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Full text of "Cancionero de Lope de Stúñiga"

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COLECCIÓN 

OÍ 

LIBROS ESPAÑOLES 

RAROS Ó CURIOSOS. 



TOMO CUARTO. 



CANCIONERO 



J»E 



r *- 



LOPE DE STUNIGA, 



CÓDICE DEL SIGLO XV. 



AHOILA rOlt TBZ PUMSItA FUBUCAPO. 




-.* 



MADRID , 

iMPftCHTA Y KSTERlOTiriA DE M. EIVADENETRA, 

^ * calle del Duque de Osuna, núm. 3. 



í» 



1872. 



STl. c 



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» 






fc : 4 MAY \m S 



«i 






4 




ADVERTENCIA PRELIMINAR. 




Q^^f i- libro que hoy damos á luz , y 
que ha pennanecido inédito 
hasta ahora, hace mucho tíem- 
po que es objeto de la atencfon 
j curiosidad de eruditos y literatos, así 
nacionales como extranjeros. Todds le 
citan, Y muy pocos han leido el preciado 
códice; de modo que la obra es conocida 
solamente por su reputacipn ó nombradla 
entre los aficionados a este linaje de estu« 
dios. Exceptuando alguna que otra com- 
posición publicada en el Gand(mer9 gene^ 
raly ipfipreso en 1 5 1 1 , en el Ensaya de una 
Biblioteca Española de libros raros y curio* 
sos Y en la Historia crítica de la literatura 
española^ por el señor Amador de los Ríos, 
bien puede asegurarse que el público sólo 



VI ADVERTENCIA PAELIMINAR. 

conoce de este apreciabilísímo Cancione- 
ro el Í«¿//V^ completo que en sus adiciones 
y notas dieron á luz los traductores de 
Ticknor, Sres. Gayángos y Vedia. Estas 
breves indicaciones bastan para demos- 
trar que el vivo ínteres que inspira la pu- 
blicación del Cancionero de Stúñiga está 
plenamente Justificado bajo el doble as- 
pecto bibliográfico y literario. 

En efecto, las colecciones de poesías 
llamadas Cancioneros generales, en que 
figuran los notpbres de muchos poetas y 
trovadores , se ostentan en nuestra his^ 
toria literaria como la nsanifestacion im- 
portantíúnoa del ideal que concibe la 
mente como una .realización apetecible 
y consoladora, en oposición a la prosai- 
ca y dolorosa realidad de la vida efiscti- 
va. Tal es el verdadero punto de vistsi 
bajo el cual deben estudiarse atentamen- 
te estas interesantísimas colecciones. Por 
desgracia, no se ha tenido en cuenta es- 
te criterio, y solo así podemos expljcar- 
oos las ^rrulas declamaciones y los jui- 
cios aventurados que por propios y ex-. 
traños se han ejmitido a propósito de 
Questros Cancioneros. Escritores t^ 



ADVERTENCIA ?EBLI MINAR. VII 

ilustrados • y tsifl concienzudos como el 
Sr. Marqués de Pídal entre los españo- 
les, y. como Mr. Jorge Ticknor entre 
los extranjeros , no han podido sustraer* 
se del todo á la poderosa influencia de» 
rutinarias censuras y vulgares preocupa- 
cioneSy sin cesar repetidas, y acreditadas, 
por último, c<HiK> calificadas verdades. 
Uno y otro afirman con lamentable se- 
guridad que la poesía cortesana de los 
Cancioneros es de mal gusto, que las 
composiciones son cansadas é indigesta- 
mente eruditas, v que en el género ama-^ 
torio aquellos poetas y trovadores sola 
aciertan á expresar en conceptos meta- 
físicos y alambicados, con pedantesco 
lenguaje y métrico artificio, un amor nO' 
bien sentido, afectos convencionales, y 
pasiones hiperbólicas siempre y afecta- 
das. En verdad q,ue no merecen tan se- 
veras calificaciones los dulces y quejum- 
brosos versos de Manrique, Macías, Ro-. 
driguez del Padrón y Sánchez de Bada- 
joz; pero aun admitiendo como general- 
mente exacta y justa la crítica que pre- 
cede, todavía sostendremos, con muy va- 
lederas razones á nuestro parecer, que 



nil ADVERTENCIA PRELIMINAR. 

la tal crítica, meramente externa, es de 
muy corto alcance, y no penetra en la 
interioridad sustancial de aquella poesía, 
con tanto desden llamada cortesana, ol- 
vidando lastimosamente que si en el or- 
den moral la intención es la que mata ó 
salva, eñ materia de artes y literatura es . 
la significación íntima , contenida en las 
formas, la que decide al fin de la valía é 
itnpoftancia de las producciones. 

El hecho más culminante qué resalta 
en los Cancioneros consiste en la casi 
total carencia de alusiones á la vida d« 
actualidad , como hoy se dice , con rela- 
ción á las empresas guerreras, pasos hon- 
rosos, discordias civiles, bandos y rivali- 
dades que á la sazón agitaban la corte 
de Castilla* Los más esforzados paladi- 
nes, como Suero de Quiñones, Estúííi* 
ga, Valera y el mismo condestable Don 
Alvaro de Luna , al trocar la lanza por 
la péñola, escribian suS trovas ó decires 
como almibarados galanes 6 discretos 
donceles, alardeando á la par de ingenio 
y de cortesía. Jamas se les ocurre, no 
ja mencionar sus propias hazañas, lo 
cual pudiera atribuirse á noble modes- 



AOVSaTENClA PRBLIlillfAft. IX 

tía, sino recordar siquiera los nombres 
ilustres de los héroes de la patria, como 
el Cid, Bernardo del Carpió, Fernán 
González y tantos otros afánudos guer- 
reros, terror de la morisma y gloría de 
Castilla. 

Pues bien; este hecho, que tanto se ha 
censurado, deduciendo de aquí, algunos 
con extrañeza, y otros casi con indigna* 
cion, que la poesía* culta era un verda^ 
dero extravío, una planta exótica, ó á lo 
sumo una bella flor artificial sin savia y 
sin aroma; este hecho, decimos, viene á 
confirmar de la manera más cumplida 
nuestra opinión y nuestro aserto. Des* 
pues de la caida del imperio romano al 
empuje de las diversas razas que se pre- 
cipitan del Norte cual torrente irresistí- 
ble, surgen nuevas nacionalidades, pre- 
cisamente al mismo tiempo que apare- 
cen nuevas lenguas. Si el territorio es la 
condición necesaria para la existencia/ir- 
sica^ por decirlo así, de una nacionalidad, 
la lengua y la literatura son el medio in- 
dispensable para la existencia moral de 
una patria. Con el nuevo idioma nació 
cambien la nueva poesía, nodriza intelec- 



X At>VBIlTBIlClA PREUMINAR. 

tual de las naciones en su cuna. La 
trasformacipn , sin embargo, no podía 
ser súbita, porque la vida se desenvuelve 
sucesivamente como las inñnitas grada- 
ciones de la lux desde la alborada hasta 
la plenitud magníñca del dia. Por esta 
razón se verificaban en la sociedad dos 
fenómenos diametralmente opuestos : el 
latin, que desiállecia hasta ser lengua 
muerta, y el habla vulgar, que crecia vi- 
gorosa y lozana hasta llegar á ser la her- 
mosa lengua de Cervantes. 

Entre tanto, existían en la sociedad 
dos lenguas: una erudita, oficial, órgano 
de la ciencia y de la autoridad, y en la 
cual escribian sus producciones literarias 
las clases instruidas y superiores ; y otra 
lengua vulgar, rústíca, usada en el trato 
común de las gentes, y en la cual los' 
juglares narraban las hazairas de los hé- 
roes, de do|ide provienen esos riquísi- 
mos tesoros literarios, que entre nosotros 
se llaman romances. Habia también^ por 
consiguiente, dos géneros de poesía muy 
diversos, la poesía popular, esencialmen- 
te narrativa é histórica, y la poesía cul- 
ta, necesariamente lírica, filosófica é imiT 



AVfVEMTENClA PRELIMINAR. XY 

tadora á su modo de los clásicos mode» 
los de la antigüedad griega y latina. Hé 
a2|uí rapidísimamente indicados los orí- 
genes de las dos feses fundamentales de 
nuestra literatura, porque tampoco es 
cierto lo que tantas veces se ha repeti- 
do, afirmándose que eran dos literaturas 
absolutamente distintas y extrañas la una 
á la otra. La diferencia consistía en dos 
aspectos necesarios de la misma unidad 
nacional. La poesía popular reflejaba en 
sus cantos los hechos visibles, efecrivos, 
notorios, históricos, de la nación, que se 
revelaba por sus propios actos ante las 
otras nacionalidades, y en este sentído 
aquella poesía ostentaba un carácter más 
determinado y un colorido más locaL 
Era Castilla, que se veia á sí propia en 
sus*hazañosos hechos y se escuchaba á 
sí misma en sus épicos cantos. A su vez» 
ia poesía culta, como toda poesía lírica, 
reflejaba ios sentimientos individuales del 
poeta, sus aspiraciones, sus penas, sus 
alegrías, sus amores, sus celos, sus des- 
mónganos, y sus ideas y creencias acerca 
del alma, del destino, de la fortuna, de 
la Providencia, del libre albcdxío, de la 



XII ADVERTSNCIA PRELIMINAR. 

vida, de la muerte y de la inmortalidad; 
ideas que no son patrimonio exclusivo de 
una raza ó nación» sino. que permaneceYi 
constantemente en el fond© dé la con-* 
ciencia humana. Por esto semejante poe- 
sía afectaba un carácter más cosmopo- 
lita, más universal y ubicuo, menos lo- 
cal y nativo. Era el hombre que inde- 
pendientemente de sus calidades acci- 
dentales de español, francés 6 italiano^ 
se revelabasubjetivamente, mediante sus 
cantos, en sus afectos,, en sus ideas. mo-^ 
rales y en sus aspiraciones aun no reali- 
zadas en su vida social y política, y aho- 
ra se compreiKlerá perfectamente lo q<ue 
antes hemos dicho con relación á lá poe- 
sía de nuestros Cancioneros' generales^ 
que contienen la manífestacioH del ideal 
que aquella culta sociedad buscaba 'fue- 
ra del momento histórico en que actual* 
mente la nación vivia. La realidad his<» 
torica del presente , por grandiosa que 
&ea, se aparece siempre á nuestro espí- 
ritu caipo prosaica, porque es muy difí- 
cil para el combatiente, entre el polvo y 
el humo de la lucha, sorprender y sabo- 
rear la belleza de la batalla. Lá poesía 



ADFERTCNCfA PKBLIMnrAK« XtU 

es siempre un hermoso misterio que os- 
cila j flota, como un embeleso divino, 
en las aéreas y mágicas regiones de los 
recuerdos y de las esperanzas. 

Cada una de aquellas dos £ises su- 
premas, y fecundas de nuestm poderosa 
y genial literatura cuniplia un fin altí* 
simo y necesario de la vida nacional. 
La poesía vulgar deslindaba de los otros 
pueblos, y, por decirlo así, caracteriza- 
ba y circunscríbia a la nación, en tan- 
to que la poesía culta dulcificaba las 
costumbres,, refinaba la sociedad, re- 
chazaba la rudeza , elogiaba la cortesa- 
nía, limitaba el imperio de la fuerza bru- 
ta, divinizaba á la miUjer , cantaba con 
entusiasmo el amor y estudiaba con per- 
severancia incansable los autores griegos 
y latinos, conservando así el inaprecia'- 
ble tesoro de la' erudición antigua é in- 
corporando á la: nueva civilización el 
caudal humanitario de las precedentes 
civilizaciones. 

Se ha criticado sin piedad , y seguirá 
criticándose todavía^ al Marqués de San- 
tillana, á Juan de Mena y á otros insig- 
nes poetas de aquel siglo por sus pedan* 



XIV AlVVBRTeNCIA PJIELIMINAI^ 

téseos alardes de clásica erudición , sin 
considerar que en la prolongada y lóbre* 
ga noche de la Edad Media tal vez se 
hubiera perdido hasta la noticia de los 
principales autores , lumbreras de la an- 
tigüedad, sin este prurito de erudición 7 
de citas, empeño justificado y oportuní» 
simo entonces, por más que al presente 
nos parezca afectado é intempestivo, 
pues que cada cita hecha en aquella épo« 
ca podia salvar del olvido dna obra im* 
portante 6 un autor ilustre. 

La diferencia , pues , de ambos gene* 
ros era necesaria , fundamental y orgá-r 
nica, porque cada una de estas dos ten* 
dencias diferentes obedecía a una misión 
providencial é inevitable \ y prueba de 
ello es que la diversidad no consistía en 
las dos distintas lenguas , latina y caste* 
Uaná , sino en la esencia misma de las 
cosas, supuesto que cuando a fines del 
reinado de San Fernando, la lengua vul- 
gar , que había ido creciendo y perfecv 
cionándose , llegó á destronar completa- 
mente al latin y á usarse en los instruí 
mentos públicos, en las leyes, y en la 
poesía misma, no por eso desapareció la 



ADVEftTEMCIA mBLOfUTAR. XV 

diferencia intrínseca de los dos géneros, 
popular y erudito, ó, por mejor decir, na* 
cional Y civilizador, porque no nos can* 
saremos de repetir que la poesía corte- 
sana, de una manera más ó menos cons- 
ciente , aspiraba á la realización de 101 
ideal más justo y humano en las relacio- 
nes sociales 9 y con este motivo se nos 
ocurre notar un hecho que encierra deci« 
siva importancia para demostrar hasta la 
evidencia nuestras afirmaciones. 

£n efecto; bajo el punto de vista políti- 
co y civil es imposible imaginar una con- 
dición más abatida que la de los peche- 
ros, villanos y conversos, á quienes los 
grandes señores y caballeros trataban con 
indecible desden y altanería; pero he aquí 
que un infeliz plebeyo demostraba genio 
y aptitud para cultivar la gaya ciencia, y 
al punto el trovador era recibido en los 
salones y palacios de magnates , prínci- 
pes y reyes, se le aplaudia, se le contes- 
taba muy cortésmente á sus respuestas 
y decires , se le hacian mercedes, se le 
trataba como á un igual , y con mucha 
frecuencia como á un verdadero ami- 
go. Como individuo de la nación , el 



Xri . ADVERTENCIA PRELIMINAR. 

tal plebeyo subsistía en su mismo es* 
tado de nulidad é inipotencia; pero co- 
mo hombre j adquiria desde luego cier- 
to influjo con sus relaciones amisto* 
sas y con sus producciones literarias, 
porque lá sociedad cambiaba súbitamen- 
te de aspecto para el trovador ingenio- 
so. Asi vemos alternar y figurar promís* 
cuamente- en salones y Cancioneros los 
hombres de los más ilustres señores y 
potentados de Castilla con el converso 
Juan Alfonso de Baena, Antón de Mon- 
toro, el ropero de Córdoba, Maese 
Juan el guarnicionero, Mondragon el 
mozo de /espuela , Martin el tañedor, 
y Ju^ Poeta ó de Valladolíd , hijo de 
una mesonera. Este simpático y hermoso 
rasgo de costumbres en aquella época, 
entre la noblez^a más orgullosa del mun- 
do y má« preciada de su condición: y li- 
naje, merecería por sí solo que se in- 
ventase la locución , si ya no estuviera 
inventada, de república de las letras. 

En medio de la rudeza de aquellos 
tiempos, y entre los horrores de la vio- 
lencia de la anarquía y del feudalismo, 
aquellos terribles guerreros, como im« 



ADVBR.TBHCIA PRELIMINAR. XVlt 

pulsados por el espíritu generoso de la 
cultura humana, se complacían en tras* 
portarse á las regiones ideales de un es* 
tado social más perfecto , en donde sólo 
dominasen las justas j torneos del inge- 
nio, la emulación del honor y la virtud, 
las delicadas competencias del amor y del 
sentimiento, la igualdad y reciprocidad 
de inefables ternezas , y en que desapa- 
reciesen completamente las preocupa- 
ciones nobiliarias,- los privilegios del po* 
der y de la fortuna, y los fa-oces abusos 
de la fuerza material, que á la sazón por 
todas partes imperaba. Nunca, en nin- 
gún período histórico, han podido apli- 
carse con mayor fundamento y oportu-» 
nidad que eñ aquél las célebres palabras 
de Cicerón: Oh praclaram emendatri" 
ctm vita poeticam! 

Bella y patriótica es sin duda la poe- 
sía popular de los Romanceros, por- 
que allí están narrados todos los gran- 
diosos hechos de los héroes y todos los 
grandes sucesos de la nacionalidad espa- 
ñola; pero ni los individuos ni los pue- 
blos pueden realizar ó ejecutar todo el 
contenido de su alma, porque hay cosas 



XnU APVlItTKVtfA P.ft£LIMlNAR, 

que úntcameiite están destinadas á ser 
pencadas, sentidas y expresadas de una 
manera digna de memoria , es decir^ li- 
terariamente, y ese contenido eminente- 
mente subjetivo , que es el poema de la 
inteligencia y del corazon^.se encuentra 
en los Cancioneros generales. £n este 
sentido Aristóteles ha dicho, con tanta 
profundidad^como exactitud, que la poe* 
sía es más verdadera que la historia. 

En lá necesidad de resumir brevemen- 
^ nuestras ideas sobre este punto, por 
más que la materia sea muy abundante^ 
nos limitaremos á decir que la poasía 
popular cantaba y fortificaba el senti- 
miento de nacionalidad, y que la poesía: 
cuita íavorecia el progreso social; que la 
una servia á la patria y la otra á la civi- 
lización , y ñnalmente , q^e si la poesía 
narrativa de los Romanceros revelaba la 
verdad de la historia, la poesía lírica de 
los Cancioneros revelaba la verdad del 
alma. 

Ahora bien; durante aquella edad pre- 
dominantemente poética 9 en que reyeSi 
infantes, príncipes y grandes señores ha- 
cian gala de cultivar la gaya ciencia , se 



ADTEUTINCIA IVSUMIKAR. XIX 

publicaroQ bajo sus auspicios muchos 
. Cancioneros. £1 rejr de Castilla D. Juan 
II, de quien se conservan algunas can* 
ciones y esparzas, filé gcande amigo y £i- 
vórecedor de poetas j trovadores. £1 lu- 
íante de Antequera^ que más tarde llegd 
á ser D. Fernando I de Aragón, cuan^ 
do fué á coronarse á Zaragoza, llevó con* 
sigo una cohorte de trovadores y poetas 
castellanos, entre los cuales se contaban 
el docto D. Enrique de Villena, el cé^ 
lebre Marqués de Santillana, el discreto 
Ferrant Manuel de Liando y el famoso 
YiUasandino. Por ultimo, el gran rey 
adorado y divinizado por los poetas de 
aquella época , D. Alonso V de Ara- 
gón, hijo del In£inte de Antequera, fué 
acompañado en su famosa expedición á 
Ñapóles por tan numeroso séquito de 
poetas.y trovadores, que casi ellos solos 
formaron con sus cantigas y decires el 
renombrado Cancionero de Stúñiga^ que 
se conserva manuscrito en la Biblioteca 
Nacional, y que hoy tenemos la satisfac* 
cion. de dar por primera vez á la es- 
tampa. 

£ste precioso códice está escrito en 



X^ ADVERTENCIA PREUMIKAR. 

vítela de excelente calidad, consta de 
165 folios, y lleva la signatura M. 48 de 
la Biblioteca Nacional. Su letra es evi- 
dentemente de. la segunda mitad del si- 
glo XV, y está encuadernado en pasta de 
la época, de color de púrpura, con ex**, 
quisita variedad de labores en seco; En 
su portada lució su buen gusto un hábil 
miniaturista, que supo llevar el dibujo á 
toda la perfección de que entonces era 
capaz el arte, según se observa en las 
cuatro ñguras , que representan lá Reli* 
gion, la Justicia, la Esperanza y la Fe, 
modelos acabados de gracia y elegancia^ 
Es muy de sentir que haya quedado por 
hacer el escudo á que las figuras servi- 
rían de tenantes , porque por el podría- 
mos venir en conocimiento del persona- 
je para quien este Cancionera se escribie- 
ra, que personaje de gran cuenta sería 
cuando todo lujo se creyó poco, llegán- 
dose a perfumar sus folios con alguna, 
disolución persistente, que ha hecho dup- 
rar hasta ahora su fragancia. La orla de 
la portada, la inicial con que empieza el 
Cancionero y la del folio 41 son notables 
por el gusto y primor de sus dibujos, por 



ADVEKTENC3A P&EUMOIAR« XXI 

SU perfecta ejecución y por la delíca*^ 
deza j tino con que se alterna el oro 
sentado con los ccdores más vivos, sin 
abusar nunca ni desentonar la conv/^ 
niente armonía de las tintas. En los de- 
mas folios las iniciales de cada compo- 
sición son de oro sobre fondo de colores, 
y las de cada estro£i sencillas ma)rusc»- 
las^ pero alternando siempre una de oro 
y otra azul, habiéndose buscado y obte* 
nido en todas la variedad más completa 
y agradable. 

En suma, este Can£Í$nero constituye 
un códice de la mayor riqueza y lujo, 
digno de figurar en los estantes de la bi* 
blfoteca de \in D. Pedro Tenorio, 6 de 
una aristocrática dama de la corte de 
D. Juan II de Castilla. 

Diósele sin duda el nombre impropio 
de Cancionero de Stúiiga , sin más razón 
ni motivo que comenzar el códice con 
dos composiciones de aquel ilustre ca- 
ballero. Contiene gran número de pro- 
ducciones de poetas c^tellanos, galle- 
gos, aragoneses y catadanes. Hubo un 
momento crítico en nuestra historia li- 
teraria, en que todos los trovadores y 

b 



XXII ADVERTENCIA PRELIMINAR. 

poetas cristianos de la Península alter- 
naban en cancioneros ) justas poéticas, 
festejos y solemnidades patrióticas ó re- 
ligiosas, sin que en lo más mínimo sir- 
viesen de obstáculo para. esta intimidad 
y comunicación las diferencias de dia- 
lectos que ya de muy antiguo se usaban. 
Al contrario, era entonces muy frecuen- 
te que los trovadores catalanes y arago- 
neses compusieran. decires y canciones 
en castellano, y que á su vez los poetas 
de Castilla hicieran composiciones en 
gallegO'ó lemostn. Diríáse que en aque- 
lla hora solemne de la historia todos los 
vates españoles se* habían dado una cita 
misteriosa en el ameno y delicioso cam- 
po de la gaya ciencia , para concertar 
fraternalmente todos los. elementos y to- 
dos los medios de constituir nuestra po- 
derosa nacionalidad literaria. Bajo los 
auspicios del ilustrado Alfonso V, los 
catalanes y aragoneses penetraron deci- 
didamente por las vias de los provecho- 
sos estudios clásjcos, hacia los cuales 
también los impulsaba el prestigio cre- 
ciente de la poesía castellana , que ha- 
bian elevado al más alto punto de eré- 



ADVERTENCIA PRELIMINAR. XXIII 

dito y Hombradía el docto Juan de Mena 
y el esclarecido Marqués de Santillana. 
A mayor abundamiento, desde la coro- 
nación del Infante de Antequera se ha- 
bían estrechado más y más los vínculos 
del •comercio intelectual entre ambas 
cortes de Aragón y de Castilla, y más 
tarde la famosa expedición a Ñapóles 
fué para catalanes , aragoneses y caste- 
llanos la epopeya común de su gloria en 
los combates y de sus triunfos en el Par- 
naso. En el Cancionero de Stüñiga palpi- 
tan á cada instante los recuerdos de 
aquella expedición gloriosa, celébrase la 
hermosura de las damas italianas, se 
canta en todos los tonos esa hermosa 
pasión , que es á la vez el origen de la 
vida y la Ajerza civilizadora de los pue- 
blos, y se llora también en lastimosas 
endechas la muerte de los valientes que 
sucumben en la batalla. 

La composición que empieza : 

Las tfompas sonaban al punto del día , 

ofrece un cuadro animado y conmove- 
dor de los funerales de Jaumot Torres, 
capitán de ballesteros, que murió heroi- 



XXiV ADVSRT£t(ClA PRELIMINAR. 

camente en Cerinola. No carece de in* 
vención y fantasía la composición de 
Juan de Andújar, que principia : 

Cómo procede fbrtui)a« 

4 

Los Siete Gazos de Amor es imacom* 
. posición origiiial, discreta y bien senth- 
4Ía. £1 ingenio, la galantería , la ^acia, 
el picaresco desen&do y las deliciosas 
penas del amor resplandecen en.£/ Te$r- 
tamentOj de Alfonso Enriques, en El 
Juega de Naipes^ de Femando de la 
Torre, en Lai Estrenas ^ de Lope de 
Stúñiga, en Las condiciones de las DonaSy 
de Torrellas, y en las sentimentales es- 
trofas de Rodríguez del Padrón y del 
enamorado Macías , que vino á ser el 
romántico y bello prototipo de los aman- 
tes. Por último, debemos consignar una 
circunstancia muy notable de este Can- 
cioneroy cual es la de contener dos ro- 
mances, género de composicioiíed que 
nunca ó rarísima vez se encuentra en 
las innumerables colecciones de poesías 
manuscritas que, anteriores al siglo xvi, 
se conservan en nuestros archivos y bi- 
bliotecas. Ambos romances son de Cae- 



vajal. £1 uno de cDw catíi compuesto á 
nombre de k Reim de Angón, espoca 
de Alfomo V, la cual Uorm d mal de au- 
sencia con extiaoidinaria Tivacidad de 
sentimiento. £1 s^jiindo romance está 
liecko con mucha trisceaa j dolor por 
fa paitída de su amada, y justo es decir 
que el poeta acierta á expresar su pasión 
con tanta naturalidad como- enerpa, 
cuando exclama : 

VjaCwe los lafucs 
Do mi flcnnona cstabap 
Besaré la cruda tíoia 
2bc Bñ sttUMta pisabip 

£t dÍK tiÍBte 4e mí s 

Por aquí se paseaba. 
Aquí la yi<le tai día, 
Aqu comi^ BUafao.' 



¿Dóodc escás tá, mi 
¿Vives, como yo^ penada? 
¿ Quién privó la Toestia vista 
De minv etter minea? 



> 



£n resumen , el QmcÍ9mer0 di Stímiga 
entnuía y significa dos gnuides aconte- 
cimientos de suprema importancia para 
nuestra lítecatura, á saber.: la £unosa 
expedición á Nápoks y la intima alian- 



XXVI A9V«&TBirCU rMLUIIIfAR. 

za de los poetas castellanos con Jos. tro- 
vadoras catalanes y aragoneses, quienes 
todos juAtos á su vez. recibterpn la salu* 
dable influencia, de la Italia, .que ya se 
babia adelantado, gloriosamente por ei 
camino de las bellas letras á -^tadn 4as 
demás naciones de £|tro|». Este G?*- 
cÍ9n4ro abunda, ademas, en inapreciables 
indicaciones histodcas, que la crítica y 
la erudición sabrán utiüxar desde Juego, 
y jfinalmente, abrasa un período harto 
interesante de la poesía española del si- 
glo xvy que sin la existencia de tan pre- 
ciado códice nos sería completamente 
desconocido. Esta consideración sube de 
punto, si tenemos en cuenta que de mu- 
chos poetas y trovadores de aquella épo- 
ca no se conservan más noticias que 
las contenidas en el presente Cancionero 
de StüAiga, /, 

Ahora bien, sin perjuiciade las opor- 
tunas explicaciones, ya bihliológicas , ya 
biográficas, que damos en las Notas 9Í 
final de la obra, cúmplenos consignar 
aqvtí el método que hemos seguido en la 
publicación de este codke , en cuyo tex- 
to abundan las equivocaciones i que pro- 



ADVERTENCIA PUBLIMItlAll. XXVII 

vienen de estar escrito por un italiano, 
como lo prueba la composición bilingüe 
ddi félio 152 , y aun la misma encuader- 
nacion revela evidentemente que está 
hecha en Italia. Estas equivocaciones 
han fx>dido influir alguna vem para que 
no hayamos acertado á interpretar al* 
gúnos vocablos, que muy bien pudiera 
suceder nos sean completamente des* 
conocidos,, aun admitiendo que no ha* 
yá error en la escritura. De todos mo* 
dos, hemos preferido no incluirlos en el 
Gbsariüy á proponer caprichosas ó in* 
fundadas conjeturas, que en vez de ilus- 
trar el texto, hubieran contribuido á os* 
curecerlo más en algunos pasajes. Di- 
versas , y aun de todo punto contradic- 
torias, son las opiniones que profesan, 
los más- ilustrados críticos de Europa res- 
pecto al sistema ó método que debe se- 
guirse en la publicacbn de este linaje de 
obras. Sostienen muchos ciPíticos alema- 
nés qué los códices deben publicarse coa 
una. fidelidad fotográfica; reproduciendo 
los textos sin la-más mínima alteración, 
con la niisma ortogpnfía , con la puntúa* 
cton-que tuvieren , y hasta con sus mis- 



XXVIII ADV£IITENCIA PRELIMINAR. 

mas erratas , á fin de que el publico no 
carezca absolutamente de ninguno de 
los datos necesarios y auténticos para 
formar con. acierto su juicio. Al contra- 
rio, los críticos franceses asientan que 
los códices deben darse á luz amplia* 
mente comentados é ilustrados, corregi- 
dos en su ortografía, rectificados en sus 
errores y despojados en lo posible de 
todo cuanto pueda . hacer dificil y aun 
enojosa su lectura, á fin de convidar 
más gratamente al público á que venga 
á saborear las desconocidas bellezas lite* 
rarias de otras edades; 

La explicación plausible y naturalísi- 
ma de estas dos contfíarias opiniones la 
encontramos fácilmente en las diferen- 
cias características del genio francés, 
que ante todo aspira á la claridad y po- 
pularización de las ideas; y del «genio 
alemán, que con preferencia se propone 
penetrar en la esencialidad de las co- 
sas, cuidando más de la exactitud in- 
controvertible de sus conocimientos, 
que de agradar a toda clase de lectores. 
Aniíbos sistemas nos parecen demasiado 
exclusivos, y en este punto acaso haya- 



ADVERTBVCIA PABLIMINAft. XXIX 

mos tenido la íbrtuna de élegur el termi- 
no discreto entre ambas encontnídas 
opiniones, supuesto que por una parte 
hemos permanecidD escrupulosamente 
fieles al texto del códice, conservando 
su misma ortografía respecto á la escrí^ 
tura de las palabras, y por otra nos he- 
mos permitido alguna libertad en cuanto 
ala puntuación, que hemos acomodado 
al uso corriente , con la única, mira de 
aclarar su sentido y&cilitar su lectura, 
consiguiendo de este modo, á nuestro 
parecer, casi todas las ventajas de los 
dos citados sistemas. 

En nuestra patria no carece de parti- 
darios la escuela francesa, y algunos crír- 
ticos distinguidos recomiendan también 
la necesidad y conveniencia de .publicar 
los códices expurgados ^ anotados y cor- 
regidos; pero nosotros creemos que esta 
opinión ) sin duda muy respetable, no 
puede ni debe segiúrse ni aplicarse en 
nuestra España, donde vemos con dolor 
que, por incuria, ignorancia ó malicia, 
desaparece cada dia alguna de nuestras 
preciosidades literarias. Triste y aun 
para un espaíío^ es decirlo. 



• 



XXX ADVERTENCIA FRELIMINAR. 

pero en esta nación, en que se han per- 
didt) casi todas las obras de D. Enrique 
de Villena; en esta nación, en que nos 
vemos obligados á mendigar de gobier- 
nos extranjeros que nos permitan copiar 
6 que nos presten por un breve plazo 
para su publicación el Cancionero de 
Baena y otras obras que hace poco tiem* 
po conservábamos en nuestros archivos 
Y bibliotecas; en la nación en que tal 
sucede con mengua de nuestro decoro, 
lo importante es publicar sin dilación 
todo lo inédito que se pueda y lo me- 
rezca, salvando así del olvido > de un 
incendio, de una inadvertencia ó de una 
infamia, tantos y tantos inapreciables 
manuscritos 7 códices como luchan to- 
davía con el polvo y los gusanos. . 

Ahora bien^ cuando estos monumen- 
tos literarios estén ya resucitados me- 
diante la imprenta; cuando ya pertenez- 
can al dominio público, enhorabuena 
que entonces personas competentes los« 
estudien, comenten é ilustren, según la 
obra ó el género lo requiera ó demande. 
Tal ha sido la raauín principalísima que 
nos ha in^pulsado á inclifir en nuestra 






colección el CamMttm Je StmUga^ no 
menos importante que el de Baeni pora 
la historia literaria de nucstta patria. 



F. DEL V, 



J. S. R, 





A la diligencia y saber del Ezcmo. Sefior 
D. Juan Eugenio Hartzenbusch , debemos 
' la revelación del nombre del hasta aliora en- 
cubierto autor de la Tragicomedia de Lisandro 
y Roselia; á continuación verán nuestros 
lectores la carta que noticiándolo tuvimos 
la honra que dicho señor nos dirigiera. 



Madrid^ 14 de Octubre de 1872. 

ExcMo. Sr. Marqués de la Fuensan- 
ta DEL Valle. — Sr. D. José San- 
cho Rayón. 

UY señores míos y mis buenos 
«amigos : Han querido ustedes 
^que vea la luz pública la carta 
que tuve el gusto de dirigirles 
con fecha de 2 de Junio ultimo; bien 
que añadiéndole algo : ahí va , pues, de 
nuevo mi epístola , con ensanche y co- 




XXXIV CAUTA. 

gídos y para hacerla menos indigna de la 
publicidad. 

Razón tenian ustedes: Maximiliano 
Calvi no es el autor de la tragicomedia 
Lisandro y Roselia; aunque, á mi pare- 
cer, la tuvo muy presente cuando escri- 
bió su Tractado de la hermosura y el 
anior ( i ) : trozos hay en él con los mis- 
mos pensamientos, con el propio lengua- 
je casi , que otros de la tragicomedia. 
Debí reparar en que tras el apellido Cal- 
vi ^ que se lee en la página penúltima del 
libro» por ustedes reimpreso (la tragico- 
media citada), tomando la sílaba Cal de 
las iniciales de los versos ii, 12 y 13 de 
dicha página , y la sílaba vi de la primera 
del verso 14; debí notar, digo, que el 
verso 15 principia con el adverbio no: de 
modo que realmente me decían las coplas 
Cahiy no; «no es Calvi el autor de Li- 
sandro y Roselia » : como si hubiese cor- 
rido por los años de 1542 engañosa voz, 
que importaba rectificar, de que un Fu- 
lano Cahi habia escrito aquel drama. 



(i) £n Milán, por Paulo Gotardo Pondo, el 
año 1576. 



CARTA. XXXV 

Conjeturas puramente de imaginación; 
vamos á lo positivo. 

£1 libro de la Tragicomedia de Lisan^ 
dro y Roselia , libro llamado Elida por 
segundo nombre , concluye con la copla 
siguiente : 

Si d nombre glorioso quisicrdcs saber 
Pd qtie esto compuso, tomad el tiabajoi 
Cual suele tomar el escarabajo, 
Cutiido m casa quiere proreer. 
Del quinto renglón debeu proceder, 
Donde notamos los hechos ufanos 
De aquel que por nombre entre los humanos 
Veni^dmr de ü tierra pudo tener. 

Quiere esto decir en prosa que, para 
saber quién es el autor del drama , se ha 
de partir del quinto renglón (de uiiá co- 
pla), donde se alude a los hechos glorio- 
sos del que mereció se le apellidase Fen- 
gador de la tierra, 

\ Quién fué este señor? 

Ovidio, en el libro ix de sus Tram^ 
formaciones y verso 241, escribe, refirién- 
dose á Hércules : «Timuere Dei pro 
vindice térra, )^ 

Séneca, en su tragedia Hercules CEtaus^ 
versos 321 y 322: 

Vindícem tellus suum 
Defendet ornnh. 



XXXVI carta: 



Versos 1416 y 1417 dé la propia. tra- 
gedia : 

Vindicem saltem precar 
Seritate terris. , 

Versos 1837 y 1838 de la misma : 

Vindicem amisi parem 
^ Terra atque feíagt. 

Vindex significa defensor ó vengador 6 
cosas así, que convienen a Hércules, á 
quien van dirigidos los versos 6 hemis- 
tiquios arriba apuntados y otras expre- 
siones análogas. Hércules, pues, fué lla- 
mado, entre diferentes denominaciones, 
vengador de la tierra. 

El vengador deja tierra. Hércules, fué 
llamado también Alctdes. 

£1 nombre Alcídes se halla en el sexto 
verso de la copla 4.% impresa en el libro 
Lisandro y Roselia (página 297), donde 
se hac'b referencia á las grandes hazañas 
del hijo de Júpiter, habido en Álcmena. 

Y contando desde el verso quinto de 
dicha copla hacia atrás, ó cuesta arriba, 
á semejanza del escarabajo cuando lleva 
reculando la bola, que, según Sama- 
n¡ego(i), 

(i) £n la fíbula El Águila y el EuarabaJQ, 




tomsuKio (repito) desde el quinto verso 
fie dicha copla, d cual principia con la 
sílaba rf, hasta el quinb> veno de la 
misnia página, el cnal principia con la 
sOaba ca^ una, dos ó tres letras, bs prt- 
meias de cada veiso, resulta: 



£s 
Ta 
O 



Con 

Pa 

So 

San 

Cbo 

De 

Ma 

NI 

No 

Na 

Tu 

Ral 

De 

Sa 

La 

Man 

Ca: 



cláusula que (suprimido el rengloneo por 



XXXVIII CARTA. 



sílabas y expresada con la ortografía co- 
rriente) nos deja leer : Esta obra compuso 
Sancho de Munino^ natural de Salamanca. 
— Parece que el autor de Lisandroy Ro- 
selia es casi tocayo de usted, Sr. D. José. 
Aquí termina el- descubrimiento) que 
es bien poca co$a, no teniendo noticia 
alguna del tal Sr. D. Sancho, cuyo so^ 
brenombre no habia oido yo en mi vida; 
aunque en el Ensayo sobre apellidos caste* 
llanos y obra de mi amigo el Sr. D. José 
Godoy Alcántara , premiada por la Aca- 
demia Española, se hallan (página 13^) 
los nombres Muninus^ Monnino y otros, 
que parecen como precursores del ape- 
llido Mouinoy célebre ya en España des- 
de la época de Carlos III, que hizo á su 
insigne ministro, D. JoséAíoñinOy Conde 
•de Floridablánca. Quizá el mismo San- 
cho se llamaría , no Munino^ sino Muñi^ 
no; y su pmigo, el autor del acróstico por 
sílabas, no repararía en usar n por ñ, 
atendida la dificultad de encontrar voca- 
blo que principiase con la sílaba ñi. En 
Salamanca, donde he pasado unos dias 
á fines de Agosto, no me han dado razón 
de nuestro recien aparecido Sancho; que- 



CARTA. xxxor 



da, no obstante , con deseo de hacer allí 
averiguaciones más de una persona, de 
cuya inteligencia y actividad nos debe» 
mos prometer satisfiíctorío resultado. Y 
'en verdad que harto merece el autor de 
Lisandro y R^sefím el trabajo que cueste 
llegar á descubrir algo de su vida y he» 
chos, porque , si bien apotfece en su obra 
demasiadamente aficionado á picante y 
verdura , el libro es de lo mejor que en su 
tiemix) se escribió en castellano. £1 autor 
se muestra doctísimo en todo género de 
letras, conocedor profundo del corazón 
humano, hábil pintor de costumbres, y 
personaje por muchos títulos distinguido, 
cuando el autor del acróstico le llama 
respetuosamente ^ifif^yvjtfi^r. También 
hubo de ser sujeto de cuenta este amigo 
suyo, autor nada menos que de un poe- 
ma en cuatro libros, cuyo protagonista 
era Héctor, obra que , según Sancho nos 
dice (si no fué broma), estuvo en poder 
del impresor Juan de Junta para que la 
publicara, j Sería el amigo de Sancho al- 
gún Cahiy 6 quizá un Cahino? Porque, 
en aquel* tiempo aun podía llevar en 
España impunemente este último sobre- 



XL CARTA. 

nombre cualquier cristiano viejo. Sancho, 
pudo también tener otro que el de Mu-- 
niño 6 Mtminoy pues entonces se to- 
maban los apellidos y poco menos que á 
gusto del portador : he repasado por eso 
hi Memoria histórica de la Universidad 
de Salamanca, que publicó tres años ha 
mi antiguo compañero, D. Alejandro 
Vidal; y entre los Rectores de aquellas 
aulas famosísimas he visto un Don San- 
choy que fué cuatro veces Rector en los 
años 1569, 1572, 1585 y 1588; pe^o 
aquel personaje, sobre no ser de Sala- 
manca, llamarse Dávila por padre y 
Toledo por madre, nació cuatro años 
después de impreso el drama de Elida. 
Dejemos al tiempo la tarea de ofrecer 
noticias de uno y otro escritor. 

Y permítanme ustedes que al darles 
afectuosas gracias por la publicación de 
obra tan estimable , y la enhorabuena por 
el excelente, gusto y esmero con que han 
hecho edición tan linda , señale aquí al- 
gunas erratas, que noté al paso al leer el 
libro, y que serán, por supuesto, de la 
impresión original , por ustedes resucita- 
da. Cualquiera' echará de ver que Ticion 



CAUfA. XU 

(página 22)5 Lyparisú {pigmz 183), Trn- 
miseno{pig\n2i 221 ) y Loadíce (pág. 273)^ 
'son equivocaciones en lugar de 77^9, 
Cipariso^ Trasimeno {clhigo de este nom- 
bre) y Laodice; también se advertirá que 
el nombre Lanace^ impreso así en la par 
gina 182, es el mismo de Cánact^ que se 
halla en la página 274 ; pero no e« tan 
fácil conocer que el nombre Mac4írso^ 
que se lee en la misma página 274, y el 
de Macharco de la página 182, son el de 
Macareo^ hermano de Cánace , personaje 
mitológico de no ejemplar memoria, 
como varios otros del libro : CÍ7««^ (pá- 
gina 274) es Cauno (error tan fácil de co- 
meter como de perdonar); .Menefon debe 
ser Menefron; Thistes^ TtésteSy y Europa 
Erope, Alguna otra cosilla pudiera notar; 
pero sobra lo dicho para venir al fin que 
me propongo con estos impertinentes 
reparos. Necesitaba yo, señpres, hablar 
de erratas con cualquiera pretexto, para 
salvar aquí una gordísima , que benigna- 
mente se me ha notado, cometida en un 
Discurso que leí en la Academia Espa- 
ñola, donde estampé que el pronombre 
Nii era. .... / segunda per sona de plural ! 

d 



XLII CARTA. 



Había corregido con mucho cuidado las 
pruebas del Discurso j corregí, con mar 
yor detenimiento aún, la reimpresión del 
mismo j y en él y en ella salió y se ve la 
que he llamado errata^ sin serlo de im- 
prenta, sino despropósito de este pobre 
viejo, que no está ya para nada, aunque 
siempre muy deseoso de servir á ustedes, 
cuyas manos besa : 

Juan Eugenio Hartzenbusch, 






% 





LOPE" DE STÓÑIGA. 




CABO de mis dolores^ 
Fin de largas cruesas , 
Principio de mis amores,' 
S!íComien9o de mis tristesas, 
Ayas piedat et mesura 
Contra mí, * 
52ue de tu sola figura 
Me ven9Í. 

De tí me viene pesar 
Et desigual padescer, 
Tií fuelgas con mi pgnír '. 
Et penas con mi plaser. 
i Oh sennor, cuál enemigo 
Haber pudiera 
■Que más danno del que digo 
Me fisiera! 



CANCIONERO, 

Tanto terrible fuerte 
Es mi pena dolorida. 
Que vida será mi muerte, 
Et muerte será mi vida; 
Que los mis tristes gemidos 
Nojí son tales 
Para sin muerte sofridos 
Ser sus males. 

De tí es pre9Íado mi mal 
Et querida la mi pena , 
Pones con ira mortal 
En mi libertad cadena. 
¡Oh cuytado pecador 
De iní, que s6 
Tan firme, cual amador 
Nunca na9Íó ! 

Oh vida, que la tu vida 
Es vida con la qual muero, 
Et vida que non olvida 
La contra de lo que quiero; 
Non quieras dolor tan fuerte , 
Qife me fiera*, - ^ 
Porque mi querida muerte 
Non me quiera. 

Tú quieres lo que non quiero, 
Quiero lo que tú fisieres. 



CAHCIONBRO. 

Quieres la muerte qae muero» 
Yo quieroy pues tú la quieres; 
£t quiero ser bien querido 
Yo de tí, 

I Quieres tu, triste perdido 
Ver á mí? 

Ncm sé si meior me fuera* 
Nas9er come soy nascido, 
Ó que iamas non nasciera 
Para te haber conoscido; 
Pues con muerte 9essaras 
£l mi dolor. 

Mas tú, que nunca cobraras 
Tal servidor. 

Tú fases la oú salud 
De muerte ser temedora. 
Por guarda de tu vertud 
Eres buena «t mal fechora; 
¿ Quál es más contraríedat 
Al coraron 

Que tener mal et bondat 
Sin división? 

Pero tú nimca te mueves 
Para darme galardón, 
Pésete porque non debes 
Cumplir la mi petición. 



CANCIONERO. 

É tu pesar me dará 
Talesperanga, 
La qual vivir me fará 
Syn mal andanga. 

Agora, sempre, después, 
Mira mis quexas sumarias, 
Rescibe , pues que asy es , 
Mis lágrimas et pregarias;. 
É quiérate desplaser. 
Porque bondat 
Non te consiente faser 
Mi voluntat. 

Fyn. 

Non te desplega saber 
Que honestad 
Te fase pala9Ío ser 
De castitad. 



LOFE DE STÚÑiG^ 




\¥k triste partida mim. 
Causa de secretos males! 
' ¡ Oh cuidados desígnales , 
Qué destruTen mi al^;ría! 

¡Oh qué tanto bien seria 

Un partir de aquesta vida. 

Porque en fin de mí partida 

£t mi vida fenescida. 

Non muriese cada dia! 

Mis males eran nascidos * 

Ante de mi nas^imiento. 
En los signos de sabidos 
£t planeta de perdidos 
Fué mi triste fundamiento; 
Et la rueda de fortuna. 
Con el signo mis .esquivo. 
Con la más menguante luna. 
Me fadaron en la cuna 
Para ser vuestro captivo. 



CANCIONERO. 

Non porque vuestra figura 
Con muchas virtudes dos 
La cordura con mensura 
Nin la vuestra fermosura 
Eran nascidas^ nin vos, 
Mas porque había de ser 
Mandado de Dios asy 
Que nasciess'e mi querer 
Para tanto vos querer. 
Mucho más que quiero á mí. 

É después fuestes nasgida, 
Nas9Ída con tal poder. 
Con el qual muere mi vida 
Syn poder ser defendida 
De tan gran pesar haber 
Como yo tengo queriendo, 
Como yó tengo pensando. 
Nunca cesso, maldiciendo 
Mi vida, qué bien ser viendo 
Muere ya desesperando. 

Que de muerte la quitéis 
Non vos demando, querida, 
£t si vos morir la veis. 
Non negáis que lo matéis 
Nin seréis della servida; 
Que merced non pedirla 
De vida tan aborrida , 



CANCIOKBItO. 

Porque muy meior sería 
De perderla en este día 
"Que assy verla destruida. 

Como fueron assignados 
Mis dias para ser vuestro. 
Aunque fueron apartados. 
Ya por fuerza son tomados 
'A servirvós más que muestro; 
Piense vuestro pensamiento 
Piedat muy virtuosa, 
£t matad mi grand tormento. 
Non por mi merescimiento. 
Mas por vos ser piadosa. 

Non poderian los amores 
Del mundo todos iuntados 
£1 mayor con mis dolores, 
Nin se ygualen amadores 
Nin pueden ser ygualados. 
Porque mi querer sobrado 
A todos passa en amar 
Tanto que pienso cuitado 
De morir arrebatado ^ 

O muerto mlian de fallar. 

Si servitio merescistes 
Non meresco grand pesar, 
£t si vos me conoscistes 



8 CANCIONERO. 

Para darme dias trastes. 

Non vos dejó de loar; 

Que, par Dios, después de aquella 

Devota virgen María , 

De las otras sois estrella, 

Nunca nasció tal donsella 

Como vos , sennora mia. 

Fyn. 

Non dexedes assí ñnar 
Vida que ya muerte fuesse : 
Vos, mi bien, quered usar 
Con el miedo de matar,. 
Osaréis si vos pluguiesse, 
Plaser que teme bondat 
Por ganar mi alma vuestra^ 
Despendiendo crucldat. 
Pues mi pena con verdat 
Es mayor que se vos muestra» 



IOHjíN de MENjL 




vuJíT de aquel hambre que miim 
Vuestro gesto triste ledo. 
Si delante non se tira, 
;£n 3 pone vuestra ini 

Non menos amor que miedo; 

La ira non conveniente 

De fermosa os face fea, ' 

Mas vuestro gesto placiente « 

Bien mirado por la gente. 

Con sanna más vos arrea. 

Yo vos he visto sannosa, . 
Yo vos he visto pagada. 
Mas iamas fallo tal cosa 
Por do menos que fermosa 
Vos faga ser alterada; 
Tal me vos siempre mostrays 
Por mi ventura fadada, 
Qiial, aunque jnon querays, 
Fuer9a es que padescays 
Desamando ser amada. 



I o CANCIONERO. 

Dubdo que pueda pensar 
Vuestra grand beldat partir 
Nin que vos pueda parar 
Menos bella el grand llorar 
Que fermosa el buen reyr;' 
Nin calor más non enciende 
Vuestra ymágen estranna 
Ni» frior la reprehende, 
Nin la jioche la ofende , 
Nin la mannana la danna. 

» 

Siempre estáis de un estante 

£t iamas en una tema , 
Syempre es vuestro semblante 
En una forma constante. 
Non cómmuna, mas estrema; 
Como es norte «rmesa 
Sobre todas las estrellas, 
Assy vuestra gentilesa 
£s el norte de bellesa 
Sobre cuantas na9en bellas. 

Solamente con cantar 
Dis que enganna la serena, 
Mas yo non puedo pensar 
Juál manera de engannar 
vos non vos venga buena; 
Ca vos me engannays reyendo, 
£t me engannays llorando. 



CANCIONERO. 1 1 

En^nnaysme dormiendo, 

É más me matays n'os veyendo ' 

Que me penays mirando. 

Si antes ovicrades sydo, 
Fisiera rason humana, 
Según el gesto garrido , 
Vos ser madre de Cupido 
É gosar de la man9ana; 
Que si Páris cónosciera 
Que tan fermosa sennora 
Por nascer aun esto viera , 
Para vos, sy lo supiera, 
La guardara fasta agora. 

Quanto más bella se para 
De las estrellas la luna. 
Tanto vuestra linda cara 
Se muestra perla muy clara 
Sobre las fermosas una; * 
Como el fénix fiso Dios 
En el mundo sola un ave, 
Assy quiso que entre nos 
Sola tal fuéssedes vos 
De fermosura la nave. 

Evos, que desque na^istes 
Las beldades se consumen , 
Vos ,> que nascida fesistes 



1 2 CANCIONERO^ 

Ser envidiosas ct tristes . 
Las que de bellas presumen; 
É pues luz de las fermosas 
Quiere razón que vos llamen , 
Síguense de aquí dos cosas : 
. Las damas que estén saujtiosas. 
Los hombres que más vos amen. 

La vuestra clara presen9Ía 
A las presentes absenta - 
£t defasse con pruden9Ía 
Quanto saber é scien9Ía 
Vivo seso representa; 
Mas teneys otros errores 
Ó yo soy del todo loco, 
Que de remediar amores, 
Segund muestran mis dolores. 
Vos sabcys, sennora, poco. 

Pues tale» factiones tanto 
Son en vos como perdidas. 
Si me acuesto ó me levanto 
En el mi terrible planto 
Solas lloro yo dos vidas; 
La mia porque se alabe 
Que muere por bien amar. 
La vuestra porque non sabe 
De la beldat que le cabe 
.Nin se quiere aprovechar. 



CAirClOKULO. • , I J 

Ya por I>ios este pensar 
Non TOS tcn^ así cngannada, 
£ quered consideFau' 
S7 deleyce es desear, 
Quanto más ser deseada; 
Aunque rabio por memoria. 
Sed vos I>iana de palmas^ 
En haber de mi victoria. 
Non habr^ pena nin gloría 
Más que en el limbo las almas. 

Paes si 70 tanto tos qmero 
Vuestra bellesa lo Bue; 
Que m'ha fecho assy guerrero 
De un amor tan verdadero. 
Que aunque me pesa me piase; 
Y hé plaser y dolor. 
Por haber della tal guerra 
Ordenando fué Amor, 
O fasedme vencedor, 
Ó metedme so la tierra. 

Yo vos supplico et ruego 
Que me libreys desta pena. 
Que si muero en oste fuego. 
Non fallaréys asy hiégo 
Cada dia un lohan de Mena. 



JOHAN DE M^NA, 




I A. non €ufre mi cuidado 

Lbgas de tantas feridas^ 

,ÜH vivir atribulado 

,Non se cuenta entre las vidaB. 
¡Oh syn ventura nascido! 
¡Quánt bueno fuera, el morir 
Si pudiera ser venido 
Quando yo ove tenido 
Más cobdicia en el vivir! 

Un danno que nunca cansa. 
Un dolor vuelto con sombra , 
Un mal que nunca se amansa , 
Sennores , i cómo se nombra ? 
Si según mi llaga fuerte 
Mi danno se entitulasse. 
Presumo, según mi suerte. 
La mi muy rabiosa muerte 
Que sin nombre se quedasse. 



CAKCIOKBEO. 1 5 

Vengamos á vos, sennon. 
Remedio de mis pesares, 
Aanqae cruel causadora 
De mis penas singuLues, 
Vengan mis quexas gimiendo. 
Los mis gemidos quexando. 
La mi vida maldisiendo. 
Porque mis males viviendo 
Mueran mis ojos llorando. 

Nin maldigo á quien me yerra 
Nin á mal tanto profundo. 
Mas blasfemo de la tierra 
Porque me sufre en el mundo; 
Ca si muriera al na89er 
Ó nas9Ído si muriera. 
Non me pluguiera plaser, 
Nin me diera 70 al querer 
Nin el querer á mí se diera. 

Pues nú mal non se resiste 
Por mi bien nin por su miedo. 
Volverme contra mí triste. 
Pues ya contra vos non puedo. 
Et diré, ved. qué diré; 
Desespero si esperaba, 
É si dixierdes por qué, . 
Dir vos hé, porque fallé 
La muerte que non buscaba. 



í6 .CANCIONERO. / 

Ya el universo gentío 
Bien ¿ise de mi persona 
£1 triste martirio mio^ 
Ser digno de grand corona; 
Y vos, por quien se padesce> 
Un dolor tan adversario 
Mirad si vos bien paresce 
De quien noii vos lo meresce 
Que digays lo contrario. 

Por vos me plugo la vida , 
Por vivir vuestro captivo, 
É por yos non ser servida 
Me desplase porque vivo; 
Et pues fuestes vos por quien 
Me prendió la tal cadena. 
Llamadme disiendo, ven , 
Ordenando de mi bien 
Quanto mi mal desordena. 

