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Full text of "Clave historial con que se abre la puerta à la historia eclesiástica y política, chronología de los papas, y emperadores, reyes de España, Italia, y Francia, con los origenes de todas las monarquías: concilios, hereges, santos, escritores, y sucesos memorables de cada siglo"

SSS85 






THE LIBRARY 

OF 

THE UNIVERSITY 

OF CALIFORNIA 

LOS ANGELES 



.Stack Annex 
Case 






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v 






SOBRE Ll^T-]^ffi^jrY NECESIDAD 

COLEGIO 1)1 Si noTaiis 
D E j3&^¿MLSa: ORIA, 




QUE EL AUTOR r>5Sg€A.r^0FRECE CON LA OBRA 
A LA ILUSTRE JUVENTUD ESPAÑOLA. 




TI , ó ilustre Juventud Española , he que^ 
rido dedicar esta Obra , porque por ti prin- 
cipalmanteme dediqué á estamparla. Acuer- 
dóme , que el Conde de la Ericeyra de- 
dicó su bien limado escrito de la Vida de 
Jorge Castrioto á la Juventud de su Nación Portugués 
sa , para que estampadas en los primeros años las Proe- 
zas de aquel ilustre Héroe , se formasen después unos 
grandes Varones. Yo te ofrezco , no uno , sino tantos, 
quantos han ennoblecido los Siglos de la Era Christiana, 
en virtud /en valor , en política, y en quanto puede ser 
modelo para formar Gigantes, en qualquiera materia, 
á que te induzca tu inclinación , ó suerte. Señalóte so- 
lamente algunas de sus acciones mas sobresalientes , asi 
porque por un dedo solo vendrás en conocimiento del 
Gigante ; como porque mi asunto solo es darte un ex- 



a 2 



ci- 



¿' /^ í">j. f^ f ' '"'■!' 



(11) 

citativo, que te aliente a buscar los caminos de ser hom- 
bre: una guia , que conduzca la sed de tu estudiosidad 
á hallar luego las Fuentes : un fomento á la fragilidad de 
la memoria: y en fin una llave, con que puedas entrar 
al Theatro de los Escritores eruditos. Mas como todo 
esto será inútil , si tienes cerrada la puerta principal de 
la estimación de la Historia con candados que te afiancen 
en la preocupación de los necios , de que no sirve pa- 
ra nada , que es sumamente incierta, que es empleo de 
ociosos , que es para tal , ó qual , y otros tales y quales 
desaciertos; es preciso ponerte por delante la utilidad , la 
importancia , y aun la necesidad , que para toda clase de 
hombres distinguidos se encierra en este empleo. 

I. Asi como hay Philosophías , que tratan de las co- 
sas con discursos ; hay también una , que tira á persua- 
dir con los egemplos. La que discurre acerca de los prin- 
cipios, y movimientos del ente natural, se llama Fhí- 
losophía ISfaturaL Si raciocina sobre Ja honestidad de 
las acciones , por conformidad con la ley , y la razón, 
será Moral', mas si propone lo honesto , y vitupera- 
ble por medio de los egemplos^ y sucesos, dignos de 
alabanza, ó vituperio , esa se puede llamar Philosophía 
Historial: pues esta es la que intenta apartar al hom- 
bre de lo malo , y moverle á lo bueno, con el hecho 
mismo de ponerle á la vista el éxito infeliz de los que 
no lo fueron. No es la Historia campo de curiorida- 
des solamente. En este gran Theatro no se entra a es- 
peculaciones infructuosas , sino á formar aquellos con- 
ceptos práclicos , que pueden hacer á un hombre cauto, 
ciicunspedo , prudente, y acertado en la conduda de 

las 



(ni) 

las operaciones , así por lo que mira á su persona , como 
al gobierno de otros. Esto no se puede adquirir sino por 
experiencias , como esta misma enseña .* mas quien üq 
en las cosas que le ocurran á él solo , forzosamente apren- 
derá (si aprende) á fuerza de no pocos deferios, y á ex- 
pensas de gran número de años: de modo que quando 
llegue á formar unas ideas dignas del manejo , ya no se 
halle en estado de practicarlas. Con la Historia se hacen 
experiencias proprias las conduelas y escarmientos age- 
nos. Logro estar enterado de las materias en que ha de 
ser el trato , ya sea por el rumbo de un Varón Eclesiás- 
tico , ya por el destino de un Político. Si no tengo no- 
ticia de la disciplina de la Iglesia , de las normas que 
han seguido sus Prelados , de los establecimientos que 
han formado para el régimen de los subditos , y para la 
buena harmonía de estos á Jos Prelados : si ignoro las 
costumbres de los Fieles en aquellos primeros Siglos, 
que son el fundamento de esta fábrica : si no sé el mo- 
do con que los Prelados Eclesiásticos se han portado con 
los Principes prophanos , en qué han condescendido, 
en qué han mostrado su constancia , qué solicitud pusie- 
ron en enseñar los Pueblos , qué dodrina les daban , qué 
humildad , qué sinceridad , qué modestia guardaban en 
la misma autoridad en que les puso el Cielo : qual en 
fin es el caraóter de una verdadera Política Eclesiástica: 
si ignoro esto, cómo podré ser do£to Eclesiástico? Y có- 
mo sabré esto sin haver manejado los Libros que lo tra- 
tan ? Pues qué será , si llega mi ignorancia á no saber qué 
Autores tratan de estol 

IL Por la Historia pues se forman unos conceptos. 



^3 ca- 



(IV) 

capaces de que un hombre sea hombre. Allá decía Ci- 
cerón , (i) que el que no se emplea en las Historias, 
siempre se queda niño , pues no sabe lo que pasó poco 
antes que naciese. La edad de un hombre, en compa- 
ración de las siete edades del Mundo , es menos que 
los años de la infancia, en comparación de una vida 
muy larga. Qué sabe quien solo vive infante? Pues 
menos vive quien de cerca de seis mil años , que ha 
que empezó esta vida , se contenta con saber lo que 
pasa en los cinquenta , ó sesenta de su tiempo, y es- 
to en lo poco que pasa por su aduana. No en valde 
dióló Dios á Moysés los sucesos que escribe , desde 
el principio del mundo , haviendo ya pasado mas de 
dos mil y quinientos años desde los primeros suce- 
sos á los últimos : la Historia de los Patriarcas , la 
de los Jueces, la de los Reyes, y aun de otras Per^ 
sonas particulares , que para nuestra instrucción se in- 
cluye en el antiguo Testamento. En el nuevo , al pun- 
to que se estableció la Iglesia , y se escribió la Histo- 
jria del Sagrado Evangelio , se dedicó S. Lucas á escri- 
bir lo que hicieron los Apostóles , para norma y en- 
señanza de los venideros. Después de estas Divinas 
Escrituras , se aplicaron también los brazos de la Igle- 
sia á manejar las plumas para los sucesos Eclesiásticos. 
S. Gerónimo , no obstante su solicitud continua de lo 

éter- 

{i} Nescire íjuid antea qiuhn nntns sis acciderit , id est seinper esse 

■fueriim. (¿uid enim est atas hojniíiis , nisi memoria reriim veterum cum 

superiorum átate contexitur ? Commemoratio autem antiquitatis , exem-' 

ploriimque prolatio , sumnia cum dele^atioiie ^ au¿ioritatem orationi áf- 

-fert , KS' fuiem. Cic. in Oratore ad Marc. Brutum , íium. 34. - 



(V)- 

eterno , y el estudio incesante de las Sagra'das Letras, 
se dedicó á escribir varios Tratados de la Historia Ecle- 
siástica. S, Próspero^ S. Irenéo ^ y otros insignes Per- 
sonages de la Iglesia, se emplearon en lo mismo. N^.P.S. 
Azígustin qué Historias no manejó , aun de Autores 
prophanos , para la formación de aquella grande Obra 
de la Ciudad de Dios? Los mismos Vicarios de Jesu- 
Christo , Pontifices Romanos , qué esmero no pusieron 
en que se recogiesen los monumentos de la Venera- 
ble Antigüedad , para que llegasen á nosotros ? Propo- 
nennos la sucesión continua de los Sucesores de San 
Pedro , las persecuciones de la Iglesia , la constancia de 
los Martyres , la Docbrina de los Dodores , y Padres 
juntos en sus Concilios Generales , Nacionales, y Pro- 
vinciales , &c. sin duda para bien de la posteridad , y 
enseñanza perpetua áz los Pueblos , de los Prelados , y 
Ministros , sin exceptuar á uno. Pero si yo me exclu- 
yo de saber estos puntos, (que acaso me son precisos pa- 
ra el empleo , ó profesión que tengo) si no he leído , ni 
aun una vez la Biblia, si no he saludado aun la portada 
de los Venerables Escritores Eclesiásticos ; todo se que- 
dó como en vano para mí: y acaso seré tan vano , que 
por no saber me tenga por muy sabio. 

líL La Historia concede al hombre un genero de 
superioridad, que parece soberanía, en saber lo que 
dejó ya de ser : tener presente lo que ya pasó , asistir 
como viendo , á lo que no pudo ver ; dándole por re- 
trocediniiento en la noticia una vida como de cinco, 
ó seis mil años , sin penalidades de vegéz , sin fatigas 
en la peregrinación: supliendo en fin la imposibilidad 

aj{ del 



(VI) 

del deseo de saber lo por venir , con el ccnccimíen- 
to de lo acontecido en lo pasado, quedándose sino tan 
ignorante de lo que ha sucedido , como de lo que es- 
tá por venir. Veo sin dificultades, y con gusto, lo que 
á otros les costó tanto afán y sinsabor. Hallo el gobier- 
no de los Pueblos, que se estableció á fuerza de tantas 
experiencias , de tantos consejos , y de tantas Leyes. 
Las costumbres de tan diferentes Naciones , los vicios 
de unos, y las virtudes de otros. Veo, que el delito 
no queda sin castigo. Aun los Monarcas, que se exi- 
men hoy del Tribunal de los hombres , mañana se ven 
ya sentenciados por los proprios y extraños, en el eter- 
no borrón que dejan en las planas de la Historia , si 
excedieron las lineas de lo que solo pueden según las le- 
yes de la honestidad y de la just'cia. La inconstancia , la 
Variedad, la instabilidad de las cosas del mundo (tan útil 
para militar por los bienes que son bienes , como son 
-los eternos) dónde se vé, ó se palpa con modo que mas 
se meta por los ojos , que en el dilatado Theatro de 
la Historia? Aquel mismo Bastidor, en que ayer se 
representaba el triunfo, el poder, la felicidad á<t un 
Reyno , sirve hoy á la Tragedia , en que se mira es- 
clavo de las gentes. Arruinaron á esta Monarquía sus 
excesos: levantaron á aquella sus buenos procedimien- 
tos. El vituperio que veo de los malos, el s plauso con 
que todos favorecen á los buenos, proponen con un mo- 
do humano y perceptible, ó egemplos , ó escarmientos: 
es preciso reducirse á partido. Quien escogerá la infa- 
mia , que el vicio le ocasiona eternamente ^ á la vista de 
Dios, y de los hombres? 

Es- 



(VII) 

IV. Esto, que en común prueba la utilidad de 
la Historia , contrahido á las profesiones particulares, 
demuestra, que es, sobre útil, necesaria. Y empezan- 
do por la que se debe empezar , quién se podrá ex- 
playar por el campo de los Libros Sagrados, sin valer- 
se aun de las Historias prophanas ? Sirvan por testigos 
únicos , los que bastan , San Gerónimo , y N. P. S. Au- 
gustin, aquel hablando de las Historias de los Gentiles, 
en especial déla de Livio, Pompeyo, Trogo, y Justino, 
á quienes cita Josepho , dice, que son muy necesarias 
para entender los Libros Sagrados, y especialmente los 
últimos Capitulos de Daniel. Y el que usemos (dice 
el Santo) de las Letras prophanas, no es por elección, 
sino por gravisima necesidad , para que probemos que 
aquello que predigeron muchos Siglos antes los Profe- 
tas , se contiene en los Escritos de Griegos , Latinos, 
y otras Gentes, (i) Añade en otra parte , que muchos 
han caido en error , por ignorar la Historia. (2) N. P. S. 
Augustin pene el egemplo (3) en la utilidc'd de lasOlym- 
piadas , y de los Fastos de los Cónsules Romanos , por 
lo que nos sirven para la averiguación de muchos 
puntos de la Sagrada Escritura : pues por ignorar los 
Consulados , erraron algunos en decir , que Christo 
nuestro Bien havia padecido á los quarenta años de su 

edad 

' (t) Ad inteUigendas autem extremas f artes Danielis , mulíiplex 
Gracorum hisioria nccessaria est-.w Josephi quoqike i^ corum quos fonií 
Joseflíus ,fraíjpuí¡ue nostri Livii , (^ Pompdi Iroj^i, atque Jiistiní\ 
^ui ovtnem extrema Visionis narrant hisioriam , &c. Hieroii. in Prccni, 
Dsnieüs. 

(2) Mu!ti labuntur errore propter ignorantiatn historia. Tom. 3. ¡nc. 2. 
Matth. (3) En el lib. 2. de la Do¿tr. Christ. 



(VÍÍI) 

edad, (i) Y omitiendo (dice el Santo) (2) lo qne toca á 
los Griegos en punto de la utilidad de la Historia, basta 
lo que se vé en San Ambrosio , que según las Historias 
de los Gentiles, vindicó lo que quisieron calumniarnos 
los Platónicos , diciendo , que Christo nuestro Bien 
aprendió sus sentencias de los libros de Platón. El 
mismo Evangelista S. Lticas señala muy por menudo 
el tiempo de la predicación de San Juan , caraderizan- 
dole con el estado de la Historia prophana , de que era 
el año quince del Imperio de Tiberio Cesar , que en Ju- 
dea era Presidente Pondo Pilato , el Tetrarca de Galilea 
Herodes , su hermano Phelife de Judea, Scc. (3) y en 
fin, solo ignorando el uso que tienen de las Historias 
prophanas los Expositores Sagrados , se ignora la nece- 
sidad que hay de ellas , para inteligencia de las Sagradas 
Letras. 

V. Para que el Theologo pueda combatir á los 
Gentiles , enemigos de la Religión Christiana , quién 
duda , que necesita tomar armas de las mismas Ofici- 
nas de su Historia ? Cómo rebatieron los antiguos á 
los que perseguían nuestros Sagrados Dogmas ? Tertu- 
liano en su Apologético contra los Gentiles en favor de los 

Chris- 

(i) Quid quid igitiir de ordine temponim transacíorum indicat ea , qua 
appcllcitur Historia , jjlnrimum nos adjuvat ad sanaos libros intellige7t- 
Jos , etianisi frceter Ecclesiam puerili eruditione discatur. 2^am 6' per 
Olyinpiadas , b^ per Consulum nomm^ j-nnlt a s¿e pe quaruntur a Jiohis,^ 
ignorantia Consuiatus , quo natus est Dominits , b- quo passus est , non- 
nulhs coegit errare. August. lib. 2. de Dodr. Christ. cap. 28. {2) Alli. 

(3) Anno quintodecimo imperii Tihcm Cxs-¿r\s , procurante Vonúo Piiato 
Jud¿sam, Tctr archa autem GaliUa , Herode , Philippo autem fratre ejus 
Tetrarcha Itiiract , (^Trachonitidis regioni í,&Lysíin\a AbiliriíeTetrarcha, 
sub Principibus Sacerdotum Anna 6 Caipha , b^c. Luc. c. 3. v. i. & 2. ' 



(IX) _ _ 

Christianos ^ prueba con las mismas Historias de los Ro- 
manos lo malos que fueron los enemigos del nombre 
de Jesu-Christo , para inferir , que es bueno aquello, 
á quien solo los malos persiguieron. San Cypriano , (i) 
San Justino , (2) Laclancio Firmiano , (3) San Geróni- 
mo , (4) N, P. S. Augustin , y otros innumerables, es 
raro el paso que dan contra el Gentil , que no vaya 
enlazado con algún pasage de la Historia prophana. Los 
M^ütivos de la credibilidad^ que son empeño cara ¿Ver isti- 
co del Theologo , necesitan un estudio profundo de 
la Historia , si no se han de saber por el Elenco solo 
de algún Libro. La santidad de la Religión , la antigüe- 
dad , el modo de promulgarse , la invariabilidad de la 
Doctrina desde Christo hasta hoy , quién no vé que son 
títulos propios de los Capítulos de la Historia Eclesiás- 
tica? La constancia de los Martyres , el infeliz suceso 
de los PersecTuidores , los Milaercs , el consentimiento 
de los Pueblos , la continua sucesión de los Pontífices 
Romanos (que eran los induólivos que movieron á 
N. P. S. Augustin al gremio de la Iglesia) dónde tienen 
su propria demarcación, sino en el Mapa de la Historia 
Eclesiástica? 

VL Si pasamos al Theologo en quanto al manejo 
de los Dogmas contra los Hereges (en que se ordena á 
la defensa de la Iglesia, y á cuyos servicios deben di- 
rigirse sus desvelos) claro esta, que no tendrá noticia de 

las 

(i) En el lib. Contra los ídolos. (2) En su primera Apología al Se- 
nado : en la segunda á Antonino Pió ; y en la Exhortación a los Griegos. 

(3) En las Instituciones , y en el libro de las Muertes de los perseguí- 
dores. (4) Contra Joviniano. 



• (X) 

las controversias de la Iglesia , sí no maneja los Libros 
de la Historia. Las Heregías no se pueden rebatir como 
se debe, si no se tiene el conocimiento necesario de su 
origen, sus progresos , sus apoyos : qué alusiones busca- 
ron en la Escritura sus Padrinos ? qué Concilios se junta- 
ron contra ellos? deque doólrina se ha valido la Iglesia? 
qué variaciones han tenido los Sectarios? qué hechos se 
han mezclado en esto mismo? y en fin quanto conduce á 
un cabal conocimiento del estado de la causa, ó contro- 
versia. Todo esto es punto de hecho , que no puede 
adivinarse por discursos : sábese únicamente por los Li- 
bros, que historian los sucesos. La sucesión continua de 
los Sumos Pontiiices Rom mos, de quien penden tantos 
puntos magistrales , sobre la autoridad de los Sucesores 
de S. Pedro, Regla visible de la Fé , y Primacía del Pon- 
tificado Romano , solamente se averiguan por la Histo- 
ria Eclesiástica. A poco que ande el Theologo , tendrá 
cerrado el paso , si no tiene cursado este camino. El que 
manege las Controversias del Cardenal Belarmino, verá 
pra^icamente la precisión que hay de la Historia Ecle- 
siástica en el Theologo. 

VIL En la Theolo^ía Moral se descubre no menos 
necesaria la lección délas materias Eclesiásticas. El nom- 
bre mismo de esta facultad dice , que se tomó , y se or- 
dena á la dirección de las costumbres. Pues el alma de 
este cuerpo no es menos que el espíritu de toda la dis- 
ciplina de la Iglesia, el blanco de los Concilios , y la 
harmonía de sus Cánones , según las sucesiones de los 
tiempos. Cómo podré discernir los usos de los abusos, 
si no sé las costumbres calificadas en la Iglesia desde los 

pri- 



(XI) 
primeros Siglos ? si no sé á qué han conspirado los Padres 
de la Iglesia en sus Congresos ? qué desordenes han ido 
á desterrar ? de qué medios , y medicamentos se han va- 
lido ? qué tenor han establecido en las acciones ? cómo sa- 
bré magistralmente la disciplina , que se debe guardar en 
las costumbres ? Y si no puedo llegar al estado de este co- 
nocimiento , á lo menos sabré lo mucho que me falta 
que saber , para que no me precipite la arrogancia ; y au- 
mentar con Ja madurez y la humildad , la consulta de lo 
que me acabe de instruir. 

VIII. En lo que toca al Theologo Escolástico , basta 
lo que uno de los mayores , que h|i havido en las Escue- 
las , dejó testificado. Este es el Señor Cano, honra de la 
Reh'gion Dominicana, y lustre de la Nación Española: 
tan amante de la Theología Escolástica, como muestra 
en lo que la vindica , y como corresponde á quien era 
dignísimo Catedrático de la Universidad de S:ÍIa manca. 
Este, pues, pone (i) por oficio proprio del Thcolcgo 
Escolástico , lo primero el descubrir y sacar á \v.z aqu^c- 
11o que está como escondido en la Sagrada Escritura , y 
en las Tradiciones Apostólicas. Lo segundo el defender 
los Mysterios de la Fé contra los enemigos de la lolesia: 
siendo proprio del Theologo este carader, que carecien- 
do de él, será (dice) Theologo solamente para el Vul- 
go. (2) Los diderios , que los Hereges han dicho con- 
tra la Theología Escolástica, han sido originados de ver, 

que 

(i) En ellib. S. de los lugares Theologicos. 

(2) Si Scholf Do¿ior non possit docere Fideles doSlrinam sanam , ¿-, 
tos qui sanam non habent redarguere , afud vulgus Jheologus esse ali- 
quando poterit , r<? vera numquam erit. Cap. 2. §. Habet, 



(XII) 

que esta es la que los persigue. Conoce el lobo al perro, 
y tiene con él un implacable odio : pero porque el per- 
ro es quien le ahuyenta. Si el Theologo Escolástico no 
tuviera por su oficio el defender á las Ovejas de Christo 
de la voracidad de los Hereges , poco se encarnizaran es- 
tos en perseguir á quien no los perseguía. Es pues ofi- 
cio proprio del Theologo el dar pasto de doctrina á los 
Fieles , y argüir á quien la contradice. Y quáara necesi- 
dad tenga éste de las Historias Eclesiásticas , se dijo al 
número VL Pertenece demás de esto (dice aquel gran 
Maestro) al oficio del Theologo Escolástico , el confir- 
mar, ó ilustrar la Doctrina de Christo , y de su Iglesia, 
con dodrinas humanas: porque si disputa contra un Phi- 
losopho, necesita saber los Dogmas del Philosopho. 
Quien se ponga á impugnar á un Mathematico, sin sa- 
ber Mathematica , forzosamente se expone á la risa , y 
desprecio de los Facultativos. Los Hereges usan frequen- 
temente de la Historia Eclesiástica : luego el Theologo 
necesita quitar, como David, la espada á Goliath, para 
cortarle la cabeza con sus armas. No solo se debe hallar 
en él ciencia de Dios , y conocimiento de las cosas Ce- 
lestiales , sino prudencia y uso de las humanas. Pero asi 
como para el perfeclo conocimiento de estas cosas se ne- 
cesita la Theología Escolástica, para esta se necesitan 
también otras noticias. Muchos , por despreciar aquella, 
han caido en error : pero el Theologo (dice) puede caer 
también , si despreciare á estas, (i) Trata bien por 

me- 

(i) Si id volumus adipsci , Theologia Scholastica oj)íra danda est , si" 



(xni) 

menudo de diferentes Theologos , qne erraron por fal- 
ta de la Historia: y concluye diciendo : "Amonestamos 
5, al Theologo , que no desprecie la Historia Eclesiástica: 
„ porque su conocimiento engendra grandes frutos, y su 
„ ignorancia errores/' (i) 

La Theología Escolástica es como Reyna de las Cien- 
cias ; pero por esto hace que la sirvan como criadas las 
demás Facultades. Si se halla sin tener quien la haga 
Corte , está como desairada su Soberanía. San Pablo hi- 
zo que la sirviese la Poética, tomando de la pluma de 
los Gentiles aquello que alegó , para mover á los Areo- 
pagitas. (2) N. P. S. Augustin usó de la Mithologica, 
con manejo magistral y frequentisimo , en los Libros de 
la Ciudad de Dios. El Theologo como no mira solo á 
Dios en quanto se considera en sí mismo , sino en quan- 
to principio y fin de las cosas criadas , con todo lo que 
pertenece al supremo gobierno de las cosas; muestra por 
lo visible lo invisible , y coteja lo que hace realzar los 
atributos Divinos , por la misma providencia con que la 
Deidad atiende á las cosas criadas. Pues quién duda, quer 
la Benignidad, la Paciencia , la Longanimidad , la Justi- 
cia , la Liberalidad , y otros muchos atributos Divinos, 
se comprueban y ensalzan con los sucesos de las Histo- 
rias 

ne qua ntillam omninoperfeUam in Eccitsia DoBrinam conseqtd posstimus. 
Ea vero negle¿la, qui se Theologos esse arbitrantur , ium se dniique er- 
ras se sentient , cum eos aut dispitatio cv.m htenticis , aut ^ravis aliquis 
6^ j)erj)lexus conscientiíe casus experiri toget. Lib 8. cr»p. 2. ¡n fin. 

(i) Theologum admonemus , ut ne historiam EccLiíasticam negligat, 
ciijus 6" cognitio magnos fruólus parit , 6^ ignoratio parh errores. Lib. 
II. cap. 2. §. Certé in fin. 

(2) Skut 6' quídam vestrorum Poetar um dixerunt. A¿b. 17. v. 28. 



(xrv) 

rías Sagrada , Eclesiástica, y Proñuia? Aquí veo la pa- 
ciencia con que Dios sufre a unos Pueblos^ los bienes 
c^on que engrandece á otros, los castigos con que corrige 
á; estos , los medios con que conserva á aquellos : la Pro- 
videncia con que asiste , gobierna , y dilata los íines de su 
Iglesia: y en íin el modo con que da, ó quita las Coro- 
lias, para que hasta los Cetros reconozcan , adoren, y se 
rindan á su Trono. 

De aqui nació el que dentro de las Universidades se 
hayan establecido ya Cáthedras de la Historia Eclesiásti- 
ca , teniendo A6tos sobre sus materias , como se estilan 
en otras Facultades. En la Sapiencia de Roma se halla 
hoy por Cathedratico de la Historia Eclesiástica un gran 
Theologo de mi Sagrada Religión , el Maestro Fr. Juan 
Genesio Barrin, Doctor Parisiense. Y lo que pudiera 
bastar para omitir toda prueba, es, que en el Sagrado 
Orden de Predicadores , donde el uso de la Theología 
Escolástica es tan característico y nativo , que cada Claus- 
tro parece es una Escuela , se puso una A6ta en el Ca- 
pítulo General que se celebró en Bolonia en el año de 
1725 , en que encarga á todos los Religiosos, en espe- 
cial á los Padres Lectores de Theología, que se dediquen 
al estudio de la Historia Eclesiástica , cercenando las 
Questiones inútiles , y proligidad en las especulaciones, 
que suele ser motivo de que entregándose nimiamente 
á esto , se omita el importante estudio de la Escritura, 
Cañones , Concilios , Santos Padres , Historia Eclesiásti" 
ca , y Controversias entre los Cathólicos y Hereges. Para 
esto previene , que se imite al Angélico Do£tor en la 
ümnieza , perspicuidad , v brevedad con oue trata las 

Ques- 



(XV) 

Oiiestlones : y que se dediquen dos Leílores , el de I^rl- 
ma , y de Moral ^ que en espacio de cinco años conclu- 
yan el Curso de Theología , en lo que toca a las dispu- 
tas de la Escuela, porque la vana proligidad mas ofusca j 
que ilustra á los Discipulos. (i) Véase la Clausula que 
pongo y por ser de tanto peso. Benigno Bosuet , que 
fue uno de los Primeros Theologos , que la Iglesia tuvo 
en su Siglo , con los Libros que escribió de la HistorLt 
de las Variaciones de las Iglesias Protestantes , ha hecho 
un importantísimo servicio a la Iglesia Cathólica Roma- 
na, convhtiendo á innumerables Hereges , con el hecho 
mismo de tantas variaciones y volubilidades , con que 
llegan á palpar , que es pura invención humana y como 
juego de niños , quanto siguen. 

Siendo pues tan necesario para el Theologo el estu- 

^ . . dio 

' (i) Prarterea , cum comperta res sít , Fratres nostros , & p'ríccipiíe Theolo- 
g!£e Leclores, Scholasticis Quíestionibus, sa^penumero non tam spinosis, quam 
inutilibus, nimium deditcs, S-3nclde Scripturx , Canonum, Conciliorum , PP. 
Ecclesiasticce Historice , & Controversiarum , qucc nos inter & Ha-reticos ¡n 
dies'agitantnr , pernecessarium studium aut omittcre penitus,autsaltem mag- 
na ex parte negligercj in hoc a semitis S. Thom:e certissime declinantes ; inde 
iiinovamus-, quíe in sa:pe memorato Capitulo Bononiensi 1706. Ordinatio^ 
ne XIV. statuta sunt, ;// deinceps Lectores SchoListicasita versent Qiias^ 
tiones , ea brcvítate, perspicitit.iíe. 6" mcihodo , qiia par est , nt tándem in^ 
terserant hinc inde (suis iocis) nobiliores Controversias , vel ad Scripturam 
Sacram , vel ad Historiam Ecclesiasticam (verbo , ad Theologiain Positi- 
"vamjpertijiejites. Qux ita temperanda essent, ut integro Quinquennio a duo- 
jbus Ledoribus , Primario, ut vocant, ^'Mo'rali^ iníeger Cursus Theologi» 
pro ea parte, qua disputabilis est, absolveretur. Quod quidem facilé admo- 
dum obtinebitur , si ad Cxempluní S Thomce decHnata vana prollxitate , qua: 
discipulorum mentes obruit potius , quam erudiat (¿u* ¿"Oíi^tv;/ S. D. Proa- 
mió I. P.) ea eligatur docendi methodus, quam prudens bre vitas praescripse- 
rit. Cap. Gen. Bononi^v cdebratum anuo 1725. iníit. Pro studiis, niim, 4. 



(XVI) 

dio de la Historia , para que no yerre torpemente en co- 
sas que pertenecen á su oficio , y que no ignore lo que 
no puede ignorarse sin imprudencia , é impericia , como 
previno Cano: (i) qué diremos de otras Facultades, que 
se rozan mas con lo político ? Hablando el Docto Mabi- 
llon con los .Religiosos de su Orden, y por estos con to- 
dos los que están dedicados á las letras, para instrucción 
de los Pueblos , y servir en quanto puedan á la Iglesia, 
les propone en sus Estudios Monásticos (2) el empleo y 
utilidad de la lección de la Historia. Pues si entre los Es- 
tudios Monásticos tiene Celda la Historia; qué diremos 
del Gabinete del Profesor de Cañones , y Leyes , que se 
roza mucho mas con la Política ? Qué diremos de un 
Ministro de un Reyno , que necesita penetrar los genios 
de las Cortes ? Ello mismo se dice. 

Consta pues para que , y para quienes se necesita el 
uso de la Historia. Consta el aprecio que merece quien 
por quatro individualidades que oye no estar averigua- 
das entre los Historiadores , desprecia el cúmulo de lo 
que está averiguado. Qué facultad humana puede haver, 
que esté esenta totalmente de dudas , de opiniones, y 
de incertidumbres ? Quién desprecia el estudio de la 
Moralidad , por ver que á cada paso mezcla la variedad 
de los didamenes distintas opiniones? Quién fuera á las 
Escuelas, si solamente se huviera de alimentar de certi- 
dumbres ? Casi toda la vida suelen gastar algunos en 
unos especulativos raciocinios , en que después , no so- 
lamente de años , sino también de Siglos, concluyen, que 

la 

(i) 1. II. cap. 2. in fine. (2) p. 2. cap. 8. 



(XVII) 

h conclusión solo es probable , y que el partido contra- 
rio la niega á boca llena. En este mismo uso se hallan 
grandes provechos , y por eso se usa. Pues lo mismo su- 
cede en las Historias , si son propriamente Historias , y 
no librillos, que se puso á escribir para pasto del vulgo, 
el que no sabe si lo mismo que escribe es Novela, ó His-l 
toria. En los puntos mismos que no están descubiertos, 
hay algo que aprender , ó ya para no precipitarse en dar 
por cierto á lo que no lo es , y poder rebatir al temera- 
rio , ó para emplearse en el honorífico desvelo de ver si 
se descubren instrumentos, con que se pueda utilizar al 
público. 

De la utilidad y necesidad de la Historia , se sigue 
la que hay también de la C/ironología, La Historia , sin 
el orden de tiempos , es una masa confusa , que mas 
puede perjudicar , que conducir. Si el suceso no se ca- 
racteriza con el tiempo, tan fácilmente se dará la prece- 
dencia á lo postremo , como hacer último á lo que fue 
primero. La Historia sin la Chronologia , es como un Pa- 
lacio de un gran ámbito , pero que se halla sin venta- 
nas , por donde le entre luz : todo será confusión , to- 
do tropiezos. Por esto dijo N. P. S. Augustln, que erra- 
ron los que erraron en el tiempo del Nacimiento y Pa- 
sión del Redemptor , por no saber el orden de los tiem- 
pos. La crítica , ó juicio de las cosas , pende en la ma- 
yor parte de la Chronología , como se vé á cada paso 
en la averiguación de los sucesos. En el que el Damas- 
ceno refiere de la Oración de S. Gregorio por el alma 
de Trajano, y que ha dado que discurrir á los Theologos 
(sea, ó no verdadero) llegaron algunos á hablar con tan 

¿ 2 pO- 



(XVIIi) 

poco acierto , por falta de crítica en la Chronología, 
que tomaron por argumento principal el decir que el 
llamase 6710 havia florecido mas de un Siglo antes , que 
S. Gregorio : y por consiguiente no podia ser Autor 
de tal cosa , ni dejar de ser supositicia la que se le atri- 
buye,- Porphirio dijo, que el Autor del Libro de Daniel 
havia florecido después de los Reyes que se mencionan 
alli; y en tal caso no sería Libro Profetico de lo que es- 
tá por venir. Tanto imporra el saber el Siglo en que 
ios Escritores florecieron ! Consta pues , que sin la Chro- 
íiologia no puede havertcerteza en los sucesos. Por es- 
to la iglesia ha tenido gran cuidado de notar en sus 
Martyrologíos el tiempo de los m.artyrios , señalando 
el Emperador , Ó Tyrano bajo quien padecieron : y lo 
mismo ^en los Goncilios, y Constituciones Apostólicas, 
Gon el uso de las Eras, ó Indicciones. Las Controver- 
sias Dogmáticas penden en no pequeña parte del orden 
de los Siglos, y antigüedad de las materias. V. g. el cul- 
to de los Santos y Reliquias, en quanto observado reli- 
giosisimamente por toda la venerable Antigüedad, quién 
no vé , que es una arma agudísima contra las novedades 
del capricho de los Heresiarcas ? De esta eficaz forma de 
argüir usó en su Libro de Oro Vincencio Lirinense , mos^ 
trando ser contra la verdad de la Religión todo aquello 
que se opone a lo que universalmente abrazó desde sus 
principios la Iglesia. Y si yo tengo de usar de estas com- 
probaciones , necesito manejar , y enterarme de la conti- 
nuada harmonía de los Sidos. 

Es verdad , que en el estudio de la Chronología 
suelen atravesarse en los c-randes Maestros unos tan de- 

li- 



(XíX) 

licados empeños, que después de una muy limada ave- 
riguación , no solo sobre el año , sino sobre el dia si fue 
Lunes , ó Martes, 5cc. no se viene á sacar mas conclu- 
sión , que el que se engañó Se aligero , Petavio , Baro^ 
nio , ^c. Pero si en la realidad se descubre la verdad, 
basta este premio : y semejantes Maestros pueden utili- 
zar mucho á la Iglesia : pues de una cosa , que en sí pa- 
rece poco necesaria, suele resultar por conexión otra 
importante. El que no quiera aspirar á tanto Magisterio, 
se puede contentar con lo preciso , que le ponemos por 
delante en esta Obra. 

Goza pues , ilustre Juventud , de lo que mi deseo te 
dedica. Tu docilidad, indiferente á varias impresiones, 
me mueve a prevenirte , y precaverte de varias preocu- 
paciones, que pueden impedir los progresos de tu estu- 
diosidad. La nobleza de tus potencias , el fondo de tus 
talentos , la altura de tus discursos , no cede, ni debe ce^ 
der á otra Nación. Solo necesitas prefijarte methodo , y 
escoger digno empleo á tus tareas. Yo te ofrezco una 
idea, en que puede sobresalir el ardor y vivacidad de tus 
talentos. Señalóte el camino, por donde puedas llegar, 
sin perder tiempo , al Theatro de los Eruditos: dedicóte 
la llave, con que puedas entrar : á ti te tocan los pasos, 
y el manejo. 



i 3 PRO- 



(XX) 

PROLOGO, 

y ADVERTENCIAS AL MANEJO DE LA OBRA, 

s\l leer N. P. S. Augustin una Carta del Obispo Bonifacio, 
en que le pedia ciñese á pocas palabras la respuesta ; dice , que 
se acordó de su amigo Nebridio , (*) que aborrecía mucho el 
que á Questiones grandes se diesen unas respuestas breves. 
Bien veo que no faltan Nebridios: pero también considero hay 
Bonifacios. Es cierto , que la materia que propongo pide lar- 
gas respuestas. El que tenga el genio de Nebridio aborrecerá 
la brevedad ; pero yo congenio mas con Bonifacio : y sobre 
verlo pradicado por mi Padre, me obliga la razón de su res- 
puesta: "Ni tu (dice) estás desocupado para leer Cartas lar- 
íígas; ni yo para escribirlas: Nebridio por estar desocupado 
wqueria que lo estuviesen todos, y de ocioso buscaba los ocio- 
»sos. Yo entre las ocupaciones de mi empleo he empleado al- 
gunas horas en el especioso y espacioso Theatro de la Histo- 
ria Eclesiástica : y viendo que á otros les detiene la atención 
á otras ocupaciones , y la misma dilatación del campo por 
falta de un rumbo breve y compendioso; he querido ofrecer 
á los demás el mismo que escogí para mi. A los Práélicos les 
puede renovar la memoria délo que ya han andado; y á los 
que no lo fueren los puede disponer á que lo sean. Mi primera 
intención fue de una Chronología sola , para que prontamente 
se hallasen los sucesos en los Historiadores Magistrales : ya en 
lo que se menciona por respeto á tal Papa , tal Emperador, 
tal Rey ,&c. como en los Siglos que florecieron los Autores, 
y Años de los Sucesos memorables. Pero como es difícil fiar á 
la memoria tanto espacio de tiempos si no se individualizan con 

al- 

(*) Recordatus sum Nehridlum amicum meum , qui : : : valde odevat queestione 
magna responñonem brevem::: Sed ego tibi non similiter , ut solebat Ule , succenseo. 
Est enim Ep:scopus multis curis occupatus , ut ego. Unde nec tibí facile yacat pro- 
lixum aliquid /egere , nec mibi scribere. Nam Ule tune adokscens;',: ab otioso quare- 
iat otiosus, August. Epist.98. {alias 23.) num. 8. 



(XXI) 

algunos sucesos ; ha sido necesario proponerlos para que ha- 
gan impresión en las potencias. En los primeros Cesares solo 
pongo el concepto general que resulta después de la lección 
de sus Historias , porque la importancia de aquellos primeros 
tiempos pide que se vean á la larga sus vidas en sus fuentes. 

Puede ser que no falte quien juzgue que no es proprio á 
mi estado tratar de los Monarcas : pero en eso dejará rubri- 
cada su ignorancia. La noticia de la Historia Eclesiástica pen* 
de en notable parte de la Historia Prophana , como se vé 
en qiiantos la han escrito. Para el cumplido conocimiento del 
estado de la Iglesia no basta el del gobierno , y acciones de 
sus Principes en sí : es preciso mirarle por el prospedo que 
ofrece bajo la conduela de los Reyes : pues de aqui se ori- 
ginan las persecuciones que ha tenido , la paz de que ha goza- 
do, algunos de los Cismas que han nacido, la Propagación 
de la Fé por unos Reynos , la Apostasía en otros , y las cos- 
tumbres de los Pueblos Christianos. Por esto tantas plumas de 
las Sagradas Religiones han velado tanto en servir á la Igle- 
sia, y á los Reynos, que como muestra el dodlo Mabillon en 
sus Estudios Monásticos , y consta en las Historias , la con- 
servación de casi todas se debe á los Conventos. Tiempo y 
papel faltara si huviera de referir lo que los Reyes y Reynos 
deben al Estado Religioso en la solicitud de escribir sus His- 
torias, con gloria de las Naciones, aplauso del trabajo, y acier- 
to de los Historiadores , que después de dar á Dios lo que es* 
de Dios , dan al Cesar lo que es proprio del Cesar. 

En lo que toca á las faltas y borrenes que han tenido los 
Prelados Eclesiásticos , y Principes del Siglo , no pongo cosa 
notable que no sea común en los Historiadores , y que no esté 
estampada antecedentemente en Idioma vulgar. Los defeélos de 
unos son escarmientos de otros. Formanse por estos las caute- 
as , y la contraposición hace realzar la constancia de los que 
no cayeron. Por esto la Escritura Sagrada nos pinta al Pon- 
tífice , y al Rey , como fueron en sí, sin disimularlos sus de- 
feélos. El que solo refiere una clase de acciones, disminuye y 
desfigura la verdad con notable perjuicio , porque introduce 
un concepto del Personage que no es correspondiente al de 

^4 su 



(XXU) 

su ser. Ni se ha de referir solo lo malo como hace el envidioso 
de la gloria de algún Reyno extrangero; ni solamente lo bue- 
no, como hacen los apasionados, los parciales, y los lisonge- 
ros. No hay en la Historia cosa mas abominable , que porque 
alguno fue de mi Nación , de mi estado , de mi profesión, ¿ce, 
se haya de pintar por un como forzoso Hado , con solos los 
colores que le muestran agradable, ó solo á medio perfil si le 
faltaba un ojo. La substancia de la cosa no se debe ocultar 
quando se escribe de ella : solo se permite á los compendiadores 
el que no individualicen en un todo: pero deben ofrecer un con- 
cepto , que adeque en lo común , como procuramos hacer en 
este Escrito , induciendo á un fiel y sencillo amor de la verdad. 

Los Escritores de que me he valido , los hallarás citados 
tn el discurso de la obra quando lo pide el punto: y verás que 
son los mas solemnes : á los que no son tanto los quiero dejar 
equivocados con esos grandes hombres porque se conforma- 
ron con sus plumas. Algunas credulidades de Escritores anti- 
guos las verás desechadas , porque mi asunto es ir abriendo la 
puerta á la Critica que se vá adelantando con el tiempo. 

Quando halles algún Papa, Emperador, ó Rey sin nota 
de L ó de IL &c. el cotejo de los años del suceso te dirá , qué 
Papa, ó Emperador reynaba en ese tiempo. El número que se 
prefija á cada uno es aquel en que empezó á reynar; y todo el 
espacio que corre hasta el siguiente son los años que tuvo 
de gobierno: pues si el tiempo de la vacante fue notable, le 
prevengo para que le rebajes. En los Concilios está la Chro- 
nología al fin de cada uno. 

Y aunque hay puesto el Capitulo IIL para explicar las Ci- 
fras de ¡a Chronologia ^ por si acaso no le observas , te vuelvo 
á prevenir, que 

E. significa que el tal fue Escritor » 

F. Fundador, 
M. murió, 

P. del precedente. 
Entre los Escritores hallarás algún Santo: á causa de que el 
tal es mas conocido por los rasgos de la pluma, que por los ra- 
yos de la Aureola. 

Al- 



(XXÍÍl) 

Algunos Santos, 6 Escritores hallarás colocados en dos Si- 
glos : y esto vá á denotar que florecieron entre uno y otro Si- 
glo. En lo comunal que vivió al fin de uno, y principio del 
otro , le coloco en aquel en que vivió mas años. Otros los de- 
terminan al Siglo en que murieron; y, por esto se vén distri- 
buidos en unos Escritores en un Siglo , y en otros en el ante- 
cedente , ó el siguiente. 

El termino que no entiendas en una parte le entenderás en 
otra : porque esta calidad de Compendios no es para expla- 
yarse en todas partes , ni para que se lean á retazos , sino para 
formar con el todo una idea de la serie y encadenación de Si- 
glos , y sucesos. Hallas en la clase de los Papas el termino Ar^ 
naldistas ^ pues por la de los Hereges, ó Concilios sabrás qué 
significa. 

En el origen de las Sagradas Religiones no es mi intento 
defraudar á la mas mínima (si hay alguna que no sea en todo 
grande) antes bien por no mezclarme en punto de alguna com- 
petencia: no he querido hablar yo , sino escoger á un Seglar,-!^ 
á quien juzgo imparcial, y diligente, y poner la Chronología 
de que usa , por no hacerme responsable , como prevengo al 
Siglo IV. y XIII, 

DE LA SEGUNDA EDICIÓN, T SIGUIENTES. 

LUego que salió á luz este libro repararon algunos en que 
no estuviese mas extenso en muchísimas cosas que po- 
dían, y parece que pedían alargarse. Pero con su licencia di- 
go, que no se enteraron bien del título, ni del Prologo. El tí- 
tulo solo ofrece una C/ave de la Historia , explicando en el 
Prologo , que precisamente se ordenaba á la Chronología de 
hs Papas, Emperadores, Reyes, Siglos de Escritores, &c. y 
añadiendo , que los tales quales sucesos que se expresan, no 
tenían mas fin que dar algún alivio á la memoria para po- 
der sostener tanto peso de tiempos. No havia cosa mas fácil 
que aumentar este Libro, y hacer muchos de sola su materia: 
pero ni entonces fuera precisamente C/ave de la Chronología' 
ni sirviera para guia de los muy ocupados , ni para preciso 



(XXIV) 

incentivo de bs Jóvenes. Manteniendo pues aquel mismo pro- 
yeélo, DO he querido añadir cosa que altere el fin para que se 
hizo, y pues te doy los años de Papas, Emperadores , &c. se- 
gún lo que ofreci, no tienes que quejarte ; pues lo que vá fuera 
de esto , mas es gracia , que falta. 

Por esta misma razón no me quise mezclar en lo que mira 
á la Profesión , ó Instituto Religioso de algunos Papas , que se 
halla controvertido entre los Doélos: pues si se altera algo de 
]o mas recibido, es necesario meterse en controversia dilata- 
da , lo que no es conveniente en los Prontuarios , pues dejarán 
de serlo si á cada paso se interponen disputas; y si no se pro- 
ponen las razones , se juzga desairado aquel á quien le quitan 
algo de lo que le dan otros Autores. Por obviar estos extre- 
mos me atemperé á un moderno Italiano bien común , y no 
he querido alterar por mantenerse el inconveniente referido. 
El mismo indudlivo hay para algunas especies historiales, que 
según los modernos pudieran proponerse de otro modo : pero 
digo lo mismo : y para el fin alegado , basta dar la noticia se^ 
^ gun lo mas vulgar. De aqui se infiere, que quando en los Li- 
bros mios posteriores á éste veas algunas especies de diverso 
sentir , no necesitas cansarte en conciliarias , ni en parificar 
uno con otro Libro : pues allá como se dá lugar á la disputa, 
y de todo se proponen fundamentos , cesa el inconveniente. 

En el estilo podrá alguno reparar ser muy distinto, y acaso 
desearle aqui mas serio y natural ; pero tampoco he querido 
alterarle , porque como se hizo para Jóvenes , y se reproduce 
para ellos; si te haces cargo de esto, creo que le podrás con- 
donar y permitir. 

Tal qual cosa corrijo , dejando lo demás en la linea en que 
estaba de ser lo mas trivial. Añado los Tyranos del Imperio 
Romano: Reyes Suevos de Galicia: nombres de nuestras Rey- 
nas: con algunos sucesos de reynados presentes: y por quanto 
las Bulas de los Papas suelen poner la data por el año de su 
Pontificado que concurrió con dos de los de Christo; añadi- 
mos el dia de la elección , y muerte de cada uno , pues solo de 
este modo podrás determinar el año de la data en que algu- 
nos se vén embarazados : v. g. si el Papa eleéto en el año 

de 



(XXV) 

de 1099 á 15 de Agosto , firma una Bula en Noviembre de su 
año primero , la debes reducir al mismo año de 1099. Si en 
Mayo de su año i señalarás el año de mil y ciento ; porque su 
año I no concurrió con otro mes de Mayo que con el de iioo, 
y aquel año i corrió hasta iS de Agosto de aquel año, en 
cuyo dia empezó el año segundo de su Pontificado: y de este 
modo por el dia de su elección en tal año sabrás reducir todos 
los del Papa á los de Christo. Esto lo empezamos desde el 
medio del Siglo undécimo hasta hoy: porque hasta después de 
aquel tiempo no se verifica el fin para que lo ponemos. El dia 
de su principio es el que se pone después del nombre. El fin, 
al acabar: v. g. en el año de 1049. '^* LEÓN IX. Febr. 12. 
Esto dice que empezó en el dia 12 de Febrero del 1049. AI 
fin verás, TÍ/. Abr. 19 1054, lo que denota murió en Abril á 19 
del año 1054. E" ^sta impsesion se ha añadido el Mapa de todos 
los sitios de Batallas que tuvieron los Romanos en España , &c* 
Todo esto es como limar la Clave, no hacer otra de nuevo. 



BREVE DISERTACIÓN 

SOBRE lucífero, OBISPO BE CALLER. 

I T?N la p. 71, y 81 de la primera, y siguientes Ediciones 
XL pusimos la clausula siguiente : Lucífero, Obispo de Cer- 
deña , varón muy excelente en muchas confesiones de ¡a Fé • pero 
Cismático , por un austero zelo , con que enseño^ que ¡os Obispos 
que faltasen á la Fé ,no debían ser admitidos al ho?2or del Sa- 
cerdocio , aun después que tuviesen hecho condigna penitencia. No 
faltó quien extrañase mucho esta proposición , por quanto el 
expresado Lucífero se celebra en Cerdeña como Santo: y al ver 
que aqui se le trata de Cismático hizo gran novedad. 

2 Sobre esto debemos distinguir entre el hecho de si huvo 
tal cisma,y entre lo que mira al culto y santidad. En quanto á lo 
primero, de si Lucífero, Obispo de Caller en Cerdeña, fue Cis- 
mático, tuvimos los siguientes fundamentos para su afirmación. 

3 Primeramente vimos en el Cardenal Baronio Jo que este' 

Emi- 



(XXVI) 

Eminentísimo recopiló sobre el asunto en el tcm. 4. de sus Ana- 
les , sobre el año 362 mim. ccxx. y siguientes , donde reduce su 
mente á esta proposición : Lucífero no es Herege , sino CIS~ 
M ÁTICO : la qual se recopiló en el índice de las cosas nota- 
bles con la expresión siguiente; Lucifer non dicendus H¿ereti^ 
cus ^ sed SCHISMATICUS : y en la materia del num, ccxxi i. 
dice: Ex quihus plañe constat ^ Luciferum & priores illas ah eo 
didtos Luciferianos , schismatis tantum labe esse pollutos, 

4 Demás de esto reparamos en los fundamentos que obli- 
garon al Cardenal Baronio á proferir esta sentencia , y halla- 
mos que eran suficientes para subscribir á su sentir : porque en 
el num, ccxix. propone los hechos que sobre este cisma , ó di- 
visión refiere Marcelino (que era uno de los Luciferianos) y ex- 
hibe el testimonio de Sulpicio Severo (Escritor del año 400) el 
qual expresa la división , ó separación de Lucifero en estas ter- 
minantes palabras : Lucifer tum Antiochice agens longé diversa? 
sent3nti£e fuit'. nam non tantum eos qui ¿4rimini fuerant , condem-' 
tiavit.sed etiam se ah eorum COMMUNIONE SEPARAT^ 
qui eos sub satisfa&ione^ & poenit entice recepissent, 

5 Añade á esto el Padre de los Anales la sentencia de Ru- 
fino sobre el éxito de Lucifero, y la de Theodoreto en orden 
á que Lucifero inventó nueva doélrina: contra lo que se opone 
el Cardenal Baronio, mostrando, que ni Lucifero, ni los Luci- 
ferianos se deben decir hereges por novedad de doétrina , sino 
solamente Cismáticos. Las pruebas que le obligaron á impug- 
nar la heregía fueron las que principalmente nos movieron á 
referir el cisma; porque son no menos que de un San Ambro- 
sio, un Gerónimo, y un Augustino. 

6 San Ambrosio dice: Lucifer se a nostra tune temporis com- 
vninione diviserat , (este es el Cisma) ¿? quamquam profide exu- 
Jasset , S fidei suce reliquisset hceredes\ non putavit tamen (Sa- 
tyro, el hermano de S. hvnhvoúo) fidem esse in scbismate. Nam 
etsi fidem crga Deum tenerent , tamen erga Dei Ecclesiam non 
tenerent , cujus patiebantur velut quosdam artus dividí & mem- 
Bra laceraría &c. Aqui se vé, que los Luciferianos no tenian 
error contra la Fé , sino la división , cisma , ó separación que el 
Santo afirma de Lucifero ; por la qual sola se apartó de ellos el 

her- 



(XXVII) 

hermano de San Ambrosio , quando viniendo de África á Italia 
le llevó una tempestad á aquellas Costas. 

7 Otro testimonio es de S. Gerónimo , que no solo no acusa 
á Lucífero de heregía , sino que le procura excusar del cisma 
en algún modo, ponderando su mérito, como se hizo en la Cla- 
ve^ llamándole liaron muy excelente ^ &c. y que aun la división 
provino de zelo austero, ó amor de mas rígida disciplina. Dice 
pues el Santísimo Dodor , que aunque sea contra su voluntad se 
vé puesto en un estrecho en que es preciso que se juzgue algo 
diverso de lo que pide el mérito del B. Lucífero , y de la huma- 
nidad con que el Santo le debía tratar. Pero en fin (dice) es pre- 
ciso que la verdad abra la boca , y que la lengua, que no qui- 
siera articular , sea movida por el pecho sabidor : Ventwn est 
ad asperrimuvii locum , in quo adversiis vohtntatem & propositum 
meum co^or de B. Lucífero , secus quidquam quám & illius me- 
ritum & mea humajútas poscit ^ existimar i» Sed quid faciam'^ 
¡neritas os reserat , & invitam linguam cofiscium ad loquendwn 
pecrus impellat. Esta salva declara por sí sola que hay algo no 
laudable que referir , lo qual no corresponda al mérito de Lu- 
ciftro, ni al deseo y humanidad de S. Gerónimo, que havia si- 
do ordenado de Presbytero por el que Lucífero ordenó Obispo 
de Antioquia, (lo que fue causa de toda la turbación) y asi pa- 
rece que sobre los méritos personales de Lucífero tenia Geró- 
nimo algún indudivo de conexión particular que le obligase á 
tenerle cariño , y excusarle. Dice pues el Santo, que constitui- 
da la Iglesia en semejante coyuntra , entre tanta rabia de Lo- 
bos , apartando Lucifero unas pocas ovejas, desamparó lo de- 
más del rebaño : buen Pastor él en sí ; pero que dejó á las bes- 
tias mucha presa : In tali articulo Ecclesice , in tanta rabie lu- 
porum , segregatis paucis ovihus , reliquum gregem deseriiit : bo^ 
ñus quidem ipse pastor , sed midtam prcedam bestiis relinquens, 

8 Esto es lo que S. Gerónimo llegó en efedo á proferir, y 
con lo que Baronio probó bien , que ni Lucifero , ni los Luci- 
ferianos incurrieron en dodrina nueva heretical , sino precisa- 
mente en división del trato con los Cathólicos, que admitían X 
los Arianos convertidos , ó que havian sido bautizados por ellos: 
lo que se prueba por tratar á Lucifero de buen Pastor , enten- 

dien- 



(XXVIII) 

diendo esto de lo que fue antes de la división , y porque aun 
después no incurrió en heregía , pues consta por Gerónimo , y 
Augustino, que no rebautizaban á los bautizados por los Aria- 
nos, ni introdugeron nuevo dogma: y asi no fueron hereges. 
Pero el cisma le significa Gerónimo , quando dice, que Lucífe- 
ro se apartó del mayor número de ovejas , y que dejó mucha presa 
a ¡as bestias. Con total expresión lo escribió también el Santo 
en su Chronicon , donde dice , que Lucífero por no mitigar el 
vigor de la justicia acerca de la corrección de los que havian 
sido Árlanos se apartó de la comunicación con los suyos : Lucí- 
fer Calar itanus Episcopus moritur^ qui cum Gregorio Episcopo 
Hispaniarum , (S? Philone Lybice , numquam se Ariance miscuit 
pravitati. Sed dumvigorem justitice erga corrediionem eorum qu» 
cesserant non relaxat , ipse d SUORUM COMMUNICATIO- 
NE DESCIFIT, Asi en el año 370 sobre el Consulado IlL 
de Valentiniano, y III. de Valente (en la edición que hizo Labbe 
del Chronicon entero de Próspero , según éste tenia el de San 
Gerónimo) donde se vé el modo de entender por separación y 
división lo que en el primer texto llama el Santo deserción del 
mayor rebaño. 

9 Y que todo esto no se debe entender del hecho preciso de 
venirse Lucífero desde el Oriente al retiro de su Iglesia de Cer- 
deña , consta no solo por las autoridades referidas , y que se re- 
ferirán , sino por el mismo S. Gerónimo en el testimonio de que 
vamos hablando : pues añade , que no quiere hacer caso de lo 
que afirmaban algunos maldicientes , diciendo , que hizo aque- 
lla separación Lucífero por intento de gloria y fama en la pos- 
teridad , y por la competencia que tuvo contra S. Ensebio Ver- 
celense en la disensión de Antioquia. Nada de esto (añade San 
Gerónimo) creo de semejante Varón : Prcetereo illa , quce quí- 
dam ex maledicis quasi satis firma defendunt : hoc illum amore 
glorice & nominis in posteros transmittendi fecisse'^necnon S pro 
simultate quam adversiis Eiisebium propter Antiochenam dissen- 
sionem susceperat : nihil istorum de tal i viro credo : asi el Santo 
immediatamente después de las palabras dadas en el n. 7. Por 
estas se vé , que la separación de la mayor parte del rebaño que 
atribuye á Lucífero no se puede entender del preciso hecho de 

re- 



(XXIX) 

retirarse desde el Oriente á Cerdeña; porque qué fama , ni qué 
gloria podría grangear para la posteridad en sola la acción de 
retirarse á su Iglesia huyendo de la solicitud del bien de todas? 
En esto mas podia merecerse acusación, que fama, ni gloria 
entre la posteridad : y asi se debe contraher al hecho de segre- 
garse del trato con la mayor parte de los Cathólicos: y de esto 
es de lo que S. Gerónimo afirma, que no cree fuese por amor 
de vanagloria ; porque no es creíble tal defedo en un Varón de 
tanta reélitud , que no se le opone otra cosa que la austeridad 
del zelo del rigor con que no quiso tener las condescendencias 
y mitigación que los demás. De este tal, no es creíble (como 
dice S. Gerónimo) ninguna de las dos cosas referidas; sino solo 
la especie de cisma , que el Santo declara en el Chronicon , que 
propusimos en la Clave, 

10 Otro fundamento de los que vimos en Baronio es de N, 
P. S. Augustín , el qual tratando de los Luciferianos , dice , que 
por no recibir estos á los Obispos que havian consentido con 
los Árlanos cayeron CON LUCÍFERO. Las palabras son muy 
expresivas : Episccpi , qui perfidice Arianorum in illa persecu- 
tione consenserant multi corredii rediré in Catholicam delegerunt^ 
damnantes sive quod crediderant , sive qiiod credidisse simulave- 
raní. Hos Ecclesia Catholica materno recipit sinu , tamquam Pe- 
trum post galli cantwn admonitum , aut tamquam eumdem post 
pravam simulationem Pauli voce corre&um. Hanc illi matris cha- 
ritatem superbe accipientes , S impie reprehendentes , qtiia Petro 
post gala cantum surgenti non gratulati sunt, CUM LUCÍFE- 
RO , qui mane oriebatur , C ADERE MERUERUNT, Aquí 
explica el Santo la calidad del Cisma , y la caída de Lucífero, 
con quien los Luciferianos, de quienes va tratando. Alude tam- 
bién á la bondad y excelencia del Ángel antes de su caída , re- 
novando con esto las luces del Obispo Lucífero quando estaba 
en su auge : pero en fin expresa que cayó en no querer admitir 
á los errantes aun después de hallarse corregidos. En esto es- 
tuvo el Cisma, y de este modo le explicamos en su sitio. 

1 1 Añade el Santo , (*) que Lucífero cayó en las tinieblas 

del 

(*) Epist, i8g. ad BonifaCn cap. lo. 



(XXX) 

del Cisma perdida la luz de la caridad : Hoc dispUcuH Lucí- 
fero ^quia fadíitm est in eis susclpiendis citque sanandis^ quia ve- 
neno perierat Ariano\ & cui displícuit^ in tenebras cecidit schis- 
matis , amisso lamine charitatis. Asi en la Carta á Bonifacio, 
que era la 50 , hoy 185 n. 47. En el lib. de Hsres. cap. 81. di- 
ce, que ni Epiphanio, ni Philastro contaron entre los hereges 
á los Luciferianos que empezaron por Lucífero de Caller, y 
eran famosamente nombrados, persuadiéndose el Santo á que 
el motivo de no ponerlos entre los hereges , fue porque no se 
persuadieron á que formaron heregia , sino solamente Cisma: 
Luciferianos á Lucifero Calaritano exortos , S celehriter nomi- 
natos , nec Epiphanius ^ nec Phil áster inter hcer éticos posuerunt\ 
credo tantummodo schisma , non haresim eos condidisse credentes. 
Aquí se vé , que los Luciferianos se originaron de Lucifero de 
Caller, como reparó S. Isidoro lib. 8. Etym. cap. 5. donde co- 
pió la sentencia de Augustino (puesta en el n. preced.) añadien- 
do: Luciferiani á Lucifero SARDINÍ^E Episcopo'.y en el fin,don- 
de Augustino dixo cum Lucifero , ingirió Isidoro , aiidtore suo; 
no solo porque aquellos Sedarlos tomaron el famoso nombre de 
Lucifero , sino porque este mismo cayó antes que ellos: Cum 
ipso Lucifero au6iore suo^ qui mane oriebatur ^ cadere meruerunt. 
También se vé , que aunque ni Lucifero , ni los que le siguieron 
fuesen hereges, pueden colocarse bajo el título de esta clase, 
como los colocaron S. Augustin en el libro de Hceresibus^y San 
Isidoro en el capitulo intitulado de Hceresibus Christiancrum^ á 
quienes han seguido Escritores modernos , y nosotros en la Cla- 
ve, poniendo aíli á Lucifero para que se supiese el origen de 
los Luciferianos: pero contrahido expresamente á la razón de 
Cisma ^ y explicada esta por el concepto de austeridad de zelo 
que muestra la observancia del sugeto , quando no faltó por re- 
lajación , sino por exceso en el rigor de la justicia , como ex- 
plicó San Gerónimo en el Chronicon referido. 

12 Sobre estos testimonios tan urgentes de Padres de la 
Iglesia Latina, seguidos por Barcnio, tuvimos también presentes 
los de los Escritores Griegos, Sócrates^ Tbsodoreto, y SozomenOy 
que afirman el mismo hecho del Cisma originado por Lucifero: 
pero lo mas es el verlo autorizado no solo por los Cathólicos, 

si- 



(XXXI) 

sino por tales Padres, Dodores, y coetáneos que vivían quan- 
do murió Lucifero: lo que movió á Brorido ^ Escritor del Or- 
den de la Mtrced , para adoptar sus sentencias , no obstante 
que era Sardo, y dei mismo Caller, diciendo en los Comentarios 
sobre el Apocaiy p>i , p. 564. que haviendo florecido los referidos 
Escritores en tiempo de Lucifero, parece que se deben repu- 
tar como testigos de vista: Hi omnes tem por e Lucifer ¿ Calar i- 
tani Sardinice Episccpi floruerunt: : : : quamobrem videntur testes 
oculares hujus reí. Y poniendo luego, que el Cisma no se debe 
atribuir á Lucifero Sirmiense, sino al de Caller (por quanto es- 
te fue el que sobresalió en zelo de la Religión Cathólica , y el 
Cisma solo provino ex nimio zelo^ y por exceso del zelo, metas 
zeli Dei transcendendo) añade , que el negar esto será ir contra 
el torrente de todas las historias de aquel Siglo, lo que no debe 
hacerse, porque aunque Sócrates, y Platón sean amigos, mas 
amiga es la verdad : Hoc negare de Lucifero Calaritano Sardi- 
nicc Episcopo est omnium historiarum sui sceculi torrenti repug- 
nare , quod nullatenus est prastandum , eo quod amicus Sócrates y 
amicus Plato , sed magis árnica veritas, 

13 Añade el irrefragable testimonio del Papa S. Inocencio I. 
coetáneo de Gerónimo , y Augustino; el qual en la Carta escrita 
á los Padres qtie havian asistido al Concilio I. de Toledo (que 
publicó entera el Cl. Sirmondo después de la muerte de Baro- 
nio) procuró cortar el Cisma movido entre nuestros Obispos, 
diciendo unos, que no debia tratarse con los que huviesen sido 
Prisciüanistas aun después de convertidos; y siguiendo otros el 
mejor partido de que sí. Este es el mismísimo punto de los Lu- 
ciferianos: y viendo S. Inocencio la identidad del caso, procu- 
ró remover á los Prelados poniéndolos por delante el Cisma de 
Lucifero, y explicando que todas las turbaciones de aquel tiem' 
po no tuvieron mas principio que el tesón de Lucifero en no 
querer comunicar con los que huviesen sido Arianos , aun des- 
pués de haverse convertido : Nam quce alia causa (dice el San- 
tísimo) & superioribus temporibus illius LUCIFERI pr¿eter per- 
titiaciam fuit , quce eum retraxit á concordia illorum qui Ariano^ 
rum hceresim prudenti conversione damnaverant ? Este testimo- 
nio de una Decretal tan terminante (reconocida por nuestros 

c Es- 



(XXXÍl) 

Españoles en el Códice de los Cañones antiguos) le explica el 
Eminentisimo Aguirre, diciendo en el tom. 2. de los Concilios 
p.155. que este Lucifero fue el Obispo de Caller en Cerdeña, el 
qual fue Autor del Cisma en la Iglesia: Lucifer i ^ Calaritani 
apud S aceraos Episcopi , qui Scbismatis in Ecclesia au6íorefuix-i 
vum Ephcvpos in Synodo Ariminensi lapsos , quamvis resipiscen - 
tes^recipi nollet^ab aliisque se qui eos receperant segregaret. 
Esto es lo que se propuso en la Clave , añadiendo la expresión 
de tiaver nacido por demasiado zelo de Lucifero, Varón muy 
excelente en muchas confesiones de la Fé : pues no solo fue des- 
terrado por ella , sino que , como afirma Baronio, cada ápice 
de lo que escribió contra Constancio en defensa de la Fé , y de 
S. Athanasio fue una confesión de la verdad Cathóiica. (año 362 
n. 22S-) El Cl. Coustant , de la Congregación de S. Mauro , al 
poner la citada Carta de S. Inocencio entre las demás de los Su- 
mos Pontifices, nota bien , que el Papa únicamente atribuye á 
Lucifero el Cisma , no heregia : S chisma tantum hmocentius^ 
Sulpiclus , S Augustinns Lucífero exprobrant ; de lo que infiere 
bien que la iteración del Bautismo no se dtbe atribuir á Luci- 
fero , sino á los Luciferianos. SeverinoBinio, aunque no alcanzó 
la publicación de esta Carta entera para Ja Coieccion que hizo 
de Concilios, con todo eso puso en ella el Cisma de Lucifero, di- 
ciendo en la Vida del Pontífice Liberio: (§. Sub bujus) Lucifer 
Calaritanus Episccpus Legaticnibus Pontificiis aliquoties func- 
tus , decretum Alexandrince Synodi de lapsis Episcopis recipien- 
dis improbans ^ fadtum est {proh dolorl) Schismaticus. Cabasu- 
cio al hablar del Concilio Alejandrino del año 362 , pone la mis- 
ma división de Lucifero , con otros muchos modernos que tu^ 
vimos presentes , y no es necesario referir , porque para cosa 
de hecho está la mayor fuerza en los coetáneos de tanta auto- 
ridad como son los Santos Padres referidos. 

14 En orden á si Lucifero murió , ó no , en el Cisma vimos 
diversidad en los Autores. Baronio dijo que sí : el P. Jacobo Cor- 
dón^ de la Compañía de Jesús, llegando en su Obra Chronolo- 
gica al año 362 adoptó lo mismo , citando para ello á Rufino: 
Rediens in Sardiniam , ibidem obiit sitie pace Ecclesice. Rufinus 
citatus. Lo mismo escriben otros mas modernos: otros dicen 

que 



(XXXIIl) 

que no. Pero al ver que los testimonios antiguos no autorizan 
convincentemente un extremo determinado, no se propuso en 
a Clave mas que el hecho del Cisma, sin meterse en el éxito 
que no puede convencerse por testimonio de los que hablaron 
immediatos á la muerte de Lucifero. Fuera de esto hallamos, 
que aun los que defienden haver muerto en la paz de la Iglesia 
suponen la división del Cisma. Baste por exemplo el P. Corne- 
lio á Lapide, que defendiendo á Lucifero de que no tuvo mal 
fin , le aplica el Cisma del modo que se expuso en la Clave por 
austeridad de zelo : Tándem schisma fecit ab Ecclesia , eo quod 
illa Episcopos Árlanos poenttentes reciperet , quos ipse nimis ri~ 
gidus censebat non recipiendos. Cap. 3. Apoc. Los Padres An- 
tuerpienses tratando en su Adta Sandiorum del mismo Lucifero 
en el dia 20 de Mayo, viendo el general concepto de hacerle 
autor del Cisma, reconocen que de hecho huvo separación, aun- 
que para el fin de la santidad de Lucifero insisten en que no fue 
Cisma mortal , sino menor , y opuesto solo á la suavidad de la 
mutua comunicación , en cuyo sentido permiten que se llame 
Cisma : Si schisma placeat appellare , non erat illud Icethale^ & 
( ut ita loquar ) majus , Ecclesiastic¿eque unitatis destrudlivum^ 
sed schisma {si loqui sic fas est) mimis ^ & solum immimiens sua- 
vitatem mutuíe communionis: asi en el n. 38. En el 52 haviendo- 
se opuesto lo que Natal Alejandro dice, sobre que Lucifero mu- 
rió fuera de la unión de la Iglesia , responden concediendo, que 
los Romanos y Cathólicos de Italia estuvieron inciertos del áni- 
mo con que quando murió Lucifero estaba afedo en orden á la 
unión con ellos: y que ni llegó después noticia alguna con que 
pudiesen certificarse : Jam ultro fas sus siim , ita in Sardiniam 
obiisse Luciferum , ut Romanis , Italisque Catholicis non satis 
constiterit quo animo esset erga unionem suam : nec deinde quid- 
quam nuntiatum i?ide esse quo securi de eo redderentur. Si en Ita- 
lia no se supo la disposición en que murió Lucifero en orden á 
la unión con los Cathólicos Romanos; es señal que quando pasó 
por Roma de vuelta para Cerdeña no se hallaba en unión con 
los Romanos , pues en caso de estarlo entonces, y no constarles 
nada en contra después, debian estar seguros de que murió en 
unión con los demás Cathólicos. Pero sobre la división que en 

c 2 las 



(XXXIV) 

las palabras dadas se supone , sabemos por Marcelino que estan- 
do Lucifero en Ñapóles no quiso comunicar con el Obispo Zo- 
simo por haver sido Ariano; y asi consta, que al volverse á 
Cerdeña por Italia permanecía en la separación. Y añaden los 
Padres Antuerpienses , que tampoco negarán el que acaso se 
mantuviese Lucífero hasta la muerte en algún genero de des- 
vío para aquellos con quienes antes havia disentido , con tal 
que esta separación no se extrahiga de razón de culpa venial; 
Neo abnuerim propter alienationem quamdam ab iis d quibus pri- 
dem dissenserat , fortassis servatam ad extremum spiritum , ta- 
lem tamen qucv venialis culpce tjwdum non excederet. De suerte, 
que estos Sabios Escritores conceden qualquiera desunión, Cis- 
ma, y separación que no llegue á razón de culpa grave final, 
porque esto solo es lo que se opone al culto particular y santi- 
dad que tomaron por asunto. En la Clave Historial no se hace 
la mas mínima mención de que el Cisma de Lucifero fuese por 
culpa mortal , antes bien se contrahe al zelo de la pureza de 
Fé , por cuya austeridad se apartó del trato con los que huvie- 
sen incurrido en error: y aune! expresar esto fue para que quan- 
do los principiantes oyesen la seéta de los Lucifer ianos , supie- 
sen el origen del nombre, y á qué se reducía su sentir en con- 
formidad á la práélica que alli se tiene , poniendo v. g. á Pr/j*- 
ciliano^y no la voz de los Prisciliamsías ^ porque qualquiera 
puede conocer que esta desciende de la primera; como Lucife- 
rianos de Lucifero. 

15 A vista pues de que alli solo se trató del Cisma , ó sepa- 
ración , y nada del éxito, ó muerte óq] sugeto, siendo el hecho 
tan autorizado, no necesitábamos tratar de lo que alli no se tra- 
tó , y que no tiene precisa conexión^ ni oposición con la santi- 
dad , ó culto particular , aun en caso que el Cisma se fundase 
en culpa grave (lo que alli no se dijo) pues la santidad no se 
opone á culpas graves con tal que se retraten, y mucho menos 
el yerro de entendimiento , como se vio en la opinión de S. Cy- 
priano sobre si se havian de rebautizar los Hereges, cuyo he- 
cho de pretender que sí , no le quitó la gloria del Martyrio por- 
que cedió á la sentencia de la iglesia. En nuestro Lucifero no 
se tocó la mente en que murió, porque, como se ha dicho, no 

cons- 



(XXXV) 

consta por los antiguos testimonios. Pero insistiendose hoy en 
probar que fue buena por el culto que se le dá en Cerdeña ; es 
preciso tocar algo del punto, confesando, que ni nos opone- 
mos , ni defendemos su santidad , por tenerlo asi mandado Ja 
Santa Sede , como luego diremos. 

1 6 Este hecho le trata con la energía que acostumbra el 
Autor de la grao Obra cíe Servorum Dei Bcatificatione , el SS. P. 
Benedidto XIV, en su lib. i. c. 40. donde pone lo referido de San 
Ambrosio, de Severo Sulpicio, Augustino , y Gerónimo, pre- 
viniendo sobre este , que aunque excusa la intención de Lucífe- 
ro , con todo eso no testifica que retratase el Cisma ; y que aun- 
que le llama Beato después de muerto , se disputa todavía, si este 
diétado se debe atribuir á urbanidad. Añade lo que Baronio es- 
cribió sobre este punto, y que después de la m.uerte de ^sit Emi- 
nentísimo se descubrió en Caller en el año de 161 5 cierta íp-le- 
sia subterránea dedicada á S. Lucífero, hallándose también en 
el año 1623 su cuerpo no sin indicios de santidad, y obrando 
Dios entonces algunos milagros , con cuyos testimonios dijo Es- 
pondano en el compendio de Baronio, que huviera mudado el 
Cardenal su sentencia sobre la infeliz muerte de Lucífero si hu- 
viese sido la invención en su tiempo. Pero tan lejos está ('dice 
el SS. Padre) que cesase !a controversia con aquel descubrimiien- 
to que antes bien cobró nuevas fuerzas entre los Eruditos- por- 
que algunos sospechan , que ni la Iglesia, ni el cuerpo descu- 
bierto fuesen del Lucífero de que hablamos, sino de otro úq\ 
mismo nrmbre, y Sede, que murió Confesor, ó JVíartyr en la 
persecución de los Vándalos, como escriben Natal Alejandro 
S^glo IV. art. 3. y Baíllet en el dia 20 de Mayo. Otros diceri 
(prosigue el S. Padre) que aquel culto antiguo fue dado á Lucí- 
fero por los St darlos Luciferianos; el qual culto acaso se con- 
tinuó aun después de acabado el Cisma , y los Obispos le per- 
mitieron para evitar mayores males: pero que cesando final- 
mente se renovó con motivo del Templo descubierto; sin que 
esto sea suficiente para darle culto legitimo , pues aun supues- 
to todo lo referido, no se ha llegado á poner su nombre en el 
Martyrologio Romano, como todo se puede ver en Tilemont 
tom. 7. en las Notas á Lucífero, Nota 4. Demás de esto cons- 
ta, 



(XXXVI) 

ta , que dos Arzobispos de Cerdeña escribieron á competencia 
sobre el punto: el de Torres contra Lucífero; y el de Caller en 
su favor, el qual ofreció su Defensa al Papa Urbano VIII. y 
luego adoptaron su sentencia los Continuadores de Rolando, 
añadiendo , que la Inquisición de Roma puso silencio en la cau- 
sa mandando que el culto se quedase como estaba. Si esto fuera 
asi (añade el SS.) bastarla esta permisión de la Santa Sede para 
culto limitado, y consiguientemente para Beatificación. Pero si 
se mira bien todo el proceso del hecho ( prosigue el expre- 
sado) será muy dificultoso afirmar seguramente, que Lucífero 
de Caller (nunca le nombra S. Lucífero) deba ser tenido como 
beatificado ; porque después de las competencias referidas en- 
tre los Arzobispos de Caller , y de Torres , creció tanto la opo- 
sición sobre el culto y santidad de Lucífero , que vino á dar la 
causa en el Santo Tribunal de España ; y avocada á Roma (don- 
de se havia empezado á juzgar) resultó después de mirada con 
la madurez necesaria , que atendiendo á los escándalos motiva- 
dos con la disputa de aquel culto y santidad de Lucífero , man- 
dase Ubano VIII. en el dia 20 de Junio de 1641 que nadie en 
adelante se atreviese á tratar publicamente sobre la pretendida 
santidad, culto, ó veneración del mencionado Lucífero, ni al- 
tercar sobre impugnarla , ó defenderla hasta que la Santa Sede 
dispusiere otra cosa ; y previniendo, que aun con esta provisión 
no intentaba decidir , ni declarar nada sobre la pretendida san- 
tidad de Lucífero , ni contra ella , sino que se quedase en el es- 
tado en que entonces se hallaba : Ne vi posterum , doñee d 
sandiitate sita , vel Sandia Sedefuerit aliter ordinatum, audeant 
super prcedidti Luciferi prcetensa Sandiitate ^ Cultu^ ac l^enera^ 
tione publice tr adiare^ disputare ^ vel altercari ^ iüamqne ñeque 
scripto , ñeque typis impugnare , aut defenderé: : : Per hujw^modi 
tamen provisionem eadem SanGiitas sua circa pr^etensam Luci- 
feri sandiitatem^ vel é contra aliquid declarare^ sen decidere , non 
intendit ; sed vult , eam remanere in statu in quo reperitur. De 
cuyo Decreto infiere el SS. Padre , que esta permisión y ?ole- 
rancia de culto no es suficiente pr-ira qae se tenga p »r Beato : y 
mucho menos en vista de otro Decreto dido en 17 de Odubre 
de 1647 en respuesta de un memorial presentado por algunos 

de- 



(XXXVII) 

devotos, sobre si no obstante lo mandado, sería licito decir en 
las Iglesias Misa solemne , ó rezada del mencionado Lucifero, 
ó proponer su Imagen al Pueblo para que fuese venerada ; y ha- 
cer todo esto sin escrúpulo , en especial en las Diócesis , y Pro- 
vincias donde no se havia venerado: á lo qual respondió el SS. 
que no era licito : Possit , vel non , in Ecclesiis Officium , Missa 
solemnis , vel privata , & iliius imago exponí populo veneranda 
& ador anda , & sine scrupulo ist a faceré ad laudem , & gloriam 
dicli Luciferi , & prcecipué in Dioecesibus ¿? Provinciis , ubi 
nondum fuerunt expósita , nec venérala , Se. Sandiissinms dixit^ 
non licere. Véanse los Decretos á la larga en el lugar citado, con 
todo lo demás referido. 

17 A vista de lo qual no necesitamos recurrir á lo que otros 
han escrito después de ios mencionados Decretos , pues en fuer- 
za de estos mismos consta , que ni aun dentro de Cerdeña es li- 
cito promover el culto de Lucifero á Pueblos donde no estaba 
introducido en aquel tiempo. Consta también la mente óq] Emi- 
nentísimo, después SS. Padre Benedido,que la tolerancia de 
aquel culto en las partes donde se usaba en el año 1641 no es 
suficiente para que le tratemos de legitimo Beato. Consta que 
estuvo contestado por el Arzobispo de Torres en Cerdeña des- 
de que empezó aquel culto después de la invención del Cuerpo 
y Templo subterráneo. Consta, que aun el culto antiguo pro- 
bado por el Templo, é Inscripción de San Lucifero no se halla 
declarado proprio del Lucifero de que hablamos; ni si en caso 
de apelar sobre este fue aquel Templo erigido por los Cathóli- 
cos,ó por IosSeétariosLuciferianos,que sabemos por S.Gerónimo 
prevalecían en Cerdeña, y aun en España en la Tarraconense: 
pues arguyendo contra los Luciferianos , dice , que si solo en 
Cerdeña, Hiberia,y Celtiberia tenia Chrísto su Iglesia sería muy 
pobre; y el dominio del diablo muy dilatado si poseía lo res- 
tante del mundo : Si in Sardinia tantum habet , nimium pauper 
fadtus est ^ &c. in Dial, post med. Viendo pues que en estas par- 
tes abundaban los Luciferianos, no está declarado todavía por 
la Santa Sede, que el culto antiguo significado en la Inscripción 
del Templo fuese dado determinadamente por los Cathólicos, y 
no por los Discipulos de Lucifero; pues aun hoy se lee esta duda 

en 



(XXXVIII) 

en Escritores posteriores al Decreto de Urbano Vílí. Consta 
últimamente, que no es licito promover por España (con cuya 
Juventud habla la Clave) la santidad de Lucífero , ni tampoco 
reprobar el culto que se le dé en Cerdeña. Pero el que calla 
todo esto , se opone por ventura á uno , ni á otro extremo'^ Nin- 
gún medio parece mas oportuno para no hacerse Juez, ni parte 
en una causa , que recurrir al silencio. Este se observó pun- 
tualmente en la Clave Historial no poniendo mas que el hecho 
del Cisma ; y omitiendo lo que Baronio , Natal . Graveson , y 
otros ponen de que murió fuera de la paz de la Iglesia: ni tam- 
poco se puso el que muriese Santo, ó tenga culto, pues junto 
éste con el Cisma, era necesario dilatarnos mas de lo que pi- 
de aquel Compendio, determinando el que murió de un modo 
que no se prueba por los testimonios referidos , ó que el culto 
se dá determinadamente al Lucífero de que hablamos, con otras 
cosas que hasta hoy no están determinadas por la Iglesia. Fuera 
de que por entonces no tuvimos noticia del culto que se le dá en 
Cerdeña , sino del hecho autorizado por los referidos testimo- 
nios, y que aun ahora dejamos en su fé, reservando á la Santa 
Sede el juicio sobre aquello en que nos manda callar, y pare- 
ciendonos digno ofrecer aqui al público los motivos que autori- 
zan el hecho de aquel Cisma , (fuese en hora buena venial , ó si 
grave que supusiese penitencia , como los pecados de otros San- 
tos) y que juntamente se sepa el estado del culto de Cerdeña, 
que según los Decretos alegados , y expuestos por el SS. P. Be- 
nediélo , no basta para que en España le tengamos por San- 
to, obligándonos solo á que ni impugnemos , ni defendamos su 
santidad, como se hizo en la Clave, y se repite ahora , ofre- 
ciendo los fundamentos con que se puso la clausula alegada. 



CLA- 



CLAVES 



DE LA 



CHRONOLOGIA. 

CLAVE PRIMERA. 



DE LAS PARTES BEL TIEMPO^ 

que sirven a la Chronología. 



Hronoh^ía es 
voz Griega, 
que se deri- 
va de Cloró- 
nos ^ que sig- 
nifica tiempo^ 
y lagos , que significa pa/a- 
bra , ó tratado : y asi es la 
que distingue los sucesos por 
sus tiempos. 




El tiempo se divide por 
Evos , que es espacio de 
mil años: el Evo por siglos, 
que es espacio de cien años: 
el Año Civil, Seglar, ó Po- 
lítico , si es común , se divi- 
de en 365 dias: si Bisiesto 
en 366 , y empieza entre los 
Romanos el i de Enero: en- 
tre los Franceses empezaba 
A por 



2 Claves de ¡a 

por la Pascua , hasta él año 
1564. Entr»-: los Venecianos 
por la Encarnación , á 25 de 
Marzo : entre los Genoveses 
por la Natividad , á 25 de 
Diciennbre. Pero ya lo común 
es á I de Enero. El año 
Eclesiástico es de Fiesta á 
Fiesta , y una vez tiene mas 
días , que otra. El Astrológi- 
co es por el curso del Sol , ó 
de la Luna , ó de uno, y 
otro. El año Lunar , si es el 
común ^ consta de 12 luna- 
ciones: si es Embolismal ^ tie- 
ne una lunación mas, com- 
puesta de las horas , minutos, 
legundos , y tercios , que so- 
bran en los dias del año lunar 
común: que son horas 8 , mi- 
nutos 48, segundos 38, tercios 
10. El J'(9/íír,6Trópico, es el 
curso del Sol de un punto al 
mismo punto. El Luni-solar se 
toma por el curso de la Luna 
con respedo al del Sol , ó por 
el Plenilunio, y Equinoccio: y 
de éste usa la Iglesia para la 
Pascua. Los Judios empeza- 
ban su año sagrado por el 
Equinoccio de la Primavera: 
el civil por el del Otoño : y el 
año común era de 12 meses: 
€l embolismal ^ 6 creciente, de 
13. Los meses constaban, uno 
de 29 dias , y el siguiente de 
30 ; ó al revés , de 30, y 29 ; ó 



Chronologfa, I, 

según Cayetano , de solos 29. 
El dia natural consta de 
las 24 horas del círculo diario 
del Sol: el artificial ^b civil, 
se toma de Sol á Sol. Los He- 
breos , Turcos , é Italianos 
empiezan el dia por el poner 
del Sol , excepto en los Relo- 
gQs de Campana, que en Ita- 
lia empiezan media hora des- 
pués del ocaso, di\2iS Ave Ma- 
rías, Los Romanos , France- 
ses, y Españoles empiezan á 
contar por la media noche. 
Los Babilonios , y Griegos al 
salir del Sol. Los Astrólogos 
por el medio dia. Alfonso ^1 
Sabio por el medio dia prece- 
dente ; Ptolomeo por el del 
mismo dia : y asi en el 21 de 
Marzo se dice en España , que 
se pone el Sol á las 6 de la 
tarde, en Italia á las 24, en 
Babilonia á las 12. En el dia 
natural son iguales las horas^ 
porque dividen les 360 grados 
del Equador en 24 partes 
¡guales: pues divididas las 24 
partes por ig grados, que to- 
can ácadahora, se multiplican 
los 360. Las horas del dia arti- 
ficial constan de dos horas del 
natural, pues aquel no consta 
mas que de 12 partes : y estas 
horas son muy desiguales, 
porque unas veces sale el Sol 
mas presto que otras: y asi solo 

en 



Claves de ¡a Chronologfa, IL 

en el Equinoccio son iguales. 
Demás de las horas , divi-' 
dian el día los Hebreos, y Ro- 
manos en 4 partes iguales: T)e 
una empezaba desde el salir el 
Sol , hasta la mitad que resta- 
ba el medio dia : otra de aqui 
al medio dia : otra hasta la mi- 
tad del ponerse : y otra de 
aqui al ponerse , y se llamaban 
Prima , Tercia , Sexta , y No- 
«¿í,por constar cadauna de tres 
horas , aunque no era preciso 
ser iguales. En la noche hacian 
la misma división, empezan- 
do desde ponerse el Sol la i 
Vigilia , luego la 2 hasta la 
media noche : desde aqui em- 
pezaba la 3 ¡Vigilia , y la 4 
duraba hasta salir el Sol. Se- 
senta minutos , ó escrúpulos, 
hacen una hora: cada minuto 
se divide en 60 segundos , es- 
tos en 60 tercios , y estos en 
qnartos : y asi , quando halles 
que la lunación consta de 29 
dias, horas 12, minutos 44, 3, 
10, 50, (números sin letras) e! 
I, es de dias , el 2 , de horas, 
el 3 , de minutos , el 4 , de se- 
gundos , el 5, de tercios , el 6, 
de quadrantes. 



CLAVE lí. 

¡as divisiones históricas 
del tiempo» 



íviden los Historiadoreá 
el tiempo, lo i en dos 
partes : la una desde la crea- 
ción del mundo hasta la ve- 
nida de Christo: y la otra des- 
de el Nacimiento de Christo 
hasta el fin del mundo. La pri- 
mera incluye , según varios 
Críticos modernos , el espacio 
de quatro mil años, porque en 
solos estos se pudieron egecu- 
tar todos los sucesos que la 
Sagrada Escritura refiere en 
el Testamento viejo ; y asi ^si^ 
primera parte se llama tam- 
bién Historia del viejo Testa^ 
mentó: pero incluye una Chro- 
nología poco cierta , asi por 
la diferencia del cómputo de 
¡os Setenta , y del Texto He^ 
breo , como porque los Escri- 
tores Sagrados no expresan 
si los años de los Patriarcas, 
Jueces , y Reyes , que refie- 
ren , son cumplidos , ó son 
solo empezados : y por otra 
parte no parece verosímil, que 
todos muriesen en el preciso 
dia de cumplimiento de años, 
sin meses, ni dias, mas, órne- 
nos. Demás de esto, no consta 
A-, de 



4: Claves de la 

de la calidad de los años, pues 
en varias Naciones vemos di- 
versas duraciones en los años: 
y esto es á lo que algunos re- 
curren para conciliar los Tex- 
tos Hebreos , y Latinos. 

A esta parte primera perte- 
necen lasMonarquías antiguas 
de Asirlos , Persas , Griegos, 
Egipcios, &c. y todas las par- 
tes de las divisiones que an- 
tecedieron á Christo : de que 
no trataremos, por tocar al 
tiempo , que llama Varron /«- 
cierto , y fabuloso. 

Este , pues , dividió el tiem- 
po en tres partes ,1a i , en tiem- 
po incierto^ desde el principio 
del mundo hasta el Diluvio: 
la 2, en tiempo fabuloso , desde 
el Diluvio hasta las Olympia- 
das-^ porque sobre la obscuri- 
dad , é incertidumbre, se mez- 
claron las relaciones propha- 
nas de aquel espacio con mil 
fábulas: la 3, en tiempo bistdri- 
ro , y es desde las Olympiadas 
adelante; porque desde enton- 
ces tuvieron las Historias sus 
cimientos , para la distinción, 
y verdad de los sucesos. 

Los Poetas antiguos dividie- 
ron el tiempo en quatro eda- 
des : á la I llamaron Siglo de 
Oro^ y la atribuyeron al reyna- 
do de Saturno ^^n que florecia 
la paz, la unión, y fertilidad 



Cbronología, II, 

de la tierra sin cultivo : con 
cuyas sombras parece quisie- 
ron delinear el estado de la 
Justicia Original. A la segun- 
da edad llamaron Siglo de Pla- 
ta^ que atribuyeron al reyna- 
do de Júpiter , diciendo , que 
havia dado á los animales ve- 
nenosos su veneno , é introdu- 
cido los lobos , y las fieras 
contra el hombre (en lo que 
parece entendieron los Tyra- 
nos) desde cuyo principio se 
introdujo , creciendo los ex- 
cesos : el 3 Siglo de Bronce^ en 
que fueron mayores los insul- 
tos , y guerras , y faltaron los 
Héroes. A este siglo se atribu- 
ye la destrucción de Troya: y 
el 4 Siglo de Hierro entra des- 
de las Olympiadas , en que la 
ambición del dominio, y las 
riquezas , abrió las puertas á. 
todos los desórdenes: y ya pa- 
rece , que del Hierro se ha pa- 
sado á la Escoria, j 
Mas autorizada, y clásica es/ 
la división del tiempo en siete, 
edades. La i es desde la crea- 
ción del mundo hasta el Dilu-< 
vio ; y contiene (según cómpu<s, 
tos modernos) 1657 años. La 

2 desdeelDiluviohasta Abra- 
han, que incluye 426 años. La 

3 desdeAbrahanhastalasalida 
del Pueblo de Israel de Egipto, 
y comprehende 430 años. La 



Claves de la 

4 desde aquí al Templo de Sa- 
lomón , á la que se atribuyen 
487 anos. La s desde la fun- 
dación del Templo hasta la li- 
bertad que dio Ciro á los Ju- 
díos, después del cautiverio de 
Babilonia : y contiene 468 
años. La 6 desde esta libertad 
hasta la venida de Christo: y 
duró S32 años. La 7 desde 
el Nacimiento de Christo has- 
ta el fin del mundo. Y en las 
duraciones de las seis edades 
se incluyen losquatro mil aíios^ 
que los modernos señalan an- 
tes del Nacimiento deChristo, 
y el modo con que se distribu- 
yen. 

Ve las Épocas, 

La mas solemne y útil di- 
visión , es la que hizo Alste- 
dio en sus Encyclopedias , dis- 
tribuyendo por Épocas la His- 
toria. Época es un pasage so- 
bresaliente en la Historia, á 
causa de algún suceso memo- 
rable , que por su certeza , y 
grandeza sirve de punto fijo 
al cómputo, y narración de los 
sucesos: porque como la Chro- 
nología es de ámbito tan ex- 
tenso , que corre desde el 
principio del mundo, hasta su 
fin , no puede la fragilidad de 
la memoria discurrir por todo 
él , sin tener algunas como 



Chronologia, II, S 

posadas de descanso, en que 
cotége lo andado , y lo que 
resta. Teniendo pues algunas 
pocas Épocas de memoria, 
podrás proceder con claridad 
y firmeza en las Historias. 
Para esto las dividimos en 
dos clases, Eclesiástica^ y Po- 
lítica^ y ésta en particular^ y 
wüvei'sal desde Jesu- Christo 
acá , señalando á cada Épo- 
ca el suceso que la hace me- 
morable. 

Épocas de la Historia Ecle- 
siástica, 

Jesu-Christo Redemptor del 
mundo , y fundamento de 
la Iglesia Año r, 

Diocleciano , ó la Era de los 
Mártires 303. 

San Silvestre L ó la Paz de la 
Iglesia por Constantino 
Magno , y Concilio Niceno 
contra Arrio 325. 

Adriano II. ó Sínodo Vil. Ge- 
neral contra Phocio , Autor 
del Cisma Griego. . . . 869. 

Concilio Tridentino contra 
Luthero, y Calvino. iS4S. 

Épocas Reales de la Historia, 

general de las Monar^ 

quias nuevas, 

Christo Rey de Reyes. 
Constantino M. primer Empe* 
rador Christiano. . . . 306. 
A 3 Car- 



6 Claves de la Chronología. III, 

Cario Magno, ó Imperio del de Aragón ^y Navarra con 



Occidente restaurado. 800. 

Constantino Paleólogo, ó fin 
del Imperio Griego, y prin- 
cipio del Turco. . . . i4S3» 

Carlos V. primer Rey de Es- 
paña Emperador , y las 
Guerras de Flandes , y Ale- 
mania contra los primeros 
Principes Lutheranos.i 5 19. 

Todas empiezan con C. para 
servir de guia á la memo- 
ria ; y son dos Constanti- 
nos, y dos Carlos, mezcla- 
dos entre sí. 

Épocas Reales de la Historia 
de España, 

Augusto , 6 Era de España, 
treinta y ocho años antes 
del Nacimiento de Christo, 
hasta los Godos : contiene 
450 años. 

Ataulpho, Godos en España: 
contiene hasta la Pérdida de 
España 303 años. ... 411. 

D.Pelayo, Principio del Reyno 
de Leon^y Principado de As- 
turias-, con tiene hasta S.Fer- 
nando 512 años. ... 718. 

S. ¥Qxn2Lnáo^Union de los Rey- 
nos de Castilla^ y León: Con- 
tiene hasta los Reyes Ca- 
tholicos 244 años. .. 1230. 

Reyes Catholicos, Doña Isa- 
bel, y D. Fernando, Union 



Castilla : contiene hasta el 
Rey nado de nuestro Caf ho- 
lico Monarca Don Carlos 
III. 285 años 1474» 

CLAVE III. 

Explicación de las Cifras de la 
Chronología, 



E 



^Stas tres letras A. M, C. 
se ponen para expresar 
los años antes del Nacimiento 
de Christo, pues significan año 
antes di^\2i Era Christiana. Las 
dos solas M. C. significan los 
años del Nacimiento de Chris- 
to, ó de la EraCbristiana;puQs 
es muy familiar en los Chro- 
nologistas tomar solas las le- 
tras iniciales : y porque en la- 
tín se escribe la Era con M, 
por eso la M. y C. significan 
Era Christiana : de cuyo tér- 
mino Era se tratará después. 
Otros ponen A. C. y dice 
Años de Christo, 
V.C. significan los años, que 
se cuentan por la Fundación 
de Roma. Urbis candi t ce ; y 
A.V. lo mismo, Ajino Urbis, 
Quandose trata de los años 
de Roma, hallarás algunas ve- 
ces áparilibus; y esto denota 
el dia 21 de Abril, en que se 
fundó Roma: á quien llamaron 

Pa- 



Claves de ¡a Chronologh, III. f 

Parilia^ 6 Palilia^ por las fies- se valieron para este fin de 



tas que en tal dia hacían los 
Pastores á la Diosa Palis, 
P.JJos años del Periodo JtiUa^ 
no , de que se hablará des- 
pués. Clave Vil. 
P. G. R. significan el Periodo 
Griteo Romano , que intro- 
duce el docto Pagi Francis- 
cano. Clave VIII. 
CP. expresa alguna cosa que 
pertenece áConstantinopla, 
según el substantivo que se 
añada, v. g. Años, Era, &c. 
Los Analistas suelen usar 
estas Cifras © ^ P. añadiendo 
números á cada una. La pri- 
mera significa el Cyclo del 
Sol ; y el numero que se siga, 
determina el que en tal año te- 
nia el dicho Cyclo. La segun- 
da significa el Cyclo de la Lu- 
na , la P. la Pascua de aquel 
año , y el numero el dia en 
que cayó : v. g. en la Histo- 
ria del año de 1743 se pon- 
drá ® 16. B 15^ P. 14, Abril, 
Indiél. 6, y esto quiere decir, 
que en este año el Cyclo Solar 
es 16, el Lunar 15, la Pascua 
á 14 de Abril , y que la In- 
dicción Romana es 6; y asi de 
los demás. 

Y asi como los Hebreos , y 
Griegos usaron del Alphabe- 
to para expresar los núme- 
ros : asi también los Romanos 



algunas letras. 

1 Uno. 

V. Cinco. 

L Cinqüenta. 

C Ciento. 

D Quinientos. 

M Mil. 

Vale. 

03 Mil. 

C\0 Mil. 

13 Quinientos. 

133 Cinco mil. 

]333 Cinqüenía mil. 

CCI3D. Diez mil. 

CCCIDOD Cien mlL 

Si el numero menor se po- 
ne antes del mayor, le quita á 
éste quanto vale el otro : si se 
pospone , le añade quanto va- 
le el menor : v. g. 



{ 



Antepuestos. 
IX. 9. 
CM. 900. 



Pospuestos. 
XL II. 

MC. ti 00. 



En los que tegen succe- 
siones de Reyes , ó Empe- 
radores , se usa la P. sola, 
para denotar alguna cone- 
xión de éste con el preceden- 
te , que es á quien indica la 
P. y si éste es hijo del pre- 
cedente , solo se pone P. F. 
Si es hermano, se añade á la 
P. la voz^^r;72íí;zo; y lo mismo 
en otra qualquiera, que no sea 
hijo. Otros usan la F. sola sin la 
P. y significa lo mismo; noso- 
A 4 tros 



8 Claves de la Chronología, IV, 

tros usaremos el h. para hijo^ Periodo Juliano, que fue el 45 



y la e. para hermano, 

c LAVE. jv:, . 

Explicación de varios nombres 
del año. 



A 



ÑO Pompiliano se llama 



antes de Christo. Y desde es- 
te año se toma el primer año 
Juliano, en los que expresan 
los sucesos de la Historia por 
tal , ó tal año Juliano ; no 
por el tiempo en que empezó 
su Reyno. Véase la Clave X. 
u!^ño Gregoriano , ó Liliana 



asi por Numa Pompilio^ se dice por Gregorio XíII. que 
segundo Rey de Roma. Este hizo la Corrección por medio 



añadió los dos meses de Ene- 
ro, y Febrero á los diez de que 
usaban antes los Romanos. Y 
por ser años Lunares, añadió 
otro mes intercalar, ó entre- 



de Luis Lilio: y consta de 365 
dias , h. 5 , m. 49, 12. El año 
Juliano duró con la Correc- 
ción hasta el año de Christo 
1582, y durara hasta hoy, si. 



puesto (un año sí, y otro no) como juzgó Sosigenes^ tarda- 
después del 23 de Febrero: ra el Sol en su curso annual 



como ahora añadimos , de 
quatro en quatro años, un dia 
á Febrero ; y á este año le lla- 
mamos 5/j-/Vj-ío, por decirse en 
él dos veces Sexto Kalendas 
Marta {Bis sexto) en el dia 
24 y 25 de Febrero. 

Año Juliano^ es el que más 
conduce á las Historias. Lla- 
mase asi , por haberle coordi- 
nado Julio Cesar , valiéndose 
de! afamado Astrólogo ^oj-/^^- 
nes: y consta de 365 dias, y 
seis horas. Este, viendo que el 
cómputo iba desde Powpilio 
errado , para ocurrir al daño, 
añadió el dia del Bisiesto, que 
ahora usamos. Esta corrección 
empezó en el año 4Ó69 del 



365 dias, y 6 horas. Pero la ex- 
periencia ha dicho ya, que no 
son cabales las seis horas, por- 
que desde el año 325 en que el 
Niceno fijó el Equinoccio de la 
Primavera en 21 de Marzo, 
hasta el de 1580, se halló, que 
en este mtermedio de 1255 
años se bajó al dia 11 de Mar- 
zo, y que corriendo el tiempo, 
bajaría á Febrero, y al cabo da- 
ría la Pascua con Navidad. Pa- 
ra remediar esto, añadió diez 
dias al cómputo de Oéiubre, 
contando en el que habia de 
ser cinco^ dia 1 5. Y que en cada 
400 años se quitasen tres dias, 
los que componen en dicho 
espacio los minutos, y segun- 
dos, 



Claves de la ChronoUgia, V, 



dos , en que erró Sosigenes. Y 
asidispiiso, queel año 1700, el 
1800, el 1900, que según Sosi- 
genes habían de ser Bisiestos, 
no lo fuesen ; y en esto quitó 
los tres días : pero que el 2000 
fuese Bisiesto , y asi se prosi- 
guiese en cada 400 años , con 
lo que estarán siempre los 
Equinoccios en su quicio. Esta 
Corrección Gregoriana se hi- 
zo el año 1582 , pero no está 
admitida en todas partes. Y de 
aqui nace el computar dicien- 
do : Stylo veteri , y stylo novo. 
Para convertir los dias Gre- 
gorianos en Julianos, has de 
quitar los que añadió Grego- 
rio : diez fijos , uno por el Si- 
glo 1700, otro por el de 1800, 
y asi de los demás, y los que 
queden, son los dias Julianos: 
y al revés, añadiendo á los Ju- 
lianos , sacarás los Gregoria- 
nos. V.g. estamos en España á 
6 de Enero : y quiero saber 
qué dia corresponde en Irlanda 
al de los Reyes: de seis de Ene- 
ro quito once (los diez por 
otros tantos , que separó Gre- 
gorio, y uno por el Siglo 18 
en que estamos) y quedan en 
26 de Diciembre: y asi podrás 
firmar:, en España á 26 de Di- 
ciembre stylo veteri^ y á 6 de 
Enero stylo novo. Pero ya usa 
Inglaterra del estilo común. 



CLAVE V. 

De otros términos Chronoló" 
gicos, 

AÑO Egypcio, ó Nahona- 
sario , es de 365 dias sin 
horas, ni minutos. Llamase asi 
por el Rey Nabonasar , que 
reyno 747 años antes de la 
Era común. Y de aqui empie- 
za la Era N abonas aria. 

Año Met único consta de 
19 años , y se llama Cyclo Lu- 
nar^ y Numero Áureo ^ por se- 
ñalarse en las plazas con letras 
de oro , y le inventó Meton 
Atheniense ; porque en 19 
años se renueva la Luna en un 
mismo dia , y casi hora , que 
antes. 

Año Lahente denota el de 
un Periodo, que acaba antes 
que el de otro: y año ineunte 
el que empieza. 

Phasis significa la primera 
aparición de la Luna al ocaso 
del Sol , después de su pleni- 
lunio. 

Synchro7iismo^huQm coordi- 
nación de sucesos por tiempos, 
Anachronismo, ó Antichro^ 
nismo ^ yerro en los tiempos: 
si es disminuyendo, se llama 
Metachronismo": si añadiendo, 
Prochronisrno, 

Tiempo Praleptíco ^ dias, 

ho- 



I o Claves de ¡a Chronologia. V, 

horas , &c. es espacio fingido menguante de las Lunas. Para 



mathematicamente antes de la 
Creación del mundo. 

Epadía quiere decir addi- 
cion^ y significa los dias en que 
el numero del mes Solar exce- 
de al Lunar , que al cabo del 
año son 1 1, y esta es la prime- 
ra Epada: la del año siguiente 
es 22 por los 1 1 que se aña- 
den en cada año; y en pasando 
de 30, lo que reste es Epada 
de aquel año. Las Epaélas son 
19, como el Número Áureo: 
pero en llegando á la que cor- 
responde al año en que el Aiir, 
■Núm. sea 19 , que es la 29, se 
añaden 12 , porque de estos 
dos resultan 41, y quitando lo 
que pasa de 30 se queda la 
Epada en 1 1 , por ser ésta la 
primera , y que corresponde 
al Num. Aur. i. La Epada 
nunca puede ser 30 , y asi en 
las Tablas del Breviario no se 
halla este nún:iero , sino en su 
lugar esta señal *. Sirve el 
Cyclo Epaélal para saber to- 
das las Lunas nuevas ; pues to- 
dos los dias en que en las Ta- 
blas del Breviario se halle la 
Epaéla , ó * son Luna nueva, 
con poca diferencia á la As- 
trológica. 

Sirve también la Epaéla 
para el régimen de algunas 
operaciones , que miran al 



esto has de advertir, que los 
dias de la Luna son uno menos 
que los que tocan al mes , y 
en Febrero uno mas , excepto 
si es Bisiesto. Mira pues á 
quantos estás del mes , y á este 
número de dias añade el nú- 
mero de la Epada de este año: 
y por cada mes que haya pa- 
sado desde Marzo , incluido 
éste , añade uno : y lo que re- 
sulte de estas tres partidas , ese 
es el número de dias de la Lu- 
na. V. g. estás á 20 de Abril, 
añades 4 de la Epaéla de este 
año, y dos por las Kalendas de 
los dos meses Marzo y Abril, 
y hallas que estás á 26 de Lu- 
na de Marzo , porque la Luna 
es del mes en que empieza. Si 
el número de las tres partidas 
excede al todo de la Luna , lo 
que resta de 29 , ó 30 ese es 
el número de los dias de la 
Luna: y desde 15 empieza y á 
el menguante. Si la operación 
es en Enero , ó Febrero , no 
hay que añadir nada al núme- 
ro de la Epada, y dias del mes, 
porque la Epaéla entra con el 
año : pero la adición del nú- 
mero de Kalendas solo es des- 
de Marzo en adelante. 



Del 



Claves de la Chronologfa, VI, 



II 



Del Emholismo, 

De estos once dias, en que 
el Año Solar excede al Lunar, 
se forman las lunaciones Em- 
bolismales. Embolismo es voz 
Griega , que es lo mismo que 
aumento, ó exceso: y se forma 
de los once dias expresados, 
que sobran en cada año : y en 
espacio de los 19 años del Cy- 
clo Lunar, componen siete Lu- 
naciones. De aqui resulta, que 
en cada Cyclo de los 19 años 
de la Luna , los siete son años 
Embolismales^ esto es, que tie- 
nen una Lunación mas, com- 
puesta de 30 dias. Y por estos 
Embolismos (que sellamanjíí/- 
tos de Ja Luna^ ü omisiones del 
cómputo de un dia de la Lu- 
na) se altera el cómputo de la 
Epadfa en tres años Embolis- 
males, que son en el oétavo, 
undécimo , y 19 del Cyclo: 
y por esto quando la Epada 
habia de ser 30 , se omite el 
dia , que resulta de los minu- 
tos, &c. y se pone el número 
29 en el último año del Cy- 
clo , que es quando el Áureo 
Número es 19, porque si no, no 
volvieran á renovarse las Lu- 
nas en el Cyclo siguiente en 
unos mismos dias, pues huvie- 
ra aquel dia de diferencia. 



CLAVE VI. 

De los Cyclos, 

CTclo es lo mismo que Cír- 
culo de un determinado 
número , que acabando , vuel- 
ve á empezar, como el que se 
dijo del Año de Meton^ ó Cyclo 
Lunar , y Epaéla. Los Cyclos 
son las señas , ó notas mas in- 
falibles de los años. 

La Indicción es espacio de 
15 años, que en acabando el 
último , se vuelve al i , y sirve 
perpetuamente, y se usa en las 
Bulas de los Papas para sus fe- 
chas , desde Constantino Mag- 
no , que usó de Indicciones en ^ 
el año 312 (inventadas desde 
la fundación de Roma , según 
algunos) en lugar de Olympia- 
í/íij-.En Roma empiezan á i de 
Enero. En Grecia á i de Sep- 
tiembre. Paratributos, y arren- 
damientos no usaban los Ro- 
manos de Indicciones, sino 
de Lustros , ó Quinquenios. 
Véase el Periodo Juliano. 

Cyclo Solar sirve para saber 
que dias son Domingo en cada 
año: llamase Solar, por quanto 
ios Gentiles llamaban dia del 
í^o/ al Domingo. Consta de 28 
üños ; porque acabados estos, 
vuelven los dias de la semana 



12 Claves de Ja ChronoJogfa. Vil. 

á señalarse con unas mismas dos los 532 años , vuelven á 



letras. Pero porque después de 
Sosigenes (inventor de este Cy- 
clo) se hizo la Corrección Gre- 
goriana , que sobre 10 dias 
alteró el fin de cada Siglo; por 
esC) no vale el Cyclo de Sosi- 
genes mas que para un Siglo. 
Pero Lilio inventó otro de 
400 años , que se llama Gre- 
goriano , porque la Correc- 
ción de éste abraza los 400 
años. Y el de estos 4 siglos sir- 
ve para hallar perpetuamen- 
te la letra Dominical. Por el 
'Periodo Juliano sabrás el Cy- 
clo de cada año, pasado, ó 
por venir. 



CLAVE 

"Del Veriodo 



VII. 

Juliano, 



PEriodo es lo mismo que 
Círculo de años, pero se 
diferencia del Cyclo.en que és- 
te es de número de años deter- 
minados , que no resultan de 
otros , y el Periodo sí. V. g. el 
n. 1 5 es Cyclo de Indicción: 
el de 19 Lunar, ó de Aur. 
num. El de 28 Solar. El de 
400 Gregoriano Solar. Pero si 
multiplicas el Áureo de 19 por 
el Solar 28 resulta el Periodo 
de 532 años (que unos llaman 
de jy^iciorino , y otros de Dio- 
nisio Exiguo) por quantü pasa- 



ser unos mismos los Cyclos 
señalados. 

Pero por ser este corto es- 
pacio, se inventó otro , ó por 
el Monge Griego Panodoro^ 
que floreció al fin del Siglo IV, 
ó por ]os^ph Scaligero^que pu- 
blicó sus libros en el Siglo XVI, 
Consta éste de 7980 años, 
compuestosde los tres Cyclos, 
15, ipy 28, que multiplicados 
unos por otros , forman los 
7980 años. Este Periodo se lla- 
ma Juliano^ por quanto usa del 
año Juliano : y éste es el mas 
solemne en la Historia, por in- 
cluir un número no corto de 
años, y señalar puntualmente 
losCyclos de cada un año: por 
quanto cada Cyclo crece por 
unidades; y asi la distinción de 
los Cyclos causa la distinción 
del año del Periodo : y solo 
en pasando 532 años, volverán 
áser los Cyclos unos mismos. 

Sábese por este Periodo, 
qué Cyclo es , y ha sido en 
cada año : pues si divides el 
año, que señalares del Perio- 
do , por el número 28 que 
es el Cyclo del Sol , los que- 
brados que quedaren , señalan 
el Cyclo Solar del tal año: 
y si no quedare algún que- 
brado , el Cyclo de aquel año 
es úqI numero mismo, que 

aquel 



Claves de la Chronolopfn, y 1 1. 



aquel por quien ha sido divi- 
dido ; conviene á saber, el 28, 
y asi de los demás : pues si di- 
vides por 19 sabrás el Lunar: 
y si por 15 la Indicción , por 
quanto cada cosa se revuelve 
en aquello de que se compo- 
ne. V. g. el ano de la Era co- 
mún 1743 es en el Periodo 
Juliano 6456, si repartes estos 
entre 28 que tocan al Cyclo 
Solar , quedan de quebrados 
16; pues este es el Cyclo Solar 
de este año. 

Si para hallar los Cyclos 
no supieres partir por entero, 
usa de esta regla. Para la In- 
dicción sabe , que en cada mi- 
llar , y en cada centenar, no 
quedan mas que 10, junta pues 
estos dieces con los demás 
años que hubiere en el que se- 



6 • - — 13 

en estos caben dos veces los 
15 de la Indicción, y sobran^ 
tres , pues esta es la de aquel 
año. 

Para el Cyclo Lunar , de ca- 
da millar tomarás 12, y de ca- 
da ciento 5. Para el Solar , de 
cada mil 20, y de cada ciento 
16; y lo que en la Indicción 
hiciste por 15 en el Cyclo Lu- 
nar será por jp, y en el Solar 
por 28. 

En el TomoU.de la España' 
Sagradah¿iW3iXÍs^s\n necesitar 
de cuentas, los Cyclos de cada 
año en Tablas extensas. 

Para saber qué año toca en 
el Periodo Juliano ^qu^XqiÚQVíi 
de la Era común, no tienes que 
hacer mas que añadir al que 
señalares de la Era común, 
4713 que incluía el Periodo 



ñalares , y si llegaren á ciento, Juliano el año antes del prime- 
señala con los 10 que tocan ro de la Era común, y lo que 



á este ciento , lo que sobrare; 
y lo que desdigere de este 
número al de 15 de la Indic- 
ción, esa es la indicción del 
tal año. V. g. el año 4713 P. 
J. fue la Indicción tres. Prué- 
base: por los quatro mil tengo 
40: por los setecientos, setenta 



sumaren los dos juntos, ese es 
el año en que estás de este Pe- 
ríodo : V. g. estoy en el año 
1743 delNacimientodeChris- 
to: pues añado 4713 , y salen 
6456, que es el año en que es- 
toy , según el Periodo Juliano. 
La razón de por que se dan- 



(á 10 por cada uno) añado á á este Periodo 47 13 años,an- 
estos el 13 , y suman los 40, tes de la Era vulgar, que intro- 



los 70, y los 13 ciento y 23. 
De este cit nto tengo 10 , que 
juntos ceñios 23 quedan 33: 



dujo Dionisio el Exiguo , y no 
mas , ni menos , es , porque 
el año antes del primero de 

Chris- 



Claves de la Chronologta, Vil* 



14 

Christo era el Cyclo Lunar i: 
el Solar 9: la Indicción 3; y 
solo á este año le pueden con- 
venir estos tres ^ y no á otro 
ninguno, mientras no pasen 
S32 años , que es el Periodo 
Victorino , ó Cyclo Magno 
"Pascual', pero como es espa- 
cio dilatado , no puede oca- 
sionar confusión de un año 
con otro. Y supuesto que la 
Era Christiana empezó por 
este año de 4713, como todos 
suponen, ó deben suponer , se 
sigue,que al cumplir su primer 
año la Era C. se contaba ya el 
47 14, y esto se debe notar por 
los que señalan el Nacimiento 
de Christo en el 14 y no en 
el 13; porque estos cuentan ya 
el primer año de Christo , los 
otros el principio desde donde 
empieza á contarse. 

Adviértase también , que 
los que dicen, que el mundo 
se crió á los 713 años P. J. 
señalan este número determi- 
nado, por quanto todos los 
sucesos del mundo , desde su 
creación hasta el Nacimiento 
d,e Christo , los atribuyen al 
espacio de quatro mil años: 
y dado esto, se sigue, que 
siendo el primer año de Chris- 
to á los 4714 P. J. empezó 
el mundo á los 713 , no por- 
que hubiese tiempo antes del 



principio del mundo , sino 
por ficción mathemática , 6 
Prokpsi : y esta es una de 
las excelencias de este Pe- 
riodo , que para la variedad 
de opiniones sobre los años 
que pasaron antes de Chris- 
to , tiene bastante espacio en 
los 4713 , pues ninguno de 
los Críticos modernos admi- 
te mas que los quatro mil , y 
tales quales cientos. 

Otra excelencia es dar 
años fijos para todo cómpu- 
to distinto : pues aunque 
sientas con unos , que an- 
tes de Christo no pasaron 
mas que 4 mil y tres años, 
ó que nació Christo al año 
4S Juliano, ó al 41 , siem- 
pre se computan los años del 
Señor de un mismo modo: 
pues convienen en el Naci- 
miento á los 4714. Y para 
contar por este Periodo , no 
se necesita saber quantos 
años da cada Autor al mun- 
do antes de Christo : por-¡ 
que aunque se diferencien 
en el año del mundo, en 
que la Olympiada primera 
precedió á Christo , se sa- 
ben de fijo por este Periodo 
los años que mediaron en- 
tre ella , y entre Christo: 
porque en fuerza de los Cy- 
cios © i8 J) 5 Indicción 8, 

to- 



Claves de la Chr 

todos convienen en que la i 
Olympiada fue el año 3938 P. 
J. y asi, distase lo que distase 
de la Creación del mundo, 
sabrás quanto distó del Naci- 
miento de Christo. 

Con este Periodo , y las 
dos Épocas de la fundación 
de Roma, que fué á los 3961 
años según Varron , y de la 
Olympiada i , que fue á los 
3938, y ía de Christo , á los 
4714 con poco que añadas, 
ó quites , señalarás los años 
de cada Historia. V. g. Ju- 
lio Cesar murió á los 710 
años de la fundación de Ro- 
ma , según Varron : pues si 
añades estos á los 3960 , que 
son los que tenia este Perio- 
do , quando empezó Roma, 
sacarás que su muerte fue á 
los 4670 del P. J. y si quie- 
res saber quantos años fue 
antes de Christo , quita estos 
4670 de los 4714 en que 
fue el primero de Christo, y 
salen 44 ; pues estos años an- 
tes del Nacimiento de Christo 
murió Cesar, según la Era de 
la fundación de Roma : y asi 
podráspro -ederparalasOlym- 
piadas, y Eras que se pondrán. 

Preguntarás. Por qué se 
dice , que el año desde quien 
se toma el principio de la Era 
Christiana, tiene el Cyclo So- 



onologia, VII. ig 

lar 9 y el de la Luna i ? Resp. 
que esto consiste en que Dio- 
nisio (ó Beda) que compuso, 
ó introdujo el Periodo , ó Cy~ 
do Magno Pascual de $33 
años, le empezó, y debió em- 
pezar por esos Cyclos 9 y i; 
porque los Griegos , de quien 
él lo tomó, empezaron sus 
Cyclos por el año i de Dio- 
cleciano , que fue el de 284 
de Christo, y el 5777 déla 
creación del mundo , según 
el cómputo Alejandrino : y 
dividido este año de 5777 P^r 
lo§ Cyclos del Sol, y Luna, da 
el I y el 9 , y por esto , siendo 
aquel año i de Diocleciano 
el que dio principio á los Cy- 
clos ; el primero en este cóm- 
puto es el que se escogió por 
fundamento , para señalar de 
donde debe tomarse el prin- 
cipio de la Era Christiana: y 
esta es la razón porque el año 
que fue el cimiento de el del 
Nacimiento de Christo se ane- 
ja al de los Cyclos dichos uno^ 
y nueve , y no al año en que 
todos los Cyclos fuesen i, 
como parece que debia ser, y 
juzgó el P. Genua , que se en- 
gañó en esto , y en otras mu- 
chas cosas : pues el año de 
4713 P* J- "O <^cJ3 en unidad 
los tres Cyclos, sino en i. 

Pe- 



1 6 Claves de ¡a Chronohgia, Vil, 

Pero advierte, que aun- 
que los Griegos siguen el Pe- 
riodo de la Era mundana , de 
modo que el número de cada 
año señale los Cyclos que le 
tocan (como se dice del P. 
J.) con todo eso los Cyclos 
de los Latinos no son unos 
mismos , como se dirá en la 
Clave VllIM la razón es,por- 
que los Griegos prosiguen con 
sus Cyclos desde el año i 
de Diocleciano : y los Lati- 
nos se valieron de los mismos 
Cyclos de ese año , mas no 
para el año 284 de C. como 
los Griegos, sino para el año 
I de la E. C. para que los 
Cyclos, que fueron los pri- 



CLAVE VIII. 

Del Periodo Greco-Romano, 

EL Periodo Greco-Romanó 
le inventó el Dodo Pa- 
gi^ para concordar el cómpu- 
to de los Griegos con el de 
los Latinos. Estos fijan el año 
del Nacimiento de Christo 
(con Dionisio) en el año 45 
de Julio Cesar : y este año 
entre los Griegos es el 5493 
del mundo , y déla Encarna- 
ción del Verbo : si le divides 
por 1 5, da la misma Indicción 
in. queeldelP. J. En el Cy- 
clo de la Luna hay una uni- 
meros del cómputo Griego, dad mas entre los Griegos An- 



lo fuesen también del Latino. 
Pero como hay 284 años de 
diferencia en los años en que 
empiezan los Cyclos de unos, 
y otros, no pueden ser los 
mismos en el año corriente. 
Sola la Indicción es igual en 
unos , y otros : mas esa es ca- 
sualidad , como el que fuese 
llí. en el año i de Diocle- 
ciano : porque entonces aun 
no florecían en Grecia las In- 
dicciones. 



tíoquenos , que entre los Ro- 
manos : y en el del Sol hay 
quatro menos : con que si á 
qualquier año Antioqueno di- 
vidido por 19 quitas una uni- 
dad , sabrás por él el Cyclo 
Lunar Romano : y si añades 
quatro al número del Cyclo 
Solar que diere , ese es el de 
Roma : y asi será ese Periodo 
(ó esa Era) Greco LatinoiGrie- 
go , atendiendo á los Cyclos 
que señale , y empezando el 
año á I de Septiembre : Ro- 
mano, y Juliano, si reteniendo 
la Indicción , añades al Cyclo 
Solar 4,y quitas I al de la Luna, 



Claves de ¡a Chronologfa, t^IIl, it 



y se empezare el año por Ene- 
ro. Con este Periodo se logra 
lo mismo que con el Juliano, 
añadiendo el saber por éste los 
Cyclos Griegos Antioquenos. 
Y como para saber la corres- 
pondencia del año Christiano 
al del P. J. se han de añadir 



Diocleciano , quitando á la 
mundana loaños, y á la de 
la Encarnación 7. A las Eras 
de los demás las acortaron con- 
forme á la mundana , en 10 
años , excepto á la de Diocle- 
ciano , que ésta no se mudó en 
nada , por quanto en su primer 



4713, asi para el Periodo G.R. año se hizo la mutación , y asi 
se han de añadir 5493 en que los Alejandrinos, y Antioque- 



precede al Nacimiento de 
Christo, y se sacará el año del 
P. G. R. ó si del Autor, que siga 
este Periodo , se quitan los 
S493, '°s ^"^ queden son los 
años de Christo. Y si al P. J. 
se añaden 780 , se sacará el P. 
G. R. porque ese es el número 
en que se diferencia. 

Este P. G. R. sirve para la 
inteligencia , y cotejo de las 
Eras de los Griegos, porque !a 
Era C. P. Eclesiástica es la mis- 
ma que esta Antioquena: si se 
añadieren 8 años, se tendrá la 
Era Histórica : si 16 , la Políti- 
ca : con que si se divide por 19, 
el año de la Era Eclesiástica, 
se sabrá el número Áureo del 
tal año , y por consiguiente 
el dia en que celebraron la 
Pasqua. 

Sobre esto se ha de saber, 
que los Egipcios Alejandrinos 
acortaron sus Eras de la crea- 
ción del mundo , y de la En- 
carnación , en el año i. de 



nos van iguales desde el año i 
de Diocleciano , que fue el. 
S777 de su Era mundana, y 
que aqui se llama del P. G. R. 
Pero en los sucesos que prece- 
dieron á Diocleciano , para 
concordar á unos , y á otros, se 
han de añadir á la Era Alejan- 
drina 10 años, y se tendrá el 
cómputo Antioqueno : y aña- 
diendo 16 á esto, se tendrá el 
de C. P. y esto con años legítir 
moshistoriales , y no fingidos, 
ó artificiales , como en el P. J. 
que es una de las excelencias 
del P. G. R. 

La causa de esta mutilación 
de años entre los Alejandri- 
nos, fue el usar de años en 
cuyo número se expresase el 
de los Cyclos , como se veri- 
fica entre ellos desde el 5777. 
Mas desde que Diocleciano se 
declaró tan enemigo de la san- 
gre christiana, se mudó tam- 
bién el nombre de Era en Era 
de los Martyres , y déla Gra- 
B cía. 



1 8 Claves de la Chronologia, IX, 

cia^ por no tomar en la boca 1383 , y usaron el de la Era 



á aquel Tyrano. 

CLAVE IX. 

De las Eras. 

T^RA, significa aquel pun- 
-*-' to de tiempo , en que su- 
cedió alguna cosa sobresalien- 
te , por quien algún Pueblo, ó 
Nación empieza á contar los 
años : como Era Christiana^ 
por el punto en que nació 
Christo : Era del mundo, ó 
Munda?m , por el punto de la 
creación del mundo : Era de 
Diocleciano Alejandrina , por 
el ano en que empezó á rey- 
nar : Era Hispánica , por el 
cómputo que se usó en Espa- 
ña , tomado desde el año 38 
antes de Christo : y asi , si á 
los años de la Era Christiana, 
llamada Común , ó Vulgar , se 
añaden 38 , se tendrá el núme- 
ro , y año de la Era Hispáni- 
ca* Llamase Era ^6 j^ra^ 6 ab 
<sre sohendo , por el tributo, 
que los Españoles daban á los 
Romanos , ó porque usando 
antes los Romanos el firmar 
Annus Erat Regni Angustia 
cogiendo luego solas las letras 
iniciales mayúsculas , se quedó 
^ra. Los Españoles dejaron 
el contar por la Era de Au- 
gusto , ó Hispánica , año de 



Christiana, ó de nuestra salud, 
que los Franceses admitieron 
antes, año 780. 

La Era Christiana se sigue 
al año 4713. P. J. En la Era 
de Julio Cesar , al 45. En el P. 
G. R. ó Era Mundana Antio- 
quena, al 5493. En la Era Mun- 
dana de los setenta Intérpretes^ 
al 5199. En la Era del Naci- 
miento de Abrahan , al 2015. 
En la de la toma de Troya , al 
1185. En las Oly mpiadas , á la 
194, año quarto. En la funda- 
ción de Roma, al 753; y asi, si 
se añadieren , ó quitaren estos 
números fijos á la Era de que se 
trata , se computará el año que 
se quisiere, según todas lasEras 
señaladas. Véase la Clave XII. 

La Era , ó Época de los Se- 
hucidas , que se llama los Años 
de los Griegos , tiene su prin- 
cipio en el año 4402, P. J. 6 
312. antes de Christo, ea que 
S elenco Nicator recuperó á Ba- 
bilonia , de quien le habia 
echado Antigono. Y esta Era 
es muy solemne en Syria , y 
usan de ella los libros de los 
Machabeos , y el Niceno ; y 
empieza por el Otoño, no por 
la Primavera , como muestra 
mi Em. Noris , tomo 2. 

La Época Antioquena Ce- 
sárea empezó con el motivo 

de 



Claves de la ChronoJogfa, IX, ip 

de haber concedido el Cesar tanto anticipan la muerte , ex- 



á esta Ciudad la Autonomía, 
esto es , el que se gobernasen 
por sus leyes en el año U. R. 
707; y en memoria de esto, 
Antioquia, que antes tenia por 
Era al año U. R. 660 en que 
compró de Pómpeyo la Auto- 
nomía , dejó esta, y tomó la 
de 705, U. R. en que Julio Ce- 
sar tomó la I Diétaduría. 

Y se advierte , que aunque 
hay mucha variedad sobre el 
año del Nacimiento de Chrís- 
to , no se varía la Era Christia- 
na : porque ésta no se toma de 
qualquiera opinión , sino de 
aquella que siguió Dionisio 
Exiguo , y con él la Iglesia 
Latina. De aquí sale , que 
se distingan el año proprio del 
Nacimiento de Christo , y el 
año Dionisiano : sobre el pri- 
mero declaran los Autores su 
sentir: y asi , unos dicen , que 
nació s años antes de la Era 
vulgar , como el Em. No- 
lis : (i) otros á los 4710 , P, 
J. como Vallemont : otros á 
los 4713, que es la común de 
la Era vulgar. Pero en el cóm- 
puto de la Era no discrepan, 
porque todos toman por Épo- 
ca al año Dionisiano ; y si po- 
nen el Nacimiento de Chris- 
to dos , ó tres años antes , otro 

(O Tom, 3. cap. á» 



cepto tales quales. Baronio 
anticipa dos años el Naci- 
miento de Christo á la Era 
vulgar , y á veces tres : pero 
Pagi lo corrige en su Crítica, 
y pone el Nacimiento de 
Christo, no al 42 de Augusto 
(como otros ) sino al 45 del 
mismo , porque en este , y no 
antes , fue la Paz Odiaviana, 
De esta variedad nace el que al- 
gunos acusan á Dionisio de 
que hizo la Era Christiana 
mas breve de lo que debia. 
Vallemont dice ser constante, 
que la Era vulgar está acorta- 
da en quatro años. Pero aun- 
que esto es muy autorizado* 
no es cierto el que sea cons- 
tante, por las muchas dificulta- 
des que incluye : sobre lo que 
puede verse el Tomo IV. de 
nuestra España Sagrada^ pag. 
494, por no ser de este sitio el 
distrahernos tanto. 

CLAVE X. 

De ¡as Olimpiadas , j/ Hegira^ 

LAS Olymptadas es la Era, 
que empieza por los Jue- 
gos Oiympicos, que por in- 
vención de Hércules se hacían 
en los Campos Oiympicos del 
Ba Pe- 



20 Claves de la ChronoJogia» X, 

Peloponeso , ó Moréa. El Rey y el otro Olympico. El año 



Iphito los restauró : pero no 
fueron medida de los tiempos 
hasta el principio de la Olym- 
piada oéíava , en que Corebo 
venció; y de ella empieza el 
cómputo de los Griegos, quan- 
do cuentan por Olympiadas: 
y asi dejando las otras siete, 
se llama ésta la primera de 
esta Era , y corresponde al 
año 3938 ,P. J. que es el 776 
antes de la Era Christiana, y 
23 antes de Roma. Domiciano 
introdujo en Roma estos jue- 
gos en el Capitolio , por lo que 
suelen llamarse CapitoUnos^ y 



1753 será también Olympico: 
porque quitando el millar , los 
700 , y los dos veintes , que- 
dan 13, repartidos entre 4 so- 
bra I, pues ese es año Olym- 
pico, y el precedente fue Bi- 
siesto, porque el número que 
sobra , no dista del Bisiesto 
mas que en i. Para antes de la 
venida de Christo se usará del 
P. J. y del año señalado se qui- 
ta uno, y por la misma cuen- 
ta se sabrá si en él tocaron es- 
tos juegos. 

Los años de esta Era se se- 
ñalan poniendo el número de 



eran (como las Olympiadas) la Olympiada , y añadiendo los 
de 4 en 4 años , en la Luna años , que desde ella restaren 



llena , que se seguia al Solsti- 
cio del Estio. Y si se quiere sa- 
ber si este es año , en que tocan 
los juegos Olympicos, se qui- 
tan de la Era común todos los 
millares , cientos , y veintes: 
lo que quedare, se divide entre 
4 , si no queda nada , es año 
Bisiesto; y por consiguiente 
el año siguiente es de Olym- 
piadas : si queda algo , aquel 
número demuestra la distan- 
cia del Bisiesto; y quando 
quede uno, ese es el de juegos 
Olympicos: v. g. este año es 
1743 , quitando los tres nú- 
meros dichos , quedan 3 ; pues 
el año que viene es Bisiesto, 



hasta 4. como si el suceso fue 
al año siguiente en que huvo 
los juegos , se dirá : Olympiada 
tantas , año segundo. Para con- 
vertir estos años en el P. J. se 
multiplican por 4, y se añade si 
huviere algún quebrado, con 
los 3938, en que según este P. J. 
fue la I Olympiada , y la suma 
de todo, es el año P. J. Si se quie- 
re saber por este Periodo qué 
Olympiada corre , se quita del 
año dado los 3937 , que prece- 
dieron á la I Olympiada , y se 
reparte lo que quedare entre 4, 
y lo que les tocare, esa es la 
Olympiada que corre en tal 
año, en caso que no quede algún 

que- 



Claves de la Cbronologia, XI^ ^^ 

quebrado : porque si queda , se reducción á nuestros anos , y 



ha de añadir un año á la Olym- 
piada , y juntamente los que se- 
ñalare el quebrado; v. g. tóca- 
les á los quatro á 624 , sin so- 
brar nada , pues esa es la Olym- 
piada de tal año : pero si so- 
bran 2 , se ha de decir, que fue 
en la Olympiada 625 al año 2; 
porque estos quebrados deno- 
tan , que está yá entrada la si- 
guiente. 

La Era , ó Hegira de los 
Turcos (de que se habla en el 
Siglo Vil.) se sabrá por los años 
de la M. C. si del año de ésta 
quitas 621 , y dividiendo por 
33 , lo que quedare , añade á 
esto lo que toca á los 33 , y 
junto este quociente con la 
otra suma , ese es el año de la 
Hegira corriente. V. g. de 
1743 quito 621, y me que- 
dan 1 122. divido estos entre 
33 , y les tocan 34; pues aña- 
do á los 1 122 los 34, y jun- 
tas estas dos partidas, suman 
1 1 56 : pues este es el año de la 
Hegira , que corre ahora en- 
tre los Turcos. Este es un mo- 
do perceptible para la reduc- 
ción de las Hegiras: pero lo 
mas seguro es acudir á las Ta- 
blas del Tomo 2 de la Espa- 
fia Sagrada de la segunda edi- 
ción , donde se pone cada He- 
gira , con su principio , y 



juntamente las Tablas de la 
letra Dominical , y demás Cy-« 
dos. 

CLAVES 
DE LA HISTORIA. 

CLAVE XL 

Encadenación de Ja Historia 

Romana con la Eck" 

siástica* 

Fundóse Roma á los 753 
años antes del primero de 
Christo, que en el P. J. es el 
3961 , y en el P. G. R. es el 
4741. Otros señalan el año 752 
antes del Nacimiento de Chris- 
to ; y es lo mismo , aunque con 
distinto respeélo. 

Gobernóse por Reyes 244 
años, siendo el primero su 
Fundador. 

