de Santa Anna, para adivinar el resultado inevitable. Taylor, 
ademas, mandaba un ejercito. La oficialidad del nuestro era san~ 
tanista; es decir, como la que provoco la guerra de **los Paste- 
les", por robar un establecimiento publico, una oficialidad aco&<- 
tumbrada a vejar a la poblacion civil y desarmada. El cuatro de 
marzo de 46, tomo Taylor a Punta IsabeL El 8 de mayo de 
1 846, derroto Taylor a Arista en Palo Alto. De uno y otro lado 
combatieron tres mil hombres. Al dia siguiente, en la Resaca de 
Guerrero, Arista, que se retiraba habiendo salvado sus elemen- 
tos, se encontro con el enemigo f pero no dio importancia al caso t 
dice Perez Verdia; se puso a despachar su correspondencia. Y 
perdio las municiones, la artilleria y la correspondencia. En Ma** 
tamoros, por otro descuido f de}6 abandonadas mas munidoues 
con heridos y prisioneros. Acribillado, se replego tasta Monte-* 
rrey. Lo enjuiciaron, pero unos anos mas tarde se le hizo Pre- 
sidente. Pues tal parece ser el premio que reservamos para los 
grandes culpables de nuestra historia. 

Mientras Taylor continuaba su avance victonoso por el 
Norte, en Guadalajara se pronuncio un tal Yanez. Entonces el 
Napokon Paredes tuvo que huir* Uno de los prominciados, Ma 
riano Salas, convoco^al Congreso y este consume el parto de los 
montes: nombro Presidents a Santa. Anna, que aplazando sus 
peleas de gallos en La Habana, se hallaba en el pais esperando la 
tora prevista por Jackson. Para la consumacion de la derrota y 
la vergiienza, Santa Anna era el hombre necesario a los Estados 
Unidos. En la silla presidencial coloco Santa Anna a otro con~ 
j^rado del yankee, a Gomez Farias, y se lanzo a la campana del 
Norte. La presencia de Santa Anna en el campo era peor que 
una derrota; era el desastre acompanado de la 



344 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Cuando Santa Anna Ueg6 a San Luis con tres mil 
bres, Ampudia, que sustituyo a Arista, despues de combatir ttn 
poco habia abandonado a Monterrey, escapando con cuatro mil 
hombres que se incorporaron a Santa Anna* 

La tactica genial del Gcncralisimo se demostro en segirida, 
pero en favor del enemigo. Tres meses perdio en San 
Luis con el pretexto de disciplinar tropas. Y sin razdn mando 
evacuar Tampko que, en seguida, ocuparon los yankees. 

Por el Paso del Norte entro otra columna americana a las 
drdenes de Doniphan. El I 9 de marzo de 1847, ocupo a Chihua 
hua. El General Kearny invadio a Nuevo Mexico en 1846. Y 
el Coronel Fremont se interno en California, que declar6 parte 
de la Uni6n t Ilegando victorioso a San Francisco el 9 de Julio 
de 1846. 

Historiador de juicio tan pusilanime como Perez Verdia 
dke refiriendose a esta epoca: **Se manifestaba, per desgracia, 
en el pais, cierta frialdad y falta de patriotismo, pues s6lo los 
Estados de JaBsco, Guanajuato, Miclioacaii, Qucretaro, San Luis, 
Aguascalientes y el Distrito Federal proporcionaban contingente 
de sangre, fuera de aquellos que rechazaban la invasidn de su 
mismo territorio* Y en la capital se hostilizaba al gobierno por- 
que apelaba a medidas severas para lograr del clero una canti- 
dad que no habia querido prestar". 

En enero de 1847 sall6 nuestro ej^rcito de San Luis para 
atacar a Taylor. Por el numero de las trcpas no quedaba atras, 
pues se faabian juntado dieciocho mil hombres. Pero mandaba 
Santa Anna, En las marchas resultaron fuera de combate cuatro 
mH. En el sitio denominado La Angostura se hallaba parapetado 
d ejrcito invaswr. El connate fa6 encarnizacb; tcxlo el mundo 
esta de acuertfo en qtie la victoria se inclinaba ya del lado me- 
xicano. En ese instante Santa Anna ordend la retirada. En el 
primer combate de su vida en que habia estado a punto de ganar, 
PCMT la superioridad ntrmerica y a pesar de la torpeza de sus dis- 
posiciones, Santa Anna, que estaba poseido de complejo de infe- 
rloridad por sus derrotas texanas, ecb6 a correr en el instante de 
la victoria, jCon ra^n Jackson lo habia ekgido j^ra ser }efe de 
Mexico en la guerra que co-n anticq>aKrl6n se aguardaba! 



SANTA ANNA 345 

Como de costumbrc, Santa Anna se puso a salvo, abando~ 
nando a sus tropas que, en la retirada, se dispersaron, 

OTRO EJERCITO YANKEE APARECE 
EN LA COSTA 

El 9 de febrero desembarco Scott en Veracruz con trece mil 
hombres escogidos, disciplinados. La guarnicion mexicana de tres 
mil y tantos hombres capitulo despues de aJguna resistencia. San 
ta Anna mando poner presos a los que habian entregado la pla 
za, Y para "lavar la deshonra de Veracruz*', salio de la capi- 
tal el General Santa Anna, que con cerca de nueve mil hombres, 
espero al invasor en Cerro Gordo* Scott derroto a las fuerzas 
mexicanas, que abandonando a Orizaba se replegaron a Puebla. 
Sin embargo, Worth entro a Puebla, sin combatir, el 15 de mayo* 

En la capital se encerro Santa Anna. Reunio dieciocho mil 
hombres, pero no se proponia combatir. Al contrario, mando pe- 
dir a Scott un millon de pesos para entregarle la plaza. Scott 
no acepto, Ni esta negociacion, de cuyas pruebas existen copias 
en la Biblioteca de Austin, ha bastado para el descredito de San 
ta Anna, que en cada generacion produce algun zote que califica 
de astucias sus peores infamias. Lo cierto es que Santa Anna 
cumplio coo Scott. Pues se quedo contemplando tranquilamente 
la toma de Chapultepec y el sacrificio de los cadetes, sin mover, 
para salvarlos, uno solo de los doscientos mil hombres que habia 
en la ciudad de Mexico y que presenciaron el asalto como un 
espectaculo. 

En las Memorias de Grant se cuenta la tactica que emplea- 
ban los yankees. Atacaban un recinto fortificado, simtilando gran 
ardor: "ese dia las tropas mexicanas se batian bizarramente y 
rechazaban al enemigo"* En la noche, dice Taylor, "se entrega- 
ban a grandes festejos para celebrar la victoria; el ataque formal 
lo consumabamc^ al dia siguiente, en que los oficiales, desvelados 
y desalentados, destroncados por el exceso, se entregaban casi 
sin resistencia". 

De intento induyo estos datos en nuestro texto. Disfrazar 
la deshonra con la mentira es una segunda deshonra que 



346 BREVE HISTORIA BE MEXICO 

solo ha servido para perpetuar la llaga viva de nuestro 
militarismo. Un ejercito profcsional jamas defiende bien 
a la patria. Solo sirve para oprimirla. Si las nuevas generacio- 
nes no se hubieran emborrachado con frases necias como la que 
se atribuye a Anaya: "Si hubiera parque no estaria usted aquf \ 
hace tiempo habriamos comenzado a ver claro en nuestra desgra- 
cia. El no tener parque no es excusa, simplemente prueba que 
no habia generates, pues si hubiese habido direccion, no habria 
faltado parque. A Scott nunca le falto, y eso que lo traia desde 
Nueva York. Pero la mania de celebrar derrotas se ha hecho a 
tal punto habito nacional, que nadie se extrana, como no sea el 
extranjero, que ve todo eso con pasmo. Ya hicinios observar en 
capitulo anterior, que la glorificacion de Hidalgo y de Morelos 
no es otra cosa que uno de los ejemplos, e! mas tolerable, de 
este habito. Pero hay otras glorificaciones que recuerdan la ver- 
giienza infinita de aquel Veracruz vestido de fiesta. . . "porque se 
habia largado Lorencillo**. . . Tambien cuando Santa Anna salio 
del cautiverio dc Texas, dejando en manos de Houston todo el 
honor nacional, en Mexico se echaron a vuelo las campanas. Aho- 
ra bien: en todos los pueblos hay traidores y hay ineptos, pero 
lo que no ocurre sino en las mas sombrias decadencias, lo que 
casi no tiene precedente en la historia civilizada, es la glorifica- 
cidn de los culpables. Toda la conducta de Santa Anna la expli- 
ca su caracter felon. Pero la mancha que no puede borrarse es 
que aquel hombre hubiera vuelto a tener ingerencia en los asun- 
tos publicos del pals que habia deshonrado y se deshonraba mas 
aun perdonandolo. Lo que aniquila la esperanza en la raza> es 
que exista todavia quien pretenda justificar a Santa Anna para 
disculpar a sus imitadores contemporaneos. 

En las relaciones norteamericanas de la campana contra Me 
xico, se insiste a mentido en la emocion de los jefes que en los 
asaltos que prepararon la toma de la capital, se sentian como si 
revivieran las hazafias inmortales de Cortes, Ya hubieran. que- 
rido para si Santa Anna y los santanistas^ el valor de los azte- 
cas en la defensa de su imperio. 

En cambio, esta j istifkada la satisfaccion de los jefes yan- 
kees que con menos de cincuenta mil hombres dominaron el gran 



SANTA ANNA 347 

pals que hafaia sido la Nueva Espana. De parte de los nuestros, 
ya no habia sido la Nueva Espana. Una coleccion de bastardos 
repetia de memoria trozos mal conocidos de la leyenda napoleo- 
nica; pero el secreto de la tactica de aquellos territories y el mo- 
delo de la gloria que era Cortes, lo habiart olvidado. El vence- 
dor lo recordaba. For eso derrotaba con facilidad a aquella chus- 
ma santanista, a aquellos militares de honra perjudicada, fusila- 
dores por diversion, nunca generosos, y, por eso mismo, tam- 
poco jamas victoriosos. 

Unos cuantos aiios antes, una plebe degradada de aquella 
misma ciudad que se veia conquistar por un punado de extran- 
jeros, habia pretendido extraer de su sepulcro las cenizas del 
gran Conquistador. Gente piadosa tuvo que esconder los restos 
de Cortes, a fin de salva*% como dice muy bien Alamn, "eJ ho 
nor de los mexicanos" Pero la afrenta, aun sin consumarse, 
aguardaba reparackm. El castigo era Scott. El nuevo conquista 
dor hablaba Ingles. Ya podian regocijarse los politicos a lo Go 
mez Farias y los intelectuales antiespanoles; pegonos el yankee 
en nombre de la ciencia militar a lo Cortes. 

Una bandera anglosajona flotaba en el Palacio de los Vi- 
rreyes y la casta de los serviles, numerosa en aquel medio pre~ 
torianizado, empezo a adular a Winfield Scott. Y se multiplt- 
caban los agasajos y aun se dice que hubo quien le propusiese 
"que no se retirase, porque daba garantias''. .. Si, el extranje- 
ro libraba a la pobre sociedad mexicana de los atropellos de la 
oficialidad de su propio ejercito, oficialidad raptora de doncellas, 
escandalcsa ea la ebriedad, tal y como se mostrara en Tacubaya 
en el episodio que dio lugar a la guerra de "los Pasteles". El 
Ayuntamiento, las Comisiones de Notables, buena parte de la 
sociedad mexicana, se ocuparon de hacer grata la presencia de 
Scott y sus oficiales, en la vieja Anahuac que se habia olvidado 
de ser espaiiola. 

^Y Santa Anna? Consumada su nueva traicios, aimque no 
le pagaron, segun parece, el millon de pesos, i tuvo que escon- 
derse. No pocque en Mexico a nadie se le ocurriese la Justa idea 
de niatarlc, sino por miedo a los texanos. Eatre las fuerzas del 
Norte veixian texanos y estos no quitaban el dedo del rengioa: 



348 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

"Remember the Alamo", jQue bien estaria Santa Anna en la 
punta de una bayoneta! 

Santa Anna, escondido, sonreia. Que sabian aquellos po- 
bres rangers quien era su Alteza. Su Alteza estaba protegida 
por Scott, asi como antes habia estado protegida por Houston. 
Fue sino de Santa Anna el deberle la vida miserable a los mis- 
mos que lo habian vejado. Por entre las filas yankees sali6 San 
ta Anna rumbo a Veracruz, donde lo embarcaron. Habia cum- 
plido sus compromisos con Jackson y el Imperio es siempre agra- 
decido con sus servidores. No le rendian honores que no se dan 
al traidor, ni entre los que se benefician de la traicion, pero le 
salvaban la perra vida y los dineros. Y todavia pudo Santa Anna 
instalarse en Temuco, de la costa colombiana, donde fundo un 
garito y una plaza de gallos. 

El pais perdio la mitad de su territorio, pero hubo algo 
peor. Y es que aun no se libraba de Santa Anna. Cuando se 
resolvid arrancarnos otra zona territorial, ademas de k> que ya 
nos quitaban los tratados de Guadalupe, el Indigence Service 
Yankee se las arreglo para que Santa Anna fuese otra vez Pre- 
sidente y formulase, ofreciese, el tratado Gadsden, que nos quito 
la Mesilla de Arizona. Repitamos que no es culpa todo esto de 
Santa Anna; es culpa de la nacion que padecia la ignominia en 
que cae todo pueblo en que manda el ejercito. 

Para que los joveoies de Mexico recobren la idea de lo que 
es el honor militar, recuerden lo que habria hecho cualquier ge 
neral japones en d caso de Santa Anna en Texas, en La An 
gostura, en domciequiera que anduvo. No hubiera llegado a la 
veinteava infamia, porque en la primera se habria aplicado el 
hara-kiri, el corte del vkntre con sus propias manos, para lavar 
el honor. Lc^ |ovenes que amen la gloria recuerden que sta no 
se conquista sin el honor. Y si en paises cristianos el hara-kiri, 
por fortuna, esta suprimido, hay, en cambio r la $anci6n que im* 
pone la honra y^ign^a de las corporadones; ella obliga a excluir 
a los que uaa vez ban fakack>. Y ^emfMre se piiede rehabilitar 
la n^ts grande falta, pero no por medik> de decretos quc stispen- 
den la accion de los Triyaaales; la rehabilitation viene despu^s 
del castigo, no antes. Asi por efemplo, Santa Anna pudo re- 



SANTA ANNA 349 

dfmirse, purgando primero una condena por lo de Texas; des~ 
pues, cuando vino la guerra yankee, pudo rehabilitarse, pero sa- 
Kendo de la carcel dcmde debio hallarse, a las filas del ejercito 
como soldado raso, nunca como general. Esto hubiera sido rehau- 
bilitacion; lo que ocurrio fue tan vergonzoso que no lo recorda- 
rianios si no fuese porque periodicamente aparecen almas de 
confusion y de insensibilidad para la honra que pretenden, no 
s6lo exculpar a Santa Anna, sino presentarlo como una especie 
de heroe que "amaba la gloria". La gloria es el honor en grande, 
honor sublime. jQuien no tuvo honor no pudo sospechar lo que 
es la gloria! 

Los Tratados de paz llamados de Guadalupe, firmados por 
un Presidente Provisional, nos quitaroa a Texas hasta dl Bravo, 
Nuevo Mexico, poblado hasta hoy por mexicanos, Arizona y Ca 
lifornia. Lo mas vergonzoso de los Tratados fue la forma de 
compra de tierras que se les dio, desde el momento en que se 
aceptaba la indemnizacion de quince millones de pesos, Por quin 
ce millones vendimos a la esclavitud a nuestros hermanos de Nu&- 
vo Mexico y de California, sin consultarlos. Mucho mas honroso 
habria sido aceptar que el vencedor tomase lo que quisiese, pero 
sin maiichax a la patria con el oro de uaa conquista que se acepta 
y se valua* Pero, ^qulen podia extender de honor en una patria 
que tenia por heroe a un Santa Anna? 

LA GUERRA DE CAST AS EN YUCATAN 

A mediados del cuarenta y siete, mientras el centro del pals 
era ocupado por las tropas yankees, los indios de Yucatan se su- 
blevaron. Y se vio alii en peqtieno lo que llegaria a ser la tesis 
de Poinsett, el dia que triunfase en todo el territorio d plan de 
la vuelta a lo indigena, la recomendacion de la matanra de los 
blancos. Oegaron los indk hasta Valladolid, precios^ ciodad 
creada por los espanoles, y no dejaban vivos ninos ni nitijer^ 
La poblacion criolla del Norte de la Peninsula, amenazada de 
esta suerte y abandonada del Centro que no mandaba sino mili-' 
tares que Hegaban a tiranizar, anduvo ofredendo la soberania de 
Yucatan a quien la quisiese, a los Estados Unidos, a Inglaterra, 
a Espana. Y tuvieron razon. La verguenza de estc^ sucesos no 



350 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

es de los yucatecos, es toda entera nuestra en el Centro, es toda 
de la podrida nation de los pronunciamientos. Piensese en las 
familias civilizadas que vivian bajo la amenaza de indios salvajes 
en Yucatan y Chihuahua y en Sonora y en Coahuila, y veanse 
los retratos de los Presidentes, el numero de galones, de cintas, 
de medallas que cada general se gastaba, y se entendera . v oda la 
tragedia de la epoca. Se condecoraban todos imos a otros, pero 
nadie cumplia con su deber. 

LA TRAGEDIA DE CALIFORNIA 

La poblacion de Nuevo Mexico, mas compacta y colocada 
en tina llanura se entrego al vencedor. Y como sus tierras no son 
extraordinariamente coditiables, no hubo propiamente lucha, Y 
se ha mantenido alii la raza laboriosa que, hasta donde es posible 
bajo una conquista, ha conservado no solo ciertas propiedades, 
sino tambien una fraction del poderio politico. Y es curioso ob- 
servar las aldeas nuevcmexicanas y ciertos barrios de viejas ciu- 
dades como Santa Fe. En ellos vemos lo que pudo ser Mexico 
sin la pandilla que lo ha estado destruyendo desde el poder. No 
hubo en Nuevo Mexico predicas disolventes, ni expulsion de es- 
panoles, ni generales Presidentes, y es alii donde los mexicanos 
han mostrado mayor resistencia a la penetracion extra nj era, mayor 
empuje para la defensa de sus derechos. En los ultimos anos, las 
oleadas de pobladon anglosajona han sumergido a Jos nuestros; 
eso no obstante, es alii donde lo mexicano se ha conservado con 
mayor decoro. 

Pero donde la tragedia akanzo las proporciones de lo su 
blime, es en la tkrra hermosa de California* Estaba poblada 
escasamente la provincia, j>ero con raza escogida de sangre es- 
panola y imexkaoa, Una peqtieSa aristocracia de la tierra se 
faabia desarrollado cefosa de sti tradidon hi^sanica. Con tal cdo, 
qtie toda^^na boy aadie recuerda los treinta aSos ftinesto en qtie 
aquel terrltc^io peetenecio a miestra n^rio, ^no que tod<^ co- 
locan su alx>Iengo y su orgulo en el p^kxio constructive qtte 
vio aparecer las misfones y las Igleslas barrocas, los canapes de 
divc^ y las haciendas en que aan se practka la |Msa de la tiva. 
No habia soldados en este terrttork>, es decir, no habia 



SANTA ANNA 351 

mercenaries profesionales; quizas por eso mismo fue Cali 
fornia el unico territorio que se defendio de la conquista 
yankee con positiva gallardia. Para ninguno de los con- 
quistadores fue mas dura la tarea que para Fremont, el vencedor 
de Stochton y San Francisco. Todo porque en California los 
rancheros organizados en guerrillas defendian el hogar y no pe- 
leaban por ningun Santa Anna; peleaban por la patria. Y aun se 
hizo celebre una tactica guerrera peligrosa, inventada por los ca 
lif ornianos: se dejaban perseguir de las fuerzas yankees, apa- 
rentaban la huida y, de pronto, ya que escaseaba el numero de 
perseguidores, se volvian con furia y a menudo extinguian cor- 
poraciones enteras de yankees. 

Nadie ha cantado la gloria militar de estos h&roes verda- 
deroe cuya "saga" debia ser material de nuestras escuelas ptLbli- 
cas. Y ejemplo de una verdad manifiesta o sea que alii donde 
no llego la corrupcion de los gobiernos, alii donde el pais se con* 
servaba espanol, la resistencia merecio los honores de la epope- 
ya. Una verdadera literatura existe en ingles sobre la conducts 
de estos valientes, con quienes a la postre el yankee hubo de 
pactar, reconociendo a algunos el derecho sobre sus tierras, in- 
corporando a otras al nuevo orden de cosas. 

Por desgracia, cuando se llega a los convenios es porque 
ya perecieron los mejores en la pelea. Y tambien por desgracia, 
en el choque ocurrido tenia que desaparecer lo mexico-espafiol, 
que era como flor delicada de humanidad, estrujada de pronto 
por las avanzadas brutales de una raza joven que desbordaba de 
apetitos. 

No solo en la literatura. Aun al cine ha llegado ya la epo- 
peya de esta California que fue nuestra por la sangre y que, en 
parte, salvo nuestra honra en el alo de cuarenta y siete, tan fu- 
nesto para todo el resto de la aacion, funesto mas que por lo que 
se perdio, por el modo de perderlo. Anda en el cinema una vista 
titulada "El Robin Hood de El Dorado", Joaquin Murrieta. Se 
trata de una ficcion extraordmariamente significativa. La epoca 
ya no es la de la guerra de conquista, sino la del desaxbrimiento 
de los placeres de oro, y los efectos de la conquista con su irre 
mediable desplazamiento de la raza vencida en favor de la ven- 



352 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

cedora* Con el pretexto dc los denuncios dc fundos mineros, los 
pequenos propietarios mexicanos y las grandes, son dcsposeidojs 
por medios salvajes. Una de las victimas cs Joaqtiin Murrieta, 
persona je historico mas o nienos modificado en la versidn de la 
pantalla, pero eminentemente representative. A Murrieta le ro- 
ban la tierra, le violan a la mujer recien casada. Un amigc yan- 
kee generoso se ofrece a patrocinar sus reclamaciones. En vez 
de justicia, Murrieta padece nuevos atropellos. En el camliK 
a la propiedad del hermano, Murrieta se topa con un bandido qu,* 
roba y mata en la region, por gusto y por venganza. Murrieta 
se niega a hacer causa comun con el. Murrieta busca personal 
venganza. En una especie de gruta encuentra a uno de los que 
asaltaion su casa y violaron a la mujer, lo desafia y lo mata. 
El bandido que ha presenciado la escena se queda con el dinero 
del yankee. Poco despues, Murrieta es azotado publicamente por 
un grupo de linchadores. El bandido lo recoge, lo cura, y, por 
fin, lo hace jefe del pequeno grupo que aterroriza la comarca. 
Pero aun con Murrieta, los bandidos andan sin programa. Pa- 
recen cabecillas mexicanos que gritan las frases de tal o cual 
plan, pero no entienden lo que dicen ni tienen capacidad para 
llevarlo adelante, si el azar les depara el triunfo. Una noche, Mu 
rrieta asalta y comienza a robar, ya no a los norteamericanos, sino 
al grupo de hacendados mexicanos que celebraba una junta para 
ver el modo de defender sus tierras de los negociantes yankees 
que las usurpaban. Lo mismo que en el Mexico, de hoy, los agen- 
tes yankees corrian la vers!6n de grandes riquezas de los ha 
cendados incitando a los mexicanos de la clase baja para que los 
despojaran, los degollaran. Detras de los despojadores a lo vi- 
Hista, a lo Zapatista, llega el Banco de Morrow a comprar o com- 
pra el primer extranjero que puede obtener garantias, Murrieta 
y sus bandidos tambin vivian enganados. Pero al quitarie el 
anfllo Murrieta a una de las fovenes aristocraticas de mantilla y 
peineta, reconocio a la hija de un antiguo patron y le devuelve 
sti s<^rtija. La jovest, entonces, le dice que si no devuelve sus 
alhajas a todos los demas, que ella no acepta prfeferencias. Mu 
rrieta vacila y la joven le explica: Todos estos hacendados son 
tan victimas de la nueva situation como vosotros; todos somos 
mexicanos; ya no asalten a los mexicanos con el pretexto de que 



SANTA ANNA 353 

son ricos. La union nos hara fuertes. Murrieta comprcnde. La 
joven que ha tenido algiin dcsengano y ha quedado desposeida 
dc sus tierras, se une a la partida de Murrieta y acaba per con- 
vencerlo de que debeu retirarse a Mexico a comprar tierras con 
el dinero robado a las diligencias El bello sueno del retomo 
a Mexico, lo que es Mexico, sentimos el engano aun reconocien- 
do la galanteria del autor de la pellcula. .. Pues, ^qttito ignora 
la suerte que han corrido los propietarios mexicanos? Lo mi? 
bello del film es la bravura, la pasion con que el pequeno grupo 
de mexicanos desposeidos de patria, monta a caballo, danza con 
sus mujeres de largas piernas y angosta cintura nerviosa, mientras 
uno a uno van cayendo en la pelea. Cuando cae tambin !a aris- 
tocrata que llego a ser alma del grupo, se comprende la eficacia 
del metodo de toda conquista que logra destruir las capas supe- 
riores, los individuos selectos. En seguida la masa se somete. 
En el rio revuelto, unos cuantos de la raza vencida se apoderan 
de parte del botin, se suenan propietarios, pero pronto lo mejor 
pasa a los conquistadores nuevos y la nacion derrotada se con- 
vierte en proletaria. Mueren cantando y danzando con brios Io& 
valientes californianos que defendieron su tierra palmo a palmo 
y siguieron vistiendo sus monturas a la espanola y las mujeres 
sus encajes y panolones; rezando todos en el altar de sus ma- 
yores al aire libre, sin las leyes malditas que vedan el culto ex- 
terno. Por lo menos, los de California se verian libres de JuA- 
rez, tal y como no les alcanzo la vergiienza de Santa Anna* 

En la derrota de California sobrevive el orgullo de ser me- 
xicano. Alii bubo honor. Y no es tan malo perder, sino perder 
a lo Santa Anna. Los anos han pasado, y como la conquista 
liquido las aristocracias de toda la zona reci&n doininada, los 
supervivientes no atan ni desatan y de toda aquella gente her- 
mosa que ha dado persona} es nobles a la literatura calif ornia- 
na, ya no va quedando sino el pocho, que, ese si, encuentra imi- 
tadores en el interior de nuestro pals y en su pclitka. 

EP1LOGO SANTANESCO 

El odio de los texanos nos habia librado de Santa Anna, 
que bajo la proteccicm del alto comando yankee y en pago de 



354 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

stis servicios de traidor, fu puesto a salvo fucra del pals* Pero 
apenas consumado el retiro de las tropas yankees, la soldadesca 
que gobernaba en Mexico empezo a echar de menos a su heroe. 
En vano Una reaccion tardia del decoro pdblico elevo a la pre- 
sidencia a un k>mbre inepto pero honrado, D. Mariano Arista. 
Ocurrio lo que tantas veces se ha repetido despus y demtiestra 
que no son hombres honrados lo que falta, sino decision, soli- 
daridad de la opinion pttblica para sostenerlos. Ademas, ^quien 
era Arista si no un pobre militar mediocre, un hombre sin lu 
ces, un mrito negativo: el no robar entre ladrones? 

Unas elecciones generales despus de la ignominia de la 
ocupaci6n yankee hubieran sido el medio de ptirificar un tanto 
el ambiente, hubieran abierto paso a una generacidn nueva. Pero 
nadie piensa en estos medios de higlene cuando el enfermo pa- 
dece cancer que ya no le permite ponerse en pie. Rodeado Arista 
de politicos ambiciosos y de militares sin honra, no pudo satis- 
facer a los que exigian dinero, y nuevas revoluciones lo echarbn 
abajo. Hasta que sucedio lo increible. Destituido Arista y nom- 
brado Presidente un tal Cobos, primero, y luego un tal Lombar* 
dini, un buen dia resulto otra vez Presidente el incalificable San 
ta Anna, o mas bien dicho, resultd Santa Anna Presidente de 
un incalificable pais, que desahuciado se abrazaba a su gangrena. 

Como es natural, apenas vieron las yankees en la Presi- 

dencia a Santa Anna,, ks volvio a entrar k codicia de tierras. 

Y ocurrio el llamado Trato de la Mesilla, o sea que Santa Anna 

vendio la region Sur de Arizona, d 13 de diciembre de 1853, 

tofcolsandose ttna indeffltnizacioEL La operacion fue prodamada 

como trittnfo diplomatico de Mexico. Los ultimos anos del go- 

biemo de Santa Anna ftieron de fcirsa publka increible. Sin 

preooipacion algtma del futuro, los conservadores se adhiri^ron 

a la personalidad de su Alteza, y padecimc^ el bochorno de que 

un hombre que constantemente habia tr^ck>naA> a su patria y 

que un militar que constantemente habia deshoarado su espada, 

llegara, por <Ara de k adulac^n pd>ika, a las estrofas del Him- 

no Nacional que compuso d pd>re sujeto Bocanegra y que no 

se cuantas generaciones de mexkanos repitieron con servilismo 

de incomprensiHe estultida. 



SANTA ANNA 355 

La revolucion liberal que derroco a Santa Anna, conto con 
cl apoyo de todo el pais; representaba una esperanza, pero sobre 
todo, era el medio de acabar con toda aquella peste de gente que 
ni el colera morbo, que por entonces asolo a la Republica, habia 
podido extirpar. 



LA GUERRA DE TRES AttOS 



A\ 



Se ha llamado asi al periodo de lucha civil que comienza 
con el Plan de Ayutla y termina con la Intervencion Francesa 
y el Imperio. 

La vuelta a la Dictadura bajo Santa Anna determine un 
estado de desesperacion nacional. Todo era legitimo para derro- 
car aquel regimen, y eso que lo apoyaba el unico estadista qtie 
Mexico ha producido, el insigne don Lucas Alaman. El mismo 
Alaman cometio el gran error de su vida, tomaado de caudillo 
a un Santa Anna. El error era de los conservadores que no ha- 
bian aprendido nada de su fracaso con Iturbide. Con Santa Anna 
quisieron hacer otro Iturbide. Y Santa Anna hizo lo que Itur 
bide: encarcelar a sus enemigos, suprimir la libertad de impren- 
ta, establecer la intolerancia religiosa, crear el desorden en las 
finanzas, aparte de comprometer de nuevo la integridad del te- 
rritorio. La alianza del clero con Santa Anna que, en esta vez, 
fue ostensible, "dio el pretexto, observa Justo Sierra, para que, 
al sobrevenir la reaccion liberal la Iglesia fuese el bianco de to- 
dos los ataques". Constantemente ha servido para que el Plan 
Poinsett se ponga en obra* 

El error de Alaman , y de los conservadores estuvo en no 
apoyar a los liberales moderados, en no adelantarse a las refor- 
mas que exigia el momento. La politica de Norteamerica supo 
ver claro y se propuso fomentar el descontento y auxiMar a los 
liberales a efecto de gobernarlos en el triunfo. Sin las annas 
que trajo Comonfort de los Estados Unidos, el Plan de Ayutla 
se habria quedado escrito. Con el apoyo yankee ocuparon Al 
varez y Comonfort la capital de la Republica, despues de que 
Santa Anna, segun su costumbre, huyo, dejando comprometidos 
a sus partidarios. Organizose el gobierno liberal bajo la presi- 
dencia de Comonfort y don Juan Alvarez se retiro a Guerrero'. 

359 



360 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Don Melchor Ocampo, jacobino y anticlerical, se hizo cargo del 
Ministerio de Relaciones. Juarez resulto Presidente de la Corte 
de Justicia y, per lo mismo, segun la Constitucion, el suplente le 
gal del Presidente de la Republica. 

Todo era grave en Europa, dice don Justo Sierra, al esta- 
blecerse el gobiemo de Comonfort, "Los Estados Unidos me 
dian mejor nuestro esfuerzo y nos respetaban un poco mas*'. 
Asombran estas palabras porque, o son ingenuas, o son perver- 
sas. Pues, en efecto, como no habian de comprender los Esta 
dos Unidos un niovimiento que ellos venian preparando desde 
los dias de Poinsett? ^Como no habian de prestar apoyo a Co- 
monfort que habia traido recursos de Nueva Orleans, y a su 
viejo agente don Valentin Gomez Farias, que fue el primero que 
protesto obediencia a la Constitucion nueva? ^Como no habian 
de regocifarse los estadistas yankees, si el acceso de Comonfort 
les aseguraba el dominio politico de nuestro pais, dominio que 
han conservado, con la sola excepcion de los nieses que duro 
el Imperio y los dos afios de Madero y los tres anos en que Obre- 
gon goberno an el reconocimiento de Washington? 

El gobierno de Comonfort organizo nuevo ejercito, barrio 
en gran parte al santanismo, moralizo la administracion y pro- 
euro desarrollar una politica moderada que acaso hubiera con- 
sumado la Reforma sin los excesos que vinieron despues. Pero 
empezaron las sublevaciones de los santanistas. La vieja casta 
militar, apoyada indirectamente por el clero, se dedico a cons- 
pireir. Una sublevacion en Puebla obligo al Obispo Labastida 
a contribuir con dinero; la sublevacion fue sofocada y se abrio 
la polemica sobre los bienes del clero. No tenia sc^re ellos de- 
rechos el gd)ierno, aJegat^ Labastida* Los bienes, como cosa 
temporal, caen ba|o d dominio del Estado, alegaban los libe- 
rales. 

No discutinios nosotros fe legalidad de ciertos aspectos de 
la Reforma, ni su necesidad, Es evidente que el clero, lo mismo 
que el Estado, necesitaba ptitificacidn. Lo que debemos censu- 
rar es que la Reforma se hiciese ba^> la direccion de un progra- 
ma extranjero y con sentido antirreligioso. Nunca se debio pri- 
var a la Iglesia de aquellos bienes que eran necesarios para su 



LA GUERRA DE TRES ANOS 361 

sostenimiento y para el sostenimiento de las instituciones edu- 
cativas y humanitarias que mantenia. 

El nuevo Congreso, dorainado por secuaces de Poinsett, 
excitaba a Comonfort a que no contemporizara. Un antiguo Ia~ 
cayo de Santa Anna, don Miguel Lerdo de Tejada, formulo una 
ley de desamortizacion de bi>nes de corporaciones. Postulo di- 
cha iey el principio absurdo jamas puesto en practica en pueblo 
alguno civilizado, de que las corporaciones privadas no podrian 
poseer bienes raices. Con esto quedaban destruidas fundaciones 
privadas, colegios, Universidades, Hospitales. Nada de esto 
importaba a la furia jacobina atizada desde Nueva Orleans* Se 
uso la palabra corporaciones para disimular el odio religioso, 
pero con la certidumbre de que casi todas las corporaciones eran 
de caracter eclesiastico. 

Por virtud de la nueva ley, la mitad de la riqueza del pais, 
que pertenecia a la Iglesia, debia pasar a manos de adjudicata- 
rios que seguirian reconociendo a la Iglesia el monto de los ca- 
pitales. Se trataba, dice Justo Sierra, de una transferencia de la 
propiedad, y agrega que el Papado debio aceptarla, en obvio de 
mayores males. Lo que no advierte es que el principio mismo 
de la ley era antisocial y desusado. Mientras en Mexico, en nom*- 
bre del progreso, se obligaba a los Colegios a vender sus bienes 
raices, en Texas una ley obsequiaba a las Instituciones de Ense- 
nanza la mitad de las tierras nacionales del Estado. El resul- 
tado del contraste es que hoy, casi no existe la Universidad de 
Mexico; en cambio, hay en Texas una Universidad flamante, 
cuyas entradas provienen del petroleo hallado en las tierras de 
manos muertas, de que ningun gobierno pttede desposeerla, Pe 
ro la griteria jacobina, la literatura de toda una epoca, estaba 
entre nosotros empenada en probar que las tierras de manos 
muertas, las tierras en poder de corporaciones eternas, eran 
cosa del pasado y estorbo de la economia. Pronto habrla de verse 
como las tierras arrebatadas a las corporaciones mexicanas, pa- 
saban a manos de adjudicatarios sin experiencia que en seguida 
las entregaban a agiotistas extranjeros que hoy las ustifmctiian* 
Los bienes eclesiasticos convertidos es titulos de credito, en efec- 



362 BREVE HISTOIOA DE MEXICO 

to, tendrian que pasar a manos extranjeras, tal como lo tenia 
previsto el Plan Poinsett. 

El episcopado, pues, tuvo razon de oponersc a cstas leyes, 
pcro ya era tarde. La ocasion la habian perdido los conserva- 
dores bafo el gobierno de Herrera. Si entonces, en vez de jugar 
al Iturbidismo con Santa Anna, se apoderan, al contrario, de la 
democracia, influyen en la clase media y ganan la mayoria en 
los Congresos, la solucion de todo este drama nacional hubiera 
sido muy distinta. Los hombres de que siempre se han rodeado 
y su mania del caudillaje de la peor indole, tales han sido las 
causas del fracaso de los conservadores. Y no aprendieron* 
O quizas era ya demasiado tarde para reflexionar. Todo lo que 
se les ocurrio fue echar abajo a Comonfort, que se adelanto re- 
nunciando. Y en el gobierno quedo otro militar de fortuna, un 
tal Zuloaga, que habia sido el brazo derecho de Comonfort. 

Pero la Constitucion de Cincuenta y Siete habia quedado 
promulgada y en adelante seria la bandera del liberalismo. La 
Constitucion, en lo politico, era ttn adelanto sobre las anteriores, 
tenia el defecto del federalismo, que f segun el mismo Sierra, ha 
sido sienipre un estorbo, pero garstntizaba la propiedad, la vida, 
el pensamiento de los mexicanas. Tan absurdo es el sistema fe-- 
derativo entre nosotros, que nunca se ha cumplido y el Centro 
siempre ha gobernado, ya sea con facultades extraordinarias, ya 
sea mediante simulaciones de autonomia local. Por otro lado, 
el centralisnM> es una invitacion a la tirania. De suerte que lo 
que hace falla es una ley organica interior, accanodada a nues- 
tras circunstancias. Y asi, por efemplo, en d momento presente 
de comunicacK^aes faciles y de homogeneidad nacional, no veo 
otro sistema que el de una Republica de Municipios. Es decir, 
supresion de los gobtemos locals, los Gobiernos de los Estados, 
fortaleomiento de las M>ertad^ munidpales y creacion de un 
Congreso Nadonal y tin E|eaitrvo con amplias facultades en 
lo economico y en lo politico y k> intemacional. 

El golpe de Estado que derroco a Comonfort y pretendia 
suspender la d>servancia de la Coa$tittici6!i Mberai de|6, en rea- 
lidad, subsistentes <k^ gcrf>iernos: El espurio qe encal^zaba Zu* 
loaga, y el que representaba la legaMdad aK^udilacfei por don Be- 



LA GUERRA DE TRES ANOS 363 

nito Juarez como Prcsidente de la Cortc y sustituto legal de Co- 
monfort, mientras no se celebrasen elecciones. 

For lo pronto, Juarez se convirtio en un profugo, mas Ile- 
vaba consigo ttna ftierza que siempre menospreciaron los con- 
servadores, pero que es la base de toda organization social ci- 
vilizada: la fuerza de la legalidad, el principio de que un gobier- 
no que procede de eleccion no puede ser interrumpido ni susti- 
tuido por un gobierno que procede del cuartelazo. 

La vieja lucha del sistema de pronunciamiento y el sistema 
culto de la eleccion, asi sea defectuosa la eleccion, quedo plan- 
teada otra vez. Y uno de los motives del triunfo liberal debe 
verse en la habilidad y la fe con que Benito Juarez se abrazo a 
esa bandera, por entonces desprestigiada: la bandera de la uo- 
luntad national expresada en el veto. 

Lastima que con el programa de Juarez estuvieran mezcla- 
das exigencias de orden social y religioso, ajenas a la convenien- 
cia de los mexicanos; de otro modo podriamos hoy elogiar sin 
reservas, el movimiento liberal que, por primera vez, oponia a 
los metodos santanistas, iturbidistas del pronunciamiento, los me- 
todos civilizados de la eleccion popular, como origen de poder. 

Lo cierto es que, por el momento, el pais no advirtio la cues- 
tion de legalidad gubernamental. Todo el interes de la lucha 
se concentro en torno al problema religioso, y el exceso del pro- 
grama liberal determine que la fK>blacion entera hiciese causa co- 
mun con el gobierno espurio. A tal punto que Juarez, despues 
de verse en peligro de muerte en Guadalajara, donde la elocuen- 
cia de Prieto lo salvo de la escolta que pretendia asesinarlo, tu- 
vo, sin embargo, que refugiarse en los Estados Unidos. 

El heroe militar del nuevo gobierno habia sido Miramon. 
Un nuevo Santa Anna de veinticinco anos. Pero superior a San 
ta Anna en cuanto a que era un general que ganaba batallas. 
Sus victorias habian deshecho a los liberates. Los pretorianos 
habian hallado su idolo. En consecuencia, derrocaron a Zu- 
loaga, proclamando Presidente a Miramon. Este hizo una co- 
media santanesca; no queria el mando; repuso en el poder a Zu- 
loaga, pero a poco Zuloaga renuncio y lo dejo de Presidente. 
Todo el pais apoyo la nueva situacion que alejaba el conflicto 



364 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

religiose. Y el senor Juarez no habria vuelto de su destierro, si 
no fuese porque el gobierno de Washington estaba decidido a 
colocar en el gobierno de Mexico a los discipulos de Poinsett. 
Los diplomaticos europeos apoyaban al gobierno de Miramon, 
que representaba un nacionalismo en contra de la ambiciosa ex 
pansion de la influencia yankee. 

Pero Miramon no podia prescindir de los defectos de su 
origen, Su gobierno fue autocratico. Se le llamaba el joven Ma- 
cabeo. Y empezo a hacer lo que Iturbide, lo que Santa Anna: 
desfiles militares, boato y adulacion y mal gobierno, Desprecio 
de las aspiraciones populares, comedia de aristocratismo. 

Uno de los secretos del exito del partido yankizante ha es- 
tado en su habilidad para ponerse al frente de las corrientes po- 
pulares. Sin los yankees, Juarez no hubiera vuelto, como volvio, 
a establecer su gobierno en Veracruz, pero tambien sin la farsa 
y el abuso del miramonismo, el santanismo nuevo, la masa de la 
nacion no se habria afiliado al juarismo. Juarez enraizo en la 
conciencia popular, no por las leyes de Reforma, sino pese a las 
leyes de Reforma, y porque en lo politico representaba un anhe- 
lo acariciado por la nacion, desde los dias de la Independencia: 
el anhelo legitimo del gobierno democratico, la supresion de las 
castas y privilegios, el reconocnniento de la igualdad teorica de 
los ciudadanos, que ya es algo, aun cuando en el hecho subsistan 
desigualdades. 

Ffel a su tradicion guerrera, estilo Santa Anna, el general 
Miramon inicio la campana contra Juarez, que se hallaba en Ve 
racruz, con banquetes, procesiones, festefos. Cuando llego a la 
vista del puerto, se acordo Miramon de que no podia consumar 
el asalto porque faltaba d convoy de las municiones. Y, sin em 
bargo, era el general mas brfllante de la epoca. En venganza de 
su propio yerro, cuando regreso a Mexico, se dedico a ordenar 
fusilamientos de los prisic^ieros que acababa de hacer Leonardo 
Marquez en ua combate. Fueron estos los famosos afusticiados 
de Tacubaya, que en seguida se ccmvirtieroii en niartires del li- 
beralisjno. jComo si en cada aldea de la Repiblica no exi^iese 
el recuerdo macabro de estas matanzas de rendidos que son d 



LA GUERRA DE TRES Aftos 365 

testimonio renovado de la barbaric de una milicia incpta frente 
al extranjero, sanguinaria y brutal en la guerra civil! 

Los ejercitos de Miramon dominaban el pais, con excepcion 
de Sinaloa y Sonora y partes de Nuevo Leon, Durango y el 
puerto de Veracruz, 

Importante fue en este momento, dice don Justo Sierra el 
reconocimiento que el gobierno de Washington faizo del de Ve 
racruz, y que, "aunque no inesperado, produjo una suerte de es- 
tupor entre los conservadores". No habla don lusto Sierra de 
que tal reconocimiento haya causado bochorno a los liberates* 
Lo cierto es que pronto se vio el precio que habian pagado. Ape- 
nas hecho publico el apoyo de Washington, Juarez lanzo las fa- 
mosas Leyes de Reforma, que eran confirmacion y ampliacion 
de las que se habian dictado bajo Comonfort. 

Al publicarse estas leyes, Miramon tuvo un instante de vi 
sion clara. Advirtio en un manifiesto del ano 59, que seria pre- 
ciso respetar los intereses creados por las leyes de desamortiza- 
cion de Miguel Lerdo. Esto enojo al clero que exigia la total 
derogacion, lo que ya era imposible ademas de impolitico. Mi 
ramon, debilitado por estas diferencias entre los suyos, continuo 
haciendo frente a la borrasca. 

En las leyes de Juarez ya no se hablaba de transferencia de 
propiedad, sino de confiscacion y nacionalizacion de los bienes 
del clero, a pretexto del apoyo que estaba dando al regimen 
usurpador de Miramon. Aparte de la nacionalizacion de los bie 
nes eclesiasticos, se suprimian las Ordenes Monasticas en lo 
absolute, disparate este contra la civilizacion, y se creaba el Re- 
gistro Civil, lo que estaba bien para los no catolicos y debio 
hacerse, pero en forma que conciliara el nuevo metodo con el 
antiguo y no en forma barbara de desconociinienfo de los ma- 
trimonios y los registros bautismales catoHcos. 

Com en tan do don Justo Sierra tan trascenden tales e injus- 
tas medidas, como hijo de su tiempo, en vez de jtizgar, se sale 
por la tangente de la literatura ramplona de la epoca y dice que 
"los liberales representaban la luz y los conservadores la som- 
bra. Unos el dia y otros la noche . ^Por que? ^Es dia el ateis- 
mo? ^Es noche la fe? ^Ea donde tiene sus origenes y su fuerza 



366 BBEVE HJSTORIA DE MEXICO 

la civilizacion contemporanea, en la negacion atca de los estoi- 
cos o en la luz y videncia del cristiamsmo? 

Y, se puede calificar de aurora, la consumacioa del Plan 
Poinsett qtie Juarez llevaba a termino? ^Y era acaso sombra, 
exigir la formacion de un Estado mexicano, con organizacion 
politica acomodada al medio? 

En todo caso, ^quien era mas sorabrio, Alaman espanolista 
o Juarez que no pudiendo ser indigenista por que no existe lo 
indio, ttivo que convertirse en testaferro de protestantes y ma- 
sones yankees? 

Para contestarse estas preguntas se Iian estado saliendo ha- 
cia las metaforas insulsas, la mayor parte de los pseudohistoria- 
dores partidistas, que convierten la Historia en complice de ini- 
quidades. 

Lo cierto es que luz no habia ni de f>arte de los conservado- 
res, que s6lo pensaban en entregar el gcd>ierno a otro, ya sea a 
un Santa Anna; ya sea a tin poncipe espurio, ni de parte de los 
liberales, que no osaban pensar, sin pcmer el oido en direccion 
<k Washington. 

Pero, ^qtie era mas vil: pedir apoyo a las tropas que nos ha- 
bian humillado en Texas y desmembrado en el cuarenta y siete, 
o recurrir a Espana, nuestra madre, o a Francia, nuestra maestra, 
y que no tenian, ni una ni otra, ambicion territorial sobre nues- 
tro pais? 

Respondan las generacioiies nuevas si es que aciertan a sa- 
cudirse la herencia de mentiras en que se nos ha criado, el com- 
plefo de bastardia que desfaonra el caracter* aim de los hcanbres 
mas fuertes de e^as epocas de general ignominia* 

En el ambiente nadonal confuse, los liberales teniaa un 
arma feerribk que la prevision de poinsetisnio habia pue^o per 
fin, en sus manos. Llevar addante las leyes <fe confiscacion del 
clero, representaba tin botin fabtiloso, repartido entre denun^ 
ciantes y espias y mercaderes de todo genero. Era C<HHO un 
llamado a! saqueo nacional. Y, en el fondo, el mismo grito de 
guerra que brc^o al lado de Mc^telos y de Hidalgo; la confisca- 
cion; siempre la confiscacidn, primero de los espanoles, despues 
de la Iglesia y mas tarde, bajo la revolucion carrancista, la con- 



LA GUERRA 0E TRES ANOS 367 

fiscacion de los criollos; siemprc el atropello y la lucha de clases, 
el desgarramiento nacional, en beneficio de quien? "De ima eco- 
nomia nueva", proclaman los malvados* 

Pero alii esta el resultado elocuente. El beneficio lo ban 
recogido, en cada crisis, los extranjeros. Y por haber ligado 
siempre su patriotismo, a alguna de las formas del odio interno, 
los mexicanos nos hemos ido quedando de parias en nuestra pa~ 
tria, de fellahs que cambian de amo, segun se consuma en el ex 
terior la rotacion de los imperios. Antes de Espana dependiamos, 
pero podiamos ser espanoles; hoy dependemos de los Estados 
Unidos. Y ni los texanos han podido llegar a la categoria plena 
del "american citizen". 

Al principio, las leyes de Juarez cayeron en el vacio porque 
Miramon se atrajo a jefes liberates como Vidaurri, que domina- 
ba en el Norte y derroto a los otros. Pero Juarez en Veracruz, 
no estaba solo* Su Metropoli estaba en Washington y hasta alii 
fue a dar un obsequio que los juaristas ofrecian a la gran Repu- 
blica del Norte, a cambio de su apoyo, cada vez mas urgente. 
Consta este obsequio en el Tratado Mac Lane Ocampo que, dice 
el mismo Justo Sierra, apologista de la R^forma, "otorgaba fran- 
quicias sobre el Istmo de Tehuantepec y parte de la froBtefa, que 
equivalian a un condominio", sacrificaban la soberania uacionaL 
Y concluye diciendo que "Juarez y Ocampo se hallaban alucina- 
dos" al dictar este documento. 

Que las nuevas generaciones consulten el Diccionario de 
la Lengua y cotejen la definici6n de alucinado con la de traidor, 
y resuelvan cual es la que conviene en el caso. Yo, por mi 
parte, creo que no puede comenzar a existir la patria, mientras 
sigan circulando sin repudio tantos fuicios afeminados cuando no 
perversos, sobre sucesos capitales de nuestra historia tergi- 
versada. 