Si la sanna que mostró 
El vuestro gesto sereno, 
Non por amores, yo no 
O viera séydo tan bueno; 
Nin algund grado de amar 
Non plega á Dios que penséis 
Ya por á mí meiorar. 
Por menos cuytas me dar 
Nin^por más que me cuyteis. 



CUkirClQKEKO. 17 

jDó nunca dispuso amor 
Lealtad 7 tanta fe 
Con tal sobra de dolor 
Qiial de mí reconttré ? 
Ca s^;iind mi desear 
£t mi mncko desplaser, 
^ A dó fallaré mi par 
Que perdón tan singular 
Non se me dexe vencer? 

Vosy mi bien, tan solamente 
Sois la qne non se conven^ 
De mi, de quien tanta gente 
Por sobra de amor se ven9e; 
jOh males mal despendidos! 
jOh malvada ingratitud! 
Dad ya fin á mis gemidos. 
Pues salud á los vencidos 
Es non esperar salud. 

Mis penas mirando luego, 
Quiero que de vos se teman 
Aquellas flamas de fuego 
Que menos arden que queman; 
Y á 16 qual por fama rasa 
Bien ha fecho ser notorio. 
Quemándome en esta brasa. 
Vuestro deseo ser causa 
Para mí de purgatorio. 



1 8 CANCIONERO. 

Fijas de madres ajenas , 
A mí, que de vos me ven90. 
Non distes fin á mis penas, 
Nin vos á mí buen comien9o; 
Mas pues sois de castidat 
Un tal elegido vaso. 
Vos desidme una verdat. 
Si pensáis sin piedat 
Ser cruel en este caso. 

Piedat sea tamanna 
Cuanto cruesa fué grande, 
Obedesca vuestra sanna 
Humildat por do se mande; 
É que sea como digo 
Derecha razón lo muestra , 
Non en son de castigo. 
Mas por mí triste , que sygo 
La mi vida por la vuestra. 

Poder de grand poderío 
Es obrar con non poder, 
Ca el poder ya es poderío 
Do non es más fuerza que ser; 
Por ende, si pido aquello 
Que de honestad non podeys. 
Vos, mi bien, pensad en ello. 
Con quanta razón querello 
Pensarlo poder deveys. 



'9 



Mas los muy ardientes 9mGs, 
Que queman la mi persona. 
Non quinen por tres martirios 
Darme más de una corana; 
La qual es de tres metales, 
Fe, amor et lealtad. 
Con tres íes por sennales. 
Cuyos esmaltes son taks. 
Una en una es mi verdat. 

Quered de querer leal 
A quien tal querer vos quiere, 
£ sofrió un tan buen mal 
Que da goso cuando fiere; 
Porque pueda jo haber nombre 
Causa de goso tamanno. 
Vos fased tanto hombre 
Que de mi plaser se asombre 
Quien se espanta de mj danno. 

Si me preguntan algunos 
Por mi sennora , les muestro. 
Por contentar á los unos. 
Otra alguna en nombre vuestro; 
Que vuestro rostro y color 
Es beldad que asy conquista. 
Que yo habria grand temor 
Ser espada maudor 
Para ellos vuestra vista. 



%0 CANCIONBRO. 

De otra nombrar pensando 
£n algund caso que toca 
Al vuestro nombre, fablando 
Se me va luego la boca; 
Tanto que á los que desplase 
Me lo notan á grand mengua, 
Mas á mí, que satisfase. 
En' grado syn fin me piase 
Del tal yerro de mi lengua. 

Ya muchos por conortarme. 
Que de mis dannos se duelen , 
Han querido consolarme , 
Mas non yo que me consuelen; 
Por ende mi desplaser, 
Les digo, dexaldo quede, 
Que Heve mal debe ser, 
É cuyo danna estor^er, 
Conseio toma^ se puede. 

Si en algund tiempo passado 
Fui áspero de passiones, 
Gloria habré haber dexado 
Las tantas tribulationes; 
Que en el tiempo de la gloria 
Más es que gloría pensar 
Redusir á la memoria 
Quanto plaser é victoria 
Se cobró por afanar. 



CANCKMíEftO. 21 



Fyw. 

Ya vuestra in sobrar 
Mon quiera mi tanta pena. 
Mas ynestro galardonar 
Quiera de tanto pesar 
Guares9er un lohan de Mena« 



EL BACHILLER DE LA rORRE. 




L triste que más morir 
Querria que la partida, 
Enoiado de vivir, 
Se te envia despedir, 

Pero non que se despida; 

Ya dale lÍ9encia, da. 

Maguer que grave te sea, 

Pero i quién la tomará ? 

Pues que creo que verá 

Morir cuando la possea. 

La pluma tiene mi mano. 
La otra tiene el cuchillo. 
La carta yase en el plano. 
No basta poder humano 
A lo que siento desillo; 
£1 4olor que me guerrea 
Da victoria á la pluma. 
Porque tu discreción vea 
Mis graves males, y lea 
algunos dellos en suma. 



*s 



Seimon, ^or te amar 
Yo me vi tanto penado 
Que pensé desesperar. 
Non entendiendo alcan9ar 
Que de tí yo ñiesse amado; 
£t después tu sennoría 
Sabe el gran bien que me diste, 
Seyendo la dicha mia 
Que fuesse alegre un dia, 
£t toda mi vida triste. 

¡Oh vida desesperada! 
Meior me fuera la muerte 
Quando fuesse reparada 
Parecer lu^o doblada 
La mi pena tanto fuerte; 
Mas la mi triste ventura. 
Por maior pena me dar. 
Ordenó desta figura 
Que cessasse mi tristura 
Por luengo tiempo doblar. 

Ca mi desastrado signo 
lamas se fuera mudado, 
Nin vcniera lo que vino, 
Nin me viera yo mesquino 
Tan sin remedio penado; 
Que si yo siempre quisiera, 
Et nunca fuera querido, 



24 CANCIONERO. 

Un grave mal padesciera^ 
Pero non me despidiera 
Como triste me despido. 

É pudiera non querer 
La que de grado me quiso 
Non me viera pades9er 
Más pena que Lu9Ífer 
Privado del paraíso; 
Nin me dixiera ven 
La muerte desesperada, 
Nin me fuera mal el bien, 
Nin me mataría por quien 
La vida me fué dexada. 

Mas non puede la mi pena 
Cres^er en tan alto grado 
A bastar la su cadena 
Para serme tanto buena 
Que muriera desamado; 
Ca venció mi libertad 
La pena desordenada. 
Porque su grand crueldat 
Mostrasse en la piedat 
Con grand trábalo ganada. 

Piadosa se mostró 
En me querer otorgar 
Que fuesse querido yo 



CA^rCIONERO. 25 

Más que quantos Dips crió 
Nin iamas ha de criar; 
Por me fasercognoaeer 
Que quanto más es la cora 
Defí^ile de haber, 
Tanto más por la perder 
Es la vida trabaiosa. 

É físo que mis passiones 
Bastassen para alcan9ar 
Dama de tales faciones , 
Virtudes et co&diciones 
Que iamas fuessen sin par; 
Por me dar atal dolor 
Que fuesse más conoscido 
Que tanto es el honor 
É gloria del vencedor 
Quanta es la del vencido. 

Amor mostró su cruesa 
Syn ppnto de humanidat. 
De naostrar su grand firmes» 
Ser tan bien en la tristesa 
Como en la prosperidat; 
Las ledas consolationes 
Todos las saben tomar, 
Pero en las persecutiones 
Se mostran los corazones 
Constantes en bien amar. 



20 CANCIONERO. 

Ya mis penas descrecer 
Non pueden synon creciendo, 
Nin mis males menos ser 
Syn su tormento poder 
Darme la fin que atiendo; 
¡ue es non ver despedirme, 
visto luego morir, 
Que non cesso maldesirme 
Quando entiendo partirme 
Donde non puedo partir. ^ 

Esfuérgasse mi passion, 
Mas nori consiente que muera, 
Et mata sin redención 
La piedat et compassion 
Que mi coragon espera; 
Veo morir mi alegría 
Et vive mi pensamiento, 
Mas nunca la muerte mia. 
Rogada de cada dia, 
Más amigable la siento. 

Ny mi pensamiento muere 
Nin á mí quiere matar, 
Mas quiere que desespere 
De quanta fian9a oviere 
Ni yo poderla alcan9ar; 
La fe que fué principal 
De la mi grave tristura. 



CANCIONBRO. ZJ 

O dará fin á mi mal, 

Ó me tragará leal 

La temprana sepultura. 

Nin mis tormentos vencieron 
Para poder que muriesse, 
Nin los mis bienes podieron 
Ser vencedores, nin fueron 
Para que ledo viviesse; 
Mas fué vencido el dolor, 
Lo que non quesiera ya, 
Por mostrarsse vencedor 
Et vencer en lo mayor 
Donde más pena me da. 

Penaré por tu deseo, ' 
Pero non que tü me penes 
Quando viere, que non veo, 
Tu lindo rostro et asseo. 
Principio et fin de mis bienes; 
Eres tú la penadora, 
Syn entencipn de penar, 
É serás, buena sennora. 
Dicha cruel matadora 
Syn voluntad de matar. 

É serás non meresciente 
Iniustamente. culpada. 
Que muchos non sabiamente 



28 CANCIONERO, 

Dampnarán á ty, ynocentey 
Por mi vida mal fadada; 
Maldigan la mi fortuna, 
Causa de mis pensamientos, 
Que me maldixo en la cuna , 
Dexen á tí sola una , 
Reparo de mis tormentos. 

Maldigan los maldisientes 
É falsos disfamadores, 
Ca mostraron ser valientes 
Las sus lenguas de serpientes 
Contra tales amadores; 
Tú eres la quien robó 
Á quien nunca fué robado. 
Tú eres la que venció, 
É por virtjud captivo 
A quien non fué captivado. 

Tu eras por quien me plugo 
Vivir en poder estranno, 

Y eras á quien desplugo 
Mi danno sabido lugo 

En mi tormento tamanno; 

Y eres cuyo pesar \ 

Me pesa/ más que del mió, 
Pero tu considerar 
Non puedo gualardonar 
El mi poco poderío. 



*9 

Tá cíes por quieii jo muero, 
£ das causa que non mocia, 
Y eres de quien espero 
£1 galardón postrimero 
Que iamas de ocia espero; 
Más quiero morir por tuyo 
Que por otra g;aarcscer 
Aunque me quien por suyo , 
Que yo úempre seré tuyo. 
Lealtad me mandó ser. 



Non puede dar á mis males 
Persona viva reposo, 
Nin mis penas desiguales 
Menos ser sy tú non vales 
£n caso tan peligroso; 
Mas puedes darme la vida 
É non quitarme la muerte, 
Nin pena más dolorida. 
De lo flaco eres vencida, 
Y vences á lo más fuerte. 

La tu presentía me fase 
Vivir por larga sason, 
É á la mi fortuna piase 
Plaser de lo que desplase 
Á mi triste cora9on; 
Que le piase que me aparta 
Como de sentido loco , 



30 CANCIONB&O. 

É con sólo escrebir me farta, 
Mas ¡ qué aprovecha la carta 
Donde la vida es poco? 

Ya mis penas racontar 
Sobreseen mis querellas, 
Pero non debéis dubdar 
Que me esfuergo á lo callar 
Por ser tü la causa dellas; 
Mis dannos fallo menores 
Quando pienso que tü eres 
Causa de tantos dolores, 
£t las mis penas mayores 
Se me toman en plaseres. 

Mi coraron se despide, 
.Mas non de pensar en ty, 
£t antes su muerte pide 
Que iamas nunca te olvide 
Syn despedirse de mí; 
¡Ó con quánta mansedumbre 
De tí se parten mis oios. 
Perdida toda su lumbre, 
Trocada por certidumbre 
De siempre sofrir enoios! 

Sennora, merced te pido 
Que por tí sola se acabe 
Y se vea fenescido 



CANCIONERO. 3 í 

Mi dolor tan dolorido. 
Menos sabido que grave; 
Y que 9esse mi fortuna 
£t mis dannos de consuno. 
Sin otra mudanza alguna. 
Mas pues so uno de una. 
Que seas tú una de uno.. 

Las quezas que se contaron 
Contempla mi bien, sy goses 
Mis lágrimas las causaron, 
É sospiros ordonaron. 
Que tienen fuer9a de voses; 
Rogando sy á Dios pluguiere 
Quien buscó nuestra partida 
Sienta el dolor que fiere , 
£t quanto más ledo fuere ' 
Le aborresca la vida. 



Fyn. 

Tu merced non desespere, 
O tanto de mi querida. 
Que iamas, mientra viviere. 
Tuyo seré do estoviere 
Y sola de mi servida. 



LOPE DE SrÚÑIGA. 




iLORAD mis llantos, llorad, 
jLlorgd la passion de mí, 
I Llorad la mi libertad 
Que por amores perdí ; 

Llprad el tiempo passado, / 

Passado syn galardón, 

Llorad la triste passion 

De mí muerto «t non finado. 

Llorad mi dolor tan fuerte , 
Llorad mi mal tan extranno. 
Llorad por tal que mi muerte 
Non puede matar mi danno ; 
Llorad et gemid llorando 
Llorando tanto pensar. 
Llorad porque bien amando 
Siempre me vi desamar. 

Llorad los mis gemidos. 
Vayan gemiendo mis males, 



CANCIONERO. 33 

Oemid los mis despendidos 
Servicios tan desyguales; 
Gemid y gemido presente « 
Presente mi mal profundo. 
Gemid infinitamente 
Mi nascimiento en el mundo. 

Gemid y gemiendo, gemir, 
Gemid mis esquivos Jlantos, 
Gemid, et qui^á morir 
Podréys faser mis quebrantos; 
Gemid la triste cadena. 
Cadena que me prendió. 
Gemid la terrible pena 
Que de plaser me quitó» 

Gemir et sospirar, 
Sospire mi grand tormento, 
Sospire tanto pesar 
Quanto me dio pensamiento; 
Sospiro lo que padesco 
Padesco con mis amores, 
Sospire que non peresco 
Syn dolores de dolores. 

Sospiro lo sospirado, 
^ue sospire muchos dias, 
Sospiro desMmulado 
Las llagas antiguas mias; 



^ CANCIONBROw 

Sospiro, quanta verdat, 
Verdat se me quebrantó, 
Sospiro porque piedat 
Murió primero que yo. 

Sospiren tnás mis cuidados;. 
Piensen en mis pensamientos. 
Piensen los tristes estados 
De todos mis perdimientos; 
Piensen y piensen en quién. 
En quién me fiso ser tal. 
Piensen en cómo mi bien 
Se £so todo mi maL 

Piensen mi gran descendida. 
Piensen mi poco sobir. 
Piensen tamanna cayda 
Qual de mí pueden ojr; 
Piensen la vida llorosa. 
Llorosa que despendí, ~ 
Piensen la rabia rabiosa 
Con que rabiando morí. . 

Fyn. 

Piensen la causa for9aday 
/ For9ada con que partí. 
Piensen al fyn la tornada 
Quánt desastrado nascí. 



LOPE DE STÓÑIGA, 




I las mis Uagas mortales 
Podiessen haber salud 
, Non fueran nada mis males» 
Nin cuytas tan desiguales 

Penaran mi iuFentud; 

Ca por el grand esperar 

Que de salud yo fisieía 

Non fuera más mi pensar, 

Nin cuita fuera pesar 

Que por tal guisa sufriera» 

Sy á las mis aflictiones 
Haber piedat esperasse. 
Non fueran las mis passiones 
Tan bravas tribulationes 
A que grand mal me penasse; 
Mas rescebir perdition 
Con tanta de malandanza , 
Que dé la mi redención 
Non lo consiente rason 
Poder haber esperanza. 



36 CANCIONERO. 

£ sy mi tanto dolor 
Pudiera ser fenescido^ 
Non fuera merescedor 
Yo, triste, de tal honor, 
Qual tengo bien merescido, 
Es á saber, ser llamado; 
Por mi causa me vinieron 
Aquel que más ha penado 
Por alcan9ar ser amado 
Que todos cuantos nascieron. 

Los mis afanes estrannos. 
Si fueran menos que son, 
Non merescieran mis dannos 
Oloria de bienes tanmannos 
En tan alta perfection 
Como tienen merescidos. 
Por mi plannida cadena , 
Ca gemirán mis gemidos 
Sobre todos los nascidos 
La más dolorida pena. 

Fyn. 

É ya si la mi presyon 
Es un dolor sin medida. 
Bien demuestra discreción 
Que mi fin sin galardón 
Meres^e mi muerte habida ; 



CAMGioirB&a. 37 

Ca por la vida que maero 
Debo poder desamar, 
É de tal Ihígí», me fiero 
Queriendo lo que non quiero 
Espero desesperar. 



LOPE DE SrÚÑIGA. 




ti mis tristes pensamientos, 

i Dolor et fuertes cuydados 

jEnoiosos, 

Non fuessen graves tormentos 
£ males desesperados 
Trabaiosos, 

¡Qué pesar con la muerte 
guando me fviesse venida 
Tomaría! 

Mas es la pena tan fuerte 
Que ñn de tan mala vida 
Bien sería. 



A males tan desabidos 
Lo que puedo contrastar 
Et resestir 

Es faser los mis gemidos 
Et sospiros esfor9ar 
Para plannir; 
Ya, pues gemir et llorar 
Es el mayor bien que tengo, 
Bien podrá 



CANCIONERO. 39 

La gente considerar 

£1 menor mal que sostengo 

Quál será. 

Yo quise mudar amor 
En otra filosomía 
Non tan buena ^ 
Mas non se mudó dolor ^ 
"Nin lamas se mudarla 
De mi pena; 
Lo qual me será la gloria 
De que soy m^ rescedor, 
Es á saber, 

-Que siempre quede memoria 
Yo ser el más amador 
'QvLC pueda ser. 

Bien quanto mi desear 
Mortal amador me fase - 
Todavía , 

Bien tanto fuerte causar 
A la fortuna le piase ^ 

Muerte mia; 
Mas non de manera tal 
-Que nu triste pensandento 
Matar quiera, 
Sy non que viva mi mal, 
£t que iamas mi tormento 
Nunca muera. 



40 CANCIONERO. 

Yo pienso^ sy me moiiesae 
É con mys males finasse. 
Desear 

Tan grande amor fenesciesse 
Que todo el mundo quedasse 
Sin amar; 

Mas esto considerando 
Mi tarde morir el luego - 
Tan bueno. 

Que debo, rason usando, 
Gloria sentir en el fuego 
Donde peno. 

Yo pienso lo que hxé 
Pensando lo que será 
De mi tristesa, 
Amores non dexaré 
Nin lamas me dezara 
Sua cruesa; 

Mas al fin debo pensar, 
É syn dubda comedir 
Que tal honor 
lamas se puede ganar. 
Por mili trances combatir 
Un vengedor. 

Fyn, 
¡Oh tii mi bien singular 






Pormstare 
Tal servidor. 



41 



lOHAN rodríguez DEL PADRÓN. 




UEGO del divino rayo, 
Dolce flama Byn ardor, 
£sfuer90 contra desmayo, 
I Consuelo contra dolor. 
Alumbra tu servidor. 

La falsa gloria del mundo 
» £ vana prosperidat 
I Contemplé, 

Con pensamiento profundo 
£1 centro de su maldat 
Penetré; 

El canto de la serena, 
Oya quien es sabidor. 
La qual temiendo la pena 
De la fortuna mayor 
Planne en el tiempo meior/ 

Asy yo, preso de espanto, 
Que la divina virtud 
Ofendí, 



CANCIONERO. 43 

Comiendo mi triste planto 

^aser en mi iuventud 

Desde aquí; 

Los desiertos penetrando, 

Do con esquivo clamor / 

Pueda; mis culpas llorando, 

Despedirme syn temor 

De falso plaser é honor. 

Fyn. 

Adiós, real esplandor 
Que yo serví et loé 
Con lealtad, 
Adiós, que todo el favpr 
É quanto de amor fablé 
Es vanidat ; , 
Adiós, los que bien amé. 
Adiós, mundo engannador. 
Adiós , donas .que ensalgé 
Famosas dignas de loor. 
Orad por mí peccador. 



EL MjíR^ÉS. 




\ 
1 



A la grand noche passaba 
£t la luna 8e ascondia^ 
La lumbre clara del día 
Radiante se mostraba > 

Al tiempo que reposaba 

De mis trábalos é pena 

Oy triste cantilena ' 

Que tal canto pronunciaba. 

jímor cruel et brigso. 
Mal baya la tu altesa^ 
Pues non fases yguálesa 
Seyendo tan poderoso. 

Desperté como espantado 
É miré dónde sonaba 
Quien de amores se quezaba 
Bien coáio dannificado ; 
Vi hombre ser llagado 
De uñ golpe mortal de flecha 
Cantando atal endecha 
Con semblante atribulado. 



CAVCKUÍEKO. 45 

De iedg fme «tít, trisU, 

jAjy úM9r! tm wu twnuuu^' 
La büra fae nu fmUiU 
La semm^ra qae wu £ste. 



Dizelc : ¿por que fiuejs, 
Sennor, tan esquivo daek^ 
Ó si puede haber consuelo 
La cuyta qiie padcsccys? 
Respondióme : fidlaieys 
Mi dolor ser tan exqniva 
Que iamas en cnanto viva 
Cantaré como veréys. 

Con tan aho poderío 
Amor nunca fiú jnmtado^ 
Nin con tant orgnüo é brio 
Como vi por mi pecado. 

¿'Non pnede ser al sabido, 
Repliquéle, de su mal, 
Nin la cansa especial 
Porque fue assy ferido? 
Respondió : troque et ohrido 
Me fueron assy ferir. 
Por do me convien deúr 
£ste cantar dolorido. 

Crueldat et trocamiento 



EL MARQUÉS. 




MTEs el rodante cielo 
Tornará manso et quieto^ 
É será piadoso Electo 
HlfÉ tenioroso Mételo, 

Que yo lamas olvidare ^ 

Tu virtud, 

Vida mia, et mi salud 

Nin te dexasse. 

£1 Cesar afortunado 
Cesara de combatir, 
É fisiera desdesir 
£1 Príamides armado, 
Quando yo te dexasse, 
Ydola mia , 
Nin la tu filosomía 
Olvidasse. 

Cicero tornara mudo 
É Tarsis virtuoso, 
£t Sardanapalo animoso. 
Torpe Salomón et rudo. 



49 



B¡ñ aquel dempo que jiti^ 
Gentil crntun, 
Ohridaase ta igim 
Cojo s6. 

£tyopia se tomara 
HÚBoda., fm et nevaBiy 
Anuente Sidn et fngosn 
Et ^icia feposán. 
Antes que el ánimo mió 
Se partiese 

De tu mandado et tennorío 
Nin pudiesse. 

Las tigres ñens fárán % 
Ante pas con todo armento. 
Habrán las arenas cnentoi. 
Las mares se agotarán, 
Qae me faga la fortuna 
Sy non tayo, 

Nin me'paeda llamar suyo 
Otra algnna. 

Td eres la caramida 
JSt yo soy fierro, sennora , 
É me tiras toda hora 
Con voluntad non fingida; 
Pero non es maravilla 
Ca td eres 



50 CANCIONERO. 

Espeio de las mujerea 
De Castilla. 

Fin darán las Alciones 
A su continuo lamento, 
£t perderán sentimiento 
Los míseros Pandioaes^ 
Del Tereo sanguinoso 
Excelerato 

Quando yo te sea ingrata 
Nin dubdoso. 

En lipári 9esará 
Antes viento et será calma^ 
El que plantare la palma 
Prestamente gosará 
Del fruto, que pudiesae 
Yo dejarte , 

Olvidar, nin aun trocarte^ 
Nin supiesse. 

De todas las otras tierras- 
Longincas et cercanas. 
Do se fallaran humanas 
En las plañidas et siernts. 
Tú eres la más fermosa 
Et más polidá, 
Más honesta et más sentida 
Et más graciosa. 



CANCIOlfBKO. 51 

i Quién fué tan enamorado 
Que syn con9on amasse 
Nin padiesse nin bastasse ? 
Ca del todo es denegado; 
Asy que non puede ser 
Que otra ame, 
^^n syendo, te desame. 
En tu poder. 

Verdat jsea que de grado 
Te plugo lo poseiesae. 
En tanto que combatiesse 
Más tuyo et por tu iM»>diidi>; 
Pero syn otra tardanza 
Lo tomó 

Quien primero lo firió 
Con tu lan9a. 

Fyn. 

Cansado soy de fablar 
E non >é que más me diga. 
Mi bien et mi dol5e amiga, 
Sy non tanto, que pensar 
Debes que mi conclusión 
Es syn fallir 
Padcscer, penar, morir 
So tu pendón. 



CANCIÓN DE riLLALOS. 




VANTOS aman atendiendo 
> Les plega saber de mí, 
Mientra menos atendí 
Más en el fuego me enciendo. 



Ca todos los amadores 
Aman esperando haber 
Aquella gloria de amores 
Porque yo me vo á perder; 
É iamas non entiendo 
Solamente ser amado, 
Viviendo desesperado. 
Más en el fuego me enciendo. 



lOHAN RODRÍGUEZ DEL 




LOS SIETE COSOS DE AMOK. 

^NTB ks puertas del templo. 
Do rescibe sacrificio 
^Amor, en cuyo servicio 
{Noches é días contemplo. 

La tu caridad demando, 

Obedescido sennor, 

£1 triste ciego amador, 

£1 qual te dirá cantando. 

Si del te mueve dolor. 

Los siete gosos de amc^. 

EL PRUf ISRO. 

El primero goso se cante 
Causar la primera vista 
Que la sennora bien quista 
Comienza ser del amante, 
Quanto á la ley verdadera 
Se muestra de bien amar. 
Le piase de me tomar 



54 CANCIONERO. 

De ciego amador que era, 
£t de creer et afirmar 
O morir et defensar. 

Yo solo dirán que fué 
£1 ciego contemplador, 
-Que 9egó mi resplandor 
La hora que te miré; 
£1 sol non pudo causar 
Con toda su claridat 
Lo que tu sola beldat, 
Non es de maravillar, 
Si tanto 6 la meitad 
Fuesse la tu piedat. 

De mi muerte á compasión 
Non te debes retraher, 
Yo ver bien et conoscer. 
Aunque ciega mi passion, 
La pena del pensamiento 
É deseo non complido, 
Aunquel sentir es perdido. 
Con doble sentido siento, 
j^uanto más mi muerte pido 
Se dobla más mi sentido» 



EL SEGXmDO. 

£1 primer goso fenes^e 



CANCIONERO. 5f 

Syn fenescer desear, 
£1 segundo es de cantar 
La contra de non falles9e; 
Él es tal, segund se muestra. 
En que so el más constante , 
Es aquel primer semblante 
Que la sennora demuestra 
Al siervo dende adelante. 

Solo yo triste diré, 
Deste plaser non gosando, 
Quen nuestra ley más amando 
De lo que mande passé; 
Amador que tanto amasse 
Non digan que ser pudiesse. 
Yo solo dirán que fuesse 
Aquel que la ley passasse 
De amar et amor venciesse. 

En tí más triste que leda, 
£1 segund ya canté , 
Sy del por tí non gose, 
Por falta de amar non queda; 
El que ha de amar victoria, 
Syn tu bondad ofender. 
En amar yo he de ser, 
E quantos posseen gloria 
De passar ó fenescer. 



5 6 CANCIONERO. 

EL TER9ER0. 

El tergero góso es 
£1 amante ser oydo 
Recontando 

Los trabaios que después 
De su vista le han veAÍdo 
Deseando^ 

El qual tiene por sentir 
Quien fasta aquí 
El fuego do suele arder 
Quiso á todos encobrir, 
Et más á tí. 
Por más gloria merescer» 

Si fué de mí ofendido 
Amor ó sus servidores 
Algund dia y 
\ Fue por no ser entendido 
Que en vuestro fuego de' amores 
Yo ardia , 

Nin tu merged entendiese 
La tal llama; 
Yo sentir et padesger 
Con temor que non ardiesse 
La tu fama 
Por causa de me valer. 

El qual seso resistiendo 



CANCimfBKO. ¡j 

Tu nin otro pudo ojr 

lamas de mí^ 

Yo vivo muerte motiendo 

Con deseo de moiu; 

Te descobií. 

Como él ques puesto á tonnento 

£t por foergm 

Su mal viene á conféssar, 

Et tomado al sentimiento 

Más se esfiier9a 

De lo encobrír et negar. 

£1 qaarto va fenesciendo 
Del tercero. 

Mas non plannid et llorad. 
Menos piedat sentiendo 
Que primero; 
Del quarto vengo á tnctar» 
Del qual pues que desir 
Me es for9ado. 
Donde fuego concebí 
Discreta sennora servir 
En estado 
O mayor virtud de sy. 

El primero movimiento 
Al segundo 



¡S CANCIONERO. 

Nunca pude contrastar, * 

Habiendo conoscimiento 

En el mundo; 

Tu ser la más singular, 

Conoscan tu ser lc>9ana 

Mas de vida 

Las altas de grand poder> 

Pues á bien aventuran^a 

Desta vida 

En virtudes posseer. 

Como sea manifiesto 
Tu ven9er. 
Las virtudes y bondat 
Por ventora deshonesto 
Mi querer ^ 
lusgará tu voluntad; 
Mas porque veas al fin 
Deseado 

De virtud non .desviar, 
Mi mote del serafin 
Inflamado 
Te plega blasonar. 

EL QUINTO, 

£1 quinto goso afinando 
Syn fin haber mis cuydados. 
Mas siempre multiplicando 



59 



£1 qnarto 3^11 desoHxlando 
Mb senddos trabaiados. 
En sus males CMitempIando, 
Es poder en la sennora 
El servidor contender 
Sa servicio qaalqnier hoia 
Oneciéndole plaser. 

Pues mis servicios non vees 
Contrastar á las virtades 
Infinitas que possees. 
Non demandan, segmid ciees. 
Que tu bel deseo mudes, 
Nin lo contrario desees; 
Non te será cosa fuerte 
En grado lo rescebir 
De quien piedat ó muerte 
Non cessa de te pedir. 

Si la tu grand discreción 
Una virtud posseyendo 
Ya possees quantas son 
Por.essa misma rason 
Una sola falleciendo, 
Et las otras por tal son; 
Para ser más virtuosa. 
Gloría que tanto deseas. 
Conviene que piadosa 
Contra mí forjado seas. 



6o CANCIONERO. 

EL SEXTO. 

Del quinto me despediendo 
Syn dar fin al triste canto» 
£1 sexto en vos non deplanto» 
Por orden voy proseguiendo; 
£1 qual es si la tardanza 
Por tí cessa 

De largo me responder 
La verdadera esperanza 
O promessa 
Del deseado plaser. 

Quantos aman atendiendo 
Desaman desesperando» ^ 
£ yo menos esperando 
Más en el fuego me enciendo; 
La voluntad non movible 
Deseosa» 

<• Quién la podrá constrennir? 
Quando á Dios es impossible» 
La tal cosa 
Yo non puedo rescstir. 

£speran9a y deseo 
Son en tanta división» 
Que segund la perfection 
De la tu bondat» yo creo» 
Aunque Dios te perdonasse 



CANCIONERO. 6 1 



£ la gente 

Non lo pudiesse creer, 

QvLc tu meT9ed non peccasse 

Solamente 

Por tu virtud mantener. 

BL séPTIMO. 

Del sexto .me deliberando 
Syn perder mi grand firmesa, 
£t la sobra de cruesa 
yen9er más acrecentando ; 
£1 final gozo nombrando 
Sólo fin de mis dolores 
£s amar et ser amado, 
£1 amante en igual grado 
Que es la gloria de amores. 

La muerte siento venir. 
Del cuerpo non sé que fagas. 
Muévante las cinco plagas, 
Zelos, amar et partir. 
Bien an^ar sin atender. 
Amar siendo desamado 
Y desamar non poder. 
Pues non te pueden mover 
Los gozos que he cantado. 



02 CANCIONERO. 

Fyn. 

Si te piase que en mis dias 
Yo fenesca 

Mal logrado tan en breve ^ 
Plégate que con Mafias 
Ser meresca 
Sepultado; desir debe 
Do la sepoltura sea :. 
Una tierra los crió. 
Una muerte los levó. 
Una gloria los possea. 




CjíRTA de sancho de riLLÉOAS 
jf su AMIGA 



El sohreescripto, 

TÍ, dama muy amada 
Sx>bre todos las amadas , 
Á tí^ sennora loada 
Sobre todas las loadas , 

A tí^ dama muy querida > 

Humilmente 

Suplico ser rescebida 

La presente. 

La carta. 

De mi mano aquesta cartt 
Te fase saber, sennora , 
Que iamas nunca se aparta 
Mas siempre comigo mora , 
Cuydado que me da pena 
£t passion 

Por úy mi sennora buena » 
Con rason. 

Con rason muera sentiendo 



64 CANCIONERO. 

Que soy absenté de tí, 

Quando más dubda poniendo 

Haber memoria de mí; 

La qual de mí non se parte. 

Yo te iuro, 

A dó soy en esta parte 

Mal seguro. 

Mal seguro de la vida / 
Que breve feneceré, 
Sy desto serás servida 
Muy alegre moriré; 
Ca sy moriendo pensasse 
Te servir. 

Piensa que luego pugnasse 
De morir. 

De morir non se me escusa. 
Esto me piase seguir, 
Ca pena que assy me acensa 
Ya non se puede sofrir ; 
. Mas tú puedes sin infinta. 
Mi plannir. 

Con solo papel et tinta. 
Resistir. 

Resistir ^uede tu letm 
La mucha tristesa mia, 
£1 dolor q\ie me penetra 



CAHcnmERo. 65 

Tomarás en alegría; 

Non quieras en tal fespaesta 

Poner tasa, 

Nin desto que poco cuesta 

Ser escassa. 

Escassa de poco amor 
Con mucha rason te digo, 
Et franca de grand dolor 
Que por tí mora ccMuigo ; 
Usa 4 sennora, si quieres 
De virtud. 
Pues tú toda sola eies 
Mi salud. 

Mi salad ya por mi suerte 
^Es á tus manos venida. 
Pues i por qué quieres ser fuerte 
A la persona vlncida ? 
4 Oh dama de grand bellesa! 
Mira bien 

^ £ por qué tanta cruesa 
Contra quién? 

Contra quien nunca pensó 
'Si non en qué te serviría 
JDc la hora en que te vio 
Fasta hoy en este dia; 
Nin iamas puedo apartar 

5 



66 CANCIONERO. 

La memoria, 

Mas en tí sola pensar 

£s mi gloria. 



Fyn, 

Gloria te siempre deseo, 
É tú á mí penas esquivas. 
Mas por quanto mas posseo 
Ruego á Dios que siempre vivas j 
Aunque la muerte me asuele 
É destruya. 

Fin dé la mano que suele, 
Syempre tuya. 

La fecha. 

Fecha con toda firmesa, 
Dia de mucha congoxá, 
Viéspera de grand tristeza, 
Que iamas nunca me afloxa; 
En el anno de quarenta 
Et más dos 

« 

E los seys de mi tormenta 
Sabe Dios. 



SANCHO DE^ VILLEGAS. 




QUANTOs de la fortuna 
Vevis querellosos^ tristes, 
A todos pregunto: ¿vistes 
íi Ser ygual á mí alguna 
Persona, si cono9Íste8? 

Mis sentidos son trabados 
Por destierros et tristesa, 
Cativan me mis cujdados 
Puestos en grande escuresa. 
Los presentes et passados 
Tiempos fase non ser una 
Mi tristesa : desid, ¿vistes 
Ser ygual á mí alguna 
Persona, si conocistes? 

Las contras et lús temores 
Llorando por fuer9a llevo. 
De fortuna et sus discordes 
Padesciendo más que debo, 
Esperan9a con temores 



<68 CANCIONERO. 

Es asy como ninguna^ 
Porque os ruego si ¿'vistes 
Ser ygual á mí alguna 
Persona, si conocistes? 



CANCIÓN DE JOBAN DE PADILLA. 




i£N puedo desir, par Dios , 
• Sennora de mi mal trato. 
Que asy me ya con vos 
Como á tres con nn 9apato. 



Mi persona está qnezosa 
Días há de vos, amor. 
Porque siempre le days dolor 
£t también por otra cosa; 
Que si pienso en poco rato 
Fallo que es verdat, par Dios, 
Que asy me va con vos 
Como á tres con un 9ipato. 

Bien pensaba yo, sennora. 
Que yo solo vuestro era 
Fasta el punto de agora , 
Que vi lo que non quisiera; 
Pero pues passan de dos 
Los que comen en este plato. 
Digo que me va con vos 
Como á tres con un 9apato. 



LOfE DE SrÚÑiGA, 




LO&AD mi triste dolor 
É cruel pena en que vivo , 
Pues de quien soy amador 
Non oso desir cativo. 



Mi cora9on quiso ser 
Causa de mi perdición , 
É me fase padescer 
Donde tan grand perdición 
Amor me da et syn rason , 
JÉ cruel pena en que vivo. 
Pues de quien soy amador 
Non oso desir cativo. 



DE lOHAX DE ASDUJAR. 




^OMO procede fortuna 
Mostrando su grand podef, 
Non sé que en parte niguna 
Yo me pudiera esconder, 

Quando contra mi plaser, 

£t non sé por qué manera. 

Me robó de donde era. 

Llevóme do non quisiera. 

Mas donde fué su querer. 



En un longuísimo ervado 
£t de gravíssima anchura, 
£1 qual era circundado 
De silvas de grand altura , 
Montannas ultra mesura 
£n la su circunferencia, 
Que tal por diligencia 
Nin por humana potencia 
Non lo consiente natura. 



72 CANCIONERO. 

Entre las selvas ct el prado- 
Era uno rio conriente , 
Que iamas non fué passado 
Si non por sola una puente^ 
La qual estaba vilmente 
De un lenno solo fecha, 
É más de rason estrecha, 
Passo de tan grand sospecha. 
Ninguna rason consiente. 

En medio de la verdura 
Era* en el ayre levada 
Por orden con grand mesura 
Una cadera ordenada. 
De una esmeralda tallada , 
^creada de trapo d'oro. 
Tan excellente tesoro 
Creo del celeste choro 
Fuesse por Dios enviada» 

En la qual era assentada 
Una duenna de valor. 
Tenía desnuda una espada 
En mano con grand vigor. 
De léxos sentí un remor 
Que de las silvas salia. 
Gente por buscar la via 
De la puente, que tenía 
Passo de tan grand temor» 



CANCIONERO. 73 

Venian todos comendo 
Como se fuessen corridos , 
Entre ellos se van doliendo 
Con dolorosos gemidos, 
Disen : seremos oidos 
£ después iustificados; 
Spírítus mal fadados. 
Que de Cupido llagados 
Son á tanto mal metidos. 

Miré por ver sy yo viera 
Algunos que conosciesse» 
Semíramis la primera 
Me paresció que veniesse , 
£t á su fijo truxiesse 
Consigo por compannía, 
É Dido vi que venía 
£t bien ligado traya 
Eneas, que non fuyesse. 

Allí paresció Medea 
Clamándose de lason. 
Porque le físo tan fea 
Paga por su galardón, 
También demanda rason 
Ariadna de Thcseo, 
Cerca de los quales veo 
£1 cartaginés .Siqueo 
Con su mujer en question. - 



74 CANCIONERO. 

Leandro con grand fatiga 
Pares9e con aflicto, 
Cornelia Desia castiga 
Á este traydor de Agipto. 
É Sifle con un grand gripto 
De su marido se clama 
Que cruelmente desama 
É dise : tu mala fama 
A la iusticia remito. 

Et vi á lulia venir 
Con su amado Antonino, 
E dise : quered oyr 
Nuestro iusto destino, 
Biblis, con viso benigno, 
Pide de Cauno iusticia , 
É Píramo la misticia 
Muestra con tanta tristicia 
A Tisbe ser vesino. 

E vi venir Deianira, ' 
Que de Hércules se quexaba, 
É Neso vi que los mira. 
Él mismo se condenaba; 
Vi una duenna que andaba 
Con el rey Lico thebano, 
É traya por la mano 
Un su fijo bien lu9ano 
Que su' mujer la Uaq^aba. 



CAlfdOKEKO. 75 

Pidiendo el rey Latino 
Viene iasdcia de Amada, 
Lavina por un camino 
Yba con Toron ligada, 
£ Claudio traja atada 
A su mujer Mesalina, 
É vi á la Proseipina 
Dolerse de la rapinna 
De Pluto, que la robaba. 

É vi al músico Orfco 
Andar sonando la lira, 
£ vi al fijo de Ageo 
Contra Cupido con ira, 
É vi después que se tira 
Contraversa de la Unas, 
£t vi después á Macias 
£ otros que de sus dias 
Amor asy los regira. 

La fija gentil de Yato 
Clamores da de lunon, 
Argo, temeroso et flaco. 
Fase testificación, 
Mirra, con despera tion , 
De su padre temerosa, ' 

Fuyendo va dolorosa , 
Et dise non sé quál cosa 
Diga por mi defensión. 



y6 CANCIONERO. 

Venía la casCa romana 
Contra Tarquino llorando. 
Allí la reyna troyana 
De Pirro se iba quexando, 
É vi entre estos cridando . 
Páris, et vi á Elena 
£n uno con Policena, 
En una cruel cadena 
Ligados vienen penando. 

É vi á Sardanapolo 
Con mucha debilidat y 
É á Nerón todo solo 
Llorando su crueldat, 
£ la mala calidat 
De Cleopatra luxuriosa , 
Et á Porsia desdennosa, 
Et muestra de estar sannosa 
Por su poca humanidat. 

É vi venir con un toro 
A Pasife celerada, 
É al que £so el laboro 
De la boca bien formada. 
Vi á Fiometa inflamada 
Con un florentin ingrato, 
Et vi á Marcia con Cato 
Venire en este rebato ^ 
Con esta gente penada. 



, CAircioiiB&o. 77 

> 

Vi otros que por amores 
Fueron del mundo partidos , 
Reys con emperadores. 
Príncipes, duques polidos. 
Otros asas aflegidos 
Vi condes et caballeros, 
£t galanes escuderos 
Ser al amor sometidos 
Que fueron bien plasenteros. 

Miré en tomo de mí 
Por ver sy viera lugar 
Donde pudiera de allí 
La turba meior mirar, 
É queriendo me mudar, 
O7 una vos divina 
Que muestra por su doctrina 
Que vengan todos ayna. 
Porque vos quieren iuzgar. 

A mí tú que eres venido 
Del mundo donde éstos fueron , 
Te mando que quando ydo 
Serás donde ellos venieron 
Lo que ante mi propusieron 
Tenlo en tu mente notado, 
É dirás quel iudicado 
Deste pueblo atribulado 
Que ante mí parescieron. 



7$ QANCiaN£RO. 

AL Conde Camarluengo 
Yo remito la senten9Ía, 
El qual por cierto me tengo 
Que es de tanta prudencia 
Que verá la diferen9Ía 
Que han estos doloridos 
Que veys que aquí son venidos^ 
Et syendo bien entendidos 
Los iuzgará con clemen9Ía. 

Quando hobo acabado 
La iusticia sus rasones» 
Un nublo arrebatado 
Levó todas las visiones , 
É las luengas dilaciones 
Fueron allí concluydas. 
En las ombras despartidas 
Et donde fueron venidas. 
Tornaron á sus mansyones. 

Non sé cómo fuy tornado 
Allí de do me partí, 
E quasi como espantado 
De tal visión como vi. 
Cómo ni dónde sentí 
Por qué nin quándó nin quién , 
É non sé sy mal ó bien 
A quien tal caso entrebien 
Si pueda pensar de sy. 



CAKCIOHERO. 79 



Fjn, 

£t piensa, letor, por tv 
Si al amor falle9Ístey 
É conoscerás en mí 
Si me verás desde aqoí 
Más que en el passado triste. 



82 CAIfCIONERO. 

Sería causa de mi llanto, 
Nin mis males podrían tanto. 
Que non fuesse s6 la tierra. 

Mas si tanto grand tristura 
Me quisieron dar los fados , 
Que por vuestra fermosura 
Yo perdiesse la folgura 
De los bienaventurados, 
Entre quantos saben parte 
De mis penas tan amargas. 
Vos quered tener tal arte , 
Que con vos triste me farté 
Recontar mis cuytas largas. 

En la fin de mis cuydados 
Mis dolores comcn9aron, 
É fueran tan passionados 
Mis males atribulados 
Desque solo me fallaron,' 
Que muerta vive mi vida , 
Cercada de compassion , 
De todas cuytas fornida, 
Et viviendo despedida 
De salud et redcmption. 

En principio de la edat 
Más viril de la franquesa 
Comengó mi soledat 



£ mi giand captívidat 
Con los fractos de trístesat. 
Do plaser fué consumido, 
£spenin9a fecha pena. 
De vivas llamas aidido 
Mi deseo tan querido^ 
Cuya rabia me encadena. 

Mirando vuestra presencia. 
Muero yo, triste, sin muerte. 
Pidiendo con reverencia. 
Reparo de tai paciencia 
guanto sufro por mi suerte; - 
Nin con vos vivo de dia, 
Nin syn vos en tenebnua, 
Nin con vos* mi fantasía 
Nin syn vos iamas podría 
Fcncscer su lobivgura. 

De tantos fuegos vesino. 
Me fallo desconsolado. 
Que temo, quando magino, ' 
Si soy fijo de Cadino 
Para ser despada9ado; 
En tanto grado ya veo 
Mis males sobrepujar,. i 

Que ciertamente me creo 
Con Dido, Ai-cas, An^eo 
Mis penas «mpareiar. 



84 CANCIONERO. 

Segund, pues, un seguiente 
Qua sigo como vencido, 
£ buscando el perdimiento 
Que busco con desatiento 
Por me ver asy ferido, 
Causa muy caritativa 
Yo debria cierto mover 
De una vida tan cativa 
Por vuestra causa passiva 
Sin querer le socorer. 

Pensando por qué misterio 
Mis signos et mis planetas 
Dieron tanto captiverio 
Á mí, que syn refrigerio 
Combaten vuestras saetas , 
Nin vivo porque consiento 
Nin muero porque padesco. 
Mas peno porque contento 
Fallo mi querer esenCo 
En dolor que non lúeresco. 

Yo iuré de non seguir 
"lamas vuestros movimientos, 
É propuse de fuyr 
Por ven9er á mi morir 
La causa de mis tormentos. 
Mas vuestra cara tan bella. 
Por quien viviendo sospiro. 



CANCZOKERO. 

Que lase como estrella , 
Causa siempre grand querella 
A mí, triste, qne vos miro. 

Nin presente non condena , 
Nin absenté da remedio, 
Nin mirando se refrena, 
Nin vuestra vista serena 
Pone piedat en medio. 
Antes vuestro gentil gesto 
Por me ver tan solitario 
Con semblante muy honesto. 
Non cessando del propuesto. 
Es ya fecho sagitario. ^ 

£1 poder de vuestro nombre 
Me manda syempre mirar 
Vuestra beldat et renombre , 
Porque yo triste me asombre, 
Syn poderme consolar, 
É quiere que vos, matando 
Con vuestro mortal cochillo, 
Persigays nunca cessando, 
Nin de muerte perdonando 
Vuestro Diego del Castillo. 



EL VERGEL DE PENSAMIENTO. 




OR la muy áspera vía 
De passiones caminando. 
En un vergel reposando 
Me fallé estar un dia, 

£n el qual, á la una parte, 

£n una piedra muy dura, 

Escripta por sotil arte, 

Vi la syguiente escriptura. 

£1 vergel de pensamiento 
£s este vergel llamado, . 
£n el qual fué edificado 
Para quien ama sintiendo, 
Sus árboles son porfía, 
£t Us flores esperanza, 
£1 fructo grand alegría, 
Y el hortolano andan9a. 

La escriptura leyda, 
Entendí á la sason 
En el vergel por rason 



CANCIONEUO. 87 

Mcresccr haber cabida. 
E con tal atrevimiento. 
Sin del vergel salir fuera , 
Fise un rasonamiento 
Que dise en esta manera: 

Oh mal sabio sin cordura , 
Causa de tu perdición, 
Dime de tu discreción 
O de tu desaventura, 
¡uién te for9Ó la cordura 
los peligros presentes, 
£t dime quién te asegura 
De non ser más los venientes. 

— Non cosa de los vivientes. 
Sino una sola mujer. 
— ^La -qual demuestras querer 
Muy más cara que á tí. 
— Pues es rason ser asy.. 
— Si Dios sane t\j dolor. 
— Ciertas non que todo amor 
De sy debe proceder. 

-—Pues tú assy lo debes faser. 
— É yo an&y lo fago. 
— Non fases, por Santiago; 
Que si ansí lo fasieses, 
Dubdo que te metieses 



88 CANCIONERO. 

A peligros tan continos , 
Los quales te son vesinos 
A faser perder la vida. 

— Non será, yo te lo iuro.. 
— ¿ É quién te fase seguro ? 
— La esperanza que tengo 
En solo Dios verdadero. 
Que sabe, mi voluntad 
Ser syn ninguna maldat 
A la que soy servidor. 

— Si , pero nuestro Sennor 
Non ayuda á desperados , 
Mas á los que son fundados 
Sobre rason et derecho. 
— ¡ Pues cómo, sería bien fecho 
Que desame á mi sennora? 
Lo qual nunca fasta agora 
Pensé nin pensar podría 
Nin nunca iamas creerla 
Que tal cosa ser podría. 

— Sí podrías si te pluguiesse > 
Come ya otros non amaron , 
Los quales porque fallaron 
£n sus damas crueldat 
Mudaron la voluntad. 
— Sí, mas yo nunca podría 



CAMCHMIEKO. 89 

Svn amor vivir nn «Ka. 

— ^Nin te digo que desunes. 
Antes te digo que ames. 
Mas en tal lugar et parte 
Que puedas acabalarte, 
É reniega del ofiño 
Que trae tní% buen servido 
Mal et danno por salario. 
Que de bocado contrarío 
Lo menos es provechoso. 
Puesto que sea sabroso. 

Et pues es en tu poder 
Ser tu de males ajenos. 
Escoge de mal el menos, 
£ ama otra donsella. 
Por olvidar aquella 
Por quien en punto te veo 
De te morir con deseo. 

— Amar et desamar 
Pueda qnanto se pagare 
Ninguno que bien amare, 
£t pongamos que ansí ñiesse 
El que mal desir quisiesse 
¿Piensas si fallara qué? 
— Creo que fallaria. 
— Desirme ia malandante ^ 



9i9". CANCIONERO. 

Baratero non constante, 
Segund ya de otros dixeron. 

— ¡Ay Dios! quántos le perdieron 
Emprendiendo tales cosas , 
Las quales son muy dannosas. 
La qual fama más non cura 
De quanto quier la ventura. 
— Pues veamos , i qué faré ? 
— Que la dexes- á la fé. 
— ¿*Sues qué valdría luego mi vida? 
— Como la de quien olvida^ 
Cosas que le son dannosas 
Por las quel son provechosas. 

— Guárdeme Dios de mal. 
De faser tan grand error. 
— ^Qui^á te verná peor. . 
— i Et qué peor me puede venir ? 
— Podrías muy presto morir. 
— i É á mí quién me matará ? 
— Si que esso fallescerá. 
Piensa si tiene parientes. 
— Sí, ¿'mas merescen las gentes 
Por bien amar et servir 
Muerte nin mal rescebir? 

— Eso cierto es que non , 
Mas dis que tras el cantón 



CANCIONERO. 9I< 

Se fasen las cantonadas, 
Et non sabes á vegadas 
Excusar el pro presente 
Por el peligro seguiente. 
— ^Non que yo me guardaré 
Que nunca lo fablaré, 
Sinon con sola su ama, 
Que más que á sy la ama. 

— ^E podríase seguir 
Su ama te descobrir. 
— Non que yo la venceré 
Con dádivas que le daré. 
— Ora bien dezemos esto. 
Fagamos otro processo : 
^ Qué la hayas cobrado. 
Que piensas haber ganado ? 

— ^Dándome Dios tanto bien. 
Cobraría yo á quien 
Amo muy más que á mí 
£ me ama más que á sy. 
— ;Oh hombre desaventurado! 
Come vives engannado 
Si piensas tan solamente 
Que de tí se le viene miente. 
Habiendo tanto tiempo estado 
Que la non has visitado. 



92 CANCIONERO. 

Nin piense viva persona 
Haber en el mundo dona 
Que quando mejor amare, 
Si absencia la probare, 
Por nuevo repetidor 
Que non troque vieio amador- 

— ¿*Luego dona baratera 
Sería la. sennora mia ? 
A la fe es muy grand falsía; 
Antes del universal 
Mundo, es especial, 
Es fermosa de faciones 
£t muy buena de bondát. 

— Pongo que sea verdat 
Esso, et más sy dixeres 
Por ella, con todo esto 
Non me sería deshonesto 
Que non sería señero 
El primero nin el postrimero 
Deste nombre, amadores. 
Que padesció por amores. 
— ¿E sy fueron locos aquellos. 
Quieres serlo tú con ellos? 

— Non son locos llamados. 
Antes bienaventurados. 
— Porfiar es muy danno'so 



CAMCIOirE&O. 9) 



Contra quien es porfioso. 
Mas dígote que dcstorte, 
Loe que más leales fueron 
Peor galardón hobieron. 

Yo ya de raaon sobrado, 
Pero non nada menguado, 
Vide grand divinidat, 
Páks, Venus et Cupido, 
Demostrarse haber oído 
Todo quanto rascmára, 
£t demudada la cara. 
Ambas rodillas en tierra. 
Le pedí, como quien yerra, 
Grand perdón con reverencia, 
É la muy grand excellencia 
De las dos me perdonó. 
El tercero dixo : non 
Passará syn penitencia. 



SUERO DE RIBERji, 




DIOS adiós, alegría, 
Ora desir me conviene. 
Mal haya, sennora mia, 
f Quien así nos desaviene; 

Por el Dios que nos mantiene. 

Nunca yo vos fise yerro. 

Mas quien mal quiere á su perro. 

Rabia le pone que non tiene. 



Adiós, adiós, pues de mannana 
Me ponen tal maleficio, 
Quexarme de vos con sanna. 
Esto non fago con vicio ; 
Ay de mí, mal beneficio 
Me guardastes fasta agora. 
Tan grand cruesa de mora 
Nunca fué den ab inicio. 



Adiós , adiós ; tan en vano 
Es loar á quien solia, 
É grand plaser soberano, 



CANCIONERO. 

Por quien yo tanto valia; 
Sin cometer villanía, 
Disen que dixe vilesa. 
Adiós y adiós, gentileaa. 
Que tomar quiero otrr 



95 



¥yn. 

Aunque disen que porfía 
Ven9e la naturalesa. 
Adiós, adiós, gendlesa, • 
Mal haya quien más confia. 



EL INFIERNO DE AMOR, 
quefiso el Sennor Marqu/s áe Santillana, Conde del Real. 




;A fortuna que non cessg, 
Seguiendo el curso fadado, 
En una montanna spessa, 
Separada de poblado, 

Me levó, como robado, 

Fuera de mi poderío. 

Así que el libre albedrío 

Me fué del todo privado. 

Oh vos, Musas, que en Parnaso 
Faseis la habitación, 
Aiií do fiso Pegaso 
La fuente de perfección, 
A la fin et conclusión 
En el medio comen9ando, 
Vuestro subsidio demando 
En esta propusicion. 

Por quanto desir quál era 



CANCIONERO. 

