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Full text of "Campaña de los Andes al Sur de la Patagonia, por la 2A. División del ..."

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CAMPIÑA DE LOS ÁlES 
AL SI R nE LA PATAGONIA 

r DIVISIÓN DEL EJERCITO 
lees 



PARTES DETALLADOS 

DIAHIO OE 1.A BXPRUICIOIV 



Publicación Oficial 



,M-J.P, V ).1T, .).« I.latl». JI.CIO».^.. SOUVA, ,8 

I 8«a 



/4 o. "5 



Bnenos Ains, Mayo 10 de 188S. 



A S. E. él señor Ministro de Guerra y Marina^ Dr, 2>. Ben^ 
jamin Victorica, 



Tengo el honor de elevar á V. E. el parte detallado de 
las operaciones que ha llevado á cabo la 2" División del 
Ejército, al mando del señor General D. Conrado Villegas. 

El parte del señor General, Gefe de la División, es un do- 
cumento importante; sus detalles son tan precisos que me 
parece inútil entrar en mayores consideraciones. 

La actividad y arrojo con que han sido llevadas á cabo 
esas operaciones por los encargados de ejecutarlas y los he- 
chos heroicos que se han producido, son de aquellas acciones 
que las ordenanzas recomiendan como distinguidas y dignas, 
por lo tanto, de justa recompensa. 

Me hago, pues, un deber de . recomendar á la consideración 
de la superioridad, los méritos y servicios contraidos en esta 
ruda campaña por el señor General, Gefes, Oficiales y tropa 
que forman la segunda División del Ejército. 

Dios guarde á V. £. 

Joctquin Viejobueno. 



— 2 — 



Majo 11 de 1888. 

Solicitado del Honorable Congreso por el Mensage y Pro- 
yecto de Ley fecha 8, el premio de honor á que se han hecho 
acreedores el General, Gefes, Oficiales y soldados de la 3** 
División del Ejército por la última y meritoria campafia de 
los Andes de que dá cuenta el parte y diario que preceden, 
publíquese con todos sus antecedentes y planos en edición 
especial que se repartirá como anexo i la Memoria de 
Guerra. 

Contéstese al sefior General Villegas aprobando en todas 
sus partes sus procedimientos y estimando el acierto con que 
ha dirijído las operaciones, mereciendo bien del pais y el 
aprecio del Gobierno así como los demás gefes, oficiales y 
soldados que recomienda nominalmente, lo que se dará en la 
orden del dia del Ejército, y se asentará en los cuadros ge- 
nerales de ascensos. La Comandancia é Inspección General 
propondrá les %iie 1m haiaa i— < i i é > y no se les baya aun< 
acocdado, nsando de la atribución conferida por el artículo 
27, 38 y 39 de la Ley de 3 de Noviembre de 1882. 

Comuniqúese á quien corresponda, dése en la orden general 
del Ejército y publíquese. 

ROCA. 

BÉKJAHIN VlCTOBICA. 



* 



tj 



J • JHtition del EjéreUo Nadoml 



COM AKDAKCIA XH Gin 



Patacones, Mayo 5 de 18S3. 



M Sr, Inspector y Comandante Oeneral de Amias, Gmera 
de División, D. Joaquín Viejobueno. 



Tentó el honor de dar á Y. S. cuenta de las operaciones 
llevadas á cabo con fuerzas de la División á mis órdenes 
sobre los indios que habitaban los territorios comprendidos 
entre los Rios Neuquen y Limay, cordillera de los Andes, 
Lago Nahüel-Huapi y Patagonia Austral. 

Después de la espedicion que en 1881 llevé hasta el Lago 
Nahüel-Huapí y la que como V. S. sabe marchó en tres co- 
lumnas, quesaliendade Ñorquin, Roca y Choele-Choel, debían 
de batir todos' los indios que encontrarán en su marcha y 
reunirse el dia 10 de "Abril en el gran Lago, y lo cual se 
efectuó con toda felicidad; desde entonces me convencí» coino 



— 4 — 

lo demostré á V. S., de la necesidad de variar en lo suce- 
sivo el género de gueira. Ya no seria conveniente operar 
con columnas pesadas y sí colocar éstas en puntos estratéjicos, 
y de allí por medio de fuertes ó pequefias partidas, innundar 
todo el territorio que se iba á batir, guerra que se debia de 
llevar con toda actividad y rapidez, no suspendiéndola hasta 
concluir con los moradores de aquellos territorios, sometién- 
dolos á las leyes de la Nación, haciéndolos emigrar allende 
las cordilleras ó destruyéndolos. En consecuencia de haberse 
adoptado este plan, tomé mis disposiciones, las cuales consis- 
tían en primer lugar en sus dos necesidades mas apremiantes: 
manutención y medios de movilidad. 

Habiendo sido provisto de lo primero convenientemente y 
á pesar que de lo segundo solo se recibió la mitad de lo soli- 
citado, dispuse no esperar para llevar k cabo la operación, 
contando como contaba con la voluntad decidida de todos 
mis gefes subalternos y no trepidé en tomar las demás dispo- 
siciones, que consistían en marcar su colocación á cada Brigada 
y su r&dio de operaciones- No podia poner en movimiento 
todas las fuerzas de la División, pues la línea del Agrio» Neu- 
quen y Negro, debia de quedar resguardada á fin de repeler 
toda tentativa de los indios que pudieran pasarse á reta- 
guardia por alguno de los flancos de las fuerzas que los batí- 
rian en sus guaridas; fué pues en consecuencia de ello que 
ordené á los Gefes de la 1*, 2' y 3* Brigada, estuvieran 
prontos íl marchar dejando, como he dicho antes, cada una la 
fuerza necesaria para el cuidado de su línea. 

Instrucciones escritas se enviaron á los Gefes de aquellas y 
las que encontrará V. S. en el encabezamiento de sus respec- 
tivos partes. Por ellas, la 1 *" debia emprender las operaciones 
de su campamento de Ñorquin, la 2"* pasando el Neuquen 
por la confluencia remontaria el Liroay y se situaria en la 
unión de los rios Collon-Guríi y Quemquemtren, base de sus 
operaciones, y la 3 * después de pasar el mismo rio por el 



— 5 — 

mismo panto que la 2'. remontaría el Limay hasta llegar a 
Lago Nahüel-Huapí, punto designado para bUse de las suyas. 
Empezaré* señor Inspector, á detallar laa operaciones de 
cada Brigada por su orden numérico: 



Primera Bridada 

Habiendo los caciques Reuquecurá, Namuncurá y otros, soli- 
citado por repetidas veces la paz enviando parlamentarios, 
pero siendo su conducta y miras las de siempre, es decir en- 
tretener y ganar tiempo, el Coronel Ortega me comunicó que 
habiendo recibido un enviado secreto del capitanejo Milla- 
manque, en que le pedia protección de fuerzas para presentar- 
se, pues se lo impedían aquellos caciques, se ponia en marcha 
de Ñorquin el 22 de Noviembre con 4 gefes, 20 oficíales y 
310 individuos de tropa con el objeto de marchar rápidamente 
sobre Millamauque y apresurar su presentación, la que se 
efectuó el 28 del mismo. Desde ese dia continúan con rapi- 
dez las operaciones de esa Brigada y en la zona que se le 
habia encomendado, hasta el dia !<> de Enero en que termi- 
naba, después de haber batido mas de 1200 leguas cuadradas 
de territorio sin dejar un solo cajón de las cordilleras que no 
fuera recorrido y reconocido, librando distintos combates y 
consiguiendo el siguiente resultado: 120 indios muertos, 27 
de lanza y 61 de chusma presentados, 52 de lanza y 396 de 
chusma prisioneros, 6 cautivos rescatados y 200 caballos toma- 
dos. Puede decirse sin exageración, que esta Brigada ha hecho 
desaparecer del territorio que ha batido, 700 personas. Por 
su parte, ha tenido la pérdida de un soldado muerto en com- 
bate y cinco ahogados en el rio Aluminé, un gefe y dos sol- 
dados heridos» 



I 



-» — 



Secada Brl|;ada 

Se puso en marcha del pveblo General Roca el 19 de No- 
viembre de 1882f con '6 gefes, 32 oficiales y 613 de tropa, 
en dirección al paso del Neuquen. El 24 del mismo, estando 
toda la fuerza al Sur de dicho rio, continuó su marcha hacia 
el punto que se le habia designado en las instrucciones. Esta 
Brigada debia de batir la zona comprendida entre los rios 
Aluminé 6 CoUon-Curá y Caleufú desde el nacimiento de am- 
bos, por su frente hasta el límite con la República de Chile y 
sus flancos hasta encontrarse con los destacamentos de la 
I* y 8', batir á las tribus de los caciques Naucucheu, Reu- 
quecurá, Namuncurá y otros que pudieran escapar á la perse- 
cución que les haria la 1 '. El 26 empezaron lais operaciones 
de esta Brigada, las que continuaron sin interrupción y con 
la mayor actividad hasta fines del mes de Marzo del cor- 
riente flflo. 

• 

Combates heroicos se han librado por los bravos de la 2 * 
Brigada, de lo que- me haré un deber y un honor ocuparme 
mas adelante al hablar de las acciones distinguidas. Los es- 
fuerzos y sacrificios de estos veteranos, han dado los siguientes 
i'csultados: 100 indios muertos, 700 personas entre prisione- 
ros y presentados de lanza y chusma y alguna hacienda tomada. 
Si grandes han sido, sefior Inspector» los resultados consegui- 
dos por la 2** Brigada, grandes y sensibles han sido también 
BUS pérdidas. Tres jóvenes oficiales, tres esperanzas de la 
patria han caido como buenos k la sombra de su sagrado 
pabellón, derramando su sangre en holocausto de la grandeza 
y esplendor de ella y en aras de la civilización. Capitán 
Crouzeilles, Teniente Lescano y Teniente Nogueira, son los 

• 

nombres de asas Ilustres víctimas, sus cuerpos descansan en 
las nevadas cordilleras que nuestros padres treparon para 



— 7 — 

Uftvar b libertad á nuestMB hermuM de allende. Sns tm- 
lw8 ham sido dignas de Argentittos. Han muerto también al 
lado de sos beneméritos* oficiales, dies bravos veteranos de 
esta Brigada y tres han sido arrebatados por las impetuosas 
corrientes andinas. En la aona batida por aqaella^ y la qce 
no baja de 2,400 leguas cuadradas» no ha quedado un solo 
indio. Valles, monta&as, desfiladeros, todo ha sido 
y reconocido. 



Tercera Brigada 

El 15 de Noviembre de 1M2 se puso en marcha de Ghoe- 
le-Choél en dirección á la confluencia con 4 Gefes, 23 oficiales 
y 437 de tropa. Llegada allí, efectuó el paso poniéndose en 
seguida en marcha el 25 del mismo hacia NahOd^Huapf punto 
designado para base de sus operaciones y adonde llegó el 16 
de Diciembre. Desde el 26 de Noviembre, dia en que fué 
desprendido el Teniente Coronel D. Rosario Suarez con la 
vanguardia de esta Brigada, empiezan sus operaciones, las que 
han sido constantes y activas hasta el 16 de Marzo en que ter- 
minaron. El territorio del cuadriUttero que no ha sido 
batido por la* 1' y 2^ Brigada» lo ba sido por la 3", de 
suerte que no queda una vara de tierra de las 6,000 leguas 
cuadradas que lo componen, que no haya sido pisada por la 
planta de nuestros soldados. 

Esta Brigada ha librado brillantes combates, no solo en la 
región Andina, sino también en el corazón mismo de la Pata- 
gonia. Ha recorrido al Sud del Limay una zona inmensa de 
territorio, dando un combate á 126 leguas al S. E. del gran 
Lago y á un dia y medio de jomada del Bio Chico afluente 
del Santa Cruz. Sus esfuerzos han sido coronados de gran- 



— 8 — 

des restdtados; 3 capitanejos y 140 indios de lanza muertos, 
muchos heridos, 2 caciques, 4 capitanejos, 114 indios de lanza 
y 361 de chusma, entre prisioneros y presentados. Ocho 
rifles, 6 sables, 180 lanzas y un buen número de caballos, 
vacas y ovejas tomadas; pero también ella tiene que lamentar 
la pérdida de un joven oficial y 11 individuos de tropa ahogar 
dos en los torrentosos CoUon-Curá y Trafúl, un sargento, 6 
soldados y 3 indios auxiliares muertos en combate, 2 oficiales 
y 16 de tropa heridos ; sin embargo hay la satisfacción de que 
estos últimos se encuentran completamente restablecidos. 

En resumen, el resultado conseguido por las fuerzas á mis 
órdenes es el siguiente: 364 indios de lanza muertos en com- 
bate, muchos heridos, 1721 prisioneros y presentados entre 
lanza y chusma; pero, puedo asegurar á V. S. sin temor de 
ser tachado de exagerado, que han desaparecido del territorio 
batido mas de 3,000 personas. Por nuestra parte tenemos 
que lamentarla pérdida de 4 oficiales, y 38 de tropa muertos, 
y heridos 1 gefe, 3 oficiales y 40 de tropa, p8ro como digo 
mas arriba estos se encuentran ya restablecidos. 



Flora, fauna, topografía, ríos y arroyos y demás obser- 
vaciones del territorio. 

En los itinerarios de las Brigadas y diario de la Coman- 
dancia, encontrará Y. S. las observaciones sobre la topografia 
del territorio reoorrido, su flora, faunas rios y arroyos. 



— 9 — 



PlaBO y Cr¿qai8 

Se está confeccionando un plano y un croquis de los tenito- 
rios recorridos por las fuerzas» y así que sean terminados serán 
elevados á V. S. 



Paso de Bariloelie 



En cumplimiento de la comisión que le fué confiada al Ca* 
pitan del Batallón 2 de línea, D. Jorge Bohde, se puso en 
marcha de Nahüel-Huapí el dia 22 de Febrero del corriente 
Año» con el objeto de operar el reconocimiento de dicho paso 
lo que efectuó con toda felicidad, llegando hasta 2 leguas del 
Golfo de Beloncari en el Pacífico. Según este oficial, se puede 
abrir con toda facüidad un camino de comunicación entre Na- 
hüel-Huapi y el Pacífico y el cual tendría de ostensión menos 
de 25 leguas. £1 capitán Sohde regresó de su comisión el 
14 de Marzo según órdenes terminantes que se le hablan 
dado. Así que éste oficial concluya el informe y croquis que se 
le ha pedido, serán elevados á manos de V. S. 



Acciones distinguidas 



Durante la campaña han tenido lugar varias acciones distin- 
guidas llevadas á cabo por gefes, oficiales y soldados de la 
División. 



-w- 



C^nbate 46 CimullA 



f ersigaiendo el segundo Gefe del Regimiento 11 de cftballe- 
ría D. Manuel Ruibal al cacique Queufú j escalando las frago* 
sas cordilleras de CumuUú, lo que efectuó á pié, pues la 
espesura del bosque no lo permitía hacer á caballo, se estra- 
vió del resto de su fuerza aeompafiado del alférez D. Teófilo 
O'Donell 7 6 soldados, y al llegar á la cima de la sierra se 
encuentra con un grupo considerable de indios. Este bizarro 
gefe, sin mirar el número superior del enemigo lo carga con 
arrojo, pero aquellos, alentados por su superioridad, combaten 
también con valentía. El comandante Ruibal recibe tres lan« 
zasos y dos balazos j hubiera sido yfctíma á no ser la deci- 
sión 7 valentía del joven alférez O'Donell 7 sus 6 soldados que 
defendieron con denuedo á su gefe. Un veterano nuestro 
ca7ó en la refriega muerto de bala 7 otro herido de lanza. 
Los salvajes dejaron en aquel pequefio teatro donde habia 
tenido lugar tan heroica lucha, 15 .muertos, entre ellos el 
cacique Ranquelino Hueiquifier 7 capitanejo Millaqueo. Esta 
distinguida acción fué premiada por el Gobierno, pues el te* 
niente coronel graduado D. Manuel Ruibal recibió la efectivi- 
dad de su empleo 7 los cuatro veteranos que sobrevivieron 
fueron ascendidos á Sargentos. 



-u- 



Combate de QJilmeJuiUi 

Hiibiendo sido desprendido el Teniente Coronel, Gefé acci- 
dental del Regimiento 2 de Qaballeria, D. Roque Peitiado á 
sorprender al cacique Naucucheu en sus propias tolderías, 
desprendió á su vez al Capitán del mismo 4^uerpo, D. Vicente 
Bustos* llevando á sus (ordenes al Teniente 2^ D. Vicente 
Grímau y 25 soldados. £1 Capitán Bustos did de improviso 
con la tribu de Neucucheu que prevenida de antemano estaba 
reunida, y libró un heroico combate k arma blanca y cuerpo i 
cuerpo contra 150 salvajes que lo atacaron, 100 de ellos pié 
á tierra y los restantes montados. La lucha fué cruda y en- 
carnizada por ambas partes. El valiente Capitán secundado 
por el no menos valiente Teniente 6ríma.u, dieron pruebas de 
intrepidez y energía. £1 combate duró media hora cediendo los 
salvajes en completa dispersión, dejando en el campo, teatro 
del valor de nuestros veteranos, 13 cadáveres, arrojándole 
otros aterrorizados al torrentoso Chimehuin, donde perecieron 
junto con sus familias devorados por las aguas algunos, y 
otros por el fuego de nuestros soldados. Por nuestra parte 
hubo que lamentar la pérdida de un cabo y 4 soldados muer-r 
tos, el Capitán Bustos, 4 de aquellos heridos y el resto con- 
tusos de bola. 



— 12- 



Combate de la Trincliera 



Habiendo sido desprendido el 2^ Gefe del Batallón 2 de 
Línea, D. Juan G. Diaz á batir al mismo Cacique que se en- 
contraba en el punto denominado < Huichú-Lauquen > , y forti* 
ficado éste eii un desfiladero donde habian amontonado gran 
cantidad de piedras para lanzarlas sobre nuestras tropas en 
caso de ser atacados, avanzó dicho gefe resueltamente al punto 
que se encontraban los salvajes, donde fué recibido h piedra 
y bala por ellos. Viendo la resistencia que oponían, fué des- 
prendido el Teniente Sonntag del Batallón 2 de Línea con 
ún piquete del mismo, cuyo oficial, escalando á pié el cerro, 
los dispersó con bastantes bajas, pero sufriendo la sensible 
pérdida del Teniente 1^ del Regimiento 2 de caballería 
D. Joaquin Nogueira, que siendo el primero en asaltar la 
trinchera, fué mortalmente herido de bala como asi mismo 
un soldado que lo seguia. Muchos otros veteranos recibieron 
contusiones de piedra pero sin mayores consecuencias. For- 
zado el desfil&dero, penetró nuestra tropa al valle, donde se 
encontraba la tribu siendo completamente dispersada y cayen- 
do parte de ella en poder de los nuestros. La pericie y 
valor del Comandante Diaz fué recomendable en esta ocasión 
como así mismo la de sus bravos oficiales. 



— 13 — 



Combate de Pnlmary 

£1 dia 2 de Enero fué desprendido el Capitán del Regi- 
miente» 6^ de caballeria, D. Emilio Crouzeilles, acompañado 
del Teniente 2^ D. Nicanor Lescano y 46 de tropa, á perse- 
guir una partida de indios que se habia hecho sentir por la 
línea de comunicación. El yaliente oficial lo hace con tena- 
cidad, y el dia 6 del mismo les da alcance en Pulmary, punto 
que queda casi en el límite con la Bepública vecina. El Ca- 
pitán Crouzeilles se adelanta con I O hombres y en un desfi- 
ladero es atacado por 100 indios que lo esperaban embosca- 
dos. Se ti aba una lucha desigual y cuerpo á cuerpo. El 
bravo Capitán y sus soldados se batian con ardor, pero aisla- 
dos unos de otros por las dificultades del terreno. En medio 
de la lucha llega el Teniente Lescano acompañado de 5 sol- 
dodos máSf pero sin poder unirse á sus compañeros hecha 
pié á tierra y se bate con desesperación dispuesto á vender 
cara su vida y la de sus soldados. 

Tan desigual lucha debia de tener fatales consecuencias. El 
Capitán Crouzeilles y el Teniente Lescano rindieron sus vidas 
en cumplimiento de su deber, como asi mismo el soldado 
Francisco Carranza del Regimiento 5^ y un indio amigo, pero 
al rededor de sus cuerpos quedan también tendidos porción de 
bárbaros. La noche protejió al resto de nuestros bravos, los 
que reunidos y bajo las órdenes del Sargento José Mallorca, 
buscaron la incorporación de sus compañeros que habian que- 
dado á retaguardia al cuidado de la caballada y volviendo al 
dia siguiente al lugar del combate, recogieron los cadáveres 
de sus dos malogrados oficiales conduciéndclos al campamen* 
to de la Brigada. 



-14 — 



Begntido coAibate de Puliiary 

Habiendo sido desprendido el i2 de Febrero el Teniente 
Coronel D. Juan G. Diaz con 60 hombres á fin de avanzar 
has^A el antiguo campamento de Beuquecurá, situado en el 
Talle de Pulmary, y practicar batidas por los bosques de 
pinos adyacentes, con el fin de evitar que los indios se 
proveyesen del alimento que aquellos producen y obligarlos 
así ii someterse ó emigrar de nuestro territorio, en una de 
sus batidas nota huellas frescas de indios y fraccionando sus 
fuerzas los persigue dejando solamente á su lado un oficial 
y diez y seis soldados. Seguía el Comandante Diaz su mar- 
cha cuando de improviso se encuentra con un número de 120 
á 160 indios; en vista de tal desproporción, tomó posesión 
de un cerro y se parapetó á la defensa. Como los 'indios 
se concretaran á hacerle algunos disparos á la distancia, sin 
llevarle ataque» resolvió retirarse hacia su campamento de 
Pulmary, y cuando lo verificaba, fué alcanzado por los mismos 
y un grupo de 40 hombres armados á fusil que parecían ser 
soldados; suspende entonces su retirada en presencia de un 
enemigo que lo estrechaba por todos lados y echando pié 
á tiena se prepara á la defensa. Los indios le hablan ro- 
deado completamente y el giiipo de gente á pié se le venia 
encima dispersado en guerrilla, y á menos de un tiró 
de carabina levanta un trapo blanco pero sin detenerse 
aquella. El Comandante t)iaz, con la esperiencia de suce- 
sos análogos en que los indios valiéndose de igual super- 
chería hablan atacado traidoramente en el curso de está 
campafia al Sargento Mayor Vidal, al Capitán Bustos y al ma- 
logrado Capitán Crouzeilles» rompió el fuego sobre aquella 
tropa que avanzaba y sostuvo un brillante combate» rechazan* 
do completamente á esa fuerza superior en número que avanzó 



— 15 — 

hásto 40 pasos át «ns posicioiies. Quedavon tendidos en ^ 
eampo A% parte de "ellotf: 6 eeldsdos uniformados j na 
indio. Por nuestra paite hubo que lamentar la pérdida de^ 
los soldados Esteban Godoy y Pedro Leal del Batallón H dé 
lineat muertos, y herido d de igual clase Domingo Rios. 

El Comandante Dias y d Sub-Teniente Wappers han de^ 
moatrado en esta aceion^ valor y energía, y son dignos de la 
coiisideraeion del Gobierno y dd pafs. 



i^mM 



Combate de Apvlé 

Habiendo el Teniente Coronel D. Nicolás H. Palacios, mar- 
chado el 9 de Febrero del campamento de su Brigada en el 
Lago Nahüel-Huapí, con 4 gefes, 14 oficiales» 250 soldados y 
79 indios amigos^ con objeto de efectuar una operacioa sobro 
los Caciques Shayhueque é Inaesyal que se hallaban al Sor 
del Limay» vadeó ese río el espresado dia y después de marchas 
forzadas, llegó á Lipauduan, punto donde se creía estuviera 
el último Cacique, y el cual dista 118 leguas al S.E. del 
Lago; llegado allí, se encontró con que los indios habiaíi 
mudado su. toldería. El 22 del mismo, á fin de practicar 
una descubieila y reconocimiento, y averiguar el rumbo que 
hablan tomado los salvajes, desprendió al Capitán del Regi- 
miento 7^ de caballeria D. Adolfo Drury, con ana partida de 
soldados de línea é indios amigos. Dicho oficiali después de 
avanzar 7 leguas del punto de qpe habia sido desprendido^ 
se encuentra de improviso en las llanuras de Apulé con 380 éJ 
400 indios; desprende chasque urgente a aquel gefe dándole 
cuenta de lo ocurrido y comunicándole que se disponia á 
cargar á la indiada, pues temia que huyera con la chusma y 
hacienda. La partida del Capitán Drury era muy pequeña 



— 16 - 

en ese momento, pues se componía de 15 soldados del Be- 
gimiento 7^ y 10 indios amigos ; sin embargo, este arrojado 
oficial carga decididamente acompañado de los bravos solda- 
dos del 7^ y se apodera en el primer momento de toda la 
chusma de los indios <^ue^^, consistía en 1000 personas mas 
ó menos. En ese momento siente un fuerte fuego de fusilería 
que se rompe soBre él, el que le ocasiona 11 bajas» siendo 
todas ellas de los soldados de línea. Eran los Thehuelches 
los que babian roto el fuego sobre el Capitán Drury. . Desde 
ese momento se traba un combate terrible entre el diminuto nú- 
mero de nuestros valientes veteranos y la numerosa indiada, 
la que en sus cargas continuas consiguió rescatar su chusma 
y hacerla huir. Nuestros bravos se defendieron con esa va- 
lentía con que lo hacen en todos los momentos difíciles; 
ciertamente que su situación era terríbleí pues el Comandante 
Palacios, á pesar de marchar en su protección reventando 
caballos, tardó tres horas en llegar al lugar donde se batían 
con desesperación el bravo oficial y sus soldados. Los salva- 
jes al ser atacados por la columna del Comandante Palacios 
huyeron dispersados en todas direcciones, pero dejando en 
aquel teatro de tan heroica lucha mas de 80 cadáveres. Por 
nuestra parte hubo un sargento muerto de los Indios Auxilia- 
res, el capitán y 11 soldados heridos. Cumplo, pues, con el 
deber de poner en conocimiento del Gobierno tan distínguida 
acción que es la sesta que han llevado á cabo fuerzas de la 
División á mis órdenes durante esta campafia. 



— 17- 



ProYisioB de la División 



Tengo la satisiaccion de decir á Y. S. que la División á 
mis órdenes es la primera vez que al efectuar una operación 
á distancias tan inmensas como lo ha hecho y en terrenos 
inesplorados, no ha carecido un solo dia de alimentos, siendo 
los que se le han suministrado abundantes y de primera cali- 
dad. £1 racionamiento extraordinario suministrado por e 
Gobierno ha estado bajo la dirección del Teniente Coronel 
D. Alejandro Montes de Oca, cuyo gefe, al dar cumplimiento 
á comisión tan delicada, ha dado pruebas de inteligencia, acti- 
vidad y administración. Así que ese racionamiento sea con- 
sumido por las fuerzas que han quedado destacadas en las 
Cordilleras daré de ello cuenta detallada, y desde ya puedo 
asegurar á V. S. que el tesoro público ha economizado lo 
menos un 60 %, lo que viene á importar muchos miles de 
miles de fuertes. 



Caballadas j haciendas tomadas ¿ los Indios 

De las caballadas tomadas á los indios se han patriado 
algunas para reponer las pérdidas y el resto ha sido distri- 
buido entre los gefes, oficiales, tropa é indios amigos. De 
las haciendas vacuna y lanar algunas se han consumido por 
las fuerzas y el resto se ha distribuido, por los gefes de 
Brigada, entre los gefes y oficiales de sus respectivas tropas por 
autorización del que firma. Todos los indios presentados han 
recibido caballos, yeguas y ovejas, siendo el mayor número 
de estas últimas. 



— 18 — 



Linea sobre los Andes 



Al practicar la operación que acabo de efectuar, he creído 
de suma necesidad trazar una línea de defensa paralela á la 
Cordillera á fin de evitar que los salvajes que hablan sido 
arrojados de nuestro territorio volvieran á pasar á él ; con tal 
objeto se nombraron varias comisiones de gefes y oficiales 
para que estudiasen los puntos mas convenientes para la colo- 
cación de fuertes y foitines en los boquetes de aquella, domi- 
nando y vigilando los caminos que conducen del oriente al 
occidente de los Andes. 

Concluidas las operaciones de guerra empezaron las de ocu* 
pación y al retirarme con algunas fuerzas á los cuarteles de 
invierno, han quedado establecidos y paralelos á las cordilleras 
3 fuertes y 13 fortines los que guardan desde Nahfiel-Huap( 
hasta Pulmary los principales caminos que conducen á Chile. 
Estos fuertes y fortines están situados en los puntos que a 
continuación se determinan y cuyos nombres se denominan: 
en NahüuelHuapí fuerte "Chacabuco", Vega Chapoleo fuerte 
^ Maypú "9 Cuncunnieiu en el rio Chimehuin fuerte *" Junin ", 
en Huichú-Lauquen fortín " Teniente Lescano ", en Mamui- 

* 

Malal fortín " Capitán Crouzeilles " y en Pulmary fortín ** Paso 
de los Andes". A mas se ha construido á retaguardia . del 
fuerte '' Junin " á 12 leguas de él y sobre la margen derecha 
del rio CoUon-Curá un fortin, el cual se denomina ^ Subte- 
niente Sharples" y es el depósito de víveres de todas las 
fuerzas que han quedado en el cuadrilátero. Del fortín Sub- 
teniete Sharples al paso del rio Neuquen, se han construido 
otros dos más, los que sostíenen la comunicación con Boca : 
el primero sobre el arroyo Pichi-Leufú, se denomina *" Te- 
niente Nogueira", y el segundo sobre el arroyo Fichí*Picun* 



— 19 — 

Leafú ** Cabo Alarcon ". Estos nueve fuertes y fortines han 
quedado guarnecidos por 4 gefes, 17 oficiales, 438 soldados 
de línea y 100 indios an)igos. También han quedado en ellos 
120 familias pertenecientes á la tropa é indios. 



Observaciones y consideraeioses generales 



Cuando la operación llevada á cabo en 1881 hasta el Lago 
Nahüel-Huapi, tuve en mi poder al Cacique Inacayal con sus 
caciquillos, capitanejos é indios, mas como tenia la creencia 
que dicho Cacique era de índole mansa, pues según la relación 
de algunos viajeros, les habia prestado su protección, después 
de hablar largamente con él, dándole consejos de obediencia 
y respeto á las leyes de la Nación y á su Gobierno, resolví de- 
jarlo en su territorio, pero con la condición de no admitir en 
él al Cacique Shayhueque, lo cual me prometió Inacayal. Mas 
tarde supe que no solo Shayhueque se habia refugiado en los 
territorios del Sur del Limay, sino también que el hijo de Ina- 
cayal cuidaba los intereses del Cacique Naucucheu, el indio 
mas reacio é indóipito de los que habitaban la Cordillera. 
Convencido, pues, de la índole desleal y falsa de los indios, 
resolví, al efectuar la operación que acabo de terminar, no dejar 
indios que no sintieran el poder de la Nación, sometiéndolos 
á sus leyes ó esterminándolos. 

Esta observación la hago, señor Inspector, porque no ha 
faltado quien diga que al indio se le trata con sumo rigor y 
que se ha decretado su esterminio. 

Mucho antes de esta campaña, mantenía comunicaciones con 
los caciques mas importantes, y en todas ellas les aconsejaba 
£u sumisión al Gobierno, garantiéndoles en su nombre sus 



-20- 

vidas, familias é intereses; pero tiido ha sido en vano, siendo 
necesaria la represión de las armas para convencerlos que 
son impotentes contra el poder de la Nación. 

En el territorio comprendido entre los ríos Neuqaen y Li- 
may. Cordillera de los Andes y Lago Nahüel-Haapí no ha 
quedado un solo indio, todos han sido arrojados al Occiden- 
te, y con la vijilancia que ejercerán en lo sucesivo nuestros 
destacamentos colocados en los boquetes, les será imposible 
pasar al oriente. 

AI Sur del Limay, y en lo que propiamente se puede lla- 
mar Patagonia, queda Shayhueque» pero huyendo pobre^ mise- 
rable y sin prestigio. Inacayal se someterá á la primera 
insinuación, lo mismo los Thebuelches, gentes de índole mansa 
y dulce y que por una fatalidad para ellos se encontraron 
sin pensarlo en el combate de Apulé. 

Hoy puede decir la Nación que tiene los territorios del Sur 
despejado» de indios, prontos á recibir en su fértil suelo á 
millares de seres que sacarán de él sus ricos productos. 

La Patagonia tan calumniada, será un emporio de riqueza el 
din que el vapor concluya con el desierto y que sus moradores 
puedan llevar los productos de su fértil tierra del Atlántico al 
Pacífico y del Pacífico al Atlántico. 

¥A territorio del Sur del Limay recorrido por la 3 * Brigada, 
es inmenso, es rico y está brindándose á la colonización. La 
vía de Bariloche que conduce al Pacífico será para los futuros 
pobladores de la Patagonia el fácil y corto camino por donde 
conduzcan los frutos que saquen á aquella fértil tierra. En 
el territorio del cuadrilátero existen inmensidad de lagos, sino 
tan grandes como el Nahüel-Huapí, son al menos importantes. 
En RUS márgenes podrán establecerse millares de hombres y 
conducir por 8Uo arterias fluidas los productos que la natura- 
leza les está brindando. Todo allí se produce y solo falta 
que la mirada inteligente del hombre se fije en aquel suelo 



— 21 — 

para sacar de él un céntuplo de lo que boy el indio ignorante 
le arranca. 

Como y. S. verá por el croquis anexo íi la memoria de la 2 ' 
Brigada, en el Fuerte '^ Junin '* se ha delineado un pueblo y creo 
que muy pronto será aquello un regular centro de población. 

En Chapelco ó Fuerte *" Maypú " se ha delineado otro, y ci*eo 
que allí concurrirá pronto mucha población chilena, pues bas- 
tantes personas me han significado el deseo de poblar, con la 
sola condición de que el Gobierno les dé tierras. 

AI terminar, señor Inspector, solo» me resta recomendar á 
la consideración del Gobierno ¿i los señores gefes de Brigada 
Coroneles D. Enrique Godoy y D. Rufino Ortega y Teniente 
Coronel D. Nicolás H. Palacios ; á los Tetiicntes Coroneles 
D. Alejandro Montes de Oca, D. Rosario Suarez, D. Benja- 
mín Moritan, D. Manuel Ruibal. D. Juan G. Diaz, D. Roque 
Peitiado, D. Saturnino Torres, D. Pedro Diez Arenas y D. Juan 
Terréz; Sargentos Mayores D. José S. Daza, D. Julio Mo- 
rossini, D. Carlos E. O'DoneU, D. Miguel E. Vidal, D. Balta- 
zar Peñiñory, D. Ponciano Torres y D. Francisco Riveiro, como 
así mismo á todos los oficiales que son recomendados en sus 
partes por los gefes de Brigada. Son así mismo dignos de 
recomendación, los Cirujanos D. Antonio Canellas y D. Abraham 
Pérez, practicante D. Tadeo Styrle y farmacéutico D. Miguel 
N. Tagliafico. 

El Teniente Coronel D. León Orma Comisario de Guerra 
de la División y eVde igual clase D. Martin Díaz encargado de 
la provisión extraordinaria en Roca» son así mismo dignos de 
una mención especial como sus ayudantes Sargento Mayor don 
Segundo Molina, Tenientes D. Santiago Baez y D. Gregorio 
Ganduglia y el de igual clase D. Elíezer Grandoli encargado 
del depósito de víveres en el CoUonCurá. El gefe de la ofi- 
cina de pagos D. Adolfo Escalada y su ayudante D. Ambrosio 
P. Escalada, son así mismo dignos de una recomendación^ 
pues me han servido de secretarios en campaña. El Sargento 



— 22 — 

Mayor D. Marcos Clavel, Teniente 1® del Regimiento 1® de 
Artillería D. Eduardo Oliveros Escola, y Teniente 2® D. Satur- 
nino Gorordo, mis ayudantes, han cumplido con actividad é 
inteligencia todas mis órdenes, siendo el Teniente Oliveros 
Escola el encargado del diario de campaAa, el cual lo ha lle- 
vado á mi satisfacción. 
El presbítero D; José M.* Beauvoir que ha acompañado la¿ 

fuerzas hasta NahüelHuapí en cumplimiento de su sagrado 
ministerio es también acreedor á una recomendación. 

Todos los gefes, oñciales y soldados de la 2 * División han 
cumplido dignamente con su deber y es un honor para el 
que firma estar á su frente. 

Dios guarde á V. S. 

Conrado E: Villegas. 



INSTRUCCIONES 



Al gefe de la primera brigada, señor Coronel 

Don Rufino Ortega 



Habiendo demostrado la anterior campaña al Lago Nahft^ 
Haapf, que ya no son necesarias las operaciones combinadas 
en grandes columnas, puesto que los indios se han disemina- 
do en el territorio comprendido entre los nos Neuquen, 
Limaj 7 cordillera de los Andes, habiendo el cacique de los 
''Manzaneros" pasado al Sud del último con algunos de su 
tribu, debemos concretamos á hacerles una guerra continua y 
activa á fin de desalojarlos de sus últimas guaridas, reducir- 
los ó apresarlos. Es con este objeto, que la primera Brigada 
observará las siguientes instrucciones : 

1^ La primera Brigada situada en Ñorquin, desprenderá 
fuertes partidas en distintos rumbos íl fin de batir su frente 
y flanco derecho. 

2 ^ Las partidas se compondrán de 60 á 100 hombres 6 de 
mayor número si él gefe de aquella lo creyere necesario. 

3 ^ Las partidas de la primera Brigada, batirán su frente 



— 24 — 

hasta 40 leguas de distancia y hasta encontrarse con las de la 
segunda, que situada en la confluentía del Collon-Gurá con el 
Quemquemtren, batirá su frente y flancos hasta encontrarse las 
de su derecha con las de la primera. 

4 ^ La batida de las partidas debe llegar hasta el límite de 
la República con la vecina, en la línea de las cordilleras, sin 
ultrapasarlas bajo ningún pretesto. 

5 ^ Todo gefe ú oficial qué . salga con una partida, llevará 
un diario en el que marcará el itinerario que siga, rumbos, 
horas de marchj^, descansos, topografía del ten*eno, calidad de 
campos y aguadas, arroyos, ríos y sus direcciones, y todo 
(aquello que observare y fuere de utilidad para el mejor cono- 
cimiento del terreno» recomendando en esto la mayor atención 
y minuciosidad. 

6 <> El ingeniero de la Brigada, agregado á alguna de las 
partidas que operen, hará los estudios correspondientes á fin 
de levantar un plano del territorio que ella bata. 

7 ^ Debiendo las fuerzas de la frontera de Chile ponerse en 
movimiento en Enero del año próximo, con el objeto de tomar 
posiciones, se recomienda á los gefes y oficiales que manden 
partidas, observen el miramiento que es debido entre nacio- 
nes amigas, prestando auxilio en todo aquello que les fuere 
requerido y poniéndose en buena armonía, en las operaciones 
á fin de conseguir de ellas los mayores y mejores resultados 
posibles. 

8 ^ £1 Comandante en geíe de la División no tendrá lugar 
determinado, pues andará recorriendo las Brigadas, así que, 
toda novedad de la primera le será comunicada por su gefe y 
por telégrafo al fortin./ Primera División", de donde le será 
enviada por la línea de comunicación que se establecerá al 
respecto, al punto en que se encuentre. 

9 ^ Como las distintas partidas de la División que se des- 
prendan, pueden encontrarse durante la noche, á fin de evitar 



— 25 — 

accidentes desgraciados» se previene que las palabras de orden 
serán: Barbarie, Atrás. 

10. Como los caciques Benque-Curá, Namuncurá, fiumay y 
otros han solicitado las paces enviando rehenes en prueba de 
buena fé, el gefe de la primera Brigada prevendrá á todos sus 
subordinados, que todo grupo de indios que se presente en 
actitud pacifica, sea recibido y tratado con la humanidad que 
es debido á naciones civilizadas. 

11. Las batidas de la Brigada serán constantes y no se 
suspenderán hasta que el Comandante en gefe de la División 
lo ordene. 

12. Se previene al gefe.de la primera, que las partidas de 
la segunda, á mas de batir su flanco derecho hasta encontrar- 
se con las de él, batirán su frente hasta el límite nacional en 
las Cordilleras, y su flanco izquierdo hasta el rio Caleufú, y la 
tercera que se situará en el Lago Nahüel-Huapí, lo hará por 
su derecha hasta encontrarse con las de la segunda y por su 
frente hasta el límite sobre las Cordilleras. 

13. £1 Comandante en Gefe de la División ordenará el di9 
en que deban de ponerse en movimiento las partidas de esa 
Brigada, para cuyo efecto se trasladará á ese campamento. 

14. Dejo á la inteligencia y pericie del Gefe de la primera 
Brigada, todo aquello que pudiere ocurrirse en el curso de 
las operaciones y que no estuviere determinado en estas ins- 
trucciones, siempre que ello responda al mejor resultado de 
aquellas. 



Chode-Choel. Noviembre 8 de 1882. 



Conrado E, Villegas 



INSTRUCCIONES 

A 1 gefe de la segunda brigada, sefior Coronel 

Don Enrique Godcy 



Habiendo demostrado la anterior campaña al Lago Ñahñel- 
Huapf, que ya no son necesarias las operaciones combinadas 
en grandes columnas, puesto que los indios se han diseminado 
en el territorio comprendido entre los rios Neuquen, Limay «y 
Cordillera de los Andes, habiendo el cacique de los < Manza- 
neros » pasado al Sud del iHtimo con algunos dé su tribu, debe* 
mós concretamos á hacerle^ una guetra continua y activa á fin 
de desalojarlos de sus últimas guaridas, reducirlos 6 estermi- 
narlos. Es con ese objeto que el gefe de la segunda Brigada 
observará las siguientes instrucciones : 

1® La Brigada se pondrá en marcha del pueblo General 
Boca con el mayor número de fuerza posible el dia 19 del 
corriente, en dirección á la confluencia de los rios Neuquen 
y Limay- , 

3^ Llegada á la confluencia, efectuará el pasage del Neu- 
quen al Sud en los botes que están destinados para el 
efecto. 



— 28 — 

3 ^ * Efectuado el pasage, seguirá la marcha por la banda 
Norte del Limay hasta llegar á la confluencia de los ríos 
CoUon-Curá y Quemquemtrem, punto en que hará su cam- 
pamento. 

4^ Cada soldado irá á dos caballos y una muía» llevando 
de estas ultimas una reserva para los casos necesarios. 

B^ La Brigada se proveerá de víveres hasta fines del pre- 
sente mes, los que cada individuo llevará personalmente. 

6^ Las raciones consisten en los siguientes artículos: dia- 
ria: tres libras de carne, diez onzas de harina y media de 
sal; mensual: cinco libras de yerba paranaguá, veinte onzas 
de tabaco negro y treinta y dos colorado, seis pliegos de 
papel de hilo, uña libra de jabón ; extraordinarios : una onza 
de café, dos de azúcar y una cuarta de caña para diez indi- 
viduos (diaria). 

7 ® En el arroyo Pichí-Picun-Leufú dejará un destacamento 
de un oficial y veinte individuos de tropa y en el Pichí-Leufú 
otro del mismo número de fuerza á fin de mantener y sostener 
la comunicación con el fortin «Primera División». 

8° Una vez en el campamento que se le ha designado y 
que sus caballadas se hayan refrescado de. la marcha, despren- 
derá partidas á fin de batir su frente y flancos. 

9^. Las partidas se compondrán de 50 á 100 hombres ó de 
mayor número si el gefe de la Brigada lo creyera necesario. 

' 10. Las partidas batirán su frente hasta el límite argentina 
sobre las Cordilleras, su flanco derecho hasta encontrarse con 
las de la primera Brigada que saliendo de Ñorquin batirá su 
izquierda hasta encontrarse con las de la seguuda, y ésta su 
flanco izquierdo hasta el rio Caleufú, donde se encontrará con 
un destacamento de la tercera «Brigada, la que situada en el 
Lago Nahüel-Huapí, batirá su frente hasta el límite argentina 
sobre las Cordilleras y su flanco derecho hasta el espresado rio. 
11. £1 Detall de la Brigada, llevará un diario en el que 



— 29 — 

marcará el itinerario que siga, rumbos, horas de marcha, des- 
cansos^ topografia del terreno, calidad de campos y aguadas^ 
arroyos* ríos y sus direcciones, fauna y flora, las novedades de 
la marcha y todo aquello que observare y fuere de utilidad para 
el mejor conocimiento del terreno, recomendando en esto la 
mayor atención y escrupulosidad. 

12. Ordenará á todos los gefes y oficiales que marchen al 
frente de una partida, lleven el diario que se les recomienda 
en el anterior artículo. 

13. Debiendo las fuerzas de la frontera de Chile ponerse 
en movimiento en £nero del afio próximo, con el objeto de 
tomar posiciones, se recomienda á los gefes y oficiales que 
manden partidas, observen el miramiento que es debido en- 
tie naciones amigas, prestando auxilio en todo aquello que 
les fuere requerido y poniéndose en buena armom'a en las 
operaciones á fin de conseguir de ellas los mayores y mejo- 
res resultados posibles. 

14. £1 Comandante en gefe de la División no tendrá lu- 
gar determinado pues andará recorriendo las Brigadas, así es 
que, toda novedad ocurrida en la tercera, le será comunicada 
al gefe de la segunda, según órdenes dadas y el de esta 
.última las pasará donde se encuentre el Comandante en gefe. 

15. El gefe de la tercera Brigada, ha recibido órdenes de 
dar cuenta al de la segunda, de todas las novedades que 
ocurran, mientras no esté en aquella el Comandante en gefe 
de la División. 

16. Como las distintas partidas de la División que se des- 
prendan pueden encontrarse durante* la noche, á fin de evitar 
accidentes desgraciados, se previene que las palabras de orden 
serán: Barbarie, Atrás. 

17. Como los caciques Renque-Curá, Namuncura, Rumay 
y otros han solicitado las paces, enviando rehenes en prueba 
de buena fé, el gefe de la segunda Brigada prevendrá á to* 
dos sus subordinados, que todo grupo de indios que se pre-^ 



-30- 

senté en actitud pacífica, sea recibido y tratado con la 
humanidad que es debida á naciones ciyilizados. 

18. Las batidas de la Brigada serán constantes y no se 
suspenderán hasta que el Comandante en gefe de la División 
lo ordene. 

19 Se previene al gefe de la segunda Brigada, que las 
partidas de la primera batirán su derecha hasta el límite 
argentino sobre las Cordilleras, su frente hasta 40 leguas de 
distancia, y en las mismas Cordilleras y su izquierda hasta 
encontrarse con las de la segunda. 

20 En el campamento de la Brigada estará el depósito de 
racionamiento extraordinario á cargo del teniente coronel don 
Alejandro Montes de Oca, cuyo gefe entregará por relación y 
recibo, aquello que le fuere solicitado para la manutención de 
la tropa. 

21. En Roca recibirá la Brigada las herramientas de zapa 
necesarias para la coustruccion de alojamientos para ella ú 
obras de defensa si fuere necesario. 

22. Dejo á la intelijencia del sefior Coronel, gefe de la 
Brigada, todo todo aquello que pudiera ocurrir en el curso 
de las operaciones y que no estuviere determinado en estas 
instrucciones, siempre que ello responda al mejor resultado 
de ellas. 

Cboele-Choel. Noviembre 8 de 1882. 

Conrado E. Vüttgas, 



INSTRUCCIONES 



Al gefe de la tercera brigada Ten'te. Coronel 

Don Nicolás H. Palacios 



Habiendo demostrado la anterior campaña al Lago Nahüel- 
Huapí, que ya no son necesarias las operaciones combinadas 
en grandes columnas puesto que los indios se han disemina- 
do en el territorio comprendido entre los rios Neuquen, Li- 
may y Cordillera de los Andes, habiendo el cacique de los 
«Manzaneros» pasado al Sud de este último con algunos de 
su tribu, debemos concretamos á hacerles una guerra conti- 
nua y activa á fin de desalojarlos de sus últimas guaridas, 
reducirlos ó esterminarlos. Es con este objeto que el gefe 
de la tercera Brigada observará las siguientes instrucciones: 

1^ La Brigada se pondrá en marcha de este campamento 
con el mayor número de fuerza posible el dia 15 del corrien- 
te y con dirección al pueblo General Roca. 

2° Cada soldado irá á dos caballos y una muía por hom- 
bre, llevando de estas últimas una reserva para los casos 
necesariés. 



— 32 - 

3^ Llegada á Boca, se proveerá de víveres y vicios para 
15 días, los que cada individao llevará personalmente. 

4t^ Conducirá en su arreo el mayor número de radones 
posibles para cuyo efecto haríi pedidos al oficial encargado 
del racionamiento extraordinario. 

S"* En Boca recibirá órdenes del sefior Coronel D. Enri- 
que Godoy, quien permanecerá allí hasta el pasaje de la 
Brigada. 

6^ Las raciones consisten en los siguientes artículos: dia- 
ria: 3 libras de carne, 10 onzas de harina y media de sal; 
mensual : 6 libras de yerba paranaguá, 20 onzas tabaco negro 
ó 32 colorado, 6 pliegos papel de hilo y una libra jabón; 
extraordinarios : una onza de café, dos de azúcar y una cuar- 
ta de caña para diez individuos (diaria). 

7^ Becibido el racionamiento, se pondrá en marcha para 
la confluencia, efectuando allí el paso del Ncuquen en los 
botes establecidos para esa operación. 

8 ^ Una vez efectuado el pasage, remontará el Limay por 
su banda Norte haciendo jornadas convenientes á fin de que 
laa cabalgaduras y arreos no sufran, hasta llegar al Lago 
Nahüel-Huapí, punto en que se situará. 

' 9^ En el rio Caleufú dejará un destacamento de un oficial 
y 30 individuos de tropa á fin de mantener la comunicación 
con la segunda Brigada que se situará en la confluencia del 
Collón- Cura con el Quemquemtrem. 

10. Una vez en el Lago y que sus caballadas se hayan 
refrescado de la marcha, desprenderá partidas á fin de batir 
su frente y flanco derecho 

11. Las partidas se compoüdrán de 50 á 100 hombres ó 
de mayor número si el gefe de la Brigada lo creyese nece- 
sario. 

12. Las partidas batirán su frente hasta el límite argén, 
tino sobre las Cordilleras y su flanco derecho hasta encon- 
trarse con el destacamento establecido en Caleufú. « 



— as- 
ís. El Detall de la Brigada llevará un diario en el que 
marcará el itinerario que siga, rumbos, horas de marcha, des- 
cansos, topografia del terreno, calidad de campos y aguadas» 
arroyos, ríos y sus direcciones, fauna y flora, las novedades de 
su marcha y todo aquello que observare y fuere de utilidad 
para el mejor conocimiento del terreno, recomendando en esto 
la mayor atención y minuciosidad. 

14. Ordenará á todos los gefes y oficiales que marchen al 
frente de una partida, Ueven asimismo el diario que se reco* 
mienda en el artículo anterior. 

15. Debiendo las fuerzas de la frontera de Chile ponerse en 
movimiento en Enero del afio próximo, con el objeto de tomar 
posiciones, se recomienda á los gefes y oficiales que manden 
partidas, observen el miramiento que es debido entre naciones 
amigas, prestando auxilio en todo aquello que les fuere reque* 
rido y poniéndose en buena armonía en las operaciones á fin 
de conseguir de ellas los mayores y mejores resultados po- 
sibles. 

16. El Comandante en gefe de la División no tendrá lugar 
determinado, pues andará recomendó las Brigadas, así es que 
toda novedad de la tercera le será comunicada al de la se- 
gunda, quien la pasará á donde se encuentre el Comandante 
en gefe. 

17. Mientras el Comandante en gefe no esté presente en 
la tercera Brigada, se observará lo que determina el artículo 
anterior. 

18. Como las distintas partidas de la División que se des- 
prendan, pueden encontrarse durante la noche, á fin de evitar 
accidentes desgraciados, se previene que las palabras de orden 
serán: Barbarie, Atra^. 

19. Cómo los caciques Benque-Curá, Namuncurá, Rumay y 
otros han solicitado las paces, enviando rehenes en prueba de 
buena fé, el gefe de la tercera Brigada prevendrá á sus subor- 
dinados,., que todo grupo de indios que se presente en actitud 



— 34 — 

pacífica, sea recibido y tratado con la humanidad que es debi- 
da k naciones civilizadas. 

20. Las batidas de la Brigada serán constantes y no 9e 
suspenderán hasta que el Comandante en gefe de la División 
lo ordene. 

21. Se previene al Gefe de la tercera, que las partidas» de la 
segunda, á mas de batir su frente hasta el límite en las Cor - 
dilleras, lo hará por su derecha hasta encontrarse con las de 
la primera, y por su izquierda hasta el rio Caleufú, y que la 
primera situada en Sorquín batirá su derecha hasta el límite 
en las Cordilleras, su frente hasta 40 leguas de distancia y su 
izquierda hasta encontrarse con las de la segunda. 

22. El Gefe de la tercera Brigada mandará por su racio- 
namiento, siennpre que lo necesitare, a campamento de la segunda, 
punto en que se hará el depósito general de hacienda, víveres 
y vicios. 

23. Siempre que necesitare raciones enviará sus relaciones 
al encargado del depósito quien se las entregará mediante 
recibo. 

24. En Roca recibirá la Brigada, las herramientas de zapa 
necesarias para la construcción de alojamientos para ella ú 
otros de defensa si fue^e necesario. 

26. (Reservado) Como los indios pertenecientes k la tribu 
del cacique Inacayal, que en la expedición pasada fueron 
encontrados en el Lago, tratados con toda consideración y mi- 
ramientos posibles, fueron dejados allí con cieilos compromi«* 
sos con el Comandante en Gefe de la División, á los cuales 
han faltado, él Gefe de la tercera Brigada dispondrá al encon- 
trarse á una distancia conveniente de aquel punto» que una. 
buena partida mandada por un oficial activo, avance á. las 
tolderias. 

26. (Reservado) Si la operación que determina el artíoolo 
anterior, es llevada á cabo con felicidad, sacará baqueanos en 
los prisioneros tomados y mandará una fuarto partida que caiga. 



— 35 — 

sobre Saihueque» que al decir de algunos indios prisioneros 
que están en nuestro poder, se encuentra en el Cumallo-Leu- 
fú, que como se sabe, dista solo 12 leguas del Lag^. 

27. Se recomienda al Gefe de la Brigada que para las 
operaciones que determinan los dos artículos anteriores, ponga 
al frente de las partidas que las van á efectuar, gefes ú oficia- 
les expertos y activos, y que en ocasiones anteriores hayan 
demostrado competencia en comisiones tan delicadas, debiendo 
tener presente que ésta que se les confía será de benéficos 
resultados para la Nación, lustre para las armas de la Bri- 
gada de la División y buen nombre del que la lleve á cabo. 

28. Dejo á la inteligencia del Gefe de la tercera Brigada» 
todo aquello que pudiera ocurrir en el curso de las operaciones 
y que no estuviere determinado en estas instrucciones, siem- 
pre que ello responda al mejor resultado de ellas. 

Gboele-Choel, Noviembra 8 do 16S2. 



Conrado E, Villegas. 



CONSIDERACIONES GENERALES 



La campaña al Lago Nahüel-Huapf llevada á cabo por la 
segunda División del Ejército, coronada con la llegada de las 
fuerzas á las márgenes de él, ha dado la solución de graDdes 
problemas que la civilización buscaba pacientemente para es- 
tender su imperio en aquellas regiones. El piimero es el re- 
conocimiento del terreno, su topografía y accidentes, estudian- 
do en general su aspecto mineralógico, zoológico, botánico y 
geológico, sus condiciones climatéricas, que sin duda alguna, 
superan á las mas hermosas regiones de la República, el 
carácter feraz y productivo que convertirá esos ténsenos en un 
verdadero tesoro cuando nuestras riquezas agrícolas y gana- 
deras tomen en su seno incremento y progresión. Los cam- 
pos de Balcheta, del Chasí-Leufú, Trapal-Leufú, del Maquin- 
chegna, hablan por sí solos. Mas que los fines positivos, fué éste 
el resultado de mas inmediatas consecuencias que se obtuvo, 
resultado que envuelve el segundo problema también hoy re- 
suelto : la idea estratégica de las posiciones ocupadas por los 
vándalos, que encarna en sí las probabilidades de una con- 
clusión final ó de un sometimiento total de todas las tribus. 
Con estos conocimientos prácticos y esta esperiencia geográfica, 



— as- 
ía guerra indígena toma una faz opuesta en esta campafia, ó 
mejor dicho» recupera la que ha tenido anteriormente: la faz 
ofensiva por medio del orden disperso. 

Los cuerpos fraccionados y subdivididos operarán como 
grandes guerrillas en las zonas del Limay, Neuquen, Cordillera 
de los Andes y Lago Nahüel-Huapí ; sus partidas esparcidas 
recorrerán los valles y cajones de las montañas, penetrando 
en sus cubiles, agotando toda vijilancia y actividad para in- 
terceptar la huida del salvaje, como los medios mas concluyen- 
tes para atraerlos pacíficamBute. 

En el mes de Pctubro los caciques Rumay, Manquel, Ren- 
que-Curá y Namuncurá, enviaron parlamentarios para combi- 
nar medios, que consultando sus intereses, los pusiera á 
cubierto de peligros, ofreciendo en cambio un completo some- 
timiento al Gobierno Nacional. Esto dice implícitamente que 
su situación no es halagüeña ni se halla en perspectivas satis- 
factorias. De ellos, pues, se espera acatamiento á las fuerzas 
nacionales dentro de un tiempo mas ó menos limitado. 

El cacique Sayhueque, cuyas lanzas son las mas numerosas 
pudiendo llegar de 600 á 700, encuéntrase, según últimas ave- 
riguaciones, al Sur del Limay. Allí será perseguido, ó en 
defecto de no morar en ese punto, buscado en las quebradas 
de las sen*anías« 

Los mas reacios de estos príncipes del desierto son iPancw- 
clieo y Quenpo como lo manifiestan las comunicaciones reci- 
bidas en la Comandancia en Gefe de esta División, pero no 
son los mas numerosos y por consiguiente menos temi- 
bles. Las fuerza de ambos no pasa de la mitad de las de 
Sayhueque. 

Quedan en escala terciaria Foyel^ CliagaUo, Pichfrhuincá ó 
Peineo^ Morfiqueo, Millahuincá, Nahüel y otros capitanejos, 
algunos de los cuales buscan reconciliaciones y han escrito 
anunciando su disposición de transar y concluir con el estado 
de su vida rebelde y nómade. El remate de estas disposicio- 



— 39 — 

nes conciliatorias, es ir á provocarles su sometimiento. Últi- 
mamente, cuando ya las fuerzas se pusieron en movimiento, el 
cacique Manquél ha ofrecido presentarse. 

En las circunstancias mencionadas, las Brigadas inician sus 
operaciones divergentes sobre el cuadrilátero, comprendiendo 
todas las radiaciones fluviales nacidas de las Cordilleras y pe* 
netrando en sas cajones mas ocultos por medio de las partidas 
volantes y lijeras que para el efecto se desprenderán. 

Las Brigadas de la División segregadas, batirán el cuadri- 
látero de la siguiente manera: 

La primera, bajo el mando del Coronel don Ruñno Ortega, 
estacionada en Ñorquin, lanzará sus partidas compuestas de 
50 á 100 hombres al frente hasta 40 leguas de distancia, al 
flanco derecho buscando el contacto con las partidas pertene- 
cientes á la segunda Brigada, no pasando en ningún caso 
mas allá de nuestro límite internacional con la Eepública de 
Chile. 

La segunda Brigada á las inmediatas órdenes del coronel 
don Enrique Godoy, marchando del fuerte General Roca y 
salvando el paso del Neuquen en su confluencia con el Li- 
may, costeará la ribera izquierda de este último, buscando el 
punto donde su afluente el CoUon-Curá es alimentado por el 
Quemquemtren. En el mencionado paraje establecerá su cam- 
pamento general. Con rápidas partidas que no lleguen al 
número de 100 hombres, sino en casos extraordinarios, ba- 
tirá su frente y flancos. 

El primero hasta el límite argentino -chileno, en la cordi- 
llera de los Andes, el flanco derecho, tratando de comuni- 
carse con la derecha de la Brigada de Ñorquin y el izquierdo 
hasta el rio Caleufú. 

La tercera Brigada, al mando del teniente coronel don Ni- 
colas Palacios, se moverá desde su acantonamiento en Choe- 
le^Ghoel, marchará por el Norte de los vios Negro y Limay, 
vadeará á este último en su confluencia con el Neuquen. Al 



— 40 — 

pasar por el rio Caleufú, destacará en sus márgenes un oficial 
y 30 individuos de tropa para que mantenga la comunica» 
cion con la segunda Brigada. 

Campado en las orillas del gran Lago, buscará con sus 
partidas por la izquierda las tolderías del cacique Inacayal, 
por su retaguardia las del rey de las "^ Manzanas'', Sayhueque, 
hasta el arroyo Gumallo-Leufd, por su derecha hasta el rio 
Caleufú, y por su frente hasta el límite de la República con 
la nación chilena. 

Así pues» la zona accidentada del Limay, Neuquen, Nahüel- 
Huapí y cordillera de los Andes, queda cruzada en todas di- 
recciones. Las fuerzas de la División irradiadas, batirán 
aquella arrojando á su morador al Occidente y Sur del Lago. 

Las Brigadas expediicionarias para poner en práctica el plan 
estratégico descrito, cuentan con el siguiente personal, de* 
mentó de movilidad y manutención: 

La tercera Brigada, compuesta del Batallón 6 de Lifanteria 
de línea, Regimiento 7^ de Gaballeria de línea y Escuadrón 
Indios Auxiliares, marcha con 4 gefes, 22 oficiales, 436 sol- 
dados ; con 1000 caballos y 682 muías, como elemento de mo- 
vilidad, con 500 novillos y 400 yeguas para racionarse. 

La segunda Brigada, compuesta del Batallón 2 de Infantería 
de línea. Regimiento 2 de Gaballeria y Regimiento 5 ® de Gaba- 
lleria, marcha con 6 gefes, 32 oficiales, 612 soldados y 12 
arrieros, con 1395 caballos, y 769 muías, como agente de mo- 
vilidad, con 489 novillos y 182 yeguas para racionarse. 

La primera Brigada, compuesta del Batallón 12 de Infan- 
tería de línea y de los Regimientos 3 y II de Gaballeria, 
cuenta con personal superior al de las anteriores, con la dota- 
ción completa de caballos y muías para moverse, y haciendas 
para racionarse. 

Se dará con dates numéricos la fuerzap el elemento de mo- 
vilidad y racionamiento de esta Brigada, cuando el Goman- 



- 41 — 

dante ea Gefe de la Divisioa se traslade al campamento de 
Ñorqoin. 

La seganda Brigada, que como se ha dicho campará en la 
confluencia del Collon-Gurá con el Quemquemtren, tendrá 
bajo su custodia la provisión de víveres para sí y la tercera 
Brigada. 

Para complementar el movimiento civilizador de la presente 
campaña, debo recordar, que el Comandante don Erasmo Obli- 
gado, con el vapor ** Rio Negro " de la escuadrilla, explora á 
su vez la arteria fluida^ queriendo hallar por las aguas del 
Limay, la solución del problema que el afio pasado las fuerzas 
ten'estres resolvieron por el centro de la Patagonia. 

De esta manera dejamos consignados los movimientos de 
las Brigadas en la presente expedición al desierto, movimien- 
tos, que si son llevados á la práctica con eficacia é inteligencia, 
darán por concluida nuestra contienda secular con el númida 
argentino. 



Dia 22 de Noviembre 



Termómetro 5 a. m. 16^ Barómetro 6 a. m. 736°>™ 

1 p. m. SO** " 1 p. m. 736,5«"°* 



•t 



8 p. m. 22^ " 8 p. m. 733,5°»'*» 



Eumboa generales: SO. O. NO. 
Jomada 10 leguas. 

En este dia púsose en marcha el general Villegas, hkcia la 
confluencia del Limay y Neuquen. 

El Coronel Godoy y Comandante Palacios, conforme á las 
instrucciones recibidas, se movieron, el primero el 19 del cor- 
riente del pueblo General Boca^ y el segundo el 15 del mismo 
del acantonamiento de Choele-Choel. 

6 



— 42 — 

La segunda Brigada, efectuó el paso del Neuquen sin nin- 
gún contratiempo, en los botes destinados al efecto. Las 
caballadas y haciendas (especialmente estas últimas) no deja- 
ron de presentar inconvenientes por el estado de crecimiento 
del rio. 

La tercera Brigada, ha llegado hoy á este punto (fortín 
1* División) y dará comienzo al paso el dia de maüana. 

Los campos en general no se hallan en perfecto estado de 
verdosidad, pero al Norte del Limay por los valles del Collon- 
Curá y Caleufú, á estar k los datos recibidos, se mantienen 
profusos, no obstante la amenaza consecuente de ser calcina- 
dos por los salvajes. 

El general Villegal ha telegrafiado al coronel Ortega, ha- 
ciéndole presente las precauciones que se deben tomar en vista 
de que Namuncurá, Renque-Curá y otros caciques, han dejado 
rehenes para transar amistosamente. Le comunica igualmente 
que el cacique Manquel, debe pasar el Catalin (bastante cre- 
cido) para presentarse al Coronel Godoy, cuya Brigada de un 
momento á otro se pondríi en marcha al CoUon-Curá. 



Dia 23 



Termómetro 6 a. m. 7« Barómetro 5 a. m. 735™™, 

" 12 m. 25« " 12 m. 735«™ 

" 8 p. m. 22« « 8. m. 734,5™™ 

Campados. 

La tercera Brigada, con sus haciendas, ha principiado el 
paso. Algunas puntas se mezclaron con los restos de la se- 
gunda Brigada, perturbando á aquel y absorbiendo tiempo. 

Gomo lo indica el barómetro, el tiempo estk descompuesto 
Por la mañana hemos tenido un sol despejado, á las 2 p. m. 
nos azotó un vendabal furioso del O. 



— «ñ — 



. Dia 24 



Tennómetro 5 a. m. 8° 
" 12 m, 28« 



9 p. m. 16<> 



Barómetro 5 a. m. 734,5™™ 
12 m. 735™™ 

a 



6 p, m. 734,5™™ 



Hemos permanecido campados. 

En la dificultad del paso de Isl^ haciendas, se perdieron tres 
animales vacunos y uno caballar. £1 Neuquen considerable- 
m^te crecido ha sido en el caso presente el mayor de los 
enemigos. 

Hemos recibido correspondencia de Buenos Aires. 
Mañana se pondrá en marcha á Ñorquin el Comandante en 
Gefe de la División. 



Dia 25 



Termómetro 4 a. m. 8° 

10 a. m. 22° 

1 p. m. 25<> 

9 p. m. 15<> 



Barómetro 4 a. m. 734™™ 
" 10 a. m. 735™™ 

1 p. m. 735,5™™ 
" 9 p. m. 735™™ 



Rumbos generales: N.NO.NNO.O. 

Jomada: 10 leguas. 

Hemos salido á las 5 de la mañana. 

Marchamos hasta el fortín Vidal, donde haciendo un des- 
canso de una hora continuamos avanzando tres leguas mas 
arriba, completando diez desde la confluencia y campando á 
orillas de un gran cañadon, en circunstancias de agitar dicho 



— 44 — 

punto un viento furioso las cálidas arenas y cenizas del cam- 
po recientemente quemado. 

Al partir de la confluencia, avánzase sobre campos desman- 
telados de vegetación. Su aspecto y arborescencia es de la 
naturaleza indicada en esa gran zona que hemos dejado á 

nuestras espaldas, y las grandes familias de arbustos pálidos 
y éticos. El jume^ cadU-yuyo^ zampa, frutilla pampa, retor^ 

iuño^ Jarilla, chañar^ zulupe, brea, etc., permanecen reinando. 

Los mas escasos de estos árboles-arbustos, son el piqutyin 
y chañar, cuyo imperio es mas profuso desde el fuerte Gene- 
ral Boca hacia el Océano. 

Las sierras, cuya altura barométrica sobre el nivel del mar, 
puede calcularse á 300 metros (deducidos del nivel del rio á 
246 m.) se encuentran del Neuquen á 4 y 4 112 leguas, estre- 
chándose poco antes de llegar al fortín ''Vidar á media 
legua, para retirarse á una y media al llegar a aquel. Suce- 
sivamente se abren ó cierran entre 3 112 á á 4 leguas y una á 
una y media, no siendo constantes en ningún caso estas dis- 
tancias por la natural oscilación de las serranías. 

Las faldas por el Norte son accidentadas como variables, 
mientras que en el Sur terminan sobre las costas del Nauquen 
en un talud bastante regular y casi tocando la superficie líqui- 
da. Podría decirse que ese espacio es una gran berna esten- 
dida en gran trayecto con desigualdades apenas sensibles. 

En el* fortín ** Vidal " no existen fuerzas. Con motivo de la 
expedición los puntos intermedios de la línea han quedado 
desguarnecidos, manteniéndose estables los mas importantes: 
M» División'', "Tratayen"y ** Paso de los Indios^ 



— 45 — 



Dia 26 



Termómetro 41l2a. m. 4^ Barómetro 4 ll2 a. m. 737,6"" 

12 m. 23° " 12 m. 730"" 

9 p. m. 17*^ "' 9 p. m. 732"" 

Bumbos generales: O.NO.NNO.N. 

Jomada: 10 leguas. 

Montamos á caballo á las 6 de la mañana; una marcha 
constante nos ha puesto en «Tratayen» á las 11. 

£1 fortín colocado en la costa del rio, foseado y protejido 
de palo á pique» se halla guarnecido por un oficial y 10 indi- 
viduos de tropa. 20 cuadras al flanco derecho está el paso 
del mismo nombre. 

Dos leguas y media antes de llegar al fortin, las eminen* 
cias del N. se cierran, (por el S. no hay variaciones de tras- 
cendencia) concluyendo esa clausura en el mismo ''Tratayen", 
lo cual le dá la colocación estratégica en una garganta: Tro- 
iayen quiere decir estrechura. 

No pasan los indios sin ser sentidos. 

Aquí ha recibido el General Villegas telegramas del Coro- 
nel Ortega comunicándole el movimiento que ha dado á una 
fuerte partida de 300 hombres para espedicionar y proteger 
al cacique Millamque, que queriendo presentarse, no puede 
hacerlo por verse vijilado de cerca por Benque y Namuncurá. 
Encuéntrase el cacique Millamanque» según dicho telegrama, 
con un número de 150 lanzas y otro tanto de chusma, á pié» 
desprovisto de toda clase de elementos y cercano á las nacien- 
tes del Aluminé ó CoUon-Curá. 

En cuanto á Namuncurá y Renque, parece no quieren tran- 
sacciones sino aparentemente, porque más vivamente obedecen 
á trabajos ocultos é insinuaciones de las tribus de allende las 
montañas. 



— 46 — 

Las fuerzas desprendidas de Ñorquin, están destinadas á 
dilucidar y evidenciar estas fluctuaciones. 

Los conocidos caciques Sayhueque é Inayacal, se han pues- 
to en camino al Cliubut para presentarse á la colonia Galence 
(al decit de los indios de Millamanque) y es muy probable lo 
hayan efectuado á la fecha. 

Anticipadamente á esta . noticia, se desprendió una partida 

veloz y móvil en persecución tenaz del primero de los caciques 

mencionados, hasta inutilizar completamente los caballos 

gualmente á Ñancuchecf, se le ha enviado otra partida rápida 

para batirlo ú obligarlo á entregarse. 

Respecto del capitanejo Manquel, que debe presentarse den- 
tro de pocos dias, ha salido en su cooperación oUa partida aun 
mas lijera que las anteriores. 

Estamos á la espectativa, dada la invasión que van á tener 
las tolderías desvencijadas de los caciques del cuadrilátero. 

En el dia de mañana contiuuaremos la marcha. 

El dia ha sido agi*adable, escepcion hecha del trayecto dondQ 
el caliente resplandor de las tierras silícias» ha elevado la 
columna termométrica entre 32 y 34*^ al pasar el sol por el 
meridiano. 

£1 pié de las laderas por el N., pasa 360 metros distante 
del fortin, y por el S. toca casi las orillas del cerrentoso afluen- 
te del Negro. 



Dia 27 



Termómetro 5 a. m. 2*^ Barómetro 5 a. m. 734"™ 

** 12 m. 85<> ** 12 m. 732»» 



tf o » ^ len tt 



8 p. m. 15« " 8 p. m. 732»» 

Suild>08 generales: 0^0. NO. O. SO O 
Jomada: 7 1I2 leguas. 



— 47 — 

Hemos partido de Tratayen á las 5 y 30* marchando hasta 
el fortin Vanguardia, cuya guarnición se ha replegado al fuer- 
te General Eoca. 

Al dejar á Tratayen, ec la ribera derecha las alturas pier- 
den su regularidad y se quiebran en distintas cadenas como 
en el N. 

El camino es efectuado en una gran lengua llana — como 
máximun 3l4 de legua al Neuquen. 

Media legua mas acá de Tratayen,. vése á la derecha del 
camino el singular trabajo de épocas primeras : dos moles de 
piedra roja semejan « Pilares » y estíin equilibradas perfecta- 
mente, siendo sus volúmenes desiguales ; uno es triple del otro 
con una forma trapezoidal, la cúpula sobresale en una gi*an 
plancha ó meseta. 

£1 color gredoso de las sierras ramifica su influencia al 
valle. 

En ambas costas las faldas desaparecen y las alturas que- 
dan fraccionadas descubriendo una estratificación variable y 
sinuosa de distintos períodos geológicos. 

¿Qué causa ü origen en la operación cosmogónicp del mundo 
ha dado este aspecto de regularidad á la corteza terrestre? 
¿Por qué en paite vemos tapizados los declives de flora, aunque 
pobre, y en otras bruscamente desaparece para dividirse, pre- 
sentando su construcción intrínseca? 

Los sacudimiento^, los movimientos é terremotos del planeta 
en pasadas edades los han producido. Solo asi se esplíca y 
comprende que los « Pilares », siendo masas de naturales ho- 
mogénea á la de la sierra, estén empero separados de ella 
gravitando en seguros cimientos, sin que los siglos acumulados 
imoB 8obre otros, hayan aniquilado esa posición altiva. 

Pasamos por Afielo^ Qugar de combate) campo de guerra* de 
las huestes dominantes en aftos anterrores^ de los territorioB 
hoy en poder del progreso. 



£1 suelo no ha variado; aun no hemos salido de la zona in- 
dicada para los grandes declives de la Cordillera de los Andes. 
Ese punto lo hemos marcado 40 leguas al occidentei partiendo 
de la confluencia del Limay y Neuquen. 

El fortin € Vanguardia » está sobre el mismo río. El lecho 
de éste á la altura que nos encontramos es idéntico al del Li- 
may, y en cuanto á las aguas se hallan en circunstancias 
iguales para no diferenciar. 

Dícese de la corriente de este rio ser mas poderosa á la 
del Limay y en general puede aceptare aun cuando en algu- 
nos puntos la tenga inferior. Por ejemplo : frente á e8t;e for- 
tin tiene 6 ll2 millas por hora^ viéndonos bien distantes de 
las cordilleras, entretanto que el Limay á dos y media leguas 
del lago, (Paso Cabo Campos) lleva la misma velocidad en su 
curso al mar. Deduciendo lógicamente, mas arriba el Neuquen 
debe superar al Limay. 

£1 rio Neuquen al presente crece de una manera intermi- 
tente y sus aguas están bastante turbias. Mantiene una an- 
chura de 100 á 120 metros. 



Dia 28 



Termómetro 4 a. m. 0° Barómetro 4 a. m. 735"™ 

12 m. 2-7<> " , 12 m. 724«» 

" 9 p. m. 15^ ** O p. m. 720»'°> . 

Eumbos generales: S. SO. O. SSO. 

Jomada: 7 leguas. 

Marchamos á las 5 a.* m. del fortin "Vanguardia", llegando 
al '"Mangrullo." Descansamos en éste tres cuartos de hora 
y prosiguiendo la marcha campamos en e\ Bincon del "^ Cón- 
dor" á las 10 y 15' de la mañana. 



— 49 — 

Inmediatamente de salir del fortín, las cadenas del S. for- 
man en nna entrada sobre el rio un cerro, cuyo vértice se 
destaca á la distancia y puede servir de guia para la designa- 
ción del parage. Le pusimos el nombre de " Cerro Chico ". 
Por la marcha que traemos dista ocho leguas de Tratayen. 
Del fortin '^ Vanguardia ", se le vé á la derecha diagonalmente 
mirando rectamente el curso del río. 

A ^ leguas de trayecto, encontramos una abra de conside- 
ración en la otra costa. 

£1 valle no varía entre media y tres cuartos de legua, y 
algunos puntos como el '^ Mangrullo " son otros tratayen. 

Antes de campar en el '^ Bincon del Cóndor ", hemos pasa- 
do por leves ondulaciones del terreno arenoso mas pronuncia- 
das que lo restante del camino, parage conocido por los 
"Médanos". 



Dia 29 



Termómetro 


4 a. m. 7« 


Barómetro 


4 a. m. 


72omm 


tt 


12 m. 3P 


tt 


12 m. 


719™™ 


tt 


9 p. m, 370 


tt 


9 p. m. 


718™™ 



Bumbos generales: S.SO.O. SSO. 
Jomada: 7 leguas y media. 

Montamos á caballo á las 5 de la mañana, para efectuar la 
travesía "^ Paso de los Indios. " 

Nos hallábamos á una legua próximamente de su boca. 

Por el rumbo (en el itinerarío-cróquis están todos los rum- 
bos ; aquí no pongo sino los generales), se vé el cambio brusco 
del camino tan pronto como se penetra en las alturas, cambio 
que se sigue en un espacio de dos y media leguas hasta con- 
cluir por tomar una Ifnea paralela al río. 

£1 centro de la travesía es una meseta de tres y media 
leguas hasta tocar en el talud de la bajada. 






\ 



— so- 
La entrada y salida del pasage sin agua, son lechos de 
arroyuelos extinguidos hoy, pero que en otras épocas alimen- 
taron al Neuquen, lechos delineados con riberas y pedregullo 
que han soportado el respectivo período de sedimentación de 
las aguas. 

En la meseta, el horizonte despejado, nos mostró distinta- 
mente y por vez primera la línea ondulada y caprichosa de la 
Cordillera de los Andes. 

A la derecha diagonalmente, la altura dominante y mas 
cercana á nosotros, era el cerro Chigaillo de abajo en la costa 
Sud del Neuquen. 

La travesía es pedregosa y podemos clasificarla como hrava^ 
aun cuando no tenga la importancia de las que el aflo pasado 
hicimos por las rocas vivas del Ghasí-Leufú. 

Al tocar en el descenso la pendiente que lo constituye, es 
un vértice en zig-zag en el cuerpo de aquella, que paulatina- 
mente se ensancha, transformándose en un arroyo vaciado por 
la voracidad del terreno que le circunda. A medida que con- 
cluye la caída sus singularidades aumentan. La huida de las 
aguas, está perpetua en las planchas pétreas superpuestas y 
se diria, que al pasar aquel elemento gigante ha marcado inde- 
leble ** la huella de sus estragos ". Por momentos parecia que 
esos colosos detenidos por estrafios equilibrios rodaban á 
nuestro paso. 

Los terrenos á que nos referimos pertenecen á las épocas 
terciaría y cretácea, opuestos á los del S, (á cierta altura) 
pues no hemos visto cuerpos plutónicos ni desorden en la 
estructura de las masas ; todo lo contrario, un orden especial 
y admirable cual si la operación geológica hubiera tenido lugar 
sin interrupción y obedeciendo á leyes perfectamente orde- 
nadas. 

Concluimos el descenso, notando inmediatamente el cambio 
en los reducidos límites del valle. Con el aumento natural de 
\ las sierras, éste se halla estrechado. 



Mi- 



— SI — 

£1 rio, sin embargo, so tat disminuido notablemente m 
ancho y frente á este fortin conserva el del ''Vanguardia." 

A las 11 de la mafianá, costeando las laderas peipendBcula- 
res, llegamos al fortin " Paso de los Indios. " Guarnecido por 
un oficial y diez soldados tirae uaa posición admirable para 
la defensa. 

£1 tiempo se mantiene bueno. 

El calor se ha manifestado sensible de las 11 de la maña- 
na i las 10 de la nodie. En ese tiempo el termómetro ha 
oscilado entre 32 y 36 ll2 grados. 

El barómetro ha descendido hasta 718 milímetros, indican-» 
^onos como término medio sobre el nivel del* mar, 482 metros 
185 milímetros. 

Las alturas de las sierras, las tomaremos desde este fortín, 
que es cuando verdaderamente son de importancia. 

En el día de mañana nos internaremos en él cuadrilátero. 



Dia 30 



Termómetro 4 y 30* a. m. 11<> y 30' 
" 12 m. 28« 

^ 9 p. m. 17« 

Barómetro 4 y 80' 720 ««^ 

12 m. 714 «^™ 
9 p. m. 715 »"* 

Bumbos generales: O. SO. OSO. NO. 
Jomada: 6 leguas. 

A las 6 y media de la mañana salimos del ** Paso de los 
Indios ", pasamos el Neuquen y penetramos en el cuadrilátero. 

El camino ó senda tomado^ es pOr demás accidentado y 
pedregoso. La entrada á las serranías por entre quebradas, 



— 52 — 

nos ocultó tres 6 cuatro veces el Neuquen antes de llegar á la 
confluencia del Covtmcó. 

A las 9 a. m. pasamos por el vértice de ambas corrientes, 
continuando por las orillas del último. 

El Covuncó, corre de SO. á NO. con curso muy variable; 
desagua en el Neuquen con corriente suave y con un ancho 
de 35 á 40 metros. Mas arriba disminuye y en algunas par- 
tes forma isletas insignificantes. Una legua del Neuquen, 
corre encajonado y barrancoso entre caldas casi verticales de 
configuración semejante á la del rio, antes y después del 
'^ Paso de los Indios ." 

Mas arriba (es decir hacia Govuncó) el valle se estiende por 
igual al E. y O. de 600 á 600 metros por sierras inferiores 
y cuya flora presenta el aspecto aciguatado de las anteriores 
mencionadas. 

Las costas están ribeteadas por sauces secundarios y en 
cantidad reducida ; el lecho es arenoso y las aguas, aunque no 
muy transparentes, mantienen una frescura siempre agradable. 

Todas estas observaciones varian evidentemente en tanto 
éste arroyo se aproxima al origen. 

El fortín Covuncó donde llegamos á las 10 de la mañanai 
está guarnecido por un oflcial y 30 soldados pertenecientes á 
la primera Brigada, y determinando de consiguiente la estre- 
ma izquierda de la línea de destacamentos de aquella. 

Las sierras tienen frente al fortin una altura sobre el nivel 
del rio de 60 metros, y sobre el del Océano, deducida de la 
altura barométrica, 660 metros. 



— 53 — 



Dia I"" de Diciembre 



Tennómetro 4 a. m. 6^ Barómetro 4 a. m. 714°^"^ 

12 m. 29<> " 12 m. 709»» 

9 p. m. 140 « 9 p. m. 710»» 

Bumbos generales : O. SO. NO. ONO. 
Jomada: 8 leguas. 

A las 4 7 60' de la mañana rompimos la marcha del for- 
tín CoTuncó. Una legua mas arriba de éste, vadeamos el 
arroyo pasando á la banda Oeste. Marchando por ella otra 
legua tomamos al occidente directo, rodeados de elevaciones 
tanto mas variables cuanto es el ascenso que llevamos hacia 
las Cordilleras- 
Campamos á las 10 7 60' en la ribera derecha del mayor 
de los afluentes del Neuquen: el Agrio. 

La senda recorrida, es una travesía de 6 leguas entre el 
Agrio y el Covuncó. 

Las serranías han perdido, aunque no sensiblemente, su 
arborescencia agreste y el suelo firme en lo arenoso y yer- 
mo, mantiene con la radiación de su seno ardiente y volcánico, 
un calor elevado para esta latitud. 

He observado el termómetro en la marcha é indicaba 38^ 
centígrados. 

£1 Agrio corre de SO. á NE. con las variantes que mas 
tarde designaremos desde sus nacientes. Corre suavemente; 
las aguas son límpidas y el lecho de pedregullo mediano. 

En algunos puntos forma rápidos, dando superior corriente 
al fluido que conserva ese azul intenso, característico de la 
proximidad á las montañas. Es bastante profundo, teniendo 
an caudal líquido comparable al CoUon-Curá el mas impor- 
tante de los tributarios del Limay . 



Al presente está regularmente creciente. Corre espedito 
por un cajón fecundo y exuberante de vegetación. Becibe la 
afluencia de numerosos arroyos que subdividen el territorio 
cruzándole en todas direcciones, anuentes que se irkn indican* 
do sucesivamente por el orden en que se presenten. 

Tiene el valle en el sitio donde hemos campado, á ambos 
lados del rio, 350 á 400 metros y las sierras (resultado de su 
medida directa) 106 metros, que sumados con el nivel á que 
nos hallamos, hacen 678 metros sobre el del Océano. 

Este último es tomado como término medio de las observa- 
ciones atmosféricas. 

£1 tiempo que ha mantenídose fluctuante, descompúsose á 
las 2 p. m., lloviéndonos hora y media. 



Dia 2 



Termómetro 4 a. m. 6® Barómetro 4 a. m. Til™™ 

12 m. 270 « 12 m. 704™" 

•* 9 p. m. 220 « 9 p, ni. 705™™ 

Bumbos generales: O. SO. SSO. 
Jomada: 4 leguas. 

Salimos á las 5 a. m. Una corta y rápida marcha nos ha 
puesto á las 8 en el fortin " Gohuncó ", situado en la misma 
mkrgen que costeamos del Agrio. 

El trayecto inmejorable, por campos fértiles^ manteniéndose 
las sierras á una altura casi constante y habiendo desapare- 
cido de ellas el amarillo matiz de los arbustos mas arriba 
señalados y que no omito observar, porque esa particularidad 
especializa la metamorfosis de tierras al acercarnos á las Cor* 
dilleras (hablando de los terrenos elevados, pues que en los 
valles no varia). 



-^55 — 

Frente al fortín Cohuncd, guarnecido por un oficial y 30 
soldados y en estension de legua y media, las serranías al E. 
toman el nombre de ^ Rampay " por haber sido la morada de 
ese cacique en tiempos pasados, y del cual aun vemos vesti- 
gios pronunciados en los corrales, tolderías en ruinas y cemen- 
terios abandonados. 

A las 4 p. m. hicimos un reconocimiento á las pendientes 
de *^ Bampay " hallando á una legua en línea* paralela al Agrio, 
la laguna de " Rampay " entre alturas, con un valle de 3l4 de 
legua y una longitud poco mayor de una legua. Está man- 
tenida por dos arroyuelos que bajan de cadenas próximas, 
yendo uno de ellos (que casi envuelve la laguna) á desembo* 
car en el Agrio, encerrando á las de "" Rampay " en una pem'n- 
sula, en contingencia con el rio. Las costas de la laguna son 
cenagosas, pero hacia el O. en la apertura del cajón hay mag- 
níficos campos. 

Kos ha llovido con fuerza á las 6 p. m. por espacio de dos 
horas y el tiempo permanece encapotado hasta este momento 
(11 de la noche). 



ia 3 



Termómetro 4 a. m. W Barómetro 4 a. m. 714™™ 

2 p- m. 25^ " 2 p. m. 697™™ 



mm 



■ 9 p. m. 12« " 9 p. m. 714 

Rumbos generales: S. O- OSO. O. NO. O. NO. 
Jomada: 4 leguas. 

Nos pusimos en marcha á las 9 y 45' de la mañana, cam- 
pando en la margen izquierda del arroyo "CWtAwé" en «1 
campamento del mismo nombre, á las 12 y 45'. 

Sin contar numerosos arroyuelos y vertientes desprendidas 
de las faldas, hemos vadeado cuatro importantes afluentes del 



— 56 — 

Agrio: el Laja, Lencuyü, Achol y Codihué, Todos ellos 
se mantienen casi paralelos ; los dos primeros de SO. á NO. 
con poca diferencia; los dos últimos formando un solo brazo, 
á lOO metros antes del Agrio, corren á él con rumbo 
de O. á E. 

En las nacientes, el Achol corre de S. a N. y el Codihué 
de ONO. á ESE. Violentos en la corrientei con aguas trans- 
parentes por completo y con un lecho pedregoso^ visible de 
la superficie en su mayor profundidad, arrójanse al Agrio, ya 
también en la claridad del elemento, como en la velocidad 
de la corriente. 

Las sierras desmanteladas, se suceden en declives superio- 
res de los Andes. 

Legua y media antes de llegar á Codihué, el Agrio varia 
rumbo al N. y el fuerte, circundado de elevaciones, aparece de 
pronto al viajero que transite por nuestro camino. Está si- 
tuado sobre un valle estrecho, siendo ya por su estension una 
pequeña población guarnecida por un oficial y 60 soldados. 

A 20 cuadras del fuerte, existe sobre las faldas de las serra- 
nías, una pequeña fuente de agua templada (agua termal) 
cuyo origen esplica la calidad de ten-enos que la han formado 
(terrenos metalíferos). 

La vegetación y fertilidad del valle, es vigorosa; el rio se 
estrecha y se separa de las serranías obligando á escalar 
éstas. Entonces vemos el paisaje, á nuestros pies, de la cin- 
ta azul serpenteando subdividída en brazos con islas, algunas, 
sino de consideración, por lo menos no insignificantes, cual 
acontece al pasar el arroyo Laja, marchando sobre pendientes 
escarpadas y á pique : el rio se fracciona en un hermoso ar- 
chipiélago y una de las islas tiene una estension de mas de 
3000 metros. 

Mas adelante y con mejores fuentes daremos detalles es- 
tensos del organismo fluvial del cuadrilátero, tanto del Neu- 
quen como del Limay. 



— 57 — 



El tiempo ha fluctuado. Por la mañana mantúvose nebu- 
loso, k las 12 despejado y por la tarde el cielo apareció 
manchado con cúmttlús y nimbus aunque sin lloverj 



Dia 4 



Termómetro 4 a. m. 2® (bj.cero) Barómt. 4 a. m. 694,3™"* 

12 m. 26*» •* 12 m. 686«« 

9 p. m. 16*» " 9 p. m. 6tí7™°* 

Eumbos generales: O. NO. NO. N. 
Jomada: 4 leguas. 

Partimos á las 5 y 20' de la mañana, campando media 
legua mas airiba del fortin < Guarenchenque » sobre la costa 
O. del arroyo del mismo nombre, casi en su confluencia con 
el Agrio. 

Al salir de Codihué, abandonamos las costas del rio, to- 
mando el talud de sus sierras y marchando por el centro de 
ellas, dejamos ¿ la derecha el Agrio y á la izquierda las 
Cordilleras. 

La meseta que hemos atravesado por el £. forma la cuenca 
del Agrio y por el O. la del Godihue hasta cierta altura, en 
que se une á superiores cerros y mesetas. 

Legua y media de Codihué, bajamos la pendiente tomando 
^a costa derecha del Agrio, y siguiéndola campamos en el pa- 
raje designado mas arriba. 

Al terminar la pequeña travesía, las sierras del Agrio al E. 
se levantan prodigiosamente, variando en un todo el aspecto 
granítico y arborescente. Toda la fertilidad afluye al valle y 
el terreno convulsionado es plutónico antes que neptúnico. 

Al la distancia, donde el análisis escapa, parecen inclinacio- 
nes homogéneas con un césped de pálido espartillo. 

8 



-- 68 - 

El Guarenchenque baja al Agrio con rumbo SSO. á NNE. y 
parece tomar en sus nacientes, del N. al S. como los pasados ; 
es cerrentoso, con lecho Toluminoso y ancho variable entre 30 
y 30 metros. Desagua con fuerza en el Agrio. 

El fortin de Guarenchenque está construyéndose con una 
guarnición de dos oficiales y 20 soldados. 



Dia 5 



Termómetro 4 a. m. 6*> Barómetro 4 a. m. 685"»°^ 

" 12 m. 220 « 12 m. 674™'» 

9 p. m. 16*> •* 9 p. m. 676,5°»"» 

Bumbos generales : N. NNE. NE. 
Jomada: 7 leguas. 

Hemos salido k las 6 y 10'. Con un descanso de tres 
cuartos de hora en el arroyo Pichincó^ campamos á las 11 en 
la margen izquierda del notable Guákupen. 

No puede haber sido mas variado el trayecto desde nues- 
tra salida, tanto por el nú:nero de arroyos pasados, como por 
el camino sobre las sierras en aquellos puntos, en que el rio 
Agrio toca el pié de las laderas. Es la jornada en que hemos 
visto mayoria en los afluentes, así permanentes como de des- 
hielos ó lluvias. 

Éntrelos primeros se cuentan los siguientes: Guarenchen- 
que, Banquilcó, (agua de carrizo) Tumtt-yumu, (de la tuza) 
Filahuencó^ (de un arbusto desconocido llamado pilalmen y 
agua có) Loncopué, (sin traducción) Pichincó, (agua de paico) 
Atreuoó, (agua fria) y el mas caudaloso de todos ellos, el 
Gtudcupen^ en cuyas costas está el fortin del mismo nombre. 

Por el E. tiene así mismo tributarios el Agrio en las dos 
categorías designadas, pero no son en el número que al O. 



— 59 — 

Los arroyos expresados corren paralelos con poca diferencia, 
de corriente viva, álveo pedregoso y aguas cristalinas. 

A una legua de Guarenchenche, nos pusimos frente ¿1 
cerro ' Campana-Mahuída " sobre la ribera opuesta, cerro 
abrupto en su cima y cuyas faldas ramificadas lateralmente, 
se confunden con las de la cuenca del Agrio. Sobre la mis- 
ma costa y también á una legua del cerro ^Campana-Ma- 
huida" son observables una serie de cerros aglomerados 
formando ''Cuatro Puntas" y de mayor altura que el ante- 
rior. 

No es menos notable sobre la ribera O. y dos leguas 
mas avanzado de *" Campana-Mahuida ", '"Los Manzanos", 
donde aparecen como estación este abundante fruto de las 
Cordilleras. 

Las alturas que hemos subido al descajonarse el Agrio son 
escarpadas, notándose en ellas como en los arroyos y que- 
bradas, los arbustos-árboles: molle y Chacay, 

Con particularidad, el Agrio queda marcado en sus orillas 
como flora sobresaliente, por el chacay, cuya presencia domi- 
na de dos leguas mas abajo de Godihuéi y que predomina 
hasta sus nacientes como lo veremos después. 

£1 fortin de "^ Gualcupen ", está guarnecido por un oficial 
y 20 soldados de infanteria y caballería á 600 metros de la 
confluencia del arroyo con el Agrio. 

£1 Gualcupen y Codihué son los de mas cauce entre 
los que forman al Agrio, sucediéndole en importancia el Yu^ 
mt^yumu y ChMrenchenque. Seria necesario recorrerlos sepa- 
radamente, para dar auténticos datos de sus orígenes y curso, 
como de la accidentacion del terreno que bañan. 

£1 Agrio cambia rumbo hacia el N. y en el dia de mañana, 
debemos abandonarlo pasándolo á legua y media de Ñorquin. 



- eo — 



Dia 6 



Termómetro 4 a. m. 6** Barómetro 4 a. m. 676,5°°^ 

12 m. 25^ " 12 m. 666,B«" 

9 p. m. 22^ " 9 p. m. 661,5»"^ 

Rumbos generales: N. NNO. NO. 
Jomada : 7 y media leguas. 

A las 4 de la mañana salimos de Gualcupen. Una marcha 
de 7 y media leguas nos ha puesto en el campamento de Ñor- 
quin á las 9 a. m, 

En este trayecto hemos cruzado los arroyos del Pino, 
Unu'ühncó^ (vuelta de agua) y tres arroyuelos de deshielo; 
marchando por campos feraces y sierras pedregosas, particu- 
larmente al salvar el Ühu-unuc6 y el primero de crecientes en 
donde una legua y media la demarcaban pequeños médanos 
graníticos estendidos y confundidos con las alturas. 

El Agrio, que hemos cortado legua y media antes de lle- 
gar á Ñorquin, tema rumco al O. hacia las nacientes. 

En el paso es desplayado, se precipita por un talweg volu- 
minoso y entre barrancas que le ocultan hasta hallarse en sus 
orillas. 

Vadeado el Agrio, tomamos el N., dejando á la derecha el 
arroyo Ñorquin corriendo de N. á S. y uno de cuyos brazos 
(arroyo de creciente) pasamos á media legua del campamento. 
£1 Ñorquin toma el nombre de CvicnUMalal (corral-meseta) 
de la pequeña meseta que en el campamento determina su 
izquierda y que envolviéndolo por entero toma nacientes al O. 

Ñorquin se extiende de O. á E. á 3,000 metros; se cierra á 
60 metros al O. y al E. se dilata á 400 metros. 

El nuevo campamento de Ñorquin está al S. del presente 



— 61 — 

7 en su superficie mayor que la de éste, ha sido delineado el 
futuro pueblo por el ingeniero Sr. Seidler. 

Las fuerzas en campaña de esta Brigada han dejado el punto 
con las fuerzas estrictamente necesarias para su protección. 
El Coronel Ortega, como he dicho, el 26 del mes ppdo, se 
puso en marcha con 300 hombres buscando la conciliación 
forzada de Benque y Namuncurá y en apoyo del cacique Mi- 
Uamanque que ofreció presentarse. Ha marchado racionado 
por un mes. 

El General Villegas permanecerá en este punto hasta tener 
conocimiento del resultado completo de la expedición, para 
ponerse en marcha al Lago Nahüel-Huapí, a conocer los mo. 
yimientos de las demás Brigadas, en la otra parte del cuadri- 
látero. 

La primera Brigada cuenta con mayor fuerza á las de 
Choele-Ghoel y Boca, siendo su personal 10 üefes, 70 oficia- 
les y 918 soldados con 1142 caballos y 1262 muías. 

Los destacamentos en los fortines que guarnecen la línea, 
absorben mas de la mitad de la fuerza que ordinariamente 
permanece en el campamento para lanzar comisiones á las 
tolderías. 

Hemos tenido buen tiempo. El barómetro nos indica como 
término medio sobre el nivel del mar, 1300 metros. 

Las sierras que nos circunvalan no son las mas importan- 
tes, ocultándonos la Cordillera de los Andes por la derecha» 
y por la izquierda á sus mas grandes ramificaciones. 

Al E. del campamento, lo limitan las sierras denominadas 
''Banquilon" á continuación de las cuales está el valle del 
mismo nombre. 



— 62 — 



Día 7 



TeriDÓm^tro 6 a. m. lO^' Barómetro 6 a. m. 662,6°^°^ 

18 m. 24^ 30* " 12 m. 660,5»"^ 

** 9 p. m. 20° " 9 p. m. 656»°^ 

Campados. 
No ha ocurrido novedad. 



Dia 8 



Termómetro 6 a. m. 12<^ Barómetro 5 a. m. 66i^^ 

• 12 m. 24° * 12 m. 668«°^ 

** 9 p. m. 8*> ** 9 p. m. 662«» 

Campados. 

No ha ocurrido novedad. 

Las observaciones barométricas y termométrícas son dedu- 
cidas como término medio cada una de seis observaciones 
respectivas. 

Dia 9 

Termómetro 6 a. m. 4^ Antes de salir de liforquin. 
^ 11 a. m. 20^ En la confluencia del Agrio y 

Dulce. 
"* 9 p. m. 2° Al N. de la laguna que dá na- 

cientes al Dulce. 
Barómetro 5 a. m. 659™°^ 
" 11 a. m. 632,6" « 

** 9 p. m. 614»™ 

Bumbos generales: NO. N. O. 
Jomada: 10 leguas. 



— 63 — 

Habiéndome ordenado el señor Comandante en Gefe de la 
DiTision, marchara á tomar las nacientes del rio Agrio, me 
puse en marcha del campamento de Ñorquin á las 7 y 46' 
de la mafiana. 

Pasamos por el campamente nuevo; al llegar al Agrio, to- 
mamos al N. siguiendo aguas arriba y por la ribera N. del 
espresado rio- 

Los Andes están nevados. El frió de anoche, en que el ter- 
mómetro descendió algunos grados bajo cero, hizo caer una 
nevada que ha dejado blanco en partes el trayecto que 
llevamos. 

Del paso para fforquin, hacia el O. tres leguas y media, 
baja como ordinariamente, entre médanos cretáceos y bajos 
reducidos pero fértiles. A la distancia dicha» se permuta el 
cajón en una accidentacion ^de lomas peñascosas que nada 
agradable ni digno de estudio ofrecen. 

Pasamos por un frondoso manzano en la ribera izquierda. 
Media legua mas arriba vadeamos el Agrio» trasladándonos á 
la banda S. que continuamos costeando. 

Durante este tiempo, las montañas unian sus faldas y las 
protuberancias, dibujándose mas pronunciadas, aparecían por 
el N. y S. dd camino. 

A la derecha del paso y á 60 metros, el rio forma un sal- 
to de 3 y medio metros» y 100 metros mas adelante, entre 
capas y piedras cortadas perpendicularmente, un segundo ma- 
yor que el primero. La violencia del agua agita en la atmós- 
fera moléculas impalpables. 

Este salto forma igualmente dos fuertes rápidos también 
visibles al efectuar el paso. £1 rio conserva en dicho punto 
un ancho de 10 á 12 metros. 

En la confluencia de los nos Agrio y Dulce, las montañas 
se cierran á 200 metros por el N. £1 Dulce corre en una 
canal escondida al pié de las sierras, y al unirse con el 
Agrio, mantiene un ancho de 20 metros. 



— 64 — 

De la confluencia, las alturas se abren dando cabida á los 
lados líquidos del ángulo cuyo yértíce es el verdadero 
Agrio. 

Me encuentro campado una legua mas arriba de la con- 
fluencia donde el Agrio toma el SSO. y el Dulce el NNO. á 
una altura de 1600 metros sobre el nivel del mar. 

La Cordillera de los Andes se presenta opaca, confundiéndose 
con grandes nínibua que el fuerte O. que sopla hace oscilar 
en sus copas. 

He tomado la altura que con el valle dan sobre el nivel 
del Océano siendo 1.860 metros. 

Marchamos hasta las nacientes al N. del Agrio campando á 
las 7 y 30 p. m. 

En el dia de mafiana reconoceremos la laguna Dulce. 



Dia 10 



Termómetro 5 a. m. 4^ 

"^ 12 m. 22^ (sobre las serranías al SE. de la 

lagunaen el paraje los «Pinares») 
" 9 p. m. 6® (al N. de la laguna) 

Barómetro 5 a. m. 615™" 
12 m. 610"»» 
** 9 p.m. 61B,B«» 

He recorrido la laguna de O. á E. y vice*versa. Parecía que 
al Oeste tocara el límite argentino dando nacientes á otros 
arroyos de ultra-cordillera, pero nada hay de eso. Encerrada 
en el levante recibe el contingente de un arroyo secundario; 
al S. la d3 dos de igual categoría y en todos rumbos, la de 
infinitas vetas y vertientes desprendidas de las alturas. Está 
formada de dos cuerpos importantes de superficie hidrográfica 



— 65 — 

coB poca diferencia la misma, unidas por un itsmo líquido de 
80 metros de anchura. 

Por el O. su longitud es de 2000 metros por 700 de latitud 
7 hacia el E. 2500 metros de longitud por 800 de anchura, 
dando en total 4600 metros de O. á E. 

La primera parte tiene el rumbo ONO. y la segunda el O. 
De este lado está formado el Dulce por un brazo de aquella á 
suave nivel, que no es precisamente el rio, pues al despren- 
derse el verdadero, estréchase & 13 metros, formando un vigo- 
so salto de dos metros de desnivel, continuando su curso violento 
en proporción á la diferencia de niveles. 

♦ 

Tres mil metros de las nacientes, el tributario del Agrio 
forma un segundo salto ignal al primero, y 50 metros mas 
abajo, dos enérgicos rápidos. Descendiendo progresivamente 
hasta la confluencia, la velocidad en las sierpes, como los alu- 
des del lecho y los desniveles, hacen formar dos saltos aun con 
una serie no interrumpida de rápidos 

Resulta que el Agrio y el Dulce (suponiendo el segundo 
como un solo brazo) forma, tres y media leguas del campamen- 
to de Ñorquin á su origen, seis saltos aunque no elevados y tan* 
tos otros rápidos, cuyo detalle no es tan interesante como en 
los primeros. 

De la laguna al desagüe, el Dulce tiene dos y media leguas 
Entre él y el Agrio, se interpone una cadena de médanos; 
dichos médanos son bajos, (60 metros) lo cual no obsta para 
qne de su cima veamos la silueta del río, ondeando por la in- 
terplanicie con la base líquida de la laguna, tanto mas azulada 
cuanto mayor es la profundidad. 

Las costas por el N. de la laguna son intransitables por 
los afluentecillos que la riegan, y para reconocerla fué preci- 
so marchar por el agua á una altura conveniente. 

Por el S. las mtntañas llegan á una altura de 1950 me- 
tros, escediendo del nivel de la laguna, de 150 metros. A 
esa altura dos gitindes bosques escalonados, son los árboles 

9 



— 68 — 

dominantes en la flora de este punto. Dichos pinos tienen 
alturas verdaderamente colosales; algunos pasan de treinta 
metros y uno (como tantos) medido en la base resultó tener 
6 y media varas de circunferencia. 

A la derecha de estos bosques, corre como torrente un 
arroyo en el fondo de una sima, (arroyo los «Pinares») na- 
ciendo de una vertiente y formando una cascada en que el 
agua se esparce en ramillete, cayendo con ímpetu en aquella. 

Es admirable, verdaderamente, este cuadro. 

El pino ya nombrado, él ñire ( degeneración del roble) árbol 
asimismo corpulento, el chacay y la coligua^ son los que 
imperan en el reino vegetal. 

Al O. de los pinares queda el paso de Trapa-Trapa á la 
República vecina. 

Ninguno de los cen*os que limitan el Dulce tiene denomi- 
nación. El mas elevado queda al O. de la laguna y está 
como cortado en su cima: es el cerro «Cortado». 



Dia 11 

Termómetro 6 a. m. 4^ (Al N. de la laguna Dulce) 
„ 11 a. m. 34^ (Al occidente de la luguna Agria 

que d& nacientes al rio del 
mismo nombre) 
„ 9 p. m. \9i^ (En el campamento de Ñor- 

quin) 
Barómetro 6 a. m, 612«>™ 
„ 11 a. m. 610"*"* 
„ 9 p. m. 666,5«™ 

Ftumbos generales; S. SO. O. N. NO. (En la ida y vuelta 
de la laguna Agria, hay esta ^an variación en los rumbos). 
Jomada: 14 leguas. 



- 67- 

En el dia de hoy debia esplorar la laguna Agria y, para el 
efecto, me puse en marcha á las 6 1T2 de la mañana, del N- 
de la laguna Dulce. 

£1 baqueano me condujo por la vía mas corta de una á 
otra vertiente, cortando una cadena de sieiras que como línea 
divisoria separa las cuencas de ambos rios. 

Esa zona es quebrada y rocallosa. El que la transita baja 
y sube colinas rodeando á bajos, ó cajones estrechos, con 
lagunas de agua dulce. Hacia el S. E. (tomando como base el 
N. de la laguna Dulce) es notable como agente líquido de la 
naturaleza espresada, una laguna cuya supei-ficie hízome creer 
fuera la originaría del Dulce al verla el día 9 por primera vez. 
Estando situada legua y media mas arriba de la confluencia, 
la denominé laguna de la «Confluencia». 

Marché pues, por entre sierras á la Agria y á las 9 y 30 
tocaba su estremidad O. habiendo pasado dos arroyos de 
alguna importancia que caen á su seno. 

Parece la laguna un gran rio observada de las serranías, 
tomando incremento al marchar al occidente, de tal manera, 
que al encontrarse sobre los mismos Andes, se presenta el 
espléndido panorama de un lago fraccionado en dos brazos 
por una isla levantada en él centro cual otra montafia rivali- 
zando con las contiguas; y digo isla porque tal parecía, pero 
al volver por el S. circunvalando la laguna, lo que semejaba 
isla, era una península que aparentemente nos habia enga- 
ñado. 

Uientras tanto el Agrio permanecía incógnito y ni de los 
cerros ni del valle podía verse su nacimiento, debiendo llegar 
á los taludes que lo esconden para encontrarlo. 

Tiene la laguna la forma tosca de una herradura. Hacia el 
N. introdúcese en las montañas formando una ensenada y en 
las estremidades estes (por el N. y S. se limita notable- 
mente decreciendo desde el O. )• 

Por el N. dá origen al Agrio. 



r 



— 68 — 

£1 rio sale directamente al E. estrecho á 5 metros ; corre 
por un lecho de inmensos aludes ó mejor dicho de un pedregu- 
llo triple y cuádruple'que el Dulce, piedras tanto ma& notables, 
cuanto que sus aristas parecen insensibles k la acción del 
tiempo y las aguas, y que k 3.000 metros de curso han varido, 
han desaparecido, deslizándose siempre misterioso pero por 
un cauce regular y semejante al del Dulce. 

Esos aludes en el lecho, son resultados de la dilatación de 
las aguas en los deshielos. 

A 2.500 metros del origen, el Agiio toma el N. hasta la 
confluencia ; mantiene en el cuerpo de sus aguas una palidez 
azulada y el fondo se destaca con un color rojo oscuro, dis- 
tinguiéndose las costas á su vez por un tinte blanquecino en 
el pedregullo como depósito básico del agua al retirarse. 

Tan solo un salto le he visto, no contando el numere de 
rkpidos del Dulce. 

La laguna entre tien*as fértilísimas y productivas, conserva 
una acidez y acritud que le dan poderosas y eficientes cuali- 
dades catárticas, cual lo manifiestan los naturales, siendo dicho 
elemento un agente terapéutico en su medicina salvage. 

Sin elementos ningunos, para analizarlas, no podria afirmar 
que estas aguas son alcalinas cual parece por las eflorescencias 
en las costas sobre el pedregullo. 

La estension de la laguna tomada lo mas aproximadamente 
posible por el paso del caballo, dá en sus brazos la siguiente 
estension. 

El brazo austral al O. 900 metros anchura por 4.500 longitud; 
el brazo septetrional al O. 700' metros de anchura por 6.000 
longitud; la península por el O. 400 metros y por el 
E. 600. 

Al S. E. de la Agiúa, las montañas se parten: una gran 
quebrada perdida y estendida entre otras al oriente dá na- 
cientes al arroyo de Gualcupen tributario, como sabemos, del 
río Agrio 7 leguas al S. del campo de Ñorquin. Es el con- 



— 69 — 

tratiempo que halla la circunferencia montañosa que comprende 
al Agrio 7 Dulce con las magníficas lagunas que les dan 
salida. 

Ingente trabajo imaginativo, seria dibujar el espectáculo 
sublime de la naturaleza en esta región. Contemplada de los 
cerros aparece la península y costas de la laguna opacas po^ 
los tupidos bosques de pinos aglomerados en líneas armónicas, 
de tal manera que parecen artificiales alamedas, en hondas 
rasgaduras de los Andes, por los cuales bajan arroyos que son 
como e! límite de la Agria: uno al N. de agua dulce, otro al 
S. de agua igualmente acidulada. 

En esta región de las Cordilleras debe existir hierro. Al 
observar la brújula habiendo marchado con cuidado por la 
orientación de la senda, la conceptué variada en mas de 16^ 
al O., lo cual pude confirmarlo con el baqueano, habiéndole 
indagado la situación del campamento recientemente abando- 
nado. 

Terminado el reconocimiento, tomé por la ribera opuesta del 
Agrio; la contramarcha dio en circunferencia á la laguna 2 1¡2 
leguas y dos leguas del nacimiento al desagüe del rio en el 
Dulce. 

A las 7 ll2 llegaba al campamento para dar cuenta, al 
señor Comandante en Gefe de la División, del resultado del 
reconocimiento. 



Dia 12 



Termómetro 5 a. m. 15^ Barómetro 6 a. m. GS^"'"^ 

„ 12 m. 24<> „ 12 m. 659™» 

9 p. m. 14^ 30' „ 9 p. m. 656,5"^"^ 

Campados. 

Hemos tenido noticias de la espedicion del coronel Ortega. 



r.N 



-TO- 

El General Villegas recibió comunicaciones de dicho Gefe 
dando cuenta de la batida que, comisiones desprendidas á las 
tolderias, han efectuado nmediatamente de campar en las cos- 
tas al S. del Aluminé. 

£1 cacique Millamanque permaneció fiel á la palabra dada, 
esperando en sus tolderías á las fuerzas espedicionarias y 
entregándose con 27 indios de lanza y 61 de chusma. 

Millamanque es el mejor baqueano de estas montanas y con 
su posesión, los salvages reacios tomarán dobles precauciones 
para no caer en poder de las fuerzas nacionales. 

Las partidas lanzadas á las Cordilleras, dieron el resultado 
siguiente : 

El Teniente Coronel Graduado don Manuel Buibal con 85 
soldados del Regimiento 11 de caballería, llegó álos toldos de 
Quempó sin ser sentido al amanecer del dia 23 del mes pasado, 
capturando 65 de chusma y haciendo 14 muertos en la sor- 
presa. 

En el paso del Aluminé, de noche y á nado, tuvimos que 
lamentar la pérdida de un sárjente y 4 soldados y la de 31 
caballos, en el punto que quedaba frente a las tolderías de^ 
cacique y donde era necesai*io atravesar el torrente. 

El Teniente Coronel D. Saturnino Torres marchó sobre Cayul, 
importante capitanejo de Renque, con 40 soldados del 3 y 1 1 
de caballeria, y habiéndole sorprendido, tomó á Cayul, 7 de 
lanza y 65 de chusma, matando tres en la sorpresa. 

El Sargento Mayor don José S. Daza con 70 soldados del 
Regimiento 3 de Caballería é igual número del batallón 12 de 
Infantería^ mandados por el Mayor O'BonnelI, se puso en 
marcha sobre Renque y Namuncurá. 

Estos caciques hablan sentido el movimiento de las fuerzas 
y puéstose en fuga. 

El Mayor Daza emprendió la persecución después da frac- 
cionar las fuerzas por distintos puntos. Renque se salvó con 
o puesto quedando en nuestro poder todos sus an'eos. Al 



- 71 - 

llegar al límite argentíno-chileno, por el boquete de Llaimá 
centro de la Araucania» cesó la persecución contra este cente- 
nario cacique. 

El mayor Daza capturó 32 de chusma y mató 9 al enemigo 
en las fracciones mandadas parcialmente por el mayor Moro- 
sini y capitán Nis del Begimiento 3 de Caballería. 

La partida desprendida el dia 30 á órdenes del alférez de 
la P. M . de la Brigada» don Ignacio Albornoz, compuesta de 
94 de tropa del 3 y 11 de caballería, regresó conduciendo 24 
de lanza y 78 de chusma, habiendo muerto 7 al enemigo en 
la sorpresa. 

Entre los indios de lanza de ésta comisión, se cuenta á los 
capitanejos Cayupan y Nahuelpan. 

El resumen, pues, de los indios tomados y presentados es : 
2 caciques, 2 capitanejos, 54 de lanza y 311 de chusma con 
33 muertos. 

El Coronel Ortega se ha apoderado de la correspondencia 
de Benque y por medio de ella se sabe, que dicho cacique no 
piensa presentarse, tanto por su libertad propia, cuanto por 
las sugestiones dominantes de Namuncurá y Rumay. 

No obstante, Benque y Namuncurá no pasarán al otro lado 
da los Andes, porque hoy los araucanos, bajo las fuerzas chi- 
lenas, ningún apoyo les prestarían, y tendrán que vagar por 
selvas profundas siendo muy felices si escapan á nuestra vi- 
jdancia. 

El Coronel Ortega, con los antecedentes espuestos, hades- 
prendido nuevas comisiones cuyos resultados se esperan aun 
mas satisfactorios. 

Tal es el resumen de las comunicaciones recibidas. 



-72 — 



Dia 13 



Termómetro 5 a. m. 10^ 

12 m. 20^ 
** 9 p. m. 10> 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro 5 a. m. eeo»»"^ 
12 m- 6B4,5«« 
9 p. m. 655,5»» 



Dia 14 



Teimómetro 5 a. m. 8° 

12 m. 22^ 
9 p. m. 16« 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro 5 a. m. 660™» 
" 12 m. 656»» 



9 p. m. 658,5»» 



Dia 15 



Termómetro 5 a. m. 8^ 

" 12 m. 25« 

9 p. m. 16« 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro 5 a. m. 655»» 

12 m. 652»» 

** 9 p. m. 653»» 



— 73 — 



Dia 16 



I 



Termómetro 6 a. m. 12<> Barómetro 5 a. m. 664,5°^™ 

12 m. 28^ " 12 m. 650"» 

" 9 p. m. 18* " 9 p. m. 667"-^ 

Campados. ' 

Nuevas comunicaciones del Coronel Ortega nos ponen en 
conocimiento de las operaciones realizadas por las partidas 
desde el 5 al 14 del actual. 

£1 Teniente Coronel D. Manuel Buibal fué desprendido con- 
tra Queupó al mando de 45 soldados y 4 indios del Begi- 
miento 11 de Caballeria de Línea. 

£1 Sargento Mayor D. José S. Daza, contra Renque y 
Kamuncurá, con 50 soldados y 4 oficiales del Regimiento 3 
de Caballería de Línea. 

£1 Teniente Coronel D. Saturnino Torres y el Sargento 
Mayor D. Carlos O'Donnell, ambos con 50 hombres del Ba- 
tallón 12 de Infantería de Línea, contra Ñancucheo. 

£1 Alférez D. Ignacio Albornoz, con 25 hombres para que 
recorríendo la retaguardia del campo batido por las anterio- 
res fuerzas, recoja los dispersos» moviéndose velozmente de un 
punto á oiro. 

De estas comisiones, la que mandaba el Comandante Rui- 
bal, ha librado un fuerte combate con los indios de Queupó, 
habiendo dicho Gefe atacado con un número de fuerza muy 
inferior á la del enemigo. 

Los indios retirados á la cima de la Cordillera de Cuma* 
Uaé, rodeados de bosques y montes impenetrables, obligaron 
al Comandante Ruibal á abandonar las cabalgaduras, escalar 
dichas montañas con los soldados dispersos, por la tupidez 

10 



— 74 - 

de aquellos, y llegar al campo del contrarto con el reducido 
número de 6 soldados y el Alférez O'Donnell, donde inició la 
lucha contra 60 y mas salvajes, entretanto llegaba el resto de 
la fuerza. Obligado por la superioridad numérica á retirarse, 
puso entre él y los indios un arroyuelo, que por haber que- 
dado el último de los suyos, no pasó sin haber recibido en 
dicha circunstancia tres lanzases y dos balazos en la cabeza. 
Este hecho originó una lucha tenaz en la que perecieron 15 
indios con otros tantos heridos, estando entre los primeros el 
cacique ranquelino Guaiquiñer y el capitanejo Miftaques. Por 
parte de los nuestros, la de un soldado muerto á bala y otra 
herido de lan^a. 

El Comandante Ruibal, antes de pelear á los indios en la 
Cordillera de CumuUué, sorprendió al capitanejo Marillan, to- 
mando todas las familias, pero escapándose aquel á poner 
alerta á Queupó y demás caciques. 

Entre la chusma tomada, se cuentan importantes ramas de 
la familia real de los ranqueles, que son: una hermana de 
Mariano Rosasi la madre y familia del cacique Yancamil, hcr^ 
mano del del mismo nombre, muerto anteriormente por fuer- 
zas de esta brigada, la familia del capitanejo Marillan, cuatro 
cautivas argentinas, entre las cuales viene una antigua mujer 
de Mariano Rosas con un hijo del mismo; una hermana de 
Epumer Rosas y otros tantos gajos menos interesantes de la 
noble familia. 

El hecho referido tuvo lugar el dia 5 del actual. E| 
anterioi*, el Comandante Ruibal marchando por el cajón de 
Huelluntué con tres soldados de custodia, se presentó en las 
tolderías del cacique ranquelino Painé, é inter formulaba 
tranzar para que se entregasen, ganan tiempo á la incorpo- 
ración del complemento de las fuerzas que venian á retaguar- 
dia, le hicieron fuego repentinamente, huyendo acto continuo, 
no sin antes morir siete de los agresores. 

Respecto al Mayor Daza, parece ha entrado en arreglos 






V 



— 76 -- 

con Benque y Namuncará, pero como de estos caciques nada 
exacto y positivo puede esperarse» conociéndose sus trabajos 
ocultos y adversos á nuestras mas vivas insinuaciones con- 
ciliatorias, una nueva espedicion se está realizando contra su 
mas decidido aliado Bumay, que penetrando basta Llaimá, 
le corten sus comunicaciones y le envuelvan, obligándolo á en- 
tregarse á discreción ó quedar en el campo. 

Bumay, como se sabe, mandó há un mes parlamentarios á 
Boca con fines dobles y miras ambiguas, y sus propósitos, 
siendo conocidos, le ponen en mayores estrecheces para sal- 
varse y en perspectivas doblemente peligrosas para escapar, 
siendo con insistencia perseguido, pues su captura es quizá 
la llave que nos abrirá la de Benque y Namuncurá. 

£1 Alférez Albornoz» en su marcha oscilante por la reta- 
guardia de las partidas anteriores, ha obtenido la presenta- 
ción de 9 individuos de lanza y 30 de chusma que vagaban 
dispersos por los pinares, pertenecientes á la tribu de Mi- 
Ilamanque. 

El Comandante Torres y el Mayor O'Donell han cercado 
por su posición á Ñancucheo, estando el segundo próximo á 
la Cordillera de Villarica en el paso de San José, donde 
dicho cacique, perseguido por el Comandante Torres ira á 
pasar, siendo en ese mismo instante hecho prisionero. 

Aun no se sabe el resultado de la operación mencionada. 

£1 alférez Albornoz fué mandado con 25 hombres á seguir 
una gran rastrillada que, partiendo de Codihué toma la direc- 
ción de Llaimá, hasta cuyo punto deberá seguirla sin penetrar 
en el valle ni escalar las montañas, con el objeto de cercio- 
rarse de la verosimilitud que tal aviso tenga. 

Los indios tomados nos revelan que el capitanejo Marillan> 
anda en malón por el O. de la línea, hacia los fuertes de 
"San Martin" y "Agua Nueva" y dichas noticias han coin- 
cidido con los avisos que los Comandantes de dichos puntos 
han dado al Coronel Ortega. 



— 76- 

Dentro de algunos dias estaremos al corriente del fin rea- 
lizado en las operaciones mencionadas, esperando que él será 
el remate del gran propósito que llevamos, ó en todo caso, 
]a parte mas viva de él, que por natural deducción atraiga la 
segunda al finalizar los presentes movimientos de las Bri- 
gadas. 

Día 17 



Termómetro 6 a. m. 14^ 

13 m. 2Q0 
9 p. m. 16« 

Campados. 

No hubo novedad. 



tt 



Barómetro 4 a. m. 658,5™™ 
12 m. 656,5™™ 
9 p. m. 659™™ 



Día 18 



u 



u 



Termómetro 5 a. m. 15^ Barómetro 5 a. m. 658,5™™ 

12 m. 280 « 12 m. 665™™ 

9 p. m. 10« " 9 p. m. 667™™ 

Rumbos generales: S. SSE. SE. 

Jornada: 7 1I2 leguas. 

Habiendo dispuesto el Comandante en Gefe de la División 
marchar al campamento del Coronel Ortega, en las nacientes 
del Aluminé, salimos del acantonamiento de Ñorquin a las 5 
y 15' a. m. marchando hasta el fortin Gualcupen, donde cam- 
pamos á las 10 7 30' a. m. 



-77- 



Día 19 



Termómetro 4 a. m. 12^ Barómetro 4 a. m. 666""" 

12 m. 25^ " 12 m. 682™» 



« f\ ^ 1 PA U 



9 p. m, 15^ " 9 p. m. 686™™ 

Bumbos generales: S. SE. 
Jomada: 7 li2 leguas. 

Hemos continuado la marcha, saliendo de Gualcupen á las 
4 a. m. y llegando al fortín de Guarenchenque á las 8 y 
57' a. m. 

Volviendo por el camino anteriormente descrito, nos referi- 
mos á lo dicho en la marcha de ida al campamento de Ñor- 
quin. 

Dia 20 



Termómetro 4 a. m. 4P Barómetro 4 a. m. 682™" 

12 m. 24^ ** 12 m. 693™™ 

9 p. m. 10^ ** 9 p. m. 694™™ 

Bumbos generales: S. SE. 
Jomada: 4 leguas. 

Nos hemos puesto en marcha de Guarenchenque á las 4 
de la mañana, llegando á Codihué alas 8 a. m. 



-78 — 



Dia 21 



Termómetro 4 a. m. lO^ Barómetro 4 a. m. 694,6°^"^ 
" 12 m. 22<> " 12 m. 690»» 

10 p. m. 20« ** 10 p. m. 688,5» « 

Campados. 

Hemos sabido que las fuerzas del Coronel Ortega se encuen- 
tran á 7 leguas de este punto. 

El Gefe de la primera Brigada se ha puesto en comunica- 
ción verbal con el Generali Villegas, sobre los movimientos 
de las partidas lanzadas y resultados obtenidos que se men- 
cionan en el dia 16, ignorándose aun los recojidos por las del 
Comandante Torres y Mayor O'DonnelL 

Dia 22 



Termómetro 4 a* m. 12^ Barómetro 4 a. m. 691»» 

12 m. 25<' ** 12 m. 686»» 

« 9 p. m. 60 ** 9 p. m. 692»» 

Hemos permanecido campados. 

El fuerte O. que ha Soplado y la descomposición del estado 
atmosféricoi hizo descender el barómetro á 686»» 



Dia 23 



Termómetro 4 a. m. 4^ Barómetro 4 a. m. 692,5»» 
•^ 12 m. 240 « 12 m. 690,5 

9 p. m. 120 •* 9 p. m. 694»» 

Campados. 
No ha ocurrido novedad. 



- w — 



Dia 24 



Termómetro 4 a. m. 4^ 

12 m. 20« 
9 m. p. 7» 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro 4 a. m. 696,5"^"^ 
" 12 m. 692»"» 

10 p. m. 694,6™"* 



Dia 25 



Termómetro 4 a. m. 8^ 

12 m. 270 
9 p. m. 20o 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro 4 a. m. 694™ 

** 12 m. 690 

tt 



9 p. m. 691 



Dia 26 



Termómetro 4 a. m 16^ 

12 m. 20O 
9 p. m. 140 
Campados. 
No hubo novedad. 



Barómetro 4 a. m. 689,5™' 
** 12 m. 689™™ 

* 9 p. m. 691™™ 



-80- 



Dia 27 



Tennómetro 5 a. m. 10° 

" 12 m. 260 

9 p. m. 3P 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro 5 a. m. 696™" 
" 12 m. 694™™ 

u 



9 p. m. 698™™ 



Día 28 



Termómetro 5 a. m. 12° 
" 12 m. 25° 

" 9 p. m. 20° 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro B a. m. 697™™ 
12 m. 695™™ 

a 



9 p. m. 690™™ 



Día 29 



Termómetro 5 a. m. 7° 
" 12 m. 31° 

" 9 p. m. 22° 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro B a. m. 691™™ 
** 12 m. 690™™ 



9 p. m. 690™' 



— 81 — 



Día 30 



Termómetro 5 a. m. 16® Barómetro 5 a. m. 695™™ 

•• 12 m. 30*> " 12 m. 690""» 

• 9 p. m. 24° 30' " 9 p. m. 692°»°* 

Campados. 

No ha ocurrido novedad. 



Dia 31 



Termómetro 5 a. m. 17** Barómetro 5 a. m. 694"™ 

12 m. 3P " 12 m. 691"™ 

* 9 p. m. 20° " 9 p. m. 693"™ 

Campados. 

Sin novedad. 

A las 2 p. m. el termómetro ascendió á 33<* 30' sobre cero- 



te de Enero de 1883 



Termómetro 5 a. m. 16° Barómetro 6 a. ip. 692"™ 

" 12 m. 30° ** 12 m- 692"™ 

** 9 p. m. 19° ** 9 p. m. 692,5"™ 

Campados. 

No hubo novedad. 

A las 3 p. m. el termómetro subió á 33° 30' sobre cero. 



11 



— 82 — 



Dia 2 



Termómetro 5 a. m. 19« Barómetro 5 a. m. 692™™ 

12 m. 32^ ** 12 m. 691™» 

9 p. ra. 29<> " 9 p. m. 690™™ 

Campados : 

Hoy han regresado las comisiones del Comandante ToiTes 
y Mayor O'Donell, 

Ñancucheo salvó al otro lado de las montañas; está en 
territorio etrangero y á cubierto de nuestros ataques. Reuque 
y Namuncurá también se esconden en el occidente andino, 
pero, si como lo ha prometido el Gobierno de la República 
del Pacífico les impide el tránsito aquende las Cordilleras, 
dentro de meses estarán aquellos caciques en manos de ese 
pais no teniendo por nuestra parte que aprestar soldados 
para someterlos forzadamente á las leyes de la civilización. 

El General Villegas ha recibido comunicaciones del Coronel 
don Gregorio Umitia, Gefe del Ejército del S. en Chile, que en 
el mes de Diciembre ha operado contra la Araucania posesio- 
nándose de varios boquetes de las Cordilleras, significando con 
ello el absoluto exterminio de los araucanos y la anulación 
de esas tribus enseñoreadas por siglos en una lengua territo- 
rial de donde bajaban como los cóndores de las montañas á 
devorar y arrasar las vecinas poblaciones de allende. 

El Coronel Urrutia esplica la actitud de su país respecto de 
la guerra el salvage, con estas palabras que creemos sinceras : 
" Yo puedo asegurar h. V., que el propósito del Gobierno de 
" Chile es evitar las depredaciones que hasta ahora se han 
" hecho y que es indudable se conseguirá el objeto, pues en 
*' éste año quedará definitivamente terminada la ocupación de 
" la Araucania, porque he podido ver por mí mismo que 



— 83 — 

^ todas las tribus que antes no obedecían ni respetaban nues^ 
"^ tras leyes, se han sometido k ellas con entera voluntad y 
*" sin otras condiciones que respetarlas algunas de aquellas 
"^ costumbres que no se oponen al buin orden y que por 
"^ ahora no conviene quitar ". 

Ya era tiempo que el Gobierno Chileno se preocupara en 
resolver tal problema que por una negligencia y laxitud imper- 
donables abandonaba al ostracismo, dando incremento a la 
osadía de los hunos que nos han asolado» para tener á la 
linea anticliminal por puente de sus pasnges á los oasis 
argentinos y barrera invulnerable a nuestras persecuciones 
cuando fracasando en sus vandálicas escursiones podian cu- 
biTTse del plomo de los remingtons, pasando por ese puente 
Uvadizo que se alzaba en representación de la inviolabilidad 
territorial de ambos paises, al presentarse nuestras fuerzas 
demandando en nombre de la humanidad y del progreso el 
sometimiento de los bárbaros. 