El premio por las ofertas del tratado Mac Lane-Ocampo no 
se hizo esperar. En febrero de 1860 se acerco Miramon a Vera 
cruz para batir al gobierno juarista. El ataque debia ser secun- 
dado por una pequena escuadra de buques con bandera mexicana, 
habilitados en La Habana. Una fragata yankee que protegia 
a Juarez, capture los barcos mexicanos y Miramon tuvo que reti- 



368 BREVE HISIXWA urn MEXICO 

rarse. Washington habia ensefiado otra vez la mano. El go- 
bierao dc Juarez era su gobierao y lo amparaban las barras y las 
estrellas. 

Por el Norte tambien, con aywda yankee, empezaron a sur- 
gir efercitos liberafes. EB el Bajio sttfrio un primer descalabro 
Miramon. Guadalajara cayo en poder del juarismo, Haciendo 
leva general y fatigando a la poblacion con emprestitos, levanto 
Miramon otro ejerrito que fue derrotado por Gonzalez Ortega en 
Calpulalpani, el 22 de diciembre de 1860. 

La capital quedd a merced de los liberales. La ocupo Juarez 
con su gabinete. jEl poinsetismo habia triunfado! 

Pero don Justo Sierra dice: "Habian triunfado ideales nue- 
vos: la Libertad, la Igualdad, la Solidaridad". Todas estas son 
palabras; el hecho es que el protectorado yankee en lo moral y en 
lo economico quedaba consolidado. Y el Plan Poinsett entro 
en obra. 

El primer acto de Ocampo, d Ministro ae Relaciones de 
Juarez, fu& darle sus pasaportes al Ministro espanol Pacheco. El 
divorcio con Espana y con Europa se ahondaba. La figura cen 
tral de Mexico era Juarez, una especie de idolo aborigen que en- 
carnaba, por fin, hacia la realidad, el sueno de Poinsett, cuando 
puso el retrato de Moctezuma en la cabecera del salon de sus 
primeras recepciones, en la capital de Mexico recien emancipado. 
Revivia lo indio, pero a la sonibra del bsistardafe yankee. La 
camarilla de los inteleetnales fuarfstas: Ocampo, Lerdo, Ignacio 
Ramirez, sc dedkaria ea k> de adelaste a predicar la desespano- 
Mzacidn. jEspafia teeia la culpa de todos nuestros males! Y se 
buscaba en d brazo Ignacio Ramirez la vena por donde k co- 
rriera sai^^ espanola para extirparfa, |No era mudaa por cieito, 
pties parece qee imas feiem era neg roidd 

El Ministro espaiio! Padbeco, cuyo unico delito era fcaber 
pretendido intervemK- entre los bandos que destrozabaB la patria. 
se retiro diciendo: **M^xioo aecesita k inlervenci^a enropea que 
le imponga la Kbettad y el orden, $m lo cual no tendria fin su 
vergonzosa his&ooa,, escaadalo y baM6^ de la bumaakiad civi- 
lizada M . No lo iia tenklo hasta la fecka. Pero io que no advirtio 
Pacheco es que la intervenctaa estaha ya consumada., Los horn- 



LA GUERRA BE TRES ANOS 369 

bres dc Juarez traian la intervencion yankee en la concieacia 
mediatizada, cncartada de texanidad* Se consumed pues, tma 
intervencion que no ha bastado a suprimir cl escandale y la. vcr- 

giienza; al contrario, los ha aumentado. 

Se consume el saqueo general de Iglesias y Cenventos. Fue^ 
ron vejadas y expulsadas las~monjas; desaparecieron Bibliotecas 
y Archives; la obra civilizadora de la Colonia quedo deshecha. 
En la destruccion general implacable, quedaron abolidas infini- 
dad de instituciones que per entonces sostenia la Iglesia y que 
todavia no han sido reemplazadas, 

Los capitales de la Iglesia, segun estadistica del Dr. Mora 
copiada por el Padre Cuevas, montaban a 179 millones de pesos. 
Todo este dinero disperse fue a parar a manos de denundantes 
mexicanos y a la postre de agiotistas extranjeros. El Padre Cue 
vas estima que, en realidad, las propiedades del clero valian cua- 
renta y cuatro millones de pesos* El hecho es que las tierras del 
clero sostenian curas y, si se quiere. sobrinas de curas, pero unos 
y otros eran mexicanos. Por virtud de la amortizacion esas tie 
rras entraron a producir en beneficio de los tenedores extranfe- 
ros de nttestra propiedad raiz. Y quedaron sin servicio, ttivieron 
que cerrar: los Hospitales de Caridad de Mexico, Michoacan, 
Guadalajara, Monterrey y Qaiapas, que atendian a mas de siete 
mil personas de ambos sexos, anualmente. 

Se cerraron tambien infinidad de Colegios y Bibliotecas pu- 
blicas. Se quedaron sin asiento y sin bienes los seminaries ca- 
tolicos que pronto empezaron a ser reemplazados con seminaries 
protestantes. 

Tede se vendie, dk^ Sierra, dando ciento per cince. Era 
lo que habia previsto el Plan Poinsett: el remate de la mas grue^ 
sa percion de nuestra pr<^>iedad territorial, en beneficio de la 
Banca judia internacionaL 

Censolidado el liberalismo per las victorias ebtenidas con 
ayuda yankee. Juarez fue electe Presidente cen **facultades ex- 
traordinarias . La guerra civil continuaba sin embargo. En 
embescadas escuras perecieron Degollado, Ocanipo y Leandre 
Valle. Murio Miguel Lerdo de Tejada. 



370 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

En el exterior, la situacidn present6 un momento de espe- 
ranza. Europa no se resignaba a ver que los Estados Unidos 
impusieran dominio absolute sobre Mexico y sobre todo el Con- 
tinente. 

La expulsion del Ministro espanol, el robo de los fondos de 
la deuda inglesa y los suenos imperialistas de Francia, determi- 
naron una coaBci6n. Espana, Inglaterra y Francia mandaron 
buques a Veracruz. Los ingleses y los espanoles no traian pro- 
grama alguno y se limitaban a reclamar dineros. Pero Napoledn 
Tercero concibio el sueno magnifico de tomar a Mexico como 
apoyo de una resurrection latina en el mundo. Era el momento 
de reivindicar para la Nueva Espana su position central en el 
continente, y para Francia de hacer el papel de la Espana de 
Felipe Segundo, el papel de cabeza de la civilizaci6n latina. El 
Imperio de los anglosajones habria quedado quebrantado para 
siempre, si en Mexico, en vez de la bastardia de los liberales y 
de la estultitia de los conservadores, se hubiera tornado apoyo 
frances para constituir un gobierno nacionalista que, acaso, ha 
bria logrado la reconquista de Texas y California. 

La Emperatriz Eugenia, la mujer mas bella de Europa, se 
dejaba llamar descendiente de Moctezuma. Los emigrados me- 
xicanos, victimas de las logias sajonizantes, hallaban simpatia en 
el corazon de aquella reina poetisa. Y no les ocurrio nada me- 
jor que escoger a un principe de la casa de Austria, al Archi- 
duque Maximiliano para el trono de Mexico. 

**Hermosa flor de Habsburgo -^dice de el D*AnnunziO' , 
caida en tierra barbara". El banquero Jecker, tenedor de ere- 
ditos contra Mexico, fue el agente financiero de la empresa. Era 
el ano de 1&61 y los Estados Unidos se hallaban distraidos con 
la guerra de secesion. Guerra que, segun dijo el gran soldado 
religioso que fu6 Ulises Grant, veterano de la campana de Me 
xico, "fue un castigo impuesto a la Unidn, por la Providentia, 
por el crimen de la guerra contra Mexico". ^Que mejor opor- 
tunidad para detener d moviimento de la expansion yankee sobre 
toda la America espanola? 

Los patriotas mexicanos, asqueados de la intervencidn yan 
kee acuadillada por Juarez, decidieron ligarse con Europa a fin 



LA GUERRA DE TRES ANOS 371 

de salvar algo que vale mas que el tcrritorio: el alma dc la pa- 
tria bastardeada por el juarismo; la cultura nacional latina, ame- 
nazada, la religion tradicional y el idioma y el arte. Acaso el ma 
yor error de todos estos hombres de buena fe, consisti6 en reinci- 
dir en la obsesion iturbidista monarquica. Si en vez de Rey ex- 
tranjero hubiesen creado un caudillo civil con un Gutierrez de 
Estrada, un Almonte, un Aguilar y Marocho, fes decir, un Juarez 
nacionalista, en vez del Juarez protestantizante del otro bando, la 
situacion tal vez hubiera cambiado. Lo que en Mexico faltaba era 
una aristocracia civica, y con todos sus defectos, los liberales 
la estaban formando. 

Pero los conservadores son de aquella casta que tiene ojos 
y no ve. Se decidieron por Maximiliano que, si era muy superior 
a Iturbide no por eso dejaba de representar un elemento espurio 
por extraiijero, y un tipo militar de gobierno, una imposition de 
la fuerza, y no una creation de la voluntad del pais. 

El primer intento para implantar el regimen europeo, lo 
echo abajo el general espaiiol Prim, hombre influenciado por d 
anglosajonismo; se puso del lado de los liberales en las discu- 
siones del tratado de Soledad, y la escuadra espanola se retird 
junto con la inglesa. En Prim se vi6, comenta don Justo Sierra, 
una Espana Nueva, la Espana del porvenir. Si, anadimos nos- 
otros, la Espana bastarda de los primeros anos de la Republica 
actual que con Azana, con De los Rios, pretendio destrozar a la 
Madre Patria con los metodos de Juarez y de Calles en Mexico. 
Espana mediatizada por el anglosajonismo que por un momento 
parecio un Mexico au rebours inflamada en 1931 por el jacobi- 
nismo de nuestros anos del sesenta. 

Las fuerzas francesas que habian avanzado hasta Orizaba, 
se dispusieron a ocupar todo el pais bajo la responsabilidad de 
Almonte, el hijo de Morelos que se hacia llamar '*]& Supremo 
de la Nacion" y preparaba el terreno para Maximiliano. Esta 
Jefatura no gusto a Zuloaga que andaba de guerrillero y se hacia 
llamar Presidente conservador. 

En Puebla espero a los Franceses el general liberal D. Igna- 
cio Zaragoza. Los asaltantes, fiados en la facilidad con que ha 
bian avanzado desde la costa, atacaron en muy escaso numero y 



372 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

fueron rechazados el cinco de mayo de 1862. La batalla resulto 
trascendente porque contuvo el avance frances hasta la llegada 
de los refuerzos europeos. Se entusiasma don Justo Sierra por 
el triunfo del 5 de Mayo, no obstante que reconoce que, como 
batalla, no lo es ni de segunda categoria. Peritos militares im- 
parciales han explicado como la victoria fue de Lorencez, ya que 
Zaragoza pudo hacerlo pedazos si sale de sus parapetos y lo 
ataca durante la retirada, Pero lo grave para la seriedad de 
nuestro patriotismo esta en la exageracion que falsea la verdad, 
a fin de convertir en hechos marciales gloriosos, sucesos que, 
en buena tactica militar, no merecen sino censuras. Con lo que 
se sienta un precedente desastroso para la conducta de nuestro 
ejercito y se nos pone en ridiculo ante la opinion extranjera. 
Ademas, si se observa con una poca de atencion, se advierte que, 
la seleccion de los hechos que dan lugar a la mayor parte de 
nuestras fiestas patrias, es tambien obra de la sutil propaganda 
poinsetista que inicia nuestra epopeya nacional con Hidalgo y 
Morelos, que mataban espanoles, y la continua con Zaragoza que 
mato franceses, es decir, latinos. En cambio, nunca menciona 
los pocos hechos de armas verdaderamente gloriosos del conti- 
nente, que son aquellos en que la sangre hispanoindigena se ha 
derramado para defender la herencia del Imperio espanol ame- 
ricano, en contra del anglosajonismo desbordado. 

En todo caso, conviene observar que as! fuese una gran 
proeza militar, la del Cinco de Mayo, no vale su continuada re- 
memoracion del disgusto que puede causar, no a Francia, que no 
se ocupa de tales minucias : pero si a nuestros amigos y hermanos 
latinos de la Colonia francesa de Mexico: Colonia que ha hecho 
mas por la cultura de nuestra patria que todos los pqinsetistas 
con sus "misiones" y sus predicas y que todos los oradores de 
Cinco de Mayo y Dos de Abril, en su enfatica patrioteria. 

Es triste que todos los fastos nacionales resulten episodios 
del programa poinsetista. Y seria ya tiempo de crear un nuevo 
calendario civico en que hallasen sitio las hazanas fecundas para 
un nacionalismo de tradicion latina, en vez de las efemerides de 
la lenta, implacable y tortuosa conquista nueva. 



LA GUERRA DE TRES ANOS 373 

Pues al perder los franeeses en Puebla, no ganamos nada 
nosotros, gano un punto el Plan de hegemonia de Norteanierica. 
Sierra afirma que el 5 de Mayo defendio Zaragoza "la integri" 
dad de la patria mexicana". Lo cierto es que los franeeses no 
querian desintegrarnos sino integrarnos en nacionalidad vigorosa. 
En cambio, Zaragoza contribuyo indirectamente a la integridad 
de la Federacion Norteamericana. ;Con razon se le alaba en 
Texas! Reconoce don Justo Sierra que si Maximiliano se adelan- 
ta un ano, lo que hubiera podido hacer sin el tropiezo de Puebla, 
el Imperio hubiera llegado a tiempo para celebrar alianza con 
Lee, el general suriano de los Estados Unidos; en cuyo caso la 
secesion yankee hubiera sido un hecho* Pero no llega a afirmar 
don Justo lo que debiera ver un nino criado en territorio mexi- 
cano, y es que la secesion convenia a Mexico, convenia al con-* 
tinente latino. Sin el triunfo de los Unionistas no hubiera retor- 
nado Juarez, pero tampoco habria triunfado en el Nuevo Mun^ 
do el Monroismo. 

Formalizada la invasion francesa por la ruptura de las ne- 
gociaciones de Soledad y el retorno de Prim a Espana, los fran^ 
ceses avanzaron desde Orizaba, otra vez sobre Puebla, que re- 
sistio dos meses, y en seguida sobre la capital. Engrosadas sus 
filas por un sinnumero de voluntarios mexicanos, Forey explica- 
ba su mision "como un medio de poner un hasta aqui a la in- 
fluencia de los Estados Unidos en el continente". ^Es esta la 
causa de que Sierra lo llame: "hombre imbecil, candoroso y de- 
corativo"? Desde el principle, los franeeses se comprometian a 
respetar los derechos de los que hubieran adquirido bienes na- 
cionales. Era esta una medida elemental de politico que sabe no 
se puede volver sobre los hechos consumados; pero la parte mas 
obstinada del clero y los conservadores rancios, quedaronse sor^ 
prendidos de que los que aparecian como un sosten, se convir- 
tiesen indirectamente en aliados de la Reforma, ;Por no saber 
perder una parte, se habian de quedar sin el todo! 

Con mas de treinta mil hombres penetro Forey a la capitaL 
donde fue recibido, segun Sierra, **al son de alegres y sonoras 
fanfarrias, precedido por el funebre ejercito de Marquez, en ju- 
nio de 1863 \ "Los balcones veian tambien, callados cast todos* 



374 BREVE HbroioA DE MEXICO 

aunque en $u mayor parte engcdanados por orden superior". He 
querido copiar tcxtualmcntc esta frasc de Sierra, el maximo apo- 
logista de la Reforma, segun el cual "los balcones veian tambien, 
callados casi todos". Yo no se si los balcones ven, pero puedo 
afirmar que ni los liberales ni don Justo vieron* No vieron la 
oportunidad que se perdia de crear un gobierno aacional inde- 
pendiente de Washington* 

La cuesti6n de principios en lo fundamental, la resolvia Fo- 
rey, pues reafirmaba la libertad de cultos, conservando a la 
Iglesia catolica su caracter de religion del Estado, que es lo que 
debiera ser. 

Una junta de Regencia compuesta de Almonte, Salas, La^ 
bastida y Aguilar y Marocho, tomo el poder en tanto llegaba 
Maximiliano. 

Los anos de 63 y 64 vieron desarrollarse la campana mili- 
tar que aniquild a los liberales. Juarez se convirtid en Presides 
te trashumante. Sus generales fueron destrozados o se pasaron 
al imperio, como Vidaurri. 



EL IMPERIO 



Los grupos liberates quedaron reducidos a la guerrilla y ya 
nadie se acordaba de Juarez a principios del ano 64. De suerte 
que Maximiliano, al desembarcar, pudo creer en la sinceridad de 
los pliegos que se le entregaron en testimonio del resultado casi 
unajiime del plebiscito que lo ratificaba Emperador de los mexi~ 
canos. El 12 de junio de 1864 entro Maximiliano a la capital 
en medio de los grandes festejos de un publico acostumbrado a 
aplaudir el exito sin importarle sus mascaras. La primera medida 
de Maximiliano fue juiciosa. En vez de entregarse, en cuerpo y 
alma, a los conservadores, ratified las medidas liberales de Forey 
y se rodeo de un Consejo de hombres jovenes y moderados. Su 
intencion era gobernar segun el sistema civilizado que reconoce 
y concilia el interes de los partidos mas opuestos. Con alteza de 
miras, el mismo Maximiliano comprendia que no iba precisamente 
a fundar una dinastia, exotica en America, sino a servir de ptten- 
te para la creacion de un gobierno nacional, independiente del 
anglosajonismo, gobierno que hubiera revertido a la Republica 
al desaparecer Maximiliano. Y el mismo Maximiliano, principe 
ilustrado y moderado, llamaba a su gobierno una Monarquia de- 
mocratica. El ano de 1865 vio consolidado el Imperio. 

Pero ese mismo ano termino la guerra de secesion en Nor- 
teamerica, con el triunfo de los Unionistas. Lo primero que hi- 
cieron fue resucitar la Doctrina Monroe, acompaiiada de la 
amenaza de Grant de invadir a Mexico en defensa de las insti- 
tuciones republicanas. Al mismo tiempo, Juarez, que habia sido 
lanzado hasta la frontera del Norte, comenzo a recibir auxilios 
de armas, dinero y hombres, For toda la frontera el contrabando 
belico y la actividad de los agentes de la Union, hizo brotar 
ejercitos liberales. Napoleon, alarmado por la amenaza pru- 
siana, no se sintio capaz de declarar la guerra a los Estados 

377 



378 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Unidos y tuvo que cedcr a la prcsion diplomatica. Ordeno el 
retire de las fuerzas francesas y aconsejo a Maximiliano que 
abdicara. Lo conmino a que abandonase el pais, junto con las 
tropas francesas que lo habian ayudado a instalarse en el go- 
bierno. 

Y consume entonces Maximiliano la accion mas abnegada 
de su vida. Considero quizas que no era caballeresco abandonar 
a sus partidarios mexicanos, y decidio quedarse en el pais, sin 
otro amparo que el de los imperialistas natives. 

El afio de 1866 vie crecer la revolucion por el Norte. Era 
la contraintervencion invencible que encabezaba Juarez, muni- 
cionado, aleccionado, por los Estados Unidos. El indio iba a 
set, por fin, la cuna que desintegrara en pedazos la profunda y 
dolor osa pero creadora labor de la Colonia. La sociedad mexi- 
cana se disolveria en beneficio de los compatriotas de Poinsett 

Los generales de la reaccion, Miramon, Marquez y Mejia, 
rodearon al Emperador y afrontaron al enemigo, multiplicado 
por esa vil tendencia de las masas que se cargan al exito. Pronto 
Maximiliano y su plana mayor quedaron cercados en Queretaro. 
En los combates que determinaron la rendicion, la artilleria nor- 
teamericana manejada por oficiales de Norteamerica, desempeno 
el papel decisivo. Los imperialistas se habian quedado sin el 
amparo de lets tropas francesas, pero los liberales contaban por 
arsenal, con todos los recursos del pais del Norte. 

El 15 de mayo del 67 se rindieron Maximiliano, Miramon 
y Mejia, Miramon era un ambicioso que de haber podido su- 
plantar al Emperador lo hubiera hecho. Pero Mejia, otro indio 
como Juarez, pero indio catolico, indio representative de la obra 
constructora de la Colonia, indio raexicano que no queria ver a 
su patria dominada por conquistadores nuevos de lengua distinta 
y de civilizacidn dif erente a la ya adoptada por la masa indigena, 
di6 el ejemplo de la abnegacion y la lealtad en el infortunio. 

Despues de un juicio que fue una farsa, Maximiliano, Mi 
ramon y Mejia fueron fusilados con menosprecio de la opinion 
mas generosa del pais y de la Europa liberal, que aconsejaba el 
indulto. 



EL IMPERIO 379 

Ante una conciencia noble, bastaba el hecho de que Maxi- 
miliano se hubiese rehusada a largarse con las tropas francesas, 
hubiese decidido jugarse la vida con sus amigos mexicanos, para 
que su persona fuese sagrada, en manos del vencedor. 

[Su fusilamiento inutil es una de las manchas de nuestra 
historia! 

Ya se que recientemente, en Austria, la patria del infortu- 
nado caballero Maximiliano, se estreno con exito de prensa, un 
dramon en que se justifica la resolucion de Juarez y se denigra 
a Maximiliano. El autor de este drama es un judio de la misma 
casta de los que incitaron a Juarez a derramar sangre cristiana. 
Los enemigos de todos los valores de nuestra civilizacion eran y 
siguen siendo poderosos* Y ellos dominaron el Austria de los 
dias que siguieron al desastre de la Gran Guerra, Pero, la 
opinion del corazon es muy distinta. Y yo se que en Mexico no 
habra patria, mientras los ninos de las escuelas no aprendan a 
derramar una lagrima de gratitud por el hombre que dej6 en Eu- 
ropa el lujo y la gloria, para venir a la America a morir en 
defensa de la cultura latina amenazada. 

El mismo Juarez vacil6. ^Acaso no era, el tambien, un indio 
enamorado de la tradici6n espanola a la que fue, a pesar suyo, 
fiel, cuando a las hijas las ca$6, no con yankees, sino con espa- 
noles? 

Desgraciadamente, el hombre no era duefio de sus actos. 
Sus compromises estaban por encima de su albedrio. 

Triunfaron con Juarez los yankees, y es el momento de de- 
cir unas palabras aclaratorias. Ya se que no van a faltar malva" 
dos que atribuyan a mala pasion y a odio, todo este mi sena^ 
lar los hilos de acero del plan inteligente que los Estados Uni- 
dos desarrollan desde hace mas de un siglo para consumar 
su hegemonia en el Nuevo Mundo. En primer lugar, confieso 
que todo este plan me parece admirable. Y solo lamento que 
seamos nosotros sus victimas. En segundfc lugar, reconozco que 
en los conflictos de las naciones vence casi siempre el mejor, o 
como dicen los sajones: "Let the best man win". Si, el hombre 
mejor gana. Entre un Taylor y un Santa Anna, ni por un mo 
mento vacilo; execro a Santa Anna y admiro a Taylor. Lo ad- 



380 BREVE HISTOMA DE MEXICO 

miro conquistando a Mexico con veinticinco mil hombres, casi 
tanto como admiro a Hernan Cortes gue lo conquisto con nove- 
cientos. Pero al mismo tiempo, creo que toda conquista dana 
a conquistados y conquistadores. A los conquistados porque los 
envilece y, a los ccnquistadores, porque desarrolla en ellos el 
militarismo que, a la postre, corrompe a las mejores naciones. 
Hay, por supuesto, casos de excepcion como el de Cortes. Era 
tan grande la diferencia de cultura entre espanoles y aborige- 
nes, que pese a su dolor, fue la conquista espanola el unico me- 
dio de redimir una porcion, por lo menos de la raza indigena. 
Pero una vez consumada la europeizacion, la cristianizacion de 
los tres siglos de la Colonia, ya no debemos conformarnos con 
ser material de conquistas nuevas; debemos exigir de nosotros 
mismos el caracter y la virtud necesarios para asegurarnos la 
autonomia. De nosotros mismos ha de salir la fueiza creadora 
y no del exterior porque ya lo vemos en el caso de Texas, de 
nada sirvio a los mexicanos de esa region cambiar de amos; estan 
peor hoy, porque estan deshechos en el alma y proletarizados 
en lo social. No es, pues, odio al yankee lo que predico, sino 
odio a nuestras propias faltas, errores y miserias. 

El yankee ha hecho bien al tratar de extender su imperio. 
Es ley ineludible de la historia y ventaja humana que la raza 
mas virtuosa sea la que predomine. Y esto hay que reconocerlo 
por encima de las patranas del derecho internacional teorico. 
La civilizacion se extinguiria en el mundo si a titulo de sobera- 
nias locales intangibles se perpetuasen estados sociales, como 
el de Mexico bajo Santa Anna, o bajo Calles, o como la Vene 
zuela de Gomez. Hay un derecho de humanidad que esta por 
encima de los abusos de la barbarie, y este hace que cada vez 
que baja el nivel de un pueblo, por debajo de la animalidad que, 
al fin es inocente, cada vez que se incurre en el canibalismo de 
los fusilamientos periodicos, el atropello como sistema, la mal- 
dad como norma, cada vez que esto ocurre, una suerte de dere 
cho divino se impone y la conquista extranjera limpia a sangre 
y fuego la sociedad corrompida. Asi ocurre cada vez que, en 
cualquier region de la tierra, se reproduce el caso de Sodoma 
y Gomorra o el caso de la Babilonia poderosa pero envilecida. 



EL IMPERIO 381 

No es entonces proposito de fomentar el odio lo que me 
hace desmidar nuestra historia de los trapos sucios que ocultan 
sus llagas. Tampoco abrigo rencores contra el protestante. Ha 
habido largas epocas en que el puritano, el cuaquero, han estado 
mas cerca del Dios verdadero que los que entre nosotros se de- 
cian catolicos. Pero esta no es una razon para que nosotros nos 
hagamos puritanos o cuaqueros. Lo que precede es que exijamos 
la purificacion de nuestro catolicismo nacional. For necesidad 
propia, y tambien como un medio de fortalecer la Iglesia Catolica 
universal, que el dia en que la vuelvan a presidir santos, sera 
de nuevo centre y cabeza de la cristiandad unificada. 

Urge, pues, que el nino y el joven interpreten bien la inten- 
cion de estas paginas que no es la de incubar, avivar resenti- 
mientos, Lo que ambiciono es contribuir a que la verdad des- 
barate todas las patranas, destruya la hipocresia, a efecto de 
que pueda surgir esa fuerza interior colectiva que levanta a los 
pueblos, libres de odios por el pasado, pero decididos a corre- 
gir los yerros de la herencia y del presente para crearse un por- 
venir digno y relativamente dichoso, 

Nada de esto puede nacer de la mentira; tampoco podria 
surgir de sedimentos de odio, Abstengamonos, pues, de odiar 
a Poinsett; bastenos con renegar de nuestros propios politicos. 
mediocres y malvados que le sirvieron de instrumento. Conten- 
temonos, en todo caso, con que se llegue a poner un hasta aqui 
a las intervcnciones que, despues de Juarez, se han hecho ya un 
habito, y que solo han servido para ir agravando cada vez mas 
nuestra condicion de pueblo embrutecido, que se regocija de 
una supeditacion que ha llegado a imaginar irremediable* Lo 
que desearia es llevar al animo del lector la conviccion de que 
no hallara remedio a sus males nuestro pobre pueblo torturado, 
mientras no comience a revisar sus mitos y a crearse un desa- 
rrollo propio que pueda ser manana tema de epopeya, ejemplo 
de gloria humana autentica y limpia. El primer paso en este ca- 
mino de esfuerzo y de esperanza es, entonces, la sinceridad que 
no acepta la falsificacion del honor y de la gloria y por lo mis- 
mo, no acata la idolatria de persona jes que por la intriga, la ig~ 
norancia, la mentira o la simple ausencia de valores puros, han 
ido tomando sitio en el santoral de nuestros fastos patrios. 



LA REFORMA 



La revolution llamada de la Reforma se inicia en I 9 de mar- 
zo de 1854 con la proclamation del Plan de Ayutla que descono- 
cia a Santa Anna, creaba gobierno provisional y convocaba una 
Asamblea Constituyente* El procedimiento era, desde luego el 
indicado para sacar a la patria de su angustia* 

Veamos, sin embargo, que es lo que estaba detras de tan 
buenos propositos aparentes y quienes eran los hombres que 
los sustentaban. 

Para investigar los origenes tenemos que remontarnos al 
Plan Poinsett, uno de cuyos capitulos, la adquisicion de Texas, 
Nuevo Mexico, California, estaba ya consumado. Y quedaba 
pendiente otro: la destruction de la Iglesia catolica mexicana en 
beneficio del protestantismo norteamericano, o, como lo dicen los 
escritores de Estados Unidos, la extension de la obra de la Re 
forma protestante europea, en territorios latinos dominados por 
el catolicismo. Lo que llamamos nosotros la Reforma no es per 
lo mismo, otra cosa que un episodio de la guerra religiosa euro- 
pea de protestantes y catolicos, guerra exotica en nuestro medio 
y que solo fue posible porque previamente nos habiamos conver- 
tido en protectorado. 

Los iniciadores del movimiento se abstuvferon de darle el 
caracter franco de una guerra de protestantes contra catolicos. 
El laicismo liberal fue la mascara. El proposito fundamental, la 
destruction de la Iglesia Catolica y de paso, la liquidation de las 
familias ricas herederas de la Colonia en beneficio de la casta 
extranjera que se iba apoderando de las minas, el comercio, las 
tierras de los mexicanos. 



385 



386 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Los conservadores de Mexico que en vez de tomar el poder 
lo andan siempre ofreciendo a algun caudillo asl sea extranjero, 
se quedaron desconcertados al ver que Taylor no aceptaba el 
Virrjeinato que le ofrecieron. No sospecharon que los del Norte, 
una vez tornado el territorio que necesitaban, no querian la res- 
ponsabilidad de gobernarnos. For eso, en lugar de Taylor, nos 
dejaron a los reformistas criollos que sin saber una letra de Cal- 
vino, llevarian adelante la ofensiva encaminada a destruir la 
unica institucion mcxicana que habia sobrevivido a las tempesta- 
des: la Iglesia Catolica. La unica institucion que pudo amparar 
a nuestros connacionales de Texas y California que habian que- 
dado a merced dd vencedor. 

Para oscurecer toda idea de patriotismo era preciso crear 
una ideologia confusa, como la de Zavala, como la de Gomez Fa 
rias. Para estos dos hombres, la suerte de los mexicanos de 
Texas y de California no era como fue, la esclavitud economica 
en que hoy toda via vegetan, sino la adquisicion de la Hbertad. 

En cada liberal mexicano habia tambien confusa la idea de 
que toda extension de influencia yankee era un aumento de pro- 
greso y de bienaventuranza. Sin masa encefalica para entender 
cosa alguna profunda, no veian lo elemental, que perdiamos el 
dominio de la riqueza dentro de nuestro propio territorio y nos 
proletarizabamos* La Iglesia era duena de mas de la mitad de 
las tierras; el Plan Poinsett exigia el apoderamiento de las tie- 
rras mexicanas en beneficio del extranjero. La Iglesia resultaba 
obstaculo no solo moral, tambien material. 

De aqui el odio inspirado a los discipulos predilectos, a 
Zavala y a Gomez Farias, contra la Iglesia mexicana. Zavala 
se quedo con los texanos, que apenas lo usaron, le dieron un 
puntapie. Desgracia grande fue que Gomez Farias no se queda- 
ra tambien del otro lado. Pero no se mane|aban por su cuenta 
nuestros patricios de la libertad; los manejaban. Y a Gomez 
Farias le toco en comision, trabajar de este lado. Y trabajo sin 
descanso. 

En 1834 lo hallamos en Nueva Orleans, en comunicaci6n 
con Zavala y presentandose despues a una Junta en la cual, con 
su caracter de Vicepresidente expulsado de Mexico, autorizo las 



LA REFORMA 387 

determinaciones de la masoneria internacional respecto a Me 
xico. A proposito de esta Junta, dice el Padre Cuevas en el 
quinto tomo de su Historia de la Iglesia Mexicana: "Nuestro 
Ministro en Londres, Don Miguel Santa Maria, mason y traga- 
curas, pero patriota, escribio a Santa Anna: "Es inconcebible 
como el espiritu de partido puede desnaturalizar a los hombres 
Jtiasta el punto de promover la desmembracion del territorio na- 
cional". Se tramaba, en efecto, en esas juntas, la segregation 
de Texas entusiastamente apoyada por Zavala y, a la vez, se 
determinaban los lineamientos del plan de accion dentro de la 
Republica. Decidia este plan, aprobado el 4 de septiembre de 
1835, dar libertad verdadera a los Estados Unidos Mexicanos. 
Y al efecto, "se lucharia por la reconquista del sistema federal 
de gobierno, estableciendose desde luego una Junta de Gobierno 
integrada por Zavala, Mejia y Gomez Farias; los tres se halla- 
ban en Nueva Orleans. Gomez Farias fungia como Presidsnte, 
Mejia como jefe del nuevo ejercito y Zavala como jefe de Te 
xas. Gomez Farias se comprometia a hacer que "salgan de la 
Republica todos los obispos y personas eclesiasticas que se opu- 
sieron a las Reformas; que se suprirnan todos los conventos y se 
secularicen sus bienes; que se repartan con igualdad todas las 
tierras y fincas rusticas y urbanas, sea cualquiera el titulo con 
que se posean, quedando a los propietarios un tercio y distribu- 
yendose el resto entre los pobres, prefiriendose en la distribu- 
cion a los miembros del nuevo ejercito, y que se establezca union 
y alianza estrecha en los Estados Unidos". 

Hace notar el padre Cuevas la animosidad que en aquel 
instante habia en los Estados Unidos contra el clero catolico. 
Observaremos nosotros que la clausula sobre reparto de tierras 
era ya un viejo tema que desde las proclamas de Morelos apa- 
rece en nuestra politica. Y se explica. Para apoderarse de las 
tierras de un pais en disolucion, al cual no se quiere conquistar 
por la fuerza, no hay mejor recurso que incitar a los de abajo 
contra los de arriba. Los de abajo no logran hacerse propieta 
rios sino temporalmente y las tierras a la postre pasan a poder 
de los extranjeros que estan libres de las venganzas y los ataques 
de la politica interior. 



388 BREVE HISTOMA DE MEXICO 

Los comprobantcs dc esta transacci6n que el padre Cuevas 
discute ampliamente, fueron publicados en Mexico en "El Mos 
quito Mexicano", Tomo II, Ntim* 92. Nosotros los damos en 
extracto tan solo para mostrar el hilo del plan Poinsett cuyo tex- 
to se ha ido consumando de modo inflexible a traves de distin- 
tas revoluciones. La que encabezo Mejia fracaso, pero los horn- 
bres del Plan de Ayutla, quizas sin saber lo que hacian, resulta- 
ron los encargados de llevar adelante, la primera parte del 
programa, la destruccion de la Iglesia como poder economico. 
Mas tarde, las concesiones de tierras de Porfirio Diaz y los 
disparates de la revolucion contemporanea, acabarian de consu- 
mar la perdida de nuestras propiedades rurales en beneficio de 
los propietarios de los Estados Unidos. 

^Quien era Gomez Farias? Como ejemplo de la confusion 
mental, de la ignorancia de estos hombres de la Reforma, con- 
viene citar un parrafo que el padre Cuevas copia de su historia: 
"Gomez Farias, que se habia comprometido a destruir la Iglesia, 
no era un libre-pensador, come se deciajentonces; era o se creia 
catolico y, asi, al embarcarse para Veracruz, despues de fraca- 
sada la primera conspiracion liberal de Nueva Orleans, manda 
decir siete misas: la primera el dia de su embarque, etc., etc., por 
los innumerables beneficios que el Senor nos ha dispensado". 
En 1841 aparece Gomez Farias en Merida, ayudando a la re- 
belion separatista y entregando a los rebeldes armas y elemen- 
tos procedentes de los Estados Unidos. Poco despues hallamos 
a Gomez Farias ayudando a gobiernos conservadores como el de 
Paredes y Arrillaga. En 1855, Gomez Farias actua de pro- 
pagan dista de la Revolucion de Ayutla y consejero de sus horn*- 
bres. Habia llegado su hora. El fue el inspirador del progra- 
ma de Ayutla. 

Ni por un momento me propongo negar que, dada la situa- 
ci6n del pais bajo la ultima resurreccion de Santa Anna, lo que 
procedia era un levantamiento general, nuevos hombres, nuevos 
metodos. Y un Congreso Constituyente como base del futuro. 
En oponerse a esta necesidad nacional estuvo el error de los con 
servadores, Y de ese error procede tambien por reaccion y por 



LA REFORMA 389 

cxigencias del extranjero, el que la guerra se convirtiese en lucha 
religiosa, cuando debi6 ser un gran movimiento de union de los 
mexicanos hunrados de todos los bandos, en contra de la inmo" 
ralidad, la ignorancia, la falta de patriotismo de las ultimas de- 
cadas de la vida nacional. 

Ampliamente conocidos son los cargos que se formulaban 
contra la Iglesia: que era muy rica, que era corrompida y que 
su accion en la politica nacional tenia caracter egoista y corrup*- 
tor, ya sea porque no daba dinero cuando debia darlo, ya sea 
porque en otras ocasiones apoyaba gobiernos espurios y crueles. 
Aun aceptando los tres cargos, debo decir para comenzar, que 
un estadista debio ver que todo ellos juntos no eran motivo 
para destruir a la Iglesia, sino a lo sumo, para exigir su purifi- 
cacion. Y hasta donde las leyes de Reforma tienden a esa pu" 
rificacion, estoy con los liberates y considero inevitables las me- 
didas dictadas, pero es menester distinguir lo que es purification 
y lo que es destruction. Contra la destruction me pronuncio de 
la manera mas decidida. Contra la idea latente en casi todos 
los liberales de la epoca, idea de; reemplazar la Iglesia catolica 
con la Iglesia protestante, me pronuncio aiin con mayor energia. 
Pero es preciso examinar brevemente la importancia de los car*- 
gos ya senalado?. 

La Iglesia mexicana era, en efecto, muy rica, como que ella 
habia construido en tres siglos de labor civilizadora, todo lo que 
en nuestro territorio significaba progreso, fraternidad, humani- 
dad y belleza, 

Sobre el monto de las propiedades de la Iglesia no es nece- 
sario recurrir a sus enemigos, Tratadistas catolicos como Abad 
y Queipo y el Dr. Mora, habian senalado ya el monto y repar- 
to de los bienes del clero y los del gobierno y los particulares. 
A proposito de la primera reforma de Gomez Farias sobre los 
diezmos, ya dijimos que la consideramos necesaria, pues no debe 
fundarse en la coaccion un servicio que responde a necesidades 
del espiritu que no todos los habitantes de un pais experimentan 
en forma identica. En consecuencia, tambien la libertad de cul- 
tos es principio inseparable de una sociedad civilizada. Pero de 
todo esto se deduce una conclusion, y es que la Reforma debi6 



390 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

limitarse a lo justo, debio impedir que la Iglesia exigiese por 
coaccion civil, el valor de sus servicios, y despues de garantizar 
los derechos de los no catolicos, debio reconocer que, siendo 
catolica la mayoria, la Iglesia debio conservar su caracter de 
Iglesia nacional, con intervencion en las ceremonias publicas co- 
mo se hace en la Argentina, en Colombia, en Peru, y como se 
hace en los Estados Unidos, donde siempre alguna de las sectas 
protestantes interviene en cada una de las ceremonias oficiales. 
El triste privilegio de pais ateo que a nosotros nos dio la Refer- 
ma, es lo que subleva el ammo de toda persona cuya mentalidad 
sobrepasa el envenenamiento de la furia partidista. Con estas 
advertencias previas podemos entrar al analisis de lo que fue 
la guerra de Reforma, triste competencia de errores y maldades 
de parte de cada uno de los dos bandos. 

Lo peor de la Reforma es que no tuvo sentido nacional, sino 
un programa de inflexible exageracion de preceptos y metodos 
totalmente extranos a nuestro medio y fielmente subordinados 
al plan de nuestros conquistadores del cuarenta y siete. 

A fin de poder juzgar el caso en su conjunto, narraremos 
brevemente los principales episodios de la lucha y, en seguida, 
examinaremos la situacion creada al final del movimiento refor- 
mista, por virtud de las leyes que entraron a formar parte de 
nuestro regimen constitucional. 

LOS DAftOS DE LA REFORMA 

Las leyes de Reforma, tal como quedaron escritas y vigen- 
tes, constituyen un caso unico de rntolerancia sectaria y de des- 
quiciamiento economic* Han podido subsistir porque en gene- 
ral no se ban aplicado integramente. El mismo Juarez vacilo y 
en la epoca de su gestion presidencial del 67 al 72, prevalece 
cierta benevolencia, Por ejemplo, dio Juarez por validos los ma 
trimonies religiosos y se ne6 a despojar a los parrocos de las 
casas curales. Durante el largo reinado de Porfirio Diaz las le 
yes de Reforma se cumplieron solo en parte. Y bajo Carranza 
y Obregon se cumplieron a medias. Apenas Calles comenzo a im- 
ponerlas al pie de la l^ra y atin agravadas con su odio de turco 
para ted^4o cristiano y se desato de nuevo la guerra religiosa. 



LA REFORMA 391 

No puede haber paz en la familia mexicana mientras las Leyes 
de Reforma subsistaru Y tampoco, segun veremos, puedc la 
vida economica nacional recobrar el desarrollo habitual de los 
paises civilizados, mientras sigan vigentes disposiciones que 
prohiben a las sociedades morales poseer y administrar bienes 
raices. 

Se ha querido presentar a Juarez como el tipo inflexible que 
encarna el espiritu de la Reforma, sobre todo en lo religiose. 
Del caracter de Juarez dice don Justo Sierra, su principal apo- 
logista: "que inflexible no fue nunca, dado que sirvio como Se- 
cretario de Gobierno bajo la administration del Sr. Leon, en 
Oaxaca, durante la peor epoca de la dictadura santanista y no 
se eximio de concurrir a homenajes en que se endiosaba a su 
Alteza Serenisima". "El deseo de sobreponerse primero a si mis- 
mo, como el representante de una raza de humillados, y de en- 
caramarse por encima de los otros, y de los humilladores, bullia 
en el fondo de su sangre". Ideal ejemplar, decimos nosotros, 
de resentido social para llevar adelante el plan Poinsett para la 
destruccion de una sociedad a la que no podia comprender ni 
amar. Pero como a pesar de todo, Juarez tenia un fondo de 
honradez nativa, no consumo en persona los excesos a que la 
misma ley invitaba. Lo mas peligroso de esta, desde el punto 
de vista social, es que constituye, por la legalization de las con-* 
fiscaciones, un instrumento de rapina gubernamental permanente* 
Y terrible si se considera que habitualmente esas confiscaciones 
quedan a merced de gobiernos despoticos que no han perseguido 
otra mira que el propio enriquecimiento, la destruccion de los 
enemigos personates, la consolidacion del regimen de tirania. 

En apariencia, la ley Juarez es inocente y una simple replica 
del regimen religioso que priva en los paises modernos* Sepa- 
racion de la Iglesia y el Estado es un principio generalmente 
aceptado, pero hay que ver cual es, en realidad, la forma mexi 
cana de esa separacion. 

La ley mexicana contiene el supuesto absurdo de que no 
existe la Iglesia, ya que no le reconoce personalidad juridica A 
esto se ha llamado un Estado laico, pero en realidad, el Estado 
laico siempre reconoce el hecho que existe en su scno. El Esta- 



392 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

do laico en los Estados Unidos no impide que en cada una de 
las ceremonias oficiales, intervenga el sacerdote de alguno de 
los cultos cristianos reconocidos. Si alia la Iglesia catolica estu- 
viese en mayoria, el catolicismo estaria representado en los ju- 
ramentos y ceremonias del Estado. Esto ocurre hoy en Fran- 
cia, no obstante leyes y principios que son el origen de nuestras 
propias leyes de Reforma. 

El gobierno frances reconoce la existencia de la Iglesia fran- 
cesa. El gobierno de Ics Estados Unidos no solo busca siempre 
el apoyo de las principales sectas, sino que en el lenguaje ofi- 
cial habla del Dios cristiano y en las monedas se lee: "In God 
we Trust". 

El triste privilegio de un ateismo enconado es obra exclu- 
siva de los mediocres enfurecidos que en Mexico predicaron, de- 
finieron e impusieron la Reforma segun la letra que les did 
Poinsett y sin advertir diferencias que en los mismos Estados 
Unidos hacian tolerable el sistema. Sobre la mentalidad de estos 
jacobinos nuestros, cualquiera puede informarse leyendo sus 
obras. ;Que obras! Ningun detractor puede dar mas pobre idea 
de lo que valian desde el punto de vista de la cultura. 

En la America del Sur se ha consumado la adaptacion de 
las instituciones religiosas procedentes de la Colonia, a los sis- 
temas del gobierno republicano procedentes de la Independencia. 
Pero como todo se hizo sin pasion, y sin intervencion directa de 
los agentes del extranjero, se ha creado una situacion de equili- 
brio y de paz, muy favorable para el desarrollo de la cultura. 

Asi, por ejemplo, en la ensenanza, los jacobinos mexicanos 
excluyeron de las escuelas toda suerte de instruccion religiosa. 
No advirtieron, porque eran muy ignorantes, que en los Estados 
Unidos este regimen es factible, porque siendo grande la divi 
sion religiosa, siendo muchas las sectas, no era facil preferir a 
una sobre otras y se opto entonces por la practica del Sunday 
School, o sea la escuela dominical religiosa. Es decir, no se su- 
primio la ensenanza de la religion cristiana r base de toda nues- 
tra civilizacion; se reglamento segun lo exigian las condiciones 
locales. 

En Francia y en la America del Sur, en general en los paises 



LA REFORMA 393 

latinos, afortunadamente unificados en materia religiosa en tor- 
no a la fe catolica, lo que se entiende por ensenanza laica es la 
no imposition de la doctrina cristiana a todos los escolares, en 
consideration de los hijos de minorias que no reconocen dicho 
credo. Pero el derecho de estas minorias nunca ha sido conver- 
tido en absurda prohibition de ensenar lo que la mayoria quiere 
que sea ensenado. Se sigue entonces el sistema de crear en los 
Institutes del Estado, catedras de religion catolica, en las cuales 
la asistencia es voluntaria. Pero no se ha suprimido la ense 
nanza religiosa. Al Mexico laico de Juarez y de Lerdo toca el 
orgullo dudoso, el ejemplo de barbaric letrada que consiste en 
afirmar implicitamente lo que gritan los demagogos semianalfa- 
betos, o sea que la "religion es cosa del pasado". Pues era uno 
de los mitos pueriles de la generation reformista y de sus suce- 
sores los evolucionistas el imaginar que todo porvenir, por serlo, 
era mejor, y que todo presente era mejor que el pasado. jComo 
si el desarrollo humano fuese un proceso de interes compuesto! 
Hoy sabemos que sucede todo lo contrario y que hay floracio- 
nes y decaimientos, pero de ello no se enteran, no quieren ente- 
rarse los laicos de nuestra administration. 

Se quedo pues, Mexico, a consecuencia de las leyes de Re- 
forma, como el unico pais oficialmente ateo de la tierra. El uni- 
co en que el nombre de Dios esta proscrito y aun provoca la bur- 
la de cierto rufianismo seudo cientifico, seudo ilustrado. La 
triste condition de nuestra patria, en lo moral y en lo economico, 
en su politica extrema e interna, es un buen ejemplo del resultado 
de semejante moral desquiciadora. En vez de Dios se nos han 
querido ofrecer a la adoration publica, mitos de segunda, como 
la patria que no tiene ningun sentido, si no es concebida como 
persona pioral que sobrevive al tiempo y a las circunstancias 
materiales, ligandose con los valores eternos del espiritu, que, 
en todo caso, superan a todas las Patrias. 

Se ha hablado mucho de las enormes riqoezas del clero y 
de la necesidad de ponerlas en circulation para fomento de la 
economia publica angustiada. Parece mentira que esta patrana 
se repita sin descanso en un pais que despues de la Reforma re 
ligiosa, todavia tuvo tierras nacionales vacant es para enrique- 



394 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

cer a los centenares de companias extranjeras que hoy usufruc- 
tuan la mejor parte de la propiedad raiz de la Republica. Pero 
suponiendo que hubiese existido la necesidad de recortar la pro 
piedad territorial de la Iglesia, ello debio hacerse, no por medios 
radicales de total desposesion, sino por medios razonados. En 
todo caso, debio dejarse a la Iglesia en posesion de sus templos 
y de las casas curales y fundaciones de Beneficencia. Pues a la 
simple economia de un pueblo conviene que existan muchos ciu- 
dadanos establecidos en propiedades intocables. Cada cura era 
el centro de una pequeiia familia mexicana y en cada cuarto se 
hospedaban mujeres solteras, tias, hermanas, sobrinas, queridas 
si se quiere, pero bocas mexicanas que tentan asegurado su pasar. 
Y al ser confiscadas, rematadas las casas, los huertos de los cu 
res, infinidad de nacionales quedaron en la calle. Por otra par- 
te, es bien sabido que ciertas ordenes religiosas dedicadas a la 
cultura y al trabajo material, como los benedictinos, los fran- 
ciscanos, los dominicanos, etc., son factor de produccion incom 
parable y representan un elemento economico de estabilidad que 
no puede ser reemplazado con ventaja* Y nadie que tenga un 
grano de patriotismo negara que estaban mejor los huertos de 
los conventos en posesion de mexicanos junto con ciertas tierras 
anexas a los conventos, que como estan hoy esas huertas y esas 
tierras, en manos de companias anonimas que remiten sus uti- 
lidades fuera del pais o las emplean en el pais, pero en beneficio 
de las colonias extranjeras que han ido prosperando a costa del 
mexicano y, en muchos casos, nada mas porque el mexicano ha 
visto su casa y sus bienes deshechos a causa de la intolerancia, 
la venganza de los politicos. 

Las leyes de confiscacion general contra una clase son siem- 
pre antieconomicas y no las da ningun pueblo civilizado. La 
unica manera fecunda de limitar el poder de una clase esta en 
las leyes indirectas y en las disposiciones igualitarias que obli- 
gan a vender al que tiene demasiado. El caso de los latifundios 
de la Iglesia debio resoiverse igual qu el caso de los latifundios 
de los particulars, por medio del imp^iesto progresivo que oblL- 
ga a fraccionar* De esta manera el nucleo de las propiedades 
queda en poder de los que por larga permanencia en el suelo 



LA REFORMA 395 

national, sc han arraigadq y se han convertido en raexicanos 
productores, o sea la fuerza social de un pais. 