1. Rómulo , que reynó. 38.a. 

2. Numa Pompilio 43. 

3. Tulio Hostilio 32. 

4. Anco Marcio 24, 

5. Tarquino Prisco 38. 

6. Servio Tullio 44, 

7. Tarquino el Soberbio. . 24. 

Las insolencias, y violen- 
cias de éste hicieron odioso el 
gobierno por Reyes : y juntán- 
dose á esto la fuerza , que su 
B3 hi- 



22 



Claves de la Historia, XI. 



liijo Sexto hizo á la famosa Lu- 
crecia , y la sangre de ésta (que 
por no sufrir el deshonor , se 
mató á sí misma ) desterró 
de Roma en un todo , hasta el 
nombre de Rey , llamando Re- 
gtfiígio á este dia , y se intro- 
dujo el gobierno por Cónsules^ 
en quienes residia toda la So- 
beranía : y en Griego es su 
nombre JHypatos , que quiere 
decir Supremo , porque no re- 
conocían sujeción , sino á la 
Ley , y á los Dioses. 

Los dos primeros Cónsu- 
les fueron L. Junio Bruto , y L. 
Tarquinio CoUatino ^ que em- 
pezaron su Consulado el año 
509 antes de Christo, Duró 
el gobernarse por Cónsules 
461 años, que pasaron desde 
'estos primeros Cónsules hasta 
Julio C^jíir. Este, á los 48 años 
antes de Christo , venció á 
Pompeyo en la Batalla de Phar- 
salia^ Ciudad de la Thesalia^ 
Provincia de la Grecia. Los 
Romanos le dieron después de 
esta viétoria los supremos ho- 
nores ; el Consulado por cinco 
años, y la Tribunicia Potestad 
perpetua: y hallándose él en- 
tonces Emperador ( que era 
nombre del Capitán General) 
se mantuvo en su Dignidad su- 
prema con este Titulo ; y asi 
empezó el nombre de Empe- 



rador á significar la autoridad 
superior, que luego se expre- 
só con el de Augusto , desde 
que Odiaviano al año i3 de 
su Imperio hizo suyo este 
nombre. 

Al año 47 antes de Chris- 
to trató Julio Cesar de corre- 
gir el cómputo del año : y el 
46 fue el año llamado de Con^ 
fusión y que tuvo 445 dias. En 
el 45 antes de Christo, en que 
tuvo su IV Consulado , empe- 
zó el año I de su Corrección 
por el dia i de Enero ; y des- 
de aqui se toma el principio de 
los Años Julianos. 

Al año 2 Juliano mataron 
los conjurados á Julio Cesar, 
y entró Cayo Odíavio , que se 
llamó Odiaviano^ y Augusto: 
pero unos toman el principio 
del Imperio de Augusto desde 
este año de la muerte de Julio, 
otros después : y de aqui nace 
la variedad de señalar en dife- 
rentes años de Augusto el Na- 
cimiento de Christo. De éste, 
y no de Julio Cesar , se suele 
tomar el principio del Imperio 
Romano : por quanto viviendo 
Julio j mantuvo Roma algunos 
visos de República libre. 

Al año 3 Juliano , y 43 
antes de Christo , se formó 
el Triumvirjzto ^ repartiéndose 
el manejo del Imperio entre 

Au- 



Claves de ¡a Historia, XL 



23 



Augusto, Antonio, y Lépido, 
para disfrazar la usurpación 
del dominio con el nombre 
de Triumviros , que cuidasen 
de la República: y las Inscrip- 
ciones, que se suelen hallar 
acerca de esto , III. VIR. R. P. 
C. se entienden asi: Triumviri 
Reiptiblicce constittiendce , y so- 
lia añadirse , & Rei Gerendce 
causa. En el ano 4 Juliano , y 
3 de Augusto , erraron los Sa- 
cerdotes en hacerle año Bisies- 
to'^ no debiendo hacerlo hasta 
el año siguiente por Febrero, 
en que se cumplían los 4 años. 
Duró este yerro hasta el año 
38 Juliano , y 8 antes de 
Christo , en que Augusto, 
siendo Sumo Pontifice , lo 
corrigió. 

. El año 31 antes de Chris- 
to fue la Batalla Adiiaca en 
Epiro , en que Augusto venció 
k Antonio^ y Cleopatra, última 
Reyna de Egipto: y al año si- 
guiente se mataron á sí mis- 
mos Antonio , y Cleopatra: 
aquel primero, y luego ésta, 
que por no ser llevada en 
triunfo á Roma , se hizo despo- 
jo de la muerte , aplicándose 
un Áspid al pecho. De la ¡Vic- 
toria Adíiaca tomaron los An- 
tioquenos la Era Augustana: 
y al año siguiente tomó Augus- 
to á Alejandría, que fue el 30 



antes de Christo: y de aquí to- 
maron los Egypciosel cómpu- 
to de los Augustos , que los 
dominaron. Con esta ViS-ona 
puso 0& aviario fin á las Guer- 
ras Civiles ; y recibió el nom- 
bre de Augusto^ empezando 
desde aqui á manejar solo el 
Imperio, y sirviendo este año 
á los Romanos de Época ^ para 
la Monarquía de todos los Au- 
gustos. 

CLAVE XIÍ. 

Explicación de algunas frases 
de la Historia Romana, 

DEspues de está Vidoría 
cerró Augusto las Puer^ 
tas de Jano\ y fue la tercera vez 
que se cerraron. Esta frase es 
indicio de paz: porque siem- 
pre que havia Guerras, se abría 
el Templo de Jano, que edificó 
Rómulo, ó según la opinión 
de otros , Numa : esto lo hacían 
para implorar la paz , ó el au- 
xilio : que aun entre la supersti- 
ción del Gentilismo no se usa- 
ba de la espada , sin valerse pri- 
mero del incienso. Concluida 
la Guerra , se cerraban las 
Puertas , en señal de quietud, 
Y por quanto en el año 753 
U. C. Juliano 4$ , y de Augus- 
to 44 , prueban algunos , que 
B4 Ce- 



^4 Claves dé ¡a Historia, 

Cesar pasó al Oriente á Guer- 
ra con los Parthos, volviendo 
á abrir las Puertas de Jano ; y 
que solo se ajustó la paz uni- 
versal en el año siguiente; por 
tanto dicen , que el Nacimien- 
to de Christo (que fue en la 
Paz Oélaviana de todo el Or- 
be) no corresponde aun al año 
753 U. C. sino al 754, y 45 de 
Augusto.. Y á la Kalenda de 
Navidad responden , que la 
Iglesia se acomodó á la opinión 
vulgar, sin meterse á senten- 
ciar sobre estas menudencias. 
Y añade Pagi {al año antes de 
Christo) que los que toman el 
principio de la Era Dionisiana 
del año 752 de Roma , están 
poco fundados en la Chrono- 
iogía, y doélrina infalible de 
los Cyclos, Y que si Baronio hu- 
viera visto lo que después de 
él se ha escrito , sin duda (se- 
gún era amante de la verdad) 
huviera empezado sus Anales 
por el año 754, por quanto es 
ya constante , que la Era Dio- 
nisiana empieza en dicho año, 
por el Consulado de Cayo Ce- 
sar ^y L» Emilio P aillo ^ aunque 
no sea cierto el año proprio 
del Nacimiento de Christo, 
de quien según lo dicho {Cla- 
ve IX.) no pende el nacimien- 
to Dionisiano. 

Después de la Querrá ^ y la 



XIL 



Vidloria Adiiaca , se puso todo 
el Senado en las manos de Au- 
gusto, dándole !a Dignidad su- 
prema. El, para obligar mas 
al Pueblo , y no hacer con la 
perpetuidad algo odioso el ma- 
nejo, le tomó por diez años. 
En el año 19 Juliano , ha vien- 
do significado , que quería de-^ 
jar la dignidad de Emperador, 
le obligaron á que él solo ma^ 
nejase el Imperio: y cumplién- 
dose este Decenio al año 28 
Juliano, le prorogó á un Qiíin- 
quenio\ y acabado éste , á otro, 
haciéndose también el Sumo 
Pontifice , por la muerte de Z/- 
pido: después fue continuando 
por Decenios , hasta el quinto, 
que empezó en el año 13 de 
Christo , y al año siguiente 
acabó con el Imperio , y con 
la vida. 

De aquí provienen las fies- 
tas Decenales , Quinquenales^ 
&c. cuyo conocimiento es 
muy importante para la Histo- 
ria Romana, y la Eclesiástica: 
por quanto en tales dias solian 
solemnizar sus supersticiones 
con publicar persecuciones 
contra los Christianos. Cele- 
braban estas fiestas con gran 
pompa de sacrificios , convites, 
juegos, votos, y súplicas solem- 
nes por la salud del Cesar, has- 
ta nuevos Decenios, ó Quin-: 

que- 



Claves de la 

quenios : levantaban Templos, 
ó Ciudades , recibían nuevos 
Consulados , quitaban tributos, 
&c. y asi para la averiguación 
del tiempo de muchas de estas 
cosas , conduce mucho el co- 
nocimiento de los Qiiinque?m' 
Jes ^ &c. y no menos para las 
Medallas. Los primeros cinco 
años se llamaban Quinquena- 
les primeros'^ y se proseguía 
con nombre de Segundos , y 
terceros. Y lo mismo sucedía 
en los Decenales antes de Com- 
tnodo : pero desde éste , los se- 
gundos Decenales se llamaban 
tricenales ^ y los terceros Trice- 
nales. 

Los Quinquenales se tenían 
al empezar, ó al acabar los cin- 
co años , en que empezaba el 
sexto año del Imperio ; y se ha- 
llan Votos Decenales en Empe- 
radores , que no reynaron ni 
aun un año , porque se hacían 
desde el principio para diez 
anos , y en acabando cinco, 
empezaban á celebrar otro 
Quinquenio. Y no solo cele- 
braban estas fiestas los Augus- 
tos , sino los Colegas , y los Cé- 
sares. Y aunque el día proprio 
era el de cumple años del Im- 
perio del Augusto, ó del Cole- 
ga; si este día estaba ocupado, 
se diferia al mismo día tantos 
en otro mes; pero nunca mas 



Historia, XI I, 25 

de un año: y asi aunque las fies- 
tas pudiesen no tenerse al aca- 
bar el quinto año , sino al em- 
pezar el 6 en que se felicitaba 
el Decenio ; no podía diferirse 
esto mas de un año. Y solían 
también grabarse en las Me- 
dallas los Votos Vicenales , no 
solo antes de cumplirse los 
Quindecenales, sino desde que 
se cumplían los Decenales^ por- 
que unos eran votos deseados^ 
y otros eran cumplidos: de lo 
que se sigue , que aunque veas 
en las Medallas VOTA XX. 
no prueba esto, que el tal Em- 
perador gobernase 20 años, 
porque al felicitarlos con el 
Decenal , se solía poner VOT. 
X. MVLT. XV. XX. esto es. 
Votos Decenales , para muchos 
Quindecenales ^ Vicenales-^ los 
quales todos eran deseados , no 
cumplidos. 

En la Historia, y Medallas 
se halla también otra frase, de 
que tal Emperador h\zo Juegos 
Seculares. Este término no es lo 
mismo (\UQ Seglar ^ 6 cosa con- 
trapuesta á lo Sagrado; sino 
cosa de un Siglo: porque estos 
juegos se hacían para festejar 
cada Centenar de los años de 
Roma , aunque no en año for- 
zoso : pues al principio se so- 
lian tener á los ciento y diez 
años, que era el numero de que 

Culis- 



26 



Claves de la Historia. XIL 



constaba el Siglo •• después á 
los ciento , contando unas ve- 
ces estos años con respedo á 
la fundación de Roma , otras 
veces con respeélc al año de 
los últimos juegos. Y al fin la 
ambición de los Principes los 
llegó tal vez á adelantar tanto 
que no mediaron entre unos, 
y otros ni aun 44 años , lo que 
ocasionó una risa ridicula en 
Italia : pues siendo la publica- 
ción de estas fiestas á voz de 
Pregonero , que convocaba á 
unas fiestas, que ninguno de los 
vivientes havia visto semejan- 
tes , ni volveria á ver otras ta^ 
les ( por quanto según la ins- 
titución de que pasasen cien 
años de unas á otras , ninguno 
podia alcanzar á ver fiestas de 
dos Siglos ) adelantadas> tan 
notablemente , llegaron mu- 
chos á asistir á dos Juegos Se- 
culares. 

En tiempo de Augusto se 
tuvieron los Quintos al año 17 
antes de Christo. Los Sextos los 
tuvo Claudio al año 47 de 
Christo. Los Séptimos Domi- 
cianoal año 88 del Señor, aten- 
diendo , no á lo que hizo Clau- 
dio , sino al méthodo que guar- 
dó Augusto : y por lo mismo 
Severo tuvo los Ódtavos al año 
204. Los Nonos los hizo Pheli- 
pe al año 247. Y estos fueron 



los últimos: pues los Decimos^, 
que tocaban en el año 304 del 
Señor , no se tuvieron : porque 
Diocleciano y Maximiano no 
pensaban mas que en retirarse. 
Y los que tocaban en el año 
404 tampoco se tuvieron , por- 
que como la Religión Chris- 
tiana aborrecía tanto la supers- 
tición de aquellas ceremonias, 
se fue desvaneciendo todo , á 
solicitud de los Pontífices , y 
de los Emperadores ya Chris-. 
tianos. No obstante viendo 
Honorio la suma inclinación 
de los Romanos á aquellos an- 
tiguos Espeóláculos , permitió 
en el año 404 no los Juegos 
Seculares (como juzgó Baro- 
nio) sino los Gladiatorios , en 
que desde lo antiguo se eger- 
citaban los Romanos , salien- 
do á luchar unos con otros, 
á matar, ó ser muertos: para 
que hechos á ver la sangre de 
los suyos, no se acobardasen 
al ver la espada de los enemi- 
gos. Esto lo prohibió Cons- 
tantino Magno en el Oriente, 
por el tiempo del Concilio 
Niceno; pero no en el Occi- 
dente, hasta que el mismo //o- 
norio los prohibió totalmente 
en este mismo año , con oca- 
sión de que tirando el Monge 
Telemaco á impedir estos de- 
testandos Espectáculos, bajó 

al 



Claves de ¡a Historia, XIIL 



27 



al Amphitheatro á impedir á 
los Gladiatores : e irritados 
contra él los que se deleita- 
ban en ver la sangre humana, 
le mataron á fuerza de pedra- 
das : y sentido de esto el Em- 



Supuesta , pues , la varie- 
dad ya apuntada del gobierno 
por Reyes ^ y por Cónsules , sola 
la de Emperadores es la que se 
encadena con la Historia Ecle- 
siástica. Aun en este modo de 



perador , prohibió totalmente gobierno huvo sus variedades: 
aquellos juegos , y declaró pues desde Augusto , hasta 



Mdrtyr (según habla Theodo- 
reto) al zeloso Telemaco, 

Del tiempo , ritos , y pom- 
pas de estos juegos , se puede 
ver mi Omipbrio Panvinio , en 
el tratado que hizo de ellos , y 
Pagi en la Crítica á Baronio, y 
Disertación de los Cónsules. 

CLAVE XIII. 

Explicación de la diferencia de 
Gobiernos , y principales 
Dignidades de los Ro- 
manos* 

COmo la Historia Romana 
es una de las principales 
Piezas de la Historia, y la mas 
necesaria para la inteligencia 
de la Eclesiástica, es preciso 
declarar á los que deben dedi- 
carse á ella , los términos en 
que se podrán equivocar , ó 
alucinar , no entendiendo las 
Claves: y demás de esto, como 
incluye espacio tan dilatado, 
darán sus mismas variedades 
las Épocas^ para manejarse me- 
jor en la Historia Eclesiástica. 



Marco yíurelio , no huvo mas 
que un GqÍq del Imperio , á 
quien dieron el Título de Au- 
gusto^ y este nombre era el que 
expresaba la Soberanía : pues 
aunque éste solia nombrar un 
Socio, ó Compañero, á quien 
llamaban Colega , y aun Empe- 
rador ; nunca se le daba á éste 
el diélado de Augusto: manda- 
ba sí en el Egército con tanta 
autoridad corno el Augusto; 
y por poder imperar sobre to- 
do el Egército con total exce- 
lencia , se le daba á este el nom- 
bre de Emperador , que era su 
nombre proprio. Esta Digni- 
dad caía en Procónsul , por- 
que al que destinaban al Im- 
perio , era á quien daban el 
Proconsulado ^ cuya Dignidad 
era gobernar fuera de la Cor- 
te Romana en una , ó muchas 
Provincias , con Potestad de 
Cónsul. 

Desde Marco Aurelio^ y Lu- 
cio Vero (que reynaron en el 
año i6i.) se empezó á dar á 
los dos el Título de Augusto^ 

pe- 



nS 



Claves de la Historia, XIII, 



pero mandaban sin división 
alguna de Provincias: y esto 
duró hasta C/íí/í^rc, y Galerio, 
que empezaron en el año 305, 
y no en el 304, como antes se 
juzgaba; pues yá se ha averi- 
guado , que la renuncia de Ma- 
¿cimiano no se efe<5luó hasta 
el 305. En estos no solo se 
vieron dos augustos , como en 
tiempo de Marco Aurelio ^s\no 
dos partes del imperio, pues 
le dividieron entre sí para el 
manejo: pero guardaron la uni- 
formidad de que los Decretos 
de cada uno saliesen en nom- 
bre de ambos. Esta división se 
fue continuando, según se ve- 
rá en el Siglo IV". 

Hasta Marco Aurelio no 
huvo tampoco mas que un 
Pontífice Máximo: porque aun- 
que los dos se llamaban Pontí- 
fices^ solo el mas antiguo lleva- 
ba el Título de Máximo : pero 
desde Chloro , y Galerio cada 
uno se intitulaba Pontífice Má- 
ximo , por la división de Pro- 
vincias. 

Esta Dignidad de Pontífice 
Máximo viene desde Numa^ 
que entre todos los Sacerdotes, 
y Pontífices instituyó un. Sobe- 
rano , que era el Gefe de la Re- 
ligión , para arreglar todo lo 
sagrado: y era tan respetable 
su persona, que nadie tenia 



autoridad sobre ella. Por esta 
excelencia se tomaron para sí 
los Emperadores esta gran 
Dignidad , desde Julio , hasta 
los Emperadores Christianos, 
que por sí se abstuvieron de es- 
te Título; aunque los Gentiles 
se le solian dar , como cons- 
ta de algunos monumentos. 
Esta advertencia sirve, para 
que no te equivoques con los 
Papas. El nombre de Pontífice 
se origina, ó del Puente Subli- 
cio, que fue hecho, y repara- 
do por los Pontífices antiguos, 
ó del Posse faceré por la supre- 
ma autoridad. 

Cesar fue nombre de fami- 
lia desde jfulio , como decimos 
en el Siglo I. Y por quanto -es 
muy útil para el primer Siglo 
Imperial, y para el primero 
de la Iglesia , la genealogía de 
los Césares, la añadimos aquí, 
reducida al preciso tamaño de 
una plana. Desde Nerón fue 
nombre de Dignidad, y dife- 
rente del Augusto : aunque 
en Medallas suelen los Césares 
llamarse Augustos^ por juntar- 
se en ellas con el Augusto : y 
esto empezó al principio del 
Siglo III. En la accepcion co- 
mún , y desde el Siglo IV, el 
didado de Cesar se atribuye in- 
diferentemente á los Augustos: 
pero el caraéter proprio de esta 

voz 



:^§5 




^ "Julia 
^^t^^:^^^ V Cayo Cesar ; 



'AV» 



rEísTEALOGIA 
DE LOS CESA 
RE¿^ e-* 




^ 



Claves de la Historia, XIII, 



29 



voz convenia , y se daba úni- 
camente al adoptado al Im- 
perio , ó al hijo del Augusto: 
pero no como quiera, sino des- 
de que era declarado á la su- 
cesión , dándole algún manejo 
en el gobierno , ó por Tribu- 



persona : podia oponerse al Se- 
nado, y á los Cónsules; nada 
se podia concluir sin su apro- 
bación , y asi la tomaron para 
sí los Augustos hasta el mismo 
Constantino. Y esto es lo que 
se entiende por Tribunicia Po^ 



nicia Potestad , ó por Procon- testad^ sin addito; pues luego 
sular : y por este régimen se descendia el nombre de Tri- 



les daba también el Título de 
Rey , desde el tiempo de Com- 
modo , y de Entperador desti' 
nado : pero desde el año 198 
se le empezó á dar Título de 
Emperador , sin addito : de lo 
que se sigue , que antes de su- 
bir al Solio , era llamado Ce- 
sar , Rey , Emperador , y al 
fin Augusto. 

A los Césares , y Colegas se 
les daba el Imperio Proconsu- 
lar , y por esto se les llamaba 
vulgarmente Emperadores: pe- 
ro este Proconsulado no era 
perpetuo , ni universal para 
todos los lugares fuera de Ro- 
ma; porque esto era proprio 
de los Augustos, 

Dabaseles también la Tri- 
hunicia Potestad^ que era ma- 
yor aún que el Proconsulado 
perpetuo; y asi por ella conta- 



huno á ser de Soldados , de 
Guardias, y del Pueblo^ que 
defendía á los Ciudadanos de 
las violencias de los Grandes. 

Y se debe notar , que el 
nombre Emperador significa, 
no solo la Potestad , sino el 
honor por las vidorias. Para 
expresar lo primero se pone 
antes del nombre del Augus- 
to: pero quando se pospone 
al nombre proprio , significa, 
y se ordena á las vidorias , y 
asi se suele multiplicar pos- 
puesto , según se multiplica- 
ron las visorias : lo que no 
sucede en los puros Césares: 
pues no siendo Colegas del 
Imperio , ó con Imperio Pro- 
consular , no se les podia atri- 
buir á ellos la visoria , y asi 
no se les posponia á su nom- 
bre el de Emperador, y solo se 



ban los años los Augustos , y les ponia antes (aunque tam- 
Césares,que la habían conse- poco á todos) diciendo Er- 



guido : y esta era parte de la 
suprema Magestad , porque 
hacía inviolable y sagrada á la 



perador Fulano , y no Fulano 
Emperador, 

Acerca de los Cónsules; 

cu- 



30 Claves de ¡a Historia, XIIL 

cuya Dignidad tomaban aun Enero ; y si estos renuncía- 
los Augustos para su mayor ban , los que entraban en su 
decoro y esplendor , se ha de lugar á servir los meses que 
advertir, que havia Cónsules restaban del año, se llamaban 
designados^ y Cónsules hechos. Cónsules Sufedios ; y unos , y 
De un año para otro nombra- otros , desde que eran dipu- 
ban no solo los Pretores , y tados para este Magistrado , se 
Qüestores , sino aun los Cónsu- decian Cónsules Designados, 
¡es; y estos ya nombrados se Los Honorarios los introdujo 
llamaban , mientras no empe- Augusto , á fin que esta tan 



zaba el año del Consulado, 
Cónsules designados , por cuyo 
título tenian la prerogativa 
de hablar en el Senado antes 



apreciada Dignidad pudiese 
extenderse á muchos , y asi, 
aunque nunca huviesen tenido 
el Consulado , se llamaban 



que los demás Magistrados; y Consulares^ porque la gracia 
lo que hacía el Augusto con y benevolencia del Príncipe 



ios concedía honores de Con- 
sul ^ en que se incluía el uso 
de vestidos Consulares. Cons-^ 
tantino Magno renovó este 
género de Cónsules , que mu- 
chos años antes no se havia 
instituido. El último Consu* 
lado fue de Basilio el Mozo 



los Cónsules hechos , y desig- 
nados , tenia la misma fuerza 
que lo acordado en la Curia. 
Algunas veces se designaban 
Cónsules , no solo un año an- 
tes , sino muchos , quando la 
designación era para el Cesar, 
si aun no tenia la edad nece- 
saria para el Consulado , que en el Oriente , año de 541, 
en los principios era de 43 
años, después se bajó aun á 
10 años, como se vio en Ca- 
yo^ que á los 15 fue designa- 
do para de alli á cinco años: 
y tal vez se solían llamar Cón- 
sules absolutamente, aun quan- 
do solo lo eran designados. 

Havia tres géneros de Con- mismo que hoy Consejero de 
sules , Ordinarios , Sufecíos^ Estado, Desde Augusto fue- 
y Honorarios: los Ordinarios ron 600 los que componían 
eran los que empezaban . por el Senado : y aunque otros 

Gran- 



CLAVE XIV. 

Explicación de otras Dignidad 

des de la Historia Romatia, 

y de sus Cifras, 

CEnador , en tiempo de los 
^ Emperadores . era lo 



Claves de Ja Historia, XIV, 



31 



Grandes- Magistrados pudie- 
sen asistir al Senado, no po- 
dían hablar en él , si no eran 
Senadores. 

Censor era un Magistrado, 
á quien tocaba el reconoci- 
miento de los bienes, y rentas 
de cada Ciudadano , de cinco 
en cinco años : y según los au- 
mentos, ó desmedras de cada 
uno , los asignaba la clase á 
que debían pertenecer. Demás 
de esto cuidaba de reformar 
los abusos, que se introduge- 
sen : para esto podía conocer 
sobre los tres ordenes , que 
componían la República , Se- 
nadores ^ Caballeros ^y Plebe- 
yos^ y privaba -de sus hono- 
res al que por mal procedi- 
miento se hacía indigno de 
ellos. 

Pretor era el Magistrado, 
que administraba la justicia: el 
que era Juez para las cosas de 
los Ciudadanos se llamaba Pre- 
tor Urbano : el que para los ne- 
gocios de ExtrangtTos, Pere- 
grino, Esta Dignidad era la se- 
gunda después del Consulado. 
Al principio los Cónsules se 
llamaban Pretores, luego Jue- 
ces, y al fin Cónsules. 

Di&adcr era un Magistra- 
do , á quien se confería supre- 
ma autoridad : y solo se insti- 
tuía en lances graves de Guer- 



ras improvisas, ó algunas ur- 
gencias muy notables. Duraba 
seis meses , pero el Senado le 
podía prolongar. Llamábase 
también Pretor Máximo^ y se 
suele escribir con solas estas 
letras PR. MAX. Después se 
llamó P.MAG. Populi Magis- 
ter seditionis sedandce , & Rei 
gerendce causa : y este Dida- 
dor era el que nombraba al 
que llamaban ñlagister Equi- 
tum , que tenia suma jurisdic- 
ción sobre los Soldados. Véase 
Panvinio en los Fastos , año 
CCLVI. Este se escribía 
MAG. EQ. y á veces con me- 
nos letras M. EQ. 

Decem Viros eran X. Jue- 
ces , que gobernaban en au- 
sencia de los Pretores. 

Septem Viros , los Magistra- 
dos , á cuyo cargo estaba el 
cuidado de las Colonias , y 
distribución de las Tierras á 
los Ciudadanos. VII. VIR. 

Duum- Viros ^ los que admi- 
nistraban justicia en cada Vi- 
lla. Y los Navales cuidaban de 
lo que pertenecía á los Equi- 
pages de los Bageles. II. ^\K. 
1. D. jure di cundo. 

Qutndecim Viros , los que 
cuidaban de los Libros de las 
Sibilas. MAG. XV. VIR. 

Q/kstor , el Thesorero. 

Ediles ^\os que cuidaban de 

los 



32 Claves de la Historia, XV, 

los bastimentos , y las fábricas. C Cayo, 

Ediles Curules^ eran dos de K Cceso, 

los Patricios, ó Nobles , que Este nombre es de quien 

se añadieron á los dos Ediles se origina el de Cesar , que 

plebeyos : y se llaman Curules por no equivocarse con Ca- 

por la silla de marfil , en que yo , no lo escribían con C, 

los Magistrados principales sino con K. 

eran llevados á la Curia : y su D Décimo. 

empleo era el cuidado de los L Lucio, 

grandes juegos de Roma , y M' Manió, 

prohibir los libros pernicio- M Marco, 

sos. Y estos se escribían AED. N Numerio, 

CVR. P Publio. 

Licores , eran los Ministros, O Quinto, 

que llevaban delante los Con- T Tito, 

sules , y otros Magistrados: Con dos letras se escribían 

los quales con las Varillas, y AP ^ppio. 

Destrales , que llevaban con- CN Cnceo, 

sigo , azotaban , y degollaban SP Spurio, 

á los reos. El Didtador llevaba Tí Tiberio, 

delante 24 Licores , los Con- OP Opiter, 

sules 12 : los Procónsules 6: los ST Statio, 

Pretores 2. Con tres , estos 

MAM Mamerco, 

CLAVE XV. SEX. Sexto. 

SER Servio, 

Explicación de las Cifras délos T VL Tul lio, 

nombres de los Romanos, para Después que Roma dejó de 

inteligencia de Medallas^ gobernarse como República, 

Inscripciones ^^c, se introdujeron algunos, que 

eran apellidos , como si fuesen 

LOS nombres de los Ro- nombres; y son: 

manos , unos se escribían AVR Aurelio, 

con una sola letra , otros con CL. . Claudio, 

dos , y otros con tres. FL Flavio, 

Los de una letra son : 1 VL Julio, 

A. que quiere decir Aulo, MEM Memmio, 

VAL. 



Claves de la 

VAL Valerio. 

Algunos Escritores , para 
expresar en plural la familia 
de los nombres que se escriben 
con una sola letra, la duplican 
como V. g. 

PP los Puhlios. 

QQ los Quintos. 

ce los Cayos, 

Algunas veces se hallan 
en Monumentos antiguos los 
nombres que se escribían con 
todas las letras , sin la primera, 
como dtaviiis por Odtaviusí 
ulius por Julius. 

En los apellidos sucedía 
lo mismo , pero con mas fre- 
qüencia , pues tenian finales 
determinados para muchos, 
no poniendo para ellos mas 
que las Cifras que se si- 
guen. 
Para Nasica, A. 

Cesar AR. 

Laenas AS. 

Gurges ES. 

Pulcher ER. 

Cornicen EN. 

Caudex EX. 

Viohns ENS. 

Frugi I. 

Regillensis IS. 

Feüx IX. 

Pius IVS. 

Cicero O. 

Cursor R. 

Nepos OS. 



Historia. XV. 33 

Venox OX, 

Rtifus VS. 

Corculum VM. 

Quien desee saber los orí- 
genes de cada Nombre, y Ape- 
llido , vea el Tratado , que es- 
cribió acerca de ellos mi Onu^ 
phrio Panvinio. 

En lo que toca á las bre- 
viaturas, que usaron en Már- 
moles , y Láminas , no puede 
darse regla fija , ni hallo otra 
mas, que la que dé el uso, y 
el contexto: pues una misma 
letra , v. g. F. unas veces sig- 
nifica Filius^ otras Félix ^ otras 
Fecit. No obstante, para alivio 
de los principiantes , pondré 
las mas usuales, distinguién- 
dolas por las mismas clases de 
contextos. 

En Fastos , j; en Anales, 

COS. . . Cónsul , ó Consulado, 

COS. DES.. Cónsul designado. 

SVFF Cónsules sufedlos, 

A.D ddie. 

EX A.D.V.K.DEC. AD &c. 
Ex ante diem 5. Kalendas 
Decemhris ad &c. 

In E. L. F. E. In ejus locum 
factus est Cónsul. 

Cens. Censor : y asi de los de- 
más oficios de la Clave an- 
tecedente. 

jVI. F. C. N. Marcifilius , Caií 
C iV¿- 



34 



Nepos : y en hallándose la F, 
y la N. entre otras dos le- 
tras , significan el hijo , y el 
nieto (y no que el Nepos 
fuese Apellido en todos, co- 
mo algunos ridiculamente 
han juzgado) y las otras dos, 
el nombre del padre y del 
avuelo , pues esta distin- 
ción se usaba mucho entre 
los Romanos : y la N. se 
pone también á los Nepo- 
tes , que sin parentesco al- 
guno con el Augusto , eran 
adoptados para la sucesión, 
como Trajano , que se llama 
Divi Nervce N, 

• . . . LLVM Bellum, 

A. P. V, C. A Parilibus Vrbis 
conditce. Clave III. 

"En Medallas ^ é Inscripciones 
de Emperadores, 

P. M. . . . Pontifex Maximus. 
P, P Parens Patri¿e. 

Esto se suele poner tam- 
bién sin punto entre las pp. 
y suele á veces significar Per- 
petuo : especialmente si pre- 
cede expresión de alguna Dig- 
nidad. 

TRIB.P. Trihunitice Potestatis, 
P. F Pius Félix, 

Aquí es también muy fre- 
qüente lo de la F. y la N. en- 
tre otros nombres : y tal vex 



Claves de la Historia, XV, 

se pasa á PRON. que es Pro- 

nepos. 

TR. M. . . . Trihunus MlUtiim. 

TR. P Tribuno Plebis. 



En esto^y públicas Inscripciones» 

PF. P. . . Prcefedlus PríStorii, 

PR. VRB. . . Prcetor, vel Pra- 
feñus Vrbis , y P. V. lo 
mismo. 

LEG. Legado, esto es, Coman- 
dante de una Legión^ que so- 
lia constar de seis mil Infan- 
tes, y trescientos Caballos: y 
estas letras suelen estar du- 
plicadas: las primeras deno- 
tan el empleo : las segundas 
expresan el número de las 
legaciones , ó expediciones; 
pues siempre se las añade 
un dos, ó tres &c. 

S. P. Q. R. Senatus , populusque 
Romanus. A veces se pone 
sola la P. R. para denotar 
cosa del Pueblo Romano. 

R. P. C. hablando de Magis- 
trados , significa Rclpublicce 
constituendce causa. 

Ex S, C. Ex Senatus consulto^ 
y lo mismo sin el ex. 

En los finales B. R. P. nato.... 
Bono Romani Populi nato. 

Sobre otras Cifras de Medallas 
véase la obra de Medallas 
de España , que tenemos 
publicada. 

CLA- 



CLAVE XVI. 

Explicación de ¡os nombres de 

los Godos , y otras Naciones 

antiguas , con quienes batalla^ 

ron los Romanos , y otros 

Rejnos, 

EN la Península (ó ChersO' 
neso en Griego) quel; hoy 
llamamos Escandía , está á la 
parte Meridional la Gocia : de 
donde por buscar mejor y ma- 
yor tierra , en que cupiese la 
numerosa multitud, á que ha- 
via llegado la incontinencia , y 
fecundidad de sus habitadores, 
salieron estos armados del ri- 
gor, audacia, y robustez, en 
que los connaturalizó la aspe- 
reza , é inclemencia de aquel 
Clima , á buscar las liberalida- 
des de otro Cielo. Aun antes 
de salir no es constante su 
nombre : porque unos los lla- 
man Gutbi , y otros Gotbi; 
y conforme se extendieron 
por diversas naciones , se fue 
corrompiendo tanto por los 
Vulgos , que se llegaron á 
nombrar Godos, Gucios , Ge- 
tas , Gecios , Gocios , Gepi- 
dos , Gedios, &c. y otros, 
que les provienen por mez- 
clas , y diferentes poblacio- 
nes. 



Claves de ¡a Historia, XVI» 3^ 

Los que se repartieron acia 
el Occidente , pasando el Seno 
Codano^ hoy Mar Bálthico , se 
apoderaron de parte de la gran 
Bretaña, y no falta quien diga, 
que por ellos tiene el nombre 
S cocía , mudada en C. la G. de 
Gocia , y añadida una S. 

Otros inclinándose acia el 
Mediodia , entraron en las Ri- 
veras del Vístula, y se llama- 
ron Gíddones , Guddones , y 
Githones , y Venedes , por los 
montes Venedinos. Los que 
se internaron acia el Rio Alba^ 
ó Elba , dieron el nombre á la 
Provincia Gotalba : y la Isla 
Eningía del Mar Bálthico se 
llama por eWos Gotlandia^ que 
es lo mismo que tierra de 
Godos, 

Los que se internaron has- 
ta Scytbia , y S armada , die- 
ron mucho que hacer á los Ro- 
manos, y se llamaron Geí^j", y 
Gecios ^ los quales se alojaron 
en las Riveras del Tañáis ^ que 
hoy es el Rio Don , junto á la 
Laguna Meotis. El Rio Tañáis 
divide la Europa de la Asia, 
y la S armada en Europea, y 
Asiática. La S armada Europea 
es la Polonia, La Asiática es la 
tierra oriental del Tañáis has- 
ta laScy thia. La Laguna Meotis 
está sobre el Ponto Euxino , ó 
Mar negro , á su Septentrión, 
C2 y 



25 Claves de la Historia. XVI, 



y se comunica con él por el 
estrecho ¿el Chersoneso Tauri- 
to (hoy Crimea^ que se llamó 
Bosphoro Cimerio , y la misma 
Laguna se llama hoy Mar de 
Zabache'.\\2imósQ Meotís, por- 
que sus Pueblos comarcanos se 
llamaron Meotis , y Timeotes: 
hoy Tártaros. 

Gepidos ^ que quiere decir 
medrosos., son los que hicieron 
su mansión junto al Rio Boris- 
"tenes , llamado antes Rha , hoy 
Voíga , sobre el Mar Hircano. 

Gelones., los que pasaron 
á la Scytia interior , esto es, 
sobre el Mar Hircano , hoy 
Mar Caspio en su parte Sep- 
tentrional , que se inclina al 
Oriente. 

Gotbunnos, es la mezcla, 
que de los Godos se hizo con 
los Hunnos^ que se apodera- 
ron del País de los Cetas, 

Hunnos , ó Avaros , gentes 
bárbaras de malas mugeres Go- 
das , mezcladas con Scytas, 
habitantes sobre la Laguna 
Meotis , que por repartirse en 



Todos estos , aunque dis- 
cordes entre sí , se unian tan- 
to contra los Romanos , que 
aun en el Siglo líl. llegaroíi 
al número de trescientos mil 
combatientes , y obligaron á 
los Romanos á que los diesen 
tributo. 

Dividiéronse luego en Os- 
trogodos .^ los que poblaron el 
Oriente, y pusieron el yugo 
sobre Italia. Visigodos , los que 
tiraron al Occidente ; y pene- 
trando la Tracia , y la Panno- 
nia , pasaron hasta Francia, 
España, y África. La parte que 
ocuparon en Francia se llamó 
Laude got h ^ y hoy viciado el 
nombre , Languedoc, En Espa- 
ña Coth¡a?idia , que luego por 
las corrupciones del Vulgo, 
pasó á Cathalannia (Cathalu- 
ña) según algunos. 

[Vándalos , Vindulos , Án- 
dalos , y Vinillos era nombre 
general á todos los Bárbaros, 
y en especial á los que salie- 
ron de la Escandía , que quiere 
decir Vagabundos , porque va- 



Centurias, se llamaron Himnos, gabán con armas en mano por 
que quiere decir d cientos. Atila toda Europa. Los que vinieron 



fue Rey de estos, y por ellos se 
llamó la Pannonia (que ocupa- 
ron quando se volvieron de 
Italia) Hungheria , luego Hun- 
garia, y Hungría. Por otro Rey 
se llamaron también Avarios, 



al Rhin se llamaron Valones , y 
de ellos tiene el nombre V^Va^ 
lonia ; y los que fueron al Rio 
Elba., y la Pomerania en el 
Oder , se llamaron Vándalos: 
como también ios que pasaron 

acia 



Claves de la Historia, XVT, 



37 



acia la Scy tía , y Dada , que es 
la parte Septentrional de Uti- 
gria sobre el Danubio. Los que 
fueron acia la Rhecia (hoy 
Gr i sones) se llamaron l^indeli- 
eos , y hoy se llama Augspurg 
su Capital , Augusta Vindeli- 
corum. Los que vinieron á la 
Bética se llamaban ¡Cándalos 
Silingos , que fueron luego des- 
truidos por los Godos en el 
año de 419. 

Longobardos , esto es , de 
Barba larga , ó cabellos largos, 
porque raída la cabeza , deja- 
ban dos guedejas largas á los 
lados , con que estaban horri- 
bles á la vista. Eran hijos de 
Godos Orientales, y vencien- 
do á los Vándalos de la La- 
guna Meotide, pasaron á Pan- 
nonia, Alemania, y Italia, y 
de ellos tiene el nombre Lom- 
bar di a. 

Danos ^ eran unos retoños 
de Godos , que se apoderaron 
del Chersoneso de los Cim- 
brios, que hoy por ellos se lla- 
ma Danemarch , ó Dinamarca: 
y este nombre le tomaron por 
llamarse su Capitán Darío. Los 
que se alojaron sobre el Da- 
nubio acia el Ponto , dieron 
nombre á la Dada , y asi son 
llamados Danos ^ Dados, y Da- 
vos , que egercitaroQ no poco 
á los Romanos. 



Slavos , ó Esdavios , eran 
Pueblos sujetos á los Norue^ 
gios^ 6 Noruegos, que saliendo 
de la Escandía , pasaron á la 
Provincia llamada por ellos 
Esdavonia. Al medio del Si- 
glo VL se introdujeron en la 
Sarmacia Europea , y por las 
llanuras de sus Campos , lla- 
madas Pole en su lengua Escla- 
vona , fue llamada Polonia, 

Herulos se llamaron por la 
disposición á las Armas , que 
es Heriliz ; y estos desde Pan- 
nonia pasaron con el Rey 
Odoacer á dominar á Italia, 
A estos se juntaron los Scyros^ 
que haviendo sido echados 
con los Herulos de la Escan- 
día , por los Danos Cimbri- 
cos , fueron á parar acia el 
Monte Caucaso , que está al 
Oriente del Mar Caspio. 

Suevios , fueron los que 
vinieron á parar á la Provin- 
cia , ó Círculo de Alema- 
nia, que aun hoy llamamos 
Suevia , y quiere decir Labo' 
riosos. 

Normanos , quiere decir 
hombres del Norte, y en espe- 
cial se dio este nombre á los 
Noruegos, que molestaron á 
Francia ,y poseyeron la Neus' 
tria , que por ellos se llama 
Normandia. Estos pasaron tam- 
bién á la Guerra de la Tierra 
C 3 San- 



38 Claves de la Historia* XVlh 

Santa , y echaron á los Grie- 
gos de la Vulla , y Calabria, 
Burgundios , Vándalos asi 
llamados por las Aldeas por 
quienes andaban , que ellos lla- 
maban Burga : se unieron con 
los Vindelicos ^ y de aqui pasa- 
ron á la Galia , y dieron nom- 
bre á la Biirgundia^ ó Borgoña. 
Bayoaros^ eran Godos mez- 
clados con los Hunnos Ava- 
ros , ó Avarios; y pasando de 
Pannonia al Occidente, se alo- 
jaron en la Provincia , que hoy 
se llama Bavicra por los Ba- 
yoaros , ó Bavaros, 

Alanos , Pueblos de la Sar- 
macia, asi llamados por el Rio 
Alano , como Indios por el Rio 
Indo. Llamáronse también Ma- 
sagetas. 

Rugios , esto es , de pelo ás- 
pero^ por quanto se vestian de 
pieles de fieras: estos se apo- 
deraron de la Isla del Mar de 
Alemania , llamada por ellos 
Rugia . y Islas Vandálicas so- 
bre la Pomerania, Dieron tam- 
bién nombre á Rugilanda so- 
bre el Rio Elva, y pasaron 
con Odoacer á Italia. 



CLAVE xvn. 

Explicación de los nombres^ 

Historia , Fastos , Anales^ 

Chronicas , y Epheme- 

rides» 



A UN el término Historia^ 



que el uso ha hecho ge- 
neral á qualquiera narración 
de los sucesos , tiene especial 
carader , que le diferencia de 
todos los propuestos. Los an- 
tií^uos solo reconocían por 
Historia aquella descripción 
de los sucesos, que era hecha 
por el mismo que los havia vis- 
to; por quanto el verbo Grie- 
go Historeo significa el mirar 
lo presente : mas lo común es 
atender á otra significación 
del mismo verbo, que signi- 
fica también describir , y pro- 
poner los sucesos á la memo- 
ria; y en este sentido la His- 
toria propriamente tal , en 
quanto se diferencia de los de- 
más términos propuestos , sig- 
nifica una proposición de su- 
cesos por extenso : en la qual se 
representan todos los monu- 
mentos de lo acontecido , se- 
gún tiempos, lugares, y perso- 
nas ; pintando en la ocasión lo 
que pertenece á la región, á la 
batalla, á la exhortación, á los 
motivos, á los éxitos; y todo 

coa 



Claves de la Historia, XVll, 



39 



con adorno , limpieza, y quan- 
to se acerque mas á la verdad, 
sin parcialidad , ni adulación, 
&c. Pero esto último toca ya 
á las Leyes del Historiador^ 
que son tantas, y tales , que 
para serlo bueno, necesita ser 
muy hombre entre las Aves, 
y entre los hombres rara Ave. 
Los Anales , ó Annales, 
aunque pueden también 11a- 



cunstancias señaladas, sin cui- 
dar del todo de la acción , ni 
del adorno; se la daba el títu- 
lo de Anales ,, antes que se in 
trodugese el de Historia Ro- 
mana. 

Si los sucesos se refieren 
por dias , llaman á esto los 
Griegos (y aun los que escri- 
biendo en Castellano se pre- 
cian de relumbrones) Epheme- 



marse Historia , según la lati- rides , de emera , que es el dia. 
tud de esta voz , se diferencian En Latin , y Castellano se inti- 



propriamente una de otra: por- 
que los antiguos , quando ha- 
llaban alguna narración de su- 
cesos, no bastantemente expli- 
cados, decian ,que no era His- 
toria , sino Anales : porque á 
estos les bastaba el qiié^ guan- 
do , y por quién^ sin la extensión 
que es propria de la Historia: 
pero con la precisión de dis- 
tinguir los acontecimientos 
por lo que toca á cada año, que 
es en donde se salva el ser de 
los Anales ; por el Annus , que 
significa el Aíio : y asi , si el 
Analista no se quiere preciar 
de Historiador., se atará á me- 
nos leyes. Por esto á la senci- 
lla narración , que escribía 
por su oficio el Pontífice Má- 
ximo de los antiguos Roma- 
nos en sus Tablas , propo- 
niendo al Pueblo los sucesos 
de cada año con las tres cir- 



tulan Diarios, Y por quanto 
esto puede convenir á qual- 
quiera librito , que llamamos 
de Memoria, si distingue los 
acontecimientos por los dias; 
se verá, que ó no cabrá en él 
la Historia , ó no cabrá él en 
libreria alguna. 

Fastos se llamaron al prin- 
cipio los dias en que los Jue- 
ces podian hablar licitamen- 
te de las sentencias , que to- 
can á su empleo : y descien- 
de esta voz del verbo Lati- 
no fari* Nefastos se llama- 
ban los dias , en que no po- 
dian hablar las palabras so- 
lemnes de lo que se incluye 
en estas tres : Do , Dico , Ab- 
dico, Después llamaron Fas- 
tos á la recopilación de estos 
dias : poniendo en ella los dias 
solemnes de los dioses , los 
juegos , vidorias , y dias de 
C4 sus 



40 



sus juntas , ó congresos , &c. 
Y en este sentido escribió Ovi- 
dio, con el nombre de Fastos^ 
sus libros. Luego se intitula- 
ron Fastos los libros en que se 



Claves de la Historia. XFIIL 

á todo esto , se habló en la Cla- 
ve I. y en el Discurso, sobre la 
necesidad de la Historia. 



CLAVE xvin. 



señalaban los iVlagistrados de Qué cosa sea critica ^ y quánta 
cada año , en especial los Con- su utilidad ^y su necesidad. 



sules (que eran los principales) 
los Censores , y Didadores, 
6¿:c. Y los libros, en que sola- 
mente se escribian los nom- 
bres de los Magistrados de ca- 
da año , eran propriamente 
Fastos , y no Anales , porque 
estos piden mas que aquellos, 
aunque en los Fastos quieras 
ingerir tal , ó qual cosa pere- 
grina , como hizo Casiodoro 
en los suyos , á quienes acaso 
por aquellas pocas observa- 
ciones que ingirió , no quiso 
llamar Fastos , ni Anales, por- 
que era mas de lo que piden 
unos , y menos de lo que toca 
á otros. 

Chronicas son propriamen- 
te las relaciones de sucesos, en 
que principalmente se cuida 
de distinguir los tiempos , no 
precisamente por dias, ni por 
continuación de años , como 
en Diarios, y Anales, sino aun- 
que sea omitiendo algunos 
tiempos , en que la materia de 
que se escribe , no ofrece cosa 
digna de memoria. De la Chro- 
nología , que es transcendental 



Sta voz Crisis , de quien 
se deriva la Cr/íir/1, sig- 
nifica en Griego lo mismo que 
en Castellano Juicio : pero co- 
mo son mas los ignorantes, 
que los dodos , para los mas 
está (como se suele decir) en 
Griego quanto pertenece á la 
Crítica, Lo mas sensible es, 
que la ignorancia pase , no so- 
lo á desden , sino á desprecio 
de los que se precian , y em- 
plean en la Crítica : y que los 
que pasan plaza de doélos, y 
juiciosos , publiquen su igno- 
rancia en preguntar, que quie- 
nes son los que se entienden, 
quando se dice Críticos ? Mu- 
cha parte de los que no debian 
apadrinar al Vulgo, juzgan, 
y llaman Crítico al que usa de 
voces no comunes al Vulgo, 
creyendo que la naturaleza 
de la Crítica consiste en la 
cultura de los términos. Escri- 
bo solamente para los que por 
sola la falta de instrucción , no 
se hallan en la clase de eru- 
ditos. 

Cri- 



Claves de ¡a Historia, XV 111^ ' 41 

Critica es el arte , ó Facul- todo lo demás que prescriben 



tad con que se forma 'juicio , y 
redía inteligencia sobre los su- 
cesos de la Historia , sobre los 
Escritos ^y Escritores, sobre el 
estilo , sentido, y Autor de cada 
cosa. De la reda inteligencia 
de esta definición se sigue el 
redo juicio que se debe for- 
mar del Arte Crítica : pues sin 
nuevo commentario se cono- 
ce , no solo su importancia , si- 
no su necesidad. De qué sir- 
ven las Historias , si no en- 
contramos en ellas la verdad? 
Quién descubrirá las fábulas, 
y mentiras , que la corrupción 
de los tiempos , la credulidad 
de algunos , la parcialidad , y 
envidia de no pocos, la varie- 
dad de ediciones , y la limi- 
tación de la capacidad de los 
hombres, han mezclado en un 
campo tan vasto como la His- 
toria , en tiempo en que ha si- 
do tan común la ignorancia, 
tan rara la luz de laChronoIo- 
gía , &c? Quién digo, sino ¡os 
que para bien de la Iglesia, 
para gloria de las Monarquías, 
para honor de los Héroes y 
Escritores, se dedicaron á pe- 
sar con seriedad , y examinar 
con la debida reélitud el tiem- 
po , la acción , la persona , el 
lugar , &c. según los princi- 
pios , cotejos, relaciones, y 



las Leyes de la Crítica ? Y qué 
frutos no se siguen de este em- 
pleo? Qué bienes? Qué im- 
portancias? 

Aun en los libros sagrados 
quién ignora las variedades de 
que se lastimaba San Geróny- 
mo ? Quién no conoce lo que 
puede alterar la malicia de los 
enemigos de la iglesia , la va- 
riedad de lecciones , y los des- 
cuidos de los Escribientes? 
Pues si no huviera dodos , que 
pudieran juzgar sobre estos 
puntos , qué daños no resul- 
taran de la falta de esta Críti- 
ca sagrada? 

Y si los libros Divinos es- 
tán expuestos á esto, qué di- 
remos de las obras de los San- 
tos Padres? Qué de las Ac- 
tas de la Historia de las Vi- 
das de los Santos ? Qué de 
los Escritores Eclesiásticos? 
Qué de las Historias propha- 
nas? 

Supuesta pues la utilidad, y 
necesidad de la Crítica , tiene 
ésta (como las demás Faculta- 
des) varias Reglas, asi para su 
estudio , como para su uso: 
porque no siendo este empleo 
esento de los defedos , y exce- 
sos , á que están sujetos los de- 
más , es preciso que haya una 
Facultad, que prescriba docu- 

men- 



42 



Claves de la Historia, XVIII, 



las que lo abrazan en común, 
mostrarán la importancia, gra- 
vedad , y sumo estudio, que se 
requiere para esto; á fin que 
los que no están graduados aun 
en los primeros estudios de 
esta facultad , no se metan á 
Bachilleres , queriendo mane- 
jar la Vara de Censores , no 
solo sobre los puntos (en que 
acaso no gozan de una me- 
diana tintura) sino sobre los 
gla,'como es a¿lo de pruden- Jueces, que no perdonaron á 
cia , no se compra , aun á costa trabajo alguno , por informarse 
de estudio, si el repartidor de redámente de los hechos, 
los talentos no le diere : y asi Las Reglas de la Crítica 

vemos, que acerca de un mis- unas sirven para su formación, 
mo objeto , cuyos fundamen- estudio , y naturaleza : otras 



mentos para el medio. Y si en 
las demás es difícil el hallarle, 
en esta no lo es menos, porque 
son numerosísimos los princi- 
pios que deben concurrir al 
ado ÓQ juzgar , en que consis- 
te la Crítica. Por esto puso Du- 
pin por Regla principal al jui- 
cio de prudencia , y equidad con 
que se pesen , y ponderen se- 
riamente los fundamentos de 
una y otra parte. Pero esta Re- 



tos están descubiertos para to- 
dos, no todos forman una mis- 
ma Crítica: pues por la debili- 
dad del humano entendimien- 
to , unos penetran menos; otros 
se precipitan mas, y á todos les 
parece que insisten en la su- 
prema Regla del juicio de pru- 
dencia^ y equidad. Por esto pro- 
pondremos las Reglas gene- 
rales, sin las quales no se 
puede subir á este Tribunal : y 
lo que se digere en orden á 
unos Capítulos de la Historia 
Eclesiástica (pues la brevedad 
con que convidamos á esta 
nuestra lección , no permite 
Magistral instrucción ) dará 
luz para otros en particular: y 



para su uso. 

CLAVE XIX. 

Reglas principales de 
Crítica, 



la, 



EL primer fundamento de 
la Crítica es la autoridad 
de los antiguos: acerca de lo 
qual son las principales reglas 
de este estudio. 

Lo I te debes informar de 
la calidad del Escritor , de su 
genio, é ingenio, del tiempo 
en que escribió , de las cir- 
cunstancias , y fines por que 
escribe : si habla de las cosas 
por vista , 6 por oído : si toca 

el 



Claves de la Historia, XIX. 

el tal suceso de paso , ó por 
asunto : si tiene , ó no , auto- 
ridad en la iglesia, no solo por 
la Aureola , sino especialmen- 
te por la pluma : y no solo en 
un punto , V. g. Theológico, 
sino en aquella materia en 
que se trata : qué opiniones, 
ó dogmas estaban admitidas 
en su tiempo: si habla alli la 
SQ&.3. , ó cisma en que vivió, 
como debe mirarse en Here- 
ges , y Griegos : si escribió co- 
piando á otros , ü original- 
mente : y entonces aplicadas 
las mismas reglas á las fuen- 
tes , medirás su autoridad por 
ellas : si se aquieta sin examen 
alguno en las cosas vulgares, 
ó añade algún examen : si fue 
hombre privado, ó Ministro, 
é Historiador por alguna Re- 
pública : si el libro en que se 
lee es ciertamente suyo : en 
qué tiempo salió á luz : qué 
egemplares sirvieron para ello, 
quién los solicitó , dónde 
fue la impresión : si se ha- 
bla allí de sucesos , ó personas, 
que ciertamente consta ser 
después del Autor , no descu- 
briéndose malicia de intru- 
sión , por alguna de las cir- 
cunstancias referidas : si se in- 
troducen voces , que no esta- 
ban en uso en tal edad : si la 
materia desdice en algunas 



43 



partes de la seriedad , grave- 
dad , ó dodrina del Autor : si 
el estilo desdice , no solo de 
unas partes , sino de las otras, 
en que el mismo Escritor , por 
la variedad de circunstancias, 
varió en algo su ^;;*'>^i|k:ons- 
tando ser su escrito el que se 
propone como norma : si con- 
viene el testimonio de los de- 
más Autores ; ó los antiguos 
Códices desdicen de la tal Ins- 
cripción : si en caso que los 
antiguos se la pongan , desdi- 
ce de ello, por las calidades 
sobredichas. De todo esto pu- 
diera poner exemplo en parti- 
cular , si ello solo no bastara 
en común. 

Para que de estas observa- 
ciones se forme un argumento 
cierto^ se requieren también al- 
gunas Reglas. I. Que sea cosa 
explorada. 2. Que haya monu- 
mento patente , y auténtico, 
que compruebe la falsedad de 
los sucesos : porque si no se 
fundan masque en quatro con- 
geturas, discurridas en un rin- 
cón de un ángulo; no llegan 
á esta esphera. 

Sobre el principio de la 
autoridad de los antiguos se eri- 
gen varias Realas. 

Regla I. No es licito apar" 
tarse del testimonio de los anti- 
guos Escritores^ no haviendofir- 

mes. 



44 



Claves de la Historia, XIX. 



mes , y constantes razones , que 
prueben lo contrario. Asi aun 
los mas severos, y delicados 
Críticos; pero no asi todos ellos 
en la práélica, pues prometien- 
do guardar lo que dice la Re- 
gla (com^. promete Dupin) al 
llegar á la' calificación de los 
sucesos , suelen verse movidos 
de razones bien débiles. Sea 
un egemplo la invención del 
Evangelio de San Matheo en 
la India, por Panteno , que por 
testimonio de Eusebio , y San 
Gerónimo se halla general- 
mente recibida. Pues Dupin en 
su tomo I. dice, que dificulto- 
samente se persuade á esta 
Historia; por quanto, dice, 
no se descubre motivo para 
que el Santo Evangelista deja- 
se á los indios un libro , que 
solo estaba escrito en carac- 
teres Hebreos. Mira si es fir- 
me, é invencible la razón, por 
la que quiere apartarse de 
aquellos antiguos Escritores! 
especialmente quando se incli- 
na él á que el Evangelio que 
les dejó , era el de que usaban 
los Nazaréos, de quien con- 
fiesa , que estaba en lengua 
Hebrea. La firmeza , pues , é 
invencibilidad de la razón, 
pende de la suprema Regla, 
puesta en la Clave antece- 
dente. 



De aquí se sigue, que quan- 
do los testimonios de los an- 
tiguos Padres son del todo cla- 
ros , no se debe tirar á eludir 
su fuerza, sin que también 
obliguen unas invencibles ra- 
zones. Porque dar una respues^ 
ta por voces que no tengan so- 
lidez , es en buenos términos 
apartarse de la autoridad del 
testimonio : y tal vez la dis- 
tinción no sólida, que se dá 
en algún punto , que no es de 
gran momento, puede enervar 
las fuerzas de otra materia gra* 
visima en la Iglesia. 

Regla 2. Débese estar al 
testimonio del que refiere el su-^ 
ceso por baverse hallado presen- 
te ^ ó por haverlo recibido de 
quien lo vio , si el suceso es de 
cosa pública , si el Escritor no 
es parcial^ ni mezclador de fá- 
bulas , sino diligente circuns- 
pecto ^y perspicaz^ y si no hay 
otro contemporáneo que lo con- 
tradiga. De las mismas con- 
diciones de la Regla consta 
el modo con que debe tomar- 
se. Y de aquí sale , que el 
que escribe un suceso sin tes- 
timonio de algún Autor de 
aquel tiempo , por espacio de 
uno, ó de dos Siglos, debe 
ser despreciado por los Críti- 
cos , si no se junta con algún 
otro monumento : pues lo que 

vie- 



Claves de la Historia, XIX, 



45 



viene por una mera confusa 
relación de los pueblos , no 
dejará , á lo menos , de mez- 
clarse con diferentes cuentos, 
después del señalado espacio 
de dos Siglos. De aqui nace el 
que muchas A^asde los Santos 
no tienen crédito alguno en- 
tre los Críticos. Y en esto se 
conoce también la necesidad 
que hay de distinguir los Si- 
glos , en que florecieron los 
Autores : pues siempre se debe 
estar á los mas immediatos al 
suceso , si no huviere otra Re- 
gla que lo contradiga. 

Regla 3. El argumento ne- 
gativo , tomado del silencio de 
los antiguos , no es por sí solo 
suficiente d excluir la fé de 
los asuntos. Esta Regla asi 
puesta , consta de la misma 
práética de los Críticos: pues 
rebatiéndole en otros los mis- 
mos que usan de él en sus 
escritos , dan á entender la 
poca fuerza que tiene por sí 
solo. Sea un exem.plo. Natal 
Alejandro tiene por supositi- 
cias las Decretales de los Pa- 
pas antes de i^ir/V/o; sacando 
esta conseqüencia ( fuera de 
otros muchos gravísimos ar- 
gumentos ) del antecedente 
del silencio de San Gerónimo, 
de los Papas, de los Concilios 
de los ocho primeros Siglos, 



y de Phocio. En este , y otros 
muchos exemplos consta el 
que le tiene por un buen ar- 
gumento. Pues mira como le 
da por malo, quando le ob- 
serva en otros. Niega Lau- 
noy , que San Lázaro fuese 
Obispo de Marsella , y que 
Magdalena , y Martha sus her- 
manas huviesen aportado á la 
P/ovenza , fundado en que no 
hay memoria de esto en Sal- 
viano , Casiano , Vidor Ma- 
siliense. Cesarlo, Eucherio, 
y otros Escritores de las igle- 
sias de la dicha Provincia : ni 
en Usuardo, y Adon en sus 
Martyrologios: ni en los Ser- 
mones de San Gregorio, San 
Odón, Pedro Venerable , San 
Pedro Damiano , y San Ber- 
nardo, sobre la Magdalena. 
Este nudo le desata de un gol- 
pe el mencionado Alejandro, 
respondiendo, que es fútil , y 
de ningún momento el argu- 
mento , por ser únicamente 
negativo, Y contra los que no 
admiten las cinco últimas 
Cartas de San Ignacio , en 
fuerza del silencio de Justi- 
no , Tertuliano , Clemente 
Alejandrino y otros, respon- 
de al mismo modo diciendo, 
que aunque no se encuentre 
mención de dichas Cartas 



en las citadas Obras 



puede 
ser 



46 Claves de ¡a 

ser que la huviese en las que 
se han perdido : fuera de que 
no es preciso (como añade) 
que hiciesen mención de to- 
dos los Escritores Eclesiásti- 
cos , y de todas sus Obras. 

De aqui se sigue , que el 
argumento negativo por sí 
solo , como dice la Regla , no 
es de momento alguno : pues 
para que lo fuese, se necesitan 
las condiciones siguientes : 
I. Que conste el que no falta 
ninguna de las Obras de los 
Autores , de cuyo silencio se 
habla : 2. que no ignoraron la 
materia de que se trata , por al- 
gún principio inculpable : 3. 
que no solo tuvieron ocasión 
sino obligación de referirla, 
por el oficio que tomaron : co- 
mo San Bernardo, escribien- 
do la Vida de San Malaquías, 
y omitiendo las Prophecias que 
se le atribuyen : 4. que no in- 
tervino algún motivo extrín- 
seco, que les obligase al silen- 
cio. Verificándose esto, ten- 
drá fuerza el argumento ne- 
gativo : mas quándo llega- 
rá á verificarse? Solo tendrá 
alguna fuerza , quando , ó se 
junten algunos otros princi- 
pios (como se previno en lo 
de las Decretales) ó faltando 
toda prueba afirmativa , no se 
oponga al silencio general al- 



Hístoria, XIX. 



guna prueba positiva en favor 
de lo nuevamente referido. 
Sirva para esto un exemplo. El 
primero que escribió la entra- 
da de San Dionisio Areopa- 
gita en Francia, fue (según Bas' 
nage en su Historia Eclesiásti- 
ca) Fortunato , Obispo Piéta- 
viense. Havian ya pasado 600 
años , antes que se escribiese tal 
suceso: el Autor no propone 
momento , ó monumento algu- 
no en prueba de ello , según di- 
ce Honorato de Santa Maria: 
pues en un silencio tan alto,tan 
común , y tan prolongado, so- 
bre una cosa tan grande, y me- 
morable , de dónde lo saca- 
rla Fortunato ? Qué fortuna la 
suya! qué ignorancia, ó des- 
cuido el de tantos ! En tales 
lances , pues , es bueno el ar- 
gumento negativo , aunque 
positivamente firmen , y afir* 
men el dicho sus nietos , y 
biznietos. 

La misma debilidad tiene el 
argumento que se toma de Con- 
geturas^ pues por sí solas no dan 
regla eficaz, no solo las que se 
toman de veTosimllitudes ^ de 
Títulos^ ó Inscripciones, de eos- 
tumbres^óe tiempo^ de ser saca- 
do de Libros Commenticios, 
&c. pero ni aun la del Estilo, 
Sirva solo un exemplo. Nadie 
duda de la diferencia del estilo 

de 



Claves de ¡a Historia» XIX* 
de las Cartas Canónicas de riza el estilo 



San Pedro , y de la de San Pa- 
blo á los Hebreos en compara- 
ción de las demás del Apóstol: 
del Evangelio de San Juan , y 
del Apocalypsi : pues por esta 
diversidad de estilos no falta- 
ron antiguos (como dice San 
Gerónymo) que negasen ser de 
un Autor mismo: siendo cier- 
to lo son. Y fuera de lo divi- 
no, consta lo mismo en varios 
Escritores Eclesiásticos , pues 
ya en diversa edad , (como ob- 
serva N.P.S. Augustin en San 
Cypriano) ya en diversos asun- 
tos, y auditorios, solian unos 
mismos Escritores diversificar 
el estilo en sus Escritos. Di- 



47 
de este Santo. 
Consta pues, que la Congetura 
por si sola no tiene fuerza su- 
ficiente , si noque se la junte 
otro principio , ó que se jun- 
ten todas, sin que haya cosa de 
momento en lo contrario. Aña- 
do esto , porque pueden jun- 
tarse las principales congetu- 
ras , y con todo eso no hacer 
argumento firme , por otra 
fuerza en contra : v. g. sobre 
el caso de la competencia de 
San Pedro con el Mago Simon^ 
en el vuelo y precipicio de 
éste, se hallan las congeturas 
á la duda; lo i. por el silencio 
antiguo; pues no se trata de 
ello hasta Arnohio , que flore- 



verso estilo guardan Chrysos- ció por los años de 300. Lo 2, 
tomo , y N. P. San Augustin, porque la fuente de donde ma- 



quando hablaban , uno con 
el Pueblo Antioqueno , y de 
Constantinopla ; y otro con 
Juliano, y con su Pueblo. Es 
verdad , que siempre guardan 
uno , y otro unos adjuntos, 
que publican ser ellos los que 
hablan: pero también el juicio 
del estilo , pende de los distin- 
tos modos de juzgar de cada 
uno. Erasmo dice, que ningún 
Escrito es menos digno del 
Chrysostomo, que sus Homi- 
lías supcr Aña Apost. Y el 
Abad Billi es de sentir, que 
alli es donde mas se carade- 



na esto (que son las Constitu- 
ciones atribuidas á los Apos- 
tóles ) se sabe no es legítima. 
Lo 3. porque se mezclan en 
ello algunos cuentos , que 
huelen como á fábula. Lo 4. 
porque la Chronología no es 
constante ; pues unos atribu- 
yen la muerte de Simón Ma- 
go al tiem.po del Emperador 
Claudio , y otros al último de 
Nerón, Lo 5. por la discre- 
pancia de las Plumas ; pues 
unos dicen , que el M;^go des- 
afió al Apóstol ; y otros, que 
el Apóstol desafió al Mago á 

ia 



48 



Claves de Ja Historia, XX, 



la comprobación de las Doc- 
trinas. Unos , que el Mago 
murió de la caida; otros, que 
solo se le quebraron las pier- 
nas, y que retirado condes- 
crédito á Brindis ^ murió pre- 
cipitándose de la ventana aba- 
jo. Pues juntas todas estas con- 
geluras, no hacen firme argu- 
mento : porque á la fé del he- 
cho , favorecen testimonios 
antiguos de Griegos , y Lati- 
nos : Arnobio, Cirilo Jeroso- 
limitano , Ambrosio, Augusti- 
no , Pelusiota , Theodoreto , y 
otros : de modo , que Tilemont^ 
Baillet , y otros Críticos , han 
tenido por mas graves á tales 
testimonios , que á las conge- 
turas mencionadas. 

De aqui se sigue la Regla 
transcendental , de c[uq La fir- 
meza , ó debilidad del argumen- 
to de las congetiiras , pende de la 
contracción en particular ^ para 
quien no hay otra Regla , que 
la suprema del Juicio de la 
Prudencia^ y Equidad, 

CLAVE XX. 

Reglas sobre el buen uso de la 
Crítica, 

SErá bueno el uso de la Crí- 
tica , si se regula por las 
Leyes , que dejamos estableci- 
das: y como lo redo sirve tam- 



bién para el conocimiento de 
lo obliquo; las Reglas del buen 
uso, sirven para que se eviten 
los abusos. Sea, no obstante, 
para mayor claridad i. Regla. 
Es severidad^y abuso de la Cri- 
tica^apartarse del testimonio de 
los antiguos^ sin firmes y graves 
fundamentos , solo por algunas 
congeturas. Consta de la mis^ 
ma autoridad , que se vincula 
la venerable antigüedad. Pero 
la oposición que se debe tener 
con la nimia credulidad de al- 
gunos á todo lo que han oído 
á sus avuelos, suele pasar á 
extremo de no deferir en nada 
aun á los padres , donde se 
trasluce resquicio á alguna 
duda. En este vicio han in- 
currido algunos de los Críti- 
cos , con lo que han hecho 
odioso el nombre de la Crítica 
para los menos doélos : todo 
pide su micdio , pero esto en 
especial : pues al paso que son 
grandes los bienes del buen 
uso de Crítica , son muy gra- 
ves los males del abuso : por- 
que la misma libertad, que 
pide la integridad de este Tri- 
bunal , puede precipitar á 
graves ruinas en materias dog- 
máticas , si la razón no tie- 
ne freno alguno en \o histo- 
rial. 

De aqui sale otra Regla. 

En 



Claves de la Historia, XX, 

En caso de declinar á algún ex- 
tremo {por no ser las razones 
suficientes) mas vale la credu- 
lidad reverente , que la tenaci- 
dad en la crítica. Asi Mabillon: 
(i) y lo prescribe la Regla de 
la Prudencia , y Equidad, 

Regla 3. El Crítico debe ser 
totalmente imparcial^ sin andar 
con cortesías, ó benignidad, 
donde debe usar de vara de 
reélitud , sin reparar en Patria, 
Instituto , &c. con suma inge- 
nuidad. 

Regla 4. Siempre debe usar 
de modestia , aun con aquellos 
de cuya sentencia se aparta^ 
sin expresiones jaélanciosas, ni 
especie de magisterio univer- 
sal , que ni es decoroso á la 
persona, ni conducente para 
la persuasión. 

Regla 5. el uso de la Crí- 
tica consiste , y pide esencial- 
mente , que el asunto se pro- 
ponga con claridad , y sin vo- 
ces equívocas , después de una 
total información del hecho, 
sin disimular cosa que perte- 
nezca á su substancia , y que 
la comprobación de testimo- 
nios sea por Escritores los mas 
contemporáneos al suceso , sa- 
cándolos, no de Obras supo- 
siticias , o dudosas , sino de 



49 



Escritos ciertos, y de clausu- 
las perfeélas, y las mas con- 
cluyentes, que no tengan al- 
gún sentido equívoco. Des- 
pués se añaden razones y con- 
geturas, que califiquen el jui- 
cio que se forma , ó debilitea 
el opuesto , desatando con fir- 
meza los fundamentos del par- 
tido contrario. 

En los puntos en que no 
concuerdan los Doétos , se 
atenderá á estas Reglas, i. De- 
bese estar al partido de los 
mas, y no al de uno , en el su- 
ceso historial que se refiere 
por uno de otro modo, que 
por los demás. 2. Si uno ^ o dos 
refieren lo que otros omitieron^ 
se debe estar al que refiere : pues 
suele suceder , que no se escri- 
ba el suceso por algunos , á 
vista de que su misma publi- 
cidad les parece se opone á 
que pueda ignorarse. 3. Qunndo 
algunos refieren con variedad 
un hecho , se ha de atender , si 
hay particular motivo , que les 
induzca áello'. pues las parti- 
culares afecciones , y la con- 
descendencia con los Prínci- 
pes, suelen mover las Plumas. 
Pero como las congeturas so- 
bre aféelos internos son incier- 
tas, se ha de insistir en ra- 
D zo- 



(») Estud, Menast, p. a. cap. 3. 



50 Claves de la Historia, XX* 

zones , 6 monumentos públi- con que algunos han tirado á 
eos: y quando en esto no se oprimir á este Escritor, (i) 



encuentre firmeza , basta reba- 
tir los fundamentos opuestos, 
y oponer al Historiador His- 
toriadores : porque la Crítica 
no pende en todo su uso de 



Véase el P. Honorato en su 
tomo I. (2) donde trata á la lar- 
ga de la autoridad que merece 
el Metaphraste. 

Lo propuesto hasta aqui 



pruebas incontestables : basta- sirve para alguna noticia, de 
ia algunas veces convencer al lo que no es razón haya en- 
suceso de no digno de credi- tera ignorancia. En el discur- 
to, por la poca probabilidad, so de la Obra hallarás algunas 
y autoridad que se muestra en comprobaciones práéticas. Y 



el hecho. 

Tampoco es contra el usa 
de la Crítica desamparar á un 
Autor en unos puntos , y se- 
guirle en otros , aunque el tal 
Escritor no sea de grave auto- 
ridad entre los Críticos : v. g. 
el Metaphraste , de quien sue- 
len valerse algunas veces , aun 
los que defieren poca autori- 
dad á sus Escritos. Bolando le 
defiende contra la demasía 



si con esto te he excitado el 
deseo, podrás satisfacerle jus- 
tamente , consultando los Es- 
critores graves, que tratan del 
asunto. Hallaráslos casi reco- 
pilados en el P. Honorato de 
Santa Marta , Carmelita Des- 
calzo, nuevamente traducido 
en Latin , é impreso en Vénc- 
ela , en tres Tomos de á quar- 
to de marquilla.. 



(i) Bolando ^Tom^ i. ^rief. pag. 18. col. 1^ (2) Disert, %.p, a, art, 4. 



Si- 



SI 



SIGLO PRIMERO. 




pontífices. 

\Años de Christo^ 
y I, del Pontificado. 

AN Pedro , Prin- 
cipe de los Apos- 
tóles. Galileo, 
Haviendo teni- 
do su Silla en Antioquia , Me- 
trópoli de Siria , por los años 
de Christo 38 , ó 39 pasa á Ro- 
ma después del segundo año 
de Claudio , que fue por el 43 
de Christo, donde vivió hasta 
el 63 , ó 65 según otros. 

67 San Lino , Toscano. 
Mandó , que las mugeres tu- 
biesen la cabeza cubierta en 
la Iglesia. A éste le ordenó 
S, Pedro , Vicario , y Coad- 
jutor suyo , mientras el Após- 
tol andaba en la solicitud Pas- 
toral de otras Iglesias. Y asi 
de Vicario de S. Pedro , pa- 
só después de la muerte del 
Apóstol á Vicario de Chris- 
to, y sucesor de S. Pedro. 

78 San Cleto , Romano. 
Fue el primero que usó de 
las palabras : Salutem , S 



pontífices. 

Años de Christo^ 
yi.del Pontificado, 

ApostoJicam benedidiionem. 

91 San Clemente, Ro- 
mano. De éste se dice, que 
S, Pedro le señaló por su su- 
cesor : mas el Clero eligió á 
Cleto ^ á solicitud del mismo 
Clemente , porque no se pre- 
sumiese , que era hereditaria 
la Silla , y ninguno se valiese 
con este exemplo de lo que 
David dice de los malos : Hóe- 
reditate possideamus San&ua- 
rium Dei. Psalm. 82. 

Esta sucesión señalan los 
mas de los Catálogos anti- 
guos , aunque algunos Auto- 
res modernos no la guardan. 
Y asi en esto , como en la 
Chronología de estos dos Si- 
glos y medio , no hay cosa 
cierta , por lo que sigo lo mas 
común. 

La voz Griega PAPA sig- 
nifica el amor y respeto de hi- 
jo á Padre , y al Padre de los 
Padres, 

D2 EM- 



Sí 



Siglo /. Emperadores. 



EMPERADORES. 

jíñcs de CbrístOy 
y 1, del Rey nado. 

OCTAViANO , que después 
tonfió el nombre de Au- 
gusto , fue el segundo Em- 
perador de Roma : y tan fe- 
liz , que se pedia para los de- 
más Emperadores la /e/zV/iíií/ 
de Augusto. Fuelo en haver- 
]e escogido Dios , para que 
en su año 42, según la opinión 
común, 045 según otros, en 
que estuvo pacificado todo el 
Orbe , naciese el Redemptor 
del mundo. Hasta en el tiempo 



puede lo sumo de los vicios so- 
bre el Trono de la mayor for- 
tuna. A los 29 años de su edad 
fue muerto con 30 puñaladas, 

41 Claudio, desidioso, 
necio , y dado al vino , con 
todos los demás vicios que se 
siguen. Fue muerto con ve- 
neno. 

54 Nerón , el compen- 
dio mas cabal de todas sus 
crueldades y sus vicios es su 
nombre. No solo no perdonó 
á su madre , mugeres, y Maes- 
tro , pero ni aun á sí mismo, 
pues se quilo con un puñal la 
vida. En él , dicen , se acabó 
la sangre Augusta : yo digo se 
acabó en su antecesor; pues la 



del Reynado fue feliz, pues le fiereza no es de sangre Real, 



logró 57 años y medio. Véase 
la Clave I. de la Historia. 

14 Tiberio , uno de los 
mayores Políticos del mundo, 
digno de las mayores alaban- 
zas , si no se huviera man- 
chado con los vicios horri- 
bles que no supo disimular el 
disimulo, que tomó por divi- 
sa : Nescit regnare , qui nescit 
dissimiilare. 



37 



Cayo Caligula , lla- 



mado Germánico, Después de 
buenos principios fueron ta- 
les sus fines , que se llegó á 
sospechar, si la naturaleza le 
dio á luz para mostrar quanto 



68 Galea : sin parentes- 
co alguno con los Césares , fue 
elevado á la Púrpura por las 
Legiones de España , de quie- 
nes era Prefedo : pero car- 
gando tributos á las Galias, 
y á España, y acusado de cruel 
y de avariento, fue muerto por 
la facción de Othon en medio 
de la Plaza. 

69 Othon. Tntrodujole la 
ambición : abatióle el desho- 
nor de su espada , y se quitó 
á sí mismo la vida á los tres 
meses. 

69 ViTELio. Que puedes 
esperar de uno que tuvo por 

cu- 



Siglo /.Concilios. 



cuna á un banco de tres pies? 
(i) Ni fue digno del Impe- 
rio , ni de la vida , y asi se la 
quitó un Verdugo, descuarti- 
zándole peco á poco , después 
de paseado ignominiosamente 
por lo público. 

69 Vespasiano : en Bre- 
taña , y Judéa gran Soldado: 
en Roma grande Príncipe: 
amante de los Sabios , clemen- 
te aun para los enemigos. 

79 Tito Vespasiano , hijo. 
Con un inaudito exemplo se 
mudó con el Imperio, de cruel, 
deshonesto , y avariento , en 
clemente , continente , y libe- 
ral. Con razón , pues , es lla- 
mado el amor , y las delicias 
de los hombres. 

8 r DoMiciANo: por la san- 
gre hermano del precedente; 
por las costumbres de Cali- 
gula ; por la crueldad de A^^- 
rón ; mas en el ocio de la caza 
de moscas , de ninguno. Qui- 
táronle la vida sus Validos. 

96 Nerva : tuvo prendas 
de Príncipe; mas elevado al 
Solio , quando los años busca- 
ban el sepulcro, y viendo 
que se hacia despreciable por 
su decrepitéz, adoptó al suce- 
sor de mas prendas que edad, 
y él se retiró. 

(i) Es tenido por hijo de un Zapatero 



n 



98 Tra.jano, Español. Si 
no fuera Gentil en Religión, 
aborrecedor de los Christia- 
nos , y demasiado amante de 
mugeres,no hallarlas que re- 
prehender en él , por el lle- 
no de las virtudes morales, 
por el valor , y prudencia Mi- 
litar : con que logró ( sin 
exemplo ) que entrasen en Ro- 
ma en triunfo sus cenizas, y 
que fuese colocado entre los 
dioses. 



CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 



El I. de los Apostóles en 
Jerusalén. Para nombrar otro 
en lugar de Judas. Año de 33. 

En este Concilio no proce- 
dieron solamente por suertes^ 
sino primero eligieron á Jo- ' 
seph , y Mathias: pero ignoran- 
do quál sería mas digno (pues 
aun no havia bajado sobre 
ellos el Espíritu Santo) se va- 
lieron de suertes , á vista de 
aprobarlas Dios en la Escritura: 
y cayó la suerte en S. Mathias, 

El 2. en Jerusalén por los 
Apostóles. Para elegir los sie- 
te Diáconos , S. Esteban , &c. 
Año de 33. 

D3 El 

de viejo. 



54 Siglo /. 

El 3. también en Jerusalén, 
por los Apostóles. Para librar 
á los Fieles del yugo de la Cir- 
cuncisión , y otras observan- 
cias Legales. Año de 51. 

Los CÁnones , que se dicen 
del Concilio ^ntioqueno , en 
tiempo de los Apostóles, es- 
tán tenidos por supositicios. 

Las Decretales , que se atri- 
buyen á S. Clemente, y otros 
Papas , antes de S ir icio , están 
tenidas por los Dodos por 
apocriphas. Y lo mismo se sien- 
te de las Constituciones apos- 
tólicas , que se atribuyen á 
Clemente. Pero no asi los Cá- 
nones , que se llaman de los 
apostóles , pues tenian autori- 
dad para citarse , aunque al- 
gunos se juzgan introducidos 
por Hereges. Al principio so- 
lo se conocieron cinqtienta: 
luego el Oriente admitió ochen- 
ta y cinco ; pero hoy solo se 
suele poner número á los ochen- 
ta y qiiütro, 

HEREGES, Y SUS ERRO- 
RES PRINCIPALES. 

Simón Mago , Autor de la 
Siriionia , esto es , dar cosa es- 
pirirnal por lo temporal en 
precio. Queriendo andar por 
los ayres , cayó por oración 



Heregés. 

de S. Pedro, y quebrándose 
las piernas, no pudo andar el 
que quiso volar. Fue su Dis- 
cípulo 

Menandro : que decía , que 
su bautismo libraba de vejez. 

Cerintho , y Ebion : que 
Christo fue puro hombre, y 
que la Ley de Moysés se ha- 
vía de guardar con el Evan- 
gelio, que fue también error 
de los Nazaréos* 

Nicolaitas : que las muge- 
res debían ser comunes. Unos 
dicen, que Nicolás^ Diácono 
de ios siete , fue autor de tal 
error, y otros que no, atribu- 
yéndolo á Carpocrates, Lla- 
máronse Gnósticos , esto es , sa- 
bios, y espirituales. 

Basilides , Discípulo de Si- 
món Mago : que el Cirineo 
murió en lugar de Christo. 

Himeneo , Phileto , y Ale- 
jandro : que la Resurrección 
solo era espiritual. 

Saturnino : que el mundo 
fue criado por los Angeles. 



SANTOS MAS CLASICOS 
DE ESTE SIGLO. 



Los Apostóles* 
Los Papas* 
Esteban* 



Mag- 



Siglo I. Escritores. 



SS 



Magdalena^ Lázaro^ y Mar- 
tba, 
Petronila , y Thccla, 
Frisca , de 1 3 años. . 
Longinos» 
Anastasia, 
El Eunuco de la Rey na Can- 



quien iban á ver desde Fran- 
cia , y Espafia , por su rara 
eloqüencia. Murió á los 19 
años de Christo. 

Ovidio. Murió á los 20. 

Trogo Pompeyo , cuyos ma- 
yores descendian de la Galia, 



daces, Ip^JfiefTÍcL Carm^Ütcc, y no falca quien á él le haga 



FL DomitUa. 

Nazario , y Celso» 

Nereo , y Aquileyo. 

Torquato , Segundo , Ceci- 
lio , Indalecio , 6íc. enviados 
por S. Pedro á predicar á Es- 
paña. 

ESCRITORES. 

X-os del nuevo Testamento. 

S. Matheo fue el primero, 
y escribió en Hebreo : Marcos 
enLatin, y luego le puso en 
Griego : Lucas , y Juati en 
Griego. 

S. Clemente. 

Hermas , de quien hace 
roencion el Apóstol , escri- 
bió el libro llamado del Pas- 
tor. 

Philon , Judio de Alejan- 
dría , Platónico , que vino Em- 
bajador á Roma en tiempo de 
Galigula. 

Josepho , Judio. El Livio 
de los Griegos, 

Tito Livio , de Padua, Prin- 
cipe de la Historia Romana, á 



Español. 

Dionisio Alicarnaseo ^ Grie- 
go.f^alerio Máximo. Patérculo^ 
y Q. Curdo , alcanzaron á 
Christo. S trabón^ Geograpba. 

Séneca , Maestro de Nerón, 
y natural de Córdoba. Luca- 
no. Columela. Pomponio Me- 
la , Españoles. Epitedío , Stoy- 
co. Quintiliano^ y Marcial^ Es- 
pañoles. Juvenal. Stacio. Per- 
sio. Plutarco , Maestro de Tra- 
jano. Plinio el mayor , ó el 
viejo , Historiador , que en el 
incendio del J^esubio del año 
8r , murió por registrar curio- 
so la causa de su fuego. Silio 
Itálico. 

SUCESOS MEMORABLES. 

A las grandes glorias, con 
que los Españoles eternizaron 
su nombre en la resistencia á 
los Romanos, añadieron la de 
que solo la felicidad de Augus- 
to huviese sido la que los su- 
jetase totalmente. Llevaba yá 
Roma casi doscientos años de 
D 4 guer- 



56 Siglo L Sucesos. 

guerra con España : ya el Cesar 
havia sujetado las Galias á los 
48 años antes deChristot ya 
los Scipiones havian arrojado 
de España á los Canhagine- 
ses: ya Augusto havia doma- 
do á todo el Orbe : y para re- 
ducir á su yugo á las Españas, 
fue necesario , en pluma de 
Justino , el convertir contra 
ellas todo el poder de sus ar- 
mas vidoriosas. » Varias ve- 
nces se vieron en España con 
j^afrenta los Romanos, y mu- 



» quien acababa mutuámerite 
"Con el otro.í* Hasta aquí 
la desinteresada pluma de Ve- 
leyo Patérculo , (i) en que se 
vé, que mas gloria se adqui- 
rieron los Españoles , quando 
vencidos , que los Romanos, 
quando vencedores. 

A los 38 años antes de Chris- 
to empezó la Era Hispáni- 
ca : siendo augusto el feliz 
que consiguió esta gloria : y 
en el mismo dia en que el Re- 
demptor del mundo fue ado- 



?>chas con peligro de la ruina rado por los Reyes, se escribe 
j?del Imperio. España fue la publicó Augusto un Decreto, 



9>que exercitó por veinte años 
»>al Soldado Romano con la 
>í guerra contumeliosa de J^i- 
f>riato. España fue la que con 
9>el terror de la guerra de Nu- 
9>mancia quitó el aliento á 
íjRoraa. España fue la que 
»>obligó á Q. Pompeyo á igno- 
>?miniosas capitulaciones, y á 
»?las mas indignas al Senado 
5? por Mancino. España fue la 
«que acabó con tantos Cón- 
j>sules , y con tantos Pretores, 
Jíque elevado con sus visorias 
yyStrtorio^ huvo de poder á 
» poder tal competencia, que 
»>por cinco años no se pudo 
"Sentenciar qual era mas: em- 
w peñado uno , y otro en ver 



en que prohibió ser llamado 
Señor-, como que por fuerza 
superior conocía dominar ya 
en la tierra aquella Soberana 
Magestad , á quien se rinden 
las Coronas aun del Cielo. Ci- 
ta esta especie el Angélico* 
Doaor. (2) 

El Pontífice Caiphás ^ pri- 
vado de su oficio por Vitelio^ 
se mató á sí mismo. PilatoSy 
desterrado á Viena de Francia 
(com.o Arquelao) murió cer- 
cado de miserias. Herodes An- 
íipíi, desterrado con Herodias^ 
y su hija , á León de Francia, 
murió consumido de tristeza y 
gusanos, como su Padre. (3) 
Algunos dicen , que se vino 



hu 

(i) Lib. 1. Hist. (2) Ve Regir?:, Prwc. Ub. 2. cap. 16, (3) ^<^. i<5. 



Siglo I. Sucesos. 



S7 



huyendo á España , y que en 
Lérida murió la Saltatriz: pues 
danzando sobre el rio helado, 
y rompiéndose el hielo de re- 
pente , se sumergió hasta el 
cuello,' degollándola el ' hie- 
lo , y dando algunos saltos su 
cabeza , pagó los que recibie- 
ron la del Bautista en prem.io. 
En esto paró el influxo en la 
condenación del Inocente. 

Manda Nerón poner fuego 
á Roma , y mira el incendio, 
cantando al son de una Ciiha- 
ra la Iliada de Homero de la 
Quema de Troya. Y porque 
no sospechasen que él m^ismo- 
causó este fuego , encendió 
otro mayor, echando la culpa 
á los Christianos : y empieza 
por este medio la primera per- 
secución sangrienta de la Igle- 
sia , que llegó hasta hacer, que 
por las noches se supliese la 
falta de la luz con los cuerpos 
de los Christianos , ardiendo 
como hachas. 

Muerto Nerón , no fue el 
nombre de CESAR de fami- 
lia , como antes , sino de Dig- 
nidad. El origen de esta voz 
fue, por nacer el primero de 
esta familia, r^í'jci matris ven- 
tre , ó con cabello , que en la- 
tin es Ccesaries* 



DESTRUCCIÓN 
DE JERUSALEN. 

Cansados los Judios de la 
tiranía, y avaricia de los Pre- 
ferios Romanos, se rebelan á 
sacudir su yugo. Envia Nerón 
á esta expedición á P^espasianoi 
saquea éste , y quema muchas 
Ciudades. Eledo Emperador, 
comete la expedición á su hijo 
Tito : desprecian los Judios sus 
propuestas de paz : pone Sitio á 
la Plaza en tiempo de la Pas- 
cua, en que era la gente innu- 
merable. Impedido el socorro 
de los víveres, llega la hambre 
á ser tal , que no solo se co- 
mían las suelas del zapato, sino 
las mismas madres á sus hijos: 
llegóse á vender la fanega de 
estiércol á seiscientos escudos, i 
Murieron en el Sitio de ham- 
bre , peste, y cuchillo, pro- 
pio , y del enemigo, un millón 
y cien mil personas de Judios, 
Toma en fin la Ciudad, poneía 
fuego, y no deja piedra sobre 
piedra: piden los Sacerdotes 
perdón; niégale, pretextando 
que los Sacerdotes deben pere- 
cer con el Templo : y hecho 
instrumento del Dios de las 
Venganzas, vengó asi la Sangre 
del Cordero de Dios, quedan- 
do la proterva Sinagoga hecha 

lu- 



¿8 Siglo II, 

ludibrio y fábula á las gentes. 
Vióse en Roma un tierno nun- 
ca visto espeóláculo : los Cé- 
sares Vespasiano , y Tito , Pa- 
dre, é hijo, son llevados en un 
carro triunfante , vencedores 
(según las Profecías) del Pue- 
blo, que tan ingratamente ofen- 
dió á Dios Padre , y á Dios 
Hijo. 

Empezó la Guerra Judai- 
ca el año de 66 , y duró hasta 
el 70. Pagi. 

En este primer Siglo em- 
pezó la vida Ascética de los 
Christianos , llamados Tera- 
peutas ^ que no eran de estado 
Religioso , como el que hay 
ahora : sino de unos Christia- 
nos, que guardaban mas ri- 
gor , y aspereza que los otros; 
y empezó en Egypto, en tiem- 
pp de S. Marcos. 

Tácito áQxó escrito, que en 
este Siglo (al año 34, ó al 36, 
según otros) se vio en Egyp- 
to un Phenix. Plinio añade, 
que fue trahido á Roma: pero 
que ninguno le tuvo por ver- 
dadero Phenix. 



Pontífices. 



SIGLO IL 



pontífices. 



j^. Clemente , Papa 4. 

loi S. Anacleto, Griego: 
ordenó, que el Obispo fuese 
consagrado por otros tres. 

lio S. Evaristo , Griego: 
que el Matrimonio se contra- 
gGSQ en público. 

119 S. Alejandro, Ro- 
mano: que en la Misa se echa- 
se agua en el vino , y huvie- 
se siempre en la Iglesia agua 
bendita. 

130 S. Sixto I. Romano: 
puso en la Misa el Trisagia 
del Sandíus* 

140 S. Thelesphoro, Grie- 
go , Anacoreta : instituyó las 
tres Misas de Navidad : el 
Hymno Angélico del Gloria in 
excelsis : y los ayunos de Qua- 
resma , que instituyeron los 
Apostóles, y se iban relajando. 

152 S. HiGiNO , Athenien- 
se: mandó, que en el Bau- 
tismo se pusiesen Padrinos á 
los niños. 

156 S. Pío I. Aquileyen- 
se : declaró , que la Pascua se 
celebrase en Domingo. 

S, 



Siglo II, Emperadores. 



59 



167 S. Aniceto, Siró: que 
los Clérigos tragesen Corona, 
y no cabellera, 

173 S.SoTER, Italiano: que 
los Fieles comulgasen el Jue- 
ves Santo. 

177 S, Eleuterio , Grie- 
go. 

192 S. Víctor I. Africa- 
no : juntó Concilios para la 
Pascua en Domingo. E. 

EMPERADORES. 



RAJANO. 

117 Elio Hadriano: ya 
cruel , ya clemente : tenaz en 
el infame amor del joven An- 
tinoo : igual en honrar al doc- 
to , y al Soldado : infatigable 
en las incomodidades de la 
guerra. Andaba mucho á pie^ 
y siempre con la cabeza des- 
cubierta, 

138 Antonino Pío: adqui- 
rióle este nombre su clemen- 
cia: y realzóle la máxima de 
que queria mas defender á un 
Ciudadano, que matar mil ene- 
migos : y asi nunca gravó los 
Pueblos. 

161 Marco Aurelio An- 
TONiNo: adoptado por el prece- 
dente, con Lucio Vero, con 

,(i) Es letiUo por hijo de un Tegero, 



quien gobernó 9 años : luego 
solo. Fue llamado el Pbiloso- 
pho , por el amor á las letras ; y 
excedió á los demás en la ho- 
nestidad de sus costumbres. El 
amor á sus Pueblos le movió á 
deshacerse hasta de las joyas 
de su Esposa , por no gravar 
á nadie en una expedición. 

1 80 L. Aur. CcAiMODo , hi- 
jo. Quién no recibiría con gus- 
to á un hijo de tal padre ? Pe- 
ro desdiciendo de él , y de 
su nombre, fue grandemente 
Incommodo á la República. Tra- 
hia por vestido una piel de 
León ; y al corazón de esta fiera 
añadió las entrañas de Nerón, 

193 Helvio Pertinaz : á 
quien dio este apellido el te- 
són en no admitir el cargo, 
y el de corregir los desór- 
denes de su Predecesor : mas 
la vida licenciosa de la Tropa 
no quiso tolerar su reditud , y 
le mató antes de los tres me- 
ses. No nació digno del Im- 
perio , (1) pero murió por 
serlo. 

193 DiDio Juliano , Mi- 
lanés : compró la Dignidad á 
precio de promesas, que no 
quiso pagar : y le costó la vi- 
da á los dos meses. 

193 Septimio Severo, 

Afri- 



6o 



Siglo II, Concilios. 



Africano , de Trípoli. O no 
debió nacer , ó no debió mo- 
rir : lo primero por lo cruel: 
lo segundo por lo útil que fue 
á su República. Venció en la 
Asia á Péscenlo Nigro\ y en 
Francia á Albino , valiéndose 
del arte contra éste , mientras 
empleaba las fuerzas contra el 
otro , por no ser contra los dos, 
ni aun Hercules. Al morir ex- 
clamó : Todo lo fui ^ mas nada 
me aprovechal 

CONCILIOS, Y SUS MO- 
TIVOS. 

En Roma , y otras partes, 
para que la Pascua se celebra- 
se en el Domingo siguiente á 
la Luna 14 de Marzo, contra 
los Obispos de Asia , que ale- 
gaban por el dia 14 á la tra- 
dición de S. Juan Evangelista, 
Pero el Santo dispuso esto, so- 
lo para algún tiempo: asi como 
las ceremonias de la Ley anti- 
gua se observaron por algunos 
dias, pero no duraron. Acabóse 
súbstancialmente esta contro- 
versia en el Concilio Niceno, 
en que se resolvió celebrarla 
en Domingo, para no convenir 
con los Judios. Y por quanto 
en Alejandría florecían Astró- 
logos insignes , determinó el 
Niceno , que el Patriarca Ale- 



jandrino tuviese á su cargo el 
avisar anualmente al Pontífi- 
ce Romano del dia en que cor- 
respondía celebrársela Pascua, 
para que el Papa lo avisase á 
todas las Iglesias con Cartas 
Encíclicas, esto es, Circulares; 
por las quales se publicaba en 
el dia de. Reyes , el dia en que 
aquel año havia de celebrarse 
la Pasqua. Esta costumbre me 
persuado duró desde el Siglo 
quarto hasta el sexto , en que 
Dionisio el Exiguo introdujo 
las Tablas de la Pascua. 

HEREGES, Y SUS ER- 
RORES. 

Carpocras ^ Alejandrino, de 
quien los Gnósticos , según al- 
gunos, enseñó, que eran lícitas 
las obscenidades. Que San Jo- 
seph engendró carnalmente 
á Jesu-Christo. Admitió un 
Dios bueno , y otro malo , &c; 

Valentino , Egy pcio , por no 
lograr un Obispado , que que- 
ría , dio en tantas demencias, 
que admitió hasta treinta dio- 
ses :á quienes llamaba i'Eonas: 
y que Christo tomó cuerpo 
celeste, y no de las entrañas 
de Maria , &c. 

Cerdón , Siró , que havia 
dos Dioses , bueno , y malo. 

Sin- 



Siglo IL Santosí 



6i 



Sintió con él Marcion del Pon- 
to, que dio por malas las bo- 
das , &c. 

Montano , Phrigio ( por 
quien los Cathafrigas) que él 
era el Espíritu Santo , y que se 
havian de guardar tres Qua- 
resmas : y hablando siempre 
de ayunos, continencia, pe- 
nitencia, y martyrio, engañó 
no solo á muchas mugeres, 
sino al gran Tertuliano , que 
inclinado por sí á austerida- 
des , cayó en las heregias de 
Montano^ 

Taciano , cayó en las here- 
gias de Valentino , haviendo 
escrito antes á favor de los 
Christianos , como discípulo 
que fue de San Justino» Con- 
denó las bodas , y el uso de las 
carnes , y del vino. Siguié- 
ronle Severo , de quien los 
Severianos, 

Theodoro Bizantino, Cur- 
tidor de oficio , negó la di- 
vinidad á Christo , después 
de renegar de él: para pre- 
textar, que no havia negado á 
Dios. 

Obi ¡i astas : que los Santos 
reynarán mil años en la tierra 
con Christo, después de la 
Resurrección..- 



SANTOS» 



Los Papas. 

Ignacio Martyr. E. 

Dionisio Areopagita, E. 

Timotheo , y Policarpo, £► 

Justino Philosopho. E, 

Simón C leo fas, 

Gervasio , y Protasio, 

Simpborosa» 

Práxedes* 

Eugenio de Toledo , que en 

mejor opinión toca al Si- 

glol. 
Ireneo, E. 

ESCRITORES. 

Los Santos que tienen E. 

Pantceno^ Principe de los 
Estudif)s en Alejandría. 

Plinto el mozo. 

Plutarco^ y Arrian^ Phr- 
losophos, é Historiadores. 

Cornelio Tácito , Caballero 
Romano, famoso ea ia Histo- 
ria, y Política. 

Lucio Floro ^ compendia^ 
dor de Livío. 

Solino , competidor de Pli- 
nio el viejo. 

Suetonio Tranquilo ,. Escri- 
tor de los doce Cesares. 

P/o/ú'mé'o, Astrónomo insigne.. 
Pausanias^ y Eliano su dis- 
cipiilo» 

AUr- 



62 



Siglo II, Sucesos. 



Aíilo Gelio, 

El compendiador de Tro- 
go , Justino y cuya Historia 
confiesa S. Gerónymo necesi- 
tarse para entender la Escri- 
tura , especialmente en el Pro- 
pheta Daniel. 

Diogenes Laercio ^ Histo- 
riador de los Philosophos an- 
tiguos. 

Macrovio, Apuleyo. Má- 
ximo Tirio. Apiano. Galetio^ 
Médico insigne. 

Philostrato, 

SUCESOS MEMORABLES. 

Con Nerón , y Vespasiano 
parecía que se havia enterrado 
el cuchillo de la persecución 
de los Christianos: pero le afi- 
laron áQspMQsTrajano^ y Seve- 
ro. Fue tanta la abundancia de 
Martyres en tiempo de Traja- 
no , que hallándose Plinio el 
mozo Procónsul de Bithinia, 
escribió al Emperador (horro- 
rizado de tanta carniceria) que 
él no hallaba delitos en los 
Christianos dignos de tal estra- 
go. El Prefeélo de Asia y^nto- 
niño , al ver que los Christia- 
nos se le ofrecian á montones 
á derramar la sangre por Jesu- 
Christo, y no teniendo cora- 
zón para ver tal destrozo , les 
dijo , que si era tanto su ardor 



para morir por Christo, que 
alli tenian sogas , y precipi- 
cios ; que él no tenia brazo pa- 
ra tantos. Asi triumphó siem- 
pre la Fé de Jesu-Christo de 
la crueldad de ios Tyranos. 

Rebelanse en todas partes 
los Judios : reprimenlos Traja- 
no , y Hadriano , y destierra 
éste á muchos á la España, don- 
de se arraigan hasta Fernan- 
do V. mas de doce Siglos. 

Permite Hadriano se reedi- 
fique jferusaJén ; pero que se 
llame Elia , como él ; y que 
en Belén se pusiese un ídolo 
de Adonis: en el Calvario uno 
de f^enus'^ y otro de Júpiter 
en el lugar del Sepulcro : los 
que duraron hasta Constantino 
Magno. 

Oprimidos los Romanos de 
los Marcomanos, y Quados, 
hoy Moravos , y Bohemos , y 
no aprovechando los clamores 
á sus dioses, pidió el Empe- 
rador Marco Aurelio á los Sol- 
dados Christianos, que invo- 
casen á sus Dios; y apenas lo 
hicieron , se llenó el Cielo de 
nubes, truenos, y lluvia, que 
á los Romanos servia de refri- 
gerio para saciar su sed : pero 
mezclada con rayos contra ios 
Bárbaros, los abrasaba como 
si fuese fuego : siendo aqui las 
vi(5torias multiplicadas, en el 

mi- 



Siglo II. 

milagro de que el agua que- 
mase , en que los Romanos 
venciesen á los Bárbaros, y que 
el agua , que fue para estos 
fuego, fuese agua para apagar 
el fuego de la persecución de 
los Romanos contra el Pue- 
blo Christiano : pues luega 
mandó el Emperador , que na 
se persiguiese á los Christia- 
nos : y á esta Legión la puso 
el nombre de Fu/minadora, 

Llegó la arrogancia de 
Commodo á mandar , que qui- 
tando la cabeza al Coloso del 
Sol , le pusiesen la de una Ima- 
gen suya. 

De Lucio , que se dice rey- 
naba en la Gran Bretaña por 
el fin de este Siglo , escriben 
Baronio^ y otros, que abra- 
zó, en tiempo de S. Eleu- 
ferio., la Religión Christiana: 
y que en esto fue la prime- 
ra de la Europa , y se man- 
tuvo en la Fé , hasta el Siglo 
V: en que ocupada por los 
Saxones , é Ingleses Genti- 
les , se deslizó poco á poco 
al Gentilismo. Pagi no aprue- 
ba esto. 

En este Siglo se escribió el 
Thalmud ^ por un Rabino lla- 
mado HakKadoscb^ y luego 
le extendieron otros Judios, 

Aquila se pasó de los Chrís- 
íianos á los Judios, y formó 



Sucesos. 63 

una translación de la Biblia> 
llena de mil errores. 

Theodocion hizo también 
una versión en este Siglo, que 
en parte se guarda hoy : pues 
la F'u/gata , que guardamos , es 
parte de una versión Latina 
antiquísima , llamada Itala^ 
cuyo Autor se ignora ; parte 
de Theodocion , que fue muy 
versado en lenguas, pero He- 
rege; y todo reducido á pu- 
reza por el grande Gerónymo. 
La versión llamada de los Se- 
tenta , se hizo unos 285 años 
antes de Christo , en lengua 
Griega, en tiempo de Ptolo- 
meo II. Rey de Egypto, lla- 
mado Philadelpho. 




SI- 



64 



SiQio 11 L 



SIGLO IIL 



PONTÍFICES. 



K Víctor!. Papa if?, 

201 S. Zeferino , Roma- 
Eo , mandó que todos los Fie- 
les cumplan -con la Iglesia por 
la Pascua. 

219 S. C ALISTO T. Roma- 
no , al tiempo que Heliogaha- 
Jo se daba á sus voracidades, 
renovó éste los ayunos de las 
quatro Témporas. 

224 S. Urbano I. Roma- 
no : mandó , que Jos Vasos sa- 
grados fuesen de plata, ú oro. 

231 S. PoNciANo, Roma- 
no. 

235 S. Antero , Griego. 
A éste se atribuye ,que apro- 
bó la translación de Obispos, 
en que se interesase la públi- 
ca utilidad. 

236 S. Fabián , Romano. 
Estando deliberando sobre ele- 
gir Pontífice, se puso de re- 
pente sobre su cabeza una Pa- 
loma ; con lo que todos cono- 
cieron , que el Cielo le elegía 
por Pastor. 

yaco la Silla 1 5 meses. 
251 S. CoRNELio, Roma- 
no. 



Pontífices. 

Cisma I. de Novaciano , Here- 
ge , centra el Papa Cornelio. 

253 S. Lucio , Romano, 
á este se atribuye la determi- 
nación de que los Clérigos no 
tuviesen en su casa á muger, 
que no fuese parienta muy 
cercana. 

255 S. Esteban I. Roma- 
no , que no se reitere el Bau- 
tismo de los Hereges. 

257 S. Sixto II. ó Xisto^ 
Atheniense , cuyo Levita fue 
San Lorenzo. 

258 S. Dionisio, Griego, 
Moiige : condenó los errores 
de Sabe lío. 

270 S. Félix , Romano, 
condenó á Paulo Samosateno. 

275 S, Eutichiano , esto 
es , Afortunado , Toscano : en- 
terró por sus manos 342 Mar* 
tyres. 

283 S. Cayo , de Dalma- 
cia , sobrino de Diocleciano. 

296 S. Marcelino, Ro- 
mano. 

Tienen por supositicia la 
Idolatría, que se atribuye á este 
Santo , y las Adas del Concilio 
de Sinuesa, los mas clásicos Es- 
critores modernos: Natal Ale- 
jandro, Lupo, Papebroquio, 
Pagi , y otros; porque las mis- 
mas cosas , que se mezclan ea 
tales Aftas , publican ser todo 
supositicio. Y si huviera havi- 

do 



Siglo IIL Emperadores. 



6S 



do tal cosa , sin duda , por tan 
pública y ruidosa, la huvie- 
ran probado en su favor los 
Donatisias: y no la huviera ne- 
gado N. P. S. Agustín , como 
la negó constantemente. El 
motivo de esta ficción fue , el 
que pretendiendo Donato ^ y 
Ceciliano el Obispado de Car- 
tílago , y sentenciando el Papa 
Melchiades á favor de Cecilia- 
no; por rebatir Donato la au- 
toridad del Pontífice , fingió 
que este Santo Papa havia sa- 
crificado á los Dioses con Mar- 
celino^ cuyo Presbytero havia 
sido Melcíades', y por infa- 
mar al uno , tiraron á manchar 
al otro, buscando apoyo en 
un testigo muerto. 



EMPERADORES. 



i^EVERO. 

211 Caracalla hijo , con 
su hermano Geta , á quien 
mató entre los brazos de 
su madre , porque el Cetro 
no estuviese en dos manos. 
Fue mas cruel , y severo , que 
Severo^ añadiendo lascivia á 
su furor. Mandó degollar á Pa- 
piniano , porque no aprobó 
el que matase á Gstu : y él 



murió traspasado de una es" 
pada. 

217 Opilio MACR1N0: por 
origen Africano , por malos 
medios Cesar, por costumbres 
infame, por envidia de una 
muger muerto, con su hijo 
Diadumeniano. 

218 Heliogabalo. Apren- 
de de su nombre sus bes- 
tialidades , que se corre aun 
la tinta de expresarlas. Mons- 
truo no solo de los Césares, 
sino aun de los hombres: dio 
lugar á que la Tropa, aver- 
gonzada de ver en el Trono á 
un hombre transformado en 
muger , le quitase la vida á los 
diez y ocho aííos de su edad, 
en que estaba envegecido en 
la maldad. 

222 Alejandro severo, 
Siró : digno del nombre , y 
apellido , en refrenar las in- 
solencias de sus predecesores. 
A los 16 años recibió la Co- 
rona en sienes varoniles: el Ce- 
tro en mano armada contra el 
vicio , siempre en favor de lo 
honesto, con la máxima de No 
hagas contra otro , lo que no 
quieres que hagan contra tí, Pu< 
so en su Gabinete la Imagen de 
jfesus: y empuñando el Bastón 
contra los Persas , venció al 
Rey Artagerges. Reynó poco, 
aunque reynó trece años, por- 
E que 



66 



Siglo III, Emperadores. 



que merecía reynar mucho, si 
el impío Maximino no le hu- 
viera despojado de la vida an- 
tes de los treinta años. 

235 Maximino, de Thra- 
cia : si le mides por el cuer- 
po, le hallarás el mas grande 
Emperador ( porque fue agi- 
gantado ) si por los pies , ve- 
rás que iguala al caballo en el 
correr : si por la boca , verás 
que le caben cada dia quaren- 
' ta libras de carne, y una ar- 
roba de vino: si por el ánimo, 
verás que es también Gigante 
en lo cruel. Mataron con él á 
su hijo Máximo los Soldados: 
que con el Lobo debe morir 
el cachorrillo. 

237 Gordiano, Africano, 
Padre y hijo. Oyendo el Pa- 
dre que mataron al hijo , se 
mató á sí mismo , á los qua- 
renta dias de su Imperio. 

238 Balbino , y PupiE- 
No : por discordes en el Tro- 
no, uniformes antes del año en 
el sepulcro. 

238 Gordiano fio: otro 
Tito en el amor del Pueblo: 
otro Alejandro Severo en ser 
asesinado , por el que que- 
ría entrar en el Imperio: Gor- 
diano solo en la queja de la 
desgracia del Principe, de que 
no lleguen á su oído las ver- 
dades. 



244 Phelipe, Árabe : con 
su sangre pagó la de Gor- 
diano, al ir á reprimir á DeciOy 
á quien la Tropa declaró por 
Augusto. 

249 Decio : por oponer- 
se en todo á su predecesor, 
que no sintió mal de los Chris- 
tianos , puso esta sola nota á 
su gobierno : y peleando con 
mas valor , que consejo , con- 
tra los Godos , cayó (por trai- 
ción de Treboiiiano Galo ) en 
una laguna, sin que pudiese 
ser hallado su cuerpo. 

251 Treboniano galo, 
con VoLUsiANo su hijo. Fue el 
primero que manchó la Púr- 
pura del Imperio, dando tri- 
buto al Bárbaro annualmente 
con un borrón eterno. Quitá- 
ronle la vida los Soldados al ir 
contra Emiliano. 

253 Emiliano , Africa- 
no : proclamado por la Tro- 
pa en Panonia , después de 
destrozar los Godos : mas lue- 
go asesinado por la misma, 
al ver que la otra parte de 
Occidente reconoció á Valct 
riano. i^ 

254 Valeriano, con Ga^ 
Heno su hijo. Ninguno mas en- 
salzado: pero solo parece que 
lo fue , para que no pudiesen 
ser mayores sus caídas. Los 
sucesos memorables dicen, don- 
de 



Siglo III. 

de puede llegar un infeliz, 

260 G ALIENO : todos le 
reconocen hijo del preceden- 
te : solo él no lo mostró. Todo 
el Imperio se mueve contra 
él , levantándose hasta 30 Ty- 
ranos , siendo sus Capitanes 
los mayores , porque murió á 
sus manos. 

Los treinta Tyranos. 

CíRiADEs, en la Siria. 

Ingenuo, en Panonia. 

Odenato , muerto con su 
hijo. 

Herodes : mantuvo el Im- 
perio su muger Zenobia con 
sus hijos. 

HeRENNI ANO , 

TiMOLAO , y 

Vabalatho. a todos los 
venció yíureliano , que llevó 
en triunfo á Zenobia , y á Va- 
balatho. 

AvREOLo , Capitán del Ili- 
lico. 

Marciano , en la Asia, con 
su hijo Macriano, ambos 
muertos por el partido de 
Aureolo. 

QviETo , también hijo de 
Macriano , muerto por las ar- 
mas de Odenato, 

Balista, muerto por el par- 
tido de Aureolo. 

Valente , en la Macedo- 



Emperadores. 67 

nia : muerto por el partido de 
Macriano. 

Calpvrnfo pisón , en la 
Thesalia : muerto por Va- 
lente. 

Emiliano , en Egypto, 
muerto por la Tropa de Ga^ 
Heno. 

PosTVMO , en las Galias, 
con su hijo PosTVMo , por es- 
pacio de unos siete años: y 
ambos fueron muertos por Lo- 
liano. 

Regiliano, en Panonia por 
muerte de Ingenuo , á que lue- 
go se siguió la suya. 

Satvrnino , muerto por los 
mismos Soldados que le ensal- 
zaron. 

Trebeliano , en la Isau- 
ria, muerto por un Capitán 
de G alieno. 

Celso , en la África , muer- 
to á los siete dias , como tam- 
bién 

Censorino. 

MoENio , primo de Ode- 
nato, 

L0LLIAN0 , por muerte 
de Postumo , de que luego 
se siguió la suya por Vidto^ 
riño. 

íEliano , murió también 
luego. 

Victorino , con su hijo 

Victorino , con el que fue 
muerto. 

E 2 Ma- 



68 



Siglo II L Emperadores. 



Mario , muerto al tercer 
día. 

Tétrico , vencido , y lle- 
vado en triunfo con su hijo 
Tétrico , por Aureliano. 
Pruebas de lo que ciega , y 
lo que cuesta el amor de man- 
dar. 

268 Claudio ii. llamado 
el Gothico , por los destrozos 
que hizo en Godos , Scithas, 
y otros Bárbaros. El solo hu- 
viera restaurado el Imperio, 
si la peste no le huviera ava- 
sallado. 

Sucedióle Quintilio, her- 
mano suyo : mas á las dos 
semanas le quitaron la vida 
los Soldados por verle mas 
severo , que lo que ellos que- 
rian. 

270 Aureliano : mas tu- 
vo de Principe necesario, que 
de bueno: pues quanto tuvo de 
glorioso en los triunfos al tiem- 
po mas preciso , tanto tuvo de 
cruel en su casa , y contra el 
nombre de Christo. 

275 Tácito : no solo se 
mantuvo en las mismas virtu- 
des, por quienes se hizo digno 
del Imperio , sino en los mis- 
mos vestidos : pero se desnudó 
de sus caudales , para vestir, 
y pagar á los Soldados. 

276 Floriano ; no flore- 
ció dos meses; 



276 Probo : si no huviera 
sido este su nombre , pudiera 
su providad haverle dado tan 
honesto apellido ; pues no tuvo 
nada que se le pueda reprobar, 
ni en paz , ni en guerra. 

282 Caro , con sus hi- 
jos Carino , y Numeria- 
No : castigó severamente á 
quantos tuvieron parte en la 
muerte de Probo: y él la tuvo, 
ó por enfermedad , ó por un 
rayo. Sus hijos, á manos de 
los hombres. 

284 DiocLECiANO : muy 
desemejante á Alejandro (que 
sentia el que no huviese mas 
que un mundo ) partió el 
manejo con Maxi miaño Her- 
cúleo , por parecerle mucho 
un Imperio para uno : y so- 
bre esto señaló por dos Cé- 
sares , á los que le sucedieron 
en Augustos. Pudierase contar 
entre los mejores , y mas glo- 
riosos Principes, si la arrogan- 
cia de sus felicidades no le hu- 
viera movido á solicitar los 
honores de Divino ; y el im- 
placable odio á los Christianos 
no le huviera convertido en 
Fiera. Hizo en fin la acción, 
antes no vista , de renunciar el 
Cetro. 

En su Imperio huvo algu- 
nos Tyranos , que batieron 
Moneda. 



Siglo III* Concilios. 



69 



L. ^LiANo , en las Galias 

con 
Amando. Muertos ambos por 

Maximiano. 
Caravsio , en Inglaterra por 

siete años. Matóle 
Allecto, que fue muerto á 

los tres años. 
M. AvR.ivLiANo , en Italia. 
AcHiLEO , en Egypto. 



juzgar la justa deposición de 
los Obispos de Mérida , y As- 
torga,que havian negado laFé, 
y comprado testimonios , ó li- 
belos de seguridad, para no ser 
desechados por punto de la Fé. 
En Antioquia se tuvieron 
otros Concilios contra Paulo 
Samosateno , Obispo de aque- 
lla Ciudad. 



CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

En este Siglo se tuvieron 
varios Concilios en África, asi 
para condenar los errores de 
Felicísimo^ Cismático , como 
sobre la controversia de rebau- 
tizar á los bautizados por los 
Hereges , lo que tiene reproba- 
do la Iglesia, por ser contra la 
tradición de los Apostóles. 

También en Roma se deter- 
minó, que los que con la per- 
secución huviesen caído de la 
Fé , pudiesen ser admitidos en 
la Iglesia , contra el error de 
Novaciano'. pero que no se ad- 
mitiesen á la comunión , sino 
después de cumplida la peni- 
tencia , contra Felicísimo , que 
impugnaba esta penitencia. 

También en África se tuvo 
otro Concilio , á instancia de 
los Obispos de España , para 



HEREGES. 

Tertuliano : cayó en la here- 
gia de Montano: y que Dios era 
corpóreo; con otros varios er- 
rores acerca del alma racional. 
Orígenes : al paso que fue 
tan grande hombre , ocasionó 
también grandes perturbacio- 
nes en la Iglesia : castróse á sí 
mismo, aunque no con hierro, 
sino con medicamentos : y ha- 
viendole ordenado el Obispo 
de Cesárea de Palestina con el 
de Jerusalén , lo sintió grave- 
mente el de Alejandría , que 
era su proprio Obispo , y no 
quiso ordenarle, por haverse 
castrado , quejándose de que 
havian faltado á las institu- 
ciones Eclesiásticas, ya por 
este impedimento, ya por fal- 
ta de letras dimisorias. Au- 
mentóse la disensión , por 
causa de los escritos de Ori- 

E3 ge- 



70 Siglo III . 

genes, en que se descubrieron 
diferentes errores, que aunque 
Orígenes decia ser intrusos por 
otros ; ni mostraba originales, 
en que no estuviesen, ni los 
quiso condenar como errores. 
Nadie mejor que él expuso la 
Escritura , donde la expuso 
bien; pero nadie peor, donde 
la expuso mal. La grandeza, y 
libertad de genio, le movió á 
atropellar frequentemente el 
sentido literal de la Escritura: 
y esta libertad fue causa de su 
mal. 

Novacianos ^ asi llamados 
por Novato Cartaginense, y 
Novaciano Romano : no que- 
rían admitir á la Iglesia á los 
que huviesen faltado á la Fé, 
por mas que se doliesen ; y se 
nombraban Catharos , esto es, 
Puros : condenaban las segun- 
das nupcias , despreciaban la 
Confirmación , y ceremonias 
precedentes al Bautismo. 

Sabellio , Africano, y Noe- 
to ^ Asiático, su Maestro, ne- 
garon la Trinidad , comoPríi- 
AT^rtí, admitiendo una sola Per- 
sona, y por el consiguiente, 
que el Padre Eterno havia pa- 
decido por nosotros. 

Paulo Samosateno , de quien 
los PauUanistas , que Christo 
no fue verdadero Dios , sino 
puro hombre. 



HlíREGES. 

Manes , de quien los Mam- 
queos , Persa de nación , decia, 
que él era el Espíritu Santo: y 
queriendo curar al hijo de Sa- 
por , Rey de los Persas , se le 
murió en sus manos , por lo 
que el Padre le mandó deso- 
llar , y arrojar á los perros. 
Enseñó, que havia un Dios 
bueno , y otro malo , y que el 
malo era Autor de las bodas, 
y de las comidas de carne, y 
á^X vino ; y asi todo esto de- 
cia , que era malo , con otros 
mil errores, que cundieron no 
poco. 



SANTOS. 

Methodio. E. 

Gregorio Thaumaturgo. E. 

Perpetua , y Felicitas* Cecilia^ 
y Tiburcio, 

Lorenzo , Español. 

Sebastian. Martina, Barbara, 
Apolonia, Águeda. Rufina. 

Cipriano. E. 

Eugenia. Protho. FrudtuosOé 
Augurio .^ y Eulogio. Chri- 
santo y y Varía. Cosme, y 
Damián. Jorge, llenando, 

Pablo., primer Ermitaño, 

Hypolito, E, 

Fermín. 

Justa , y Rufina , de Sevilla- 

£sr 



SlOLO 111* 

ESCRITORES. 

Tertuliano, 

Clemente Alejandrino^ y Orí- 
genes su Discípulo , y sucesor 
en la Escuela de Alejandría. 

Julio Africano, 

Papiniano , y Ulpiano , Ju- 
risconsultos. 

Dion Casio , Escritor de la 
Historia Romana. 

Porphyrio ( Discípulo de 
Plotino ) Philosopho Platóni- 
co , que renegó de la Fé , y la 
persiguió quanto pudo. 

Tamblico su Discipulo. 

Herodiano , Historiador. 



SUCESOS MEMORABLES. 

Prosigue con nuevo ardor 
la persecución de los Christia- 
nos por los tres Emperadores, 
De cío , Valeriano , y Aurelia- 
f¡o: y no sé de qué me admi- 
re mas , si del horror que cau- 
sa la invención de los tor- 
mentos y crueldades , ó de 
la constancia de los Marty- 

IQS, 

En la persecución de De- 
do se retiran muchos Fieles á 
los Yermos, ó por ver si halla- 
ban en las Fieras la humani- 
dad, de que se havian desnu- 



Sucesos. 71 

dado los hombres , ó por mie- 
do de no faltar á la Fé con los 
tormentos. S. Fallió Thebano 
se retira á los desiertos de 
Egypto, y dá principio á la vi^ 
da Eremítica^ en que es cele- 
brado por primero. El Abad 
Piamon en la Colación 18 reco- 
noce la vida Cenobítica desde 
el principio de la Predicación 
de los Apostóles , atendiendo 
no á la circunstancia de vivir 
en Congregaciones separadas, 
sino á la perfección de la vida. 
Mas el origen de la vida Mo- 
nástica , y solitaria , en quanto 
dice la separación de los Se- 
glares , y Poblados , la atribu- 
ye , no solo á las persecucio- 
nes de los Fieles , sino á que 
después del tercer Concilio 
de los Apostóles se empezaron 
á enfriar algunos de los Chris- 
tianos , viendo lo que sola- 
mente se pedia á los que se 
convertían á la Fé , y se fue 
relajando la perfección primi- 
tiva , pues muchos se mante- 
nían con la posesión de sus 
haciendas , al ver que para ser 
Christianos no se pedia el de- 
jarlas : otros no queriendo de- 
jar la perfección primitiva , ni 
aflojar con las mitigaciones 
que aquellos introducían , lle- 
vados del fervor Apostólico, lo 
dejaban todo,y se retiraban del 
E 4 tra- 



7^ 



Siglo III, Sucesos. 



trato , y del comercio , y de 
este modo se fueron apartando 
con el tiempo hasta de la casa 
de los Padres, y asi se fue in- 
troduciendo, y extendiendo la 
vida solitaria , y Cenobitica. 

El Emperador yaleriano 
mueve guerra á los Persas : y 
por traición de Macriano , ó 
su propria imprudencia , cae 
en manos de Sapor , hijo de 
Artagerges I. que era Rey de 
los Persas , quien por ensal- 
zar su gloria , abatió tanto á 
este infeliz Emperador , que 
cada vez que havia de montar 
en su caballo, le hacia poner 
en quatro pies, para que su 
espalda le sirviese de estribo: 
á este fin le llevaba de parte á 
parte en una jaula de hierro, 
como á Fiera. El impio hijo 
Galieno , que le siguió en el 
Throno, no se movió á ven- 
gar , ni la infame servidumbre 
de su Padre , ni el desprecio 
de la Augusta dignidad. Al fin 
mandó Sapor desollar, y echar 
en sal á Valeriano, Asi se mu- 
da el Theatro de la fortuna! 
Asi se vengó el Cielo de la 
innocente sangre de Christia- 
nos, que havia conculcado Va- 
leriano! 

Aureliano^ que se dice el 
primero de los Césares en el 
uso de la Corona de Oro , lo 



puede ser también en la arro- 
gante acción del triunfo de 
Zenobia. Era esta Heroína 
Reyna de los Palmirenos en la 
Syria: y haviendola vencido el 
superior y mas afortunado po- 
der de Aureliano , la llevó en 
triunfo á Roma con prisiones, 
que no dejaron de ser cade- 
nas , por ser de Oro. Asi qui- 
so dorar la acción de llevar en 
triunfo á una muger , y tal 
muger. 

Los Godos , después de an- 
dar errantes por las Costas del 
Báltico, la Sarmacia, y el Pon- 
to, se juntan hasta trescientos 
mil , para combatir á los Ro- 
manos. Véase la Clave XVI, 
de la Historia. 

FIN DEL IMPERIO 
DE LOS PARTHOS. 

En tiempo del Emperador 
Alejandro vio su ocaso el 
Asiático imperio de los Par- 
thos. Este fue un Rey no com- 
puesto de varias partes, que 
quitaron á los Persas, y Mace- 
doniüs. Su duración no llegó 
á quinientos años : y empezó 
unos doscientos y cinquenta 
años antes de la venida de 
Christo, á causa de que ha- 
viendo hecho una muerte Ar- 

Sur 



Siglo III, Sucesos. 



saces , se vio precisado á reti- 
rarse, y rebelarse contra los Si- 
ró-Macedones; y apoderándo- 
se poco á poco de diferentes 
partes , se formó un Imperio, 
que dio bastante que hacer á 
los Romanos : y el nieto de es- 
te Arsaces venció á Demetrio 
Nicatot\ aumentando no poco 
sus Conquistas. Tuvo 27. Re- 
yes hasta Artahano segundo. 
Contra éste se rebeló Artager- 
^í.s',queeraPersa,y desde baja 
esphera se elevó por su fortu- 
na y arte militar, hasta Gene- 
ral de las Armas : y venciendo 
en tres batallas á Artabano^ le 
despojó del Rey no, y de la vi- 
da , por el año de 226 de este 
Siglo: y asi desde aqui empieza 
un nuevo, ó segundo Reyno 
de los Persas, que siendo su 
primer Rey este Artagerges^ 
dura mas de 420 años, hasta 
que Hormidas segundo (que 
fue su ultimo , y 27 Rey ) fue 
vencido, y muerto por los Sa- 
racenos al medio del Siglo 
VII. debajo de cuya domina- 
ción se mantuvieron los Per- 
sas hasta el Siglo XI. en que 
cayeron en poder de los Tur- 
cos, y luego al XIII. en el de 
los Tártaros. De aqui adelan- 
te no tienen los Romanos mas 
guerras con los Parthos , sino 
con los Persas. 



73 



Por los años de 263 ponen 
fuego los Godos, y roban el 
Templo de Diana, que era la 
maravilla del Asia. 

Al medio de este Siglo ven- 
gó Dios la sangre de los Chris- 
tianos derramada , enviando 
desde los fines de Etiopia una 
Peste, que por espacio de diez 
años se cebó en el Imperio 
Romano con tal fuerza , que 
no huvo Ciudad , ni casa , que 
no participase del estrago. Al 
mismo tiempo sobresalió la; 
piedad de los Christianos en 
asistir á los enfermos de los 
mismos Gentiles. 

SIGLO IV. 

pontífices. 



O- Marcelino , Papa 30. 

304 S. Marcelo , Roma- 
no : condenado al cuidado de 
las bestias en su establo, mu- 
rió en él por el bien de su re- 
baño. 

309 S. EusEBio , Griego: 
su nombre significa Piadoso^ 
y tal fue en la realidad. 

311 S. Melchiades, 
Africano , que según algu- 
nos , nació en Madrid. Con- 
cedió se llevasen á las casas, 
en señal de unión de Fé y 

Ca- 



74 Siglo IV* 

Caridad , las EuloPias, 

314 S. Silvestre , Roma- 
no. Felicísimo fue este Papa, 
por la paz que logró ver por 
Constantino. Pero ios Críticos 
modernos no admiten el que 
éste bautizase en Roma á 
Constantino , sino Eusebio en 
Nicomedia. Asi lo dejó escrito 
Eusebio Cesariense , que flore- 
ció en este tiempo , y no se 
huviera atrevido á publicar 
una cosa , en que todos le hu- 
vieran acusado de falsario, á 
no haver sido asi. Lo mismo 
afirma el Concilio Ariminen- 
se. S. Ambrosio dice también, 
que Constantino fue bautiza- 
do en el fin de su vida : y San 
Gerónymo añade expresamen- 
te , que fue hecho su bautis- 
mo por Eusebio Nicomedien- 
se. (i) y todos estos florecie- 
ron immediatos al suceso. La 
ocasión que se propone de la 
Lepra, está sacada de las Adas 
supositicias de Silvestre: pues 
entre los Antiguos no era cono- 
cida tal ficción. Juliano Após- 
tata opuso contra nosotros, que 
el Bautismo no curaba la Lepra: 



Pontífices. 

de haver hecho tanto ruido en 
el mundo, por el lugar y per- 
sona. Ni se huviera descuida- 
do S.Cirilo en oponer este pro- 
digio á la objeción de Juliano^ 
si huviera havido tal cosa : y 
asi solo recurre á la Lepra del 
pecado , que es la que cura el 
Bautismo. 

336 S. Marcos , Roma- 
no. 

336 S. Julio, Romano: 
mostró singular humanidad en 
proteger á los Prelados perse- 
guidos de los Árlanos, y entre 
ellos al grande Athanasio. 

352 S. LiBERio, Romano: 
resarció con singular valor la 
inconstancia que tuvo en favo- 
recer á Athanasio: y mereció 
ver el milagro de las Nieves, 

354 S. Feliz ii. Romano: 
pusiéronle los Arianos en la Si- 
lla , después que fue desterra- 
do S, Liberio'. hizo veces de 
Papa, pero luego fue legíti- 
mamente confirmado. 

357 S. Dámaso , Español: 
tuvo mucha amistad con San 
Gerónymo : condenó varias 
heregías, y determinó muchas 



y no se huviera atrevido á ello, cosas para el bien de la Iglesia, 
si huviera acabado de suceder Antipapa Ursicino , o Cis- 

eo su predecesor Constantino ma III. según otros , duró mas 

un caso semejante , que havia de un año. 

(i) In Chron. Euseh. in Vita Cotist. ^mbr. in Orat. de Obitu, Theodosii, 



Siglo IV, Emperadores. 
385 S. SiRicio , Romano: 



7S 



ordenó loslntersticios del tiem- 
po para las Ordenes , y persi- 
guió á los Maniqueos. 

398 S. Anastasio, Roma- 
no: aplaudido por San Geró- 
nymo por la solicitud Apostó- 
lica, que tuvo por la Iglesia. 



EMPERADORES. 

x-^iocleciano, &c. 

305 Constancio chloro, 
y galerio Maximiano : por la 
renuncia de Diocleciano , y 
Hercúleo , entraron por Au- 
gustos: y dividiendo el Im- 
perio, fueron también diver- 
sos en los genios : el primero 
como noble se portó con no- 
bleza en sus acciones , y fue 
pió, aun para los Christia- 
nos : el segundo , oliendo á lo 
rural en que tuvo su origen, 
cruel , y supersticioso contra 
el nombre de Christo, y para 
sí delicioso, nombrando por su- 
cesores á Maximino^ y Severo^ 
consumido de gusanos, se ma- 
tó á sí mismo. 

Varios Generales usurpan 
el Título de Emperadores en 
el tiempo de Constantino Mag- 
no , Valerio Maximino , Se- 
vero ^ y Maxencío: dos años 



después Licinio; pero el gran 
Constantino los venció luego 
á todos. 

306 Constantino m. gran- 
de en el nombre, mayor en 
el ánimo , máximo en la pie- 
dad : y en todo mayor , que 
las alabanzas que le dieres, hijo 
de Chloro. 

337 Constancio , ConS' 
tantino , y Constante ^ hijos del 
precedente : dividen entre sí 
el Imperio : Constancio el 
Oriente'. Constantino (que era 
el mayor) el Occidente , Espa- 
ña , Francia , Se. Constante 
lleva el medio , Italia , ¡lírico 
y África, 

Constantino ii. querien- 
do quitar injustamente á su 
hermano Constante parte de 
sus dominios , perdió justa- 
mente los suyos, con la vida 
á los tres años. 

Constante , heredero de 
la piedad , y religión pater- 
nal, pero no del agrado, y 
liberalidad para con los Sol- 
dados : gobernó 20 años , y 
conspiró contra él el ingra- 
to Magnencio , en cuyo tiem- 
po se levantaron también 
otros usurpadores del Impe- 
rio, Ncpociano , Silvano , Dal' 
macio , Decencio , y Desicie" 
rio , hermanos de Magnen- 
cio. 

CONS- 



76 



Siglo IV. Emperadores. 



350 Constancio : después 
de sus hermanos gobernó so- 
lo , pero degenerando de la 
piedad del padre , persiguió 
á los Cathólicos, y favoreció 
á los Árlanos. Hizo Cesar de 
la Asia á su primo Gnlo^á quien 
luego degolló por el abuso de 
las Armas. Venció á Magnen- 
cio , y Decencio , y estos se ma- 
taron á sí mismos. 

361 Juliano, primo del pre- 
cedente, llamado ^poVíaííT, por 
haver renegado de laFé,y vuel- 
to al Gentilismo. Quanto útil 
fue á la República, domando 
á los enemigos del Imperio, 
tanto fue perjudicial al Chris- 
tianismo , y asi fue tan memo- 
rable lo impio de su muerte. 

363 Joviano : rehusando 
el Imperio sobre Soldados , que 
no lo eran de Christo, admi- 
tieron su Fé , por no perder 
su Cetro : conquistó mas para 
la Iglesia , que para el Impe- 
rio: pero parece Principe mos- 
trado , no dado , pues no vi- 
vió ocho meses. 