Ha sido materia 'de civilización tomara como suya nuestra 
lucha tenaz y consecuente con el indio, cuando éste insultando 
el siglo corria á asilai'se en pais civilizado, preparaba allí sus 
hordas para lanzarse á nuestras posesiones mediteiTáneas 
destruyendo y matando las fuentes productoras de la Pa- 
tria. 

Hoy que nuestras fuerzas se han formado en línea de batalla 
á las puertas de los Andes, hoy que las vigilan los pasages y 
boquetes mas importantes, que el ejército descansa sus armas 
en San José, Llaima ó Lonquimay que mañana fortificará para 
trazar la recta interandina verdadera de la República Argentina 
y de Chile, esta mueve á su vez las masas gueneras al occi- 
dente, porque ha comprendido con ojo avizor la magnitud de 
los resultados obtenidos á los pedazos de las tribus de Renque, 
Namuncurá, Saihueque, Queupó, etc., porque ha visto llegado 
el dia en que esos colosos del de^ieilo no son para nosotros 
una preocupación ni harán ^en un disturbio exterior, bajar 



— 84 — 

cuerpos de guardias nacionales á guarnecer las pampas y las 
infinitos zonas al presente libres del pillage, robo y el van- 
dalage. 

El Coronel Urrutia* inicia su carta con una protesta. " Por 
^ distintos conductos ha llegado £ mi conocimiento que las 
*" avanzadas de las fuerzas de su mando han traspasado la 
** línea divisoria que separa á la República Argentina de la 
"* de Chile. Esto me ha obligado muy á pesar mió á dirigir- 
** me al Gefe de las fuerzas de su vanguardia, haciéndole ver 
^ la inconveniencia de esa transgresión» protestando al mismo 
" tiempo á nombre del Gobierno de Chile como es de mi 
•* deber". 

En las instrucciones dadas á los Gefes de Brigadas, están 
en aitículos especiales, el espíritu de equidad y justicia que 
debe animar á los Qefes y oficiales de partidas cuando las 
consecuencias y el desaiToUo de las operaciones divergentes 
en el cuadrilátero, ofreciera el caso de un encuentro entre 
fuerzas argentinas y chilenas, nó debiendo en ningún caso y 
por mas ardientes que fueren las persecuciones cuando la 
naturaleza topogríiflca del suelo marque nuestro límite inter- 
nacional, ultrapasarle al O. comprendiendo como es lógico^ 
< la inconveniencia de esa transgresión ». 

Si el caso de que esas rígidas y severas prescripciones no se 
han cumplido y hubiere tenido lugar la internación al poniente^ 
puede comprenderse que el hecho seria insensible k los oficia- 
les que en el fuego de la persecución y en la ignorancia geo» 
gráfica del tenitorio fraccionario de las posesiones del Plata y 
del Pacifico, pudieron llegar mas allá de nuestros domi- 
nios. 

En otra parte de su carta, dice el Coronel Umitia. " Se me 
^ asegura que estos (hablando de indios asilados al occidente) 
** en número de 50 según unos, de 100 según otros y de 
*^ mayor número según algunos, han venido á asilarse en 
** nuestro territorio y como V. debe suponerlo, no puede meno» 



— 85 — 

^ que permitírseles ese asilo á condición de que vivan 

* sujetándose á nuestras leyes y abandonando para siempre 

* su vida nómade así como las depredaciones que han acos- 
^ tumbrado especialmente en esa República» Asi lo han 
^ pracüoado, pero á mí no me han bastado sus promesas, po 
^ cuya razón les he impuesto la condición obligatoria de 
*" residir al poniente de los fuertes que estableceré. 

*" Hoy les mando un correo haciéndoles ver esta resolución 
^ advirtiéndoles al mismo tiempo que el que sea argentino 
'^ y quiera ir á entregarse á V. no tengo inconveniente para que 
"^ lo haga desde luego". 

Se vé, pues, que Chile busca el sometimiento de los salvages 
imposibilitándoles que recrudezcan en sus invasiones al oriente 
con el guardián de los fuertes en los pasos de las montañas» 
Los hechos hablarán mas tarde. 

Se comprenderá el producto recogido del tmbajo y la labor 
perseverante en el seno de estas regiones, leyendo el último 
párrafo de la carta mencionada: ""Villarica. será (concluye 
^ el Coronel Urrutia) pronto un centro comercial donde V. 
^ podría hallar algunos recursos si los necesitare. Desde 
*^ luego podría encontrarse harina flor á 8 9 qq- y creo que 
'^ con 15 ó 20 dias mas su precio no sem mayor de 6 9 y en 
" esta proporción varios otros artículos. 



Dia 3 



Termómetro 4 a. m. 22^ Barómetro 4 a. m. 688"''° 

» 12 m. 33« t 12 m. 683«« 

» 9 p. m. 24^ » 9 p. m. 681" «° 

Bumbos generales: S. SE. 

Jomada: 3 ll2 leguas. 



- 86 — 

El Coronel Ortega con sus fuerzas reunidas, se pondrá en 
marcha al acantonamiento de Ñorqnin el dia de mañana, de 
donde comunicará los movimientos que se realizaren hastu el 
término de la presente campaña. 

£1 Comandante en Gefe de la División se ha puesto en 
marcha hacia el campamento de la 2* Brigada en el rio 
CoUon-Curá á Aluminé. 

Salimos á las 4 a. m. Media legua de Codihué nos inclinamos 
al SE. retirándonos por tanto de las costas del Agrio y cam- 
pando en las orillas del Laja á las 7 a. m. 

Este corto tmyecto en general no es malo. La línea de las 
Cordilleras á la cual nos hemos aproximado como pueJe 
observarse en el descenso del barómetro, dista 4 a 5 leguas 
de nuestro campamento. 

El tiempo descompuesto hizo bajar la columna barométrica 
á 672 ™™ (á las 4 p. m. y el termómetro ascendido á 34®. 

Este exceso en la altura del punto sobre el nivel del Océano 
no se tendrá en consideración en el cuadro de las alturas que 
al finalizar este diario exhibiremos. 



Dia 4 



Termómetro 4 a. m. 12*^ Barómetro 1 a. m. 678™"» 

» 12 m. 30* » 12 m. 658,6»°» 

9 9 p. m. 12* » 9 p. m. 649°» « 

Rumbos generales : S. SE. 

Jomada: 10 leguas. 

Proseguimos li marcha á las 4 de la mañana. 

Antes de salir del Laja (I de la mañana) se percibieron á 
nuestra derecha dos grandes fogones, cuya viva luz nos hizo 
creer fueran fuerzas de la segunda Brigada. Inmediatamente 
se mandó reconocer, resultando eran indios que dejando fue- 



— 87 - 

gos de señales habian pasado por allí. Su número era insig- 
nificante; el oficial enviado á reconocer los rastros los cal- 
culó en 4. 

Costeando el arroyo, á media legua nos inclinamos al E. 
para introducirnos en una variable cadena de médanos y cam- 
pos pedregosos. 

Campamos á las 8 y 15' á orillas del arroyuelo de "Lia- 
muco". 

El camino ondulado, inculto y silíceo, falto de arbustos y 
y contingentes combustibles, si se esceptúan algunos exiguo? 
que en solución de continuidad viven en las faldas de los 
cerros. * 

Al campar en Llamucó, parage el mas despejado del tra- 
yecto, nuestra posición quedó circundada por alturas, siendo 
el valle de aquel despejado con ramificaciones en las monta- 
ñas, y que regado por variables vertientes, se estiende en una 
á una y media legua al O. 

A las 3 y 30' p. m. nos poníamos nuevamente en marcha, 
cortando el valle de Llamucó en su anchura ( 2500 m. ) para 
tomar el S O. por entre ondulaciones pétreas. 

Pasando arroyos, ascendiendo sierras con declives ligeros y 
cubiertos de trozos rocallosos, llegamos al impelíante arroyo 
Trdantrié^ que corre por una planicie espaciosa y fértil. 

En el croquis van indicados todos los arroyuelos sin desig- 
nación ó con denominaciones ambiguas. 

De las corrientes que hemos vadeado, las mas importantes 
son los arroyos ** Í7a«a« de Piedra'' y *^ Ñirecó^' (agua ae* 
Ñire). 

Campamos frente al cerro "" Carrere'*, en la costa occidental 
del Trelantué. 

El cerro mencionado tiene una foima particular: dos tron- 
cos de cono en que el mas elevado parece hubiera sido extraí- 
do de la masa del segundo. Se elova sobre el nivel del rio 
150 metFOS y sobre el del mar 1 550 metros. 



— 88 - 

El arroyo de Trelantué parece ser el Covuncó ; es violento en 
la corriente y de un ancho de 8 á 10 metros, frente á nuestro 
campamento. 

Lleva el rumbo de N. á S. 



Día 5 



u 



Termómetro 4 a. m. 13^ Barómetro 4 a. m. 650°"" 

12 m. 26^ ** • 12 m. 641«°' 

9 p. m. IP " 9 p. m. 647«» 

Rumbos generales : S. E. S. SO. SSE. 
Jornada: 9 1I2 leguas. 

Desde las 4 y 6* de la mañana, á las 7 y 26\ efectuamos 
una jornada de 5 leguas, campando en el aiToyo Vuta^ 
Ñirecó, 

Como en el trayecto del dia 4, el horizonte se perturba con 
ascensos y descensos, teniendo á ambos lados del camino 
arroyos y lagunas entre innumerables quebradas. 

Saliendo del cerro de ''Carrere" vadeamos el an*oyo toman-» 
do su banda Este que costeamos legua y media. 

El anoyo Trelantué está formado al SO. del cerro, é inme- 
diatamente de abandonar nuestro último campamento, por 
dos brazos, uno de los cuales toma al SO. 

De las cadenas de sierras que hemos atravesado, las pii- 
meras se elevan á 1650 metros y las segundas á 1700. 
Estas últimas nos hicieron caer ai Vuta-Ñirecó, Este arroyo 
es de consideración ; corre de NO. á SE. con corriente viva y 
por un cauce de piedras medianas. 

A las 3 y 30* continuamos, por segunda vez, marchando 4 y 
media leguas hasta las márgenes del arroyuelo Yau-Yanhué 



— 89 — 

Marcha nías quebrada que la anterior; tres glandes cpde- 
nas de sierras nos elevaron sucesivamente á 1650, 1550 y 
1700 metros, siendo ellas las aristas de pendientes, que derra- 
madas á ambos flancos, dan nacientes a arroyos y vertientes 
importantes. 

Las primeras serranías nos dejó al O., al llegar a sus cres- 
tas, la Cordillera de Tralcatué^ presentando el bello panora- 
ma de sus cimas manchadas por la nieve perpetua, intercalada 
entre bosques seculares, cuyos relieves semejan al viajero, 
gigantescos fantasmas que quisieran caer con saña para ani- 
quilarle. 

En uno de los ascensos, percibimos á la distancia, ginetes 
en las sierras, fuera del alcance de nuestras carabinas, que gi- 
rando sus corceles en las cúspides, desaparecieron inmedia- 
tamente. 



Dia 6 



Termómetro 4 a. m. 2^ Barómetro 4 a. m. 646,5™"» 

12 m. 30'' " 12 m. 674"™ 

9 p. m. 170 " 9 p. m. 678™™ 

Rumbos generales: S. SO. SE. 
Jomada: 6 leguas. 

Interesante marcha. Salida á las 4 y 30' a. m. y llegada 
al ajroyo Üaialin á las 8 y 30\ 

De Yau-yanhué, corriente que costeamos poco mas media 
legua, tomamos al S. atravesando un arroyo mas caudaloso qae 
el mencionado ( an*oyo Catalin ). Media legua mas abajo» este 
arroyo queda encajonado» formando en ambas riberas un pro- 
fundo desfiladero, tan pronto al pié mismo de aquellas, como 
á 35 y 40 metros del nivel del arroyo, desfiladero tanto mas 

hermoso, cuanto que aquel en faja líquida, por un lecho de 

12 



^00 — 

pénaseos gigantescos, origina un salto entre la pena» cortada 
Terticalmente por el ciclón de las edades. Como en el rio 
Agrio, hemos vidto en este magestuoso arroyo, aludes prisma» 
ticos que parecen ayer mismo haber caido de alturas colosales, 
en cimas no menos colosales. 

£1 arroyo Catalin, del cual teníamos datos muy atractivos, 
pues se decia y dice arrastra arenas auríferas, podemos asegu- 
rar con conocimientos esperímentoles^ posee minerajes en las 
montañas que señalan su cuenca. 

Vulgarmente, los naturales dan á una piedra cou chapas bri- 
llantes y fúlgidas, el nombre de bronce, chapas que no son 
otro cuerpo que la mica exhubernnte, cuyos reflejos dorados y 
metálicos ha producido esa ilusión. La mica abunda notable- 
mente en las faldas y lechos de los ríos y an*oyos afluentes del 
Agrio y Aluminé, siendo el principal componente de aquellos. 
Kl cuarzo es asi mismo el cuerpo que en el trayecto de Codihué 
al Catalin, por las laderas andinas, se presenta en el cammo 
ya en capas como en manchas, sobre las elevaciones y 
serranías. 

Respecto del carácter aurífero del Catalin, no podemos dar 
datos fehacientes. Sus arenas son, con efecto, brillantes, pero 
de aquí h establecer la existencia del metal precioso, rey del 
siglo, hay una gran distancia. Quizá el desea de hallar tan 
importante contingente de la vida material, nos ilusinó dando 
un esplendor á las arenas, mayor que el natural. Pero es 
evidente la presencia de metales á estas alturas ; es creencia 
arraigada en los mismos salvajes, que sin conocer quizá su 
verdadero valor, hablan de ello como de algo terrorífico y 
misterioso, y bien sabido es por otra paite, que tales indicios, 
aun cuando sean ambiguos, encierran alguna verosimilitud que 
la civilización, la curiosidad humana y la ciencia determinarán 
mas tarde. 

El Catalin toma su nombre de las sierras que por el O., 
marcando el valle, aparecen con grandes protuberancias seme- 



— 91 — 

jaado pirámides, que á la distancia se las ci*ee compuestas de 
una materia homogénea y cuyos relieves causan una sensación 
agindable» cuanto contrastan con la igualdad del tapiz en los 
médanos y valles. Al aproximarse á aquellas, la homogeneidad 
desaparece, presentándose con su verdadero aspecto. Arenas 
sedimentarias, lesiduos estraños arrastrados por las aguas> 
pedregullo lamido por un período geológico perdido en la serie 
de los siglos, tal es la aglomeración de cuerpos antitéticos que 
justapuestos coa armonía y arte, en dos hileras paralelas, 
parecen monumentos de la antigua historia, cuyas cúpu- 
las se confundieran con el cénit. Impresiona transitar por su 
centro, en medio de cíclopes que conferencian con el firmamen- 
to azulado de los cielos. 

La materia conglomerada se disgrega fácilmente; la simple 
I)resion de los dedos aiTanca un trozo de su núcleo. 

Catalin significa risco ó peñasco con acueducto^ (Cata-lín, 
rUco-acueducto) porque e:i la estremidad inferior de tan estra- 
ña obra de la naturaleza, las moles tienen una cavidad suficien- 
temente espaciosa para dar paso á un ginete. 

En el punto donde hemos campado (i orillas de un pequeño 
an*oyo. afluente del Catalin) es donde el cacique Manquel 
esperaba las fuerzas de la segunda Brigada para ser protegida 
y pasar el afluente del Aluminé con el objeto de presentarse 
al Coronel Godoy. 

Es muy probable que á la fecha, esté en la confluencia del 
Collon-Curá con el Quenquemtren incorporado á la segunda 
Brigada. 

Los campos trillados y fogones recientes, nos indican la pre 
sencia de fuerzas ha pocos días en este punto, 



-92 — 



Dia 7 



Termómetro 4 n. m. 16^ Barómetro 4 a. m. 676" «» 

12 m. 30'^ •* 12 m. 685"°* 

9 p. m. 20« " 9 p. m. 687"" 

Rumbos generales: S. SSE. SE. 
Jornada: 8 y media leguas. 

Partimos á las 3 y 50' a. m., campando á las 8 y 15' en 
la margen E. del Cataliu, en el parage denominado ''Yuta- 
auyem". 

El Catalin en el trascurso de su corriente, ha adquirido 
superior volumen, tomando el carácter de nn verdadero rio. 

Comisiones de la segunda Brigada, conócese han pasado por 
aquí; hay ra^rilladas é indicios de campamentos: fogones, 
trozos de géneros, de lanzas, cabestros, etc. 

A las 6 p. m. rompimos marcha por segunda vez, avanzan- 
do dos leguas para detenernos k las 6 y 30* en el ^ Barro 
Negro'', ó sea en una quebrada con su respectiva vertiente. 
Media legua antes de entrar en el Barro Negro» dejamos las 
costas del Catalin que tomando el O. directo, busca el desa- 
güe en el CoUon-Curá á 7 leguas de este punto. 

Poco antes de abandonar el Catalin, este arroyo queda en* 
cajonado por las sierras al N. y S. formando un magnífico 
salto, siendo la última interrupción para que su curso conti- 
núe regular hasta el Aluminé. 



J 



— 93 — 



Dia 8 



Termómetro 4 a. m. 6^ Barómetro 4 a. m. 682™" 

• 12 m. 310 « 12 m. 700""™ 

9 p. m. 20^ ** 9 p. m. 705™" 

Bumbos generales: S. SE. SO. 

Jomada: 8 1I2 leguas. 

A las 3 y 45* nos pusimos en movimiento, llegando á las 
márgenes esplendidas del Collon-Curá á las 10 y 15' a. m. 

Los campos talados y calcinados, el suelo árido y ardiente 
como una estepa, la Cordillera de los Andes que apareció de 
improviso al escalar pequeños médanos y el coloso del cerro 
Quetrú-Piyac dominando los albos picos, tal es el trayecto 
que prolongado por 8 112 leguas, nos ha traido por segunda 
vez á las costas del Aluminé, primero de los tributarios del 
Limay. 

Entrando, pues, en el dominio de tan interesante via fluida, 
bueno es reflexionemou sobre las comentes, que desde nues- 
tra salida de Ñorquin hemos atravesado, determinando á cual 
de los ríos directamente pertenecen, si al Agrio ó Collon- 
Curá. Las primeras por su rumbo y curso, pertenecen al 
primero de esto^ rios y las sierras k 1700 metros entré el 
Neuquen y Limay, es la Ifnea divisoria de las cuencas de am- 
bos anuentes del Negro, que al N. y S. dan origen á arro- 
yuelos y tributarios de aquellos. 

£1 Agrio y Collon-Curá, cada uno separadamente, tienen un 
dominio territorial que riegan antes de desaguar en el Neu- 
quen y Limay, pero entre ellos el segundo supera al primero, 
tanto por el caudal de sus afluentes como por la dilatación y 
prolongación de sus costas y su mismo origen. 



— 94 — 

En el punto donde hemos campado el Aluminé se fraccio- 
na en dos brazos de una anchura de 80 á 100 metros ; las 
aguas azuladas y cristalinas transitan por un pavimento de 
pedregullo secundario. 

Entre las marchas que hemos efectuado y las llevadas por 
la primera Brigada el aflo 81 al espedicionar sobre el Na- 
hüelHuapí, hay contrariedades tanto en las distancias como 
en los puntos tocados; pero dicha discordancia no debe es- 
trafiarse, por una parte, por la incertidumbre nominal que cada 
baqueano tiene de los lugares, y por otra, porque nnestro 
trayecto ha sido mas próximo á las Cordilleras, cayendo á las 
nacientes del Catalin, al paso que las fuerzas de aquella Bri- 
gada tocaron el lugar mismo que dá nombre al afluente del 
Collon-Curá, por primera vez. 

A las 3 p. m. el General Villegas, mandó chasques al Co- 
ronel Godoy, participándole su llegada, y una hora después 
el Gefe de la División tenia los documentos justificativos de 
las operaciones de la segunda y tercera Brigadas, con los 
resultados consiguientes. 

La segunda Brigada, cuyos movimientos hacia este rio es- 
tán indicados en las consideraciones generales de éste diario, 
llegó á sus márgenes el dia 7 del mes de Diciembre, habiendo 
desde el instante mismo de iniciar la ofensiva hacia la línea 
de las operaciones, desprendiendo partidas y avanzadas á las 
Cordilleras. 

Los golpes de sus operaciones, manifestados en globo, son 
los siguientes: 

El cacique Manquel, con 75 de lanza presentados y toda la 
chusma: prisioneros de lanza y chusma, tomados en comisiones 
sueltas que alcanzan á 500 y tantos, 30 y mas muertos, y un 
número regular de haciendas y caballos, son los resultados 
obtenidos, debiendo por nuestra parte lamentar la pérdida del 
Teniente 1^ del Regimiento 2 de Caballería, D. Joaquín No- 



— 95 — 

gueira, muerto en combate con 5 soldados del mismo Regi- 
miento. 

La tercera Brigada por su parte, púsose en operaciones, 
desprendiendo una fuerte vanguardia al mando del Teniente 
Coronel D. Bosario Suarez, compuesta de 120 hombres de! 
Batallón 6 de Línea y Regimiento 7^ de Caballería. Dicha 
fuerza efectuó el paso del cerrentoso Collón -Cura, el dia dos 
del mes de Diciembre, paso que fué mortal para el Sub -te- 
niente del Batallón 6, D. Lorenzo Sharples, Sargento Carmen 
Ferreira, soldados Felipe Luna, Pastor Gallardo, Andrés Po- 
zano, Eleuterio Várela, Mariano, Celio y Fortunato Ramírez 
y del Regimiento 7*^ los soldados Segundo Alvarez y Pedro 
Ochoa. 

JEste desventurado acontecimiento, hace comprender lo ter- 
rible que á estas alturas son los arroyos y ríos, y la suma de 
precauciones que se deben tomar para impedir repetición de 
siniestros de la magnitud del presente. 

£1 Comandante Suarez al pasar el rio Traful, recibió el 
sometimiento del cacique Curuhuincá con 18 indios de lanza, 
^talizando mas tarde con los presentados al Comandante 
Palacios, 66 de lanza y 106 de chusma. 

£1 Comandante Palacios, tan pronto como campó en las 
márgenes del gran Lago» el dia 15 de Diciembre, desprendió 
en comisión á la laguna de Lacar, al Teniente Coronel don 
Pedro Diez Arenas, con 3 oficiales, 60 soldados y 4 baquea- 
nos, á batir segmentos de tribus en esos puntos, comisión de 
la cual no conocemos los resultados hasta la fecha. 

Por su paite el Comandante Suarez, protejido y cooperado 
por los indios de Curuhuincá, pasó el dia 14 el Limay y el 
15 en la vega de Uta-Hueon, sorprendió unos toldos de íiancu- 
cheo, en circunstancias de vagar los salvages por el campo 
en las tradicionales boleadas. Les tomó 19 de chusma, una 
cautiva, 22 caballos, 40 yeguas» una muía y cinco vacas. 
El 16 capturó 6 indios de Ñancucheo y 10 de chusma. 



— 96 — 

£1 Comandante Suarez, púsose en marcha contra los tol- 
dos del cacique Huincabo el 18 del mes espresado, le soi^ 
prendió apoderándose de Huincabo padre é hijo, dos capita- 
nejos» 30 indios de lanza, 147 de chusma, (entre los cuales 
se cuentan un hombre y una mujer cautivos). Perecieron en 
una débil resistencia 5 indios, escapando 3. Asi mismo se 
tomaron en este ataque 100 caballos, 150 yeguas, 100 vacas 
y 400 ovejas. 

Continuando la ofensiva y con el resultado que se expresa 
en el párrafo anterior, el Gefe de la vanguardia púsose en 
marcha contra Sayhueque, distante 26 leguas del Chenque- 
Niereu el 19, y el 30 á las 2 y 30' a. m. asaltó á aquel en 
el parage *^ Calquetepuan ", que prevenido por el capitanejo 
Morñqueo, se puso en fuga con su familia y 50 de lanza. 
Quedaron en poder de la vanguardia» un capitanejo, (cufiado 
de Sayhueque ) 8 de lanza, (entre estos un hermano de Namun- 
curá) 68 dé chusma y una cautiva, siendo muertos en la pe- 
lea^ 3 capitanejos y 29 de lanza. 

En la persecución fué muerto el hijo del cacique NahQel- 
Pan con muchos heridos, encontrándose entre ellos el hijo de 
Namuncurá y tomando prisioneras á la madre é hija de 
Kahttel-Pan con una cautiva. 

En este segundo ataque se tomaron 60 caballos, 32 vacas 
y 120 ovejas. 

Sesulta, pues, que los indios presentados, prisioneros y 
muertos son en total los siguientes: 

3 Caciques, 3 capitanejos, 92 de lanza, 367 de chusma y 
4 cautivos; muertos 4 capitanejos y 34 de lanza, tomándose 
70 lanzas, un rifle, una carabina, 182 caballos, 230 yeguas, 
137 vacas, una muía y 620 ovejas. 

El Comandante Suarez al presente, opera contra Sayhueque 
y capitanejos Morfiqueo, Chacayal, etc. 

El Teniente Coronel D. Nicolás H. Palacio?, púsose en 
marcha del Lago á sorprender á los caciques Ñancucheo y 



- 97 - 

CSoiUá (esto bace preBumir'qiie en la tercera Brigada se igQO« 
Tan las operaciones de la primera y segunda) en las nacien- 
tes del Caleufú. 



Dia 9 



Termómetro 4 a. m. 17^ Barómetro 4 a. m. 705"*"^ 

12 m. 29« - 12 m. 703»» 

9 p. m. 22* " 9 p. m. 706™* 

Bumbos: S. 
Jomada: 1 legua. 

Nos hemos movido á las 4 a. m. al campo de la segunda 
Brigada, efectuando el paso del CoUon-Cura por dos brazos 
de mas de 60 metros cada uno, con toda felicidad, detenién- 
donos en dicho campamento á las 5 de la mañana. 

Se encuentran en comisión á Tulmary", 40 hombres de^ 
Regimiento 2 y 3 de Caballeria,^ al mando del Capitán D. Emi- 
lio Crouzeilles y Teniente 2^ D. Nicanor Lescano, de cuya 
comisión nada se sabe. 

Estos oficiales han salido de aquí el dia 2 del corriente. 



Dia 10 



Termómetro 4 a. m. J4® Barómetro 4 a. m. 706™» 

*• 12 m. 3P "12 m. 704»» 



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9 p. m. 20<> " 9 p. m. 705,5 

Campados. 

Se presume, por datos recientes, que Ñancucheo no ha 
traspasado la Cordillera de los Andes y merodea entre el 
cerro de Quetrá-Piyan y la laguna de *Hu¡chú" (Huichú-Lau- 

13 



-98 — 

quen). Gomo se comprende, si ello es exactOi puede aun caer 
en poder, ese indómito cacique, de fuerzas de esta Brigada. 
Quizá cuando le perseguían comisiones de la primera Brigadat 
replegóse al Sud amenazando una falsa huida á la vecina 
Bepública, escapando al paso de San José. Por esta circuns- 
tancia, hoy ha salido en su persecución el Sargento Mayor 
D. Miguel £. Vidal con 60 hombres del Regimiento 6^ de 
Caballeria, para que pasando por el valle de " Mamuí-Malal" , 
(co.iTal de leña) tome por el Sur de la laguna de la *" Tormen- 
ta " el camino de Villaríca hasta unirse al que parte al N. de 
Huichú-Lauquen» por el brazo de ese mismo nombre. Mien- 
trastanto el Coronel D. Enrique Godoy, deberá ponerse en 
marcha el dia 12, costeando el arroyo Chimehuin hasta sus 
nacientes, tomará al S. de la laguna hasta el punto de las 
"Horquetas", donde esperará l\ incorporación del Mayor 
Vidal. 

Esta operación, bate el N. y S. de Huichú-Lauquen, donde 
se cree pudiera estar Ñancucheo. 



Dia 11 



Termómetro 4 a. m. IG'» 

12 m. 26« 
" 9 p. m. 19^ 

Campados. 

No hubo novedad. 



Barómetro 4 a. m. 707"™ 
** 12 m. 706"™ 



9 p. m. 707™» 



— 99 — 



Día 12 



Termómetro 4 a. m. 12« Barómetro 4 a. m. 707«"« 

" 12 m. 28^ " 12 m. 698»™ 

10 p. m. W " 10 p. m. 687"» 

Kumbos generales: S. O. SO. 
Jomada : 10 1I2 leguas. 

A las 6 y 15' a. m. nos movimos costeando la margen S, 
del Collon-Curá, tomando á legua y media una fértil quebra- 
da que nos ha hecho bajar (después de dos y media leguas) 
al arroyo Ghimehuin. 

£1 camino que traemos fué el mismo llevado por el Mayor 
Daza en la última espedicion cuando debió sorprender al ca- 
cique Curuhuincá. No lejos del punto donde hemos campado, 
existen sementeras de albeijas, patatas, trigo, etc., de los in- 
dios, abandonadas al sentir las fuerzas. 

El trayecto es fácil y cómodo ; los campos en buen estado. 

A las 3 y 50* continuamos la marcha y á las 6 y 20' cam- 
pamos en las orillas del Curu-Leufá (arroyo negro) afluente 
del Ghimehuin. Hemos vadeado otro importante afluente del 
mismo, llamado Quilquihué^ por cuya margen derecha el 
Mayor Daza avanzó á la vega de Chapoleo y que equivocada- 
mente tomamos por el verdadero Ghimehuin. 

Al campar, indios prisioneros que trae el Coronel Godoy, 
comunicaron que hacia el O. y siguiendo las costas del Curué- 
Leufú hasta sus nacientes en la laguna ^ Gurué ", podian 
existir indios en los cajones de aquel 

En vista de ello, el Coronel resolvió tomar al O. de Curué- 
Lauquen y Huichú-Lauquen, (laguna punteaguda) batiendo 
esas quebradas en vez de continuar por el camino que tene- 
mos al frente á la segunda de las lagunas dichas. 



-100 — 



Dia 13 



Termómetro 3 a. m. 12*> Barómetro 3 a. m. 686»» 

** la m. 24« " 12 m. 677»"^ 

** 10 p. m. 7<» " 10 p. m. 673»» 

• 

Rumbos generales: SO. O. NO. 
Jornada; 6 leguas. 

Tenemos la Cordillera de frente. Hemos salido al O. á 
las 3 7 30' a. m. 

Con vanguardia y descubiertas» marchamos basta las 5 y 
46' campando en la margen del Curué-Leufú, después de pa- 
sarle dos veces y vadear su afluente el '' Arraifíí-Leufu ". 

Jomada por campos exuberantes y fértiles, con especiali- 
dad tapizados de frutilla con su magnífico fruto, valle dila- 
tado, no obstante las Cordilleras. Hemos campado en una 
vega frente á un cerro desconocido, cuyas faldas de esme- 
ralda^ exhiben el silvestre fruto mencionado mas arriba. 

A las 9 de la mañana, recibió el Coronel Godoy comunica- 
ciones del campamento, traídas por una comisión de un oficial 
y 16 soldados del Batallón 2 de Infantería, comisión que el 
Coronel hizo incorporar á nuestra fuerza. 

A las 6 p. m. nos movimos, penetrando directamente en las 
Cordilleras, elevándonos á 1660 metros por cerros de tierra 
negra y terrenos fecundos y productivos. 

El an*oyo Curué que costeábamos, lo dejamos á la izquier- 
da, cortándole para tomar un pequeño afluente al NO. 

£1 Curué-Leufú, como se sabe, toma nacientes de la laguna 
del mismo nombre. 

Campamos á las 7 en una vega elejida por la vanguardia 
á una legua de Huichú-Lauquen, que ya desde la cima de los 



— 101 — 

cerros hemos contemplado, estendida entre las montañas ne- 
gadas. 

£1 tiempo se ha descompuesto; nos está lloviendo pausa- 
damente, por el estado de aqnel» la lluvia continuará hasta 
mailana. 



Dia 14 



Termómetro 3 a. m. 12^ Barómetro 3 a. m. 67 7» «^ 

•* 12 m. 26« " 12 m. 673"*"^ 

10 p. m. lOo " 10 p. m. 678» » 

Bumfoos generales: O. SO. S. 
Jomada : 6 leguas y media. 

El dia de hoy, debia ser penoso por la marcha entre des- 
filaderos que debíamos efectuar. 

Nos movimos á las 3 y 10' a m. y á las 4 estábamos en 
la costa S. de Huichú Lauquen, avanzando al O. por dicha 
banda. 

Hemos pasado tres desfiladeros. El primero, elevado del 
nivel del Lago, 30 y tantos metros, no ofreció gran inconve- 
niente : su última parte llamada la *^ Trinchera "9 nos obligó 
á echar piéá tierra para pasarla. La ''Trinchera" son mo- 
les de granito escalonadas y disgregadas en senda estrecha y 
talud riipido. En ella los indios se han defendido admira- 
blemente, y 200 metros antes de atravesarla, fué herido de 
hala y ultimado por los vándalos, el Teniente 1^ del Begi- 
miento 2 de Caballeria, D. Joaquín Nogueira, el dia 11 del 
mes de Diciembre. 

El segundo desfiladero ofrece el paso llamado ^ Cantra" ó 
"Contra" mas acá del cual las serranías esconden sus faldas, 
dejando una planicie estrecha pero de pastos profusos en don- 
de campamos á las 7 y media. Hasta *^ Contra ", la marcha es 



— 102 — 

de 4 leguas. Este desfiladero diferenciase del primero, ea 
que se transita por bosques de árboles jigantescos y frondosos, 
entre los que descuellan el ñire, el cipré, el pino^ (bastante 
escaso) el manzano y el vnaiten. 

En este punto dejóse destacado un oficial y 20 soldados» 
en custodia de haciendas y equipos excesivos, poniéndonos en 
marcha mas livianos á las 9 y 30' para efectuar el paso del 
tercer desfiladero. 

Nos elevamos á 120 metros del nivel de Huichú-Lauquen» 
descendiendo sucesivamente hasta treinta & mas metros, cayen- 
do seguidamente á la costa de aquella. Sorpresa causa me- 
ditar que los indios oprimidos por los azares de sus luchas 
intestinas y las sostenidas por la civilización, hayan podido 
perforar entre las pefias vivas, pasos mortales, hundiéndose en 
fosos y quebradas de los Andes, en donde como los reyes in- 
vulnerables del Asia, jamás creyeran poder ser buscados por 
las armas del progreso y la conquista civilizadora. Los caba- 
llos desbarrancados de las cúspides, mueren indefectiblemente. 
Dias pasados, comisiones desprendidas á sorprender los tol- 
dos de Ñancucheo en este mismo desfiladero, perdieron ocho 
caballos. Nosotros hemos sido mas felices, no lamentando 
sino la pérdida de uno. Este paso fué denominado del ^^ In- 
fierno ". 

Si como anuncióse el dia lluvioso, permaneciera en el tránsito 
del desfiladero del *^ Infierno ", hubiera sido materialmente 
imposible efectuarlo. Felizmente k las 9 tuvimos un radiante 
sol que seco las sendas y caminos. 

Después de tan aventurada marcha, campamos 3l4 de legua 
mas arriba, en el parage denominado : "^ Epú-Lauquen '', (dos 
lagunas) frente á las "" Horquetas " 6 vértice formado por los 
dos brazos de Huichú-Lauquen y próximos al paso, que por el 
Sur presenta dicha Laguna. 



1 

V 



• I 

é 

« • 



— 1(» — 



Dia 15 



Termómetro 4 a. m. 2<> Barómetro 4 a. m. 683™°^ 

" 12 m. 29« " 12 m. 679°»°^ 

10 p. m. 16» •* 10 p. m. 678»"°» 

Campados. 

No hallándose el Mayor Vidal en este punto, él Coronel 
Godoy desprendió al Mayor Girón con 10 soldados y 10 indios 
auxiliares, para que pasando á la costa Norte de la laguna, 
lanzara descubiertas y bomberos, tanto mas adelante como po- 
sible fuera. 

A las 5 p. m. el Mayor Girón regresó sin resultado. No 
hay vestigios de proximidad de fuerzas. Ha reconocido el 
brazo N. hasta 4 leguas del vértice, tomando á nuestro cam- 
po en vista de lo infructuoso del reconocimiento. 

Dia 16 



Termómetro 4 a. m. 2® (bj. cero) Baróm. 4 a. m. 680*""* 

12 m. 20° " 12 m. 676"»™ 

10 p. m. 10° " 10 p. m. 679™*^ 

Campados. 

A las 10 a. m. fueron desprendidos dos indios con comu- 
nicaciones para el Mayor Vidal, y á las 9 p. m. han regresado. 
Han hallado otros dos eu el trayecto, á los cuales han tras- 
pasado la misiva para aquel. Por tal conducto (aunque vago) 
hemos sabido que el mencionado Gefe háse apoderado de 5 
indios de lanza y treinta y tantos de chusma, contándose en los 
primeros un capitanejo. 

Esperamos la reincorporación del Mayor Vidal en el dia de 
mañana. 



— 104 — 



Día 17 



Termómetro 4 a. m. B^ 
" 13 m. 24» 



Barómetro 4 a. m. 679" "* 
12 m. 675«» 



10 p. m. 50 " 10 p. m. 678»"^ 

Campados. 

£1 Mayor Vidal no se ha incorporado. La ignorancia de 
su situación prohibe llevar á cabo ningún avance al O. donde 
se cree esté Tacoman. 



Día 18 



Barómetro 4 a. m. 678"'^ 
" 12 m. 676»« 

** 10 p. m. 680°2™ 



Termómetro 4 a. m. 2^ 

" 12 m. 8<> 

" 10 p. m. P 

Campados. 

Dos nuevos chasques se envian con orden terminante de 
encontrar al Mayor Vidal y entregarle nuevas comunicaciones. 

Han salido i las 6 a. m. Indudablemente el campamento 
de aquel Gefe, se halla distante, pues nada hemos sabido de 
los chasques urgentemente desprendidos. 



Dia 19 



Termómetro 4 a. m. 0° 

12 m. 18« 
10 p. m, 4^ 
Rumbos generales : S. SO. O. 



Barómetro 4 a. m. 
12 m. 

u 



679»" 

676™" 

10 p. m. 676"" 



Jomada : de avance, 3 leguas. Id de retroceso : 3(4 legua. 



— 105 — 

A las 9 a. m. presentáronse los chasques mandados al 
Mayor Vidal. Regresan con contestación de éste, situado ea 
la estremidad occidental del brazo N. de la laguna, ocho le- 
guas de Epú-Lauqueñ. Ha desprendido al capitán Vega en 
persecución de Ñancucheo y espera su unión para practicar 
á su Tez la suya á nuestra fuerza. 

Ñancucheo, oculto al Sud del paso de Villarica y N. del paso 
meridional de Huinchú*Lauquen, salvó de las tenaces persecu- 
ciones de esta y k primera Brigada, saltando definitivamente 
á ultra-cordillera, según cálculo por los rastros de há mas de 
quince dias. Este cacique, que tanto ha dado que hacer y al 
cual esta Brigada ha llevado tres espediciones, ha pasado 
respectivamente del S. al N. de Huinchú-Lauquen, acosado 
por comisiones y partidas; ha huido impune del castigo 
merecido por su insólita actitud de rebeldía y falacia á las armas 
de la !N ación. 

Ñancucheo huye con sus secuaces Gervasio, Cañumü, Taco- 
mau, Coilláf Nahüelquí, Nirrelef, Curaimio y Cagnin. 

£1 campo batido, las accidentaciones, fosos y quebradas 
reconocidas, las señales deshechas por el tiempo y las lluvias» 
nos muestran evidentemente el escape de Ñancucheo. Quizá 
se presente como intruso en la tribu chilena de Maulin el 
"Adivino" en el lugar llamado Carré-Keüí, quizá vaya al 
gobierno del Pacífico con miras dobles, ó tal vez, reacio como 
es, prefiera descender de las montañas á este lado» tentan- 
do un postrer esfuerzo. 

Todos los salvajes que hoy atravesaban la línea internacio- 
nal al poniente, mañana volvían sobre sus pasos á los territo- 
rios desamparados, entregándose, — por mas que parezca sor- 
Srendente,—á la labranza y agricultura, utilizando la lozanfa 
de! suelo. Hacian grandes acopios de trigo, cebada, legum- 
bres, en chacras espaciosas sobre los declives de las serranías, 
y cargados con tan excelente atavío, lo lucraban allende, ora 

con los araucanos, ora con los mercenarios que escuchando 

u 



— 106 — 

tan solo á la especulación y dinerísino, establecían con los 
salvajes transacciones y negocios fructíferos para ellos. Vivían 
entre los ladrones sin patria ni hogar, acumulando artículos 
productores en cambio de nimiedades y objetos de insignifi- 
cante valor intrínseco. Este intercambio prolongado y sin 
punición, hubiera hecho interminable la guerra indígena. Por 
dicha, hoy con la pugna k la civilización, tienen obstruido 
tan desventajoso comercio y, ni pueden ser el pan ageno, ni 
de la ageno hacer pan. 

Con fuerzas sobre las Cordilleras y con guarniciones en 
los boquetes, quedan ahogados y estiüidos en la alternativa 
de la vida en la sumisión, de la muerte en la rebeldía. Redu- 
cidos y estrechados por los elementos vitales, echan mano 
de la existencia natural manteniéndose de frutos. Esprimen 
el zumo de arbustos, comiendo la abundante frutilla^ la ama- 
rillenta y perforada fruta del ñire^ (yau-yahué) la violácea 
del chalcU, el manzano y el pino. Este último es sobre todo 
nutritivo. Cuando las fuerzas de la primera Brigada perse- 
guían á Renque y Namuncurá, viéronse indios correr por 
montes impenetrables de coUfftias cargados completamente de 
pifiones. 

Todo cuanto sea aliciente de vida, !os bárbaros lo hallan 
al oriente de los Antes; es aquí donde se regalan y sopor- 
tan vigorosos durante los nevados meses de invierno. 

Chile, que hoy opera sobre la Araucania, recibirk quizá, 
sometidos á Renque y Namuncurá, Queupo y Ñancucheo, 
esperándose en consecuencia, ya que no han caido en poder de 
nuestras armas, no verles en nuevos coloquios con las comisio- 
nes y partidas esploradoras, ni en refugios al presente desalo- 
jados por la violencia. 

La laguna Huichú ó Huichú-Lauquen, morada de Ñancucheo, 
del E. al O. en " Mayin-Mapú ", (tierra pantanosa) tiene al 
S. y N. tolderías desmanteladas, sementeras de trigo, habas, 



— 107 — 

lino, etc., en profusión que han prestado excelentes servicios 
á nuestras caballadas y muladas. 

Tolderías (sobre todo las de Ñancucheo) hemos hallado 
interceptadas por los bosques de tal manera, que á cinco y 
diez pasos quedaban insensibles á la vista. 

Huichú-Lauquen es una laguna importante por la profun- 
didad de las aguas y estension de sus costas. 

Con motivo de haber comunicado la vanguardia» que á una 
legua mas arriba de Epú-Lauquen habíanse encontrado rastri- 
lladas frescas, el Coronel Godoy dispuso inmediatamente la 
marcha en protección de aquella» saliendo á las 12 y 30' y 
llegando á '^ Mayin-Mapú " á las 3 y 45'. El rastro perdióse 
entre los montes, habiendo por otra parte de ser reciente, 
fluctuación entre los baqueanos. 

Esta marcha nos ha hecho llegar á la estremidad occidental 
de Huichú-Lauquen, ó como se ha dicho, Mayin-Mapú, último 
punto argentino y límite de nuestras posesiones en los valles 
alE. de las Cordilleras. 

Se divide en dos cuerpos la laguna : el núcleo y los brazos 
que angulares parten al O. hasta la línea divisoria de los 
Andes. 

El brazo N. ha sido esplorado por el Mayor Vidal y el S 
por el Coronel Godoy. De este último es del que hablaré. 

Epú-Lauquen ó las "^ Horquetas " es un bajo, frente á dos 
cerros secundarios que le separan del paso ó tránsito á la 
costa N.; tiene treinta metros de anchura constantemente a 
nadOy señalándose con especialidad por su rumbo Norte-Sud 
y por los médanos al E. y O. que le demarcan perfecta- 
mente. 

De Epú-Lauquen á Mayin-Mapú, el trayecto es montuoso» 
pedregoso, ondulado, teniendo dos pasos difíciles : el de Achí- 
Nielen y de las *^ Raices ". El primero es causado por una 
erupción volcánica ; la superficie natural está destruida ; el sacu- 
dimiento ha dado al esterior un aspecto tal de cataclismo que 



-108- 

se creería ayer mismo hubiera estado sometido á esa convul- 
sión. Segmentos plutónicos, toscos y desordenados» parten de 
la laguna á las quebradas de las sierras y vienen á quedar 
envueltos por dos arroyos, el mayor de los cuales es el Achí- 
Leufú. 

Hacia el O. el camino corta tan estraüa construcción, cer- 
cano al vértice con las montañas, dejando á la derecha el 
aspecto derruido y abierto en cascos de la masa eruptiva. 

Achí-Nieien tiene un color oscuro, resaltando tanto mas, 
cuanto viva es la verdosidad de los montes y campos cir- 
cunvecinos. 

£1 Achí-Leufú es el mayor de los afluentes al S. de la 
laguna, teniendo otros secundarios ya permanentes, ya de 
deshielos. Achí-Leufú, dista de Epú- Lauquen, legua y 
cuarto. 

£1 segundo paso que como el primero nos hizo descabal- 
gar, es el de las *' Raices " ó la interposición de ellas que los 
ñires corpulentos en el declive mismo de las serranías. £ste 
paso lo dificultó mas la lluvia recientemente caida, poniéndolo 
cenagoso y enlodado. De él á Mayin-Mapú hay legua y 
media. 

Mayin-Mapú no es llanura, pero sí campo despejado por los 
bosques del trayecto sobre declivee suaves. Al SO. continúa 
por la gran Cordillera, el camino á la Bepública de Chile, 
camino que se halla en mal estado, cubierto de bañados y 
pasos imposibles. £sta camino va £ la toldería de Maulin el 
^ Adivino", en el lugar " Carré-Keflí." 

Para llegar á MayinMapúy el camino toca con la misma 
ribera de Huichú*Lauquen, penetra al terminar esta en los 
bosques de coUgtias, volviendo á la costa, no ya de Huichú- 
Lauquen, sino de la pequeña de ^ Desagüe ^ unida á la pri- 
mera por un arroyo ó corto brazo de confluencia. Esta laguna 
está á algunos metros mas elevada que Huichú-Lauquen 
teniendo una forma casi circular. 



— 109 — 

No existiendo vestigios ni rastros de indios que desalojaran 
á Mayin-Mapú y alrededores, en estos dias, sino por el con- 
trario de tiempo atrás, contramarchamos acampando á las 
5 p. m. en el brazo denominado mas aniba. 

Huichú-Lauquen está á 1000 metros de altura sobre el 
nivel del mar. 

De su estremidad E. al límite argentino-chileno, por el brazo 
Sad, tiene nueve leguas aproximadamente. La parte mas 
ancha es la confluencia donde pasa de 3000 metros ; al £• se 
estrecha teniendo como término medio 1600 metros. En su 
parte mínima, por su^ anchura, Huichú-Lauquen está fuera del 
alcance de los fusiles y carabinas. El brazo N. tiene menos 
anchura, (doce metros en el paso) es correntoso y de menor 
longitud, dejando en su estremidad accidental y la línea inter- 
nacional, 3 y media á 4 leguas. 

Gomo en el Sur, los caminos y pasos, son terribles por 
lo rocallosos, montuosos y estrechos á niveles respetables 
de la laguna. 

Huichú-Lauquen es un pulpo, cuyos brazos arqueados opri- 
men los Andes. Entre nieves eternas y bosques profundos 
estiende su cuerpo imponente, lamiendo con furia las costas 
rocallosas cuando el huracán ó el ciclón agita su cabellera 
espumosa. 



Dia 20 



Termómetro 4 a. m. 3° Barómetro 4 a. m. 680™ "> 

12 m. 16« " 12 m. 681°»™ 

10 p. m. 6« " 10 p. m. 682°»™ 

Rumbos generales: E. NE. N. 
Jornada : 6 112 leguas. 

Nos hemos movido á las 4 y 10 a. m. 



-lio — 

A las 7 estuvimos en Epú-Lauquen, deteniéndonos en la 
marcha regular por los desfiladeros de Achí-Nieién y las 
Baices. ^ las 8 a. m. nos movimos por segunda vez cam- 
pando una legua mas abajo del paso del '^Infierno.'' 

Al pasar por el destacamento del oficial desprendido el dia 
14, Teniente D. Vicente Grimau, el Coronel Godoy hízole in- 
corporar á la columna, con un indio de lanza, 8 de chusma 
y 200 ovejas que dicho oficial ha tomado inter avanzábamos 
al occidente* 



Dia 21 



Termómetro 4 a. m. 6® Barómetro 4 a. m. 682°^"» 

12 m. 24° ** 12 m. 675»"» 

10 p. m. 2^ " 10 p. m. 678°*» 

Bumbos generales: E. NE. 
Jomada : 2 y media leguas. 

Nos hemos movido á las 6 a. m. y efectuando una jomada 
de 2 y media leguas, llegamos media legua mas abajo del 
camino de la ida, campando á las 9 a. m. en la costa misma 
de la laguna. Los desfiladeros de ** Contra" y la "Trinche- 
ra " nos han absorbido mas de una hora de tiempo. 

El Coronel Godoy ha encontrado campado en este punto á 
un oficial desprendido por el Mayor Vidal con la chusma 
tomada. 

El camino de la ida al campamento en el Collon-Curá, no 
será el mismo que hemos traido, porque como se ha dicho 
anteriormente, queda á nuestra derecha. Costearemos la 
margen S. del Chimehuin por la quebrada denominada ** Cum- 
cum-Nieién ". (temblor) 

A las 4 p. m. el Coronel Godoy ha recibido por un chasque 
del Mayor Vidal, la siguiente taijeta de un agente chileno, 



— 111 — 

con carácter cientíñcomilitar : *^ Señor Coronel Godoy : Ha- 
^ bia deseado pasar á su campamento para saludarlo á nom- 
** bre del Comandante de la División Chilena, D. M. Drouilly, 
" acampada á orillas del Trancurá, en el camino de Villarica. 
'^ (en Maichi)- £1 mal estado de las cabalgaduras no me per- 
'^ mite alcanzar hasta el campamento de Vd. Quedo de Yd. 
" atento y S. S. Francisco 8. Oyarzun, Cirujano de la Di- 
Tision. 

Al autor de la misiva cuyos términos nada dicen, dedu- 
ciéndose en el fondo, según lo manifiesta el Mayor Vidal, 
que tiene fuerzas armadas en nuestro teiiitorio y escusa con 
un cumplimiento y atento saludo la estemporánea visita, le 
ha sido enviado con la contestación al Mayor Vidal, y dos 
oficiales con 8 soldados para tomar las medidas de investi- 
gación y explícita explicación de tan estraña cortesanía, ha- 
ciendo constar documentariamente el carácter que ella envuelva 
ó en su defecto, tomar las medidas consiguientes y restric- 
tivas ; repetición tanto mas, cuanto que el Gobierno Chileno, 
tomando con prioridad pero con opuestos datos, y conductos 
mas débiles esta misma manera, protestó no há mucho en 
nombre del derecho y la inviolabilidad geográfica de los paises. 

Precisamente, y cual si estas emergencias internacionales 
hubieran deseado hallarse frente á frente, una hora después, 
{5 p. m.) presentóse al mis:no Gefe un correo chileno, llega- 
do por el S. de la laguna, compuesto de tres hombres, con 
notas del Coronel Urrutia» dirigidas al Gefe de las avanzadas 
argentinas, en las que manifiesta en resumen: ''Que fuer- 
*" zas argentinas han pasado al territorio chileno ; que en 
""Rehuincó" y " Carré-Keüí ", han llevado un considerable 
^ número de haciendas, tomando cautivos y hecho mueilos, 
" por lo cual protesta á nombre del Gobierno de Chile." 

El Coronel Godoy contesta al respecto defendiendo nuesti :i 
causa y haciéndole á su vez cargos por el grave incidente del 
Sr. Oyarzun. 



— 112 — 



Dia 22 



Termómetro 4 a. m. 6° Barómetro 4 a. m. 675"»™ 

12 m. 250 ** 12 m. 677»« 

" 10 p. m. 8° " 10 p. m. 680°^™ 

Rumbos generales: N. NO. (En la ida 21) 
Jornada: 11 y media leguas. 

Rumbos generales: S. SE. (En la vuelta el dia 22) 
Jomada: 11 y media leguas. 

El Mayor Vidal y oficiales desprendidos á encontrar al 
comisionado científico, alcanzaron á éste después de marchar 
la noche del 21 y 22, pasando por la Cordillera que elevada 
á 1600 metros, separa las cuencas de los afluentes del Co- 
Uon-Curá, Chimehuin y Mayen. 

En el valle de Mamuí-Malal, á las 6 y media a. m. el seflor 
Cirujano de la División Chilena, al mando del Comandante 
Drouilly, D. Francisco Oyarzun en descargo de su paso insó- 
lito á nuestro territorio, hizo constar en forma y debida regla 
su avance con pleno conocimiento, j que debido á excesiva 
atención internacional, no se procedía ni se tomaban las me- 
didas represivas por parte del Gobierno Argentino, en hechos 
anormales y acontecimientos de esta naturaleza. 

Así, pues, nuestros choques con los salvajes, nos han traido 
y arrastrado h, litigios extemos, en los cuales felizmente, lleva- 
mos la parte mas cohesiva y sólida, viéndonos á nuestra vez 
en el campo de ella, no con indicios ni ambigüidades, sino 
con sucesos piácticos, á la vista, y apoyados por declaracio- 
nes expontaneas, á cuyo pié se exhiben firmas de oficiales, 
confesando la transgresión, con el rifle cruzado á media es- 
palda de los soldados chilenos y bajo el poder de la razón y 
la justicia. 



— 113 — 



Día 23 



Termómetro 4 a- m. 10^ Barómetro 4 a. m. 681™™ 

12 m. 26« • 12 m. 679™»» 

•* 10 p. m. 12® " 10 p. m. 687™™ 

Sumbos generales: SE. SSE. 
Jornada : 2 leguas y media. 

£1 Mayor Vidal se ha incorporado á las fuerzas del Coronel 
Godoy, con 15 indios de chusma tomados por el Capitán 
Vega. 

Totalizando: las fuerzas desprendidas los dias 10 y 12, se 
han apoderado de 6 de lanza y 66 de chusma, dos vacas* 27 
caballos» 214 c vejas, resultado que no es material como era 
de desear» pero que es lógico cuando es obtenido contra Ñan- 
cucheo, que ha escapado á pié, sin qué comer y *^ quien sabe 
cómo " según él personalmente lo manifestó al con*eo chileno, 
enviado con la protesta del Coronel Urrutia. 

En la persecución llevada k cabo, murieron tres indios y el 
capitanejo Boayanqué. 

A las 4 p. m. nos pusimos en marcha, campando sobre la 
costa derecha del Chimehuin, dos y media leguas del campa- 
mento anterior. La marcha ha sido por el valle de aq^el, sin 
oft^ecer particularidad alguna. 

Antes de movernos, fué desprendido por el camino de 
nuestra venida, a Huichú*Lauquen, el Comandante Peiteado 
con 30 hombres, para reconocer los cajones de la laguna 
Curué y Loló que dá nacientes al Quelquihué. 



15 



- 114 — 



Dia 24 



Termómetro 4 a. m. 16« Barómetro 4 a. m. 688""* 

" 12 m. 28^ ** 12 m. 698"^" 

10 p. m. 18«> " 10 p. m. 707°»"^ 

Rumbos generales: S. SE. 
Jomada 13 leguas. 

Poniéndonos en movimiento á las 4 y 15' y tomando hacia 
el S. por la quebrada de Cumcum-Nieien, caimos al Gurué- 
Leufú á las 6 y 15' al mismo punto tocado el dia 12. 

El Coronel Godoy adelantóse al campamento del Collon- 
Curá, donde llegamos á las 12 m. quedando la fuerza al 
mando del Mayor Vidal. 

El dia 12, cuando se inició la marcha contra Ñancucheo, 
recibióse en este campamento la noticia de una desventurada 
y desgi'aciada escena. 

El Capitán D. Emilio Crouzeilles y Teniente 2** D. Nica- 
nor Lescano, que fueron desprendidos á Pulmary el dia 2 del 
comente mes, no han regresado. 

El dia 6 del mismo, los indios en número de 60, tomando 
aislados á estos oficiales con un reducidísimo número de hom- 
bres, sorprendidos en un terrible desfiladero, dieron fin con 
ellos y 4 soldados, acribillándolos á lanzases é hiriéndolos de 
bala. 

Este acontecimiento lamentable, debido en parte al valor 
temerario y personal de nuestros oficiales, á la confianza ilimi- 
tada de sí mismos, ha venido á producir una sensación 
amarga en las fuerzas de la División y matar en parte con 
tan terrible dolor por pérdida semejante, el aliento de una 
campaña que definitivamente * puede serla que cierre nuestras 
luchas con el barbarismo. 



— 115 — 

£1 sumario abierto á este respecto, dará luz, poniendo de 
relieve los antecedentes de tan trágico incidente. 

El dia 13 el Capitán CrouxeíUes y Teniente Lescano han 
tido traídos casi desconocidos, por los soldados que separa- 
dos por los accidentes de la naturaleza y la brevedad de las 
circunstancias, no pudieron cooperar lo suficiente para salvar 
sus vidas. 

La oscuridad de la noche y el cumplimiento de la orden 
recibida para custodiar la caballada, les separó del centro de 
la acción, llegando al siguiente dia á ella para contemplar 
los cadáveres de los valientes jóvenes. 

Una caballada custodiada por un cabo y 4 soldados, fué 
arrebatada por los indios que atrevidos y sagaces huyeron 
precipitadamente con el robo. 

£1 Alférez Crobetto del Regimiento 3 de Caballeria, fué 
mandado á perseguirlos y el dia 14 regresó este oficial con 
los indios prisioneros y los caballos rescatados. 

£1 15, el Comandante Pérez fué enviado á Nahüel-Huapí 
con correspondencia para la tercera Brigada. 

£1 16 el cacique Manquel, salió con parte de su tribu á 
recorrer é inspeccionar los campos al N. de este rio. * 

£1 dia l7, 18 y 19 no hubo novedad. 

El 20 tuvimos comunicaciones de la tercera Brigada. Por 
ellas se sabe que el Comandante Suarez ha batido á los salva- 
ges en ** La Pá " en número de l70 aproximadamente, con 
60 hombres del Regimiento 7 y Batallón 6 y con 25 indios 
auxiliares de Huincaleo y Traiman. Los indios dispersados y 
huyendo, perdieron un capitanejo y dos indios, quitándoseles 
160 caballos. £1 Comandante Suarez, seguidamente despren- 
dió de vanguardia 33 soldados, al mando d^ un sargento, en 
persecución de Milian, al cual se le tomaron ciento y tantos 
caballos. 

En el combate anterior, el Grefe de la vanguardia de la ter- 
cera Brigada, se internó 60 y mas leguas al SE. del Lago 



-116 — 

Nahüel-Huapí, penetrando por campos feraces y lozanos, como 
por territorios agrestes y pedregosos. 

Respecto de los Comandantes Palacios y Diez Arenas, no 
se han tenido basta el presente noticias. 

El 2l llegaron comunicaciones de la primera Brigada. 

El 22 se recibió cbasque del Coronel Godoy, dando cuenta 
de las operaciones llevadas á Ñancucheo y de los resultados 
obtenidos. 

El 23 envióse á Nabüel* Huapí al Sargento xMayor D. Mar- 
cos Clavel, con haciendas para la tercera Brigada. 

El mismo dia el Alférez Crobetto y Pereyra, se pusieron 
en marcha al acantonamiento de Ñorquin, debiendo batir el 
territorio que recorran. 

En el dia de hoy, á las 9 p. m. se han recibido chasques 
del Comandante Peiteado, que persigue por la rastrillada 
una partida aproximadamente de 30 indios al E. de Curué- 
Lauquen. 



Dia 25 



u 
a 



Termómetro 4 a. m. 17® Barómetro 4 a. m. 708™"» 

12 m. 31® ** 12 m. 704"°» 

10 m. p. 15® ** 10 p. m. 707™"» 

A las 6 a. m. salió el Ayudante del Regimiento 6^ de Ca- 
ballería D. Marcelo Robles, para proteger la persecución del 
Comandante Peiteado al mando de 30 hombres. 



— 117 — 



Dia 28 



Termómetro 4 a. m. 13^ Barómetro 4 a. m. 708,6°^"^ 

• 12 m. 280 « 12 ni, 706mm 

10 p. m. 20<> ** 10 p. m. 707»™ 

Campados. 

Con chasques especiales, el General Villegas ha enviado co- 
mmiicaciones para el Coronel ürrutía, sobre el suceso del 
Sr. Oyarzun y cartas á Ñancucheo, impulsándolo para que 
mediante el perdón que se le otorga en beneficio del término 
de las hostilidades, se venga á este lado de los Andes, dou- 
de se le darán campos que cultivar sosteniéndolo el Gobierno 
en los territorios que le han servido de guarida para traemos 
sus depredaciones y robos, con la condición precisa de olvi- 
dar sus instintos montaraces y someterse al poder de la 
Nación. 



Dia 27 



Termómetro 4 a. m. 17<> 
„ 12 m. 29<» 

„ 10 p. m. 18*» 

Campados. 
Sin novedad. 



Barómetro 4 a. m. 709™™ 

12 m. 705»»™ 

" lo p. m. 706™™ 



-118 — 



Día 28 



Termómetro 4 a. m. 15^ Barómetro 4 a. m. 707"^°* 

" 12 m. 320 « 12 jn, 704mm 

" 10 p. m. 20^ ** 10 p. m. 703"™ 

Campados. 

Ha partido una comisión con carácter científico, compuesta 
del Teniente Coronel D. Benjamin Moritan, como presidente, 
7 del Sargento Mayor D. Miguel E. Vidal é Ingeniero D. Jor- 
ge Brondsted, como vocales, para tomar datos de los puntos 
mas importantes de la Cordillera, examinando los boquetes 
donde ofrezca mas ventaja estratégica establecer avanzadas y 
fortines desde la laguna " Huichú-Huehué " hasta Pulmaiy. 

Como esta materia se presta á un detenido estudio, para 
dar detalles sobre los pasos y pasages á ultra-cordillera, 
queda para mas adelante su descripción, una vez recogidas 
las fuentes exactas del número y colocación geográfica de 
aquellos, partiendo de Nahüel-Huapf al campamento de Ñor- 
quin. 

Así mismo la primera Brigada ha recibido orden de enviar 
fuerzas á Pulmary y Trapa-Trapa y demás boquetes de esa 
zona, con las condiciones de un estudio detenido de todas 
ellas. 

Dia 29 



Termómetro 4 a. m. 14® Barómetro 4 a. m. 706™ "> 

12 m. 30^ " 12 m. 702™" 

10 p. m. 20^ *" 10 p. m. 703»» 

(A las 2 p/ m. el termómetro ascendió 

á 33® 30' sobre cero) 
Campados- 



— 119 — 

Se presentó -una cdmisíon de la tercera Brigada con comu- 
nicaciones de NahüeUHaapí, compuesta de un oficial y 20 
soldados. 

# 

£1 Comandante Palacios ha regresado de su marcha al 
N. del Nahüel*Huapí á perseguir á Coillá y Gervasio. Ha 
batido esos cajones penetrando por las fuentes del rio Caleufu 
al S., al N. de las lagunas *" Meliquina " y ''Lacar.'' En los 
encuentros ha muerto 28 indios de lanza y tomado 4 prisio- 
neros con 10 de chusma, (entre ellos una cautiva) 110 caba- 
llos y yeguas, 90 vacas y 100 ovejas, una carabina y 60 
lanzas. 

£1 Comandante Diez Arenas desprendido á *" Lascar ** , se 
ha apoderado de dos ini^os de lanza y 9 de chusma con 70 
caballos y 76 animales vacunos. 

Un chasque chileno llegado á las 9 a. m. ha traido comu- 
nicaciones del Comandante D. Martin Drouilly respecto del 
^uceso del Sr. Oyarzun. 

£1 Gefe mencionado propone, por vías estrañas, una con- 
ciliación ó relación amistosa entre los ejércitos argentinos y 
chilenos, un modus vivendo, como él dice, para que ambas 
naciones puedan transar de este y aquel lado de !a Cordillera 
con motivo de la guerra á los bárbaros. 

£1 General Villegas le ha contestado la impremeditación 
que envuelve un acto de tal carácter, pues es anti-conciliatorio 
con las medidas regulares y armónicas que rigen á paises 
civilizados, siendo un proceder contrario á la marcha normal 
y autonómica de las instituciones civiles y militares en ambas 
naciones. De esa manera el poder militar se abrogaría Jos 
derechos y atributos de su gobierno, penetrando en el santuario 
de la legislación y leyes liberales de los pueb!os. 

Le manifiesta también que las armas del Plata jamás han 
ultrapasado á sabiendas los límites chilenos y argentinos, y 
que si ello hubiera tenido lugar en las operaciones abiertas 



en esta campafia, dimana de la ignorancia geográfica de aque* 
Ros limites, á los cuales la ciencia tiene que dedicar mucbo 
tiempo para dejarlos evidentes y claros en las miles acciden- 
,tacioaes de esos territorios. 



Dia 30 



Termómetro 4 a. m. 13^ Barómetro 4 a. m. 705™*^ 

12 m. 290 30' « la m. 704mm 

10 p. m. 18* " 10 p, m. 703»» 

Campados. 

A las 7 p. ha salido en comisión un oficial y 30 hombres 
del Regimiento 1 de Caballería para situarse en los desfila- 
deros de Huichú-Lauquen donde pueden haberse recogido los 
indios perseguidos por el Comandante D. Boque Peiteado. 



Día 31 



Termómetro 4 a. m. 14° Barómetro 4 a. m. 705"""» 

12 m. 29° *" 12 m. 703«» 

10 p. m. 17» " 10 p. in. 704,8*« 

Campados. 

A las 4 a. m. salió un oficial del Regimiento 2 de Caba- 
llería con 15 soldados, siguiendo la rastrillada de un grupo 
dé indios que han arrebatado la caballada á fuerzas campadas 
eu las costas de Chimehuin. 



— 121 — 



Dia 1' de Febrero 



Termómetro 4 a. m. 14<^ 


Barómetro 4 a. m. 


705 


12 m, 30« 


12 m. 


702 


10 p. m. 18« 


* 10 p. m. 


704' 


Campados. 






A las 11 a. m. salió el 


Teniente D. Saturnino ^ 


QonH 



con 10 hombres de la escolta del Comandante en (Jefe de la 
Diyision» para que tomando por el paso al N. del Collón* 
Cura, cortara rastros i unos indios cuyos polvos se han yisto 
finente á este campamento. 

Dia 2 



Termómetro 4 a. m. 16* Barómetro 4 a. m. 701"™ 

" 12 m. 31« " 12 m. 707»»"^ 

lo p. m. 22*> " 10 p. m. 706«» 

Campados. 

Los oficiales desprendidos el 3l de Enero y 1^ de Febre- 
ro han regresado. El Teniente Gorordo dio alcance á los 
indios en el paraje denominado ''Barro Negro '^ por el cami- 
no que hemos traído del acantonamiento de Ñorquin, quitán- 
doles la caballada robada, matando al capitanejo, 3 indios y 
haciendo uno prisionero. Los demás escaparon á caballo. 

una comisión de 50 hombres bajo las órdenes del Teniente 
Coronel graduado D. Juan O. Diaz, marchó á Pulmary en 
vigilancia del boquete de Lonquimay, y otra de 60 soldados 
bajo el mando del Teniente Coronel graduado D. Roque 
Beiteado á sitiar al capitanejo Gervasio en el paraje deno- 
minado ** Quelquihué.*' 



— 122 — 



Dia 3 



Termómetro 4 a. m. 16<* Barómetro 4 a. m. 709'°'° 

" 12 m. 32^ ** 12 m. 709»" 

" 10 p. m. 22« ** 10 p. m. 711»™ 

Bumbos generales: S. SE. 
Jornada: 7 leguas. 

En este dia nos hemos movido para continuar nuestro' avan- 
ce al Nahüel Huapí, del cual distamos 30 leguas aproximada- 
mente. 

A las 4 y 40 salimos costeando la margen S. del Catapulich, 
llegando después de un descanso de media hora á las costas 
del rio Caleufú. 

En el itinerario de la espedicion pasada, ñgura este mi^mo 
trayecto; pero por camino distinto. Aquel lo efectuamos sobre 
las mesetas que dividen las cuencas de los afluentes del Limay, 
y éste por el valle del Collon-Curá, hasta su unión con el Ca* 
lenfú. 

La confluencia de estos tributarios del Limay, se efectúa pOr 
txes brazos, al presente en reflujo, debido á la notable bajante 
que están sufriendo los ríos y arroyos del Cuadrilátero. El ca* 
mino es espedito y los valles del Aluminé y Caleufú espaciosos 
y sombreados de profusos pastos. 

En la margen derecha del Caleufú está un destacamento de 
un oficial y 30 soldados, que guarda, según las instrucciones, 
las comunicaciones de la segunda con la tercera Brigada. 

La altura de las mesetas sobre el nivel de los rios es apro* 
ximadamente de 140 metros, 

La confluencia de ambos rios se encuentra a 620 metros so- 
bre él nivel del Océano. 



— 123 — 



Dia 4 



Termómetro 4 a. m. 14® Barómetro 4 a. m. 711"°» 

• 12 m. 30® ** 12 m. 705»°* 

• 10 p. m. 10® ** 10 p. m. 702°»°* 

Rambos generales : S. SO. SE. 
Jomada : 7 leguas. 

Levantamos campo á las 4 y 30 a. m. y á las 9 y 45' con 
una marcha no interrumpida, campamos sobre la costa seten - 
trional del Limay. 

Salimos del Caleufú por una quebrada al S. Media legua des- 
pués estábamos en el arroyo ''Yaialamurá'', agotado por la 
sequedad de la estación. Le costeamos legua y media, aban- 
donándole para tomar el SE. y dirijimos al Limay. 

£1 terreno es agreste y la vegetación pobre. 

£1 rio Limay aparece estrecho, sufriendo las consecuencias 
de la decreciente. Corre con una velocidad de 5 ll2 millas por 
hora (en este punto) por un cauce de regular pedregullo. Las 
sierras del S. tocan con sus faldas la ribera, las del N. retira- 
das le dan un valle de 3.000 metros. Tiene 7 metros de ancho, 
con una profundidad á nado. 

El chacay y moUe habitan las costas. Los demás arbustos 
7 arbolillos son ya conocidos. 



— 124 — 



Dia 5 



Termómetro 4 a. m. 8*» Barómetro 4 a. m. 702"*" 

" 12 m. 30« " 12 m. 697«» 

10 p. m- l2« ** 10 p. m. 698»» 

> 

Bumbos generales : SO. 
Jomada : 6 leguas. 

Salimos á las 3 y 45' y, costeando el Limay, llegamos á la 
confluencia del Troful á las 9 y 10. 

Pasamos por el arroyo Limay y otros afluentes inferiores, 
quedando encajonados entre las montañas de ambos nos, cuya 
conjunción presenta cuatro cerros importantes. 

El rio Traful está bajo, pero violento en la corriente. Al * 
unir sus aguas con el Limay, mantiene una velocidad de 6 mi- 
llas por hora, velocidad que aumenta 60 metros hacia el S., 
debido á la presencia de un vigoroso rápido. £1 lecho está de 
la superficie á una profundidad inmensa, se le percibe tras una 
masa fluida de un azul poderoso. 

Los cuatro cerros nombrados sefialan la confluencia por la 
elevación de sus picos y la dirección magnética. Al SE. el 
cerro del "Ermitaño", á 404 metros sobre el nivel del rio, y 
1,134 sobre el del Océano; al E. el cerro Limay, á 460 metros 
sobre el rio, y 1,190 sobre el del Océano; el cerro Traful al 
NE., á 480 metros sobre el nivel del rio, y l,2lO sobre el de^ 
océano, el "21 de Abril" k 360 sobre el nivel del rioi y 1,080 
sobre el del mar. 

Todos los cerros de inferior elevación, son ramificaciones de 
los nombrados, cubiertos por la lava y basalto en sus cúspides 
de tiempos primitivos, la cual les ha dado esos relieves fan- 
tásticos y estraflos, que impresionan hondamente al viajero que 
por primera vez los vé. 



— 126 — 

Hacia las nacientes del Traful, una Comisión reciente ha en- 
contrado sesquicarbonato de sosa, y según datos, esos parajes 
son ricos en otros productos naturales, 

£1 Traful nace de la laguna Traful ó Trasbun. 



Día 6 



Termómetro 4 a. m. 14** Barómetro 4 a. m. 692™™ 

* 12 m. 27° *• 12 m. 694™™ 

• 10 p. m. 13° " lo p. m. 692,5™™ 

Bumbos generales '• SO. S. O. 
Jomada : 10 leguas. 

Montamos k caballo á las 4 y 15' a. m., llegando al acan- 
tonamiento de la tercera Brigada á las 11 y 20', habiendo en 
el trayecto detenídonos media hora para descansar. 

Parte de la marcha ha sido por el camino antiguo y su 
conclusión por una nueva senda abierta por los indios de Cu- 
mhuincá, que baja al campamento cortando una cadena de mé- 
danos de dos leguas de ostensión, dejando el Limay. que serpea 
á nuestra izquierda. 

La tercera Brigada está campada al SO. del «Paso Cabo 
Campos», poco menos de una legua sobre el arroyo «Chaca- 
buco», quedando por dicha situación á una legua sobre la 
costa N. del gran lago. 

Estos parajes recorridos con placer, después de dos años 
de ausencia, han estado al albedrío del indio en ese interregno 
de la civilización, y los vestigios dejados al retiramos, han 
desaparecido bajo la mano desvastadora del pehuenche con el 
estéril regocijo de una venganza impotente. 

Los maderos labrados rectangularmente en una y otra banda 
del Limay, el dia 16 de Abril de 1881, marcando el «Paso 



— 126 — 

Cabo Campos», y el recuerdo de haber llegado hasta él la 
primera lancha, llevando á popa el estandarte Argentino, han 
sido arrancados, el asta de la bandera patria izada en el cerro 
del Carmen, el 3 de Abril del mismo afio, no existe; el cadá- 
ver del servidor argentino que dio nombre al paso, ha sido 
exhumado y sus huesos calcinados ó pulverizados por la safia 
del bárbaro, derramados en el suelo donde nuestras tropas cru- 
zaron victoriosas y dominantes del oscurantismo. 

Nuestro campamento está señalado geográficamente por los 
siguientes puntos : al S. SO. el cerro ''Salinas'', cuyas faldas 
toca; al £. SE. por el del ''Carmen", distante 4.000 metros; el 
NO. por las serranías del Limay, sobre las cuales cruza el cami- 
no del Collon-Curá. 

Los campos hállanse en perfecto estado, al SO. se estiende 
ancha vega, que alimenta regular número de caballadas. 

Los movimientos de esta Brigada, sus operaciones al N. y S. 
del lago, están mencionados en dias anteriores. 

Una nueva operación se está preparando hacia el S. del Li- 
may y Nahüel-Huapí contra Inacayal y Sayhueque, cuyo éxito 
complementará los beneficios y frutos recogidos en esta espedi- 
cion, destruyendo los misterios de la Patagonia- 



Día 7 



Termómetro 4 a. m. 10<* Barómetro 4 a. m. 693""* 

12 m. 120 " 12 m. 691"°» 

" 10 p. m. 8^ « lo p. m. 693°»» 

Campados. 

No hubo novedad. 



— 127- 



Dia 8 



Termómetro 4 a. m. 14^ Barómetro 4 a. m. 692,6*» 

• 12 m. 20« " 12 m. 693«« 

* 10 p. m. 13« " 10 p. m. 692,6«« 

Campados. 

Púsose en marcha á la vega de Chapelco (Los Manzanos) 
con 20 soldados, el Capitán Don Jorge Bohde para buscar pun- 
tos adecuados á la línea de fuertes sobre el Oriente de las 
Cordilleras. 



Dia 9 



Termómetro 4 a. m. 17** Barómetro 4 a. m. 690™™ 

• 12 m. 31«> " 12 m. 691,5™» 

" 10 p. m. 6° "" 10 p. m. 690™™ 

Rumbos generales '• S. SO. 
Jomada: 6 1I2 leguas. 

El diario llevado desde este dia, pertenece á la tercera Bri- 
gada. A fin de completar el de la Comandancia General de la 
División, lo uno trascribiéndolo de aquella. 

Al frente de 250 hombres y 70 indios amigos, el Gefe de la 
tercera Brigada, Teniente Coronel Don Nicolás H. Palacios, se 
poso en marcha de las costas del Nahüel-Huapí. 

La fuerza está compuesta de la siguiente manera ' 

Batallón 6 de línea : 2 Gefes, 6 oficiales y UO soldados; 

Regimiento 7 ® de Caballería : 1 gefe, 5 oficiales y l40 sol- 
dados; 



— 128 — 

Detall de la Brigada: 3 gefes, un nficial y 5 soldados; 

Indios auxiliares de Purrayan y Traimao, SO; indios ami- 
gos de Curuhuincá 12 y de Huincaleo 28. 

Efectuamos el paso del Limay en botes, invirtiendo 7 y 
media horas. 

A las 3 p. ra., inmediatamente de pasar la fuerza necesaria 
al S. del rio, fué desprendida la vanguardia compuesta de 
3 oficiales y 50 soldados, bajo las órdenes del Teniente Coro- 
nel graduado D. Pedro Diez Arenas. 

Una vez terminado el pasage (4 y 30' p. m.) nos pusimos 
en marcha á las 5 p. m., llegando á las nacientes del Limay 
alas 5 y 30', variando al SE. para internarnos en la Pa- 
tagonia. 

Cortamos el arroyo "ileanan" & cuyas márgenes campó 
por primera vez esta Brigada el año 81, dejando al £. el 
cerro " Tequé-Malal " que dá nombre al lago. 

El arroyo ^ Renán'', que con su curso toca la falda aus- 
tral del cen*o espresado, circula por ella entre rocas plutóni* 
caá, ensancha el valle tomando una importancia recomendable 
como afluente del Nahüel-Huapí. 

Con un descanso de 20' en el valle del " Renán " ( 2 de 
Abril) proseguimos la marcha buscando el campamento de la 
vanguardia. 

Campamos á las 10 y 30' p. m. en un afluentecillo del 
''Renán" poco menos de media legua al S. de aquella. 

Día 10 



írmómetvo 4 a. m. 9*^ 


Barómetro 4 a. m. 680™°* 


" 2 p. m. 270 


2 p. m. 677°*" 


10 p. m. 160 


10 p. m. 679°>»° 


Rumbos generales: S. SE. 





Jomada: 14 y media leguas. 



— 129 — 

Montanos á caballo á las 6 a. ni. con rumbo Sud. Una 
cadena de médanos alfombrados de frutilla, cuya ascensión nos 
elevó á 1200 metros de altura, nos hizo caer á las costas de^ 

• Pichí-Leufd " que vadeamos. 

Del Pichí-Leufd al " 2° Pichí-Leufu " empleamos 3 y cuarto 
horas, campando á las 11 y 18'. 

El 2* Pichí-Leufú corre de SE. á NE. por un valle secunda- 
rio, teniendo las serranías el aspecto escuálido y estéril de lo 
infecundo. 

Salimos del 2^ Pichí-Leufu á las 4 y 5' p. m. campando 
después de un descanso en la jornada, á las 8 p. m. sobre las 
costas del *" Chenque-Nieieu '^ (cementerio). 

La internación al merídion nos muestra desiertos y méda- 
nos pálidos, donde la mirada busca atracción, chocándola ese 
mirage sempiterno de la homogeneidad en la naturaleza geo- 
gráfica del terreno. 

Con la última batida, los indios de Inacayal y Sayhueque 
hánse retirado á la costa del Chubut, (por lo menos así lo 
creemos), debiendo confirmarlo á medida de nuestro avance 
en la Patagonia. Tal vez les encontremos mezclados con los 
Tehuelches, — lo que es muy probable, — en cuyo caso deben 
haberse retirado á Senta-Cruz. 

En el dia de hoy á las 9 p. m. recibióse chasque del lago, 
con comunicaciones para el Gefe de la Brigada : 

Dice así: 

" Al Gefe de la tercera Brigada, Teniente Coronel D. Nicolás 
•H Palacios. — A efecto de que se haga conocer en la ór- 
" den de la Brigada de su mando, se transcribe á Vd. el 
" satisfactorio telegrama que se ha recibido de S. E. el señor 
^Ministro de Guerra y Marina, que dice asi: 

* Buenos Aires, Enero 28 de 1883 — Al General Villegas — 

• Oficial- 

''Tuve la satisfacción de imponerme de los telegramas del 
" 31, que comunican continuación activa y empeüosa de las 

17 



iá 



- 130 ^ 

^ operaciones brillantes de la División de su digno mando en 
"los confines de la República, que pi:onto completará con 
" espléndido éxito, méritos especialísímos y acciones distinguí - 
" das que honran ai Ejército : eliminación del salvaje en 
" nuestros inmensos territorios. 

" Espero sus últimos partes para que el Gobierno reconozca 
" ante la Nación entera esos méritos adquiridos y vote la 
"" recompensa que los perpetúe en la gratitud pública. 

" Puede V. S. estimar mi complacencia y la efectuación del 
*" caluroso abrazo con que lo estrecha, felicitándolo su sincero 
** amigo — Firmado — Victobica." 

"Felicito á Vd., á los señores gefes, oficiales y tropa de la 
Brigada de su mando, por haberse hecho acreedores á tan 
honrosa distinción, y el que firma en nombre de todos los 
que componen la segunda División, lo agradecerá á & E. el 
señor Ministro de Guena y Marina. — Dios guarde h, Vd. — 
Conrado E. Villegas" 

El Comandante Palacios ha contestado agradeciendo la dis- 
tinción que ha merecido del Gobierno Nacional la Brigada 
de su mando, devolviendo en representación de todas las 
fuerzas h sus órdenes» esas felicitacioaes al Gefe de la segun- 
da División. 



Diall 



Termómetro 4 a. m. O® Barómetro 4 a. m. 668" 

12 m. 27<> " 12 m. 677» 



a lA^^i^A tf 



10 p. m. 16^ *" 10 p. m. 683™' 

Bumbos generales: S. SE. SO. 
Jomada: 9 leguas. 



— 131 — 

Campados en el Chenque-Nieieu, nos movimos de este 
arrovo á las 5 a. m. 

Pasamos por otro arroyuelo llamado "^ Menucó " afluente del 
primero. Descansamos 20' en el camino, campando á las 8 
y 45' á orillas del " Chacay-Barruca/ gran vertiente antes que 
arroyo, perdida en los cajones del terreno. 

A las 3 y 30' p. m. emprendimos nuevamente la marcha 
llegando á las 7 y 5' p. m. al arroyo /* 6utatamen,1 donde 
la vanguardia nos habia precedido una hora antes. 

La última marcha nos ha llevado á las mesetas de los 
arroyos nombrados, quedando el horizonte abierto» aparecien- 
do perfectamente dibujada al O. la pre-cordiUera que debe 
dar nacientes al rio Chubut, (de la parte occidental y salien- 
do de la verdadera cadena andina) ; por el E. la zona chubu- 
tiana, semejando una llanura no interrumpida; por el S. 
igual aspecto; por el N. las montañas del Limay y Nahüel- 
Huapí, 6 mejor dicho, sus ramiñcaciones al saliente de ambos 

£1 ''Gutatamen'', parte de la pre-cordillera que tenemos al 
O. á tres y media leguas, corre al S. donde debe caer al 
cauce del Chubut. 

El valle es ancho y la fertilidad secundaría. Inacayal hálla- 
se, según averiguaciones á los indios, á cuatro dias de camino 
de este punto, sin determinación fija de su situación, por la 
ambigüedad en los datos de aquellos. 



-13» — 



Dias 12 y 13 



Termómetro 4 a. m. 8® \ /Termómetro 4 a.m. 6<» 

12 m. 28« J i " 12 m. 25° 30' 

** 10 p. m. 160 ( íí « ) « 10 p.m. 15° 

Barómetro 4 a.m. 682,5™"í ^ s jBarómetro 4 a.m. ers*»"" 
•* 12 m. 684,5°»™1 1 " 12 m. 708™« 

" 10 p.m. 685*»"» y \ " 10 p.m. 705»°» 

Rumbos generales : S. SE. 

Primera jomada: 16 leguas. 

Segunda id 40 y media leguas. 

Campados hasta las 6 y 60' del dia 12, salimos á esa 
hora habiéndonos precedido la vanguardia por 40'. 

Costeamos dos leguas el ^Gutatamen^, llegando á uno de 
sus ángulos en donde se nos presentaban dos caminos, uno á 
la derecha al O., otro á la izquierda siguiendo la margen del 
arroyo. 

Tomamos el de la izquierda, juzgando fuera el tomado por 
la vanguardia. 

A las 9 y 6' hicimos alto para dar descanso á las caba- 
lladas, continuando 10' después. 

Una legua mas de marcha (4 desde la salida) tomamos al 
O. dejando el curso del Gutatamen al £. para dar principio 
á la travesía. 

Próximamente de 10 leguas con tres descansos, terminó á 
las 8 a. m. del dia de hoy, (13) descendiendo al valle del 
" Coquel " ó Chubut. 

Llevando una marcha precipitada, no es posible esplorar 

• 

los parages para dar criterio sobre el rio á cuyas márgenes 
estamos campados. Se deja, pues, la descripción de él, de 



— 133 — 

sus afluentes y el nacimiento para dias posteriores, debiendo 
considerarse la importancia que ello tiene» en lugares donde 
80I0 las descripciones de Musters, Simpson y Moreno pueden 
ser oidas, y aun así ellas mismas impregnadas de perplegi- 
dadeSy en vista quizá de la falta de un reconocimiento minu- 
cioso y un estudio especial, lo cual no es de admirar en 
soledades á que la planta del hombre llegó como horóscopo 
esplicado mas tarde con la invasión de nuestras fuerzas» y 
donde los* elementos y comodidades eran vanos recursos de la 
denda investigadora, debiendo luchar con la naturaleza desnu- 
da para quitarla sus secretos. 

El valle del Caquel es espléndido ; corre de O. á E. (frente 
al paso), pareciendo nacer tras la pre-cordillera que tenemos 
al Oeste. 

La travesía es árida, quebrada y pedregosa ; elévase á 200 
metros del nivel del valle. 

La vanguardia, como se ha dicho, salió ayer con anticipa- 
ción ; no ha llegado al punto de cita en este río, habiéndose 
esperado durante el dia para proseguir la operación, pues con 
otra jomada como la de anoche, es mas que evidente llega- 
remos á los primeros toldos del capitanejo Salputía. 

Ignórase lo que pueda haberla acontecido. Estamos con 
zozobras y en la indecisión si háse puesto tras rastrilladas de 
indios ó tenido algún contratiempo de trascendencia. 

Por la anterior circunstancia, el Comandante Palacios ha 
permanecido campado hasta las 7 p. m. 

A las 3 p. m. con motivo de haberse visto al SE. fuegos 
que coronaban los médanos, desprendióse al Capitán Don 
Adolfo Drury, con 20 hombres del Regimiento 7^ de Caba- 
lleria, para que los reconociera con bomberos lanzados á la 
distancia. 

Salió este oficial con orden de campar 6 leguas al S. de 
este campamento^ mandando chasques en caso de ver señales 
é rastros frescos. 



— 134 — 

Marchamos á las 7 p. m. campando á las 10 y 30' p. m. 
sobre las orillas del arroyo Lec-Lec. 

£1 vaHe de este arroyo está quemado en casi su totalidad. 
La quemazón es de estos dias; se ha estendido á las 
alturas, tomando hacia el Este. Por momentos se creyó fue- 
ran hogueras levantadas por los salvajes caso de habernos 
sentido^ preparando alarma á los que se encuentran mas al 
Sur, pero no es así. La quemazón se origina del O. y no 
del S.; hay probabilidades de que marchamos impunemente. 

11 p. m. Hasta este momento no se sabe nada del Coman- 
dante Diez Arenasi Gefe de la vanguardia. 



Dia 14 



Termómetro 4 a. m. W* 


Barómetro 4 a. m. 


704""» 


13 m. 26» 


12 m. 


700""" 


" 10 p. m. 8» 


10 p. m. 


702»» 



Campados. 

Esperamos la reincorporación de la vanguardia. 

A las 3 p. m. el tiempo se descompuso ; nos cayó una lluvia 
intermitente de tres horas. 

Se han despachado chasques á encontrar á la vanguardia 
por el camino de las Cordilleras, al O. del que hemos traido. 
11 p. m. No han regresado los chasques desprendidos. 



— 135 — 



Dia 15 



Termómetro 4 a. m. 10® Barómetro 4 a. m. 703™™ 

" 12 m, 260 « 12 m. 70l™™ 

10 p. m. 12^ " lo p. m. 697™™ 

Rumbos generales : SO. 
JcNnaada: 5 y media leguas. 

A las 5 7 20' los chasques enviados á hallar la vanguardia 
contramarchai*on por haber visto una gran rastiillada que 
creyeron fuera de enemigos. 

El Comandante Palacios hizo ensillar saliendo hacia el N. 
directamente á las Cordilleras á las 6 y 20' a. m. 

Dos leguas llevábamos de marcha cuando habiéndose visto 
polvos al frente, mándeseles reconocer, resultando ser la fuerza 
del Comandante Diez Arenas. 

Contramarchamos, campando en el punto de donde nos 
hemos movido. 

3 y 35' p. m. Salimos del anoyo Lec-lec tomando por las 
sierras al E. 

Una marcha de 5 y media leguas nos ha traido á la vega de 
'^ La Pá,** campando á las 8 p. m. en el arroyo Caquel-Lincó 

El arroyo dicho es tributario del Caquel y el mayor de los 
que hemos pasado. Corre por la vega de *" La Pá "" naciendo^ 
del occidente de la pre-cordillera que costeamos- 



— 136 — 



Dia 16 



Termómetro 4 a. m. 6^ Barómetro 4 a. m. 698°^ ^i 

• 12 m. 240 ** 12 m. 692"^» 

" 10 p. m. 9^ • 10 p. m. 697»°* 

Rumbos generales : S . SE. SO. 

Jomada: 16 leguas. 

Nos hemos puesto en movimiento del " Caquel*Lincó '^ á las 
4 a. m. campando después de una marcha de 6 leguas en el 
arroyo ** 2^* Pichí-Leufú " á las 8 y 45' a. m. 

Según las noticias trasmitidas por los baqueanos, estamos 
h, dia y medio de las tolderías de Inacayal. 

Aunque se han hallado rastrilladas* son viejas, es posible 
pues» no hayamos sido sentidos. 

Por las marchas efectuadas y la latitud, nuestra situa- 
ción geográfica está entre los paralelos 42 y 43 (casi el 
último) y el meridiano, el 72. (O. de Gr.) es decir, en las 
regiones australes de la Patagonia y entre las cuencas de los 
nos Chubut y Santa-Cruz. 

En la marcha del dia 15, hemos pasado según creo, frente 
-al cerro denominado *" Corcovado'', y en las anteriores por los 
de *" Yate "" y '^ Machinmadiva.'' La distancia que nos ha 
separado de las montañas, ha impedido determinarlos fija- 
mente. 

4 y 30' p. m. Marchamos por segunda vez sobre una gran 
meseta arenosa y agi'este. 

Uno de los baqueanos indicó la presencia de tolderías al 
SS. E, por entre una quebrada de las Cordilleras. 

Esos toldos han existido con efecto, siendo guarida de un 



— 137 — 

capitanejo de Inacayal, pero al presente están abandonados. 
Las fuerzas mandadas i atacarlos contramarcharon sin resul- 
tado. 

Campamos en el parage ''Nion*, desalojadas tolderías y al 
pié mismo de los Andes á las 12 m. 



Dia 17 



Barómetro 4 a. m. 


696™"* 


12 m. 


694111 m 


" 10 p. m. 


698™"* 



Termómetro 4 a. m. 10<^ 

12 m. 27« 
10 p. m. 8^ 

Kumbos generales : £. ESE. 
Jornada ; 4 leguas. 

Salimos de "* Nion '^ á las 4 p. m., tomamos al E. bajando 
y subiendo series de médanos, entrando en una planicie in- 
fecunda que de vez en cuando pierde su rectitud, con protu- 
berancias prolongadas indefinidamente k todos rumbos. 

La marcha de ayer, cortando campos, nos desvió del verda- 
dero camino^ que hemos tomado en el punto de campamento 
llamado ** Üf-Nicien " (vertiente) á las 8 y 16' p. m 

Fué desprendida una descubierta de lO soldados, al mando 
de un sargento, á las 2 p. m., por haberse distinguido sobre 
las alturas humaredas, á poco menos de dos leguas. 

9 p. m. Regresó la descubierta sin resultado. 



18 



— 138 — 



Dia 18 



,o 



Termómetro 4 a. m. 9 . Barómetro 4 a. m. 699"°^ 

13 m. SB^'SO' " 12 m. 704,6° « 

*• 10 p. m. 8"* " 10 p. m. 705°» « 



Rumbos generales: S. SE. E. 

Primera jomada: 12 leguas 

Segunda id. 6 y media leguas. 

Estamos á medio dia de marcha á las tolderías de Inaca- 
yal. Debemos llegar á ellas á las 12 próximamente. 

Así lo han manifestado los baqueanos. 

Salimos á las 4 y 30' a. m., continuando la travesía del dia 
17, entrando á una llanura arenosa y desierta, subiendo sierras 
de IlOO metros ue desnivel con el Océano y campando sobre 
las costas del Tacá-Leufú. 

Aquí se creía estuviera Inacayal. 

No hay indicios ni huellas transitadas recientemente. 

Inacayal debe haberse alejado al pais de los tehuelches. 

2 p. m. Salió una descubierta de 10 soldados, volviendo á 
las 5 p. m. sin éxito alguno. Ha vistro rastros de indios de 
lanza de 4 dias que toman al Oeste. 

7 y 30' p. m. Continuamos marcha, costeando el Tacá- 
Leufú hacia el SE. y campando sobre su margen izquierda á 
las 11 y 20' p. m. 



139 — 



Dia 19 



Termómetro 4 a. m. 6^ Barómetro 4 a. m. 704™™ 

> 12 m. 32® > 12 m. 701™™ 

» 10 p. m. 16° » 10 p. m. 683™™ 

Bombos generales: S. SE. SSO. 

Jomada: 6 leguas. 

Salimos del TacárLeufú á las 4 p. m. 

Una legua mas abajo tomamos el SSE., costeando un arro- 
ynelo confluente con el primero, hasta su téimino y cuya 
ascensión nos Uevó á las mesetas del Taca- Leufú, pedregosas, 
eruptivas. 

La marcha nos separa de las Cordilleras ; tomamos el Este 
buscando á Inacayal en las tolderías subsiguientes á las del 
Tacá-Leuíú, de donde ha huido hace mes y medio. 



Dia 20 



Termómetro 4 a. m. 12^ Barómetro 4 a. m. 683™™ 

12 m. 27° " 12 m. 688,6™™ 

" 10 p. m. 4° " lo p. m. 696™™ 

Rumbos generales: S. SE. 
Primera jomada: 6 leguas. 

Segunda id 8 id. 

6 y 16' a. ^. A esta hora hemos roto el movimiento. 

Una maixha de 6 leguas nos ha traído á las costas del 
arroyo cortado ''Topul'' en donde campamos á las 9 y 
16' a. m. 



— 140 — 

No hay vestigios de indios. 

La senda está muerta y los alrededores desolados. 

6 p. m. Continuamos la marcha forzándola hasta ias 13 y 
10' p. m. campando en el " Pichí-Leufú ". 

Corre el " Pichí-Leufú '^ de S. a N ; afluyen á él numerosas 
vertientes y bafta una rica vega, donde se hace sentir muy 
especialmente la carencia de combustibles. 

Estamos á 7 leguas de los toldos y seguiremos marchando 
dentro de dos ó tres horas. 

Mas de 100 leguas nos separan del NahQel-Huapí y hasta 
ahora la marcha ha sido infructuosa. 



Dia 21 



Termómetro 4 a. m. O*» Barómetro 4 a. m. 694"™ 

12 m. 26« ** 12 m. 705™°^ 



U 1 rv ^ Oa U 



10 p. m. 6* *" 10 p. m. 707™« 

Rumbos generales: S. SE. 
Jornada: 7 leguas. 

Nos movimos á las 4 a. m. cortando el curso del ^ Pichí- 
Leufú". 

11 a. m. A esta hora campamos en las tolderías donde se 
creia hallar á luacayal» después de su escape del Facá-Leufú. 

El parage y arroyo se llaman ** Lipanduan ^ . Es una pla- 
nicie exuberante de campos, fértil, estendida por leguas en 
todas direcciones. Los vientos del O. parecen radicados á 
merced de la desnudez de la llanura. 

Este punto ha sido ciertamente morada de Inacayal. Toldos 
deshechos, árboles cortados, el campo lamido y estercolado» 
lo indican* pero pasa de un mes que aquel cacique no ere- 



— le- 
yéndose guardado y seguro procurándose la mayor suma de 
tranquilidad posible. 

La marcha de esta Brigada á través de la Patagonia, sin 
ver Testigios de su antiguo morador, demuestra el efecto moral 
entre los salvages con la presencia de las fuerzas en el Na- 
hüel-Hoapí. 

El Comandante Palacios dispuso á las 3 p. m., desprender 
tres descubiertas, compuestas: una de 30 y dos de 16 hombres, 
para batir los puntos circunvecinos de esta posición, con 
orden de regresar inmediatamente caso de buen éxito en los 
reconocimientos. 

7 p. m. Eegresaron las fuerzas desprendidas habiendo ha- 
llado rastrilladas de uno, tres y ocho dias. 
No deben pues, estar distantes los enemigos. 



Dia 22 



Termómetro 4 a, m. 6** Barómetro 4 a. m. 705"»™ 

" 12 m. 27*» " 12 m. 708™™ 

10 p. m. 5^ •* 10 p. m. 710™™ 

Bumbos generales: S. SE. 
Jomada: 7 leguas. 

Habiéndose concluido el racionamiento, el Comandante Pa- 
lacios dispuso que á las 3 p. ni., saliera una Comisión de 40 
hombres del Regimiento 7® de Caballería y 50 indios auxilia- 
res, al mando del Capitán del mismo cuei-po D. Adolfo Drury, 
para que estendiéndose al SE., boleara la cantidad de gua- 
nacos suficiente á las fuerzas espedicionarias. 

A las 8 a. m. el Capitán Drury envió chasques comuni- 
cando haber distinguido á su vanguardia unas caballadas, 
participando igualmente se disponía á anebatarlas. 



El Gefe de la Brigada dispuso ensillar, saliendo de ''Li- 
panduan*" hacia el SE. á las 8 y 20' á. m. 

En el trayecto hasta donde se hallaba el oñcial espresado, 
recibimos chasques comunicando haber atacado unas tolderías, 
que los indios eran numerosos y que con armas de fuego 
diezmaban nuestras tropas. 

Salimos al galope, llegando al campo de la acción dos 
horas después, indecisos sobre la posición del enemigo por los 
numerosos datos que se recibían de su número y el modo de 
agredir la avanzada del Capitán Drury. 

El Comandante Palacios fraccionó la fuerza, atacando por la 
derecha, continuación del valle en que hemos venido galo- 
pando, por la izquierda con la Infantería y por el centro con 
el resto del Regimiento 7^, teniendo las dos últimas fraccio- 
nes que escalar la cadena de sierras cuyas faldas tocan el 
camino, para perseguir á los salvages, algunos de los cuales 
hacian fuego de las cimas de aquellas. 

Al caer á la planicie del lado opuesto de las alturas, la 
dispersión se hizo general, persiguiéndolos vivamente hasta 
postrar totalmente las cabalgaduras. 

El Oefe de la Brígada mandó cesar la persecución, haciendo 
replegar las fuerzas á las tolderías, que no eran otras que 
las del cacique Inacayal con sus mas importantes capitanejos, 
Foyel, OhagaJlo, NaMel, ScdpuÜa, Ojo de Pulga y otros. 

Besulta de aquí que Inacayal distaba de ** Lipanduan ** 7 
leguas, que no ha sentido nuestras marchas y que un violento 
j airqjado ataqii^ como el llevada < abo por laa fuerzas del 
.Capitán Drury, ha podido descubrírlo, huyendo áeBgnad^ 
mente sin haber podido capturarle debido al cansancio de las 
caballadas. 

En este combate, los bárbaros han perdido 45 á SO muer- 
tos con un superior número de herídos. Se han tomado 300 
caballos y yeguas, 800 vacas y 1150 ovejas. 



— J43 — 

Por la parte nuestra, debemos lamentar herido de bola al 
Capitán D. Adolfo Drury^ de lanza y bala al Teniente del 
Primer Regimiento de Artillería D. Eduardo Oliveros Escola; 
muertos, el Sargento Victoriano del Escuadrón Indios Auxilia- 
res y heridos once soldados del Begimiento 7^ de Caballería 
é Indios amigos. 

Debe hacerse presente una grave observación acaecida en la 
lucha librada conti*a 380 á 400 indios aliados con parte de los 
tehuelches, observación que es un cargo para la vecina colo- 
nia galense, en su contacto con el adversario perseguido, en 
nombre de los gi*andes intereses de la humanidad : tal es el 
armamento con que han combatido hiríendo á nuestras tropas 
con armas de fuego. 

La Colonia del Cbubut mantiene, como es sabido, relacio- 
nes comerciales con los indios tehuelches que por naturaleza 
son de carácter benigno» y esas relaciones y negocios no se 
limitan á simples intercambios de productos para la vida 
ordinaría, ni h que los vecinos de los galenses lleven pieles, 
plumas, en beneficio de artículos imprescindibles, nó; la Co- 
lonia del Chubut provee á sus ricos dependientes de los 
territorios patagónicos, de fusiles Bemingtons y de repetición, 
con los cuales nuestros enemigos se sirven para luchar con 
los soldados de la Nacioui haciendo que la guerra llevada 
por la civilización al reacio habitante del desierto, tome una 
faz contraría á los fines benéficos encamados en aquella, pues 
no es su exterminio materíal el buscado, sino su redención á 
la sombra del pabellón patrio. 

El Gobierno Argentino ha donado á la Colonia galense el 
fértil campo del Chubut» para que dé actividad y vida á esos 
lejanos rincones del terriiorío Argentino, para que protegidos 
por nuestras instituciones, recojan de la fecundidad del suelo, 
con la laboríosidad del trabajo cuotidiano, beneficios para sí 
y el país que los asila; el Gobierno ha traido esa Colonia 
para compulsar la natural riqueza agrícola del país ; la ha tras- 



— 144 — 

portado de sus glaciales hogares para dar alma á esa zona 
deshabitada, irradiando con las ventajas de la vida colonial, 
la que va envuelta en un coptacto consecuente y una comuni- 
cación diaria con los natur^ües patagónicos, pero en manera 
alguna para saltar el dintel de sus derechos atacando los in- 
tereses de la Nación, pues el hecho de subvertir el comercio 
legítimo y vital, proveyendo con rifles de repetición á los 
indios tehuelches, es atentatorio y abusivo. Los tehuelches 
no necesitan armas de fuego para cazar guanacos ni bolear 
avestruces. 

En el combate, los indio9 de Inacayal y tehuelches^ tenian 
de 60 á 80 tiradores. 

Inacayal y los patagones, huyen en dirección á Santa*Cruz. 
No todos los últimos han atacádonos, pareciendo haber estado 
en disidenda con aquel. 

£1 posterior dia al combate, (23) Inacayal debia ponerse 
en marcha, aliarse á Sayhueque y juntos invadir el Lago, 
pero sin hacienda y desprovistos de parte de sus caballos, es 
mas que evidente hayan variado de proyectos. 



DJa 23 



Termómetro 4 a. m. 2® Barómetro 4 a. m. 711""" 

12 m. 25° . " 12 m. 708°"°» 

" 10 p. m. 8« ** 10 p. m. 704™°* 

Rumbos generales: N. NO. 
Jomada: 7 leguas 

El Comandante Palacios resolvió contramarchar en vista de 
la ventaja que nos llevan los indios, bien cabalgados, con 5 á 
6 horas de tiempo del dia 22 y noche de éste y el 23, no 
queriendo obstinarse en una persecución con caballos destruí- 



— 145 — 

dos y fatigados por la rapidez de las marchas. Por otra 
parte, la pesadez del arreo es un nuevo inconveniente que nos 
obliga á distraer fuerzas, la distancia al Lago pasa de lo 
ordinario y los medios de comunicación con él son mas que 
difíciles á través de 125 leguas. 

Salimos pues, de '^ Apulé**, á las 9 a. m. y con dos des- 
cansos campamos en *" Lipanduan "^ á las 3. p. m. 



Dia 24 



Termómetro 4 a. m. 2® Barómetro 4 a. m. 705™™ 

12 m. 20« " 12 m. 699™™ 

10 p. m. 4? "" 10 p. m. 698,6™™ 

Rumbos generales: N. NO 
Jomada: 5 leguas. 

Nos movimos á las 6 y 10' a. m. Marchamos hasta cam- 
par en un arroyuelo entre Lipanduan y el Pichí-Leufú. 
£1 tiempo se descompuso. Llovió desde las 12 m. alas 7 p.m. 



Dia 25 



Termómetro 4 a. m. 2<> Barómetro 4 a. m. 699™™ 

12 m. 24? " 12 m. 692™™ 

10 p. m, 6« " 10 p. m. 694™™ 

Rumbos generales : N. NNO. NO. 
Jomada: 6 leguas. 

Continuamos la marcha, saliendo á las 5 y 60' a. m. Cor- 
tamos el Pichí-Leufú, campando entre éste y el Tapul. ei^ el 
parage "Lagunitas* á las 12 y 16' p. m. 



-146- 

A las 6 p. m. despréndese chasque para el Lago Nahflel- 
Huapí con el pátte Oficial del combate del 22. 

Dice as(: 

''Lagunitas, Febrero 25 de 1883.— Al Sr. Comandante en 
Gefe de la segunda División del Ejército, General D. Conrado 
E. Villegas. 

" Tengo el honor de poner en conocimiento de V. S., el 
resultado de la operación confiada á mis órdenes. 

^Habiéndome puesto en marcha de ese campamento el dia 

9 del corriente, después de una serie de marchas forzadas de 

10 á 18 leguas, llegué el dia 21 á las once de la mañana á 
las antiguas tolderias del cacique Inacayal, en el parage de- 
nominado "^ Lipanduan *'. 

"En esa larga zona de territorio batida, que llega á 118 
leguas, no encontré vestigios de indios ni señales de hacien- 
das que pudieran dar luz sobre la distancia á que se encon- 
traban los salvages, ni el tiempo preciso en la huida de sus 
antiguas guaridas. 

" Siendo mi objetivo Inacayal, no obstante la vaguedad 
ofrecida por los datos de los baqueanos, señalándome toldos 
á ambos lados del camino, de habitabilidad dudosa, continué 
al Sud hasta campar en "Lipanduan", que como los anteriores 
refugios de los indios, estaba desierto, con rastros de mas 
de un mes y señales visibles de haber estado allí el impor- 
tante cacique. 

''En la tarde del dia 21 dispuse mandar descubiertas á 
todos rumbos, buscando y escudriñando los puntos circunve- 
cinos, pues era indudable que Inacayal no debia distar ma- 
cho camino de sus nuevas tolderías á las abandonadas. 

*" Las partidas desprendidas tenían orden de avanzar hasta 
3 leguas de distancia de nuestro campamento, regresando in- 
mediatamente caso no fueran infructuosos sus reconocimientos. 

** Por la tarde del mencionado dia, las partidas regresaron 
habiendo hallado rastros de uno, tres y ocho dias. 



— 147 — 

* £1 2'i ordené se hicieran boleadas de guanacos en yista de 
haberse concluido el racionamiento, saliendo para el efecto 40 
hombres del Regimiento 7^ de Caballería con 50 indios al 
mando del Capitán D. Adolfo Drury. 

"A las 8 a. m. este oficial me mandó chasque comunican- 
do haber distinguido á su vanguardia hacienda caballar, al 
mismo tiempo que avanzaba sobre ella para arrebatarla. 

'^ Mandé ensillar y me puse en marcha al galope, avivando 
la marcha sucesivamente por haber recibido chasques en el 
trayecto, de que el oficial espresado habia atacado unas tol- 
derías y se batía contra un grupo considerable de enemigos. 

''Llegué al campo de la acción y, fraccionando la fuerza, 
ataqué por la derecha, centro é izquierda á un adversario 
desconocido por su posición y número. 

*" £1 resultado de esta ofensiva, fué una total dispersión de 
los indios, habiéndome obligado á escalar una cadena de mé- 
danos arenosos para antojarlos á una gran planicie en donde 
se desbandaron en todas direcciones. 

*^ Por la tarde mandé cesar la persecución no habiéndose 
capturado enemigos, pero quitándoles 300 caballos y yeguas, 
800 vacas y 1150 ovejas, campando en las tolderías del caci* 
que Inacayal, pues eran estas las que habíanse atacado. 

Como V. S. verá, la ofensiva violenta del capitán Drury 
con 15 soldados y 10 indios, si bien es un hecho de notorio 
arrojo, ha venido en parte á contrariar el completo éxito del 
combate, pues los enemigos en número de 380 á 400, han 
tenídolo en jaque, huyendo oportunamente al sentir nuestra 
aproximación con una ventaja de 5 á 6 horas de tiempo mon- 
tados en caballos de refresco. 

" No puedo calcular con exactitud la pérdida del enemigo, 
por la gran ostensión de territorio en que se le ha batido, 
pudiendo estar entre 40 y 50 con bastantes heridos. Por 
nuestra parte debemos lamentar heridos al Capitán D. Adolfo 
Drory y Teniente 1® del Regimiento 1? de ArtiUeria Ligera 



— 148 — 

D. Eduardo Oliveros Escola; muerto, el Sargento V'íctoriano, 
del Escuadrón Indios Auxiliares y heridos once soldados del 
Regimiento 7^ de Caballería é indios amigos. 

*" Debo de llamar la atención de V. S. sobre el armamento 
de los salvajes con fusiles Remingtons y de repetición; contim- 
dose hasta 80 tiradores los qne mas han combatido, arma* 
mentó que les viene directamente del comercio que mantienen 
con la vecina Colonia del Chubut. 

^El terreno esplorado por las fuerzas de mi mando, par- 
tiendo del lago, su dirección general es al S. E. aproxi- 
mándose y separándose de la Cordillera de los Andes y 
apareciendo con un solo carácter: completamente desmantelado 
de arborescencia y muy accidentado; terrenos regados por 
corrientes , importantes como las del *^ Caquel " y afluentes, 
con exuberantes valles y bajos fecundos como " La Pá^'i *" Li- 
panduan" y **Apuié." 

''Desde Lipanduan á Apulé hay 7 leguas, lo que hace un 
total de 126 leguas desde el Lago Nahüel-Huapí. 

''El dia 23 resolví contramarcbar no queriendo obstinarme 
en una persecución en la que el contrario habia tomado toda 
la noche del 22, con caballadas destruidas por las repetidas 
jomadas y con un arreo que hacfamela incómoda. * Este pare- 
cer fué asimismo el de los tres Gefes superiores que me 
acompañan. 

Inacayal escapa con todos sus capitanejos : Foyel, Salputia, 
Cliagallo, Ojo de Pulga, NáJiüel y el capitanejo Me loo te- 
huelches. 

" Según datos recogidos, parece hay disidencia entre Inaca- 
yal y su hijo Uíraca que quiere presentarse — Dios guarde í 
V. S— Nicolás H. Palacios." 



\ 



— 149 — 



Día 26 



Termómetro 4 a. m. 2^ Barómetro 4 a. m. 692™™ 

12 m. 220 « 12 na. 680»™ 

• 10 p. m- 8<> " 10 p. m. 683™™ 

Bumbos generales : N. NNO. NO. 
Jomada : 5 leguas. 

Salimos á las 7 7 30' a. m. y con dos detenciones cam- 
pamos en el "^ Chasí-Leufú " á las U a. m. 



Dia 27 



Termómetro 4 a. m. 2^ 


Barómetro 4 a. m. 


684™™ 


12 m. 220 


.12 m. 


686™™ 


10 p. m. 40 


" 10 p. m. 


683™™ 



Rumbos generales: N. NNO. NO. 
Jomada: 5 leguas. 

5 y 40' a. m. Salimos del Chasí-Leufú marchando basta 
el " Topul " donde campamos á las 10 y 20' a. m. 



28 



Termómetro 4 a. m. 3® Barómetro 4 a.m. 686™™ 

" 12 m. 25« " 12 m. 707,5™™ 

*" 10 p. m. 8^ " 10 p.m. 703™™ 

Bumbos generales - NO. 
Jomada: 6 leguas. 



— 150 — 

6 y 40' a. m. A esta hora rompemos marcha, campando 
en las costas del Tacá-Leufú á las 11 y 6' a. m. 

Para bajar al arroyo dicho hay que hacerlo por uno de sus 
afluentes en cuya confluencia se han hallado rastros frescos, 
parecen de esta mañana y se dirijen hacia las nacientes del 
Tacá-Leufú. 

El Comandante Palacios despachó una comisión de 25 sol- 
dados y 16 lanceros al mando del Teniente D. Pedro Sobre- 
Casas para que siguiera los rastros. 

Los campos están calcinados. Á las 12 m. se ha visto 
una gran quemazón hacia el O. en dirección del camino toma- 
do por la comisión. Probablemente los indios han sentido 
el movimiento de las fuerzas. 



Dia I"" de Marzo 



Termómetro 4 a. m. 10® Barómetro 4 a. m. 702°*"» 

" 12 m. 27® " 12 m. 707»™ 



10 p. m. 6® " lo p. m. 705"»"» 

Bumbos generales: NO. N. 
Jornada: 6 leguas. 

12 y 30 p. m. Regresó el Teniente Sobre-Gasas sin resul- 
tado. La rastrillada penetra en las Cordilleras, no siguién- 
dola por el mal estado de los caballos. 

6. y 40 a. m. A esta hora nos movemos costeando el 
Tacá-Leufú campando sobre sus costas á las 11 y 15 a. m. 



— 151 — 



Dia 2 



Termómetro 4 a. m. 10^ Barómetro 4 a. m. 704,6™"^ 

• 12 m. 24<> " 12 m. 704'"'»^ 

10 p. m. 6» •• 10 p. m. 707,"^» 

Rambos generales : NO. 
Jomada : 5 leguas. 

Continuamos la marcha saliendo á las 6 y 30 a. m. por las 
costas del Tacá-Leuñi, tomando un nuevo camino y evitando 
la Cordillera del día 17 del mes próximo pasado. 

Los campos han sido quemados hacia el Sud del punto 
de donde nos hemos movido. 

Campamos á las 9 y 50 a. m. 



Dia 3 



Termómetro 4 a. m. 8<» Barómetro 4 a. m. 706™"» 

12 m. 25*> " 12 m. GOS"*»" 

10 p. m. 12<> " 10 p. m. <;98°^«" 

Rumbos generales : O. NO. 
Jomada: 5 y media leguas. 

Costeando el Tacá-LeuM salimos á las 6 y 6 a. m. varian- 
do al O. por terrenos de sílice. Con un descanso de media 
hora, campamos en *" Uf-Nieien '^ á las 11 a. m. 

Por la jomada, se vé es el nuevo camino mas (/orto legua 
y media al de la ida, habiéndonos ahorrado la incomodidad 



— 152 — 

de ascender la cadena de médanos á 1100 metros sobre el 
nivel del mar. 

El Tacá-Leufd con sus tarbías aguas, continúa corriendo al 
N. hasta confluir con el Coquel. 



Dia 4 



TernüSmetro 4 a. m. 14** Barómetro 4 a. m. 698,5™* 

12 m. 26*> •* 12 m. 695,6«» 

** 10 p. m. 8<» • 10 p.m. 693™» 

Rumbos generales: NO. 
Jomada : 6 y media leguas. 

Continuamos la marcha saliendo de Uf-Nieien á las 6 y 
5' a. m. y campando en la laguna *" Esquel *" á las 10 y 5 a. m. 
sin tocar el cajón ** Nion " y por tanto acortando el trayecto. 

12 y 30 p m. Se despachó chasque al Nahüel-Huapí con 
comunicaciones para el ueñor Comandante en Gefe de la segun- 
da División, concebidas en los términos siguientes : 

*^ Laguna Esquel Marzo 4 de 1883 — Al señor Comandante en 
Gefe de la segunda División del Ejército, General D. Conrado 
E. Villegas — Temiendo que el chasque enviado á V. S. con el 
parte oficial de mi marcha hasta el campo de Apulé y del 
combate del 22 de Febrero ppdo., cayera en poder de los in- 
dios/ no participaba k V S. el plan que tenia de atacar á 
Sayhueque en sus tolderías en el paraje denominado ^ Lalaba- 
batat" 

" Sayhueque dista de Gutatamen, según los baqueanos, siete 
dias de marcha, distancia que puedo hacer una vez de llegar 
& aquel punto del que disto 33 leguas, no obstante de ha- 
llarse las caballadas en un estado bastante mediano. 



— 153 — 

*He sabido que Sayhueque con sus lanzas, que llegan á 
380, debía aliarse á Inacayal con objeto de llevar una agre- 
sión á ese campamento, pero es mas que evidente que á la fecha 
haya desistido de ese proyecto, especialmente el último caci- 
que, en vista del ataque recientemente recibido. 

''Inacayal ha buscado la contingencia de los tehuelches y 
á pesar de sus esfuerzos no ha obtenidola, debiéndose el 
encuentro de estos indios en los toldos del primero á un 
parlamento que debian tener en momentos mismos del 22 de 
Febrero. Cuenta entre sus indios mas de 100 tiradores, en 
su mayor parte patagónicos. 

^No llevo un vivo ataque sobre Sayhueque, sin embargo de 
lo que tengo el honor de decir á V. S* por el estado de las 
cabalgaduras, fluctuando por otra paite sobre la distancia 
exacta á que se encuentre de Gutatamen. Puede muy bien 
haberse movido de *" Lalababatat " hacia el S., exigiéndome en 
ese caso seguirlo en un trayecto indefinido que me postrarla 
totalmente las caballadas. 

*Por la anterior circunstancia, V. S. se servirá emitir su 
superior resolución para si lo halla conveniente asalte á 
Sayhueque, debiendo en caso afirmativo dejar en Outatamen 
al Comandante Diez Arenas con 120 hombres en custodia del 
arreo, moviéndome con el resto de la fuerza. 

"He escrito á Inacayal y capitanejos Foyd, Cluu/aUo, 
Coal, Utraca y Ciirache por medio de uu prisionero, impul- 
sándolos en nombre de V. S. para que se presenten bajo la 
garantía de sus familias y bienes, observándoles en contrario 
volver sobre sus tolderías y perseguirlos hasta destruirlos. 
Dios guarde á V. S. — Nicolás H. Palacios. 



ao 



-154 — 



Día 5 



Termómetro 4 a. m. 15° Barómetro 4 a. m. 694™" 

" 12 m. 26«* •* 12 m. 690"™ 

• 10 p. m. 14° •* 10 p. m. 688»» 

Bumbos generales: NO. NNO. 
Jomada: 3 y media leguas. 

Marchamos á las 6 y 5' a. m., saliendo de la laguna Es- 
quel y campando en el 2^ Pidii-Leufú á las 8 y 20' a. m. 



Dia 6 



Termómetro 4 a. m. l?^' Barómetro 4 a. m. 684»» 

•• 12 m. 28« ** 12 m. 690»» 



a t/\ ^ tAA u 



10 p. m. 12° " 10 p. m. 689»» 

Bumbos generales: NO. O. 
Jornada: 5 leguas. 

Hemos salido á las 6 y 10' a. m. ; con un descanso de 30' 
campamos sobre las costas del Coquel-Lincó, en los campos 
de ''La Pá" á las 10 a. m. 

Con anterioridad (4 a. m.) salió una descubierta al Caquel- 
Lineó que se ha incorporado sin novedad á las 10 y 30 
minutos a. m. 



— 155 — 



Dia 7 



Termómetro 4 a. m. 9^ Barómetro 4 a. m. 691™™ 

• 12 m. 30^ " 12 m. 702™™ 

• 10 p. m. 8<> " 10 p. m. 704™™ 

Bumbos generales: N. NO. 

Jomada: 5 y media leguas. 

S a. m. A esta hora hemos salido del Caquel-Lincó y 
campado en el Lec-lec a las 9 y 50, a. m. 



Dia 8 



Termómetro 4 a. m. Barómetro 4 a. m. 

" 12 m. " 12 m. 

" 10 p. m. "9 p. m. 

Bumbos generales: N. NO. N. 
Jomada: 5 leguas. 

5 y 15' a. m. Nos pusimos en movimiento tomando el 

camino de la vanguardia en los dias 12, 13 y 14 del mes 

próximo pasado, atravesando el valle que fertiliza el Lec-lec y 
otros afluentes del Caquel. 

Entre el Lec-lec y las montañas, k una legua de trayecto, 
^sten al E. dos lagunas rodeadas de médanos pedregosos; 
una de ellas se une al Caquel por un arroyuelo. 

Qampapios sobre la margen S. del Caquel á las lO y 15 
minutos a. m. 

A las 4 a. m. salió una comisión de l5 soldados y 10 



— 156 — 

indios por el camino de nuestra ida, al mando de un Sargento 
para que llegando al Gutatamen, espere la incorporación del 
Comandante Palacios. 

Descompúsose el tiempo, lloviendo desde las 4 p. m. á 
las 8 p. m. 



Día 9 



Termómetro 4 a. m. 5® (bj. cero) Barómetro 4 a. m. 696,5"" 
** 12 m. 239 " 12 m. 695"" 

" 10 p. m. 5^ " 10 p. m. 698"" 

Rumbos generales: *N. NO. 
Jornada: 5 y media leguas. 

Salimos á las 5 y 5' a. m. y con una detención de 35' cam- 
pamos en la costa N. del Caquel, en el paraje denominado 
^Huencul", é inmediatamente de efectuar el pasaje. 

5 p. m. Se recibió chasque del Nahuel-Huapí, con las si- 
guientes notas del Jefe de la División: 

€ Nahuel-Huapí, Marzo 6 de 1883— Al Jefe de la 3* Bri- 
gada, Teniente Coronel Don Nicolás H. Palacios — Se ha reci- 
bido su nota de fecha 25 del mes próximo pasado, en que se 
da cuenta del combate habido el dia 22 del mismo en el pa- 
raje denominado "Apulé", con los indios de Inacayal, Salpu- 
tia> Ñahuel y los tehuelches, y que tan brillantes resultados 
ha dado para la feliz terminación de la guerra con los sal- 
vajes. 

« Al felicitar k V., oficiales y tropa por tan importante he- 
cho de armas, lo hago asimismo por el hecho de ser la Bri- 
gada de su mando la primera del Ejército Nacional que ha 
llevado sus armas al corazón mismo de la Patagonia. Dios 
guarde á V. — Conrado E, Villegas. » 



— 157 — 

€ Nahuel-Huapí, Marzo 6 de 1883,— Al Jefe de la 3» Bri- 
gada, Teniente Coronel Don Nicolás H. Palacios. — He recibido 
su nota fecha 4 del corriente, é impuesto de su contenido, 
debo decir á Y. que por ahora creo oportuno no emprender 
ninguna operación sobre Saibueque; ese cacique, al tener co- 
nocimiento del combate del 22, ha debido alejarse del punto 
que ocupaba, y es de suponer que cambie continuamente de 
campamento, lo que haría difícil su persecución, mucho mas si 
se üene en vista el mal estado de las caballadas y la proximi- 
dad del invierno; por otra parte, su presencia es necesaria en 
este campamento» a fin de ocuparse de la organización de los 
destacamentos que deben quedar en la línea; así pues, reco- 
miendo á V. regrese lo mas pronto que sea posible. 

« Unos indios que el Comandante Diaz Arenas habia enviado 
á V. con no sé que comisión, llegaron á este campamento 
heridos, pero actualmente se encuentran buenos. — Dios guarde 
á V. — Conrado E. Villegas. > 



Dia 10 



Termómetro 4 a, m. 5° Barómetro 4 a. m. 699™™ 

** 12 m. 24^ " 12 m. 686™™ 

" 10 p. m. Qo " 10 p. m. 688™™ 

Rumbos generales - N. NE. 

Jornada : 8 ll2 leguas. 

Nos movimos de ''Huencur á las 5 y 20' a. m. Con dos 
altos en el trayecto, campamos sobre las costas del Gutatamen 
i las 12 y 20' p. m. 

Por este nuevo camino, la travesía á efectuar entre el Guta- 
tamen y el Caquel es de 5 leguas; tiene la ventaja de costear 



— 158 — 

el último de los ríos nombrados, y es media legua mas corta 
que el camino anterior. 

12 y 30 p. m. Se presentó la Comisión desprendida del Lec- 
lec. No ha hallado rastros ni sefiales recientes, pareciendo 
que los indios se han retirado bien lejos de nuestros campa- 
mentos. 



Dia 11 



Termómetro 4 a. ra. S'^ Barómetro 4 a. m. 687™°^ 

12 m. 24<> " 12 m. 682™°^ 

10 p. m. 4^ " 10 p. m. 679"»°» 

Rumbos generales • NO. 
Jornada - 4 y ll2 leguas. 

Partimos del Gutatamen á las 5 a. m. campando en el arro- 
yito "Nahuel-Quí" á las 7 y U' a. m. 

12 y 55' p. m. Continuamos la marcha, campando en el 
"Chacay Barruca", á las 3 y 60' p. m. 



Dia 12 



Termómetro 4 a. m. 0° Barómetro 4 a. ra. 687°»™ 

** 12 m. 24« " 12 m. 682°»° 

" 10 p. m. 4** " 10 p. m. 679°»°» 

Humbos generales: NO. NO. 
Jomada: 3 y media leguas. 

Nos pusimos en movimiento á las 4 y 55' a. m. y campamos 
en el Ghenque-Nieieu á las 8 y 45* a. m. 



— 159 — 



Dia 13 



Termómetro 4 a. m. 4** Barómetro 4 a. m. 679°^™ 

12 m. 23» 30' " 12 m. 678™» 

10 p. m. 4P " 10 p. m. 675"» « 

Sumbos generales - N. NO. 
Jomada : 5 1I2 leguas. 

Salimos del Chenque-Nieieu á las 4 y 65' a. m. y campamos 
en el 2 ^ Pichí-Leufú á las 9 y 50 a. m. 



ia 14 



Termómetro 4 a. m. 2" Barómetro 4 a. m. 677°*™ 

* 12 m. 26^ " 12 m. 683™™ 



mm 



•^ 10 p. m. 8o « 10 p. m. 686 

Rumbos generales : NO. O. NO. 
Jomada 7 li2 leguas. 

4 y 50 a. m. A esta hora montamos á caballo, campando 
después de un descanso de 30' en el Primer Pichí-Lenfú. 

1 y 55' p. m. Continuamos la marcha, campando en el valle 
•2 de Abril" á las 4 y 10' p. m., al N. del arroyo "Rencu". 



-180 



Dia 15 



Termómetro 4 a. m. 12^ Barómetro 4 a. m. 677°^" 

** 12 m. 17« ** 12 m. esa™"» 

** 10 p. m. 60 ** 10 p. m. 686«° 

BumboB generales : NO. O. 
Jornada : 6 112 leguas. 

A las 4 y 55' a. m. nos hemos puesto en marcha por el 
valle "2 de Abril". Al llegar al Tequé-Malal tomamos su falda 
oriental. 

Dos descansos en la jornada, nos han traido al paso del Li- 
may alas 11 y 10 a. m. 
Se procedió inmediatamente de la llegada, al paso de las 

haciendas. 

£1 Gefe de la Brigada comunicó personalmente al Comandan- 
te en Jefe de la División, el resultado de la operación que ya 
se conoce. 



En el aflo de 1881 las fuerzas de esta Brigada cruzaron del 
Oriente al Occidente la Patagonia Septentrional, demostrando 
con la bondad del clima la riqueza de su seno. 

Hoy esas mismas fuerzas á lo hondo de las misteriosas re- 
giones de esa Patagonia, pisando los bordes de la laguna 
Colu-Cuape por el grado 47 y al S. del golfo de San Jorge, 
de donde solo hemos contado hasta la fecha, con las referen- 
cias de esploradores audaces y aventurados. 



— 161 — 

Tratando hidrográfica y geográficamente el terreno recorrido, 
hay que fraccionar esa zona por el N. y S. del Chubut, ha* 
tiendo punto general en el rio expresado. 

Por el N., al salir de Nahuel-Huapí, las faldas de los Andes 
estendidas al £. del gran lago, forman el importante arroyo 
"Eeuau^.cuyo curso vigoroso por la vega *Dos de Abril", desagua 
en aquel, trayendo el contingente de sus límpidas aguas de 8 á 
9 leguas de distancia. Mas al S. del lago recibe varios afluen- 
tes y muchas vertientes en su banda N., y en mitad del valle» 
inclínase al O. para desembocar en el Nahüel-Huapf. 

Media legua antes de terminar su curso, el Reuau pasa por 
la ialda S. del Tequé-Malal, quedando sus costas perpendicu- 
lares en el fondo de moles pedregosas. 

La vega Dos de Abril prolóngase al N. próximamente á 3 
leguas, donde enceiTada por las serranías, concluye estendida á 
todos iiimbos en quebradas y cajones de vertientes y arroyue- 
los confluentes al Reuau. 

La fertilidad es prodigiosa y magnífica, la profusión de los 
campos estiende su manto de verdosidad en todas direcciones 
por 6 á 7 leguas al S. y 3 ó 4 al poniente. 

Después del Reuau, las corrientes importantes son - Primer 
Pichí-Leufü, Segundo PichíLeufá, Thenque-Nieieu, Menucó, 
Nahuel-Quí y Gutatamen. 

El primero de los nombrados es el mas caudaloso» pudiendo 
compararse al Reuau en la brillantez de sus aguas y en el 
aspecto de sus costas y lecho. Este arroyo por la dirección de 
su curso (de SE. á NO.) va a desaguar al Limay, y es quizá 
el conocido en las cartas geográficas con el nombre de He- 
chicero, frente al PiquíParamí — Dista del lago diez leguas. 

El 2 ® Pichí-Leufú, menos interesante que el primero, baja 
de la pre-cordillera, que desde la salida del Nahüel-Huapí era - 
piézase á distinguir, y corriendo directamente al E. por un alvéo 
exiguo y un valle de fertilidad mediocre^ debe unir sus aguas 
en el Thenque-Nieieu, con el cual coito en su principio paralelo, 

21 



— 162 — 

pues no es posible que envolviendo á aquel, caiga en el Chu- 
but ó Caquel, donde llegaría con sus aguas concluidas. 