La confiscation general del clero fue el antecedente de la 
confiscation general de los propietarios mexicanos, que ha con- 
sumado despues la revolution de Carranza r siempre en benefi- 
cio de las grandes compaiiias, los grandes propietarios de los 
Estados Unidos. El clero de Mexico quedo proletarizado en la 
Reforma y la poblacion mexicana rural esta siendo proletarizada 
en la actualidad, por la segunda racha de las confiscaciones, 
seudorrevolucionarias. 

Los tesoros de la Iglesia, tesoros artisticos inapreciables, 
a causa de las confiscaciones impremeditadas, desordenadas y 
salvajes, han ido a parar a los Museos de Estados Unidos y a 
las casas de los ricos de Norteamerica. Los tres mejores siglos 
del arte mexicano han quedado de esta suerte convertidos en 
ruinas, sin que nada de lo que hoy se hace pueda aspirar al 
reernplazo de lo destruido. 

Pero no solo se amortize la propiedad eclesiastica. Por una 
de esas aberraciones propias de todo fanatismo, y queriendo di- 
simular el aspecto de odio religioso, las leyes de Reforma consu- 
maron la destruction de todas las personas morales; obligaron 
a la division de todas las propiedades de comunidad. Las co- 
munidades indigenas que, desde los tiempos de la Colonia, dis- 
frutaban de tierras apartadas para su servicio, fueron obligadas 
a fractional Asi como hoy priva la exigencia teorica de la co~ 
lectivizacion, los falsos economistas de la Reforma estaban ena- 
morados de la "individualizacion". Y creyeron consumar un 
progreso repartiendo entre los vecinos las tierras de la comu 
nidad. El resultado fue que los vecinos empezaron a vender, y 
traspasar sus fundos* Y arrojadas las tierras de comunidad al 
mercado, el mas listo se hizo de ellas; el latifundista mas inme- 
diato las compro a vil precio y los indios vieron empeorada su 
suerte. Y resulto que no solo los clerigos mexicanos quedaron 
proletarizados, sino tambien los indios. La sabia institucion es- 
panola del ejido, que tan buenos frutos dio durante mas de tres 
siglos, quedo deshecha, en beneficio de un latifundismo que, a 
partir de la Reforma, comenzd a ser predominantemente extran- 



396 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

jero. Y no extranjero espanol, que cso no es extranjero desde 
el momento en que los hijos del espanol se hacen mexicanos. 
For extranjero deberemos entender siempre a los nacionales d* 
pueblos que no se funden con el nuestro, no abrazan nuestro 
destino, lo dominan y lo explotan. 

La Reforma, pues, proletarizo a las comunidades indigenas 
Y es de una ironia dolorosa considerar que fue Juarez, un indio, 
quien privo de sus tierras a sus compatriotas que la ley espanola 
habia elevado a la categoria de propietarios. 

La Beneficencia Publica mexicana tambien quedo proleta- 
rizada, deshecha, a consecuencia de las Leyes de Reforma. In- 
concebible resultaria si no existiese evidencia de la ignorancia 
infinita de los reformadores, que no se hubiese pensado en crear 
una excepcion a la ley de manos muertas en favor de hospitales 
y asilos, casas de salud y de beneficencia. La teoria prevalecio 
sobre la reflexion mas elemental, y tambien las tierras de las 
fundaciones privadas, los bienes raices afectos a obras de 
piedad y de beneficencia, fueron entregadas al rematador. Por 
eso vemos hoy que Mexico no tiene hospitales ni asilos. En los 
Estados Unidos, en cualquier pais civilizado, las fundaciones 
piadosas viven y se enriquecen mediante donatives y legados 
de casas y haciendas. En Mexico toda Institucion que recibe 
un legado en bienes raices tiene que venderlo. Por eso, propia- 
mente, no existen entre nosotros las personas morales afectas 
al auxilio del desvalido. 

La teoria era que el Estado debia encargarse de estos ser- 
vicios. ^Pero, como los paga el Estado? Los paga del presu- 
puesto, de los ingresos anuales por concepto de contribuciones. 
Ya se imagina lo que es un hospital subordinado a las contin- 
gencias economicas de gobiernos inmorales y manirrotos. Eso 
son nuestros hospitales. jUna caricatura de servicio publico! 

Los Colegios y las Universidades tambien fueron despo- 
seidos. La ley de manos muertas no respeto a nadie. Y hoy la 
Universidad mas antigua del continente, la Universidad de Me 
xico, privada de capitales, vive de la mendicidad, es decir, no 
vive, agoniza. En cambio, en Texas, la Universidad, persona 
moral reconocida y gran propietaria, debe su riqueza y su vida 
fecunda a los bienes raices que le concedio la Republica, por la 



LA REFORMA 397 

misma cpoca en quc nuestros republicos se creian avanzados y 
progrcsistas porque dejaban sin tierra a la Universidad. 

El odio religiose, asociado a la prohibicion de poseer bienes 
raices, ha producido la situation vergonzosa que hoy se ve a lo 
largo de la frontera del Norte. Del lado mexicano no hay sino 
garitos explotados por los mas altos funcionarios. Y del lado 
americano, al amparo de una ley que reconoce la propiedad de 
manos muertas, vemos manzanas de edificios deslumbrantes de- 
dicados a colegios, conventos, talleres, laboratories. En gran nu~ 
mero de casos estos edificios han sido levantados con donatives 
de mexicanos, que en su patria no estaban seguros, y tambien 
un gran numero de los alumnos de estos planteles son mexi 
canos que tienen que emigrar para educarse. 

La supresion de los conventos produjo esa otra calamidad, 
la desaparicion de colegios para la ensefianza de la mujer me- 
xicana que hoy va por centenares a educarse en ingles, ya que 
en su patria el Estado ni quiere ni puede sostener internados 
respetables, mantener colegios dignos de un pais civilizado. 

Ninguna de las Instituciones elementales de la civilizacion 
podra funcionar en nuestra patria, mientras perdure el fetichis- 
mo de la intocabilidad de las leyes de Juarez. 

LA POLITIC A DE LAS CONCESIONES 

Eran muchos los servicios que Juarez tenia que pagar a 
sus protectores norteamericanos. Estas deudas fueron la causa 
de que se pusiese de nuevo en obra otra fraccion del viejo plan 
Poinsett: la entrega de los recursos nacionales al extranjero. .. 
Juarez fue prodigo. La Baja California la repartio por paralelos 
entre tres concesionarios de habla inglesa. A una infmidad de 
amigos y protegidos se hicieron concesiones parecidas. El cum- 
plimiento de estos compromises, se disimulaba con la doctrina 
desleal de que "el extranjero era el llamado a desarrollar los 
recursos de la nacion". La construccion de los ferrocarriles, de 
Mexico a Puebla y el de Veracruz, se inicio en la administra- 
cion de Juarez. No es que hubiera en el gobierno una polittca 
de caminos. Toda la preocupacion del gobierno era poner en 
obra las leyes de Reforma, perseguir monjas y confiscar bienes 



398 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

eclesiasticos y sofocar pronunciamientos. Pero los ferrocarriles 
se estaban construyendo en todo el mundo por que Mexico se 
faabia de quedar sin rieles? 

Por lo menos, no hubo en torno a Juarez aquella camarilla 
de aduladores que enriquecio Porfirio Diaz y que atribuian a la 
capacidad de estadista de don Porfirio, el hecho de que los nor- 
teamericanos constmyesen en nuestro territorio ferrocarriles a 
precio excesivo para la Nacion. Pero la politica del despilfarro 
de los bienes nacionales en beneficio de contratistas y negocian- 
tes extranjeros, comienza, como era natural, con el gobierno jua- 
rista que representaba el triunfo de la influencia norteamericana, 
sin cortapisas. 

LA ADM1NISTRACION DE LERDO 

Juarez se reeligio en condiciones que suponian una farsa 
del derecho electoral. Lo iinico que se ha alegado para discul- 
par la ambicion de mando que todos reconocen en el heroe de 
la Reforma, es que en lo personal se mantuvo honesto. El, co 
mo todos los principales jefes de la Reforma, tiene la honra de 
no haber lucrado con los puestos publicos. Pero suele ser muy 
relativa esta honradez. Una de las hijas de Juarez se caso con 
uno de los enriquecidos en k venta de los bienes del clero. ^Y 
para que quiere un hombre ya vie|o dinero, si ha logrado colo- 
car a sus hijos en la abundancia? De todos modos, conviene 
senalar este rasgo de los hombres de la Reforma, que no fueron, 
como los gobernantes posteriores, avidos de dinero mal habido. 

A la mtierte de Juarez* tomo el mando Lerdo como Presi- 
dente de la Suprenia Corte, y el I 9 de diciembre de 1872, como 
Presidente electo. 

Era la primera vez quizas que subia a la presidencia un 
hombre ilustrado e inteligente. Por desgracia, no honro esa in- 
tdigencia con labor algema constructiva, Es fama que se pasaba 
la vida en comilonas. Sn teraperamento era de esceptico, pero 
eso no le impidio exacerbar otra vez la persecucion religiosa. 
Expulso a los jesuitas. Y, lo que Jiiarez no habia querido hacer, 
consumo la expulsion de las hermanas de la caridad en numero 
de cuatrocientas diez, entre ellas trescientas dncueata y cinco 



LA REFORM* 399 

mexicanas que asistian a unas quince mil personas en la Repu- 
blica. Y por una parte salian las mexicanas catolicas y por la 
otra entraban los misioneros protestantes, Tambien Lerdo era 
instrumento del Plan Poinsett. A los protestantes recien inmi- 
grados se les regalaban temples catolicos y edificios que habian 
pertenecido a la Iglesia, como el Hospital del Salvador y el tem- 
plo de San Francisco, en la Capital de la Republica. A otra 
congregacion de protestantes dirigidos por el norteamericano 
Riley, D, Matias Romero, Ministro de Juarez, le vendio la Igle 
sia de San Francisco. La Iglesia mexicana estaba sin amparo 
y a merced de sus propios hijos renegados. 

En cambio, la Iglesia catolica de la region conquistada en 
el cuarenta y siete, la Iglesia de California, habia entrado a la 
proteccion de las barras y las estrellas, y no obstante ser me 
xicana, obtuvo apoyo para exigir del gobierno mexicano una 
indemnizacion por las confiscaciones del Fondo Piadoso de Ca 
lifornia* Este caso nos demuestra la diferencia que hay entre 
una barbarie disimulada con el antifaz de leyes antisociales, y 
un Impcrio que, aun a lo que es extrano a su tradicion, le otorga 
las garantias humanas, sin las que la vida social es un desastre. 

QUIENES FUERON WS TRAIDORES 

Es usual que el partido vencedor arroje sobre los vencidos 
precisamente el reproche que para si mas teme. La insistencia 
con que los juaristas acusaban de traicion a la patria a los im- 
perialistas, es ya de por si sospechosa. Lo cierto es que no 
existe el menor fundamento para afirmar que la invasion fran- 
cesa tuvo por objeto someternos a la soberania de Napoleon; 
ni siquiera esta probado que de parte de Francia hubiese la exi- 
gencia de una porcion del territorio nacional en pago de los 
servicios de su ejercito. De triunfar el Imperio, es claro que hu- 
bieramos tenido que pagar los gastos de la intervencion fran- 
cesa, lo que no hubiera sido sino natural y logico. Y ya sea con 
Maximiliano a la cabeza o con un gobierno de nacionales, segun 
lo pensaron muchos franceses, Mexico hubiera disfrutado un 
grado de soberania que no hemos conocido, despues del triunfo 
de los liberales supeditados a los Estados Unidos. 




J " 

400 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Y tambien a causa de que el partido juarista se quedo con 
el poder, ha sido costumbre pasar como sobre ascuas en el co- 
mentario de las circunstancias bien conocidas y comprobadas 
que contribuyeron a su exito. Examinaremos esas circunstan 
cias, sin animo de acusar ni de excusar, sino tan solo para esta- 
blecer la verdad. 

El proceso historico se vera mas claro si seguimos con Bul 
ges y con Sierra el analisis de la polltica de Juarez, que es el 
simbolo de todo el movimiento reforniista. En rigor, tanto Bul 
lies como Sierra son juaristas. 

Habia en el partido liberal el grupo de los puros, o sea de 
politicos del tipo de Ocampo, desinteresados y honestos, pero 
no inmaculados, pues el mismo Ocampo tiene encima la respon- 
sabilidad de su irresponsabilidad frente a los Estados Unidos, 
segun lo prueba el tratado que lleva su nombre y es su baldon. 

Los reformistas habian hecho concebir al pais la esperanza 
de que harian desaparecer el regimen de fuerza que pesa sobre 
el voto, para designacion de las autoridades supremas, que des- 
pues tienen que recurrir al atropello y la tirania para sostener 
la obra de la usurpacion. Sin embargo, los liberales, una vez 
triunfantes, se dedicaron a violar sistematicamente el voto con 
el pretexto de que, siendo catolica la mayoria nacional, unas 
elecciones sinceras los arrojarian del poder. 

La reeleccion de Juarez fue un golpe al sufragio y una bur- 
la al sistema democratico que repugna la continuidad de un hoin- 
bre en el poder. A tal punto disgusto a los mismos liberales, 
que creo entre ellos divisiones que costaron sangre* 

La eleccion de Lerdo, en ccndiciones en que el mismo ocu- 
paba la Presidencia provisional, volvio a dar pretexto a los des- 
contentos y preparo el terreno para el pronunciamiento de Tux- 
tepee, La salvaje persecuciosa de Lerdo a las hermanas de la 
caridad, colmo la paciencia piablica y permitio que todos los ojos 
se volvieran a Porlirio Diaz como una esperanza. Pero el acce- 
so de este al poder, por medio de una revolucion armada, echo 
abajo toda la obra politica de la Reforisa. El triunfo de Diaz 
representaba la restauracion del Iturbidismo, el Santanismo, apo- 
yado otra vez en las bayonetas. 



LA REFORMA 401 

El gobierno dc Juarez no puede scr calificado de dictatorial, 
y segun Bulnes, fue mas bien parlamentario, porque Juarez, en 
su pasividad, dejaba hacer a todo el mundo y solo se preocu- 
paba de presidir. 

Ante el extranjero, la posicion de Juarez nunca fue inque- 
brantable sino, al contrario, todo lo mas flexible que pueda 
darse. 

El tratado Mac Lane Ocampo no se aprobo porque no con^ 
venia a los republicanos yankees en aquel instante, fortalecer 
a los del Sur, pero ese tratado es peor, reconoce Rulnes, que el 
tratado de Miramar, que hizo Emperador a MaximiUano. Y es 
claro que Bulnes tiene razon. 

Ante la misma Francia, fue debil Juarez al aprobar las re- 
clamaciones de Jecker. Tambien reconocio Juarez las reclamacio- 
nes de Espana. Y no supo aprovechar el retiro de Inglaterra. No 
supo ver que Inglaterra se negaba a apoyar el plan de Napoleon, 
porque nunca se ha prestado a fortalecer el imperialismo de 
Francia. En cambio, ante los planes de Estados Umdos, Ingla 
terra sintio la solidaridad anglosajona. A esta actitud la califica 
ingenuamente Bulnes de clara y leal y dice, refiriendose a Ingla^ 
terra en las coriferencias de la Soledad: "cobrd y did vuelta*'. 
Pero esa vuelta la dio para dejar comprometidos a espanoles y 
franceses, en beneficio de los Estados Unidos y de Juarez que 
los servia. 

La actitud del Ministro de Juarez en Washington, don Ma- 
tias Romero, es de aquellas que ameritarian el cadalso en un 
pais consciente y organizado* Apenas concluida la guerra de 
secesion y sin esperar a que los Estados Unidos, por su propio 
interes, arrojasen de Mexico a los franceses, Romero se dedico 
a incitar a los politicos norteamericanos a que pasasen a nuestro 
territorio, con el pretexto de echar fuera a las tropas francesas. 

Don Matias Romero fue el director de los politicos libert 
ies que estuvieron exigiendole a Grant que "aprobase la crea- 
cion de un ej^rcito de cien mil hombres que debia mandar Sher 
man para invadir a Mexico y echar fuera a Maximiliano", 
Sherman no acepto el mando de este ejercito, y entonces se de- 
cidio poner al frente del mismo al general Schonfield, recomen- 



402 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

dado por Grant EJ Convenio Romero-Schonfield (Correspon- 
dencia de Matias Romero, tome V, pag. 297, mayo 6 de 1865} 
establece un reclutamiento de cuarenta mil norteamericanos. 

Ante este hecho perfectamente comprobado, cabe pregun- 
tar: ^Quien era el traidor: Almonte reclutando franceses, o Jua 
rez, o Matias Romero, reclutando a los que veinte anos antes, 
en el cuarenta y siete, nos habian quitado media Republica? ^O 
es que entregarse al anglosajonismo no es traicion? ^Es pro- 
greso? Asi lo pensaban subconscientemente no pocos hombres 
de la epoca. 

Pese al entusiasmo del general Grant y de don Matias Ro 
mero, el ejercito invasor yankee no Hego a reclutarse porque Mr. 
Seward, el Ministro de Relaciones yankee, comprendio que no 
era necesario, puesto que Francia se retiraria de Mexico ante 
la sola amenaza de guerra con los Estados Unidos. Y se dio el 
caso, (vease Bulnes, El Verdadero Juarez), de que Mr. Seward 
tuviera que dar una leccion de decoro patriotico a Romero, el 
Ministro de Juarez, diciendole "que era mas rionroso para IOG 
mexicanos salvarse con sus propios recursos". 

Y no hubo ejercito invasor, pero si aprovisionamientos de 
armas en cantidad y a credito, o simplemente obsequiados. De 
Nueva York, de Nueva Orleans, salieron armas y municiones 
destinadas a los ejercitos de Juarez que empezaban a lucliar con 
Maximiliano abandonado ya por los franceses. Pero D. Matias 
Romero insistia en que asi como Francia ttabia mandado tropas, 
los Estados Unidos hicieran lo mismo. En cierta ocasion Seward, 
que le tomaba el pelo, le dijo: **que estaba seguro de que si un 
ejercito de los Estados Unidos iba a Mexico, no regresaria". 

El mismo Bdbes opina que Juarez tuvo der^Jbo para pedir 
el auxilio dd e^xdto yaafcee, coBtra k>s franceses, pero m> batir 
a MaximzBimQy un& vez que ya se habian retired fos fnrnceses. 
E^esde ese momeato, MaziniiBaiM> era el jefe de tui partido me- 
xicano. Y habia traicion en t|tierer baturio CCM ftterzas de una 
nacion extranjera. 

Pero nosotros no admitimos qtie se eqiiipare invasion fran- 
cesa con invasion yankee, primero pc^-qae los franceses son na- 
cion latina que no podia destaiir nuestra cultura, y si mas bien 



LA REFORMA 403 

la han beneficiado, y segundo, porque los Franceses nunca nos 
han arrebatado territories, nunca se nos han presentado como 
conquistadores. 

Ni para la aplicacion de las leyes de Reforma fue Juarez 
inflexible, pues si bien expulso a todas las monjas mexicanas, 
cuando tropas del gobierno invadieron el convento de las her- 
manas de la caridad donde habia una mayoria de franceses, 
Juarez revoco su orden ante la reclamacion violenta del Minis-' 
tro de Francia. 

Solo ante la condena a muerte de Maximiliano fue Juarez 
inflexible. Todo porque el reo estaba ya abandonado de Fran 
cia y porque Austria no tenia escuadras. Solo para imponer la 
muerte a un vencido, no vacilaron ni el ni Lerdo, olvidandose 
del dicho de un monarca espanol ya citado que no quiso ni pre^ 
senciar un auto de fe: "porque el Monarca o el Ejecutivo solo 
debe presentarse ante sus siibditos para consumer actos de 
perdon". 

La nias augusta facultad del Soberano, la gracia, fue igno- 
rada por Juarez. Como que unicamente los fuertes, los grandes, 
saben ser misericordiosos. 

Y lo mas piadoso que como historiadores podemos decir, es 
que si no fueron traidores los liberales, no lo fueron mucho mer 
nos los imperialistas, 

Se equivocaron ambos como se equivoca todo aquel que no 
busca la salvacion nacional dentro de las fuerzas interiores que 
constituyen una patria. 



PORFIRIO DIAZ 



En Oaxaca se consume una de las mas firmes cristalizacio- 
nes de lo espaiiol y lo indigena* El mexicano tipo es inezcla de 
espanol y de indio. El valle de Oaxaca fue desde el principio 
un islote hispanico en medio de serranias pobladas densamente 
por aborigenes. 

Lo mejor de la conquista, el propio Hernan Cortes y mu- 
chos de los suyos, eligieron el valle de Oaxaca por marquesado. 
Las casas, las Iglesias, los Palacios de Oaxaca, ostentan el bla- 
son de la robusta arquitectura romantica y barroca espanola, Los 
viejos apellidos denunciaban el abolengo de Castilla, La mezcla 
con las sangres indigenas es mas bien posterior a la Colonia. TCH 
davia en la epoca de la Reforma, la capital oaxaquena era blan- 
ca. Y en ella, la masa indigena se educaba. La tirania de Santa 
Anna encontro en Oaxaca la vieja resistencia de la casta espa- 
iiola, contra los abuses del poder publico. La antigua piedad 
castellana florecio en Oaxaca en el alma de guerreros y de mis" 
ticos. El trato no era alia reservado segua el temperamento in~ 
digena, sino llano y afable a la vieja usanza castiza. En este 
medio refinado y redo plasmo el caracter de Porfirio Diaz. En 
su fortaleza hay algo de la cantera nativa que se hace obra de 
arte bajo la talla de los artifices de Espana. A Diaz le falto el 
labrado. Pero su alma fue el bloque en torno al cual un pais 
enfermo hallo la paz malsana de treinta y cinco anos de dictadura. 

En Diaz no hay conflictos de sangre ni de ideas. En su 
organismo la vena mixteca se ha fundido con la vena espanola, 
creando un equilibrio firme. Y sus ideas son demasiado escasas 
para que puedan librar batalla. 

La sangre espanola lo defiende de las claudicaciones totales 
en que cayo un Juarez, el indio puro que no pudiendo sentir en 
el animo las ventajas de la conquista iberica, se entrego sin re~ 

407 



408 BREVE HJSTORIA DE MEXICO 

servas a la nueva influencia nordica. Por mestizo Porfirio Diaz 
es mexicano, en tanto que Juarez solo fue un indio. La falta de 
ilustracion, su poca capacidad impidieron que Diaz abarcase el 
problema de su pueblo. Pero el hecho de haber abrazado con 
sinceridad la politica de conciliacion religiosa, es ya una prueba 
de que rechazaba* repugnaba el plan Poinsett que Juarez adopto 
sin escrfipulos. 

Mas mexicano que Juarez, tambien tiene Porfirio Diaz ven- 
tajas sobre Santa Anna, el bajo criollo desleaL Santa Anna era 
en todo un rufian. Porfirio Diaz sentia la repugnancia del robo. 
A menudo porque era Dictador y una dictadura no puede 
moralizar , Diaz dejo que sus amigos roharan, pero la codicia 
no fue nunca en el pasion dominante, . . 

Como jefe de clan, Porfirio Diaz es el ntas capaz de los 
gobernantes de la Republica. Como estadista nunca tuvo tama- 
nos. Nunca se did cuenta de que el progreso material que inva^ 
dia la Republica era parte de un desarrollo al que no escaparon 
ni Turquia ni la China. Y, por lo mismo, no supo utilizar ese 
desarrollo en bien de sus connacionales. Se puso, al contrario, 
de la manera mas ignorante y mas servil, al servicio del capita- 
lismo extranjero que lo uso de gendarme, de guardian de sus 
propias fechorias. 

Y asi, bajo el gobierno de Porfirio Diaz, toda una nacion de 
dieciseis millcmes de habitantes fue despojada de sus tierras, de 
sus aguas, de su petrolco, de sus minas, de su porvenir. 

Combatiente tenaz de la dictadura santanista. Porfirio Diaz, 
menos general que Escobedo, es, sin embargo, una figura de 
relieve en la lucha contra los franceses; vencedor unas veces, 
derrotado olras, dc^ ocasiones prisionero, de ambas escapa a 
fin de ponerse de nuevo en accion. Su pecado, una vez restau- 
rada k Republica, es su amblcion presidential que lo lleva al 
asesinato de la deraocracia mediante ei t^riunfo del plan preto- 
riano de Tuxtepec, 

Edbo abajo, de esta siierte, rf primer esfuerzo de regimen 
electoral generallzado* Pues si es verdad que el sufragio quedo 
lastimado con la reeleccion de Juarez, con la reeleccion de Lerdo, 
tambien es cierto que las Caraaras funcionaron kgitimamente y 



PORFIRIO DIAZ 409 

que, en general, hubo elecciones relativamente honestas en todo 
el periodo reformista. Para la restauracion del pretorianismo, 
Diaz aprovecho astutamente dos circunstancias: una fundamental 
y la otra accidental. Fue la primera, el descontento creado per 
la aplicacion intransigente de las leyes de Reforma en materia 
religiosa. La segimda fue el desagrado de las tropas republi- 
canas, por la medida poco noble de Juarez al licenciar, sin com- 
pensacion, dos tercios del ejercito, a la vez que el y sus Mi- 
nistros se hacian pagar los sueldos atrasados de los anos en que 
anduvieron profugos. Era, sin embargo, tan grande el poder 
de la legalidad, que Juarez pudo darse el lujo de derrotar a For- 
firio Diaz cuando este pretendio derrocarlo por virtud del Plan 
de la Noria. Y probablemente nadie se hubiera vuelto a acordar 
del caudillo oaxaqueno, mediocre figura desde la oposicion si 
no fuese porque Lerdo agoto la paciencia nacional con su desi- 
dia, su egoismo, su valentia para perseguir monjas. Pronto el 
que no tuvo inconveniente en usar soldados contra indefensas 
mujeres, demostro no saber usarlos para defender su legalidad. 

Reaparece Porfirio Diaz en escena tras de una odisea sin 
gloria. Derrotado en Tehuantepec, profugo por Panama y los 
Estados Unidos, vencido en Icamole, pero tenaz en la intriga, 
promete al clero la tolerancia religiosa, incita a los descontentos 
y triunfa, por fin, gracias al pronunciamiento de Tuxtepec. En- 
tro por la fuerza y tuvo que sostenerse por la fuerza. Y si duro 
mas que Santa Anna es porque a diferencia de su Alteza, Por 
firio Diaz no se enriquecia, no se tomaba para si los fondos pu- 
blicos; vivia sobriamente y dejaba enriquecerse a sus amigos por 
que tal es el pacto implicito de los servidores del despotismo. 

En todo caso, Porfirio Diaz hace retrogradar nuestra Iiisto- 
ria politica otra vez al santariismo, al iturbidismo, al regimen de 
cuarteL Su gran obra, quizas la unica, es la politica de conci- 
liacion que puso en olvido las leyes de Reforina, aunque sin de- 
rogarlas. Bajo Porfirio Diaz la Iglesia vuelve a adquirir bienes; 
los Conventos vuelven a establecerse. Y en estos aspectos, Diaz 
devuelve a Mexico a las condiciones de la vida civilizada. 

El Plan de Tuxtepec tuvo exito rapido. Arrojado Lerdo de 
la capital, con el pretexto de qtte se habia reelccto, las elecciones 



410 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

celebradas inmediatamentc despues hacen presidente a Porfirio 
Diaz el 12 de mayo de 1876* En vano los lerdistas intentan el 
castigo de los usurpadores. El general Escobedo, en el norte, 
acaudilla el partido de la legalidad, pero es derrotado. El pals 
estaba cansado de la politica jacobina, tan implacable contra los 
enemigos interiores, tan poco decorosa frente a las exigencias 
del extranjero, al que debia el poder. Todavia la legalidad y las 
logias, sirven a Lerdo para evitar que fuera reconocido por los 
Estados Unidos Porfirio Diaz. Pero este gobierna tranquila- 
mente sin el reconocirrtiento, y al cabo de dos anos de autonomia 
y estando consumada la pacificacion, el gobierno norteamericano 
se ve obligado a reconocer de jure, el gobierno de facto. Wash 
ington entro en relacion oficial con Porfirio Diaz el 9 de abril 
de 1878. Pero el pais no se conformaba con la tirania. 

Una sublevacion efectuada por los lerdistas de Veracruz en 
junio de 1879, col oca a Diaz en posicion de despota que tiene 
que recurrir al terror y a la deshonra para sostenerse. Un grupo 
de patriotas es sacado por la fuerza de sus domicilios y fusilados 
sin formacion de causa a pretexto de que conspiraban. Toco al 
general Mier y Teran cumplir la famosa orden: "matalos en 
caliente". Lo detuvo una vez en la calle una mujer que, levan- 
tando en los brazos a tin nino grito: "Conoce al asesino de tu 
padre". El general Mier y Teran acabo loco de remordimieiito. 
Diaz, que era igualmente culpable, echo carnes, se puso robusto 
y comenzo a aunientar en salud; segun la proporcion en que 
aniquilaba a sus rivales, se deshacia de sus enemigos. Durante 
todo su largo periodo no ceso de funcionar la llamada ley fuga 
que consistia en apresar a los disidentes y hacerlos matar en el 
trayecto de la carcel al domicilio, con pretexto de que habian 
pretendido escapar. Asi quedo establecida la paz que se llarno 
"de cementerio**. 

Con todo, al expirar su primer cuatrenio presidencial no se 
atrevio Diaz a reelegkse. La no reeleccion habia sido su ban- 
dera. Entonces favorecio la eleccion de su segundo en el orden 
militar, el general Manuel Gonzalez. La Administracion de este, 
dio al principio un alivio al pais, muchos patriotas que se habian 
alzado de la AdministracioQi porfirista por considerarla espurea 



PORFIRIO DIAZ 411 

puesto que procedia de un pronunciamiento, se incorporaron al 

Gobierno bajo la Presidcncia de Gonzalez, Sin embargo los por- 

firistas lograron crear en torno de Manuel Gonzalez una atmos- 

fera de desprestigio que tenia por objeto preparar la vuelta de 

Porfirio Diaz en calidad de Salvador de la Republica. En 1884 

tomo el mando que ya no abandonaria sino hasta mayo de 1911. 

Se ha hablado mucho de los progresos que el pais efectuo 

bajo el regimen porfirista. Generalmente no se advierte que 

coincide dicho regimen con la difusion de la maquina de vapor 

que en todo el planeta produjo una transformacion del medio. 

Para poder juzgar lo que el progreso mexicano debe a Porfirio 

Diaz, seria menester comparar nuestras estadisticas de produo- 

cion y desarrollo con las equivalentes de los paises similares al 

nuestro, de la America del Sur y de las Antillas. Se veria en- 

tonces hasta que punto retardo mas bien nuestro progreso el mi- 

litarismo porfirista. Si comenzamos por analizar el factor de la 

poblacion, vemos que Mexico llega bajo Porfirio Diaz a los ca- 

torce milloncs de habitantes, o sea poco mas del doble de los seis 

millones que nos heredo la Colonia. El aumento de poblacion de 

Argentina es desde menos de tres millones en la Colonia, hasta 

diez a principios del siglo. En Cuba se advierte un aumento 

desde menos de un millon, a casi tres millones en el mismo perio- 

do, y Colombia sube de menos de tres millones a ocho. En cada 

uno de los pueblos exentos de militarismo, la poblacion crece y 

la riqueza se multiplica* En cambio, la poblacion se mantiene 

reducida en Venezuela, en Guatemala, en Bolivia y en Mexico, 

paises azotados por el caudillaje napoleonoide. 

La emigration de los mexicanos a los Estados Unidos se 
hace imponente bajo el porfirismo. Los habitantes huyen de una 
patria tiranizada y se establecen alii donde, aun como extranjeros, 
disfrutan de las ventajas de vida civilizada. 

El contraste bien conocido de la frontera de los Estados 
Unidos es otra demostracion fisica de la esterilidad del porfiris 
mo. Del lado norteamericano se han improvisado ciudades fla- 
mantes. Del lado mexicano las construcciones pobres y la mi- 
seria son el resultado del poderio arbitrario del Coronel jefe de 
las Armas, el cacique politico, el agente de la dictadura, que es 



412 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

dueno irresponsable de vidas y haciendas. El mismo mexlcano 
de la frontera apenas consuma un ahorro o gana un caudal, acu- 
de al lado norteamericano para ponerlo a salvo, para librarlo de 
la mano del militar qtte con pretextos vanos o sin pretextos, suele 
apoderarse de todo. El jornalero y el trabajador manual, pri- 
vados en la epoca de Diaz, del derecho de asociacion, quedaban 
a merced de todo genero de abusos. Para toda esta gente, la 
emigracion representaba una liberacion. 

El mal gobierno, pues, estuvo produciendo despoblacion, 
durante los treinta y cinco aiios del porfirismo. 

Siempre se ha sostenido que son los ferrocarriles la obra 
cumbre de la administracion porfirista. Mas o menos veinticinco 
mil kilometres de via ferrea se tendieron en el periodo aludido. 
En la misma epoca, la Argentina, sin Porfirio Diaz, y mas reti- 
rada del mundo industrial, se vio dotada de una red ferrocarri- 
lera de veintisiete mil kilometros, para una poblacion menor que 
la nuestra. Colombia, por su topografia accidentada, ha ido 
mas despacio en el desarrollo ferroviario, pero los ferrocarriles 
colombianos, construidos por nacionales, estan poseidos en gran 
parte por intereses colombianos. 

Los terrocarriles mexicanos, en cambio, forman parte de todo 
ese engranaje de bienes y empresas entregadas al extranjero, por 
el sistema de concesiones y privilegios que inicio Juarez y des 
arrollo Porfirio Diaz, En el caso de los ferrocarriles el estado me- 
xicano tuvo que pagar hasta doce mil pesos por kilometre de via 
construida y todos esos dineros sirvieron para enriquecer a em 
presas extranjeras y a favoritos. 

Para subvenir a estos gastos y otros por el estilo, se acu- 
dio al sistema ruinoso de los emprestitos. Ningun gobernante 
de Mexico ha gravado tanto a la nacion. El monto de la deuda 
publica, al salir del gobierno Porfirio Diaz, era de cuatrocientos 
treinta y ocho millones de dolares. 

El no haber usado parfe de este dinero para construir es- 
cuelas y presas es uno de los mayores delitos del porfirismo. 
Pero cuando se ha visto que un dictador fomente la educacion 
p-ablica? Todo lo contrario, la ignorancia de las masas es la 
unica garantia de !a continuacion de los regimenes de fuerza. 



PORFIRIO DIAZ 413 

En lo simplemente administrative, Diaz supo rodearse de 
personal inteligente. La hacienda publica 3a organize bien el 
celebre D. Matias Romero, el del proyecto de mandar sobre 
Mexico tin ejercito de cien mil veteranos de la guerra de sece- 
sion. En los ultimos anos del porfirismo la hacienda publica cayo 
en manos de un hombre capaz, Limantour. El mayor acierto de 
Limantour, fue su tendencia, ajena a la politica liberal, de ligar 
nuestra economia con Europa y no exclusivamente con los Esta- 
dos Unidos, Hasta que punto esta politica patriotica de Liman 
tour contribuyo a que los Estados Unidos no viesen con malos 
ojos la caida de Porfirio Diaz, es cosa discutible. Pues si bien 
es cierto que Madero nada prometio en Washington y al con- 
trario continue la politica hacendaria de Limantour, por lo pron 
to, los imperialistas sintieron alivio de que Diaz cayera, y con- 
tribuyeron a derrocar a Madero, tan pronto como se dieron 
cuenta de la politica todavia mas independiente que este iniciaba. 

La supresion de las alcabalas o aduanas interiores fue, aca- 
so, la medida trascendental de Limantour. Ella unified el pais 
y die un golpe de muerte al funesto federalismo que ya solo 
existe en el papel. 

La moralizacion de los servicios de recaudacion y, en ge 
neral, de todo el personal administrative, es otro beneficio por- 
firiano que requiere un Presidente que no robe, pues el ejemplo 
ha de venir de arriba. Madero continue la politica de honradez 
que mas tarde se vino abajo, en el caos de los espurios gobiernos 
posteriores. Per desgracia, el porfirismo, que moralize el per 
sonal inferior, no pudo evitar, como no lo evita ningun despe- 
tismo, que en las altas esferas los mas escandalosos negocios pros- 
peraran al amparo de la influencia politica. 

La nacionalizacion de los ferrocarriles, que siempre debieron 
ser mexicanos, fue emprendida tardiamente por Limantour y en 
forma onerosa, deshonesta y ficticia. Pues en lugar de comprar 
las acciones en el mercado, se acumularon estas en manes de 
negociantes que en seguida las pasaron al gobierno a precios ele- 
vados. Y aunque el gobierno pesee el cincuenta y uno por 
ciento de las acciones, los bones hipotecarios que valen mas que 



414 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

todo el sisteina, estan todavia en poder de extrsnjeros que en 
cualquier momento pueden decidir el remate. 

En torno a los grandes negocios de la epoca, se construyo 
el grupo apodado de los "cientificos", porque, segun Justo Sierra, 
obedecia a una politica fundada en la "ciencia positiva", ya no 
en el liberalismo facobino. La economia politica, la sociologia, 
eran las normas. Y la doctrina oficial, la del evolucionismo 
spenceriano, que venia a ser como la coronacion de la tesis de 
Poinsett, puesto que en nombre de la ciencia se justificaba la 
entrega de los recursos de la nacion a los aptos, los superiores, 
los fuertes, o sea los angJosajones; con desden de todo lo latino y 
mas aun, de todo lo mexicano, condenado por indlo, por mestizo, 
por espanoL Tal criterio y la codicia de los oomisionistas de 
influencia y los negociantes del regimen, dieron por resultado 
que todos los recursos del pais se despilfarrasen en concesiones 
a extranjeros, con el pretexto de la colonizacion y de la rapida 
explotacion del territorio* 

En nombre del progreso . . . de los extranjeros . . . se despo- 
jo a los nacionales de sus tierras y al pais de su petroleo. 

La causa inglesa de Pearson, coludida con hombres influ- 
yentes del regimen, obtuvo contratos onerosos de obras publicas 
que debieron ejecutar los ingenieros del gobierno, y las conce 
siones petroleras del Istmo y del Sur de Veracruz, El resto de 
la zona petrolera fue otorgado a la Standard Oil, por Tampico, 
y a la Huasteca. El gobierno solo se reservo en estos contratos 
una participacion nominal, Y el resultado ha sido que, sin saber 
bien lo que se daba, pues se otorgaban los privilegios sobre el 
mapa, todo el petroleo del pais paso a manos de ingleses y nor- 
teamericanos, Y apenas si algunos politicos y ailegados del Die- 
tador obtuvieron unas cuantas acciones liberadas, poseidas en se- 
creto. Los millones del petroleo mexicano no dejaron a la region 
explotada ni siquiera el provecko de un buen edificio para escuela* 

En materia de tierras tambien httbo injusticia tan grande 
que determine rebeliones como la de los yaquis en Sonora. Pues 
eran otorgadas a titulo de baldios y terrenos nacionales a com- 
panlas extranjeras, extensiones enormes, sin tener en cuenta los 
derechos de los pobladores. Cuando estos, sintiendose desposei- 



PORFIRIO DIAZ 415 

dos, acudian a los tribunales, se hallaban con que la ley, hecha 
exprofeso para beneficiar a las grandes compaiiias, les obligaba 
a presentar titulacion rigiirosa que nadie poseia. Los derechos 
posesorios eran desconocidos por el tribunal, y muchos propieta- 
rios que arrancaban su titulo de mercedes reales y muchas po- 
blaciones que explotaban ejidos desde la epoca de la conquista 
eran arrojados de sus tierras, por medio de escoltas militares al 
servicio de las compamas deslindadoras, casi todas norteameri- 
canas. Asi se perdieron enormes zonas en Sonora y Sinaloa y 
en Chihuahua y Tainaulipas. 

El recurso de los tribunales era nulo, ademas, por lo dis- 
pendioso de los litigios y porque la Suprema Corte de Justicia y 
aun los Juzgados de Segunda y Primera Instancia dependian di~ 
rectamente del Dictador, que en todos los casos importantes 
mandaba la consigna secreta, la orden para que el fallo se diese 
por consideraciones de politica, en favor de los mas influyentes 
y los mas poderosos. 

La administracion de justicia, asi corrompida, se convirtio 
en instrumento, no solo de las grandes empresas, sino tambien 
del gran hacendado, que coludido con el gobernador, el Ministro, 
se apoderaba, sin recurso, de las tierras adyacentes a la suya, 
tierras de pequenos propietarios incapaces de defenderse o de 
comunidades indigenas cuya titulacion defectuosa estaba, ade~ 
mas fuera de la ley por virtud del Codigo de Juarez, que no 
reconoce personalidad a las congregaciones. 

La tierra paso asi cada vez a menos manos. 

En la industria, los monopolies mas ilegales eran arnparados 
por las autoridades mas conspicuas. Gobernadores hubo como 
el de Chihuahua que llegaron a poseer toda la harina del Estado, 
y en seguida, para venderla a su gusto, impusieron contribucion 
a las harinas procedentes de otras regiones. Asi, en todos los 
or denes, el privilegio y el abuso imperaban en medio del silencic 
mas vil. Pues jamas hubo libertad de prensa. Siguiendo el sis- 
tema hipocrita que fue caracteristico de la epoca, no se castigaba 
a nadie por delitos de prensa, pero los escritores independientes 
eran arruinados, eran encarcelados con fundamento de acusa- 
ciones falsas de orden criminal privado, o eran muertos a palos 



416 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

quemados vivos, sin. que la justicia se preocupara de castigar a 
los culpables, casi siempre senores poderosos que nombraban 
ellos mismos a los jueces. Como que ningun puesto, ni el de 
diputado al Congreso, fue en los ultimos tiempos fruto de elec- 
cion popular. Era sabido y aceptado que la hsta de los dipu- 
tados a Cortes, la formaba el Dictador con sus partidarios mas 
serviles. Y a nadie asombraba que un senor cualquiera repre- 
sentase en la Camara distritos que nunca babia visitado. 

Las cifras de la prosperidad porfiriana son, a primera vista, 
impresionantes. Las tomamos del libro de Bulnes, "El Verda- 
dero Diaz". Las importaciones y exportaciones en mil novecien- 
tos diez excedieron de 499 millones de pesos. La balanza co 
rn ercial, sin embargo, fue desfavorable en setenta millones de 
pesos. La mineria produjo en 1910, la suma de 124 millones. La 
produccion de cobre fue de 26 millones, lo que dio a Mexico el 
segundo lugar como productor mundial de este metal. El petro- 
leo dio trece millones de pesos, en 191L Las inversiones de ca 
pital extranjero se calculaban a fines del porfirismo en tres 
mil millones de pesos. Las fabricas de tejidos eran 135 y daban 
trabajo a 33,000 obreros en los dos centros de Orizaba y Puebla, 
sostenidos ambos con capital ingles, trances, espanol y mexica- 
no. La planta electrica de Necaxa desarrollaba 125,000 caballos 
de fuerza. Las reservas del tesoro ascendian a setenta millones. 
La moneda habia alcanzado el precio fijo de medio dolar por 
peso ... La impresion se reduce a su justo valor si comparamos 
estas cifras con las de la estadistica argentina para la misma 
poca. 

En 1910, la Argentina, con una poblacion de poco menos 
de siete millones de habitantes, o sea la mitad de la de Mexico, 
tenia un movimiento de importacion y exportacion de ciento 
cuarenta millones de libras esterlinas, o sea mas de setecientos 
millones de pesos, casi el doble de Mexico, y si se consider a la 
poblacion, cuatro veces mas que Mexico, en donde esta la cau 
sa de esta enorme diferencia? Simple y sencillamente en que la 
Argentina ya no tenia un Porfirio Diaz. A su ultimo caudillo 
lo habian liquidado por los cttarentas y en vez de gobiernos mi~ 
litares, habian regido el pais hombres capaces, designados por 



PORFIRIO DIAZ 417 

el voto, como Sarmiento y Mitre y Saenz Pena. Imaginese, pues, 
lo que hubiera sido el progreso de Mexico sin los metodos dic- 
tatoriales abusivos del porfirismo* Para su normalidad, a Me 
xico le faltaba una produccion agricola que nunca pudo esta- 
blecer a causa de los latifundios improductivos y de los despofos 
de tierras, la inestabilidad agraria. Por eso se daba el caso de 
que aun el maiz era importado de los Estados Unidos. 

En la misma era porfirista, el Brasil, gobernado democrati- 
camente durante varias generaciones, dirigido por estadistas de 
la talla del Baron de Rio Blanco, se habia levantado a la cate- 
goria de la primera potencia latina del Continente, con territorio 
mayor que el de los Estados Unidos y una poblacion de treinta 
millones de habitantes. Cosas semejantes pudo hacer Mexico 
sin la plaga del militarismo que le hizo perder a California y lo 
ha tenido desgobernado durante mas de una centuria. 

Y, en resumen, al final de un siglo de Independencia, Me 
xico habia dejado de ser la primera potencia del Nuevo Mundo, 
como lo fuera en los siglos diecisiete y dieciocho, para caer al 
tercer o cuarto lugar, despues de los Estados Unidos, el Brasil 
y la Argentina. 

En cultura general tambin decae Mexico durante el siglo 
diecinueve. Su tradicion de antorcha del Continente latino ya 
no puede sostenerse, ante las grandes figuras sudamericanas de 
Sarmiento y Alberdi, Bello y Montalvo* El pensamiento se atro- 
fia en las dictaduras* Gracias apenas a los poetas Gutierrez Na- 
jera, Oth6n, Nervo, Diaz Mirdn y Urbina, Mexico se salva de 
la mediocridad que en los demas ramos es la regla de la poca. 
Los escritores mas notables del porfirismo fueron Justo Sierra 
y Francisco Bulnes. Este ultimo dejo obra considerable y ple 
na de talento, aunque danada por su servilismo a la tesis evo- 
lucionista, que era el dogma de la ^poca. Justo Sierra inicifc 
tarea notable en educacion publics, pero no pudo llevarla a cabo 
por falta de fondos y de autoridad. 

En general, las instituciones de ensenanza, como Colegios 
y Bibliotecas, padecieron por causa de las leyes de Reforma, que 
les veda tener bienes propios. Y por causa del robo de convcn- 
tos e iglesias. Pues result6 que en vez de construirse palacios 



418 BREVE -HisTORtA DE MEXICO 

y edificios adecuados, como se hizo en todo el mundo, gracias a 
la ola de prosperidad de la poca, nuestro pais se conform6 con 
alojar Bibliotecas, como la Nacional, en antiguos templos, mag- 
nificos para el culto, completamente inadecuados para sala de 
lectura y de estudio. Esto mismo ocurri6 en materia de escuelas, 
hospitales, asilos. Con pocas excepciones, como el Manicomio 
General, el Hospital General y un Asilo de Pobres, todavia la 
mayor parte de nuestras instituciones de beneficencia y de edu- 
caci6n se alojan en los bellos edificios de la Colonia que fueron 
todos edificios eclesiasticos admirables, con patios que invitan a 
la meditacion, pero totalmente inadecuados a las necesidades 
modernas de higiene y trabajo. Tal es el resultado de construir 
sobre el despojo, sobre el atropello. Ni los despojados ni los 
despojadores se benefician y todo queda como impregnado de un 
corrosivo que anula los mas bien intencionados esfuerzos. Mien- 
tras nosotros mal adaptabamos conventos robados, en Rio de 
Janeiro, en Montevideo, en Buenos Aires, se levantaban cons- 
trucciones suntuosas para la ensenanza. 

Se obtiene una idea comparada del Mexico porfirista y el 

resto del mundo, en ciertos relatos de viajeros, por ejemplo, el 

del francos argentino Groussac, que nos visito a fines del siglo. 

Su libro, Viaje Alrededor de la America, relata Jos ocho dias que 

paso en la capital de nuestra patria. El estilo de Groussac es 

romantico y florido, bien tropical, pese a la tenacidad con que 

1 atacaba a los otros de su propia tendencia, a la que llamo "el 

floripondio". Pero uno de sus raptos de lirismo se le puede per- 

donar por justiciero, y es cuando exclama mas o menos: "jPer- 

d6n, oh Diosa Libertad, porque te he ofendido! . . . Alguna vez, 

explica, he deseado para mi Argentina un gobierno fuerte, capaz 

de unificar a los partidos y de encauzar el progreso nacional. 

Pero despues de pasar unos dias en esta atmosfera de cuartel, 

en este pobre Mexico silencioso y aterrorizado, me retracto y 

vudvo a gritar: jViva la Libertad!" Y se regocija de no tener 

que vivir en remejante ambiente. tan distinto del de la Argentina 

de su 6poca. Hay en Groussac mucha insensibilidad artistica, 

pues no encuentra una palabra de dogio, no advierte siquiera la 

hermosura de los edificios coloniales que no tienen paralelo en 



PORFIRIO DIAZ 419 

cl Stir, ni observa el panorama sublime de Mexico, pero su sen*- 
tido politico de frances civilizado, descubrio en seguida la llaga. 
La llaga incurable del militarismo que, todavia en ciudades y 
pueblos, echa abajo de la acera a los transeuntes, porque en la 
casa que ocupa en tal o cual manzana, el General Jefe de las 
Armas, duerme la siesta y, mientras, un grupo de centinelas mal- 
encarados, recorre la acera con rifle y bayoneta calada al hombro. 
No tiene razon Bulnes cuando, repitiendo la tesis evolucio" 
nista, imagina que en cada pais y en cada epoca gobiernan los 
aptos. Lo que a nuestro pobre Mexico caracteriza es la con- 
tinuidad del gobierno de los ineptos* Constantemente la socle- 
dad ha sido superior a su gobierno. Y esto se explica porque 
cada gobierno es una imposicion del campo, y peor aun, una 
imposicion de caudillos y demagogos que arrojan sobre las pobla- 
ciones civilizadas ejercitos de mercenaries indigenas analfabe- 
tos. Se portan entonces estos usurpadores peor que lo haria 
un ejercito extranjero, pues no tienen liga alguna con la pobla^ 
cion urbana, ni siquiera la de la simpatia que el extranjero culto 
suele sentir por cada poblacion nueva. Y toda nuestra poblacidn 
desarmada, es asi la victima perenne de tribus feroces, al servi- 
cio de aventureros. Armar a las ciudades para que no esten a 
merced de estas razzias seudo revolucionarias, es una necesidad 
y un remedio. El servicio militar obligatorio que acaba con el 
profesionalismo de la milicia, es, sin duda, otro de los mas urgen- 
tes cambios. 