364 Valentiniano i. Hún- 
garo: mereció ser desterrado 



mó á los enemigos : y encole- 
rizado contra los Bohemos, 
murió de apoplegía de sangre, 
declarando Augusto á su hijo 
Graciano , que aun no tenia 
mas de quatro meses. 

Valente: gobernó 14 años 
el Oriente , y sobre lo que 
persiguió á los Cathólicos, fue 
Autor del Arianismo en los 
Godos , que rebelándose lue- 
go contra él, le vencieron , hi- 
rieron , y quemaron. Asi cas- 
tigó Dios el fuego del Arianis- 
mo, que él encendió en los 
Godos 1 

375 Graciano: volvió por el 
honor de los Cathólicos,que su 
Tío Valente havia perseguido, 
y desterrado: dio parte en el 
Imperio á su hermano Valenti- 
niano el mozo: y para resistir á 
los Godos envió á España por 
Theodosio^ á quien por sus mu- 
chos triunfos, y excelente coa- 
duna , declaró Augusto en el 
379. El , estimando mas á un 
Soldado Alano, que al Roma^» 
no, se hizo odioso á los suyos, y 
rebelándose Máximo^quQ man- 
daba en Inglaterra, le venció 



por la Fé por el impio Juliano^ en Francia, y le quitó la vida. 



restablecido por jfoviano-^y pro- 
clamado Augusto por la Tropa, 
aun estando ausente.Para ocur- 
rir mejor á todo, dio el Oriente 
á su hermano Valente, Do- 



383 Valentiniano ii. 6 el 
mozo,hermano.lnquietópor su 
Madre Ariana á los Cathólicos, 
y para resistir á Máximo , re- 
currió al Oriente á Theodosio^ 

por 



Siglo IV. Emperadores. 



77 



por quien venció al Tyrano, y 
recibió la Fé Cathóiica: nnas 
luego por traición de Eugenio^ 
y Arbogastes , amaneció col- 
gado en su quarto , año de 392. 

379 Theodosio, Español, 
de la familia de Traja no , cu- 
yo nombre (que quiere de- 
cir dado -por Dios ) si no le hu- 
viera recibido de sus padres, 
se le huvieran adquirido sus 
acciones , por la grande pie- 
dad , religión , y sujeción á la 
Iglesia , sobre las demás pren- 
das de gran Príncipe. Venció 
á los Tyranos Eugenio^ y Ar- 
bogastes : y logró insignes vic- 
torias contra los Godos, Hun- 
nos , y Alanos. Declaró Au^ 
gusto á su hijo Honorio en el 
393. dándole el Imperio del 
Occidente, y el Oriente á 
Arcadio: y él se retiró á Mi- 
lán , donde murió en el 395. 
Enero 17. 

395 Honorio, hijo , mere- 
ció mas honor por sus buenas 
costumbres y religión , que 
por el éxito de sus expedicio- 
nes. El Imperio havia crecido 
tanto , que su mismo peso le 
abatia : los que le debian ayu- 
dar , se le rebelan. Vence en 
África , por medio del Conde 
Bonifacio , á sus Traidores; 
mata á Stilicon^ su Tutor y Pa- 
riente , de gente Vándalo ^c^n^ 



por alzarse con el Cetro , in tro- 
dujo los Godos en todo el Oc- 
cidente. Declara Augusto á 
Constancio^ por quien reprimió 
á los invasores de Francia, y la 
Bretaña: sobrevivele Honorio, 
y al fin muere éste en Ravena. 

ORIENTE. 

39S Arcadio, hermano. Pa- 
deció en su Tutor, y Capitán 
Rufino , lo que en Stilicon , su 
hermanoHonorio. Opuestos es- 
tos dos Capitanes, y buscando 
mutuamente el acabar el uno 
con el otro , llaman en su favor 
al Godo, y pagan con sus vidas 
la traición , llevándose los 
triunfos el tercero. Rufino lla- 
mó á Alarico , y oponiéndose 
StiJicon á éste , después de ven- 
cer á Radagaiso Godo (que en- 
tró en Italia con docientos mil 
Bárbaros) oponiéndose Rufino 
á Stilicon por Arcadio, envió 
Stilicon á la Grecia á GaínaSy 
Capitán Godo, su Confedera- 
do: y este logró la muerte de 
Rufino^ con gusto de Arcadio, 
por las muestras que dio de 
quitarle el Imperio. Y aspiran- 
do Gaínas á lo mismo, tuvo Ar- 
cadio nuevo gozo , en ver que 
el Capitán Fravita^ Godo, pero 
fino Aliado suyo, venció, y 
mató á Gaínas. Arcadio^ aten- 
to 



78 Siglo If^. Concilios. 

to n¡'"ni3mente á la arrogan- 
cia d: Eiidüxia su esposa, per- 
siguió al gran Chrysostomo. 



CONCILIOS, 

Y SUS MOTIVOS. 

Este Siglo fue sumamente 
feliz para la Iglesia, después 
que logró la paz por Constan- 
tino Magno: pues á su solici- 
tud se juntó el gran Concilio 
Niceno ^ y otros muy impor- 
tantes en otras varias partes. 

Clrtense^ en África, de quien 
trata N. P. S. Agustin : contra 
los que entregaban los Libros, 
y Vasos sagrados á los Magis- 
trados Gentiles. 305. 

Neocesariense , en Capado- 
cia , Arelatense en Arles , Ciu- 
dad de Francia , y Ancirano 
en Galacia : para la disciplina 
Eclesiástica. 

Alejandrino I. y 11. contra 
Ario, Sabelio, y Melecianos. 

NiCENO I. General , en la 
Provincia de Bithinia , año 
de 325, á que asistieron 318 
Obispos , y el mismo Empe- 
rador Constantino , en tiempo 
de San Silvestre , en cuyo 
nombre presidió , como Le- 
gado, el grande Oj-Zc, Obispo 
de Córdoba , Cathequista de 
Constantino M. Congregóse 
contra Ario , y fue declarado 



Jesu Christo por consubstan- 
cial á Dios Padre: y se arregló 
el Símbolo , que llamamos A7- 
ceno^ con otros muchos pun- 
tos sobre la disciplina Ecle- 
siástica : determinando , que 
la Pascua se celebrase en el 
Domingo siguiente á la Luna 
14. de Marzo : que no se tras- 
ladasen los Obispos , ni huvie- 
se dos en una misma Iglesia: 
que el Obispo fuese ordenado 
por otros tres: que los Cléri- 
gos no tuviesen en su casa mu- 
geres extrañas , si no fuese ma« 
dre, hermana , &c. 

Iliberitano^ en España, que 
hoy es Granada , y fue el pri- 
mer Concilio de España, aun- 
que el tiempo en que se tuvo 
es muy controvertido, no solo 
por el año, sino en si prece- 
dió , ó se siguió al Niceno. 
Prohibióse en él que se pinta- 
sen los Santos en las pare- 
des : no por sentir mal de las 
Sagradas Imágenes, sino por* 
que no se profanasen por los 
Gentiles , que cada dia profa- 
naban las Iglesias. Mandóse 
también , que se ayunase el 
Sábado. Los Griegos no ayu- 
naban el Sábado , aun en la 
Quaresma ( excepto el Sába- 
do Santo ) porque los Hereges 
de los Siglos precedentes ayu- 
naban el Sábado , en odio del 

Dios 



Siglo If\ 

Dios de los Hebreos : y por 
oponerse á este error, prohi- 
bieron el ayuno el Sábado, y 
Domingo: y lo mismo en Mi- 
lán ; pero en Roma , África , y 
España se ayunaba en el Sá- 
bado. Los Orientales no cele- 
braban fiestas en la Quaresma 
en los dias de ayuno, sino en 
Sábado , y Domingo , porque 
solo consagraban en estos 
dias. En los doce primeros si- 
glos no se ccmia en los ayu- 
nos de Quaresma hasta las seis 
de la tarde : en los de entre 
año, á las tres: y aun hasta 
hoy observan los del Oriente 
la costumbre antigua de no 
tomar en los ayunos de Qua- 
resma peces, vino , ni azeyte, 
según refiere Cabasucio : y 
Casiano dice , que las gotas 
de azeyte , que los Monges 
echaban en las legumbres, era 
para evitar con éste, que te- 
nían por regalo , la jaáancia 
del ayuno. 

Romanos : uno en favor de 
la causa de San Atanasio: otro 
contra Auxencio , Arzobispo 
de Milán : y otro contra los 
Hereges de este Siglo. 

^ntioquetio , para el buen 
gobierno de la Iglesia. 314. 

Sarríicense , en la Ciudad 
Sardica , en la Dacia , de 376. 
Obispos del Occidente, y 76 



Concilios. 79 

del Oriente, en que presidió 
Osio\ contra los Árlanos, y 
en favor de San Atanasio: y 
contra Paulo Samosareno. 347» 

Sirmiense I. en Panonia : 
contra Photino. 351. 

yíriwinense , sobre el Gol- 
fo de Vcnecia , en que fue con- 
firmada la profesión de la Ké 
del Niceno : formando luego 
los Árlanos una fórmula simu- 
lada, y capciosa de protesta- 
ción de la Fé , obligaron á la 
sencillez de los Cathólicos á 
firmarla: de que se siguieron 
graves daños. 359. 

Conciliábulo de Milán , por 
orden del Em.perador Cons- 
tancio^^n favor de los Aria- 
nos, en que fueron desterrados 
muchos Santos Prelados. 360. 

Alejandrino^ convocado por 
San Atanasio: contra los He- 
reges de este Siglo. 363. 

Laodiceno , y otros : para la 
disciplina Eclesiástica. 

CONSTANTINOPOLITANO T. 

y General 11. año de 381, 
contra Macedonio, Eunomio, 
Photino , y A polinar : y se de- 
cretó que fuese Patriarcal esta 
Corte. 

En Zaragoza : contra Pris- 
ciiiano. 380. 

En Milán , por San Ambro- 
sio : contra Joviniano. 389. 

En Cartágo se tuvieron cin- 
co 



8o 



Siglo IV, Hereges. 



co después del Niceno : y al 
quarto asistió San Agustin con 
214 Obispos , para la disci- 
plina Eclesiástica. 398. 

, HEREGES. 

'Donato , y Donatistas , ó 
Circumceliones , esto es, Vagos» 
Enseñaron , que solo entre los 
suyos permanecía la Iglesia, 
rebautizando á los que abraza- 
sen su partido: que los Sacra- 
mentos dados por malos Mi- 
nistros eran inválidos : con 
otros mil errores , que confu- 
tó N. P. San Agustin. 

Melecio (de quien los Mele- 
cianos) depuesto por S. Pedro 
yílejandrino^poT haver negado 
la Fé en la persecución de Dio- 
cleciano : quiso mas agregarse 
á los Árlanos , que conciliarse 
con los Cathólicos. 

yfr/o,Presbytero Alejandri- 
no , sintiendo mucho el no 
haver sido elevado á la Silla 
Alejandrina , empezó á con- 
tradecir al Arzobispo eledo, 
enseñando que el Verbo Di- 
vino no era igual , consubs- 
tancial , ni coéterno al Padre: 
y logró atraher á su partido á 
no pocos Cathólicos. Dester- 
rado por el Emperador Cons- 
tantino, y mandados quemar 



sus Libros por el Santo Con- 
cilio Niceno, logró persuadir 
al Emperador astutamente, 
que de ningún modo disentia 
de la FéCathólica; y levan- 
tándole por esto su destierro, 
como volviese á excitar nue- 
vos disturbios , fue llamado á 
la Corte á dar razón de sí , y 
yendo por la mañana con una 
grande Comitiva de los suyos 
á la Iglesia, excitado de llama- 
miento del vientre , se retiró: 
y arrojando con las superflui- 
dades sus entrañas, le hallaron 
infelizmente muerto. Asi aca- 
bó este blasfemo Heresiarca: 
mas ni aun asi acabaron sus 
blasfemias : pues cundió su he- 
regía con tal fuerza , que no 
solo en el Oriente , sino en el 
Occidente , y Mediodía , no 
la pudo desarraigar la Iglesia 
por espacio de 300 años. 

P botina , Obispo de Si r mío, 
en el Ilirico , renovó la here- 
gía de Paulo Samosateno^ por 
cuya pertinacia fue depuesto, 
y desterrado. 

Aecio , Sirio , con Eunomio^ 
deGalacia: siguieron á yfr/¿?, 
y sus discípulos se llaman Eu- 
nomianos , y Anomeos , esto es, 
desemejantes, Eunomio se opu- 
so al Bautismo en nombre de 
la Trinidad expresada : y que 
sola la Fé bastaba. 

Ma- 



Siglo IV, Hereges. 



8i 



Macedonio ^Ohh^o de CP. 
negó que el Espíritu Santo 
fuese de una misma substancia 
con el Padre y el Hijo , y usó 
de extraordinarias crueldades 
contra los Cathólicos, que no 
defendían su blasfemia. 

Masalíanos , Monges de 
Mesopotamia, con pretexto de 
la oración , despreciaron las 
demás obras buenas , hasta el 
uso de los Sacramentos , y se 
llamaron Euchitas , esto es, 
Oradores. 

Apolinar , Obispo de Lao- 
dicea de Syria , enseñó que 
el Verbo tomó sola la carne 
sin alma , pero no de la Vir- 
gen , sino del Cielo : que las 
tres Divinas Personas no eran 
iguales. 

Lucífero , Obispo de Cerde- 
na , varón muy excelente en 
muchas confesiones de la Fé; 
pero Cismático por un austero 
zelo, con que enseñó , que los 
Obispos que faltasen á la Fé, 
no debian ser admitidos al ho- 
nor del Sacerdocio , aun des- 
pués que huviesen hecho con- 
digna penitencia. E. Véase el 
fin del Prologo, 

Colyridianos ^ en la Arabia, 
empezaron por una impru- 
dente devoción de mugeres, 
que veneraban á la Virgen por 
Diosa: y tienen este nombre 



por unas tortas que la sacrifi- 
caban , llamadas en Griego 
Collyridas. 

Prisciliano , Español , en- 
señó el hado de las Estrellas, 
con otros varios desatinos, que 
refiere , y condena el Conci- 
lio I. Bracarense; y á quiea 
mandó degollar el Tyrano Má* 
ximo , del tiempo de Valenti- 
niano II. 

Helvidio , ensalzó el Matri- 
monio sobre la Virginidad, y 
negó ésta á Maria Santísima. 

Joviniano , Apóstata del 
Monasterio de San Ambrosio, 
con quien vivió : enseñó, que 
el Matrimonio era igual al Ce- 
libato; con lo que pervirtió á 
muchas Religiosas : negó la 
desigualdad de méritos , pe- 
cados, y premios : desterróle 
el César Honorio , y murió de 
un hartazgo. 



SANTOS. 

Narciso, 

Blas, 

Justo ^ y Pastor, Valerio^ y 
Vicente. Ciríaco, y Paula, 
Leocadia , y Eulalia, Acis^ 
clo^ y Viñoria , Españoles, 
con otros innumerables , es- 
pecialmente en Tu2iX2igo7.2i. 

Inés, CajthaUna, Lucia,Helena, 



82 



Siglo IV, Santos. 



Ursola , y compañeras , que vi- 
niendo de las Islas Británi- 
cas á poblar á las Costas 
que el Tyrano Máximo con- 
quistó en Francia , fueron 
cogidas por los Himnos , y 
martyrizadas, por defender 
varoniles su pureza. El nu- 
mero de once mil no es cier- 
to : y consta que estas Aítas 
tienen mezcladas cosas su- 
positicias. 

Antonio, Macario, Pacomio. 
Hilarión. Amnon. Paphnu- 
cío, Evagrio , y Arsenio, 
Maestro del Emperador Ar- 
cadio. 

Tricólas de Barí, 

Martin Obispo. Este fue el pri- 
mer Confesor que tuvo , po- 
co después de su muerte, 
culto público en la Iglesia. 

Hilario PiGiaviense, E. 

Ensebio Verceknse. E. 

Ensebio de Cesárea en Capa- 
docia , y Basilio Magno, E. 
su sucesor. 

Los Gregorios Ni seno , y Na- 
zianceno. E. 

Epbren. E. Epipbanio, E. 

Cirilo Jerosolimitano, E. 

Athanasio, E, No es suyo el 
Symbolo que se le atribu- 
ye, sino de Vigilio, Obispo 
en África, que por ser tan 
grande el nombre de San 
Athanasio , le tomó para ex- 



tender el Symbolo. 
Alejo, Lucina, 
Ambrosio, E. Gerónymo, E, 
Paula , y Monica, 
Chrysostomo. E.y Augustino. E, 

que florecieron en el fin de 

este Siglo , y principio del 

siguiente. 

ESCRITORES. 

Los Santos que tienen E. 

Ladeando Firmiano ^ Cice- 
rón de los Christianos , Maes- 
tro de Crispo , hijo de Constan- 
tino M. á quien mandó matar 
el mismo Padre, por falso tes- 
timonio que levantó contra 
este joven Cesar su madrastra 
Fausta: y luego averiguada la 
innocencia del difunto hijo, 
pagó ella la calumnia con una 
muerte infausta. Arnobio fue 
Maestro de Ladancio , ambos 
Africanos. 

Ensebio Cesariense de Pales- 
tina , distinto del de Capadó- 
cia , llamado también Ensebio 
Cesariense, Este de Palestina fa^ 
voreció el partido de los Aria- 
nos, teniendo amistad con el 
Nicomediense: y se duda,si^ 
se debe contar en la clase de los 
Cathólicos , ó en la de los Aria- 
nos. Pero su Historia no pierde 
la autoridad por esto, en quan- 
to no se roza con alguna alu- 
sión 



Siglo /^/Sucesos. 



83 



sion á la amistad con el parti- 
do de Ano. A él le debemos 
la noticia de los tres primeros 
Siglos de la Iglesia : aunque á 
veces se descubren algunas fal- 
tas en la Chronología. El En- 
sebio Cesar iense de Capadocia, 
antecesor de San Basilio , es el 
Santo, no éste. 

Juvenco ^ Español, escribió 
]a vida de Christo en metro. 

Ensebio Emiseno^ en Syria. 

Didimo^ ciego desde la pue- 
ricia , pero á quien iban á ver 
de varias partes , por su gran- 
de literatura. Fue Maestro de 
San Gerónymo, pero favore- 
ció á Ario. 

(5*. Opiato Milevitano , en 
África. 

1^. Amphilochio , Obispo en 
Licaonia , muy amigo de San 
Basilio. 

Paciano , Obispo de Barce- 
lona , azote de Novacianos. 

Donato^ Maestro de San Ge- 
rónymo, y Rufino^ émulo del 
Santo. 

Entropio , Escritor de His- 
toria Romana. 

Prudencio^ Español, Poeta. 

Clandiano , Poeta. 

Ausonio, Poeta, Maestro del 
Cesar Graciano. 
t.Zosimo^ Historiador Griego. 



SUCESOS MEMORABLES. 

La sangre de los Martyres, 
que con tanta abundancia der- 
ramaron los perseguidores pre- 
cedentes , parece que fue se- 
miente para nuevos Martyres: 
pues excitando Diocleciano , y 
Maximiano nueva persecución 
contra la Iglesia , en el año de 
tres, se ensangrentó tanto su 
espada , hecha hoz para segar 
los cuellos innocentes , que se 
llamó la Era de los Martyres. 
Dióse orden para que en un 
mismo dia se tomasen las armas 
en todo el Orbe Romano con- 
tra los Christianos , y en solo 
Egypto murieron en esta per- 
secución 144 mil Martyres. Ja- 
más vio el mundo tanta mor- 
tandad , pero ni el Cielo mas 
triunfos por la Fé. Duró unos 
diez años continuada por Ma- 
xencio , Maximino , y LiciniOy 
siendo tanto su incendio , que 
solo con tanta sangre se pu- 
do apagar : apagóse en fin, 
siguiéndose la paz de Cons- 
tantino. 

Diocleciano , temeroso de 
la mobilidad de la fortuna, can- 
sado de cuidados , harto de ho- 
nores , ó rabioso de no haver 
podido acabar con los Christia- 
nos, dejó voluntariamente el 
F 2 Im- 



8+ 



Siglo //^. Sucesos. 



Imperio , persuadiendo lo mis- 
mo á 3Iaximiano : y éste en 
Milán , aquel en Nicomedia 
(que era la Corte del Oriente) 
se desnudaron en un mismo 
dia de la Púrpura : y querien- 
do Maximiano volver á tomar 
lo que dejó sin gusto, se rebe- 
ló contra Constantino su hier- 
no, tratando con la hija que le 
dio por esposa , el matarle 
una noche ; y dando ella á su 
padre la palabra, y á su marido 
cuenta de la traición, executó 
el infeliz la muerte en un Eu- 
nuco , que pusieron en lugar 
de Constantino Magno: y au- 
tenticando con el hecho el de- 
pravado intento, se le puso de- 
lante el mismo Emperador, y 
dándole opción de la muerte 
merecida , escogió la de un la- 
zo á la garganta. Esta funesta 
muerte tuvo aquella vida de- 
testable ! Diocleciano la tuvo 
mas cruel , golpeándose á sí 
mismo, sin sueño, sin comi- 
da , con angustias , gages anti^ 
cipados de su infierno. 

PAZ DE LA IGLESIA. 312. 

En el año 311 empezó la 
guerra entre el impio Maxen^ 
ció , y Constantino : al año si- 
guiente convidado Constanti- 
no por los Romanos ( que no 



podian sufrir las tyrañias de 
Maxencio ) aplicó á Roma su 
Egército , aunque muy infe- 
rior al del Tyrano. Empezóse 
el combate : prevalecen las ar- 
mas de Maxencio: muestrasele 
á Constantino una Cruz en el 
Cielo: á la noche siguiente se le 
aparece en sueños el Redemp- 
tor, previniéndole, que grabe 
en los Escudos aquella Cruz, 
con quien tendrá los triunfos. 
Aliéntase , ármase , triunfa. 
Reconocido al Cielo, y alen- 
tado por su madre Santa He- 
lena^ profesa la Fé de Christo 
entre los Cathecumenos , sien- 
do el primer Christiano de los 
Emperadores. Publica Ediétos 
en favor de los Christianos: y 
la Fé perseguida casi por es- 
pacio de 300 años , triunfa de 
la superstición , y del Imperio 
Romano. Los Gentiles no pu- 
diendo yá sacrificar en las 
Ciudades, lo hacian solamen- 
te en las Aldeas ; que llaman-? 
dose por los Latinos Pagos^ 
ocasionaron el nombre de Pa- 
ganos , que desde entonces se 
les dá. 

IMPERIO DEL ORIENTE. 

, No llevó Roma ,á bien- la 
oposición de Constantino con- 
tra las antiguas supersticiones 

Ro- 



Siglo IF', Sucesos. 



Romanas : los Persas amena- 
zaban la ruina del Oriente; las 
dos Supremas Sillas Sacerdo- 
tal , é Imperial , no parece que 
cabian en Roma; y querien- 
do ocurrir á todo Constanti- 
no , puso en Bizancio la prime- 
ra piedra de su Corte en el 
ano 324, y álos diez se aca- 
bó la nueva Roma , tomando 
por su nombre el de Constan- 
tinopla ; y el antiguo de la 
Provincia de Thracia , en que 
está sita , se convirtió en el 
de Romanía. Asi se ensanchó 
el Trono de la Iglesia Roma- 
na : asi empezó el Imperio del 
Oriente. 

La partición del Imperio 
empezó en el 305 según la 
Clave XIII. de la Hist. Conti- 
nuóse en los hijos de Constan- 
tino M. volvióse á dividir, y 
unir, hasta que en los de Theo- 
dosio se hizo la partición to- 
tal , ó última , que no volvió 
á conocer unión alguna entre 
los dos Imperios. 

A Constantino Magno le 
celebran los Griegos como 
Santo; y Papebroquio escribe 
su vida á 22 de Mayo. 

326 Descubre Santa Hele- 
na la Cruz del Redemptor : pu- 
rifica los Santos Lugares pro- 
fanados: consagra varios Tem- 
plos á Dios : . pone ley Cons- 



tantino , que á ninguno se dé 
muerte de Cruz. 

327 Ethiopia recibe nueva- 
mente la Fé por Fr uniendo Ti- 
rio, y Edesio , que cogidos por 
los Bárbaros en un Puerto , y 
llevados al Rey , los quiso tan- 
to, que los dio oficio en Pala- 
cio. Muerto el Rey , y quedan- 
do el heredero muy niño , les 
encargó la Reyna , que admi- 
nistrasen el Reyno mientras 
crecía su hijo. Dieron tan bue- 
na cuenta, que empezaron á 
introducir Christianos , y fa- 
bricar Iglesias; y después que 
pudo el Joven Rey administrar 
por sí , viniendo Frumencio á 
Alejandría á pedir á S.Athana- 
sio algún Obispo , envió el San- 
to al mismo Frumencio consa- 
grado á predicar al Pueblo. 

El impio Juliano j^póstata 
aconseja á los Judíos la repa- 
ración del Templo de Jerusa- 
lén, en odio de Jesu-Christo. 
Pero el Cielo tomó á su cuen- 
ta la venganza , haciendo salir 
llamas de las primeras piedras 
que pusieron; y en los vesti- 
dos de los Judíos aparecieron 
unas Cruces, que jamás pudie- 
ron borrarse , á modo de Sam- 
benitos. En la guerra de Persía 
le traspasó una flecha , que no 
se supo de donde se disparó: 
y el blasfemo estando entre 
F3 Jas 



86 



Siglo IV, Ordenes. 



las ansias de la muerte , cogió 
un puñado de su misma sangre 
con la mano izquierda , y la 
arrojó contra el Cielo , dicien- 
do : Venciste Gal i leo (que asi 
llamaba por desprecio á Jesu- 
Christo.) 

El Emperador Joviano mu- 
rió sufocado del tufo de un 
brasero que metieron en su 
Gabinete , estando recien blan- 
queado. 

Los Hunnos , y Alanos em- 
piezan á difundirse , y ser te- 
midos. Desalojan á los Godos 
de las Regiones que poseían 
sobre el Istro , ó Danubio : lo- 
gran que Valente les conceda 
la Thracia , ofreciendo suje- 
ción á los Romanos : mas lue- 
go impacientes de sujeción y 
servidumbre, hacen suya por 
fuerza á la Pannonia. Toman 
por Corte á Sicambia^ á quien 
por un hermano de Atila , lla- 
mado Buda , la damos este 
nombre. 

390 El gran Theodosio ins- 
tigado por los suyos á la ven- 
ganza de la muerte del Prefec- 
to del Ilirico, á quien quita- 
ron la vida los de Thesalonica^ 
dio orden ( contra el perdón 
que havia conseguido S. Am- 
brosio) para pasarlos á todos á 
cuchillo : hizolo con tal furor 
la Tropa, que en tres horas de- 



gollaron á siete mil personas. 
Ambrosio , para castigar la 
crueldad , no quiso admitir al 
Emperador en la Iglesia, sino 
hacia penitencia del exceso: 
hizola con tanta condescen- 
dencia y sumisión , que aun 
después de ocho meses de lá- 
grimas, para ablandar al Pre- 
lado, firmó por instancia suya 
la Ley , de que las sentencias 
Capitales no se pusiesen por 
obra hasta que pasasen trein- 
ta días, para que no las execu- 
táse el furor, sino la justicia, y 
la razón. 

PROPAGACIÓN DEL MO- 
NACATO. 

310 Instituye San Antonio 
Abad sus Monges en la The- 
bayda de Egypto , en el monte 
Nitria. San Pacomio le suce- 
de , fundando los Tebanitas, 
en un lugar asi llamado , en 
una de las Islas del Nilo : y si- 
guiéndose los santísimos Aba- 
des Amnon , Hilarión , &c. se 
extendió maravillosamente es- 
te santísimo Instituto por Sy- 
ria, Mesopotamia . y Armenia. 
De aquí fueron saliendo las de- 
más Religiones , cuyas funda- 
clones señalaré en cada Siglo, 
según las refiere Val/emont^ por 
ser del todo imparcial en este 

pun- 



Siglo IV, Ordenes. 



87 



punto , y no estar hasta ahora 
traducida su Obra en Español. 

312 Orden de los Caballe- 
ros de San Jorge ^ instituido 
( según se dice ) en Roma por 
Constantino Magno. 

32Ó Orden de los Caballé^ 
ros del Santo Sepulcro^ que al- 
gunos atribuyen á Santiago, 
Obispo de Jerusalén , otros á 
Constantino Magno, y otros á 
otros posteriores. 

363 Monges de San Basi^ 
lio , que el Santo instituyó en 
el Ponto , dando reglas santí- 
simas , que se abrazaron, y ex- 
tendieron grandemente por to- 
da la Iglesia Griega. 

365 Los Caballeros de San 
Lázaro^ llamados Hospitala- 
rios, por cuidar en especial de 
los leprosos , debajo de la Re- 
gla de San Basilio. Y singula- 
rizándose en las armas contra 
los Infieles, pasaron á Reli- 
gión Militar. 

370 Caballeros de San An- 
tonio en Ethiopia. 

380 Congregación de San 
Ambrosio. 

^ 387 Orden de los Ermi^ 
taños de San Atigustin , insti- 
tuidos junto á Milán , traslada- 
dos á África , establecidos en 
Tagaste , y poco después en 
Hipona , en el Huerto , que 
el Obispo Valerio dio al San- 



to Patriarca para este efeéio. 

395 Los Canónigos Regla- 
res de San Augustin , instituí- 
dos por el Santo en Hipona, 
después de ser Obispo. 

La Universidad de Bolonia 
se dice erigida por el Empe- 
rador Theodosio : y asi empezó 
por el fin de este Siglo. 

SIGLO V. 

PONTÍFICES. 

j3. Anastasio L Pa- 
pa, 41. 

402 S. Inocencio L AI- 
bano. Defisndiendo la inocen- 
cia del divino Chrysostomo, 
excomulgó á Arcadio , y Eu- 
doxia , por una carta , en que 
el zelo Apostólico le hizo es- 
tampar , no tanto palabras, 
quanto rayos: y logró la res- 
puesta de la deseada peniten- 
cia. Condenó los er/ores de 
Pelagio, y otros. 

417 S. ZosiMO , Griego: 
extendió el uso del Cirio de la 
Pascua á todas las Ig'esias. 

418 S. Bonifacio , Ro- 
mano. 

Cisma 4. de tres meses , por 
Eu/alío. 
423 S. Celestino L Ro- 
F4 ma- 



88 



Siglo V, Pontífices. 



mano : su celestial ánimo se 
mostró bien , enviando á pre- 
dicar á Inglaterra á San Ger- 
mano, á Escocia á Paladio, á 
Irlanda á San Patricio. 

432 S. Sixto III. Roma- 
no. Muerto Anido , que se le 
mostró enemigo, se portó él 
con tanto amor, que le embal- 
samó , y enterró por sus mis- 
mas manos. 

440 S. León Magno , Tos- 
cano , Canónigo Augustino. 
Uniéronse en él dulzura , y 
fortaleza : de la una usó para 
obligar á Atila , Rey de los 
Hünnos, y á Genserico Vánda- 
lo , á que se abstuviesen de los 
males , con que amenazaron á 
Roma : de la otra contra los 
Maniquéos, Nestorio, y Eu- 
tiques. E. 

461 S. Hilario , Sardo: 
encargó la composición de 
nuevo Ciclo Pasqual á Viélo- 
rino, Aquitano, de quien en 
la Clave Vil, 

467 S. Simplicio , Italia- 
no : se opuso con valor á las 
arrogancias de los Griegos, 
que pretendian la Primacía so 



los impíos intentos de los Grie- 
gos. 

492 S. Gelasio i. Afri- 
cano , Augustiniano : ordenó 
las oraciones de la Misa, y de- 
claró los Libros , que deben 
ser tenidos por Canónicos : ha- 
ciendo quemar los de los Ma- 
niquéos. 

496 S. Anastasio II. Ro- 
mano: con fin de unir la nue- 
va Roma con la antigua , con- 
descendió suavemente en al- 
gunas cosas , que algunos le 
han motejado. 

498 S. SiMACO , Sardo: ma- 
nifestó su zelo en los Templos, 
en socorrer á pobres , y con- 
vocar Concilios. 

Cisma 5. en su elección , por 
el Arcediano Lorenzo , eleGto 
por los émulos de Simaco : y se 
desvaneció después de tres años 
de disturbios, 

EMPERADORES DEL 
OCCIDENTE. 



H 



0N0RI0. 

425 ValentinianoIII. 



bre todas las Iglesias , desde ( hijo de Constancio ) nieto de 
el tiempo de San León. 

483 S. Félix III. Roma- 
no ^ Canónigo Augustiniano: 
prosiguió en el zelo Apostóli- 
co de sus Predecesores, contra 



Honorio : ni uno, ni otro pudie- 
ron reprimir la fuerza de los 
Godos : y ambos se cortaron 
sus brazos derechos, matando 
el uno á Stilicon , y el otro á 



Siglo V* Emperadores. 



89 



Aeclo. A Honorio le quitaron 
la vida los amigos de Aecio. 

Los que se le siguieron , mas 
fueron usurpadores , ó preten- 
dientes del Imperio , que Césa- 
res. En lo común tuvieron su 
Corte en Ravena^ y todos se 
llamaron Flavios , desde Chlo- 
ro hasta Augustulo, 

455 Máximo: tomó por 
suya á la muger de Valentinia- 
fjo: y declarándola , que havia 
sido autor de su muerte , se ir- 
ritó ella tanto , que llamó á 
Genserico , Rey de los Vánda- 
los, que dominaba ya en Áfri- 
ca; y tomando el bárbaro sin 
resistencia á Roma, desquarti- 
zaron los Romanos á Máximo, 

El Imperio del Occidente es- 
tá ya desmembrado : África po- 
seída por los jy^andalos: España 
por los Suevos y Godos : Fran- 



cimero , que le ensalzó, le qui- 
tó la vida con veneno. 

467 Antemio : después de 
un Interregno de mas de año 
y medio, fue declarado Cesar 
por el Emperador del Orien- 
te: y aunque dio su hija á Ri- 
cimero , y sujetó á varios ene- 
migos, no pudo tener paz con 
este inquieto hierno: y toman- 
do las armas uno y otro, le 
venció, y traspasó con una 
lanza Ricimero : y éste murió 
dentro de pocos días. 

472 Anicio oLiBRio: fue 
hecho Cesar por el Oriente: 
que ya Roma llegó á estar tan 
débil , que ni podia hacer sus 
mismos Principes, Murió á los 
tres meses. 

473 Glicerio : por ha- 
ver tomado el Imperio sin 
aprobación del Oriente , le 



da. por los Francos: Inglater- obligó el Emperador León por 
ra por los Anglo-Saxones : Ita- jfulio Nepos á que le dejase , y 



dominada de los Bár- 



Avito : tomó el 
se vio obligado á 



Ce- 

de- 



lia casi 
baros. 

455 
tro, y 

jarle. 

457 Mayoriano : empe- 
ñado en restaurar las cosas del 
Imperio, por su ánimo mar- 
cial ; le cortó los intentos y la 
vida el Godo Ricimero,, á quien 
él havia hecho General. 

461 Severo : el mismo Ri- 



se hiciese Clérigo , dándole 
el Obispado de S alona en Dal- 
macia. 

474 Julio nepos : no tuvo 
de Julio Cesar mas que el nom- 
bre , y el cargo. Orestes , á 
quien él havia hecho Maestro 
de Milicia , le obligó con su- 
ma ingratitud á dejar el Impe- 
rio, y retirarse á la Dalmacia 
con Glicerio. 

475 ROMULO AUGUSTO, 

hi- 



90 

hijo de Orestes, llamado por 
el Pueblo Augustulo , por des- 
precio : confederóse con Ván- 
dalos , y Visigodos , creyen- 
do afirmarse asi en el Impe- 
rio , defendido por el Occi- 
dente, y Mediodia : mas fal- 
tándole fuerzas contra el Aqui- 
lón , le vino por aqui todo su 
mal : porque Odoacer , Rey de 
los Herulos , y Rugios , llama- 
do por la facción de Julio Ne- 
pos , entró y mató á Orestes, 
obiigando al Joven Augustulo 
á dejar el Cetro; y asi el gran- 
de Imperio Romano, que em- 
pezó en Julio , y Augusto, 
acabó en Julio, y Augustulo. 
Asi muda la fortuna sus veces! 
Asi se acaba lo que en lo hu- 
mano se lisongea eterno! Ca- 
yó Roma por su mismo peso 
á los 520 años de su imperio: 
y por espacio de 324 años 
carece el Occidente de Césa- 
res , y vuelve Italia al dominio 
de Reyes. 

Fin del Imperio Romano. 

EMPERADORES DEL 
ORIENTE. 

XJl^cadto. 

408 Theodosio II. hijo, 
llamado el Mozo, por haver 
sido coronado á los 8 años : y 
ser el II. de este nombre ; sa- 



SiGLO V, Emperadores. 



Jió con la enseñanza de An^ 
themio , y de Vulcheria su her- 
mana , gloria de los Principes: 
tan opuesto á dar muerte á los 
hombres , que deseaba poder 
resucitar los muertos. Com- 
puso el Código llamado Theo- 
dosiano. Venció á Juan , in- 
vasor del Imperio Occiden- 
tal , qiiando murió Honorio: 
y logró grandes vidorias de 
los Persas. 

450 Marciano, á quien 
Vulcheria tomó por esposo: 
nuevo Constantino por la Re- 
ligión , y Magno en las virtu- 
des , que ilustran á un gran 
Principe. 

457 León I. á las glorio-^ 
sas acciones de su vida solo le 
faltó atemperarse menos á los 
Hereges , para competir á los 
mayores Principes Christianos, 
474 León lí. nieto del prece- 
dente. Murió á los 4 meses en 
su infancia, por veneno, que se 
dice le dio su padre , por reci- 
bir el Cetro. 

474 ZENONlsaurico,Padreder 
precedente, y Yerno de León L 
profano , lascivo, y cruel: por 
lo que buscado para la muerte 
por su Suegra Verina^ y el her- 
mano de ésta Basilisco, se reti- 
ró al desierto, alimentándose 
de hierbas, como otro Nabuco. 
Levantóse con el Cetro Basi- 



Siglo V. Reyes. 



i6 



Visco , y manejándole tan mal 
como le havia adquirido, fue 
entregado por su mismo Capi- 
tán á Zenon , que le hizo mo- 
rir de hambre. Restituido Ze- 
non , no se mudó eu sus vi- 
g-^ cios : y disgustada de ellos 
Ariadna^ Emperatriz, le man- 
dó enterrar vivo, un dia que 
le halló borracho , como tenia 
de costumbre. 

491 Anastasio I. con quien 
andaba enamorada Ariadna: 
llamóse Dicoros , porque una 
niña de los ojos era azul, 
otra negra : pero mas dese- 
mejante fue en las costum- 
bres; ya bueno, ya malo, sin 
parecerse á sí mismo , hasta 
el fin , en que se afianzó en lo 
perverso contra Cathólicos, 
contra la República , y contra 
el Cielo , que le quitó la vida 
con un rayo. 

REYNO I. DE ITALIA. 



se vio precisada á darle á un 
Bárbaro,que como no era Rey, 
sino usurpador y tyrano, con- 
tinuó , no el gobierno de Nu- 
ma , sino el de Tarquino : mas 
no le faltó un Bruto , que le su- 
cediese. 

493 Theodorico : obte- 
niendo del Emperador Ze- 
non el venir á librar á Italia de 
Odoacer ^\q venció tantas ve- 
ces , quantas le combatió. 
Odoacer, por no perderlo to- 
do , convino en partir con 
Theodorico: y celebrando es- 
to en un convite, mató en él 
á Odoacer Theodorico , y se 
hizo Rey de todo. Pasó el Ty- 
rano á ser Rey , por los gran- 
des bienes que encontró en él 
la Italia. Pero infamó su ve- 
gez con la muerte de Boecio, 
Simaco, y el Papa Juan I. 
sobre el delirio Ariano, y usur- 
pación de la libertad Eclesiás- 
tica. 



Ostrogodos, 



476 



o 



DO Ac ER, Rey 
de los Herulos, 
viendo á Roma en manos de 
un Niño, se la tomó para sí, 
haciéndose declarar Rey de 
la Italia ; y Roma , que aborre- 
ció por tantos Siglos el nom- 
bre de Rey para los suyos, 



REYES GODOS EN ES- 
PAÑA. 

//. Época Real de la Historia 
de España, 

411 A THAULFo. Estan- 
Xjl do los Bárbaros 
esparcidos por España en la 
conformidad que luego dire- 
mos, 



92 



Siglo V. Reyes. 



mos , vinieron contra ellos los 
Godos, comandados de su Rey 
Ataúlfo, casado con Placidia^ 
hija del Emperador Theodo- 
sio ,en el 414. Esta le inclinó 
á la paz : pero suspirando por 
la guerra los Godos , le mata- 
ron en Barcelona en el 416 en 
que Idacio pone su entrada en 
España. 

416 SiGERico : fue eleélo 
por los Godos con fin de con- 
tinuar la guerra: pero vién- 
dole inclinado á la paz con los 
Romanos , hicieron con él lo 
mismo que con Ataúlfo. 

416 Walia, hermano de 
Ataúlfo: juntó Armada para 
apoderarse de la África : pero 
el Mar , que nunca quiso ser 
Theatro para los triunfos Gó- 
ticos , se la destrozó en el Es- 
trecho. Restituyó á Honorio á 
Placidia^ y haciendo paces con 
él , recibió á la Aquitania, des- 
pués de vencer á los Vándalos 
de la Betica, 

419 Theodoredo: después 
de declarar guerra á los Ro- 
manos, y vencer á su General 
Litorio , juntándose con Ae- 
cío , que gobernó las armas del 
Imperio contra Atila ^ murió 
en la Batalla de los Campos Ca- 
thalaunicos. 

452 Thurismundo, hijo. 
Confederáronse contra su al- 



tivez y aspereza sus herma- 
nos , y le quitaron la vida. 

453 Theodorico , herma- 
no , venció , y mató á Recia^ 
rio , Rey de los Suevos en Ga- 
licia ; pero luego fue muerto 
por su sucesor. 

466 EuRico, hermano. Fue 
el primero que dio Leyes á los 
Godos: despojó á los Romanos 
de lo que poseían en España: 
hizose Señor de toda ella , á ex- 
cepción de Galicia; y aumentó 
sus dominios en las Gallas. 

483 Alarico, hijo. Dan- 
do mucho cuidado á Clodovéo 
el poder y grandeza de Alari- 
co , buscó pretextos para rom- 
per con él , y apoderarse de 
nuestra Galia Gótica: llegaron 
á las armas , y mas feliz Clo- 
dovéo , mató á Alarico. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

Toledano I. año de 400 , de 
diez y nueve Obispos : contra 
Prisciliano , y para la discipli- 
na Eclesiástica. 

Milevitcino , en África : con- 
tra Pelagio. Varios Cartagi- 
nenses contra Donatistas , Pe- 
lagio, y Celestio, y para reno- 
var los antiguos Cánones., Tú- 
vose también la célebre Cola- 
ción^ 6 Disputa , de los 7 Obis- 
pos 



Siglo V. Hiíreges. 



93 



pos Cathólicos (uno de los qua- 
les fue N. P. S. Augustin ) con 
siete Donatistas , año de 411. 

Diospoütano , en Palestina: 
contra Pelagio: y con asisten- 
cia suya : en que con astucia 
fingió condenar los errores en 
que se mantenia. 415. 

En Roma , y Alejandría^ 
contra Nestorio. 

Ephesino , en Asia me- 
nor , General III. de 200 Obis- 
pos , contra Nestorio: presidió 
S. Cirilo, y se declaró la Vir- 
gen Madre de Dios, Renovóse 
también la coPidenacion de Pe- 
lagio. 431. 

Arausicano /. en Orange^ 
Ciudad de Provenza. Para la 
disciplina Eclesiástica. 441. 

Calcedonense, en Asia me- 
nor, General IV. de 630 Obis- 
pos: contra Euthiques, y Dios- 
coro. 451. 

Estos quatro Concilios Ge- 
nerales están declarados por 
de tanta veneración y auto- 
ridad , como los quatro Evan- 
gelios. 

Romano^ por S,Ge¡asw^ para 
declarar los Libros que se ve- 
naran por Canónicos. 494. 

Otros varios en varias par- 
tes, para la disciplina Ecle- 
siástica* 



'la 



HEREGES , Y SUS ER- 
RORES. 

Pelagio^ natural de Breta- 
ña , Monge de profesión , de 
ingenio arrogantísimo , de doc- 
trina piélago de maldad. Ne- 
gó la necesidad de la gracia 
para la salud ; y el pecado 
original. Siguiéronle Celestio^ 
y Juliano , fijando las Cathe- 
dras de la pestilencial doc- 
trina en las Isias de Sicilia , y 
Rodas: pero contra estas Hi- 
dras envió Dios al Hercules 
nuestro Gran Padre S. Augus- 
tin ; que convenció también 
á los tres Hereges Mani- 
quéos , Feliz , Fortunato , y 
Fausto : y á Maximino , Obis- 
po Ariano de los Vándalos en 
África. 

Vigilando , ó por mejor de- 
cir , Dormitando , pues con- 
denó los Ayunos, y Vigilias, 
el culto de los Santos, y la vida 
Monástica. 

iV(?j'?o;7í?,de Syria,Obispo de ^ 
Constantinopla : afirmó , que la 
Virgen no fue madre de Dios, 
sino de Christo : poniendo en 
éste dos Personas , una Huma- 
na , y otra Divina , que decia 
habitaba en él como en Tem- 
plo, por haverlo merecido asi 
su inculpable vida. Desterró- 
le 



94 Siglo 

le Theodosio II. al desierto 
de Oasis ^ donde murió cor- 
rompida la lengua de gusanos, 
por haverla sacado contra el 
Cielo de la Madre Virgen. 

Eutiques , Abad de Cons- 
tantinopla, oponiéndose á Nes- 
torio , se apartó del extremo 
opuesto , negando dos Natura- 
lezas en Christo , y defendien- 
do, que la Carne se convirtió 
en la Substancia de la Divini- 
dad, desde el punto de la^n- 
carnacion. De que se seguía, 
que Christo no fue verdade- 
ro Hombre , y que la Divini- 
dad fue crucificada. Esta im- 
piedad siguió 

Dioscoro , Patriarca de Ale- 
jandría : juntó en Epheso un 
Conciliábulo de 128 Obispos, 
alabando en él á Eutiques , y 
obligando á firmar por fuerza 
á los que lo repugnaban. Y tuvo 
arrojo para promulgar Exco- 
munión contra el Papa S. León. 
Luego se logró el Concilio 
Calcedonense, en que se conde- 
nó lo hecho en el Conciliábulo 
Ephesino , que se llamó entre 
losGriegos Synodo de Ladrones. 
Pedro Gnapheo , esto es, 
Lavandero , invasor de la Silla 
Antioquena : al Trisagio del 
San£ius , añadió qui passus es 
pro nobis , como que toda la 
Trinidad huviese padecido en 



V^ Santos. 

la Divinidad , y no una per- 
sona en Christo, 

Predestinacianos en Francia: 
que á los reprobos no ser- 
vian de nada las buenas obras, 
ni dañaban á los predestinados 
las malas. 

SANTOS. 

Simpliciano , sucesor de Am- 
brosio, 

Gerónymo^ y ^ugustino^ &c. 

Cirilo Alejandrino, E. 

Paulino, E. 

Isidoro Pelusiota, E. discípulo 
del Chrysostomo. 

Chrysologo. E. 

Nilo. E. discípulo del Chrys. 

Posidio, E. discípulo de Sa« 
Augustin. 

Hilario Arelatense , discípulo 
de San Augustin. E. 

Basilio Seleuciense, E. 

Cesario. E. Máximo, E, 

Patricio. 

Germano, 

Thoribio de Lievana,. 

Remigio, E. 

Genovefa, 

Honorato. 

yidíor Uticense en África. E, 

Sabba, 

ESCRITORES. 

Severo Sulpicio, 
Paulo Orosio , Español , dis- 

ci- 



Siglo V, 

cipulo de San Augustin. 

Bachiario^\.2iVCi\Á^n Español. 

Sedulio. "Prospero Aquita- 
nica» 

Casiano^ discípulo del Chry- 
sostomo. 

S> f^incencío Lirinense , cu- 
ya memoria se celebra en el 
Martyrologio Romano á 24 
de Mayo. 

Thodoreto , Griego. 

Sozomeno , y Sócrates , His- 
toriadores Griegos. 

Geimadio» 
. Hesichio , y Eustacio , His- 
toriadores. 

Pr¿?í7/í? , mathematico, y Pla- 
tónico. 

Vi&or Cartenense, en Mau- 
ritania. 

Ida'cio^ Obispo Español , de 
la Provincia de Galicia. 

SUCESOS MEMORABLES. 

Ya que templó Dios las 
tempestades , que los Empera- 
dores movieron contra la Na- 
ve de su Iglesia, permitió que 
se excitasen otras no menos 
fuertes , por los mismos que 
navegaban dentro de ella. És- 
tos fueron los Hereges de este 
Siglo, que en todas partes ti- 
raron á combatir tanto la Fé, 
que se conoce bien su inde- 
fedible firmeza , quando tan 



Sucesos. 95 

abiertas las puertas del Infier- 
no , no pudieron prevalecer 
contra ella. Italia en manos de 
un Rey Bárbaro , y Ariano: 
el Oriente gobernado por Em- 
peradores Eutiquianos: Fran- 
cia entre Gentiles: España en 
poder de Principes Arianos: 
ios Vándalos , que eran tam- 
bién Arianos , destierran en 
África á los Eclesiásticos Ca- 
thólicos , tapian las Iglesias, 
entran á sangre y fuego en los 
MonasteriosAugustinos de am- 
bos sexos : hierve la persecu- 
ción : arden los cuerpos : ha- 
blan aun cortadas las lenguas: 
triunfan alli los espíritus Ca- 
thólicos , como también los 
Christianos en la Persia. 

INVASIÓN DE ROMA 
POR LOS GODOS. 

Alarico^ Rey de los Godos, 
haviendo talado lasThracias,y 
el Iliríco, pasa contra Italia con 
formidable egército : pide al 
Emperador Honcrio campo pa- 
ra habitar,© para pelear: no ad- 
mite Honorio el verse con un 
enemigo de mas fuerzas , ni la 
vecindad de un Bárbaro tan 
armado: señálale la parte de la 
Galla Transalpina, que poseían 
los Vándalos , para que unos á 

otros 



g6 Siglo V, 

otros se disminuyan las fuer- 
zas , y no estuviese tan cerca 
el Enemigo. Asáltale Stilicon 
á un paso de los Alpes: des- 
trózale, mas no acaba con él, 
pretendiendo grangearle con- 
tra Honorio : descúbrese la 
traición de Stilicon : quítale 
la vida Honorio: vuelve irri- 
tado Alarico sobre Roma: vese 
ésta situada del cuchillo, de la 
hambre, y de la peste: finge 
el Bárbaro que se retira , des- 
pués de alcanzar gran suma de 
dinero: introduce (según al- 
gunos ) en Roma 300 valero- 
sos jóvenes , con capa de ami- 
gable dádiva , y corazón de 
traición : instruyelos , que 
grangeen la voluntad de sus 
Señores con toda sumisión ; y 
que señalado dia acudan á 
una Puerta á la siesta, y ma- 
tando á las centinelas , se la 
abran : lo que egecutado pun- 
tualmente , entra el Bárbaro 
(en 24 de Agosto del 410) 
haciendo esclava á la Señora 
de las gentes; pero con la re- 
ligi-osa humanidad , de que á 
todos quantos se refugiasen á 
los Templos , les valiese el Sa- 
grado : protestando que no ha- 
cía su guerra contra los Santos 
Apostóles, sino contra lo hu- 
mano. Cumpliólo exaftamen- 
te , y pasando poco después 



contra Sicilia , murió repenti- 
namente en la Calabria. 

Los Romanos , que en Ro- 
ma vencida vieron tan triun- 
fante la Iglesia , empezaron á 
murmurar contra la Religión, 
como que tan funesta destruc- 
ción fuese efedo del desterra- 
do culto de sus mentidos dio- 
ses. Contra esto escribió N. 
Gran P. San Augustin los 22 
Libros de la Ciudad de Dios^ 
ocasionando en esto su pluma 
mas bienes á la Iglesia Roma- 
na , que á Roma daños la es- 
pada de los Bárbaros. 

Entrada de los Bárbaros en 

España , y Reyno de los 

Suevos en Galicia, 

A la entrada del Siglo pre- 
sente se vio España hecha un 
funesto Theatro de desgracias. 
Entraron en ella , en el año 
de 409 , varias Naciones bár- 
baras , que compitiendo con 
los naturales, y entre sí, so- 
bre quien havia de dominar 
la tierra , introdugeron los 
intolerables enemigos de es^ 
terilidad , hambre , y pesti- 
lencia. Viéndose ya apodera- 
dos de la presa, la repartieron 
por suertes en el 411. To- 
cóles á los Silingos la Bética, 

A 



Siglo V. Sucesos, 



97 



A los Alanos ]d, Lusltania^y 
la Carthaginense. A los Vánda- 
los y Suevos la Galicia. Pero 
como el principado no sufre 
compañía , movieron guerra 
los Vándalos á los Suevos. Te- 
níanlos ya sitiados en unos 
montes , quando instándolos el 
Capitán de los Romanos, pa- 
saron á la Bética, y de alli fue- 
ron á la África. De este modo 
quedó el Suevo único Señor 
del Reyno de Galicia, que tu- 
vo los Reyes siguientes: 

411 Hermerico. Resis- 
tió al Vándalo Gunderico : y 
saliendo el Vándalo de Gali- 
cia , quedó Hermerico único 
Rey de la Provincia , lidian- 
do casi continuamente con los 
Gallegos , por la infidelidad 
con que los Suevos faltaban á 
los Tratados de Paz que ajus- 
taban con ellos. Vivió Her- 
merico hasta el 441 , pero en- 
fermando por espacio de siete 
años, substituyó en el Reyno 
á su hijo 

438 Rechila, hijo. En vida 
de su Padre gobernó con feli- 
cidad por espacio de quatro 
años. Venció en la Bética al 
Romano Andevoto , enrique- 
ciéndose con muchos despojos 
de oro y plata , y conquistan- 
do á Merida. Apoderóse de 
Sevilla, llegando á dominaj; no 



solo la Bética , sino la Cartha- 
ginense. Volvió á vencer á los 
Romanos y Godos en el 445, 
pero murió Gentil en Merida. 

448 Rechiario, hijo. Este 
fue el primer Cathóhco entre 
los Suevos, y casó con hija del 
Rey Godo Tneuderedo. Enri- 
quecióse con muchas invasio- 
nes que hizo en las Vasconias, 
en tierra de Zaragoza , en la 
de Tarragona , y en las Regio- 
nes de la Carthaginense, que 
su Padre havia cedido á los 
Romanos. Haciéndose formi- 
dable aquel poder , como de 
único Monarca en España, 
vino contra él Theodorico, 
Rey de los Godos, y le ven- 
ció en batalla que se dieron 
no lejos de Astorga en el 456. 
Salió herido de una flecha Re- 
chiario, y preso luego, le qui- 
tó la vida el vencedor. Quedó 
casi extinguido el Reyno de 
los Suevos : pero restaurán- 
dole los restantes , nombra- 
ron á 

456 Maluras, hijo de Ma- 
si Ja, Empezó á fin del refe- 
rido año , pero no sin com- 
petencia : pues otra porción de 
Suevos nombró Rey á Fran- 
TANEs. La que seguía á Mal-, 
dras hizo mucho daño en Lu- 
sitania, y se apoderó de Lis- 
boa. Murió al primer año Fran- 
G ta- 



98 Siglo V. 

tañes , y levantando su partido 
á Rfmismundo , hicieron los 
dos mucho daño en Galicia y 
Lusitania. Mató Maldras á su 
hermano: y él fue muerto por 
los suyos al tercer año. 

460 Frumario le sucedió 
teniendo contra sí á Remis- 
mundo, que compitió con él 
sobre el Reyno. Uno y otro 
causaron hostilidades: Fruma- 
rio por la tierra de Chaves 
(donde prendió al Obispo Ida- 
cio) Remismundo por la tier- 
ra de Lugo. Pero muerto lue- 
go Frumario le sucedió 

464 Remismundo : éste se 
hizo dueño de todo el Reyno 
de los Suevos , y empezó tra- 
tando paz con los Gallegos y 
Godos. El Rey de estos Theo- 
dorico , le envió armas , y una 
hija con quien casase. Saqueó 
á Coimbra , y se apoderó de 
Lisboa. En tiempo de este in- 
feliz vino de la Galia Gothica 
un Galata , Apostata, llama- 
do Ayaz, que pervirtió á los 
Suevos en la heregía Ariana. 

Pasaron muchos Reyes en 
aquel error (cuyos nombres se 
ignoran) hasta que por milagro 
de S. Martin se hizo CharrarU 
co Cathólico , y toda su Casa 
Real , al medio del Siglo sex- 
to, sucediendole su hijo 

559 Theodomiro ; éste lo* 



Sucesos. 

gró hacer Cathólicos á los Sue- 
vos con la predicación del Apos- 
tólico Varón San Martin Du- 
miense, y juntó el Concilio L 
Bracarense. Sucedióle 

570 Miro , hijo. Este hizo 
congregar el Concilio IL de 
Braga : y movió guerra contra 
los Ruccones. Pasó al asedio 
de Sevilla, que el Rey Godo 
Leovigildo tenia puesto contra 
su hijo San Hermenegildo , y 
murió alli en el 583. 

583 Eburico, hijo, era 
de corta edad , quando sucedió 
á su Padre: y luego se levantó 
contra él un tyrano llamado 
Andeca, que casó con la Rey- 
na Siseguncia , muger que ha- 
via sido de Miro, Privó del 
Reyno á Eburico, y le obligó 
á que se hiciese Monge. Pero 
luego recibió el pago de su 
maldad : pues Leovigildo le 
hizo guerra, y privándole del 
Reyno , le tonsuró , y obligó 
á que se hiciese Clérigo. De 
este modo se apoderaron los 
Godos del Reyno de los Sue- 
vos, que desde el año 585 que- 
dó unido en su Corona , havien- 
do sido el mas antiguo de estos 
Reynos desde el año 41 1. 

ORIGEN DEL REYNO 
DE FRANCIA. 

Por los años de 406 los 



Burgu?idiones Vándalos entran 
en la parte de la Galia,qiie por 
ellos es llamada Borgoña^ y 
nombran su Rey á Gundicario^ 
continuando su Reyno en cin- 
co Reyes, por espacio de 128 
años , hasta que en Clotario se 
unió al resto de la Corona de 
Francia. 

Los Gnlos llaman contra las 
vejaciones de los Vándalos á los 
Francos: Gstos eran parte de los 
Godos de la Scithia Europea, 
que después que derrotaron al 
Emperador Decio, se explaya- 
ron por diversas partes , y lle- 
garon á hacer asiento en la par- 
te de Alemania , que hoy lla- 
mamos por ellos Círculo de 
Franconia : y apoderándose 
con su buen gobierno , mas 
que con la fuerza , de varias 
Provincias de la Galia, logra- 
ron sujetarla , y que por ellos 
sea llamada Francia, Estos á 
imitación de los Burgundíones, 
eligieron su Rey á Pharaynun- 
do , de quien toman el principio 
de su Reyno los Franceses en 
el año de 420. Este se dice, que 
hizo la Ley Sálica^ por quien se 
excluyen las mugeres de here- 
dar los dominios ; y este nom- 
bre de Sálica la vino de los Sa- 
¡ios ^ ó Salienos, que era el Pue- 
blo mas noble de los Francos, 



Siglo V, Sucesos. 99 

La Chronología de los Re- 
yes de Francia la iremos colo- 
cando en cada Siglo. 

428 Clodion , hijo del pre- 
cedente , fue varias veces des- 
trozado por Aecio. 

448 MoRovEo: concurrió 
á la derrota contra Atila. 

458 Childerico , hijo, fue 
despojado del Reyno , y des- 
terrado por los suyos , á causa 
del exceso de sus vicios. 

481 Clovis, ó Clodoveo, 
hijo. Este casó con Santa Clo^ 
tilde , hija del Rey de Borgo- 
ña , ya Christiana ; é invocan- 
do al Dios de su esposa en la 
Batalla de Tolbiac contra los 
Alemanes , ofreció bautizarse 
si vencia. Venció, y se bautizó: 
y sobre esto escriben los Fran- 
ceses , que no pudiendo el Sa- 
cerdote alcanzar del Altar el 
Santo Crisma, á causa del con- 
curso numerosisimo del Pue- 
blo, le sirvió una Paloma; y que 
desde entonces son ungidos sus 
Reyes. Este fue el que tomó por 
armas las Lises deOro en cam- 
po azul, insignias de la Francia. 

VÁNDALOS EN ÁFRICA. 



Por los años de 427, el Conde 
Bonifacio, hallándose Prefedo 
de la África , fue injustamente 
acusado por sus Émulos (anteel 



quehabitabanjuntoalrio-5'í7/¿z. Emperador Valentiniano III.) 

G 2 de 



TOO 



Siglo V, Sucesos. 



de traidor , y declarado por 
público enemigo. El , pasando 
del deseo de defensa al de ven- 
ganza, llamó al Rey Genserico^ 
ofreciéndole la Provincia de la 
Mauritania : y pasando ochen- 
ta mil Vándalos el Estrecho, 
se ensancharon por la África, 
desalojando de ella á los Ro- 
manos , y al mismo Bonifacio. 
Reynaron en ella 108 anos, 
hasta que Belisario , Prefeéto 
de Justiniano los venció en el 
Siglo siguiente. 

ORIGEN DEL REYNO 
DE ESCOCIA. 

Aunque los Escritores natu- 
rales pretenden que este Rey- 
no empezó 332 años antes de 
Christo, desde que Brito^ des- 
cendiente de Eneas,despues(se- 
gun se dice) de la destrucción 
de Troya , pasó á las Islas lla- 
madas por él Británicas -.como 
las noticias de aquellos tiempos 
son obscuras , se mezclan con 
diferentes sombras. Lo que se 
sabe es , que Fer gusto es tenido 
por primer Rey de esta Provin- 
cia : y entre los sucesores se 
atribuye á Donaldo L que rey- 
nó por los años de 203 el que 
recibió la Fé de Jesu-Christo; 
pero perdida después , se res- 
tauró en tiempo del Papa Ce- 
kstino^ por los años de 429, 



Dieron bastante que hacer 
á los Romanos : tanto , que el 
Emperador Adriano mandó 
levantar los muros, que divi- 
den la Escocia de Inglaterra. 
'EA^yv2íno Máximo SQ apoderó 
de todo , por los años 383 , y 
asi se regula el nuevo estableci- 
miento de este Reyno desde el 
año 411 en que Fergusio lí. 
descendiente del primero, que 
vivia en Irlanda , fue llamado 
de los Escoceses , para resistir 
á las invasiones de los Irlande- 
ses , y restauró este Reyno. Su 
hijo , y sucesor Eugenio 1 1. 
unido con los Pidios ^ ó Irlan- 
deses, obligó con sus correrias 
á los de la Bretaña , á que no 
teniendo socorro de los Roma- 
nos , se valiesen de los Anglo- 
S axones ^0^0. se hicieron Seño- 
res de la Isla. La linea de estos 
Reyes de Escocia se continuó 
en 57 sucesores, hasta el año 
1370 en que empezó á reynar 
la ilustrisima sangre de los 
Stuardos', y en JacoboVI.se 
unieron las tres Coronas de Es- 
cocia , Inglaterra, é Irlanda, 
por los años 1603 que hasta 
hoy concurren sin división en 
los Reyes de Inglaterra. 

DEL REYNO 
DE IRLANDA. 

Loslrlandeses toman el prin- 

ci- 



Siato V, Sucesos. 



cipio de sus Reyes desde isoo 
años antes de Christo: divi- 
diendo la Isla en cinco Reyes, 
y dando á uno la Monarquía 
suprema con el título de R.ey 
de Reyes. Pero lo que carece 
de Fábulas , es desde el año de 
430 en que reynando Legarlo 
se introduxo la Fé por S, Pa- 
tricio. Convirtióse su esposa, 
y lo mas de su familia : pero 
manteniéndose el Rey en su 
infidelidad , fue muerto por 
un rayo : y lo mismo le suce- 
dió á su hijo Lugdato , que le 
siguió en el Rey no, y en la 
idolatría. Duraron los Reyes 
proprios en Irlanda hasta el 
1 162 en que pasó al dominio 
de los Reyes de Inglaterra, 
pero no tomaron el título de 
Reyes de Irlanda hasta Henri- 
que VIH. en el año 1541. 

REYNO 
DE INGLATERRA. 

Después que la Isla Britá- 
nica se vio desamparada de los 
Romanos , y sin fuerzas para 
resistir las invasiones de Esco- 
ceses, y de los Irlandeses, lla- 
maron en su defensa á los Ale- 
manes Anglo- Saxones , de los 
Pueblos Anglen , y Anglesetn 
estos , llevados de la bondad de 
la tierra , y su benigno cielo, 



lOI 

hicieron alli asiento; y suje- 
tando poco á poco la Isla, des- 
de el año 450 , no solo se hi- 
cieron dueños de ella , sino 
que la inficionaron con la su- 
perstición del Gentilismo , en 
que ellos vivían, y quitando- 
la el proprio nombre antiguo, 
la dieron el suyo de Ingleses, é 
Inglaterra. Dividiéronla entre 
sien siete Principados: y algu- 
nos de ellos se fueron bauti- 
zando en los Siglos siguien- 
tes, hasta que en el fin del oc- 
tavo , Egberto , que reynaba 
en la parte del Occidente , su- 
jetó á los demás, y se hizo So- 
berano de la Isla, haciéndose 
tributario á la Iglesia Romana. 
Esta linea fue prosiguiendo 
hasta el Siglo Xí. en que Ca^ 
ñuto IV. Rey de Dinamarca, 
se apoderó de la Inglaterra, 
año de 10 17. En el 1066 pa- 
só á los Duques de Norman- 
dia. En el Siglo siguiente , á los 
Condes de Blois ; y después 
de 19 años pasó á la Casa de 
Anjou , en que se mantuvo 
330 años , hasta que dio en el 
Conde de Richemon^ Padre de 
Henrique VIII. en el año 1485. 
Al 1603 entró la Casa de 
Stuard^ que reynó hasta las 
turbaciones , y violencias del 
Principe de Orange, 



G3 



orí- 



102 



Siglo V, Sucesos. 



ORIGEN 

DE LA REPÚBLICA 

DE VENECIA, 

Oyendo los Hunnos los 
triunfos de Alarico^ y deseando 
ser participantes en la presa, 
salieron de Pannonia en núme- 
ro de quinientos mil comba- 
tientes , á ser terror del mun- 
do, y conducir al Imperio del 
Occidente á su ocaso. Trahian 
por su Rey á Atila , que afec- 
tando la Monarquía universal» 
pintó en sus escudos la fiere- 
za que ardia en su corazón 
Scitha , grabando en ellos el 
renombre de ser Azote deDios. 
A sangre y fuego fue abrién- 
dose camino desde la Thracia 
hasta Alemania , y Francia: 
pero en la batalla de los Cam- 
pos Cathalaunicos , destroza- 
do su Egército considerable- 
mente (pues pasaron de cien- 
to y ochenta mil los que que- 
daron muertos de una y otra 
parte ) determinó volverse á 
su Pannonia , por el mismo ca- 
mino que dejó tan señalado 
con sangre y con ceniza. 

Reparadas las fuerzas en el 
año 452 se arrojó como un ir- 
resistible rayo sobre Italia, con 
ánimo de poner fuego á Roma. 
Y viendo los que habitaban 



acia Verona , y Padua , arder 
las paredes comarcanas; dejan- 
do el continente, se retiraron 
á las Islas vecinas, que por fal- 
ta de naves eran inaccesibles 
á los Bárbaros. De este modo 
no solo se salvaron á sí , y á 
sus haciendas , sino que fué 
principio para la fundación 
de la hermosa Ciudad , y Se- 
renísima República de Vene^ 
cía , llamada asi por los Hene- 
tos , pueblos de Paphlagonia, 
que después de la destrucción 
de Troya (según se dice) vi- 
nieron á habitar entre el Seno 
Adriático, y los Alpes, y se 
llamaron Vénetos ^ mudado el 
H. en V. año de 545. 

Vuelto Atila á Pannonia, 
por persuasión y respeto del 
Papa S. León , siempre Mag- 
no , ahora Máximo , disfrutó 
los despojos de sus triunfos, 
cansado ya de guerras y des- 
trozos. Al año 454 murió, 
desangrado por los suyos , el 
que tuvo tanta sed de sangre 
humana. Compitiendo sus hi- 
jos entre sí , lograron acabar- 
se unos á otros : y rornpien- 
do los pueblos sus coyundas 
sacudieron en poco tiempo el 
yugo de estos Bárbaros, no 
quedando mas que el nom- 
bre de Hunnos , y Avaros^ 
eo el de Hunnavaria , luego 

Hun- 



SiCLO V, Ordenes. 



103 



Hungaria , y hoy en Romance 
Hungría, 

Las cadenas con que S. Pe- 
dro fue preso en Jerusalén, y 
en Roma , se unen milagrosa- 
mente , haciéndose una sola. 

439- 

Fúndase en Constantinopla 
el Colegio de los Studitas , por 
el gran Varón Sttidio : en que 
se daban alabanzas á Dios de 
dia , y de noche, por loque 
son llamados Ac¿emetas ^ esto 
es, sin sueño, 459. 

Introduce Sají Mamerto^ 
Obispo de Viena de Francia, 
las Letanias públicas. 474. 

Aparecese en la Pulla San 
Miguel , junto al Monte Gar- 
gano. 493. 

ORIGEN DE ORDENES. 

400 Los Monges de Cúsia- 
no en Marsella, y Lerin. 
402 Por este tiempo se di- 

pyf^CQ'^qwQ comenzaron \os Reli- 
giosos del Monte Carmelo^ abra- 
zando la Regla de San Basilio 
una multitud de Monges de San 
Antonio , bajo la conduda de 
Juan , Patriarca de Jerusalén, 
y retirándose á vivir en el 
, Carmelo. 

■^ 420 Los Religiosos de San 
Honorato^ llamados Lerinen- 

"y'ses, 

•x-.„^- ■ 



465; Los Sahbaitas , Monges 
de San Sabba en el Oriente. 

En Francia los Caballeros 
de San Remigio , 6 de la San- 
ta Ampolla. 

Los Caballeros del Verroy 
unidos con los del Gallo , que 
preciándose de fidelidad y vi- 
gilancia, symbolizadas en es- 
tos animales, :os tomaron por 
insignia y distintivo. 

SIGLO VL 

PONTÍFICES. 



*s-/. SiMACo, Papa. 53. 

514 S. HoRMisDAs , de 
Campania : al dolor de no 
poder reducir al Emperador 
Anastasio^ se le siguió el gozo 
de ver á su snc^sov Justino tan 
Cathólico. 

523 S. Juan I. Tosca- 
no : persiguiendo el Arianis- 
mo , le persiguió el Rey Aria- 
no Theodorico , hasta quitarle 
la vida. 

527 S. Félix IV. Samnita, 
de Benevento: fue el primero 
que subió á la Silla por mano 
de la autoridad Real de Theo- 
dorico : pero se singularizó 
en portarse como si huviera 
sido eledo por el Clero. 

G4 S. 



104 Siglo VI, Pontífices 

530 S. Bonifacio TI. Re- 
ina no , y de linage Godo : al 
mismo Athalarico^ que le exal- 
tó á la Silla , le condenó des- 
pués por esta acción. Y que- 
riendo ocurrir á que no subie- 
se como él su sucesor , eligió 
en un Synodo á Vigilio : lo 
que luego anuló. 

Cisma VI, de Dioscoro , que 
se quiso introducir por precio^ 
y murió á pocos días. 

532 Juan II. Romano, Be- 
nito: condenó el error Nesto- 
riano en los Accemetas, 

535 S. Agapito, Roma- 
no : pasó á Constantinopla á 
reconciliar al Rey Theodato 
con Justiniano , donde confir- 
mó á éste en la Fé, en que an- 
daba vacilando , y depuso de 
su Silla á yínthimo^ por Euti- 
quiano. 

536 S. SiLVERio , de Cam- 
pania : no queriendo restituir 
á su dignidad á Anthimo, fue 
desterrado por orden de la 
Emperatriz Tbeodora á la Isla 
Pontia. 

Cisma Vil. según algunos^ 
en que Tbeodora quiso introdu- 
cir íi Vigiño , después del des- 
tierro de Silverio, 

540 VíGiLio , Romano: 
de Lobo se convirtió en Pas- 
tor, electo íegitimamente des- 
pués de la muerte de Silverio. 



Excomulgó á Theodora , nue- 
va Jezabel , Eutiquiana , pa- 
deciendo no pocas aflicciones, 
y prevenido siempre á dar la 
sangre. 

555 S. Pelagio I. Roma- 
no : mitigó la fiereza de Toti- 
la : y señaló á los Clérigos las 
siete Horas Canónicas. 

559 S. Juan III. Romano: 
por la incursión de los Bárba- 
ros no se hallan las Adas de 
estos tiempos. 

573 S. Benedicto I. Ro- 
mano Monge, según algunos. 

577 Pelagio II. Romano, 
Monge Benito. 

590 S. Gregorio, Roma- 
no , Monge Benito: en todo 
Magno. Gran Santo en las vir- 
tudes : gran Dodior en la plu- 
ma: gran Papa en la conduela: 
y Apóstol en el zelo de la con- 
versión de los Ingleses, 

EMPERADORES 
DEL ORIENTE. 



A, 



-NASTASIO. 

518 Justino I. Fue mas 
ilustre por el zelo de la Reli- 
gión , y uso de la espada , que 
por su nacimiento: y recibien* 
do caudales de orden de Anas- 
tasio, para grangear entre la 
Tropa á otro sucesor , compró 

con 



Siglo VI» Emperadores. log 

con ellos el Cetro para sí : y le pues los fueron degollando á 



dejó asegurado en su sobrino. 
527 JusTiNiA>JO 1. No ca- 
ben en tan poco sus grandezas: 
sus Leyes llenaron muchas pá- 
ginas: su espada la manejó el 
acierto : su piedad la publican 
las piedras de innumerables 
Templos : y para renovar el 
nombre de Salomón mas que 
en la magnificencia de las Fá- 
bricas, infatuado su corazón en 
la vegéz, cayó por su muger en 
el error de los Aphthardocitas. 

565 Justino II. Afeando 
los plausibles principios de su 
Imperio con indignos progre- 
sos , perdió casi otro tanto, 
quanto ganó su tio Justiniano: 
pero volviendo en sí , instru- 
yó al sucesor con máximas, 
que dieron testimonio de su 
emienda. 

578 Tiberio Constanti- 
no: imitando las virtudes de 
Constantino , resarció lo ne- 
fario de Tiberio : dejando eter- 
nizados estos nombres en ser 
Padre de la Patria, y de ios 
pobres. 

582 Mauricio : después 
de gloriosos triunfos contra 
los Persas , conjurándose P bo- 
cas contra su Cetro y vida, se 
la quitó a Mauricio, y á sus 
hijos : dando tantas muertes al 
Padre , quantas eran los hijos, 



su vista. Mostróse tan resig- 
nado, y vencedor de sí , que-i^ 
ocultando al hijo mas peque- 
ño el Ama que le crió , y po- 
niendo en su lugar á un hijo 
suyo , declaró el mismo Em- 
perador el tierno y pío fraude, 
porque no matasen á un extra- 
ño por el suyo. 

REYES DE ITALIA. 

Ostrogodos. 



T 



HEODORICO. 

526 Athalarico , hijo de 
AmaJasuntha , hija del prece- 
dente. Desde los 8 años gober- 
nó en la tutela de su sabia Ma- 
dre : pero no heredando las 
prendas, sino el Reyno, al pun- 
to que creció , le entregaron 
Baco , y Venus á la Parca. 

534 Theodato : elevóle 
Amalasuntha : pero no corres- 
pondiendo ni al nombre , ni á 
la esperanza, abatió á la gran 
Princesa el impio Principe, 
hasta quitarla la vida, que le 
costó á él la suya por los su- 
yos , de orden de Viiiges. 

536 Vitiges : venció la 
obscuridad de su sangre con la 
claridad de su fama , y tirando 
á borrar la una con la otra, 

obli- 



io6 



Siglo VI, Reyes. 



obligó á su desposorio á la hi- 
ja de Amalasuntha , y se casó 
el valor con la Nobleza. Com- 
pitió con Belisario , cuyas ar- 
mas vinieron desde el Oriente 
á Italia á vengar la muerte de 
Jámala sunt ha: y ya vencedor, 
ya vencido , fue vencida su 
fortuna (dando en manos de 
Bilisario ) pero honrado su 
valor , fiando el Emperador al 
vencido el gobierno de una 
Provincia distante en la Per- 

sia. 

540 Ildebaldo , ó Theo- 
BALDO : alentado con los des- 
ordenes del sucesor de Beli- 

■ sario , recobró mucha parte 
de su Estado; pero el ridículo 
suceso del desprecio, que una 
Matrona rica hizo del trage 
humilde de su pobre muger, 
le hizo perder la vida en la 
venganza. 

541 Ararico : apenas le 
coronaron los Rugios , le ma- 
taron los Godos. 

541 ToTiLA, nuevo Atila^ 
Godo en la sangre, y en el 
genio Fiera. Despreciando al 
Eunuco IS¡arses , ó Narsetes,, 
que vino contra él , en lugar 
de Belisario , le experimentó 
de tan enteros brazos , que le 
venció, y le quitó la vida. 

553 Theya, IX. y ultimo 
Rey de los Godos en Italia: 



fue muerto por la mayor fuer- 
za , y fortunas de Narsetes^ 
no por mayor valor. 

Enterróse con él el Cetro 
del primer Reyno de Italia 
por los Godos , y gobernóle 
el Emperador jfustiniano por 
Narsetes , hasta que entraron 
( como se dirá después ) los 
Longobardos. 

REYNO ir. DE ITALIA. 

Longobardos. 

^6^ A LBOiNO : entró en 
-'lIu Italia con do- 
cientos mil Longobardos , lla- 
mado de Narsetes , y puesta 
su Corte en Pavía , Ciudad de 
la Galia Cisalpina , dominó 
todo lo que por ellos se llama 
Lombardia, 

574 Clepho : fué muerto al 
año y medio por uno de los 
suyos. Y dividiendo los Capi- 
tanes entre sí las Ciudades, hu- 
yo un Interregno de diez años, 
pasando de un Rey violento, 
y vinolento á treinta Reyezue- 
los Tyranos. 

585 Antario , hijo, mu- 
dando el nombre en Flavio^ 
mudó también las costumbres; 
y con la mudanza del Rey , la 
huvo también del Reyno : pues 

to- 



Siglo VI. Reyes. 



todos los Tyranos se sometie- 
ion á él , rindiéndole no solo 
el hierro, sino el oro. Anoche- 
ció la violencia , y amaneció 
sobre la dicha de la paz , la 
de bautizarse el Rey , y ser el 
primer Cathólico Longobardo: 
pero siguióse la noche de ser 
también el primer Herege 
Ariano ; que luego perdió la 
vida con veneno. 

590 Agilulfo : todos es- 
cogieron por Rey á quien la 
Rey na viuda Theodelinda de 
Ba-üiera tomase por esposo. 
Unidos en el pecho de una 
muger todos los votos , y los 
íleseos de todos en tal Dama, 
que sobre prudencia, religión, 
y belleza, tenia por su dote tal 
Cetro ; llamando á este Duque 
de Turin (con otros visos) al 
ponerse á los pies de su Seño- 
ra , para besar su mano, negó 
ésta la palma , para que él se 
Jleváse la de pedirle el labio, 
como á esposo. De esposa pa- 
só á Madre , haciéndole hijo 
de la Fé Catbólica , y con el 
Rey al Reyno. Su dicha en- 
gendró envidias , mas su valor 
vidorias. Fue el primero que 
(en premio de su piedad) salió 
-del mundo , sin que le echasen 
de él. 



107 



REYES GODOS 



DE ESPAÑA. 



J\] 



LARICO. 

507 Gensalarico , ó Ge- 
sALEico , hijo natural del pre- 
cedente, viendo que el hijo le- 
gitimo Amahrico tenia solos 
5 años, se levantó con el Cetro. 
Pero Theodorico^ Rey de Italia, 
AvueJo del niño Amalarico^ 
envió contra él sus Armas , y 
venciéndole , murió de melan- 
colía: quedando 

S 1 1 Theodorico , Gober-» 
nador de España, desde Italia, 
como Tutor de Amalarico. 

526 Amalarico: tratan- 
do mal á Clotilde su esposa, 
hija de Clodoveo , por ser ella 
Cathólica , él Ariano , salie- 
ron á la venganza sus herma- 
nos, y fue no solo vencido, 
sino muerto. 

S31 Theudio: después de 
gobernar en la menor edad de 
Amalarico , grangeó las vo- 
luntades , y se hizo coronar 
Rey por su muerte. Diósela á 
él uno, que fingiéndose bobo, 
le atravesó una espada. 

548 Thp.üdiselo : por que- 
rer gozar de mugeres , dejó de 
gozar del Reyno, matándole 
en Sevilla los Nobles. 

549 Agila: desgraciado 

des- 



io8 



Siglo VL Reyes. 



desde el principio en el mane- 
jo de la espada, la volvieron al 
fin los suyos contra é! , y nom- 
braron por Rey al que se re- 
beló contra su vida. 

554 Athanagildo : tuvo 
siempre guerra con los Grie- 
gos , á quienes él mismo llamó 
contra su predecesor Agila. 

567 LiUBA : después de 
reynar un año, cedió á su her- 
mano Leovigildo la España , y 
él se retiró á las Gallas. 

568 Leovigildo: impa- 
ciente del ocio , y deseoso de 
dar gloria á su Reyno, echó 
de Andalucía á los Griegos , y 
acabó con los Suevos de Gali- 
cia. Renovó, y recopiló las Le- 
yes Góthicas : puso su Corte 
en Toledo ; y fue el primero 
que usó de las Insignias Reales, 
para dar el debido caráéler al 
respeto de la persona Real. Pe- 
ro manchó su Púrpura con la 
sangre de su hijo el Santo Her- 
menegildo^ que rey naba en Se- 
villa convertido á la Fé por 
su muger la Reyna Ingunde , y 
por San Leandro. 

586 Recaredo , hijo. Na- 
ció en él el Padre de ¡a Patria^ 
la delicia de los Españoles, la 
piedad, y la Religión Cathóli- 
ca: pues logró desterrar la ma- 
nía y frenesí del Arianismo 
que dominaba á los Godos. 



Venció gloriosamente á los 
Franceses por medio del Du- 
que Claudio en la Galia Nar- 
bonense. 

Reyna Badona : que con el 
Rey confesó públicamente la 
Fé en el Concilio 111. Tole- 
dano. 

Desde aqui son ya Cathóli- 
cos los Godos. 

REYES DE FRANCIA. 

Muerto Clodoveo , se di- 
vidió el Estado en sus 
quatro hijos : pero la Chrono- 
logía de los Reyes de Francia-^ 
solo se toma de los que fueron 
Reyes de París. 

511 Childeberto fue Rey 
de París : su hermano Thierri 
Rey de Metz , ó de Austrasia, 
que es la parte Oriental de 
Francia. Clodomiro reynó en 
Orleans: Clotario en Soisons. 
Unidos Childeberto , y Clota- 
rio, hicieron prisionero al Rey 
de Borgoña , y se apoderaron 
del Reyno. 

558 Clotario: sobrevi- 
viendo á sus hermanos , reynó 
solo : y rebelandosele su hijo 
Charmno , le hizo quemar vivo 
en una choza de campo , don- 
de se retiró. Muerto Clotario^ 
se dividió segunda vez el Rey- 
no en sus quatro hijos. 

Che- 



562 Chereberto , 6 Ari- 
BERTO ; intentando apoderar- 
se de los bienes de las Igle- 
sias , después de excomulga- 
do por S. Germano , por in- 
cestos de una hermana de su 
esposa, murió infelizmente. 
. 567 Chilperico, hermano, 
casó con Gahvinda , hija del 
Rey de España Athanagildo: 
pero instigado de la maligna 
Fredegiinda^Q.on quien antes tu- 
vo amores, la mandó ahogar en 
la cama, y casó con Fredegunda: 
pero después de crueles guer- 
ras , fue asesinado por orden, 
según se dice , de Fredegunda. 

584 Clotario 11. hijo, de 
solos quatro meses fue recono- 
cido Rey de París , á solici- 
tud de su Tío Goiitran , Rey de 
Orleans. Muerto Gontran , su 
hijo Childtberto declaró guer- 
ra contra el niño Clotario: pe- 
ro su madre Fredegunda , lle- 
vándole en sus brazos á la 
frente del Egército , dio con 
su voz, y ternura, valor, y vic- 
toria á sus Soldados. Ya adul- 
to Clotario , llegó á ser Señor 
de toda Francia. Mató á Sigi- 
herto , Rey de Metz , y de Bor- 
goña , y á su esposa la Reyna 
Brunichilde (hermana deGals- 
vinda ) mandándola arrastrar 
por las calles, atada á la cola 
de un Potro sin domar , como 



Siglo VI. Concilios. 109 

los Bárbaros hicieron con los 
Martyres. 



CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

Aiirelianense en Orleans : 
otros en Tarragona , en Gero- 
na , Lérida , Valencia , Toleda- 
no II. y Epaonense en el Del- 
phinado: todos para la disci- 
plina Eclesiástica. 

Arausicano II. en Orange 
de Francia, contra los Semípe- 
lagianos de Marsella. 529. 

En Constantinopla y Jeriisa- 
len^ contra los Acephalos. 536. 

CONSTANTINOPOLITANO II. 

General V. de 165 Obispos: 
contra los errores de Oríge- 
nes , de Didimo, de Theo- 
doro Mopsuestiense , é Ibas 
Ediseno : y para confirmar 
los quatro Concilios Genera- 
les , precedentes, en especial 
el Calcedonense , á quien im- 
pugnaban los Acephalos : en 

S53- 

Primer Concilio Bracarense^ 

celebrado en Braga (Capital 
antiguamente de Galicia) en el 
año de 5Ó1 en que eran yaCa- 
thólicos los Suevos. Congregó- 
se contra los errores de Prisci- 
liano, renovando los anathe- 
mas del Concilio I. de Toledo: 
y se formaron 22 Cánones de 

dis- 



lio 



Siglo VI, Concilios. 



disciplina Eclesiástica. En el 
1 8 mandaron que ninguno se 
enterrase dentro de las Iglesias, 
sino en los Atrios , ó Cemente- 
rios : porque antiguamente so- 
lo los Martyres se enterraban 
dentro de las Iglesias , y sus 
Obispos. Pero desde el fin de 
este Siglo fue prevaleciendo el 
que los Entierros se hiciesen 
dentro de las Iglesias , desde el 
tiempo de S. Gregorio Magno. 

Otro Concilio anda publi- 
cado con título de Primero 
Bracarense sub Pancbratio, re- 
ducido al año de 41 1. Pero ya 
tenemos averiguado , que no 
huvo tal Concilio, probando 
ser fingido , como se vé en 
el Tomo XV. de la España 
Sagrada. 

Concilio II. Bracarense , en 
el año 3 del Rey Ariamiro^ 
(llamado también Theodomi- 
ro) presidido por San Martin 
Bracarense en el año de 572, 
y congregado para la discipli- 
na Eclesiástica en que se esta- 
blecieron diez Cánones. Con- 
currieron dos Metropolitanos: 
el de Braga, y el de Lugo: por- 
que por ser muy dilatada Gali- 
cia en aquel tiempo , se dividió 
en dos Metrópolis , haciendo 
Metropolitano al Obispo de 
Lugo, y erigiendo nuevos Obis- 
pados. Esto dicen se efeduó en 



un Con: I lio de Lugo del 569. 

Toledano III. el mas célebre 
de España, convocado á so- 
licitud del Rey Recaredo , que 
asistió á él , como Constantino 
al Niceno , esto es , como Pro- 
tedor: y firmó con la Reyna 
Badona la protestación de la 
Fe, y concurrieron 62 Obis- 
pos de toda España , y de la 
Galia Narbonense , contra el 
Arianism.o, que abjuró el Rey, 
haciéndose Cathólico. Y se 
determinaron 23 puntos so- 
bre la disciplina Eclesiástica: 
renovando la castidad de los 
Clérigos , y la honestidad de 
sus costumbres , prescribien- 
do , que se leyese la Sagrada 
Escritura á la hora de sus con- 
vites : y que se desterrasen de 
las Iglesias las danzas, y tor- 
pes cantinelas, que se mezcla- 
ban : en 589. ": 

Narbonense , en el mismo 
año, reynando el mismo Re^ 
caredo , á quien estaba sujeta 
la Galia Narbonense. Para la 
disciplina Eclesiástica: prohi- 
biendo á los Clérigos vestidos 
de color , y el que estén sen- 
tados , ó paseándose ociosa- 
mente por las plazas , en cuya 
prohibición se empeñaron di- 
ferentes Concilios. 

Concilio Spalense, hoy His^ 
paknse^Qn Sevilla, por S. Leao- 

dro» 



Siglo l^L 

dro. Para la disciplina Ecle- 
siástica : en 590. 

CesaraugiLstano 11. en 592, 
y otros dos en Toledo al año 
12 de Recaredo , y en el i de 
Gundemaro, para la Primacía 
de Toledo, sobre la Provincia 
de Carthagena. Estos dos no 
se ponen en número , por no 
alterar el antiguo de los Tole- 
danos. Para la disciplina Ecle- 
siástica. 

H E R E G E S, 
- Y SUS ERRORES. 

Acephalos , esto es , sin ca- 
beza , porque ninguno se pre- 
ció de Gefe : impugnaban el 
Concilio Calcedonense : los 
que sobresalieron , fueron Se- 
vero , Antimo, Theodosio , y 
otros , que siguieron á Euthi- 
quio. 

Jacobitas , por Jacobo Siró: 
enseñaron , que á los niños se 
les havia de señalar la Cruz en 
la frente con un hierro ardien- 
do: y que debian comulgar en 
ambas especies. 

Aphthardocitas , esto es, 
incorruptibles', decian , que el 
Cuerpo de Christo havia sido 
incorruptible, é impasible des- 
de su concepción. 

Arnienios'. (cuyo Gefe fue 
el de los Jacübitas ) que la Na- 



Hereges. i i i 

turaleza del Verbo era muda- 
ble: que el Espíritu Santo pro- 
cedía solo del Padre; y otros 
desatinos. 

Monot be litas : ( esto es , de 
una voluntad) que en Christo 
solo huvo voluntad Divina. Su 
Gefe fue un Theodoro Obispo 
de Arabia. 



SANTOS. 

Fulgencio Ruspense. E. 

Benito , Fundador. 

Escolástica^ Placido^ y Mauro, 

Gil ^ Abad. 

Juan Silenciario, 

Maria Egipciaca, 

Simón Stilita. 

Germano , Obispo de París. 

Colwnbano. 

Juan Climaco. E. 

Leandro. E. 

Hermenegildo., á quien su Pa- 
dre mandó degollar, día de 
Pascua ; porque casado con 
Ingunda , hija del Rey de 
Lorena , Calhóüca, recibió 
la misma Fé. 

Martin Dumiensey Br acaren^ 
se. Apóstol de los Suevos 
de Galicia. E. 

Augustin^ Apóstol de Ingla- 
terra, discípulo de San Gre- 
gorio M. 

Alcimo Avito, E. 

Eno' 



112 



Siglo VI, Sucesos. 



Enodio , Obispo de Pavía. E. 
Gregorio Turonense. E. 

ESCRITORES. 

Severino Boecio , Cónsul Ro- 
mano , á quien quitó la vida el 
Rey Theodorico. 

Pedro , Diácono, 

Dionisio el Exiguo (asi lla- 
mado por su pequeño cuerpo) 
Abad Romano , de Nación 
Scitha , Autor del cómputo de 
los años por el Nacimiento de 
Christo. 

Casiodoro , Cónsul Romano, 
lue^o Monge. 

Pr acopio Gaceo , Sophísta. 
Junilio ^ Africano. 

Venancio Fortunato , cuyos 
son los Hymnos Vexilla Regís ^ 
y el Pange de la Cruz. Fue 
Obispo de Poitiers. 

ViStor Túnense , en África. 

Procopio Cesariense, Hist. 

Treboniano , por cuya mano 
ordenó el Emperador Justinia- 
no las Pandedas , Código , é 
Instituta. 

Agathio ^ Historiador. 

JS-yíT^T/c?, Historiador. 



SUCESOS MEMORABLES, 

Fin de los Vándalos de Afri-^ 
ca , y Godos de la Ita- 
lia, 

A Trasamundo , Rey de los 
Vándalos en África , sucedió 
Hilderico , hijo de Hunnerico, 
y de Eudocia , hija de Valen- 
tiniano 111. el qual , recibiendo 
por su madre la Fé Cathólica, 
volvió á sus Iglesias á todos 
los Prelados , que havia des- 
terradoTrasamundo. Pero acu- 
sado de oculta comunicación 
con Justiniano , le prendió 
Gilimer su pariente , y quitán- 
dole poco después la vida, 
usurpó tyranicamente el Rey- 
no. El Emperador Justiniano 
envió contra Gilimer al ilus- 
tre Capitán J5^//ííír/¿?, que ven» 
ciendole , le llevó prisionero 
á Constantinopla , usando de 
cadena de plata en la pompa 
del triunfo. Gilimer hizo suyas 
las palabras del Sabio: Vanitas 
vanitatum , & omnia vanitas; 
con las quales enternecido Jus- 
tiniano,señaló áGilimer tierras 
en que habitase con los suyos 
en G^/íiít/íí. Deeste modoseaca- 
bó el Imperio de los Vándalos 
en África, y volvieron las Águi- 
las Romanas á Carthágo. 531. 

El 



Siglo VI, Sucesos. 



113 



El Rey Theodafo de Italia 
quitó la vida á la Reyna Ama- 
lasuntha , digna de todo aplau- 
so, si no se huviera mancha- 
do tan tercamente con los er- 
rores de Ario. Justiniano en- 
vió á la venganza de esta muer- 
te á Belisario^ el que se apo- 
deró de la Sicilia : tomó á 
Ñapóles, y rindiósele Roma: 
opusosele Vitiges con sitio in- 
útil, pero tan duro á Roma, 
que llegaron las madres á ali- 
mentarse de la carne de sus 
hijos , y al ñn Belisario hizo 
prisionero á Vitiges, Crece al 
paso de la gloria de Belisario 
la envidia de sus émulos: pero 
triunfa su inocencia. Pasa á 
Persia contra Cosroes , y au- 
menta con sus triunfos su glo- 
ria. Vuelve á Italia , haciendo- 
la nuevo theatro de sus triun- 
fos contra Totila , que reparó 
las fuerzas de los Godos : pero 
llamado segunda vez al Orien- 
te Belisario , y poniendo fuego 
á Roma Totila , envió el Em- 
perador contra él á Narsetes^ 
Eunuco , que como muy hom- 
bre , acabó con Totila , y con 
toda la sangre de los Godos, 
ayudándole los Longobardos, 
que después de los triunfos se 
vuelven á Pannonia, 



\ 



Origen de los Longoh araos 
en Italia, 

Después que de los sepul- 
cros de los Godos sacó Narse- 
tes á nueva vida al antiguo 
dominio del Imperio , quedó 
en el Gobierno de la Italia por 
espacio [de cerca de 13 años: 
y quando no bastaban los the- 
soros de Italia para premio de 
sus heroicos hechos , le acu- 
só Roma de usurpador de cau- 
dales ágenos. El Emperador 
Justiniano le envió á llamar 
prudente , con especie de ho- 
nor : mas la Emperatriz So-- 
phia (sabia solo en el nom- 
bre) en lugar de atraherle , le 
irritó, enviandole una Rueca 
con un huso , y que le necesi- 
taba para repartir las labores 
á las Damas. Ofendido con es- 
te deshonor el Eunuco, que 
usó con grande honor la espa- 
da , respondió : que él tegería 
una tela , que no pudiese la Em- 
peratriz desurdirla. Y acordán- 
dose de los males que los Lon- 
gobardos hicieron en Italia, 
quando auxiliares vinieron con 
él contra los Godos , infirió los 
que harian , quando fuesen 
convocados como destruido- 
res. Escogiólos por Artífices de 
la trama que urdia ; y envian- 
H dO' 



^IQLO VI. Suceso^, 

de Cunimundo. Qué tal le sa- 
brían á éste los vinos, que en 
las Copas de oro , y plata , de 
que abundaba Italia, le ofre- 
ció Narsetes , si le sientan tan 
bien los de la Hungria , servi- 
dos en una Calavera ? La fama, 
pues , de semejante rigor en la 
vidoria, junta con su valor en 
la pelea , le hizo vencer á Ita- 
lia antes de combatirla : pues 
el pavor, el miedo, el desa- 
liento de los corazones , le 
abrió todas las puertas de las 
Plazas. Al verlas indefensas, 
usó de benignidad , ni espera- 
da de los vencidos, ni pradi- 
cada de los Bárbaros , conten- 
tándose con las vidas , que ya 
parecia haver quitado á los 
cuerpos el miedo que les hi- 
zo retirar la sangre á la de- 
fensa. 

Solo Pavía mostró tener 



114 

doles los mejores vinos, y fru- 
tas de la Italia , los llamó coa 
este brindis a poseer las deli- 
cias de tal Patria. La misma fe- 
licidad de Italia lisongeó para 
su infelicidad al Pueblo bárba- 
ro: y entrando docientos mil 
combatientes , guiados de su 
Rey Alboino , el primero á 
quien fue amargo lo dulce de 
los frutos escogidos , fue á 
Narsetes ^ pues murió del pe- 
sar de su traición , aun antes 
de ver cumplida su venganza. 
Italia la padeció cumplida, 
pues vivió en este yugo unos 
docientos años. 

Alboino fue hijo de Ando- 
vino , que venciendo á los 
Hunnos en la Hungria , fijó en 
ella su Trono. Alboino puso 
guerra á los Gepidos ^ deseoso 
de casarse con la hija del Rey 
Cunimundo , Rosimimda : lo- 
gróla matando por su mano á en sus venas algunas gotas de 
Cunimundo : y á lo horrible 
de semejantes Bodas , añadió 
otro mayor horror en el con- 
vite. Mandó hacer una Copa 
del casco de la cabeza de Cu- 
nimundo; y bebiendo en el 
cranio del Padre, brindaba á 
la salud de la hija su Esposa; 
cruel mas allá de la muerte de 
su Suegro, pues cada vez que 
gustaba los licores de Baco , le 
parecia que chupaba la sangre 



sangre valerosa: resistese; mas 
no puede durar su resistencia: 
jura el Bárbaro reducirla á una 
masa de sangre, y de ceniza: 
abanza; mas detienese el caba- 
llo, sin poderle mover á dar 
paso adelante , por mas que 
aflojando la brida, le aprieta 
las espuelas , resuelve por age- 
no consejo. perdonar la Ciudad, 
y aprendiendo del Bruto hu- 
manidad , entra pacificamente 

en 



Siglo VI» Sucesos. 



irS 



en la Ciudad , fijando en ella el 
Trono , y la Lanza , que era 
su insignia Real. 

Prosigue Alhoino en irritar 
la Sangre de su Esposa, con el 
vino que bebe en los huesos 
de su Padre: y obligándola á 
beber á ella misma por tan fu- 
nesta Copa , trazó vengarse 
aun á su mayor costa , postran- 
do su honestidad al adúltero 
Helmige^ por el precio de la 
vida de Aiboino^ á quien logró 
matase entre los mismos bra- 
zos de su Esposa. Castigó con 
dos delitos un delito: y horro- 
rizada de verse al lado de un 
Verdugo, se resolvió á serlo 
ella misma de Helmige con 
veneno: mas sintiéndose éste 
entre los últimos alientos , obli- 
gó á Rosimunda á que acabase 
de beber lo que quedó en la 
Copa : y de este modo la que 
se hizo de un muerto, acabó 
con tres vidas. 

Exarcado de Italia, 

569 Después que los Lon- 
gobardos se apoderaron de la 
Lombardía , gobernaron los 
Emperadores Griegos los do- 
minios , que les quedaron en 
Italia , por Exarcos , que es lo 
mismo que Virreyes , ó Capi- 
tanes Generales Gobernado- 



res. Estos tuvieron su Corte 
en Ravena , los Longobardos 
en Pavía, 

A Narsetes siguió Longi^ 
nos, que gobernó 15 años: y 
asi otros succesivamente: mu- 
chos de ellos dieron mucho 
que padecer á los Sumos Pontí- 
fices, persiguiendolosáellos, y 
á los bienes de la Iglesia : y así 
acabaron con muertes infelices. 

Al año 752 se apoderaron 
los Longobardos de Ravena, 
y de toda la Romandiola, 6 
Emilia, con el Piceno, ó Marca 
de Ancona , que por sus cinco 
Ciudades principales se llamó 
Pentapolis : y asi todo el Exar- 
cado (que incluía estos térmi- 
nos) se acabó del todo , pasan- 
do á Astolfo Longobardo: 
quien luego , mostrándose ene- 
migo de los Romanos , obligó 
al Papa Esteban IIL á pasar á 
Francia á pedir socorro á Pipi^ 
no (y fue la primera vez que 
el Pontífice se vio á la otra par- 
te de los Alpes.) Venció Pipí- 
no al Longobardo: y cedió to- 
do el Exarcado á la Iglesia. 

Origen de los Duques 
de Polonia, ' 

Del Bosphoro Cimerio (de 

quien hablamos en la Clave 

XVI.) salió por los años 5^0. 

H2 Le- 



ii6 



Siglo VL Sucesos. 



Leco , que fue el primero que 
tuvo la soberana autoridad en 
Polonia. La familia de éste 
continuó en la soberanía por 
espacio de Siglo y medio , has- 
ta que por su extinción pasó la 
Nobleza á hacer eleéliva la su- 
cesión del Soberano , dándole 
el titulo de Duque ; y el prime- 
ro se llamó Craco^ año de 700. 
á quien mató su hermano Leco 
andando á caza , y él se hizo el 
primero entre los Duques de 
este nombre. Huvo luego Guer- 
ras Civiles entre los Palathws, 
esto es , grandes Señores que 
gobernaron la República por 
sí; y luego continuada la elec- 
ción de Duques , desde Piast^ 
que empezó en 842 , el duodé- 
cimo fue Miesco , ó Mieslao^ 
en el año 964; y éste fue el 
primero que recibióla Fé, y 
desterró los Ídolos del Reyno. 
Su hijo Boleslao fue el prime- 
ro que se dice Rey de Polo- 
nia en el año 999 , de que se 
hablará al Siglo X. Duró esta 
familia en el Trono hasta el 
año 1370 en que se empezó á 
elegir Rey Extrangero. 

Origen de ¡os "Duques 
de Bohemia, 

En el año 550 Zecco ^ her- 
mano de Leco , hizo en la Bo- 



hemia una grande Colonia ; y 
continuada su familia, y su 
gobierno con Título de Du^ 
ques^ fundó á Praga su biz- 
nieto Primislao en el 632. 
Borrivorge , que fue el Duque 
duodécimo , recibió en 850 
la Religión- Cathólica , y per- 
seguido por los suyos , aban- 
donó el Principado , y se re- 
tiró á darse todo á Dios. Du- 
ró el título de Duques hasta 
el año 1086 en que el Em- 
perador Henrique honró con 
el de Rey á Uh.disJao , ó Ura' 
tislao. Al año 1306 entró es- 
te Cetro en la Casa de Aus^ 
tria por Rodulpho , que fue el 
Rey 20. 

Excitada contra el Empe- 
rador Justiniano una conspira- 
ción en 532 pusieron fuego 
al gran Templo de Constanti- 
nopla los rebeldes: pero ata- 
jado poco después el tumul- 
to , reedificó el Emperador el 
Templo en honor del Salva- 
dor , con Título de Santa So^ 
pbia, esto es , de la Divina Sa- 
biduría , de quien se dice, no 
haverse visto en el mundo otro 
tan magnífico. 

Tiberio Constantino , viendo 
grabada una Cruz en una losa 
de marmol , que estaba en el 
suelo , mandó que la pusie- 
sen en alto , diciendo , que 

la 



Siglo VI, Ordenes. 



117 



la Cruz con que se debe es- 
maltar el pecho y las sienes de 
los Principes , no debia ser aja- 
da con los pies. Pagó su pie- 
dad el Cielo: pues levantada 
la piedra , se descubrió un 
Thesoro , que luego repartió 
liberalisimamente á los po- 
bres , como hizo con lo demás 
que la avaricia del predecesor 
amontonó en sus Erarios. 

S90 San Ruperto reduce á 
los Bayoaros (hoy Bavaros) á 
la Fé Cathólica , haciéndolos 
renunciar el Gentilismo. 

Con la irrupción de los 
Bárbaros se fue adulterando el 
idioma de los Latinos , y dejó 
de ser nativo. 

ORIGEN DE RELIGIONES. 

529 Los Benitos tienen su 
origen de S. Benito, Fundador 
de los Monges del Occidente. 
Su primer Monasterio fue el 
del Monte Casino. San Grego- 
rio Magno aprobó en el año de 
S9S su Regla en un Concilio 
Romano : y desde el de Cons- 
tancia se multiplicó tanto esta 
Religión, y se ha hecho tan 
ilustre en todo el Orbe Chris- 
tiano , que se cuentan en ella 
55460 Santos : 35 Papas: 
220 Cardenales: 1164 Arzo- 



bispos: y 3512 Obispos. 

565 Monges de S. Colum- 
hano ^ Abad de Irlanda, que 
después de haver convertido á 
la Fé á la Escocia , fundó alli 
un Monasterio , cuyo Abad se 
dice tenia jurisdicción sobre 
muchos Obispos. Después se 
extendió mucho este Orden 
en Inglaterra. 

SIGLO VIL 

PONTÍFICES. 



O- Gregorio Magno. Pa-* 
pa 66. 

604 Sabiniano , Toscano: 
elevado por su predecesor á 
honores Eclesiásticos , se por- 
tó con tanta ingratitud, que 
juzgaba detrimentos proprios 
quantos elogios oia del difun- 
to. Su avaricia llegó á acusar 
al Limosnero de disipador : y 
faltó poco para llegar á que- 
mar los Escritos del Santo, 
dignos mas que del Cedro. 

606 Bonifacio III. Roma- 
no, Benito. 

607 Bonifacio IV. Ita- 
liano , Benito : desterró del 
Templo de los dioses (que se 
llamó Pantheon) á quien havia 
edificado Marco Agripa , en fi- 
gura Rotunda , la tropa de los 

H3 Ido- 



ii8 



Siglo VII. Pontífices. 



ídolos , consagrándole á Dios, 
en invocación de Maria San- 
tísima , y de todos los Santos. 

614 Deusdedit , ó Adeo- 
DATO , Romano : correspon- 
dió á su nombre : y besan- 
do caritativamente á un Le- 
proso , le sanó repentinamen- 
te. 

617 Bonifacio V. Napo- 
litano : renovó el asilo de las 
Iglesias. 

625 Honorio I. de Cam- 
pania , Canónigo Augustino: 
digno de todo honor en su 
gobierno , fue infamado por 
ios Monothelitas , por lo mis- 
mo que le tiraron á honrar, co- 
mo si fuese suyo. Pero fue en 
realidad culpable , por el des- 
cuido en condenar á estos He- 
reges , y asi le dio después de 
su muerte por culpado el Con- 
cilio VI. General. 

640 Severino , Romano: 
mas clemente, que severo, 
murió de pena del sacrilego 
robo que los Exarcos hicieron 
en el Sagrado Thesoro del 
Templo Lateranense. 

640 Juan IV. de Dalma- 
cia , condenó la exposición de 
la Fé , que promulgó HeracHo^ 
descubriendo el arte con que 
los Mo7iotheUtas le havian en- 
gañado: por lo que logró, que 
el Emperador con nuevo Edic- 



to publicase, que aquella Ec- 
thesis , ó exposición , no havia 
sido suya, sino de Sergio^ que 
le pidió , que saliese en su 
nombre. 

642 Theodoro , de Jeru- 
salen : cundiendo por todo el 
Oriente la peste de los Mo- 
nothelitas , promovida por el 
Cetro, y la Mitra; puso Dios 
el remedio en la Tiara , ex- 
comulgando este Pastor al Lo- 
bo del malvado Firrho , con 
el tremendo, quanto inaudito 
modo de firmar su condena- 
ción con la Sangre Sacramen-*^ 
tal del VERBO. 

649 S. Martin , Toscano: 
continuando el condenar á esr 
tos Hereges como Principe de 
la Iglesia , el Emperador se 
portó como Tyrano , dándole, 
ya que no pudo una repentina 
muerte (como intentó por su 
Exarco) una continuada muer- 
te, en una penosísima vida. 

655 Eugenio I. Romano: 
gobernó en el destierro de su 
predecesor , y en su muerte 
fue eleéto por sucesor 

655 ViTALiANo, Italiano: 
recibió en Roma al Empera- 
dor Consta?7te con gran gozo 
de verle, al parecer, arre- 
pentido : mas luego vio con 
dolor , no solo su inconstan- 
cia, sino la maldad de robarle 

los 



Siglo VIL 

los bienes de los Templos. 

66g Adeodato, Romano, 
Monge Benito : mostró ser da- 
do por Dios, no solo en el 
nombre , sino en la realidad 
de sus amables virtudes. 

676 DoMNo, Romano, re- 
dujo á su obediencia á los de 
Ravena, que con arrogancia 
de la primacía , se havian se- 
parado de la Iglesia Romana. 

678 S. Agaton, Siciliano, 
Monge Benito : correspondien- 
do al nombre (que se inter- 
preta Bueno) lo fue en hacer 
bien á los buenos , y perse- 
guir á los malos , juntando un 
Concilio General contra los 
Monothelitas, 

683 S. León II. Siciliano, 
Canónigo Augustino : muy sa- 
bio en lenguas, tradujo en 
Latin el Sexto Synodo Grie- 
go: y se mostró León contra 
los Ravenates ; y Cordero pa- 
ra todos los necesitados. 

684 S. Benedicto II, Ro- 
mano , amable á Dios , y á los 
hombres , libró á la Iglesia de 

§^ la dependencia deque el elec- 
to Pontifica fuese aprobado 
por el Cesar, como se ha- 
via introducido desde Theodo- 
Tíco. 

685 Juan V. Antioquenor 
fue el primero que se eligió 
sin dar parte al Emperador. 



Pontífices. 119 

686 C0N0N, de Thracia: 
eleélo en competencia de otros 
dos , por lo venerable de sus 
virtudes, y canas , no solo fes- 
tejó el Clero su elección , si- 
no el Egército: y el Empera- 
dor eximió de tributos al Pa- 
trimonio de la Iglesia. 

Con su muerte se encrudeció 
la turbación empezada entre 
Pedro , y Theodoro ; mas lue- 
go se reunieron en Sergio , como 
antes en Conon. 

687 S. Sergio I. Antioque" 
no , pero criado en Sicilia, 
como Conon, Canónigo Augus- 
tino : resistió á las novedades, 
que el Emperador quería in- 
troducir , después de la Junta 
Trullana : y puso en la Misa 
el Agnus Dei , Se, 

EMPERADORES 
DEL ORIENTE. 



M. 



.AURicro. 
602 Phocas : recibió in- 
dignamente el Cetro , y le ma- 
nejó peor. Immundo , adulte- 
ro , avariento , y tan sin deco- 
ro en la reputación de su Tro- 
no , que permitió que se apo- 
derase de diferentes Provincias 
el Persa Cosroes, Por lo que re- 
belándose contra él los suyos; 
HeracUo , Prefeélo de África, 
H4 le 



120 iS'íG'i.o ^//. Emperadores. 

le prendió, pisó, y mandó los Saracenos en el mar, 
cortar no solo la cabeza , pies 



y manos , sino el miembro 
que le dio cuerpo á tales adul- 
terios , arrojando luego el tron- 
co en un horno de bronce. 
Solo tuvo de bueno el respe- 
tar al Papa , defendiendo con- 
tra la arrogancia de los Grie- 
gos la Primacía de la Iglesia 
Romana. 

6x0 Heraclio : no huvie- 
ra sido inferior á la gloria del 
mas famoso Cesar , si quanto 
valor mostró en abatir los Per- 
sas , tanto huviera aplicado 
contra los Saracenos , y no le 
huviera vencido el error de 
los Monothelitas, 

641 Constantino líí. hi- 
jo. A los quatro meses de su 
Reynado le dio veneno su ma- 
drastra Martina , porque rey- 
náse su hijo. 

641 Heracleonas, herma- 
no. A los diez años empezó á 
gobernar por su madre Martín 
na : pero haciéndolo mal , y 
sobresaliendo la madre en elo- 
qüencia, y el hijo en her- 
mosura ; á éste le afeó el Se- 
nado cortándole la narices : á 
aquella cortándola la lengua. 

641 Constante 11. sobri- 
no del precedente. Herege Mo- 
nothelita acérrimo, cruel, y 
avariento : fue vencido por 



muerto por los suyos en agua, 
estándose bañando. 

668 Constantino IV. hi- 
jo, llamado Pogonato , esto es. 
Barbado : tan afecto á los 
Cathólicos, como su Padre 
lo fue á los Hereges. Resis- 
tió con suceso muy feliz al si- 
tio , que los Saracenos pusie- 
ron por el mar á jConstantino- 
pla, quemándoles las Naves, 
y obligándoles á rendirle tri- 
buto. 

685 JusTiNiANO II. hijo. 
Hecha paz con los Saracenos, 
después de muchas ventajas 
conseguidas , y quebrantando- 
la con estos , y otros; odioso 
por esto , y los malos sucesos, 
sobre otras crueldades con los 
suyos , le destrozó el General 
Leoncio : y cortadas las nari- 
ces , le desterró al Chersone- 
so Táurico, donde estuvo in- 
felizmente , hasta que fue res- 
tituido al Trono. 

695 Leoncio : castigado 
en lo mismo en que pecó, le 
cortó las narices Ah simar o , y 
le cerró en un Monasterio de 
Dalmacia. 

698 Absimaro: haviendo 
triunfado de los Saracenos, 
matándoles 200 mil Soldados 
en la Syria , desterró por 
asegurarse en el Trono , á 



Siglo Vil, Reyes. 



121 



Thillpico. Mas saliéndose del 
Chersoneso Justiniano II. y 
auxiliado de Tropas de los Búl- 
garos (Pueblos que habitaron 
en las costas del Rio Volga, 
al Norte del Mar Caspio) le 
quitó con el Trono la vida. 



LONGOBARDOS 
DE ITALIA. 



A 



GILULFO. 

616 Adoloaldo, hijo. Go- 
bernó con la madre Theode^ 
delinda , ella por él , él por 
ella : y asi rey nó mas la paz , y 
]a piedad , que la espada , has- 
ta que infatuado el joven Rey 
con una bebida , que le dio 
la envidia de los Griegos por 
su Embajador Ensebio , fueron 
madre , é hijo destronados. 

626 Arioaldo , Ariano, 
esposo de Guiideberga , herma- 
na del precedente . y Duque de 
Turin. Mantúvose en el Trono, 
aunque volvió á su juicio Ado- 
loaldo : ó porque los mas de 
los Magnates eran Árlanos, ó 
porque miraban mas al Sol que 
nacia, que al Poniente. 

638 RoTARio : subió co- 
mo Agilulfo al Trono , por 
merecer el desposorio con la 
Rey na viuda. Enemigo del 



ocio de las armas , manejó con 
acierto la lanza: y la pluma: 
aquella conquistando , ésta 
dando leyes á la Patria : pero 
no practicó la principal , por 
ser tan tenaz del Arianismo^ 
que en quanías Iglesias ponia 
el Papa un Obispo Cathólico, 
oponia el Rey otro Prelado 
Ariano. 

654 RoDOALDo , hijo , real' 
zando la heredada impiedad 
Ariana con perseguir á los 
Prelados Cathólicos, y no per- 
donando á la honestidad de 
las Matronas , le quitó el Cie- 
lo la vida por manos de un 
ofendido honor en el adual 
adulterio. 

659 Aribfrto, sobrino de 
Theodelinda : en quien rena- 
cieron la virtud , la vida , y 
la vidoria (que faltaron en su 
predecesor) al Rey, al Rey- 
no, y á la Iglesia. 

66 1 GuNDEBERTo , y Ber- 
TARiDO , hijos del precedente, 
que siendo mejor que diese á 
un hijo dos Reynos , que á dos 
hijos un Reyno, tuvo solo este 
yerro de poner una Corona 
en dos Cabezas. A cada uno le 
pareció que le faltaba lo que 
el otro tenia : y envidioso el 
menor contra el mayor, llamó 
para el fratricidio á Grimoal- 
do , Duque de Benevento. Este 



1122 



Siglo Vil, Reyes. 



poderoso , valiente , y deseo- 
so del Imperio , matando á 
Gundeberto , que rey naba en 
Pavía , hizo que Bcrtarido le 
dejase á Milán , buscando con 
]a fuga la vida. 

663 Grimoaldo : gobernó 
bien el Reyno mal adquirido, 
triunfando con el arte , y con 
la espada de muchos enemi- 
gos , y de sí mismo , hacién- 
dose Cathólico : mas pagó la 
sangre del inocente, derraman- 
do toda la suya por el brazo 
derecho, en que se havia he- 
cho una sangria. De este hay 
en mi estudio una Moneda de 
oro , sin que huviese antes no- 
ticia de Moneda suya. 

673 Bertarido : vuelto 
por voz del Cielo al Reyno 
de que le desterraron , con su 
esposa, y su hijo Cuniberto^ 
(que estaban en prisión en Be- 
nevento) gobernó aclamado de 
todos Padre de pobres , y reco- 
nocido al Cielo ; por lo que se 
dedicó á dedicarle Templos. 

691 CuNiBERTo, hijo: so- 
bre imitar las virtudes de su 
Padre ( en cuya compañía 
aprendió á reynarsolo) venció 
al Ty rano Alacbisio (rebelde á 
Padre , y á hijo : y enemigo 
de los Eclesiásticos) cortándo- 
le los pies , y la cabeza. 



REYES DE ESPAÑA. 



R 



.ECAREDO. 

601 LiuBA IT. hijo. Havien- 
do heredado no solo el Rey- 
no , sino la piedad de su Padre, 
y administrando lo uno con lo 
otro ; el ambicioso Witerico le 
quitó después de la vida el 
brazo derecho , temeroso sin 
duda, de que aun muerto rea- 
sumiese el Cetro. 

603 Witerico: quanto fe- 
liz havia sido su espada antes 
que se manchase con la San- 
gre Real , tan desgraciada fue 
después en los encuentros que 
tuvo con los Griegos. Y sos- 
pechándose que quería repro- 
ducir el Arianismo , encen- 
dido el zelo Cathólico del 
Reyno , le quitaron la vida: 
y arrastraron por las calles su 
cuerpo. 

610 GuNDEMARo : despues 
de vencer las diferencias de 
los Eclesiásticos con junta de 
un Concilio , y declarar el asi- 
lo de las Iglesias; venció la 
rebelión de los Navarros, y al- 
gunas Fortalezas de Romanos, 
Reyna , Hilduara. 

612 SisEBUTO : enjugó su 
elección las lágrimas de la 
muerte de su predecesor : su- 



Siglo VIL Reyes. 123 

jetó á los Asturianos , y Rio- vó á la corona , se hizo con su 



janes : y casi del todo desalo- 
jó á los Romanos , sin permi- 
tir Judíos en el Reyno. Glo- 
rioso en paz , y en guerra : be- 
nigno aun en las vidorias: Re- 
ligioso en el sosiego , tanto, 
que solía propasarse en el ar- 
dor del zelo. Hizo un gran 
Templo en Toledo , dedicado 
á Santa Leocadia. 

621 Recaredo II. hijo, en- 
tró de temprana edad, y vio 
una temprana muerte , á los 
tres meses. 

621 SuiNTHiLA : glorioso 
por la reducción de los Viz- 
caynos al Imperio Gothico, 
y total expulsión de los Ro- 
manos , se vio total Monarca 
de la España : mas hacién- 
dose en el sosiego vasallo de 
sus pasiones , y señalando por 
compañero en el gobierno á 
su hijo Rechimiro , para que 
le sucediese ; se rebeló la li- 
bertad de los Godos (por fac- 
ción de Sisenando) contra es- 
te desconocido gobierno: y sin 
desnudar la espada , le vis- 
tió aquel á éste de las Insig- 
nias Reales. Tanto se havia en- 
vilecido su corazón con sus pa- 
siones! 

631 Sisenando : después 
de aquietar al Rey de Fran- 
cia, por cuyas armas se ele- 



gobierno digno de ella, y por 
la convocación del Concilio IV, 
de Toledo. 

636 Chintila: ilustre por 
la paz, y convocación de los 
Concilios. 

640 TuLGA : joven en la 
edad : en la piedad , y la pru- 
dencia anciano: lució mucho 
en no consumir sus rentas sino 
en bien de los pueblos; pero 
se apagó luego. 

642 Chimdasvinto: ele- 
vóse con la fuerza , y mante- 
niendose con la paz, modera- 
ción , y zelo del bien común, 
logró dejar eledo, con apro- 
bación de todos , á su hijo. Rey- 
na^ Reciberga. 

649 Recesvinto: hijo,rey'' 
nó no solo en los Estados , si- 
no en los corazones. Y doman- 
do la rebelión de los Navar- 
ros, y restaurando Leyes, pa- 
gó á la de todos los morta-i 
les. 

672 Wamea : obligáronle 
por fuerza á que admitiese el 
Cetro , venciéndose dos ve-' 
ees á sí mismo, una en reusar- 
le, otra en aceptarle : y des- 
pués de otras vidorias de ene- 
migos , se coronó con la ulti- 
ma , digna de verse en los Su^ 
cesos memorables, 

680 Ervigio : mantuvo 

con 



124 Siglo Vil, Reyes. 

con arte el Cetro, adquirido 656 Clotario 111. hijo, 



(en opinión vulgar) con ma- 
las artes: mostrándose religio- 
so , clemente , y liberal en ami- 
norar los tributos, y solicitan- 
do el que le sucediese Egica^ 
por muy cercano pariente de 
su predecesor , con quien casó 
su hija. 

687 Egica : es muy va- 
ria la memoria de este Rey 
entre los Escritores: en unos 
es plausible, en otros vitupe- 
rable : mas los Padres alaban 
en un Concilio su piedad. Rey- 
na , Cixilona. 

REYES DE FRANCIA. 



C 



'LOTARTO. 

628 Dagoberto, hijo , go- 
bernó desde el 622 parte del 
Reyno de Austrasia , que le 
cedió Clotario : y de buenos 
principios se desenfrenó á las- 
civia , y avaricia ; lo que cor- 
rigió con buenos fines. 

638 Clodoveo II. hijo , en- 
tró de cinco años en la tutela 
de su madre , y de Ega , Maes- 
tre del Palacio. Fue su Cetro 
pacífico ; pero al fin cayó en 
demencia : lo que se atribu- 
yó á haver tocado irreligio- 
samente las Reliquias de San 
Dionisio. 



entró también en la tutela; y 
no tuvo sucesos memorables, 

670 Chílderico II. herma- 
no , elevado contra la facción 
del Prefeélo Ebroino , que in- 
tentó coronar á Thierri , 6 
Theodorico , y reclusos los dos 
en Monasterios , falseó con 
crueldades las esperanzas de to- 
dos , y fue muerto en la caza 
por Bodillon^ con quien ha vía 
hecho no pocas crueldades. 

673 Thierri , hermano, 
sacado del Monasterio , le ele- 
varon al Trono : pero saliéndo- 
se Ebroino del suyo , y seguido 
de gran Tropa de descontentos, 
llegó á ser formidable al Rey, 
y al Reyno. Vence Vipino al 
Rey , quedándole este solo Tí- 
tulo á Thierri, y á Pipinoel the» 
soro , y el gobierno. 

691 Clodoveo III. hijo, 
no tuvo edad , ni fuerzas para 
abatir á Vipino , Gobernador 
de Austrasia. 

699 Childeberto II. her- 
mano. Tampoco pudo eximirse 
de la autoridad absoluta de Pi- 
pino. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

En Roma por San Grego- 
rio : contra los usurpadores de 
los bienes de los Religiosos : y 

pa- 



Siglo FIL 

para que estos no se ordena- 
sen sin consentimiento de su 
Abad. 6oi. 

En Sevilla por San Isidoro: 
para la disciplina Eclesiástica, 
y sobre las competencias de 
algunos Obispos. 619. 

Tohdano IV. de 62 Obis- 
pos de España, y Francia: pa- 
ra protestación de la Dodrina 
Cathólica,y restablecimiento 
de la disciplina Eclesiástica: 
en que firmó el primero San 
Isidoro. 633. 

En este Siglo se tuvieron 
también en Toledo otros trece 
Concilios, desde el IV. hasta 
el XVII. porque en aquellos 
tiempos al coronarse cada Rey, 
solia hacer la protestación de 
la Fé en junta de los Obispos. 

En el Concilio VI. se de- 
terminó con consentimiento 
del Rey , y de los Grandes 
(año de 638.) que no pueda ser 
Rey de España quien no sea 
Cathólico : y que no permita 
vivir en su Reyno á quien no 
milite bajo las Banderas de la 
Fé Cathólica, por mas sumas 
de caudales que ofrezca. 

Jll. de Braga^ en el de 675 
para la disciplina Eclesiástica: 
prohibiendo el abuso de los 
Obispos, que en las solemnida- 
des de los Martyres llevaban 
sus Reliquias al cuello, para 



Concilios. 12;^ 

que con tal pretexto los lleva- 
sen los Levitas en andas. 

Lateranense en la Iglesia 
Patriarcal de Roma , llamada 
del Salvador , y Constant ima- 
na: contra la exposición de la 
Fé de los Orientales. 649. Y 
en Milán , y Roma : contra 
los Monothelitas. 680. 

Concilio VI. General en 

CONSTANTINOPLA de 289 Obis- 

pos con el Patriarca de allí, 
y de Antioquia , y el Empe- 
rador Constantino IV. á fin 
que su presencia diese segu- 
ridad á los Padres , contra el 
Monothelismo de los malva- 
dos Obispos Sergio ^ Pirro ^ y 
otros: declarando las dos vo- 
luntades que hay en Christo, 
según las dos naturalezas Di- 
vina , y Humana : anathemati- 
zando á los Monothelitas , que 
erraron en lo contrario. 68o. 

Conciliábulo de Constanti- 
nopla, llamado Synodo Tru^ 
llana : por quanto se tuvo en 
el Oratorio del Palacio Impe- 
rial, que por su fábrica se lla- 
ma Trullo, A esta junta la lla- 
maron los Griegos Quiñi- Sex- 
ta , por quanto pretextaron 
concurrir á formar los Caño- 
nes Eclesiásticos , que en el 
Synodo quinto y sexto no se 
hicieron , atendiendo solo á los 
puntos dogmáticos. Juntáron- 
se 



126 



Siglo Vil, Santos. 



se 227 Obispos : pero sin Le- 
gado alguno Apostólico : y 
fueron temerarios, y cismáti- 
cos en reprobar , y querer dar 
leyes á la Iglesia Romana , de 
quien las debian recibir : y asi 
está reprobado por el Papa 
Sergio: y aunque se suelen ale- 
gar algunos de sus Cañones, 
(que llegaron á 102) es para 
rebatir á los Griegos con sus 
mismas armas , en lo que por 
otros capítulos no tiene auto- 
ridad. 

HEREGES, 
Y SUS ERRORES. 

Sergio Patriarca de Cons- 
tantinopla, y su sucesor Pirro: 
con Ciro , Patriarca de Alejan- 
dría , y Macario de Antioquia: 
todos Monothelitas , que quie- 
re decir de una voluntad , que 
en Griego se llama Thelima , y 
wíowí , que significa ««o, por- 
que no admitían dos volunta- 
des en Christo. Y lo mismo si- 
guieron los Georgianos^ pue- 
blos de la Georgia , ó Gur ges- 
tan , asi llamados por la vene- 
ración que tienen á S. Jorge. 
Y lo mismo los Maronitas , que 
con su Gefe Marón excluían 
de Christo no solo las dos vo^ 
luntades , sino dos naturale- 
zas , y dos operaciones. Pero 



después de goo años se unie- 
ron con la Iglesia, á solicitud 
del Patriarca de Antioquia: y 
en el Concilio Lateranense IV, 
asistió el Patriarca de los Ma- 
rofíitas, 

Mahoma^ Autor del Alcorán^ 

SANTOS. 

Eloy , Obispo. 

Heladio , y Eugenio IIL de 
Toledo. 

Ildefonso. E. 

Julián , Toledano , E. 

Anastasio^ Persa, Martyr. 

Galo , Discípulo de San Co* 
lumbano. 

Gertrudis^ é Irene. 

Juan Elemosynario, 

Villehrodo ^ por quien Holan- 
da recibió la Fé. 

Sophronio , Obispo de Jerusa- 
lén. E. 

Isidoro^ E. cuyas sentencias 
son de tanto peso en la Igle- 
sia , como prueba , el que 
León IV, determinó , que 
en los casos extraordinarios, 
que no se puedan resolver 
según lo establecido en los 
Cañones, se esté al sentir de 
S. Isidoro, como al de Geró- 
nymo, y kwgw^ú'do, Fernan- 
do I, rescató , y trasladó su 
Cuerpo de Sevilla á León: 
y en algunas batallas contra 

los 



Siglo Vil, 

los Moros se confiesan los 
Españoles deudores á este 
Santo , de sus triunfos. 

Máximo , E. y 

Braulio , Obispos de Zarago- 
za. E. 

Frudiuoso , Arzobispo de Bra- 
ga. E. 

ESCRITORES. 

Los Santos que tienen E. 

Juan Biclarense ^ Historia- 
dor Español , y el anónimo su 
Continuador , ya publicado: 
como también los V. libros de 
Sentencias de Tajón. 

jfuan Mosco ^ Autor del Pra- 
do Espiritual ^ que se alaba en 
el Synodo Vil. General ; y le 
dedicó á Sophronio: por cuya 
razón algunos atribuyen á és- 
te aquella Obra , ó porque le 
ayudó á componerla. 

Hesichio , Jerosolimitano. 
. Leoncio, 
- Nennio , Historiador, 

Joñas ^ Irlandés. 
. Fredegario , Francés. 

SUCESOS MEMORABLES 

Del Oriente» 

CosroesII. Rey de Persia, 
incurre en el odio de los su- 
yos, por haver quitado la vida 
á su Padre Hormisdas» Recurre 



Sucesos. 127 

al patrocinio del Emperador 
Mauricio^ y con sus armas se 
afianza en el Trono. Recono- 
cido á tanto beneficio , se em- 
peñó en vengar la indigna 
muerte, que P bocas dio á su 
Bienhechor Mauricio. Logró 
tantas ventajas en conquistar 
las Provincias de los Griegos, 
que se llegó á ensoberbecer 
mas de lo justo. En el año 
614 tomó á Jerusalén ; y la 
Cruz, que nos libró del cau- 
tiverio antiguo , fue cautiva, 
yendo con ella á Persia innu- 
merable multitud de prisione- 
ros, dos veces crucificados,una 
al verse en esclavitud, otra 
por ver al Arca de Dios cauti- 
va. Heraclio^ viéndose comba- 
tido por el Rey de \os jívaros 
en la Thracia , y con el Persa 
á las puertas de Constantino- 
pla por el Oriente , pidió hu- 
milde (temiendo ya su ocaso) 
las Paces al Rey Cosroes. Es- 
te , con tantas viélorias inso- 
lente, desechó todas las con- 
diciones de la Paz , si no ado- 
raba al Sol Keraclio con los 
suyos, apostatando de la Fé de 
Jesu-Christo. Irritó esta iniqua 
condición al zelo de los Chris- 
íianos , mas de lo que les ha- 
via acobardado el miedo de las 
lanzas: y viendo que ya ce- 
dían los combates , mas en ho- 
nor 



128 



Siglo VII, Sucesos. 



ñor del Cielo, que de su Patria, 
aseguraron la defensa de ésta, 
en ver que era ya la causa del 
Dios de los Egércitos. Quan- 
tas veces se pusieron á la fren- 
te de Cosroes , tantas salió 
afrentado: y no solo recupe- 
raron las Provincias , que él 
havia lomado, sino que se in- 
ternaron en la Persia. 

Cosroes , viéndose destro- 
zado , mueve á Chagano , Rey 
de los Avaros, á que sitie á 
Constantinopla, para llamar 
alii á los Romanos (asi se lla- 
maban las Tropas de los Em- 
peradores de la Grecia.) De- 
fiende Maria Santísima la Ciu- 
dad , apareciéndose visible- 
mente por los muros , y fue 
tanta la mortandad , que el 
mismo mar recibió color de la 
sangre de los muertos. 

Año de 627 , viendo Si- 
roes ^ hijo mayor de Cosroes^ 
que su Padre quería coronar á 
otro hijo , se resolvió , con 
díélamen de Heraclio , á rom- 
per las prisiones de todos los 
cautivos Romanos ; y rebelán- 
dose con ellos contra su Pa- 
dre , le prendió : y matando á 
su vista al hijo á quien quería 
coronar, y á los demás herma- 
nos, mandó luego quitar la vi- 
da al Padre á saetazos. Asi pro- 
veyó Dios á este Parricida de 



otro Parricida : y después su 
mismo hijo Adeser quitó la 
vida al Padre Siróes. Adeser 
no tuvo hijo que le matase á 
él, pero tuvo Tyrano. Asi vela 
el Dios de las venganzas! 

Hechas las Paces entre He- 
raclio , y Siróes , y cangeados 
mutuamente los prisioneros, 
con los demás despojos de una 
y otra parte , entró Heraclio 
en triunfo en Constantinopla, 
con la pompa de los Romanos 
triunfadores de Persia, tirada 
la Carroza en lugar de Caba- 
llos, de Elefantes. Y en el año 
siguiente , que fue el de 628, 
llevó el mismo Emperador á 
Jerusalén la Santa Cruz , que 
con el Patriarca Zacarías (tam- 
bién cautivado ) le restituyó 
Siróes. Asi se ensalzó el instru- 
mento de la Paz , tomado por 
condición en esta. Pero se ha 
de advertir , que en Grecia se 
celebraba la fiesta de la Exal- 
tacion de la Cruz desde Cons- 
tantino M. y no se conocía en- 
tre ellos el Título de Inven- 
ción ; ni esta festividad se in- 
trodujo en la Iglesia Universal 
hasta el Siglo Vlll. aunque en 
Roma se celebraba en tiempo 
de San Gregorio. 



DEi 



DE ITALIA. 