El Obenque Nieieu y el Menucó (este último afluente del 
primero) pertenecen como el Gutatamen á la cuenca del Ca- 
quel, entrando por tanto en la descripción de estos parajes» 
que, .como dice el esplorador señor Moreno, son poco cono- 
cidos. 

El Chénque Nieieu y el Gutatamen corren paralelos; nacen 
de la pre- Cordillera al S. del Nabüel-Huapí, coiTen por valles 
mas ó menos dilatados, sobrepujando el Gutatamen en la abun- 
dancia de sus campos y dilatación del valle. . 

Entre el Nahüel -Huapí y el Caquel, existen otras corrientes 
temporales, que como las del Cbacay Barruca y Nahuel-Quf, 
son grandes vertientes perdidas en la infinita accidentacion 
del suelo patagónico. 

El 2® Picbí-Leufú dista del lago 15 leguas, el Obenque 
Nieieu 20, el Obacay Barruca 25, y el Gutatamen 30. 

Del Gutatamen al Caquel bay que efectuar una travesía de 
6 á 10 leguas, según sea el camino tomado, y que, según se 
ba visto en el diario, es tanto menor basta cieila altura cuanto 
se aproxima á las nacientes del segundo. 

Preséntase abora el rio Caquel, Obubut 6 Senguel, que 
tan ageno ba sido al exacto conocimiento de los geógrafos y 
esploradores argentinos, y cuyo verdadero origen no está per- 
fectamente definido, no obstante los esfuerzos llevados á cabo 
por los segundos. 

Las fuerzas de la 3^ Brigada lo ban recorrido en parte, y de- 
bido á la falta de tiempo y apremio de las circunstancias, no 
ban llegado á sus nacientes (lagunas Usquedagtoo, Obig-Chig 
y Calaja-Quitrin). 

El rio Caquel (este nombre indígena es dado por la situa- 
ción perpendicular de los cerros á la línea argentino cbilena, 
en cierta parte del curso) nace mas al S. de la situación dada 
en las cartas» y las lagunas espresadas quedan de 18 á 20 le- 



— 163 — 

guas al meridion del Nahüel-Huapí. Esta deducción es conce* 
bible con el curso regular y armónico que el Caquel lleva frente 
al paso Huencul, á cuya altura parece tener un curso de 10 
á 15 leguas de N. á S. cortando la cadena andina. 

Al N. y S. del paso Huencul, el Chubut conserva en sus 
aguas una completa transparencia, siendo muy inferior en esta 
condición á los ríos Limay y Neuquen. £1 cauce es de pedre- 
gullo fino relativamente á la altura á que se halla sobre el 
nivel del mar (750 ms.) y la proximidad alas montañas, la an- 
chura de 12 metros, corriendo pausadamente con una velocidad 
de una milla por hora. Diez leguas mas abajo, en el paso 
efectuado el 13 del mes de Febrerot saliendo ya al E. de la 
pre-cordillera, aún cuando el ancho aumenta, la transparencia 
de las aguas disminuye, y el lecho en soluciones de continui- 
dad, se impregna de un musgo oscuro. 

La corriente es siempre lenta en el paso mencionado, como 
término medio á penas alcanza á media milla por hora. Doce 
leguas mas abajo en el paso del ''Caballo zonzo" (Fofo Cabal) 
debe en iguales proporciones haber perdido en limpidez y ve- 
locidad de corriente, quedando esta observación en armonía 
con lo que el señor Moreno dice de este rio, especificando los 
distintos puntos en que las aguas están interceptadas por lo- 
dazales y cieno. 

Lo dicho demuestra la diferencia entre el rio Chubut con el 
Limay y Neuquen. Es inferior en profundidad, en ancho, en la 
fuerza de la corriente y en lo cristalino de las aguas. 

Aún cuando se ha dicho que el valle de este rio austral es 
menos fecundo que el de los nombrados, hasta donde lo hemos 
recorrido en nada desmerece de los primeros. Al Oriente y 
Occidente de la pre-Cordillera, la fertilidad de las tierras es 
eximia, cooperando en un todo la naturaleza á rivalizar con 
los mas productivos territorios al N. del rio Negro. 

Entre la pre-Cordillera y la verdadera de los Andes, media 
una distancia de dos y media á tres leguas. El Senguel corre 



— 164 — 

t 

casi adherido á la falda O. de la primera, rompiéndola á 5 le- 
guas del paso Huencul, en su marcha al saliente i través del 
territorio de la Patagonia. 

La pre-CordilIera de que se ha hablado, es quizá aquella de 
que Musters y Simpson recuerdan en sus informes y cuya si- 
tuación ha dado margen para establecer diera nacientes & rios 
que, corriendo en direcciones opuestas, estuvieran no obstante 
en territorio argentino. 

El Aissen de Simpson no es el Senguel de Musters. La pre* 
Cordillera no da por el O. origen á ningún arroyo 6 río impor- 
tante que vaya á desaguar al Gaquel, ni que fraccione las Cor* 
dilleras traspasando el límite argentino para correr por los 
valles de la Bepública de Chile. Por esa latitud (42^) no existe 
otro rio caudaloso que el Chubut, pues habiendo la Brigada 
penetrado tan al S. hubiera dado con su curso. Quizá el hecho 
de una[corriente naciendo al Occidente de las montañas, pero que 
por una gran sinuosidad al E. en su trayecto par& bajar se- 
guidamente al O., haya sido la causa que motivó al comisiona- 
do chileno dar al Aissen un curso opuesto al normal de ^los rios 
en la otra parte de los Andes. 

El paso Huencul queda al Sud del golfo de Reloncavi y 
frente al golfo de Ancud, entre los grados 41 y 42. Partiendo 
de él al paso del Caballo Zonzo, recibe el Chubut la afluencia 
de varias comentes, cuyas mas importantes son el "Lec-Lec^ 
y "Caquel-Linco", favorecidos por grandes vertientes y tributa- 
rios inferiores. 

El Lec-Iec baja de la pre Cordillera dividida por el Senguel, 
baña una región fértilísima y se derrama en el último con un 
curso de 6 á 7 leguas. Es de corriente pausada y aguas tur- 
bulentas con un cauce en su mayor parte cenagoso. Antes de 
unirse con el Caquel, deja sobre su ribera izquierda unas pe- 
queñas lagunas circundadas por cerros, una de las cuales únese 
á aquel por un pequeño tributario. 



— 165 — 

£1 Caqnel-Lincó es de lecho pedregoso, con aguas semi- 
transparentes; corre por los preciosos campos de La Pá, na- 
ciendo de alguna laguna al pié de los Andes, y dividiendo la 
pre-CordilIera que ya conocemos. Envuelve al Lec-lec en su 
curso, confluyendo con el Senguel al S. á ima distancia que 
pudiera calcularse en 8 á 10 leguas. 

Puede tener de curso 20 leguas, distando del Caquel al pun- 
to donde lo vadeó la Brigada, 10 leguas. 

De lo dicho, se desprende que hay una región al N. y S. del 
Caquel, fecundada por vertientes, arroyuelos y arroyos, donde 
la vida late vigorosa y donde la prodigalidad del suelo se 
amalgama á las mas vivas exijencias y necesidades de la vida 
colonial. Es esta región, sin duda alguna, la que Moreno in- 
dica fi^ilizada por los arroyos Chililao y Quisnel. 

Desde el Caquel-Linco al Caquel, la altura barométrica es, 
como término medio, 700 metros sobre el nivel del mar, y la 
pre-Cordillera elévase próximamente á 500 metros sobre el ni- 
vel del río (es apreciación al golpe de vista, la altura de la 
pre-CordiUera). 

Del Caquel Lineo al S. y SE , faldeando las montañas hasta 
el puto denominado Nion, las corrientes que bajan al Senguel 
no superan en cauce á las conocidas» y según su orden son las 
siguientes : Mayo-Leufú, Primer Pichí-Lenfú, Segundo Pi- 
chí-Lenfú y arroyo Esquel, con la laguna del mismo nombre. 

Por el orden nombrado, y á la distancia media de las Cor- 
dilleras distan del Senguel, 11, 15, 16, 19 IfS y 26 ll2 le- 
guas. 

El Mayo-Lenfú es afluente del Caquel-Linco, bajando los de* 
más casi paralelos (de N. á S.) á derramarse en el Senguel. 
Solo cuando las lluvias son consecuentes y las nieves se des* 
hacen en el rigor del estío, estos arroyos coadyuvan eficazmen* 
te á levantar el nivel del Caquel. Por su aspecto, en general 
permanecen absorbidos por la adyacencia de los parajes, aun- 
que al estenderse al N. bajan á valles fértiles y espaciosos. 



-166 — 

La zona mas rica en vegetación del Caqnet-Linco á Nion, son 
los cajones de la laguna Esquel. 

De Nion á Apulé, límite de nuestra esploracion, preséntase 
la tercera subdivisión en los agentes líquidos [del Senguel. To- 
mando el 3E. y retirándonos de los Andes, quedamos en el 
corazón patagónico, cortando médanos de variados caracteres 
geológicos, arroyos turbios cenagosos ó de rodado ñnísimo, 
donde la erosión de las aguas ha fenecido su operación de 
sedimento, tales son el Tacá-Lenfú, Topul, Pichí-Lenfú, Lepan- 
duan y Apulé. Estos arroyos, especialmente el Topul, tienen 
el curso cortados por lagunas. 

El Tacá-Leufú de ancho valle y aguas opacas, el rio Pichí 
Leufú y Lepanduan de corriente mas viva, y el Apulé, como 
el Troful cortado, deslízanse por grandes valles de 6 á 6 leguas, 
constituyendo planicies donde reinan vientos perpetuos salidos 
de los ventisqueros andinos. 

Dista el Caquel de Lipanduan 63 ll2 leguas y Apulé 70 1[3 
leguas. Estos dos últimos tributarios del Senguel, han sido la 
morada del cacique Inacayal, por el orden de su denominación. 
Al presente se ven abandonados por el cacique dicho, que se 
refugia en las costas del Rio Chico» en el país de los tchuel- 
ches, que tan perjudiciales nos han sido en la lucha del 22 de 
Febrero. 

De esta manera queda descrita la región hidrográñca de la 
Patagonia austraU hasta la cuenca del Santa Cruz, pudiéndose 
decir de ella que rivaliza con el setentrion del Rio Negro, Limay 
y Neuquen. 

La elevación barométrica del suelo patagónico es mayor 
que la mesopotamia del Rio Colorado y Negro. Los médanos 
despoblados de flora levántanse á 800 y 1000 metros sobre el 
nivel del mar, y la inclinación de ellos hacia el Océano Atlán* 
tico parece ser muy suave, pues costeando arroyos, como el 
Taca Lenfú, el descenso atmosférico es muy pausado. 



— 167 — 

Saliendo del Kmite orográfico y entrando en los cajones de 
las comentes y arroyos desprendidos de él para rociar la su- 
perficie, la arborescencia desaparece; los médanos salpicados por 
arbustos de casi ninguna consistencia combustible como elementos 
para la vida ordinaria, tienen la propiedad de ser excesivamente 
resinosos. 

Hay un arbusto amarillo, espinoso, con tallos unidos en for- 
ma globosa, tan ígneo que basta una chispa para producirle 
incendio, estendido en sábana por toda la superficie chubutiana» 
especialmente sobre los terrenos elevados. Vulgarmente se le 
denomina cuerno de cabra. La designación científica desconóz* 
cola. 

En los valles y alturas sobresalen en los habitantes vegetales 
partiendo del valle Dos de Abril á las soledades de Apulé> los 
siguientes : 

En las faldas de la pre-Cordillera hasta ''Nion", en la fa- 
milia de los coniferos: el pino, ciprés y ñire; en la de las 
rosáceas: la groseüa j frutilla; en la de las umbelíferas: la 
ctctfto; en la de las urticáceas: la ortiga; entre las malváceas: 
el malvavisco; en las gramíneas: el esportillo, mayin ceba, 
dxBa, fframUla^ trébol; en la de las rubiáceas: la escabrosa*^ 
en la de las sinantéreas: la manzanilla y entre las labiadas 
el romeriUo, 

Sobre las costas de los Arroyos, vénse entre las criptóga- 
mas, liqúenes y hongos que señalan los lugares húmedos. 

En las faldas de las montañas viven otras familias cuyo 
análisis seria indefinido, tanto mas, cuanto que la diversidad 
de ellos representa la vitalidad del suelo con la templanza 
de la latitud. 

En los cerros céntricos ó médanos cuya accidentacion ha 
dado nombre á los territorios del Ghubut y Santa Cruz, la 
existencia vegetativa desaparece ante la suma esterilidad del 
pavimento que los cubre. 



^168-- 

Terrenos terciarios con láminas primitivas sobre las laderas 
de los Andes cubieilas por capas de pedregullo cuarzoso y 
íeldespático. 

A dos causas puede atribuirse ese gran manto de piedras 
layadas por los elementos que interceptan la transibilidad, 
que no solamente descansan en el esterior de la superficie, 
sino que justapuestas sobre otras, es la primer capa halUada 
al averiguar la operación cosmogónica del globo: al trabajo 
neptúnico y al niveo ó del deshielo. 

A esta última háse atribuido el origen de las capas pedre- 
gosas en la Patagonia y territorios del Rio Negro y Colorado, 
aceptando que los deshielos anuales, el trabajo mecánico haya 
podido fracturar las masas pétreas royendo los fragmentos 
hasta convertirlos en los detritus que conocemos. Esto su- 
puesto, vendríamos á tener, que el pedregullo contaría una 
edad inferior á tantos compuestos de la superficie terráquea, 
á los cuales es en realidad primitivo. 

Si bien es cierto que el hielo tiene una parte activísima en él 
y es al presente quien prosigue minorando el volumen de 
aquel, no fué quien llevó la prioridad en tiempos geológicos 
cuando los elementos han oscilado en confusión caótica para 
concurrir mas tarde á su verdadera separación; fué el agua 
que inundando el mundoi lavó por miles de siglos las capas 
en génesis, deshaciendo los cuerpos sólidos y tirándolos en 
planchas homogéneas sobre la esfera terrestre, después de 
roidos, divididos y regularizados en la configuración. 

Las aguas retiradas abrieron valles profundos y formaron 
los cauces de los rios dejando que mas tarde, cuando la atmós- 
fera templada del planeta permitiera la presencia del fai^, 
^ste continuara ejerciendo paulatinamente sus funciones. 

Así se espliea la presencia de la eapa pedregosa sobre las 
serranías; es un depósito de formación. Los ouerpea frag* 
mentarlos se han superpuesto con tanta mas energíai cuanto 
«uperior fué sobre ellos la marcha del a^^nte-fluido. Bfuo f^ 



-ífiO- 

pedr^püUo silíceo ea las costas derrambadas de algunos arro- 
yos, se yé una capa de tierra gredosa siguiéndola otra de 
planchas estratificadas y de composición pizarrosa. Cuanto mas 
próximos á las Cordilleras el pedregullo de alúmina y sílice 
metamorfoséase en cuarzoso. 

En las costas del Gaquel abunda el pórfido. En la pre- 
Cordillera conocida hacia el O. las cimas tienen basalto y lava, 
y la planicie del rio á los Andes es toda de terrenos erup- 
tiyos. 



La latitud de la Patagonia Meridional no se presta á exube* 
rancia de fauna. No obstante el guanaco (familia de los ru- 
miantes) riqueza natural por su abundancia lucra yentcyosamente 
y á precios módicos la colocia galense con los indios tehuelches, 
exportando á Europa sus ricas lanas y pieles, sin beneficios 
ningunos para la Nación. 

El zorro (de los carnívoros), el piche (de los desdentados), el 
raUm y tuco^tuco (de los roedores) se les ve cruzar escasamente 
los campos. La lagartija (de los saurios), y el sapo (de los 
batracios) son asimismo poco exuberantes. 

Entre los insectos la mo^ca y el tábano (orden de los dípte- 
ros), el escarabajo y aberrojo (orden de los coleópteros), la 
langosta^ el grillo y la curiana (orden de los ortópteros), el 
alguacil (de los neurópteros), la mariposa diurma y nocturna 
(de los lepidópteros), y la hormiga (de los himenópteros). 

Entre los crustiiceos el congrio y entre los anélidos el 
gusano de tierra. 

Hay asimismo arácnidos muy escasos, manifestándose en 
los géneros nombrados. 



— no — 

Ea las aves fígara en primera escala el cóndor (familia de 
los rapaces), el águila, el carancho, el chimango, el huho y la 
lechuza, £1 avestruz (de las zancudas), la avutarda, el flamenco, 
el teru'teruy la garza, el cisne (del género lamelirostro) y los 
ánades 6 patos silvestres. 



Tal es compendiadamente el aspecto de la Patagonia con 
sus valles y regiones prontas á ser [rasgadas por la ma no del 
colono. Si en este aflo el Ejército ha casi tocado las orillas del 
Santa-Cruz, mañana con mas concluyentes éxitos, llegará al 
Estrecho de Magallanes, estableciendo viabilidad donde hasta 
ahora se creyeron rocas abruptas, agenas á la evolución del 
progreso humano, que pudieron ser tema á que las naciones 
amigas rompieran sus relaciones internacionales. 

Con la invasión al país de los tehuelches, un mérito se 
desprende después de los sacrificios inherentes á atravesar 
regiones desconocidas : ese mérito es el progreso encarnado 
con el avance, la evidencia de transitabilídad. 

Tan perfectas están las jornadas á efectuar por travesías, 
rios, arroyos, del lago Nahuel-Huapí á Apulé, por ejemplo, que 
puede decirse hay una vía carretera entre ambos puntos. 



— 171 — 



Dia 16 



Tenndmetro 4 a. m. 2^ Barómetro 4 a. m. 691°^™ 

* 12 m. 180 « 12 m. 690°»"" 

• 10 p. m. 4^ " 10 p.m. 690,5""» 

Campados. 

Las novedades ocurridas durante nuestra ausencia, son las 
siguientes : 

El dia 10 de Febrero llegó correspondencia de la Capital, 
despachándose la correspondiente a esta Brigada, por chasques 
al Comandante Palacios. 

£1 11 y 12 llegaron los chasques enviados al Comandante 
Palacios. 

£1 l3 7 14 sin novedad. 

£1 16 presentáronse en este campamento tres indios des- 
prendidos por la vanguardia del Comandante Palacios, con 
objeto de hallar el grueso de la fuerza. £n el camino encon- 
triironse con cuatro indios enemigos, tomándose en pelea, sa- 
liendo heridos é hiriendo a los adversarios. 

£1 16, 17 7 18 sin novedad. 

£1 l9 regresó el Capitán Rohde de su comisión. 

£120 sin novedad. 

£1 2l llegaron comunicaciones de Buenos Aires 7 de los 
acantonamientos déla línea. 

El 22 marchó el Capitán Rohde con 11 infantes 7 nn indio 
de Cnruhuinci á descubrir el paso de Barílochi. 

El 23 llegaron chasques del Coronel Godo7» dando cuenta 
del combate dado en Pulmar7 por el destacamento del Teniente 
Coronel Graduado, Don Juan £. Diaz. 

Este grave incidente ocurrido entre las fuerzas argentinas 7 
chilenas, es mas que todo lamentable por la interpretación que 



— 172 — 

á ambos gobiernos pudiera sugerir. No obstante, es un hedió 
consecuente dado el carácter de las operaciones realizadas por 
ambas Repúblicas en esta y aquella parte de los Andes, y el 
criterio sensato de ambas partes no puede llegar á desvirtuar 
las verdaderas y rectas medidas tomadas, conducentes á evitar 
conflagraciones en que una nación puede perturbar momentá- 
neamente la atmósfera de paz y tranquilidad. 

El Comandante Diaz en su parte oficial, manifiesta «que tras 
la bandera parlamentaria alzada por el enemigo, marchaba una 
compañía de infantería chilena desplegada en guerrilla, y que 
temiendo le aconteciera lo de o^ras comisiones, mandó romper 
el fuego». 

Con efecto, el Capitán Crouzeilles y el Teniente Lescaao 
fueron asesinados de un modo misterioso. En medio del com- 
bate, el enemigo inició toques de cometa y el Capitán Crou- 
zeilles mandó cesar el fuego. Momentos después, los ofiiciaiee 
argentinos eran muertos alevosamente sin tiempo material para 
defenderse. 

Entre los adversarios vióse un oficial con rewólver y espada 
en mano que los animaba. ¿Era en realidad oficial ó indio 
disfrazado con uniforme guerrero ? No se sabe, pero su eiis- 
tencia es ratificada por todos los testigos figurantes en la 
información de tan triste suceso. 

Así, pues, el Comandante Diaz, con estos antecedentes 
temió, y con razón, seguir las huellas del Capitán Crouzeilles 
y Teniente Lescano, prefiriendo antes que perderse, arrostrar 
las consecue.icias del combate. 

Nunca la bandera blanca se levanta protegida por tiradores ; 
las leyes de la guerra y el derecho de gentes, son ostensivos 
á todos los países del mundo y en el Occidente como en el 
Oriente Andino, sabemos que los actos ambiguos y las me- 
didas dobles no son los normales, trayendo por su misma 
indecisión los mayores cataclismos y arrastrando en un vacío 



— 173 — 

de peligros á los espfritns mas bien dispuestos y voluntades 
mas abnegadas. 

£1 choque lamentado ha tenido lugar en el límite argentino- 
chileno; nuestras fuerzps no han avanzado ni pueden avanzar 
mas allá de la Ifaiea internacional y, recrudeciendo sobre lo 
que tanto se ha debatido, sino obstante nuestras partidas 
veloces hubieran traspasado aquella ¿qué resultaría de ello? 

Evidentemente nada. La línea anticliminal no está defijiida ; 
nadie la conoce en el terreno práctico, ni en la variedad topo- 
gráfica del territorio ; es pues, factible de ser violada incons- 
cientemente. Tan es así, que preciso fuera transitar por esas 
infinitas quebradas, con la ciencia y los instrumentos técnicos 
para dejar grabado en el granito ó la peña esa recta 
imaginaria, hasta hoy divisora de las posesiones del Plata y 
dd Pacífico. 

El dia 24 salieron chasques con comunicaciones para el 
Coronel Godoy. 

El 25 salió el Mayor Arteaga con 15 soldados á reconocer 
él S. del Limay, por haberse visto un indio bombero. 

El 26 llegaron comunicaciones de la línea. 

El Coronel Godoy dá cuenta al General Villegas de la 
pronta presentación de Nancucheo, y que una comisión que 
operaba en Mamuy-Malál, ha tomado 30 indios de lanza y de 
chusma. 

Kegresó el Mayor Arteaga, habiendo hallado rastros de 
indios malones en número de 5. 

El 27 llegaron y salieron chasques para la hnea y Capital. 

El 28 sin novedad. 

£11^ de Marzo recibióse noticias del combate de Apulé, 
el 22 de Febrero. 

El 2 llegaron chasques de la segunda Brigada. 

El 3 sin novedad. 

£1 4 llegaron comunicaciones de la segunda Brigada. 

£1 5 y 6 sin novedad. 



-174- 

£1 7 salieron chasques para las brigadas segunda y ter- 
cera. 

El 8, 9 7 10 sin novedad. 

El 11 salieron comunicaciones para el Coronel Godoy. 

El 12 y 13 sin novedad. 

El 14 regresó el Capitán Bohde, dando cuenta haber, según 
todas probabilidades, encontrado el paso de Barílochi. 



Dia 17 



o 



Termómetro 4 a. m. 5 Barómetro 4 a. m. 690,5°*"^ 

** 12 m. 20^ " 12 m. 688«™ 



a (\ ^ ^ ao 



O p. m. 6'' " 10 p. m. 689,5™°» 

Campados. 
No hubo novedad. 
Tiempo lluvioso con fuerte viento del Oeste. 



Dia 18 



Termómetro 4 a. m. 2^ (bj. cero) Baróm. 4 a. m. 689™°» 
** 12 m. 170 " 12 m. 688,B«» 

" 10 p. m. 0<> ** 10 p. m. 689,B«» 

Campados. 

No hubo novedad. 

Tiempo lluvioso. 



— 175 — 



Dia 19 



Termómetro 4 a. m. 


20 


Barómetro 


4 a. m. 685"»» 


12 m. 


16« 


« 


12 m. 687"™ 


" 10 p. m. 


40 


tt 


10 p. m. 688°» "* 



Campados. 

Becibiéronse chasques con correspondencias de la Capital, 
sobre los sucesos de Pulmary. 
Tiempo lluvioso con violento vendaval del O. 



Día 20 



Termómeti'o 5 a. m. 4* Barómetro 6 a. m. 688,5"™ 

12 m. 22^ " 12 m. 687"™ 

10 p. m. 3« " 10 p. m. 687,5™™ 

Campados. 
No hubo novedad. 
Tiempo indeciso. 

A las 12 m. se despejó al levante, pero las Cordilleras 
continúan ocultas. 



Día 21 



Termómetro 4 a. m. 8® Barómetro 4 a. m. 688™™ 

» 12 m. 17<> > 12 m. 687™™ 

> 10 p. m. 60 30' > 10 p. m. 686™™ 

Campados. 
No hubo novedad. 
Tiempo lluvioso. 



— 176 — 



Día 22 



Termómetro 4 a. m. 

12 m. 
10 p. m. 

Campados. 

No hubo novedad. 

Tiempo lluvioso. 



2^ 

180 

50 



Barómetro 4 a. m. 687»™ 

" 12 m. 686»™ 

tt 



10 p. m. 685,5»™ 



Día 23 



Termómetro 4 a. m. 3^ 
** 12 m. 170 

" 10 p. m. 90 

Campados. 

No hubo novedad. 

Tiempo lluvioso, 



Barómetro 4 a. m. 686»™ 
" 12 m. 685™™ 

** lo p. m. 683™™ 



Día 24 



Termómetro 4 a. m. 60 

12 m. 160 
" 10 p. m. 40 

Campados. 
Sin novedad. 
Tiempo lluvioso. 



Barómetro 4 a. m. 684™™ 
" 12 m. 680»™ 

** 10 p. m. 679»™ 



— 177 — 






Dia 25 



Termómetro 4 a. m. 2® Barómetro 4 a. m. 678™" 
•* 12 m. 150 « 12 jjn. 677™™ 

lo p. m. 4*> ** 10 p. m. 678,5™" 

Campados. 

Salieron chasques con correspondencias para la Capital y 
la línea. 

Tiempo lluvioso. 



Dia 26 



Termómetro 4 a. m. O® Barómetro 4 a. m. 680™™ 

" 12 m. 13^ " 12 m. 681™™ 

10 m. p. 3^ " 10 p. m. 680™™ 

Campados. 
Sin novedad. 

La nieve de las Cordilleras ha estendídose al E. del lago 
en la nevada de anoche. Los cerros que nos circunvalan 
est:m albos completamente. 

Tres soldados del Batallón 6 de Infantería de Línea á 
bordo del bote utilizado para el paso de las fuerzas, zarpa- 
ron del ''Paso Cabo Campos" debiendo llegar á la confluencia 
del Limay con el Traful y esperar la llegada de la Brigada. 



Zí 



-178- 



ia27 



Termómetro 4 a. m. 5^ Barómetro 4 a. m. 680™™ 

12 m. 16« " 12 m. 684™ « 

10 p. m. 3^ " 10 p. m. 683™™ 

Campados. 

Marchó en comisión á la vega de Chapelco» el capitán 
D. Adolfo Drury con 40 hombres del Regimiento 7*^ de Ca- 
ballería y la tribu de Cumhuincá. 

7 p. m. Se ha recibido chasque del Traful, comunicando 
que los soldados desprendidos el 26 por las aguas del Limay, 
han llegado & su destino con toda felicidad, sin esperimentar 
graves contratiempos. 

Es la primera embarcación que ciniza esta arteria fluida, 
conducida no por los recursos ni la inventiva del hombre 
ilustrado, sino por la esperiencia de nuestro soldado, cuya 
inteligencia natural, unida á una entereza y estoicidad supe- 
rior cuando se vé frente á los elementos, resuelve los pro- 
blemas mas complicados, penetra en los bosques, escala la 
montaña ó desciende por el torrente con serenidad incon- 
trastable. 

Cax en el rápido del Limay, media legua antes de llegar al 
TrafuU encalló su bote ; los cabos y soldado argentinos Sabad 
Silva, José Nichea y Felipe Miño le salvaron instantáneamente 
en cuatro trozos de madera semejando una lancha, sin timón, 
con remos construidos en los bosques del Nahüel-Huapí, 
llegando donde no alcanzó el explorador inglés, grabando sus 
nombres en el metal histórico y dejando al paso por las azu- 
les aguas del Limay, la estela de su esquife que la ciencia 
esperímental y la civilización de un pueblo joven, buscarán 



— 179 — 

anhelantes mañana mismo, cuando la ola del emigrante vita- 
lice estos desiertos bajo la acción fecunda y fructífera del 
trab^o cuotidiano. 

Los soldados espresados, una vez retirada la Brigada del 
Gran Lago, continuaron navegando el río hasta el mismo 
puerto de Patagones, donde habrán coronado su obra y hecho 
evidente un contacto humano entre las misteriosas regiones 
del padre Muscardy y el Gran Océano Atlántico. 



Dia28 



Termómetro 4 a. m. 2^ Barómetro 4 a. m. 683™" 

12 m. 180 « 12 m. 694"» 

" 10 p. m. 2*» " 10 p. m. 696"" 

Rumbos generales '• N. NO. 
Jomada : 10 leguas. 

Hemos salido del Nahüel-Huapí á las 5 a. m. y azotados 
por el temporal, marchamos hasta el Traful, donde acampa- 
mos á las 10 y 30' a. m. 

£1 rio Traful hállase excesivamente crecido, las aguas opa- 
cas y la corriente de 7 millas por hora. 

£1 tiempo continúa en su mal estado. Un aguacero torren- 
cial nos ha caido hasta las 6 p. m., hora k que ha cesado 
pero sin indicio de bonanza; parece una simple detención de 
los elementos. 



— 180 — 



Día 29 



Termómetro 4 a. m. 4® Barómetro 4 a. m. 696""» 

12 m. 20<» " 12 m. 69B«"" 

** 10 p. m. 50 *" 10 p. m. 696,6°>™ 

La fluctuación del estado atmosférico nos hace permanecer 
campados, invirtiéndose el dia en el paso del TrafuU 

6 p. m. El barómetro indica tiempo variable con tenden- 
cias á bonanza ; hacia el O. el disco solar traspónese rodeado 
de algunos stratua. 



Día 30 



Termómetro 4 a. m. B<* Barómetro 4 a. m. 696°*" 

** 12 m. 17° " 12 m. 699°»°* 

** 10 p. m. 2** " 10 p. m. 696°>°» 

Rumbos generales : N. NE. 
Jomada: 6 leguas. 

Salimos del rio Traful á las H y 45' a. m. campando en el 
Limay á las 12 y 30' p. m. 

3 p. m. A esta hora se desprendió chasque al Caleufú 
para saber el estado de crecimiento y la facilidad de su 
paso. 

2. p. m. El barómetro indica buen tiempo. 

5 y 30' p. m. El sol se oculta rodeado de stratus. 



— 181 — 



Dia 31 



Termómetro 4 a. m. 3^ (bj.cer.)Barómetro 4 a. m. 702™°^ 

12 m. 24<> ** 12 m. 700""» 

" 10 p. m. 4^ " 10 p. m. 701""» 

Bombos generales: N. NE. 
Jomada: 7 leguas. 

Montamos á caballo á las 7 y 10* a. m. campando en el río 
Caleofú á las 10 y 30 a. m. 

Encuéntrase el Caleufó crecido, pero en el dia de ayer ba 
descendido de su máximum. 

£1 irrea conductora de víveres para la tercera Brigada, ba 
estado detenida en la banda N. del rio esperando el reflujo. 



Dia 1' de Abril 



Termómetro 4 a. m. 6® (bj.cer.) Barómetro 4 a. m. 702""* 
* 12 m. 25^ •* 12 m. 705,5»"» 

" 10 p. m. 4** ** W p. m. 707»» 

Rumbos generales: N. NE. 
Jomada: 7 leguas. 

Nos bemos movido del Caleufó á las 6 y 40' a. m. y con 
un descanso de 30' campamos por segunda vez en las már- 
genes del CoUon-Curá» en el campamento general de la 
segunda Brigada. Esta ba terminado sus operaciones ; dentro 
de dos dias pónese en retirada á su acantonamiento dejando 



— 182 — 

guarnecido este campamento y algunos pasos de la Cordi- 
llera que al final de este diario se nombran, con las fuerzas 
del Regimiento 6^ de Caballeria y bajo las órdenes del Tenien- 
te-Coronel D. Diego Lucero. 



Dia 2 



Termómetro 4 a. m. 4° (bj. cero) Barómetro 4 a. m. 706™»» 

12 m. 230 « 12 m. 774«« 

10 p. m. 40 " 10 p. m. 705'°'°> 
Campados. 

La segunda Brigada ha concluido de pasar el Collon-Curk. 

El Batallón 2 de Línea se ha puesto en marcha con todo 
el chusmage prisionero, debiendo continuar el movimiento el 
Eegímiento 2 de Caballería. 



Dia 8 



Termómetro 4 a. m. 3® (bj. c.) Barómetro 4 a. m. 706,6™°* 

12 m. 240 " 12 m. 703,5" °> 

10 p. m. 6° " lo p. m. 706™»» 

Rumbos generales: SO. N. NE. 
Jomada 10 leguas. 

Hemos salido de las costas del CoUon-Curá á las 6 y 20' 
a. m., tomando la quebrada denominada ^ Menucó *\ campan- 
do en las orillas del arroyo *" Nemucó " á la 1 p. m. 

La rapidez de la marcha nos ha hecho alcanzar al Bata- 
llón 2. 

El Regimiento 2 de Caballería ha campado igualmente en 
el *^ Nemucó". 



— 183 — 



Dia 4 



Termómetro 4 a. m. 3^ (bj.c.) Barómetro 4 a. m. 705°*™ 

12 m. 25« " 12 m. 714°»« 

10 p. m. 8^ " 10 p. m. 712»°°» 

Kumbos generales: NE. 
Jomada: 10 leguas. 

Salimos del *" Nemucó '' á las 5 y 20' a. m. subieado la 
pendiente que separa el valle de aquel con el Pichí-Leufü, 
llegando al fortín *" Nogueira "" y campando á una legua mas 
abajo sobre las costas del Limay á la 1 p. m. 

£1 fortin ''Nogueira'', establecido como punto de comuni- 
cación para las fuerzas que quedan destacadas, vá á ser 
trasladado por la inconveniencia de su situación al manteni- 
miento de las caballadas. Su posición exige tener el elemento 
de movilidad á una distancia de dos leguas ; lo que perjudica 
la agilidad y prontitud en el servicio. 

£1 Begimiento 2 ha campado á una legua al NE. de nuestro 
campamento, donde deberá permanecer dos dias hasta echar 
los cimientos del nuevo fortin. 

£1 Batallón 2 con el chusmage, ha campado una legua 
mas arriba del fortin, en el valle del Pichí-Leufú. 



— 184 — 



Dia 5 



Termómetro 4 a. m. 6^ Barómetro 4 a. m. 715""" 

" 12 m. 26« ** 19 m. 720"" 

" 10 p. m. 4« " 10 p. m. 721"" 

Rimbos generales: NE. ENE. 
Jornada: 10 leguas 

Estuvimos á caballo a las 5 y 40' a. m. 

Efectuamos la corta travesía de 2 y media leguas, donde se 
contempla por vez última el " Quetrú-Pillyan " y las blancas 
ramificaciones de los Andes, campando á las 11 y 6' a. m. 
en el valle del Limay, cercanos al punto denominado ^ Tue- 
nieieu" (iglesia). 



Dia 6 



Barómetro 4 


a. m. 


720,5"" 


12 


m. 


726"" 


10 


p. m. 


727"" 



Termómetro 4 a. m. 6® 

12 m. 25*> 
10 p. m. 8« 
Rumbos generales: NE. 
Jornada: 10 leguas. 

6 y 30' a. m. A esta hora salimos del Limay; le costea- 
mos haciendo una travesía de tres leguas para bajar al iortin 
** Cabo Alarcon ** sobre el arroyo Pichí Picun-Leufú, campando 
á las 11 y lo' a. m. 



— 185 — 



Dia 7 



Termómetro 4 a. m. 7^ Barómetro 4 a. m. 726™™ 

" 12 m. 24^ ** 12 m. 730™" 

* 10 p. m. 8° " 10 p. m. 731™™ 

Rumbos generales: N. NE. 

Jomada: 7 leguas. 

Partimos del Pichí-Picun-Leufú á las 6 y 15' a. m. 
10 y 30' a. m. Campamos á esta hora sobre las costas 
del Limay. 

Dia 8 



Termómetro 4 a. m. S^ Barómetro 4 a. m. 730,5™™ 

12 m. 250 « 12 m. 734™™ 

• 10 p. m. 10^ « 10 p. m. 735™™ 

. Rumbos generales : NE. 
Jomada: 7 leguas. 

Hemos efectuado una travesía de 5 leguas, saliendo á las 
5 y 30' a. m., deteniéndonos una legua de su bajada en las 
orillas del rio á las U a. m. 



Dia 9 

Termómetro 4 a. m. 6^ Barómetro 4 a. m. 735™™ 

12 m. 250 30' « la m. 736™™ 

10 p. m. lOo " 10 p. m. 737™" 

Rumbos generales: NE. N. 
Jomada : 7 leguas. 



— 186 — 

Continuamos por las costas del Limay, saliendo á las 6 y 
16' a. m. y campando á las 9 y 16' a. m. 

12 m. Recibióse chasque de la confluencia, con corres- 
pondencia de la Capital y la línea. 



Dia 10 



Termómetro 4 a. m. 6^ Barómetro 4 a. m. 736"*"* 

** 12 m. 26<> " 12 m. TSe"»»» 

" 10 p. m. 10« ** 10 p. m. 737»n«» 

Rumbos generales - NE. E. 
Jomada: 6 leguas. 

Estamos en la confluencia de donde salimos el 26 de No- 
viembre del afio próximo pasado, ó sea á los cuatro meses y 
16 dias. 

Aquí termina la presente campaña y con ella este diario. 

Los terrenos recorridos del CoUon-Curá á este punto vértice 
del Limay y Neuquen, no han sido descritos por presentar 
en un todo la naturaleza de los del segundo de los ríos 
espresados. 

Los campos encuéntranse calcinados; recientes quemazones 
los han lamido en una estension de 26 á 30 leguas, abrazando 
el flagelo todo el ancho del valle. 



— 187 — 

Retiradas las fuerzas a sus acantonamientos, dejan puntos 
avanzados sobre las Cordilleras, desde las nacientes del Alu- 
miné al gran lago Nahüel-Huapí, vigilando y dominando los 
boquetes de aquellas en esa estension andina, y siendo los 
centinelas que nos den el alerta á la menor insinuación ofensiva 
del enemigo de la civilización. 

La espedicion á los Andes, con la eficacia de sus triunfos y 
reconocimientos, ha despejado la incógnita de la viabilidad, y 
esas sendas seculares por valles, desfiladeros y montañas, cuyas 
tortuosidades misteriosas sobre cimas fatales, fueron un día el 
asilo y hospedaje del hombre incivil^ á cuyo amparo sombrío 
permanecía impune el vandalaje, robo y crímen, están hoy 
espeditas y fáciles bajo la mirada de un ejército que las escaló 
en representación de un pueblo primitivo rescatado á la barbarie 
y entregado bajo la garantía de leyes humanas al torrente de la 
vida laboriosa, activa y feliz de nuestra patria. 

La primera Brigada con 2 oficiales, 50 soldados y 10 in- 
dios, protejo y guarnece el valle de Pulraary, frente a varios 
boquetes, recibiendo el nombre de Paso de los Andes. 

La segunda Brigada guarnece en el valle de Mamuy-Malal á 
23 leguas de Pulmary (rumbo S.) con 30 soldados, vigilando 
los pasos de San José y Villarrica, recibiendo el nombre de ''Ca- 
pitán Crouzeilles." 

Huinchú Lauquen en la costa N. queda protcyida por 2o sol- 
dados, distando de "" Capitán Crouzeilles'' 6 leguas. 

£1 fuerte Hinchú-Lauquen se denominará en lo sucesivo 
* Teniente Lascano". 

Al Sud de los fuertes mencionados sobre las costas del Chim- 
chuin, en el paraje conocido por Cumcum Nieieu (temblor) á 9 
leguas del segundo, está establecida la Comandancia Junin, y 
en la estrema izquierda, donde la Brigada ha tenido su campa- 
mento general, el fortin CoUon-Curá, denominado posteriormente 
''Subteniente Sharples*". 



- 188 — 

La tercera Brigada á su vez deja gaamecido al Gran Lago 
Nahüel-Huapí con 110 hombres del Regimiento 7 '^ de Caballería 
y Batallón 6 de línea y 16 indios baqueanos. Este fuerte ha 
sido denominado ''Chacabuco''. 

En Chapelco ó los Manzanos deja también esta Brigada 40 
soldados del Begimiento 7 ® de Caballería con la tribu de 
Gurubuincá. En lo sucesivo, los Manzanos llevará el nombre de 
fortín "Maipú". 

Los fuertes '^Chacabuco'^ y ""Maipú"' sóbrelos Andes, quedan 
bajo las inmediatas órdenes del Teniente Coronel graduado, 
Don Rosario Suarez, dependiendo este Gefe del Gefe de la 
tercera Brigada. 

£1 fortin Maipú, situado entre las nacientes del ''Quilquihué'', 
y prdximo k la laguna ''Lacar'", vigila los pasos & ultra-Cordi- 
llera en la Provincia de Valdivia. 



La descripción del terreno esplorado nos ha dado á conocer 
la nivelación barométrica de los principales parajes, dándonos 
en globo el nivel general del territorio del Cuadrilátero y Pata- 
gonia, por cuyos valles las aguas se deslizan para alimentar el 
rio Negro y Chubut. 

En anteriores dias, he dado la elevación de algunas serranías, 
consignando en este resumen la de puntos importantes donde 
hemos campado, para complementar aquellas. 

Son los siguientes : 



€ 4C 



— 189 — 

General Roca 245 mts. sobre el nivel del mar 

£1 Manzano 265 c « « 

Confluencia de los rios Neu- 

quen y Limay 270 c « « 

Fortín Vidal 280 

€ Tratayen 310 

« Vanguardia 345 

Rincón del Cóndor 440 

Paso de los Indios 482,285 mis. < « 

Fortín Covuncó 533,18 cts. « « 

£1 Agrio á 4 leguas de Co* 

hunco 612,5 cts. « « 

Fortín Cohuncó 662,5 < « 

Codihué 777j42 « « 

Fortin Guarencbenque. . . . 919,9 < « 

Id Gualeupere 1106,25 « « 

Campamento de Ñorquin . . 1300 mts. < « 

Nacientes ) Laguna Dulce. . 1853,2 cts. < « 

del Agrio) Id Agria 1800 c « « 

Confluencia del Agrio y 

Dulce 1631,25 « « 

Nacientes del Catalin. . . . 1550 mts. « « 
Collon-Curá en el fortin 

Sharples 662,5 « « 

Confluencia del Caleuíu y 

Collon-Curá 675,5 « « 

Confluencia del Traful y 

Limay 762,5 « « 

Lago Nahüel-Huapí 800 mts. « « 

Id Huinchú-Lauquen . . . . 1000 c « « 

Vega de LaPá 800 « « « 

Rio Chubut, Paso Huencul. 762,5 « « 

Lipanduan 650 « « « 

Apulé 624 « « « 



-190- 

La Comandancia en Gefe de la División en las marchas que 
ha efectuado del 22 de Noviembre de 188'} al 10 de Abril de 
1883, ha re:omdo la notable distancia de 621 leguas, á las 
cuales aumentadas 240 de Patagones al pueblo General Roca 
(ida y vuelta) hacen un total de 861 leguas. 

Las dos Brigadas, derramando sus partidas sobre las Cor- 
dilleras y la Patagonia, han recorrido miles de leguas, cuyo 
cómputo parecería sorprendente, si no estuviera anotado minu- 
ciosamente dia á dia en los itinerarios y diarios de marchas 
respectivas. 

El resultado de las operaciones de esta División, es el 
siguiente : 

Primera Brigada - presentados 27 de lanza y 61 de chusma 
prisioneros, 52 de lanza x 396 de chusma; muertos, 129. 

Segunda Brigada : 800 personas entre presentados, prisio- 
neros y muertos. 

Tercera Brigada : prisioneros y presentados, 2 caciques^ 
114 de lanza y 36 1 de chusma; muertos, 3 capitanejos y 140 
de lanza; tomados, 8 rifles, 6 sables, US lanzas, 1292 caballos 
y yeguas, 1250 vacas y 1802 ovejas. 

Por nuestra parte, en la primera Brigada hemos tenido, 
un Gefe herido, 6 soldados muertos y 2 heridos; en la segunda, 
* 3 oficiales y 13 soldados muertos y varios heridos; en la ter- 
cera, un oficial muerto y dos heridos, un sargento, 5 soldados 
y 3 indios muertos en combate, ll ahogados y 16 heridos. 

De lo anterior se deduce, que el salvaje ha perdido dos mil 
y tantas personas entre muertos, prisioneros y presentados. 
Diezmado, casi anulado, mejor dicho, anulado totalmente, no 
le quedaj como ya lo hemos dicho, sino el recurso de la vida 
en la sumisión, de la muerte en la rebeldía. 

Los Andes del Oriente, los Andes argentinos, no sienten 
ya el paso agitado del indio : escuchan callados sus murmullos 
de Allende y en sus faldas, cualquiera de las cuales es una 



— 191 — 

hoja metálica que nos repercute una gloria nacional — está el 
soldado de Mayo. Centinela alerta! pronto á castigar su osa- 
día como á recibirle fraternalmente, si escuchando el llamado 
de la civilización, busca la libertad de nuestras leyes y las ga- 
rantías de nuestras instituciones. . 



Fuerte Oenenü Roca, Abril 12 de 1883. 



Eduardo Oliveros Escola, 

Teniente 1 ^ del Primer Regimiento de CabaIlor(a Licem. 



Vo Bo 

ViLLZOAS. 



PRIMERA BRIGADA 



^ 



i ^ Divinon del Ejército Nacional 
Pbixkra Bxigadá 



Mendon, Mano 30 de 1883. 



Al señor Inspector y Coinandante Gfeneral de Armas, Generad 
de División D, Joaquin Viejobueno. 



Tengo el honor de elevar á V. S. la Memoria anual de la 
Brigada de mi mando. 

Al hacerlo directamente á Y. S., es porque tengo en vista 
lo exesivamente vencido que se encuentra el plazo fijado para 
su remisión al seiior Comandante en Gefe de la División. 

La demora en su formación es debida, después de lo oca- 
sionado por las últimas operaciones sobre los indios, á no 
haberse podido reunir en Esta Comandancia todos los docu- 
mentos necesarios para ella. 

Dios guarde á Y. S. 

Rufino Ortega, 



MEMORIA DE LA ESPRESADA EN 1882 



Operaciones militares 



Al informar de las ejecutadas por la Brigada de mi mando, 
en el período que abarca esta Memoria, me permitiré entrar 
en algunas consideraciones, que si bien no son indispensables, 
las creo de alguna utilidad, porqué, á la vez de esplicar con 
mas claridad su ejecución, facilitarán el estudio de las que en 
lo sucesivo se proyecten. 

Pienso, además, que es deber de todos los que estamos al 
frente de una fracción de tropas encargados de velar y garan- 
tir la seguridad de una zona müitar, no solamente llevar á 
conocimiento de la superioridad el simple relato de los suce- 
sos, sino también presentar á su análisis el resultado de 
nuestras meditaciones y esperiencias. 

Espresaré, pues, los antecedentes que se piden y mi opi- 
nión respecto á ellos, que no tendrá otra autoridad que la 
que puede dar la práctica del mando y una observación cons- 
tante; ni otro deseo que el de contribuir en la reducida esfe- 
ra de mis conocimientos, á la acertada solución del fin que 
se persigue en la secular contienda contra el salvaje. 



-198- 

Exponiendo y analizando los hechos observados en las ope- 
raciones ejecutadas y haciendo las obsei-vaciones á que estas 
dan lugar, creo llenar mi propósito. 

Tomaré como punto de partida para estas, la campaña que 
dio por resultado la ocupación definitiva y permanente de la 
línea del Rio Negi*o y Neuquen. 

La importancia de esta hábil y fecunda campaña está juz- 
gada por propios y estraños; sus benéficos resultados los 
palpa diariamente el pais, y no habrá quien desconozca su 
verdadero mérito. 

Esta fué la solución feliz de un problema indescifrable, que 
esterilizó hombres, tesoros y siglos. Con ella finalizó la perpe- 
tua alarma, la zozobra, el arrasamiento de la campaña, des- 
trucción de nuestra riqueza, el incendio de poblaciones, la 
pérdida de inmensas vidas y de cuantiosos tesoros. 

El nido de los bárbaros que mantenían y encubrían las 
vastas soledades de la Pampa, quedó destruido. 

Extinguido el enemigo que devastaba esa inmensa y rica 
región, abrió y dilató los horizontes de la patria al desenvol- 
vimiento de grandezas futuras, porque lo ha dicho bien uno 
de nuestros militares : « hasta entonces hablamos vivido encer- 
rados en la mitad de nuestro territorio, cuyas inmediatas 
fronteras azotaban innumerables hordas de bárbaros, que 
absorbían por valor de millones de pesos fuertes anuales, la 
riqueza ganadera, detenían el desarrollo de las poblaciones 
fronterizas, por el robo, el asesinato y el incendio ; hacian de 
la vida del soldado de frontera, un martirio eterno, casi 
inútil, por los continuos esfuerzos y sacrificios sin resultados 
durables; y todavía pagábamos un fuerte tributo anual de 
dinero y especies á varias tribus, cuya amistad apenas podía- 
mos comprar temporariamente.» 

La esperiencia fué larga y dolorosa. Ella, sin embargo, 
nos enseño cuál era el camino para evitar tantos males, y lo 



— 199 — 

que debía hacerse para asegurar completamente la frontera, 
lo qae á una gran economía traería la confianza y bienestar 
de sus habitantes. 

Fué necesario hacer un esfuerzo, y se hizo. Y en cinco 
meses de infatigable actividad se llevó á cabo una obra que 
será siempre nuestro mas justo motivo de orgullo. 

Se conquistó al desierto una vastísima estension de terri- 
torio, que era necesario al desarrollo de la producción; se 
acortó en mas de la mitad la línea de defensa, y se facilitó 
esta, por la ventajosa posición ocupada; pues se interpuso una 
barrera natural á la incursión de los salvajes. 

Las disposiciones adoptadas para realizar este plan, así 
como su ejecución, correspondían perfectamente al objetivo 
bascado ; las posiciones tomadas por las Divisiones encargadas 
de operar sobre el curso de los nos Negro y Neuquen, fueron 
de importancia estratégica innegable, pues, situadas sobre 
los pasos de estos rios y los caminos que conducen de la 
Pampa á la Patagonia y á la Cordillera, interceptaba toda 
comunicación entre uno y otro punto. Operando estas Divi- 
siones sobre la línea de retirada del enemigo, debian servir, 
como sirvieron al principio esas posiciones, de bases eventuales 
ó como ejes, al rededor del cual podian sus fuerzas maniobrar 
con mas latitud. 

Encerradas dentro de este círculo las tribus de la Pampa, 
las tropas encargadas de operar en aquellas regiones avanza" 
ron de frente y las arrojaron, ó al Sud del Rio Negro, ó en 
nuestro poder. 

A lo atrevido de la empresa debia responder el esfuei*zo 
de nuestras tropas. Si ellas llenaron la misión que les fué 
encomendada, responderán los hechos que entonces tuvieron 
lugar. La gloriosa y difícil parte que en ellos le tocó á 
esta Brigada, denominada entonces 4* División y comandada 
por el señor Coronel D. Napolecm Uriburu, está consignada 
en documentos de todos conocidos. 



-200 -^ 

Pero esta operación que bastó para garantir la seguridad de 
toda la Pampa, no es, ni era el término definitivo de la 
conquista. *^ La República, no termina en el Bio Negro. Mas 
allá campan numerosos enjambres de salvajes, que son una 
amenaza para el porvenir y que es necesario someter á las 
leyes y álos usos déla Nación", dijo el General enGefe al 
iniciar su campaña al Rio Negro. 

En efecto; al Norte y al Sud del Limay, como en las 
faldas mismas de las Cordilleras, pululaban tribus numerosas 
que obedecían á caudillos de tradicional renombre, como Say- 
liueque, Purran, Renque ; que no conocían el poder de nuestras 
armas y que era necesario sojuzgar. 

Estas tribus estaban animadas y ensoberbecidas por un 
espíritu de orgullo y desprecio hacia nuestros soldados» por- 
que estaban acostumbrados á que se les comprara su amistad. 
Creíanse invencibles además, por las posiciones que ocupaban. 

Limpia la Pampa, aseguradas y normalizadas nuestras 
comunicacioneíS á retaguardia, nada nos impedia llevar nues- 
tras espediciones á vanguardia. 

El 80 esta Brigada, el 81 y 82, toda la División llevó 
sucesivas é incesante'^ expediciones. En ellas se dieron golpes 
sensibles & esas tribus, se les hostigó, se les tuvo en continua 
zozobra, en incesante amenaza, se las persiguió, en fin, 
hasta quebrantar su poder, hasta someterlas ó expulsarlas 
fuera del país. 

Destruido, disperso ó sometido el enemigo, en la nueva 
región en que se le perseguía, era necesario modificar la dirección 
de las operaciones, adaptándose á la nueva situación creada 
por el enemigo en su retirada; situación que, si bien no 
entrañaba los peligros que la que se acababa de vencer, no 
deja de tener otros, no menos dignos de especial atención y 
estudio. 

Es notorio que una de las principales ventajas obtenidas, 
con la ocupación del Rio Ne;íro fué interceptar el tráfico 



— 201 — 

ilícito que con los indios mantienen las provincias del Sud 
de Chile. 

Nuestra riqueza ganadera era anualmente diezmada por los 
robos que los indios de la Pampa, hacian en unión con los 
Ai*aucanost robos que eran conducidos allende los Andes, y 
con los cuales especulaban y se enriquecian los pueblos 
Imitados. 

Ese comercio se había hecho una necesidad vital para 
aquellos pueblos, como que con él vivian, prosperaban y 
acrecentaban su población. 

Los elementos en actividad para esta especulación eran 
poderosos, y aunque ya vencidos, era juicioso precaverse de 
nuevas tentativas- 

Los restos de las tribus que nosotros perseguimos, han 
encontrado en aquel país benévola y fácil acogida, pero, en 
contra de lo que podia esperai*se no han cesado en sus tenta- 
tivas de robo. 

La mayor parte de las invasiones que han traido los indios 
en estos últimos tiempos, han sido preparadas en territorio 
chileno. Las pequeñas partidas que continuamente hacen sus 
incursiones por la línea de fortines, y que algunas veces pene- 
tran á la Pampa, se componen, casi en su tota^dad, de 
indígenas que viven sometidos á la vecina Bepública, en la 
Araucania. Mas de la mitad de los indios que atacaron, en 
Enero del 82 al fortin primera División, y los que concluyeron 
con el destacamento de Guanacos el 80, eran también 
araucanos. 

Contando con la impunidad de sus actos y con un seguro 
refugio, los indios repetían sus conerias. En su nueva situa- 
ción hablan obtenido ventajas que era indispensable cortar ; y, 
para esto, no quedaba otro camino que apoderarse de los 
boquetes inmensos de la Cordillera, y evitar así su interna- 
ción. 

26 



— 202 — 

Pero en la Cordillera aun quedaban algunas tribus, que» 
mas tenaces que las otras* vivian escondidas en lo mas 
inaccesible del terreno. Habia. sin embargo, que posesionarse 
de los mejores parages, estableciendo en ellos un cordón de 
fuertes, que vigilase á los que podian venir de Chile. 

Busqué al efecto, una Unea nueva de operaciones que 
respondiera á aquel fin, á las neceiAQades de la fuerza de mi 
mando, y al objeto que toda ocupación tiene en estas regiones, 
y creyendo ser la mas conveniente propuse k V. SI la tras- 
lación de la frontera á la línea que forma el Rio Agrio. 

Aceptada ésta y concedida la autorización correspondiente, 
tomé posesión de ella en Marzo del año ppdo. 

Inmediatamente procedí k establecer sobre el curso de este 
rio un cordón de fuertes, que, como es de práctica, sirvieran 
de vigilancia. 

El croquis número 1, adjunto, demostrará & V. S. la 
configuración de la línea, así como el punto donde están 
establecidos los diversos destacamentos en observación. 

Al elegir éstos se ha tenido en vista, además de las ventajas 
estratégicas, pues dominan todos los pasos conocidos de la 
Cordillera, las necesidades y mejor forma de su aprovisiona- 
miento y seguridad. 

En el valle de "Las Damas", "Gualcupen", "Huerinchen- 
que", "Codihué", •*Cum-c6" y "Covuncó", se encuentran 
establecidos esos destacamentos, vigilando desde el nacimiento 
del Rio Agrio, en la Cordillera, hasta unas leguas mas abajo 
de su confluencia con el Neuquen. 

Bajo la dirección del Ingeniero de la Brigada Sr. Seidler, 
se han construido en todos esos puntos, fortines, en la forma 
que lo explica el plano núm. 2, los que sirven de seguridad 
como puestos fortificados, y de habitación á su guarnición. 



— 208 — 

Ocapada la nueva posición, regularizado el servicio y cons- 
truidas todas las obras necesarias para la defensa y comodidad 
de las tropas, fué preciso ocuparse de hacer una prolija 
policía para limpiar todo el frente, llevando al efecto, la 
ofensiva tenaz é incansable sobre los indios. 

Pronta la Brigada de mi mando para entrar en operaciones, 
en combinación con las otras que forman la División, en 
cumplimiento á las órdenes recibidas de V. S., solo esperaba 
la de marcha y las instrucciones á que debía sujetarme, 
cuando ocurrió la captura del hijo de Namuncurá. 

Los motivos que me indujeron á acelerar el momento de la 
marcha, son conocidos de V. S. y están consignados en el 
parte que dirijí á mí regreso, dando cuenta del resultado que 
obtuve en ese movimiento, del cual acompaño una copia, as 
como de otra partida desprendida después sobre unos indios 
que estaban á pocas leguas de Ñorquin. 

A primera vista, parecerá poco metódico y contra los 
principios proscriptos por la guerra, el sistema adoptado por 
mí en la última expedición; pero si se toma en cuenta el 
carácter, recursos y número del enemigo, así como el terreno 
donde se abriga> se verá que todas esas condiciones hacen 
salir á esta guen*a del sistema regular, imprimiendo á sus 
operaciones un sello especial. 

Es imposible metodizarla, ni ajustaría á los principios 
enseñados para la guerra en pequeña escala^ ó de guennllas, 
de puestos^ de cordón^ de partidarios^ porque participa de 
todas á la vez, sin que predomine en absoluto alguna de las 
cualidades que distinguen á estas. Menos se puede, por 
consiguiente, practicarla con arreglo á la guerra regular. 

La guerra contra el indio es especial y su enseñanza solo 
se adquiere en el teireno mismo de la guerra. 

Los medios para combatirlo no se aprenden en ningún 
texto, sobre el aito militar, sino en largos años de práctica y 
guen-as contra el salvaje, después de conocer por uno mismo 



— 70i — 

las cualidades de este enemigo, despreciable por su ignorancia 
y los elementos de que dispone, pero temible por su audacia, 
actividad y valor. 

" Móvil y audaz, rápido y violento en la carga, escararau- 
ceador en el sosten de la lucha ; pronto á huir para reaparecer 
con sorpresa, cuando se le crefa abrumado por la derrota. 
Incansable para la marcha, pasa dias enteros sin tomar 
alimento ni descanso: sobre el caballo todo lo soporta; su 
insensible epidermis, desafía la inclemencia de las estaciones ; 
nació para la guerra, vivirá batallando, y tendrá tal vez el 
fin de los héroes ignorados". 

"Enseñado por la esperiencia diaria del combate, pone en 
práctica, sin saberlo, en sus escursiones, un principio elemen- 
tal de la guerra de guerrilla: "Daflar al enemigo sin dar 
combate decisivo, desempeñar misiones, en que la astucia y la 
maña, apoyadas por las armas, obtendrán mejores resultados 
que la fuerza abierta, procedimiento de la guerra campal ''. 

Jamás acepta combates, sino cuando cuenta con todas las 
probabilidades del triunfo ; su arma pi incipal es la sorpresa, y 
sus medios su admirable actividad, su conocimiento perfecto 
del país, de los caminos, de las aguas. 

El conocimiento exacto de nuestras posiciones, el servicio 
de seguridad que practican con tanta escrupulosidad, como 
las mas esperimentadas tropas, hacen difícil llegar hasta él 
sin ser sentidos. 

Diseminados en pequeñas partidas, encabalgados en caballos 
de primer órdei, tienen una movilidad que asombra; desa* 
parecen y se ocultan a nuestra persecución fácilmente, encuen- 
tran subsistencia en cualquier parte, porque la necesidad les 
ha enseñado á vivaquear, y á vivir de los recursos del pais, 
lo mismo en las llanurao de la Pampa, que en las intrincadas 
cimas de los Andes. Aunque siempre escasos de víveres, 
poseen el secreto de extendei*se para subsistir. 



— 205 — 

De ellos mas que de ningún otro, se puede decir que saben 
poner en verdadera práctica el antiguo axioma de *" la guerra 
alimenta la guerra." 

Formados en tan dura práctica, hostigados y perseguidos 
incesantemente, no es de estraflar que estas partidas en manos 
de caudillos astutos, audaces, ingeniosos, causen daños, y que 
prolonguen tanto tiempo, y que presenten dificultades incom- 
prensibles para su reducido número, para la conclusión de 
esta guerra. 

Para combatir este enemigo que posee cualidades especiales, 
para vencerlo, se necesitan también cualidades especiales en 
nuestras tropas y un sistema especidl en las operaciones. 

"La sagacidad, la inteligencia, cierta delicadeza de imaji- 
nacion, deben ser sus cualidades desde el Gefe hasta el último 
soldado; porque la independencia y la expontaoeidad de 
acción, son el alma de esta guerra". 

La aptitud militar, su experiencia, la disciplina, la perse- 
verancia, un cuerpo robusto, una actividad infatigable, una 
obediencia ciega é instantánea, tales son las cualidades que 
la guerra de guerrillas exije en sus soldados. 

Diseminar la fuerza disponible en un número considerable 
de destacamentos» para cubrir con su auxilio muchos puntos 
interesantes, y aun una gran extensión; es un error. 

Este medio tiene multitud de inconvenientes. Disemina las 
tropas y las enerva; destruye la iniciativa» la expontaneidad, 
si se las sujeta á un itinerario fijo. Si combinando su marcha 
se pretende asegurar el frente que se abarca en su disper- 
sión, presenta al enemigo facilidad de romper el cordón débil 
en todas partes y sustraerse así de la persecución que se 
le lleva. 

Este sistema es solo practicable en el caso de querer domi- 
nar una zona dada con un cuerpo poco numeroso, pero en la 
que se tiene que fortificar cada etapa de línea de operaciones, 
en el caso, por ejemplo» de conservar y asegurar nuestra línea 



— 206 — 

de frontera, en la que hay establecido un cordón de puestos 
fijos y fortificados para asegurar su conservación. 

Limpiar á un país de enemigos es un problema, tanto mas 
difícil, cuanto el terreno es mas extenso, y las avenidas y 
medios de comunicación mas multiplicados. Ahora bien, es 
imposible expulsar al enemigo de una vez de toda una comar- 
ca; preciso es, por lo tanto, contentarse con proceder ¿ ello, 
por partes^ es decir, de una coitadura k otra del terreno. 

Pretender limpiar de una vez toda la región Andina que 
tengo á mi frente, es pretender un imposible. Además de la 
grande estension de terreno, se oponen á ello los mil caminos 
que conducen al país vecino, donde tiene que cesar la per- 
secución. 

A esto debo agiegar, que el poco conocimiento práctico del 
terreno, es* uno de los inconvenientes que mas complica la 
dirección acertada, á las pequeñas expediciones que se 
ejecutan. 

Para compensar estas desventajas, he creido que el medio 
mas práctico y mas eficaz, para obtener un buen éxito, era 
operar, adoptando el mismo sistema practicado por nuestro 
enemigo. 

Esta vez, como en Enero del 80, marché con la Brigada 
de mi mando á un punto céntrico de la región ocupada por 
los indios, y fraccionándola allí en destacamentos ligeros, á 
la vez que consistentes, es decir, lo bastante numerosos para 
que pudieran bastarse á sí mismos á toda eventualidad, y 
que tampoco ofrecieran inconveniente á la rapidez con que 
debian obrar, los lancé en distintas direcciones, á tomar por 
sorpresa el campamento de las tribus, cuya posición me era 
conocida^ dando á sus comandantes la libertad consiguiente 
para modificar la dirección ó tomar nuevas disposiciones, si lo 
aconsejaban las circunstancias, es decir, dejando al Gefe de la 
tropa la iniciativa necesaria y conveniente á fin de obtener el 
mejor éxito posible. 



— 207 — 

Para compensar las ventajas que tíene el indio sobre 
nosotros, por su exacto conocimiento del teireno y por su 
esquisita yijilancia» se exige de esos destacamentos que intro- 
duzcan por su parte» un elemento que les preste un acrecen- 
tamiento de fuerzas y colme la diferencia: este elemento es 
la sorpresa» que á veces hace posible lo que menos lo parece» 
y engendra resultados increíbles; pero para ejecutar una 
sorpresa se necesita el misterio^ y tener por compañero inse- 
parable la audacia. 

Por esto se exige de los oficiales que los comandan, 
extraordinaria destreza, un vigor infatigable» una sagacidad y 
un valor á prueba y hasta si se quiere temeridad. 

La maña, la fuerza, la astucia, el acaso, y sobre todo la 
fortuna, son los medios que el oficial tiene que emplear en 
estos casos. 

Por los resultados obtenidos en las expediciones que he 
llevado á cabo, se puede juzgar si los gefes, oficiales y tropa 
que tengo el honor de comandar, satisfacen todas esas con- 
diciones. 

Cábeme la satisfacción de informar que en esta última 
campaña, como en todas las que he efectuado, han cumplido 
todos sus debeles, á medida de mis deseos. 

Incansables, activos, inteligentes, valientes, no han recono- 
cido obstáculos» ni fatiga» cuando ha llegado el momento de 
cumplir con su deber. La prontitud y precisión con que 
han penetrado y ejecutado mis designios, secundando mis 
proyectos, los hacen dignos de la especial recomendación que 
ante V. S. elevo. 



— 208 — 

Para concluir con lo que se refiere á operaciones, informaré 
á V. S. que, coincidiendo con nuestra última expedición» 
fuerzas del ejército de Chile han tomado posesión de los 
principales pasos del otro lado de la Cordillera. 

Han colocado fuertes, buscando, en cuanto ha sido posible, 
combinarlos con los que nosotros tenemos. 

Si las tropas chilenas que guardan los pasos de la Cordi- 
llera, cooperasen nada mas que» en muy poco, impidiendo que 
pasen los indios sus líneas, quedaría para siempre limpia y 
segura la rica é inmensa región que comprende el triángulo 
formado por el Limay y Neuquen. 



Rufino Ortega, 



COPIA 



ííorquin, Enero de 1883 — Señor Comandante en Gefe de la 
segunda División del Ejército, General de División, Don Con- 
rado E. Villegas. — Tengo el honor de dirijirme á V. S. dándole 
parte de las operaciones que he practicado últimamente sobre 
los indios, con fuerzas de la Brigada á mis órdenes. — Como 
anteriormente comuniqué á V. S., se presentó á este Campa- 
mento el Secretario de Namuncurá, Juan Paillecurá, con propo- 
sición de paz de este cacique y de Renquecurá; motivado este 
paso, sin duda, por la captura del hijo del primero de estos 
caciques. — Contesté á ellos en términos que les estimulara á 
realizar su proyecto, fijando á su enviado un plazo de cinco 
dias para que regresara á mi Campamento con su resolución 
definitiva. — Trascurrió este plazo sin que se presentara Taille- 
cura; pero dos dias mas tarde se apareció un enviado secreto 
de Millaman, capitanejo de Renque, que me pedia fuerzas que 
protejieran su presentación y la de la gente á sus órdenes, que 
era impedida por los otros capitanejos. — Comprendiendo que 
era necesario aprovechar los momentos, me puse en marcha, 
después de comunicar á V. S. mi resolución. — Había previa- 
mente enviado á Millaman, á su propio hermano, con algunos 
regalos, fijándole dia para que me esperara en sus toldos, y 

27 



— 210 — 

recomendándole toda reserva. — El día 22 de Noviembre ppdo^ 
es decir, horas después de recibir este emisario, me puse en 
marcha, llevando á mis órdenes: de la Plana Mayor de la 
Brigada, al Teniente Coronel Don Saturnino Ton-es, dos ofi" 
ciales y diez baqueanos; de cada cuerpo cien hombres; siendo 
mandados los del Regimiento ll por el Comandante Ruibal, 
los del Batallón 12 por el Mayor O'Donell y los del Regimiento 

3 por el Mayor Daza.— Con idea de ocultar mi presencia en 
sus dominios á los indios que ignoraban mi marcha, determiné 
ejecutar esta, solamente de noche, y con la mayor rapidez 
posible. — £1 28 del mismo, á la una de la mañana, después 
de pasar el Rio Aluminé, sin perder ni un hombre, apesar de 
lo muy crecido que este rio se encontraba, y que su corriente 
es de una fuerza poderosa, llegué á Melun, punto donde se 
encontraba Millaman, y antes del tiempo en que él me aguarda* 

ba. — Este capitanejo se me presentó sin vacilar, con 61 indios 
de chusma y 27 de lanza, que inmediatamente fueron incor- 
porados á la columna donde prestaron servicios de grande 
importancia, k consecuencia del conocimiento tan completo 
que tienen de esas regiones. — El mismo dia 28 desprendí las 
siguientes comisiones. — Al Teniente Coronel D. Manuel Ruibal 
con 85 hombres del Regimiento 11, sobre las tolderías de 
Queupo, donde llegó en la madrugada del dia siguiente, sin 
haber sido sentido. — El resultado alcanzado por esta comisión 

fué la captura de 65 de chusma y 14 muertos; teniendo que 
lamentar la pérdida del Sargento Reinóse y cuatro soldados 
que se ahogaron en el Aluminé, que el Comandante Ruibal 
tuvo que volver á atravesar, para caer sobre Queupo. Arras- 
trados también por la espantosa corriente de este rio, se 
ahogaron 3l caballos. — Al Teniente Coronel Don Satuniino 
Torres con 40 hombres de los Regimientos 3 y 11, con la 
orden de operar sobre Cayul, uno de los caciques mas impor- 
tantes de los que obedecen á Reuque-curá. — Habiendo este 
Gefe efectuado su marcha sin ser sentido, cayó sobre Cayul, 



— 211 — 

captarándole con casi toda su gente; el resnitado fué : en 
prisioneros, el cacique mencionado, cinco de lanza, setenta y 
uno de chusma, y á roas tres muertos. — ^Al Mayor D. José S. 
Daza con setenta hombres del Regimiento 3 de Caballería, é 
igual número del Batallón 12 de Infantería, sobre Namuncurá 
y Benquecurá. — ^A causa de haber sido ya descubierta por los 
indics la Brigada, no pudo efectuarse la captura de estos 
caciques, que ya se hablan puesto en fuga. — Comprendiendo 
el Mayor Daza que no debian ir muy lejos del punto donde 

estaban situadas las tolderías, emprendió con brio su perse- 
cución, y pocas horas después se le presentó el ya citado 
Secretario de Kamuncurá, Juan Paillecurá, enviado por Ben* 
que, que ofrecía presentarse. — ^Este cacique, obedeciendo ¿ la 
influencia tan poderosa que Namuncurá ejerce sobre él, faltó á 
sus promesas, á pesar de haber enviado en piiieba de su 
buena fé, á su propio hijo. — Al ver el Mayor Daza que Renque 
solo trataba de ganar tiempo, y que huia, desprendió su fuerza 
en partidas en persecución de la tribu fugitiva, llegando este 
Gefe con 24 hombres, siguiendo á Alvarito Roumay, hasta 
la cumbre de la Cordillera frente á Yaima.— Los impenetra- 
bles bosques que pueblan esta región, fueron la causa de 
que este Gefe no pudiera capturar á Renque- a quien encontró 
en su marcha sobre Roumay, dejando en poder de él no solo 
caballos ensillados, sino hasta el poncho que llevaba puesto y 
todo su equipaje. A causa de estos mismos bosques no fué 
posible al mayor O'Donell, que mandaba una de las partidas, 
capturar á Namuncurá. — Regresó esta Comisión con treinta y 
dos indios de chusma, tomados por el Mayor Morassini y 
Capitán Niz del Regimiento 3 de Caballería, los cuales tam- 
bién mataron nueve indios. — Estoy convencido de que Renque 
segim su propia correspondencia, que existe en mi poder, 
jamás ha abrigado en su mente la idea de someterse al Go- 
bierno. — Al Alférez de la Plana Mayor de esta Brigada, Don 
Ignacio Albornoz, con 24 individuos de tropa de los Regimien- 



- 212 — 

tos 3 y 11, el cual regresó con 24 de lanza prisioneros, incluso 
los capitanejos Cayupan y Nahuelpan, k roas setenta y ocho 
4e chusma y siete bajas que les causó. — Reunidos ya el dia 4 
de Diciembre los trescientos hombres que componian mi Bri- 
gada en operación, el dia 5 volví á fraccionarlos nuevamente^ 
enviando las siguientes partidas : una de 46 hombres á las 
órdenes del Comandante Ruibal, contra Queupo; una de 60 

hombres y cuatro oficiales del Regimiento 3 de Caballería, 
con el mayor Daza sobre Renque y Namuncurá; una tercera 
partida al mando del mayor O'Donell, compuesta de 60 hom* 
bres del 12 de Infantería, á ocupar el paso de la Cordillera, 
llamado San José, cerca de Villarrica, para impedir que Ñan- 
cucheo, sobre quien iba á operar el Comandante Torres, se 
pasara á ten-itorío chüeno. — Danos tiempo para que el Mayor 
O'Donell ocupara la posición, que se le habia designado; el 

Comandante Torres salió el dia 6 con lu cuarta partida; ha- 
biendo el mismo dia capturado 6 indios, supo por ellos que 
á inmediaciones de la laguna Pololo, cerca de donde se encon- 
traba, estaba el cacique Guaiquelao. — En vista de hallarse 
tan cerca de este cacique, resolvió atacarlo, cayendo sobre él 
el 3 por la mañana, haciéndole varios muertos, tomándole 
200 caballos, 4 ó 6 vacunos y una pequeña majada de ovejas. 
— Por su parte, el mayor O'Donell, después de marchar casi 

desde su salida hasta el dia 8, de haber tomado 51 prisio- 
neros de chusma, mcluso una cautiva chilena y 50 caballos, 
tuvo el mismo aviso que el Comandante Torres, y también se 
dirijió sobre Guaiquelao, llegando al punto donde este indio se 
encontraba como media hora después que el Comandante. — 
Sabiendo el Mayor, por sus prisioneros, que el camino hasta 
el paso de San José era, de ahí, impracticable, u causa de la 
nieve que cubria aún aquellas escarpadas Cordilleras, resolvió 
ponerse á las órdenes del Comandante Torres. — Este Gefe 
continuó entonces su empresa contra ;Ñancucheo, llegando á 
sus toldos el dia 10, le mató 12 ó l5 indios y le tomó como 



— 213 — 

30 caballos.— Determinó eatoncds regresar de aquel mismo 
punto, llegando á mi campamento en el lago Aluminé, el dia 
l5 de Diciembre. — Debo de hacer presente á V. S. de que 
cuando el Comandante Torres llegó á las tolderías de este 
cacique, éste las habia ya abandonado; porque se hablan hecho 
sentir por allí fuerzas de la segunda Brigada^ á las órdenes 
del Comandante Peiteado. Asimismo mencionaré el hecho del 
capitanejo de esta tribu, Alquetral, que viéndose encerrado 
entre esta comisión y la de la segunda Brigada, se presentó, 
según noticias, al Coronel Godoy. — El Comandante Ruibal mar- 
chó hacia una Cordillera que se encuentra al Occidente del Lago 
Huenu-co, en cuyas cimas supo que se encontraba Queupo con 
su tribu. — En su marcha sorprendió los toldos del capitanejo 
Maiillan, y tomó las familias que en ellos hablan, no pudiendo 
hacer lo mismo con aquel capitanejo, por haber escapado 
llevando el aviso de la proximidad de la fuerza á los demás 
indios.— Después de este golpe, el Comandante siguió su mar- 
cha contra Queupo> teniendo, á poco andar, que abandonar 

los caballos, pues los espesísimos bosques de cañas tacuaras 
que cubren esas Cordilleras, hacían imposible la ascensión» 
que tuvo que continuar á pié. — Estravlado del resto de la 
fuerza el Comandante Ruibal, con el Alférez Don Teófilo 
O'Donell y cinco soldados, se encontraron con un grupo de 
indios considerable que se disponía á acometerlos; á la vista 
del enemigo el Comandante cargó blzan-amente sobre él, pero 
por su número tan superior se vló obligado á pelear en reti- 
rada hasta protegerse con un anoyo, cuyas barrancas, bastante 

profundas, el Comandante no alcanzó á vadear. Allí se trabó 
una desigual y encarnizada lucha, por parte del Comandante 
Buibal, que en una orilla del anroyo se defendió heroicamente^ 
y el Alférez O'Donell, que con los cinco soldados defendía, 
desde la otra orilla, con desesperación á su Gefe. — El Coman- 
dante Ruibal recibió tres heridas y dos bolazos, y sin la deci- 
sión del Alférez y de los cinco soldados, hubiera Indudablemente 



— 214 — 

sacumbido al número. El resaltado para los enemigosi fué el 
de 15 muertos, entre ellos el cacique Ranquelino Guaiquifleo 
7 capitanejo Millaqueo, y por parte nuestra un soldado muerto 
de bala y otro herido de lanza. — De este hecho V. S. ya tiene 
conocimiento, y cumpliendo la orden recibida, se ha dado en 

la Brigada de mi mando la orden general ascendiendo á Sar- 
gentos de segunda clase á los soldados que tomaron parte en 
aquel combate. — El dia anterior á este suceso el mismo Co- 
mandante, acompañado de tres soldados, encontró y sorprendió 
las tolderías de Pairoé, cacique también Ranquelino, á quien 
se rindiera con sus treinta indios. — Estando en estas intima- 
ciones fué atacado alevosamente por los indios, que hicieron 
sobre él, sin lograr herirlo, dos disparos de carabina; el Co- 
I mandante entonces los cargó, matándoles siete indios y tomando 
r alguna chusma, entre ella vienen : una hermana del cacique 
[ Eanquelino Mariano Rosas, la madre y demks familia del 
I cacique Yancamil familia del capitanejo Marillan, cuatro cau- 
[ tivas argentinas, una de ellas ha sido mujer de Mariano Rosas, 
con un hijo del mismo, una hermana de Epumer Rosas; y, 
r además de los citados, otros miembros importantes de esta 
^ familia. — El Mayor Daza al perseguir á Renque y Namuncurá, 
\ entró en negociaciones de paz con ellos, siendo burlado en sus 
;; esperanzas por los dos caciques que se internaron en los bos- 
ques, consiguiendo el Mayor tomar una parte de la familia de 
Namuncurá, entre la que se encuentra una de sus mujeres y 
una hija. — El Alférez Albornoz, que habia destacado con veinte 
y cinco hombres para que hiciera batidas en todas direcciones 
en la zona recorrida por las comisiones desprendidas, obtuvo 
en sus correrías la presentación de nueve indios de lanza y 
treinta y cinco de chusma de los mismos de Millaman, qu^ 
habian quedado dispersos en los pinares recojiendo piñones. 
— Habiendo encontrado una rastrillada de indios que habian 
Tenido como á observar mis movimientos, desprendí en su 
persecución al Teniente 1 ® Don Pedro Lascano con 15 hom* 



— 215 — 

bres del Batallón 12, no pudiéndolos tomar, porque, á pesar 
de haberles hecho dejar sus monturas y prendas de uso una 
fuerte nevada y la oscuridad de la noche, se lo impidieron . 
Al regresar este oficial de su comisión, aprehendió dos indi- 
Tiduos desertores del Coronel Godoy, que tenia en su poder» 
como i^henes de Renque. — Al regresar una comisión que llevó 

i Codihué la correspondencia, me dio cuenta de que habia 
encontrado una rastiillada en dirección á las tolderías de 
Quenpo, que me hizo creer fuera la de una tropa de muías 
de Proveeduría, que habian arrebatado de Cobuncó, por lo 
que desprendí con 17 hombres al Alférez Albornoz, con orden 
de llegar hasta el boquete de Llaimá, sin pasar la Cordillera 
ni entrar al cajón. — Este oficial siguió la rastrillada, que se 
internó, después de pasar el Bio-bio á Lonquimay, y encon- 
trando otros rastros en su marcha los siguió, resultando ser 

de Queupo, con quien estuvo dos dias en comunicación, pro- 
metiéndole este cacique que se iba á someter, y que solo 
esperaba á reunir lo demás de su tribu, para cuyo efecto 
empezó á hacer las señales usuales entre ellos: prender fuego 
i los montes.— Entabladas las negociaciones,^ el cacique se 
negó a entrar francamente en ellas, protestando que no estarla 
debidamente autorizado para el acto, ec virtud de lo que el 

Alférez regresó á mi campamento, de donde» dándole autori- 
zación bastante y aumentándole la Comisión, salió al lugar 
donde Queupo habia quedado» encontrando á su arribo á él, 
que el cacique habia emprendido su fuga pasando una Cordi- 
llera que se encuentra antes de llegar á las nacientes del Rio 
Agrio. — Destacado por tercera vez, el dia 14 de Diciembre, el 
Mayor Daza, sobre Renquecurá, con 120 hombres de los tres 
cuerpos, marchó con su comisión» fraccionada por dos caminos; 
por uno de ellos siguió el Capitán Niz del Regimiento 3» con 
40 hombres, por el otro con el resto de la fuerza el mismo 
Mayor, habiendo arreglado su marcha de manera de caer jun- 
tos, el dia 19, al cajón de Rumeco» donde Renque se encon- 



— 216 — 

traba. — El dia fijado, temprano, se encontraron las dos partidas 
cu el punto designado, no pudiendo capturar h aquel cacique» 
porque estando sobre aviso se habia puesto en fuga. — El 21, 
es decir, dos dias mas tarde, el Mayor Daza me alcanzó en 
Aichol, trayendo 31 de chusma, todos de la familia de Benque, 
á quien también hizo varios muertos. — El dia 16, habiendo 
tenido aviso por las descubiertas de que á dos leguas de nues- 
tro campamento, pasaba en dirección á la Cordillera la ras- 
trillada de un arreo, dispuse inmediatamente enviar en su 
alcance al Mayor Morossini, con 30 hombres del Regimiento 3. 
— El Mayor siguió esta rastrillada, y en la mafiana del siguiente 
día dio alcance á los indios, quitándoles 80 animales, y ma- 
tándoles siete indios; de aquel punto regresó incorporándoseme 

también el 21 en Aichol. — Habiendo .regresado el dia 18 una 
partida del indio Millaman, presentado recientemente, que ha- 
bia destacado á recorrer el campo hacia varios diaSi con la 
noticia de haber encontrado una fuerte partida de indios ene- 
migos, con la cual habia combatido, sufriendo, por su parte, y 
ocasionándoles á ellos también, varías bajas, y quitádole algu- 
nos caballos, decidí enviar en su busca una comisión. — Al dia 
siguiente, l9, salió el Comandante Torres con 30 hombres del 
Regimiento )1. al mando del Alférez O'Donell, y no consi- 
guiendo encontrarlos y sabiendo que cerca de él, en el pa- 
raje llamado ""Cochicó"^, se encontraba una partida de indios 
juntando piñones, se dirijió allí, encontrándolos, capturó siete 
de lanza y treinta y tres de chusma. — Este Gefe llegó á mi 
Campamento en Aichol el dia 2:2, con los indios capturados 
y sin mas tiempo que para mudar caballos, se puso en mar- 
cha en dirección al lago Aluminé, en cuyo punto lo esperaba, 
desde el dia anterior; el Mayor O'Donell debia, desde allí, 
dirijirse nuevamente sobre Renque, á quien, desde Aichol, le 
habia yo enviado emisarios. — El dia 26 llegó al cajón de Ru- 
mecó, y esperó ese dia y todo el 27, la respuesta del cacique, 
pero como no la recibiera marchó el 26 sobre él; esta marcha 



— 217 — 

fué sumamente penosa, pues los indios habian obstruido com* 
pletamente, por medio de talas, de gruesos pinos y robles, 
los angostos caminos que cruzan aquellos terrenos montuosos 

y escarpados, teniendo que, con gran trabajo, desembarazarlos 
de aquellos obstáculos. — El dia 29 llegó al punto en que creía 
encontrar al cacique; pero no sucediendo esto, siguió su marcha. 
AI pasar la fuerza que iba de vanguardia, un arroyo caudaloso^ 
que se encontraba á nado, como 50 ó 60 indios se presenta- 
ron dispuestos á impedirles el paso, trabándose allí mismo un 
combate, del que sufrieron los indios como veinte bajas, te- 
niendo por nuestra parte un herido, el cabo Romero, del Re- 
gimiento 2, que lo íiié al pasar el rio á nado.— Sabiendo el 
Comandante, por un prisionero tomado durante el combate, 
que Renque, avisado de su movimiento, se encontraba muy 
distante de aUí, le envió otro emisario» que volvió con la i es- 
puesta del cacique, que se negaba á someterse, determinó» 
pues, regresar de aquel mismo punto, incorporándoseme el dia 
primero del presente en las orillas del Agrio. — ^En resumen, el 
resultado de esta campaña es : presentados, Millaman con sus 
27 de lanza y 61 de chusma; prisioneros mas de 62 de lanza y 
396 de chusma; muertos, mas de 120 indios, y cinco cautivas 
rescatadas. Cababallos quitados, mas de 200. En total, entre 
indios de chusma y de lanza presentados y prisioneros, y las 
bajas ocasionadas, puede, sin exajeracion, calcularse que han 
desaparecido del territorio enemigo unos setecientos. — Este 
golpe les ha sido sensible, no solo por el número en que los 
ha disminuido sino por la situación á que los que aún perma- 
nescan escondidos entre los abrigos naturales del terreno, han 
quedado reducidos. — Hoy, privados de animales para su consu- 
mo y movilidad, solo tienen por alimento la fruta de los pi- 
nos» que recojerán á pié. — Enviando partidas que recorrieran 
constantemente aquella región, hasta de este mezquino medio 
de subsistencia se les privaría; haciéndoles asi de todo punto 
imposible su vida en aquellos lugares. — Puede, pues, decirse» 

28 



— 218 — 

sin temor de equivocarse, que, por este punto, el dominio del 
salvaje ha desaparecido por completo. — Debo de hacer presente 
á V. S., que en la zona de 1200 leguas cuadradas que en mi 
Brigada habré recorrido, no ha quedado un camino» una senda, 
que no haya sido visitada por las partidas desprendidas de 
ella. — Cumpliendo con un deber de justicia, debo recomendar 
á la consideración de la superioridad, á los señores Gefes, Te- 
nientes Coroneles Don Manuel Ruibal y Don Saturnino Torres; 
Sargentos Mayores, Don José S. Daza, Don Carlos £. O'Do- 
nell y Don Julio Morossini; y á los Alféreces, D. Teófilo O'Do- 
nell y Don Ignacio Albornoz. — Cumpliendo también con un 
deber y haciéndole merecida justicia, recomendaré de una 
manera muy especial al Practicante Mayor Don Tadeo Sztiiloi 
cuya competencia en esta campaña ha sido demostrada. — Dios 
guarde á V. S. — Firmado — ^Rufino Ortega. 



Campamento en Ñorquin, Enero 18 de 1883. — Al señor Gefe 
interino de la primera Brigada de la línea militar del Rio 
Negro y Neuquen, Teniente Coronel Don Pablo C Belisle. — 
Tengo el honor de dar cuenta á vd. que en cumplimiento a 
las órdenes recibidas, y después de dos dias y una noche do 
marchas regulares^ llegué k las tolderías del cacique CoIibum\ 
que están situadas en el centro de la Cordillera oriental, ata- 
cando á estas en la madrugada del dia 23 del corriente, con- 
siguiendo matar á los capitanejos Llimman y Maripil, mas 
seis indios de lanza, haciéndoles doce prisioneros de chusma» 
y tomado cuatro vacas, siete muías patrias y nueve caballos 
y yeguas. — No me ha sido posible obtener resultado mas satis- 
factorio, en razón á que las tolderías están ¿situadas en gran- 



— 219 — 

des bosques, y distantes los toldos unos de otros, además los 
indios han sido prevenidos, que iban á ser atacados en sus 
tolderías. — ^Por datos que he conseguido tomar, i-esulta que el 
que les dio aviso del ataque que se les llevaba, ha sido un 
español llamado Manuel Para, que hacia vida común con los 
indios, cuyo individuo ha sido hecho prisionero, á fin de 
que vd. resuelva de él, lo que crea conveniente. — Los indios y 
chusma que han logrado salvarse, han huido despavoridos á 
ampararse en las tolderías del cacique Zúñiga, que están á me- 
dio dia de camino de las de Goliburrí. — Me consta, particu- 
larmente y por datos fidedignos, que el cacique Zúfiiga es el 
que manda constantemente á sus indios robar á nuestra fron- 
tera, y esto lo hace á la vista y paciencia de las autoridades 
militares de Chile, que están inmediatas á las reducciones del 
cacique mencionado. — ^En cuanto al individuo^que me ha ser- 
vido de baqueano, Segundo Troncóse, me permito recomendarlo 
á la consideración de vd.» pues su desempeño, actividad y 
buena voluntad, lo hacen digno de aprecio y estímulo. — Es 
todo cuanto tengo el honor de decir á vd. — Dios guarde á vd. 
— Firmado— Julio Morossini. 



SEGUNDA PARTE 



SeSíob Genebal ' 



Tócame ahora informar acerca de los incidentes ocunidos» 
y éxito alcanzado hasta hoy, por la Brigada de mi mando, en 
la trascendental campaña que se opera contra las tribus de 
indios bárbaros, que habitan las regiones Andinas del Sur. 

El 19 de Noviembre del año ppdo. se puso en marcha la 
Brigada, desde su acantonamiento, Comandancia "" General Ho- 
ca", en ejecución del plan de campaña trazado por V. S. 

En el reparto de operaciones designadas á cada una de las 
Brigadas que componen la División, tocó á la de mi mando 
la misión de batir á la tribu del cacique Ñancucheo, situada 
en la zona comprendida entre los rios Aluminé y Caleufú, 
desde sus nacimientos hasta sus desagües en el Limay, y por 
disposición de última hora, debía estender mi acción hasta 
las tribus del Reuque-Curá, Namuncurá y Manquiel, morado- 
res los dos primeros del gran valle Pulraarí, y de las márge- 
nes del Arroyo Silchiñé, el último, lugares situados entre las 
Cordilleras y en la zona de los grandes bosques de pinos. 



— 222 — 

Una campaña de 60 leguas de estensíon á lo largo de los 
Andes, per 40 de latitud, era pues el campo de operaciones 
para esta Brigada, y, cábeme la satisfacción de informar, que 
toda, ella ha sido recorrida y batida, aun en sus valles mas 
profundos, montañas mas escarpadas y bosques mas espesos, 
hasta aprisionar á sus habitantes ó arrojarlos dispersos y mi- 
serables al Occidente de las Cordilleras. 

Aunque el diario general de novedades, itinerarios parciales 
de las operaciones practicadas, partes é informes oficiales que 
anexo á continuación, instruyen ampliamente de los sucesos 
que han tenido lugar en el trascurso de esta campaña, debo, 
no obstante, hacer resaltar aquellos que, por su naturaleza, 
merecen una mención especial. 



La primera operación fué confiada al Teniente Coronel Pei- 
teado, Gefe accidental del Begimiento 2 de Caballería, con 
una columna á sus órdenes de 140 individuos de tropa. Fué 
desprendido con anticipación de la Brigada, el dia 26 de 
Noviembre, mientras ésta hacia una marcha ordinaria. 

Su objetivo era: sorprender al cacique Ñancucheo en sus 
propias tolderías; pero, habiendo sido sentido con anterioridad 
por los indios, fracasó en paite el resultado que se esperaba, 
y solo una partida compuesta de 25 hombres del Regimiento 
de su mando, á las órdenes del Capitán del mismo cuerpo 
D. Vicente Bustos, dio de improviso con la tribu, que pre- 
venida de antemano estaba reunida, y libró un bríllante 
combate á arma blanca y cuerpo á cuerpo, contia 150 salvajes 
que le atacaron; 100 de ellos pié á tierra y los restantes 
montados. 



— 223 — 

La lucha fué cruda y encarnizada por ambas partes; los 
salvajes alentados por la superioridad en el número y la 
seguiídad de la victoria/ y nuestros valientes, por su propio 
coraje y la disciplina. 

El intrépido Capitán Bustos, que sereno y enérjico en el 
peligro dirijía el combate dando ejemplo de valor, rompió su 
espada en la lucha y descargó eficazmente su rewolvers, que- 
dando, por tanto, desaunado en lo mas crítico de la pelea; 
los bárbaros dirijían sus golpes á este valiente oficial, á quien 
reconocieron por Gefe, y á no ser la intrepidez y destreza del 
cabo Ignacio Tabeada, que apercibido del peligro que corria 
su oficial, se colocó á su costado é hizo prodigios con su 
sable, quitando las lanzadas que á uno y á otro les dirijían é 
hiriendo á cada golpe que descargaba sobre los mas atrevidos, 
hubiera sido víctima tal vez. 

El Teniente 2® D. Vicente Grimau, también del mismo 
Regimiento, secundaba dignamente en esta acción al Capitán 
Bustos. 

Media hora duró la lucha, cediendo por fin los salvajes en 
completa dispersión, dejando á los pies de nuestros bravos, 
13 cadáveres; mientras que oti*os ateiTorizados se lanzaban 
al rio Chimehuin, á cuya margen tuvo lugar el suceso, junta- 
mente con 13 personas de familia que momentos antes se 
habian tomado prisioneras, pero, perecieron todos por el fuego 
de nuestros soldados ó devorados por las torrentosas aguas 
del Chimehuin. 

De nuestra parte lamentamos un cabo y 4 soldados muer- 
tos; 4 heridos inclusive el Capitán Bustos y la mayor parte 
contusos por golpes de bola. 

Tan distinguida acción, fué la que inauguró la serie de 
combates no menos honrosos, que se han sucedido en el 
curso de la expedición. 



— 224 — 

Otra partida de la misma columna del Comandante Peitea- 
do^ fué desprendida á las órdenes del Teniente 1^ Don 
Saturnino Canaverí> sobre unas tolderías, y fué desempeñada 
con actividad, acierto y éxito. 



Mientras la columna del Comandante Peitiado obraba sobre 
las márgenes del Chimebuin, el infrascripto lo hacia sobre 
los bosques de pinos, residencia de las tribus de Namuncurá^ 
Benquecura y Maneuiel, llevando á sus órdenes al Teniente 
Coronel D. Benjamin Montan, con un piquete de su Bata- 
llón y al Sargento Mayor D. Miguel E. Vidal con una frac- 
ción de su cuerpo. Esta operación se practicaba de acuerdo 
con las instrucciones especiales recibidas del señor Coman- 
dante en Gefe de la División, pero no produjo todo el resul- 
tado que se esperaba, por cuanto las fuerzas de la primera 
Brigada» avanzaron sobre aquellas tolderías, contra lo que 
estaba previsto por el infrascripto, con nueve dias de antici- 
pación; pero el éxito obtenido por aquella Brigada, compen- 
sa satisfactoriamente al que pudo obtener ésta. Sin embargo» 
la jornada no fué del todo infructuosa, por cuanto se hicie- 
ron 59 prisioneros que no pertenecían á tribu organizada y 
se intimó con éxito completo al cacique Manquiel, el some- 
timiento de su tribu. El Comandante Moritau, fué encargado 
de recibir á los sometidos y lo verificó con especial tino y 
acierto. La tribu de Manquiel constaba de 350 personas, 
inclusive 68 guerreros, la cual, fué incorporada á nuestra 
columna y trasladada al campamento general» donde actual" 
menté presta eficaces servicios como baqueanos y auxiliares. 



— 225 — 

Darante mi ausencia^ mi reemplazante en la Comandancia 
de la Brigada, Teniente Coronel D. Alejandro Montes de Oca, 
dispuso una nueva operación sobre la tribu de Nancucheo, 
que se habia refugiado en un profundo valle de las Cordilleras^ 
y confió su dirección al Teniente Coronel D. Juan G. Diaz, 
2^ Gefe del Batallón 2 de Línea, á la cabeza de 80 soldados 
del Regimiento 2 y Batallón 2. Esta débil columna avanzó 
resueltamente al valle de refugio de los salvajes, que con 
mucha antelación le hablan fortificado sus dificultosos desfila- 
deros y acopiado gran cantidad de gruesas piedras en las 
pendientes de las montañas, listas para lanzarlas en caso de 
ser asaltados por nuestras tropas; mientras que, por otro 
lado, otros indios armados de rifles y carabinas harian fuego 
á mansalva, como efectivamente sucedió ; pues, nuestra colum- 
na, no creyendo que hubiera obstáculo que la detuviera, 

avanzó intrépidamente á forzar aquella fortificación, que en 
otras manos hubiera sido inespugnable. Los bárbaros hicie- 
ron la defensa h que estaban preparados» pero, muy pronto 
fueron desalojados por un piquete del Batallón 2 á las órde- 
nes del Teniente Sontag, que escalando á pié el cerro, los 
dispersó con bastantes bajas, pero nó, sin que antes nos 
ocasionaran la sensible pérdida del Teniente 1^ del Regi- 
miento 2 Don Joaquín Nogueira, que siendo el primero en 
asaltar la trinchera, fué mortalmente herido de un balazo, y 
así mismo, otro soldado que le seguía en tan arrojada empresa. 
Muchos otros soldados recibieron contusiones de piedra sin 
mayores consecuencias. 

Forzado el desfiladero que creían inaccesible, penetró nuestra 
tropa al valle donde se encontraba la tribu y fué completa- 
mente dispersada, escapándose casi en su totalidad, huyendo 
á pié por las escarpadas montañas vecinas, pero dejando en 
poder de nuestros soldados, todos sus útiles y animales 
domésticos. 

La pericie y valor del Comandante Diaz, le recomienda 

29 



-228- 

muy especialmente en esta ocacíon y él, lo hace á su vez 
respecto de sus subalternos Teniente Sontag, Teniente Gri- 
inau, y, con muy honrosa mención á la memoria del malo- 
grado Teniente Nogueira, por su valerosa conducta y 
abnegación. 



Una nueva operación dispongo, sobre el mismo lugar, 
donde dias antes atacó el Comandante Diaz; pues, tenía 
datos que la tribu del rehacio cacique Ñancucheo, no habia 
abandonado aquel refugio y que, por el contrario, engrosaba 
sus filas con algunos grupos de indios que habitaban otros 
parages y reconstruía la forzada fortificación con mayor 
acopio de elementos; tomando el infrascrito la dirección 
personal de la expedición. Al efecto, se emprendió la mar- 
cha con una columna fuerte de 200 hombres, y estraviando 
caminos nos dirijimos al punto indicado; pero, encontramos 
la fortificación sin defensores y efectuamos el pasage de los 
tembles desfiladeros, con toda tranquilidad} no encontrando 
en el valle, mas que un grupo de 60 á 80 personas que 
mas confiados ó temerarios que sus compaileros, permanecían 
en él; algunos fueron muertos ó prisioneros, pero la mayor 
parte escaparon á pié en las montañas. 

Ñancucheo y la tribu, despojados ya de sus haciendas y 
útiles, se hablan internado aun mas á las Cordilleras, esca- 
lando con sus familias, serranías que parecían intransitables; 
allí penetraron nuestras fuerzas, sin embargo, venciendo las 
mayores dificultades y perdiendo caballos despeñados en los 
precipicios, sin que tales obstáculos, nos hicieran retroceder. 
Apesar de tanta fatiga, no conseguimos un resultado práctico, 
pues los indios, espantados con nuestra presencia, habían 



— 227 — 

trepado las montañas á donde era imposible una persecución 
eficaz, dejando nuevamente abandonados los últimos restos de 
sus provisiones, quedando por tanto, entregados á los rigores 
del hambre j extenuados, por lo azaroso de una existencia 
tan llena de peligros y persecuciones. 

Seis indios muertos, treinta prisioneros y algunas haciendas 
tomadas, fué el resultado de esta jornada. 



Al resolver regresar al Campamento general, dispongo, que 
el Teniente Coronel D. Benjamin Moritau,' con 100 hombres, 
bata las Cordilleras hacia el Sur del Chimehuin, * hasta las 
nacientes del rio Caleufú, lo cual se verificó con buen resul- 
tado, dispersando algunos indios, á quienes se les toma 77 
caballos, escapándose sus dueños á pié. 



A mi regreso al Campamento, el Comandante Montes de 
Oca, que me reemplazaba en la Comandancia durante mi 
ausencia me dá parte: que el Sargento Mayor Vidal, en 
ejecución de sus órdenes, habia perseguido y preso en las 
costas del Limay, un grupo de 51 indios, siendo desempeñada 
esta comisión con una actividad é inteligencia digna del ma- 
yor elogio. 



— 228 — 

Otra comisión confiada al mismo Gefe Mayor Vidali durante 
el interinato del Comandante Montes de Oca, did alcance á 
un grupo de 26 indios de pelea que merodeaban no lejos del 
Campamento, consiguiendo tomarles un prisionero y todas 
sus lanzas y monturas, que abandonaron en la precipitada 
fuga que emprendieron por todas direcciones. Recomiéndase 
de nuevo la conducta del Mayor Vidal y Capitanes Vega y 
Bustos que lo acompañaban. 



£1 31 de Diciembre ppdo., confió al Capitán D. Mariano 
Vega, del Regimiento 5*^, la comisión de perseguir un grupo 
de indios que se habían hecho sentir por las costas del rio 
Aluminé arriba, y, después de ocho dias de activas marchas y 
habiendo batido una estension de 40 leguas próximamente, 
regresa conduciendo 51 prisioneros. La operación ha sido 
desempeñada por el Capitán Vega, á entera satisfacción. 



El dia 1® de Enero, recibo parte del Alférez Espinosa, Co- 
mandante de uno de los fortines de la línea de comunicación, 
que en la madrugada del dia anterior, habia sido atacado por 
un grupo de 50 indios, quienes consiguieron arrebatarle algu- 
nos animales, pero que, perseguidos, fueron rescatados en su 
mayor parte y ocasionádoles tres muertos á los asaltantes. Con 
este motivo, dispongo que el Capitán del Regimiento 5? de 



— 229 — 

Caballeña D. Emilio Grouzeilles con 46 hombres, marche en 
seguimiento de aquellos ladrones que huian hacia las Cordi- 
lleras. £1 valiente Capitán efectúa la persecución con tal acti- 
vidad, que al cuarto dia (6 de Enero) les dá alcance en el valle 
Palman, próximo á la línea divisoria con Chile; pero estos 
indios, reunidos allí con otros, preparan una emboscada y con- 
siguen atraer á ella al Capitán Grouzeilles, que con 10 hom- 
bres se habia adelantado de su fuerza, al sentir la proximidad 
de los salvajes, sin considerar el número de enemigos que 
tenía al frente, confiado en su valor, tantas veces provado y 
en el de la escasa tropa que le acompañaba. En ésta acti- 
tud fué atacado por 100 indios en un desventajoso desfilade- 
ro, donde ni era posible organizar su débil fuerza; fueron 
pues cercados y batidos en detall, travándose una lucha de- 
sesperada. Mientras esto sucedía, el Teniente 2^ del Regi- 
miento 2 de Caballería D. Nicanor Lezcano, llega con 5 hombres 

en protección de sus bravos compañeros, pero tiene también 
que batirse aislado por no ser posible reunirse á aquellos, á 
causa del desfiladero. Unos y otros abandonan sus caballos 
para vender caras sus vidas en la lucha cuerpo á cuerpo, pero 
desgraciadamente, ella tenía que ser fatal para los nuestros, 
por la desproporción del número y crítica situación ; y, asi fué, 
que después de dos horas de pelear como héroes» muere el Ca- 
pitán Crouzeilles, Teniente Lezcano, el soldado del Regimien- 
to 5 "^ Francisco Carranza y un indio amigo, salvando el resto 
de éste puñado de valientes, con tres herídos, gracias á su valor 

no enervado ni un momento y á la noche que sobrevino. Los 
malogrados Capitán Crouzeilles y Teniente Lezcano, dejaron 
tendidos al pié de sus cadáveres, algunos muertos y muchas 
lanzas tronchadas, notándose en el prímero, al dia siguiente, 
cuando fueron á recoger sus restos, que aún conservaba en su 

mano crispada por el coraje y la desesperación, el pequeño 
puñal de campaña, con que se habia batido en sus últimos mo- 
mentos. 



— 230 — 

Debo consignar, en presencia de un suceso tan lamentable» 
que en las instrucciones escritas dadas al Capitán Crouzeilles, 
en ésta comisión se le prohibía operar con su fuerza fraccionada, 
en atención k la poca numerosa columna que se ponia á sus 
órdenes, pero, reconozco, que la honrosa ambición de la gloria 
y el propio valor que le alentaba, le hicieron precipitarse sin 
mirar el peligro. 

La pérdida de estos dos denodados oficiales, ha sido suma* 
mente sensible y los claros que dejan en sus cuerpos, serán 
muy difíciles de llenar. 

Sufrido este fracaso, quedó la tropa sin oficiales, y el sargen- 
to José Mallorca del Regimiento 2 de Caballería, asumió el 
mando de ella y con medidas muy oportunas se puso á cubier- 
to del peligro que pudiera sobrevenir. Recojió los cadáveres 
de sus desgraciados oficiales y los condujo hasta el campamen- 
to, con el cariño y respeto que inspiran los valientes que sucum- 
ben en el puesto de honor. 

Todos estos antecedentes están constatados en la información 
sumaría, que se instruyó al respecto. 



El diez de Enero, dispuse una última operación sobre el per- 
tinaz cacique Ñancucheo, que según mis noticias aún no aban* 
donaba nuestro territorío y permanecía refugiado en ocultos 
valles de la cordillera. Al efecto, desprendí al Gefe accidental 
del Regimiento 6"^ con 60 hombres de su cuerpo, para que, 
haciendo un largo rodeo, ganara por el occidente, el camina 
conocido por el de Villa Rica, que dá acceso á ChilOi y por el 
cual, presumía debía emigrar aquella tribu, una vez estrachada 
con tenacidad en su último refugio; como me lo proponía. 



— 231 — 

Mientras el Mayor Vidal verificaba esa marcha, yo, con igual 
número de fuerza, lo hacia por camino contrario, á fin de caer 
simultáneamente en dia y hora prefijada, sobre el enemigo. 
Este plan se llevaba á cabo con exactitud, pero el Mayor Vidal, 
antes de llegar al punto determinado, nota sobre las Cordille- 
ras numerosas huellas de familias que emigraban hacia Chile, 
7 de acuerdo con un artículo de las instrucciones que habia 
recibido, emprende la persecución, y k poco andar, toma á tres 
indios de lanza, quienes le declararon, que Ñancucheo, con 
todos sus Capitanejos, indios y familias, huian á Chile, traspo- 
niendo las cordilleras sin camino ; sin embargo» la persecución 
no se detiene y se hace á pié, cuando las cabalgaduras no 
pueden continuar, hasta llegar á los confines de la Nación, 
donde no era permitido avanzar. 

Un capitanejo y tres indios han sido muertos en esta per- 
secución y se han tomado 48 prisioneros. 

El Mayor Vidal, Capitán Vega y Teniente Insay, todos del 
Regimiento 5^, se han hecho otra vez merecedores á una 
justa recomendación. 

£1 infrascrito, por diverso camino, hacia al mismo tiempo 
una prolija batida hasta los límites mismos de la Nación, por 
los valles que servían antes de refugio á los emigrados, sin 
encontrar mas que una familia compuesta de nueve personas, 
que fué hecha prisionera por el Teniente Grimau. 

Esta operación ha dado, pues, un resultado de cuatro indios 
muertos, 61 prisioneros y la evacuación completa de nuestro 
tenitorio, de la tiibu de indios mas rehacia. 



A mi retirada al campamento, dispongo que el Teniente Co- 
ronel Peitiado se dirija a la laguna Loló, y la recorra en todos 
sus contomos hasta dar con los capitanejos Antener y Coillá> 



— 232 — 

ünicos que tenia noticia, subsistían de este lado de la Cordi- 
llera. La Comisión se desempeña con acierto, pues al siguiente 
día encuentra á los citados capitanejos, á quienes bate, oca- 
sionándoles algunos muertos y tomado dos chinas prisioneras, 
los animales que tenian y todas sus provisiones. Mas tarde» 
este mismo Gefe dh de nuevo con los mismos indios, cuya 
persecución no se abandonaba, sobre una elevada Cordillera 
que trasponían á pié y que, según pudo calcular^ era el límite 
de la Nación; allí les bace nuevas bajas y los despoja de los 
últimos restos de útiles y provisiones que aún conservaban, 
arrojándolos allende los confines. La actividad y perseve- 
rancia del Comandante Peitiado se ba hecho muy recomen- 
dable en esta ocasión. 



Resuelto por el señor General, Comandante en Gefe do la 
División, establecer destacamentos permanentes de esta Bri- 
gada en la espléndida zona que acaba de conquistarse, comi- 
sioné con fecha 28 de Enero al Teniente Coronel Don Benja- 
mín Moritan, Sargento Major Don Miguel E. \^idal é Ingeniero 
D. Jorge Brondsteim, para que practicaran los estudios del 
caso y me presentaran un proyecto de línea de Fuertes, que 
nos asegurara los caminos de Ultra-Cordillera, á fin de evitar 
que los indios emigrados á territorio Chileno la ultrapasen con 
propósitos de latrocinios. En el establecimiento de los Fuer- 
tes debia concurrir á la estrategia, condiciones ventajosas 
en la topografía del terreno para el cultivo y pastoreo. 

Tan importante comisión fué desempeñada h, completa satis- 
facción, y el infrascrito, competentemente autorizado, aprobó 
el proyecto que le fué presentado; y acto continuo mandó» 



— 233 — 

bajo la dirección de la misma comisión» construir el Fuerte 
principal en el lugar elejiüo (Cuncum-Nieiú, márgenes del rio 
Chimehuin) y tres fortines avanzados, en los boquetes que 
dan paso á Chile, por los caminos de Villa Rica y Ca- 
rineüi. 

£1 Fuerte principal está construido y comenzadas las con- 
fortables habitaciones que deben uervir de cuarteles de invierno 
á su guarnición; asimismo, uno de los fortines situado en Ma- 
mui-Malal está también terminado. 

Los trabajos continúan con actividad y solidez. 

£1 Regimiento 5^ de Caballería, que debe ocupar el nuevo 
Fuerte, como los indios sometidos, se encuentran ya en él, 
desde el 8 de Febrero. 

No será el nuevo Fuerte solamente un puesto militar, pues, 
él ha sido delineado bajo las bases de un pueblo; con su 
plaza, manzanas divididas en solares, quintas y chacras, para 
que en tiempo no lejano, seguramente, sean ellas ocupadas por 
colonos trabajadores, que vengan atraídos por la feracidad 
del suelo y magnificencia del clima. 

A los indios sometidos se les ha concedido el derecho al 
terreno que habitan en la nueva población, y obligádoles á 
abandonar, por siempre, el tradicional toldo y á construir 
casas regularmente cómodas; obligación que ellos aceptan 
gustosos, estimulados por nuestros oficiales y soldados, que 
les dan el ejemplo y los enseñan. 



£1 2 de Febrero desprendo al Teniente Coronel D. Juan 6. 

Diaz, 2^ Gefe del Batallón 2 de línea, k la cabeza de 15 

hombres de su propio cuerpo, 26 del Regimiento 5® de Caba- 

ao 



-^ 284 — 

Hería y 20 del Regimiento 2, con instrucciones de avanzar 
hasta el antiguo campamento de Beuque-Curá, situado en el 
Valle Pulmarí, á 40 leguas al N. O. de este campamento, y 
desde allí practicar batidas por los bosques de Pinos adya- 
centes al lugar, con el fin de perseguir á los indios que tra- 
ten de hacer provisiones de pifiones para el invierno. Llegado 
al punto designado» ejecuta las órdenes recibidas, y en una 
de sus batidas, habiendo notado huellas frescas de indios, 
les persigue, fraccionando su fuerza, creyéndolo mas eficaz, y 
dejando á su lado solamente 1 oficial y 16 soldados. Seguia 

el Comandante Diaz, una de las huellas notadas» cuando de 
improviso fué atacado por un número de 120 á 150 indios, y 
en vista de tal desproporción, tomó posesión de un cerro y se 
aprestó á la defensa, pero los indios se concretaron á hacer 
algunos disparos a la distancia, sin llevarle ataque decisivo; 
resolvió entonces retirarse hacia su campamento de Pulmarí, 
y cuando lo verificaba fué alcanzado nuevamente por la misma 
banda de indios y un gi-upo de 40 hombres armados á fusil, 
que parecían ser soldados; suspendió entonces su retirada, 

en presencia de un enemigo que le estrechaba por todos lados, 
y echando pié á tierra, se preparó de nuevo d la defensa. Los 
indios le hablan rodeado completamente, y el grupo de gente 
á pié armados de fusiles, se le venia encima dispersado en 
guerrilla, y á menos de tiro de carabina, levantaron un trapo 
blanco, pero sin detenerse la guerrilla. £1 Comandante Diaz, 

con la esperiencia de sucesos análogos, en que los indios 
valiéndose de la misma añagaza, hablan atacado traidoramente 
en el curso de esta campaña, al Sargento Mayor Vidal, al Ca- 
pitán Bustos y al malogi'ado Capitán Crouzeilles, que fué vfc- 
tima de idéntica alevosía, esperimentando digo, rompió el 
fuego sobre aquella tropa que avanzaba y sostuvo el mas brí*- 
liante combate, rechazando con esfuerzos heroicos, en vergon- 
zosa derrota, á aquel enemigo infinitamente superior, dejando 
tendidos sin vida á seis soldados y un indio enemigos, de 



— 235 — 

■ 

quienes recogió seis rifles sistema Martin Henry, y perdiendo 
por su parte á los soldados del Batallón 2, Esteban Godoy 
y Pedro Leal, muertos, y herido el de igual dase, Domingo 
Rios. 

£1 enemigo cargó á la bayoneta á nuestros valientes hasta 
la distancia de 30 pasos, donde fué obligado á dar la espal- 
da, abandonando acto continuo» cristianos é indios el campo 
del combate, llevándose los numerosos heridos. 

Por conducto distinto me he informado con ceileza que los 
indios que tomaron parte en ese combate han sido los perte- 
necientes al Cacique Queupo, Painés y Capitanejo Nahüel» y 
que el grupo de soldados era una compañía del ejército chi- 
leno, comandada por el Teniente Don Domingo A. Rodríguez, 
y Alférez Norambuena, que guarnece el fortin chileno "Lien- 
curá"", situado sobre la misma línea divisoria de aquella y 
esta Nación, £1 combate ha tenido lugar á cinco leguas al 
Oriente de aquel fortin, y según lo asegura el Comandante 
Diaz. en territorio Argentino. £n presencia de tan grave 
sucesoí ordené que sin pérdida de momento saliera el Sar- 
gento Mayor Vidad. ala cabeza de 60 hombres de su Regi- 
miento, en protección de aquel GefCt á quien trasmití las 
siguientes instrucciones - que si el enemigo aún permanecia 
en territorio de la Nación, bien determinado, fuera perseguido 
y batido; que si encontraba algún destacamento del ejército 
chileno, ya fuera acantonado ó en marcha, dentro de los lími - 
tes del país> le intimara la desocupación inmediata del terri- 
toríoi pero que si se aseguraba de una manera clara y evi- 
dente que alguno de esos destamentos del ejército de la nación 
vecina que aún permaneciera dentro de los dominios de la Re- 
pública, fuera el que le atacó en el combate de que dá 
cueata, procediera á su desarme y detención, dándome aviso 
en el acto para resolver en consecuencia. 

No obstante de haber sufrido nuestras tropas empeñadas 
en una guerra de civilización y moral, un ataque tan insólito 



— 236 — 

por tropas del ejército de una nación hermana, aliados á los 
mismos indios ladrones que perseguimos, he recomendado al 
Comandante Diaz el mayor tino y prudencia en los inciden» 
tes que sobrevinieran con aquella tropa, para evitar conflictos 
que pudieran ser funestos para ambas Naciones; pero bien en- 
tendido, que no deberá prescindir en el terreno del derecho, 
de las razones que nos asistan, ein separarle por ello de los 
deberes de cortesía á que están obligadas las tropas civili- 
zadas. 

Me aseguran que los indios de los caciques Queupó, Painéo 
y Nahuel, que han sido y son los mas tenaces y crueles 
invasores de nuestras poblaciones fronterizas, habitan actual 
mente en la misma línea divisoria con la República de Chile, 
á vanguardia de sus fuertes y próximos al fortin ** Liencurá ' 
de aquella Nación, amparados por su guarnición, como queda 
comprobado, y por consiguientei en plena libertad de pasar á 
nuestro territorio, armados como están y continuar sus latro- 
cinios y asesinatos, salvaguardados en su recideucia por los 
derechos de gentes» que nos impiden penetrar hasta eUos. 

Muy duras serian las consideraciones á que dan lugar tan 
tristes circunstancias y absténgome por mi parte de produ- 
cirlas en este informe, por un exceso de respeto á aquella 
Nación amiga. 

No cumpliría un deber de estricta justicia, si no recomen" 
dará á la consideración pública y del Superior Gobierno ai 
valiente Teniente Coronel D. Juan G. Diaz, Sub-Teniente 
Wappers» y á los 14 soldados sobrevivientes de aquel heroico 
combate, que por sus especialísimas circunstancias está colo- 
cada en la categoría de las acciones distinguidas y acreedo- 
ras al premio que universalmente se&alan las ordenanzas de 
los ejércitos en tales casos. 

El combate tuvo lugar el 17 de Febrero ppdo., á inmedia- 
ciones de la laguna Aluminé. 



— 237 — 

£1 13 de Enero por la noche» una pequeña partida de 
indioSt aiTebató de este campamento un grupo de caballos, 
pertenecientes & una Comisión del Regimiento 3 de Caballería» 
y el 1** de Febrero otra mas numerosa; dio el mismo golpe 
de mano, á una partida perteneciente á esta Brigada que 
pemoctaba á tres leguas de aquí, perseguidos ambos ladro- 
nes fueron alcanzados y rescatados todos los animales arreba- 
tados, ocasionando á los primeros tres muertos y siete á los 
segundos» siendo estos últimos, por un piquete de la escolta 
del Señor General, Gefe de la División, á órdenes del Teniente 
Don Saturnino Gorordo. 



Y, finalmente, el 13 del ppdo. mes, fué desprendida del 
nuevo Fuerte una partida compuesta de 38 hombres al mando 
del Capitán del Regimiento 5® D. Mariano Vega, con el 
objeto de recorrer los bosques de pinos próximos al valle 
Mamui-Malal, en donde se habian notado unos rastros dias 
anteriores. Esta operación dio por resultado la captura de 
38 indios, que fueron aprehendidos entre las espesuras del 
monte, habiendo tenido que perseguírseles á pié, por no ser 
practicable de á caballo la montaña donde estaban refugiados. 
Estas familias, como algunas otras en número insignificante, 
vagaban por entre las arboledas de pinos, de cuyo fruto 
esclusLvamente se mantienen, sin tener residencia fija por 
temor á las persecuciones. 

Tales son hasta hoy^ los sucesos mas remarcables que han 
tenido lugar en el trascurso de esta gran campaña, la que 
nos ha dado el siguiente resultado material : De 80 á 100 
enemigos muertos, 700 almas reducidas entre prisioneros y 



— 238 — 

presentados y regular cantidad de hacienda vacuna, lanar y 
caballar que era todo cuanto constituía el haber de los mora- 
dores de la estensa zona batida por esta Brigada. En cuanto 
al éxito moral obtenido, es más completo; las tribus despe- 
dazadas y empobrecidas se han visto obligadas á emigrar á 
territorio estrangero, buscando amparo para sus miserables 
existencias» y dejando por siempre entregado á la civilización, 
el espléndido territorio que tantas riquezas atesora y del 
cual eran dueflos y señores absolutos. 

Los desgraciados emigrados, si bien han encontrado en la 
nación vecina, un refugio seguro á la persecusion de nuestras 
tropas, no ha sucedido as{ en cuanto á los medios de subsis- 
tencia, que según se me ha informado, son por demás pre- 
carios. 

Ñancucheo, el mas recalcitrante de los caciques, me ha 
enviado ya tres embajadas solicitando el perdón de sus faltas 
pasadas y el indulto para él y sus indios, sin exigir condi- 
ción ni retribución alguna, y jurando, según su propia espre- 
fiion, «con un cristo en las manos »^ de que será siempre 
leal y sumiso á las autoridades del pais. Competentemente 
autorizado, he ofrecido al terrible cacique de ayer, el perdón 
é indulto que implora y le espero muy en breve, en mi 
campamento, manso y obediente. 

Tan benéficos resultados, si bien no han costado á la Na- 
ción sacrificio alguno pecuniario, ha perdido en la conquista 
algo mas caro : tres distinguidísimos oficiales, diez soldados y 
un indio amigo, muertos en combate, y dos soldados ahoga- 
dos y un baqueano despeñado en un precipicio durante las 
persecuciones; pero, por mas sensibles que tales pérdidas 
sean, los beneficios para el engrandecimiento nacional, con- 
quistados con su sangre, son inmensos y las compensan. 

Al terminar este informe, séame permitido cumplir con un 
deber de rigurosa justicia y equidad recomendando á la con- 
sideración del Gobierno y de la Nación, á las fuerzas que 



— 239 — 

componen esta Brigada, por el valor demostrado en los com- 
bates, constancia y sufrimiento en las fatigas, disciplina en 
todos los momentos y firme perseveraacia en las empresas. 
Debo hacer una mención especial del Teniente Coronel Don 
Alejandro Montes de Oca, que por dos Teces me ha reem- 
plazado en la Comandancia de la Brigada, distinguiéndose 
por su celo y energía en el servicio; de los Tenientes Coro- 
neles D. Benjamín Montan, D. Juan G. Diaz, D. Boque 
Peiteado, y del activo Sargento Mayor D. Miguel E. Vidal, 
Capitán D. Guillermo Dameli que con inteligencia y contrac- 
ción especial ha desempeñado durante la campaña el delicado 
y laborioso puesto de Gefe del Detall á mi mas completa 
satisfacción; de los Capitanes Bustos y Vega, Tenientes Ca- 
naverí, Sontag, Grimau é Insay, á mis Ayudantes Sargento 
Mayor D. Justo Girón, Teniente D. Martin Hernández, y al 
Teniente 1® D. Laurentino Vigil, que con inteligencia y volun- 
tad ha desempeñado á mi lado el doble oficio de Ayudante 
y Secretario. 

Todos y cada uno, han cumplido dignamente con su deber 
y el infrascrito, no tiene mas que motivos de elogio para sus 
subordinados. 

Debo una última palabra en honor de la eficaz administra- 
don a euyo cargo se halla la provisión de víveres para las 
fuerzas expedicionarias. 

Un racionamiento bueno, abundante y siempre oportuno, 
ha gozado esta Brigada, sin faltarle (por primera vez en este 
género de Campañas) ni un solo dia de raciones. 



Campamento en el Collon-Gurá. Mano 1^ de 18S3. 



Enrique Gcdoy, 



SEGUNDA BRIGADA 



OPERACIONES DE LA SEGUNDA BRIGADA 

De la Segunda DÍTision del Iljéreito, en la eampafta y 
oenpaeion de los territorios del Sud de la Repúbliea 



Fuerte Oenenl Roca. Noriembie 18 de 1883. 

La Orden de Brigada promulgada en la fecha, hace cono- 
cer á todas sus reparticiones que mañana se encontrarán en 
<:ampaña. 

Como las disposiciones que ella encierra se relacionan 
directamente con el objeto de este diario, se copia literal- 
mente á continuación, y dice asi : 

Orden de Brigada 

""Art. 1^ Fijase el dia de mañana á las 8 a. m. para la 
marcha de esta Brigada, en ejecución de la Campaña orde- 
nada por el Señor Comandante en Gefe de la División. 

2"^ Los Sres. Gefes de los Cuerpos, harán en los suyos, 
con antelación, el racionamiento ordenado. 

3® Toda la fuerza espedicionaria tomará muías para las 
marchas. 



— 244 — 

4"^ Becomiéndase á los Sres. Gefes de Cuerpo hagan 
observar en los suyos, mucha prolijidad al ensillar, á fin de 
evitar completamente, sean los animales estropeados en el 
lomo. 

6 "^ Las armas deberán llevarse, en todos los momentos, en 
la mano, ó pendientes de la bandolera ; y de ninguna manera 
atados á la montura. 

6"^ Es absolutamente prohibido galopar durante las mar- 
chas ó campamentos, salvo servicio urjente. Los Ayudantes 
quedan esceptuados de esta prohibición cuando vayan en eje- 
cución de órdenes de sus Gefes. 

7 ^ Para el servicio diario se pedirá á los Cuerpos por su 
tumo» por el DetuU de la Brigada, una guardia de 1 oficial, 
1 sargento, 2 cabos, 1 trompa y 12 soldados, que se pondrá 
á las inmediatas órdenes del Comandante de campo en tumo. 

O T B ▲ 

Queda nombrado Gefe de este punto y sus dependendasi el 
Teniente Coronel Don Tomás O'Gorman, mientras dure la 
ausencia del infrascrito. 



Firmado — 



E. Oodoy. 



I -^«-j 



i 



J * Divition del JS^ércUo Naei<mal 
BiGüirBA Brigada 



Fuerte Oeneral Roca, 19 de Noviembre de 1883. 



£1 19 de Noviembre de 1882 habia sido/señalado por el se- 
ñor Comandante dn Gefe de la segunda División del Ejército, 
para que nuestra Brigada se pusiese en marcha con arreglo á 
las instrucciones é itinerarios que debia seguir en el plan 
concebido para la realización de la campaña que se iba á em- 
pezar. Dichas instrucciones dicen á la letra : 

Instrucciones al Gefe de la segunda Brigada, seSFob 

COBONEL DON EnBIQUE GoDOT. 

''Habiendo demostrado la anterior campaña al Lago Nahüel- 
Huapí, que ya no son necesarias las operaciones combinadas en 
grandes columnas, puesto que los indios se han diseminado 
en el territorio comprendido entre los ríos Neuquen, Limay y 
Cordillera de los Andes, habiendo d cacique de los Manzane- 
ros pasado al Sud del último con algunos de su tribu, debe- 
mos concretamos á hacerles una guerra continua y activa á fin 
de desalojarlos de sus últimas guaridas, reducirlos ó estermi- 
narlos. Es con ese objeto que el Gefe de la segunda Brigada 
observará las siguientes instrucciones : 



— 246 — 

** 1^ La Brigada se pondrá en marcha del pueblo ''General 
Roca'' con el mayor número de fuerza posible, el dia 19 del 
corriente con dirección á la confluencia de los rios Neuquen y 
Limay. 

'^ 2^ Llegada á la confluencia, efectuará el pasaje del Neuquea 
al Sud, en los botes que están destinados para el efecto. 

" 3^ Etectuado el pasaje seguirá la marcha por la banda 
Norte del Limay, hasta llegar á la confluencia de los ríos Go~ 
llon-Curá y Quemquentren, punto en que hará su campa- 
mento. 

" 4^ Cada soldado irá á dos caballos y una muía, llevando 
de estas últimas una reserva para los casos necesarios. 

** 5® La Brigada se proveerá de víveres y vicios hasta fines 
del presente mes, los que cada individuo llevará personal- 
mente. 

" 6^ Las raciones consisten en los siguientes artículos - Dia- 
rio: tres libras de carne, diez onzas de harina y media de saL 
Mensual: cinco libras de yerba paranaguá, veinte onzas de ta- 
baco negro ó treinta y dos colorado» seis pliegos de papel 
de hilo, una libra de jabón. Estraordínarios : una libra de 
café, dos de azúcar y una cimrta de caña para diez indivi- 
duos (diaria). 

**7**Enel arroyo Pichí- Puin-Leuf ú dejará un destacamento 
de un oficial y veinte individuos de tropa, y en el Pichí-Leuf ú 
otro del mismo número de fuerza á fin de mantener y soste- 
ner su comunicación con el fortin ''Primera División." 

" 8^ Una vez en el campamento que se le ha designado, y que 
sus caballadas se hayan refrescado de la marcha, desprenderá 
partidas a fin de batir su frente y flancos. 

'*9® Las partidas se" compondrán de 50 á 100 hombres o 
de mayor número si el Gefe de la Brigada lo creyese nece- 
sario. 

" 10. Las partidas batirán su frente hasta el límite argenti- 
no sobre las Cordilleras, su flanco derecho hasta encontrarse 



-« 247 — 

con las de la primera Brigada, que saliendo de Ñorquin ba- 
tirá su izquierda hasta encontrarse con las de la segunda, y 
esta su flanco izquierdo hasta el río Caieufú, donde se encon- 
trará con un destacamento de la tercera Brigada, la que 
situada en el Lago Nahüel-Huapf, batirá su frente hasta el 
Uroite argentino, sobre las Cordilleras, y su flanco derecho 
hasta el espresado rio. 

'^ 11. £1 Detall de la Brigada llevará un diario en el que 
marcará el itinerario que siga, rumbos, horas de marcha, des- 
cansos, topografía del terreno, calidad de campos y aguadas, 
arroyos, rios y sus direcciones, fauna y flora, las novedades 
de la marcha, y todo aquello que observare y fuere de utilidad 
para el mejor conocimiento del terreno, recomendando en esto 
la ma^or atención y minuciosidad. 

*" 12. Ordenará á todos los gefes y oficiales, que marchen al 
frente de una partida, lleven el diario que se les recomienda 
en el artículo anterior. 

"" 13. Debiendo las fuerzas de la frontera de Chile ponerse 
en movimiento en Enero del aüo próximo con el objeto de 
tomar posiciones, se recomienda á los gefes y oficiales que 
manden partidas» observen el miramiento que es debido en- 
tie naciones amigas, pi*estando auxilio en todo aquello que 
les fuere requerido, y poniéndose en buena armonía en las 
operaciones, á fin de conseguir de ellas los mayores y mejo- 
res resultados posibles. 