En todo caso, el gran acierto de Madero fue advertir que la 
sociedad, al civilizarse, habia rebasado a su gobierno, y exigia 
un gobierno segun metodos cultos. 

Y en la condena general que es preciso hacer del porfirismo, 
unicamente veo dos rasgos que aminoran su responsabilidad: La 
politica de conciliacion que, con todos sus defectos de hipocre- 
sia, produjo una tregua en la lucha religiosa, y el apoyo dado 
a la inmigracion de los espanoles que bajo el porfirismo volvieron 
a tener entre nosotros consideraciones y capitales, trato prefe- 
rente y patria. 

Por haber roto en estos dos puntos esenciales el programa 
de Poinsett, puede declararse que, con todos sus crimencs, 



420 BSEVE HlSTORIA DE MEXICO 

e! de Diaz uno de los pocos gobiernos mexicanos que hemos te- 
nido desde la Independencia. 

No persiguio curas ni gachupines; al contrario, procuro in- 
corporarlos a nuestra convivencia. En esto revelo Diaz su me- 
xicanidad, su patriotism, su casta no corrompida por el morbo 
cxtranjero. 

La serie dc los negocios torpes y cscandalosos del porfiris- 
mo es inenarrable, segun los propios apologistas del regimen: 
(Bulnes. "El Verdadero Diaz"). Cases hay como el de la de- 
secacion de la Laguna de Xico, enorme desproposito que origino 
el derroche de siete millones de pesos en beneficio de un favorito 
y no logro contrariar la obra de la Naturaleza que habia creado 
aquel vaso natural, cuyo empleo en la irrigacion de tierras libres, 
un poco mas abajo, era obvio. Tambien sobre ia pretendida ho- 
nestidad de Liinantour se dan en el libro de Bulnes testimonies 
como el de la quiebra Jacobi, a que el gobierno hizo frente para 
salvar el Banco de Londres y Mexico, en el cual estaban intere- 
sados personajes de la administracion. En el caso de los Ban- 
cos de Yucatan, el mismo Limantour, desoyendo el consejo ho 
norable de D. Olegario Molina, hombre rico, capaz y amigo del 
regimen, autorizo la emision de varios millones de billetes, sa- 
biendo que las instituciones de referenda no podrian cubrirlos. 
Pero en la operacion estaba interesado el hermano de Limantour. 
Las negociaciones ya mencionadas de la casa Scherer-Limantour, 
en la conversion de la deuda de los ferrocarriles, hubiera deter- 
minado en cualquier pais de prensa libre, la caida del Ministerio. 
En Mexico, todavia a la fecha hay quien aparenta ignorar estos 
sucios manejos del mejor financista de aquel regimen podrido. 
Y sobra quien de como excusa el hecho de que quizas d Dicta- 
dor no se dio cuenta, no pudo evitar estos fraudes colosales. Su- 
poniendolo asi, la unica conclusion legitima es que no debe nun- 
ca un pais entregar sus intereses a la incapacidad, la irrespon- 
sabilidad de un Dictador inculto que no tiene mas recurso que 
dejar la solucion de los problemas del gobierno a segundones que 
nunca son ni de gran capacidad ni de gran honestidad, porque los 
hombres de primera huyen del tirano como de la peste. 



FRANCISCO MADERO 



Era de pura raza espanola; de estatura corta, de rostro bar- 
bado, dc ojos grandes y luminosos, frcntc noble, gcsto bonda- 
doso y energico, Lo distinguia un trato scncillo y afable. Su 
pensamiento claro, profundo, sc cxpresaba en frases precisas, 
nerviosas, rapidas. Viendolo moverse en la pantalla del cine- 
matografo, recordamos el tipo de esos politicos franceses, en- 
cumbrados a fuerza de talento y de honestidad. ^Era un extrano 
en el medio nuestro en que el politico de xito ha de ser mudo 
y tortuoso como Porfirio Diaz, insensible y torvo como Plutarco 
Elias Calles? 

Lo cierto es que Madero rompid una tradicion, pero no lo- 
gro crear una nueva. Con el nace y se extingue la esperanza de 
que aparezca un Mexico dirigido por el espiritu, gobernado por 
la inteligencia al servicio del patriotismo. Los antecedentes de 
Madero tambien son distintos de los de todos los presidentes 
anteriores, Ni general ni licenciado, pero mas valiente que los 
generales y mas despejadamente inteligente que todos los licen- 
ciados de su tiempo, su education es la del hombre de empresa, 
creador de bienes en la industria, productor en los desiertos n6r- 
dicos. Su abuelo, Evaristo Madero, gan6 tierras a los indios 
barbaros, creo poblaciones, inicio cultivos, sembro vides, impro- 
viso talleres. El padre, los tios, los hermanos, fueron hombres 
que creafon riqueza. No ricos a la manera colonial mediante 
la explotacion del trabajo ajeno en el latifundio, sino en la for 
ma moderna del pionnier y el constructor, que enriquecen a otros 
al enriquecerse y aumentan los recursos de la zona en que viven. 
El mismo Francisco Madero, despues de cursar la segunda en- 
senanza en Saltillo. en el colegio de los jesuitas, en Francia en 

423 



424 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tin Liceo, en California en ima Universidad, regreso a Mexico y 
sembro algodon; tuvo exito, reunio una pequena fortuna. No le 
ocurrio lo que a la mayor parte de los politicos y los generates, 
que del fracaso en la vida privada y de la mas absoluta impre- 
paracion, saltan a los altos puestos del ejercito y de alii al go- 
bierno. Y aprenden a leer cttando llegan a Ministros, como se 
vio durante la administracion callista. Tampoco habia en Ma- 
dero una sola fibra del duefio de la encomtenda colonial, del te- 
rrateniente de la era porfirista, implacable con la peonada, co- 
dicioso en la merma del jornal, esplendido, despilfarrado en la 
juerga y los vicios. Se caso joven y no parece que las pasiones 
eroticas hayan perturbado su vida de modo anormal. En su ran- 
cho, no solo mantenia satisfecho al labrador con el buen trato 
y el buen jornal, sino que, llevado de cierto franciscanismo que 
domino toda su vida, el, como propietario, comia legumbres, dor- 
mia en modesto lecho, pero sostenia en la finca una especie de 
hotel de pobres donde se daba cama y comida a todos los jor- 
naleros que pasaban por la region, necesitados. 

La conciencia del deber civico y la dignidad varonil lanza- 
ron al propietario filantropo a la politica. Por honrado y culto, 
lo eligieron sus vecinos candidate a Alcalde. Pero no contando 
con la venia del Agente Politico de la Dictadura, la eleccion ga- 
nada fue desconocida, negada por el gobierno. Este fracaso 
abrio los ojos del joven ciudadano. ^Como iba a ser posible que 
Mexico prosperara, al lado de los Estados Unidos, si en los Es- 
tados Unidos la libertad era la regla y en Mexico la mentira, 
la deshonestidad, el abuso eran los metodos? En los ultimos anos 
del porfirismo, la prosperidad era general. Sobraba el dinero 
y crecian cada ano las cosechas de algodon en la zona lagunera, 
por Torreon y por San Pedro, la tierra del joven patriota. Y, 
sin embargo, no se construian ciudades, no existian los servi- 
cios publicos, no habia escuelas ni hospitales. ^Cual era la cau 
sa de esta desigualdad entre el progreso de la sociedad y la ac- 
cion gubemamental? Seguramente el regimen de dictadura que 
hace imposible la responsabilidad de los funcionarios, que cobija 
el mal y desdena la conducta recta. Mexico podria ser una gran 
nacion, se repetia el patriota, con tal de que su sistema de go- 



FRANCISCO MADERO 425 

bierno alcanzara la altura dc su desarrollo moral, espiritual y 
economico. A la economla de la encomienda, del latifundio, aca- 
so correspondia todo aquel militarismo de Santa Anna a Porfi- 
rio Diaz; pero el renacer de la clase media, la aparicion de la 
industria, los ferrocarriles, la vida moderna del pais, todo estaba 
exigiendo una transformacion del gobierno de la dictadura a la 
democracia. 

En sus viajes por el extranjero, en el Paris de la colonia 
latinoamericana, Madero habia tratado argentinos, colombianos, 
chilenos. Por ellos sabia que los paises del Sur habian padecido 
tambien el caudillaje militarista pero lo habian liquidado. Y, 
Ipor que solo Mexico no habria de realizar un progreso que ya 
la Argentina llevaba cuarenta anos de haber cumplido? Era me- 
nester remover al pais para que tomase conciencia de sus pro- 
blemas; era preciso sacudir aquel ambiente de multitudes ador- 
mecidas ante los falsos prestigios del idolo zapoteca que era 
Porfirio Diaz. Era menester predicar la buena nueva de la de- 
mocracia, que iguala a los hombres ante el derecho, lo que ya es 
un paso cristiano y fecundo hacia la justicia; la buena nueva de 
la libertad, sin la cual no es posible ningun progreso verdadero, 
Poner en accion la democracia y crear la libertad. Esta era la 
prim era necesidad del Mexico porfirista. 

Eso por lo pronto, y despues, la reforrna social en lo econo- 
mico, en lo politico y lo moral* Despertar el alrna de la nacion 
o crearle un alma a la pobre masa torturada de los mexicanos. 
El proposito inicial de Madero era muy distinto del de todos sus 
predecesores en la politica nacional. Pues no predicaba Madero 
venganzas ni era un resentido. Pertenecia a la clase acomodada 
y bien pudo disfrutar de una larga exigencia sibarita o simple- 
mente serena y dichosa. Pero aspiraba a mas que a la dicha pro- 
pia; lo movia el amor de sus compatriotas* Y fue el primero que 
no empezo su predicacion lanzando "mueras". El horrible grito 
negative de toda nuestra historia, el "mueran los gachupines*' 
de Hidalgo y Morelos, que se habia de transformar en el "mue- 
ran los reaccionarios" o "mueran los liberales", de la epoca pos 
terior, y en los mueras de todas las oscuras contiendas que se 
han sucedido hasta la fecha, no ensucio los labios del maderis- 



426 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

mo* No se propuso Madero halagar a chusma alguna. No trat6 
de lanzar a una clase contra otra; no era de la familia de los 
dcstructorcs. Dirigia su llamaxnicnto a la clase inteligente y la- 
boriosa de la poblaci6n. Y fue el primero que para hacer la re- 
cluta de sus partidarios r dividio a la sociedad en buenos y malos, 
no en secuaces de banderias mas o menos turbias. Y solicit6 el 
concurso de los patriotas, los nobles de espiritu, los civilizados; 
los otros pronto quedarian reducidos a impotencia; avergonza- 
dos de si mismos, condenados a caer con su pasado de odios, 
privilegios, injusticias. A puertas abiertas y con la mano ten- 
dida empezo su carrera, sin gritos de exterminio como el **grito 
de Dolores", sin pronunciamientos como los de Iturbide, Santa 
Anna, Porfirio Diaz. Nada de conspiraciones en la sombra; todo 
su corazon lo abrio a la luz y resulto que toda la Republica le 
cupo dentro, Madero edifico su posicion de caudillo, pronun- 
ciando discursos. Y fue el primer politico civilizado en nuestra 
pobre patria caida desde hace siglos en la angustia. 

En 1908, al acercarse la sexta redeccion, Diaz declaro a un 
periodista extranjero "que no aceptaria una nueva reeleccion; 
que ya era tiempo de que el pueblo mexicano tomase en sus ma- 
nos su destino y que la misma oposicion deberia organizarse con 
un programa nacional". Hizo estas declaraciones para quedar 
bien ante la opinion extranjera y porque sabia que sus adulado- 
res se apresurarian a rogarle que aceptara de nuevo el mando* 
Asi lo hicieron, en efecto, los gobiernistas, publicando suplicas. 
En seguida, al periodista mexicano D. Filomeno Mata, que pi- 
dio a Diaz una entrevista para ratificar lo dicho al corresponsal 
yankee, le contesto Diaz que "si figuraria como candidato re- 
eleccionista"* La respuesta la mando por carta, pues no se dig- 
naba recibir a los periodistas mexicanos. La mezquindad del dic- 
tador se vio patente cuando rehuso la propuesta de ciertos ele- 
mentos oposicionistas que se conformaban con que hubiese liber- 
tad para elegir al Vicepresidente. No podia, en realidad, una ti- 
rania ceder en un punto, sin que su autoridad se viniese abajo 
del todo. Pero los reyistas, faccion gubernamental disidente, si- 
guieron sonando. Se necesito que el candidato vicepresidencial 
moderado, el general Reyes, fuese desterrado, para que el pais 
se convenciera de que no habia mas camino que el senalado por 



FRANCISCO MADERO 427 

los antirreeleccionistas intransigentes: la lucha directa contra 
el despota. For su partc los porfiristas lealcs y los "cientificos" 
adoptaron la candidatura viceprcsidencial de un sujeto dc malos 
antecedentes apellidado Corral, 

La desercion de los reyistas del campo oposicionista di6 a 
Madero su oportunidad. El pals ansiaba cristalizar sus anhelos 
de liberacion. Un libro de Madero, "La Sucesion Presidencial", 
vino a plasmar opiniones. Sostiene este libro la necesidad de 
que Mexico se incorpore al regimen de la democracia. Incitaba 
al pueblo a renunciar a su apatia y a tomar parte en la lucha 
civica. Y era tal su moderacion, que aceptaba que Diaz se reeli- 
giese, con tal de que tolerase la libre eleccion de un Vicepresi- 
dente. Pronto la predica de Madero pas6 del libro al mitin y al 
diario. En San Pedro, Coahuila, en Torreon y en la Capital, se 
organize el Partido Antirreeleccionista con una directiva de ciu~ 
dadanos nuevos en politica: Madero, los licenciados Emilio Vaz- 
quez Gomez, Luis Cabrera, Federico Gonzalez Garza, Roque Es 
trada, Jose Vasconcelos. En una jira politica por los Estados, 
la primera en la historia democratica de Mexico, Madero cre6 
un verdadero partido independiente, dejando directivas en cada 
ciudad y en cada aldea. Tanto credo el movimiento, que Diaz 
tuvo una entrevista con Madero en la que pretendio enganarlo* 
De esa entrevista Madero salid resuelto a dirigir sus ataques di~ 
rectamente contra el Dictador. Se acostumbraba entonces acu^ 
sar a algun Ministro de los males reinantes, pero dejando siem- 
pre a salvo la persona de Diaz. Este habia sido el metodo de los 
reyistas, empenados en atacar a los cientificos. Madero inici6 
una campafia de verdad y de franqueza. Senalo a Diaz como el 
verdadero culpable. La oposicion se amedrento primero, pero 
en seguida gano la fuerza que se deriva de la verdad. Despert6 
el antiporfirismo. Entonces Diaz recurrio a la unica arma que 
conoce la bestia politica que hay en todo Dictador: el atentado. 
Encarcelo a Madero despues de uno de los discursos de este 
en San Luis Potosi, meses antes de las elecciones, y no obstante 
que una Convencion antirreeleccionista lo habia hecho candidate 
a la Presidencia. Se verificaron las elecciones y Diaz y Corral 
fueron declarados vencedores por mayorta aplastante, mayoria. 



428 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

por supuesto, falsificada. Pero en esta ocasion, gracias a la pre- 
dica maderista, los polizontes de la dictadura tuvieron que des- 
truir las papeletas, con el veto de los maderistas. En anteriores 
reelecciones nadie acudia a las urnas. Ahora era evidente que 
se habia violado el voto. Y esta violacion seria el pretexto legal 
para el movimiento de pro testa armada que se preparaba. Una 
nueva legalidad se habia creado* Los oposicionistas a las reelec 
ciones anteriores no habian logrado dar a su protesta el carac- 
ter de defensa de la accion democratica atropellada. Aparte de 
eso, los antiporfiristas de 1906, por ejemplo, encabezados por los 
hermanos Flores Magon, habian complicado la lucha clvica con 
programas de tinte anarquista, escuela Barcelona-Chicago, que 
alarmaban a la parte consciente de la nacion. Madero supo 
formular un programa de clase media, un plan factible dentro 
del cual cabian todos los ciudadanos. Se llamo el Plan de San 
Luis. Establecia el respeto al sufragio y la no reeleccion presi- 
dencial, la restauracion de las libertades publicas, el derecho de 
asociacion de los obreros, la proteccion al trabajador, violenta^ 
mente atropellado por Diaz en las huelgas recientes de Orizaba 
y Puebla. Preconizaba, ademas, la destruccion de los latifudios 
mediante la venta forzada de un tercio de su extension; fomen- 
taba la pequena propiedad; prometia la restitucion de las tierras 
ocupadas por las companias deslindadoras. Y ponia termino a 
la politica de concesiones y despilfarros de los recursos de la 
nacion a favor de negociantes extranjeros. 

Escapando a sus cancerberos en San Luis Potosi, Madero 
se refugio en los Estados Unidos. Desde alii incito al pueblo 
a la rebeldia. Respondieron al llamado grupos de rancheros y 
patriotas aislados de las ciudades. Aquiles Serdan en Puebla re- 
sistio en su casa a toda la guarnicion porfirista y la tuvo en ja- 
que durante todo un dia con cinco companeros y dos mujeres 
de su familia. Cayeron todos los hombres acribillados pero el 
pais se conmovio. En el campo iniciaron la lucha Pascual Oroz- 
co y Francisco Villa, en Chihuahua; los Figueroa, en Guerrero; 
Moya, en Zacatecas; Bracamontes y Maytorena, en Sonora; los 
Gutierrez, en Coahuila. Pronto Madero pudo entrar al territo- 
rio nacional para ponerse al frente de un grueso nucleo rebelde. 
Ante el empuje de la opinion, mas bien que por desastres milita- 



FRANCISCO MADERO 429 

res, Porfirio Diaz, asustado por los gritos de la plebe que se 
aglomeraba frentc a su casa, presento la dimision el 25 de mayo 
de 1911. 

Los revolucionarios habian capturado a Ciudad Juarez a 
sangre y fuego, estableciendo en dicha plaza un gobierno provi^ 
sional. En consonancia con la renuncia de Diaz, Madero dimi- 
tio como Presidente provisional, y se creo un gobierno interino 
encabezado por un diplomatico del porfirismo, el senor De la 
Barra, cuya unica mision era convocar a elecciones. Al gabinete 
del senor De la Barra entraron ministros maderistas. Porfirio 
Diaz se embarco rumbo a Europa y Madero hizo su entrada 
triunfal de caudillo de la democracia mexicana, en la ciudad de 
Mexico, el dia seis de junio de 1911. 

Aparentemente todo habia cambiado. En las elecciones in~ 
mediatas, Madero no tendria contrincante. Pero el ejercito por- 
firista habia quedado en pie. Y el Presidente Provisional, De 
la Barra, ligado con el viejo elemento, se empenaba en licenciar 
a las fuerzas maderistas, les corria desaires, las colocaba de mo- 
do que los choques con los federales fuesen inevitables. Un gru- 
po de rebeldes del Sur, encabezado por Zapata, se negaba a re- 
conocer a De la Barra. Madero quiso intervenir, pero sin exito, 
y se abrio campana militar cruel, contra los Zapatistas. Entre- 
tanto, se organizaban partidos politicos, como el catolico, que 
aun reconociendo a Madero como candidate presidencial pre- 
tendia imponer a De la Barra como Vicepresidente. Para con- 
trarrestar la intriga, la ambicion de los vencidos, se creo el Par- 
tido Constitucional Progresista con los leales a Madero. Tuvo 
necesidad este Partido de eliminar al Dr. Vazquez Gomez como 
candidate vicepresidencial, porque habiendose declarado el doc 
tor enemigo personal de Madero, no era justo ni democratico 
crear un gobierno dividido de antemano, ni obligar a Madero a 
gobernar con un rival. Se sustituyo en la Convencion al Dn 
Vazquez Gomez con Pino Suarez, y esta maniobra perfectamen- 
te legitima dentro de los metodos usados en toda democracia, 
fue aprovechada por la oposicion porfirista para envenenar al 
pueblo con la patrana de la imposicion, Que en este caso no 
lo era, sino libre y legitima conveniencia del partido que seria 



430 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

gubernamental. Se verificaron pacificamente las eleccioncs en 
octubre de 1911 y De la Barra se retire del poder, no sin haber 
dejado bien sembrada la semilla de las discordias futuras. 

Uno de los mas grandes errores de Madero fue el haber 
continuado licenciando las fuerzas irregulares que le habian dado 
el triunfo, quedando, en consecuencia, a merced del viejo ejer- 
cito porfirista. For tacaneria administrativa no se dio a los licen- 
ciados ni siquiera una compensation adecuada a sus servicios. 
Nada tiene de extrano, pues, que pronto estallasen las subleva- 
clones. Haciendose eco del descontento de los ex revolutionaries, 
y seducido per la intriga de los porfiristas, Pascual Orozco se 
rebelo en Chihuahua. Pronto fue vencido, pero la columna de 
ejercito encargada de batirlo, a las ordenes de Victoriano Huer- 
ta, llego a constituir peor amenaza que la misma sublevacion. 

Otro gran error del partido maderista, en el que Madero 
no tuvo culpa, fue la poca honradez de la mayoria parlamenta- 
ria, toda maderista, al calificar las credenciales de la minoria 
oposicionista. A los catolicos, que hubieran sido buenos alia- 
dos del maderismo, se les cerceno la representation al Congreso. 
La libertad de prensa, que pronto llego al libertinaje, no solo 
abulto los errores del gobierno, sino que se empleo en la calum- 
nia, el descredito de la administracion^ Los grandes diarios, al 
servicio de los anunciantes extranjeros abrieron campaiia viru- 
lenta contra el nuevo regimen porque este abolio monopolios y 
granjerias. Asi, por ejemplo, en tiempos de Limantour, todas las 
maquinas de escribir del gobierno debian comprarse a precio 
sobrecargado, a cierta empresa extranjera que abonaba comi- 
siones a los funcionarios. Madero ordeno que todas las compras 
se hicieran por remate publico. Y el negociante perjudicado, 
dueno o accionista del principal periodico en ingles de la ciudad, 
se convirtio en jefe de la pandilla extranjera antimaderista. Pron 
to la Legacion Americana se convertiria en el centro de las cons- 
piraciones, irritada por la primera disposicion agraria de Ma 
dero que fue: la prohibition de enajenar terrenos nacionales a un 
solo individuo o empresa^ en extension mayor de cinco mil hec- 
tdreas. Esta disposicion, que echaba abajo toda la politica por- 
firista en materia agraria, coloco al elemento extranjero en opo- 
sicion violenta contra el nuevo regimen. 



FRANCISCO MADERO 431 

Los calumniadores de la tribuna y la prensa acusaban a la 
revoluci6n maderista de haber sido financiada por petroleros 
americanos. Lo cierto es quc la "Standard Oil*' fracaso al pre- 
tender llevar adelante un contrato de oleoducto. "El Aguila" 
empresa inglesa que se habia hecho multimillonaria a la sombra 
del porfirismo, advirtid tambien en seguida que ya no habrian 
mas concesiones de zonas inexploradas enormes, y puso su in- 
fluencia del lado de los enemigos de Madero* El mejor mentis 
a la calumnias de la ayuda extranjera para la revolution made 
rista esta en el hecho de que no otorgo Madero, en todo su go- 
bierno, un solo contrato ventajoso para alguna gran empresa 
yankee. jSin duda por eso, todas le fueron adversas! 

Para resolver el problema agrario y dar tierras a los que 
las necesitaban y para restituir las despojadas, nombro Madero 
una Comision Agraria que, de haber perdurado, hubiera resuel- 
to el problema en terminos practices y justos, sin las confisca- 
ciones arbitrarias y el caos que han venido despues. Sin embar 
go, el no prestarse a la politica de despojos, fue motivo para que 
los malvados acusaran a Madero de traicionar el programa agra 
rio de la revolucion. 

Al amparo de las libertades maderistas se crearon en Me 
xico las primeras uniones obreras, como la de los ferrocarrileros 
y las de los obreros textiles de Orizaba y Puebla. El gran ca 
pital extranjero, alarmado, se puso contra Madero. No supo ver 
que la caida de este provocaria una reaccion popular vengativa 
y extremista. Las clases privilegiadas anoraban el porfirismo y 
no podian imaginar para Mexico otro sistema de gobierno que 
el de la fuerza bruta empenada en someter a esclavitud a cator- 
ce millones de seres, en beneficio de la aristocracia mexico-ex- 
tranjera de no mas de veinte mil propietarios feudales. Y en vez 
de adaptarse a la nueva situacion, lo que les habria salvado bue- 
na parte de sus intereses, se dedicaron a minarla. jOtro hombre 
fuerte, un Porfirio Diaz joven, tal era la esperanza de los ene 
migos de la patria! 

El clero se distancio de Madero, no porque este atentara 
contra las practicas benevolas que se habian conquistado al am 
paro de la politica porfirista, sino porque Madero no reprimia 



432 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

las predicas anticatolicas de ciertos agitadores. No reprimio Ma~ 
dero ni las predicas ni los escritos dirigidos contra su persona 
y sus familiares, porque entraba en su programa el mas escrupu- 
loso respeto a la emision del pensamiento* 

Los Tribunales, libertados de la consigna porfirista, purifi- 
cados en su personal, funcionaron con mayor equidad que en 
ninguna otra epoca de la historia de Mexico. 

El presupuesto de Educacion Publica, que en tiempos de 
don Porfirio no pasaba de ocho millones, llego a trece en el se- 
gundo ano incompleto de la administracion maderista. Y la ac-- 
cion de la Secretaria se extendio a la poblacion rural, por prime* 
ra vez desde la epoca de los misioneros. 

En materia hacendaria, Madero continuo la politica de Li- 
mantour de acercamiento a Europa, mas bien que a los Estados 
Unidos. Las tarifas equitativas hacian de las ciudades mexica- 
nas centros cosmopolitas a donde concurrian los productos de 
toda la tierra con ventaja cultural manifiesta sobre los Estados 
Unidos, cuyas tarifas exageradas, excluyendo lo europeo, impo- 
nen las imitaciones, los productos inferiores de la localidad. 

Bajo una administracion moralizada, destruidos los monopo^ 
lios, la industria florecia legitimamente y la prosperidad benefi- 
ciaba al mayor numero. 

En toda la historia de Mexico nunca hubo gobierno mas 
autonomo, mas respetuoso de la libertad, mas ajeno a toda la 
influencia extrana, que el gobierno de Madero. 

Era Madero creacion de la nacionalidad. Por lo mismo, de- 
pendla del pueblo, es decir, de la masa entera de los mexica- 
nos y no del ejercito, no de las logias, no de ningun poder oculto 
inconfesable, 

Por primera vez en cien anos, Mexico disfrutaba un gobier 
no que desconocia, repudiaba, ignoraba el plan Poinsett. 

Pues hasta una idea de Alaman revivio en la mente de Ma 
dero y f ue la politica de acercamiento con las naciones de Centro 
y Sudamerica. Por primera vez bajo Madero, las representacio- 
nes diplomaticas de la America espanola tuvieron personalidad; 
ya no fueron un mero aditamento decorativo de las ceremonias 



FRANCISCO MADERO 433 

en que toda la atencion la captaba el Embajador dc Norteaxa- 
rica. Mas mexicano quc Juarez, que nunca lo fue, mas mexicano 
que Diaz, que lo fue a medias, de Madero puede decirse que fu 
el primer Presidente mexicano por la sangre y por el plan, orien- 
tado todo al beneficio de la naci6n, sin otro limite que el respeto 
de los derechos legitimos del extranjero. 

Nada de esto convenia al Poinsett de la Embajada, que se 
llamaba por el momento: Henry Lane Wilson. Los negociantes 
yankees, el periodico yankee 'The Mexican Herald" y la Emba 
jada misma se convirtieron rapidamente en focos de agitacidn. 
Desde ellos, los antiguos porfiristas propagaban el descontento, 
preparaban el estallido armado. 

No era posible derrocar a Madero por las armas. Dos re- 
voluciones fuertemente apoyadas, la de Pascual Orozco y la de 
Zapata, sabian terminado en el mas sonado fracaso. El pais es- 
taba en paz, sin necesidad de los metodos del terror porfirista; 
muy al contrario, con desprecio y negacion de tales metodos, 
Una creciente ola de prosperidad volvia el future sonriente. No 
era tiempo de pensar en el hombre que sucediera a Madero en 
la presidencia, pero era evidente que estaba liquidada la era de 
los presidentes generales ignorantes y de los caudillos del zafa- 
rrancho y la montonera. El sucesor de Madero tendria que ser 
un hombre culto y preparado en la ciencia de las escuelas y la 
experiencia del mundo, podria resolver los problemas complica- 
dos del estado moderno. Gracias al movimieuco maderista, Me 
xico habia entrado por fin al sistema de gobierno de los paises 
sudamericanos, que como la Argentina y como Colombia o el 
Peru, excluyeron a tiempo a la barbaric del mando y crearon 
regimenes de nacion civilizada. En lo de adelante la ley seria 
la norma. Y los mas cultos, los mas honestos, los mas virtuosos 
conforme al patriotismo, serian tambien los ejecutores, los depo 
sitaries del mando. 

Nada de esto convenia a los que todavia disfrutaban las 
grandes fortunas, los negocios deshonestos de la era porfirista. 
Tampoco complacia tal expectativa a los politicos despechados, 
a los militares ambiciosos, a la hez social que, con el imperio de 
la ley, perdia ocasiones turbias y quedaba al borde de la carcel. 



434 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

A la politica poinsetista tampoco convenia un Mexico regenerado, 
civilizado; un Mexico que pondria atencion al problema de la 
conservaci6n de los recursos nacionales, la distribucion de la 
riqueza entre los hijos del pais y la justicia para todos. Con un 
gobierno civilizado y patriota como el de Madero,, las leyes de 
Reforma tambien tenian los dias contados. La rama filosofica del 
poinsetismo se hallaba, pues, inquieta. Y se juntaron todos los 
morbos, y reconociendo que de por si eran impotentes resolvie- 
ron cobijarse bajo el poderio de la nacion que nos ha estado 
enviando a los Poinsett. Alii estaba el Poinsett de la hora dis- 
puesto a salvar la obra del primero. En. la Embajada America 
na, bajo la presidencia de Henry Lane Wilson, empezaron a 
reunirse los conspiradores. 

Al tener de ello noticia, Madero se alarmo; despues penso 
que no tenia el caso mayor importancia porque faltaban apenas 
unos meses para la toma de posesion de Woodrow Wilson, 
recien electo candidate democrata. En los Estados Unidos, la 
opinion de las mayorias, siempre generosa, se inclinaba en favor 
de Madero y del nuevo regimen. Comprendian instintivamente 
los norteamericanos de buena fe, que un Mexico regenerado, pro- 
gresista, seria mejor vecino y buen amigo que un Mexico salvaje, 
sometido a despotismos crudos. Desde luego, no es toda la na 
cion americana quien apoya la politica desintegradora de los 
Poinsett. El mismo Presidente electo, Woodrow Wilson, esta 
ba ya en correspondent amistosa con Madero. Y este pensaba: 
el primer favor que pedire a Woodrow Wilson es el retiro del 
Embajador Henry Lane Wilson. No contaba con que tambien. 
del lado de sus enemigos, habia prisa por aprovechar los servi- 
cios del Embajador que, por lo mismo que se habia condenado 
al retiro queria aprovechar sin escrupulos el ultimo momento de 
su gestion. Y asi fue como pocas semanas antes de la toma de 
posesion de Woodrow Wilson, se concerto el "Pacto de la Ciu- 
dadela", discutido y firmado en las oficinas de la Embajada. 

Los dos caudillos que la oposicion enfrentaba a Madero, el 
general Bernardo Reyes y Felix Diaz, estaban presos en la Peni- 
tenciaria de Mexico, despues de haber sido derrotados ver- 
gonzosamente, el primero en Tamaulipas, el segundo en Vera- 



FRANCISCO MADERO 435 

cruz. Madero habia perdonado la vida de ambos, fiel a su reso 
lution de no imitar los metodos sanguinarios que han manchado 
nuestra historic Otro de los jefes del ejercito porfirista, Manuel 
Mondragon, habia sido perdonado tambien por Madero, que lo 
absolvio de un antiguo proceso por malversation de fondos. Se 
hizo este Mondragon el cerebro de los conspiradores. El nueve 
de febrero de 1913, dos regimientos de Tacubaya y los cadetes 
de la Escuela Militar de Tlalpan, asaltaron la Penitenclaria pa 
ra libertar a Felix Diaz, despues de sacar de la prision de San 
tiago Tlaltelolco a Bernardo Reyes, y en seguida, al frente de las 
tropas, atacaron el Palacio NacionaL Una escasa guardia reu- 
nida de prisa basto para ponerlos en fuga, quedando muerto so- 
bre el asfalto el general Reyes. Los sublevados, con Felix Diaz 
y Mondragon a la cabeza, lograron refugiarse en la Ciudadela, 
mediante la complicidad de algunos jefes de dicho centro militar. 

El Palacio quedo en poder de Gustavo Madero, que avisado 
de la situation, se habia introducido en la madrugada para orga- 
nizar a los defensores* El general Lauro Villar, Jefe de la Plaza, 
leal soldado, quedo mal herido en el breve combate. A las po- 
cas horas, el Presidente Madero, seguido del pueblo que lo acla- 
maba, atraveso de Chapultepec a Palacio, a caballo, instalan- 
dose en el despacho presidential. Despues de lo cual la ciudad 
quedo tranquila, el pais estaba en paz. La rebelion habia fra- 
casado* Los seiscientos o setecientos hombres que seguian a 
Felix Diaz se vieron cercados, aprisionados en el edificio de 
la Ciudadela, sin esperanza de auxilio, puesto que nadie res- 
pondio a su llamado de rebelion en ningun sitio del pais. Hu- 
biera sido cuestion de dos o tres dias lograr la rendicion incon- 
dicional de los felicistas, si no fuese porque circunstancias funes- 
tas se atravesaron, determinaron la caida del regimen mas ilustre 
de toda la historia national. 

A la herida de Lauro Villar, se atribuye, no sin razon, el 
cambio inesperado y trascendental de los acontecimientos. Para 
reemplazar al general Villar, Madero contaba con jefes adictos 
como el general Angeles, pero la situation era urgente, y Ange 
les se hallaba en el Estado de Morelos concluyendo la pacifica 
tion despues de derrotar a Zapata. Entre los que se presenta- 



436 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

ron a ofreeer su espada al gobierno, estaba Victoriano Huerta,, 
el de la campana victoriosa contra Pascual Orozco en Chihuahua* 
y a quien todo el inundo sefialaba como envidioso, desleal y com- 
prometido en la conspiracion acabada de fracasar. Madero no 
tenia en contra de Huerta ninguna prueba y si, al contrario, exis- 
tian publicas y reiteradas expresiones de una Jealtad que se ha~ 
bia demostrado antes con hechos. En un momejito decisivo pa 
ra su vida y para el destino del pais, Madero consumo la prueba 
peligrosa de armar a Judas, entregandole su confianza. 

El Judas Huerta sonrid, abrazo publicamente a Madero y 
tomo el mando del Palacio, el mando de la Plaza; en seguida, con 
el pretexto de que necesitaba fuerzas suficientes para atacar a los 
sublevados, empezo a ordenar movimientos de tropas en todo el 
pais; todo bajo la tolerancia inepta de un Ministro de Guerra que 
no supo cumplir con su deber. Y asi comenzo la llamada Decena 
Tragica. Dias de angustia nacional y de incertidumbre y con 
fusion, pues nadie se explicaba que el ejercito entero, y las fuer 
zas auxiliares y el gobierno todo, estuvieran impotentes y dedi- 
cados a tiroteos esporadicos, en contra de un grupo de ochocien- 
tos hombres encerrados en una posicion que un par de canones 
modernos, podia derribar en unas cuantas horas* Una explica- 
cion del enigma es que la diplomacia intervino en auxilio de los 
alzados* El Embajador Lane Wilson envio la advertencia de 
que se consumarian desembarcos de marinos yankees en Vera 
cruz, si un solo americano era muerto o molestado por el combate 
que se desarrollaba en el corazon de la ciudad. 

Mientras tanto, Huerta metio a Palacio tropas adictas, de- 
jando a Madero convertido en prisionero de hecho. En uno de 
los asaltos a la posicion de los sublevados, Huerta uso dos regi- 
mientos de auxiliares maderistas; los lanzo a caballo, a media 
calle para que fueran ametrallados: >x)r los defensores de la Ciu- 
dadela, que, previamente advertidos lograron acribillarlos. La 
traicion fue tan patente que el publico empezo a desconfiar y 
circularon por el pais las especies mas contradictorias: Que 
ya no era Felix Diaz d Jefe de los enemigos del Gobierno, 
sino el propio Huerta, que tenia preso a Madero, y concen- 
traba tropas en la capital para hacerse definitivamente del 



FRANCISCO MADBRO 437 

mando. En efccto, en esos dias surgi6 el Pacto de la Ciuda- 
dela. Representantes de Victoriano Huerta y de Flix Diaz se 
reunieron durante la noche en la Embajada yankee y formula*' 
ron un convenio de rufianes: La lucha seguiria en la ciudad si- 
xnulada, en tanto llegaban fuerzas desleales, como las de un tal 
Aureliano Blanquet, y otras que servirian para imponerse a los 
del Gobierno, Madero seria obligado a renunciar. Victoriano 
Huerta quedaria de Presidente interino y Felix Diaz se presen- 
taria candidate a las elecciones que deberian verificarse pocos 
meses despues. Para preparar el nimo del publico se hacian 
correr versiones alarmantes, se exasperaba a la poblacion con 
tiroteos que causaban gran cantidad de victimas entre los no 
combatientes. 

Y el Embajador en persona ensen6 su juego cuando, unido 
a buena parte del cuerpo diplomatic, empezo a exigir la renun- 
cia de Madero a la Presidencia. Quiza no hay en toda la his- 
toria de America un caso mas peregrine. El Embajador de Es- 
tados Unidos, apoyado por los navios de guerra fondeados en 
Veracruz y en Tampico, reclamo publicamente la renuncia del 
Presidente, con el pretexto de que los combates por la posesidn 
de la manzana de casas de los sublevados en la Ciudadela pardon 
en peligro la vida de los vecinos del barrio extrarijero de la ciudad. 

A todas estas exigencias inicuas, Madero contestaba con la 
mayor firmeza, con heroismo civico nunca superado en nuestra 
historia. Jamas ninguno de los Poinsett que nos han gobernado, 
escucho palabras mas levantadas y serenas, mas justicieras y 
dignas. Pero asi como el primer Poinsett conto con un Zavala, 
para preparar la conquista de Texas, el Poinsett Henry Lane, 
disponia nada menos que del general en jefe de todo el ejercito 
nacional, Victoriano Huerta, el incalificable beodo de la mas ne- 
gra pagina de nuestra historia lamentable. Disponia tambien 
Henry Lane de un grupo de senadores, politicos corrompidos del 
viejo regimen porfiriano que se sumaron al cuerpo diplomatico 
para pedir la renuncia de Madero. La intervenci6n de estos se 
nadores daba a Victoriano Huerta, la sombra de justificacion 
legal que la infamia necesita para hacerse presentable. En la 
tarde del dieciocho de febrero, hor^s despues de que los senado- 



438 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

res habian pcdido la renuncia, Victoriano Huerta de por si y 
ante si, mand6 aprchcnder al Prcsidente. No sc atrevio a hacer- 
lo en persona. Comisiond al coronel Jimenez Riveroll, que 
acompanado de una escolta penetr6 a la Sala de los Consejos de 
Ministros. En el memento en que intentaba apresar al Presidente, 
el oficial de Estado Mayor, Garmendia, en cumplimiento de su 
deber, mat6 a RiverolL La escolta hizo fuego sobre el grupo de 
crviles que rodeaban al Presidente, matando a un particular y 
retirandose. El primer episodio del crimen quedd a favor de la 
justicia, gracias a la valentia de un buen soldado. Otros mu- 
chos, sin duda, se hubieran afiliado al Presidente de haber po~ 
dido hacerlo, pero ya era tarde. Al intentar Madero abandonar 
el Palacio el general Blanquet, complice de Huerta y hombre de 
antecedentes sombrios (segun fama, el que pego el tiro de gracia 
a Maximiliano), puso enf rente de Madero tcdo su batallonj luego, 
amenazandolo con la pistola, lo obligo a rendirse, lo llevo preso 
al cuarto de guardia del Palacio. 

Pocas horas antes, Gustavo Madero, invitado a comer por 
Huerta en un restaurante del centro, fu& plagiado y entregado a 
los sublevados que lo asesinaron despues de mutilarlo y vejarlo. 

Tan pronto Madero y los Ministros quedaron presos, Huer 
ta mand6 tocar las campanas de la Catedral y salio al balc6n de 
Palacio* Hablo a las pocas gentes que alii se reunieron, expre- 
sando que habia destituido al Presidente, por converdr asi a la 
patria, y que se hacia del mando y mandaria abaratar las provi- 
siones, obsequiar al pueblo. El hombre estaba borracho, segun 
su habito. A las pocas horas, Felix Diaz abandono la Ciudadela 
al frente de sus tropas y en desfile macabro, atraveso la Ciudad, 
entre los aplausos de la seudoaristocracia corrompida, desecho del 
porfirismo. En Palacio se abrazaron los dos felones. 

Los diputados al Congreso, convocados a punta de bayo- 
netas, sesionaron esa noche para legalizar la situacion creada. 
Madero consintio en firmar su renuncia, por fuerza mayor y por- 
que se le prometio que serla respetada la vida de sus partidarios 
a cambio de su sacrificio politico. No supo que horas antes 
habia sido victimado su hermano* Entre los diputados s6lo hubo 
seis que se negaron a aceptar las renuncias de Madero como 



FRANCISCO MADERO 439 

Presidente, de Pino Suarez como Vicepresidente, y votaron con 
tra la eleccidn dc Victoriano Huerta como Presidcntc interino* 
La cobarde actitud de la mayoria dc la Camara, sirvio dc prc- 
tcxto para que los militares prcstaran todos, obcdiencia a Huerta, 
en vez de rebelarse contra quien traicionaba a su Jefe y a las 
Instituciones. 

Temeroso de incurrir en responsabilidades ante su propio 
Gobierno, el Embajador Wilson exigia que se respetase la vida 
de Madero. Y estuvo dispuesto el tren que debia conducirlo a 
Veracruz. Pero supo Huerta que el general Velasco, jefe de la 
guarnicion del puerto y hombre de honor, se disponia a recibir a 
Madero con honores de Presidente. Asustados los traidores ante 
el peligro de una justa reaccion popular, y aun militar, en Consejo 
de Ministros resolvieron el asesinato de Madero. Junto con Pino 
Suarez fue muerto Madero de un tiro en la cabeza, que le dio d 
policia Cardenas, al ser trasladado por la noche a la Penitencia^ 
rla federal* El terrible suceso que tanta sangre habia de costar 
al pais, ocurrio el 22 de febrero de 1913, a las once de la noche, 

Y mientras toda una facci6n se cubria de oprobio, Francisco 
Madero entr6 limpio a la historia. Uno de los pocos en quien 
puede fundar su orgullo la raza mexicana. 



LA REVOLUCION CONSTITUCIONALISTA 



Acaso sin el asesinato de Madero, el pais hubiera soportado 
la dictadura que le imponia Victoriano Huerta. Otras semejan- 
tes ha padecido. Y pocas veces el ejercito habia demostrado 
tanta decision y unanimidad para imponerse. La accion de la 
Camara de Diputados al aceptar la renuncia del Presidente Cons- 
titucional y nombrar en su lugar al usurpador, justificaba la 
pasividad de los blandos, que suelen ser la mayoria. Pero el 
escandalo provocado por el asesinato del Justo, no solo en Me 
xico, en el resto del mundo, incito a la accion reivindicadora, y 
la protesta armada no se hizo esperar. Los jefes maderistas que 
conservaban mando de las fuerzas auxiliares, fueron los primeros 
en desconocer a Huerta, movidos de patriotismo y tambien por 
la propia defensa, pues era evidente que no s6lo Madero r tam 
bien los cabecillas de su movimiento regenerador serian victimas 
de la furia reaccionaria. Pronto se supo que se faabian levantado 
en armas los Figueroa en Guerrero, los Gutierrez en Coahuila. 
En Chihuahua, el Gobernador don Abraham Gonzalez, moral- 
mente la segunda cabeza del movimiento maderista, fue sacado 
de Palacio por los militares y asesinado, mientras era conducido 
en ferrocarril a la Capital En Coahuila la Legislatura voto en 
contra del reconocimiento del Gobierno de Huerta, alegando lo 
que era obvio, la ilegalidad de la resolucion de las Camaras que 
habian obrado bajo presion. Y el Gobernador don Venustiano 
Carranza, no obstante su antigua filiacion porfirista y despues 
de alguna vacilacion, se puso del lado del pueblo, desconociendo 
a Huerta y a su gobierno. La Legislatura de Sonora tomo me- 
didas semejantes y las fuerzas auxiliares del Estado se declara- 
ron en rebeldia. Legalmente el caso era claro. El regimen cons- 

443 



444 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

titucional habia sido interrumpido por obra del crimcn. Reco- 
braba el pueblo su soberania. Y el mando debia confiarse a 
alguno de los gobernadores, alguno de los funcionarios legiti- 
mos que todavia conservaban poder. El numero de fuerzas auxi- 
liares que tenia a sus ordenes y la respetabilidad de su figura, 
concurrian en favor de Carranza. De suerte que, rapidamente, 
sin discusion previa, por acuerdo tacito, la parte sana de la Na- 
cion y los rebeldes, que cada dia aumentaban, comenzaron a re- 
conocer a Carranza como Jefe del Pais en su hora de angustia y 
de vigorosa purificacion. El 2 de marzo de 1913 publico Ca 
rranza el Plan de Guadalupe, que era un simple llamado a las 
armas bajo la jefatura del propio Gobernador de Coahuila, y con 
la mira de restablecer el imperio de la Constitucion y derrocar, 
ajusticiar a los usurpadores. El Plan de Guadalupe significaba 
unicamente que la nacion habia hallado un Jefe, que la revo- 
lucion vengadora se habia unificado en torno a una autoridad 
legitima. El alma del movimiento seguia siendo Madero. Su 
retrato ostentaban las fuerzas constitucionalistas; su programa 
condensado en el Plan de San Luis, seguia siendo la doctrina de 
la hora, tanto en las filas de los revolucionarios que reconocian 
como jefe a Carranza, como en las filas de los rebeldes que en el 
Sur acaudillaba Zapata, cuyo propio programa, el Plan de Ayala, 
no era sino replica del Plan de San Luis Potosi, formulado por 
Madero desde los dias de su campana contra Porfirio Diaz. 

En seguida se vio que el gobierno de Huerta no resistiria 
la marea del descontento publico. En el Estado de Sonora las 
fuerzas irregulares pronto se posesionaron de todo el territorio; 
en el Sur el movimiento armado crecio impetuoso. Pero las va~ 
cilaciones, los errores tacticos de Carranza, debilitaron desde el 
principio la revolucion. Y pudo Huerta organizar su ejercito en 
poderosas columnas que expulsaron a los revolucionarios de 
Coahuila y se posesionaron de Chihuahua. No tuvieron igual 
exito los de Huerta en Sonora. La columna federal que salio 
de Guaymas para deponer al Gobierno de Hermosillo, fue ata^ 
cada y deshecha en la batalla campal de Santa Maria, De esa 
victoria surgieron los primeros caudillos militares de la revolu 
cion: Alvaro Obregon, Alvarado, Cabral. Ellos demostraron 
que el ejercito de linea no era invencible y que no solo la gnerri<- 



LA REVOLUCION CoNsrrruaoNAusTA 445 

lla, tambien el encucntro a campo raso podia ser favorable a la 
causa de la justicia. 

En Coahuila, en cambio, el resultado fue adverse a los pa- 
triotas. Gruesos contingentes del ejercito huertista lograron dis- 
persarlos casi, a tal punto que Carranza, atravesando el pais fu& 
a refugiarse con los elementos armados de Sonora. En la capi 
tal de dicho Estado establecio el Gobierno Constitucionalista. 
Los grupos en armas se integraron en tres columnas que lenta- 
mente engrosaban y triunfaban: La de Obregon en el Occidente; 
la de Francisco Villa en Chihuahua y el centre, y la de don Pa 
blo Gonzalez en Nuevo Leon y Tamaulipas. 

Favorecio la causa de nuestra legalidad el cambio de gobier- 
no operado en los Estados Unidos. El Presidente Woodrow Wil 
son, hombre de ideales, se propuso deshacer el entuerto del mat 
Embajador que, inmediatamente, fue destituido al tomar \Vilson 
posesion de la Presidencia en marzo de 1913. Al mismo tiempo, 
se nego a Victoriano Huerta el reconocimiento como gobernante 
constitucional de Mexico. Y aunque no se presto a los rebeldes 
ayuda alguna material, si gano mucho la rebelion por el apoyo 
moral que el gobierno y la opinion de los Estados Unidos presta- 
ron. Esta simpatia y la hostilidad francamente manifestada en 
contra de Huerta, provocaron confusion en cierta parte de la 
gente, Pues los usurpadores que habian concertado su golpe de 
Estado en la Embajada yankee, comenzaron a hacerse aparecer 
como victimas del gobierno americano a autonomistas, a la vez 
que a los revolucionarios constitucionalistas los acusaban de re- 
cibir apoyo del yankee para ganar el poder. El buen sentido pa- 
triotico predomino a la postre, y los ejercitos rebeldes, compues- 
tos de voluntaries de todas las capas sociales, avanzaron ganan- 
do palmo a palmo el terreno de una patria que, con el triunfo del 
constitucionalismo, se lavaba la mancha de los crimenes huer- 
tistas. 

En el campo de la usurpacion la discordia hacia estragos* 
El compromise de entregar el poder a Felix Diaz quedo abierta- 
mente burlado despues de una farsa de elecciones que dio motivo 
a que el Congreso, reducido a los diputados de filiacion ex porfi^ 



446 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

rista, rogase a Huerta que continuara en el mando, hasta que 
pudiesen celebrarse elecciones nuevas. 