£1 selvaie peligroso 
En recontar su manera , 
£s acto maravilloso^ 
Yo non pinto ñi gloso 
Silogismos nin poetas. 
Mas siguiendo linas retas , 
Pablaré non infintuoso. 

Del su modo inconsolable 
Non dis9erne tal'Lucano, 
De la selva inhabitable 
Que taló el bravo romano, 
Sy por metros non lo explano 
£t mi propósito menguare. 
El que defecto^ fallare 
Tome la pluma en la mano. 

Sus frondas comunicaban 
Con el cielo de Diana^ 
É tan léxos se mostraban, 
Que naturalesa humaiía 
Nin falla, nin se explana 
Por attóres en lectura , ' 
Selva de tan grande altura 
Nin Olimpio de Toscana. 

Dó-muy fieras animales 
Se mostraban, y leones 
£ serpientes desiguales, 



97 



9^ CANCION£R0. 

• 

Grandes tigres et dragones; 
De sus disformes faciones 
Non relato por extenso. 
Por quanto fablat inmenso 
Va contra las conclusiones. 

Vengamos á la corona, 
Que ya non resplandecía, 
Del aquel fijo de Latona, 
Mas del todo se escondía, 
É como yo non sabía 
De mí , salvo que ventura , 
Contra rason et natura. 
Me llevó do non quería. 

Comparación, 

Como nave combatida 
De los adversarios vientos, 
Que dubda de su partida 
Por los muchos movimientos , 
Era con mis pensamientos, 
Que yo mesmb non sabia 
Qué camino seguiría 
De menos contrastamientos. 

Como el íalcon que mira > 
La tierra más despoblada, 
Et la fambrc allí lo tira 



Por faser certa bolada. 
Yo comen9é mi ¡ornada 
Contra lo más acccñble. 
Habiendo por imposnble 
Mi cuyta ser repanda. 

Pero non andove tattto' 
Quanto andar me complia 
Por la nocbe cotí espanco, 
Que mi camino impedia, 
Que el propósito que kabia 
- Por ^sto fué contrastado, 
Asy cay como cansado 
Del suenno que me vencía. 

£t dormí maguer con pena 
Fasta en aquella sason 
, Q\ic comien9a Filumena 
La triste lamentación 
De Thcreo ct Paodion, 
Quando ya demuestra el polo 
La gentil cara de Apolo 
De diurna inAimacion. 

Asy prisc mi camino 
Por vereda que ynoraba , 
Esperando en el divino 
Misterio que invocaba, 
É ocorrió yo que miraba 



99 



lOO CANCIONERO. 

Entorno por el bospaie, 
Vi correr fiero sálvale 
Un puerco que se ladraba. 

i Quién es que metrificando 
Por coplas et distinctiones , 
En prosas nin consonando, 
Tales*disformes faciones. 
Sin multitud de renglones 
£1 su fecho desir puede? 
Ya mi seso retrocede 
Pensando tantas rasones. 

¡Oh sabia Thesaliana! 
Si la virgen Atalante 
Á nuestra vida mundana 
Puede ser que se levante, 
Querría ser demandante 
Guardando su ^erímonia , 
Pues el puerco de Calidonia 
Se mostró tan admirante. 

Pero tornando al vestiglo 
É su disforme figura, 
Digna de ser en el siglo 
Para syempre en escriptura. 
Digo que la su fediura. 
Maguer que de puerco fuesse , 
Ya non es quien iamas viesse 



CANdONERO. I O I 

Tal bravesa en catadura. 

Como la flama ardiente 
Que sus centellas envía 
En tomo y de continente 
De sus oíos paies^ia 
¡ue los rayos esparcía, 

doquier que reguardaba, 
Et fuertemente turbaba 
A qualquier que lo servia. 

Comparacin, 

Como cuando ha tirado 
La bombarda, en derredor 
Finca el corro muy poblado 
Del grand fumo et su negror. 
Bien de aquel mesmo color 
Una niebla le salía 
Por la boca, do volvía 
Demonstrando el su furor. 

Estando como espantado 
.Del animal mostruoso. 
Venir vi a9elerada 
Por el valle fronduosp 
Un hombre que tan fermoso 
Los vivientes nunca vieron. 
Nin aquellos que escribieron 



102 CANCIONERO. 

De Narciso el amoroso. 

De la su graikl fermosura 
Non conviene que más fable, 
Ca por bien que la etcriptura 
Quisiesse lo rasonable 
Recontar, syn estimable 
Era su cara lusiente , 
Como el sol que en Oriente 
Fase su curso agradable. 

Un palafrén cabalgaba, 
Muy ricamente guarnido, 
£t la sylla se njiostraba 
Ser fecha de oro brunnido. 
Un capirote vestido 
Sobre una ropa bien fecha. 
Que traya la manga estrecha 
A guisa de hombre entendido. 

Levaba en su mano diestra 
Un venablo de montero, 
Un a^ano á la siniestra, 
Fenposo. mucho ligero, 
É bien como caballero 
Animoso de coraje , 
Venía por el boscaie 
Seguiendo el vestiglo üero. 



CANCIOKEKO. IO5 

Nunca demostró Cadino 
£1 deseo tan ferviente 
De ferir al serpentino 
De la humana simiente, 
Nin Perseo tan valiente 
Se mostró quando conquiso 
Las tres hermanas, que príso 
Con el escudo eminente. 

Quando vio el venado 
É los canes que feria. 
Soltó muy apressnrado 
£1 alano que traya , 
£t con muy grand osadía 
Bravamente lo ññó^ 
Asy que luego cayó 
Con la muerte que sentia. 

Como el que tal oficio 
Lo más^del tiempo seguía 
Serviendo de aquel servicio 
Que á su deessa plasia, 
Acabó su montería 
Falagañdo sus canes; 
Olvidando los afanes. 
Cansancio, malenconía. 

Por saber más de su fecho 
Delibré de le fablar, 



t04 CANCIONERO. 

É fuéme luego derecho 
Para él syn más tardar, 
£t como quier que avisar 
Yo me quisiera primero. 
Antes se quitó el sombrera 
Quel pudiesse saludar. 

É con alegre presencia 
Me dixo : muy bien vengays,. 
Et yo, con grand reverencia. 
Respondí : de la qjie amays 
Vos de Dios , sy deseays , 
Plaser et buen-galardon, 
Segond que fiso á Feson, 
Pues tan bien vos rasonays. 

Respondió : amigo, non curo 
De amar nin ser amado, 
Ca por lüpiter vos iuro 
Yo nunca fué enamorado. 
Bien que el amor de grado 
Asayó mi fantasía, 
Mas yo, viendo su falsía. 
Me guardé de ser burlado. 

Yo le repliqué : sennor, 
¡ Qués aquesto que vos fase 
Tan rotamente de amor 
Desir esto que vos piase ? 



CAMCioirE&o. 105 

i Es que non vos sadsfkse 
Servisio sy le fesistcs, 
Ó por quál rmson dixistes 
Que su fecho vos desplase? 

Dizo : amigo, non qaerays 
Saber más de lo que digo, 
Que si bien considerays. 
Más es obra de enemigo 
Apurar mucho el testigo 
Que de amigo verdadero; 
Mas, pues vos quereys, yo quiero 
Desir por qué non lo sigo. 

Yo soy fijo de Theseo, 
Nieto del Duque de Athénas, 
£1 que vengó á Thedeo 
Ganando tierras ajenas, 
É soy el que las cadenas 
De Cupido quebranté 
£ mi nave levanté 
Sobre sus fuertes entenas. 

Hypólito fui nombrado, 
É morí segund morieron 
Otros non por su pecado 
Que por fembras padescieron , 
Mas los dioses, que supieron 
Cómo non fuesse culpable. 



Io6 CAN'CIONERO. 

Me dan syglo delectable 
Como á los que dignos fueron* 

É Dyana me depara 
£n todo tiempo venados, 
É fuentes con agua clara 
En los valles apartados, 
É arcos amaestrados , 
Con que fago ciertos tiros , 
É centauros et sátiros 
Me demuestran los collados. 

Pu^s que ya vos he contado 
El mi fecho enteramente , 
Querría ser informado, 
Sennor, si vos fues plasiente, 
£ por quál inconviníente 
Venides, ó qué fortuna 
Vos trazo syn causa alguna 
En este syglo {««senté. 

Que non es hom'bre del mundo 
Que entre, nin sea osado, 
En este centro profundo 
E de gentes separado, 
Synon el infortunado 
Céfalo que refuyó, 
Al qual Diana trayó 
En el su monte sagrado. 



CANCIOKERO. I O/ 

£ otros que hobo en Grecia 
Que la tal vida aeguieron , 
Segund que fiso Lucrecia , 
É por casddat perescieron , 
Los quales todos venieron 
En este lugar que vedes. 
Con los sus canes et redes 
Fasen lo que allá ñsicron. 

Respondí : de la partida 
Soy donde nuestro Traiano, 
É Venus, que non olvida ^ 

£1 mismo tanto mundano. 
Me dio sennora temprano 
£n la iovenil edad , 
Do perdí mi libertad , 
É me fiso sufragano. 

Et fortuna , que trasmuda 
A todo hombre syn tardan9a, 
£ lo lieva do non cuyda ' 
Desque vuelve la balan9a , 
Quiso que faga mudan9a 
Et tráxome donde vea 
Este lugar, porque crea 
Que amar es de8esperan9a. 

Pero en esto es engannada 
En pensar en tal rason 



Io8 CANCIONERO. 

Que faga mi jnorada 
Do non es mi enten9Íon , 
Ca de cuerpo et corazón 
Me soy dado por serviente 
A quien creo que non siente 
Mi cuydado et perdÍ9Íon. 

Un rato estove mirando. 
Pensando lo quedesia, 
£ después, como dubdando, 
Dixo : ¡oh , -qué bien sería 
Que siguiésedes mi vía 
Por ver en qué trabajays 
£ la gloria que esperays 
En vuestra postremería ! 

Como quiera que dubdase 
- £1 ícamino invisitado. 
Pense si lo refusasse 
Que me siria reprobado, 
Asy le dixe : pagado 
Soy, sennor, de vos seguir. 
Non cessando de servir 
Amor á quien me soy dado» 

Comen9amos de consuno 
El camino peligroso 
Por un valle como bruno 
Espesso mucho fraguoso; 



CAirCIOH£KO. 109 

É sin punto de reposo 
Aquel dia non cessamos 
Fasta tanto que llegamos 
R un castillo espantoso. 

Al qual un fuego 9ercaba 
ICA tomo como fossado, 
£t por bien que remiraba 
De qué guisa era obrado. 
El fumo desordenado 
Del todo me resistía, 
Assy que non discemia 
Cosa de lo fabricado. 

* É como el que retrayendo 
Afuera se va del muro. 
Del dargon á sí cubriendo , 
Temiendo el combate duro. 
Desque el fumo tan escuro 
Yo vi fise tal semblante. 
Fasta quel fermoso ynfante 
Me dixo : mirad seguro. 

Ca hon es flama quemante 
Como quier que vos paresca. 
Esta que veys delante, 
Nin ardor que vos enpezca. 
Ardimiento non perezca 
Seguiéndome diligente. 



lio CANCIONERO. 

Passemos luego la pueiite 
Ante que más danno cresca. 

É toda vil cobardía - 
Conviene que desechemos, 
É yo seré vuestra guía 
Fasta tanto que Ueguemot 
A logar do faüaréxkios 
La desconsolada gente , 
Que su deseo ferviente 
Los puso en tales extremos. 

Entramos por la barrera 
Del alcafar bien murado 
Fasta la puerta primera, 
A dó yo vi entretallado 
Un título bien obrado 
De letras que concluía : 
El que por Venus se guia 
Entre á penar lo passado. 

Hypólito, me guardaba 
La cara mientra leya, 
Veyendo que la turbaba 
El temor que me pungía, 
Ca por cierto presumía/ 
Que yo fuesse atribulado, 
Sentiéndome por culpado 
De lo que allí se entendía. 



CANCIOirUlO. I J I 

Díxome : non re9eley8 
De pasar, ma^cr veadct 
En las letras que Icejrs 
. Eztiannas contrariadcs, 
Ca el mote que m\i^ 4n 
Al ánima se dirige. 

Tanto quel cuerpo la rige, * 

De sus penas non temades. 

Comparación, 

£ como aquel que por yerro 

De crimen es denunciado 

A muerte de cruel fierro, ^ 

£t por su ventura osado^ 

De lo tal es delibrado 

É retoma en su salud, 

Asy fiso mi virtud 

En el su primero estado. 

Entramos por la escuresa 
Del triste lugar eterno 
A dó vi tanta gravesa , 
Bien assy como ynfiemo. 
Dédalo, quel grand cavemo 
Obró, la su geometría 
Por cierto aquí cessaria 
Su saber, sy bien discemo. 



I I 2 CANCIONERO. 

¡Oh tü^ planeta diafano. 
Que con tu cerco lusientc 
Fases el siglo mundano 
Clarífico et propálente! 
Sennor, al caso evidente 
Tú me ynfluye poesía. 
Porque narre syn falsía 
Lo que vi en modo eloquentc. 

Nin vimos el Can9erbero, 
A Minos nin á Pheton, 
Nin las tres fadas d'Anficro, 
Llanto de grand confusión, 
Mas FíUis et Demofron , 
Cana9e et Macareo, 
EuridÍ9e con Orfeo 
Vimos en una mansyon. 

Vimos á Páris con Elena, 
Et también Eneas et Dido, 
Con la fermosa Elena 
y el su segundo marido; 
E más en el dolorido 
Turmento vimos á Ero, 
Con el su buen compannero 
En el lago perescido. 

Archiles et Policena , 
A Yipremestra con Lino, 



CAKCIOKSRO. 1 1 J 

lÉ la duenna de Ravena , 
De quien fabló el florentíno; 
£t vimos con su amante, digno 
De ser en tal pena puesto, 
£ vimos , estando en esto, 
A Seminmis con Niño. 

Olimpias de Macedonia, 
Madre del grand batallante, 
Ulixes, Circe, Pausonia, 
Hércules, lo. Atalante, 
Tisbe con su buen amante 
Vimos en aquel tormento, 
£ otros que non recuento, 
-Que fueron después y ante. 

É por el siniestro lado 
Cada qual era ferido 
En el pecho, muy llagado. 
De grand golpe dolorido, ^ 

Por el qual fuego encendido 
Salia que los quemaba , 
Presumid quien tal passaba 
Si debiera ser nascido. 

Con la grand pena del fuego 
Tristemente lamentaban , 
Pero que tornaban lu^o 
£t muy manso rasonaban, 

8 



114 CANCIONERO. 

É por ver de qué tractaban 
Muy paso me fué llegando 
A dos que vi rasonando^ 
Que nuestra lengua fablaban. 

Las quales desque me vieron 
É syntieron mis pisadas, 
Una á otra se volvieron 
Bien como maravilladas; 
¡Oh ánimas afanadas! 
Yo les dixe , en Espanna 
Nascistes, se non menganna 
La fabla, et fuystes criadas. 

Desidme de qué materia 
Tractays después del lloro 
En este limbo et miseria 
Do Amor fase su tesoro; 
Asymesmo vos imploro 
Que yo sepa dó nascistes, 
É cómo et cuando veniste» 
En el miserable choro. 

Bien como la serena 
Quando planne á la marina ,. 
Comen9Ó su cantilena 
La una ánima mesquina , 
Disiendo : persona digna. 
Que por el fuego passaste , 



"5 



Escacha , pues prcgantmstc , 
Si piedat algo te incluía. 

La mayor cujUt que haber 
Puede ningund amador 
£s membrarse del plaser 
En el tiempo del dolor; 
£ maguen qoel ardor 
Del fuego nos atormenta , 
Mucho más se nos augmenta 
Esta trístesa ct langor. 

Ca sabe que nos tractamos 
De los bienes que perdimos 
É la gloria que passamos. 
Mientra en el mundo vivimos 
Fasta tanto que venimos 
A arder en esta flama, 
Á dó non curan de fama 
Nin de las glorías que hobimos» 

É si por ventura quieres 
Saber por' que soy penado. 
Píaseme porque si fueres 
Al tu syglo trasportado 
Digas que fiíí condenado 
Por seguir de Amor sus vias , 
É finalmente , Mafias 
En Espanna fui llamado. 



Il6 CANCIONERO. 

Desque vi su conclusión 
É la pena abominable, 
Syn faser larga rason 
Respondí : tan espantable 
Es el fecho perdurable, 
Ma9Ías, que me recuentas, 
Que tus 9squivas tormentas 
Me fasen llaga incurable. 

Pero como el Soberano 
Sólo pueda ordenar 
£n tales fechos, hermano, 
Plégate de perdonar; 
Que ya non me da lugar 
£1 tiempo que me de tarde. 
Respondióme : Dios te guarde. 
El qual te quiera guiar. 

Volvime por dó viniera. 
Como quien non se confia , 
Buscando quién me truziera 
En su guarda et compannía; 
Et maguer que entorno via 
Las ánimas que recuento. 
Non lo vi nin fui contento 
Nin supe qué me faria. 

É bien como Ganimedeé 
Al cielo fué arrebatado. 



CAMCIOICEKO. 117 

De la guisi que lecdes, 
Segund que vos he monstndo. 
Bien msy fuy yo levado 
Qae non supe de mí pute, 
N]m por quál fonna nin arte 
Fuy daqnel centro libnulo. 

Asy que lo pro9essado 
De todo amor me departe, 
É non sé tal que non se aparte. 
Si non es loco probado. 



LA NAO DE AMOR 
QUE FISO MOSEN lOHAN DE DUENNA8. 




'n altas ondas del mar 
Navegando con fortuna, 
Al tiempo vela ninguna 
I Non podiendo comportar, 

Contrarios vientos á par 

Sacudiendo las entenas, 

£sfor9é con velas buenas. 

Mas non pude contrastar 

Al grand poder de mis penas. 

Nave de grande humildan9a 
Fis por compás nin velando ^ 
En amor fortificando 
Su camino de esperan9a. 
Las tablas de lealtan9a 
lunctadas con discreción, 
Enpegadas de rason 
En la casa de tempran9a 
Servando iusto timón. 



119 



Yo fise de foitalcsa 
£1 mastel cc la mcsana. 
Las entenas de muy sana 
Fusta nueva sjn cortesa; 
Las xaraas de fiímesa. 
Las velas otro que tal. 
La sorra pose de sal. 
Pistada con grand destresa 
Con obediencia coiaL 

Desque vi k perfection 
De aquesta preciosa nave. 
En poder puse la llave 
De discreta execnicion; 
É fise sota patrón 
Largos dempos abstinencia, 
Marinos á patiencia , 
Conformes en opinión 
Á singular diligencia. 

Desque filé toda guarnida 
De las cosas necessarias. 
Contra fortunas contrarias 
Noblemente bastecida , 
Oferta siempre mi vida 
Á servitud sin error. 
Varé mi nave, sennor. 
Con procesión ofrecida 
Al templo de dios de amor. 



I20 CANCIONERO. 

Ya nunca tal fermosura 
Vieron mis oíos de cosa 
En las ondas alterosa 
Syn lado firme segura. 
Do entré con vestidura 
De grand amor estimada y 
De asul et oro franiada , 
Con tiseras de mesura 
La falda bien cercenada. 

Yo. al puerto delectoso, 
A la cola la mar calma , 
Más llana que non la palma 
En todo tiempo reposo; 
Sentí gentil amoroso. 
De las bandas de Poniente > 
Un ayre tanto plasiente. 
Que de mis velas godoso 
Le fise rico presente. 

Et mi nave toda una 
Rompiendo las aguas vivas 
Con defensiones passivas 
A contrastar la fortuna. 
Como quien va por laguna 
Contento del navegar. 
En un puncto vi la mar 
Sin obediencia alguna 
En rebelión singular. 



CAVClOirERO. lai 

A las h<»as yo me velo 
Con servicio en fil de roda. 
Comportando la mar coda , 
Desdennosa por el cielo. 
Avisando con lefclo 
De las ondas desTguales, 
Vientos et gmpos mortales 
Vi cobiertos con el velo 
De los bravos tempoiaies. 

A cuya fiíerga los moros 
Del contemplar et servir 
Non podia resistir 
Nin los tove por s eg ur o s ; 
Tan espantables et duros 
Eran los vientos foranos, 
Otrosy los comarcanos. 
Con los cielos tan escnios. 
Que non veja las manos. 

Pero ya tanto el desmayo 
Non hobe por cosa que viese 
Que de ordenan9a saliese. 
Plegó de todo me ensayo. 
Mas la potentia de un rayo. 
Que en la mi nave cayó. 
Velas y entenas rompió 
Et levó todo el soslayo 
Cuanto en la tolda falló. 



ItZ CANCIONERO. 

Levóme los marineros 
Amados de mí sin arte , 
Otrosy la mayor parte 
De mis polidos aperos; 
Desclavóme los maderos 
Del gobernó temperado, 
Dexóme desamparado 
En los disiertos más fieros 
De los mares engolfado. 

£ las velas ya rompidas, 
£t la fusta descosida, 
La xarcia toda rompida , 
Las entenas espar9Ídas 
É las tablas corcomidas 
Del gusano de cuydados. 
Vi losmasteles quebrados. 
Las bandas todas caydas, 
Los quartales derrocados. 

A la hora mi sentimiento 
Turbado, si Dios me acorra. 
Abráceme con la sorra. 
Angustiado de lamento; 
Con terrible desatiento. 
Como rabioso trabado. 
Yo me vi medio anegado, 
Tornado ya syn aliento. 
Temblando como asogado. 



CAMCMMrEKOL I XJ 

La sorra» que deféndia 
X mí de las aguas fondas, 
Qoando Ucgaban las ondas, 
Seiiiiory toda se íiuidia; 
£1 cimiento ya cnuda 
É las tablas desmentían, 
£t los embates ctescian. 
Los vientos con grand potfla 
Del mundo me desfksian. 

^ Quién sofrió nunca dolor 
Ygual de aqueste pesar ? 
^ Quién gustó nunca manjar 
De tan amaigo sabor ? 
^ Quién vio furia de amor 
Derrocar tan ympunable 
Fuerza syn amigable 
Quan yo non vi , sennor. 
Un miedo tan espantable? 

De aquesta pena mortal 
Aquexado syn defensa. 
Tormentado de mí piensa 
Del grand temor desygual; 
Fortuna descomunal, 
Por demostrarse quién es , 
Fisome dar al través 
En una playa de sal. 
Do me deslisan los pies. 



1 24 CANCIONERO. 

Lo qual« sennor, me destierra» 
De tal guisa me embara9i. 
Que las undas me dan ca9a. 
Los vientos me fasen guerra , 
Las montannas et la syerra 
Se me fasen desear. 
Fortuna non da lugar 
Que pueda tornar en tierra 
Nin me lan9e de la mar. 

. En esta pena pades^e. 
Rey poderoso, mi alma, 
Qu<e nin la mar fase calma» 
Nin la playa me bastece; 
Ante, Sennor, me aborresce 
Cada cual de ellas por sy, 
Y dando penas á mí 
£1 mi cora9on paresce 
En todo quanto escrebí. 

Yo, mirando como 9Í0, 
Mientra más cuyto la boga» 
Que se rompe ya la soga 
Del más noble tiempo mió. 
Rey de summo poderío. 
Querría mudar de posta 
Navegando por la costa 
En otro firme navio, 
Do me valga de la osta. 



CANCKMrEftO. 125 



£1 qoal tengo ca(iiicn9ulo. 
Non de madera de roble , 
Mas de aqael cimiento noble 
One en Bspanna es fondado, 
Enpero, Sennor loado. 
De las tablas que sobran 
Nin de aquellas qne se cobran 
Non paede ser acabado 
Sy iicstras manos non obran. 

Porque os pido por merced 
Bn merced que me ayudéis, 
Defcná^ys et ampereys 
Tras un grand firme pared; 
Porque los lasos y red 
Do la fortuna me guia 
Rompa vuestra sennoría. 
Mi Sennor; si non, sabed 
Que la playa se desvya. 

Fyn. 

Sy mi lengua desvaría 
Con la grand necessydat» 
La vuestra serenidat 
Perdone la culpa mia 
Con discreción y bondat. 



DIEGO DEL CASTILLO, 




|YN quieren morir mis m^les» 
Nin mis cuytas desyguales, 
Nin fene9en mis cuydados , 
'Nin mis dias trabaiados 

Son ya menos que mortales; < 

Nin peresce mi passion, 

Nin mi grand'tribulation, 

Nin se cansan mis enoios , 

Nin sosiegan los tus oios 

Dé llagar mi coraron. 

Syempre reyna mi dolor 
Con cochillo matador, 
Syempre reynan mis cadenas 
Combatiendo con sus penas 
A mí triste, syn favor; 
Siempre reyna más mi danno 
£t mi duelo tan extranno,. 
Siempre reyna mi tormento 
Syn que cesse el pensamiento 
Del ven9Ído por enganno. 



CANCIOKULO. 127 

Vivo vive mi pesar 
Syn dar fin á mi llorar. 
Viva fallo la doren 
Que retoma mi tristesa 
Al secreto sospirar; 
Vivas son mis tentationes 
£t las mis persecutiones. 
Vivas son mis muy rabiosas 
Rabias tanto congozosas 
Para darme maledictiones. 

Non cessan mis espantables 
Dannos muy innumerables , 
Non se fartan de vivir 
£1 rabioso perseguir 
De mis cuyus ymmutables; 
Non perescen mis gemidos 
De dolor tan combatidos , 
Non sosyega mi deseo, 
Nin por quanto mal posseo 
Son mis dannos fenescidos. 

Temor me fuer9a que fable 
De mi plaga yncogitable. 
La muerte que me convida 
Quiere que llore mi vida 
Sin remedio reparable; 
Por ende todos nascidos 
De mis males condecidos 



tCi CAKCIONERO. 

Quered tender las oreias 
mis cuytadas conseias, 
Por quien ciegan mis sentidos. 

« 

De mi cuerpo vulnerado 
Do seso queda burlado 
£t memoria fallescida. 
Por la discreción perdida 
Es el saber sepultado; 
Ca gemir nunca falles9e 
Nin amargura peres^e. 
Ante son tales sus tiros, 
Que do faltan los sentidos 
Muy mayor cuyta recres9e. 

£1 que bien es fortunado, 
Al nas9er es libertado, 
£1 que nas9e syn temor 
De la conquista de amor 
Llamen bien aventurado; 
QvLc yo, triste, por nas9er. 
Se partió de mí plaser. 
Do dieron fin á mi gloría , 
Y de mis fuer9as victoria," 
A quien non quiere valer. 

£n mi aflicta concepción 
Fué criada perdición, . 
En mis dias abatidos 



CANCIONERO. 1 29 

Fueron males repartidos 
Syn haber contradicion; 
£ perdí yo por mi fado 
£1 poder previllejado 
De mi franca libertad , 
Por servir con lealtad 
Do soy mal galardonado^ 

Mis dolores son ya tantos 
'Que non me valen mis llantos. 
Mi trístesa es tanto grande , 
Que por bien que yo demande , 
Se trasdoblan mis quebrantos; 
Nin m'aprovecha llorar, 
Nin gemir, nin sollo9ar. 
Antes creo que el remedio 
De mis cuytas será medio 
Con la muerte despachar. 

Para fyn de tanto duelo 
Bien sería rasgar el velo 
De la guardada honestad, 
É mis voses con verdad 
Podian bien llegar al cielo; 
Mas virtud, que non consiente 
Un tal caso ser patente. 
Por me dar mayor corona , 
Ha sellado mi persona 
Con silencio de prudente. 

9 



Si pocas veses se falla, 
Contes9er una batalla , 
Qual en mi caso presente. 
La pluma non asy siente 
^ Lo que mi dolor non calla. 
Ya que rason defensora 
Non resiste 4 vos ,. ^ennora ,. 
Ser la causa de mi fuego. 
Lo que público non niego, 
Sed vos 4cllo sabidora. 

El canstfn9Ío de sofrír 
Vuestro duro combatir, 
Que non da fin á liii queza , 
Non me suelta nin me dexa 
Passe mi mal por desir; 
Que vuestra fe tan estrecha 
M'a ferido con la flecha 
De llagada percussyon, 
É matado con visyoh 
De una muerte tan estrecha. 

Non me quero de la muerte 
En mí cabida por suerte, 
Nin me pesa porque muero, 
Mas por tanto como quiero 
Un extremo mal tan fuerte; 
Ca queriendo más me piase 
Un querer que tanto fase 



CANCIONERO. 1 3 L 

Ser á vos desconoscidm 
Por la fyn en mi venida 
De que non vos satisfaae. 

Sy desis que por ventura 
Esta mi grand lobregura 
Non vos deba ser servicio, * 
Compensad el beneficio 
Con la pasada tristura; 
É luego podres ser vos 
lusto iues de los dos. 
Do vereys yo ser fiel 
Y vos sola más cruel 
Sobre quanta^ fiso Dios. 

Quanto la fuer9a es mayor 
De qualquier conquistador. 
Tanto es más honorosa 
La victoria gloriosa 
Del que queda ven9edor; • 
Mas vuestra cruel espada. 
De la tal gloria ganada 
Non fallándose contenta. 
En mis llagas acresienta 
Como quien non fase nada. 

La llave de vuestro nombre. 
Circundada con renombre 
De vuestras cuatro saetas, 



132 CANCIONERO. 

Tienen sus brasas secretas 
Donde más pie4so ser hombre; 

Y si gracia non conviene 
Donde tanta parte tiene 
£1 principio de su guía, 
£s porque niega porfía 
Lo que grande fe sostiene. 

Quanto más fingis de sanna 

Y queréis iugar de manna 
Por ganar un tal tropheo. 
Tanto más vos está feo . 

Que querays lo que vos danna; 
Bien que presumas de casta, 
La virtud non lo contrasta. 
Mas defiende gentilesa 
Un tal acto de cHiesa , 
Donde resistir non basta. 

Si de qual que mal passado 
Para ser remunerado 
£1 seguir fase vencer. 
Luego yo debo de ser 
Solamente coronado; 
Mayormente pues que sigo 
Un querer con que fatigo 
Mi persona, tan fero9e 
Cuyo mal non se conosce 
Por fallencia de testigo. 



CANCIONERO. 1 33 

De la vista peligrosa 
De vuestra cara fermosa 
Non penseys que me reclamo. 
Mas de tanto como llamo 
A la muerte vagorosa. 
La tardan9a de la qual 
Me demuestra por sennal 
Segund es profetisado, 
Morir yo desesperado 
Por ser vos descomunal. 

Última. 

Por ende mirad et ved 
Vuestro yerro, y conosc^d 
Quánto mal redunda dello» 
Y pensad sy por fasello 
Ganaréys mayor mer9e'd; 
Pero más me maravillo 
Por ser vos un tal caudillo 
De beldat qual paresceys. 
Que cruelmente matéis 
Vuestro Diego del Castillo. 



MOSEN UGO. 




ivERSAS veses mirando 
Vuestro gesto agraciado, 
Me soy tanto enamorado, 
Que siempre vivo pensando; 

Pero quién n'oí*amará 

Contemplando la bellesa, 

Del todo ciego será, 

O en él non habitará 

Discreción ni gentilesa. 

Ca singular, non comuna. 
Vos llama toda la gente, 
En virtudes excellente , 
De beldades la colupna; 
Pues non de maravillar 
Es, por mucho que vos ame, 
Nin lo debeys esquivar, 
Nin se debe de pensar 
Que en mi vida vos desame. 



CANCIONERO. I35 

Esto causa la rason^ 
£ á mí non me desplase , 
Ca todo lo satisfasse 
Vuestra mucha perfection; 
La qual, bien reconoscida, 
Es mejor por vos morir 
-Que por las otras la vida 
Ser en palmas sostenida 
É para siempre vivir. 

Si non, desid, sy goseys» 
Quál sennora uso Dios 
Tan perfecta como vos 
En quantas obras faseys; 
£t si desis la verdat, 
Segund que vos cognosceys , 
Non tan sólo de beldat , 
Mas en toda honestad 
Monarca vos l^maréys. 

Asy non es maravilla 
-Que muchos grandes sennores 
Oalanes et amadores 
Sean de vuestra quadrilla; 
Ca sy esto acontesce. 
Es porque vuestra persona 
Tiene por que lo meres^e , 
Segund ya .claro pares9e, 
' Sobre todas la corona. 



136 CANCIONERO. 

Por do se algo presume 
De mi flaco sentimiento, 
£s porque mi pensamiento 
En vuestra virtud consume ;^ 
£1 qual por vos acatado, 
Lo fallares non absenté , 
Mas ya tanto allegado 
Et á mí tan obligado 
Que siempre me soys presente. 

Mas por non vos ser prolijo- 
Cesaré, lo qual cessar 
Es diffícil de obrar 
Segund que vos soy afixo; 
Ca por léios que me veo. 
Yo nunca de vos me parto» 
Nin otra gloria posseo, 
Synon por ver mi deseo 
En loor de vos non farto. 

Non por aquesto .penseys 
Quiera de vos ser querido. 
Que sy digo lo debido. 
Non es quanto meresceys; 
Sólo os agrades9eré 
Que por vuestro me miredes 
• Con tales oios, que seré 
£1 más constante que podré. 
Aunque la muerte me dedes» 



N 
De 
Nin de os 
La qml 
A las ob 



lo 



que 



"57 



gAPjfíCA, 




^ UANTO más pienso, cuy tado, 
'^£n las cosas que deseo, 
Todo siempre yo me veo 
Dellas muy más apartado. 



Apartado syn por qué 
Me veo de quien cobdicio, 
Non por mengua de servicio. 
Esto bien lo iuraré. 
Mas fáselo mi peccado, 
Que las cosas que deseo 
Todo- syempre yo me veo 
Dellas muy mas apartado. 



lOHAN rodríguez DE LA CÁMARA. 




lEN amar, leal servir. 
Cridar et desir mis penas. 
Es sembrar en las arenas, 
O en las ondas escrebir. 



Si tanto quanto serví 
Sembrara en la ribera , 
Tengo que reverdesciera 
Et diera fructo de sy; 
É aun, por verdat desir, 
Sy yo tanto escrebiera 
En la mar yo bien podiera 
Todas las ondas tennír. 



JOMAN rodríguez DE LA CÁMARA. 



ÓLO por ver á Macías 
£ de amor me partir 
|Yo me querría morir. 
Con tanto que resurgir 
Pudiese dende á tres dias. 




Mas luego que resurgiese 
Quien me podría tener 
Que en mi mortaia non fuese, 
Lynda sennora, á te ver. 
Por ver qué planto farias, 
Sennora , 6 qué reyr; 
Yo me querría morir 
Con tanto que resurgir 
'Pudiese dende á tres dias. 



DIEGO ENMM^UEZ. 




VCBK que figo folia. 
Mi sennoia, cu tos 
Pues la peor porte es la mia 
Débenmelo consentir. 



Bien creo que es locan 
Amar et non ser amado. 
Mas segond Dios y Tentaia 
Na^e todo hombre fadado; 
Si de nií es ordenado 
^ue vos syrva por tal via , 

lo menos puedo desir 
Que la peor parte es la mia. 



'■■ I » JJ -»-— -«w— y P ■ 1 11 I 



lOHAN rodríguez DE LA CÁMARA. 




H desvelada sandia. 
Loca mujer que atendí, 
^'Desias vcrné á ty, 
É partistcs por tal via. 
Deseo sea tu guía. 

* - . 

Por pena, quando Tablares 
lamas ninguno te crea, 
Quantos caminos fallares 
Te vuelvan á Basilca; 
Vayan en tu compannía 
Coy tas, dolor et cuydados, 
Fuyan de tí los poblados, 
Reposo et alegría , 
Claridat et lus del dia. 

El trotón que cabalgares ^ 
Quede en el primer villaie. 
Las puentes por de pasMres 
Quiebren contigo al passaie; 
É por más lealtad mia 
Penes, non debas morir 
Sy otro cuydas servir 



CANaORElO. 143 

A la hora yo qocriia 
Ver la cu postrimeria. 

En tiempo de los cadores 
Poyante sombras ct ríos, 
Ayres, aguas et frescores, 
Sol et fuego, et grandes fríos 
Trístesa et malenconía 
Sean todos tus manjares 
Fasta que aquí tomares 
Cridando mer9ed , valia. 

Respuesta, 

Vive leda si podrás , 
£ non penes atendiendo 
Que segund peno partiendo. 
Non espero que iamas 
Te veré nin me verás. ' — 

¡Oh dolorosa partida! 
Triste amador, que pido 
Licencia et me despido 
De tu vista et de mi vida; 
El trabaio perderás ¿ 

En haber de mí más ^ura 
Que segund mi grand tristura 
Non espero que jamas 
Te veré nin me verás. 



DESIR DE MOXICA. 




OYS vos, desid, amigo? 

— ^y quién, sennora? 

— Un hombre que fasta agora 

Syempre tovo ley comigo. 



— En verdat, sennora, no, 
Nunca conoscí tal hombre , 
Mas desir vos he mi nombre, 
E quÍ9á podré ser yo. 

— £a pues, deaid, sennor. 
Ay vengo, 

£1 propio nombre que tengo 
Es favor de mucha tñstor. 
Este fué por mi ventura, 
Éste es por pena mia. 
Éste sará todavía 
Fasta nuestra sepultura. 

— Pues desid, asy goseys. 
—Sennora ¿que? 



CANCIONERO. 1 45 

— ¿Soes vos á buena fe? 
Que mucho lo pare^eys. 
— Sennora, bien puede ser 
Que le paresca algund tanto, 
Mas sería mortal espanto 
Poderlo bien pare$9er. 

— Sí, par Dios,. que yo vos vi. 
— ¿Sennora dó? 
— Con amor quando llegó 
Encubiertamente aquí. 
— En verdat, sennora, vos iuro 
Que bien sabéis certidumbre 
Que nunca fué mi costumbre 
De seguir ainor, nin curo. 

— Pues veo que muchos lo aman. 
— ^Verdat es, 
Pero todos los vcrcys. 
Esos que suyos se llaman. 
Muy más tristes que gososos. 
Menos ledos que pagados. 
Más perdidos que ganados. 
De su bien tojos quezosos. 

— Porque quereys desir mal. 
— ¡De quién ? 

— De amor, si vos fiso bien. 
— En verdat nin comunal , 

ro 



1^6 CANCIONERO. 

Maguer su fama sea buena 
£1 non se enpacha desarte y 
Es un cruel que reparte, 
Sin merescimiento, pena. 

— Luego mal lo conosceys. 
— Meior que á mí. 
Que ya por él me perdí 
Et desirvos he quién es; 
Amor es, mirad aqua. 
Una animosa afection 
Qüc nasce del coraron 
É largos trabaios da. 

— Maravillóme de vos 
De que pensat 
Amor ser tal vanidat 
Que de Heve piase á Dios. 
— Salvo si de claro amor 
Qualquier ama sola una, 
A ñn de orden comuna 
.Tal propósito es meior. 

— ¡ En qué manera desis ? 
— En ésta; 

Que si vos la vida honesta 
Del más cierto amor seguis ^ 
Vivires loada vida. 
Honrada de las del mundo. 



Acrescencaxéys lo segundo. 
Nuestra fiímc ley complida. 

— ¿Y tantos amores son? 
—Yo lo diré. 
Mas dúbdo si sabré 
Dar cierta declaración ; 
Amor rige tres estados, 
£1 primero, celesdal. 
El segundo, temporal. 
El tercero, de los castdos. 

Pues decJando el prímiero. 
Hay notado. 
Cómo en la divinidat 
Es el amor verdadero; 
£1 segundo es este trato 
Que quiere la Juventud, 
Donde mengua la salud 
É la persona en chico rato. 

— ^Desid del segund amor, 
Que me piase. 
— Sabed que non sadsfase 
A ningund su seruidor. 
De trabaio en que lo vea. 
Menos de pena que sienta. 
Esto me pone en afruenta 
Que sus falsas artes crea. 



1^.8 CANCIONERO. 

— ¿El tercero que olvidastes? 
— ^Dicho es; 
En la copla lo vercys 
Setena si bien notastes. 
Allí se fase mención 
Del más poderoso amor. 
Allí se puede salvar 
Como en otra religión. 

— Dexad eso et vengamos. 
— ^A qué, sennora? 
— Al hombre que se demora , 
Cuya fabla comentamos, 
Si del me sabeys desir ^ 

Agora de muerto ó vivo, 
Que en perder leal cativo 
Es perdido buen servir. 

Por lo qual , si vos pluguiese, 
Mandat 

Que fuesse vuestra bondat 
De faser que paresciesse. 
— Par Dios, sennora, sy puedo. 
Mucho me piase por cierto 
De lo traer vivo ó muerto 
É que lo veades 9edo. 

— ^¿Será asy que lo traeres ? 
— ^Sennora, sy, 



"49 



Que á mi p j u es^er to ot 
Desir dcste kombic dó es; 
Mas babeys de dcdaru' 
Quinto há que se perdió. 
Porque vaya cierto yo 
Do lo entiendo de fallar. 



¿Desque amor dieran gnena 
Es perdido? 

— Sy, amigo, asy es sabido. 
— Mas sabed que en esta tierra 
Es hombre por so contrarío 
En se querer demostrar. 
Amor lo manda matar 
Et es de amor solitario. 

— ^¿Cómo poede eso ser? 
— Como digo. 
Que amor non bnsca testigo 
Quando ha de parescer. 
Ante mata occultamente 
£ nunca salva ninguno 
Por estilo ymportuno), 
Syn fyn, medio, nyn presente» 

— ^Ay amigo, non creays. 
— ^Y porque non crea 
Su persona ser tan rea 
Que murió como cuydades. 



1 50 CANCIONERO. 

Antes fallaréys ser preso 
Que non muerto por querella , 
Catiyo sobre mar bella 
Do non basta largo seso. 

— ^Por ser vuestra voluntad 
A tanto detinimiento, 
Soy á vuestro mandamiento . 
Con fyusa á lo probar , 

Eso mesmo fased vos. 

I 

— Sennora, de mí creed, 
Ora con vuestra merced. 
— ^Vades, amigo, con Dios. 



ÍOBAN DE 




VEcmM del qpc t:» vieísc 
Un ciía tan phscntcn 
A que dcsír tos plcgciesse: 
¿ Hay alguno que me q-aíera 
É ninguno tos qnisicssc. 

Bdalqpisto de tos et qiianto 
Pasó la diñcrta vía. 
Amadores con espanto 
Fuyen de mi compannía; 
Tal qnerer vos leqoeríese 
De manAar fjn más espefa 
De amores qne tos raliese 
JLt yo, triste, como quiera, 
Sennora, que vos valiese. 



ARIAS DE BUSTO. 




L que tanto vos desea, 

Pues que non vos puede ver. 

Una letra vuestra vea. 



Por la qual ptieda saber 
Cómo está vuestra merced; 
Que ciertamente creed 
>ue me fará grand plaser 

vuestra bondad provea. 
Ya que non puede M ser. 
Una letra vuestra sea. 



Si vuestra merced escribe 
Escribidme cómo os va, 
Que el triste que absenté está 
En terribles dubdas vive; 
Pero, como quier que sea. 
Pues lo podéis bien faser. 
Una letra vuestra vea. 



DESiM DE VyO jtPjSSSlCXADO. 




I por uEga^ icttidan 
Es, acojoor, qae boo tos tcs, 
¿ Qoil tbé nanea mi librea, 
Sahro ncgia vcsúdnia r 

En pascua, sc^az, ct fiesta. 

En el goso desplascr. 

Siempre foc mi color ata, 

Negro Tesdr et ciacr. 

Porqae mi djcha fué ncg^, 
É yo sin ventola mas. 
Mi fiesta viene detias. 
Ninguna pascua me al^ia; 
Donde plaser sé que fiuen, 
Syn plaser fuyo de allí. 
Pocos plaseres me piasen 
Fuyendo plaser de mL 

Ninguno non sabe tanto 
Dello, triste, como yo. 
Pues trístesa me cobrió 



1 54 CANCIONERO. 

Aquel su pesado manto; 
Deleyte me quiere ver, 
Mi tristura non lo dexa, 
Por pesar dexo plasef, 
£t contento tengo quexa. 

lusto es,, vista mi vida 
* De tanta contrariedat , 
Conformar la voluntad 
Con la trístesa complida; 
Tomando de negro carga, 
£ cargado de sofrir. 
Sufriendo tal vida amarga, 
Dul9ura será morir. ' 

Yo, sennores, he buscado 
Tanto tiempo su posada, 
Que en verdad ya soy cansado , 
£t non sé dó es apartada; 
A qualquier parte que siga 
Nunca me dexa pobresa, 
Asy gose de su amiga 
Donde mora aquí franqu^sa. 

Aquesta noble virtud 
^ Quién sabe dó es agorai 
Asy Dios le dé salud, 
Que me diga dónde mora; 
Que es mortal enemiga 



CAKCfOVEftO. 155 



Su contraria 

Asjr gose de su amiga 

Donde mora aquí franqoesa, 

FjM. 

Los trabaios et fatiga 
Non se pierden por peiesa; 
A osadas 9 I>ios me maldiga. 
Si trasgreo con ríqaesa. 



lOHANN DE VILLAL?ANDO. 




^sae^glODO el mundo he trastornado, 
- Mas nunca pude fallar, 
Gutierre, con grand cuydado 
Franquesa, que andays buscar. 

Siete annos puede haber 
Que de Castilla partí. 
Solamente por veer 
Franquesa, que nunca vi; 
Con la pobreza he topado 
Muchas veses sin dubdar, 
Gutierre, con grand cuydado 
Franquesa, que andays buscar. 

Sen ñor Gutierre de Arguello, 
Fuerte empresa habcys tomado, 
A mí mucho pesa dello. 
Mas pasad como he pasado. 
Tanto tiempo que he buscado 
Esa virtud syngular, 
Gutierre, con grand cuydado. 



«sr 



Fianqncsa, que andars buscar. * 

Xambicn quiero que scpades 
Otra cosa que busqué» 
Gentilesa, mas encades 
Que tampoco k fallé: 
BuscáiKloia S07 baibado 
Con 111117 temblé pesar, 
Oatieire , con gruid cardado 
Franqnesa, que andaTS buscar. 

FjM. 

Tal consejo vos daré, 
Sy lo qnerédes tomar, 
Qae dexeys por Tucstni fé 
Franquesa, que andaos buscar. 



MOSEN RESELLAS. 




N Castilla es proesa, 
Franquesa, bondat, mesura , 
£n los sennores larguesa , 
£n donas grand fermosura. 



Pues franquesa es sennora 
De muchas otras bondades ; 
Allí es habitadora. 
Acá por demás ándades; 
Con bondat et con noblesa 
Allí es do más atura 
En los sennores larguesa. 
En donas grand fermosura. 



Que en estas partes, sennor, 
Há grand tiempo que non viene , 
Que de fama et de honor 
Siempre su carrera tiene; 
Con ella vive ardidcsa. 
Discreción, desenvoltura. 



«59 



En los sennoacs ]arg;iicsi. 
En ^*w*a^ gjnokd. ícmiosan. 



AUÍ 

Andar con buena ▼cnmiay 
Donde g;xacia et noblca 
Nf e ^ a^^^* "" de cordim. 



lOHAN DE DUENNAS. 




A franquesa muy extranna 
Que buscays por empresa , 
Un muy noble rey de Espanna 
Disen que la tiene presa. 



Disen que la quiere tanto,, 
Que por faserle plaser. 
Éste es un mortal espanto 
Lo que da y echa á perder; 
£t la virtud do se banna 
Franquesa, de amor encesa. 
Un muy noble rey de Espanna 
Disen que la tiene presa. 

Disen que tiene también 
Gosos, plaseres et guerra, 
Et victoria contra quien 
Tomar quiere de su tierra; 
£ la valiente companna 
Que asy la tiene defesa, 



IM 



XJo miiv noble rcj ác Eípzrja 
]>iscii qoc la dcsc p 



Sj I>ios me ayude, me pesa, 
^Mas , amigos, á machDs <Í2ji2a 
Por arrear pobie mesa. 



II 



PREGUNTA DE lOHAN DE TORRES 
A lOHAN D£ PADILLA. 




ON sabes, lohan de Padilla > 
Sennor, qué me acontesció : 
Antayer venía yo 
Por defuera de la villa 

En un trotón caballero. 

Un escudero comigo, i 

El qual puede ser testigo 

Desto que desir vos quiero.' 

Vi asentado en un lusi41o 
Al amor, cuio mandado 
Fesistes et yo cuytado, 
Triste, flacco ct amarillo; 
Mas asy vea piase r 
De quien servir me mandó, 
Que fasta que me fabló 
Non lo pude conoscer. 

Mas desque lo conocí 
É tan triste lo vi estar. 



CANCIONERO. \6^ 

Ove terrible pesar, 
Assy Dios sea por mí; 
Pregunté lo que fasia, 
Díxome que allí se estaba , 
Que en la villa non fallaba 
Quien acogerlo quería. 

• 

Yo fuy maravillado 
De aquello que me disia. 
Pregúntele sy habia 
Al grand palacio llegado^ 
Respondióme : allá soy ydo. 
Donde el rey me pudo ver. 
Mas quiso dar á entender 
Que non me habia conoscido. 

Dixo : á casa del Condestable 
So ydo muchas vegadas. 
Fallé las puertas cerradas. 
Solamente quien me fable 
Nin me responda non fallo; 
Ved' sy es grand amargura , 
Veiendo mi mala ventura 
Baxo mis oyos et callo. 

' También dis á la posada 
De lohan de Silva que fuera, 
E que en breve le dixera 
Tal razón non muy limada; -* 



164 CANCIONFRO. 

Sennor, bien sabeys quién soy. 
¿ Puedo en vos fallar abrigo ? 
Dixo : andat , andat , amigo, 
Tcmpo fue que se pasó. 

También cuenta que llegara 
Donde vos posays, sennor, 
Pero sy fué con dolor 
Trasdoblado lo tornara; 
Viendo en vos tal mudamiento. 
Que non vos osó fablar. 
Non pensando de fallar 
En vos buen acogimiento. 

Desque le vi tan aterido 
É llorar tan bravamente, 
Trabaic que de presente 
' Pudiese ser acorrido; 
Lévelo comigo luego. 
Pensé de le complaser 
Fasiéndole luego ser 
Asentado tras el fuego. 

Allí le fise saber 
Quánto trabajo sofrí 
Después que lo conoscí , 
Syn iamas yerro faser; 
' Respondió : todo tu danno 
Yo "mucho trabkiaria 



.6$ 



Por tomarlo en alegría 
Saliendo de cabo d'anno. 

Respmestm. 

lohan sennor, yo la fáblilla 
Leí qae te acónteselo. 
De lo qual á mí tcxnó 
Muy giand rysa á maravilla^ 
Mas por muy macho dinero 
Non qoisiera yo, te digo, 
Que se foeía el enemigo 
Sin probar el repostero. 

De cómo estaña sensillo 
Syento yo grand gasaiado, 
Quanto más sy en el costado 
Le feria garsagannillo; 
Aquí se puede poner 
Un eziemplo que oy yo. 
Que quien á lobos mató, 
Lobos lo habian de comer» 

Maravillóme de ty. 
Pues sabías su mal usar 
É quánto mal fué tractar 
A otros et á tí et á mí; 
Qual coraron te sofría 
De escuchar lo que fablaba 



l66 CAhrCIONERO. 

Al traydor que á la cava ' 
Echó á quien lo servia. 

Dises que por muy burlado 
Del seiínor rey se tenía 
Por haberle por tal vía 
Visto et dissimulado; 
Non dubdo antes convido 
De lo él asy faser, 
Que segund mi entender, 
Bien tien el pan partido. 

Pues el Conde favorable 
Non le fué, té digo, á osadas, 
Que de quantas sofrenadas 
Rescibió soy agradable; 
Corrámoslo como á gallo 
El que non ovo mesura 
De poner tanta tristura 
Como hay por su contrallo. 

Dises que non falló nada 
En mi primo, aunque lo viera 
Ya del todo va defuera 
Pues allí non hobo entrada; 
Mas sy él lo conosció. 
Lo qual yo non contradigo. 
Calla callando me obligo, 
53ue alguna ves lo burló. 



CANCIONERO. 1 6/ 

Mas sy yo lo~ barruntara 
Quando á mí vino el traydor. 
Yo l'fiaiera tal honor 
Que á cuestas lo levara; 
Aunque ayunara el aviento 
Yo te digo syn dubdar 
Quel fisiera sorrabar 
De los perros más de 9Íento. 

Muy grand yerro conoscido 
Es* láser bien al que miente» 
Que estos tales ciertamente 
Con mal íasen buen partido; 
Por ende , sennor, te ruego 
Que lo dexes padescer, 
lúe con mal condescender 
bien la farémos luego. 

Non cures de lo creer. 
Que yo porque lo crey 
Quanto bien habia en mí ) 

Perdí et todo plaser; 
Mas mi mal fué tan extranno, 
Que todo el mundo desia • 

Que> non era el que solia , 
Nin podia ser tal enganno. 



SUERO DE RIBERA. 



J^g91[g^ ENTiL sennor de Centellas, 
Ved qué porfía sostengo : 
Muchos disen por do vengo. 
Si vi tan fermosas bellas 
Como las napoletanas; 
Yo respóndoles que sy. 
Salvo seys damas que vi 
« En bellesa soberanas. 




Las quales, sy Dios me vala» 
Su beldat mucho floresce , 
Ya sea que me paresce . 
Saber muy poco de galla; 
Tal gracia, de grado dada, 
Quier en duenna ó donsella, 
Faserla dos tantos bella 
Atrativa deseada. 



Si bien soy mal inventivo 
En la materia presente , 
Pablaré summariamente 



CAXClQKEftO. 169 

Claro, n(]n companthro^ 
Tocando de cada ana 
Non largando la hjstoría, 
Segund mi flaca memoria 
Por arte llana conmana. 

La primera, generosa 
En grado superiora. 
Es una noble sennora, 
Condessa muy virtuosa; 
De Demo entitulada. 
Que por la fafer meior. 
Dotóla nuestro sennor 
Bueno con buena casada. 

Por muy exccllcnte modo ♦ 
Vi otra fermosa dama. 
Que de Gatula se llama. 
Primera de todas en todo; 
De sus pompas et nivel 
Se faría larga suma, ^ 
Pero detengo la pluma 
Por non tocar al papel. 

Syn más quedar en olvido 
Valor que tanto se precia. 
Es la fermosa Lucrecia 
Del gentil seie de nido; 
Donsella de grand valía. 



Vytf CANCIONERO. 

En extremo syngular, 
Por quien disen ol cantar : 
Para mí me la querría. 

Del sege de Capuana 
Vi Camilla graciosa, 
Que r^splendcce fermosa 
Más que estrella de Diana; 
El Sennor muy soberano, 
Mostrando su grand poder. 
Las otras mandó faser, 
Y ésta ñso por su mano. 

En este sege nombrado 
Vi otra Lucrecia plasiente, 
Donsella bien paresciente 
En superlativo grado; • 
Compassada su belleza, 
Segund el mi parescer, 
Bien creo que debe ser 
Tesoro de gentilesa. 

Minútela Margarida, 
Mujer de mossen Gallarte, 
Non debe quedar aparte 
De fermosura escondida; 
A quien juzgafon las fadas 
Por sentencia verdadera 
Que non fuese postrimera 



>7i 



I>e las ícrmosas loadas. 