*" 14. El Comandante en Gefe de la División no tendrá lugar 
determinado, pues andará recomendó las Brigadas, así es 
que toda novedad ocurrida en la tercera le será comunicada 
al gefe de la segunda, según órdenes dadas, y de esta ultima 
las pasará donde se encuentre el Comandante en Gefe. 

15. El Gefe de la tercera Brigada ha recidido orden de dar 
cuenta al de la segunda de todas las novedades que ocurran, 
mientras no esté en aquella el Comandante, Gefe de la Di* 
visión. 



-248 — 

'^ 16. Como las distintas partidas de la División que se des- 
prendan pueden encontrarse durante la noche, á fin de evitar 
accidentes desgraciados, se previene que las palabras de or- 
den serán : Barbarie — Atrás. 

** 17. Como los caciques Reuque-Curá, Namuncurá., Bumay y 
otros han solicitado las pacest enviando rehenes en prueba de 
buena fé, el Gefe de la segunda Brigada prevendrá á todos 
sus subordinados, que todo grupo de indios que se presente 
en actitud pacífica, sea recibido y tratado con la humanidad 
qne es debida á naciones civilizadas. 

^ 18. Las batidas de la Brigada serán constantes y no se 
suspenderán hasta que el Comandante en Gefe de la División 
lo ordene. 

''19. Se previene al Gefe de la segunda Brigada que las 
partidas de la primera batirán su derecha hasta el límite ar- 
gentino sobre las Cordilleras, su frente hasta cuarenta leguas 
de distancia y en las mismas Cordilleras, y su izquierda hasta 
encontrarse con las de la segunda. 

"" 20. En el campamento de la Brigada estará el depósito 
•de racionamiento estraordinario, al cargo del Teniente Corone^ 
Don Alejandro Montes de Oca, cuyo gefe entregará por rela- 
ción y recibo todo aquello que le fuere solicitado para la ma- 
nutención de la tropa. 

*" 21. En Boca recibirá la Brigada las herramientas de zapa 
necesarias para la construcción de alojamientos para ella ú 
obras de defensa si fuere necesario. 

^ 22. Dejo á la inteligencia del señor Coronel, Gefe de la 
Brigada, todo aquello que pudiera ocurrir en el curso de las 
•operaciones, y que no estuviese determinado en estas ins- 
.trucciones, siempre que ello responda al mejor resultado de 
^Uas". 

Choele-Choel, NoTiembre 8 de 1882. 

Firmado — Conrado F. Villegas 



— 249 — 

Tocóse diana á las 3 a. m., y delde después de lista se 
empezaron los aprestos para emprender la marcha. Todo estaba 
listo de antemano. 

A las 8 30' a. m. nos pusimos en marcha. La Brigada era 
comandada accidentalmente por el Teniente Coronel Don Ben- 
jamín Moritan, Gefe del Batallón 2 de línea; pues el Gefe de 
eUa, Coronel D. Enrique Godoy, quedaba en el campamento 
acompañado de sus Ayudantes. 

El mando de las diferentes reparticiones estaba distribuido 
de la siguiente manera : Coronel, Gefe de la Brigada, Don 
Enrique Godoy — Gefe del Detall, el Capitán que suscribe — 
Comisario de Guerra en campafia, Teniente Coronel Don Ale* 
jandro Montes de Oca. 

Batallón 2 de línea — Teniente Coronel Don Benjamín Mori- 
tan, Gefe del Batallón; Teniente Coronel Graduado, Sargento 
Mayor D. Juan G. Diaz, segundo Gefe. 

Regimiento 2 de Caballería — Teniente Coronel Graduado 
Don Boque Peitiado, Gefe interino del Begimiento. 

Regimiento 5° de Caballería — Sargento Mayor D. Miguel E. 
Vidal, Gefe accidental del mismo. 

El Estado que figura á continuación dará á conocer el número 
de fuerza y elementos con que se emprendía la campaña : 



S2 



CUERPOS 



— 250 — 






6 

3 

*3 

«a 
O 



I 



'E I 



JS 
¿5 



^ 



3 



o 
o 



Plana Mayor 

Batallón 2« 

Regimiento 2^ 

Begimiento 6^ 

En depósito . . 



Total. . 



1 


— . 


12 


12 


60 


___ 


40 


2 


8 


110 


— 


240 


— 


170 


2 


16 


180 


— 


433 


— 


259 


1 


8 


210 


— 


420 

• 


— 


300 


— 


■" 


— 


^— 


242 


— 


^ 


6 


32 


512 


12 


1305 


180 


769 



449 



Además llevábanse clea cargas con racionamiento de víveres 
y vicios. 

Ya fuera de las poblaciones del campamento la Brigada 
tomó el camino que costea el rio Negro y se fijó el rumbo de 
la marcha al Oeste. 

A las 10 y 6 a. m. se hizo un alto de 10 minutos y otro de 
15, á las 11 y 45 a. m. y á la 1 y 17 minutos p. m. se 
campó sobre la margen izquierda del rio Negro en el paraje 
denominado ''Sauce Ladeado**. 

Distancia recorrida, 6 ll2 leguas. 

A las 4 p. m., orden de Brigada. A las 6 y 30 m., lista 
mayor. A las 9 p.m.» retreta. Alas 10 p. m., silencio. 



— 251 — 



¡livmes 90 de Moiriembre de t»H9 



Diana á las 2 y 30 ni. a. m. 

Pasada la Diana, se arrimaron las muladas á los Cuerpos, y 
se tomó muía para proseguir la marcha. 

A las 4 y 40' a. m. se emprendió la marcha, costeando el 
rio hacia arriba con rumbo al Oeste. 

A las 6 y 5 a. m. se hizo un alto de 15 m. y á las 8 
a. m. se campó sobre la costa del Nauquen, una legua mas 
arriba' de la confluencia de este con el Limay, y frente al fortiu 
1* División. En este punto debía efectuarse el pasaje del rio. 

A la» 11 y 40 a. m. llegó el Coronel Gefe de la Briga- 
da, Dan Enrique Godoy, acompañado de sus Ayudantes, del 
Presbítero Don José María Beauvois, Ingeniero Bronsthed y el 
turista Mr. John Luckham Williams Andreus, que figura como 
voluntario en la Plana Mayor de la espresada. 

Desde su llegada, el Gefe de la Brigada empezó á disponer 
lo necesario para efectuar el pasaje del rio. A nuestra llegada 
encontramos dispuesta una balsa que se había mandado cons- 
truir con anticipación, y establecida ya la maroma que debía 
conducirla de una á otra ríbera; pero sin embargo de que su 
construcción había sido prolija, y ambos trabajos perfectamente 
acabados, no se pudieron utilizar porque la impetuosidad de 
la corriente del rio los hizo ineficaces. 

Entre una y ^otra prueba habíase perdido el día, y se dejó 
para el siguiente el pasaje. 
Pailj^efectnarlo contamos con una palanca poderosa. 

El señor Teniente Coronel de la Armada, Don Erasmo Obli- 
gado, el Teniente Don Eduardo O'Connor de la misma arma, 
prácticos y marinería del vaporcíto "Rio Negro", están aquí 
para ayudamos. Han dejado su buque anclado en la confinen- 



>•• 






— 252 — 

cía, y remontando el Nauquen en botes, vienen á participar 
de nuestra fatiga. Bien venidos sean. 

Esta noche vivaquearán con nosotros, y mafiana empren- 
derán la tarea que voluntariamente quieren darse y que nos- 
otros tanto agradecemos. 

Dióse la orden á las 6 p. m. 

6 y 30 p. m. Lista Mayor. 9 p. m. Retreta. 10 p. m. Si- 
lencio. 



Martes tt de IVoTleinbre de MH9 



A las 3 a. m. se tocó diana. 
Se carneó y racionó la fuerza. 

A las 6 a. m. se dio principio á vadear el Sio, haciéndolo 
en botes. 

Empezóse por las cargas de la Comisaría, á estas siguió el 
Begimiento 2, á continuación el Batallón del mismo número, 
y á las 6 y 30 p. m. se encontraban campados en la margen 
derecha. 

A la 1 p. m. se presentó el capitanejo Gallardo, de la tribu 
de Manquiel, acompañado de un indio con comunicaciones para 
el General Gefe de la División. 

Aprovecháronse las últimas horas de la tarde en hacer pa- 
sar dos trozos de caballada, que vadearon con facilidad y sin 
haber pérdida de animales. 

El dia ha sido bien aprovechado. De continuar asi pronto 
nos encontraremos costeando el Limay. Un incidente, sin em- 
bargo, ha estado á pique de altt'rar el orden y la confianza 
con que se hacia el pasaje. En las primeras horas de la ma- 
fiana se tumbó un bote, que regresaba de la orilla opuesta, 



— 253 — 

tripulado por cuatro soldados. Esta circunstancia fué debida á 
una imprudencia de los tripulantes, que viniendo aguas abajo, 
dieron sobre la maroma con una de las bordas, y tumbaron la 
embarcación. Felizmente eran nadadores, y fueron auxiliados 
prontamente por nuestros compañeros de la armada, y no hubo 
que lamentar ninguna desgracia. 

Se dio la orden á las 6 p. m. 

A las 6 y 30 p. m. Lista Mayor. Retreta á las 9 p. m. y á 
las 10 p. m. silencio. 



Hiércolea 99 de IVoTlenribre de 1889 



Diana a las 3 a. m. 

Al salir el sol dio principio el Regimiento 5^ á pasar el 
rio. Se embarcaron primero los equipos, y á estos siguió la 
tropa, terminando su pasaje á las 10 y 45 a. m. 

A continuación se hicieron azotar las caballadas y en pos de 
ellas la hacienda vacuna; pero nn se pudo pasar toda apesar 
de haber tocado todos los medios para conseguirlo. Es arisca, 
d rio cerrentoso y las varías tentativas que se han hecho 
aumentan la dificultad. 

A las 10 a. m. llegó el General Villegas y campó con sus 
ayudantes á retaguardia nuestra. 

A las 11 a. m. se trasladó el que suscribe á la margen 
opuesta con el Detall y sus dependencias. 



- 254 — 



Jíuéves 9S de IVowlembre de 1889 



Tocóse diana á la hora de costumbre. 

A las 6 y 15 marchó el Regimiento 3 á situarse á ll2 legua 
á vanguardia, y casi sobre el Limay. Su misión es el cuidado 
de las caballadas y hacienda que se envian también allí, por 
ser mejor el campo y mas abundantes los pastos. 

A las 9 a. m. se puso en marcha para ir á instalarse en el 
mismo paraje la tropa de arreo. 

A las 9 y 45 a. m. llegó la tercera Brigada y campó en la 
margen izquierda del Nauquen, en el mismo campamento que 
ha ocupado la nuestra. 

Toda la tarde se ha invertido inútilmente en tratar de hacer 
pasar la hacienda de la tercera Brigada y las ciento y tantas 
reses que aún quedan de la segunda. 

Desde las 11 n. m. la tercera Brigada empezó h, efectuar 
su pasaje. Dieron comienzo por el bagaje y la tropa [del 6, 
que está formando su campamento en donde lo tenia el Begi* 
miento 3. 

Lista Mayor sin novedad. 



Viernes t4 de IVoi^leuilire de MH9 

Diana á las 3 a. m. 

Al aclarar hiciéronse los aprestos para levantar el campo y 
abandonar las costas del Nauquen. 
En el punto que vamos á abandonar queda instalada una 



— 255 — 

sucursal de la Comisaría de Guerra al cargo del Teniente 2^ 
D. Gregorio J. Ganduglia con estas instrucciones: 

Instrucciones al Tenients Gandüolia 

1^ Tendrá su permanencia en este punto (Fortin Limay) y 
á sus órdenes quince indios amigos de Choele-Choel. 

** 2® Sumisión es: recibir del Capitán Rohde los víveres 
para el consumo de las fuerzas espedicionarias y conservarla 
en depósitos apropiados hasta que las tropas de arreos ven- 
gan á buscarlas. 

'^ 3° Becibirá así mismo los ganados que quedan en depó- 
sito y los remitirá bien escoltados hasta la Comandancia de 
la segunda Brigada, relevándose las escoltas de fortin en 
fortin. 

*" 4? Tratará de pasar el rio los 495 novillos que quedan 
en este punto juntamente con las 400 yeguas que vienen de 
Choele-Choel, mandándolas á cargo del Sub-teniente Castro 
con 10 soldados del Fortin y los 15 indios que quedan á sus 
órdenes. 

** 5** Conser^'aní en el mejor estado posible las embarca- 
ciones que se le dejen, á fin de tener siempre un pasaje íStcil 
del rio. 

** 6« Obedecerá las órdenes é indicaciones del Capitán Roh- 
de en todo aquello que se refiera á la administración de los 
víveres que se han confiado k dicho Capitán. 

* 7*» Pedirá al Sub-teniente Castro, Comandante del fortin, 
todos los recursos de hombres y elementos que necesite para 
el buen desempeño de su importante comisión. 

*^ 8^ Llevara la contabilidad del caso, para conocer en todo 
tiempo el movimiento ocurrido en los depósitos á su cargo. 

*" 9^ Racionará con las provisiones á su cargo todas las co- 
mL iones pertenecientes á las fuerzas espedicionarias, de cual- 
quier Brigada que sean, dejando al efecto 40 novillos en ese 
punto, de los 495 que recibirá del Sub-teniente Castro. 



— 256 — 



a 



10. La delicada é impoitante comisión que se confía á la 
inteligencia» actividad y patriotismo del Ten.ente Ganduglia, 
exije una contracción personal decidida, á fin de asegurar á las 
fuerzas espedicionarías la manutención necesaria; pues si ello 
se descuidara por abandono ó negligencia, podria dar lugar á 
fracasos en las importantes operaciones que se emprenden; 
siendo entonces gravemente responsables los que resultaren 
«ulpables. 

" Paso del Neuquen, Noviembre 24 de 1883. — Firmado — 
Enrique Godoy." 

Al Sub-teniente Don José M. Castro, Comandante del for- 
tín Primera División, se le han dejado las instrucciones que 
se escriben á continuación, & fin de que entre este y el Te- 
niente Ganduglia, no se susciten dificultades que puedan en- 
torpecer el buen servicio, y dicen así: 

» 

Ikbtbucciokes al Sub-Teniente CabtbOi Comandante 

del fobtin 

** 1^ Prestará todo el concurso de hombres y elementos al 
Teniente Don Gregorio Ganduglia, encargado de una sucursal 
de la Sub-Gomisaría de Guerra en este punto, tanto para la 
construcción de depósitos y cuidado de haciendas, cuanto para 
el pasaje de los artículos que necesita para las fuerzas espe- 
dicionarias. 

*" 2° Siendo lo designado en el artículo anterior la principal 
misión por ahora de la guarnición de este fortín, debe ser 
atendido con toda preferencia. 

^ 3° Atenderá del mismo, con especial cuidado, el servicio 
de la correspondencia, tanto para las fuerzas espedicionarías 
cuanto para la primera Brigada, siempre que la de esta ul- 
time sea oficial. 

^ 4^ No practicará operación de guerra fuera de los alre- 
dedores del fortin, salvo los casos de protección á transeúntes 



— 267 — 

ó comisiones que lleguen á ser atacadas por los indios ü ór- 
denes espresas del señor Comandante O'Gorman, Gefe acciden* 
tal de esta Ifnea. 

** 5^ Siendo el Teniente Ganduglia, por su graduación su- 
perior al Subteniente Castro, se subordinará este á aquel 
en caso de operaciones, siempre que ambos estuvieren pre- 
sentes." 

* 6® Lo imprevisto queda librado á la inteligencia y acti- 
vidad del Subteniente Castro." 

** Nauquen, Noviembre 24 de 1882. — Firmado — Enrique 
Godoy ". 

Eran las 9 y 20 a. m. cuando se puso en marcha la Brigada, 
y á las 10 y 10 a. m. llegamos á Trapueque, cerca del Limay 
Es una rinconada de campo espacioso y abundante pasto, en 
donde se encontraba campado el Regimiento 2, el arreo y las 
caballadas y hacienda de la Brigada. 

Campamos á la izquierda del Regimiento 2, y á continua- 
ción se racionó la tropa. 

En el resto del dia no ocurre novedad. 



Sábado 95 de moTlcmbre de 1899 



Tocóse diana á la hora de costumbre. 

En las primeras horas de la mañana se enviaron cargueros 
para traer racionamiento de carne para dos dias para la Bri" 
gada. Las reses que se nos quedaron ha sido imposible hacer- 
las pasar el Neuquen, y el Gefe de la Brigada ha mandado 
hacer esta canjeada con objeto de aprovechar el mayor nú- 
mero de reses posibles que se nos quedan. 

33 



— 258 — 

A las 9 y 45 a. m. pasa por frente de nuestro campamento 
el arrea de la tercera Brigada y vá á situarse á una media 
legua á vanguardia. 

A las 10 y 30 a- m. llegó el Gefe de la Brigada, que con 
sus ayudantes había quedado al otro lado del Neuquen. 

Media hora después, desfiló por nuestro frente la tercera 
Brigada que fué á campar donde lo habia hecho su án*ea. 

12 y 30 p. m. Regresaron las cargas trayendo 10 reses. 

Este dia se permanece campados. 

El Comandante Peiteado, Gefe accidental del Regimiento 2, 
se prepara para salir de vanguardia con 130 hombres de su 
Regimiento y 10 infantes del Batallón 2. 

La misión de este Gefe se puede conocer por las instruc- 
ciones que lleva y que se escriben á continuación: 

Instrucciones al Comandante Peiteado 

"I® El Comandante Peiteado marchará con el Regimiento 
de su mando al aclarar del dia de mañana, con el objeto de 
sorprender las tolderías del cacique Ñancucheo que se hallan 
situadas, según datos ciertos, en el paraje denominado Huichú 
Lauquen, próximo al cerro Nevado." 

" 2 * Hará sus marchas sin precipitarse, observando las 
prácticas mas eficaces para la conservación de sus caballadas.'* 

"3^ Se pondrá de acuerdo con el Comandante Suarez, 
i^uien, con una fuerza de la tercera Brigada, se desprende 
igualmente con el propósito de batir al cacique Sayhuequei 
situado al Sud del Lago Nahüel-Huapí, á fin de caer simul- 
táneamente ambas partidas sobre las tolderías á que se dirijen 
para asegurar mejor el suceso." 

"4"* Practicada la operación con resultado favorable, 
regresará con los prisioneros hasta el rio CoUon-Curá, lugar 
designado para el Campamento general de la Brigada; ó si 
las circunstancias se lo permiten, sin temores ni peligros de 






— 259 — 

• 

trastornos, enviará á otro Campamento de la Brigadaí bajo 
segura custodia, á los prisioneros que tomare, continuando 
entonces su operación de avance hasta otras tolderías próxi- 
mas de que tuviera noticias y seguridad de obtener resultado 
eficaz. '^ 

' 5 "^ Si fuere sentido con anticipación por los indios que 
vá á atacar, los perseguirá entonces con la rapidez posible y 
necesaria en esos casos, pero sin dejar soldados rezagados."" 

''6'' Si algún cacique ó capitanejo ofreciera someterse 
voluntariamente, lo aceptará garantizándoles vidas y subsis- 
tencias.*' 

''7'^ No ultrapasará los límites del territorio argentino en 
ningún caso." 

*'8'' Llevará un diario prolijo de las novedades que ocur- 
ran en su expedición y marchas que efectúe, con espresion de 
caminos y parajes que recorra." 

""9° De la inteligencia y actividad del Comandante Pei- 
teado, espera el Señor Comandante en Gefe de la División y 
el infrascrito, en la comisión que se le confia, sucesos prove- 
chosos para la conquista de los salvajes y gloria de las 
armas." 

"Campamento en marcha orillas del Limay, Noviembre 26 
de 1882. — ^Firmado. — ^Enrique Godoy". 

A las 3 p. m. se dio la orden de Brigada, con la siguiente 
novedad: 

Obden de Bbigaba 

" En atención á que el mejor resultado de nuestra campaña, 
depende ante todoi del sigilo con que se debe evitar el ser 
descubierto por el enemigo que vamos á combatir, y de las 
precauciones con que se han de prevenir los golpes de mano 
qae quiera intentar. — ^El Gefe de la Brigada ordena : 

''l^ Bajo ningún protesto y por ningún motivo» han de 
producirse quemazones que puedan revelar nuestra presencia 



• * 









— 260 — 

en el campo ; y se castigará muy severamente al que las 
produjese. Si por cualquier circunstancia, y á pesar de todo, 
se llegase á quemar el campo, todos los individuos que se 
encuentren próximos al lugar del incendio, deberán acudir 
prontamente á él, é intentar todos los medios para procurar 
su extinción hasta conseguirlo/ 

"" 2 "^ Queda absolutamente prohibido á todos y á cada uno 
de los individuos que componen la Brigada* el desprenderse 
de las armas de su uso cuando se separen del campamento ; 
y solo dentro del recinto de éste les será permitido quitárse- 
las, pero colocándolas de manera á servirse de ellas al primer 
momento. Los empleados en las caballadas, muladas y 
demás comisiones, que por la naturaleza del servicio que 
prestan están alejados del campamento» no deben alejarse de 
sus armas en ningún momento y han de llevarlas prontas y 
en la forma ordenada en las órdenes anteriores. Se le casti- 
gará con severidad al que se le encuentre con ellas en la 
montura, ó que las tenga colocadas de modo que no pueda 
utilizarlas en el mismo momento que las necesite.*' 

" El Comandante de Campo, los oficiales encargados del 
cuidado de las caballadas, muladas^ etc., son responsables 
ante el que firma del exacto cumplimiento do esta dispo- 
sición." 

" 3 "* El Gefe de la Brigada espera que los Señores Gefe^ 
y oficiales de la misma, bien penetrados del espíritu de esta 
orden y animados del mismo deseo que la ha dictado, llega* 
rán hasta el desvelo para que ella sea fielmente cumplida en 
todas sus partes."— Firmado.—E. Godoy. 



— 261 — 



Itomlns:!» 9S de .líoYlembre de tHHM 



Diana á las 3 a. m. 

A las 5 a. m. se puso en marcha la fuerza que á las órde- 
nes del Comandante Peitiado, ha de efectuar las operaciones 
que indican las instrucciones que se mencionan mas aniba. 

A las 5 y 55 a. m. emprendió la marcha la Brigada con 
rumbo al O. 

A las 8 a. m. se hizo un alto de 30 minutos. 

A las 9 y 50 a. m. nos encontramos con un chasque del 
cacique Renque-curá que traía comunicaciones. Se hizo alto 
para conocer el contenido de éstas, y á las 11 y 10 a. m. se 
emprendió nuevamente la marcha, llevando con nosotros á los 
emisarios ó correos. 

A las once y media campamos sobre la costa de una laguna 
de unos 30 metros de anchura por 2 y medio ó 3 cuadras de 
estension. Está rodeada de sauces sombríos y de regular 
elevación. 

La distancia recorrida es de 6 leguas y media, de camino 
íacü aunque pedregoso á trechos. 

£1 campo que ocupamos es estenso, con buenas aguadas, 
abundante leña y magníficos pastos. 

£1 Limay que venimos costeando, y al cual se acerca ó se 

aleja el camino que dejamos recorrido, le tenemos ahora á 

unas treinta cuadras al Sud. En él y frente mismo á nuestro 

campamento se encuentra anclado el *" Rio Negro " que seguirá 

viaje al amanecer del dia próximo. 
4 p. m. Se dio la orden y contenía la siguiente novedad : 

Obdek de BniaADA 

^Atendiendo al mejor servicio, se dispone que en lo sucesivo, 
d servicio se relevark en la tarde; para cuyo efecto las 



— 262 — 

guardias y los diferentes servicios que se pidan, estarán 
listos desde después de campar. La guardia para el Coman- 
dante de campo, se dará: á caballo mientras la Brigada 
permanezca campada; y en muía y con caballo de tiro du- 
rante las marchas." 

*" Lo que se hace saber á los cuerpos para su cumplimiento, 
firmado— E. Godoy". 

7 p. m. Llega la tercera Brigada y campa á pocas cuadras 
coronando una pequeña lomada al S. E. de nuestros reales. 



Iiiine« tV de IVovIembre de i899 



A las 3 a. m. se tocó diana. 

Empezamos á ensillar á las 4, y á las 5 nos pusimos en 
marcha, costeando el rio Limay al cual nos acercamos á veces 
para volverlo á dejar después según los caprichos de su curso 
y las ondulaciones del camino. 

A las 8 y 10 a. m. se hizo un alto de 20 minutos y se 
continuó la marcha hasta las 9 y 15 a. xa. que se campó 
sobre la costa del Limay, en una gran rinconada que forma 
el arroyo Chaleuf al desembocar en este rio. 

£1 valle es bastante estenso y contiene abundantes pastos; 
y las costas del rio se encuentran pobladas de arboleda. 

Distancia recorrida 6 leguas. 

A las 10 y 35 a. m. se divisó el vapor, que poco tiempo 
después se amarró á la costa, unas 10 cuadras mas abajo de 
nuestro campo. 

A las 11 a. m. habiendo llegado la tropa de hacienda, se 
carneó y racionó la fuerza. 

A la 1 p. m. habiendo hecho provisión de carne fresca» 



— 263 — 

zarpó el '^ Rio Negro " y continúa aguas arriba. Mañana le 
daremos caza por tierra. 

En el resto del dia, no ocurre otra novedad que la suce- 
sión de los toques de ordenanza y el. desempeño de Las 
obligaciones del servicio diario, que se repiten invariable- 
mente. 



Martes ts de IVovIembre de t98t 



Después de la lista de diana, que tuvo lugar á la hom de 
costumbre, se ai-rimaron las muladas á los Cuei*pos y empe- 
zaron los aprestos para levantar el campo. 

A las 4 y 45 a. m. se tocó á caballo y emprendimos la 
marcha siguiendo la dirección del valle que se prolonga al 
Sud, y vá á morir á unos tres cuartos de legua en el recodo 
de la sierra, que en este punto llega hasta el Limay y forma 
su margen izquierda en barrancas cortadas á pico. 

A las 6 y 15 a. m habíamos ya recorrido esta pequeña 

parte del valle y empezamos á subir la sierra que forma una 

travesía de seis y media leguas antes de volver á caer en e I 
valle del Limay. 

A las 6 y 50 a. m. se hizo un alto de veinte ^ minutos y 
continuamos la marcha hasta las 9 y 20 que llegamos á la 
bajada de la travesía llamada Ghocon, que significa, muerto 
de frío. Este nombre está perfectamente justificado porque 
en el parage á que se refiere, se encuentran multitud de 
tumbas cónicas formadas de piedras, tierra y ramas, y en 
ellas los cadáveres de una pa/tida de indios que en épocas 
anteriores fueron sorprendidos aquí por un temporal de nieve 
y perecieron. 



— 264 — 

El camino que hemos traído en la travesía en dirección SO. 
es bueno en general. 

Hicimos una parada de diez minutos y empezamos el des- 
censo de la bajada que es corta pero escabrosa. 

Ya en el bajo divisamos el "Rio Negro" que estaba amarrado 
á la costa k unas quince cuadras de nuestro camino y levan- 
tando vapor para seguir su navegación. 

A pocas cuadras de la bajada el valle se estrecha tanto, 
que ha dado motivo á que algimos le llamen el desfiladero, 
8in embargo de no serlo. Esta estrechura tiene unas veinte 
y cinco cuadras de estensíon y su anchura varía entre 4 y 
15 metros. A la derecha se levanta la sierra y á la izquier- 
da corre el Limay. 

A las 10 y 45 a. m. campamos en Trecau, casi sobre la 
costa del rio. Este paraje es pobre de pastos pero tiene el 
suficiente para nuestras caballadas y es lo que se necesita por 
el momento. 

Distancia recomda: 8 leguas. 

3e carneó 7 racionó después do campar. 

A las 12 y 30 los golpes uniformes de las palas, nos anun- 
cian el aiTivo del "Rio Negro" y abandonamos nuestras sombras 
para salir á contemplar y recibir á sus tripulantes; pero se 
defraudaron nuestras esperanzas, porque al encontrarse á 
nuestra altura, los del vapor se contentaron con saludarnos 
y el buque siguió cortando suave pero incesantemente las 
puras ondas del Limay hasta perderse de vista. 

El día termina sin otra novedad. 



Mléreole« •• de IHovIemlire de iSftt 



Emprendimos la marcha á las 4 y 30 a. m. en direc- 
•cion al SO. 



^265 — 

Vamos marchando por un estensísimo valle rico en vegeta- 
ción y poblado de aguadas. £1 rio lo limita por la izquier* 
da formando un medio círculo casi perfecto, y al cual, el 
camino que está trazado siguiendo á mayor ó menor distancia 
la costa de la sierra, sirve de cuerda tocándolo en sus dos 
puntos estremos. Allá, al frente, en el punto opuesto al que 
acabamos de dejar, está el sitio fin de la jomada de hoy. 

A las 7 y 40 hicimos un alto de veinte minutos y seguimos 
la marcha hasta las 8 y 45 que se dio un descanso de media 
hora. 

Después que cada uno dio fin con el fiambre, que nunca so 
deja de llevar en estos casos, y de arreglar las monturas, 
proseguimos la marcha hasta las 11 y 15 que establecimos 
el campamento sobre la costa de un pequeño brazo del Limay, 
una media legua mas abajo de la desembocadura del arroyo 
Picun-Leufú (Piquin-Puramí de Villarino). 

Se carneó y se provisionó la tropa. 

A las 5 y minutos p. m. se sintió el vapor que llegaba pero 
no alcanzamos á descubrirlo, porque algunas islas formadas por 
pequeños brazos y pobladas de árboles gigantescos, no permi- 
ten descubrir el brazo principal en donde ha parado el bu- 
quecito. 

10 de la noche. Hasta este momento no ha cesado el ruido 
del hacha en las islas. Son los tripulantes del ''Rio Negro" que 
hacen su provisión de leña, y alguna causa mueve el contento 
de los marineros porque sus cantares y chasquido de los 
árboles al ser derribados son el único rumor que interrumpen 
el silencio y quietud del campamento. 



34 



— 266 — 



Jueves SO de IVovlembre de 1999 



Ha pasado la diana sin novedad. 

Hoy no nos movemos. He dicho mal, no marchamos pero 
el movimiento es inherente á la vida activísima que llevamos 
desde nuestra salida de Boca. 

Permanecemos campados porque este lugar es uno de los 
designados en las instrucciones del General, Gefe de ' la 
División, para establecer un fortin que asegure la via de 
comunicación con el centro de los recursos. 

£1 sitio no puede ser mas hermoso» sobre todo, si se con- 
templa á la hora en que yo trazo estas líneas. 

El sol empieza á aparecer y derrama sobre la tierra la 
profusión de sus rayosi colmándola de luz y esplendor. 

El valle, exuberante de vegetación y húmedo por el roció 
de la noche, parece una inmensa sábana cubierta de esme- 
raldas y salpicada de diamantes. £1 rio y el camino se des- 
tacan de entre la verdura: el primero por la brillantez de 
sus aguas como una sierpe de plata, y el segundo, blanco de 

polvo como una cinta de seda Todo 

es movimiento. Se ha pedido la fuerza que debe construir el 
fortin que se llamará ' Picun-Leufu " y quedará guarnecido 
por un oficial y 20 de tropa del Regimiento 6^ de Caballería 

de Línea. 
Las siguientes instrucciones harán conocer el objeto del 

fortin y la misión del oficial y tropa que lo guarnecerá; y 

dicen así: 

Ikstbucciokes para, el Alfébez López del Regimiento 5^ 
BE Caballería, be Línea^ Comandante del Fortik 
" Picün-Leueií ". 

'^ P El objeto de este destacamento es garantir la vía de 
comunicación entre el campamento general de la Brigada y la 



— 267 — 

línea del Rio Negro, prestar toda cooperación á las tropas de 
haciendas y de provisiones que transiten para el racionamiento 
de las fuerzas, recibir y despachar¡^por chasques de su guar- 
nición, que no bajen de cinco hombres, hasta el foitin próximo, 
la correspondencia que llegare." 

*^2^ Pondrá especial cuidado en la construcción del foilin 
y corral, para la mas completa seguridad de su destacamento 
y animales de servicio." 

" 3^ Tendrá siempre de dia de 8 á 10 caballos atados pró- 
ximos al fortín, y de noche un caballo por cada hombre en el 
fortín mismo, haciéndoles dar pasto cortado; el resto de sus 
caballos y muías los hará pastar, tanto de dia como de noche, 
en lugar seguro, aprovechando para ese fin las diversas islas 
próximas, cambiándolos constantemente de lugar para esca- 
par á la vigilancia y golpes de manos que pudieran intentar 
los indios." 

** 4^ En ningún caso y por ningún motivo deben salir sol- 
dados fuera del fortín sin llevar todas sus armas y municiones 
listas para hacer uso de ellas» bajo la mas formal responsa- 
bilidad por parte del Alférez López." 

''S^ De noche observará la mas rigurosa vigilancia, esta- 
bleciendo el servicio adecuado que ha de ser siempre estricto 
é inalterable." 

" 6^ La comisión del Alférez López es de gran importancia 

para las operaciones que se practican, y por lo tanto debe 

\ dicho oficial penetrarse de la delicadeza del puesto que se le 

con&ay desempeñarlo con la actividad y patriotísmo consi* 
guientes." 

''Campamento en marcha. Picun-Leufú, Diciembre 1^ de 
1882.— Firmado— Enrique Godoy." 

Además de la construcción del fortín existe otra causa para 
que nos hayamos detenido aquí. 

El Coronel Godoy, Gefe de la Brigada, al frente de una 
columna compuesta de el Teniente Coronel, Gefe del Batallón 



— 268 — 

2 de línea, Don Benjamín Montan, con 3 oñciales y 30 de 
tropa de su Batallón, y del Sargento Mayor Don Miguel Vidal» 
Gefc occidental del Regimiento 5^^ con 5 oñciales y 120 de tro^ 
pa de este Regimiento, se separará mañana de nosotros para 
llevar á cabo una operación sobre los caciques Reuquecurá, 
Namuncurá y Mainquel, que habitan en Pulmari los dos pri- 
meros y en PilchiQic el último. 

Esta operación responde á un plan concertado de antemano 
entre el señor Comandante en Gefe de la División y el Gefe 
de la Brigada. 

Como los caciques arriba mencionados han enviado diferen- 
tes embajadas solicitando la paz y ofreciendo someterse á la 
autoridad del Gobierno, el Coronel Godoy y sus fuerzas se 
presentarán en las tolderías mismas de estos caciques á pe- 
dirles el cumplimiento de sus promesas y ofrecerles los medios 
de mobilidad para ser trasladados con sus tribus al campa- 
mento general que establezcamos. 

Es de creerse que la empresa obténgalos mejores resultadosj 
porque el Gefe de la Brigada va á hacer su visita diplomática 
2l los caciques, con un acompañamiento capaz de hacerles 
hacer por fuerza lo que ellos no quieren hacer de su propia 
voluntad. 

Por otra parte, tenemos en nuestro poder, y en calidad de 
rehenes, una buena cantidad de personas allegadas y de la 
familia de estos caciques; entre las que se encuentra el hijo me- 
nor de Namuncurá. 

En la tarde queda á medio concluir el fortin y lo bastante- 
mente seguro para garantir las personas que forman su guar- 
nición. 

No ha ocurrido otra novedad durante el dia que la de ha- 
berse racionado toda la fuerza presente, de víveres y vicios 
por la primera quincena del entrante mes. 



— 269 — 



Ylérneii !<> de Dieiemfcre de 189t 



Después de diana se mandó ensillar y se separó la fuerza 
que á las órdenes del Gefe de la Brigada iba á envprender la 
operación que antes he mencionado. El resto de la columna, á 
las órdenes del Teniente Coronel Don Alejandro Montes de 
Oca, debia seguir su marcha hasta las márgenes del Collón- 
Cura, lugar designado para fijar el campamento general y 
centro de operaciones de la Brigada. 

Al asumir el mando accidental de la Brigada, el Coman* 
dante Montes de Oca fué munido de las siguientes instruc- 
ciones. 

tíSTBUCCIÜNES PABA EL TeXIENTE CoEONEL DoN AlEJANDBO 

Montes de Oca, Gefe accidental de la Brigada düeante 

* 

LA AUSENCIA DEL INFBASCBIPTO. 

"1® El Teniente Coronel Don Alejandro Montes de Oca, 
Ínterin dure la ausencia del infrascripto, Gefe de la Brigada, 
asumirá el mando de la columna que queda en este campamento, 
y que debe seguir marcha hasta el rio CoUon-Curá, en cuyo 
punto establecerá un campamento provisorio en lugar apa- 
rente, para la seguridad de las haciendas.'' 

" 2** Dirijiéndose la tercera Brigada hasta el lago Nahuel- 
Huapí por el mismo camino que debe llevar esta, arreglará 
sus marchas con aquella, poniéndose al efecto de acuerdo con 
su Gefe, á fin de garantir completamente el gi'an número de 
"hacienda y cargueros que lleva, quedando librado á su pericie 
€íl establecimiento y distribución del servicio, ya en las mar- 
<jhas como en los campamentos." 

" 3^ Las fuerzas que componen la columna, cuyo mando asu- 
me el Comandante Montes de Oca, alcanza al número de 



— 270 — 

ciento ochenta y seis individuos de tropa, y mas la dotación 
de oñciales correspondientes y doce peones arrieros. '^ 

'' 4^ Salvo los empleados indispensables en las caballadas y 
haciendas, el resto déla fuerza debe campáronla mejor orga- 
nización posible, sin eximir aquellos empleados en cargueros 
ú oficios idénticos." 

" 5® Llegada la columna al rio Collon-Curá y establecido el 
campamento prevenido en el artículo 1°, hará reconocer sus 
inmediaciones hasta un radio de cuatro leguas mas 6 menos 
con partidas livianas y bien montadas, practicando este mismo 
servicio de descubiertas aunque á menor distancia cada dia al 
amanecer." 

" C° Hará construir coiTales con la solidez y capacidad su- 
ficiente para encerrar de noche la hacienda vacuna y otros 
para la caballada cuando el caso lo exija." 

" 7^ ' Incorporado á la Brigada el Gefe accidental del Regi- 
miento 2 de Caballería, Comandante Peitiado, recibirá de dicho 
Gefe los prisioneros y haciendas que hubiere tomado al enemigo, 
conservándolas en depósito con buena seguridad. " 

" 8o Incorporado el Regimiento 2, podrá desprender partidas 

al mando de Gefesú Oñciales esperimentados, que no bajen 

' de cincuenta hombres, á que batan los lugares en que por da- 

. tos b sospechas pudieran estar refugiados algunos indios» 

con prevención especial de no ultrapasar los límites de la 

Nación." 

" 9^ Dirijiéndose el infrascripto hacia las tolderías de los 
caciques Reuquecurá y Namuncurk, situadas en las inmediacio- 
nes del Rio Jamucó ó Aluminé á 40 leguas próximamente arri- 
ba del campamento que debe ocupar la Brigada de Collon- 
Curá, diríjirá las comunicaciones urgentes que por asuntos 
gi*aves ocurrieren por medio de partidas que no bajen de 
veinte hombres, mandándolas por el camino que costea el río 
Aluminé, por el cual transitó la prímera Brigada en su espe- 



— 271 — 

dicion al lago Nahüel-Huapí por cuanto el que firma hará su 
marcha de incorporación á la Brigada por dicho camino." 

* 10. Alistará la tropa de arreas una vez establecido el cam- 
pamento para hacerle regresar hasta el Paso del Neuquen en 
busca de provisiones tan luego como el infrascripto llegue al 
campamento/ 

'^ II. Prestará la cooperación que le fuere solicitada por el 
Gefe de la tercera Brigada, siempre que las exijencias del ser- 
vicio de esta lo permitieren." 

" 12. Lo imprevisto queda librado á la pericie é inteligencia 
del Comandante Montes de Oca, con ámpHa libertad de dispo- 
ner las operaciones que los casos exijiesen, y que á su juicio 
fueren eficaces para el mejor suceso de esta campaña, siem- 
pre que ella no se aparte de lo prevenido en estas instruc- 
ciones. " 

" 13. La seña de orden en toda la División es la siguiente: 
— Barbarie — Atrás. " 

" Campamento en marcha. Picún-Lenfú, Diciembre 1® de 1882. 
— Firmado — Enrique Godoy ** . 

A las 5 a. m. se tocó á caballo, y el Coronel con su columna 
púsose en marcha con rumbo al O. 

Media hora después, habiendo organizado el orden de mar- 
cha del resto de la Brigada, emprendimos la nuestra; dejando 
el fortín ya instalado. 

A las 6 vadeamos el Pucun-Lenfú. Este arroyo corre de 
O. á E., y en el punto en que lo vadeamos viene serpenteando 
por el pié de unas pequeñas colinas arenosas, que así for- 
man la entrada de una corta travesía que vamos á cruzar en 
toda su extensión. 

A las 8 y 20 se hizo un alto de media hora en el valle del 
Limay á la salida de la travesía que acabamos de salvar y 
que tendrá mas de 3 leguas de longitud. 

Hecho este descanso, seguimos la marcha y acampamos en 
Tuengheo á las 9 y 30 a. m. 



- 272 — 

La distancia recomda es de 4 leguas, y el rumbo general 
de la marcha el S. S. O. 

£1 campo grande, bueno y de magníficos pastos. 

Se hizo la carneada y se racionó la fuerza. 

A las 4 p. m. se dio la orden de Brigada, cuya novedad se 
puede ver á continuación : 

" Orden de la Brigada — ínterin dure la ausencia del infras- 
críptOi encárgase del mando de la Brigada al Teniente Coronel 
Don Alejandro Montes de Oca. — Firmado— E. Godoy". 

El dia trascurre sin otra novedad. 

¿Qué habrá sido de nuestros amigos del vapor? 



Sábado 9 de Dlelembre de IHHM 



La noche se ha pasado sin novedad. 

A las 3 y 30 a. m. se tocó diana, y media hora después se 
mandó ensillar. Levantamos el campo y nos pusimos en mar- 
cha a las 4 y 15 a. m. en dirección S. S. O. 

A poco andar empezamos á trepar unas colinas de poca 
consideración, que cortan el valle dividiéndolo y bajan insen- 
siblemente hasta el rio, sobre el cual se desploman en bar- 
rancas. Empleamos media hora en atravesarlas y volvimos á 
bajar al valle del Limay, que en esta parte es mas importante 
que el que acabamos de dejar. Lo aprecio en 5 á 6 leguas al 
largo por 1 112 legua de anchura, término medio. 

La vegetación aquí es exuberante y el pastizal tan espeso, 
que. los animales encuentran dificultad en marchar si se 
apartan del camino. El campo está sembrado de multitud 
de pequeñas lagunas ó zanjones que reciben agua del rio. 

A las 6 y 15 a. m. se hizo alto, se dio un descanso de 20 
minutos y continuamos la marcha hasta las 9 y 20, que acam- 



— 273 — 

p&mos bajo un gnipo de sauces» y á lo largo de una de las 
lagunas ó zanjones que ya he mencionado. El Limay corre á 
nuestra espalda á 10 ó 15 cuadras de distancia. 
Se carneó y racionó. 

En la tercera Brigada (que se encuentra acampada á unas 
diez cuadras al Sud de nosotros) se ha tomado una muía 
ensillada con montura. Se ha reconocido y resulta pertenecer al 
Teniente Don Vicente Grímau del Regimiento 2 de Caballería* 
Este Oficial forma parte de la fuerza que vá á las órdenes 
del Comandante Peitiado, y que, como se ha dicho anterior- 
mente, lleva por objeto golpear á Ñancucheo. 

Esperamos que lo ocurrido al Teniente Grimau no sea cosa 
graTe« y que la pérdida de su cabalgadura se reduzca á pri- 
varle de las comodidades de la montura durante el tiempo 
que dure la jomada del Comandante Peitiado. 

Dos y media de la tarde. Con sorpresa me apercibo que la 
multitud de nubéculas que durante la primera parte del dia 
han surcado el espacio en orden abierto, empiezan á formar en 
masa precisamente sobre nuestras cabezas y al parecer con 
intención de desgajarse sobre el campamento. Esta actitud 
insólita de las nubes me ha sorprendido, porque un agua- 
cero es á la verdad un lujo que yo no me esperaba en estos 
parajes. 

A las 6 y 45 p. m. se pasó lista mayor. 

8 y 15 p. m. En este momento empieza á llover. 

La tormenta es magnífica y hay momentos en que casi llega 
á lo sublime en su género; pero yo no la describo porque no 
lo sé hacer. 

Los que aparte del que suscribe consigan no mojarse ha- 
brán pasado el Hubicon. De todas maneras, ni está demás 
calarse un poco, aunque solo sea por no olvidar la cos- 
tumbre. 

Los tripulantes del Bio Negro no dan señales de vida, pero 
ellos marchan con la casa. 

S5 



— 274 — 



Bomlnye S de Blelembre de 1999 



El dia atoanece despejado* 

Después de la diana se mandó ensillar, y á las 4 y 25 a. m. 
emprendimos la marcha con rumbo al O. 

En este punto el camino se desvía del valle^ al cual deja á 
la izquierda para trepar á la derecha las colinas que lo limitan 
por este lado, y va á encontrarlo nuevamente dos leguas mas 
allá en el rumbo que dejo indicado, y después de cortar esta 
pequeña travesía. 

A las 6 y 50 a. m. habíamos recorrido ya esta cerrillada de 
colinas, y nos encontrábamos en lo alto de la bajada. Desde 
este punto se descubre un inmenso valle, y por él serpentea 
el Limay. 

Allá abajo, en el rio, y como á 2,000 metros del pié de la 
sierra, se vé un objeto blanco, así como una pequeña casilla de 
tablas. Es el vapor Bio Negro amarrado á la costa, que 
hace provisión de leña. 

A las 6 y 25 se hizo un alto de 20 minutos para dar des- 
canso á las cabalgaduras, acomodar las monturas y esperar 
la incorporación de los que se rezagaban á causa del descenso 
de la siena. 

Continuamos la marcha, y á las 10 y 30 a. m. acampamos 
sobre la costa del rio. 

El valle en que se ha acampado y que hemos recorrido en 
una extensión de 4 á 4 112 leguas es bastante extenso y bien 
poblado de pastos. 

En el camino que hemos traido por él, se han tenido que 
cnizar tres arroyos de poca consideración, casi secos, pero 
sumamente pantanosos, y que ha dificultado la marcha de la 
columna. 

Por lo demás, como dejo dicho, el campo es vastísimo y por 



— 275 — 

Ia ealidad y abundancia de sus pastos, se le puede reputar 
como uno de los mejores entre los que hemos recorrido hasta 
la fecha. 

Las caballadas encuentran aquí un espléndido festín que les 
compensa la fatiga de la jomada. 

Distancia recorrida^ 7 leguas. 

La tercera Brigada ha establecido su campamento unas 30 
cuadras á retaguardia del nuestro, y también sobre la costa 
del Limay. 

A las 11 a. m. se carneó y racionóla fuerza. 

En la tarde, después de la lista mayor, recibimos la visita 
del Cirujano de la tercera Brigada y nos comunica que el ya- 
porcito JSio Negro ha arribado hasta su campamento y ma- 
ñana seguirá remontando el rio. 



liúnes 4 de Blelemlire de 1989 



Durante el resto del dia anterior y toda la noche plisada no 
ha ocurrido novedad. 

A las 2 ll2 de la mañana se tocó diana, y á las 3 y 15 se 
mandó ensiUar. 

Habiendo levantado el campamento y encontrándonos dis- 
puestos para la marcha, emprendimos esta con rumbo al S. O. 
á las 4 a. m. 

El camino atraviesa el valle dividiéndolo en dos partes, si- 
gue rectamente á la sienta, y sube á esta en el punto en que 
cae á pico sobre el rio, limitándolo. 

Hasta el momento en que empezamos á trepar estas colinas 
habremos caminado tres leguas. 



— 276 — 

Desde este momento el camino sigiie el curso del rio, obe- 
deciendo á las ondulaciones que forma en su marcha capri* 
chosa. 

6 y 45. En este momento y aí rodear un cerro de bastante 
elevación, que durante un cuarto de hora hemos traído inme- 
diata y constantemente á nuestra derecha, descubrimos á poca& 
cuadras el sitio fin de la jornada de hoy (Arroyo Pichi-Picun- 
Leufú, según algunos, ó Huiquen-Leufü, según otros). 

Minutos después llegamos á él, y acampamos en el ángulo 
que forma con el Limay en el punto en que le tributa sus 
aguas. 

El arroyo en cuestión es un hilo de agua impura, insignifi- 
cante, y que sin embargo nos ha obligado á construir un 
puente para vaderlo y garantir las cargas del racionamiento- 
Su cauce es mas bien una giúeta profunda, pues sus aguas 
conen por entre dos barrancas á pico, y tan próximas, que 
en algunas partes no tiene un metro de anchura, pero sí 
el doble de profundidad. En todas partes es pantanoso — Corre 
de O. á E. 

El valle ó cajón en que corre esta cinta de agua, y el án- 
gulo en que está nuestro campamento, son pobres de pasto y 
feos de aspecto. Debia ser así. La naturaleza al vaciar cual- 
quiera de sus obras hace que las partes que la forman respon- 
dan á la mas perfecta armonía. 

Pero es el caso que este punto, en razón de ser el equidis- 
tante entre el Picún-Leufú y el Collon-Curá, atendiendo á las 
necesidades de la comunicación, y en vista de que su topogra* 
fía se presta para la instalación de un fortín y favorece su se- 
guridad, ha sido clejido para este fin por el señor Comandante 
en Gefe de la División. Algo bueno habia de tener. 

Inmediatamente después de acampar, y en tanto que se 
hacíala carneada, diuse principio á la construcción del puente 
que debia allanar el arroyo. 



— 277 — 

Media hora después de nosotros, llegó la tercera Brigada y 
acampó á nuestro frente, casi sobre la costa del Pichf-Picún- 
Leofu. Prestaron su contingente para ayudamos á hacer el 
puente. 

A las 2 p. m. se avistó el vapor en el recodo del rio, y fué 
i amarrarse en la costa unas seis cuadras arriba de nuestro 
campo. Inmediatamente nos pusimos en comunicación con sus 
tripulantes» que han hecho un viaje feliz. 

A las 5 p. m., habiéndose terminado la contruccion del 
puente, la tercera Brigada se puso en marcha, vadeó el arroyo 
y siguió por su banda S. con rumbo al O. Pronto se perdieron 
de vista en una de las vueltas que el camino hace para rodear 
los cerros. 



Martes & de Blelembre de t88« 



Anoche hemos tenido un fuerte aguacero, pero el dia ama- 
nece despejado. 

La diana se ha pasado sin novedad y ha tenido lugar h, la 
hora de costumbre. 

A las 4 a. m. nos ponemos en marcha, dejando á medio 
construir elforün, que será guarnecido desde el campamento 
general, cuando se reúnan las fuerzas que ahora operan par- 
cialmente. 

Desde el punto que dejamos, cortaremos directamente al 
sitio en que el Quem-quemetreu desagua en el CoUon-Curá» 
lugar designado para establecer el campamento general de la 
Brigada. De modo que ya no volveremos á ver el Limay hasta 
nuestro regreso. 



— 278 — 

A las 5 y 20 se avistó por el O. el cerro nevado de ^illa- 
rica. 

A las 6 y 30 a. m. se hizo el primer alto, se dio un des- 
canso de 45 minutos y se continuó la marcha hasta las 11 
ai m., en que hubo otro alto de 10 minutos. 

A las 11 y 35 llegamos á Levucó y acampamos sobre la 
costa de este arroyo, que es de poca consideración. £1 cajón 
en que corre y al cual dá nombre, es angosto pero extenso, 
y contiene abundantes pastos . 

La tercera Brigada que marchaba á vanguardia tiene for- 
mado su campamento a pocas cuadras delante de la nuestra* 

£1 rumbo general de la marcha ha sido al S. O. y la dis- 
tancia recorrida de 8 ll2 leguas. 

A las 12 li2 llegó la hacienda y se carneó. 

Se pasó lista de tarde k las 7 p. m., á las 8 ll2 retreta y 
á las 9 se tocó silencio. 

La noche trascurre sin que la mas m(nima novedad venga 
á alterar la quietud del campamento. 



Ulereóles H de Diciembre de tHHM 



La diana ha tenido lugar á las 2 a. m., y media hora des- 
pués empezamos á ensillar. La tercera Brigada hace lo 
mismo. 

Montamos á caballo á las 3 y 45 de la mañana con un 
tiempo hermosísimo y emprendimos la marcha con rumbo 
ais. O. 

A las 5 y 20 se hizo un alto de 16 minutos y emprendimos 
nuevamente la marcha. A los pocos minutos de andar, el camino 



— 279 — 

se desvia súbitamente á -la izquierda y entia en un estrecho 
desfiladero formado por dos cerros que se levantan á pico, se 
hacen vis á vis y son de tan rara semejanza sus escarpadas 
paredes, que si fuera posible acercarlos hasta unirlos, las en- 
dentaciones del uno encajarían perfectamente entre las hendi* 
duras del otro. 

Por el plan de esta estrechura corre el pequeño arroyo de 
Nemucó, que vadeamos diez veces porque, amoldándose en su 
curso á las ondulaciones del desfiladero, corre en zic zac de 
uno a otro de lou cerros que forman el cajón. 

A las 6 y 25 y á unos 800 metros de la salida de esta an- 
gostura, se hizo un alto de 20 minutos para esperar la incor- 
poración de toda la fuerza, caballadas y bagajes, retrasadas 
por efecto del mal paso que acabamos de salvar. Hecho este 
descanso continuamos nuestra marcha. 

A las 7 y 20 llegamos á Huezan-Repué, punto donde se 
bifurca el camino. Uno de ellos se dirijo al O. y el otro al S., y 
ambos van k dai* al CoUon-Curá, pero siendo este último el 
mejor y el que va mas directamente al punto que nosotros bus- 
camos, lo preferimos al primero y entramos con él en un 
nuevo cajón que nos llevará á desembocar en el valle del Co- 
llon-Gurá. 

Son las 11 en el momento que llegamos á la salida del ca- 
jón. A nuestros pies se estiende el valle, que se descubre mas 
y mas á medida que avanzamos y que está cortado por el citaua 
rio. Una cadena de colinas de color gris se levanta al lado 
opuesto y se dibujan admirablemente sobre el azul puro é in- 
maculado del firmamento. 

A las ll y 25 acampamos sobre la margen izquierda del 
rio, y casi enfrente de la desembocadura del Tuem-quem- 
tren. 

La tercera Brigada, que llegó primero, está acampada unas- 
3 ó 4 cuadras mas arriba. 

Después de establecido el campamento, se carneó y fué des- 



— 280 — 

pachado el Ayudante Mayor del Regimiento 5® de Caballería, 
Don Marcelo Robles» con 20 individuos de tropa de su mismo 
cuerpo á efectuar una descubierta, costeando el río háeia 
abajo 

A las 7 p. m. lista mayor. 

Momentos después del toque de oración, se presentó el Ayu* 
dante Robles» de regreso de su comisión, y no ha notado 
novedad en el campo. 

Me olvidaba decir que se ha observado el pasaje de Venus. 
Nosotros lo hemos hecho por pura curiosidad, pero es de 
creerse que el Ingeniero Mr. Brondeted haya sacado de ello 
alguna utilidad. 



Jnéves 9 de IMelembre de i98t 



Como hemos llegado al fin de la jornada, y hoy no hay que 
marchar, nos hemos permitido dormir una hora mas que en 
los dias anteriores^ y se ha tocado diana á las S de la ma- 
ñana. 

Los primeros tintes del alba dan al campamento un colorido 
apenas perceptible con su luz incierta y vaga, el vivac empieza 
á, despertar, se anima, abandona el reposo y vuelve á la vida. 
Vamos á darnos cuenta de la situación que ocupamos. 

El rio CoUon-Curi ó Catapuliche de Villarino, sobre cuya 
margen nos encontramos, nace en la laguna Aluminé y lleva 
sus aguas al Limay, del cual es tributario, y en su curso riega 
innumerables valles. Nos encontramos en uno de ellos. 

Este es estenso, bastante ancho, exuberante en vegetación, 

y contiene ricos y abundantes pastos. 

En este punto el rio corre en un brazo de 200 metros de 



— 281 — 

aocbura mas ó menos, viene del N. O. y se pierde al S. S. £., 
ea una de las vueltas de su curso. Dos murallas de cerros de 
bastante altura se prolongan paralelamente al rio, le dejan en 
medio j limitan su valle por ambos lados. Hacia occidente 
estos cerros van ascendiendo gradualmente en altura hasta con- 
fundirse con las Cordilleras de los Andes cuyas cimas divi- 
samos. 

Tal es el valle, tal el rio» tal la posición que ocupamos pasa* 
jeramente hasta pasar á situarnos sobre el Quem-quemetreUi 
que tenemos á pocas cuadras en la banda opuesta. 

Al salir el sol la tercera Brigada empezó el pasaje del rio» 
haciéndolo en botes. 

Momentos después se despacha al Teniente 1^ D. Julio C. 
Mallea que. con 16 hombres de su mismo cueii>o, debe hacer 
una descubierta al £. y hasta unas 3 ó 4 leguas del campa- 
mento. 

£1 dia trascurre sin novedad. 

A las 7 p. m. se pasó lista mayor, á las 9 se tocó retreta 
y á las lo silencio. 

Hasta este momento no ha regresado el Teniente Mallea, 
apesar de que« como dejo dicho, solo llevaba orden de recorrer 
hasta una distancia de tres á cuatro leguas cuando mas. 



Tlémes 9 de melembre de 1889 



A las 3 p. m. pasóse lista de diana. 

Se carneó á las 5 y fué desprendido el Ayudante Bobles 
con quince hombres. Su misión es inquirir la causa de la 
demora del Teniente Mallea. 

96 



— 282 — 

. A las 6 y 35 se divisa una pequeña polvareda al N., por 
entre ua cajón que se abre paso entre la sierra y viene ¿ 
desembocar á este valle. Se manda reconocer, y resulta ser el 
Teniente Mallea que regresa de su descubierta y asegura no 
haber novedad en el campo. 

A las 7 p. m. se pasó lista de la tarde» y á esta misma 
hora regresó el Ayudante Robles sin novedad. 

A las 7 y 46 se tiene conocimiento que el Comandante Pei- 
tiado se encuentra de regreso de su comisión y ha establecido 
su campamento sobre el Quem-quemetreu, mas ó menos donde 
hemos de hacerlo. 

Este Gefe trae 24 personas prisioneras y una regular canti- 
dad de hacienda caballar, vacuna y lanar. Los detalles de los 
combates librados, el itinerario de sus marchas y las novedades 
de su espedicion, pueden verse en el parte y demás docu* 
mentes que se adjuntan á este. (Véase anexo núm. 1). 



Sábado O de Dlelembre de 1999 



Habiendo terminado su pasaje la tercera Brigada, procedi- 
mos k efectuar el de la nuestra, dando comienzo por las car- 
gas del racionamiento y todo lo perteneciente á la Comisaría. 
£1 pasaje se hace en dos botes armados al efecto. 

En conocimiento del resultado de la espedicion del Coman- 
dante Peitiado, y teniendo en cuenta los datos suministrados 
por este Gefe, el Geie accidental de la Brigada, Teniente Co- 
ronel Don Alejandro Montes de Oca, resuelve enviar una comi- 
sión cuya misión es sorprender y batir á Ñancucheo, y hacer 
de paso algunas operaciones en los alrededores del paraje que 



— 283 — 

ocupa este cacique, si se llega á tener conocimiento de la 
existencia de indios en ellos. Esta comisión es confiada al 2^ 
Gefe del Batallón 2 de línea, Teniente Coronel Graduado Don 
Juan G. Diaz, y lleva á sus órdenes 2 oficiales y 26 de tropa 
de su propio Cuerpo y 5 oficiales y 60 de tropa del Begi- 
miento 2 de Caballería, pasa el rio k las 3 y 20 p. m. con 2 
oficiales y 15 de tropa del Batallón, y va á recibir el resto 
de la fuerza en el Quem-quemtren, que se la entregará el Co- 
mandante Peitiado. 

A las 4 y 40 se presenta una comisión del Picun-Leufú, tra- 
yendo correspondencia de la Capital y puntos intermedios para 
esta y la tercera Brigada. 

A las 7 se pasó lista mayor. 



mlae^ t« de IMelembre de 1889 



« 

Se ha pasado la noche sin novedad. 

Después de la diana, que tuvo lugar á las 3 a. m., conti- 
nuamos efectuando el pasaje del Collon-Gurá. 

A las 5 se carneó y racionó la fuerza. 

£1 dia trascurre sin que la mas insignificante novedad venga 
á interrumpir nuestra quietud. 

A las 7 lista mayor, alas 9 retreta y á la? 10 silencio. 



— 284 — 



Miúnem ti de Diciembre de 1999 



A las 2 y 30 a. m. se sienten algunos disparos de fusil, 
y algazara en la otra parte del rio, sobre el Quemquemtren 
y en donde está acampado el Comandante Peitiado. Igno- 
ramos qué sea, pero ya nos suponemos que será alguna 
refriega con los salvajes. El dia promete no ser tan monó- 
tono como el de ayer. 

Después de aclarar hemos recibido noticias de la otra 
banda. El tiroteo de la madrugada ha sido hecho sobre una 
partida de indios que avanzaron la caballada del Comandante 
Peitiado, y aunque fueron recibidos k balazos, consiguieron 
á pesar de todo, arrear una punta de caballos y muías. 

* 

El Gefe mencionado los persigue con 26 hombres y si los 
alcanza llevarán su merecido. 

Nosotros continuamos vadeando tranquilamente en CoUon- 
Curá, y es probable que á la tarde hayamos -terminado esta 
tarea. 

A las 6 regresó la comisión del Picun-Leufú, llevando 
correspondencia. 

Son las 7 y 16 p. m. cuando nos largamos en el último 
bote. El pasage se ha terminado. 

A las 9 p. m. regresa el Comandante Peitiado sin haber 
dado alcance á los ladrones; les ha hecho una persecución 
viva y tenaz, pero los indios han hecho perder el rastro en 
los arroyos, escoriales y escarpaduras de la montaña, disemi* 
Dándose en todas direcciones. Ya daremos con ellos algu- 
na vez. 



— 285 — 



Martes 19 de DlelemlMre de 1899 



En las primeras horas de la mañana se fija una situación 
regular al campamento, sobre la marjen izquierda del Quem- 
quemtren, unas 15 cuadras amba de su desembocadura; y 
se organiza y establece el servicio de avanzadas y observación. 

El valle en que estamos, es estenso, de poca anchura» 
fértil, con abundantes pastos y gian cantidad de arboleda en 
su mayor parte Chacayes, y está situado perpendicularmente 
al del CoUon-Curá. Las glandes colinas que lo encajonan 
son bastantes altas y están cubiertas de vejetacion. 

Pasa el resto del dia sin novedad. 



mercóles iS de Dielcmlire de 188» 



La diana ha tenido lugar á la hora de costumbre. 

Al aclarar se carneó y racionó la fuerza y en seguida se 
pidieron 20 hombres á los cuerpos para dar principio al corte 
de madera. Tratase de dar comienzo a la construcción de 
corrales para la seguridad de las caballadas y haciendas. 

En el resto del dia no ocurre otra novedad. A las 7 se 
pasó lista de tarde. 



— 286- 



Swkéwem lA de Biciemlire de 1999 



A las 3 se pasó la diana. 

Al aclarar, las guardias avanzadas y el Comandante de Cam- 
po con su escolta, han hecho una descubierta prolija y no 
han notado el menor indicio, el mas leve rastro, ni nada que 
revele la presencia de indios en las cercanías. 

7 a. m. En este momento se acaba de levantar una que- 
mazón al N. y suponemos la haya producido alguna de las 
comisiones que andan en operación. Por lo que puede suce- 
der se despachó al Ayudante Bobles con 30 hombres á hacer 
una descubierta costeando el Collon-Curá arriba. Este oficial 
encontró la vanguardia del Coronel, Gefe de la Brigada, que 
regresa de su expedición y está acampada á la otra banda, 
á unas dos leguas de este campamento. 

3 p. m. Llega al vado la fuerza á las órdenes del Coro- 
nel Godoy» y desde aquí se dispone lo conveniente para 
facilitarle el pasage y auxiliarle con los botes, remeros, etc. 

A las 4 p. m. se encuentra ya en este el Coronel y sus 
Ayudantes, quedando la fuerza del otro lado, al mando del 
Teniente Coronel D. Benjamín Moritan. Pasarán mañana. 

A las 4 y 30 se dio la orden de Brigada con la siguiente 
novedad : 

Obbek de Brigada 

Habiéndose presentado el que firma, cesa en el mando de 
la Brigada el Teniente Coronel D. Alejandro Montes de Oca. 
Firmado — E. Godoy. 

El resultado obtenido por el Coronel Godoy en su expe- 
dición, es lo mejor que podia esperarse dadas las circuns- 
tancias que le han rodeado á su aparición en los toldos; 



— 287 — 

pues Benquecuri y Namuncurá habían levantado ya el campo 
á su llegada y pasado i Chfle con lo que pudieron llevar. 
Parece que esta resolución de los caciques, ha sido tomada 
en razón de que las fuerzas de la primera Brigada, situadas 
en Sorquín, desconociendo los designios del Coronel Godoy, ó 
por causas que ignoramos, han llegado en sus batidas hasta 
los toldos de los caciques mencionados. A pesar de todo, el 
Coronel Godoy trae consigo al cacique Maínquel y k los 
capitanejos Ancatrú y Gallardo, 77 indios de lanza y 326 de 
chusma, contando algunos indios y familias prisioneras que 
se han agregado k esta tribu. 

Su jornada, pues, ha sido de soberbio resultado. 

£n el Anexo núm. 2 pueden verse los detalles de su expe- 
dición, itinerario de sus marchas, descripciones, novedades, etc. 

Los Gefes y oficiales de la Brigada ^y las bandas de los 
Cuerpos, han acudido á saludar y felicitar al Coronel Godoy 
porque se presenta á sus fuerzas después de una ausencia de 
14 dias y por el éxito brillante de su caropafia. 

En el resto del día no ocurre otra novedad. 



%'iérneB ift de Diciembre de 1889 



Desde las primeras horas de la mañana empieza á pasar 
el rio el Comandante Moritan, la fuerza k sus órdenes y la 
tribu presentada. 

A las 10 a. m. llega el Comandante Diaz, de regiego de 
su expedición. Trae un chico prisionero, 400 ovejas, 158 
animales vacunos y 78 caballos, sin embargo de ser ma) r r e 
número de animales quitados, pero según él mismo lo ma- 
nifiesta en su parte, ha carteado del botin para racionar su 



— 288 — 

tropa en la marcha y ha repartido algunos caballos entre 
los que le acompañaban. 

La relación de su jornada es curiosa y ha causado asom- 
bro entre nosotrosi por cuanto las circunstancias en que se 
ha efectuado, difieren enteramente de las conocidas hasta 
ahora en la guerra contra los indios. Baste dt;cir que se vio 
precisado A desalojar al enemigo de un desfiladero en que se 
hablan fortificado levantando trincheras que cerraban el paso, 
y desde las cuales fueron recibidos á balazos, en tanto que 
una fila de guerreros coronaban los cerros á lo largo del 
desfiladero y desmoronaban cantidad de piedras sobre nues- 
tros soldados que marchaban al ataque. Pero ya se sabe que 
una fortificación no es inconveniente de tal magnitud que 
pueda detener á nuestros soldados; y si esta fortificación 
está defendida por indios, no se debe preguntar el resultado 
de la acción. 

Durante el combate fué herido de bala el Teniente Don 
Joaquín Nogueira, del Regimiento 2 de Caballería, y murió 
algunos momentos después ; y el soldado Salomón del mismo 
cuerpo, fué desbarrancado por un peñasco que lanzó caballo y 
ginete á una laguna profunda situada abajo del desfiladero. 
(Véase el Anexo núm. 3). 

A las 4 y 30 se dio la orden de Brigada, con la novedad 
que se expresa á continuación: 

Obden de Bbioada 

** En los pocos dias de campaña que cuenta la segunda 
Brigada, se han realizado operaciones tan diversas como 
fructuosas y librádose combates, dejando en cada uno de 
ellos sembrado el escarmiento, el terror y el castigo temblé 
para los salvajes, que desesperadamente en sus últimos mo- 
mentos de esterminio han osado oponerse á nuestro paso.*" 

** Algunas víctimas tenemos que lamentar por nuestra parte, 
todos pertenecientes al Regimiento 2 de Caballería de Línea ; 



— 289 — 

el Teniente 1^ D. Joaquín Nogueira y soldado Isidro Salomón, 
muertos valientemente al forzar una fortificación, tenazmente 
defendida, pero franqueada & los pocos momentos de lucha 
por nuestros bravos compañeros, bizarramente dirijidos por el 
Teniente Coronel D. Juan 6. Diaz, los soldados José Lacaba 
7 Toribio Oliva, también víctimas en su puesto de honor, en 
un combate de doscientos contra veinte, como el que tuvie- 
ron que sostener á arma blanca, tan brillantemente condu- 
cidos por el Capitán D. Vicente Bustos y Teniente 2® Don 
Vicente Grimau. Debemos también un recuerdo respetuoso 
para el Cabo Atanacio Alarcon y soldados Pedro Bustos, 
Telmo Domínguez y Fidel Miranda, traídoramente asesinados 
los tres primeros al conducir una correspondencia, y el último 
ahogado en las aguas del rio Chimehuin, al vadearlo á nado 
para atacar al enemigo.'^ 

*" Nuestros desgraciados compañeros nos piden venganza y 
por cierto que la tendrán cumplida. Otra vez y muchas veces 
mas, si necesario fuese, sentirán de nuevo los salvajes el filo 
de nuestros sables y el ardor en la persecución hasta ester- 
minar á todo el que aún se atreva á colocarse á nuestro 
frente, en actitud rebelde. " 

"Todos conocemos al enemigo que combatimos, y sin exa- 
jerar, cada uno de nuestros soldados vale por diez en lucha 
de frente, porque está con nosotros la disciplina, la organiza- 
ción, la ventaja de las armas y la conciencia de la superio- 
ridad moral y material/ 

Trecavámonos pues de la traición, de los descuidos del 
sueño hasta donde sea posible y estaremos seguros de triun- 
fos fáciles y provechosos para las consecuencias de esta gran 
campaña, emprendida contra los restos de la barbarie que 
por tantos siglos á ñajelado nuestras poblaciones fronterizas/ 

''Se practican las informaciones del caso para el conoci- 
miento claro de todos aquellos que se han distinguido en 
tstas operaciones y pedir al Superior la justa recompensa 



— 290 — 



para estímulo y satisfacción propia y la de sus compiAeros 
de armas como para imponer el condigno castigo para yer* 
guenza y oprobio de los cobardes, si hubiera desgraciada- 
mente alguno entre tanto valiente.'' 

''Habiéndose conducido hasta este departamento los restos 
del infortunado Teniente Nogueira, su inhumación se practi- 
cará hoy á las 6 de la tarde con los honores que por las 
ordenanzas le corresponden en el lugar que se determinará 
con antelación, y que le servirá de tumba provisoria hasta 
tanto sea posible trasladarlos á lugar sagrado. Invítase á 
los señores gefes, oficiales y tropa francos á acompañar harta 
la última morada al que fué Teniente 1"* Don Joaquín 
Nogueira." 

^ La tribu del cacique Mainquel, incorporada hoy á nuestras 
ñierzas, se ha sometido voluntariamente al imperio de las 
leyes de la Nación y han sido recibidos con la humanidad y 
blandura á que están obligadas las gentes civilizadas." 

"Son pues, desde hoy nuestros compañeros de campaña y 
lo serán mañana de combate, los recomiendo por tanto, á 
la consideración de todos en su condición de tribu amiga 
siempre que, como lo espero, sepan hacerse acreedores á ello 
por su lealtad y buena fé — Firmado — E. Godoy." 

5 y 30 p. m. A esta hora queda terminado el pasage de 
las fuerzas que han acompañado al Coronel Godoy en su 
espedicion. La tribu de Mainquel va á campar 200 metros 
arriba de nuestro campo. 

A las 7 se pasó lista de tardci á las 9 p. m. retreta y á 
las 10 silencio. 



— 291 — 



SálNUio !• deBlelembre de t9S« 



Pasóse la diana á la hora de costumbre. 
A las 4 7 30 se camed y se racionaron las fuerzas así 
como la tribu reducida. 

Empléase el dia en racionar de víveres y vicios de entre- 
tenimiento á las fuerzas por la segunda quincena del mes. 

En la tarde se nombra al Alférez del Regimiento 3 de Ca- 
ballería de línea, Don Jacinto Espinosa para que con 20 indi- 
viduos de tropa del mismo Regimiento, marche mañana á 
guarnecer el fortin situado en Pichi-Peuin-Leufu. Va racionado 
hasta el 15 de Enero próximo. 

Las instrucciones de este oficial son idénticas á las del Co* 
mandante del fortin Picun-Leufu, pues que su misión es la 
misma. 

A las 4 p. m« se dá la orden anunciando que mañana se dirá 
una misa en la tienda del Detall, oficiada por el Presbítero 
D. José M. Beauvois, como puede verse a continuación : 

Obden de Bkioada 

" Mañana á las 6 a. m. se celebrara una misa por el des- 
canso de los que han perecido en su puesto en las diferentes 
operaciones que se han llevado á cabo en la presente campaña 
Será oficiada por el Presbítero D.José M. Beauvois*'. 

" Los Cuerpos de la Brigada con el mayor número de pla- 
zas posible, asistirán á este acto, que tendrá lugar en la 
tienda del Detall de la espresada'' . 

''Las fuerzas serán mandadas por el segundo Gefe del 
Batallón 2 de Infantería de Línea Teniente Coronel D. Juan 
G. Diaz — ^Firmado— E. Godoy." 



— 292 — 

A las 6 de la tarde se inhumaron los restos del Teniente 
D. Joaquín Nogueira y se le hicieron los honores de ordenanza. 

Todos los Gefes, todos los Oficiales y la tropa franca pre- 
sente en el campamento, acompañaron el cadáver hasta el 
paraje en que se le iba á depositar. Queda sepultado en la 
falda oriental de la colina que tenemos á nuestro frente. 



Domliiflro 19 de Diciembre de tHH9 



Diana sin novedad á las 2 y 30 a. m. 

A las 5 de la mañana tiene lugar la misa en el sitio y en 
la forma indicada en la orden de ayer. Después de retirarse la 
tropa á sus campos respectivos» se hizo la carneada. 

En este mismo momento marcha la fuerza que va á guar- 
necer el Pichí-Picún-Leufú y con ella el arrea que regresa en 
busca de provisiones. 

Queriendo perpetrar la memoria de los que perecen en el 
cumplimiento del deber, el señor Coronel Gefe de la Brigada 
ha dado en la fecha la orden siguiente : 

Obden de Bbigada 

^ Para honrar la memoria de los compañeros de armas que 
han caido en su ley combatiendo por la causa de la civiliza- 
ción, de la cultura y del derecho, y como justo tributo á su 
valor y abnegación, el Coronel y Gefe de la Brigada ordena : 

"1° Llámese fortín "Teniente Nogueira" al establecido en 
Pichí-Picun-Leufú, y que va k guarnecer un destacamento del 
Begimiento 2 de Caballería de línea. 

" 2^ Denomínese asimismo fortín "Cabo Alarcon^ al que está 



— 293 — 

situado en Pícun-Leufd y guarnecido por. fuerza del Regi- 
miento 5^. 

"^ 3"^ Dése en la orden del dia, léase á los Cuerpos á la lista 
de la tarde y comuniqúese á quienes corresponda. — Firmado — 
E. Godoy". 

A las 7 p. m. se pasó lista de tarde. 

La siguiente nota fué pasada al segundo Gefe del Batallón 
a de línea, Teniente Coronel Don Juau G. Diaz, en contesta- 
ción al parte dando cuenta de la jomada llevada á cabo con- 
tra el cacique Ñancucheo, el día J 1 del corriente mes de 
Diciembre : 

" CoUon-Curá, Diciembre 17 de 1882.— AJ Teniente Coronel 
Don Juan G. Diaz, segundo Gefe del Batallón 2 de línea. — 
Tengo la satisfacción de acusar recibo de su parte detallado 
pasado á esta Comandancia acerca de la operación confiada á 
su dirección, y combate librado contra la tribu del cacique 
Ñancucheo"'. 

"Al aprobar, como lo hago, su proceder en dicha jornada, 
me es muy agradable felicitar á vd. y subalternos que lo 
acompañan, por la actividad y tino empleado en la espedicion, 
como por el valor demostrado en la pelea*'. 

'^ Al elevar al Superior su precitado parte, me haré un honor 
en recomendar á vd. y fuerzas que condujo, á las considera- 
ciones á que se han hecho acreedores sin olvidar una men- 
ción especial en honor á la memoria del infortunado Teniente 
Nogueira, muerto en su puesto de honor al forzar intrépida- 
mente la fortificación enemiga. — Dios guarde á vd. — Firmado 
— ^Enrique Godoy". 

También se dirijió al señor Ministro de la Guerra el si- 
guiente telegrama : 

* Collon-Curá, 17 de Diciembre de 1882 — ^Ministro de Guer- 
ra—Buenos Aires — Oficial— Como el señor General Villegas 
se encuentra en camino de Ñorquin á mi campamento, me per- 
mito anticipar á Y. S. confidencialmente algunas noticias 



— 294 - 

respecto á los resultados obtenidos por la Brigada de mi mando 
en los pocos dias que cuenta de operaciones en esta campana 
decisiva^. 

£1 dia 9 establecimos nuestro Campamento en este punto j 
dimos principio á las batidas de las Cordilleras en que están 
refugiados los indios y hasta hoy se han obtenido los siguien- 
tes resultados : 376 personas reducidas entre prisioneros y pre- 
sentados 30 indios muertos y buen número de haciendas 
tomadas. 

"^ Por nuestra parte, hemos perdido un oficial y seis solda- 
dos, pues los indios se baten con coraje y desesperación''. 

** Se emprenden nuevas operaciones hasta aniquilar por com* 
pleto los restos de las tribus que permanecen rebeldes''. 

*^ La primera y la segunda Brigada, cada una por su lado 
también han obtenido resultados muy satísCactorios**. 

''La disciplina y espíritu de las tropas siempre admira- 
bles^ 

" Felicita particularmente al sefior Presidente y á V. £. su 
aífmo. subalterno y amigo. — ^Firmado — Coronel Godoy." 



JLúnes 19 de Dlelemlire de i99t 



La noche anterior se ha pasado sin novedad y la diana ha 
tenido lugar i, la hora acostumbrada. 

A las 6 a m. se hace la carneada. 

£1 cacique Ñancucheo es todavia el objeto que dá margen á 
las espediciones de mas importancia, que se preparan en la 
Brigada. 

£1 Coronel Gefe de la espresada, saldrá esta tarde al frente 



— 295 — 

de 300 hombres de los tres Cuerpos con la dotación de Gefes 
7 oficíales correspondientes, y el fin que se propone es dar un 
golpe al cacique arriba mencionado, si aún se encuentra den- 
tro de los límites de la República. Al mismo tiempo hará una 
batida general por los Talles y cajones donde se supone 
existan indios. 

A las 4 p. m. se dio la orden, y por ella se avisa á loa 
cuerpos que mientras dure la ausencia del Gefe de la Brigada» 
queda encargado del mando interino de la misma el Teniente 
Coronel Don Alejandro Montes de Oca. 

A las 5 y 35 se puso en marcha la columna y salió cos- 
teando el Collón- Cura aguas arriba. 

Los Gefes que acompañan en su espedicion al Coronel Go"^ 
doy son : el Teniente Coronel Don Benjamín Montan, Gefe 
del Batallón 2 de línea; Teniente Coronel Don Juan G. Diaz, 
segundo Gtefe del mismo Cuerpo, y el Teniente Coronel Don 
Boque Peitiado, Gefe accidental del Regimiento 2 de Caballería. 
Además ya el ingeniero Don Jorge Brondsted y el turista. 
Mr. Jhon Luckham WiUiams Andreros. 

A las 7 y 16 se pasó lista mayor. 



Uájrtrm fl9de IMelemfcrede 1999 



A las 2 de la mañana ha tenido lugar la diana de hoy. 

Después de amanecer han regresado las descubiertas sin 
haber notado novedad en el campo. 

Hoy quedan terminados los corrales, y la seguridad de las 
caballadas está garantida. En adelante el servicio de vijiliai- 
da durante la noche puede hacerse mas descansadamente. 



- 296 — 

3 p. m. £a este momento se presenta el ingeniero Bronds- 
ted que habia marchado con el Coronel. Viene enfermo y le 
acompañan dos soldados y un indio. 

Termina el dia sin otra novedad. 



Miércoles te do Dlelembre de 199 • 



2 a. m. Diana. 

A las 6 de esta tarde es despachado el Capitán D. Mariano 
Vega del Regimiento S"" de Caballería de Línea con 25 hom- 
bres de su mismo Cuerpo y 5 indios que han de servirle de 
baqueanos. Su misión es esta: 

Debe efectuar un prolijo reconocimiento del terreno com. 
prendido entre el Collon-Curá, el Limay y el Caleufú. 

Saldrá de aquí dirijiéndose al Limay directamente, de este 
cortará al Caleufú y se vendrá recorriendo el valle del Quem- 
quemtren en que nos encontramos. 

Vá racionada por tres dias á contar desde mañana, y a^ 
espirar este plazo debe presentarse en este campamento. 

El verdadero trayecto que ha de recorrer depende de los 
indicios que^ encuentre en el campo, de la naturaleza de los 
terrenos que atraviese y sobre todo de la indicación de los 
guías que lleva. 

6 y 30 p. m. En este momento se presenta un cabo y 
nueve soldados del Batallón 6 de infantería de Línea, con una 
nota urgente para el Gefe ae la Brigada. 

Esta comisión pertenece á la guarnición de un fortin situa- 
do en el Caleufú y cuyo Comandante es el Subteniente Don 
Abdilon Aubones del espresado Batallón, el cual envía la nota 
que mas arriba se menciona. En ella avisa que en la descu- 



— 297 — 

bierta de la mañana encontró un grupo de 9 indios y los 
cargó; que los indios huyeron dejando en poder de los sol- 
dados 16 muías, 6 yeguas y 3 cargueros de cueros; que 
poco después los mismos que formaban la descubierta divi- 
saron hacienda al parecer vacuna, y que esta era conducida 
por un grupo de 40 indios mas ó menos, y que como en 
sus instrucciones se le prohibe alejarse a mas de 4 leguas 
de su fortin, no ha podido emprender la persecución de estos 
indios y lo avisa para los fines á que dé lugar. 

Inmediatamente fué despachado el Sargento Mayor D. Mi- 
guel Vidal al frente de 15 hombres de su Regimiento, para 
que, incorporándose al Capitán Vega, tome el mando de toda 
la fuerza y persiga á los salvajes hasta darles alcance. 

Con él regresa el chasque del Caleufú, cuyos soldados, 
conocedores de la parte por donde han pasado los indios, 
deben ponerlo sobre el rastro y regresar á su fortin. 

A las 7 y 30 p m. se pasó lista mayor. 



Jueves ti de IMelembre de i99t 



Salvo los toques de ordenanza y las obligaciones del servi- 
cio, el dia transcurre sin que la mas leve novedad venga á 
conmover este estanque de aceite. 

A las 7 y 30 se pasó lista de tarde. 

10 y 40 p. m. En este instante se presenta un indio por- 
tador de una comunicación del Mayor Vidal, cuya esencia es 
esta: Ha alcanzado los indios que se le mandó perseguir y 
ha tomado prisioneros 7 indios de lanza y 44 de chusma; 



— 298 — 

les ha quitado 36 caballos pampas, U animales vacunos» 30 
lanares y 8 caballos y una muía marca del Regimiento 2 de 
Caballería. 

£1 parte oficial obra anexado al presente y puede cónsul* 
tarse. 



viernes tt de IMeiembre de i99« 



La diana como de costumbre tuvo lugar á las 2 a. m. 
Después de aclarar se hizo la carneada y se racionó la 
fuerza* 
A las 4 p. m. se dio la orden de Brigada sin novedad. 

7 y 30 p. m. Se tocó llamada y se pasó lista de tarde. 
En toda el dia no ha ocurrido una sola novedad que sea 
digna de mencionarse. 

A las 9 retreta y á las 10 silencio. 



Sélbado »S de BNclemlNre de 189» 



Después de diana que se ha tocado á la hora de costum- 
bre» y cuando empieza á aclarar, se envían las descubiertas 
que regresan una hora mas tarde sin haber notado novedad 
en el campo. 

A las 4 y 30 se hace la carneada y raciónase la fuerza. 

8 a. m. En este momento los centinelas de caballería apos- 



— 299 — 

tados sobre las cumbres mas elevadas de la sierra» hacen 
señales de alarma con sus banderolas. El Comandante de 
campo con sa escolta sale á reconocer la causa que motivan 
estas sefiales, j resulta ser el Mayor Vidal que regresa con 
su fuerza, prisioneros y botín. Algunos momentos después 
se encuentra entre nosotros y los prisioneros son entregados 
á la guardia del Batallón 2 de Infantería de Línea. 

En la tarde se concede licencia y pasaporte á cuatro indios 
de la tribu reducida, para que vayan en busca de algunos 
parientes que se encontraban ausentes cuando tuvo lugar la 
presentación de Mainquel y que al presente deben encontrarse 
de regreso en sus tolderías. La licencia se les concede con 
cinco dias de plazo á contar desde la fecha. 

En el resto del dia no ocurre otra novedad. 



Biliiffo 94 de Dteiemfcre de t89)i 



3 a. m. Diana. 

A las 4 y 30 se tocó carneada y en este instante regresan 
W descubiertas sin novedad. 

10 a. m. Las guardias de caballada dan cuenta que un 
grupo de ginetes se acerca en este momento al paso del 
Gollon-Gurá, por la banda opuesta. Mándanse reconocer y 
son: el Teniente Coronel de la Plana Mayor de la División 
Don Bamon E. Pérez y el Sargento Mayor Don Francisco 
Kveiro» acompañados de sus asistentes y una escolta del 
fortín "Teniente Nogueira." Vienen á incorporarse, el pri- 
mero al General, Gefe de la División cuando llegue á este 
punto y el segundo pasa á Nahüel-Huapí, al Batallón 6 de 
Línea. 



— 300 - 

En la tarde se mandan dos comisiones muy livianas i hacer 
una descubierta al Sud y otra al O. de este campamento. 
Llevan orden de no alejarse mas de dos leguas. 

7 y 30 Lista mayor. 

Después de la lista regresan las descubiertas y no han 
notado novedad alguna que revele la presencia de enemigos 
en las cercanías del campamento. 



liúne» MS de Diciembre do t9St 



La noche se ha pasado sin novedad y la diana tiene lugar 
á las 2 a. m. 

Al aclarar se presentaron dos de los cuatro indígenas que 
salieron con licencia y dicen que, como á medio dia de camino 
rumbo al N., han descubierto una partida como de 30 indios 
malones; que vienen á dar cuenta que han dejado en obser* 
vacien á sus dos otros compaílcros. 

En el acto es despachado el Sargento Mayor Don Miguel 
Vidal, con 4 oficiales y 10 de tropa del Batallón 2 de infan- 
tería, 16 del Regimiento 2 y 30 del Regimiento 5*^ de Caba- 
llería de Línea. Ocho indios de la tribu amiga le servirán 
de partida de baqueanos. 

Van con caballo de tiro y llevan algunos pocos de arreo. 
Las instrucciones verbales que se han dado al Mayor Vidal 
se reducen á éstas: atacar á los indios que se han descu- 
bierto y someterlos de grado ó por fuerza. 

Son las 6 a. m. cuando esta pequeña columna se pone en 
marcha. 

A las 6 p. m. se pone en viaje para el Lago el Mayor 



— 301 — 

Biveiro, que vá á incorporarse á su cuerpo. Le acompaña 
una escolta compuesta de un Sargento y seis soldados de los 
tres cuerpos, que regresará del fortín situado en Caleufú. 
El resto del dia se pasa sin novedad. 



Martes MU de Blelembre de MÍI9 



La diana y descubieitas sin novedad. 

A las 4 y 25 se hizo la carneada. 

1 p. m. Regresa de su comisión el Mayor Vidal y el 
resultado obtenido es el siguiente: 1 indio prisionero, 2 ani- 
males yeguarizos quitados, todas las monturas de los salvajes 
que eran 25 y además 6 ?anzas. Los indios escaparon en 
pelo. 

Como puede verse en el parte que obra agregado á este 
diario, el Mayor Vidal atribuye el poco resultado de su jor- 
nada á la inutilidad y cobardía de los indios amigos. 

Casi en seguida de esta comisión, se presenta la que ayer 
marchó escoltando al Mayor Riveiro. Su ida y regreso ha 
sido sin novedad. 

7 y 30 p. m. Lista mayor. 

A esta hora es despachado nuevamente el Mayor Vidal con 
una comisión compuesta de 10 de tropa del Batallón 2 de 
Línea« 16 del Regimiento 2 y 35 del Regimiento 5^ de Ca- 
ballería, con más 10 indios prácticos. 

Su misión es hacer una batida en la Vega de Ghepelcó; 
lleva de baqueano al indio prisionero y toda la fuerza va á 
una muía y dos caballos por hombre. 



— ao2- 



MléreolM 2»V de Dlelembre de 199» 



Háse pasado la noche sin novedad. 

Al aclarar se envían las descubiertas. 

9 y 36 a. m. Acaba de levantarse un humo á la otra 
parte del rio y en el mismo punto en que efectuamos el 
pasage; se manda reconocer y es el Teniente Coronel del 
Begimiento 6^ de Caballería Don Vicente Laciar que viene á 
incorporarse á la Brigada. Le acompañan sus asistentes y 
una escolta del fortin "Teniente Nogueira". 

12 m. Llega procedente del fuerte ''General Boca'' el 
Teniente del Escuadrón Indios Auxiliares de la Patagonia, 
Don Juan Pereira, conduciendo reses y yeguas para el consu- 
mo de ésta y la tercera Brigada. En pos de él se presenta 
el Teniente Don Antonio Cano del Begimiento 7^ de Caba- 
llería de Línea, desempeilando idéntica comisión. Una vez 
que hagan entrega de los arreos que traen, se alistarán para 
su regreso. 

A las 7 y 30 se pasó lista de tarde. 



Jueves 99 de Diciembre de tSH9 



En el resto del dia de ayer y durante la noche anterior, 
no ha ocurrido novedad que sea digna de mencionarse. 
La diana, como de costumbre, tiene lugar á las 2 a. m. 

Al salir el sol regresan las descubiertas sin novedad y se 
hace la carneada. 



— sos- 
ia y 10 p. m. Acaba de producirse una quemazón en el 
campamento, en unas cabaj&as situadas al lado del corral del 
5^ de GaballeTÍa. Las cabanas y el corral no forman mas 
que una sola hoguera, pero toda la tropa acude al lugar del 
incendio y consiguen extinguirlo. En la tarde quedan rquira- 
dos los destrozos ocacionados por el fuego. 

A las 6 p. m. se ponen en marcha de regreso para el 
Keuquen, los Tenienes Cano y Pereira, al frente de sus 
fuerzas respectivas. 

7 y 30. Lista mayor sin novedad. 



Tlérnes m de Blelemlire de 1989 



6 p. m. Si se esceptúan las listas y las obligaciones dq 
servicio diario, en todo el dia no se ha producido un solo 
hecho que pueda titularse novedad y que venga á interrumpir 
la monotonia en que vivimos. 

A esta hora llega de regreso de su expedición el Gefe de 
la Brigada, acompañado de sus ayudantes y una pequeña 
escolta, anticipándose á su fuerza que queda á una jomada 
de aquí. 

£1 resultado de la expedición llevada á cabo es el siguiente: 
10 indios de lanza, 10 mujeres y 20 criaturas prisioneros y 
una buena cantidad de hacienda quitada. 

£1 Teniente Coronel D. Benjamín Moritan, Gefe del Batallón 
3 de Línea, ha sido desprendido desde Huechú-laíque!i al 
mando de 100 hombres de los tres Cuerpos; y el Teniente 
Coronel D. Juan G. Diaz, llegará mañana á este campamento 
con el resto de la fuerzai prisioneros y animales quitados. 



— 304 — 

Las instrucciones que se insertan á continuación, harán 
conocer el objeto y misión del Comandante Montan, dicen 
así: 

InSTBUCCIOKES al CoMANDANTiS MOBITAK EN 8ü EXPEDICIÓN 
AL SUD FALDEANDO LAS COBDILLEBAS 

"1^ A la cabeza de 100 hombres marchará por el camino 
de Curuhué, buscará de paso en su lugar la guarida de los 
capitanejos Gervacio, Antener, Coillá Nahuelquil, que según 
datos viven por esas inmediaciones. De Guruhué tomará el 
camino que mas se interne á las Cordilleras faldeándolas, 
practicará una batida á fin de perseguir á los indios que se 
hayan interaado allí." 

^ 2 '^ Llegará hasta, la misma toldería, donde habita actual' 
mente el cacique Curú-Huincá y al efecto llevará un indio 
baqueano de esa tribu. " 

"3^ Como Curú-Huincá envió parlamentarios proponiendo 
la paz y se le contestó aceptando bajo la condición de some- 
terse á la autoridad del Gobierno, en tal caso se le recibirá 
como amigo y en idénticas condiciones que al cacique Man- 
quiel, pero si rehusase, ya sea directa 5 indirectamente some- 
terse, en el acto lo obligará haciendo uso de la fuerza 
tratándolo como enemigo." 

"4'' Practicadas estas operaciones ú otras no previstas, á 
que pudieran dar oportunidad eficaz los sucesos que se desar- 
rollen durante esta expedición, regresará al campamento de 
CoUon-Curá, batiendo las márgenes del rio Caleufú y otros 
parages donde pueda haber indios" 

" 5 ^ Los capitanejos de que se tiene noticia, habitan 
por los lugares citados, son los siguientes : Gervacio, Antener, 
Coillá, Nahuelquil, Bayoanque y Curúhuincá, algunos de ellos 
tienen hacienda." 

" 6 "" Las persecuciones tendrán por límite la línea diviso- 
ria entre la Nación y la de Chile." 



— 305 — 

" 7 ® Las palabras de ordenanza para reconocerse con fuer- 
zas de la División, durante la noche es : Barbarie, Atrás. 

'^ Huechú-laufquen, Diciembre 27 de 1882. — Firmado. — 
E. Godoy. " 

Los detalles, particularidades, itinerario» observaciones y 
novedades ocurridas en esta expedición del Coronel Godoy» 
se registran en el anexo núm. 4 que vá agregado á este. 

A las 6 y 45 se dio una adición á la orden cuyo tenor es 
el siguiente : 



'O' 



Adición á la Orden de Bbigada 

*" Habiendo regresado el que firma, cesa en el mando de la 
Brigada, el Teniente Coronel D. Alejandro Montes de Oca. — 
Firmado — E. Godoy.** 

A las 7 y 30 se pasó lista de tarde. 



Sábado SO de Dlelembre de 1989 



A las 7 y 55 a. m. se presenta el Comandante Diaz con 
la fuerza que quedó á sus órdenes, prisioneros, etc. Los 
diferentes piquetes marchan k incorporarse á sus cuerpos y 
los prisioneros son entregados á la guardia del Batallón 2 
de Línea. 

A pesar de haberse hecho la carneada á la hora de cos- 
tumbre, carnéase ahora una res mas para racionar la fuerza 
que acaba de presentarse. 

A las 4 p. m. se dá la orden de Brigada sin novedad. 

7 y 30. Se toca llamada y tiene lugar la lista de tarde. 

No ocurre otra novedad en el resto del dia. 

A las 9 se toca retreta y á las 10 silencio. 

89 



-306- 



Domluiro Si de Diciembre de 1899 



Se pasa la diana y al aclarar se hace el servicio de descu- 
biertas sin novedad. 

9 a. m. A esta hora es despachado el Capitán del Begi- 
miento 5*^ D. Mariano Vega, con 15 hombres de su Regimiento, 
25 del Regimiento 2 y 30 indios amigos. El objetivo prin- 
cipal de su comisión es tratar de apoderarse del indio Nahuelí 
hacer una batida general entre el Aluminé y el Catambá, y 
por último, operar sobre Mamuí-Malal, sorprender y reducir 
al cacique Nalpichichuin que se cree vive allí. 

Las instrucciones que se le han dado van apuntadas á con- 
tinuación copiadas á la letra. Ellas darkn á conocer mejor los 
puntos esenciales de la misión que se confía al Capitán 
Vega : 

Insteucciones al Capitán Vega del Regimiento 5® de 

Caballebia de Línea 

^ 1 "^ A la cabeza de 40 hombres de Ifnea v 30 indios 
amigos, marchará practicando batidas por los valles situados 
entre los rios Catanlí y Aluminé. " 

**2® Su objetivo es atacar, sorprendiendo si es posible, al 
indio Nahüel, que con un gnipo de 30 lanzas merodea <i in- 
mediaciones y al norte de Mamuí-Malal". 

" 3 '^ Practicada la operación que espresa el artículo ante- 
rior, tomará noticias ciertas respecto al paradero del cacique 
Nalpichiuin que, según datos, habita próximo y al Sud Oeste 
del cerro nevado (á Mamuí-Malal) á quien atacará. Este 
cacique, que tiene muy pocos indios, es posible se sometiera 
de buen grado ofreciéndole las garantías que el Gobierno 
acuerda, en consecuencia se autoriza al Capitán Vega para 



— 307 — 

mandar un indio de los prisioneros que haga tales ofreci- 
mientos, en el caso probable que hubiesen emigrado á Chile ó 
no se pudiera averiguar su paradero "". 

^4^ Se recomienda muy particularmente á la perície del 
Capitán Vega la conservación de la tropa que lleva á sus 
órdenes, al efecto no desprenderá comisiones sino sobre golpe 
seguro". 

" 6 "" Terminadas estas operaciones, regresará á este cam - 
pamento, practicando de paso las batidas que creyera oportunas 
sin entrar en operaciones sérias> que se aparten del texto de 
estas instrucciones''. 

'^ 6 ^ Los prisioneros y haciendas que tome los conducirá 
íntegros á esta Comandancia, sirviéndose de las que puedan 

serle necesarias en el curso de la espedicion". 

** 7 ® Las persecuciones cesaran en el límite del territorio 
argentino''. 

"Campamento en el CoUon-Curá, Diciembre 31 de 1882. — 
Firmado — ^Enrique Godoy". 



liúnefii 1 '^ de Enero dé i98S 



Como de costumbre, la diana ha tenido lugar á las 2 a. m. 

Después de aclarar se hacen las descubiertas sin novedad. 

5 a. m. En la tienda del Sacerdote Don José Maria 
Beauvois tiene lugar en estos momentos una misa que es 
oficiada por dicho señor. Algunos soldados asisten al acto. 

A las 7 los Gefes y Oficiales de la Brigada acuden al alo- 
jamiento del señor Coronel, á saludarle y felicitarle en él 
primer dia del año nuevo, y son recibidos por el Gefe de la 
Brigada con la cordialidad y franqueza con que recibe siempre 



— 308 — 

á sus subordinados. Después de los primeros saludos y feli- 
citaciones recíprocas, que son de orden en una reunión de 
esta especie, la conversación se hace famüiar y versa, como es 
natural sobre el único punto á que ligeramente debe reducirse, 
dada una situación como la nuestra. Se habla de la campaña 
que hemos emprendido, de las operaciones que se han llevado 
á cabo, de las espediciones que han de hacerse todavía, de los 
resultados que se han obtenido y de los que se esperan obte- 
tener en el porvenir. Entre los asistentes no hay uno solo que 
dude que el año 83 verá á la República Argentina libre de 
los salvajes que asolaban su territorio, incendiaban las pobla* 
clones fronterizas, asesinaban sus moradores é impedían la 
colonización de esta hermosa y rica zona del suelo de la 
patria. 

Entre los hechos que pueden colmar de orgullo y satisfac- 
ción al Gefe de una fuerza, debe figurar el de verse rodeado 
de una joven y brillante oficialidad, llena de fé, de esperanzas 
y de brios, abrigando los mismos deseos que su Gefe y anhe- 
lando las ocasiones de ser útil á su país aunque sea á costa de 
su vida. Las Bandas de los Cuerpos alegraban el acto» y la 
reunión duraría unas dos horas mas ó menos. 

7 y 30 p. m. Llega el Comandante Moritan de regreso de 
su espedicion con la fuerza á sus órdenes, y el resultado de 
su jornada es 61 caballos y 16 muías quitadas á un pequeño 
grupo de indios (8 ó 10) que dispararon íí pié, abandonando 
cuanto tenían, y perdiéndose entre las escabrosidades de la 
montaña. 

Este grupo de indios es el único que ha encontrado en su 
marcha, como se verá en la relación que dicho Gefe hace de 
su campaña, y que figura entre los documentos que se anexan 
al presente. 



— 309 — 



Martes 9 de Enero de 1883 



La noche se ha pasado sin novedad. 

11 y 30. Llega chasque del fortín "Teniente Nogueira" con 
notas del Comandante del fortín, en que dá cuenta haber sido 
atacado por una partida de indios. Como dicha nota contiene 
la relación del hecho que ha tenido lugar en ese punto^ se 
trascribe á continuación para el mejor conocimiento del suceso, 
y dice así : 

Fortin "Teniente Nogueira". Enero 1^ de 1883.— Al Gefe 
del Detall de la segunda Brigada, Capitán Don Guillermo K. 
Dameli — Tengo el honor de dar cuenta á vd. que en la ma- 
drugada del dia de la fecha, á las dos próximamente, fui 
atacado por un grupo de indios. Unos preocupaban la guarni- 
ción mientras otros an*ebataban la caballada, logrando estos su 
intento, apesar de estar prevenido. Una vez que fueron sentidos 
se les hizo fuego desde el fortin, huyendo estos inmediata- 
mente, mientras yo con diez soldados trataba de recuperar la 
caballada que habia sido arrebatada, no consiguiendo hacerlo 
tan pronto como se debió por el lamentable estado en que se 
encuentra la caballada; apesar de todo conseguí darles alcance 
como á unas tres leguas del fortin, y arriba de las sierras, 
estos iban bajando una cuesta cuando llegué con solo dos 
soldados, pues los otros habían quedado á retaguardia con los 
caballos aplastados. Cuando los indios me descubrieron hicie- 
ron alto, trayéndome una carga, siendo rechazados por la 
altura del cerro que nos servia de defensa, volvieron á cargar- 
nos por segunda vez, logiando nosotros matar tres indios, lo 
que les causó gran desmoralización, en esto llegaron cuatro sol- 
dados maSy entonces les llevé una carga de á pié, consi- 



— 310 - 

guiendo quitarles el arreo, y huyendo los indios cobardemente 
sin poder darles alcance^. 

^ El grupo de indios eran como quince en su mayor parte 
armados á lanza'' . 

" Los animales que estos arrebataron en el fortín eran : las 
leses, 6 muías, 6 caballos, á mas se les quitó de ellos 5 ca- 
ballos, 3 de estos ensillados, siendo 2 de la tercera Brigada y 
3 yeguas de oreja". 

" una vez allí reuní la fuerza y regresé al íoAin como á la 
una, donde me dio cuenta el Sargento que por el costado de- 
recho de esta isla salia una rastrillada de otro grupo de 
indios, que se habia llevado 14 muías y la tropilla del Capitán 
Bustos, que yo la tenia, siéndome imposible perseguirlos, por 
tener los animales cansados". 

" Los animales que han llevado los indios son 14 muías, 
dejándome únicamente con 6, y siéndome de suma necesidad 
tener el completo ruego á vd. se sirva reponérmelas, lo mismo 
que los caballos, pues de los 30 que tengo para el servicio no 
hay uno solo que sirva para andar una legua" . 

" Al mismo tiempo ruego á vd. se sirva recomendar á la 
consideración del señor Gefe de la Brigada la conducta obser- 
vada por los soldados del Regimiento 2 de Caballería, Benito 
Pintos y José Vega, quienes se han portado valientemente. — 
Dios guarde ávd. — Firmado — Jacinto Espinosa". 

En vista de lo que ha pasado en el fortín "Teniente No- 
gueira", resuélvese enviar una partida en busca de los ladrones 
y se designa al Capitán del Regimiento 5® de Caballería, Don 
Emilio Crouzeilles, para que al frente de una comisión, com- 
puesta de 20 hombres del Regimiento 2 y 20 del Regimiento o^ 
con mas 5 indios amigos que le servirán de baqueanos, se 
ponga en marcha esta misma tarde y dé cima á las órdenes 
que se le dan en las siguientes instrucciones : 



— 311 — 
Instrucciones al Capitán Csouzeilles del Reodiiento 6^ 

DE CaBALLEBÍA 

* 1 "* Con 40 hombres de los Regimientos 2 y 5 *• de línea 
7 5 indios amigos, marchará en la tarde de hoy con el pro- 
pósito de perseguir y batir una partida de indios ladrones, 
que en la madrugada de ayer han arrebatado algunas muías y 
caballos del fortín ** Teniente Nogueira". 

*" 2 ^ La marcha la efectuará por el camino de Felicurá 
hasta encontrar las costas del Rio Cotanli, donde le será fácil 
encontrar los rastros de los indios invasores, quienes, según 
datos, llevan en su fuga esa dirección, buscando internarse en 
las Cordilleras''. 

** 3 ** Encontradas que sean las huellas de los ladrones, los 
perseguirá sin perder momentos hasta alcanzarlos y darles 
ejemplar castigo "" . 

"^ 4 ^ Si encontrara en su camino al Capitán Don Mariano 
Vega, que á la cabeza de 70 hombres opera actualmente en la 
misma dirección, lo incorporará á su columna ya sea á toda ¿ 
]>arte de la fuerza, según lo juzgue necesario, en vista de los 
datos que pueda haber adquirido''. 

"5"^ £1 Capitán Vega perseguirá al capitanejo Nahuel, 
que con 40 ó 50 hombres de lanza merodeaba con sus fami- 
lias á inmediaciones de Mamuí-Malal, pero datos recientes me 
aseguran que dicha partida de indios, después de haber arre- 
batado una manada de yeguas del cacique Manquiel, se movia 
el 31 del próximo pasado hacia Loncó-May, no siendo difícil 
que una fracción de ellos mismos sean los asaltantes del fortin 
"Nogueira*"; así, pues, caso de no encontrar los rastros que le 
indiquen el camino que deba seguir, marchará directamente en 
dirección á Loncó-May, persiguiendo á Nahuel, siempre que el 
Capitán no le precediere en tal caso, se ocupará el Capitán 
Crouzeilles en practicar una policía prolija entre los rios Alu- 
miné y Catanli hasta alguna distancia de sus márgenes 
opuestas". 



— 312 — 

"6® Las persecuciones y toda operación que emprenda las 
practicará con el todo ó mitad de su fuerza reunida, sin des* 
prender hombres fuera del alcance de su vista, á fin de evitar 
desgracias ).mentables". 

"7® lo podrá ultrapasar los límites del territorio de la 
Nación" . 

" 8 ® La seña de orden en toda la División en campaña 
es: — Barbarie, Atrás". 

" Collon-Curíi, Enero 2 de 1883.— Firmado— Enrique Godoy" 

Atendiendo á la mejor conservación de las haciendas y á 
la mayor comodidad y seguridad del campamento, el Gefe 
de la Brigada ha resuelto trasladar este unas dos leguas al 
NNO. y sobre la míirgen derecha del Collon-Curá. 

p]n la orden de Brigada se designa el dia de mañana para 
dar comienzo á la traslación, y se indica el orden en que 
debe efectuarse esta . Va la orden á continuación : 

Obdek de Bbioada 

" Se ha señalado el dia de mañana para que la Brigada tras- 
lade su campamento al paraje que se ha elejido con oportu- 
nidad" 

" En consecuencia los Cuerpos que la componen se encon- 
trarán listos para efectuar su traslación mañana después de 
diana, con escepcion del Regimiento 5*^ que permanecerá en 
su campamento hasta que instalada la Brigada en su nuevo 
campo se le ordene seguir el movimiento." 

"La Comandancia indicará el momento de tomar caballos 
y ensillar - Firmado — E. Godoy." 

5 y 40 p. m. A esta hora se pone en marcha la comisión 
á las órdenes del Capitán Crouzeilles. 

En el resto del dia no ocurre otra novedad. 



— 313 



Mléreolefl 3 de Enero de 1993 



La diana se tocó á la hora de costumbre. 

Después de carnear y racionar la Brigada, el Batallón 2 
y el Regimiento del mismo número empiezan á ensillar para 
marchar al nuevo campamento. £1 Regimiento 5^ quedará 
en este hasta tanto se haya hecho la traslación de equipos, 
Comisaria, etc., y será el último en moverse. 

A las 6 y 45 a. m. se pone en marcha el Coronel Godoy 
con la fuerza amba indicada, y el resto del dia se emplea en 
enviar los bagajes al nuevo campo. 

Como se ha aumentado al áiTea 50 cargas con los apare- 
jos de los Cuerpos, solo se dispone de 8 de estos para la 
mudanza, y esta tiene que ser morosa. 

6 y 30 p. m. Llega una comisión del Caleufú con comu- 
nicaciones para el General Villegas y se hacen pasar sin 
demora hasta se encuentra el Coronel, Gefe de la Brigada. 



JuévfMi 4 de Enero de 1983 



Continúa la mudanza. 

3 7 50 p. m. A esta hora regresa del otro campamento 
el chasque del Caleufú y pasa hasta ese fortin. Con él viene 
el presbítero D. José M.^ Beauvois que vá hasta Nahüel- 
Huapí á visitar al cacique Curu-huincá y su tribu. 

A las 4 se dio la orden con la siguiente novedad: 

40 



— 314 — 

Ordek de Bbigada 

" El infrascripto tiene la satisfacción de participar & la Bri- 
gada los óptimos resultados obtenidos contra las tribus 
salvajes por las fuerzas de la División en operacioness/ 

*^ En los pocos dias de campaña que contamos se han reco- 
jido los frutos siguientes : ** 

''Por la primera Brigada á las órdenes del señor Coronel 
Ortega mas de 40 indios muertos, 600 personas reducidas 
entre prisioneros y presentados." 

^ Por la tercera Brigada al mando del señor Comandante 
Palacios 35 indios muertos y 600 almas sometidas entre pri- 
sioneros y presentados, y finalmente por nuestra Brigada, 
como es conocido, 36 muertos y 4&0 personas sometidas entre 
prisioneros y presentados voluntariamente." 

"Todas las Brigadas han recojido de los enemigos buen 
número de haciendas y elementos de vida con que contaban." 

" Debemos pues, felicitarnos patrióticamente, ya por la sa* 

tisfaccion propia del deber cumplido, como por las ventajas 

nmensas que recojerá nuestro pais con la conquista de tan 

ricos territorios para industria y engrandecimiento nacional." 

"Tengamos un poco mas de constancia en las fatigas y fé 
en tan gloriosa empresa, y antes de dos meses habremos ter- 
minado definitivamente la grande y fructífera obra que nos 
tiene empeñados." 

** La patria y el Gobierno para dicernirnos al fin de la jor- 
nada, con espiritu justiciero, el honor ó el castigo según 
hayamos sabido merecerlo por nuestra conducta." 

" Léase esta orden á los Cuerpos á la lista de la tarde de 
hoy y trasmítase copia de ella por el Detall á los campamen- 
tos que existen fuera del Campamento General — Firmado — 
E. Godoy." 

7 y 20 p. m. Habiéndose terminado el envío de lo que 
pertenece ^ este Detall nos ponemos también en marcha pai*a 
el nuevo campamento á donde llegamos á las 9 p. m. 



— 315 — 



fiemes & de Enero de 1993 



Diana á las 2 a. m. sin novedad. 

El nuevo campamento está situado sobre la margen derecha 
del Collon*Curá, en un valle de unas tres á cuatro leguas de 
estension, por diez cuadras de anchura, término medio ; con- 
tiene excelentes pastos y el aspecto general es magnífico. 
Yarios cajones desembocan en él y aumentan su importancia 
por la riqueza del suelo y su exuberante vejetacion. 

Los cuerpos están acampados con frente al S. O. y para- 
lelos al rio que corre á nuestra retaguardia. 

En este punto, el rio corre en dos brazos y el que baña 
la ribera en que nos hallamos tendrá unos 100 metros de 
anchura. 

A las 4 p. m. se dio la orden sin novedad. 

7 y 30 p. m. Tuvo lugar la lista de tarde. 

No ocune ninguna novedad durante el dia. 



üábado S de Enero de 1898 



Ha pasado la diana sin novedad. 

A las 6 a. m. llega la tribu de Manquiel y acampa á 
unas tres cuadras abajo de nuestros reales; y á las 7 y 5 
llega el Regimiento 5^ que vá á ocupar el puesto que le está 
designado á la izquierda del Batallón 2. Con esto queda 
terminada la traslación del campamento. 

A la I p. m. se tiene conocimiento que la tropa de arrea 



— 316 — 

se encuentra frente al paso del campamento abandonado, y se 
le hace un propio ordenándole continúe su marcha hasta 
encontrarse frente á éste. Aquí el pasage de las cargas se 
hará mas segura y fácilmente. 

A las 4 se dá la orden de Brigada sin novedad y á esta 
misma hora llega el arrea y acampa frente á nosotros, en la 
banda opuesta del rio. 

7 y 45 p. m. Lista mayor. 



Domingo 9 de Enero de tHH9 



2 a. m. En la noche que ha pasado no ha ocurrido nin- 
guna novedad; y la diana ha tenido lugar á la hora acos- 
tumbrada. 

Desde después de aclarar empiezan á pasarse en botes los 
bultos, conteniendo los víveres que ha conducido el iiirea. 

Con la tropa han llegado : el Comandante Terrés y el Te- 
niente Sobrecasas del Regimiento 7°, que pasaríin hasta el 
Lago a incorporarse á su cuerpo; el Doctor Caüellas, que va 
como cirujano á la tercera Brigada, y el Capitán Don Daniel 
Vega de la Comandancia en Gefe y Teniente Don Rogelio de 
los Llanos del Batallón 2 de línea, que quedan en este 
campamento. 

7 y 30 p. m. Lista mayor. 



— 317 



liúnefl 8 de Enero de tHH9 



A las 2 a. m. se echó diana. , 

Continúase el pasage de las provisiones. 

A las 6 y 20 se ponen en viage para su destino, el Co- 
mandante Terrés, el Doctor Cañellas y el Teniente Sobrecasas; 
y van acompañados de un sargento y 4 soldados que deben 
contramarchar del Caleufú. 

En la tarde se tiene conocimiento que el General Gefe de 
la División, que se encontraba en Ñorquin, estará mañana 
entre nosotros. 

En consecuencia se promulga la siguiente orden de Brigada: 

Obden de Brigada 

''Debiendo llegar mañana á primera hora á este campamento, 
el Señor Comandante en Gefe de la División, los Cuerpos de la 
Brigada estarán listos para hacerles los honores en sus cam- 
pos respectivos. — Firmado — Enrique Godoy. " 

5 p. m. Queda, terminado el pasage del aprovisionamiento 
llegado. 

A las 7 y 30 se pasa lista de tarde y el dia termina sin 
otra novedad. 



Martes • de Enero de 1998 

La diana, como de costumbre se ha tocado á las 2 de la 
mañana. 

A las 6 y 50 a. m- llega el General Villegas Comandante 
en Gefe de nuestra División. Le acompaña el Sargento Ma- 



— 318 — 

3'or D. Marcos Clavel, los Sres. D. Ambrosio y D. Adolfo 
Escalada, los Tenientes D. Saturnino Gorordo, D. Eduardo 
Oliveros y su escolta. Permanecerá algunos dias entre noso- 
tros y seguirá viaje á Nahtiel-Huapí. 

A las 11 a. m. regresa el Sargento y los cuatro soldados 
que salieron ayer acompañando al Comandante Terrés- 

6 y 25 p. m. En estos momentos se presenta el Capitán 
Vega de regreso de su comisión. Ha tomado prisionero al 
capitanejo Caüupil y además 8 indios de lanza y 40 de chus- 
ma, pero no ha encontrado á Nahuel. 

Lista mayor á las 7 y 30 p. m. 



Miércoles iO de Enero de tHH9 



El Coronel Godoy Gefe de la Brigada, resuelve emprender 
una segunda operación sobre el cacique Ñancucheo. 

Supónese que Ñancucheo y sus lanzas deben encontrarse 
sobre las costas de la laguna Huichú-lafquen, y el Coronel se 
propone atacarle en este punto por vanguardia y retaguardia, 
para impedir pase su tribu á la República vecina. 

En consecuencia, saldrá hoy de aquí el Sargento Mayor Don 
Miguel E. Vidal del Regimiento 5^ con 60 hombres de su 
Cuerpo y 10 indios amigos, y arreglará sus marchas para 
tomar oportunamente los caminos que salen de la parte occi- 
dental de Huechú-Lafquen, de modo que corte la retirada á 
los indios cuando el Gefe de la Lrígada entre por Oriente, 
batiendo las costas de dicha laguna. 

Las instrucciones de que se le muñen y que se insertan á 
continuación, harán conocer las marchas que este Gefe ha de 



— 319 — 

efectuar para responder á la combinación proyectada por el 
Coronel Godoy : 

Ikstbucciones al Mayor Vidal 

* I"" A las 4 p. m. de hoy se pondrá en marcha el Mayor 
Vidal á la cabeza de 60 hombres de su Regimiento y 10 indios 
amigos por el camino que conduce á Mamuí-Malal, desde cuyo 
punto tomará el camino de ViUa Rica hasta encontrarse con el 
camino que de Huechú-lafquen va á juntarse con aquel, tomando 
entonces éste á fin de caer hacia la estremidad Oeste de dicha 
laguna con el propósito de impedir á los indios que allf se en. 
cuentren escapen impunemente al territorio chileno". 

^ 2 "" El día 14 del corriente, de 1 2 á 3 p. m., tratará de 
llegar al extremo Oeste de la laguna citada, dia y hora que el 
infrascripto llegará también por el estremo opuesto". 

''S* El plan de esta operación es atacar al cacique Nan- 
cucheo y su tribu por vanguardia y retaguardia". 

"4** En cualquier caso que escaparan indios con familia 
ó haciendas serán perseguidos indefectiblemente hasta alean- 
zarse, pero sin ultrapasar los límites de la Nación en ningún 



caso". 



"5** Si durante esta operación se encontrara con fuerzas 
regulares del Ejército Chileno, mantendrá la buena armonía y 
cortesía que cumple á militares pertenecientes á Naciones ami- 
gas y vecinas". 

"Collón Cura, Enero 10 de 1883.— Firmado— Enrique 
Godoy". 

A las 4 y 15 p. m. se pone en marcha el Mayor Vidal y su 
pequeña columna. 

7 y 30. El Teniente Coronel del Regimiento 5®, Don Vicente 
Laclar, y el Capitán del Regimiento 2, Don Vicente Bustois. 
pasan el río para marchar con el arrea, que partirá para el 
Neuquen mañana á primera hora. 



— 320 — 

Van á Buenos Aires : el primero á presentarse á la Ins- 
pección General de Armas y el segundo baja enfermo al Hos- 
pital Militar de la Capital. 

Lista mayor á esta misma hora. 



Suéwem tt de Enero de f §SS 



La noche anterior y la diana de hoy se han pasado sin 
novedad. 

Al aclarar se puso en marcha la tropa de arrea, el Coman- 
dante Laclar y el Capitán Bustos. Con ellos vá también la cor- 
respondencia para Buenos Aires y puntos del transito. 

9 y 45. En este momento llega una comisión delfortin "6 de 
línea'', situado en el Caleufú, es portadora de comunicaciones 
para el General y trae correspondencia para Choele-Choel y 
Buenos Aires. En el acto se despacha un chasque á alcanzar 
el arrea y entregar al oficial encargado la correspondencia de 
la tercera Brigada.^ 

A las 4 se dá la urden de Brigada, haciendo conocer la de 
la División dada en Huarin-Chenque, y en la cual el Generaj 
Don Conrado E. Villegas publica el premio á que se han 
hecho acreedores por su conducta, algunos individuos de la 
primera Brigada que se han distinguido en la presente campa, 
ña. Ella pondrá mejor de manifiesto el hecho á que hace refe- 
rencia> y á ese fin se trascribe á continuación ' 

Obden de DrvisiON 

^ Siendo un deber al mismo tiempo que un acto de justicia, 
premiar las acciones distinguidas llevadas á cabo por individuos 
del Ejército y habiendo tenido conocimiento el Comandante en 



— 321 — 

Gefé de la División deque los soldados del Regimiento 11 de 
Caballería de linea, Justo Bogoñn, Froilan Garucepo, Manuel 
Salcedo y Federico Robledo, combatieron heroicamente el dia 
10 del ppdo Diciembre en la Cordillera de CumuUú, prote- 
giendo y defendiendo á su Gefe, Teniente Coronel del mismo 
Regimiento, Don Manuel Ruibal y Alférez Don Teófilo O'Don- 
nell, quienes se habian comprometido en un combate desigual 
con un número de indios diez veces mayor que el de ellos, y 
siendo estos actos de los que la Ordenanza marca como 
acciones distinguidas» el Comandante en Gefe de la División 
dispone : 

'^ Art. 1 "^ El señor Coronel Gefe de la primera Brigada 
ordenará se estiendan los nombramientos de Sargentos de se" 
gunda clase con la fecha de aquel hecho á los espresados 
soldados, debiendo constar en los nombramientos la acción 
distinguida*' . 

** 2 ° Los nombramientos serán remitidos á esta Comandan- 
cia en Gefe para esta elevarlos á la General de Aimas**. 

" 3 ^ Comuniqúese esta resolución á las Brigadas de la 
División para su conocimiento'*. 

"Firmado — Conrado E. Villegas". 

Lista mayor á las 7 y 30 p. m. 

£1 resto del dia trascurre sin otra novedad. 



^^lérnes 19 de Knero de Í98S 



A las 2 a. m. se tocó diana. 

Al amanecer regresa á su fortin la comisión del 6, qie vino 
ayer del Caleufú. 
Empléanse las primeras horas del dia en preparar la fuerza y 

41 



- 822 — 

elementos con que ha de marchar el Coronel Gefe de la Bri* 
gada, pues hoy es el dia designado para emprender el moví- 
miento que ha de responder á la operación combinada con el 
Mayor Vidal. 
A las 4 se dá la orden de Brigada siguiente : 

Obdende Brigada 

^ Mientras dure la ausencia del que firma, queda encargado 
del mando de la Brigada el Gefe del Ba^tallon S de línea, Don 
Benjamín Moritan. — ^Firmado— E. Godoy" 

6 y 30 p. m. Pónese en marcha el Coronel 6odoy« llevando 
á sus órdenes al Teniente Coronel Don Roque Peitiado, 6 ofi- 
ciales y 60 de tropa del Regimiento 2. Conforme con lo pro- 
yectado, se dirijo á entrar en el cajón en que está situado 
Huechú-lafquen, por la parte oriental de esta laguna. 

7 y 10 p. m. En es este momento llega un chasque enviado 
por el Sargento segundo José Mallorca del Regimiento 2 de 
Caballería de línea, que foima parte de la comisión que se des- 
prendió á las órdenes del Capitán del Regimiento 5, D. Emilio 
Crouzeilles. Dá cuenta que ha asumido el mando de la comi- 
sión, porque el Capitán Crouzeilles y el Teniente Don Nicanor 
Lezcano, que también formaba parte de esa comisión, han sido 
muertos^en un combate habido con los indios el 6 del corriente, 
y como d unas 40 leguas de este campamento. Espérase la 
llegada de esta fuerza para conocer los detalles de este su- 
ceso. 

Lista mayor sin novedad. 



— 323 — 



Sábado i S de Knero de i SSS 



2 a. m. diana. En la madrugada de hoy, unos tres ó cuatro 
indios ladrones, se han llevado los caballos de la comisión 
del Regimiento 3 de Caballería, que vino escoltando al Gene- 
ral Gefe de la División. Salen persiguiéndolos el Alférez 
Crobetto con la escolta que comanda y le acompaña el caci- 
que Mainquel con algunas lanzas. 

11 a. m. Se presenta en este campamento la Comisión, 
cuyo mando se dio al Capitán Crouzeilles. 

Traen los restos del malogrado Capitán y los del Teniente 
Lescano. £1 combate en que han perecido ha tenido lugar 
de la manera siguiente : 

El 6 del corriente mes, una hora mas 6 menos, antes de la 
puesta del sol, encontraron unos rastros frescos de poca con- 
sideración y se pusieron en persecución de los indios que los 
iban dejando. El Capitán CrouzeUles ordenó á su vanguardia 
(que se componia de tres hombres) siguiese al trote y galope 
por sobre los rastros que habian descubierto, y pelease á los 
indios en el número que fueran, que él seguiría detrás y los 

• 

protejeria oportunamente. Las disposiciones áeY Capitán 
fueron cumplidas y la persecución se emprendió en el orden 
que queda dicho. A poco andar se sintió el fuego de la 
vanguardia que habia entrado en combate y el Capitán de- 
jando 20 hombres al cuidado de la caballada se adelantó con 
el resto en grupos, á proteger los que peleaban, pero no 
lograron reunirse porque la vanguardia habia sido rodeada 
como por 150 indios y el Capitán Crouzeilles y los que le 
acompañaban, lo fueron tambieut y se vieron precisados & 
defenderse en grupos como iban llegando al lugar de la 
acción. Esta duró como hasta las 9 de la noche, en que se 
retiraron los indios con grandes pérdidas; pero el Capitán 



— 324 — 

Crouzeílles, el Teniente Lescano, un soldado y un indio amigo 
quedaban muertos después de una lucha desesperada y 
titánica. 

Tal es la relación que del suceso hace el Sargento Ma- 
llorca. 

Se manda sepultar los cadáveres de estos dos malogrados 
oficiales y levantar la información del caso para averiguar la 
comportacion de la tropa en esta jomada. 

12 m. Llega procedente del fuerte Roca, el Capitán Don 
Jorge Rohde del Batallón 2 de Línea. 

7 y 50 p. m. Lista mayor. Sale en comisión el Subte- 
niente Don Juan R. Combas del Batallón 2 de Línea con 9 
individuos de tropa del mismo Cuerpo y es conductor de 
comunicaciones para el Coronel Gefe de la Brigada. 



Itonilu^o 14 de Enero de 1983 



La diana se ha tocado á la hora de costumbre y no ha 
ocurrido novedad en la noche que ha pasado. 

10 y 30 a. m. A esta hora se presenta de regreso el Al- 
férez Crobetto y su comisión con el siguiente resultado : Ha 
alcanzado y sorprendido á los indios que le robaron los caba- 
llos ; los indios eran 4, de los cuales tres han muerto y uno 
se ha escapado; les ha quitado el robo y además algunos 

caballos ; únicos bienes con que contaban Quiere 

decir que han sido escarmentados. 

A las 7 y 20 se pasó lista de tarde. 



— 325 — 



liúnefl i ft 4e Kner» de i 99S 

A las 2 a. m. se tocó diana. 

4 p. m. £1 General (xefe de la División despachó al Te- 
niente Coronel D. Ramón £. Pérez, con comunicaciones para 
la tercera Brigada^ y le acompañan 6 indios de la tribu 
amiga de Mainquel, que deben regresar del fortin Caleufu. 

Dióse la orden sin novedad. 

7 y 30 Lista de tarde. 



ll4rtM te de Enero de t9»S 



Después de diana, que ha tenido lugar á la hora de cos- 
tumbre, se nombra á Mainquel para que, con 20 indios de 
lanza, salga á hacer una descubierta al Norte de este campa- 
mento. 

5 a. m. Se hace la carneada y se raciona la fuerza. 

A las 9 y 25 se pone en marcha Mainquel y sus 20 
hombres. 

El dia pasa sin otra novedad que la lista y demás obliga- 
ciones del servicio diario. 



MIéreelefl i 7 de Enero de f»»S 

Diana sin novedad a las 2 y 16 de la mañana. 
Después de la carneada se raciona de víveres y vicios á la 
fuerza presente para la segunda quincena del corriente mes. 
A las 4 p. m. se dá la orden de Brigada sin novedad. 
7 y 15 Lista mayor. 



— 326 — 



Joéires 19 de Enero de iSSS 



Aparte de las listas y del servicio que se repite diariamen- 
te con una regularidad cuya monotonía es obvia, en el dia de 
hoy no ocurre otra novedad. 



Vlémefl iO de Enero de ÜHHM 



2 a. m. Diana. 

Los partes de los cuerpos y demás reparticiones llegan sin 
novedad, lo que prueba que la noche anterior se ha pasado 
en la tranquilidad mas perfecta. 

A las 6 se hace la carneada y raciónase la fuerza. 

4 p. m. Se dá la orden de Brigada sin novedad. La lista 
de tarde tiene lugar á las 7 y 16 p. m. 

A las 9 retreta y á las 10 silencio. 



S4bado 90 de Enero de 1898 



Tocóse diana á las 2 de la mañana. 

A las 4 y 20 se hizo la carneada. 

9 y 80 a. m. Llega una comisión del Caleufú trayendo 
correspondencia. 

Otra comisión procedente de la primera Brigada, compuesta 
de un oficial (Alférez D. Juan Ferreyra) y 20 de tropa del 



— 327 — 

Begímientx) 11 de Caballería de Línea, llega un cuarto de 
hora después con comunicaciones para el Greneral Villegas. 

A las 4 p. m. se dá la orden de Brigada sin novedad . 

6 y 46. A esta hora llega Mainquel de regi*eso de la des- 
cubierta que se le mandó hacer, y dice no haber notado 
ninguna novedad en el campo. 

A las 7 y 16 se pasó lista de tarde. 



Aomln^o 11 de Enero de i98S 

La noche se ha pasado sin novedad y la diana ha tenida 
lugar á las 2 y 30 a. m. 

A las 4 a. m. se despacha la comisión que vino ayer del 
Galeufú, llevando correspondencia para la tercera Brigada. 

6 a. m. A esta hora se envía un chasque con la correspon- 
dencia para la Capital, debiendo conducirla hasta el fortin 
"Teniente Nogueira" y regresar. Una hora despms de ealir 
este chasque, se recibe uno del fortin ''Teniente Xogueira*^ 
con correspondencia, etc. 

Se racionó de víveres y vicios á Muinquel y los indios que 
le acompañaron en su descubierta. 

4 p. m« Se da la orden de Brigada sin novedad. 

A las 7 y 16 se pasó lista mayor. 



r-3í8 — 



liAiie» 99 de finero de HSHM 



2 y 30 a. m. diana. 

A las 6 a. m. llega un chasque con comunicaciones del señor 
Coronel Gefe de la Brigada. 

Se hizo la carneada y racionóse la fuerza. 

Los Alféreces Crobetto y Ferreira salen con sus comisiones 
de regreso á Ñorquiu. 