Se verificaron otras elecciones en octubre de 1913, cuando 
ya buena parte del pais estaba dominada por los carrancistas, lo 
que no obsto para que Huerta se declarara Presidente Consti- 
tucional. El gobierno de Norteamerica, en febrero de 19H, de- 
claro el libre comercio de annas y municiones. Esta medida fa- 
vorecio a los rebeldes que pudieron hacerse de elementos en 
las mismas condiciones del gobierno huertista; pero, en realidad. 
era una consecuencia 4 cdia del no reconocimiento de Huerta y 
no un favor especial para los rebeldes. El diez de abril del mis- 
mo ano, unos marines yankees consumaron en Tampico un des~ 
embarco en territorio nacionaL El comandante huertista los 
mando arrestar; en seguida los liberto, pero se nego a dar satis- 
facciones por el arresto. El 21 de abril, con pretexto de impedir 
la entrega de un cargamento de municiones que el gobierno de 
Huerta habia adquirido en Alemania, el puerto de Veracruz fue 
ocupado por los marinos de la escuadra yankee al mando del 
Almirante Mayo, Las tropas de linea abandonaron la poblacion 
sin intentar su defensa, pero un grupo de particulares y varios 
cadetes de la Escuela Naval, perecieron en el heroico y desespe- 
rado intento de oponerse a la invasion armada* Por su parte, 
el gobierno de Carranza protesto del desembarcc, no obstante 
que indirectamente le beneficiaba, y obtuvo del Presidente Wil 
son seguridades expresas de que no se trataba de ocupacion en 
firme, sino de una medida temporal que cesaria tan pronto hu- 
biese en el pais gobierno legitimo y estable. 

El general Villa, que solo se habia creado un ejercito, derro- 
to a los huertistas en Torreon y en Zacatecas y resolvio la si- 
tuacion con sus victorias aplastantes. En un ultimo intento de 
salvar los intereses de sus amigos, Victoriano Huerta, vencido 
militarmente, acepto las platicas propuestas por diplomaticos del 
Sur en Niagara Falls, a efecto de consumar el retiro de las fuer- 
zas yankees en Veracruz. En realidad, buscaban dichos arre- 
glos, estorbar el triunfo de Carranza mediante la creacion de un 
gobierno provisional hibrido. Carranza se nego a hacerse repre- 



LA REVOLUCION CONSTITUCIONALISTA 447 

scntar en Niagara si en las conferencias se discutian cuestiones 
interiores de Mexico, pues, expreso, debian limitarse a procu- 
rar que los marines yankees desalojasen a Veracruz. Esto basto 
para que los de Huerta ya no insistiesen en celebrar las confe 
rencias. El avance de la columna de Obregon por Occidente 
obligo a Huerta a una nueva maniobra. Renuncio a la presiden- 
cia y se echo a huir. Huyo como huyen sin honra nuestros cau- 
dillos, pretendiendo todavia crear sucesor en la persona del 
Lie. Carbajal. Los revolucionarios se negaron a tratar con el 
Provisional que tambien tomo las de Villadiego, y Carranza con- 
sumo la entrada victoriosa a la capital en julio de 1914. Su titulo 
era de Primer Jefe del Ejercito Constitucionalista. Pero sus fun- 
ciones eran las de Presidente Provisional. El deseo de figurar 
en las elecciones presidenciales proximas, no obstante su papel 
de Presidente Provisional, lo llevo a deliberadas confusiones 
acerca del verdadero caracter de su cargo. Pues dado el rigor 
del principio de la no reeleccion, no podia un Encargado del 
Poder Ejecutivo, fuese cual fuese su titulo, figurar como candi 
date presidencial y >menos en elecciones verificadas bajo su 
propia gobernacion. Desde el principio se creo, pues, una po- 
sicion de fraude manifiesto que hizo mucho dano a la reputacion 
de aquel senador de la dictadura porfiriana que las circunstan- 
cias habian convertido, ya cerca de los sesenta, en jefe de una 
revolucion que en sus manos se volvio caotica en la doctrina, 
feroz en sus procederes. 



EL CARRANCISMO 



Nunca la administration se habia identificado con la per 
sona del Jefe del Gobierno en forma tan rigurosa, y no porque 
fuese Carranza hombre de extraordinaria capacidad, sino porque 
el ansia del mando, la envidia de subordinados mas capaces, lo 
llevaban a intervenir en la nimiedad de los detalles con perjuicio 
del despacho. Desde el principle la ineptitud de Carranza 
fijo. Cada quien la interpretaba a su modo. En Matamoros uno 
de los jefes militares, Lucio Blanco, expidio titulos de propiedad 
de cien o mas hectareas sobre tierras todavia no legalmente ex- 
propiadas; en_el resto del pais los diferentes jefes se contentaron 
con apoderarse de las propiedades rusticas que mas les gustaron. 
En la region del Sur, dominada por Zapata, sustraida del todo 
a la autoridad de Carranza, no hubo mejor metodo. Se seguia 
alii de palabra el llamado Plan de Ayala, replica del Plan de San 
Luis Potosi expedido por Madero, pero, en realidad, Zapata y 
sus jefes tomaron para si las fincas. 

Aparentemente y a juzgar por el nombre que ellos mismos 
se daban, los carrancistas traian por mira restablecer el imperio 
de la Constitution vigente que era la del Cincuenta y Siete. Pe 
ro precisamente, lo primero que hizo Carranza, fue salirse de esa 
Constitution al prorrogar indefinidamente su mando como Primer 
Jefe. Apenas triunfante, publicamente nego Carranza el cons-' 
titucionalismo creandosc una situation extralegal que denomin6 
periodo "preconstitucional" que aseguraba debia servirle para 
introducir en el pais las reformas que los tiempos demandaban, 
Comenzo, de esta suerte, a funcionar un gobierno que no rcco- 
nocia m^s ley que los decretos expedidos por el Jefe, sin prcvia 



451 



452 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

consulta con cuerpo alguno legal y sin otro criterio que el cam- 
biante de las circunstancias politicas del memento. 

La falta de un programa precise y el ejercicio del mando 
fuera de las normas constitucionales y de acuerdo con las con- 
veniencias personales de quien, de hecho, se habia constituido 
en nuevo dictador, dieron pretexto a la discordia. El grupo mas 
numeroso de los enemigos que se habia creado el Primer Jefe, 
se congrego en torno del general Francisco Villa, que por con- 
tar con fuerzas armadas propias, se sentia arbitro de la situacion. 
El general Zapata, por su parte, no reconocia ninguna autoridad 
en Carranza a quien, instigado por los demagogos y tinterillos 
que lo rodeaban, calificaba de burgues y de reaccionario. Y el 
ejercito de Occidente, al mando de Obregon, aunque sumiso a 
Carranza de nombre, en realidad solo esperaba el rompimiento de 
las hostilidades para batir a Villa y quedar en seguida dueno del 
campo. Las unicas fuerzas leales en lo personal a Carranza eran 
las del general Pablo Gonzalez, que, aunque numerosas, no te- 
nian el prestigio de las sonadas victorias de Obregon y de Villa, 
ni contaban con posiciones inexpugnables como las de Zapata en 
el Sur. 

Tan profunda llego a ser la division de los distintos bandos, 
que pronto cada uno tuvo en Washington un representante in- 
dependiente. Los de Villa querian que se convocase a elecciones 
para eliminar a Carranza; los de Carranza queria aplazar las 
elecciones durante un largo periodo de dictadura preconstitu- 
cional, y los de Zapata abogaban por una republica indigena y 
un reparto de tierras, segun el Plan de Ayala, no segun comu- 
nismos o colectwismos que todavia ni apuntaban en el doctri- 
narismo nacional En el fondo, cada uno de los tres bandos 
cortejaba el favor de Washington, o sea el reconocimiento de 
beligerancia que daba acceso al mercado de armas; cada uno 
aspiraba a hacerse de elementos de guerra para destruir a sus 
rivales. El gran ideal raaderista de la union de todos los mexi- 
canos bajo un programa civilizado y legal, era generalmente rele- 
gado y cada uno luchaba por su ambicion, cada uno bajo el anti- 
faz de reformas sociales inauditas, exageradas, irrealizables. 

En estas condiciones y en ultimo esfuerzo para evitar el 
derramamiento de sangre, un grupo de patriotas ideo la celebra- 



EL CARRANOSMO 453 

cion de una Convencion Nacional Revolucionaria. Pesc a la 
resistencia opuesta por Carranza, se celebro esta Convencion 
en Aguascalientes, en el mes de octubre del ano catorce. 

Estuvieron representados en la Conveacion, todos los vi- 
llistas, todos los Zapatistas y la mayor parte de los generales de 
Carranza que publicamente desobedecieron a su jefe, tomando 
parte en las deliberaciones de la Asamblea. Redacto la Conven 
cion el primer programa revolucionario, un poco mas avanzado 
en materia agraria y en materia obrera que el viejo Plan de San 
Luis Potosi. Las clausulas agrarias fueron obra de los zapatis- 
tas que representaban entonces la tendencia mas avanzada en 
materia de tierra, aunque solo en teoria, pues tanto Zapata co- 
mo sus generales y coroneles habian seguido el mismo sistema 
de los demas revolucionarios: apoderarse de las tierras que les 
habian gustado, para trabajarlas en beneficio personal. En lo 
politico, la Convencion de Aguascalientes resolvio que habia 
llegado el momento de librar al pais del caudillismo militar que 
ha ensuciado toda su historia y que, por lo mismo, debian cesar 
en el mando personal, tanto Carranza, como Villa y Zapata. 
* Las fuerzas de estos tres jefes debian quedar a las ordenes del 
Ministro de la Guerra del Presidente que en seguida eligio la 
Asamblea. Cubriria este Presidente un interinato suficiente para 
convocar a elecciones que diesen al pais un gobierno legitimo. 
Y recayo la eleccion en un General de modestos antecedentes 
militares, pero revolucionario honesto y despejado: D. Eulalio 
Gutierrez. Sobre la bandera de la Asamblea, firmaron los gene- 
rales Obregon y Villa y los representantes de Zapata, los asis- 
tentes todos, el compromise de sostener a Eulalio Gutierrez, por 
las armas si era necesario, y en contra de las ambiciones de los 
caudillos destituidos. 

Apenas se hicieron publicos los acuerdos de la Asamblea, 
Carranza los desconocio y llamo a su lado a todos los disidentes. 
Villa y Zapata, por su parte, ofrecieron sus armas al gobierno 
de la Convencion. Y la guerra estallo oficialmente entre con- 
vencionistas y carrancistas, aunque de hecho seguian disputan- 
dose el triunfo los mismos bandos irreconciliables: carrancistas, 
villistas y Zapatistas. Y la Convencion, que trato de agrupar 



454 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

sus mcjores elementos en torno a Eulalio Gutierrez, quedo ven- 
cida con la desercion del general Obregon que, en vez de ponerse 
al frente de sus propias tropas de Sonora y Sinaloa para apoyar 
a Gutierrez contra Villa, Zapata y Carranza, prefirio sumarse 
a Carranza a quien dias antes habia desconocido formalmente. 
Mucho daiio hizo tambien que el Gobernador de Sonora, May- 
torena, representado en la Convencion, lejos de apoyarla sin 
distingos, se declarase partidario de Francisco Villa. Dadas es- 
tas circunstancias desde el principle, el Gobierno legal que era 
el de Gutierrez quedo prisionero de Villa y de los Jefes Zapa 
tistas. 

Expulsado Carranza de Mexico por la fuerza de las armas, 
el gobierno de Gutierrez ocupo la capital y consume esfuerzos 
para realizar la paz y para moderar las matanzas que con fines 
de venganza consumaban de dia y de noche bandas irresponsa- 
bles de las fuerzas de Villa y de Zapata, reunidas en el odio a 
Carranza, divididas entre si por rivalidades sombrias. Desoido 
de todos y decidido a salvar, por lo menos, el honor, el gobierno 
de Gutierrez, en enero de mil novecientos quince, firmo un de- 
creto destituyendo a Villa del mando de sus tropas, que eran, 
oficialniente, tropas del gobierno, y sosteniendo los acuerdos 
primitives de la Convencion, de desconocimiento de Carranza 
y de Zapata. Y no pudiendo resistir en la capital el empuje de 
los adictos a Villa y Zapata, rodeado de algunos miles de fuer 
zas leales, el general Gutierrez abandono la metropoli con su 
gobierno a fin de establecerse en San Luis Potosi, donde lo se- 
cundaban las fuerzas del general Eugenio Aguirre Benavides. 
Firmaron el manifiesto en que se pedia apoyo a la nacion contra 
los abuses de Carranza, Villa y Zapata, los Ministros de Gue- 
rra, Jose Isabel Robles; de Gobernacion, Lucio Blanco, y de 
Educacion Publica, Jose Vasconcelos, mas los generales Mateo 
Almanza, Carlos Dominguez y otros patriotas. 

Apenas abandono Gutierrez la capital, villistas y Zapatistas 
improvisaron una Conveiyrion que decreto de por si, la destitu- 
cion de Gutierrez y nombro Presidente Provisional, al represen<- 
tante de Francisco Villa. Y quedaron en el campo ties presi- 
dentes: Don Roque Gonzalez Garza por la Convencion nueva 



EL CARRANQSMO 455 

y a las ordenes de Villa; Don Venustiano Carranza de por si, y 
Don Eulalio Gutierrez por la Convencion de Aguascalientes. 
Los Zapatistas se apegaron a Villa. 

Carranza se hizo fuerte en Veracruz, que acababan de des- 
alojar los norteamericanos para entregarselo y apoyado por los 
recursos de guerra que le enviaban de los Estados Unidos los 
activos agentes que tuvo en Washington. El gobierno de la 
nueva Convencion, fundido en el villismo, logro dominar buena 
parte del pais gracias a la accion guerrera irresistible del ge 
neral Villa. Y el gobierno de la Convencion enarbolo por ce- 
rros y valles una legalidad trashumante que poco a poco acabo 
en dispersion. 

En estas condiciones, el arbitro de los destinos de Mexico 
llego a serlo el President e Wilson, por la facultad que tenia 
de cerrar la frontera para el comercio de armas y municiones a 
la faccion que no mereciese sus simpatias. Y como todos recla- 
maban el derecho de comprar municiones y el consiguiente re- 
conccimiento de beligerancia, el Presidente Wilson declare 
primero que solo reconoceria a la faccion que crease un gobier 
no emanado del voto. Poco despues, sin embargo, y contradi" 
ciendo su propia declaration, concedio el reconocimiento a Ca 
rranza. 

Villa, desprestigiado por los atentados que en persona co- 
metla y porque el Gobierno de Gutierrez lo habia puesto fuera 
de la ley quitandole toda autoridad moral, empezo a perder 
terreno; las municiones le escasearon por el Norte, y en el en- 
cuentro decisive de Celaya, en abril del catorce, Obregon, al 
frente de fuerzas carrancistas, lo derroto* Replegandose hacia 
el Norte, Villa se encontro con la frontera cerrada en materia 
de armas y parque, dado que ya solo se vendian estos al gobier 
no reconocido, que era el de Carranza. Se produjo entonces la 
dispersion de los villistas; avanzo el general Obregon hasta 
Torreon y Chihuahua, los antiguos dominios de Villa, y este 
quedo convertido en merodeador infatigable por las montanas 
de Chihuahua* A su vez, Zapata se relego a sus antiguas ma- 
drigueras del Sur, y Carranza pudo organizar un gobierno cons- 
tantemeri'te coinbatido, pero estable* 



456 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

El reconocimiento de Carranza per el gobierno americano 
se efectuo el 19 de octubre: el diez de enero del ano siguiente, 
1916, fuerzas villistas que aun operaban en territorio de Chi 
huahua, consumaron una matanza de dieciocho americanos que 
regresaban a los trabajos de las minas, fiados en las segurida- 
des de paz que daba Carranza. En marzo del mismo ano, Villa, 
al trente de un grupo de jinetes, asalto el pueblo yankee de la 
frontera de Nuevo Mexico, Columbus. Lo incendio despues de 
robarse la caballada de la tropa yankee. Este atentado, que 
Villa, en su inconsciencia, imagino perjudicaria el credito de 
Carranza como gobernante, constituia, en realidad un casus belli 
que no fue aprovechado por la nacion del Norfe a causa de 
que toda su preocupacion se hallaba concentrada en la guerra 
europea. Se limito, pues, el Presidente Wilson, a mandar una 
expedicion punitiva, a cargo del general Pershing y con ins- 
trucciones de no ocupar ciudades mexicanas sino solo los cam- 
pos y caminos necesarios para capturar a Villa vivo o muerto. 
Ante la patente invasion de tropas extranjeras en nuestro te 
rritorio, Carranza tuvo que pasar por la humillacion, no solo 
de aceptar el caso, sino de hacer que sus propias tropas colabo- 
raran con las de Norteamerica, que de esa suerte contribuian a 
consumar la imposicion del carrancismo en nuestra patria. Para 
legalizar el caso, se invento un expediente de cuistre, se desem- 
polvo un viejo tratado que autorizaba a las fuerzas de policia de 
los dos paises a cruzar la frontera en persecucion de los indios 
barbaros de epoca preterita* 

Los restos del villismo tuvieron que combatir con los solda- 
dos de Pershing y con fuerzas carrancistas convertidas en auxi- 
liares de la tropa extranjera. Villa se enfrento varias veces a sus 
perseguidores, fue herido y logro esconderse. Los vecinos de po- 
blaciones como El Parral, hicieron frente a los soldados america 
nos que intentaban ocupar la ciudad. En una escaramuza en 
el pueblo del Carrizal, tambien por iniciativa de particulars, un 
grupo de fuerzas al mando del Coronel Gomez, que habia sido 
Convencionista, se opuso al avance de un contingente americano, 
lo derroto, y aunque perecio en el combate el jefe, sus segundos 
hicieron 18 prisioneros yankees. Por telegrafo ordeno el Pre- 



EL CARRANQSMO 457 

sidente Wilson a Carranza jque se pusiera en Hbertad a los pri- 
sioneros y asi se hizo. La expedicion Pershing se retire al fin 
del pais el 15 de enero de 1917, sin haber logrado la captura de 
Villa, no obstante haber empleado mas de doce mil hombres en la 
persecution. 

LAS REFORMAS DEL CARRANCISMO 

Mientras Carranza se mantuvo de Jefe unico de la Revolu- 
cion, nunca quiso darle programa, nunca expreso sus ideas en 
materia politica o economica. Asi que se vio en Veracruz per- 
dido casi y reducido a una porcion de la costa de Oriente, pero 
en contacto diario con sus agentes de Washington, Carranza 
comenzo a formular leyes encaminadas a ganarse entre las ma- 
sas la popularidad de que hasta entonces habia carecido. 

La primera ley trascendental fue la del 6 de enero de 1915, 
sobre restitucion de ejidos, obra de D. Luis Cabrera, principal 
consejero del Dictador iletrado. Nulificaba dicha ley las con- 
cesiones de tierras hechas por el gobierno de Diaz, con perjui- 
cio de los pueblos y comunidades indigenas, y restablecia la 
propiedad comunal sobre las mismas. El proposito politico de 
esta medida fue dejar sin bandera al zapatismo que exigia eso 
mismo. A la vez, resulto curioso que una revolucion que pre- 
sumia de radical, iniciase sus tareas reviviendo la ley espanola 
sobre ejidos, contradiciendo la Ley de Juarez que habia roto las 
comunidades y desposeido a los indios de sus tierras de servicio. 

Al principio, la ley se quedo escrita; mas tarde, sin embar 
go, y bajo las administraciones posteriores a Carranza, la ley de 
ejidos ha servido para dotar a un sinnumero de pueblos, de las 
tierras necesarias a los mas indispensables servicios de la comu- 
nidad. Uno de los malos efectos de las Leyes de Reforma ha 
quedado corregido con la aplicacion o reaplicacion de esta sabia 
ley heredada de la Colonia. En este punto y solo en este, Ca 
rranza o mas bien dicho, el carrancismo, se puso en contradic- 
cion con el Plan Poinsett que religiosamente observara Juarez. 
En todo lo demas, segun veremos, el poinsetismo se impuso co- 
nio nunca, avasallador. 

Preocupado de imitar a Juarez aun en el detalle, Carranza 



458 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

promulgo todo un cuerpo de legislacion durante su estancia en 
Veracruz, En realidad, no era el quien llevaba la iniciativa. La 
ley de ejidos la provoco el zapatismo que echaba en cara a Ca- 
rranza su descuido de la cuestion agraria. En la Convencion 
Zapatista de Mexico, se voto una ley de divorcio exagerada en 
extreme, y pronto Carranza respondio en Veracruz con un de- 
creto que legalizaba tambien el divorcio y modificaba la ley 
de relaciones familiares en puntos importantes como la amplia- 
cion de la personalidad de la mujer casada, etc. 

El Presidente Gutierrez habla dado un decreto sobre auto- 
nomia municipal y, en seguida, en Veracruz, se legislo sobre la 
libertad de los rnunicipios; libertad irrisoria mientras subsista el 
sistema militar de ejercito mercenario que hace de cada teniente 
el arbitro de las cosas y los sucesos de las aldeas, asi como 
cada general con mando es carga y azote de las ciudades. Y au- 
tononiia tambien imposible mientras la autoridad federal y la 
del Estado continuen el esquilmo de las aldeas que no deja posi- 
bilidad de tributacion adecuada para los servicios del ayunta- 
miento. 

LA NUEVA CONSTITUCION 

Pero la legislacion importante del regimen carrancista es la 
contenida en la Constitucion que se promulgo en Queretaro el 
cinco de febrero de 1917. Los delegados a la Asamblea Cons- 
tituyente fueron simples testaferros; los no afiliados abiertamen- 
te al Primer Jefe no podian votar ni ser electos para la Asam 
blea. Ademas, el pals no estaba en condiciones de que hubiese 
elecciones. La expedicion Pershing ocupaba el Norte del terri- 
torio; en el Sur seguia merodeando Zapata, y por todas partes 
la oposicion armada al carrancismo subsistia mas o menos debi- 
litada. Todas estas circunstancias se aprovecharon para imponer 
a la nacion un Codigo discutible desde todo punto de visrta. 

En lo politico, la nueva Constitucion conserva las garantias 
del hombre contenidas en la del Cincuenta y Siete, de la que es 
copia, a la letra, en muchas cuestiones^ pero en lo que se refiere 
al Poder Ejecutivo, las facultades se aumentan hasta convertir 
al Presidente en un dictador de dereclxo. A cambio de este 



EL CARRANCISMO 459 

aumento de poder que tanto intcresaba a Carranza, en todo lo 
demas cedio dejando que demagogos y agitadores se diesen gus 
to imaginando que inventaban incluso definiciones nuevas del 
derecho de propiedad. 

El periodo de las Camaras legislativas se redujo a solo cua- 
tro meses, y, en cambio, se otorgaron al Presidente facultades 
discrecionales para confiscar toda clase de bienes a pretexto de 
interes publico y porque se dijo: "la propiedad no es un dere 
cho sino una simple funcion social'*. El resultado es que el 
Presidente Dictador tiene en sus manos, gracias al nuevo Co- 
digo, no solo, como de costumbre, las vidas de los ciudadanos, 
sino tambien sus propiedades. Y como las facultades de expro- 
piacion se delegan en toda clase de representantes, sucede que, 
todo aquel que tiene algo, vive bajo el terror de causar desagrado 
a los que mandan, gobernadores, jefes de annas, porque el pre 
texto de los repartos agrarios basta para dcjar en la calle a los 
eneraigos del gobierno y para enriquecer a los amigos. La ines- 
tabilidad en materia agraria ha sido la primera consecuencia de 
tan funestos principles. Consecuencia de esta inestabilidad es 
que los mexicanos enajenen sus propiedades a ciudadanos de 
Norteamerica, que ellos si, cuentan con la proteccion de su 
gobierno. 

Las disposiciones relativas a propiedad se encuentran con- 
tenidas en el articulo 27 constitutional, que tiene mucho de bue- 
no en teoria, aunque casi todo impracticable como lo demuestra 
un ligero examen. Se reafirma en la mencionada ley el dere 
cho del Estado sobre todas las tierras y aguas del territorio na- 
cional y se ordena la subdivision de los latifundios previa indem- 
nizacion. Se autoriza a los pueblos a recobrar sus ejidos y se 
les reconocen derechos sobre los bosques y aguas utilizables. 
En resumen, las disposiciones contra los latifundios del articulo 
27 son analogas al programa agrario ya contenido en el plan de 
San Luis, de Madero, pero lo que es torpe y malevolo en la Cons- 
titucion carrancista, es el haber convertido la reforma agraria en 
anna politica que el gobierno -esgrime segun conveniencias par- 
tidista's y no con sentido de reforma social justa. La situacion 
se ha visto agravada por el hecho de que las indemnizaciones se 



460 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

pagan en efectivo o a plazos, segun que se quiera favorecer o 
aniquilar a la victima, 

Otra medida grave del articulo 27 es la que se refiere a de- 
claracion de la nacionalizacion del subsuelo en materia de pe- 
troleo. En rigor, esta declaracion no es sino consecuencia de 
la tradition minera creada por el derecho espanol que quita al 
propietario y lo da al denunciante, el derecho de trabajar los 
minerales en todo el territorio nacionaL Y fue de mala fe y para 
favorecer a los concesionarios petroleros, como se logro que la 
ley minera de la epoca de Porfirio Diaz, al hacer mencion de las 
sustancias denunciables, no incluyese el petroleo. La revolucion, 
en consecuencia, no hizo sino derogar una excepcion a todas 
luces ilegitima, estableciendo que la propiedad del subsuelo es de 
la nacion, no del propietario de la superficie, y que, por lo mis- 
mo, cualquiera persona puede obtener permisos para explora- 
ciones petroleras en cualquier clase de propiedades. Pero existe 
el obstaculo de hecho de las concesiones petroleras otorgadas por 
Porfirio Diaz. Abarcan estas casi toda la zona petrolifera, y 
estan otorgadas a favor de los trusts mas poderosos: la Standard 
Oil, la Shell. Era evidente, por lo mismo, que un pais pequeno 
como Mexico no iba a poder aplicar retroactivamente una ley 
justa pero que quebrantaba derechos adquiridos por intereses tan 
poderosos. Pero movio a Carranza el deseo de lucirse ante el 
publico, el afan de ostentarse revolucionario para hacer olvidar 
su origen porfirista y el hecho de que el mismo habia votado 
como senador de Diaz, en favor de los monopolies de la Stan 
dard y El Aguila, y aprobo leyes que todo el mundo sabia no 
llegarian a cumplirse, tal como estaban escritas. 

Las nuevas disposiciones provocaron, en efecto, inmediata 
reclamacion de la cancilleria de Washington en representacion 
de norteamericanos e ingleses, y Carranza nunca acerto a po- 
ner en practica sus propias leyes en materia petrolera. Peor aun, 
en las postrimerias de su gobierno, se vio obligado a derogar per 
misos de exploracion que el mismo habia expedido en detrimento 
de las viejas concesiones porfiristas. Y la ley se quedo escrita y 
como amenaza que pronto descargo sobre administraciones pos- 
teriores. 



EL CARRANCISMO 461 

Contiene tambien la Constitucion de 17, prohibicion de que 
los extranjeros posean tierras en una zona de cincuenta kilome 
tres sobre la Imea divisoria. Esta medida era urgente en la fron- 
tera norte del pais y aunque ha sido burlada en parte, su presen- 
cia en la ley es una advertencia y una necesidad elemental de 
la soberania. 

En materia educativa la Constitucion carrancista contiene 
limitaciones a la libertad de ensenanza que hacen practicamente 
imposible la subsistencia de la religion como doctrina que se 
trasmite a traves de las generaciones. Los enemigos del cris- 
tianismo y de la civilization latina, los agentes subconscientes o 
conscientes del poinsetismo, aprovecharon en la Asamblea de 
Queretaro el rencor que entre los revolucionarios prevalecia 
contra el.clero, a causa de la colusion de este con la dictadura 
de Victoriano Huerta. Produjo este odio una legislacion salvaje 
que no tiene par en ningun pueblo civilizado, segun la cual es 
delito tacito practicar la doctrina de Cristo y ensenarla. En ge 
neral, todas las medidas anticatolicas de las leyes de Juarez fue- 
ron exageradas en la nueva Constitucion, en forma tan desleal 
y persecutoria, que el mismo Carranza nunca intento aplicar ri- 
gurosaniente el texto constitucional en la materia; prefirio pro- 
ceder como don Porfirio Diaz y como Madero, con tolerancia al 
respecto, y considerando que son las de Reforma y sus derivadas 
unas leyes que no se justifican ante la sana razon, Pero la ley 
quedo escrita y no tardarian en llegar gobiernos antipatriotas 
y descaradamente poinsetistas que tendrian a gala aplicar la ley 
que ni Diaz ni Madero, ni Carranza, ni Obregoa habian querido 
recordar. 

El misnio Carranza, ya para caer, mando al Congreso un 
decreto de fecha 23 de diciembre de 1918, en que se recomen- 
daba a la Camara la reconsideracion de las disposiciones de Que 
retaro en materia de ensenanza religiosa, porque segun el pro- 
pio Carranza, "los ataques a la libertad de conciencia implicitos 
en el codigo de Queretaro, no tienen antecedentes en nuestras 
leyes, ni en ninguna otra legislacion civilizada". Tardio arre- 
pentimiento expresado en momentos en que el ex Primer Jefe 
salia de la capital, expulsado por la revolucion. 



462 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Hasta aqtii la labor teorica de Carranza. 

De hecho, su gobierno estuvo constantemente hostigado 
por las reclamaciones diplomaticas ocasionadas no solo por las 
leyes irreflexivas, las confiscaciones, tambien por los atropellos 
que en campos y ciudades coinetian militares y funcionarios que 
con solo el rcconocimiento nominal de la autoridad de Carran 
za se garantizaban la impunidad para toda clase de abusos. Des- 
de que se convirtio en Dictador descarado, Carranza se vio 
abandonado de los hombres sanos de la revolucion y se rodeo 
de favoritos y segundones* La mayor parte de los militares 
probos dejo al Primer }efe tan pronto se convirtio en Presidente 
por medio de una eleccion unica en la historia, pues la misma 
Constitution carrancista expresa en articulo adicional, que no 
podrian votar los no carrancistas. Obregon, a quien Carranza 
debia el triunfo, se retiro a la vida privada manifestando que 
estaba asqueado de lo que veia en el Ministerio de Guerra ca- 
rrancista. En Hacienda Publica fue tal la confusion, que el 
propio D. Luis Cabrera hubo de contratar los servicios de peri* 
tos norteamericanos como el celebre Kenierer, a fin de poner 
algun orden en el desbarajuste ocasionado por la incompetencia 
y la inmoralidad. 

En la Aduana revivio Carranza metodos santanistas, ya 
echados en olvido. En efecto, se puso a otorgar permisos para 
la libre importation de cargamentos de articulos. Estos permisos, 
con la firma del Primer Jefe se vendian y revendian. El perso 
nal administrative, severamente depurado desde la epoca de Li- 
mantour, fue echado en masa a la calle, para dar sitio a los 
amigos, protegidos y parientes de Carranza, que a fuer de **re- 
volucionarios" se sentian autorizados para prescindir de la obli 
gation de rendir cuentas. El propio Carranza nunca quiso 
confesar el numero y valor de las emisiones que consume de 
papel moneda de diversas denominaciones. El desconocimien- 
to del papel moneda que el mismo emitia, y el saqueo de las 
areas de los bancos de emision, determinaron la devaluacion 
total del papel moneda y billetes de banco, y la quiebra de toda 
una generacion, la perdida de los ahorros de todo un pueblo. 
Pues naturalmente fueron las clases populares las mas afecta- 



EL CARRANOSMO 463 

das* Todo el que guardaba algunos pesos en plata, y en muchos 
casos este es todo el ahorro de los indios y la clase media pobre, 
se vio obligado a canjear la plata por el papel del gobierno que 
a pocas semanas quedaba oficialmente nulificado. 

Los funcionarios del carrancismo consumaban el canje frau- 
dulento apoderandose del oro y la plata que en seguida remitian 
a sus depositos particulars en los Bancos del extranjero. La 
inmoralidad asi creada, fomentada, premiada, se contuvo a la 
caida de Carranza y al ascender Obregon al mando, pero de|6 
el precedente funesto que en seguida permitiria a Calles situar 
millones en oro a su cuenta particular de Londres y a tantos 
otros de los suyos llenar otra vez las cajas del extranjero con el 
metal acunado de los mexicanos. 

El estado de insurreccion se hizo cronico. Un famoso ban-* 
dido, Chavez Garcia, se paseo durante meses por el centre del 
pais conquistando poblados y aun ciudades, saqueando las ca- 
sas, violando sistematicamente a todas las mujeres capturadas, 
sembrando a su paso la desolacion. Carranza, entre tanto, desde 
su Palacio de la capital repartia grades de divisionario entre los 
miembros de un ejercito que no tuvo mas mision que defenderlo 
de sus enemigos. Uno de estos enemigos, el General Zapata, 
jefe de la rebelion suriana, fue asesinado en una emboscada, 
modelo de felonia. Y al autor de la traicion lo ascendio Ca- 
rranza a General. 

Al enemigo noble que siempre fuera el general Angeles, lo 
capturo una partida carrancista, lo condeno a muerte un Conse- 
jo de guerra de beodos carrancistas; lo amparo, suspendiendo la 
ejecucion, la Suprema Corte, y Carranza mando telegrama al 
jefe militar ordenandole que pasase sobre el acuerdo de la Su- 
prema Corte. Y el general Angeles fue fusilado. Casos seme- 
jantes abundaron hasta hacer jurisprudencia. 

En la capital los favoritos del regimen ostentaban lujo de 
nababs. Los mas importantes negocios se arreglaban con la 
intervencion costosa de tales sujetos. Y es opinion general que 
nunca, ni en los dias de Manuel Gonzalez, la inmoralidad adxni- 
nistrativa alcanzo las proporciones del carrancismo* 

Y como todo Dictador, Carranza intento cargar al future 



464 BREVE HJSTORIA DE MEXICO 

con su cuenta de responsabilidades. Los millones que habia de- 
rrochado en las emisiones de papel moneda; el constante abuso 
de las facultades extraordinarias, o sea la practica de hacer los 
gastos, cobrar los impuestos, sin llevar cuenta precisa, sin ren 
der nota alguna al poder Legislative; las ilegales ordenes de eje- 
cucion de sus enernigos; el caos que habia creado, el odio que 
latia en la Nacion, todo esto obligaba a Carranza a crearse un 
sucesor obediente, ya que no se atrevia a violar la ley prolon- 
gando el periodo de su mando. En realidad, el mando precario 
que ejercio de solo cuatro anos, era fruto de un convenio inte- 
resado y piadoso. Para salvar el amor propio de Carranza y 
a la vez para asegurar el porvenfr, el general Obregon habia 
consent ido en que Carranza se hiciese nombrar Presidente, con 
exclusion de los votos de los no carrancistas, durante cuatro anos 
en vez de los seis que entonces otorgaba la Constitucion. Acep- 
to Carranz<i la presidencia recortada, pero no se decidia a to- 
lerar una eleccion libre que preveia tendria que favorecer a 
Obregon. Fabrico entonces un candidate, D. Ignacio Bonillas, 
persona honorable pero sin popularidad. Y esta imposicion elec 
toral dio el pretexto. 

Ansiosa de salir de Carranza y de sus sistemas, la opinion 
general presto su apoyo al general Obregon que lanzo su can- 
didatura presidencial y a imitacion de Madero consumo una jira 
electoral por todo el territorio, Los mejores honibres de la revo- 
lucion salieron de su abstencion para sumarse al obregonismo. 
La fuerza principal de Obregon se hallaba, sin embargo, en el 
ejercito. Obregon, caudillo improvisado en la guerra civil, aun- 
que de talento natural muy despejado, no podia, por su igno- 
rancia, su falta de preparacion cultural, llegar a ser un estadista, 
pero se creyo que bien podia representar en nuestra historia el 
papel del general Urqulza en la Argentina, liquidando el mili- 
tarismo, ya que habia vencido a todos los generales y prepa- 
rando el terreno para las administraciones civik.s a cargo de 
hornbres eminentes, como los que han hecho el progreso de las 
naciones hermanas del sur. Obregon no estuvo a la altura de 
esta mision y acabo per convertirse en otro general mas, otro 
dictador, pero en los dias de su campana presidencial, el mismo 



EL CARRANCISMO 465 

hablaba contra el militarismo y promctia libertades. Y el pue 
blo opto, como lo hacen a menudo las sociedades enfermas, por 
la linea de menor resistencia; se acogio a la promesa vaga de 
Obregon, ya que no tenia fuerza para descubrir y para crear 
un autentico portaestandarte de la capacidad y el patriotismo. 
Antes de llegar a las elecciones, Carranza, temeroso de 
que la discusion de su gobierno siguiese adelante, deseoso de 
aniquilar al enemigo en sus comienzos, encarcelo a Obregon. 
Uno de los Secretaries de Estado de Carranza, el general Ca- 
lies, dejo a su jefe, para ir a sublevar las fuerzas auxiliares de 
Sonora. Otros jefes militares se rebelaron tomando como pre- 
texto, hasta cierto punto legitimo, el encarcelamiento del can-* 
didato independiente, y Carranza se vio obligado a huir de la 
capital seguido de unos cuantos amigos y partidarios. Al inter" 
narse en su fuga por la sierra de Puebla, una escolta que le 
habia fingido adhesion, lo asesino. Al dia siguiente sus acorn- 
panantes y adictos firmaron documentos afirmando que no habia 
asesinato; que Carranza se habia suicidado. Como quiera que 
fuese, Carranza cayo bajo la ley antigua: "el que a hierro mata 
a hierro muere", tal como habia tratado a un sinnumero de ri va 
les, Y el pais se sintio aliviado de que, por lo menos, uno de 
sus dictadores hubiese pagado con la muerte la cadena de sus 
iniquidades. 



EL INTERINATO DE ADOLFO DE LA HUERTA 



Antes de que Carranza pereciera en su fuga, los alzados de 
Sonora legalizaron su movimiento poniendolo bajo la direccion 
del Gobernador local, D. Adolfo de la Huerta. Un poco des- 
pues, las Camaras Federales nombraron Presidente Interino 
Constitucional al mismo personaje, y Obregon hizo su entrada 
a la capital al frente de las fuerzas que se habian rebelado en el 
sur, Todo no fue sino un cuartelazo en grande, que por una 
vez coincidia con los anhelos de la poblacion, dispuesta a ensa- 
yar cualquier cosa con tal de ver proscrito y escarmentado el 
carrancismo. 

Don Adolfo de la Huerta, hombre honorable y que habia 
pasado por las aulas, creo un gobierno de conciliacion nacionaL 
Abrio las puertas del pais a todos los desterrados; devolvio su 
libertad a la prensa y a los Tribunales, disipo la atmosfera de 
terror en que se habia vivido bajo el carrancismo. En acuerdo 
tacito con Obregon, que era el caudillo triunfante y el consabido 
presidente de las elecciones que estaban proximas, organize De 
la Huerta un gabinete de hombres capaces y honorables* Al 
tomar posesion Obregon, casi no se modified el personal de los 
Secretaries de Estado. Lo mejor de la revolucion y del pais cola- 
boro con Obregon en las primeras etapas de su gobierno. La 
circunstancia de que la adininistracion obregonista no contaba 
con la venia de Washington, no tenia compromise alguno con 
el exterior, le aumento la popularidad. Pues era sabido que el 
candidato derrotado, el Sr. Bonilla, ex embajador en Washing 
ton, gozaba de la confianza del departamento de Estado de Nor- 
teamerica, que le consideraba un simple continuador de los com* 



469 



470 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

promises no escritos, pero fielmente observados, por Carranza, 
en asuntos pertinentes a norteamericanos. Obregon nada inten- 
to que hostilizase al gobierno americano; al contrario, con su 
claro sentido practice, expreso la necesidad de cumplir con todos 
los compromises internacionales. Pero las fuerzas del poinsetis- 
mo no estaban satisfechas. La educacion publica, que bajo Ca- 
rranza habia pasado a manos de los protestantes, fue rescatada 
y organizada sobre amplias bases nacionalistas por el C Jose 
Vasconcelos. Y surgla, ademas, el problema que se deriva de 
los articulos absurdos de la Constitucion. ^Los pondria en obra 
Obregon, aim tratandose de extranjeros o imitando en esto a 
Carranza, dejaria que se volviesen letra muerta? 



ALVARO OBREGON 



Era Obregon alto, bianco, de ojos claros y apariencia ro- 
busta, frente despejada, tipo de criollo de ascendencla espanola. 
Su talento natural era extraordinario, pero jamas habia salido de 
la aldea y su cultura superior era nula. Dedicado a los nego- 
clos del campo y a la politica local en la cual sirvio de Alcalde 
de su pueblo bajo Porfirio Diaz, tenia Obregon la preparation de 
la clase media pueblerina que lee el diario de la capital y media 
docena de libros, principalmente de historia. Las ideas revolu- 
cionarias, que en algunos btros "generates" producian un caos 
mental, a Obregon lo dejaban sereno; pues era un convencido 
de los metodos moderados y su aspiration mas profunda era 
imitar los sistemas oportunistas de Porfirio Diaz. For eso nun- 
ca aplico las leyes barbaras de la Constitution contra el clero, 
Tampoco se puso a hacer experimentos descabellados en materia 
agraria, y aunque ayudo a los obreros, no tuvo que ponerse a 
cortejarlos, en ansia de popularidad, como mas tarde haria Ca- 
lies. Obregon era un militar nato, un capitan comparable a 
Cortes y, sin duda, el mejor soldado de Mexico despues de don 
Hernando. Y como todos los verdaderos capitanes, era militar 
estricto en campana, pero amigo de las formas civiles en la vida 
ordinaria y en el gobierno. Aunque ya habia mostrado crueldad 
en las represalias que deshonran la victoria, el trato de Obregon 
era afable y le ganaba amigos. Poseia el talento superior que 
permite rodearse de consejeros capaces, y aunque su compren- 
sion era rapida, sus resoluciones eran reflexivas. Los prinieros 
anos i de su gobierno determinarori progreso notorio de todas las 
actividades del pais. La agricultura y el comercio prosperaron 
bajo una paz que no era fruto del terror, sino de la tranquilidad 

473 



474 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

de los espiritus y de la ausencia de atropellos gubernamen tales. 
For lo menos, dejaron de ser estos la regla, como bajo el carran- 
cismo y el callismo, para hacerse la excepcion. 

Jefes de armas y protegidos cometerian abuses y aun cri- 
menes, como el plagio y asesinato de Lucio Blanco fraguado por 
Calles, y los asesinatos y estupros cometidos por los generales 
Serrano y Gomez, que por una aberracion del juicio publico ha- 
brian de resultar candidates a la Presidencia y martires. En 
general, sin embargo, el gobierno fue decente. Y como si la 
buena estrella que siempre acompanaba a Obregon quisiese exce~ 
derse, en los anos de su gobierno la production petrolera alcanzo 
proporciones que pusieron a Mexico en segundo termino en la 
produccion mundial, asi es que el tesoro estuvo abundante y hu- 
bo dinero, no solo para satisfacer la codicia de los militares que 
constantemente exigian gratificaciones y sobresueldos, sino tam- 
bien para emprender algunas obras de utilidad publica. En el 
gobierno de Obregon se empezaron a construir las carreteras de 
Puebla y de Acapulco y se comenzo la de Laredo. 

Por su parte, la compania del Sud Pacifico dejo terminada 
la comunicacion ferrocarrilera de la costa de Occidente. 

En Educacion Publica, bajo un programa nacionalista y 
libre de odios religiosos^ se emplearon por primera vez, bajo 
Obregon, hasta cincuenta millones de pesos al ano, que si no 
son mucho en comparacion de la Argentina, por ejemplo, o de 
Cuba, si constituyen excepcion en nuestro pobre pais que siem 
pre gasta el setenta por ciento de sus rentas en soldados que 
nunca han sabido defenderle el territorio. Las escuelas de la 
epoca de Obregon, el Ministerio de Educacion que entonces se 
creara, son el orgullo de aquella administracion y tarabien del 
movimiento revolucionario entero que no tiene obra construe- 
tiva comparable a la indicada. 

Al finalizar el periodo de Obregon y en seguida bajo Ca- 
lies, el presupuesto de Educacion quedo reducido a veintisiete 
millones. La labor de educacion de las masas urbanas y de la 
poblacion rural fue entonces defraudada para gastar el poco di 
nero disponible en propaganda extranjera. Y a falta de escuelas 
que merezcan el nombre y con per juicio de los sueldos de los 



ALVARO OBREGON 475 

maestros que fueron reducidos, el callismo se dedico a pagar 
todb ese cumulo de libros sobre Mexico en que se falsean las 
estadisticas, se dan por existentes tantas escuelas que si suma- 
semos los proyectos ya habria mas colegios que casas. Todo 
esto es parte de la corrupcion que vino despues. Los primeros 
aiios del obregonismo vieron, bajo el Ministerio de Vasconcelos, 
el primer esfuerzo serio para educar a un pais que carece de 
sistema de enseiianza desde que la Reforma desquicio las Ins- 
tituciones todas, sin crear cosa alguna digna de reemplazar el 
brillante pasado. 

La Hacienda Publica, bajo la direccion honorable del ex 
Presidente De la Huerta, volvio a moralizarse como en los tiem- 
pos de Diaz y de Madero, salvo en secciones como Tampico 
donde subsistieron los feudos de los militares. Aunque parcial- 
mente dominados por el prestigio personal de Obregon, seguian 
estos constituyendo la lacra de la administracion y se prepara- 
ban para el reino sangriento que habrian de disfrutar un poco 
mas tarde bajo el callismo. 

Hubo de parte de Obregon cierto respeto de las libertades 
publicas y si se cometieron asesinatos politicos bochornosos 
como el del general Francisco Villa y el de Lucio Blanco ya 
citado, lo mas probable es que Obregon no interviniese en ellos, 
pues era Calles quien aspiraba a la Presidencia y deseaba des- 
hacerse de rivales. 

En materia religiosa, Obregon se limito a no" tecordar las 
tierras a numerosos pueblos, pero sin abusar de las confisca- 
ciones que no empleo como medida de venganza politica. 

Las organizaciones obreras legitimas obtuvieron toda la con- 
sideracion del gobierno y ganaron poder bajo una administracion 
que no ocultaba sus simpatias obreristas, ya fuese en el Ministe 
rio de Industria y Trabajo, ya en el de Educacion. 

En materia religiosa, Obregon se limito a no recordar las 
prescripciones salvajes de la Constitucion carrancista; funciona- 
ron escuelas catolicas y sobrevivieron los conventos. Solo un inci- 
dente escaridaloso se produjo con la expulsion del Delegado apos- 
tolico Sr. Filipi, provocado por los enemigos de la paz en Mexico 
y con pretexto de un raonumento a la fe, levantado en el centro 
del pais, a imitacion de obras scmejantes construidas en otros mu- 



476 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

dhtos palses y que solo en la tierra de Juarez producen la i 
sion de un atentado a la conciencia publica. El monumento fue 
dinamitado por los agentes del poinsetismo. En seguida, con pre- 
texto de que se habian producido manifestaciones externas del 
culto, se impusieron multas y se puso en la frontera al diploma- 
tico papal ya citado. 

Pero en Educacion Pufalica, Obregon no impidio la cordiali- 
dad de relaciones y aun la colaboracion que su Ministro buscaba 
con todas las instituciones del pals sin exceptuar a los elementos 
del clero catolico. Tampoco evito Obregon que ciertas iglesias y 
propiedades volvieran a poder de la Igksia, en vez de ser entre- 
gadas, como lo hizo el juarismo, a lor. agentes del protestantism o. 
En casi todos sus actos procedia Obregon como mexicano inde- 
pendiente del plan de Poinsett, ajeno a el. Su sangre era buena y 
su alma se mantenia castiza. El manejo puro de los fondos pu~ 
blicos y cierta magnanimidad en el ejercicio del mando, habian 
levantado la fama de Obregon a gran altura. En muchos aspec- 
tos su gobierno fue incoloro aunque no dafiino, 

jPero lo perdio la ambicion! 

Habia esperado todo el periodo de Carranza para ser Pre- 
sidente y los cuatro anos de su gestion le parecieron cortos. La 
no reeleccion era precepto riguroso, que acababa de costar mu- 
cha sangre. No le quedaba otro recurso que gobernar por inter- 
posita persona. Para lograrlo, se decidio a contrariar la voluntad 
nacional que afcibicionaba elecciones libres. Y para asegurarse la 
popularidad necesaria a un retorno, despues del interregno simu- 
lado, resolvio hacer catastrofico dicho interregno. Al efecto eli- 
gio entre sus subordinados al mas desprestigiado, al mas impo- 
pular, al de peores antecedentes, a Plutarco Elias Calles* Ni si- 
quiera por su nacionalidad, de origen desconocido, estaba capa- 
citado Calles para la presidencia. Sus partidarios del mundo ofi^ 
cial emj>ezaron a inventar que era maestro de escuela, pero nun^ 
ca se ha sabido en que Escuela Normal obtuvo grados* Lo que 
consta a todos es que fue jefe de policia de la aldea de Agua 
Prieta, donde abusando de la anarquia revolucionaria, acostum^ 
braba mandar colgar a los.reos del orden comun y a sus enemi- 
gos personales sin forma alguna de juicio. En la revolucidn habia 
figurado Calles siempre en posicion subordinada y Carranza lo 



ALVARO OBREGON 477 

habia levantado a la categoria de Ministro, tan solo porque se le 
mostro incondicional en el conflicto con Villa. Sin embargo, de 
Ministro de Carranza paso a ser uno de los jefes de la rebelion 
contra Carranza. Se le conocia como defensor apasionado de la 
Constitution carrancista del diecisiete, especialmente en sus clau- 
sulas poinsetistas del odio a la religion del pais. iExistia en su 
sangre algun sedimento de rencor musulman contra Cristo, segun 
lo sospechaba el pueblo que siempre le llamo el Turco? 

Lo cierto es que no concurrian en Calles ni siquiera los requi- 
sitos del militar afortunado que gana batallas, y asi se abre paso 
a la Presidencia. Pero azuzado por Obregon, y abusando del po~ 
der que le daba su cargo de Ministro de Gobernacion, Calles se 
empezo a formar partido. Un partido de funcionarios publicos y 
de obreros de las fabricas del gobierno que fueron forzados den- 
tro de una organization llamada Confederation Regional Obrera, 
Con estos apoyos ficticios y una propaganda demagogica descar- 
nada, incitando al indio contra el bianco, al pobre contra el rico, 
al obrero contra el patron, Calles, ya enriquecido durante su 
gestion de Gobernador de Sonora y futuro millonario, se convir- 
tio en el supuesto abanderado del obrerismo, esperanza de los in- 
dios, caudillo de los protestantes y poinsetistas y ahijado favo- 
rito de la "American Federation of Labor" de Estados Unidos. 