Adulfo , Principe Lorgo- 
bardo, encendido en amor in- 
digno para con la Re) na , Es- 
posa de ^rivaldo , y ofendido 
de la digna repulga de la ho- 
nesta Princesa , cangtando el 
amor en odio, la acusa de los 
dos mayores delitos de adúlte- 
ra , y traidora : y para que la 
sospecha pasase á presunción, 
y de aquí á la cautela , bastó 
la grandeza del delito. Desti- 
nó el Rey á una perpetua cár- 
cel á la Reyna, cuya inocen- 
cia , quanto mas indefensa, 
tanto mas clamaba al Cielo 
por ella. Clotario , Rey de 
Francia, pariente por afinidad 
de Gundeberta , tomó á su 
cuenta la gloria de esta acción, 
desafiando al Acusador al 
Duelo: que entonces en las 
causas del honor , el Tribunal 
era el Theatro de Marte, el 
Abogado la Lanza , y el Juez 
la Fortuna. Estuvo ésta por 
quien estaba la justicia : y con 
la muerte del infame Acusa- 
dor se sentenció el honor de 
la Princesa : quien agradecida 
al Cielo , y deseosa de perpe- 
tuar su triunfo, dedicó , en 
decoro de su sexo , el rico 
Templo, que fundó en Pavía 
con título de San Juan de las 



Siglo l^II, Sucesos. 129 

Damas, Quedó tan acreditado 
su honor , que mueito el Rey, 
se comprcmetió la grandeza 
en reconocer en el 1 roño á 
quien esta Princesa admitiese 
á su Tálamo. 

En tiempo del Papa Sabi-- 
niano se introdujo el uso de 
los Reloges de campana : dis- 
tinguiéndose antes las horas 
por solos los del Sol , o de 
Arena. 

También se escribe , que el 
Papa ¡y italiano introdujo en las 
Iglesias el uso de los Órganos. 

^ DE ESPAÑA. 

Por el año 633 sintió Baro- 
nio , que se empezó en España 
la Misa de los Mozárabes: con- 
geturando el que ios Padres del 
Concilio IV. Toledano , deseo- 
sos de la uniformidad en Espa^ 
ña, y Francia en los Sagrados 
Ritos (como mandaron en el 
Canon II.) dieron este cargo 
á S. Isidoro. Pero el dodo Pagi 
es de sentir , que el Autor de 
estos Oficios es mucho mas an- 
tiguo, aunque de cierto no se 
sabe quien fuese ; y que por el 
Siglo V. estaba en uso , como 
consta de la Misa de S. Mar- 
tin: pero que S. Leandro le 
ilustró , S. Isidoro le aumentó, 
y S. Ildefonso le extendió. 

El nombre de Mozárabes 
I es 



130 



Siglo P^IL Sucesos. 



es lo mismo (según el dicho 
Pagi al año 713.) que Mixti 
Árabes-, por haver permaneci- 
do este Oficio de San Isidoro 
entre los Españoles, que que- 
daron mezclados con los Ara- 
bes , después de su invasión : y 
á todos los que no eran Ara- 
bes nativos, ios llamaban Most 
Árabes-, y quitada luego la T, 
por corrupción del vulgo, se 
llamaron Mos árabes , como 



Rey no quiso darse por ven- 
cido. Pasóse á la revista de ar- 
rojar en el fuego el Códice 
Francés, y el Toledano: y aun- 
que el Cielo sentenció á favor 
de éste , saliendo acrisolado, 
y el otro algo quemado , con 
todo eso el poder egecutó , que 
en todo el Rey no se siguiese 
el Oficio Romano : de lo que 
nació el Proverbio : Allá van 
Leyes y donde quieren Reyes, No 



Ecija de Estija ó Astigi: y no obstante en tiempo del Arzo-* 
admite la exposición de Mar- bispo Don Rodrigo (que flo- 



ca , que los llama Muzárabes^ 
tomando la etimología de Mu- 
za^ por cuyo patrocinio lo- 
graron la libertad de poder- 
se mantener en sus antiguos 
Ritos. 

Duró en toda España el Ofi- 
cio Gótico hasta el Siglo XI. en 
que el Rey Alfonso VL á ins- 
tancias (según se dice) de la 
Reyna Constancia ( que era 
Francesa) compuso con el Pa- 
pa, que dejando el Oficio Gó- 
tico Toledano, se admitiese el 
que se usaba en Francia, que 
era el Romano. El Pueblo de 
toda España se alborotó con 
esta novedad en tal modo, que 
se fió la sentencia al Tribunal 
común de aquellos tiempos, 
que era el del Duelo-, y aunque 
venció el Caballero , que de- 
fendía el Oficio Toledano, el 



recio en el Siglo Xlll.) se ob- 
servaba el Oficio Toledano 
con la Translación del Psalte- 
rio, en muchas Cathedrales, 
y Monasterios. Hasta hoy es 
una de las grandezas de la San- 
ta Iglesia de Toledo, que co- 
mo Thesorera , no solo de las 
Memorias, sino de las volun- 
tades de los Reyes l^iejos ^ y 
Nuevos , da culto al Rey de 
Reyes , según los Ritos nue- 
vos, y los viejos, para que asi 
tenga el culto posible. Véase 
el Tomo III. de la España Sa- 
grada , donde se pone una Di- 
sertación sobre este Oficio. 

Después del Concilio FII, 
Toledano^ que se tuvo en el año 
646 en el quinto de Chindas- 
vinto, deseoso el Rey de que 
no faltasen en España los Li- 
bros de los Morales de San 

Gre^ 



Siglo VII, Sucesos. 



131 



Gregorio ; envió á Roma á Ta- 
jón , que fue Obispo de Zara- 
goza , muy versado en la Sa- 
grada Escritura, y muy aman- 
te de las Obras de N.P.S.Augus- 
tin , y San Gregorio. Hizo su 
Embajada al Pontifice por la 
solicitud de dichos Libros: y 
el Papa (que en la mejor opi- 
nión , á que sigue Pagi, era 
Theodoró) le remitió á sus Mi- 
nistros. Estos lo tomaron con 
el poco cuidado que suelen los 
de las grandes Cortes en ne- 
gocios de extraños , valiéndo- 
se, ya de la magnitud de la Li- 
brería Vaticana , ya de la mul- 
titud de otras ocupaciones. 
Cansado Tajan de las vanas 
esperanzas con que le entrete- 
nían los hombres , recurrió á 
los Santos : y velando una no- 
che en el Templo de San Pe- 
dro , se le reveló el sitio de los 
Libros. Lleno el Templo de 
un resplandor celestial , se le 
apareció una grande comitiva 
de Santos. Y preguntándole 
uno el motivo de su venida , y 
estancia , correspondió , oída 
su respuesta , con mostrarle el 
lugar donde estaban los Li- 
bros. Recobrado con esta dig- 
nación el Ministro, se alentó 
para otra, de saber quienes 
eran los que componían aque- 
lla Procesión maravillosa. Y 



diciendole, que los primeros 
eran San Pedro, y San Pablo, 
y los que se seguían eran sus 
Sucesores en la Silla; una con- 
fidencia llamó á otra , pregun- 
tándole al mismo que le habla- 
bla , que quién era ? To soy^ 
dijo, Gregorio^ por cuyos Li- 
bros has hecho jornada tan pe- 
nosa, Y dime , Santo mió , re- 
plicó : Q,uál de estos es el Bien- 
aventurado Padre Augustino^ 
cuyos Libros no amé menos que 
los tuyos "^ A esto respondió: 
El Bienaventurado Augustino^ 
Varón excelentísimo , por quien 
preguntas , tiene lugar mas al- 
to que nosotros. Con esto des- 
apareció la visión: aparecie- 
ron los Libros , y presentados 
al Pontifice , y copiados , se 
trageron á España. 

El Rey Wamba, ó Bamba, 
eleéto fuera de Toledo, para 
conciliar mas los ánimos , no 
quiso ungirse fuera: y asi vino 
á la Corte , donde el Arzobis- 
po , sucesor de San Ildefonso, 
le ungió no sin aprobación del 
Cielo : pues al recibir el sagra- 
do Oleo , se vio salir de la par- 
te de la cabeza en que recibió 
el Oleo, un vapor condensado 
en forma de coluna, y entre él 
una Abeja , que dirigió sus vue- 
los acia el Citlo. Era costum- 
bre de los Reyes Godos, el que 
I2 co- 



132 

como á los Emperadores los 
ungia el Patriarca de Constan- 
tinopla , fuesen ellos ungidos 
por el Metropolitano de Tole- 
do : tomándoles primero jura- 
mento de ser inviolables en la 
justicia, y que gobernarían el 
Reyno con suma fidelidad , y 
equidad: en cuya ceremonia 
fueron los primeros de la 
Christiandad , como afirma 
Craveson^ Francés. 

Haviendo reducido á paz á 
la Navarra, y logrado glorio- 
sos triunfos en Francia , contra 
el Tyrano Paulo'^ á las vidorias 
de los enemigos con la fuerza, 
añadió otras de sus mismas 
Tropas con las dádivas. Y pa- 
ra que sus glorias alcanzasen 
á todos , entró en triunfo en 
Toledo , á imitación de los 
Emperadores Romanos , lle- 
vando en despojo á los Rebel- 
des , y al mismo Paulo con 
una corona de desprecio ; y 
coronando el Rey los Esqua- 
drones , todos le coronaban á 
él con el aplauso de sus acla- 
maciones. 674. 

Los Saracenos dieron nueva 
ocasiona sus Laureles, ponien- 
do contra España una Armada 
de 270 Bageles : porque opo- 
niéndose Vamba con otras 
tantas fuerzas, combatió con 
otras superiores ea el valor , y 



Siglo F'IL Sucesos. 

acierto: y destrozando en un 
todo la Armada de los Bárba- 
ros , juntó en esto la gloria de 
triunfar de las ondas, que has- 
ta este fueron theatro infausto 
para el Godo. 675. 

Este Héroe , que jamás de- 
cayó en los graves accidentes 
de la Guerra, ni por mar , ni 
por tierra , cayó en tierra re- 
pentinamente en su Palacio, 
por un accidente , que le privó 
del sentido. Desconfiados de 
su vida los domésticos , y solí- 
citos de su buena disposición 
para la muerte , usaron con él 
del estilo ordinario de aquel 
tiempo, de cortarle el cabello, 
y vestirle un Habito Religio- 
so, como hacian con los mo- 
ribundos. Vuelto luego en sí 
Vamba , se desconoció á s! 
mismo por el trage : mas re- 
conocido á que entre las fati- 
gas de su congoja le havian su- 
gerido el declarar por sucesor 
á Ervigio , para vencerse á sí, 
y triunfar no solamente con 
armas , sino también sin ellas, 
dejó por una Corona , otra 
Corona, retirándose al sosie- 
go del Monasterio de Pamplie- 
ga , donde se mostró Abeja pa- 
ra el Cielo , el que antes fue 
Coluna de su Reyno. Entre 
el Pueblo prevaleció la voz, 
de que Ervigio , deseoso , 

del 



Siglo VII, Sucesos. 



133 



¿eX Cetro, ocasionó el acci- 
dente del Rey con una bebida 
que le dio. Ervigio convocó 
para este fin el Concilio XII, 
de Toledo ; en que presentada 
la elección , que Vamba hizo 
por escrito , nombrándole por 
sucesor en el Reyno, se decla- 
ró éste por Monarca legitimo. 

Origen del Reyno de ¡os Sara- 

ceños por Mahoma , y fin 

del de ¡os Persas. 

El impío Mahomet , ó Ma- 
homa^ nació el año 571. Fue 
siervo por condición: Ismaeli- 
ta, ó Agareno por sangre: Ara- 
be por la patria : Gentil por el 
Padre: Judio por la Madre, y 
Parto átl Infierno por todos 
sus costados. A los 25 años sir- 
vió en guardar Camellos á la 
viuda Cadiga: y pasando de es- 
clavo á marido , pasó á falso 
Profeta, y Legislador del ^Z- 
corán (que significa Recopila- 
ción de preceptos ) valiéndose 
para ello de Sergio, que por 
Herege Eutiquiano le havian 
desterrado de Constantinopla: 
y recogiendo un poco de cada 
Sefta, para atraher á sí á todos, 
de engañado pasó á engaña- 
dor; siendo su muger la Eva, 
que se engañó primero : pues 



disgustada de él por la gota co- 
ral que padecía , tuvo la astuta 
Serpiente modo de persuadirla, 
que todos los efeétos de aquel 
mal , lo eran de las visiones de 
Angeles , que bajaban á reve- 
larle los misterios ; y juntando 
á esta ficción la astucia de en- 
señar á una Paloma á que vi- 
niese á su oído á tomar los gra- 
nos de alimento, que no podía 
en otra parte, por tenerla des- 
igualado el pico ; le creyó la 
infeliz con tal tesón, que le em- 
pezó á predicar un gran Profe- 
ta. Mas al punto que entendió 
el Magistrado aquella nueva 
Seéla de maldades , tiró á cor- 
tar la cabeza á la Serpiente, 
cortando la del monstruo Ma- 
¡jomet. El , prevenido de esta 
persecución , huyó de la Ciu- 
dad : y de esta fuga , que en 
Árabe es Hegira , tomaron los 
Saracenos la Época de susaños, 
siendo el principio el Jueves 
15 de Julio del año 622. Y 
concurriendo muchos foragi- 
dos á su sombra , se hizo este 
falso Profeta Príncipe de los 
Saracenos , cuyo nombre pro- 
viene, ó del lugar Saraca de 
la Arabia , 6 porque Sarack es 
lo mismo que hurtar , en que 
se empleaban todos aquellos 
Pueblos. También se suelen 
llamar Ismaelitas, y Agarenos, 

I3 poi^ 



134 SiQLoVIL 

por descender de Agár y de 
Ismael , que habitaron en aque- 
lla soledad^ que es lo que quiere 
decir la voz Araba, 

Creciendo con el aumen- 
to de gente en las conquistas, 
nombró quatro Generales, pa- 
ra que conquistasen todo el 
mundo. El i que fue Ahuhe- 
^uer , venció á las Tropas del 
Emperador Heraclio en Pales- 
tina, y se intituló Califa (esto 
es, sucesor legitimo de Maho- 
ma) y asi se intitularon los si- 
guientes. Este erigió un mag- 
nifico sepulcro al cuerpo de 
Mahoma año de 632, en que 
su infeliz alma bajó á ser se- 
pultada en los Infiernos. 

El 2 fue Homar , que con 
la fortuna de su parte , sujetó 
no solo á Egypto, Jerusalén, 
Mesopotamia , y Armenia , si- 
no también á Persia: y asi los 
Romanos no tienen ya mas 
guerras con los Persas, sino 
con los Saracenos. 

El 3 fue Hosman , ü Ottman, 
que conquistó á Carthago, 
Rhodas , y otras Islas del Mar 
Mediterráneo, y desoló á Si- 
cilia. 

El 4 fue Ali , el qual se des- 
deñó del nombre de Califa^ 
intitulándose Profeta mayor 
que Mahoma : y de aqui na- 
ció el Cisma , en que unos sí- 



Sucesos. 

guen á éste , y otros á Homar, 
Siguióse luego Maubias^ 
que en el año 672 sitió á Cons- 
tantinopla por el mar: pero 
fue destrozado por la inven- 
ción de Calinico , que le abrasó 
la Armada con el fuego , que 
se llama Griego , ó Marino , el 
qual arde en el agua. 

Al medio del Siglo IX. se 
dividió el Principado de los 
Saracenos en quatro Califas^ 
hijos de Giafar* Y extinguidos 
los Califas , pasaron á Reyes, 
y Soldanes , hasta que en el 
dominio de Ottomano se unió 
todo en el Turco , como se 
dirá en sus lugares. Siglo XI* 
y Siglo XIV, 

SIGLO VIIL 

PONTÍFICES. 

v3. Sergio 1. Vapa 86. 

70 1 Juan VI. Griego: des- 
pués de redimir muchos Cau- 
tivos , logró él la libertad de la 
prisión del cuerpo. 

705 Juan Vil. Griego: flo- 
reció en eloqüencia, piedad, 
y santidad, 

708 SisiNio, Siró: reynó 
solos 1 3 dias. 

708 Constantino, Siró: 
pasó á Constantinopla por el 

bien 



Siglo P"IIL 

bien de Roma, y por compla- 
cer al Emperador Justiniano^ 
muy aféelo suyo: y resistió 
muy constante á Philipico, 

714 Gregorio II. Roma- 
no , Benito : fue propriamente 
Gregorio segundo, porque pa- 
rece que heredó con el nom- 
bre el espiritu, zelo, y doélrina 
del primero. 

731 Gregorio III. Siró: 
desempeñó este nombre con 
hechos muy gloriosos : en es- 
pecial contra los Iconomachos, 
y los LoHgobardos. 

741 S. Zacarías , Griego, 
Benito: fue un todo para to- 
dos : de singular agrado , y 
mansedumbre. Absolvió á los 
Franceses del juramento de fi 
delidad , que havian prestado 
á Chílderico» 

752 Esteban lí. Romano: 
solo tres dias logró las tres Co- 
ronas de la Tiara. 

752 Esteban IIT. Roma- 
no , Benito : quanto le persi- 
guió el Longobardo Astulfo^ 
tanto le honró , y restituyó el 
Francés Pipino. 

Cisma de Theophilato, se- 
gún algunos, 

757 Paulo!. Romano: go- 
bernó con zelo , y caridad 
Apostólica. 

Cisma de Constantino , y 
Philipo , que duró un año , sien- 



Pontífices. 135 

do Roma monstruo de dos Ca- 
bezas ^ sin Cabeza. 

768 Esteban IV. Sicilia- 
no , Benito : condenó á los Ico- 
nomachos, 

772 Hadriano i. Roma- 
no, E. Logró acabar con el 
enemigo de la Iglesia Romana 
Desiderio^xúúmo Longobardo, 
por medio de la espada de Car- 
io Magno, Reynó 23 años , y 
10 meses: espacio no logrado 
por ninguno desde S. Pedro; y 
en el mismo dia de su entierro 
se eligió sucesor. 

795 León III. Romano. 
Canónigo Augustino. Curado 
milagrosamente de los golpes 
con que le dejaron por muer- 
to sus sacrilegos enemigos ; y 
restituido á su Silla por Cario 
Magno ^ rogó por la vida de 
los malhechores , que estaban 
sentenciados á muerte : y co- 
ronó Emperador á Cario Mag- 
no , restaurándose de esta 
manera el Imperio del Occi- 
dente. 

EMPER A DOR ES 
DEL ORIENTE. 



A 



bsimaro. 
705 JusTiNiANo IT. resti- 
tuido , y llamado Rhinotmeto^ 
por ha ver le cortado Z^ow/o las 
1 4 na- 



136 



Siglo VIH, Emperadores. 



narices. En lugar de aprender 
á mejorarse con las adversida- 
des padecidas , se mostró mu- 
cho peor : pues cada vez que 
al sonarse advertía la falta de 
narices, hacia quitar la vida á 
alguno de la facción de Leon- 
cio ^ y Absimaro^ á quienes ya 
havia degollado : é infeliz en 
sus expediciones , ingrato , y 
cruel con innumerables; por- 
que no acabase con todos, aca- 
bó con él su sucesor 

^11 Philtpico eardanes: 
negligente en los intereses 
del Imperio, y solícito en fa- 
vorecer á los Monothelitas^ 
le sacaron los ojos , y le des- 
terraron. 

713 ARTEMIO ANASTASIO, 

Secretario del precedente, Ca- 
thólico , y favorecedor de los 
Cathólicos. Pero rebelada la 
Tropa , y declarando Empera- 
dor á Tbeodosio , se vio preci- 
sado Anastasio á tomar la Co- 
gulla por la Púrpura. 

715 Theodosio III. Su su- 
cesor , le midió por la misma 
medida, por donde él cortó el 
Habito á Anastasio, metién- 
dole en un Convento. 

717 León IsauricoITI. De- 
claró guerra contra las Sagra- 
das Imágenes : y Cielo , y tier- 
ra la declararon contra él, con 
peste , terremotos , é invasio- 



nes de Saracenos, que se apo- 
deraron de Asia, y Cerdeña: 
y murió rabiando de dolores 
internos : haviendo coronado 
á su hijo desde el 720. 

741 Constantino V, 
hijo , llamado Copronimo , por- 
que al bautizarse manchó la 
Pila con immundicias del 
vientre: y adulto manchó to- 
do lo sagrado , como después 
se dirá. 

775 León IV. hijo. Heredó 
con el Cetro la impiedad de s» 
Padre : y desterró á su herma- 
no Nicephoro* A los Saracenos 
los derrotó en el Asia. 

780 Constantino , hijo^ 
con Irene su madre. Llamó- 
se Porphirogenito , por nacer 
siendo su Padre Emperador, 
y en el Palacio donde pariaa 
las Augustas , recibiendo á^s- 
de la cuna la Púrpura. En 
el 790 reynó solo, retirando 
á su madre del Gobierno. Sa- 
có los ojos á sus tios : pero 
volvió á nombrar Emperatriz 
á Irene* 

797 Irene : rebelándose 
contra su hijo , le hizo sacar 
los ojos , y ella reynó sola» 
uiecio^ que queria entronizar á 
su hermano, movió una gran 
conspiración : y encarcelada 
Irene la desterró Nicephoro en 
el ligox del Invierno á un Con- 
ven- 



Siglo VIH, Reyes. 

vento, que ella havia edifica- 
do en la Isla Leshos ^ ó Meteli- 
no , donde murió de melanco- 
lía , como su hijo. 

LONGOB ARDOS 
DE ITALIA. 



137 



'UNIBERTO. 

703 LuiTBERTo , hijo. Fue 
menos feliz que el Reyno; pues 
por su infancia , y solos ocho 
meses de Solio , no gozó de los 
bienes , que por Ansprando su 
Tutor logró su Reyno. 

704 Ragomberto : este 
hijo del infeliz Gz/;/¿if^^^ríí7, ele- 
vado por su fortuna á Duque 
de Turin, por su Tio Bertari- 
do (que ignoraba su nacimien- 
to) por reynar á mejor tiem- 
po, sirvió al tiempo: y viendo 

^ya su Corona en sienes, que 
'^no la podian mantener, des- 
pojando al niño Luitberto , y 
venciendo á su Tutor Ansprati- 



esposa , ni á sus hijos , se en- 
sangrentó en ellos Ariberto. 
Al hijo Sigebrando le sacó los^ 
ojos : á su hermana Aurona , y 
á la madre Tbeuderada las cor- 
tó las orejas, y narices: tenien- 
do por mas suplicio la fealdad 
en las damas, que la ceguedad 
en el varón : pues si éste no 
podia ver, aquellas no podiaa 
ser vistas. Masquanto tuvo de 
cruel en el principio , tanto 
tuvo de piadoso y justo en los 
siete años últimos. 

712 Ansprando. Vuelve 
con Tropas de Baviera , pa- 
ra hacer las esperanzas pose- 
siones : y tercera vez desgra- 
ciado en la batalla , fue su for- 
tuna el que Ariberto ^ retirán- 
dose por la noche á la Corte, 
desanimase con esta acción á 
los suyos , y buscándole tu- 
multuosamente , huyó en su 
caballo, cargándole con quan- 
to oro pudo : mas no pudo el 



\ 



í/a, la puso en su cabeza: mas caballo con tanto oro, yendo 

la muerte se la quitó á tres á pasar un Rio: y asi m'urió en 

í^^es. el agua el que quitó la vida en 

704 Ariberto II. hijo, el Baño al joven Rey Luitber- 

venció á tres Principes en Ba- to. De la pompa funeral de 

talla:y quitó las esperanzas del Ariberto se erigió el triunfo 

Reyno al joven Luitberto ^qui- de Ansprando: mas á este gozo 

tandoleenelbañola vida. ^«j. se siguieron otros contrarios 

prando^ salvando la vida con afedos, al recobrar su esposa, 

la fuga , se llevó consigo la es- y sus hijos , viéndoles con las 

p.eranza \ pero no llevando su deformidades expresadas: y lo 

mis- 



138 



Siglo FliL Reyes. 



mismo fue empezar el Rey no, ra aun no bien empezada, solo 



que acabarse : llegando tarde 
la Fortuna , el Hado presto. 

712 LuiTPRANDO, hijo. 
Grande en la estatura corporal, 
fue al fin mayor en los dotes 
dignos de un pecho Real. An- 
tes muy desigual , ya daba, ya 
quitaba Estados al Pontífice: 
después rindió su Corona á los 
pies de la Cabeza de la Iglesia. 
Desembainó siempre su espa- 
da con acierto contra losSara- 
cenos , y contra el Exarco del 
Herege León, y Roma misma: 
pero embainó el furor en no 
hacer mal á ésta , por ser ma- 
yor que su indignación el res- 
peto que tuvo al Papa. Acabó 
su Reynado por donde debia 
haverle comenzado. 

744 HlLDEBRANDO, OÍe- 

to. Pasó á ser Rey de Siervo, 
recibiendo la Corona , des- 
pués de haver estado prisione- 
ro en Venecia, quando ésta se 
apoderó de Ravena , donde 
Luitprando le puso Duque, 
luego que venció al Exarco. 
Y de Rey volvió á ser Siervo; 



porque triunfase la voluntad 
del Papa ; y porque no triun- 
fase solo éste , triunfó él de sí 
mismo; pues moviendo nueva 
guerra contra Roma, y con- 
tenidas sus armas por las per- 
suasiones del Pontífice, se dÍQ 
tan por vencido, que entró vo- 
luntario penitente, donde por 
fuerza quería entrar triunfante: 
y convencido de la vanidad 
del mundo , se hizo Siervo de 
Dios , buscando por el Mona- 
cato mas alta Monarquía; y 
siguiéndole la Reyna,y la Prin- 
cesa, dieron egemplo á los Re- 
yes, y Principes, de triunfar de 
todo el mundo con la huida. 

750 AsTOLFo, hermano* 
Recogiendo éste en sí toda lá 
ansia de dominar , que dejaron 
los otros , y no contento cog 
apoderarse de todo el Exarca- 
do , sitió con fuerza á Roma: 
mas forzado con las armas de 
Francia á levantarle, se levan- 
tó segunda vez contra la fé 
paétada ; pero se verificó , que 
á la tercera es la vencida: pues 



pues desvanecido con la altura sitiándole á él el Rey Pipino^ le 

del Solio, apenas se vio ensal- obligó á resignar en sus ma^ 

zado, quando se vio abatido nos todo lo conquistado: y 

por los suyos. derribado del caballo en la ca- 

744 Rachisto, Duque de za,ó herido de un javalí , ó de 

Friulí» Moviendo las armas un rayo , murió de qualquier 

contra el Exarco,acabó la guer- suerte con suerte desdichada. 

De- 



Siglo VIH, Reyes. 139 

756 Desiderio, Duque junto, quiso hacer sus excesos 

de Toscana. Después de reba- desordenes del Reyno, man- 

tir á Rachisio (á quien algunos dando que los Clérigos se pu- 

quisieron volver al Trono) no diesen casar (porque no hu- 

con la Lanza, sino con las Lia- viese Perros , que ladrasen al 

ves de la Iglesia; enristró su Lobo) y que al Sumo Pastor 

Lanza contra el Patrimonio nadie le obedeciese. Y como 



de San Pedro. Mas peleando 
contra él el Cielo y tierra, 
con pestilencia y hierro ; pa- 
gó los suyos desterrado de su 
tierra , por las vidorias que el 
Cielo concedió á Cario Mag- 
no contra él , y contra su hijo 
Adalgiso, 

En Desiderio se acabó el 
Reyno Longobardo , á quien 
erigió el "Deseo de reynar, y en 
la muerte de su hijo se acabó 
la esperanza de su restaura- 
ción , pasando á posesión del 
Grande Carlos , Máximo en 
corresponder aun mas allá de 
los deseos de la Iglesia. 774. 

REYES DE ESPAÑA. 



E 



'GICA. 

700 WiTizA , hijo. Entró 
Teynando , porque empezó á 
gobernar como buen Principe: 
mas avasallado luego de sus 
vicios , pasó por lo cruel á Ty- 
rano, por lo lascivo á Bruto, 
por desobediente á la Silla 
Apostólica, á mas que Bárbaro. 
V para ser monstruo en todo 



si esto no bastase para perder- 
se á sí , y á todo el Reyno, lla- 
mó con un abismo de males á 
otro abismo : indultó los Ju- 
díos: ensangrentóse ya ciego 
y desalmado , con sangre de 
los Principes , quitando la vida 
á Theodofredo , y sacando los 
ojos á Favila : huyen los hijos 
de estos, D. Rodrigo, y Pe/ayo: 
corre él al precipicio : mas la 
lastima es, que con el Rey va 
el Reyno. Viene Don Rodrigo 
contra él : véncele , sácale 
los ojos : pero el vulgo , mas 
ciego que no él , atribuye á 
Don Rodrigo el yugo de los 
Bárbaros , como si no fuera 
proprio de las barbaridades de 
Widza, 

711 Rodrigo. No perdió 
él al Reyno; hallóle ya per- 
dido; y aunque derogó el De- 
creto de la impudicicia de los 
Clérigos , como que solo la que- 
ría para sí , añadiendo perdi- 
ción á perdición , y cegandose 
con los rayos de la hermosura 
de Florinda (á quien los Bár- 
baros dieron nombre de Cava) 

no 



140 



Siglo VIU, Reyes. 



no se pudo eclipsar la luz de gre el espíritu de Cíí^^o7/V¿), me* 
este Planeta , sin que la tierra reciendo este Título, por la so- 
padeciese los funestos efedos licitud que puso en restaurar 
de su eclipse. Descarga el Cié- Iglesias , y perseguir á los ene- 
lo los rayos de su ira: inundase migos de la Fé , á quienes qui- 



la España de Turbantes: reyna 
la media Luna. La muger de 
Don Rodrigo fue Egtlona, 



tó muchísimas Ciudades en Ga-« 
licia, León, y Castilla. Rey- 
na ^ Ermisenda. 

757 Froila, ó fruela» 
hijo. Después de la gloria de 
pasar á cuchillo á 54y Sarace- 
nos, se manchó con la sangre 
de un hermano : y clamando 
///. Época Real de la Histo- ésta como la He Abel , la vengó 



Dominan los Saracenos á la 
España 714. 



ria de España. 



718 Pelayo, nieto de 

Chindasvinto, Renovando en 
sí las glorias de los Macabéos, 
volvió por las Leyes, y Liber- 
tad de su Pueblo ; y para que 
su Reyno no pudiese arruinar- 
se , le erigió sobre Montes, 
formando en las llanuras nue- 
vos Muros de sangre y cuer- 
pos muertos de los Bárbaros. 
Reyna , Gaudiosa. 

737 Favila , hijo. Persi- 
guiendo en la caza á una fiera, 
en lugar de emplear la espada 
contra las Fieras de África, 
murió á manos de un Oso. 
Reyna , Froiliuba. 

739 Alfonso el L hierno 
de Don Pelayo. Por las venas 
de Recaredo le vino con la san- 



el otro hermano, derramando 
la suya. Reyna , Nuña. 

768 Aurelio, hermano. 
Reprimió un furioso tumulto 
de Esclavos, que con amor de 
libertad se rebelaron: y se man- 
tuvo con arte, sin armas, ni 
vasallage con los Moros. 

774 Silo: reynó por ca- 
samiento con una hermana de 
Aurelio : y solo tomó el Bas- 
tón contra Galicia, á la que 
sujetó , dejando el Cetro á Al-^ 
fonso , sobrino de la Reyna. 
Mas si él no tuvo sienes para 
la Corona , tampoco éste tu- 
vo brazo para empuñar el 
Cetro por ahora. Reyna ^káo^ 
sinda. 

783 Mauregato : que si- 
guiendo , no al padre Alfonso.^ 
sino á la madre desigual, man- 
chó su nombre , comprando la 

quie- 



Siglo VIH, Reyes. 



141 



quietud en su soberanía , con 
el vil vasallage de tributar ai 
Moro 50 Doncellas Nobles 
cada año , y otras tantas Ple- 
beyas. Reyna , Creusa. 

789 Bermudo: como otros 
dexan la Vanda por la Estola, 
éste dejó la Estola por la Van- 
" da , casándose , después de las 
Ordenes de Diácono : pero lue- 
go cedió el Gobierno al Rey 
Alfonso^ que por la intrusión 
de Mauregato , estaba retirado 
en Cantabria. -R^j;//¿i, Ozenda. 
791 Alfonso II. el Casto, 
no solo porque siempre vivió 
puro, sino porque negó el tri- 
buto de las 100 Doncellas, opo- 
niéndose en lo uno á su prede- 
cesor; y en lo otro , no solo 
á Mauregato , sino á todos los 
Moros : que empeñados en co- 
brarle con la espada , no se 



Cetro , por no mantenerle con 
la espada. Retiróle su piedad 
á un Monasterio , mas sacóle 
el amor del bien común : y á 
los 51 años de su feliz Reyna- 
do , le avasalló la Parca. 

REYES DE FRANCIA. 



C 



HILDFBERTO. 

711 Dagoberto II. hijo. 
Salió sin gloria del mundo, 
por gustar mas de Abanicos, 
que de Espadas. 

715 Chilperico II. Com- 
batido , vencido , y avasalla- 
do por Carlos Martelo Ma- 
yordomo Mayor de su Palacio. 

721 Thierri II. hijo de 
Dagoberto II. Tuvo el nombre 
de Rey : pero Carlos Martel la 
realidad. Carlos fue hijo bas- 



pudieron recobrar del destro- tardo del Prefeélo Pipino (de 
zo que hizo en ellos D. Alfon- quien hablamos antes ) y des- 
jo, matándoles setenta mil en pues de insignes proezas con- 



un combate, y en otro cin- 
quenta mil , después de haver 
hecho suya á Lisboa. Y quan- 
ío valor tuvo para derramar 
la sangre de los Bárbaros , tan- 
to mostró en mantener la de 
sus vasallos : pues en sus gran- 
des Fábricas nunca se mezcló 
la sangre de los pobres : y ex- 
citadas competencias en el 
Rey no , se inclinó á dejar el 



tra los domésticos, y extraños, 
murió en el 741. Dejó dos hi- 
jos , Carloman , y Vipino ; en- 
tre quienes dividió el Seño- 
río , con título solam^ente de 
Gobernadores , ó Maestres. 
Carloman gobernó la Austra^ 
sia , y Pipino la Neustria. Des- 
pués convinieron en poner en 
el Trono á uno que le ocupa- 
se : y para esto escogieron á 

Chil- 



142 Siglo VIH, Reyes. 

742 Childerico III. Rey- Breve ^ por ser de tan pequeña 

no con solo el Título de estatura , que tenia poco mas 

Rey , manteniéndose Pipino en de vara y tercia: pero muy gi- 

el manejo. Vio entonces la gante en las prendas de Prin- 



Francia lo que se ha visto po- 
cas veces en el mundo : dos 
hermanos sin envidia {Carlo^ 
man , y Pipino) dos Potenta- 
dos en un Reyno sin discor- 
dia : dos en quanto se requie- 
re para ver un milagro. Cario- 
man aumentó la admiración 
con la viéloria del mundo, y 
de sí mismo, haciéndose vo- 
luntariamente Religioso. Pipi- 
no añadió nuevos lustres á su 
gloria , con reprimir los arro- 
jos de su hermano Grijfon , y 
perdonarle después de ser re- 
belde. Childerico , degeneran- 
do de la sangre de Moroveo^ 
fue depuesto por los Estados 
del Reyno, por rustico , y men- 
tecato : y metido en un Con- 
vento , fue colocado Pipino en 
el Trono , absolviéndoles del 
juramento de fidelidad el Papa 
Zacarias ; y acabada la Linea 
de Morovigios , que por mas 
de cien años ha estado decli- 
nando á su ruina , en el polvo 
de la inacción, y la pereza, ma- 
nejada por el interés particu- 
lar de los Ministros; pasa este 
antiguo tronco á la nueva Ra- 
ma de los Carlovigios. 

752 PipiNo : llamado el 



cipe , y en defender , y en- 
grandecer la Iglesia : tan dis- 
puesto á rendir á quien la com- 
batía , como á rendirse á quien 
la gobernaba : pues al recibir 
en su Reyno al Papa Esteban 
III. se dice , le siguió á pie, 
conduciendo por su mano la 
brida del caballo , en que iba 
á pedirle su protección el Pon- 
tífice. 

768 Carlos, hijo, llamado 
por la grandeza de sus proe- 
zas , el Magno: y dejara de ser- 
lo , si cupiera en mi plana , ó 
en mi pluma. No cabiendo en 
un Siglo , honró á dos con Su^ 
cesos memorables : mas para no 
romper el hilo de la Historia, 
se enlazarán en éste. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

Toledano XVIII, cuyas Ac- 
tas se han perdido con la pér- 
dida de España. 

En Roma se tuvieron qua- 
tro , y en uno se prohibió el 
que los Clérigos usasen cabe- 
llo largo : en otro se condena- 
ron los Iconómacos, 

Synodo Vil, General^ Nice« 

NO 



NO ir. de 350 Obispos : con- 
tra los Iconómacos: para el culto 
de las Santas Imágenes. 787. 

Francfordiense ( en Franc- 
fort , Ciudad Imperial sobre 
el Mein^ del Arzobispado de 
Moguncia) de unos 300 Obis- 
pos : presente Cario Magno , á 
cuya solicitud se congregó: 
contra Félix , y E Upando, 
Condenóse también el Con- 
ciliábulo tenido en Constan^ 
tinopla en 754 por los Icono- 
macos. 794. 

Pero es no leve dificultad, 
si se condenó aqui el culto de 
las Imágenes, que se estable- 
ció en el Niceno IL ó el que se 
negó en el referido de Cons- 
tantinopla : entendiendo éste 
por el Séptimo Synodo , de que 
alli se habla , no porque lo 
fuese en realidad , sino porque 
los Griegos sus fautores le (Ja- 
ban este nombre. Y á esto fa- 
vorece el nombte que alli se 
expresa de Constant inopia, Pe- 
ro si por las dificultades , que 
hay en esto, te inclinares á la 
otra parte expuesta , dirás, que 
estos Padres hablaron del iW- 
¿*e«(?, no como fue en sí, sino 
según la traducción Latina, 
que se les dio, en la qual se 
decia , que á las Santas Imáge- 
nes se les debía dar la adora- 
ción , que se da á la Trinidad 



Siglo ^11 L Coi^ciLTos, 143 

Deífica: y estas dos palabras 
no están en el Niceno: yo se 
las propusieron á los Padres, 
ó estos las pusieron para ex- 
plicar la voz adoración , que 
no quisieron admitir en el ri- 
gor que entendieron , de culto 
de Latria, Y asi lo que conde- 
naron fue , el que se adorasen 
como se adora la Trinidad DeU 
fica : pues como suele suceder 
en los orígenes de las contro- 
versias , unos admitían unas 
voces , que otros desechaban: 
y los Franceses se persuadían 
por entonces , que los Griegos 
pecaban por exceso : y para 
que se tuviese en menos el 
Concilio Niceno , que creian 
haver faltado en el exceso (que 
es solo punto de hecho) le die- 
ron nombre de Constantinopo- 
litano , pues era muy odioso, 
por el que se tuvo poco antes 
en el 754. Pagi 794, y 825. 

La voz adoración SQ diferen- 
cia según son sus objetos : pues 
la de Latria , que es protesta- 
tiva de la Suma Excelencia, y 
único dominio , solo se da á la 
Deidad , Humanidad de Chris- 
to,en quanto unida al Verbo, 
á su Carne, á sus Imágenes, y 
á la Cruz, en quanto represen- 
ta al mismo Christo. La que se 
da á los Santos es DuUa , que es 
una parte de observancia , con 

que 



144 



Siglo VIU, Hereges. 



que ios veneramos por conjun- 
tos á Dios : y la que se da á la 
Virgen, se llama Hiperdulia, 
por la mayor excelencia , que 
hay en la Madre Virgen. Y aun 
está tan extendida la voz adora- 
ción , que se aplica á los hom- 
bres, como se vé freqüente^ 
mente en los Libros de los Re- 
yes, y en Judith , que al poner- 
se á la vista de Olofernes , le 
adoró ^ y luego Achior á ella: 
y asi se usa esta voz en las 
Consagraciones de los Papas, 
como antes en las Salutaciones 
délos Reyes; y comunmente 
el que pide , se dice que llega 
adorando: porque todo esto es 
solo por oficio de observancia^ 
de honor , y de caritativo ofi- 
cio á la cxcele?icia : en que se da 
tan grande latitud , quanta es 
la variedad de los sugetos. Asi 
la incensación en las Aras pro- 
testa la Deidad : en los Choros 
la difusión de las gracias de 
Christoá las personas: varian- 
dose las significaciones por la 
diversidad de los objetos. 

HEREGES, 
y SUS ERRORES. 



León prevaleció el Gallo de Se 
Pedro , aunque aquel no se mo«^ 
vio á penitencia. 

Fe/ix , y E Upando : Reno- 
varon la heregia de Nesfo^ 
rio , poniendo dos personas en 
Christo, y diciendo , que solo 
fue Hijo de Dios adoptivo. 
Félix fue Obispo infeliz de Ur^ 
gél ^ que condenado en dos Sy- 
nodos de Ratisbona , y Roma 
en 792 , abjuró alli su heregia: 
y fue restituido á su Iglesia. 
Mas volviendo como perro al 
vomito, por sugestión de E/i- 
pando. Arzobispo de Toledo, 
fue vuelto á condenar , no so- 
lo en el Concilio de Francfort^ 
sino en otro tenido en el mis- 
mo Urgél en 799 , y también 
en yíquisgran , donde se vol- 
vió á arrepentir , y fue dester- 
rado á León de Francia , don- 
de se dice que murió en su te- 
són. Elipando tuvo suerte mas 
feliz : pues abjurando de una 
vez su delirio , murió santa- 
mente en su Silla , según es- 
criben algunos. 

SANTOS. 



Iconómacos^ ó Iconoclastas^ í?£'í/íT E. M. 735. 
esto es, impugnadores de las Damasceno, E, 
Sagradas Imágenes : cuyo pro- Suitberto , Apóstol de Saxonía» 
motor principal fue el impío, Germán, 
León Isaurico, Pero contra este 

Es- 



Siglo VIIL Sucesos. 



Í4S 



ESCRITORES. 

Isidoro , Obispo Pacense, 
Historiador. 

Paulo Diácono : cuyo es el 
Hymno de S. Juan : Ut queant 
laxis , &c. Fue primero Secre- 
tario del Rey Desiderio^ y des- 
pués Monge Benito. 

Albino Alcuino^ Inglés: Dis- 
cípulo del Venerable Beda , y 
Maestro de Cario Magno, Fun- 
dador de Ja Universidad de 
París: en 79i^q^{i i 

'Paulino , Aquileyense. 

Beato de Liebana. 

Theophams , Historiador 
Griego. 

Eginhardo , y el Anónimo 
de los Anales de Francia. 



SUCESOS MEMORABLES. 

Del Oriente* 

La persecución que en 
otros Siglos se movió contra 
los hombres , en éste se exci- 
tó contra los Santos , decla- 
rando guerra contra las sagra- 
das Imágenes, intercesión de 
los Santos, sus Reliquias, y 
sus veneradores. León Isauri- 
co , no contento con desterrar 
á San German\ Patriarca de 



Constantinopla , por no que- 
rer firmar el impío Decreto 
contra las Imágenes , aplicó el 
fuego de su persecución al Co- 
legio de los Studitas ^mandán- 
dole quemar , con la ilustrisi- 
ma Librería, que tenia de Cons^ 
tantino Magno, Y viendo que 
el Santo Damasceno ( que se 
hallaba entonces primer Con- 
segero del Principe de los Sa- 
rácenos) havia escrito con ze- 
lo celestial en favor de las sa- 
gradas Imágenes , solicitó, ca- 
lumniándole de traidor , que 
á este brazo de la Iglesia le 
cortasen la mano: y después 
de clavada públicamente en la 
plaza, orando el glorioso San- 
to ante una Imagen de la Vir- 
gen Santísima , se la restituyó 
al brazo milagrosamente laSo- 
berana Reyna: y el Rey, á vis- 
ta de este prodigio le restitu- 
yó á su gracia : pero él , de- 
seando otra mayor, buscó por 
el desprecio del mundo la de la 
Corte Celestial , y se hizo Re- 
ligioso. 

El hijo de León Isa úrico, 
Constantino , mal huevo de 
mal Cuervo ^ y su nieto Leon^ 
aumentaron el fuego : pero 
el Cielo usó también del' su- 
yo , pues el primero murió 
de fuego interno , publican- 
do, que el de la Divina ven- 
K gan- 



146 Siglo l^I II, SvcLsos, 

de los Santos : tiernamente 
afedo á las del Gran Padre de 
la Iglesia SanAugustin^ que se 
hallaban alli depositadas , res- 
cató aquel Sagrado Thesoro, 
redimiéndole con gran suma 
de dinero , y saliendole á re- 
cibir con mayores tributos de 
rendimiento , á pie descalzo, 
cabeza descubierta , sin insig- 
nias Reales , pero vestido de 
celestiales afectos. El Santo, 
lisongeado de la pompa con 
que el Rey le obsequiaba, 
quando la deponia , no quiso 
que se moviese su cuerpo del 
sitio en. que paró en el cami- 
no , por mover á Liiitprando 
á que le levantase con ofertas, 
como lo consiguió : siendo 
aqui,mas triunfante su libe- 
ralidad , que su espada hasta 
aqui, pues en esto mostró quan- 
to pueden los Reyes aun som- 
bre el Cielo: y éste cedió lue- 
go á su oferta , y'solemnizó el 
triunfo de su entrada en la Cor- 
ita , no solo con los despojos 
del Phenix Africano , y cuer- 
po de tal Águila, sino con mi- 
jagrosas sanidades de otros 
cuerpos. 

Venecia nombra en 706 por 
Oyendo el Rey Luitpran- su primer Bux á Paulo Ama- 

do , que en la dicha Isla de zat, Y recibe el primer Obis- 

Cerdeña maltrataban los Bar- po en 772. 

baros las Sagradas Reliquias 'EX Exarcado^ áesmtmhv3.áo 

del 



ganza le abrasaba las entrañas, 
por haver despreciado la exce- 
lencia de la Madre de Dios. El 
segundo quitando la preciosi- 
sima Corona de oro, y piedras 
preciosas , que en el Templo 
de Santa Sophia colocó el Em- 
perador Mauricio , y ponién- 
dola en su cabeza , saliendo de 
unos- carbunclos otros de fue- 
go á sus sienes, murió tan infe- 
lizmente como havia vivido. 

En el 717 sitian los Sara- 
cenos por mar y tierra á Cons- 
tant inopia-, pero la Virgen.San- 
tisima en cuyo patrocinio se 
havia fundado la Ciudad , y 
cuya dignidad no se hallaba 
por entonces ofendida , triun- 
fa de ellos milagrosamente con 
hambre y frío pestilencial. Pe- 
ro después de la impugnación 
de las Imágenes , padeció el 
Oriente un horrible terremo- 
to: y perdió muchas tierras de 
su dominio, no solo en el Exar- 
cado de Italia , sino apoderán- 
dose los Moros de Anatolia , y 
Cerdeña, 

T)e Italia ^yfin del Exar- 
cado, 



Siglo VIH* Sucesos. 147 

abandonado , y do de Espoleto , Benevento. 



del Oriente 

desmerecido de los Empera- 
dores Hereges ^ conquistado 
primero por los Longobardos, 
que se mostraron enemigos de 
la Iglesia, pasa á dominios de 
ésta , según lo que se deja di- 



y otras de sus conquistas , re- 
servándose á sí el Reyno de 
Lombardia^ y engrandecien- 
do con lo demás á la Iglesia, 
Desiderio ^ con la Rey na y 
Familia , fueron prisioneros á 



cho : y asi aquel Magistrado Francia. -^í/íí/^/ja su hijo, que 

Griego , vestigio del Imperio, se retiró á Grecia , volviendo 

que casi por doscientos años sobre Italia , murió con las ar- 

havia atribulado con fé Grie- mas en la mano , haviendo él 

ga , y con bárbaro fausto á la solo con su Lanza hecho ba- 

Silla Apostólica, pasó á ser Pa* lancear el combate largo tiera- 



trimonio de San Pedro. 

Ocaso del Rejno Longo^ 
bardo, 774. 

No podia el Cetro Longo- 
bardo mantener ya su Trono^ 
haviendose rebelado contra la 
Silla* Erige nuevo Reyno de 
Italia la obediencia, y rendi- 
miento á la Iglesia. Astolfo se 
la rebela ingratamente. Pipino 
la ofrece sus conquistas : con- 
quista al punto que ofrece: en^ 
trega luego que conquista. Si^ 
gue Desiderio los arrojos de 
Astolfo \ prosigue Carlos los 
triunfos de Pipino '. y armado 
ton su exemplo, no solo se 
muestra Magno en conquistar 
mucho en poco tiempo, sino 
en cederlo todo á la Tiara. 
Aumenta , tres veces Grande, 
á lo que dio Pipino , el Duca-' 



po : mas no basta el valor á 
un infeliz , si tiene contra sí á 
un afortunado ; y como lo era 
Carlos , cedió Adalgiso á las 
Armas vidoriosas. Asi acabó 
el Reyno de los Longobar- 
dos : y con el discurso del 
tiempo se acabó aun este nom- 
bre, pasando á otro mas abre-? 
viado de Lombardos , que es el 
que hoy persevera en la V02 
Lombardia. 

Eestauracion del Imperto del 
r^.fi. Occidente en Cario 
Magno» 

Quanto tuvo el Siglo V. de 
fatal al Imperio del Occiden- 
te , por ver en él su fin v tanto 
tuvo de feliz este Siglo, por re- 
nacer en su fin un nuevo Sol, 
que alumbre sin ocaso al Occi- 
dente. Lo que los Bárbaros ar- 
K 2 rui- 



Í48 Siglo y III. Sucesos. 

ruinaron con la fuerza , lo re- lo grande : pues sobre siete 



novó el Cielo por la piedad de 
Francia: pues viéndose Roma 
tan deudora a la benignidad, 
al valor , y á la liberalidad del 
Grande Carlos , pagó con dar- 
le quanto le pudo dar , eleván- 
dole á la dignidad suprema de 
nuevo Emperador de aquel 
antiguo Imperio el Vicario de 
Christo León III, en el Tem- 
plo del Apóstol San Pedro en 
dia de Navidad del año de 800, 
para los que empezamos el año 
por Enero ; y para los que le 
empiezan con el ISJ acimiento de 
Christo ^en el de Sor. 
• Engrandecido Cízr/oj" con la 
Corona ( que tardó rnas de 
tres Siglos en labrarse) la Igle- 
sia con su Escudo , Italia con 
su Cetro , y el Mundo con el 
todo de tal Héroe , se hizo su 
nombre grande por el mun- 
do. Felicítale con embajada el 
Oriente , el Principe de los Sa- 
racenos con sus dones, Italia 
con las festivas aclamaciones 
de los Títulos que dio á sus 
antiguos Principes, Vio, Fe- 
liz, Augusto , incluyendo el de 
Triunfador Q^ las ansias con 
que suspiraba por su vida. 
Y si el compás con que se 



pies , que tenia de altura , fue 
mas largo su brazo para el 
triunfo. Domó la Aquitania, 
y Lombardía : triunfó de los 
Saxones repetidas veces: pues 
para que se aumentasen sus 
vidorias, se renovaban en su 
ausencia las rebeldías. Sujetó 
á Baviera, y á Bretaña; y en 
Ungria venció á los Hunnos, 
Esclavones , y Búlgaros : en 
España á los Saracenos. Y á 
las glorias de una Palas Arma- 
da , no faltaron las de Palas 
Togada , manejando con tanto 
amor el Libro, como la Espa- 
da. En la lección de las Obras 
de N. P. S. Augustin de la Ciu- 
dad de Dios , mostraba grati 
deleite. A todo lo que era pie- 
dad, culto de Dios , y útil de 
la Iglesia, se aplicó con tanto 
esfuerzo , que solo esto pudo 
eternizar su memoria. Y si á 
este Marte le huviera bastado 
una Venus, tuviera la Iglesia 
Universal un Héroe singulaí 
en santidad. Pero haviendo he- 
cho penitencia , logra que se 
le dé culto en algunas parti- 
culares Iglesias, Canonizóle el 
Antipapa Pasqual ÍII. por \o 
que no está su nombre en el 



mídelo grande de los Princi- Martyrologio Romano; pero 
pes, es el de sus vidorias, casi tampoco improbaron otros Pa- 
descompasado fue Carlos en pas este hecho. 

PER- 



Siglo VIII. Sucesos. 



149 



PERDIDA DE ESPAÑA. 

Tres funestos egemplos nos 
ofrece este Siglo , proponién- 
donos la ruina de tres Reynos. 
El Exarcado de los Griegos en 
Italia , el Reyno de los Lon- 
gobardos, y el antiguo de los 
Godos en España. Rebeldes 
todos tres á la Iglesia , tardaron 
poco en ver lo que es el po- 
der del Trono ^s'i se opone á la 
Sa/a. Negó Witiza la obedien- 
cia al Pontífice, porque le po- 
nía freno á sus brutales vicios; 
y corriendo desenfrenado en 
su lascivia , y dando con su 
exemplo espuelas al sucesor; 
como los Reyes no tienen otro 
Juez en la tierra, y sus peca- 
dos son como los dolores de 
cabeza, que á todo el cuerpo 
afligen ; tomó el Cielo por su 
cuenta la venganza , descar- 
gando sus iras contra el Rey- 
no. Y porque los hombres sue- 
len sentirse mas de las injurias 
proprias , que de las que se co- 
meten contra el Cielo, permi- 
tió éste el deshonor , que en 
su hija Florinda causó el Rey 
al Conde DonJuIian\^ para que 
de lo mismo con que se acabó 
de llenar el vaso de su ira , se 
formase el instrumento de der- 
ramarla. Hallábanse desterra- 
dos ea África los hijos de Wi- 



tiza; y juntándose ofendidos á 
ofendidos, y los rebeldes Es* 
pañoles á los Conquistadores 
Saracenos , fácilmente se hi- 
cieron Conquistadores los re- 
beldes. Inundóse la España de 
un diluvio de Bárbaros , que 
después de ahogar al Rey Don 
Rodrigo en el combate , fácil- 
mente se apoderaron del Rey- 
no que estaba sin cabeza , sin 
brazos , y sin miembros , des- 
pués que los perdieron en la 
batalla. Era entonces Princi- 
pe de los Saracenos Ulit , lla- 
mado por los suyos Mirama- 
molin (esto es , Principe de los 
creyentes , ) que tenia en Áfri- 
ca por Prefeéto á Muza , y és- 
te fió sus fuerzas á Tarif-., el 
qual dio con sus conquistas 
tantos zelos á Muza , que pasó 
á España á ver sí pedia hacer 
suya la gloria que era agena. 
Y llamados de Ulit , porque no 
se perdiese por las cabezas lo 
que adquirieron los brazos, 
llegó primero Tarifa y acusan- 
do á Muza de sus envidias, 
grangeó que se le multase gra- 
vemente; y bastó este desaire 
de fortuna á quitarle la vida. 
Su hijo y4bdalasis , quedó Go- 
bernador de España , y casó 
con la Reyna Egilona , viuda 
de Don Rodrigo. El Conde 
JDon Julián , y los hijos de Wi- 
K3 ti- 



150 



Siglo VIH. Sucesos. 



tiza , llevaron el premio , que 
suelen los traidores , no gozan- 
do de lo que pretendían : y 
perdiendo con los bienes la 
vida. Después que Tarif pasó 
el Estrecho Gaditano , 6 de 
Hercules , puso sus Reales en 
el Monte Cnlpe , á quien desde 
entonces llamaron los Moros 
Gcbal Tarifa que quiere decir 
Monte de Tarif: y viciándolo, 
y abreviándolo el uso, se lla- 
ma hoy en una dicción sola 
Gibr altar. 

Los Bárbaros , queriendo 
pasar con sus conquistas á 
Francia , fueron tan destroza- 
dos por Carlos Martelo que se 
escribe haberles muerto en un 
dia trecientos y setenta y cin- 
co mil Saracenos , y desde en- 
tonces se fueron apoderando 
los Franceses de nuestra Galia 
Gótica. 732. 



Origeti del Principado de As^ 
furias ^y Rey no de León» 



Como la pérdida de Espa- 
ña, fue castigo del Cielo, cor- 
rió también por su cuenta el 
repararla ; y asi entre aquellas 
cenizas de su devastación, que- 
daron algunas ascuas de los fo- 
gosos alientos de los Godos, 



que pudiesen encenderse á res- 
taurarla. Asijitió á la Batalla de 
Don Pvodrigo el gloriosisinio 
Infante Don Pe /ayo , hijo de 
Favila^ que se dice Duque de 
Cantabria , á quien el Rey Íf7« 
tiza temió presente , y Rodri^ 
go aun quando estaba ausente; 
y asi para dejarle de temer, 
procuró obligarle á que le 
amase , haciéndole que ciñese 
su lado con el supremo honor 
de Capitán de la Cohorte Pre^ 
toria. Mas destruida su Cohor- 
te, y no hallando en la turba- 
ción del Rey no, y acceleracion 
del Bárbaro , modo de conte- 
ner sus ímpetus ; cuidó de de- 
fender lo Sagrado, retirándose 
con las principales Reliquias 
de los Santos , y de los Godos 
que se havian salvado , á los 
Montes de Asturias. Pero al 
paso que crecian las insolen- 
cias del Bárbaro, se enardecían 
los ánimos de los Españoles á 
reparar su ultrage , y sin aco- 
bardarse con su misma poque- 
dad los que estaban en Astu- 
rias , ni Don Pelayo con la 
magnitud de la empresa, le hi- 
cieron su Caudillo : y puesto 
ya este gran corazón en aquel 
pequeño cuerpo, empezó á to- 
mar la empresa tanto cuerpo, 
que todos los espíritus marcia- 
les , que se havian apagado en 

el 



el ocio de los últimos Reyna- 
áos de los Godos , se volvie- 
ron á encender en los princi- 
pios de este Principado^ que en 
el Siglo XIV. se hizo Título 
para los Primogen'itos de la Co- 
rona de España. Y lo que tan- 
tos se dejaron perder , estos 
pocos bastaron á ganarlo, pa- 
sando con la espada aún calien- 
te de la sangre de unos Bárba- 
ros , á limpiarla en los cuellos 
de otros Moros : y sin llegar á 
embainarla en ocho Siglos, 
consiguieron eternizar su glo- 
ria, teniéndola hasta hoy levan- 
tada para mantener los triun- 
fos que lograron contra Ario, 
contra Mahoma, y toda mala 
raza. Asi se portó el Cielo con- 
tra España , como el Labrador, 
que para purificar sus hereda- 
des , pone fuego á toda mala 
hierba , para que en adelante 
ffudifiquen mas fecundas y 
mas puras. Al punto que D. Pe- 
layo tomó en su mano el Cetro, 
le dio flechas el Cielo : pues 
las que los Saracenos arroja- 
ban contra él , volvían mila- 



SiGLO Vlll. Sucesos. 151 

la gloria que renacía á España 
por su brazo, fuese perpetuo 
Blasón á su Corona , como 
nuevo , y propio Rey no de Es- 
pañoles; dejando las antiguas 
deslucidas Armas de los BaU 
thos Godos , tomó las que el 
valor de España le adquirió. 
Desde entonces (dicen) cor- 
responde el León por Blasón, 
y Título de los Reyes de Es- 



paña , continuando sin inter- 
misión hasta hoy , por los que 
desde entonces no cesaron en 
ir ganando cada día nuevas 
glorias. 



Reyno de Navarra , y So- 
brarve. 



La otra parte de Españoles, 
que después de la irrupción de 
los Bárbaros se retiró á los 
Montes Pirineos , se resolvió 
también á promover por su la- 
do su libertad, y honor : y co- 
mo los Asturianos eligieron 
Gefe , que los comandase, nom- 
brando por su Rey á Don Pe- 
grosamente contra ellos. Y ba- ¿ayo ; estos nombraron (estan- 
jando de los Montes á los Va- do congregados en el Monte 
lies (como escriben algunos, de Uruela , junto á Jaca , en la 
no sin contradicción autoriza- Capilla de San Juan de la Pe- 
da) se rindió la llanura á quien ña) á Garci Ximenez , Señor de 
no resistieron aun los Montes, j^mescua , y Aharzuza , hon- 
Hizo suyo á Lcon ; y para que randole también con Título 4e 

K4 Rey: 



152 Siglo VII L 

Rey : y tomando con Armas 
á Sobrarve , le tomó por Tí- 
tulo este Reyno , llamándose 
sus Príncipes Reyes de Sobrar- 
ve, Estos primeros tiempos son 
obscuros , sin claridad en los 
sucesos. 

Sucedió á Garci Ximenes:, 
su hijo García Ifiiguez , en el 
año 758, quien domando con 
su valor , y acierto á los Gas- 
cones, extendió su dominio, é 
hizo posesión suya á Navarra^ 
pasando con sus armas hasta 
ilegar á la Provincia de Alaba. 
A esta dilatación de sus domi- 
nios se juntó también un dila- 
tado Reynado per espacio de 
44 años, desde el 758 hasta 
el 802. 

En las Historias de España 
se escribe , que el Rey D. Al- 
fonso el Casto, hallándose por 
esto sin hijos, y viendo el gran 
poder de Cario M. le llamó para 
expugnar los Saracenos, ofre- 
ciéndole la sucesión á la Coro- 
na. Descubierto el designio , y 
mal recibido de los Magnates, 
se juntaron descontentos , y 
buscando al Egército Francés 
al tiempo que despedido del 
Rey de España, ó por nueva 
rebeldía de Saxonia , salia por 
Navarra, le destrozó en la de 



Ordenes. 

Roncesvalles.'Lostrages de este 
hecho los desconoce Francia, 
por no estar cunados á su mo- 
da. Mas fuese en tiempo de Si- 
lo en el 778 ,ó fuese en tiempo 
de Alfonso , el hecho fue, que 
las armas invencibles en el res- 
to de Europa , y en España, 
quando militaron contra los 
Bárbaros : en el conñiéio con 
los Españoles tuvieron tal des- 
ayre , que como escribe el mis- 
moHistoriadordeC^r/oj',Egin- 
hardo, ni uno siquiera quedó 
vivo, (*) quedando entre los 
muertos tres Principes de Fran- 
cia , como refiere él mismo. 

ORDENES. 

722 Orden de ]os Caballé^ 
ros de la Cadena de Navarra. 

737 Orden de los Caballé^ 
ros ele S, Marcos en Venecia. 

Orden de los Caballeros de 
la Vanda de Oro en Venecia. 

738 Orden de los Caballe- 
ros de la Gineta , instituidos, 
según se dice, por Carlos Mar- 
tel , en memoria de la Batalla 
mencionada contra los Sara- 
cenos. 

791 Fundación de la Uni- 
versidad de París por Car* 
lo M. 

SI- 



^*) Conseno cum eisprielio , usque ad mum otnms interficiunt» 



Siglo IX, Pontífices. 



153 



SIGLO IX. 

pontífices. 

rtoN lll. Papa 99. 

816 Esteban V. Romano, 
Benito , gozando suma quie- 
tud, pasó á tratar los nego- 
cios de su Estado en Francia, 
y pagó los tributos del obse- 
quio , con el de coronar Em- 
perador á Ludovico, 

817 Pasqual i. Romano, 
Benedidino : recibió con sin- 
gular humanidad á los Grie- 
gos perseguidos por León , la- 
brándoles en Roma un insigne 
Monasterio en que viviesen. 

824 Eugenio 11. Romano, 
reprimió por el Emperador 
Ludovico las turbaciones que 
se empezaron á mover en su 
elección. Floreció en ciencia, 
y zelo de los pobres , por quie- 
nes puso baratisimos los vi- 
veres. 

Cisma de Zinzino , que se 
reprimió con la presencia de 
Lot harto , hijo del Emperador 
Ludovico.^ . 

827 Valentino, Roma- 
no : solos 40 dias. 

827 Gregorio IV. Roma- 
no , Benedidino : acudió pa- 
ra su acierto á ios Santos , no 



solo por lo mucho que cuidó 
de sus Templos,sino extendien- 
do la Fiesta de Todos Santos, 

844 Sergio II. Romano, 
Canónigo de N. P, S. Augustin. 
Padeció no poco con las tur- 
baciones de los hijos de Ludo- 
vico Pío, que empezaron en 
el Pontificado antecedente: pe- 
ro mas con la invasión de los 
Saracenos en Roma. 

En su elección kuvo alguna 
turbación^ por el motivo de 
Juan Diácono : pero se repri- 
mió prontamente, 

847 León IV. Romano, 
Canónigo August. Resistió se- 
gún su nombre á la parte que 
los Césares querían tener en el 
Conclave : y á los Bárbaros con 
los muros que puso al Vatica- 
no, cuya parte se llama por 
su nombre Leonina : aunque 
mas triunfó de ellos con ora- 
ciones. . 

FÁBULA DE LA PAPISA. 

Aquí ingieren los Hereges 
la Fábula úq Juana Papisa^ tan 
sin especie de verdad, que has- 
ta el Calvinista Blondel formó 
una Disertación , para refutar 
esta insigne impostura: que no 
solo no se halla en los antiguos 
Escritores Cathólicos; pero ni 
aun en los originales de las mis- 
mas 



154 SiQLO IX, 

mas Obras de Mariano Scoto^ 
á quien se la han querido atri- 
buir : ni en los de Sigiberto^ ni 
en los de Martin Polono (á 
quien algunos han hecho Au- 
tor de esta Fábula) como mues- 
tra Lamhecio en el tom. 2 de la 
Bíbliotheca Cesárea. Ni se ha- 
lla memoria de semejante fic- 
ción hasta el Siglo XIV. en 
que escribió Ptolomeo de Luca^ 
Dominico , atribuyéndola á 
Martin Polono^ también Do- 
minico , que murió el 1278. 
Y no hallándose tal cosa en sus 
egemplares antiguos, que es- 
tan en el Vaticano (como re- 
fiere AUacio) es prueba la in- 
girieron los Hereges Valdenses 
en sus Obras , como en las del 
Ballovacense, Y con qué cara 
se huviera atrevido el Papa 
León IX A exprobrar á losGrie- 
gos lo que se decia de ellos , de 
haver tenido en su Silla, no 
solo á algunos Eunucos , sino 
á una muger , si le pudieran 
reproducir la misma afrenta? 
Cómo los Griegos, émulos ca- 
si siempre de la Iglesia Latina, 
y sobre esto Cismáticos , no 
se han atrevido á poner este 
lunar á Roma? 

Siguióse, pues, á León IV. 

855 Benldicto lil. Roma- 
BO, Canónigo August. de sin- 
gular humildad , y caridad» 



Pontífices. 

En su elección metió Cisma 
Anastasio , que se desvaneció al 
quarto dia. 

858 S. Nicolao I. Roma- 
no : el Magno , por las viélo- 
rias que ( según el vaticinio 
de su nombre, que se interpre- 
ta Vencedor) logró en repri- 
mir al Arzobispo de Ravena: 
en restituir á su Silla á S,Igna^ 
cío , Constantinopolitano : en 
resistir á P bocio , y á otros 
Principes turbadores de la paz 
Eclesiástica. 

867 Hadriano II. Roma- 
no : continuó en las proezas 
de su predecesor. 

872 Juan VIH. Romano: 
no continuando en el vigor 
Apostólico de sus predecesor 
res ; por su poca firmeza le han 
llegado á llamar Muger en tra- 
ge de hombre \ lo que se dice 
dio lugar á la Fábula de la Pa- 
pisa, Admitió á Phocio á la 
Dignidad de Patriarca, con- 
descendiendo con el Empera- 
dor del Oriente : y no menos 
propenso á la Casa de Francia, 
se retiró á su asilo, huyendo 
del disgusto que con su pro- 
pensión ocasionó en-losPrin* 
cipes de Italia. Y juntándose la 
invasión de Saracenos , murió 
lleno de tristeza , y de fatigas. 

882 Martino II. ó Ma- 
rino , Toscano : revestido de 

ze- 



Siglo IX, 

zelo , y de valor , condenó á 
Phocio , y sus hechos , contra 
todo el poder del Emperador 
su fautor. 

884 Hadriano llí. Roma- 
no : no descaeció de la cons- 
tancia de su predecesor , y asi 
despreció las amenazas que el 
otro no temió. 

88$ EsTtBAN VI. y V. pa- 
ra Jos que no ponen en número 
al lí. Romano. Después de 
vindicar las contumelias , que 
contra sus predecesores escri- 
bió el irritado Emperador Ba- 
silio : rogado de los Prelados 
del Oriente , que dispensase 
con los que estaban suspensos 
en sus Ordenes , por haverlas 
conferido ilicitamente Phocio^ 
dispensó solo con el Diácono 
Esteban , hermano del Empe- 
rador León , á quien éste des- 
tinó Patriarca , por la muerte 
de Phocio^ reservando la ac- 
ción en los demás , hasta que 
la causa se viese plenamente. 
Sobre esta gran prudencia tu- 
vo otras grandes prendas , en 
reformar abusos, promover el 
culto de los Santos, y el bien 
de todo el pueblo. 

891 FoRMoso , Italiano, 
Canónigo Reglar : constante 
contra Phocio , y solícito por 
las Iglesias de Inglaterra , con- 
tribuyó á que el Cetro Impe- 



PONTIFTCES. 1 55 

rial saliese de la Casa de Fran- 
cia: y padeciendo bastantes ve- 
jaciones en vida , las padeció 
mayores después de muerto. 

Cisma de Sergio contra Fof 
moso , que duró algunos di as. 

896 Bonifacio VI. Roma- 
no : murió á los 15 dias : y 
algunos se los señalan de An- 
tipapa. 

896 Esteban VIÍ. ó el 
VI. Romano. Este es el primer 
intruso por el poder laical : y 
el primero , que aunque legiti- 
mado por el subseguido con* 
sentimiento de la Iglesia, por 
evitar mas daños , empezó á 
portarse como intruso : pues 
mal afecto contra el Papa For- 
moso , hizo con mas que Sci- 
thica fiereza , que le desenter- 
rasen , y cortasen los dedos 
consagrados , y arrojasen en 
el Rio Tiber : con lo que irri- 
tado el Pueblo con él , lo en- 
carceló, y quitó la vida con 
garrote. 

De aquí adelante no hay 
orden fijo en la Chronología, 
ni aun en la sucesión ; pues 
tampoco le huvo en la vida, y 
costumbres de los mas de los 
Papas , hasta ti medio del Si- 
glo XI. Pero no hay que ad- 
mirar de tal desorden , pues 
un abismo suele hacer eco á 
otro : y esclavizada la libertad 

de 



is6 



Siglo IX. Emperadores. 



de la Iglesia por poder de los 
Principes profanos , introdu- 
xeron en la Silla á otros como 
ellos : y portándose ellos co- 
mo intrusos , se vieron nue- 
vas pruebas de lo indefeélible 
del Numen que las rige, pues 
en medio de los males que tu- 
vieron como hombres parti- 
culares, siempre la Iglesia Ro- 
mana fue Coluna immoble de 
la Fé. 

En Chronología , y serie de 
sucesión tan varia , como la 
que se sigue , sigo á Vagi, 

897 Romano : improbó lo 
que tiránicamente aéluó su pre- 
decesor. Unos dicen que fue 
Gallego , otros que fue Tos- 
cano. 

898 Theodoro II. Italia- 
no : de la facción de Formo^ 
so. Solos 20 dias. 

898 Juan IX. Italiano , Be- 
nedidino : procuró Sergio vol- 
verse á introducir: pero fue 
repelido. Aprueba lo que For- 
moso hizo: y reprueba lo de 
Esteban VIL 

900 Benedicto IV. Roma- 
no : Canónigo de N. P. San 
Augustin : se hizo un todo pa- 
ra todos , en tiempo que á to- 
dos les faltaba un todo. 



EMPER ADO RES 
DEL ORIENTE. 

XRENE. 

802 NicEPHORo , llamado 
Logotheta , ó Chanciller : en- 
tró cruel contra Irene , vivió 
cruel contra todos, y solo blan» 
do para los Maniqueos. Sobre 
otros torpes vicios , hecho in- 
solente con la viétoria que lo- 
gró contra los Saracenos , y 
no queriendo admitir las con- 
diciones de paz que le pro- 
ponían los Búlgaros , les dio 
á estos arrojo la desesperación, 
y el arrojo vidtoria : pues sor- 
prehendiendole una noche de 
repente , le destrozaron toda 
la flor del Egército , y cor- 
tándole á él la cabeza (después 
de tenerla muchos dias por 
ludibrio) hizo Crunno , Rey de 
los Búlgaros, un vaso de su 
cranio , y engastándole en pla- 
ta, le servia de Copa , como á 
Alhoino. Asi el nombre de Ni* 
cephoro , que es lo mismo que 
el que lleva vinaria , llevó en 
pena de sus bárbaros vicios, 
ignominia. Stauracio su hijo, 
salió con muchas heridas del 
combate , y aunque se hallaba 
Cesar , viendo que su Cuñado 
estaba aclamado Emperador, 
se vio precisado á deponer la 

Púr- 



Siglo IX. 

Púrpura, y vestir la Cogulla. 

8 1 1 Miguel rakgabe, Jia- 
mado Curopalate , ó Prefedo 
del Palacio. Fue tan bueno, 
como malo Nicephoro, Resti- 
tuyó á las Iglesias sus bienes: 
persiguió mortalmente á los 
liereges: restableció la Paz con 
Cario Magno : mas no pudién- 
dola lograr con los Búlgaros^ 
y volviéndose contra él en esta 
expedición su misma espada, 
que havia puesto en mano del 
Capitán Lcon^ se vio precisa- 
do á dejarle el Cetro, para que 
le empuñase en la otra , y él se 
lefugió á un Monasterio. 

813 León W Armeno. 
El amor que concilio en el 
pueblo con sus buenos princi- 
pios , y las vidorias que logró 
contra los Búlgaros'^ se muda- 
ron en odio , por haverse él 
mudados perseguir las Imáge- 
nes , y á todos los Cathólico?. 
Y irritada la facción de Balbo^ 
á quien tenia preso , y havia 
querido quemar el dia antes; 
]e quitó á él la vida en el Tem- 
plo de Santa Sophia. 

820 Miguel IL llamado 
Balho^ por ser torpe de lengua. 
Sin quitarse los griHos de los 
pies , tomó en su mano el Ce- 
tro: y pasado de la prisión al 
Trono , quitó del Trono á la 
Augusta , y la dio por prisión 



EmPER Ar)OR.ES. T 5 7 

un Monasterio. A los Princi- 
pes los mandó desterrar, cor- 
tándoles cruel los miembros 
varoniles. Y hecho fautor de 
Hereges, y Judios , no con^ 
tentó con ser sumamente ig- 
norante , s^ empeñó en des- 
terrar todas las buenas letras; 
Casóse sacrilego con una Re- 
ligiosa. Y después de mutilar 
cruelisimamente al Tyrano 
Tkomás ^ y dejar á los Sarace- 
nos que tomasen á Creta ^ y á 
Sicilia^ murió de frenesí,y des- 
concierto , el que vivió des- 
concertado , y frenético. 

829 Tkeophilo , hijo. Jus- 
to en castigar los cómplices 
en la muerte de Leen; pero in- 
justo en patrocinar á los Icono- 
clastas ; y cruel , en que próxi- 
mo á la muerte, hizo que le 
tragesen la cabeza de su Cu- 
ñado Tkeophobo , por sospecha 
de que afedaba el Imperio ; y 
estando con su cerviz en la 
mano, acabó de ser inhuma- 
no , con decir : Ni tú de aquí 
adelante serás Theophobo , ni 
yo seré Theophilo. 

842 Miguel III. hijo: Por- 
pkirogenito. Gobernó 14 años 
en la tutela de su Madre Theo- 
doreí^ que en cuerpo de muger 
gozaba de un ánimo varonil, 
y supo vencer al Búlgaro con 
un pliego de papel : pues que-i 

rien- 



158 

riendo éste invadir al joven 
Cesar , le obligó á desistir con 
prevenirle , que no buscaba 
gloria en la acción ^ en que 
se exponia á un gran desdo- 
ro: pues si vencia , triunfaba 
de una n:iuger, y si era venci- 
do, sería estando ella á la fren- 
te de sus Armas , pues estaba 
dispuesta á recibirle con la 
espada, ó con la oliva. Ven- 
ció también á los Iconoclastas, 
desterrándolos del Oriente* 
Mas el hijo , despojando á la 
madre del gobierno , y dán- 
dosele á Bardas ^ su Tío, se 
hizo un Sardanapa/o^ y Nerón 
de su Siglo. Pero cansado de 
la soberbia y turbaciones de 
Bardas ( que fue el que elevó 
á P bocio) le quitó la vida por 
medio de Basilio Macedo ^ á 
quien declaró Cesar. Y que- 
riéndose vengar de las repre- 
hensiones, con que éste le afea- 
ba sus vicios , llamó , estando 
borracho , á un Galeote , pa- 
ra que matase á Basilio^ y que 
á él le haria Cesar. ( Quan- 
do va solo un vicio ! ) Basi- 
lio, previniendo la asechan- 
za , le quitó á él la vida , ha- 
llándole como sin ella , por el 
vino. 

867 Basilio macedo. Em- 
peñóse tanto en restaurar el 
bien de la República , que 



Siglo IX. Emperadores. 



parecía no haver estado en 
mano de su predecesor. Pa- 
dre de la Patria, Asilo de opri- 
midos , Protedor de Cathóli- 
eos , Azote de los Hereges, 
Terror de Saracenos, y Amor 
para quantos aman á un buen 
Principe. Logró que se con- 
virtiesen á la Fé muchos Ju- 
díos, y Rusianos Gentiles. A 
los Cfoatos ^ y Servios de la 
Scithia , que se le sometieron 
libremente , les dio , para ha- 
bitar, las Provincias que lla- 
mamos por ellos la Croacia , y 
la Servia. Mas con el hado 
infeliz de Heraclio , y Justi- 
niano , se torció esta coluna á 
mantener á P bocio, y al San- 
tabareno , y murió arrastrado 
en la caza de una fiera. 

886 León VL hijo , el Sa- 
bio , ó el Philosopho , amante 
de la pluma, y de la espada: 
aquella la manejó escribiendo 
contra la superstición Maho- 
metana : ésta contra los Sara- 
cenos , y Búlgaros : á aquellos 
los venció por el Mar : contra 
estos fue vencido, y vencedor. 
Verificóse en fin lo de Platón, 
que será la República feliz, 
quando el Philosopho reyne , 6 
philosophe el Rey. 



EM- 



EM PERADORES 
DEL OCCIDENTE. 



800 /^ARLO MAGNO, pri- 

V-^ mer Emperador 
del Occidente , después de la 
restauración de este Imperio. 
Rey de Francia el XXIV. y 
primero del tercer Reyno de 
Italia, no contando al hijo de 
Desiderio, Vea.se el Siglo pa- 
sado, pag. 147. 

814 LüDovico Pío, hijo. 
Quanto tuvo de piadoso para 
Ja Iglesia , para el decoro del 
Estado Clerical , y Monacal, 
imitando las virtudes de su Pa- 



i^íGLO /X Emperadores. 159 

lo huviera hecho asi con su so- 
brino Bernardo^ Rey de Italia: 
pero Severo el Pió , después 
de haver éste puesto á sus pies 
sus armas , mandó sacar los 
ojos al rendido. 

840 L0THAR10 , hijo pri- 
mogénito : si fue feroz , y pro- 
tervo contra su padre, cómo 
tendría paz con sus hermanos? 
Descontento pues con la divi- 
sión de Reynos, que les mar- 
có su Padre, fomentó una nue- 
va división : sacando la espada 
contra su misma sangre: pues- 
ta Francia contra Francia, 
Principes contra Principes , y 
hermanos contra hermanos. 



dre, tanto tuvo de desgracia- obligó el ciego Marte con 



do con sus hijos : pues el que- 
rer ensalzar demasiado á Car- 
Jos su hijo menor , hizo que le 
abatiesen tanto los otros por 
su envidia, que quitándole el 
Reyno, tuvo. que retirarse á 
un Monasterio. Venció des- 
pués el padre Pió la impiedad 
át sus hijos, Lot bario , Pipino, 
y Luis; pero grangeando nue- 
vas discordias con la rectitud 
con que corregía los desorde- 
nes , le obligaron á que se vol- 
viese á retirar. Y jugando con 
él de nuevo la fortuna , resta- 
blecido al Trono , siguió la 
piedad del Padre , en perdonar 
libremente á los rebeldes. Asi 



muerte de cien mil hombres 
( que se escribe quedaron en 
el campo de Fontenai ) á lo 
que el juicio del Padre no al- 
canzó. Con esta, y tantas pér- 
didas , quantas batallas tuvo, 
recurrió á poseer en paz , lo 
que no conseguía con la guer- 
ra ; y hechos arbitros los Prin- 
cipes de Francia, unieron con 
la división de las Provincias, 
los ánimos de todos. Tocóle á 
éste la Austrasia , y para en- 
grandecerla con su nombre, 
por Lot bario se liama desde 
entonces Lotharingia ^ esto es, 
Lorena, Dieronle también el 



Reyno de Italia 



dejándole 
la 



1 6o 



Siglo IX, Emperadores. 



la dignidad suprema del Impe- nos^ á quienes se vio precisado 
rio: mas dejándolo todo repar- á ceder á Rúan. Entró en e! 



tido en sus hijos , aquel que 
parecia no caber en el mundo, 
se retiró á una Celda , trocan- 
do la Púrpura por la Túnica. 

855 LuDOvicoIÍ. hijo. 
Aplicado todo á defender los 
honores y Estados de la Igle- 
sia , y librar á la Italia de los 
Bárbaros , no se pudo librar 
de la traición de un Bárbaro 
Italiano. Sino?oJfo ^y Adalgi- 
so^ Lougobardos, pretendian á 
competencia á Benevento ( á 
quien Italia podia cangear el 
nombre en Malevento , por los 
males que ocasionó su compe- 
tencia) y buscándose la rui- 
na el uno al otro , llamaron 
mutuamente al Saraceno. Ex- 
pugnóle á éste del todo Ludo- 
vico: mas no se pudo librar de 
Adalgiso , sin que le jurase no 
volvería mas á Benevento. 
Murió sin dejar hijos. 

875 Carlos II. apellidado 
el Calvo , hijo menor de Ludo- 
vico Pío, coronado Empera- 
dor por j^?/.i/z Vil I. en Roma, 
á quien veneró mucho; y para 
mantener la paz de Italia , pu- 



Imperio , sin deber entrar : pe- 
ro se m'^mtuvo, como se debia 
mantener: amante de la Ley, 
y de los Literatos, liberal para 
todos con Imperiales gracias^ 
y honrador de los Templos con 
magníficos dones. Intentando 
acabar del todo con los Moros, 
fue muerto con veneno por un 
Medico Judio, á quien quería 
mucho. 

Algunos ponen aquí a su bija 
Luis Balbo : pero no fue Empe- 
rador^ sino solo Rey de Francia» 
881 Capelos III. llamado 
Craso , hijo de Luis , Rey de 
Alemania , y sobrino de Car- 
los U. Puso terror á los Sara-^ 
ceños , que infestaban á Italia: 
y reprimió á los Normanos 
en la Francia , no con hierro, 
con oro. Mas quedando pri- 
vado de razón , ó por enfer- 
medad , ó por castigo del re- 
pudio de su Esposa Ricarda^ 
fue privado del Cetro: llegan- 
do á tanta infelicidad su desam* 
paro, que tuvo que pedir de 
limosna su alimento. Así se 
mudan las glorías de esta vida! 



so en ella por Gobernadores á Pero luego su Tyrano, ó como 
Boson , Berengario , y Vidon, tal , 6 compasivo de ver á un 
autores después de turbacio- Rey sin Reyno , y vivir con es- 
nes. Tubolasél grandes en su ta muerte de tal vida, se la qui- 
Reyno por parte de los A^or/wíí- tó apretando de un golpe su 

gar- 



Sk^LO IX. EwPERACORESr 



i6t 



garganta. Reynó unos 7 años, 
interregno de grandes tur- 
baciones , por Berengario^ Du- 
que de Friuli : Vido , ó Guido 
de Espoleto , Rodulfo , Eudon^ 
ú Odón , y Arnulfo, 

891 ViDo, ó GurDo: reci- 
be la Corona Imperial, y se vé 
perseguido de Berengario ^ y 
Arnulfo : vence á aquel : pero 
es vencido de éste, y muere 
con flujo de sangre de repente: 
dejando á su hijo Lamberto co- 
ronado en el 892, 

894 Lamberto , hijo, mu- 
rió de una caida del caballo en 
898 en que Arnulfo llevaba ya 
tres años de Corona. 

896 Arnulfo, hijo natu- 
ral de Carloman , Rey de Ale- 
mania , hijo de Ludovico Pió. 
Coronóle en Roma Formosoí 
y destrozó en una Batalla , en 
Alemania , cien mil Norma- 
rlos : mas vuelto contra los 
Templos , se le volvió la suer- 
te , y pasando de feliz á infe- 
liz , murió comido de piojos 
en el 899. 

Luis III. hijo. Rey de Ale- 
mania (llamado IV. por los que 
ponen Emperador á Balbo^ 
Rey de Francia) á quien algu- 
nos ponen aqui como Empera- 
dor , y después de su muerte 
(por morir sin sucesión ) seña- 
lan á Conrado : pero 00 fueron 



mas que Reyes de Alemania* 
Este Ludovico , murió el 911, 
según Pagi , á quien seguimos 
en estas variedades , que oca- 
sionaron las grandes turbacio- 
nes de Italia. 

900 Ludovico IIL hijo 
del Conde Boson ( de quien se 
habló en 875 ) Rey de Pro- 
venza. Llamóle Adalverto^ 
Marqués de la Toscana , y co- 
ronóle el Papa Beneditio IV ^ 
Fue su Emulo el Ludovico ^ hi^ 
jo de Arnulfo , y mayor lo fue 
Berengario, Rey de Italia: pe- 
ro Ludovico mas feliz que Be- 
rengario en la guerra con que 
le despojó del Reyno , fue mas 
infeliz en la paz , porque reti- 
rado el Egército, y volviendo 
ocultamente á Italia Berenga^ 
rio , le quitó los ojos , y el Im- 
perio en el 915 á los 16 años 
de su Cetro. 

Ultimo Emperador de la 
Sangre de Cario Magno: y dé- 
cimo en el número de Empera^ 
dores. 

REYES DE ESPAÑA, 
De Leortm 

ALFONsa el CAsra, 
Rey 9. 
842 Ramiro L hijodej^^r-- 
mudo y designado sucesor por 
h Al-- 



l62 



Siglo IX, Reyes. 



Alfonso ^y tan digno de ser su 
sucesor, como dirán los Suce- 
sos memorables. Glorioso no 
solo contra los Moros , sino en 
perseguir á hechiceros, y la- 
drones , sacando á estos los 
ojos , y quemando á los otros. 
Venció también al Conde 
JVepociano , que tomó las ar- 
mas contra él , y sacándole 
los ojos ( que era suplicio or- 
dinario de aquel tiempo) le 
metió en un Convento. Reyna, 
Paterna. 

850 Ordoíjo I. hijo. A la 
benignidad con que conquis- 
taba los ánimos de su Reyno, 
juntó el valor y acierto con 
que tuvo tantas viétorias de 
los Moros , quantas batallas, 
reparando con los despojos del 
vencido las ruinas de las Ciu- 
dades del vencedor , y exten- 
diendo sus conquistas con la 
toma de Coria , y Salamanca^ 
murió de gota , según la me- 
jor crítica, el 865. Reyna^ Mu- 
nia Domna, ó Nuña. 

866 Alfonso III. hijo, lla- 
mado el Magno , por la gran- 
deza de su espada contra los 
Moros , y magnificencia de su 
mano para los Templos, y so- 
corro de pobres. Empezó en 
16 de Mayo día del Espíritu 
Santo. Quanto tuvo de perse- 
guidor de los Moros , tanto tu- 



vo de perseguido de los suyos, 
por Bernardo del Carpio,y por 
sus deudos; apaciguados estos 
al principio, hizo grandes der- 
rotas en aquellos , quitándoles 
á Coimbra^ y otras Ciudades; 
al tiempo que el Cielo le daba 
por Mar nuevas victorias, des- 
trozando con sus olas las Ar- 
madas del Bárbaro Normano. 
Pero renovadas las inquietu- 
des de los suyos , y amante de 
su sangre ; porque ésta no se 
derramase en vencerlos á ellos, 
quiso vencerse á sí , y dejando 
á su hijo Don García el Cetro 
de León , y á Ordoño el de Ga- 
licia , él se guardó la espada 
contra el Moro : y aunque ya 
sin Corona , coronó sus accio- 
nes con un nuevo destrozo de 
los Bárbaros. Reyna^ Ximena, 

REYES DE NAVARRA, 
Y SOBRARVE. 

AD. García iñiguez su- 
cedió en el 802 su hijo 
Fortun Garda , que reynó 13 
años , y se halló en la Batalla 
de Ronce sv alies, 

81 S Sancho garcía, hijo. 
Murió en una Batalla que dio 
al Moro, 

XiMENO garcía , hijo. Por 
la obscuridad , é^ incertidum- 
bre de aquellos tiempos, no se 

tie- 



Siato IX. 

tienen noticias ciertas de estos 
Reyes. 

. Iñigo arista , hijo , á quien 
otros llaman Eneco : y algunos 
le ponen en el año 828. 

García iñiguez, hijo, á 
quien Mariana pone en el 888. 
En este se unió el Condado 
de Aragón con el Reyno de 
Navarra , por casamiento con 
Doña Urraca , hija , ó herma- 
na de Ximeno Garda, Dicese, 
que rey no 17 años, y que mu- 
rió peleando contra los Moros 
€n el 905. 

REYES DE FRANCIA, 



'ARLO MAGNO. Emp. 

814 Ludo VICO pío. Em- 
perador. 

840 Carlos H. el Calvo^ 
Emperador. 

877 Luis II. hijo, el Bal- 
¿o,por ser muy balbuciente: 
Reynó solo año y medio. 

879 Luis III. hijo , con su 
hermano Carloman , que go- 
bernó la Borgoña, y Aquitania. 
Logró contra los Normanos 
varios triunfos : pero muerto 
al tercer año, tuvo que conte- 
nerlos su hermano con la pla- 
ta, por no alcanzar el hierro. Y 
persiguiendo en la caza un Ja- 
valí, fue él despojo de la Fiera, 



Reyes. 163 

á los 18 anos de su edad. 

884 Carlos 111. el Craso^ 
Emperador. 

889 EuDON , ú Odón, Con* 
de de París , nieto de Ludovico 
Fio: eledo Tutor del Reyno, 
por la menor edad de Carlos 
el Simple. Defendió gloriosa- 
mente el Reyno , reprimiendo 
con una gran derrota á los 
Normanos. Pero los que na 
aprobaron su elección , coro- 
naron á Carlos : y después de 
no pocas disensiones entre los 
dos Partidos, partiendo los Do- 
minios , los dejó todos Endon^ 
partiendo á la otra vida. 

898 Carlos IV. hijo me- 
nor de Balbo , llamado el Sim^ 
pie , por sus pocos talentos. El 
gozo que la Francia no logrd 
en tantos años , se le dio el 
Cielo á éste en la conversión 
de los Normanos, porque Ro- 
llón su Gefe se alistó en la Mi- 
licia Christíana ; y dándole su 
hija por esposa , y por dote la 
Neustria , con título de Duca- 
do; con la incisión de un miem- 
bro , tiró á curar el cuerpo de 
su Reyno , que havia padecido 
por estos muchos males. Pero 
no curándose á sí, y añadiendo 
á sus simplezas la demasiada 
confidencia que tenia con Ha^ 
ganon^ hombre de media suer- 
te , coronaron los Grandes á 
L2 Ro- 



164 



SiatoIX, Concilios. 



Roberto ( que era hermano de 
Eudon) y muerto en un comba- 
te (923) pusieron en el Trono 
á Raulo^ Duque de Borgoña: y 
abandonado Carlos , persegui- 
do , vencido , y encarcelado, 
acabaron las infelicidades con 
su vida en el 929 , dejando en 
el theatro del mundo represen- 
tada al vivo su inconstancia» 

CONCILIOS, 
y sus MOTIVOS. 

Varios Provinciales , en di- 
ferentes partes , para la disci- 
plina Eclesiástica , y causas 
particulares. 

En Roma tuvo uno Lean 11^, 
año de 853 de 67 Obispos, pa- 
ra la disciplina Eclesiástica. 
Depúsose en él á Anastasio^ 
Presbytero Cardenal del Títu- 
lo de San Marcelo^ por haver 
estado cinco años fuera de su 
Parroquia. En lo que se com- 
prueba la obligación de la re- 
sidencia : y se vé también por 
las Adas de este Concilio la 
grande Dignidad , que era aún 
por este Siglo la Dignidad Car- 
dinalicia , pues fueron tres 
Obispos á convocar al Conci- 
lio al mencionado Cardenal. 

Synodo VIH. General, y IV. 
y ultimo de Constantinopla 
en el 869 j á que concurrieron 



300 Obispos, contra Phcdo^ 
intruso Patriarca ; y contra el 
Conciliábulo , que tuvo contra 
el Papa Nicolao. 

Fue Phocio (según algunos) 
Eunuco, y Secretario del Cesar 
Bardas : pero aunque lego , y 
Áulico , por lo mismo sobresa- 
lía en él el artificio , ambición,» 
y travesura de ingenio, juntan- 
dolo con no poca literatura, 
que se manifiesta en sus Escri- 
tos. Disgustado el Cesar Bar^ 
das con el gobierno de su her- 
mana la Augusta Theodora , y 
deseándole ambicioso para sí, 
persuadió al Emperador, que 
la hiciese retirar, como se hi- 
zo, quedando Bardas con el 
total manejo del Imperio. La 
Augusta Theodora havia saca- 
do del Monasterio á Ignacio,- 
hijo del Emperador Miguel 
Rangabe^ con quien Miguel II, 
hizo la tyrania,que se dexa ex- 
presada : y por muerte de Me- 
thodio le hizo consagrar Pa- 
triarca. Este gloriosísimo Igna- 
cio incurrió la indignación de 
Bardas , asi por haverle exco- 
mulgado por su escandalosa 
vida , como por no querer po- 
ner el velo á Theodora contra 
su voluntad. Y desterrando al 
Patriarca Ignacio, con pretexto 
de conspiración fingida , puso 
en su Silla al mencionado Rho- 

CiOy 



Siglo IX, Concilios. 



i6s 



cío , origen de tantas turbacio- 
nes en la Iglesia. Y hallándose 
allí el Obispo Siracusano , que 
estaba depuesto por gravísi- 
mos delitos , no solo por Igna- 
cio, sino por el Papa Benedi&o, 
le consagró sacrilego en Pa- 
triarca de Constantinopla en 
858. Hallándose Phocio en es- 
ta Dignidad con aquella , que 
mas era execración, que consa- 
gración, por ser todo elloilici- 
to , empezó no solo á conferir 
OrdenesSagradas,sino á desor- 
denar lo Sagrado , juntando un 
Conciliábulo, en que condenó 
al Patriarca Ignacio: y siendo 
él condenado por el Papa Ni- 
colao , tuvo el sacrilego y te- 
merario arrojo de excomulgar 
él, en quanto estaba de su par- 
te, al Papa. Pero muerto (según 
se dijo) Bardas , se declaró el 
Emperador y^f/¿;//^/ contra P^'o- 
Cío , quitándole de la Silla , y 
restituyendo á San Ignacio. 

En esta coyuntura juntó el 
Emperador Basilio este Conci- 
lio: en que se confirmó el cul- 
to de las sagradas Imágenes, y 
la autoridad de las Tradiciones 
Apostólicas : determinando, 
que no se introduzcan de un 
golpe los legos en Obispos 
(como Phocio) sino por el or- 
den de sus grados , según tiene 
determinado la Iglesia. Confir- 



móse la condenación de Pho- 
cio: y dice Nicetas , que se hi- 
zo mojando las plumas en la 
Sangre Sacramental de Chris- ^.^ 
to, como hizo el Papa Theo-''^ 
doro ( según escribe Theofa- 
nes) contra Pirrho. Condenó- 
se, y quemóse el Conciliábulo 
que Phocio havia tenido. 

Muerto San Ignacio, tuvo 
arte el artificioso Phocio de ser 
restituido , sin que se pueda 
aprobar la facilidad que tuvo 
en esto Basilio : y mucho me- 
nos la de Juan VIH. en con- 
descender con ello: pero el mal- 
vado Phocio lo facilitó con la 
amistad de Theodoro Santaba- 
r^/¿í?,que era un insigne Ma- 
go , y hechicero , y el Empe- 
rador juzgaba que era un San- 
to. Al punto juntó Phocio iin 
Conciliábulo , en que tuvo el 
arrojo de anteponerse á los 
Legados del Papa: determinan- 
do con especie de unión , que 
los excomulgados por el Papa 
lo estuviesen también en el 
Oriente; y al contrario: tiran- 
do á anular con esta astucia 
las apelaciones á Roma : pero 
conocido por el Papa, fue todo 
esto anulado. Muerto Basilio 
Macedo , desterró su hijo León 
al impio Santabureno^ después 
de azotado, y sacados los ojos, 
y á Phocio por segunda vez en 
L3 el 



1 66 



Siglo IX, Santos. 



el 886 destinándole á un Mo- 
nasterio de Armenia , donde 
murió en el 891 , ha viendo vi- 
vido excomulgado por 34 años: 
y aunque continuada su con- 
denación después de muerto, 
permitió Dios , para prueba de 
sus fieles , que continúen sus 
fautores en su Cisma. 

En Oviedo año de 873 se- 
gún el Card. Aguirre, en tiem- 
po de Juan VIH. y Alfonso 111. 
Para erigir lalglesia deOviedo 
en Metropolitana; en que asis- 
tieron 10 Obispos, y el Rey. 
Consagróse también la Iglesia 
de Safitiago^ con asistencia de 
17 Obispos. Pero estoes me- 
jor ponerlo al fin del Siglo. 

HEREGES, 
Y SUS ERRORES. 

Godescalco , Monge Fran- 
cés. Renovó el error de los 
Predestinacianos. 

Phocio (de quien se ha ha- 
blado) fue Autor del Cisma de 
los Griegos, defendiendo tam- 
bién, que el Espíritu Santo no 
procede del Hijo. Y que la 
traslación del Imperio Roma- 
no al Oriente , llevó consigo 
la Cathedra Pontifical de San 
Pedro, dando la Primacia so- 
bre toda la Iglesia á Constan- 
tinopla , nueva Roma. 



SANTOS. 

Eulogio , Arzobispo eleélo de 
Toledo. E. 

Ignacio^ Patriarca de Constan- 
tinopla , de quien se ha ha- 
blado. 

Methodio , su predecesor. 

Nicephoro , también Patriarca 
de Constantinopla. Dester- 
rado por León Ármeno , con 
Miguel Sinadaro , también 
Santo. E. 

Theodoro Studita , Azote de los 
Iconómacos. E. 

y^don Vienense : cuyo es el 
Martyrolrgio escrito cerca 
del 858. Floro escribió el su- 
yo cerca del 830. Wandel^ 
berto en el de 842. Rábano^ 
Abad Fuldense, en el de 846. 
Usuardo , cerca del 875 de 
orden de Carlos el Calvo, 
no el Magno. S» Notkero en 
el 894. M. 912. 

ESCRITORES. 

Rábano: y su Discípulo ^y/rfl- 
bon , Autor de la Glosa Or^ 
diñaría. M. 856. 

Haymon. M. 853. 

Hincmaro^ Rhemense. 

Theodulpho^ cuyos son los Ver- 
sos del Domingo de Ramos, 
Gloria laus , & honor , &c* 

Anastasio , Bibliothecario. 

Ni' 



Siglo IX» Sucesos. 

Ni cetas "David , Griego. 

Eginardo , Secretario de Car- 
Jo M. y luego se hizo Reli- 
gioso. 

^Juan Diácono , Romano. 

Druthmaro ^ Aquitanico. 

Psellus GÚQgo : Peripatético. 

Lucas Siculo , Historiador. 

P bocio ^ Cismático. M. 891. 

Hubaldo EInonense , Monge 
Flamenco. Escribió una 
Écloga de 136 Versos La- 
tinos , acerca de los Calvos, 
con el laborioso esmero de 
que todas las dicciones em- 
pezasen por C. 

Carmina Convicii , Cirratus 
Carp?re Calvos. 

Conatus , Cecinit : Celebrentur 
Carmine Ca¡vi, 

Conspicuo: Ciar i Carmen Cog- 
noscite CunGii. 

Carmina Clarissonce Calvis 
Cántate Camence, 

Alvaro Cordobés , y 

Samson^ Abad Cordobés, cu- 
yas obras hemos publicado. 



167 



SUCESOS MEMORABLES. 

Del Oriente , j/ progresos de los 
Saracenos» 

Por el año 861 Bogoris Rey 
de los Búlgaros , después de las 
Paces que ajustó con la Augus- 



ta Theodora (por lo allí referi- 
do) logró otras mas gloriosas 
con el Cielo , accediendo á los 
Divinos Tratados de la Reli- 
gión Cathólica , asi por instan- 
cias de una Hermana suya (que 
hecha prisionera por el Cesar 
Theophilo ^ logró libertarse de 
su seda supersticiosa, por per- 
suasión de Theodora ) como 
también por el triunfo que 
logró invocando el nombre de 
Jesu-Christo, contra una peste 
que huvo de mortal hambre. 
Bautizado , y rebelándose por 
esto contra él los Magnates, 
no solo venció sus armas, lle- 
vando por Vandera una Cruz 
á la frente de su Egército, sino 
también sus ánimos: y conver- 
tidos todos á la Fé , y él á 
los intereses de lo eterno , dejó 
á su hijo el Trono , y se retiró 
á un Monasterio. Pero oyendo 
después , que el hijo degenera- 
ba de la Fé de su padre , se vol- 
vió á armar el padre contra el 
hijo : y triunfando su zelo de 
la superstición , dio el Reyno 
á otro , sacándole los ojos á 
aquel que estaba ciego en sus 
errores. 

En tiempo del Emperador 
Miguel recibió también la Fé 
una parte de la Rusia : y otra 
en el de Basilio : aquellos sen- 
cillamente ; pero estos capitu- 
L 4 lan- 



i63 



SiOLO IX, Sucesos. 



lando , que se les hiciese pri- 
mero algún milagro : y dándo- 
les opción del que quisiesen, 
escogieron el que se arrojase 
en una hoguera el Evangelio; 
y como el fuego no pudiese 
quemar la palabra de Dios, aun 
estampada en la débil materia, 
se encendió en sus corazones la 
llama del amor de Jesu-Chris- 
to. Pero ó por falta de quien 
volviese á avivarla, ó por abun- 
dancia de los liumedos leños 
de los Ídolos , se les volvió á 
apagar , hasta que en el fin del 
Siglo X. se renovó. 

Apoderanse los Saracenos 
de Creta , y levantando una 
Ciudad murada en el sitio que 
se llamó Candace^ deja el nom- 
bre de Creta^ y se intitula Cafi- 
día, Apoderanse por traición 
de Euphemio , Capitán de los 
Griegos , de Sicilia ; y hacen 
funestas irrupciones en Italia, 
por espacio de 28 años, ya co- 
mo Ladrones, ya como Solda- 
dos: pero los robos del Tem- 
plo de los Apostóles los vengó 
el Cielo , dándoles al regreso 
sepulcro entre las ondas del 
Averno : y en los combates fue 
superior el Papa León IV. 

Al principio de este Siglo 
fundaron los Saracenos á Fez^ 
haciéndola capital de Mauri- 
tania. 



DE ITALIA. 

Canonizaciones, 

En el año 804 se dice ca- 
nonizó el Papa Leonlll. á pe- 
tición de Cario M, á S.Suitber- 
to , Abad l^erdense , en el Ar- 
zobispado de Colonia. Y ésta 
se pone por la primera Solemne 
Canonización de la Iglesia. Pe- 
ro ya se ha descubierto ser to- 
do esto fabuloso , por las gra- 
ves razones , que pone con 
Morino el P. Pagi año 804. 

El primer Santo que fue 
canonizado con el methodo so- 
lemne que hoy se usa , fue (se- 
gún Mabillon ) San Udalrico 
Obispo de la Iglesia Augusta- 
na , en el año 993 por el Papa 
Juan XF, Y desde el Siglo X. 
empezaron los Papas á inter- 
poner su autoridad en la Ca- 
nonización de los Santos , sin 
quitar á los Metropolitanos la 
acción de que para su Iglesia 
pudiesen declarar el culto de 
algún Santo: y asi unas veces 
por propria autoridad eleva- 
ban los Cuerpos , ó erigían 
Altar sobre el de aquel á quien 
daban el culto, y otras daban 
cuenta al Pontifice, y con su 
bendición , erigido el Altar, se 
acababa la solemnidad del cul- 
to del Sugeto. Pero para que 

éste 



Siglo IX, 

éste fuese común á otras Igle- 
sias , era preciso recurrir al 
Pontífice ; y en la solemnidad 
de esta materia, fue la primera 
la de S. Udalrico. Pero desde 
el Siglo XII. se quitó toda la 
jurisdicción á los Obispos , to- 
mándosela toda para sí , y sus 
sucesores , el Papa jílejan- 
dro III. lo que luego renovó 
Inocencio III. por ser ésta una 
de las mayores causas de la 
Iglesia. Antes del Siglo X. sin 
intervención alguna con laSilla 
Apostólica declaraban losObis- 
pos el culto de los Santos de 
su Iglesia , y admitían los que 
las otras celebraban. 

En el 820 se trasladó el 
Cuerpo de San Marcos , de 
Alejandría á l^enecia, vendien- 
do unos Mercaderes los bienes 
que tenian , para rescatar de 
mano de los Bárbaros la Mar- 
garita preciosa, por quien me- 
jor que por las Perlas , que se 
crian en las Conchas de sus 
Naves , es Venecia ¡a rica, 

DE ESPAÑA. 



Santiago descubierto , y apa- 
recido. 

Por el tiempo en que res- 
tauró Dios el Imperio úqI Oc- 



, Sucesos. j6g 

cidente en Cario M. se dignó de 
engrandecer también á nues- 
tra España con el Oriente del 
Sol del Cuerpo del Apóstol 
Santiago. Desde que por di- 
vina disposición aportó este 
Celestial Thesoro al Padrón en 
el Reyno de Galicia, estuvo 
por mas de siete Siglos oculto. 
Pero al punto que empezó á 
establecerse el nuevo Imperio 
de los Reyes de España , acri- 
solada la tierra con el fuego 
del castigo de Jos Bárbaros, 
hizo Dios que amaneciese al 
Reyno este Planeta , para que 
le presidiese con su luz , y le 
defendiese con sus rayos. Y 
como la lascivia ocasionó el 
ocaso de los Godos, concedió 
el Cielo á D. Alfonso el Casto^ 
el que reynando él , lograsen 
los Españoles tal Patrono. Cu- 
brióse de Celestiales luces el 
sitio donde estaba el Thesoro: 
aparecíanse Angeles, como que 
ya amanecía la Paz, y añadién- 
dose milagros á milagros, y 
aplicando el Obispo una jui- 
ciosa solicitud á tanta empre- 
sa , descubrió la Concha ma- 
dre de tal Perla. El Rey, no 
menos pío que magnifico, eri- 
gió al Santo Apóstol un Tem- 
plo en el mismo sitio, que por 
las luces , que eran las Estre- 
llas del Cielo de aquel Campo, 

d¡- 



170 



Siglo IX» Sucesos. 



dicen algunos , que se llamó 
Ccimpus Stellce , y luego vicia- 
do el nombre Compostella. Al 
punto se empezó á freqüentar 
aquel lugar sagrado, concur- 
riendo de los lugares mas re- 
motos innumerables Fieles, co- 
pio á una nueva Roma , ó Pa- 
lestina. 

Ennoblecido ya el Reyno 
con el Brazo de su Soberano 
Tutelar, no quiso tenerle ocio- 
so el Santo Apóstol : Armóse 
con la espada, haciendo suya 
la causa de su Reyno. Gober- 
nábale y a D. Ramiro 1. y como 
el Rey de Córdoba Abderra- 
man exigiese el infame tribu- 
to que les dio Mauregato : el 
valeroso Rey le presentó , en 
lugar de las Doncellas , todos 
sus Soldados armados en el 
Campo. Vino con muchos mas 
/íbderraman ; y combatiendo 
unos y otros en los Campos de 
Albelda todo un dia , los di- 
vidió la noche , sin que se sen- 
tenciase la viétoria. Perdió Don 
Ramiro mucha gente, mas na- 
da del valor: y recogiéndose á 
la vecina Montaña de Clavijo; 
el Apóstol, que velaba, mien- 
tras todos dormían, le mandó 
volver sobre las armas, dándo- 
le por segura la viétoria. No 
necesitó el Rey para esforzar 
su gente de mas exhortación 



que la sencilla narración de 

este suceso : todos se esfuerzan 
con superior aliento : dan por 
suya la tierra , teniendo por sí 
al Cielo: suena en lugar del rui- 
do de las Cajas el Clarín del 
invencible nombre de Santia- 
go : ponese á la frente de su 
Egército el invocado Após- 
tol : veenle los Españoles de 
su parte en un caballo blanco. 
Espada en mano , Estandarte 
en la otra , con una Cruz en- 
carnada en campo blanco : la 
rienda iria suelta contra el Bár- 
baro: y poderosos en la pala- 
bra de Santiago jy á ellos y y en 
la obra de sus brazos , hecho 
el hijo del trueno rayo contra 
la media Luna , degollaron se^ 
tenta mil Moros aquel dia , y 
tomaron á Albelda^ Clavijo, y 
Calahorra , quedando hasta el 
dia de hoy monumentos del 
triunfo en aquel Campo : y des- 
de entonces resolvió el Reyno 
en Cortes , que en los despojos 
Militares se apartase una par- 
te para el Santo , teniéndole 
presente , no solo como á San- 
to , sino como á Soldado. 



CON- 



CONDES, Y REYES 
DE ARAGÓN. 

Adnar , hijo de Eudon^ 
llamado Duque de Aquitania, 
pasó en tiempo de Garda Iñi- 
gvez á España , y ganando al- 
gunos lugares á los Moros en 
la rivera del Rio Arga, ó Ara- 
gón , se intituló , con aproba- 
ción del dicho Rey de Na- 
varra, Conde de Aragón, man- 
teniéndose por entonces con 
reconocimiento á Navarra. 
Por los años 888 se incorpo- 
ró este Condado con el Rey- 
no de Navarra , por casamien- 
to de Doña Urraca con Gar- 
cía lííiguez 1 1. Estuvo asi 
unido por espacio de unos 
140 años , hasta que Don San- 
cho el Mayor , Rey de Navar- 
ra , dividiendo en sus hijos los 
Estados , dio á su hijo Rami- 
ro el de Aragón en el 1035. 
Desde entonces empezó á te- 
ner Reyes aparte , y prosiguie- 
ron con singulares glorias has- 
ta unirse en los Reyes Cathó- 
licos con Castilla, 

CONDES DE BARCELONA, 
y CASTILLA. 

Desde el año 797 en que 
Cario M, tomó la Ciudad de 



Siglo IX, Sucesos. 171 

Barcelona de poder de los Sa- 



racenos , y después de haverla 
conquistado Francia contra la 
invasión del Conde de Tolosa 
Guillelmo, por el año 850 es- 
tuvo manejada por Goberna- 
dores hasta el 888 en que Giii- 
fredo^ intitulado el Velloso^ que 
se hallaba Gobernador en ella, 
viéndose invadido de los Sara- 
ceños, acudió al Rey de Fran- 
cia por socorro : pero impedi- 
do éste, solo le concedió , que 
si él reprimiese con sus fuerzas 
al Bárbaro , se quedaria con 
aquel Estado hereditario: hi- 
zose lo uno , y cumplióse lo 
otro: y asi fue continuando 
aquel Condado , hasta que se 
enlazó con los Reyes de Ara- 
gón en el Siglo XII. como di- 
remos en él. 

Después del medio de es- 
te Siglo se alentaron algunos 
Grandes de Castilla , al egem- 
plo de las demasProvincias, no 
solo á defender sus Estados de 
los Bárbaros, sino á aumentar 
su poder con la conquista. Die- 
ronles el título de Condes , de 
que havian usado con sus Go- 
bernadores los últimos Roma- 
nos. El primero fue D. Rodri- 
go ^ ^2i6m át Diego P oréelos ^y 
este floreció en tiempo de Don 
Alfonso el Magno. La hija de 
For celos , llamada Sulla Bella^ 

ca- 



if2, S lato IX. 

casó con un Caballero , que se 
dice vino en romería á Santia- 
^c», llamado Ñuño Belchides.'Es- 
te Caballero , deseoso de pro- 
mover las cosas de los Chris- 
tianos contra los Moros , se 
unió con este nuevo lazo de 
parentesco con Porcelos : y 
viendo que los Paisanos anda- 
ban divididos por aldeas, que 
en su lengua Alemana se lla- 
man Burgos , fundaron entre 
los dos {Porcelos^ y Belchides) 
á la Nobilísima Ciudad , que 
por lo dicho tomó el nombre 
de Burgos , para que juntas 
aquellas fuerzas en un Pueblo, 
se hiciesen mas estables y te- 
mibles. 884. De Ñuño Belchi- 
des , y Sulla nació Ñuño Rasu- 
ra , y Gonzalo Bustos , padre 
de los siete Infantes de Lara, 

Mantuviéronse los Con- 
des de Castilla con sujeción al 
Reyno de León hasta Ordo- 
ño II. Después Hernando , ó 
Fernando González^ por paga, 
ó por lo que se singularizó 
contra los Pvioros , logró la so- 
beranía de Don Sancho I, y su 
hijo Garda Hernández fue el 
primer nacido Conde de Cas- 
tilla. Prosiguió sin Reyes Cas- 
tilla , gobernada por sus Con- 
des, y Jueces hasta el Siglo Xí. 
en que Fernando I. dividió 
entre sus hijos sus estados : y 



Sucesos. 

desde S, Fernando no se volvió 
mas á dividir León de Castilla. 
Véase el Siglo siguiente en los 
Reyes Ordoño II, y Sancho /. 
y el Siglo XI. 



NORMANDIA, INGLATERRA, 
Y FLANDES. 



Los Normanos , esto es, 
hombres del Norte , de quienes 
se habló en la Clave XVI. des- 
pués de salir del Chersoneso 
Cimbrico , que es hoy la Di- 
namarca , y también de No- 
ruega , se arrojaron á las Cos- 
tas Occidentales de Francia, 
y ya como Piratas , ya como 
Soldados , empezaron por el 
medio de este Siglo á hacer 
tales correrlas , que con su fie- 
reza, y crueldades se hicieron 
muy funestos á los Pueblos. 
Sitiaron por tres veces á París 
tratando tan inhumanamente 
á los habitadores , que en las 
Rogativas públicas se pedia 
al Señor , que los librase del 
furor de estos Bárbaros: A fu- 
ror e Normannorum libera nos. 
Domine. Carlos IV. les dio, con 
la ocasión de haverse reduci- 
do á la Fé su Capitán Rollón, 
en Dote de su hija Gisela , la 
Provincia de Neustria , que 
dejando este antiguo vocablo, 
se llama ya por ellos Norman- 

dia 



día 912. En el Bautismo tomó 
Rollón por nombre el de Ro- 
berto ; y este fue el primer Du- 
que de Normandia , á quien 
no solo debe aquella iglesia 
sus grandes Fundaciones, sino 
el Ducado todo , su grande 
Policía. Y creciendo en el Si- 
glo XI. su valor , y fortuna, 
se apoderó su Duque VII. Gui- 
llermo de Inglaterra, en que 
fue continuando, según lo que 
se dijo en el Siglo V. y dividi- 
do después el Ducado del Rey- 
no , se unió el Ducado de Nor- 
mandia con el Cetro de Fran- 
cia al principio del Siglo XIÍI. 
y aunque volvió á poder de 
los Ingleses , le afianzó en la 
Francia Carlos VIÍ. 

La Inglaterra empezó , se- 
gún se dijo en el Siglo V. á ser 
Monarquía en este Siglo en 
el 801 en que Egberto dominó 
á las demás Provincias. 

Los Normanos , haciendo 
una incursión en Escocia^ rom- 
pieron todas las riendas de la 
humanidad, y pundonor. Vis- 
to esto por una Virgen, Aba- 
desa de su Monasterio, que se 
llamaba Ebba , y temiendo en 
las suyas los desacatos que ha- 
via visto en otras , venció con 
mas que varonil fortaleza los 
ímpetus del Bárbaro, cortán- 
dose por sí misma la nariz , y 



Siglo IX, Sucesos. 173 

labio superior ; y movidas las 



demás con el egemplo , multi- 
plicaron los triunfos en la vo- 
luntaria fealdad , y en conte- 
ner con ella la incontinencia 
de un brazo irresistible. 

En el año 866 fue erigida 
en Condado la Provincia de 
Flandes , y dividida de la Co- 
rona de Francia por Carlos 
Calvo. La causa fue el que su 
hija Judith , viuda del Rey de 
Inglaterra , fue arrebatada, no 
contra su voluntad, por el Con- 
de Balduino, Excomulgado por 
sentencia de Obispos , y vién- 
dose en desgracia del Rey Car- 
Ios , acudió á la benignidad 
del Papa Nicolao , para que 
hiciese los oficios de Padre 
con el Rey : y condescendien- 
do la Real benignidad del hijo 
con la representación Pater- 
nal , no solo admitió Carlos á 
su gracia á Balduino, sino que 
celebradas las nupcias con Ju- 
dith , fue Dote el Condado de 
Flandes. 

En el año 1482 fue su Con- 
de 30 Phelipe el Hermoso , I, 
de España : y de este modo se 
mantuvo en la Corona , hasta 
que en el 17 13 se cedieron á 
la Casa de Austria los Paises 
Bajos Españoles , por la Paz 
que se ajustó en Utrech. 

En este Siglo padeció varias 

per- 



174 SiQLO X, 

persecuciones la Iglesia , así 
por los Emperadores Hereges 
dei Oriente , como por los Sa- 
racenos , y Moros en España, 
y Normanos en Francia , ha- 
viendo en cada parte muchos 
Martyres , especialmente en 
Córdoba. 

ORDENES. 

802 Orden de los Caballé- 
fos de la Corona Real , insti- 
tuidos por Cario Magno , en 
favor de los Frisones ^ por lo 
que le ayudaron en sujetar á 
los Saxones* 

846 Orden de los Caballé^ 
ros de Santiago^ instituida des- 
pués de la Batalla de Clavijo, 
Otros dicen mas verosimilmen- 
te, que se erigió en el 1175, 
en cuyo mismo año la aprobó 
jdlejandro III. y después Ino" 
cencío III' 



S I G L O X. 

pontífices. 

AQui debo volver á preve- 
nir lo que al fin de los Pa- 
pas precedentes. Es este infe- 
liz Siglo plana muy principal 
del ¡Jíerro , de plomo , y aun de 



Pontífices, 

escoria, Reynó en él la discor-' 
dia en el Imperio , el desor- 
den en los Ministros de la 
Iglesia, y la ignorancia en tan- 
tos , que casi no sabían latin, 
ni que cosa eran letras , sino 
los que habitaban en los Claus- 
tros. Los libros eran también 
rarisimos por haverse quema- 
do con los Pueblos, á que Mar- 
te puso fuego ; y como no ha- 
vía el Arte de la Imprenta, 
solo se dedicaban á aumentar 
egemplares los que estaban re- 
tirados en sus Celdas. 

El infeliz desorden de los 
Papas provino del poder te- 
merario , y ambiciosas sedi- 
ciones de los Principes , coa 
que cada uno queria introdu- 
cir á quien queria : y turbada 
la libertad del Clero para sus 
elecciones , se veían precisa- 
dos á admitir lo que si no oca- 
sionara el mal mayor del Cis- 
ma. Reynaba sobre la fuerza 
de Marte la de Venus : y man- 
dando las Theodoras , y Maro^ 
zias á los Sumos , se desman- 
daron los medios hasta lo Ínfi- 
mo. Las madres malas engen- 
draban unas hijas peores : / 
mezcladas madres , é hijas con 
unos padres , que solo debian 
serlo del espíritu , llegó á pro- 
fanarse tanto la integridad del 
Canon , que se casaban con 

pu- 



Siglo X, 

públicas amonestaciones los 
Canónigos. O tiempos í O 
costumbres ! Pero ó divino 
Numen ¡ puesto el timón de 
la Iglesia en tales manos , y 
combatida la Nave de tan fu- 
riosas ondas , entre semejan- 
tes sirtes y bagíos , no solo no 
fue á fondo , sino que se vio 
el incontrastable en que nave- 
ga , sin perder jamás el Norte 
de la Fé. Es un alto Sacramen- 
to el de la Iglesia , que no fal- 
ta con las personales faltas del 
Ministro. Es un Sol que no 
afea sus rayos , aun con las 
¡mmundícias de la tierra á que 
alumbra. 

Benedicto IV. Vapa 120. 

903 León V. Adreatino, 
Benito : antes de los tres me- 
ses le encarceló su familiar 
Christophoro , y murió en la 
prisión, 

903 Christophoro , Ro- 
mano: de la Silla le pasó á un 
Monasterio Sergio su sucesor 
por los brazos de la Dama Theo- 
dora , que mandaba á Adal- 
berto ^ Principe de Toscana. 

904 Sergio III. Romano, 
repelido antes en el Cisma 
precedente, se introdujo con la 
fuerza dicha, y fue desdichado 
amante de Marozia , é infeliz 
imitador de Esteban VII. en 
volver á desenterrar el cuerpo 



Pontífices. i-tí;; 

de Formoso, y revestirse con- 
tra él de la misma fiereza. 

911 Anastasio III. Ro- 
mano : fue bastante bueno , sin 
hacer bien , por no haver sido 
malo en tales tiempos. 

913 Lando, Sabino, Ca- 
nónigo Reglar: siguió al pre- 
decesor en no hacer mal. 

914 Juan X. Romano: 
fue uno de los amantes de Theo- 
dora , elevado por su prede- 
cesor á Obispo de Bolonia , y 
por fuerza de la Dama á la 
Tiara. Pero se portó como 
Principe contra los Saracenos: 
como Padre en solicitar la paz 
con el Oriente : mas como ni- 
ño en condescender con el 
Duque de Aquitania en admi- 
tir por Arzobispo de Rems á 
su hijo de cinco aííos. Marozia 
le metió en un Calabozo; y 
ensalzado por la Madre, mu- 
rió abatido por la hija. 

928 Leün VI. Romano: 
no pudo poner por obra los 
deseos de reparar los daños 
precedentes, depuesto, y en- 
carcelado por sus émulos. 

929 EsTEBrtN VIII. Ro- 
mano : cortóle su breve muer- 
te las largas muestras que daba 
de su grande piedad y manse- 
dumbre. 

931 Juan XI. Romano: 
hijo de Sergio , y Marozia, 

in- 



176 Siglo X, 

intruso á los 35 años, por 
poder de su madre : domina- 
do de su manejo , y encarce- 
lado luego por mano de su 
hermano. 

936 León VIÍ. Romano: 
digno de llamarse Loth por su 
vida , y el tiempo en que vi- 
vía. Pero la confusión de aque- 
llos tiempos nos ocultó lo bue- 
no, porque en todo prevalecía 
lo malo. 

939 Esteban IX. según 
otros VIH. Alemán , de la fac- 
ción de Otton : odioso á la del 
hijo de Marozia Alberico : y 
amotinados un dia contra él, 
le maltrataron tanto, que por 
las heridas feísimas del rostro 
no podia parecer en lo públi- 
co. Pero solicitó concordar con 
la pluma los disturbios de los 
ausentes Principes. 

942 Marino , ó Mar- 
TiNo 1 1 1. Romano : aplicóse 
á restaurar la disciplina Ecle- 
siástica. 

946 Agapito II. Roma- 
no; fue muy zeloso por el bien 
de la Iglesia , y la paz de los 
Principes. 

956 Juan XII. antes Oc- 
taviano\ y fue , según Pagi, el 
primero que se mudó el nom- 
bre. A los 17 anos de edad le 
introdujo la fuerza : pero acu- 
dió luego el consentimieüto 



Pontífices. 

del Clero, por evitar el Cís^ 
ma , pues era hijo del Tyrano 
Alberico, Defendiéndole Oí- 
ton contra las tyranias de Be-^ 
rengarlo el mozo , Rey de Ita- 
lia, le dio, como León á Carla 
Magno la Corona Imperial. 
Mas puesto luego Juan del 
partido contrario al de Otton^ 
viniendo éste á Roma , se sa- 
lió de ella el Papa : y ofrecién- 
dole Roma no tener elección 
de Pontífice sin su consenti- 
miento, y aceptándolo Otton^ 
pasaron en presencia de ésteá 
un Conciliábulo, en que acu- 
sando á Juan de enormes car-» 
gos, y deponiéndole , introdu- 
geron por Pastor al León An- 
tipapa : mas desterrado lue- 
go, restituyeron á Juan. Pe- 
ro luego un marido ofendi- 
do, se vengó de la mala vi- 
da del Prelado , quitándole la 
vida. 

Cisma del mencionado León 
VUL 

964 Benedicto V. Roma- 
no : el miedo del Emperador 
que hizo al Clero accelerar su 
elección , la turbó luego , por 
no haverse consultado con éh 
y asi ofendido el Cesar contra 
Roma , y queriendo el incons- 
tante é imprudente Pueblo de- 
fenderse , venciendo la mayor 
fuerza de Otton , y de León, 

ia- 



Siato X 

introdujo el Cesar á su ídolo, 
y desterró á Benedidio á Ham- 
burgo , donde murió ; pero 
León primero. 

g6<^ Juan XIII. Romano: 
mostrándose severo contra los 
males de Roma , echaron los 
Romanos de la Ciudad al Me- 
dico: pero restituido por Otton^ 
y castigados severamente los 
frenéticos , que quisieron ser 
Cónsules, murió en paz, des- 
pués de tener el gozo de ver 
convertida á la Fé á la Polonia, 

972 Benedicto VI. Roma- 
no: el mal Cardenal , llamado 
Franco , ambicioso , y cruel, 
tuvo arte para que le pren- 
diesen , y que luego fuese aho- 
gado en la Cárcel. 

Antipapa Franco: llama- 
do Bonifacio VII. echado al 
vies de Roma» 

974 DoMNO II. Ó Dono, 
Romano : solos tres meses. 

975 Benedicto VIí. Ro- 
mano: condenó lo que hizo 
Bonifacio (ó Mal i fació) Vil. 
que estaba retirado en Cons- 
tantinopla , por miedo de los 
robos , y crueldades que hizo 
en Roma. 

984 Juan XIV. Italiano. 
Con la muerte de Otton , y no 
temiendo ya á los parientes 
del difunto Benedido, el mal- 
vado Bonifacio volvió a Roma: 



Pontífices* 177 

y encarcelando al Papa , y 
acabando con él en ella , vol- 
vió á usurpar la Silla: pero el 
Cielo le castigó quitándole la 
vida de repente. 

985 Juan XV. Romano: 
entre el precedente , y éste hu- 
vo otro Juan : pero , ó no 
fue legitimo , ó no llegó á con- 
sagrarse. Concilio la paz en- 
tre el Rqy de Inglaterra, y el 
Duque de Normandía. 

996 Gregorio V. Ale- 
mán: de gran zelo para el bien 
de la Iglesia , de los Principes, 
y del Pueblo Romano , contra 
las violencias de Crescendo. 

Cisma de Juan XVI. ObiS' 
po de Falencia , contrapuesto 
d Gregorio , por Crescencio. 
Pero viniendo Otton I. d ven- 
gar este arrojo , no solo qui^ 
tó la vida á Crescencio, j/- 
no , que sacados los ojos al 
tal Juan , cortadas las nari- 
ees , y orejas , le hizo pa- 
sear las calles sobre un Bur^ 
ro , vuelta la cabeza acia las 
ancas» 

999 Silvestre II. Fran- 
cés , Monge Benito: estudió en 
Sevilla Mathemáticas ; y por 
ser singular en ellas, le tenían 
muchos por Mago, pues era 
suma la ignorancia del Siglo* 
Fue Maestro del Rey de Fran- 
cia, y ííe Qtton , y estele elevó 
M de 



178 



Siglo X, Emperadores, 



de Arzobispo de Ravena á 
Pontífice. Dio al Rey de Hiin" 
gria el nombre de Rey , y que 
pudiese llevar ante sí Cruz le- 
vantada , por haverse conver- 
tido á la Fé. Vivió, y gober- 
nó bien mas de quatro años. 

EMPERADORES 
DEL ORIENTE. 

rEON VI. el Sabio. 
911 Alejandro , hijo , y 
Tutor de Constantino Vil. hijo 
de León. Degenerando de su 
padre , y hermano, afeó con 
el vino, torpezas , y arrogan- 
cias , su sangre; y murió ar- 
rojándola por las narices , y 
miembro , por donde quiso 
propagarla. 

912 Constantino VII. 
Porphirogenito. Entró á los 
7. años en tutela de su madre 
Zoé: ya los 14 de edad ad- 
mitió por Colega á Romano 
Lecapeno , que se propasó tan- 
to , que metiendo en un Monas- 
terio á la Augusta, y no menos 
ingrato en sus intentos contra 
el hijo Constantino, se rebe- 
laron contra él sus mismos hi- 
jos , y desterrando al padre, 
los desterró luego á ellos Cons- 
tantino, Gobernó desde en- 
tonces por sí solo , amante de 
Jas Ciencias , en que adelantó 



mucho , y dejó un libro escri- 
to para su hijo , muy proprio 
de su estado. Mas toda su Mi- 
nerva se desairó por Venus, 
y por Baco. 

9S9 Romano , hijo. Fue 
feliz en el campo contra los Sa- 
racenos, y los Turcos, por la 
buena conduela del Capitán 
Nicephoro: pero en su casa in- 
feliz , y cruel : cruel en echar 
de ella á su madre , y herma- 
nas : (quienes según algunos 
pasaron despachadas , de ser 
grandes Señoras , á infelices 
Rameras) infeliz porque per- 
dió la vida , por los excesos 
heredados de su Padre. 

963 Nicephoro Phocas: 
aclamado por la Tropa, y te- 
mido de los Bárbaros , por las 
grandes viélorias , que alcan- 
zó contra ellos su destreza 
Marcial : pero aborrecido de la 
Corte , por su grande avaricia, 
con que hizo tributaria aun á 
la Iglesia , y viéndole insolen- 
te en la perfidia, murió á ma- 
nos del sucesor , por solicitud 
de la misma Emperatriz. 

969 Juan Tzimisce : in- 
dultó al punto á los dos hijos 
de Romano^ Basilio, y Constan- 
tino , que su predecesor haviá 
desterrado , y anuló el Decre- 
to, con que Nicephoro Phocas 
se abrogó á sí la provisión de 

Obis^ 



Siglo X, Emperadores» 179 

Obispados. Fue feliz en sus ex- do á manejar la espada, mas 



pediciones contra los Bárba- 
ros : amante de los pobres , y 
muy reconocido al Cielo , y 
á la Virgen. Quitáronle la vi- 
da con veneno. 

976 Basilio y Constan- 
tino VIII. de quienes se ha 
hablado. Basilio domó del to- 
do á los Búlgaros: y hacien- 
do quince mil prisioneros , los 
mandó sacar los ojos , dejan- 
do uno á algunos , para que 
condugesen á su Rey á los 
que estaban ciegos. Murió 
aborrecido de los suyos , por 
su dureza, y avaricia, en el 
1025. Constantino sobrevivió 
tres años, añadiendo á los vi- 
cios de su hermano los del pa- 
dre Romano^ 

EMPERADORES 
DE ALEMANIA. 



que el Cetro, y hecha pelota 
de la inconstancia su Corona, 
fue su vida una continua Sce- 
na en el vario Theatro de la 
Italia: ya vencedor, ya ven- 
cido: ya llamado , ya repelido: 
ya poseedor , ya desposeido: 
ya en fin asesinado ingrata- 
mente al tiempo de ir al Tem- 
plo en la misma Verona , que 
havia sido la Ciudad de su 
asilo. 

Desde el 924 en que mu- 
rió , vacó el Trono lipperial 
del Occidente , hasta que Oí- 
ton , Rey de Alemania, fue co- 
ronado Emperador por el Papa 
Juan XII, después de vencer á 
Ber engavio //.Rey de Italia,; 
hijo del Marqués Adalberto, 

962 Otton i. primer Em- 
perador Alemán , Duque de 
Saxonia : llamado el Grande^ 
porque lo fue de todos modos: 
grande en lo malo, y grande 
en lo bueno: grande asolador 
de Italia , y perturbador de la 
Iglesia , y luego grande defen- 
sor de Italia, y protector de la 
Tiara. Dejó Otton de ser Ot- 
ton , quando el Antipapa León 
dejó su ser. Pasó con la muer- 
te del León á ser Cordero,- 
abriendo él los ojos , quando 
el otro los cerró. Dio luego á 
marse en su Reyno , precisa- la Iglesia lo que antes la quitó, 

M ^ no 



/UDovico Ilt. lEm, 10. 

916 Berengario, de quien' 
hablamos antes : fue corona- 
do Emperador este año por 
Juan X, Ni descaeció en lo 
adverso , ni se ensoberbeció 
en lo prospero. Confirmó las- 
dotaciones hechas á la Iglesia 
Romana por sus predeceso- 
res. Pero nunca pudo confir- 



1 8o 



Siglo X. Emperadores. 



no solo volviéndola á la liber- 
tad de elegir su Pastor , sino 
confirmando las donaciones de 
sus Predecesores , y defendien- 
do la Silla de los insultos he- 
chos á Juan XIII. Murió en fin, 
quando todos le deseaban im- 
mortal: y para lisonjear á tu 
memoria , pásate á los Suce- 
sos memorables. 

973 Otton II. hijo asocia- 
do al Imperio seis años antes. 
Venció por él su padre á los 
Griegos, y Saracenos en Ca- 
labria';;-ptro él fue luego ven- 
cido de los mismos, y desai- 
rado con esto de los triunfos, 
que consiguió en Baviera , y 
en Lorena contra Francia: mu- 
rió en Roma , después de ha- 
Ver puesto fuego á Benevento, 
983 Otton III. hijo, suce- 
996 dióle este año en el 
Reyno : pero no en el Imperio, 
hasta que en el 996 le coronó 
^Gregorio ^. pues ninguno se 
intitulaba Emperador , hasta 
estar coronado por el Papa. 
Fue inferior á su padre , y á su 
avuelo en el Marte : pero los 
excedió en la erudición y Re- 
ligión. Fue llamado Maravi- 
lla del Mundo , por sus maravi- 
llosas proezas : pero esta Ma- 
ravilla se marchitó por mano 
de una muger , que haviendo- 
lo sido del Tyraao Crescencio.y 



i. i''.. 



quiso llegar á Augusta con 
pasos de Marozia : pero admi- 
tidos los pasos , y negándola 
el paso á la Corona , pasó de 
amante á enemiga , y ocultan- 
do su furor en las caricias , le 
dio en unos Guantes el vene- 
no, que le quitó la vida. 

A causa de los estorbos, 
que ocurrieron en la eleccioa 
de Otton , dicen algunos , que 
en tiempo de éste se hizo la 
Nominación de los Siete Elec- 
tores del Imperio , por el Papa 
Gregorio V, Pero sobre el silen- 
cio de los Escritores antiguos 
de Alemania , y falta de com- 
probación con instrumentos 
antiguos , se opone á este sen- 
tir , el que en el Siglo XIII. por 
el año 1258 aun no estaba 
determinado el número de los 
siete Electores ; pues como 
muestra 'Pagi en el (^f^6 con- 
currieron otros varios , que 
hoy no son Elediores. Ni se 
halla expresa mención de este 
vocablo antes de Alejandro 
IV, que floreció al medio del 
Siglo XIII. En tiempo de Fe^ 
derico II, empezó á establecer- 
se la fórmula de Eleélores; pe- 
ro no logró pacifica posesión 
hasta después del medio del 
dicho Siglo XIII. Véase el Si- 
glo XVII, 

RE- 



Siglo X Reyes. 



i8i 



REYES DE ESPAÑA. 