A las 4 p. m se aió la orden de Brigada sin novedad. 

7 y 15 p. m. lista mayor. 

A las 9 retreta y á las 10 silencio. 



Marte» 98 de Güero de 1999 



La noche se ha pasado sin novedad y la lista de diana ha 
tenido lugar á las 2 y 16 a. m. 

6 a. m. A esta hora se hace la carneada y se raciona la 
fuerza. 

A las 7 a. m. se pone en marcha el Sargento Mayor Don 
Marcos Clavel con 25 indios de la tribu de Mainquel, condu- 
ciendo 500 reses para el consumo de la tercera Brigada. 

A las 4 p. m. se dá la orden de Brigada sin novedad. 

7 y 15 p. m. lista mayor. 

No ocurre otra novedad durante el resto del dia. 



— 329 — 



Mlére^les 94 de Enero de i »»S 



Se ha pasado la diana sin novedad, que ha tenido lugar á 
las 2 y 30 a. m. 

A las 5 se carnea y es racionada la fuerza. 

1 y 20 p. m. A esta hora llega el Coronel Godoy, Gefe de 
la Brigada, acompañado de sus ayudantes y de algunos hom- 
bres que le escoltan, habiéndose adelantado de su fuerza, que 
queda á una jornada de aquí. 

£1 resultado de su espedicion es el siguiente : Ha batido la 
zona comprendida entre este campamento y la laguna Huechú- 
Lafquen^ por ambas costas, hasta llegar á los confines de la Na- 
ción; y además el espacio que media entre estos puntos» la 
laguna Soló y el campamento. Trae 60 prisioneros entre lanza 
y chusma, y ha obligado á Ñancucheo k emigrar á Chile con 
8U familia y algunos pocos guerreros que le siguen, desde 
donde implora perdón, solicita la paz y promete someterse á 
la autoridad del Gobierno de la Nación y vivir al amparo de 
nuestras leyes. 

Los detalles de esta espedicion están consignados en el 
anexo núm. 6, que puede verse al ñnal de este diario. 

A las 4 p. m. se díó la orden, haciendo saber que encon- 
trándose de regreso el Coronel Gefe de la Brigada, cesaba 
en el mando de la misma el Teniente Coronel Don Benjamia 
Moritan. 

7 y 16 p. m. lista mayor. 



42 



— 330 — 



Jnéires 9& de JBnero de i88S 



A las 2 y ll2 de la mañana se tocó diana y en la noche pa* 
sada y basta este momento no ha ocurrido novedad que sea 
digna de mencionarse. 

6 a. m. se hace la carneada y se raciona. 

A las 9 a. m. se presenta el Sargento Mayor Don Miguel E. 
Vidal con la columna que quedó ayer acampada á una jornada 
de aquí. 

El Comandante Peitiado, que también formaba parte de la 
columna á las órdenes del Coronel Godoy, ha sido desprendido 
de Huechú-^Lafquen con 30 hombres de línea y algunos indios 
auxiliares, para que recorra y bata las costas de las lagunas 
Curú-hué y Loló, situadas al Sud de la primera. 

1 y 15 p. m. En virtud del parte contenido en un oficio que 
se acaba de recibir del Comandante Peitiado, y que vá interca- 
lado en el lugar correspondiente entre los documentos que se 
anexan á este diario, el Coronel Gete de la Brigada resuelve 
enviar un refuerzo de hombres y caballos á este Gefe, para 
que continúe las persecuciones que ha emprendido. Es desig- 
nado y marcha sin pérdida de tiempo el Ayudante mayor Don 
Marcelo Robles, del Regimientos^, con 20 hombres de su Re- 
gimiento y 20 indios amigos. 

Vá munido de las siguientes instrucciones^ y es portador de 
la nota que se trascribe k continuación de ellas : 

Instbucciones al Ayudante Roblsb 

" 1 ^ A la cabeza de 20 hombres de su Regimiento y 20 
indios auxiliares, marchara al trote y galope en dirección á la 
laguna Loló, ó á donde tenga noticias que vaya el grupo de 
indios que se encontró ayer con el Comandante Peitiado, y 



— 331 — 

tonnada qae sea la rastrillada ó adquirido noticias de la di- 
recdon que lleva, los perseguirá sin descanso hasta alcanzar- 
los, siempre que no salgan del territorio de la Nación. 

'^ 2 ^ Si se encontrase con el Comandante Peitiado» se pon- 
drá á sus órdenes y obedecerá las instrucciones que le fueren 
trasmitidas por dicho Geíe, aún cuando no se encuentren las 
dos fuerzas''. 

" H "* La persecución solo será suspendida al llegar á la 
línea divisoria con la Nación Chilena ó que motivos poderosos 
le obliguen á retroceder''. 

''4^ £1 grupo de indios que debe perseguir lo componen , 
según datos, los capitanejos Antener y Coillá, con 30 indios y 
sus familias respectivas''. 

"S"* No operará con las fuerzas fraccionadas". 

* CoUon-Curá, Enero 25 de 1883.— Firmado — Enrique Go- 
doy*. 

" Collon-Curá, Enero 26 de 1883.— Hora I p. m.— Al Te- 
niente Coronel Gefe accidental del Regimiento 2 de línea, Don 
Boque Peitiado — Se han recibido sus dos comunicaciones fecha 
de ayer y hoy dando cuenta del encuentro con los indios, de 
las medidas adoptada» y las que piensa adoptar en lo sucesivo 
para alcanzarlos y batirlos''. 

" Marcha en este momento el Ayudante Mayor Don Marcelo 
Robles con 20 hombres de línea y 20 indios amigos con ins- 
tracciones de buscar, por su parte, los rastros de los indios y 
perseguirlos hasta donde sean alcanzados, siempre que no 
pasen de tenítorio argentino. El mismo oficial tiene instruc- 
ciones de obedecer las órdenes de vd. en esta operación. 

** Es necesario perseguir á ese grupo de indios, que talvez 
es el último resto que queda de este lado de las Cordilleras, 
hasta hacerlo prisionero, destruirlo ó arrojarlo al otro lado de 
los Andes; para ello recomiendo á vd. no abandonar la perse- 
cución sin conseguirlo ó que casos muy imperiosos é imprevis- 
tos le obligaran á retroceder". 



— 832 — 

** La fuerza que vá á órdenes del Ayudante Robles puede 
operar separadamente para asegurar el mejor sucesoí esto es 
si vd., con conocimiento inmediato de los sucesos, lo considera 
oportuno". 

^ El Ayudante Mayor Robles lleva algunas yeguas de las que 
puede proveerlo en caso que necesite''. 

"Dios guarde á vd.— Firmado — Enrique Godoy". 

A las 4 p. m. se dio la urden de Brigada que sigue mas 
abajo. Por ella se verá que en atención al mejor servicio, el 
Gefe de la Brigada ha resuelto recojer las caballadas á los 
Cuerpos, y formar con ellas una caballada común, para repartir 
las fatigas, y tener siempre un trozo de resen'a para los casos 
en que se puedan precisar. 

Obden be Bbigada 

" Atendiendo al mejor servicio y penetrado de la necesidad 
de repartir por igual las fatigas entre las caballadas y mu- 
ladas de la Brigada, el Gefe de ella dispone : 

" Art. 1 ® Los Gefes de los Cuerpos que componen la Bri- 
gada, harán entrega á esta Comandancia de todos los caballos 
muías del Estado que tengan al servicio de los suyos res* 
pectivos para ser cuidados bajo la dependencia inmediata de 
la misma". 

" 2 ^ Esta disposición quedará cumplida hasta mañana á las 
9 a. m. 

" 3 "^ Comuniqúese á quienes corresponda y tómense las 
medidas necesarias para que en el plazo que se indica quede 
ejecutada esta disposición, — Firmado — E. Godoy". 

A las 7 y 15 se pasó lista de tarde. 



— 333 — 



ciernes »• de Enero de 198S 



La diana ha tenido lugar á las 3 y 30 a. m. 

A las 6 se hace la carneada. 

A las ll y 35 se despacha un chasque llevando comunica- 
ciones para el Comandante en Gefe del Ejército del Sud de 
Chile y para el cacique Nancucheo y otros. 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

La lista de tarde tiene lugar á las 7 y 15 p. m. 

En el resto del dia no ocurre otra novedad. 



Sábado «9 de Enero de t8§S 



Hoy se ha tocado diana á las 3 de la mañana, y los partes 
de todas las reparticiones son sin novedad. 

La carneada se hace á la salida del sol, y se raciona la 
fuerza. 

Como la campaña que ha emprendido la División no se re- 
duce á una simple espedicion, pues encienda en sí el hecho de 
la ocupación definitiva de esta gran parte del territorio de la 
República, y h. ese fin han de establecerse puestos militares 
en los puntos cuya situación estratégica -ofrezca mayores ven* 
tajas á la colocación de los fuertes, y sean al mismo tiempo 
mas adecuados para la formación de colonias^ el Coronel Gefe 
de la Brigada cree llegado el momento de dar comienzo á los 
trabajos de instalación* y en consecuencia nombra en la fecha 
una comisión encargada de practicar los estudios del caso. La 



- 334 — 

orden de Brigada que va á continuación esplicará mejor la 
clase de trabajos que dicha comisión ha de efectuar : 

Obdek de Bbioaba 



" Nómbrase una comisión compuesta del Gefe del Batallón 2 
de itifantería de línea, Teniente Coronel Don Benjamín Mon- 
tan, Sargento Mayor Gefe accidental del Regimiento 6 de Ca- 
ballería, Don Miguel E. ^idal, é Ingeniero Don Jorge Brondes- 
ted, bajo la presidencia del primero, para practicar los estudios 
topográficos y estratégicos que en instrucciones por separado 
recibirán" . 

^ Los señores nombrados esttirán listos el dia de mañana 
para dar principio á su cometido. — Firmado — E. Godoy". 
A las 7 y 1 5 se pasó lista mayor. 



Dominico t9 de Enero de t^HM 



En el resto del dia de ayer y en toda la noche anterior no ha 
ocurrido ninguna novedad, y la diana de hoy ha tenido lugar á 
las 3 de la mañana. 

A la 1. y 60 p. m. llega procedente de Nahuel-Huapí el 
Sub-Teniente Yañez, del Batallón 6, con la tropa de arreas 
de dicha Brigada en busca de racionamiento. 

4 p. m. El Gefe de la Brigada ha recibido un telegrama 
de felicitación del Sr. Ministro de la Guerra, y resuelve darlo 
en la orden del dia, para que llegue á conocimiento de todos; 
dice así: 

Tara satisfacción de la Brigada, se transcribe a continuación 
el telegrama de felicitación que el infrascripto ha tenido el 



— 835 — 

bonor de recibir de S. E. el Sr. Ministro de la Guerra; y es como 
úgae: 

''Buenos Aires, Diciembre 21 de 1882. — 12 p. m. — Al Coro- 
nel Godoy. — Limay. — Oficial. — ^Le envío un abrazo de felicita- 
ción, por el éxito obtenido por la Brigada de su mando.'' 

''En la disciplina que conserva su fuerza, en medio de las 
gloriosas fatigas, luce el prestigio y pericie del Gefe y la virtud 
del soldado argentino." 

"Trasmito mi sincera felicitación á la Oficialidad y tropa á 
sus órdenes. — Firmado — Ministro de la Guen'a. — ^Firmado — ^E. 
Godoy-" 

A las 5 p. m., se pone en marcha la Comisión encargada de 
practicar los estudios topográficos que ya se han mencionado y 
y van acompañados de segura escolta. 

Las instrucciones dadas á esta Comisión, van á continuación; 
por ellas se verá las personas que la componen, los trabajos que 
van á ejecutar y las condiciones en que se han de encontrar 
los puntos elegidos para campamento y línea de fuertes avan- 
zados. 

Ikstbücciones Jl la Comisión nombrada paba pbacticab 
ESTUDIOS estratégicos t topogbáficob^ sobbe la Cobdi- 
lleba de los Andes. 

"i"^ La Comisión, compuesta de los SS. Teniente Coronel 
D. Benjamín Moritan, Presidente, y Sargento Mayor D. Miguel 
Mdal é Ingeniero D. Jorge Brondsted, vocales, con una escolta 
de 20 hombres de línea baqueanos y los demás elementos 
necesarios, procederán sin pérdida de tiempo á reconocer y es- 
tudiar los caminos de ultra-Cordillera, comprendidos desde el 
Valle de Pulmarí hasta el Lago Huechú-Huéhué, los accidentes 
del terreno, valles, desfiladeros, montañas, ríos, arroyos y bos- 
ques, comprendidos en dicha zona. 

''2^ En la ostensión terrítorial espresada en el artículo ante- 
rior, trazará en proyecto una línea de fuertes ó puestos avan- 



— 336 — 

zados, frente á ' los pasos y boquetes, de tal manera, que domi- 
nándolos, esté por su situación estratégica en condiciones 
superiores de defensa. * 

""3^ Cada fuerte, en cuanto la naturaleza del terreno lo per- 
mita, se estacionará con superficie cómoda para el número de 
hombres á que deba dar cabida, uniendo á esta circunstancia 
el batir con sus fuerzas la circunferencia de defensa, ya sea 
quebrada ó llana/ 

*^4'' Si el aspecto geográfico del suelo coopera por su domi- 
nio para dar colocación á un fueite, y resguardada su reta- 
guardia por los accidentes naturales, como arroyos ó desfilade- 
ros profundos, descubre campos fértiles y acomodados para la 
industria rural y agrícola, los adoptará con preferencia, pues en 
este caso la naturaleza tiene á su cargo la mitad de la tirea 
que se busca científicamente. "" 

^'b' Determinará, cuanto mas exactamente sea posible, la 
distancia de los fortines á la línea internacional con la Repú- 
blica de Chile, procurando que esa distancia sea tan corta, cuan- 
to favorezca la vigilancia á los salvages, imposibilitando su paso 
impune al levante de aquellos.*' 

^"6' Dará una descripción detallada de las condiciones de ha- 
bitabilidad que en la estación de las nieves presten estos fuertes, 
ya sea en pro ó en contra." 

** 7 • Determinará un parage ó punto que sea el Campamento 
General ó Comandancia, al cual afluvan v del cual dimanen las 
disposiciones generales, que rijan a la línea de puestos avan- 
zados.** 

'^S^ El Campamento General deberá tener la superficie com- 
petente para contener la fuerza que guarnece en detalle todos 
los follines, y la que se determinare dejar para su guarnición 
normal/ 

'^S^ La Comandancia estará en las condiciones que se espre- 
S8ft para los fuertes, en los artículos 4^ y 5""/ 

'^lO. Deberá reunir la principal circunstancia de ser habitable 



— 337 - 

en invierno y verano, pues se busca con ello sea el núcleo donde 
se guarnezcan los destacamentos de los fuertes, dado el caso de 
ser negativa la descripción reclamada en el artículo 6^."^ 

''ll. Eligirá terrenos adaptables á coloniajes, cultivos y po- 
blacionesi ordenando y armonizando con las ventajas de riqueza 
ganadera ypastoríl» las de estrategia y dominio bélico/ 

^12. Levantara un plano general del territorio guarnecido» 
adjuntándole una memoria descriptiva, en la que analizaado 
cuanto le surgiera los estudios que haga."" 

'^IS. La línea de fortines y la Comandancia, tendrán una rá- 
pida y fácil viabilidad, en terreno llano ó quebrado, para lo cual 
podrá manifestar en general los trabajos mas ligeros que puedan 
efectuarse y deban practicarse, en relación con el tiempo que se 
emplee." \ 

"14. Queda al criterio y recto juicio de la Comisión, tomar 
aquellas medidas ó bacer aquellas observaciones que juzgare 
convenientes, y cuyos fines fueran mas prácticos y procedentes á 
lo determinado yprescripto en estas Instrucciones. — CoUon-Curá, 
Enero 28 de 1883. — Firmado — ^Enrique Godoy." 

A las 7 y 15 se pasó lista mayor. 



/ 



■ 



liúnes M9 de Enero de t88S 



La diana ha tenido lugar á las 3. 

A las 7 y 15 llega un chasque de la República de Chile, con 
comunicaciones para el Gefe de la Brigada. Entre otras, trae 
una carta que, por su originalidad • merece conocerse, y á ese fin 
la inserto aquí, copiada á la letra. Dice así: 

""Reducción de Paqoipulli de la Provincia De Valdivia Enero 
11 de 1883. 

43 



— 338 — 

''A los gobiernos Argentinos. 

"Nosotros vivimos en nuestro territorio Chileno. 

"Pas i Tranquilamente con sin ningún amor por las leyes del 
gobierno Chileno porque somos de una bandera hasta la cordille- 
ra de los Andes. 

"Así Pues Caballero Argentinos que yo soi Chileno Cati'iguir 
coperador de la patria i atendida en el gobierno chileno, por 
saber respetar las leyes chilenas; porque asf tengo el documen* 
to de los Antigos de mis Antecesores, abuelos de los siglos 
asta el presente del siglo que vivimos como hermano. 

"Aliado uno con otro. 

"Así es quelJds. Caballeros Argentinos tienen Razón de cor- 
rer al otro lado de la cordillera de los Andes asta la raya 
donde nace el Rio que cierre al mar Atlántico al Este; Por- 
que le toca por la razón i fuerza del gobierno Argentino, don- 
de dá sus intereses animales vacunos i caballar i de mas vis- 
tuarios platas i los de mas gastos i Robos que le acen á los 
peuenches á Uds. caballeros Argentinos. 

"Nosotros no usamos de esta costumbre como los peuen- 
ches. 

"Sino que Pas i tranquilo como los gobierna el gobierno Chi- 
leno i respetamos las leyes asta la cordillera de los Andes que 
nigun cigaro se puede saltear á los comerciantes nigun otro; y 
los mantenímos con el Sudor de nuestra frente que Nuestro 
Señor Dios nos dio fuerza para mantenernos. 

"También bamos sibilisando mas cada año por la ley chi- 
lena. 

"Por eso le escribo á Uds. Caballeros Argentinos. 

"Asi pues Caballeros Argentinos que nosotros no teñimos 
orden de atrepellar á los españoles, ni los españoles á noso* 
tros i ni teñimos permiso de recibir Caciques alsado. Antes 
mas bien teñimos orden resistirlo, porque nosotros no lo ayu* 
damos agarrar nigun sentado ni á rogar. 

Asi es que Caballero Argentino miren la Cara de Dios de 



— 339 — 

atender mí oficio de ho atropellar mi mando i también no lo 
atropellaran ellos, que ya le mandé á decir en mis correos. 

""Asi pues Caballero Argentinos me hará el bien de contes- 
tarme con mis correo, porque yo no tengo nigun disgusto con 
üds. para que me aga mal, eic, — ^Firmado — Camilo Catriguir.** 

Como se \é, el caballero Catriguir vive en gracia de Dios y 
cada dia se civiliza mas; lo que para él debe ser una fortuna. 

Apesar de todo, estoy casi persuadido de que el Sr. Catri- 
guir no es enteramente feliz en su nueva vida, y que hay varios 
puntos en ella con los que no se encuentra conforme. Eso de 
no permitirle robar ni un cigarro á los comerciantes, es una 
transición demasiado violenta en sus costumbres, para que la 
pueda aceptar de buen grado. ¡Los Pehuenches pueden robar 
y él se vé precisado á vivir con el sudor de su frente! Eso es 

incalificable Pero d pobre tiene una compensación. Solo se le 

exije ser honrado hasta la Cordillera de los Andes, lo que no 
deja de ser una ventaja y una indemnización á los perjuicios 
que sufre y que le vienen directamente de las costumbres civi- 
lizadas que ha adoptado. 

A las 8 y 30 a. m. se puso en marcha el Sub*Teniente 

Tañez con el arrea y el racionamiento para la tercera Bri- 
gada. 

A las 4 p. m. se dio la orden sin novedad. 

A las 8 y 35 llega el Teniente Don Julio C. Mallea del 
Segimiento 2, con notas del Comandante Peitiado y algunos 
animales quitados á los indios. 



Martes SO de Enero de t88S 



A las 3 a. m. se ha tocado diana y no ha ocurrido novedad 
en toda la noche pasada. 
6 a. m. se hace la carneada y se racionó la fuerza. 



— 340 — 

Después de medio día llega el Comandante Peitiado acom- 
pañado de unos cuantos soldados que le escoltan. La fuerza 
queda acampada a unas pocas leguas de aquí. 

A las 4 p. m. se dá la orden de Brigada. 

7 y 15 lista mayor. 

Después de lista sale en comisión el Teniente 1^ del Regi- 
miento % Don Julio C. Mallea, con 2 oficiales 30 de tropa y 
10 indios auxiliares de la tribu de Mainquel. El objeto de su 
comisión es apoderarse de Goillá, Antener, sus hombres y sus 
mujeres, que se sabe habitan en los cajones de la Cordi- 
llera. 

Las instrucciones dadas al Teniente Mallea se trascriben á 
continuación, y dicen: 

lístrucciones al teniente 1^ del regimiento 2 de linea, 

Don Julio C. Mallea 

" 1 ® Con 2 oficiales, 30 individuos de tropa y 10 indios 
auxiliares, que se ponen bajo sus órdenes, marchará hacia la 
laguna Carhué con el propósito de perseguir a los capitanejos 
Coillá y Antener, que con un grupo de 30 indios y las fami- 
lias respectivas merodean por entre las Cordilleras". 

"2'' Como tal grupo de indios ha sido batido y disper- 
sado el dia 26 del corriente por el Teniente Coronel Peitiado 
hasta dejarlos entre las Cordilleras nevadas sin alimento algu- 
no, es casi seguro que obligados por el hambre y la inclemen- 
cia bajen á los valles en busca üel sustento, donde pueden ser 
perseguidos con eficacia". 

" 3 ® Si tuviere certidumbre de que á su llegada aún per- 
manecen refugiados los indios en los cerros donde los dejó 
el Comandante Peitiado, establecerá entonces un bloqueo con- 
veniente á fin de obligarlos por el hambre á someterse ó 
ultrapar la Cordillera". 

"4® Si los salvajes tomaran algunos de los camin 



— 341 — 

ChQe serán perseguidos hasta el límite de la Nación sola- 
mente'*. 

''S^ No omitirá esfuerzos hasta conseguir la destrucción 
óespulsion al otro lado de los Andes de ese grupo de in- 
dios**. 

' 6 "^ No operará con las fuerzas fraccionadas*' . 

'^T^ Tendrá al corriente de las novedades que ocurran en 
esta comisión, por medio de chasques servidos por indios 
anxiliares, diríjiendo los partes al infrascripto". 

" CoUon Cura, Enero 30 de 1883.— Firmado— Enrique Go- 
doy"- 



Ulereóles SI de Enero de t88S 



Diana á las 3 de la mañana. 

3 7 45 a. m. En este momento se presenta un chasque 
enviado por el Teniente Don Vicente Grímau, que quedó al 
mando de la comisión del Comandante Peitiado. Este oficial dá 
cuenta que como á las 11 y 112 de la noche anterior, ha sido 
atacado en su campamento por un grupo de indios, y como la 
caballada disparase asustada por las detonaciones de los rifles, 
los salvajes lograron arrebatar una parte de esta caballada, y 
que él y el Alférez Don Carlos Campos Gutiérrez van en per- 
secución de los ladrones, pero sumamente mal montados. 

En vista de este parte, el Gefe de la Brigada despacha una 
comisión ligera y bien montada á las órdenes del Teniente 
Don Martin Hernández del Regimiento 2. 

Este oficial marchará al trote y galope hasta alcanzar el 
robo y escarmentar á los ladrones. 

A las 9 y 10 se vé una polvareda al otro lado del rio en 



— 842 — 

dirección N. N. £., entre un oaj(»n de las sierras; poco después 
se ven algunos ginetes, salen á reconocerlos de la escolta del 
arrea y disparan. 

De aquí sale el Teniene Gorordo con la escolta del General} 
pasará el rio un poco mas arriba y cortará h retirada á los 
ginetes que se han avistado. 

9 y 40 Tiene chasque de la otra banda, y resulta que el 
polvo y los ginetes que se avistaron hoy son algunos indios 
amigos que han ido á recojer manzanas al otro lado, sin 
licencia. 

£1 Teniente Gorordo no regresa^ ha encontrado una rastrí 
liada fresca, y sigue por ella. 

A las 4 p. m. se dio la orden sin novedad. 

A las 7 y 16 se pasó lista mayor. 

No ocurre otra novedad durante el dia. 



Jnéires ^ de Febrero de tSSS 



En el resto del dia anterior y en la noche pasada no ha 
ocurrido novedad. La diana ha tenido lugar á las 3 de la 
mañana. 

Se ha carneado á las 6 y se raciona la Brigada. 

A medio dia se recibe una nota en que se dá cuenta que el Te- 
niente Gorordo ha dado alcance á los indios que robaron los 
caballos al Teniente Grimau. Serian unos 20, les ha quitada el 
roba, algunos caballos pampas, y han muerto cinco indios en 
la refriega. 

La alarma producida por los indios amigos que fueron á 
recojer manzanas» ha dado, pues, un buen resultado. 

A las 4 p. m. se dá la orden con la siguiente novedad. 



— 343 — 
OsDEír DE Bbioada 

'^ Desde la fecha en adelante, todos los Gefes ú oficiales que 
se desprendieron en comisión deberán hacer constar en los 
partes que dirijieran á esta Comandancia, la hora en que han 
oourrido los sucesos que refieran en ellos, debiendo anotar 
también en la parte superior del sobre la hora de partida del 
chasque portador de la comunicación. — Firmado — Enrique 
Godoy". 

A las 7 se pasó lista de tarde. 



viernes 9 de Febrero de tSSS 



Diana á las 3 a. m sin novedad. 

Al amanecer sale el arrea para el Nauquen, lleva corres- 
pondencia para la Capital y puntos intermedios y el raciona- 
miento para los fortines de la línea de comunicación. 

A las 9 llega de regreso el Teniente Gorordo y su comisión. 
El resultado de esta ya se conoce. 

A las ll se presenta el Teniente Hernández y la fuerza con 
que se le despachó. En el lugar correspondiente va el parte de 
este oficial. 

A las 4 se dá la orden sin novedad. 

Se desprenden dos comisiones. Una la manda el Comandante 
Peítiado y la otra va a las órdenes del Comandante Diaz. £1 
objeto de estas comisiones es el siguiente : 

La primera se situará en los valles de Quilquihué ó Carhué, 

según convenga, y desde allí batirá los alrededores de estos 

pantos, haciendo la persecución de los indios que moran en 

esos parajes; la segunda irá á estacionarse en Pulmari y hará 

déntícas operaciones en dicho paraje. 



— 344 — 

Se trascriben á continuación las instrucciones de que se ha 
munido á estos dos Oefes, para que en vista de ellas se tenga 
mejor conocimiento de la misión que se les ha confiado : 

Instbucoiones paba el Comakbakte Pkitiado 

1 ^ Con 3 oficiales y 60 hombres de línea y 6 indios auxi- 
liares marchará á estacionarse en el valle de Quilquihué ó 
Garhué, según encuentre conveniencia para sus caballadas j 
persecución délos indios que merodean por esas alturas*. 

*^2^ Desde el Campamento que puede cambiarlo cuando 
las circunstancias lo requieran en toda la ostensión de los 
valles citados, organizará un servicio permanente de descubier- 
tas livianas *". 

''3'' Conocido el lugar donde se encuentre algún grupo 
de indios, operará sobre ellos sin abandonar la persecución 
hasta conseguir aprehenderlos ó espulsarlos al occidente de 
las Cordilleras". 

''é'^ Vigilará con constancia y preferencia los caminos de 
ultra-Cordillera, que pasan por las lagunas Huechú-Lafquen y 
Huechú-Huéhué, á fin de evitar que les salvajes escapen impu- 
nemente al territorio chileno". 

" 6 ® Dará aviso por medio de chasques seiTidos por indios 
de las novedades que le ocurran". 

" 6 "^ Lo imprevisto queda librado á la buena inteligencia y 
actividad del Comandante Peitiado". 

" CoUon-Cnrá, Febrero 2 de 1883. — Firmado— Enrique 
Godoy". 

Instrucciones pasa el Comandante Dl^z 

" 1 "" Con 4 oficiales, 60 soldados y 6 indios auxiliares, 
marchará á Pulmari con el propósito de hacer una batida gene- 
ral por ese lugar y sus contornos". 

" 2 "=" Siendo el citado paraje el punto céntrico de los bos* 



— 345 — 

ques de pinos cayo fruto constituye el principal alimento de 
los indios» le adoptará como base de sus operaciones al efecto 
puede construir corrales para la seguridad de sus hacien- 
das» etc". 

"" 3 ^ Debiendo ser ocupado en breve ese mismo punto por 
fuerzas de la primera Brigada, operará de concierto con ellas, 
según lo prescribe en tales casos las ^Ordenanzas del Ejér- 
cito**. 

''4'' Su permanencia por aquel lugar durará á lo menos 
^0 dias, pudiendo retirarse á este campamento vencido ese 
término siempre que tuviera la convicción de que la presencia 
de sus fuerzas no fueren necesarias aún y que haya sido ya 
ocupado ya por fuerzas de la primera Brigada dicho punto/ 

*" 5® Dará aviso por medio de chasques servidos por indios 
de las novedades de carácter urgente que le ocurran/ 

*" 6^ Lo imprevisto queda librado á la inteligencia del Co- 
mandante Diaz y reconocida actividad/ 

" CoUon-Curá, Febrero 2 de 1883 — Firmado— Enrique 
Godoy/ 

A las 7 p. m. se pasó lista mayor. 



Sábado S de Febrero de t88S 

Después de la diana, que ha tenido lugar á las 3 a. m. y 
que ha sido sin novedad, el General, Gefe de la División, 
empieza á hacer sus aprestos de marcha, pues ha resuelto 
seguir viaje á Nahüel-Huapí. 

A las 4 p. m. se pone en marcha y es acompañado por el 
Gefe de la Brigada, el Comisario de Guerra y algunos oficia- 
les que irán con él una ó dos leguas. 

A las 4 p. m. se dio la orden sin novedad. 

Lista mayor á las 7 p. m. 

44 



— 346 — 



D^mlnyo 4 de Febrera de 1888 



En este día no ocurre otra novedad que las listas, carneada 
y demás obligaciones del servicio. 



liúnes & de Febrero de 1888 



La noche anterior se ha pasado sin novedad j la diana 
como de costumbre á tenido lugar á las 3 de la maflana. 

Después de salir el sol se ha hecho la carneada y racionado 
la fuerza. 

4 p. m. Se dio la orden sin novedad. 

A las 7 se dio lista mayor y en este momento llega chas- 
que del Fortin "Teniente Nogueira" con correspondencia 
para esta y la tercera Brigada. 



Martes H de Febrero de 1888 



Se ha tocado diana á las 3 a. m. 

A las 6 a. m. se carnea y se despacha un chasque para el 
Galeufú llevando la correspondencia que vino ayer para la 
tercera Brigada. 

A las 3 y 50 llegó el chasque que el dia 36 del pasado 
se envió á la república vecina y con él vienen tres chilenos 



— 347 — 

que son portadores de notas y cartas para el Gefe de la Bri- 
gada. Entre otras, viene una de Ñancucheo en que pide 
seguridad para volver á nuestro territorio y promete someterse 
á la autoridad del Gobierno Nacional, acatar las leyes del pais 
y vivir honradamente y del trabajo. De modo que el mas 
reacio, el mas indomable de los caciques, Ñancucheo en fin, 
queda convencido de la inutilidad de su resistencia y se 
somete sin condiciones. 

6 y 50. A esta hora se presenta el Comandante Moritan y 
los señores encargados de hacer los estudios topográficos de 
la Cordillera. Según parece, han terminado satisfactoriamente 
su cometido; en oportunidad presentarán los planos y docu* 
mentes del caso. 

La lista mayor tiene lugar á las 7 p. m. 



Ulereóles V de Febrero de tSUS 



3 a. m. Diana. 

En el resto del dia de ayer y en toda la noche anterior 
no ha ocurrido ninguna novedad. 
Se hace la carneada á las 5 y se raciona la fuerza. 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

6 y 45. En este momento llega el Cabo 2^ distinguido 
del Begimiento 2 D. José Herrera, que viene herido de bala 
en un brazo. Le acompañan un sargento, 4 soldados y 2 
indios. La herida que ha recibido ha sido casual, según se 
manifiesta en el parte que de este accidente pasa el Coman- 
dante Peiteado. Va inserto en el lugar correspondiente. 

A las 7 p. m. se pasó lista de tarde. 



— 348 — 



Jueves 9 de Febrero de 1888 



La diana ha tedido lugar á las 3 a. m. 

A las 6 se hizo la carneada y se racionó la fuerza. 

A las 4 p. m. se did la orden sin novedad. 

5 p. m. A esta hora se ponen en marcha el Teniente Co- 
ronel D. Benjamín Moritan, Sargento Mayor D. Miguel Vidal, 
Ingeniero D. Jorge Brondsted, practicante de medicina Don 
Tadeo Iztirle, 45 de tropa del Batallón S, 10 del Regimiento 
del mismo número, 77 del Regimiento 5^ y los indios prisio- 
neros. Van á construir el fuerte y cuarteles de invierno 
para la fuerza que ha de quedar guarneciendo estos parajes. 
El punto elegido para situar este fuerte, es el Cum-cum-Nieieu, 
8 á 9 leguas al Oeste de este campamento y sobre la margen 
derecha del rio Chimehuin. 

A las 7 p. m. se pasó lista de tarde. 

Hoy han llegado tres comerciantes con algunos cargueros 
de mercancías. Se les dá permiso para que se instalen y 
espendan sus artículos, con escepcion de los licores alcohóli- 
cos de lo que traen una buena provisión. 



viernes 9 de Febrero de 1889 



A las 3 a. m. se tocó diana y los partes se reciben sin 
novedad. 

A las 11 y 35 se pone en marcha el capitanejo Ancatru 
con 14 de lanza, 36 mujeres y 45 de chusma; y vá también 
á establecerse en el Gum-cum-Nieieu. 



— 349 - 

Los comerciantes con sus bebidas han dado margen á la 
siguiente nota que se transcribe á la letra : 

"* CoUon-Curá, Febrero 9 de 1883— Al Gefe del Fuerte "Ge- 
neral Roca", Teniente Coronel D. Tomás O'Gorman — Algunos 
vivanderos han llegado á esta Comandancia con procedensia 
de ese punto á Choele-Choel, trayendo entre sus mercancías 
abundante cantidad de bebidas alcohólicas que espenden con 
evidente perjuicio del delicado sei-vicio que rije en esta cam- 
paña." 

" Colocando, por tanto al infrascrito, en el caso de tomar 
medidas enojosas con dichos comerciantes para evitar tales 
efectos. " 

" En consecuencia, dispondrá Vd. que en lo sucesivo, sean 
fiscalizados los vivanderos que partan de ese punto ó pasen 
por él con destino á este campamento y prohibido absoluta- 
mente el tráfico del citado artículo." 

" Dios guarde á Vd. — ^Firmado — Enrique Qodoy." 

7 p. m. Lista mayor. 

A las 8 y 10 ¡p. m. llega de Hahüel-Huapí el Comandante 
Pérez de la Plana Mayor de la División y vá de viaje á la 
Capital. Es portador de comunicaciones para el Gefe de la 
Brigada. 



Sál»ado 10 de Febrero de tSSB 

Después de la diana, que se ha pasado á las 3 a. m, se des- 
pachan 3 indios amigos para que lleven hasta el Caleufú una 
correspondencia que se envia al Lago. 

A las 5 y 30 parte el Comandante Pérez para la Capital, y 
le acompañan 3 indios hasta el Pichí-Picun-Leufú. 

7 y 30. Se despachan dos indios conduciendo una comu- 



— 350 — 

nicacion para el Comandante Moritan y se transcribe á 
continuación porque es bueno conocer su contenido. 

" CoUon-Curá, Febrero 10 de 1883.— Al Comandante Mo« 
ritan." 

"£1 Sefior General Comandante en Gefe de la División, 
ha resuelto establecer un fuerte destacamento con fuerzas de 
}a tercera Brigada, en la Vega de Chapelco ó sus inmedia- 
ciones, á efecto de cubrir el camino de Valdivia, á cuyo fin á 
comisionado al Capitán Eohde para practicar los estudios del 
caso. En consecuencia, interesa á esta Comandancia con 
mayor urgencia conocer la topografía del Valle Pulmarí y los 
caminos de ultra-cordillera que partan de aquel punto, para 
llevar al conocimiento del Señor General las observaciones que 
se recojan, á fin de que pueda con mejor acierto disponer lo 
conveniente para la completa seguridad de la nueva línea de 
fronteras que estii en via de establecerse. " 

" Al efecto, dispondrá Vd. que el ingeniero Brondsted, parta 
á la brevedad posible á practicar los estudios apuntados, pero 
dejando antes delineado en ese punto el reducto acordado." 

" Encarezca Vd. al Ingeniero la urjencia de los trabajos que 
se le encomiendaí a fin de que habilitando horas, si necesario 
fuera, pueda presentar el croquis é informe correspondiente 
de sus estudios, antes del dia 1^ de Marzo próximo." 

" Para obtener datos positivos respecto al camino de Valdi- 
via que parte de Chapelco, puede Vd. ó por intermedio del 
Ingeniero, dirijir una comunicación al Capitán Rohde, actual- 
mente en aquellos parages, pidiéndole las noticias oportunas 
á fin de poder determinar en el croquis con mayor seguridad 
la situación de dicha Vega, camino de Valdivia, lagunas y 
Cordilleras adyacentes." 

" El actual fortin Caleufú, debe ser avanzado hacia las Cor- 
dilleras unas 6 leguas próximamente sobre la margen del rio 
del mismo nombre." 

"Dios guarde á Vd.— Firmado— Enrique Godoy.** 



— 351 — 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

6 p. m. A esta hora se presentan, 1 sargento y 6 solda- 
dos del Begimiento 6^ con procedencia de Cum-cum-nieieu, 
y qne vienen en busca del equipo de dicho Cuerpo. 

Regresarán mañana. 

A las 7 p. m. se pasó lista mayor. 

8 p. m. Llega de Nahüel-Huapí el presbítero D. José M. 
Beauvois y mañana continuará viaje para su feligresía, que la 
tiene en Biedma. Las impresiones que ha recibido en el viaje 
no le han sido agradables. Encuentra que el Gran Lago Na- 
hüel-Huapí carece de poesía, y que el Collon-Curá es un rio 
insignificante y de pobre aspecto, y es natural que se encuen- 
tre mejor entre sus fieles. 



DoHiliiiro ti de Febrero de 1888 



La diana ha sido sin novedad y ha tenido lugar á las 3 a. m. 

A las 5 se hace la carneada y se raciona la fuerza. 

6 y 15 a. m. El piquete del Regimiento 5*^ que habia 
quedado aqui y los 7 hombfes que llegaron ayer, se pusieron 
en marcha para el nuevo campamento, llevando el equipo y 
todo lo perteneciente á dicho cuerpo. 

A las 11 y 10 a. m. llega el capitanejo Gallardo con los 
indios que fueron al Lago, y con ellos viene el arrea de la 
tercera Brigada en busca de racionamiento. 

£1 cacique Mainquel y algunos de sus indios manifiestan 
hoy, que el paraje que se ha elejido para campamento en las 
costas del Chimehuin, es inhabitable durante el invierno por 
la abundancia de las nieves en ese punto. Ya se puede supo- 
ner el efecto de semejante noticia. 



— 352 — 

En vista de lo espuesto, se despacha un chasque al Coman- 
dante Moritan, pidiéndole una entrevista para mañana en un 
punto equidistante de ambos campamentos y con el objeto que 
esplicará la siguiente carta que se cdpia á la letra: 

" Collon-Curá, Febrero 11 de 1883.— h. 10 y 30 a., m. 

** Seüor Teniente Coronel D. Benjamín Moritan. — ^Mi esti- 
mado amigo. — En este momento viene Manquiel, con unos 
indios conocedores de esos parajes, y me informa que ese 
lugar no es á propósito para la población proyectada, porque 
en el invierno las nieves lo hacen inhabitable, especialmente 
para las haciendas; y que por otra parte, la humedad que 
producen las nieves, las lluvias y los deshielos, convierten ese 
valle en un pantano intransitable. " 

"" Tales informes no han podido menos que preocuparme 
seriamente, á fin de no quedar espuestos á perder tiempo y 
trabajo, si efectivamente los datos que le trasmito fueran 
ciertos. " 

"Los indios portadores, han vivido por allí mucho tiempo 
y se los mando con el objeto de que en presencia del lugar 
elegido, le informen á Vd. personalmente." 

" Por mi parte, he sostenido una prolija conversación con 
estos indios y saco en limpio que aquel lugar no es adecuado 
para el pueblo que debe levantarse. Me aseguran que en el 
parage llamado Chimehuin propiamente, antigua residencia de 
Síancucheo, es muy á propósito para el objeto; que allí no 
existe ninguno de los inconvenientes apuntados, que hay un 
campo estenso y apropiado para población, agiicultura y pas- 
toreo. Dicho lugar queda sobre la misma margen del rio 
Chimehuin. y en frente á la bajada que queda á tres leguas de 
este campamento sobre el mismo camino que hemos seguido 
siempre para ir allí, para ser mas claro un poco mas al 
Norte, rio Chimehuin, abajo de las manzanas donde arreba- 
taron los caballos al Teniente Grimau. " 

" Si como creo, Vd. también queda convencido, por los 



• — 353 — 

datos de los indios de la ineñcacia de aquel punto, conviene 
que mañana á primera hora se venga con el Mayor Vidal é 
Ingeniero á estudiar el sitio que yo le indico, suspendiendo 
por consiguiente los trabajos en aquel." 

"^ Yo saldré también de aquí mañana temprano con el mismo 
propósito y esperaré su llegada para tratar definitivamente del 
asunto/ 

''La comisión del 5^ que vá en camino con los cargueros 
y algunos indios con familias, mando se detengan en la costa 
del C)iimehuin hasta nueva orden, para evitar marchas y 
contramarchas, si resolvemos fundar el campamento donde le 
indico." 

" Desagi'adado con esta polaina que ha venido de atrás, la 
saluda con todo cariño y amistad su affmo. amigo y S. S.^^ 
Firmado — Enrique Godoy." 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 
7 p. m. A esta hora tiene lugar la lista mayor. 



liútneü 19 de Febrero de i88S 



En el resto del dia de ayer y durante la noche anterior, 
no ha ocurrido novedad digna de mencionarse. 

La diana ha tenido lugar á las 3 a. m. 

Después de la carneada partió el Coronel Gefe de la Bri- 
gada con sus ayudantes y una pequeña escolta. Vá al Chi- 
mehuin á asistir á la reunión que solicitó ayer del Comandante 
Montan. Mayor Vidal é Ingeniero Brondsted. 

12 y 30. Begresa el Gefe de la Brigada. 

45 



— 354 — 

De la conferencia habida resulta que los datos dados por 
]08 indios no son exactos, y que el parage clejido ofrece las 
mejores condiciones para el objeto á que se le ha destinado ; 
y en consecuencia, se resolvió definitivamente instalar allí el 
campamento. 



Martes 18 de Febrero de 1998 



A las 3, como de costumbre, se tocó diana y los partes 
llegan sin novedad. 

5 a. m. Se hace la carneada y se raciona. 

A las 3 y 50 p. m. llega un chasque del Caleufu, con comu- 
nicaciones y correspondencia para éste y Buenos Aires. 

Media hora después se pone en marcha el arrea de la tercera 
Brigada, conduciendo provisiones para esa fuerza. Con el 
arrea van los comerciantes Ban*era y Sánchez y llevan una 
parte de sus mercaderías á Nahüel-Huapí. 

4 p. m. En la orden del dia se publica una nota del 
Señor Comandante en Gefe de la División que puede verse 
en lo que sigue: 

Oeden de Brigada 

" Para conocimiento de la Brigada se transcribe k continua- 
ción la nota recibida en la fecha, cuyo tenor es el siguiente:'' 

*" Campamento en el Lago Nahüel-Huapí, Febrero 11 de 
1883 — Al Gefe de la segunda Brigada, Coronel D. Enrique 
Godoy." 

''Para que dé á conocer á la Brigada de su mando, se trans- 
cribe á V. S. el honroso telegrama del Sr. Ministro de la Guer- 
ra, cuyo tenor es el siguiente: 



— 355 — 

"CeneraJ Villegas — ^Limay — Oficial — Tuve la satisfacción de 
imponerme de los telegramas del 21, que comunica continuación 
activa y empeñosa de las brillantes operaciones de la División 
de su digno mando, en los confines de la República, que pron- 
to completara con espléndido éxito especialísimo. Méritos y 
acciones distinguidas que honran el ejército — la eliminación del 
salvaje de nuestros estensísimos territorios. Espero sus últi- 
mos partes, para que el Gobierno reconozca ante la Nación en- 
tera, esos méritos adquiridos, y vote la recompensa que los 
perpetúe en la gratitud pública. Puede Y. S. estimar mi com- 
.placencia y la efectuación del caluroso abrazo con que lo estre- 
cha, felicitándolo, su sincero amigo— Victorica, Ministro de la 
Guerra". 

"Felicito á V. S., á los Sres. Gefes, Oficiales y tropa de la 
Brigada de su mando, por haberse hecho acreedor á tan hon- 
rosa distinción, y el que firma, en nombre de todos los que 
componen la 2. °^ División, lo agradecerá á S. E. el Sr. Mi- 
nistro de la Guerra y Marina. — ^Dios guarde á V. S.— Conra- 
do E. Villegas". 

"El que suscribe se complace en dar á conocer á la Briga- 
da los honrosos conceptos del Sr. Ministro de la Guerra y del 
General, Comandante en Gefe de la División, para que sirva de 
estímulo y justa recompensación á las fatigas y desvelos que 
los Gefes, Oficiales y tropa de la Brigada, dedican al bien de la 
Patria. — Firmado — E. Godoy " . 

En contestación á la nota arriba escrita, el Gefe de la Briga- 
da dirige al General D. Conrado E. Villegas, la siguiente: 

" Collon-Curá, Febrero 13 de 1883 — Al señor Comandante 
en Gefe de la segunda División del Ejército, General D. Con- 
rado E. Villegas." 

"Con la mayor satisfacción acuso recibo de su oficio fecha 
11 del corriente transcribiendo el despacho telegráfico que 
S. E. el señor Ministro de Guerra y Marina, dirije á V. S. 



— 356 — 

con motivo del éxito biillante obtenido en las op.eraciones de 
la campaña que lleva k cabo la División de su digno comando/ 

^ Como V. S. lo dispone ha sido trasmitido á la Brigada 
de mi mando el honroso telegrama de S. E. por la orden 
del dia de hoy." 

''Al aceptar la segunda Brigada con la mas legítima com- 
placencia los dignos conceptos de su Ministro y de su General 
por la parte que le toca, trasmite por mi conducto á Y. S., al 
Gobierno y al pais, sus mas sinceras felicitaciones por los 
benéficos resultados á que sus esfuerzos hayan podido con- 
tribuir para el engrandecimiento de la patria/' 

"Dios guarde á Vd. — Firmado — Enrique Qodoy." 



Ulereóles 14 de Febrero de iSdS 



El resto del dia de ayer y la noche anterior se ha pasado 
sin novedad. 

La diana ha tenido lugar hoy á las 4 a. m. 

7 a. m. Se despacha al Subteniente del Batallón 2 de 
Línea D. Luis B. Roverano acompañado de su asistente y 5 
de tropa del Regimiento 2, conduciendo 8 muías cargada^ 
con racionamiento para las fuerzas estacionadas en el Cum- 
cum-Nieieu. 

A las 4 p. m. se dá la orden de Brigada sin novedad y 
en este mismo momento llega un soldado del Regimiento 2 
y un indio trayendo correspondencia del Neuquen. 

6 y 45. Lista mayor. 



— 357 — 



Swkéwem tA de Febrero de 1898 



Háse tocado diana á las 4 a. m. 

Se hace la carneada á las 6 y se raciona la fuerza. 

A las 12 llega el Teniente del Escuadrón ''Indios Auxiliares"» 
D. Juan Ferreira, conduciendo reses para la provisión de ésta 
y la tercera Brigada» y trae también correspondencia. 

En el acto se le manda recibir la hacienda y esta opera* 
cion queda terminada en la tarde. 

A las 4 se dá la orden sin novedad. 

6 y 30. Lista mayor. 



viernes M de Febrero de 1888 



Al amanecer se despacha la correspondencia para el Lago 
enviándola hasta el Caleufú con dos indios auxiliares, y en 
el resto de este dia no ocurre la mas insignificante novedad 
que pueda mencionarse, como no sean los toques de orde- 
nanza. 



liábado 17 de Febrero de 1888 



La noche ha transcurrido sin novedad y la diana tiene 
lugar á las 4 a. m. 
Al salir el sol se carnea y raciona la fuerza. 
4 p. m. Orden de Brigada sin novedad. 
6 y 30. A esta hora se pasa lista de tarde. 



— 358 — 

Durante la lista llega un chasque con nota del Comandan- 
te Diaz en que dá cuenta del poco resultado de sus opera- 
ciones. Comunica además habérsele desertado un soldado del 
Begimiento 2 y haber perdido un capitanejo baqueano que 
ha muerto desbarrancado en un precipicio. La nota vá agre- 
gada en el lugar correspondiente. 

A las 8 y 30 p. m. llega el Comandante Pciteado y su 
comisión y que tampoco ha obtenido el resultado que se espe- 
raba. El itinerario y diario de sus marchas vá anexado al 
presente. 



Domingo 18 de Febrero de 1883 



A las 4 a. m. se toca lista de diana y se reciben los paites 
sin novedad. 

Como hasta la fecha no han regresado los dos indios que 
se enviaron de chasque el 16 del corriente, sin embargo de 
que la distancia hasta el Caleufú no pasa de 8 leguas, y se 
teme hayan sufrido algún contratiempo grave en el camino, 
al aclarar del dia de hoy se despacha una comisión compues- 
ta de un oficial, 8 individuos de tropa del Eegimiento 2 y 
dos indios auxiliares^ para que hagan una descubierta y 
lleguen hasta el mismo fortin del Caleufú con el objeto de 
averiguar el paradero de los dos indios. 

A las 5 a. m. se carnea y raciona la fuerza. 

10 a. m. En este momento se presentan los indios que 
han ocasionado el envío de la Comisión que salió hoy; su 
demora ha consistido en que el oficial. Comandante del fortin, 



— 359 — 

les ha detenido por que esperaba correspondencia del Lago 
de un momento á otro. 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

La lista de tarde tiene lugar á las 6 y 30 p. m. y el dia 
termina sin otra novedad. 



liñiie* 19 de Febrero de 1898 



El dia 19 como tantos otros empieza y concluye sin mas 
novedad que las listas de ordenanza, carneada, etc., que tie- 
nen lugar invariablemente á las horas señaladas. 

7 y 15 p. m. Se presentó la comisión que fué al Caleufú. 



Martes te de Febrero de tSSS 



A las 4 de la mañana tiene lugar la diana de hoy ; la noche 
anterior se ha pasado sin novedad. 

Después de la carneada, que ha sido al salir el sol, se 
pone en viage para Boca en busca de mercaderías, el nego- 
ciante D. Garlos Requejo acompañado de tres peones; pero 
habiéndose efectuado un robo de prendas de plata en los 
toldos de Mainquel, y teniendo vehementes sospechas de que 
el ladrón es un paisano llamado Kiarte de los que acompaña 
á Sequejo, se le detiene, registra y se encuentra en su poder 
los objetos perdidos. Como puede suponerse Biaile no sigue 



— 300 - 

viaje y queda preso en la guardia del Regimiento 2 de 
Caballeria. 

A la 1 y 40 p. ro. se pone en viaje para el fuerte *^Gene- 
ral Roca" el Teniente Don Juan Pereira y la comisión á sus 
órdenes. 

4 p. m. orden de Brigada sin novedad. 

A las 7 p. m. se tocó lista mayor. 



Mléreoles M de Febrero de 1999 



La diana ha tenido lugar á las 4 a. m. y los partes se reci- 
ben sin novedad. 

A las 9 a. m. llega chasque del Caleuíú con correspondencia 
para varios puntos y comunicaciones para éste. Entre otras ^ 
el Gefe de la Brigada ha recibido una carta del General Gefe 
de la División, que se inserta íntegra en seguida, porque, 
apaite de los buenos deseos del General, contiene en globo 
todo un plan de ocupación. Dice así : 

*" Nahüel-Huapí, Febrero 18 de 1883— Seilor Coronel Don 
Enrique Godoy-Collon-Curá.— Mi querido Coronel; — Nada de 
nuevo por aquí. — Hoy llegó el arrea, y recibo su apreciable del 
13, por la que veo con gusto que los trabajos en las nuevas 
poblaciones siguen adelante y con empeño. Es menester que 
todos y cada uno nos dupliquemos en la gran labor en que 
estamos empeñados, á fin de suplir con una inquebrantable 
voluntad, constancia y patriotismo la deficiencia y escasez de 
elementos con que contamos para llevar á cabo esa gran obra 
cuyo fin será mas tarde nuestro mayor galardón» pues sentire- 
mos la satisfacción de un legítimo y patriótico orgullo. No co- 
nozco un sentimiento mayor que el que el hombre esperimenta 



— 361 — 

íntimamente cuando tiene la convicción de haber cumplido con 
sa deber, y que de est» cumplimiento resulta una nueva era de 
grandeza y esplendor para la patria; y no puede haber un 
hombre que haya visto la luz en tierra argentina, que no 
sienta latir su corazón al unísono del nuestro, pues el Ejército 
que corona esa obra es una parte de ese pueblo, y á quien 
se le ha confiado la guardia de su honor, vida é intereses 
Es un ciudadano salido de las filas de aquel que mañana vol- 
verá á ellas, dejando al que ocupe su lugar el ejemplfo de sus 
nobles virtudes *". 

"" V^eo que el Comandante Peitiado nada ha conseguido so - 
bre Gervasio, pero el objetivo está llenado; que era la desapa- 
rición de éste de nuestro territorio''. 

*" Como con los estudios hechos é indagaciones tomadas á 
los antiguos pobladores de este punto, he llegado á com- 
prender que él queda completamente cercado por las nieves y 
por lo tanto aislado, pues tanto los desfiladeros de Trasful 
como los del Sud del Limay se cíeiTan en invierno, he variado 
en parte mi plan sobre la colocación de las fuerzas que deben 
quedar de esta Brigada. Espero todavia el regreso del Capi- 
tán Rohde para la resolución definitiva. Sin embargo, la rela- 
tiva áeste punto está yatomada**. 

*" Dejaré aquí cincuenta hombres de línea y veinte indios, 
los que permanecerán hasta fines de Mayo, época en que las 
nieves interceptan los pasos de los caminos, poniéndose en 
seguida en retirada, ó mas bien dicho, en marcha á reconcen- 
trarse al campamento general, que tendrán las fuerzas que 
queden de esta Brigada, y el cual se establecerá en "^ Las Man- 
zanas" , Ghipelco (si no se cierra) ú otro punto conveniente» 
recojiendo al mismo tiempo el destacamento del Caleufú, el 
cual ya no tendrá objeto ''. 

*" En el campamento general se harán los trabajos necesa- 
rios para la comodidad de las tropas". 

"" Dejaré aquí un reducto inespugnable con buenos aloja- 
re 



— 362 — 

mientos de lo que me estoy ocupando hace unos dias, y con 
algunos pocos indios, pero creo que cuando regrese el Coman- 
dante Palacios estará todo terminado y los que queden aqu^ 
no tendrán que trabajar." 

'^ A mi regreso k ese punto daremos la última mano á la 
ocupación estratéjica de los puntos que nos pongan en situa- 
ción de vigilar de Pulmari hasta el camino de Valdivia, á fin 
de evitar no solo el paso de los indios á este territorio sino 
también el que se procuren alimentos". 

'^Espero de la espedicion del Comandante Palacios un 
buen resultado que corone y llene la medida de nuestros de- 
seos". 

**No olvide en las instrucciones que formule para el Gefe 
que queda al mando de las fuerzas de esa Brigada, la protec" 
cion mutua que deben de prestarse en caso necesario, y si 
llegara el caso de tener que unir ambas fuerzas tomará el 
mando el mas antiguo, segan lo prescribe la Ordenanza". 

" Deseando felicidad, me repito su affmo. S. S. y amigo. — 
Firmado — Conrado E. Villegas". 

"P. P.— Si ha llegado la tropa de Choele-Choel no mande 
los quinientos novillos de que le hablé, pues son innecesarios* 
—Vale". 

A las 4 se da la orden sin novedad. 

5 p. m. En este momento se presenta una comisión de 11 
ciudadanos chilenos con comunicaciones de Ñancucheo y otros. 
En su nota Ñancucheo vuelve á dar las seguridades de la buena 
fé con que procede al solicitar la paz, y pide disculpa por no 
haberse presentado todavia. La ausencia del Comandante en 
Gefe del Ejército del Sud de Chile, á quien se presentó á su lle- 
gada á esa República, y el haberse diseminado su tribu en el 
territorio de los vecinos, le obligan, á pesar suyo, á dete- 
nerse mas que lo que desea. 

A las 7 p. m. se pasó lista de tarde. 



— sés- 
il p. m. En este momento llega un chasque con comuni- 
caciones del Comandante Díaz j dá cuenta de lo siguiente : 

£1 17 del corriente este Gefe fué atacado en la laguna ""Bi- 
calma ' por unos 100 ó 150 indios, y una compañía de infan- 
tería chilena. Los enemigos se presentaron al Comandante 
Diaz con bandera de parlamento, pero en disposición de com- 
bate; pues mientras los infantes chilenos hacian ondear una 
bandera blanca, los indios le atacaban por retaguardia --Alec- 
cionado con los hechos'análogos que han tenido lugar en esta 
campaña, el Comandante recibió á balazos á los que le ataca- 
ban, y después de un reñidísimo combate, los enemigos se 
retiraron al trote, dejando 7 muertos en el campo, y llevando 
algunos heridos. En poder de nuestra fuerza quedaron 6 ri- 
fles sistema Martin Henry, con kepí, algunos porta-municion y 
un cinturon de cartuchera. 

El Comandante Diaz ha sostenido este combate con 1 oficial 
y 16 individuos de tropa de los tres Cuerpos, repartidos en la 
forma siguiente : El Sub-Teniente Don Carlos Wapers y 6 
soldados del Batallón 2 de línea, 8 soldados del Regimiento 2 
y 2 soldados del Regimiento 6^. 

Las pérdidas por nuestra parte son 2 soldados muertos y 1 
herido, todos del Batallón 2. 

No es necesario entrar en consideraciones para formar juicio 
de la traición de que casi ha sido víctima el Comandante 
Diaz y el puñado de valientes que le acompañaban. Los docu- 
mentos que se escriben á continuación y el parte del Coman- 
dante Diaz, de fecha 20 del corriente, que va agregado en el 
orden que le corresponde en este diario, darán luces sobre lo 
sucedido : 

" Collon-Cura, Febrero 21 de 1883. — Al Comandante Diaz, 
2® Gefe del Batallón 2 de línea — Son las 11 p. m., hora en 
que recibo su comunicación de fecha de ayer, participándome 
el combate sostenido por fuerzas de su mando contra indios y 



— 364 — 

cristianosi que en número infinitamente superior le atacaron el 
17 del corriente". 

"" El hecho de que soldados que visten el uniforme estrangero 
hayan hecho armas contra las fuerzas de la Nación, dentro de 
su propio territorio, es de la mayor gravedad, y lo reagravan 
las circunstancias de emplear armas de precisión, como las 
que han dejado en su poder de un sistema desconocido com- 
pletamente por los indios, lo que dá vehementes motivos de 
sospechar acerca de la neutralidad absoluta é imprescindible á 
que está obligado el ejército de la Nación vecina y sus subdi- 
tos, siempre que fuera evidente lo manifestado por vd. en la 
nota que contesto, de que la guerrilla de infantería enemiga 
que tomó parte en el combate era compuesta de tropas ex* 
trangeras y uniformadas ''. 

" En presencia de tan grave suceso, dispongo que sin pér«* 
dida de tiempo marchen desde el campamento de Cumcum- 
Nieieu 60 hombres en refuerzo, á fin de que un mayor número 
pueda batir eficazmente al enemigo que se le ha presentado» 
y practicar los reconocimientos oportunos para asegurarse si el 
destacamento de tropas chilenas situado en Lieu-Curá, de que 
vd. habla en su nota» se encuentra efectivamente situado en 
territorio de la Nación, debiendo proceder en caso afirmativo á 
formular la protesta respectiva y exíjir la desocupación inme- 
diata del territorio". 

" Si lo que no es pi*esumible» se asegurara á vd. que algún 
destacamento de tropas chilenas ya estén apostados ó en trán- 
sito en territorio argentino y se informare de una manera 
cierta que hubieran tomado parte en el combate de que dá 
cuenta, procederá á su desarme y detención, dando aviso á esta 
Comandancia para resolver en consecuencia". 

" Practicadas estas operaciones, trasmita sin demora á esta 
Comandancia, por la vía del campamento en Cumcum-Nieieu, 
los resultados que obtenga; quedando vd. autorizado para 
proceder mientras tanto se le envían nuevas instrucciones, 



— 365 — 

según lo aconsejen los sucesos que se desan*ollen en su cam- 
paña*'. 

*" £1 combate sostenido por vd. ¿ la cabeza de un puñado de 
valientes contra un enemigo aleve diez veces mayor, es digno 
de todo encomio y del valeroso ejército á que pertenece". 

" Cuando lleguen los 60 hombres de Ñorquin, que deben 
ocupar Pulmari, subordínelos k su autoridad, como estaba dis- 
puesto llegado el presente caso.— Dios guarde á vd. — Firmado 
— Enrique Godoy". 

" CoUon-Curá, Febrero 21 de 1883.— Señor Teniente Coro- 
nel Don Juan G. Diaz. — ^Estimado Comandante y amigo : — 
Por nota oficial le trasmito las instrucciones pertinentes en 
presencia del grave suceso que me participa, pero bien enten- 
dido que dejo librado á su pericia é inteligencia la libertad de 
obrar en vista de los nuevos acontecimientos que ocurran, pues 
en asunto que puedan acarrear complicaciones internacionales 
no puedo dictar disposiciones oficiales de un carácter enérgico, 
sino en presencia de hechos perfectamente definidos é indu- 
dables, para no esponerme á comprometer la seriedad y cir- 
cunspección de la Nación, si por impremeditación procediera 
partiendo de una base ambigua ó errónea. 

*" Es, pues, vd. el que esta en actitud de apreciar con acierto 
las ocurrencias que puedan producirse con tropas chilenas den- 
tro de nuestro territorio bien determinado. En tal caso, todos 
los derechos y razones estarían de nuestra parte"". 

** Si ocurriera el caso espresado en mi nota de tener que 
desarmar y detener alguna partida chilena, conviene que se 
reconcentre á algunos de nuestros campamentos, pero antici- 
pándome aviso*". 

^ Usted, como cualquier otro Gefe ó autoridad argentina, 
que presencie un avance contra los derechos legítimos de la 
Bepública, representa en aquel momento á la Nación, respecto 
á las protestas á que haya lugar de formular, y por consiguiente 
está comprometido el buen tino y pericia del ejecutor''. 



— 366 — 

" Le trasmito estas consideraciones que su claro criterio las 
tendrá en cuenta anticipadamente, solo con el propósito de ar- 
monizar nuestras ideas en asunto tan dilicado*'. 

" La lección dada á los chilenos que han hecho causa común 
con los salvajes, ha sido tan tremenda como merecida. Es 
bueno que se vayan acostumbrando nuestros pérfidos vecinos á 
dar la espalda á nuestros soldados en la proporción de diez 
contra uno, como ha sucedido en la brillante acción dirijida por 
vd., y que tanto dice en honor de su valor y pericia recono- 
cida**. 

^ Lo felicito, pues, con toda sinceridad, y lo harán como yo 
todos sus compañeros de armas cuando conozcan el suceso por 
mi parte oficial, donde ocupará un lugar muy preferente, como 
lo merece." 

**£! chasque sale á las 12 de la noche, dirijido al Coman- 
dante Moritan en Cumcum-Nieieu, desde donde debe enviársele 
los 60 hombres de refuerzo**. 

** Deseándole nueva gloria y mejor éxito, me repito su muy 
affmo. amigo. — Firmado — Enrique Godoy". 



Jueves tt de Febrero de t99S 



La diana tiene lugar á las 4 a. m. 

Inmediatamente después de diana se despacha un chasque 
urgente^ dando cuenta al General de la jomada del Coman- 
dante Diaz. 

Hé aquí sus comunicaciones : 

** CoUon-Curá, Febrero 22 de 1883— (1 a. m.)— Al señor 
Comandante en Gefe de la División General, Don Conrado E. 



— 367 — 

Villegas-- Con la presente remito á V. S. una copia de la nota 
que á las 1 1 de esta misma noche he recibido del Teniente 
Coronel D'on Juan G. Diaz, que opera k 40 leguas al N. de 
este campamento sóbrelas Cordilleras^. 

*" Me abstengo de entrar en consideraciones sobre el hecho 
que menciona dicho parte, porque V. S. al enterarse de él 
podrá apreciar la gravedad del suceso''. 

'^ He dispuesto, en consecuencia que sin pérdida de momen- 
toSf marchen desde el campamento que se construye en el 
Cum-cum-Nieieu, sesenta hombres en refuerzo de aquel Gefe, 
á quien he trasmitido las instrucciones siguientes : 

'^ Que una vez incorporada esta fuerza que vá en su refuerzo 
persiga y bata al enemigo que se le ha presentado en la 
acción del 17, que practique los reconocimientos oportunos á 
fin de asegurarse si el fortin Chileno que menciona, se en- 
cuentra efectivamente en territorio Argentino, y en caso 
afirmativo proceda al desarme y detención de esa guarnición 
ú otra tropa que encontrara dentro de los límites del País, 
siempre que se informara de una manera exacta que hubieran 
tomado parte en el combate librado. "" 

''Las circunstancias especiales que rodean este acontecí* 
miento por la injerencia de tropas estranjeras, armadas de 
fusiles de precisión y de un sistema desconocido para nues- 
tros indios, el orden de formación observado en el ataque, 
que solo se adquiere por la instrucción en los ejércitos regu- 
lares, y por fin, el uniforme de soldados que vestían, sujieren 
al inñ*ascripto serías consideraciones por la nueva faz que vá 
tomando esta guerra, y tanto mas, que es el segundo hecho 
que se produce, aparejado de las mismas circunstancias y 
acerca de lo cual cree de su deber llamar la atención de U. S. 
de una manera muy preferente y solicitar instrucciones es])o- 
ciales al efecto." 

" Me hubiera trasladado en persona al lugar del suceso para 
poder apreciar de cerca su gravedad, pero una lijera enferme- 



— 368 — 

dad que por el momento me lo impidet como por aguardar 
las disposiciones de V. S , no lo he hecho para apuntar 
como Gefe de la Brigada, las ocurrencias que sobrevengan y 
responsabilidades que acarreen. — Dios guarde k V. S. — Fir- 
mado.— Enrique Godoy." 

" Collón- Cura, Febrero 22 de 1883.— Señor General Don 
Conrado E. Villegas. 

" Mi querido General : 

"^Lns comunicaciones adjuntas lo instruirán del brillante 
combate librado por el Comandante Díaz y de la pérñda 
conducta observada por nuestros vecinos." 

"Siento muy deveras no haber estado en disposición de ir 
yo mismo á reunirme al Comandante Diaz; pues hace tres ó 
cuatro días que me siento desazonado y con un poco de 
fiebre, y precisamente hoy tomé un purgante que me ha 
dejado mas postrado." 

" Convendría despejar nuestra incógnita con los Chilenos 
para saber á qué atenemos." 

"La lección recibida esta vez ha sido en regla y de un 
precedente saludable." 

" Sin mas soy de Vd. su muy amigo affmo. S. S. — Firmado. 
Enrique Godoy." 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

6 y 30 p. m. Lista mayor. 



— 369 — 



Viernes 9S de Febrero de «88S 



A las 4 a. m. tíene Ingár la lista de diana. 

En toda la noche pasada no ha ocurrido novedad. 

Al aclarar sale un cabo y cuatro soldados, conduciendo 30 
reses para el consumo de las fuerzas situadas en Cum-Cum 
Nieieu. 

A las 11 y 5 a. m. llega un chasque del Comandante Mon- 
tan, con notas para el Sr. Coronel Gefe de la Brigada. En 
ella dá cuenta que el Capitán D. Mariano Vcgai del Regimien- 
to 6«>, que fué desprendido del Cum-cum-Nieieu, con orden 
de seguir una rastrillada de indios, ha dado cima a su comi- 
sión tomando 38 prisioneros entre lanza y chusma. Los partes 
de esta jomada van en el lugar correspondiente. 

2 y media de la tarde. Llega el arrea de la Brigada con 
víveres para nuestras fuerzas y las del Lago. 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

Momentos después, parte de regreso á la Eepública vecina, 
la comisión que vino en representación de Ñancucheo, lle- 
vando para éste y para el cacique Neculman, las siguientes 
comunicaciones : 

** Collon-Curá, Febrero 23 de 1883. 

** Al Cacique Ñancucheo. — Regresan los comisionados que 
han venido á tratar la paz á su nombre, para que Yd. su 
jente y su familia, puedan volver al tenitorio de su Nación, 
con toda seguridad ni mas obligaciones que respetar las leyes 
y obedecer las órdenes del Gobierno y sus Gefes." 

*" Su pariente el caciquil Quiñelef me ha dicho todo lo que 
Vd. desea, y hemos quedado conforme por una y otra parte 
en los tratados. " 

" Yo he dado orden á mi jente de no matar ni perseguir 
mas á los que pertenecen á su tribu y mando chasque á Te- 

47 



-370- 

qué-malal, diciendo al Gefe de la División que está allí, que 
no persiga á su cuñado Sayhueque, porque Vd. se compro- 
mete á hacerlos presentar á todos cuando llegue aquí, pero es 
necesario que apure Vd. su venida para acabar de una vez 
con esta guerra que tanto perjudica á todos y podamos vivir 
en paz y tranquilidad." 

** Necesito también que venga pronto con su jente para que 
nos ayude d perseguir á los Peuenches, que es la jente mala 
por cuya cau?a han padecido Vdes." 

" No le digo mas, porque sus comisionados lo informarán 
claramente de todo y espero que antes de quince dias estará 
Vd. aquí/ para que nos conozcamos y hablemos personal- 
mente." 

"Sin mas quedo su amigo y servidor.— Filmado — Enrique 
Godoy." 

"Collon-Curá, Febrero 23 de 1883. 

"Al cacique Neculman* — He recibido su carta de que ha 
sido portador el cacique Quiüelef y paso a contestarla." 

" Ñancucheo está perdonado y los tratados de paz quedan 
aneglados y conformes por una y otra parte-" 

"El Gobierno Argentino al indultar á los indios que hasta 
hoy han vivido alzados contra su autoridad, lo hace compade* 
cido de sus desgracias y en la inteligencia de no ser traicio- 
nado en su buena fé." 

" Es bueno, pues, que aconseje Vd. á su amigo Ñancucheo 
que no tenga mas malos pensamientos en adelante, para que 
pueda vivir tranquilo y feliz ál amparo de las leyes de su 
nación, tomando ejemplo de Vds. que en paz con su Gobierno 
viven sosegados y honradamente." 

" Sin mas lo saluda y queda de Vd. A. y S. S.— Firmado -• 
Enrique Godoy." 

6 y 30 p. m. Lista mayor. 



— 371 — 



Sábado 94.de Felirero de 1893 



La lista de diana se ha tocado á las 4 a. m. y los partes 
son sin novedad. 

Al salir el sol se hace la carneada y se raciona. 

A las 6 y media sale la correspondencia para Buenos Aires 
y puntos intermedios. 

1 y 30 p. m. A esta hora sale el Porta-Estandarte del 
Eegimiento 2 D. Saturnino Castillo con 5 de tropa, condu- 
ciendo 40 muías cargadas de víveres y vicios para las fuerzas 
del Cum-cum-Nieieu. 

2 p. m. Llega de regreso la comisión que fué conducien- 
do reses para el nuevo campamento. 

A las 4 p. m. se dio la orden sin novedad. 

6 y 30 p. m. Lista mayor. 

A las 7 y media de la noche llega un chasque del Caleufú 
con una nota urgente para el Gefe de la Brigada; es del 
Comandante en Gefe de la División y va agregada en su lugar 
respectivo. 

El General, Gefe de la División, aprueba el proceder del 
Coronel Godoy y del Comandante Diaz en el suceso ocurrido 
el 17 entre nuestras tropas y las chilenas combinadas con 
los indios; y se recomienda que llegado el caso es necesario 
que nuestras armas salgan siempre con honor, pero que es 
preciso obrar con prudencia á fin de no traer complicaciones 
que puedan alterar las buenas relaciones que mantiene nues- 
tra República con la vecina. 



— 372 — 



Domingo 95 de Febrero de 10998 



La noche se ha pasado sin novedad y la diana ha tenido 
lugar á las 4 a. m. 

Al salir el sol se envía chasque al Comandante Diaz con la 
nota que va trascrita á continuación. Ella ha sido dictada 
en virtud de las recomendaciones contenidas en la nota del 
Gefe de la División de fecha 23. 

" Collon-Curá, Febrero 24 de 1883— Al Teniente Coronel 
D. Juan G. Diaz, 2® Gefe del Batallón 2 de Línea. 

" El señor General Comandante en Gefe de la División ha 
trasmitido orden al Gefe de la primera Brigada para que á 
la mayor brevedad mande á ocupar Pulmarí con 100 hombres 
del Batallón 12 de Línea. Cuando la citada fuerza llegue ¡1 
su destino, retírese Vd. con las fuerzas de esta Brigada que 
tiene á sus órdenes, á incorporarse al campamento de Cum-cum- 
Nieieu, siempre que juzgare no ser necesaria la presencia de 
la columna en aquellos lugares." 

'' En su retirada de regreso, bata en la estension posible el 
trayecto que recorra." 

" Incorporado al campamento que se le indica, se presen- 

É 

tara Vd. al Comandante Moritan, enviándome el parte oficial 
é itinerario de su operación sin pérdida de tiempo." . 

" El señor General recomienda la mayor circunspección 
acerca de los incidentes que puedan sobrevenir con tropas 
chilenas á fin de no interrumpir la buena relación que existe 
las dos Repúblicas por causas que no revistan suma grave- 
dad y que la razón y justicia estuviera evidente y claramente 
de nuestra parte, sin embargo confirma mis instrucciones 
trasmitidas á Vd. ordenando terminantemente no permitir 



— 373 — 



fuerzas estrangeras avancen un paso dentro de los confines de 
la Nación." 
" Dios guarde & Vd. — Firmado — ^Enrique Godoy." 

^A las 4 p. m. se dio la orden sin novedad. 

La lista mayor se pasa á las 6 y 30 p. m. 



Ijúues 9S de Febrero de 19118 



4 p. m. Diana sin novedad. 

A las 6 y 30 llega una comisión del Regimiento Núm. 11 de 
Caballería de Línea, procedente de Codihué, connotas urgen- 
tes para el Sr. Comandante en Gefe de la División. Se le ra- 
ciona y se manda alojar. 

A las 10 y 25 a. m. llega un chasque del Caleufú, con te- 
legramas para la oficina del Nauquen y notas urgentes para 
Buenos Aires. Estas comunicaciones se hacen pasar en el 
acto para el Fortin ''Teniente Nogueira''. £1 chasque del Caleu- 
fu regresa también sin demora, llevando las notas que lum ve- 
nido de Codihué. 

11 a. m. lilega el arreo de la 3. ^ Brigada, que viene en 
busca de aprovisionamiento. 

A las 2 p. m. se presenta el Porta Castillo, de regreso de 
la comisión con que fué al Cumcum Nieieu. 

4 p. m. Se dá la orden sin novedad. 

Llegan, procedentes de Nahuel Huapí, el Teniente Coronei 
D. EvaristaRuiz y el Capitán D. Manuel Tejedor; el primero 
vá á tomar el mando de la Guarnición de Ghoele-Choel y el se- 
gundo baja enferma á Buenos Aires. 

6 y 30 p. m. Lista Mayor. 



— 374 — 



Martes 97 de Febrero de 1988 



Se ha pasado la noche sin novedad y la diana ha tenido 
lugar i, las 4 a. m. 

Se hace la carneada á las 5 y 35 a. m. 

7 a. m. Sale el arreo para el Nauquen y el racionamiento 
para los fortines de la linea de comunicación, por todo el mes 
de Marzo próximo. 

Con el arreo, siguen viage á su destino el Comandante Ruiz 
y el Capitán Tejedor. 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

6 y 30. Lista mayor. 

En el resto del dia, no ocurre novedad. 



Mléreoleii 9H de Febrero de i89S 



La diana tiene lugar á las 4 a. m. y los partes se reciben 
sin novedad. 

A las 5 y 16 se hace la carneada y se raciona. 

8 y 10. Sale para Nahuel Huapí el arreo de la 3. ^ Bri- 
gada, llevando las provisiones que vino á buscar para las fuer- 
zas del Lago. 

A las 8 y 25 a. m. llega un chasque del Cumcum Nieieu, 
con notas del Comandante Moritan, para el Coronel Gefe de 
la Biigada. 

A las 4 p. m. se dá la orden sin novedad. 

6 y 30. Lista mayor. 



— 375 — 

7 y 45. En este momento llega chasque del Caleufú, y es 
portador de notas para el Coronel Godoy y de comunicaciones 
urgentes para Ñorquin y Buenos Aires. Mañana, á la diana, 
^ harán pasar á sus respectivos destinos. 

11 de la noche. Se presentan los dos indios que dispararon 
durante la acción del i 7 del corriente. Han estado prisioneros 
en Chile, desde donde se han fugado para incorporarse á su 
tribu. Mañana se les hará el interrogatorio del caso. 

Con esto queda cerrado el presente diario. 

Mas de 80 indios muertos, 700 personas, entre prisioneros y 
presentados, y un crecido botin de haciendas, caballar, vacuna 
y lanar» son los resultados materiales obtenidos hasta la fecha. 
La ocupación definitiva de estos territorios, la inmensidad de 
terreno recorrido en todas direcciones por las diferentes comi- 
siones que se han desprendido, y cuyos itinerarios pueden con- 
sultarse, el desalojo, esterminio ó reducción de las tribus que 
moraban en ellos, constituyen la otra parte de nuestra espe- 
dicion. 

Hé aquí contenidos los trabajos que ha ejecutado la Brigada 
en la presente campaña, y el éxito alcanzado en los diferentes 
combates que se han librado y las empresas á que se ha dado 
cima. La campaña queda en pié y no todo ha concluido to- 
davia. 

campamento ea el Collon-Cnrá, Mano 1.^ de 1883. 

Guillei^no Ramdi. 
yo ^Q_ 

Godoy. 



TERCERA BRIGADA 



9 ^ Divinan del Ejército Nncional 

TbECBIU FB13ADA 



Roca. Abril 19 de 1883. 



jil Oomandantfi en Ge/e de la segunda División del Ejército i 
señor Chneral Don Conrado E, Villegas, 



Tengo el honor de comunicar á V. S. el resultado general 
de la operación llevada á cabo por la Brigada de mí mando al 
Norte y Sud del Eio Limay. 

Conforme al plan de instrucciones de V. S., salí del acanto* 
namiento de Choele-Choel el dia 15 de Noviembre de 1882, 
con 4 Gefes, 22 oficiales y 437 individuos de tropa, divididos 
en la forma siguiente : 

Plana Mayor de la Brigada — 3 Gefes, 3 oficiales y 7 de 
tropa. 

Batallón 6 de Infantería de Línea — 1 Gefe, 10 oficiales y 
190 de tropa. 

Regimiento 7*^ de Caballería de Línea — 7 Oficiales y 190 de 
tropa. 

Escuadrón Indios Auxiliares — 2 Oficiales y 50 soldados. 



— 380 — 

Dejé guarnecido á Choele-Choel con un destamento bajo las 
órdenes del Sargento Mayor Don Antonio Recalde. 

El 20 de Noviembre llegué al fuerte ''General Roca^, de 
cuyo punto salí después de recibir las órdenes de V. S., el día 
22, continuando marcha hacia la confluencia de los ríos Limay 
y Neuquen. 

Efectuado el paso de este último en los dias 23, 24 y 25, 
después de muchas dificultades, tomé la margen Norte del pri- 
mero, desprendiendo el mismo dia 25, la vanguardia de la 
Brigada, de 5 oficiales y 150 de tropa, á las inmediatas órdenes 
del Teniente Coronel Graduado Don Rosario Suarez, Gefe del 
Detall, i quien reemplazó en este puesto el de igual clase, 
Don Pedro Diez Arenas, incorporado por orden de V. S. á mis 
fuerzas el 22 del corriente. 

Después de veinte dias de marcha por las costas del Limay, 
vadeando sus grandes afluentes, CoUon-Curd, Calenfú y Tras- 
bun, y recorriendo un trayecto de 100 leguas de la confluencia 
al Nahuel-Huapf, campé sobre la costa Norte de este el 15 de 
Diciembre. 

Al pasar el Calenfú, y siguiendo las prescripciones de V. S., 
dejé destacados un oficial y 30 soldados, para guardar la comu- 
nicación de esta con la segunda Brigada. 

En el lago Nahuel-Huapí recibí al cacique Curi-Huincíi, que 
habíase presentado al Comandante Suarez con 53 indios de 
lanza y 106 de chusma. 

Dicho Gefe habia pasado con su fuerza al Sur del Limay, 
para batir las tribus de Saihueque é Inacayal. 

Cuatro horas después de haber campado en el lago el dia 
mencionado, teniendo noticias de la existencia de indios próxi- 
mos á la laguna de Lacar, desprendí en comisión al Teniente 
Coronel Graduado Don Pedro Diez Arenas, con 3 oficiales y 
60 de tropa á aquel punto, y por mi parte después de haber 
dado descanso á nuestras caballadas, salí el 24 del mismo con 



— 381 - 

6 oficiales y 85 de tropa al NO. del Ingo, á fiu de hacer la 
batida general en las Cordillems, ordenada por V. S. en sus 
instrucciones. 

En el campamento dejé la fuerza conveniente para su guar- 
nición, al mando del Teniente Coronel Graduado Don Evaristo 
Buiz. 

Las operaciones efectuadas por las ñiei*zas sobre la Cordille- 
ra y las por el Sur del Limay, dieron por éxito una completa 
batida á los caciques y capitanejos en aquella, y por el Sur de 
este rio, la huida de Saihueque é Inacayal al centro de la Pa- 
tagonia. 

El Gefe de la vanguardia, operando parcialmente en la cuenca 
del rio Caquel y Limay, atacó las tí^lderías de Saihueque y 
Huicales, llegando hasta la Vega de La Pá, que dista 50 leguas 
al Sur del lago, en cuyo punto batió al capitanejo Fujel con 
sus ciento setenta lanzas, dando por rebultado sus operaciones 
la prisión de Huicales, padre é hijo caciques, 3 capitanejos, 49 
indios de lanza y 226 de chusma; muertos 3 capitanejos y 34 
de lanza; tomados, 70 lanzas, una carabina, 797 caballos y 
yeguas, 300 vacas y 520 ovejas, hnbiendo recorrido en sus 
marchas y contramarchas, un trayecto de 213 leguas hasta el 
25 de Enero del comente aüo, que regresó al lago Nahuel 
Huapí. 

El Comandante Diez Arenas dio alcance a los indios en el 
lugar denominado Quechuquina, haciéndole 4 muertos y tomando 
prisioneros al capitanejo Neculante, dos indios de lanza y 9 
de chusma, con 60 vacas, 70 animales yeguarizos y 3 ovejas, 
incorporándose á mis fuerzas des^pues de haber dejado en el 
lago sus prisioneros y el lírreo. 

Por mi parte, después de haber recorrido las lagunas Tras- 
gim, Filiguegun y Melliquina, nacientes del Trasbun y del Ca- 
lenfú, y costeado por el N. y S. la laguna de Lacar hasta llegar 
al limite argentino, perseguí á Lii co y otros capitanejos, sal- 
vando los obstáculos que a cada paso nos oponia la acciden- 



— 382 — 

tacion del terreoo, y efectuando durante tres dias, penosas 
marchas á pié, en la tenaz persecución emprendida k este 
capitanejo, dándole al ñn alcance y batiendo restos de salvajes 
en los límites de la Bepública, haciéndoles 28 muertos y doble 
número de heridos, y tomando 5 prisioneros, 90 animales vacu- 
nos, 80 yeguarizos y 100 ovejas. 

De regreso para el lago, antes de llegar á la Vega de Cha- 
peleo, desprendí en comisión al Sargento Mayor Graduado Don 
Baltasar Pefiefiory con dos oficiales y 40 de tropa, quien batió 
en el cerro Quilquime á los capitanejos Gervasio y Coila, 
haciéndoles varios muertos, tomando prisioneros, 10 de chus- 
ma y quitándoles 30 caballos y 15 muías. 

La distancia recorrida por esta Comisión, hasta mi regreso 
al lago, es de 180 leguas. 

El 27 de Enero llegué al Nahüel-Huapí y el 9 de Febrero 
en anuencia con V. S. salí de ese campamento con 4 Gefes, 14 
oficiales, 255 soldados y 70 indios, para realizar la última ope. 
ración al Sur del Limay, internándome á 125 leguas en esta 
dirección, en persecución de Inacayal, alcanzándolo en las 
llanuras de Apulé el 22 del mismo, batiéndolo y haciéndole 
50 muertos y muchos heridos; tomando 15 prisioneros y 300 
caballos, 800 vacas y 1,150 ovejas. 

Esta Brigada, como V. S. verá, en las marchas que ha efec- 
tuado y combates dados, ha llevado las armas argentinas & 
las soledades de la Patagonia jamás reconúdas y á las ásperas 
quebradas de los Andes, arrojando en esta parte á su morado- 
res al otro lado de la Cordillera, y en aquella á Inacayal y 
Saihueque á mas de doscientas leguas del Nahuel'Huapí, ha' 
hiendo recorrido en sus marchas y contramarchas distancias 
inmensas, como V. S. lo podrá apreciar en el Diario General de 
la misma. 

Contamos en nuestro poder entre priuionei'os y presentados: 
2 caciques, 4 capitanejos, 114 indios de lanza y 361 de 
chusma. Han sido muertos 3 capitanejos y 140 de lanza y 



— 383 ^• 

se les ha tomado 8 rifles» 6 sables, 180 lanzas, 1292 caba- 
llos y yeguas, 1250 vacas y 1802 ovejas. 

En los partes oficiales y diarios parciales de los Gefes 
respectivos, desprendidos con fuerzas de esta Brigada» encon- 
trará V. S. detalladas, las operaciones efectuadas por las 
diversas comisiones y el aspecto natural de la gran zona 
esplorada, se halla no solamente descrita en estos, sino mas 
extensamente en el diario llevado por el Teniente 1® del Re- 
miento 1^ de Artillería, D. Eduardo Oliveros Escola, en su 
expedición al Sud del Lago, acompañando las fuerzas de la 
tercera Brigada. 

Las haciendas tomadas, han sido distribuidas por disposi- 
ción de V. S., entre los Gefes, oficiales y soldados de la 
Brigada y los de la Plana Mayor de la División ; y á fin de 
reponer las pérdidas habidas por las muchas jornadas efec- 
tuadaSf fueron patriados 300 caballos. 

Las ovejas divididas en fracciones, repartiéronse entre los 
indios auxiliares de Purrayan, Traiman y Pereyra, y presen- 
tados de Curú-huincá y Huincaleo. 

En cumplimiento de lo prescrito en la Circular de V. S. de 
fecha 20 de Marzo ppdo., (artículos 6 y 7) el dia 27 del 
mismo, establecí los fuertes "Chacabuco" y "Maypú"; el 
primero construido bajo la dirección de V. S. en el mismo 
campamento de la Brigada, una legua al NE. del Lago, 
guarnecido por 4 oficiales, 110 de tropa y 15 indios presen- 
tados ; y el segundo en la Vega de Chapelcó ó Manzanares, 
por 2 oficiales, 40 de tropa y la tr\bu de Curú-huincá, que- 
dando ambos destacamentos á las órdenes del Teniente Coro- 
nel Graduado D. Eosario Suarez. 

El dia 30 del mismo^ me puse en marcha con el resto de 
las fuerzas de la Brigada, para regresar á Choele-Choei, 
dejando los destacamentos de los fuertes Maypú y Chacabu.>>i 
bien montados, pues quedan con 260 caballos y las tropilla:^ 
de Gefes y oficiales y 200 muías escojidas. 



— 384 — 

El racionamiento de esa fuerza, en depósito en el fuerte 
Ghacabuco consiste : en 367 novillos, 456 arb. 13 lib. harina, 
30 arb. 7 lib. sal; vicios de entretenimiento, 56 arb. 3 lib. 
tabaco, 23 arb. 4 y media lib. jabón, 202 arb. 3 lib. yerba 
y 1250 cuadernillos de papel de fumar; vicios estraordinarioSf 
28 arb. 24 lib. azúcar, 23 arb. 7 y media lib. café y 6 y medio 
barriles caña. 

Las fuerzas que regresan d Choele-Choel son: 4 Gefes, 12 
oficiales, 233 de tropa, 44 indios auxiliares, llevando 47 indios 
de lanza y 171 de chusma prisioneros, habiéndome movido 
del Lago con 650 caballos patrios, 250 muías» y á mas, un 
caballo por hombre de los tomados á los indios. 

Debemos lamentar en esta campaña, la pérdida del Subte- 
niente del Batallón 6 de Línea, D. Lorenzo J. Sharples y 9 
individuos de tropa, ahogados en el rio Collon*Curá, al efec- 
tuar el pasage el Gefe de la Vanguardia. Heridos en diversos 
combates, 2 oficiales y 16 individuos de tropa, y muertos. 1 
sargento, 6 soldados y 3 indios auxiliares. 

Al efectuar la Brigada á su regi*eso el paso del Trasbun, 
el Batallón 6 perdió dos soldados que perecieron en este rio, 
al volcarse el bote en el choque contra las piedras de su 
desembocadura. 

Creo haber llenado con la tercera Brigada en todas las 
operaciones llevadas á cabo por ella, las instrucciones que 
V. S. se sirvió señalarme, obteniendo sobre los salvajes tan 
grandes triunfos, que nunca las comisiones por pequeñas que 
fueran, vacilaron un momento en atacar y cumplir con su deber 
sin que los indios hayan obtenido jamás sobre nuestras fuerzas, 
la mas pequeña ventaja. 

Para concluir, Señor General, solo me resta ya, recomendar 
muy eficazmente á la consideración de V. S., á objeto de que 
si lo estima por conveniente, lo ponga en conocimiento del 
Superior Gobierno, á todos los Señores Gefes y oficiales de 



— 385 — 

esta Brigada, que con su comportamiento, abnegación y disci- 
plina, han contribuido poderosamente al brillante éxito de esta 
expedición, ora secundando todas mis disposiciones con eficacia 
y acierto, ora dando ejemplo al soldado para soportar con 
resignación y valor, las incomodidades inherentes á tan largas 
coiTerías. Así mismo la tropa, es digna de elogio por su 
comportacion. 

Orgulloso el que suscribe de haber sido honrado por V. S. con 
el mando accidental de la tercera Brigada* en una campaña, cuyos 
resultados ha de reportar, tanto provecho y prosperidad á la 
Patria y á la civilización, concluyo recomendando especialmente 
al Teniente Coronel Graduado D. Rosario Suarez, Gefe de la 
Vanguardia, el cual ha realizado una de las mas importantes 
operaciones, obteniendo brillantes resultados ; al Teniente Co- 
ronel Graduado D. Juan Terrés, Gefe del Regimiento 7^ de 
Caballeria de Línea ; al Teniente Coronel Graduado D. Pedro 
Diez Arenas, por el buen desempeño en varias comisiones ; al 

Sargento Mayor D. Baltazar Peñeüory, que marchó al frente 
del Regimiento 7® desde Choele-Choel al Lago, y desempe- 
ñado algunas comisiones de importancia; al Sargento Mayor 
Graduado D. Ponciano Ton-es, quien asi mismo mandó el 
Batallón 6 de Línea desde la salida de Choele-Choel, hasta 

Febrei'o del corriente año, desempeñándose después, unas veces 
como mi Ayudante y otras como Gefe interino del Detall ; al 
Sargento Mayor D. Francisco Riveiro, quien mandó las fuerzas 
del Batallón 6, en el combate de Apulé ; al Capitán del Regi- 
miento 7*^ de Caballeria D. Adolfo Druiy, por acción distin- 
guida en el mismo combate; al Capitán de la P. M. de la 
Brigada D. Alfredo Conde; al Teniente 1® del Regimien- 
to 1' de Artillería D. Eduardo Oliveros Escola, que recibió 

cinco heridas el 22 de Febrero, batiéndose con solo dos sol- 
dados contra 12 á 15 indios que le atacaron, como por el 
diario de marchas y croquis levantados por él mismo de los 
ten'enos recorridos al Sud del Limay ; á mi Ayudante en toda 

49 



— 386 — 

la campaña, Abanderado del Batallón 6 de Línea D. Alfredo 
de la Croce, por haber llenado satisfactoriamente sus deberes, 
y á los señores del Cuerpo Médico de esta Brigada, Cingano 
de División D. Antonio Gañellas y farmacéutico D. Miguel Ta* 
gUáfico ; siendo, como ya he dicho anteriormente, recomendable 
la conducta de todos los Gefes, oficiales y tropa que componen 
la Brigada. 
Dios guarde á V. S. 

Nicolás H. Palacios. 



DIARIO 



DS LA 



VANGUARDIA 



DB LA 



TERCERA BRIGADA 



1««»-1SSS 






DIARIO E ITINERARIO 

Dt las marchas y operaciones de las fuerzas pertenecientes á 
la tercera Brigada (Vanguardia) espedicionaria á la 
Patagonia Central, al Sud del Lago NaJmel Huapí. en 
persecución de los caciques Saghueque, Huincaleo y 
demás que se encuentran en dicltas regiones; confada 
esta cótniston al Señor Oefe del Detall de la misfina 
Brigada, Teniente Coronel Graduado D. RosaHo Suarez, 
con la fuerza que á continuación se espresa: llevado por 
el Cabo 2^ Distinguido del Batallón 6 de Infantería de 
Línea, 2>. Emilio C. Sifredi, ayudante en Comisión 
del Señor Comandante Suarez, Gefe de la mencionada 
Vanguardia. 



FUEBZA DEL REGIMIENTO 7*^ DE CABALLERÍA 

Capitán D. Manuel Peüéüory. 
Porta-Estandarte D. Alejo Faletti. 
Distinguido D. Tomás Maradona. 
Soldados 85. 

Batallón 6 de Infantebia de Linea 

Subteniente D. Lorenzo J. Scliarples. 

" ** Pedro González. 

Cabo 2^ distinguido D. EmUio C. Sifredi. 
Soldados 50. 

Escuadrón Indios Axtxiliares 

Teniente %^ D. Juan Trayman. 
Indios 16. 



— 390 — 

Agbegabos 

Soldado Regino Suarez de la escolta del Seftor General 
Villegas — Comandante en Gefe de la segunda División. 
Santiago Saá, ex-soldado del Batallón 6 de Línea. 

Pabticulabeb 
Juan Hidalgo.— Manuel Pino. 

Total de fuerza 

















\ 


m 


8 




2 


1 


1 




1 


TAL 




S 


6 


o 


1 


2 


2 


O 

H 


1 


5 


1 


1 


133 


15 


4 


154 



Cabaloasubas 

Caballos de marcha y reserva. . . 
Muías 



Total. 



386 
163 

489 



Bacionamiento 



60 yeguas para 20 dias. 



Vicios de entretenimiento 



Para 6 dias. 



PRIMER DÍA DE MARCHA 



CAMPAMENTO AL SUD DEL NEUQUEN 



Noviembre 25 de 1882 

A las 8 p. m. se emprendió la marcha que duró una hora ; 
á las 9 p. m. campamos con el objeto de dar de comer á las 
caballadas y esperar la llegada del Regimiento 2 de Caba- 
llería de Línea» á fin de emprender juntos la marcha hasta 
d rio CoUon-Curá. 

Horas de marcha: 1. 

Dia26 

Buen tiempo. 

A las 2 a. m. se tocó diana, se pasó lista no habiendo 
ocurrido novedad alguna; á las 3 a. m. se tocó á ensillar 
emprendiendo la marcha á las 7 a. m. Se desprendió como 
>9inguardia al Alférez D. Alejo Talettí con 20 de tropa del 
Regimiento 7^ de Caballería. A las 9 y 25 a. m. se campó» 
se estableció el servicio de guardia, se carnearon tres yeguas 
para el consumo de la fuerza, y una para la tripulación del 
vapor Bio Ne^ro que venia a caiiie salada. 



— 392 — 

A las 2 y '\0 p. m. se tocó á ensillar; á las 3 p. m. mar- 
chamos, durando ésta hasta las 9 p m. que campamos en el 
arroyo PichULeufd. Salió el Gefe de la fuerza á recorrer 
las guardias y caballadas. 

Horas de marcha: 6. 



Día 27 

Buen tiempo. 

Diana a las 3 a. m. Se pasó lista y se dio cuenta sin 
novedad. 

A las 4 a. m. se tocó k ensillar, á las 6 a. m. emprendi- 
mos la marcha hasta las 5 y 40 para principiar el paso de 
la travesía del Chocen; á las 6 a. m. emprendimos la marcha 
hasta las 8 a. m., que se dio un descanso de treinta minu- 
tos; á las 8 y 30 marchamos hasta las 11 y 40 a. m., con- 
cluimos la travesía é hicimos alto al pasar el último desfila- 
dero ; á las 13 del dia se continuó la marcha como una legua 
mas y se mandó campar en el paraje denominado Trecau 
Niyon (Rincón del Loro). A las 12 y 45 p. m. se relevó el 
servicio. 

Se carnearon tres yeguas para el racionamiento. 

Se dio una orden del dia, recomendando la vgilancia del 
campo, y avisar cualquier polvo, ginete, etc., que se viese. 

A las 4 y media se tocó á ensillar y se emprendió la 
marcha á las 5 p. m., campando á las 6 y 20 en el campo 
denominado Cum-lem-fwn hasta las 11 de la noche qne se 
tocó á ensillar» emprendiendo la marcha á las 12 de la misma ; 
80 recibieron los partes y no hubo novedad. 

Horas de marcha: 7 y 55. 



— 398 — 



Dia28 

Buei tiempo. 

Se hizo alto á la 1 y 25; á las 2 y 6 la marcha hasta las 
5 y 50 que hicimos alto al pié de la segunda travesía 
llamada. 

Se hicieron carnear tres yeguas, relevando en seguida el 
servicio. 

A las 8 y media a. m. se puso la fuerza en marcha hasta 
las 10 a. m. que hicimos un alto de diez minutos, marchando 
en seguida basta las 12 y 20 de la misma, que hicimos 
alto en el campo donde está construido el fortin " Capitán 
Crouzeilles "^ hecho por la segunda Brigada en su espedicion 
á las costas del Agrio en Marzo de este año. 

Durante la marcha han quedado cansados cuatro caballos. 

A las 3 p. m. se mandó ensillar; el Subteniente del Bata- 
llen 6 de Linea fué desprendido de vanguardia al mando de 
diez infantes. A las 3 y 40 se emprendió la marcha 
hasta las 6 y veinte que campamos en el paraje denominado 
Tuhenieu. 

Alas 11 de la noche se tocó á ensillar emprendiendo la 
marcha á las U y 30 hasta las 12 de la misma que campa- 
mos al pié de la travesía llamada. 

Horas de marcha: U y media. 

Dia29 

Se emprendió la marcha k la 1 a. m. ; á las 2 y tres cuar- 
tos hicimos alto hasta las 3 y diez minutos» marchando en 
seguida hasta las 5 a. m. que hicimos alto y campamos en 
el paraje denominado Gum-cum-Nieieu. 

Quedaron 4 caballos cansados* 

50 



— 394 — 

Se hicieron carnear 3 yeguas, para el racionamiento; rele- 
vando en seguida el servicio. 

En la orden del dia de esta fecha, el gefe de la fuerza re- 
comendaba á los Comandantes de Piquetes, q.ncada vez que 
se campase, revisasen las jergas de ensillar y el estado del 
lomo de los caballos, para hacerlos curar siempre que fuera 
necesario. 

A las 3 de la tarde, se tocó á ensillar, emprendiendo la mar- 
cha á las 3 y 20, hasta las 6 y 50, que hicimos un alto de 1 
minutos, continuando la marcha hasta las 6 y 10 p. m., que 
se estableció el campamento en el paraje denominado 

Horas de marcha : 4 y 35. 



Dia 30 

Buen tiempo. 

A las 12 de la noche se tocó á ensillar; á las 12 y 50 em- 
prendimos la marcha, hasta las 2 y 25 que hicimos un alto de 
35 minutos ; á las 3 a. m. se continuó la marcha, hasta las 6 y 
20 que hicimos el segundo alto de 20 minutos. A las 7 y 5 
a. m. campamos en el paraje denominado Pichi Purramucá, 

Como de costumbre se carnearon 3 yeguas, para racionar las 
fuerzas. 

En estepunto permanecimos campados hasta las 3 p. m, que 
se tocó á ensillar, marchando á las 3 y 30. Después de 
una hora y cinco minutos de marcha, campamos en el campo 
que lleva . el nombre de Tacnitué. 

Horas de marcha: 6 y 15. 



— 395 — 



A las 12 de la noche se tocó á ensillar» operación que ter* 
minó á las 12 y 30. Los Comandantes de Piquetes dieron 
cuenta, sin novedad A la 1 de la mañana se emprendió la 
marcha, hasta las 2 y 35 que se hizo un alto de 25 miuutos, 
continuando nuevamente la marcha á las 3 a. m. hasta las 6 a. m. , 
hora que se hizo campar la fuerza en el paraje denominado 

Se hicieron carnear 3 yeguas. 

En este campamento permanecimos hasta las 7 p. m , hora 
en que se mandó ensillao poniéndonos en marcha á las 7 y 45 
de la noche, en que se hizo alto hasta las 10 y 40 p. m. , 
siguiendo nuevamente la marcha á las 11 p. m. hasta las 



Dia 2 



A las 12 y 55 se hizo campar; de este punto se adelantó 
el Comandante Suarez, acompañado del sargento del Regimien- 
to 7® Felipe Torres y una partida del Teniente Trayman y 
10 indios, con el objeto de explorar el paso del rio CoUon-Curá, 
regresando al campamento á las 2 de la mañana, hora que 
hizo tocar á ensillar, poniéndose en marcha á las 2 y 30 de la 
mañana ; á las 3 y 15 llegó la fuerza al rio Collon-Curá, cam- 
pando en el antiguo campamento ae la 3. ^ Brigada ; se hizo 
la carneada, en seguida el gefe de la fuerza comisionó al cabo 
Garcia, del Regimiento 7"^, y al cabo Silva, del Batallón 6, 
para que fueran á cortar madera para la construcción de 
balsas que facilitaran el paso del rio» disponiendo á la vez 
e armara el bote que con ese fin llevaban. 



— 396 — 

Momentos después regresaban los cabos García y Silva, 
diciendo no haber encontrado madera adecuada para balsas; 
pero dando cuenta de haber encontrado un paso por donde 
las fuerzas podían efectuarlo á caballo; al saber esto el Co- 
mandante, se trasladó acompañado del cabo Silva y el soldado 
Ocampos, ambos del Batallón 6 al paso indicado, para que á 
su presencia vadearan el rio; verificada ésta y habiéndose 
persuadido de la facilidad que había, regresó al campamento 
y ordenó á los Comandantes de Piquetes hicieran tomar los 
mejores caballos, para efectuar el pasage en el punto donde 
se acababa de esplorar. 

A las 8 se emprendió la marcha, llegando al paso á las 9 
y cuarto, hora que se dio principio á vadearlo, yendo el 
Comandante Suarez adelante; el primer brazo lo pasó sin 
novedad alguna el Comandante Suarez, Capitán del Regi- 
miento 7 D. Manuel Pifiéñoiy con mas de 50 hombres del 
Regimiento y algunos cargueros con el equipo de la fuerza. 
En seguida inició el pasage el Piquete de Infantería, pero 
habiéndose recostado el Subteniente Scharples y algunos de 
la mitad que él mandaba, á la izquierda donde había un 
rápido, fué entonces cuando fué arrebatado por la corriente, 
ahogándose éste, 7 de tropa del Batallón 6 de Línea y 2 del 
Regimiento 7 que seguían la dirección que aquel oficial 
llevaba. 

El Subteniente D. Pedro González del mismo piquete y al 
mando de la segunda mitad^ siguió el rumbo por donde habia 
pasado la primera fuerza y lo realizó sin novedad alguna. 

En vista de este contratiempo dispuso el Comandante sus- 
pender el pasaje de los caballerizos para efectuarlo una vez 
terminado de armar el bote. 

El Comandante Suarez comunicó al Gefe accidental de la 
Brigada, poi;^ medio de una nota que entregó al Subteniente 
Aubone, lo ocurrido. 



— 397 — 

Este oficial quedaba en el paso donde había venido para 
hacerse cargo del bote. 
Los que perecieron en esta catástrofe, son los siguientes : 

Batallón 6 de Linea 

Subteniente D. Lorenzo J. Sharples. 

Sargento 2° Carmen Ferreyra. 

Soldado Fortunato Bamirez. 

> Eleuterio Várela. 

» Mariano Celis. 

» Andrés Pizzono. 

* Pastor Gallardo. 

» Felipe Luna. 

Eegimiento 7® DE Cab.ílleria 



i r-o npa 



Segundo Alvarez. 
Pedro Ochoa. 



ia 3 



pas 
ál 
co 



ocó diana á las 2 a. m. Partes sin novedad. 

r^iéndose terminado de armar el bote, se dio principio á 
la fuerza á la margen derecha, operación que terminó 
7 p. m. £n seguida fué el Gefe acompañado de una 
ion, al paso á dar órdenes, de donde regresó á las 12 
noche. 



— 398 — 



Se tocó diana á las 2 a. m. Partes sin novedad. 

Quedaban aun del otro lado del rio las caballadas y algu- 
nos caballerizos, los que empezaron á pasar á las 6 a. m , 
operación que terminó á las 3 y media p. m., hora en que se 
mandó ensillar marchando á las 4 p. m., yendo á campar á 
las 5 y 30 en el campamento del arroyo Quem-quem-iren, se 
carnearon tres yeguas para racionar la tuerza, á las 9 y 15 
p. m. se mandó ensillar, marchando á las 10 p. m. hasta 
las 13 y 25. 

Horas de marcha: 2 y 25. 



Dia 5 



Que hicimos un alto de media hora, seguimos la marcha á 
la 1 de la mañana que paramos 26 minutos, siguiendo á la 1 y 
25, marchando hasta las 3 a. m., hora que hicimos el tercer 
alto de veinte minutos, marchando en seguida hasta las 5 y 
media a. m. que hicimos alto paia continuar á las 6 a. m.; 
se desprendió una comisión al mando del Capitán Pifléñory á 
fin de que se adelantase hacia el Sud para reconocer el paso 
que habia, mientras nosotros llegábamos al río Galeufú, donde 
hicimos alto, echamos pié á tierra y se sacaron los frenos á 
los caballos. Eran las 8 a. m. 

El arroyo Caleufú estaba sumamente crecido, por lo que fué 
necesario buscar un paso, para cuyo efecto tuvimos que con- 
tramarchar para encontrarlo ; á las 10 y 6 se campó. 

Se carnearon 3 yeguas para el racionamiento. 



— 399 — 

A las 5 y tres cuartos se dio principio al paso del río, él 
que efectuamos con toda felicidad» campando en la margen 
opuesta á las 8 7 media p. m. 

Huras de marchas: 6 j 45. 



Día 6 



Se tocó diana á las 2 a. m. ; se pasó lista dando cuenta 
sm novedad. 

A las 3 a. m. se tocó k ensillar emprendiendo la marcha 
i las 3 y media. Se mandó al Capitán Pieñéñory con una 
comisión de 15 hombres por un camino que vá hacia la iz- 
quierda hasta llegar al rio Limay, y costearlo hasta incor- 
porai^se nuevamente á nosotros; igual comisión fué confiada 
'^^ «Sargento Torres para que cruzara por otro camino que 
^^^^ en igual dirección, siguiendo el valle hasta el arroyo 
bOAUtictírá, buscando también la incorporación con nosotros 
^^ el rio Limay. 

£1 resto de la gente marchó á las 3 y media por el valle 
del mismo arroyo é hicimos alto á las 5 y cuarto a. m., 
marchando á las 5 y tres cuartos hasta las 8 y 5 a. m. en 
que campamos hasta las 8 y media; á las 10 y 5 a. m. 
subimos la zona que baja al Limay, la que baj&mos á las 10 
y 25, campando á las 10 y 50 a. m. en la costa del rio. 

Se camearon tres yeguas. Se largaron las caballadas y 
muías. 

En este parage se encontraron varias plantas de alberjas 
silvestres. 

A las 5 y 45 se mandó ensillar, marchando á las 5 y tres 
cuartos. Campamos á las 8 y media de la noche, sin ha- 
berse presentado el Capitán Piüéüory, ni el Sargento Torres 
que fueron desprendidos el dia anterior. 

Horas de marcha: 6 y 55. 



- 400 - 



Dia 7 



Gomo de costumbre á las 2 a. m. se tocó diana. Partes 
sin novedad. 

Se mandó ensillar á las 3 y media a. m. y & las 4 nos 
pusimos en marcha, faltando aún las comisiones del Capitán 
Pinéflory y Sargento Torres; á las 5 y 15 a. m. hicimos alto, 
86 echó pié á tieira mandando sacar los frenos; á las 6 y 
20 emprendimos la marcha y á las 7 y 35 campamos al pié 
del arroyo Traibul, que era imposible pasarlo en ese momento 
por estar á nado. 

A las 9 y media a. m. se desprendió al Teniente Tray- 
man con una comisión de 15 hombres del Batallón 6 y 
Escuadrón de Indios Auxiliares, que penetrara por el cajón y 
siguiera un rastro que llevaba aquella dirección, internándose 
en la Cordillera, suponiendo el Gefe iría a los toldos del 
cacique Cuini-Huincá, que por presunción creía se encontraba 
en esas inmediaciones. Begresó esa comisión á las 5 y 55 
p. m. sin haber encontrado el punto donde se dirijía el rastro 
que se le encomendó seguir. 

A las 5 y 67 p. m. se presentó el Capitán Pinéflory y la 
comisión del Sargento Torres, los que conduelan 3 indios 
prisioneros y un desertor que en la expedición del año 81 
habia desertado del Regimiento 3 de Caballería de Línea, de 
nombre Giménez. 

El Comandante Suarez hizo interrogar á los indios por su 
lenguaraz y estos manifestaron pertenecer á la tribu de Curú- 
huincá, que andaban al Sud del Limay en busca de sal. 

Con conocimiento de esto, el Comandante despachó uno de 
estos indios, entregándole una nota para el cacique Curu- 
huincá en la cual lo invitaba á que se presentase, ofrecién- 
dole al mismo tiempo toda clase de garantías, y ordenando 



- 401 — 

que los otros dos y el desertor fueran pasados á la guardia, « 
recomendándoles la mayor vijilancia. 

A las 10 de la noche se presentaron en la guardia de 
retaguardia dos chasques que venian de Gollon*Curá de lo de 
Curú-huincá; habiéndoles conocido el señor Comandante, los 
trató con mucho agasajo, les habló del gusto que tendría de 
apretarle la mano al cacique Curú-huincá, su gefe y le encargó 
^e dijera que el señor General Villegas lo habia recomendado 
mucho á fin de que se le tratara como á un buen amigo* 
Un momento después seguían viaje rio arriba; y tras ellos 
mandó el Comandante á uno de sus asistentes Bejino Suarc/^ 
á fin de ver si podian descubrir el punto á qué estos se 
dirijían. 

£1 soldado Bejino Suarez regresó á ?as 3 a. m. dándole al 
Comandante los datos que deseaba saber. 

Horas de marcha 2 y 30. 



ia8 



Se tocó diana á las 2 a. m. No hubo novedad. 

A la hora acostumbrada se relevó el servicio y se hizo la 
carneada. 

A la 1 del di a se presentó el cacique Curú huincá con 18 
indios, trayendo como bandera de paz el pabellón Chileno. 
El Comandante Suarez se adelantó á muchas cuadras, acom- 
pañado de los oficiales y cadetes francos, para manifestar al 
Indio el contento que tenia por su llegada. 

Después de un largo parlamento en que el indio espreso se 
presentaba bajo el amparo del Gobierno Argentino, el Co- 
mandante Suarez le prometió á nombre de su Gefe el Señor 
General Villegas, seiia tratado con toda consideración él, su 
gente y sus familias, pero que no lo reconocía como ciuda- 
dano chileno, sino como indio del territorio Argentino, que 

51 



— 402 — 

se sometía al poder de la Nación. En seguida se marchó al 
campamento donde se hizo carnear una yegua, la que se 
repartía á los indios presentados. 
El día se descompuso de tal manera, principiando una 

copiosa lluvia. 

Al despedirse el Indio Curú-huincá, ofreció al Comandante 
alcanzarlo en el Lago Nahüel-Huapí, él y su tribu en el 
término de cuatro dias. 

Durante el dia, los cabos Garcia y Silva, se ocuparon en 
la construcción de una balsa que facilitara el paso del rio, 
de la que no se hizo uso por haberlo hecho á caballo. 



Dia 9 

Sigue mal tiempo. 

Se tocó diana á las 2 a. m. Partes sin novedad. 

A las 4 y media se hizo la carneada (3 yeguas). 

A las 6 a. m. se intentó pasar el rio en la balsa, pero el 
fuerte viento que soplaba del Este la echaba al Norte, impo- 
sibilitando la operación y peligrando arrastrarla á las corrientes 
del Limay. 

En vista de esto, dispuso esperar pasase el viento para 
efectuar el pasaje. 

No ocurrió otra novedad. 



Dia 10 

Sigue mal tiempo. 

Se tocó diana á las 2 a. m. Partes sin novedad. 
Durante la noche nos ha saludado la nieve, alternándose 
con una fuerte lluvia. 
A las 9 a. m. se mandó animar las caballadas y á las 9 



— 408 — 

y tres cuaitos nos pusimos á hacerlos pasar el río, operación 
qae dio bastante trabajo por el fuerte viento contrarío que 
habia. 

A las 10 y 10 emprendimos la marcha, costeando el río 
con rumbo al O. para pasarlo á caballo en un paso que ha- 
bia descubierto el Comandante Suarez, siguiendo una rastrí- 
liada á unos indios de Gurú-huincá. 

A las 10 y 40 se dio principio a pasar el rio, el Coman- 
dante Suarez pasó prímero cabalgando en una muía, para 
probar á la fuerza que no habia peligro alguno de ahogarse 
si ejecutaban el pasaje por el lugar que él indicaba : lo que 
yisto por todos y siguiendo, se realizó dicho pasaje sin con- 
traste alguno. 

Una vez que toda la fuerza pasó el río costeamos los cer- 
ros costa Sud y tomamos el camino que vá al Lago, hacien- 
do alto y campando á las 12 del dia. 

Se hizo la carneada y como de costumbre se carnearon 
tres yeguas. 

En este campamento el Comandante Suarez se ausentó por 
espacio de una hora y media, la que empleó en trepar los cerros 
mas elevados, volviendo en seguida y haciendo tocar á ensi- 
llar; á las 3 y media nos pusimos en marcha y empezamos 
la ascensión de una bonita sierra de Lipela, desde la cual se 
contempla el mas grandioso panorama que forman los eleva- 
dos picos, á ambas márgenes del río Este y Oeste, como sus 
graciosas pirámides y el curioso espectáculo que ofrecían en 
ese momento las fuerzas expedicionarías, al ascender y des- 
cender esta sierra. 

Una vez realizado este pasaje hicimos alto á las 4 y me- 
dia, marchando treinta minutos después hasta las 6 que se 
hizo nuevamente alto y se mandó campar, atando muías y 
caballos. 

Como en este campamento el rio y los médanos forman 
estrechuras, dispuso el Comandante colocar guardias á fin de 



— 404 — 

evitar cualquier emergencia y estar prontos en cualquier even* 
tualidad. 

A las 6 y media mas 6 menos, se presentaron cuatro in- 
dios de Guru-huincá que venian del Sud del Lago con el 
objeto de incorporarse k este cacique ; de estos indios dispasa 
el Comandante quedasen tres con nosotros para marchar al 
dia siguiente» y que el otro siguiera á su destino con la 
noticia. 

Horas de marcha: 3 y 60. 



Dia 11 

Buen tiempo. 

A las 2 a. m. se tocó diana. Pasóse lista sin novedad. 

A las 3 a. m. se tocó á ensillar y á las 3 y media em- 
prendíamos la marcha; á las 6 y 16 hicimos un alto de tres 
cuartos de hora, siguiendo á las 6 hasta las 8 y cuarto que 
llegamos al paso del ''Cabo Campos'', al Norte de las na- 
cientes del Limay, estableciendo el campamento en el mismo 
punto que habia campado la tercera Brigada en la expedición 
del año anterior; á las 10 a. m. se hizo la carneada (tres 
yeguas ). 

En vista de que el rio Limay no daba pasoí el Comandan- 
te se fué con los Cabos García y Silva y 10 hombres del 
Begimiento 7^ y Batallón 6, á hacer cortar madera de ciprées 
para construir balsas para verificar el pasaje al Sud. 

Regresó a las 7 p. m., recibió los partes de los Coman- 
dantes de Piquetes, no habiendo ocurrido novedad; estableció 
el servicio de gaardias, se largaron las cabalgaduras, ordenan* 
do durmieran estas á ronda abierta. 

Horas de marcha: 4. 



— 405 — 



Dia 12 

Buen tíempo. 

Se tocó diana á las 3 a. m. Partes sin novedad. 

A las 4 a. m. continuaron los trabajos de construcción de 
balsas» como á veinte cuadras al Sud del campamento, para- 
je por donde el Comandante habia dispuesto se verificara e^ 
pasaje. 

A las 10 a. m. se presentó el cacique Curú-huincá con su 
tribu, compuesta de 44 indios de lanza y como 150 entre 
mujeres y chusma, yendo el Comandante y demás oficiales 
francos á recibirlos y designarles el punto donde debian es- 
tablecer sus toldos. 

A las 12 del día se emprendió la marcha al punto donde 
se construían las balsas, las que termimidas fueron votadas 
al agua ; se hizo desensillar y liar las monturas para princi- 
piar el pasaje del rio á las 2 de la tarde 

A esta hora se cargó la primera balsa con monturas, se 
hizo echar al agua al soldado Ocampo del Batallón 6, para 
que á la cola de un caballo condujera la balsa a la orilla 
opuesta, habiendo de antemano establecido una maroma con 
tazos, operación que dio un buen resultado. En seguida se 
hicieron embarcar los remadores, Cabo Silva, soldado Alejandro 
Fairano y Bamon Ocampos, pero la fuerza de la corriente era 
tan rápida, que reventó los lazos que servían de maroma, lle- 
vándose la corriente la balsa aguas abajo, con tal rapidez, que 
solo fué posible alcanzarla como á diez cuadras. 

Este contratiempo fué causa para que el Comandante sus- 
pendiera el pasaje de la fuerza para el dia siguiente, orde- 
nando establecer el campamento en el mismo punto en que 
se habia construido y acomodado la montura» 'establecienda 



— 406 — 

como de costumbre el servicio para la vijilancia del cam- 
pamento. 
De la fuerza, tomó el Comandante 20 hombres para coft 

ellos hacer cortar madera y construir pequeñas balsas que 
pudieran ser remolcadas á la cola de un caballo. 

La madera se encontraba algo retirada de este punto, 
motivo por el cual regresó á las 9 de la noche, trayendo 
cada soldado una rastra de madera de ciprés. 



ía 13 

Buen tiempo. 

Gomo de costumbre á las 2 a. m. se tocó diana y no 
ocumó novedad. 

A las 5 a. m. se dio principio á la construcción dé las 
cuatro balsas, encargando al cabo Silva y el soldado Obampos 
con cuatro mas, la construcción de los remos para la balsa 
grande que se habia salvado el di a anterior, á fin de probar 
si con ellos podia prestar algún servicio, pero desgraciadamen- 
te el resultado fué negativo. 

A las 12 del dia se dio principio al pasaje con las dos 
balsas chicas remolcadas á la cola de un caballo, verificándose 
la primera prueba con buen resultado, pasando en este viaje 
diez monturas. 

El cacique Curú-huincá habia ofrecido generosamente pres- 
tar su gente para que sirvieran de nadadores, ofrecimiento que 
fué aceptado por el Comandante Suarez, correspondiéndole 
este servicio con treinta patacones oro para que los repar- 
tiese entre los que servían de nadadores. 

A las 4 y media p. m. habia pasado ya una tercera parte 
de las fuerzas con sus monturas y a esta hora ordenó el Co- 
mandante hacer el último viaje por estar sumamente frió el 
aire y el agua para los nadadores y caballos. Entre los sol- 



— 407 — 

dados que conduela ''este último viaje, pasaban los trompas del 
Begimiento 7^, y al encontrarse en la mitad del rio, tuvieron 
la graciosa ocurrencia de tocar diana, lo que auguró que esta 
vez el pasaje de todas las fuerzas seria mas feliz que el del 
malogrado Collon-Gurá. 

Campadas las fuerzas en ambas márgenes, se ordenó hacer 
la carneada i las 6 p. m. y establecer el servicio. 



Día 14 

Buen tiempo. 

A las 6 a. m. se continuó el pasaje del resto de la fuerza, 
operación que terminó á las 9 y 30 a. m. sin novedad. 

Al emprender el pasaje del rio, en momentos que se hacia 
la carneada para la fuerza (las últimas 3 yeguas) de les 
recibidas para el racionamiento el 25 del mes anterior, el 
Comandante Suarez le dio al cacique Curú-huincá cuatro 
yeguas para que racionase su gente, y dos mas que dejó 
al cabo Elanquia que quedaba destacado con 34 caballos y 
dos muías á invernar, en la margen opuesta del paso, en 
el mismo campo de Curú-huincá. 

De la tribu de este cacique sacó el Comandante Suarez 1 (> 
indios de lanza, pam agregarlos á los Indios auxiliares que 
mandaba el Teniente Trayman, que fueron cedidos por Cu- 
rú-huincá con la mayor voluntad, permitiendo los elijiera el 
Comandante á su gusto. 

A las 10 a. m. se mandó ensillar, emprendiendo la mar- 
cha a las 11 a. m. 39 minutos mas tarde, pasábamos frente 
á la embocadura del Gran Lago Nahüel Huapí ; á las 12 se 
hizo alto, durante 15 minutos en el punto que campó la ter- 
cera Brigada, el dia 12 de Abril del año anterior, en la 
margen Sud del arroyo que desemboca en el Lago. 

Durante los pocos momentos que teníamos de descanso, di 



-- 408 — 

Comandante nos indicaba á algunos que lo acompafiábamos, 
los locales en que estuvieron colocadas las carpas á veces del 
Señor General Villegas, Coronel Bernal, Comandante Palacios, 
y el punto que él ocupó con el Detall. Aun se veia gravada 
en el hermoso tronco de un Maiten, esta inscripción: '^ Abril 
4 de 1881, Comandante Suarez." 

Después de haber disfrutado por breves instantes, la som* 
bra que por segunda vez le proporcionaba este árbol, donde 
quedaba grabado su nombre, tocó atención y á caballo, 
siguiendo la marcha con rumbo al Sud para dar principio á 
la ejecución de las órdenes que habia recibido, al salir con la 
comisión que motiva este diario. Eran las 12 y 45 p. m. 
cuando llegamos á un arroyo que baja de la costa de los 
médanos y campamos como á la 1 del dia á 8 cuadras del 
Lago. 

Desde la confluencia hasta este punto, se han empleado 
cincuenta y cuatro horas y cincuenta y cinco minutos de mar- 
cha; han quedado rezagados ocho caballos y una muía, 
habiéndose consumido cincuenta y cinco yeguas para el racio* 
namiento de la fuerza. 

Costa del Lago Nahüel-Huapí á la paite Este, Diciembre 
14 de 1883. 4 p. m. 
lloras de marcha: 2 y 14. 



Diciembre 14 



Después de haber dado descanso á la tropa y caballadas 
ilurante 4 liorns y cuarto» á las 4 y 30 se tocó á ensillar, 
emprendiendo la marcha á las 5 p. m. con rumbo al SSE , 
por un camino que decian los indios de Curú-huincá, seguía 
hasta las antiguas tolderías de Inacayal, dejando á la izquierda 
<el camino que conduce al arroyo '' Cumayo-Leufú'^ á las 6 



— 409 — 

p. m. pasamos el rio Regean, que coiTe de NE. á SE.; 15 
minutos después habíamos pasado dos arrojos de poca im* 
portancia, que corren el mismo rumbo del rio anterior. Se 
hizo alto durante 30 minutos, continuando la marcha á las 6 
7 media, atravesando un campo plano y parejo de excelentes 
pastos y abundantes fiiitillares, haciendo alto en la costa de 
un arroyo de nombre "Ninebeau" a las 7 y media p. m. 
donde se hicieron sacar los frenos á Lis muías durante una 
hora. Este campo conocido con el nombre de su arroyo» 
según cálculos del Comandante Suarez, tendrá unas 6 leguas 
cuadradas, campo apropiado para colonia ó un establecimien- 
to rural. 

Tiempo de marcha I hora 45 minutos. 

Distancia recorrida: 4 y media leguas. 

A las 8 y cuarto p. m. se continuó la marcha, rumbo S. y 
SSE., subiendo una cadena de médanos elevada, pero de 
pocos pastos, formando en su cima una meseta plana y pareja, 
con pequeños bosques de chacay y tierc, situados á la 
izquierda del camino. A las 9 y tres cuartos se hizo un alto 
en un cañadon, cruzado por un arroyo de muy poca agua 
(sin nombre); á las 10 y 15 se continuó la marcha hasta 
las 11 de la noche que llegamos al arroyo Pichí-Leu/d, banda 
Sud ; se hicieron campar las fuerzas, atando éstas, las muías de 
marcha y caballos de reserva. 

Una fuerte helada fué el principio de nuestra campaña. 
Horas de marcha: 2 y cuarto. Distancia recorrida: 6 y 
media leguas. 



62 



— 410 — 



Día 15 

Viento del Este. 

A las 2 de la mañana se tocó diana. Partes sin novedad* 
Se ordenó al recibir los partes, se mandara ensillar lab 
fuerzas é hicieran fuego hasta que se ordenara marchar. 

A las 4 de la mañana se tocó á caballo y marcha, conü 
nuando con rumbo al SSE. hasta lq.s 6 a. m. que se hizo un 
alto de diez minutos al subir una cadena de médanos desde 
los que se mira la vega de Utalen al Este; á las 6 y 10 se 
continuó la marcha descendiendo por un cajón que furman 
los médanos hastn un arroyo de nombre Carhué-Leufú, donde 
se hizo alto á las 7 a. m.; se hicieron largar los caballos y 
muías, dejando 25 caballos atados por el Piquete del Regi- 
miento 7. A las 10 de la mañana dio aviso el particular 
Santiago Saa que se habia visto venir de la parte del naciente 
un penro en dirección al campamento, sin embargo de saberse 
por los baqueanos del indio Curú-huincá que por esos lugares 
no habia toldos de ningún indio. El Comandante al recibir 
este parte, ordenó se ensillasen los caballos de reserva y 20 
minutos después se desprendían tres comisiones, una hacia 
la izquierda del Regimiento 7, á las órdenes del Sargento 
Alvarado, otra al centro de 15 indios auxiliares y 5 soldados 
del Regimiento 7, á las órdenes del Teniente Trayman; otra 
hacia la derecha del Regimiento 7 é indios de Curá-huincá, 
compuesta de 15 hombres á las órdenes del Sargento Toitos; 
desprendidas estas tres comisiones, con caballo de tiro, nos 
pusimos en marcha con el resto de la fuerza siguiendo e| 
camino rumbo al SSE. 

Como á las 15 cuadras avisaba el indio vaqueano haber en* 
centrado el rastro de un ginete, y opinaba, interrogado por el 
Comandante, que era de indios boleadores, porque siempre so- 



— 411 — 

lian entrar á esos campos, por haber muchos avestruces y hua- 
nacos. Un momento después, el mismo indio que iba bom- 
beando por sobre los médanos, hacia señales con el poncho como 
si viera algo, cerca de una sierra que estaba al N. £. £1 Co- 
mandante mandó hacer alto á la columna y ordenó que todos 
tomasen sus caballos de reserva, subiendo á galope el cerro don- 
de estaba el indio, para informarse de las señales que aquel le 
habia hecho. Llegado allí, le hizo decir el indio que á la dis- 
tancia se veían animales y ginetes; con auxilio del anteojo, el 
Comandante descubrió que efectivamente se veian animales y 
dos ginetes que coman en dirección á los cenillales del Este; 
acto continuo ordenó al Capitán Peñeñoiy, se pusiera á gran 

galope, con 20 hombres del Regimiento y 20 del Batallón, al 
punto donde se descubrían los animales y atacase á los indios 
que encontrase, sin fijarse en el número, organizando el resto 
de la fuerza, marchando al galope con rumbo al S. E., para 

llegar á un portezuelo, que, según los indios vaquéanos, seria 
el punto por donde fugarían los indios malones que se vieron. 
Xilegado á dicho portezuelo minutos después recibía el Coman' 
dante el parte, que dentro de la cenillada se hablan encontra- 
do cuatro toldos y que se hablan tomado 6 chinas, 1 cautiva 
y 13 de chusma; además un regular número de yeguas, caba- 
llo s y 5 vacas. Esto sucedía hasta las 11 y media a. m. 

A la 1 p. jn. se siguió la marcha, costeando la vega por el 
tostado Sud, hasta caer á un arroyo conocido con el nombre de 
fjhenquc hieu^ que corre de E. á O., hasta llegar á la confluen- 
cia de un otro arroyo que corre en dirección S. £ , llamado 
"^Menique**. A las 2 y media se hizo un alto de dos horas' 
marchando después durante media hora, campando á las 6 
p. m. en la costa del arroyo Chenque hieu. En este punto se 

incorporó el Capitán Peñeñory, conduciendo los prisioneros y las 
haciendas tomadas. Se presentaron también las demás comi- 
siones desprendidas en la mañana. 



— 412 — 

Se hicieron carnear 4 vacas de las tomadass, racionando la 
fuerza y prisioneros por dos dias. 

Se estableció el servicio de caballadas, de modo que estas 
quedasen en el centro del campo, rodeadas por cuatro guar- 
dias y su correspondiente rondin. 

Por las declaraciones que dieron las chinas y cautivas, se 
supo que los toldos pertenecían á Nahuel Kir, y se babian 
establecido el dia anterior, para de aquel punto buscar á Sahi* 
hueque» al que durante tres dias lo hablan buscado, sin haber 
conseguido dar con él. 