Tomando» mosco Fran9cs, 
A mi porfía primen. 
Pues ya vedes la manera, 
Respondedme si quercs; 
I>czando toda favor, 
Presentandos por testigo, 
I>estas sennotas qne digo 
Quál vos paiesce meior. 



DIEGO DE VAhEILA. 




wos, mi libertad, 
Y otrosy vos, alegría, 
Que dolor et soledat 
^Seguirán mi compannía. 

Pero doquier que vayays. 
Habed memoria , vos ruego, 
De mí, que solodexays 
En vivas llamas de fuego; 
Y solamente pensad 
En seguir ya vuestra via, ^ 
Que dolor y soledat 
Seguirán mi compannía. 

Aquestos mi iuventud 
Finarán por mi ventura , 
Sin defensa de virtud 
Serán de mí sepultura; 
Pues agora caminad, 
Sea Dios en vuestra guía , 
Que dolor y soledat 
Seguirán mi compannía. 



EL PLANTO ^E FISO LA FANTASILEA, 




!^o sola membnin9a sea 
Enzemplo á todas personas. 
La triste Pantasilea , 
Reixu de las Amasonas; 

Ector, que gloria ^HMsea, 

Amé por donde muriese 

£1 triste que amar desea 

Y á mi planto el fin hobiese. 

Sola yo reina amasona 
Nascí porque amar debiese 
Ector más que otra persona 
Cuytada que nunca lo viese; 
Sola yo la mal fadada 
Quiso amor que fenesciese 
Amando , et non fuse amada, 
Nin quien ame conosciese. 

Por fama fuy enamorada 
Del que non vi en mi vida. 



\ 
/ 



1 74 CANCIONERO. 

Por armas vencí, cuitada » 
É fui por faioia vencida. * 
Yo vengué la reina Ortía 
l)e Hércules et Minclyda, 
Domé la gente de Syria, ' 
Salvaie , cnsoberbe9Ída. 

Di vengan9a de Theseo 
A Hypólito, ofendida, 
Vencí al rey Orisco, 
Cobré la Syria perdida; 
En historias quantas leo 
Non fallé quien me venciesse. 
Salvo amor et buen c^seo 
De un solo que bien quisiesse. 

Sentiendo por quien moria * 
La cruel guerra en que fuese , 
Partí de mi sennoría , 
Valer lo que me valiese; 
Fasiendo la luenga vía 
Contra las partes.de Frigia, 
Las buelfas mortal feria 
En el desierto de Libia. 

Los alárabes combatía , 
Vencí los fuertes serenios , 
Gané por donde venia 
Fasta los montes armenios; 



CAvciosfiKa. -175 

Caminando en daio <l¡a. 
Deseo que me ¿iiiaba , 
Vi Troya do parescia 
É sos torres demostraba. 



¡Quinta filé mi alegría! 
¡Quinto va del que bien ama! 
Cada poso que movía 
PIaser.se me acrescencaba; 
Vi la grand caballería 
É gente muy ordenada 
De los griegos ^ que movia 
Por me vedar la entrada. 

Á las horas yo sandia 
Por ver el que deseaba. 
Qué fechos de armas fasía 
£t de qué son peleaba; 
Ya el sol se retraya 
É la hueste bien reglada, 
Quando amor et su valía 
Les ganamos la lomada. 

Yo venciendo, que temia , 
Siempre teme quien bien ama. 
Que en tal son non plaseria 
Al poseedor de la fama; 
Perlas, oro, febrería 
Vestí á la puerta timblea , 



I "jS CANCIONERO. 

Verde y blanco chapería 
Mis doncellas por librea. 

Con qud honor me rescebia 
' Priamo ,. rey soberano , 
Duques que non cohoscia, 
Reys et pueblo troyano; 
Ector isólo falle89Ía, 
Sin pena gloria alguna, 
Quando reynar attendia/ 
La rueda volvió fortuna. 

Saliendo á rescebirmc 
El buen rey et sli companna. 
Non pudo encobrirme 
Su dolor et quexa tamanna; 
Sospirando en le decir 
Por ver el que bien qucria, * 
Respondióme tu plaser 
Hoy fenesce en este dia. 

Seiendo alegre et plasentcra 
Con el gesto que esperaba, 
De Ector que muerto era 
A mí la nueva llegaba. 
¡ Oh , maldita sea la fada 
Cuytada que me fado ! 
¡ Oh nladre desaventurada 
La que tal fija parió ! 



CANCIONERO. 1 77 

Amasona, reina triste, 
Del dios de Amor maltractada» 
£n fuerte, punto nasciste 
O en alguna hora menguada, 
¡Oh triste! meior me fuera • 
"Que nunca fuera nascida ; 
A lo menos non oviera 
La muerte tan conoscida. 

Cuytada, triste seyendo, 
En mi fortuna pensando; 
Mis cuytas dolor planniendo 
Con dios de Amor razonando ; 
Venus seguiendo tu estoria, 
En mi danno consentiendo, 
Hasme levado la gloria 
De amores que non entiendo. 

Venus de tanto servicio 
-Que te ñ^c atribulada, 
De oración et sacrificio 
¿Que galardón es sacada? 
¡ Oh triste yo sin ventura. 
Un amor tan deseado 
La muerte, que non se cura. 
Habérmelo así levado ! 

¡ Maldito sea aquel dia, 
A rehiles, en que naciste ! 



12 



178 CANCIONERO. 

Buen Ector, ¿qué te fasia. 
Que tanto mal le fasistc ? 
Oh reina , i dó tu gemido ^ 
Tu sospiro et tu quebranto ? 
Cora9on cndurescido, 
¿ Cómo non mueres de espanto? 

Sennor, mientra tú viviste. 
De mí fuiste bien amado ; 
Agora, pues feneciste. 
Nunca serás oluidado. 
El buen Ector enterrado 
Donde quiera que estoviere , 
De mí será acompannado 
Cuytada mientra viviere. 

¡Oh reina desconsolada! : 
Sé que me pueden Uaniar 
La más triste apasionada 
De cuantas saben amar. 
E aquellas que non te amaron ,, 
Sennor, como yo te amé , 
De sola viste go9aron 
¡ Mesquina ! que non go9é. 

Bien escura fué mi suerte. 
Mi quebranto et mi dolor, 
Non debe refusar muerte 
La que pierde tal sennor ; 



CAWCIONERO. 1 79 

A mis cuytas remediaba 
Cuydando qae resmgia ; 
Mas cuando bien lo mixaba 
Mayor planto ct coyte habia. 

Ya el dia fallescia 
Et la noche se a9ercaba. 
Mi alma se escnrescia 
£ mi placer se apocaba 
Porque partir me fasian 
Donde el buen Ector estaba. 
Mis dolores más crecían 
Et mi placer se apocaba. 

Fyn. 

De la grand pena que habia. 
Lo más que me consolaba 
Era que presto morría, 
Segund el mal que pasaba. 



ALFONSO ENRISIUEZ. 
testamento ayo. 




N el nombre de Dios de Amor 
Publico et notorio sea 
Como tan claro se vea 
El mundo fallescedor; 

Que syn fuerga et sin requeste, 

Con todo mi sentimiento, 

Ordeno mi testamento, 

Del qual su thenor es éste. 

Do á amor primieramente 
Mi alma, que faga della, 
Blanca, negra, fea ó bella 
Como le será plasciente ; 
Quanto bien fis fasta agora 
Et fare en quanto viviere , 
Si lo rescebir quisiere 
Dolo todo á mi sennora. 

Dole más quanto durare 
Vivo el mi cuerpo todo, 



CANOCm^RO. l8l 



Que fagK del á su modo 
Como se más contentare; 
É yo muerta mi persona. 
Le dexo procurador 
Al muy honrado sennor. 
Arzobispo de Lixbona. 

Al qual en mer9ed pido 
Con voluntad afincada 
É dezola recomendada 
Por quanto lo he servido ; 
£t sea mi testamentario, 
É faga ó mande faser. 
Que sin nada falles9er 
Se cumpla mi inventarío. 

Ordeno mi testamento 
Ser fecho et obrado, 
^1 qual desque acabado 
Según mi ordenamiento, 
Sy otro tal se fallare. 
Mandóme kiégo quemar, 
Faser polvos, et aventar 
Quando más 9erco ventare. 

Sea de la sepultura 
La noble donna Theresa, 
Vestida como fran9esa 
La somera cobertura ; 



l8z CANCIONERO. 

Un laúd bien encordado, 
Desligados sus cabellos. 
Pos endecha los trebellos 
Cantando bien acordado. 

Porque sea más apuesta. 
Sea la diestra pared , 
Elvira por su merged 
Cantando la canción esta : 
Poderoso amor, loado 
De tí haya perdonan9a , 
Pues veo que fis erran9a 
£n te ser desmesurado. 

La otra parte será 
La diestra Mariguillem , 
Por la cual creo también 
Que se ennoblescerá, 
£1 monumento tal cosa ; 
Cantando en son de planto. 
Ya sennora fasta cuándo, 
La fas un poco lorosa. 

Sea la cabe9era 
La Clara muy especial , 
Con gesto muy cordial , 
Cantando en esta manera : 
Amor cruel et brioso. 
Mal haya la tu altesa. 



CAHCIONSRO. 183 



Pues non fases ygualesa 
Seyendo tan poderoso. 

£t sea la fija del alma, 
Leonor^ toda vestida 
De negroy muy dolorida, 
A los pies , como quien llama , 
Donna Beatris, sennora. 
Disiendo: Venid, veres 
El que tanto bien querés. 
Ved en qué posada mora. 

Del sepulcro tan honrrado 
^¿uiero que sea lusillo. 
La sennora de Vadillo 
Cantando muy mesurado: 
Todas passa en fermosura 
La que dixo ende mal. 
Adiós, adiós, Portugal, 
Partir me será cordura. 

Entiérreme muy apriessa, 
Envuelto en un cendal doble. 
En la posada muy noble 
De la sennora condesa ; 
Á Iqs pies de su altar. 
Si por ello algo quisiere , 
Denle cuanto yo tuviere 
Fasta nada non quedar. 



184 CANCIONERO. 

Fyn. 

Si lo mió non bastare. 
Mis tios, ambos á dos, 
Fasta lo pedir por Dios 
Denle quanto demandare* 



gAPJfíA. 




VES que fuistes la primera 
De quien yo me cativé. 
Desde aquí vos dó mi fe 
Que seres la postrimera. 



Sennora, vuestra beldat 
Me fiso ser amador 
É me puso en voluntad 
De ser vuestro servidor. 
Por lo qual fasta que muera , 
Pues que á vos primero amé , 
Desde aquí vos dó mi fe 
Que seres la postrimera. 

Quien quisiese al buscar 
De meior non fallaría , 
£1 trábalo de cercar 
Cierto es que perdería; 
É pues tal es mi manera 
De tener donde trabé ^ 
Desde aquí vos dó mi fe 
Que seres la postrimera. 



LOPE DE ¡íTtiÑIGA. 




ENNORA , grand sinrason 
Me fe9Í8tes en buena fe , 
Condennarme syn por qué. 



Todo hombre se enamora 
A fin de ser amado;* 
É por ser yo enamorado, ^ 
Vos amé á voa^ sennora» 
£t segund paresce agora, 
Aunque yo vos de mí, 
Condenaysme sin por qué. 

Ruego á los amadores 
Que aman syn ser amados , 
Qu^syentan los mis cuydados 
É plangan los mis dolores; 
Pues saben que son amores 
¡ue syempre mudan la fe 

condenan syn por qué. 



CANCIONEILO. 187 



FjH. 

Vuestra muy linda figura 
Yo siempre desearé , 
Pues de vos me cativé. 



MACÍAS. 




L gentil ninno Narciso, 
En una fuente gayado, 
De sy mismo enamorado. 
Muy esquiva muerte priso; 



Sennora de alegre riso 
É gracioso lindo brío, 
A mirar fuente nin rio 
Non se atreva vuestro viso, 

Engannaron sotilmente 
Con ymaginacion loca, 
Fermosuní y edat poca 
Al ninno bien paresciente. 
Estrella resplandesciente , 
Mirad bien estas dos vias, 
Pues beldat y pocos dias 
Cada qual en vos se siente. 



/ Prados , verduras et flores 
Otorgo que las miredes, 



CANCIONERO. 1 89 



Otrosí que cscuchcdes 
Dul9es cánticas de amores. 
Mas por sol nin por calores 
Tal cobdicia non vos ciegue. 
Vuestra vista siempre niegue 
Las fuentes et sus dul9ores. 

Fyn. 

Deseando vuestra vida, 
Aun vos dó otro conseio: 
Que non se mire en espeio 
Vuestra fas clara, garrida ; 
Que sabed que la partida 
Sería dende tanto fuerte, 
Que non vos fuese la muerte 
De Narciso repetida. 



VILLjíLOBOS. 



UES me fallesció ventura 
En el tiempo del plaser, 
Ya no espero haber folgura. 
Mas por syempre entriste9er. 

Tormentado con tristura 

Llamaré, orad por mí, 

Deus meus; l^ely> liety» 

Lama9abacthani. 




♦ ^ 



Quieii mis cuitas entendiese, 
É mi pesar et quebranto, 
Et de mí se adolesciese, 
Faria comigo llanto. 
Quanto más si bien supiese 
Tanto bien como perdí, 
Deus meus, hely, hely, 
Hely lama^abacthanil 



RODRIGO DE TORRES. 




UALQViERA quc me tQviere, 
• Sennores, pues me perdí, 
Déme y tome de mí 
Falladgo qual le pluguiere. 



Por amar tan grand tormento 
Con mí cuidados me dó. 
Que non sé dónde me esto. 
Tanto es mi desatiento. 
Quien de mí algo supiere , 
Si nunca se vea assy, 
Déme y tome de mí 
Falladgo qual le pluguiere. 

Quien falló á mí cuytado 
Tenga por bien que me dé; 
Si non, sepa quel seré 
Por de furto demandado. 
Amigos, el que temiere 
Aqueste pregón de mí. 
Déme y tome de mí 
Falladgo qual le pluguiere. 



A LA CONDESA DE ADERNO, lOHAN DE 

ANDUJAR. 




EESAS preciosas Calíope et Palas, 
Mostrando vestra inmensa poten- 

[cía, 
Fased al ingenio mío las alas , 
Algún tanto agudas, de vuestra influencia; 
Asy que yo pueda con grand reverencia 
De aquesta segunda Diana escrebir 
Las claras virtudes é limpio vivir. 
La grand fermosura , la bella presencia. 

La qual de la casa de sancto sobrino 
£s el principio de sus propios genos 
Su noble marido á ella condino 
De los Moneadas notables, serenos; 
Non Penélope, nin Ysifle menos, 
Non la prudente castíssima Argía 
Tovieron guardados con tanta porfía 
Sus inmaculados limpíssimos senos. 

Puede Fortuna los bienes mundanos. 
Dar et quitar segund su plaser; 



CANCIONERO. 193 

Pero las virtudes, non son en sus manos 
Nin dellas vos pudo desnuda faser ; ' 
Nunca dirán en vos conoscer 
Modos nin actos que fuesen blasfemados. 
Si bien morales, los quales formados 
Suelen las duennas prudentes haber. 

Tenes syn un sy muy grand fermosura. 
Con habitud de clara bondat, 
Gesto^ donayre , gracia et mesura , 
Con perfection de vera honestad; 
Modestia, temperan9a sin reguridad, 
Qual se requiere á vuestra noblesa. 
Por uso común con grand gentilesa 
Regis vuestras fablas con moralidat. 

Sennora Condesa, en vuestras faciones 
En el gesto pulcro con grande armonía 
Muestra haber fecho por sus proporciones 
£1 última fuer9a sotil simetría; 
Las estrellas potentes la grand gerarchía 
Con los elementos mostraron la prueba 
Del su grand poder, fasiéndovos nueva 
Sobre las otras que el mundo nos cria. 

Asy, pues que tanto vos fiso compuesta 
Por gracia 9eleste el vestro planeta, 
£ sobre las damas modestas, modesta, 
£n grand perfection prudente, discreta,^ 

«3 



1 94 CANCIONERO. 

No bastaría Homero poeta, 
Syn ser ayudado de gracia divina 
A vuestros loores que hupnana doctrina 
Non es en tal casa del todo perfecta. 

£1 love potente , que el mundo gobierna,. 
Et ha con grand cura los cielos regido, 
É fiso la clara lumbrosa lucerna 
Que ha de la noche el dia partido. 
Vos guarde et conserve con vuestro marida 
En gracia del alta real majestad , 
Porque luengos tiempos en felÍ9Ídat 
Loes el su sancto nombre temido. 

Fyn. 

El ninno Feronte, sin seso regido. 
Tomó grande empresa con simplicidat> 
Así yo, illustra sennora, vos pido 
Que me perdoneys con humanidat. 



fernando de la torre 
jÍ don ladrón de guefara^ 

porque su mujer es una muy galana dama. 




iiRAD qué grande questíon 
; Concluida en dos rasones, 
£1 mando ser ladrón 
Y ella roba cora9ones; 

Entramos de grand valía, 

Mirad qué vos digo agora , 

Un ladrón con robadora 

Tienen fecha compannía. 



lOHAN DE TjtPlA, 




RABAios que me matays, 

Caydado et graves tormentos 

Con pesares, 

Congoxas , non me dexays 
£t desplaseres destientos 
A millares; 

Fatigas, llantos, sospiros. 
Gemidos , tribulaciones , 
Desventuras , 
Passiones fasen sus tiros 
Con tantas malediciones 
Con tristura. 

Guerras, muertes et feridas. 
Plagas, temores et males. 
Con enoios, 

Las mis penas conoscidas 
Desfavores desiguales 
A mis OÍOS; 

Sannas, desastres, caydas, 
Grandes estimulaciones 



CANCIONERO. 1 97 

Con dolores, 
Mansillas tan desabidas 
Me trahen persecuciones 
Con temores. 

Ya vienen los maleficios 
Con las desesperaciones 
Dando gritos , 
A cuyas con los indicios 
Con grandes lamentaciones 
En escriptos; 
Con la sententia ya dada 
Que aquestas cuytas me maten 
Con tristesa, 
Llorando mi atribulada 
Vida que de mí se espanten 
Con cruesa. 

Cativo soy en cadenas , 
Tiéhenme mis fuertes dannos 
Maltractado, 

Destierros et grandes penas 
En los terrenos extrannos 
M'an robado; 
Las cosas que más quería , 
La muerte me las levó 
Syn piedat, 
Fortuna con su porfía 
En tierra me derribó 



1.98 CANCIONERO. 

Con cnieldat. 

Fyn. 

£1 mi cuerpo et alma mia 
Ya padesce et padesció 
Por lealtad; 

Que lo que sufro et sufría 
£s por lo que padesció 
Por la verdat. 



UN ALUALjÍSIUE mandó 
lOHAN DE TAPIA X LA FIJA DE LA CONDESA 

D£ ARENAS. 




ONSEI.LA ytaliana. 
Que ya fuyste aragonesa , 
Eres tornada fran9esa. 
Non quieres ser catalana. 



Salud, recomenda9Íon 
De mí non recibirás, 
"Nin tu me la mandarás 
Teniendo tal opinión; 
Tú fases como Adriana , 
Enemiga genovesa , 
Eres tornada francesa, 
Non quieres ser catalana. 

Ya la casa de Aragón 
De tí se puede quexar, 
gue la fuyste á dexar 
Syn se ninguna rason; 
Pues par Dios, dama lozana. 
Con dolor de tí me pesa 



200 CANCIONERO. 

Que eres tornada francesa. 
Non quieres ser catalana. 

Antes eres eniuyna 
De su secta et de su ley, 
Has fallescido á tu rey. 
Vas con la griega rapiña; 
Con la Cava castellana 
Te sentarás á la mesa, 

Y con la sennora ynglesa , 
Con Breceyda la troyana. 

Mujeres, que non tenes 
Fe , amor et lealtad , 
Diré bien de la bondad 

Y mal del mal que fases; 
¡Oh cruel napoletana, 
Voltada con nueva empresa! 
Eres tornada francesa. 
Non quieres ser catalana. 

Si la rueda de ventura 
Nos torna en prosperidat. 
Venceremos tu beldat 

Y la tu grand fermosura; 
Faser t'an 9ecíliana , 
Aunque eres calabresa , 
Dexarás de ser francesa 
É tornarás catalana. 



CANCIONERO. 201 



Escríbeme cómo estás, 
Cómo passas de tu vida , 
Si eres arrepentida, 
De todo me avisarás; 
Aunque seas más galana , 
De muchos serás represa, 
Que eres tornada francesa , 
Non quieres ser catalana. 

Yo te envió esta canción 
Escripta como alvalá , 
Mira tu fama dó va, 
Rige la tu discreción ; 
De Lucrecia la romana 
Te recuerdo sin ofesa , 
Que eres tornada francesa , 
Non quieres ser catalana. 

De mí te quiero desir, 
Fablándote la verdat. 
Que teniendo lealtat, 
Christiano quiero morir; 
Si mandas algo, serrana, 
Al rey ó á la princepsa , 
Lo faré, nueva francesa , 
Porque fuiste catalana. 

Dexa esa gente pagana , 
Non quieras desesperar, 



^Ql CANCIONERO. 

Tórnate al baptisar, 
Sé la segunda Dyana; 
Hungra , tudesca , alemanna , 
Mora, turca ó charquesa» 
Renegada y non francesa, 
Morir quieras catalana. 



La casa real de Francia, 
Sus reinos iuntos et altesa 
Cessares de grand franquesa 
Fueron et grand abundancia; 
lamas les plugo con gana 
Los non leales en su mesa, 
Pues error es ser francesa 
Y lealtad ser catalana. 

E/ sobre escripto del'alualá. 

A tí. Madama María, 
Carachula el sobrenombre, 
lohanne de Tapia es el hombre 
Que aquesta alualá te envía. 






CANCIÓN DE lOHAN DE TAFU 
Á la fija dfl Duque de Milán ^ syeiid» el en preúon. 




UY alta et muy excellente 
Princepsa muy generosa , 
Más gentil et más fenñosa 
Que non el sol quando es lusiente. 



'La luna teme de vos. 
Gentil dama y et la Diana, 
£ las estrellas» par Dios , 
Tanto sois bella et lo9ana; 
Yo, el triste padeciente , 
Me encomiendo á vos, sennora. 
Más gentil et más fermosa 
Que non el sol quando es lusiente. 

La claridat escures9e 
Ante vuestra fermosura. 
La escuridat escures^e , 
Tal es la vuestra figura; 
La nieve, de vos presente. 
Se muestra ser otra cosa. 
Tal es la vuestra graciosa 
Cara muy resplandesciente. 



204 CANCIONERO. 

El fuego faseys morir. 
Muy discreta criatura, 
Al cristal poneys tristura. 
Las piedras faseys fuyr; 
El carbonclo relusiente 
Su esplandor monstrar non osa 
Ante la vuestra graciosa 
Cara muy resplandesciente. 

El agua clara es turbada 
Ante la vuestra mesura, 
É todo miralle escura 
Siendo allí vos presentada; 
£1 rayo muy relusiente 
Su claror mostrar non osa , 
Ante la vuestra graciosa 
Cara muy resplandesciente. 

Ultima, 

Arboles, aves et hierbas. 
Los mundanos elementos 
A todos fases contentos,- 
A todas cosas contiemplas; 
Los pezes de la corriente 
Qualquier animal reposa 
Viendo la vuestra graciosa 
Cara muy resplandesciente. 



lOHAN DE TjIPIyl, 
Ala nwf excelltnte rana de Aragón tí dt Sefifía, 




^UNQUB esto en reyno extrangero. 
Dama, yo vos loaré, 
[Pero non vos amaré 
[ifComo amante verdadero. 
Mas servidor vos seré. 

Gentil reyna aragonesa , 
Sennora de valencianas , 
Condesa de catalanas. 
De las beldades princepsa , 
De vuestros reynos lusero, 
De Espsuina yo bien diré 
Que soes sol de las que sé, 
En Francia pasays primero. 
Las otras no enoiaré. 

De una cosa me desplase. 
Que quien vos ama , sennora , 
Oue seays acusadora , 
Pero bien me satisfase 



206 CANCIONERO. 

Con esta do vays primero, 
£1 secreto guardaré. 
Que nunca descobríré 
Al. primero nin al tercero. 
Antes yo me callaré. 

Que sy Dios vos ha dotada 
De tan alta fermosura, 
i Qué vale la criatura 
Que de todos non es amada ? 
Sy alguno fase yerro 
Sobrado de amor, non sé 
Qué falta le fallaré. 
Si al amante fase yerro. 
Con gracia lo apartaré. 



OTRjí CANCIÓN DE JOMAN DE TAPÍJÍ 
á madama Lucrecia, 




I AMA de tan buen semblante, 
Que la vuestra grand beldat 
Fase la guerra 

rÁ quien fa temblar la tierra 
Desde Poniente á Levante. 

Vos fuistes la más fermosa 
Donsella que fué nascida , 
Muy honesta et virtuosa, 
De todos bienes complida; 
Sennora que á tal amante 
Con tan poca piedat 
Faseys la guerra 
A quien fa temblar la tierra 
Desde Poniente á Levante. 

Vos fuifftes la combatida 
Que venció al vencedor, 
Vos fuistes quien por amor 
Jamas nunca fué vencida; 



ao8 CANCIONERO. 

Vos padays tan adelante 
£t con tanta crueldat 
Faseys la guerra, 
A quien fa temblar la tierra 
Desde Poniente á Levante. 



i lOmanna de ciyatmntrs 
cfucfx>ru4>s UrécñmdtdA 
amadores 

portí |xrdcran la inda 
con doíoivs 



r Ii4 deUs ynumaonce 
Sonrtas «- ^nJicivCis 
tmbiaudad 

T cnud con tii«pciidonc& 

L as promncti9£)rticm€i9 

S outs^djs 



lOHAN DE TAPIAy 
A la devisa del sennor Rey don Femando. 




►oNTANNA de dyamantesy 

►Que por vos ser defendida, 

i Amadores , 

'Reys, principes, ynfantes. 
Por tí perderán la vida 
Con dolores. 

Fiia de las ynvenciones 
Secretas et peligrosas 
Trabaiadas, 

Tenías con tus pendones 
Las provincias generosas 
Soiusgadas. 

Devisa <}ue los metales 
Pasa la tu fortalesa, 
É grand valía, 
PooM te fueron leales 
Mostrando la su vilesa 
£t tiranía. 

14 



2IO CANCIONERO. 

ultima, 

i Oh lealtade fallescida 
Contra el monte generoso 
Consagrado! 

jOh patria desconoscida , 
Do tienen al virtuoso 
Por errado! 



CANCIÓN DE lOHAN DE TAPIA. 




ANCTus^ Sane tus y Sane tus Dei», 
Socorred que non padesca 

Tanto non fencsea 

Por amores, Deus meus 



CANCIÓN DE lOHAN DE TAPIA, 




lEN veo que fago mal, 
Donsella , en vos amar. 
Mas non puedo faser al 
Sinon ver et desear. 



Mis dias m'an devedado 
Que non siga más amores, 
Amor me tiene mandado 
Que non sufra más dolores; 
Viendo mi persona tal , 
Non sé otro remediar. 
Non podiendo faser al 
Synon ver y desear. 



lOHAN DE TAPIA, 




ORTUNA sobre la tierra 
Me ha girada la fas. 
Mal me fallo con la guerra, 
Mucho -peor con la pas. 



£1 evangelio de sant lohan 
Non lo entiendo en verdat, 
El apocalipsi con afán, 
Mucho inás la Trínidat; 
Pues que amor me destierra 
Volviéndome la su fas. 
Mal me fallo con la guerra. 
Mucho peor con la pas. 



■«s 



lOHAN DE rAFLA. 




AYDA por nombre garrida. 
Dama de tanta beldat. 
Habed de mí piedat. 
Non fagays penar mi vida. 



Vuestros oios tan lo9anos. 
Vuestro ayre de fermosa , 
Vuestro lindor de graciosa 
Me han traydo muchos dannos; 
Por ser vos tan entendida^ 
Mirando vuestra honestad , 
Layda, por vuestra beldad. 
Non fagays penar mi vida. 



lOHAN DE TAPIA. 




I alma encomiendo á Dios, 
Mi cuerpo doy á la tierra. 
El cora9on dexo á vos, 
Dama que le faseys guerra. 



Mis oíos dexo á los vuestros 
Porque los podays mirar,, 
Que por amores siniestros 
Vos los fuistes á matar ; 
Pues la muerte daes á vos. 
La vida se nos destierra. 
Cantando de languxos 
Paré fin sobre la tierra. 

Por el mal que me fesistes 
Diré con muy grand pesar. 
Oh vos, omnes qui transistes 
Por la via de bien amar, 
Pues pensar debéis en Dios 
Y non matar sobre la tierra, 
A quien non fe9Íste8 vos 
Non le deys cuytas nin guerra. 




lOHAN DE TjíPIjí, 

contra un su amigo ytaliano. 



AL haya quien su secreto 
Dise á persona nascida 
Para siempre ser subiecto^ 
Cativo toda su vida. 



Yo erré en confesar 
Lo que vos fuy á desir, 
I^uystesme á difamar 
É del todo á discobrir; 
Todo hombre mire el efecto. 
Su lengua tenga escondida, 
No» descobra su secreto 
A persona desta vida. 

Oir et ver et callar 
Yo syempre lo loaré, 
Hanie pesado fablar, 
Desto me arrepentiré; 
Pues que yo non fuy discreto, 
£n patria desconoscida , 
Non descubras tu secreto 
Á persona desta vida. 



lOHAN DE TAPIA. 




ucHAs veses llamo á Dios, 
SÉ iamas non me socorre. 
Yo habria fecho una torre 
-'De mis lágrimas por vos. 



De sospiros la muralla. 
Los cantones et cimientos 
De mis tristes pensamientos, 
De mis lágrimas sin falla; 
Et sinon aiudays á nos, 
Donsella , pues Dios non acorre , 
Yo acabaré la torre 
De mis lágrimas por vos. 

Las guardias serán mis cridos. 
Fornida de mis dolares, 
Las armas, tristes amores. 
La su munición , gemidos; 
La cruesa es contra nos, 
Sennoia, si Dios non acorre. 
Yo acabaré la torre 
De mis lágrimas por vos. 



21 8 CANCIONERO. ^ * 

Los combates que me daes 
Es ver vuestra fermosura 
Con honestad y mesura. 
Mirando vos me mataes; 
Yo soy vencido de dos 
De vos por el mal que corre, 
Y de amor cuya es la torre 
De mis lágrimas por vos. 

Alcayde triste , cuytado, 
Con la mi negra bandera. 
Por vuestra crueldat fiera 
Moriré de enamorado; 
Cantando de langusos 
Será mi fin sy no acorre 
Dios et vos en esta torre 
Con mis lágrimas por vos. 



VN A CANCIÓN S^UE FISO lOHAN DE TAPIA 
á la Condesa de Buchanko. 




ERMOSA gentil deessa, 
La meior de casa Ursina, 
Por virtud de fama digna, 
De Buchanico Condesa. 



Bien mostrastes lealtad 
A la casa de Aragón , 
Sufriendo toda passion 
Con fe , amor y verdat ; 
Defendiendo vuestra empresa 
Contra Francia et casa Ursina, 
Porque soys de faina digna, 
De Buchanico Condesa. 



Segunda Pantasilea 
£n armas et por amores. 
Vos soys flor de las flores , 
Fcrmosura vos arrea; 
¡Oh graciosa aragonesa! 
Por virtud vuestra divina 



220 CANCIONERO. 

Seres de fama muy digna , , 
De Buchanico Condesa. 

En el templo de Diana 
Celebrarán vuestra fitsta. 
Donde será manifiesta 
A la población humana; 
Pues fesistes tal defesa 
Por los planos et marina, 
Serep de fama muy digna , 
De Buchanico Condesa. 

Las gentes adorarán 
Vuestras gestas y grand fecho» 
Y las leyes por derecho 
Syempre vos alegrarán; 
Sereys con las de la mesa 
Loada en lengua latina , 
Porque soys de fama digna , 
De Buchanico Condesa. 



GLOSA DE lOHAN DE TAPIA 




>o soy aquel che nascí 
Mal fadado en tu poder. 
Pues partiendo despendí 
^Vida, salud et plaser. 
Pues non me puede valer 
El tiempo que te serví. 
Non quiero nuevas saber^ 
Nin las pregunten de mí. 



UN DESIR ^E FISO lOHAN DE TAPIAy 

loando et nombrando todas ¡as damas de Turpta, 




lENDO enemiga la tierra, 
Y la mar muy trabaiada, 
Mi vida mucho penada 
Con el mundo et con la guerra. 

Aunque amor me destierra, 

Muy mal contento en amar, 

Quise las damas loar. 

Perdiendo la mi desfierra. 

La virtuosa Volcana 
Con la bellíssima Bruna, 
La torre con la fortuna. 
La Co9entina galana, 
La Facarla muy lo9ana 
É la Liparota bella. 
Con la Toralda donsella 
La honesta cathalana. 

Cathalina la muy graciosa , 
Con la gentil cordouesa , 



CANCIONERO. 22 3 

Con Ysabeta francesa 
La Campa vista es la ro^ ; 
Ansiona la fermosa, 
Primavera la entendida. 
Que fase penar mi vida. 
La Lan^alota donosa. 

Las románaselas sentidas, 
Thomachella, que paresce 
Sennora que lo meres9e 
Por sus virtudes complidas; 
Las del anno muy garridas, 
Sol3radas de fermosura, 
Con la gentil criatura * 
Polida entre las polidas. 

Aulatas son las estrellas , 
É la sava es la luna, 
Antonela pata es una 
Muy fermosa entre ellas; 
£1 sol que alumbra las bellas 
Es mi dama por amores, 
É meior de las'meiores 
A mi parescer don9ellas. 

Adoyna et Penantela 
Son más claras quel lu9ero, 
£1 alba pone primero 
La Daflito por aquélla; 



224 CANCIONERO. 

La dcsdennosa Pucebla, 
La villana muy devota, 
Con la mo^a de la Mota, 
Ques más clara que un estrella. 

- La Castaña et Veyntemilla 
Bien muestran ser cortesanas. 
Las de Losaco galanas 
Son de toda aquesta villa; 
Todobi'a pone mansilla 
A las del viso gracioso, 
£s de rostro muy fermoso 
La vesina de Conchilla. 

La Barrieta es altera. 
La Laca es muy amada / 
Bien meresce ser loada 
Brentonisa en delantera; 
La Dalexe faes que vera 
De loor mucho complido. 
Bien lo mostró en su marido 
Con fatiga verdadera. 

Buscóse et Castellamar 
(^iertamente bien son dignas 
Loarse por las marinas,. 
Non se deben de callar 
Otras que quiero loar, 
Gloria con la Estaveia, 



CANCIONERO. 22.^ 

Con la que tezió la tela, 
Non la queriendo acabar. 

Lucrecia de turpiana, 
•Que es el Mayo con sus flores, 
Blanquina meresce honores, 
É reverencia la Pana; 
Honor la 9eciliana, 
Dios de amores ni contresa , 
La Corteslasco revesa 
Con la flecha melitana. 

Bianchafiori, Violante, 
•Sus músicas como Orfeo, 
Y es de muy gentil arreo 
Arigeta en su semblante; 
Milla por el semeiante 
De muy bellas faciones, 
Roba muchos corazones 
Leoneta syn amante. 

La de Ixar, duenna acabada. 
La de los fijos galantes, 
Sólo por tales ynfantes 
Non debe ser olvidada ; 
Beata la muy deseada , 
Margarella la garrida, 
Calidonia la entendida , 
La mi fija afortunada. 

15 



at6 CAlfCIONEltO. 

De Pérna la ginovesa 
Con los sus cabellos doro 
Es él archa del thesoro 
É de amores trae la enpeta; 
Dios sabe quánto me pesa 
Que sea mal maridada. 
Su ventura fué menguada 
É su suerte muy revesa. 

Tyn. 

Las otras de la gibdat 
Yo les demando perdón^ 
Porque yo no sé quién. son, 
' Nin su nombre sé en verdat^ 
X todas con honestad 
Les sea recomendado. 
Si bien non las he loado^ 
Damas todas perdonad. 



DIEGO DE LEÓN. 




os hombres de amor tocados 
Nin sienten nin oyen nin veen> 
Si saber 6 seso proveen. 
Muy pocos son excusados; 

Ix>s más sotiles probados 

Aquí pierden su scientia. 

En esta fuerte dolencia 

Todos andan rebatados. 

De aquí queda muy atada 
Toda poderosa lengua, 
Aquí es cierto que mengua 
Toda jsabiesa pensada; 
La rason más e8for9ada, 
Por mucho que se talae , 
Esa que non cuyda , cae , 
Esta regla es probada. 

Amor quando hombre non cata 
Allega más que paresce, 
Si por muerte non fallesce. 



2ZB CANCIONERO. 

Tal nudo non se desata; 
Breve syn pensar rebata 
Dos quereres en amar, 
É la que él quiere allegar. 
Tarde ó nunca desbarata. 

i Quál sancto canonisado 
Fué tanto aperce&ido 
Que non haya fallescido 
Si de amor fué convidado ? 
Fuerte, ardido, bien armado 
Que de amor tome combate. 
En ante que non se cate i 

Se falla desbaratado. i 



' Caballero virtuoso 
Non lo vi 6 fué muy tarde , 
Que ante de amor, cobarde 
Non sea et pauroso ; 
Venga el muy más famoso. 
Faga quanto fer quisier. 
Que después á conos^er. 
En amor es ventaioso. 



I 



DIEGO DE LEÓN. 




lOMO-en son de iniuriada 
Volvistes á mí los oios 
Quando mi vida cuytada 
Vos conté farto de enoios; 

Á lo qual me respondistes 

Ayrada con sentimiento , 

Palabras por do quesistes 

Que pierda mi entendimiento. 

Como quier que do no hay yerro 
La rason salva non quiere , 
Yo quiero tomar uií fierro 
Ardiendo, si vos pluguiere; 
É si vierdes que me quemo, 
Mandatme quemar del todo, 
Porque de culpa non temo 
Fablo asy por este modo. 



lOHAN DE MENA, 




BGuiENDO el plasiente estilo 
De la deessa Dyana, 
[Posada 9erca de un filo 
La hora merediana. 

Vi lo que persona humana 

Tengo que iamas non vio, 

Nin Valerio, que escribió 

La grand Hystoría romana. 

Ya passaba el agradable 
Mayo illustrando sus flores, 
£ venía el inflamable 
lunio con grandes calores; 
Incesantes los discores 
De melo4iosas aves, 
Oy sones muy suaves, 
"Tiples, contras et tenores. 

Afligido con grand siesta , 
Secutando los venados, 
Entré por una floresta 
De frescos et verdes prados; 



CANCIONERO. 231 

Dos corseres arrendados 
^erca de una fluente estaban» 
De los quales non distaban 
Los paies mu^ arreados. 

Vestian de asetunin 
Cotas bastardas bien fechas « 
£t de un fino clemesin 
kaso, las mangas estrechas; 
Las medias partes derechas 
De vivos fuegos brosladas, 
£t las siniestras sembradas 
De goldres llenos de flechas. 

Quise saber su viaie , 
É con toda diligencia 
Abrevié por el boscaie 
£1 paso syn detenencia; 
Con rhetórica eloquencia 
Vinieron de continente 
A me saludar sabiamente » 
Denotando su prudencia. 

Dízeles» en respondiendo 
Segund modo cortesano 
Humillmente proponiendo : 
£1 potente soberano» 
Vos ynfluya en el mundano 
Orbe de felicidat» 



232 CANCIONEUO. 

premio de rica bondat, 
Ques galardón humano. 

Pregunté syn dilación i 
' Sennores, ¿ dó es vuestra via ? 
Poniendo grand afectioii. 
Pospuesta toda foUía^ 
Dizeron syn villanía : 
A nos piase que sepades 
Aquesto que preguntades 
. Usando de cortesía. 

Sabed que los triumphantes 
En grado superiores. 
Honorables dominantes. 
Cupido, Venus, sennores. 
Los leales amadbres 
Deliberaron su pasaie 
Por este espesso sálvale 
Con todos sus servidores. 

Non pude haber conclusión. 
Aunque los vi: ser plasientes. 
De me tornar responsion 
Con alegres continentes, 
Por grand multitud de gentes 
Que entraron por la montanna, 
Y atan fermosa companna 
Non vieron hombres vivientes. 



. / 



CANCIONERO. 2^^ 

Non crió naturalesa 
Reyes nin emperadores 
En la baxa redondesa, 
Nin duennas dignas de honores^ 
Poetas nin sabidores 
Que non vi ser aguardantes 
A estos dos illustrantes 
Dios et Deessa de amores. 

Allí vi al magno Pompeo, 
(Jipion el africano, 
Nemitor, Niño et Perseo, 
Páris, Héctor el b-oyanno, 
Aníbal, ^ipion, Traiano, 
Archíles, Crasso et Sansón,. 
É otros muchos que allí son 
Con César Octaviano. 

Caóo, 

Vi al sabio Salomón, 
Oclídes, Séneca, Dante, 
Aristótiles, Platón, 
Virgilio, Horacio amante; 
Vi al strologo Atalante, 
Que los cielos- sustentó, 
Segund lo representó 
Nasometo Forisante. 



DIEGO DE VALERA. 



I ON sé gracias nin loores > 
'Amor, que te dar pudiese, 
Nin servicios que fisiese 
'A tí, grand poder de amores. 

Que fuessen merescedóres 

De quanto bien me fesiste 

En me dar á quien me diste 

Que amasse por amores. 




Dísteme por tu noblesa 
Tal sennora que serviese, 
Porque mi cora9on fuese 
Quito de toda tristesa; 
Amor, pues tu grand proesa 
Contra mí asy monstraste, 
Para siempre me ganaste 
Crea la tua realesa. 



Sennor, sy á tí he fecho 
En algund tiempo servicio. 
Pues me das tal beneficio, 
Téngome por satisfecho; 



CANCIONERO. 235 

£t faré muy grand derecho, 
Donde quiera que yo fuere , 
De guardar mientra viviere 
Tu servicio et mi provecho. 

Ya de quanto rescebí 
Conviene que algo diga, 
Dísteme fermosa amiga, 
A quien amo más que á mí; 
Como quier que non la vi, 
Tanto se de tu bondat , 
Por la qual mi voluntad 
Me piase desir aquíi 

Amor, porque de tus dones 
Me diste muy largamente , 
Vengo aquí de presente 
A fáserte relaciones; 
Encima de conclusiones, 
Dúiendo con alegría 
De aquesta sennora mia 
^^uáles son sus perfectiones. 



Últh 



jtma. 



Cum devotas oraciones 
A Dios sirvo cada dia. 
Non ha cuenta su valía 
De sus nobles condiciones. 



FERNANDO DE LA TORRE. 



N diversas opiniones 
Veo el mundo contra tí , 
Amor, segund entendí 
En todas sus ententiones; 

Que unos de benediciones 

Te fasen solemnidat , 

É otros de voluntad 

Te dan muchas maldiciones. 




Unos te llaman sennor 
El meior .que nunca vieron. 
Otros disen et dizeron 
De tí peor que traidor; 
Et otros por synsabor 
Te publican por medroso, 
É otros por muy sabroso 
Et fuerte peleador. 



Unos te llaman leal 
Más que fermoso castillo. 
Otros disen que caudillo 



CANCIONERO. 237 

£re9 tú de todo mal; 
Otros y que muy mal caudal 
Eres de todas maldades , 
Et otros que de bondades 
Nunca vieron tu ygual. 

Unos disen que agudo 
Eres, et muyacucioso, 
£ otros que peresoso 
Eres y et muy simple rudo; 
Otros te llaman sesudo. 
Piadoso et non poco. 
Otros muy torpe et loco. 
Muy sin piedat et crudo. 

Pero en perfetta prosa , 
Amor, quieres que te diga 
Eres de bien enemiga 
Et obra siempre dannosa; 
É cosa muy peligrosa 
Estos dichos de tí fallo. 
Unos bien, otros contrallo. 
Pues lo se por texto et glosa. 

El bien et mal infinito • 

5Jue de tí oyó notar. 
Non te lo puedo contar 
Por lengua nin por escripto; 
Pues asy non te repito 



238 CANCIONERO. 

Seyer tú malo nin bueno. 
Yo, amor, noií te condeno 
Nin te asuelvo nin te quito. 

Pero sey bien cierto desto. 
Que sy mer9ed me fisieres. 
Mientra viva et vivieres 
Te seré con humil gesto 
Servidor leal et presto^ 
Denunciando tus loorts . 
Ante reys et sennores , 
En secreto et manifiesto. 

Por el contrario te digo 
Si por té rescibo danno. 
Que de aqueste mesmo pannos 
Habrás de vestir comigo; 
Ca seré tu enemigo 
Reprobando tus maldades. 
Con muchas autoridades 
Verás cómo te castigo. 



FERNANDO DE LA TORRE. 




ENNORA , mal cabo hayan 
Los servicios <}ac vos ñse, 
Los quales aun más decayan 
Que non vuestra boca dise. 

Si desque vos escogí 

Sobre todas por sennora 

Nunca mis ofertas di 

A ninguna fasta agora. 

Sennora y mi grand deseo 
Non se compla nin se acabe. 
Si de quantas vi nin veo 
Hay ninguna que se alabe. 
Que ningund tiempo me viese 
Trocado de como só. 
Porque ella desir pudiese, 
Deste soy amada yo. 

Sennora, tan syn reposo . 
Viva yo por luengos dias 
Como vive el envidioso 
Que pena por muchas vías, . 



24-0 CANaONERO. 

Si nunca por pensamiento 
Nin por obra vos erré , 
Pues** ¿ por qué tanto tormento 
Al que non fiso por qué ? 

Aquesta vuestra sospecha 
Non viene de buena: parte , 
Nin me days causa derecha . 
Que presuma ser syn arte; 
Antes me faseys pensar 
Lo que non es por mi grado^ 
¡ue vos me quereys dexar^ 
quÍ9á me habeys dezado. ' 

Si vos querés qije asy sea, 
Fasedlo fermosamente, 
Escusemos la pelea 
Fasiendo buen continente; 
Non querays que desatine 
Con rabia de lo que sé, 
Que por ende por do vine. 
Por allí me tornaré. 

Fyn. 

Sennora, yo me convine 
Con dolor que de vos. hé 
Para que 9edo yo fine , 
Del dolor que passaré. 



JOHAN DE IjíPU jÍ SU AMIGA, 




ON es hutnana la lumbre 
¡ue de vuestra fas procede, 
toda beldad excede 
Expresando certedumbre; 
Puente de moral costumbre, 
Donsella purificada, 
J3o quiso faser morada , 

La discreta mansedumbre. 

Vos soys la que yo elegí 
Por soberana maestresa. 
Más fermosa que deessa, 
Sennora de quantas vi; 
Vos soys la por quien perdí 
Todo mi franco albedrío, 
Donsella de honesto brío. 
De cuyo amor me vencí. 

* É si cánticas de amores 
Yo fago que algunos plegan , 
Cierto por dicho se tengan 
52ue vuestros son los loores; 

i6 



242 CANCIONERO» 

Donsella cuyos valores 
Con pluma et mano recito^ 
En fablas et por escripto, 
Saoad mis tristes dolores. 

Nunca tal fué Virgínea^ 
Nin la mujer de Sycheo, 
Nin la fija de Pompeo, 
Atalanta nin Altea; 
Donsella , todo hombre crea. 
Que en ningund otro lugar 
Nunca me verán amar 
Maguer que mi muerte vea.. 

Ca non es tan poderoso 
Vuestra non que me defiendaí 
De seguir la tal contienda , 
Pero que viva cuydoso; 
Vuestro gesto desdennosa 
Non fará nin yo lo creo 
Donsella que mi deseo 
Non vos recuente quezoso.. 

ultima. 

Viso angélico donoso, 
Donsella de tal aseo 
Qual yo nunca vi nin veo, 
Datme vida con reposo. 



JOHAN DE rAPlA. 




ENNORA^ mi bien et amor, 
Fermosa, muy excellcnte, 
'Qual yo creo ciertamente 
Que vos sodes ^la meior; 

Yo, vuestro humil servidor, 

Vos iuro á Dios, sennora, , 

Que vos vi en fuerte hora 

Para sofrir tal dolor. 

Pues que Dios estableció 
De vos en todo acabar, 
Plégavos de non dubdar 
En quien syempre vos servio j 
É si algo revolvió. 
Vuestro saber maldisiendo, 
Sennora, segund entiendo. 
La mi muerte cobdició. 

Sennora, los maldisientes 
Jamas nunca ^essarán 



^AA CANCIONERO. 

Nin SUS lenguas callarán 
Si lo bien paradcs mientes, 
Fasto que entre los creyentes 
Siembren mal et omesillo, 
Morriendo los callandillo 
• Su dulgor entre los dientes. 

Mi lengua refrenaré, 
Que non puedo más fablar. 
Por quanto amé en lugar 
Contra quien me callaré; 
Mas, sennora, bien diré 

¡ue mes fecha syn rason 
non sé quál entention 
Es con lo que passaré. 

Graciosa, por non tardar 
Aquí quiero concluir, 
Que todo mi cíomedir 
Pué y es de vqs loar; 
É sy yo quiero alcan9ar. 
Es por vos engrandes9er, 
Sennora, por Dios creer 
Me querades syn dubdar. 

Perfetta , pido perdón 
Si en algund tiempo erré, 
Otrosy sy non podré 
Cedo yr ver vuestra faction; 



CANaONERO. \ 245 

Ca fué vuestra opinión 
Que viese vuestra figura^ 
Mas non plugo á mi ventura 
De me dar tal galardón. 



ÚM 



Urna. 



Nunca habré consolación 
Synon con mucha amargura» 
Fasta que tome folgura 
£ conorte á mi visión. 



VILLAPANDO, 




EPAN todos mi tormento, 
£1 qual siente con rason 
Mi cuytado coraron 
Por el triste partimiento. 



Sepan todos mi tormento. 
Porque soy leal amante 
De sennora bien bastante 
De mucha beldat syn tiento^ 
Por la qual syn fallimiento, 
Padesce tribulation 
My cuytado coraron 
Por el triste partimiento. 

Sepan todos mi tormento, 
Pero non tomen mansilla 
Nin tengan á maravilla 
La cruel pena que siento; 
Que de todo soy contento. 
Si bien sufre grand passion 
Mi cuytado coraron 
Por el trkte partimiento. 



CANCIONERO. 247 



Sepan todos mi tormento, 
Mas por tanto non desmayo , 
■jjue fortuna por ensayo 
Lo causó con movimiento. 
Pensando que repentimiento 
Fisiera por ocasión 
Mi cuytado cora9on 
Por el triste partimiento. 



^ 
/ 



riLLAPANDO. 




UNCA meiorar mi pena 
Fasta aquí, 

Es una sennal non buena. 
Para mí. 



Días há que siempre vivo 
Por amor 

En sus presiones cativo ~ 
Con dolor; 

Mas en tan fuerte cadena 
Non me vi, 

Que es una sennal non buena 
/ Para mí. 

É agora continuando 
De sofrir, 

Vame ya desamparando 
El vivir; 

É pues muerte me condena. 
Para sy, 

Es una sennal non buena 
Para mí. 



MENDOfA. 




I08, que sentides la via, 
Alegres de bien amar, 
'Tan sola un hora al (tía 
>Vos plega de contemplar 

£n la triste canción mia : 

Ya non so quien ser solia. 

De las que han grand dol9uray 
Galanesy non vos fies, 
Sabed quen grand amargura 
Se toma segond veres; 
Que yo esperar debia 
De mi deseo alcangar. 
Mas toda mi alegría 
Se mes tornada en pesar. 
En la triste canción mia : 
Ya non so quien ser solia. 

Yo vos conseio apartar. 
Mas dígovos que ames. 
Mas conséiovos entrar 



250 CANCIÓN EKO. . 

Adonde salir podres, 
Guardadvos de tal porfía , 
La qual non podays dexar, 
Que castigar se debria 
Quien mientes quisier parar 
En la triste canción mia ; 
Ya non so quien ser solia. 



DIEGO DE LEÓN. 




OBDiciANDO ser amado, 
Me so puesto por carrera , 
cDo por cierto me valiera 
Más quedar que ser entrado. 

De la qual, por mi peccado. 
Si luego non me saliera. 
Ciertamente yo muriera 
Como desaventurado; 
£ con todo m'an llagado 
De ferida por manera ^ 
^ue mi vida desespera * 

Con pesar afortunado. 

El poder me fué privado 
En lugar que resistiera, 
Et que fablar yo quisiera. 
Mas mi seso fué turbado; 
Mas lo m'eior fuera establo 
Para mí, sy lo fisiera, 
Que este ezemplo non siguiera , 
Ca porfía mata venado. 



DIEGO DE LEÓN. 




ODO pesar agora 
Aviso que de mí parta, 
Pues tan consolable carta 
Rescebí de mi sennora. 



Desque salí de la cuna 
Todavía me ha llagado 
Por amar mucho cuytado 
Sin consolación alguna; 
D*oy más rason que fortuna 
De sus bienes me reparta^ 
Pues tan consolable carta 
Rescebí de mi sennora. 



Mas tal plaser soberano 
Fasta agora non sentí 
Como quando yo ley, 
Escripta fué de mi mano; 
É con esto vivo ufano. 
Visto que mi mal se aparta. 
Pues tan consolable carta 
Rescebí de mi sennora. 



DIEGO DE yALERA, 




BNNORES, mucho pesar 
Me fuefga desir agora 
La cruel de mi sennora 
Qué vida me fas pasar. 



Sabe Dios que mi deseo 
Es servir su feranosura , 
É su plaser^ segund veo, 
£s darme mucha tristura;, 
Claro vos puede monstrar. 
Por la pena que en mí mora. 
La cruel de mi sennora 
Qué vida me fas pasar. 

*Yo pienso que ella se duele 
De mí, que sufro tal danno, 
Y ella muestra, como suele, 
Que me tiene por extranno; 
Por ende podeys pensar. 
Pues que nunca se meiora. 
La cruel de mi sennora 
Qué vida me Ais pasar. 



25 4 CANCIONERO. 

Muchas veses yo le digo 
Toda mi quexa llorando ^ 
Ella ríese comigo^ 
Tómalo todo burlando ; - 
i Qué plaser puedo tomar 
Viendo mucho en mal hora 
La cruel de mi sennora 
Qué vida me fas pasar? 



DIEGO DE VALERE. 




ENNOREs, mucho pesar 
Me pone tu sennorfa. 
Por syempre más que solia 
Me verás á' tu mandar. 



Non siento pesar tan fuerte 
Que mude mi voluntad, 
Nin menos tan buena suerte 
Que faga contraríedat; 
Desto vive syn cuydado, 
Que si mili annos vivia, 
Por syempre más que solia 
Me verás á tu mandado. 



ALFONSO DE MÓNTENNOS. 




i bien et toda mi vida. 
Porque alegres seamos. 
Ruega á Dios que nos veamoe 
Para la Pascua^ florida. 



Una plasentera nueva 
Nos vino de ayer acá, 
Que de hoy más causa nos da 
Que nuestro partir se mueva. 
Aquesta rason me prueba 
Que ambos á dos nos debamos 
Consolar, pues que esperamos 
Tan breve nuestra partida. 

• Si' mis males te escrebia. 
Por verdat á tí desir. 
Tantos tengo de escrebir. 
Que papel non bastaría; 
Mas sy es ventura mia 
De tan ^edo vemos ambos. 
La salud que deseamos 
Non será tan bien venida. 