El pais, horrorizado de que un hombre de esta indole se hi- 
ciese del mando, asi fuese como simple testaferro de Obregon se 
incline casi con unanimidad a la candidatura presidential de D, 
Adolfo de la Huerta, que en su breve actuation anterior habia 
demostrado honestidad, prudencia y bondad. Las maniobras de 
Obregon en el seno del ejercito, removiendo a los jefes que mos- 
traban su repudio a Calles, y esto hicieron los principales, los me- 
jores jefes, determinaron generalizada rebelion, Mas del sesenra 
por ciento de las tropas revolucionarias, conscientes de que la re 
volution se habia hecho, entre otras cosas, para garantizar el su- 
fragio efectivo, se insurreccionaron contra Obregon, que era eJ 
autor de la exigencia en favor de Calles. Desgraciadamente, la 
insurrection se adelanto a las elecciones, se produjo cuando aun 
no se habia consumado imposicion alguna y a IPS jefes delahuer- 
tistas les falto concierto; cada uno tenia ambiciones propias y 



478 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Obregon, con su habitual pericia guerrera, los hie derrotando en 
detalle. Luego, en la victoria, se mostro feroz, haciendo ejecutar 
sinnumero de generates. Nunca habia corrido tanta sangre para 
imponer a un Presidente. Las batallas de Esperanza contra los 
delahuertistas, y de Ocotlan contra la division del Gral. Estrada, 
son otras tantas manchas de quien habia asaltado el poder, para 
evitar que Carranza consumase una imposicion presidenciaL 

Pero hubo algo peor. Habia sido orgullo de la administracion 
de Obregon el haber podido sostenerse mas de tres anos sin el 
reconocimiento expreso del gobierno de Washington. Este vacio 
habia servido para librar a Obregon de la presion de las reclama- 
ciones. Y como el pais, estaba contento con su gobierno, las re- 
beliones, organizadas desde Estados Unidos, no prosperaron con 
tra el obregonismo, no obstante que no habia nadie en ^Wash 
ington que defendiera sus derechos. Pero apenas Obregon se di- 
vorcio del pueblo por su capricho de imponer a Calles, la preocu- 
pacion, la necesidad del reconocimiento yankee se le hizo inapla- 
zable. Al hacerse impopular no podria sostenerse sin el apoyo 
norteamericano. 

Y aqui fue donde Washington tomo desquite* Para conceder 
el reconocimiento puso condiciones; por ejemplo, la derogacion 
de las leyes agrarias en lo que hace a los intereses de yankees y 
el reconocimiento de la no retroactividad de las leyes de petroleo, 
en lo que afectasen a companias extranjeras. La pretension era 
inaudita porque Carranza, que expidio esas leyes, habia sido re- 
conocido por Washington y ahora se exigia de Obregon, que no 
las habia aplicado, que ademas las derogase. Pero mas grande 
era la necesidad que Obregon tenia de abrirse la frontera ameri- 
cana en materia de parque y armas para la lucha que sabia ten- 
dria que sostener para la imposicion de Calles. 

Llegaron a Mexico los delegados del Departamento de Esta- 
do, senores Warren y Paine, y despues de una prolongada serie 
de discusiones obtuvieron la firma de los tratados Wcirren y Pani, 
por el nombre del Ministro de Relaciones de Obregon que los 
aprobara, D. Alberto PanL Redactados estos convenios en forma 
larga y difusa, segun conviene a la interpretacion del mas fuerte, 
en esencia estipulan que* en caso de expropiacion de tierras de 



ALVARO OBREGON 479 

norteamericanos, "el pago de lo expropiado se hara en efectivo 
y no en bonos de la deuda agraria". El resultado inmediato de tal 
acuerdo era que ya no se pudiesen expropiar las tierras de los 
norteamericanos, porque no teniendo el gobierno efectivo dispo- 
nible para las indemnizaciones, hubo de abstenerse de expropiar. 
Pero como los mexicanos y los espanoles no estaban amparados 
por los Protocolos ya dichos resulto que la exencion a favor de 
los americanos no solo protegio sus tierras , sino que los puso en 
condiciones de adquirir, a vil precio, las tierras de los espanoles 
y los mexicanos que las vendian, antes de verse desposeidos por 
los politicos. Esto es precisamente lo que queria el plan Poinsett: 
la desaparicion del espanol como propietario de la tierra mexi- 
cana y, en seguida del espanol, la desaparicion tambien del pro 
pietario mexicano. De suerte que fue Obregon quien dio el pri 
mer paso para la x total transferencia de la propiedad raiz de 
Mexico en provecho de los norteamericanos. 

Tan inicua resultaba la disposicion del convenio Warren y 
Pani, que al llegar al Senado el documento, hallo oposicion. El 
obregonismo se hallaba a la sazon empenado en la cainpana mi- 
litar contra los sublevados delahuertistas, y Obregon, desde Oco- 
tlan, conmino al Senado. Un dia resultaron plagiados varios Se- 
nadores en plena capital de la Republica. Cierta manana el Se- 
nador Field Jurado, que habia opinado contra los tratados, fue 
asaltado frente a su casa y asesinado a mansalva por agentes 
del gobierno que siguieron paseando su impunidad, a ciencia y 
paciencia de los Tribunales. Obtuvo Obregon la victoria en los 
campos militares y el Senado ya no discutio los tratados Wa 
rren y Pani, que tampoco pasaron por el Consejo de Ministros 
ni se dieron a la Prensa; se les aprobo en la sombra y bajo el 
terror de la ley marcial. 

La primera declaracion de Calles, al reanudar, despues de 
sofocar la rebelion, una campaiia electoral irrisoria, fue en el 
sentido de que '*ratificaba y aprobaba en lo personal, el texto 
integro de los tratados Warren y Pani". La recompensa norte- 
americana no se hizo esperar. Todo un cargamento gratuito de 
armas y municiones envio el Presidente Coolidge a Obregon y 
Calles en los dias angustiosos de la rebelion delahuertista* Anos 



480 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

despues, en un agrio cainbio de notas, el mismo Coolidge echaria 
en cara a Calles su ingratittid por este servicio del gobierno 
yankee que le habia valido la Presidencia. (Declaraciones de 25 
de abril de 1927. Prensa Asociada.) 

Per lo que hace a las reclamaciones de los petroleros con 
tra la ley Constitutional que declara el subsuelo propiedad de 
la nacion, los tratados Warren y Pani, modelo de confusion bus- 
cada exprofeso, para disimular las claudicaciones en ellas consu- 
madas, estipulan que "no seran violados los derechos de los con- 
cesionarios anteriores al ano diecisiete" y en ultimo termino re- 
fieren los casos concretos a la resolucion de una "Comision de 
Reclamaciones" que, en seguida, quedo constituida por repre- 
sentantes de los dos paises, pero dominada por supuesto, por la 
Embajada de Norteamerica, Quien lee los convenios no advierte r 
forma alguna aspera; se limitan a obtener como de favor dere 
chos que, en suma, dejan sin efecto los preceptos socializantes 
de la Carta Constitucional vigente. 

El sostenimiento de las dictaduras de los ultimos anos se ha 
estado pagando, por lo mismo, con jirones de la soberania na~ 
cional. Todo un nuevo sistema de dependencia politica arranca 
de los tratados Warren y Pani, aprobados por Obregon para ha- 
cerse de elementos a fin de derrotar al pueblo, que repudiaba a 
Calles como Presidente. 



PLUTARCO ELIAS CALLES 



Inicio su regimen de asesinatos y prevaricaciones el general 
Calles, el I 9 de diciembre de 1924. Llamo poderosamente la aten- 
cion que excursionistas norteamericanos en nurnero de mas de 
cinco mil acudieran al Estadio Nacional para presenciar la en- 
trega nominal del mando que Obregon hacia a Calles* A la toma 
de posesion de Obregon no habian concurrido los norteameri 
canos en masa, Ostensiblemente el mayor numero de los que 
fueron a agasajar a Calles eran delegados de la ''American Fe 
deration of Labor", pero no podia, no debia esta institucion sen- 
tir mucho entusiasmo por un hombre como Calles, que, siendo 
Gobernador carrancista de Sonora* habia ametrallado obreros 
en Cananea y que en mismo cargo habia mandado asesinar al 
lider socialista Lazaro Gutierrez de Lara, miembro dc la "Ameri 
can Federation". Lo que ocurria por el fondo, es que todas las 
fuerzas secretas del poinsetismo, se habian puesto en accion para 
robustecer }a figura macabra del hombre que habia prometido, 
a sus intimos, aplicar al pie de la letra las prescripciones de la 
Constitucion del 17, es decir, el programa integro del poinsetis 
mo, a saber: la eliminacion de los propietarios rurales espanoles 
y mexicanos, la agitacion obrera en contra de las industrias po- 
seidas por europeos y mexicanos. y la persecucion de la Iglesia 
catolica, persecucion que aviva la discordia, imposibilita la union 
de la familia mexicana. 

Bajo un ambiente de terror se consumo el cambio de mando, 
pero el pais sintio algun alivio el comprobar que Calles era un 
prisionero. Todo el gabinete habia sido nombrado por Obregon 
y a Calles no le quedaria sino la sombra del mando. Son, sin 
embargo, peligrosas estas situaciones aun para el rnismo que cree 



483 



484 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

usufructuaries. Se conformo Calles, al principle, con ser un tes- 
taferro, pero con astucia aprovecho la debilidad de Obregon por 
el dinero, y lo dejo hacerse de grandes negocios. Extensiones 
enormes de tierras de Sonora y todo un ferrocarrfl (el de Yava- 
ros), pasaron a manos de Obregon, por obra de contratos perge- 
nados en la Secretaria de Hacienda. El monopolio del garbanzo 
no solo rindio a Obregon fuertes sumas, sino que acabo por ha- 
cerlo cdioso a la gente de Sonora, su propio Estado. Pues com- 
praba Obregon a los productores segun el precio que previamen- 
te hacia bajar, mediante la elevacion arbitraria de las tarifas de 
exportacion. En seguida, ya que era dueiio de toda la cosecha, 
la Secretaria de Hacienda, sumisa a su mandar, bajaba o retiraba 
los derechos aduanales. Tambien, aunque pudo irle a la mano, 
dejo que Calles se ensanara en su politica de persecucion reli- 
giosa, a fin de obligar a los catolicos a ponerse de su lado cuando 
despues de violentar una reforma Constitucional, volvio a pre- 
sentarse candidato a la Presidencia, 

Se entablo, en general, una competencia de desprestigio y 
de crimen entre los dos hombres que regenteaban a su an to jo el 
pais, quedando ambos peor que en descredito, pero pagando en 
definitiva el pais, en ruina y sangre, la antipatriotica pugna. 

Calles no podia nombrar a su propio secretario, pero tuvo 
manos libres para aplastar las libertades piiblicas por inedio de 
una serie de atentados brutales y sin precedente, aun en pais de 
tlranias como el nuestro. Con lujo de fuerza, cierto diario de la 
oposicion fue asaltado por polizontes disfrazados de obreros. Uno 
o dos redactor es fueron muertos a tiros y parte de la planta que- 
do destruida; la policia llego tarde. Al dia siguiente, se obligo 
al diario victimado a publlcar la version de que, ''los sindicatos, 
indignados por la politica antiobrerista del periodico, eran los 
responsables del atropello**. Nunca se dijo mas del asunto. Per- 
sonas de todas las clases sociales, por venganza ruin o por la me- 
nor sospecha de conspiracion, eran sacadas de sus domicilios y 
llevadas a los cuarteles donde se consumaban las ejecuciones y 
se hacian desaparecer los cadaveres. A un joven acomodado 
de la ciudad de Monterrey lo habia rnandado fusilar Calles para 
demostrar "que tambien a los ricos sabia pegarles". Sobre la 



PLUTARCO ELIAS CALLES 485 

ciudad de Monterrey puso el azote de su propia famiiia y de los 
mas crueles jefes de armas. En visita que bizo a la metropoli 
de nuestra industria, Calles injurio bajamente a la clase produc- 
tora tildandola de judia, a la vez que el, conforme a sus compro 
mises secretos, abria las puertas a los judios de Nueva York que 
se han apoderado del pequeno comercio y la pequena industria 
del centro del pais. La sana demostrada por el jefe del poinse- 
tismo contra la ciudad de Monterrey parece explicable si se con- 
sidera que es el unico centro de la Republica en que fabricas, ca- 
pitales, obreros y tecnicos son exclusivamente mexicanos. Y no 
convendria al poinsetismo que toda la Republica se emancipase 
economicamente como Monterrey. El paso inmediato de la 
emancipacion economica tendria que ser la emancipacion inte- 
lectual y el retorno a lo hispanico. Contra todo lo tradicional 
se libraba guerra secreta, implacable. Y para poder desarrollar 
tal programa sin estorbos, se recrudecio el terror en todas sus 
formas. Tan usual llego a ser la practica de los fusilamientos 
consumados por toda clase de autoridades, a imitacion del Pre- 
sidente, que en cierta ocasion, el teniente jefe de la guarnicion 
de una aldea oaxaquena saco de sus casas una noche a todos los 
regidores y los fusilo en el cementerio del pueblo. Al rendir su 
informe el teniente, se averiguo que habia obrado conforme a una 
orden apocrifa telegrafiada por un enemigo de las victimas* Pe- 
ro tanto agrado al Ministro de la Guerra callista, el "espiritu 
militar*' demostrado por el teniente, que lo retiro de la region del 
crimen, para evitarle represalias y lo ascendio una vez concluida 
una farsa de proceso. Nadie estuvo seguro en su vida ni en sus 
bienes durante el regimen callista, ni el propio Obregon, segun se 
vio a su tiempo. El tipo mismo de la autoridad cambio, pues a 
semejanza del Presidente de paja, los Gobernadores, los Gene- 
rales, los mismos diputados, tomarcn el tipo mal encarado del 
pistolero de alquiler. 

Cuando los atropellos generalizados llegaron a herir a los 
norteamericanos, empezo la grita en \Vashington y el cruce de 
notas que engano al Continente, pues en ellas aparecia Calles 
como defensor de la soberania de Mexico y de paso, segun las 
agencias judio-capitalistas de Norteamerica, como defensor de 



486 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

la soberania del Continente latino. En realidad, lo que se pre- 
paraba era la claudicacion petrolera. Pero movidas como por re- 
sorte oculto, las izquierdas, o sea el liberalismo acomodado, el 
jacobinismo rico de Europa y America, hicieron causa comun con 
Calles, particularmente desde que comenzo a poner en practica 
su anunciada y prometida ofensiva contra la Iglesia Catolica, 

El pretexto lo dio un asalto al templo catolico de la capital, 
la Soledad. Rufianes de una organizacion gubernamental profa- 
naron altares, echaron a correr a unas beatas; en seguida, con el 
pretexto de que se habia alterado el orden, el templo fue clau- 
surado; una semana despues era entregado a un cura renegado 
que aseguro tener hecho un plan para crear una Iglesia catolica, 
pero mexicana, independiente de Roma, algo como la Iglesia an- 
glicana de Enrique Octavo; en el fondo, un capitulo del viejo 
plan agradable al poinsetismo. El cura reprobo, sin embargo, se 
quedo con su Iglesia vacia. 

Siguio el atentado sobre los bienes eclesiasticos y se consu- 
mo la expulsion de mas de doscientos sacerdotes espanoles. La 
arbitraria eliminacion del clero extranjero, lastima casi exclusi- 
vamente a los clerigos espanoles, y priva al catolicismo mexica- 
no de su mejor esfuerzo, del elemento acoinetivo y ardoroso. 
De ahi el empeno con que el poinsetismo persigue al clerigo es^ 
panol, desde los dias de Morelos y de Hidalgo; desde que el 
gran Obispo Abad y Queipo tuvo que dejar desamparada la 
Iglesia Mexicana, 

La expulsion de los clerigos espanoles se consumo el quince 
cle marzo de 1925. La Embajada americana, a cargo de Kellog, 
protesto aun ella por la inhumanidad del caso y porque entre 
los expulsados habia uno que otro norteariericano. En Washing 
ton no se dio importancia a los sucesos. Las escuelas particula- 
res en que se ensenaba religion catolica fueron clausuradas; el 
numero de parrocos fue limitado en forma de dejar sin cura co- 
marcas enteras. Tan considerables fueron los atropellos y tanto 
irritaron al pueblo, que no tardo en producirse una sublevacion 
general en el Centro del pais. Al grito de "Viva Cristo Rey"; 
campesinos mal armados se pronunciaban contra la dictadura 
callista, que solidamente establecida y bien armada facilmente 
hizo carniceria en los rebeldes. Al mismo tiempo la rebelion fue 



PLUTARCO ELIAS CALLES 487 

pretexto para que en todo el pais, los atentados gubernamentales 
tomaran las formas mas salvajes; mujeres de la mejor clase so 
cial fueron azotadas en publico por generales callistas; otras fue- 
ron entregadas a la soldadesca para ser violadas; entre los hom~ 
bres capturados se hizo gala de castigos y niutilaciones dignas 
del Africa. jNunca habia corrido en el pais mas sangre y nunca 
Hego el oprobio a tanto! 

Sin embargo, en los Estados Unidos empezo a aparecer toda 
una literatura callista. Numerosos venerables de las distintas 
sectas protestantes cometieron el error de pretender justificar la 
persecucion de Calles contra los catolicos, sin querer compren- 
der que ella era el preludio de una persecucion general contra 
todos los cultos cristianos. Tal como luego se vio aunque tar- 
diamente. 

Por su parte, la prensa judio-capitalista y radical de todo el 
mundo, desarrollo una labor de engrandecimiento de la oscura 
personalidad de Calles, propaganda que por si sola, prueba que 
no era el pobre sirioJibanes que Obregon habia colocado en la 
Presidencia el responsable directo de lo que hacia, sino el ins- 
trumento de fuerzas superiores a su propia desmedrada volun- 
tad. 

En Educacion Publica la labor de Calles puede juzgarse con 
solo comparar sus presupuestos, o sea las cantidades que dedico 
a Educacion; siempre fueron menos de la mitad de lo que dedi- 
caba Obregon. El protestantism volvio a ser, como en los dias 
de Carranza, la orientacion dominante. Remozada con un seudo- 
socialismo, una imitacion de bolchevismo dirigida mas bien a la 
propaganda politica que al estudio de las cuestiones sociales. Y 
lo que tanta falta hacia para sostener las escuelas que habia de- 
jado Obregon, se comenzo a emplear en subvenciones de escri- 
tores y diarios del extranjero. Ni las escuelas de agriculture, que 
en algunas paries del pais levanto el callismo, han subsistido. 
Les ha faltado el espiritu; no se hacen escuelas solo con cal y 
ladrillo; se hacen, sobre todo, con niaestros, y los maestros nada 
pueden consumar bajo un regimen de inmoralidad y de brutali- 
dad como el de Calles. La educacion publica quedo, pues, ente- 
rrada de hecho. Y reducido aun mas su esfuerzo, por el cierre 



488 BREVE HISTORIA BE MEXICO 

total de las cscuelas privadas, catolicas en su mayoria. El bene- 
ficio inmediato lo ban reportado los colegios de la frontera de 
Texas, a donde los padres mexicanos pudientes mandan a sus 
hijas, si quieren darles alguna suerte de educacion. Y las edu- 
can en ingles, con lo que se consuma otra aspiracion del poin- 
setismo a que tan fielmente sirvio Calles, 

En el orden agrario Calles no introdujo reformas; segun afir- 
m6 7 se limitaba, en todo, a cumplir con la Constitucion. El feti- 
chismo de la Constitucion desleal, fue imo de los dogmas ca- 
llistas. 

El sistema dc propiedad erigido por la Constitucion del 17, 
es modelo de astucia para la desposesion de los mexicanos, por- 
que no reconociendo la ley propiedad absoluta, dejando el dere- 
cho de propiedad convertido en una tendencia subordinada al 
bien publico, y estando encargado de interpretar el bien publico 
un gobierno en que se turnan los dictadores zafios, resulta que 
todo el mundo puede ser expropiado, menos quien cuenta con 
apoyos gubernamen tales o supergubernamen tales; es deck, la 
proteccion de las Embajadas extranjeras. Bajo gobiernos mas o 
menos prudentes, por ejemplo, el de Obregon, la iniquidad del 
precepto Constitucional pasa mas o menos inadvertida, pero se 
hace patente cuando ejecuta el mando un Calles. 

Para enriquecerse en persona y para contentar a sus ami- 
gos avidos, inicio Calles una serie de ocupaciones de tierras y ex- 
propiaciones que determinaron verdadero panico. El propietario 
desposeido que no se conformaba, era acusado de cristero y de 
r ebelde y solia ser fusilado. En las provincias, cada nuevo caci 
que imitaba la conducta de sus jefes de la capital. Y todo el que 
tenia algo tuvo que venderse, tttvo que doblegarse al callismo 
para subsistir... ] Menos I<^ extranjeros! 

Hubiera sido natural despues de los Tratados Warren y 
Pani, y asi lo advirtio Mr* Warren en declaraciones que hizo en 
su oportttnidad, que ya no hubiese mas expropiaciones de tierras. 
Pues, dijo el mismo Warren, *'al proteger a mis connacionales he 
saivado a los mexicanos, pues en lo de adelante no habra gobier 
no tan poco patriota qtte se ponga a expropiar sin indemnizacion 
en efectivo, tierras de mexicanos, cuando no pueda hacer ya lo 



PLUTARCC ELIAS CALLES 489 

mismo con las tierras de los yankees". No previo Warren la 
incalificablc maldad del callismo. Pues ccurrio todo lo contra- 
rio de lo que imaginara. Nunca fueron inas numerosas las ex- 
propiaciones arbitrarias de los propictarios mexicanos y espa- 
noles, que en tiempo de Calles. Y, naturalmente, esto mismo de 
termine que muchas tierras se presentaran en subasta en el ex- 
tranjero, para salvar por lo mcnos, su precio irrisoric, de la 
codicia de los agentes gubernamentales. De todas estas tierras 
asi derrochadas, ni un metro cuadrado quedo a favor de la edu- 
cacion o de la beneficencia. La Ccnstitucion del 17 conserva el 
precepto maldito de la Constitucion juarista del 57, segun cl cual, 
las instituciones de caridad, los colegios, no pueden j?oseer y od- 
ministrar bienes raices que produzcan rentas, sino unicamente 
hipotecas de no mas de diez afios de plazo. En carnbio, las com- 
paiiias comerciales, los trust de Norteamerica, si disfrutan de 
vastas extensiones de tierras en el territorio de la patria dc 
Juarez. 

A las grandes empresas terratenientes las protegen sus go- 
biernos; al propietario medio mexicano, todo el mundo lo acosa, 
el colector de contribuciones y el politico, y todo su derecho, por 
virtud de la ley misma, esta a merced de una declaracion guber- 
namental que lo llama "burgues" para mejor robarlo, y a pre*- 
texto de que debe dar tierras ya sea para ejidos, ya sea para 
fraccionamientos mal intencionados. 

Las leyes agrarias sefialan progreso verdadero en la regla- 
mentacion de los trabajos del campo, pues establecen horas limi- 
tadas, salario minimo, prohibicion de tiendas de raya y servicio 
escolar y de higiene. Se cumplen estas leyes con mas o menos 
rigor, segun que el propietario sea un particular mexicano des^ 
amparado, o un general con mando de fuerzas, o un extranjero 
intocable, pero algo es que esten escritas. 

Otro aspecto favorable del caos agrario creado por la re- 
volucion es la crisis agraria que ha determinado el abandono de 
un gran numero de las tierras que el gobierno de Porfirio Diaz 
habia repartido en concesiones atrabiliarias. Se consideraba ya 
bajo la administracion de Carranza que la extension de tierras 
recobrada por el gobierno, por virtud de la cancelacion de rnas 



490 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

de doscientas concesiones, sumaba trece millones de hectareas: 
pero la mayor parte de estas tierras se encuentran en territories 
desiertos de la Baja California y Chiapas. Las tierras valiosas 
del pais, en cambio, han pasado a manos de extranjeros, como 
no podia menos de suceder, dadas las condiciones ya explicadas. 
Segun los calculos del escritor judio Tanenbaum, apologista del 
callismo y portador de la medalla del "Aguila Azteca", conde- 
coracion poinsetista creada por el Presidente yankee-niexicano 
Abelardo Rodriguez, la extension de las tierras poseidas por ex- 
tranjeros a consecuencia de la Reforma y la Revolucion es de 
treinta por ciento del total en superficie y cuarenta por ciento 
ad valorem. Los datos que presenta en su libro "The Mexican 
Agrarian Revolution*' distan mucho de ser exactos, segun el mis- 
mo lo indica, pues es publica y notoria la dominacion del capital 
norteamericano en ingenios azucareros y en todos los grandes 
cultivos. Y no puede ser de otro modo segun las leyes malinten- 
cionadas que nos rigen y las practicas todavia peores que pa- 
decemos. 

Al final del gobierno callista, fecha de los datos del libro 
de Tanenbaum, solamente el cinco por ciento de la poblacion 
rural habia recibido en repartos agrarios el 2.64 por ciento del 
area total de la Republica. Unicamente un cuatro por ciento 
del area total de la Republica habia pasado a pequenos propie- 
tarios particulares. Comparense estas cifras con la parte caida 
en manos del extranjero y se comprendera el fracaso de la revo- 
lucion en materia agraria. Se entendera tambien el por que de la 
tolerancia y aun la simpatia que ha encontrado Calles en ciertos 
sectores de la opinion nor team ericana. 

APARECE EL PROCONSUL 

Antes de los dos anos de gestion gubernainental, para ine- 
diados del 27, la situacion de Calles era desesperada. Odiado de 
todos, incluso de los obreros que pretendia halagar; combatido 
abiertamente por los rebeldes catolicos y metido en constantes 
disputas con Washington por los atropellos que cometian los ge- 
nerales en los bienes de los norteamericanos, el escandalo Ilego a 
su maximo con motivo de la publicacion de ciertos documentos 



PLUTARCO EUAS CALLES 491 

que los periodicos de Hearst adquirieron por medio de espias in- 
ternacionales. Figuraba entre esos documcntos la partida de la 
Tesoreria con el traslado de un millon de pesos de Calles Presi- 
dente, a un su medio hermano Elias, que fungia de Consul en 
Nueva York. La sustraccion de un millon de pesos no tenia nada 
de extraordinario. En los bancos extranjeros, desde tiempos de 
Carranza, han estado acuinulando fortunas los funcionarios de la 
epoca, pero la campana de prensa que acompano a la revelacion, 
el descontento prof undo que exist ia, hicieron pensar que todo 
seria preludio de una revolution a la que, quiza el mismo Obre- 
gon, no era ajeno. Tan insegura sintio el mismo Calles su posi- 
cion que, con sorpresa de sus mismos amigos, decidio el cambio 
de frente, y de heroe de la soberania hispanoamericana que lo 
suponian unos cuantos bobos, se convirtio en el mas docil servi- 
dor de Washington, de cuantos Presidentes habiamos tenido. 
Mando, en efecto, expresar al Presidente Coolidge que eran inuti- 
les todas las campanas en su contra porque estaba dispuesto a 
ceder en todo lo que se le indicase. No se hlcieron los sordos en 
el Departamento de Estado* Lo que mas interesaba a Calles era 
la suspension de la campana de Hearst con motivo de los com- 
probantes del traslado del millon; lo que mas preocupa a un bri- 
bon es recoger las pruebas de sus fechorias. En consecuencia, 
Calles pidio a Washington que se hiciera callar a Hearst, En los 
Estados Unidos esta pretension resultaba dificil de satisfacer; 
alii no se hace callar como quiera a un periodista. . . salvo cuan<- 
do se esgrime una razon patriotica. Hearst fue llamado a Wash 
ington y lo unico que se hizo publico despues de su larga confe- 
rencia con el Departamento de Estado, es la declaracion del pro- 
pio Hearst que dijo: ^Suspendo la campana sobre los documentos 
mexicanos y retiro dichos documentos de la publicidad; entre 
ellos hay algunos que son falsos y otros no lo son, pero los he- 
chos que los mencionados documentos delatan son todos exac- 
tos; sin embargo por patriotismo, he prometido no decir una pa-* 
labra mas del caso". Unos cuantos dias despues era nombrado 
Embajador de los Estados Unidos UI]L alto empleado, un socio de 
la casa bancaria de Morgan, el Sr. Dwight Morrow, que empezo 
a jurar que ya nada tenia que ver con Morgan. Tan pronto co- 



492 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

mo llego Morrow a Mexico se hizo pubiica e insistente propa 
ganda acerca de la estrecha amistad improvisada entre Calles y 
el nuevo Einbajador; se anadia que Calles habia logrado conven- 
cer de todos sus puntos de vista al Embajador. El Embajador 
declaro que Calles era uno de los grandes estadistas de la epoca. 

Lo que realmente ocurrio fue que el ultimo punto de las exi- 
gencias de Washington contra el programa de la revolucion ha 
bia sido resuelto en favor de ios Estados Unidos. La ley del pe~ 
troleo quedo practicamente derogada en lo que hace a los con- 
tratos otorgados en la epoca de Porfirio Diaz, que son todos los 
contratos importantes en la materia. La derogacion no fue ex- 
presa como no lo fue la de la ley agraria. Todo lo contrario, el 
astuto Morrow se declaro desarmado ante la logica de Calles; 
las leyes mexicanas, segun dijo, eran justas y validas, solo que 
por via de concesion amistosa a los Estados Unidos f el gran 
Calles se habia dignado aceptar que todas las concesiones pe- 
troleras quedasen transformadas en alquileres por un periodo de 
noventa y nueve anos; al final de estos noventa y nueve anos, 
las companias podrian disfrutar, a su eleccion, de otros noventa 
y nueve anos; los terminos del alquiler fueron los mismos de las 
viejas concesiones. Y todo se anuncio como un triunfo de la can- 
cilleria mexicana. Y en opinion de los bribones y los imbeciles 
que nunca faltan en ningun cortejo, Calles siguio encarnando la 
soberania del Continente* Pues cada vez que hacen una perrada, 
estas gentes del judio-izquierdismo mexicano, forzosamente han 
de embozarse en el manto de la pobre America Latina que los ig- 
nora. Al inismo tiempo, los periodicos de Hearst, que habian di- 
famado en grande a Calles, comenzaron a cantar las alabanzas 
de su fortaleza de estadista. Las grandes propiedades que el 
propio Hearst retiene en Chihuahua, habian sido pucstas bajo 
la proteccion del ejercito, garantizadas, asi, contra la amenaza 
de los pueblos que reclaman ejidos. 

Consumada como queda dicho, la total entrega de Calles a 
los designios de Norteamerica, la preocupacion primordial del 
Embajador Morrow fue consolidar en el poder indefinidamente 
a su docil instrumento. Se aproximaban las elecciones que ten- 
drian como resultado el regreso de Obregon al poder, pero Obre- 



PLUTARCO ELIAS CALLES 493 

gon nunca fue popular entre los intervencionistas de hecho, por- 
que era hombre de personalidad propia y no, como Calles, un 
tipo odiado, un personaje de ocasion y de uso coinodo. Contra 
la alianza Calles-Morrow se insurgio timidamente el obregonis- 
mo. Pero Obreg6n se hailaba en decadencia moral y fisica. 
Aparte Ics negocios inmorales de que ya se ha hablado, sti vida, 
que fue sobria mientras ejercio el poder, se habia vuelto licen- 
ciosa en la espera larga de la ambicion. 

Sucesos inauditos habian marcado el comienzo de la cam- 
pana presidencial. En un principle habia manifestado Obregon 
que no intentaria violar la Conslitucion presentandose candidate. 
Para tomarle la palabra, Calles mismo incito a su compiche el 
general Arnulfo Gomez para que se hiciese candidato con la 
bandera de la no reeleccion. Era este Gomez, el socio de Calles 
en las matanzas ejecutadas durante su gobierno de Sonora. En 
lenguaje sin tapujos habia prometido Gomez colocar a sus enemi- 
gos, dos metros bajo tierra; su ignorancia igualaba a su fria des- 
carada ferocidad, Y asombra pensar que hallase gente que lo 
siguiera. Por otro lado, cierto grupo obregonista postulo candi 
dato presidencial a Francisco Serrano, el ex Ministro de la Gue- 
rra de Obregon, un tipo de degenerado vicioso hasta la morbo- 
sidad, inteligente cuando se hailaba en su juicio, con ingenio de 
payaso, pues habia sido comparsa de circo; en estado de ebrie- 
dad, en cambio, resultaba peligrosisimo; por gusto mataba cho- 
feres, mujeres publicas, arnigos y enemigos. Se habia despres- 
tigiado, ademas, por no aceptar un duelo, siendo general o di- 
ciendose general. En todo caso, tambien hallo quien lo siguiera. 
Y ambas candidaturas sirvieron para evitar que surgiese la de 
algun hombre honorable. Pues convenia a los planes de Obregon 
y Calles desconceptuar la oposicion encarnandola en verdugos de 
segunda, cuyas ambiciones el mismo gobierno alentaba, Y co- 
rno ambos candidates tenian fuerte arraigo entre &us congene- 
res numerosos del ejercito, pronto se empezo a hablar de suble- 
vaciones, ]Esto era lo que queria Obregon! 

Enganado Serrano por falsos amigos, se le I!ev6 a Cuerna- 
vaca, se le hizo creer que era llegada la hora del golpe de Esta 
do y tras de un simulacro de alzamiento, fue capturado y fusi- 



494 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

lado cruelmente, con diez o doce companeros en el camino de la 
capital de Morelos. Los generates y coroneles encargados de 
consumar los asesinatos llevaban ordenes expresas de Obregon, 
que se instalo en Chapultepec para dirigir las matanzas. Calles, 
en la ocasion, se limito a rubricar los despachos que determinaban 
la muerte. Ni las ropas y las alhajas de Serrano y socios esca- 
paron a la codicia de la oficialidad, que todo se lo repartio. En 
seguida los ascensos premiaron el invicto esfuerzo. La historia 
detallada de como se verificaron las ejecticiones, se transforma- 
ron las ordenes y se repartieron los relojes y los anillos de las 
victimas, consta en una revista de gran circulacion de 24 de 
agosto de 1935, publicada en Mexico. La mayor parte de los 
jefes y oficiales que intervinieron en la ejecucion de los serra- 
nistas, estaban todavia, en aquella fecha, en el escalafon de 
nuestro ejercito. 

Por su parte el asesino del general Gomez estuvo a pun- 
to de ser Presidente de la Republica, en la sublevacion del ano 
29. Pues a Gomez lo xnato el Divisionario Escobar en condicio- 
nes todavia mas terribles que las de Serrano. Parece que Gomez 
no queria sublevarse y solo procuro hallar refugio entre guarni- 
ciones que creia adictas, mientras se desarrollaba la inconsulta 
sublevacion de Serrano. Perdido Serrano, Gomez tuvo que huir 
por las selvas. Capturado por su amigo y compadre Escobar, pi- 
did a este por tinica merced que k dejara hablar por telefono con 
Calles, el Presidente de la Republica. "No puede fusilarme^ de- 
cia G6mez, no puede hacerlo porque el mismo me aconsejo que 
me lanzara de candidate para evitar el retorno de Obregon". Se 
habia olvidado Gomez de que Calles era un testaferro que en 
ese instante se hallaba estrechamente vigilado por su amo. Se 
nego Calles a la conferencia telefonica y por orden expresa de 
Obregon, sin oposicion de Calles, el GraL Gomez fue fusilado. 
Escobar ascendio a divisionario despues dc la hazana que le 
abria el camino de la presidencia, segun la tradicion pretoriana. 
El escarmiento consumado en la persona de sus dos rivales, dejo 
a Obregon sin obstaculos para la violacion constitucional que 
debia hacerlo Presidente. La Constitucion fue reformada con 
la anuencia de Calles. Y todo el mundo esperaba el retorno de 



PLUTARCO ELIAS CALLES 495 

Obregon; esperaba este retorno con cierto alivio la gente, no 
obstante las matanzas monstruosas que acababan de consumarse, 
porque en dicho retorno se veia el mcdio de acabar con la asque- 
rcsa y terrible situation creada por Calles. 

En el campo habia rebeldes. Eran, en su mayor parte, ca- 
tolicos de los llamados cristeros, que exigian un cambio en las 
leyes religiosas, y ex revolucionarios que todavia sofiaban con 
la posibilidad de purificar la revolution, pero a todos faltaba un 
caudillo. 

Y Obregon confiaba en atraerse a los catolicos. Al efecto, 
declare que "aunque respetuoso de la Constitution, el habia sa- 
bido conformar a todos los partidos durante su presidential in* 
sinuando que haria lo mismo al volver y que las leyes aplicadas 
rigurosamente por Calles serian echadas en olvido. Esta decla 
ration lo mato. Desde que se hizo publica, todas las fuerzas que 
apoyaban al callismo por causa de su sana anticatolica, se pu- 
sieron en juego contra Obregon. Al fin y al cabo, Obregon era 
mexicano y podia dolerse de la guerra civil religiosa; interesaba 
a los enemigos de Mexico que un descastado como el "Turco" 
mantuviese activa la discordia sangrienta. Y durante meses no 
se hablo sino de complots gobiernistas para matar a Obregon, 
para impedirle que tomara posesion. Pronto quedo senalado co- 
mo el mas decidido de los complotistas el jefe de la Confede 
ration obrera callista y sucedanea de la "American Federation 
of Labor , el senor Morones. Y alguien se adelanto o alguien 
obro con singular maestria, el hecho es que Obregon fue asesi- 
nado durante un banquete en San Angel por el caricaturista Leon 
Toral ferviente catolico que, sin duda, no imagino a quien iba 
a beneficiar su heroico sacrificio. 

La muerte de Obregon ocurrio en julio de 1928. La frac 
tion mas importante del ejercito quedo sin cabeza al desaparecer 
Obregon. Y Calles, temeroso de la venganza de los obregonis- 
tas, entrego a estos el proceso de Leon Toral que fue salvaje- 
mente torturado por los principales funcionarios obregonistas 
sin resultado alguno para las averiguaciones, Y a fin de alejar 
mas de si las sospechas, Calles, bien aconsejado por su amigo 
el Embajador Morrow, dirigio a la nacion su mensaje de Sep- 



496 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

tiembre 1* de 1928, comprometiendose a "no figurar como can 
didate en la campana presidencial a que obligaba la muerte de 
Obregon, Presidente electo, y a retirarse de la vida publica". 

Pero los diputados, los militares acostumbrados a obedecer, 
no podian ccnformarse con el retlro de aquel a quien muchos de 
ellos debian la mal habida fortuna. Una renovacion de la poli- 
tica nacional habria echado fuera de los cargos publicos no solo 
a Calles sino a todo el callismo, a los dipulados, los senadores, 
en su mayoria pistoleros de aldea, mas desprestigiados en sus 
respect! vas localidades que el amo que los encumbrara. Ademas, 
en la Embajada se profesaba la tesis de que todo debia sacrifi- 
carse a la "continuidad de la situacion creada por Calles". Lo 
que Morrow queria era un gobierno de callistas comprometido 
de antemano, no unicamente a respetar lo convenido con el, sino 
a absrenerse de comentarlo, de publicarlo siquiera* Y asi fue 
co:no la mayoria o la unanimidad de la Camara eligio Presidente 
Provisional a un sujeto llamado Emilio Portes Gil, abogado de 
una escuela ilegitima, ex diputado, ex agente de Victoriano Huer- 
ta convertido a la revolucion por la via del callismo y natural- 
mente rnuy exaltado radical y socialista y callista. Lo primero 
que hlzo el nuevo designado fue declarar a Calles su maestro* 
Y cuando el pais se preguntaba de que era maestro Calles, sin 
quererlo, todo el mundo pensaba en la maestiia con que se con- 
sumo la desaparicion violenta de Pancho Villa, de Lucio Blan 
co, de Serrano y Gomez, de tanto rival y enemigo deshechos sin 
piedad y al amparo de una impunidad vergonzosa. 

Y asi como Calles habia gobernado bajo la presion de Obre 
gon y con gabinete nombrado por Obregon, ahora el interino 
Portes Gil, oscuro abogado sin alianzas politicas, empezo a go- 
bernar con gabinete que Calles impuso y solo a Calles obedecia. 
\ conenzo a crearse un curioso sistema de gobierno de presi- 
deates de paja, sometidos a un dictador irresponsable y de he- 
cho absolute que los aduladores comenzaron a llamar el Jefe, el 
"]efe Maximo", el Jefe de la Revolucion, por encima de Presiden- 
tes peleles, Ministros sin credito, Gobernadores y diputados de 
hecho. 

No faltaron serviles para quienes todo el poder lo ejercia 
cl Jefe Maximor en realidad, no habia tal jefe maximo, sino que 



PLUTARCO ELIAS CALLES 497 

todos obedecian las ordenes del Embajador Morrow que con in- 
discrecion propia del fuerte, comenzo a opinar por la prensa, so^ 
bre toda clase de asuntos, y a intervenir hasta en los detalles 
dc la administration publica, Durante mucho tiempo el Minis- 
tro de Hacienda de Calles, un tal Montes de Oca, perito contador, 
estuvo tomando el acuerdo, directamente de la Embajada yankee, 
a donde concurria cada semana para conferenciar con los "ex- 
pertos" de la Embajada y recabar los acuerdos del Embajador. 
Era la primera vez que las finanzas de Mexico se decidian de 
esta suerte en una Embajada extranjera, y a esta polltica se le 
llamo "un triunfo diplomatico, una conquista de la amistad y el 
acercamiento con el pais vecino". Tan inocente llego a parecer 
a todos esta renuncia de la soberania mexicana, que la situa- 
cion, lejos de conservarse secreta, fue proclaniada. Asi lo hizo un 
ayudante de Morrow, el coronel Mac Nabb,en discurso monun- 
ciado durante la campana a senador por New Jersey del indicado 
Morrow* El Departamento de Estado de los Estados Unidos 
advirtio la indiscrecion y mando callar a Mac NabK En Me 
xico, los voceros del callismo ban labrado marmoles en memoria 
de Morrow, el Poinsett mas eficaz del siglo veinte. Varias calles 
de nuestras ciudades ban adoptado su nombre. 

Triunfo notorio de Morrow fue la adquisicion que de todas 
las plantas electricas del pais consumo la "Electric Bond and 
Share". No hubo en el caso ignorancia por que el candidate a 
la Presidencia de los independientes, don Jose Vasconcelos, de- 
nuncio la operacion durante las semanas en que se ejecutaba. El 
gobierno pudo evitarlo, sino hubiese estado subordinado ,el Pro 
consul El pueblo aplaudia a Vasconcelos cuando denunciaba 
el traspaso de los bienes nacionales al extranjero, pero no supo 
refrendar sus aplausos cuando llego la bora de hacer respetar 
el voto que hizo Presidente a Vasconcelos, No se consumo la 
rebelion prevista y anunciada por el candidate. Prefirieron al- 
gunos esperar otra eleccion en que si se respetara el vote. . . Aun 
estan esperando. 

No solo las finanzas manejo Morrow; tambien la pohtica 

interior. , 

Plan de Morrow fue el llamado Pacto Religioso, segun el 

cual se engano la credulidad de los obispos mexicanos desterra- 



498 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

dos en los Estados Llnidos, con motive de las persecuciones ca- 
llistas. Se comprometieron los obispos a dar por terminada la 
rebelion cristera, y, en efecto, hicieron que la mayor parte de 
los rebeldes depusiesen las armas; reconocieron y aceptaron los 
obispos las leyes callistas o sea los reglamentos a la Constitucion 
expedidos por Calles, y aun se arranco a los prelados una decla 
ration de paz y de excusas para el mismo que habia hecho mo- 
rir a tanto catolico. Todo a cambio de la promesa de Morrow de 
que cesaria la persecution y se echarian en olvido, corno en tiem- 
po de Obregon, de Carranza y de Diaz, las leyes mas rigurosas 
contra el clero. No se cuidaron los senores obispos de exigir ga- 
rantias para los jefes rebeldes que deponian las armas, fiados 
en su consejo eclesiastico, A medida que estos se presentaban 
sometidos, las fuerzas del gobierno los mataban sin escrupulos. 
Y como de los convenios no hubo nada escrito, siguio todo como 
antes, salvo que algunos senores obispos lograron restablecerse 
en sus Diocesis a salvo de riesgos, mediante el reconocimiento 
de la legitimidad de la infamia. 

Acompaiiaba Morrow la destruccion del clero catolico con 
un exhibicionismo calculado de la doctrina y los pastores de los 
protestantes. Pretextando la inauguracion de cierto asilo, la se~ 
nora del Embajador, actlva "social worker" se presento acompa- 
fiada de clerigos protestantes. La prohibicion era en los Estados 
Unidos, la ley y a la vez el simbolo de la ideologia metodista, y 
el joven Presidente Interino, gran amigo y discipulo de los maes- 
tros Calles y Morrow, daba en Chapultepec banquetes en que se 
brindaba, con agua helada a estilo protestante. Una hija de Ca 
lles se caso tambien conforme al rito extranjero, y con un nacic- 
nal de los Estados Unidos. 

Se desarrollaba, entre tanto, una farsa de campana elec- 
toral para el nuevo periodo presidencial vacante. Y habia acep- 
tado la postulacion de los independientes el C. Jose Vasconce- 
los, ex Ministro de Educacion Publica de Obregon y veterano 
rnaderista. La habia aceptado, no px>rque creyese que un go 
bierno como el de Calles pudiese reconocer los efectos de una 
votacion libre, sino para dar el ejemplo y para preparar el te 
rrene a una rebelion nacional que echase fuera del gobierno a 



PLUTARCO ELJAS CALLES 499 

tcda la bastardia callista. En aldeas y ciudades, de Sonera a 
la capital, el pueblo acudio en masa en apoyo del candidato 
independiente, no obstante los continuos atropellos guberna- 
mentales que costaron vidas en cada visita a tin poblado* El 
Embajador Morrow molesto por algun discurso del candidato 
independiente, hizo declaraciones afirmando estar seguro del 
triunfo del candidato oficiaL Pero sucedia que ni los del go- 
bierno estaban segitros respecto de su candidato, pues postulado 
primero el protestante Sr. Saenz, su candidatura fue retirada, 
pese a su parentesco con Calles, y reemplazada por la candida 
tura de un seiior Ortiz Rubio, que del servicio diploinatico leja- 
no, fue llamado para improvisar una popularidad que dejaba 
tras de si la huella de sangre derramada por los pistoleros del 
gobierno. 

Y cayeron en plena capital de la Republica victimas tan 
ilustres como el estudiante del Campo, y en los Estados, los 
jefes de Club, Celis, Quiiicnes, y tantos otros. El candidato 
en persona escapo varias veces al atentado, pero siguio hasta el 
fin su campana civica. 

Poco antes de las elecciones los obregonistas que postu- 
laban al abogado don Gilberto Valenzuela, convencidos de que 
no habria respeto al sufragio y, a la vez, de que no les favore- 
cerian los votos, por lo uiisrno que eran residues del obregonis- 
mo, recurrieron a la sublevacion. Importantes contingentes del 
ejercito, pronunciados contra Calles y Portes Gil f ocuparon pla 
zas del Norte, cono Chihuahua, Torreon, Monterrey y procla- 
maron jefe de su xnovimiento al general Escobar, el mismo que 
raeses antes habia decapitado a uno de los candidates a la 
Presidencia. Naturalmente un movimiento asi no podia triun- 
far. Los vasconcelistas no lo secundaron y el gobierno de For 
tes Gil derroto a los rebeldes con auxilio de aviones yankees 
que cruzaron la frontera por El Paso y bombardearon en Jime 
nez a los escobaristas. Escobar huyo refugiandose en el Ca 
nada, con una gruesa suma en oro acunado. 

Y se llego a las elecciones, a fines de noviembre de 1929. 
Una semana antes de la eleccion, el partido que apoyaba a 
Vasconcelos, hizo desfilar a sus afiliados por todas las ciuda- 



BREVE HISTORIA DE MEXICO 




500 

des y aldeas de la Republica. Se deraostro asi el niimero de 
votantes dispuestos. El dia de la eleccion se presentaron los 
mismos afiliados a depositar sus votos en las urnas. 

La vispera, la Secretarla de Guerra, a cargo del Ministro 
callista Joaquin Amaro, habia ordenado a todos los contingen- 
tes militares, guarniciones y escoltas que apoyasen a los agen- 
tes del partido oficiaL que se posesionaron de las mesas electo- 
rales, expulsaron de ellas a los vasconcelistas y levantaron ac- 
tas, declarando el triunfo del candidate oficiaL jCumplieron 
todos con la consigna! El candidate independiente se declare a 
si mismo Presidente Electo. Invito a la rebelion en el Plan 
de Guaymas y no fue seguido. Tuvo que convertirse en pro- 
fugo; se retiro a los Estados Unidos. Hallandose en los Esta 
dos Unidos y como siguiese incitando a la rebelion, el gobierno 
de Portes Gil dio una orden a todas las oficinas fronterizas pa 
ra que se impidiese la entrada de Vasconcelos a Mexico. Por 
su parte, los amigos de Calles en Estados Unidos, la prensa 
irnperialista y los amigos de Morrow hicieron tal presion, que 
Vasconcelos tuvo que abandonar tambien a los Estados Uni 
dos, dirigiendose a la America del Sur, para continuar desde 
a-li su predica rebelde.- 

Entre tanto, la indignacion popular no cedia. Con ocasi6n 
de la toma del mando de Ortiz Rubio, un patriota le asesto un 
tiro en la cara. Estuvo invalido Ortiz Rubio mucho tiempo, 
pero el que mandaba era Calles. Una noche hizo sacar de sus 
domicilios a cerca de cuarenta ciudadanos sospechosos de vas- 
concelismo, hombres de todas las clases sociales, de todas las 
edades, y los hizo ejecutar en To pile jo, en el fatidico camino de 
Cuernavaca, cerca de donde habian construido residencias pa- 
laciegas, Calles y Morrow, los pashas del Nuevo Regimen. 

En Nueva York, los banqueros socios de Morrow, habian 
dado el compute de la eleccion presidencial mexicana, a las 
once del dia de las elecciones, es decir, varias horas antes de 
que en Mexico pudieran ser cerradas legalmente las anforas. 
Las cifras precisas se publicaron, sin embargo, en Wall Street, de 
acuerdo con calculos improvisados varios dias antes de las elec- 
ciones per un seudopartido oficial titulado el Partido Nacional 



PLUTARCO ELIAS CAIXES 501 

Revolucionario. Segun tal compute, el dcsconocido y mal rcpu- 
tado Ortiz Rubio habia obtenido cerca de dos millones de votos; 
un candidate comunista, del gobierno, habia asegurado, segun 
la invencion oficial, cuarenta mil votos, y el candidate indepen- 
diente, que habia pasado multitudes ante la cinta cinemato- 
grafica de los corresponsales extranjeros, recibio la limosna de 
un reconocimiento de doce mil votos. 