Horas de marcha: 4 y media. 
Distancia: 14 leguas. 



Dia 16 



Como de costumbre, ú las 2 a. m. se toe j diana y no ocur - 
rió novedad. 

En vista de las declaraciones tomadas á las chinas, prisione- 
ras y la cautiva rescatada en los toldos del hijo de Nahuel Kir, 
resolvió el Comandante desprender dos comisiones ; la 1^ ai 
mando del sargento Tonyes, compuesta de 15 hombres de su 
cuerpo incluso el cabo Silva del 6 y el soldado Regino Suarez de 
la Escolta del Sr. General Villegas, para que llegasen al an-oyo 
Gutatemen, y la 2. * á las órdenes del cabo Alcjandrini, del Ba- 
tallón 6, con 5 soldados de su cuerpo y lO indios auxiliares, con 
la orden de descender costeando el aiToyo abajo á una distan- 
cia de tres leguas y variar de dirección al Sud hasta llegar d un 
caüadon que distaba como cuatro leguas, de nombre Menoco- 
hieu y de este punto variar al Oeste hasta incorporarse á la 
comisión del sargento Torres en el arroyo Gutatemen. Estas 
comisiones llevaban de reserva los 26 caballos tomados á Na* 
huel Kir. 



— 413 — 

A las 4 a. m. se tocó á ensillar la tropa y arreglar cabal- 
gaduras para los prisioneros. A las 5 y media a. m. se em- 
prendió la marcha con rumbo al S. S. E., subiendo á una 
meseta que forman los médanos de piso algo escabroso. A las 
8 y media se hizo un alto de 30 minutos, siguiendo la marcha 
á las 9 a. m. por esta meseta hasta llegar á un hermoso 
cañadon de abundantes pastos; esta jornada duró hasta las 10 
a. m. que ordenó el Comandante campar la fuerza á la costa 
de un arroyo, mandando largar los caballos y muías. Como la 
fuerza habia sido racionada por dos dias, no se hizo carneada. 
En este campamento estuvimos campados hasta las 5 p. m., 
que se tocó á ensillar y seguir la marcha con el mismo rum- 
bo S. S. E., acercándonos á la cordillera que existia en este 
paraje y que con*e de O. á E. A las 7 y 40 p. m. se hizo alto, 
por haberse recibido parte de las dos comisiones desprendidas 
en la mañana de este dia, que daban cuenta de la toma de 
Nauquin que se encontraba establecido en la costa del arroyo 
Outatemen y por la comisión del sargento Torres, mas dos 
indios de Ñancucho y cuatro del cacique Curru-Hunica que 
venian de las tolderías de Juachayal, los de Nancuchero fueron 
tomados por el cabo Alejandrini. A las 8 a. m. llegamos al 
mencionado an*oyo de Gutatemen, donde se campó, establecien- 
do el servicio de guardias para los prisioneros y caballadas con 
su correspondiente rondin. 

Horas de marcha: 8 y 10. 

Distancia recorrida: 12 leguas. 

Dia 17 



A las 2 a. m. se tocó diana. Partes sin novedad. 

A las 4 a. m. se mandó ensillar muías, llevando caballos de 
tiro. Se hicieron carnear 43 ovejas de las tomadas a los in- 
dios para racionar las fuerzas y prisioneros por dos dias. Se 



— 414 — 

despacharon los indios tomados de Curru-Huinca, con notas ofi- 
ciales para el Gefe accidental de la Brigada. A las 5 a. m. se 
emprendió la marcha con rumbo al E., llevando como vaqueano 
al indio tomado por la comisión del cabo Alejandrini, llamado 
Catrenan, quien prometió conducir las fuerzas cortando campo 
hasta las tolderías ocupadas por la tribu del cacique Sutncaleo 
y Ancallo, situadas en la costa del arroyo Chenque-hieu. A las 
7 a. m. llegamos al cafiadon que lleva el nombre de Menucó; 
se hizo un alto de 25 minutos, marchando á las 7 y 25 a. m. 
hasta llegar al paso del Gutamechiguan; se mandó campar las 
fuerzas, haciendo largar las muías de marcha y atar caballos 
de reserva. Se desprendieron dos ligeras comisiones, una con 
rumbo al S. £. y la otra al £., con instrucciones de cortar ras- 
tro sobre una cadena de médanos que forman los costados la- 
terales de dichos cañadones, por haberse avistado en aquellas 
direcciones dos humasones que se levantaron, pareciendo ser 
señales de haber sido descubiertas las fuerzas. Esta opera- 
ción se efectuó á las II a. m. 

A las 2 p. m. regresaban las comisiones que salieron á cor- 
tan rastro y daban aviso de haber encontrado varias rastrilla* 
das por la falda de los médanos y opinaban fueran de indios 
boleadores, porque estas rastrilladas no llevaban uniformidad 
en los rumbos, demostrando por las pisadas haber hecho cor* 
rer los caballos. 

En vista de esto mandó el Comandante á las 3 de la tar- 
to ensillar muías y tomar caballos de tiro, emprendiendo la 
marcha cañadon abajo, rumbo al £.; á las 5 y 30 p. m. se 
varió de dirección tomando rumbo al N. £., dejando el caña- 
don á la izquierda, penetrando por una quebrada que forma- 
ban los médanos, de pocos pastizales por estar quemado el 
campo. A las 6 p. m. dio aviso el baqueano que habia que 
subir un gran médano que dividían los campos del cafiadon 
Menucó y los de Chenque-Nteieu. Preguntado el baqueano la 
distancia que faltaría para llegar á los toldos ocupados por 



— 415 — 

Huercaleo, dijo que faltaban como tres galopes pampas, por 
lo que el Comandante resolvió suspender la marcha para 
ocultar las fuerzas y evitar se descubrieran los polvos que 
levantaban éstas, operación que se efectuó á las 6 a. m. 

A las 8 7 30 se emprendió la marcha subiendo por una 
escabrosa cadena de médanos de abundantes matorrales. A 
las 9 y 15 se hizo alto sobre estos médanos para dar tiem- 
po á que alcanzasen las caballadas, recibir los partes que 
fueron sin novedad» emprendiendo nuevamente la marcha 
hasta las 12 y 30 p m. que se hizo alto en un bajo que 
con la sombra de los médanos (Quedaban ocultas las fuerzas 
y caballadas. 

Horas de marcha: 7 y media. 



18 



Interrogado nuevamente el baqueano por la distancia que 
faltaba, dijo que como un galope, sefialando dos cerros que 
estaban á la vista; frente á aquellos quedaban las tolderías» 
por lo que resolvió el Comandante mandar bomberos que se 
adelantaran, comisión que le fué encomendada al Sargento 
Torres, soldado Regiuo Suarez y el indio baqueano, los que 
regresaron á las 2 y media diciendo que no habian podido 
encontrar las tolderías por haberse perdido el baqueano, pero 
éste aseguró que allí estaban y que al venir el dia nos 
conduciría allí. 

Se ordenó ensillar los caballos de reserva mejores que ha- 
bian en la caballada y nos pusimos en marcha a las 3 a. m. 
al trote y galope, llegando á los médanos que dividen la 
cuenca del valle de Chenque-Nieieu á las 3 y 50 a. m. ; se 
hizo alto para ensillar los caballos de reserva, dividiendo la 
fuerza en el orden siguiente: Capitán Fiñéñory con 25 hom- 
bres del Regimiento 7; al centro Teniente Trayman con 16 



— 416 — 

hombres del Begimiento 7, 16 indios del Escuadrón auxilia- 
res al costado derecho; Sargento Araujo del Regiminto 7 con 
10 hombres del mismo y 16 indios de Curü-buincá, entre el 
centro y el costado derecho; Sargento Torres con 16 hombres 
del Regimiento 7, cabo Silva del Batallón 6 y Santiago Saa, 
extremo izquierdo de la línea; Alférez D. Alejo Valetti del 
Regimiento 7 y ocho soldados con el Sargento Montenegro y 
12 de tropa del Batallón 6 de Línea, cubriendo la retaguar- 
dia, y á cargo de las caballadas el Subteniente D. Pedro 
González ; con 30 infantes formaban la reserva, yendo el que 
suscribe como ayudante del Gefe de la fuerza y como trompa 
de órdenes el soldado del Batallón 6 de Línea. Gomo esta- 
ban organizadas las fuerzas desde el punto donde se hizo 
alto, demoró para estar en urden de ataque 10 minutos, 
siendo en seguida dirijidos cada uno al punto que debian 
atacar las tolderías, que abarcaban una estencion de mas de 
veinte cuadras. 

El Comandante dio la orden de descender los médanos á 
la carrera, y atacar sin fijarse en el número de enemigos, 
mandando la infantería de reserva á gran galopCt ocupando el 
centro de la línea y subdividida para los casos que pudiera 
suceder en 3 fracciones de 10 hombres cada una y de dis- 
tancia de 60 metros una de otra. 

Alas 4 y minutos se veian las tolderías rodeadas por 
nuestras tropas, atacando los soldados á los que oponían 
resistencia. 

A las 4 y 40 estaban rendidos los indios que ocupaban 
18 toldos, quedando muertos en el campo 6 indios, y prisio- 
neros 2 caciques, 2 capitanejos, 30 indios de lanza y 140 
entre chinas y chusma, y una cautiva rescatada, á mas las 
haciendas que se encontraban inmediatas á las tolderías. En 
el momento de asaltar los toldos entraba simultáneamente el 
Comandante Suarez con el resto de la fuerza que conducía 
como reserva, saliendo casualmente á los toldos del cacique 



— 417 — 

principal Huincaleo, que ya estaba rendido ; hizo rodear dichos 
toldos con los infantes que seiTian de guardia a los prisio- 
neros y ordenó al Subteniente D. Pedro González, no permi- 
tiera tomar cosa alguna de dichos toldos y que al efecto se 
apostasen 4 custodias. Entre los prisioneros tomados estaba 
José que simó de baqueano el año anterior al Se- 

ñor Comandante Ruiz. Visto éste por el Comandante, lo 
saludó preguntándole cual era el cacique Huíncaleo; indicado 
éste por José, le dio la mano y le dijo poco mas ó menos 
estas palabras : "" Lo he tomado prisionero á Yd. y su gente 
de orden del Gobierno de la Nación y del Señor General 
Villegas que me mandó en esta Comisión, pero le prometo 
que será bien tratado con toda su gente y familias, si Vd. se 
conduce bien." £1 cacique se encontraba sereno al lado de 
su padre no obstante de estar prisionero y contestó : que se 
conduciría bien con toda su gente, pues él nunca habia sido 
indio malo con los cristianos y que actualmente se encontraba 
disgustado con Sayhueque y que hacia pocos dias lo habia 
invadido, robándole caballos y yeguas. 

Un momento después despachó dos comisiones para entre 
las sierras, guiadas por el baqueano José, á fin de traer 
yeguas y caballos que tenian los indios. 

El cacique Huincaleo le hizo decir por medio de su len- 
guaraz Santiago Saa, que le permitiera mandar un indio 
de baqueano con soldados de línea dentro la sierra, para ha- 
cer traer dos manadas de yeguas que cuidaban unos mucha- 
chos, quienes dispararían cuanto supieran que él estaba prisio- 
nero. En el acto aceptó el Comandante esta generosa oferta 
y despachó una comisión compuesta de indios auxiliares. 

Las fuerzas distribuidas en el gi*an radio que ocupaban las 
tolderías, al toque de reunión formaban en línea frente h. los 
toldos, donde estaban los prisioneros. 

Se tocó lista, se tomaron los partes y no habia ocunido 
novedad. 

53 



— 418 — 

£1 Comandante, después de reconocer las toldeiías, elijió 
una gran rinconada que formaba el arroyo y ordenó se esta- 
bleciese allí el campamento, mandando tomar los mejores 
caballos á los indios y hacerlos atar, largando los que habian 
servido á las fuerzas en esta jomada, poniéndolos en buen 
campo y con doble custodia, ordenando en seguida el recuento 
de las haciendas tomadas. 

Se mandó carnear ovejas para la tropa y prisioneros. 

Dio una orden del dia recomendando el comportamiento de 
las fuerzas de esta comisión, encargando la mas estricta 
moral y disciplina para ejemplo de los bárbaros vencidos é 
imponiendo severas penas á los soldados que en lo sucesivo 
se bajaran y entraran á los toldos en los momentos que se 
realizaba la toma de ellos, pues habia tenido noticias que 
algunos soldados por entrarse á unos toldos, atraídos por las 
riquezas que veían en ellos, habíanse bajado á tomarlas dejan* 
do escapar tres indios que disparaban á pié, por el retardo 
en perseguirlos, dándoles tiempo k tomar caballos y huir. 

En seguida nombró Comandante del campo que acababa 
de establecer, al Subteniente del Batallón 6 de Línea D. Pedro 
González, para que hiciera la vijilancia de todo él con el 
piquete de 40 infantes del mismo Batallón y 20 indios del 
Escuadrón Auxiliares y de Curú-huincá, con la orden de sos- 
tenerse con dicha fuerza, en el punto y sin cambiar posición, 
hasta el regreso de la fuerza que marcharía en breves horas 
á atacar las tolderías de Sayhueque que estaban como á 
treinta leguas de distancia. 

Después de recibir las instrucciones necesarias, el Subteniente 

González estableció el seiTicio tal se lo indicaba el Comandante 

Suarez, elijiendo con preferencia el local que ocuparían las 

'\lladas para las rondas durante la noche, para de esta 

poder evitar cualquier ataque que pudieran traerle los 

^ograban descubrir el poco número de fuerza que 



— 419 — 

quedaba custodiando tan crecido número de prisioneros y 
haciendas. 

A las 2 7 media de la tarde pasaba el Comandante revis* 
ta de la fuerza nombrada para marchar á los toldos de Say- 
hueque, que se componía de la siguiente: 

Regimiento 7^ Gaballcbia de Linea 

Capitán 1. 
Alférez 1 
Distinguido i. 
Soldados 77. 

Batallón 6 de Linea 

Cabo 2° distinguido D. Eusebio Sefredi. 
Cabo 2° Sabad Silva. 
Trompa Teodoro Velazquez. 
Soldado de la Escolta del sefior General, Regino Suarez, 



EscuADBON Indios Auxiliares 



Oficial 1. 
Indios 5. 



Pabticülabes 



Santiago Saa, Juan Hidalgo, Manuel Pino y como baqueano 
el cacique Huincaleo. 

Total de füebza 

I Gefe, 3 oficiales, 2 distinguidos, 90 de tropa, 3 particu* 
lares, 4 baqueanos, Ueyando una muía y dos caballos de 
mejores tomados á los indios. 



— 420 — 

El resaltado de la jomada de hoy, es el siguiente : 

1 Cacique, 2 capitanejos, indios de lanza 60, chusma 140, 
cautiva 1, caballos 150, yeguas 140, vacas lOO, ovejas 400. 

Se despachó un chasque al campamento con notas oficiales. 

Horas de marcha: 8 y 40. 

Distancia recorrida: 18 leguas. 

A las 3 y media p. m. se tocó á ensillar; se tocó atención 
y marcha tomando la columna rumbo al E., subiendo por una 
cadena de médanos que forman la parte oriental de la cuenca 
del cañadon Chenque-Nieieu. 

La marcha se verificó al paso hasta subir á una gran 
pampa que precede á la cadena de médanos. Allí se hizo 
alto durante diez minutos y á las 4 p. m. se continuó la 
marcha a trote largo por un terreno plano y parejo, con 
capas de ripio sobre tierra hueca y guadalosa. A las 6 y 40 
p. m. llegamos á una cadena de sierras formadas de escoria 
y lava volcánica; en este punto hicimos alto 20 minutos, si- 
guiendo después al paso por un desfiladero que fué necesario 
hacerlo de uno á uno, dirigidos por el cacique Huincaleo que 
demostró pericia en el conocimiento del terreno que formaba 
un laberinto inesplicable capkz de confundir al mas adiestrado 
en aquellos campos. 

Esta sierra es conocida en el lenguaje indíjena con el nom- 
bre de Sierra de la Escoria. Se demoró en este paraje 3 ho* 
ras y lo minutos, haciendo alto á las 10 y 10 de la noche al 
salvar la sierra sobre otra planicie igual á la anterior, plana y 
pareja. A las 11 de la noche se continuó la marcha al trote 
largo hasta las 2 de la mañana del 



— 421 — 



Dia 19 



en la entrada de una cadena de médanos y sierras á 25 leguas 
al O., que daba entrada á los campos que ocupaban las tolde- 
ñas de Sahyhueque. En este lugar existe un pequeño espa* 
cío en forma de cajón (sin nombre) con una pequeña pampa y 
aguada, única que existe en esta larga travesia. Como el ca- 
cique Huincaleo le habia dicho al Comandante que en aquella 
aguada debia haber indios de Sahyhueque, se mandó al len- 
guaraz José antes de subir los médanos con las fuerzas, man- 
dando al sárjente Torres, 2 soldados de linea y los 2 capi- 
tanejos que llevaba el cacique, para que descubriesen la agua- 
da á fin de ver si existian indios; en la que se encontró un 
toldo ocupado por la familia del indio Catrenan, compuesta de 
la mujer y un hijo, los que fueron tomados sin darles tiem- 
po á montar á caballo. Preguntado el cacique y á José de 
la distancia que aun faltaba para llegar á los toldos, dijeron 
que como dos galopes pampas; consultando entonces el Co- 
mandante que no le faltaba sino una hora y media para que 
aclarara resolvió emboscarse con la fuerza en este punto du- 
rante el dia 19 á las 3 a. m. 

Por declaraciones del indio que se habia tomado, se supo 
que dentro de los cerros k la parte Norte, como á tres leguas, 
habia un toldo con tres familias que habia mandado Sahy- 
hueque á bolear huanacos para mantener sus familias, las que 
estaban sumamente pobres. 

A las 3 y 26 a. m. mandó el Comandante una comisión, 
compuesta de 5 individuos del Regimiento 7"", mandada por 
el sárjente Torres, llevando al indio prisionero, y como vaquea- 
no á José y un capitanejo de Huincaleo, y como custodia del 
indio al soldado Suarez. 

A las 6 a. m. regreso dicha comisión, trayendo dos indios 



— 422 — 

que eran los boleadores de Sahyhueque, dos chinas y tres de 
chusma, ll caballos, entre ellos el saino de Sahyhueque, en 
muy mal estado. 

Se estableció un servicio de bomberos á pié sobre los mé- 
danoS/ circunvalando el campo con dobles guardias en las ca- 
balladas; este servicio se relevó h, medio dia. 

Gomo este punto no tenia nombre, el Comandante lo deno- 
minó oficialmente ""Emboscada de las fuerzas correspondientes 
á la 2. "^ División, 3. ^ Brigada*", que operaba al Sud de la 
Patagonia. 

Horas de marcha : 9 y 10. 
Distancia recorrida: 20 leguas. 



Dia 20 



A las 7 y media p. m. se mandó ensillar y á las 8 em- 
prendimos la marcha, llevando de vaqueano. al indio Catre- 
nan, tomado aquella noche. 

A las 11 p. m. hicimos un aJto de 20 minutos, siguiendo 
alas 11 y 20 hasta la 1 y 40 que volvimos á hacer alto, 
permaneciendo oculta la fuerza por las sinuosidades del ter- 
reno ; á las 5 y 55 se emprendió la marcha hasta las 2 y 50 
que se mandó ensillar las caballadas que se llevaban de tiro, 
marchando el Comandante acompañado de una comisión, á 
los toldos ocupados por una guardia del cacique Sayhueque, 
que efectivamente encontró ocupado por los indios, logrando 
fugarse uno, herido de un hachazo en la cabeza. 

A las 3 a. m. llegaban las fuerzas á estos toldos; organi- 
zadas éstas se emprendió la marcha á las 3 y media, en 
dirección á un fogón imperceptible que se descubría. Se 
desprendieron varias comisiones que al poco andar llegaron á 
los toldos, donde pocos momentos después llegaban las fuer- 



\ 



— 423 — 

zaSy tomando como 40 chinas y chusma, 7 prisioneros y como 
35 ó 40 muertos, mas 23 de chusma y chinas que al poco 
rato se tomaron dispersas; también se tomaron caballos y 
yeguas, vacas y ovejas, pero en número muy limitado. 

A las 6 y 20 se campó en el valle de Calquelipiicü^ se 
hizo la carneada, mandando en seguida prender fuego á 28 
toldos. 

Según declaraciones de los indios tomados en estos toldos, 
el día anterior habia fugado Sayhueque, pretestando que iba 
¿ buscar campo. 

A las 12 a. m. resolvió el Comandante despachar un indio 
de los tomados á Sayhueque para que le llevara una nota, 
ordenándole se presentase en el término de ocho dias en el 
campamento de Chenque-Nieieu^ y en caso de no hacerlo» 
que no se le daría cuartel, hasta ultimarlo con toda su gente. 

A las 4 y 10 del dia 20 nos pusimos en marcha, de 
regreso hasta las 5 y 20 que campamos en el mismo valle 
donde se encontraron los primeros toldos. 

Horas de marcha: 8 y 15. 

Distancia recorrida: 16 leguas. 



Día 21 



Gomo de costumbre, la diana se tocó á las 2 a. m. tra- 
yendo los Comandantes de piquetes el parte sin novedad. 

Se mandó ensillar a las 5 a. m. y se emprendió la marcha 
á las 6 y 30 a. m., regresando al campamento general á las 

9 y 30 ; hicimos un alto de treinta minutos, marchando á las 

10 de la mañana hasta las 12 del dia que campamos en el 
valle de la emboscada. 

Se mandó hacer la carneada para racionar la fuerza y 
prisioneros. 



— 424 — 

En este punto estuvimos campados hasta las 6 p. m. que 
se mandó ensillar y emprendimos la marcha á las 7 p. m. ; 
á las 9 y 60 hicimos un alto de 10 minutos en la travesía 
de la Escoria; á las 10 a. m. marchamos hasta las 11 y 40, 
permaneciendo campados desde esta hora hasta las 4 a. m. 
por estar la noche sumamente fría. 



Dia 22 



Emprendimos nuevamente la marcha á esta hora hasta las 
6 y 20 que llegamos á una gran sierra (Escoria) donde se 
mandó sacax los frenos durante una hora; á las 6 y 20 em- 
prendimos la marcha y á las 8 a. m. terminábamos el paso 
de esta travesía ; se hizo alto, adelantándose el Comandante 
con una escolta para llegar al campamento general, que fué 
á las 10 y 30, quedando á cargo de las fuerzas el Capitán 
D. Manuel Piñeflory y de la hacienda el Teniente Trayman. 

A las 11 y 20 llegamos al campamento el que encontramos 
sin novedad, llegando á las 4 p. m. el Teniente Trayman 
con la hacienda. 

Se estableció el servicio de guardias, se pasó lista y no 
hubo novedad. 



ía 23 



A las 2 a. m. se tocó diana, se pasó lista y no hubo no- 
vedad. 

A las 5 y 30 se hizo la carneada. 

A las 7 a. m. fué el Comandante á buscar campo, regiesan- 
do á las 8 a. m. ; ordenando al Capitán Pifieñoiy se trasladara 
Á él con su piquete y haciendas, procediendo el Gefe á la 



— 425 — 

clasificación de ellas, subdividiendo en dos grupos, en el 
primero las caballadas de reserva y haciendas en mejor esta- 
do, y en el segundo las maltratadas para hacerlas curar con 
los medios que se disponían. 

A la entrada del sol se tocó lista mayor y no ocurrió no- 
vedad. 

A las 8 p. m. retreta, pasóse lista y no hubo novedad. 



24 



A las 2 a. m. se tocó diana. Partes sin novedad. 

A las 5 y 20 se hizo la carneada. 

Se presentaron dos chasques del cacique Curache y se le 
mandó una nota para que se presentase, asegurándole respe- 
tarle sus bienes y familias. 

A las 5 y 30 se tocó lista de tarde sin novedad. 

A las 8 retreta sin novedad. 



25 



Liana á las 2 a. m. sin novedad. 

A las 5 y 30 se hizo la carneada. 

A las 7 a. m. se mandó ensillar para mudar de campo ; á 
las 8 y media emprendimos la marcha, campamos á las 10 
y 20 hasta las 5 y 20 p. m. que volvimos á marchar, campando 
á las 7 y 20 en los campos de Chacay Guaruca, abundantes 
en exelentes pastos y aguadas. 

Setreta sin novedad. 



54 



— 42tí — 



Dia 26 



Diana á las 2 a. m. Salió un preso en libertad. 

A las 6 7 20 se hizo la carneada, racionando en seguida 
las fuerzas. 

A las 8 a. m. se presentó el hijo del cacique Huincaleo con 
otro indio, los que venian del Chubut. 

Lista de tarde sin novedad. Retreta sin novedad. 



Dia 27 



Diana á las 2 a. m. sin novedad. 

A las 6 y 20 se hizo la carneada ; se racionaron las fuerzas 
y prisioneros. 

A las 6 y 20 salió el Comandante Suarez k fin de buscar 
un campo para trasladar el campamento, regresando á las 
ocho a. m. 

El resto del dia, estuvimos campados en este punto. 

Lista de tarde y retreta, sin novedad. 



Dia 28 



Diana á las 2 a. m. Partes sin novedad. 

A las 5 y 20 se hizo la carneada. 

A las 6 a. m. se mudó campo como á dos leguas do dis- 
tancia, rumbo O. sobre la costa Norte del arroyo Chenquea 
Nieieu^ en el local elejido con anterioridad por el Comandante, 
demorando una hora para verificar la traslación de fuerzas» 
prisioneros y haciendas a dicho punto. 



— 427 — 

A las 10 a. m. se mandó cortar madera para construir 
estacadas, regresando al campo en que había establecido el 
campamento para poder defenderlo con pocas fuerzas. Se 
emplearon durante el dia en dichos trabajos 20 hombres del 
Regimiento 7, 2 del Batallón 6 y 30 indios prisioneros. 

A las 7 p. m. se tocó llamada. Partes sin novedad. 

Setreta á las 9 sin novedad. 



Dia 29 



Diana á las 2 a. m. sin novedad. Carneada á las 6 y 20, 
se racionaron las fuerzas y prisioneros. 

A las 7 a. m. continuaron los trabajos empezados el dia 
anterior. 

A las 12 del dia se ordenó separar 150 muías de las mejo- 
res, 150 caballos patrios y 150 de oreja, los que tendrían 
inmediatos al cuadro hasta segunda orden. 

A las 6 p. m. se terminaron los trabajos mandados prac- 
ticar en el dia anterior. A las 7 p- m. se pasó lista mayor 
sin novedad. 

Se ordenó tomar muías y caballos de tiro, k las fuerzas que 
estaban nombradas para maixhar fuera del campamento. 

Se nombró Comandante del punto al Subteniente del Bata- 
llen 6 de Línea D. Pedro González, mientras durase la ausen- 
cia del Comandante Suarez. 

Se despachó 4 indios de los presentados de Curú-huincá, 
con la correspondencia para el campamento de la tercera 
Brigada en Nahüel-Huapí. 

A las 11 p. m. se mandó ensillar la fuerza que estaba 
nombrada en marcha, emprendiéndola á las 12 de la noche 
con rumbo al Sud. 



— 428 — 



Dia 30 



A las 2 a. m. hicimos alto. Se mandó sacar los frenos 
hasta las 3 a. m. que se emprendió la marcha; ésta se veri- 
ficaba atravesando una cadena de médanos plana» pareja, sin 
piedra y abundante de pastos. 

A las 4 a. m. llegamos al valle conocido con el nombre de 
Menucó, punto único donde habla agua, por lo que se mandó 
campar y largar las muías» dejando atados los caballos de 
reserva. Se hizo la carneada y se racionó las fuerzas y pri- 
sioneros. 

En seguida se despacharon dos partidas en dirección al 
Sud, con orden de llegar al arroyo Gutatamtn. 

A las 6 p. m. se mandó ensillar, emprendiendo la marcha 
rumbo al Sud á las 7 p. m., atravesando otra cadena de mé- 
danos que divide este campamento con el de Gutatamen; á 
las 9 p. m. hicimos un alto de 20 minutos, siguiendo á las 9 
y cuarto hasta las 11 p. m. que se divisaron dos fuegos a 
nuestro frente, en la banda Sud del arroyo Outaiamen. Se 
desprendieron tres comisiones á fin de ver si se tomaban los 
indios, que los hacian ; haciendo alto el resto de la fuerza 
en este punto. 

Dia 31 



A la 1 a. m. regresaron las comisiones sin haber logrado 
capturar los indios, á causa de la oscuridad de la noche y se 
mandó campar hasta las 3 a. m., hora en que se mandó en- 
sillar, desprendiendo cuatro partidas en distintos rumbos como 
descubiertas, con orden de incorporarse á las 6 a. m. al resto 
de las fuerzas. 



— 429 — 

Una hora después, á las 4 a. m. se emprendió la marcha, 
variando de rumbo al SSE., continuando el arroyo Gutatamen; 
como á una legua de distancia, se encontró una rastrillada 
como de 50 ginetes que venian del Sud. y regresaban sobre el 
mismo rumbo. 

Se incorporaron las partidas y á las 9 a. m. se hizo alto, 
mandando largar las muías y se ordenó hacer la carneada. 

A las 2 p. m. se mandó ensUlar, marchando á las 2 y me- 
dia hasta las 6 y 30 que se hizo un alto de una hora, conti- 
nuando la marcha á las 7 y 30 hasta las 9 p. m. que se 
mandó campar y largar las muías, atando á la estaca los ca- 
ballos de reserva. 

A las 12 de la noche se mandó ensillar. 

Horas de marcha: 15 y 16. Distancia 31 leguas. 



Enero I"" de 1883 



A las 12 y 15 a. m. se emprendió la marcha con rumbo 
al S., atravesando los médanos que dividen con los campos 
de Baquel, hasta las 2 a. m., que llegamos á un arroyo panta- 
noso, de nombre (Robol-Cahüel), caballo sonso, emprendiendo 
el pasage de éste y continuando con el mismo rumbo hasta 
las 3 a. m. que se llegó á la costa de un río, conocido por 
los indios con el nombre de Eaquel, el que se pasó á la 
banda Sud, mandando largar las muías» ensillar caballo de 
marcha y tomar de tiro los de reserva, continuando la marcha 
con rumbo O. A las 3 y 30 se desprendió una partida de 
vanguardia costeando el rio y como 20 cuadras delante de 
nosotrou; después marchamos con el mismo rumbo O.; á las 
9 se encontró la rastrillada que atravesaba de N. á S. por el 
valle de Eaquel. Por la dirección que traia esta rastrillada^ 



— 430 — 

indicó el cacique Huincaleo, que debia ser la que se babia 
encontrado el dia anterior en las costas del Gutatamen. 

A esta hora se mandó campar las fuerzas, largar los caba« 
líos de marcha y se nombró una partida del Regimiento 
7i & las órdenes del Sargento i^ José A. Sosa, compuesta de 
15 hombres de su cuerpo, 1 cabo del Batallón 6 de Línea, el 
baqueano José, el ex-soldado Santiago Saa j 15 indios auxi- 
liares y de Huincaleo. 

Se hizo la carneada, racionando las fuerzas y prisioneros. 

Horas de marcha: 8. 
Distancia recorrida: 16 leguas. 

A lal p. m. se despachó la partida nombrada, sobre la 
rastrillada que se dirijía rumbo al Sud, con la orden de se- 
guirla hasta descubrir los indios y mandar aviso al Coman- 
dante, que se encontraría sobre la misma rastrillada, por la 
que verifícaria la marcha el resto de las fuerzas. 

A las 3 p. m. emprendió la columna la marcha, atravesando 
como á una legua y media una cadena de médanos, cayendo 
á un valle cruzado por un arroyo de nombre Lec-lec en don- 
de se hizo alto á las 6 p. m. A los treinta minutos se conti- 
nuó la marcha principiando á ascender las faldas de una 
sierra de bastante elevación por la que continuaba la rastri- 
llada de los indios y de la partida. 

A las 8 p. m. se hizo alto y se campó por no verse la 
rastrillada que seguia la partida, por ser la hora avanzada! 
se ataron caballos de reserva, se estableció el servicio de 
guardia para la vijilaucia del campo y caballadas. 

Horas de marcha: 4 y media. 

Distancia recorrida: 7 leguas. 



— 431 — 



Dia 2 



Diana á las 2 a. m. Partes sin novedad. 

Se mandó ensillar á las 2 y media marchando á las 3 a. m.; 
á las 4 se vieron unos polvos en dirección al SSE. como á 
tres leguas de distancia, á la costa de un arroyo que conocen 
los indios con el nombre de *" Baquel Lumcan." 

Inmediatamente se despachó una partida á las órdenes del 
Teniente Trayman, compuesta de 10 hombres del Begimiento 
7^ y 15 indios auxiliares, á descubrir al enemigo que al 
parecer habia hecho alto en las costas del río mencionado» 
ordenando en seguida cambiar los caballos haciendo ensillar 
los de reserva, emprendiendo la marcha con el resto de la 
fuerza en dirección al punto que se veían los polvos ; momen- 
tos después recibía aviso del Teniente Trayman que habia 
descubierto una fuerza considerable de indios malones por lo 
que ordenó el Comandante emprender la marcha á galope. 
£1 enemigo trató de atacar á la partida del Teniente Trayman 
la que se subió á un médano, echando pié á tierra para defen- 
derse; cuando los indios trataban de rodear dicha partida, 
llegábamos con la fuerza por el costado Norte del médano; 
poniéndonos á la vista, se mandó hacer alto y organizarse 
para atacar al enemigo, el que formó su línea al parecer 
resuelto al combate. £n este orden se mandó romper el 
fuego á treinta y cinco hombres que formaban la línea y cargari 
el cacique Huincaleo con 20 de sus indios que formaba á la 
derecha. £1 enemigo emprendió desesperada fuga, dejando en 
el campo un cacique y dos capitanejos muertos, y dos indios 
prisioneros. 

£1 desbande de los indios se hizo en todas direcciones, los 
que perseguidos por nuestras fuerzas se consiguió quitarles la 



— 432 — 

caballada que tenían en la banda Sud del rio Eaquel Lumcon. 
Se mandó mudar caballos y seguir la persecución como hasta 
cinco leguas de distancia, en que se hizo alto organizando las 
fuerzas y contramarchando rumbo O. para buscar la incorpo- 
ración de la partida que se habia desprendido el dia an- 
terior. 

A la 1 de la tarde se mandó hacer alto á la costa de nn 
arroyo, en el que se tomó declaraciones á los prisioneros, y 
por estos se supo que los indios que habian sido batidos 
pertenecían á los caciques Sayhueque é Inacayal, mandados 
por los capitanejos Foyel, Huincal, Royel y Salputía y que 
ascendían á 170 lanzas, entre estos, algunos con carabinas 
remington. 

Se mandó hacer la carneada. 

A las 3 p. m. se mandó ensillar, y media hora después nos 
poníamos en marcha, principiando á ascender la sierra que 
hablamos bajado en la mañana, hasta que se encontró la 
rastrillada que seguia la partida del Sargento Sosa, 

De este punto se despachó una comisión de 10 indios auxi- 
liares y de Huincaleo, adelante k buscar á este Sargento ; esto 
sucedía á las 5 y media de la mañana. 

A las 6 y media llegábamos á la costa del arroyo Raquel 
Lumcon, dentro de la sierra ; allí se recibió parte que la par- 
tida que se buscaba estaba dentro de la sierra con algunos 
soldados heridos, esperando la incorporación de la fuerza. 

En vista de estos datos que ^recibió el Comandante, mandó 
hacer alto á la fuerza, dejándola á las órdenes del Capitán 
Piñéñory, y se adelantó con 20 indios auxiliares y de Huinca- 
leo, al lugar del suceso, llegando á aquel punto á las 7 y 
media p. m. El sargento Sosa con su comisión, habia llegado 
á las 10 de la mañana de ese dia, á unos toldos del capitanejo 
Millain, tomándolo por asalto, haciéndoles 6 muertos, disper- 
sando mas de 40 indios y tomando 6 prisioneros y 40 entre 
chinas y chusma, además caballos y liacienda vacuna, regre- 



— 433 — 

sando después de este triunfo hasta este punto donde lo 
atacaron los indios, quitándole los prisioneros y chusma, 
matándole tres soldados del Regimiento 7^ y un indio de 
Huincaleo, además heridos dos cabos de su cuerpo y un indio 
de los auxiliares. En la defensa que hicieron los soldados de 
la partida, mataron siete indios enemigos y varios heridos. 

Por declaraciones de la tropa, confirmó el Comandante que 
el mencionado Sargento, faltando a su deber y contraviniendo 
á sus órdenes se habia dejado sorprender por un número de 
indios menor que la fuerza que comandaba; por lo que lo sus- 
pendió de sus ginetas, mandándolo preso a la guardia de su 
cuerpo. 

En seguida nos pusimos en marcha para incorporarnos con 
el resto de la fuerza; llegando donde esta se encontraba á las 
10 de la noche. 

Media hora después se emprendió la marcha, rumbo N. O.» 
de regreso al cuartel general de Chenqúe-hieu, 

A las 12 de la noche encontramos un camino que seguia 
rumbo S. E. á N. E., inmediato al campo de ''La Paz*; en 
donde en la mañana de este dia se batió á los indios de FoyeU 
Huincal, etc. 

Dia 3 



A la 1 a. m. se hizo alto durante 30 minutos; marchando en 
seguida hasta las 4 a. m. que llegamos al aiToyo Serlee, en 
donde se hizo un alto de 30 minutos; siguiendo la marcha á las 
5 y media a. m. que se hizo alto en la costa de un pequeño 
aiToyo que corre de S. á E. 

En este punto se mandó desensillar y hacer la cai-neada. 

Horas de marcha desde el dia 2 bástala fecha: 22 y media. 
Distancia recorrida de ida y de regreso : 34 leguas. 

A las 8 a. m. se mandó ensillar; á las 8 y media se empren- 

56 



— 434 — 

(lió la marcha con rumbo N. O., hasta las 12 del día que lle- 
gamos á la costa del río Kaquel, haciendo alto en la costa 
Sud, largando los caballos de marcha, atando las muías y los 
caballos de reserva. 

A las 3 p. m. se mandó ensillar, emprendiendo la marcha 
¿ las 3 y media, hasta las 8 de la noche que se pasó el rio 
en el paso denominado ^Kaquel Hnencur, donde se campó 
atando los caballos de resei-va. 

Se estableció el servicio de guardia para la vigilancia del 
campo y caballadas. 

Horas de marcha ^ 8. 

Distancia recorrida ^ 12 leguas. 



Dia 4 



A las 2 a. m. se mandó ensillar y se continuó la marcha 
& las 2 y media; & las 5 se hizo alto durante 1 hora, siguien- 
do marcha á las 6 con rumbo al E., hasta las 10 a. m. que 
hicimos un alto de 3 horas y media en el arroyo Gutatemen, 
en donde se hizo la carneada y se mandó largar las muías y 
caballos. 

A la 1 y media se mandó ensillar, emprendiendo la marcha 
á las 2 p. m. con rumbo al E., hasta las 6 que se hizo alto 
durante media hora; siguiendo la marcha rumbo N., atravesán- 
dolos médanos que dividen los campos de Gutatemen con el 
valle de Mefíicói ¿ las 5 y 30 se continuó la marcha hasta 
las 7 y 30 p- m. que llegamos al campo de Outamuchegan, 
donde se mandó campar las fuerzas, estableciendo el servicio 
como de costumbre. 

Horas de marcha: 11 y media. 

Distancia recorrida : IB leguas. 



— 435 — 



Dia 5 



Diana á las 2 a. m. sin novedad. 

Se mandó ensillar á las 3, y á las 3 y media marchamos, 
atravesando los médanos que dividen este campo con el de 
Chengue Atett; á las 6 hicimos una parada de 16 minutos, si- 
guiendo la marcha á las 6 y cuarto hasta las 9 y 10 que He- 
f^mos al cuartel general, en el que se encontró no habia 
ocurrido novedad. 

£1 Sub-Teniente D. Manuel Yañez esperaba la fuei'za en este 
campamento, al que habia llegado conduciendo víveres y vi- 
cios para el racionamiento de la vanguardia que hacia 30 dias 
careciau de ellos. 

A las lo se hizo racionar la fuerza y hacer la carneada, y 
se ordenó estar prontas las fuerzas y prisioneros para mudar 
de campo al aiToyo Chacay Barruca que distaba como 3 
leguas al Oeste. 

A la 1 p. m. se mandó ensillar, emprendiendo la marcha á 
las 2 p. m., hasta las 3 y media que campamos en el punto 
designado. Se estableció el servicio como de costumbre. 

Horas de marcha: 7. 

Distancia recorrida : 10 leguas. 



ia 6 



Diana á las 2 a. m. sin novedad. A las 4 a. m. se man- 
daron los indios prisioneros á cortar madera paia la constiu:- 
cion de corrales para las caballadas y haciendas, que para 
aprovechar el buen campo de esta localidad dispuso el Coman- 
dante permanecer durante algunos dias. 



— 486 — 

A la 1 p. m. ordenó separar los caballos tomados á los in- 
dios para cuidarlos por separado y se curasen las muías y 
caballos patrios que estuviesen en mal estado. 

Lista mayor y retreta sin novedad. 



Dia 7 



Diana á la hora de costumbre sin novedad. A las 6 se 
hizo la caineada, racionando la fuerza y prisioneros. 
Durante este dia quedaron terminados los corrales. 
Lista mayor y retreta sin novedad. 
Noche tranquila. 



' Durante los dias 8, 9, 10 y 11 estuvimos campados en este 
punto, sin haber ocurrido ninguna novedad. 



Dia 12 



Diana á las 2 a. m. sin novedad. 

Alas 8 a. m. se mandó ensillar; á Ins 10 a. m. emprendi- 
mos la marcha con rumbo al O.; á las l2 y media llegamos á 
la costa del arroyo Chenque hieu^ donde se hizo alto hasta las 
2 p. m. que se emprendió la marcha costeando el mismo arro* 
yo por la banda Sud, hasta las 7 p. m. que campamos en la 
costa del mismo. 

Se estableció el servicio como de costumbre. 



437 



Dia 13 



Diana á las 2 a. m. sin novedad. 

Se tocó á ensillar á las 6 y media, marchando á las 7 y me- 
dia con el mismo rumbo y por la misma banda Sud del men- 
cionado arroyo, hasta las 12 del dia que hicimos alto durante 
2 horas, mandando sj^car los frenos á las muías; á las 2 p. m. 
se emprendió la marcha hasta las 4 p. m. que campamos. 

Se hizo la carneada, y se estableció el servicio. 

Dia 14 

Estuvimos campados todo el dia. No hubo novedad. 

Dia 15 

Diana como de costumbre sin novedad. 

A las 6 a. m. se hizo la carneada. 

A las 8 a. m. *se emprendió la marcha con rumbo al O., 
hasta las 11 a. m. que se hizo alto hasta las 2 p. m., en el 
lugar denominado Miniquí, 

Media hora después seguimos la marcha, hasta las 4 que 
se hizo alto durante media hora sobre la sierra al costado de 
la vega de UiíUeu ; siguiendo á las 4 y media hasta las 6 que 
se campó en el arroyo Buincú weon, estableciéndose el ser- 
vicio como de costumbre. 



— 438 — 



Dia 16 y 17 



Estuvimos campados, no ocurriendo novedad. 



Dia 18 



A la hora de costumbre se tocó diana. 

Se mandó ensillar á las 7 a. m.> emprendiendo la marcha 
á las 9 y media, hasta las 18 del dia que hicimos alto en el 
arroyo Pichí-Leofú, hasta las 2 p. m. que continuamos la 
marcha, llegando al arroyo Pichí*Leofú á las 5 p. m. ; se hizo 
alto durante media hora y se marchó hasta las 6, campando 
en un cafladon (sin nombre) por sus abundantes pastos, aun- 
que de poca agua, estableciendo el servicio y haciendo la car- 
neada. 



Dia 10 



Diana á la hora de costumbre. 

A las 8 se emprendió la marcha hasta el arroyo Nerrebeau, 
en donde se campó á las U de la mañana. 

Se hizo la carneada» estableciendo el servicio. 

Lista mayor y retreta, sin novedad. 



— 439 — 



Di& 20 



Diana á las 2- a m. Partes sin novedad. 

Se mandó cortar madera para construir corrales para las 
caballadas y haciendas, porque después el Comandante campa- 
se por 4 dias en este punto, para dar descanso á las caba- 
lladas y aprovechar los magníficos pastos de este valle. 

A la lista de tarde se terminaron los trabajos. Se pasó lista 
y no hubo novedad. 

Betreta sin novedad. 



Dia 21 y 22 



Durante estos dias no hubo novedad alguna, estando campa 
dos en el mismo punto. 



Dia 23 



Diana á las 2 a. m., sin novedad. 

Se hizo la carneada á las 6, racionando la fuerza y pri- 
sioneros. 

A las 11 se emprendió la marcha, haciendo un alto de 10 
minutos alas 12 y media; siguiendo la marcha hasta las 2 y 
media p. m. que llegamos al arroyo Begeau^ en donde se esta- 
bleció el campamento. £1 Comandante despachó al que firma^ 
acompañado de su asistente, con comunicaciones para el cam- 
pamento de latercem Brigada. 

Lista mayor y retreta, sin novedad. 



— 440 — 



Dia 24 

Diana á las 2 y inedia, sin noyedad. Se hizo la carneada. 
A las 12 del dia regresó el que ñrma, llevando comunica- 
ciones del General Villegas para el Comandante Suarez. 
Lista de tarde y retreta, sin novedad. 

Dia 25 

Diana á la hom de costumbre, sin novedad. 

A las 6 y media se hizo la carneada, racionando las fuerzas 
y prisioneros. 

A las 7 a. ro. se mandó ensillar, emprendiendo á las 8 la 
marcha para el paso del rio Limay; campando en la banda 
Sud á las lo de la mañana. 

A las 11 se dio principio al pasaje de la fuerza empleadas 
en las caballadas y haciendas, hasta las 5 que se suspendió 
para continuarla al dia siguiente. De este punto despachó el 
Comandante chasques para el Collon-Curá, con notas para el 
señor Comandante en Gefe. 

Se mandó al Sub-Teniente Yañez, con la tropa de arreos, á 
traer víveres para la fuerza de la Comisaría de Collon-Curk. 

Lista mayor y retreta, sin novedad. 

Dia 26 

Diana á las 2 a. m., sin novedad. 

A las 5 a. m. se continuó el pasaje de las fuerzas y pri- 
sioneros, operación que terminó á las 5 p. m. 

A las 6 se marchó al campamento de la Brigada y se orde- 
nó incorporarse los piquetes a sus respectivos cuerpos 

El Comandante Suarez tomó el mando accidental de la Bri- 
gada. 



— 441 — 

Después de haber faltado 60 dias, que fué desprendido de 
Yanguardia, habiendo recorrido la distancia que media desde 
^uel punto hasta este campamento, mas de 223 y media le- 
guas, que se calcula de territorio recorrido en el Sud del lago 
Nahuel Huapí. 

Besultado : 2 caciques, 52 indios y 226 de chusma prisio- 
neros, que hacen un total de 280 ; además, presentado el ca- 
cique Guru-huincá, con su tribu de 180, entre indios de lan- 
za y chusma. 

Haciendas tomadas: caballos 500, yeguas 297, vacas 300, 
ovejas 520. 

Campamento en el la^o Nahuel Huapí, Enero 26 de 1883. 

Emilio C. Se/redi. 

SUABEZ. 



S6 



TERCERA BRIGADA 



SEGUNDA EXPEDICIÓN 

Al Lago Nahfiel-Httapi, y batida en el triángulo de 
Cordillera de los Andes, territorios de la Patagonia y 
al Sur del Lago. 



MAKHAS ¥ OPHAIIMES 

Fraetioadas por la tercera Brigada de la segunda División del 
Eüéroito al mando del Teniente Coronel D. Nicolás H. Palacios 



15 DE NOVIBMBRR DE 1882 Á 9 PE AimiL DE 188^$ 



INSTRUCCIONES 



Al Gef^ de la tercera Briirtidla Teniente C^ranel 

non IVIeolÁii H. Pnlnetos 



Habiendo demostrado la anterior campaña al Lago Nahuel- 
Huapf, que ya no son necesarias las operaciones combinadas 
en grandes columnas, puesto que los indios se han disemina- 
do en el territorio comprendido entre los ríos Neuquen, Limajf 
y Cordillera de los Andes, habiendo el cacique de los Manza- 
neros pasado al Sud de este último, con algunos de su tribu, 
debemos concretarnos á hacerles una guerra continua y activa, 
á fin de desalojarlos de sus últimas guaridas, reducirlos ó exter- 
minarlos. 

Es con ese objeto, que el Gefe de la tercera Brigada obser- 
vará las siguientes instrucciones : 

1 "^ La Brigada se pondrá en marcha de este campamento, 
con el mayor número de fuerza posible, el dia 15 del corrien- 
te, y con dirección al pueblo General Roca. 

2 "" Cada soldado ivh á dos caballos y una muía por hom- 
bre, llevando de estas últimas una reserva para los casos ne- 
cesarios. 

3^ Llegado á Roca, se proveerá de víveres y vicios, para 
quince dias, los que cada individuo llevará personalmente. 



— 448 -- 

4 ® Conducirá en su arrea, el mayor número de racione» 
posible, para cuyo efecto hará pedidos al Oficial encargado det 
racionamiento estraordinario. 

5 ® En Eoca recibirá órdenes del Sr. Coronel D. Enrique 
Oodóyi quien permanecerá allí hasta el pasaje de la Brigada. 

6 ° Las raciones consisten en los siguientes artículos: 
Diaria: 3 libras de carne, 10 onzas de harina y media 

de sal. 

Mensual : 6 libras de yerba paranagua, 20 onzas tabaco ne- 
gro ó 32 colorado, 6 pliegos papel de hilo y 1 libra de jabón. 

Estraordinaria : 1 onza café, 2 de azúcar y 1 cuarta de 
caña para diez individuos (diaria). 

7^ Eecibido el racionamiento se pondrá en marcha para 
la confluencia, efectuando allí el paso del Neuquen, en los botes 
establecidos para esa operación. 

8 "^ Una vez efectuado el pasaje, remontará el Limay por 
su banda Norte» haciendo jomadas convenientes, á fin de que 
las cabalgaduras no sufran, hasta llegar al lago Nahuel-Huapí, 
punto en que se situará. 

9 '^ En el rio Caleufú dejatu un destacamento de 1 Oficial y 
30 individuos de tropa, á fin de mantener su comunicación 
con la segunda Brigada que se situará en la confluencia del 
Ccllon-Curá con el Quenquemtren. 

10. Una vez en el lago y que sus caballadas se hayan re* 
frescado de la marcha, desprenderá partidas, á fin de batir su 
frente y su flanco derecho. 

11. Las partidas se compondrán de 60 á 100 hombrest ó 
de mayor númeroi si el Gefe de la Brigada lo creyera nece- 
sario. 

12. Las partidas batirán su frente hasta el límite argen- 
tino, y su flanco derecho hasta encontrarse con el destaca- 
mento establecido en el Caleufú. 

13. El Detall de la Brigada llevará un diario, en el que 
marcará el itinerario que siga, rumbos, horas de marcha, des- 



— 449 — 

cansos, topografía del terrenoi calidad de campos y aguadas, 
arroyos» ríos y sus direcciones, fauna y flora, las novedades de 
su marcha, y todo aquello que observare y fuere de utilidad 
para el mejor conocimiento del terreno ; recomendando en esto 
la mayor atención y minuciosidad. 

14. Ordenará á todos los Gefes y Oficiales que marchen al 
frente de una partida, llevar así mismo el diario que se re- 
comienda en el artículo anterior. 

15. Debiendo las fuerzas de la frontera de Chile, ponerse en 
movimiento en Enero del afio próximo, con el objeto de tomar 
posiciones, se recomienda á los Gefes y Oficiales que manden 
partidas, observen el miramiento que es debido entre naciones 
amigas, prestando auxilio en todo aquello que les fuere reque- 
rido, y poniéndose en buena armonía en las operacionesi á fin 
de conseguir de ellas los mayores y mejores resultados 
posibles. 

16. El Comandante en Gefe de la División no tendrá lugar 
determinado, pues andará recorriendo las Brigadas; así es, 
que toda novedad de la tercera, le será comunicada al de la 
segunda» quien la pasará á donde se encuentre el Comandante 
en Gefe. 

17. Mientras el Comandante en Gefe no esté presente en la 
tercera Brigada, se observará lo que determina el artículo 
anterior. 

18. Como las distintas partidas de la División que se des- 
prendan pueden encontrarse durante la noche, á fin de evi- 
tar accidentes desgraciados, se previene que las palabras de 
orden serán: Barbarie — Atrás, 

19. Como los caciques Eenquecurá, Namuncurá, Rumay y 
otros, han solicitado las paces, enviando rehenes en prueba de 
buena fé, el Gefe de la tercera Brigada prevendrá á sus subor- 
dinados, que todo grupo de indios que se presente en actitud 
pacífica, sea recibido y tratado con la humanidad que es de- 
bida á naciones civilizadas. 

67 



— 450 — 

20. Las batidas de la Brigada serkn constantes y no se 
suspenderán hasta que el Comandante en Gefe de la División 
lo ordene. 

21. Se previene al Gefe de la tercera, que las partidas 
de la segunda, á mas de batir su frente hasta el límite en las 
Cordilleras I lo hará por su derecha hasta encontrarse con las 
de la primera, y por su izquierda hasta el Caleufú, y que la 
primera situada en Ñorquin batirá en su derecha hasta el lí- 
mite en las Cordilleras, su frente hasta 40 leguas de distan- 
cia y su izquierda hasta encontrarse con las de la segunda. 

22. El Gefe de la tercera Brigada mandará por su raciona- 
miento, siempre que lo necesitare, al campamento de la segun- 
da, punto en que se hará el depósito general de hacienda, ví- 
veres y vicios. 

23. Siempre que necesitare raciones, enviará sus relaciones 
al encargado del depósito, quien se las entregará, mediante 
recibo. 

24. En Roca recibirá la Brigada las herramientas de zapa 
necesarias para la construcción de alojamiento para ella ú 
obras de defensa, si fuere necesario. 

26. (Reservado.) Como los indios pertenecientes á la tribu 
del cacique Inacayal, que en la espedicion pasada fueron en- 
contrados en el Lago, tratados con toda consideración y mira- 
mientos posibles, fueron dejados allí con ciertos compromisos 
con el Comandante en Gefe de la División, á los cuales han 
faltado, el Gefe de la tercera Brigada dispondrá al encontrarse 
á una distancia conveniente de aquel punto, que una buena 
partida y mandada por un Oficial activo, avance á las tolde- 
rías en que ellos se encuentran, tomándolos á todos prisioneros, 
juntos con sus familias é intereses. 

26. (ReseiTado.) Si la operación que determina el artículo 
anterior, es llevada k cabo con felicidad, sacará vaquéanos de 
los prisioneros tomados y mandará una fuerte partida que 
caiga sobre Sayhueque, que al decir de algunos indios pri- 



— 451 — 

sioneros que están en nuestro poder, se encuentra en el Cu- 
mallo-Leufü, que como se sabe dista solo 12 leguas del lago. 

27. Se recomienna al Gefe de la Brigada, que para las ope- 
raciones que determinan los dos artículos anteriores, ponga al 
frente de las partidas que las van a efectuar, Gefes ú Oficiales 
espertes y activos y que en ocasiones anteriores hayan demos- 
trado competencia en comisiones tan delicadas, debiendo tener 
presente que esta que se les confia, será de benéficos resul- 
tados para la Nación, lustre para las armas de la Brigada, de 
la División y buen nombre del que la lleve á cabo. 

28. Dejo á la intelijencia del Gefe de la tercera Brigada» 
todo aquello que pudiera ocurrir en el curso de las operacio- 
nes, y que no estuviere determinado en estas instrucciones, 
siempre que ello responda al mejor resultado de ellas. 

Choele-Choel, Noriembre 8 de 1882. 

Conrado £. Villegas. 



A fin de dar cumplimiento á lo que se ordena en el artículo 
1 ^ de las instrucciones del Sr. Comandante en Gefe de la Di- 
visión, el dia 15 de Noviembre, el 14 del mismo se dio en 
Choele-Choel la Orden de Brigada que á continuación se trans- 
cribe : 



— 4S2 — 



ChoeIe>CboeIt Noviembre 14 de 1682. 



Órdlen de Bridada 



Debiendo salir á campaña el dia de mañana, 16 del cor- 
riente, los Cuerpos que componen la espresada, y siendo ne* 
cosario nombrar un Gefe encargado del punto y demás repar- 
ticiones de esta Brigada, para que en desempeño del mejor 
servicio de este no sea alterado en su orden actual, el que fir- 
ma, Gefe accidental de la Brigada, dispone: 

Art. 1^ Queda nombrado accidentalmente Gefe de este 
punto y demás reparticiones, el Sargento Mayor D. Antonio Re- 
caído, de la Plana Mayor de la Brigada. 

Art. 2*^ Desempeñará las funciones de Ayudante del Gefe 
nombrado, el Ayudante Mayor D. Marcos Gáceres, de la Plana 
Mayor de la Comandancia en Gefe. 

Art. 3"^ Desempeñará como médico del Hospital Militan 
interinamente, el Farmacéutico D. Luis Beguerisse. 

Art. 4^ Las fuerzas disponibles para emprender la cam- 
paña, esta/an en formación con sus monturas y equipost desde 
el toque de diana. 

Art. 5® Al emprender la marcha, en seguida de la Plana 

Mayor, tomará la cabeza de la columna el Regimiento 7 ^ de 

Caballería de Línea, siguiendo sucesivamente el Batallón 6"" y 

Escuadrón Indios Auxiliares, y en su orden alternarán, toman- 
do la cabe/a de la columna al dia siguiente, el Batallón G''. 

Después del Escuadrón Indios Auxiliares, seguirán la mar- 
cha los cargueros pertenecientes á la Plana Mayor y á los 
Cuerpos, las arreas, las caballadas y muladas de reserva» la 
hacienda vacuna para provisión, las yeguas, y cerrará la reta- 
guardia la Guardia de Prevención del Cuerpo que marcha á la 



— 453 — 

cabeza, con el Comandante de Campo ; quien, además de hacer 
cumplir lo que se establecerá en los artículos siguientes, todas 
aquellas órdenes que recibirá sobre la marcha. 

La distancia que llevará la mencionada Guardia, será de 10 
cuadras á lo mas, del último grupo de ganados de la co- 
lumna. 

Alt 6 ^ Se determina como radio en el punto en que cam- 
pen las fuerzas, tres cuadras á todos rumbos, del que no se 
podrá salir sino en comisión del servicio ó mandado de orden 
superior. 

Art. 7"^ £1 radio que ocuparán las caballadas y haciendas 
de consumo, lo determinará el Inspector de caballadas, de 
acuerdo con la naturaleza del terreno que ocupen y de las ór- 
denes que impartirá el Detall. . 

Art. 8^ Queda prohibido, sin excepción de los Sres. Ofi- 
ciales y tropa, galopar durante la marcha y en los campa- 
mentos. Los Ayudantes de la Plana Mayor, como los Ayudan- 
tes de los Gefes de Cuerpo y demás empleados, según su 
colocación y en desempeño de asuntos del servicio, lo verifica- 
rán con arreglo á las órdenes que reciban. 

Art. 9 "=" Se establece como pena á los contraventores á lo 
dispuesto en el artículo 8^, ocho dias de prisión álos Sres. 
Oficiales y cuatro dias de andar á pié con sus recados y equi- 
pos á la tropa. 

Art. 10. Lo que se comunica á las fuerzas para su conoci- 
miento y efectos. 



Palacios, 



MARCHAS Y OPERACIONES 



Praeticadas por la tercera Brigada de la segunda División 
del Ejército, al mando del Teniente Coronel Don Nicolás 
H. Palacios, segnn sn diario de marchas. 



15 DE NOVIEMBRE DE 1882 AL 28 DE FEBRERO DE 18S3 



MoTlentbre tS de 199 1 

A las 3 a. m. se tocó diana, y á las 5 la tercera Brigada 
se ponia en marcha, abandonando sus cuarteles de Choele- 
Ghoel, para tomar el camino carretero que conduce al Fuerte 
General Boca. En el campamento quedó tan solo la ftferza 
necesaria, del Batallón 6"=", Regimiento 7"" y Escuadrón Indios 
Auxiliares, para cumplir con las exijencias del servicio. 

El número de fuerza puesta en campaña, es el siguiente : 

BcUaHon 6'^ de Infantería de Linea: 10 Oficiales y 190 
de tropa, y 5 mas que van á bordo del vapor "Rio Negro", á 
las órdenes del Teniente Coronel D. Erasmo Obligado. 

Begimiento 7"^ de Cahalleria de Línea: 7 Oficiales y l90 

de tropa. 



- 456 — 

Escuadi'on Indios Auxiliares; 2 Oficiales y 60 de tropa» 
mitad lanceros y mitad tiradores. 

Toda la fuerza vá amunicionada á cien tiros cada individuo, 
^levando cada cuerpo dos mil de reserva para reemplazar la 
que se consuma ó pierda. 

Viene al mando interino del Batallón 6^, el Sargento Mayor 
graduado Capitán D. Ponciano Torres, y del Regimiento 7^, el 
de igual clase D Baltazar Pefieñory. 

La Plana Mayor de la Brigada en campafla, la componen : 
El Gefe del Detall, Teniente Coronel Graduado D. Bosario 
Suarez; el de igual clase, D. Evaristo Ruiz, Inspector de caba- 
lladas; Ayudantes, el Capitán D. Alfredo Conde y el Sub-Te- 
niente D. Felipe Sáa, y 7 individuos de tropa. 

Los Oficiales de los Cuerpos salidos á campaña, son los 
que á continuación se espresan : 

Batallón 6 de Infantebia de Linea 

Teniente 1^ D. Joaquín Ledesma. 

2«> *' Juan L. Correa. 

^ Subteniente ^ Martin E. Aguirre. 

•* Manuel Yaflez. 

" * Pedro González. 

" " Odilon Aubone. 

" ** Antonio Tiscomia. 

Abanderado " Alfredo de la Croce. (Ayudante del Se- 
ñor Gefe de la Brigada) 

Regimiento 7^ de Caballería de Línea 

Capitán D. Adolfo Drury. 

" ** Manuel Peneñoiy. 

« " Manuel Tejedor. 

Alféreces ** Mariano Fosbery y D. Florencio R. Indaite. 

Porta-estand. " Alejo Faletti. 



— 457 — 
EscuABBON Indios Auxiliases 



Teniente N. Traiman. 
Alférez N. Puirayan. 



Los enfermos serán asistidos por el farmacéutico de la 
Brigada D. Miguiel Tagliafico. 

£1 número de caballos, yeguas, muías y hacienda vacuna 
que lleva la Brigada, es el siguiente: 

Caballos, 500 de marcha y 490 de reserva. 

Muías de marcha y carga . 682 

Yeguas 400 

Novülos. 500 

Hallándose las yeguas y estos últimos en los corrales de 
Queupó, de donde se sacarán al pasar, estando al cuidado 
del Capitán D. Adolfo Drury y 40 individuos de tropa. 

La Brigada lleva así mismo, 80 aparejos para carga y al- 
gunos útiles de herrería y carpintería. 

Sigamos ahora la marcha de las fuerzas. 

A las 7 a. m. se hizo un alto de un cuarto de hora, con- 
tinuando la marcha hasta las 9 a. m. que hicimos alto en el 
parage denominado Laguna del Cura, donde se campó. 

Las fuerzas fueron racionadas de carne y víveres por la 
Proveeduria, para el dia de hoy. 

Se tocó asamblea á las 10, relevándose el servicio. 

A la lista de tarde se ataron caballos y muías á soga» pues 
el campo, aunque no excelente, tenia pasto suficiente para 
llenar esta exigencia, tan necesaria como medida de precau- 
don. 

Se pas5 lista de retreta á las 9 p. m y se tocó silencio a 
las 10, no ocurriendo novedad durante la noche. 

Jornada: 6 leguas. 

58 



— 458 — 



MoTlembre !• 



Se tocó diana á las 2 y 30 a. m. 

A ensillar á las 4 a. m. y medía hora mas tarde se em- 
prendió la marcha. A las 7 a. m. se hizo un alto de 30 
minutos, continuando luego hasta las 9 y 10 que se campó en 
los corrales de Queupó^ muy abundante en pastos, teniendo 
próximo el rio, donde no fué posible dar á las caballadas el 
baño tan necesario en esta estación, en que el calor empieza 
á hacerse sentir demasiado, por no haber bajada á propósito. 

A las 10 a. m. se tocó asamblea, relevándose el servicio 
en la Brigada. 

La hacienda á cargo del Capitán Drury en este punto, se 
halló sin novedad alguna debiendo seguir desde mañana nues- 
tras marchas. 

El estado sanitario se mantiene bueno en la Brigada, pues 
hasta ahora nadie se ha dado por enfermo ni en los oficiales 
ni en la tropa. 

A la lista de tarde que se pasó á las 6 y media p. m. no 
hubo novedad ; se ataron muías y caballos á soga. 

El campo de los coiTales de Queupó, en la estension de 
mas de dos leguas, reúne aquellas circunstancias que lo ha- 
cen inmejorable, no solo por la abundante y buena calidad de 
sus pastos, sino que las caballadas ó haciendas vacunas que 
se coloquen allí, tienen agua potable sin necesidad de aproxi- 
marse al rio» en algunos cañadones que le rodean. 

Si en todas nuestras jornadas tuviésemos la suerte de 
encontrar campos de tan buenas condiciones, no estarian ex- 
puestas nuestras caballadas y haciendas á variar el estado de 
gordura en que se hallan ahora. 

A las 9 de la noche se pasó lista de retreta. 

A las 10, se tocó silencio. 

Jomada: 7 leguas. 



— 459 — 



IVovIembre 17 



A las 3 a. m. se tocó diana y' á las 4 á ensillar, pudiendo 
emprender la marcha á las 4] 7i20. 

A las 6 y 30 a. m. se hizo un alto de un cuarto de hora, 
continuando luego la marcha á las 6 y 45, hasta las 8 y 25, 
que so detuvo la columnaTmientras el Gefe del Detall en- 
contraba un campo á propósito para las caballadas ; seguimos 
en seguida la marcha, deteniéndonos á las 8 y 55 a. m. en 
una rinconada con buen pasto y agua en algunos caüadones y 
lagunas pequeñas» á media legua del fortin Chilforó. 

Se largaron las caballadas y muladas para que comiesen á 
discreción. 

. A las 9 y 30 se tocó asamblea, y en seguida carneada 
racionándose toda la fuerza de carne y víveres secos. 

£1 calor ha sido fuertísimo hasta las 3 de la tarde que 
refrescó un poco. 

A las 4 se mandaron aproximar las caballadas para ensillar, 
á fin de mudar de campamento al otro lado del fortin, donde 
el inspector de caballadas habia encontrado una rinconada 
grande, de excelentes condiciones en sus pastos y aguas. 

Así pues, á las 4 y 50 se puso en marcha la Brigada, y 
á las 5 y 40 hacia alto para campar en el terreno desig- 
nado. 

A la lista de tarde, que se pasó a las 6 p. m. no hubo 
novedad ; no se ataron caballos y muías á soga, para dejarlos 
pastorear libremente. 

£n el resto del dia y en la noche, no ocurrió ninguna 
novedad. 

Jornada: 5 leguas. 



— 460 — 



IVo¥Íeiiftlire i^ 



Al venir el dia se tocó diana. 

No marchó la Brigada para evitar el pasar de dia la trave- 
sía que media entre Ghiiforó y el fortin Chichinul» de siete ú 
ocho leguas de extensión y tratar de hacerlo en la tarde y 
parte de la noche, á fin de sufrir por menos tiempo la fuerte 
acción de los rayos del sol, que en una marcha así» dejarla 
extenuados los animales por la misma razón de hallarse tan 
gordos. 

Se tocó carneada á las 4 a. m. y se racionó la fuerza de 
carne y víveres, . 

£1 cielo contra lo que se habia supuesto se nubló, anun- 
ciando \:na fuerte lluvia que tardó en venir. 

Se entregaron de la caballada de reserva, 215 caballos al 
Regimiento 7 y se dio orden al Capitán Drury, de que con 
la hacienda vacuna» las yeguas y el resto de las caballadas» 
pasara la travesía y fuera á campar del otro lado del Chi- 
chinal, pues el dia estaba fresco y á propósito para que no 
se fatigasen los animales. 

Marchó, pues, á las 9 a. m. 

Se tocó asamblea á la misma hora, relevándose el ser- 
vicio. 

Se dio permiso al Proveedor para pasar la travesía con su 
hacienda. 

A las 11 y 10 empezó k llover con fuerza, durando la 
lluvia 40 minutos, y se volvió á sentir un poco el calor. 

Durante el resto del dia, llovió á cortos intervalos. 

A la 1 y 30 p. m. llegó la correspondencia del campamento 
de Choele-Choel y Patagones, y como es natural el consabido 
toque de orden y diana, produjo en los individuos de la 
Brigada, diversas sensaciones ; la duda en primer lugar, luego 



— 461 — 

contento y satisfacción el que recibe, y sentimiento y poca 
conformidad el que no ha recibido nada. 

A la lista de tarde, se ataron caballos á soga, y se antici- 
paron los toques de retreta y silencio» tocándose este último 
á las 8 y 30, á fin de que la tropa pudiese dormir temprano, 
pues se dispuso que se tocaría diana á las 1 2 y 30 a. m. 
para poder emprender la marcha cerca de las 2 de la ma- 
drugada y llegar antes que el sol calentase mucho al fortin 
Chichinal. 



IVovIembre !• 



A las 12 y 30 a. m. se tocó á ensillar y á la 1 y 45, 
pronta ya la Brigada, nos pusimos en marcha al paso, en- 
trando en seguida en la travesía. 

La mañana estaba fresca; á las 2 y 65 se hizo el primer 
alto, prosiguiendo la marcha á las 3 y 25. 

Después de dos horas nos detuvimos nuevamente y conti- 
nuamos marchando desde las 6 y 10 hasta las 8 y IQ que 
hicimos el último descanso de un cuarto de hora y á las 9 y 
40, habiendo pasado ya el fortin, fuimos á campar á media 
legua de él, próximo á un cañadon, echando las caballadas 
y hacienda en una rinconada donde si no abundaba el pasto 
bueno, por lo menos ofrecia el necesario alimento para los 
animales. 

La Brigada fué racionada de carne y víveres y al toque de 
asamblea se relevó el servicio. 

Después de lista de tarde, se ataron muías á soga. 

Se recibieron en este punto 150 muías, de 200 que ésta 
Brigada, entregó á la segunda, antes de salir de Choele- 
Choel. 

Jomada: 10 leguas. 



— 462 — 



IVovIembre 90 



Se tocó diana á la 1 a. m. 

Era necesario despachar con anticipación los ganados, 
porque en esta jornada debíamos llegar al fuerte " General 
Roca" y campar en sus alrededores donde se encontrase un 
campo bueno. 

A la 1 7 30 el Gefe del Detall, despachó al Capitán Dru- 
ry» con la hacienda vacuna y yeguariza, con la orden de 
acampar después de cuatro ó cinco horas de marcha, si en- 
contraba un campo conveniente. 

La Brigada se puso en marcha á las 3 y 35 a. m., siguien- 
do siempre el mismo camino carretero. 

El viento pampero soplaba con fuerza; la columna venia 
envuelta en un torbellino de tierra, que no permitia verse 
uno á otro á mayor distancia de ocho á diez pasos ; se lamen- 
taba mucho la falta de antiparras ó anteojos, para disminuir 
un poco los efectos del polvo lanzados con violencia al rostro 
de los soldados por la fuerza del viento. 

A las 6 y 15 se detuvo la columna para darle un descanso 
hasta las 6 y 47 que emprendimos de nuevo la marcha, 
siguiendo al trote hasta las 8 y 45, que habiendo encontrado 
un campo bueno, donde las caballadas podian pastear bien, 
campó la Brigada, próximo al rio y á unos cañadones con 
agua buena para beber. 

Así que se hubieron largado las caballadas y muladas, se 
tocó asamblea, relevándose el servicio y en seguida carneada, 
racionándose la fuerza como de costumbre, carne y víveres. 

Siendo necesario aproximamos más al fuerte Boca, p 
recibir órdenes del Sr. General, y como además el campo no 
con*espondia á las necesidades de la hacienda déla Brigada, 



— 463 — 

á las 2 p. m. se tocó á ensillar, emprendiendo la marcha á 
las 2 y 28, no deteniéndonos sino hasta las 4 y 18, para ha- 
cer un alto de diez minutos y continuar luego hasta las 6, que 
campamos á legua y media del fuerte, en una rinconada de 
buen pasto y agua del río. 

Cuando se hubo desensillado y se largaron las muías y 
caballos, pasó el Gefe de la Brigada, acompañado del Co- 
mandante Suarez y sus ayudantes, al fuerte, en donde dio 
cuenta al Sr. General Villegas de su llegada á ese punto, 
recibiendo orden de continuar la marcha al dia siguiente. 

Se recibió orden así mismo de entregar al Teniente Go- 
rordo, ayudante del Señor General, veinte yeguas para racio- 
namiento de su escolta, á la que se dio cumplimiento inme- 
diatamente. 

El señor General, hizo entregar 400 antiparras que fueron 
distribuidas en la fuerza de la Brigada. 

Jornada: 10 y media leguas. 



iVovIenibre 91 



Eran las 2 y 30 a. m. cuando se tocó diana. 

Beinó pronto la animación en todo el campamento; los 
soldados, tomaban mate y contaban cuentos en los fogones; 
otros sacudían sus mantas y arreglaban sus recados para 
ensillar, cantando sus canciones favoritas y en fin todos se 
hallaban ocupados en distintas faenas. 

A las 4 a. m, se tocó a ansillar y á las 4 y 35 se puso la 
Brigada en marcha; una hora mas tarde la columna atra>o- 
saba el pueblo Eoca y tomaba el camino que conduce á las 
confluencias de los rios Limay y Neuquen. 



— 464 — 

AI llegar á la plaza se separó de las fuerzas el Gefe de 
la Brigada, para recibir órdenes del señor Comandante en 
Gefe de la División, quien dispuso que el Teniente Coronel 
D. Pedro Diez Arenas y el Sargento Mayor Graduado D. José 
Arteaga, se incorporasen á la Brigada á continuar en ella 
sus servicios. 

También se recibió orden que desde la fecha se racionasen 
las fuerzas por cuenta del Gobierno» haciéndose al efecto los 
pedidos necesarios de harina, sal y vicios de entretenimiento. 

Se ii^orporaron asi mismo, de orden del señor General, 
catorce indios amigos agi^egándose al Escuadrón Indios Auxi- 
liares de esta Brigada. 

Quedó en el pueblo el Subteniente D. Felipe Sáa, con la 
tropa de arreas, á fin de que recibiese el racionamiento del 
Depósito General de la División y los aparejos que fueren 
precisosi sino alcanzaban los nuestros. 

La columna siguió la marcha por espacio de una hora, yen- 
do á campar en el paraje conocido con el nombre de La 
Invernada, que era el único campo regular de los alrededo- 
res del Fuerte y allí se debia esperar el racionamiento para 
la Brigada. 

Jornada: 3 y media leguas. 

Se despachó un oficial de cada cuerpo, con algunos asis- 
tentes á fin de que comprasen en el pueblo lo que hiciera 
falta á sus demás compañeros. 

A las 12 del dia como no llegasen aun las arreas, el Co- 
mandante Suarez fué al Fuerte á activar el cargamento de los 
víveres. 

Se mandó luego al Capitán D. Alfredo Conde á entregar 
al señor Coronel D. Enrique Godoy, Gefe de la segunda Bri- 
gada, que debia hallarse en la confluencia de los rios, 200 
yeguas y 60 muías en cumplimiento de una orden del señor 
General Villegas y por disposición del mismo se hizo un 



— 465 — 

pedido de herramientas y demás útiles de herrería pues ios 
que llevábamos no eran suficientes. 

Los oficiales encargados de las caballadas dieron cuenta de 
que estas no venian muy bien; empezaban á mancarse mu- 
chos caballos, debido á la gran cantidad de piedras que se 
encontraban en el camino y á que, como en Ghilforó y Ghi* 
chinal, hablan estado en terrenos húmedos y pantanosos, se 
les habia ablandado mucho los vasos. 

A la tarde regresó el Comandante Suarez, dando cuenta 
haberse recibido el racionamiento, pero que quedaban algunas 
cargas allí, que debían llegar en la noche y que el Subteniente 
Sáa habia salido con las primeras como á las 12 del*dia, lo 
que nos sorprendió, pues dicho oficial no se habia presentado 
aun y supusimos se hubiese estraviado, tomando equivocada- 
mente el camino de las sierras que no habíamos seguido 
nosotros, pero sí, comisiones de la segunda Brigada las que 
habían dejado la rastrillada que talvez equivocó el Subtenien- 
te Sáa. 

Fué buscado y se encontró tendido en el suelo al lado de 
un camino; se le condujo al campamento prodigándole toda 
clase de cuidados. 

Una vez reconocido por el farmacéutico, su mal resultó 
ser de un ataque á los pulmones, enfermedad ya crónica, 
siendo imposible su curación durante la marcha, por lo que 
se dispuso regresara á Roca para someterlo á un tratamiento 
médico que apresurase su restablecimiento, quedando encargado 
el Comandante Suarez de hacerlo trasladar al día siguiente. 



59 



— 466 — 



IVevIembre •• 



A las 2 a. m. 8e tocó diana y á las 4 y 10 la Brigada 
f^e puso en marcha, llevando caballos de tiro, cosa que debia 
observarse en lo Eucesivo por los dos Cuerpos. 

Encontramos al señor General como á veinte cuadras del 
campamento, después de haber pasado un arroyo, quien si- 
guió con nosotros un corto trecho, adelantándose luego con 
su escqlta. 

Se hizo alto á las 6, continuando nuestra marcha al paso 
y trote después de un cuaito de hora de descanso. A las 8 
se hizo alto nuevamente, siguiendo la marcha á las B y 16, 
dándose orden al Capitán Dioiry que marchaba adelante, de 
que buscase un campo conveniente para nuestras haciendas y 
caballadas y que hiciera alto allí. 

A las 8 y 40 se campó en una rinconada distante una 
legua del Manzcnc, abundante en buenos pastos, sobre todo 
el trévol. 

Jornada: 4 leguas. 

No siendo posible entregar la carne al peso por haberse 
quedado la romana que venia en la tropa de arreas muy á 
retaguardia, y necesitándose también algunos cueros de potro 
para retobar ciertas cargas, se racionó con yeguas la fuerza 
de la Brigada. 

El Gefe interino del Batallón 6, dio cuenta de que al Te- 
niente 1^ D. Joaquin Ledesma le era imposible continuar la 
marcha por hallarse gravemente enfermo, necesitando su cu- 
ración el tratamiento de un médico que la Brigada no tiene, 
por lo que también se resolvió que regresara á Choele-Choel 
dándole al efecto un soldado del Escuadrón Indios para que 
le acompañara. 

Por lo demás el estado sanitario de la tropa no es malo 



— 467 — 

hasta el dia de hoy ; hay varios enfermos, la mayor parte de 
ellos de golpes que han recibido de las muías y otros de 
enfermedades de poca importancia. 

Como á las 12 del dia llegó el Gefe del Detall, quien dio 
cuenta que la tropa de arreas quedaba aun muy atrás, por 
haber salido tarde y por no haber cumplido con su deber el 
oficial encargado de ella, que habia ido á recibir las últimas 
cargas al Fuerte, habi^ido abandonado su puestOt por lo que 
le dio orden de prisión en su campo, siendo éste el Alférez 
del Rgimiento 7** D. Florencio Rivera Indarte. 

Como el calor empezaba á hacerse sentir demasiadoi se 
mandó orden al Sargento encargado de la tropa de arreas, que 
se detuviera en el Manzano, y si habia pasado de ese puntO) 
lo hiciera donde recibiese la orden, debiendo continuar la mar* 
cha á la tarde y tratar de reunírsenos antes de anochecer, 
paes la Brigada debia seguirla también á las 5 p. m. 

A esta hora pues, emprendimos la marcha al trote, para 
llegar á las confluencias de los rios Limay y Neuquen á las 
8 p. m. después de haber hecho un alto de diez minutos á 
las 6 y 40, campando la Brigada como a media legua del 
paso. 

Inmediatamente se dio cuenta al señor General de haber 
llegado la Brigada al punto donde habia campado. 

Se ataron solo veinte caballos en cada cuerpo, dejándose 
el resto de las caballadas pastear libremente. 

La tropa de arreas llegó á las 9 p. m. 
' Jomada: 5 leguas. 



— 468 - 



Movlemtere 99 



Se tocó diana á las 2 a. ni. 

Al cuarto de hora, el Gefe de la Brigada pasó á recibir la» 
órdenes del señor General Villegas. 

A las 4 a. m. marchó el Comandante Suarez para que bus- 
cara el paso mas & propósito en los tres arroyos que teníamos 
delante, los que debíamos vadear para llegar al paso principal 
del Neuquen. 

Media hora después mandó dar cuenta que era necesaria 
construir un puente en el último de estos arroyos, que estaba 
á nado, á fin de que no se mojasen las cargas de racionamiento 
que traia la Brigada. 

En consecuencia, se le enviaron los individuos que mandaba 
pedir y las herramientas necesarias, debiendo estar terminado 
dicho puente, según su cálculo, á las 11 a. m. 

Sin embargo, á las 7 a. m. regresó el Comandante Suarez, 
sin haber hecho puente alguno, por ser innecesario, pues los 
arroyos daban paso, y además que la Brigada podia prescindir 
de pasar el arroyo mas hondo, debiendo hacerlo solo la hacien- 
da y caballadas. 

Se tocó carneada, racionándose las fuerzas con animales va- 
cunos. 

A las 8 a. m. se tocó á ensillar, y á las 9 se puso en 
marcha la Brigada en dirección al rio, de donde solo distaba 
una media legua. 

La hacienda y yeguada habia sido despachada con antici- 
pación. 

Se hizo alto, y se campó en la costa del rio á las 9 y 
30 p. m. 

Se dio orden de efectuar el pasaje de la hacienda, y por 
disposición del Sr. General, se mezclaron nuestros novillos con 



— 460 — 

los resabiados de la segunda Brigada, que hacia dos dias se 
trabajaba en su pasaje, sin haberlo conseguido. 

Dos veces se echó la hacienda al rio; la primera entraron 
los noYÜlos hasta mas de la mitad» pero apenas empezaron los 
primeros á caer en lo mas cerrentoso, volvieron cara á esta 
orilla, 7 todos cuantos esfuerzos hicieron los nadadores, que en 
número de veinte debian pasar con ella al otro lado, los bote- 
ros en cuatro botes y toda la demás gente á cabdlo, no bastaron 
á hacerla vadear el rio. 

Los novillos lo atrepellaron todo y fué necesario dejarlos 
volver. 

La segunda tentativa tuvo iguales resultados, apesar de todos 
los esfuerzos que se hicieron. 

Todo fué en vano ; se perdieron inútilmente mas de seis ho- 
ras, y se resolvió dejar para el dia siguiente el pasaje de los 
animales vacunos, y se empezó á hacer pasar las caballadas 
de los cuerpos y luego en los botes los aparejos de carga y todo 
el racionamiento, sin que se tuviese que lamentar pérdida 
alguna. 

En el resto del dia, no ocurrió novedad. 



noviembre 94 



Se tocó diana a las 3 a. m. Poco después reunida la hacien- 
da, se trató de pasarla ; se buscó un paso mas arriba y allí se 
azotó. 

Se hablan colocado diez ó doce nadadores á cada lado, mas 
de treinta soldados montados á retaguardia y cuatro ó cinco 
botes amarrados en un pequeño islote que habia media cuadra 
mas abajo del paso, situados á la altura poco mas ó menos 
donde la fuerza de la corriente debia llevar la hacienda, los 



— 470 — 

que debian salirle al encuentro y colocarse á la par de los na- 
dadores en su flanco izquierdo é impedir que esta volviera á 
la costa de donde habia salido ; tomándose, en fin, todas las 
disposiciones que se requieren en estos casos. 

Esta tentativa, como la del dia anterior, obtuvo los mismoft 
resultados. 

Todo fué inútil, como lo comprendió el Comandante en 
Gefe de la División, que presenciaba estos trabajos. 

Se probó a pasar trozos de cuarenta á cincuenta animales, 
luego mezclándolos con yeguas y caballos, luego azotándolos 
en un paraje en que la barranca era un poco alta y por con- 
siguiente de difícil salida cuando estos se volvieran; pero, 
como antes, nuestros esfuerzos tuvieron malos resultados. 

En tantas tentativas, solo pasaron ayer mezclados con algu- 
nos de la segunda Brigada, 90 novillos. 

El Comandante de la División dispuso, pues, que se entre- 
gara la hacienda al Comandante del Fortin primera División, 
situado en las confluencias, quien debia quedar al cuidado de 
ella, siendo estos 469 novillos. 

La yeguada y mulada pasó sin dificultad alguna. 

En seguida, hallándose desocupados los botes, empezó á pa- 
sar la tropa, terminando los dos cuerpos á las 6 y 30 p. m., 
quedando en el Norte el Gefe de la Brigada, el del Detall, sus 
Ayudantes y el Escuadrón Indios Auxiliares, pues aun habia 
muchos caballos, yeguas y muías estraviados en el monte y 
entre los fachinales que abundan en la costa. 

En la tarde, el Sr. Comandante en üefe de la División^ 
siguió viaje por la costa Norte para reunirse á la primera Bri- 
gada, habiendo dado sus últimas instrucciones verbales al 
Gefe de la Brigada, que consistían en desprender al Teniente 
Coronel D. Rosario Suarez, con 150 hombres, los que forma- 
rían la vanguardia de la tercera Brigada, debiendo llegar al 
Lago, pasar al Sud del Limay y cumplir con lo dispuesto en 
los artículos 25 y 26 de las instrucciones del Sr. General Vi- 
llegas. 



— 471 — 



MoTlembre 9Jh 



Después de diana que se tocó á las 3 a. m., se hizo pasar 
él resto de la caballada y los indios. Se hicieron carnear 
diez y nueve animales vacunos, diez para la segunda Brigada 
y nueve para la tercera, de los que se habían entregado al 
Comandante del Fortín, para racionar las fuerzas para dos 
dias. 

Esta carne se pasó en los botes á la margen opuesta entre- 
gándose á los cuerpos de cada Brigada; la segunda, se halla- 
ba acampada á una legua próximamente del paso. 

A las 4 p. m. se habia efectuado el pasage de todos los 
individuos de la Brigada y sus ganados. 

Contada la hacienda, yeguadas, caballadas y muladas, se 
notó la falta de una gran cantidad de anímales, lo que era de 
suponerse puesto que las de la segunda Brigada no se hablan 
alejado del paso aun, cuando se ordenó el pasage de los ga- 
nados de ésta, é indudablemente se mezclaron muchos anima- 
les de los nuestros entre los de aquella, sin contar los que 
se hallaban estraviados entre los fachinales de ambas orillas. 

Con el deseo de alejarnos pronto de la costa por la falta 
absoluta de pastos para las caballadas, se despachó temprano 
la tropa de áiTeas para que fuera á campar á dos ó tres 
leguas de allí, donde encontrase campo bueno, y á fin de 
recoger cuantos animales perdidos se pudiese, dispúsose que 
el Capitán Drury apartase aquellos que se hubiesen mezclado 
con los de la segunda Brigada y se dejó un oficial con algunos 
soldados en el paso, que debían recorrer ambas orillas y 
arrear todos los animales que encontrasen. 

En seguida se tocó á ensillar y á las 6 p. m. la Brigada se 
ponia en marcha, en dirección al Oeste siguiendo la huella 



— 472 — 

trazada por los mismos indios sin pensar talvez que éstos 
pudieran conducirnos algún día al centro de sus tolderías. 

La Brigada campó á las 7 p. m. á tres leguas del paso 
del Neuquen y k una del Campamento de la segunda que 
dejamos atrás para evitar que se mezclaran nuevamente nues- 
tros ganados. 

Poco antes de ocultarse el sol salió en Comisión el Co- 
mandante Suarez, con la fuerza de la vanguardia, compuesta 
del Capitán D. Manuel Pefleüory, el Porta-Estandarte D. Ale- 
jo Faletti y 85 individuos de tropa del Regimiento 7*; de 
los Subtenientes D. Lorenzo J. Sharples y D. Pedro González 
y 60 de tropa del Batallón 6 y del Teniente Traiman y 15 
soldados del Escuadrón Indios Auxiliares, á una muía y dos 
caballos por hombre y 60 yeguas de racionamiento, llevando 
las instrucciones dadas por el señor General. 

Para efectuar sus marchas hasto el rio Collon-Curá, debia 
ponerse de acuerdo con el Teniente Coronel D. Roque Pei- 
tiado, (}efe de la vanguardia de la segunda Brigada, y para 
efectuar el pasage de dicho rio llevaba un bote desarmado, 
para armarlo allí. 

En reemplazo del Comandante Suarez, en su puesto de 
Gefe del Detall, se nombró al Teniente Coronel D. Pedro 
Diez Arenas. 

A la lista de tarde se ataron caballos y muías á soga 
pues las exelentes cualidades del terreno en que habíamos 
campado lo permitía. 

Habiéndose enfermado de gravedad el Inspector de caba- 
lladas, Teniente Coronel D. Evaristo Ruiz, se dispuso queda- 
se en este campamento con el farmacéutico y sus asistentes, 
debiendo seguir la marcha mañana á la tarde si mejoraba y 
de lo conti*ario regresar al Fuerte Roca. 

Su enfermedad es una complicación de varias pero lo que 
mas ha cundido en él, ha sido una erisipela. 

Jornada: 3 leguas. 



— 473 — 



lembre 9S 



AI amanecer se tocó diana y se hicieron soltar los caba- 
llos atados. 

Como no se hubiesen presentado el Capitán Drury ni el 
Alférez Fosbery que habian quedado en el paso buscando los 
caballos perdidos, á las 8 a. m. se envió á un oficial y 4 
soldados para que pudiesen ayudarles y darles orden de que 
se apresurasen pues solo se esperaba su incorporación para 
continuar la marcha. 

A la misma hora se mandó se pusiera en marcha la tropa 
de arreas, que se puso á cargo del Subteniente del Batallón 6 
D. Manuel Yañez, debiendo hacer alto á dos ó tres leguas de 
este campamento, en un paraje donde encontrase abundancia 
de pastos para las caballadas y hacienda de la Brigada. 

A las 9 a. m. se presentó el Capitán Drui7 que di5 cuenta 
haber traido algunos animales pero que aun quedaban como 
yeinte y cinco en el Norte que no habian podido hacer pasar» 

Empero era de todo punto indispensable traer esos anima- 
les, pues la Brigada habia sufrido bastantes pérdidas en sus 
ganados, para dejar veinte y cinco abandonados. 

Así que, se ordenó al Capitán Drury regresase al paso con 
todos los nadadores que hubiesen y no omitiese medio alguno 
para conseguir pasarlos, y que tratase de incorporarse á la 
Brigada en la noche ó en las primeras horas del dia de 
mañana. 

Luego se despachó en Comisión al Subteniente del Batallón 
€ de Línea D. Odilon Aubone con 20 individuos de tropa, 
al paso del río Collon-Curá con 21 caballos, 21 muías y 6 ye- 
guas, debiendo permanecer allí al cuidado de dos botes, uno 
de los cuales debia dejarle el Comandante Suarez y el otro 
la vanguardia de la segunda Brigada. 

60 



— 474 — 

A las 3 p. m. se tocó á ensillar y 50 minutos después nos 
pusimos en marcha siguiendo al trote hasta las 6 p. m. que 
se hizo alto para campar en el paraje donde lo habia efectua- 
do la tropa de arreas. 

Se campó en la costa del rio» siendo en campo bueno hasta 
cerca de las sierras, que distaban una legua ó poco mas. 

Se ataron caballos á soga después de lista mayor. 

Jomada: 2 y media leguas. 



lioTlembre 91 



Se tocó diana á las 3 a. m. 

No habiendo llegado aun el Capitán Drury, se dispuso no 
marchar, no tan solo por esperar su incorporación sino para 
evitar mezcla de caballadas con las de la segunda Brigada, 
con la cual veníamos marchando casi k la misma altura. 

A las 9 a. m. se tocó asamblea, racionándose después toda 
la fuerza para el dia de hoy. 

El calor es sofocante en las horas del medio dia, así como 
por la mañana se siente frío intenso. 

A las 4 p. m. habiendo refrescado un poco> se ordenó em* 
pezara á cargar la tropa de arreas y así que estuvo pronta 
emprendió la marcha, efectuándolo la Brigada á las 6 y 60 p. m. 
siguiendo en dirección al O. hasta las 6 y 65 que se campó 
próximo á la segunda Brigada, en un campo que tendría una 
estension del rio hasta las sierras, unas tres leguas, siendo 
bueno en algunas partes en que abundaba el trévol y el pasto 
cola de zorro, teniendo hacia el Norte y á nuestro frente un 
cafiadon que nos proporcionaba agua potable. 



— 475 — 

Todas las caballadas y hacienda, se colocaron á nuestra de* 
recha, á fin de evitar contusión con las de la segunda. 
Se calcula en una legua el camino recorrido hoy. 
Se ataron muías y caballos á soga. 
£1 Capitán Drury no se nos incorporó en toda la noche. 



Movlembre 99 



La diana se tocó á las 3 y 35 a. m. y se hicieron soltar 
los caballos atados. 

No se pudo marchar por no haberse incorporado aun el Ca- 
pitán Drury. 

En la madrugada se ha sentido bastante frió. 

A las 9 a. m. se tocó asamblea relevándose el servicio ; poco 
después llegó el Comandante Ruiz que habia quedado enfermo 
á retaguardia» con el farmacéutico y soldados que le acom- 
pañaban. 

Por último á las 12 p. m. llegó el Capitán Drury con la 
fuerza que habia quedado en el paso, trayendo 35 caballos, 
12 muías y 4 novillos carneados que se entregaron a los 
cuerpos para su racionamiento. 

En estas horas del día el calor ha sido sofocante. 

A las 3 de la tarde seguia el tiempo caluroso ; sin embargo 
como habia necesidad de marchar, puesto que con la espera 
del Capitán Drury nos habíamos visto obligados á efectuar mar- 
chas sumamente cortas, se tocó á ensillar y prontas las fuerzas 
á las 3 y 40 nos pusimos en marcha con rumbo al O. siguiendo 
siempre la senda que iba en esa dirección, costeando el rio 
Limay. Al trote y al paso se marchó hasta las 6 y 60, hora 



•- 476 — 

en que se campd en el paraje conocido por los indígenas oon 
el nombre de Ghalei-guaieu, & media legua próximamente de 
la subida á una travesía de seis leguas. 

Los campos que hemos atravesado son buenos casi en su 
totalidad. 

El camino recorrido se calcula en 4 leguas, con buenas 
aguadas, alejándose solo del rio en partes en que este descri- 
be una curva demasiado grande. 

Se campó próximo á unos cañadones en que habia agua 
potable; habia partes del campo muy buenas y allí se colo- 
caron las caballadas. 

A la lista de tarde, se ataron caballos á soga. 



IVovleiübre 9B 



Se tocó diana a las 3 a. m. ; so hicieron soltar los caballos 
atados y en seguida se ensillaron muías, poniéndose en mar- 
cha la Brigada á las 3 y 60. 

Como k las 20 cuadras el rio se unía á las sierras, inter- 
ceptando el paso ; allí empezaba la travesía y dimos principio 
al ascenso que terminamos bien pronto por no ser las sierras 
muy elevadas y continuamos por la senda en dirección al S. 
y SO. después. 

A las 6 y 65 se hizo alto para dar descanso á nuestras 
cabalgaduras» continuando luego la marcha á las 6 y 20, 
para deternos á dar otro descanso á las 9. Siete minutos 
después seguimos la marcha siempre al trote, ó al paso cuan- 
do atravesábamos alguna pequeña zona, cuyo terreno era muy 
pedregoso, no interrumpiéndola hasta las 10 y 6, que hicimos 
alto para campar. 



— 477 — 

A las 9, habíamos llegado al final de la travesía ; el des- 
censo fué mas dificultoso que la subida, pues de este lado las 
sierras son mas escarpadas, de una naturaleza mas acciden- 
tada, formando la senda varios ángulos, ó describiendo cír- 
culos mas ó menos grandes, antes de llegar al valle, dejando 
en ciertas ocasiones, solo el espacio suficiente para un solo 

jinete. 

Continuamos luego por el camino en dirección SO., que 

atraviesa un estenso y hermosísimo valle, con buenas aguadas 
y abundancia de pastos y fuimos á campar en la costa del 
Limay, que en ese parage corria silencioso, el cual es cono- 
cido con el nombre indio de Cliucae^neyeu. 

Es el sitio mas pintoresco de todos nuestros campamentos 
hasta la fecha. £n la costa Sud, se levanta una caprichosísima 
sierra, siendo la meseta mas elevada, la que está frente á 
nosotros, disminuyendo poco á poco á derecha é izquierda, 
hasta perderse en las defectuosidades del terreno. Parece una 
gran ciudad, convertida en ruinas, ó sepultada entre los escom- 
bros ; algunos picos de forma cónica, podian tomarse por las 
torres de una iglesia ó castillo. 

A los pies de esta sierra, una exuberante vegetación se 
estiende por toda la costa, hasta perderse á nuestra vista en 
la vuelta que dá el rio. 

Por lo que toca á nuestro campo, reúne aquellas cualida- 
des necesarias para dejarnos satisfechos ; buenos pastos para 
nuestros ganados y buena agua que era lo que podíamos 
desear; la leña abundaba mucho también. 

£n la marcha se venia quedando un caballo cansado, el 
que se logró hacer llegar hasta el campamento. 

Como de costumbre, después de lista mayor se ataron caba- 
llos á soga. 



— 478 — 



IVoviemlire M0 



Se tocó diana á las 2 a. m. é inmediatamente se mandó 
que cargase la tropa de arreas, la que se puso en marcha así 
que estuvo pronta. AI amanecer se hicieron soltar los caballos 
atados y se tomaron muías para ensillar, emprendiendo la 
marcha á las 3 y 50 a. m., hora en que estuvieron prontas 
las fuerzas de la Brigada. 

La dirección que hemos llevado ha sido con rumbo al Sud- 
oeste, con pequefias variaciones que describe el camino hacia 
el Sud. 

Los campos que hemos atravesado son regulares , hay sin 
embargo, zonas de tiena arcillosa que no produce sino plan- 
tas y arbustos espinosos; las sierras á derecha é izquierda 
del camino se prolongan de E. á O., formando valles trans- 
versales mas ó menos extensos y anchos. 

El rio se aproxima dos veces al camino, apartándose luego 
para formar grandes rinconadas. 

A las 6 y 5 se detuvo la columna, para dar un descanso 
de un cuarto de hora á las muías y caballos ensillados ; con- 
tinuando luego la marcha, sin interrupción alguna, hasta las 
9 a. m. que se hizo alto para campar próximo á la segunda 
Brigada, en el parage denominado Pícun-Letifa, que recibe 
el mismo nombi'e de un arroyo que atraviesa el valle, desem- 
bocando en el rio. 

Se calcula en 7 leguas la distancia recorrida hoy. 

En la marcha se venian quedando cansados veinte animales 

entre caballos y muías, pertenecientes al Regimiento 7, lo que 

hacia suponer que el oficial encargado de la caballada de ese 

cuerpo, no cumplía con lo dispuesto en la orden de Brigada 

del dia 14 del comente, esto es, que permitía que sus sol- 



— 479 — 

dados anduvieran galopando y corriendo continuamente y se 
tomaron las medidas necesarias para que esto no se repitiese 
en lo sucesiYo; los caballos y muías rezagadas llegaron aun- 
que tarde al campamento. 

A las 10 a. m. se tocó asamblea, relevándose el servicio ; 
en seguida se carnearon tres animales vacunos, racionándose 
toda la fuerza por el dia de hoy y los cueros se entregaron 
¿ la tropa de arreas para retobos. 

En el resto del dia no hubo novedad ; el calor ha sido fuerte 
desde las 10 a. m. hasta las 4 p. m. que empezó á 
refrescar. 

Después de lista mayor se ataron caballos á soga ; el campo 
es bueno por la abundancia de excelentes pastos, si bien 
estos se encuentran en puntos determinados y no en todo el 
terreno que hemos ocupado. 

En este punto hemos divisado la sierra de " Cataluin Ma- 
huida'' que se calcula a 50 ó 60 leguas de distancia de 
donde hemos campado y hacia donde el seüor Coronel Godoy 
se diríje mañana con parte de las fuerzas de su Brigada, 
quedando el resto, al mando del Teniente Coronel D. Alejan- 
dro Montes de Oca, quien hará sus marchas con arreglo á 
las nuestras. 



BleleHibre 1'' de de 198» 



Se hizo tocar diana á las 2 y 30 p. m., poniéndose la 
tropa de aireas á cargar inmediatamente. 

A las 4, habiendo ensillado las fuerzas de la Brigada, nos 
pusimos en marcha, siguiendo siempre el camino trazado por 
IOS indios, que se prolonga en dirección SO. 

Pocos momentos después, atravesábamos el arroyo Picu»^ 
Leufd, que corre á confundirse en las aguas del Limay ; en el 



— 480 — 

paso, solo tiene seis ó siete metros de ancho y es de poca 
profundidad. 

Teníamos delante, una corta travesía de tres leguas próxi- 
mamente y pronto dimos principio al ascenso, logizando llegar 
á su término á las 6 a. m. Al pié de la bajada existe un 
manzano ; este árbol, el primero que encontramos de su espe- 
cie, después de haber pasado el Neuquen, indica sin duda la 
entrada á los hermosos valles que se suceden, casi sin inte^ 
rupcion considerable. 

Al entrar en el primero hicimos alto, continuando la marcha 
á las 6, y 25, la que no fué interrumpida hasta las 8 a. m. 
que nos detuvimos para campar en la costa del Limay en el 
parage denominado en lengua indígena TuenilleU, 

Allí también estuvieron campadas las fuerzas del Coman- 
dante Suarez, pero nos pareció reconocer los vestigios de un 
campamento indio, abandonado tal vez cinco ó seis días antes 
porque se encontraron pedazos de carne de vaca y rastrillada 
de animales vacunos y ninguna de las comisiones que habian 
marchado á vanguardia, ni aún las de la segunda Brigada, 
llevan de estos animales. 

Se carnearon tres novillos, racionándose toda la fuerza por 
el dia de hoy; los cueros se entregaron uno á cada cuerpo 
para maneadores, y otro á la tropa de arreas para retobos. 

Se repartió harina y sal hasta el 5 del corriente inclusive. 

Como es de práctica, se ataron caballos á soga después de 
la lista de tarde. 

El camino recorrido sigue en dirección SO. y se calcula en 
5 leguas lo andado hoy. 

Los valles que atravesamos siguen la misma dirección del 
camino ; campos hermosísimos y de gran valor y es de admi- 
rarse verdaderamente la abundancia de pastos buenos^j^ sobre 
todo la cebadilla, que crece en algunas partes hasta un metro 
de altura. 

En el resto del dia no ha ocumdo novedad. 






— 481 — 



Blelembre 9 

I 
J 



La (liana se tocu á las 2 a. n).; la tropa de arreas empezó 
á cargar inmediatamente. 

A las 3, se tocó á ensillar y 45 minutos después, empren- 
dimos la marcha con rumbo al O. hasta las 4 y 20 que la 
senda cambia de dirección al SO. 

A las 5 y 50i nos detuvimos para dar un descanso á nues- 
tras caballadas y muladas, siendo el campo rejomdo hasta 
esta hora muy bueno. 

A las 6 y 20, continuamos la marcha, siempre al trote, ó 
al paso algunas veces cuando el camino era pedregoso, hasta 
las 9 a. m., que se hizo alto para campar en una rinconada 
y en la costa de un aiToyo, cuyo nombre no se pudo saber. 
£1 cai^po no es muy bueno, pero sí extenso, pudiendo colo- 
carse los ganados en determinados puntos en que hay buenos 
pastos. 

Poco ant«)s de llegar á este punto, vimos una muía ensillada 
delante de la columna, la que huyó espantada apenas nos vio ; 
se mandó correrla, sin que pudieran darle alcance, por no ser 
buenos los caballos en que iban montados los que la corrie- 
ron ; empero, la muía en su caiTera volteó la montura, huyen- 
do por las sierras con solo el bozal y el freno. 

Esta montura era de algún Oficial, que se supuso fuera de 
los de la vanguardia» y se hizo llevar, dando aviso luego al Gefe 
de la segunda Brigada, que venia á retaguardia y que campó 
con sus fuerzas á poca distancia de nosotros, á fin de que 
mandara algún Oficial que pudiera reconocer á quien perteíie* 
cia la montura encontrada. 

Poco después^ un Oficial del Segimiento 2 de Caballería, 
dijo ser del Teniente Grímau, de ese mismo cuerpo, siéndole 

61 



— 482 — 

entregada inmediatamente, y bautizando ese paraje con el 
nombre de Bincon de la mtiía. 

Después de Asamblea, que se tocó á las 10 a. m.» se hizo 
la carneada de dos novillos y una muía que se deslomó en la 
marcha, racionándose las fuerzas por el dia de hoy. 

Los cueros se entregaron á los Cuerpos. 

£1 calor ha sido muy fuerte; sin embargo, en la tarde, 
grandes nubes oscurecieron el horizonte, amenazando toimenta ; 
llovió muy poco y á grandes intervalos. 

El resto del dia, sin novedad. 



Dlelembre S 



Se tocó diana á las 2 y 30 a. m. 

A las 3 se tocó á ensillar, y media hora después nos pusimos 
en marcha, empezando á subir á las sierras para entrar á una 
travesía de dos leguas y media, próximamente, que debíamos 
pasar. 

Las sierras son de bastante altura, pero su ascenso no es 
dificultoso y se prolonga al S. O. 

A las 6 y 10 llegamos á la boca de la travesía ; presentán- 
dose de golpe ante nuestra vista, un espectáculo grandioso. 
El valle hermoso, con una vegetación admirable y el río el 
cual se dividía en varios pequeños brazos, formando pinto- 
rescos islotes, se hallaban á mas de trescientos pies, bajo 
nosotros, y allí lejos, al lado de la costa Norte, se veia un 
punto blanco, asemejándose h un ave del mismo color, na- 
dando en su orilla; era el vapor .fito Negro^ que sin duda 
no tenia leña para continuar su marcha, y habia hecho alto, 
bajándose la tripulación á cortarla. 



— 483 — 

La bajada de la travesía de un declive suave, era muy 
extensa y tardamos mas de veinte minutos en descender al 
valle. 

Casi á la misma altura donde se hallaba el Bio Negro, 
se hi20 alto para dar descanso á nuestras cabalgaduras ; nos 
fué imposible llegar hasta el vapor, porque nos interceptaba 
el paso un aiToyo pantanoso. Sin embargo, nos aproximamos 
H la orilla del río, un poco mas abajo é hicimos señas á los 
de abordo, viniendo como á los 16 minutos un bote con va- 
rios tripulantes. 

Como hacia ya media hora que habíamos hecho alto, el 
Gefe de la Brigada se puso en marcha con la columna, sin 
esperar el bote, quedando el Comandante Diez y sus ayu- 
dantes en la Costa, para que saludaran al Comandante 
Obligado, indicándole el parage en que poco mas 6 menos 
íbamos á campar, por si continuaba su marcha. 

Poco después se nos incorporó el Comandante Diez, quien 
habia cumplido con el encargo del Gefe de la Brigada, salu- 
dando al Comandante Obligado^ que era uno de los que hablan 
venido en el bote. 

El extenso valle que empezamos k atravesar se prolongaba 
en dirección SO. 

La senda que recorriamos seguia costeando el Limay, si 
bita se separaba de él, en ciertos parages, mas de una 
legua. 

La muía que habíamos encontrado ensillada ayer, apenas 
subimos la travesía, la vimos otra vez; aún llevaba el bozal 
y el freno, y huía espantada. 

Cuando descendimos al valle^ la corrieron varios soldados, 
logrando después de mucho trabajo, apoderarse de ella con 
dos 6 tres pares de boleadoras. 

El Gefe de la Brigada ordenó, que la muía, como el bozal 
y freno, fueran devueltas á la segunda Brigada. 

La zona de terreno que hemos atravesado desde la bajada 



— 484 — 

(Ic la travesía que dejamos á las 6, hasta las 9, que se hizo 
alto para campar en la costa del rio, es admirable por la 
riqueza que posee en sus pastos; la gramilla, cebadilla y 
el trébol, crecen en abundancia y en todo el ancho del valle, 
que en ciertos puntos es de dos y tres leguas, .teniendo por 
límite al N. las sierras que se extienden de E. a O. y SO. y 
por el Sud el rio Limay. 

Se calcula en siete leguas y media la distancia recorrida 
hoy. 

Este campo es conocido con el nombre de la Pampa del 
Manzano. 

Se carnearon dos novillos para el racionamiento de la fuer- 
za de la Brigada, entregándose un cuero á cada cuerpo para 
maneadores y bozales. 

A las 9 y 30 llego la segunda Brigada, campando próximo 
H nosotros, pero mas adelante. 

El vapor llegó á la tarde, fondeando frente á nuestro cam- 
po ; poco después el Gefe de la Brigada recibia la visita del 
Comandante Obligado, á quien acompañó con el Comandante 
Diez á comer abordo. 

Después de lista de tarde se ataron caballos á soga. 

En el resto del dia, no ocurrió novedad 



Diciembre 4 



Se tocó diana á las 2 a. m., empezando á cargar inme- 
diatamente la tropa de aireas. 

A las 4 y 20, habiendo ensillado ya las fuerzas de la Bri- 
da, nos pusimos en marcha, siguiendo á la segunda que la 
habia emprendido poco antes que nosotros. 



— 485 — 

Seguimos al trote y al paso hasta las 6 y 15 que se hizo 
alto para dar un descanso á las muías; el camino es bueno, 
si bien los campos no lo son tanto» por la mucha piedra que 
se encuentra en ellos. 

A las 6 y 45 continuamos la marcha, con rumbo siempre 
al SO. 

A las 7 y 45 llegamos a un aiToyo, que corre de O. á £., 
desembocando en el Limay, conocido con el nombre indio de 
Traim-Leu/ü. 

Allí había acampado la segunda Brigada y tuvimos que 
hacer lo mismo, por no ser posible pasar el anroyo, sin que 
quedaran empantanados muchos soldados» y lo que es mas 
probable/ casi toda la tropa de arreas; lo qu3 debíamos evi- 
tar á toda costa. 

El lecho de Traiin-Leufú es todo de tierra ; tiene en algu- 
nas partes un roetio ó metro y medio de agua y en otras un 
poco menos, y su ancho varía de cinco ó seis metros á uno 
V medio ó dos. 

Se resolvió, pues, construir un puente que sirviese para las 
dos Brigadas, é inmediatamente se mandó cortar maderas de 
Sauce que era la única que habia en aquellas alturas y dos 
horas después se daba principio á construirlo, bajo la direc- 
ción del Ingeniero Bronsted que viene en la segunda Brigada, 
quedando terminado a las 11 y 30 a. m., teniendo cuatro 
metros de largo por dos y medio de ancho. 

Se dispuso no marchar hasta la tarde, cuando refrescase 
un poco, pues el calor del medio dia era insoportable. 

Se tocó asamblea relevándose el servicio. 

Con dos novillos que se carnearon se racionó la Brigada 
para este dia, entregándose los cueros á la tropa de arreas. 

El campo en que estaban nuestras caballadas era malo ; el 
pasto escaseaba no solo en la costa del aiToyo, sino en las 
sierras. 

Habia, pues, necesidad de cambiar de campo. 



— 486 — 

A las 4 y 20, habiendo ensillado las fuerzas de la Brigada, 
nos pusimos en marcha. 

Así que pasamos el puente, que era bastante sólido y sin 
peligro de que cayera algún ginete ó muía cargada, tomamos 
al O. costeando el mencionado arroyo. 

Una hora marchamos ; el campo que dejamos atrás es malo 
también por la escasez de pastos. 

Campamos á las 6 y 26 p. m. en un punto en que habia 
algunos retazos buenos donde colocar la caballada y para 
atar como de costumbre los caballos á soga» así que se hubo 
pasado lista mayor. 

El resto del dia, sin novedad. 



Blelemlire ft 



Se tocó diana á las 2 a. m. empezando á cargar la tropa 
de arreas. 

A las 3, se tocó á ensillar y á las 3 y 45 emprendimos 
la marcha, alejándonos por el camino con dirección al O. 
A ambos costados se extiende la interminable cadena de 
sierras tan caprichosas en sus formas, altura y colorido, for- 
mando valles mas ó menos grandes y ricos según su vegeta- 
ción. Algunas veces se encuentran estos valles á mayor 
altura que las mismas sierras, que Íbamos dejando atrás; 
tan pronto descendíamos á la llanura, como ascendíamos á 
algún escarpado peñón, para volver á descender nuevamente» 
seguir el camino que varía de derecha á izquierda* presentar- 
nos á la entrada de un vallecito que aumentaba sus dimen- 
siones ó las disminuía, según se alejaban ó aproximaban las 
sierras, hasta poder continuar por algún tiempo por la llanura, 
que en estas regiones no son nunca grandes. 



— 487 — 

Así continuamos hasta las 6 y 6 que nos detuvimos para 
dar un descanso á las cabalgaduras, en la costa del arroyo 
PUqtíin-Furambé^ que debíamos atravesar. 

Es este arroyo mucho mas pantanoso y también mas ancho 
que el Traim-Leufú. Al volver esta Brigada el año pasado» 
de su primera expedición, se le empantanaron muchos solda- 
dos con sus caballos y la mayor parte de los indios que 
venían prisioneros y muchos cargueros, á pesar de haberle 
buscado cuatro ó cinco pasos. 

En esta ocasión se pensaba construir un puente, pero el 
Alférez Purrayan del Escuadrón Indios, aseguró que costeando 
el arroyo, como á diez ó doce cuadras del camino habia un 
paso bueno. 

A las 6 y 30, continuábamos la marcha, y diez minutos des- 
pués, pasábamos el temido arroyo sin dificultad de ninguna 
especie. 

Seguimos luego la marcha hasta las 8 y 40, que se hizo 
otro alto para dar descanso á las muías. 

A las 9, se continuó la marcha, costeando el arroyo Nu- 

umicó^ que parece tiene su nacimiento en las sierras que 

dejamos á nuestra derecha; sus aguas son cristalinas pero un 

poco salobres, su lecho es generalmente Je piedra y es de 

poca anchura. 
A las 10, en un parage en que el valle se inclina al Sud, 

habiéndolo encontrado con buenos pastos» se campó en la costa 
del mismo an*oyo y se dispuso que los ganados pasaran al 
otro lado, al pié de las sierras, (que en esos lugares tiene 
de quinientos á seiscientos metros de altura), por estar mu- 
cho mejor el campo. 

Se calcula en ocho leguas lo que hemos andado hoy. 

Se carnearon dos novillos , entregándose los cueros á la tro- 
pa de arreas. 

Alas II a. m. próximamente llegó la segunda Brigada y 

eampó como á cinco cuadras de nosotros. 
£1 resto del dia sin novedad. 



— 488 — 



Dlelembre S 



Se tocó diana á las 2 a. m. Se mandó que la tropa de 
arreas cargase inmediatamente, así como los cargueros de los 
cuerpos, pues como solo faltaba una jornada para llegar al 
rio Collon-Curá, y esta era un poco larga, debíamos empren- 
der la marcha temprano, á fin de no sufrir la fuerza del sol 
en las horas del medio día. 

A las 2 y 30 se tocó a ensillar, y á las 3 nos pusimos en 
marcha, costeando el Munucó por espacio de mas de una 
hora. 

En seguida empezamos á atravesar sierras que cerraban el 
valle en que habiamos marchado anteriormente, dejamos el 
Munucó que se perdiera entre ellas y tomamos luego el arro- 
yo Pícht'Picunleu/dy que corve de O. á E. pasando entre el 
oajon que forman dos cadenas de elevadísimas y escarpadas 
sierras, que se unen casi en la estension de una leguai tanto 
que puede decirse, que solo dejan paso para el citado arroyo, 
que corre de derecha & izquierda serpenteando caprichosamen- 
te, buscando todas las hendiduras de las rocas, entre las 
que se han abierto paso k su formación, con un pequeño 
salto de agua de tres ó cuatro metros de altura y teniendo 
su nacimiento á mas de doscientos metros sobre el valle en 
que se pierde formando un baüado. 

Este arroyo á medida que Íbamos ascendiendo lo atrave- 
samos ocho veces, pasando indistintamente de la margen de- 
recha á la izquierda, hasta que llegamos al valle donde 
empezaba, teniendo su nacimiento al parecer en las sierras 
que temamos á nuestra derecha. 

Allí hicimos alto; eran las 6 y 30 a. m. 

A las 6 continuamos la marcha; el valle varía á cada ins- 
tante, según la dirección de las sierras que lo forman, siendo 



— 489 — 

estas de taa caprichosos contornos que es casi imposible re- 
tener una de ellas en la imaginación, con solo haber pasado 
una sola yez. 

Se ha divisado confundiéndose con las nubes la nevada 
cordillera de los Andes y el elevado pico del volcan "Que- 
trupillan." 

A las 10 a. m. llegamos al rio CoUon-Curd, después de 
haber hecho un alto de diez minutos a las 8, y alH poco 
antes de llegar al punto donde estaba campado el Subtenien- 
te Aubone con su fuerza al cuidado de los botes, un Sargen- 
to del Batallón 6, después de indicar al Gefe de la Brigada 
donde era mejor el campo, le dio la triste noticia de haber 
perecido ahogados en el pasage del rio el Subteniente D. Lo- 
renzo J. Sharples con un Sargento y 6 soldados del Batallón 
6 y dos soldados del Begimiento 7*^, todos de la vanguardia 
de esta Brigada. 

Este triste acontecimiento causó profunda impresión en to- 
dos los individuos de la Brigada, y muy particularmente entre 
la oficialidad del Batallón 6 que lamentaba la pérdida no solo 
de un compañero querido, sino de un oficial distinguido como 
el Subteniente Sharples, de un Sargento que hacia años servia 
en el Cuerpo y de muy buenos soldados, todos llenos de mé- 
ritos y servicios. 

Se campó inmediatamente; poco después el Subteniente 
Aubone entregaba al Gefe de la Brigada dos notas del Co- 
mandante Suarez. En la primera de fecha 2 del corriente, 
dicho Gefe daba cuenta que habiendo encontrado un paso 
bueno poco mas arriba del conocido se resolvia á pasar su 
fuerza sin emplear para ello el bote, el cual lo entregaba al 
Subteniente Aubone por creerlo innecesario para pasar los 
demás rios. 

La segunda nota, era de fecha 4 del mismo y en ella daba 
cuenta que el paso elejido por él, tenia cinco brazos; que 
pasó el primero con felicidad pero que al efectuar el pasage 

62 



— 490 — 

del segundOi la primera mitad de la compañía del Batallón 
6 al mando del Subteniente D. Lorenzo J. Sharples que ve- 
nia á retaguardia de la del Regimiento 7"* que pasó bien, 
dicho oficial se inclinó un poco 2i la izquierda de la direc- 
ción, siendo inútiles las sefias y voces que se le dieron para 
que se hiciera á la derecha, siguiéndole en tan funesto error 
toda la mitad, siendo arrastrados violentamente por la cor- 
riente cayeron al hondo canal dondo perecieron ahogados, el 
Subteniente D. Lorenzo J. Sharples, el Sargento 2"^ Carmen 
Ferreira y los soldados Felipe Luna, Andrés Pizono, Pastor 
Gallardo, Eleuterio Várela, Mariano Celis y Fortunato Ramírez 
del Batallón 6, y los soldados Segundo Alvarez y Pedro Ochoa 
del Regimiento 7."^ 

El Comandante terminó el pasage del Collon-Curá en uno 
de los botes que estaban armados, efectuándolo después la 
vanguardia de la segunda Brigada sin tener que lamentar pér- 
dida alguna. 

La segunda Brigada campó próximo á nosotros en la costa 
del rio. 

Se carnearon dos novillos para racionar la Brigada. 

A la tarde, como los botes que estaban armados hacían 
mucha agua, se mandó que el carpintero fuera tapando las 
hendiduras con alquitrán y lona de bolsa pues faltaba la 
masilla, á fin de que al dia siguiente estuviesen en buen 
estado. 

Se puso en libertad antes de lista mayor al Alférez del 
Regimieto 7"^ D. Florencio R* Indarte. 

£n el resto del dia no hubo novedad. 

De los ahogados, solo se encontró el cadáver de un solda- 
do al que se le dio sepultura; los demás fueron buscados 
inútilmente. 



— 491 — 



Diciembre V 



Se tocó diana á las 3 a. m. y» como en la noche anterior 
se hablan divisado alguno fuegos en dirección O. y al pare- 
cer á distancia de cuatro ó cinco leguas, se desprendió al 
Alférez del Regimiento 1"* D. Mariano Fosbery con 15 hom- 
bres á que practicara un reconocimiento, los que regresaron 
a las 10 y 30, sin haber encontrado rastro alguno. 

• En seguida, luego que estuvieron prontos los dos botes, se 
dispuso empezara á pasar sus aparejos y cargas la tropa de 
arreas, como así mismo la de los cueii)OS, mientras que un 
poco mas arriba se azotaron las caballadas, muladas, yegua- 
da y hacienda pasando todo al otro lado sin mucha difi- 
cultad. 

Pasó así mismo en los botes la fuerza necesaria para el 
cuidado de los ganados. 

Se carnearon dos novillos para el racionamiento de la Bri- 
gada; la hacienda viene enflaqueciendo mucho, tanto que hay 
algunos animales que solo pesan trece arrobas. 

Igual cosa sucede con los caballos, muías y yeguas. 

A las 7 y 30 p. m. se suspendió el pasaje por haber ter- 
minado de pasar sus cargas y aparejos la tropa de arreas y 
la de los cuerpos. 



— 492 — 



Dlelembre H 



Después de dianai que se tocó á las 3 a. m. se empezó á 
pasar la fuerza del Regimiento 7^ siguiendo luego la del 
Batallón 6. 

A las 2 p. m. empezó á soplar un fuerte viento pampero, 
poniendo en serio peligro los dos botes en que se efectuara 
el pasage, empleándose en esto doblo tiempo pues estos eran 
llevados dos ó tres cuadras mas abajo del desembarcadero por 
la fuerza del viento y de la corriente; el rio empezó á ere* 
cer también. 

A las 2 y 30 p. m. pasó el Gefe de la Brigada y su Ayu- 
dante al Sud, quedaudo el Comandante Diez con la fuerza 
que aun no había podido pasar, en el Norte, á fin de atender 
y tomar cualquiera providencia en lo que pudiera acón* 
tecer. 

La Oficialidad del Batallón 6, con el sentimiento de no haber 
podido encontrar el cadáver de su infortunado compañero el 
Sub-Teniente Sharples, dejó una cruz de madera, que aunque 
muy tosca» porque no se encontraron maderas buenas, próximas 
al campamento, era una viva demostración del dolor que les 
habia causado tan sensible pérdida. 

Esta cruz, que debía ser reemplazada por otra mejor, traída 
del Lago Nahuel-Huapf, tenia la siguiente inscripción : 

^ El 2 de Diciembre de 1882, perecio'on ahogados, en el 
paso de este rio, el Sub-Teniente D, Lorenzo J. Sharples, 
el aarjento Carmen Ferreyra y loa soldados Felipe Luna, 
Andrés Pízono, Pastor Gallardo, Eleuterio Várela, Mariano 
Célis y Fortunato Ramirez, del Batallón 6 de Línea; y los 
soldados Segundo Alvarez y Pedro Oclioa, del Regimiento 7 
<le Caballería de Línea: nobles víctimas de su abnegación y 
disciplina, " 



493 

A las 4 p. m., como el viento seguía soplando con fuerza, 
poniendo siempre en grave peligro los botes, se dispuso suspen- 
der el pasaje, hasta tanto calmase un poco ; y el Gefe de la 
Brigada se puso en marcha, con la fuerza que estaba en el Sud, 
que era toda del Batallón 6, para reuniría á la del Regimiento 
7, que marchó á campar en la mañana, á un valle distante 
poco mas ó menos del paso en la costa del Sud del arroyo 
Qnenquemetreu, que desemboca en el CoUon-Curá y corre de 
O. á E. 

A las 5 habíamos campado ya ; se carnearon dos novillos, 
racionándose la Brigada por el dia de hoy. Se mandó la car- 
ne correspondiente para los que hablan quedado en el Norte. 

En el paso habia quedado 1 Oficial y algunos soldados, á fin 
de que si se componia el tiempo, se siguiese efectuando el pa- 
saje. Así se hizo, y á la noche antes de las 9, llegaban los 40 
hombres que faltaban, habiendo quedado en el Norte solamente 
el Comandante Diez, el Farmacéutico^ algunos asistentes y unas 
cargas que no alcanzaron á pasar. 

En este dia se tuvo noticia de que el Comandante Peitiado, 
Gefe de la vanguardia de la segunda Brigada* habia tomado 
prisioneros unos indios, muerto á 12 ó 13, y que les habia 
quitado todo el aneo que llevaban. 



Dteiemlire • 



Diana á las 3 a. m. 

Poto después de amanecer, se presentó el Comandante Diez, 
con los que habian quedado en el Norte. 

Como el Comandante Montes de Oca, Gefe interino de la 
segunda Brigada, debia entregamos el racionamiento de víve- 
res y vicios, por todo el mes de Enero, se esperaba que de un 



— 494 — 

momento á otro hiciera pasar de este lado los artículos conve* 
nientes para roandur á recibirlos. 

Seguia el viento fuerte, que continuaba siendo un incon- 
veniente para el pronto traslado de las cargas a la costa del 
Sud. 

Habiendo tenido noticia que el sobrino de ÑancucheOí venia 
del Caleufú para Collon-Curá, por el camino del centro» con- 
duciendo un arreo de ovejas, se nombró una comisión, compues- 
ta del Teniente 2"^ D. Juan L. Correa, con 12 individuos de 
tropa, del Batallón 6, y 20 del Regimiento 7, á las órdenes del 
Sargento Mayor graduado D. Baltazar Pifiefiory, quien debia 
salirles al encuentro y apoderarse de ellos. 

A las 2 de la tarde se puso en marcha esta Comisión, lle- 
vando yeguas para su racionamiento. 

Se carnearon 2 novillos para racionar las fuerzas de la Bri* 
gada y se entregaron los cueros a la tropa de arreas. 

A la tarde, no habiendo terminado de pasar todo el racio- 
namiento, porque el viento no habia calmado, y como se per- 
día un tiempo que era necesario aprovechar, se dio orden de 
recibir lo que hubiese en la costa del Sud ; consistiendo esto, en 
70 novillos, 13 cargas de harina, 1 de jabón, 1 de yerba, 1 y 
medio de tabaco, 1 de sal y *) resmas de papel, dando el re- 
cibo correspondiente al Teniente Coronel D. Alejandro Montes 
de Oca; y antes de que se hiciera noche, se mandaron al paso 
las muías necesarias aparejadas, para que trasladaran al cam- 
pamento todo lo que hablan recibido, y el Capitán Drury recibió 
orden de hacerse cargo de los 70 novillos, agregándolos á los 
que ya tenia. 

Después de lista mayor, se ataron, como de costumbre, ca- 
ballos á soga, no ocurriendo novedad en el resto del dia. 



— 495 — 



Dlelembre !• 



A las 2 a. m. se tocó diana, poniéndose, como de costumbre, 
a cargar la tropa de arreas. 

A las 3 se tocó á ensillar, y 46 minutos después emprendía- 
mos la marcha, tomando el camino que yá costeando el Collón- 
Cura por encima de las sierras, siguiendo siempre al Sud y 
Sud-Este. 

La marcha se hacia un poco pesada por la escabrosidad del 
terreno, no pudiendo ir al trote, sino á cortos intervalos. A 
las 6 y 45 a. m. se hizo el primer alto, continuando la marcha 
á las 6 y 10, con rumbo al Sud. A las 8 se hizo otro alto, 
emprendiendo la marcha después de media hora de descanso, 
variando de S. E. al S. 

A las 9, al despuntar las sierras, vimos el CaJeufú, que 
corria en el valle que teníamos delante y á trescientos metros 
bajo nosotros; el que» dividiéndose en cinco ó seis pequefios 
brazos, se confundía en el CoUon-Curá. 

Llegado que hubimos al valle, el brazo principal tenia como 
ochenta metros de ancho; reconocido el paso, resultó bueno, 
con el agua al encuentro del caballo; los demás brazos eran 
angostos, y todos daban paso, poco mas ó menos, dando el 
agua á la misma altura. 

Se hicieron desensillar las muías y se ensillaron caballos; 
se colocaron unos diez nadadores, para que» además de sefialar 
el paso, estuvieran prontos á socorrer á cualquiera que pudie- 
se desviarse de la dirección, haciéndose á la izquierda; y se 
empezó á efectuar el pasaje á las JO y 15, que se hizo con 
toda felicidad, sin tener que lamentar sino un baño involunta- 
rio que se dio el Capitán de la Plana Mayor, D. Alfredo Conde, 
que, habiéndose hecho á la izquierda del paso, cayó en el 
canal, que era hondo y cerrentoso, salvándose por fortuna, 



— 496 — 

merced á su buen caballo, y á que acudieron pronto á su auxi- 
lio los nadadores. 

La tropa de áiTeas y los ganados pasaron también con 
suerte. 

Los otros brazos no ofrecieron dificultad alguna, y á las 11 
a. n). habíamos campado en la costa Sud del Caleufú, donde 
anteiiormente existiéronlas tolderías de Saybueque; el campo 
es bueno, valle estenso y abundante en pastos. 

Foco después de estar campados, el centinela de las caballa- 
das divisó en las sierras dos ó tres ginetes, que venian bajando 
por camino opuesto al que habíamos traido. Salieron algunos 
Oficiales que estaban montados y varios soldados, que pasaron 
al otro lado del rio para reconocerlos^ resultando ser el vaquea- 
no de la comisión del Mayor Peñeüory y un sárjenlo del Re- 
gimiento 7, que venian de chasque. Él Mayor mandaba dar 
cuenta de que habia acampado al Sud del ríoi sin haber en- 
contrado nada, ni siquiera rastros en el camino, hallándose á 
dos leguas de nosotros. 

Como debíamos pasar por el punto, en donde habia acampado 
el Mayor, el Gefe de la Brigada dispuso que esta comisión se 
nos incorporase cuando la Brigada pasara por allí. 

En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 9 de las ins- 
trucciones del Sr. Comandante en Gefe de la División, se 
nombró al Sub-Teniente D. Odilon Aubonei un sárjente, dos 
cabos, dos cadetes y veinte y cinco soldados, del Batallón 6 de 
Línea, dándose principio inmediatamente á construir un fortín, 
en el que debian quedar destacados ; empicándose para ello, 
toda la fuerza que se pudo disponer de este mismo cuerpo. 