CANCIONERO. 257 

£n esta semana sancta 
Muchas con grand devoción 
Andan tristes con rason 
JDe la passion que se canta ; 
Yo. con alegría tanta, 
Que siento porque nos vamos, 
£n estos dias que estamos 
Toda tristor se me olvida. 



17 



lOHAN DE ORTEGA, 




.OBARDE de COXZKpn^ 
Pues non fuyste tan osado 
De fablar tu triste fado, 
I Amor fase grand rason 
Que te dé tribulación. 

Non sQpiste conoscer 
Ventura nin buena suerte y 
En querer penas de muerte 
Rescebir más que plaser ; 
Sofrirás grave passion 
Porque seas avisado. 
Pues me non tienes pagado. 
Amor fase grand rason 
Que te dé tribulación. 

De tu mal parte me dio 
Guarda que bien matra9aste, 
Cora9on, si tú erraste. 
Di qué mal meresco yo; 
Poca fué tu discreción. 



CANCIONERO. 259 

Cativo, pobre, menguado. 
Donde veo, malpeccado. 
Que amor fase grand rason 
Que te dé tribulación. 

Si qui^á por segurar, 
Cora9on, fuiste medroso. 
Piensa que por virtuoso 
Te tovieran el fablar ; 
Quien mucha consolación 
Te diera de muy buen grado, 
Sy la perdiste , cuytado, 
Amor fase grand rason 
Que te dé tribulación. 



PREGUNTA 
qut fué fecha á un gentil hombre^ for nombre Sarnas, 




¡I buen amigo Sarnés, 
¡Plégavos 'querer iuzgar 
I Hombre su cuytá callar 
^Si crees que bueno es ; 
Dígolo porque bien tres 
Menos de mí, segund veo. 
En aqueste tal torneo 
Toman mucho buen revés. 

Respuesta de Sarnés, 

En el tiempo conocerees 
Quál parte cumple tomar. 
El callar ó el fablar, 
Sy amays como debeys; 
Eso mesmo, sy vees 
Que os aquexa el de^eo, 
Decilde con buen asseo : 
Sennora, non me mateys. 



OTRA SUXA DESTE SjIRNÉS. 




LEGRADVOS, amadores, 
Que de amor he recaudado 
£1 reposo deseado 
^ De mis cuytas et dolores. 

Por bien que la gloria mía 
De plaser tan especial 
Á todos en general 
Debe ser grand alegría; 
Pues gosadvos, amadores, 
É de bien tan sennalado 
Haya de todos de grado 
Dios de amor muchos loores. 

Si dirés que triste vive 
Alguno por bien amar. 
Non se ha de desmayar 
Nin de penar non se esquive ; 
£sfor9advos, amadores, 
Que yo^a me vi penado 
En algund tiempo passado 
Más que hombre por amores. 



OTRA SUVA. 




MOR desagradescido, 
Sy sientes las cuytas mías. 
Muy alegre syn roydo 
!i Mis debdas me pagarías. 



Por Usar de gentilesa 
Soy, amor, bien comedido. 
Aparta de mí tristesa, 
Que me trae tanto vencido; 
É sy esto que te pido 
Contra mí faser querrías. 
Muy alegre syn roydo 
Mis debdas me paganas. 



OTRA CANCIÓN. 




OR acrescentar dolor 
A mi cora9on penado. 
Soy fecho nuevo amador 
Que fuera bien excusado. 



Ved sy es grand crueldat. 
Mirando, gentil sennora, 
Que me sea á deshora 
Robada mi libertat; 
Non sé qué diga, amor. 
Pues por mi mal non pensado ' 
Soy fecho nuevo amador, 
Que fuera bien excusado. 

£1 mayor danno qne siento 
Es comportar enemigo, 
¡Ay amor! por tí lo digo, 
Que pones en crescimiento 
La mi grand cuita, sennor. 
Que por sostener cuydado 
Soy fecho nuevo amadot;, 
Que fuera bien excusado. • 



CANgiON DE MORANA, 



LA una, alas dos, 
Alaylan, á quien da más, 
I Mi mote vendo, par Dios, 
[RematarlQ he hoy 6 eras , 
Alaylan, á quien da más* 




Maguer veio que peresco. 
Es el mote que yo vendo 
Por grand cuyta que padesco. 
De la qual mi ñn atiendo ; 
Veys aquí el precio vos , 
Amigos, ¿hay quien da más? 
Mi mote vendo, par Dios, 
Rematarlo he hoy 6 cras> 
Alaylan, á quien da más. 

Aunque rompe grand batalla 
Quien encubre mal partido, 
£1 que sufre mal et calla 
Non debiera ser nascido; 
Pues, amigos, mi repoa 



CANCIONERO. 265 

Con fortuna es por demás; 
Mi mote vendo, par Dios, 
Rematarlo he hoy ó eras, 
Alaylan^ á quien da más. 



lOHAN DE TORRES. 




H temprana sepoltura 
De mi donosa sen ñora , 
¿ Qué será de mí la hora 
Que veré vuestra ñgura? 



¡Qué pesar et qué tormento. 
Qué pena sin galardón 
Sentirá mi cora9on 
Ante el vuestro enterramiento! 
jOh mi maldita ventura. 
Mi syno y esquiva suerte! 
^ Por qué non viene la muerte 
Apartarme de tristura ? 

Yo, cativo, non espero 
Synon vivir en cuydado. 
Pues quedo desamparado 
Del mi buen amor primero; 
Donsella cuya mesura 
Me mantovo en esperanza, 
Dios haya de vos membranfa 
Por la su santitat pura. 



FERRANDO DE LA TORRR. 




uiEN te puso en tal cuydado, 
Cora9on, que te atormenta , 
Tal se vea que non sienta 
De sy parte nin mandado. 



Coraron, nunca fesiste 
Por qué debas con rason 
Con cuydados vivir triste 
Nin estar en tal prisión. 
En poder de quien de grado 
De tus males se contenta; 
Tal lo vea que non sienta 
De sy parte nin mandado. 

Cora9on, los tristes males 
^uc por tí rescibo yo, . 
Son crueles, desyguales 
Quales hombre nunca vio ; 
Porque diré : mal fadado 
Quien mis cuytas acrecienta, 
Tal se vea, que non sienta 
De sy parte nin mandado. 



M.FONSO DE MONTANNOS, 




h pintor rey Manuel 

Soberano 

Voa obró con un pín8el 

De su mano; 

Y esmeró tanto lozano 
Vuestro bulto 

Qual iamas non fué trasudo 
En humano. 

De las damas afamadas 
Escogió 

Sus faciones más loadas 
Que syntió; 
En vos las ayiuntó 
Con aseo, 

Do virtudes grand arreo 
Permitió. 

4 

De las planetas tom6 
Propiedades , ' 

Y en vos las confirmó 
In exades; 



CANCIONERO. 269 

Muy lestas syn facultades 

Escogidas, 

Como sean conos^idas 

Dignidades. 

lúpiter- quiso ynfluir 
Tan graciosa 
Vuestra fabla , «t minuyr 
Acentuosa, 

Dul^e, mansst et amorosa , 
Deley table , 

Muy honesta et agradable 
Y graciosa. 

£1 Mercurio altildó 
Vuestra mente 
Do prudentia sofilmó 
P unciente ; 

Discreción tan diligente 
Ynventiva 

Non la vi comparativa 
Nin se syente. 

De mares sois asistente 
En obrar, 

Quien mirays por accidente 
Ys matar; 

^1 que más galardonar 
Ya quereys. 



270 CANCIONERO. 

De por vida le faseis 
Lamentar. 

De la luna su fluentia 
Posseeys , 

Conoscida diferentia 
Non aveys ; 
Al que vida le quereys 

Permetit, 

En gloria siempre vivir 

Le faseys. 

Ya mis tristes passiones 
Temperan9a, 
Remediase con actiones 
De esperan9a ; 
Non sería su puian^a 
Tan ynorme 
Que fisiesse disconforme 
Lealtan^a. • 

Mas, continua crueldat 
Conoscida, 
Me absenta libertad 
Permetida; 
Y con todo, ynfluyda 
En querer. 
Fas mi vida fene89er 
Dolorida. 



CANCIONERO. 271 

Ya en Asya conquista 

Y ofende 

A las bellas vuestra visca, 

Y reprehende ; 

Y por África se tiende 
La grand fama, 

Y vos temen como á flama 
Que se atiende. 

Coroni'stas et poetas 
Afamados 
Se fallaran ser correctas 

Y occupados, 

Para haberlos acabados, 
Segund pienso, 
Vuestros dones, por extenso 
Relatados. 

Quando Apollo más en9ede 
En primavera, 

Y su lus toda procede 
Muy entera, 

.Non penetra ya 9edera 
Tan proviso, 
Segund vuestro claro viso 
Me fisiera. 

-Pensamientos muy soeses 
Da cordura. 



272 CANCIONEILO. 

Que consuela algunas veaes 
Mi tristura, 

Mas, lamen vuestra figura , 
Representa : 
- Con amor, que me atormenta 
Sin mesura. 

£1 conorte de mis males . 
Fallo ser , 

Llamarme de los leales 
En querer ; 
É me plasce pades9er 
Por ymágen , 
Que de todas la ventajen 
Puede haber. 

Última, 

Sola V06 soys el firmal 
De perfection , 
De mi muerte desygual, 
O rédempcion, 
Vén9avos ya compasión ; 
jOh amor, 

Remediad tal servidor 
Con afec9Íon! 



¡UEGO DE NArPES 

^UC COMPUSO FEftNANDO DK LA TOKRK SL DE BURGOS» 
PXJIIGIOO A LA MUY NOBLE (ENMOEA CONDESA PE 

CASTANNEOA. 

I 

£1 emboltorio de los naypes ha de ser en esta 

manera. Una piel de pargamino del gran- 

d$r de un pliego de papel en el qual naya 

tscripto lo seguiente, é las espaldas del 

dicho emboltorio de la color de las 

espaldas de los dichos naypes, 

MAGNIFICENCIA Y VIRTUD. 

ON creo nuevo será á vuestra 
sennoría haberme mandado que 
con alguna lectura vos syrvies- 
se : y como vuestro mandado 
non podiese negar, pensélo poner por 
obra; mas como U escriptura non fuese 
breve nin tiempos asy quietos como qui- 
siera, la conclusipn ó medio de aquélla 
•está por faser. Asy que para esperar 
la tal cena magnificencia y virtud, acordé 

i8 




274 CANCIONERO. 

de enbiar á vuestra noblesa una colación) 
ó passatíempo de la manera que baxa 
se íará relación. Non dubde vuestra sen- 
noria yo non entienda ser el presente baxo 
y non conviniente para tan gran exce* 
llencia, como la vuestra segund la cali- 
dat. Mas como quiera que esto de la 
una parte me físiesse temer, de la otra lo 
seguiente me dio osadía. Ca á las grandes* 
mares tan bien los arroyos , como los 
gruesos rios occorren y caben, non se me 
olvidando vuestra noble et palenciana 
condición , la qual allende de comportar 
las mis faltas et osadía, íávorescerá lo 
bueno de la obra, et lo defectuoso dissi- 
mulará 6 emendará con singular et ver- 
dadera discreción, como aquella que 
princesa de las Espannas se puede ó de- 
be llamar. Et yo temiendo la reprehen- 
sión de la obra, bien quisiera que fuera 
callado nombre del actor, salvo que por 
la obra se conosce el maestro, la cual 
lieva la marca de mi simplesa, et va fir- 
mada de la firma de mi poco saber, et 
cerrada et sellada con las armas de mr 
grossero sentido, et pendiente en filos de 
grand osadía, lo qual todo ha ciegado la 



CANCIONERO. 275 

afection et mysterio de las cosas ya di- 
chas. — Elhumile et devoto siervo de vues» 
tra merfed^ Ferrando de la Torre» 



LA FORMA DE LOS NAYPES. 

Primeramente un Emperador que ga- 
ne á todas las otras cartas , et éste tiene 
dos coplas et un fin de letras moradas en 
esta guisa. Han de ser quatroiuegos apro- 
piados á quatro estados de amores en esta 
manera. £1 primero de religiosas á las es- 
padas, apropiado por las coplas segund 
la calidat de la casa. E han de ser doce 
naypes en este iuego, et en cada uno una 
copla, et ha de haber tres figuras, la pri- 
mera del rey, copla de dose pies ; la se- 
gunda del caballero de onse ; la sota de 
diez, et dende ayuso diminuyendo fasta 
llegar á un pié, y por conseguiente todos 
los otros estados, assí como el de biudas 
apropiado á bastones y de casadas á co-' 
pas y el de doncellas á oros, por tal que 
sean quarenta et ocho cartas et coplas 
syn las del prólogo ó Emperador. E pue- 



%y6 CANCIONERO. 

den iugar con ellos perseguera 6 tríntin 
assjr como en otros naypes, y de más 
pueden se conos^er quáles son meióres 
amores sin haber respecto á lo que puede 
contes^er. Porque á las veces es meior 
el carnero que la gallina, et {Pueden co- 
nos^er su calidat, y puédense echar suer- 
tes en ellos á quién más ama cada uno, 
e á quién quiere más , et por otras mu- 
chas et diversas maneras. 

£1 Emperador de letras morada^ ha de 
ser en esta guis^ un naype en que se con- 
tengan estas coplas seguientes : 



Magnificencia y virtud , 
Grada, beldat y nóble9a, 
Perla de la ioventud. 
Seso de la senectud , 
Caudillo de la destre9a, 
Reyna de la castidat. 
Princesa de corteledat. 
Duquesa de honestidat. 
Marquesa de la verdat. 
Condesa de Castanneda. 



Á vos á quien recorrer 
Deben las obras ayna, 



CANCIONERO. 277 

Por lindo reprehender 
Como fuente de saber , ' 
O por saber y doctrina , 
A vos mucho humilmente 
Como de syervo menor. 
Se presenta tal presente. 
Manifiesto ynsuficiente. 
Pediendo enmienda y favor. 

Fyn. 

f 
Es de la obra el grandor, 

Con metros desordenados. 

De quatro estados de amor. 

Unos naypes desdonados 

Para desechar cuydados. 



lUKGO DE ESPADAS^ 
atrofiado á io$ amora de religiosas y todo de letras 

cobradas. 



EL REY, DOSE Plés , UNA CARTA. 

Al tiempo del pelear, 
Si se caen las espadas 
De manos mal apretadas. 
He visto quistionear 
Disiendo, segund oy. 
Por achaque 6 por glosa. 
Amores de religiosa 
Andouieron por aquí. 
Mas yo les respondo asy, 
Por sententia y conclusión , 
Ques una grande abusión 
Que en los cobardes sentí. 

EL CAVALLERO, XI PUNCTOS. 

Nin por esto non se entienda 
Que yo apruebo tal cosa. 



CANCIONERO. 279 

Sólo por desir esposa 

De quien non quiero contienda. 

Es verdat, si fuese bella 

y noble de condición. 

Yo siempre sería della 

Syn temer la perdición. 

Mas tengo por opinión , 

^uien amare lo contrario, 

^ue será del adversario. 

LA SOTA, X PUNCT08. 

La serví en tal lugar 
Syn rescebir galardón, 
Y puedo muy bien iurar 
Con verdat, y con rason, 
Que iamas un tal pro^esso 
Tan dulce non fué fallado. 
Por donde qualquier excesso 
Deviera ser perdonado, 
Asy que tengo afirmado. 
Este ser gracioso estado. 

IX ESPADAS. 

Pero hay diversidat ^ 
En este estado que digo, 
"Que segund la calida t 
De personas acatad. 



2 do CANCIONERO. 

Tal debe ser el castigo, 
Mas en todas fallo un danno , 
£1 qual callar non me dexa , 
Que un grado mu^ eztranno , 
Memoria dellas se quexa. 

VIII ESPADAS. 

Pues do non fasen memoria 
La fírmela no es presente , 
Nin menos do quitan gloria 
La pena non queda absenté^ 
Absenté fui de plaser, 
Presente de grand pesar. 
Ninguno al favores^er, 
Mal alguno al desdennar. 

VII ESPADAS. 

Aquí se puede arguyr 
Que por mí no es de iusgar^ 
Ca unos van con reyr 
É otros van con llorar , 
Mas segund comuna regla.. 
Aunque viven por antoio 
A muchos quitan enoio. 

VI ESPADAS. 

Porque su trato es fermoso, 
Honesto, muy entendido. 



CANCIONERO. 281 



Non quieren al mal gracioso 
Nin aman al mal sentido, 
Y con grand desden y gesto 
Al tal despiden con esto. 

V ESPADAS. 

Pues que son á tantas partes 
Vestras rasones comunes, 
Usando grosseras artes, 
Yd allá tener el martes, 
Donde tovistes el lunes. 

mi ESPADAS. 

A esto suelen desir. 
Con gesto muy sosegado, 
Nin por más me despedir. 
Porfía mata venado. 

III ESPADAS. 

Vos, que tanto porfiays 
Y de seso me sacays, 
Veamos por qué faseys. 

' II ESPADAS. 

Porque mientras viviré 
Non de vos renunciaré. 

I ESPADA. 

Y á mi rey qué desis. 



lUEGO DE BASTONES f 
atropiado al amor de las viudas, todo de letras 

negras. 



BL REY, XII PUNCTOS. 

Renunciar de los bastones 
Ha pontescido al iugar. 
Mas de viuda renunciar 
Non lo sufren las'rasones, 
Quanto más si es fcrmosa 

Y rica con mocedad, 
guien dexáre la tal cosa 
Usaría de nes^cdad, 
Amores son en verdat, 
Aunque non mucho pomposos , 
De mucha seguridat 

Y muy poco peligrosos. 

CAVALLBRO, XI PUNCTOS. 

Debaxo de negro manto 
Ya blancuras se fallaron , . 



CANCIONERO. 283 

Donde fisieron grand llanto 
Otras vegadas cantaron 
Entended bien la rason , 
Amadores de notar , 
Que si mueren con sason 
Amores son de ca^ar, 
Ca segund es el lugar 
De campinna, 6 de labrada. 
Es la ca9a sa9onada. 

SOTA, X PUNCTOS. 

Es verdat ques grand enoio 
Una rason que se pone 
Por refrán , ó por antoio , 
Fulano, que Dios perdone, 
Por cierto sería excusada 
Si olvidar se podiese- 
Que tal materia cantada 
Nin re9ada se dixesse. 
Mas, ¿cómo puede excusar 
El sochantre de cantar ? 

IX BASTONES. 

Como yo non he passado 
En mi vida por tal regla , 
Non es grand yerro lo trovado 
Sy demás de mal rimado 



184 CANCIONERO. 

El efecto va sin regla , 
Ca segund la presunción , 
Aunque non digo de qui6i , 
X este caso fas bien 
Esta copla de canción. 

VIH BASTONES. 

El clamor ques en tal grado. 
Ciertamente deve ser 
De dama de grand estado 
ó de gentil pares9er, 
Qac lo al non se requier 
Nin se debe aprobar. 
Salvo sy fuere en lugar 
, Que la falta lo fisier. 

VII BASTONES. 

Muchas vescs acaes9e 
Contra voluntat tratar,* 
Porquel tiempo lo ofresce. 
El qual lo fase dexar. 
Asi que debe mirar 
La que fuere requestada. 
Cómo non quede burlada. 

VI BASTONES. 

Porque se suele faser 
Al tiempo que las reclaman. 



CANCIONERO. 285 



Quatido ^e dan á creer, 
Oue muy de veras las aman. 
Mas después de bien burladas 
Disen estas palabras. 

V BASTONES. 

En nuestra vida un remedio 
Sólo fallo que habernos, 
^ue segund Dios puso medio , 
¿ue Uoredes, et lloremos, 
gue farto con que tenemos. 

mi BASTONES. 

Mas disen en mi escuela 
Desta tal lection ó thema , 
Que con esto se consuela 
Quien las sus madexas quema. 

lU BASTONES. 

Es plaser lo que proponen, 
Que mal fabla les disen , 
Tal cora9on les ponen. 

II BASTONES. 

y después jic bien pensado 
Disen á su signo y fado. 

I BASTÓN. 

Nin por más cuytas me dar. 



\ 



lUEGO DE COPAS^ 
aproado Á los amores de las casadas ^ todo d* letras 

asuUs, 



EL REY, XII PUNCTOS. 

Sabe el vino a las vegadas , 
En copa muy desygual. 
Mas amar á las casadas 
A las veses sabe mal, 
Y bien por este tal iuego 
Do se paga grand portadgo 
Renuncien todos de luego, 
Que yo non menos lo fago. 
Mas disen los de Cartago , 
Segund pone la escriptura, 
Que nunca pesca en gran lago 
Quien iamas se aventura. 

CAVALLERO, XI PUNCTOS. 

Renegad vos de posada 
Donde mora hombre varón , 



CANCIONERO. iSj 

Donde cortan con espada 
É fieren con el bullón^ 
Por ende , quien me creyere , 
Mire bien- tales baratos, 
É sy en Córdoba se viere 
Sobresuele sus ^apatos, 
Asy que los tales tractos, 
£1 que los quiere seguir. 
Bien se debe aper9ebir. 

SOTA, X PÜNCTOS. 

Lo que tiene otro sobrado 
A mí poco me aprovecha , 
Manto de otro sudado 
Mi voluntat lo desecha, 
Con todo, tal puede ser 
En color y en fechura. 
Que vieio puede valer 
Más que nuevo syn costura, 
Y por tal desenvultura 
Muchas veses vi folgura. 

IX COPAS. 

Mas aquesta tal lomada 
De contino non se pruebe 
Cabe9a descobiiada , 
En sameiante enbaiada 
Muchas vegadas se llueve. 
De tal querer me despido. 



aB8 CANCIONERO. 

Perdóneme toda sennora. 
Yo quiero ser su ven9Ído 
Y que quede ven9edora. 

VIII COPAS. 

Y que quede á su placer 
Por guerrera conoscida, 
Aunque non es caucho vencer 
La cosa que está ven9Ída, 
Esto, porque combatido 
Yo me fallo toda hora, 
Asy que quedo ven9Ído, 
Ella que grand ven9edora. 

VII COPAS. 

Mas sy ama y es amado 
En qualque grand perfecion, 
Non tema la perdición. 
Afirmando ser osado , 
Porque el hombre es obligado 
Antes por una morir, 
52ue non por otra vivir. 

VI COPAS. 

Pues amar es cosa humana. 
Non se debe ¿e iüsgar , 
Qnc lo tal es cosa vana, 
J>e desir nin de pensar , 
Sy non ved lo que yo fundo. 



CANCIONERO. - 289 

Sy es passado por el mundo. 

j 

V COPAS. 

Lo que syemprc fué y es 
Es fuer9a que syempre sea. 
Mas de fas que tiene envés, 
Ni» de ropa del revés 
Ningund hombre se provea. 

mi COPAS. 

Que quando quise non quiso, 
Agora menos yo quiero , 
En pensar lo postrimero 
Non quiero morir 4^ riso. 

in COPAS, 

Estií digo, non afirmando 
io que se debe fascr, 
Cada qual sepa escoger. 

II COPAS. 

Que yo syn más difinir 
Non quiero más escrebir. 

I COPA. 

De mi secreto y firmesa. 



T9 



lUEGO DE OROSy 

a frotado á Ua amores de dom^laxy 

de letrat verdes. 



EL REY, XII PUNCTOS, 



NoH menos que fino oro 
£s rason de desear 
Una donsella qu» adoro. 
Para la querer et amar. 
Porque si todos colores 
Este buen metal excede. 
Non menos estos amores 
A todos otros precede , 
A quien en tales antecede 
Habiendo qualque victoria. 
Para siempre le subcede 
Rica corona de gloría. ^ 

CAVALLERO, XI PUNTOS. 

Éstos son á quien yguales 
Todo hombre debe servir, 
Y por quien bienes y males 
Todo se debe sofrir , 



CANCIONERO. 

£s tos 'Son por quien la vida 
Se meresce de poner. 
Estos son por quien non olvida 
Lia gala de se exercer. 
Éstos que fasen faser 
Lindas instas et invenciones. 
Éstos doblan cora9ones. 

SOTA, X FUNTOS. 

Éstos son los palancianos. 
Éstos son los más polidos. 
Éstos de quien los humanos 
Se deben fallar guarnidos. 
Éstos son limpios y bellos 
Syn algund impedimento. 
Éstos quien há parte en ellos 
Vive alegre et muy contento. 
Éstos son por quien absentó. 
Mis trábalos son por ellos. 

IX OROS. 

Éstos en extremo -grado 
Por su gran valer me piasen. 
Éstos me tienen ganado 
y con ellos soy pagado 
Aunque non me satisfasen, 
Dígolo porquen verdat 
En gracias de como quiero, 
Asy siento exquividat 



291- 



Zgt CANCIONERO. 

Como se fuese extranjero. 

VIII OROS. 

Mas esta tamanna quexa, 
Que desta dama yo siento, 
Nin la dexo nin se dexa 
De buscar mi perdimiento, 
Asy que en tal mansilla' 
Non sé cuál deba seguir, 
Sy me vaya de Castilla 
O muera por la servir. 

VII OROS. 

Mas al £n fago esta cuenta 
Por sumas syn cantador, 
Que quiero más su tormenta 
Que de otra grand favor, 
Sy tengo rason ó non , 
Segund uso de firmesa. 
Alegre g^n ello soy. 

VI OROS. 

Aquesta en verdat nasció 
Con extrema fermosura. 
Tal, que persona non vio 
Ygualdad en su fechura, 
Á la qual falta non vi. 
Salvo ser cruel á mí. 



CANCIONERO. 
V OROS. 



293 



Es cruel á mí vivir. 
Mucho más á mi servicio. 
Mas io syn me despedir. 
Nunca dexo de dexir 
Este sancto sacreficio. 



mi OROS. 



Aunque en vos iamas non siento. 
Nin sentí punto de amor. 
Partirme non lo consiento 
De ser vuestro servidor. 



III OROS. 



Ca espero en su bondat. 
Que usará de piedat 
Syn querer syempre mi danno. 

II OROS. 

Donsella, vuestra beldad 
Cativo mi libertad. 

I ORO. 

Servir á vos es reynar. 



^ LOPE DE ESTÚNNIGA. 

Demandaron estrenas s^s damas y áélfiso traheritp a¿ar- 

mideraSf ¿fisolas tennir, la una blanca y la otraasul^ 

la otra grieta y la otra colorada, la otra verde, la 

otra amarilla. E puso en cada una dellas copla, 

é metiólas en la manga, etjiso que cada una 

de las damas metiese la mano en la 

manga, é que sacase aquella con 

que topase, et que cada uno 

lo rescihiese en sermal 

de su ventura. E 

las coplas son 

\ estas : 

^ PRIMERA. 

LA BLANCA. 

Ve dormidera cuytada» 
Llena de grand amargura. 
Amarte syn ser amada 
Fué siempre la mi ventura. 

LA ASUL. 

Bien segura puede estar 
Qualquiera que me tomare, 
Que nunca verá pesar 
De cosa que bien amare. 



CANXIONERO. 295 

LA PRIETA. 

Dama de grand gentilesa , . 
Guárdete Dios de mi suerte. 
La qual fué syempre tristeza , 
Muy más áspera, que muerte. 

„ LA COLORADA. 

A mí me llaman plaser, 
Que fago tal iuramento 
De nunca te falles^er. 
Por ningund mal nin tormento. 

LA VERDE. 

E8peran9a, los que esperan 
Me suelen todos llamar. 
Más algunos desesperan. 
Por mucho tiempo esperar. 

LA AMARILLA. 

A mí llaman complimiento 
De verdaderos amores, ' 
Mas las dubdas y temores 
Me ponen n/ucho tormento. 



CANCIÓN DEL MARS^ÉS DE sAnTILLMA^ 




ENNORA, muchas mercedes 
Del favor que me mostrastes , ' 
Sed cierta et non dubdedes 
Que por syempre me gañastes* 



Pues de vuestra grand valía 
Yo fuy tan favorescido , 
Muy grand mengua me sería 
Que fuese desconocido ; 
Mas, sénnora, pues fasedes 
Contra mí más que pensastes. 
Sed cierta et non dubdedes 
Que por syempre me ganastes. 



CANCIÓN DE MOSEN DIEGCy DE V ALERA. 




UESTRA bellesa syn par 
A todas fase envidiosas, 
Asy que las más fermosas 
Resciben, en vos mirar, 
'Syn dubda grave pesar. 

Vuestra neta catadura, 
Ayre y gentil aseo 
Destruyen la .fermosura 
IDc todas quantas yo veo, 
Y ser vos tan singular 
Las fase ser envidiosas, 
Asy que las más fermosas 
Resciben en vos mirar 
Syn dubda grave pesar. 



lUHAN DE rAVIIUt 




ijuYDADOs, dad ya vagar. 
Que syn pena 
Un momento pueda estar 
Este mi triste pensar, 

Que condena 

Mi vivir, á que viviendo 

Syn vivir. 

De males que non syntiendo. 

Muera mi vida, muriendo 

Syn morir. 



ÜESPUESTA DE PEDRO DEL CASTILLO. 




OR demás es porfiar, 

Segund suena, 

Syn grandes penas pasar 

Y trábalos, alcanzar 
Oosa buena ; 

Por lo qual esto queriendo. 
Vos seguir, 

Vestro bien yrá cresciendo 
Y vuestro mal fallesciendo 
Por servir. 



DE CARVAJAL, 




uiÉN se podría alegrar, 
Sy vos, que tencys poder. 
Non quereys iamas querer 
La mi cuyta remediar ? 



Esperanza tanto larga 
Me fase pensar enganno, • 
Quien padesce vida amarga 
Cada dia l'es un anno. 
Esperando meiorar 
Todavía ver peor, 
Quanto más presto meior , 
Es la tal vida dexar. 

Fuerte m'es la despedida. 
Mas quedar es muy dannoso, 
Quanto más luenga partida 
Tanto más so perdidoso. 
Vos desid, sy reparar 
Vos piase mi cruda quexa. 
Que esperanza aun non me dexa 
De vos poder apartar. 



DE CARVAJAL. 




H sy muerte fuera presta , 
Alegre yo. 

Para el triste que oyó 
Tal respuesta ! 



I Oh estimada alegría , 
Amargo y cr^do tormento , 
En tiniebras noche et dia 
Me sotierra pensamiento i 
Ved qué negro pagamiento ^ 
Desirme no. 
Para el triste que oyó 
Tal respuesta ! 



PARA EL RSr. 




YD, que dise mi mote 
• Syempre ven9cn seguidores. 
Non puedo vencer amores. 



Desque fui conquistador 
Del mundo ct comenpfé, 
-De todo fuy vencedor. 
Sola vos fuerte fallé. 
Por quien pago el escote , 
Que gosé de vencedores, 
É non puedo vencer amores. 

Que vuestra virtud es tanta, 
Mesclada con grand bellesa, . 
Que á todo el mundo espanta 
Vuestra gracia et gentilesa ; 
Mi cuerpo en arras y dote 
Rescebid, pues con dolores 
Non puedo vencer amores. 



CARVAJALES, 




I tan fermosa como vos 
Fasta hoy fuera náscida. 
Non seríades' tan querida. 



Non seríades tanto amada 
Nin yo de tanto mal sufriente, 
Nin seríades vos espada 
Para mí tan perseguiente ; 
Contemplar quered por Dios, 
En reparo de mi vida, 
Ques en punto de perdida. 



CANCIÓN SUYA. 




H qué poca cortesía 
*^ Para ser tan lynda dama , 
Desamar á quien vos ama ! 



Doled vos de mí, que peno. 
La vida triste que vivo , 
Non fagays de mí ajeno 
Que nascí vuestro cativo ; 
Renegad mala porfía, 
^'Non sentís que vos disfama 
Desamar á quien vos ama ? 



A MADAMA LUCRECIA DEL ANNOy 
en la ireior edad de su M/esa. 




uiÉN podría comportar, 
: Aunque digan ser locura. 
Si lengua tiene, callar. 
Oyendo á todos loar 
La vuestra lynda figura ; 
Fasta aquí grand voluntat. 
Pensé á muchos fasía desir. 
Mas fablando la verdat , 
£s tanta vuestra be Ida t, 
Que non se puede escrebir ! 

Mas faré una colación 
Brevemente, sin errar. 
Desecando dilación , 
Loando vuestra perfectión, 
Ques bien digna de narrar ; 
É quien tiene enamorada , 
Que de muy bella presuma. 
Perdóneme esta vegada. 
La verdat será fablada 
Porque non mienta mi pluma. 

so 



306 CANCIONERO. 

Cierto es que blasón de armas 
Más alta color es púrpura. 
Bien asy entre las damas 
Resplandesce más que flamas 

• Vuestra lynda fermosura; 
£ non menos es la rosa 

- Sobre las flores loada. 
Bien asy vos más fermosa , 
• Vos mostrays ioia preciosa 
De las bellas esmerada. 

Sola vos por don precioso» 
Merestistes ser aquélla , 

« Sentar en el temeroso 
Sitio ardiente , peligroso. 
Por la. más casta donsella; 
Porque virgen no temiendo 

' El furor de grandes flamas , 
Mas ellas de vos fuyendo, 
é vos muy leda sintiendo, 
Como entre flores et ramas» 

En todas cosas amor 
Fiso vuestra parte buena, 
Que vos dio conquistador. 
Que César, emperador, 
Desqueste nasció non suena ;; 
La beldat ser toda vuestra, 
Segund dise la escriptura 



CANCIONERO. JOJ 

É segmid opinión nuestra , 
A vos fiso Dios por muestra, 
Afinando su pintura. 

Sola vos, gentil sennora, 
Sé que os tovo Dios guardada 
De ab inicio fasta agora, 
Para aquel que vos adora , 
Por quin soes dea llamada; 
Cuya fama se consuena 
Ser más bella que no estaba 
La fermosa griega Elena, 
Nin la lynda Policena, 
Quando por Ector lloraba. 

Lucrecia, vuestra grand fama 
Non creyera sy non viesse. 
Mas de que vi tan linda dama. 
Vuestra fama paresció rama 
Que de un árbol se cayesse ; 
Porque Dios quiso mostrar « 
Flor nueva sobre las flores. 
Por todo el mundo matar, 
Y á vos sola salvar , 
Porgatorio de amadores. 

Fyn. 
Sy mi lengua non pregona 



}08 CANCIOMBRO. 

Ya virtud quanta en vos cabe , 
Por la más fermosa dona , 
Vos presento la corona , 
Porque otra non se alabe. 



CARVAJALES^ CANCIÓN SUYA, 




y desis que vos ofende 
Lo que más mi seso piensa ; 
Si rason algo defiende. 
En tal c^so amor dispensa. 



ío solo seré el culpado. 
Vos queriendo mi querer , 
E pensad maior peccado 
Ser matar que ofender, 
Pues meior se vos entiende , 
Non me deys á tal defensa ; 
Que sy rason algo defiende, 
En tal caso amor dispensa. 

Quando alegre cuydé ser, 
Fué -tan negra mi ventura. 
Que finóse mi plaser 
£ nasció mi grand tristura. 

Mi estudio et pensamiento 
Me vino todo al revés , 



3IO CANCIONERO. 

É fueme enemigo el tiempo» 
É di6 conmigo al través. 
Do esperar es más perder 
Otro bien que sepultura, 
Que finóse mi plaser 
Et nasció mi grand tristura. 



CARVAJALES. 




UE8 mi vida es llanto ó pena, 
Syn faser mudan9a alguna , 
Faré como la serena, 
Que canta cum la fortuna 

Y en bonan9a sufre pena. 

Quando lloro, quando canto, 
-Quando muero, porque vivo, 
j^uando fago amargo planto, 
Quando mis cuytas escribo ; 
Pues fortuna sy lo ordena , 
Syguiendo voluntat una, 
Faré como la serena , 
Que canta cum la fortuna 

Y en bonan9a sufre pena. 



VILLANgElE. 




ALiENDo de un olivar. 
Más fermosa que arreada ^ 
Vi serrana, que tornar 
Me ñso de mi iornada. 



Tórneme en su compannía 
Por faldas de una montanna , 
Supplicando sil plasía 
De mostrarme su cabanna ; 
I>ixo : non podeys librar, ^ 
Sennor, aquesta vegada, 
Que superfino es demandar 
A quien non suele dar nada. 



Si lealtat non me acordara 
De la más lynda ñgura 
Del todo me enamorara , 
Tanta vi su fermosura ; 
Dixe, ¿qué quereys mandar, 
Sennora, pues soys casada , 



CANCIONERO. • 3 1 3 

Que vos- non quiero enoiar, 
Nin ofender mi enamorada? 

Replicó : yd en buen hora , 
Non cures de amar villana. 
Pues servís á tal sennora. 
Non troques seda por lana 
Nin querays de mí -burlar, 
Pues sabeys que so enaienada ; 
Vi serrana, que tornar 
Me fiso de mi iornada. 



VISION MUr TRISTE DE MI ENAMORADA. 




AS triste que non María » 
Aflita , con mucha pena , 
Vi tristesa en sennoría, 
Que.iniusto amor condena » 

Más bella que Madalena, 

Cabellos, cara llorosa. 

Mostrándose más fermosa , 

La cara syempre serena. 



QARyjíJALES. 




UENA nueva, buena nueva. 
Buena nueva vos dé Dios, 
Sennora mia, pues vos 
Dixistes cosa tan nueva. 



Cosa nueva es para mí 
Haber plascer et alegría , 
Que iamas nunca me vi 
Alegre por vos un dia. 
Non sé sy amor me prueba , 
O ya qué será de nos, 
Sennora mia , pues vos 
Dixistes cosa tan nueva. 



DEL MESMO. 




h que más leal io fallo 
Destos paisanos nuestros. 
Veo que tiene su caballo 
Bien ligado á dos cabestros» 

Y el cora9on y la loquella 

Se reparten en dos partes, 

Et con sus mannosas artes, 

Quien más puede más repella. 

Turijmbela. 



Nin les piase de ven9cr 
Nin consienten ser vencidos , 
Quieren la guerra tener 
Con ascucias et partidos, 
Esto non es cosa novella, 
Quen Italia á riendas sueltas 
Fasen vueltas et revueltas. 
Cada qual con su cautela. 
Turumbela. 




JÍquí comienza la epístola de la sénnora reyna 
de Aragón, donna María y enviada al 
sennor rey don Alfonso, marido suyo, 
renando est Italia pacífica- 
mente* 



•^ tí el famoso et moderno Cé- 
sar, cuyas manos besando con 
reverencia, non menos que 

S^debo á tí, por cuya absencia 
lealtad aflige et multiplica el mi lícito 
deseo, tú syn culpa, et io con iusta rason 
querellosa, ¿de quién me quexaré 6 á 
quién me querellaré de tí, sy non á tí 
solo, en cuyo poder toda mi esperanza 
vive ? £ contempla , por Dios , siquiera 
una hora en el dia en quien tanto te ama, 
€ piensa en espacio de treyta annos quan- 
to poQo mis oíos han gosado de tu vista 
et ya que la universal pas has fecho en 
la grande et riguorosa militante Italia , da 
con solicitud segura orden á tus grandes 
fechos, é una breve execucion á tu par- 
tida et deseada venida, por consolar aque- 



3 1 8 CANCIONERO. 

Ha que, syn tu vista, ser consolada non 
puede. É ruégote, quando la querellosa 
letra leerás, piadosamente quieras con- 
templar en los servicios et afectuosa 
amor de aquella que te la envía , rogán- 
dote non fallen en tí duresa nin carestía 
de fé mis piadosas et verdaderas palabras^ 
é ya que mys ruegos , mesclados con lá- 
grimas , contrastando tu deliberada [par- 
tida, resister nunca pudieron, quando- 
fuyste in África, donde por áspera et 
sanguinosa batalla venciste, et por armas 
sobraste al potente rey de Carthago, et 
enfecionaste et embrigaste todas las ys- 
las de ynfíel sangre con alguna de lá tuya. 
E de aquí vencida la térra, et puesta á 
sacomano gloriosamente con la sancta 
victoria triunfando, tornaste en la grand 
Grecia, non olvidando la peligrosa em- 
presa , que con iusto título, esfuerzo, pe- 
ligro, saber et manos, lanzaste é despo- 
iaste del reyno al gallico rey, que duque 
agora se llama. Te ruego, pues tu em- 
presa con glorioso triunfo acabaste, é 
otros sennores et conmunes tributos te 
fasen, quieras venir, et non olvidar aque- 
lla que nunca te olvida. É non quieras 



CANCIONERO* 5 I ^ 

menospreciar la grand constancia e^leal- 
tat de tus originales reynos et fiejes va- 
sallos, que continuamente ruegan et fa- 
sen oración por tu próspera vida, desean-^ 
do tu venida et non con menos deseo que 
¡os árboles > despoiados et fatigados del 
tempestuoso et trabaioso invierno, espe- 
ran la plasiente primavera que los cubra 
é vista de nuevas et verdes foias, et los 
orne de preciosas et odoríferas flores. 
Ansy tus naturales esperan lanzar todas 
angustias tribulaciones , é por tu venida 
ser resucitados, renovados et vestidos de 
nueva alegría, que con sola vista de tu 
cara, contentos, alegres et pagados, olvi- 
darán quantas persecutiones et muertes 
é dannos en el adverso tiempo por ta 
servicio han pades^ido. Aunque segund 
mi fortuna, con dubdosa et triste spe- 
ran^a vivo temiendo, te será más pla- 
siente oyr la presente, que en xecucion 
poner la petition de aquélla. Porque, muy 
claro César et sennor mío, te suplico, 
non porque ¡o sea digna, mas por reve- 
rencia de aquel , que de tantos ynfinitos 
peligros te ha guardado et de tantos triun- 
fos et victorias te ha coronado, más que 



320 CANCiONBItO. 

á ottp viviente, quieras venir et non di- 
latar ti^ partida, porque mi grand deseo 
me causa tan grande et continuo pensa* 
miento, que cada dia me apropinqua al 
peligroso passo, tanto que temo sabrás 
^e mí la última nueva*, antes que io de 
tí la segunda venida. Pero aunque mue- 
ra con esta rabiosa mansilla et con este 
intrínseco deseo, de tanto grand título, 
me alegro, que por tu hmz será mi 
muerte sabida et nombrada por todo el 
universo, et dirán : muerta es ladolorosa 
segunda María, mujer de César Alfon- 
so el Magno , que asas título es á mí ser 
reyna mujer tuya, et morir por tuya, é 
yrte io á esperar en aquel siglo do mí es- 
peranza será cierta, que non podrás fuyr. 



ROMANgE POR LA SEN NORA RETNA 

de Aragón. 




ETRAiDA estaba la reyna, 
La muy casta donna María , 
Mujer de Alfonso el Magno, 
Fija del Rey de Castilla, 



En el templo de Dyana , 
Do sacrificio fasía ; 
Vestida estaba de blanco. 
Un parche de oro 9ennia, 
"Collar de iarras al cuello, 
'Con un grifo que pendía, 
Pater nosters en sus manos, 
•Corona de pálmería. 
Acabada su oración, 
•Como quien planto fasia. 
Mucho más triste que Leda, 
"Sospirando, asy desia : 
Maldigo la mi fortuna, 
^ue tanto- me perseguía, 
Para ser tan mal fadada 
Muriera cuando nas^ia. 



21 



322 CANCIONERO. 

É muriera una vegada 
£t non tantas cada dia , 
Ó muriera en aquel punto 
Que de mí se despedía 
Mi marido et mi sennor 
Para yr en Berbería ; 
Ya tocaban las trompetas , 
La gente se recogía, 
Todos daban mucha príessa. 
Contra mí á la porfía, 
Quién 79aba , quién bogaba , 
Quién entraba, quién salia. 
Quién las áncoras levaba, 
Quién mis entrannas rompía^ 
Quién proises desatal^a , 
Quién mi cora9on feria ; 
£1 terramote era tan grande ,. 
Que por cierto, parescia 
Que la machina del mundo 
Del todo se desfacia ; 
I Quién sufrió nunca dolor 
Qual entón9es io sufría ? 
Quando vi iunta la flota 
Y el estol vela fasia, 
lo quedé desamparada 
Como vidua dolorida; 
Mis sentidos todos muertos , 
Quasi el alma me salia 
Buscando todos remedios. 



CANCIONERO. ^Z$ 

Ninguno non me valia. 

Pidiendo muerte quexosa 

£t m^nos me* obedescia, 

Dize con lengua rabiosa , 

Con dolor que me aflegia , 

¡ Oh, maldita seas, Italia, 

Causa de la pena mia ! . 

^'Qué te fise, reynaluhana. 

Que rubaste mi alegría f 
' Et tomásteme por £jo 

Un marido que tenía, 

Fe9Íste perder el frutto 

Que de mi flor attendia. 

j Oh madre desconsolada. 

Que fija tal' parido había ! 

£t dióme por marido un César 
-Que en todo el mundo non cabia^ 

.Animoso de coraie, 

Muy sabio, con valentía, 

Non nasció por ser regido. 

Mas por regir á quien regía. 

La fortuna ynvidiosa , 

Que io tanto bien tenía, 

Ofrescióle cosas altas. 

Que magnánimo seguia 

Plascientes á su deseo 

Con fechos de nombradía, 

Et dióle luego nueva empresa 

Del realme de Se9Ília. 



324- CANCIÓN E:10. 

Seguiendo el planeta Mars , 
Dios de la caballería , 
Dexó sus reynos et tierras , 
Las ajenas conquería, 
Dexó á mí desaventurada y 
Anuos veynte et dos habla, 
D$ndo leys en Italia, 
Mandando á quien más podia, 
Soiusgando con su poder 
A quien menos lo temia, 
£n África et en Italia 
Dos reys vencido habia ; 
Tá venciste al rey africano, 
É otro rey nascido en Gallia» 
Tú ven9Ístc por tu mano 
El meior reyno de Italia , 
Si siguieras tu victoria. 
Non Contento de tu gloria , 
Ganaras por más memoria 
09Ídente con Thesalia. 
Fuera tuya la Transmontanna , 
£ Casia con la Turchía 
£t toda la parte afrí^cana, 
€on Xaloque et Mediodía, 
Et fueras dicho Monarcha 
^ue todo el mundo abarcha , • 
Non navegara tu barcha 
Por ajena sennoría. 
Non que vida peresosa 



^ 



CANCIONERO. 32$ 

Nin poder temiendo ajeno, 
Nin menos mano temerosa 
Ympedió vuestro gran seno, 
Mas por dos mundos regir 
Non quesistes conquerir. 
Por más seguro rescebir 
£1 summo plaser eterno. 

Muestra como por labsencia del Rey^ 

¡a Reyna mostró su virtud et 

constancia, 

ff 

La vuestra grand solitut , 
Illustre Reyna bendita, ^ 
Descobrió vuestra virtvrt 
De toda sospecha quita. 
Que seyendo vos en essencia 
De la.majestat presencia. 
Non fuera vuestra prudencia 
De bienes tantos admita. 

Ansy que sy padesceys, 
Ganays eterna memoria, * 
Y el deleyté byen sabeys. 
Non es virtud nin menos gloria ^ 
Que á los buenos pertenes9e 
Pade89er quanto se ofres9e , 
Pues que fama resplandes9e > 
Sennora , quanto faseys» 



3X6 CANCIONERO. 

Sy mi grand prolixidat 
Non tan bien va como debe , 
Rescebid la voluntat. 
Perdonando á quien se atreve 
Á desir más que non sabe. 
Porque la virtut se alabe , 
- Que á notar quanto en vos cabe 
Es mi fundamiento breve. 



CARVAIALES, 




icirr passer solitario, 
Soy tomado á padescer, 
Triste ct pobre de plaser. 



Quanto más vos me matays, 
T*anto más io vos deseo. 
Con quanto mal vos me mostrays, 
Hesuscito quando vos veo; 
Pues si fuesse el contrario, 
Mirad sy podría ser 
Triste et pobre de plaser. 

Aunque vos á mí mateys 
Non sereys ya más loada, 
£ dirán sy lo faseys, 
A moro muerto gran lanzada ; 
Pues non deys atal salario 
A quien vuestro quiere ser. 
Triste et pobre de plaser. • 



CARVALiLES. 




UAi de vos si non pensays, 
Cora9on, lo qae faseys. 
Porque un dia os matareys. 



Como veys, dama fermosa. 
Vos luego os enamorays, 
É quanto es más peligrosa/ 
Tanto menos vos curays ; 
Pues sabed , sy no asesays 
Y esta plática teneys, 
Que un dia os matareys. 



CARP-jilALES, 
A la Prittcepsa de Rosano. 




NTRE Sesa et Cintura , 
Ca9ando por la traviesa , 
Topé dama que deesa 
Parescía en su fermosura. 



Pensé que fuesse Diana, 
¡ue ca^asse las silvestras, 

aquella que la mangana 
Ganó á las vivas nuestras ; 
Soys humana criatura, 
Dixe, et dixo non con príessa. 
Sí, sennor, et Principessa 
De Rosano, por ventura. 

¡Oh flor de toda bellessa! 
¡Oh templo de honestidad. 
Palacio de gentilesa , 
Fundamiento de bondat. 
Mi sententia vos condena! 
Que si en aquel templo de Varis 



330 CANCIONERO. 

Vos fallara lynfante París, 
Non fuera robada Elena. 

Nin de Bersabé, David 
Non se dexára ven9er, 
Nin Usrías tornara en lid 
Por sus dias fenescer ; 
Tanto soys de gracia llena, 
Que sy iuntas vos mirara. 
Muy menos se enamorara 
Archíles de PolÍ9ena. 



CARVAIALES, 




lEMPO fué que se pasó, 
^ Sennora , que vos amé , 
Sy fuy vuestro, ya non só, 
Nin iamas nunca seré. 

I Quién podrá ser de sennora 
Que á los suios syempre yerra ? 
Que do amor iamas non mora 
De allí virtut se destierra; 
Pues con rason puedo ser yo. 
Quien desamando, asy diré : 
Sy fuy vuestro, ya non só, 
Nin iamas nunca seré. 



CARVALiLÉS. 




£XADME, por Dios y estar. 
Amor, baste lo passado , 
Pues me faseys desamar 
Donde más so enamorado» 



Non vos quiero más servir 
Nyn que vos sirvays de mí, 
y vereys sy sé vivir 
Meior syn vos, que vos syn mí; 
Porque non podeys pensar 
Quánto me habéis enoiado, 
Fa siéndome desamar 
Donde más só enamorado. 



CANCIÓN DE CARVAJALES. 




1 non fuesse tanto avance 
Y á tornar bastasse el dia , 
Yo sé quién se tornaría. 



Que mal tras mal et mal doblar. 
Es amor syempre seguir. 
Pues quien se debe avergonnar 
De sus yerros corregir , 
Aunque sea más avante, 
Tornando por meior via , 
Sé que á tiempo tornaría. 

Quien más sirviendo empeora. 
Es muy gran pena sofrir, 
Pues sy íamas nunca meiora , 
Mejor le sería morir 
Sin pasar más adelante , 
Mientra me bastasse el dia. 
Cierto ^ yo me tornaría. 



CARVAIALES. 




NDANDO perdido, de noche ya era,. 
Por una montanna, desierta , fra- 

[guosa , 
W Fallé una villana, fero9e, espaM- 
Armada su mano con lan^a porquera, [tosa,. 

Tenía grand fuego cabe una fontana, 
Y en veiéndome, luego syn otra peresa. 
Revuelta en el bra9o una capa de lana. 
Salióme adelante con macha ardidesa. 
Disiendo : escudero, ¿ quién soys ? i qué que- 
Por esta grand silva deshabitada ? [rey& 
Sennora, cruesa de mi enamorada 
Me trae fuyendo , aquí donde veys. 

La perfection de nosotras mujeres. 
Es de los trese fasta quinse annos. 
Con éstas se toman suaves plaseres 
£t todas las otras son llenas de engannos; 
Por ende, sennor, sy pasa los veynte. 
Aquella por quien soys tanto penado. 



CANCIONERO. 335 

Sabed que serédes el más padesciente 
£t syenpre os vereys ser menos amado. 

Amad y amadores , mujer que non sabe» 
A quien toda cosa paresca ser nueva , 
Que quanto más sabe, mujer ipénos vale» 
Segund/por exemplo, lo hemos de Eva, 
Que luego, comiendo el fruto de vida, 
Rompiendo el uelo de rica ignocencia, 
Supo su mal et su gloria perdida; 
Guardaos de mujer quehá platica et scientia. 

Amad, amadores, la tierna edat, 
Quando el tiempo requiere natura, 
Questa non tiene ninguna crueldat 
Nin ofende al amante luenga tristura» ' 



POR MANDADO DEL SENNOR RET, 

fablana9 en propia persona ^ siendo 

'mal contento de amor, mien^ 

tra madama Lucrecia 

fué á Rama. 




o só el triste que perdí 
Mi vida sirviendo amor, 
É soy quien nunca res^ibí 
Premio de quanto serví 

Synon penas et dolor, 

É á lá fin, en conclusión. 

Porque más pena possea. 

Amor por consolación 

De mi total perdición. 

Me ha dado por galardón 

Una negra chaminea. 



PREGUNTA DE DON FERNANDO 
de Guevara al sennor Re^^ et la res- 
puesta por su mandado del sen- 
ñor y respondiendo en su 
persona. 




osoTRos los amadores 
Sabeysme aquesto desir ; 
De mosquitos et de amores, 
I Quién son los destorbadores 

De quien bien quiere dormir? 

'Si desis que amores son. 

Requerir vos he á la fin, 

Oue por su contemplación, 

A vos el Rey de Aragón , 

"Que os torneys mosen Rubin. 

Donde quiero que veays , 
Cosa de que os espanteys, 
■Que aunque muy leal amays, 
Nin por polvos que trayays, , 
Otras cosas fallareys ; 
Traet con vos á man9ana , 



338 CANCIONERO. 

Guardaos de la ballestilla. 
Porque desta fuente mana 
Cosa de vuestra anduana» 
Que non me comple desilla. 



RESPUESTA DE SENNOR RET 
quefiso CarmjaUs, 




QüEL que da penas et finge do- 
lores. 
Aquel me paresce que deba im-^ 

_ ® . ' [pedir 

Las mentes et fuergas de grandes sennores» 
Que desfavoridos 6 habiendo favores. 
Sin ser amadores non pueden vivir; 
Por ser tan suave la comparación 
De los mosquitos , me quiero reyr, 
E digo do fiere con su perfection. 
La fuer9a de amores no haber defensiorf ^ 
Si non la de Bacus armada de vin. 



Amigo, sy vos 9Íay8 , 
O n*os quieren do quereys. 
Vos comigo assy fablays. 
Que s6 platico et se más. 
Que iamas nunca sabreys ; 
Pues quien ama cosa sana» 



340 CANCIONERO. 

Syn mácula et syn mansilla. 
Más neta que estrella Diana, 
Mas /quien tiene poca gana 
Al comer, busca rensilla. 



CARVAIALES. 




OS desis dézame estar, 
Dezaría se pudiesse, 
En tal puncto, que vos viesse 
Como yo peno penar. 



Si de mí tan deseada 
Non sintiésedes vos ser. 
Vos habríades á plaser. 
De amar por ser amada , ^ 
Mas sy me faseys tomar. 
Non espereys me arrepentiese > 
Fasta tanto que vos viesse 
Como yo peno penar. 



CARVAiALES^ 




UES. non me vale fuyr, 
Nia ser absenté nin presen te» 
Sepa Dios y toda gente 
Que vos me faseys morir. 