J\] 



De León, 



L F o N s o el Magno , 
Rey XII. 

910 García, hijo. Obligó 
al padre á que le diese el Ce- 
tro: y el Cielo se le quitó á 
los tres años , sin concederle 
hijos , acaso porque no se pa- 
reciesen al padre en ser tan 
malos hijos. Supo triunfar de 
los Moros, llegando á hacer 
prisionero al Capitán Ayola-^ 
mas no supo sujetarle vencido, 
pues se le escapó de la prisión. 
Reyna , Nuña. 

914 Ordoño II. hermana, 
al punto que tomó la Corona, 
empuñó el Bastón contra los 
Moros : y manejando la espa- 
da con acierto , se dudó algu- 
nas veces , si venció : mas nun- 
ca fue vencido , y venció va- 
rias veces á Almanzor, Pero el 
que nunca temió á sus decla- 
rados enemigos , se áe]6 ven- 
cer de solo la sospecha que 
tuvo de sus finos Aliados los 
Condes de Castilla: y manchan- 
do su espada con la sangre de 
estos , vio rebeldes á todos los 
Castellanos. Disponen la ven- 
ganza : mas llegó primero la 
muerte deí Monarea : y los 



Castellanos se rigieron por 
jftieces unos años , siendo los 
primeros Ñuño Rasura , y 
Lain Calvo. Rey na ^ Elvira i. 
Aragonta 2. Sancha 3. 

924 Fruela II. hermano, 
usó de crueldad contra algunos 
Señores, y desterró injustamen» 
te al Obispo de León: por lo que 
abrevió Dios su reynado , y 
murió cubierto de lepra á los 
catorce meses. Reyna , Nuña, 

92ÍÍ Alfonso IV. el Mon- 
ge , hijo de Ordoño II. Tuvo 
la ciencia de conocerse inhá- 
bil para el Trono , y deján- 
dole á su hermano , le pospuso 
á una Celda. Reyna ^ Ximena. 

926 Sancho Ordoñez, 
Rey de Galicia , no conocido 
entre los de León , porque so- 
lo reynó en Galicia : pero se 
halla repetido en Escrituras, 
que le nombran como Rey 
en los años de 927 , 3&, y 29. 
Fue hijo de Don Ordoño If. 
y es creíble, que gobernan- 
do á Galicia en vida de su pa- 
dre, continuó después, hasta 
que el hermano D. Alfonso IV. 
se le cedió en propriedad en el 
año de 926, quando dio á Don 
Ramiro el de León. Desde en- 
tonces empezó Don Sancho á 
intitularse Rey, pues contaba 
su año I en el 27 por Abril. 
Don Ramiro no contó los su- 
M 3 yo9 



l82 



Siglo X, Reyes. 



yos por entonces , á causa de 
que arrepentido su hermano 
Don Alfonso , quiso volver á 
rcynar : pero sacándole los 
ojos Don Ramiro en el 931, 
quedó solo en ambos Reynos: 
pues el hermano Don Sancho 
acabó en el 929. Reyna^ Go- 
to , ó Cotona. 

931 Ramiro Tí. hermano. 
Las armas , que su ánimo mar- 
cial le hizo prevenir contra los 
Moros , le sirvieron contra la 
rebeldía de su hermano; que 
arrepentido luego del estado 
que escogió con ligereza , qui- 
so quitar al hermano lo que le 
havia dado. Y pudiendo mas 
el poseedor , le prendió , y le 
sacó los ojos : dando el mis- 
mo suplicio á los hijos de 
Fruela , que se le havian re- 
belado en Asturias, Dirigió 
luego sus armas contra el Mo- 
ro: saqueó á Madrid^ y der- 
ribó sus murallas ; venciólos 
quantas veces militó contra 
ellos , unas veces ayudado de 
los Condes de Castilla , otras 
sin ellos , y otras contra ellos. 
Hizo su tributario al Moro, 
que rey naba en Zaragoza: y 
unido éste luego con el Rey 
de Córdoba contra Don Rami- 
ro, los desunió éste con la es- 
pada , haciendo prisionero al 
primero , y librándose el otro 



con la fuga. Mató en esta ac- 
ción junto á Simancas á set fu- 
ta mil Moros , ayudándole el 
Cielo con sus Tropas á pares, 
pues se vieron dos Caballeros 
en el aire sobre caballos blan- 
cos, que se tuvieron por San^ 
tiago , y San Millán de la Co- 
golla , que eran muy de la de- 
voción de D. Ramiro. A la vi- 
da , y las glorias de Soldado, 
se siguió la de morir como si 
huviera sido Religioso. Key- 
wrt, Urraca i. Teresas, 

950 Ordoño 111. hijo. Des* 
pues de sosegar á Galicia , que 
queria entronizar á su herma- 
no D, Sancho^ y haviendo ven- 
cido al Moro por él , y por el 
Conde de Castilla , no pudo 
continuar en sus expediciones, 
por faltarle la vida. Reyna, Ur- 
raca I. Elvira 2. 

955 Sancho I. hermano,na" 
mado el Gordo ^ por serlo tanto, 
que no podia levantar un bra- 
zo acia la cabeza ; y conocien- 
do el disgusto con que estaban 
los suyos al considerar , que 
quien no podia ponerse la Co- 
rona , menos podría manejar 
la espada , y juntándose á esto 
las pretensiones de Ordoño^ 
hijo de Alfonso IV, salió de su 
Rey no al de Navarra, y entró 
en su Trono Z). Ordoño : pero 
mereciendo el sobrenombre 

que 



Siglo X. Reyes. 



183 



que te dieren de el Malo , y 
mejorado ya Sancho por los 
medicamentos de los insignes 
Médicos de Córdoba , salió de 
alli , reconocido al Rey Ab- 
derraman , á serlo de los su- 
yos. Sola la voz de que venia 
ya Don Sancho con la espa- 
da en la mano, convoyado 
de los Moros, que el Bárbaro 
Político le dio para su escolta, 
hizo huir á Ordoño, sin que 
encontrase abrigo , ni aun en 
casa del suegro , el Conde de 
Castilla, pues éste, como Sol- 
dado , no quiso que el cobarde 
se preciase de su hijo , y asi le 
quitó la hija , con quien le ha- 
via desposado: y huyendo con 
esta afrenta mas á tierra de los 
Moros, murió en ella. El año 
en que D. Sancho volvió de 
Córdoba fue el 960 hasta el 
qual tuvo nombre de Rey Or- 
doño el Malo, Reyna , Teresa. 
En este tiempo Fernán Gon- 
jgíí/ísí. Conde de Castilla, lo- 
gró junto á Piedrahita una fa- 
mosa viéloria contra los Mo- 
ros, continuando el combate 
por tres dias , y logrando final- 
mente la vídoria con asisten- 
cia visible de Santiago, Venció 
también al Rey de Navarra, y 
al Rey D. Sancho , que le pren- 
dió antes, hallándole sin ar- 
mas , pero el Conde , sobre 



vencerle siempre en el valor, 
le venció también en darle li- 
bertad , después de haverle he- 
cho prisionero: lo que el Rey 
no hizo con el Conde , quan- 
do le prendió en León , pues 
solo logró libertad por el co- 
razón , y brazo de su Esposa, 
que entrándole á visitar , dis- 
puso saliese libre con la tierna 
invención de quedarse ella pre- 
sa. Esta generosa, acción de la 
Princesa fue el Iris de la paz 
entre los Principes; 

El Conde de Castilla com- 
pró con un Caballo , y un 
Azor una soberanía: pues ofre- 
cidos al Rey graciosamente 
después que logró vidoria de 
los Moros , no quiso el Rey 
tomarlos , sino en precio, ofre- 
ciendo , que si en el plazo, que 
señaló , no lo cumplía , se du* 
pilcarla al tanto en cada dia. 
Y como las disensiones ocur- 
rentes le huviesen dilatado 
considerablemente ; pidiendo 
el Conde con la espada lo que 
firmó la pluma , se eximió el 
Rey de la paga , eximiéndole 
al Conde de todo vasallage, y 
reconociéndole en la sobera- 
nía. Después el Conde Z). Go«- 
zalo , que gobernaba los con- 
fines de Portugal, y la Gali- 
cia, debiendo estar reconoci- 
do á lo que debia al Rey , le 
M4 pa- 



eS4 



Siglo X. Reyes. 



pagó dándole en el plato de la 
Serpiente la muerte con una 
Manzana envenenada. 

967 Ramiro ÍII. hijo, en- 
tró de cinco años en tutela de 
su madre, y de su tia , y como 
criado entre alfileres, y espejos, 
murió sin manejar la Espada, 
ni el Escudo, Reyna , Urraca. 

982 Bermudo II. el Goto- 
so , hijo de Ordoño III. no pu- 



REYES DE NAVARRA, 

vJTarcia Iñiguez II. 

905 Sancho Abarca, hi- 
jo. Este recobró con su valor, 
y acierto lo que los Moros te- 
nían usurpado en Sohrarve , y 
Ribagorza , extendiendo sus 
conquistas á Cantabria , y la 
otra parte de los Pirineos. 



do por su achaque , y turba- Necesitando repararlos contra 
clones del Rey no , impedir una invasión de Moros , se va- 



que los Moros , valiéndose de 
tan buena coyuntura , se apo- 
derasen de no pocas Ciudades: 
pero valiéndose él de Navar- 
ra , y Castilla , obligó á que 
los Enemigos se volviesen á 
Córdoba , dejando 70 mil Sa- 
racenos en el Campo. ReynUy 
Velasquita i. Elvira 2. 

999 Alfonso V. hijo , qui- 
so afianzar su Corona , dando 
la de Toledo á su hermana, 
por medio de casarla contra su 
voluntad con el Rey Abdalla, 
Ella no quiso ser conocida del 
Bárbaro , si no reconocía á 
Jesu-Christo , y representán- 
dole el castigo del Cielo; mas 
despreciándole el Moro , mu- 
rió luego Abdalla , y le siguió 



lieron sus Soldados de Abarcas 
contra la Nieve ; y esto dio 
ocasión al apellido Abarca* 
Quiso extenderse también por 
términos de Castilla : pero el 
Conde Fernán Nuñez le qui- 
tó la vida en un combate. 

926 Garci Sánchez , hi- 
jo. Se intituló no solo Rey de 
Pamplona , sino de Nagera : y 
reynó 40 años ; pero en aque^ 
líos tiempos havia mucha fal- 
ta de Historiadores. 

966 Sancho García , hi- 
jo , y Ramiro su hermano rey- 
naron juntos , y Ramiro murió 
sin hijos. Don Sancho añadió 
á su Estado el de Vizcaya. 

993 Garci Sánchez , hi- 
jo, llamado el Temblador ^ por- 



Alfonso , al golpe de una sae- que al entrar en la batalla tem- 
ía , que le hirió en el Sitio de biaba : pero se singularizaba 
yiseo. Año de 1027. Rejyna^ en prendas de gran Soldado en 
Elvira. el calor de la pelea, 

RE- 



SiGíO X, Concilios. 



i8s 



REYES DE FRANCIA. 



C 



.ARLOS el Simple. 

923 Raulo, ó Rodulpho, 
fuu feliz en los combates con- 
tra los enemigos, y justo, y 
liberal para con sus vasallos, 
y solo desgraciado en la falta 
de hijos. 

93Ó Luis IV. hijo de Orr- 
¡os e\ Sifjjple: llamóse Uitra- 
tnarino , por haverle enviado 
su madre á Inglaterra en los 
infortunios de su padre. lu- 
ciéronle prisionero los Ñor- 
manos : y puesto en libertad, 
murió de una caida del ca- 
ballo. 

954 LoTHARio , hijo, mu- 
rió por veneno que le dio la 
misma Reyna: y aunque fue 
belicoso , la ignorancia que 
reynaba en aquel tiempo , no 
supo fiar aun á la pluma , lo 
que se dio á la espada. 

986 Luis V. hijo , reynó 
un año solo, y murió como el 
padre : acabándose en él la li- 
nea Carlovigia , después de 235 
años. 

LINEA DE LOS CAFETOS, 

987 Hugo Cafeto , pri- 
mo hermano del precedente: 
sobresalió en piedad , y Re- 



ligión para la Iglesia , y el 
Estado Eclesiástico : y murió 
dejando ya á su hijo coro- 
nado. 

996 Roberto , hijo , here- 
dó al padre en el Reyno, y en 
reynar con piedad , sin notable 
disturvio , y con una notable 
santidad. Compuso la Sequen- 
cia de I^eni Sandie Spiritus, 

CONCILIOS, Y HEREGES. 

La suma perturbación de 
este Siglo impidió que la Igle- 
sia gozase de la Dodrina y 
Cañones , que la dan sus Con- 
cilios , y asi no huvo cosa 
recomendable á la posteri- 
dad. 

Pero la suma Providencia 
del Altísimo tampoco permi- 
tió que se excitasen nuevas 
heregías ; quando aun en los 
Papas no permitió sino unas 
cortas vidas , porque no se 
alargasen los desordenes. 

SANTOS. 

Odóni Cluniacense. E. 

Pelayo ^ martyrizado en Cór- 
doba de edad de 13 años 
por Abderramán, que le 
havia hecho prisionero , y 
queria lo fuese también su 
castidad. Pero el honestísi- 
mo 



i86 



Siglo X, Sucesos. 



mo Joven se dejó atenacear 
vivo, por no morir afeado 
con manchas de impureza. 

Wenceslao^ Duque de Bohemia. 

Eduardo , Martyr , y Rey de 
Inglaterra. 

Kudesindo , Obispo de Mondo- 
ñedo. 

Matilde^ madre de Otton I. 

Wolfango , Obispo. 

Bruno , Coloniense , hermana 
de Otton I. 

Adalberto ^ de Praga. 

Dunstano , Inglés. E. 

Udalrico , Augustano. 

Romualdo^ Fundador. 

Genadio , Obispo de Astorga. 

Froylan , Obispo de León. 

Atilano , Obispo de Zamora» 

ESCRITORES. 

Lean y L Emp. cuyas Obras es" 
tan en la Bibl. Patrum. 

Simón Metafraste^ Chanciller 
de la Corte del Oriente. 

Luitprando , Diácono de Pavía, 
y Obispo de Cremona , His- 
toriador : pero no es suyo el 
fingido Chronicon , y Ad- 
versarios que le han atri- 
buido. 

Fhdoardo^ Francés, Histor, 
M. 966. 

Suidas , Historiador. 

Moyses Barcephas ^ Histor. 

Witikindo , Saxon , Histor. 



SUCESOS MEMORABLES- 

Del Oriente , é Italia. 

Hallábase el Emperador 
Otton Rey de Italia: y viendo 
que á este Título le faltaba la 
realidad de serlo en todo el 
Reyno, porquanto las dos flo- 
ridas Provincias de \d. Fulla ^ y 
Calabria estaban en el domi- 
nio de los Griegos , ideó el que 
al Emperador del Oriente no 
le quedasen Provincias en el 
Occidente. Hallábase en bue- 
na correspondencia con Nice^ 
phoro \ y fue tanta la venera- 
ción que tuvo al Cielo , que 
hallándose con poder para la 
egecucion de su designio , no 
le puso por obra , por falta de 
legítimos motivos. La misma 
amistad , que tuvo aqui poder 
sobre un Monarca , le dio me- 
dio para ensanchar su Imperio, 
al tiempo que estrechaba mas 
la lealtad : y lo que no pudo 
establecer por Marte , se lo 
fió á Himeneo. Tratóse de las 
bodas , para que la Princesa 
del Oriente tragese en Dote 
aquellas dos Provincias al hi- 
jo del Emperador del Occi- 
dente. Nicephoro se havia des- 
posado con la Augusta , que 
fue esposa de Romano , cuya 
hija era la prenda pretendida; 

y 



Siglo X. Sucesos. 



187 



y ocultando en vSU fé Griega 
la traición , condescendió á 
la propuesta. Salieron á recibir 
á la Princesa los Grandes de la 
Corte , armados mas de Astros 
en los trages, que de Marciales 
brillantes á la cinta. Encontrá- 
ronse las Comitivas en Cala- 
bria, y como iban encontrados 
los designios , desembainando 
los Griegos los rayos de su 
traición , encontraron su ocaso 
todos los que iban en busca de 
la Aurora. Encendida en Otton 
toda la ira de Marte, descargó 
sobre la Pulla y Calabria mas 
fuego , que el del Etíia , y el 
l^esubio , haciendo digna Pira 
á los cuerpos de tantos inno- 
centes entre aquellas cenizas. 
Y no pudíendo la magnitud de 
tanta fealdad parecer bien aun 
á los mismos Griegos , la bor- 
raron con la sangre de Nice- 
phoro^ quitándole la vida, y 
cediéndole á Otton aquellas 
dos Provincias , y á su hijo 
]a Princesa por esposa. 

Hallóse Otton primero pri- 
mer poseedor de toda Italia, 
siendo el único que logró ver 
constante su inconstancia, glo- 
rioso en adquirirla, y mas glo- 
rioso en saber conservarla. Ci- 
ñóla de Fortalezas , suavizóla 
con Leyes , con Universidades, 
y con Títulos Honorarios : y 



juntando á las conquistas del 
Reyno las del Templo, se em- 
peñó en reducir al gremio de 
la Iglesia la Suecia , Ja Poionia, 
la Noruega , la Libonia , Bolie- 
mia, y otros Pueblos. Asi el 
que en la Primavera de su edad 
fue el terror del mundo , pasó 
en el Otoño de estos frutos á 
ser amor del mundo. 

El Emperador Romano hi- 
zo á su hermano Teophilato 
Patriarca de Constantinopla 
de edad de 16 años : y rey- 
nando en el Oriente tan mal 
hado sobre los Prelados Ecle- 
siásticos , como en el Occiden- 
te, vivió tan indecentemente, 
que no se atrevió Curopalates 
á fiar todas sus torpezas á la 
pluma. Puso en precio los Or- 
denes Eclesiásticos, y las Con- 
sagraciones : introdujo en la 
Iglesia torpes cantinelas , y 
danzas, en lugar de Jos Divi- 
nos Oficios : y sobre su conti- 
nuo egercicio de la caza , Je 
enloqueció tanto el amor de 
los caballos, que mantenía mas 
de dos mil en número ; sobre 
otra locura en la calidad de Jos 
pesebres, pues los daba á comer 
piñones , almendras , dátiles, 
pasas, canela, y otras cosas 
aromáticas , confeccionadas 
con vinos generosos. Estando 
un Jueves Sanio celebrando de 

Pon- 



i88 



Siglo X, Sucesos. 



Pontifical los Oficios , llegó el 
Caballerizo Mayor á decirle al 
oído , lo que sabía lisongearia 
el gusto : Que la Tegua Phor- 
bantebavia ya parido; y acce- 
lerando el indigno Prelado la 
Oración, fue á reconocer el 
Potro, y volvió á acabar el 
Oficio , á que no era digno de 
haver dado principio. En fin, 
fue castigado por el mismo ins- 
trumento del delito, muriendo 
de una caida de un Caballo. 

DEL REYNO 
DE DINAMARCA. 

Por el año 787 se vieron 
en Inglaterra las primeras Na- 
ves que salieron de Dinamar- 
ca á infestarla : y fue tanto el 
tesón que tuvieron en saquear 
á la Bretaña , que en espacio 
de 200 años , fue muy raro el 
que no fue funesto á aquella 
Isla. Los Críticos modernos se 
descartan de todos los Reyes 
de Dinamarca, que antecedie- 
ron á este Siglo X. por estar 
lleno de incertidumbres todo 
aquel obscurísimo tiempo. 

E^on^ Arzobispo de Rems, 
se aplicó á la conversión de 
aquellos pueblos , por el 823, 
por no haver surtido efeéto la 
predicación de S.Willebrodo: é 
insistiendo en ella con infatiga- 



ble zeloiS*. Anschario , por- es- 
pacio de 38 años , pudo perfi* 
clonarla , facilitada la entrada 
por la conversión del Rey He^ 
roldo , que se bautizó con toda 
su familia en Maguncia en el 
826, como refiere Vagi. 

La Chronología de los Re- 
yes de Dinamarca empieza en 
el 930, en que reynó Haraldo^ 
á quien otros llaman Haroldo, 
y aun Heroldo. Este reynó 50 
años, y en el 948 se bautizó 
con su hijo Suen^ obligando á 
otros á lo mismo. El mal hijo, 
apartándose de la Fé, se rebe- 
ló contra el Padre: y recibien- 
do éste un flechazo en la ba- 
talla , á que el hijo le obligó, 
murió de la herida , y es teni- 
do por Martyr. El hijo que de- 
jó á Dios , se vio luego dejado 
de los suyos : pero volviendo 
sobre sí , y abrazando la Re- 
ligión Christiana, le restitu- 
yó á su Reyno el Rey de los 
Suenones , ó Suecos , Olavo^ 
con la condición de que man- 
tuviese, y extendiese la Chris- 
tiandad en su Reyno : y el 
que antes se vio vencido de 
todos mientras estuvo apósta- 
ta de la Fé; al punto que vol- 
vió á ella, fue vencedor, des- 
trozando al Rey de los Nor- 
manos : e introdujo la Fé en la 
Noruega* Y acordándose de las 

in- 



injurias que le havian hecho 
los Ingleses , asi en echarle de 
]a Isla , como en la muerte de 
S, Eduardo Martyr, se vengó 
en muchas invasiones: y en fin 
sujetó toda la Isla , haciéndo- 
se proclamar Rey en ella : y 
viéndose poco después á la 
muerte , declaró Rey á su hijo 
Canuto: mas volviendo Etelre- 
do á su Rey no, de quien le ha- 
via echado Suen , echó de él á 
Canuto: pero con la muerte de 
Etelredo volvió á ser Rey de 
Inglaterra, y la poseyó en paz, 
después de la muerte de Ed- 
mundo , hijo de Etelredo^ en el 
loió. Reynó hasta el 1035 , y 
dividiendo las Provincias en 
sus hijos, se ha ido continuan- 
do hasta hoy aquella Monar- 
quía. 

Principio de los Grandes Du- 
ques de Moscovia. 

La Moscovia se llama asi 
por la Ciudad de Moscou , sita 
junto al rio Mosca, Su Sobera- 
no era conocido con el nom- 
bre á^Czar (que ellos interpre- 
tan Cesar) y se llamó también 
Gran Duque, Su Chronología 
empieza desde el 988, en que 
f^olodimir abrazó la Fé de Je- 
su-Christo, y tomó el nombre 
de Basilio, Prosiguió esta Na- 



Siglo X, Sucesos. 189 

cion con no pocas disensiones 



entre sí , y sin política , ni co- 
mercio con las demás Nacio- 
nes , hasta el Siglo XVil. en 
que tomó el Czar Pedro ^le- 
giovitz (esto es , hijo de Alejo) 
el título de Emperador de las 
Rusias, á quien (llamado con 
razón Pedro el Grande ) debe 
el Imperio de la Rusia toda la 
gloria que con el Comercio, 
disciplina militar, y cultura 
de las artes , va adquiriendo. 

De los Condes^ y Duques 
de S aboya. 

La Saboya fue una de las 
primeras partes que poseye- 
ron en Italia los Bárbaros des- 
de el tiempo del Emperador 
Honorio. En tiempo de Otton 
III, fue erigida en Condado: 
siendo su primer poseedor Be^ 
roldo , ó Bertoldo , que se di- 
ce descendiente de los Du- 
ques de Saxonia , por los bue« 
nos servicios que hizo en la 
guerra al mencionado Empe- 
rador Otton, 

En el Siglo XV. se erigió en 
Ducado por el Emperador Si- 
gismundo en el 141 5 á favor 
de el Conde Amadeo l^IILquQ 
renunciando en su Primogéni- 
to el Estado, se hizo Religioso 
Ermitaño del Orden de N. P. 

San 



190 



Siglo X, Sucesos. 



San Augüstin , con otros diez 
Proceres que Is sigUÍSrcrx: dss- 
pues le nombraron Papa los 
Padres del Concilio de Basi- 
lea : y él lo renunció pasados 
9 años , á fin de que gozase de 
paz la iglesia en tan prolonga- 
do Cisma, como se dirá en su 
lugar. De Duques de Saboya 
pasaron sus Soberanos á Reyes 
de Sicilia , por cesión de la 
Corona de España , en fuerza 
del tratado de las paces de 
Utrech en el 17 13, hasta que 
después en el de la Quadrupk 
Alianza , recobrada Sicilia 
por las Armas de España , se 
cedió al EmperadorCífr/oj/^/. 
y la Cerdeña á Saboya , en el 
1718^ 

Del Reyno de l/ngría. 

La Hungría , de quien se 
habló en la Clave XVI. y en el 
Siglo IV. y V. fue Pais de los 
Godos Himnos : pero como es- 
tos no cuidaron de la pluma, 
sino de la espada , se ignora 
el progreso de sus Reyes. 

En el 979 fue Principe de 
Hungría Geiíít Padre de S. Es- 
teban , que fue el primero que 
recibió el Título de Rey. En 
este año fueron bautizadas 
unas cinco mil personas , co- 
mo refiere el mismo Obispo' 



Piligrino , enviando á pedir al 
Papa Benedido Vil. el que se 
ordenasen nuevos Obispos por 
los muchos que se havían con- 
vertido. Este Geisa fue bau- 
tizado por S, Adalberto Pra- 
gense , con su hijo S. Esteban^ 
como refiere Pagi , advirtien- 
do , que desde que Otton I. 
venció á los Húngaros , que- 
dó muy debilitada esta gente, 
y por esto fue deponiendo su 
antigua ferocidad. Desde el 
Siglo XVI. ha estado sin in- 
terrupción esta Corona en la 
Casa de Austria , hasta el dia 
de hoy. 

Del Reyno de Polonia» 

En el 965 recibió la Fé 
Miesco ^ Principe de Polonia, 
que no teniendo sucesión en 
muchas Concubinas Gentiles, 
le persuadieron varios Princi- 
pes Christianos, que dejando 
la Idolatría , y aquellas Con- 
cubinas, se casase con Princesa 
Christiana , y recibiese la Fé 
de Jesu-Christo. Casóse con la 
hija del Duque de Bohemia , y 
tuvo por hijo á Boleslao : y 
hasta hoy es dia muy solemne 
en Polonia el 7 de Marzo , en 
que se bautizó este Principe, 
y desde entonces se dice pro- 
venir la costumbre que obser- 
van 



van los Polacos de empuñar 
las espadas mientras se canta 
el Evangelio. En orden al Tí- 
tulo de los Reyes de Polonia, 
es de sentir el dodo Púgi , que 
no se introdujo antes del Si- 
glo XIH. pues Uladislao ^ her- 
mano de Boleslao II. el cruel, 
que mató á S. Stanislao , solo 
se llamaba Duque ^ como cons- 
ta de la Carta que le escribió 
S.Gregorio l/II. y se tiene por 
falso el Título de Rey, que se 
atribuye á Boleslao I, concedi- 
do por Otton III. quando fue 
á Polonia á visitar las Reli- 
quias de S, Adalberto^ que pre- 
dicó alli la Fé. En esta ocasión 
se dice , que Boleslao obsequió 
con tal cortejo al Emperador 
Otton , que no tuvo éste mejor 
modo de corresponderle, que 
enviandole la Corona , y Tí- 
tulo de Rey. Pero mas cierto 
es , que hasta el año 1077 ^'^ 
tuvo tal Título : pues Lamber- 
to , que escribió por entonces, 
dice, que en este año se atri- 
buyó á sí por propria autori- 
dad este nombre el Duque de 
"Polonia', y luego el Papa S. Gre- 
gorio Vil. le privó de él por la 
muerte de S. Stanislao, Vale- 
mont añade, que el Título de 
Rey no le volvieron á tener es- 
tos Principes hasta el 1370 en 
(^ue acabada la familia de los 



Siglo X. Ordenes. 191 

Piastas^ entraron á dominar 
Principes Extrangeros. 



ORDENES. 

9T0 Orden áe Cluni ^ ins- 
tituido bajo la Regla de S. Be- 
nito , por el Abad Ber?wn^ con 
ios auspicios de Guillermo, Du- 
que de Aquitania , en Cluni^ 
del Obispado de Macón, en la 
Borgoña. 

997 Orden Camaldulense, 
por San Romualdo : aprobado 
por Alejandro II. en 1072. 

Al principio de este Siglo, 
dice Gualterio se fundó la Uni- 
versidad de Tolos a. El P. Meji- 
do dice , que fue poco después 
de la de París, 

SIGLO XL 

PONTÍFICES. 



Silvestre II. Papa. 143. 

1003 Juan XVI. Roma- 
no, vulgarmente XVII. y es 
preciso seguir esta numera- 
ción , por haversela aplicado 
él mismo en las Bulas , á causa 
de que no se confundiesen sus 
Breves, con los que expidió 
el Antipapa Juan , que se inti- 
tuló XVI. 

Juan 



192 SiCLO XI, Pontífices* 

Juan XVílI. Rom. tumbres muy malas: pero ve- 



1003 

1009 Sergio IV. Romano, 
Benito : padre de pobres. 

1012 Benedicto Vlíí. 
Romano: levantóse contra él 
Gregorio Antipapa : pero cla- 
mando el Padre Santo al Santo 
hijo S. Henrique^ reprimió és- 
te á Gregorio , y fue coronado 



neró la Iglesia quanto efec- 
tuó por la jurisdicción , que 
no pendía de faltas persona- 
les. Los Romanos no pudien- 
do sufrirlas , introdugeron al 
Obispo Juan , que á costa de 
no poco dinero , y mucha as- 
tucia, se llegó á llamar Silves- 



Emperador por Benedido, re- tre III. El Joven Benedidto no 



cibiendo de su mano el Glo- 
bo, ó Pomo de oro, con la Cruz, 
que usan por Insignia los Em- 
peradores hasta hoy. A instan- 
cias de S. Henrique mandó que 
se cantase el Credo en la Misa: 
lo que antes no se praélicaba 
en Roma , por quanto esta Ca- 
beza de la Iglesia nunca faltó pues Graciano persuadió á Be- 
á la Fé. Venció á los Griegos, nediélo , y á Silvestre , que ce- 



puso resistencia a retirarse, 
por esplayarse mas desahoga- 
damente en sus excesos: pero 
arrepentido á los tres meses, 
hizo retirar á Silvestre, y él 
se volvió á la Silla, y á sus 
desordenes. Entre esta turba- 
ción sobrevino otra mayor: 



que infestaban la Italia. 

Antipapa Gregorio. 

1024 Juan XÍX. Benito, 
y hermano del precedente: lo 
que solo se vio en Esteban III. 
y Paulo, Coronó Emperador 
á Conrado. 

1033 Benedicto IX. 
De la Casa de los Condes de 
Toscana , como los dos prece- 
dentes : introducido por Si- 
monía , y fuerza , á los diez 
años de su edad. Gemia la Igle- 
sia su opresión , y violencia: 
pero por evitar mas daños , se 
veía precisada á reconocer la 
suma potestad. Fueron sus eos- 



diesen , cediéndoles él sus ren- 
tas, y caudales ; y asi fue elec- 
to en Pontífice , y tomó el 
nombre de Gregorio VI. Pe- 
ro juntándose luego Conci- 
lio en Sutri , para examinar 
esta causa , y declarada la Si- 
monía , fue depuesto , y ele- 
gido canónicamente Clemen- 
te II. 

1044 Gregorio VI. Re- 
conocido por Pontífice , hasta 
la cesión que hizo en el dicho 
Concilio. 

1046 Clemente II. Saxon: 
dedicóse á extirpar la peste de 
la Simonía* 

Be- 



SlOLO XI, 

1047 Benedicto IX. Vol- 
vió tercera vez , y vivió ocho 
Ineses. 

1048 Dámaso It. Alemán: 
eledo á complacencia del Em- 
perador. Vivió 23 dias. 

1049 S. León IX. en 12 
de Febr. Alemán : fue eleéto 
en una junta que se tuvo en 
Wormes , de orden del Empe- 
rador , que se abrogó á sí esta 
jurisdicción , sin ser capaz de 
ella: pero el gran Prelado no 
lo quiso aceptar , hasta ver si 
el Clero , y Pueblo Romano 
lo admitia sin disensión algu- 
na. Para esto vino á Roma en 
trage de Peregrino, y entró á 
pie descalzo en ella. Y sobre 
las virtudes , que le hicieron 
Santo, tuvo las que requería 
un buen Prelado. 

Desde este Santo Papa vuel- 
ve ya la Silla al antiguo Apos- 
tólico decoro , por el zelo , y 
vigilancia con que se esforza- 
ron él , y sus sucesores , á res- 
taurar la disciplina Eclesiásti- 
ca , contra tan funestos desor- 
jdenes, como introdujo hasta 
aqui la potestad arrogante de 
Jos Principes. M. á 19 de Abr. 
.1054. Vaca la Silla un año. 

loss Víctor II. en 13 de 
Abr. Alemán : de gran zelo por 
el bien de la Iglesia : y dándo- 
le un Subdiacono veneno en 



Pontífices. 193 

el Cáliz, no pudo levantarle el 
Pontífice por el milagroso peso 
que puso Dios en él, y al punto 
lo declaró un mal espíritu que 
se apoderó del mal Subdiaco- 
no. M. en 18 de Jul. del 

1057 Esteban X. en 2 de 
Ag. Lorenés , Benito , solicitó 
la unión de la Iglesia Griega 
con la Latina : y se empeñó en 
desterrar los casamientos de los 
Clérigos , y de los consanguí- 
neos. M. en 29 de Marz. del 

1058 Nicolao II. en 28 
de Dic. Saboyano : en este año 
se entrometió con la fuerza Ge- 
rardo, que se intituló Benedic^ 
to X, mas hecho retirar por el 
Concilio de Siitrt en el S9 go- 
bernó pacificamente Nicolao^ 
cuidando mucho del decoro 
del Sacro Colegio : y en un 
Synodo que tuvo en Roma en 
el 1059, estableció que para 
evitar Cismas , tocase á los 
Cardenales la elección del Pon- -l^ 
tifice, dejando al resto del Cíe-- 
ro la aprobación de su consen- 
timiento , y al Pueblo la de 
cooperar con el aplauso. En el 
Siglo siguiente se redujo á so- 
lo los Cardenales , excluidos 
totalmente el Clero, y el Pue- 
blo: y la primera elección que 
se tuvo en esta conformidad, 
fue la de Lucio III, como pre- 
vino mi Onuphrio : y en ella 
N se 



194 Siglo XI. 

se puso por obra la determi- 
nación del Lateranense , teni- 
do en 1 179 sobre los dos ter- 
cios de los votos eledtivos. M. en 
22 de Jiil. del 

Cisma del mencionado Ge- 
rardo. 

1061 Alejandro II. en i 
de Od. Milanés: la Empera- 
triz Inés , y su hijo Henriquei, 
llevando á mal esta elección, 
por no haver sido hecha con 
su autoridad, pusieron por An- 
tipapa á Cadolo , Obispo de 
Parma , que se tomó el nom- 
bre de Honorio IL y quiso con- 
quistar á Roma con dinero, y 
con armas. Mas rebatido por 
el Duque de Toscana , conde- 
nado en varios Concilios , y 
encarcelado dos años en el Cas- 
tillo de San Angelo , gobernó 
pacificamente , y con zelo 
Apostólico Alejandro, M. en 
21 de Marzo del 

Cisma del mencionado Ca- 
dolo , llamado Honorio II. 

1073 S. Gregorio Vil. 
en 22 de Abr. Toscano, Mon- 
ge Cluniacense: fue tanto su 
Apostólico zelo , quanto se 
necesitaba para acabar con los 
antiguos males. Determinó el 
numero de Psalmos , y Leccio- 
nes, de que consta el Oficio 
Eclesiástico. Juntó once Con- 
cilios , para restaurar la anti- 



Pontífices. 

gua disciplina, y contra Beren- 
gario ; contra la Simonía , y 
contra el Concubinato de los 
Clérigos. Fue siempre superior 
á las graves persecuciones que 
padeció por los Eclesiásticos, 
y por los Principes , en espe- 
cial por Henrique IV, de Ale* 
mania ; el qual no cesó de per- 
seguir al Santo , encarcelándo- 
le , y deponiéndole en quanto 
estaba de su parte , y ponien- 
do contra él al 

Antipapa Guiberto, que 
se llamó Clemente Ill.y puso la 
Corona al excomulgado Hen- 
rique , introducido un Cisma, 
que costó bastante sangre á 
Roma (por la facción del Em- 
perador , y del Duque de Ca- 
labria , que defendía á San Gre- 
gorio ) y á la Iglesia no pocas 
lágrimas. Duró el Cisma 20 
años , y se continuó por otros, 
M. en 25 de Mayo. 1085. 

1086 Víctor III. en 24 de 
May. Beneventano, y Benedic- 
tino : resistió indeciblemente 
la Tiara por casi un año. Pa- 
deció mucho por el Antipapa 
Clemente, y Henrique: pero 
no desistió de las censuras ful- 
minadas contra los dos. M. en 
16 de Sept. 1087. 

1088 Urbano II. en 12 
de Marzo, Francés , Cluniacen- 
se: juntó muchos Concilios, 

y 



Siglo XI, Emperadores. 



I9S 



y tuvo en su tiempo la expe- 
dición de la Cruzada. M. en 29 
de Jul. del 

1099 Pascual II. en 15 
de Ag. Toscano, Cluniacense: 
egercitaron su constancia los 
Henriques , y fue divina y con- 
corde su elección, aunque vivia 
el A n ti papa Clemente. Muerto 
éste, pusieron tres Antipapas 
los Cismáticos de la facción de 
Henrique : á Alberto , que fue 
encarcelado por los Romanos: 
Theodorico , á quien sucedió lo 
mismo : y Maginulfo , que to- 
mó el nombre de Silvestre III» 
y murió luego. Mandó Pascual 
desenterrar el cuerpo del Anti- 
papa Gwi^erío, y arrojarle en el 
rio , contra los que fingían mi- 
lagros en su sepulcro. Conce^ 
dio á la Iglesia de Santiago el 
que siete Canónigos tuviesen 
uso de Mitra , y nombre de 
Cardenales. Condenó en varios 
Concilios las Investiduras de 
Dignidades Eclesiásticas por 
manos de Seglares, que él mis- 
mo havia concedido á Henri^ 
gueJ^. obligado de la fuerza, y 
por obviar mas Cisma. M. en 
21 de Enero iii8* rol i 

EMPER ADOIÍ ES 
DEL ORIENTE. 



'ONSTANTINO VIII. 



•UM 



1028 Romano ARGiROPiLOí 
llamóle Constantino tres dias 
antes de su muerte , ofrecién- 
dole el Imperio, con tal que dC' 
jando á su esposa, recibiese por 
tal á una hija suya, y que si no, 
le sacarla los ojos. Cegóse con 
la propuesta, sin acertará res- 
ponder: mas ofreciendo su mis-» 
ma muger retirarse á un Con- 
vento , recibió con la concubi- 
na Zoé la Corona , y con ella el 
instrumento de su muerte: pues 
adulterando ésta , y tolerando 
él , pagó la infamia con el ve- 
neno que le dio Zoé , para ha- 
cer del adúltero un marido, á 
quien quena también hacer 
criado. 

1034 Miguel IV. PaphJa- 
gon : al punto que se sentó 
en el Trono , hizo retirar del 
manejo á la que queria mandar- 
le. Fue liberal y compasivo: 
pero hallándose muy quebran- 
tado de salud, fió á su herma- 
no Juan el Gobierno : y deseo- 
so de hacer penitencia de sus 
culpas , con que se entronizó, 
se retiró á un Convento , don- 
de murió píamente, después 
de haver hecho Cesar al suce- 
sor , su sobrino. 

1 04 1 Miguel V. Calapha- 
te , asi llamado por el oficio de 
su padre, que era fabricar y em- 
pegar las Naves. Empecióse 
N 2 coa 



j^6 



Siglo XI, Emperadores. 



con mil manchas , pero en es- 
pecial con la de cruel , e ingra- 
to : pues adoptado por Zoé , la 
desterró, y metió en un Mo- 
nasterio : y haciendo varias 
crueldades con otros , se le- 
vantó el Pueblo contra él , y 
le sacaron los ojos : estable- 
ciendo en el Trono á Zoé , y 
su hermana Theodora, 

1042 ZoE , restablecida: 
tales havian sido los excesos 
de los Cesares , que juzgaron 
los Griegos serian mas tolera- 
bles las mugeres. Empezó ésta 
con su hermana Theodora^ pero 
aunque tenia ya Zoé 60 años, 
la obligó su antigua inconti- 
nencia á no proseguir sin va- 
ron:y asi á los tres meses buscó 
marido, y Emperador; y fue 

Constantino monomaco, 
contra quien se levantaron sus 
Generales , émulos del Impe- 
rio , y los Rusianos , talándole 
su Estado : pero salieron supe- 
riores sus armas. Murió dos 
años después que Zoé, 

1054 Theodora, hermana 
de Zoé-, fue su Imperio pacifi- 
co : y hallándose ya muy que- 
brantada de años y de acha- 
ques, dio el Gobierno á Miguel 
Str atónico , mas viejo que ella, 
y luego se murió. 



venció el sucesor, y se retiró 
á un Monasterio. 

1056 Isaac comneno , al 
valor Militar juntó gran ex- 
pediente en los negocios , in- 
genio vivo , pero arrogante 
y acre. Sin saber letras se 
mostró muy apasionado á los 
Literatos. Con las armas obli- 
gó á los Húngaros , y Scitas á 
que le pidiesen la paz , que 
perturbaban : pero aumentó su 
Erario, quitando bienes aun á 
los Eclesiásticos : y sobrevi- 
niéndole un dolor de costado» 
se metió Religioso , dejando 
designado al sucesor. De él se 
dice , que después del primer 
hijo , no volvió á conocer mas 
á su esposa , aunque los Médi- 
cos prescribían este medio ^ 
su salud. 

1059 Constantino du- 
cas : fue mas amante de las 
Letras , que de las Armas : pe- 
ro no sabiendo vencerse en la 
avaricia , incurrió en el abor- 
recimiento aun de los Litera- 
tos : y molestado con guerras 
por todas partes, como los Li- 
bros no le podian defender 
contra los que le acometian, 
no con argumentos , sino con 
lanzas , perdió por el despre- 
cio de Marte la gloria que bus- 



105 s Miguel VI. Despre- caba con un modo imprudente 
ciado por su decrepitéz , le por Minerva. 

Eu- 



SiQLo Xt. Emperadores. 197 

1067 EuDOxiA Augusta: do , no añadió el estudio del 



quedó en el Trono como Tu- 
tora de sus tres hijos , y con 
el juramento de que se man- 
tendría viuda. Pero capaz solo 
para el gobierno de la casa, y 
no para la magnitud de las 
empresas de las armas, buscó 
mano á la espada , dando ella 
su mano al Capitán , que en- 
sangrentó mas la suya contra 
los Enemigos. 

10Ó8 Romano diogenes: 
desposado con la Augusta , 
después de tres gloriosas vic- 
torias contra los Turcos , á 
la tercera fue vencido, y he- 
cho prisionero por traición. 
Tratóle benigna y honrosa- 
mente el Bárbaro ; pero el 



empleo del Principe: y mirán- 
dole el pueblo como inútil á 
la razón de Estado , quando 
los Turcos talaban sus Estados, 
le hicieron retirar á una Cel- 
da , en que prosiguiese con 
quietud los versos y estudios á 
que se dedicaba. 

1078 NíCEPHORO BOTA- 

NiATE : poco fue necesario 
para que todos recibiesen con 
gusto al sucesor del perezo- 
so y descuidado : y los que 
querían el Trono para sí, se 
vieron precisados con la fuer- 
za á dejarle: pues á dos Ge- 
nerales , que se levantaron 
contra él , los sacó los ojos: y 
al hermano de su predecesor 



Griego /^/¿■«// , valiéndose de le obligó al cerquillo , en lu- 
la turbación , que ocasionó en gar de la Corona que busca- 



la Corte la adversidad del Prin- 
cipe , se coronó Emperador, 
metiendo á la Augusta Eudo- 
xia en un Convento. Vuelve 
libre Diogenes á restaurar su 
Trono: pero mas poderoso el 
que se hallaba en él , le hizo 
sacar los ojos,y desterrarle á la 
Isla de Prote , donde no bien 
curado de la operación del cas- 
tigo, murió infelizmente, 

1 07 1 Miguel VII. du- 
CAS , hijo de Constantino Du- 
cas. Al empleo de las Letras, 
que tuvo mientras era priva- 



ba. Pero los mismos Comnenos^ 
de cuyas manos se valió para 
ello , viéndole á él dado al 
ocio y á los gustos , y que tomó 
por fuerza á la esposa de su 
predecesor , viviendo su mari- 
do, le cortaron el pelo con las 
mismas tigeras que al otro, y 
le obligaron á meterse Reli- 
gioso. 

108 1 Alejo comneno, 
hijo menor de Isaac Comne- 
no : pero mas acepto á la Mi- 
licia , que su hermano mayor. 
Escribió elegantemente su vi- 
N3 da 



198 



Siglo XL Emperadores. 



da Anna Comnena su hermana, 
hábil en todas ciencias. Alejo 
lo fue mucho en la Milicia, 
venciendo personalmente á los 
Turcos , de quienes sus Capi- 
tanes havian sido vencidos. 
Pero fueron desairadas sus Ar- 
mas por las de Roberto , Du- 
que de la Pulla , contra quie- 
nes , como contra las de la 
Cruzada ^íwQ algo infesto. Ma- 
nejó con igual destreza la plu- 
ma y la espada: dedicándose á 
las Musas , sin ofender á Mar- 
te. Persiguió á los Hereges, é 
instituyó Colegios , para pro- 
mover Ciencias, y refugiar á 
huérfanos. Honró al Dodo, 
sin faltar al Soldado. Y después 
de una larga enfermedad , y 
37 años de Imperio, murió sin 
que le quitasen ni el Trono, ni 
la vida. 

EM PERADORES 
DE ALEMANIA. 



O 



TTON Til. Emperador 14. 

1002 S. Henktque, II. 

1014 Duque de Bavíera, 
y eleclo Rey de Romanos el 
año de dos , por la muerte de 
Ottotí: pero de los Emperado- 
res de este nombre fue el I. 
recibiendo la Corona , Glo- 



bo, Cruz, y Cetro de mano 
de Benedicto Vlll. en el año 
de 14 después de haver ven- 
cido á su vencedor Ardoino^ 
que se intituló Rey de Italia; 
y asi añadió á la Corona de 
plata del Reyno de Alemania, 
la de Hierro de los Longobar- 
dos en Italia , y luego la de 
Oro del Imperio. Con estas se 
coronó de innumerables triun- 
fos , sujetando las de mas va- 
lor á la Iglesia , y sujetando 
con la de Hierro á quantos le 
hicieron desembainar la espa- 
da. Venció á los Bohemos, 
Polacos , y Moravos : sujetó 
á Flandes , y Lorena : echó de 
Italia á los Saracenos , y á los 
Griegos. Y no contento con 
ceder á la Iglesia quanto sus 
predecesores la dieron, ensan- 
chó sus Dominios, fundando 
en feudo suyo la Iglesia de 
Bamberg , y reduciendo con su 
solicitud á la Hungria á la Fé, 
añadiendo el vínculo nupcial 
entre el Rey San Esteban ^ y 
su hermana. Vencióse aun á sí 
mismo, por el rarísimo egem- 
plo con que fue Ángel purí- 
simo , siendo hombre casado. 
Juntáronse envidiosos, ü obli- 
gados los Angeles á pelear en 
el egército de quien se vencia 
á sí ; y asi vencia siempre : y 
siendo poco un mundo á tal 

Con- 



Siglo XI, Emperadores. 



199 



Conquistador, llegó enrique- 
cido de triunfos y virtudes á 
eternizar su Reyno en el del 
Cielo. 

1024 Conrado , Duque 

1027 de Franconia, 11. en- 
tre los Reyes de Alemania, 
eleéto el año de 24 por ha- 
verle recomendado San Hen- 
rique á los Eledores : y coro- 
nado Emperador el año de 27 
por Juan XIX. Asoció á su 
hijo Henrique al manejo, y es- 
tuvo siempre en continuo mo- 
vimiento por la quietud del 
Imperio , siendo testigos de 
sus triunfos , quantos se hicie- 
ron theatros de sus armas: Ita- 
lia , Borgoña , Hungría , Polo- 
nia, y Saxonia. 

1039 Henrique , hijo, III. 

1046 de Alemania , y II. 
entre los Emperadores, coro- 
nado por Clemente 11. y ador- 
nado de virtudes Marciales, 
Civiles, y Christianas. Persi- 
guió á los Simoniacos, Tru- 
hanes , y Comediantes, repar- 
tiendo (como dice el Frigen- 
se) á los pobres de Christo los 
bienes de que despojó á los 
miembros del Diablo. Defen- 
dió la Tiara , no solo contra 
los Normanos , sino contra 
Godfredo , Duque de Lorena, 
y Bakiuino, Conde de Flandes: 
pero ofendió la libertad del 



Clero, en sujetarle á su arbitrio 
sobre las Elecciones Pontifi- 
cias. Fue vencido por los Bo- 
hemos ^ ayudados de los Hún- 
garos: pero vencedor después, 
hizo tributario al Bohemo, y 
restituyó á su Trono á Pedroy 
despojado de é! por sus mismos 
Vasallos Húngaros. 

1056 Henrique , hijo, en- 
tre los Reyes de Romanos IV. 
pero llí. entre los Emperado- 
res, si se ha de contar entre 
ellos : pues ni lo mereció , ni 
logró ser coronado por el Pa- 
pa , sino por el Antipapa Gw/- 
berto. 

De seis , ó siete arios fue 
eleélo Rey de Romanos , á so- 
licitud de su Padre : por cuya 
muerte gobernó en tutela de 
la Emperatriz Inés , con bas- 
tante perjuicio de la Iglesia. 
Pero crecido el hijo, crecie- 
ron los perjuicios , creciendo 
en él la soberbia, la violen- 
cia , la ferocidad , y la arro- 
gancia , con el detestable vi- 
cio de la Simonía , con que da- 
ba por precio las Investiduras 
de las Abadías, y Obispados. 
A tales y tantos males añadió 
el de Cismático, y Sacrilego, 
contra la persona y Dignidad 
de San Gregorio Vil. que co- 
mo valeroso Principe defen- 
día á la Esposa del Rey de Re- 
N4 yes 



200 

yes del infame tributo con que 
la avasallaba la opresión de 
Alemania. Declaróle excomul- 
gado , y privóle de la Coro- 
na , que lo era para él de con- 
fusión : eligieron los Principes 
á Rodulfo , Duque de Suevia: 
enfurécese mas el Rey Henri- 
que, sacrilego en el furor, y 
perjuro en la paz : pues arre- 
pentido de los males contra 
el Sumo Pastor , y pidiendo 
apartase el Cayado de la Ex- 
comunión , fue para destrozar 
mas , poniendo al Lobo Gui- 
herto por Pastor. Excomulga- 
do en fin por tres Papas , des- 
amparado de Dios , y de los 
hombres, se rebelaron contra 
el rebelde sus hijos : Conrado 
Je quitó el Reyno de Italia: 
Henriqíie le quitó la Corona, 
y metiéndole en una cárcel, 
murió infelizmente perseguido 
de sus hijos, el que persiguió 
ciego al Padre Santo. Hallóse 
en 62 Batallas , venciendo en 
tanto número á las á^ Julio Ce- 
sar ^ y Marcelo^ siempre como 
Soldado , que huviera sido un 
Hercules ^ si huviera manejado 
la Clava contra los Monstruos 
de los Antipapas, y no contra 
las Claves de la Iglesia. 



Siglo XI, Reyes. 



REYES DE ESPAÑA. 



De León ^y Castilla, 



A. 



-LFONso V. Rey 22. 
1027 Bermudo III. hija. 
Fue muerto en la batalla de 
Carrion , por las armas de su 
cuñado D. Fernando , como se 
dirá en los Sucesos memorables, 
Reyna , Ximena. 

1037 Fernando el Gran- 
de ( 22 de Junio ) primer 
Rey de Castilla , por haver ca- 
sado con Doña Sancha here- 
dera del Reyno de León , fue 
también primero de este nom- 
bre entre los de aquel Reyno. 
Ensalzó su nombre , con lo 
que ensanchó sus Estados , y 
ensanchólos estrechando á sus 
enemigos con dilatados triun- 
fos. Despojó á los Saracenos, 
quitándoles en Portugal mu- 
chas Ciudades: donde vengó 
la muerte de Alfonso V, To- 
mó á San Esteban de Gormáz^ 
y su comarca : y echándose 
sobre la Alcarria , ocupó á 
Guadalajara^ y Alcalá, Puso 
en Madrid sus Reales , y obli- 
gó al Rey de Toledo al vasa- 
llage , que cobró luego con la 
espada ; asi de ésiQ , como de 
los Moros de los confines de 

Ara- 



Siglo XL Reyes. 



201 



Aragón. Abrió esta Campaña 
Ja Reyna , pues deteniéndose 
el Rey por falta de caudales, 
se armó la Reyna de ánimo 
varonil , y cediendo sus joyas, 
se vio aqui un nuevo triunfo, 
venciendo Soldados , armados 
con el valor de unos aderezos 
femeniles. Con esta , y otras 
vió^orias de los Bárbaros , y 
del Rey de Navarra , y de 
León ( que murieron pelean- 
do contra él) se hizo Grande 
Fernando , aun fuera de su 
Reyno : y certificado de su 
muerte por S. Isidoro , acabó 
de vivir , acordándose mas de 
la razón de padre , que de la 
de Rey , pues dividiendo el 
Reyno entre sus hijos , y de- 
jando el de Castilla á D. San- 
cho^ el de León á D. Alfonso^ y 
el de Galicia á D. García , dejó 
división entre los Reyes, quan- 
do dejó armado de una sola 
parte á cada hijo. 

1065 Sancho IL pero L 
de Castilla. De tres hermanos 
no se pudo hacer uno , pues 
uniéndose dos para deshacer 
á uno, luego se volvió el uno 
contra el otro. El de Castilla, 
después de dar ley al Rey de 
Navarra, y Aragón, se unió 
con su hermano el de León, 
para despojar al de Galicia. A 
ios primeíos encuentros hizo 
i'; 



prisionero al Rey de Castilla 
el de Galicia; pero librado de 
la prisión por Albar Fañez^ 
pariente del Cid (por parte mas 
del valor , que de la sangre) 
logró por medio del Cid hacer 
prisionero al de Galicia , y 
solo con esto apoderarse del 
Reyno. Libre de esta compe- 
tencia D. Sancho , y poco po- 
lítico su hermano el de León, 
que esperaba partiese con él 
lo conquistado, el que era su- 
perior, y acababa de despojar 
á su vecino hermano, declaró 
guerra al otro , si no le cedia 
en paz lo que á él le faltaba. 
Vióse el pleyto en el Tribunal 
de los Reyes, y en la vista y 
revista sentenció Marte el em- 
bargo á los dos Reyes : pues 
ambos se vieron mutuamente 
prisioneros sin verse : mas vis- 
ta del Cid la execucion de su 
Rey , y abogando por él su fi- 
delidad y su valor, salió con- 
denado en costas Don Alfonso^ 
quedándose en su prisión el de 
Leotí^ y libre y vencedor el de 
Castilla. 

La Infanta Doña Urraca com- 
puso, que D, Alfonso se metie- 
se Religioso en Sahagun , mi- 
rando á que no le quitasen la 
vida en la prisión : pero hu- 
yendo D. Alfonso del Conven- 
to , se refugió á Toledo. Bastó 

es- 



202 



Siglo XI, Reyes. 



esto á Don Sancho para tomar 
pretexto á lo que deseaba , de 
despojar de sus Ciudades á su 
íiermana : y sitiándola en Za- 
mora , perdió el Rey la vida á 
manos del alevoso P^ellido^ que 
trahia de casta el ser traidor. 
Reyna , Alberta. 

1072 Alfonso VI. y I. 
de Castilla, noticioso por ex- 
presos de su hermana Doña 
Urraca^ de la expresada muer- 
te de su hermano , y antici- 
pándose con acceleradas mar- 
chas á los daños de la dila- 
ción , se halló jurado Rey de 
los tres Reynos , jurando por 
tres veces en manos de Ruiz 
Diaz , el no haver tenido par- 
te en la muerte de quien to- 
davía vivía en el corazón de 
su fidelidad y lealtad, Y aun- 
que el Rey se las juró también 
á Ruiz Diaz , supo éste ven- 
cer las ingratitudes del Rey, y 
de sus émulos, venciendo por 
sí solo á los enemigos de su 
Rey , y venciéndose á sí con 
una fidelidad y valor como de 
él solo. 

Tuvo este Rey la gloria de 
restaurar á la Imperial Toledo 
del yugo de los Moros , en que 
estuvo mas de tres Siglos y me- 
dio. Puso por Arzobispo á Don 
Bernardo^ Francés, que dio 
ocasión á la fiesta de la Paz 



con una piadosa , pero intem- 
pestiva sedición contra la Mez- 
quita de Toledo. Levantóse 
contra Alfonso el Moro Aíi de 
Córdoba , y venciéndole dos 
veces , fue á la tercera avasa- 
llado de Alfonso. Cargados en 
fin de despojos , de triunfos, y 
de años , cedieron á la Parca 
el Cid^ y el Rey , dejando sus 
nombres immortales. Reynas, 
Doña Inés, i. Constanza, 2. 
Berta, 3. Isabel, 4. Beatriz, 
$. Doña Ximena , y la Mora 
Zayda. 

Militaron por este tiempo 
en España varios Principes Ex- 
trangeros: Pedro Paleólogo, de 
la Casa de los Paleólogos , Em- 
peradores del Oriente ( que se 
quedó en España , y descien- 
den de él los Toledos) Don 
Raymundo, Conde de Borgo- 
ña , el de Tolosa , y D. Henri- 
que de la Casa de Borgoña. 

REYES DE NAVARRA. 

GARCí SÁNCHEZ cl Tembla- 
dor. 
1000 Sancho, hijo, lla- 
mado el Mayor , por sus gran- 
des virtudes , y aumento de 
sus Estados. Heredó el de Cas- 
tilla, como se refiere en los Su' 
cesos memorables. Pero tuvo 

el 



Siglo XI, 

el desacierto de dividir las fuer- 
zas entre sus hijos , como de- 
cimos alli. Fue muerto , sin 
saber por quien , yendo á visi- 
tar la Santa Iglesia de Oviedo. 

103S García V. hijo, no 
SO'O Rt-y , sino Soldado, y Ca- 
pitán : pero sentido de la divi- 
sión de Estados , que hizo su 
padre, y pareciendole le ha- 
vian quitado á él , quanto die- 
ron á sus hermanos menores, 
empezó á publicar su agravio. 
Juntóse á esto el de prenderle 
su hermano D. Fernando I. en 
ocasión de irle á visitar por 
enfermo, á causa de haver que- 
rido D. Garda prender en se- 
mejante lance á D. Fernando: 
y huyendo Don Garda de la 
prisión, presentó batalla á Don 
Fernando^ y le costó la vida. 

1053 Sancho V. hijo. Re- 
belóse contra él su hermano 
Ramón , y le quitó alevosa- 
mente la vida en Peña/en, 

1076 Sancho VI. y pri- 
mero de dragón : primo her- 
mano del precedente, llamado 
por el Reyno contra el Tyrano 
Ramón. El Rey D. Alfonso P^ I. 
compitió con D.Saancho VI. á 
causa de ser éste hijo de Don 
Ramiro 1. de Aragón , que era 
bastardo de D. Sancho el Ma- 
^or ^ y Don Alfonso era nieto 
legitimo. Compúsose la disen- 



Reyes. 203 

sion sin armas , cediendo el 
Rey de Navarra al de Castilla 
la Rioja, y Vizcaya, y quedan- 
do el de Navarra con recono- 
cimiento á Don Alfonso , por 
medio de un tributo. El Re- 
belde Ramón se huyó al Moro 
de Zaragoza. 

Los hijos de D. Sancho V, 
se retiraron después de la muer- 
te de su padre al abrigo del 
Cid, y del Rey D. Alfonso VI. 
Ramiro., que era el mayor, tu- 
vo un hijo , que fue Rey de 
Navarra , después de los dos 
hijos de Don Sancho V. 

1092 Pedro , hijo de Don 
Sancho V, Rey de Navarra, y 
Aragón. Reynó 14 años, 

REYES DE ARAGÓN, 

EL Rey de Navarra Don 
Sancho el Mayor , divi- 
dió entre sus hijos sus Esta- 
dos: y Don Ramiro., habido en 
muger desigual , fue el primer 
Rey de Aragón. 

1035 Ramiro L Sobre- 
viviendo á su hermano Gon- 
zalo , á quien tocaron los Es- 
tados áeSohrarve^ y Ribagor- 
za , por partición de su padre, 
añadió á su Reyno de Aragón 
estos Dominios; que luego di- 
vidió también , dando aun hijo 

bas- 



204 Siglo XL 

bastardo, de su mismo nombre, 
ei Condado de Ribagorza. Hi- 
zose tributario al Pontífice. 

1063 Sancho I. hijo , sitió 
á Huesca , y murió de un sae- 
tazo que recibió en el sitio. 

1094 Pedro 1. hij^ Ven- 
gó la muerte de su padre , ha- 
ciendo suya á Huesca ^y á Bal- 
hastro : y portándose su valor 
muy superior al de los Moros, 
murió en el de 1104. 

REYES DE FRANCIA. 



R. 



-OBERTO. 

1031 Henrique, hijo, go- 
bernó con su padre desde el 
1027 , y en el 31 en que em- 
pezó á reynar solo , fue tanta 
la hambre en Francia , que se 
andaba á caza de hombres , y 
de niños para comerlos. So- 
bre éste tuvo Henrique otro 
grande enemigo en su madre 
Constancia , que la tuvo terqui- 
sima en quitarle la Corona, 
para ponerla en el hijo menor: 
pero fue mayor Henrique en 
el valor , que Constancia en el 
amor: y asi la redujo con la 
fuerza á desistir del tesón. 

1060 Phelipe i. hijo. A los 
siete años fue coronado por 
el padre en el 1059 •» y P^^ s" 
muerte, gobernó bien mientras 



. Reyes. 

estuvo en la tutela de Baldui^ 
no V, de Flandes'. pero mane- 
jado por sí , después de morir 
Balduino, se desmandó en des- 
ordenes de sus gustos, disgus- 
tando no solo al Reyno,sino 
al Papa : y solo á fuerza de 
Excomuniones se redujo á de- 
jar las incestuosas Bodas de 
Bertrada , y recibir á Berta, 
su legitima esposa. Murió en 
fin consumido de los excesos 
de sus gustos. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

En León , con asistencia del 
Rey Alfonso l^. para la disci- 
plina Eclesiástica. 1012. Otros 
muchos se tuvieron en Espa- 
ña , y fuera de ella , donde es- 
pecialmente eran grandes los 
desordenes de los que se de- 
bian portar como ordenados. 

El principal Concilio de este 
Siglo fue (sobre los di^Sutri^ 
para reprimir los Antipapas) el 
de Clermont Arvernense, 6 Cla- 
romontano , en el Condado de 
Namur^ año de 1095 en que 
presidió el Papa Urbano II. á 
215 Prelados. Excomulgaron 
segunda vez á Phelipe /. de 
Francia. Y exhortaron á los 
Principes Christianos á la paz 
entre sí, para la guerra sagra- 
da 



Siglo XI, 

da de la expedición de Tierra 
Santa : declarando por satis- 
facción de todos los pecados 
los trabajos que ocurriesen en 
tal viage. Pero prohibiendo á 
los Eclesiásticos el uso de las 
armas. Y entre otros Cañones 
de disciplina Eclesiástica se 
mandó aqui la Comunión de las 
dos especies de por sí: ó por- 
que en algunas partes se daba 
la partícula mojada en la San- 
gre (lo que prohibió el Braca- 
rense Til, por no haverlo insti- 
tuido asi Christo) ó porque los 
Maniquéos no querían comul- 
gar el Cáliz , por el error de 
que el vino era criatura del Dia- 
blo. Y de aqui se infiere, que 
fue libre el uso de comulgar en 
una sola especie : pues si no el 
Maniquéo, que se abstenia del 
Sanguis , sería descubierto , y 
castigado. 

Viendo luego la Iglesia los 
inconvenientes de que el San- 
guis solia derramarse , y que á 
los aguados los revolvía el es- 
tomago el accidente del vino: 
y que el thisico,y leproso, &c. 
bebían de un mismo Cáliz; 
justamente obligó á comulgar 
solo en una especie : pues en 
ella se recibe Cuerpo , y San- 
gre; y la Escritura habla á ve- 

(*) Joan, 6. A^or. a. i. Cor. i«. 



Hereges. 205 

ees de una sola especie (*), y el 
mismo Christo , que en Emaus 
dio (según muchos Santos Pa- 
dres) el Pan consagrado á sus 
Discípulos, no les dio el Cá- 
liz , sino la Comunión de una 
sola especie. El primer Conci- 
lio en que la Iglesia determi- 
nó la Comunión en una sola 
especie , fue el Const ándense y 
que empezó en el 1414. 

En Nimes , presidido por el 
Papa. 1096. 

En Roma^ y Francia se tuvie- 
ron varios Concilios, para con- 
denar el error de Berengario. 

HEREGES, 
Y SUS ERRORES. 

Berengario^ Francés, empe- 
zando á sentir mal de la Eu- 
charistia, acabó peor, dicíen- 
do, que no se contenia en ella 
real y verdaderamente el Cuer- 
po y Sangre de nuestro Señor 
Jesu- Christo. Abjuró tres ve- 
ces su error, pues tuvo dos re- 
caídas: pero murió penitente. 

Otro delirio tuvounGramma- 
tico Italiano , llamado Vilgar- 
do., que se dejó engañar del De- 
monio en figura de Virgilio., y 
//orííí7/o, persuadiéndole, y cre- 
yendo el infeliz , que era de Fé 
quanto se hallaba en sus obras. 

SAN- 



206 



Siato XL Escritores, 



SANTOS. 

La Santidad, que faltó en el 
principio de este Siglo á los 
Principes Eclesiásticos , pa- 
rece se fue toda á los Princi- 
pes Seglares, que vivieron 
como unos Santos. 

Henrique , Emperador. 

Cunegunde^ Virgen, y esposa 
de S. Henrique. 

Esteban , Rey de Hungría. Y 
su hijo Emerico. 

Canuto el mayor , Rey de Di- 
namarca. 

Ladislao , Rey de Hungría. 

Margarita^ Reyna de Escocia. 

Casilda^ hija del Rey Moro 
de Toledo. 

Eduardo , Confesor , Rey de 
Inglaterra, hijo de Etelredo, 

Stanislao , Obispo de Cracov ia. 

Romualdo , Fundador. Vivió 
120 años. 

Gualberto^ Fundador. 

Bruno ^ Fundador. E. 

Roberto ^Yunádiáor: Cisterciense. 

Pedro Damiano. E. 

Anselmo Cantuariense. E. mu- 
rió en el 1 109. 

Odilon^ Abad de Cluni, que 
murió en el 1048. E. Este 
Santo instituyó el Oficio de 
las Animas al otro dia de 
Todos Santos, y poco des- 
pués lo abrazó la universal 
Iglesia. 



Bruno , Signiense. E. 
Iñigo , Abad. M. 1068. 
Domingo de Silos* M. 1073. 
Lesmes» M. 1097. 

ESCRITORES. 

Hermano Contradio , insigne 
Historiador. 

Burcardo , Obispo de Vorms, 
recopiló los Cañones anti- 
guos. Murió por los años 
de 1024. 

Humberto , Cardenal. 

Theophiladto , Expositor. 

Juan Curopalata , Historiador. 

Oecumenio , y Olimpiodoro , Ex- 
positores. 

Lanfranco, 

Anselmo Laudinense , Autor 
de la Interlineal. Murió en 
el 1 1 17. 

Mariano Scoto. 

León , Grammatico , Continua- 
dor de Theophanes. 

S, Ibón , Carnotense. 

Bertholdo , Historiador. 

Lamberto^ Historiador. 

Sampiro^ Español, Historiador. 

Euthimio , Monge , Expositor. 

Guido de Arezo inventó en 
tiempo del Papa Juan XIX. 
las Notas Musicales , Ut^ 
Re , Mi , &c. incluidas en 
el Hymno Ut queant laxis 
Resotjare fibris f &c. 

SU- 



Siglo XI, Sucesos. 
SUCESOS MEMORABLES. 



207 



Ve los Reyes de Castilla, 

En este Siglo empezaron 
los Reyes de Castilla , y se 
unieron los Castillos , y Leo- 
nes en un Escudo Real. El Rey 
de Navarra D. Sajicho el Ma- 
yor havia casado con Doña Ma- 
yor , hermana del Conde de 
Castilla D, Garda. Este dispu- 
so casarse con Doña Sancha^ 
hermana de Bermudo III. y 
mutuamente el Rey D. Bermu- 
do con la hermana del Conde. 
Pasó el Conde á León al Des- 
posorio: pero como una cuer- 
da sola destemplada basta pa- 
ra pervertir una harmonía , se 
disolvió esta concordia , por la 
que tuvieron para el mal los 
malos hijos del traidor Z)./^(?/¿7. 
Estos añadiendo á las traicio- 
nes heredadas la ingratitud , y 
alevosía propria , salieron á re- 
cibir al Conde , que con bizar- 
ría de Galán se adelantó á ser 
el primero , que lograse la vis- 
ta de su esposa, y aquellos, be- 
sándole la mano , como á su 
Señor natural , le quitaron la 
vida , como si fuera enemigo. 
Veis ai las galas convertidas en 
tocas: y la plaza de los públi- 
cos festejos vuelta cadahalso 
funesto para el suplicio de los 



alevosos agresores , que fueron 
entregados á las llamas. Con- 
fundióse también el Título de 
Conde con el Título de Rey: 
pues pasó por el casamiinto 
mencionado al Rey deNavar^ 
ra. Y creciendo con la heren- 
cia su poder , y con éste la 
ambición , obligó á D. Bermu- 
do á que casase á su hermana 
Doña Sancha con su hijo se- 
gundo D. Fernando ; á fin de 
que siendo ésta la heredera de 
León , por no tener hijos Don 
Bermudo , quedasen todos los 
Reynos en su casa. Al fin, ofus- 
cado el Rey con la pasión de pa- 
dre , hizo lo que solo pudieran 
hacer los Moros contra el Rey: 
dividió todas las fuerzas, dan- 
do al hijo mayor la Navarra, 
á D. Fernando la Castilla , á D. 
Gonzalo á Sobrarve, y a.D, Ra- 
miro á Aragón. Quedó asi co- 
mún á todos el peligro: comu- 
nes los gastos de la multiplica- 
ción de las Cortes: común Ja 
emulación , y nada común la 
conveniencia. Levantóse Na- 
varra contra Aragón : y valienr 
dose de e^to León contra Cas- 
tilla, dio Batalla Bermudo con- 
tra Fernando en las cercanías 
de Carrion : y arrojándose Ber- 
mudo como un Lfcon á buscar 
entre los Esquadrones á Fer- 
nando , pagó su arrojo , cayen- 
do 



208 



Siglo XI, Sucesos. 



do todo su brío al bote de una 
lanza : y asi recayó en el Rey- 
no de Castilla el de León. 

Siguieron al triunfador los 
Leoneses : y á los aplausos con 
que se suele recibir al Sol que 
nace , afíadieron los Grandes, 
y Prelados de España el dar á 
Z). Fernando Título de Empe- 
rador , en atención á las Coro- 
nas que tenia, á los Reyes Mo- 
ros, que eran sus tributarios, y 
á la descendencia de los Godos, 
que sucedieron en la Soberanía 
Imperial de los Romanos en 
España, y en la Galia Gothica. 
Oído esto por el Emperador 
Henrique III, de Alemania, 
.dicen se quejó al Papa Viétor 
II. del Título, que tomaba el 
Rey de España : el Papa , que 
era Paysano del Emperador 
Henrique , envió á requerir á 
Fernando: y consultando éste 
el caso con los suyos , prevale- 
ció el di ¿lamen de Ruiz , ó Ro- 
drigo Díaz de Bivar , á quien 
Jos Moros dieron nombre de 
Cid, que es lo mismo que Cam- 
peador^ b Vencedor, por quanto 
parecía haver encadenado en 
su valor los triunfos de una 
continuada fortuna. Este pues, 
que era descendiente del Juez 
de Castilla Ñuño Rasura^ y no 
respiraba mas aliento, que el 
que él solo podía dar al honor 



de su Patria , y de su Rey , fue 
de sentir , que debia afianzar 
la espada la razón de la Sobe- 
ranía de España. Y viendo el 
Rey , que el mejor egecutor 
de la empresa es el mismo que 
la representa , pasó el Cid con 
diez mil combatientes á llevar 
por su mano la respuesta. AI 
tiempo que estaba ya en Tolo^ 
sa , dejando los Pirineos á la 
espalda , se le pusieron delante 
un Legado del Papa, y los Em- 
bajadores del Imperio : y pa- 
sando del Tribunal de Marte 
al de Astrea , se declaró la jus- 
ticia,de que España no debe, 
ni ha pagado jamás algún reco- 
nocimiento á Principe Extran- 
gero. 

Dividiéronse por muerte de 
Fernando /. losReynos de Cas- 
tilla, y León : pero se volvie- 
ron á unir en D. Sancho II, 
D, Alfonso y^I. añadió el de 
Toledo^ como se dijo en sus vi- 
das. En tiempo de éste fue el 
milagro de nuestra Señora de la 
Paz : y la mutación del Oficio 
Gothico^ introducido el Roma- 
no, como se previno en el Sigla 
VIL 

REYNO DE BOHEMIA. 

En el año 1086 tuvo Hen- 
rique III. Emperador, una Jun- 
ta en Moguncia, y en él se 

dio 



Siglo XL Sucesos, 



209 



dio Título de Rey de Bohemia 
á Uratislao , que fue uncido 
primer Rey por el Arzobispo 
de Treveris en la Corte de Pra- 
ga. Véase el Siglo VI. Pero 
añade Eneas Silvio , que los 
sucesores de éste no lograron 
mas que el Título de Duques^ 
hasta que en tiempo de Fede^ 
rico Enobardo se propagó el de 
Rey á todos los sucesores. 

Origen de la Potencia de los 
Turcos, 

Son los Turcos gente Hun- 
nica , populosa , y libre , que se 
crió en la parte Septentrional 
del Monte Caucaso : llamados 
Turcos por Turkestan^ frontera. 
de la Tartaria : y después que 
con sus irrupciones y correrias 
se fueron haciendo formida- 
.bles á todas las Comarcas, se 
arrojó su Capitán , llamado 
obraban , con cien mil hom- 
bres , sobre la Armenia : y ha- 
ciéndose Señor de ella, después 
de triunfar una y otra vez de 
los Romanos en el año 1048 
vio entre los Saracenos una 
gran sedición: y valiéndose los 
Turcos de tan buena ocasión, 
movieron contra los Saracenos 
sus Armas , y matando á su 
Capitán , se hicieron dueños 
de la Persia. Mezclada mucha 
parte de la Tropa de los Sara- 



cenos con los Turcos , dieron 
al General el nombre á^Sul- 
tán^que quiere decir en lengua 
Persa Rey de Reyes. Desde este 
tiempo se empieza á tomar el 
principio del poder de los 
Turcos : y por la mezcla de 
estos con los Saracenos en la 
Persia, y Caldea, resultó eb 
abrazar los Turcos la Seéla de 
Mahoma : y desde este tiempo 
no cesaron de afligir al Impe- 
rio de los Griegos , molestan- 
do á todo el Oriente , y obli- 
gando al Emperador Alejo á 
hacer paces con ellos : ponién- 
dole en tal estado, que envió 
á pedir socorro á todos los 
Principes Christianos en el 
1092 con Carta á Roberto, 
Conde deFlandes, por causa 
de haverse visto uno y otro 
quando el Conde fue á visitar 
el Santo Sepulcro, y asi en es- 
te Siglo , como en el siguiente^ 
militaron con diversa fortu* 
na, maltratando, y maltratados 
con los Caballeros Cruzados, 
El mismoEmperador^/é-jú» fue 
luego uno de los mayores ene- 
migos de la Expedición de la 
Cruzada, liaciendose de parte 
de los Turcos contra los Chris- 
tianos Latinos , temeroso de 
su crecido número. De la Mo- 
narquía de los Turcos se ha- 
blará en el Siglo XiV. 

O Cru- 



2IO 



Siglo XI, Sucesos. 



Cruzada /. y Reyes de jfe^ 

rusalen. 

Apoderados ya los Turcos 
de toda la Palestina , y Asia 
Menor , hasta el Estrecho de 
Constantinopla , pusieron en 
tal estrecho. á toda la Chris- 
tiandad , que nadie pedia ir á 
visitar los Santos Lugares, sin 
hacerse lugar por mil peligros. 
Sucedió, pues, que haviendo 
visto por experiencia aque- 
llas calamidades un Ermitaño 
Francés, llamado Pedro Ere^ 
mita , volvió en alas de su do- 
lor al Occidente , á mover á 
todos los Principes Christia- 
nos á la restauración : y jun- 
tando el Papa el Concilio de 
Clermont , y recorriendo el tal 
Pedro las Cortes de los Prin- 
cipes Christianos , fue tal la 
commocion de los ánimos , á 
vista de la piedad de la causa, 
y del perdón general de los 
pecados , que se publicó por 
el Pontífice ; que se necesitó 
hacer retirar á muchos , que 
sin reparar en edad , sexo , ni 
condición , se ofrecían á com- 
petencia á morir por Christo 
en la Ciudad en que Christo 
murió por todos. Escogióse 
poner por divisa en los vesti- 
dos una Cruz encarnada , para 



todos los que sentasen plaza, 
siendo el primero que se es- 
maltó con ella el Legado 
Apostólico Ademar o : y por 
esto se dio el nombre de Cru- 
zada á esta Expedición Sagra- 
da. Para su buen éxito, se en- 
comendó la acción al Patro- 
cinio de la Madre de Dios de 
los Egércitos : instituyendo, 
para obligarla á ello , el Oficio 
parvo , y la Misa del Sábado. 
Entre los Principes Christia- 
nos que concurrieron , fueron 
los principales Godfredo Bu- 
llón , Duque de Lorena , con 
sus dos hermanos Balduino , y 
Eustachio: Roberto^ Conde de 
Flandes: y Roberto ^ Duque de 
Normandía : Hugo el Magno, 
hermano del Rey Phelipe de 
Francia : Raynaldo, que co-^ 
mandaba las Tropas Alemanas 
é Italianas: Boemundo, Norma- 
no , con Tancredo , y Raymun- 
do^ Conde de Tolosa, con otros 
muchos, que pasaban de dos- 
cientos , en quienes sobresalía 
el valor , la sangre, y el zelo 
de derramarla por Christo. 
España se hallaba ocupada en 
la guerra de los Moros : pero 
no obstante salió con Tropas, 
y con la insignia de la Cruz 
el Arzobispo de Toledo Don 
Bernardo, Mas creyendo los 
Canónigos , que no volvería 

mas, 



Siglo XI, Sucesos. 



211 



mas, pasaron á elegir otro Pre- 
lado: lo que obligó al legítimo 
al regreso , y poniendo otros 
Canónigos , volvió hasta Ro- 
ma : de donde le hizo el Papa 
volver á su Iglesia, compade- 
ciéndose de ver en la Cuna á 
la que se criaba por Matriz de 
la España. 

Empezóse^ pues, esta prime- 
ra Cruzada en el año 1096 
con el concurso de seiscientos 
mil Infantes, y cien mil Caba- 
llos ; y pasadas algunas con- 
tradicciones entre los mismos 
Christianos , pasaron en fin el 
Bospboro de Thracia , toman- 
do á la Ciudad de Niza , la 
Asia Menor, y la Cilicia, con 
no pequeñas pérdidas de los 
Turcos de Solimán : y después 
de siete meses de sitio sobre 
^ntioquia , quedó la Ciudad 
por los Christianos : pero fal- 
tándoles el principal Castillo, 
y sobreviniendo el Persa Cor- 
imanes con doscientos mil Sol- 
dados, ni podian mantener la 
Ciudad , ni invadir la nueva 
Fortaleza sin un nuevo com- 
bate. Havian encontrado en 
Antioquia la Sagrada Lanza 
del Redemptor : y enarbolan- 
dola contra los Enemigos, des- 
trozaron cien mil Persas , per- 
siguiendo , y acabando con el 
resto. Boemimdo se levantó coo 



Antioquia : Rnymundo con Ce- 
sárea : Godfredo de Bullón se 
echó sobre Jerusalén , y se le- 
vantó con ella. Y saludándole 
todos Rey de la Ciudad , no 
quiso su modestia admitir el 
Título de Rey de una Ciudad, 
en que Christo havia sido tra- 
tado como Esclavo. Fue esta 
toma en el 1099 en que em^ 
pieza el cómputo de los Reyes 
de Jerusalén , cuyo segundo 
fue Balduino^ hermano de God^ 
fredo: y solo duró este Reyno 
88 años : perdiéndose la San- 
ta Ciudad , y toda la Palesti- 
na en el 1187 con dolor de 
toda la Christiandad, por des- 
unión de los Principes Chris- 
tianos. 

El Sultán de Egypto, viendo 
que el Egército de los Chris- 
tianos se havia reducido á 
veinte mil hombres , juntó otro 
de cien mil Caballos, y el mu- 
cho mayor número correspon- 
diente de Infantes : pero el 
Gran Duque de Lorena, infun- 
diendo animo en los suyos, 
mató cien mil enemigos, sa- 
liendo herida la mayor parte 
de los otros , que aseguraron 
su vida con la fuga , y con ella 
afianzaron al vencedor en su 
triunfo. Mantúvose en el nue- 
vo Rey no su linea hasta el 
tiempo dicho. 

O 2 Oh. 



212 



Siglo XL Sucesos. 



Glorias de ¡os Normanos» 

Por esté tiempo un Caballe- 
ro Normano, llamado Tancre- 
do Altavilano , se hallaba con 
doce hijos , que tuvo en dos 
matrimonios , sobre otras mu- 
chas hijas : y no teniendo con 
que dotar á tantos, les repre- 
sentó lo mucho que les havia 
dado en la honra de su sangre: 
y reservando en su casa al Pri- 
mogénito , salieron los once 
hermanos á buscar fortuna, es- 
cogiendo por theatro al que lo 
havia sido tiempo antes para 
las glorias repetidas de los 
Normanos , la Pulla , y la Ca- 
labria. Tres veces pelearon 
con los Griegos asistidos de 
lio pocos amigos , y volunta- 
rios aventureros , que salieron 
con ellos , y venciendo otras 
tantas veces , se hicieron due- 
ños de las dichas Provincias, 
nombrando por su Gefe á su 
hermano Hunfredo. Y preten- 
diendo el Pontifice el derecho 
de aquellas tierras, y repre- 
sentando los Normanos como 
las havian adquirido por su 
espada, se ofrecieron á mante- 
nerse en ellas tributarios: mas 
no contentándose con esto el 
Papa León IX. vinieron á las 
Armas : pero vi(5toriosas las de 



los Normanos, le redugeroíi 
con ellas á sus paitos. A Hun- 
fredo se siguió su Hermano 
Roberto Guiscardo , que hizo 
grandes proezas en las dichas 
Provincias contra las Armas 
Griegas. Y recibiendo del Pa- 
pa Nicolao la Investidura de 
Sicilia , que poseían los Sa- 
rácenos , la envistió con tal 
acierto , que se hizo dueño de 
ella. E impaciente del ocio , y 
amante de la gloria , la buscó 
poniendo guerra al Griego en 
las mismas entrañas de su Im- 
perio : y venciéndole varias 
veces contra todo el poder de 
^lejo, y de Fenecía (émula de 
las glorias de Roberto) amena- 
zaba á la misma Constantino- 
pla , si el socorrer al Papa San 
Gregorio^ contra el poder de 
Henrique , no le huviera obli- 
gado á volver sobre Italia. De- 
fendida la Tiara , volvió so- 
bre la Grecia ; y volvió á ven- 
cer á Griegos , y Venecianos.; 
Por su muerte se introdujo Ro- 
gerio , su hijo el mas pequeño, 
á causa de estar el mayor en 
el Oriente. Este fue Boemun- 
do^ que vencidas competencias 
fraternales, fue uno de los pri- 
meros en la primer Cruzada^ 
con Tancredo su sobrino , co- 
mo se puede ver en el Musceo 
Itálico del Padre Mabillon. 

OR- 



Siglo XI 

ORDENES. 

1030 El Orden de los Ca- 
balleros de San Cosme , y San 
Damián ^tn Palestina, institui- 
do por muchas personas de 
piedad , que fundaron Hospi- 
tales en Jerusalen , y en otras 
Ciudades ; pero este Orden de- 
cayó, al paso que los negocios 
de la Christiandad decayeron 
en la Palestina. 

1060 El Orden de Valleum- 
hrosa en la Toscana , en la 
Diócesi de Florencia : institui- 
do por S, Juan Gualterio, No- 
ble Florentino. 

T063 El Orden de los C¿z- 
nonigos Reformados , bajo la 
Regla de N. P. S. Augustin: 
instituido en Jerusalen por Ar- 
nolfo , y aprobado en el mis- 
mo año por Alejandro II. en 
el Concilio Romano. 

1067 Orden de los Caba- 
lleros de Santa Cathalina^en el 
Monte Sinai: fundado por va- 
rios Principes Christianos, ba- 
jo la Regla de San Basilio , pa- 
ra cuidar de la seguridad de 
los caminos , en favor de los 
Peregrinos , que iban á visitar 
el Santo Sepulcro. 

1076 Orden de los Religio- 
sos de Gran Mont , instituido 
por un Caballero de Arvernia, 



Ordenes. 213 

deuna admirable santidad , que 
se llamaba Esteban. Comenzó 
á establecerse sobre el Monte 
Moret : pero después se pasa- 
ron \osRQ\ig\osos iGran Mont. 
Tuvieron al principio una vi- 
da muy austera ; pero relajá- 
baos después , los reformó el 
Papa Juan XXII. 

1086 Orden de los Car- 
tujos , que estableció S . Hugo^ 
Obispo de Granoble , á solici- 
tud de San Bruno , natural de 
Colonia. 

109S Orden de los Reli- 
giosos de San Antón , institui- 
do junto á Viena del Delfinado 
por Gastón^ Caballero Vienes, 
que con sus hijos, y otros ocho 
Compañeros , se dedicó al ser- 
vicio de los enfermos , en es- 
pecial de los que padecían el 
mal , por entonces muy co- 
mún , que llamamos Fuego de 
San Antón. Tomaron por in- 
signia la letra Tau. 

1098 Orden del Cistér ^ ins- 
tituido por San Roberto , Abad 
de Moleme , en el Obispado de 
Chalón en Borgoña , con los 
auspicios de Hugo , Arzobispo 
de León , y de Vaulterio , Obis- 
po de Chalón , y con la gran 
liberalidad de Odón ^ Duque de 
Borgoña. San Bernardo^ Abad 
de Claravál, fue la honra , y 
esplendor dq este Orden. 

O 3 Sí- 



2í4 



Siglo XIL Pontífices. 



SIGLO XIL 



PONTÍFICES. 



P 



ASQUAL II. Papa i6i. 

Si en los Siglos pasado? 
padeció la Iglesia trabajos por 
los Papas , en éste padeció mas 
por los Antipapas : pues em- 
pezando con tres , como se 
deja dicho , fue continuando 
con otros , como se verá. 

11x8 Gelasío ll.en 25 de 
Enero , Benito de Gaeta. Des- 
de que fue ensalzado le tira- 
ron á abatir los de la facción 
del Emperador : poniendo el 
Duque Cencío Frangipano , no 
solo las manos en el Papa , sino 
también los pies , y metiéndole 
luego en una cárcel , se albo- 
rotó tanto el Pueblo , que se 
vio Cencío precisado á darle li- 
bertad. Pero temeroso el Papa 
de ver venir á Roma á Henrí- 
que V. y sentido éste de que se 
huviese retirado á Gaeta , in- 
trodujo al Antipapa Mauricio'. 
y el Papa refugiado á Francia, 
murió luego , en 29 de Enero. 

Antipapa Mauricio Burdi- 
No , llamado Gregorio VIH» 
desde 9 de Marzo del 11 18. 
Fue éste uno de los que tra- 
jo de Francia el Arzobispo 



D. Bernardo , y le hizo Arce- 
diano de Toledo , y llegó á 
ser Arzobispo de Braga : mas 
no cabiendo su ambición en 
España, ni aun en Roma (pues 
quiso Pasqual II. castigar su 
arrogancia , y presunción) se 
refugió al Cesar. A los tres 
años le prendió en Sutri el Pa- 
pa Calixto II. y entró con él 
en triunfo en Roma. 

II 19 Calisto II. en i de 
Febr. Fran és , Canónigo de 
S, Augustin : logró que el Em- 
perador Henrique se sujetase á 
la Iglesia, desprendiéndose del 
Anillo, y Báculo de las Investid- 
duras ^y que en adelante se hi- 
ciesen las elecciones , y consa- 
graciones de Abades , y de Obis- 
pos , libremente , y sin Simonía. 
Con esto , absolviéndole el Pa- 
pa , quedaron concordes la Co- 
rona , y Tiara. Hizo Arzobis- 
pado á Santiago, trasladando 
á esta Iglesia la Metrópoli de 
Merida. 1120. 

En su muerte (13 Dic. del 
24) se eligió á Theobaldo , lla- 
mado Celestino II. pero León 
Frangipano , y otros que no 
gustaron de éste , aclamaron 
al Obispo de Ostia Lamberte. 
y como Theobaldo renunciase 
al primer dia , y al séptimo de- 
pusiese sus Insignias Lamberto 
ante los Cardenales ; viendo 

es- 



Siglo XIL Pontífices. 



i\ 



estos su humildad , le aclama- 
ron Pontífice con nombre de 
1 124 Honorio II. en 21 
de Dic. Bolones , Canónigo 
Reglar : manejó con infatiga- 
ble zelo las Armas Eclesiásti- 
cas contra las turbaciones de 
los sobrinos del Emperador: 
y tuvo en su favor á Lotha- 
rio. M. en 14 de Febr. del 

II 30 Inocencio II. en 15 
de Febrero. Romano , Canó- 
nigo Reglar : al lleno grande 
de sus prendas , en que no se 
halló que reprehender , añadió 
su humildad una multiplicada 
resistencia , que esmaltó des- 
pués con una gran constancia, 
y gran valor en los graves ne- 
gocios , que ocurrieron. M. en 
24 de Sept. del 1143. 

Cisma de Pedro León , lla- 
mado Anackto 11. 1 ieto de un 
Judio rico , é hijo de la fortuna 
del dinero , con que compra- 
ron sus padres la nobleza mas 
distinguida de Roma ,por me- 
dio de los primeros casamien- 
tos , bautizados ya con el nom- 
bre de Christianos. Pero el hi- 
jo , estudiando en Francia , se 
hizo peor que Judio , tenido 
en lo común por Antechristo. 
Para ocultar el corazón de Lo- 
bo , tomó la piel de Oveja en 
el Convento de Cluni : y cre- 
ciendo en ambición , prodiga- 



lidad , y lascivia , no contento 
con tener á su lado á una mo- 
zuela en trage de varón ,tuvo 
(ya Cardenal) hijos suyos en 
la que solo debió tener sobri- 
nos. 

Favorecieron el Cisma de 
este Monstruo, RogeriOy Duque 
de Sicilia , y Guillermo , Duque 
de Aquitania : pero éste fue 
convertido por San Bernardo, 
aquel después de morir Pedro 
Lean en 25 de Enero del año 
1 138 subrogó por 

Antipapa á un tal Grego- 
rio , que se llamó Viñor IV, 
pero luego se sugetó á los pies 
de Inocencio II, Rogerio inva- 
diendo la Pulla , contra las Ar- 
mas del Papa , y haciéndole 
por traición prisionero , le 
obligó á que le diese en feudo 
el Reyno de Sicilia , &c. 

1 143 Ci LtsTiNo II. en 26 
de Sept, Toscano , noble , y 
doélo : de reynado pacífico, 
pero breve , pues no llegó- á 
seis meses. 

1 144 Lucio II. en 12. de 
Mar. Bolones , Canónigo Re- 
glar : padeció las turbaciones 
de \os Arnaldístas^que querían 
introducir en Roma el Magis- 
trado antiguo de la Seda Polí- 
tica : y se dice murió de una 
pedrada. M. en 25 de Feb. del 

1 145 Eugenio 111. en 27 

O4 de 



2l6 



Siglo XII. Pontífices. 



de Feb. de Pisa , Cisterciense: 
vivió inquietado de los ^r«£í/- 
fl^/jíííj", persistentes en la idea de 
la antigua República : lo que le 
precisó á refugiarse á Francia. 
Pero apaciguada al fin la tur- 
bación , y exhortando de nuevo 
á la Guerra Sagrada , vivió sin 
immutar la austeridad de la vi- 
da Monástica : y le celebran co- 
mo Santo los Bernardos. Cha- 
cón escribe que edificó el ^3\2i- 
q\q ¡Vaticano. M. á 8 de Jul. de 

1153 Anastasio IV. en 10 
de Jul. Romano , Canónigo 
Augusiiniano: liberal para po- 
bres : y para el Templo de S. 
Juan de Letrán. M. en 2 de 
bic. del 

11 54 H ADRIANO IV. en 3 
de Dic. Inglés , Canónigo Re- 
glar : confirmó la Primacía de 
la Santa Iglesia de Toledo , y 
á Guillermo en el Reyno de Si- 
cilia , después de muchas com- 
petencias, y de rendir omena- 
ge á la Silla Apostólica. Fue tan 
desprendido de los suyos, que 
aun á su misma madre no la 
dejó otra cosa para su anciani- 
dad , que las limosnas que pi- 
dió la diesen por su recomen- 
dación en su Iglesia Cantua- 
riense. M. á i de Sept. 

II 59 Alejandro IíI. en 
7 de Sept. de Sena , Canónigo 
Augusiiniano ; apenas fue elec- 



to , se excitó el funesto 

Cisma de Odtaviano , que 
se WdLvnójy^iGtoriy. favorecido 
de Federico Enobar do ^ con gra- 
ve turbación de la Iglesia : y 
muerto el año 1164, pusieron 
los Cismáticos al 

Antipapa Guidon llamado 
Pasqual III. que á instancia 
de Federico canonizó á Cario 
Magno'.y acabando sus dias ea 
el 116B no se acabó el Cismn: 
pues pusieron en su lugar al 

Antipapa Juan , llamado 
Calisto III. quien cedió luego 
el Pontificado , y la vida : mas 
no cedieron los Autores del 
Cisma , pues pusieron (según 
algunos) al quarto Antipapa 
Lando Sitino , llamándole Ino- 
cencio III. Mas preso , y des- 
terrado por el Papa Alejaíidro., 
se acabó á los 20 años este 
funesto Cisma, 

alejandro III. tuvo exco- 
mulgado al Emperador Fede- 
rico hasta el año 1177 en que 
se humilló á la reconciliación. 
Obligó también al Rey Hen- 
rique II de Inglaterra á puri- 
ficarse de la muerte de Santo 
Thomás Cantuariense : y cano- 
nizó á San Bernardo , y otros 
Santos , reservando á la Santa 
Sede las Canonizaciones ,como 
digimos al fin del Siglo IX. M. 
en 30 de Agosto del 

Lu- 



Siglo XIL Pontifjces. 



ii8r Lucio llí. en i de 
Sept.de Luca: lució en los tiem- 
pos precedentes con Legacías 
repetidas á los Principes : y en 
la Silla , como un Ángel de Paz. 
Pero oponiéndose á ios que 
querían introducir en Roma 
Ja República antigua ,y erigir 
nuevos Cónsules , se vio preci- 
sado á retirarse á Verana^ y allí 
acabo la vida , sepultado en 25 
de Nov. del 

1 185 Urbano III. en 25 
de Nov. Milanés : después de 
algunas disensiones con Fede- 
rico ^ y muchas solicitudes pa- 
ra la paz de los Principes con- 
tra Turcos , murió de pesar de 
la pérdida de la Tierra Santa. 
En 19 de 0¿l. 

1 187 Gregorio VIII. en 
29 de Oét. Beneventano , Be- 
nito , escribió Carta circular , ó 
Enciclica , exhortando á todos 
los Fieles á la restauración de la 
Tierra Santa. M. á 17 de Dic. 

1 187 Clemente III. en 19 
de Dic. Romano : insistió en 
la misma exhortación : y empe- 
zada la expedición , se desva- 
neció luego. M. á 28 de Marzo. 

1 191 Celestino IIl. es 30 
de Marz. Romano : coronó á 
Henrique , hijo de Federico : y 
no desistió del empeño de las 
Cruzadas. M. á 8 de Enero del 
1 198 Inocencio III. Ita- 



2l7 

liano , Canónigo Augustiniano: 
á los 30 años de edad fue elec- 
to Papa (en el dia del entier- 
ro de su predecesor , que fue 
á 8 de Enero) siendo soIo Diá- 
cono : y antes de ordenarse 
de Sacerdote (pues defirió el 
hacerlo hasta el dia de la Ca- 
thedra de San Pedro , á 22 de 
Febrero) tuvo la visión , por 
quien aprobó el Orden de ia 
SS. Trinidad , estando , no di- 
ciendo , sino oyendo Misa, 
como defiende Fagi en este 
ultimo año de su Critica sobre 
los Anales de Baronio, 

Fue de zelo Apostólico con- 
tra los excesos de los Prin- 
cipes , Vhelipe II. de Francia, 
Juan de Inglaterra , y Otton de 
Alemania. Coronó por su ma- 
no á Don Pedro , Rey de Ara- 
gón : y recibió con paternal 
afedo en el gremio de la Igle- 
sia al Rey de los Bidgaros ; y 
al de Armenia : sin descuidar- 
se en la solicitud de reunir 
con la Iglesia Latina á la de 
Grecia. Persiguió con ambos 
brazos á los Albigenses : y des- 
pués de 18 años y medio de 
Pontificado , dejó ilustrado su 
nombre , no solo con sus he- 
chos , sino con sus escritos. 
M. en lóde Juh óq! 1216, 



EM- 



2l8 



Siglo XIL Emperadores. 



EMPERADORES 
DEL ORIENTE. 



A. 



-LEJO COMNENO. 

1 1 1 8 Juan Comneno , hi- 
jo. No imitó al padre en la 
desafección á los Latinos : an- 
tes bien solicitó la reunión, 
aunque no la efeduó. Fue mo- 
destísimo , y singular devoto á 
la Virgen , en lo que tuvo un 
Suceso memorable , como des- 
pués se verá. Pero rozándole 
una flecha envenenada una 
mano, y despreciada la herida, 
por seguir un Javali , perdió 
luego la vida , dejando hecho 
Augusto á su hijo menor ; por 
ser mas modesto , y clemente, 
que el mayor. 

1 1 43 Manuel Comneno, 
hijo. Para asegurarse mas en 
el Trono , aseguró á su her- 
mano mayor en un Conven- 
to : pero no hallaron seguri- 
dad en él los Principes Chris- 
tianos : pues con capa de pie- 
dad hizo la mas infame impie- 
dad de abastecer á las Tropas 
del Emperador Conrado , con 
pan amasado con hieso y cal. 
Contra el derecho de las gen- 
tes sacó los ojos á los Embaja- 
dores de Venecia : y engañó 
á Luis , Rey de Francia , cu- 
ya traición vengó el Rey de 



Sicilia Rogerio , que talándo- 
le la Grecia , llegó á insultar- 
le en la misma Constantino- 
pía , arrojando dentro de sus 
Jardines flechas de plata y 
oro. Fue desgraciado en la 
guerra contra los Turcos : y 
solo tuvo de bueno la propen- 
sión á la Iglesia Romana , y 
á sus Dogmas : y mudándo- 
se en la aversión , que tenia á 
los Religiosos (que decia que 
solo debian residir en los 
Montes) él mismo se hizo Re- 
ligioso , y murió de alli á po- 
co. 

1 1 8o Alejo Comneno , el 
Mozo hijo , de 13 años , bajo 
la tutela de su primo Andró- 
nico , que de Tutor pasó á Co- 
lega dei Imperio , y desde aqui 
á traidor homicida del Joven 
Emperador , y de su madre, 
y luego á Tyrano del Impe- 
rio : y diétandole la ambición 
de subsistir mayores cruelda- 
des , mató quantos Franceses, 
y Latinos se hallaban en la 
Corte. 

Desde aqui camina ya á su 
ruina el Imperio del Oriente- 
Crece la Potencia de los Tur- 
cos : aumentase el desorden de 
los Griegos : reyna en estos la 
ambición , la tirania para inte- 
reses proprios , el descuido pa- 
ra los intereses del Imperio : y 

des- 



Siglo XI L Emperadores. 219 

desatendida con la perturba- ^/^j/í?, tan insolente en el triun- 

cion la Religión , se mezcla lo fo , que hizo le sacasen á la 

profano con lo Divino, abrien- mesa su cabeza , y después de 

doasi las puertasála supersti- insultaciones bárbaras , añadió 



cíon. 

1 183 Andronico Comne- 
Ko : de su abanzada edad to- 
mó la desconfianza , con que 
aparró de sí , y de esta vida 
á los parientes de su prede- 
cesor , y queriendo desmentir 
sus años con el verdor de una 
fogosa edad , se vio envegeci- 
do de la impureza ; deshonran- 
do , y deshonrado ; verde , y 
seco : y encendiendo con su fue- 
go otro fuego en el Pueblo, se 
armó éste de furor á la ven- 
ganza , y echándose sobre él, 
le sacaron un ojo , y montán- 
dole al revés en un boi 



el ultimo plato de que se la re- 
galasen á su esposa. Venció 
también lasArmadas Sicilianas, 
hiriendo prisioneros á los Du- 
ques Ricardo , y Bctlduino : pe- 
ro irritó con daño suyo las 
Armas del Emperador Bar- 
barraja , y no le fue menos in- 
fausta la expedición de la l^a- 
laquia : pero fue mas infeliz 
en lo domestico : pues su mis- 
mo hermano Alejo (á quien ha- 
via rescatado de los Turcos á 
gran costa) le quitó ingrata- 
mente el Imperio , y los ojos, 
metiéndole en una cárcel. 

II9S Alejo Angelo, her- 
mano, maquinando contra su 



al revés en un oorrico, 
para que hiciese cetro de su 
^cola . con una ristra de ajos sobrino Alejo (hijo^de^/j^^r'w 
por Corona , le pasearon igno- salvando éste la vida con Ja 
miniosamente por las calles, ^ ' * ' 

tirándole todos inmundicias: 
y colgándole después en un la- 
zo , murió á manos de muge- 
ie$ , que le despedazaron con 
garfios , y asadores ; y no ten - 
drian ociosas las flechas de 
sus lenguas. 

ii8s Isaac Angelo: em 



fuga ; volvió con tropas de 
l^enecianos , y otros Principes: 
y apoderándose de Constanti- 
nopla , quitó á su tio el Trono; 
y no pudo hacer lo mismo con 
Ja vida , por haversele huido. 
Sacó á su padre Isaac de la 
prisión ( en que le puso An- 
gelo , privado de la vista) y 



pezo su gobierno sacando á los luego reynó el hijo con el ¿a- 

hijos de Andronico los ojos : y dre en el Siglo siguiente 
levantándose Tyranos contra & 8 «í. 

el Tyrano , venció á Brana 



EM- 



220 



SidLO XIL Emperadores. 



EMPERADORES 
DE ALEMANIA. 



H] 



-ENRIQUE 111. y IV. Em- 
perador 1 8. 

II06 HENRIQUE,hÍjO,lV. 

entre los Emperadores , y V. 
entre los Reyes de Alemania. 
Heredó la impiedad de su pa- 
dre contra la Iglesia : y temien- 
do no heredarle también en el 
fin infeliz , viendo que por las 
excomuniones de los Sumos 
Pontífices le iban desamparan- 
do los suyos , llegó á reconci- 
liarse con Calisto. Fué audaz, 
y sobre fuerte , feroz : pero 
tuvo siempre á Marte contra 
sí en las Expediciones de Po- 
lonia, Saxonia, y Normandia. 
Nególe también el Cielo su- 
cesión. 

1 125 LOTHARIO II. 

1 133 Duque de Saxonia. 
Restauró con su brazo el ho- 
nor de la Cabeza de la Iglesia: 
siendo su corazón todo pie- 
dad , justicia , y fortaleza con- 
tra sus enemigos los sobrinos 
de Henrique , y contra Rogé- 
rio , enemigo de la Iglesia : á 
que juntó el acierto en repri- 
mir á todos ; por lo que le co- 
ronó Inocencio II. en el 1133. 
y murió en el 1137- 

1 1 38 Conrado III. entre 



los Reyes de Romanos , y II. 
éntrelos Emperadores , por la 
acepción común , aunque no 
recibió la Corona Imperial , á 
causa de las turbaciones de Ro- 
ma. Este fue sobrino de Hen- 
rique IV. y era Duque de Sue- 
via , á quien excomulgó Hono- 
rio II, pero luego se reconci- 
lió á solicitud de S. Bernardo^ 
por quien juntó un Egército 
de doscientos mil hombres pa- 
ra la Palestina , que se deshizo 
por traición de Comneno , y 
poca unión con Francia. Me- 
jor éxito tuvo en las Expedi- 
ciones contra Henrique , Du- 
que de Saxonia , y Baviera , y 
su hermano Guelpho , á quienes 
reprimió. De aqui se origina- 
ron las facciones de los Guel- 
phos (como se llamaba la con- 
traria al Emperador) y de los 
Gibelinos , que eran en su favor: 
y estos nombres pasaron á la 
Italia , llamando Guelphos á los 
adherentes al Papa, y Gibelinos 
á los del Imperio. En tiempo 
de Federico II. fueron estas 
facciones muy funestas á Italia. 
Haviendose portado Conrado 
como Óptimo , y Magnifico 
Principe , murió por veneno, 
que se sospecha le dieron los 
Médicos Italianos , confeccio- 
nado en la Botica de RogeriOy 
Rey de Sicilia. 

Fe- 



Siglo XIL Emperadores. 



221 



1 1 52 Federico 1. sobri- 
1157 no: llamado E^o/'ítr- 
do^o Barbarroja: también Du- 
que de Suevia: di^no de la Co- 
rona que le puso Hadrianoll^, 
y nacido para la paz, para la 
guerra , y para dar expedien- 
te á los negocios. Pero disgus- 
tado de la paz de Roma con 
Sicilia, abrió , viviendo Hono- 
rio , las puertas al Cisma de 
los quatro Antipapas que in- 
trodujo en su muerte. Pero re- 
conciliado con Alejandro HI, 
y recibida de su mano la Co- 
munión en Venecia , pasó con 
150 mil hombres á la Tierra 
Santa contra Saladino : y ha- 
viendo conseguido ventajas 
muy gloriosas, murió en un 
rio, en que quiso bañarse. 
1 190 Henrique VI. de 
1 191 Alemania, y V. entre 
los Emperadores, hijo, llama- 
do el Áspero , y Cruel , por lo 
que hizo en Sicilia, muerto el 
Rey Guillelmo : y contra Ri- 
cardo^ Rey de Inglaterra : por 
lo que heredó las excomu- 
niones de los demás Henri- 
gues. Quitó también la vida á 
S. Alberto^ Cardenal , y Obis- 
po de Lieja. Mas para resarcir 
estos males, envió á la Tierra 
Santa una Armada , que entró 
con buenos principios en la 
Asia ; pero la volvió á la Eu- 



ropa la noticia de la muerte 
de Henrique , que se atribuye 
á veneno, confeccionado por 
manos de su esposa : en el 
año 1 197. 

Phelipe , hermano de Heii- 
rique , fue eledo por una parte 
de Eleétores: la otra eligió á 
Otton^ Duque de Saxonia : y 
estando unos por uno , otros 
por otro, se volvieron con san- 
grientas disensiones los unos 
contra los otros ; hasta que 
Phelipe , hallándose sangrado, 
y visitándole Otton , fue muer- 
to por él á puñaladas en el 
1208 en que quedó el Cetro 
por Otton. 



REYES DE ESPAÑA. 
De Castilla , y León, 



A 



LFONso VI, Rey 26. 
1 109 Doña urraca: 
( nombre muy común á ¡as 
Princesas de aquellos tiempos) 
por hija del Rey , subió á ser 
Rey na, por esposa de Raimun- 
do , Conde de Borgoña , que 
militó en España contra los 
Moros , fue madre de Alfon^ 
so y^II. Por muerte de Ray^ 
mundo casó, con aprobación de 
su Padre (según escribe el Ar- 

zo- 



122 



Siglo XÍL Reyes. 



zobispo de Toledo Don Rodri- 
go) con Alfonso , Rey de Ara- 
gón : pero por facilidades de 
muger , y por parentesco, que 
el disgusto del Reyno descu- 
brió entre el Principe extran- 
gero, y la tal Reyna, dejaron 
de ser esposos , y ser Reyes. 
Precedieron á la división del 
desposorio muchas divisiones 
entre el Reyno : vióse la Rey- 
na presa por el Rey : vióse 
también en libertad por sus 
Vasallos. Pero declarada á so- 
licitud de los Gallegos la nuli- 
dad del vínculo , se declaró el 
Rey contra ellos, é hizo mu- 
chos daños á estos Rey nos. 
Juró Galicia Rey al hijo de 
Doña Urraca'. ]\ix6\q también 
Castilla: y á pesar de su ma- 
dre, se halló ésta por las Ar- 
mas del hijo, reducida á los 
alimentos de sola Reyna Ma- 
dre , según algunos. Murió 
Doña Urraca en el 1126. 

Dos años antes murió el 
Arzobispo de Toledo D. Ber- 
fiardo ^ de quien hablamos en 
el Siglo pasado. Este tomó por 
sus Armas á Alcalá de Hena- 
res , desalojando á los Moros 
de la fortaleza, en que estaban, 
en el sitio que se llama hoy 
vulgarmente Alcalá la l^ieja. 
Ganó la al tura de la /^(?ríí Cruz, 
y desde alli los batió fácilmen- 



te , por la ventaja del siúo. 
Desde entonces quedó Alcalá 
sujeta á la Dignidad Arzobis- 
pal , aun en lo temporal, por 
haver sido conquistada á sus 
expensas. 11 14. 

1126 Alfonso VII. y lí. 
de CastiHa , hijo. Al título de 
Rey añadió el antiguo de Em^ 
perador, Y compuestas las di- 
sensiones de Castilla, y Ara- 
gón , desembainaron ambos 
Reyes la espada contra los Mo- 
ros , por diferentes Campos 
uno y otro. El nuestro empezó 
la guerra por la paz con el 
Templo, llenándolos á todos 
de Dones, y aumentando sus 
Fortalezas con los muchos 
Claustros , que fundó para la 
Milicia Cisterciense , por la 
estrecha amistad que tuvo con 
su Gloriosísimo Padre San 
Bernardo. Y haviendo logrado 
varios triunfos de los Moros 
en la primera Campaña, se co- 
ronó Emperador primera , y 
segunda vez (como solían ha- 
cer los de Alemania) en León, 
año de 1 135 á 26. de Mayo: y 
en la Imperial Toledo , que di- 
cen adquirió desde entonces 
esteTítulo. Muerto el Rey Don 
Alfonso de Aragón , nació la 
turbación, que ocasionó su her- 
mano Don Ramiro^ que des- 
pués de 40 años de Monge, y 

va- 



Siglo XII, Reyes. 

varias Mitras , quiso también 
ponerse la Corona. Pusosela 
de hecho : pero la turbación 
fue prosiguiendo , hasta que 
entró en la administración del 
Rey no Ven Ramón , Conde de 
Barcelona. Retiróse Z). Rami- 
ro á la Ig'esia de Huesca, y 
apaciguados los Principes por 
lazos con Princesas, abrieron 
contra los Moros la Campaña: 
y entrando D, Alfonso por An- 
dalucía , la hizo glorioso thea- 
tro de sus triuntos , tomando 
á Córdoba , Baezá , y Almería, 
con otros Lugares principales. 
Pero acometido al regreso de 
un accidente , se conoció ser 
mortal por el efedo. Vejó á su 
hija Doña Constanza casada 
con el Rey deFrancia;y elRejyno 
de Castilla á D. S ancho -^y el de 
León á Don Femando, Reynas 
Doña Berenguela, i. Rica, 2. 
1157 Sakcho, hijo, lí. de 
Castilla , y 111. de León : pero 
no reynó en él por la división 
que hizo su Padre. Dejó en 
Castilla el tierno sobrenombre 
del Deseado^ porque su valor, 
y conduda ofrecían los bienes 
y laureles, que la temprana 
mueite reoujo á sola la linea de 
esperanza. Dejó un hijo de 
quien luego hablaremos. Rey- 
na , Doña Blanca. 

1157 FERNANDO n. de 



223 



León, en cuyo Reyno empe- 
zó á reynar, al mi.^mo tiempo 
que su hermano en Ca-^tilla. 
Pero como muerto D. Sancho 
quedó el hijo en la infancia, 
se introdujo su lio D. Fernan- 
do en Castilla. Pobló muchos 
lugares: Ciudad Rodrigo, Le- 
desma, Benavente, Viilalpan- 
do, y otros. Tuvo varias guer- 
ras con el Rey de Portugal, á 
quien hizo prisionero en Bada- 
joz : (i i 69) y sin embargo del 
feliz manejo en las armas, fue 
muy blando y benigno en el 
trato. Reynó por espacio de 3 e 
años. i^fj'?mí , Urraca , i. Te- 
resa, 2. Urraca, 3. 

1188 Alfonso IX. de 
León , hijo. Sucedió á su padre 
en aquel Reyno , quando ya 
manejaba el de Castilla su pri- 
mo Don Alfonso VlIL á quien 
dejamos en la menor edad , in- 
terponiendo estos dos Reyes 
de León, porque luego sigue 
sin interrupción el de Castiüa. 
Armóle de Caballero en Car- 
rion su primo D. Alfonso (co- 
mo también á Conrado, hijo 
del Emperador de Romanos) 
pero sintiendo después el ha- 
ver besado la mano al Rey de 
Castilla por sugestión de sus 
émulos , empezaron algunas 
disensiones , y guerras , que 
aunque calmaron casando es- 
te 



224 



Siato XIL Reyes. 



te V<Qy de León con Doña Be- 
renguela, hija del de Castilla, 
madre que fue de S. Fernando; 
se reprodugeron después de 
anulado el Matrimonio. Mu- 
rió en el 1230 reynando en 
Castilla su hijo San Fernando. 
Rey ñas , Santa Teresa , i. B^- 
renguela, 2. 

1 158 Alfonso VIH. en- 
tre los de León , líl. de Cas- 
tilla. Tres años tenia este Rey, 
quando murió su Padre Don 
Sancho el Deseado: pero que- 
dando en manos de Tutores, 
y reynando la división entre 
los Castrc-s^ y Laras, se valió 
el Rey Don Fernando II. de 
León del pretexto de asistir al 
sobrino, y presto se ofrecie- 
ron lances de descubrir su in- 
tento. Redujo á su obediencia 
á Toledo, y con esto á otras 
muchas Ciudades. El de Na- 
varra se valió también de la 
ocasión : pero volviendo en sí 
los Grandes, y Ricos Hombres 
de Castilla, volvieron por el 
Reyno, y por el Rey : y co- 
ronado éste después de su me- 
nor edad , se coronó de tan 
gloriosos triunfos, que darán 
argumento á los Sucesos memo- 
rables de otro Siglo , pues al- 
canzó á los dos este Reynado. 
Rejyna , Leonor. 



REYES DE NAVARRA. 



P. 



EDRO. 

1 1 10 Alfonso , hermano, 
sucedió á su hermano en los 
Reynos de Navarra, y Ara- 
gón. Idease en Aragón. 

1 134 García VL Nieto 
de D. Sancho V. eledo por los 
Navarros, que no gustaban del 
gobierno de los Aragoneses. 
Tuvo al principio varias com- 
petencias con el Rey de Casti- 
lla , y con Z>. Ramiro de Ara- 
gón : pero se compusieron ún 
derramar la sangre: y él murió 
de una caída del caballo. 

1 1 $0 Sancho VIL hijo , el 
Sabio , por la erudición de su 
ingenio: pero metiéndose por 
los Estadas de Castilla , fue 
dos veces vencido con gran 
pérdida. Reynó 43 años y me- 
dio con gran prudencia, y no 
pocas proezas. 

1 1 94 Sancho VIIL hijo, el 
Fuerte , por lo que se singula- 
rizó en las armas : pero pade- 
ció mucho su Reyno , mien- 
tras pasó á África , 6 por so- 
correr al Moro , ó por pe- 
dirle socorro , que parece mas 
cierto. Hechas paces , y re- 
tirado á Tudela , sin dejarse 
ver de nadie (por lo que le lla- 
maron el Encerrado) adoptó á 

su 



Siglo XII, Reyes. 



225 



su sucesión al Rey de Aragón con Aragón est?e Condado , y 
^¿íywÉ*/. por sentimientos que tomaron estos Reyes por Es- 



tenia de su sobrino Theobaldo'. 
pero prevaleció éste en ¡a Co- 
rona. Reynó quarenta años. 



Reyes de Aragón, 
Y Condes de Barcelona. 



P. 



EDRO I. 

1 104 Alfonso I. herma- 
no. Rey también de Navarra: 
excedió á sus predecesores en 
proezas , y fue por sus Reales 
prendas escogido por esposo 
de Doña Urraca^ hija de Don 
Alfonso VI. de quienes se ha- 
bló arriba. Dio 29 Batallas á 
los Moros, y casi siempre salió 
vencedor, siendo parte muy 
principal de las glorias de Es- 
pana, que promovió aun en la 
muerte, pues murió manejando 
las armas con indecible alien- 
to , y con 300 Soldados sola- 
mente , contra un crecido nú- 
mero de Bárbaros , que le ata- 
có inopinadamente. 

1 134 Ramiro ÍI. hermano. 



cudo las Barras, ó Fajas en- 
carnadas de Barcelona. 

1137 Petronila , hija , y 
Ramón ^ Conde de Barcelona. 
Este logró grandes triunfos en 
Provenza,y tomó hasta 3oCas- 
tillos á los Franceses Baucios, 
Murió en el 11 62. En el 11 63 
renunció la Rey na Doña Pe- 
tronila en su hijo la Corona ; y 
murió en el 1 173. 

1 163 Alfonso II. llamado 
antes Ramón , hijo. Este se in- 
tituló Marqués de la Provenza^ 
por muerte de su primo Z).üíi- 
mon , y por privilegio que ale- 
gaba del Emperador Federico» 
Libró á Aragón de la sujeción 
á Castilla , por lo que se singu- 
larizó en la toma de Cuenca, 

1196 Pedro II. hijo. Fue 
coronado en Roma en el 1204 
por mano del Pontífice: y lo- 
gró , que todos sus sucesores 
se coronasen por mano del Ar- 
zobispo de Tarragona , como 
Vicario de la Santa Sede: á lo 
que el Rey correspondió, con 
tributar oro á Roma , con dis- 



el Monge ^ eleélo por los Ara- gusto del Rey no. Pasó á socor- 
rer con sus armas al Conde de 
Tolosa , su pariente , y á otros 
sus Feudatarios: y murió en el 
campo de los Alhigenses , pe- 
leando contra el partido de los 
P Ca^ 



goneses: de quien hablamos en 
elReynadode V>, Alfonso Vil. 
Caí ó á su hija Petronila con 
Ramón V. Conde de Barcelo- 
na ; y desde entonces se unió 



C26 



Siglo XI L Concilios. 



Cathólicos. Fue uno de los que 
concurrieron á. la vidoria de 
las Navas de Tolosa, 



REYES DE FRANCIA. 



P 



HELIPE I. 

1 1 08 Luis VI. el Gordo^ hijo. 
Empezó reduciendo á orden á 
los Grandes Señores , que se 
desordenaban con grandes vio- 
lencias. Tuvo crueles com- 
petencias contra el Rey de In- 
glaterra , sobre el Ducado de 
Nornnandia , y con el Obispo 
de París , que á fuerza de Ex- 
comuniones le hizo restituir 
los bienes de las Iglesias. 

1 1 38 Luis Vil. hijo. Por las 
violencias que hizo con el Ar- 
zobispo Bituricense Pedro de 
Castro , le tuvo tres años ex- 
comulgado Inocencio II. pero 
reconciliado luego por el Iris 
de aquel Siglo San Bernardo^ 
pasó por exhortación del mis- 
mo Santo á la expedición de 
Palestina , de que se volvió sin 
buen suceso. Protegió á Ale- 
jandro III. y á Santo Thomás 
Cantuariense. 

1180 Phelipe II. hijo, lla- 
mado Augusto : desterró de la 
Corte á los Comediantes, y 
Bufones : y persiguió á los 
Blasfemos, Hereges , y Judíos. 
Pero también fue infeliz en la 



Guerrra de la Palestina; y eti 
ocasionar á su Rey no dos En^ 
tredichos (uno de tres meses, y 
otro de ocho ) puestos por el 
Legado Apostólico, en causa 
de un Obispo , y por repudio de 
su legitima esposa. Reducido 
en fin á la obediencia de la Igle- 
sia, redujo ala suya al Ducado 
de Normandia , y otras varias 
Provincias , con que aumentó 
la magestad de la Corona. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

Lateranense i. Ge- 
neral IX. sub Calisto II, de 
mas de 300 Obispos. Para la 
paz , y disciplina de la Iglesia, 
que con las turbaciones de Em- 
peradores , y Cismas , estaba 
muy deteriorada. Condenóse 
asi aqui, como en otros Conci- 
lios Provinciales de este Siglo, 
la usurpación de la colación de 
Beneficios, y Dignidades Ecle- 
siásticas , que se tomaron los 
Principes profanos, con nom- 
bre de Investiduras: y la Simo- 
nía , que se mezclaba en ello. 
Declaráronse nulas las Orde- 
naciones hechas por el Anti- 
papa Burdino. Excomulgaron 
á los Monederos falsos. Y se re- 
novaron las exhortaciones, é 
Indulgencias para la Guerra 
Sagrada. 11 23. 

£n 



Siglo XIL Concilios. 



227 



En Falencia , presidiendo el 
Arzobispo de Toledo Don Roy- 
mundo ^ presente (como alli se 
dice ) el Emperador Don Al- 
fonso Vil, Para el estado de 
Ja Santa Romana iglesia, y bien 
de nuestra España. 1129. 

Otros muchos se tuvieron 
en este tiempo en España , los 
que pone en su tomo III, el 
Cardenal Aguirre. 

Lateranense II. General X. 
suhlnnocent, 11. de mas de 900 
Obispos, contra las Simonías, 
y Ordenaciones hechas por 
Pedro León : y contra las he- 
rej^ías , y sediciones de Pedro 
de Bruis , y Arnaldo Brixiano. 
Asistió el Emperador Conrado. 
1139. en 2 de Abril. 

En París. Contra Gilberto 
Porretano. 11 47. Y en el año 
siguiente se tuvo otro en Rems^ 
para lo mismo, y la disciplina 
Eclesiástica. Y en este se con- 
denó al Simple Eom^quQ se 
decia Juez de vivos , y muer- 
tos , por creer hablaban de él, 
quando oyó en un conjuro: 
Per eum , qui venturus est ju- 
dicare vivos & mortuos. Asis- 
tió á uno , y otro Concilio Eu- 
genio líl. 

En Sens se condenó á Pe^ 
dro Abaylardo , presente San 
Bernardo , á . cuya celestial 
sabiduria no pudo resistir el 



infeliz heresiarca. 11 40. 

Lateranense III. Gene- 
ral XI. sub AlejAIl. de 300 
Obispos. Para ocurrir á los 
Cismas , declarando legitima 
elección la que se hiciere con 
dos de tres partes de sufragios. 
Declaráronse nulas las Orde- 
naciones hechas por Oclavia^ 
no , y Guidon, Y se hicieron 
Cañones muy importantes pa- 
ra la disciplina Eclesiástica : y 
se condenaron los Hereges x^I- 
bigenses, y Valdenses. 11 79. 

Mandóse también , que loa 
Religiosos , que sean elevados 
á la Mitra, mantengan el habi-. 
to de su Religión , como antes 
havia decretado en el Canon 14. 
el Synodo II. General : y está 
introducido en el capitulo C/^- 
rici officia , de Vit, & honest* 
Cler. 

En este Siglo se empezó á 
llamar Extrema la Santa Un- 
ción. Fue uso de estos doce 
Siglos darla á los enfermos an- 
tes del Viatico: pero pensando 
algunos falsamente , que el ca- 
sado que la huviese recibido 
no podia volver al uso conyu- 
gal , para desterrar este error, 
se fue reservando la Unción 
para el último extremo de la 
vida : y asi no solo se pospuso 
al Viatico , sino taml)ien se 
empezó á llamar Extrema. El 
P 2 doc- 



228 



Siglo XIL 



dodo Pa^i afirma , que entre 
los Cistercienses se observa to- 
davía el uso de anteponer al 
Viatico la Unción. Año 6i. 

HEREGES, 
Y SUS ERRORES. 

Pedro de Bruis decia , que e? 
Bautismo no aprovecha á ios 
que no tienen uso de razón. 
Dogmatizó también contra la 
Eucharistía. Llamanse sus dis- 
cipulos Petrobuslanos, y Hen- 
ricianos , por un Henrique su 
discípulo. 

Pedro AhayJardo enseñó 
grados desiguales en las Divi- 
nas Personas ; y condenado en 
el Concilio Scnonense , y ape- 
lando á Roma (donde fue tam- 
bién condenado ) abjuró sus 
errores enCIuni por solicitud 
de Pedro Venerable : y hecho 
Religioso, murió santamente. 

Arnnldo de Brixia, discípulo 
de Abaylardo , y uno de los 
Principes de la seda de los 
Políticos , quiso introducir en 
Roma la República antigua de 
los Cónsules , y Senado : dog- 
matizando, que los Principes 
Eclesiásticos no pueden poseer 
bienes temporales, sino solo los 
Diezmos, y Primicias. Murió 
quemado. Sus discípulos se lla- 
maron Arnaldistas. 

Gilberto Porretano , Obispo 



Hereges; 

Pidaviense: tuvo el delirio de 
que las tres Divinas Personas 
no eran un Dios , sino una 
Deidad , por quanto la Deidad 
decia que no era Dios. 

Valdenses , llamados los Po- 
bres de León , discípulos de Pe- 
dro Valdo : se opusieron á las 
Indu'gencias , ayunos , invo- 
cación de Santos , Religiones, 
y Potestad Eclesiástica , &c. 

Albigenses , sentían con los 
Vflldenses^ y añadieron los dos 
principios coeternos de los Ma- 
níqueos. 

El Abad Joachin cayó en un 
error acerca de la Trinidad, 
por querer escribir contra el 
Maestro de las Sentencias : lo 
que condenó el Lateranense IV, 
Pero dejó sus escritos sujetos 
al juicio de la Iglesia : y no 
puede ser infamado con el nom- 
bre de Herege. 

SANTOS. 

Erico , Rey de Suecia , y Di- 
namarca. 

Canuto el mozo, Martyr , So- 
brino de San Canuto, Rey 
de Dinamarca. 

Isidro Labrador , que murió- 
(según Pagi) en el 1130. 

Bernardo^^baá deClaraval. E. 

Leopoldo IV Marqués de Aus- 
tria. 15 de Nov. 

Guillermo , Ermitaño. 

Tbo- 



Thomás Cantuarrense. 
Norberto , Fundador» 
Homo Bono, 
Ubaldo, 

Henrique ^ Obispo y Martyr. 
Hildegarda , Abadesa. E. 
Isabel ^ Abadesa. E. 
"Pedro , Obispo de Osma , Ar- 
cediano de Toledo. 
Julián de Cuenca. 
Juan de Ortega. M. 1163. 
Juan Bueno. 

Malachias , Arzobispo de Ar- 
macb en Irlanda, á quien se 
atribuyen las Profecías de los 
Papas desde Celestino II. en 
adelante , que publicó Amaldo 
í/^íf7o«, Benedictino, en el Lig- 



num l^iti:2 y que dedicó á nues- 
tro Cathólico Monarca Pheli- 
pe II. y que con razón están te- 
nidas por los Críticos por apó- 
crifas, y supositicias, de quienes 
no hizo mención alguna S. Ber- 
nardo en la Vida que escribió 
de este Santo , siendo asi , que 
tuvo mucho esmero en la rela- 
ción de otros puntos de menor 
importancia. Murió San Mala- 
chias en el 11 48. Wion las pu- 
blicó en el 1 59S ^ con que estu 



Sjqlo XII. Santos. 229 

tuvo por apócrifas , el que ha- 
viendo escrito las Vidas de los 
Papas, no usó de ellas : siendq 
asi , que aquel era el sitio pro- 
prio de publicarlas. Sobre ^st^ 
silencio , y falta de testimonios 
de Escritores antiguos , decla- 
ran los mismos motes de las 
tales sentencias el ser supositi- 
cias: pues aplicándose con mu- 
cha propriedad á los Papas, que 
precedieron al año de 1590, 
no sucede lo mismo en los que 
se siguieron á este año, pues 
solo con mucha violencia pue- 
den acomodarse. Esto prueba 
haver sido fabricadas al fin del 
Siglo XVI. por quien sabía bien 



el nombre , Patria , y otras cir- 
cunstancias de los Papas, que 
havian precedido desde Celes- 
tino II. pero no siendo Profe- 
ta , para los que se havian de 
seguir , pintó , como buen Co- 
piante , á los que se le pusieron 
por delante, pero no tuvocolo-» 
res para retratar las caras, que 
estaban por nacer. Y á la ver- 
dad, según se van aplicando á 
Papas , y Antipapas, y según eí 
corto numero que restan á los 



vieron ignoradas quatro Siglos Papas en fuerza de estas Profe- 

y medio. Pero lo mas es , que cías, y la cortedad de sus Rey- 

Wion dice , que se las participó nados , (que según la experien^. 

el P. Vv. Alfonso Chacón, Domi- cia) ninguno ha llegado al año. 

nico: y es no pequeña prueba 25 , se podria hablar con cer-i 

de que..^ste mismo Aiitor las tidumbre del último ignorada 

• ' '- ' P3 dia,' 



2^0 Siglo XIL Sucesos. 

dia , que se promete en la úl- 
tima de las tales Profecías, de 
que ya solo nos restan 15. 

ESCRITORES. 



Honorio Augustodunense. 

Sigeberto , Histor. M. 1 1 12. 

Gofrido , Abad, 

Ruperto , Abad , Expositor. 

Zonaras , Griego, Historiador, 

Hugo de San&o l/^idtore , Ca- 
nónigo de San Augustin. 

Algero. 

Gradan , Canonista. 

Pedro Lombardo , llamado 

: Maestro de las Sentencias. 

Pedro Comestór, Estos tres , ni 
fueron hermanos , como juz- 
ga el vulgo , ni aun Paisanos. 

Guerrico ^ Abad, 

León Ostiense, 

Ricardo de Sandio Vigore, 

Pedro Blesense. 

Theodoro Balsaman ^ Historia- 
dor Griego. 

Otton Frisingense, 

Gmllermo Tirio, 

Hecberto , y Pedro Venerable. 

Avicena^ y Averroes^ Médicos. 

Pedro Diácono , Casinense. 



triunfo en Constantinopla. Dis- 
puso una Carroza sobrepuesta 
de plata , de quien tiraban qua- 
tro caballos blancos , enjaeza- 
das con Real magnificencia : y 
estimando el Título de Empe- 
rador menos que el de Siervo 
de Maria Santísima , tomó el 
oficio de Esclavo , para pagar 
los triunfos , que confesaba 
deudas á MARÍA. Puso en el 
lugar que tocaba á su persona 
la Imagen de la Reyna Sobera- 
na ; y siguiendo él de Volante 
á la Carroza con las alas de su 
corazón enamorado , y con la 
envidia á las Pías ; entró en su 
triunfo la Emperatriz del Cielo 
con quanta gloria pudo darla 
la Tierra: llevando al estribo 
por despojo al mismo Triunfa- 
dor, libre, y Esclavo, cautivo, 
y Vencedor ; que añadiendo 
ternura á la ternura , con una 
Cruz en la mano conquistaba 
mas corazones ,en su Corte, 
que los que fuera havia rendi- 
do con su espada. Asi triunfa- 
rían todos , si triunfaran asií 



SUCESOS MEMORABLES. ^'''S"' *^ ^'y"" * ^"''"S'*'- 



- El Emperador 5^M¿í« Comne- 
no , después de gloriosos triun- 
fos de los Hunnos , Servios , y 
Persarmenos , ó Persas de la 
Aímenia , determinó entraren 



El Conde Henrique , de la 
Casa de Borgoña , á quien los 
Escritores antiguos juzgaron 
de la Casa de Lorena , vino á 
España á manifestar su ánimo 

Mar- 



Siglo XII, Sucesos. 

Marcial contra los Moros* Y 
haviendo conquistado con sus 
proezas el ánimo def Rey ^Z- 
fonso l^I. quisó éste triunfar 
mutuamente con su liberalidad 
y gratitud del Conde D* Hen- 
rique, Dióle por esposa á su 
hija Teresa , que lo era también 
de Doña Gimena de Guzman^ 
no siendo Reyna ; y para que 
al nuevo estado juntase nueva 
gloria , la dio en Dote , con 
Título de Condado , los Esta- 
dos que tenia en Portugal: cu- 
yo nombre se tomó de la Ciu- 
dad de Porto ^ y Cale , que está 
enfrente: y no porque ocupa- 
das las demás Ciudades Mari- 
timas por los Moros , y con- 
curriendo Naves freqüentes de 
Francia á la parte de Porto ^ se 
llamase Portus Gallice. 

Peleaba ya el Conde Don 
Hcn rique por sí mismo : y 
queriendo pelear también por 
Religión , tuvo parte en los 
triunfos de la Palestina. Vol- 
viendo después su espada con- 
tra los Moros de España , le 
cogió su última enfermedad 
en el ri 12 , dejando á su hijo 
Alfonso heredero, no solo del 
Condado , sino también del 
valor. Este , Venciendo á cin- 
co Reyes Moros , Ic^gró por 
esta vidoria ser aclamado Rey 
por sus Soldados, tomando por 



231 



Blasón cinco Escudos peque- 
ños , en memoria de aquellos 
cinco Reyes, á quienes quitó 
cinco Estandartes Reales: ó 
por haversele aparecido Chris- 
to crucificado , mostrándole 
un Escudo con las cinco Lla- 
gas. Alcanzó esta vidoria en 
el 1 1 39. 