Se eligió un sitio bueno, como a una legua de la boca del 
rio, frente al paso ; paraje alto, presentando por los accidentes 
del terreno, una defensa natural. 

Se cortaron maderas y se empezó á formar el foso. A 
la lista de tarde, quedaron con el Sub-Tenient« Aubone, solo 
la tropa de su destacamento, retirándose el resto á su cuerpo. 



— 497 — 

El Qefe de la Brigada le entregó las instrucciones por es- 
crito, debiendo titularse este : Fortín Batallón 6 de Linea. 

A las 9 de la noche, se presentó un soldado del Regimien- 
to 2, que habia pasado el rio poco antes, mandado por el Te- 
niente Canavery de ese mismo cuerpo, quien enviaba aviso de 
hallarse en la otra costa, con la correspondencia para la Bri- 
gada, á fin de que se mandara á recibir ó le indicaran el 
paso para pasar con su comisión. 

Se hi70 que un sargento fuera á recibirla, quien no se 
presentó hasta las 2 de la madrugada, por la distancia que 
separaba al Teniente Canavery de nosotros. 



nielembre tt 



Se tocó diana á las 2 a. m. A'las 3 á ensillar y á las 3 y 
45 la Brigada se puso en marcha, en dirección al Sud por 
donde tomaba el camino, habiéndose hecho entregar ántes> al 
Subteniente áubone, 12 novillos para su racionamiento y 
todos los caballos y muías, que venian muy lastimados ó fla- 
cos, además de algunos caballos buenos. 

A la media hora de marcha, variamos de dirección al Sud- 
oeste, siguiendo por algún tiempo en esta dirección hasta que 
variamos nuevamente al Sud, é hicimos alto para dar descan- 
so á las cabalgaduras. 

A las 6 y 20 seguimos la marcha, que no fué interrumpida 
hasta las 8 y 20, hora en que himos alto después de haber 
pasado el arroyo Yalalincurá, en el mismo parage en que la 
Brigada estuvo campada por un dia el año pasado. 

Veinte minutos mas tarde emprendimos nuevamente la mar- 
cha ; el camino sigue por un valle que por el declive aseen- 
es 



— 498 — 
dente que presentaba debía conducirnos i las sierras ; algunas 

* 

vertientes y arroyos pequeños le cruzan en todas direcciones. 

Por mas de una hora recorrimos un camino entre las sier- 
ras; k las 10 y 30, al despuntar una de ellas, vimos el 
Limay como á media legua de distancia de donde nos hallába- 
mos. Tardamos media hora en llegar al valle y á las 11 
a. m. hacíamos alto para campar en la costa del río, en un 
punto en que éste forma tres pequeñas islas. 

El campo es extenso y hermosísimo; abunda el pasto 
bueno desde la misma costa del rio hasta el pié de las 
sierras que lo rodean completamente. 

Este parage es conocido por los indios con el nombre de 
El Manzano, existiendo dos ó tres de estos árboles y unos 
cuantos toldos abandonados, donde en otra época vivieron 
indios. 

£1 Mayor Peñeñory y su Comisión se presentaron dos ho- 
ras mas tarde, no habiéndosenos incorporado antes, porque 
la Brigada tomó un camino que no nos conduela á su cam- 
pamento. 

Se carnearon 2 novillos para racionar la Brigada, entre- 
gándose los cueros á la tropa de arreas. 

Se calcula en 7 leguas, la extensión de camino recorrida 
hoy. 

A la lista de tarde se ataron muías á sogai no ocurriendo 
novedad alguna en el resto del dia. 



— 499 — 



Meleoiibre 19 



Se tocó diana á las 2 a. m. 

Emprendimos la marcha á las 4 a. m. costeando el Limay 
por el pié de las sierras. La dirección varia de S. á SO. 

£n esta parte del camino se vé que el Limay presenta 
menos obstáculos para la navegación, que desde el CoUon- 
Curá hasta el campamento del Mcmxano que dejamos hoy; 
parece contener mas cantidad de agua» y estk desprovisto 
casi, de esas grandes toscas 6 piedras, en donde el agua 
forma fuertes rompientes, pequeños rápidos que obstruyen 
casi por completo el paso. En cuanto k sus orillas siempre 
pobladas de árboles, en su generalidad Chacay ^ (pues el 
sauce desaparece por ccmpleto, desde que uno se aleja como 
á veinte leguas de la confluencia del Neuquen y Limay ) pre- 
senta siempre un aspecto pintoresco. Asf mismo en ^as 
sierras crece con profusión el ciprés, el espino negro, el diar 
riall y otros arbustos que dan flores de bellos y variados 
colores, pero sin aroma alguna. 

A las 5 y 50 se hi2o alto para dar un descanso á las 
cabalgaduras, continuando después la marcha á las 6 y 20, 
siempre costeando el rio por la falda de las sierras, viéndo- 
nos obligados varías veces k pasar pequeños desfiladeros^ 
eada vez que alguna de ellas se aproxima tanto al río, que 
apenas deja paso. 

Los valles que vamos dejando atrás son siempre fértiles; 
aun en las mismas sierras, es admirable su vegetación ; pastos 
buenos, árboles, plantas» flores aromáticas unas y vistosas 
otras, y hasta la frutilla crece en abundancia en algunas 
de días. 

A las 8 y 20 se hizo otro alto ; el viento soplaba con 
fuerza y el frío se hacia sentir un poco. Los blancos picos 



I 



- 500- 

de la Cordillera, se veían envueltos en una densa niebla, pues 
hacia dias que reinaba un fuerte temporal en aquellas regio- 
nes. 

Veinte minutos mas tarde, continuamos la marcha, pasando 
por dos desfiladeros bastante altos ; en el último, al llegar á 
la meseta mas elevada, es grande la abundancia del ciprés : 
el camino entonces pasa por entre una calle de árboles, que 
se podia creer fueran colocados por la mano del hombre, si 
el resto de la naturaleza estuviera en armonía con esta idea. 

A las 10 llegamos k la boca del arroyo Trasbnn^ poco 
mas angosto que el Limay, pero quizá tan correntoso como 
él, entre cuyas aguas se confunde, dando paso cuando está 
bajo, en varios puntos. 

Su lecho lo forman grandes piedras, cantos rodados de 
regulares dimensiones, que hacen algo dificultoso el pasage, 
aumentando esta dificultad la fuerza que tiene la corriente. 

El paso que era conocido por nosotros y donde encontra- 
mos una balsa, construida por el Comandante Suarez, dista 
apenas una cuadra de la desembocadura del arroyo. 

Campó la Brigada frente á este paso, y se dispuso hacerlo 
reconocer por el baqueano, resultando que el agua, daba á la 
falda del recado, y un poco mas arriba, en lo mas hondo, lo 
que hacia peligroso el pasage, si se atendia á que la fuerza 
de la corriente y las piedras que tiene el arroyo, podian 
hacer caer algunos ginetes, los que serian arrastrados irreme- 
diablemente al Limay. 

El baqueano dijo que conocía otro paso como á diez cua- 
dras mas arriba, y se mandó fuera á reconocerle, mientras 
se disponía que armasen el bote que traía la Brigada, para 
pasar el racionamiento en él, si las fuerzas podian hacerlo á 
caballo ó todos si sucedía lo contrario. 

El baqueano regresó, diciendo que el agua daba en la parte 
mas honda, al encuentro del caballo. 



i 



— 501 — 

Se dejó que continuaran armando el bote, para pasar en él 
el racionamiento, debiendo las fuerzas hacerlo á caballo al 
día siguiente. 

Se carnearon 2 novillos para racionar las fuerzas de la 
Brigada, entregándose los cueros á la tropa de arreas. 

El viento sigue soplando con fuerza ; el frío aumenta. 



Dlelembre tS 



Se tocó diana á las 3 a. m. El viento no ha cesado en 
toda la noche y sigue siendo fuerte. 

Se pusieron inmediatamente á trabajar los carpinteros en 
el bote. 

Se carnearon dos novillos para racionar la Brigada. 

A las 9 se tocó asamblea relevándose el servicio. 

A las 9 y 30 se tocó á ensillar y á las 10 emprendimos la 
marcha en dirección al paso, ordenándose al Subteniente Ya- 
ñez, encargado de la tropa de arreas» que podia hacer cargar 
en muías, todo aquello que no pudiese mojarse, dejando la 
harina, sal, ect., para pasarla en el bote tan pronto como 
estuviese listo. 

Llegado al paso, que dista como diez cuadras de la boca, 
como éste era largo pues se hacia necesario entrar al arroyo 
y subir hasta un pequeño banco que hay en el centro de él, 
y pasar después el brazo principal, se hicieron colocar algu- 
nos nadadores á la izquierda, á fin de que al mismo tiempo 
que señalaban el paso, estuviesen prontos para auxiliar á 
cualquiera que desviándose, pudiera ser arrastrado por la 
corriente. 



— 502 — 

Coa estas disposiciones empezamos á pasar uno tras otros, 
logrando después de una hora, tener todas las fuerzas en la 
opuesta orilla, sin tener que lamentar desgracia personal 
alguna. 

Una muía con carga, fué arrastrada por la corriente y 
anduvo algún tiempo golpeándose en las piedras, hasta que 
consiguieron enlazarla de la costa» y sacarla; este carguero 
pertenecia á la Mayoría del Batallón 6, y hubo que senürse 
el papel y sobres que quedaron inservibles por la mojadura, 
salvándose solo alguna parte, después que se secaron. 

Quedaron los nadadores en el paso para que se lo indicaran 
á los caballerizos y á la tropa de arreas, y continuamos la 
marcha empezando á subir á las sierras, que en ese punto se 
unen tanto al arroyo que no dejan paso por su orilla. 

Al poco tiempo el Comandante Diezi presentó al Gefe de 
la Brigada, dos indios que habia tomado el Subteniente Ya* 
ñez del otro lado, quienes dijeron ser presentados, entregán- 
dole un papel que podia considerarse como un pasaporte, 
firmado por un tal Masías. 

Cuando llegamos otra vez á la boca del arroyo, campamos 
en la costa del Limay, y el Gefe de la Brigada mandó venir 
á los dos indios tomados, para interrogarles, de donde ve- 
nían, etc. 

Después de varias preguntas resultó que eran de la tribu 
del cacique Curú-huincá, que se habia presentado al Coman- 
dante Suarez y que venian con licencia á buscar unas familias 
que hablan quedado en unos toldos, entre las sierras. 

Sin embargo, como esto podia no ser la verdad, pues estos 
dos indios no se hablan presentado, sino que fueron tomados 
cuando trataban de huir, se despachó después de una hora, 
al Mayor Pefieftory con el Teniente Correa y 26 individuos de 
tropa, que fueran con uno de los indios al punto en que 
ellos decian venian marchando las familias, costeando el Li* 
may, debiendo encontrarlas á una legua próximamente del 



— 508 — 

''Trasbon" y media hora mas tarde se despachó otra Comi- 
sión de 12 hombres, al mando del Subteniente D. Antonio 
Tisoomia, del Batallón 6, guiados por el otro indio, quien 
dibía conducirle costeando el Trasbun, al parage en donde 
tsaia 8u familia. 

Antes de lista de tarde el Subteniente Yañez, habia hecho 
pasar toda la tropa de arreas, sin emplear para nada el bote, 
el que fué desarmado y se cargó en una muía como venia, 
pues como el arroyo estaba un poco bajo, se le habia man- 
dado orden de que efectuara así su pasage, perdiéndose solo 
una bolsa de harina que cayó al agua. 

Las caballadas, muladas y haciendas pasaron muy bien. 

A las 8 y 30 p- m, se presentó el Mayor Pefleñory con su 
Comisión, trayendo 24 indios de chusma casi todos mujeres 
y muchachos, habiéndolos encontrado como á dos leguas y 
media de la boca del Trasbun, viniendo por el Limay, sien- 
do conductores de una nota del Comandante Suarez, al 
cacique Curú-huincá, en que le instaba a que se presentase^ 
mostrando ésta, como prueba de que iba á reunirse al citado 
cacique que ya se hallaba en el Lago. 



IN^leiiibre 14 



Se tocó diana á las 3 a. m* Esperando la incorporación 
del Subteniente Tiscomia no se pudo marchar hasta las 8, 
hora en que se presentó, no habiendo encontrado nada, por 
haber las familias abandonado los toldos siguiendo los rastros 
con dirección al Lago, siendo su demora á causa de las esca- 
brosidades del camino, imposible de recorrerlo de noche. 



— 504 — 

Se carnearon tres novillos para el racionamiento de la Bri- 
gada, entregándose los cueros á la tropa de áiTeas. 

Emprendimos la marcha á las 8 y 15, siguiendo por la costa 
del Limay. 

A las 9 y 40 a. m., después de haber pasado el Lipela al 
llegar al valle, hicimos alto para esperar la retaguardia de la 
columna, que se habia quedado muy atrás, por ser el camino 
muy estrecho. 

A las 10 y 10 continuamos la marcha. 

A las 12 y 5 se hizo alto para campar en la costa del rio. 

El campo es escaso de pastos, pero sabíamos que no habia 
otro mejor antes de llegar al Lago, que aun dista de este 
campamento seis ó siete leguas. 

Por el camino se han encontrado rasti'os frescos de algu- 
nos pocos caballos, y se supuso que fueran las familias que 
ayer se mandaron buscar. 

Se calcula en cinco leguas lo andado hoy. 

A la lista de tarde solo se ataron veinte caballos á soga, 
dejando el resto de la caballada suelta, para que pudiesen 
comer mejor. 

En el resto del dia no hubo novedad. 



Diciembre ift 

Se tocó diana & las 2 a. m. A las 3 á ensillar, y 2i las 4 
nos pusimos en marcha. £1 camino sigue con rumbo al SE. 
con pequeñas variaciones al E. 

A las 5 y 40 hicimos alto para dar descanso á las cabalga- 
duras y al mismo tiempo esperar que viniesen unos dos 
indios que reconoció el baqueano» se hallaban en un fogón 
próximos al río y que no se movieron al vernos llegar. 



— 505 — 

Conducidos á presencia del Gefe de la Brigada, uno de 
ellos, presentó un pasaporte firmado por Masías, én el que 
decía que, éstos iban en busca de cosas que habían dejado 
en los toldos y que les eran necesarias. También los acom* 
pañaba una mujer. 

Como no se conociera al Masías que firmaba los pasapor- 
tes, se dispuso que estos indios se unieran á los que Tenían 
en la Guardia del Batallón 6, y se les prometió que así que 
llegáramos al Lago, se les daña licencia para ir á buscar lo 
que les faltaba. 

A las 6 y 10 continuamos la marcha. 

A las 8 y 20 nos detuvimos nuevamente, y continuamos la 
marcha después de quince minutos, pasando el último desfi- 
ladero frente al cerro Carmen y á la altura del paso del 
Cabo Campos. 

Luego nos apartamos del Limay por nuestra derecha, si- 
guiendo con rumbo al Oeste. 

£1 Comandante Diez por orden del Gefe de la Brigada, fué 
á ver si en el paso del Cabo Campos habia dejado balsas el Co- 
mandante Suarez, por que se supo por los dos indios tomados 
esta mañana, que este Gefe habia pasado ayer al Sud con su 
fuei*za. 

Habíamos andado diez cuadras, cuando nos salieron al en- 
cuentro el cacique Curú-huincá, su secretario Masías y parte 
de su gente, acompañados por el Cabo Elanguía del Batallón 
6, quien entregó al Gefe de la Brigada una nota del Coman- 
dante Suarez. 

Después de saludarse amistosamente el cacique con el Gefe 
de la Brigada, se siguió la marcha hasta llegar á un arroyo, 
en el que después de atravesarlo, hicimos alto para campar 
en su orilla, frente á un cerro altísimo, el único colocado en 
medio de este valle. 

£1 Gefe de la Brigada, después de haberse impuesto de la 

64 



— 506 — 

nota del Comandante Suarez y de haber escuchado los ofred- 
mientos de arnistad del cacique Curú-huincá, le dijo que pe- 
dia retirarse á su campamento y esperar allí las órdenes que 
se le darían después, debiendo presentar una relación del 
número de indios de lanza y chusma que tenia, resultando ser 
53 de lanza y 106 de chusma, sin contar algunos otros que es- 
taban en comisión. 

Se dio orden al Gefe interino del Detall, de que al dia si- 
guiente fueran racionados los indios de lanza y todas las 
mujeres y muchachos hasta la edad de 15 años, á razón de 
dos libras de carne pbr persona, medida que fué tomada en 
vista de que estos indios no tenian sino unos pocos caballos y 
unas cuantas vacas lecheras. 

Se acomodaron las caballadas y hacienda, elijiendo al efecto 
los mejores campos de los alrededores del campamento. 

El Comandante Suarez habia efectuado su pasage como á 
veinte cuadras del paso del Cabo Campos^ ayudado por los 
nadadores de Curú-huincá, de los que se llevó 17 en su co* 
misión, conocedores de los campos del Sud. 

A este mismo paso se mandó que se armara el bote, colo- 
cándose una guardia de 8 hombres. 

Habiendo reconocido que los indios que venian en la guar- 
dia del Batallón 6, pertenecían á la tribu de Curú-huincá, fue- 
ron puestos en libertad inmediatamente. 

A la tarde, aprovechando el conocimiento que tienen sobre 
el terreno y la existencia de las tolderías que se encuentran 
en las Cordilleras, los indios de Curú-huincá, se nombró en 
comisión al Teniente Coronel D. Pedro Diez Arenas, con el 
Sargento Mayor Graduado D. Baltazar Pefieñory, el Alférez 
D. Mariano Fosbery y 30 individuos de tropa del Regimiento 
T"* de Caballeria, y el Teniente 2^ D. Juan L. Correa con 
igual número de fuerza del Batallón 6 de Línea, con destino 
á la laguna de Lacar, distante de este punto de 30 á 36 leguas, 
donde según noticias del cacique Curú-huincá, hay varios indios 



— sor- 
da Ñancucheo y era probable que los demás indios de este 
capitanejo al ser hostilizados por fuerzas de la segunda Brigada 
buscaran ese paraje como punto de reunión y como el mas apa- 
rente para escapar á la persecución de las partidas de esa 
Brigada. 

Esta comisión salió á las 5 p. m. llevando las instrucciones 
por escritOi racionada para dos dias con carne de vaca y lie- 
yando 20 yeguas para el racionamiento sucesivo. 

£1 Gefe de la Brigada recomo los alrededores del campa- 
mento á fin de buscar la situación mas conveniente para 
establecerlo definitivamente, y después de dos horas regresó 
con la seguridad de que el campo que ofrecía mas ventajas, 
era el que hablamos ocupado y resolvió quedarse definitiva- 
mente en él. 

El campo en ambas costas del arroyo es abundante en 
pastos; solo como á cuatro cuadras á la izquierda de nuestro 
campamento, hay una zona de terreno pedregoso. 

£1 an*oyo, al nacer de las sierras, describe un semicírculo 

7 vá á perderse después en el Limay. 
En la Orden de Brigada, se nombró mientras durase la 

ausencia del Comandante Diez, Gefe del Detall al Sargento 

Mayor Graduado D. José Arteaga, y hasta tanto no se resta« 

blezca de su enfermedad el Inspector de caballadas Teniente 

Coronel Graduado D. Evaristo Ruiz, se nombró para desem- 

peftar esta Comisión al Capitán del Begimiento 7^ de Caba- 

lleria D. Adolfo Drury. 

La lista mayor se pasó á las 6 y 30 p. m. al entrarse el 
sol, debiendo en lo sucesivo pasarse á esa misma hora, así 
como la de retreta á las 9 y el silencio á las 10. 

Se atarian caballos á soga frente á los Cuerpos, debiendo 
estos soltarse al amanecer, después de haber tocado diana. 



— 508 — 



DIelembre IB 



Después de diana, que se tocó á las 3 a. m., se despachó 
una comisión en descubierta al mando del Alférez Purrayan 
con 6 soldados del Escuadrón Indios y 4 del Regimiento 7^i 
debiendo esta recorrer al O. y al N. del campamento la es- 
tension de cuatro ó cinco leguas. 

A las 5 se carnearon dos novillos para racionar la Briga- 
da; se repartieron víveres para 8 días, y vicios de entreteni- 
miento por la segunda quincena del corriente. 

Se tocó asamblea á las 9, relevándose el servicio. 

Se ordenó á los señores Gefes de cuerpos la formación de 
dos cuadros oblicuos foseados y con parapeto, destinado uno 
para cada cuerpo, en los que se colocarían las cabanas nece- 
sarias que al efecto se construirían después para las com- 
pailias. 

Estos cuadros de 50 metros en cada frente, además de servir 
de cuarteles á la tropa, serán de gran utilidad en caso de 
que la Brigada tuviese que desprender mas comisiones, redu- 
ciendo la fuerza de este campamento á un pequeño número. 
En este caso los pocos que queden reconcentrados en ellos» 
tendrán un punto en donde defenderse con ventaja de un 
enemigo superior en número. 

La descubierta del Alférez Purrayan, regresó á las 10 a. m. 
sin haber encontrado nada. 

Se hizo repartir por el Detall 6 hachas y 9 palas á cada 
cuerpo para que ejecutaran sus trabajos. 

En el resto del dia no ocurrió novedad alguna. 



— 509 — 



Diciembre 17 



Se tocó diana á las 3 a. m. 

A las 4 los cuerpos, después de haber pasado la revista 
de armasi dieron principio á los trabajos de los cuadros or- 
denados. 

A las 5 se tocó carneada, racionándose con tres novillos 
la fuerza de la Brigada y los indios. 

A las 9 se tocó asamblea, relevándose el servicio. 

Por espacio de tres horas el Gefe de la Brigada recorrió 
los alrededores del campamento, para conocer las sierras, los 
valles 7 las avenidas que nos rodean; visitó el Lago Nahüel- 
Huapf, siguiendo por la costa hasta las nacientes del Limayv 
recorrió el campo de las caballadass, hizo una corta visita á 
los indios y regresó luego á su carpa. 

No ocurrió novedad alguna en todo el dia. 



Diciembre 19 



Se tocó diana á las 3 a. m. 

A las 5 se carnearon dos novillos, racionándose la fuerza 
de la Brigada y los indios. 

A las 9 se tocó asamblea. Los trabajos en los cuerpos 
adelantan considerablemente. 

A las 12 m. próximamente, se tuvo aviso que frente al 
paso habia cuatro indios que decian ser chasques. 



— 510 — 

Se dispuso fueran pasados inmediatamente con el bote, lle- 
gando á presencia del Gefe de la Brigada después de una 
hora. Era el hijo de Curú-huincá con tres indios mas que 
venian del Chubut, donde babian ido á comprar caballos- al 
cacique Inacayal, que con su tribu se hallaba en las costas 
de ese rio. 

En el arroyo Outatamen encontraron al Comandante Suarez, 
quien le entregó dos notas en que comunica al Gefe de la 
Brigada lo siguiente: 

En la vega Uta^hueon, sorprendió el dia 16 del corriente 
unos toldos pertenecientes á 8 indios de Ñancucheo, refugia- 
dos allí el dia anterior. En el momento de penetrar en las 
tolderías, estos se hallaban en las boleadas, por lo que solo 
pudieron apoderarse de 19 indios dé chusma y una cautiva del 
25 de Mayo, 22 caballos» 40 yeguas, 1 muía y 5 vacas. El 16 
una de sus comisiones tomó dos indios de Ñancucheo que 
venian de las tolderías de Sayhueque, donde habían ido á 
negociar ovejas. Por estos sabQ que las tolderías de este car 
cique se encuentran diseminadas en varias agrupaciones, siendo 
la mas próxima la del capitanejo Huincaieo que debía sorpren- 
der el dia de hoy. 

Luego forzando la marcha debia llegar hasta la misma resi- 
dencia de Sayhueque. £1 Comandante Suarez agrega que 
con rumbo al Sud, á dos dias de camino, hay una toldería 
de un cufiado de Sayhueque que tiene bastante hacienda, pero 
que por no retardar sus operaciones al punto principal que 
le está encomendado, sigue con rumbo al E. dejando para 
mas tarde el batir esas tolderías diseminadas. 

También habia tomado prisionero á un indio Nanquín con 
4 mas de lanza y 10 de chusma. 

Con tan buenas noticias, se alimenta la esperanza de que 
las operaciones que efectúe la vanguardia de la tercera Btí^ 
gada tendrán un brillante resultado. 

Inmediatamente se hizo avisar h, los cuerpos de que la cor* 



— 511 — 

respondencia saldría i la lista de tarde y el Gefe de la Briga- 
da dirijió al seftor Coronel Oodoy, Gefe de la segunda Brigada, 
una nota comunicándole la llegada de las fuerzas á este cam- 
pamento, los indios presentados y el resultado de las opera- 
ciones de la vanguardia, á fin de que se dignase ponerlo en 
conocimiento del señor Comandante en Gefe de la División. 

A la lista de tarde se despacharon dos indios de Curú- 
huincá que debian conducir la correspondencia al campamento 
de la segunda Brigada en el Quemquemtren. 



Diciembre 19 

Se tocó diana á las 3 a. m, 

A las 5 se carnearon dos novillos, racionándose la Brigada 
y los indios; los cueros se entregaron á la tropa de arreas en 
depósito. 

A las 9 se tocó asamblea, relevándose el servicio. 

No ocurrió novedad alguna en todo el dia. 

£1 frió se ha mentido un poco; tiempo nublado y amena- 
zando tormenta. 



Dlelembre 9# 

Se tocó diana á las S a. m.; el dia amaneció nublado. 

La Cordillera está envuelta en densos vapores que la ocul- 
tan por completo á nuestra vista. 

Se carnearon dos novillos para d racionamiento de la 
gada y los indios. Los cueros en depósito. 



— 512 — 

La tropa de arreas se trasladó á la izquierda del Regimiento 
7"", habieado dejado todo el racionamiento en el depósito 
provisorio del Detall. 

A las 9 se tocó asamblea, relevándose el seruicio. 

No ocurrió novedad en todo el dia. 



Diciembre 91 

Diana á las 3 a. m. El dia amaneció también nublado ; 
continua el fuerte viento del Oeste, y se siente un frío in- 
tenso, impropio de la estación, en que entramos hoy. 

Se tocó carneada á las 6, racionándose la Brigada y los 
indios. Los cueros se hicieron cortar para bozales y manea- 
dores. 

El Batallón 6, habiendo terminado el foso en su cuadro, 
dio principio con parte de su gente á la construcción de ca- 
banas con maderas de chacay y ciprés, y con techos de paja. 

Se tocó asamblea á las 9 a. m. 

A las 6 p. ro. empezó á llover con fuerza, siguiendo luego 
mas despacio hasta las 9 p. m. 



Diciembre •• 



A las 3 a. m. se tocó diana. Continúa el mal tiempo y el 
frió es intenso. 

A las 6 se tocó carneada, racionándose con dos novillos 
la fuerza de la Brigada y los indios. Los cueros se entrega- 
ron á los cuerpos para cortar la guasquilla que debe emplearse 
en la construcción de cabaflas. 



— 513 — 

A las 9 a. m. se tocó asamblea, relevándose el semcio. 

Los trabajos de los cuerpos adelantan considerablemente; 
hoy se dio principio á construir un rancho de 4 metros por 6, 
con destino á depósito de racionamiento. 

A las 4 p. m. empezó á llover y el viento á soplar con mas 
fuei-za; á las 6 y 30 calmó y cesó la lluvia. 

Foco después llegaron los dos indios que fueron á llevar 
la correspondencia al Quemquemtren, los que solo habian ido 
hasta el Batallón 6 de Línexi, siendo de allí despachada la 
correspondencia por una Comisión de la guarnición de ese 
Fortin. 

El Gefe de la Brigada, recibió una nota del Subteniente 
D. Odilon Aubone, Comandante del Fortin, en la que daba 
cuenta de haberles quitado a los indios 17 caballos y 15 mu- 
las con marca del Regimiento 2, 6 yeguas orejanas, 3 car- 
gueros con lana y 1 lanza, no habiendo podido seguirlos por 
el mal' estado de sus caballos y porque sus instrucciones le 
prohibían retirar su fuerza á larga distancia. 

Estos indios fueron vistos por la descubierta como á cinco 
leguas del Fortin, ignorándose el número porque huyeron entre 
las sierras. 

Los caballos y muías fi eron entregadas á la segunda Bri- 
gada, por orden del Teniente Coronel D. Alejandro Montes de 
Oca, Gefe interino de ella, quien envió una Comisión en 
seguimiento de los indios. 



66 



— 514 — 



Blelembre 9S 



Se tocó diana á las 3 a. in. Tiempo bueno. 

A las 6 a. m. se racionó la Brigada y los indios con dos 
novillos. Los cueros se entregaron en depósito. 

No ocurrió novedad alguna, en todo el dia. 

Habiendo cesado por completo el temporal en las Cordille* 
ras, se nombró una Comisión de 6 oficiales y 85 hombres, 
á fin de hacer una batida en todos los valles, á la derecha y 
frente de este campamento, hasta encontrarse con las partidas 
de la segunda Brigada, y dejar así cumplidas las instruccio- 
nes del señor General, Gefe de esta División. 

Al manao de esta fuerza, marcha el Gefe de la Brigada, 
debiendo salir de este campamento el dia de mañana. 



Dleleitilire 94 



Diana se tocó á las 2 y 30 a. m. 

A las 3, se tocó carneada para racionar la fuerza que debia 
marchar. 

Luego se di6 la orden de Brigada, haciendo reconocer Gefe 
interino de ella, mientras durase la ausencia del Teniente 
Coronel D- Nicolás H. Palacios, al Teniente Coronel Graduado 



NOTA — Detide la fecha, baita el regreso del Gefe de la Brigada al Gamoamento 
<Joneral, el diario llevado por el Gefe ínteriDo del Detall, no ofrece novedad alguna 
<4Uo merezca mencionarse, reduciéndose al racionamiento de las fuersaa y noredadee 
diarias del servicio, ^>erteneciendo lo que á continuación se espresa, á laa operacionet 
practicadas por el Gelo de la Brigada, en su batida á las Cordilleraf . 



— 515 — 

D. Evaristo liui/, que ya se había restablecido de su enfer* 
medad. 

A las 4 n. m. ensilló la fuerza que salla en Comisión, 
compuesta : del Capitán D. Adolfo Drury, el Alfei-ez D. Flo- 
rencio B. Indarte y 45 individuos de tropa del Regimiento 
7^; los Subtenientes D. Martin E. Aguine y D. Antonio 
Tiscomia, el abanderado D. Alfredo de la Croce y 36 de 
tropa del Batallón 6 de Línea; el Alférez Purrayan y 6 sol- 
dados del Escuadrón Indios Auxiliares y dos indios de Curú- 
huincá con el secretario Masías, como baqueanos. 

Después de haber dado el Gefe de la Brigada, las instruc- 
ciones al Comandante Kuiz, sobre la manera de hacer el 
servicio y cuidado de las caballadas, se puso en marcha con 
su comisión á las 5 a. m. 

Como se ha dicho ya, la Comisión emprendió la marcha á 
las 6 a. m., desprendiendo 1 Sargento y 10 soldados del 
Segimiento 7"^, de vanguardia, con dos baqueanos y toma- 
mos el camino por el Norte del Campamento. Este camino 
sube por las sierras, siguiendo después, poco mas ó menos 
en la misma dirección que el que costea el Limay y por el 
que llegamos al Lago. 

Poco después variamos con rumbo al NE. y al descender al 
valle» hicimos alto para dar un descanso á las cabalgaduras, 
siendo las 6 y 50 a. m. 

A las 7 y üO continuamos la marcha, llegando á las 9 al 
camino de la costa, al que se unía el que seguíamos nosotros. 
Por este camino seguimos hasta las 10 y 20 que hicimos 
alto para campar en la costa del Limay, en un valle no 
muy extenso, pero sí abundante en buenos pastos. 

La distancia rccoiTida desde el Lago á este punto, se cal- 
cula en seis leguas. El camino desde la salida de allí, hasta 
que se une al de la costa, va por encima de las sierras y es 
bueno, siguiendo así hasta este campamento. 

A las 3 y 30 p. m., debiendo continuar la marcha se tocó 



— 516 — 

á ensillar, y á las 4 y 10 emprendimos la marcha, biguiendo 
el camino de la costa ; poco después nos separamos por com- 
pleto de aquel, en un parage en que las sierras dau entrada 
á unos valles ascendentes y seguimos por nuestra izquierda 
con rumbo al NO. 

El valle es angosto ; un arroyo le baüa completamonte 
bajando de una altura inmensa. Pronto empezamos el ascen- 
so á las sierras, durando éste como 45 minutos, siguiendo 
con rumbo al O. 

» 

A las 7 y 15, habiendo descendido ya de las sierras, cam- 
pamos en la costa del arroyo Manzana-Ntycu^ que en ese 
parage es bastante ancho y muy correntoso. 

Este aiToyo es uno de los afluentes del Trasbun^ unién- 
dose á él, como á cinco leguas de su desembocadura al 
Limay. 

El valle en que campamos es muy angosto y escaso de 
pastos. Hablan existido anterioimente las tolderías ue Cuili- 
huincá, cuando éste abandonó su campamento en la Laguna 
de Lacar, para presentarse á las fuerzas de la Nación. 

Se calcula en tres leguas la distancia recorrida esta tarde, 
siendo el camino malo por el dificultoso ascenso y descenso 
de las sierras que son de mucha altura. 



Blclembre 9S 



Emprendimos la marcha á las 4 a. m. ; atravesamos el 
Manwina-Niyeu^ siguiendo con rumbo al NO. 

Seguimos costeando este arroyo y durante una hora, pasa- 
mos seis ó siete mas pequeños que desembocan todos en él 
y otras tantas vertientes ó hilos de agua, que bajan de las 
sierras para confundirse también en las del Mau%anu''Niyeu' 



— 517 — 

Este 9iToyo carece casi de valles, pies las sieiTas apenas 
dejan lugar para que él corra. 

A las 5, nos alejamos del Manzana-Niyeu y seguimos cos- 
teando uno de sus afluentes con rumbo al O. formándose éste 
de innumerables vertientes que bajan de las sierras, las que 
empezamos á subir, llegando á las 6 á la cima de ellas 
donde hicimos alto para dar un descanso á nuestras fatigadas 
cabalgaduras. 

A las G V 30 continuamos la marcha con rumbo al NO., 
siguiendo mas tarde al O. Hemos encontrado muchos arbus- 
tos que producen casi todos ñores desconocidas para nosotros » 
de bellísimos y vivos colores; el nombre que le dan los 
indios es por lo general distinto según la persona á quien se 
le pregunte, estando de. acuerdo solamente en algunos. 

Hay uno conocido por los indios con el nombre de Mecltai, 
es espinoso, de hojas pequeñas y produce una fruta mas pe- 
queña que una guinda de un color morado y de un gusto 
agradable; puede hacerse tinta de su jugo carmin, y negra 
al secarse. 

Después de un trabajoso descenso lleg&mos al valle del 
jTrashun, el que seguimos remontando hasta las 8 y 45 que 
hicimos alto en una rinconada formada por este arroyo y otro 
mas pequeño que desemboca en él. Hay pastos buenos y 
abundantes. 

Se calcula en cinco leguas la ostensión de camino recorrida 
hov. 

Antes de llegar á este campamento se hizo pasar al Capitán 
Dmry & la otra margen, á fin de que reconociese si en un 
camino que iba por lülí, había ó nó rastrillada. 

Regresó dando cuenta que había rastrillada del dia anterior 
y que iban como 75 animales yeguarizos, cerca de 60 vacunos 
y como 30 ovejas, y suponía fuera la comisión del Comandante 
Diez de regreso al campamento de Nahüel-Huapí, en cuya di- 



— 518 — 

reccion seguia el camino. A retaguardia de todo iba ol rastra 
de dos lanzas, los cuales debian ser los baqueanos, 

A las 3 y 30 llegaron dos indios que mandaba de chas- 
ques el Comandante Buiz, adjuntando el parte oñcial del 
Comandante Diez, de fecha 24 del corriente enviado de su 
campamento en la costa del Trasbun, dando cuenta del re- 
sultado de su comisión, siendo el contenido de él, el que á 
continuación se transcribe: 



Campamento en marcha, Trasbun al Xortc. Diiicmlirc 24 «le 1S83. 

Al señor Ge/e accidental de la tercera liritjada. Teniente 
Coronel D, Nicolás H. Palacios. 



Para su mayor tranquilidad, me apresuro ú tener el honor 
de comunicarle el resultado obtenido por la comisión que se 
dignó confiarme. 

Observando en todo las instrucciones recibidas de Vd., 
arreglé mis marchas al estado de la caballada y mulada» re- 
corriendo al NO. la ostensión de 40 leguas próximamente. 

£1 dia 19 del corriente llegué al parage conocido con el 
nombre de Pucauyo, inmediato á la laguna de Lacar y á la 
vega de Chapoleó, y allí tomamos una rastrillada fresca de 
hacienda vacuna que se iba internando en la Cordillera por 
la costa Norte de la Laguna y emprendí la persecución de 
los indios que debian llevarla, logrando darles alcance ese 
mismo dia á las 4 p. m. en el lugar conocido por "" Quechu- 
quina", donde los batí, logrando hacerles 4 muertos, tomar 
prisioneros dos indios de lanza y 9 de chusma, y quitarles 60 
vacas grandes, 70 animales yeguarizos y 32 ovejas, habién- 
dose escapado dos indios en !a espesura del bosque que en 
estos lugares son impenetrables. 



— 519 — 

En Quechuqaina hay toldos abandonados que han pertene- 
cido á un capitanejo Lincol, que se ha escondido en los 
cajones de la Cordillera. 

£1 camino que hemos recorrido es bueno casi todo hasta 
el Caleufu que hemos remontado hasta su nacimiento ; de aquí 
para adelante \n obstruyen continuamente piedras, hay varios 
desfiladeros y por ultimo la senda se interna en los bosques, 
donde abunda muchísimo la caña de Tacuara que los hacen 
impenetrables, ofreciendo segura salvación á los indios que en 
ellos se oculten. 

Estoy campado con la comisión en la costa del Trasbun; 
vengo haciendo marchas cortas por lo pesado del an-eo y 
pienso llegar á ese campamento pasado mañana. 

£1 indio Neculante, que así se llama el que capitaneaba á 
los que he batido, y que traigo prisionero, puede sernos muy 
útil por sus conocimientos sobre las tolderías existentes en 
esta parte de la Cordillera. 

Es cuanto tengo el honor de poner en conocimiento de Vd., 
a quien Dios guarde. 

Firmado — 

m 

/ 

Pedro Diez Arenas, 



A las 4 p. m. mudamos de campo llegando \ la Laguna 
Trasbun que da nacimiento al aiToyo de este nombre en cuyas 
inmediaciones campamos á las 5 p. m. 

La laguna, ó mas bien dicho, el Lago Trasbun, tiene al 
parecer una legua y media en la parte mas ancha y su estén- 
sion de E. á O. no se puede calcular pues se pierde entre la 
Cordillera, pero pasan de cuatro leguas lo que se alcanza á 
distinguir, disminuyendo en anchura notablemente al dar na- 
cimiento al arroyo. 



- 520 — 

El valle en donde hemos campado tiene buenos pastos y 
es de notarse que esta es la parte única donde el T^raahm 
ofrece un valle de alguna ostensión, pues do este parage para 
abajo corre perdido entre las sierras no pudiendo llamarse 
valles los terrenos de sus m írgenes por ser enteramente muy 
angostos. 

Siendo el propósito del Gefe de la Brigada, hacer una ba- 
tida que diera por resultado no tener que despachar mas 
comisiones á la Cordillera, pues a su juicio las operaciones 
de esta Brigada debian tener por teatro los campos de )a 
Patagonia, al Sud del Limay, por encontrarse allí Sayhueque 
y otros muchos capitanejos y caciques, y urgiendo desocu- 
parse prontamente de las operaciones que debian practicarse 
al Norte del Limay, despachó los chasques ordenando se le 
incorporara el Comandante Diez, con el Mayor Pefleüory, 30 
individuos de tropa del Regimiento 7^ y 10 del Batallón 6, 
pues de esta manera podría desprender partidas siempre que 
fuese necesario. 



Dlelembre •• 



Al venir el dia se desprendieron partidas descubridoras ai 
N. y al S. del Trasbun, á fin de que se internaran h distancia 
de tres ó cuatro leguas de las costas y dieran cuenta inme- 
diatamente de cualquier rastro que indicara la existencia de 
indios por esos parnges. 

Se carnearon como de costumbre, dos yeguas para el m- 
cionamiento de la fuerza. 

A inmediaciones de la laguna y del arroyo Trasbun, hay 
una vegetación admirable; se encuentran árboles de distintas 



— 521 — 

especies propias solamente de estas regiones. Abundan sobre 
todo el Maiten que á la distancia se asemeja mucho al Sauce, 
el Ciprés, el Espino negro el Lloncoin y el Nieré debiendo 
tener algunos de estos últimos mas de 25 metros de altura, 
y se encuentran en grandes grupos ó pequeños bosques, y en- 
tre los arbustos se encuentra la magnolia y la enredadera 
silvestre, el Palguin que da una flor amarilla del tamaño de 
una frutilla que la emplean los indios para teftir de ese mis- 
mo color después de cocerlas en una caldera, el Chilcon que 
tiene una florcita de varios pequeños canutos^ de un color car- 
mín muy subido» de mucha vista pero sin fragancia, y en 
cuanto al suelo, está tapizado de plantas que dan flores muy 
esUañas, de muy vivos colores y de fragancia casi todas, y 
por lo que toca ¿ la frutilla, no se dá un solo paso sin en- 
contrar alguna de estas plantas muchas de ellas con frutas 
ya maduras. 

Hay además de estos, multitud de árboles, arbustos y plan- 
tas imposible de consignarlas pues ni aun su nombre en lengua 
indígena se puede saber. 



mclembre 99 



A las 4 y 30 a. m. se hizo ensillar y á las 5 nos pusimos 
en marcha para mudamos á un campo, donde el pasto era 
mejor y mas abundante ; como solo distan unas cinco cuadras 
roas abajo, pronto llegamos y campamos en la costa de un 
aiToyo, que desemboca en el Trashun, 

Se hicieron carnear dos yeguas y se racionó la Comisión. 

A las 10 a. m. llegó el Comandante Diez, con el Mayor 
Peñeflory y ^40 individuos de tropa, cuatro baqueanos y el 



66 



— 522 — 

capitanejo Neculante quo así se llamaba el que había tomado, 
el cual nos iba á servir de baqueano para conducirnos á la 
toldería del capitanejo Coiyá. 

Se ordenó campara esta comisión próximo ú nosotros y se 
carneó otra yegua para racionarla para el dia de hoy. 

A las 3 y 15 p. m. se mandó á ensillar y á las 3 y 30 
nos pusimos en marcha para Ir á campar al otro lado del 
** Trasbun''. El pasage se efectuó sin dificultad alguna, dan- 
do el agua al encuentro del caballo. La corriente en el paso 
es lenta. 

Una vez en la otra costa, seguimos por entre las sierras 
con rumbo al E., y á las 4 hicimos alto para oampar como 
á media legua del paso, en un valle angosto pero muy 
extenso, con abundantes pastos tiernos y teniendo próximo 
un arroyo que desemboca en el "* Trasbun ". 

Se nombró de vanguardia al Comandante Diez con el Ma- 
yor Peñeñoiy, el Alférez Rivero Indarte y 40 individuos de 
tropa del Regimiento 7®. 

A la oración se ataron caballos y muías a soga, después 
de haberse elegido los mejores caballos para la fuerza de la 
vanguardia. 



Mclembre 98 



Emprendimos la marcha á las 4 y 10 a. m. 

La vanguardia no debia alejarse á mayor distancia de media 
legua del resto de las fuerzas. 

Seguimos con rumbo al E. costeando el Trasbun hasta las 
5 y 30 que variamos de dirección al N. empezando el cami- 
no á ser bastante escabroso, pues va faldeando las sierras. 



— 523 — 

A ]as 6 se hizo alto para dar descanbo á las ínulas y des- 
pués de 15 minutos seguimos con rumbo al NO. 

A las 7 j 40 hicimos otro alto, continuamlo la marcha á las 
S, con rumbo al N. 

£1 camino sigue siempre por las sierras: atraviesa otros 
dos ó tres pequeños valles y algunas veces se interna en la 
espesura de los montes, en los cuales á medida que avanza- 
mos se encuentran árboles de mayores dimensiones. Por lo 
genera] en la clase de los conocidos por l(»s indios con el 
nombre de Ni&'é 6 el roble de nosotros, son los de mayor 
altura y espesor. 

Hemos encontrado con abundancia también las cafias de 
Tacuaras desde un metro á 6 de altura. 

A las 10 y 30 hicimos alto para campar en la costa de un 
arroyo, siendo el campo bueno y abundante en pastos de 
cebadilla 

Se calcula en seis leguas el camino recorrido hoy ; habién- 
dose quedado 4 caballos cansados y despiados. 

Se carnearon 3 yeguas para racionar la Comisión. 

No ocurrió novedad alguna en el resto del dia. 



melembre W 



Emprendimos la marcha á las 3 a. ni. con rumbo al O., 
el camino como el de ayer va faldeando las sierras. 

A las 5 a. m. hicimos alto, pues habfamos llegado . al río 
Fikguegun ó sea uno de los dos brazos que forman el Ca- 
leufú. Este brazo solo tiene, unas dos leguas y media de 
extensión y nace de la luguna del mismo nombre, ¿ la que 
se le calcula unas cuatro ó cinco leguas de circunferencia. 



— 524 — 

Era necesario atravesar este rio y á las 5 y 10 nos pusi- 
mos en marcha, llegando pronto al punto por donde debía- 
mos efectuar el pasagc, al que dimos principio inmediatamente; 
el agua daba en lo mas hondo al encuentro del caballo, ha- 
bia mucha comente y multitud de piedras grandes que hacian 
algo peligroso el pasage. El ancho del río en este punto 
no pasa de 30 metros. 

A las 6 habíamos terminado el pasage» perdiendo solo un 
caballo que quedó como clavado en medio del arroyo, tal vez 
por la frialdad del agua, sin que fuera posible sacarlo á pesar 
de los esfuerzos que se hicieron. 

Continuamos en seguida la marcha, con dirección al X. 
encontrándonos pronto con el otro brazo del Caleufú, el rio 
MeUiquina^ que nace también de la laguna del mismo nom- 
bre, siendo su extensión de tres leguas próximamente. 

Seguimos costeando dicho rio, hasta las 8, que hicimos alto 
para dar descanso á las cabalgaduras; á las 8 y 30 conti- 
nuamos la marcha, y entonces tomamos la costa de la laguna 
que es muy montuosa. 

Esta laguna tiene cinco 6 seis leguas de circunferencia; en 
sus aguas limpias y tranquilas se retrataban las elevadas mon* 
tañas que le rodean y numerosos arroyos vierten sus aguas 
n ella, alguno de ellos bastante caudalosos. 

A las 9 y 50, habiendo llegado al final de la lagunat hici- 
mos alto y campamos entre dos arroyos que desembocan en 
la. 

Los pastos de estos campos son buenos y muy abundantes. 

Se calcula en 5 Ics^uas lo andado en este dia. 

Como nos fuéramos aproximando á las tolderías que debía- 
mos sorpi-ender, se dispuso se hiciera el menos ruido posible; 
se hicieiDn atar los cencerros en las caballadas y se prohi- 
bió el gi'ito de los caballerizos para arrear las muías y 
caballos. 



— 825 — 

Se racionó la comisión con tres ye^as, habiéndose quedado 
cansados en esta jornada cuatro caballos. . 

A la tarde bajaron de las sierras dos vacas lecheras, y ha- 
biéndoselas presentado al indio Neculante, dijo que eran de 
las que le habian pertenecido y que habian quedado entre el 
bosque cuando el Comandante Diez los tomó. 

Los toldos de este indio estaban muy cerca del Lago. 

Durante el resto del dia no hubo novedad. 



Alelcmkre SO 



A las 3 y 60 a. m. emprendimos la marcha con rumbo al 
O. y pronto atravesamos uno de los dos arroyos entre los que 
habíamos campado, con el agua al encuentro del caballo, 
siendo el ancho del paso como 20 metros. 

Hicimos alto del otro lado y asi que hubieron pasado to- 
das las caballadas, continuamos nuestra marcha costeando el 
arroyo en dirección al NO., y en un parage en que las sier- 
ras se unen mucho, dejando paso solo al arroyo, tuvimos que 
pasar un estrecho desfiladero, hallándose interceptado el paso 
por grandes piedras que se encuentran de trecho en trecho. 

A las 6, habiendo llegado á un pequeño valle, hicimos alto 
para dar descanso á nuestras cabalgaduras que venian muy 
fatigadas y esperar la retaguai'dia de la columna y las caba- 
lladas que venian muy lejos. 

A las 6 y 20 continuamos la marcha, con dirección al NO. 
y á las 8 hicimos otro alto ; el camino empieza á ser bueno, 
hemos entrado á un valle que parece ser muy extenso. 

Seguimos marcha después de media hora, para ir á hacer 



— 526 — 

alto en el bajo de los Manzanos ó Pucauyo por los indios, 
á las 10 y 20 a. m. Jornada: 7 leguas. 

Este parage está inmediato á la laguna de Locar, cuya 
extensión y anchura es imposible calcularse» pues se pierden 
sus aguas entre la Cordillera y según nuestros baqueanos, se 
comunica con algunos ríos de Valdiyia, yendo a desembocar 
en el Océano Pacífico. 

£1 campo de los Manzanos está separado de la Vega de 
Ghapelcó, por una pequeña cerrillada; sus pastos son inme- 
jorables, pues casi todo está cubierto de gramilla. Su exten- 
sión de E. á O. será de dos legues, y d3 N. á S. una legua, 
cruzándolo un arroyo de bastante agua, que desemboca en la 
laguna Lacar, 

Tiene un bosque de manzanos que no bajará de mil árbo- 
les, que se extiende al pié de las sierras. 

En este punto lucirnos nuestro campamento, á fin de estar 
mas ocultos y «]:o/ar al mismo tiempo de la sombra que nos 
proporcionaban estos árboles. 

Como cu la madrugada del día de mañana, debemos sor- 
prender la toldería del capitanejo Coiyá, antes de anocher se 
hicieron atar caballos y muías á soga» á ñn de emprender la 
marcha á las 11 do la noche. 

A esta hora so mandó á ensillar y 20 minutos después, nos 
pusimos en marcha, empezando a subir las sierras por entre 
un espesísimo bo<:r|.ie, donde apenas penetraba la luz de 
la luna. 



— 527 — 



Blelemfere SI 



Y continuamos niarelianclo por algún tiempo entre las tinie- 
blas. 

A las 12 7 30 a. m.. habiendo salido del bosque, hicimos 
alto para esperar la caballada, que debia venir lejos, pues 
no se sentía ruido alguno que indicara su aproximación. 

Como á la media hora, viendo que no venia, se supuso 
que por uu error, hubiesen tomado otro camino y se manda- 
ron algunos soldados que regresaron pronto, porque sintieron 
que la caballada habia tomado otro camino, pero que á corta 
distancia se unía al que llevábamos. 

A la 1 f 20 a. m. continuamos la marcha con iiimbo al N£. 
Desde que salimos del campo de los manzanos^ empezamos 
á subir sientas y seguimos por una hora más nuestro ascenso- 

A las 2 y 45, al despuntar una de ellas, se vieron fogones 
en el bajo y se supuso fueran de los indios. 

Se ensillaron caballos y se manearon las muías, poniéndose 
algunos soldados al cuidr.do de ellas» y se desprendió á la 
fuerza de la vanguardia para hacer el reconocimiento debido- 

Diez minutos después, el Comandante Diez mandó dar 
cuenta que los fogones eran de una comisión de la segunda 
Brigada, á las órdenes del Comandante Montan. 

Como pronto nos incorporamos á nuestra manguardia, el 
Gefe de la Brigada, mandó traer las muías y ordenó se en- 
sillaran para continuar la marcha. 

Por el mismo Comandante Montan, supo el Gefe de la 
Brigada, que el dia anterior, habia batido á Coiya, quitándole 
70 á 80 caballos y que los indios hablan huido al monte. 

Con esta noticia, quedaba desbarado nuestro plan, por lo 
que resolvió el Gefe de la Brigada remontar la laguna de 



— 528 — 

Loriar pues tenia noticia que por allí existia un capitanejo 
lAncol, 

A las 3 y 46 continuamos la marcha con rumbo al Sud. 

Desde el punto en que estaba campada la comisión del 
Comandante Moritan, el camino cruza por entre bañados en 
mas de una legua, siendo bueno en adelante. 

A las 5 y 10 se hizo alto y á los 10 minutos proseguimos 
la marcha, rumbo S. SO. 

Se hizo otro alto á las 7 y 50 y se continuó la marcha á 
las 8, que no fué interrumpida hasta las 8 y 45, que habien- 
do entrado en la vega Quinal-nahiel se hizo alto y campa- 
mos en la costa de un arroyo que la atraviesa, á la sombra 
de los innumerables chacai que se encuentran en ambas 
orillas. 

La vega, tiene de N. á S. unas dos leguas de extensión y 
de E. á O. una legua y media próximamente, y posee bue" 
nos pastos hasta en las sienas que la rodean. 

Se calcula en siete leguas, la extensión de terreno recorrida 
en esta jornada, habiéndose cansado 6 caballos- 



Enero i <> de Í89S 



A las 3 y 30 a. m. emprendimos la marcha con rumbo aj 
SO. Al salir de la vega, la senda sube á las montañas; 
nuestro ascenso duró media hora y seguimos luego atrave- 
sando pequeños valles. A las 6 y 30 hicimos alto y después 
dQ un descanso de media hora, continuamos la marcha en 
dirección al O., entrando pronto á un espeso monte. 

A las 8 empezamos á descender al valle, y á las 8 y 30 
hicimos alto para campar en el paraje donde fué tomado el 



— 529 — 

indio Neculante por las fuerzas del Comandante Diez, cono- 
cido con el nombre de Quechuquina, en la costa del rio 
Guagem ó sea la misma laguna de Lontué ó Lacar, que a 
medida que se avanza hacia el Oestei toma distintos nom- 
bres, abriéndose en algunas partes hasta formar grandes 
lagunas donde el agua no corre casi, y cerrándose en otras 
para formar un río cerrentoso, cuya estension no pasa, según 
los datos tomados, de cuatro á cinco leguas. 

£n este punto encontramos cuatro ranchos regularmente 
trabajados que pertenecieron al capitanejo Lincol, quien ne 
hacia mucho tiempo los habia abandonado, temiendo que 
alguna comisión se presentara por esta toldería, internándose 
más en la Cordillera. 

Este capitanejo no debía estar lejos, pues era de suponerse 
que no habia ultrapasado el límite. 

Se hallaron rastros frescos de gente á pié, de caballos y 
poco mas allá de hacienda vacuna, si bien los de esta últi- 
ma eran como de quince dias. 

Para saber mejor que camino debíamos seguir, pues por 
ambas costas iba uno, se despacharon dos comisiones, una 
á las órdenes del Comandante Diez con 35 de tropa, todos 
nadadores, pasó la laguna en este mismo parage, siendo 
paso conocido por los indios, que no tiene mas de 25 á 30 
metros de ancho, y la otra de 25 de tropa á las órdenes del 
Mayor Pefleüory, tomó el camino de la costa Norte. 

Así mismo el Gefe de la Brigada mandó en descubierta 
por el bosque, al Capitán Di-ury con diez soldados para ver 
si tomaban los cinco indios que andaban á pié, cuyos rastros 
frescos habiamos hallado. 

A las 10 a. m. llegó chasque del Mayor Peñeñory que ha- 
bia hecho alto como á dos leguas de nuestro campamento, en 
la costa del rio donde encontró dos canoas de los indios ; por 
el camino que él habia seguido iba rastrillada de hacienda 
como de diez dias. 

67 



— 530 — 

Como el Mayor debia avanzar un poco mas por ese cami- 
no, se enviaron al paso de las canoas cuatro soldados, áñn 
(le que las cuidaran hasta tanto -llegásemos nosotros para 
pasar al otro lado, pues se sabia que por la costa Norte 
liabia camino solamente en cinco leguas más, y era de supo- 
nerse que Lincol habia pasado al Sud, con toda su hacienda 
por donde el camino avanzaba más. 

El Capitán Drury siguió con algunos soldados los rastros 
de los indios que andaban á pié, los que se internaban en 
el bosque; marchó como diez ó doce cuadras á pié, pues era 
imposible penetrar á caballo por entre la espesura y hubo 
de renunciar á avanzar mas, porque estaban espuestos á es- 
traviarse entre el monte por algunas horas y tal vez á can- 
sarse inútilmente, pues varias veces perdieron el rastro, 
encontrándolo luego gracias á los pedacitos de manta que 
iban dejando los indios en las ramas de los árboles. 

A las 2 y 30 p. m. se mandó ensillar y 2i las 3 y 16 nos 

pusimos en marcha para el paso de las canoas, dejando en 
Quechuquina al Sargento 2^ Tomás García del Regimiento 
T"", con 24 mas de tropa, al cuidado del resto de la caba- 
llada que quiso el Gefe de la Brigada descansara en ese valle, 
donde habia abundancia de pastos, llevando nosotros solo 
una muía por hombre. 

A las 4 y 30 llegamos al paso de las canoas y desensilla- 
mos en la costa del rio ; supimos por los soldados que allí 
estaban, que el Comandante Diez habia mandado un chasque 
al Mayor Peñefiory á fin de que se le incorporase, pues por 
aquella costa iba rastrillada de hacienda como de seis dias, y 
como esta era de mas de 300 animales, necesitaba mas gente 
para emprender la persecución. 

£1 Sargento que mandó de chasque el Comandante habia 
marchado del paso como á las 11 a. m. y á la hora que 
nosotros llegamos aun no habia regresado, por lo que creímos 
que el Mayor habia emprendido otra persecución, siguiendo 
talvez una rastrillada mas fresca. 



— 531 — 

Sin embargo el Gefe de la Brigada nombró al Capitán Dru- 
ly con 25 individuos de tropa, para que pasaran al Sud á 
incorporarse al Comandante Diez. 

Empezó pues á efectuar su pasage en la canoa mas grande, 
que era la única que tenia remos, y asi que estuvieron algu- 
nos soldados en la opuesta margen, se azotaron las muías 
necesarias, mas quince caballos y cuatro yeguas. 

A las 5 y 30 p. m. llegó la comisión del Mayor Peñeñory, 
quien habia recorrido todo el camino de esta costa, encon- 
trando muchos ranchos y toldos que no hacia mucho tiempo 
hablan sido abandonados, la rastrillada de hacienda seguia 
hasta un paso del rio, donde la hablan hecho vadear. 

En el pasage que efectuaba la comisión del Capitán Drury, 
se sufrió un contratiempo que dio por resultado no poder 
pasar toda la fuerza antes que llegara la noche, suspendién- 
dose hasta el siguiente dia la marcha de ella. 

Con el deseo de terminar mas pronto el pasage» el Capitán 
hizo colocar al tiempo de pasar él, seis recados en la canoa 
mas pequeña y la quiso llevar á remolque, pero como esta era 
mas pesada de lo que se creía, no pudieron salir bien en el 
pequeño desembarcadero y fueron arrastrados por la comente, 
no siéndoles posible acercarse á la costa. Esto obligó á 
soltar la canoa mas pequeña, pues iban á caer en la parte del 
rio donde la corriente era mas fuerte, conduciéndolos á un 
pequeño rápido que hubiera puesto en peligro sus vidas. 

Socorridos de la costa, lograron acercarse adonde nos hallá- 
bamos nosotros y mandáronse algunos hombres á caballo para 
ver si podian enlazar la canoa chica, pero esta se di6 vuelta 
apenas anduvo unas diez cuadras, perdiéndose los seis recados. 

Ahora bien, la canoa grande con solo dos remos no podia 
venir aguas arriba, porque el agua corria mucho mas que en 
el paso ; silgarla tapipoco era posible pues la orilla estaba 
poblada de árboles, muchos de ellos á uno ó dos metros den- 
tro del agua, de manera que fué necesario sacarla á tierra y 



- 532 — 

después de dos horas de trabajo en que se empleó toda la 
fuerza que había y á la cincha de tres muías, se logró dejarla 
nuevamente en el paso. 

Se dejó pues para el amanecer el pasaje del resto de la 
Comisión, que se aumentó con diez soldados más de los que 
hablan venido con el Mayor Peñeñory. 

El campo próximo al paso, tiene en la extensión de casi 
una legua pasto gramilla en abundancia ; alejándose algo mas 
sólo se vé el espeso bosque hasta la cumbre de las altísimas 
montañas que se prolongan de E. á O. en ambas costáis 
del rio. 



Enero • 



Al venir el dia dio principio á su pasage el resto de la 
Comisión del Capitán Drury, que se terminó á las 4 a. \n* 
poniéndose en marcha inmediatamente. 

Resuelto el Gefe de la Brigada á seguir la persecución 
emprendida por el Comandante Diez, a las 3 p. m. mandd 
ensillar y envió la canoa aguas arriba al paso de Quechu- 
quina, lo que podia efectuarse pues avanzando hacia el E. 
{q)enas se notaba la corriente. 

A las 4 emprendimos la marcha para ese punto á fin de 
efectuar nuestro pasage allí, pues tenia menos comente y me- 
jor salida para nuestras caballadas. 

A las 6 llegamos á Quechuquina y campamos en la costa 
no muy lejos del paso. 

Durante nuestra ausencia no había ocurrido novedad algu- 
na en nuestra caballada. 



— 533 — 



Enero 8 



A las 3 y 30 a. m. se mandó ensillar y nos dirijimos al 
paso de la Laguna, donde llegamos á los cinco minutos. 

Se hizo desensillar y se empezó á efectuar el pasage én 
nuestra embarcación indígena, en la que cabían seis hombres 
con sus monturas. 

Cuando parte de las fuerzas estuvieron en la márjen opuesta 
se azotaron las caballadas y muladas que pasó sin dificultad 
alguna. 

Terminamos el pasage á las 6 y 30, poniéndose la Comi- 
sión á ensillar inmediatamente. 

A esta misma hora llegó chasque del Comandante Diez, 
quien mandaba decir el paraje donde se hallaban campados 
y estando pronta la Comisión á las 7 a. m. emprendimos la 
marcha rumbo al SO. por la costa de la Laguna, que estre- 
chándose desde ese punto toma el nombre de Bio Guagun, 

£1 camino va por entre el bosque y se halla continuamente 
obstruido por gruesos troncos caldos, atravesados en él ; mu- 
chos de ellos los indios no pudiendo separarlos por su im- 
ponderable peso, han usado el hacha ó el cuchillo para disminuir 
su altura á fin de dejar libre el tránsito á caballo. 

A las 8 y 60 se hizo alto para dar descanso k las cabalga- 
duras, continuando la marcha á las 9 y 10. 

Cuarenta minutos después, al salir del bosque para entrar 
a on peque&o valle, se hizo alto y campamos. 

Se carnearon dos yeguas para el racionamiento de la Co- 
misión. 

Se ordenó al Sargento encargado de la caballada, quedase 
ea este punto con ella, pues era mas diffcil el arreo cuanto 
mas avanzábamos hacia el Oeste. 

£1 resto de la Comisión solo Itevaría una muía por hombre 



— 534 — 

y unos quince caballos de reserva y cuatro yeguas para el 
racionamiento. 

A las 2 y 30 p. m. se mandó ensillar y emprendimos la 
marcha^ siempre por entre el bosque costeando la Laguna. 

Como á la media hora de marcha encontramos un cabo y 
4 soldados, uno de ellos herido de bala en la cabeza» el que 
remitía el Comandante Diez á ñn de que se tomase la pro- 
videncia del caso. Este soldado del Begimiento 7^ fué heri- 
do por uno de sus compañeros al tiempo de cargar el arma. 
£1 Gefe de la Brigada dispuso lo llevaran hasta el punto 
donde dejábamos la caballada y lo entregaran al cuidado del 
Sargento y soldados que allí habia. 

Se supo por estos soldados que el Comandante Diez habia 
pasado á la m&rgen Norte, pues allí habian azotado los indios 
parte de la hacienda. 

A las 4 y 30 p. m. llegamos al parage donde dicho Gefe 
habia efectuado su pasage, sirviéndose de una canoa que en- 
contraron en el paso y la que dejó amarrada en aquella orilla 
sin recordar que todos los nadadores de la Comisión los 
llevaba él y que por consiguiente no tendríamos con quien 
hacerla traer. 

Desde este paiage completamente desconocido por los indios 
que nos acompañaban, no debíamos contar mas con los ba- 
queanos, pues ninguno de ellos habia pasado de allí é igno- 
raban donde nos conduciría la senda que seguíamos 

Es un pequeño valle que no tiene mas de diez cuadras de 
circunferencia; hay varios toldos y cuatro huertas sembradas 
de trigos, alberjas y habas ; mas allá todo era monte de Nieré 
y cañaverales. 

Campamos en este punto en la costa de la Laguna, que 
desde allí se ensancha bastante no teniendo casi corriente y 
se lai'garon la caballada y mulada á los trigales; el pasto 
sumamente escaso. 

Como no podíamos pasar al otro lado por no tener ningún 



— 635 — 

nadador, el Gefe de la Brigada mandó hacer algunos disparos 
de fusil, para ver si acudían soldados de la Comisión del Co- 
mandante Diez, que ne supuso no estuviera muy distante y no 
dando buen resultado, establecióse una guardia para que viji- 
laran el paso y la canoa, llegando la noche sin haber ocur- 
rido otra novedad. 



Enero 41 



A las 4 a. m. se mandaron dos descubiertas de 10 hom- 
bres; una para que registrara el bosque pues se habian 
encontrado rastros frescos y la otra para qne avanzara por el 
camino de esta costa en el que también habia rastrillada, 
pues como no teníamos baqueanos se ignoraba si habia ó nó 
campos donde pernoctar y si era bueno ó malo el camino. 

Interesado el Gefe de la Brigada en que el Comandante 
Diez se nos incorporase, á fin de obrar de común acuerdo, 
mandó ver si entre los soldados que teníamos habia alguno 
que sabiendo nadar un poco, se animase á atravesar la lagu- 
na con un buen caballo. 

ün soldado del Regimiento 7®, viejo ya, comprendiendo la 
necesidad que teníamos de apoderarnos de la canoa, se pre- 
sentó y con un caballo nadador por excelencia, pasó la Laguna 
que tiene una cuadra y media en ese punto y se internó en 
el bosque para ver qué dirección seguian los rastros de la 
Comisión. 

Begresó al poco tiempo, ató la canoa á la cola del caba- 
llo y llegó con toda felicidad á esta margen, dando cuenta 
que los rastros de la Comisión se volvían por aquella costa 



— 536 — 

hacia el E., al parecer para regi*esar al campamento de Que- 
chuquina. 

Este era otro contratiempo. 

Se hizo pasar al Norte una Comisión de ocho soldados para 
que vieran la dirección que seguían los indios con la hacien- 
da, la que regresó á las 3 p. m. trayendo un indio que 
habian herido porque huyó apenas los vio. Este indio hablaba 
el castellano y decia ser chileno ; la herida era de gravedad 
pues le habia atravesado el cuerpo y el brazo derecho. 

Así que fué curado, le hicimos varias preguntas y se supo 
que efectivamente era Lincol el que huia á ocultarse con sus 
familias y ganados entre los cajones de la Cordillera ; ha- 
biéndole preguntado por la distancia que habia hasta el punto 
donde debia hacer alto Lincol, respondió que se poditi llegar 
en tres dias, pero que camino solo existia por la costa Sud y 
que éste era malísimo, desprovisto de valles en donde campar 
y que iba siempre por la costa de la laguna faldeando las 
montafias. 

El trozo de hacienda que habia pasado al Norte, la hicie- 
ron pasar nuevamente al Sud, por donde habia camino que 
era necesario hacerlo todo á pié y que él sus viajes á aque- 
llos parages los habia hecho por agua en las canoas que 
construia él mismo, porque era carpintero y de cuyo oficio 
decia mantener á su familia íintes de unirse á Lincol. 

La otra descubierta llegó antes de obtener estas noticias, 
trayendo las muías y caballos lastimados, tanto por la abun- 
dancia de grandes piedras en el camino como por los grue- 
sos troncos atravesados en él, siendo el ancho de la senda 
en muchas partes de solo una vara; habian marchado seis 
horas sin haber alcanzado á hacer mas de una legua. 

Empezaban á sucederse los contratiempos y obstáculos y 
sin embargo era necesario avanzar. 

Si los indios habian hecho esa travesía á pié, también no- 
sotros podíamos hacerla. 



— 337 — 

Teníamos delante un camino desconocido, falto de llanos 6 
valles donde campar, no sabíamos lo que había mas allá ni 
estábamos seguros de poder llegar en tres dias al lugar 
donde iba Lincol, pero el Gefe de la Brigada estaba resuelto 
á avanzar y toda la Comisión deseando que así sucediera, 
^ean cuales fuesen los obstáculos que tuviésemos que vencer, 
y contratiempos ó necesidades que sufrir. 

Era necesario ir adelante, (pues también nos faltaba el 
racionamiento) batir h los indios en sus refugios y quitarles 
el arreo. 

Esperábamos con ansiedad pues, se nos incorporase el Co* 
mandante Diez ó tener noticias de él. 

A las 5 p. m. llegó chasque de dicho Gefe por esta costa, 
quien habia regresado al paso de las canoas sin duda creyen- 
do encontrasnos allí y por estos mismos chasques, el Gefe 
de la Brigada mandó la orden de que se pusiese en marcha 
para incorporarse al resto de la fuerza, ya dispuesto á avan- 
zar hacia el Occidente por la senda desconocida. 

A las 7 y 30 p. m. se presentó el cabo 3^ José Nichea 
enviado por el Comandante Diez, á quien los soldados de la 
guardia del paso hablan pasado á esta margen y por él se 
supo que la Comisión habia llegado al paso donde habia cam- 
pado. 

Dicho Gefe, mandaba dar cuenta haber encontrado en el 
punto donde estábamos nosotros, 7 caballos y del otro lado 
otros 6 mas, 1 muía, 3 yeguas con cria y 2 vacas lecheras, 
algunas monturas y demás útiles, en los toldos que en el 
Norte habia, y rastrillada fresca de indios á pié, que indicaban 
ser éstos recientemente abandonados. 

El Gefe de la Brigada, le envió orden de permanecer aUí 
hasta el día siguiente que efectuarla su pasage al Sud. 

Se carneó una yegua, racionándose la Comisión para el dia 
de hoy. 



68 



— 538 — 



Gnero 6 



Al venir el día empezó á efectuar su pasage la Comisión 
del Comandante Diez, que terminó á las 9 y 30 a. m. 

Como podia haber mas adelante, necesidad de pasar á la 
margen Norte, se despachó 1 cabo y tres soldados para que 
llevaran la canaa aguas abajo y nos esperaran en todas las 
playas donde salia el camino^ tomándose esta determinación 
para no sufrir algún contratiempo ó quedar burlados por los 
indios. 

Se racionó la Comisión para dos dias. 

A las 10 se despachó al Subteniente Tiscornia del Batallón 
69 con 10 individuos de tropn^ llevando un hacha a fin de 
ir abriendo en lo posible el pésimo camino que debíamos 
recorrer. 

Se dispuso que de los caballos que habíamos traido se 
apartaran solo 20, enviando el resto así como las muías que 
llevábamos de más» al campo donde quedó la caballada á 
cargo del Sargento Garcia. 

A las 2 p. m. se mandó ensillar, emprendiendo la mar- 
cha el Comandante Diez con la fuerza de la vanguardia á 
las 2 y 30, siguiéndole el resto de la fuerza á las 3. 

En tres cuadras próximamente, costeamos la laguna por la 
playa, entrando luego al bosque. 

A la media hora de marcha empezamos á detenernos con- 
tinuamente, por la detención de las fuerzas de la vanguardia 
que alcanzamos apenas entramos en la espesura. 

Los obstáculos se sucedían prontamente; habia gi*andes 
troncos atravesados en la senda, algunos de ellos de mas de 
un metro de espesor. Habia que bajarse muy á menudo, 
salvar á pié los inconvenientes, hacer saltar la muía y mar- 
char de este modo, ya en cuesta arriba ó cuesta abajo. 



— 539 — 

Por último á las 8 p. m. no habíamos avanzado mas de 
una legua y la noche nos sorprendió entre el bosque sin ha- 
ber podido conseguir salir á alguna playa. 

Se dio orden haciendo pasar la palabra, pues en la senda 
solo cabía un ginete, de que se detuvieran las fuerzas, de- 
sensillaran las muías, les dieran agua en un arroyo que corría 
entre el bosque y se les cortara callas de Tacuaras, cuya 
hoja al parecer les agradaba supliendo la falta del pasto. 

£1 camino parece que aumenta en dificultades á medida 
que se avanza; no son solamente las grandes piedras y grue- 
sos troncos que le obstruyen, sino los pequeños arroyos que 
forman pantanos y las grandes cuestas que hay que subir ó 
biyar. 



Enero • 



Apenas amanece emprendió la marcha el Subteniente Tis- 
Gomia con sus soldados á fin de continuar abriendo el ca- 
mino. 

A las S a. m. habiendo ensillado ya la fuerza de la van- 
guardia se puso en marcha y á las 6 le seguimos nosotros, 
no tardando ni diez minutos en estar reunida toda la fuerza, 
por haberse detenido los de adelante para salvar obstáculos 
de consideración. 

Las detenciones se repetian muy á menudo, las dificultades 
aumentaban y empezamos á hacer toda la marcha á pié ade- 
lantando por consiguiente muy poco. 

A las 9 a. m. logramos salir á una playa, donde encontra- 
mos la canoa, diciéndonos el cabo que la navegación por la 
laguna era sumamente fácil. 

Entramos nuevamente al bosque. 



— 540 — 

A las 9 y 30 fué necesario detenerse por mas de una 
hora. Se babia encontrado en la senda y cuesta arriba una 
gran piedra de mas de dos metros de altura, el soldado 
subia primero, luego hacia saltar su muía y en seguida hacia 
lo mismo con el caballo que llevaba de tiro, operación que á 
pesar de ser ayudado por el que le seguía, tomaba siempre 
de cinco á diez minutos cada uno. 

En este alto se les cortó cañas á las muías y recien ^ las 
10 y 60 pudimos continuar la marcha, que no se interrumpió 
sino de diez en diez minutos, hasta las 5 p. m. que se hizo 
alto para campar antes que nos sorprendiera la noche efec- 
tuándolo la vanguardia en una pequeña playa donde logró 
salir y el resto de las fuerzas en el camino, próximo á dos 
arroyuelos que formaban algunos pantanos en sus inmedia- 
ciones. 

Después de ocuparse la tropa en cortar dos 6 tres cargas 
de cañas para los animales, emplearon el tiempo que les que- 
daba antes de la noche, en hacerse de comer cosa que no 
bacian desde ayer, y á las 9, salvo aquellos que estaban de 
servicio, todos reposaban de sus fatigas. 

El oficial que venia k retaguardia, dio cuenta haberse des- 
barrancado al pasar los desfiladeros de la montaña, 1 yegua 
y 3 caballos. 

Solo quedaba otra yegua de racionamiento que sin duda 
nos iba á faltar, si tan penosa marcha se prolongaba algunos 
dias sin conseguir dar alcance i los indios que solo nos lle- 
vaban un dia de ventaja á juzgar por la rastrillada de la 
hacienda. 

Se calcula solo en cuatro leguas, lo que hemos recorrido 
en ocho ó nueve horas de marcha. 



— 541 — 



Euero V 



Como el dia de ayer, la marcha fué emprendida á la mis- 
ma hora y con los mismos intervalos en las fuerzas, habién- 
dose carneado la última yegua que fué distribuida á toda la 
Comisión. 

£1 Comandante Diez, dio cuenta que el indio Neculante 
que iba en la vanguardia, habia huido ayer á las 6 p. m. 
aprovechando el descuido en que se hallaba el encargado de 
vigilarle. 

Se dejó un Sargento y 4 soldados á retaguardia para que 
vieran de poder sacar los caballos desbarrancados y los que 
quedasen del mismo modo en adelante, y al mismo tiempo 
tratar de apoderarse de Neculante, si éste volvia por la sen- 
da hacia atrás. 

El camino continúa siendo enteramente dificultoso ; la mayor 
parte de las muías y caballos venian lastimados; se marcha 
siempre á pié y avanzando muy despacio. 

A la 1 p. m. los soldados que iban adelante descubrie- 
ron el rastro de un indio á pié y dos á caballo, que habian 
venido allí y luego se volvían por el mismo camino. 

A las 2 p. m. subimos á la cima de las montañas, separán- 
donos por completo de la costa de la laguna y desde enton- 
ces el camino empezó á mejorar, siendo el bosque mas abierto 
en sus árboles, con menos piedras y troncos en la senda» 
pero mas abundante en cañaverales. 

A las 5 p. m. alcanzamos á ver, al tiempo de descender, 
una pequeña vega, que reanimó la esperanza en nuestros cora- 
zones, dando por teiminada tan penosa marcha por entre el 
bosque y al borde de los precipicios. 

A las 5 y 45 campamos en la vega, próximos á un arroyo 
y habiéndose encontrado un novillo gordo, apenas llegamos se 



— 542 — 

carneó, ocupándose voluntariamente en esta operación mas de 
doce soldados, tal era el apuro que tenian por comer, pues 
además de venir muy fatigados, empezaban á sentir las necesi* 
dades del hambre. 

Poco después fueron encontrados dos bueyes, que sufrieron 
igual suei*te, con lo quedó racionada la Comisión por 3 días» 
y enseguida los caballerizos se apoderarqn de cinco yeguas, de 
las que iban dejando los indios en su huida. 

Los últimos soldados de la Comisión, llegaron á la vega 
á las 7 y 30 p. m., calculándose en tres leguas el camino re- 
corrido en este dia. 

A las 6 se despachó una comisión de 1 Sargento y 9 sol- 
dados, á ñn de que buscaran la canoa y llevaran carne á 
sus tripulantes, dándoles la orden de que continuaran hasta 
hallarse frente al campamento de los indios, manteniéndose 
ocultos hasta nuestra llegada. 

El lugar donde se hallaban los indios no debia estar lejos, 
si bien era de suponerse que hubieran pasado al Norte al 
descubrir que los veníamos persiguiendo. 

La comisión que fué en busca del bote, no se presentó en 
toda la noche. 



Enero H 



No se pudo marchar temprano por estar envueltos en una 
densa niebla, que nos impedia ver amas de una cuadra; las 
sierras quedaban completamente ocultas á nuestra vista, tar- 
dando mas de dos horas en aclarar. 

A las 6 y 46 a. m. pudimos emprender la marcha siguiendo 
con rumbo al O. y á las 6 hicimos alto en un f arage en que 
habia unos toldos abandonados y cuyo nombre se ignora. 



— 543 — 

AHÍ habían tenido los indios la hacienda pasteando y fué 
preciso mandar cortar rastro para ver que dirección habian 
seguido después 

Se continuó la marcha á las 6 y 15 a. m. en la misma di- 
rección ; después de atravesar un valle entramos otra vez al 
bosque, y á las 10 y 30 llegamos á otro vallecito como á 
diez cuadras del paso de la laguna que ya habian vadeado 
los indios, distancia que sabíamos habia, por haber encontra- 
do allí la comisión que iué en busca de la canoa, que aun 
no habia llegado á aquel punto. 

Esta comisión llegó anoche al paso, y habiendo visto los 
fogones de los indios en la opuesta margen, se retiraron al 
vallecito donde habian campado. 

En consecuencia se mandó al Subteniente D. Antonio Tis- 
comia con 12 de los mejores tiradores del Batallón 6, para 
que fueran al paso, viesen si la canoa habia llegado, y si se 
presentaban algunos indios, tratase de desalojarlos á balazos 
de la costa, á ñn de efectuar el pasage de la fuerza. 

El Subteniente Triscomia mandó dar cuenta de que la ca- 
noa llegaba en ese momento y que en la opuesta margen 
habia un parlamentario que les pedia no pasaran al otro ladoi 
esponiendo razones descabelladas y á quien no podían hacer 
fuego por estar escondido tras los árboles corpulentos de la 
costa. 

Nos pusimos en marcha al momento llegando á las U a. m. 
al paso ; echaron pié á tierra los soldados y se les hizo ocultar 
tras de los árboles, mientras er chileno Masías entablaba con 
el parlamentario un especial diálogo, dadas las pretensiones 
de los indios de Ancalipí, ¡i quien decían pertenecer, teniendo 
buen cuidado el que hablaba del otro lado de no descubrirse. 

Este parlamento entablado por los indios, talvez con el 
iinico móvil de entretenernos mientras la chusma se ponía 
en fuga, y que solo se reducía á decir que no pasáramos al 
Norte porque ellos no habian hecho mal á nadie» no duró 



— 544 — 

mas de un cuarto de hora, y un tiro hecho á uno de los in- 
dios en momentos en que se descubrió, fué la seilal de romper 
el fuego que ejecutaron todos los tiradores, siendo contestada 
por un tiro de fusil y el grito de guerra lanzado por muchos 
indios escondidos en la espesura. 

El Gefe de la Brigada manda embarcar al Subteniente Tris- 
comla con diez infantes, los que debian desembarcar en el otro 
lado protegidos por nuestro fuego, operación que efectuaron 
sin que los indios lo impidieran, los que al parecer se hablan 
entrado al bosque, y en tres viajes que hizo la canoa, se en- 
contraron en el Norte dos oficiales y veinticinco soldados que 
avanzaron resueltamente, encontrando solo los rastros de 30 
á 40 indios y una canoa con sus correspondientes remos que 
nos sirvió para activar el pasage que terminó á las 3 p.^m., y 
una vez que todos hubieron ensillado, nos pusimos en marcha 
efectuándolo la vanguardia con anticipación. 

En el paso quedaron al cuidado de las canoas el Cabo 2® 
José Nichca, y 7 soldados, á quienes se dejaron 13 vacas 
que hablamos recogido en el Sud. 

A las 4 y 30, al salir del bosque como á legua y media 
del paso, se presentó al Comandante Diez un indio parlamen- 
tario á quien se le aseguró y supimos que sus compañeros no 
estaban muy lejos. 

Apenas estuvo montada la caballeria en sus caballos de 
reserva, el Comandante Diez recibió orden de cargar á los in- 
dios que nos esperaban en los primeros toldos. 

Los indios en número de 50 que se habian presentado, 
ofrecieron una débil resistencia y huyeron, pero fueron quedan- 
do tendidos en la senda entre el bosque. 

Al llegar á un punto donde habia un toiTente impetuoso, en 
el cual se hallaba un puente de tablas, los indios echaron pié 
á tierra para tratar de deshacerlo haciendo una buena defensa 
de él, pero el aiTojado Capitán D. Adolfo Drury y cuatro ó 
cinco soldados que los llevaban mas cerca, con el Sargento 



— 545 — 

Nievas del Regimiento 7° de Cabidleria, pasaron el puente á 
riesgo de caer al torrente y emprendieron una lucha á pié y 
cuerpo á cuerpo con los salvajes, cayendo varios de ellos al 
agua, quedando cuatro muertos y poniéndose el resto en fuga 
que fueron perseguidos por el mencionado oficial y los que 
iban mejor montados, que siguieron matándolos por la estrecha 
senda por donde huían. 

En la defensa que hicieron los indios en el puente, hirie- 
ron de un balazo en la frente al Sargento Nievas, que fué 
recogido y atendido por sus compañeros, y poco mas allá, de 
un lanzazo en una pierna, el soldado del mismo Regimienta 
Francisco Agüero, á quien el Gefe de la Brigada hizo recono- 
cer como cabo 2°i por su bizarra conducta en este dia. 

Ambas heridas felizmente son de poca gravedad, sobre 
todo la del segundo, quien después de atarse un pañuelo en 
la pierna, montó otra vez á caballo y continuó la persecución, 
poniéndose de nuevo entre los que iban adelante. 

A las 6 continuaba la persecución el Capitán Drury con 
los que iban mejor montados, retirándose el resto á campar 
en los primeros toldos que habiamos encontrado, en cuyo lu- 
gar empezó la batida. 

A la vuelta se tomó prisionero otro indio, escapándose dos 
que dejaron sus caballos ensillados y sus lanzas entre el 
bosque. 

Se contaron nueve muertos en la senda, entre ellos un 
capitanejo Chapingo que los mandaba, habiendo quedado en 
nuestro poder 20 caballos ensillados y la hacienda que se 
pudo recojer antes que llegara la noche. 

El parage donde campamos está situado frente al cerro 
Trocol, de donde dista unas cuatro ó cinco leguas y próximo 
á la laguna; es un pequeño valle de unas diez cuadras de es- 
tensión y en él hay cuatro ó cinco ranchos regularmente cons- 
truidos con gruesos tablones de nieré cortados con hacha. 

De este punto, avanzando hacia el Oeste, se encuentran á 

69 



— 546 — 

distancia de una legua, ó algo mas á veces, otros vallecítos; 
todos han sido habitados por los indios siendo iguales las 
construcciones, como así misino en todos ellos hay sembrados 
de trigos, alberjas, habas, cebollas, etc., etc. 

Kl camino es siempre estrecho y montuoso. 

La caballada y la mulada se encerraron en los trigales, 
colocándose en cada uno de ellos una buena guardia, á quie- 
nes se les recomendó la mayor vijilancia pues era de temerse 
un ataque. 



Enero • 



A las 4 y 30 a. m. marchó el Comandante Diez con el 
Mayor Peñeflory, el Subteniente Tiscornia y 60 indiuiduos de 
tropa que debían ir guiados por uno de los indios prisioneros, 
al punto donde se habian ido á refugiar los indios en la 
costa de una laguna á cuatro leguas de nuestro campa- 
mento. 

A las 10 a. m. envió chasque el Comandante Diez á dar 
cuenta al Gefe de la Brigada que habla llegado á la laguna, 
<londe encontró al Capitán Drury haciendo recoger la hacienda 
qtie allí había y que anoche, en la persecución que continuó dicho 
oficial hasta aquel paraje, les había hecho 11 muertos mas, 
tomándoles como veinte caballos ensillados y 60 lanzas. 

. Al tiempo de llegar á la laguna el Capitán con 7 individuos 
que iban á la cabeza, se le presentaron formados en batalla 
mas de 60 indios, y á un viejo capitanejo ó cacique» que en 
buen castellano desafiaba al Gefe de las fuerzas que los venían 
persiguiendo, á pelear. 
Como el Capitán no tuviese en ese momento sino siete 



— 547 — 

moldados, se mantuvo por algunos minutos á la defensiva hasta 
^ue se le incorporaron catorce mas, nueve de ellos montados 
€n muía, y avanzando al trote les hizo tres descargas, car- 
gándolos inmediatamente. 

Los indios fueron puestos en dispersión llevando muchos 
heridos» escapando á pié la mayor parte que se perdieron 
«n el bosque. 

No se pudo continuar la persecución por ser ya de noche, 
habiendo quedado en poder de las fuerzas 70 animales ye- 
^arizos y 30 vacunos. 

lia chusma, el resto de la indiada y lo demás de la hacien- 
da hablan tenido tiempo de pasar la laguna que en ese punto 
tiene mas de dos cuadras de ancho. 

Esta mañana la descubierta que mandó el Capitán por los 
alrededores del campamento, habia encontrado entre el bosque 
cuatro indios que fueron muertos porque trataron de huir, 
habiéndoles tomado una tropilla de caballos. 

£1 Gefe de la Brigada mandó orden al Comandante Diez 
que permaneciera allí hasta la tarde, haciendo recoger la ha* 
<;ienda perdida entre el bosque y que al tiempo de regresar 
á nuestro campamento, desprendiera partidas á derecha é 
izquierda para ver si se encontraban algunas familias escon- 
didas y trozos de hacienda perdidos. 

A las 6 y 30 p. m. llegó al campamento el Comandante Diez, 
trayendo el ganado recogido, habiendo encontrado como á 
cuatro cuadras de la senda, otro indio muerto que aun con- 
servaba en sus manos ima carabina y un municionero, marca 
del Regimiento 6."^ 

Por los indios prisioneros se supo que el indio Neculante 
que se nos habia escapado, se incorporó á ellos un dia antes 
de nuestra llegada, dándoles la noticia de nuestra aproxi- 
mación. 



— 548 — 



Enero id 



Habiéndose sabido que el soldado Francisco Buiz, del Ba- 
tallón 6, habia atravesado ayer la laguna, encontrando un pasa 
en que los caballos no nadaban y teniendo noticias el Gefe de 
la Brigada, por el Comandante Diez y Capitán Drury, de que 
la hacienda estaba abandonada en la otra costa, mando al 
segundo á las 4 y 30 a. m. con el Subteniente Aguiíre y 30 
nadadores á fin de que pasaran la laguna y recogieran la 
hacienda que encontrasen. 

A las doce del dia regresó esta comisión con unos cuantos 
animales vacunos, dando cuenta el Capitán que el resto, así 
como algunas vacas que quedaron de este lado, hablan sido 
recogidos anoche por los indios que seguian huyendo hacia 
el Oeste. 

A las 5 y 30 p. m. salió nuevamente en comisión el Capitán, 
habiéndose aumentado su fuerza con 30 hombres mas para 
seguir la persecución en diez leguas mas. 



Enero 11 



Se mandó una descubierta de diez hombres á las 4 a. m. 

A las 6 se cameó un novillo, racionándose la fuei*za para 
este dia. 

A las 8 y 30 regresó la descubierta habiendo encontrado 
rastros de indios á pié que entraban al bosque. 

No ocuitíó novedad alguna el resto del dia. 



— 549 — 



Knero 19 



La descubierta que salió á las 4 a. m. encontré algunos 
animales vacunos entre el bosque. 

A las 6 se carneó una vaca, racionándose la fuerza para 
dos dias. 

A la tarde se recibió nota del Capitán Drury que man- 
daba dar cuenta haber llegado á una gran laguna, de mas 
de veinte cuadras de ancho, viéndose en la otra margen nu- 
merosa toldería donde se hablan refugiado los indios, que no 
hablan dejado ni una sola oanoa en esta costa. 

Poco antes de llegar allí se les hablan ido varios indios que 
al sentir su aproximación se escondieron en el bosque entre 
los cañaverales, logrando solo quitarles una majada de 100 
ovejas, 60 vacunos y algunos caballos. 

En el camino que habia recorrido hasta dicha laguna, cal- 
culado en trece leguas, encontraron mas de sesenta ranchos 
recientemente abandonados, de los cuales fueron destuidos 
muchos á fuego. 

No siéndole posible pasar la laguna y considerando además 
haber llegado en su batida hasta el límite, se retiró con su 
comisión campando en la primera laguna por ser ya tarde 
para llegar al campamento con el arreo que traía. La majada 
tuvo que hacerla degollar por no haber podido hacerle pasar 
la laguna. 

En el resto del dia y en la noche no ocunió novedad. 



— 550 — 



Kuero IS 



Tiempo lluvioso. 

A las 6 y 30 a. m. no habiendo llegado aun el Capitán 
Drury con su Comisión, nos pusimos en marcha para regre* 
sar al paso, dándose por terminada la batida de estos indios 
iniciada el dia 8. 

Llegamos al paso á las 7 y 30 y se empezó á efectuar el 
pasage de la tropa en las dos canoas que teniamos, y así que 
se hallaron algunos soldados en el Sud, se azotaron los caba- 
llos, muías y hacienda vacuna que pasó sin dificultad alguna^ 
quedando terminado el pasage á las 10 y 30 a. m. 

Como & esta hora no hubiese llegado aun el Capitán Dru- 
ry, se dejó orden de que apenas llegase efectuara su pasage 
y marchase á incorporársenos, debiendo las canoas seguir 
nuestras marchas por la laguna. 

Se ensilló y nos pusimos en marcha y después de un corto 
descanso en el vallecito cerca del paso» continuamos la mar- 
cha para ir á campar á otro valle que habia mas allá, donde 
llegamos á la 1 p. m., después de haber andado mi^ de dos 
horas entre el bosque. 

Los dos indios prisioneros, en un descuido de los que los 
venian custodiando, se largaron á pié dentro un cañaveral, 
perdiéndose en la espesura; cuando se notó su falta era 
tarde ya. Apesar de esto se mandó una comisión á reta- 
guardia para ver de encontrarlos y al mismo tiempo recoger 
los animales que se hubiesen quedado. 

A las 3 de la tarde llegáronlos dos ultimes trozos de ha* 
cienda en que se le habia dividido para que fuera mas fácil el 
arreo, por la senda que no tenia mas de una ó dos varas de 
ancho. 

Llueve á intervalos. 



— 551 — 

£1 Capitán Drary se presentó con su comisión h, las 5 p. ni. 
trayendo 60 animales vacunos y 40 caballos en mal estado, 
de los tomados á los indios. 

La comisión que volvió á retaguardia no se presentó en 
todo el dia. 

Queda fijada que la distancia receñida por las fuerzas de 
la tercera Brigada en su batida á las Cordilleras, desde el 
Lago Nahüel'Huapí hasta la laguna donde llegó el Capitán 
Drury, es de 95 á 100 leguas. 

Sigue el mal tiempo. 



Enero 14 



Tiempo lluvioso. 

Alas 6 a. m. se puso en marcha la fuei'za, habiéndose he 
cho cargo de los ganados el Capitán Dmry, con el Subteniente 
Aguirre y 40 individuos de tropa. 

A las 9 a. m. llegamos á la vega donde hallamos los pri- 
meros toldos y allí campamos. 

Se carneó un novillo racionándose la fuerza para un din. 

A las 12 m. se despachó al Subteniente Tiscornia con doce 
soldados, llevando 3 hachas con objeto de ari*eglar en lo posi- 
ble el camino que debíamos pasar nuevamente. 

A la tarde se compuso el tiempo. 



— 552 — 






Enero 16 



No se pudo marchar temprano por la niebla. 

A las 6 y 30, habiéndose ésta disipado, nos pusimos en 
marcha, empezando á las 7 á entrar al bosque y subir la mon- 
taña que debíamos atravesar para caer otra vez á la laguna y 
seguirla costeando. 

A las 10 llegamos al primer desplayado, donde se hizo 
alto para esperar á los que venian muy á retaguardia. 

£1 camino» apesar de que lo iban componiendo era siem- 
pre malo y con obstáculos que no se podian hacer desapa- 
recer con hachas. 

A las 10 y 30 continuamos la marcha, llegando pronto al 
paso mas difícil de la laguna, esto es, en un punto en que 
entraban al agua unos gruesos troncos, obstruyendo por con- 
siguiente el camino. Entonces se largaban las muías ensi- 
lladas que daban la vuelta por la punta de los troncos casi 
nadando, y nosotros pasábamos por ensima de ellos volviendo 
á montar al otro lado. 

Apesar de todo hubo que marchar á pié tanto como á 
la ida. 

El Comandante Diez que venia enfermo y el Sargento Nie- 
vas que aun lo estaba de resulta de su herida» se embarcaron 
en las canoas que nos esperaban en la primera pla>a. 

Al pasar uno de los varios desfiladeros de la montaña, se 
cayeron 3 muías ensilladas á las que solo se les pudo sacar 
los recados, quedándose ellas allí por no poder subir. 

Llegamos los primeros á la segunda playa á la 1 p. m. de- 
sensillamos, haciendo lo mismo los demás k medida que iban 
llegando. 

A las 3 p. m. llego el primer trozo de animales vacunos y 
se carneó uno para racionar la fuerza. 



— 653 — 

A las 4 y 30 llegaron los demás con el resto de la ha- 
tienda. 

La retaguardia que se babia dejado, llegó á las 8 y 30 p. 
m., dando cuenta haberse vuelto 6 yeguas y de haber muerto 
repentinamente una muía. 

Se calcula en cuatro leguas la extensión de camino recor- 
rida hoy. 



Enero !• 



A las 4 y 30 a. m. marchó el Subteniente Tiscornia para 
continuar abriendo el camino. 

A las 5 y 30 emprendimos la marcha, encontrando en par- 
tes el camino mas expedito. 

Las marchas á pié como el dia de ayer se repitieron y dos 
ó tres muías murieron al subir alguna cuesta. 

£1 indio que habíamos dejado herido en un toldo con agua 
y alimentos al lado, cuando llegamos al valle que fué á las 
12 y 30 p. m., notamos que no estaba en él, pero mas tarde 
fué encontrado mueilo á orillas de la laguna. 

Campamos á esta hora y en el mismo parage en que lo hi- 
cimos á la ida. 

£1 Sargento que se liabia dejado al cuidado de la caballa- 
da, mandó dar cuenta haber tomado en una de las descu- 
biertas que habia hecho, 4 indios, 1 china y 4 muchachos. 

£1 resto de la fuerza acabó de llegar á las 7 y 30 p. m.; 
pero la hacienda y caballada no alcanzó á salir del monte 
antes de anochecer. 

De los pocos animales vacunos que alcanzaron á llegar se 
carnearon dos, racionándose la fuerza para dos dias. 

70 



— 564 — 

Se mandó orden al Sargento Grarcia de que se nos incor- 
porase con su fuerza y la caballada. 
La jornada de hoy ha sido de cuatro leguas. 
El tiempo es malo y llueve á intervalos. 



Enero 19 



Continúa el tiempo lluvioso. 

A las 8 y 5 a. m. se presentó el Sargento García con la 
caballada, y á esta hora aun no había llegado el resto del 
ganado que no pudo salir anoche del monte. 

Habiéndose encontrado una parte de la laguna que daba 
paso á caballo, con el agua al encuentro y siendo necesario 
campar en \m punto donde hubiera pasto en abundancia para 
las caballadas, á las 9 a. m. se mandó ensillar y á las 9 y 
15 nos dirijimos al paso como de una cuadra de ancho y 
se efectuó el pasage de la fuerza sin ningún contratiempo. 

En la banda Sud, se dejó al Subteniente Aguirre con al- 
gunos soldados, á fin de que esperaran el resto de la hacienda 
y caballada que faltaba y después continuaran la marcha. 

Seguimos por la mkrgen Norte, hacia el E. camino por 
entre el bosque, yendo á campar á las 12 y 30 p. m. en el 
campo del paao de las canoas con buenos pastos de cebadilla 
y gramilla en la extensión de mas de media legua. 

La caballada y mulada á cargo del Sargento García, asf 
como la hacienda que había pasado al Norte, llegaron á 
las 2 p. m. 

Al anocher todavía no se habia presentado el Subteniente 
Aguirre. 

Sigue el mal tiempo, lluvia cada dos ó tres horas. 



— 565 — 

I 



Enero 19 



Continúa el tiempo malo ; no se marchó. 

Se carnearon tres animales vacunos, racionándose para dos 
días la fuerza. 

£1 Subteniente Aguirre no llegó con el ganado que nos 
faltaba. 



Knero tS 



Amanece lloviendo. 

A las 6 a. m. se mandó una Comisión al paso k averiguar la 
demora del Subteniente AguíiTe. 

Dicho oficial llegó con su fuerza y los animales que falta- 
ban á las 12 p. m.. habiendo tardado tanto porque los sol- 
dados que conduelan los últimos trozos de hacienda, hablan 
encontrado cerrados los desfiladeros por el continuo pasar de 
animales y se vieron precisados á abiir camino por la mon- 
taña mas arriba y además de haberse aumentado los obstá- 
culos de tan penoso pasage á causa de la lluvia, avanzando 
apenas dos ó tres cuadras en una hora 

A las 12 y 30 p. m. se mandó á ensillar, poniéndonos en 
marcha á la 1 y 15, siguiendo la costa del Ouagim hacia el 
£, llegando á Qtiecliuquina á las 3 y 30 p. m. 

Se campó en eate parage en la costa de un arroyo que 
desemboca en el ño, próximo a los ranchos, siendo el campo 
donde se colocaron las caballadas muy excelente. 



— 556 — 



Gnero 90 



Buen tiempo. 

Se tocó k ensillar á las 9 a. in. y á los 45 minutos em- 
prendimos la marcha; se desprendió al Subteniente Aguirre 
con 13 hombres para que siguiese el camino de la costa por 
donde habia de encontrar algunos ranchos talvez habitados 
por algunas familias y llevó un indio baqueano debiendo es- 
peramos en el JPucauyo 6 bajo de los Manzanos. 

A la media hora de marcha nos separamos de la costa de 
la laguna que se inclina un poco al Sur y empezamos á subir 
á una montafia por nuestra izquierda y seguimos luego en 
dirección al E. 

A las 11 y 30 llegamos y campamos en la vega de QuincU- 
nahuel en la costa de un arroyo, habiéndose quedado cansa- 
dos en esta marcha dos caballos.. 

Jornada: 4 y media leguas. 



Enero •! 



Habiendo tenido conocimiento el Gefe de la Brigada que el 
capitanejo Eehihuanque se hallaba escondido en el cerro Quil- 
quinte, no muy distante de la vega de Ghapelcó, desprendió 
en Comisión al Mayor Pefieflory con 2 oficiales y 50 de tropa 
á 1 muía por hombi*e y 15 caballos de reserva y dos baquea- 
noF, á fin de tratar de apoderarse de este capitanejo, de- 
biendo incorporársenos antes del dia 24, en el bajo de los 
Manzanos, donde se le iba á esperar. 



— 557 — 

Esta Comisión se dirijió á su destino á las 4 a. m. 
A las 5 a. m. se tocó á ensillar y media hora después nos 
pusimos en marcha» rumbos al E. SSE y SE. 

A las 7 y 30 hicimos alto ; á los diez minutos continuamos 
la marcha, pasando por la vega de Chapoleó á las 8 y 45. 

A las 9 y 30 llegamos al Pucauyo y campamos en la costa 
del arroyo. 

Poco después se presentó el Subteniente Aguirre, que did 
cuenta no haber encontrado sino unos rastros frescos que 
suponian fueran de indios. 

Se racionó la fuerza para este dia. 

Jomada: 5 leguas. 



Enero 9M 



No ocurrió novedad alguna. Se racionó la Comisión para 
dos dias. 
Ha reinado durante todo el dia un viento fuerte del Oeste. 



Enero M9 



A las 8 y 30 a. m. llegó el Mayor Peñefiory con su Comi- 
sión, trayendo 2 indios de lanza, 4 de chusma y una cautiva, 
tomada en el fortin Guaüacos cuando los indios atacaron 
aquella guaiiiicinn. 

£1 Mayor habia encontrado á los indios en el lugar indi- 
cado, que huyeron al sentir su aproximación, logrando hacer- 



— 558 — 

les algunos muertos en la persecución, escapando los demás 
debido á la espesura del bosque, habiéndoles quitado 15 mu- 
las y 17 caballos. 

A las 2 p. m. se tocó á ensillar y á las 2 y 30 emprendi- 
mos la marcha por el mismo camino que habiamos traido y 
á las 5 p. m. hicimos alto para campar en la costa de un 
arroyo, siendo la jomada de hoy de tres leguas. 



Enero Mé 



Se tocó á ensillar á las 6 a. m. y á las 5 y 20 emprendi- 
mos la marcha, rumbos al SO. SSO. y 6. 

A las 7 y 30 hicimos nlto continuando la marcha á las 8. 

A las 10 y 20 llegamos á la laguna Melliquina y después 
de pasar el arroyo campamos en el mismo lugar donde lo 
hicimos á la ida. 

Se racionó la fuerza para el dia de hoy. 

A las 2 p. m. se tocó h ensillar y 46 minutos después nos 
pusimos en marcha, costeando la laguna y después el río 
Melliquina cuyas aguas habian bajado considerablemente! así 
como la de los demás pequeños arroyos. 

A las 6 y 30 p. m. campamos como á media legua antes 
de llegar al rio Filiguegun\ el campo regular, tiene buenos 
pastos al pié de las sierras. 

Se cansó un caballo en esta marcha. 
' Jornada: 8 leguas. 



— 559 — 



finerw •* 



A las 5 y 30 a. ro. emprendimos la marcha, atravesamos 
él Melliquina y continuamos por la otia costa pues el camino 
era mejor y no tenia desfiladeros. 

A las 7, poco antes de llegar al Filiguegun, atravesamos 
nuevamente el Melliquina y seguimos hasta llegar al paso del 
primero, que habiendo sus aguas disminuido considerable- 
mente no ofreció peligro alguno al pasage de la fuerza y de 
los ganados. 

Este terminó á las 8 y después de quince minutos prose- 
guimos la marcha, costeando el Galeufú y fuimos á campar á 
las 9 á una legua de su nacimiento en el mismo parage en 
que lo hicimos á la ida. 

Se cansaron dos caballos en esta marcha. 

Se racionó la fuerza para dos dias. 

A las 2 p. m. se tocó á ensillar y á lai^ 2 y 45 nos pusi- 
mos en marcha, nombrándose al Subteniente Aguirre con 11 
individuos de tropa, á ñn de que quedaran á retaguardia 
para arrear los animales que quedasen cansados. 

Costeamos por espacio de una hora el Galeufú y luego 
seguimos con rumbo al S. 

A las 6, no habiendo podido llegar al Trasbun, se hizo 
alto en la costa de un arroyo; el campo no era extenso por- 
que estábamos entre una cadena de sierras, en donde se colo- 
caron las caballadas pues habia buenos pastos. 

Jomada de este dia: 7 leguas 



— 560 - 



Enero 9B 



Se tocó á ensillar á las 4 y 45 y á las 6 y 16 a. m. nos 
pusimos CD marcha rumbo hacia el Sud- 

A las 7 llegamos al Trasbun y le seguimos costeando ha- 
cia su desembocadura. 

A las 7 y 20 hicimos alto y á las 7 y 40 continuamos mar- 
chando, llegando á las 8 al paso del anoyo á doce cuadras 
del Limay. 

£1 pasage se hizo sin dificultad y campamos á las 8 y 40 
en la otra costa. 

A la 1 y 15 p. m. se tocó á ensillar emprendiendo la mar- 
cha á los 25 minutos, siguiendo al poco tiempo por la cos- 
ta del Limay. 

Al otro lado del Lipela encontramos la tropa de aireas 
campada, la que iba para el CoUon-Curá. 

A las 3 y 30 campamos en la costa del rio, y el Gefe de 
la Brigada diríjió una nota al Comandante en Gefe de la Di- 
visión dando cuenta del resultado de su batida á las Cordi- 
lleras, la que fué entregada al Subteniente D. Manuel Yañez, 
encargado de la tropa de arreas. 

Jornada de este dia: 8 leguas* 



Enero 97 

A las 5 a. m. la comisión se puso en marcha, y después 
de haber hecho tres veces alto, cada dos horas de marcha, 
llegamos al campamento del Lago á las 12 y 30 p. m., siendo 
recibidos por el Gefe accidental del punto Teniente Coronel 



— 561 — 

Graduado D. Rosario Suarez y demás Gefes y oficiales que se 
hallaban en el campamento. ^ 

Las fuerzas de los cuerpos desensillaron en sus respectivos 
cuarteles y los ganados se condujeron á los puntos donde se 
hallaba el resto de las caballadas y haciendas. 

La vanguardia hacia dos dias que habia regresado y por 
las notas del Gefe de ella que á continuación se transcriben 
se pueden ver los brillantes resultados obtenidos por las fuer- 
zas desprendidas al Sud del Limay. 



Las novedades ocurridas durante la ausencia del Gefe de 
la Brigada, en este campamento son las siguientes: 

Llegada del Sargento Mayor 1). Francisco Biveiro el 27 de 
Biciembre ppdd nombrado por resolución superior de fecha 
14 de Noviembre de 1882, 2^^ Gefe del Batallón 6 de Línea. 

Llegada del Gura D. José M.* Beauvoir el 7 de Enero. 

Llegada del Teniente Coronel Graduado» 2^ Gefe del Be- 
gimiento 7° de Caballeria de Línea, D. Juan Terrés, del 
Teniente 2"" del mismo cuerpo D. Pedro Sobrecasas y del 
Cirujano de esta Brigada 1). Antonio Caftiellas el 10 del 
corriente. 

Llegada del Teniente Coronel Graduado D. Kamon Pérez 
el 14 del corriente i continuar sus servicios en esta. 

£1 dia 22 se quemaron dos cabanas habitadas por un Sar- 
gento y varios soldados del Batallón 6. El Sargento 2 "" Apa- 
ricio Salinas que dormia en una de ellas quedó afiliado, se 
quemó casi todo el cuerpo, y murió al siguiente dia de resul- 
tas de sus quemaduras. 

£1 dia 5 del corriente desertó de este campamento el trom- 

71 



— 562 — 

pa del Batallón 6 de Línea, Victorino Espíndola, y por los 
prisioneros tomados en Quilquime, se supo que este soldado 
Ee hallaba entre aquellos indios, siendo desertor reincídente 
por tercera vez. 

El dia 25 llegó del CoUon-Curá el Sargento Mayor don 
Marcos Clavel, conduciendo 600 novillos para el consumo de 
la Brigada y en la tarde de este mismo dia entraban en el 
campamento las fuerzas de la vanguardia. 



— 563 — 



Notas del Teniente Coronel Don Rosario Snarez^ al 6efe 
de la Brigada dando enenta del resaltado de las ope- 
raciones de la yangnardia, al Snd del Rio Limay. 



Campaaiemio General en la» tolderiae 
del «ocióme Huinealeo, en el cam- 
3.C de CAenquemillev, 



2 p. m. — Didembn 18 de 1882. 



Jl señor Ge/e (iccidentál de la tercera Brigada, TeniefUe 
Coronel D, Nicolás SL Palacios. 



En el día de hoy á las 4 a. m. asalté las tolderías del caci- 
que Huinealeo, el que tengo prisionero con el padre, el cacique 
Huinealeo, 2 capitanejos, 30 indios de lanza y 140 entre 
chinas y chusma, haciendo un total de 174, entre estos un 
cautivo varón y una mujer chilena. 

Hicieron débil resistencia, quedando muertos 5 indios de 
lanza en la persecución^ escapándose según declaraciones so- 
lamente tres indios. 

Tengo también en mi poder al individuo José que fué 
baqueano el año pasado del Comandante Ruiz; se han toma* 
do treinta lanzas y un rifle rmeíngton. Según declaraciones 
de José faltan de estos toldos 19 indios que andan boleando 
que como á 25 ó 30 leguas hay una toldería al Sud de mas 
de 30 indios de lanza del capitanejo Curache, hermano de 
Huinealeo, y me promete el cacique Huinealeo, mi prisionero 
hacerlo presentar con toda su gente. Por declaraciones de 
José y del cacique, la toldería de Sayhueque está rumbo al 



— 564 — 

Este, á mas de 25 leguas por lo que me preparo á marchar 
dentro de una hora, tiempo que preciso para dejar estable- 
cido el campo que servirá para custodiar estos prisioneros 
hasta mi regreso. 

£1 Subteniente del Batallón 6 de Infantería, Pedro Gonzá- 
lez, queda al cuidado del piquete del mismo cuerpo y 20 in- 
dios auxiliares de Curú-huincá para custodiar los prisione- 
ros tomados, caballadas y haciendas quitadas á los indios. 

Yo me pongo en marcha con 80 hombres del Regimiento 
7c>, 10 indios auxiliares, el cadete Sifredi que me sirve de 
Ayudante, el cabo Silva y el trompa Vela^^quez, á más el 
soldado Regino Suarez de la escolta del Sr. Comandante en 
Gefe, fuerza con la que espero batir y vencer á Sayhueque 
en dos dias mas, si este cacique lo encuentro en sus told^ss 
y hace resistencia á las armas de la Nación. 

Este triunfo, señor Comandante, lo conceptúo de alta tras- 
cendencia para la conquista definitiva de esta región del 
territorio Argentino, ocupada hasta hoy por las tribus de bár- 
baros que han salvado de los campos centrales del poder de 
nuestras armas, porque el indio que tengo prisionero, según 
los informes que me dá José, es uno de los que goza mas 
crédito entre todos los caciques. 

Con los pocos elementos de caballos en estado de servicio 
que he tomado tengo suficiente para llegar en 24 ó 30 horas, 
porque me dicen hay que atravesar un campo como de 1 5 
leguas de médanos de arena con una sierrita muy áspera en 
el centro. 

Me es grato declarar al señor Comandante, para que lo ha- 
ga llegar al conocimiento del señor Comandante en Gefe» que 
la conducta de los señores oficiales, distinguidos y tropa, qvte 
componen las fuerzas á mis órdenes, son dignos de la mayor 
consideración por sd digna condacta, disciplina y moralidad 
en momentos que pongo en ejecución asaltos en tolderías des*- 



— 565 — 

conocidas, sin preocuparnos del número de enemigos á comba- 
tir y vencer. 

Al marchar contra Sayhueque lo hago con toda tranquilidad 
porque dejo confiado k un oficial del 6 de Infantería, la custo- 
dia del triunfo obtenido por las fuerzas desprendidas de la 
tercera Brigrada, que tengo el honor de mandar. 

Reciba mis felicitaciones • y en nombre de las fuerzas que 
comando á la segunda División del Ejército que tendrá la 
gloría de terminar esta campaña, con la conquista definitiva 
de la región desconocida de la Patagonia. 

Dios guarde á Vd. 

« 

i7. Suarez, 



Nota — Se han tomado en esta toldería ciento y tantos 
caballos, 150 yeguas, 100 animales vacunos y 40 ovejas. 

En el parte general al terminar la campaña daré cuenta á 
Vd. minuciosamente del total de haciendas tomadas y consumí* 
das por las fuerzas y este número de prisioneros. 

Si Vd. lo estima por conveniente, mándeme algunas cargas 
de víveres, que no tenemos absolutamente ni que fumar. 
La falta de tiempo material me priva de darle detalles mas 
minuciosos de las operaciones que á cada momento tengo que 
realizar. 



Suarez. 



— 666 — 



Campamento tn marcha ^ Tolderías 
de Sayhueque. 



Carneo de Calquetepaan, Diciembre 20 de 1SS2. 

Al señor Gefe accidental de la tercera Brigada, Teniente 
Coronel D. Nicolás H, Palacios, 

1 y 30 p. m. 

A las 2 y media a. m. del día de hoy tomé por asalto las 
tolderías de Sayhueque, que me esperaban prevenidos por haber 
tenido aviso el dia de ayer por el capitanejo Morfiqueo, que 
le trajo el parte á este cacique haber descubierto nuestras 
polvaredas. 

Las indiadas de este cacique se encontraban en el campo 
la mayor parte en las boleadas, quedando en los toldos un 
número de ciento y tantos, que al empuje de nuestras fuerzas 
no hicieron sino una débil resistencia, como para dar lugar 
á salvar las familias. Quedan muertos en las tolderías 3 ca- 
pitanejos y 29 indios de lanza, prisioneros un capitanejo 
(cufiado de Sayhueque), 8 indios de lanza, entre estos Juan 
Namuncurá y 68 entre chinas y chusma, entre estas una 
cautiva. 

Según declaraciones del cuñado de Sayhueque, éste al te- 
ner aviso de la aproximación de mis fuerzas, en el mismo 
momento se internó dentro de las sierras con 50 indios y 6u 
familia, por lo que tengo el pesar de no hacerlo figurar en 
este parte muerto ó prisionero. 

La localidad en que estaban establecidas estas tolderías 
les favorece perfectamente para la fuga, porque está rodeada 
de altas montañas, pero apesar de esto la persecución fué tan 
tenaz que duró hasta las 11 a. m. habiendo alcanzado el trom- 



— ser- 
pa de órdenes Velazquez coa un soldado del Begimiento 7^ 
7 uno del Escuadrón Auxiliares, á 6 leguas de distancia» al 
hijo de Nahuel-Pan, 6 chinos, 2 chinas y la cautiva, dando 
muerte al hijo del capitanejo Nahuel-Pan, tomando la cautiva 
y las chinas que son la madre de NahuelPan y una hija de 
éste. En los indios de fuga van muchos heridos, entre ellos 
el hijo de Namuncurá. 

Se han tomado 40 lanzas, una carahina remington, 60 ca- 
ballos incluso 6 patrias, 40 yeguas, 32 vacas y 120 ovejas. 
Los indios que han escapado, según declaraciones, no llevan 
ninguna hacienda y sí, muy pocos caballos. Me ocupo en 
este momento de hacer destruir á luego 28 toldos que hay 
en este campo, concluida esta operación me pondré en mar- 
cha al Cuartel General, porque necesito establecerlo en debi- 
da forma para continuar las operaciones contra Sayhueque y 
los capitanejos Morfíqueo, Chacallal-Penelef, Olingus, Millians 
y otros que son los que andan en las boleadas con sus gen- 
tes y éste los reunirá en algún punto inmediato. 

A pesar del número de prisioneros que tengo tomados, que 
hacen un total de trescientos entre indios de lanza, chinas y 
chusma, arreglaré un campamento en que estaré garantido de 
cualquier atoque. 

Los golpes que he dado en tan pocos dias, estoy seguro in- 
fluirán de tal manera entre los indios, que creo confiado, lo 
repetiré con buen éxito, sobre cualquier número que se me 
presente ó les dé alcance en la persecución tenaz que empren- 
deré hasta dejar cumplida la orden del seüor Comandante en 
Gefe y la de Vd., si no tiene á bien disponer otra cosa. 

He dispuesto largar un indio que tiene mucha familia y se 
la tengo prisionera, para que le lleve una nota que le mando 
á Sayhueque, en la que le intimo se me presente en el térmi- 
no de 8 dias, prometiéndole en nombre del señor Comandante 
en Gefe, garantirle la vida á él y toda su gente y mantenerlo; 
pero que si no lo hace le haré la guerra á sangre y fuego 






- 568 — 

liasta esterminarlo. Al tomar esta resolución no escapará á 
su penetración el plan que me propongo, que es r^o;rganizar 
mis fuerzas convenientemente, estableciendo eil campamento 
general que pongo bajo el mejor sistema de seguridad, repo- 
ner un poco las muías y caballos, que estíin muy despiados y 
por otra parte que reúna sus capitanejos y conseguir si es 
posible atacarlos á todos juntos. 

Sírvase pedir al señor Comandanre en Gefe, si lo estima 
conveniente, la aprobación de lo que dejo espuesto. 

Recomiendo altamente á la consideración de Vd. la digna 
conducta de los señores oficiales, distinguidos y tropa de las 
fuerzas del Batallón 6 y Regimiento 7^ á mis órdenes, que 
todos cumplen dignamente con su deber, tanto al frente del 
enemigo, como en todas las operaciones de guerra que á cada 
instante ejecutan en cumplimiento de mis órdenes. 

Dios guarde á Vd. 

B. Suarez. 



Vttngvardia de la tercera Jii'i inda 
eu nperaeiones en el Sud >le la 
Pntagonia. 



Campamento General on el arroro del Trinnfo. 



Campoa de ChenQaenilleu, Diciembre 23 de 1882. 



Al señor Gefe accidental de la tercera Brigada, Teniente üo^ 
ronel JD. Nicolás H. Palacios. 

Con fecha 2Q del corriente di cuenta á Vd., en ipi nota 
dirijida desde la ex-tolderfa de Sayhueque, que de los prisio- 
neros tomados á éste, habia mandado uno con nota para 



— 569 — 

a^^él cacique» intimándole se presentara eo el término de 
ocho dias» que seria bien tratado por el Gobierno ó le baria 
la guerra á sangre y fuego hasta vencerlo. 

Presumo que Sayhueque no se presentará, y como tengo 
necesidad de dejar establecido un campamento que me garanta 
la seguridad de los prisionerost haciendas y demás que tengo 
ya asegurados por los triunfos obtenidos hasta la fecha y que 
para hacer nuevas operaciones, necesito tomar todas aque- 
llas precauciones que la deficencia del número de la fuerza 
que tengo, supla al número que pueda presentar el enemigo 
cuando yo me encuentre ausente, en caso este quiera traer un 
ataque al campamento. 

Para realizar mi plan, en el dia de ayer mudé campamento 
en las costas del arroyo y me ocupo de establecerlo dejándo- 
lo en condiciones de defensa, aprovechándome del material 
que la naturaleza en este campo me proporciona, y del tiem- 
po que como tregua le he dado á este cacique para estar 
pronto después que venga, dicho término, para emprender la 
persecución con la fuerza que tenga disponible de la que for- 
ma esta vanguardia. 

Por el croquis que le adjunto, Vd. se formará idea de la 
seguridad en que he puesto el terreno» que ocupa hoy la 
guardia que custodiará prisioneros y haciendas. 

He estoy sirviendo y con grandes ventajas de los conoci- 
mientos en estos campos, del cacique Huincaleo y su gente, 
tanto como baqueano, como para los trabajos en las obras 
de defensa. 

El comportamiento de este cacique y sus indios, contribu- 
ye favorablemente á facilitarme en gran parte, la rapidez con 
que hago ejecutar varias operaciones, tanto militares contra 
el enemigo, como en ayudar á aliviar el servicio tan recarga- 
do á mi tropa, para el cuidado de haciendas durante el dia. 

Se están estableciendo relaciones entre estos indios y nues- 
tros soldados, que parecen compafieros de armas como los 

72 



— 5TO- 

indios auxiliares de Choele-Ghoel y esto me augura mucho de 
bueno para el porvenir y una garantía mas para la seguridad 
de estos prisioneros. 

Aunque el número de oficiales que tengo en la fuerza que 
comando, es tan limitado y por esto tan recargado el servicio, 
suplen al número multiplicándose con su buena voluntad, que 
consagran las horas que debieran aprovechar para el descanso, 
en ayudarme perseverantemente á que no se atrase el servi- 
cio, ni se note siquiera, que son los mismos que lo hacen 
como si relevados fueran por otros compañeros. A pesar de 
esto y estar plenamente satisfecho de tan honorable conducta, 
no dispenso ni hago concesión á aquellas leves in*eguridades 
que en detalle noto en el servicio, porque entiendo que es 
mi deber, no solamente enseñar con el ejemplo, sino también 
con la experiencia que la práctica y los años me han dado 
sobre estos jóvenes oficiales, que mañana quizás darán páginas 
de gloria á su patria. 

Dios guarde á Vd. 

B, Suarez, 



Vanguardia de la tercera Brigada, 



Campamento Qoneral en Chenque'Niyea, Diciembre 29 Ue 1S82. 

Al señor Gefe accidental de la tercera Bi^igada, Teniente 
Coronel D, Nicolás H. Palacios. 



Ayer terminó el plazo de 8 dias que le fijé á Sayhueque 
para que se me presentase, y no habiéndolo hecho como ya 
me lo imaginaba, he arreglado el campamento como lo creo 
mas conveniente para su defeusa en un caso dado, y dentro 



— 571 — 

una hora me pondré en marcha rumbo SSE. en dirección á 
las señales que cada dia aparecen, y me dicen el cacique 
Huincaleo y el baqueano José, son las indicaciones del punto 
de reunión. 

Dejo de Comandante de este campamento, y á su cargo, 
caballadas y haciendas á mas los prisioneros, al Subteniente 
D. Pedro González con el piquete del Batallón 6, de 31 de 
tropa é indios auxiliares, de los de Trayman y Curú-huincá, 
que apesar del poco número que componen esta fuerza, voy 
tranquilo porque su Comandante me ha probado con su buena 
conducta que serán cumplidas con honor todas mis órdenes. 

La fuerza que componen el piquete con que voy á perseguir 
la tribu de Sayhueque, se compone de la siguiente: 2 oficia- 
les, 1 distinguido y 70 de tropa del Regimiento 7^; 1 cabo, 
distinguido y 9 de tropa del Batallón 6 de infantería ; 1 oficial y 
10 de tropa ludios Auxiliares, 6 indios amigos del cacique Curú- 
huincá ; 1 cacique, 3 capitanejos y 22 indios de Huincaleo de 
baqueanos de estos campos, mas un solaado de la escolta del 
señor General y 2 particulares agregados, haciendo un total 
de 3 oficiales, 2 distinguidos, 80 de tropa de Línea, con 2 par- 
ticulares y 42 indios de auxiliares, amigos y baqueanos ; mon- 
tada esta fuerza á una muía, un caballo patria y uno de 
oreja de los tomados á los indios. 

£1 cacique Huincaleo que me sirve de baqueano me dice 
que cree que como á 50 leguas al Sud debe ser el punto de 
reunión de las indiadas, porque las distintas quemazones que 
se han levantado en estos dias y en el de hoy así lo indican. 

Tengo esperaza que si Sayhueque es el que hace esta reu- 
nión, lo batiré en pocos dics, cualquiera que sea el resultado 
de la nueva operación que le comunico. Mi regreso será 
pronto. Si le es posible mándeme vicios y víveres secos 
pues hace mas de un mes que carecemos de todo esto. 

Dios guarde á Yd. 

IL Suarez, 



— s!n — 



VangtMrdia de la tercera Brigada. 

En marcha—Campo de batalla en La Pá, Enero 2 de 188S. 

Al señor Ch/e acctdenial de la iei^cera Brigada, Tenienie 
Coronel D. Nicoiás H, Palacios. 



Tengo la satisfacción de comunicar á Vd. que á las 6 y 10 
a. m. descubrí los polvos de la indiada, que vengo persiguien- 
do» como á 3 leguas de distancia en dirección E: del rumbo 
que yo marchaba. Organiza sobre la marcha la fuerza que 
en este momento formaba mi columna, y á gran galope me 
dirijí al punto donde se encontraban los indios que según los 
polvos me indicaban se dirijian á encontrarme. 

A las 6 a. m. en un campo llano y parejo me esperaban 
formados en línea de batalla, en un orden regular que es de 
«strañar según el modo como tienen costumbre de atacar. 
En este instante ordené atacarlos de frente, mandando rom- 
per el fuego á 30 hombres del Regimiento 7** y 5 hombres 
<iel Batallen 6 que formaban en mi línea, mandando cargar á 
mi derecha á 20 indios al mando del cacique Huincaleo, y 
<5omo á 10 cuadras mas á mi derecha cargaba sobre el ene- 
migo el Teniente Trayman con 6 indios y 15 hombres del 
Regimiento 7 "* que se encontraban separados de mi columna 
por haberlos mandado cuando descubrí al enemigo como van- 
guardia, mientras hacia tomar los caballos de reserva, sobre 
la marcha. 

Iniciado el combate rompiendo el fuego mi línea al toque 
•de á la carga y á degüello, no resistiendo ni diez segundos, 
volviendo cara y emprendiendo una fuga tan desesperada 
«cual les facilita la velocidad de sus caballos, dispersándose a 



— 573 — 

varios rumbos por sobre médanos y las montañas de piedra 
del pié de las Cordilleras que se encontraban muy inmedia- 
tas; la persecución se hizo con todo empeño por nuestras 
fuerzas tanto cuanto aguantaban los trabajados caballos, que 
tenian tres dias con las noches de marcha continuada y fof* 
zada, por lo que no fué diffcil obtener las ventajas que son 
de esperarse sobre un enemigo que no resiste á la vista de 
nuestros bravos. 

Gomo á dos leguas del campo qu3 se inició el combate y i 
la cosU del río Eaquel-Luincols, tenian estos sus caballadas, 
que disparaban en esa dirección á salvarlas. A esa distancia 
podría contarse uno á uno de nuestros soldados persiguiendo 
grupos hasta de 20 indios i pues por dos prisioneros tomados 
supe qué indiada combatía y su número que hablan formado 
en la línea; 170 de lanza mandados por el capitanejo Huin- 
cal, Bayel y Salputía de la tribu de Sayhueque, y el capita- 
nejo Pollel de la tribu de Inacayal, que como aliado oculto 
de Sayhueque, traidoramente se reunían á esa que los descu- 
brió mis fuerzas, para ir á atacarme al campamento en Chen- 
quellincon creyéndome descuidado, puesto que le habia dado 
8 dias de plazo para que se me presentase. 

Con los pocos soldados que podian continuar la persecución, 
y los indios de Trayman, algunos de Curú-huincá y los del ca- 
cique Huincaleo se consiguió quitarles parte de sus caballadas, 
mudando los cansados de mis fuerzas y continuando la per- 
secución hasta mas de cinco leguas á todas direcciones, y 
sobre las serranijks y médanos. 

£1 resultado de esta jomada que al parecer es insignificante 
por el número de muertos y prisioneros del enemigo, que 
son: 1 capitanejo, 2 muertos y 2 prisioneros, con considera- 
ble número de heridos que se veían caer volteados por el 
plomo de nuestros soldados y alzados por los indios á grupa 
de sus caballos, tomándose además 160 caballos de tropillast 
hará comprender que es un espléndido triunfo, que dias mas 



..♦ 



^ — W4— * 

k * ■ , 

f 

Ó menos dará grandes ^^otpsá la jóonqnuiia del desierto qne 
. contento aCpn i)palisa noestro Oobiénio. 

Vd. :,notaTá al leer'esV parte, él. poco núipero de fpénu 
que yo* he formado en la línea de combate, de la que figbit 
en mi nota de fecha 39 del ppdo., ipB aprendía la marcha 
al Sud desde el campamento de CSi^ne^Nleyen. 

Pero de estas fuerzas tengo de Tangoardia 88 hombroSi, 
desprendidos en la tarde del día de ayer, siguiendo ona ras- 
trilladardip los indios del capitanejo Idlaini que üei^ en 
retirada desde el arroyo Gutatamen con su chusma y huta-, 
da f^lb sigo hace dos dias que se ha entrado k los cqones 
de las. Cordilleras. 

De sobre esta rastrillada es de donde descubrí al enemigo 
que acabo de yencer, que descendía al rio Eaqud-Luincola al 
amanecer, para dír^írse á sorprenderme en mi campamento. 

Beorganí20 mis fuerzas para ponerme nueramente sobre la 
íiastrillada que sigue mi vanguardia, porque creo que ésta á 
la fecha ya habrá dado alcance i los indios y no tendrá co*. 
nodmiento en el punto en que me encuentro, porque en 1» 
pelea varié á rumbo contrario. 

Cierro este parte felicitando al sellor Comandante, y en su 
nombre á todos los compafieros de armas del lyércitp Argen- 
tino, porque aunque son pequeños triunfos por el número de. 
bárbaros que se matan, los creo serán grandiosos en el por- 
venir por la rica zona del territorio que se conquista para la 
civilizacioni desconocido hasta hoy y que abre sus caminos 
los soldados del Ejército, que representan la voluntad sobe- 
rana de la Nación. 

Sírvase hacer presente k la Brigada que Vd dignamente 
comanda, que la vanguardia desprendida del Batallón 6 y Re- 
gimiento 7^, que se me confió su mando, ha hecho y ham fla- 
mear el pabellón Nacional en los picos mas elevados de las 
montañas mas centrales de la Patagonia Sud y en los cer- 
ros que forman la gran cadena occidental de la Cordillera 



— 578 — 

de los Andes, y frente al Golfo de Beloncari que está en el 
Océano Pacífico, después de haberla hecho saludar por 300 
indios y chusma prisioneros» que se han batido y vencido en 
sus propios toldos, preparándolos para entregarlos mafiana á 
que reciban los beneficios de la civilización, que nuestro Go- 
bierno les tiene preparado, después de vencidos y sometidos. 

m 

Beitero mi recomendación por la digna conducta de los seño- 
res oficiales y tropa que forman esta vanguardia, que espero 
llegaré al fin de la jomada cerrando la campaña con la muer- 
te ó toma de Sayhueque. 