Sy fuyo de tierra en tierra , 
Ante mis oios vos veo, 
¿Quién me librará de guerra 
Que me fase mi deseo , 
Sinon vos, que destruyr 
Me quereys iniustamente ? 
Sepa Dios y toda gente, 
Que vos me faseys morir. 



CARFAIALES. 




L velo de la ignorancia, 
Que mi tierna edat cobria 
De la mi primera infancia 
En una symple constancia, 

$yn premio de grand valía, 

En la cual fuy enajenado 

"Syn sentir catividat, 

Viviendo ledo et pagado, ' 

Me vino nuevo cuydado 

£n la mi segunda edat. 

• 

Olvidarla cuyo só 
Es muy grand pena pensar. 
Porque su par non nasció 
Nin virtut tanta no dio 
Dios á quien más quiso dar. 
Mas el tiempo, que apete9e 
Apetitos muy extrannos-^ 
Non guardando quien mere89e. 
Mas, lo que meior pare89e. 
Con amor lleno de engannos. 



3^ CANCIONERO. 

Soy en tal punto venido. 
Que ardo entre dos fuegos ¿ 
Del uno soy ofendido, 

Y del que menos mardtdo, 
Syn valer fuerza de ruegos. 
la non sé qué me desir, 
Nin menos qué me faser, 

' Porque non puedo servir 
Svn mucho más de semr 
A quien debo complaser. 

Amor me manda una cosa 
Que desmanda lealtad. 
Quiere amor vida ioiosa , 
É servir la más fermosa 
Por complir la voluntat, 

Y estando en este debate. 
Entre lealtat et amor, 

Yo mirando el grand con tras te. 
Vi el menos fuerte cónbate 
Ser de campo ven9edor. 

lo quedé todo espantado, 
Casy muerto et syn sentido, 
É de amores tan plagado. 
Más que nunca enamorado 
Fué del arco de Cupido; 
Mas luego que recordé. 
Aunque grand pena sentia. 



CANCIONERO. 34$ 

Tan alegre me fallé , 
Que de mi nada curé^ 
Contemplando en quién servia. 

£ con esta conclusión 
Solté mis velas al viento. 
Mas creciendo mi pasión» 
Con dudosa salvación 
De todo mi pensamiento, 
Syn otra rason pensar 
Nin mal que pueda seguir. 
Porque más grave p'assar. 
Muy luenga vida penar, 
Que breve muerte morir. 

Sabes que me acuerdo agora 
De aquel tiempo que io burlaba 
De los que sirven, sennora, 
Nin quien ydolas adora, 
Nin de amores se quexaba; 
Mas agora claramente 
Por mi mal veo el ajeno. 
Que la pena del padesciente. 
Si es de amor mucho ferviente^ 
Es maior que del infierno. 

Pues vengamos al efecto 
De secreta ezecucion, 
Porque amor mucho perfecto 



34^ CANdONEUO. 

So silencio muy secreto ~ 
Fase poca habitación. 
É pues soys tan lynda dama. 
Do virtud tanta depende , 
Vos amat á quien vos ama^ 
Conservando vuestra fama 
De lengua mala que ofende. 

Porque amo vuestro honor 
En verdat como el mió, 
Aun'que soy vuestro amador. 
Amenguar vestro' valor. 
Non creays que io querría ; 
Solamente el platicar, 
É mirar et ser mirado, 
É yr et replicar, 
É poder vos recontar 
£1 martyrio mió passado. 

Qud aunque io vuestro me llame. 
Ya non só sennor de |ní, 
Nin por mucho que vos ame , 
Nin me quexe nin reclame,- 
Soy de aquella á quien me di. 
Que dar á otro lo quesme dado 
Es enganno et grand vilesa; 
Mas amar et ser amado, 
É vivir enamorado. 
Es muy noble gentilesa. 



CANCIONERO. 54.7 

Viendo vuestra fermosura 
Sin medida et syn peso. 
Yo perdí toda cordura , 
Et vuestra desenvoltura 
Me sacó fuera de seso ; 
Qne iamas en mí torné , 
Fasta agora en esta hora. 
Que fallé dada mi fe 
A quien nunca olvidaré 
Por servir otra sennora. 



CjmyAiM.Es. 



Suenno de la muerte de mi enamorada. 




UY noble castillo de grand orne- 

[naie» 
Del qual soes alcayde et superior. 
Cuya doctrina soblima et linaie^ 
Seguiendo la scientia por ser sabidor. 
Muy claro poeta et grand orador, 
Dadme senténtia con absolución 
De mi cruel suenno et triste visión, ' 
Por quien soy ferido de amargo dolor. 

La noche passaba y el dia venía 
Por su recto curso syn otra mudan9ay 
£1 cielo sereno con grand alegría. 
Mostrando complida haber su esperanza , 
Do vi yo luego syn mucha tardan9a 
En grand división duennas, donsellas. 
Las unas muy feas, las otras muy bellas , 
Queriendo romper la iusta balan9a. 



CANCIONERO. 349 



Absolución del suenno. 



El suenno propuesto ad vuestra pruden- 
Es que vi muerta á mi enamorada y [cia 
Del «iglo terrestre tomando licencia , 
Teniendo en los cielos eterna morada , 
£ qiiando del cuerpo fué el alma dexada , 
Los vicios y quinos queríanla ocupar, 
Las claras virtudes non dieron lugar, 
£ fiso en los cielos complida volada. 



DISCORDIA. 




GORA más fuerte que non de pir- 

[mero. 

Me syento valiente á todo con- 

[bate» 

Así como el agua aUí do más bate, 
Alympia ynmundicia de su ferídero, 
É como el arena en el mes de Enero, 
Quanto más llueve se para más dura. 
Por semeiante de aquella figura 
Yo só, y sy piase seré plasentero. 



CARVAJALES, 




UNQUE iuntos fagan guerra 
Contra mí todos tormentos» 
Fuego, ayre, mar et tierra, 
^ Planetas y elementos. 
Fortuna et sus fundamientos. 
Poniendo el mundo en su rueda , 
Non creays que iámas pueda 
Conromper mis pensamientos. 

Que sy un dia fase nublado. 
Otro dia fará bueno, 
É toma lympio et sereno 
£1 tiempo muy tribulado; 
Quien de poco es usado 
Con su mal poco se ven^a. 
Que virtud teme verguen9a 
£n el ánimo esforzado. 



POR VN GENTIL HOMBRE, ^E SE CjíSÍÓ 

su tnamoraJa. 




E Ñola, Pedro, sennor. 
Ya se apropinqua el hora , 
Que sy soys buen amador , 
Passareys un grand dolor 

£n ver cassar vuestra sennora, 

y podriaes vos cqmportar 

De ser hoy presente della. 

Viendo que á vuestro pesar. 

La veredes hoy besar 

Y en poder ajeno aquélla. 

De cuerpo et disposition 
^uestra persona es dotada. 
Mas la vuestra perdición 
Causa vuestra discreción , 
52ue non fué bien estillada; 
jOh causa desaventurada! 
jOh mala dicha en amores, 
5Jue muchos por tal figura 



CANCIONERO. 353 

Son cubiertos de tristura. 
Muy sentidos amadores! 

Mas sy soys mal venturoso ^ 
"Trabaiad por ser discreto 
"Con estudio porfioso, 
Con tristesa muy gracioso. 
Tenes vuestro mal secreto; 
Et asy sereys loado. 
Viendo vuestra buena fama, 
E sereys menos penado 
Et sereys más amado 
De qualquier más lynda dama. 

Sed costante enamorado, 
^on dexeys vuestra porfía, 
Í¿\ic sy fuystes mal fadado. 
Porfía mata venado, 
Y esto vemos cada dia. 



»3 



CARVAULES, 




OY es postrimero dia 

Que mi e8peran9a me dexa. 

Muy solo et syn alegría. 



Hoy se finisce mi alegría. 
Hoy murió todo mi bien , 
É muero io triste por quien 
Alegre vivir solia. 
Pues amor et su porfía 
En este mundo me dexa 
Muy solo et syn alegría. 

é 

Do contemplaban mis oios» 
En el tiempo ia passado. 
Fallan el templo robado, 
Cubiemo, lleno de enoios; 
Los que passan por la via 
Maldixien con mucha quexa 
La muerte cruel impía. 



CARrAlALES. 




uiEN me apartara de vos. 
Apartado sea de Dios. 



¿Cómo podré io sofrir 
Absenté de vos vivir? 
Pues quien me fará partir. 
Partido sea de Dios. 

¿Quién será tan ymportuno 
Que nos parta de consuno. 
Que somos dos, en querer uno. 
Amadores todos dos? 



GLOSA 
de Sjf faitays que uy mtulahie, fue fio Diego de SaJdanna 

Á CaruajaL 




H duenna más excellente 
Que todas quantas nascieron, 
É la más bien paresciente 
Que mis oios nunca vieron! 
Sy pensays que soy mudable, 
Es por mí desaventura, 
>ue virtud et fermosura 
todo hombre fase estable. 

É mas á mí, cuyo ruego 
Fallo ser mal acogido, 
Causa que en un vivo fuego 
Me porné por ser creydo; 
Esta salva vos faré 
Más triste que m'aprovécha. 
Do mi vida se desecha. 
Yo nunca desamaré. 

A faser vos perder dubda 
Non sé remedio, vos digo. 



CAVCIOKEIlO« 357 

Será mi persona mud» 
A quien fabláre contigo; 
Que iama& responderé ^ 
Salvo si fablan de vos, 
¡Oh duenna, mi solo Dios^ 
Cuyo vivo moriré! 

De las otras ia non curo 
Nin curan ellas de -mí. 
Cuyos fechos non apuro 
Nin me curo desde aquí; 
Aunque alguna me fable 
Yo faré que non la veo. 
Por ser del mal que posseo. 
Sola vos mi reparable. 

Ya incrédula, por Dioe, 
Non querays, sennora, ser. 
Que después que amo á vos 
lamas otra pude ver; 
Siquiera porque creades 
Lo que yo digo ser cierto. 
Solitario en un desierto 
Viviré, pues que dubdays. 

Si vuestra mucha bellesa 
Viésedes como io veo, 
Creeríades mi fermesa 
Ser non menos que yo creo^ 



358 CANCIONERO. 

Que 8oys vos la que más quiero 
Sin poderse meiorar, 
Pues i por qué debo trocir* 
Un amor tan verdadero? 

Sy desto non soys segura ^ 
Vivir quiero enparedado 
En una casa muy escura 
Si por vos es ordenado; 
Servir, aunque vivo, muero, 
£t serviendo moriré, 
É constante venceré 
La grand victoria que espero. 

Fyn. 

En ñn, de tan grand.amor. 
Pues, sennora, qué será. 
Morirá mi gran dolor, 
Ó dolor me matará; 
Con la vida que me dades. 
Es ya espanto como vivo, 
Et quando mas muero revivo. 
Pensando que me Ikmades. 



CARFAIALES, 




UNQÜE VOS non me qaerays. 
Vos seres de mí querida, 
É quanto más pena me days. 
Vos quiero más que á mi vida. 



Quiérovos más que á mi vida 
Por ser vos tanto fermosa, 
Y pues spys desconocida, 
Mi esperanza es peligrosa; 
Mas por eso no creays 
Que sereys menos servida, 
Que quanto más pena me days , 
Vos quiero más que á mi vida. 



CARVAIALES, 



Canctwi tt coplai et r ornan fe ^ aparte fechas ^ con muci^ 
tristeta et dolor, for la partida 
de m eHumerada» 




OS partís et á mí desays 
En muy áspera passion, 
Et vos sola vos llevays 
La llave de mi coraron» 



Y en aquesta personía, 
Syempre amando et sospirando 
Fenescerá la vida mia. 
Muerte ó gracia esperando; 
Ya por Dios, vos non querays 
Que io muera en esta presión. 
Pues vos sola vos llevays 
La llave de mi coraron. 



COPLAS APARTE y DEL MESMO. 




A mi vida se aparta 
Viendo el ánima partir, 
Nin mi persona se farta 
Mil veses la muerte pedir; 

¿Quién es que pueda sofrir 

Mudaciones tan extrannas, 

Que muero et non puedo morir 

Nin menos oso desir 

Quién me arranca las entrannas? 



Passiones, penas, dolores 
Tormentan la vida mía, 
Abseneia et guerra de amores ^ 
TristeSa syn alegrya; 
Non sé á quién me consuele 
Nin io me quiero aconsolar, 
Sy de mí ia non se duele 
Aquella que nunca suele 
Á mis males remedian 



302 CAKaONERO. 

É 87 aquélla non me quiere 
La que quiero et serví ^ 
Quanta vida yo viviere 
Será muerte para mí; 
Pues haber nombre 'de vida, 
É ser muerte tanta amarga 
Es gratia desgradescida, 
Mal dada et peor rescebida, 
£t peor quanto más larga. 

Todo principio de amores 
Comien9a con grand dol9ura, 
É después con mili errores 
Se convierte en amargura; 
Donde nas^e el sospirar, 
^elós et suspiraciones , 
É con desdennos desdennar, 
Y el querer dissimular 
Más cresciendo las passiones. 

Muerte et fortuna, adversas 
De toda felicidat, 
Que syempre tu rueda versas 
Contra la prosperidat, 
¡Con quánta jguerra et furor 
Me perseguistes fasta agora 
Nin ia podeys faser peor, 

¡ue matarme mi sennor, 
llevarme mi sennora. 



CANCIONER.O. 3^3 

Fyn. 

Do mi vida et bien se casan, 
Dragos con lenguas rompientes 
Mis bienes todos desatan, 
£ del mundo me desbaratan 
La furia de maldisientes. 






ROMjíNgE DE CjíRVAULES, 




EURiBLE duelo .fasia 
En la cárcel donde estaba 
Carvaial quando moria, 
Que de amores se aquezaba; 

Circundado de dolores, 

Muy áspero sospiraba, 

La muerte poco temida. 

La vida menospreciada, 

Viéndome triste, partido 

De quien más que á mí amaba , 

Viendo io robado el templo 

Do mi vida contemplaba. 

Viéndome ya separado 

De mi lynda enamorada, 

Aflitto, con mucha pena. 

Mi persona trabaiada. 

Visitaré yo los lugares 

Do mi sennoría estaba. 

Besaré la cruda tierra 

Que su sennora pisaba 

£t diré triste de mí : 



CANCIONERO. 365 

Por aquí se paseaba , 
Aquí la vide tal día, 
Aquí comigo fablaba. 
Aquí llorando et sospirando 
Mis males le recontaba , 
Aquí pendaba sus cabellos , 
Se vestía et despoiaba. 
Aquí la vide muy bella. 
Muchas veses de6fra9ada , 
Aquí la vide tal fiesta. 
Cuando mi vida penaba 
Con graciosa fermosura , 
Mucho más que arreada , 
Aquí mostraba sus secretos. 
Los qi;e io ver deseaba; 
jOh desastrada fortuna! 
jOh vida tan mal fadada! 
Fallecióme mi plaser, 
Quando más gososo estaba. 
¡Oh finiestras tan robadas! 
¡Oh cámara despojada! 
Llorad comigo paredes , 
La mi vida tan amarga. 
Lloren todos mis amigos 
Una pérdida tamanna, 
É lloren mis tristes oios 
Con rabia desordenada. 
De lágrimas íasiendo tinta , 
De sangre purificada. 



366 cancionero; 

Nasgida del cora9oii , 
Por mis oíos estillada. 
Regando mis tristes pechos. 
Quemando toda mi cara. 
Sobrado de grand dolor, 
A mí mesmo preguntaba : 
¿Dónde estás tü, mi sennora? 
¿Vives como yo penada ? 
¿Quién privó la vuestra vista 
De mirar et ser mirada? 
¿Quién partió tan grand amor 
Con virtud tanto guardada? 
Ansy nos partimos ambos. 
Tales la última vegada. 
Que el menos triste de nos 
Muy agrámente lloraba, 
Piedat hobiera grande. 
Un cruel que nos miraba. 

Fyn. 

Do mi vida et bien se casan. 
Dragos con lenguas rompientes 
Mis bienes todos desatan, 
É del mundo me desbaratan 
Los perversos maldisientes. 



• \ 



CANCIÓN SUVA, DE CARVAJALES, 




BSDB aquí quiero iurar, 

Sy voluntad no me enganna^ 

De iamas amar villana. 



De villana fermosura 
Ya non entiendo más curar, 
Oentil dona de natura , 
Amaré que sabe amar. 
Porque torno á refermar, 
Sy voluntad no me enganna. 
De iamas amar villana. 

Porque amor et gentilesa^ 
Todos van por una via, 
É la villana et la vilesa 
Busca su ygual compannía; 
Pues de tal gente curar. 
Non consyente ya mi gratia 
De iamas amar villana. 



OrRA DEL MESMO. 




ACiBNCiA, mi cora9on. 
Non quieras desesperar, 
Que después de la passion 
Viene la resnrrectioa. 



Si el tiempo fase mudan9a. 
Se constante con destresa, 
Que fortuna trae bonaa9a9 
É plaser mucha tristesa; 
Pues constancia es perfection 
Do se muestra bien amar. 
Non quieras desesperar, 
Que después de la passion 
Viene la resurrection. 



CARyAIALES, 




E mis males el menor 
Es continuo sospirar, 
Y el deseo es el maior 
Do esperanga non há lugar. 



Atan grave mal posseo, 
"Que tormenta mis sentidos, 
Porque'n todas partes veo 
Mis afanes ser perdidos 
Y conosco mi error; 
Mas quien subjetó amor, 

fue puede de sy ordenar, 
non me puede dexar. 

Perdiendo la libertad , 
Obediente á mi querer, 
Cre9e más la voluntad. 
Por lo que non puedo haber; 
Bien conosco ser peor 
Al presente porfiar. 
Con mucha fuerza de amor 
Pienso ven9er por amar. 



24 



OTRA SUTjí. 




OS mirays á míet á ella,. 
Ella mira á mí et á vos, 
Y vos teneys ^na querella 
Muy peligrosa pardios. 



lo miro á quien nos mira 
Con oíos baxos muy cautos , 

Y á vos miro con ira, 

Y á ella con gentiles autos; 
Vos morís por defendella, 
É yo por tomarla á vos, 

Y vos teneys una querella 
Muy peligrosa pardios. 

Vos vivis muy trabaiado, 
¡ue posseys por defender, 
yo tanto enamorado. 
Que la espero posseer; 
Tantos annos habeys vos 
¡uantos hemos yo y ella ^ 
por esto es la querella 
Muy peligrosa pardios. 



CANCIONERO. 37 1 

Quien iuga sobre ropa ajena 
Non puede perdido ser, 
Guay de vos que andays en pena 
Con sospecha de perder; 
Esto .quiero que vean dos, 
£ seamos yo y ella, 
É será bien la querella , 
Muy peligrosa pardios. 



CAR^AIALES, 




EsiDME, gentil sennóra, 
¿Qué vida passaes agora? 



Si es tal como solía 
Quanto bien á mí sería , 
Porque vestra pena, mia 
Es más que vuestra , sennora. 

Yo vos veo muy penada, 
Mal contenta et despagada, 
Pero non menos amada 
De mí, por ^ierto, sennora. 



CjíRVjíIALBS, 




ONDE 8oys, gentil gakna? 
Respondió manso et syn priessar 
Mia matre é de Aversa, 
.lo, wii^T, napolitana. 



Pregan tel si. era casada, 
Ó sy se quería casar, 
Oyme, disse, esventurata, • 
Hora fosse a marítar, 
Ma la bona voglia e vana, 
Poy fortuna é adversa. 
Che mia matre é de Aversa , 
lo, mÍ9er, napolitana. 



DBL MESMO. 




EMITO serebe hora may. 
Amor, chio te lassasse, 
Poy non ape may 
Cosa che desyderasae. 



De lo ingrato modo tüo^ 
He vergonya et fastidio, 
Perche voglio esser suo 
De chi non volé esser mío; 
Ma sy me parto vidiray 
Que pi¿ tosté me ama9assey 
Che volerte vcder may 
Sy miUe volte me chiamasse. 



OTRjí surA. 




ON credo que piü grand doglia» 
Dui aman ti poczan paceré, 
Che easer ambe duna voglia» 
É restar de non potere. 



Perche quando la esperanza ^ 
He piü presso al fin venire, 
Omne pichóla tardan9a 
He piü pena che moriré, 
Amor me veste, et poy mi spoglia 
La fortuna per mal volere. 
Cha symo ambe duna voglia , 
i resta per non potere. 

Adioy madama, adió, ma dea, 
Poy vuestra ira cosy me trata. 
Porche digo: ingrata patria. 
Non possidebis ossa mea. 

Pues perdí quanto serví 
Con amor et con lealtad, 



376 CANCIONERO. 

¿Qué faréy triste de mí. 
Con amor tan syn vcrdat? 
Quien de vos más se arrea 
Peor su vida barata , 
Porque digo: ingrata patria^ 
Non possidebis ossa mea. 



CARVAIALES. 




ASSANDO por la Toscana 
Entre Sena et Florencia , 
Vi dama gentil, galana. 
Digna de grand reverencia. 



Cara tenía de nmiana , 
Tocadura portoguesa , 
£1 ayre de castellana , 
Vestida como senesa ; 
Discretamente non vana , 
Yo le fise reverencia , 
Y ella con mucha prudencia. 
Bien mostró ser cortesana. 

Assy entramos por Sena , 
Pablando de compannía , 
Con plaser, habiendo pena 
Del pesar que me plasia; 
Sv se dilatara el dia , 
O la noche nos. tomara , 
Tan grand fuego se encendía , 
Que toda la tierra quemara. 



378 CANCIONERO. 

Vestía de blancho dama$quinOy 
> ^amurra al tovillo cortada , 
£n9Íma de un vellud fino. 
Un luto la falda rastrada, 
Ponposa et agraciada. 
Una invención traya 
Por letras que no entendía , 
De perlas la manga bordada. 

ítem más : traya un ioyel 
De richas piedras pesantes , 
Vn balax, y en torno del 
^afis, rubís et dyamantes. 
Firmando sobre la fruente 
Con muy grande resplandor, 
Pero dábale el favor 
Su gesto lyndo, plasiente. 

En su fabla, vestir et ser 
Non mostraba ser de Mandra , 
Queriendo su nombre saber. 
Respondióme que Casandra; 
Yo con tal nombre oyr, 
Muy alegre desperté, 
É tan sólo me fallé, 
Que por Dios pensé morir. 



ACERCA ROMA. 




E NI EN DO de la Campanna, 
Ya el sol se retrayaj 
Vi pastora muy lo9ana, 
Que su ganado recogía. 

Cabellos rubios pintados, 
Xios be^os gordos bcrmeios. 
Oíos verdes et resgados. 
Dientes blancos et parcios ; 
Guirlanda traya de rama, 
Cantando alegre venía, 
't sy bien era villana. 
Pija de algo parcscia. 

El arreo de su persona. 
Saya negra de sayal. 
Pe yeda tray una sona 
Syn pintura artificial, 
Libre , suelta , sufragana , 
Padre et madre obedescia, 
É si bien era villaiía. 
Pija dalgo páresela. 



580 CANCIONERO. 

De seda rica nin grana 
Non é deseo nin menos cura 
Vestida de gruesa lana, 
Ornada de fennosura; 
Cuando llueve en su cabanna, 
'amarra et fuego tenía , 

sy bien era villana , • 

Fija dalgo parescia. 

Entre io et.mi carillo. 
Ganamos buena soldada. 
Sonando mi caramillo 
Vivo yo mucho pagada; 
Leche, queso et cuaiada 
lamas non me fállesela, 
É sy bien era villana , 
Fija dalgo parescia. 

De triumphos et grandes honores 
Yo non curo en nengund tiempo. 
Fortuna nin sus errores 
Non daban pensamiento; 
De toda pompa mundana 
Muy poca estima fasia, 
É sy bien era villana , 
Fija dalgo parescia. 



Fér It wmerti de laumot Torres, cafhan de los Miesterot 

del WMor Rey y fue murió en la aikiy 

sohre Carhula, 




AS trompas sonaban al punto del 

[dia , 
En son de agüeros sus voses mos- 

[traban , 

Las túrbidas nubes el 9Íelo regaban , 
Por cuyo accidente el sol se escondía, 
Do vi gente de armas que al campo salia , 
Et son de valientes et mucho guerreros; 
£ vi al capitán de los ballesteros, 
Más lyndo que Archilles, quando armas fa- 

[zia. 

Encima de un alto púlante corser 
Con armas flagantes ardido armado, 
Vestia una lomea de damasco morado, 
Mostraba de todos, pardios, sennor ser, 
4 Oh quién lo viera, pues, armas faser. 
Allí do ganó la honorrada- tumba. 



382 CANCIONERO. 

Por cuyos fechos la fama rebumba , 
Que fase'n los buenos envidia crescer. 

Quiso syn tiempo con seso ser hombre^ 
£1 tanto famoso laumote nonbrado, 
Del rey don Alfonso, querido et criado. 
Honró su persona, su causa et su nonbre, 
Dexó en los syglos por syempre renonbre , 
Pugnó con la muerte su mucha virtud , 
Muriendo gañó la eterna salud , [bre. 

Por ende, á ninguno tal muerte no asom- 

« 

Pesar non. me deza mi lengua extender^ 
Por ser vencedor del tu combatido. 
Con armas ven9Ídas del vinto ferido, 
Fasiéndole cara y espaldas volver. 
Fortuna non puede nin dar nin toUer, 
Que el ñjo de aquella troyana Ecuba , 
Mejor con los griegos que tu en la cuba» 
Podiese muriendo más honra haber. 

Leváronlo á Capua, sangriento, finado. 
Bien acompannado, segund merescia, 
De nobles varones et caballería , 
Entre los quales él era estimado, 
Traxéronlo á N^pol, en andas honrado, 
Do yo vi las damas de grand preminencia, 
Llorando muy tristes, que dentro en Valeí»' 
Non fuera de todas atanto llorado. [gia» 



(^NCION^RO. 385 

É sobre todas más duelo fasili 
Una fermosa duenna, 6 donsella, 
Messándose toda con macha querella. 
Rasgando su cara, que sanare corría. 
Con Yoses turbadas , la triste disia : 
Yniqua, rabiosa et temprana muerte, 
Fartáras tu fambre con mi negra suerte, 
ó ambos mataras en i^n mesnK) día. 

Fyn, 

¡Oh sy murieras en tiempo passado. 
Do viris ilbtstris uy memora b a n , 
£n panno de fama allí te fallaran 
Con letras dp oro tu nonbre notado. 
Delante de muchos tu fueras mirado. 
Amigo, al presente, tu presta patiencia^ 
Porque á notar tu grand excellencia, 
£1 gran Ti tu Libio se viera empachado. 



GLOSA, 




OK curedes de porfiar. 
Yo he claro fablado, 
Dexadme por Dios estar. 
Amor, baste lo passado, 

Que sy vos puede enoiar. 

Yo faré lo que he iurado; 

Pues me fases desamar 

Donde más só enamorado. 

Aunque yo sepa morir, 
É perder más que perdí, 
Non quiero más servir 
Nin que vos sirváis á mí; 
Pero vos oyres desyr 
52ue perdiendo á vos vencí 
Y vereys que se vivir 
Meior syn vos que vos syn mí. 

Yo vos quiero avisar. 
De vos me parto mal pagado. 
Porque non podeys pensar 
Quanto me habéis enoiado;- 



CANCIONERO. 385 

Como vos quiero yo amar, 
Sy de vos soy desamado, 
Fasiéndome desamar 
Donde más s6 enamorado. 

Menos mal sería morir 
•Que non tal vida vivir. 

Do rige la voluntad 
Subjeta rason et bondad; 
Quien conós9e la verdat 
-Grand pena debe sofrir. 

Donde mandan los menores 
Esto non por ser meiores , 
Los prudentes et mayores 
Se deben luego partir. 



»5 



CARVAJALES. 



ARTiENDÓ de Roma^ passando 

'^. [Marino, 

Fuera del monte , en una grand 

[plana, 

Ezecutando tras un puerco espino, 
A muy grandes saltos venia la serrana. 




Vestida muy corta , de panno de ervaje. 
La rucia cabera traya tresquilada. 
Las piernas pelosas, bien como salvaje, 
Los dientes muy luengos, la fruente arru- 

[gada. 
Las tetas disformes, atrás las lan9aba, 
Calva , 9eiunta et muy nariguda , 
Tuerta de un oio, ynbifia, barbuda. 
Galludos los pies, que diablo semblaba. 



CARVAJALES. 




bsnuda en una que9a, 
rLavando á la fontana. 
Estaba la ninna lo9anay 
Las manos sobre la tre^a. 



Syn 9arcillos nin sartal. 
En una corta camisa , 
Fermosura natural. 
La boca llena de risa , 
Descubierta la cabeza 
Como ninfa de Diana; 
Miraba la ninna lozana 
Las manos sobre la tre9a. 



REl?U¿yTA E N DEFENSIÓN DE AAiOÜ. 




vos, hereje malo, porque 
Renegastes nuestra fe. 
Lapidar vos han por Dios , 
Adiós, adiós. 



Como supe vuestro yerro. 
Vos quise luego escrebir. 
Guardad, no muraes á £erro. 
Por vuestra tema seguir; 
Pues queres vos desdesir. 
Como hombre errado fase , 
Non querays ser pertina9e 
Nin macomista morir. 

De mí vos digo, sennor. 
Bien que sea maltractado, 
Que morir quiero amador, 
aunque viva desamado. 
Que al amante et non al amado 
Se atribuye la virtud, 
£ al amado, ingratitud 
Lo deshonra en mucho grado. 



lOHAN DE MENA, 




ESTRA vista me repara, . 
Cuyos piensos me danpassion^ 
Más vale vergüen9a en cara, 
Que mansilla en cora9on. 



Astil de perlas preciosas. 
Nominante dyadema. 
Fogueras vivas rabiosas , 
Do mi persona se quema, 
Quando vuestra se formó 
Ymágen bella, garrida. 
Entonce se ordenó 
La muerte para mi vida. 

Hércoles, que la serpienta 
Hydrea mató syn temores. 
Se fallara en sobrevienta 
De vos requerir amores , 
Que fará mi tan indigna 
Persona, quita de hufana. 
Que non sé tomar doctrina , 



J^ CANCIONBRO. 

Si VOS ore por divina , 
Ó vos amé por humana. 

Vos la meior an9ianía 
Desta vida humanal , 
Que soiusgays á iuvenía 
Syn subsidio artificial. 
Tal dcxa vuestra facion 
Mesura con dolcc* ayre , 
Q\ic non vos toma desdon , 
Menos Vos dexa donayre. 



ALFONSO DE MONTANNOS. 




^ UANDO más libre pensé 
} Ser de penas et cuydados, 
Tanto muy más acercados 
De mí y triste los fallé; 
Sentiendo Qomo seré 
De vos, sennora^ apartado. 
Todo mi mal renovado, 
Mucho grave lo veré. 

Quiso mi planeta et signo. 
Haber vos yo conos^ida 
Para ser causa homecida 
Contra mí, triste, mesquino; 
Por lo qual me fallo digno 
Más de muerte que de vida. 
Con tan áspera partida, 
Que de súbito me avino. 

Syn tiento pido la muerte. 
Que me Heve rebatado, 
Por no ser en aquel estado 



392 CANCIONERO. 

De tal despedida suerte , 

Y contrástalo mi suerte , 
Que le piase io padesca. 
Vida triste como aquesta, 
Syn un punto de conuerte. 

Vos, bien. mió, pusseeys 
Entero mi cora9on, 
Mas sólo por compassion , 
Me dad parte sy quereys, 

Y algund tanto ya fareys 
Que yo viva como quiera, 
¡Oh triste, quién non hobiera 
Conos9Ído el bien que habeys! 

La otra parte quedará 
En sennal que vos amé. 
Con quien puse tanta fe, 
Qual iamas se fallará; 
Mas de todo non será 
Possible. lo yo possea , 
Syn que vuestra vista vea, 
O mi persona os sonnará. 

Meior fuera non gosar 
De la gloria en que ine vi , 
Pues tan breve me partí, 
É la hobe ansy á dexar; 
My dolor es ya syn par 



CANCIONERO. 395 

Que me mete so la tícrra. 
Pues fortuna me destierra 
De quien tanto quise amar. 

A cruel muerte me inclino, 
Y quiere ventura ser tal, 
Dexarme, para más mal 
Padescer, syempre mesquino; 
Cierto, non sé quién tan digno 
Fué en hestorías de amadores. 
Que sufriesse por amores 
Un dolor tanto continuo. 

Quando el alma de la carne 
Se arranca, non es possible 
Que su pena es tan sentible. 
Aunque muestro consolarme ; 
Quien ya fuesse en matarme 
Gelo habría á mucho grado. 
Ante que vivir llagado, 
É me ver et desearme. 

Fyn. 

De vuestra gentil presencia. 
Vida mia et mi sennora, 
^Me despido desde agora 
Con debida reverencia.' 



JÍL SENNOR REY DON ALFONSO y 
Jokan de Andútttr. 




UNCA iamas ven9edor 

Al mundo fué tan ardido. 

Que amor non haya ven9Ído. 



£t sy algunos detratores , 
Con ynorancia iusgasen 
Contra algunos amadores. 
Porque lealmente amassen. 
Digo que fasen error, 
£ non saben que á Cupido 
£1 mundo es sometido. 



COPLAS FECHAS 
f9r moiot Pedro Tor relias^ de ¡as calidades de ¡as donas. 




uiEN bien amando persigue 
^ Dona , á sy tnesmo destruye , 
Que siguen á quien las fuye, 
£ íuyen de quien las sigue; 

Non quieren por ser queridas, 

Nin galardonan servicios. 

Mas todas desconocidas. 

Por sola xema regidas , 

Reparten sus beneficios. 

Donde apetecen los oios, 
Syn otro conoscimiento , 
Allí va el consentimiento 
Acompannado de antoios , 
Y non es más su bondat 
¡ue vana parencería , 
quien non han voluntad 
Muestran que por honestad 
Contrastan á su porfía. 



396 CANCIONERO. 

De natura de lobas son 
Ciertamente en escoger. 
De anguillas en retener. 
En contrastar de erison , 
Non estiman virtud nin altera , 
Seso, bondat nin saber,' 
Mas catan abinentesa, 
Talle de obrar, é franquesa. 
Do puedan bienes haber. 

Tened aqueste concepto. 
Amadores, vos supplico. 
Con quien riñen en publico 
Pasen la pas en secreto; 
Dissimulan el entender, 
Denuestan lo que desean , 
Fingen de enoio plaser. 
Lo que quieren non querer 
Y dubdar quando más crean. 

Por non ser poco estimadas 
De quien mucho las estima, 
Pasiendo de honestidad rima, 
Pingen de mucho guardadas; 
Mas con quien las tracta en son 
De sentir lo que meres^en, 
Syn detener galardón. 
La persona y coraron 
Abandonan et ofre9en. 



CAMCIONC&O. 397 

Muchas por non descobiir 
Algunas faltas secretas, 
A las personas discretas 
Non dexan al fin venir; 
Bien les demuestran amar 
Y que bondat las detiene. 
Mas con aquello tratar. 
Han sus engannos lugar 
Lo que en secreto contiene. 

* Son todas naturalmente 
Malignas et sospechosas. 
Non secretas et mintrosas, 
Et movibles ciertamente; 
Vuelven como foia al viento. 
Ponen el absenté en olvido, 
Quieren comportar á 9Íento, 
Asy que el más contento 
£s cerca de aborres9Ído. 

Sy las quereys emendar 
Las habeys por enemigas, 
£t son muy grandes amigas 
De quien las quiere lisoniear; 
Por gana de ser loadas 
Qualquier alaban9a cogen. 
Van á las cosas vedadas, 
Desdenaan las soiusgadas, 
É las peores escogen. 



39S CANCIONERO. 

Sintiendo que son subiectas 
É syn nengund poderío, 
Á fin de haber sennorío, 
Tienen engannosas sectas; 
Entienden en afeytar, 

Y en gestos por atraer. 
Saben mentir syn pensar, 
Reyr syn causa et llorar, 

Y aun enbaydoras de ser. 

Provecho et deleyte son 
£1 fin de todas sus obras,. 
En guarda de las so9obras. 
Suplen temor et fection; 
Si por temor detenida 
La maldat de ellas non fuese, 
ó perfection escondida, 
Non sería hombre que vida 
Con ellas faser pudietó. 

Mujer es un animal 
Que dise hombre ynperfccto. 
Procreado en el defecto 
Del buen calor natural; 
Aquí se yncluyen sus males, 
É la falta del bien suyo, 
É pues le son naturales, 
Quando se demuestran tales , 
Que syn culpa concluyo. 



CANCIONERO. 399 

Aquesta es la condición 
De las mujeres comuna, 
Pero virtud las repuna, 
Que les consiente rason , * 
Asy la parte mayor 
Muchas disponen seguir, 
£t tanto han meyor loor, 
Quando el defecto 'mayor 
Ellas merescen venir. 

Conclusión* 

Entre las otras soys vos. 
Dama de aquesta mi vida. 
Del traste común salida , 
Una en el mundo, de dos. 
Vos soys la que desfaseys 
Lo que contienen mis versos , 
Vos soys la que mcres9eys 
Renonbre et loor cobreys 
Entre las otras diversos. 



RESPUESTA DE SUERO DE RIBERA 
en defensión de las donas. 




ESTiLENCiA por las lenguas 
Que fablan mal de las donas, 
Non sé las tales personas 
Por qué disen de sy menguas , 

Mostrándose maldisientes, 

Non por via de iusticia, 

Mas con sobra de malÍ9Íay 

Porque son ynpotentes. 



Sostener cosa tan mala , 
¡ue nasce de vil coraie, 

hombre de buen linaie, 
£s tacha, sy Dios me vala; 
Por cierto, mejor sería 
Rasonar á la comuna, 
Syn desir mal de ninguna , 
Usando de cortesía. 



Á los de vil condición 
Consiento que digan mal. 



CANCIONERO. 4OI 

Seguiendo su natnral 
Syn freno de discreción. 
Mas en los tales aferes, 
'Quando será menester, 
Los ñdalgos han de ser 
Defensa de las n^ujeres. 

En boca de gentil hombre 
Mala está la villanía. 
Usando por otra via. 
Conviene que mude nonbre, 
-Que donas naturalmente , 
Sy complasen nuestro modo. 
Nosotros somos en todo 
Xia causa de ac9Ídente. 

Por lo qual es grand vilesa 
Desir mal de las leales, 
Por otras baxas non tales 
'QvíC callar es gentilesa ; 
En tan vanos pensamientos. 
Non querades entender, 
Que asas tenedes que ver 
En vuestros fallescimientos. 

Fyn. 

Todo hombre maldisiente 
Comete tacannería, 

a6 



40} CANCIONCRO* 

Quanto más de compannía 
Que non es tanto plasiente; 
Pues de duennas et donsellas 
Mal haya quien mal dixiere „ 
Y también el que lo oyere 
Sy non responde por ellas. 



DEO LAUS ET GLORIA. 




NOTAS. 



NOTAS. 



I. Pág* I. Lope ds St^üiga. 

A cabo de mis dolores, 

m 

Hemos dicho ya en la Advertencia preliminar que 
el ser de este poeta la primera composición que se en- 
cuentra en el códice que ahora damos á luz , es lo que 
ha dado nombre á éste : en el Cancionero general de Her- 
nando del Castillo, Valencia, 1 51 1 , fólio 1 1 , es donde 
por vez primera vio la luz esta poesía , con una octava 
más de las que nosotros publicamos , que está entre la 
primera y segunda', y dice asi : 

(( Mayores son mis servicios 
De quanto son mis querellas, 
Y menos tus beneficios 
De quanto merescen ellas. 
Ya, pues, ¿'qué dirás, sennora. 
Contra quien 
Eres, cierto, robadora 
De su bien?)) 

Nueve composiciones de Stúñiga contiene el códice, 
de las cuales publicamos ocho, pues la novena, que ocu- 
pa en él, el folio 61 vuelto, y empieza : Llorad mi triste 
ílolor, es copia exacta de la que se encuentra al folio 29 
vuelto, y pueden verla nuestros lectores en la pág. 70. 

Lope de Stúñiga, Astúñiga ó ^áñiga, pues se escribió 
de varias maneras este nombre, foé hijo del mariscal 
íñigo Ortiz de Stúñiga, también poeta, de quien hay 



406 NOTAS. 

composiciones que se han publicado en el Canáonero de 
BaeiUy j de doña Juana; hija natural de Carlos el Te- 
merario, rey de Navarra. De una de las familias más 
ilustres de España, fué también uno de los caballeros 
más apuestos de Castilla, no menos por su destreza en 
las armas que por su ingenio y gracia. Vérnosle ya en 
1434 ser uno de los mantenedores del Paso honroso que 
sostiene su primo Suero de Quiñones en el puente de 
Orbigo, donde Stúñiga rompe lanzas con Juan de Pa- 
blas, mosen Francés Davio, Juan de Villalobos, Alfon- 
so Deza, Pedro de Torrecilla, Amao Bojue y su pa- 
ácote D. Juan de Portugal. Al año siguiente sale de 
Madrid. en compañía de su amigo de la infancia, Diego 
4e Valeía , para tomar parte en el golpe de mano que 
el Señor de Valdecomeja intentó contra la ^lla de Huel- 
ma^ frustrado éste, vuelve Stúñiga á la corte y profesa á 
poco en el orden de Santiago, en donde Uegó á ser Trece 
y Comendador de GuadalcanaL Partidario acérrimo de 
los tftfántes de Aragón , con quien le ligaban el afecto á 
la mayor parte de su familia , que seguía este parddo, y 
el ser el infante D. Enrique Maestre de Santiago, toma 
parte en las luchas de aquel reinado, siempre contra el 
Condestable : acompaña á Italia á los Inftntes y á su her- 
mano el Rey de Aragón , de quien recibe honra y mer> 
cedes, vuelve á Casulla y vuelve á luchar contra don 
Alvaro de Luna : preso por orden del Rey, ya que no 
puede con la espada, emplea su pluma esfonaánáose á á 
tmxmo atando prexoy celebrando en su Dtsár á la certa de 
Antofu el esfiíerso y valor de sus moradores cuando re- 
sisten ailley y al Condestable. Tuvo lugar á poco tiem- 
po de esto la concordia entre el Rey y el prínc^ here- 
«krp D. Enrique :(i446), por una de cuyas cláusulas se 
concede completo perd(m á su padre, á él y á sus her- 
manos} pero estos cpnvenios, que sólo eran treguas de 
corta duración , no imiúdieron el que su familia volviese 



NOTAS. 407 

á consinnr contra el Condestable , quien faltándole el 
apoyó del Rejr, acabó del modo trágico qae todos saben. 
Nos inclinamos á creer que no vivia Stúñiga cuando la 
catástrofe, pues no figura entre los Trece y Comendadores 
•que asistieron á dar posesión del Maestrazgo al iniánts 
D. Alonso^ en quien D. Juan II habia delegado la Ad- 
ministración que le confiriera el Papa. La mayor parte 
de nuestros cancioneros, asi los inéditos como los impre- 
sos, contienen composiciones de este poeta, algunas muy 
notables, y que le hacen acreedor, según la autorizada 
'Opinión del señor Amador de los Rios, á que sus obras se 
coleccionasen y publicaran reunidas. — Crónica de D. Juan 
M segtaub. — Lihro del Pasto honroso defendido for el exce- 
llente caballero Suero de Saimones. — CA fónica de las tres or- 
dena y cavaUenas de Sanctia^y Calatrava y JÍlcántaray 
por el licenciado firey Francisco de Rades y Andrada. 

n. Pág, 9. JoHAN DÉ Mena. 

Guay de aquel hombre que mira. * 

• Publicóse esta composición en el Cancionero Genera/y 
«dicion de 1 573, y el Sr. Bohl de Faber la insertó tam- 
bién en el tomo x de su Floresta de rimas antiguas cas- 
Rellanas. Juan de Mena nació en Córdoba, el año de 
T411, de padres honrados, pertenecientes al estado lla- 
no. Recibió su primera educación en esta ciudad , con- 
tinuando sus estudios en Salamanca, y por último en 
Roma, desde donde vino á la corte de D. Juan 11, pre- 
cedido ya de la fama de su saber. Distinguido y querido 
de este Príncipe poeta , le nombró su secretario de cartas 
latinas y caballero veinte y cuatro de la ciudad de Cór- 
doba. Como poeta fué uno de los más renombrados d e 
iü tiempo, dándole sus contemporáneos el dictado de 
Principe de los poetas de Castilla. Murió en Torrelagu. 
na en 1456, en donde su amigo y protector el Marqués 



408 NOTAS. 

de Santillana le erí^ó suntuoso sepulcro, que ha desapa- 
recido ya. Aun cuando se han publicado muchas «dicio^ 
ncs de sus poesías, algunas de ellas con el título de tih- 
dat las obras de Juan de Mena^ la verdad es ^ue falta 
una edición completa, encontrándose todavía alguna»- 
composiciones inéditas. — Obras de Juan de Mata. Seiñ- 
lU, 1499. 



III. Pág, 14. JoHAN DE Mena. 

T'a non sufre mi cuidado. 

Cancionero general, 1573, fólio 50. 

rV. Pag. 22. Bachiller de la Torek. 
E/ triste que más morir. 

Aparece en el códice b^o el nombre de Lope de Stn- 
ñiga , pero al lado de éste y de distinta letra está escrit» 
el del ^Bachiller de la Torre, único que hemos dejado, por 
creerla de éste, y no de Stúñiga. £n el Cancionero genaraí 
de 1573, folio 50, se publicó atribuyéndola al Bachiller, y 
de idéntica opinión son los Sres. Gayángosy Vedia en su 
traducción deTicknor, tomo i, pág. 561. Alfonso de la 
Torre, apellidado por sus contemporáneos el Gran Filó-r 
sofo, era natural de un pueblo perteneciente al arzoUsr 
pado de Burgos; estudió en Salamanca, en donde ñié 
muchos años (desde 1437) colegial del de San Bartolo-^ 
mé : por epcargo de D. Juan de Beaumont , ayo del 
Príncipe de Viana, escribió para la enseñanza de éste la 
obra titulada Vision deleitable, que alcanzó gran fama en 
su tiempo, no sólo en Castilla , sino fiiera de este róno» 
habiendo sido traducida al italiano y al catalán. Murió^ 
según creemos, en 1460. — Ticen o», Historia de la L¿- 
ter atura española, Madrid, 1851. 



NOTAS. 4.09 

V. Pág. 32. LOPK DK StóÜiga. 

Llorad y mis llantos y llorad. \ 

Cancionero generaly 1 51 1, folio 50. 

VI. Pág. 38. LoFí de StóRiga. 

Si mis tristes pensamientos, 

Canaonero generaly 1 5 1 1 » fólio 50. 

VII. Pág. 42. JoHAN Rodríguez del Padkon. 

Fuego del divino rayo, 

• Canaonero generaly 151I9 folio 17. So apellido era 
Rodiiguez de la Cámara ; pero se le llamó del Padrón 
en machos Cancioneros por ser éste el lugar de su na- 
cimiento : de ambas maneras está escrito en el códice, 
y también de la Camera y del Pedron , lo cual pt ma- 
nifiesto error del copiante; nosotros le hemos dgado 
sóh> los dos primeros. Fué criado del arzobispo de .Se- 
villa cardenal de San Pedro, D. Juan de Cervantes, y 
escando á su servicio escribió un libro con el título de 
£1 siervo libre de amor y dedicado á su vaxjox amigo, Gon-. 
zalo de Medina, jue¿ de Mondoñedo. £s una novela 
de los amores de Ardenlier y Liessa, suceso que supo- 
ne pasa á orillas del mar, cerca de Padrón, cuyas 
antigüedades y armas describe j ha sido publicada por el 
Sr. Murguía en su apéndice al Diccionario de Escritores 
gallegos, que desgraciadamente para nuestra bibliografía 
está sin concluir. A sus composiciones en verso, algunas 
de las que son bellíómas, debió este poeta su- fama jne-r 
recida, siendo de lamentar que no se hayan publicado 
reunidas é ilustradas convenientemente. Compuso tan\- 
bien en prosa un tratado sobre la nobleza y la heráldica, 
que se conserva inédito en la biblioteca del Sr. Duque de 



4lO NOTAS. 

Osuna, llamado CatSra de hnoTy fecha á ruego de algu- 
TiTi señores mancebos de la corte del Rey D. Juan el 
Segundo, al final del que existe una nota, cuyo' epígrafe 
63: Sigúese una carta de yuan Rodriguef&y no se sabe para 
fuiín la haya escriptOj que parece amerla hecho quañdo se 
partía á ur fraile en el santo sepulcro de Jerasalan^ yendo 
desnaturado del runo. No sabemos si, en efecto, llevó ó 
no á cabo su propósito, ni el lugar y año en que murió. 
— Cancionero de Baena, pág. 696. Madrid, 1851. 

VIH. Pág. 44. £l MAxqyfs. 

Ta la grand noche passaha. 

Le falta decir, después del Marqués, de Sanállana, de 
quien en efecto es \ también le falta el epígrafe que le 
puso su autor, y es el de S^tterella de amor. Se publicó en 
el Cancionero general de 1511, folio 24, pero falta de 
bs estrofas cuarta y sexta : también en el Cancionero de 
Juan Fernandez dé Constantina , y creyéndola inédita, 
la publicó D. Tomas Antonio Sánchez en la pág. 143 
del tomo X de su Colección de poesías castellanas anteriores 
M¡ siglo XV, error que rectificó el Sr. Marqués de Pidal en 
su inti^oduccion al Cancionero de Baena, pág. lxxix, no- 
ta. Por último, el Sr. D. José Amador de los Rios, en 
tu edición de las Obras del Marquis de SantUlanaj Ma- 
drid, 1852, la publicó tamhien , haciendo notar todas 
las variantes , qu6 son muchas , y colocadas las estrofas 
en distinto orden del que tienen en el Cantonero llamado 
de Stéñigay que publicamos hoy. 

Don Iñigo López de Mendoza, marqués de Santí- 
llana , conde del Real de Manzanares y leñor de Hita 
y Buicrago, hijo de D. Diego Hurtado de Mendosa, al- 
mirante mayor de Castilla, y de doña Leonor de la Vega, 
•ti segunda mujer, nació en Carrion de los Condes el 
19 de Agosto de 1398. Huérfano á los siete a&09 de pa» 



NOTAS. 411 

éxe y qnedércon sus hermanos al cuidado de su madre, 
^uien no sólo le dio nna educación esmerada, ano que 
cuidó j defendió su patrimonio, amenazado en aquellos 
tiempos turbulentos por la ambición de los grandes. Á 
los diez y sos anos fué ya uno de los señores de Castilla 
que aststíeroh á la coronadon como rey de Aragón del 
infante D. Femando de Antequera. Casado á los diez y 
iKho con doña Catalina Suarez de Figueroa, y entran- 
do ya en la administración de sus bienes , tomó parte en 
los acontecimientos políticos de aquellos tiempos sin des- 
cuidar por eso ios aficiones y trabajos literarios } parada- 
rio acérrimo al piincipio de los in£mtes de Aragón, se 
reconcilió hiégo con el Condestable y con el rey D. Juan, 
de quien recibió la merced del título de Marqués de San- 
tilUna y Conde del Real de Manzanares, como premio 
4 sus servicios y al valor desplegado en la batalla de Ol- 
medo (1445). No imfMdió esto, sin embarg(^ el que si- 
guiese su enemistad con D. Alvaro de Luna , á quien 
contribuyó á derribar de su privanza en unión del Conde 
de Placencia y otros grandes. Después de la muerte del 
valido se retiró de la vida pública , dedicándose á su fií- 
milia y á sus estudios en su casa de Guadalajara, en don- 
de murió el año de 1458, según su sobrino Gómez Man- 
rique, que al hablar de la muerte de varios poetas dice : 

a Y no con éstos contenta 
Esta níaldita de Dios, 
Vino con gran sobrevienta 
En el año de cinquenta 

Y más cuatro veces dos; 

S Y sacó por mi gran mal 
De esta cárcel humanal 
Domingo por la mañana , 
Al Marqués de Santillana 

Y gran Conde del Real, n 

Tan excelente poeta como valiente capitán , fué el 



419 NOTAS. 

Marqués de Santíllana una de los hombres más notaUes 
de su tiempo. Sus obras han ááo publicadas con notas y 
coméntanos por el Sr. D. José Amador de los Ríos, Aifa» 
drídy 185X9 precedidas de su vida; excelente trabajo^^ j 
el mgor y más completo hasta ahora publicado. 

IX. Pág. 48. £l MARquis. 

Antes el rodante cielo. 

Esta canción se ha publicado en caá todos los Can- 
cioneros impresos, en el Caxon de Sastre^ pág. 314 de! 
tomo I9 y por ultimo, en las Ohras del Marques de Saati- 
¡lana. Falta en el códice de Stúñiga decir de Santíllana 
después de Marqués y expresar que la compuso á rue- 
go de su primo D. Femando de Guevara, también 
poeta , y de quien daremos las noticias que han llegado 
hasta nosotros, en el lugar correspondiente. Véase Lt 
nota Lxin. 

X. Pág^ 52. Canción de Villalos. 

Quantos aman atendiendo. 

Debe ser error del copista este apellido, que en nues- 
tra opinión se ha puesto por Villalobos j al menos nos- 
otros no tenemos noticia de ningún poeta llamado Vi- 
llalos, y nos afirma en esta opinión el encontrar en el 
códice 7819 de la Biblioteca Imperial de París esta 
misma canción, atribuida á Villalobos. — Ochoa, Catá- 
logo razonado de los manuscritos existentes en la BibDoteut 
Real de Parts^ pág. 391. 

XI. Pág, 53. JoHAN Rodríguez dil Padrón. Los 
siete gosos de amor. 

Ante las puertas del templo, 

Canaonero general^ I573i ^^o l^l > MuROvfA, Amf- 
logía galltga^ pág. 26. 



NOTAS. 413 

XII. Pág, 63. Caeta ds Sancho de Vxllígas á 

su AMIGA. 

A ti y dama muy amada, 

, La fecha de esta carta, que, como pueden ver nues- 
tros lectores al final de ella, es de 1445, sirvió á los 
Sres. Gayángos y Vedia en sus notas á la obra de Tick- 
nor, Historia de la JUteratara española ^ para fijar la 
época en que se escribió el códice j pero hay otra com-' 
poócion muy posterior, como haremos notar cuando 
nos ocupemos de la que lleva por epígrafe : jila devisa 
del sennor rey don Fernando. De Sancho >je Villegas 
nada sabemos : con este apellido hubo una familia se> 
villana, algunos de cuyos indi^duos se distinguieron 
durante esta misma época, figurando entre los comen- 
dadores de las órdenes militares, y recibiendo uno de 
ellos, Diego de Villegas, en premio de sus servidos, los 
señoríos de Benahavis y Daidin ; pero no hemos encon- 
trado que ninguno se llamase Sancho, ni podido averi- 
guar tampoco si éste perteneció ó no á esta fiímilia. . 

XIII. Ptfjf. 69. Canción de Johan de Padilla. 

Bien puedo decir par Dios. 