Nuestro Cathólico Empe- 
rador /). Alfonso VII^ se que- 
jó al Papa Inocencio II. de este 
nuevo Título de Rey en el 
Conde de Portugal. El Papa 
envió un Legado, para que 
le hiciese desistir, reconocien- 
do al Emperador Von Alfonso', 
pero el Conde , después de 
verse excomulgado , solicitó 
el Título de Rey ^ ofreciendo 
hacerse tributario de la Igle- 
sia , con el censo de quatro 
onzas de oro cada año, Pero 
aunque se firmaba Rey en este 
Pliego , el Papa Lucia 1 1, no 
le dio sino Título úq Duque. 
Por los años de 11 79 se halla 
ya el Título de Rey dado por 
Alejandro II L 

Fueron prosiguiendo estos 
Reyes , añadiendo Blasones á 
su Reyno, y Escudos á la Igle- 
sia : hasta que por muerte del 
Rey Don Sebastian , y de su 
Tío, y sucesor, el Cardenal 
Presbytero D.Henrique ^ reca- 
yó la Corona en nuestro Car 
P4 thó- 



232 Siglo XII, 

thólico Monarca Vhelipe II. 
que fue í. de Portugal , y con- 
tinuó hasta Phelipe //^. por es- 
pacio de 59 años, desde el 
1 58 1 hasta el 1640, en que 
Portugal levantó, y reconoció 
por su Rey á V, Juan , Duque 
de Braganza^ cuya Casa tiene 
el Cetro hasta hoy. 

Sucesión de ¡os Reyes de Por- 
tugal, 

Alfonso I, proclamado Rey 
en el 1139. Reynó 46 años, 
como Padre de la Patria , que 
defendió , é ilustró con vido- 
lioso, pio,é infatigable brazo. 

1 185 Sancho L hijo. Aun 
antes de empuñar el Cetro, se 
coronó con ilustres viélorias, 
heredando no solo el valor, 
sino la piedad de su padre: pe- 
ro con fortuna desigual , pues 
padeció no pocos contratiem- 
pos por invasión de Moros , y 
varias pestilencias. Fue padre 
de Santa Teresa , muger de Al- 
fonso IX. Rey de León : y de 
Doña Mafalda (muger del Rey 
Don Henrique I.) de cuya 
Beatificación se trata. Su htV" 
m2in2í Sancha está también bea- 
tificada, como la primera. 

Reyno dé Sicilia, 

La misma opulencia , rique- 
za , y hermosura , con que el 



Sucesos. 

Cielo engrandeció la tierra de 
Ñapóles, y Sicilia, iisongeó 
al apetito de todos los Monar- 
cas de la Europa , para solici- 
tarla cada uno para sí en una 
casi continua competencia. Y 
dejando á las de sus naturales 
lo que toca á la antigua pobla- 
ción de los Ciclopes , de los Ty- 
ranos Dionysios , y Geronymos'^ 
y las competencias de Marcelo 
contra las invenciones de Ar- 
chimedes ^ como también la do- 
minación de los Romanos; pa- 
só Sicilia de estos á los Godos^ 
y Griegos , al medio del Si- 
glo V. y después de estos do- 
minada de los Saracenos , vino 
á dar en manos de los Norma- 
nos, que al fin del Siglo XI. 
con el brazo de algunos Grie- 
gos , y el valor de Fierabrás^ 
y Dreus , hijos de Tañer edo de 
Altavila , se hicieron dueños 
de la Pulla , Calabria , y la Si- 
cilia. De estos pasó al famoso 
Roberto Guiscardo^ padre de 
Boemundo , y Rogerio , de quie- 
nes se hizo mención en el Si- 
glo pasado. 

En este Siglo Roberto III, 
logró la Investidura de Rey 
por el An ti papa Anacleto^y por 
Inocencio II, y desde el 1129 
empieza el Título de los Re- 
yes de Sicilia , que pasó luego 
al Emperador Henrique , por 

ca- 



SwLO XIL 

casamiento con la hija de i^o- 
gerio. Y continuando en Fede- 
rico , y Manfredo su hijo (des- 
pués de la muerte de Conrado) 
pasó á Don Ptdro III. de Ara- 
gón por casíímienüo con su hi- 
ja Constanza. Y desde aqui em- 
pezaron las cí mpettncias en- 
tre los Españoles, y France- 
ses, que quisieron hacer suyo 
aquel Rey no , por los años 
1265 , en que Carlos de Anjou^ 
hermano de S. Luis, mató en 
una Batalla al Rey Manfredo, 
Duraron las competencias has- 
ta el Siglo XVI. como diremos 
en él. En tiempo de los Reyes 
Cathólicos se unieron con 
Castilla , Ñapóles, y Sicilia ; y 
se mantuvieron hasta el 171 3. 

Del Reyno de Suecia* 

Aunque la Suecia no care- 
ció de Reyes en muchos Siglos 
anteriores á éste , la misma 
obscuridad de aquellos tiem- 
pos , y la claridad que piden las 
Historias, es causa de que no 
se pueda asegurar la sucesión, 
y Chronología de sus Reyes 
hasta éste. 

Llamáronse estos Pueblos 
en lo antiguo Sviones., Suedos, 
y Suenones: y su Corte era Byr- 
ca , Puerto no muy distante de 
Stokolmo, Estos enviaron á pe- 
dir Misioneros á Ludovico Pio^ 



Sucesos. 



233 



para que los instruyesen en la 
Fé de Jesu-Christo. El Empe- 
rador Ludovico (y no Cario 
Magno) recibió, y despachó 
esta Embajada, escogiendo pa- 
ra ella á San Anscario , que 
fue recibido por el Rey Bern 
(que otros llaman Biorn ) con 
mucho agrado, y permisión 
de que él , y sus compañeros 
pudiesen divulgar la Fé por 
todo el Reyno. Üe gsíg modo, 
y en este tiempo se empezó la 
conversión de aquellos Pue- 
blos , por el año 829, reynan- 
do en ellos Bern , á quien al- 
gunos hacen Rey centesimo. 
En tiempo de Inocencio II. se 
sugetaron todos los Obispados 
de Dinamarca, y Suecia al Ar- 
zobispo de Hamburgo , como 
á su Metropolitano , á petición 
de Lot harto , en 1 133. Pero en 
el 1 148 el Cardenal Legado, 
que después fue Hadriano 11^. 
erigió en Metrópoli la Iglesia 
de Upsala , que fue Corte an- 
tes de Stokolmo , poniendo por 
su Obispo séptimo á San Hen- 
rique Martyr, Apóstol, y Pa- 
trono de Finlandia , muy ami- 
go del Rey San Erico. 

Este Rey San Erico es el 
primero en que tiene firmeza, 
y claridad la Chronología , y 
sucesión de estos Reyes. Fue 
el décimo entre los de este 

ñora- 



234 SiaLO XII, Sucesos. 

nombre, y empezó en el 1 1 50. infausto el 1187 por no ha- 

A los diez años le mataron ver sabido conservarla los 

unos Traidores Magnates , y Principes Christianos. Regi^ 

eligieron á Carlos f^I I. que era naldo^ Principe de Antíoquia, 

Rey de los Godos: y desde en- irritó el animo de Saladino^ 

tonces no se ha separado de la (Sultán deBabyloniay Egypto) 

Suecia el Reyno de los Godos* por haverse echado sobre una 

En el 1250 reynó Valde- Comitiva de Turcos, que ca- 

maro , que fue el que fundó minaba inocentemente por la 



á Stokolmo. Y asi antes , como 
después , ha estado este Reyno 
unido con Dinamarca, y No- 
ruega, en algunos Reynados. 
En el 1523 entró Gustavo^ 
de la Casa de l^asa ^ y con él 
entró el Luteranismo en aquel 
Reyno. En el 16 11 reynó 
Gustavo Adolfo , que logró 
muchas vidorias contra Da- 
neses , Rusíanos , Polacos , y 
Alemanes. Por su muerte en la 
Batalla de Lutzen^ reynó su 
hija Cbristina desde el 1633 
hasta el 1644 en que se retiró 
á Roma, y abjuró el Lutera- 
nismo , dejando el Reyno á 
Carlos X. hijo de su Tia Cat ha- 
lina, y del Palatino del Rhin. 
Después del hijo de éste , rey- 
nó su nieto Carlos Xll. desde 
el año 1697 hasta el 1718. 

Pérdida de la Tierra Santa, 

Quanto tuvo de fausto el 
año 1099 por la conquista de 
la Tierra Santa , tanto tuvo de 



Syria ,en fuerza de las treguas 
ajustadas. Empezó Saladino la 
venganza con algunas corre- 
rías de sus Tropas : y aventa- 
jándose éstas á las nuestras, 
proyedló Saladino no menos 
que la conquista de toda Pa- 
lestina. Favorecia su intento la 
división entre Guido , Rey de 
Jerusalén , y el Conde de Trí- 
poli. Esie , apartándose del 
combate en que todos salieron 
á oponerse á Saladino en el 
Campo de Tiberias , aumentó 
las fuerzas del Sultíín , amino- 
rando las nuestras. El Rey Gui~ 
do fue hecho prisionero , y la 
Cruz Sacrosanta fue también 
cautivada por los Turcos : Re- 
ginaldo fue muerto por mano 
del mismo Saladino. El infeliz 
Ray mundo ^Qonúi de Tripoli, 
por mantener su Estado, se 
hizoSarareno, y el Cielo ie 
quitó la vida de repente , per- 
diendo vida , Estado , y honra 
para siempre. 

Saladino y dando gracias al 

Cié- 



Gielo por su vídoria, publica- 
ba no deberla tanto á su valor, 
quanto á los vicios con que en 
aquella Tierra Santa ha vían 
irritado al Cielo Jos Christia- 
nos. Y creciendo estas desgra^ 
cias de los nuestros, y las vic- 
torias del Turco , retirando el 
Sol su luz con un Eclipse for- 
midable , en que á las diez del 
dia (4 de Sepuembie) solo sé 
veían Estrellas, se apoderó de 
escalón: y pasando sobre ye- 
rusalén ^ pasó la Ciudad Sanra 
á manos del Infiel , en 2 de 
Oélubre de 1 1 87 , mostrándose 
tan Religioso en su supersti- 
ción , y tan contrario á los ex- 
cesos de los profanos Chris- 
tianos , que no quiso que en» 
tráse alguno de los suyos en 
el Templo Santo ( que an- 
tes havia sido Mezquita de 
los Turcos ) sin que prime- 
ro se lavase totío por dentro 
y por defuera con aguas olo- 
rosas. Las restantes Iglesias 
le sirvieron de Establos, pa- 
ra mas confusión de los Chris- 
tianos. 

En el ano i.T'93 murió en 
Damasco Saladino : dejando 
mandado en su Testamento^ 
. para desengaño del mundo, 
que en su entierro llevase su 
Alférez una mortaja en una 
lianza , diciendo en alta voz: 



Siglo XII, Ordenas. 235 

Esto solo sacó de este mundo él 
Rey de todo el Oriente ^Saladino, 



ORDENES MAS ILUSTRES. 

1 104 Orden de los Caballe- 
ros de S. Juan de Jerusaién, 
hoy ÚQ Malta, Este orden es 
Militar y Hospitalario. Su pri- 
mer Gran Maestre fue GíTíSTr/Zí?, 
natural deProvenza, Diredor 
del célebre Hospital de S.Juan 
de Jerusaién , quien dio á estos 
Caballeros sus primeras Leyes, 
Mantuviéronse en Palestina, 
mientras' se mantuvo ésta en 
poder de los Christianos : mas 
quando Saladino se apoderó de 
Jerusaién , fueron mudando si- 
tios ^ y vinieron á Rhodas , has- 
ta que Solimán tomó esta Isla 
en 1523. y en 1530 se pasa- 
ron, por cesión del Emperador 
Carlos V. á la Isla de Malta^ 
de donde los quiso echar Soli- 
mán en el 1565 ; pero el valor 
de estos Caballeros le obligó 
á abandonar la empresa : y por 
el apellido del Gran Maestre 
Z). Juan de la Valette , dieron 
á la nueva Ciudad que levan- 
taron el nombre de la /^e/e/í^i 

Estos Caballeros 'proífes^n lá 
Regla de N. P. S. Augustin; 
como los de Santiago. 

1 118 Orden de los 7Vw- 
plarios ^ asi llamados por la si- 
túa- 



236 SmLo XII, 

tuacion que les dio el Rey de 
Jerusalén junto al Templo 
Santo: fueron instituidos por 
Balduino , Rey de Jerusalén, 
á fin que defendiesen á los 
Christianos , que iban en pe- 
regrinación á la tierra Santa: 
pero degenerando de su Insti- 
tuto este Orden Militar , fue 
extinguido por Clemente V, en 
el Concilio Vienense en el 1 3 1 1 . 

1 1 19 Orden de los Caba- 
lleros de San Blas , instituido, 
según se dice, por los Reyes 
de Armenia. 

1 1 20 Orden de los Canó- 
nigos Reglares Premonstraten- 
ses , instituidos por S. Ñor ber- 
ta , recibiendo la Regla de N. 
•P. S. Augustin de mano del 
mismo glorioso Patriarca. 

1 152 Congregación de los 
Gidllermitas , por San Gui- 
llermo, Duque de Aquitania: 
y el Monasterio del Monte de 
la Virgen , fundado por San 
Guillermo Vercelense , en el 
1 124, y puesto por Alejan- 
dro líl. bajo la Regla de San 
Benito en el Reyno de Ñapó- 
les: Uamanse Virginianos, Es 
punto no aclarado en la His- 
toria el de los Guillermos , y 
por consiguiente el de los Gui- 
llermitas, 

1158 Ová^náeCalatravay 
instituido por Don Sancho 11, 



Ordenes. 

de Castilla , que dio á estos Ca- 
balleros en Feudo el Castillo 
de Calatrava. Confirmaron es- 
te Orden tres Pontífices de es- 
te Siglo : y en el 1489 obtu- 
vieron los Reyes Cathólicos 
del Papa Inocencio VIH. que se 
anejase á la Corona el Maes- 
trazgo de este Orden. 

1 174 Orden de los Caba^ 
lleros del Santo Sepulcro , ins- 
tituido por Henrique ILea In- 
glaterra: y extinguido después 
que este Reyno se apartó de la 
Iglesia Romana. Alfonso VL 
de Aragón instituyó otro Or- 
den Militar en el 1120 con el 
mismo título del Santo Sepul^ 
ero , que se aventajaron mucho 
contra los Moros , y tomaron 
por insignia de sus triunfos una 
Palma. Véase el Siglo IV. 

1 176 Orden délos Caba- 
lleros de S. Julián del Pereiro, 
ó de ^¡cantara , fundado por 
solicitud de Don Gómez Fer- 
nandez , Caballero muy dis- 
tinguido. El Rey D. Fernando 
II. de León se declaró su Pro- 
teélor , y le hizo aprobar por 
Alejandro III, en 1 177. Luego 
se llamó de Alcántara , por 
haverles dado esta Villa los 
Caballeros de Calatrava. El 
Rey Cathóiico unió los Maes- 
trazgos de Santiago , y Alean- 
tara á la Corona , en 1495* 

co- 



Ordenes. 237 

nes , y de beneficios conside- 
rables. (*) Hoy solo los hijos 
menores de los Principes de 
Alemania son recibidos en es- 
te Orden. Profesan la Regla 
de nuestro P. S. Augustin. 

119S Orden de los Caba- 
lleros de la Espada , instituido 
por Guido , Rey de Jerusalén, 
después que dio á Solimán la 
Ciudad Santa, y se retiró á 
C/j¿pre, 

1 197 Orden de la SS. Tri- 
nidad de Redempcion de Cauti- 
vos^ instituido por San Juan de 
Matha, y San Félix de Valois: 
y aprobado por Inocencio III. 
en 1 198. 

1 198 Orden de los Caba- 
lleros de San&i Spiritus , ins- 
tituido en Montpellér por Gui- 
do , Señor de Montpellér; y 
aprobado por Inocencio III, en 
1199. 

San Bernardo propagó , é 
ilustró maravillosamente en es- 
te Siglo el Orden del Cistér. 

Los Canónigos Reglares de 
N. P. S. Augustin fueron muy 

pro- 

(*) ["En España ha si4o poco conocido este Orden ; pero consta haver tenido una 
Encomienda en Castilla la Vieja, en Ja Villa de la Mota di' Toro, en la parte que 
corresponde al Obispado de Zamora. Alli se conserva una Ermita con la vocación 
de Santa iVIaria de Castellanos, que antes fue la Iglesia principal, y daba al Co- 
mendador el titulo de Preceptor, ó Comendador de Santa María de Castellanos: asi 
nombra el Papa Paulo IV. á Don Constantino del Castillo, Dean de Cuenca &c. ea 
una Bula que le dirigió el año de 1^56, dándole facultad para erigir , y arreglar 
ciertas Capellanías y Beneficios en dicha Iglesia.] 



Siglo XII, 

como antes el de Calatrava. 

1 191 El O vátíí Teutónico^ 
ó de la Prusia,dtbe sus princi- 
pios á unos Caballeros de Bre- 
nien , y Luheca , que fueron á 
visitar los Santos Lugares. Es- 
tos fundaron alü un Orden de 
Caballeros, que aprobó Celes- 
tino III, en 1 195. El Empera- 
dor Federico II, trajo consigo 
al regreso de su peregrinación 
de la Tierra Santa algunos de 
estos Caballeros á Alemania, y 
les dio la Prusia^ para que la 
limpiasen de la Idolatría , de 
que estaba manchada. Después 
se unieron á estos los demás 
companeros , que se vieron 
precisados á abandonar la Sy- 
ria. Y rebelándose muchas ve- 
ces contra ellos los Prusianos, 
favorecidos del Rey de Polo- 
nia , cedieron á éste la Pru- 
sia Real , para mantenerse en 
la otra parte. En 1525 se hi- 
cieron Lutheranos los mas de 
estos Caballeros : los que no, 
se bajaron á Alemania , don- 
de gozaron de grandes bie- 



.238 

propagados en este Siglo por 
San Ivdn^ que floreció desde 
el fin del pasado. Y empeza- 
ron las Congregaciones de San 
Vicior , y Santa Genovefa ; la 
San-Rufiana , la de San Sal- 
vador , y Lateramnse. 

Empieza el méthodo de la 
Th:oIogia Escolástica en Pedro 
Lombardo, Maestro de las Sen- 
tencias , por las de los Santos 
Padres, que recogió en quatro 
Libros , sobre todas las mate- 
rias Theologicas. 



SIGLO XIII. 

pontífices. 

INOCENCIO III. Papa 
177. E. 

1216 Honorio III. en 18 
de Jul. Romano, Canónigo de 
S. Augustin. Confirmó las dos 
Religiones de Sto. Domingo, y 
S. Francisco , que havia apro- 
bado Inocencio 11 1, y logró 
que fuese á la Syria una nueva 
Cruzada'^ pero no el que los 
Principes dejasen de tener en 
ella disensiones , y por estas 
desistieron de la empresa. El 
Emperador Federico no quiso 
dar paso en esto, aunque al 
tomar la Corona , juró empu- 



SiGLO XIIL Pontífices. 



ñar la espada en esta causa. M. 
en 18 de Marzo del 

1227 Gregorio IX. en 20 
de Marzo, Italiano: obligó con 
censuras á Federico á cumplir 
lo jurado : pero malo en el via- 
ge , sin acción contra el Tur- 
co, y malvado en confederarse 
con él , fue peor á la vuelta en 
la Guerra de Italia, entre las 
facciones de los Guelphos (que 
era el nombre que se daba á 
los que favorecian al Papa ) y 
los Gibelinos , que eran los del 
partido del Emperador. Tra- 
bajó mucho este Papa por la 
paz; y fue muy amante de las 
letras, y de la Redempcion de 
Cautivos. M. en 22 de Ag. del 

1241 CelestinoIV. en 23 
de Sept. Milanés, Cisterciense. 
Murió á los 17 dias. 

y acó la Silla 20 meses y mC' 
dio , por tener presos d algunos 
Cardenales el Emperador Fe^ 
derico. 

1243 Inocencio IV. en 24 
de Jun. Genovés : disolvien- 
do Federico la Paz, que havia 
ajustado la Tiara con el Cetro, 
le excomulgó, y le desautorizó 
el Papa en el Concilio de León 
de Francia , donde estuvo refu- 
giado hasta la muerte del Em- 
perador. Dio en feudo el Rey- 
no de Sicilia á Carlos de Anjou^ 
pero éste no pudo conseguirle. 

Con- 



Siglo XIIL 

§::|" Confirmó los siete Eleélores 
del Imperio: y dio á los Car- 
denales el uso del sombrero 
encarnado. Envió Misioneros 
á regiones remotisimas , para 
que no lo estuviesen de la Fé. 
E. M. en 7 de Dic. del 

1254 Alejandro IV. en 
12 de Dic. Italiano : infati- 
gable en solicitar el bien de la 
Iglesia contra sus enemigos, y 
proteger á las Religiones , y 
Principes Christianos contra 
los turbadores. A los Religio- 
sos Ermitaños de N.P.S.Augus- 
tin , que vivian abstrahidos en 
un todo del mundo , los aca- 
bó de reducir de los desiertos 
á poblado , para que con su 
predicación, dodrina, y egem- 
plo utilizasen á los Fieles. M. 
en 25 de Mayo del 

1261 Urbano IV. en 29 de 
Ag, Francés , Cisterciense ; de 
obscuro nacimiento , pero cla- 
ro en literatura y prendas, con 
que mereció ser Patriarca de 
Jerusalén , y luego Cabeza de 
la Iglesia. Instituyó la solem- 
nidad del Corpus ; y mitigó las 
Constituciones de las Religio- 
sas Franciscas, que se suelen 

' llamar por esto Urbanistas, 
M. en 2 de Od. del 64. 

1265 Clemente IV, en 4 
de Feb. Francés : fue despren- 
didisimo de los suyos, dejando 



Pontífices. 239 

sin casar , ni dotar á dos hijas, 
que tuvo en legitimo matrimo- 
nio: pero para otros pobres fue 
liberaüsimo. Venció por Car^ 
los de Anjou á los Gibe linos. Y 
promovió la Cruzada de San 
Luis: trabajando no poco por la 
unión de la Iglesia Griega con 
la Latina. Fue muy dodo, y 
amante de los dodos , en espe- 
cial de Santo Thomás de Aqui" 
no, M, en 29 de Nov. del 68. 

Vacó la Silla cerca de tres 
años, 

1 27 1 Gregorio X. en I de 
Sept. Italiano: eledo por com- 
promiso hecho en seis Carde- 
nales , hallándose éste ausente 
en el Egérciio de Syria: y por 
tanto muy propenso á estas ex- 
pediciones , y á la unión de la 
Iglesia Griega , logrando que 
los Griegos asistiesen al Con- 
cilio de León II. Trabajó mu- 
cho para extinguir la facción 
de los Gibelinos : y redujo al 
Rey de España a que cediese 
el derecho del Imperio de Ale- 
mania. Dio al Rey de Francia 
los Diezmos de su Clero para 
la Guerra Sagrada. M. en 10 
de Enero del 

1276 Inocencio V. en 20 
de En. Francés , Dominico, 
llamado Pedro de Tarentasia: 
muy dodo, y Escritor : pero 
solo tuvo la Silla cinco meses. 

Ha- 



240 



Siglo XIII, Pontífices. 



1276 Hadriano V. en 
12 de Jul. Genovés : murió 
antes de dos meses en 18 de 
Agosto. 

1276 Juan XX. en 13 de 
Sept. Portugués: Philosopho, y 
Medico : Autor del Libro The- 
soro de los Pobres. Murió de las 
heridas, que recibió, cayendo 
sobre él el techo de su Gabi- 
nete. En 17 de Mayo. 

yaco la Silla seis meses. 

1277 Nicolao III. en 25 
de Nov. Romano: acabó con 
la turbación de los Gibelinos: y 
solicitó la paz entre Aragón, 
y Francia , y la confirmación 
de la unión de los Griegos. Ex- 
plicó la Regla de los Menores 
en la Constitución : Exiit qui 
seminat.M. en 1 5 de Ag. del Bo. 

1281 Martino IV. en 22 
de Feb. y para los que dis- 
tinguen á \os Martirios ^ llama- 
do [I. Pero el nombre que to- 
mó su sucesor en este nombre, 
llamándose Martino l^. supone 
á este IV. y á los demás Marti- 
nos. Excomulgó al Emperador 
Griego, por haverse apartado 
de la Union. Fue Francés, y 
muy favorecedor de los Fran- 
ceses en la causa del Rey de 
Aragón sobre Sicilia, M. á 28 
de Mar. del 

1285 Honorio IV. en i 
de Abr. Romano: fue tan afec- 



to á los suyos , como despren- 
dido su predecesor. Tuvograa 
cuidado en no dar los Capelos 
sino á personages de virtud y 
literatura. M. en 3 de Abril 
del 87. 

Vacó la Silla cerca de once 
meses. 

1288 Nicolao IV. en 22 
de Feb. Italiano, Franciscano: 
solicitó la paz entre los Ara- 
goneses , y Franceses, y la 
propagación de la Fé : con me- 
jor éxito en esto, que en lo otro. 
Repartió los Capelos entre los 
mas dodos de las Religiones. 
M. en 4 de Abr. del 92. 
Vacó la Silla 27 meses, 
1294 S. Celestino V. en 7 
de Jul. Italiano, llamado Pe- 
dro de Morón^ que se hallaba en 
vida Anacoreta en la Pulla , y 
rehusó tan de veras la elección, 
que á los cinco meses renunció 
lo que ya poseia. Murió el año 
1296 en la cárcel, en que le 
puso su sucesor , receloso de 
que alguno le sugeriese el re- 
greso. Este tal aumentó coa 
gran sagacidad los miedos, que 
por la magnitud del cargo tur- 
baban la delicada conciencia 
de San Pedro Celestino., intro- 
duciendo con pláticas de la 
muerte , y el juicio ( y no con 
artificiosas voces de Cervata- 
nas , ó Cañas , como ha creído 

el 



Siglo XIIL Emperadores. 



241 



el vulgo) para introducirse él 
en la Silla , como lo consiguió. 

1294 Bonifacio Vlíl. en 
25 de Dic. Italiano : anadió 
segunda Corona á la Tiara, que 
antes no tenia mas que una: 
y luego Urbano V, añadió la 
tercera. Aplicóse desde su en- 
trada á conciliar la paz entre 
los Principes : pero encontró 
en la Francia ocasiones de una 
funesta Guerra , con proteger 
el Rey á los Cardenales Colo- 
rías , que eran Gibelinos : con 
oponerse á los derechos de las 
Iglesias de Francia , valiéndo- 
se del Título de la Regalía : y 
por convertir en otros usos los 
Diezmos , solo concedidos pa- 
ra Guerra Sagrada. Tenaz el 
Rey en esto , y en tener encar- 
celado al Legado Apostólico, 
lo fue también el Papa en ma- 
nejar sus Armas , excomulgan- 
do al Rey , y poniendo entre- 
dicho á todo el Reyno , por 
hacerse participante en los 
excesos de apelar á Concilio, 
y baldonar al Papa, hasta atre- 
verse un Francés á ir con Sol- 
dados, y prenderle, de cuya 
prisión le sacaron los Ciuda- 
danos de Anagnia sus Paisa- 
nos , y á los tres dias acabó 
con sus dias. Determinó , que 
los Cardenales usasen de la 
Púrpura: é instituyó el Jubi^ 



leo de cien en cien años , cuyo 
primero fue en el 1300. El 
vulgar dicho : Intravít ut VuU 
pes , regnabit ut Leo , morietur^ 
ut Canis , es tan falso , como 
prueba el que algunos Fran- 
ceses lo niegan. M. en 1 1 de 
Ocl. del 1303. 

EMPERADORES , 
DEL ORIENTE. 



A, 



.LEJO ANGELO. 

1203 Alejo angelo el 
Mozo , subió al Trono por 
el modo ya dicho : pero qui- 
tóle de él su favorecido Alejo 
Ducas ( llamado Murtzulpho^ 
por el entrecejo que tenia ) 
pues alborotándose el Pueblo 
con los nuevos impuestos, y 
saludando Emperador á Nico^ 
lao Canabo ; el traidor y am- 
bicioso Ducas , haviendo qui- 
tado la vida con veneno á 
Isaac , padre de Alejo , encar- 
celó á éste , con pretexto de 
librarle del Pueblo , y arro- 
gándose la Púrpura , y ven- 
ciendo , y encarcelando tara- 
bien á Nicolao ^ ahogó por su 
mano al Joven Emperador 
Alejo , respirando en cada 
aliento de Ty rano la muerte de 
quantas vidas se opongan á su 
conservación. 

Q Ale- 



Siglo XIIL Emperadores. 



242 

1204 Alejo ducas : no 
pedia acabar bien , quien em- 
pezó tan mal. Venciéronle los 
Cruzados , cogiendo la Ima- 
gen de la Virgen de la l^iSio- 
ricí^ que sacó á la Batalla, y con 
quien havia triunfado Juan 
Comneno ( y también , según 
algunos , Tzimisce.) Alentados 
con esto los Latinos , tomaron 
á Constantinopla , y eligieron 
por Emperador á Balduino, 
Huyó Ducas Si\ Pe ¡opone so: y 
prendiéndole, y sacándotelos 
ojos su suegro Alejo ^ le entre- 
gó á los Latinos , que le sen- 
tenciaron á muerte, en pena 
de la que dio á Alejo el Mo- 
zo : y precipitándole de una 
altura, murió tan infelizmente 
como merecia. 

^ Tomada Constantinopla, se 
retiraron los Griegos Theo- 
doro Lascaris á Andrinopoli^ y 
Alejo Comneno á Trapisonda, 
donde mantuvieron una espe- 
cie de Reyno como Imperio: 
hasta que Miguel Paleólogo 
echó de Constantinopla á Bal- 
duino II. que fue el V. Empe- 
rador de los Latinos en el 
Oriente. 

1260 Miguel paleólogo: 
quedó por Tutor del Joven 
Juan Lascaris , y quitándole 
la vida , y á los Latinos á Cons- 
tantinopla , restauró el Impe- 



rio del Oriente , que se man- 
tuvo en su sangre hasta que 
pasó á los Turcos. Restauró 
también la unión de los Grie- 
gos con los Latinos, por afian- 
zarse mejor en el Imperio. 

1282 Andronico paleó- 
logo , hijo. Tomó tal odio 
contra la unión que su padre 
hizo y conservó con la Iglesia 
Latina , que no quiso darle se- 
pultura. Y pertinaz en el Cis- 
ma y heregía contra el Espiritu 
Santo , pagó su impiedad por 
otra: pues rebelándose contra 
él su mismo nieto Andronico^ 
á quien havia designado suce- 
sor , le despojó del Trono , y 
añadiendo incomodidades á las 
incomodidades de la cárcel, 
perdió con ellas la vista , y 
quitándole el cabello el tal nie- 
to, le metió en un Convento, 
donde murió con Hábito de 
Religioso en el año 1332. 

EMPER ADO RES 
DE ALEMANIA. 



Jr HELiPE, Emper* 24. 

1208 Otton IV. Duque 

1209 de Saxonia , y Bavie- 
ra , eleéto á solicitud de Ino- 
cencio III. contra la facción de 
Phelipe ; y coronado por el 
mismo Papa. Pero invadiendo 

los 



SiQLO XIII. Emperadores. 



243 



los Estados de la Iglesia, contra 
\o que ha vía jurado; excomul- 
gado , y privado por el Papa 
del Imperio , pasaron los Elec- 
tores á elección , y nombraron 
en el 121 1 á Federico II. que 
unido con el Rey de Francia, 
venció á Otton en la Batalla de 
Bovine. Con esta derrota se vio 
Otton desamparado en un to- 
do de los suyos, y reducido á 
una vida privada , é infeliz: 
murió en el 12 18. 

1214 Federico II. hijo 
1220 de Henr i que 1^1. Des- 
de que venció á Otto?i en el 
año de 14 empezó su Reyna- 
do , y fue coronado Empera- 
dor por Honorio en 1220 ; pe- 
ro no cumpliendo nada de lo 
que juró , y añadiendo á lo 
perjuro impiedades contra los 
Prelados de la Iglesia, cruelda- 
des contra sus Estados , amis- 
tades con el Turco, y pertina- 
cia en todo , fue excomulgado 
cinco veces por tres Papas, y 
depuesto en el Concilio de 
León : muriendo , según algu- 
nos , como havia vivido ; y 
6 ahogado , ó muerto con ve- 
neno , en el 1250. 

Desde el año 1245 de la 
deposición de Federico, hasta 
el 1273 huvo muchas eleccio- 
nes y eledos, y prevaleció la 
del Rey de España Alfonso el 



Sabio^ que por las grandes tur- 
baciones del Imperio , y per- 
suasiones de Gregorio X. cedió 
de su derecho , en favor de un 
Varón , que pudo por sí y sus 
sucesores borrar con su piedad 
la impiedad de muchos de sus 
predecesores. 

1273 RoDULPHO , Conde 
de Haspurg : tronco fecundo 
de la Casa de Austria , que 
el Cielo entronizó por su pie- 
dad : pero por la pobreza del 
Estado de Haspurg no pudo 
hacer á Roma el costoso viage 
de la Coronación : y asi fue el 
primero en quien empezó á 
faltar la ceremonia de recibir 
del Papa la Corona Imperial. 
A su justicia, piedad, y reli- 
gión se juntó un ánimo mar- 
cial , que bastase á establecer 
la paz, no que la quebranta- 
se; y logrando por lo justo, 
felicidad en el Marte , fue tan- 
tas veces vencedor, quantas 
competidor. Y haviendo com- 
petido con muchos , murió en 
el 1291. 

1292 Adolpho, Conde 
de Nasau : no pudiendo su- 
frir su avaricia , crueldad, 
y liviandad , los mismos que 
le eligieron , pusieron en el 
Trono , de que le despoja- 
ron , á 

1298 Alberto I. hijo de 
Q2 Ro- 



244 Siaw XII L Reyes. 

Rodulpho : el primero de la 
Casa de Austi'ia : armóse con- 
tra él Adolpho : pero vencióle 
\Alberto, matándole por su ma- 
no en la Batalla , con que hizo 
suyo el Cetro. Venció tam- 
bién á los Principes Electores, 
que se confederaron contra 
él : y dándole veneno el Obis- 
po de Saltzbourg, que favo- 
recia á Baviera en las com- 
petencias sobre el Reyno de 
Hungría , le costó un ojo al 
Emperador el uso de los me- 
dicamentos , con que salvó la 
vida , y fue llamado por esta 
causa el Tuerto. Pero el re- 
cuperar el Reyno de Bohemia 
le costó la vida : matándole 
á puñaladas su Sobrino , á 
quien por su prodigalidad 
havia privado del Ducado de 
Suevia, 



za , estando jugando , como 
Niño , en el palio del Obispo 
de Palencia. Reyna , la B, Ma- 
falda. 

IF'. Época Real de Ja Histo^ 
ría de España, 



REYES DE ESPAÑA. 



De Castilla, 



A 



LFONso VIH. Rey 30. 
1 2 14 Henrique i. hijo, 
en tutela de su hermana Be- 
renguela , y bajo el dominio 
de los Laras , en mano del 
Conde D. Alvar Nuñez. Pero 
murió de la herida de una pie- 
dra , que cayó sobre su cabe- 



12 17 S. Fernando llí. de 
León , y II. de Castilla , hijo 
de la Rey na Berenguela : acla- 
mado Rey , no en Nagera de- 
bajo de un Olmo (como anda 
escrito ) sino en Valladolid, 
como refieren los Historiado- 
res de aquel tiempo : y esto 
fue en i dia de Julio del año 
12 17. Pasó al Campo de Mar- 
te , armado de Religión y 
Azero : y manejando el Aze- 
ro por Religión , le dio el 
Cielo, demás de las vidorias 
de los Moros , la extensión de 
su Reyno al de León , por 
muerte de su padre AlfonsoIX, 
en el 1230, y como dado del 
Cielo, participó de su estabi- 
lidad , pues desde entonces 
no se ha vuelto á dividir del 
de Castilla. Los Planes de 
las Campañas contra Moros, 
los arreglaba, no tanto en el 
Gabinete , como en el Ora- 
torio: y venciéndose primero 
á sí , y al Cielo , salia vence- 
dor para vencer, contándose 
sus Conquistas , no solo por 

Ciu- 



Smto XIII. Reyes. 245 

Ciudades , sino también por Cielo, no miró bastantemente 
Reynos. Tomó el de Córdoba por su tierra : y Político gran- 
en el 1236. El de Murcia en el de en lo especulativo, fue infe- 



1243. E' ^^ J^^^ ^^ ^^ 1246. 
El de Sevilla en el 1248 , y es 
mas breve decir lo que no con- 
quistó , que fue Granada : pero 
rindió á su Rey , haciéndole 
tributario á su Corona. A es- 
te valor , y acierto coronó una 
Real magnificencia con que se 
dio no menos á la erección de 
las Iglesias, que á propagar su 
Imperio. Y si con un filo de 
su espada venció al Mahome- 
tismo , con el otro persiguió 
mortalmente á la Heregía. El 
Cetro le manejó , ordenando 
las Leyes de la Partida (que se 
publicaron después) y estable- 
ciendo el Consejo de Castilla, 
Aclamado con esto por Padre 
de ¡a Patria (mejor que los 
Emperadores antiguos) y por 
Fio , y Feliz ; mereció por lo 
Pió la mayor fidelidad del re- 
nombre , y realidad de Santo. 
Reyna, Beatriz , i. Juana , 2. 

1252 A LFONso X. y de Cas- 
tilla IV. hijo, llamado el -5'¿r¿'/í?, 
por haverlo sido en realidad, 
dedicándose especialmente á la 
Constitución del Universo, y 
curso de los Cielos, sobre que 
publicó las Tablas Astronómi- 
cas^ que por él se llaman Alfon- 
sinas, Pero mirando mucho al 



rior en la práélica , ayudando 
mucho á ello sus especulacio- 
nes. Eledo Emperador de los 
Romanos , faltó á la posesión, 
por ser generalmente de ánimo 
irresoluto , y hallarse con tur- 
baciones en su Reyno. Leyó 
catorce veces la Biblia ; y fue 
el primero que dio Leyes , é 
hizo Escrituras en Romance; 
pues antes se usaba del Latin. 
Culpáronle de pródigo , quan- 
do vino su Prima la Empera- 
triz del Oriente, á solicitar el 
rescate de Balduino su Esposo: 
pues necesitando para esto 
ochenta mil pesos , la dio dos 
tantos mas. A Portugal cedió 
el Reyno de Algarve. Reyna^ 
Violante. 

1 284 Sancho , hijo , I V. y 
líl. de Castilla : despojó á su 
padre del Reyno , y reynó solo 
desde este año , en que murió 
su padre. Incorporó á su Coro- 
na el Seiíorio de Molina, Y lla- 
máronle el Bravo ^ por su va- 
lor , mezclado con alguna 
crueldad. Fue muy sagaz , y 
astuto: y como su padre im- 
petró del Papa los Diezmes, 
que llamamos Terciaste] intrc- 
dujo las Sisas. Rcyna , Duna 
Maria la Grande. 

Q3 Fer- 



246 



Siglo XIII, Reyes. 



1295 Fernando IV. y III. 
de Castilla , hijo. Levantáron- 
se contra él Reyes, é Infantes: 
pero la prudente Reyna Ma- 
dre , mientras los enemigos 
exasperaban los ánimos del 
Reyno con azero , conquistó 
los corazones de todos , levan- 
tando los tributos anteriores, 
con lo que en breve fue suyo 
todo el Reyno. Tomóse en su 
tiempo á GibraJtar : distin- 
guiéndose singularmente en es- 
ta Guerra unos Caballeros Ga- 
llegos , á quienes el Rey no qui- 
so castigar, aunque reos de gra- 
ves alborotos , sino servirse de 
ellos en la tal Campaíía. Los 
Caballeros, á fuer detales,obli- 
gados de tan Real benignidad, 
y confidencia , dieron cumpli- 
das muestras de la hidalguía, 
y reconocimiento de sus áni- 
mos , lavando con mucha san- 
gre de los Moros , la mancha 
que contrajo la suya. No se 
portó asi el Rey con los dos 
hermanos C arbaj ales ^máiciü" 
dos de la muerte del Caballero 
Benavides : pues condenados 
sin probarles el delito , citaron 
al Rey al Tribunal de Dios los 
Inocentes, con plazo de trein- 
ta dias ; por lo que llamaron á 
este Rey el Emplazado, Fuese 
casualidad , ó cumplimiento, 
el Rey murió al dia treinta , á 



los 24 años de sií edad. Rey^ 
na, Constanza de Portugal. 

REYES DE NAVARRA» 



lJancho VIII. 

1234 Theobaldo , Conde 
de Champaña , Sobrino , co- 
ronado en Pamplona , llamado 
de los Proceres de Navarra, sin 
oposición del Rey de Aragón. 
Fue uno de los Reyes , que 
concurrieron á la Tierra San- 
ta ; mas puso nota á su nombre 
en tirar á oprimir los Dere- 
chos, y libertad délos Ecle- 
siásticos: por lo qual se escribe 
padeció su Reyno un entredi- 
cho de tres años 

1253 Theobaldo II. hijo. 
Pasó con S, Luis á la Cruza- 
da , y aportó con él á Túnez: 
pero deshecho su Egército por 
la peste , murió en Trápana, 

1 270 Henrique, hermano. 
Gobernó desde la ausencia de 
su hermano , y por haver muer- 
to sin hijos, le sucedió 

1273 Juana, hija, casó con 
Pbelipe el Hermoso de Francia; 
y por este casamiento se unió 
Navarra con Francia. Murió ^ 
la Reyna en el 1304, y suce- 
dióla su hijo Luis Hutin, 



RE- 



Siglo XIII» Retes. 



247 



REYES DE ARAGÓN. 



P 



EDRO II. 

12 1 3 ] aymeI, hijo ^e\ Con- 
quistador , porque en las treinta 
Batallas, que díó á los Moros, 
contó 30 viélorias. Conquistó 
el Reyno de P^alencia , y las Is- 
las de Mallorca , Menorca , é 
Ibiza, Y sobre la fundación del 
Orden de la Merced , que se 
hizo en su tiempo, se dice eri- 
gió , ó dedicó al verdadero cul- 
to , dos mil Iglesias , por lo 
-que sobre tantas visorias le 
concedió el Cielo un Rey na- 
do tan dilatado , como fue el 
de sesenta y tres años , dejando 
eternizado su nombre en sus 
proezas. 

1276 Pedro IIT. hijo, el 
Grande : Este fue el que casó 
con Doña Constanza , hija de 
Manfredo^ Rey de Sicilia , por 
lo que vino á unirse con Ara- 
^I^gon el Reyno de Sicilia. Las 
Islas deMallorca^y Menorca^se 
dividieron en muerte de Don 
jfayme^ pues se las dejó á su 
hijo segundo, llamado también 
Jayme ^ con título de Rey. Die- 
ronle también el Rosellon , y lo 
de rvlontpeller , pero dejándo- 
le feudatario de Aragón. De 
esta división resultaron varias 
competencias, hasta que eo fin 



D. Pedro el IV. de Aragón se 
apoderó del Reyno de Mallor- 
ca. El derecho , y posesión del 
Reyno de Sicilia fue causa de 
mayores disensiones, desde las 
l^isperas Sicilianas. D, Pedro 
ITI. estuvo excomulgado por 
el Papa hasta el fin , en que ju- 
rando obediencia á la Santa 
Iglesia Romana , le absolvió el 
Arzobispo de Tarragona. 

1285 Alfonso HÍ. hijo. 
Intentó pasar á la Guerra Sa- 
grada , y ajustar la paz con 
Roma, y Francia: pero murió 
á los 27 años de su edad , es- 
tando para casarse. 

1 29 1 Jayme II. hermano. 
Hallábase Rey de Sicilia desde 
la muerte de su padre , que le 
cogió estando él en Sicilia, y de 
común acuerdo le coronaron 
por su Rey los Sicilianos : y 
dejando por su Gobernador de 
aquel Reyno á Z). Fadrique su 
hermano, pasó al de Aragón, 
donde fue coronado por Testa- 
mento y falta de sucesión de su 
h.ermano D.Alfonso III. A éste 
declaró el Papa Bonifacio F' 1 1 1, 
Rey de Cerdeña , y Córcega. Y 
por haverse casado^ con Doña 
Blanca^ hija ácCarlosI, Rey de 
Ñapóles , con tratados displi- 
centes á los Sicilianos, coro- 
naron estos por su Rey á Don 
Fadrique; de que se origina- 
Q4 ron 



5243 



Siglo XIII, Reyes. 



ron sangrientas competencias. 
Reynó D. jfayme II, 36 años. 

REYES DE PORTUGAL. 



¡3 ANCHO I. 

121 1 Alfonso TT. hijo , el 
Gordo: hernfianado con sus her- 
manos , después de muchas dis- 
cordias , venció á dos Reyes 
Moros. En tiempo de éste se 
hallaba S, ¿Antonio en el Con- 
vento de San Vicente, Extra- 
muros , del Orden de N. P. S. 
Augustin : pero luego se pasó 
al Instituto Seráphico. 

1223 Sancho II. hijo, lla- 
mado Capelo: porque criándose 
muy enfe'rmo, le ofreció su ma- 
dre Doña Urraca {hija de Al- 
fonso Vlll. de León) á N. P. 
S. Augustin , prometiendo po- 
nerle la Muceta del Hábito que 
usan los Canónigos. Pero sien- 
do de ánimo muy pacato , y 
dejándose gobernar por su es- 
posa Doña Mencta , hija del Se- 
ñor de Vizcaya D. Lope de Ha~ 
ro , compusieron los Grandes 
con el Papa , que pasase el Rey- 
no á su hermano D. Alfonso^ y 
el Rey se refugió á Toledo por 
socorro : lo que no tuvo efec- 
to , á causa de que su herma- 
no D. Alfonso ganó la volun- 
tad del Rey de Castilla D. Al- 



fonso : ofreciendo casamiento 
con su hija Doña Beatriz (ha- 
bida en la Guzmana) que lle- 
vó en dote algunas Poblacio.- 
nes : y el Portugués ofreció 
contribuir con algunos Solda- 
dos á Castilla. Murió en Tole- 
do D. Sancho en el 1248 , se- 
gún Brandaon. 

1248 Alfonso III. herma- 
no. Gobernó el Reyno , vivien- 
do su hermano , unos dos años: 
y después de su muerte se hizo 
Señor de todo , y se aplicó á 
promover el bien de sus Vasa- 
llos. Excomulgóle el Papa por 
el casamiento con Doña Bea- 
triz : lo que duró hasta que 
murió su primera, y legítima 
esposa. 

1279 Dionisio I. hijo. Por 
sus amables, y sobresalientes 
prendas , fue muy estimado de 
ios demás Monarcas : y los de 
Castilla, y Aragón le escogie- 
ron por Juez arbitro sobre sus 
competencias : por lo que se 
ocasionó la celebre concurren- 
cia de los tres Reyes , de Cas- 
tilla , Aragón , y Portugal , en 
el Campillo , Agreda , y Tara- 
zona , con las Reynas de Cas- 
tilla , y Portugal , y ésta era á 
la sazón Santa Isabel: y á todos 
excedió en magnificencia , y 
aparato Real el Rey de Portu- 
gal. Reynó 45 años , dejando 

di- 



Siglo XIII, Reyes. 249 

dilatados monumentos de su vimiento, que no perdonando 



magnificencia, y Religión; sin 
haver tenido mas azar , que 
-las desazones que le ocasionó 
su hijo Alfonso , que quería ser 
Rey antes de tiempo, 

REYES DE FRANCIA. 



X HELIPE lí. 

1223 Luis VITÍ. hijo, casó 
con Doña Blanca , hija de Al- 
fonso J/^III. y causó en Ingla- 
terra muchos daños , ocurrien- 
,do el Papa á ellos con sus ex- 
comuniones. Armóse contra 
los Albigenses , y murió de 
veneno. 

1226 S. Luis IX. hijo, á los 
doce años en tutela de su ma- 
dre, en quien reynó la heroi- 
cidad , y piedad. Fue preso en 
la expedición de la Tierra San- 
ta , donde el Santo havia hecho 
maravillas. Pero rescatado, y 
recobradas sus fuerzas contra 
los Saracenos , aportó por vien- 
tos contrarios á África , y pa- 
só del Sitio de Túnez á la Cor- 
te del Cielo , rendido á lo ir- 
resistible de la peste. 

1270 Phelipe IlL hijo, el 
Atrevido : tuvo una larga paz, 
hasta que en venganza de las 
f^isperas Sicilianas , se echó 
sobre Aragón , con tanto atre- 



aun á los Templos , y Santos, 
fue preciso que el Cielo tomase 
por suya la venganza , despa- 
chando del Templo de S. Nar- 
ciso de Gerona tal recluta de J;^ 
Moscas, como Tábanos^ que se 
dice mataron con su aguijón 
4o9 Franceses : y retirado el 
Rey , murió poco después. 

1286 Pkelipe IV. llamado 
el Hermoso , hijo , y famoso 
por las competencias con la 
Iglesia , mencionadas en Bo-ai- 
fació y III. Matáronle los Fla- 
mencos 2o9 F'ranceses : pero 
ajustó después la paz , á costa 
de 159 Flamencos. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

Lateranense IV. Gene- 
ral XII. sub Innot. III. presi- 
diendo el Papa, con asistencia 
de los Patriarcas deConstanti- 
nopla , de Jerusalén , y el Pri- 
mado de los Maronitas ; 71 Ar- 
zobispos : 416 Obispos : y mas 
de 800 Abades , y Santo Do- 
mJngo de Guzmán. Contra los 
Albigenses, Valdenses, el Abad 
Joaquín , y para nuevo esfuer- 
zo de las Cruzadas. 

Concedióse aqui á Cons- 
tantinopla el ser primer Pa- 
triarcadg en el Oriente , lo que 

has- 



2S0 



Sjqlo XIII, Concilios. 



hasta ahora no se havía apro- 
bado por la Iglesia Romana. 
El Alejandrino , que hasta aqui 
era el primero, se declaró II, 
el de Antioqiiia II L y el de 
¡fe rus alen IV", 

Definióse la autoridad de 
los Obispos sobre los Canóni- 
gos , y modo de castigar sus ex- 
cesos : como también el tiento 
con que se ha de proceder en 
las excomuniones : y se varió 
por causa de la variedad de los 
tiempos , en algunos impedi- 
mentos del matrimonio , redu- 
ciéndolos al quarto grado, y 
excluyendo los tres restantes, 
que antes impedian. Año 1215. 
I de Nov. 

En Narhona : para dar arre- 
glamento á los Inquisidores'. 
establecidos por Gregorio IX, 

1235. 

LuGDUNENSE T. General 
Xíll. sub Innocent. IV. con asis- 
tencia de los Patriarcas , unos 
por sí, y otros por sus Legados: 
140 Obispos : el Emperador 
del Oriente Balduino II. y San 
Luis Rey de Francia. Contra 
el Emperador Federico II. para 
la Guerra Saj^rada , bajo la con- 
duda de S. Luis : y para la dis- 
ciplina Eclesiástica. En 1245. 

LuGDUNENSE IL General 
líW. sub Gregorio X, los Pa- 
triarcas : is Cardenales : 500 



Obispos : 60 Abades , y mil 
Doélores. Para la unión de los 
Griegos , poniendo en el Sym- 
bolo la palabra Filioque: y pa» 
ra restaurar la Tierra Santa: 
arreglando la forma de la elec- 
ción de Pontífice : y prohi- 
biendo el que haya nuevas Re- 
ligiones. Asistió S. Buenaven- 
tura , y el Rey de los Tártaros, 
que se bautizó alli solemne- 
mente. Fue llamado también el 
Angélico Doétor : pero mu- 
riendo en el camino , llamó el 
Papa en su lugar á Augustino 
Triunfo, del Orden de N. P. 
S. Augustin, 7 de May. 1274. 

HEREGES, 
y sus ERRORES. 

Guillermo cíe SanSío Amoreí 
escribió contra los Religiosos 
Mendicantes , enseñando, que 
no se debe vivir sino del traba- 
jo de sus manos. Siguióle su 
Discipulo Desiderio Longobar- 
do. Condenó este error Ale- 
jandro IV, 

Raymundo de Tarraga , á 
quien se acusa de mas de tre- 
cientos errores. Pero no se de- 
be confundir con Raymundo 
Lulio de Mallorca.^ que fue un 
santo personal ge. 

Los Flagelantes se azota- 
ban hasta dt^rramar la sangre, 
diciendo, que el tal exercicio 

era 



era mejor que la Confesión Sa- 
cramental ; y blasonándose 
iguales á los Martyres. 
. Los Fr atícelos , con su Ge- 
fe Hermanno , Iialiano , cuyos 
huesos hizo desenterrar y que- 
mar Bonifacio VIH, Decían, 
que las mugeres debían ser co- 
munes : y que la autoridad de 
]a Iglesia cesó en los malos 
Poritifices , y se pasó á ellos, 

SANTOS. 

^uan de Mata , Fundador. 

Félix de Valois , Fundador. 

Dr>w/?/^(9, Fundador. M. i2¿r. 

Francisco ^Vw\^&ááQx .yi. 1226. 

Pedro de Nolasco , Fundador. 

Phelipe Benicio. 

Fernando IIl. Rey de España, 
Murió en el dia 31 ékimo 
de Mayo , en el año del Se- 
ñor 1252 en Sevilla, donde 
. está su cuerpo incorrupto. 

Liiis<-lX, Rey de Francia. 

Antonio de Padua , E. 

Alberto Magno , E. 

ThoYtiás de Aquino , E. 

Buenaventura^ E. 

Raytnundo de Peñafort , E. 

Pedro Martyr. 

Clara de Asis, 

Lutgarda. Getrudes, 

Isabel , Rey na de Hungría. 

Clara de Montefalco, 

Rosa de Viterbo, 



Nicolás de Tol entino, 

Clemente de Auximo, 

Luis , Obispo. 

Ivon , Padre de pobres. 

Teresa^ Rey na de León, muger 

del Rey D. Alfonso Nono. 
Sancha^ Infanta de Portugal, 

hermana de la precedente. 



■■.:í 'ivy^ 
ESCRITORES, 

Helínando, 

Nicctas Choniaies, 

y acebo de Vitriaco, 

Guillermo Parisiense. 

Guillermo Antisiodorense. 

S. Edmundo Cantuariense. 

D. Rodrigo Ximenez , Arzobis- 
po de Toledo. 

Lucas Tudense, 

Alejandro de Ales, 

Hugo de San Caro* 

Martin P alono, 

Jacobo de Vorágine. 

Henrique de Suson, 

Guillermo Durando» 

Egidio Romano, 

Augustino Triunfo, 

Paulo Véneto, 

Humberto. 

Henrique de Gandavo, Murió 
en el 1293. 

yuan Duns Scoto. 

Raymundo Lulio , de Mallorca, 
distinto del Raymundo de 
Tarraga, 

Picolomino, 



2^2 Siglo XIII, Escritores. 

Nicolás de Lyra, 
Niccfcro Calixto , murió en el 
año 1305. 



SUCESOS MEMORABLES. 



Batalla de las Navas de To- 
losa 12 12, 

Mientras Alfonso VIH, es- 
tuvo en manos de Tutores, 
como niño, padeció su Rey- 
no , como suele. Invadieron 
los Reyes comarcanos sus do- 
minios , y los mismos Vasallos 
querian hacerse Reyes : pero 
luego que llegó el Rey á ser 
de su dominio, recobró como 
muy hombre lo que le ha- 
vian quitado como á niño. 
Rindió las fortalezas , que le 
havian usurpado : rindióse él 
luego al ocio; y en el ocio, 
dicen se rindió al amor pro- 
fano de una Hebrea. Desper- 
taron al Rey , no tanto los aze- 
ros, que se ensangrentaron con- 
tra la vida de su Dama , quan- 
to los de los Moros , que se 
iban apoderando de sus Plazas. 
Salió el Rey contra ellos , y 
pudieron mas los mas , que eran 
los Bárbaros. 

El Arzobispo de Toledo 
D. Martin , havia hecho una 



entrada por tierra de los Mo- 
ros , en que salieron estos mal- 
tratados. Para vengar estos da* 
ños, pasó á España el Mira- 
mamolin de África Aben Ju- 
zeph , que logró algunas ven- 
tajas contra el Rey de Castilla: 
y lisongeado del feliz auspi- 
cio , volvió al año siguiente á 
otra Campaña con mas creci- 
do, número de Almohades (nue- 
vo imperio de África , por una 
nueva Seda) Árabes, y aun 
Etiopes. No bastaba Castilla 
contra tantos , y aunque las 
discordias con León , y Navar- 
ra , no facilitaban la unión ne- 
cesaria contra el Bárbaro, pu- 
do tanto la discordia entre es- 
tos Reyes, que uniéndose Cas- 
tilla con Aragón contra los 
Moros , hicieron treguas con 
estos, y se valieron de la unioa 
contra los otros. A qué infa- 
mia no obliga una venganza! 
Acabadas las competencias en- 
tre los Reyes Cathólicos, se 
acababan también las treguas 
con los Moros , previniéndose 
unos , y otros. Mahoviad ^ her- 
mano de Aben juzeph , que 
era ya Miramamolin , juntó 
tanta multitud de combatien- 
tes , que se prometía acabar 
con quantos adoraban la Cruz, 
y hacer luego prisioneros á Xí<ts 
Reyes. Úñense los Reyes de 

Es- 



Siglo XIII 

España: pasa el Arzobispo Don 
Rodrigo á brindar á los Prin- 
cipes Christianos á esta Guerra 
Sagrada, trahe de Roma la In- 
dulgencia de la Santa Cruzada: 
cruzanse los caminos de innu- 
merables Tropas: previene el 
Rey Alfonso para los Bagages, 
no menos que setenta mil Car- 
ros: (número que no tiene mas 
de crecido, que de cierto) á 
las fuerzas se añaden Oracio- 
nes , y Ayunos : concurre el 
Cielo enviando (según se cre- 
yó) á San Isidro Labrador^ en 
trage de Pastor, para que ven- 
za montes de dificultades en 
lar marchas. Llegan en fin á 
las llanuras de las Navas de 
To/osa : donde descubriendo al 
Campo del Enemigo , descu- 
brieron también lo magestuo- 
so y precioso de la Tienda del 
Miramamolin , que sobre lo 
fuerte del sitio en que estaba 
sentada , se hallaba circunva- 
lada toda de cadenas , y de los 
mas esforzados Alfanges de su 
Egército. Alentaron unos y 
otros á los suyos : el Cielo (di- 
cen algunos) representó á los 
nuestros en el aire el Estandar- 
te del triunfo, que es la Cruz: 
y á los toques marciales de 
unos y otros , se siguieron los 
primeros encuentros , en que 
prevaleció la fuerza d^l Coa- 



. Sucesos. 253 

trario , para que luego sobre- 
saliese el triunfo de los nues- 
tros : recobranse , reunense, 
revístense de los últimos es- 
fuerzos , abanzan , como de- 
bían abanzar , Soldados con la 
Lanza y Espada, Christianos 
con la Cruz y el Real Estan- 
darte de Maria : caen los Bár- 
baros que no pueden huir, hu- 
yen quantos no llegan á caer: 
truecase en Retaguardia la 
Banguardia : sígnenlos , y per- 
sígnenlos los nuestros : mue- 
ren unos doscientos mil Mo- 
ros: sin que huviese de parte 
de los nuestros mas pesar, que 
el que entre tanto Egército 
solo murieron por Christo 25, 
dudándose de 30. Pasó mas allá 
de la Batalla la viéloria : pues 
pasando á Ubeda , que jamás 
supo ser vencida , fue tomada 
con muerte de setenta mil 
Moros. El Rey contento con 
la gloria del triunfo, repar- 
tió á los demás todo el despo- 
jo: y porque el Rey de Navar- 
ra fue el que rompió las cade- 
nas del Miramamolin^ las tomó 
por Orla de sus Reales Insig- 
nias desde entonces; á fin que 
para siempre huviese digna me- 
moria de este triunfo. 12 12. 



tm* 



254 



Imperio de los Latinos en el 

Oriente : y de Trapisonda^ 

y Andrinopoli, 1204. 



Después de la viéloria, que 
los Latinos de la Expedición 
de la Cruzada lograron contra 
el Emperador Ale'p Ducas ^ y 



Siglo XIIL Sucesos. 

de enfermedad á los 16 meses 
de prisión. Nicetas , escribió, 
que cortados pies y manos, 
fue arrojado su cuerpo á las 
aves y fieras. Sucedióle en el 
1206 su hermano Henrique^ 
que havia manejado con va- 
lor las armas contra los Búl- 
garos, y Scithas: y reynó cer- 
ca de once años : pero muerto 
sin sucesión , casó con su her- 



antes que pudiesen los Griegos mana Jolanda el Conde Anti- 
rehacerse, aplicaron por mar siodorense, ó de Auxerre, Pe^ 



y tierra sus fuerzas contra CiS'wí- 
tantinopla : y tomada en el 
año 1204 nombraron por Em- 
perador á Balduino^ Conde de 
Flandes. Bonifacio^ Marqués 
de Monteferrato, se apoderó, 
con título de Rey , de la Mo- 
tea : los Venecianos tomaron 
varias Islas del Archipiélago: 



dro de Curtenay: á quien ma- 
tó por traición Theodoro An^ 
gelo en un estrecho de los 
montes de Albania. Siguióle 
en la Corona su hijo Roberto 
en el 1221 ,y fue muerto, se- 
gún algunos, por un Corte- 
sano. Reynó después de él su 
hijo Balduino II. (en tutela de 



y divididos también los Grie- Juan de la Breña , que se inti- 
gos en varios Principados , de- tulaba Rey de Jerusalén) des- 
jó el gran Imperio del Oriente de el año 1228 hasta el 1261^ 



de ser grande, y aun de ser 
Imperio. 

Balduino, primer Empera- 
dor de Constantinopla, quiso 
explayar su Imperio , estre- 



en que Miguel Paleólogo , to- 
mando á Constantinopla, pri- 
vó á Balduino II. del Imperio 
Oriental , sin que los Latinos 
hayan podido volver á recu^. 



chando á los Griegos de An- perarle: pues aunque Balduino 

drinopoli : pero dando en una dejó á su hijo Phelipe casado 

emboscada de los Búlgaros, con la hija del Rey de Sicilia, 

que vinieron en socorro de con el intento de que sirvie- 



los Griegos , y hecho prisione- 
ro, y encarcelado por el R^y 
de los Búlgaros ^í?fl;í/V/d, murió 



sen sus fuerzas para restaurar 
aquel Imperio; ni éste, ni otros 
Principes Latinos pudieron 

con- 



Siglo XIII, Sucesos, 

conseguirlo: y asi se mantu- 
vieron con el nombre sola- 
mente de Emperadores. 

Luego que los Latinos se 
apoderaron de Constantino- 
pla , se retiró Alejo Comneno á 
la Provincia de Trapisonda , en 
el Ponto, con título de Princi- 
pado ; y después sus suceso- 
res tomaron el de Emperado- 
res. Mantúvose este Imperio de 
Trapisonda hasta el Siglo XV. 
en que Mahomet II. apoderado 
de Constantinopla , y sitiando 
á Trapisonda , obligó á David 
Comneno á que le cediese su 



255 
la vida Miguel Paleólogo : y 
unió al Imperio de Constanti- 
nopla el de Andrinopoli , que 
permanecieron unidos por un 
Siglo : hasta que el Turco 
Amurat I, tomó á Andrino- 
poli en el 1362 , y Mahomet II, 
la unió con Constantinopla en 
el 1453- 

Vísperas Sicilianas. 
1282. 



El Emperador Migué! Paleó- 
logo viendo á Car /os de Anjou 
en el Trono de Sicilia por in- 



Imperio : y conseguido , quitó vestidura de Clemente I^, y no 
cruelmente la vida á David, ignorante del ajuste hecho en- 
sin perdonar á su esposa , y tre el hijo de Balduino II, so- 
sus siete hijos. Duró el Impe- bre el derecho al Imperio de 
rio de Trapisonda en mano de Constantinopla , tramó una 
los Comnenos dos Siglos y me- oculta conspiración contra te- 
dio, hasta que en el 1460 pasó dos los Franceses que estaban 
á los Turcos. en Sicilia , valiéndose para esto 
Theodoro Lascaris, que áQ\2L soYiciluáÚQ Juan Prochi- 
fue echado por los Latinos de f rt,y del Rey de Aragón D, Pe- 



Constantinopla , erigió el Im- 
perio de Andrinopoli , toman- 
do el Título de Emperador, 
por estar casado con la hija 



dro III. por el derecho que ad- 
quirió sobre aquel Reyno, por 
el casamiento con la hija del 
Rey Manfredo, A esto se jun- 



del Emperador Alejo Comne- taban los tributos y opresiones 



720 : y muriendo sin sucesión 
de varón , señaló por su suce- 
sor á Juan Ducas , casado con 
su hija Irene, Sucedióle su hijo 
Theodoro II, y a éste su hijo 
Juan Lascaris , á quien quitó 



con que los Franceses tenían 
exasperados á los Sicilianos : y 
asi unidos los Sicilianos en el 
dia y hora , tomaron por señal 
á la que hiciesen las campanas 
á las Vísperas en el tercer dia 

de 



256 Siglo XIII, Sucesos. 

de Pascua de Resurrección á Imperial , por los cimientos 
30 de Marzo de 1282 . en que con que erigió la gran fabrica 
en una misma hora dieron so- de la Casa de Austria su singu« 



bre todos los Franceses que 
estaban repartidos por la Isla, 
pasándolos de común acuerdo 
á cuchillo en número de ocho 
mil. Y de aqui provino el di- 
cho de las Vísperas Sicilianas. 



lar piedad y religión. Andando 
á caza este Principe, encontró 
á un Sacerdote, que llevaba el 
Augusto Sacramento á un po- 
bre enfermo en una Caseria; 
era el tiempo lluvioso; el Sa- 



El Papa Martino IV. nombra- cerdote iba á pie , el Principe 
do por la facción de Carlos de á caballo, y mudando su devo- 



Francia , excomulgó al Rey de 
Aragón , y dio la investidu- 
ra de su Reyno de Sicilia á 
Carlos , Principe de Salerno. 
Pero luego en el tratado de 
Oloron se ajustaron estas disen- 
siones con las condiciones de 



cion las suertes , montó en el 
caballo el Ministro, y el Prin- 
cipe siguió á pie el estribo del 
Supremo Rey de Reyes, hasta 
restituirle á su Custodia. El Sa- 
cerdote (ó una Religiosa mu- 
ger ) que reflexionó en los fon- 



que se levantasen las Censuras dos de aquel humilde y reli- 
del Reyno de Aragón , revo- gioso corazón , le predijo co- 



cando la investidura de Ara- 
gón hecha á favor de Carlos 
de Valois , y que el Reyno de 
Sicilia quedase por D. Jayme^ 
con tal que se diese libertad á 
Carlos de Salerno , como se 
executó , sacándole de la pri- 
sión de Barcelona , pero no se 
cumplieron los tratados. 

Casa de Austria, 

Elevado al Trono Imperial 



mo Ministro del Altisimo, que 
el Cielo á quien havia obliga- 
do con aquel servicio , le ensal- 
zaria en la tierra con el mayor 
honor. Cumplióse asi , y cum- 
plió también el Principe con 
su rendimiento al Rey de los 
Reyes : pues después de estat 
eleélo Emperador,y rehusando 
los Eieétores hacer el juramen- 
lo de fidelidad , por falta del 
Cetro Imperial , tomó el piado- 



Rodulpbo , Conde deHaspurg, so Principe una Cruz, y eli- 
(en la Alsacia) consiguió no giendola por Cetro, la esmaltó 
solo ensalzar su pequeño Es- con el Sello de sus labios; y ha- 
tado , sino coronarle por dila- ciendo á los demás que la be- 
tados Siglos con la Diadema sasen , los movió á que todos le 

re* 



reconociesen Soberano. Solo 
Ottocaro^ Rey de Bohemia, que 
dominaba la Austria , no quiso 
someterse: mas Rodulpho, que 
venció á los demás con la pie- 
dad , sujetó á éste con el va- 
lor. Ottocaro , reparando las 
fuerzas, y no en la magnanimi- 
dad con que el vencedor le ha- 
via perdonado, se vuelve á re- 
belar : vuelve á vencer Kodul- 
pho\y muerto Ottocaro en la Ba- 
talla, se hizo Señor de la Aus- 
tria el Emperador. De este mo- 
do se estableció este Estado en 
su familia: pues dándole á su 
hijo Alberto , y continuando 
hasta hoy, ha subido al estado 
de no tener mas á que subir. 

Los siete Eledtores , que se 
pombraronen tiempo úq Fe- 
derico IL empezaron á preva- 
lecer al medio de este Siglo: y 
de su aumento hablaremos 
(íespues. Siglo XVll» 

ORDENES MAS ILUSTRES. 

- isoof Orden de los Caba- 
lleros de la Mesa Redonda , ins- 
tituido por Artus ^ Rey de In- 
glaterra , y en cuya Historia 
se han mezclado varias fábu- 
las. Lo verosimil es , que estos 
Caballeros debian acudir á la 
Corte una vez en el año , en 



SiQLO XII L Ordenes, 257 

Santo , donde tenían el honor 
de sentarse á la dicha Mesa 
con el Rey , y comer y beber 
con él: obligado cada uno á 
dar cuenta de las proezas , que 
havia egecutado en defensa 
suya , en honor de la nobleza, 
y de las Damas. 
1205 Los Carmelitas (de quie- 
nes hablamos en el Siglo V, ) 
se reunieron en tiempo áQ Ale- 
jandro III. Alberto , Patriar- 
ca de Jerusalén , les dio por el 
año 1205 la Regla que apro- 
bó Honorio III. y mitigó Ino^ 
cencio IV. Honorio IV. hizo 
alguna mutación en su manera 
de vestir. 

1 208 Los Franciscanos , ú 
Orden de los Menores , por San 
Francisco de Asís. Este Orden, 
que fue aprobado en el Latera- 
nense IV, por Inocencio III. y 
después por Honorio III. cons- 
ta hoy de muchas familias, que 
sirven á la Iglesia con edifica- 
ción: y de cada una hablaremos 
en adelante. La mas numerosa 
es la de los Observantes , que 
consta de dos especies : unos 
son Conventuales de la Co- 
mún Observancia^ llamados los 
Claustrales^ á quienes está per- 
mitido poseer bienes de raíz: 
otros son de la Estrecha Obser- 
vancia , que hacen profesión 



el dia de la Pascua de Espíritu de una tqtal, pobreza , sin que 

R * ' pue- 



•M 



2S8 



Siglo XIIL Órdenes. 



puedan tener posesión alguna. 
I2I0 Los Caballeros de la 
Milicia de Santo Domingo: Or- 
den instituido por el Santo con- 
tra los Albigenses, Llamanse 
estos Caballeros la Gente de 
ylrmas de Jesu-Cbristo , ó los 
Hermanos de ¡a Milicia de San- 
to Domingo. Vencieron varias 
veces á los Albigenses, hacien- 
do de ellos una gran carniceria. 
Siguen la Regla de S.Augustin. 
El afamado Conde de Mont- 
forte fue su Comandante en 
diferentes Campañas. Inocen- 
cio Ilf. aprobó este Orden, 
dándole muchos privilegios. 
Ya no ha quedado mas que una 
semejanza de este Orden en el 
Santo Tribunal de la Inquisi- 
ción , que es el que se empeña 
en la ruina de los Hereges. 

12 12 LasReWg'iosasdt Santa 
Clara instituidas por S. Fran- 
cisco ^ y puestas por él debajo 
de la conduda de Santa Clara 
de Asís. Llamanse Clarisas las 
que se mantienen en el primei^ 
rigor ; y Urbanistas las que 
poseen bienes , por la mitiga- 
ción de Urbano V, 

12 1 5 Los Cow2ZK?Vcj",ü Orden 
de PreíZ/Vnííor^j^ instituidos pa- 
ra el servicio de la Iglesia en 
el mismo tiempo que los Fran- 
ciscanos. Fundólos Santo Do- 
mingo , Español , Canónigo de 



Osma , del Orden de N. P. S. 
Augustin. Este Santo hizo ma- 
ravillas contra los Albigenses: 
y fue el primer Maestro del 
Sacro Palacio, Inocencio III. 
confirmó este Orden en el La- 
teranense IV. en 121$. Hono- 
rio ni. le honró también con 
su aprobación. A estos sabios 
Religiosos es á quienes se les 
ha fiado el Santo Tribunal de 
la Inquisición. 

Los Ermitaños de S. Pablo ^ 
instituidos en Biida por Ense- 
bio, Arzobispo de Strigonia, 
al modelo de S. Pablo , primer 
Ermitaño. Profesan la Regla ' 
de N. P. S. Augustin. ^Ut.i\ 
Los j^ugustinos^b los Ermita-^ 
ños deS.J^ugust, restablecieron 
esta institución de S. Augustin^ 
que estaba casi extinguida. Hi- 
zose esto en el Pontificado de 
Inocencio ///.por el tiempo del 
Concilio Lateranense IV. Esta 
empresa fue después perficio- 
nada por los años 1276. ' ' • -^ 
Asi J^alernont , á quien se- 
guimos en punto dé Religio- -q 
nes , como dejamos prevenido. "^^ 
El Concilio Lugdunense I fi 
Iiablando de que no se erijan 
nuevas Religiones , dice^ que 
no se mete con los Ermitaños 
de S. Augustin , ni con los Car- 
melitas , por haver precedido 
su Instituto al Concilio Late- 
ra- 



Siglo XIII. Ordenes. 259 

ranenselV. Los Escritores Au- conocidos en Italia : pues Ale^ 



gustinos reconocen á San Gui- 
llermo Ermitaño, y á San Juan 
Bueno por restauradores de 



j andró III. les honró con va- 
rios Privilegios , refugiándose 
á ellos varias veces , quando se 



esteSagrado Instituto, queam- guardaba de las violencias del 
pilaron por diferentes Pueblos. Emperador ^ar^arroJíT. Pero 



Pero siendo muchas las Con- 
gregaciones , y sin unión , ni 
conformidad, hicieron un cuer- 
po de todas los Papas I nocen" 
cío IV. y Alejandro 11^, dán- 
doles un General por Cabeza, 
bajo la qual continúan hasta 
hoy. Pero esto no se puede lia- 
mar erección, ó fundación, sino 
Union General; asi como si de 
las varias especies,que hay hoy 
de Franciscanos, Observantes, 
Claustrales , y Capuchinos, se 
hiciese un solo cuerpo con un 
mismo modo de vestir, unas 
mismas Constituciones , y un 
mismo General, &c. esto no 
se diria, que era fundar nueva 
.Religión, sino hacer una Union 
General de todos los que en 
trages, y Congregaciones dis- 
tintas veneraban por Padre á 
un mismo San Francisco. 

1216 Los Religiosos de la 
Santa Crwz;, que algunos reco- 
nocen desde el tiempo del Pa- 
pa Cíeto '.oixos los atribuyen á 
Cyriaco , que mostró á Santa 
Helena el lugar donde estaba 
ocultada la Cruz del Salvador. 
Por el año iióp estaban ya 



en Francia , Flandes, y Ale- 
mania no se establecieron has- 
ta el año 12 1 6. Inocencio //^, 
confirmó este Orden bajo la 
Regla de San Augustin. 

1218 Orden de la Merced^ 
instituido en Barcelona , para 
Redempcion de Cautivos, por 
D. Jayme I. Rey de Aragón, á 
consejo de San Pedro Nolasco, 
y de San Raymundo de Peña- 
fort. Fue aprobado por Grego- 
rio IX. en 1235 bajo la Regla 
de San Augusrin. 

1 22 1 La Tercera Orden de 
S.Francisco. Esta abraza á mu- 
chas personas de uno y otro 
sexo , que viven fuera de los 
Claustros de San Francisco. 

1231 hos S Uve strinos. 'Esta. 
Congregación empezó por el 
B. Silvestre, Canónigo de Os- 
ma , y después Ermitaño, bajo 
la Regla de San Augustin. 

1 23 1 Canónigos Reglares de 
S. Marcos. Esta Congregación 
fue aprobada por Inocencio III. 
confirmada por Honorio lll. y 
por Gregorio IX. en este año. 
L'amanse de S. Marcos^ por la 
Iglesia de este nombre, que 
R 2 lie- 



26o 



Siglo XIII, Órdenes. 



tienen en Mantua : 6 por una 
cierta tradición , que dice ha- 
ver sido instituidos por San 
Marcos. Profesan la Regla de 
N.P.S, Augustin. 

123S Orden de los Caba- 
lleros de nuestra Señora del 
Rosario , instituido poco des- 
pués del año 1221 (en que 
murió Santo Domingo en Bo- 
lonia) por Federico (Roderico) 
Arzobispo de Toledo. 

1 2 5 1 hos Augustinos de la Pe- 
nitencia^ empezaron en Marse- 
lla , bajo los auspicios de Ino- 
cencio 11^. Esta Congregación, 
después de muy extendida por 
Francia, é Italia, fue unida por 
Alejandro IV. al Orden de los 
Ermitaños de San Augustin. 

1270 l^QsCelestinos^msúiui- 
dos por San Pedro 3íorén^ que 
elevado al Pontificado , y to- 
mando el nombre á^Celestino^ 
fue causa de que por esto se 
llamasen Celestinos, Confirmó 
este instituto Gregorio X. y el 
mismo San Pedro Celestino. 

1240 El Santo Rey Don 
Fernando trasladó la Universi- 
dad de Palencia á Salamanca: y 
el Concilio Lugdunense /. hace 
ya honorífica mención de la 
Universidad de Salamanca fun- 
dada por los años 1200 por 
Don Alfonso IX. de León. 
1242 KobQTto ÚQ Sorhua 



(natural de la Villa, que le dio 
el Apellido) funda el célebre 
Colegio de la Sorbona , Uni- 
versidad de París. 

En el 1293 otorgó privile- 
gio el Rey D. Sancho^ para eri- 
gir Universidad en Alcalá de 
Henares, El Señor Don Alfon- 
so de Carrillo , Arzobispo de 
Toledo , restableció los Estu- 
dios en el Convento de S,Die^ 
go en el Siglo XV. y uno de 
los mas distinguidos Maestros 
fue Nebrija, La Iglesia átSan 
Justo la erigió en Colegiata. 
Pero su mayor esplendor em- 
pezó con el Siglo XV L En Por- 
tugal huvo Universidad desdé 
fin de este Siglo, pero ya en 
Lisboa , ya en Coimbra. En ésr- 
ta persevera desde el 1537. 

En este Siglo XIH. se divi- 
dió la Biblia en Capítulos: y 
se formaron las Concordancias^ 
que aumentadas después, han 
llegado á ser Máximas. 

SIGLO XIV,, 

PONTÍFICES. '7^ 

BONIFACIO VIII. P^ 
pa 194. 
1303 S. Benedicto XI. 22 
Nov. pero X. entre los Papas 
legítimos, Italiano, Domini- 
co. Tan humilde en el Pontifi- 
ca- 



Siglo XIV. Pontífices. 



261 



cado , como lo fue en el naci- 
miento : pues no quiso recono- 
cer á su madre , vestida como 
Matrona, hasta que la vio en 
el trage proprio de Lavandera. 
Amante de la paz: levantó el 
Entredicho de Francia , y de 
Sicilia: y apaciguó las turbu- 
lencias de las facciones de Ita- 
lia entre los Blancos , y Ne- 
gros , Guelphos , y Gibelinos. 
M. en 17 de Jul. del 1304. 
Vacó la Silla once meses, 
1305 Clemente V. en $ 
de Jun. Francés. Concedió al 
Rey de Francia todo lo que 
paétó con él antes de subir al 
Trono , menos el condenar la 
memoria de Bonifacio VIH, lo 
que deseaba vivamente el Rey 
Phelipe, Extinguió los Templa- 
rios ^ y trasladó á Francia la 
g^Corte Pontifical, que estableció 
en Aviiíon^ y se mantuvo alli 
71 años: á lo que los Italianos 
llamaron su Cautiverio Babiló- 
nico. M. enlode Abr. del 13 14. 
Vacó la Silla 27 meses y medio, 
1316 Juan XXII. en 7 de 
Ag. (según el cómputo vulgar; 
pero XXI. en el que seguimos) 
Francés. Suplió la obscuridad 
del nacimiento con la claridad 
de su literatura , aunque no le 
falló lunar en ella , en quanto 
Dodor particular, sobre la di- 
lación de la gloria de las Al- 



mas. Publicó las Constitucio- 
nes de Clemente V. llamadas 
Clementinas : y añadió las su- 
yas, llamadas Extravagantes, 
M. en 4 de Dic. del 34. 

Excitó contra él un Cisma 
Luis de Baviera^ poniendo por 
Antipapa á Pedro deCorhario^ 
Franciscano , que después de 
27 meses se humilló á los pies 
del Papa , y murió , recluso en 
el Palacio. 

1334 Benedicto XÍI. en 
20 de Dic. Francés , Cister- 
ciense. Fue zelosisimo del bien 
de la Christiandad : y tan hu- 
milde , y desprendido de los 
suyos , que á su padre , Moli- 
nero, solo dio para comprar 
una Rueda de Molino , aplican- 
do á sus parientes el Verso: Si 
mei non fuerint dominati , Se, 
M. en 25 de Abr. del 

1342 Clemente VI. en 7 
de May. Francés, Benito. Per- 
petuó entre sus parientes su 
memoria , contra la prádica 
de su predecesor: y fue de una 
memoria tan feliz , que jamás 
se le olvidó lo que leía. Com- 
pró la Ciudad de Avlñon : y 
redujo el año del Jubileo á 50 
años. M. en 6 de Dic. del 

1352 Inocencio VI. en 18 

de Dic. Francés. Obligó á los 

Prelados ^Eclesiásticos á que 

se fuesen á residir á sus Iglesias, 

R 3 se- 



2Ó2 



Siglo XIV, Pontífices. 



según los Sagrados Cánones: y 
deseó mucho la unión de los 
Griegos con los Latinos , y 
nueva expedición de la Cruza- 
da: aplicándose todo á la paz 
de los Principes Christianos, 
M. en 12 de Sept. del 

1362 Urbano V, en 28 de 
Oél. Francés, y MongeClunia- 
cense. A la Tiara, que S, Sil- 
vestre usó con una Corona , y 
Bonifacio VIH. con dos , aña- 
dió la tercera , por lo que se 

- llama Trirregno, Pasó á Roma 
en el 1367 y haviendo apaci- 
guado á los que turbaban á 
Italia , logró quGjfuan Paleólo- 
go , Emperador del Oriente, 
hiciese profesión de la Fé Ca- 
tholica , abjurando el Cisma 
en el 1369 en que vino á soli- 
citar el socorro de los Latinos 
contra el Turco. Volvióse á 
jíviñon , y murió luego, según 
le predijo Santa Erigida, M. 
en 19 de Dic. del 70. 

1 37 1 Gregorio XL Co- 
ronado en 6 de En. Francés, 
de 3S años. Solicitó (como sus 
predecesores) la paz entre In- 
glaterra , y Francia: pero tam- 
poco la pudo conseguir. Resti- 

grj^-tuyó á Roma laSilIa en el 1377. 
" Los motivos que se refieren, 
son (fuera de los daños que pa- 
decía Italia con su ausencia) 
el que diciendo familiarmente 



á un Obispo, que por qué no 
se iba á su Silla? Le redargü- 
yó el Prelado con la misma 
pregunta , de por qué no se 
restituía su Santidad á Roma? 
Juntóse también la persuasión 
de Santa Erigida^ y Santa Ca- 
thalina de Sena, M, en 27 de 
Marzo del 

1378 Urbano VI. en 8 de 
Abr. Napolitano. Al tiempo 
de su elección , temiendo el 
Pueblo Romano no se volvie- 
se la Silla Pontificia á u^viñon^ 
hizo que eligiesen á Italiano, 
como se hizo , con consenti- 
miento de todos , y general 
aclamación. Redujo el Jubileo 
á espacio de 33 años. M. en 13 
de Oét. del 89. 

Cisma el mas funesto de la 
Iglesia. Urbano VL empieza á 
corregir el proceder de muchos 
Cardenales : y disgustados es- 
tos del proceder del Papa , sa- 
liéndose con pretexto de los 
calores de Roma, encendieron 
el fuego de este Cisma , decla- 
rando por intruso al Papa Ur- 
bano^ y nombrando á Roberto^ 
(en 20 de Sept. 1378) que se 
WamóClemente VIL de edad de 
36 años. Este puso su Silla en 
yíviñon , y empezó á deshacer 
quanto hacia Urbano^ excomul- 
gándose mutuamente uno á 
otro, con escándalo común, y 

su- 



SwLO XIV, 

suma turbación de los Partidos, 
que eran grandes. Muerto Ur- 
bano VI» eligieron los de su 
Partido á 

1389 Bonifacio IX. en 4 
de Nov. Napolitano, de edad 
de 43 años. Hizo fortificar el 
Castillo de San Ange¡o\ y con- 
tinuó en excomulgar al Anti- 
papa Roberto, Escogió la muer- 
te, antes que manchar su pu- 
reza , por consejo de Médicos; 
y dejó reducido el Jubileo á 
los 50 años, como hizo Cíe- 
mente VI. é introducidas las 
Medias innatas ^ para resistir 
las fuerzas de los Infieles. M. 
en I de Oít. del 1404. 

EMPERADORES 
DEL ORIENTE. 



A 



NDRONico Paleólogo. 

1327 AnDRONICOCI MOZO, 

su nieto , entró á reynar en qs- 
te año , en que despojó del 
Trono á su predecesor. Y vien- 
do que los Turcos molestaban 
gravemente su Imperio, trató 
de unirse con la Iglesia Ro- 
mana : pero no lo efeduó : así 
por la ocasión de la heregia de 
los Palamitas^ que daba fuerza 
al Cisma, y favorecía á los Ma- 
salianos ; como por no recibir 
socorro de los Principes Lati- 
nos, Dejó por sucesor á su hijo 



Emperadores. 263 

Juan Paleólogo , de edad de 
nueve años. 

1341 Juan Paleólogo , y 
Juan Cantacuzeno, como Tu- 
tor del primero: pero luego 
por intrusión , por fuerza , y 
por convenio, gobernaron en- 
tre los dos. Deseó también 
unirse con la Iglesia Romana 
el Cantacuzeno ; pero no lle- 
gando á efeétuarlo, y viendo 
que cada día se iba debilitan- 
do el Imperio , fastidiado del 
mundo, se resolvió á trocar 
la Púrpura por la Túnica , re- 
tirándose á un Convento , y 
dejando el nombre de jfuan 
por el de Josaphat en el 
año 1355. 

En este año quedó solojuan 
Paleólogo , después de obligar 
al hijo de Cantacuzeno (á quien 
su padre havia señalado Em- 
perador) á que se retirase. Vi- 
no en persona á Roma , á so- 
licitar socorro contra el Turco, 
donde hizo protestación de la 
Fé de la Iglesia Romana. Rebe- 
lóse contra él su primogénito 
Andronico , por quanto el pa- 
dre designó á su hijo menor 
Manuel Paleólogo por sucesor 
del Imperio, á causa de haver- 
se ofrecido éste por prenda á 
los Venecianos , para librar á 
su padre, quando le tenían ase- 
gurado , por una gran suma de 
R4 di- 



204 



Siglo XIV. Emperadores. 



dinero que le havian prestado. 
1390 Manuel Paleólogo, 
hijo. Vióse combatido en to- 
das partes por el Turco Ba- 
y acetes ; lo que le obligó á pa- 
sar á lo interior de Europa á 
solicitar socorro: pero se vol- 
vió sin fruto alguno. Dos dias 
antes de morir tomó el hábito 
de Religioso; y según nueva 
Chronología , murió el año 
1425 haviendo reynado cerca 
de 35 años. 



EMP ER ADORES 
DE ALEMANIA. 



A, 



LBERTO T. "Emp. 29. 
1308 Henrique vil. Con- 
de de Luxembourg. Fue coro- 
nado en Milán por el Arzobis- 
po con la Corona de hierro: 
y recibió la Imperial en Roma 
en el 13 f 2 por los Cardena- 
les que señaló para este efec- 
to Clemente V, que residía en 
Francia. Declaró guerra con 
Roberto ^ Rey de Ñapóles, pe- 
ro murió en el camino, no por 
veneno dado en una Hostia, 
sino de muerte natural. Dejó 
coronado Rey de Bohemia á 
su hijo Juan de Luxembourg. 

Interregno de 14 meses. 
Cinco Ele¿lores nombraron á 



Luh de Baviera ; y el de Co- 
lonia , y Palatino eligieron á 

Federico , hijo de Alber^ 
to I. 1 3 1 4. 

1314 Luis de Baviera. En 
el 1323 dio batalla á su com- 
petidor Federico^ y haciéndole 
prisionero, le tuvo tres anos 
en la prisión, hasta que le obli- 
gó á renunciar todo derecho, 
y pretensión allmperio. Cum- 
plió la palabra, y contento con 
sus Estados de Austria , murió 
en el 1330. El PapaJuanXXI. 
ó XXII. mandó á Luis , que se 
abstuviese del Cetro, hasta que 
fuese aprobada su elección : y 
no obedeciendo al Pontifice, 
fue privado del derecho que 
pudiese tener. Irritado Luis 
contra el Papa , y suscitadas 
las turbulencias de los Gíbeli- 
nos ^ fue excomulgado por el 
Papa: Luis le puso un Antipa- 
pa : y no queriendo reducirse 
á la concordia que solicitaron 
los siguientes Papas , renova- 
ron contra él las Censuras , y 
de orden de Clemente VI, eli- 
gieron los Principes á otro 
Emperador; y al año siguiente 
murió Luis, 

1346 Carlos IV. Rey de 
Bohemia , nieto de Henri- 
que Vil. Por la muerte de Luis 
eligieron los de su partido á 
tres Emperadores, succesiva- 

men- 



Siglo XIV, Reyes. 



25s 



xnente , pues ninguno lo que- 
ría aceptar en tales turbacio- 
nes : el tercero que lo aceptó, 
murió luego de veneno : y co- 
ronado Carlos en el 1349 se 
aquietaron todas las disensio- 
nes. En el 1355 fue coronado 
en Roma , y desde este año 
empezó á contar los de su Im- 
perio , como consta de la Bula 
de Oro que formó en el Con- 
greso Imperial de Norimberg 
en el 1356. Fue Principe de- 
voto , y solícito á promover 



REYES DE CASTILLA, 
Y LEÓN. 



F 



ERNANDO IV. Rey. 3{,'. 

1312 ALFONSoXI.yV.de 
Castilla, hijo. De edad de un 
año fue proclamado Rey , coa 
no pocos disturbios sobre el 
señalamiento de Tutores , que 
no se apaciguaron hasta gober- 
nar el Rey por sí á los 1 5 años. 
Logró la vidoria memorable 
de la Batalla del Salado , de que 



las letras. Consiguió que su hi- se hablará después: tomó á Ál- 
jo Venceslao fuese eledo Rey gecira , y unió la Provincia de 



de Romanos , de edad de ig 
años , un año antes de la muer- 
te del padre, en el 1377. 

1378 Venceslao , hijo. 
Gigante en el cuerpo, y agi- 
gantado en los vicios , cruel, 
lascivo, poltrón , protedor de 
los malos , perseguidor de los 
buenos, y disipador del Impe- 
lió , en la venta del Ducado 
de Milán al Conde Galeazlo, 
Aborrecido de todos por tan 

enormes vicios, fue depuesto Princesas, y Prelados Eclesiás- 
por los Eledores en el 1400, ticos: pues á qualquiera sos- 
en que nombraron por Empe- pecha usaba del garrote , ó el 
rador á Roberto , Duque de degüello. Esta inhumanidad 



^/í72;rt á Castilla. Murió por la 
peste general , dejando intro- 
ducido el Derecho Real de 
diez por ciento en las ventas 
que llamamos Alcavala, Rey^ 
na^ Doña Maria de Portugal. 

1 3 so Pedro, único, hijo. 
Sobre la nota de amores inde- 
centes , tiene el apellido de 
Cruel ^ porque á cada paso de- 
jaba vestigio de carne huma- 
na , sin reparar en Principes, 



Baviera : y Venceslao murió de 
apoplegía en el 1418. 



ocasionó no pocas turbacio- 
nes en su Reyno , y juntándo- 
se á estas las disen^siones con 
el Reyno de Aragón , y las 
competencias de su hermano 

Don 



Cí66 



Siglo Xiy» Reyes. 



Don Henrique ; ocurrió á todo 
con un valor intrépido , sin 
que la crueldad le diese cobar- 
día. Su hermano D. Henrique 
llegándose á apoderar de va- 
rios Pueblos , se coronó en 
Burgos: mas le venció D. Pedro 
en la Batalla de Najera: y Don 
Henrique se refugió á Francia, 
de donde volvió con nuevas 
fuerzas : y apoderándose de 
quanto encontraba , llegó hasta 
los Campos de Montiél: en don- 
de compitiendo mano á mano 
los dos hermanos (por la trai- 
ción con que Beltrán Claquin 
llevó á Don Pedro á la Tienda 
de su hermano) cayó D. Hen- 
rique debajo de D. Pedro ; pe- 
ro puesto encima por mano de 
Claquin , mató D. Henrique á 
su hermano D. Pedro á puña- 
ladas. Reyna , Doña Maria de 
Borbon, y la Padilla. 

1369 Henrique II. hermano, 
habido en la Gu^mana. Reynó 
sin contradicion desde la muer- 
te de D. Pedro (aunque quisie- 
ron oponerse algunos preten- 
sores) porque el Rey ganó con 
sus liberalidades la voluntad 
del Reyno;de donde provinie- 
ron las mercedes Henriqueñas, 
comunes en todos los Henri- 
ques , que llegaron á exceder 
en esto. Por muerte de su her- 
mano Don Tello , recayó en la 



Corona el Señorío de Vizcava» 
Creó D. Henrique nuevos Tí- 
tulos de Marqueses , y Condes, 
añadiendo á la Santa Iglesia de 
Toledo la Capilla de los Reyes 
Nuevos. Tuvo varias compe- 
tencias con Aragón ,y Navar- 
ra: pero luego se redugeron á 
paces. Murió de veneno , que 
á solicitud del Rey de Granada 
le dio un Moro en unos borce- 
guíes. Mandó enterrarse en ha- 
bito de Santo Domingo: y 
quando empezó á reynar, to- 
mó Confesor Dominico , según 
acostumbraron sus anteceso- 
res , como expresa su Chroni- 
ca. Reyna^ Doña Juana Manuel, 
1379 Juan I. hijo legitimo: 
fue el primer jurado por el Se- 
ñorío de Vizcaya , debajo del 
Árbol de Garnica , en el «371, 
y su hijo y sucesor D, Henri- 
que lll, fue el primero que se'=^ 
intituló Principe de Asturias^ 
según se acordó en las Cortes 
de Briviesca de 1388. Y en las 
de Segovia de 1383 introdujo 
la Era Christiana, dejando la 
de Augusto. Murió en Alcalá 
de Henares de una caída de un 
caballo á los 32añosdesu edad. 
Véase el Rey de Portugal Don 
Fernando. Reyna , Doña Leo- 
nor I. Dona Beatriz 2. 

1390 Henrique IIÍ. hijo. 
Aclamado Rey en Madrid á 

los 



Sic^LO XIV, Reyes. 267 

los once años , por cuya menor Navarra , sucedió en la Coro- 



edad se siguieron muchas tur- 
baciones en el Rey no, que die- 
ron mas cuidado, por la guerra 
que amenazaba de Portugal, 
por concluirse las treguas : pe- 
ro se hiiieron paces con bien 
favorables condiciones para los 
Portugueses, A los 14 años 
gobernó el Rey por sí: y se 
mOvStró tan deseoso de acertar, 
que enviaba sus Embajadas á 
todas parres, para saber el mo- 
do de gobierno de cada Rey- 
no: lo que ocasionó el que tam- 
bién recibiese Embajada del 
Tamerlán, Concluyó felizmen- 
te la Guerra con Portugal ; y 
por estas competencias se pa- 
saron á Castilla varias familias 
ilustres , que permanecen en 
ella. Murió á los 27 años de 
edad, por ha ver vivido siem- 
pre débil , por lo que le llama- 
ron el Doliente, Reyna , Doña 
Cathalina de Alencastre. 

REYES DE NAVARRA. 



J UANÁ, 

1304 Luis HuTiN, hijo. Su- 
cedió á sus padres en los Rey- 
nos de Navarra, y Francia: y 
tuvo una hija llamada Juana; 
pero excluida ésta , no solo del 
Rey no de Francia, sino del de 



na su tio Phelipe el Largo^ her- 
mano de Hutin : y después de 
éste, el otro hermano Carlos el 
Hermoso: ambos Reyes de Fran- 
cia ; pero muerto éste sin suce- 
sión de varón, reynó en" Na- 
varra , como legitima herede- 
ra , Doña Juana* 

1329 Juana IT. hija de 
Hutin , que desde el año de 16 
en que murió su padre, tuvo 
su derecho á la Corona. Casó 
con Phelipe^ Conde de EvreuXy 
y los dos fueron coronados ea 
Pamplona en el 29. Asistió es- 
te Rey á la Guerra del Francés 
en Flandes : y de vuelta á Na- 
varra (que halló muy llena de 
libertades por su ausencia) pu- 
so por Gobernador á un Fran- 
cés con mucho dolor del Rey- 
no; y los Reyes se retiraron á 
su Patria la Francia. Volvió el 
Rey Phelipe á la Guerra de los 
Moros sobre Algecira , pero 
murió en Xeréz, 

1343^ Carlos II, hijo, el 
Malo , ó el Cruel : casó con 
Juana , hija de Phelipe VI. de 
Francia : y tuvo grandes disen- 
siones con Francia , y Aragón, 
que se unieron contra él , des- 
de que mató en Francia al 
Condestable de la Cerda : qui- 
táronle varias Plazas , y vivió 
muy displicente á todos , por 

su 



268 



Siglo XIV, Reyes. 



su avaricia, lascivia, y cruel- 
dad ; lo que procuró borrar en 
su ultima edad con conocida 
emienda. Murió abrasado, por 
haverse prendido fuego en 
unos lienzos de aguardiente 
con que por consejo de Médi- 
cos envolvia su cuerpo. 

1387 Carlos III. hijo, lla- 
mado el Noble : fue tan amado 
de su Pueblo, y de los Princi- 
pes, como havia sido aborre- 
cido su padre. Restauró varias 
Plazas, de que Inglaterra, y 
Francia havian despojado á su 
padre. Reynó felizmente 38 
años. 



REYES DE ARAGÓN. 



J AYME II. 

1327 Alfonso IV". hijo. 
Entró á reynar por renuncia 
de su hermano Z). Jayme , que 
sin egemplo se apartó del Tro- 
no , haciéndose Religioso Mi- 
litar, mas no para vivir como 
Religioso. Llamóse Alfonso el 
"Benigno^ por la amabilidad de 
sus prendas: pero casi siempre 
enfermo, no pudo sobresalir en 
las proezas que prometían las 
prendas de su menor edad. 

1336 Pedro IV. hijo, lla- 
mado el Ceremonioso , por el 



delicado esmero que tenia en 
mirar por el decoro del Reyno 
en todo quantc se hacia. Tuvo 
en un pequeño cuerpo un-gran- 
de animo , con que se mostró 
siempre superior á los contra- 
tiempos que le ocasionaron 
las armas de Castilla , y de sus 
mismos hermanos : pero co- 
mo muy Político disimulaba, 
y se acomodaba al tiempo, 
para obrar con el tiempo , sin 
perder tiempo alguno en su 
reparación , ó su venganza. 
Quitó el Reyno de Mallor- 
ca á su cuñado Don Jayme: 
y le culpan también en la 
muerte de sus Hermanos. Hon- 
ró mucho á los Doétos : y fue 
muy dado á la Astronomía, y 
á las ociosidades de los Alqui- 
mistas. 

1387 Juan I. hijo. Poco in- 
clinado á las armas, se dio todo 
á la caza, música, y poesía, sin 
que se ocultasen otros feos de- 
leites. La Reyna , en quanto 
permitía su sexo, se dedicaba 
también á los mismos estudios: 
y añadiéndose á esta constitu- 
ción del Palacio, el que el Rey- 
no se viese gobernado por Car- 
rocía; ocurriendo á estos daños 
la Grandeza , obligaron al Key 
á que corrigiese los desorde- 
nes , y desterrase de la Cor- 
te á Carrocia, Venció en una 

Ba- 



Siglo XIP^, Reyes. 



i6g 



Batalla á los Franceses. Pero 
yendo á caza, y poniéndosele 
delante una Loba de extraña 
grandeza, sobrecogido del mie- 
do de aquella fantasma , ó rea- 
lidad, adoleció de muerte. 

1395 Martin : Por tes- 
tamento de su difunto herma- 
no y voluntad del Reyno fue 
declarado Rey , hallándose au- 
sente en la Sicilia : y su esposa 
Doña Maria de Luna , hija del 
Señor de Luna y Segorbe , se 
declaró Gobernadora y Rey- 
na. El Conde de Foix preten- 
dió la Corona , por hallarse ca- 
sado con la hija mayor de Z)o;/ 
Juan I. (que murió sin sucesión 
de varón) y entró con un gran- 
de Egército en Aragón, acla- 
mándose Rey : mas se volvió 
sin gloria por falta de muni- 
ciones y víveres , y adversida- 
des que le sucedieron en aquel 
• País contrario. Don Martin^ al 
venir á su Reyno, aplacó en 
parte las turbaciones de Cer- 
deña , y se vio en Aviñon con 
Don Pedro de Luna , cuyo Cis- 
ma estaba hirviendo entonces. 
Tuvo un hijo de su mismo 
nombre , que casó con la hija 
de Fadrique II. Rey de Sicilia: 
cy por morir sin hijos D. Fadri- 
que, pasó el Reyno á este Don 
Martin por esposo de su hija. 
Peío «muriendo D, Martin, Re^ 



de Sicilia , también sin suce- 
sión , y antes que su padre Don 
Martin el de Aragón , heredó 
éste el Reyno de Sicilia', y fue 
esta la segunda vez en que Si- 
cilia se juntó con Aragón. Ex- 
citáronse no pocas competen- 
cias sobre la sucesión , á causa 
de no tenerla D. Martin , Rey 
de Aragón , que murió en el 
1410, y en él se acabó la linea 
varonil de los Condes de Bar- 
celona. 

REYES DE PORTUGAL. 



D 



lONISIO. 

1325 Alfonso IV. hijo. 
El mucho amor, que su padre 
mostró á otro hijo desigual en 
el nacimiento , excitó en este 
primogénito el deseo de ma- 
nejar el Cetro: y tirándole á 
quitar de la mano del padre, 
se apoderó su hijo de Coim- 
bra , y la Ciudad de Oporto. 
Abstúvose de contenerle el pa- 
dre por las armas , por ser 
siempre funesta la decisión, 
ya fuese vencedor, ó ya ven- 
cido. Entró Alfonso á reynar 
por muerte de su padre : y fue 
llamado el Fuerte ^ por su ge- 
nio marcial , reynando feliz- 
mentejpor espacio de 32 años, 

13S7 Pedro L hijo , fue 

su- 



270 Siglo XIV. Reyes. 

sumamente amado de su Rey- Crecieron los del partido con- 
no , por su grande equidad, y trario, á causa de que sobre la 



zelo del bien público. Hizo le- 
yes contra la avaricia y dila- 
ciones de Abogados y Jueces, 



oposición á ser gobernados 
por Castellanos ( como suele 
suceder entre todos los Raya- 



y en especial contra los Adúl- nos) el Rey D.Juan dejó ase- 
gurado en Toledo al Infante 
D. Juan de Portugal, hermano 
legitimo de aquel difunto Don 
Fernando .,(\\iQ. se havia refugia- 
do á Castilla, retirándose de la 
Reyna Meneses. A éste apelli- 
daron por su Gobernador los 
Portugueses, y empezaron á 
manejar las Armas. Puso el Rey 
D. Juan sitio á Lisboa : y todos 
pronosticaban mal de esta ex- 
pedición , por haverse sacado 
para ella mucha plata del Tem- 
plo de Guadalupe : y en fin se 
levantó desairadamente el tal 
sitio. Los Portugueses alzaron 
por su Rey al Maestre de Avis 
Juan^ hermano del Rey difun- 
to, aunque no era legitimo. Los 
Castellanos entraron por la 
parte de Ciudad- Rodrigo ha- 
ciendo muchos daños , y tam- 
bién padeciéndolos. En fin en 
el 1385 prevaleciendo el dic- 
tamen de los Oficiales mozos 
Castellanos, contra el cansan- 
cio de su Tropa, y ventaja del 
puesto de los Portugueses , se 
empezó la Batalla junto á Al-» 
jubarrota , siendo al principio 
superiores los nuestros, pero 

al 



teros, que castigaba severisi- 
mamente. Mandó que no se 
comprase para Palacio cosa 
alguna que no se pagase de 
contado: y marcó su liberali- 
dad con la sentencia, de que 
no se debía llamar Rey quien 
cada dia no hiciese algún fa- 
vor. 

1367 Fernando, hijo, en- 
lazóse con los cariños de Do- 
ña Leonor de Meneses : cuyo 
marido Acuña , retirándose á 
Castilla, tuvo la humorada de 
andar con unos cuernos de 
plata en el sombrero. Casóse 
en fin con ella el Rey , contra 
voluntad de su Reyno , que 
zelaba la Dignidad de la Ma- 
gestad Real: y restituyó el Rey 
á Castilla las Plazas , que por la 
guerra no havian acabado de 
recobrar los Castellanos. Mu- 
rió sin dejar hijos en el 1383. 

El Rey D. Juan I. de Cas- 
tilla pasó á hacerse Rey de 
Portugal, por estar casado de 
segundas nupcias con Doña 
Beatriz , hija del difunto Don 
Fernando en la Meneses. Los 
Portugueses estaban divididos. 



Siglo XIV, Reyes. 

al fin vencidos. Esta vidoria 
la celebraban cada año los Por- 
tugueses , por haver ganado 
en ella su libertad : pero no se 
puede aprobar la libertad con 
que el Predicador trasladaba 
á su sagrado lo que solo pu- 
diera disculparse en Cómico 
Theatro. Tanta es la viveza 
de sus genios! 

A este tiempo, prosiguiendo 
los Portugueses sus empresas, 
llamaron al Duque de Alen- 
¿;fljír^delnglaterra,que preten- 
dia derecho sobre Castilla por 
su esposa Doña Constanza , hi- 
ja de D. Pedro el Cruel^ habida 
en Doña María de Padilla, 



271 

to , que tenia con esta , mas 
allá de lo honesto. Reynó 48 
años : y murió de la peste, de- 
jando conquistada á Ceuta , en 
el I4IS- 

REYES DE FRANCIA. 



A HELiPE IV. el Hermoso, 

1314 Luís X. hijo, llamado 
Hutin, Este instituyó el Parla- 
mento Ordinario, é introdujo 
en Palacio al Supremo. Murió 
de veneno, dejando en cinta 
á su segunda esposa , y por 
Gobernador á su hermano P^^- 
Itpe ^ mientras paria la Reyna, 



Los Ingleses se apoderaron de ó crecia lo que naciese, si era 



alguna parte de Galicia , pero 
se ajustaron luego las paces; 
como también en Portugal. 

1385 Juan I. hijo bastar- 
do de Don Pedro I. y Maes- 
tre de Avis , de quien se aca- 
ba de hablar; aclamado Rey, 
y Libertador de la Patria. Es- 
te fue el que en el principio 
del Interregno mató por su 
mano en el Palacio al Conde 
de Andeiro , natural de la Co- 
ruña , que fue alguna ocasión 
de las desazones del Reynado 
de Doña Leonor de Meneses^ 
por ser tan favorecido del 
Rey, y en especial de la Rey- 



Infante. Fue asi: pero muño 
á los ocho dias. 

13 1 7 Phelipe V. el Lar- 
go , por serlo en la estatura, 
hermano. No hizo cosa nota- 
ble, ni dejó sucesión. 

1322 Carlos IV. hermano, 
el Hermoso. Tampoco tuvo co- 
sa memorable , ni sucesión. 

1328 Phelipe VI. de 
Valois , llamado el Afortu- 
nado., porque sola la falta de 
sucesión de estos tres Princi- 
pes , hizo que sucediese en la 
Corona como mas immediato. 
Eduardo III. de Inglaterra, 
como hijo de Isabel^ hermana 



na , que se decia pasaba el tra- de Carlos IV. quiso hacer suyo 
'^■•^ el 



272 Siglo Xiy, Reyes. 

el Cetro por la espada : y des- que de Anjou, Este Luis fue á 



pues de derrotar á Phelipe por 
el mar , le destrozó en Creció 
en la Picardía 32^ Franceses. 
En Flandes fue menos desafor- 
tunado Phelipe VI. tomando 
algunas Plazas. Su Casa se 
mantuvo en el Trono mas de 
200 años, hasta que entró á 
^^reynar la de jBor^(9«. 

1350 Juan, hijo, el Bueno. 
Fue menos afortunado , que su 
padre, en las competencias con 
Inglaterra: pues perdió la Ba- 
talla de Poitiers , y fue hecho 
prisionero, y llevado á Ingla- 
terra con su hijo menor , que 
havia militado con valor al la- 
do de su padre. Pero compra- 
da su libertad á costa de oro, 
murió en Londres, donde vol- 
vió á solicitar alianza parala 
Guerra Sagrada. De éste viene 
la linea de la Casa de Anjou, 

1364 Carlos V. hijo, el 
Sabio : mas feliz que su padre, 
pues por la buena conduda de 
Beltrán Guesquin venció por 
mar y tierra á los Ingleses, que 
perdieron muchas Plazas en 
Francia. Envió también sus Ar- 
mas á España contra el Rey 
D. Pedro el Cruel ^ y murió de 
veneno , que se decia le dio 
Carlos el Malo de Navarra. 

1380 Carlos VI. hijo, el 
Amado ^ en tutela de Luis^ Du-^ 



quien corono en Aviñon por 
Rey de Ñapóles y Sicilia Cle-^ 
mente Vil, en tiempo del Cis-i 
ma; y pasando con su Egérci- 
to á Italia , fueron destrozados 
los Franceses , con gran daño 
del Reyno: que padeció en el 
Reynado de Carlos mil infor- 
tunios , por la poca cabeza de 
este Principe: que al fin se le 
acabó de rematar, perdiendo 
del todo los sentidos, y mu- 
riendo en estado de insensato, 
concurriendo sobre otras cau- 
sas la vista de una Fantasma^ 
como en el Rey Z). Juan L dé 
Aragón. Dejó ajustadas las Pa- 
ces con Inglaterra , y redujo 
las Flores de Lis de Francia 
( que no tenian determinado 
número en el Blasón) al núme- 
ro de tres. Reynó 42 años , y 
desde su demencia se origina- 
ron, por deseo de la Regencia, 
las funestas discordias entre 
los Duques de Orleans ^ y de 
Borgoña , que ocasionaron lúe-* 
go tantas guerras civiles en la 
Francia. ;i 

CONCILIOS, . r f,^^ 
Y SUS MOTIVOS. 

En este Siglo se tuvieron 
no pocos Concilios Provincia- 
les en España, Francia, Italia^ 

"Ale- 



SiCLO XIV. 

Alemania , é Inglaterra , para 
restaurar la disciplina Ecle- 
siástica. 

En Pe«íz/7^/, presidiendo el 
Arzobispo de Toledo. Mandó- 
se aqui , que se celebrase en 
todo el Arzobispado la Fiesta 
de S, Ildefonso^ con Rito espe- 
cial de doble , por haverle hon- 
rado tanto la Virgen , bajando 
corporalmente á visitarle. Y se 
determinó, que cada dia se can- 
tase la Salve en todas las igle- 
sias después de las Completas, 
Señalóse la pena que se debe 
imponer, si alguno quebranta- 
re el sigüo Sacramental , con 
otros muchos puntos de la dis- 
ciplina Eclesiástica. 1302. 

En Salamanca: para la causa 
de los Templarios. Habla de 
este Concilio Mariana, (i) Fue, 
según Aguirre, en el 1310. 

ViENFNSE en Francia , Ge- 
neral XV. congregado , y pre- 
sidido por Clemente V, Asis- 
tieron los Patriarcas de Ale- 
jandría, y Antioquia: 300 Obis- 
pos : tres Reyes , P be I i pe IV, 
de Francia, Eduardo IL de 
Inglaterra , y Jayme II, de 
Aragón , con copioso número 
de Prelados inferiores, y Ora- 
dores de Principes. Extinguió- 
se aqui el Orden de los Tem- 

(i) Lib. ii¿.cap. II, 



Concilios. 273 

piarlos , por los enormes cri- 
mines , que se les comproba- 
ron , como muestra el hecho 
mismo de un tan venerable 
Tribunal , compuesto de los 
mayores hombres del mundo, 
donde ni la parcialidad , ni el 
particular interés podia tener 
lugar en Jueces , Principes , y 
Dodores de tan varias Provin- 
cias de todo el Orbe, y que no 
pocos de los mas sobresalien- 
tes tenían conexión por san- 
gre , ó afinidad con los mismos 
acusados , contra quienes ful- 
minaron tan irrefragable Cons- 
titución Apostólica. 

Condenáronse también los 
HQVQgQS Be gardos^ y Beguinas, 
Tratóse de nueva expedición 
á la Tierra Santa : y que se es- 
tableciesen en las Universida- 
des Mayores Cathedraticos de 
Lenguas Orientales, para pro- 
pagar la Fé. Instituyóse en to- 
da la Christiandad la Proce- 
sión solemne de la Fiesta del 
Corpus: con otros muchos pun- 
tos para la reformación del 
Estado Eclesiástico. 131 r. 

En Valladolid: para la disci- 
plina Eclesiástica, presidiendo 
un Legado x'\postólico. 1322. 

En Toledo , en el 1323, 

1324, 1326, y 1339, y otros. 

S . En 



274 Siglo XÍV, 

En Alcalá de Henares^ en el 
1325 , y 1326 , presidiendo el 
Arzobispo de Toledo : para la 
disciplina Eclesiástica. Y otro 
en el mismo lugar , para lo 
mismo, en el 1333. 

En Aviñon ^ en el 1326. 
Mandóse en él , que quantos 
encontrasen al Viático le fue- 
sen acompafiando: y lo mismo 
estableció en España el Rey 
D. Juan I. en el 1387 hablan- 
do no solo de sus vasallos , sino 
del Principe, é Infantes, sin 
que se deban excusar por los 
barros, polvo, &c. y hasta hoy 
se singularizan en esta religio- 
sa acción las Personas Reales, 
como hemos visto repetidas 
veces en nuestros dias. 

"En Salamanca^ presidiendo el 
Arzobispo de Santiago. 1335. 

En Alcalá de Henares se tu- 
vieron otros dos : uno en el 
1347 para la disciplina Ecle- 
siástica. Otro Nacional , en el 
1379 para deliberar si se ha- 
via de obedecer á Urbano VL 
ó á Clemente J^IL 

En Salamanca , presidiendo 
Don Pedro de Luna , Cardenal 
Legado áeClewente l^II.en que 
se dio la obediencia á Clemen- 
te , y no á Urbano. 1 38 1 . Y lo 
mismo se declaró en otra Jun- 
ta de Obispos , y Proceres en 
Barcelona en el 1387. 



Heréges. 

En Falencia , presidiendo el 
mismo Cardenal : para la dis- 
ciplina Eclesiática. 1388. 

En Londres se tuvieron va- 
rios : pero en especial contra 
Juan Wiclef. 1382, y 1396. 

HeREGES , Y sus ERRORES. 

Begardos , y Beguinas ense- 
lvaron , que se podia llegar en 
esta vida á tanta perfección, 
que fuese impecabilidad : y asi 
decian, que los perfeétos no 
estaban obligados á ayunos, y 
otros exercicios de virtudes. 
Erraron también en negar la 
necesidad del lumbre infuso 
de Gloria para verá Dios, y 
en dar por inculpable á la ma- 
yor obscenidad : con otros 
desatinos que han prohijado los 
Quietistas, 

Juan Wiclef, Inglés , ene- 
migo de la Iglesia Romana, del 
Estado Religioso , de las In- 
dulgencias, y de la Eucharistía: 
sembró contra todo lo dicho 
sus errores , negando también 
el que huviese libre alvedrio. 

Empezó su perdición por 
verse despojado del Redorato 
de un Colegio , en que contra 
razón y derecho se introdujo; 
y se remató en el odio contra 
la Iglesia Catholica Romana, 
por la repulsa de un Obispado, 
que ardientemente pretendía. 

£n 



Siglo XIV. 

En esto suelen parar las ambi- 
ciones ! 

Lolardo Walt ero dijo, que 
Lucifer fue echado injustamen- 
te del Cielo : y que algún dia 
volveria él al Cielo , y caeria 
San Miguel con sus Angeles. 
A tanto puede llegar la cegue- 
dad y malicia de los hombres! 
Pero estos infelices Lolardos 
pasaron adelante, oponiéndo- 
se á los Sacramentos, y á la 
pureza de la Virgen. Murió 
quemado en Colonia. 

Dulcino , de quien los D«/- 
cinistas , dio por lícitos los de- 
leites impuros. Murió quema- 
do con su Dama Margarita 
^wVercelis zxxQU'^o^, 

SANTOS. 

Isahél ^ Reyna de Portugal. 

Brígida. E. 

Andrés Corsino. 

Cathalina de Sena, 

Roque, 

Inés de MontepoUciano. 

jfuan Nepomuceno^ primer Mar- 

tyr por la justicia del Sigilo 

Sacramental. 
j4t4gustino Novelo, 
Phelipe Placencia, 
Christiana Oringa, 
Gregorio Celli. 

ESCRITORES. 

Nicolao de Lira» . 



Escritores. 275 

Nicepboro Calisto, 

Okam. Bartulo. Baldo, 

Juan Afidrés.M, 1348. 

Durando, Hervceo, Paludano, 
Saxonio Cartujo. Guido, 

Thomás de Argentina. Grego^ 
rio Ariminense. Simón de Ca- 
sia, Alfonso de Bargas^ lla- 
mado el Toletano, é His- 
palense, lo uno por Patria, 
y lo otro por Dignidad Ar- 
zobispal. 

Aureolo. Bercorio. Olkot. Hen- 
rique Suson. Taulero. Rus^ 
broquio. 

May ron. Este introdujo en la 
Sorbona e\Gran A^o^ que en 
Alcalá se llama la Alfonsina, 

El Petrarca , y Bocado, 
Buenaventura Pat avino, 

SUCESOS MEMORABLES. 

Imperio de los Turcos, 

Apoderados los Turcos de la 
Persia , según se dijo en el Si- 
glo XL se mantuvieron en ella 
hasta que reynando Solimán 
en el 12 14 se introdugeron los 
Tártaros.^ comandados de Oco^ 
to, y Solimán se retiró á la Asia 
menor , 6 AnatoUa. El hijo de 
este Solimán, llamado OrtopuL 
se puso á militaren el servicio 
de Aladino lll. que era Sultán 
de Iconio: y militó tan bien, que 
tuvo todo el gobierno de las 
S2 Ar- 



276 

Armas. Este Ortogulíue padre 
de Ottomán , ü Ostwán , que 
mereció también la gracia de 
jlIadinollL y muerto éste sin 
herederos , se repartieron sus 
dominios entre oclio Capita- 
nes. Ottomán , mas acreditado 
que los otros , logró , que para 
que aquel cuerpo no se exte- 
nuase con la división de las 
fuerzas , se uniese bajo una ca- 
beza: y nombrándole todos por 
su Gefe, se erigió la Monarquia 
de ios Turcos en el 1300 en 
Ottowán^quQ fue el primer Em- 
perador,y por quien este Impe- 
rio se apellida el de los Ottoma- 
nos. Este fue el que instituyó la 
milicia de los Ge?iízaros: y en- 
sanchó considerablemente los 
términos de su Imperio. Su hijo 
Orean , ó Urcán le sucedió en el 
132Ó , y conquistó la Misia, la 
Lidia , Licaonia , Phrigia , y 
quanto hay hasta el Helespoc- 
to,y Mar Euxino, valiéndose de 
las disensiones de los Griegos. 
Siguióle su hijo Amiirath en el 
1358, que tuvo tan por suya la 
fortuna , que jamás fue vencido 
en 37 Batallas en que se halló. 
Fue apasionadísimo por la su- 
perstición Mahometana; á cu- 
yo fin erigió muchas Mezqui- 
tas , Escuelas, y Hospitales. 

No le sucedió asi á su hi- 
jo , y sucesor Bayacetcs : pues 



Siglo XIF'. Sucesos. 



haviendo imitado al padre en 
el valor , en el acierto , y en la 
felicidad , que tuvo á los prin- 
cipios , se le ladeó tanto la for- 
tuna , que le condujo al fin al 
mayor infortunio. Havia dila- 
tado su Imperio por la Tra- 
cia, Macedonia , Bulgaria, y la 
Valaquia : pero como no fuese 
solo él en el deseo de conquis- 
tas, y viniese con el mismo 
deseo Tamerlán con una mano 
formidable de Tártaros , le 
destrozó todo el cuerpo de 
Tropas á Bayacetes , con 
muerte de 2oo9 Turcos , y 
apoderándose de Persia , se 
apoderó también del mismo 
Gran Sultán , que se hallaba 
á la frente de su Egército : y 
desairada , é ingrata del todo 
su fortuna, no se quiso conju^ 
rar contra su vida en el com- 
bate , por disparar contra sus 
insolencias otras mayores y 
mas agudas flt chas , fabricadas 
en la insolente Oficina de otro 
Persa contra otro Emperador, 
(Sapor contra ¡Valeriano) pues 
hecho Bayacetes prisionero, 
perdió aun la escasa libertad 
de los Cautivos : metido aquel 
que poco antes no cabia en 
el mundo , en una Jaula de 
hierro , como indomable Fie- 
ra. Discurrió el arrogante 
Triunfador nuevo modo de 

au- 



aumentar la esclavitud , quan- 
do le sacaba de esta cárcel: 
pues poniendo sobre las espal- 
das del vencido sus plantas, 
quando montaba á caballo, 
fundaba sobre aquel monte de 
soberbia la Torre de su vani- 
dad : y haciéndola portátil á 
quantas partes iba , paia que 
sirviese de mofa , y ludribrio á 
sus Soldados , no pudo la va- 
nidad de Bay acetes sufrir tan 
continuadas muertes en tan in- 
fausta vida , y ya que libre no 
pudo contener á Tamerlán , le 
contuvo cautivo : pues se qui- 
tó así mismo la vida, rompién- 
dose voluntaria. líente la cabe- 
za contra los mismos hierros 
de la Jaula. 1403. 

Prosiguen en sus desorde- 
nes los Em peradores del Orien- 
te : por lo que empieza á des- 
cubrirse su ocaso. 

Batalla del Salado, 

Cumplíase el término de las 
treguas entre los Moros , y 
Christianos , y preveníanse 
unos , y otros á la Guerra. El 
Rey Albohacen envió desde 
África á su hijo Abomeliche con 
cinco mil Caballos : y sentan- 
do sus Reales junto á Geréz, 
destacó mil y quinientos Caba- 
llos contra Nebrija, Villa pues- 



SiGLO XIl^, Sucesos. 277 

ta á la boca de Guadalquivir, 
Los nuestros , que con la pres- 
teza en sorprenderlos quisie- 
ron suplir la desigualdad del 
número de los dos Egércitos, 
se echaron sobre los mil y qui- 
nientos de acaballo : y logra- 
ron tan buen éxito , que ape- 
nas escapó niníjuno de ellos: y 
alentados con este buen princi- 
pio los Christianos, resolvieron 
echarse sohvQ Abomeliche ^ que 
venia sin orden sobre Arcos^ 
conñado en algunas ventajas 
precedentes : pero aventaján- 
dose los nuestros en el comba- 
te , fueron destrozados, y pues- 
tos en huida los Moros. Abome- 
liche huyó á pie por la gran tur- 
bación , pero la acceleracion de 
los que seguian el alcance , hizo 
que quedase entre los muertos. 
Apoderáronse de todo el vaga- 
ge los Christianos : y quanto 
gozo, y honra les ocasionó á 
estos la viíloria, tanto dolor, y 
confusión ocasionó á los Afri- 
canos la muerte de Abomeliche^ 
y pérdida de unos io9 Moros. 
Albohacen para vengar g?^xq 
quebranto, pasó de África á Es- 
paña con 70 mil Caballos , y 
400 mil Infantes , con no m.e- 
nor Armada por el mar. Parecía 
que amenazaba el fin á nuestra 
España , pues jamás se vio en 
ella tan numerosa Tropa de 
S 3 ene- 



278 



Siglo XIV, Sucesos. 

Bula de Oro. 



enemigos. Los nuestros se avis- 
taron con el Moro sobre Tari^ 
fa^ pero con solos i4milCa- El Emperador Crtr/oj/^. en 
ballos, y 25; mil Infantes: el el año 135Ó al primero de su 
Rey de Portugal concurrió Imperio, y décimo de su Rey- 



personalmente con mil Caba- 
llos de los mas escogidos : y no 
obstante la desigualdad del 
Egército, se resolvieron á que 
en nombre de Dios se diese la 
Batalla al tiempo de amanecer. 
Publicóse la Cruzada : alien- 
tanse unos y otros , y el efedo 
dice el aliento de los nuestros: 
pues lograron una total viso- 
ria, con muerte de 200 mil Mo- 
ros, y no pocos prisioneros. Es 



no de Bohemia, ocurriendo á 
los males que podrían ocasio- 
nar las disensiones de los Prin- 
cipes Electores , si no se esta- 
bleciesen perpetuos arregla- 
mentos , los formó en una 
Asamblea general, que se hizo 
en Norember^ , concurriendo 
todos los Electores , y miem- 
bros del Imperio. Esta Consti- 
tución Imperial se llamó Bula 
de Oro por su grande valor , é 



te triunfo , y los despojos del importancia considerable , so- 
Campo, dejaron tan engrande- bre la elección del Rey de Ro- 



cida , y rica á España , que se 
bajó el valor de la moneda , y 
se subió el de las mercaderías. 
Logróse en el Í340 junto al 
rio Salado , que es de quien to- 
mó el nombre esta vidoria : y 
fue en el 30 de Oélubre, en 
que celebra esta memoria la 



manos, y su promoción a la 
Dignidad Cesárea. Dividióse 
en 30 Capítulos , en quienes 
se establece quanto pertenece 
á la elección, y Eledores, que 
entonces no eran masque siete, 
con este orden: el Arzobispo 
de Mogiwcia , primer Chan- 



Iglesia de Toledo, por haver cillér de Alemania : el deTr^- 
sido tan gloriosa, y milagrosa, veris , Archichancillér del Sa- 
que se decia no haver muerto ero Imperio en Francia : el de 
de nuestra parte mas que vein- Colonia , Archichancillér del 
te. Albohacen se volvió á Afri- Sacro imperio en Italia. El Rey 
ca aquella misma noche , por- de Bohemia , Archipincerna, 
que la noticia de la pérdida no ó Copero mayor del Imperio: 
alborotase el Reytio,ó le to- el Conde Palatino del Rhin^ 
mase para sí Abderramán su Archidapifero del Sacro ímpe- 
hijo, que le gobernaba. rio. El Duque de Saxonia^kx^ 



Siglo XIV, Ordenes. 



279 



chi-Mariscal, 6 Archi-Condes- J349 empezaron las compe- 
table : y el Marques de Bran- tencias entre Toledo, y Bur- 
dembcurg , Archi Camarero, ó gos. Esta Ciudad estaba en po- 



ArchiSumillér de 
Sacro Imperio. 



Corps del 



En el 1349. Humberto , Se- 
ñor del Delphinado, que se ha- 
llaba sin sucesión : dexó al Pri- 
mogénito de la Corona de Fran- 
cia sus Estados , con la precisa 
condición de que se llamase 
Delphin , y añadiese á este Ti- 
tulo sus Armas, como se ob- 
serva hasta hoy exadamente. 
Aprobó esta donación, y con- 
vención el Papa Clemente VI, 

En el año 134B Íuq la pes- 
te general , que empezó por el 
Asia, y se extendió con formi- 
dable es:rago por toda Europa. 

Introdujose en Aragón el 
cómputo de los Años por el 
Nacimiento de Christo , en el 
año 1351. Después se hizo lo 
mismo en Castilla, dejando el 
cómputo de la Era del Cesar, 
que se usó hasta las Cortes de 
1383. Y en Portugal se intro- 
dujo esta Era Christiana en el 
1420. 

Bartholomé Sumará^ Ale- 
mán, se dice inventó en este 
Siglo la Pólvora , y Bombas. 

Flavio^ Napolitano, inven- 
tó la Aguja de marear. 

En las Cortes de Alcalá de 



sesión del mejor asiento, y se- 
ñalando á Toledo lugar ex- 
traordinario , tomó el Rey D. 
Alfonso Xí. el prudente sesgo 
de decir : Tu hablo por Toledo 
y hará lo que yo mandare. Ha- 
ble Burgos, 

ORDENES 
MAS PRINCIPALES. 

1311 Orden de los Caba- 
lleros de S. Salvador de Mon- 
real, que se substituyó en Ara- 
gón á la de los Templarios. 
Este Orden se acabó después 
de la expulsión de los Moros, 

1317 Orden de los Caba- 
lleros de la Mofjtesa , que está 
en el Reyno de Valencia. Este 
Orden fue instituido por Don 
Jayme II. de Aragón , para 
reemplaza- el de los Templa- 
rios extinguidos. 

1 3 18 Orden de los Caba- 
lleros de Christo , instituido por 
D. Dionisio ^Y\ey de Portugal, 
para defender las Fronteras de 
su Reyno de las correrias de 
los Moros. Fue aprobado por 
el Papa yuan XXII. Y ^ulio 
III. unió inseparablemente el 
Gran Maestrazgo de este Or- 
den a la Coroiia de Portugal 
en el 1550. 

S4 Or- 



i2o 



SWLO Xiy, Ordenes. 



132^ Orden délos Caba- 
lleros del Águila Blanca , insti- 
tuido por Uladislao III. Rey 
de Polonia, que es el Gran 
Maestre de este Orden. 

1330 Orden de los Caballe- 
ros de la llanda /insthmáo por 
Alfonso AI. Rey de León , y 
Castilla : que después de haver 
sido muy célebre , se extinguió. 

1335 Orden de los Caba- 
lleros de h y arretier a ^insúlüi^ 
do por Eduardo III. Rey de 
Inglaterra , bajo la protección 
ÓQ S. Jorge , á quien reconocen 
los Ingleses por su Protedor. 
La ocasión de su institución 
provino de que en un gran 
Baile, en que danzaba la Con- 
desa de Salisberi (á quien el 
Rey amaba mucho) se la cayó 
una liga : que el Rey levantó 
prontamente : y para publicar 
la limpieza de su intención 
contra la interpretación que 
dio la Corte á la acción , insti- 
tuyó , con el mencionado Tí- 
tulo , este Orden. 

1352 Orden de los Caba- 
lleros de la Estrella , institui- 
do en París por el Rey Juan: 
pero introduciendo en este 
Orden á sugetos, que no lo 
merecían , en el tiempo de 
Ins Guerras Civiles , se fue 
dejando perder , en especial 
después de la erección del 



Oí den de S. Miguel 

1363 Ordenáe Sta. Brígi- 
da^ Princesa de Suecia, hija del 
Rey de Dinamarca, muy céle- 
bre por sus revelaciones , y 
peregrinaciones , que institu- 
yó este Orden para hombres, 
y raugeres , componiendo una 
excelente Regla , que tiene mu- 
cho de la de S. Basilio , y de la 
Regla de N. P. S. Augustin, 
diñándosela, según se escribe, 
el mismo Jesu Christo. Fundó 
también la Santa , Orden de 
Caballeros , para defender la 
Suecia de las incursiones de 
las Naciones Bárbaras ; pero se 
extinguió después de la muerte 
de la Santa. 

1367 Orden de los y esuatos^ 
ó Ingesuados^ asi llamados, por 
hacer profesión de pronunciar 
freqüentemente el dulce Nom- 
bre de yesus. Fueron fundados 
con la Regla de N. P. S. Augus- 
tin , en Sena , por juan Colum^ 
bino., por los años 1355, y 
aprobados en el 1367 por Ur^ 
baño V. pero extinguidos por 
Clemente XI. en el 1668. 

1374 Monges á^S. Geró- 
nimo en España , cuya institu- 
ción fue aprobada en este año 
por Gregorio XI. bajo la Re- 
gla de N. P. S. Augustin. 

El Rey Don Alfonso 
XI. fundó la Universidad de 

Va- 



Siglo XV. Pontífices. 



281 



Valladolid en el 1346. 

En el 1309 se apoderaron 
los Caballeros de S. Juan de la 
Isla de Rhodas , quitándosela 
á los Turcos , con otras Islas 
menores comarcanas. 

SIGLO XV. 

pontífices. 



Bonifacio IX. Vapa 204. 

Prosigue el fatal Cisma, que 
desde la muerte de Grp^'om^/. 
se empezó por los Cardenales 
Franceses , que protestando la 
elección que hicieron en Urba- 
no VI. pasaron á nombrar en 
el 1378 al Cardenal Roberto^ 
que se intituló Clemente Vil, 
Muerto Urbano VI. eligieron 
los Cardenales, que estaban en 
Italia, á Bonifacio IX. que mu- 
rió en Roma en el i de Oétu- 
bre de 1404. En el mismo año, 
y á los 16 del mismo mes mu- 
rió en Aviñon Clemente VII, 
Los Cardenales , que residían 
en Roma , nombraron en su 
Conclave , en el mismo año, 
y á los 15 dias, al Cardenal 
de Melioratis , que se intituló 
Inocencio Vll.y fueVaron ador- 
nado de todas buenas prendas. 

Los Cardenales , que estaban 
en Aviñon , pasaron , muerto 
Clemente Vil, á nombrarle su- 



cesor, y eligieron al Cardenal 
de Aragón D. Pedro de Luna^ 
(en 28 de Sept. de 1394) pres- 
tado primero juramento de de- 
poner las Insignias, si fuese ne- 
cesario, para extinguir el Cis- 
ma. Pero quanto tesón tuvo en 
no admitir el cargo , tanto , y 
mas tuvo en no cumplir lo ju- 
rado : pues jamás quiso renun- 
ciar el derecho que tuviese, 
aunque se solicitó por todos 
medios. Dívidense los Reynos 
en facciones. Favorecen á los 
eleétos en Francia muchos 
Príncipes , Universidades , y 
Predicadores , entre quienes 
sobresalía S. Vicente Ferrér: 
aunque todos sin afedo Cis- 
mático, propriamente toma- 
do , pues todos querian suje- 
tarse al Vicario de Christo , y 
sucesor de San Pedro , confe- 
sando la Suprema Potestad, 
que reside en el Pontifice Ro- 
mano : como luego se vio por 
el efeélo, y se dirá adelante. 