Es de advertir que los corresponsales extranjeros recibian 
unanimemente sus instrucciones, cada manana, en la Embajada 
de los Estados Unidos. 

El sistema de gobierno por el proconsulado se habia es^ 
tablecido. 

El mismo Calles, como se vio poco despues, era un Jefe 
Maximo de Opereta. El verdadero poder lo ejercia con habili- 
dad per los intereses de sus poderdantes y de su nacion, el ex 
socio de Morgan, Don Dwight Morrow, Embajador, y abogado, 
millonario y banquero. jEl consumador de la obra de Poinsett! 



EL PELELISMO 



No supo el pueblo apoyar con las armas el voto que le 
habia sido defraudado en los comicios. Y el que legalmente re- 
sultara Presidente electo tuvo que convertirse en protesta viva 
prolongando su exilio por diversos sitios del extranjero. Y la 
nacion quedo ensombrecida como en los dias en que los aztecas 
consumaron, en terminos analogos, la expulsion de Quetzalcoatl, 
el civilizador, para reemplazarlo con los ejecutores de HuicholO'- 
bos. Sometida a un regimen sin autoridad moral y sin capaci- 
dad, forzosamente la direccion de la cosa publica quedo sujeta 
a las inspiraciones directas de la Embajada de los Estados Uni~ 
dos. Fungio de Presidente de paja el malherido Ortiz Rubio, 
como antes lo habia hecho Portes Gil y aunque la adulacion 
empezo a llamar a Calles el *'J e ^ e Maximo de la Revolucion" 
suponiendo que era l quien dirigia a los presidentes que el pue 
blo erapezo a llamar los "Presidentes Peleles", en realidad tam- 
bien el Maximo estaba subordinado a los tratados de Bucareli 
y a la politica econdmica y hacendaria del banquero y diplo- 
matico Mister Morrow. Cada vez que el poderoso Embajador 
llegaba a la Republica o salia de ella, el Ejercito se movilizaba 
para darle honores y cscolta como al jefe real de la nacion. 
Le agradecian los del gobierno el apoyo prestado en armas y 
clementos en la lucha contra el pueblo; los hoinbres de nego- 
cios lo cortejaban y ni siquiera se disimulaba la influencia ava- 
salladora del Proconsul El espiritu de rebelion habia muerto. 
Este pals, dijo una vez Vasconcelos a un general que le 
rehusaba apoyo armado; este pais ha hecho cien revoluciones 
para encumbrar caudillos del tipo Santa Anna, y hoy que pre- 
tendo hacer respetar el sufragio, no hallo cien hombres que 



505 



506 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

quieran acompanarme a la Sierra. Y preguntaron algunos rat- 
litares al candidate derrotado que los excitaba: ^Cuenta usted 
con el apoyo de los Estados Unidos? Y Vasconcelos respondia 
Porque no cuento con ese apoyo, por eso cada mexicano debe- 
ria aprestarse a sostenernie. Y no hallo mas eco que la indi- 
ferencia y la burla. La juventud, que habia sido vasconcelista, 
deserto en parte, pasandose a las filas de un hipocrita setido- 
comunismo criollo que servia de pretexto para obtener preben- 
das gubernamentales y aun posiciones dentro del partido ofi- 
cial a que habian combatido. Los catolicos tambien se desenten- 
dieron del candidate que apoyaron en las elecciones para iniciar 
trabajos de agitation parcial que mas bien fortalecian el regi 
men de la imposition, puesto que suponlan su reconocimiento. 

Ya no hubo en lo adelante ni disimulo para imponer en 
los puestos electivos, lo mismo gobernadores que diputados ex- 
clusivamente a los agentes del Partido Oficial. Cada uno de 
los empleados publicos fue despojado de una parte de su salario 
para sostener los gastos de la organization politica que reconocia 
por jefe aparente a Calles, no al Presidente Pelele en turno. Todas 
las autoridades emanaron de la designation de la pandilla que 
Calles dirigia. El leguleyo sin honra, el demagogo sin escru- 
pulos, el pistolero alcoholizado, el niilitar sin gloria, fueron ocu- 
pando los puestos todos de la administration. 

El desastre financiero no se hizo esperar. Con el pretexto 
de la devaluation de la moneda se recogio todo el oro que for- 
maba la base monetaria y se le cambio por papel. Y el raeta- 
iico paso a los depositos de los funcionarios en ej extranjero. 
Bajo el cambio un cincuenta por ciento y quedd el pais privado 
de toda su existencia de metal amarillo. La descarada maniobra 
fue aclamada como un triunfo, como un precedente que el mundo 
no tardaria en imitar. Hubo, en efecto, desvalorizaci6n en otros 
paises. pero a la inversa, es decir, con el objeto de atesorar. 
nacionalizar el oro, El callismo lo lanzo al extranjero pretex- 
tando que en lo de adelante ya no tendria valor como moneda, 

Los ministros celebraban acuerdos, no en la Presidencia 
sino en la casa particular de Calles. A su vez, Calles visitaba 
al Embajador. 



506 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

quieran acompanarme a la Sierra. Y preguntaron algunos rai- 
litarcs al candidate dcrrotado que los excitaba: ^Cuenta usted 
con. el apoyo de los Estados Unidos? Y Vasconcelos respondia 
Porque no cuento con ese apoyo, por eso cada mexicano debe- 
ria aprestarse a sostenerme. Y no hallo mas eco que la iadi- 
ferencia y la burla. La juventud, que habia sido vasconcelista, 
deserto en parte, pasandose a las filas de un hip6crita seudo- 
comunismo criollo que servia de pretexto para obtener preben- 
das gubernamentales y aun posiciones dentro del partido ofi- 
cial a que habian combatido, Los catolicos tambien se desenten- 
dieron del candidate que apoyaron en las elecciones para iniciar 
trabajos de agitacion parcial que mas bien fortalecian el rgi- 
men de la imposicion, puesto que suponian su reconocimiento. 

Ya no hubo en lo adelante ni disimulo para imponer en 
los puestos electivos, lo mismo gobernadores que diputados ex- 
clusivamente a los agentes del Partido Oficial. Cada uno de 
los empleados publicos hie despojado de una parte de su salario 
para sostener los gastos de la organizacion politica que reconocia 
por jefe aparente a Calles, no al Presidente Pelele en turno. Todas 
las autoridades emanaron de la designacion de la pandilla que 
Calles dirigia. El leguleyo sin honra, el demagogo sin escru- 
pulos, el pistolero alcoholizado, el militar sin gloria, fueron ocu- 
pando los puestos todos de la administration. 

El desastre financiero no se hizo esperar. Con el pretexto 
de la devaluation de la moneda se recogid todo el oro que for- 
maba la base monetaria y se le cambio por papel. Y el raeta- 
lico paso a los depositos de los funcionarios en ej extranjero. 
Bajo el cambio un cincuenta por ciento y qued6 el pais privado 
de toda su existencia de metal amarillo. La descarada maniobra 
fue aclamada como un triunfo, como un precedente que el mundo 
no tardaria en imitar. Hubo, en efecto, desvalorizaci6n en otros 
paises, pero a la inversa, es decir, con el objeto de atesorar, 
nacionalizar el oro. El callismo lo lanzo al extranjero pretex- 
tando que en lo de adelante ya no tendria valor como moneda. 

Los ministros celebraban acuerdos, no en la Presidencia 
sino en la casa particular de Calles. A su vez, Calles visitaba 
al Embajador. 



EL PELELISMO 507 

Las propiedades raices amenazadas por los repartos, si-- 
guieron pasando a manos de los ciudadanos de Estados Unidos, 
Murio el Embajador Morrow y en las calles de no pocas ciuda- 
des se le esculpieron placas. 

No conforme Calles con la realidad de su rnando, quiso 
darse el gusto de echar abajo al Presidente que el habia encum- 
brado. Apoyado por el Ministro de la Guerra, se presento 
en Chapultepec y exigio la renuncia de Ortiz Rubio. Vacil6 
ste y renuncio formula ndo una acusacion contra Calles. Lo 
embarcaron en ferrocarril con rumbo a los Estados Unidos, y 
antes de cruzar la frontera ya se habia desdicho de su protesta 
a la vez que formulaba elogios a Calles. 

La C^mara de Diputados, dominada del todo por Calles, 
eligio Presidente interino por unanimidad de votos, a un sujeto 
desconocido de la nacion, el general Abelardo Rodriguez, socio de 
Calles en la explotacion de los garitos y centros de vicio de la 
frontera de la Baja California. El nuevo Presidente se habia 
criado en Arizona, en territorio yankee; sus unicas letras eran 
dos o tres cursos primaries, en escuela de los Estados Unidos, 
por lo que hablaba el ingles mejor que el espanol. Esta cir- 
cunstancia y sus relaciones con los explotadores norteamericanos 
de los juegos de la Baja California, le valieron el sobrenombre 
del Pocho, o sea el americanizado, el bastardo. El pensamiento 
de Poinsett quedaba cumplido con exceso. Un mexico-ameri- 
cano era Presidente. Y no por cierto un mexico-americano 
ilustrado, sino un producto hibrido de la frontera inculta y 
brbara. 

El pais, envilecido hasta la raedula, no tuvo una sola pro- 
testa por la exaltacion de individuo semejante. Al contrario, la 
prensa mas sena, los hombres de negocios, la plebe de saco, 
empez6 a murmurar que "era muy buen Presidente Abelardo 
porque traia a la administracion metodos norteamericanos". De 
Norteamerica no conocia el Interino callista, sino las ruletas 
fronterizas y acaso la jerga de la novena de baseball, pucs se 
hacia circular un viejo retrato en que el nuevo Presidente apa- 
recia de |oven, incorporado a un team norteamertcano de pro- 
fesionales de la pelota. Habia llegado a ser, sin embargo, el 
baseballista, uno de los hombres mas ricos del pais. Ostentando 



508 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

la fortuna adquirida, en su administracidn de la Baja California 
y en diversas coinisiones del ejercito, el Pelele numero tres 
compro edificios en la capital de la Republica, construyo hote- 
les de lujo como el de Tehuacan y desarrollo, en fin, cuan- 
tiosos negocios de indole privada, a ciencia y paciencia de una 
opini6n que nunca le regateo el elogio. A fin de no compro- 
meter mas la circulation del presente libro, hacemos aqui un 
alto en el relate de nuestra triste y dolorosa historia patria que 
mueve a la lamentacion, ya que hemos perdido la fuerza nece- 
saria para alzar la mano en la actitud viril del castigo. 



DE LA PRESIDENCIA DE RODRIGUEZ 



Los ultimos meses del Gobierno de Rodriguez, se caracte- 
rizaron por el afan de lucro y de negocio que domino las acti- 
vidades del alto mundo oficial. Domino entre ellos el tipc del 
revolucionario de origen mas humilde, que mediante malas artes 
de todo genero, habia aprovechado la Revolucicn para enri- 
quecerse mas alia de sus propias ambiciones. Un dejo de re- 
mordimiento por el contrasentido manifiesto de la posicion que 
ocupaban como revolucionarios que haclan ostentacion de sus 
millones de pesos, les llevaba a un sentimentaiismo que podria 
haber sido comico si no hubiese producido resultados tragicos: 
cada vez que hablaban de si mismos y de sus exitos pecuniarios, 
sacaban el panuelo para enjugar una lagrima derramada en ho 
nor de los humildes, por los cuales aseguraban sentir una in- 
mensa ternura. 

Pero conio no eran ricos que debieran su fortuna a la ca- 
pacidad de los negocios, a la tenacidad en su labor, sino a las 
mas desvergonzadas truculencias de la Revolucion, resulto que 
ni siquiera pudieron encauzar al pais por los caminos del tra- 
bajo del campo o del taller, que aumentan la riqueza social en 
un proceso de rehabilitacion economica, sino que invertian y 
gastaban su dinero en la forma en que lo habian adquirido. En 
la capital de la Republics, el "abelardismo" creo una sola ins- 
titucion prospera: el llarnado "Foreign Club", mezcla de garito, 
lenocinio y hotel de lujo. En las salas de este establecimiento, 
se reunian los grandes del momento, para resolver las mas gra 
ves cuestiones de Gobierno. Sin darse cuenta de la ironia fa- 
risaica de sus temperamentos de tipicos gangsters de la politica, 
fue desde el Foreign Club" donde se expidio un decrelo que 



511 



5 1 ?. BREVE HISTORIA DE MEXICO 

la historia oficial senala como la obra cumbre del insignificante 
Abelardo: la fijacion del salario minimo a $ 6.00 diarios, pero 
pesos de la marca callista, que apenas equivalian a los 2 do- 
lares de la valuacion anterior y que, por lo demas, se quedaron 
escritos en la Ley, porque la poblacion del campo siguio aban- 
donada a su miseria, que no pasa de la racion de trijol y maiz, 
insuficiente para mantener alerta la voluntad. 

Y como ocurre en un pais tradicionalmente tiranizado, la 
imitacion de lo que se hace en la capital cunde por todo el terri- 
torio. Los hoteles-garito se multiplicaron por Cuernavaca, la 
residencia del Jefe Maximo y del Proconsul Morrow, y por la 
provincia de la Baja California, que dio origen a la fortuna y 
a la fama del Presidente hombre de negocios, elogiado por la 
burguesia capitalista, y no por eso condenado por ninguno de 
los famosos sindicatos izquierdistas y aun comunistas que jamas 
se atrevieron a distanciarse del mas afortunado de los peleles 
que puso en la Presidencia el Maximo. 

Toda la canalla de protesionistas e intelectualitos que vi- 
ven de las funciones publicas, se mostraba entusiasmada de que 
un hornbre de negocios dirigiese e impulsase la Revolucion. Ne- 
gocics propiamente dichos, es decir, la inversion honesta de 
una cantidad en industrias, transaccioiies legitimas para ganar 
dinero, nunca los habia hecho el flainante pelele. Sus famosos 
negocios habian consistido en cobrar tributes a los garitos, en 
calidad de Gobernador y tiranuelo provincial. Ahora en la Pre 
sidencia, su genio niercantil se demostro mediante la creacion de 
rnonopolios de aguas minerales que para aumentar sus ventas 
e aprovechaba del poder politico, impidiendo que los cornpe- 
tidores llevasen su producto al mercado, Otro monopolio, el 
del vino, Hego a importar millones, mediante la venta de pro- 
ductos de una quimica sospechosa pero que fue desalojando a 
los importadores de vino europeo, gracias a la prohibicion de 
introducir el vino por barrica, segun se habia acostumbrado en 
los ultimos cuatro siglos. Los precios del vino europeo, que solo 
puede llegar eiabotellado de origen, subieron desproporciona- 
damente y nuestra pobre gente ha tenido que dedicarse al mez- 
cal, antes que consumir los supuestcs vinos de uva del pais. 



DE LA PRESIDENOA DE RODRIGUEZ 513 

Otro monopolio, cl del pescado, surte al Sur dc los Esta- 
dos Unidos, con productos congelados y enlatados que tambien 
sc venden en Mexico, a precios altos y por supuesto, la explo-* 
tacion francamente capitalista, se disimula con la existencia dc 
cooperativas de Pescadores, que no son sino empleados del mo- 
nopolio pero que a titulo de cooperativas reciben concesiones y 
proteccion del Estado. 

Mas tarde, el negocio fracaso y entonces fue entregado a 
los trabajadores de las cooperativas. El negocio, prmcipalmen- 
te el del camaron, se habia vuelto incosteable debido a una 
explotacion rapaz. Asi quedaron totalniente extinguidos los cria~ 
deros de ostion en Guaymas, al grado de que hoy en dia no 
hay ostiones ni para el consume local. Otro tanto sucede con 
el camaron. Las cooperativas que pretenden explotarlo estan 
en quiebra y constituyen un serio problema para la economia 
oficial que ano por ano, tiene que tomar medidas para evitar 
la miseria entre los Pescadores. 

El revolucionario convertido en negociante, es el per- 
sonaje y el modelo de la epoca. Tal y como inmediatamente 
despues y ya bajo el cardenismo, surge el tipo de neolatifun- 
dista, el hacendado funcionario que crea ejidos a costa de los 
particulars y para sus propias fincas aprovecha incluso los vi- 
veros oficiales y las partidas del presupuesto destinadas al fo* 
mento agricola. Los jefes de sindicatos obreros, que se procla~ 
man representantes exclusivos del trabajador, no se quedan 
atras; todos ellos acumulan fortunas derivadas de cuotas sindi- 
cales sobre las que nunca se rinden cuentas, o de componendas 
con las empresas, a traves de huelgas oportunamente manejadas. 
No se ensano el Gobierno de entonces, en contra de sus 
enemigos, pero dejo hacer a las bandas que en Tabasco man-- 
tenia Garrido dedicadas al asesinato politico, y permitio que 
se tueran creando en distintas zonas del pais, cacicazgoa de- 
dicados a la explotacion sistematica de los recursos publicos 
y del trabajo ajeno. 

Tras del telon seguia ocupandose de los asuntos mas im- 
portantes del Estado, el Jefe Maximo del Ejercito, Plutarco Elias 
Calles. 



514 BREVE HKTORIA DE MEXICO 

El periodo de Rodriguez, destinado a terminar el de Ortiz 
Rubio. tenia que ser corto; la preocupacion del Maximo, se con- 
centro en la eleccion del sucesor de Rodriguez. Al mismo tiem- 
po comenzaron las intrigas entre los grupos del Ejercito. 
El .mas notorio de los mill tares dedicados por entonces a la po- 
litica, era el GraL Perez Trevino, el mismo que extermino a 
los vasconcelistas de Coahuila. Plutarco le desconfiaba porque 
tenia alguna cultura. El sistema dictatorial, exige que el suce 
sor sea mas inculto que el jefe que lo nombra. Otro candidate 
visible era Garrido, el tiranuelo sanguinario de Tabasco. Calles 
comprendio que si este llegaba al poder, ni el mismo se hallaria 
seguro. Muy proximo a Calles, estaba uno cuya fidelidad era 
ardiente y no habia dado motives de sospecha durante largos 
anos; el GraL Lazaro Cardenas; el antiguo desertor del villismo, 
que se habia entregado en poder de Calles con todas las fuerzas 
a sus ordenes, desde que Calles era un oscuro jefecillo, subor- 
dinado de Obregon y de Carranza, por la frontera de Arizona. 

Durante largos anos, este mismo Cardenas manejo en fa 
vor de Calles el feudo de Michoacan, de donde pas6 a ocupar 
el puesto de Presidente del Partido oficiaL Bajo la Administra- 
cion de Ortiz Rubio, el GraL Amaro habia actuado como Jefe 
efectivo del Ejercito. Lleno de ambicion personal, se asegura 
que Amaro aconsejo a Ortiz Rubio, que resistiese a Calles, que 
no le entregase la renuncia a la Presidencia que le fue exigida. 
Habia un partido a favor de Amaro para llevarlo a la Presi- 
dencia al terminar el periodo de Ortiz Rubio. La caida de este. 
determino el desplazamiento de Amaro, pero Cardenas no lie- 
go al poder por presion del Ejercito. Nunca tuvo Cardenas 
prestigio de militar. Si hubiera tenido prestigio de Jefe, el Ma 
ximo no lo deja llegar. Su insignificancia le ayudo a ganar el 
primer puesto, y el hecho de que se proclamaba **hijo espiri- 
tual" del Maximo. El propio Calles Uego a decir: "Este es mas 
hi Jo mSo que los de mi carne*'. 



EL CARDENISMO 



El Maximo habia llegado a la plenitud del poder. Hacia 
y deshacia Presidentes, y para sustituir a Rodriguez, dejo que su 
camarilla jugase a la designacion del candidate. El propio hijo 
del Maximo, fue factor para que se escogiese al Gral. Lazaro 
Cardenas, cuyo solo merito era la lealtad incondicional a la 
persona del gobernante de hecho* Como de costumbre, toda la 
maquinaria oficial se apresuro a poner en accion al partido del 
Gobierno, para simular una campana electoral pagada por la 
propia Administracion. La intervencion directa de las logias 
masonicas fue el rasgo singular de esta campana politica. La 
mayor parte de ellas se hallaba en quiebra economica, los her- 
manos ya no pagaban cuotas, pero el tesoro federal inyecto sus 
cajas. 

Los puntos principales del programa cardenista, fueron: 
lealtad sin reservas a la persona del GraL Calles. "Mas que 
mis propios hijos, mis hijos por la sangre, es hijo mio Lazaro 
Cardenas, por el espiritu", habia dicho el Maximo, y esto sello 
su eleccion. Por su parte, Cardenas llamaba al Maximo: "padre 
y maestro*'. El segundo punto del programa fue la demagogia 
que provocaba huelgas para ganar a los obreros que se mos- 
traban desconfiados del regimen. En materia agraria la multi- 
plicacion del Ejido y los ensayos de colectivizacion que aca- 
baba de importar de Rusia el licenciado Vicente Lombardo 
Toledano se aprovecharon para arrebatar a Morones la direc- 
cion del sindicalismo obrero gubernamental. Pronto y por sim 
ple ardid demagogico, el programa social cardenista derive ha- 
cia el comunismo. Solo de nombre, porque el propio Cardenas 
comenzo a adquirir fincas valiosisimas. Y lo mismo hicieron sus 
principales colaboradores. Entre ellos Garrido, el de Tabasco, 



517 



518 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

que al llegar a Costa Rica dos anos despues, como refugiado 
voluntaries hizo depositos por medio millon de dolares, aparte 
de lo que ya guardaba en Bancos de Nueva Orleans. 

El bolchevismo en la agricultura se desenvolvio bien pron 
to, a costa de los algodoneros de la Laguna y de los heneque- 
neros de Yucatan, 

El propio Cardenas ocupo los pulpitos de las iglesias del 
Bajio, para recitar sus sermones laicos y anticlericales que le 
preparaban sus leguleyos, y Garrido hizo escandalo nacional 
cuando aplicando los metodos que habia seguido en su provin- 
cia inato a balazos docenas de catolicos que salian de misa un 
domingo en Coyoacan. Este ataque a mansalva, fue el estreno 
de unas guardias dependientes de la Secretaria de Agricultura, 
llamadas de "los camisas rojas", que se dedicaron a cerrar igle 
sias y quemar santos por todo el territorio nacional, pero muy 
especialmente en la tierra del maestro de Cardenas, el Estado 
de Sonora. El propio hi jo de Calles, fue jefe de los ** camisas 
rojas" en aquella apartada region. 

En demostracion de su absoluta lealtad, el hijo mayor del 
Gral. Calles, don Rodolfo Elias Calles, habia sido nombrado 
miembro del Gabinete, lo que sento un precedente de servilismo 
que no tiene antecedentes en nuestra historia, ya bastante ex- 
perimentada en estas materias. 

La campana electoral, si asi puede llamarse, que precedio 
al ascenso de Cardenas, habia resultado fria. Los mismos obre- 
ros se rehusaban a cooperar, y el candidate que se le opuso, 
el Gral. Antonio Villarreal, no obstante que superaba a Car 
denas, por sus antecedentes revolucionarios, por su capacidad, 
por su experiencia y hombria de bien, apenas si pudo recorrer 
el pais, amenazado en cada mitin por las porras oficiales, que 
ya desde la campana vasconcelista se habian adiestrado en las 
artes del asesinato de los opositores y el fraude en los computes. 
Quedo, por supuesto, un sedimento de antipatia para el nue- 
vo Gobierno, que los catolicos, levantados en armas en forma 
esporadica, creyeron poder aprovechar. En el extranjero, los 
restos del vasconcelismo y los demas grupos derrotados, hicie- 
ron intentos para unificar la oposicion en contra de los nuevos 



EL CARDENISMO 519 

usurpadores, pero estos esfuerzos se raalograron a causa de que 
buena parte del grupo catolico prefirio al GraL Cedillo como 
su Jefe, en vez del Lie. Vasconcelos, que seguia ostentando la 
bandera de la legalidad electoral conquistada en la campana 
de 1929. 

Un historiador norteamericano muy distinguido, el Dr. Sthe- 
phan Godespeed, ha dividido el periodo cardenista en dos eta- 
pas: a la primera la llama "de continuation del Pelelismo", o 
sea, que estuvo subordinada, mas que nunca, a la voluntad om- 
nimoda del Maximo Calles, y la segunda etapa, que es la pro 
piamente cardenista, en la cual se adoptaron posiciones ten- 
dientes a la pacification en materia religiosa y a la cordialidad 
en lo politico al decretarse la amnistia de todos los que fueron 
opositores al Gobierno de Calles. 

^A que se debio el camblo sftbito que die termino al pele- 
lismo con la expulsion de Calles y del propic Garrido y dio 
origen a un cambio radical en la politica religiosa, sin cambio 
de personas, que de la noche a la manana pasaron de la in- 
transigencia sanguinaria a la tolerancia civilizada? 

Para entender el inicio de la segunda etapa del cardenis- 
mo, probablemente no hay dato mas seguro que la lectura de 
las Memorias del Embajador de Norteamerica, el Sr. Josephus 
Daniels, recientemente publicadas. Asi como Morrow habia 
sido el padrino del intento de penetracion protestante operado 
al principio de la guerra contra los cristeros, al Embajador Da 
niels, hombre bondadoso, toco la mision de poner termino al 
conflicto del Gobierno revolucionario con el catolicismo nacio- 
nal. Los Estados Unidos se preparaban para la segunda guerra 
y la situacion de intranquilidad y de caos en Mexico, les oca- 
sionaba irritacion. La presion del Clero catolico norteamerica 
no a favor del perseguido Clero catolico de Mexico, era un obs- 
taculo para la unidad de accion interior que Roosevelt organi- 
zaba de acuerdo con su proposito largamente premeditado,, de 
intervenir en el conflicto europeo con el proposito de aplastar 
a Alemania. 

Los propositos de Roosevelt se pusieron de manifiesto cuan 
do llego a los prelacies mexicanos refugiados en los Estados Uni- 



520 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

dos, orden expresa de Roma, en el sentido de que se abstuvie- 
ran de seguir apoyando las rebeliones en germen la de los 
vasconcdistas y la de Cedillo , y se pusieran a las ordenes 
del Cardenal Delegado en Washington, que seria en lo de ade- 
lante el director de la politica de la Iglesia mexicana. 

De pronto y para sorpresa a los no enterados de los re- 
sortes secretos que ban movido las Adniinistraciones recientes, 
ocurrio un incidente casi chusco: Calles, el "hombre fuerte" de la 
prensa norteamericana, el Jefe Maximo de los falsificadores de 
la Revolucion nacional, el padre y maestro de Cardenas, des- 
pues de una celada en que se le hizo aparecer como traidor a 
la causa obrera, fue capturado por un coronel y un capitan, 
con las atenciones debidas a una dama, y lanzado en un avion 
hasta su destierro, en California, de los Estados Unidos. 

Entre otras cosas, sucedia que los Estados Unidos cam- 
biaban su antigua politica de sostener en Hispanoamerica al 
"hombre fuerte", al Caudillo inhumano pero eficaz, por otra mas 
favorable en realidad a sus intereses, que consisten en forta- 
lecer el predominio de pandillas que a traves de partidos con 
mascara democratica, sirven sin mayor responsabilidad a los mis- 
mos intereses que patrocinaban los Caudillos. 

El partido oficial seria, en lo de adelante, el responsable 
de la politica interna y mas particularmente, de la politica ex 
terior de la nacion. 

Con estos antecedentes, es facil entender el parrafo a que 
acabamos de referirnos y que aparece en las primeras paginas 
de las Memorias de Daniels y cuenta, con la despreocupacion 
de un relato de viaje sin importancia, la charla que tuvo en su 
primera visita, de regreso de unas vacaciones en Washington, 
con el Presidente Lazaro Cardenas, recien desligado del destro- 
nado Calles y aclamado por la borregada nacional como el "pas 
tor" definitivo, el heroe comparable a Morelos porque nos es- 
taba dando la segunda independencia, la independencia econo- 
mica. 

El relato de Daniels, dice mas o menos lo que sigue: **Apro- 
veche mi primera visita al Presidente, para manifestarle la ma 
la impresion que me habia causado al desembarcar en Veracruz, 



EL CARDENISMO 521 

observar que todas las iglesias estaban cerradas. Esto si viera 
usted, senor Presidente, le dije, causa muy mal efecto a ios ex- 
tranjeros que pasan por el Puerto y anadi: jQue no cree us 
ted, senor Presidente, que ya es tiempo de dar por terminado 
este conflicto religiose, haciendo entrega de las iglesias a Ios 
sacerdotes y abriendolas al culto?". A los ocho dias se abrie- 
ron los templos de todo el pais, con beneplacito de la pobla- 
cion que empezo a alabar el espiritu tolerante de Cardenas. 

CAMBIOS EN LA ENSEftANZA 

El escandalo del periodo pelele del regimen cardenista, fue 
el establecimiento de la coeducacion en las escuelas primarias. 
La ensenanza sexual adopto formas reprobables. Maestros hu- 
bo que pretendieron hacer demostraciones objetivas con las alum- 
nas. En vano los padres de familia intentaban protestas; en se- 
guida se les colgaba el San Benito de "reaccionarios". 

La intervencion de Daniels en ese sentido, tambien fue sal- 
vadora. El Ministro de Educacion que Calles sostenia, Narciso 
Bassols, fue despedido y en su lugar, la segunda administracion 
cardenista, nombro a un oscuro senor Vazquez Vela, que sin re- 
formar una letra de la ley, de hecho la puso en desuso e intro- 
dujo metodos mas conciliadores. 

Hubo durante el cardenismo, aumento de las misiones cul- 
turales, pero solo se utilizaron para difundir el socialism sui 
generis de sus consejeros y para activar la propaganda anticle 
rical y anticapitalista. 

La expulsion de Calles se habia justificado acusando a este 
de enemigo de las huelgas, presentando en cambio a Cardenas 
como campeon del proletariado; lo cierto es que la segunda eta- 
pa del cardenismo, convirtio la huelga en mejoria de los Ilderes 
que se vendian a las empresas. En general ya no se hablaba de 
Imitar a Lenin; se aseguraba, al contrario, que la politica del 
regimen era solamente un eco del "Nuevo Trato" rooseveltia- 
no. Empezo por entonces, a correr la iniciativa de levantar a 
Roosevelt un monumento en vida, ya sea en Monterrey o en la 
capital de la Republica. 



522 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

En el campo, el regimen cardenista, en vez de abrir nuevas 
tierras al cultivo, las hizo cambiar de dueno mediante expropia- 
ciones que el Presidente, haciendo uso de la barbara facultad 
que le concede la Constitucion del 17, expropiaba a los enemi- 
gos y a los indiferentes para beneficiar a los correligionarios. Asi 
surgieron nuevas fortunas, a la vez que se ensanchaba el Ejido. 
Con el pretexto de defender el Ejido, se organizaron guardias 
rurales con armas entregadas a los campesinos, que durante mu- 
cho tiempo fueron una suerte de ejercito particular del nuevo 
**}cfe Maximo*' de la Revolucion. 

La situacion economica del pais, por supuesto, empeoro con- 
siderablemente. El exceso de las emisiones de moneda, deter- 
mmo una inflacion sin precedentes. Para contener la quiebra, 
se procedio a devaluar el peso, que de 3 .60 a que lo dejo el ca- 
llismo, bajo a 4.85. El desastre se presento otra vez al pueblo 
como una medida de alta finanza, que habria de despertar la 
iniciativa local y estimular el desarrollo de los negocios. El Mi- 
nistro de Hacienda, don Eduardo Suarez, fomentaba publicacio- 
nes como las del Fondo de Cultura Economica, en las cuales se 
hacla la apologia de la doctrina monetaria de Lord Key nes. O 
sea, depreciation de la libra esterlina para evitar pagarla con 
las reservas en oro, y en seguida, debilitamiento de todas las 
monedas del mundo, a fin de acaparar el oro existente fuera de 
Inglaterra, hasta que llegase el momento de levantar de nuevo el 
valor del oro y devolver la libra a su antigua equivalencia en oro. 

Cierto que tambien el Tesoro americano, cooperando con la 
Banca Internacional, bajo el valor del dolar por decreto, pero 
cuidando de que el resultado final de la gran combinacion, con- 
dujese el oro del mundo a los grandes depositos de cemento ar- 
raado que hoy lo guardan en los Estados Unidos. 

Entre tanto, en Mexico, la devaluacion permitio al gobier- 
no cardenista, disponer del papel-moneda j^ra sus proyectos eco- 
ndmicos descabellados, y beneficio directamente a los que in- 
tervinieron en los cambios. La masa del pais empobrecio y el 
trabajador ordinario pronto resintio el engano en came viva por- 
que si bien se decretaban aumentos de salarios, nunca corres- 
pondian estos aumentos a la perdida del valor de la moneda. La 



EL CARDENISMO 523 

vida se encarecio indcfinidamente, pero las grandes empresas ex- 
tranjeras, sobrc todo las que controlan nuestra mineria, aprove- 
charon la medida para pagar salaries aumentados pero de hecho 
inferiores a Ics antiguos. Sabido es que en la devaluacion, el 
rico se hace mas rico y el pobre mas pobre. 

EL PODER POLITICO 

El nuevo apoyo dado por Washington a traves de Mr. Da 
niels, al Presidente Cardenas, despues de que expulso a su maes 
tro Calles, le allano el camino para resolver a su favor todos sus 
problemas de orden politico. El Congreso no cuenta en Mexico? 
quien decide es el Ejercito. Habia en las filas de este, numerosos 
descontentos* Algunos veian con envidia, que un jefe antes os- 
euro, de pronto se convirtiese, por medio de su traicion al Ma 
ximo, en amo absoluto del pais. Rival de esta indole era, por 
ejemplo, el Gral. Cedillo, que, inflado al principio por la torpe 
propaganda que a su favor hacian los descontentos catolicos, 
acabo por refugiarse en una de sus mas remotas propiedades, 
el rancho de Las Palomas, rodeado de un grupo insignificante 
de secuaces. Hasta alii lo persiguio la sana de quien necesi- 
taba continuar la tradicion que hace absoluto al Presidente de 
la Republica, Congregado lo mejor del Ejercito por el rumbo 
de San Luis Potosi, el propio Cardenas se puso al frente de los 
trenes militares y los regimientos que se lanzaron a la captura 
de Cedillo, protegido por no mas de quinientos hombres. Di- 
rigid el asalto,. captura y fusilamiento del aspirante a Caudillo 
nacional, uno que mas tarde habia de servir tambien de verdugo 
para acabar con las aspiraciones presidenciales del GraL Alma- 
zan y que, pese a toda esta mala fama, o quiza por ella misma, 
tuvo la audacia de presentarse candidate presidenciaL Una her- 
mana de Cedillo fue tambien capturada. torturada y asesina- 
da por las tropas, con lo que una vez mas, el terror aseguro 
la paz. 

Las directivas del partido titulado *'Regenerador tr , que era 
el vocero de la agitacion vasconcelista, fueron encarceladas. Tan 
solo en la capital fueron aprehendidos, sin orden de Juez com- 
petente, el Ing. Mendez Rivas, don Miguel de la C. Escamilla, 



524 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

Andres Pedrero, don Alfonso Taracena el ilustre periodista, el 
Sn De Ollervides y otros. Rebeldes sueltos que seguian en las 
filas vasconcelistas, cayeron en emboscadas, como el propio 
Gral. Rocha, sorprendido y ejecutado en una casa por la Villa 
de Guadalupe, a donde habia buscado refugio para curarse de 
unas heridas, y ya no se volvio a hablar de los derechos del 
pueblo, aplastados en las elecciones del 29. 

W DEL PETROLEO 

El descubrimiento consumado por la compaiiia inglesa "El 
Aguila", de mantos de petroleo muy considerables en la region 
de Poza Rica, engendro oleadas de optimismo en las fuentes 
oficiales* El Ing. Pani, todavia consejero en asuntos de finan- 
zas, publico cifras y elogio la iniciativa inglesa que de esta ma- 
nera contribuia al incremento de la riqueza nacional. El Go- 
bierno del Gral. Cardenas prometio su apoyo a las nuevas ex- 
ploraciones, asegurando que Mexico entraba a una nueva eta- 
pa industrial gracias a los descubrimientos ingleses que tendrian 
toda clase de proteccion. El Embajador Mr. Daniels no dijo 
nada. En los Estados Unidos habia comenzado ya una cam- 
pana para la americanizacion de todo el petroleo del Nuevo 
Mundo. "Los yacimientos petroliferos de todo el Continente 
americano, habia dicho una revista especializada, deben consi- 
derarse como reserva de la Marina de los Estados Unidos". A 
su vez, el petroleo del Iran, el Mesoriente y Rusia, deberia que- 
dar subordinado a la influencia britanica. Este deslinde de ju- 
risdicciones, no fue seguramente muy del agrado de la Cancille- 
ria britanica, que en visperas de la segunda acometida que pre- 
paraba contra Alemania, no se resignaba a tener que aceptar 
en calidad de socio t con iguales derechos, al gran pais norte- 
americano. 

Era evidente que los Estados Unidos, antes de decidirse 
a cooperar con Inglaterra en su cruzada contra Alemania, es- 
taban tomando precauciones para aprovechar su participacion 
en el conflicto, en todas sus potencialidades. 

Enhorabuena que Mexico, para consume de su politica in- 
terna, jugase a la soberania en materia de poca monta, pero eso 



EL CARDENISMO 525 

de patrocinar el petrolco ingles que ya representaba el 60% 
de los yacimientos mexicanos, en contra de los petroleros norte- 
Americanos que se hallaban en minoria, no podia ser tolerado. 

Pronto el panorama sonriente de nuestra explotacion pe- 
trolera, comenzo a ensombrecerse. Una serie de huelgas co 
menzo a entorpecer la actividad de las companias inglesas. En 
Washington, los agentes pro-comunistas del "New Deal", co- 
menzaron a ofrecer apoyo a los huelguistas mexicanos tan in- 
justamente explotados por el capitalismo ingles y por los inte- 
reses petroleros mundiales. Oficialmente, el Departamento de 
Estado guardaba silencio; no podia manifestarse en contra de 
los ingleses cuando se estaba preparando una alianza de guerra 
con el Gobierno de los duenos de las companias. 

Pero la agitacion crecio. Fueron y volvieron enviados de 
Mexico a Washington y de Washington a New York y re- 
greso a nuestra capital. Se hizo saber a las companias norte- 
americanas, que tendrian que ser sacrificadas, por lo menos teo- 
ricamente. No era posible confiscar a los ingleses sin hacer co- 
rrer suerte parecida a las erapresas petroleras yanquis. 

El texto del Decreto que nacionalizaria el petroleo me- 
diante una indemnizacion que acallara la protesta de las com 
panias, fue, como siempre, disttitido en New York antes de que 
se publicara en Mexico. Llego por fin el dia espectacular, un 
18 de marzo de 1938, en el cual se anuncio, en forma drama- 
tica, que el Presidente de Mexico desafiaba al capitalismo mun- 
dial, decretando que el petroleo, en lo de adelante, perteneceria 
a la nacion, de acuerdo, por otra parte, con alguno de los pos- 
tulados de la Constitucion Politica del pais. 

La prensa, habilmente movida, enardecio el espiritu publi- 
co, que comenzo a ser ensenado a ver en aquel gesto, la segun- 
da declaracion de nuestra independencia. 

Lo curioso es que asi como nuestra guerra contra Espana, 
fue tan bien recibida por la opinion de Norteamerica, tambien 
la expropiacion petrolera recibio el aplauso inmediato del Presi 
dente Roosevelt, que en vez de protestar por la confiscacion de 
bienes de sus nacionales, presento sus parabienes al Presidente 
Cardenas, saludandolo como "libertador de la oprimida eco- 
nomia mexicana". 



526 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

LA POLITICA EXTERIOR CARDENISTA 

Cuando ciertas veleidades orales de tipo bolchevique, atra~ 
jcron sobre Cardenas el cargo de anti-imperialista, este se apre- 
suro a rectificar: "^Diganme cuando he dicho o he hecho algo 
que me pueda caracterizar como enemigo de los Estados Uni- 
dos?". En efecto, nunca lo fue su Adminlstracion; nunca hubo 
corrientes mas estrechamente unidas que la demagogia carde- 
nista y el Nuevo Trato rooseveltiano. Prueba de ello se vio 
cuando el fracaso de la Republica espanola. Abandonada esta 
por los ingleses en la hora de la dificultad, fueron los Estados 
Unidos los que acudieron al salvamento. Asumiendo la repre- 
sentacion del Continente, los Estados Unidos repartieron a los 
emigrados espanoles por la Argentina y Venezuela, por Santo 
Domingo y por Mexico. En la seleccion de la partida que toco 
a Mexico, intervino el Minis tro cardenista Bassols para garan- 
tizar la preferencia a los que se declaraban marxistas conven- 
cidos. 

A pesar de eso, entre los que vinieron a Mexico hubo mu- 
chos refugiados de alto valer intelectual y moraL Ejercieron 
buena influencia en nuestras universidades y en su mayoria se 
sumaron con facilidad a la vida del pais. 

No puede decirse lo mismo del grupo de los dirigentes que 
comenzo a intervenir en la politica local mediante el empleo de 
los fuertes tesoros que condujo el famoso yate "Vita". Nunca 
se ha publicado la forma en que se opero el reparto de estas ri- 
quezas, y lo peor es que este yerro ya viejo, ha seguido siendo 
el obstaculo para que se reanuden las relaciones diplomaticas 
con la Madre Patria. Es a la fecha Mexico, junto con Rusia 
que tambien dispuso de un enorme tesoro en monedas de oro, 
el unico pais que no mantiene relaciones normales con el Estado 
espanol. 



EL CISMA PERMANENTE 



tin examen de tipo analitico de nuestro ser national, reve- 
la que somos un pueblo dividido no solo en lo colectivo, tambien 
en el corazon de cada mexicano. -El panorama nacionaU des- 
de sus origenes hasta fechas recientes, descubre la permanencia 
de procesos negatives o francamente opuestos como no se en- 
cuentra igual en paises de desarrollo normal. El factor per- 
manente de nuestro acontecer, es el cisma, ha dicho el brasi- 
ieno Viane Moog. El conflicto insoluble perdura y se renueva. 

Desde el comienzo, los factores de nuestra composicion ra 
cial luchan entre si en vez de fundirse. Las oposiciones que 
ban estorbado nuestra integracion, son tan radicales que rara 
vez han dado origen a soluciones favorables a la sintesis. 

Constantemente hemos sido victimas de una dialectica que 
escapa a la sintesis y recae en posiciones que hacen imposible 
la realizacion de algun proposito comun. 

A los conflictos originales se han anadido periodicamente 
nuevos motivos de discordia y las treguas en la lucha no han 
producido etapas de paz fecunda, sino simples recesos de fa- 
tiga en que la tension subsiste y las hostilidades se aplazan. 

Mexico nace de uno de los contrastes mas profundos de la 
historia. El encuentro de la gran civilizacion hispano-cristiana, 
con tribus indigenas desunidas y decadentes, marca la primer 
gran prueba del poder transformador que se contiene en la doc- 
trina cristiana; los comienzos fueron arduos. No se puede ha- 
blar, en nuestro caso, de lucha de culturas. Aunque con len- 
titud, la civilizacion cristiana espanola fue conquistando el alma 
indigena que pronto se adapto a las instituciones importadas. 



529 



530 BREVE HJSTORIA DE MEXICO 

Las costumbres indigenas cedieron al impacto de la conquista, 
sin opener otra rcsistencia que la muy grave de la pasividad. 

En el mestizo hispano-indigena, pervive el sentimiento ma- 
terno que es native, pero se impone la voluntad del padre domi- 
nador. Subsiste latente el conflicto de lo nuevo que Hega de 
Europa y el ambiente autoctono rebelde. El mestizo quisiera 
olvidar lo indigena; prueba de ello es la sinceridad con que se 
convierte al catolicismo: reconoce la superioridad de lo cris- 
tiano, pero el milagro del cambio brusco radical, solo se opera 
en su espiritu. La realidad ofrece resistencias que es largo y 
penoso veneer. Aun cuando se de cuenta de que las formas 
nuevas le ofrecen mejoria en todos sentidos, el abandono de lo 
que forma la mitad de si mismo, supone desgarramientos nece- 
sariamente dolorosos. El mestizo vive su conflicto prolongado 
y en superarlo gasta energias que retrasan su definitiva con 
version a lo europeo. 

For su parte, los indigenas, pasado el asombro de lo ocu- 
rrido, deben haber experimentado desconcierto y desolacion. 

La Encomienda les impuso una disciplina dura pero fe- 
cunda. El impetu constructor de los europeos, acabo por con- 
tagiarlos, segun lo prueba el concurso eficaz que prestaron al 
desarrollo de la mineria y la agrtcultura, asi como al esplendor 
de las artes durante todo el coloniaje. 

La Colonia se empeno en la conquista de una sintesis. Hu- 
3x> desgarramiento interno pero atenuado porque la situacion 
general mejoraba. Se ha hablado mucho de "raza sojuzgada'*, 
pero ninguno de los pueblos indigenas disfrutaba de libertades 
antes de la llegada de los espanoles y es evidente que por lo 
menos para una minoria activa hubo superacion que llevo al 
indigena a convertirse en obrero manual y en sacerdote y dueno 
de la tierra en sus comunidades. Los romanos, amos del mun- 
do, se convierten al cristianismo, sin perder su soberania nacio- 
nal. Para el indio, la conversion significa, por lo pronto , una 
nueva sumision pero prenada de esperanza. La conversion 
opera por la persuasion, que la faace fecunda y borra la melan- 
colia de todo estado anterior. 

La nueva religion, desde un principio, fue factor de sin- 
tesis y sigue siendolo. 



EL CISMA PERMANENTE 531 

Pero la condiciones en que el cristianismo se desarrollo en- 
tre nosotros, fueron diferentes de las que hallo en Europa. Aqui 
no solo el indigena, tambien el europeo se sintio desgarrado. Ello 
se debio a la situacion geografica sin precedentes. Por primera 
vez el hombre iba a repartir su accion en continentes distantes. 
El conquistador, el emigrante y aun el propio Misionero, 
son hombres que han tenido que violentar su sensibilidad para 
separarse de su mundo familiar y adaptarse a territorio radical- 
mente diferente. Los sacrificios y dolores de proceso tan sin 
gular, dejan huella que no se borra. Durante siglos y todavia 
en el periodo de la emigracion europea al Nuevo Mundo, quie- 
nes venian, acababan de separarse de sus padres y hermanos; 
a veces aun de los propios hijos* Cada quien sabia que la au- 
sencia de sus lares tendria que prolongarse. El retorno era cos- 
toso y accidentado. Por ley natural, el emigrado se mezclaba con 
la poblacion y creaba afectos nuevos. Si le sonreia el exito, al 
final de muchos anos, ya le era dificil prescindir de los intereses 
y las relaciones que aqui habia formado. Pensar en reintegrate 
a la patria de origen, le era cada vez mas dificil. Regresaba a 
veces, pero dejando en el Nuevo Mundo, otra vez, una familia 
de su propia sangre y para hallar que en el Viejo Mundo tam 
bien las circunstancias y los afectos habian cambiado. El resul- 
tado era un constante desgarramiento y desacomodo de los 
afectos, y no se diga de las circunstancias. 

Probablemente ninguna otra casta de la historia ha pade- 
cido durante tanto tiempo, semejante division del sentimiento. 
Tanto el espaflol de la Conquista corno el bandeirante del 
Brasil, pasaron por un doble descastamiento. No acababan de 
acomodarse aqui y no podian volver alia sin sentirse tambien 
desajustados. 

El dolor es fecundo, pero solo para las naturalezas fuer- 
tes, al comun de los hombres lo desintegra. El bandeirante, el 
colonizador, el emigrante que se decide a abandonar su ambiente 
propio en busca de mejoria, revela, con solo hacerlo, dotes ex- 
traordinarias de caracter. La mujer del que se casa en la tierra 
nueva, es casi siernpre superior a las demas de su nacion, ya 



532 BREVE HISTORIA DE 



que el conquistador es desde el principle mas poderoso que el 
nativo y se lleva lo que le place. 

En la antigiiedad, el encuentro de dos culturas se resolvia 
en el triunfo implacable del mas ftterte. Aqui la religion catc- 
liga alento los matrimonios que igualaban al vencedor con el 
vencido. La religion que domino el movimiento, favorecio la 
igualdad racial y el amor como norma de convivencia. Cultu 
ras mas altas que las aborigenes americanas, han claudicado en 
preseacia del cristianismo. Mentira que los indios guardasen 
iidelidad a sus antiguos dioses. Los renegaron con prontitud 
y con justicia, y bien hicieron. Lo unico que les inquietaba 
era la lentitud de su integration al orden nuevo. En la zona 
misma del arte, lo pagano es de consistencia eflmera. Desde 
que aparece el cristianismo no hay mas arte que el arte cris- 
tiano, y la propia cultura ya no merece ese nombre si no se 
asienta en raiz evangelica. 

Prueba de ello es la arquitectura colonial hispanoamerica- 
na, tan superior a la regional, que nunca alcanzo a resolver si- 
quiera el problema de la techumbre. 

Los siglos del coloniaje produjeron de esta suerte la pri- 
mera sintesis de nuestro desarrollo. 

El indio sometido al influjo misionero, se incorpora a la 
nueva cultura, con la misma naturalidad con que el ibero o el 
celta abrazaron el cristianismo que los levantaba al nivel del 
roinano. El indio hallo en el catolicismo la ruta de su libera- 
cion, por eso lo acogio con fervor. Tan necio es hablar de una 
supuesta perduracion del culto de los idolos por debajo de los 
ritos de la religion europea, como suponer que los catolicos fran- 
ceses adoran en secreto las divinidades druidicas. El indio cam- 
bid su alma radical y voluntariamente. 

El cristianismo no es una cultura, sino Verbo que engen- 
dra cultura y penetra las alinas y desalofa de ellas cualquier otro 
resabio de creencia o de supersticion, 

El que se ha faecho ciistiano ya no podra volver jamas al 
animismo primitivo, ni ^quiera al taoismo filosofico de China 
o el budismo de la India; mucho menos puede recaer en forma 
alguna dc supersticidn. El catolico puede caer en el ateismo y 



EL CISMA PERMANENTE 533 

la duda, pero nunca en el faccionalismo religiose que repugna 
a su sentido de universalidad, es decir, de catolicidad. 

For el catolicismo, el mexicano se emancipa de sus orige- 
nes indios, y puede mirar por encima de lo castellano y lo na- 
tivo, satisfecho de representar una variedad distinguida de la 
especie comun humana. 