Hijo de Pedro López de Padilla, señor de Calataña- 
«or y Coruña, y de doña Leonor Sarmiento, fiíé uno 
de los caballeros más valientes de su tiempo { se dis- 
ringuió notablemente, en cpmpañia de su hermano Die- 
go, en la batalla de la Higueruela (1431), quedando 
después de la retirada del ejército cristiano á las órdenes 
del capitán de la frontera de Jaén y Córdoba, el maes- 
tre de Calatrava D. Luis de Guzman. Guerreando 
con los moros estuvo cinco años , siendo uno de los que 
en 1435» y ^^ compañía de su primo Fernán Alvares, 
señor de Valdecom^a, intentaron escalar la villa de 



4I4> NOTAS. 

Huelma. Rechisados de elk y queriendaTeilgar su dies' 
calabro en unión de otros muchos caballeros y gruido^ 
entraron talando la vega de Guadix , en número de mil 
y quinientos caballos y seis mil peones : no pudieron ha- 
cerlo tan secretamente que no lo supiese el Rey de Gra- 
nada, que envió para impedirlo todo su ejercito : trabada 
la batalla y vio Juan de Padilla al oUspo de Jaén don 
Oonealo de Stúñiga, qoe, pié á tierra, se defendía con 
su espda de muchos moros , que después de haberle 
muerto el caballo, pugnaban por prenderlo. Acudió á su 
socorro y le mataron el suyo; le dio el que montaba su 
escudero y también se lo hirieron y á él le atravesaron 
el mittlo de una lanzada; sigmó peleando án querer re* 
tirarse á posar de las instancias de los que le rodeaban, 
hasta que desangrado cayó al suelo^ empeñándose reffido 
combate por salvarlo; al fin, vencidos los moros, pu* 
dieron conducirle al real, en donde filé cundo. Vodtx^ 
á la corte del rey D. Juan , de quien era muy querido, lo 
nombró, cuando puso casa á su hijo y heredero D. Enri- 
que, camarero de armas de éste, y por muerte de Diego 
González de Sandoval, Adelantado mayor de Castilla: 
más adelante fiíé deágnado también por el mismo Rey 
para ayo de su hijo D. Alonso, cuyo cargo qierció has- 
ta la mayor edad de éste. Murió en tíempo de Enri- 
que IV, sucediéndole en sus estados y en los de su mu- 
jer Doña Mencía Manrique, señora de Santa Gadea y 
Soto Palacios, su hijo mayor, Pedro Lopes de Padilla, 
que filé - también Adelantado mayor. — Crónica de dan 
Juan Ih-^NMutrío de Haro.'^KADt» Añorada, Oo- 
ntca de las órdeties militares, 

XrV. Pág. 71. JOHAN Dt AnD^JAK. 

Como procede fortuna. 
En 13^ Martín Femandez.de Andújar, vtcin^y 



NOTAS. 415 

natural de Córdoba, fundó el convento de franctscanot 
de la misma ciudad. Uno de sus descendientes se lla- 
mó Juan , y coincide la época en que vive con la del 
poeta y pero no creemos fiíese el mismo, pues Juan de 
Andújar en ninguna de las poesías que han Ue^a 
hasta nosotros usa el apellido Fernandea ; más probable 
noa parece fuera converso, pues los judíos, cuando se 
bautízaban , tomaban como apellido el nombre de un 
santo ó el del pueblo de su naturaleza, como lo hicie- 
ron Pablo de Burgos, Alonso de Cartagena, Juan Al- 
fonso de Baena, Alfonso de Zamora y otros muchos. 
Quedan, por lo tanto, reducidas las noticias que tene- 
mos sobre Andújar á las que él mismo nos da y son: 
que fué uno de los que acompañaron á D. Alonso de 
Aragón á la conquista de Ñapóles, y permaneció allá 
hasta después de la muerte de este rey, pues ademas de 
las tres compoáciones que por vez primera publicamos 
nosotros, el Sr. Ochoa , en sus 'Rimas inéditas <k fotíat 
del siglo xv, publicó también, tomándola del códice nú- 
mero 1824 de la Biblioteca Imperial de París, otra poe- 
sía de Andújar, que lleva por título Loores al señor rey 
D. JÍlfottsOy y dedica al hijo de éste, Fernando, que le su- 
cedió en Ñapóles. £1 Conde Camarlengo, á quien se re- 
fiere Andújar en la pág. 78, cuando dice : 

«Al Conde Camarluengo 
Yo remito b scntenjia )), 

creemos sería Juan de Bardaxi, que lo fué, en efecto, 
de D. Alonso de Aragón, á quien acompañó á Italia, 
siendo herido en el sitio del castillo de Capuana , y lue- 
go prisionero de Sfbrza en la batalla de Sanu Mane de 
OgUulo. Puesto en libertad , continuó en Ñapóles hastei 
que por muerte de su padre Berenguer heredó los estado» 
que éste tenía en Aragón. — Zurita, Anales^ tomo ni. 



^l6 NOTAS. 

XV. Fág. 80. Dugo dbl Castillo. 
Ira^ sanna et crueldat. 

El Sr. Ochoa, en «u Catálogo de manuscritos españokí, 
pig. 435, dice que Castillo es Diego Enríquez del Castí- 
Uoy del consto de Enriqae IV y autor de la Crónica que 
corre escrita bajo el mismo nombre, opinión que contra- 
dice fundadamente el Sr. Amador de los Ríos en su íSs- 
toria crítica de la Literatura esfaUoIay pero sin damos no- 
ticia de quién sea este poeta, á excepción de las que de 
sus mismas compoóciones se desprenden : nosotros sólo 
haremos observar que las dos poeuas suyas que publica- 
mos concluyen Fiustro Diego dd Castillo^ y no es pro- 
bable que hubiera dejado de decir al menos alguna yez 
Enriques, u este hubiera sido su primer apellido. Alcanzó 
más vida que su protector el rey Alfonso V, pues en una 
de sus más notables composiciones, titulada Vmon sobre 
la muerte del rey D. Alfonso^ dada á luz por primera Tez 
por el ya citado señor Ochoa, ^mas inéStas del úgh xv, 
se recomienda á la munificencia del sucesor. 



XVI. Fág. 86. El vergel del pensamiento. 

Por la muy áspera via. 

Según el Sr. Ochoa, tantas veces citado, se encuentra 
esta composición en los Cancioneros números 7.819 y 
7.815 de la Biblioteca Imperial de París. En el prime- 
ro <tice : El Vergdy rassonamientü de A^ RodríguesSf y en 
el segundo Vergel de Pensamiento y por Antonio Ro- 
dríguez. £1 Sr. Amador de los Ríos cree ser del almi- 
rante D. Alfonso Enríquez, bajo cuyo nombre aparece 
inserta en el códice vii, A. 3 de la biblioteca de Pala- 
cio, y por último, los anotadores de Ticknor, en el ín- 
dice que publican del Cancionero llamado de Stún^ay li 



NOTAS. 417 



ponen como de Diego del Castillo , sin mis razón que 
la de Teñir después de otra de este autor: nosotros la 
dqamos entre las anónimas , pues ademas de no haber 
prueba alguna en iávor de este ó del otro poeta » el Cm- 
'-chuero llamado de Stuñiga no dice de quien sU. 



Xyil. Pág. 94. Suero de Ribera. 
" Adiós y adiós y alegría. 

Es uno de los poetas más notables de aquel úempo» 
habiendo llegado hasta el nuestro gran número de com- 
poáciones suyas, entre ellas la Mha de amcr^ que 
publicó el Sr. Ochoa en sus Rimas inéditas del siglo xt, 
dando nosotros también á luz por vez primera, no sólo 
la que da lugar á esta nota ,' sino la contestación á Tor- 
rellas en defensa de las donas, con que concluye el Cán- 
cionet'ú llamado de Stúñiga. Lástima que lo mismo que 
sus poesías no hayan llegado hasta nos^írds^noticias su- 
^as ; pero á pesar de que la familia de los Riberas notólo 
Alé una de las más ilustres de España , sino de las 
numerosas, contándose entre sus miembros hombres no- 
tables en las armas y en las letras, es lo cierto que nues- 
tras antiguas Crónicas y Nobiliarios, que nombran á mu- 
chos de ellos, á ninguno lo hacen con el nombre de 
Suero. Quedan, pues , las nodcias que de ¿1 tenemos re- 
ducidas á saber qué fué uno de los poetas que estuvieron 
<ñ Ñapóles en la corte de Alfonso V. 



XVIII. Pág. 96. El infierno de amor. 

La fortuna que non cessa. 

Ochoa , lísmas iite'ditas del siglo xy, pág. 249 ¡ Obras 
del Marques de SantiHanay pág. 373. 

»7 



41 8 NOTAS. 

XIX. Pág. Il8. JpHAN DE DUKNKAS. La tuto de 

En altas ondas del mar, 

OcHOA tCatáiogo de manuscritos españoles^ páginas 426 
y siguientes. £1 mismo, Rimas inéditas del siglo XT,pág^ 
ñas 393. No sabemos el lugar del nacimiento de Dueñas, 
sólo que era hidalgo y castellano, protegido del rey Don 
Juan II y de D. Alvaro de Luna. Dirigió á uno y á otro 
avisos y consejos, en que con noble franqueza les pintaba 
lo mal parada que andaba la justicia en aqueUos tiempos» 
en que, según el poeta , nadie amparaba al hombre lleno 
de lártudes, sino al que tenía 

«Bien poblado su bolsón.» 

Desagradaron al fin al Rey y al Condestable las ver- 
dades del hidalgo escudero, y cayó de su gracia. Al ver- 
se desdeñado^ tomó partido Dmñas con los infantes de 
Aragón, y fué desde entonces acérrimo enemigo de 
sus antignos protectores. Acompañó á Alfonso V á la 
conquista de Ñapóles, y se halló en la batalla naval 
de Ponza, en la que no sabemos cayese prisionero, 
pero sí que lo fué en Ñapóles, en donde estuvo en la 
torre de San.Vicente , según consta en el códice núme- 
ro 7.S19 de la Biblioteca Imperial de Paiís, y donde 
compuso la Nao de amor. Vuelto á la península con don 
Juan de Navarra , ^guió siendo partidario de los aragone- 
ses , elogiando á este partido y á sus jefes en sus poeáas, 
y denostando á sus antiguos compatriotas ; pero sin ol^- 
dar la lección recibida en la corte de CasdUa por so 
franqueza, se abstuvo en Aragón de dar consejos, que es 
probable le hubieran traido una segunda desgrada. Igno- 
ramos si volvió á su patria, y cuándo y en dónde iniiiíó. 
De este poeta han llegado hasta nosotros muchas y no- 
tables composiciones. OcHOA, obras citadas; Amadoi 
DI LOS Ríos, IfístoHa-de la Literatura española. 



NOTAS. 419 

' XX. Pag. 1%^ M06SN Ugo. 

Diversas veces mirando, 

£1 Sr. Ochoa, en sa Catálogo de manuscrito» apañóles^ 
pág. 381 y y después en sus Rimas inéditas del siglo xv, pu- 
blicó este dezir como del Marqués de SantiUana, y ^^' 
tre las obras de éste le incluyó y publicó también el 
Sr. Amador de los Ríos. Los traductores de Hcknor di> 
cen que en el llamado Cancionero de Stúniga aparece como 
de mosen Ago, que quizá sea Yago; pero no es así , pues 
en el dtado Cancionero está escrito como lo publicamos 
nosotros y Ugo, advirtiéndose evidentes señales de haber 
antes de esta palabra raspado una letra , que es probable 
fuese H; no conociéndose de esa época otro poeta de este 
nombre que Hugo de Urríes» á él debe atribuírsele, opi- 
nión confirmada plenamente después por haberse encon- 
trado este dezir entre otras obras de este poeta, insertas en 
el llamado Cancionero de Gallaríhflo cual hizo que el se- 
ñor Amador de los Rios, en su ITutoria de la Literatura 
española p pág. 445 del tomo ti, rectificase su anterior 
ojMnion, atribuyéndola aquí á su verdadero autor. Mosen 
Hugo de Urríes, hijo de mosen Felipe, de una de las 
casas más ilustres de Aragón, acompañó á Alfonso V á 
Italia en su primera expedición ; vuelto á España con el 
Monarca tomó parte , con su padre y su tio el obispo dé 
Huesca, llamado Hugo como él, en los fiunosos bandos 
de los Gurreas por una parte y por otra los Urríes , Po« 
mares y Embunes. Casi toda la nobleza aragonesa se di-> 
vidió en favor de uno ú otro de los dos partidos, que 
ensangrentaron, no sólo las montañas de Huesca, don- 
de tenían sus casa» solariegas, sino la mayor parte del 
reino, aprovechando para estos desórdenes la ausencia 
del Rey. Cansados al .fin, y por la mediación de otros 
nobles, nombraron jueces arbitros, que lo fueron el rey 
de Navarra D. Juan, Juan Femandex, señor de Ixar, 



x4^ -«OTAS. 

j D. Artal de Alagon, ^uelo en ¿erPiany'^lot coala, 
por sentencia dada en la villa de Alca&iz, establecieron 
entre loi contendientes una tregoa que debía durar ciento 
A y antaño. Hugo de Urries . alcanxó el reinado de don 
■^Juan II en Aragón, quien la nombró su ei^b^ador cer- 
ca del Rey de Inglaterra y con objeto de que éste lo an- 
t^fiase en la guerra que tenía contra los catalanes rebela- 
dos, liapoeáa qoe publicamos es la única que contiene 
■ de este autor el Oináuuro llamado ¿t Stúñigtf fil na^r 
: número de ellaa se encuentra en el de Gallardo^ y liay, 
-alguna también en el num. vii, A. 3, de ja JBibUoteca 
-de P^cio. 

XXI. Pág. 13S. Qafata. 

Quanto más pimsp cmtado. 

En las Ilostracioijes del tomo ti de la fSstorid- áf U 
' ZJtetMttra española del Sr. Amador de los Ríos, apa- 
recen, i la pág. 595, dos poetas con este apellido, uno 
castelbino, Ruy Sánchez de Zapata, y aragonés el otro, 
' Sancho de Zapata, atribuyéndose al primero la compo- 
sición que publicamos; de ninguno de ellos hemos po* 
dido adquirir noticia alguna. 

XXII. Pág.l^^. JOHAM R0DKI0VIS.ps LA Qí-^ 
MARÁ, 

Bien amar, leal servir^ 
MvaoufA, JÍHtúlopa gallega, pág. «9. 

XXin. Pág. 140. JOHAK RomtlOVBS. DE LA^CX- 
MARÁ. 

. Silo por ver á Macias. 
Eft itnMo y en la misma- ^gina. 



NOTAl. 4^ I . 

V 

XmV. Pág^ 141. Djsgo ENAifiüVi. 

Dúeñ que fagn foRa. 

Estft composición se racuentra en el Ca»áút$ePo, vUf 
A. ;,:de la Biblioteca de Palacio, atribuida zD, Alfonsa 
Enri^vwy.áqtiieii en realidad pertenece , seg^n la op^* 
nieo-del-Srv Amador de Io« Ríos. 

XXV'. Pági 141. JOHAN RODKIOíVtS DC LÁ' CX^ 

mama: 

Ob , desvelada sandia, 

MutGufAy obra antes citada , pág. 29. En el Caiuio- 
mro de Baenay pág. 506) se omite la primera parte, y 
ae ha {wbllcado como sólo una canción la Respuata i^e 
aquí empieza con el verso Ppví leda si podrát. Condene 
ademas estos cuatro : 

(fPnes que fustes la primenr 
De quien yo me cativé,- 
Desde aquí vos do mi ií» 
Vos sserés la postrimera. » 

Que , como pueden ver nuestros lectores en la paji- 
na 185, son los primeros con que empieoa una compo- 
ncion atribuida i Zapata, de quien deben ser, toda vez 
qiie lá» dos estrofas ú octavas conduyen con los dof ül- 
tímos versos de los cuatro. Baena dice que la canciail;.U' 
compuso Padrón cuando se íúé á meter fraile en Jeru- 
salem. 

XXVI. Pág, 144. Decir de MoxiCA. 

Sois ves y decid i amigo, 

FemMif Mozica ó Muxica fué rey de arma» de doi» 
JtaW>]|l C¿k4f>e entánties por stt9 Demkfiá éum'iUy al^ 



412 NOTAS. 

gonos de los cuales son, en efecto, notables por su 
TÍveza y soltura, así como por la sencillez y gracia del 
dialogo, no parece, sin embargo, que le ^voreció mu- 
cho la fortuna, á pesar de que él no se descuidó en 
procurarla, ya adulando al Rey, á quien llama el capitán 
y príndpe más esforzado y justo de los pasados y presen- 
tes, ya también implorando la protección de los mar- 
queses de Villena y de Santillana, y de D. Femando I 
de Aragón el de Antequera y otros magnates de aquel 
tiempo. — OcHOA, Catálogo de manuscritos españoles. 

XX Vil. Pág. 151. JOHAN D£ MXOINA. 

Alegre del que vos viese. 

En el Cancionero de Baena han sido publicadas poeáas 
de fray Alfonso de Medina y de Diego Martínez de 
Medina. Nada sabemos de Juan , de quien existen tam- 
bién poesías en los Cancioneros de la Biblioteca Imperial 
de París, números 7.819, 7.825 y 8.168. — Ochoa, 
Catálogo de manuscritos españoles. 

4 

XX VIH. Pag. 152. Akias d% Busto. 

El que tanto vos desea. 

No hemos encontrado dato alguno biográfico de este 
poeta. 

XXIX. Pág. 153. Desurde uno apasionado. 

Si por negra vestidura. 

£n el códice núm. 8.168 de la biblioteca Imperial 
de Paris se halla inserto este Dezir con el mismo epí- 
grafe , pero án expresar quién sea su autor. Tiene una 
octava menos que el que publicamos, y ademas U cuar- 



NOTAS. 423 

• ■ 

teta final es distinta , pues en lugar de la que empieza : 
Los trahaios eífatigOy dice : 

«Del tñste que padesciente 
£ nempre íiié é será , 
La triste letra presente 
Vuestra merced tomará. V 

XXX. Pag. 156. JOHAM OX VlLLALPANÓO. 

I 
Todo el mundo be trastornado. 

Mosen Juan de Villal pando, caballero aragonés, fué 
hijo de Ruy García de Villalpando, señor de Estu- 
piñan y Spluga de San j^uílez, y de su segunda mujer, ' 
doña María de Deza , señora de Peñalba , hija de los 
señores de Castrillo. £1 ser su madre castellana hizo 
que el hijo estuviese mucho tiempo en este país, don- 
de, ya hombre, tomó parte en las revueltas de aque- 
llos tiempos , siempre á favor de los Infantes de Ara- 
gón, hasta que por muerte de su padre heredó sus 
estados y vivió ya en ellos, siendo progenitor de los" 
MarqueKs de Osera. Su hermana Catalina casó en 
Toro con Martin López Portocarrero, y ya viuda, otor- 
gó testamento en la misma ciudad, á 4 de Noviembre de 
1493, en el cual se encuentra una cláusula que por lo 
curíon copiamos aquí : 

((ítem, digo é confieso que al tiempo que Diego Ló- 
pez, mi fijo, íállesció, estando del mal de la muerte, de 
que« fálleselo, me dixo que Catalina, la que después pa- 
rió en la cárcel, que cierto estaba del preñada ; é yo creó- 
lo, porque después, veyendo al niño, en alguna cosa pa- 
resce al dicho Diego López , mi fijo. É porque la más 
de la gente dirá que es su fijo, é ser pobre, le mando é 
dexo para con que se crie, la mi heredad, que yo tengo 
é poseo, que es á la Soterraña, que renta nueve cargas 
At pan, mitad trigo, miud cebada.» Da después encar- 



* I 

4Í+ 



NOTAS. 



go ¿ lu oCia hermana dofu Mayor de cumplir esta obB- 
gadon , imdtuyéndola heredera para en el caso de que 
mímese sa nieto J). Juan Kpdrígaez Poitocarrero, á 
quien insdtnfe so heredero en todos sos bienes^ seño- 
TÍoSy etc., ay en ciertos florines <|ne me enm deUdos 
por mosen Juan de Vtllalpando, mi hermano, en el rei- 
no de Aragón , en la víHa de Estopeñan , que es en di- 
cho rdnó. A Gutierre de Arguello, á quien se dirige Vi-^ 
Ihlpando en la compoádon que da lagar á 9ta nota, era 
hermano del arzobispo de Zaragoza, D. Alfonso de Ar- 
guello, castellanos los dos. Acusado el prelado de tener 
tratos con el rey de Castilla D. Juan II , se le redujo a 
prisión con otros varios vecinos de Zaragoza, y murió ó 
filé muerto en la prisión ; no así Gutíerre, qiie se refugió 
en su patria. — S alazar y Castro, Historia de ía casa 
d* Lara ¡ El mismo. Advertencias históricas } Zurita ,, 
jÍHaks de Aragón^ libro xji. 

XXXI. Pág. 156. Mosen Resellas. 

En Castilla es proesa, 

Mosen Juan Ribellas 6 Ribelles, caballero catahn, 
acompafió como caballerizo á D. Alfonso de Angón 
cuando su expedición á Italia, y cayó prisionero dé lor 
genoveses en la batalla naval de Ponza. Puesto en li- 
bertad , continuó árviendo á su Rey, con quien estuvo 
también en Castilla , según se desprenie de los vérsot 
suyos que hoy conocemos , en que celebra el a^ñjo 
y largueza de los grandes y de la corte de D. Juan ti. — 
Amador de los Ríos, Historia erttiea de U Lh&aharm 
es^aSola^ tomo vi. 

XXXII. Pag. 1 6a. Johan deTokkií. 
Ñon sabes^ Johan de Pa£Ua, 

Muy joven todavía, acomparó Juan de Torres á 



AfíónsQ de Aragón, sirviéndole como paje cuándo la 
segunda expedición d<^ este Rey apipóles, en 1432!^ 
fínica noticia que de él tenemos. — Coíeccion de Jhcumeh- 
tos intditos para la Historia de España^ tomoxíii| pág. 495» 

XXXIII. Pag» 168. SvBito I» RiBCA^k. 
Gentil sennor de Centellas, 

£1 personaje á quien Ribera dirige so compottcimí f» 
D. Francés Gilabert de Centellas, llamado tambien^' 
D. Ramón de Riuses, conde de Oliva , caballero valen» 
ciano» que %compafió al Rey de Aragón cuando su segun- 
da expe^cion á Ñapóles, llevando cuatro hombres de 
armas montados á su costa y á quien el mismo rey don 
Alíbnsodió el mando de cuatro galeras de Ñapóles, con 
las que después de prestar muchos servicios « en 1454». 
uniéndose al general Bemaldo de Vilamann, que manda* 
ba diet, derrotaron la escuadra genovesa, compuéita' de 
diez y seis naos y diez galeras, al mando de Juan'Filipa 
de Flisco, apresando siete de est<s úlám|ts, y hacienda 
que encallasen las tres, restantes: tuvo lugar esta batalla' 
en la isla de Ponza , lugar tan íiital años anterioras 9I 
mismo Alfonso V. — Zurita, jínaUs de Arag¡m,^^D9-' 
€Mmenm itteditetftxuño xiii, pág. 486. 

XXXIV. PJg. 172. Diego de Valcra. 

jí^hoj, mi Hbertad, 

Historiador, moralista y poeta, valiente y cumpli- 
do caballero, distínguido patricio ó ciudadano, mosen 
Diego de Valera filé uno de los hombres más notables 
^e sü bempoj n^cló en Cuenca en 1412, según éí 
mismo da á entender al ñnal dé la Crónica de Espa- 
éa, qlie escribió én eí Puerto dé Santa María : crióse en 



4^6 NOTAS. . 

• • • 

la corte de CasdUa, pretendo por los Stúñigas; su vi- 
▼exa y temprano ingenio llamaron la atención de don 
Juan II, que le nombró su doncel. Ganoso de señalarse 
«n las armas el que ya habia dado muestra de lo que valia 
como poeta, salió de Madrid en 14359 acompañado de 
Lope de Stúñiga , para tomar parce, á las órdenes de 
Fernán Alvares, señor de Valdecomeja, en la empresa 
de Huelma, subiendo por una de las escalas puestas á la 
villa en compañía de su amigo Stúñiga. Malogróse la 
empresa por haber sido sentidos por los moros, pero Va- 
ler», en premio de su arrojo, fué armado caballero por 
el señor de Valdecorneja. Vuelto á la corte , lo vemos 
-en 1437 solicitar del Rey licencia para un JUrgo viaje 
por Europa, y D. Juan se la concede, dándole car- 
tas expreávas para los reyes sus aliados ó deudos. Lie- 
gát á Francia en ocasión en que Carlos VII luchaba he- 
roicamente para reconquistar la mayor parte de su reino, 
•dominado por los ingleses } acompañó á este Rey duran- 
te el átio de Montereau, y después de ganada la ciudad 
por asalto, siguió su viaje á Bohemia, donde gobernaba á 
la sason Alberto áe Habsbourg, quinto de este nomlH«» 
llamado por sus contemporáneos el Ilustre, elej^do em- 
pe/ador de Alemania por muerte de su suegro Se^s-» 
fluindo, con el nombre de Alberto II ; fué recibido con 
dbtincion por este Prtndpe ,. que al ver que Valera re- 
nunció al sueldo que le ofrecía, diciendo quería servirle 
en la guerra contra los hussistas, en que estaba empeñado, 
como cualquier otro de los contiitos Je su casdf le regaló 
una tienda y un carro toldado^ con el caballo que lo ti- 
raba y dos hombres que lo sirviesen. £n el año águien- 
te, oponiéndose estos sectarios á la elección de Alberto 
como rey de Bohemia, reunieron sus fuerzas al mando 
de Jorge Podiebrad , pero fueron dispersadas cerca de 
Tabor por el Emperador, que se hizo coronar en Praga, 
-el 20 de Junio de 1438, rey de Bohemia. Valera, que 



NOTAS. 427 ^ 

•e e^coBtrió ea Iz batalla y coronación, sostuvo tamlúen . 
dignamente en otra ocaáon el honor de su rey y de su 
nación : Cenando una noche en compañía de Alberto y 
otros muchos señores, uno de ellos, Gaspar Schlick, 
'dijo que el Rey de Casdlla no debia llevar bandera real 
en su ejército, porque habia visto en Portugal la que á 
su abuelo habían ganado los portugueses en la batalla de 
Aljttbarrota. Enterado de estas palabras Valera, después 
-de contestar cumplidamente al Conde , bajo el ppnto de 
vista del derecho, le desafió, lo cual no tuvo efecto por 
haberle dado una satisfacción cumplida, dando lug>r con 
este motivo a que el Emperador dijese á Valera que no 
solamente era caha/lero^ mai caballero é dotor. Hasta fines 
de 1438 permaneció en Alemania, despidiéndose enton- 
ces del Emperador para volver á Castilla, y Alberto, no 
sólo le dio cartas para el Rey, en que le decia lo bien que 
la habia servido, sino que ademas de regalarle espléndi- 
damente y haberlo nombrado de su Consejo, lo agració 
también con las condecoraciones del imperio, entre ellas 
la del Águila, fundada por él, dándole de. ésta el collar 
de oro, que sólo podian llevar los caballeros que hablan 
combatido en cuatro batallas campales. Vuelto á España, 
P. Juan , que ya sabia por <D. Martin Enriques , que 
también habia estado en Alemania y habia vuelto antes 
que Valer», los sucesos de éste, al presentársele, le con- 
cedió d collar d$ las escamas, que él daba á muy focos, y 
el yflme del torneo, entregándole cien doblas para que 
«Ok> hiciere, y mandando que desde allí en adelante se 
J.e llamase Moten Diego, título entonces tV de Mosen 
muy honorífico, pues equivalía á Sei^or. 

Encargó D. Juan á Velera en 1440 que fuese en su. 
pombre á cumplimentar i su tia la veina de Dacia, al 
rey de Inglaterra Smíque VI y á Felipe el >3ueno, 
duque de Borgoña^ perQ cúncidiendo esta embajada 
cln U llegada á la* corte, de un faraute de este últi- 



4^8 NOTAS. 

nía Prmctpe, ^e publ1caÍMi la empresa ó 'arous que ^«^ 
sálMtoiténer' mícer Herres de Breferáente» sefior de' 
CIiárin,«f) la villa de IXjoh, Valerá suplicó al R^'le 
permitiese tomar parte en rib ; acordóselo D. Jaao , re- 
^áfibidole, ademas del caftatlb j- otras prendas y- lo süfi^ 
cíente paria su manutención durante un afio, tiempo <]ue 
sé calculó suílcSenee paira so vijje; partió para él Moaeír 
Diego y' -que, si bien no pudo cumptír su encabo parar 
la reina de Dada , pues había mtierto , hizo las dema» 
embajadas, saSéndo tan airúsamente en su empresa, ^ne. 
erDui^ue de Borigc^ le Hígado doce tatasy dos senñÜM, 
qtoé pesaban cincuenta marcos de pktá. 

Vuelto i la corte de D. Juan , es destinado por énot át 
serviciv del Principe heredero D. Entique, y al y/tt lú^ 
males que aquejaban al runo en aquel turbulento rekiá- 
db^ dirige <íesdé Segovia al Rey notable carta, dándole 
consejos ébbre la gobiemacíon del Estado, en que ha- 
biéndole c^n tí respeto del t&bdito , no por eso le adu- 
la ni deja de decirle la verdad , expresándole ttnaa ve> 
ees ftú kl reinar es más bien cargó que gtorta^ y otras que, 
áéxandt toda parcialidad e afición , ponga todtí hs ktcÁoí 
en ¡tata Mamsa; no desagradó al' Rey la franqueza, ni 
tampoco á la mayor parte de sus consejeros, si bien uno^ 
de t\kÁ, D. Gutierre Alváret , arzobispo de Toledo y 
parcial del Condestable, de quien ya Valéis se separa» 
ba , expresó su dictamen con estas palabras t Digan á 
Masen Diego ^ ñor enAie gente ó dineros^ que cóñsef^ m» 
nos fallece i ñgué siénda, sin embargo, el hombre en 
quien sólo tiiene ¿onfíanva el Rey, hasta el punto de qué^ 
después del escandaloso suceso de Medina, seguii nos di» 
¿ft cir sú Crónica y (rcomo por entonces fto hócese per- 
sona de quién se confíase^ mand^e ir al CondestaMé^ 
que estaba en Escalona, por te hazér áaber derto trat» 
que tenía para sali^ dé Tordedtlas, del ¿ual al Condesta- 
bfe no plugo. E deaíti yo me Volví para -Cuenca» porqdb 



. J*pTA?. 4^ 

t^MÍtqjiffldó concertado cQttew Altera é mi, donde, estx^ve 

t^Mtto que salió de TordesilUs ése fué ^á Portillo y é de 

allí, se partió á Falencia,. é el Cardenal D. Pedra Cer- 

(>yántes con él. )) Lo mismo 4)ue le servia Vale» para e^- 

• tenderse con el CondesUble, quiso utilizarlo, sin que^este 
_^ltimo lo supiese, en susegundacasanaientOy enviándolo 
.:« Francia para xoncertarlo con una hija de Carlos VII, 
; .peco la indiscreción de Pedro Fenandez de Lorca , <^ 

>d(^ia suministrar los fondos parad viaje y lo reveló. al 
. Condestable, hizo que éste, que ya tenía arreglado dar 
^.poF -esposa al Rey á U hija del de Portugal, Doña Isabel, 
.■ie opusiese, y abusando de la influencia que aun conser- 
•.,vdba con D. Juan, d^baratase el proyecto realizando el 
miyo, sin creer entonces labraba su ruina, pues, como 
•4ice Valera : ftttutnjo por aUi ugurar su titado^ traxo el 
^uchiilo 4M que u cortó la cahexa. Sintióse el Rey de eUo, 
'^ y no estuvo tampoco muy comedido en sus quejas don 
Alvaro, empezando de9de entonces « declinar su pri- 
' Tanza. Masen Diego águe al servicio del Rey, pues no 
. .consiguió apartarlo de él el Condestable, y nos cuenta en 
4u Crómica que la víspera de la batalla de Olmedo servia 
.. al Rey su plato cuando los enviados del Rey de Navarra 
- hicieron á D. Juan el requirimiento en que los grandes 
expresaban sus agravios. Vencidos éstos, presos mu- 
chos de ellos, el Rey convoca Cortes en Valladolid para 
.4ar cuenta en ellas de su reconciliación con el Príncipe 
Jicredero, que después de la batalla habia vuelto á sepa- 

• rarse de su padre) de las penas que debian imponerse á 
los rebeldes, y gracias que, por el contrariO| debia otorgar 

.á lo9 que hablan seguido su bandera. Valera ^ que en 
■ unión de Gómez Carrillo habia sido electo procura- 
- diMT por Cuenca, es el único que ts opone con laudable 
^ «^ntere^a á que se cometa la iniquidad de condenax á 

^uien no se habia eido,. y diri^éndose al Rey, pronyn- 
. «ia,.eatre ojtia% palabras Can notable como estafa : «Sería 



4)0 IfOTAS. 

coM raxoiuble ^ue vuestra Aloesa mandae llamar todot 
cstoa caballerati aá loa ausentes como los prcsosy que por 
su« procoradores pareciesen en vuestro alto Conaejoy é la 

causa allí se ventilase , en lo cual á mí ver se ganarían 

dos cosas, la primen que se guardaban las leyes, que 
quieren que ninguno sea condenado án ser oído' y ven- 
cido; la segunda, que no se pudiese por vos, sefior,- de- 
cir lo que Séneca dice , que muchas veces acaece aer la 
sentencia justa y el jues injusto, y esto es cuando se da 
sin ser la parte oída. A No desagradó al Rey lo dicho, an- 
tes al contrario, como Femando de Rivadendra se le^ 
vanease colérico diciendo : «Voto á Dios, Diego de Vale* 
ra| vos os arrepintab de lo que aveis dicho 9; el Rey con 
grande enojo le mandó callar, y án querer ya oír á loa 
demás procuradores dejó las Cortes y se fué á Tordesi- 
llas{ volvieron á Valladolid los procuradores, desde 
donde Valera dirigió al Rey una carta en que inastia en 
au opinión. Desde esta época Valera abraza ostensible- 
mente el partido de los grandes contra el CondestaUe, y 
es uno de los instrumentos más activos de su ruina ; la 
protección que desde niño le había dispensado la pode- 
rosa casa de ScúSiga, hace que, pasando al servicio de 
ésta, vea y concierte entre el Príncipe, el Conde de Ha- 
ro, el de Placencia, el de Benavente y el Marqués de 
Sanállana, la trama que dio por resultado en Búi|^ la 
prisión del Condestable, en la cual toma parte penonal- 
mente con grave riesgo de su vida , salvando la de loa 
criados y servidores de D. Alvaro, que éste le habia en- 
comendado, rogándole no redbiesen injuria de obra ni 
de palabra ; pasa á Béjar por encargo de Alvaro de Sté- 
fiiga con objeto de que recogiese la herencia de so pa-^ 
dre el Conde de Placencia, que estaba para espirar, ydea- 
pues de cumplir este encargo, acompaña á SeviUa á Pe- 
dro de Stúñiga , hijo de D. Alvaro, que contrajo nutria 
mona en dicha dudad con Doña Teresa de Ousnun^ 



NOTAS. 43 1 

hija de los Duques de Medina Sidonia ; allí permanece 
ocho meses , hasta que sabiendo la muerte de D. Juan 
Segundo vuelve á la corte, y ve qué el reinado de D. £n« 
ríque dgaba muy atrás al anterior en escándalos y con-^ 
cusiones. La rectitud de alma de Valera y la elevación 
é independencia de su carácter no le consienten suñir tal 
espectáculo, y retirándose á vivir á Falencia, da muestra 
de su generosa indignación en la notabilísima carta que 
dirige al Rey, 20 de Julio de 1462, en que le dice : uDais, 
señor, las dignidades eclesiásticas y seglares á ombres 
indignos, non mirando servicios, virtudes, linajes, ^ien- 
^ias ni otra cosa alguna, salvo por solo voluntad : é lo 
que peor es que muchos afirman que se dan por dineros^ 
lo qual quanta infamia sea, á vuestra persona real e á 

vuestro claro juicio asaz debe ser manifiesto todos lo* 

pueblos, á vos sujetos, reclaman á Dios, demandando- 
justícia , como non la fallen en la tierra vuestra. £t di- 
cen que como los corregidores van ordenados para faser 
justicia é dar á cada uno lo que suyo es, quie los más de 
los que hoy tales officios exeryen son ombres ynpruden- 
tes, escandalosos, robadores e cohechadores, é tales, que 
vuestra justicia venden publicamente por dinero , sya 
amor de Dios ny vuestro ; e aun de lo que más blasfe- 
man es que en algunas cibdades é villas de vuestros rey- 
nos, vos, sefior, mandays poner corregidores, non lo» 
aviendo menester, ni seyendo por ellas demandado , Ick 
que es contra las leyes de vuestros regnos.9 Predícele í 
dónde le llevan sus desaciertos, diciendo más adelante : 
«Non deveys, señor, olvidar al rey D. Pedro, que fué. 
quarto abuelo vuestro, el qual , por su dura é mala gover- 
na^ion, peniió la vida y el reyno con ella )) ; y ú D. Enri- 
que no tuvo el mismo fin, presenció Valera tu desti- 
tución en Ávila, y el que no pudiera heredarlo á quien 
llamaba hija suya. No toma parte alguna en los suce- 
sos de aquel reinado, hasta que en los de los Reyes Ca-^ 



l4J» «OTA». 

^tSlicos lo y^os ToWa á ser atendido cpmo su méri^ 
merece i nombrado su maestresala , acompaña á D. Fer- 
nando en la batalla de Toro, después de la cual , ademas 
de darle 30.000 maravedises por su cargo, se le nombro 
Corre^^dor de Segovla , y después del Puerto de Santa 
María, con el car^o, ademas, de la armada estacionada 
«n él, cuyo mando dio á su hijo Carlos, justificando éste 
i poco su nombramiento por la victoria que alcanzó 
contra la escuadra portu^esa junto á Alcazarzaquil. Pli- 
ciéronle, ademas, donación de la finca llamada la Gri- 
llera, á orillas del Júcar, cerca de Cuenca, escuchando 
■deferentes sus consejos en la empresa de la conquista del 
reino de Granada, de que fué uno de los más ardientes 
promovedores. La última noticia que tenemos de él es de 
i.° de Marzo de 1486, fecha de una carta dirigida al 
Rey Católico, ocupado á la sazón en el sitio de Veles 
Málaga, siendo, por lo tanto, de piesumir que muriese 
poco después. 

Valera es conocido como historiador, que es donde 
brilló más su talento y de lo que escribió más ; menos 
como poeta y moralista ^ algunas de sus obras se han per- 
dido por desgracia , nauchas permanecen inéditas, pro- 
poniéndonos nosotros publicar alguna en esta colección, 
. «ntre ellas sus notabilísimas cartas. — Crónica dt España^ 
abreviada por MosiN Diego dx VALsaA. — Crónica de 
' D.Juan IL — CoLMfNARJU, Historia df Segovia. — 
Mu Ros, Historia de Cuenca, — Amador di los Ríos, 
Historia de la Literatura etp^ola. — Tratada de las epU^ 
j. tolas embiadas por MoSKH DiXGO pb Valera, en diver- 
sos tiempos á diversas personas, — Biblioteca Nacional, 
F. io8. 

XXXV. Pag. ly ^,. Si Phmto fue /bola Pantatika. 

yo sola membranfa sea. 
Publicó esta obra^comp del Marqués de Santillana^ el 



\ 



NOTAS. . 43^ 

Sr. Amador de los Ríos, quien dice después , en la pági- 
na 550, tomo VI de la Historia de la Literatura española: 
«((Algunos Cancioneros atribuyen esta querella al docto 
Marques de Santíllana > y en este concepto la insertamos 
«ntre sus poesías en la edición de sus obras (Madrid, 
1852). Ciertos datos adquiridos después nos inspiran no 
despreciables dudas, por lo cual la conservamos aquí 
como anónima , según se halla en ei códice que ezami- 
•namos.)) £n el llamado de Stúñiga, que nosotros publica- 
mos, como ven «nuestros lectores, tampoco consta quién 
fuese su autor, y lo mismo sucede en los códices núme- 
ros 7.S1 9 y 7.825 de la Biblioteca Imperial de París. 

XXXVI. Pag, 180. Alfonso Enriquez. Testamen- 
to atyo. 

En eJ nombre de Dios de amor. 

Hijo bastardo del desgraciado hermano de D. Pedro 
«1 Cruel, D. Fadrique, Maestre de Santiago, el triunfo 
de su tio D. Enrique hizo á D. Alfonso Enriquez uno 
de los grandes más poderosos de Castilla, Señor de Me- 
<dina, de Rioseco, Castroverde, Aguilar de Campoó, 
Valdunquillos y Bolaños, y Adelantado mayor de León. 
El cariño de su primo D. Juan I , no contento con esto^ 
hizo que tomase gran empeño en que casase con Doña 
Juana de Mendoza, viuda de D. Diego Gómez Manri- 
que, Adelantado mayor de Castilla, llamada la Rica 
Hembra, de quien D. Alfonso hacia tiempo estaba ena^ 
morado. Resistió tenazmente esta «eñora los deseos del 
amante y el mandato del Rey, diciendo que personas de 
su calidad, úendo viudas, no rei)etian el matrimonio^ 
pero lo que no pudieron conseguir ruegos ni mandatos, 
lo consiguió el mismo D. Alfonso, que al verse desdeña- 
do, bien sea porque el dolor ^ cegase, ó porque, cono- 
ciendo el carácter de ella, fingiese arrebatada cólera; ^ 

%% 



434 NOTAS. 

k» cierto que puio airado la mano en el rostro de Doña 
Juana, quien, porque no se dijese había habido un hom- 
bre que, no siendo su marido, habia tenido semejante 
osadía, conántio luego en casarse j unión, por otra parte, 
tan fecunda , que tuvieron doce hijos. Fué D. Alfonso uno 
de los poetas más celebrados de su tiempo por sus com- 
posiciones amorosas, así como también cabalkro ge- 
neroso y espléndido ; su pasión por Doña Juana no le 
impidió el querer á otras muchas, dando lugar en su ve- 
jes , con sus excesos , á estos versos que están al final del 
Centón Epistolario. 

OTRAS AL ALMIRANTE EN AQUEL MAL CASO. 

El viejo que quiere mozo 
£ sobrado con mujeres 
Parecer, 

£1 gozo le cae en un pozo ; 
Ca más duelos que placeres 
Va á tener. 

Bien lo sentís vos , señor , 
Ca no han pasado seis días 
Que bebistes 
Aquel maldito licor, 
Que con £üsas correntías 
Lo volvistes. 

£ del íédor de las heces 
Que alcanzó en su celda á oler. 
Mal pecado; 
Predicando VlUacrcces , 
Os lo dio bien á entmder 
Disfrazado. 

Alcanzó cinco reinados, pues naciendo en 1354, mu- 
rió en Guadalupe en 1429, y en los cuatro tuvo siempre 
gran influencia. — Salazar y Castro , Historia dt la 
Casa de Lara. — Centw Epistolario del BaehsJier Ghda- 
real. 



NOTAS. 4.3 5 

XXXVU. Pág. 185. ^APATA. 

Pues que f ais tes la primera. 
Véase lo que decimos en la nota XXV. 

XXXVm. Pág. 188. Macíab. 

El gentil ninno Narciso., 

P. Sarmiento, Memorias para la Historia de la poe- 
sía y poetas españoles. — Ochoa, MSS. Españoles. Copia- 
mos á continuaclpn \o que referente á este ingenio dice 
D. Tomás Antonio Sánchez en su Colección de poesías 
castellanas anteriores al siglo xt, tom. i, pág. 138 : 

((Macías el Enamorado, bien conocido de nuestros 
poetas antiguos y modernos por sus amotes, f\it gallego, 
paisano de Juan Rodríguez del Padr|;>n, vecinos ^ambos, 
acaso, del lugar de este apellido, como lo da á entender 
este poeta en la última copla de los Sute gastos de amor^ 
diciendo : 

))Si te place que mis dias 
Yo fenezca mal logrado, 
Tan en breve, 
Plégate que con Macías 
Ser merezca sepultado. 
Y decir debe, 
Do la sepultura sea : 
una tierra los criS^ 
Una muerte los llevó. 
Una gloria los posea. 

))Se puede dudar si Macías es nombre ó apellido. An^ 
tíguamente se decia Macías por Matías, como observó 
el erudito D. Gregorio Mayans en los Orígenes de la len- 
gua castellana j y aun hoy á los Matías los llaman Ma- 
cías en muchos lugares de tierra de Salamanca. En un 
códice antiguo manuscrito del Real Monasterio del 



43^ KOTAS. 

Escorial , en que se trata del Credo compoest» por fes 
Apóstoles, San Matías es llamado Sant Macías. Macías, 
siendo escudero del £imoso Enrique de Villena, se ena- 
moró de una criada de su amo, éste la casó, hallándose 
Macías ausente, con un hidalgo de Porcuna, pero no por 
eso cesaron los amores de Macías. No pudiendo el hi- 
dalgo sufnr estos amores, dio cuenta á su amo, el cual, 
después de muchas reprenáones infructuosas, resolvió 
ponerlo preso en Aijonilla, lugar del orden de Calatra- 
Ta, de que D. Enrique era Maestre, cinco leguas de 
Jaén. Preso allí en duras cadenas, lo* estaba mucho más 
en los antiguos amores de su señora , a quien desde la 
prisión escribía lastimosas canciones. Hay una de ellas 
en un libro de trovas que se guarda en el Escorial, de 
donde la sacó Axgote de Molina y la trae en la NobUxa 
dt Andalttxia , y es la primera de las cuatro que le atri- 
buye el Marqués de^antillana : 



)) Cativo de miña tristura , 
Ya todas prenden espanto, 
E preguntan , ¿qué ventura 
Foy que me atormenta tanto ? 
Mas non sé, no, mundo amigo» 
Qué mais de meu quebranta 
Diga de esto que vos digo, 
Que bem ser nunca debia , 
Al pensar que fsa. solia. 

»Cuidí subii en alteza 
Por cobrar mayor estado, 
É caí en tal pobreza 
Que moiro desamparado , 
Con peSar é con deseio ; 
Que vos direy mal íadado 
Lo que yo he ben ovejo, 
Quando ó loco cay mas alto 
Subir, prende mayor salto. 

)) Pero que pobre sandece , 
Porque me deu á pesar, 



NOTAS. 437 

Mifta locura así crece, 
(¿ue moiro por entonar : 
Pero más non á verey, 
Si non ver y desdar, 
É por en, asi dlrey : 
Quen cárcel solé vivcr, 
£n cárcel cobeja morer. 

)) Miña ventura en demanda 
Me puso atan dudada, 
Que mí corazón me manda 
Qvíé seya siempre negada ; 
Pero mays non saberan 
De miña C(wtd lazdrada , 
É por en asi dirán : 
Can rabioso é cosa brava 
De su señor sé que traba. 

DEstas coplas llegaron á manos del hidalgo, el cual, ir^ 
ñtado, filé á Aijonilla, y tuvo modo de arrojar á Ma- 
clas una lanza con que le quitó la vida. Su cuerpo fué 
sepultado en la iglesia de Santa Catalina de dicho lugar, 
y en su sepultura quedó la lanza y una memoria en esta 
letra : 

» Aquesta lanza sin falla , 
¡ Ay coy tado ! • 
Non me la dieron del muro 
Nin la prise yo en batalla j 
Mal pecado. 

))Mas viniendo á tí seguro. 
Amor ^Isoy perjuro 
Me íirió, é sin tardanza, 
£ fué tal la mi andanza 
Sin ventura. 

^>Ximena , Anales eclesiásticos de Jaen^ dice que la igle- 
sia de Santa Catalina^ que ahora es ermita, a fué en 
tiempos antiguos la iglesia parroquial , y en ella está se- 
pultado el enamorado Macías como consta del epita- 



43^ NOTAS. 

fio de su Kpulcro, adunde se 1^ de letfat antiguas lo ú- 
guiente : 

»Aqu2 Yace Macías d Enamorado.» 

Después de lo escrito por el Sr. Sánchez , justx> nos 
parece poner también á continuación otra versión distin- 
ta, y es la que se contiene en la nota á la pág. 77 del 
tomo VI de la Historia crítica de la Literatura española 
del Sr. Amador de los Ríos j dice así : ' 

£1 infante D. Pedro de Portugal , contemporáneo de 
Macías, á quien tal vez conoció durante su permanen- 
da en> Castilla , refiere en su ya citada sátira De felice e 
infelice vida y que siendo la dama deudora á Macías de 
la vida, que la salvó sacándola de un rio con peligro de 
la suya, hallóla acaso en un camino, ya casada; y «por 
paga de sus señalados servicios, dice el Infante, le de- 
mandó que descendiese, la qual, con piadosos oydos, oyó 
la demanda é la compiló. )) Agradecido Macías, y advir- 
tiepdo el peligro en que la ponía 4>or seguirla de cerca 
su esposo , rogóle que cavalgase , (( é luego ella partida, 
llegó su marido, é mzxa assy estar apeado en la mitad de 
la via aquel que non mucho amava , le preguntó qué 
ally fázia \ el qual repuso : Mi sennora puso aquí sus pies, 
en cuyas pisadas yo entiendo vivif é fenescer mi triste 
vida. E él, sin otro conocimiento de gentileza é corte- 
sía, lleno de suelos más que de clemencia, con una lan- 
za le dio una mortal ferída ; é tendido en el suelo, con 
voz flaca é ojos revueltos á la parte do su sennora yba, 
dixo las siguientes palabras : O mi sola é perpetua sen- 
nora, á dó quiera que tu seas ave memoria , te suplico, de 
mí , indigno siervo tuyo. £ dichas estas palabras con 
grand genfiido, dio la bien aventurada ánhna.)) {BibRwteca 
NacionaL) 



NOTAS. 439 

XXXIX. Pág, 190. Villalobos. 

Pues me falles ció ventura. 

Juan de VHlalobos, 6eñ(Mr de La casa y $olar de Villa- 
lobos , fué hijo de Simón Rodríguez y de Doña María 
MUlan Correa , portuguesa , parienta de los IXiques de 
Braganza ; estableciéronse en Extremadura, viviendo con 
su hermano Fernando, Maestre á la sazón del Orden de 
Alcántara, y allí nació Juan. En el Ps^o honroso del 
Puente de Orbigo es uno de los nueve justadores que 
acompañan á Gutierre de Quijada, y rompió lanzas con 
Lope de Stúíiiga ; vuelto á Extremadura casó con Doña 
Isabel Felipe , natural de Guadalupe, en donde vivieron 
y murió Juan , que fué tercer abuelo del escritor militar 
D. Diego de Villalobos y Benavides. De Villalobos exis^ 
ten también varias poesías en los códices números 7.819 
y 8.168 de la Biblioteca Imperial 'de París. — Ocmoa, 
MSS. EspañoUs. — Libro del Paso honroso. — Raoxs Av- 
DRADA, Chronica. — Haro, Nobiliario. 

XL. Pág. 191. Rodrigo db Torrbs. 
Cualquiera que 'fne toviese. 

En el códice núm. 8.168 de la Biblioteca Imperial de 
París se inserta esta composición, atribuyéndola tam- 
bién á Rodrigo de Torres, de quien no hemos podido 
encontrar noticia alguna. 

» 

XLI. Pág. 192. JoHAM DB Andújar. AlaCoHéna 
de Ademo. 

Deesas preciosas Caliope et Palas. 

Doña Juana de Veintemilla, baronesa de Chimina é 
hija de los Marqueses de Girachi , es á la que dedica su 
composición Andújar. Casó con D. GuUlen Ramón de 



44^ NOTAS. 

Moneada, conde de Ademo y uno de los señores mis 
poderosos del reino de Sicilia, aunque descendiente de 
Cataluña j tomó parte en todas las guerras á qoe dio lu- 
gar la conqmsCa del rplno de Ñapóles por AlfiMiao de 
Aragón, á quien siempre permaneció fiel, siendo herida 
en la toma del castillo de Capua; fué hijo de Antonia 
Moneada, Gobernador de Sicilia en tiempo de la Reina 
Doña Blanca. — Zurita, \AiaUt de Aragón. 

XLII. Fág, 1 95. Fernando de la Torre. A D. La- 
iroH de Guevara porque su mujer es una muy galana dámete 

Mirad que grande question. 

Señor de Escalante y de otras villas y lugares fué don 
Ladrón de Guevara , a quien dedica esta canción el poe- 
ta hijo de D. Beltran de Guevara y de Doña Juan^ de 
Quesada. Casó con la hija de los Sres. de Poza , Doña 
Sancha de Rojas, la robadora de corazones. Don Ladrón 
murió en 1503. Femando de la Torre fué natural de 
Burgos, según él mismo dice en la dedicatoria á la Con- 
desa de Castañeda del yuego de naifes 4 véase la pági- 
na 273. Los anotadoresde Ticknor dan la siguiente no- 
ticia: ((Entre los manuscritos de la. Academia de la His- 
toria [Gdeccion Salasar, ATtsceláneas^ 44) se halla una 
carta de este Fernando de la Torre á un su amigo, par- 
ticipándole la muerte del obispo de Burgos D. Alonso 
de Cartagena , que dice es la causa de no haber desem- 
peñado su encargo para D. Pedro de<^rtagena, ((por 
haber quedado , como era natural , con gran tristeza y 
trabajo por tan gran pérdida como ha habido en la 
muerte del muy magnifico y angélico señor el Obispo 
de Burgos , su hermano. )) Más adelante dice : (( Aunque 
no dejó grandes riquezas á sus parientes, según las gasta- 
ba en infinitas obras pías y su magnífico estado , dexólas 
muy bien asentados en esa ciudad y con muchos parien* 



NOTAS» 441 

tM, amigos y críado6) y, 6eg;un ellos ^ gracias á nuestro 
Señor, son hombres en todas las cosas, segund vos sabeys, 
y mucho más en las armas, que tienen por oflicio. )) — 
Tjcknor, Historia de la Literatura española , tom. 11. — 
Salazar y Castro, Historia de la Casa de Lara. 

XLIII. Pág. 196. JoRAN DK Tapia. 

Trábalos que me matáis. 

Después de Carvajal es Tapia el que más composi- 
ciones tiene en este Cancionero \ hay tambifcn poesías 
suyas en. otros del siglo xv, que aun se conservan in- 
«ditos , como el de la Biblioteca de Palacio, VII, A. in; 
si bien no podemos decir sea el mismo poeta que apa- 
rece en el Cancionero general de 1511, pues habiendo 
estado, ya hombre,. en la batalla de Ponza, 1435, es 
^fícil que en 149 1 dirija compodciones á un amigo 
suyo que partia á la guerra de Ampurdan; tenemos, per 
lo tanto , que contentarnos con las noticias que él mis- 
mo nos da ; según de ellas aparece , no sabemos cuál 
filé su patria , y sólo que acompañó á Alfonso V en su 
expedición á la conquista de Ñapóles, cayendo prisio- 
nero en la batalla de Ponza , y siendo, como tal , condu- 
cido á Genova; pues á Milán tólo lo ñieron el rey y los 
infantes; se queja de sus desgracias, y luego implora el 
fevor de Blanca María , hija del Duque de Milán, de 
quien debió alcanzar su libertad , pues los genoveses hi- 
cieron pagar crecido rescate á sus prisioneros , y Tapia, 
según él mismo indica , no estaba en situación de hacer- 
lo \ vuelto al lado del Rey, es uno de los cantores oficia- 
les de la corte, y así celebra la belleza de Lucrecia de 
Annio , como ataca á los anjoines ó partidarios de la ca- 
sa de Anjou ; disculpa al Rey con su esposa de su larga 
ausencia , y por último, alaba á todas las damas Italianas; 
fobrevivió á su protector Alfonso V, alcanzando el rei« 



44^ • NOTAS. 

nado de lu hijo Fernando, última noticia que de él te- 
nemoa. 