1404 Inocencio VIL en 
17 de Oél. Italiano , de quien 
se acaba de hablar. M. en 6 
de Nov. del 

1406 Gregorio XIL en 30 
de Nov. Veneciano , llama- 
do antes Angelo Coriaria^ elec- 
to ccn condición , y juramen- 
to, de que queriendo renunciar 
Pedro de Luna , que se intitu- 
la- 



822 



Siglo XV, 



laba Benedidto XIII, renuncia- 
se él también , para quietud de 
la Iglesia: pero ni uno, ni otro 
quiso hacer la renuncia : y jun- 
tándose (á vista de la tenaci- 
dad de los dos) los Cardenales 
de ambos Partidos , en la Ciu- 
dad de Pisa , citaron, como á 
fautores de Cisma á ios dos 
eleétos , para que en semejante 
división resolviese sobre el de- 
recho de cada uno el Conci- 
lio. Pero no queriendo cOTCur- 
rir uno, ni otro, y deponién- 
dolos á ambos , eligieron con- 
cordemente los C24 Cardena- 
les , que se hallaban alli , al 
Cardenal Arzobispo de Milán, 
que se llamó 

1409 Alejandro V. en 
16 de Jul. de Creta , Francis- 
cano: de padres no conoci- 
dos : que pidiendo limosna, y 
recogido por un Franciscano, 
que íe dio estudios, y el hábito, 
llegó hasta donde pudo llegar. 
Angelo Coriario juntó otro 
Concilio en que tiró á desha- 
cer lo aétuado en Pisa^ y depu- 
so á los Cardenales: pero no se 
ha tenido respeto á e<?to,como 
muestra Ray?ia/do, Corftinuóse 
asi este Cisma , hasta que en 
el Concilio Constanciense de- 
puso sus Insignias Angelo Co- 
riario , que retenia el nombre 
de Gregorio XIL Alejandro V. 



Pontífices. 

se aplicó todo al bien de la 
Iglesia: pero su corta viJa cor- 
tó aquellas largas esperanzas. 
M. en 3 de Mayo del 

1410 Juan XXIlI.óXXII. 
en 17 de Mayo. Napolitano, 
eledo en Bolonia: venció al 
impio Ladislao^ que se intitu- 
laba Rey de Ñapóles , enemigo 
de la Silla Romana, que dio mu- 
cho que hacer á los Pontífices. 
Pero no siguiendo los Capita- 
nes al vencido hasta el último 
exterminio, se volvió á rehacer, 
y volvió con sus Armas con- 
tra Roma. Vivian los mencio- 
nados Gregorio XILy Benedic- 
to XIIL y asi para ocurrir al 
Cisma , como para reprimir á 
La.iisJao , se valió el Papa de 
Sigismundo , Emperador. Y de 
común consentimiento se es- 
cogió para Concilio General á 
la Ciudad de Constancia. A es- 
te tiempo libró Dios á Italia 
del Tyrano Ladislao^ murien- 
do éste infelicisimamente. Pasó 
el Papa á Constancia-, y aunque 
ofreció deponer las Insignias 
para el bien de la Iglesia; sin- 
tiéndolo después , se retiró en 
trage desconocido á ui lugar 
i m mediato , pero sin dar cuen- 
ta de cosa alguna al Concilio. 
Turbáronse con esta fuga los 
Padres. Pero alentó á todos el 
patrocinio del piadosísimo Em- 

pe- 



Siglo XV, 

perador Sigismundc. Dieron 
sentencia contra Juan XXIU. 
en 29 de Mayo del 141 5, que 
se sujetó á ella humildemente, 
deponiendo sus insignias : pe- 
ro fue puesto en custodia, por- 
que no se ocasionasen nuevas 
turbaciones. Renunció tam- 
bién por su Procurador en el 
141 5. Angelo Cor i ario , llama- 
do Gr^^orio Xll. y dadas gra* 
cias á Dios, requirió el Con- 
cilio á D. Pedro de Luna , de- 
clarándole, si no se sujetaba, 
por Cismático incorregible , y 
privado de toda Dignidad. Pa- 
ra este efedo pasó el Empera- 
dor Sigismundo á Perpiñan , á 
verse con el Rey de Aragón, y 
D. Pedro de Luna : pero man- 
teniéndose éste en su tesón , se 
retiró para su seguridad á Pe^ 
ñiscola : y el Rey no de Aragón 
se apartó de su obediencia, 
siendo el principal en este 
acuerdo S. Vicente Ferrér^ que 
hasra alli le havia seguido con 
buena fé. M. Juan XXII. en 
22 de Dic. del 1419. 
Vacóla Sede mas de dos años, 
141 7 Martino V. en 11 
de Nov. Romano, de la Ilus- 
trisima Familia de \osColonas, 
Excomulgado, y depuesto Pe- 
dro de Luna por la pertinacia, 
fue eleéto en el mismo Conci- 
lio Constanciense , con la acia- 



Pontífices. 283 

macion, y gozo que se deja en- 
tender , después de tan funes- 
to Cisma. Pero sobrevino otra 
grave turbación , por la here- 
gia , y guerras de los Wiclefis- 
tas,. Fue de gran zelo para la 
restauración de la disciplina y 
libertad Eclesiástica. M. en 20 
de Feb. del 1431. 

Murió D, Pedro de Luna 
en el 1424 , mas no se acabó 
su Cisma: pues dos Cardena- 
les , que se hallaban con él, 
eligieron por Sucesor á D. Gil 
Muñoz ^ Canónigo de Barcelo- 
na, que se nombró Clemente 
VIH, aunque no quería admi- 
tir : pero el Rey de Aragón D, 
Alfonso le hizo tomar las Insig- 
nias, por sentimientos que te- 
nia contra Martino V. á causa 
de haver dado Título de ^ty 
de Ñapóles á Luis ^ Duque de 
Anjou , á cuya Casa tenia mu- 
cho afeéto el Pontifice, y no me- 
nos desaffcdo á Aragón. Dio al- 
gún cuidado al Papa, por si esta 
centella del sobredicho Anti- 
papa excitaba algún nuevo fue- 
go de turbación. Pero querien- 
do el Rey de Aragón obligar al 
Papa con obsequios, dispúsose 
tuviese un Concilio Provincial 
en Tortosa (1429) presidiendo 
el Legado Apostólico Carde- 
nal de Fox. Renunció las In- 
signias, y nombre de Pontífice 

el 



284 Siglo XV. 

eí Canonizo D. Gil , á quien 
hicieron Obispo de Mallorca. 
143 r Eugenio IV. en 3 de 
Mar. Veneciano , Canónigo 
Reglar. Movió Guerra Sagra- 
da contra los Hereges Husitas, 
y convocó el Concilio de Ba- 
silea , aunque sin el efecto de- 
seado : pues por causa de las 
Guerras de los Hereges de Bo- 
hemia , y Moravia , como tam- 
bién por la comodidad del ca- 
mino de los Griegos, que ve- 
nian á unirse con los Latinos, 
resolvió el Papa Eugenio tras- 
ladar dicho Concilio á Ferra- 
ra. Llevaron muy á mal esta 
translación algunos de los Pa- 
dres , que estaban en Basilea: 
y pasó á tanto su temeridad, 
y espiritu Cismático , que no 
obstante que en Ferrara se 
anuló quanto se aéluáse en Ba- 
silea , desde que Eugenio revo- 
có aquel Congreso , pasaron 
los de Basilea á citar, y depo- 
ner al Papa , que estaba legíti- 
ma , y pacificamente aceptado 
en la Iglesia. 

Eligieron por Pontífice á 
Amadi'O, que después de Du- 
que de Saboya se hizo Religio- 
so Ermitaño de N. P. S Áu- 
gustin, llamado Félix V, Re- 
pugnó mucho el admitir el 
cargo , y después de unos nue- 
ve años , que estuvo apellida- 



PONTIFICES. 

do Papa por su partido , re- 
nunció humildemente su de- 
recho á los pies de Nicolao J/"» 
para que se lograse la quietud 
deseada , y el Papa le honró 
tanto , que le dejó el uso de al- 
gunas Insignias Pontificales: y 
que al llegar él se levantase el 
Papa. Hizole Vicario , y Lega- 
do Apostólico perpetuo en to- 
da la Saboya. Admitió por le- 
gítimos á todos los Cardenales, 
que havia creado Félix V, 
Aprobó , y confirmó Nicolao 
V. quanto havia efeduado Fe^ 
lix V. asi en el fuero conten- 
cioso , como en el fuero inter- 
no. Con estas, y otras honras, 
y gracias , se retiró Amadeo^ 
mas acepto quando dejó el Pon- 
tificado , que quando ie tomó. 
Vivió tan religiosamente, que 
se refieren varios milagros, que 
hizo Dios por su medio: y ob- 
serva Spondano^ que acaso en 
premio de una humildad tan 
grande en Principe, que por 
sangre, ó afinidad estaba em- 
parentado con casi todos los 
Principes Christianos , conce- 
dió Dios á su fgksia , el que 
desde entonces no haya vuelto J;^ 
á suscitarse Cisma alguno. M. 
Eug. en 23 de Febr. del 

1417 Nicolao V. en 6 de 
Mar. Italiano: lo?^ró la dicha 
de acabar con el Cisma, como 

que- 



Siglo XV, 

queda dicho. Aplicóse á la re- 
ducción de los Hereges fíusi- 
tas : y á recoger todos los es- 
critos que pudo hallar en Gre- 
cia , asi de Santos Padres , co- 
mo de toda suerte de Escrito- 
res, para que no pereciesen con 
la entrada del Turco. Del do- 
lor de la pérdida de Constan- 
íinopla empezó á enfermar , y 
murió dejando enriquecida á 
Roma de muchos monumen- 
tos. M. en 24 de Marzo del 

1455 Calisto III. en 8 de 
Abr. Español , de la Casa de 
Borja , natural , no de Savina, 
sino de Sativa, bautizado en 
Xátiva , y originario de alli. 
Logró la insigne Vidoria de 
Belgrado en el 1456 dia de la 
Transfiguración , por lo que dio 
mayor solemnidad á esta Fies- 
ta. Fue muy zeloso por la paz 
entre los Principes Christia- 
nos , y de grande integridad 
para lo justo. Canonizó á San 
Vicente Ferrer , que le havia 
profetizado la Tiara. Fue muy 
parco en los gastos, y de gran 
zelo para la Guerra Sagrada 
contra el. Turco, para cuyos 
gastos dejó 1 50^ doblones. M. 
en 4 de Ag. del 

1458 Pío II. en 20 de Ag. 
de Sena , llamado antes Eneas 
Silvio: de gran t-Ioqüencia, y 
literatura , como consta de sus 



Pontífices. 285 

escritos. Excomulgó á los que 
apelasen del Papa al Concilio, 
contra lo que sintió antes. Fue 
en su tiempo la controversia 
entre Dominicos , y Francis- 
cos , de si la Sangre que Chris* 
to derramó en su Pasión , go- 
zó , ó no de la unión hyposta- 
tica. Confirmó en el derecho 
del Reyno de Ñapóles á Don 
Fernando I. hijo bastardo de 
D. Alfonso V. Rey de Aragón, 
á quien Dcila Juana IL Rey na 
de Ñapóles , adoptó para el 
derecho de este Reyno. Prepa- 
ró Fio II, una gran expedición 
contra el Turco , y al mejor 
tiempo le sobrevino la muerte. 
M. en 14 de Ag. del 

1464 Paulo II. en 31 de 
Ag, Veneciano: empeñóse en 
destruir la Heregia de \osHusi- 
tas, que infestaba la Bohemia: 
y excomulgó á su Rey, grande 
perseguidor de los Catholicos; 
y trabajó no menos contra Ja 
Simonía en la Curia Romana. 
Pero se ha de advenir, que 
Platina no merece crédito en lo 
que escribe centra este Pontí- 
fice : pues se tiró á vengar con 
la pluma indignamente de las 
prisiones en que el Papa le tu- 
vo por sus conspiraciones. Re- 
dujo el Jubileo al estado en 
que está hoy de 25 años. M. 
en 28 de Jul. del 

Six- 



286 



Siglo XV^ Emperadores. 



1471 Sixto IV. en 9 de 
Ag. Italiano, Franciscano: apli- 
cose á la Guerra contra el Tur- 
co , contra quien logró algu- 
nas ventajas : y no se descuidó 
en ocurrir á los Husitas. Con- 
cedió á los Religiosos Mendi- 
cantes muchos Privilegios : y 
enriqueció á la Bibliotheca Va- 
ticana. M. en 13 de Ag. del 

1484 Inocencio VIII. en 
29 de Ag. Genovés: logró ver 
extinguida la heregia de los 
Husitas : ver consagrado al 
verdadero Culto al Reyno de 
Granada , desterrados los Mo- 
ros por las Armas de España, 
y propagada la Fé por el zelo 
de los Portugueses en diferen- 
tes Provincias. Permitió á los 
Noruegos el que digesen Misa 
en una sola especie , por la ex- 
trema necesidad de que no se 
podian conservar los vinos en 
aquella tierra por entonces, 
sin que se avinagrasen, según 
se le informaba. Pero se cree 
que todo esto es fingido , asi 
por no constar de esta dispen- 
sación , como porque se sabe, 
que se conservan aili los vinos 
mas generosos. Asi Belarmino 
(i). M. en 25 de Jul. del 

1492 Alejandro VI. en 
1 1, de Ag. Español , de la Ca- 

(i) Lib. 4. de Rom. Pont, 



sa de Borja^ natural de Xátiva: 
Varón de grandes hechos ea 
quien se dice compitió lo ma- 
lo con lo bueno: lo bueno lo 
confiesan todos : pero en lo 
otro no todos convienen : y por 
esto me valgo del silencio. M. 
en 18 de Ag. del 1503. 

EMPERADORES 
DEL ORIENTE. 



M- 



.ANUEL Paleólogo. 

1425 Juan Paleólogo TI. 
Para facilitar los socorros de 
los Principes Christianos con- 
tra el Turco , promovió la 
unión de Griegos con Latinos: 
y vino en persona al Concilio 
Ferrariense , y Florentino. Pe- 
ro no supo conservar en los 
suyos la unión efeéluada : y 
desvanecida ésta , se desvane- 
cieron los socorros. En su muer- 
te afeétó el Imperio su hijo me- 
nor Demetrio-^ pero le hicieron 
retirar los Griegos , poniendo 
al hijo mayor. 

1449 Constantino Pa- 
leólogo , hijo , último Em- 
perador de los Griegos. Des- 
trozó varias veces con singular 
valor la Tropa de los Turcos. 
Pero no cuidando de promul- 
gar , y hacer guardar la Union 

dd 



Siglo XV, 

del Florentino , y amenazado 
por el Papa de los castigos que 
¡e enviarla el Cielo ; experi- 
mentó bien presto su último 
exterminio, perdiendo con la 
vida el Imperio: y pasando la 
Corte de Constantinopla á po- 
der de los Turcos en el 1453. 

EMPER A DORES 
DE ALEMANIA. 



V. 



ENCESLAO , Emperador 34. 
1400 Roberto, ó Rupe- 
TO , Duque de Baviera, y Con- 
de Palatino del Rhin , llamado 
el 'Pequeño^ por serlo en el cuer- 
po; pero grande en el ánimo, 
y prendas de uti buen Princi- 
pe. Deseoso de mantener la 
Magestad Imperial , declaró 
guerra al Duque de Milán ^7/¿?« 
Galeacio^i quien el Emperador 
Venceslao havia vendido estos 
Estados : y con su sagacidad y 
malos medios solicitaba el to- 
tal Principado de la Italia. Te- 
nia ya una gran parte, y con- 
fiando en sus fuerzas, despreció 
las amenazas de Roberto. Pasó 
éste contra Galeacio á Italia: 
pero vencido por Galeacio , se 
vio precisado el Emperador 
Roberto á volverse á Alemania. 
Murió en fin Galeacio : y con 
esto volvieron á sus antiguos 
respetivos dueños diferentes 



Emperadores. 287 

Ciudades , dando otras ocasión 
á nuevas funestas guerras en 
Italia. Bolonia, Perusia, y Asís, 
pasaron al Patrimonio de ía 
Iglesia: los Venecianos se apo- 
deraron de Verona , y Padua: 
los Florentinos de Pisa : y re- 
novadas las facciones de los 
Guelfos, y Gibelinos^ se renova- 
ron en Italia los antiguos des- 
ordenes y crueldades. Juntóse 
á esto la tiranía áeZadisIao^Rey 
de Ñapóles, mal hijo de mal pa- 
dre Carlos D ir r achino^ infestí- 
simo á la Iglesia Romana, que 
vencido una vez , y no seguida 
de los Vencedores, explicó por 
sí mismo lo mal que usaron sus 
contrarios en perder la ocasión - 
de un total Triunfo, diciendo, 
que si huvieran seguido la vic- 
toria en aquel día, se huvieran 
apoderado del Reyno, y aun 
del Rey : si en el dia siguiente, 
del Reyno , y no del Rey : pero 
que esperando al tercer dia, ni 
del Rey , ni del Reyno ; por- 
que ya tenia él puestos los re- 
medios. Tanto puede una 
buena ocasión que dá , ó qui- 
ta los Reynos! Reforzado con 
esto Ladislao^ convirtió sus 
Armas contra Roma , y rom- 
piendo con la fuerza sus Mu^ 
ros ,*fue mayor la que aplicó 
contra los Ciudadanos en eí 
i4r3 abusando de los Tem- 
plos, 



208 SWLO XV, 

píos , y honestidad aun de Sa- 
gradas Vírgenes. Perdió con 
esto el Emperador Roberto las 
esperanzas de poder ocurrir á 
tantos males: y asi desatendi- 
da Italia , se mantuvo con paz 
en Alemania hasta el 141 o en 
jque murió. El infeliz Ladislao 
sobrevivió quatroaños, y aca- 
bó con una fea muerte cor rep- 
tas igne sacro. 

Muerto Roberto fue eledo 
y&doco : pero murió sin haver 
sido coronado , ni haver he- 
cho cosa memorable. Fue Mar- 
qués de Moravia. 

141 r Sigismundo , hijo de 
Carlos IV , y hermano de Ven- 
ceslao^ que después de varia 
fortuna , desgraciado contra 
Turcos, y Húngaros, recupera- 
do en fin el Cetro de Hungría, 
y elevado al Imperial, luchó 
también con adversa fortuna, 
vencido varias veces por Juan 
Zisca^ General de los Hereges 
Husitas.Pero esta contrariedad 
de Marte la venció con el estu- 
dio de piedad y religión , con 
que no perdonó á trabajo , ni 
solicitud alguna para el bien de 
la Iglesia en la extinción del 
Cisma , como se ha significa- 
do , y se dirá después. 

1438 Alberto II. Aus- 
tríaco , Rey de Hungría , y 
Bohemia , por casamiento con 



Emperadores.- 

Isabel, hija de Sigismundo. Mas 
feliz en el Marte , que su sue- 
gro , pues venció á los Mora- 
vos , y Polacos , que querían 
quitarle la Bohemia. A los Hu' 
sitas los arrojó de la Austria: 
y á los Turcos de las Fronteras 
de la Hungría ; y queriendo 
continuar en sus triunfos , mu- 
rió de disenteria, ocasionada 
de comer mucho melón. 

1440 Federico VI. Aus- 
tríaco , primo de Alberto , lla- 
mado el Pacifico , por no gus- 
tar de la Guerra. Fue de poco 
corazón, de pocos talentos, y 
nada liberal : por lo que casi 
despreciado de los Italianos, 
quando vino á coronarse de 
mano de Nicolao V> se volvió 
á su Alemania: y no haviendo 
tenido cosa considerable en 
tan largo Reynado, murió con 
la misma suerte de muerte que 
su predecesor. 

1493 Maximiliano I. hijo. 
Pasó varias veces á Italia, mas 
no tomó la Corona en Roma, 
ó por las continuas Guerras, 6 
por dedignarse de ello, hallán- 
dose ya coronado en Alx. Fue 
poco feliz en las expediciones 
que tuvo en Italia , y contra 
los Suizos; pero fue muy plau- 
sible en las virtudes de la pie- 
dad christíana , justicia, cle- 
mencia , liberalidad , 6íc. 

Re- 



REYES DE ESPAÑA. 

De Castilla y y de León, 



Siglo Xy, Reyes. 289 

parte en estas turbaciones el 



H 



-ENRIQUE IIT. Rey 40. 
1407 Juan 11. hijo , en tu- 
tela de su madre, y del Infante 
D. Fernando su tío, que con 
singular fidelidad no quiso to- 
mar para sí el Reyno , que los 
Señores le ofrecían. Este fue el 
primero que fue aclamado 
Rey , jurándole la obediencia 
con la mano sobre los Evan- 
gelios , y levantando los Es- 
tandartes en su nombre , con 
las voces: Castilla^ Castilla^ 
Castilla , por el Rey D. Juan el 
Segundo , &c. como se observa 
hasta hoy. Fue el Rey D. Juan 
muy dado á las Historias , y 
honrador de los dodos. Erigió 
Ghancillería en Valladolid en 
el año 1422. Pero no faltó por 
esto á la^ Campañas. Venció 
junto á Granada á los Moros, 
matándoles diez mil en la Ba- 
talla de Higuera en el 1431. 
debiéndose la viéloria á su 
presencia, y esfuerzo, pues 
ya los nuestros estaban desor- 
denados. Pero entre los suyos 
padeció no pocas sediciones, 
hasta verse preso por ellos 
mas de una vez.. Tuvo gran 



abuso que D, Alvaro de Luna 
hizo de su gran valimiento 
con el Rey: lo que paró luego 
en que le cortasen la cabeza 
en la Plaza de Valladolid en 
el I4fí3. Reynas ^ Doña María 
de Aragón, i. Doña Isabel de 
Portugal , 2. 

1454 Henrique IV. hijo. 
El sentimiento de lo que el 
Rey su padre hacia con D.Al- 
varo de Luna en el auge de su 
valimiento, hizo que disgusta- 
do este Principe , se apartase 
del padre al partido de los In- 
fantes de Aragón. Pero entran- 
do á reynar D. Henrique , se 
ajustaron por algún tiempo las 
competencias que havia con 
Aragoneses, y Navarros. Pa- 
recióse á su padre en la fla- 
queza de no poder gobernar 
el Reyno por sí mismo : y ex- 
cedióle en varias disoluciones 
é imprudencias , con que ex- 
cedió en la liberalidad , y no 
supo dar punto á la clemen- 
cia. Con esto fue su Reynado 
un continuo Teatro de albo- 
rotos , hasta llegar los Gran- 
des á deponerle en una Esta- 
tua en Cadahalso, y levantar 
por Rey á D. Alfonso su her- 
mano. El Rey Don Henrique 
compraba casi á precios indig- 
nos la gracia de los Grandes: 
T el 



290 SiQLO XV^ Reyes. 

el Arzobispo de Toledo era 
del Partido contrario: dieron- 
se una batalla junto á Olmedo^ 
en que ninguno salió con la 
viétoria. Pero muerto el Infan- 



y,. Época Real de la Historia 
de España, 



Son tan sobresalientes los 
te D. Alfonso^ se redugeron sucesos de estos Reyes, llama- 
muchos al partido de D. Hen- dos por antonomasia los Ca- 
rique. El Arzobispo de Tole- thólicos , que ningún pasage 
do intentó poner en el Trono de la Historia merece con mas 
á la Infanta Z)í?/7£i Jj-fl^e/: la que razón formar Época en las 
con gran modestia y grandeza Reales de España, 
de corazón le amonestó ofre- Fue Doña Isabel hermana 
ciese aquellos servicios á su de D. Henrique IV. de quien 
hermano el Rey D. Henrique. se acaba de hablar : nacida en 
Ajustadas en fin las paces , fue Madrigal en el 1451 para ser 
jurada esta Princesa por here- honra y gloria de España, por 
dera de los Reynos: y se dis- su grandeza de ánimo, y con- 
puso, que la Reyna fuese en- tinua felicidad. Casó con otro 
viada á Portugal , divorciada Principe tan sin par como la 
(según se dice) por su repetí- Princesa , su primo segundo 



da infidelidad al tálamo : aun- 
que no tuvo efe¿to aquella 
idea. Véase la Obra de las Rey- 
nas Cathólicas. Este Rey fue 



D, Fernando V, Principe de 
Aragón, y Rey que era de Si- 
cilia , en el año 1469 en Va- 
lladolid. Fueron aclamados Re- 



el primero que se intituló Rey yes en Segovia , con las mismas 



de Gibraltar , desde el año 
1462 en que se ganó esta 
Ciudad. Murió en fin á los 
veinte años de Reynado , lle- 
no de contratiempos, y des- 
gracias. Reyna , Doña Juana 
de Portugal. 



ceremonias , que empezare» 
en el Rey Don Juan el //. pa- 
dre de Doña Isabel , como se 
dijo alli. Y no teniendo ac- 
ción , que no fuese muy nota- 
ble , las reservamos todas para 
su proprio lugar , que es el de 



1474 'Doña Isabel , y D, los Sucesos memorables de éste, 
Fernanpo V. y del otro Siglo. 



RE- 



REYES DE NAVARRA. 

'ARLOS IIT. 

1425 Blanca, hija, estan- 
do viuda, y sin hijos á^D. Mar- 
tin^ Rey de Sicilia, casó con 
D.jfuan, hijo de D.Fernando I. 
de Aragón: capitulando expre- 
samente , que aunque faltase la 
Rey na , se intitularla Rey el tal 
D.Juan. Desposáronse por Po- 
deres en 0//V?añode 141 9. En 
el de 2 s murió D, Carlos , su 
padre: y ella al punto envió 
el Estandarte Real á su Mari- 
do. En el 1441 murió la Rey- 
na Doña Blanca, dejando en 
su hijo D. Carlos^ Principe de 
Viana , fomento á las guerras 
Civiles de los Biamonteses y 
j^gramonteses , que eran nom- 
bres de Francia, expresivos de 
partidos contrarios. Los Agra- 
monteses eran los del partido 
del Rey : los Biamonteses es- 
taban de parte del Principe de 
yiana , publicando el agravio, 
que decian le hacia el Padre 
en tenerle ocupado el Reyno. 
Dieron en fin batalla, en que 
quedó prisionero el Principe 
t), Carlos, Pero saliendo éste 
de España para Ñapóles , le 
volvieron á llamar los Biamon- 
teses , aclamándole por su Rey 
en Pamplona. Atajóse esta 



Siglo XV, Reyes. 29 r 

nueva sedición, y sobrevino 



otra : pues alcanzando el Prin- 
cipe D. Carlos perdón para sí, 
y para los suyos , y tratando 
casamiento con la hermana 
del Rey de Castilla D. Heiiri- 
que , le prendió el Rey su pa- 
dre en ocasión que le llamó á 
concurrir á Cortes. Tomaron 
los Catalanes las Armas, para 
dar libertad al Principe: el Rey '^ 
de Castilla los ayudó con mil 
y quinientos Caballos; y no 
solo obligaron al Rey (que ya 
lo era también de Aragón) á 
que soltase al Principe , sino 
que quedase absoluto Señor 
de todo el Principado de Ca- 
taluña. Pero muerto después 
éste , y creyendo los Catala- 
nes que le havian ocasionado 
la muerte sus enemigos con 
malos medios , volvieron á las 
Armas : y pidiendo socorro 
al Rey de Castilla D. Henri- 
que , y enviandoles éste dos 
mil y quinientos Caballos , le 
proclamaron Conde de Bar- 
celona, según le havian ofre- 
cido. Hicieron también entra- 
da en Aragón las Armas de 
Castilla : mas retiradas de alÜ, 
de Cataluña , y Navarra , por 
mediación de Francia , pidie- 
ron los Catalanes socorro á 
Portugal , y se le dio : pero 
presentada Batalla , venció el 
T 2 par- 



292 Siglo XV. 

partido de Aragón , á cuya 
frente estaba el Principe Z>. 
Fernando^ hijo del Rey de Ara- 
gón , que tenia solos 13 años. 
Con esta viétoria se aquieta- 
ron las cosas de Navarra; y 
fueron declarados herederos 
del Rey no, los que reynaron 
por muerte del Rey D. Juan. 
Fue su Reynadode casi conti- 
nuas guerras: y al fin le afeó 
con deshonestidades. 

1479 Leonor, hija de Do- 
ña Blanca, y D. Juan. Casó 
con Gastón , Conde de Foix: 
pero havia ya muerto quando 
ella entró á reynar , y no lo 
logró un mes entero. Su hijo 
Gastón murió aun antes que 
su padre Gastón : pero dejó 
dos hijos , que reynaron. 

1479 Francisco Phebo, 
Nieto de Doña Leonor , lla- 
mado por su hermosura Pbe- 
ho. En tutela de su Madre Mag- 
dalena , Tia de Carlos VIH. 
de Francia. Coronóse en Pam- 
plona en el 1482 en que entró 
en los 14 años, y al siguiente 
murió. 

1483 Cathalina , herma- 
na , casó con Juan de Labrit^ 
g:^" Francés , y en su reynado pasó 
Navarra á la Corona de Cas- 
tilla , en el año 15 12. 



Reyes. 



REYES DE ARAGÓN. 



D 



. Martin. 
1412 FERNANDO T. hijo de 
Doña Leonor , hermana de D, 
Martin , y de D. Juan I. de 
Castilla. Hallábase este Infante 
en la Guerra contra los Mo- 
ros, á quienes en la primera 
acción venció junto á Ante^ 
quera , matándoles 15^, y qui- 
tándoles , después de otras re- 
friegas , la mencionada Ciu- 
dad. Y á vista de lo heroico 
de este Principe , pospuestos 
otros pretendientes , fue eledto 
Rey de Aragón , y publicado 
con indecibles aclamaciones 
por S, Vicente Ferrér^ en nom- 
bre de los Jueces , presente Be- 
nedidio XIII ^ y los Embajado- 
res de los Principes. Aplicóse 
al punto á dar quietud á las Is- 
las de Sicilia ^y Cerdeña: y lue- 
go con la fuerza reprimió , y 
privó de su Estado al Conde 
de Urgél^ que se levantó con- 
tra el Rey. Tuvo en su esposa 
Doña Leonor de Albur querque 
(nieta de D. Alfonso XL) qua- 
tro hijos : los dos reynaron : y 
los otros dos gozaron los Es- 
tados que les dejó , aunque en 
tiempo de las turbaciones de 
D. Alvaro de Luna. 

1416 Alfüííso V, hijo^ 

des- 



Siglo XV, Reyes. 

después de sosegar á Cerdeña, 
le llamó en su socorro Doña 
Juana II, Reyna de Ñapóles, 
ofreciendo adoptarle en la su- 
cesión , por hallarse sin hijos. 
Socorrióla contra las Armas de 
Luis , Duque de Anjou : y 
adoptóle la Reyna , de que se 
siguieron luego no pocas tur- 
baciones entre Españoles , y 
Franceses. Volvióse á España 
el Rey D. Alfonso , y con su 
ausencia pasó Ñapóles á poder 
de los Franceses. Pasó el Rey 
á restaurarla : y dando una Ba- 
talla Naval á los Genoveses, 
quedó prisionero el Rey , y sus 
hermanos D. Juan, y D. Hen- 
rique ; diciendo se rendian al 
Duque de Milán. Tratólos éste 
honoríficamente , y ajustaron 
Paces con liga ofensiva, y de- 
fensiva : lo que sintieron mu- 
cho los de Genova. El Rey Z). 
jílfonso se empeñó en ganar á 
Ñapóles : murió en el sitio su 
hermano Z). Pedro : pero en fin 
se apoderó de ella por asalto 
en el 1442 , y se le rindieron la 
Pulla ^ y el^^rwzo. Enardecia- 
se la turbación en Italia: pero 
la funesta noticia de la pérdida 
de Constant inopia fue causa de 
establecer Paces generales, pa- 
ra ocurrir á los progresos del 
Turco. Dividió por Testamen- 
to sus £stados : á D* Juan su 



293 
hermano , Rey de Navarra, 
declaró sucesor en el Reyno 
de Aragón: el de Ñapóles, co- 
mo conquista suya, le cedió á 
D, Fernando su hijo , que no 
lo era de la Reyna : y esta sola 
mala inclinación afeó á este 
Principe: pues en lo demás 
no le ganó ningún Héroe de 
sus Predecesores. 

1458 Juan II. Rey de Na- 
varra, Sicilia, y Aragón, herma' 
no.Este padeció las turbaciones, 
que se refieren en su Rey nado 
de Navarra: y á que se debe 
añadir , el que los Catalanes 
ofrecieron su Principado á Re^ 
nato. Duque de Anjou , á quien 
D. Alfonso V. de Aragón echó 
de Ñapóles, y aceptó el nuevo 
partido, para vengaren Aragón 
lo que los Aragoneses le hicie- 
ron en Italia. Envió á su hijo 
con tropas suyas , y del Rey de 
Francia : pero aunque consi- 
guieron algunas ventajas en los 
Campos de Gerona , el tiempo, 
y el terreno los hizo retirar. Es- 
te Rey casó segunda vez con 
hija del Almirante de Castilla, 
de quien tuvo á D, Fernando^ 
en quien se unieron Aragón, 
y Castilla , por el casa miento ,£:§ 
de este con Doña Isabel , Prin- 
cesa , y Reyna de Castilla. 

1479 Fernando , el Ca^ 

thólicQ , hijo , Rey de Castilla, 

T3 de 



294 Siglo XV, Reyes. 

de Aragón, de Sicilia, y lúe- una hija del mismo nombre, 
go de Navarra , y de Ñapóles, que se decía hija del Rey , y se 
de quien se hablará después. tenia por hija de otro. Por esto 

la desechó Castilla de la heren- 
cia, y aclamó áZ)¿?«£i /j'fl¿'^/,her- 
mana de D. Henrique, El Rey 
de Portugal D. Alfonso se des- 
posó de segundas nupcias con 
esta su sobrina ; y por esto se 
llamó Rey de Castilla, y los del 
partido contrario á los Reyes 
Cathólicos los coronaron en 
Plasencia. Con esto empezó la 
Guerra entre Portugal, y Cas- 
tilla: Portugal se apoderó de 
Zamora , y del Castillo de Bur- 
gos. El Rey Cathólico recobró 
á Zamora , y el de Aragón hizo 
que el Castillo de Burgos se 
rindiese á Doña Isabel en el 
1476. El Principe D.Juan^que 
gobernaba á Portugal , viendo 
el mal estado de sus Armas, vi- 
no con diez mil hombres á so- 
correr á su padre. Llegaron á 
dar Batalla junto á Toro^ y ven- 
cieron los Castellanos : pero el 
Principe D, Juan se mantuvo 
en un alto con un trozo de 



REYES DE PORTUGAL. 

J UAN L 

1433 Eduardo , ó DuAR- 
TE , hijo. En tiempo de éste 
quisieron los Infantes sus her- 
manos extender su nombre , y 
sus Dominios por el África: 
pero fueron destrozados sensi- 
blemente por los Moros , que- 
dando prisionero , con otros, 
D. Fernando ^en rehenes de las 
Capitulaciones ajustadas: y an- 
tes que se cumpliesen (por ser 
indecorosas) murió allá. Eduar- 
do reynó solos 5 años. 

1438 Alfonso V. hijo. Es- 
te fue el primero, que á egem- 
plo de Castilla se llamó Princi- 
pe ^ intitulado luego áQ\ Brasil, 
Pasó con su Armada á África, 
pero se volvió sin lograr ven- 
taja alguna, haviendo estado 
en riesgo de la vida. Pero vol- 
viendo con mas fuerzas , tomó 



gente 



sin ser desbaratado: 



á Arcilla , y á Tánger, Desde hasta que viendo las cosas de 
la muerte de D, Henrique IV, caida , se volvió á Portugal, 



de Castilla se abrió puerta á di- 
sensiones con este Reyno , á 
causa de haver casado D. Hen- 
rique con la hija de Z). Eduar- 



llevandose á Doña Juana , que 
era la ocasión de estas Guer- 
ras. El Rey se volvió también 
á Portugal : pasó á Francia á 



do , llamada Juana : ésta tuvo pedir socorro , mas no le reci- 
bió. 



Siglo XV, Reyes. 



295 



bió. Con esto fue Castilla re- 
cobrando todos los Castillos, 
que tuvieron los Portugueses, 
Cantalapiedra , Castronufio, y 
la Ciudad de Toro. Murió D. 
Alfonso V* en el mismo apo- 
sento en que nació. 

1 48 1 Juan II. hijo , llama- 
do el Grande. Empezó expe- 
rimentando disgustos de los 
Grandes, y para sosegarlos corr 
tó la cabeza al Duque de Bra- 
ganza , lo que encendió mas 
los ánimos de los descontentos, 
cuya nueva conspiración fue 
descubierta, y castigada, ma- 
tando el mismo Rey con un 
puñal al Duque de Viseo. Tu- 
vo, fuera de este ánimo severo 
en derramar sangre , grandes 
prendas , y amaba á los de va- 
lor , y á los virtuosos. Decia, 
que no se debia llamar Rey, 
quien no sabia gobernar por sí, 
6 se dejaba gobernar por otro. 
Nombró por su sucesor á 

149S Manuel , primo del 
P. y nieto de Eduardo : aplicó- 
se á la empresa del descubri- 
miento de las Indias : á que ha- 
via dado principio el Infante 
D. Henriqíie^ hermano del Rey 
Eduardo : y logró el efedo, que 
se dirá después. Casó de segun- 
das nupcias con Doña María, 
hija de los Reyes Cathólicos, 
y hermana de su primera es- 



posa. Tuvo en ella á Doña Isa- 
bel , que casó con Car /os V, 
Obligó á los Judios al Bautis- 
mo , lo que fue causa de algu- 
nas turbaciones. Fue terror á 
los Bárbaros en las Costas de 
la África: y no hizo ma! , ni 
molestó á ningún Principe 
Christiano. Sepultóse en el 
Templo de Belén , que fundó 
para los Padres Geronymos. ^ 

REYES DE FRANCIA. 



'ARLOS VI. 

1422 Carlos VII. hijo, lla- 
mado el Vidiorioso'. entró á rey- 
narquando estaban mas encen- 
didas las Guerras Civiles de 
Francia : y por ser tan sobresa- 
lientes los acaecimientos del 
tiempo de este Rey , se pon- 
drán en los Sucesos memorables. 

1461 Luis XI. Fue muy 
desemejante á su padre en el 
gobierno : pues le faltó (según 
dice Valemont) el consejo , la 
justicia , y la razón : y con to- 
do eso le eligieron por Arbitro, 
para decidir sus competencias, 
los Reyes de Castilla , y Ara- 
gón: para cuyo eftdo se vie- 
ron , y hablaron los dos Reyes 
de Francia , y de Castilla junto 
diFuenterrabia : aunque no tu- 
vo efedo este Congreso, por 
T4 no 



29^ 



SmLO XV, Reyes. 



no ser á gusto de todos la sen- zado por ellos : y con esta oca- 
tencia. En este tiempo empeñó sion , volviendo el Duque de 



el Rey de Aragón los Estados 
de Rosellón^y Cerdania, dejan- 
doseles en prendas á este Rey 
de Francia , para que se satisfa- 
ciese de las Tropas, y caudales 
que le havia prestado : y se 
mantuvieron asi en prendas es- 
tos Estados , hasta que en tiem- 
po del Rey Cathólico, ajusta- 
das Paces entre Francia , y Es- 
paña , se restituyó el Rosellón, 
y Cerdania al dicho Rey Don 
Fernando en el 1493. 

Redimió este Rey con una 
crecida suma los Estados que 
su padre havia dado en pren- 
das al Duque de Borgoña , en 
fuerza de las Paces de Arras: y 
llevando esto muy á mal el hi- 
jo del dicho Duque de Borgo- 
ña , levantó contra el Rey el 
partido que se llamó del Bien 
público. Este después de dar 
Batallas á las Armas del Rey, 
solo se pudo extinguir, conce- 
diendo el Rey á sus contrarios 
lo que por entonces querían, 
para dividirlos luego, y asi aca- 
bar con ellos. La cabeza de es- 
ta facción fue el mencionado 
hijo del Duque de Borgoña. 
Este, deseoso de aumentar sus 
Estados, se apoderó de Lorena: 
y queriendo apoderarse tam- 
bién de los Suizos , fue destro- 



Lorena á recuperar su Duca- 
do, volvió contra él con nue- 
va ferocidad , y audacia el Du- 
que de Borgoña: pero fue muer- 
to en el sitio de Nancy. Con su 
muerte huvo sobre sus Estados 
disensiones entre los Borgoñe- 
ses , y el Rey de Francia: pues 
éste pretendia , que con la 
muerte del mencionado Duque 
pertenecían á la Corona sus 
Estados: y aquellos, unidos con 
los Flamencos, reconocian por 
su única Señora á Maria , hija, 
y única heredera del Duque 
de Borgoña. Para afianzar me- 
jor su derecho , casaron á esta 
Princesa con Maximiliano ., hi- 
jo del Emperador Federico^sln 
que obstasen á ello las solicitu- 
des contrarias del Rey de Fran- 
cia. Por este casamiento entra- 
ron en la casa de Austria los 
Estados de Flandes, Brabante, J::^ 
Artois, Holanda, Zelanda, y 
Gueldres : y de aquí se origi- 
nó la competencia entre la 
Francia , y Austria : y con la 
Austria entró también en Es- 
paña la competencia con Fran- 
cia , sin que antes huviese havi- 
do en Castilla discordias con 
la Francia , sino una continua- 
da harmonía de buena corres- 
pondencia , como consta en 

lo 



lo propuesto hasta aqui. La 
unión de la Corona de Aragón 
á la de Castilla fomentó tam- 
bién en ésta las discordias con 
Francia, por las continuadas 
competencias de Aragoneses, 
y Franceses sobre los Reynos 
de Ñapóles , y Sicilia. 

Luis XI. se apoderó del Du- 
cado de Bo7'goña : y molestado 
de una larga enfermedad , no 
dejó piedra por mover para 
recuperar la salud. A S. Fran- 
cisco de Paula le hizo venir de 
Calabria , por ver si alcanzaba 
le prolongase la vida , pero el 
Santo insistió en persuadirle, 
que pensase mas en la eterni- 
dad que en esta vida. 

1483 Carlos VIII. hijo, el 
jífable , pasó en persona á Ña- 
póles , donde fue coronado; 
pero tan fácilmente como en- 
tró en este Reyno , le perdió: 
asi porque los Franceses (co- 
mo refiere Graveson ) no tanto 
ocupaban , quanto disipaban el 
Reyno, como porque los de- 
más Principes consideraron lo 
perjudicial que sería este domi- 
nio, si se arraigaba en Italia: 
y asi hicieron una liga , que 
llamaron Santisima , entre el 
Papa , el Emperador , España, 
Venecia , y Milán , con tal se- 
creto , que llegó primero la 
noticia del hecho , que el rece- 



SiGLO XV. Reyes. 297 

lo; y al punto salió el Rey de 



Francia del Reyno : y encon- 
trado por la Tropa de los Ve- 
necianos, le dieron Batalla jun- 
to á Parma ; y aunque hicieron 
gran destrozo los Franceses, 
se vio el Rey precisado á huir 
secretamente. Murió de 27 
años y medio , muertos antes 
que él sus hijos. 

1498 Luis VIÍ. Duque de 
Orleans , pariente mas cercano 
del P. llamado Padre del Pue- 
blo. Intitulóse Rey de las dos 
Sicilias, de Jerusalén , y Du- 
que de Milán , y se aplicó á la 
expedición de Italia , haciendo 
su entrada en Milán. Unióse 
con el Rey Cathólico para la 
Conquista de Ñapóles ; pero 
después perdió todo lo que 
havia adquirido en Ñapóles , y 
Milán. En su tiempo aportaron 
la primera vez los Franceses á 
la nueva Francia , ó Canadá^ 
en el 1508. Reynó 17 años, 
y murió en el 1515 sin dejar 
sucesión. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

En Pisa^ Ciudad de Toscana. 
Para ocurrir al Cisma de Gre- 
gorio XII. y Benediao Xllf. 
eligieron á Alejandro V. 1409. 

Algunos no han tenido por 
legítimo á este Concilio. Pero 

Ja 



2gQ Siglo XV, 

la legitimidad de la elección de 
Alejandro V, y la aprobación 
que éste hizo del mencionado 
Concilio (como se vé en Labbe) 
excluye toda duda. Fue Gene- 
ral este Concilio : pues si no , no 
huviera tenido autoridad para 
deponer á los que depusieron, 
y elegir al legítimo Prelado, 
que eligieron. Pero no se suele 
poner en número con los de- 
más Generales, por no haverse 
extinguido el Cisma, &c. Asis- 
tieron 4 Patriarcas , 24 Arzo- 
bispos, 182 Obispos , ¿c. 

En Constancia , General 
XVI. de 4 Patriarcas: 47 Ar- 
zobispos : 160 Obispos: 564 
Abades , y Doétores : con pre- 
sencia del Emperador Sigis- 
mundo , y el PsLpayuanXXIlL 
que presidió en las dos prime- 
ras Sesiones. Pero ausentóse 
luego á Scajfusa (que distaba 
quatro millas de Constancia) 
sin dar parte al Concilio, como 
se dijo en su vida. Y declaran- 
do luego el Concilio por va- 
cante la Silla; eligieron (como 
arriba se previno)alPapa Mar^ 
tino P\ asi llamado , por haver 
sido eleélo en el día de S. Mar- 
tin , año de 1 417. El Empera- 
dor Sigismundo se esmeró tan- 
to en promover el bien de la 
Iglesia en la extinción de este 
Cisma , que no contento con 



Concilios. 

las diligencias que hizo en to- 
das partes por sus Embajado- 
res , pasó personalmente , sin 
reparar en las molestias del 
viage , á Italia , Francia , Es- 
paña , y Alemania : y después 
de la elección del Papa Marti- 
no V. el mismo Emperador 
llevó en la acción de la pose- 
sión del Papa las riendas del 
caballo , en que iba la Cabeza 
de la Iglesia. 

Fuera de este motivo de la 
extinción del Cisma, tuvo otro 
este Concilio , contra los erro- 
res de IF/V/^/, cuyos libros man- 
dó quemar , y que se desenter- 
rasen sus huesos , y se arroja- 
sen muy lejos de la Iglesia. 

Declaró también contra los 
Bohemos Musitas , ser legíti- 
mamente introducida en la 
Iglesia , y que se debe guardar, 
la costumbre de que comul- 
guen los Fieles en una sola es- 
pecie : declarando por Hereges 
á los que afirmaren con perti- 
nacia no ser lícito comulgar 
bajo una sola especie. Véase el 
Siglo Xí. 

Procedióse también contra 
los errores áejfuan /i/wj, Discí- 
pulo de Wiclef^ que se halló 
presente al Concilio , recibido 
Salvo Condudto , no del Papa 
(que entonces Qra.yuan XXIII.) 
ni del mismo Concilio (como 

in- 



Siglo XV. Concilios. 



299 



injustamente han fingido algu- 
nos Hereges, contra públicos 
testimonios en contrario) sino 
del Emperador Sigismundo^ 
que le dio el Salvo Conduelo 
perteneciente á su integridad, 
por todos quantos sitios pasa- 
se: en que efedivamente todos 
le trataron con humanidad, 
aun en la misma Ciudad de 
Constancia, hasta que se esca- 
pó de ella contra el mandato 
del Emperador , y contra lo 
padado , pues entonces fue co- 
gido , y encarcelado. Fue con- 
vencido de Herege : y no que- 
riendo abjurar los errores , y 
añadiendo nuevos delitos en 
Constancia , en ponerse á decir 
Misa estando excomulgado, 
sobre el delito de haverse hui- 
do de Constancia; justamente 
fue entregado al brazo Seglar, 
degradado , y por su pertina- 
cia entregado á las llamas. 

A Gerónimo de Praga , Dis- 
cípulo de Hus (ambos Bohe- 
mos) le dio Salvo Condudío el 
mismo Concilio , con la clau- 
sula de que estuviese siempre 
salva la justicia: pero ha vien- 
do recaído en los errores que 
abjuró, y haviendo también 
.huido , no se faltó á la Justicia 
en condenarle según la forma 
de Derecho , pues se hizo in- 
digno del Salvo Condudo, fal- 



tando á la Justicia , en ser re- 
lapso, y en huir contra la fé 
dada , y asi convencido de su 
misma pertinacia, tuvo el mis- 
mo fin que su Maestro. 

El Papa Martina V. aprobó 
lo que se aduó en este Conci- 
lio en las materias de Fé, y 
contra los Hereges : pero no 
absolutamente , según todos 
los puntos que hay en él ; pues 
en la Sesión 4 y 5 se dá auto- 
ridad al Concilio sobre el Pa- 
pa : lo que no se ha de entender 
absolutamente , sino en el ca- 
so en que aquello se estable- 
ció , esto es , en tiempo de Cis- 
ma en que no se sabe qual sea 
el verdadero Papa ; pues en- 
tonces tiene autoridad la Igle- 
sia para declarar qual sea el 
verdadero : pues si el Concilio 
General no tuviera autoridad 
de proveer á la Iglesia de ver- 
xladero Pastor , en unos lances 
que la experiencia ha dicho ser 
no poco comunes, huviera fal- 
tado á Christo esta importan- 
tísima providencia en el esta- 
blecimiento de su Iglesia : lo 
que no puede decirse. Pero co- 
mo el Papa dudoso sea tenido 
por no Papa, el que el Conci- 
lio General tenga autoridad 
sobre el Papa en tiempo de 
Cisma , no es tener autoridad 
sobre el Papa : pues por esta 

voz 



300 Siglo XV. Concilios. 

voz solo se entiende al que es 
Pastor legítimo de la Iglesia. 
Bel armiño lib, 2 de ConciL 



cap. 19. 

Empezóse este Concilio en 
el 1414, y se acabó en el 18, 
señalando para celebrar otro 
Concilio para la reformación 
de las costumbres, á la Ciudad 
de Pavia , para de alli á cinco 
años: pero sobreviniendo pes- 
te , se trasladó á Sena^ y de alli 
á Basiléa^ que está entre los 
Suizos , y Alemania , siendo 
ya Pontífice Eugenio IV. Em- 
pezóse canónicamente en el 
1431 : pero por las muchas 
Guerras, y por la pública uti- 
lidad de la Iglesia , sobre la 
unión déla Iglesia Griega con 
la Latina, se trasladó á Ferra- 
ra. La situación de la Ciudad 
de Basiléa era sumamente in- 
comoda para los Griegos , asi 
por su distancia de los Puer- 
tos , como por la gran aspere- 
za de los caminos. 

Trasladado el Concilio de 
Basiléa a Ferrara , y comenza- 
do en el 1438 , quedó sin Ca- 
beza el Concilio de Basiléa-. 
pues retirados los Legados 
Apostólicos, se quedaron alli 
algunos Obispos , que llevaron 
á mal la traslación del Conci- 
lio: y sucedió lo que referimos 
en la vida de Eugenio IV* 



Túvose , pues , el Concilio 
en Ferrara en el 1438 , presi- 
diendo el Papa Eugenio : y asis- 
tiendo y w^tw Píj/^o/í?^o , Empe- 
rador del Oriente , y el Patriar- 
ca de Constantinopla: los de- 
más por sus Procuradores: y 
1 50 Obispos. Empezóse dispu- 
tando entre Griegos, y Latinos, 
sobre los Dogmas del Purgato- 
rio , y Bienaventuranza de los 
Santos, en que convinieron lue- 
go : y se dio principio á las Se- 
siones sobre la Procesión del 
Espíritu Santo. Por los Griegos 
disputaron Marcos Ephesino, 
Balsaman , y otros. Por los La- 
tinos los Cardenales Cesarino^ 
y Alhergato: Andrés, Arzobis- 
po de RhoJas , Dominico: y 
el Provincial de Lombardia, 
del mismo Orden : Juají de 
Montenegro , con Pedro Per- 
querio , Franciscano : y Juan 
de Santo Thoma , Angustí no. 

Pero sobreviniendo peste, 
se pasó el Concilio á Florencia: 
(que no contando al de Pisa^ 
Sena, y Basiléa, es General 
XVll.) empezóse en el 1439, 
y se efeéluó la unión de die- 
gos con Latinos , confesando 
todos la Procesión del Espíritu 
Santo, del Padre, y del Hijo, 
como de un principio. Y que 
los Sacerdotes de Oriente , y 
Occidente se conformea con 

el 



Siglo XV. 

el uso de stis Iglesias, en orden 
al Pan ázimo, ó fermentado. 
Que el Papa sea tenido por 
Cabeza de la Iglesia : y que 
entre los Patriarcas del Orien- 
te sea el primero el de Cons- 
tantinopla , como se dijo en el 
Lateranense IV, 

Uniéronse también con la 
Iglesia los Armenios, los Ja- 
cobitas, y Etiopes, ó Abisi- 
nos. Pero no quiso Dios , que 
durase mucho este gozo: pues 
el infeliz Marcos , Metropo- 
litano Ephesino , pervirtió á 
los demás con su tesón cisma- 
tico, y volvieron á sus anti- 
guos errores. 

En España se tuvieron va- 
rios Concilios en este Siglo: y 
al principio de él se tuvo uno 
en Alcalá , para apartarse de la 
obediencia de Benedi&oXIII, 
como refiere el Cardenal Aguir- 
re tom. 11 1, 

En Tortosa , presidiendo d 
Cardenal Legado Pedro de 
Fujo : para apartarse de Gil 
Muñoz , y dar la obediencia á 
Martino V. y para la discipli- 
na Eclesiástica. 1429. 

En 3Iadrid'^ para ocurrir á 
los que se introducían en la 
Iglesia sin saber Latin : presi- 
diendo el Cardenal Legado D. 
Kodrigo de Borja. 1473. 

En el mismo año se tuvo en 



Concilios, 301 

branda otro Concilio , para el 
mismo fin , y disciplina Ecle- 
siástica. 

Eíi Alcalá se tuvo otro Con* 
cilio, ó Junta de cinquenta y 
dos Maestros , ó Dodores en 
Theología , y Cañones, presi- 
diendo el Arzobispo de Tole- 
do D., Alfonso Carrillo^ contra 
Pedro de Osma , Doélor de Sa- 
lamanca , que enseñó varios 
errores acerca de la Confesión 
Sacramental. Pero abjuró los 
tales errores alli mismo. Su li- 
bro fue quemado. El Papa Six- 
to IV, confirmó por especial 
Constitución todo lo que se ac- 
tuó en Alcalá contra Pedro de 
Osma: y es (según Cano) el úni- 
co Concilio Episcopal confir- 
mado por el Pontífice Roma- 
no, {lib. 5. c, 4. concil, 7.) Tú- 
vose este Synodo en el 1479. 

HEREGES, 
Y SUS ERRORES. 

Juan Hus ^ y Geronymo de 
Praga , de quien se habló en el 
Concilio Const ándense. Adop- 
taron los errores de I^/V/i?/. Im- 
pugnaron el Primado del Papa, 
la Comunión en una sola espe- 
cie , y el uso de la Excomu- 
nión : y decían , que la Iglesia 
constaba de solos los escogi- 
dos. Uno y otro fueron gra- 
duados en la Universidad de 

Pra- 



302 Siglo XV, Hereges. 

"Praga en el Rey no de Bohe- contrarios. (El año de 1743 se 

niia : Juan Hus fue su Redor: trasladó este Tambor del Cas- 

y Geronymj sobresalía en la tillo de G/a^í ala Corte de -S^r- 

eloqüencia del Pulpito ; con lo Un , donde se guarda entre 

que fácilmente pervirtió lama- otras cosas raras.) Oyendo 

yor parte del Pueblo. Juntaba- que unos malvados renovaron 

se á esto , el que por este tiem- la heregía de los Adamitas 

po reynaba el infeliz Vences- (que dimanaron de los Gnos^ 

lao : y por tanto prevalecieron ticos) y que en señal de ino- 

los desordenes. cencía usaban la indecencia 

Dividiéronse los Husitas de andar en cueros ellos y 

en diferentes partidos : y el ellas , le pareció tan mal esta 

que mas sobresalió fue el de la maldad , que los pasó á todos 

mayor fuerza de Juan Zisca^ á cuchillo, 
que era su Capitán General: de- 
claró guerra á los Cathólicos, SANTOS. 

haciendo mil crueldades con- Francisco de Paula ^Fundador, 

tra los Templos , y Monaste- Vicente Ferrer , E. 

tíos. El Emperador ^/^/Vw««¿/o Antonio de Florencia^ E. 

tomó las Armas contra él : pe- Lorenzo Justiniano , E. 

ro fue vencido varias veces, y Bernardina de Sena, E. 

obligado á capitulaciones in- Diego de Alcalá. 

decentes. El Partido de Zisca Juan Capistrano , E. 

se llamó el de los Thaboritas^ Rita de Casia, 

á causa de que se fortalecieron Juan de Sahagwu 

en un Monte casi inexpugna- Francisca Romana, 

ble , á quien dieron nombre de Casimiro^ Principe de Polonia. 

T babor. Otros se llamaron Ca- Pedro de Arbues, 

lixtinos , por el tesón con que Pedro Regalado, 

defendían la necesidad de la Jacome de la Marca, 

Comunión del Cáliz. En dos Cathalina de Bolonia , E» 

Batallas perdió Zisca los ojos: Antonio de Amandula, 

Y aun ciego salió á Campaña, Antonio del Águila, 

y venció. Perdió la vida en una Gonzalo de Lagos, 

peste: y encargó á los suyos Cathalina de Palancia, 

hiciesen de su pellejo un Tam- Andrés de Monreal, 

bor, para infundir terror á sus Juliana de Busto. 

Es- 



ESCRITORES. 



jfacobo Magno, 

Jacobo de P'alencia, 

Jacobo Bergomense, 

Besarion , Griego Basiliano. 

Pedro de Aliaco» 

jfuan Gerson, 

Paulo de Santa Marta , que 
primero fue Judio : y con- 
vertido, llegó á ser Arzobis- 
po de Burgos , por lo que se 
llama el Biirgense, 

Alfonso Tostado , el Abulense. 

Pico Mirandulano. 

Phelipe Comines, 

Angelo Policiano, 

Blondo F I avio : y Platina^ 

Lorenzo llalla» 

Juan Nauclero, 

yuan Trithemio : y Capreolo, 

Juan de Torquemada, 

jilano de Rupe, 

Thotnás Anglico , que ha sido 
ocasión de que algunos es- 
critos suyos se atribuyan á 
Santo Thomás de Aquino^ 
equivocando el Anglico con 
Angélico. 

Antonio de Rampelogis* 

Thomás de Kempis, 

Gabriel Bieh 

Thomás Waldense^ 

Dionisio Cartujano, 

Bautista Mantuano, 

Pedro de Natalikus, 



Siglo XV. Sucesos. 303 

Paulo Emilio, 
Polidoro Virgilio, 
Bolaterrano : y Nebrija, 
Nicolás Tudesco , llamado el 
Panormitano, 



SUCESOS MEMORABLES. 

Constant inopia tomada por los 

Turcos ^y progresos de su 

Imperio, 

Aquel antiguo Imperio del 
Oriente , que empezó por la 
piedad , poder , y magnificen- 
cia de Constantino Magno en 
el año de 334 , y duró por mas 
de once Siglos , vio en éste su 
fin en otro Constantino en e! 
1453. Los desordenes , cruel- 
dades , é impiedad de los Em- 
peradores de Constantinopla, 
llenaron la medida de sus abo- 
minaciones, con ha verse apar- 
tado de la unión eteduada con 
la Iglesia Cathólica Rociana: 
y cansada la divina paciencia 
de la Griega inconstancia , y 
de tan prolongado tesón en 
sus pecados , los entregó en 
manos de sus enemigos , apo- 
derándose los Turcos en el 29 
de Mayo de la gran Corte de 
Constant inopia ^ con tan nota- 
ble dolor de toda la Christíaii- 
dad , como corresponde á tan 



304 si(7Lo xy, 

grave insolencia de los enemi- 
gos del nombre de Jesu-Chris- 
to, y las afrentas y daños, que 
por esta puerta entraron á com- 
batir á ia República Christiana. 

Después de la muerte de 5íi- 
yacetes , de quien hablamos en 
el Siglo pasado , le sucedieron 
en el Imperio sus hijos : y aca- 
bando unos con otros, quedó 
solo el último , llamado Maho- 
met. El hijo mayor de éste lla- 
mado Amurath II. se afianzó 
en el Imperio , venciendo á 
Mustaphá. 

Este Amurath IL fue muy 
perjudicial á losChristianos en 
las viélorias que logró contra 
los G riegos, y z/íí« Castrioto^ que 
rey naba en Albania , cediendo 
á la m lyor fuerza de Amurath^ 
le cedió su Corte, y sus dos hi- 
jos en prendas de su fidelidad. 
El mas pequeño de estos, lla- 
mado Jorge CastrÍGto^]ogr6 tal 
aceptación con Amurath , por 
la grandeza de su cuerpo, y 
amabilidad de sus prendas , que 
haviendole hecho instruir en 
la ley de Mahoma , era toda su 
confidencia : y viendo lo que 
se aventajaba en las Armas , le 
puso el nombre de Scander- 
berg , que en lengua Turca sig- 
nifica el Señor Alejandro. Por 
muerte de su padre Juan Cas- 
trioto se apoderó Amurath de 



Sucesos. 

sus Estados : y viendo el valero- 
so Jorge Castrioto, que no te- 
nia esperanza de recuperar por 
aquel medio el Reyno de su 
padre , ideó restaurarle en algu- 
na ocasión, que fuese favorable 
á los Christianos, á quienes es- 
taba inclinado tiernamente, y 
deseoso de sacudir el yugo , y 
superstición de los Bárbaros. 
Por este tiempo el Rey de Hun- 
gría Uladislao desbarató un 
gran Egército de Turcos en el 
1443 por industria del valeroso 
y memorable Juan Huniades^ 
junto al rio Moraba. Hallóse 
en esta Batalla Jorge Castrtoto\ 
y pasándose á los nuestros , re- 
cuperó á Oroya , que era la Ca- 
pital de los Estados de su pa- 
dre, dando á su Gobernador 
unas Cartas fingidas en nom- 
bre del Emperador , para que 
le entregase la Ciudad. Puesto 
en posesión de ella , la mantu- 
vo, correspondiendo al nom- 
bre de Alejandro , con no me- 
nos valor , que felicidad contra 
el poder de Amurates , á quien 
venció varias veces , y obligó 
á levantar con afrenta el sitio 
que havia puesto á la Ciudad 
de Oroya : y queriendo vencer 
esta melancolía con el vino, 
bebió tanto , que murió de 
apoplegia en el i4s't» 
Sucedióle su hijo Mahomet II. 

Es- 



Este fue el que se echó sobre 
Cmstantitiopla : y sitiándola 
por mar y tierra , la expugnó 
después de 54 dias de cerco, y 
entró en ella el orgulloso ven- 
cedor , soltando la rienda á to- 
da honestidad y humanidad. 
Robaron los Templos , pisaron 
las Imágenes : no perdonó su 
avaricia aun á los sepulcros de 
los Cesares: pasaron á cuchillo 
á 4o9 personas ; dieronse á los 
Soldados tres dias continuos, 
no solo para botín de Tem- 
plos , Monasterios , y Casas, 
sino para el brutal abuso de 
las Vírgenes. El desgraciado 
Emperador Cojistantino al ver 
entrar la Tropa en la Ciudad, 
por no ver su infeliz servidum- 
bre , se arrojó con su espada 
contra el ímpetu del Bárbaro, 
entre cuya multitud halló su 
ultimo aliento : pero conocido 
su cadáver, y puesta en un pa- 
lo su cabeza , la llevaron le- 
vantada por lo público para in- 
sultación y terror de los Chris- 
tianos. Este fue el infeliz para- 
dero de la Corte , é Imperio de 
los Griegos Cismáticos. 

El Turco Mahomet II, que 
tomó á Constantinopla , puso 
en ella la silla de su Imperio: y 
pasando á sitiar á Belgrado^ y 
oponiéndosele el Grande Hu- 
tiiades con S. Juan Capistrano^ 



Siglo XV, Sucesos. 3^S 

que llevaba la Vandera Sagra- 



da , le destrozaron en un día 
Soá Soldados , quedando Hu- 
niades terror para los Bárba- 
ros , y saliendo Mahomet con 
un ojo menos del combate. 

Para establecer mejor su 
Imperio , permitió Mahomet 
(como refiere Spondano) el uso 
libre de nuestra Sagrada Reli- 
gión á los Christianos, hacien- 
do que los Obispos eligiesen 
Patriarca ; á quien dio para su 
aclamación un caballo de los 
suyos enjaezado con aderezos 
Reales. Supo Mahomet las len- 
guas Arábiga, Pérsica, Caldea, 
Griega , y Latina. Conquistó 
tres imperios, quatro Reynos, 
veinte Provincias , y 200 Ciu- 
dades. Hizo construir los dos 
famosos Castillos, llamados los 
Dar dáñelos. Fue muy aficio- 
nado á la pintura , para lo que 
llevó á su Corte á un Pintor 
Veneciano : y como éste pin- 
tase una Cabeza del Bautista^ 
le dijo el Emperador, que el 
cuello estaba largo: y como el 
Pintor se hallase embarazado 
en la proporción en que havia 
de dejarle , mandó Mahomet 
que entrasen á un Esclavo, pa- 
ra que el Pintor se enterase de 
lo que le decía. Lo mismo fue 
entrar aquel Esclavo, que cor- 
tarle la cabeza , y tomándola 
V el 



3o6 Siglo XV, Sucesos. 

el Emperador en la mano, dijo 



al Pintor : Ves como se compri- 
me el cutis , y se acorta quando 
¡a cabeza está apartada del 
cuerpo ? El pobre Pintor , que 
no estaba hecho á copiar por 
semejantes modelos, cuidó mas 
desde entonces de huir de se- 
mejante Escuela, que de co- 
piar al vivo lo que á él le havia 
dejado como muerto. 

En el 1 48 1 murió Mabo- 
fnet : y su hijo Bay acetes II, 
prevaleció en el Trono, contra 
su hermano ¿'íw/, que vencido 
se retiró á los Christianos de 
Rhodas , pidiendo Bay acetes 
que le asegurasen bien , para 
que no volviese á perturbar su 
Imperio , y dando grandes su- 
mas para sus alimentos. Muer- 
to este Zemi^ padeció mas Ba- 
yacetes por sus hijos : pues su 
hijo menor Selin se rebeló 
contra él , favorecido de los 
Genizaros ^s\UQ. le querían mas 
que á ' ,su hermano mayor 
Achmet : y en el 1 5 1 2 se le- 
vantó con el Imperio, depo- 
niendo á su padre Bayacetes 
(que murió de veneno) y qui- 
tando la vida á sus hermanos, 
y á quantos podian oponerse á 
sus intentos. 



niob 



ii.. 



Guerras Civiles de Francia^ ' 

El origen de todas las com- 
petencias , que costaron tan- 
ta sangre á la Francia en sus 
Guerras Civiles , provino des- 
de el Rey nado de Carlos VI, 
pues al punto que éste se vol- 
vió incapaz de gobernar por 
sí, compitieron sobre la Re- 
gencia del Reyno los tres Du- 
ques de Berri , Borgoña , y Or-^ 
leans; y excluido este último 
del manejo , se introdugeron 
los implacables odios , que rey- 
naron tanto tiempo entre los 
dos Partidos. Muerto Phelipe^ 
Duque de Borgoña, se aumentó 
la discordia , por quanto su hijo 
Juan^ mas feroz y belicoso que 
su padre, hizo quitar la vida á 
Luis ^ Duque deOrleans. Para 
la defensa de esta grave mal- 
dad se valió de la pluma, y de 
la espada : la pluma la manejó 
su Theologo Juan Parvo , de- 
fendiendo , que qualquiera po- 
dia licitamente quitar la vida 
al Tyrano , en cuyo nombre 
incluía al mencionado Duque 
asesinado : pero el Concilio 
Const ándense ocurrió pronta- 
mente á la condenación del 
tal error. La espada la manejó 
el mismo Duque, no solo por 

sus 



Siglo XV, Sucesos. 307 

sus Tropas , sino por las de pretendiendo excluir de la su- 



Henrique V» de Inglaterra, con 
quien se confederó con nota- 
ble perjuicio del Reyno : pues 
á la primera entrada de los In- 
gleses en Francia en el año de 
15 fueron vencidos los Fran- 
ceses con muerte de diez mil 
Soldados, y pérdida de muchos 
Principes de la Sangre. Apode- 
róse el Inglés con tal viéloria 
de gran parte de Francia , en- 
sangrentándose tan lastimosa- 
mente en las vidas de los que 
eran sospechosos á su partido, 
que las plazas, calles, y campos 
eran como almacenes de cada- 
veres. Juntóse en fin el Duque 
de Borgoña á tratar con el 
Delphin de paz, en un Gabi- 
nete que se formó de tablas en 
el medio de un puente : y sa- 
cando uno de los asistentes su 
oculta mano armada contra el 



cesión del Reyno al Delphin 
Carlos^ por decir tuvo parte 
en la muerte que dieron á su 
padre. Pero viniendo á las ma- 
nos , vencieron las Armas del 
Delphin : y muerto asi su pa- 
dre como el Rey de Inglaterra 
Henrique^ empezó á reynar en 
Francia el dicho Delphin Car- 
los , séptimo de este nombre, 
que restauró su Reyno casi 
perdido , con prodigios del 
Cielo. 

Estaba ya coronado en Pa- 
rís el Rey de Inglaterra Hen- 
rique VI. ya havian vencido 
los Ingleses varias veces á las 
Armas de Carlos VIÍ. ya no 
les faltaba para despojarle del 
Reyno, mas que apoderarse 
de Orleans : ya tenia puesto 
sitio á la Ciudad en el 1428, 
quando el Cielo , para con- 



Duque, pagó éste con su muer- fundir la fuerza del orgullo de 
te, la que mandó dar al de <9r- los hombres , tomó por ins- 



-léans injustamente. 

No se apagó por este me- 
dio el fuego : antes bien fue 
nueva leña la de las tablas del 
puente para encender el hor- 
no : pues tomando por su cuen- 



trumento ol débil brazo de 
unaPastorcÜla. Llamábase ésta 
Juana Darcid , y en Francés 
vulgarmente la Pucelle W Or- 
leans. Estaba ésta apacentando 
ovejas ^ quando el Cielo la in- 



ta Pbelipe, Duque de Borgoña, timó , que fuese á estar con el 
la venganza de la muerte de Rey Cíir/oji^//. y que toman- 



su padre , hizo al Inglés Señor 
de otras mas Ciudades en la 
Francia, y aun del mismo París; 



do las Armas en su favor, le 
afirmase en el Reyno. Con- 
virtiendo , pues , el Cayado 
V2 en 



3o8 



en espada , se puso armada del 
ánimo marcial , que se la dio, 
á la frente del Egército del 
Rey : y rompiendo los Esqua- 
drones del contrario , intro- 
dujo socorro á la Ciudad , que 
estaba ya en los últimos extre- 
mos: y pasando de los sitiados 
contra los sitiadores, los obli- 
gó con vigorosos ataques á le- 
vantar el sitio, restituyendo al 
dominio del Rey las mas de 
las Ciudades que le havian qui- 
tado , é introduciéndole á ser 
coronado en Rems. Pero pa-^ 
sando adelante con la espada, 
la que ya podia haverse vuelto 
al Cayado, ó Estrado, dio en 
manos de los Ingleses , que acu- 
sándola injustamente de los 
delitos que quisieron , la hicie- 
ron quemar viva en el 31 de 
Mayo de 1431, pero después 
fue declarada su inocencia en 
las informaciones hechas por 
orden de Calisto III* en el 
1456. Tenia esta doncella so- 
los 18 años: y se dice, que se 
halló entre las cenizas su co- 
razón intado y sanguinolento. 
Era de las Fronteras átLorena: 
pero se llama la Doncella Au- 
relianense. por haver librado á 
Orleans del sitio de los ingle- 
ses. Desde que estos la quita- 
ron la vida se fueron consu- 
miendo sus fuerzas en la Fran- 



SmtQ XV, Sucesos. 

cía , de modo que logró Car^ 
los VIL desalojarlos del todo 
de su Rey no. 



REYES CATHOLICOS. 

Union de la Corona de Ara^on^ 

y conquista del Keyno de 

Granada, 

Coronados por Reyes de 
Castilla Doña Isabel en el 
1474 , y Don Fernando en el 
dia 2 de Enero de 147S, y 
vencidas competencias sobre 
el modo con que havia de 
arreglarse el gobierno de la 
Reyna, y de su esposo D.Fer- 
nando ; reynaron unánimes 
con tanta felicidad y acierto, 
que aumentaron Coronas á su 
Reyno. Estos fueron los prime- 
ros que se intitularon Reyes de 
España , no obstante alguna 
contradicción de Portugal: y 
porque su primer cuidado era 
el de la Religión , establecie- 
ron en el 1478 el Tribunal de 
la Santa Inquisición , que ya 
estaba introducido en otros 
Reynos; y en Castilla era no 
menos necesario, por las apos- 
tasías de la Religión Chris- 
tiana , que resultaban con ^vq- 
quencia por la mezcla con 
Moros y Judios. Buscáronse 
para qsiq fin las personas mas 

doc- 



do(ftas, prudentes , y virtuosas, 
como corresponde al empleo, 
en cuyas manos se ponen las 
haciendas , la fama , y aun la 
vida. El primer Inquisidor 
General fue el Señor Fr. Tho- 
más de Tor quemada , á cuya 
dirección fiaban su conciencia 
los Reyes. 

En el año 1479 murió Don 
yuatj IL de Aragón, padre de 
D. Fernando, Rey de Castilla; 
y por esto se unieron los dos 
Reynos. Con la Corona de 
Aragón se incorporaron en la 
de Castilla todos sus adyacen- 
tes : conviene á saber el Con- 
dado de Barcelona , las Islas de 
Mallorca^ de ñlenorca^ é Ibiza: 
el Rey no de Sicilia^ y con éste 
el Título del Reyno ÓQjferu- 
salén^ por casamiento de Fede- 
rico II, Emperador , y Señor 
de Sicilia^ con la hija á^Juan 
de la Breña^ Rey de Jerusalén, 
y heredera del Reyno. Vino 
también el derecho sobre el 
Rosellon , y Cerdania , que se 
entregaron al Rey Cathólico 
en el 1493. 

A estos bienes heredados 
añadió el Rey Cathólico otros 
nuevos bienes adquiridos, con- 
quistando gloriosamente el 
Reyno de Granada , que por 
mas de siete Siglos havia sido 
asiento de los Moros. Empezó- 



SiGLO XV. Sucesos. 309 

se la Guerra por un pequeño 
principio , de haverse echado 
los Moros sobre nuestra Villa 
deZabara contra la fé pablada; 
y avivado con esto el deseo 
que el Rey Cathólico tenia de 
desarraigar la tal canalla, se 
empezó la conquista por el 
Castillo y Pueblo de Alhama^ 
que se tomaron por asalto , y 
con espada en mano en el 
1482 , y empeñado el Rey Al~ 
bohacen en la restauración , se 
fueron desempeñando losChris- 
tianos con este buen princi- 
pio en llevar la conquista hasta 
su fin. A este tiempo se ori- 
ginaron en Granada las dis- 
cordias civiles , con que los 
Ciudadanos echaron de la 
Corte al Rey Alhohacen , y pu- 
sieron en su lugar á su hijo 
Mohomad Boahdil , llamado el 
Rey Chiquito : discordes estos 
partidos entre sí , y concordes 
contra los Christianos , pelea- 
ron con diversa fortuna , mal- 
tratando , y maltratados en di- 
ferentes refriegas con los nues- 
tros , hasta que en una fue pre- 
so el Rey Chiquito : pero en fin 
se le dio libertad con ventajo- 
sos ajustes , para que fuese fo- 
mento á las parcialidades de 
los Bárbaros, y aventajarse los 
nuestros con la división de los 
contrarios. Crecieron entre 
V 3 ellos 



310 Siglo XF', 

ellos las discordias: nombraron 
por su Rey á Muley Abohardih 
quitó éste la vida á su herma- 
no Albohacen : y valiéndose 
de la ocasión el Rey Cathólico, 
tomó varios Lugares, con que 
aumentó el terror contra los 
Bárbaros: y tomando á Velez^ 
junto á Malaga , sitiaron á esta 
Ciudad , y en fin la hicieron 
suya en el 1487. Rindiéronse 
Guadix^y Almería-, púsose sitio 
á Granada : y no pudiendo los 
Moros resistir al terror y fuer- 
za de los nuestros, el mismo 
Rey Chiquito salió á entregar 
las llaves al Cathólico , en con- 
formidad de lo capitulado. Asi 
se acabó la Guerra con los Mo- 
ros en el 1492, en que los Re- 
yes Cathólicos aumentaron á 
su Imperio el nuevo y antiguo 
floridísimo Reyno de Grana- 
da^ aumentando laureles á sus 
triunfos, glorias á la Nación 
Española , y dominios á la Re- 
ligión Christiana. Y meditan- 
do otras nuevas empresas aque- 
llos grandes corazones, para 
cuyo valor y religión era poco 
tan continuado triunfo, si ven- 
cidos los Moros reynaba en sus 
Dominios la mas mínima mala 
raza ; publicaron nueva Guer- 
ra en eS 1492 contra la perfi- 
dia Jadaica , que en el año an- 
tes havia martirizado al Niño 



Sucesos. 

de la Guardia. Hicieronlos sa- 
lir á todos de estos Rey nos : y 
llegó (según algunos) el núme- 
ro de las personas que salieron 
á 8oo9 almas; pesando menos 
en el corazón del Rey Cathóli- 
co los intereses políticos de las 
haciendas de tanta muchedum- 
bre , que las ventajas de la Fé 
Cathólica. El Papa Alejan- 
dro y I. les renovó á estos Re- 
yes el Título de Cathólicos ^^o^ 
los muchos con que le mere- 
cieron. 1496. Sixto IV". cele- 
bró este triunfo del Reyno de 
Granada , yendo en un carro 
triunfante á la Iglesia de San- 
tiago , que tienen los Españo- 
les en Roma, á dar gracias por 
tan señalada vidoria. 

Descubrimiento de las Indias 
Occidentales. 

Hasta aquí se contaron por 
Reynos los progresos de las 
glorias de los Reyes de Espa- 
ña: desde aqui , no bastándoles 
otras nuevas conquistas de Pro* 
vincias , y Reynos (como se di- 
rá en el Siglo siguiente) se em- 
piezan á contar por otro Nue- 
vo Mundo. Y porque no se pre- 
suma que es parcialidad de la 
Nación, lo que es proprio de 
la magnitud de las empresas, 
quiero poner delante lo que el 
desinterés y agudeza del Caba- 
llé- 



Siglo XV^ Sucesos. 



3TI 



Ilero Trajctno Bocalini avisa 
desde Italia , que se dijo sobre 
esto en el Theatro de los Doc- 
tos del Mundo. 

Este pues en el Aviso 90 de 
su segunda Parte , introduce á 
Colon^ hablando en esta forma: 
»?Que ha viendo los dos glorio- 
wsisimos Reyes CathólicosFer- 
«nando , é Isabel, con mu- 
»>cha copia de oro, y efusión 
>*de sangre, echado de los no- 
cibles Rey nos de España la im- 
>>piaSeda de Mahoma, deli- 
wberó Dios , agradecido de tal 
«servicio, hacer una merced 
»>digna de tan señalada piedad: 
»>yque para el tal efeélohavia 
» prohibido en Siglos pasados 
»>á la osadia y curiosidad de 
»>Ios hombres el descubrimien- 
wto del nuevo Mundo, reser- 
»vandole su Divina Magestad 
»para recambiar el ardiente 
»zelo de la honra de Dios que 
»>veia en aquellos dos famosos 
9>Y poderosos Reyes: que na- 
?>cidos para propagar entre 
"gentes Infieles la Sacrosanta 



íípues los otros famosos Pilo- 
»tos, y Capitanes, que esta- 
»>ban presentes , con osadia im- 
» mor tal havian navegado el 
»>vasto Océano , y después de 
»>haver descubierto nuevas y 
"amplísimas Provincias, y ri- 
»quisimos Reynos, siguiendo 
"el mismo curso, que con tañ- 
ólos sudores hacia su Mages- 
"tad {habla con Apolo) de Le- 
"vante á Poniente , havian fe- 
"lizmente rodeado á todo el 
"mundo. Por cuyos bien afor- 
" tunados trabajos, no solo la 
"Cosmographia, Astrologia, y 
"Meteoros , sino también la 
"Medicina , y otras ilustres 
"Ciencias havian recibido sin- 
»'gular aumento; y que de- 
"más de la curiosidad de una 
"infinita diversidad de cos- 
"tumbres descubiertas por 
"ellos en una innumerable 
"multitud de Naciones, ha- 
"vian enriquecido al antiguo 
"mundo de Aromáticas espe- 
"cies,de medicamentos salu- 
"dables á la vida humana , y 
"Religión Christiana , con su- "de tales riquezas, que havian 
"ma piedad y zelo la hicieron "hecho correr por la Europa 



"después sembrar entre tantas 
"gentes Idólatras; y que ha- 
" viendo ya Dios concedido 
"licencia á los hombres para 
"poder descubrir el Mundo 
"nuevo; él primero , y des- 



" perpetuos ríos de plata , y 
Moro, y de innumerable can- 
"tidad de piedras preciosas: y 
"que en premio de tan seña- 
" lados trabajos , de empresa 
"tan dificultosa , pedian sola- 
V 4 men- 



312 Siglo ^V. 

"mente se concediese á su 
'^nombre fama eterna, é im- 
»' mortal, pues solo por adqui- 
»>rirla havian osadamente em- 
"prehendido, y conducido fe- 
"iizmente á fin, negocio que 
"á los hombres mas animosos 
Ȓde la edad pasada havia pa- 
"recido de tanto asombro, y 
'^espanto. 

Fue pues Cbristobal Colón 
Genovés de Nación, tercer nie- 
to de Ferrario Colón , Señor 
del Castillo de Cuzaro, Por la 
ciencia , y profesión fue Cos- 
mographo, pero por Ja gloria 
de primero en el descubrimien- 
to de estas Indias sin segundo. 
Este haviendo casado en Por- 
tugal , y estando en la Isla de 
la Madera (descubierta por el 
Infante Don Juan de Portugal 
en el 1420) donde le condu- 
jo la altura de sus pensamien- 
tos , y el destino de su suerte 
feliz, hospedó en su casa á un 
Portugués , que desde las Cos- 
tas de África havia sido arro- 
jado por una tempestad á los 
confines de tierras no conoci- 
das. Aportó en fin muy mal- 
tratado á la Isla de la Madera: 
y viendo que le instaba su fin, 
dio á Colón las Cartas que ha- 
via demarcado en su navega- 
ción : y juntándose estos avisos 
con los que Colón tenia por 



Sucesos. 

su ciencia, e ilustrado con fuer- 
za superior , se persuadió, que 
acia la parte del Poniente ha- 
via tierras grandes, y espacio- 
sas. Comunicó su ideada em- 
presa con el Rey de Portugal: 
y siendo desatendido , acudió 
al de Inglaterra , donde tam- 
bién se desechó por desvarío. 
Pasó á España , y después de 
una rara perseverancia para la 
plantificación de su Proyedo, 
logró que se le armasen tres 
Navios, no obstante que por 
los gastos de la Guerra de Gra- 
nada eran ciertos los empeños 
(pues buscó el Rey prestados 
diez y siete mil ducados) y el 
éxito de la empresa era del to- 
do incierto y arriesgado. Sur- 
có pues Colón en el 1492 las 
olas del Atlántico: llegó á las 
Canarias , sondeó desconoci- 
dos rumbos : descubrió en fin 
unas Islas , á que llamó del 
Principe. Construyó alli un 
Castillo , y dejando algunos 
compañeros de guarnición , y 
cogiendo algunas muestras de 
la riqueza , y opulencia de la 
tierra , que havia prometido, 
volvió con estas primacías á la 
Corte de España : y recibido, 
como se deja entender , prosi- 
guió en su destino , como se 
podia desear: puesá poco tiem- 
po descubrió entre otras Islas 

la 



la Española , y de Cuha. Hicie- 
ronle Almirante de las Indias, 
y Duque de Veragua , como 
correspondía á sus agigantados 
servicios , que se perpetúan en 
la Casa de los Excelentisimos 
Señores Duques de Veragua, 
que ciñen con esta memoria 
su Blasón: ACastiUa^y d Leon^ 
fiuevo Mundo dio Colón, Costeó 
en fin una gran parte del dija- 
tadisimo espacio de la tierra 
que se extiende del uno al otro 
Polo, desde el Estrecho, que 
hoy es de Magallanes ^ hasta 
el cabo Septentrional de Ba- 
callao: y dejando immortali- 
zado su nombre, murió en el 
año de 1506. 

En el año de 1500 pasó , de 
orden del Rey de Portugal , á 
promover estos descubrimien- 
tos Atnerico P^espucio , natural 
de Florencia , que descubrió 
nuevas Costas : y mas afortu- 
nado que otros , ha logrado 
eternizar su nombre en que 
aquel nuevo Mundo se llame 
por Americo la America, Pro- 
siguiendo los descubrimientos 
de los Españoles, se origina- 
ron competencias entre Caste- 
llanos, y Portugueses: y por 
Bula de Alejandro VI. se echó 
la linea de demarcación , que 
divide los dominios de unos, 
y otros ; y está al grado 330 



Siglo XV. Sucesos. x 313 

de longitud, quedando toda su 



parte Oriental , en que está el 
Brasil (descubierto en el 1500 
por Pedro AlvarezCabral) por 
los Portugueses , y todo lo Oc- 
cidental restante para los Espa- 
ñoles. Originóse otra compe- 
tencia sobre la parte Oriental 
en orden á las Islas Malucas^ á 
quienes unos y otros preten- 
dían por la nobleza de sus es- 
pecies finas. A este tiempo Vqv^ 
nanáo Magallanes^ Portugués, 
pasando al servicio de los 
Reyes de España, proyeéló 
nuevo rumbo para las Malu- 
cas por el Occidente ; y á este 
fin descubrió el Estrecho, que 
llamamos por él de Magaña^ 
nes. Salió de San Lucar el año 
de 1 5 1 9 , y pasado el Estrecho, 
aunque él fue muerto alevosa- 
mente por los Bárbaros de una 
Isla , y con lo dilatado de tal 
navegación, no quedó mas que 
una Nave; ésta en fin tuvo la 
dicha de aportar á las Malucas^ 
y cargada preciosamente de 
sus géneros, volvió á Sevüla 
al cabo de tres años, haviendo 
dado vuelta á todo el Mundo. 
El nombre de la Nave era Vi- 
toria: el de su Capitán, ^e- 
bastian Cario , natural de Gue- 
taria , en Vizcaya ^3. quien na- 
die ha podido competir en la 
dicha de haver sido primero. 

En 



314 Sif7L0 XJ^, Sucesos, 

En tiempo del Rey Cathó- 
lico se agregaron también á su 
Corona las Islas de Canaria^ ó 
Fortunadas, cuya primera In- 
vestidura recibió del Papa el 
Infante Don Luis de ¡a Cerda, 
Conde de Claramonte, llama- 
do el Desheredado, y por cau- 



sa de estas Islas , el Infante 
Fortuna ; aunque no llegó al 
efeéto de pasar á conquistarlas. 
Los primeros que aportaron á 
ellas fueron unos Vizcaynos, 
y Andaluces , que se unieron 
á costear una Armada para 
pasar á ellas. Después un Fran- 
cés, llamado jfuan Bentacurt, 
pasó allá con licencia del Rey 
de Castilla Don Henrique III, 
con tal que conquistadas que- 
dasen en homenage de los Re- 
yes de Castilla : ganó las cin- 
co : envióse allá un Obispo: 
empezaron disensiones entre 
éste , y el heredero de Benta- 
curt: y para ocurrir á este des- 
orden , envió el Rey allá á Don 
Pedro Barba , que se apoderó 
de las tales Islas. Y no pudien- 
do conquistar á la Gran Caria- 
ria , y Tenerife , y mudando 
dueños las otras en fuerza de 
venta, y compra; vinieron en 
fin todas á incorporarse con la 
Corona de España por com- 
pra , y conquista de las restan- 
tes en el 1493. 



El Reyno de Portugal em- 
prendió desde el Infante Don 
Henrique á\\^l2Lr su dominio, y 
Religión por el Oriente. Y des- 
cubiertas en tiempo de Don 
Juan II. variasCostas de Ethio- 
pia, y el cabo de las Tormentas, 
que desde entonces se llama 
de Buena Esperanza , dio el 
Rey Z).M¿?«í/^/quatro Naves al 
GQnQV3.\ y asco Gama para que 
prosiguiese estas empresas. Es- 
te pues con 160 hombres sa- 
lió en el 1496 sin mas destino 
que el que buscaba en la suer- 
te y la fortuna. Corrió las 
Costas de África , dobló el 
Cabo de las Tormentas , y lle- 
vando delante la esperanza, 
descubrieron en fin al Mala- 
var , Provincia de la India 
Oriental , donde los Sacerdotes 
tienen el nombre de Brachma- 
nes , que celebraron tanto los 
Antiguos. Surgió junto á Cali- 
cut , en cuya Costa está la fa- 
mosa Ciudad de Goa á los 92 
grados de longitud, y 15 de 
latitud: y echando á tierra uno 
de los forzados que llevaba , y 
encontrando éste alli á unos 
Moros de Túnez, que havian 
proveído de armas al Rey Don 
Juan de Portugal, logró por es- 
te medio el Capitán Irasco Ga- 
ma tener audiencia del Rey , y 
ser bien recibido, para estable- 
cer 



Siglo XV, 

cer amistad con el de Portugal. 
Pero envidiosos los mercade- 
res Moros de aquel buen aco- 
gimiento, que recelaban sería 
perjudicial á su comercio, mal- 
quistaron á los Portugueses 
con el Rey, y trataron de qui- 
tarles la vida: pero descubier- 
ta la traición por uno de los 
Moros , que havia sido el mas 
fiel para los Portugueses , se 
retiró á sus Naves Vasco Ga- 
ma , y con él el Moro , que se 
llamaba Monzayda , que al fin 
se bautizó en Portugal. Cogió 
Gama á unos Indios Malava- 
res, para llevarlos en muestra 
á Portugal , y descubriendo al 
regreso varias Islas, llegaron á 
Lisboa después de dos años de 
viage, en que vinieron carga- 
dos de riquezas , y con la mas 
importante de haver descu- 
bierto rumbo para las navega- 
ciones que hoy se hacen á la 
India Oriental , y que con el 
tiempo , continuando sus proe- 
zas los Portugueses, han servi- 
do para extender su nombre, 
sus Dominios , y nuestra Sa- 
grada Religión. 

Y porque el ingemoso Boca- 
Jini epilogó , con su acostum- 
brada amenidad , lo que se de- 
be á semejantes Héroes, no he 
querido defraudarles esta glo- 
ria. Dice, pues, en el lugar 



Sucesos. 3 r s 

citado: » Parecieron en esta 
"Corte del Parnaso los tan 
Ȓ famosos Descubridores del 
?? Mundo Nuevo , Christohal 
iyColón^ Hernando Cortés^ Ma- 
ifgallanes^ Pizarro , Vasco Ga- 
i>ma^ Américo Vespucio^y otros 
j' muchos. Jamás en Siglos pa- 
usados se vio en el Parnaso 
?íespedáculo mas famoso y 
y^agradable , que la pública 
jíCntrada que ha dos dias hi- 
jícieron estos Señores , reci- 
wbidos, acompañados , visita- 
j>dos , regalados, hospedados, 
»y servidos con tantas demos- 
íjtraciones de honra, y amor 
»>de los Poetas Principes, 
^quantas merecían Varones, 
>jque con immensos trabajos 
y>Y peligros enriquecieren el 
«Universo con la noticia del 
» Nuevo Mundo. Mas fácil se- 
»>ría hacer creer, que imagi- 
>»narse el contento que reci- 
Jíbieron los Doóios , por ha- 
jjver venido á conocer clara 
»y distintamente, quánta, y 
"quan grande sea la máquina 
"de la tierra criada de la Di" 
»vina Omnipotencia para la 
"habitación de los moríales. 
"Por lo qual Ptolomeo , Var- 
"ron, y otros Cosmographos, 
"Comenzaron á frequentar 
"muy á menudo la casa de es- 
"tos Señores, no pudiendo 

"sa- 



3i6 Siglo XV, 

«satisfacer del todo la ciiriosi- 
>»dad insaciable de ver las par- 
jjtes del Asia , África , y Amé- 
?>rica, con el Cabo de Buena 
iy Esperanza , y Estrecho de 
i9 Magallanes ^ quQ por tantos 
»> millares de años estuvieron 
» incógnitos á la antigüedad. 
»Los Astrólogos con el per- 
"fedo conocimiento que al- 
»>canzaron á las Estrellas del 
Jíotro Polo , cumplieron bas- 
íítantemente sus deseos. El 
"gran Aristóteles quedó infi- 
»nitamente confuso, quando 
'>le afirmaron estos Señores 
j?que la Zona Tórrida , no so- 
?Mo por el ardor del Sol no 
»era caliente, sino demasia- 
í?damente húmeda, y habita- 
j>da de gentes infinitas, pare- 
»ciendoles novedad , que ex- 
>?cedia á toda humana mará- 
ovilla, oir que sus habitado- 
»res entonces tienen el Vera- 
»>no rigurosamente frío y llu- 
íjvíoso, quando tienen al Sol 
T? perpendicular : viéndose por 
Sítales novedades claramente 
yjlas mentiras, que asi él , co- 
»?mo los demás Philosophos 
ííhavian escrito de la Zona 
j>Torrida : y quan engañosa 
?)COsa sea querer con las con- 
«geturas, é indicios humanos, 
«hacer ciertos y seguros jui- 
>>cios de las maravillas fabri- 



SUCESOS. 

»> cadas de la poderosa mano 
»de Dios, llenas de infinitos 
«milagros: y les causó sumo 
«gusto haver venido también 
ȇ conocer la verdadera causa 
«del crecimiento del Nilo , de 
«que él , y otros muchos Phi- 
« losophos digeron grandes des- 
»?atinos. 

Después de los años de 1440 
se introdujo en la Europa el 
Arte de la Imprenta^ atribuido 
á Juan de Gutemberg , Alemán 
de Nación : y se empezó á im- 
primir en la Ciudad de Argen- 
tina , y luego en la de Mog un- 
cía. Las primeras Obras que se 
dieron á la Imprenta , fueron 
los Libros de la Ciudad de Dios 
de nuestro P. S. Augustin,y las 
Instituciones de Laélancio Fir- 
miano, como refiere Polidoro 
Virgilio, El origen de esta in- 
vención se cree deberse á los 
Chinos , que desde tiempo im- 
memorial usaron de la Estam- 
pa. Rodrigo Méndez de Silva y 
Chronista General de España, 
dice, que este Arte se introdujo 
en Castilla poco después del 
año de 1452 , pero no floreció 
hasta el tiempo del Señor Don 
Fr. Francisco Ximenez de Cisne- 
ros , que con indecibles expen- 
sas , con solicitud propria de su 
heroico ánimo, con utilidad, y 

glo- 



gloria , no solo de la nación 
Española , sino también de la 
Iglesia , y de todo el Orbe Li- 
terario, juntó Doéíores , buscó 
Matrices, multiplicó fundicio- 
nes, hizo sudar las Prensas con 
caraéteres , no solamente La- 
tinos, sino Griegos, Hebreos, 
y Caldeos, en la formación de 
la Biblia Complutense. 

ORDENES. 

1400 La Congregación de 
Canónigos Reglares de S. Sal- 
vador ^'msútulácL por Fr, Este- 
batí de Sena , del Orden de los 
Ermitaños de N. P. S.Augustin. 
Llamanse comunmente Scope- 
tinos , por la Iglesia de S, Do- 
nato de Scúpeto en Florencia, 
que Martina y, unió á la Igle- 
sia de San Salvador. 

1419 Los Observantes son 
Religiosos Franciscos , que se 
obligan á seguir estrechamen- 
te el espiritu de pobreza de San 
Francisco de Asís , y por esta 
causa se les llama los Francis- 
canos de la Estrecha observan- 
cia , cuyo Autor fue S. Bernar- 
dino de Sena. 

1425 La Congregación de 
Jos Religiosos áe San Bernardo 
en España, formada por Martín 
deVargas,MongeCisterciense, 
que con doce Compañeros se 
retiró al Monte Sion de Tole- 



SiGLO XV, Ordenes. 317 

do , y restableció alli , con 



aprobación de Martina V, el 
primer espiritu del Orden de 
San Bernardo» 

1429 Orden de los Caba- 
lleros del Toyson de Oro , insti- 
tuido por Phelipe W. el Bueno, 
Duque de Borgoña , durante 
la solemnidad de su casamien- 
to con Isabel , hija del Rey Don 
jfuan I. de Portugal. El nume- 
ro de los Caballeros era por 
entonces de 24. pero el Empe- 
rador Carlos y. en un Capítulo 
tenido en Bruselas en el 1516 
le aumentó hasta el número 
de 5 1. Este Orden es muy cé- 
lebre. 

1434 Orden delosCabalIeros 
de S. Mauricio en Saboya, por 
Amadeo^ su primer Duque , de 
quien hablamos en la pag. 189. 

1435 Los Mínimos , cuya 
vida es una continuada Qua- 
resma, tienen por Autor á San 
Francisco de Paula , Calabrés. 
El Papa Eugenio IV. aprobó 
este Orden con el nombre de 
Ermitaños de San Francisco de 
Asís. Sixto IV. le confirmó en 
el 1473. y Alejandro VI. orde- 
nó que se llamen Jos Ermita- 
ños del Orden de los Mínimos. 

1444 Los Augustinos de la 
Congregación de Lcmbardia 
fueron instituidos porFr. ^uan 
Roque , de Pavía , y por Fr, 

Geor^ 



3i8 Siglo XT^. 

Georgia de Cremona, Esta Con- 
gregación es ilustre entre las 
Congregaciones reformadas de 
San Augustin. 

1450 Orden de los Caba- 
lleros de Sanjor ge ^msmmáos 
por este tiempo por el Empe- 
rador Federico IV. 

1469 Orden de los Caba- 
lleros de S. Miguel ^ instituido 
por Luis XI. de Francia. Este 
Orden, que por entonces, y en 
el Reynado de los tres Reyes 
siguientes havia estado flore- 
ciente, se envileció no poco en 
el Reynado de Henrique II. de 
Francia. Su esposa Catbalina 
de Mediéis le vendia á todo el 
mundo , con la esperanza de 
fortalecer su partido : y con 
esto se apartaron de entrar en 
él los Grandes Señores. Pero 
Luis XIV. hizo una declara- 
ción en el 1665 en que redujo 
el número de estos Caballeros 
al de ciento : y para entrar en 
él se hacen hoy pruebas de No- 
bleza. Profesan la Regla de N. 
P. S. Augustin. 

1478 Orden de los Caba- 
lleros del Elefante , instituido 
por Christiano I. Rey de Dina- 
marca ; y que no se da sino á 
los Principes , y personas mas 
distinguidas del Reyno: y solo 
se confiere en el dia de la co- 
ronación. 



Ordenes. 

1483 Orden de los Caba- 
lleros del Armiño , instituido 
por el Rey Cathólico. Tomóse 
por Divisa : Malo luori , quam 
foedari , para dar á entender á 
los Caballeros, que antes de- 
ben morir , que deshonrarse 
en faltar á la fidelidad de su 
Principe. 

1484 Los Barnabitas^o Apos' 
?í?//«(9>y, son Clérigos Reglares, 
instituidos , ó arreglados por 
Inocencio VIII. y que toman su 
origen de S. Bernabé. Profesan 
la Regla de N, P.S. Augustin. 

1493 L^^ Arrepentidas , 6 
Penitentes^ esto es, ciertas mu- 
geres de mala vida,de París,que 
comenzaron por este tiempo á 
convertirse , y hacer profesión 
declarada de austeridad , y pe- 
nitencia, movidas de las pode- 
rosas exhortaciones del P. Fr. 
Juan Tifero^ Franciscano. Tie- 
nen la Regla de N.P. S.August, 

El Jubileo del año Santo^ 
que Bonifacio VIII. instituyó 
de cien en cien años, y Ciernen^ 
te VI. redujo á 50 fue puesto 
por Urbano VI. de 33 en 33 
años , en reverencia de los 
del Salvador. Pero Nicolao V, 
le restituyó á los 50 antiguos. 
Paulo II. le bajó á los 2$ años 
en que hoy se mantiene : y el 
primero que le celebró fue 

Six-^ 



Siglo XVI. 

Sixto IV. por lo que algunos 
aplican esta reducción á este 
Pontífice, 

En el 1426 se fundó la 
Universidad de Lobayna. 

SIGLO XVI. 



PONTÍFICES. 



A 



LEjANDRo VI. Vapa 217. 
1503 Pío líl. en 22. deSept. 
Senense , de quien se dice , que 
lloró al tiempo que en su co- 
ronación se le representó (co- 
mo se tiene de costumbre) la 
inconstancia de las glorias de 
esta vida, con la acción de apli- 
car unas estopas á la llama, y 
las palabras: Asi pasa ¡a gloria 
de este mundo. Vióse la breve- 
dad en su Pontificado, pues es- 
perando de él acitrtos dilata- 
dos , murió á los 2Ó dias. 

1503 Julio II. en 10 de 
Nov. Italiano. Prohibió en to- 
dos sus estados el inhumano 
uso del Desafio , ó Duelo , con 
pena de excomunión , y priva- 
ción de Eclesiástica sepultura. 
Su grandeza de ánimo fue muy 
parecida á la de Julio Cesar, en 
la restauración de los Estados 
Eclesiásticos , que le tenian 
usurpados los Venecianos. So- 



PONTIFICES. 319 

bresalió en él la inclinación 
Marcial , usando no tanto de 
las Llaves de S. Pedro , como 
de la Espada de S. Pablo. Ex- 
citóse por esta causa contra él 
un Conciliábulo en P/jíi, que 
se disolvió con la convocación 
y celebración del Lateranen- 
seV. M. en 21 de Feb. del 

1513 León X. II. Marz. 
Florentin , de la Casa de Medí- 
cis , electo á los 37 años de su 
edad, amantisimo y honrador 
de los Dodos; y tan honesto 
en sus operaciones , que no 
tuvo que motejarle su enemi- 
go el Heresiarca Luthero. Con- 
cilio la Paz entre los Principes 
Christianos, para que convir- 
tiesen sus Armas contra el Tur-i 
co. Hizo quemar los Libros de 
Luthero ; y dio título de Defen- 
sor de la Fé al Rey de Inglater- 
ra Henrique VIH, por lo que 
se opuso á Luthero : aunque 
después se convirtió el Defen- 
sor en Destrudor , hecho fu- 
nesto Autor del Anglicano 
Cisma. Extinguió la Pragmá- 
tica Sanción , que hicieron los 
Eclesiásticos de Francia sobre 
las Colaciones de Beneficios, 
vacantes de Obispados , elec- 
ciones de Obispos , y contra 
las Reservaciones particulares 
y exptdativas, que se mandó 
observar en todo el Reyno por 

el 



320 Siglo XJ/'I, Pontífices. 

el Rey Cíír/cj /^/f. en el 1439. tes, no á los Sacerdotes con 

Armáronse los Papas contra Iglesias. A los Reyes da Espa- 

esta Pragmática Sanción: y si ña les confirmó el derecho de 

algunos Reyes la abrogaban, la Real Nominación para los 

otros la renovaban , á qualquie- Obispados que alcanzaron des- 

ra disensión que resultase en- de el 1482. E. M. i4Sept. del 

tre ellos y los Papas. León X» 1523 Clemente Vil. en 

logró que se extinguiese to- 26 de Nov. Florentin , de la 

talmente: y en su lugar se in- Casa de Medicis'. excomulgó á 

trodujo el Concordato Gálico^ Henrique VIH. por la desobe- 

que se hizo en Bolonia entre el diencia, con que afeó su Tála- 

Rey Francisco I. y este Papa, mo con los amores de AnaBo- 

En este Concordato se quitó al lena , y repudio de la Reyna 

Capitulo de las Cathedrales el Doña Cathalina ^ dando]e espa- 

derecho de nombrar Obispos, ció de 30 dias, para que sin in- 

y se concedió á los Reyes de currir en censuras, pudiese el 

Francia , con tal que nombren Rey deliberar en lo que debía, 

para el Obispado á sugetos Pero su desenfrenada lascivia 

graves, que estén graduados en rompiólas riendas de la suje- 

alguna Universidad Mayor, y clon Apostólica, y los lazos de 

que tengan á lo menos 27 años, su legítima Esposa. Padeció 

Con esta , y otras condiciones también bastantes turbaciones 

se concedió á los Reyes de en Italia , por las Guerras del 

Francia el derecho de la Real Cesar Carlos , y del Rey Fran^ 

' Nominación para las Prelacias, cisco : aumentando su dolor los 

M. en I de Dic. del 21. progresos del Lutheranismo, 

1522 HadrianoVI. en 9 M. en 26 de Sept. del 
de En. de Utrec , Maestro de 1534 PAULoIll.eni2deO¿t. 
Carlos V, Trabajó mucho por Romano, de la Casa de Farne- 
la unión entre el Cesar Carlos, sio\ para ocurrir á los gravisi- 
y Francisco I. Rey de Francia, mos males que padecía la ígle- 
Fue muy desprendido de los sia, convocó el Concilio Gene- 
suyos; obligando á un sobri- ral de Tronío, sobre cuya con- 
no , que pretendía un Benefi- tinuacion necesitó usar de los 
t:io pingue , á que dejase otro fondos de su gran conduela: va- 
que tenia , porque quería ador- liendose para esto de reducir á 
nar á las Iglesias con Sacerdo- treguas á los dos mencionados 

Prin- 



SiaLO XVI, Pontífices. 



321 



Principes. M. en 10 de Nov. 

del 1549» 

1550 Julio Til. en 8 Feb. 
Toscano, trabajó en la conti- 
nuación del Tridentino : y 
quando mas le trabajaron á él 
las Guerras, y Heregías, tuvo 
él gozo de que los Pueblos de 
Syria^ que hasta entonces eran 
Nestorianos , se sujetasen , por 
Legados que enviaron , á la Fé 
de la Iglesia Cathólica Roma- 
na , reconociendo , y veneran- 
do la Primacía del Pontífice 
Romano. Logró también , que 
el Reyno de Inglaterra abju- 
rase su Cisma, volviéndose á 
sujetar á la Iglesia Romana en 
el Reynado de María , hija de 
Henrique y III, que casó con 
Phelipe II, Rey de España. So- 
licitó mucho la paz entre el 
Cesar Carlos V. y Henrique II. 
Rey de Francia , por cuyas di- 
sensiones crecia el poder de 
los Hereges. Fue de gran cle- 
mencia y mansedumbre. M. 
en 23 de Mar. del 

1555 Marcelo II. en 9 de 
Abr. Policiano : de grande in- 
tegridad , honestidad de cos- 
tumbres , y profunda literatu- 
ra. Prohibió á sus parientes la 
entrada en su Palacio, y quan- 
do todos esperaban muchos 
bienes de su gran conduda, mu- 
ció á los 22 días» 



1555 Paulo IV. 23 May. 
de la Casa de Carrafa, Caye- 
tano: de gran sagacidad, que 
juntaba con singular diligen- 
cia para las providencias. Re- 
paró el Culto Divino, y pro- 
movió el Tribunal del Santo 
Oficio: lo que después de su 
muerte ocasionó en Roma al- 
gunas turbaciones por gentes 
disolutas. M. en 18 de Ag. del 

IS59 Pío IV. en 26 de Dic. 
Milanés, de la Casa de Me- 
diéis: continuó el Concilio de 
Trento ^ que estaba suspendido, 
y logró que se acabase feliz- 
mente. Corrigió varios abusos 
de la Curia Romana: y depu- 
so al Cardenal Chastillion Belo- 
vacense , por ser Herege Cal- 
vinista ; y que al fin se casó , y 
se retiró á Inglaterra. Castigó 
también los excesos de los Ne- 
potes de su predecesor ( á 
quienes el mismo Paulo IV, 
havia desterrado de Roma ) é 
hizo Cardenal á su Sobrino San 
Carlos Borromeo, M. en 9 de 
Dic. del 65. 

1566 S.Pio V. en 7 de En. 
Lombardo , Dominico, de zelo 
verdaderamente Apostólico, 
de ánimo heroico, infatigable 
en los negocios de la Iglesia, 
contra los Hereges , contra los 
desordenes , y en favor de los 
Reynos, y sus Principes. Polí- 
X ú- 



322 Siglo XVI, 

tico, sin ofender á la santidad: 
Santo , sin desairar á la Polí- 
tica : adivisimo para mover á 
los Principes contra el Turco: 
acertado en las expediciones: 
eficaz en los medios , feliz en 
los fines , por la gloriosa vic- 
toria que España , y Venecia 
consiguieron contra el Turco. 
Pío en fin en todas sus accio- 
nes de Principe. M. I May. del 

1572 Gregorio Xlll. en 
13 de May. Bolones. Señalóse 
en procurar la propagación de 
la Fé en las Regic-nes mas dis- 
tantes, y en cultivar y purifi- 
car á las que en Europa pade- 
cieron algo por la peste de los 
Heresiarcas. Ennobleció á Ro- 
ma con utilisimos Colegios , y 
Fábricas que erigió para la 
pública utilidad. Este fue el 
que hizo la Corrección del año, 
de que tratamos en hCIavelV, 
M. en 10 de Abr. del 

1585 Sixto V. en 24 de 
Abr. Anconitano, Francisca- 
no: Varón de una rara celsitud 
de ánimo: nacido para corregir 
los desordenes de Roma, y ca- 
paz para el gobierno del Or- 
be : grande en sus empresas: 
magnífico en la erección, ó 
restauración de Templos , Co- 
lunas , Obeliscos : constante 
en la observancia de las Le- 
yes , y castigos continuos de 



Pontífices. 

maldades: grato y liberal para 
quantos merecían su recono- 
cimiento: aétivo y muy zelo- 
so para la pureza de las Sagra- 
das Letras : por lo que restitu- 
yó á su esplendor nativo á la 
Edición de la Biblia , no solo 
en la Versión Vulgata^ sino en 
la Griega, valiéndose de los 
hombres mas insignes en Idio- 
mas , y Ciencias. Con sus Le- 
yes y conduda renació en Ro- 
ma una especie del primer 
Siglo de Oro , logrando com- 
primir lo licencioso, restaurar 
en gran parte la disciplina an- 
tigua, reprimir las disolucio- 
nes, é inducir la abundancia 
de los géneros , proveyendo 
aun para lo futuro , con el de- 
posito de oro , que dejó en el 
Castillo de S, Angelo^ para que 
se usase de él en ciertos casos; 
pero solo de pública utilidad, 
y necesidades de la Iglesia. 
Mandó , que en el sacro Co- 
legio huviese quatro Cardena- 
les , tomados de las quatro Or- 
denes Mendicantes. M. en 27 
de Ag. del 

1590 Urbano VII. en jfS 
de Sept. Romano , murió á Ips 
12 dias de su Pontificado, an» 
tes de la coronación. ^ 

1590 Gregorio XlV. pn 
5 de Dic. Milanés , Sfronda" 
to: trabajó no poco para extin^ 

guir 



Siglo XVI, 

guir los funestos males que pa- 
decía Francia por las Guerras 
Civiles de los Calvinistas, pro- 
tegidos de Henrique de Borbóm 
pero murió á los diez meses, 
en I s de Oét. 

1 591 Inocencio IX. en 30 
de Od. Bolones: de grande in- 
tegridad en las costumbres , y 
grande prudencia civil ; pero 
de un Pontificado muy corto, 
pues vivió solos dos meses. M. 
en 30 de Dic. 

1592 Clemente VIII. 30 
En. Florentin : instituyó el Ju^ 
bileo de 40 Horas , para cla- 
mar al Cielo con aquellas con- 
tinuas oraciones, á que ocur- 
riese á los males que amenaza- 
ban á la Iglesia por la Francia, 
cuyo Rey Henrique IV, se ha- 
llaba excomulgado por la he- 
regía de que estaba mancha- 
do. Pero absuelto, y reconcilia- 
do por el Papa , logró la Fran- 
cia y la Iglesia la serenidad tan 
deseada. En tiempo de este Pa- 
pa fue la famosa Congregación 
de Auxiliis , sobre los puntos 
en que disputaron los Padres 
Dominicos , y Jesuítas : redu- 
ciéndose toda la controversia 
al Tribunal de la mente de N. 
P. S. Augustin , por el medio y 
disputas , de si los puntos que 
se controvertían eran confor- 
mes con lo que dejó escrito 



Pontífices. 323 

este gloriosísimo Dodor , y 
Defensor de la Divina Gracia, 
á quien este Sumo Pontífice fue 
sumamente afedo, como mos- 
tró en este y otros hechos. Hi- 
zo una nueva Edición de los 
Libros Sagrados , y no se des- 
cuidó en el Oficio Pastoral de 
promover la Fé por la China^ 
y Japón : reduciendo algunos 
Hereges á la Fé en el año de 
1600 en que por el sumo con- 
curso de Año Santo por el Ju- 
bileo^ sobresalió el Pontífice en 
acciones públicas de piedad y 
beneficencia , hasta ponerse 
personalmente en los Confeso- 
narios , sin faltar á la vista d© 
Hospitales é Iglesias, y lavar 
y besar los pies de los Peregri- 
nos. Reflexionando en esto los 
Hereges, conocieron la maldad 
y sinrazón con que los enemi- 
gos de la Iglesia sembraban sus 
diélerios contra el Papa: y uno 
de ellos , pariente de Calvino, 
llamado Esteban Calvino^ no 
solo abrazó la Fé , sino que se 
hizo Carmelita Descalzo, y se 
singularizó en religión y pie- 
dad. M. en 3 del Mar. del 1605. 

EMPERADORES 
DE ALEMANIA. 



M 



AxiMiLiANO L Empera- 
dor 39. 

X2 Car- 



324 SíCLO XVI, 

1519 Carlos V. Rey de 
España , nieto del precedente. 
Hallábase en España , quando 
se hizo en él la elección : y pa- 
sando á ser coronado en AqiiiS" 
gran^ con la ausencia de la Ca- 
beza se alborotaron los miem- 
bros, por causa de la mucha 
mano que se tomaban los Fla- 
mencos en el gobierno : y que- 
riendo ocurrir á estos males 
algunos Caballeros desconten- 
tos, causaron otros mayores en 
los alborotos , que se llamaron 
de las Comunidades, Los Cau- 
dillos fueron D. Juan de Padi- 
lla , Don Antonio de Acuña^ 
Obispo de Zamora, Juan Bra- 
vo^y D. Pedro Maldonado: pero 
como monstruo de tantas y tan 
disformes cabezas, no pudo re- 
sistir mas que dos años, á cuyo 
fin le tuvieron los sediciosos; 
perdiendo la Batalla, que de 
poder á poder se dio en los 
Campos de Villalar ^ }unto á 
Toro, El Rey Francisco deFran- 
cia , que havia solicitado para 
sí la Imperial Corona , en que 
se hallaba Carlos ; valiéndose 
de las sediciones de Castilla, 
vino á invadir á España, y to- 
mado el Castillo de Pamplona 
(en que fue herido San Ignacio 
de Loyola) y pasando adelante 
hasta Logroño , le hicieron vol- 
ver atrás los Españoles con per- 



Emperadores. 

dida de 69 Soldados , de la arti- 
lleria , y del vagage. Sentido el 
Cesar de los procedimientos 
del Rey de Francia , se unió 
contra él con el Pontifice. To- 
maron á Milán : y poniendo si- 
tio á Marsella^ restauró á Mi- 
lán el Rey Francisco , por des- 
ampararla el General Sforcia, 
Sitió el Rey de Francia á Pa^ 
í^/íí, pero defendióla D.Antonio 
de Leyva^ hasta que llegando el 
socorro, y dándose la Batalla, en 
el dia de S. Mathias de 1525, 
venció el Cesar , y prisionero 
el Rey de Francia Francisco /. 
fue trahido á Madrid. Este des- 
aire de fortuna en la grandeza 
de la Magestad del Rey Fran- 
cisco ocasionó una mayor ba- 
talla en su interior : pues com- 
pitiendo la Magestad con la 
prisión , se dejó vencer tanto 
de la tristeza , que llegó á pa- 
decer en la salud. Acudió el 
Cesar al remedio , y efeétuóse 
la libertad, con los tratados de 
qutFlandes no tuviese que acu- 
dir con apelaciones á Francia: 
que desistiese de Milán el Rey 
Francisco : que perdonase á 
Carlos de Borbon , el qual por 
varias quejas con el Rey, sobre 
la posesión de sus Estados, se 
pasó á militar en el partido del 
Cesar contra Francia: que res- 
tituyese la Borgoña : y que en 

se- 



seguridad de estas y otras con- 
diciones quedase como en re- 
henes el Delphin, y el hijo se- 
gundo , como se hizo. Disgus- 
tada Francia de los ajustes , y 
el Papa con las providencias 
que se daban en Castilla sobre 
la harmonía que debia guardar 
con la Curia Romana, se unie- 
ron Roma , Francia , y Vene- 
cia contra el Cesar. Parte Bor- 
¿fon con su Egército contra Ro- 
ma desde la Lombardía , aun- 
que sin dar parte al Empera- 
dor de su designio: sitíala, asal- 
ta, muere de un balazo Borbón\ 
saquean los Soldados la Ciu- 
dad , como si con su furor y 
aumento de desordenes venga- 
ran la muerte de su Gefe. Sitia- 
ron al Pontífice en el Castillo 
de S, Angelo : llegó la noticia 
al Cesar , que estaba en Valla- 
dolid en este año de 27. Man- 
dó suspender , por acción tan 
sensible á su piedad , las fiestas 
que se hacían al nacimiento 
del Principe D, Phelípe: dio or- 
den al Principe de Orange , que 
sucedió á Borbón en el gobier- 
no de las Armas, para que todo 
se ajustase á voluntad del Pa- 
pa. El Francés con la noticia 
del asedio de Roma , envió al 
General de Lautrech , que pe- 
netró hasta Ñapóles con 409 
hombres : pero lo infausto del 



Siglo XVI, Emperadores. 325 

Theatro de Italia para el Sol- 



dado Francés, fue ahora muy 
fatal , originado tal contagio 
en la Tropa , que , ó por las do- 
lencias, ó por la espada de los 
Españoles , se desvaneció en 
un todo aquel Egército , y mu- 
rió el mismo Lautrech por el 
contagio.El Rey Francisco, quQ 
peleaba contra las Armas , y 
contra la fortuna del Cesar, 
desistió de las Armas , y se 
ajustaron las Paces QuCambray 
en el iS^p. Ajustáronse tam- 
bién con el Papa , y Venecia: 
y coronado el Emperador en 
Bolonia en el 1530 con las Co- 
ronas de Oro, y Hierro , por el 
Imperio, y por la Lombardia: 
coronado también su hermano 
Fernando en Alemania , como 
Rey de Romanos: sujetada Flo- 
rencia al partido de Alejandro 
de Medicis ^ con quien casó la 
hija natural del Cesar Marga- 
rita'^resútmáoSforcia al Duca- 
do de Milán , con cargo de cier- 
ta suma, y quedando el Castillo 
de esta Ciudad por el Cesar, se 
abrió nuevo Theatro para la 
espada, y Religión de Carlos-. 

Armáronse por este tiempo 
los Hereges , y Turcos : Soli' 
man valiéndose de la división 
que ocasionó en los Principes 
de Alemania el funesto parti- 
do de Luthero , se echó sobre 
X3 la 



326 ' Siglo XVI, 

la Hungría con formidable 
Egército: pero unidos los Prin- 
cipes del Imperio contra el co- 
mún enemigo , y ocurriendo 
el Cesar á la frente de su Egér- 
cito , se retiró temeroso , y 
desairado Solimán , con pér- 
dida de 6o9 Infieles en dife- 
rentes encuentros , y de Cordn^ 
y Modón^ que le quitó en la 
Moréa el General de la Arma- 
da Imperial Andrés de Oria, ó 
Doria. Con esto pasó el Cesar 
á España , en ocasión que el 
famoso Corsario Barbarroja^ 
General de las Galeras del Tur- 
co, despojó del Reyno de Tu- 
tiez á Mulease: y tomando el 
Cesar por su cuenta el resti- 
tuir á este Rey , que se havia 
valido de su amparo , partió 
con una gruesa Armada con- 
tra Túnez , y tomada la Ciu- 
dad, fue restituida á Mulease^ 
quedando el Castillo de la Go- 
¡eta por España en el iS3S» 

Estando el Cesar en Ñapó- 
les le llegó la noticia de la 
muerte del Duque de Milán, 
que le dejó por heredero de su 
Estado: y prosiguiendo las que- 
jas contra los procederes del 
Rey de Francia , caminó con 
su Egército contra la Proven- 
za , pero sobreviniendo enfer- 
medad en la Tropa , y ajusta- 
das Paces eatre el Papa, Vene* 



Emperadores. 

cia, y España contra el Tur- 
co (aunque sin efe¿lo) tuvo el 
Cesar que pasar á Flandes pa- 
ra sujetar un alboroto en Gan- 
te, Vino , vio , y venció , ha- 
viendo experimentado en el 
tránsito por Francia una gran 
bizarría y fidelidad del Rey 
Francisco en la generosidad y 
franqueza con que hospedó al 
Cesar desarmado : pudiéndose 
dudar aqui , si fue mas ( según 
las circunstancias de estos dos 
grandes Principes) la volunta- 
ria confianza del Cesar, ó la ge- 
nerosa fidelidad de Francisco. 

Sosegados los Ganteses, no 
pudo sosegar el ánimo marcial 
del Cesar sin otra nueva em- 
presa : pero escogiendo en mal 
tiempo la expedición á^Argél^ 
le obligó el mismo tiempo á 
abandonar la empresa , armán- 
dose contra su Armada formi- 
dable otra mas formidable tem- 
pestad en el 1541 que le hizo 
retirar con mucha pérdida. 
Amenazaba por la parte de 
Alemania otra no menor tem- 
pestad excitada por los Here- 
ges , cuyos principales Caudi- 
llos eran Federico de Saxoniat 
y Phelipe Lantgrave de Hese. 
De parte de los Cathólicos es- 
taba el inviélo Duque de Alva 
Don Fernando de Toledo , y el 
mismo Carlos V» y llegando á 

1?» 



SlQLO XVL 

las Armas unos , y otros , jun- 
to al Rio Albis , vencieron los 
Cathólicos , quedando preso 
el Duque de Saxonia , y man- 
chado el campo con la sangre 
de los infelices Lutheranos. El 
Lantgrave de Hese, perdida 
la esperanza con el destrozo 
de los que tenian perdida la 
Fé, se vino á echar á los pies 
del Cesar , comprando la vida 
á costa de la libertad , y por la 
liberalidad del grande Carlos. 
Con la prisión de estos dos 
Generales (en el 1547) ^^ 
templó la disolución de ios 
Hereges. Pero militando el 
Duque Mauricio á favor de la 
libertad de su suegro el Lant- 
grave , unido con el Rey de 
Francia , ést^ con el Turco , y 
todos contra el Cesar , se vio 
Carlos precisado á dar libertad 
á los dos Principes prisioneros, 
Pero como los años en que 
Carlos havia dilatado su Impe- 
rio, y hecho immortal su nom- 
bre , fuesen conquistando las 
fuerzas corporales de t^x.'^ Hé- 
roe , con las fatigas , viages, y 
desvelos mismos con que se ha- 
via engrandecido ; cansado ya 
de triunfos ágenos por la Guer- 
ra, se convirtió á triunfos pro- 
prios en la paz. Solo vencién- 
dose á sí lograba un triunfo 
adequado á su grandeza. Y de« 



Emperadores. 327 

jando en los hombros del Ath- 
lante su hijo D. Vhelipe los dos 
mundos, se retiró á pensar en 
la Conquista del Cielo, renun- 
ciando al mundo todo por la 
soledad del Monasterio de Vus- 
té ^ no lejos de Plasencia , á 
quien hizo Cabo de su buena 
esperanza, aportando á él en el 
IS5Ó. Y fijando las áncoras de 
la intención única de lo eter- 
no, desprendido totalmente de 
la tierra , sin recelo de las in- 
ciertas ondas de la fortuna , ni 
de los vaivenes de la rebeldía 
de los Pueblos , ni de las emu- 
laciones sangrientas de los 
Principes; vivió en aquel se- 
guro puerto dos años con quie- 
tud , el que antes como Sol ha- 
via andado por tan vastos do- 
minios en un continuado mo- 
vimiento : hecho Religioso, sin 
hábitos Religiosos : viviendo 
para sí, y peleando solo con- 
tra sí. Siervo libre, prisionero 
voluntario, y Rey desús pa- 
siones, que al fin logrando se 
disolviesen las prisiones del 
cuerpo , lograrla , en premio 
de sus virtudes, entrar triun- 
fante en la Corte del Cielo. 

1558 Fernando I. hermano, 
nacido en Alcalá de Henares y 
hecho Rey de Bohemia. y Hun- 
gría en el 1527 , eledo Rey de 
Romanos en el 1 53 1, / corona- 
X4 do 



328 Siglo XVI. 

do Emperador por muerte de 
Carlos V> Al Rey no de Hun- 
gría se le opuso ^uan Sepusio^ 
Transilvano; pero venciéndo- 
le Fernando en una Batalla , y 
valiéndose Sepusio del Turco 
Solimán , vino éste á Buda ; y 
rendida ésta al Turco , sin ha- 
verla batido mas que con el 
miedo , que su Egército infun- 
dió en la guarnición, pasó ade- 
lante con ánimo de sitiar á Vie- 
na : pero tuvo que volverse, 
dejando en varias partes 8o9 
Turcos que perdió por la es- 
tación contraria , y por la es- 
pada délos nuestros; pero se 
llevó muchos despojos , y 508 
Esclavos con ánimo de volver 
mas formidable , dejando pues- 
to en parte de la Hungria á 
Juan Sepusio. Volvió en el año 
de 32 , mas no se atrevió á dar 
Batalh, contentándose con los 
males que hizo. Muerto Sepu- 
sio , se tomó para sí el Solimán 
lo que tenia en la Hungria: y 
Fernando se vio precisado á 
hacer treguas con él, para ocur* 
rir á las turbaciones de Bohe- 
mia , en favor del Duque de 
Saxonia , y asistió al lado de 
Carlos V. en la Batalla de Al- 
bis. Dejó hecho á su hijo Rey 
de Romanos. 

1 564 Maximiliano II. hi- 
jo. Negó á Solimán el tributo 



Emperadores. 

que su padre dejó ajustado por 
la posesión pacifica de Hun- 
gria: y viniendo Solimán á obli- 
garle con las Armas, llegó has- 
ta Cigeto^ en la Croacia , y la 
expugnó , aunque no pudo go- 
zarla, sobreviniéndole por un 
fluxo de sangre la muerte. Hi- 
zo treguas Maximiliano con Se^ 
lin^ hijo de Solimán : y amante 
de la paz, y muy falto de fuer- 
zas , condescendió tanto con 
las pretensiones de los Luthe- 
ranos, que se extendieron no- 
tablemente en su Reynado. 

1576 RoDULFO II. hijo, 
heredó á su padre en el amor 
de la paz en tiempo de tantas 
turbaciones, por lo que haviá 
crecido el partido de los Luthe- 
ranos , que se aumentó con el 
público edido de conceder á 
los Bohemos , y Austríacos el 
que siguiesen la Confesión Au^ 
gustana , que Phelipe Melanc~ 
thon havia hecho en la Junta 
de Augusta^ para que se siguie- 
se como profesión de los Re^ 
formados , lo que era protesta- 
ción disforme contra la FéCa- 
thólica. Tuvo Guerra casi con- 
tinuada con el Turco Amura- 
tes \ pero siempre con un du- 
doso Marte y fortuna alternan^ 
te en los sucesos. 



Re- 



Siglo XVI, Reyes. 



329 



REYES DE ESPAÑA. 

DON Fernando , y Doña 
IsABLL, Reyes Cathóli- 
cos. 43, 

1504 Doña Juana, hija, 
casó en el 1496 con D. Pheli- 



edad. Origináronse nuevas di- 
sensiones: porque el hijo que 
dejó D. Phelipe (que era Car- 
los V.)sQh^\\'áb^ en la infancia: 
el Rey Cathólico estaba en la 
Italia , y gobernando su Rey- 
no de Aragón : pero en fin 
ajustadas las cosas de la Italia, y 



pe , hijo del Emperador Maxi- recibida la Investidura del Rey- 
miliano I, y de Maria , Duque- no de Ñapóles , se restituyó á 



sa de Borgoña , y Bravante, 
Condesa de Flandes, &lc. Lla- 
móse el Hermoso^ por mere- 
cerlo su belleza. Vino á Es- 
paña en el 1502 , y fue jurado 
por Principe con su esposa: 
pero se volvió á Flandes. En 
el 1505 fueron jurados Re- 
yes por muerte de la Reyna 
Cathólica Dona Isabel; y el 
Rey Cathólico por Adminis- 
trador , á causa de que la Rey- 



España el Rey Cathólico Don 
Fernando , y tomó el Gobier- 
no de estos Rey nos en el 1509, 
con lo que se aquietaron todas 
las disensiones, y continuando 
en sus proezas, cerró la muer- 
te su plana en 22 de Enero del 
1516, quedando heredero de 
estos Reynos el Principe Don 
Carlos , que se hallaba en sus 
Estados de Flandes: y mientras 
llegaba á España , fue Gober- 



na Doña Juana se hallaba en nador del Reyno el Arzobispo 

Flandes , y sin talentos para de Toledo Don Fr. Francisco 

gobernar : por lo que la llama- Ximenez de Cisneros, y Hadria- 

ron la Loca, Huvo varias di- no , á quien hicieron Cardenal, 

sensiones entre los Grandes, en y después Sumo Pontifice. 
orden á si havia devenir el 1516 Carlos I. entre los 

Rey desde Aragón á recibir el Reyes de España : y V. entre 

Gobierno de estos Reynos: y los Emperadores deAlemania, 

no las huvo menores entre Don de quien se habló en su lugar. 

Fernando , y D. Phelipe : pero Aportó á España en.el 1517^7 

ajustadas en el 1506, en que se fuele á recibir el Cardenal Ar- 



volvió á España el Rey D. Phe- 
lipe , duró todo muy poco , por 
cortarlo todo su muerte en este 
mismo año, á los 23 de su 



zobispo Gobernador , que mu- 
rió en el mismo año con sen-» 
timiento general. Por su muer? 
te sobrevino otro nuevo sentir 

mien- 



330 Siglo XVl^ Reyes, 

miento , de que el Rey pusiese nios , mas con la suave fuerza 



en la Silla de Toledo á Guiller- 
mo de Croy , Flamenco de Na- 
ción , y dando su valimiento á 
otros Flamencos, en especial á 
Monsieur de Geures , nació de 
estos principios el fin de mu- 
chas vidas, como se dijo arriba. 

En el 1 5 19 ordenó , que se 
diese al Monarca Título de Ma- 
gestad , que antes no tenia en 
España mas que el de Alteza, 
que hoy conserva el Supremo 
Consejo de Castilla. 

En el 1520 concedió á al- 
gunos de los Señores ( que an- 
tes se llamaban Ricos Homes) 
el Título de Grandes de Espa- 
ña, y e\ honor de cubrirse en 
su presencia , dándoles desde 
entonces el tratamiento de Pri- 
mos , y dejando aun en la ac- 
ción de cubrirse el distintivo 
de que los Grandes de primera 
Clase hablen cubiertos , los de 
segunda se cubran después de 
hablar: y los de la tercera, ni 
quando hablan , ni quando les 
hablan , sino quando están re- 



del Arte , y del Consejo , que 
con la dureza del azero. Pedia 
la dilatación de sus Estados ua 
Héroe de tan agigantados ta- 
lentos, que pudiese estar con 
el ánimo en tan distantes y di- 
latados términos. La situación 
de tan continuadas Guerras en 
su padre, pedian ya la paz, pa- 
ra que el menos amor á Marte 
hiciese que se diese el hijo to- 
do á promover el culto de lo 
Sagrado. La destreza de los 
Capitanes excelentes, de que 
abundaba el Reyno, solo pe- 
dian la prudencia y solicitud 
de la Cabeza del Rey , no el 
ardor en su brazo. Daba el Rey 
las Batallas por los brazos del 
Reyno: peleaba continuamen- 
te su piedad con la impiedad 
de los enemigos de la Fé ; des- 
cubría en el Nuevo Mundo 
nuevas tierras : erigia sump- 
tuosos Monumentos á los San- 
tos en Templos , y Conventos: 
á los Doétos en Colegios , Li* 
brerias , é Impresiones : á los 



tirados á la pared. Reynó 4a pobres en liberalidades, y Hos- 
aoos: imperó 38, y vivió dos pítales: al Reyno todo en lot 



en el Convento de Tuste, Rey 
na^ Doña Isabel de Portugal. 

1556 Phelipe II. hijo. Pru- 
dente , Pío , Cathólico , y Poli* 
tico. Nacido para la conserva- 



Ministros de Justicia que le da- 
ba , y Fortalezas con que por 
Oriente, y Poniente le ceñía. 
A las demás Naciones , que se 
hallaban perseguidas por Is 



cion y dilatación de sus domi* Fé , protegía , honrando en sus 

£s' 



Siglo XVI, Reyes. 331 

Estados á quantos se refugia- con el Papa , y Venecia , y 

ban á ellos. A los Ingleses (cu- costeando por sí la mitad de 

ya Reyna Maria fue su Espo- todo quanto se gastase en la 

sa) los huviera expugnado con Armada de estas tres Poten- 

su invencible Armada, si el cias: dada la dirección, y nom- 

Clelo no huviera permitido brando por Gefe de la Esqua- 

que se huviera deshecho con dra á su hermano el Invido 

los vientos, para que sirviese de D» Juan de Rustría , que con 

exercicio á los Fieles la mayor 200 Galeras , y 508 Infantes, 

tempestad que excitó la here- destrozó en el Golfo de Lepan- 

gía de IsahéL A Francia la ven- to (entre la Acaya , y Moréa) 

ció personalmente en la san- todo el poder de la Armada 

grienta Batalla de S, Quintín^ Turquesca , siendo el mismo 

año de 1557 en el dia de San Donjuán de Austria el primero 

Lorenzo : por lo que erigió á que envistió á la Capitana , y 

este glorioso Martyr Español quitando la vida al Capitán, 

la OSiava Maravilla el Esco- continuó la viítoria con muer- 

rial , á costa de unos seis mi- te de 3 $9 Turcos, y libertad de 

llones de ducados, empezan- 2o9 Christianos que llevaban 

dola en el 1563 , y teniéndola por Remeros, y Esclavos los 

concluida en el 1584. EnAfri- contrarios, iS7i» En fin, para 

ca restauró al Peñón de los Ve- todo el agigantado cuerpo de 

lez en el 1564, y á Túnez en su Imperio era el Alma Pheli* 

el 73. En Asia descubrió las pe^ haciéndose respetar por to- 

Islas , llamadas de su nombre do el mundo por la grandeza 

Philipinas ^ tnt\ 1566. En el á que ensalzó su Monarquía. 

Continente de España (en que Rey naba en él la gravedad, 

fue mas acertada su conduóa, con una gran felicidad para 

que quando tomaba las medí- dar expediente á los negocios: 

das desde lejos) se vio absoluto sobresalía la rara circunspec- 

Monarca ; uniendo á su Coro- cion, que le adquirió el renom- 

na el Rey no de Portugal^ y á bre de Prudente: su cautela y 

su Blasón las Quinas , ó cinco modestia estuvieron en alto 

Escudos de aquel Reyno , con grado de fineza ; mas no por 

la Orla de los siete Castillos eso se eximió de algunos vi- 

del Algarve ^ año de 1580. A cios,que, ó tuvo como hom- 

lo^ Turcos los venció, unido bre, ó le achacaron sus émulos. 