A traves del catolicismo se estaba resolviendo la antitesis 
emocional del mestizaje indo-espanoL La discriminacion racial 
subsiste en los paises creados por el protestantismo y nunca 
alcanzo entre nosotros caracteres de incompatibilidad funda- 
mental. 

Con el bautizo, cualquiera de los nuestros ingresa a la ci- 
vilizacion de tipo latino, que es el patrimonio de todos los ha- 
bitantes de la patria comun. 

La sintesis lograda por la obra niisionera en el Nuevo Mun- 
do que se pone de manifiesto en la obra de Humboldt sobre lo 
que fue la Nueva Espana en el Siglo XVIII, es notable no solo 
porque de dos razas disimiles hizo una nueva que penetro para 
siempre en la cultura cristiana, sino porque para los propios es- 
panoles fue motivo de fusion y de unidad* En la Peninsula y 
pese a la unidad de religion, subsistian las diferencias provin* 
dales, Al llegar a America, el aragones, el castellano, el vasco, 
desaparecian para actuar como espanoles. Los idiomas nati- 
vos se olvidaron y en todo el Continente prevalecio unicamente 
el castellano. De suerte que, lo hispanico, como nacionalidad 
homogenea y organizada, solo vino a producirse en realidad, 
en las tierras del Nuevo Mundo. Igual cosa ocurrio con los ha- 
bitantes del Nuevo Mundo, que, antes de la Conquista, carecian 
por complete del sentido de nacionalidad, repartidos, como es- 
taban, en tribus y dialectos incomunicables entre si, cuando no 
separados radicalmente por el estado de guerra permanente. 

LA GUERRA DE INDEPENDENCE 

La guerra de Independencia, en sus comienzos, manifiesta 
Icaltad a la Madre Patria. El rencor aparece mas tarde y se 
acrecienta con la lucha. 

En Buenos Aires y en Quito, los Cabildos toman a su car- 



534 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

go la Administracion, en tanto que en Espana se restablece el 
poder legitimo. Entre nosotros, Hidalgo protesta su lealtad a 
Fernando VIL En Chile, el Cabildo de Santiago vease el 
libro de Hector Sepulveda Villanueva : **al instituir la Junta 
de Gobierno con representacion del Rey Cautivo, estim6 que 
no abdicaba la plenitud de los derechos que entendia perte- 
necerle en su caracter de organo juridico de la Republica o co- 
munidad* De igual manera que antano los Reyes, al recibir el 
poder, quedaban sujetos a las prescripciones de las leyes divi- 
nas y humanas. El Cabildo consideraba que la Junta debia ac- 
tuar dentro de las limitaciones que en el dia de su instalacion 
le puso el pueblo y subordinate a aquellas practicas que en 
los primeros tiempos de la colonizacion habian acatado los Go- 
bernadores y que con el derrumbe del absolutismo volvian a co- 
brar vigencia". Esta observacion de Sepulveda, es de la ma 
yor importancia. El Regimen colonial fue dominado por insti- 
tuciones libres, civilizadas, democraticas y genuinamente es- 
panolas, como el Municipio y las Audiencias. La tradicion de- 
mocratica la rompe Carlos III con la arbitraria expulsion de los 
Jesuitas y el nombramiento de los Intendentes que usurpan la 
autoridad del Municipio y dan comienzo al Regimen militarista 
que todavia padecemos en Hispanoamerica. 

Si la emancipacion no se hubiese visto estorbada precisa- 
mente por los Intendentes y los Capitanes Gener^les del absolu 
tismo masonico de los Borbones, cooperador del Imperialismo 
britanico que introdujo sus quintas columnas en nuestro suelo, 
la separacion de las Colonias y la Metropoli se habria realizado 
en la forma fecunda y civilizada que puso en obra en el BrasiL 

Al Imperialismo enemigo de Espana, convenia provocar un 
choque violento. La torj>eza del Regimen espanol del momento, 
contribuyo a desatar la guerra> que en seguida produjo los Cau- 
dillos y todas las calamidades que ellos representan. 

Las campanas por la Independencia fueron mas sangrien-* 
tas en Venezuela o Colombia que en Mexico, pero en el orden 
moral, nuestra ruptura con Espana fue mas radical. Lo que 
reconocemos como iniciacion de la Independencia, el Grito de 
Dolores, dificilmente encuentra paralelo en otra historia. El 



EL CISMA PERMANENTE 535 

Sur se independiza a base de acuerdos de Cabildos que reasu- 
men la soberania que disfrutamos durante la Colonia. Nosotros 
irrumpimos a la vida con un "grito", lo que es natural en biolo 
gia, pero un tanto primitive como acto social. El t ,xto del grito 
no fue muy atinado. En vez de decir: jViva Fernando VII y 
mueran los gachupines!, debio decir: jMuera el mal Gobierno 
de Fernando VII y viva Espaiia! y, en consecuencia, tambien 
los gachupines. Esto es lo que hizo el Brasil. No haber proce- 
dido en forma semejante, es una de las causas de que hayamos 
dejado de ser nosotros "el primer pueblo de la America Latina". 
Es claro que si la Casa Real de Espana se refugia en Mexico, 
no se habria perdido ni la Luisiana, y los Estados Unidos no 
existirian, y el lindero de Mexico estaria en Alaska. Pero un 
cisma nunca es fecundo, mucho menos aquel que nos divorcia 
de la madre. 

En la figura de nuestros principales libertadores, hallamos 
la discordia como elemento irreductible. Bolivar, el mas grande 
de todos pese a cierta teatralidad copiada de Napoleon,, no es 
un hombte ^rmonico sino un ser dividido. Su buena sangre es- 
panola lo salvo de ciertos excesos y aseguro su retorno a la 
verdad. Pero desde el comienzo de su carrera, tuvo que sopor- 
tar la presencia de los enemigos de su casta, de su religion y 
de su lengua. Se dice que Sanin Cano, el gran liberal de Co 
lombia, descubrio en los archives del Almirantazgo britanico, 
las constancias de que Bolivar recibio ayuda economica de los 
enemigos de su Patria espanola, para el objeto de hacer la gue- 
rra de emancipacion. Es cierto que Washington tambien acep- 
to la ayuda de los franceses, que eran los enemigos tradiciona- 
les de su ascendencia britanica; pero al momento del triunfo, 
Washington volvio a ser tan cabal caballero britanico, por la 
lengua y la religion, que nadie puede acusarlo de renegado. 

No asi un Zavala, un Gomez Farias, que incorporados a las 
logias enemigas, se dedicaron a corromper los valores morales 
mas altos de nuestra propia tradicion nacional 

Bolivar vivio nuestra tragedia historica con vision grande 
y lealtad atormentada. Prefirio caer antes de convertirse en 
otro Santander. Prases suyas imperecederas, muestran la pro- 



536 BREVE HJSTORIA DE MEXICO 

fundidad de su conviccion y de su desengano, como cuando di 
ce mirando a sus aliados de ocasion: "Los corsarios de tierra 
se han metido por fin entre nosotros". ^Quien otro, que no 
fuese Bolivar, se acordaba entonces de que aquellos ingleses, 
amigos subitos de nuestra independencia, eran los mismos pi- 
ratas que no pudieron apoderarse de nuestros puertos porque 
nuestros antepasados tuvieron el puno duro para el castigo? 

Finalmente y ya en la ultima etapa de su vida, Bolivar rom- 
pe con los falsos amigos, decreta la disolucion de las logias y 
se ve calumniado y traicionado, pero al fin grande en todo, no 
perdura en el cisma, conquista la sintesis y muere reconciliado 
con su estirpe y con su religion. 

Lo que vino inmediatamente despues de la Independencia, 
no tuvo nombre; me refiero a las dos expulsiones de espanoies, 
que llevaron el desgarramiento y el rencor al seno mismo de 
las mejores familias mexlcanas, Los que teman en sus manes 
la politica y los negocios, la aristocracia toda del pals, quedo 
entonces desecha bajo la mirada complacida de Poinsett, en 
tanto que ingleses y norteamericanos compraban los bienes que 
abandonaban los espanoles. De esta suerte, Poinsett vio cum- 
plido todo su programa: echo fuera a Iturbide, que era un necio 
pero representaba la fuerza de expansion propia de todo pueblo 
que acaba de independizarse con salud. En seguida, Poinsett 
marca el rumbo de una doctrina que intenta anular todos los 
beneficios de la Colonia, imponiendonos como antecesor a Moc- 
tezuma en vez de Hernan Cortes. 

El poinsetismo consuma, en consecuencia, el mas Hondo 
de los cismas que hasta entonces habiamos padecido y prepara 
las derrotas del 47 y la Reforma que habia de consumar nuestra 
entrega moral al protestantismo de los Estados Unidos. 

Apenas ahora se ve patente que nuestra integracion en na- 
clones seudo-independientes, fue provocada desde el exterior, 
con el resultado de que su caracter prematuro lo identificara 
con un aborto. 

Cuanto Espana representaba: el catollcismo y la Contra- 
Reforma, el Regimen Municipal y la igualdad de las razas, el 
progreso nautico y geografico, la unidad en la lengua y en !a 



EL CISMA PERMANENTE 537 

fc; todo este primer gran fruto dc universalidad imperial, se 
vio frustrado al quedar disperse en veinte naciones el inmenso 
poderio hispanico. 

Pero subsistia la sintesis fundada en la unidad religiosa. 

EL CISMA EN LO RELIGIOSO 

El segundo embate de los mismos intereses que forzaron 
nuestra Independencia, se consuma a mediados del siglo y tie- 
ne por objeto destruir la unidad moral de los pueblos que ya 
habia dispersado la politica. Lo que nosotros llamamos en Me 
xico la guerra de Reforma, es un episodic de la vasta conspira- 
cion que en todo el Continente desarrolla la penetracion pro- 
testante imperialista, Igual que en el movimiento de la Inde 
pendencia, cada pueblo cree que actua por cuenta propia a 
efecto de liberarse de "opresiones tradicionales"; lo cierto es 
que en distintas formas, cada una de nuestras nacionalidades re- 
siente la invasion ideologica del Norte y reacciona segun las 
circunstancias. 

La historia oficial de cada uno de nuestros pueblos, repite 
que la guerra de emancipacion de Espana, fue el resultado de 
tres siglos de opresion que un pueblo valiente acabo por sacudir. 
En rcalidad, la independencia hispanoamericana, en su conjun- 
to, fue el epilogo de la derrota de Espana en su lucha con el 
Imperialisms britanico. 

La penetracion del protestantismo en Hispanoamerica fue 
tambieii una campana dirigida desde el exterior, con el objeto 
de hacer definitiva la derrota politica de Espana. 

En Mexico, donde triunfo la Reforma a costa de mucha 
sangre, se ha pretendido hacer de la Reforma juarista un movi 
miento compleinentario de la Independencia. En cierto sentido 
lo es, si se advierte que ya no es Inglaterra sino Estados Uni- 
dos quien toma la bandera de la Reforma para desplazar de la 
America Espaiiola los ultimos vestigios de la Contra-Reforma 
de Felipe II. Los procedimientos son Ics mismos que se apli- 
caron en Europa. Las amortizaciones juaristas dejaron a los 
indios sin las tierras de coinunidades que habia creado y ga- 



538 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

rantizado el Estado espariol, y los bienes confiscados a la Igle- 
sia pasaron a manos, no de los que trabajaban la tierra, sino de 
capitalistas extranjeros, que distrayendolos de los fines de be- 
neficencia a que los dedicaba el Clero, los emplearon en la in- 
tegracion de una burguesia mercantil extranjera que se apoya 
en la dictadura porfirista y las demas dictaduras que le han 
seguido. El proceso es el naismo que describio Hillaire Belloc, 
a proposito de la descatolizacion de la Inglaterra de los Siglos 
XVIII y XIX. En forma amortiguada, lo que el Imperialismo 
protestante logro en Mexico, se repite en las demas naciones 
hispanicas. Contemporaneos de Lerdo, de Juarez, de Gomez 
Farias, fueron en Venezuela el Dr. Pena, (Jefe de las Logias 
que destrozaron el prestigio de Bolivar al amparo del salvajismo 
de Paez) y el Caudillo ilustrado que fue Guzman Blanco. Hizo 
este la "Reforma"; saqueo el Tesoro y fue a recibir su premio 
de manos del Gran Oriente de Pans, ostentandose como un 
Nabab criollo de America. 

Por los mismos anos, del 50 al 60, la Reforma penetra en 
todo Gentroamerica, sin que Mexico tuviese que mandar para 
alia un solo soldado. En Chile tambien, despues de los primeros 
Caudillos, se integra una Oligarquia poderosa. Los nombres 
judios abundan en la nueva nobleza criolla, y segun Hector 
Sepulveda, la administracion de Alessandri consuma la oposi- 
cion del Estado a la Iglesia y la entrega del pais al capitalismo 
norteamericano. 

Ni siquiera Cuba, todavia espanola, pudo escapar a la "Re~ 
forma" de mediados del XIX. Las libertades inherentes a toda 
administracion castiza, permitieron alia que nada menos que 
un Obispo, el Obispo Espejo, introdujera novedades que res- 
ponden al plan general de la Reforma protestante. En resumen, 
la guerra de Reforma fue una operacion tambien conjunta de 
parfe de las logias de Francia y los Estados Unidos. Cuando 
Lincoln queda libre de sus responsabilidades en la guerra de 
secesion, lo primero que hace es salvar a Juarez y dejar a Ma- 
ximiliano entregado a su propia suerte, garantizando asi la su- 
premacia de las logias de Norteamerica frente a las logias eu- 
ropeas. 

Alguna de nuestras Universidades habra de tomar a su 



EL CISMA PERMANENTE 539 

cargo el sostenimiento de un seminario, cuyos miembros se de- 
diquen a las investigaciones necesarias para demostrar que lo 
que llamamos nosotros la Reforma, es lo mismo que el libera- 
lismo de Santander en Bogota, identico tambien a la reforma 
pedagogica que mas tarde introduce Sarmiento en la Argentina, 
y asi sucesivamente por todo el Continente. El escritor que 
unifique los datos de este movimiento, podra titular su obra: 
"LA SEGUNDA ETAPA DEL CISMA HISPANOAMERI- 
CANO". 

La derrota religiosa permite que el capitalismo anglosajon 
acabe de reemplazar a Espana en el dominio economic de todos 
estos territories. 

Las consecuencias morales se hallan a la vista: un nuevo 
cisma profundo separa las almas hispanoamericanas en dos ban- 
dos irreconciliables: Conservadores y Liberates. Ya ni el idio- 
ma, que perdura por inercia, lograra mantenerse como factor 
eficaz de sintesis. 

EL MADERISMO 

El movimiento maderista pudo ser de trascendencia entre 
nosotros porque intento una sintesis moral que hubiera liqui- 
dado el cisma religiose. El maderismo pretendio modificar las 
Leyes de Reforma. La modification propuesta consistio en re- 
conocer la existencia de conventos y asociaciones religiosas que 
funcionaban al margen de la Ley, o sea, acomodarnos a la ver- 
dad en vez de estar viviendo en la mentira, y al mismo tiempo, 
civilizar las leyes juaristas, otorgando a las personas morales 
de beneficencia, ensenanza, etc., el derecho de poseer y adminis- 
trar bienes raices, Lo unico que logro el maderismo con este 
proyecto Salvador, fue despertar el celo faccioso de los viejos 
liberates y alarmar a la Embajada Americana. Vino el carran- 
cismo y nunca hubo faccion mas alejada que aquella, de cual^ 
quier posibilidad de union o de sintesis en cualquier posibilidad 
de conciliacion y de sintesis. 

Carranza, mediocre, semi-analfabeta, Senador perpetuo de 
la dictadura porfirista, nunca supo lo que era un programa, pero 
aprovechando su vanidad y su torpeza, las logias se apoderan 



540 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

del movimiento para convertirlo en lo que no ue la Revolution 

de 1910, lo que no quiso ser el maderismo: una repetition de la 
guerra de Reforma. Los pensadores de Mexico, un Antonio 
Caso, un Bulnes, un Rabasa, tenlan ya superada y meretida- 
niente desdenada, la etapa reformista. Los mcjorcs lideres de la 

Revolution, del tipo de Antonio Diaz Soto y Gama, expresa- 

mente habian condenado el juarismo porque sirvio de base para 
la integration de la Oligarquia liberal y capitalista que conso- 

lido el porfirismo. Pero el carrancismo no entendio de razo- 
nes: para ganarse apoyos en Washington, entrego la education 
a los Saenz y los Osuna, pastores protestantes mexicanos. Los 

mas ineptos, los irresponsables, inventaron el enlace absurdo: 
"La Independencia, la Reforma, la Revolution". No la Revo 
lution maderista, sino la carranclana, la que falta de doctrina 
miro al pasado y fabrico la trilogia absurda: Morelos, Juarez 
y Carranza. Mas tarde esto lo han empeorado ditiendo: More^- 
los, Juarez y Cardenas. Consetuentia de estos tasos de servi- 
lismo politico es el fetichismo que hoy prevalete en torno a la 
Constitution del 17, que sigue siendo factor de division, por lo 
menos mientras mantenga la vigencia del Articulo 3o. y de la 
Ley de Juarez exagerada por el callismo, 

El cisma sigue reinando, pero las transformaciones de Eu 
ropa no han dejado de hacerse sentir en nuestra America, Im- 
poniendose a la resistencia de los actuates Caudillos, que sien- 
ten por instinto el peligro para sus intereses, un nuevo tipo de 
organization se abre paso y es esperanza para Mexico y la 
America Hispana: la Democracia Social Cristiana de las End-* 
clicas y de los Partidos italiano y aleman de la post-guerra. 



LA DICTADURA PERSONAL COMO SISTEMA 



El Mexico grande creado por Hernan Cortes, con limites 
en las Hibueras, por el Sur, y mas alia de la Alta California, 
por el Norte, quedo desde el comienzo bien organizado en for 
ma institucional y democratica. El primer paso politico de Cor 
tes fue la organizacion del Ayuntamiento de Veracruz. Por 
su parte, la Corona desautorizo el poder personal de Cortes; 
se nego a otorgarle el nombramiento de Capitan General, limi- 
tandose a pagar sus servicios con titulos de nobleza, como el 
Marquesado del Valle de Oaxaca, y concesiones de tierras de 
repartimientos; pero el poder politico en la Nueva Espana, fue 
encomendado a una institucion que despues funcionaria con au- 
toridad civil y de justicia, por todos los reinos del Imperio, en 
Sudajnerica y en Filipinas: la Audiencia. 

Durante todo el periodo colonial, el poder de los virreyes 
tuvo dos limites: las facultades de caracter judicial y adminis 
trative conferidas por la Ley a la Audiencia, y el poder muni 
cipal que se desarrollo en todas las posesiones de Espana, desde 
Mexico y Guatemala, hasta el Peru y la Argentina. 

El liberalismo einpieza en la Nueva Espana, con un abso- 
lutismo, como el de Carlos III, que es francamente hostil a las 
libertades municipales, que mira con desconfianza a la Iglesia 
y que lentamente va convirtiendo a los Virreyes, de prudentes, 
desinteresados gobernantes que fueran con anterioridad, en ti- 
ranuelos que acabaron por ejercer las funciones del Capitan 
General. De suerte que el llamado "absolutismo ilustrado", de 
Carlos III, vino a cambiar el regimen democratic^ de las colo- 
nias, con un militarismo que por medio del Intendente destruyo 



543 



544 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

las libertades municipales, a la vez que transformaba el gobierno 
civil en gobierno militar. 

El gobierno personal tomo caracteres todavia mas acentua- 
dos al establecerse la Independencia. La era de los Generates, 
la inicia Iturbide, la continua Santa Anna, la prolonga Porfirio 
Diaz y revive en la figura reaccionaria y obtusa de don Venus- 
tiano Carranza y los generales que fueron heredando sus siste- 
mas de gobierno por el capricho y el abuso de la fuerza. 

Iturbide, por lo menos, tuvo el sentido imperial del gobier 
no. Iturbide cayo porque no quiso prestarse a las maniobras de 
Poinsett. A su vez, Poinsett rompio con Iturbide cuando vio 
que la accion de este se dirigia a mantener nuestra influencia 
en Centroamerica y a proteger la frontera del Norte. 

Cierto que Iturbide no supo desarrollar las capacidades 
del estadista creador; su personalidad resultaba menguada pa 
ra las posibilidades del momento, que hubieran permitido crear 
un ejercito independiente, tan poderoso, por lo menos en exten 
sion y en recursos, como el de la Nueva Espaiia de la Colonia. 

Vision politica no le falto a Iturbide, y hoy se comprende 
a distancia, que sus enemigos estaban ya coludidos con la trai- 
cion que habia de entregar a Mexico al Imperialismo norte- 
americano. 

La Reforma, que es el resultado del movimiento de Ayu- 
tla y que nos llego de Francia, pero nos entrego a los Estados 
Unidos, nada hizo por restaurar las libertades municipales; na- 
da tampoco en favor de un civilismo como el que habia encar^ 
nado la Audiencia. El caudillismo renovado se dedico a forta- 
lecer la doctrina del Gobierno personal, que practice el porfi- 
rismo. 

Luego, durante la Revolucion, al caer traicionado Madero, 
el personalismo resurge encarnado en figuras como Carranza, 
que siempre vio triunfar lo contrario de lo que se proponia. 
Extrano destino el suyo, que siendo enemigo de Madero, los 
acontecimientos lo convierten en el vengador del Presidente 
Martir; que habiendose proclamado constitucionalista, en rca- 
lidad gobierna fuera de la Constitucion, en el Regimen que 
llamo "Preconstitucional" y reemplaza con otra la Constitucion 



LA DICTADURA PERSONAL COMO SISTEMA 545 

que fue su bandera. Al discutirse la nueva Constitucion, el pro~ 
yecto de Carranza es hecha a un lado para introducir a la Cons 
titucion del 17, reformas como la agraria, la organizacion del 
trabajo y la intolerancia religiosa, contrarias todas a las con- 
vicciones del porfirista moderado que era el Primer Jefe. Acep- 
t6 cuanto no le parecio bien, a cambio del poder absolute que 
se le ratificaba como Jefe de un Estado totalitario. Y todo para 
fracasar a la hora en que intento imponer su sucesor en la Pre- 
sidencia. Cayo, finalmente, deshonrado con el intento de vio- 
lar los preceptos politicos de la Constitucion que lleva su nom- 
bre 

Obregon y Calles, Cardenas y los que le han seguido, to- 
dos han gobernado dictatorialmente. A ello los obliga el texto 
mismo de una Constitucion de origen faccioso. 

Posteriormente, la dictadura personal ha degenerado en go- 
bierno de grupos y facciones, partidos y maffias, que nos estan 
conduciendo a un tipo de organizacion politica, semejante a los 
cacicazgos que prevalecian en la epoca precortesiana. 



EL AVILACAMACHISMO 



El termino del periodo presidential de Cardenas, coincide 
con un descontento general cuya causa definio el escritor don 
Luis Cabrera afirmando que no hay nada peor que un "tonto 
con iniciativa". Se referia, por supuesto, a las actividades des- 
coyuntadas del "hijo espiritual" de Calles. Consecuencia de 
esta desorientacion general fue que pudieran plasmar esperan- 
zas en torno de una persona como el Gral. Juan Andreu Alma 
zan, que durante tantos anos estuvo convertido en complice de 
todos los crlmenes de la administration callista, al mismo tiem- 
po que amasaba una fortuna considerable. Cierto que Almazan 
era en aquel mometito el mas General de todo el Ejercito, des- 
de el punto de vista de su experientia y su exito en los corn- 
bates, y tambien por su preparation cultural, nmy superior al 
promedio de los milites revolutionaries. 

Desde hacia tiempo, Almazan habia estado desarrollando 
una politica de acercamiento personal con Washington y muy 
especialmente con el Presidente Roosevelt. Almazan conocia 
por experiencia, la raanera como se hacen los Presidentes me- 
xicanos de los ultimos tiempos. Sin preocuparse demasiado por 
ganar la confianza de sus colegas, se dedico a cortejar, en forma 
descarada, a los politicos del Norte* El Gobierno cardenista se 
le adelanto, cumpliendo por anticipado cuanto Washington su- 
geria. Desde fuera del Gobierno, era imposible que Almazan 
diera mas que sus rivales. 

Por ser militar de categoria, (en realidad Almazan habia 
salvado del fracaso al propio Calles, cuando la rebelion de los 
escobaristas), muchos creyeron que podria arrastrar a su fa 
vor a numerosos contingentes armados. Se propago la ilusion 



549 



550 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

de que por fin el Ejercito apoyaria a quien parecia contar con 
la votacion popular* 

Los almazanistas olvidaron que, si bien su candidate era 
hombre de capacidad personal notoria, al mismo tiempo su 
egoismo calculado y frio, en el momento decisive, echaria por 
tierra todas las posibilidades de exito. Almazan se limito a pul 
sar las reacciones de Washington para someter a ellas sus pla 
nes. Ni por un momento confio en el pueblo, que aparentaba 
seguirlo con fervor. Aquel pueblo Almazan lo recordo 
siempre habia sido incapaz de salvar a Vasconcelos. Lo que 
Almazan se propuso fue crear una situacion que permitiera a 
Washington hacerse el desentendido frente a un golpe de au- 
dacia. Es esta en verdad la unica manera de quitar el poder 
a un bando que confiesa no importarle el resultado del voto, 
sino conservar el mando para evitar que triunfe la "reaccion". 
Y la reaccion es quien quiera que este en contra de ellos. 

Almazan inicio su campana con rudeza que le ganaba sim- 
patias. De Cardenas llego a decir: Declaraciones del 18 de 
Noviemhre de 1939, aparecidas en todos los diarios de Me 
xico "Que era un falso Cincinato. Ni un solo dia ha dejado 
de hacer politica, aunque con la torpeza de siempre y la pro 
paganda constante que le facilitan los cien millones del fisco 
que maneja contra toda Ley, contra toda moral, sin dar cuenta 
a nadie. Dispone para sus ataques, de tres Generales acusados 
de asesinatos de mujeres, y de los tres chantajistas mas con- 
notados de la prensa nacional". 

Una de las primeras victimas de la campana almazanista, 
fue el Gral. Zarzosa, que tenia mando en Monterrey y cayo 
asesinado por otro militar con mando, de toda la confianza de 
Cardenas, que mas tarde, en premio de su hazana, recibiria el 
honor de una candidatura presidencial que al fin traicionaron 
los propios cardenistas. Finalmente, el duelo politico se des- 
arrollo entre los dos generales Almazan y Avila Camacho > 
con la ventaja para Cardenas de que el y su protegido dispo- 
nian de todo el poder del Gobierno, el Partido Oficial y la 
Embajada Americana. Un golpe de audacia pudo haber salvado 
a Almazan, pero no llego a darlo; toda su preocupacion era ga- 



EL AVILACAMACHISMO 551 

nar prestigio dc estadista en los Estados Unidos. Esta indeci 
sion, tan contraria al arrojo que demostro en los anos de su 
actuacion militar revolucionaria, se explica no solo por el peso 
de la edad, sino principalmente, porque el candidate indepen- 
diente poseia muchos y muy cuantiosos intereses que proteger. 
En la zona de Monterrey, por Acapuko y en la capital de la 
Republica, eran conocidos sus fincas, edificios y negocios. Por 
dondequiera que ejercio mando, acumulo propiedades, al igual 
que sus colegas de la faccion callista. El Gobierno, habilmente, 
no llego ni siquiera a cancelarle concesiones de obras publicas 
que le siguieron rindiendo fuertes ingresos, pese a que acaudi- 
llaba la oposicion. En su opoftunidad se movilizo, como de cos- 
tumbre, la maquinaria electoral del partido, para dar el triunfo 
al GraL Don Manuel Avila Camacho, el candidate de los car- 
denistas. 

Almazan, todavia esperanzado, se dirigio a Washington* 
Celebrd confer encias, hizo promesas; pero, ^que podia ofrecer 
que los otros no estuviesen ya entregando? El Gobierno ameri- 
cano, en visperas de entrar a la guerra mundial no veia con 
buenos ojos una revuelta en Mexico* Entonces, con toda calina 
y sin mengua alguna de sus cuantiosos caudales r el GraL Al 
mazan lanzo un Manifiesto repudiando cualquier protesta ar 
mada y aceptando la derrota con resignacion que sellaba la 
impotencia de la democracia mexicana. 

El nuevo Presidente, Don Manuel Avila Camacho, trans- 
formo el ambiente plebeyo que se habia creado en el Gobierno 
del cardenismo. El decoro exterior, si no la moralidad, se im- 
puso en la Administracion. El nuevo Presidente hablo de cons- 
truir la unidad nacional en torno a la bandera y al Himno patrio. 
No era esto mucho, pero era algo despues de la predica y la 
practica de la "lucha de clases" que el cardenismo fomento a 
pretexto de repartos agrarios. Mas aun, contribuyo a calmar 
los animos enardecidos todavia por el reciente conflicto reli- 
gioso, la declaracion que hizo Don Manuel, de que, en lo per 
sonal, era creyente* Causo esta declaracion, un gran efecto en 
la ingenuidad de los catolicos, que empezaron a promover la re- 
forma del Articulo 3o sobre la ensenanza. Pronto se desilusio- 



552 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

naron, porque tin Jefe de las Logias interpelo al Presidente 
Avila Camacho y lo interpreto diciendo que "lo que habia que- 
rido" decir cs que era creyente "en los principios de la moral"* 
Sin embargo, la politica que imprimio a la Secretaria de Edu- 
cacion, mientras la tuvo a su cargo el Lie, Octavio Vejar Vaz 
quez* fue de tolerancia para todas las creencias y de sincero 
anhelo de propagar la ensenanza. Uno de los peores males de 
la Administracion anterior - el sindicalismo que convirtio a los 
maestros en agentes del izquierdismo oficial comenzo a ser co- 
rregido con energia. En distintos ordenes, se intento poner jreme" 
dio a la situacion anarquica heredada del cardenismo, hasta que 
el nuevo Jefe Maximo, disgustado porque se traicionaba, dijo, 
su programa, tomo las medidas que le parecieron oportunas* En 
primer lugar, echo fuera del Gabinete al Ministro Vejar Vaz 
quez, haciendolo sustituir por el poeta Don Jaime Torres Bodet, 
persona desprovista de ideologia politica, buen burocrata y ex- 
celente escritor. En seguida, para corregir el rumbo, se hizo 
nombrar Ministro de la Guerra. Se vio patente que el Gral. 
Avila Camacho no deseaba provocar un choque, y el Gobierno 
se reorganize de acuerdo con los viejos lineamientos de la de- 
magogia cardenista, 

Restablecida su autoridad, el GraL Cardenas renuncio a la 
Secretaria de Guerra. y se hizo nombrar Vocal Ejecutivo de un 
Patronato que con cien millones de pesos al ano de subsidio, 
mantiene a su cargo ciertas obras hidraulicas en la zona del Te- 
palcatepec, en el sur de Michoacan. Poco tiempo despues, un 
hermano del GraL Cardenas fue nombrado Gobernador de Mi 
choacan, con lo que se consolido un cacicazgo politico que lleva 
mas de treinta anos usufructuando la region. 



PELEAMOS FOR LA DEMOCRACIA 



El acto mas trascendental del gobierno de Avila Camacho 
fue la declaration de guerra contra Alemania. El compromiso 
de hacerlo formaba parte de los arreglos preelectorales en que 
ambos candidates * Almazan y Camacho- compitieron en ofer- 
tas destinadas a ganarse las simpatias de Roosevelt, Es natural 
que vean reducida a cero, su soberania, pueblos que como el 
nuestro mantienen gobiernos que no emanan del voto sino de 
la condescendencia y el favor del extranjero. Pero lo que re- 
sulto inaudito, hasta el grado de provocar comentarios regoci" 
jados, es el hecho de que Mexico, dominado por un partido, no 
solo oficial sino totalitario en sus procedimientos y su intencion, 
de pronto se ostentase ante el mundo como deferisor ardiente 
de la democracia, la libertad y la "dignidad" del hombre, segun 
la frase consagrada de la propaganda imperialista y adoptada 
entusiastamente por los demagogos locales. Devotos callistas, 
fieles cardenistas, impecables burocratas de la comparsa de las 
dictaduras oficiales, comenzaron a fulminar cargos contra los 
dictadores enemigos de Roosevelt, los Mussolini y los Hitler. 
De paso, la oratoria oficial, en el estilo gramaticalraente impe- 
cable del Ministro de Educacion, don Jaime Torres Bodet, adop- 
to, con fidelidad taquigrafica, la doctrina de la UNESCO, que 
veda mencionar el nombre de Dios y remite todo afan al ideal 
neo-humanista de: "El hombre*'* "El hombre, medida de todas 
las cosas", concibio con tristeza Gorgias; pero ahora, las men- 
talidades acunadas en el neo-paganismo en el palacio donado 
por Rockefeller, tienen al hombre de idolo y meta. Sin perjui- 
cio de colaborar con el sovietismo, que hace del hombre victima 
y esclavo. 



555 



556 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

De paso, los enemigos del regimen, fueron colocados segiin 
las nuevas formulas, en la categoria de "nazi-fascistas"; entre 
ellos, muchos que persistentemente condenaron las dictaduras 
nativas y que de la noche a la manana, se vieron acusados de 
enemigos de la libertad, por los mismos que nunca levantaron 
una voz de protesta contra los crimenes de las dictaduras nati- 
vas. Lo oposicion, tildada de **nazi-fascista T \ siguio privada de 
todo derecho, en tanto que en nombre de la libertad se seguian 
enriqueciendo los mas disciplinados servidores de los regime- 
nes emanados del fraude electoral. 

Entre nosotros, los que estan en el poder encuentran co~ 
modo contar con un grupo sobre el cual pueden acumular sus 
denuestos, lo que parece darles relativa tranquilidad de con- 
ciencia, a la vez que a sus victimas las mantienen en la mas 
cabal impotencia civica. Tambien aquel que no manifestaba 
ruidosa admiracion a Mr. Roosevelt y a Mr. Churchill, se con- 
vertia en sospechoso y en candidate a la pena de la muerte 
civica. En cambio, injuriar a Hitler y la Alemania de los arios, 
daba patente de persona culta, con tal de que se hiciesen las 
debidas excepciones a favor de Heine, ej poeta aleman-israelita, 
y de Goethe, el gran sabio mason. La prensa, subordinada toda 
al anuncio pagado por las agendas publicitarias de Nueva York, 
en un momento se sintio animada de religiosa indignacion con 
tra los atropellos del nazismo. La radio y el cine, todos los efi- 
caces instruments modernos de propaganda, fueron captados 
por intereses extranjeros que en seguida los pusieron a tono 
con el dictado del Washington perteneciente al trust de cere- 
bros de la epoca rooseveltiana. 

Asi y todo, la guerra seguia siendo impopular; lo era espe- 
cialmente dentro del Ejercito. Un resto de pudor hacia que la 
gente recordase que Alemania nunca nos habia inferido agravio 
alguno. La habilisima propaganda anglosajona, se puso enton- 
ces a inventar agravios. Cuando en Estados Unidos, hace me^ 
nos de un siglo, el pueblo se oponia a la guerra contra Espana, 
con el pretexto de libertar a Cuba, los intereses empenados en 
sustituir a la Peninsula en el dominio de la Isla, inventaron la 
patrana de que los espanoles habian hecho explotar un viejo 



PELEAMOS FOR LA DEMOCRAOA 557 

barco de guerra yanqui, que previamente se habia dcjado en 
abandono frente al Castillo del Morro, en La Habana. Una ex 
plosion misteriosa revento el viejo casco y a los pocos dias se 
desato la guerra, que did por resultado la enmienda Plat, que 
fue tan eficaz para reducir en Cuba la influencia espanola, en 
beneficio de los inversionistas norteamericanos. Entre nosotros, 
el "Maine" se llamo "Potrero dej Llano", un barco petrolero 
de segunda que navegaba con bandera nacional y fue hundido 
en el Golfo con previo rescate de toda la marineria, sin excep- 
tuar al gato que la hacia de mascota. El hundimiento suminis- 
tro la exigencia del "casus bellic", al ser atribuido lo del hufl- 
dimiento a los submarines alemanes que se suponia infestaban 
el Golfo. 

Las represalias de nuestro Gobierno fueron inmediatas y 
decisivas. Se declare la guerra a Alemania. Las bases aereas 
del trayecto Estados Unidos-Panama, quedaron bajo la respon^ 
sabilidad de aviadores norteamericanos disfrazados de emplea- 
dos de las conlpanias de aviacion. Los cuantiosos intereses de 
la colonia alemana, fueron intervenidos; antiguos residentes, 
junto con las tripulaciones de todos los barcos alemanes zurtos 
en nuestros puertos, padecieron encarcelamiento. Una denun- 
cia o una sospecha, podian provocar la ruina de subditos ger- 
manos avecindados aiios atras en el pais, y en muchos casos, 
casados con mexicanas. Y no fue raro el caso de que las 
aprehensiones fuesen seguidas de ordenes de expulsion del pais, 
que de hecho ponian a las victimas de ellas, en manos de la po- 
licia de Norteamerica. 

No se nos exigio, es verdad, un contingente de sangre, pe- 
ro tampoco tenia objeto cuando la causa aliada tenia carne de 
canon de sobra entre la poblacion rusa mas inmediata a la linca 
de fuego* 

En medio de tan doloroso panorama, hay un aspecto que 
conviene hacer resaltar. Y es que, afortunadamente, tambien 
le declaramos la guerra al Japon, y muchos mexicanos presta- 
ron colaboracion militar para aquella remota campana. Y no 
es que tuviesemos cargo concrete en contra de la politica im~ 
perial japonesa. Pero era evidente que las pretensiones expan- 



558 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

sionistas de los militates que por entonces dirigian el agresivo 
"Imperio amarillo", no se hubieran detenido ante nuestras cos- 
tas del Pacifico, si no hubiese sido por el resguardo indirecto 
que nos daba la Marina de Norteamerica. La suerte de Fili- 
pinas, castigada por la invasion nipona, pudo muy bien ser la 
nuestra, de no mediar el poderio de la gran nacion del Norte. 
Esto explica el entusiasmo popular con que fue vista la inter- 
vencion de un escuadron de guerra del Cuerpo Aereo Mexi- 
cano, que se batio en Oceania al lado de los pilotos yanquis. 
Al mismo tiempo, resulta de justicia mencionar el contingente 
armado que prestaron al Ejercito norteamericano, especialmente 
al cuerpo del Ejercito de MacArthur, los millares de mexicanos 
residentes en el sur de los Estados Unidos, junto con otros mu- 
chos hermanos de raza ya nacionalizados conio ciudadanos de 
Norteamerica. La circunstancia de que el mexicano supo cum- 
plir con honra esta mision que le impuso el destino, esta com- 
probada con el numero crecido de condecoraciones de guerra 
que supieron ganar los nuestros. 

Para nosotros, la participacion reducida que tomamos en 
aquella guerra, fue un episodio de efectos morales apreciables* 
Para los Estados Unidos habiamos sido un "vecino resentido", 
justamente resentido, pero al fin un extrano. Despues de la 
guerra, la pasajera calidad de aliados eambio radicalmente la 
actitud del aniericano medio hacia nosotros. Se nos convirtio 
en * 4 buenos vecinos", pese al dicho de un ironista nuestro, que 
corrigio: "Ellos son los *Vecinos M y nosotros somos los "bue- 
nos". De todos rnodos, es innegable que el trato internacional 
ha mejorado, 

Desgraciadamente, nuestra economia nacional no recibio 
beneficio alguno con nuestra participacion en la guerra. Los 
intereses de los alemanes defraudados por interventores poco 
escrupulosos, pasaron en su mayoria a rnanos de firmas y ca- 
pitales de Norteamerica; en general, los intereses europeos, 
particularmente los espanoles, sufrieron mengua a costa de un 
nuevo grupo capitalista procedente del Norte. Nucleo de esta 
invasion de intereses, fue el grupo israelita favorecido por Mr. 
Roosevelt con los famosos permisos de exportacion llamados 



PELEAMOS POR LA DEMOCRAOA 559 

"prioridades", que durante el tiempo de la guerra succionaron 
nuestro comercio y lograron crear raices en el mismo, pero sin 
beneficio alguno para la economia nacional. 



CONCLUSION DEL PERIODO AV1LACAMACHISTA 

El problema para los Estados Unidos, al terminar el pe~ 
riodo del GraL Avila Camacho, era muy sencillo: necesitaban 
un amigo de fiar, en la Presidencia de Mexico; uno que hubiese 
demostrado, con hechos, su decision de colaborar en la accion 
internacional de Washington convertido en primera potencia 
mundiaL Al efecto, habia dos posibilidades bien definidas. El 
persona je del avilacamachismo mas identificado con la politica 
de Mr. Roosevelt, lo era, sin duda, el Lie. Ezequiel Padilla. El 
propio Stetinius, Ministro de Relaciones de Roosevelt, le habia 
dado publicamente, en la Convencion de California, su espal- 
darazo como futuro Presidente de Mexico. Pero esta misma no- 
toriedad en su adhesion a Mr, Roosevelt, provoco desconfianza 
aun dentro de las filas oficiales* Los estadistas yanquis son lo 
suficientemente habiles para evitar posturas descaradas. Ni era 
necesario hacerlo. A mano tenian al Lie. Miguel Aleman, Se- 
cretario de Gobernacion de Avila Camacho, que sin escandalo 
y mas bien discretamente, habia estado colaborando con la Po- 
licia Internacional Norteamericana, a efecto de capturar y entre- 
gar a los alemanes residentes en Mexico pero requeridos por el 
Servicio Norteamericano de Espionaje. Se trataba, pues, de 
amigo probado y ademas, su eleccion no podria ser atribuida 
a una influencia norteamericana directa. 

Para Mexico, al fin y al cabo, fue un alivio librarse de 
Padilla, sujeto profundamente odiado, primero porque al igual 
que su socio y colega Portes Gil, habia sido enemigo del made-* 
rismo y colaborador de Victoriano Huerta, y segundo, porque 
se-distinguio como Fiscal en el tormento aplicado a Leon Toral, 
y mas tarde como consejero notorio del Gral. Calles en la re- 



560 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

forma pedagogica llamada del Articulo 3o., que imponc la edu- 
cacion atea en las escuelas. 

Para la Revolution, es una ironia que un ex~huertista, Por- 
tes Gil, haya sido Presidente Provisional, y otro, Ezequiel Pa- 
dilla, candidate a la Presidencia. 



LOS PARTIDOS POLITICOS 



De acuerdo con la politica de simulacion que en los ultimos 
tiempos ha prevalecido en todos los ordenes sociales, tambien 
en nuestra politica aparecio el intento de crear partidos de mem- 
brete "independiente". 

Dos de ellos ban perdurado en forma mas o nienos lamenta 
ble* El.primero se llama asi mismo, el "Sinarquista", aunque 
nadie ha podido descifrar lo que ese nombre significa. Desde 
un principio, sin embargo, los sinarquistas revelan una gran po- 
tencia popular, especialmente entre el campesinado de la Repu- 
blica. Se asegura que para lograrla han contado con el consejo 
de parrocos y sacerdotes humildes del clero catolico. Desde el 
principio, lograron presentar en las capitales de los Estados, 
especialmente por el Bajio, Jalisco, Michoacan e Hidalgo, mul 
titudes organizadas, que en silencioso desfile rendlan culto a la 
enseiia patria, a la Virgen de Guadalupe y a los principios del 
orden cristiano, de acuerdo con un ideario que es trasunto del 
Socialismo Cristiano europeo, Este movimiento conmovio pro- 
fundamente a las capas mas sinceras de la poblacion y hubiera 
tenido un alcance incalculable si no fuese porque estuvo mal 
orientado desde arriba. Se empenaron, sus dirigentes, primero 
en mantenerse ocultos, poniendo delante figuras honestas y 
apreciables pero de poco arrastre popular, y segundo porque en 
su predicacion pusieron enfasis en la necesidad de mantener 
la paz. Algunos pretendieron mantener al partido alejado de la 
politica, alegando que no querian el poder sino solo educar al 
pueblo para la democracia, y olvidando, por supuesto, que un 
partido que no se pone como meta la conquista del poder, podra 
ser una cofradia religiosa, pero no un factor de accion politica; 



563 



564 BREVE HISTORIA DE MEXICO 

podra engendrar martires, pero no lideres sociales, jefes de Go- 
bierno. En efecto, cada vez que los sinarquistas han intentado 
poner en practica sus doctrinas, el partido oficial les ha salido 
al f rente, castigandolos con las represiones mas desleales y 
violentas. 

For todo el pais, el sinarquismo ha producido martires, pe 
ro no como los de la fe, que son semilla de fieles, sino victimas 
de una politica equivocada, ya que los ciudadanos, al ejercer 
sus derechos civicos, deben prepararse para la accion triunf an 
te, no para la conformidad y el sacrificio esteriL Episodic tipico 
de la lucha de los sinarquistas fue la matanza de Leon, ocurri- 
da a mediados de la Administracion de Avila Camacho. Todo 
el Bajio se habia vuelto sinarquista. Con motivo de las clcc- 
ciones para Alcalde de Leon, los dirigentes sinarquistas pcstu- 
laron un candidate de reconocida honorabilidad y competencia. 
Por un momento parecio que nada podria evitairsu triunfo. La 
poblacion unanimemente lo aclamaba. De todas las regiones del 
Estado, acudieron contingentes populares, a efecto de realizar 
una manifestacion magna el domingo anterior a las elecciones* 
La plaza central de la ciudad de Leon, se lleno de visitantes 
campesinos y populates. Los vecinos todos, decoraron las fa- 
chadas de sus casas. Las musicas populares animaron el am- 
biente; pero, en el Ayuntamiento habia una escolta. Algun gri- 
to, alguna provocacion de la muchedumbre envalentonada por 
el numero, dio el pretexto. La escolta, desde los balcones, ame- 
trallo al pueblo. Ante la sorpresa de los disparos, la multitud 
comenzo a dispersarse, pisoteando a sus propios muertos y he- 
ridos. Era el momento que esperaban los de la guarnicion de 
la plaza, que imnediatamente lanzaron contingentes armados 
para que balacearan a la muchedumbre por la retaguardia. En 
seguida se puso a la ciudad en estado de sitio y nunca se supo 
el numero exacto de las bajas. El sinarquismo fue acusado de 
subversion y los jefes que dirigieron el asalto contra la multitud, 
fueron ascendidos. 

Desde entonces, el sinarquismo se ha limitado a dar confe- 
rencias y a renovar sus protestas de imperturbable civilismo pa- 
cifico. 



Los PARTIDOS POLITICOS 565 

Posteriormcnte se les acuso de desacato a la memoria de 
Juarez, y con este pretexto se les cancelo la autorizacion oficial 
para funcionar como partido. 

El partido "Accion Nacional" -el PAN-, ha tenido una 
vida mas perdurable y mas apagada. No cuenta en sus fastos, 
ni siquiera con un motin que haya producido heridos leves; se 
ha mantenido mas bien en las capas altas de la sociedad. Stt 
sostenimiento parece depender de la protection a los grandes 
negocios del pais, y sus dirigentes son personas cultas y hono- 
rabies, como el Lie. Gomez Morin; pero se les debe acusar de 
practicar la componenda. Algunos jefes de la oposicion o de 
lo que fue la oposicion, ante los notorios atropellos electorales 
del partido oficial, han recomendado, desde los anos de 35 a la 
fecha, la abstention en las elecciones presidenciales. El parti 
do de Action Nacional adopto el criterio in verso. "Es necesario 
actuar", se dijo, y actuo presentando a sus escasos miembros 
en las urnas, tan solo para que dieran fe de los atropellos y frau- 
des de la Administration. La presencia de los delegados pa- 
nistas, fue sin embargo aprovechada astutamente por la Admi 
nistration, para dar barniz de legalidad a los comicios. En pago 
de ese servicio, periodicamente se han concedido hasta media 
docena de plazas, en la Camara de Diputados, a los represen- 
tantes del PAN. 

"Al paso que vamos t decia uno de ellos, ni en todo un siglo 
conquistaremos la mayoria en el Parlamento". 

El partido oficial el PRI , compuesto de los militares, 
los Gobernadores, los Presidentes y ex-Presidentes, los Gene- 
rales, los caciques y autoridades de todo genero, tiene en sus 
manos la riqueza toda del pais y se cree Ilamado a regir sus 
destinos, por los siglos de los siglos. "En pro de un Mexico 
mejor", es el lema que han adoptado, haciendose eco de la jerga 
marxista. Bajo la ferula totalitaria del PRI el pais no cuenta 
siquiera con un Alcalde que no pertenezca al partido oficial 



/ N D I C E 

ADVERTENCIA DE ESTA EDICION <> 

PROLOGO 15 

EL DESCUBRIMIENTO 29 

DESCUBRIMIENTO DE MEXICO 39 

EL MEXICO PRECORTESIANO 141 

SOBRE LA PROCEDENCIA DE LAS RAZAS AMERICANAS 161 

LA COLONIA 167 

EL SIGLO DIECISIETE 195 

EL SIGLO DIECIOCHO , 203 

NUESTRA EXPANSION DURANTE LA COLONIA 211 

EL REINADO DE CARLOS TERCERO 219 

LA INDEPENDENCE 235 

LA GUERRA DE INDEPENDENCIA 269 

ITURBIDE 289 

HlSPANISMO Y MoNROfSMO . 303 

DON LUCAS ALAMAN 315 

SANTA ANNA 325 

LA GUERRA DE TRES ANOS 359 

EL IMPERIO 377 

LA REFORMA 385 

PORFIRIO DIAZ 407 

FRANCISCO MADERO 423 

LA REVOLUCION CONSTITUCIONALISTA 443 

EL CARRANCISMO 451 



EL INTERINATO DE ADOLFO DE LA HUERTA 469 

ALVARO OBREGON 473 

EL PELELISMO , 505 

PLUTARCO ELIAS CALLES 483 

DE LA PRESIDENCIA DE RODRiGUEZ 511 

EL CARDENISMO 517 

EL CISMA PERMANENTE 529 

LA DICTADURA PERSONAL COMO SISTEMA 543 

EL AVILACAMACHISMO 549 

PELEAMOS FOR LA DEMOCRACIA 555 

Los PARTIDOS POLITICOS 563 



N O T A S 



N O T A S 



N O T A S 



N O T A S 



N O T A S 



N O T A S 



ESTA IMPRESION DE 2,000 EJEMPLARES 

SE TERMING EN MARZO DE 1978, EN 

LOS TALLERES DE LA CIA. EDITORIAL 

CONTINENTAL, S. A. MEXICO 



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