Dios guarde á Vd. 

jS. Suarez^ 



£1 mismo dia 2 de Enero el Gefe de la vanguardia, en* 
centró los 33 hombres que habia desprendido en persecución 
del capitanejo Millian, á quien dicha fuerza dio alcance y los 
batió en sus toldos, haciéndoles algunos muertos y tomándo- 
les 6 prisioneros de lanza y 40 de chusma, 150 caballos é 
igual número de vacas. 

De regreso esta fuerza fué sorprendida por unos cincuenta 
y tantos indios y como el Sargento encargado de ella, tenia 
distribuida su fuerza en el cuidado de la chusma y en el 
arreo de la hacienda y caballadas, no tuvieron tiempo de reu- 
nirse, se batieron en detalle y los indios consiguieron arreba- 
tarles la chusma, pero no las caballadas y hacienda. Los 
indios tuvieron 7 muertos y muchos heridos y por parte 
nuestra, fueron muertos tres soldados del Regimiento 7^, 
y un indio de Huincaleo, y heridos dos cabos y dos indios. 

(Esto resulta de la sumaría que se mandó instruir, á fin de 
esclarecer este hecho.) 



— 578- 



EfelCii^ tS 



A las 6 a. m. los cuerpos formaron al mando del Teniente 
Coronel D. Bamon Pérez y oyeron misa, que se celebró en 
una capilla improvisada en uno de los ranchos del Campa- 
mento. 



Enero 99 



Sin novedad. 

Los trabajos efectuados en el campamento durante la ausen- 
cia del Gefe de la Brigada, son los que á continuación se 
indican. 

Plana Matob 

2 Banchos para oficinas, palo á pique de ciprés y chacal. 
1 Id para Botica, id id id 

1 Id para Depósito, id id id 

1 Id para Gefe id id id 

1 Taller de herrería y carpintería. 

Batallón 6 db Línba 

1 Rancho para el Comandante en Gefe de la División, de 
palo á pique con maderas de ciprés y chacai. 

3 Ranchos para Gefes y oficiales, de paja, embarrados. 
3 Cabanas para oficiales y cadetes, id. 

1 Cuadro foseado con parapeto (Cuartel del Cuerpo). 

2 Cuadras grandes para la tropa. 



— 577 — 

Begimiento 7^ DE Caballebia 

1 Cuadro foseado y con parapeto, 50 metros en cada frente 
1 Cuadra pai-a tropay palo á pique, 15 m. por 4 m. 
3 Banchos para Gefes y oficiales, 5 m. por 4 m. 



Enero S# j SI 



Sin novedad. 

Los cuerpos tienen ejercicios doctrinales de 4 á 6 p. ni. 



Felirero de €888 



Durante los dias 1, 2, 3, 4 y 5, no ocurrió novedad algu- 
na en el campamento. 



Febrero 8 

A las 11 a. m. llegó el Comandante en Gefe de la Divi- 
sión, señor General D. Conrauo E. Villegas, con sus Ayudantes 
Capitán D. Jorge Rohde y Teniente 1^ D. Eduardo Oliveros 
Escola, Comisario pagador D. Adolfo Escalada y Ayudante 
del mismo D. Ambrosio Escalada. 



— 578 — 



Febrero V 



Marcha al Collon-Curá, el Cura D. José Maria Beauvoir. 



Febrero 1^ 



I)ebiendo marchar el dia de mañana el Gefe de la Brigada, 
con paite de la fuerza de ella al Sud del Limay, para hacer 
una batida general en el seno de la Patagonia, se han nom- 
brado en la fecha los señores Gefes, oficiales y tropa que deben 
acompañarle, y se han apartado el número de caballos y 
muías que son necesarias para la marcha, como también las 
yeguas que se necesitan para el racionamiento. 

Marchó á la vega de Chapelcó el Capitán D. Jorge Bohde, 
<;on 20 soldados del Batallón 6 de Linea, á fin de buscar 
puntos adecuados para establecer foi-ttnes en la Cordillera. 



ESPEDICION 



AL SUD DEL LAGO NAHUEL-HUAPI 



Diario llevado por el Tte. 1° D. Edaardo Oliveros Escola 



Pebre 



TeiTiiómetro 4 a. m. 17** Barómetro 4 a. m. 690°*"» 

" 12 m. 3)^ " 12 m. 687,5°»"» 

10 p. m. 6<> " 10 p, m. 681°»°» 

Rumbos generales: 
Jomada: 6 y media leguas. 

Al frente de 250 hombres y 70 indios amigos, el Gefe de 
la tercera Brigada Teniente Coronel D. Nicolás H. Palacios, 
se puso en marcha de las costas de Nahfiel-Huapf. 

La fue/za está compuesta de la siguiente manera : 

BataUon 6 de Línea-- 2 Gefes, 6 oficiales y 110 soldados. 

Regimiento 1^ de Caballería — 1 Gefe, 5 oficiales y 140 
soldados. 



— 580 — 

LetaU de la Brigada— 2 Gefes, 1 oficial y 5 soldados 
Indios Auxiliares de Purrayan y Traiman — 30. 
Indios amigos de Curá-huincá — 12. 
Indios amigos de Huincaleo — 28. 

Efectuamos el paso del Limay en botes » in virtiéndose 7 y 
media horas. 

A las 3 p. m., inmediatamedte de pasar la fuerza necesaria 
al Sud del rio, fué desprendida la vanguardia compuesta de 
3 oficiales y 60 soldados, bajo las órdenes del Teniente Coro- 
nel Graduado D. Pedro Diez Arenas. 

Una vez terminado el pasage (4 y30p. m.) nos pusimos 
en marcha á las 5 p. m., bajando á las nacientes del Limay 
á las 5 y 30, variando al SE. para internarnos en la Pata- 
gonía. 

Cortamos el arroyo Reuau, á cuyas márgenes campó por 
vez primera esta Brigada el año 81, dejando al E. el cerro 
Tequé-Malal que dá nombre al Lago. 

El arroyo Reuau que con su curso toca la falda austral, 
del ceiTO expresado, circula por ella entre rocas plutónicas; 
ensancha el valle tomando una importancia recomendable 
como afluente del Nahüel-Huapí. 

Con un descanso de 20 minutos en el valle del Renán, 
(dos de Abril) proseguimos marcha buscando el campamento 
de la vanguardia. 

Campamos á las 10 y 30 p. ni. en un afluentecillo del 
Beuau, poco menos de media legua al Sud de aquella. 



— 581 — 



Wehrerm !• 



Termómetro 4 a. m. 9® Barómetro 4 a. m. 680""* 

" 12 m. 27^ " 12 m. 667""^ 



*" 10 p. m. 16« ' lo p. m. 670"^» 

Rumbos generales: S. SE. 
Jornada: 14 y media legaas. 

Montamos á caballo á las 5 a. m. con rumbo al Sed. 

Una cadena de médanos alfombrados de frutilla, cuya 
ascensión nos elevó á i 200 metros de altura, nos hizo caer 
á las costas del Pichí-Leufú que vadeamos. Del Pichí-Leufú 
al 2^ Pichí-Leufú, empleamos tres y cuarto horas campando 
á las 11 y 18. 

El 2^ Pichí-Leufú, corre de SO. á NE. por un valle secun- 
dario, teniendo las serranías el aspecto escuálido y estéril dé 
lo infecundo. 

Salimos del 2^ Pichí-Leufú á las 4 y 5, campando después 
de un descanso en la jornada a las 8 p. m. sobre las costas 
del Chenque-Niyeu (Cementerio). 

La internación al meridion nos muestra desiertos y méda- 
nos pálidos donde la mirada busca atracción, chocándola ese 
roirage sempiterno de la homogeneidad en la naturaleza geo- 
gráfica del terreno. 

Con la última batida los indios de Inacayal y de Sayhueque 
hánse replegado á las costas del Chubut, (por lo menos así 
lo creemos) debiendo confirmarlo a medida de nuestro avance 
en la Patagonia. Tal vez los encontremos mezclados con los 
Tehuelches Oo Que es muy probable) en cuyo caso deben ha- 
berse retirado á Santa-Cruz. 

En el dia de hoy á las 9 p. m. recibióse chasque del Lago 
con comunicaciones para el Gefe de la Brigada. Dice así : 



— 582 — 

*^ Al Gefe de la tercera Brigada Teniente Coronel D. Nico- 
lás H. Palacios. 

"^ A efecto de que se haga conocer en la orden de la Brigada 
de su mando» se trascribe á Vd. el satisfactorio telegrama 
que se ha recibido de su Excelencia el señor Ministro de 
Guerra y Marina, que dice así: Buenos Aires, Enero 28 de 
1883. — Al General Villegas. — Oficial. — Tuve la satisfacción de 
imponerme de los telegramas del 21, que comunica continua- 
ción activa y empeñosa de las brillantes operaciones de la 
División de su digno mando en los confines de la República, 
que pronto completará con espléndido éxito, méritos especia- 
lísimos y acciones distinguidas que honran al Ejército, elimi- 
nación del salvaje en nuestros inmensos territorios ". 

^ Espero sus últimos partes para que el Gobierno, reconoz- 
ca ante la Nación entera, esos méritos adquiridos y vote la 
recompensa que los perpetúe en la gratitud pública. Puede 
V. S. estimar mi complacencia y la efectuación del caluroso 
abrazo con que lo estrecha, felicitándolo su sincero amigo. — 
Firmado — ^Victoeica ". 

^ Felicito á Vd., á los señores Gefes, oficiales y tropa de la 
Brigada de su mando, por haberse hecho acreedores á tan 
honrosa distinción, y el que firma en nombre de todos los 
que componen la segunda División, lo agradecerá, á S. £. el 
señor Ministro de Guerra y Marina. — Dios guarde á V. E. 
Conrado E. Vü¡egaB'\ 

El Comandante Palacios ha contestado agradeciendo la dis- 
tinción que ha merecido del Gobierno Nacional, la Brigada 
de su mando, devolviendo en representación de todas las 
fuerzas á sus órdenes, esas felicitaciones al Gefe de la se- 
gunda División. 



— sea- 



Febrero tt 



Termómetro 4 a. m. O** Barómetro 4 a. m. 668™°» 

" 12 m 27^ ** 12 m. 667°*'" 

" 10 p. m. 16« " lOp. m. 683"*» 

Rumbos generales: S. SE. SO. 
Jomada: 9 leguas. 

Campados en Chenque-Nieieu, nos movimos de este arroyo 
á las 6 a. m. Pasamos por otro arroyuelo llamado ""Menú- 
có *^9 afluente del primero. 

Descansamos 20 minutos en el camino, campando á las 
8 y 45 á orillas del "Chacai-BaiTuca", gran vertiente antes 
que arroyo, perdida en los cajones del terreno. 

A las 3 y 30 emprendimos nuevamente la marcha, llegando 
á las 7 y 6 al arroyo Gutatamen, donde la vanguardia nos 
habia precedido una hora antes. 

La última marcha nos ha llevado á las mesetas de los 
an*oyos nombrados, quedando el horizonte abierto, aparaciendo 
perfectamente dibujada al Oeste, la pre-cordillera que debe 
dar nacientes al rio Chubut (de la parte occidental y saliendo 
de la verdadera cadena andina) ; por el Este la zona Chubu- 
tiana, semejando una llanura no interrumpida, por el Sud 
igual aspecto, por el Norte las montaflas del Limay y Nahüel- 
Huapf, ó mejor dicho sus ramificaciones al saliente del naci- 
miento de ambos. 

El Gutatamen, parte de la pre-cordiilera que tenemos al 
Oeste á tres y media leguas; corre al Sud donde debe caer 
al cauce del Chubut. £1 valle es ancho y la fertilidad secun- 
daria. 

Inacayal hállase, según averiguadones á los indios* á cuatro 
dias de camino de este punto, sin determinación fija de su 
situación, por la ambigüedad de los datos de aquellos. 



— 584 — 



Felbrer» tt j tS 



Día 12 

Tennómetro 4 a. m. 8^ Barómetro 4 a. m. 682,6"»"^ 
^ 12 m. 28° " 12 m. 684,B»« 

* 10 p. m. 16° " 10 p. m. 686»« 

DUIS 

Termómetro 4 a. m. 6° Barómetro 4 a. m. 675"*" 

12 m, 26° 80 " 12 m. 708«« 

" 10 p. m. 15° * 10 p. m. 705»« 

Rumbos generales: S. SE. 

Primera Jornada: 16 leguas. 
Segunda Jornada: 4 y media leguas. 

Campados hasta las 6 y 60 del día 12, salimos á esa hora 
habiéndonos precedido la vanguardia por 40 minutos. 

Costeamos dos leguas el Gutatamen, llegando á uno de sus 
:ángulos en donde se nos presentaban dos caminos: uno á la 
«derecha (al Oeste), otro á la izquierda siguiendo la mkrgen 
del arroyo. Tomamos el de la izquierda, juzgando fuera el 
llevado por la vanguardia. 

A las 9 y 5 hicimos alto para dar reposo i las caballadas, 
•continnando diez minutos después. 

Una legua mas de marcha (4 desde la salida) tomamos al 
Oeste, dejando el curso del Outatamen al £., para dar princi- 
pio á la travesía. Próximamente de 10 leguas con tres des- 
cansos terminó á las 8 a. m. del dia de hoy (13) descendiendo 
al valle del Caquel ó Chubut 

Llevando una marcha precipitada no es posible esplorar los 
lugares» para formar giterio sobre el rio i cuyas costas esta* 
«nos campados. Se deja pues, la descripcioa de il, de sus 
Afluentes y el nacimiento, para dias posteriores, debiendo con- 



— 585 — 

sideraise la importancia que ello tiene» en parages donde solo 
las descripciones de Musters, Simpson y Moreno pueden ser 
oidas, y aun así ellas mismas impregnadas de perplegidades, 
en Tista quiea de la ialta de un reconocimiento minucioso y 
un estudio especial, lo cual no es de admirar en soledades 
á que la planta del hombre, llegó como horóscopo esplicado 
mas tarde con la invasión de nuestras fuerzas, y donde los 
elementos y comodidades eran ranos recursos de la ciencia 
investigadora, debiendo luchar con la naturaleza desnuda para 
quitarla sus secretos. 

£1 valle del Caquel es espléndido ; corre de O. á E. (frente 
al paso) pareciendo nacer tras la pre-cordillera que tenemos 
al Oeste. 

La travesía es árida, quebrada y pedregosa ; elévase á 200 

metros del nivel del valle. 

« 

La vanguardia, que como se ha dicho salió ayer con anti- 
cipación, no ha llegado al punto de cita en este rio, habién- 
dosela esperado durante él dia para proseguir la operación, 
pues con otra jomada como la de anoche es mas que eviden- 
te llegaremos á los primeros toldos del capitanejo SalpuHa. 

Ignorándose lo que pueda haberla acontecido, estamos en 
zozobras y en la indecisión, si háse puesto tras la rastrillada 
de indios, ó ha tenido algún contratiempo de trascendencia* 

Por la anterior circunstancia, el Comandante Palacios ha 
permanecido campado hasta las 7 p*m. 

A las 3 p. m., con motivo de haberse visto al S. E. fuegos 
que coronaban los médanos, desprendióse al Capitán D. Adol- 
fo Drury, con 20 hombres del Regimiento 7^ de Caballeria» 
para que los reconociera con bomberos lanzados á la dis- 
tancia. 

Salió este oficial con orden de campar cinco leguas al Sud 
de este campamento, mandando chasque en caso de ver se- 
fiales ó rastros frescos. 



— 586 — 

Marchamos á las 7 p. m., campando á las 10 y 30 sobre 
las orillas del arroyo Lec-Lec. 

El valle de este arroyo está quemado casi en su totalidad. 
La quemazón es de estos dias, se ha estendido i las alturas 
tomando hacia el Este. Por momentos se creyó fueran ho- 
gueras levantadas por los salvajes, caso de habernos sentido 
preparando alarma & los que sé encuentren mas al Sud ; hay 
probabilidades de que marchamos impunemente. 

11 p. m. Hasta este momento no se sabe nada del Coman- 
dante Diez ArenaSf Oefe de la vanguardia. 



Febrero 14 



Termómetro 4 a. m. 17^ Barómetro 4 a. m. 704"*^ 

** 12 m. 25*> " 12 m. 700»»"^ 

* 10 p. m. 80 * 10 p. m. 702°»» 

Campados. 

Esperamos la incorporación de la vanguardia. 

A las 3 p. m. el tiempo se descompuso ; nos cayó una llu- 
via intermitente de tres horas. 

Se han despachado chasques i encontrar á la vanguardia 
por el camino de las Cordilleras al Oeste del que hemos 
traido. 

11 p. m. No han regresado los chasques desprendidos 



— 587 — 



Feberr» Ift 



Termómetro 4 a. m. 10^ 

* 18 m. 260 

* 10 p. m. 12*> 

Kumbos generales: SE. SO. 
Jomada: 6 y media leguas. 



Barómetro 4 a. m. 705"^°* 

" 18 m. 701™°* 

tt 



10 p. m. 697™°* 



A las 6 y 20 a. m. los chasques enviados á hallar la van- 
guardia» contramarcharon por haber visto una gran rastrillada 
que creyeron fuera de enemigos. 

£1 Comandante Palacios hizo ensillar, saliendo hacia el 
Norte directamente á las Cordilleras, á las 6 y 20. 

Dos leguas llevábamos de marcha, cuando habiéndose visto 
polvos al frente, mandóseles reconocer, resultando s&c la fuer- 
za del Comandante Diez Arenas. 

Contramarchamos campando al punto de donde nos hemos 
movido. 

3 y 55 p. m. Salimos del arroyo Lec-Lec tomando por las 
sierras al £. Una marcha de 5 y media leguas nos ha traido 
á la vega de La Pá, campando á las 8 p. m. en el arroyo 
CaquehLincó. 

£1 arroyo dicho es tributario del Caquel, y el mayor de 
los qae hemos pasado; corre por la vega de La Pá, naciendo 
del occidente de la pre-cordillera que costeamos. 



— 588 — 



Termómetro 4 a. m. 6<» Barómetro 4 a. m. 698»*^ 

13 m. 24<> ** la m. 692»» 






10 p. m. 9« " 10 p. m. «97»» 

Bumbos generales: S. SE. SO. 
Primera jomada: 6 leguas- 
Segunda jomada: ]0 leguas. 

Kos hemos puesto en movimiento del Caquel-Lincó á las 
4 a. m. campando después de una marcha de 6 leguas, en el 
arroyo 2» Pichf-Leufú á las 8 y 46. 

Según las noticias trasmitidas por los baqueanos, estamos 
á un dia y medio de las tolderías de Inacayal. 

Aunque se han hallado rastrilladas, son viejas. Es pues po- 
sible no hayamos sido sentidos. 

Por las marchas efectuadas y la latitud, nuestra situación 
geográfica está entre los paralelos 42 y 43 (casi el último) y 
el meridiano 72 (O de Gr.), es decir, en las regiones australes 
de la Patagonia, y entre las cuencas de los rios Chubut y 
Santa-Cruz. 

En la marcha del dia 15 hemos pasado, según creo, frente 
al cerro denominado el ''Corcovado" y en los anteriores 
por los de Yate y Machinmadiva. La distancia que nos ha 
separado de las montañas ha impedido determinarlos fijamente. 

4 y 30 p. m. Marchamos por segunda vez sobre una gran 
meseta arenosa y agreste. 

Uno de los baqueanos indicó la presencia de tolderías al 
SSO. por entre una quebrada de las Cordilleras- 

Esos toUos.lBn erastído con efecto, siendo guarida de un 
capitanejo de Inacayal, pero al presente están abandonados. 



— 589 — 

L&s fuerzas mandadas á atacarlos contramarcharon sin resul- 
tado. 

Campamos en el parage '^Nion", desalojadas tolderías y 
al pié mismo de los Andes á las 12 m. 



Febrera 19 



Termómetro á a. m. 10° Barómetro 4 a. m. 696™"» 

12 m. 27*> " 12 m. 694«°» 

** 10 p. m. 8° " 10 p. m. 698°»» 

Bumbos generales: E. ESE. 
Jomada: 4 leguas. 

Saliendo de Nion á las 4 p. m. tomamos al E. subiendo 
una serie de médanos para bajar á una planicie infecunda, 
que de vez en cuando pierde su rectitud con protuberancias 
prolongadas indefinidamente á todos rumbos. 

La marcha de ayer cortando campos, nos desvió del ver 
dadero camino que hemos tomado en el punto de campamento, 
llamado XIfNieieu (vertiente), á las 8 y 15 p. m. 

Fué desprendida una descubierta de 10 soldados al mando 
de un sargento á las 2 p. m., por haberse distinguido sobre 
las alturas humaredas á poco mas de dos leguas. 

9 p. m. Regresó la descubierta sin resultado. 



— seo- 



Febrera 18 



Termómetro 4 a. m. 9' Barómetro 4 a. m. 699"*"* 

** 12 m. 28<^ 30' " 12 m. 704,5» °> 

" 10 p. m. 8^ " 10 p. m. 705»"^ 

Rumbos generales: S. SE. £. 
Primera jomada: 12 leguas. 
Segunda jomada: 6 leguas. 

Estamos k medio dia de marcha á las tolderías de Inacayal. 
Debemos llegar á ellas á las 12 próximamente. Así lo han 
manifestado los baqueanos. 

Salimos á las 4 y 30 a. m. continuando la travesía del dia 
17, entrando á una llanura arenosa y desierta, subiendo sierras 
de IlOO metros de desnivel con el Océano y campando sobre 
las costas del TacárLeufú. 

Aquí se creía estuviera Inacayal. 

No hay indicios ni huellas transitadas recientemente. Inaca- 
yal debe haberse alejado al país de los Tehuelches. 

2 p. m. Salió una descubieita de diez soldados volviendo 
k las 6 p. m. sin éxito alguno. Ha visto rastros de indios 
de lanza de cuatro dias que toman el Oeste. 

7 y 30 p. m. Continuamos marcha costeando el TacárLeufú 
hacia el SE. y campando sobre su margen izquierda á las 
11 y 20 p. m. 



— 591 — 



Febrera 10 



Termómetro 4 a. m. 6® Barómetro 4 a, m. 704™™ 

** 12 m. 320 « 12 m. 701,5™™ 

** 10 p. m. 15« . " lo p. m. 683™™ 

Rumbos generales: S. SE. SSO.* 
Jomada: 5 leguas. 

Salimos del Tacá-LeuM á las 4 p. m. Una legua mas abajo 
tomamos al SSE., costeando un arroyuelo confluente del pri- 
mero, hasta su término, y cuya ascensión nos llevó á las me- 
setas del Tacá-Leufú, pedregosas eruptivas. 

La marcha nos separa de las Cordilleras ; tomamos al E. 
buscando á Inacayal en las tolderías subsiguientes á las del 
Tacá-Leufú de donde ha huido hace mes y medio. 



Febrero ÜO 

Termómetro 4 a. m. 12° Barómetro 4 a. m. 685™™ 

12 m. 27<» " 12 m. 688,5™™ 

** lo p. m. 4° " lo p. m. 695™™ 

Rumbos generales: S. SSE. SE. 
Primera jomada: 6 leguas. 
Segunda jomada: 8 leguas. 

5 y 15 a. m. A esta hora hemos roto el movimiento. Una 
marcha de 5 leguas nos trajo á las costas del arroyo cortado 
Tapel, en donde campamos á las 9 y 15 a. m. 

No hay yestígios de indios. 

La senda está muerta y los alrededores desolados. 



— 592 -^' 

6 p. m. Continuamos la marcha forzándola basta las 12 
10 p. m.f campando en el Pichí-Leufú. 

CoiTe el Pichí-Leufú de S. k N.; afluyen á él numerosas 
vertientes y baña una rica vega, donde se bace sentir muy 
especialmente la carencia de combustible. 

Estamos á 7 leguas de los toldos, y seguiremos marchando 
dentro de dos 6 tres horas. 

Mas de 100 leguas nos separan de Nahüel-Huapí, y basta 
ahora la marcha ha sido infructuosa. 



Febrero •! 



Termómetro 4 a. m. O® Barómetro 3 a. m. 694™" 

** 12 m. 26o « 11 jn. 705"°> 



" 10 p. m. 6« " 10 p. m 707""» 

Eumbos generales: S. SE. 
Jomada: 7 leguas. 

Nos movimos á las 3 a. m. costeando el curso del Pichí^ 
Leufú. 

11 a. m. A esta hora campamos en las tolderías donde se 
crefa encontrar á Inacayal después de su escape de Taca-* 
Leufú. 

El parage y arroyo se llaman Lipandunn ; es una planicie 
exuberante de campos, fértil estendida por leguas en todas 
direcciones. Los vientos dd Oeste, patecen radicados á 
meroed de la desnudez de la llanura. 

Este punto ha sido ciertamente morada de Inacayal; toldos 
deshechos, árboles cortados, el campo lamido y estiercolado 
lo indican, pero pasa de un mes que aquel cacique, no ere- 



— 593 — . 

yéndose guardado y seguro, se ha retirado, procurándose la 
mayor suma de tranquilidad posible. 

La marcha de esta Brigada á través de la Patagonia, sin 
ver vestigios de su antiguo morador, demuestra el efecto 
moral entre los salvajes con la presencia de las fuerzas en el 
Nahüel-Huapf. 

£1 Comandante Palacios dispuso á las 3 p. m. desprender 
tres descubiertas, compuestas una de 30, y dos de 15 hom- 
bres, para batir los puestos circunvecinos de esta posición, 
con orden de regresar inmediatamente, caso de buen éxito en 
los reconocimientos. 

7 p. m. Regresaron las fuerzas desprendidas, habiendo 
hallado rastrilladas de 1, 3 y 8 dias. 
No deben pues estar distantes los enemigos. 



Febrero 99 



Termómetro 4 a. m. 6** Barómetro 4 a. m. 705°*°* 

12 m. 27« " 12 m. 708™"» 

10 p. m 50 " 10 p. m. 710°»" 

Bumbos* generales: S. SE. 
Jomada: 7 leguas. 

Habiéndose concluido el racionamiento el Comandante Pa- 
lacios dispuso que á las 3 a. m. saliera una Comisión de 40 
hombres del Eegimiento 7 de Caballería, con 50 indios auxi- 
liares al mando del Capitán del mismo cuerpo, D. Adolfo 
Drury, para que extendiéndose al SE. boleara la cantidad de 
guanacos suficiente a las fuerzas espedicionarias. 

A las 8 a. m. el Capitán Drury envió chasques comuni- 



75 



- 594 - 

cando haber distioguido á su vanguardia unas caballadasi 
participando igualmente se disponía á arrebatarlas. 

El Oefe de la Brigada dispuso ensillar, saliendo de ** Li- 
pandimn"" hacia el SE. á las 8 y 20. 

En el trayecto, hasta donde se hallaba el oficial espresado, 
recibimos chasques, comunicando habia atacado unas tolde- 
rías, que los indios eran numerosos y que con armas de 
fuego diezmaban nuestras fuerzas. 

Salimos al galope llegando al campo de la acción dos horas 
<Iespues, indecisos sobre la posición del enemigo por los nu- 
merosos datos que se recibian de su número y modo de agre- 
<lii* la avanzada del Capitán Drury. 

El Comandante Palacios fraccionó la fuerza, atacando por 
la derecha continuación del yalle en que hemos Tenido galo- 
pando, por la izquierda con la infantería y por el centro con 
e\ resto del Regimiento 7^, teniendo las dos últimas fraccio- 
nes quo escalar la cadena de sierras cuyas faldas tocan el 
camino, para perseguir á los salvajes, algunos de los cuales 
hncian fuego de la cima de aquellas. 

Al caer á la planicie del lado opuesto de las alturas, la 
dispersión se hizo general, persiguiéndolos vivamente hasta 
postrar totalmente las cabalgaduras. 

El Gefe de la Brigada, mandó cesar la persecución hacien* 
do replegar las fuerzas & las tolderías que no eran otras, 
que las del cacique Inacayal con sus mas importantes capi- 
tanejos; Foytl, Chagállo, Nahiiel, Salputia^ Ojo de pulga 

y otros. 

Resulta do aquí quo Inacayal distaba de Lipanduan 7 le- 
guas, que no ha sentido nuestras marchas y que un violento 
y arrojado ataque como el llevado á cabo por el Capitán 
Drury, ha podido descubrirlo, huyendo desgraciadamente sin 
linberle podido capturar, debido al cansancio de las caballadas. 

En este combate, los bárbaros han perdido 45 á 60 muer- 



— 595 — 

tos con un superior número de heridos . Se han tomado 300 
caballos y yeguas, 800 vacas y 1150 ovejas. 

Por la parte nuestra debemos lamentar heridos, de bola al 
Capitán D. Adolfo Drury; de lanza y bala al Teniente del 
Primer Regimiento de Artilleria, D. Eduardo Oliveros Escola; 
muertos el Sargento Victoriano del Escuadrón Indios Auxi- 
liares y heridos 11 soldados del Regimiento 7^ de Caballería 
é indios amigos. 

Debe hacerse presente una grave observación acaecida en 
la lucha librada contra 380 á 400 indios aliados con parte 
de los Tehuelches, observación que es un cargo para la veci- 
na colonia galense en su contacto con el adversario perse- 
guido en nombre de los grandes intereses de la humanidad» 
tal es, el armamento con que nos han combatido hiriendo á 
nuestras fuerzas con armas de fuego. 

La Colonia del Chubut, mantiene como es sabido, relacio- 
nes comerciales con los indios Tehuelches que por naturaleza 
son de espíritu benigno y esas relaciones y negocios no se 
limitan & simples intercambios de productos primos para la 
vida ordinaria, ni á que los vecinos de los galenses lleven 
pieles, plumas, en beneficio de artículos imprescindibles» nó ; 
la Colonia del Chubut provee á sus dependientes de los 
ricos territorios de la Patagonia, de fusiles Remington y de 
repetición, con los cuales nuestros enemigos se sirven para 
luchar con los soldados de la Nación, haciendo que la guerra, 
llevada por la civilización al rehacio habitante del desierto, 
tome una faz contraria á los fines benéficos encamados en 
aquella, pues no es fu exterminio material el buscado» sino 
su redención á la sombra del pabellón patrio. 

El Gobierno Argentino, ha donado á la Colonia galense el 
fértil campo del Chubut, para que dé actividad y vida á esos 
lejanos rincones del temtorio Argentino, para que protegi- 
dos por nuestras instituciones, recojan de la fecundidad del 
suelo^ con la laboriosidad del trabajo cuotidiano, beneficios 



— 596 — 

para sf y el país que los asila; el Gobiemo ha traído esa 
Colonia para compulsar la natural riqueza agrícola del país; 
la ha trasportado de sus glaciales hogares, para dar alma á 
esa zona deshabitada, in*adiando con las ventajas de la vida 
colonial, la que vá envuelta en un contacto consecuente y una 
comunicación diaria con los naturales patagónicos, pei*o en 
manera alguna para saltar el dintel de sus derechos, atacando 
los intereses de la Nación, pues el hecho de subvertir el 
comercio legítimo y vital, proveeyendo con riflles de repeti- 
ción a los indios tehuelches, es atentatorio y abusivo. Los- 
tehuelches no necesitan armas de fuego para cazar guanacos» 
ni bolear avestruces. 

En el combate, los indios de Inacayal y Tehuelches tenían 
de 60 a 80 tiradores. 

Inacayal y los patagones, huyen en dirección á Santa-Cruz. 
No todos los últimos han atacádonos, pareciendo haber esta- 
do en disidencia con aquel. 

El día posterior al combate (23) Inacayal debía ponerse en 
marcha, aliarse á Sayhueque y juntos invadir el Lago, pero- 
sin hacienda y desprovistos de parte de sus caballos, es maft 
que evidente hayan variado de proyectos. 



Febrero tS 



Termómetro 4 a. m. 2® Barómetro 4 a. m. 711™°» 

" 12 25« " 12 m. 708"»^ 

" 10 p. m. 8<> " 10 p. m. 704°»"' 

Rumbos generales: N. NO. 
Jornada: 7 leguas. 

El Comandante Palacios resolvió contramarchar, en vista 
de la ventaja que nos llevan les indios, bien cabalgados y 



— 597 — 

-con 6 á 6 horas de tiempo del dia 22 y noche del 23. no 
queriendo obstinarse en una persecución con caballos destrui- 
dos y fatigados por la rapidez de las marchas. 

Por otra parte la pesadez del arreo, es un nuevo inconve- 
niente que nos obliga á distraer fuerzas, la distancia al La* 
go pasa de lo ordinario y los medios de comunicación con 
él, son mas que difíciles á través de 125 leguas. 

Salimos pues de "" Apulé" alas 9 a. m., con dos descansos 
campamos en Lipanduan á las 3 p. m. 



Febrero 94 



Termómetro 4 a. m. 2^ Barómetro 4 a. m. 705™" 

" 12 m. 20*> " 12 m. 699™™ 

• 10 p. m. 4** " 10 p. m. 698,5™™ 

Bumbos generales: N. NO. 
Jomada: 5 leguas. 

Nos movimos á las 6 y 10 a. m. Marchamos hasta cam- 
par en un arroyuelo entre Lipanduan y el Pichí-Leufú. 

£1 tiempo se descompuso. Llovió desde las 12 m. á 
las 7 p. m. 



— 897 — 



febrero 91^ 



Termómetro 4 a. m. 2"^ Barómetro 4 a. m. 699"*°* 

•* 12 m. 24^ ** 12 m. 692»^ 



u i/v /%A a 



10 m. 6<> *• 10 p. m. 694™°^ 

Rumbos generales: N. NNO. NO. 
Jomada: 6 leguas. 

Continuamos la marcha saliendo á las 5 y 50 a. m. Cor- 
tamos el Pichf-Leufú, campando entre éste y Topul, en el 
parage Lagunitas á las 12 y 15. 

A las 6 p. m. desprendióse chasque para el Lago Nahüel- 
Huapí, con el parte oficial del combate del 22. 

Dice así: Lagunitas, Febrero 25 de 1883. — Al seüor Co- 
mandante en Gefe de la segunda División del Ejército seüor 
General D. Conrado £. Villegas. 

^ Tengo el honor de poner en conocimiento de V. S. el 
resultado de la operación confiada á mis órdenes "* . 

** Habiéndome puesto en marcha de ese campamento el di a 

9 del corriente, después de una serie de marchas forzadas de 

10 á 18 leguas, llegué el día 21 5. las 11 de la mafiana á las 
antiguas tolderías del cacique Inacayal en el parage denomi-^ 
nado ''Lipanduan^. 

** En esa larga zona de territorio batida, que llega á 118 le- 
guas, no encontré vestigios de indios ni se&ales de haciendas 
que pudieran dar luz sobre la distancia á que se encontraban 
los salvajes ni el tiempo preciso en la huida de sus antigua^ 
guaridas''. 

*^ Siendo mi objetivo Inacayal, no obstante la vaguedad 
ofrecida por los datos de los baqueanos, señalándome toldos 
á ambos lados del camino de habitabilidad dudosa, continué 
al Sud, hasta campar en Lipanduan que como los anteriore» 



— 599 — 

refugios de los indios, estaba desierto, con rastros de mas- 
de un mes 7 seüales visibles de haber estado allí el impor- 
tante cacique **. 

" Por la tarde del dia 21 dispuse mandar descubiertas á 
todos rumbos buscando y escudriñando los puntos circunve- 
cinos, pues era indudable que Inacayal no debia distar mucho ' 
camiuo de sus nuevas tolderías á las abandonadas *". 

*Las partidas desprendidas tenian orden de avanzar hasta 
tres leguas de distancia de nuestro campo, regresando inme- 
diatamente, caso no fueran infructuosos sus reconocimientos*'. 

^Por la tarde del mencionado dia, las partidas regresaron, 
habiendo hallado rastros de 1, 3 y 8 dias. '^ 

** El 22 ordené se hicieran boleadas de guanacos, en vi«ta 
de haberse concluido el racionamiento, saliendo para el efecto 
40 hombres del Regimiento 7^ de Caballería, con 50 indios, 
al mando del Capitán D. Adolfo Drury **. 

^ A las 8 a. ra. este oficial me mandó chasque, comunican- 
do haber distinguido a su vanguardia liaoienda caballar, al 
mismo tiempo que avanzaba sobre ella para arrebatarla *' . 

*^ Mandé ensillar y me puse en marcha al galope, avivando 
la marcha sucesivamente, por haber recibido chasques en e^ 
trayecto de que el oficial expresado, habia atacado unas tol- 
d^as y se batia contra un grupo considerable de enemigos "*. 

'^ Llegué al campo de la acción y fraccionando la fuerza 
ataqué por la derecha, centro é izquierda á un adversariou* 
desconocido por suposición y número''. 

*" £1 resultado de esta ofensiva fué una total dispersión de^ 
los indios, habiéndome visto obligado á escalar una cadena de 
médanos arenosos para arrojarlos i una gran planicie en 
donde se desbandaron en todas direcciones *" . 

"Por la tarde mandé cesar la persecución, no habiéndose 
capturado enemigos, pero quitádoles 900 caballos y yeguas, 
800 vacas y 1130 ovejas, campando en las tolderías del caci- 
que Inacayal, pues eran éstas las que habíanse atacado^*. 



- eoo — 

Como V. S. verá, la ofensiva violenta del Capitán Dniry 
con 15 soldados y 10 indios, si bien es un hecho de notorio 
arrojo, ha venido en parte á contrariar el completo éxito del 
combate, pues los enemigos en número de 380 á 400, han 
tenídole en jaque, huyendo oportunamente al seatir nuestra 
aproximación, con una ventaja de 6 li 6 horas de tiempo, 
montados en caballos de refresco. 

No puedo calcular con exactitud la pérdida del enemigo, 
por la gran ostensión de territorio en que se ha batido, pu- 
diendo estar entre 40 y 50 coa bastantes heridos. Por nues- 
tra parte debemos lamentar heridos al Capitán D. Adolfo 
Drury y Teniente 1® del Regimiento 1® de Artillería Don 
Eduardo Oliveros Escola, muerto el Sargento Victoriano del 
Escuadrón Indios Auxiliares y heridos 11 soldados del Regi- 
miento 7^ de Caballería é indios amigos. 

Debo de llamar la atención de Y. S. sobre el armamento 
de los salvajes con fusiles Remington y de repetición» contán- 
dose hasta 80 tiradores los que nos han combatido, armamen- 
to que les viene directamente del comercio que mantienen con 
la vecina colonia del Chubut. 

El terreno esplorado por las fuerzas de mi mando, partien- 
do del Lago, su dilección general es al SE. aproximándose 
y separándose de la Cordillera de los Andes y apareciendo 
con un solo carácter, completamente desmantelado de arbo- 
rescencia y muy accidentado, terrenos regados por corrientes 
importantes como las del Caquel y afluentes con exuberantes 
valles y bajos fecundos como La Pá, Lipanduan y Apulé. 

Desde Lipanduan & Apulé hay siete leguas, lo que hace 
un total de 125 leguas desde el Lago Nahüel-Huapf. 

El día 23 resolví contramarchar, no queriendo obstinarme 
en una pei*8ecucion en la que el contrario habia tomado toda 
la noche del 32, con cabalhidas destruidas por repetidas jor- 
nadas y con un arreo que hádamela incómoda. Este parecer 



~ eoi — 

faé así mismo el de los tres Gefes superiores que me acom- 
pañan. 

Inacayal escapa con todos sus capitanejos, Foyd, Scdpu- 
Ha, Chagallo, Ojo de pulga, Nahud y el capitanejo de los 
Tehuelches. 

Según datos recogidos, parece hay desidencia entre Inacayal 
y su hijo Vtmca que quiere presentarse. — Dios guarde á 
V. S.— -arícoto ü. Palacios. 



Termómetro 4 a. m. 2® Barómetro 4 a. m. 692"^"* 

• 12 m. 220 « 12 m. 680»»» 

" 10 p. m. 8« • 10 p. m. 683»" 

Rumbos generales: N. NNO. NO. 

Jomada: 6 leguas* 

Salimos á las 7 y 30' a. m. y con dos detenciones campa* 
mos en el Chasí-Leufó k las 11 a. m. 



Febrero 99 

Termómetro 4 a. m. 2r Barómetro 4 a. m. 684°^°" 

•* 12 m. 22» •• 12 m. 686"» 

" 10 p. m. 4? " 10 p. m. 683»» 

Kumbos generales: N. NNO. NO. 
Jomada: 5 leguas. 

5 y 40 a. m. Salimos del ChasMjeufú marchando hasta el 
Tapuly donde campamos á las 10 y 20 a. m. 

T6 



• 602 — 



Febrero 99 



Termómetro 4 a. m. 3® Barómetro 4 a. m. 685"™ 

** 12 m. 26° ** 12 m. 705,5°»» 

" 10 p. m. 8« ** lo p. m. 703»" « 

BumboB generales: NO. 
Jomada: 6 leguas. 

5 y 40 a. m. A esta hora rompemos marcha campando 
en las costas del Tacá-Leufd álasllySa. m. 

Para bajar el arroyo dicho hay que hacerlo por uno de 
esos afluentes, en cuya confluencia se han hallado rastros 
frescos ; parecen de esta mañana y se dirijen h&cia las nacien- 
tes del Tacá-Leufú. 

£1 Comandante Palacios despachó una comisión de 25 sol- 
dados y 15 lanceros, al mando del Teniente 2^ D. Pedro 
Sobre-Casas, para que siguiera los rastros. 

Los campos están calcinados. A las 12 m. se ha visto 
una gran quemazón hacia el Oeste, en dirección del camino 
tomado por la comisión. Probablemente los indios han sen- 
tido el movimiento de las fuerzas. 



Marse r 



Termómetro 4 a. m. 10« Barómetro 3 a. m. 702»» 

" 12 m. 27« *• 12 m. 707«» 

** 10 p. m. 6<> ** 10 p. m. 705«» 

Bumbos generales: NO. N. 
Jomada: 5 leguas. 



— eo8 — 

13 7 20 a. m. BegreBÓ el Teniente Sobre*Casas sin regul- 
ado. La lastriHada penetra en las Cordilleras no signién* 
dola por el mal estado de los caballos. 

6 y 40 a. m. A esta hora nos movimos costeando y 
vadMSdo el Tacá^LeuM, campando sobre sus costas á las 
11 y 6 a. m. 



• 9 



Termómetro 4 a. m. 10^ Barómetro 4 a. m. 704,5"* " 

•* 12 m. 24« ** 12 m. 704™"* 

" 10 p, m. 6^ *• 10 p. m. 707»"> 

Bombos generales: NO. 
Jomada: 5 leguas. 



Continuamos la marcha saliendo á las y 30 a. m., por 
costas del Tacá-Leufú, tomando un nuevo camino y evitando 
a cordillera del día l7 del mes próximo pasado. 

Los campos han sido quemados hacia el Sud, cérea del 
punto de donde nos hemos movido. 

Campamos á las 9 y 50 a. m. 



Termómetro 4 a. m. S^ Barómetro 4 a. m. 706™ °> 

* 12 m. 23« ** 12 m. 698™™ 



tt 4/\ ^ _ inn tt 



10 p. UL 12« ** 10 p. m. 698™™ 

É 

Bumbos generales: O. NO. 
Jomada : 6 y media leguas. 



— eo4 — 

Costeando el Tacá-Leufú salimos á las 5 y 5 a. m., variando 
al Oeste por terrenos de sílice. Con un descanso de media 
hora campamos en Uf-Nieieu á las U a. m. 

Por la jornada se vé es el nuevo camino, mas corto legua 
y media que el de la ida, habiéndonos ahon*ado la incomo* 
didad de ascender la cadena de médanos á 1100 metros de 
altura sobre el nivel del mar. 

El Taca Leufú, con sus turbias aguas» continúa corriendo 
al N. hasta confluir con el Caquel. 



Marso 4 



Termómetro 4 a. m. 14^ Barómetro 4 a. m. 698,6™* 

** 12 m. 26« " 12 ra. 695°»» 

** 10 p. m. 8^ *" 10 p. m. 693«" 

Rumbos generales: NO. 
Jomada: 6 y media leguas. 

Continuamos la marcha saliendo de Uf-Nieieu á las 6 y 6 
a. m. y campando en la laguna Esquel á las lO a. m., sin tocar 
el cajón Nion y por lo tanto acortando el trayecto. 

12 y 30 p. m. Se despachó chasque al NahUel-Huapí con 
comunicaciones para el señor Comandante en Gefe de la Divi- 
sión, concebidas en los términos siguientes : 

''Laguna Esquel, Marzo 4 de 1863 — ^Al seftor Comandante 
en Gefe de la segunda División del Ejército, General D. Con- 
rado E. Villegas — Temiendo que el chasque enviado á Y, S. 
con el parte oficial de mi marcha hasta el campo de Apulé y 
del combate del 22 de Febrero ppdo., cayera en poder de los 



— eos — 

indios, no participé á V. S. el plan de atacar á Sayhueque, 
en sus tolderías el parage denominado Lalababatat. 

*^ Sayhueque dista de Gutatainen, según los baqueanos, siete 
días de camino, distancia que puedo hacer una vez llegado á 
aquel punto de que disto 33 leguas, no obstante de hallarse 
las caballadas en un estado bastante mediano*'. 

** He sabido que Sayhueque con ¿ius lanzas que llegan á 380 
debía aliarse á Inacayal, con objeto de llevar una agresión á 
ese campamento, pero es mas que evidente á la fecha haya 
desistido de ese proyecto, especialmente el último cacique en 
vista del ataque recibido recientemente ''. 

*" Inacayal ha buscado la contingencia de los tehuelches y á 

pesar de sus esfuerzos no ha obtenídola, debiéndose el en- 
cuentro de estos indios en los toldos del primero, á un parla- 
mento que debian tener en momentos mismos del 22 de 
Febrero. Cuenta entre sus indios mas de 100 tiradores en 
su mayor parte patagónicos". 

"No llevo un vivo ataque sobre Sayhueque, sin embargo 
de lo que tengo el honor de decir á V. S , por el estado de 
las cabalgaduras, fluctuando por otra parte sobre la distancia 
exacta á que se encuentra de Gutatamen. Puede muy bien 
haberse movido de Lalababatat hacia el Sud, exijiéndome en 
ese caso' seguir un trayecto indefinido que me postrará total- 
mente las caballadas". 

■* Por la anterior circunstancia V. S. se servirá emitir su 
superior resolución, por si lo halla conveniente asalte á Say- 
hueque, debiendo en caso afirmativo dejar en Gutatamen al 
Comandante Diez Arenas con 120 hombres, en custodia del 

arreo, moviéndome con el resto de la fuerza". 

" He escrito á Inacayal y capitanejos Foyel, Chagallo, Coal 
Utraca y CnracJie^ por medio de un prisionero impulsándolos 
en nombre de V. S. para que se presenten bajo la garantía 
de sus familias y bienes, observándoles en contraiío volver 
sobre sus tolderías y perseguirlos hasta destruirlos. Dios 
guarde á V. S. — Nicolás H, Palacios^. 



— 806 — 



im h 



Termómetro 4 a. m. 15° Barómetro 4 a. m. 694"" 

• 12 m. 260 « 12 xn. 690"" 

" 10 p. m. W ** lo p. m. 685»» 

Bumbos generales : NO. ONO. 
Jomada: 3 y media leguas. 

Marchamos á las 5 y 6 a. m. saliendo de la laguna '^ Es- 
quel ** y campando en el 2^ Pichf-Leufd á las 8 y 20 a. m 



Termómetro 4 a. m. 17° Barómetro 4 a. m. 684"" 

12 m. 28<> "12 m. 690"" 

•* lo p. m. 12o « lo p. m, 689"" 

Rumbos generales: N. NO. 
Jomada: 6 y media leguas. 

Hemos salido á las 6 y lO a. m. Con un descanso de 
30 minutos campamos sobre las costas del Gaquel-Lincó en 
los campos de La Pá, á las lO a. m. Con anterioridad (4 a. 
m.) salió una descubierta al Gaquel-Lincó que se ha incorpo- 
rado sin novedad á las 10 y 30 a. m. 



— eo7 — 



Termómetro 4 a. m. 9® Barómetro 4 a. m. 691"™ 

•* 12 30« • 12 m. 702»"» 

• 10 p. m. 8o ** 10 p. m. 704™»" 

Rumbos generales: N. NO. 

Jomada: 5 y media leguas. 

6 a. m. A esta hora hemos salido del Gaquel-Lincó y 
campado en el Lec-Lec k las 9 y 50 a. m. 



H 



Termómetro 4 a. m. 14^ Barómetro 4 a. m. 699,5™"* 

•* 12 m. 22o « tó m. 695™» 

" 10 p. m. 10» " 10 p. m. 693"™ 

Rumbos generales: N. NO. O. 

Jomada: 5 leguas. 

6 y 16 a. m. Nos pusimos en movimiento tomando el 
camino de la vanguardia en los dias 12» 13 y 14 del mes 
próximo pasado, atravesando el valle que fertiliza el Lec-Lec 
y otros afluentes del CaqueL 

Entre el Lec-Lec y las montafias, á una legua del trayecto, 
existen al Este dos lagunas rodeadas de médanos pedrego- 
sos ; una de ellas se une al Caquel por un an*oyuelo. 

Campamos sobre la margen Sud del Caquel á las 10 
y l5 a. m. 



— 608- 

A las 4 a. m. salió una comisión de 15 soldados y 10 
indios al mando de un Sargento por el camino de nuestra 
ida para que llegando al Gutatamen, espere la Incorporación 
del Comandante Palacios. 

Descompúsose el tiempo, lloviendo desde las 4 p. m. á 
las 8 p. m. 



Termómetro 4 a. m. 5® Barómetro 4 a. m. 696°**» 

" 11 m. 23» "12 m. 695» « 

" 10 p. m. 5° " 10 p. m. 698» °* 

Rumbos generales: N. NO. 

Jomada: 6 y media leguas. 

Continuamos la marcha por la costa del Caquel, desde las 5 
y 6 a. m. y con un descanso campamos en la costa N. en 
el parage denominado ''Huencur', después de haberlo va- 
deado. 

6. p. m. Se recibió chasque del Nahüel-Huapí con las 
siguientes notas — Dicen así: " Nahuel-Huapí, Marzo 6 de 
de 1883. — Al Gefe de la tercera Brigada, Teniente Coronel 
D. Nicolás H. Palacios. — Se ha recibido su nota fecha 35 
del mes ppdo., en que dá cuenta del combate habido el dia 
22 del mismo, en el parage denominado Apulé con los indios 
de Inacayali Salputia, Nahuel y los Tehuelches y que tan 
brillantes resultados ha dado para la feliz terminación de la 
guerra con los salvajes". 

" Al felicitar á Vd., oficiales y tropa, por tan importante 
hecho de armas, lo hago así mismo por el hecho de ser la 



— eo9 — 

Brigada de su mando» la primera del Ejército Nacional que 
ha llevado sus armas al corazón mismo de la Patagonia. — 
Dios guarde á Vd.— Obnracfo JK Viüegaa." . 

** Nahuel-Huapí, Marzo 6 de 1883.— Al Gefe do la tercera 
Brigada, Teniente Coronel D. Nicolás H. Palacios. — He reci- 
bido su nota fecha 4 del corriente é impuesto de su conte- 
nido debo decir á Vd., que por ahora no creo oportuno 
emprender ninguna operación sobre Sayhueque; ese cacique 
al tener conocimiento del combate del 22, ha debido alejarse 
del punto que ocupaba y es de suponer que cambie conti- 
nuamente de campamento, lo que haria difícil su persecución 
mucho mas si se tiene en vista el mal estado de las caballa- 
das y la proximidad del invierno; por otra parte su presencia 
en este campamento es necesaria á ñn de ocuparse en la 
organización de los destacamentos que deben quedar en la 
línea; así pues recomiendo á Vd. regrese lo mas pronto po- 
sible." 

"Unos indios que el Comandante Diez Arenas habia envia- 
do á V., con no sé que Comisión, llegaron á este campamento, 
heridos pero actualmente se encuentran buenos. — Dios guarde 
á Yi.— Conrado E. Vilkgaa'', 



Marso tO 



Termómetro 4 a. m. 5° Barómetro 4 a. m. 699™"^ 

12 m. 24^ " 12 m 6S6°»"^ 

" 10 p. m. O*' " 10 p m. 689""» 

Rumbos generales; N. NE. 
Jornada: 8 y melia leguas. 
Nos movimos del Huancul á las 5 y 20 a. m. efectuando la 

77 



— 610 — 

travesía del Caquel ni Gutatamen, campando en éste á las 
12 y 20 p. m. 

Este camino es el llevado por la vanguardia en los dias 12 
y 13, siendo una legua mas corto que el anterior. 

1 p. ni. La comisión desprendida del Lec-Lec se presentó; 
no ha hallado rastros ni vestigios frescos de enemigos. 



Marxo tt 



Termómetro 4 a. m. O® Barómetro 4 a. m. 687"^"* 

12 m. 34<> "12 m. 682""» 

10 p. m. 40 " 10 p. m. 679»» 

Rumhos generales: N. NO. 
Jornada: 4 y media leguas. 

Partimos del Uutatamen á las 5 a. m. marchando hasta el 
Nahuel-Quf donde campamos á las 7 y lO a. m. 

12 y 65 p. m. A esta hora continuamos la marcha y á las 
3 y lo p. m. campamos en el Chacai-Barnica. 



Marxo 19 

Termómetro 4 a. m. 4^ Barómetro 4 a. m. 679"™ 

12 m. 23« 30' ** 12 m. 678»» 

10 p. m. 4° " 10 p. m. 675»" 

Rumbos generales: NO. 
Jornada: 3 y media leguas. 

Nos hemos puesto en marcha á las 4 y 55 a. m., tomando á 
la izquierda del camino anterior, llegando al Chenque-Nieieu 
ilc'^pucs de un alto de 30 minutos á las 8 y 45 a. m. 



r 

r 



— 611 — 



Mano 18 



Termómetro 4 a. m. 6® Barómetro 4 a. m. 670™™ 

" 12 m. 24« "12 m. 666™™ 

10 p. m. 6« " 10 p. m. 679™™ 

Rumbos generales: N. NO. 
Jornada; 5 y media leguas. 

Salimos del Chenque-Nieieu á las 4 y 65 a. ra. y con un 
descanso en el trayecto hemos campado en el 2<* Pichí-Leufú 
á las 9 y 50 a. m* 



Mano 14 



Teiinómetro 4 a. m. 2^ Barómetro 4 a. m. 667°^™ 

12 m. 26^ " 12 m. 683°»"^ 



ti 4/\ -. oo « 



10 p. m. 8« « 10 p. m. 686°»°^ 

Rumbos generales: NO. N. 
Jornada: 7 y media leguas. 

5 y 50 a. m. A esta hora salimos; marchando cuatro le- 
^as campamos en el 1®^- Pichí-LeuM. 

1 y 15 p. m. Proseguimos la marcha campando por segunda 
vez en el valle Dos de Abril, al N. del Reuau, á las 
4 y 10 p. m. 



— 612 — 



MarEO 15 



Termómetro 4 a. m. 12** Barómetro 4 a. ra. 683°^°* 

12 m. 17° '' 12 m. 689«™ 

" 10 p. ra. 6° "10 p. m. 690°»°* 

Rumbos generales: N. NNO. NO. 
Jornada: 6 y media leguas. 

Hemos salido á las 4 y 65 a. m., marchando por el valle 
"Dos de Abril". Al llegar al Teque-Malal, tomamos su fal- 
da oriental por distinto camino que el llevado á nuestra ida, 
cuya menor longitud nos ha hecho llegar al paso del Limay 
á las 11 y 10 a. ni. 

El Gefe de la tercera Brigada, comunicó personalmente al 
Comandante en Gefe de la División el éxito d.e la expedición 
que ya conocemos. 



El nilo fil las fuerzas de esta Brigada cruzaron del Oriente 
al Occiente la Patagonia Setcntrional, demostrando con la 
bondad de su clima la riqueza de su seno ; hoy esas mismas 
fuerzas se han internado d lo hondo de las misteriosas rejio- 
nes meridionales de esa misma Patagonia, pisando los bordes 
de la laguna "Colu-Guape" por el grado 47 y al Sud del 
Golfo San Jorge, de donde solo hemos contado hasta la fecha, 
con la referencia de exploradores audaces y aventurados. 

Tratando hidrográfica y geográficamente el terreno recor- 
rido, hay que fraccionar esa zona por el S. y N. del Chubut» 
haciendo punto general en el expresado rio. 



— 613 — 

Por el N. al salir de Nahuel-Huapí, las faldas de los Andes 
extendidas al E. del Gran Lago, forman el importante arroyo 
Beuau, cuyo curso vigoroso por la vega Dos de Abril, desa- 
gua en aquel, trayendo el contingente de sus límpidas aguas 
de 6 á 8 leguas de distancia. Nace al Sud del Lago ; recibe 
•varios afluentes y muchas vertientes al N. y en mitad del 
Talle inclínase al O. para desembocar en el Nahuel-Huapí. 

Media legua antes del término de su curso, el Reuau pasa 
por la falda Sud del Tenque-Malal, quedando sus costas . 
perpendiculares en el fondo de moles pedregosas. 

La vega Dos de Abril prolóngase al Sud, próximamente 
tres leguas donde encerrada por las serranías concluye 
*estendida á todos rumbos en la accidentacion y cajones de 
vertientes y arroyuelos confluentes del Reuau. La fertilidad 
es prodigiosa y magnífica y la profusión de los campos ex- 
tiende su manto exuberante de verdosidad en todas direccio- 
nes por 6 á 7 leguas al S. y 3 á 4 al poniente. 

Después del Eeuau las corrientes importantes son: primer 
Pichí-Leufii, segundo Pichí-Leufú, Chenque-Nieieu, Menuco, 
Kahuelquí y Qutataraen. 

El primero de los nombrados es el mas caudaloso, pudien- 
do compararse el Reuau en la brillantez de sus aguas y en 
el aspecto de sus costas y lecho. Este arroyo por la direc- 
ción de su curso (de SE. á NO.) vá a desaguar al Limay y 
es quizá el conocido en las cartas geográficas con el nombre 
de *' Hechicero " , frente al Piquí-Puramí. Dista del Lago 10 
leguas. 

£1 segundo Pichí-Leufú, menos interesante que el primero, 
baja de la Pre-cordillera, que desde la salida del Nahuel- 
Huapí, empiézase á distinguir y corriendo directamente al E. 
por un álveo exiguo y un valle en fertilidad mediocre, debe . 
unir sus aguas en el Chenque-Nieieu, con el cual corre en 
£u principio paralelo, pues no es posible que envolviendo á 



r 



— 614 — 

aquel, caiga en el Chubut ó Caqucl á donde llegaría con sus 
aguas concluidas. 

El Cbenque-Nieieu y el Menucó (este último, afluente del 
primero) pertenecen como el Gutatamen h, la cuenca del Ca* 
quel, entrando por tanto en la descripción de estos parages 
que, como dice el esplorador Moreno, son poco conocidos. 

El Chenque-Nieieu y el Gutatamen corren paralelos, nacen 
de la Pre-cordillera al Sud del Nahuel-Huapi, corren por 
valles mas ó menos dilatados, sobrepujando el Gutatamen en 
la abundancia de sus campos y en la dilatación del valle. 

Entre el Nabuel-Huapí y el Chubut, existen otras corrien- 
tes líquidas temporales que como las del Chacai-Barruca, y 
Nabuelquí, son grandes vertientes perdidas en la infinita acci- 
dentacion del suelo. 

El segundo Piclii^Leufú dista del Lago 15 leguas, el Chen** 
que-Nieieu 20, el Chacai-BaiTuca 25 y el Gutatamen 30. 

Del Gutatamen al Caquel, hay que efectuar una travesía 
de 5 á 10 leguas» según sea el camino que se tome y que 
según se ha visto en el diario es tanto menor, hasta cierta 
aUura cuanto se aproxima á las nacientes del segando. 

Preséntase ahora el rio Caquel, Chubut ó Senguel que tan 
ageno ha sido al exacto conocimiento de los geógrafos y ex- 
ploradores argentinos y cuyo verdadero origen no está per- 
fectamente definido, no obstante los esfuerzos llevados á cabo- 
por los segundos. 

Las fuerzas de la tercera Brigada lo han recorrido en parte 
y debido á la falta de tiempo y apremio de las circunstan- 
cias no han llegado á sus nacientes (lagunas de *'Usquedegtoo", 
"Chig-Chig" y "Calaja-Quitriú". 

El rio Caquel, (este nombre indígena es dado por la situa- 
ción perpendicular de los cen'os, á la línea Argentino-Chilena 
*en cierta parte del curso) nace mas al Sud de la situación 
dada en las cartas geográficas, y las lagunas referidas quedan 
de 18 á 20 leguas al meridion del Nahuel-Huapf. 



— 615 — 

Esta deducción es conciliable con el curso regular y armó- 
nico que el Caquel lleva frente al paso de Huencul á cuya 
altura parece tener un curso de 10 á 16 leguas del N. al S. 
cortando la cadena andina. 

AI N. y S. del paso Huencul, el Chubut no conserva en sus 
aguas una completa ti*ansparencía, siendo muy inferior en 
esta condición á los nos Limay y Neuquen- 

El cauce es de pedregullo fino relativamente á la altura á 
que se halla sobre el nivel del mar (750 mts.) á la proximi- 
dad de las montañas y la anchura de doce mts., corriendo 
pausadamente con una velocidad de una milla por hora. 

Diez leguas mas abajo, en el paso efectuado el 13 por estas 
fuerzas, saliendo de la pre-cordillera, aun cuando aumente el 
ancho, disminuye la transparencia de las aguas; el lecho en 
soluciones de continuidad, se impregna de un musgo oscuro. 
La corriente es siempre lenta, como término medio apenas 
alcanza á media milla. Dos leguas mas abajo, en el paso 
del caballo zonzo ( fofó-caval ), debe en iguales condiciones 
haber perdido en limpieza y velocidad de corriente, quedan- 
do estas observaciones en armonía con lo que Moreno habla 
de este rio, especificando en los distintos puntos de su curso 
en que las aguas esUid interceptadas por lodazales y cieno. 

Lo dicho demuestra la diferencia entre el rio Chubut con 
el Limay y Neuquen ; es inferior en profundidad, en ancho, 
en la fuerza de la corriente y en lo cristalino de las aguas. 

Aun cuando se ha dicho que el valle de este rio austral, 
es mas fecundo que el de los rios nombrados, hasta donde lo 
hemos recorrido en nada puede desmerecer de los primeíos. 
Al Oriente y Occidente de la pre-cordillera la fecundidad de 
las tierras es eximia, cooperando en un todo la naturaleza á 
rivalizar con los mas productivos teiTitorios al N. del rio 
Negro. 

Entre la pre-cordillera y la verdadera de los Andes, media 
una distancia de 2 y media á 3 leguas. El Senguel coire cas^ 



— 616 — 

adherido á la falda Oeste de la primera, rompiéndole á cinco 
leguas del paso Huencul en su marcha al S, á través de la 
Patagonia. 

La pre-cordillera de que se ha hablado es quizá aquella de 
que Musters y Simpson recuerdan en sus informes y cuya 
situación ha dado margen para establecer diera nacientes á 
rios que corriendo en dirección opuesta, estuvieran no obstante 
en territorio Argentino. 

El "Aissen" de Simpsons no es el **Senguer' de Musters. 
La pre-cordillera no dá por el E. origen á ningún arroyo 6 
rio importante que vaya k desaguar al Caquel ni que fraccione 
la Cordillera traspasando el límite argentino para correr por 
los valles de la Eepública Chilena. 

Por esa latitud ( 42^ ) no existe otro rio taudaloso que el 
Chubut, pues habiendo la Brigada penetrado tan al Sud hu- 
biera dado con su curso. Quizá el hecho de una comente, 
naciendo del occidente de las montañas, que por una gran si- 
nuosidad al E. en un trayecto reducido para bajar seguida- 
mente al O., haya sido la causa que motivó al comisionado 
chileno, dar al Aissen un curso opuesto al normal de los rios 
en la otra parte de los Andes. 

El paso de Huencul, queda al Sud del golfo de Reloncavi y 
frente al golfo de Ancud entre los grados 41 y 42 Por tanto 
de él al paso del Caballo Zonzo, recibe el Chubut la aflencia 
de varias corrientes, cuyas mas importantes son el Lec-Lec y 
Caquel-Lincó, favorecidos con grandes vertientes y tributarios 
inferiores. 

El Lec-Lec baja de la pre-cordillera dividida por el Sen- 
guel, baña una región fértilísima y se derrama en el último 
con un curso de seis á siete leguas. Es de corrienre pausada 
y aguas turbulentas, con un cauce en su mayor parte cena- 
goso. Antes de unirse con el Caquel deja sobre su ribera 
izqiilerda unas pequeñas lagunas circundadas por cerros, una 
de las cuales únese a aquel por un pequeño tributario. 



-617 — 

£1 Caquel-Lincó eB de lecho pedregoso con aguas semi- 
trasparentes; corre por los preciosos campos de La Pá na- 
ciendo de alguna laguna al pié de los Andes y dividiendo la 
pre-cordillera que ya conocemos. Envuelve al Lee-Leo en su 
curso confluyendo con el Senguel al N. en una distancia que 
pudiera calcularse de 8 á 10 leguas. Puede tener de curso 
20y distando del Caquel por el punto donde le vadeó la 
Brigada, diez leguas. 

De lo dicho se desprende que hay una región al S. y N. 
del Caquelí fecunda por vertientes, arroyos y arroyuelos> don- 
de la vida late vigorosa y donde la prodigalidad del suelo 
se amalgama á las mas vivas exigencias y necesidades de la 
vida colonial. Es esta región sin duda alguna, la que Moreno 
indica, fertilizada por los arroyos Ghililao y Quismel. 

Desde el Caquel-Lincó al Caquel, la altura baromérica del 
suelo como término medio 700 mts., y la pre-cordillem elé- 
vase próximamente á 500 mts. sobre el nivel del primero. 
(Es cálculo apreciado al golpe de vista, la altura de la pre- 
cordillera.) 

Del Caquel-Lincó al S. y E. faldeando las montañas hasta 
el punto denominado Nion, las corrientes que bajan al Sen- 
guel no superan en cauce á las conocidas, y según su orden 
son las siguientes: Mayo-Leufú, 1^- Pichi-Leufú, 2^ Pichí- 
Leufú y arroyo Esquel con su laguna del mismo nombre. 

Por el urden nombrado, y á la distancia medía de ciuco 
leguas, distan del Senguel 11, 15, 16, 19 y media y 26 y 
media leguas. 

El Mayo-Leufú es afluente del Caquel-Lincó, bajando los 
demás casi paralelos (de N. á S.) á derramarse en el Sen- 
guel. Solamente cuando las lluvias son consecuentes y las 
nieves se deshacen en el rigor del estío, estos arroyos coad- 
yuvan eficazmente á levantar el nivel del Caquel. Por su 
aspecto general, permanecerán absorbidas por la adyacencia 

78 



— 618 — 

de los parajes, auque al estenderse al N. bajan á valles fér- 
tiles y espaciosos. 

La zona mas rica en vegetación del Caquel-Lincó k Nion, 
son los cajones de la laguna Esquel. 

De Nion á Apulé, límite de nuestra esploracíon, preséntase 
la tercera subdivisión en los agentes líquidos del Senguel. 
Tornando al S5. y retirándose de los Andes, quedamos en el 
corazón Patagónico, cortando médanos de variados caracteres 
geológicos, arroyos turbios de cieno ó rodados finísimos y 
donde la erosión de las aguas ha fenecido su operación de 
sedimento, tales son el Tacá-Leufú, Tapul, Pichí-Leufú, Li- 
panduan y Apulé. 

Estos arroyos, especialmente el Tapul, tienen el curso cor* 
tado por lagunas. 

El Tacá-Leufú de ancho valle y aguas opacas, el Pichí- 
Leufú y Lipanduan de corriente mas viva y el Apulé como el 
Tapul cortado, deslízanse por grandes valles y llanuras donde 
reinan vientos perpetuos salidos de los ventisqueros de las 
montañas. 

Dista el Caquel de Lipanduan 63 y media leguas y de Nion 

Apulé, 70 y media leguas. 

Estos dos últimos tributarios del Senguel, han sido la mo- 
rada del cacique Inacayal por el orden de su denominación. 
Al presente se vén abandonados por el cacique dicho, que 
se refugia en las costas del rio Chico en el país de los tehuel- 
chest que tan perjudiciales nos han sido en la lucha del 22 
de Febrero. 

De esta manera queda descrita la región hidrográfica de la 
Patagonia Austral, hasta la cuenca del Santa-Cruz, pudién- 
dose decir de ella que rivaliza con el setentrion del rio Ne- 
gro y Limay. 

La elevación barométrica del suelo de la Patagonia es mayor 
que la mesopotamia del rio Negro y Colorado. Los médanos 
despoblados de flora, levántanse á 800 y 1000 metros sobre el 



— 619 — 

nivel del man y la inclinación de ellos hacia el Océano Atlán- 
tico puede ser muy suave pues costeando arroyos como el 
Tacá-Leufú, el descenso atmosférico es muy pausado. 

Saliendo del límite orográfico, entrando en los cajones de 
las corrientes y arroyos desprendidos de él para rociar la 
superficie, la arborescencia desaparece, los médanos salpica- 
dos por arbustillos de casi ninguna contingencia combusti- 
ble» como elementos de la vida ordinaría, pero tienen la 
propiedad de ser excesivamente resinosos. 

Hay un arbusto amarillo espinoso, con tallos unidos en 
forma globosa, tan ígneo que basta una chispa para produ- 
cirle incendio, estendido en sábana por toda la superficie 
chubutiana, especialmente sobre los terrenos elevados. Vul- 
garmente se le denomina Cuerno de Cabra. Su designación 
científica desconozco. 

En los valles y alturas sobresalen en los habitantes vege- 
tales, partiendo del valle Dos de Abril a las soledades de 
Apulé, las siguientes : 

En las faldas de la pre -cordillera hasta Nion, atravesando 
el Senguel se hallan en la familia délos coniferos: el pino, 
ciprés y ñire; en la de las amentáceas el chctcai-^ en la de 
las rosáceas, la grosella y frutilla ; en la de las umbelíferas, 
la cicuta ; en la de las urticáceas, la ortiga ; entre las mal- 
váceas, el malvavisco-^ en las gramíneas, el espartillOy mayin, 
cebadilla, gramilla y trébol ; en la de las nibiáceas, la esca-^ 
hiosa-^ en la de las sinantáreas, la manzanilla y entre las 
labiadas, el romerillo. 

Sobre la costa de los arroyos y lagunas vénse entre las 
críptógamas liqúenes y hongos^ que seiialan los lugares hú- 
medos. 

Sobre las faldas de las montañas, viven otras familias, cuyo 
análisis seria indefinido, tanto más cuanto que la diversidad 
de ellos representa la vitalidad del suelo con la templanza de 
la latitud. En los cerros céntricos 5 médanos cuya acciden- 



— 620 - 

tacion ha dado nombre á los territorios del Chubut y Sauta- 
Croz, la existencia vegetativa desaparece ante la suma esteri- 
lidad y ante el improducto pavimento que los cubre. 

Ten*enos terciarios con láminas primitivas sobre las lade- 
ras de los Andes, cubiertos por capas de pedregullo cuarzoso 
y feldespático. 

A dos causas puede atribuirse ese gran manto de piedras 
avadas por los elementos que interceptan la tramitabllidad, 
que no solamente descansan en el exterior de la superficie, 
sino que justa puestas sobre otras, es la primera hallada al 
averiguar la operación cosmogónica, al trabajo neptúnico y al 
niveo ó del deshielo. 

A esta última háse atribuido el origen de las capas pedre- 
gosas en la Patagonia y territorios del rio Negro y Colorado, 
aceptando que en los deshielos anuales, el trabajo mecánico 
haya podido fracturar las masas pétreas royendo los frag- 
mentos hasta convertirlos en los detritus que conocemos. 
Esto expuesto vendríamos á tener que el pedregullo, contarla 
una edad inferior á tantos componentes de la capa terrestre 
á las cuales es en realidad primitiva. Sí bien es cierto que el 

hielo tiene una parte activísima en él y es o I presente quien 
prosigue minorando el volumen de aquel, no fué quien llevó 
a prioridad en tiempos geológicos, cuando los elementos han 
oscilado en confusión caótica para concurrir mas tard3 á su 
verdadera separación; fué el agua que inundando el mundo, 
lavó por miles de siglos las capas en formación, deshaciendo 
los cuerpos sólidos y tirándolos en planchas homogéneas so- 
la esfera terrestre, después de roidos, divididos y regulariza- 
dos en la configuración. Las aguas retiradas abrieron valles 
profundos y formaron los cauces de los ríos, dejando que mas 
tarde, cuando la atmósfera templada del planeta permitiera 
la presencia del hielo, este continuara ejerciendo paulatina- 
mente sus funciones. 



— 621 — 

Así se esplica la presencia de la capa pedregosa sobre las 
serranías. Los cuerpos fracmatorios se han imperpuesto con 
tanta mas energía, cuanto SHperior fué sobre ellas la marcha 
del agente líquido. Bajo el pedregullo silíceo en las costas 
deruidas de algunos arroyos, se vé una capa de tierra gre- 
dosa, siguiéndola otra de planchas estratificadas y de compo- 
sición pizarrosa. Cuanto mas próximos á las Cordilleras, el 
pedregullo de alumina y sílice, metamoifoséase en cuarzoso. 

En las costas del Caquel abunda el pórfido. 

En la pre-cordillera que conocemos hacia el Oeste, las 
cimas tienen basalto y lava, y de la planicie del rio á la 
Cordillera, son todos terrenos eruptivos ó platónicos. 

La latitud de la Patagonia meridional no se presta á exu- 
berancia de fauna. No obstante el Cfuanaco (familia de los 
rumiantes) riqueza natural por su abundancia, lucra ventajo- 
samente y á precios módicos la colonia Galense con los indios 
tehuelches, exportando á Europa sus ricas lanas y pieles, 
sin beneficio alguno para la Nación. 

El Zcm-o (familia de los carnívoros), el piche (de los des- 
dentados), el ratón y el tuco-iuco (de los roedores), la lagar^ 
tija (de los saurios) y *el sapo (de los batráceos), son así 
mismo poco exuberantes. 

Entre los insectos, la mosca y el tábano (orden de los díp- 
teros); el escarabajo y abejorro (de los coleópteros); la /an- 
gosta, el grillo y la curiana (de los ortópteros); el alguacil 
(de los neurópteros); la mariposa diurna y nocturna (de los 
lepidópteros) y la hormiga (de los himenópteros). 

Entre los crustáceos, el cangrejo y entre los anélidas el 
gusano de tierra. 

Hay así mismo arácnidos muy escasos, manifestándose en 
los géneros nombrados. 



— 622 — 



En las aves figuran en primera escala, el cóndor (familia 

de los rapaces), el águila, el carancho, el chimango y el btiho 

6 lechuza. £1 avestruz (de les zancudos), la avutarda^ e[ 

Jlamenco, el teruteru y la garza. El cisne (del género lame- 

lirostro) y los añades 6 patos silvestres. 



Tal es compendiadamente el aspecto de la Patagonia con 
sus valles y regiones, prontas á ser rasgadas por la mano 
del colono. Si en este afio el Ejército ha casi tocado las 
orillas del Santa-Cruz, mañana con mas concluyentes éxitos, 
llegará al estrecho de Magallanes, estableciendo viabilidad 
donde hasta ahora se creyeron rocas abruptas, escalonadas 
por la naturaleza, que pudieron ser tema á que dos naciones 
amigas rompieran sus relaciones internacionales. 

Con la invasión al país do los tehuelches, un mérito se 
desprendo después de los sacrificios inherentes á atravesar 
regiones desconocidas; ese mérito evidente, es el progreso 
que va encarnado en el avance. Tan perfectas están las jor- 
nadas á efectuar por travesías, ríos y arroyos que del Lago 
Nahüel-Huapí á Apulé por ejemplo, puede decirse hay una 
línea carretera entre ambos puntos. 



Firmado — 



Eduardo Oliveros Escola, 



— 623 — 



Han* t« 

Durante la ausencia de las fuerzas, el cuadro del Batallón 
6 ha sufrido una completa transformación. Vénse cuadras 
nuevas y estensas para la tropa, bien construidos y con como- 
didad para toda una compañia. £1 cuadro se halla rodeado 
de una fuerte estacada, apoyada en el parapeto, que aumenta 
notablemente sus buenas condiciones de defensa, y en la parte 
de adentro está sostenido por otra estacada un metro mas 
baja que la primera formando el talud interior. 

Estas construcciones se han hecho bajo las órdenes del 
señor General Villegas, y el cuadro del Batallón 6 queda des- 
tinado á las fuerzas que permanecerán destacadas en este 
punto, guarneciendo el ** Fuerte Chacabuco " con cuyo nombre 
se le denominará en adelante. 



MarM» 19 



Sin novedad. Sopla viento fuerte de las Cordilleras, 



larM» 19 



Sin novedad. Mal tiempo; lluvia á intervalos. 



Marsa t9 



Se ha pro:edido al recuento de las caballadas de la Briga-* 
da, notándose la falta de 300 animales, los que serán repues- 
tos con igual número de los tomados a los indios. Estos 
caballos, la mayor parte han quedado cansados en las diversas 



— 624 — 

comisiones, otros han muerto en los desfiladeros de la Cordi* 
llera y el resto se han perdido en las marchas efectuadas de 
noche por las fuerzas desprendidas en las varías operaciones 
que se han llevado á cabo. 



Marco 90 

Debiendo, por orden del seüor General Villegas, repartirse 
la hacienda tomada á los indios, entre los señores Gefes y 
oficiales de la Brigada y Plana Mayor de la División, hoy se 
han contado los animales vacunos y lanares existentes^ á fin 
darse cumplimiento h la disposición del señor Comandante en 
Gefe de la División. 

Resultan 1080 animales vacunos y 1150 lanares. 

Mal tiempo. 



Marxo 91 



Mal tiempo. Lluvia intermitente. 

Se ha procedido al reparto de la hacienda vacuna, entre 
los señores Gefes, oficiales y cadetes de la Brigada y Plana 
Mayor de la División. 



llarxo 99 

Mal tiempo; lluvia durante todo el dia. 
Llegó la corrsspondencia del Collon-Curá. 
En la fecha se ha recibido la circular del 20 del corriente 
del señor Comandante en Gefe de la División, que dice así: 



— 626 — 



CIRCULAR 



" Al Gefe de la tercera Brigada, Teniente Coronel D. Nicolás 
H. Palacios — Después de esta breve campaña, en que las tres 
Brigadas de esta División han recorrido y batido el territorio 
comprendido entre los ríos Neuquen, Limay, Cordillera de los 
Andes y Lago Nahüel-Huapí, desalojando de él á los nómades 
que lo poblaban, sometiéndose algunos voluntariamente á la 
civilización, muriendo los mas reacios a ella en los distintos 
combates, y por fin, escapando otros á la República vecina, 
es un deber, al mismo tiempo que una conveniencia nacional, 
el evitar que estos últimos vuelvan al territorio de la Repú- 
blica, á repetir sus depraciones ; por lo que el Comandante en 
Gefe de la División ha resuelto dejar permanentes fuertes 
destacamentos que puedan bastarse á sí solos y vijilar los 
caminos de Lonquimay, Yaima, San José, Yillarica y Valdivia ; 
siendo así mismo conveniente ocupar definitivamente este pun* 
to, pues los salvajes que han sido atacados por fuerzas de la 
tercera Brigada en el corazón mismo de la Patagonia, dán- 
doles un severo escarmiento» pueden si él se abandona, volver 
y llevar algunos ataques á nuestros fortines de comunicación ; 
es en vista de lo espuesto que el que firma ordena : 

^ 1 "" La primera Brigada á mas de guardar la hnea del 
Agrio y comunicación con Mendoza, mandará un destacamento 
de 50 hombres á Pulmary, estableciéndolo en punto convenien- 
te á fin de que nuestras fuerzas estén lo mas próximo posible 
de los de la Repüblica de Chile, pero no avanzando un paso 
de nuestro límite internacional con aquella. 

' 2*" La segunda Brigada á mas de guardar su línea del 
Neuquen, desde Roca á Paso de los indios, dejarii en Cun- 
cumio sobre el rio Chimehuin, el mas numeroso en personal 

79 



de sus Regimientos de Caballería al que se agregarán los 
indios presentados del cacique Manquel". 

''3° El Gefe destacado de la segunda Brigada colocará 
fortines convenientes y estratégicamente para dominar y viji- 
lar los caminos de Yaima, San José y Villarica". 

^"4^ Dejará en el Collón- Cura un fuerte destacamento á la 
guarda del punto y del depósito de víveres para las fuerzas 
de esa Brigada y tercera ". 

"^ 5 ^ Será obligación del Gefe destacado ea Cuncumio la 
guarnición de los fortines de comunicación con el *" 1* Di- 
visión " . 

*' 6 "^ La tercera Brigada dejará un fuerte destacamento 
en este punto (Nahüel-Huapí) al que puede agregarle algunos 
indios de los del cacique pi-esentado Treuquentro Curu- 
huincá". 

*" 7^ Mandará otro destacamento á la vega de Chapoleó ó 
Manzanares con el que marchará el resto de los indios del 
cacique Curú-huincá ". 

*'8^ Estará al cargo de este último destacamento la vijí- 
lancia de los caminos que conducen á Valdivia". 

*' 9 '^ El destacamento de Chapelcó se pondrá en comuni- 
cación con los que están á su derecha de la segunda Brigada, 
como así mismo con el del Collon-Curá, punto a donde debe 
ocurrir por sus víveres". 

''lO. Las fuerzas de Cuncumio buscarán por su derecha 
la comunicación con el destacamento de Pulmary y por su 
izquierda con el de Chapelcó''. 

" 11. La tercera Brigada como es natural tiene que vljilar 
la línea del rio Negro y atender la comunicación con la del 
Agrio y Neuquea con Patagones". 

" 12. Los Gefes de Brigada á mas de estas instiiicciones 
generales darán sus particulares á los Gefes que dejen desta- 
cados, siendo prevension que en caso de una reunión de todas 



— 627 — 

las fuerzas que quedan en este territorio, tomará el mando de 
ellas el mas antiguo según lo previenen las ordenanzas ''. 

''Id. Así mismo les prevendrán que bajo ningún protesto 
pasen el límite de las dos Sepúblicas, siendo ellos seria- 
mente responsables de cualesquiera trasgresion que ocurra''. 

*" 14. £1 Comandante en Gefe de la División ha tomado 
todas las medidas conducentes á fin de que las tropas de la 
primera, segunda y tercera Brigada que quedan destacadas, 
sean provistos de buen vestuario, y en cuanto á su manten- 
ción ella será abundante, pues no abandona un momento tan 
importante necesided**. 

^ 16. Los Gefes de Brigada recomendarán á los que que- 
dan destacados, un estudio minucioso de todos los boquetes 
de la Cordillera á fin de más adelante colocar destacamentos 
en aquellos mas importantes sin perder de vistA á los otros y 
poder a$í rectificar nuestra línea provisoria ^ . 

"" 16. Siendo esto de suma importancia sé recomienda á 
todos los Gefes y oficiales su mayor atención en ello". 

^17. Todos los Gefes destacados quedan facultados á 
ofrecer á los indios que quieran someterse, (y sin distinción) 
garantía de sus vidas, familias, propiedades y manutención por 
el tiempo que el Superior Gobierno determine *". 

"18. Los Gefes destacados se entenderán en todos los 
asuntos del servicio con los de su Brigada respectiva*". 

''Id. Se recomienda á los Gefes encargados de colocar 
destacamentos, una preferente atención á fin de que ellos lo 
sean sobre puntos convenientes para la colonización, sin per- 
der de vista la estrategia **. 

^20. Los indios sometidos que marcharen con los distin- 
tos destacamentos, deben de ser situados en posición de que 
sean vijilados sin que ellos lo noten*'. 

''21. Se recomienda á los Gefes y oficiales destacados en 
los distintos puntos que se indican sobre la GordiUerai la mayor 
armonía y circunspección con las fuerzas de la Bepública ve- 



I 



— 628 -^ 

ciña, pues aquella es una Nación amiga y hermana, enlazada 
por su origen é historia con la nuestra ''. 

** 22. Los Gefes ú oficiales destacados no abandonarán el 
punto en que hayan sido colocados, bajo ningún pretesto, y 
su retirada solo puede tener lugar en aquellos casos en que 
la ordenanza lo determina, dejando salvaguardado el honor 
Nacional y el de sus armas". 

"23. En todo caso grave que ocurra, los Gefes destaca- 
dos deben consultar á sus inmediatos superiores, á fin de 
que estos resuelvan ó á su vez lo consulten á quien corres- 
ponda, salvo el Cíiso en que la premura del tiempo y medidas 
á tomar no dieren lugar á aquella, pues entonces lo deben 
de resolver por medio de un consejo de todos sus subordir 
nados, dando inmediatamente cuenta de la resolución que 
tomaren " . 

" 24. Lo que determina el artículo anterior solo tendrá 
lugar, como él lo dice, en un caso grave y circunstancia 
anormal". 

"26. Las fuerzas destacadas deben de quedará ciento 
cincuenta (160) tiros por plaza, para lo que se recogerá á los 
que se retiren, la munición necesaria para el completo de 
aquellos, para lo que se pasará una i*evista prolija, á fin de 
ver si algún soldado de los que quedan tiene su rifle ó cara- 
bina en mal estado, les sean repuestos por los de los 
que se retiran". 

" 36. Las fuerzas destacadas serán dotadas del número de 
muías y caballos que los Gefes de Brigada creyeren conve- 
niectes" . 

"27. Si alguno de los Gefes destacados creyere oportuno* 
7 conveniente efectuar alguna operación sobre los indiosi lo* 
podrá hacer, poniendo esto en conocimiento de su Gefe de- 
Brigada". 

" 28. Si llegase el caso de que las fuerzas que quedan* 
destacadas en este territorioi tuvieran que efectuar una reti* 



— 629 — 

rada, ella tendrá lugar sobre el Collon-Gurá y al punto en 
une se encuentra el depósito de víveres, con prevención de 
•que las fuerzas que se deban de reconcentrar allí, son los 
destacamentos de la segunda y tercera Brigada, pues el de 
ia primera que está en Pulmary lo efectuará á Codihué "" . 

''Lo que se comunica á Vd. para su debido cumplimiento.'' 

" Dios guarde á Vd. 

Conrado K Villegas'', 



MarjBO 98 



Continúa el mal tiempo; llueve durante todo el dia con 
cortas inteiTupciones. 

Los caballos y yeguas tomadas á los indios por las fuer- 
zas de la Brigada han sido repartidos entre los Gefesi oficiales 
y tropa que la componen, menos (300) trescientos que se 
lian patriado para reponer los perdidos en esta campaña. 



Mario 84 

Mal tiempo; frió intenso y lluvia. 
Sin novedad. 



— 630 — 



Marso 91^ 



Se despacha la correspondencia al Collon-Curá. 

El arroyo Chacabuco, en cuyas márgenes se levanta el 
fuerte del mismo nombre, crece cada dia mas con el gran 
contingente de las lluvias de estos dias. 

El mal tiempo y la lluvia siguen. 



Mario ttt 



Durante la noche los coitos circunvecinos se han cubierta 
de nieve. El termómetro á las 12 m. solo marca 6 grados; 
la lluvia cae por momentos y el viento frió de la Cordillera 
sigue soplando con fuerza. 

En la fecha se han repartido entre los indios auxiliares de 
Purrayan, Trayman y Pereyra y los amigos de Curú-huincá y 
Huincaleo, (850) ochocientas cincuenta ovejas, quedando el 
resto para racionamiento . 

Los rios Limay, Caleufú y Trasbun han crecido notable- 
mente. 

Por orden del señor General Villegas se ha mandado el 
bote aguas abajo, hasta el Trasbun, cuyo paso está á nado 
siendo acompañados sus tres tripulantes con dos ginetes por 
la costa, á fin de protejerlos en caso necesario y dar avisa 
si no podian llegar á su destino. 



— 631 — 



«•rM« »f 



Marchó á la vega de Chapelcó el Capitán D. Adolfo Dmry, 
con el Teniente 3^ D. Pedro Sobrecasas, 2 distinguidos, 28 
de tropa del Eegimiento 7\de Caballería y 10 del Batallón 
6 de Línea, fuerza que debe guarnecer el fuerte Maipú, con 
el cacique Curú-huinca y 42 indios de lanza, á quien acom- 
pañan 47 mujeres y 82 muchachos de su tribu. 

Después de lista mayor, llegó la correspondencia conducida 
por uno de los tripulantes del bote que habia llegado con 
toda felicidad al paso del Trasbun. 

Este hecho merece consignarse. Los tres tripulantes det 
bote sin timón, de la tercera Brigada, se han hecho acredo- 
res á una distinción. Ellos sin ser marinos han navegado» 
con una pequeña embarcación en la paite mas peligrosa del 
Limay. El rápido que no pudo salvar Cox, el viagero intré- 
pido con una buena falúa y marineros escojidos, lo han pasa- 
do tres atrevidos soldados del Batallón 6. 

Sus nombres son: cabo 1® Sabad Silva, cabo 2® José 
Nichea y soldado Felipe Miño. 

Por orden del señor Comandante en Gefe de la División, 
los tres tripulantes del bote de la tercera Brigada, así que 
esta efectúe el pasage del Trasbun, deberán ir por el Limay 
y rio Negro hasta Patagones, donde harán entrega de la 
bandera Nacional, que por primera vez navegara en este rio 
desde su nacimiento hasta el mar. 

Mal tiempo. Viento fuerte del Oeste. 



— 632 — 



Marx» 9H 



Al venir el dia el señor Comandante en Gefe de la Divi* 
sion, General D. Conrado £. Villegas, con sus ayudantes, 
8u escolta y los señores D. Adolfo y D. Ambrosio Escalada, 
abandonaron este fuerte y tomaron el camino del Limay, en 
dirección al campamento de la segunda Brigada. 

El señor General lleva consigo 3 cautivas con dos hijos 
rescatados á los salvajes y 17 indios chicos, todos huérfanos. 

A las 10 a. m. marcharon k Chapelcó el Ingeniero D. Jor- 
ge Bronsted con 1 Sargento y 9 soldados del Batallón 6, en 
comisión del servicio. 

Sigue el mal tiempo ; lluvia copiosa desde las 9 a. m. hasta 
las 12 m. y de 2 á 5 p. m. 



Mario M9 



Se compuso el tiempo. 

Se dio orden de es;ar prontas las fuerzas para regresar á 
sus acantonamientos ul dia de mañana. 



Mnrso 80 

A las 8 a. m. se diu la orden de Brigada que á continua- 
ción se transcribe: 

Orden de Bbigada 

En la fecha la tercera Brigada se pone en marcha para 
regresar á sus cuarteles de Choele-Choel. 



— «B — 

Nómbrase Gefe de los fuertes Chacabuco y Maypú, al Te- 
niente Coronel D. Bosarío Suarez, á cuyas órdenes quedan 
las fuerzas que guarnecerán ambos puntos. 

El que firma, al alejarse de sus compañeros de glorias y 
fatigas, lleva consigo la convicción de que todos los señores 
oficiales y tropa del Batallón 6 y Regimiento 7^, destacados 
en los fuertes Maypú y Chacabuco, cumplirán siempre con sus 
sagrados deberes y cooperarán al mejor éxito de las opera- 
ciones que en bien de la patria pueda efectuar el Gefe de 
quien dependen. 

Espera así mismo que la disciplina, la moral y buena re- 
putación de los cuerpos* será conservada por todos en todo 
tiempo y en cualquier parte en que haya necesidad de demos- 
trar estas virtudes militares. 

Firmado — 

Pakícios. 

A las 8 y 30 a. m. se mandó ensillar y á las 9 y 20 las fuerzas 
de la Brigada se ponian en marcha, vadeaban el arroyo Cha- 
cabuco y tomaban el camino del Limay por sobre las sierras. 

Las fuerzas que quedan guarneciendo el fuerte, son : 

Plana ifayor— Sargento Mayor D. José Arteaga. 

Id Farmacéutico D. Miguel Tagliafico. 

Batallón 6 de Zinea— Subteniente D. Martin E. Aguirre con 
40 individuos de tropa. 

Begmienio 7^ de OabaBeria — Alféreces D. Mariano Fos- 
bery y D. Florencio Rivera Indarte, con 70 individuos de 
tropa. 

Este destacamento como el de Maypú» quedan perfectamen- 
te bien montados. Poseen 350 caballos de los cuales 100 
son patrios, á mas las tropillas de Gefes y oficiales que son 

80 



— 634 — 

numerosas, 200 muías escogidas y otras que han quedado en 
los alrededores del Lago al ponerse en marcha la Brigada. 

El racionamieato que se ha dejado en depósito para dichas 
fuerzas consiste en 367 novillos, 100 arrobas harina, 12 arro- 
bas 12 y media libras sal, 19 arrobas tabaco, 4 y media 
arrobas jabón, 110 arrobas yerba, 40 cuadernillos de papel de 
fumar, 10 arrobas azúcar, 2 y medio barriles de cafia y 1^ y 
media arrobas café, además del conducido por el arrea que 
se halla detenida en el Galeufú á causa de la creciente de 
este rio. 

La Brigada se ha puesto en marcha para regresar á Choele- 
Choel con el número de fuerza siguiente : 



CUERPOS 


1 


8 

a 

o 


1 


1 

.■a 

s 

< 

•o 


<< 


Indios 
Prisionerob 




lansa 


ehusmA 


BatalUon de infantería de Línea. . 
Regim'to 7® de Caballería de Línea 
Escuadran Indios Auxiliares. . . • 
Indios prisioneros , . 


3 
2 

4 


7 
2 
2 

11 


182 
82 

214 


44 
44 


.182 
82 
44 

268 


47 
47 


171 


Total. . . . 


371 



habiéndose movido del Lago con 650 caballos patrios, 250 
muías, y & mas un caballo por hombre de los tomados á los 
indios. 

Racionamiento: 40 novillos. 

La Brigada marchd hasta las II a. m., descendió á un 
valle del Limay y campó en un punto al abrigo de los vien- 
tes del poniente ; los caballos fueron colocados en los mejores 



— 635 — 

parages i pesar de ser el valle exuberante en buenos pastos 
Se dio la orden de Brigada, nombrándose interinamente 

Gefe del Detall al Sargento Mayor Gradeado D. Ponciano 

Torres. 
En el resto del dia no ocurrió novedad alguna. 
Jomada: 2 leguas. 



Mara« 31 



Nos movimos á las 6 y i O a. m. Con dos detenciones de 
media hora, campamos en la costa del Limay á las U y 30 a. m . 
Jomada: 4 y media leguas. 



Abril r 



Nos pusimos en marcha á las 6 y 3Ü a. m. 

A las 8 y 45 hicimos alto y continuamos la marcha á las 
9 y 25. 

A las 11 y 1 a. m. llegamos al Trasbun y campamos á 
una cuadra de su desembocadura. 

Este rio estaba notablemente crecido y apesar de que sus 
aguas disminuían cada dia desde que hablan cesado las lluvias» 
el paso k caballo era muy espuesto. 

£1 bottt ORtaba allí y se dio principio al pasage de los ca- 
ballerizos y encargados del ganado. 

La impetuosa corriente lo llevaba una cuadm mas abajo iA 
punto donde salia. 



— 636 — 

No obstante todo el tiempo que se perdia ea silgar el bote 
un buen trecho aguas amba en cada pasage, no ocurrió nin- 
guna novedad hasta las 7 p. m-, hora que se suspendió. 

La mayor parte de las caballadas y hacienda particular 
estuvieron al otro lado antes de esta hora. 

Jornada de este dia : 4 y media leguas. 



Abril 9 



Al amanecer se continuó el pasage. A las 9 a. m. empezó 
á pasar el Batallón 6 y hubiera terminado el de toda la 
fuerza antes de las 3 de la tarde, si un desgraciado incidente 
no hubiera venido a inteiTumpirlo, cortando la vida a dos 
soldados. 

A las 11 a. m. el bote con 1 Sargento, 3 soldados y los 
dos remeros se alejaba de esta costa para ir á la otra. No 
pudieron salir en el desembarcadero, debido á que el bote en 
muy mal estado iba haciendo agua y quedaba por consi- 
guiente mas pesado, fué llevado por la corriente que lo estre- 
lló contra las piedras á media cuadra de la boca» dándolo 
vuelta en momentos en que uno de los remeros, el soldado 
Miño, se an'ojaba al agua á ñn de sostener el bote é impe- 
dir que se hiciera pedazos en las otras piedras. 

El Sargento Pérez y el soldado Gómez, que también se 
echaron al agua, lograron salir después de muchos esfuerzos 
á la otra costa. Miño también se puso en salvo. 

El bote sacudiéndose en las piedras llegó volcado al Limay 
á cuyas aguas entregó á los soldados Ramón Turíaga y Fer- 
mín Diaz del Batallón 6, que hablan logrado sostenerse cogi- 
dos á él, hasta que el brusco choque contra un peñasco, les 
obligó á soltarse y perecieron en las aguas de este rio. 



— 637 — 

£1 Cabo Silva montado en el bote volcado y con un remo, 
logró salvarse protegido por los de la costa. 

Esta embarcación quedó inútil pues le entraba agua por 
todas partes. 

Como las aguas del Trasbun habian disminuido bastante, 
el paso á doce cuadras del Limay no ofrecia tanto peligrOi y 
los indios de Huincaleo habian pasado á caballo con toda 
felicidad. 

El Gefe de la Brida, en vista de la desgracia ocurrida y 
teniendo en cuenta el malísimo estado del bote, ordenó pasa- 
ran á la costa Sud el número de caballos suficientes para la 
fuerza que allí habia y dispuso marcharan á aquel punto para 
efectuar el pasage. 

Tomadas todas las precauciones del caso á fin de evitar 
nuevas desgracias, empezó este á las 2 p. m. y terminó á la 
media hora. 

A las 3 habiendo ensillado toda la fuerza nos pusimos en 
marcha costeando el Limay é hicimos alto á las 4 y 15 p. m., 
campando en un valle de la costa del rio. 

En la margen Norte del Trasbun, fué colocada una cruz 
con una inscripción, único tributo que podian dedicar los 
soldados del Batallón 6 á sus desgraciados compañeros Turia- 
ga y Diaz« víctimas de este impetuoso rio. 

Las caballadas de la Brigada vienen en un malísimo estado 
ai)esar délas cortas marchas efectuadas diariamente. Pasan 
de quince los caballos que han quedado cansados y muertos, 
y hay otros tantos atacados de una enfermedad que los mata 
i los dos ó tres dias. 

Jornada: 1 y media leguas. 



— tB8 — 



Ahwíl 9 



A las 7 a. m. nos pusimos en marcha y á las 9 hacíamos 
alto poco mas allá del parage conocido con el nombre de 
el '^ Manzano''» donde encontramos la tropa de arreas condu- 
ciendo racionamiento para el fuerte Chacabuco. 

Gomo el Porta-estandarte D. Alejo Faletti encargado de 
ella» estaba nombrado para regresar] á Ghoele-Choel, el Gefe 
de la Brigada ordenó se recibiese de la tropa de arreas el 
Alférez del Regimiento 7® D. Mariano Posbery que había 
llegado ayer del fuerte Chacabuco con ese objeto, incorporán- 
dose el primero á su cuerpo. 

A las 9 y 26 a. m. continuamos la marcha y fuimos á cam- 
par á las 11 a. m. en la costa del Limay. 

Jomada: 4 leguas. 

Se despachó la correspondencia con nota para el señor 
Gefe de la División, comunicando la muerte de los dos sol- 
dados del Batallón 6 y poniendo en su conocimiento el mal 
estado de las caballadas que nos imposibilita el hacer mar- 
chas largas. 



Abril 4 



La marcha emprendióse á las 6 y 65 a. m. 

A las 8 y 30 dejamos el Limay y ascendimos á las siesras 
para efectuar una pequeña travesía. 

Hicimos alto á las 9 continuando la marcha después de 30 
minutos. 



— 889 — 

A las t O entramos á un cajón regado por varias vertientes 
y arroyuelos que nos condujo al arroyo Yaialancurá, al que 
llegamos á las U a. m. y le seguimos costeando. 

A las 11 y 46 nos detuvimos y continuamos nuestra mar- 
cha á las 12, hasta la 1 p. m. que hicimos alto y campamos 
en la costa del mencionado arroyo á las dos y media leguas 
del Caleufú, en parage abundante de pastos. 

Jomada de este dia : 5 y media leguas. 



Abril ft 



Las fuerzas se pusieron en marcha á las 6 y 45 a. m., 
llegando á las 9 al Caleufu é hicimos alto frente al paso. 

Se dio orden al Comandante del fortin Batallón 6 de Linea^ 
Subteniente D. Odilon Aubone, de incorporarse con la fuerza 
á sus órdenes á su cuerpo, lo que efectuó después de una 
hora. 

El pasage pudo efectuarse con toda felicidad á caballo, 
empezándose á las 10 a. m. y terminando á las 11 y 30. 

Campamos en la margen norte. 

A la 1 p. m. salió en comisión el Subteniente D. Odilon 
Aubone con 5 soldados, á fin de hacer componer los botes del 
paso del CoUon-Curá que se supo estaban en muy mal 
estado. 

Jomada : 2 y media leguas. 



— 640 — 



Abril • 



Nos movimos á las 6 y 45 a. m. y con una detención de 30 
minutos, campamos á las 10 y 30 a. m. en un cajón bañado 
por un arroyuelo cortado. 

El camino que hemos tomado se separa del Caleufú, sube á 
las sierras y sigue teniendo siempre á la vista el Collon-Cu- 
rá, atraviesa luego dos valles y llega al cajón en donde 
campamos, el que termina en dicho rio; es abundante en 
buenos pastos, pero algo escaso de agua. 

Jornada: 3 leguas. 



Abril y 

i 

A las (j y 45 emprendimos la marcha; hicimos alto k la^ 
8 y 50 y la continuamos á las 9 y 20. 

A las lo a. ^. llegamos y cortamos el arroyo Quemquem- 
tren y seguimos después costeando el Collon-Gurá hasta las 
12 a. m. que estuvimos á la altura del fortin Svhtenienie 
Sharpha guarnecido por fuerzas de la segunda Brigada. 

Allí pasamos dos brazos de este rio á caballo y campamos 
en una pequeña isla á fin de efectuar el pasage del tercero ó 
principal* en los botes que al efecto se hallaban allí. 

Se dio principio k esta operación á la 1 p. m. y fué inter- 
rumpida al anochecer. 

Se recibieron del Depósito general, 70 novillos para el ra- 
cionamiento de las fuerzas. 



— G41 — 



Abril 9 



Al amanener continuó el pasage, contribuyendo poderosa- 
mente á que este terminara pronto, los indios de Huincaleo 
con sus botes improvisados con cueros, en los que pasaban 
sus equipos. 

A las 12 y 30 p. m. se hallaban en la opuesta margen 
todas las fuerzas y los ganados de la Brigada. 

Habiendo recibido orden el Gefe de la Brigada del señor 
Comandante en Gefe de la División de adelantarse, á fin de 
preparar en Choele-Cboel la Memoria de la Brigada, entregó el 
mando de ella al Teniente Coronel Graduado Gefe del Regi- 
miento 7 de Caballería de Línea D. Juan Teirés, á quien di6 
orden de efectuar jomadas cortas, para que no sufrieran 
nuestras caballadas ya sumamente extenuadas y se puso en 
marcha á las 3 p. m. acompañado de sus ayudantes, toman- 
do el camino que conduce á la confluencia de los ríos Limay 
7 Neuquen. 

También se mandó orden al Comandante Terrés de que en 
sus marchas colocara una guardia a retaguardia de la columna 
á fin de que condujera los animales rezagados. 

Qtmptmmxto «d maidiA. Abril 9 da 188S. 

Al/redo de la Croce. 
Pái^cios. 



n 



ESTUDIOS TOPOGRÁFICOS 



Instalación de Fuertes y puestos avanzados, planteacion 
de un pueblo sobre la costa del Chimehuin, informes, 
plano, etc. etc. 



Cumcnm-Nieieu, Muivo I' do 1S33. 



Al 8eñor Gefe de la stíjunda Brigada, Coronel Don Enrique 
Godoy. 



La comisión que suscribe tiene el honor de adjuntar á 
V. S. el informe y croquis de la parte de la Cordillera recor- 
rida, desde los parages : '"Pulmarí" hasta '^ Huefchú-hué-hué", 
encomendados al estudio de esta Comisión. 

£1 corto tiempo de que hemos dispuesto y exijencias del 
servicio, no han permitido que la Comisión haya andado 
junta, como k V. S. le consta, nos hace ser muy lacónicos en 
el informe, contrario á nuestros deseos. 

Los parajes "Pulmarí" y * Huefchú-hué-hué" solo han sido 
estudiados por el ingeniero Brondsted, cuyo informe vá por 
separado. 

Los fortines construidos en los parajes denominados "^ Ma* 
muil-Malal " y " Huefchú-Lauquen " se ha permitido la Comi- 
sión denominarlos: al primero, ''Capitán Crouzeilles" y al 
segundo, *^ Teniente Lescano " y esperamos que» en vista del 
modo heroico como han sucumbido esos dos oficiales valien- 
tes, sea de su aprobación. 

Al adjuntar á V. S. el croquis del campamento que queda 
g&amecido por el Regimiento 5^ de Caballería y futuro pue- 



— 646 — 

blo por sa delineacion, la ComiBioii se hace un honor en 
pedirla V« 8. se denomine: pueblo "General Frias", pues 
creemos que los servicios prestados á la Patria por este valiente 
guerrero de nuestra independencia, merecen se le recuerde 
con el nombre de un pueblo, al pié de las nevadas Cordi- 
lleras que tantas veces en su juventud habrá cruzado en 
defensa de su patria, y hoy creemos ha llegado él momento 
de que se le inmortalize k la edad de 83 afios que cuenta, 
habiendo dedicado al servicio de la República 69 de ellos. 

Creemos innecesario hacer una resefia de los servicios pres- 
tados por este viejo soldado, pues su foja de servicios es 
bien conocida y no dudamos de que V. S. esté bien enterado 
de ella. 

Dios guarde á V. S. 

( Miguel E. Vidal — Benjamin Moriian 

— Jorge Brond$Ud. 



INFORME 



De la C««i8ira Mmbrada para praetiear estadios estraté 
Sieas j tapagrifleas sebre la Carlillera de los Andes 



Dando cumplimiento á las instrucciones recibidas el iS de 
Enero ppdo.» informa esta Comisión á V. & de la parte 
recorrida y estudiada; no habiendo tenido tiempo suficiente 
para estudiar á Tulmarí* y '^ Huefchu-huéhué ^ por baber 
estado el Presidente de la Comisión ocupado en los adelantos 
del campamento en '^ Cumcum-Nieieu '^ y el Sargento Mayor 
D. Miguel Vidal en comisión la mayor parte del tiempo, pero 
fueron reconocidos y estudiados estos dos puntos por el inje- 
niero Brondsted y se adjunta el informe por separado. 

De todos los valles recorridos por la Comisión no hay 
ninguno tan aparente para el establecimiento de una Coman- 
dancia central y delineadon y asiento de un pueblo, como el 
valle de "^ Gumcum-Nieieu "^ en la costa del rio Chimehuin. 

Este valle se encuentra nueve leguas al NO. del campa- 
pamento de " Gollon-Curá ^ donde actualmente se encuentra 
la Brigada y como k cinco leguas y media del lago ** Huef- 
chú-Lauquen *" y ocho de ''Mamuil-Malal '^ ; tiene una estén- 
sion de legua y cuarto de largo de Norte á Sud y media 



— 648 — 

legua mas ó menos de ancho de Este á Oeste, es de mny 
buenos campos para la cria de ganado y de excelente calidad 
para la agricultura, etc., etc. 

El rio "Chimehuin^ corre por la parte Este v Norte del 
valle, sus márgenes están pobladas de montes y bosques mas 
¿ menos espesos y de muy. buena madera. 

En continuación de este valle, se encuentran otros de cam- 
pos lindísimos como son : el valle del '^ Cumié ^ al Sud como 
á una legua de ** Cumcum-Nieieu " ; el de ** Cujincó ** con 
magníficos campos como lo significa el nombre de ** Arroyo 
de la Hacienda'', dado por los indios; esto valle se estien- 
de en dirección Nor-Este. 

Al NO. de " Cumcum-Nieieu ** se estiende otro valle ; el de 
^Ghimehuin*' es mas angosto que el primero pero de buenos 
campos y mucho monte de buena madera. 

Al Norte, hasta el rio ''Mallieu'', es casi una continuación 
de valles fértiles llamados: "Palí tué" y ** Pigui-Cháf " ; tam- 
bién al Este, por el otro lado del ** Chimehuin ** hay un pe- 
queño valle de superiores terrenos para agricultura. 

Como punto central, es difícil encontrar un lugar estraté- 
gico á la vez que muy á propósito para la formación de una 
población agrícola, en esta parte de la Cordillera. 

Aquí mismo y muy cerca de este punto se unen los prin^ 
cipales caminos, como se demuestra en el croquis que se 
adjunta: el de "Pulraarí^ ** Mamuil-Malal ", lago **Huefchú. 
Lauquen ** y ** Chapelcó ** por el Noite y del campamento 
^ CoUou-Curá ^ por el Sud. Todos estos caminos se dominan 
do este punto. 

El paso del "Chimehuin*, al Norte de éste, llamado " Oum- 
cumillo**, es ancho pero de poca profundidad, pudiéndose pasar 
«lempre á caballo 

Los dos fortines construidos están situados sobre los dos 
principales caminos que vienen del paso de la GorAiltorft a 
* Villarica " en Chile, especialmente el fortin establecido en 



— 649 - 

el valle de '^Mamuil-Malal'', es de gran importancia por ser 
el camino que pasa por este, el mejor y mas transitado. £1 
otro camino qne pasa por donde está situado el fortín cons* 
tmido á orillas del lago '^ Haefchú^Lauquen "^ por el lugar 
llamado "'Cumuyui'^ es de muj difícil tránsito, á causa de 
un desfiladero muy malo cerca del fortín. 

£1 camino que pasa por el Sud del lago " Huefchú-Lau- 
qnen ", es también dificultoso su tránsito, siendo necesario en 
algunas partes tener que efectuar el pasaje á pié, es Ueno de 
desfiladeros malísimos y de pantanos muy grandes. 

£1 valle de ''Mamuil-Malal" tiene como dos leguas y media 
de largo y una de ancho, que varía de un cuarto de legua 
á tres cuaitos ; tiene muy buenos campos en una gran parte 
y especialmente en donde está situado el fortin, en sus orillas 
tiene montes de robles, nieré, pinos y otras maderas de 
construcción en gran abundancia, pero como este valle está 
situado á una altura de 800 metros sobre el nivel del mar^ 
se cubre de nieve en el invierno y queda intransitable. 

De un fortin á otro hay un camino que pasa por sobre 
cen*os de bastante altura, pero es bueno y sin dificultad al- 
guna, tiene grandes montes de ciprés, robles, nieré y algunos 
pinos y tiene un trayecto de cuatro leguas y media de un 
fortin á otro. 

Del fortin situado en *" Mamuil-Malal "^ al valle de '^ Cum- 
cum-Nieieu" hay ima distancia como de nueve leguas, y del 
fortin en '^ Huefchu-Lauquen " siete leguas y media. 

Otros valles de importancia recorridos por la Comisión son 
los dos que se encuentran al Norte y Sud del lago *" Huefchú- 
Lauquen''; el terreno de estos valles es muy fértU y tiene 
una vegetación estraordinaria, pero son de una ostensión muy 
pequeños, y como son encajonados entre montañas altas y 
desfiladeros por todas partes, siendo ademas cubiertos por 
la nieve en el invierno, no merecen ser habitados en esta es • 
taciooi 

82 



— 650 — 

El Talle del " Qaemqaemetreo ** tíene una esteosion de mas 
de cuatro leguas de Este á Oeste, y tres cuartos de legua 
de ancho de Norte á Sud, siendo mas al Ooste un poco mas 
angosto; tiene en su mayor parte buenos campos, pero tam- 
bién lugares grandes muy estériles. 

Por la orilla del arroyo que dá muchísimas Tueltas y se 
divide en varios brazos, tiene pequeños montes de chacay y 
otros árboles. Por el valle pasa un camino que vá á ** Cha- 
peleó" y al lago Tiajará/ 

£1 valle "Nereim-Có", antigua residencia do Ñancucheot 
sale del valle del Chimehuin por la parte Norte, tiene una 
legua y tres cuartos do largo y un poco mas de un cuarto de 
legua de ancho, teniendo solamente en la boca del arroyito 
que corre por este vallo, el ancho de media legua; tiene 
exelente pasto, pero falta totalmente montes. 

Por este valle pasa un camino que va á "Cumcum-Níeieu'* 
encontrándose en su trayecto pequefios valles y quebradas 
con muy buena agua y pastos. 

Es cuanto tiene que informar al respecto la Comisión, por 
ser esto lo reconocido y estudiado. 



Miguel K Vidal -^Benjamin Moritan 
—Jcrg% BrcndiUd. 



RELACIÓN 



Be Un trabi^fs efeetiaios ei el ettmpaHentd en Cui- 
ein-Nieiett y en los paripés deneiiiiiades : Mumil- 
Malal 7 Iiefelii-LaiqaeB. 



BW <:UMCUM-IVIBIBU 



MtamtOHa oe 

rl Batallóla 
nea. • 



' 4 Ranchos para oficiales, de 3 metros por 3. 

i«MufajM>ri 10 Ranchos para tropa de igaal dimensión. 

ngdmLi'J 1 Ramada de 15 metros de largo por 5 de 

' * ' ' i ancho, para cuerpo de guardia y calabozo. 



1 Pozo. 



el Regimientos 
Caballtria 



bporl 



6 Ranchos para oficiales, de 5 metros de lar- 
go por 4 de ancho, con paredes de barro. 
10 Ranchos para tropa, de 3 metros por 3. 
1 Pozo 
Madera para construir grandes cuadras. 



MnHwama oeupada por 
to9 Imdiot Amigo9. . 



15 Ranchos de 4 ¿ 5 metros de largo j de 3 

& 4 de ancho. 
1 Corral de 15 metros de di&metro. 
1 Pozo. 



JTortim eoiutrmdo en 
In MSMcoiM dd Re- 
gianento V* . . . 



44 Metros de largo por 16 ite- «ncbo interior- 
mente con un parapeto de 2 1|2 metros de 
altura j rodeado de una za^ja de 2 li2 
metros de ancho por 2 de profundidad. 



Corral. 



— 652 — 

1 Corral de 60 metros de largo por 50 de 
ancho, de palos á pique, dividido en dos. 



/v*a//rm« I 2 Pisaderos con 16,000 adobes cortados. 



42 Manzanas de 100 metros por 100 — delineadas 
41 Quintas de 200 metros por 200^- id 
f 47 Chacras de 400 metros por 200— id 



T^rrfno» | 41 Quintas do 200 metros por 200— id 



V o 1^ T I IV B • 



Los fortines uituados en *" Mamuil-Mftlal "^ y ^Huefchú-Lau- 
quen'' tienen las dimensiones siguientes: 16 metros de largo 
por 10 de ancho para construcción de ranchos para oficial y 
tropa, con dos baluartes de 3 y medio metros de altura. 

TJn corral de 15 metros por 15, de palos á pique, á cada 
lado del fortin. La parte ocupada por los ranchos es sepa- 
rada de estos por una palizada de gruesos pinos. Todo 
esto rodeado por una zanja de 2 y medio metros de ancho 
por 1 y medio de profundidad, teniendo cada fortin puente 
levadizo. 



Cumcum-Nieieu, Mano 1^ de 1883. 



Benjamín Montan. 



ITINERARIO 



Y novedades de la fuerza que á las órdenes del Teniente 
Coronel Don Juan G. Díaz, opera actualmente sobre 
Pulmary y sus inmediaciones. 



r 



ITINERARIO 



De la aareba j •peraeiraes ejeeita4t8 par la CaaisiM 
al aanda del qae firma, desde el 2 de Febrero del 
corriente afio, hasta el 28 del misflio. 



FelbreM 9 de f ^^S 



A las 4 y 30 p. m. de este dia me puse en marcha á la 
cabeza de 4 oficiales» 60 de tropa y 7 indios de la tribu de 
Manquiel, repartidos de la manera siguiente : 

2 oficiales y 16 de tropa del Batallón 2 de Línea; 1 oficial 
y SO de tropa del Regimiento 2 de Caballería y 1 oficial y 
26 de tropa del Regimiento 6^. 

La dirección llevada es como sigue: una legua al N*, dos 
leguas al SO., 1 y media legua al K Campé á las 9 p. m 
á orillas del rio Chimehuin. Trayecto recorrido : 4 y media 
leguas. Campos regulares. Noche sin novedad. 



— 656 — 



Febrera S 



A las 4 y 46 a. m. me puse en marcha con rumbo al N. 
pasando el rio Chimehuin, dejando á la izquierda el arroyo 
Nercum-có ; alto á las 6 y 46 a, m. en el arroyo Quilché-Na- 
quem; en la costa de dicho arroyo existen dos tolderías aban- 
donadas; continué la marcha á las 7 y 16, campando k las 8 
y 30 a. m. en Husichá-hué. Camino recorrido 3 leguas» 
Campos buenos. 

A las 3 y 46 p. m. emprendí nuevamente la marcha; des- 
pués de haber marchado una legua al N. el rumbo pasa al 
O., volviendo al N. después de otra legua. A las 6 y 30 p. 
m. paso el arroyo Palitué, campando á las 7 y 16 en el 
Malleu. Trayecto recorrido: 4 leguas próximamente. Cam» 
pos buenos. Noche sin novedad. 



Febrero 4 



Me puse en marcha á las 4 y 30 a. m. con rumbo al 
NO. Pasando el arroyo ''Huá-hún'* á las 7 y 10, campando 
á las 9 y 20 a. m. á orillas del arroyo " Futa-Lelfún ". Tra- 
yecto recorrido: 6 leguas por un camino malo. Campos regu- 
lares. A las 3 y 30 p. m. emprendí nuevamente la marcha^ 
pasando á las 4 y 30 el arroyo ''Hueza-gun''. Empiezan lo» 
montes de pinos. Campé á las 6 y 20 p. ro. en ''Buea- 
ñamcú ^'. Camino receñido: 3 leguas. Campos regulares. 
Noche sin novedad. 



1 

I -657- 



i 



Velirero ft 



A las 4 y 30 a. m. me puse en marcha con rumbo al NO. 
á las 5 y 15 desprendí al Teniente Sontag con 6 soldados, 
en busca de unos indios tomados por el capitanejo baqueano 
que habia sido desprendido al encontrar rastros. A las 6 a. 
m. campé en Nahuel-Mapí; á las 7 y 30 regresó el Teniente 
Sontag conduciendo 6 de chusma. Camino receñido : 1 legua. 
Buenos campos. 

Marché de nuevo á las 3 y 30 p. m. con nimbo al NO. 
habiendo desprendido una comisión para hacer una batida en 
los piñales ; campé á las 4 y 15 en el arroyo Mallo-hé, des- 
pués de un trayecto de una y media legua, teniendo que 
hacer noche en este punto por la demora de la comisión des- 
prendida, la que se incorporó como a las 6 p. m. Campo 
regular. Pasó, la noche sin novedad. 



Febrera • 



Marché á las 4 y 40 a. m. con rumbo al NO pasando el 
arroyo Quillen á las 7 y 50, y campando á las 9 y 30 a. m. 
en Huéculle, después de un trayecto de 5 leguas. Campos 
buenos. 

Alas 6 y media p. m. desprendí al ayudante Robles con 
el piquete de su cuerpo con el fin de llegar á la madrugada 
á Bucachoroi, suponiendo que allí se encontraban indios. 
Noche sin novedad. 



83 



-- (J58 — 



Febrero 9 

Emprendí la marcha á las 3 y 40 a. m. con i-umbo al NO. 
campando á las 9 á inmediaciones de la laguna Rucachoroii 
por no haberse incorporado el Ayudante Robles. A las 11 y 
30 a. m. llegó dicho oficial con la noticia de haber encontrado 
rastros frescos. 

El camino recorrido en este dia es muy montañoso y se 
cree sea impasable en invierno, si se tiene en cuenta la altu- 
ra á que se encuentra y la cantidad de nieve que tiene aún 
ahora mismo. La distancia recorrida: es próximamente tres 
leguas. A las 4 y 45 p. m. me puse en marchai tomando al 
O. con el ñn de seguir los rastros frescos, quedando en Ru- 
cachoroi el Ayudante Robles con 25 hombres, á cargo de las 
caballadas y reses. Campé k las 6 y 30 p. m. á la punta 
S. de la laguna. A las 7 y 30 se desprendieron dos bombe- 
ros indios. A las 8, observé un fogón en una sieiTa al frente 
del campamento. Lluvia copiosa y truenos desde las 7 y 30 
hasta las 10 p. m. En resto de la noche sin novedad. Cami- 
no recorrido : una legua. 



Febrero S 

Me puse en marcha á las 6 a. m., subiendo la sierra 
donde en la noche anterior se habia visto fuego, parecía im- 
posible treparla por el mucho declive y espesura del bosque; 
debido á esto no encontramos el fogón. 

Llegaron los bomberos despachados anoche con la noticia 
de que los indios hablan abandonado el dia anterior el paraje 
donde estaban. Campé á las 9 y 30 a. m. á orillas del 



é 



— 659 — 

arroyo Muichen, que sale de la laguna con objeto de dar 
descanso á las muías y seguir la rastrillada. A las 11 mandé 
un chasque al Ayudante Robles para que el dia siguiente 
marchase á Pulmarí. A las 11 y 30 a. m. marché al trote 
siguiendo los rastros, á las 2 y media p. m. mandó avisar el 
capitanejo que se avistaban los indios ; inmediatamente ordené 
seguir la marcha al galope, encontrándome de repente en 
una toldería abandonada pocos momentos antes. Se tomó un 
indio de lanza y dos de chusma ; mandé buscar rastros, no 
pudiendo tomar mas indios por la espesura de los montes. 

Campé á las 6 y 15 p. m. á inmediaciones de los toldos 
á orillas del arroyo Colon-có. Trayecto recorrido : 6 leguas. 
De este punto se desprenden tres caminos para Chile, uno de 
los cuales tomaron los indios que íbamos persiguiendo, inter- 
nándose en territorio de la nación vecina como acostumbrado 
refugio. La dirección llevada en este dia es al O. 



Febrero 9 



A la madrugada se tomó una china que volvía á los toldos. 
Los Tenientes Sontag y Canaveri salen en persecución de la 
chusma. Regresó el primero, mas el segundo continuó la 
persecución á pié. Uno de los baqueanos se ha estraviado. 



Febrero 10 

A las 5 a. m. salió el Teniente Sontag, conduciendo muías 
para el Teniente Canaveri, regresando a las 2 y 30 p. m. no 
habiéndolo encontrado. A las 4 p. m. llegó el Teniente 
Canaveri con el resto de la fuerza, faltando el capitanejo que, 
entusiasmado en la persecución, perdió pié, rodando de una 
inmensa sierra á un precipicio donde llegó cadáver. 



— 660 — 

No han logrado alcanzar el chusmage, á pesar de una per- 
secución de mas de cinco leguas. 

A las 6 p. m. emprendí la marcha con rumbo al NO. llevando 
la china de baqueano y campando á las 8 entre las lagunas 
de Ñorquincó y Nompchuen en el camino que vá á Chile 
después de una y media legua de marcha. El resto de la 
noche pasó sin novedad. 



Febrero tt 

Marché á las 3 y 30 a. m. llegando á las 6 á Benutil 
(toldos) y después de dar una inmensa vuelta por entre los 
pinaleS) pasé el anoyo Gurú-menú, cuyas aguas tienen un 
color semejante al de la orchata, campando á las 3 y 30 p. m. 
^n Purranquel, (toldos) que queda en el tercero camino á 
Chile; marché de nuevo á las 4 y 30 p. m., campaado á las 
8 y 30 en Gancanem á orillas de la laguna Pilhué. Trayecto 
recorrido : 16 leguas. Buenos campos. Pasó la noche sin 
novedad. 



Febrero !• 

Emprendí la marcha á las 4 y 30 a. m. encontrando á las 
6 una gran rastrillada ; mandé seguirla y resultó ser el Ayu- 
dante Robles que venia ei) nuestra busca. Campé á las 9 a. m. 
en la punta N. de la laguna Ñorquincó. Camino recorrido : 3 
leguas. Marchando de nuevo alas 6 p. m. con rumbo al E.i 
pasamos el arroyo Coyaque, campando en Pulmari á las 6 y 
media p. m. á orrillas del citado arroyo. Trayecto recorrido : 2 
leguas. Hermosos campos. Noche sin novedad. 



— 661 -- 



Fefeirer« ts 

A las 6 y 30 a. m. salieron el Ayudante Bobles y los Te* 
nientes Sontang y Canaveri en comisión á distintos rumbos 
con el objeto de hacer batidas en los montes de pinos, si- 
guiendo yo la marcha con el resto de la fuerza. Campé á las 
9 a. m. á inmediaciones de la laguna Chique al E. de Pulma- 
ñj después de un trayecto de una legua. A la 1 p. m. regresó 
el Ayudante Bobles; á las 6 y 30 el Teniente Sontang y i 
las 6 el Teniente Canaveri sin resultado en sus comisiones. 
Noche sin novedad. 



Febrera 14 

A la madrugada se desertó la china piisionera faltando 
igualmente un soldado del Segimiento 2 de Caballería que 
resultó haberse desertado también. Salió en descubierta el 
Teniente Sontang con un cabo y dos soldados i buscar ras- 
tros. A las 7 y 15 a. m. me puse en marcha campando á 
las 8 y 15 en el valle de Pulmarí. 

Se construyó un corral. A las 11 a. m. llegó el Teniente 
Sontang sin resultado en su descubierta. Noche sin novedad. 



Febrero Ift 

Pasó el dia como también la noche sin haber ocurrido 
novedad. 

Febrero !• 

A las 7 a. m. despaché chasque con nota pai-a el campa- 
mento de Collón Cura. 

A la misma hora me puse en marcha con 3 oficiales y 33 
de tropa con rumbo al N. ; á las 10 a. m. se encontró una 



- 662 — 

rastrillada fresca que tomaba al NE., siguiéndola. A la 1 
p. m. llegamos á la laguna Aluminé, nacimiento del CoUon- 
Curá. Salió de vanguardia el Teniente Canaveri con 7 hom* 
bres^ mas adelante salió en su protección el Teniente Sontang. 
A las 8 p. mv habiendo perdido la rastrillada de estos ofi- 
ciales, resolví campar á inmediaciones de la laguna Huélitué. 
Trayecto recorrido, 16 leguas. Campos malos. No se incor- 
poraron los Tenientes. Pasó la noche sin novedad. 



Febrero 19 

A la madrugada se mandaron dos indios á buscar la ras- 
trillada ; á las 7 y 30 se encontró poniéndome en marcha con 
dirección al NO., después de andar como legua y media la 
rastrillada volvia; i las 8 a. m. nos rodearon como 160 in- 
dios que salieron de los montes, cargándonos varias veces, pero 
fueron rechazados. Retrocedí Hasta un valle que hay cerca de 
Huélitué y me vi comprometido á sostener un fuerte combate 
con 30 á 40 chilenos armados con rifles, los que pretendían 
bayonetearme, usando de medios bajos y traidores. Felizmen* 
te fueron puestos en vergonzosa fuga, dejando 6 muertos y 
varios heridos recojidos por los indios ; por nuestra parte per- 
dimos dos soldados y uno herido, y nos arrebataron los pocos 
animales que sobrevivieron, quedando en nuestro poder 6 ri- 
fles y bastante munición. £1 combate duró desde las 10 y 30 
bástalas 11 a. m.;* á las 11 y 30 ordené la retirada llevando 
tan solo 6 caballos, de los cuales 5 heridos y uno sano que 
sirvió para conducir el herido. 

A las 8 p. m. campé en la laguna Aluminé, marchando de 
nuevo á las 10 p. m. hasta las 2 a. m. en que campamos en 
la margen derecha del CoUonCurá y en su nacimiento. 



— G63 — 



FelMPer« t8 

Me puse en marcha á las 5 a. m. ; á las 9 y 30 me alcanza- 
ron los dos Tenientes» trayendo 2 indios de lanza y 3 de 
chusma, campando en el punto donde se incorporaron dichos 
oficiales hasta las 4 p. m. que nos pusimos en marcha enan- 
cados para Pulmari, donde llegamos á las 9 p. m. El resto 
de la noche pasó sin novedad. 



Febrero fl9 

Pasaron el dia y la noche sin ocurrir novedad. 



Febrero tO 



A las 10 a. m. mudamos el campamento & orillas del arro- 
yo Coyaque en el mismo valle frente á donde estábamos. 

A las 9 p. m. se despachó un chasque para Collón- Cura 
con el paite de los sucesos del dia 17. 



Febreeo 91 y 99 

El dia 21 pasó sin novedad. A las 12 m. del dia 22 llegó 
un chasque de CoUon-Curá, con nota y correspondencia y 
orden de permanecer aquí. Se supo por este, que el soldado 
Gómez del Batallón 2, que fué de chasque el 20, ha desertado. 



Febrero 93 j 94 

No ha ocurrido ninguna novedad en estos dos dias. 



Febrero 9& 

A la 1 p. m. llegó el Mayor Vidal con 3 oficiales y 30 de ^ 

tropa para reforzarme con objeto de practicar nuevos recono- i 

cimientos, acompaüándolo el practicante Stirle que viene i ] 

curar el herido. i 



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Felbrer» M 



A las S 7 30 p. m. la columna compuesta de 3 Gefes, 6 
oficiales y 66 de tropa, se puso en marcha con objeto de 
i*econocer el paraje donde tuvo lugar el combate del 17, cam- 
pando en el Maullil á las 6 y 30 p. m. Pasó la noche sin 
novedad. 



Felbrere 19 

A las 3 y 35 a. m. me puse en marcha campando á las 7 
a. m. á orillas de la laguna Aluminé. A las 11 y 30 a. m. 
emprendí nuevamente la marcha campando á las 4 y 30 p. m. 
á inmediaciones del punto donde fuimos atacados por los chile- 
nos. Fui á reconocer el pariye, acompañado del Mayor Vidal 
y de varios oficiales. Noche sin novedad. 



Febrero 9S 

« 

A las )i a. m. me puse en 'marcha; de regreso, pasando cerca 
de la laguna ''Patin-mahuida*', campando á las 10 a. m. en el 
Aluminé. X las 3 p. m. me puse nuevamente en marcha, 
campamdo á las 6 y 30 p. m. en " Pehuen-Huiucul." Pasó 
la noche sip novedad. 

Polmarr, Mano 1^ do IW* 

Juan O. Diaz,