XLIV. Pág. 199. Un alvalÁ qiu mandó yohan de 
tafia a la Jija de la Condesa de Arenas. 

Doncella italiana. 

£1 Sr. Amador de los Ríos dice que la María Carac- 
cioia, á quien va dirigida la carta, fué hija, de Juan 
Caraccioli, Condestable, gran Senescal y ñivorito de Jua- 
na de Ñapóles. Historia crítica de la Literatura españo- 
la , tom. VI , pág. 443 ; pero no es aá , pues Caraccioli 
tuvo tres hijos , uno varón , que casó con la hija de 
Jacobo Caldora, y cuyas bodas dieron pretexto para el 
asesinato del gran Senescal, y dos hembras, la mayor de 
las cuales habia casado con Antonio Caldora , hijo tam- 
bién de Jacobo, y la segunda con Gabriel de Ursino, 
hermano del Principe de Tarento ; por lo tanto, á quien 
dirige Tapia su alvalá debe ser á la hija de Otino Ca- 
raccioli, que casó con un hijo del Conde de Arenas, 
explicándose así que diga á la hija de la Condesa de 
Arena, en cuyo caso, sabemos la fecha en que fué es- 
crita, anterior, de seguro, á 1442, pues en este año, 
el dia de Navidad, Aleiro de Ñapóles, procurador de 
Nicolo de Arena, Conde de Arena, Melito y San Ruíb 
de Calabria , hizo pleito homenaje en nombre de éste y 
prestó juramento de fidelidad á Alfonso V, á quien des- 
de entonces permaneció fiel. — ^Zurita, Anales de Ara- 
gón. SiSMONDE DE SwAoiiDiy Histoire des repubUques ita- 
liennes^du^Aíoyen Age. 

XLV. Pág, 203. Canción ds Joban de Tafia. 
A la ftja del Duqiu <& Milán seyendo él en fremn. 

' Muy alta et muy excellente, 
Felipe María Viscond , última Duque de Milán de 



NOTA». 443 

c8te apellido, sólo tuvo una hija natural, llamada Bian- 
ca María, que es á quien se dirige Tapia $ caaada por tn 
padre con Francisco Alejandro Sforza , uno de los mejo- 
res generales de su tiempo, ocupó también el ducado de 
Milán, gracias á ser un hábil político su marido, que 
Luis XI de Francia decia podia darle lecciones ; buena 
esposa y madre, á la muerte de Sforza mantuvo el orden 
éhiso que ocupase, sin oposición, el puesto su hijo Ga- 
leazo María , á la sazón en Francia ; hijo indigno é in- 
grato, desterró á su madre á Cremona, en donde murió 
en 1468 envenenada por su orden, según 4e acusaban sus 
contemporáneos; bien es verdad que, á su vez; perecía 
Oaleazo asesinado, en el momento en que entraba en la 
igleáa de San Esteban, por tres jóvenes discípulos de 
Cola de Montano, que habia ádo también preceptor del 
Duque, j á quien éste hizo azotar y pasear por las calles 
de Milán. — SnMONDt, Histmn des repubUques italienms 
dm Mtyen Age. 

XLVI. Pag, 205. Joman de Tapia. A la muy exce- 
líente reina de Aragón et de Sefi/ia. 

Aunque esto en reino extranjero. 

La esposa de Alfonso V, á quien se dirige Tapia, lo ñic 
Doña María de Cistilh, hija de Enrique III y hermana 
de D. Juan II; casada desde muy joven , este matrimonio 
ni fué fecundo ni feliz, sea por las largas ausencias del ma- 
rido y sus amores en Ñapóles, ó porque la abcrreciese, á 
causa, según le atribuían entonces, de haber mandado 
ahogar á doña Margarita de Ixar, su dama , que declan 
estaba en cinta del Rey ; es lo cierto que éste nunca la 
amó, habiendo querido romper el matrimonio, á pesar 
de su honestidad y de haber tenido verdaderos dotes de 
gobierno; sobrevivió á su marido, pues murió en 4 de 
Setiembre de 1459 ; habia testado á favor de éste, pero al 



/ 



444 ^ NOTAS. 

saber sa muerte lo hiso á fiívor de Pi hermano D. Jusn, 
4)ue fucedió en Aragón á Alfonso Y. — ^Zoeita, AnaUt. 



XLVII. Pág. 207. Canción de Joran de Tafia. 
^ madama Lucrecia. 

m 

Dama de tan buen semblante. 

Se dirige el poeta á la querida de Alfonso V, Lucre- 
cia de Aniano, hija de un gentil-hombre napolitano; 
pobre, pero de honesta familia, fué extremadamente 
amada del Rejr, que, según Eneas Silvio, cuando estaba 
con ella en Torre dil Greco, que es donde vivia, parecu 
fiíera de sí, sin oir, ver ni entender más que á Lucrecia } 
a alababa sus palabras, admiraba su talento, aplaudia to- 
das sus acciones y la colmaba de presentes ; queria que 
fuese honrada como una reina , y de tal manera llegó á 
dominarlo, que nadie podia obtener audiencia de él á 

ella no queria A pesar de esto, según el rumor pú- 

blicOy jamas cedió á sus deseos ; pues aseguran que dijo 
más de una vez que no sacrificaria al Rey su virginidad, 
y que si empleaba la fuerza contra ella, prevendria su 
vergüenza con la muerte, en lugar de castigarse tardía- 
mente, como lo hábia hecho Lucrecia.)) Aludiendo qui- 
zá Tapia á esto, cuando dice : 

Vos Alistes la combatida 
Que venció al vencedor } , 
Vos fuistes quien por amor 
Jamas, nunca fué vendda. 

Según otra venion, pasaron las cosas de distinta ma* 
ñera, coglienjo il re dal giarám M fuella U primo Jrta" 
to d*amore. Alfonso V proyectó contiaer matrimonio 
con Lucrecia , á cuyo efecto instó vivamente al Papa 
Calisto III para que anulase su matrimonio con María 
de Castilla i causa de la esterilidad de ésta ; pero este 



proyecto fracasó ante la negativa inflexible del Pontíft-' 
ce. — Comentara Pii Papa 11. Sismónos, ISstoire des re- 
ftd>l¡ques italiemies ¿u Mayen j4ge, 

XLVIII. Pág. 209. JoHAM DE Tavia. ^ la dtmsa 
dil sennor rey Don Fernando, 

Montanna de diamantes, 

A Alfonso y de Aragón le sucedió en el trono de 
Ñapóles su hijo bastardo Fernando I de este nombre^ 
no pado saberse nunca con certeza quién fué su madre; 
creyeron algunos ser fruto incestuoso de los amores de 
su padre con la mujer de su hermano Enrique, y que 
para salvar á ésta de la vergüenza , Margarita de Izar 
dejó que le atribuyesen esta &lta, que le costó la vida, 
pues la celosa María de Castilla mandó ahogarla, como 
hemos dicho en la nota xlv \ aseguran otros que Marga- 
rita filé su verdadera maúre , y hay también quien lo 
supone hijo de una morisca valenciana llamada Vilardo- 
na Carlina, mientras que su enemigo Calisto III decia 
que no era ni aun hijo de Alfonso , sino de un hombre 
bajo y de vil condidon. Legitimado por el Papa, jurado 
por todos los barones del reino, y nombrado por su padre 
Duque de Calabria, que es el título que llevaba el prin- 
cipe heredero, ocupó sin oposición el trono, que á poco 
tiempo estuvo expuesto á perder. A esto alude la can- 
ción de Tapia. Juan , duque de Anjou , representando 
los derechos de su casa y apoyado por todos sus parti- 
darios, invadió el reino y derrotó á Fernando en la bata- 
lla dfe Samo, mientras que uno de sus generales, Jacobo 
Piccenino, derrotaba también en San Fabbiano á los 
hermanos Sforza, sus aliados ; todo parecía perdido para 
Femando, cuando el cariño que á su mujer profesaban 
los napolitanos, los esfuerzos que en su favor hicieron el 
Duque de Milán Francisco Sforza y el Papa Pío II, que 



446 NOTTAS. 

había sucedido jL su enemigo Calisto, junto i'sa constan- 
cia y talento, restablecieron sus negocios á tal punto, que 
triuniándode todos sus enemigos, murió en 1494 pacífico 
posesor del trono , después de un reinado de treinta y seis 
años. Como rey y como hombre fué la antítesis de su 
padre, ñilso, avaro, cruel y vengativo; en cambio, es 
justo decir que veló mucho por la buena administración 
de justicia, protegiólas bellas artes y el comercio, íávo- 
íeció la industria, y Ñapóles le debe parle de su grandeza, - 
estableciéndose por orden suya , en esta ciudad la pri- 
mera imprenta. Esta poeúa demuestra, como indicamos 
en otra n^ta, que el Cancionero de Stúñiga debió escribir* 
se después de la muerte de Alfonso V, ó sea posterior á 
1458, toda ves que aquí se le llama rey á su h^jo Fer- 
nando. 

XLIX. Pá£. 111. JOHAM M TaÍIA. 

Sanctus y Sanctus, Sanctus Deus, 

Lo que publicamos es lo único que puede leerse eo el 
códice, habiéndote raspado el titulo de la canción y íál" 
tando, ademas, dos hojas, que han »do cortadas; tam» 
bien en la pág. 113 han raspado los cuatro versos que 
empiezan t 

£1 evangelio de Sant Johan; 
pero pueden leerse y por eso los insertamos. 

L. Pag» 119. Joman dx Tatia. Una canción pn 
Jim á la Condesa de Buchanico. 

Fermosa gentil deessa, 

£ra de la familia Orsíni y acérrima psuródaria de los 
aragoneses, según dice el mismo Tapia; única noticia 
que tenemos de ella. 



NOTAS. 447 

LI. Pág. 222. Un dear que Uso yohan de Tapia loart' 
doy nombrando a todas las damas de Turpia, 

Siendo enemiga la tierra. 

Turpia, dice el original, no sabemos si es error del 
copiante; si no lo es, tampoco podemos decir áqué par- 
te de Ñapóles alude Tapia, ó qué quiere expresar cuando 
escribe las damas de Turpia, 

LII. Pág, 227. Diego de León. 

Los hombres de amor tocados. 

Comendador de Montanchuelos en la Orden de Ca- 
latrava filé Diego de León, que antes habla servido con 
lealtad al rey D. Juan II en las turbulencias de Castilla ; 
lo nombró el Rey capitán de cien rocines, y le dio la guar- 
da de Mucientes; fué uno de los que sostuvieron al Maes- 
tre legítimo de Calatrava D. Pedro Girón contra el in- 
truso D. Juan Ramírez de Guzman ; alcanzó el reinado 
de Enrique IV , pero en el de los Reyes Católicos aparece 
su encomienda proveída en otro, por lo que es probable 
muriese antes. 

LIII. Pag. 230. JoHAN DE Mena. 

Seguiendo el p ¡asiente estilo, 

No es de Juan de Mena esta obra , sino del Marqués 
de Santillana, que lé dtó el nombre El Triunphete de 
Amor i faltan ademas en el Cancionero de Stúñiga las es- 
trofas que ponemos á continuación : 

Otros vi que Sobresseo, 
Por la grand proUxtdat, 
■ Aunque manifiesto, veo 

Ser de grand actoridad : 



+4^ NOTAS, 

E ViU grand deidat, 
Dii^tna é radiante, 
A quien jamas egualante 
Non tí otra en (Ügnidat. 

Cupido, el cual se mostraba 
Ser monarcha en los potentes 
Príncipes, que á sí leva va, 
£ sabios muy tras^ndentes : 
Vile de piedras fulgentes 
Muy lucífera corona, 
Cándida, como la zona 
De los signos transparentes. 
. Páreselo luego siguiente. 
Un carro tríunñil é neto 
De oro resplandeciente, 
Fecho por modo discteto : 
Por ordenanza e decreto 
De nobles donnas galantes, 
Cuatro caballos andantes 
Lo tiravan plano é reto. 

Do, por más admiración, 
Me quiso mostrar fortuna 
La grand clariñca^ion. 
Muy más candida que luna , 
Venus, á qui^n sólo una 
Non vi ser equivalente , 
Fermosa, sabia, excellente. 
Dina de excelsa tribuna. 
Vi anjillas sofraganas, 
Vestidas de la librea 
D' aquellas flechas mundanas , 
Que enastaron á Medea ; 
Viá la Pantasilea, 
Clitemestra é Adriana, 
Vi la discreta troyana, 
Bra^ayda, Damne, Penea. 

VíáDidoéPenelope, 
Andromaca é Polixena , 
ViáFclUdeRodope, 
Al^iona é Philomena : 
Vi Cleopatra c Almena, 
Semele, Creussa é Enonej 



NOTAS. 449 

Vi SemiramÍ8/é Prone, 
Y Sifile, Yoles, Elena. 

Por expresso maiidaniiento 
De la deessa honorable, 
Sin otro detenimiento, 
Una donna , muy notable , 
Embragó un arco espantable , 
JE firióme tan sin duelo , 
Quír luego cay en ^1 suelo 
De ferida inreparable. 

Asy, ferido de muerte 
' De la Áecha'eníéccionada , 
De golpe terrible é fuerte, 
Q}x de mí non sope nada; 
Por lo cual fué ocultada 
De ini la visión que vía, 
£ tomóse mi alegría 
En tristura infortunada. 

FINIDA. 

Non puede ser numerada 
Mi cuyta, desde aquel día 
Que vi la sennora mía. 
Contra mí desmessurada. 

Oirás del Marqués de SantilUma, — Madrid, 1852. 

Lili. Pág. 246. ViLLAPANDO. 

Sepan todos mi tormento. 

Debe ser error del copista poner ViUapando por VI- 
Ualpando, lo mismo aquí que en la pág. 248. 

LIV. Pág. 249. Mendoza. 

y os que sentides la via. 

Con el apellido de Mendoza conocemos, ademas del 
ya atado Marqués de SantilK|ia, varíete poetas, cuyas poe- 

29 



450 NOTAS. 

sías han llegado hasta' nosotros^ pero no nos atrevemos 
á decir á cuál de ellos corresponda ki presente j en el Can' 
cionero dt Baena, pág. 257» se han publicado dos con este 
epígrafe: ((Aquí se comienzan las cantigas e desires muy 
graciosos é bien fechos que fiso é ordenó en su tiempo 
el honrado é noble caballero Pero González de Mendo- 
za, padre del Almirante D. Diego Furtado, é primera- 
mente se comienzan las cantigas que él fiso por amor é 
loores de una gentil doncella que mucho amava , por 
amor de la qual , dis que manda íáser el monesterio de 
Santa Clara de Ouadal&jara do se metyó monja.)) Nació 
Pero González en 1 34.0, hijo de Gonzalo Ibañez de 
Mendo^ y de Doña Juana de Horozco, señora de Hita 
y Buitrago; sirvió al principio con lealtad al rey D. Pe- 
dro de Castilla , pero luego fué uno de los más decididos 
partidarios de su hermano D. Enrique II, quien lo nom- 
bró^su mayordon;io mayor; con el mismo cargo sirvió á 
Juan I, á quien salvó la vida en la funesta batalla de 
Aljubarrota dándole su caballo para que huyese, acción 
heroica que ha llegado hasta nosotros en el romance que 
nos conservó Lope de Vega, en una de 9us comedias : 

«Si el caballo vos han muerto. 
Subid, Rey, en mi caballo j 
Si en pié no podéis tenervos, 
Llegad , subfrvos he en brazos. )> 

<^uien dijo estas palabras, y su muerte, también \.i 
cuenta el romance que concluye así : 

((Esto dijo el montañés, 
Señor de Hita y Buitrágo, 
Al rey Don Juan el primero, 
Y entróse á morir lidiando. )) 

Su nieto el Marqués de Santillana dice, hablando de 



NOTAS. 451 

este poeU , que era muy discceM é qu^ .^90 muy. be-^ 
ilas canciones , añadiendo que usó una inanera de decir 
cantares, así como Cenicos, Plautinos y Terencianos, 
también en estrambotes como en serranas. Le sucedió 
en su casa y estados, así como en su afición á la poesía^ 
su hijo D. Diego Furtado de Mendoza, Almirante ma- 
yor de lámar, que, según dice Fernán Pérez de Guz- 
man , era : « Ombre de muy sotil engenio, bien ratona- 
do, muy gracioso en su decir, o^do et atrevido en su &- 
blar, tanto que el Rey D. Enrique el Tercero se qucxaya 
de la su soltura y atrevimiento. Sus poesías, aunque no 
mencionadas por su hijo el Marqués de Santillana , se 
encuentran en el códice de la Biblioteca de Palacio , se- 
ñalado A. 3. VII, así como las del tio de este último, 
como él llamado Iñigo López de Mendoza, apellidado el 
Feo. Otvo poeta del siglo xv tuvo también este nombre 
y fué íñigo de Mendoza, de quien en el Cancionero, VIII, 
A. 3 de la misma Biblioteca se contiene. La vida de 
NmstroSeHor yhesu-XpOy compuesto por Fr. íñigo de 
Mendosa, fraile de la Observancia de San Francisco, á 
pedimento de Doña Juana de Cartagena. )) Esta obra al- 
canzó gran fama en aquel tiempo , siendo impresa en el 
Cancionero que dio á loz en Zaragoza el alemán Paulo 
Huras en 1492. También en Toledo vio la luz pública 
el Cancionero que lleva el nombre de este poeta, y en ei 
que se condenen otras varias composiciones suyas ^ por úl- 
timo, el Sr. Amador de los Ríos cree que el Mendoza 
por quien se supone -escrita la composición á que da lugar 
esta nota, es Pedro. González de Mendoza^ Señor de 
Almazan y de Monteagudo , de quien se encuentra no- 
ticia en las crónicas de aquel tiempo, hijo de Juan Hur- 
tado de Mendoza y de Doña Ana Enríquez , pariente, 
por lo tanto, cercano del ilustre Marqués d« Santillana ; 
vémoele, en compañía de éste, figurar entre los grandes 
y vates de Castilla que asisten en Zaragoza á la corona-^ 



45 2 NOTAS. 

cion de D. Enrique d de Anteqoeny Rico hombre y 
Guarda mayor del Rey D. Joan, que llegó á tener en 
él completa confianza; así es qte cuando tuvo lugar en 
fialamaxan la prisión de D. Fadrique de CastíUa, por- 
que, según dice el romance, 

De vos, el Duque de A^ona, 
Grandes querellas me dan, 
Que íbrsades las mi;yeres 
Casadas y por casar, 
Que les bebiades el vino 
Y les comiades el pan, 
Que les tomáis la cebada 
Sin se la querer pagar, 

es dado en guarda á Pedro de Mendoza. 

Preso , preso, caballeros , 
Preso de aqin lo llevad, 
Bnferegadlo al de Mendosa, 
£ae mi Alcalde leal. 



También le nombró su Embajador cerca del Rey de 
Aragón, y en Tordesilla^ cuando el infante D. Enrique 
de Aragón (142^0) se apoderó del rey D. Juan, ñxé Men- 
doza uno de los señores i qvuen prendió. 

En un libro que s: ha hecho sumamente raro » y se 
titula Metmríal de criofifay Vanquete virtaow para criiir 
Aijot de grandes f y otras cosas ; conjunto por im cortesano 
{Jjm%¡az3íy 154S)» ^ autor, que sfegun se lee en el pró- 
logo era Gaspar de Tejeda, pone en boca de D. Pedro 
González de Mendoza los siguientes versos : 



Los sabios gentiles gran tiempo gastaron 
Buscando el mayor de los bienes terrenos. 
Por ver si es lo alto lo más 6 lo menos, 
Y nunca por nunca, jamas lo alcanzaron. 



NOTA». 45 3 

Que comu coa lumbre' de p^as cawon 
En cosa que humano juicio no alcanza , 
Tovieron por cierta bienaventuran^ 
La propia virtud , y ansí lo mostraron. 

Crónica de D. Juan 11. — Haro. NMiarío. — Salaza» 
Y Castro. Historia de la Caza de Lara. — Cancionero dt 
Baena. — Amador de los Ríos. Historia crítica de la 
Literatura Española. \ 

LV. Pag. 256. Alfonsos de Montanmos. 

' Mi bien et toda mi vida. 
Sólo sabemos de este poeta que fué aragonés. 

LVI. Pag. 258. JoHAM DE Ortega. 
Cobarde de corazón. 
Aragonés como el anterior. 

LVII. Pag. 260. Amómimo. 

Mi buen amigo Sames, 

De este Sames y de quien ni aun se sabe el nombre, 
hay poesías en varios cancioneros , pero de las mismas 
sólo se deduce que era aragonés y gentil>hombre. 

LVIII. Pag, 264. Canción de Morana. 
J ¡a una y á las dos. 

E^lbllcó esta canción D. Tomás Antonio Sánchez en 
su tomo primero de la Calecen de foevat anteriores al si- 
glo XV. Alfonso de Morana fué uno de los poetas á quie- 
nes protegió y tuvo en su casa el desgraciado Duque de 
Arjona D. Fadrique* de Castilla^ en el Cancionero de Bacna 



454 NOTAS. 

hay también una respuesta de este poeta contra FerranC 
Manuel de Lando, quien á su vez le contesta con este 
epígrafe: «Esta rrepUcacion que está encima, íyso é or- 
denó el dicho Ferrant Manuel de Lando contra el dicho 
Alfonso de Moranna, ensañándose contra él por des- 
mesura del mozo , sobre lo cual ovieron de llegar á los 
cabezones el uno con el otro, segunt que adelante está 
puesto.» Falta esta composición, en la cual, quizá, ha- 
bría algunas noticias sobre Morana. 

LIX. Pág, 273. Fernando de la Torre, yuego 
de Naipes £rigkU á la mu nobie sennora Condesa de Cas- 
tanneda. 

La dama á quien dedica el poeta su obra fué Doña 
Mencía Enríquez, hija del Almirante D. Alfonso y de 
la Rica hembra, casó con D. Juan Manrique, Conde 
de Castañeda y Candller mayor de Castilla ; cayó éste 
prisionero de los'moros en una entrada que hizo en el 
reino'*de Granada,^el lade Agosto de 1456, y pidien- 
do aquéllos por su rescate la crecida suma de sesenta mil 
doblas de la v inda , Doña Mencia vendió todas sus al- 
hajas y empeñó sus estados para rescatarlo; acción muy 
celebrada entonces en Castilla por saberse que el marido 
no le pagaba con igual cariño, teniendo amores con una 
parienta de elb, con quien casó después de la muerte de 
la Condesa. — Salazar y Castro. Historia de la Casa de 
léñra. 

LX. Vág. 296. Canción del Marqués de Santi- 

l.LANA. 

Sennora y muchas mercedes. 

Obras ¿el Mir^ucs de Santillana, IVfadrid, 1852, pá- 
giny 453. ■ 



NOTAS. 455 

f 

LXI. Pág. 298. Joman di Tavira. 
Cuy dados dad ya vagar. 
Nada sabemos de este poeta. 

LXII. Pág. 299. Pedro dkl Castillo. 
Por demás e{ porfiar. 

Como el anterior, no hemos encontrado dato alguno 
sobre su patria , ni tiempo en que vivió. 

\XM\. PÁg, 300. Carvajal. 

Quien se podría alegrar. 

Si por el número de las poesías en él contenidas hu- 
biera de darse nombre á este cancionero , le correspon- 
dería el de Carvajal ó Car'vajaUsy y no el de Stúñiga; si 
en efecto, como creemos, los dos primeros no designan 
más que una sola persona , encontramos cuarenta y cin- 
co suyas, y aun cuando se refíeran á dos distintas, de 
Carvajales, es siempre de quien más hayj algunas han 
visto la luz en el Ensaye de una Biblioteca de libros raros 
ycuriosotf otras se publican ahora por vez primera. Como 
otros poetas de este tiempo, las noticias de Carvajal 
son tan escasas que no sabemos ni aun su nombre , ni 
más de lo que á su persona se refíere , que lo que él 
mismo dice y pueden nuestros lectores ver en las poesías 
suyas que publicamos. 

LXIV, Pfíg. 305. jÍ madama Lucrecia del Anro, 

^men podría comportar. 
En la nota «lvii hemos dicho quién era esta Lucrecia. 

LXV. PJig. \\'^, .^á^í comienza la epístola. 

En «1 códice no se dice por quién está escrita, y apa- 



45^ NOTAS. 

rece, por lo tanto, ser de la misma Reina; pero el estar 
incluida entre las demás obras de Carvajal, y el estilo en 
que está escrita , nos hacen creer que es de este poeta. 

LXVI. Pág. 329. Carvajales, jí la princaa de Re- 
sano. 

Entre Sesa et Cintura, 

La princesa á quien -te dirige Carvajal íiié Doña- 
Leonor de Atagon» hija natural de Al&nso V^ que casó 
con Marino de Marzano, Duque de Sesa j Principe de 
Resano, Squilache y Montalto, parentesco qte no iin|»« 
dio á éste rebelarse coptra so cuñado Femando de Ara- 
gón, rey de Ñapóles, á quien intentó aseánar; perdo- 
nado por el Rey, casó éste á su hija Doña Beatric con 
su prímo>hermano Jutn Bautista Marzano, hijo de ios 
Príncipes ; pero fué un \»ivi , pues ccm este pretexto los 
trajo á Ñapóles y los hiso prender, y el vengativo Fer- 
nando, Mespues de haberle tenido veinte y cinco aSo6 pre- 
so en un calabozo , al Príncipe de Rosanó lo hizo ma- 
tar (1486). — Zurita. Añola de Aragón» — ^Sxsmomde. 
Hhtoire det RepubRqües ItaRenmes du Mayn Age. 

LXVn. Fág. 336. Por Wumdado del semur Rey. 

To so el triste que perdí» 

Se refíqre al vkje que hizo á Roma Lncrecia del 
Anno, con objeto de conseguir del Pontífice CaUtto III 
el que se anulase el matrimonio de su amante Alfonso V 
con Doña María de Castilla, petición que fíié rechazada 
por el Papa , como hemos dicho en dfra nota. 

LXVIII. Pág, 337. D. Fernando de Guevara. 

nosotros los amadores. 
Doncel del rey D. Juan II , su espíritu caballeresco 



NOTAS. 457 

llevó á D. Femando de Guevara á ir en busca de aven- 
turas, llevando una empresa , como se decía entonces, á 
Alemania en 1436 , tocada por un caballero alemán, 
á quien se llama Micer Oeorge Vourapag, de la casa de 
Alberto de Hafasbouff » Duque de Austria j combatieron 
en Viena, i presencia de este Príncipe, que les di6 campo 
para ello ; tuvo lugar el combate á pié y con hacha de 
armas, y á pesar de ser el alemán más fuerte y diestro 
que Guevara» éite tuvo la fortuna de herirlo ea ambas 
manos, por k> que el, Duque, impidiendo siguiese el 
llmce adehuite, loa sacó de U liza, regalando i Guevara 
dos caballos y un joyel que valia 500 coronas $ vuelto 
á Castilla, se disdngue notablemente acompañando al 
rey D. Juan y al Condestablf en el sitio de Atienw. 
Salió otra vez de Castilla, dirigiéBdose i Ñapóles» ya con- 
quistada por Alfonso V, á quien sirvió durante vis guer- 
ras, 4e tal manera que éste, en recompensa, le hizo' 
meqped del título de Conde de Belcastro; sobrevivió 
Guevara á este Rey, muriendo cuando reinaba en Ña- 
póles su hijo y sucesor Fernando.— CrSmca del rey Don 
Juan II. — Cróaka de D. JÜvan» de ¿mm.'* Zurita. 
AnaUs de Aragón, 

LXIX. Pág, 356. DiBGO DB Saij>amna. 

Ob duenna más excellente. 
No hemos encontrado norida alguna de este poeta. 

LXX. Pig. 381. Carvajales. Por la muerte de 
Jaxamt Torrea. 

Las trompas sff/taáan a/ punto del dia. 

En la segunda expedición de Alfonso V á Italia, le 
acompañó» mandando vtlntebaUe>fien)s,Jaumot Torres, 



45 8 NOTAS. 

caballero de Valencia , que murió, como cuenta Carva- 
jales. — Colección de documentos ine'ditos para la Historia de 
España', tom. xiii. 

LXXI. Pág. 394. JoHAN DE Andiújar. jII Sennor 
rey D. Alfonso, 

Nunca ja;nas vencedor» 

Hijo de Femando I de Aragón y de Leonor de Al- 
burquerque , Alfonso V de este nombre es uno de 
•los monarcas más ilustres del ¿glo xt; su- valor como 
guerrero, su constancia en la desgracia y su amor á la 
justicia , á las artes y á las letras , hace que su corte sea 
una de las más brillantes de aquella época, y que en ella 
tengan acogida, premio y estímulo sabios , poetas y guer- 
reros 'y sos contemporáneos le apellidaron el Magnáni- 
mo, sobrenombre que ha confirmado U posteridad; 
conquistador de Ñapóles, murió en esta ciudad en 1458, 
llorado de sus nuevos subditos, con quien se mostró 
siempre humano y generoso , sucediéndole en Aragón 
y Sicilia su hermano Juan , y dejando el reino , por él 
conquistado , á su hijo bastardo Femando. Aquellos de 
nuestros lectores que quieran saber noticias de este rey, 
las encontrarán extensas en los Átales de Aragón de Zu- 
rita. — Fació, Fatti d"* Alfonso d*Aragona, — Dichos y 
hechos del rey D. Alfonso de Aragón y de Ñapóles , por 
Antonio Panormita, traducidas por Antonio Ro- 
dríguez Davalos.— ^GiANNONE. Storia civile del regtto 
di Napoli. 

LXXII. Pág. 395. Ooplas fechas por mosen Pedro 
Torrellas, de las calidad^ de las donas. 

Quilín bien amando persigue. 

Se publicaron al íolió 94 del Cancionero general de 



NOTAS. 459 

Hernando del Castillo, 1 51 1, con el epígrafe de Coplas 
de maldecir de mujeres; aunque el texto del Canctofiero de 
StuHiga nos parece más correcto , &ltan en él las dos es- 
trofas siguientes : 

Deleyte y provecho son 
£1 fin de todas sus obras ,v 
£n guarda de las co^obras, 
' Simple temor y nction ; 
Si por temor detenida 
La maldad dellas no fuesse, 
O por fíction escondida, ' 
No serie ombre que vida 
Cort ellas {lacer pudiesse. 

Comeée cualquier maldad 
Mujer encendida en ira , 
Assí afirma la mentira 
Como si fueise verdad ; 
No conservan cosa en peso, 
Al extremo han de correr \ 
Han assí el juyzio leso, 
Que siempre tiene buen seso, 
Si Yio cuando es menester. 

.Mosen Pedro Torrellas, caballero catalán, de quien 
dice Tomic ^ui ai aquell temps se podía dir que un petit 
Riyyñá gran privado de D. Martin de Aragón, quien 
lo nombró Capitán general de la armada que fué á pa- 
cificar la isla de Cerdeña, en donde se condujo valien- 
temente , derrotando á los revoltosos , y haciendo tanto 
y con tal tino en íávor de sü patria , que cuando llegó á 
ésta la noticia de su muerte, que tuvo luga^ de la ^tc 
en la villa de Alguer, se tuvo por una de las mayores 
adversidades que pudieran acaecer en aquel tiempo. Casó 
con una hija de D. P^dro de Gurrea , de' la cual tuvo, 
entte otros, al poeta que se llamó Pedro como él j sirvió 
éste también en Italia , acompañando á Alfonso V en 
sus expediciones | no sólo á Ñapóles , sino á Castilla. De 



460 NOTAS. 

TorreUas han Uegido hasta nosotros muchas poesías, 
entre ellas, ana muy importantei llamada Desc^nort^ que 
se conserva en el Cancknero que posee la Univerádad de 
Zaragoza ; consta de 683 Teños y hace que figuren en 
ella veinte y ocho poetas de los más nombrados de aquel 
tiempo. — ^MosKN Pkrb Tomic. Conquesta i histories deis 
rtys de Arago /contes de Barceloiia.-^2jauTA. Anaies de 
Aragón. 

LXXIII. Fág. 400. Respuesta di Subro ob Rive- 
ra, en defamoH de ¿as dtmas. 

Pestilencia por las lenguas. 

Con esta composición concluye el Canáamro llamado 
de Stúñiga; no sólo es inédita esta poesía, sino que, según 
el Sr. Amador de los Rios, no se encuentra más que en 
este Cancionero. 



FiN DB LAS NOTAS. 



GLOSARIO. 



Ab£5ívr. Avezar, acostumbrar, enseñar. 

ABiLTADAMKhrTB. Vilmente, con deshonra 

A91DIA. Pereza, mala voluntad. 

AcoYTADO. Cuitado, miserable, infeliz. 

Acuciosso. Cuidadooo, diligente. 

A DONADO. Pfopio de dona 6 señora, donoeo^ 
apuesta 

Aduay. Paño fabricado en Douay, ciudad 
de Flándes. 

Aferbs. Negocios, ocupaciones. 

AgroV Agrio, brusco, áspero. 

AguS^al. Alfiletero. 

Al. Otro, otra, de ofa manera. 

Aladar. Rizo de los cabello<$ que caen so- 
bre las sienes y con que se adornaban 
las mujeres. 

AlbalX. Papel, billete, carta. 

Algarivo. Forastero, extraño, peregrino. 

Aluda. Caland.ía. 

Amidos. De mala gana , por fuerza. 

Ardido. Osado, atrevido, arrojado. 

Ardura. Ardor, quemyzon. • 



462 GLOSARIO. 

Armento. Ganado mayor. • 

AsETUNiN. Tela de seda color de aceituna. 

AssAYAR. Probar, proponer, ensayar. 

Aturar. Apurar, meter prisa. 

Ayna. Fácilmente, sin trabajo ni pena. 

Ayuso. Abajo. 

Az. Escuadrón , porción de gente. 

« 

Balanquin. Vestidura preciosa de seda y 
oro. 

r 

Baratero* Traficante. 

BE90S. Labios. 

Broncha. Joyel con que se sujetaba la plu- 
ma del bonete, joya también con que se 
adornaban las damas. 

Brosladas. Bordadas. 

Bruno. Oscuro^ pardo. 

BuELFAS. Serpientes del desierto de S^ithia. 

Ca. Que, porque. 
Cabo. Junto á, cerca, al lado de. 
Cadera, Cadira. Silla, cátedra. 
Caramida. Piedra imán. 
Cativo. Cautivo. 
(^EDO. Luego, presto, al instante. 
CiBo. Alimento, pasto, manjar. 
Cío. Ciar, cejar. 

Chapería. Bordadura de láminas ó seda de 
colores. * 






GLOSARIO. 463 

Choro. Coro. 

Clamarse. Quejarse , dolerse. 

CoiyoRTE. Consuelo, alivio, refrigerio. 

CoRTSLEDAD. Cortesía, atención. 

Cras. Mañana , al otro dia. 

Crespina. Cofia ó redecilla que usaban las 

mujeres para recoger el pelo; 
Cridar. Gritar. 
Curar. Tener cuidado, atención. 

* 

Dargon. Aumentativo de dargo , adarga. 
Deessa. Diosa. 

Defensar. Defender, prohibir. 
Dbsdonado. Desgraciado, desairado. 
Destendido. Desatendido, no conocido. 

Emicante. Resplandeciente, esplendoroso. 
Enastar. Engañar con arte y astucia. 
Enceso. Encendido. 

Enfuscar. Oscurecer, rodear de tinieblas. 
Enjuina. Anjoina, partidaria de la casa de 

Anjou. 
Ervado. Prado. 
Estol. Hueste, séquito. 
Estor^er. Escapar, esquivar, libertarse. 
Estormentes. Instrumentos. 

Fadar. Revelar, decir los hados. 
Falacar. Acariciar, halagar, lisonjear. 



/ 



464 GLOSARIO. 

Fallir. Faltar « engañar, frustrar. 

Fartar. Hartar, llenar, satisfacer. 

Ferriko. Férreo, de hierra 

FBRVEN91A. Ardor, hervor, entusiasmo. 

Finyda. Estrofa con que se terminaban los 
decires dictados ^ etc., escritos en los si- 
glos XIV y XV. Decíase también cabo. 

Flúmen. Rio, corriente. 

Folia, Follia. Locura, alegría. 

Fontana. Fuente , venero. 

Fronde. Follaje, hoja del árbol. 

Fruente. Frente. 

Furiente. Furibundo, airado, colérico. 

Fusta. Embarcación de vela latina. 

Fyusa. Confianza, seguridad. 

Garrido. Apuesto, elegante, bizarro. 

Gasaiado. Agasajo, regalo. 

Gelo, Gela. Se lo, se la. 

Geno. Género, raza, linaje. 

GoLDREs. Se decia del cuero preparado de 
cierta manera. 

Gormar. Pagar, satisfacer por fuerza la 
deuda contraída , devolver con despecho 
lo que se ha usurpado. 

Gregal. De estirpe y prosapia conocida. 

Grida. Grita, clamor que levantaban los 
combatientes en el momento de acome- 
terse. 



GLOSARIO. 465 

Guardar. Mirar, considerar. 

Guarir. Curar, sanar. 

Guarnido. Exornado, aparejado, adere- 
zado. 

GuAY. Ay de tí , ay de él. 

GuissA. Forma, manera, modo, y también 
estirpe y prosapia. 

Inbifia. Jorobada. 

Infintoso. Engañoso, falso ^ mentirosa 

JoRNEA. Jornada , ñesta. 

Lacerio. Trabajo, desventura, desgracia, ' 

Lasso. Cansado, débil. 

Leda. Contenta, placentera. 

Levar. Llevar. 

LoNGiCAS. Lejanas, apartadas, distantes. 

LoQUELA. Habla, manera de expresarse. 

Luco. Bosque , selva. 

Lucro. Luto, tristeza, llanto. 

LuENNE. Lejos, distante. 

LusiLLO. Lápida. 

Maguer. Aunque , á pesar de que. 
Malenconia. Melancolía. 
Malfadado. Malhadado, desdichado. 
Mbmbrado. Famoso, digno de memoria. 
Membranza. Recuerdo. 
M ESTER. Negocio, trabajo, obra. 

30 



-^ 



466 glosario;. 

Naugrereis. Pilotos^.* 
Nublos. Nubes, nublados.- 
Ñusco. Con nosotros. 

Omesillo. Homicidio. 

ONDEr Donde, en donde ^ por donde^ 

Ortulano. Hortelano. 

Palular. Sitio pantanoso. 

Parí ASEA. Serpiente. 

Planto. Llanto. 

PoLiDO. Bello, atildado, lozano, eleganteV 

pRise. Prender, tomar. 

Pro. Utilidad , provecho ; tomado como ad- 
jetivo es lo mismo que honrado, útil, im- 
portante. 

Propálente. Dorado, blondo, brillante, de 
luz roja. 

Pungido. Estimulado, aguijoneado ^ herido. 

QuALQUE. Alguno. 

QuE^A. Especie de tela delgada , lienzo ñno 

ó camisa. 
QuisTiON. Pregunta , investigación. 

Radío. Violento, acelerado, extraviado^ 
Rasa. Cabeza, objeto. 
Raxoso. Sañudo, airado, rabioso. 
Rbqueste. Petición, ruego, pregunta. 



ctosAkro. 4.67 

Resurgih. Resucitar, recobrar nuevo alien- 
to. 
Risso. Sonrisa, la acción de reir. 

Sable. Arena. 

Sandía. Loca, poseida de pasión. 

Seie, Sege. Gentil-hombre. 

Sennero. Sólo, único. 

Servar. Conservar. * 

Silva. Fruta llamada por otro nombre ser- 
va y selva, pera silvestre. 

Sobrevienta. Suceso, caso repentino. 

SoFiLMÓ. Engañó. 

Son. Manera, modo. 

Sorra. Lastre. 

Sorrabar. Mirar debajo del rabo á un ani- 
mal. 

Suso. Arriba, 

TajaS^a. Carga , cualquier cosa que hace 

peso sobre otra. 
Timble. Timbre* 
ToLLER. Levantar, quitar. 
Traína. Red pequeña destinada á la pesca 

menuda. 
Trasgreo. Hacer de trasgo^ mudarse de 

una parte á otra. 
Trebellos. Burla, juguete, chanza, juego 
Trufar. Mentir, engañar. 



468 GLOSARIO. 

VAN1910N. Destierro. 

VE9AÍI. Acostumbrar á, tener hábito de. 
Vegada. Vez; á las vegadas^ á las veces. 
Viso. Vista, visión, rostro, semblante. 



.«— -^^^ 



ÍNDICE ALFABÉTICO 

POR EL PRIMER VERSQ DE LAS COMPOSICIONES 
DE ESTE CANCIONERO. 



Paginas. 

Acabo de mis dolores, — Lope de Stü- 

fiiga. : • • ^ 

Adiós y adiós y alegría, — Suero de Ri- 
bera. . ' 94 

Adiós , mi libertad, — Diego de Valera. 1 72 
Agora más fuerte qué non de primero, — 

Carvajales 35^ 

A la una ^ á las dos, — Morana. . . £64 
AlegradvoSy amadores, — Sarnés. . . 261 
Alegre del que' vos viese, — lohan de 

Medina 15' 

Amor desagradecido, — Sarnés, . . . 262 
Andando perdido y de noche y a era, — Car- 
vajales 33+ 

Ante las puertas del templo, — lohan 
Rodríguez del Padrón , « Los siete 

gozos de amor.» 53 

Antes el rodante cielo, — El Marqués. . 48 
A quantos de la /or tuna, -^Sancho de 



47<> ÍNDICE ALFABfriCa. 

Paginar* 

Villegas 66 

Aquel que da penas et finge dohres. — 
Carvajales. '. • • 339 

J tí dama muy amada, — Carta de San- 
cho de Villegas á su amiga. . . 65 

Aunque esto en reyn» extranjera. — lo- 
han de Tapia. 205 

Aunque tuntas fagan guerra, — Carva- 
jales 351 

Aunque vos non me querays, — Carvaja- 
les • 359 

A vos, hereje ma/o, porque, — ^Anóni- 
mo . •. ^ 388^ 

Bien amar y leal servir, — lohan Ro- 
dríguez de la Cámara 139 

Bien puedo decir ^ par Dios* — Canción 
lohan de Padilla 69 

Bien veo que fago mal, — ^lohan de Ta- 
pia. . ^ • 212 

Buena nueva ^ buena nueva, — Carvaja* 
les. 3IS 

Cobarde de corazón, — lohan de Orte- 
ga 258 

Cobdiciando ser amado, -^^J^icgo de 

León 2^1 

Como en son de iniuriada* — Diego de 



ÍNDICE ALFABériCO. 47 I 

Páginas. 

León 228 

Como procede fortuna* — De lohan de 

AndújaT 7! 

Cuando mJs libre pensé, — Alfonso de 

MontannoB 391 

Cuantos aman atendiendo, — Canción de 

Villalos 52 

Cuytadosy dad ya vagar, — ^Juande Ta- 

vira 297 

Dama de tan buen semblante, — lohan 

de Tapia 207 

Deesas preciosas y Canope et Palas,— Ao- 

han de Andüjar 192 

De mis males el menor, — Carvajales. . 369 

De Ñola y Pedro y sennor, — Carvajales. 352 

Desde aqut quiero iurar, — Carvajales. 367 

Desnuda en una que^a, — Carvajales. . 387 

Dexadme por Dios estar, — Carvajales. 332 

Dezidme, gentil sennor a, — Carvajales. 372 

Dicen que fago folia. — Diego Enfiquez. 1 4 1 

Diversas veces mirando^ — Mosen Ugo. 1 34 
¿Dónde soys , gentil galana ? — Carvaj a- 

les 373 

Donsella ytaliana, — lohan de Tapia. 199 

El gentil ninno Narciso, — M acias. . 188 
El pintor rey ManueL — Alfonso de 



472 ÍNDICE ALFABénCO» 

Páginas;. 

Montannos . 26S 

El que más leal io fallo, — Carvajales. 316 
El que tanto vos desea, — Arias del Bus- 
to " . . 152 

El triste que más morir. — El bachiller 

de la Torre 22 

El velo de la ignorancia, — Carvajales. 343 
En altas ondas del mar, — La Nao de 
Amor que físo Mossen loLan de 

Daeimas 118 

En Castilla es proesa, — Mesen Rebe- 

llas 158 

En diversas opiniones, — Fernando de 

la Torre 236 

En el nombre de Dios de amor, — Alfon- 
so Enriquez. 180 

En tiempo conocer ees, — Sarnés. . . . 260 
Entre Sesa et Cintura, — Carvajales. . 329 
Epístola al rey D, Alfonso de Aragón, 
— Reina doña María de Castilla. . 317 

Fermosa gentil deesa, — lohan de Ta- 
pia. . . . . .' 219 

Fortuna sobre la tierra, — lohan de 

Tapia • .... 213 

Fuego del divino rayo, — lohan Rodrí- 
guez del Padrón 42. 

Gentil seunor de Centellas. — Suero -de 



ÍNDICE ALFABÉTICO. 47 J 

Páginas. 

Ribera i68 

Guay df aquel hombre que mira, — ^Ich 

han de Mena. 9 

Guay de vos si non pensáis, — Carvaja- 

Hoy es postrimero dia,-'^Q^Ty2i]z\t%. . 354 

Ira sanna et crueldad, — Diego del Cas- 
tillo 80 

La Fortuna que non cessa, — El Infier- 
no de amor, que fizo el sennor 
Marqués de Santillana, Conde del 
Real. . . . • 9^6 

La franquesa muy estranna,'^lohsiii de 
Duennas 160 

Las trompas sonnaban ai punto del dia, 
— Carvajales 381 

Layda por nombre garrida, — lohan de 
Tapia, 214 

Llorad mis llantos, llorad, — Lope de 
Stdñiga 3z 

Llorad mi triste dolor. — Lope de Stu- 

fiiga 70 

Los hombres de amor tocados, — Diego 
de León 227 

Magnificencia y virtud, — Fernando de 



474 ÍNDICE ALFABériCO. 

Pá^nas. 

la Torre • . 276 

Malhaya quien su secreto. — ^loban de 

Tapia ., ... 216 

Más triste que non Marta» — Carvaja- 
les 314 

Mi alma encomiendo á Dios. — lohan 

de Tapia 215 

Mi bien et toda mi vida, — ^Alfonso de 

Montannos 256 

Mi buen amigo Sarnés, — Pregunta que 

fue hecha á un gentil-hombre, por 

nobre Sarnés. — ^Anónima. . . . 260 
Mirad que grande question, — Fernando 

de la Torre. ....... 195 

Monianna de dy amantes. — lohan de 

Tapia 209 

Muchas veces llamo á Dios. — lohan de 

Tapia. 217 

Muy alta et muy excelente. — lohan de 

Tapia. , 203 

Muy noble castillo de grand homenaie. 

— Carvajales. . 348 

l^on credo que piu grand doglia. — Car- 
vajales -. . 375 

Non ^enredes de porfiar. — Carvajales. 384 
Non es humana la lumbre. — lohan de 
Tapia 241 



ÍNDICE ALFABÉTICO. 475 

Páginas. 

Non sabesy lohan de Padilla, — Pre- 
gunta de Juan de Torres á lohan 
de Padilla i6z 

Non sé gracias ni loores. — 'Diego de 
Valera 234. 

Nunca iamas vencedor, — ^Juan de An- - 
dujar 394 

Nunca meiorar mi pena, — Villapando. 248 

Nyn quieren morir mis males, — Diego 
del Castillo 126 

Oh desvelada sandia, — lohan Rodrí- 
guez de la Cámara 7421 

Ob duenna más excellente, — Carvaja- 
les 356 

Oh que poca cortesía, — Carvajales. . 303; 

X)b si muerte fuera presta, — Carvajal. 300 

Ob temprana sepoltura, — lohan de 
Torres. . v ' . . . 266 

Ob triste partida mia, — ^Lope de Stü- 
ñiga. .......... 5 

Oid f que dise mi mote, — Carvajal. . 30-1 

Paciencia, mi coraron, — Carvajales. . 368 
Partiendo de Roma passando Marino, — 

Carvajales. 386 

Passando por la Toscana, — Carvajales. 377 
Pestilencia por las lenguas, — Suero de 



47^ ÍNDICE ALFABÉTICO. 

Pá^nas. 

Ribera 400 

Por acrescentar ddor. — Anónima. . 263 
Por demás es porfiar, — Pedro del Cas- 
tillo. ...'.. ^ 298 

Por la muy áspera via, — El Vergel 

del Pensamiento. — Anónimo. . . '86 
Pues me fallescio ventura, — Villalobos. 1 90 
Pues mi vida es llanto ó pena, — Carva- 
jales 311 

Pues non me vale fuir, — Carvajales. . 342 

Pues que fuistes la primera, — 9*?^^** ' ^ 5 

Qualquiera que me toviere, — Rodrigo 

de Torres 191 

Quanto más pienso y cuitado, — ^apata. 138 
Quien bien amado persigue, — Pedro 

Torrellas 395 

Quien me apartara de vos, — ^Carvaja- 
les. . 355 

^ién podria comportar, — Carvajales. 304 
^ién se podria alegrar, — Carvajal. . 299 
Quien te puso en tal cuy dado, — Fernan- 
do de la Torre 267 

Retraída estaba la Reyna, — Anónimo. 321 

Saliendo de un olivar, — ^Carvajales. . 312 
Sanctusy sanctus, sanctus Deo, — lohan 



ÍNDICE ALFABÉTICO, 477 

Páginas. 

de Tapia 211 

Seguiendo el plasiente estilo. — lohan de 
Mena ^ZP 

Sennora, grand sinrason. — Lope de 
Stúñiga 186 

Semora, mal cabo hayan. — Fernando 
de la Torre ^^9 

Sennoray mi bien et amor. — lohan de 
Tapia *45 

Sennora^ muchas mercedes. — Marqués 
de Santillana «95 

Sennoresy mucho pesar. — Diego de Va- 
lera *53 

Sennoresy mucho fesar. — Diego de Va- 
lera ^55 

Sepan iodos mi tormento. — Villapando. 246 

Sicut passer solitario. — Carvajales. . 327 

Si desis que vos ofende. — Carvajales. . 309 

Siendo enemiga la tierra. — lohan de 
Tapia i22 

Si las mis llagas mortales. — Lope de 
Stúfiiga 35 

Si mis tristes pensamientos. —Lope de 
Stúñiga 38 

Si non fuese tanto avante. — Carvajales. ^3 3 

Si por negra vestidura. — Dessir de uno 
apassionado. — ^Anónimo. . . . 153 

Si tanfermesn como vos* — Carvajales. 302 



47^ ÍNDICE ALFABÉTICO. 

¿Sois vos, desid amigo? — ^Desir de Mo- 

xica 144 

^olo por ver á Mactas, — ^lohan Rodrí- 
guez de la Cámara. ; .... 140 

Tempo serebe hora may, — Carvajales. 374 

Terrible duelo fasta, — Carvajales. . 564 

Tiempo fué que se pasó. — Carvajales. 331 
Todo el mundo be trastornado, — lohan 

de Villalpando 156 

Todo pesar agora, — :Diego de León. . 252 
Trabajos que me matáis, — ^lohan de 

Tapia * 196 

Vé dormidera cuytada.-^-hopc de Es- 

cunniga 294 

teniendo de la campanna, — Carvajales. 379 
Vestra vista me repara, — lohan de 

Mena 389 

Vos decis déxame estar, — Carvajales. . .341 

Vos mirays ámt et á ella, — Carvajales. 3 70 ' 
Vosotros los amador es, -^^tmznáo de 

Guevara 337 

Vos partis et á mi desays. — Carvajales. 360 

Vos, que sentides la via, — Mendoza. . 249 
Vuestra hellesa syn par, — Diego de 

Valera 296 

Ta la gran noche passaba, — El Mar- 



I 



ÍNDICB ALFABÉTICO. 479 

Páginas. 

qués 44 

Ta mi vida se aparta, — Carvajales. . 361 
Ta non sufre mi cuidado, — lohan de 

Mena 14 

To sola membran^a sea, — El planto 

que fiso la Pantasilea.-r-Anónimo.. 173 
Yo sh el triste que /^rí//.— Carvajales. 336 
To soy aquel che nasci, — ^Johan de Ta- 
pia 221 



ÍNDICE ALFABÉTICO 

DE ¿OS AUTORES CVYAS COMPOSICIONES 
FORMAN EL CANCIONERO DE STtJÜIGA. 



Andújar (Juan de), páginas 71, 192, 394. 
Anónimos, 86, 153, 173, z6o, 263, 317, 

32i> 336, SH, 388. 
Busto (Arias de), 152. 

C^APATA (véase Zapata). 

Carvajal, 300, 301, 302. 

Carvajales, 303, 304, 305, 309, 311, 312, 
3H» 315» 3í6, 327, 328, 329, 331, 332, 
333. 334. 339. 34'. 34«. 343. 34», 35». 

352. 354. 355. 359. 3^0. 3^i. 3<54. 3^7, 
368, 369, 370, 372, 373, 374, 375, 377, 

379. 381, 386, 387. 
Castillo (Diego del), 80, 126. 
Castillo (Pedro del), 299. 

DubRas (Juan de), 118, 160. 

31 



482 ÍNDICE ALFABÉTICO. 

Enriquez (Alfonso) , 1 80. 
Enhiqvez (Diego), 141. 
Esténica (véase Stdftig»). 

Guevara (Fernando de), 357. 

León (Diego de), 227, 229, 251, 252. 

Macías, 18^8. 

Medina (Juan de), 151. 

Mena (Juan de), 9, 14, 230, 389. 

Mendoza, 249. 

Montados (Alfonso de), 256, 268, 391. 

Morana (Alfonso de), 264. 

MoxiCA (Fernán), 144. 

Ortega (Juan de), 158. 

Padilla (Juan de), 69. 

Ribera (Suero de), 94, 168, 400. 
Rbbelles (Mosen), 158. 
Rodríguez del Padrón (Juan), 42, 5 3, 1 39, 
140, 142. 

Saldaba (Diego de), 356. 

Santillana (Marqués de), 44, 48, 96, 296. 

Sarnas, 260, 261, 262. 



ÍNDICE ALFABÍTICO. 483 

StóSica (Lope de), i, 5, 32, 35, 38, 70, 
186, 294. 

Tapia (Juan de Tapia), 196, 199, 203, 205, 
207, 209, 211, 212, 213, 214, 215, 2l6> 
217, 219, 221, 222, 241, 243. 

Taviea (Juan de), 298. 

ToRRELLAS (Mosen Pedro), 395. 

Torre (£1 Bachiller de la), 22. 

Torre (Femando de la), 195, 236, 239, 
267, 273. 

Torres (Juan de), 162, 266. — D. J., to- 
mo XIII, página 495. 

Torres (Rodrigo de), 191. 

Uco (Mosen), 134. 

Valera (Diego de), 172, 234, 253, 255, 

297. 
Villalobos, 190. 

ViLLALOS, 52. 

ViLLALPANDO (Juan dc) , 1 56. 

ViLLAPANDO, 246, 248» 

Villegas (Sancho), 63, 6j, 

Zapata (Ruy Sánchez de), 138, 185. 



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