A 



33^ Siato XVI, Reyes. 

A un mismo tiempo parece bles , como efeéllvamente se 



que infundía reverencia la ra- 
ra Magestad que le cenia : pe- 
ro dejando siempre el princi- 
pal lugar á la piedad Cathólica, 
y al mundo la instrucción de 
que no solo labra Héroes e! 
Marte , sino el Arte. Reynas^ 
Doña Maria de Portugal , i. 
Doña Maria de Inglaterra, 2. 
Doña Isabel de Valois , 3. Do- 
ña Ana de Austria , 4. 

1598 Phelipe III. hijo, el 
Piadoso , y primer Principe ju- 
rado por toda España : en Por- 
tugal año de 1 583. En Madrid, 
por Castilla , y León , en el 
1 584. En Aragón, Cataluña , y 
Valencia en el 1585. En Na- 
varra en el 1586, y aplaudido 
en todas partes por su piedad, 
y devoción. En el 1610 unió 
también á su Corona la Forta- 
leza de Larache en la África: 
y en el mismo año, atendien- 
do á que la Fé de su Reyno se 
mantuviese pura, y mirando á 
los secretos tratos que los Mo- 
ros se decia tener con los Afri- 
canos y Turcos, y aun con pro- 
mesas que ofrecían á la Ingla- 
terra , y Francia para el nefa- 
rio consejo de volverse á apo- 
derar de España , los obligó el 
Rey á que saliesen de todo el 
Continente , pudiendo llevar 



cumplió, llegando el número 
de los Moriscos que salieron 
de España á 900"^) personas, 
que por tan crecido se llegó á 
conocer en la falta del cultivo 
de los campos. Y para que no 
fuesen de tanto perjuicio los 
Corsarios , se les quitó á los 
Moros el Puerto de la Mamo- 
ra. Dejó ennoblecido á Ma- 
drid con la fábrica de la Plaza 
Mayor concluida en el año de 
16 19, y en el mismo año se 
descubrió el Estrecho de San 
Vicente , mas abajo del de Ma- 
gallanes. Reyna^ Doña Marga- 
rita de Austria. 

REYES DE PORTUGAL. 

ÍtJLanuel, 

1521 Juan Til. hijo, Prínci- 
pe esclarecido en ánimo y reli- 
gión. Este fue el que introdujo 
en su Reyno el Tribunal de la 
Santa Inquisición : y fundó la 
célebre Universidad de Coim- 
bra , sin perdonar á gastos , ni 
solicitudes en fomentar la Re- 
ligión , y las Artes liberales. 

1557 Sebastian, nieto de 
D. Juan III. hijo del Principe 
D.yiian^c[\iQ murió antes que su 
padre, y havia casado con Do- 



consigo todos sus bienes mué- ña Juana de Austria^ hermana 

de 



Siglo XVI. Reyes; 

de Phelipe 11, de cuyo casa- 
miento nació Don Sebastian. 
Rey nó después de la muerte de 
su avuelo en la Kegencia de su 
avuela Doña Cathalina , her- 
mana de Carlos V. Su madre 
Doña Juana se vino á Castilla, 
y fundó el Real Monasterio de 
las Señoras Descalzas de Ma- 
drid, con otros grandes Monu- 
mentos de su piedad. El Rey D, 
Sebastian descubrió desde lue- 
go un ánimo magnánimo ,in- 



333 
valor en el tercero, y salpicado 
ya de sangre propria , y de los 
Soldados que cenian su lado, 
perdido el Estandarte Real , y 
aun el Egército, pero nunca el 
valor , perdió por no sujetarse 
á infeliz servidumbre, ni des- 
honrada fuga , la vida con ho- 
ñor. Murieron en el combate 
otros dos Reyes Moros , la flor 
de la Nobleza Portuguesa , y el 
nervio de su mayor riqueza. 
1578 Henrique , Carde- 



genio ardiente, y amante de las nal , Arzobispo de Braga , her- 
glorias con que pudiese ensal- mano de D. Juan lll. y tio de 



zar y eternizar su honor. Esco 
gió para Theatro de su ánimo 
marcial al Imperio Africano, 
que se hallaba dividido en ci- 
viles discordias: y aprontando 
con ardor juvenil una formida- 
ble Armada , aportó pronta- 
mente adonde su infausta suer- 
te le llevaba: y puesto ya un 



D. Sebastian. Tanta fue la ac- 
celeraciondelRey D.Sebastian 
en querer combatir al Africa- 
no, que primero se supo en 
Portugal el destrozo total, que 
el que se diese batalla. Llama- 
ron (á los primeros vuelos del 
infausto suceso) los Goberna- 
dores del Reyno al Cardenal 



Egército con otro en las llanu- Henrique^ y con su arribo lle- 
ras de rn/yí/YíJ, y el Rey ala fren- gó también la noticia de tan 



te de sus Tropas , mas armado 
de su valor intrépido , que de la 
madurez y del azero,arrojando- 
se sin conocer al miedo , donde 



sensible pérdida. Coronado 
Rty el Cardenal , empezó á 
mitigar los sentimientos, redi- 
miendo, á costa de gran suma. 



el mayor fuego de Marte podia á los Nobles que quedaron pri- 
encender mayor llama á su ar- sioneros, y aminorando los tri^ 



dor , sin reparar en la herida 
que recibió á los primeros to- 
ques , ni en la muerte de los dos 
caballos, que havia ya muda- 
do, montando con un nuevo 



butos al Pueblo. Pero el deli- 
berar de sucesor , era negocio 
que fatigaba mas á su abanza- 
da edad. Convocó á este fin 
un Congreso, á que no pudo 

asís- 



334' 



Siglo XVI. Reyes. ' 



asistir por falta de salud : pero Rey : pero fue destruido por 



significó se diese el Reyno á 
/>. Phelipe 11. de Castilla para 
evitar las Guerras: y antes que 
se ut)iesen los ánimos , falleció 
en el mismo dia de cumpli- 
miento de años , á los 69 de 
su edad, y 17 meses del Rey- 
nado : en último de Enero 
del 1580. 

En el Interregno todos ar- 
dían en amor de la Guerra , dis- 
puesto todo , menos lo que era 
necesario para la Campaña. El' 
Rey Phelipe se hallaba con for- 
midables fuerzas , y para dar 
correspondiente brazo á tan- 
to cuerpo , sacó al Duque de 
Alva de la prisión , en que las 
Bodas acceleradas de su pri- 
mogénito contra el orden del 
Rey le havian puesto: y co- 
mo acostumbrado á entreteger 
laureles á la Corona Real , fá- 
cilmente ciñó las sienes del 
Rey con la nueva Corona. 

1580 Phelipe I. y II. de 
Castilla, sobrino de D. Henri- 
que, hijo de Doña Isabel., su her- 
mana , que casó con Carlos V, 
y esposo de Doña Maria , hija 
de Don Juan III. de Portugal. 
Reynó 18 años en Portugal , y 
venció en varias Batallas á Don 
uintonio., Prior de Ocrato (nieto 
del Rey D. Manuel , é hijo de 
una Judia) que se quiso hacer 



mar y tierra , aun contra los 
brazos de Inglaterra : en espe- 
cial en las Islas Terceras^ don- 
de se havia refugiado , pero le 
desalojó el Marqués de Santa 
Cruz^ que pasó allá con trein- 
ta Navios; y ganada la Bata- 
lla Naval , no pudo ganar mas 
tierra D. Antonio. Castigados 
algunos Portugueses que te- 
nían trato con él , quedó apa- 
ciguado el nuevo Reyno. 

1598 Pheltpe II. de Por- 
tugal , y III. de Castilla. Fue 
su Rey nado pacífico. 

REYES DE FRANCIA. 

L^ins XII. 

1515 Francisco T. Du- 
que de Valois , y Conde de 
Angulema .^ competidor conti- 
nuo de Carlos V. cuya oposi- 
ción llegó hasta desafio per- 
sonal entre los dos : que acep- 
tado por Carlos V» y señalado 
el campo , se desvaneció pru- 
dentemente por parte de Fran- 
cisco. Hecho prisionero en la 
Batalla de Vavia , no se quiso 
entregar á Carlos de Borbón, 
sino al Virrey de Ñapóles 
Carlos de Lanoy. Esmeróse 
mucho en castigar á los Here- 
ges de su Reyno, y fue Princi- 
pe 



Siglo XFL Reyes. 



33S 



pe verdaderamente grande,sin 
desatender por el ánimo mar- 
cial á la promoLÍon de las le- 
tras, y honra de los Literatos. 
1547 Henrique II. hijo. 
Continuó en perseguir á los 
Hereges , y er. el belicoso alien- 
to de su padre, tomando varias 
Plazas en Lorena , y Luxem- 
burg : y metiéndose tambiea 
por Flandes, lograron contra 
él los Españoles la memorable 
viétorifi de San Quintín : pero 
apoderándose después de algu- 
nas Plazas de Flandes, Dun- 
kerke , y Bruxas , y quitando 
á los Ingleses la Fortaleza de 
Calés (que por mas de 200 
9ños havia estado en su poder) 



pues poniendo en la dirección 
de los negocios al Duque de 
Guisa , y al Cardenal su her- 
mano, insignes defensores de 
la Fé,se enardeció contra ellos 
su émulo Luis de Borhon^Vvm- 
cipe de Conde , que se havia 
hecho Gefe de los Calvinistas; 
y fue principio de unas Guer- 
ras Civiles bien sangrientas y 
funestas, por los perjuicios, no 
solo de lo político , sino prin- 
cipalmente de todo lo Sagra- 
do. Para ocurrir á estos males 
se tuvo un Congreso en Or- 
leans : en que se prendió y se 
declaró reo de muerte al Prin- 
cipe de Conde. Dilatóse el su- 
plicio , por la enfermedad del 



libró al Rey no del extrangero Rey, que fue mortal, sin de- 
yugo , y ajustó las Paces con jar sucesión. 



España,dando á Phelipe II. por 
esposa á su hija Isabel : y cele- 
brándose en París estas Bodas 
con públicos Torneos , en que 
£l Rey quiso jugar también la 
3anza ; después de haver roto 
algunas, se rompieron los go- 
zos, recibiendo una mortal he- 
rida en la cabeza , de que fa- 
lleció poco después. 

1559 Francisco II. hijo. 
A los diez y seis años y medio 
de su edad , por cuya corta ex- 
periencia se aumentó el parti- 
do de los Hereges , con lo mis- 
mo con que quiso reprimirlos; 



1560 Carlos IX. hermano, de 
diez años en la Regencia de 
su Madre Cathalina de Medi- 
cis , que con deseo de mandar, 
libertó al Principe de Conde, 
y á los demás Calvinistas: de 
que se siguieron innumerables 
muertes, sacrilegios , y Guer- 
ras : pero aunque vencidos en 
quatro Batallas los Hereges, 
perdiendo en la última í89 
Calvinistas ; fue tanto el con- 
curso de los Hereges de Ale- 
mania, que para acabarlos de 
extinguir , se decretó una ge- 
neral matanza, que se empezó 

el 



33<5 



Siglo XVL Reyes. 



el día de S. Bartbolomé por la Rey , viendo que quanto ade- 
mañana, y duró siete dias con- lantaba por el partido y fac- 



tinuos ^ pasados á cuchillo mu- 
chos millares de personas: mas 
no bastando esto , y ausen- 
tándose el Duque de u4njou 
Henrique, hermano , y brazo 
del Rey Carlos (por haversido 
eleéto Rey de Polonia ) se vio 
Carlos precisado á paces con 
los Calvinistas, por lo extenua- 
do que se hallaba el Reyno 
con sus Guerras. 

1574 HtNRiQUE IIT. herma- 
no. Por muerte de su hermano. 



cion de los Hereges , tanto se 
enflaquecía por el de los Ca- 
thólicos (que pensaba en ensaN 
zar al Duque ái^Guisa^ gran Ca- 
iholico) pensó quitar la vida al 
Cardenal, y al Duque, como lo 
hizo. Pero esto encendió mas 
al Pueblo; y en fin cubierto uno 
con la capa de Hábito Religio- 
so, venció la entrada dtl Gabi- 
nete del Rey, y le quitó la vida. 
En éste se acabó la linea 



. ^. w, c-v., de^íí/o/í, entrando desde aqui -^ 

y aviso pronto de su madre , se la de Borbón , que desciende de^^ 
vino , dejada la Polonia , no á S, Luis , por su segundo hijo 

Roberto , Conde de Clermont» 

1589 Henrique IV. el 
Grande. Después de muchas 
Guerras abjuró el Calvinismo 
en el j S92 , y reconciliado con 
la Iglesia Romana en el 95, 



gobernar el Timón de aquel 
Mar inquieto y turbado de la 
Francia , sino á fomentar ma- 
yores turbaciones : y no ya 
tempestades , sino serenidad 
en los Hereges con que pu 



diesen navegar libremente por recibió el homenage de Ciu- 
su Reyno. Hizo público Edicto dades , y Principes. Pero se 



en favor de los Hereges, admi 
tidos no solo á dignidades , si- 
no legitimando á los hijos de 
los Sacerdotes , y Religiosos 
Apóstatas ya casados. Hallá- 
banse sin culto las Iglesias: los 
Conventos, Abadías, y Obispa- 
dos sin Pastores, sin Ovejas, y 
sin rentas , por abusar de ellas 
los Hereges para sus livianda- 



vió precisado á publicar Edic- 
to en favor de los Calvinistas, 
por no poder sosegarlos de 
otro modo. Duró este Edido 
hasta Luis Xll^, Unió á la Co- 
rona el Condado de Foix , y 
otros Estados suyos : pero la 
perdió con la vida á manos de 
un Sicario , en una calle públi- 
ca de París, en que por una ca- 



des. Parecía haver llegado el sualidad paró la Real Carroza, 
fin á la Iglesia de Francia. El y d traidor alevoso le dejó 



muer- 



Siglo XFL 

muerto en ella con dos puña- 
ladas , que le dieron en el co- 
razón. 

CONCILIOS, 
Y SUS MOTIVOS. 

Lateranense V. General 
XIX. presidiendo Julio II, has- 
ta la 4 Sesión : i6 Cardenales: 
77 Arzobispos, y Obispos, &:c. 
Tenido para reprimir el Con- 
cilio, que algunos Cardenales 
celebraban en Pisa : y para la 
Guerra Sagrada contra el Tur- 
co , publicando Indulgencias á 
este fin: Y para la disciplina 
Eclesiástica. Empezóse en el 
1512 , y se acabó en el 17. 

Tuviéronse muchos Conci- 
lios Provinciales en varias par- 
tes para la disciplina Eclesiás- 
tica , y para la condenación de 
Calvino, y Luthero. 

Tridentino, General XX. 
convocado primero para la 
Ciudad de Mantua , después 
para yicencia ; y finalmente, 
por las dificultades que ocur- 
rieron , se escogió por mas 
oportuna á la Ciudad de Tren- 
to ^ concurriendo 5 Cardenales 
Legados de la Silla Apostólica: 
3 Patriarcas : 33 Arzobispos: 
235 Obispos , los 39 por sus 
Procuradores , los otros perso- 
nalmente : 7 Abades : 7 Ge- 



Concilios. 337 

nerales de Religiones, y 160 
Doétores. 

Empezó en el r 545 , y alcan- 
zó á tres Pontífices , Paulo III, 
Julio IIL y Pío 11^. Consta de 
25 Sesiones: las 10 primeras 
bajo Paulo III. las 6 siguien- 
tes bajo Julio IIL y las 9 ulti- 
mas bajo Pió IV, Estando en 
la Sesión 8 , se originó peste en 
Trento^ y por tanto se trasladó 
á Bolonia, en el 1547 ' donde 
se tuvieron dos Sesiones sobre 
la prorogacion. Pero al año 
1550 el Papa Julio III. resti- 
tuyó á Trente el Concilio des- 
de Bolonia. Mas hallándose 
Alemania sumamente turbada 
con sus Guerras, fue preciso 
suspender el Concilio , y duró 
la suspensión 10 años, desde 
el 1552 hasta el 1562 en que 
logró Pío IV, el que se conti- 
nuase, y en fin que se conclu- 
yese en el 1563 , dejando para 
bien de la Iglesia , restableci- 
dos los Cañones de la antigua 
y necesaria disciplina , asi pa- 
ra la reformación del Estado 
Laical, como del Clerical : y 
condenados los errores de Lu- 
thero, Calvino , y los demás 
Seélarios de aquel tiempo , que 
fueron los fines de la convo- 
cación de aquel Concilio. 

Al punto qije se publicó 

el Tridentino , se tuvieron en 

Y Eu- 



338 Siglo Xl^L 

Europa muchos Concilios Pro- 
vinciales, asi para admitir, y 
publicar el de Trento, como 
para determinar en su obser- 
vancia quanto pertenecía á la 
reformación de las costum- 
bres , y restauración de la an- 
tigua disciplina. En Toledo se 
tuvo uno en el 1565 , y otro 
en el 1582. 

Pero los mas sobresalientes 
fueron los de los Apostólicos 
Prelados S. Carlos Borromeo , y 
Santo Toribio Mogrobejo , que 
en Milán el uno, y el otro en 
Lima , hicieron amanecer el 
antiguo esplendor con saluda- 
bles , y preciosos documentos, 
sobre los mas eficaces, queda- 
ban con su egemplo. También 
en Meaico se tuvo otro Con- 
cilio Provinciíil, con el misrro 
motivo , en el i 585 ; y asi éste, 
como los de Lin a , se pueden 
ver en el tonu IV. del Carde- 
nal Aguirre. 

En Corutant inopia se tuvo 
otro contra Calvino , que se 
puede ver en Cabasiwio. 

En Diamper , en el Malavar, 
celebró un Synodo el Stñor D. 
Fr. u^/ejo de Meneses^ Arzobis- 
po de Goa , del Orden de N. P. 
S. Augustin, en que se abjuraron 
los errores en que vivian los 
SacerdoiesChristianosde aque- 
llas tierras, y dieron la obedien- 



Concilios. 

cia al Pontífice Romano. Im- 
primióse este Synodo , por ser 
demateriasmuy notables:y sue- 
le andar con ti libro del Via- 
ge que hizo al Malavar este 
Héroe y Varón Apostólico, 
por la conversión que hizo de 
tantos Pueblos Gentiles, enno- 
blecido por el Cielo con el 
don de Lenguas , y acciones 
portentosas- 

HEREGES, 
YSUS ERRORES. 

Fue Qsit Siglo el mas infeliz 
en esta clase , por ser como un 
estanque, donde se recogieron 
todas las suciedades , que por 
los Heresiarcas anteriores vo- 
mitaron las Hidras infernales. 

Martin Luthero , infeliz 
Apóstata del Orden de N. P. 
S. Augustin , hijo de perdición, 
nacido para eclipsar la luz de 
tantas almas , como por él se 
han apartado del norte de la 
Fé en las Regiones del Norte; 
se apartó del gremio de la Re- 
ligión, y de la Iglesia al tiem- 
po que la Divina Providencia 
esmaltaba el Cielo de la Au- 
gustiniana Familia con el Sol 
de Sa7ito Thomás de Villanue- 
va^ y los brillantes Astros, que 
lucieron tanto en perseguir 
sus abominaciones , como se 
vio en Jas Púrpuras con que 

los 



Siglo XVI, 

los Sumos Pontífices honraron 
sus servicios: y el distinguido 
honor de que un hijo de la Re- 
ligión Augustiniana , e! Señor 
Seripando , estuviese presi Jien- 
do al mismo Concilio Ecumé- 
nico de Trento , en que se con- 
denaban los errores de Luthero. 
Fue aquel infeliz natural de 
Isleho , en Saxonia : instruyóse 
en las Artes Liberales en la 
Universidad de Sford: hicie- 
ronle Maestro á los 20 años 
de su edad: y dedicándose al 
estudio de las Leyes , se retiró 
á la Religión , por causa de que 
un Compañero , con quien se 
paseaba una tarde , fue muerto 
repentinamente por un rayo: 
y obligado del miedo de este 
espanto , y no voluntariamen- 
te, ni con inclinación al estado 
(como él dijo después) recibió 
el Santo Habito. Graduóse de 
Dodor en Witemberg , y sobre- 
saliendo en acrimonia , y liber- 
tad de ingenio, ocurrió la com- 
petencia de predicar las Indul- 
gencias , que el Papa León X, 
concedia, para mover á los Fie- 
les á contribuirá la fábrica del 
Templo de S, Pedro. De esta 
pequeña asqua se encendieron 
las llamas, que suscitó por su 
soberbia , y arrogancia el In- 
fierno. Protegióle tenazmente 
el Eleélor de Saxonia Federico-, 



Hereges. 339 

excomulgóle . y condenóle el 
Papa León X. viéndole perti- 
naz : y precipitándose de dia 
en dia esta fiera, no huvo pre- 
cipicios á que no se despeña- 
se , hasta llegar á casarse con 
una Religiosa , de quien tuvo 
tres hijos. Tuviéronse v^árias 
Juntas para ocurrir á estos ma- 
les : y la de Spira , celebrada en 
el año 1529 fue la mas solem- 
ne : por quanto los Principes 
Fautores de Luthero, se opu- 
sieron tanto á ella , que protes- 
taron no poder convenir , y 
apelaron á futuro Concilio. De 
aqui provino el famoso nom- 
bre de los Protestantes, Pero 
teniéndose el Concilio Triden- 
tino , y convidados con toda 
humanidad los Sedarlos con 
el Salvo condumio ^ no quisieron 
aceptar aquello, á que tantas 
veces havian apelado. 

Murió Luthero en el mismo 
lugar en que nació , en el 1 546; 
pero no se enterraron sus er- 
rores , antes bien cundieron 
como peste : y de las disensio- 
nes , que nacieron entre sus 
Discípulos, se originaron otras 
nuevas Seétas, divididos ellos 
mismos entre sí, como corres- 
ponde á la falta de verdad de 
sus principios. 

Nicolás ¿'íor^/o, apartando' 

se de la Escuela de Luthero , y 

Y 2 fia- 



340 Siglo XVI, 

fingiendo nuevas revelacio- 
nes . introdujo la Seéla de los 
Anabaptistas , persuadiendo á 
la gente vulgar , que volviesen 
á recibir el Bdutisnno (que de- 
cia no deberse dar á los niños) 
y persiguiesen á toda dignidad 
de Magistrados y Pastores, pues 
todos (decia) eran iguales , y 
libres por naturaleza. 

De Car lost adió , que fue el 
que dio el Grado á Luthero, 
y que se casó antes que él , se 
originaron los Sacramentarlos^ 
qué decian no estar realmente 
en el Augusto Sacramento el 
Cuerpo y Sangre de Christo, 
contra lo que sentía Luthero, 
que defendía esta real existen- 
cia. Siguieron esta Seda Zuin- 
glio , que murió en una Ba- 
talla contra los Cathólicos: 
Oecolampadio : Martin Bucero: 
Apóstata de la Profesión Do- 
minicana : y Pedro Vermilio^ 
llamado Martyr , que sembró 
sus errores en Inglaterra , apos- 
tatando de los Canónigos Re- 
glares de N. P. S. Augustin. 

Pero el mas famoso de todos 
los Sacrament arios fue el infe- 
liz Juan Calvino , Francés de 
Nación, que puso la Cathedra 
de sus pestilenciales errores 
en Ginebra : y auxiliado en 
Francia úq Juana ^ que se inti- 
tulaba Rey na de Navarra, y 



Hereges. 

de Luis Principe de Conde ^ím» 
vo tantos progresos su partido, 
como se ha dicho hablando 
de aquel Reyno. 

Estando Calvino en G/«e- 
bra , aportó alli Miguel Serve- 
to^ Catalán , que sembrando 
errores contra la Trinidad, 
fue quemado vivo por orden 
de Calvino , que dio dida- 
men á los Senadores , de que 
el Magistrado puede dar sen- 
tencia de muerte contra los 
Hereges. 

Murió Calvino en el 1564, 
y de la mezcla que se ha hecho 
de uno y otro, se compuso un 
tercer nombre de Sedarlos lla- 
mados Luthero-Calvinistas, 

SANTOS. 
Thomás de Villanueva , E. M. 

1555- 
Ignacio de Loyola , Fund. E. M. 

Juan de D/oj,Fund.E.M.iS5o. 
Francisco Xavier, M. iSS2« 
Félix de Cantalicio. 
Luis Beltran , E. M. 1581. 
Cayetano , Fund. M. IÍS47. 
Phelipe Neri , Fund. 159S. 
Camilo de Lelis ^ F. M. 1614. 
Carlos B orr orneo ^ E. M. 1584. 
Teresa í/e y^jwj, Fund. M. 1582. 
Pedro de Alcántara , E. 
Juan de la Cruz , E. M. 1591. 
Pasqual Baylón, M. 1S92. 

Fran- 



SiotoXVI, Escritores, 



341 



Francisco de Borja, M. 1572. 
Stanislao de Kosca. M. 1568. 
Luis Gonza^a, M. 1591. 
Thorihio Mogrobejo, 
B, Simón de Rojas, 

En este Siglo florecieron 
también los Venerables Padres, 
de cuya Beatificación se trata, 
Fr, Alonso de Orozco , E. M. 

1591- 
El ¿Venerable Avila , E. 

ESCRITORES. 



Nehrija. M. 1522. 

Ambrosio Calepino. M. 1505. 

yuan Ekio. 

Alberto Pigio. M. 1542. 

Cardenal Cayetano, M. 1534. 

Thomás Moro , Chanciller de 

Inglaterra , á quien cortó la Paulo Jovio , y Bembo,, 
cabeza Henrique J^IIl, por Abrahan Ortelio, 



ron. Luis de León, Márquez. 
Luis Vives, Arias Montano. 
Egidio Lusitano. Gaspar Ca- 
salio. Santotis, Castro. Anto- 
nio Angustin, Vega. Luis de 
Molina, Azor. Lemos, Váz- 
quez. Bañez. Villalpando. 
Bartholomé de los Martyrey, 
Sánchez. Basilio Ponce. Ca- 
moens. Sá. Zurita. Garivay» 
Morales. Todos Españoles* 

Stanislao Hosio, 

Onufrio , u Onofre Panvinio„ 
M. 1568. 

Sixto Senense, 

Cesar Baronio, M. 1607. 

Geronymo Seripando^ Presiden- 
te del Concilio de Trento. 

Justo Lipsio, 



no querer condescender con 
sus errores en el año 1535. 

Santes Pagnino, 

Titelmán, Lipomano. Gene- 

i,. brardo. Jansenio deGanda- 

y >vo. V atablo, Ambrosio Ca- 

! tharino. 

Andrés Alciato : y Cuy acto, 

Erasmo Rotherodamo, M. 1536. 

Laurencio Surio, M. 1578. 

Martin Alpizcueta. Bartholo- 
mé Carranza. A^/f?(?r/£í. Soto, 
Cano, Medina. Luis de Gra- 
nada. Alfonso Chacón. Bar- 
tholomé de las Casas. Cobar- 

, rubias. Maldonado. Saime- 



Joseph Scaligero, 
Thomás Stapleton. 
Ludovico Blosio, 
Thomé de Jesús, M. 1582. 

SUCESOS MEMORABLES. 

REYES CATHOLICOS. 

Reyno de Ñapóles ^y Navarra, 

Hallábase la Italia Thea- 
tro de no pocas turbaciones 
por parte del Estado Ecle- 
siástico , Venecia , Francia, 
España , Ñapóles , y los Tur- 
cos , con quienes tenia tra- 
Y3 to 



34^ Siglo XVI. 

to el Rey de Ñapóles Don Fa- 
drique , nieto de Alfonso V. de 
Aragón , por linea de su hijo 
bastardo D. Fernando, El Rey 
Cathólico era nieto legitimo 
de D. Fernando I. de Aragón, 
padre de Alfonso V. adoptado 
por la Rey na Doña Juana II, 
de Ñapóles , para la sucesión 
en este Reyno. Queria Francia 
y España unirse contra el Tur- 
co: y valiéndose del derecho, 
que cada uno alegaba sobre 
Ñapóles , y de la unión que 
con perjuicio de los Principes 
Christianos tenia el Rey Don 
Fadrique con ios Turcos , tra- 
taron quitarle el Reyno, y par- 
tirle entre sí para quitar con 
esto aquel estorbo. Entró el Pa- 
pa bien en esto, por diferentes 
motivos que le movieron á 
ello. El Rey Cathólico envió á 
esta Expedición á D, Gonzalo 
Fernandez de Córdoba , que se 
hallaba en la Guerra contra el 
Turco: y para decir el buen 
éxito , basta haver dicho , que 
fue el Gran Capitán contra Ca- 
labria: hizola suya; y hacien- 
do lo mismo los Franceses en 
las Provincias, que se havian 
asignado antes de la conquista, 
se vio el Rey D. Fadrique pre- 
cisado á retirarse á la Isla de 
Isola; y los Conq'tistadores se 
apoderaron del Reyno; pero 



Sucesos. 

ninguno cabía en la tierra que 
se le limitaba; las plumas no 
tenian rasgos suficientes para 
la demarcación de las Provin- 
cias: y asi fue preciso acudir al 
filo de la Espada entre los Es- 
pañoles y Franceses : y no bas- 
tando el desafio de once Fran- 
ceses contra otros tantos Espa- 
ñoles , ni la vidoria de trece 
Italianos de nuestro Campo 
contra otros tantos Franceses, 
fue preciso empeñar á losEgér* 
cites , y quedó la visoria por 
el nuestro; siguiendo , y persi- 
guiendo al Enemigo tan extre- 
madamente , que llegaron los 
Españoles hasta los Reales del 
Campo de los Franceses , y 
alojados en sus Tiendas , ce- 
naron los Soldados Españoles 
la cena que tenian preparada 
los Cocineros de Francia. Die- 
se esta Batalla junto á Cirinolá 
en el 1503 en que quedó muer- 
to el General Francés Duque 
de Nenmrs ^ con otros muchos 
señalados Capitanes, y 3^700 
Soldados. A la Vidoria se si- 
guió el que el Gran Capitán 
entrase en triunfo en Ñapóles^ 
Pasó á sitiar á Gaeta, El Rey 
de Francia puso también sitio 
á la Fortaleza de Salsas en el 
Resellen : pero acudiendo Don 
Fadrique , Duque de Alva , y 
luego el Rey con mas gente, 

pre- 



precisaron á los Franceses á 
retirarse, y hacer treguas por 
aquella parte. El Gran Capi- 
tán proseguia por la suya en 
destrozar á sus enemigos en la 
Italia. Rindió kGaeta^ y ajus- 
táronse paces. El Rey Cathó- 
lico , que nunca las tuvo con 
los enemigos de la Religión 
Christiana , enderezó contra 
los Moros su Armada , á soli- 
citud , y costa del Señor Arzo- 



SiGLO XVI, Sucesos. 343 

respondiendo á esto el de Na- 
varra , se confederó con el 
Francés , en ocasión que éste 
tenia Guerra con los Estados 
de la Iglesia. El Rey Cathóli- 
co hizo liga con el Papa , y 
Venecia para defensa de los 
Estados Eclesiásticos. Necesi- 
taba asegurarse , que por la 
parte de Navarra no le entra- 
ría daño. El Navarro no que- 
ría aprontar las prendas de se- 



bispo de Toledo , y les quitó gurídad que le pedían : antes 
el Puerto de Mazalquivir , que bien oyendo los progresos de 



en Arábigo quiere decir Vuer- 
to Grande. 1505. En el 15 10 
conquistó en la misma África 
á Bugia , y Trípoli , con gran 
gloria de la Nación Española, 
y terror de todos los contra- 
rios. Los Portugueses se apo- 
deraron en este año, por mano 
de D. /Alonso de Alburquerque^ 
de la Nobilísima Ciudad de 
Goa en la India. 

A este tiempo sobrevinie- 
ron grandes novedades en Na- 
varra. El Rey Cathójico havia 
casado de segundas nupcias con 
su sobrina 'Doña Germana , nie- 
ta de su hermana Doña Leonor^ 
que fue Reyna de Navarra. 
Por este casamiento empezó 
el Rey de Navarra á recelarse 
del Rey Cathólico : el de P'ran- 
cia le aseguraba que le defen- 
dería con todo su poder, y cor- 



las Armas de Francia en la Ita- 
lia , con la famosa Batalla de 
Ravena ^empezó á juntar gen- 
te, y hacer algunos daños. El 
Papa , viendo que el de Navar- 
ra favorecía al invasor de sus 
Estados , y que hacia las par- 
tes del Conciliábulo de Pisa, 
se portó contra él como con- 
tra Príncipe Cismático. Exco- 
mulgóle , y privóle de la Dig- 
nidad Real , concediendo su 
Estado al que le conquistase. 
Y como el Rey Cathólico no 
pudiese acudir á defender al 
Papa sin abrir y asegurar las 
puertas de Navarra , envió 
contra este Reyno al Duque 
de Alva: y fácilmente se apo- 
deró de todo 1512, 



Y4 



Con- 



344 



Siglo XVL 



Conquistas de Oran , Megico, 
y del Perú, 

Después que el Cardenal 
Arzobispo de Toledo Don Fr. 
Francisco Ximenez de Cisneros 
erigió la gran fábrica del Cole- 
gio de S, Ildefonso de Alcalá, 
echando la primera piedra en 
el 1499, con varias monedas 
de oro, y plata, á imitación 
de los Romanos , y á cuyo 
egemplo se empezó á pradicar 
lo mismo en estos Reynos, 
quando se levantan algunas 
fábricas insignes : después que 
al modelo de París fundó alli, 
para bien de estos Reynos, y 
utilidad de la Iglesia , la Insig- 
ne Universidad , que se con- 
cluyó en el 1508, quiso para 
aumentar el bien de nuestra Es- 
paña, y utilidad de la Iglesia, 
fundar nuevas conquistas por 
el África. Havia ya tomado á 
su costa á Mazalquivir: y pues- 
to á la frente del Egército, que 
juntó á sus expensas, se puso 
sobre Qrán en el 1509^ Y "ca- 
tando 49 Moros, y haciendo 
S9 prisioneros, entró mara- 
villosamente en la Ciudad: 
abriéndosele las puertas, no so- 
lo por el valor de los Soldados, 
sino por la Fé, el zelo , y ora- 
ción del Santo Cardenal. 



. Sucesos. 

Y no contentos los Españo- 
les con esta dilatación de sus 
dominios, y prop:ígacíon de la 
Religión Cathólica , empren- 
dieron unas nuevas proezas, 
que han servido de envidia á 
todo el mundo : y por tan 
grandes , y distinguidas en la 
Historia , solo necesitan de la 
Chronología. Hernán Cortés^ 
que no puede ceder á ningún 
Héroe , por haver prevalecido 
á lo que aun las imaginaciones 
mas vivas no llegaron , ven- 
ciendo montes , pisando piéla- 
gos , despreciando la muerte, 
y luchando contra todo un 
mundo, sujetó á su inimitable 
brazo al gran Imperio de los 
Megicanos^ metiéndose casi sin 
brazos , con solo el corazón, 
la causa , y la fortuna , no so- 
lamente en la Corte , sino en 
el Palacio del Emperador Mon- 
tezuma. 1520. 

En el 1525 emulando nue- 
va gloria D. Francisco Pizar- 
ro ^ se apoderó del floridísimo 
Reyno del Perú^ y de su Mo- 
narca j^tabaliba , sobresalien- 
do mas en el esfuerzo y valor 
á que le conduela el zelo de 
propagar la Religión , que en 
guardar los límites de recti- 
tud y disciplina á que varias 
veces faltó. 

D. Juan Ponce de León des- 

eu- 



Siglo XV L 

cubrió la Florida en el Do- 
mingo de Ramos de 15 12. 

Guerras de Flandes , y origen 
de la República de Ho- 
landa» 

Disgustados los Flamencos, 
y en especial los Hereges, de 
ios frenos que contra sus erro- 
res licenciosos les ponia el Rey 
Cathólico en todos sus Esta- 
dos , y no pudiendo romperlos 
con Memoriales que echaban, 
sobre que se quitase el Tribu- 
nal del Santo Oficio , y se les 
permitiese el uso libre de la 
Seéla Calvinistica; recurrieron 
á rebelarse con la fuerza , tan 
desenfrenadamente , que uni- 
dos con los Calvinistas de la 
Francia ( que sabian ya mili- 
tar contra los Templos) se di- 
ce bien lo lamentable que se- 
rían los rigores , quando la 
crueldad empezaba por los 
Templos. Gobernaba aquellas 
Provincias Margarita^ Duque- 
sa de Parma, hija de Carlos V, 
y pareciendole al Rey , que 
alborotos át tanta magnitud se 
cortarian mejor con un brazo 
mas fuerte, envió al Duque de 
Alva D. Fernando en el 1567. 
Este, según las instrucciones 
que llevaba , y los Procesos en 



Sucesos. 34S 

que se calificaron de traidores 
los Condes de Agamon , y de 
Horn , mandó se les cortasen 
las cabezas. Este castigo que 
se creía remedio á tantos ma- 
les , ocasionó tal frenesí en los- 
ánimos de los perturbadores, 
que hizo mas incurables las he- 
ridas. El Principe de Orange 
fue el principal Caudillo que 
ministraba leña para todo aquel 
fuego: la Reyna Isabél^lngXt- 
sa , echaba azeite , con otros 
Principes que ardían en la he- 
regía de Calvino, Pero contra 
todos prevaleció el Duque de 
Alva mientras se mantuvo en 
su Gobierno. Retirado á su 
casa, no pudo aumentar nada 
Don Luis de Requesens , su su- 
cesor, aunque se valió contra 
ellos de blandura, y de armas* 
D. Juan de Austria , que pasó 
allá por muerte de Requesens^ 
aunque conquistó algunas Pla- 
zas , no pudo sujetar las tur- 
bulencias por haverle asalta- 
do la última enfermedad en el 
1578, en que murió con sen- 
timiento general de quantos no 
eran Turcos , ni Calvinistas* 
Ocupó su lugar el que le podia 
Utnar^yílejatidro Farnesio^ Dui 
que de Parma , que con valor, 
y conduela , nunca bien pon- 
derada , no solo mantuvo to- 
do el peso de aquella grande 

fá- 



34^ SiQLO XVL Sucesos. 

fábrica , en ocasión que estaba 
para arruinarse, sino la reparó, 
la aumentó , y acaso la huvie- 
ra del todo restaurado, si el de- 
seo que el Rey manifestó en 
acudir á otros Reynos no le 
huviera impedido el aumento 
del suyo. Envió al Duque F<^r- 
T^esio á que socorriese á los que 
estaban sitiados en Varis por el 
partido de Henrique IV. y ami- 
norado su Egército con esto, y 
creciendo las fuerzas de los con- 
trarios; por esto , y por la pér- 
dida de la costosisima Arma- 
da , que en venganza de la 



y aplicación para el comercio 
han dilatado tanto sus domi- 
nios que se extienden por las 
quatro partes del mundo. Oli- 
verio de Nord fue el primer 
Holandés , que saliendo de Ro- 
terdam en el 1598, dio vuelta 
á todo el mundo. 

CISMA ANGLICANO. 

El Rey Henrique VIH, de 
Inglaterra, que havia merecido 
el Título de Defensor de la Igle- 
sia , por lo que persiguió á los 
enemigos de la Fé con brazo y 



muerte de la Reyna Doña Ma- pluma , llegó á degenerar tan- 
ria Stuarda , y por introducir to de sí mismo , por el vicio 



la Religión Cathólica, envió 
el Rey contra Inglaterra; se 
puso la cosa en tal estado, que 
se levantaron los Estados Ge- 
nerales , perdiendo el Rey Ca- 
thóiico de las diez y siete Pro- 
vincias de los Países bajos ^ las 
siete de Gueldres , Holanda, 
Zelanda , Utrech , Frisia^Ove- 



que hace del hombre bruto la 
lascivia , que se convirtió en 
Monstruo, haciéndose Papa, 
y Rey á un mismo tiempo. 
Haviase casado con Doña Ca- 
thalina , hija de los Reyes Ca- 
thólicos , obtenida dispensa- 
ción del Papa Julio II. por cau- 
sa de ser viuda de su hermano 



m^/, y Groninga: que persis- Arthus\ pero también donce- 
tiendo en la Union que hicie- Ha. Mas no bastando una espo- 



lón en Utrech en el 1579, y 
aumentando sus fuerzas, y par- 
tido cada dia , han llegado al 
estado en que están hoy de la 
Soberanía. Llamanse los Ho- 
landeses las Provincias Unidas, 
y los Estados Generales , que 



sa á su desenfrenada liviandad, 
y enlazándose con otros amo- 
res indecentes , quiso romper 
por el divorcio el vínculo que 
havia contrahido con Doña Ca^ 
thalina. No faltaron en los Áu- 
licos lisonjas con que dorar el 



con su buen gobierno , unión yerro del Monarca. Tres Tho- 



Siglo XVI, Sucesos. 347 

mases , el Cardenal Volséo^ j^o, reconociendo su culpa, y 
Cranmer (á quien el Rey hizo llevado como reo de lesa Ma- 
Arzobi^po Cantuariense) y el gestad á la Corte de Zc/íí/r^j-, 
Lutherano Cronmel , enemi- murió en el camino : la quinta 
guisimo del Estado Eclesiásti- esposa con quien el Rey se ca- 
co , no solamente aprobaban só perdió también la vida por 
los designios del Rey, sino adúltera: y en fin todo confu- 
que le precipitaban , diciendo, sion, todo desorden; sin [Qy^ 
que en conciencia no podía prevaleciendo la heregía; sin 
mantenerse en la fé, que debía Rey, por estar brutalízadocon 
á Crtí¿?n//V/¿í, por haver sido es- sus vicios, pasando á sextas 
posa de su hermano. Oponían- bodas, y á apellidarse Cabeza 
se á este errado didamen otros de la Iglesia Anglicana , y pro- 
insignes Varones de aquel Rey- mulgando como Artículos de 
no: recurrió el Rey al Papa : y Fé lo que se le antojaba , quedó 
no hallando recurso para que sin Fé, y sin cabeza el Rey no, 
licitamente pudiese contraher que hasta entonces havia sido 
distinto matrimonio ; con la muy principal miembro de la 
repulsa que halló para el di- Iglesia. Quántas maldades se 
vorcio, tomó la ceguedad de suelen enlazar en un delito! 
su pasión motivo para divor- Como Reyno en fin desordena- 
ciarse de la Iglesia: y dando re- do en todo , aun no pudo per- 
pulsa á la obediencia del Papa, sistir en aquellos Artículos que 
continuó en los adulterios de le propuso Henríque : pues mu- 
la Dama Ana Bofena que tomó dando por arbitrio de los Prin- 
pGT esposa : pero la esposa, tan cipes los misterios de Religión, 
lasciva como él , pasando tam- en que ningún Principe puede 
bien á adúltera , pagó con su tener arbitrio, publican estas 
cabeza su delito: y en breve mismas variaciones, que vá su 
pagaron también los suyos los credulidad muy extraviada del 
tres Thomases , fautores de es- Norte inalterable de la Fé. Cre- 
ta infeliz tragedia : Cronmel^ cieron las variaciones de la 
que aconsejó al Rey el quarto Iglesia Anglicana con la muer- 
casamiento de Ana Cliviense^ te del infeliz Henrique , que 
que no le gustó al Rey, fue fue en el año 1547, ^" 9^^ el 
condenado á muerte : Cranmer perverso , y pervertidor Cran^^ 
vino á ^Qx quemado vivo; Fol- mer , con los lados de Ioí He- 
re- 



343 



reges Pedro Martyr^ y Martin 
Bucero ^ abrogó los Artículos 
que publicó Henrique Vlll , y 
publicó otros nuevos. 

Muerto Eduardo^ hijo de 
Henrique P^IIL y de Juana Se- 
mira , que fue la que se siguió á 
Ana Bolena , tomaron nuevo 
estado las cosas de Inglaterra, 
por entrar á reynar Doña Ma- 
ría, hija de la legítima esposa 
de Henrique , Cathalina , que 
como tan Cathólica , procuró 
restaurar la Religión Cathóli- 
ca: y para cortar de un golpe 
'• los estorbos , dio el merecido 
castigo á Cranmer , fautor de 
los desordenes : desterró de su 
Reyno á los Hereges : y apli- 
có todas sus fuerzas y conato 
á que refloreciese la Religión 
antigua. Pero este gozo fue, 
por su poca duración , como 
los de esta vida : pues muerta 
sin sucesión Doña María, y su- 
cediendola Isabel, hija de Ana 
Bolena , no solo mudó la Reli- 
gión Cathólica , sino que va- 
rió los Artículos que antes ha- 
vian propuesto los Hereges, 
alterando, renovando, y cre- 
yendo los Ingleses lo que el 
capricho femenil les proponía: 
y hecha Regla y Cabeza de la 
Iglesia una muger espuria , re- 
vestida de poder y crueldad, 



Siglo XVI, Ordenes. 

á tal regla. Llegaron sus in- 
flujos á fomentar en Francia, 
Flandes , y Escocia á los He- 
reges , y aun á quitar la vida 
á la Rey na de Escocia Doña 
María Stuarda , sin mas deli- 
to, que el que bastaba para 
ella, por verla tan Cathólica. 



ORDENES. 

1524 Orden de los C/(?r/^{7x 
Reglares, o Theatinos , asi lla- 
mados por el Obispo Theatino 
Juan Pedro Carrafa , que des- 
pués fue Pontífice, con nombre 
de Paulo ly. é hizo los votos 
ordinarios de Religión con San 
Cayetano: añadiendo vivir pre- 
cisamente de las limosnas vo- 
luntariamente ofrecidas, sin pe- 
dir, ni poseer renta alguna. 

1525 Los Capuchinos , insti- 
tuidos en Pisa por Fr.Mathías 
(ó Matheo) Bosio , Francisca- 
no Observante , inspirado di- 
vinamente en esta empresa. 
Juntó al rigor del Hábito , el 
que se prometa seguir la Regla 
de la estrecha Observancia de 
San Francisco. Tres años des- 
pués fue aprobado este Orden 
por Clemente VII. 

1532 Los Recoletos FrancfS' 
canos compusieron una nueva 
Congregación , haciendo pro- 



salian todas las lineas iguales fesion de seguir mas á la letra, 

que 



Siglo XVh 

que las otras Congregaciones 
Reformadas , la Regla de los 
Observantes , según las Cons- 
tituciones de Nicolao l/^.y Cle- 
mente V, Añadieron tambi^en 
algunos particulares Estatutos. 
Cimiente Vil. tuvo un gran 
gozo en aprobar esta nueva 
Institución en el 1532. 

1533 L^^ Barnabitas de S. 
Pablo ^ asi llamados por su pri- 
mer establecimiento en la Igle- 
sia de «y. Bernabé de Milán, y 
por hacer profesión de cuidar 
de reformar la vida de los 
Christianos , según la dodrina 
de las Epístolas de S. Pablo. 
Fueron instituidos con nom- 
bre de Congregación de Cléri- 
gos Beg lares por Jacobo Anto- 
nio Morigia , á solicitud de Se- 
rapbino Firmáni y aprobados 
por Clemente Vil, 

1534 Los B adres de la Com- 
pañía de Jesús ^ ó Jesuítas^ tie- 
nen su origen de S, Ignacio de 
Layóla , que en el tiempo que 
estudiaba en París ^íoimó con 
seis de sus Compañeros el de- 
signio de establecer una nueva 
Compañía de Religiosos, que 
se obligasen particularmente 
á ir á predicar la palabra de 
Dios á los Infieles , con una de- 
pendencia tofal del Papa, en 
las cosas de iltligiGn. Aplican- 
se coa mucho cuidado á la 



Ordenes. 349 

instrucción de la juventud , y 
de la gente rústica. No se hace 
profesión en este Orden , sino 
después de haver pasado por 
unas largas pruebas. En el 1 540 
aprobó Paulo 111. este Instituto: 
[y en el 1773 fue extinguido 
por Clemente XIV. según se 
apunta en los Sucesos memo- 
rables del Siglo XVIIÍ.] 

1S40 Orden de los Caballeros 
de S.PedrojS, Pablo, institui- 
dos primero por León X, y con- 
firmados por Paulo lll, que 
instituyó el Orden de los de S, 
Pablo, y se hizo todo un cuerpo, 

1550 La Congregación del 
OratoriodeS, Phelipe Neri.ins-^ 
tituida por este Santo en Ro- 
ma , con aprobación de Grego- 
rio XllL Paulo V. confirmó 
las Constituciones en el 1612. 

1560 Orden de los Caballe- 
ros de S .Estebam'msúixúáo por 

el primer GranDuque de Floren- 
cía Cosme de Mediéis. Este Or- 
den tan célebre fue confirmado 
por los Papas Pió IV. y Pió V. 
1 568 Las Carmelitas Descal- 
zas , y los Carmelitas , deben su 
institución á Santa Teresa de 
Jesús. Su primer establecimien- 
to fue en Abila , donde vio coa 
gozo la Iglesia renacer la aus- 
teridad antigua del Carmelo. 
1 57 1 Los Padres de la Doc- 
trina Cbristiana fueron esta- 



350 Siglo XV L 

blecidos por una Constitución 
de Vio V, que los destinó al fin 
de catequizar á los niños , y á 
los demás Fieles. 

1 572 Los Padres de S. Juan 
de í)/(?j, instituidos por el Santo 
en Granada en el 1538, y apro- 
bados en el 72. Su destino es 
para tener cuidado de los po- 
bres Enfermos , así en orden 
al cuerpo , como en orden al 
alma: lo que cumplen con mu- 
cha edificación. Paulo V. los 
puso bajo Regla : (que es la de 
N.P.S.Augustin) hizolos hacer 
Votos: y hacen el quarto Voto 
de cuidar de los Enfermos. 

1578 Orden de los Caballe- 
ros de Sanñi Spiritus^ institui- 
do por Henrique III, Rey de 
Francia. Unió con esta Orden 
la de S. Miguel^ por sacarla de 
la bageza en que havia caido. 
La primera ceremonia se hizo 
con mucha pompa en la Igle- 
sia de los Augustinos ( cuya 
Regla Profesa.) Henrique III, 
se declaró su Gefe Soberano, 
y unió para siempre á la Co- 
rona el Gran Maestrazgo de 
este Orden. 

1579 Los Religiosos de iS*. 
Basilio en el Occidente, No es- 
tán conocidos mas que en Ita- 
lia , Sicilia , y España , donde 
Gregorio XIII, estableció esta 
Congregación , que tuvo su 



OrDENESí 

origen en el Oriente^ desde los 
primeros Siglos de la Iglesia: y 
de todos los Monasterios hizo 
este Papa una Congregación 
bajo la Cabeza de un Abad, 
Véase el Siglo IV. 

1588 Los Clérigos Menc res 
son Clérigos Reglares , insti- 
tuidos por Agustín Adorno^ Sa- 
cerdote Genovés , y hacen los 
tres Votos de Religión. Sixto 
V. aprobó esta Religión. 

Orden de los Padres Ago- 
nizantes , Ministros de los En- 
fermos (que omitió Valemont) 
Fue instituido por S.Camilo de 
Lelis , y aprobado (según Gra- 
veson) por Sixto V. en el año 
1585. Gregorio XIV. confir- 
mó la Regla en 1591. 

ic;95 hos Augustinos De S' 
calzos^ que en España llama- 
mos los Padres Recoletos , es 
una Congregación del Orden 
de N. P. S. Augustin , cuyo pri- 
mer Convento fue el de los 
Augustinos Observantes de Ta-- 
¡avera, Clemente VIII. la apro- 
bó en 1595. 

1595 Los Trinitarios Des^ 
calzos , de Redempcion de Cau- 
tivos , profesan la Regla pri- 
mitiva de su Orden , y forman 
una Congregación , que confir- 
mó Clemente VIII* 



SI- 



Siglo XVlh 

SIGLO XVIL 

pontífices. 

CLEMENTE VIII. Ta- 
pa 234. 

iójí; León XI. en 2 de 
Abr, Florentino de la Casa de 
Mediéis. No pudoegercitar en 
la Silla lo mucho que prome- 
tían el zelo, integridad , y con- 
duda , con que desempeñó las 
Legacías que tuvo á diferentes 
Principes, y en especial á Hen- 
rique ly, de Francia, por haver 
muerto á los 27 dias. 

1 605 Paulo V- en 1 6. May. 
Romano: continuó la Congre- 
gación de Auxiliis^ empezada 
por Clemente VIH. y tuvo va- 
rias disensiones con Venecia, 
en defensa del Derecho que 
alegaba por la Iglesia. Fue de 
tanto zelo, y beneficencia para 
el culto de los Templos , pro- 
pagación de la Fé , y bien de 
sus Estados , que á cada paso 
se encuentra algún monumen- 
to de su solicitud , extendién- 
dose hasta la Persia , Chira, 
Japón , Congo, y otras barba- 
ras Naciones, por medio de 'os 
Ministros Apostólicos, que por 
todas partes repartió. Erigió 
en sus Estados F'ortalezas: 
abrió , y limpió los Puertos, 



Pontífices. gSi 

hermanando las dos solicitu- 
des de las comodidades tem- 
porales , y espirituales de los 
Fieles, y de sus Vasallos, como 
Pastor universal , y como Prin- 
cipe. M. en 28 de En. del 

162 1 Grfgorio XV. en 9 
de Feb. Bolones , instituyó la 
Congregación de Propaganda 
/'/íjf^, que ilustró por sí mismo, 
no con armas, no con argu- 
mentos, ni escritos , sino con el 
notable egemplo que daba con 
la integridad de sus costum- 
bres, con su piedad, modestia,/ 
humanidad , con lo que logró 
ver convertidos á diferentes 
Hereges , y que ellos viesen la 
benevolencia , y caridad con 
que los abrazaba ; extendiéndo- 
se también á consolar por es- 
crito á los Cathólicos que ge- 
mían en Inglaterra : y no me- 
nos á concordar los Principes 
Christianos , como efediva- 
mente lo logró , impidiendo la 
guerra que amenazaba por la 
mortandad que en Val-Telina 
(entre Italia, y Alemania) hi- 
cieron en los Calvinistas los 
Cathólicos, ayudados de las 
Armas de nuestro Duque de 
Feria. M. en 7 de Jul. del 

1623 Urbano VIH. en 6 
de Ag. Barberino , Florentino: 
de notable erudición en am- 
bos Derechos , y toda literatura 

de 



3S2 SmLO XVIL 

de un Varón Eclesiástico , que 
juntó con gran piedad para el 
culto, y Canonización de los 
Santos , restauración de Tem- 
plos, Conventos, y Hospita- 
les , cuidando al mismo tiem- 
po de que no se diese culto á 
quien no le tenga declarado 
por la Iglesia: sobre lo que pro- 
hibió varios abusos en la Bula 
Ceekstis Hierusalem , que dio 
en el año 1630; y atendiendo 
á los clamores de los pobres, 
cercenó muchos dias de fiesta: 
hizo reconocer el Breviario, 
y Martyrologio. Prohibió el 
Libro de Jansenio /prense , de 
quien se han ocasionado tan- 
tas controversias , y turbacio- 
nes en Flandes , y en la Fran- 
cia ; sin descuidarse por la so- 
licitud del Templo , de mirar 
por las Ciudades , y Castillos. 
M. en 29 de Jul. del 44. 

A causa de tener en el Bla- 
són de su Familia unas Abe- 
jas , y juzgarse mas inclinado 
á Francia que á la España , se 
originó el Pasquín entre Fran- 
cés, Español, é Italiano, que 
por la mas bien seguida Ale- 
goría , no he querido omitir. 
Pintáronse las Abejas , y deba- 
jo decia un Verso Latino, que 
la miel sería para Francia , y 
para España d aguijón. 



Pontífices. 

Mella dahunt Gallis , Hispanis 
Spicula figent. 

Visto por un Español , y 
acordándose, que la Abeja que 
pica una vez , no vuelve á pi- 
car mas , puso en otro Verso: 

Spicula si figant^ emorientur 
Apes, 

Un Italiano publicando el 
carácter de que estaba esmal- 
tado el Principe de la Iglesia 
de Padre universal, respondió, 
que su beneficencia era co- 
mún , no solamente á los dos, 
sino á todos los Rey nos , por- 
que el Rey de las Abejas no 
tiene aguijón. 

Mella dahunt cun&is , (S? nulli 

Spicula figent : 
Spicula nam Princeps figere 

nescit Apum» 

1644 Inocencio X. en 15 
Sept. Romano* condenó el li- 
bro en que se proponía una to^ 
tal igualdad entre S.Pablo^ y S, 
Pedro y acerca, de la potestad su- 
prema del régimen de la Iglesia 
Universal , sin subordinacioa 
alguna de S. Ptblo á S. Pedro. 
Condenó también las cinco 
famosas proposiciones sacadas 

del 



Siglo XVII» Pontífices. 



353 



del Libro de jfansenio : y sobre 
las diligeacias que puso en 
conservar pura á la verdad, 
anadió otras en el zelo de pro- 
pagarla , y coadyuvar con sus 
caudales á los Principes Chris- 
tianos para defender la Reli- 
gión en las Guerras contra el 
Turco , no siendo menor su 
piedad y vigilancia para el so- 
corro de los pobres, y hospe- 
dar á los Peregrinos Extrange- 
ros, en especial en el año del 
Jubileo , en que cumplió las 
partes de un verdadero Prela- 
do. M. en 7 de En. del 

i6ss Alejandro VII. en 
7 de Abr. Senense , de la Fa- 
milia de los Chisios. Tuvo el 
gozo de ver convertida á la Fé 
á la Reyna Christina , á quien 
obsequió con magnificencia de 
Principe, y caridad paterna. 
Asistió con gran liberalidad á 
los Principes Christianos en 
las Guerras que tuvieron con- 
tra los enemigos de la Fé. Este 
fue el que colocó la Cáthedra 
de San Pedro del Templo del 
V at i c ano ^sohvQ los quatro Doc- 
tores en que está. Confirmó la 
condenación de las cinco pro- 
posiciones de Jansenio, Delei- 
tábase mucho en el trato con 
Varones Eruditos , conversan- 
do freqüentemente con ellos 
sobre los puntos de la antigua 



disciplina de la Iglesia , y de la 
Historia Sagrada, y Eclesiásti- 
ca: disponiendo en Roma un 
Colegio de los hombres mas 
DoAos que se hallasen en el 
Mundo , escogiendo de todas 
las Naciones , para que defen- 
diesen con la pluma los Dog- 
mas de la Fé, y rebatiesen los 
errores de ios enemigos de la 
Silla Apostólica : pero no se lo- 
gró este bien por haverle im- 
pedido la muerte de este Pria- 
cipe. M. en 20 de May. del 

1Ó67 Clemente IX. 20 
Jun. Italiano : convirtió varios 
Hereges con el notable egem- 
plo que daba la honestidad de 
sus costumbres , la humildad y 
humanidad en asistir á los po- 
bres , y la caridad con que se 
ponia á confesar á los Peregri- 
nos. Logró mover á algunos 
Principes paralaGuerraSagra- 
da contra el Turco sobre Cre- 
ta: pero no la viéloria deseada, 
por haver sido destrozados los 
Franceses. M. 9 Dic. del 69. 

1670 Clemente X-. 29 
Abr. Romano : dedicóse á dar 
culto á los Santos : y entre otros 
le decretó á los 19 Martyres, 
llamados Gorconiiev.ses , por el 
lugar en que los martirizaron 
los Calvinistas Holandeses, por 
ser constantísimos Defensores 
de la verdad Eucharisiica , y 
Z Pri- 



3S4 Sjqlo XVn. 

Primacía del Romano Pontí- 
fice. Hallábase de 8o años: y 
con todo eso su espiritu y zelo 
paternal le hacia asistir con su 
iiiflujo á todas partes con gran 
liberalidad , prudencia , y pa- 
ternal afedo. M. 22 Jul. del 

1676 Inocencio XI. i\ 
Sept. Lombardo: recopiláronse 
en este Gran Prelado todas las 
buenas prendas, que repartidas 
en muchos de sus predeceso- 
res . los hicieron plausibles : la 
piedad , el zelo , la constancia, 
la inocencia, el desprendimien- 
to de los suyos , el desprecio 
de las cosas mundanas , la libe- 
ralidad en contribuir con los 
Principes Christianos para los 
gastos de la Guerra Sagrada, la 
solicitud en desterrar los erro- 
res , y reparar la disciplina 
Eclesiástica; todo estaba en tal 
grado, que se concilio venera- 
ción aun con los enemigos de 
la Silla Rom.ana. Condenó los 
errores de Molinos , y el Libro 
de las Máximas de los Santos 
de Fenelón : demias de las 65 
Proposiciones que se sacaron 
de varios Moralistas. Fue tan 
constante en lo adverso , como 
contenido en lo prospero. De 
uno y otro se le ofrecieron va- 
rias pruebas : pues raro era el 
gozo que le concedia Dios en 
premio de su solicitud , á quien 



Pontífices. 

no se siguiese algún dolor en 
prueba de su fidelidad. Vio 
amanecer en Inglaterra la luz 
de la verdad por el Cathóli- 
co zelo de Jacobo II, pero lue- 
go se siguió la noche por ha- 
verle desterrado los Hereges 
de su Reyno. Vio al Gran 
Luís Xiy, desterrar á los Hu- 
gonotes de la Francia ; pero 
tamibien vio, que le incitaron 
sus Ministros al pretendido 
Derecho de Regalía sobre las 
Iglesias de Francia con dolor 
de todos los Obispos. Vio tam- 
bién los arrogantes movimien- 
tos que hizo en la misma Ro- 
ma Lavar diño , Embajador de 
Francia : pero también le hizo 
ver á Lavardino , y al mundo 
la constante integridad que 
reynaba en su pecho. Una co- 
sa huvo en que Dios le con- 
cedió gozo cumplido ; en el 
triunfo del enemigo común, 
quando el Turco se vino á 
echar sobre Viena , pues con- 
curriendo el Papa , no solo con 
su liberalidad, sino con las ar- 
mas de sus eficaces oraciones, 
se le atribuyó á él , y al Patro- 
cinio de la Virgen Madre , el 
mayor triunfo que la Iglesia 
ha logrado contra el Turco, 
dejando ocasión para dudar, 
si fue mayor su zelo para aca- 
bar con los enemigos de la Fé, 

que 



que para dar alma á todos los 
Christianos. Lo que se sabe es, 
que se trata de colocar su me- 
moria entre la de los Santos. 
M. en 3 de Ag. del 

1689 Alejandro VIH. en 
6 de 0¿t. Veneciano, Ottobo- 
no : cuidó también de la pure- 
za de la Dodrina Moral , pro- 
hibiendo varias proposiciones: 
y ayudó á los Venecianos en 
la Guerra contra el Turco: pe- 
ro siendo su Pontificado de 
poco mas de un año , le faltó 
tiempo para corresponder á las 
comunes esperanzas. M. en i 
de Febr. del 

^acó ¡a Silla cerca de seis 
meses* 

1691 Inocencio XIT. 12 
Jul. Napolitano , Pignateli: 
aplicóse todo al alivio y socor- 
ro de los pobres, y á ocurrir á la 
avaricia de los Oficiales de los 
Tribunales de Justicia : con no 
menos solicitud en procurar 
que se restituyesen á su primer 
esplendor las Religiones. En 
lo Político se esmeró notable- 
mente en reducir á la paz á los 
Principes Christianos : dio fin 
á algunas disensiones que se 
excitaron por el Clero Galica- 
no acerca de la autoridad Pon- 
tificia : y ocurrió á varias com- 
petencias que se movieron en- 
tre los Theologos de Flandes, 



Siglo XyiL Pontífices. 35 S 

y de Francia sobre la Dodri- 



na de los Libros de Jansenio, 
y de Francisco de Salignac- 
Fenelon. A Roma la adornó 
con varios Edificios y Hospi- 
tales: y á los Estados Eclesiás- 
ticos , instaurando Ciudades y 
Presidios , mirando en todo á 
la común utilidad. M. en 27 de 
Sept. del 1700. 



EMPERADORES 
DE ALEMANIA. 



R, 



-ODULPHO 11. Emperador ^2» 
16 12 Mathias , hermano. 
Este fue el que pasó la Corte á 
P^iena , para ocurrir mejor á 
las turbaciones de los Hereges 
de Bobemiúé Fue de ánimo be- 
licoso , y de notable igual- 
dad en las adversidades de for- 
tuna. El Gran Turco le hizo un 
gran regalo en la embajada que 
le envió con el fin de restaurar 
las Paces. 

1619 Fernando lí. pri- 
mo del precedente, y tKdo 
Rey de Bohemia , y Hungiia: 
pero desechándole por varias 
quejas los Bohemos , y dí m- 
brando por su Rey al Eltdcr 
Palatino del Rhin Federico ,se 
originaron no pequeñas Guer- 
ras. La lisonja dtl honor llevó 
á Federico á ser coronado en 
Praga: la defensa de la causa, 
Z2 d 



35^ 



Siglo XyiL Emperadores. 



el decoro de ía Dignidad Ce- 
sárea , y los intereses comunes 
hicieron unir á los Principes 
Cathóücos. España concurrió 
con armas y caudales : el Mar- 
qués de Espinóla pasó sobre el 
Palatinado: y se apoderó de 
diferentes Plazas. Maximilia- 
no^ Duque de Baviera ^ diri- 
gió su curso contra Praga : y 
destrozando al Egército con- 
trario , y saliendo el Palatino 
de la Corte de Praga , entró en 
ella el Duque de Baviera. Por 
€süos tan acreditados servicios 
elevó el Emperador al Duque 
de Baviera á la Dignidad Elec- 
toral de que la deslealtad hizo 
caer al Conde Palatino. Este, 
que poco antes no cabia en 
sus Estados , se vio por el de- 
seo de invadir á los ágenos en 
tan infeliz estado , que no solo 
fue despojado de los suyos , si- 
no que se retiró a los Holan- 
deses , donde vivió casi pidien- 
do limosna con toda su fami- 
lia. Quántos escarmientos se 
hallan de estos ! Reprimidos 
los Hereges de Bohemia , y 
recobrado el Reyno , venció 
también Fernando a\ partido 
de los Hereges , á quienes asis- 
tía personalmente el Rey de 
Dinamarca, Originóse luego 
la mas funesta guerra entre el 
Emperador , y Gustavo Adolfo^ 



Rey de Suecia , á quien los He- 
reges eligieron por su Gq^q, 
Entró haciendo graves males 
por la Pomsrania : resistióle el 
Egército Cesáreo comandado 
por el Conde Juan Tilli : pero 
destrozado éste en la Batalla 
de Lipsia , y muerto después 
por las heridas que recibió en 
la Batalla del Rio Lech ^sq sol- 
tó la fuerza de Gustavo como 
un Rio á expugnar quanto 
hallaba por delante: hasta que 
en la Batalla de Lutzen perdió 
la vida. Las Tropas que queda- 
ban fueron destrozadas por el 
Egército Imperial , ayudado 
de los Españoles que llevó des- 
de Flandes el Infante Cardenal 
Don Fernando: y tratadas las 
Paces, logró ver á su hijo elec- 
to Rey de Romanos dos meses 
antes que muriese. 

1637 Fernando III. hi- 
jo. Señalóse en el manejo de 
las armas en la Guerra contra 
los Suecos antes y después 
de la muerte de su padre. 
Tratóse de la quietud de 
Alemania , y pasados nueve 
años en los Preliminares de 
las Paces, se ajustaron en fin 
en la Ciudad de Munster en 
el 1648 , dando á Suecia la 
Pomerania , y algunas Islas , y 
Ciudades. A Francia, que se 
confederó con el Sueco , se dio 

la 



\ 



Siglo XV 11. Emperadores. 



3^7 



la Alsacia : y asi á los demás. 
Tratáronse muchos puntos 
respedivos á los de Religión. 
Hizose ouiavo Elector á Ludo- 
vico, Palatino del Rhin , con 
título de Thesorero Mayor del 
Imperio^ y se le restituyó el Pa- 
latinado inferior, quedándose 
el Duque de Baviera con su 
Dignidad Eledoral, y el Pala- 
tinado superior. A otros Prin- 
cipes Protestante? se les resti- 
tuyeron también sus bienes. 
Ajustadas las Paces, gobernó 
en paz F^r«rí«£^í7 , señalándose 
en piedad , y Religión. 

1658 Leopoldo , hijo. To- 
da la grandeza, y fortaleza de 
ánimo de este Principe se ne- 
cesitó para los grandes acaeci- 
mientos de su tiempo. Todo 
el poder del Turco se empeñó 
contra él ; y como si esto no 
bastara para un Hércules , se le- 
vantaroa otros , alborotada la 
Hungiia, Transilvania, Molda- 
via , y la Valaquia, por el Con- 
de Tekeli^ confederado con el 
Turco. Cerca de trecientos mil 
combatientes sitiaron á Viena 
en el 1683. El gran Visir co- 
mandaba en persona toda esta 
multitud: y armado de tan so- 
berbia fuerza, y arrogancia, se 
lisongeaba de eclipsar con tan- 
ta media Luna toda la Chris- 
tiandad. Jamás vio ésta peligro 



mas temible de,<?de la Paz gene- 
ral de Constantino : pero tam- 
poco logró triunfos mas exce- 
lentes : pues acudiendo el Rey 
de Polonia Juan S oble ski , y 
Carlos V.de Lorena , con su va- 
lor , con su piedad , y sus Tro- 
pas (aunque muy inferiores en 
número) lograron por el valor, 
y piedad , con que su causa 
empeñó al Patrocinio de MA- 
RÍA en el dia de su Dulcísimo 
Nombre , no solo hacer retirar 
al enemigo , sino destrozar el 
nervio de su Egército , y apo- 
derarse de las quantiosas ri- 
quezas de su CampK). Valiéron- 
se los Vencedores de la puerta 
que su acierto les abrió contra 
la arrogancia de la Puerta Ot- 
tomana: hicieron suyo los Ce- 
sáreos á Belgrado en el 1Ó88, 
después de tomar á Buda , y 
otras Plazas, con la derrota del 
Turco junto á Grana. Venecia 
se apoderó de la Morca: y con- 
cluida con tanta felicidad la 
Guerra contra los Turcos , y 
Rebeldes de Hungiia; se origi- 
nó otra nueva entre los Princi- 
pes de casi toda Europa contra 
Francia : pero después de dife- 
rentes Campanas, se aju'^taron 
Paces generales enRiswik en el 
1697, que duró hasta el ijof. 
En este año se suscitó un nue- 
vo estrépito marcial: pero so- 
Z 3 bre- 



358 
brevivió poco Leopoldo^ pues 
en el 1705 descansó en paz. 



REYES DE ESPAÑA. 



P. 



HELrPE llí. Rey 47. 
1621 pHhLiPElV. hijo. En 
el mismo año de su coronación 
empezó á ceñirse de Laurel, 
destrozando nuestra Armada 
Naval á la de Holanda en el 
Estrecho, después de haver re- 
primido al Rey de Marruecos, 
que por mar, y tierra, quiso 
atacar la Fortaleza de Mamo- 
ra. Venció también á los Ho- 
landeses , haciéndoles desam- 
parar la Ciudad de S, Salva- 
dor , y Baía de Todos Santos en 
el Brasil Gt] el 1625 , y aunque 
el Conde Mauricio de Nasau 
volvió con todas sus fuerzas en 
el 1638, no logró mas que mu- 
cha pérdida, y vuelta desaira- 
da. Lo mismo les sucedió en 
el mismo año á los Franceses 
en el sitio que pusieron sobre 
Fuenterrabía : pues dejaron en 
el campo todo el vagage, 
acompañado de mil y quinien- 
tos muertos , fuera de dos mil 
ahogados , y dos mil prisione- 
ros , huyendo el Principe de 
Conde ^ Gefe del Egército con- 
trario , y triunfando por nues- 
tra parte los Marqueses de los 
Velez , Torrecusa , Moi tara, 



Siglo XVll, Reyes. 

con el Almirante de Castilla. 
Pero volviendo sobre el Ko- 
sellón los Franceses , se fueron 
apoderando de sus Plazas : coo- 
perando á estos progresos las 
inquietudes , y disturbios que 
se originaron en Cataluña, Lle- 
garon los Franceses á poner 
un duro y largo sitio sobre Lé- 
rida : pero les sucedió lo que 
en Fuenterrabía. Después de 
estas turbaciones, y las que se 
dirán en Portugal , sobrevino 
otra en Ñapóles en el 1647, 
excitada por un Pescador, que 
á rio revuelto queria mejorar 
de fortuna. Pero acudiendo el 
Señor D. Juan de Austria , hi- 
jo bastardo del Rey, y haciendo 
prisionero á Henrique deLore- 
na , Duque de Guisa , que pre- 
tendía el Reyno , se serenó la 
tempestad, que le costó la vi- 
da al Pescador Thomás Anielo, 
Recuperó también D. Juan de 
Austria en el 1652 á Barcelo- 
na , de qHe estaban apoderados 
los Franceses. Fue su Reyna- 
do una casi continuada Guer- 
ra con la Francia. /^^«ííJ' , Do- 
ña Isabel de Borbón , i. Doña 
Maria de Austria, 2. 

i66s Carlos ü. hijo. Acla- 
mado Rey de edad de quatro 
años, en tutela de la Reyna 
Madre , Gobernadora , y otros 
Señores. Al principio de su 



Siglo XVU, Retes. 359 

Reynado sitió el Moro Cid Portugal , y IV. de España. Al 



Amet , Rey de Marruecos^ á la 
Fortaleza de Larache : pero tu- 
vo que levantar el sitio con 



mismo tiempo que se suscita- 
ron los alborotos de Cataluña, 
se levantaron otros nuevos en 



desdoro, y pérdida de su gen- Portugal. Hallábase este Rey- 
te , por el valor de la nuestra, no con deseo de tener Rey Pa- 



Ajustadas Paces con Portugal, 
se levantó nueva Guerra con- 
tra Francia , con varias inva- 
siones por Flandes, Rosellón, 
y por Sicilia , por rebelarse en 
ésta la Ciudad de Mecina , con 
el favor de las Armas de Fran- 
cia ; pero después de algunos 
combates, cansada Francia de 
gastos , y dispendios , fueron 
castigados , y restituidos á la 
sujeción los Mecineses. Con- 



tncio , que no tuviese otra al- 
guna atención mas que á los 
intereses de aquel Reyno: y 
como viesen las muchas en que 
estaba repartida la Corona de 
España, por las Guerras que 
havia dentro y fuera del Rey- 
no , hallaron buena ocasión 
para poner por obra sus de- 
seos. Administraba la Duque- 
sa de Mantua , en nombre del 
Rey de España á Portugal : te- 



tinuóse la Guerra por Catalu- nia todo el manejo Miguel de 

ña, y tomando el General Vasconcelos', disgustáronse de 

Schomberg uno de los Fuertes su conduda los Portugueses: 

de Girona , al ataque del se- conspiraron contra él con tal 

gundo le hizo abandonar el si- furor , que entrando de mano 

tio el Duque de S, Germán^ armada en el Palacio , le quita- 



matandole mil Soldados. Vi- 
vió Carlos II. con poca robus- 
tez , y maltratado del que- 
branto de salud , murió en el 
último año de este Siglo , sin 
dejar sucesión. Reynas , Doña 
Maria Luisa de Borbón, i. Do- 
ña Mariana de Neoburg. 2. 

REYES DE PORTUGAL. 

PHRLiPE n. y in. de Es- 
paña. 
162 1 Phelipe IIL de Por- 



rón la vida, y apellidaron por 
Rey al Duque de Braganza,que 
descendía de la antigua Casa 
Real , por linea de un hijo na- 
tural. Pusiéronse de su parte 
Franceses, y Holandeses, zelo- 
sos de la altura de la pottncia 
de España : y juntándose las 
Guerras continuadas de Castilla 
con las demás Naciones Ex- 
trangeras,se quedó Portugal 
con sus Monarcas. 

1640 Juan IV. Duque 
Z 4 de 



360 SiaLO XVII, Reyes. 

de Bragnnza: reynó 16 años, Castilla. Alfonso mantuvo el 



y dejó dos hijos , que le suce- 
dieron. 

1656 Alfonso Vi. hijo. 
Reynó 26 años, pero no tuvo 
hijos. Del efedo de la falta de 
sucesión , acudieron algunos á 
pretcxtiír causa de impotencia: 
y asi por e^to, como por su mu- 
cha dcbiiid:id de espíritu, y 
grosura de cuerpo, fue decla- 
rado por ti Clero, y Senado, 
ser nulo el matrimonio , y Al- 
fonso in -apá^ del Reyno. Las 
prendas sobresalientes del In- 
fante su hermano llevaron tras 
sí los ojos de lodo el Ministe- 
rio: y yendo con los ojos las 
voluntades . y en especial la de 
la Reyna Maria Isabel de Sabo- 
ya, que se hallaba disgustada 
de Alfonso, se vio éste pron- 
tamente encarcelado , y luego 
trasladado en custodia á las Is- 
las Terceras. En Lisboa se au- 
mentó la novedad , casándose 
el Infante con la Reyna, ocu- 
pando el Thalamo, y el Tro- 
no de su hermano á un mismo 
tiempo. Para lograrlo en paz, 
acudió con las paces á Castilla 
§:f enel 1668, y ocupada ésta en 
varias Guerras, convino en los 
Tratados de que cada Reyno 
se quedase con lo que tenia 
antes de la Union , á excepción 
de Ceuta , que se quedó en 



Título de Rey hasta el 1683 
en que murió, preso en Cintra. 
1683 Pedro lí. Tomó la 
Corona de su hermano desde 
el 1668 , com.o se acaba de de- 
cir. Fue uno de los Aliados con- 
tra España en las Guerras que 
se siguieron á la muerte de 
Carlos II. Y por su fallecimien- 
to en el 1706, le sucedió su 
hijo Z). Juan Quinto. 

REYES DE FRANCIA. 



■NRIQUE IV. 

1610 Luis XÍII. hijo. Sose- 
gadas varias turbaciofies , que 
se originaron por los mism^os 
Ministros del Palacio, y pues- 
to en el Ministerio el Cardenal 
Richeliu ^ dio principio á la 
Guerra , echándose sobre la 
Lorena^ y luego sobre las Pla- 
zas de Saboya. Pero restituido 
lo que havia tomado , y ajus- 
tado que Mantua se volviese á 
su Duque de poder de los Im- 
periales (que la havian toma- 
do en el 1630) emprendió 
nueva Guerra contra Austria, 
y España: y acometiendo sus 
Armas por todas partes , se 
vieron acometidos por las Ar- 
mas de nuestro Infante Carde- 
nal, y el Principe Thomás Fran- 
cisco de Sabaya , tan en las en- 
tra- 



Siglo XVU. Reyes. 



361 



trañas de su Reyno , que se vio 
Varis en no pequeña angustia. 
Unióse luego Francia con Ho- 
landa , y entrándose por Flan- 
des , y a(udiendo luego á la 
-í^/j-rt67*<í, por donde los atacaban 
los Imperiales , fueron restau- 
rando Plazas , con variedad de 
fortuna en tantas variedades. 
Entre estas operaciones mar- 
ciales, no se olvidó el Rey 
Luis de promover el culto : y 
declarando Guerra á los Here- 
ges, les tomó , después de un 
tenaz sitio , la Rochela^ que era 
su gran asilo, en el 1628. 

1643 Luis XIV. hijo del 
precedente, y de Doña Ana de 
j^ustria ^ hija de Phelipe Ilí. 
Rey de España. Aun no tenia 
cinco años, quando murió su 
padre. Entró la Reyna Ana en 
el manejo del Reyno , toman- 
do por su primer Ministro al 
Cardenal Julio Mazarino: de 
que se originaron tantas in- 
quietudes por la emulación , y 
zelos de los Principes , que fue 
preciso se saliese del Reyno 
Mazarino, Pero volviendo á 



manejo del Reyno : y en la me- 
nor edad mantuvo su madre ia 
Guerra contra España con tan- 
ta terquedad , que se desazonó 
la Francia. Efeduadas las Pa- 
ces en el 1660, casó el Rey 
Luis con Doña Marta Teresa^ 
hija de Phelipe IV. y reynando 
por sí , mereció por la grande- 
za de su ánim.o , y magnitud 
de sus emipresas, el renombre 
de Grande, Viole el Rhin co- 
mo Rayo: África como True- 
no , quando bombardeó á Ar- 
gel : Europa como un Marte, 
ceñido de Laureles en Flandes, 
en Holanda, en Alemania , Es- 
paña , y en Italia. A esta Guer- 
ra , que sostuvo por sí solo coa- 
tra las fuerzas de casi toda Eu- 
ropa, juntó otra contra los He- 
reges de su Reyno, en que se 
coronó de nueva gloria. Anuló 
los Edidos, que la Heregía ar- 
mada havia htcho ñnmr á sus 
predecesores , desiguales en 
fuerzas; pero Luis, superior en 
el brazo , publicó contra el 
Ediélo de Nafites otro Edido 
en el 1685 con que arrancó 



la Corte , llamado por el Rey, de su Reyno todas las malas , y 
-"^ volvieron á encrudecer antiguas plantas de los Hugo- 



se volvieron a encrudecer 
Guerras Civiles, que duraron 
dos años. Muerto el Cardenal 
Mazarino en el 1661 , empezó 
el Rey á gobernar por sí. Des- 
de los catorce años entró en el 



notes. Arruinados los males , se 
dio todo á establecer los bie- 
nes. Promovió, como padre de 
la Patria , quanto pudo condu- 
cir para elevar su Reyno ai es- 
píen- 



362 

piendor, y altura en que está 
puesto: el comercio halló las 
facilidades , comodidades , y 
extensión , que una Potencia 
grande , dedicada únicamente 
á este fin, pudiera conseguir: 
las manifaéturas de quanto 
puede conducir á la abundan- 
cia , las promovió con tal solí- //. Y dejando en pacífica pose- 
citud, como si no tuviera que sion de la Corona de España 
mirar , ni alo Militar , ni á lo á su nieto nuestro Cathólico 
Político. En el 1664 hizo rom- Monarca TJ,PheIipe V, falleció 
per el Gran Canal de Langue- Luis XIV, ^x\ el 1715 después 
doc, para comunicación de de un Rey nado, el mas largo 



SiOLO XVIL Reyes. 

tando siempre en un continua- 
do movimiento, hasta el 1697 
en que se hicieron las Paces de 
Kiswik^uiiQ Francia, Inglater- 
ra , España , Holanda , y el Im- 
perio. Excitáronse después las 
disensiones que se ocasionaron 
con la muerte del Rey Carlos 



js^^' 



las aguas por espacio de mas de 
sesenta leguas. En lo que per- 
tenece á la erección de Acade- 
mias fue muchas veces grande. 
Estableció la de las Inscripcio- 
nes y Medallas en el 1663. En 
el 1664 perficionó la Acade- 
mia de la Pintura , y Escultu- 
ra. En el 1666 la Real Aca- 
jdemia de las Ciencias. En el 
167 1 la de la Arquitedura, 
repartiendo Varones Maihe- 
maticos por el Orbe, para la 
averiguación de longitudes , y 
latitudes necesarias para la 
Geographia , y la Náutica. En 
el 1672 estableció en el Pala- 
cio la Academia Francesa. La 



que se ha visto , de setenta y 
dos años , y tan glorioso como 
publicará siempre la fama. 

CONCILIOS, Y HEREGES. 

Desde el Concilio de Tren- 
to no se ha vuelto á tener nin- 
gún otro Concilio General: pe- 
ro sí diferentes Provinciales en 
Italia , Francia , y aun en Gre- 
cia , contra los Hereges Calvi- 
nistas convocados por los Pa- 
triarcas deConstantinopla al fin 
del Siglo pasado , y al princi- 
pio de éste. Santo Torihio Mo- 
grovejo continuó también en 
celebrar en Lima sus Conci- 
lios , con sus establecimientos 
gran obra de Versalles se acá- muy oportunos para el régimen 
bó en el 1687. Todo en fin pa- de la Iglesia Americana, 
ra todos sus Estados les daba Fuera de la continuación de 
ser por dentro : por fuera los los errores de Luthero,y Cal- 
defendia , y ensanchaba , es- vino , mancharon también es- 
te 



Siglo XVll 

te Sigilo diferentes Hereges. 

Miguel de Molinos , Empa- 
ño] , Aragonés , Monstruo de 
immundicias, y blasfemias en 
sus hechos , y en sus escritos, 
y malo aun en lo que parecía 
bueno , pues la santidad que 
afedaba en lo exterior , era pa- 
ra introducir la maldad en lo 
mas íi. timo, cubriendo las mas 
obscenas sensualidades con ca- 
pa de vida espiritual. Doce 
años estuvo diciendo Misa , sin 
declarar sus abominaciones al 
Confesor, pero descubiertas en 
fin , fue condenado á una per- 
petua Cárcel , y todos sus Es- 
critos se quemaron. Halláronle 
doce mil Cartas , por quienes 
se descubrieron los que eran 
participantes en el mal. Gastó 
en Roma 22 años en el estable- 
cimiento de su Seda , pero no 
gastaba los doblones; pues se 
le encontraron quatro mil. Ab- 
juró sus errores en el Theatro 
público del Convento de la Mi- 
nerva ; y murió en RoQja en- 
tre quatro paredes en el 1692. 
Llamanse sus Sequaces Moli- 
nistas^ y Quietistas por una fal- 
sa y abusiva Oración de Quie- 
tud^ con que inquietó á tantas 
almas, que causa confusión ver 
lo mucho que se ha explayado 
este contagio con desdoro de 
la luz de la razón. 



, Hereges. 363 

Benito Espinosa , natural de 
Amsterdan , Judio de profe- 
sión , y Político abominabie 
por elección , introdujo en sus 
Obras el Atheismo , en que 
oponiéndose también á la mis- 
ma naturaleza racional , halló 
hombres sin Dios , y sin Ley, 
que le siguiesen, sin faltarle á 
él á quien seguir : pues el infe- 
liz Lucilo Vanino de Ñapóles, 
sembró al principio de este Si- 
glo en Francia el mismo error: 
pero el Parlamento de Tolosa 
le dio digno castigo , mandán- 
dole cortar la lengua , y que- 
mar vivo. 

Marco Antonio de Douiinis^ 
Jesuíta expulso, después Arzo- 
bispo de Spalato , yéndose á 
Inglaterra , escribió un Libro, 
en que queria formar un Esta- 
do de Religión Christiana, 
compuesta de la Lutherana, t\ 
Calvinística, y Romana. Re- '^^^ 
dgjole á la razón el Embajador * "*• 
de España , que estaba en In- 
glaterra , y ofreciéndole la se- 
guridad , y absolución , pasó 
a Roma , donde retrató sus er- 
rores : pero continuando en 
oculta comunicación con los 
Hereges, y encarcelado en ti 
Castillo de San Angelo ^ murió 
bien al parecer : pero su cuer- 
po, y Escritos fueron entrega- 
dos á las llamas por relapso, y 

pa- 



3<54 Siglo XVII. Escritores. 

para escarmiento de los otros. Hcnrique Spondano, 

Temblantes^ asi llamados por 
la material inteligencia del 
Texto de San Pedro , de que 
obremos nuestra salud con te- 
mor y temblor. Empezaron á 
esparcir en Londres sus sueños 
con título de revelaciones. Di- 
cen, que ninguno debe servir á 
otro, ni usar de urbanidades, 

ó cortesías en saludarse, ó qui- Francisco Suarez. M. 1615. 
tarse el sombrero : y que todos yíugnstin Tornieli, 
tienen luz suficiente para expo- 
ner la Escritura Sagrada, aun- 
que sean mugeres. Llamanse 
también Q^uá-Keres^ 



Juan Lauroy, 
'Juan Bautista du HameU 
Sebastian de Tileniont. 
Luis Elias Dupin, 
Juan Thiers. 
y^ugustin Barbosa, 
Nicolás Antonio. 
Henrique Valesio. 
Juan de Mariana. 



SANTOS. 

Torihio de Mogrovejo. M.1606. 
Rosa de Lima, 
/.igse, Magdalena de Pacis. M.ieol- 
Francisco Regís. M. 1 640. 
Vicente de Paul, 
Fran. de Sales. E. M. 1622. 
Juana Francisca Fremiot. F, 
Francisco Solano* 
Juan de Prado. 
Fidel de Sintaringa. 
Joseph deCalasanz. F.M.T648. 
B.MariaAna deJesusM. 162^. 
En este Siglo fioreció la Ve- 
nerable Madre María de Jesús 
de Agreda: y el V^n.Palafox. E. 

ESCRITORES. 

Roberto Belarmino. M. 162 1. 



Martin de Bonacina, 

Jacobo Tirino. 

ylbraham Bzovio. 

Vorneíio d Lapide, 

Luis Novar i no. 

Juan de Santo Thoma. 

Lucas Wadingo. 

Pedro Gasendo , Mathemático, 

y Philósopho. 
Juan Menoqwo. 
Cardenal de Lugo. Lorino. Pi- 

fieda. Sera rio. Petavio. Sir- 

mondo. Labbe. 
Próspero Fatrnani. 
Juan de la Ha ve. 
Pedro de la Marca, M. 1656. 
Jacobo Saliano. 
Tbeopbilo Raynaldo. 
RosveyJo. Bolando. Heiischenio'. 

y Papebroquio. 
Cardenal Palavicini, M. 166 j. 
Odor ico Rav^alio. 
Francisco Mace lo, 
Juan Caraniuél. Quevedo. Zo- 

pe de Vega , y Cervantes. 

Lilis 



Luis j^velL 
Manuel Schelstrate. 
Cardenal A^u'irre. 
Juan MahlUón, M. 1707. 
u4gustin Calmet, 
Godoy. Ferré. Gonet. 
Natal Alejandro, M. 1724 
Pedro María Paserino, 



Siglo Xyil. Sucesos. 365 

descLibiertasoportunamentelas 
conspiraciones , no lograron 
mas efedo, que el nefario de 
mover al Pueblo con escritos 
á que se rebelase contra la Ma- 
gestad. Murió en fin pacifica- 
mente el Rey Jacobo I. pero 
no le sucedió asi á su hijo Cí?r- 



Angelo deRoca.AugustinLubin, los I. pues rebelándose primero 
Gaspar de l^illarroéL contra sus Ministros el Conde 

Christiano Lupo, de StrafTord , y condenado en- 

El Cardenal Henrique de No- tre ellos á muerte, pasó la cons- 
ris.M. 1704. piracion contra la personaReal. 

./^«ío/7/oPíí^/:y Francisco Pagi. Hizose Capataz, y Qqíü de los 
Los Padres Salmaticenses^Caí- rebeldes Hereges Faerfaix , y 

después el pérfido Oliverio 
Cromvel : y creciendo las fuer- 
zas de esta Seda , se vio el Rey 
precisado á retirarse á Escocia: 
mas perseguido de una suerte 
infeliz , halló traiciones en 
Muerta la Reyna Isabel de -quantas partes esperaba el asi-' 
Inglaterra en el 1603 dejó lo. Dio en fin en manos de 
nombradopor sucesor del Rey- Cromvel: y hechos Jueces del 
no al Rey Jacobo VI. de Es- Monarca los subditos, y Ley 
cocia, y I. de Inglaterra , su de los Procesos su depravada 



melitas Descalzos. 
Jacobo BenignoBosuet.M. 1 704. 
El Ahad Claudio Fleury^ M. 

1722. 

SUCESOS MEMORABLES. 



primo, hijo de Alaria Stuarda, 
y de Jacobo V, por lo que se 
unieron en él los tres Reynos 
de Inglaterra, Escocia, é Irlan- 
da. Los Ingleses, como acos- 



voluntad , le condenaron con- 
tra toda ley y razón á una fu- 
nesta muerte. Erigieron en la 
Plaza un público Cadahalso: 
y huvo valor en el brazo de 



tumbrados ya á la nueva liber- un Verdugo para cortar á su 

tad con que degeneraron de la mismo Monarca la cabeza en 

antigua Religión, empezaron el 1649. 

desde luego á faltar á la fé que Después de e^te nunca oído 

debian á su Rey. Varias veces Parricidio entre Pueblos que 

se conjuraron contra él : pero tienen nombre de Christianos, 

re- 



355 



reconocieron los Escoceses por 
su Rey á su hijo Carlos lí. pe- 
ro prevaleciendo la fuerza de 
Cromvel ^ y deshechas en una 
Batalla las de Carlos , se vio és- 
te precisado á retirarse á Fran- 
cia. Con esto quedó el Tyrano 
en la dominación : mas como 
havia hecho tan odioso el nom- 
bre de Rey , solo se tomó el de 
Protector, Reynó con este tí- 
tulo siete años. Por su muerte 
fue reconocido Carlos por Rey 
de Inglaterra : y declarada 
Guerra con los Holandeses, 
logró una total vidoria , en 
que perdieron 22 Navios en 
el 1665. Ajustadas Paces en 
Breda^ con la capitulación de 
que cada uno se quedase con lo 
conquistado , se excitó nueva 
Guerra; y confederado Carlos 
con Luis XIl^. después de va- 
rios progresos, le propusieron 
los Ingleses las Paces con Ho- 
landa , ó que si queria caudal 
P-ira la Guerra , levantase el 
Ediéto qie havia publicado, 
concediendo uso libre de Reli- 
gión á los CathóUcos. Convi- 
no el Rey en esto , y creciendo 
con esto la aud icia de los In- 
gleses, fingieron conspiracio- 
nes contra el Reyno en los Ca- 
thó'icos pira volverlos mas 
odiosos. Pasaron á conspirarse 



Siglo XVII, Sucesos. 

to todo , y castigado , se des- 
cubrió el Rey á la hora de su 
muerte en la Religión Cathóli- 
ca que havia profesado ocul- 
tamente : murió absuelto d-e la 
heregia, y recibidos- devota- 
mente los Sacramentos. Suce- 
dióle en la Corona en el 1685 
su hermano el Duque de Yorch 
Jacobo IL rebatidas las preten- 
siones del Duque Montmout^ 
hijo legítimo de Carlos , que 
ayudado del Conde de Argile^ 
y alegando el ser Herege, que- 
ria excluir á Jacobo por Cathó- 
lico. Pero á uno , y otro les 
costó la cabeza el querer le- 
vantarla contra el Rey. Este, 
como Cathólico , promulgó 
Edido en favor de los Cathó- 
licos : pero disgustados de esto 
los Hereges, y viendo que se 
propagaba lasangrede este pia- 
doso Principe en el hijo que 
le nació ( á quien puso el mis- 
mo nombre de Jacobo^ y dio tí- 
tulo de Principe de Wallis) lla- 
maron al Principe de Orange 
Guillermo de Nasau , con cuyo 
arribo se declararon los Ingle- 
ses rebeldes á su Rey : la Ar- 
mada, y todas las fuerzas de la 
tierra se ladearon pérfidamente 
al partido de Orange: y vién- 
dose el Rey Jacobo sin brazos, 
se valió de los pies . buscando 



contra el Rey; pero descubier- su seguridad en Francia, como 

la 



Siglo XVII, Sucesos. 367 

la halló. Tenia el Rey Jacobo su hijo Jacoho III. hasta la 



un buen partido en ios finos y 
fieles Caihóliros de Irlanda: 
pero asi aqui, como en los otros 
Reyíios prevaleció la fuerza 
del de Orí7/7¿re, su hierno, quien 
contra todo derecho de Justi- 
cia, íjratitud , y afinidad, se 
afiaiizó en el Trono , quitándo- 
le á su iej^ítimo dueño, y aun 
su suegro. Qué injusticias no 
traga una hambre de Reynar! 
Muerto Guillermo en el 1702 
pusieron los Ingleses en el Tro- 
no á Ana , hija de Jacobo II, 
que casó con el Rey de Di- 
namarca , y se pareció á Giii- 
ilermo en la heregía y conduc- 
ta para con los demás Rey nos, 
no á su padre Jacobo. Muerta 
Atia en el 17 14, acabaron los 
Ingleses de hacerse indignos 
de la antigua Religión Cathó- 
lica , ponieíido por estabieci- 
miento el que ningún Cathó- 
lico pueda tener su Cetro. Y 
despreciados los Principes na- 
turales, escogieron á un extra- 
ño, en quien rey naba la here- 
gía , Jorge , Duque de Bruns- 
wik , y Eledor de Hannover^ 
que vivió hasta el 1726 , y le 
sucedió su hijo Jorge II. en la 
heregía , y en el Trono hasta 
el 1760 en que murió. 

Muerto Jacobo II. en el 
1701 , se mantuvo en Francia 



muerte de Luis XIV. en que se 
fue á Roma , llevando consigo 
la gloria de no Itevar el Cetro, 
por ser todo Cathólico: y se 
mantuvo alii con su derecho, 
haviendo formado las debidas 
protestaciones contra todo lo 
que en las Paces de Utrech po- 
día perjudicar á su justicia. 

Nueve Elediores : y varios 
Tratados de Paz, 

Después de las Paces de 
Munster en Wesfalia , de que 
hablamos en los Rey nados de 
Fernando II. y IIÍ. y en que 
se hizo Eleélor al Duque de 
Baviera, se volvió también al 
Conde Palatino la Dignidad 
Eleéloral , y asi los Eledores 
que hasta aqui se llamaban 
Septemviri^ pasaron átsÚQ aqui 
al número de ocho, cumplien- 
do éste el mencionado Conde, 
que era antes el septimiO. En el 
1692 atrajo á su partido el Em- 
perador Leopoldo al Duque de 
Hannover , concediéndole la 
Dignidad Eledoral : y útsáe 
entonces llegaron á ser nueve. 

En el 1660 se hicieron los 
Tratados de Paz, llamados Paz 
de los Pirineos. Las dos Poten- 
cias de Francia, y Espaíla se 
hallaban deseosas y necesita- 
das 



368 Siglo XVII, Sucesos. 

das de Paz : señalóse para el á su pasión el rompimiento, 
li}gar de las conferencias á la si efectivamente no se lograse 
Villa de Irún , que es Fronte- paz : y asi para salir con luci- 
rá de Francia: por Ministros miento del Congreso, ya que 
se nombraron por parte de 
España á Don Luis Méndez de 
Haro y Guzmán ; y por parte 
de Francia al Cardenal ^laza- 
riño. Este llegó á San Juan de 
Luz , y el primero se mantuvo 
en Irán , uno y otro con gran- 
de y vistosa Comitiva. Mien- 
ti^as se arreglaban las ceremo- 
nias del Congreso , pasó á 
Irún una Compañía de Re- 
presentantes , por haver signi- 
ficado los Ministros de Fran- 
cia , que deseaban ver Come- 
dias á la moda Española. Fa- 
bricóse en una Isleta del Rio 
jy^esduya , que divide las Fron- 
teras de ambos Rey nos, una 
Casa de madera , mitad á cos- 
ta de unos , y mitad á costa de 
otros , para evitar en todo 
competencias y antelaciones 
de una y otra parte. Ambos 
Ministros tuvieron que adelga- 
zar lo mas fino de su Política: 
uno y otro conocía lo respon- 
sable que sería en su Reyno 
su conduda , si el éxito no cor- 
respondiese á los deseos : el 
Cardenal Mazarino se hallaba 
recargado de todo el disgusto 
con que en Francia se miraba 



no con todos sus intentos ^ se 
ajustaron las dos Coronas , y 
los intereses de sus Confedera- 
dos , con los tratados siguien- 
tes. Establecióse el matrimonio 
deseado de Francia con Doña 
Marta Teresa , hija de Pheli- 
pelf^.con dote de 50o9 escudos; 
pero renunciando en la forma 
mas solemne á la sucesión del 
Reyno. Que Francia mantu- 
viese de sus conquistas la Pro- 
vincia de Artois , á excepción 
de S. Omer, y Aire. En Flan- 
des mantuviese á Gravelinas, 
Borburg, &c. En Cataluña á 
Perpiñan, con el Rosellon , y 
Conñans , con todo lo que está 
de la parte de allá de los Piri- 
neos. Que Francia restituyese 
la Basee , y Vinokberg , en 
cambio de Mariemburg, y Phi- 
lipeville que cedia la España: 
demás de eso cediese á Ipré, 
Oudenarde, y otras Villas , y 
Ciudades, con la tierra que es- 
tá sobre el Rio Lis : algunos 
Castillos en Borgoña: en Italia 
á Valencia del Pó , y Mortara: 
en España á Roses, y Cadaques, 
con todo lo que está de la parte 
de acá de los Pirineos. Que Es- 



la Guerra, y que sería atribuido paña renunciase á toda preten- 
sión 



Siglo XV 11^ Sucesos. 369 

sion sobre la Alsacia, y sus de- Principado de Cataluña , con 

pendencias. A Lorena se le ar- Lucemburgo, Mons, Carleroy, 

reglaron sus intereses si quisie- y lo que por aquella parte se le 

se entrar en el partido. A Sabo- havia quitado , á excepción de 

ya dejó laEspañaáVerceli,y al muchas Ciudades, Castillos , y 

Principe de Monaco sus bienes. Lugares, que se propusieron en 

Comprehendiase Módena , re- una lista, para que los Cornisa- 



tirando los Españoles su Guar- 
nición de Coreggio : sin omi- 
tir las clausulas mas solemnes 
que pudiesen afianzar la paz. 

En el año de 1668 se tuvo 
el Tratado de Paz entre Fran- 
cia , y España en Aquisgrán^ 
en que se cedieron á la Francia 
todas las conquistas deFlandes, 
y á España el Franco Condado 
de Borgoña. 

En el 1697 se efeéluaron las 
Paces diQRiswich^]ww\.Q2L\2L Ha- 
ya , firmándolas primeramente 



rios examinasen á qué Corona 
pertenecían. El Emperador co- 
nociendo que cargarla sobre él 
toda la Guerra, si apaciguadas 
las demás Potencias no ajustaba 
por su parte las Paces, convino 
en suspensión de Armas por es- 
pacio de seis semanas: en cuyo 
termino se logró que se efec- 
tuase el Tratado de Paz entre 
el Emperador,y el Rey de Fran- 
cia , que constó de sesenta Ca- 
pítulos: reducidos los principa- 
les , á que Strasburgo quedase 



los Ministros de Holanda, luego por la Francia, y que ésta diese 
España , y después Inglaterra, en contracambio, á favor de ios 



Entre Franceses , Ingleses , y 
Holandeses se resolvió una mu- 
tua restitución general de todo 
lo tomado desde el principio 
de la Guerra, dentro,y fuera de 
Europa. El Rey Guillermo de 
Inglaterra fue reconocido de 
Francia por Rey de la Gran 



Estados Patrimoniales del Em- 
perador, las Plazas de Friburg^ 
y á^Brisac. Ajustóse también, 
que se restituyesen á sus respec- 
tivos Principes todos los Lu- 
gares que se tomaron dtspues 
de las Paces de Wes falta: y que 
en todos aquellos en quienes 



Bretaña,y que no sería turbado florecía la Religión Cathóüca, 
en la posesión de la Corona. A se debiese mantener la misma 



España se le dejó el dominio de 
Barcelona, Girona, Roses, y to- 
do lo demás de que se havian 
apoderado los Franceses en el 



Religión , sin que en esto se in- 
novase cosa alguna. Opusiéron- 
se á esto los Ministros de los 
Protestantes, alegando, que se 
Aa opo- 



370 



SiQLo XVII, Sucesos. 



oponía este Articulo á los de la 
Paz de IVcsfalia^ ó de Munsteri 
pero prevaleció la propuesta. 

En el 1699 se concluyeron 
las Paces de Cario Witz, entre 
el Emperador, los Turcos, Po- 
lacos , Moscovitas, y Venecia- 
nos. Estos se quedaron con la 
Moréa, y las Islas de Egena, 
Lefcada , y Santa Maura. El 
Turco con la Tierra Firme, 
conforme estaba al principio de 
la Guerra: pero evacuado Le- 
panto, y demolidas las Fortale- 
zas deRomelía,y Prevesa. Las 
Islas del Archipiélago queda- 
ron sin contribución , á la Re- 
pública; y la de Zante , á la 
Puerta Ottomana sin pensión. 
Los Golfos entre Tierra-Firme 
y Moréa comunes á unos y otros. 
Arreglaron los límites que de- 
bían guardar en la Dalmacía y 
Ragusa. Que se pudiesen repa- 
rar las Fortalezas, mas no levan- 
tar alguna nueva en los confi- 
nes : y que en el Comercio , Re- 
ligión , y permutación de los 
Esclavos se guardase lo capitu- 
lado antecedentemente. Entre 
los Turcos, y Cesáreos se acor- 
dó , que por estos quedase la 
Transilvania , y por aquellos el 
distrito de Temesvar , demoli- 
das por el Cesar varias Plazas. 
Que del Tibisco al Danubio , y 
al Bosut^ por donde entran en el 



Savo, se echasen lineas re6las,y 
que quedase por el Turco la 
Región que quedaba dentro 
por la parte de Belgrado: y al 
Cesar quanto quedaba fuera: 
con otras demarcaciones por la 
parte de otros Ríos. Que que- 
dase uso libre á la Religión 
Christiana , y libertad de Co- 
merciantes. Que no se diese fo- 
mento á malcontentos, &c. 

Entre la Puerta y Polonia se 
trató , que se restituyesen , y 
señalasen los límites de las dos 
Potencias , conforme estaban 
antes de las dos últimas Guer- 
ras : y que dejasen los Polacos 
todos los Lugares ocupados en 
la Moldavia : y que el Turco 
evacuase la Fortaleza deKami- 
niet , dejándola entera , renun- 
ciando , demás de esto , á toda 
pretensión sobre las Provincias 
de la Podolia , y Ukrania. Que 
en adelante ningún subdito de 
la Puerta Ottomana, especial- 
mente Tártaro, pudiese inquie- 
tar en cosa alguna á los Pola- 
cos , correspondiendo estos del 
mismo modo á los Turcos. Que 
se conservase á los Religiosos 
Cathólicos el uso de sus Igle- 
sias: y que el Comercio fuese 
libre mutuamente entre unos 
y otros subditos. 

Entre el Turco y Moscovia 
se concluyeron unas treguas de 

dos 



Siglo XVll 

dos años:y que se alargase mas, 
ose efedüáse una perpetua Paz, 
luego que el Ministro del Czar 
pasase con solemne embajada á 
la Corte de Constantinopla. 

ORDENES. 

1603 La Reforma de Mer- 
cenarios Descalzos tuvo su ori- 
gen en la Corte de nuestros 
Reyes Cathólicos. Dieronla 
principio el dia 8 de Mayo de 
1603 quatro Religiosos de he- 
roica y calificada virtud, con la 
dirección y asistencia del Maes- 
tro General de la Observancia 
Fr. Alonso de Monroy ; y au- 
xiliados de la Excelentisima 
Señora Doña Beatriz Ramirez 
de Mendoza , Condesa de Cas- 
tellar. Tiene esta Reforma por 
Patronos Generales y Funda- 
dores de muchas Casas á los Ex- 
celentísimos SeñoresDuques de 
Medina- Sidonia. Omitióla Va- 
lemont , por ¡o que no se puso en 
la primera Ediciorté 

1608 Orden de los Caballe- 
ros de la Sangre de Jesu-Chris- 
to , instituida por Vicente Gon- 
zaga, IV. Duque de Mantua, y 
II. Duque de Monte Ferrato, 
en honor de algunas gotas de 
la Sangre de nuestro Señor Je- 
su-Christo que se guardan y 
reverencian en Mantua. Tie- 
nese por tradición , que esta 



. Ordenes. 371 

Sangre milagrosa fue trahida 
alli por San Longinos. 

1 6 10 Las Religiosas déla 
¡Visitación de la Virgen Sa mi- 
sima, empezó por la piedad de 
muchas santas mugeres, siendo 
la primera áQio&dsJuanaFran' 
cisca Fremiot: y que por honrar 
la Visitación de la Virgen á su 
prima Santa Isabel , visitaban 
á las pobres , y enfermas. San 
Francisco de Sales ^ Obispo de 
Genéva , puso la última mano 
á esta santa obra, y las estable- 
ció en Anesi, dándolas la Regla 
deN.P.S.Augustin, Guardan al 
presente Clausura, y están obli- 
gadas á admitir á las delicadas 
y enfermizas , que no pueden 
entrar Religiosas en Monaste- 
rios de mas austeridad. 

1 6 1 1 Las Ursulinas es un Or- 
den de Doncellas, y de Viudas, 
que se empezó á establecer en 
París,bajo la Regla de S.Augus- 
tin, y tomaron por Patrona á 
Sta. Ursola. Una Viuda ilustre 
llamada Maria la Hulier, formó 
esta santa Institución, que apro- 
bó Paulo V. Están dedicadas á 
la instrucción de las Niñas. 

La Congregación de la Vir- 
gen Santísima tiene el mismo 
destino, y comenzó pocos años 
há en Burdeos, por la solicitud 
de una ilustre Viuda , llamada 
Madama de Lestonac. 

Aa 2 Or- 



372 Siglo XJ^IL 

1 615 Orden de los Caballe- 
ros de jfesus Mari a : fue insti- 
tuida por Pau/o V, 

1617 Orden de los Padres de 
la Madre de Dios de la Escuela 
Via , instituida ( como refiere 
Gravesoti) por el Bienaventura- 
do Josepb de CalasatiZy Arago- 
nés,en elPontificadodePn«/í?/^. 
para instruir graciosamente á 
los pobres en la piedad y letras: 
y puesta entre las Congregacio- 
nes de Clérigos Reglares en el 
Pontificado de Gregorio XF', 

1626 Congregación de los 
Vresbyteros Misioneros , insti- 
tuida por S, Vicente de Paul, 

1687 ^°^ Bethlemitas ^ Con- 
gregación instituida por el Ve- 
nerable Pedro de S. Joseph Be- 
tancur, natural de Villaflor en 
la Isla de Tenerife, donde nació 
en 21 de Marzo de 1626. (no 
1619.) Dio principio á esta 
Congregación en Guatemala 
por los años de 1653, y la apro- 
bó, y confirmó el Papa Inocen- 
cio XI. en el 1687, y después el 
Papa Clemente XI. la corrobo- 
ró y amplió en el 171 1. Es Or- 
den de Hospitalidad y Conva- 
lecencia, con el cargo de ense- 
ñar á la juventud á leer, escri- 
bir, y contar. Cuenta ya 25 
Conventos en las dos Americas, 
y pretende entrar en las Cortes 
de Madrid y Roma. Guarda la 



Ordenes. 

Regla de N. P. S. Augustin. 

1693 Orden de los Caballeros 
de S. Luis^ instituida por Luis 
XIV, No se recibe en ella sino á 
Oficiales de Guerra á quienes el 
valor, y la virtud hagan dignos 
de una tan grande distinción, 

SIGLO XVIIL 

pontífices. 

ENtramos en un Siglo , en 
que la cercanía y magni- 
tud de los sucesos no permite 
estén ocultos aun á los mas pe- 
queños : y asi , no necesitando 
mas que poner el orden de los 
años , tocaremos de paso algu- 
nos de los acaecimientos , en 
que se detendrán otras discre- 
tas plumas, sin rozarse en li- 
sonjas , ni en desaires. 

1700 Clemente Xt. 23 
Nov. del Ducado de Urbino, y 
Casa de los Alhanos , eledo á 
23 de Nov. antes de cumplir 
50 años. Tuviéronle á su lado 
los tres Sumos Pontífices prece- 
dentes por Prefedo de Breves^ 
por sobresalir en él una gran li- 
teratura, facundia, y gravedad. 
Aunque al principio útXConcla- 
ve se le havia puesto la exclusi- 
•üíi/uemuy maravillosa su elec- 
ción : pues muerto Carlos II, 
proveyó Dios á su Iglesia en las 
turbaciones que se temian en 

los 



Siglo XVItl, Pontífices. 



373 



losPrincipes, un Prelado, que 
se portase como Padre, como 
efedivamente se logró , con 
aclamación universal. Entre 
tantas turbaciones, y estado tan 
delicado de la Europa, manifes- 
tó el Principe de la Iglesia una 
suave y prudente conduela, que 
acreditó su sabia y profunda 
Política. Atendió no menos al 
expediente de puntos de Doc- 
trina, y Pveligion, mandando en 
la Bula Vineam Domini (publi- 
cada el año de 5) la obediencia 
externa , é interna á los Decre- 
tos contra las Proposiciones de 
Jansenio. Confirmó la condena- 
cion,que havia hecho de las ce- 
remonias del culto de la China^ 
aprobando el Decreto del Car- 
denal Turnon , Visitador Apos- 
tólico General en aquel Impe- 
rio: señalando la formula del 
juramento, que deben hacer los 
Misioneros, que pasen á predi- 
car á aquella parte el Evange- 
lio. Condenó también las iji 
Proposiciones, que se incluyen 
en la Bula Unigenitus. Dejó va- 
rios monumentos , que prue- 
ban su eloqüencia y erudición. 
M. en 19 de Mar. del 

1721 Inocencio XIII. 8 
May. Romano , de la Casa de 
Comitibus ^ vulgarmente Conti, 
Extendióá toda la Iglesia elOfi- 
cio del Dulcísimo Nombre de 



Jesús : y manifestó una gran 
integridad y honestidad de cos- 
tumbres , con gran cautela y 
madurez en la expedición de 
los negocios , en que havia so- 
bresalido en las Legacías , que 
tuvo á diferentes Principes. Pe- 
ro no cumplió tres años en el 
Pontificado. M. 7 Mar. del 

1724 Benedicto XIII. 29 
May. Dominico , de la Casa de 
los Ursinos , Religioso antes y 
después del Pontificado , y 
amante de las Religiones. Dedi- 
cóse á promover el culto de los 
Santos, canonizando á muchos: 
y aprobó el juicio del Obispo 
de Pavía, sobre la identidad del 
cuerpo de N.P.S. Augustin, que 
se venera en nuestra Iglesia de 
Pavía. Puso el nombre de S. Jo- 
seph en la Letania,immediato al 
Bautista. A los que recen de ro- 
dillas las Ave Martas al toque 
de las Oraciones , concedió por 
cada dia 100 dias de Indulgen- 
cia:y en cada mes,confesando y 
comulgando un dia por qsíc fin. 
Indulgencia Pienaria. Tuvo á la 
frente de los negocios al Carde- 
nal de Coscia, M. 21 Feb. del 

1730 Clkmentr XII, 12 
Jul. F"lorentin , Corsino , de 
Pontificado pacífico. Edificó y 
reparó varios Edificios públi- 
cos para el bien de Roma : y 
canonizó á Vicente de Paul, 
Aa 3 Juan 



374 Siglo XVIIL 

Juan Francisco Regís, Juliana 
de Falconeriis , y CathaÜna 
Flisca Adurna. M. 6 Febr. del 

l^acd la Silla siete meses , y 
once días. 

1740 Benedicto XIV. 17 
Agosto. En el 1742 acabó con 
la causa de las ceremonias del 
culto de la China, confirman- 
do las Constituciones de Cle- 
mente XI. Acerca de las Indul- 
gencias concedidas por Bene- 
dido XIII. sobre el rezo de 
las Ave Marías ,á\s^uso (\UQQrí 
los Sábados y Domingos de to- 
do el año , y en el tiempo Pas- 
qual desde Resurrección á Tri- 
nidad , no se recen de rodillas, 
sino en pie, para atemperarse á 
la Rubrica, ó Ceremonial de la 
Iglesia.Item,que en tiempo Pas- 
qual se diga la Antifona Regina 
Cceli , &€. con su Verso y Ora- 
ción : y los que no la sepan, 
cumplan con la acostumbrada 
de Ángelus Domini , <^c, (20 de 
Abril del 1742.) Falleció en 3 
de Mayo de 1758, haviendo 
gobernado, sabia, pacífica y fe- 
lizmente la Iglesia desde el 17 
de Agosto del 1740. 

1758 Clemente Xlll. Ve- 
neciano , eleélo en 6 de Jul. 
y llamado antes Carlos Rezzo- 
nico , Cardenal , Obispo de Pa- 
dua. A la Real Casa de Ungria 
la renovó el título de Apostóli- 



PONTIFICES. 

ca\y en el año siguiente 1759 
introdujo en la Misa el Prefacio 
de la Trinidad en todos los Do- 
mingos que no le tengan pro- 
prio. M. tn 2 de Ftb. del 69. 

1769 ClementeXIV. elec- 
to en 19 de Mayo, llamado 
antes Fr. Lorenzo Ganganeli, 
Franciscano Conventual ; [na- 
ció en 30 de Oélubre de 1705 
en S. Arcangelo , Diócesis de 
Rimini. Fue muy edificativo: 
procuró separar de la Iglesia 
todas las ocasiones de discor- 
dia y cisma , y conservar sus 
derechos sin disminuir los de 
los Soberanos. Su gobierno fue 
muy silencioso , y pausado. 
Extinguió la Religión de los 
llamados Jesuítas , en que tu- 
vo mucho que trabajar y sen- 
tir. Falleció en 22 de Septiem- 
bre de 1774 á los 68 años 
10 meses y 22 dias de edad: 
y á los cinco años, quatro me- 
ses, y tres dias de Pontifica- 
do: notándose la particulari- 
dad de haver gobernado los 
mismos años , meses , y dias 
que su hermano Sixto V. 

177S Pío VI. 15 de Febr. 
gobierna hoy felizmente la 
Iglesia] 

EMPERADORES 

JL/EOPOLDO , Emp. 47. 

Jo- 



Siglo XFIIL 

1705 JosEPH, hijo, eledo Rey 
de Romanos en el 1690. Asis- 
tió en el 1702 al sitio, y rendi- 
ción de Landau: recuperada en 
el año siguiente por el Mariscal 
Tallará , la volvió de nuevo á 
expugnar con el Principe de 
Badén en el año de 4, confiscan- 
do, y conquistando también á 
la Baviera , que se confederó 
con Francia : y unos , y otros 
fueron enteramente vencidos 
en la Batalla de //í?íri'j-?^í.Eleva- 
do al Trono Imperial, asistió á 
su hermano Cíir/í?í en laGuerra 
contra España, y dio la Investi- 
dura del Alto Palatinado al Pa- 
latino del Rhin en el 1708. Lo- 
gró varias ventajas contra el 
Principe Ragozzi^ por quien es- 
taban los Rebeldes de Hungría. 
Murió en la flor de su edad , sin 
dejar sucesión de varón. Vacó 
el Trono desde 17 de Abril 
hasta 12 de Odubre, en que 
fue eledo el Archiduque. 

171 1 Carlos VI. hermano.Lo- 
gróse en su tiempo la Paz entre 
los Principes Christianos, con- 
cluida en Utrech en el 17 13, y 
firmada por el Emperador en el 
año siguiente. Con esto convir- 
tió sus Armas contra el Turco, 
que en el año de 15 publicó la 
Guerra contra Venecia, apode- 
rándose de la MorSa^y meditan- 
do extenderse hasta la Italia. 



Emperadores. 375 

Pero al mismo tiempo proveyó 
Dios al Imperio, y á la Iglesia 
del invicto brazo, y escudo del 
Principe Eugenio de Saboya^ 
que con una heroicidad como 
suya (pues solo asi se expresa 
como debe) ocurrió á los ímpe- 
tus del Bárbaro, destrozándole 
en el 17 ló un Egército de mas 
de 2oo9 combatientes en las 
cercanías de Peter-l^aradin^ 
apoderándose con toda felici- 
dad de la importante Plaza de 
Temesvar. Y concurriendo á la 
piedad de la causa,y gloria de la 
disciplina de este Héroe mu- 
chos PróceresdelaEuropa para 
la Campaña siguiente , se con- 
tinuó con nueva felicidad el 
triunfo. Pasó el Principe fí/v^-^- 
w/c asi tiara 5£r/^ríií/(9,y acercán- 
dose el Egército del Enemigo 
(que era mucho mas numeroso 
que en la Campaña anteceden- 
te) fue necesario todo el valor 
de este Principe, para no des- 
caecer en tanta empresa. Salió- 
los á recibir con parte de su 
Egército, dejando sobre la Pla- 
za el resto de su gente:y dando 
de repente sobre la multitud, 
logró tan cumplida viétcria, 
que no solo puso en huida á los 
que no cortó los pasos el azero, 
sino que sujetó á Belgrado^ y 
otras Plazas de la Servia , de- 
jando tan engrandecido su nom- 
Aa 4 bre 



37<5 SiawXVlU. Reyes. 

b re con estos , y otros triunfos, 
que solo descolgando algún 
lienzo, ó estatua de los mas afa- 
mados Hérces del Templo de 
la Fama, se podrá hallar mode- 
]o para formar laagigantadade 
este Principe en el Cedro de 
su immortal memoria. 

Murió Carlos VI. sin suce- 
sión varonil en el 1741. 

1742 Carlos Vil. Buque 
de Baviera , eledo Emperador 
en 24 de Enero. Murió en 20 
del mismo mes á los tres años 
siguientes , que fueron de una 
contiua guerra. 

1745 Francisco , Gran 
Duque de Toscana , eleáo Rey 
de Romanes en 13 de Septiem- 
bre, y coronado Emperador en 
4 de Odubre del mismo año. 

1765 JosEPH II. hijo, Em- 
perador adual. 



REYES DE ESPAÑA. 



C 



ARLOS IT. Rey j^(), 
1700 Ph>lipe V. sobrino 
segundo de Carlos 11. llamado 
á la sucesión de la Corona por 
su Testamento , en virtud de la 
immediacion del parentesco, y 
por los deseos de la Grandeza 
de España. 

Por su renuncia le sucedió 
en el Trono su hijo Luis /. en 
el 1724. Pero mauerio éste sin 



sucesión en el mismo año , vol- 
vió á tomar la Corona nuestro 
Cathólico Monarca Phelipe V. 
hasta el dia 9 de Julio del año 
1746 en que falleció. Reynas^ 
Doña Maria Luisa de Saboya, 
I. Doña Isabel Farnesio, 2. 

1746 Fernando VI. Suce- 
dió á su padre en el dia 9 de 
Jul. Fue aclamado en Madrid 
á 10 de Agosto del mismo año, 
y en el dia 10 de Odubre hizo 
su entrada pública en Madrid 
con extrañas aclamaciones, y 
fiestas las mas lucidas que se 
han visto : concurriendo de to- 
das las Provincias innumerable 
gente. Recibió el Reyno en 
guerra, y le mantuvo en paz, 
haviendo sido su reynado pa- 
cífico. Allanó el Puerto de Gua- 
darrama , que antes era casi in- 
transitable , y ahora es llano y 
suave aun para los Coches. Fo- 
mentó las Fabricas de telas y 
paños finos por medio del Se- 
ñor D. Joseph de Carvajal , su 
Ministro de Estado, por cuya 
solicitud estableció la Acade- 
mia de San Fernando , para las 
nobles Artes de Pintura, Escul- 
tura , y Arquitectura. Aumentó 
la Marina , por medio del Mar- 
qués de la Ensenada su Secreta- 
rio del Despacho universal de 
Hacienda, Marina , y Guerra, 
Varón de grandes pensamien- 
tos 



Siglo XVlU, Reyes. 377 
tos y zelo por el mayor luci- á sus suspirados Monarcas. [Di- 
miento del Reyno en todas li- latose su entrada pública en cs- 
neas , á cuyo fin no perdonó á ta Corte hasta el Domingo 13 
ningún ga^to : y á Madrid le de Julio del 1760 en que tuvie- 
hermoseó con el Paseo de la ron su complemento los place- 
Puerta de Atocha , y de Santa res , haviendose celebrado por 
Bárbara. La Rey na Doña Ma- espacio de tres dias las funcio- 
ria BÁrhara de Portugal eri- nes correspondientes á tan Re- 
gió !a gran Fabrica de las Sale- gia Magestad.] 
sas,queseacabóenel i757;pe- Por toda la carrera vino 
ro al año siguiente la sirvió de S. M. derramando liberalidades 



Panteón , haviendo fallecido en 
Aranjuez dia 27 de Agosto del 
1758 , de donde vino á ser se- 
pultada en aquella Real Casa. 
El Rey la siguió en el año im- 



sobre Ciudades y Provincias, 
como verdadero Padre de la Pa- 
tria: y establecido en Madrid, 
se dedicó con infatigable apli- 
cación al despacho de nego- 



mediato después de una larga cios, que se hallaban atrasados 
enfermedad , que padeció en por mas de un año en Reyno 



Villaviciosa , y le acabó en 10 
de Agosto del 1759. Yace con 
la Reyna su muger en el mismo 
Panteón de las Salesas. 

1759 Carlos 111. Aclama- 
do en Madrid al mes y dia de la 
muerte de su hermano Fernan- 
do Vi. dia II de Septiembre. 
Hallábase S. M. Rey de las dos 
Sicilias: y pasando allá la Ar- 
mada de España , le condujo á 
Barcelona con toda la Real Fa- 
milia en 17 de Odubre del 
mismo año. Lllegaron en fin á 
esta su Corte dia 9 de Dicieni- 



de tan vasta dilatación ; y han 
sido tantos los beneficios públi- 
cos, que no pueden reducirse á 
planas tan estrechas. El índice 
de algunos dará idea para mu- 
chos Capítulos, aun ciñendose 
á determinada linea de Obras y 
providencias : porque desde 
luego venció el que se juzgaba 
imposible de limpiar la im- 
mundicia de Madrid, fundando 
una nueva Corte, envidiable de 
las demás en esta linea , y her- 
moseándola con Fabricas, con- 
cluyendo la del Palacio nuevo, 



bre por la tarde, en que sin em- y haciendo lasde Aduana, Cor- 
bargo del mal temporal , se ar- reo , Casa para Porcelana en el 
rojo al camino todo el Pueblo Retiro, Paseos del Rio , y del 
para satisfacer las ansias de ver Prado, Puerta de Alcalá , Rejas 

de 



373 Siglo XVIU, Reyes. 

de hierro al Retiro , Paseo por ra los Carnavales : Fabricas del 



lo exterior de sus tapias. Faro- 
les para iluminar las calles, y 
dos leguas de Madrid al Pardo: 
Custodia grande de la Capilla 
Real, la mas preciosa del mun- 
do , estimada en 24 millones : y 
otra mas reducida , pero pre- 
ciosa: los Caminos nuevos de 
Madrid al Pardo, al Escoriará 
Guadarrama, á Aranjuez, y de 
alli acia Alicante y Valencia: 
Nueva planta de Aranjuez, y 
Convento de Franciscos Des- 
calzos. Nuevas Poblaciones de 
Sierra-Morena por espacio de 
unas 12 leguas de largo, em- 
presa de grandes gastos , pero 
no de menor utilidad , y gran- 
deza de obra sin semejante: 
pues sabemos de los Emperado- 
res Romanos haver hecho una, 
ó mas Ciudades : pero Provin- 
cia entera de tanta dilatación, 
solo este Soberano. Añadié- 
ronse nuevas providencias, es- 
tableciendo Correos en las 
Americas : erigiendo Montes 
Píos para Viudas de iVIinistros, 
y Militares: aumentando Mili- 
cias : expeliendo de sus Domi- 
nios los Jesuitas: repartiendo á 
Madrid en Quarteles y Barrios: 
introduciendo Tropa viva : es- 
tableciendo Estudios públicos 
en San Isidro el Real de esta 
Corte: Lotería,y Anfiteatro pa- 



Pósito, y Saladero, y prote- 
giendo la del Canal de Madrid 
á Aranjuez : [erigiendo nueva 
y magnifica Fabrica de Hospi- 
tal general : haciendo traer de 
París el precioso Gabinete de 
Historia Natural: trasladar y 
renovar el Jardin Botánico, 
que según las aduales provi- 
dencias y obras que en él se 
egecutan , será la envidia de 
la Europa. La discreta y con- 
cisa Inscripción colocada so- 
bre su puerta principal, me- 
rece que todos se paren á leer- 
la : Carolus III, P. P. Botani- 
ces instaurator Civium salutiy 
& obledtamento. 

Anno M.DCCLXX.YL] 
de modo , que si una de estas 
grandes Obras pudiera engran- 
decer el nombre de su Mo- 
narca; tantas, tan costosas, y 
tan útiles, harán indeleble y 
eternamente plausible el de 
aquel en quien el Cielo puso 
grandeza de ánimo para todas. 
Reyna^ Doña Maria Amalia. 

DE PORTUGAL. 

Jr EDRO IL 

170Ó Juan V. hijo. Reynó 
pacificamente , esmerándose en 
piedad. En el 1716 erigió la 
Capilla Real de Lisboa en Igle- 
sia 



Siglo XFIII, Reyes. 



379 



sia Patriarcal , dotándola con 
singular magnificencia. En el 
1720 estableció la Academia 
Real de Lisboa , para la Ilustra- 
ción de la Historia. 

1750 JosEPH I. Proclama- 
do por muerte de su padre en 
7 de Septiembre de 1750. [No 
le faltaron contratiempos, pues 
en el terremoto de i de No- 
viembre del 1755 fue su Cor- 
te de Lisboa la que mas estra- 
go padeció. En el año de 1758 
se conspiraron contra su vida 
los que debian defenderla. Po- 
co antes de morir dejó escrito 
de puño de su Confesor , y 
firmado de su propia mano un 
papel de varias prevenciones 
piadosas , dirigidas á su hija la 
Princesa del Brasil , recomen- 
dándola la conclusión de la 
Iglesia que prometió erigir á 
Dios en reconocimiento del 
beneficio que le dispensó , y 
fue notorio en todo el Reyno: 
y asimismo la pide , que per- 
done la pena legal á los Reos 
de estado , que juzgare dignos 
de indulto , para que Dios le 
perdone á él. Murió á 24 de 
Febrero del 

1777 María Ana. Por fal- 
ta de sucesión varonil recayó 
la Corona en esta Señora, que 
fue proclamada en 31 de Ma- 
yo de 1777. Casó con su Tio 



D. Pedro IH. Reynan hoy fe- 
lizmente.] 

DE FRANCIA. 

JL^UTS XIV. el Gratule, 

17 1 S Luis XV. su biznie- 
to , siendo de edad de seis años, 
en la Regencia del Duque de 
Orleans; y después coronado 
en Rems en el 1722. [Alcan- 
zó varias vidorias : adquirió 
la Lorena restableció la Escue- 
la Real Militar : dedicó dife- 
rentes edificios al culto divino: 
protegió las Ciencias y Artes, 
y finalmente después de un 
Inrgo rey nado de 59 años mu- 
rió donde havia nacido , el 
dia 10 de Mayo de 1774, á los 
64 años cumplidos de su edad. 
1774 Luis XVI. hijo , pro- 
clamado en Paris (por muerte 
de su Padre) á i de Agosto 
de 1774, rey na hoy felizmen- 
te.] 

CONCILIOS, Y HEREGES. 

El Papa Benedido XIII. tu- 
vo uno Lateranense en el año 
1725, en que firmó su Santi- 
dad, 32 Cardenales , 5 Arzo- 
bispos , 39 Obispos, 3 Abades, 
y muchos Procuradores de 
Cardenales, y Prelados, con 
asistencia de Theologos de to- 
das 



3^0 Siglo XVIII, Hereges. 

das Religiones. Renováronse Francisco Lamí, y Bernardo 



en él muchos puntos de Disci- 
plina Eclesiástica, y dieronseá 
la estampa. 

Dura el contagio de la here- 
gia de Luthero, y Calvino, di- 
vididos en varios partidos sus 
Seálarios con tanta tenacidad, 
que han pasado hasta derramar 
la sangre, como se vio en Ingla- 
terra en tiempo de Carlos /.én- 
trelos Puritanos^b Presbyteria- 
tws , que no admiten Ordena- 
ción , ó Jurisdicción de Obis- 
pos, sino solo de Presby teros; y 
entre los que admiten alguna 
especie de Gerarquía Eclesiás- 
tica , y Ritos de los Cathólicos, 
á quienes llaman Episcopales. 
Al primer partido se juntó 
otro , que excluía la sujeción á 
Obispos, Synodos, y al Rey, 
publicando que íiose debe obe- 
.decer á ningún hombre. Estos 
se llamaron Independentes, De 
esta facción fue Cromvch el Rey 
Carlos seguía la segunda , y 
por esto perdió la gloria del 
Martyrio. 

Los Santos no están decla- 
rados hasta ahora. 

ESCRITORES. 

y lian Hardulno, 
Jacobo le Long. 
Jacinto Serri. M. 1738. 



Lamisque murieron, en el 

año de 11 el primero, y el 

otro en el de 15. 
jf/mn de Mari;u 
BenedimXlV.'^. 1758. 
Cardenal Gotti ^ y e! de Orsi, 
Ignacio Amat de Graveson, 
Juan de Montalván» 
Juan de Aliaga. 
Pedro Manso. M. 1736. 
Manuel de VillaroeU 
Luis Muratori. M. 1750. 
Pedro de Peralta. 
Benito Fejyjoo. 
Martin Sarmiento, 
Beleli , y Berti, 
Henriqne Florez, Murió á 5 

de Mayo de 1773. 
Gregorio Mayans. Murió á 21 

de Diciembre de 1781. 

Paces de Utrech.,y Chronología 
de diferentes sucesos. 

Después de las sangrientas 
disensiones con que en el prin- 
cipio de este Siglo se disolvie- 
ron las Paces de Risivik^se lo- 
gró en fin la serenidad deseada 
por las Paces, que se ajustaron 
en Utrecb en el año de 1713. 
Reconocióse en ellas al Rey D. 
Phelipe V, por legítimo y ver- 
dadero Rey díí España , y de las 
Indias. Renunció su Magestad 
Cathólica por sí , y por sus hi- 
jos 5 y nietos , la sucesión de la 

Co- 



Siglo XVlll. Sucesos. 381 

Corona de Francia : y mutua- e4 Emperador , y la Francia se 



mente los Duques de Berry , y 
Orleans , la sucesión de la Co- 
rona de España. Al Duque de 
Saboya se le concedió el Rey- 
no de Sicilia. Cerdeña , Ñapó- 
les, y Milán, pasaron al domi- 
nio del Emperador. La Reyna 



originaron algunas desazones 
sobre la calidad de los Proyec- 
tos : y después de algunas com- 
petencias belicosas , sostenidas 
entre los dos grandes Generales 
de Villar s^y el Principe £'w¿'e- 
7//í>, posponiendo sus Soberanos 



Ana delnglaterra fue declarada los afedos particulares á los in- 
por tal, y llamado para después tereses de la Paz , se ajustó la 
de sus dias el Duque de Hannc- concordia entre estos Principes 
ver. Principe Protestante, para en Radstat ^ poco distante de 
el Cetro de Inglaterra. Estable- Strasburg , formándose el Con- 
cióse, que el Puerto y Fortale- greso por los dos mismos ex- 



za de Dunkerque^ fuesen demo- 
lidos. Que las dos Ciudades de 
I^ila , y ^yre^ se restituyesen á 
Francia. Que las Ciudades de 
Flandes, del dominio Español, 
quedasen en custodia de los 
Holandeses , perteneciendo su 
supremo dominio á la Casa de 
Austria. Que los puntos de Re- 
ligión quedasen conforme á las 
Paces de Wesfalia , en que ha- 
vian logrado algunas ventajas 
los Hereges. Que la Ciudad de 
Gueldres, y toda la parte supe- 
rior de su Gobierno, quedasen 
al Rey de Prusia, pero perma- 
neciendo en la Religión Cathó- 
lica, conforme estaban antes: y 
lo mismo en Kesel , y Krieken- 



presados Generales, y dispues- 
tas las mutuas restituciones de 
Ciudades , en especial del viejo 
Brisaccou todas sus dependen- 
cias á la derecha del Rhin por 
el Emperador, y lo de la iz- 
quierda al Christianismo; Fri- 
burg al Cesar , y Landau a la 
Francia ; fue reconocido el Du- 
que de Hannover en la Digni- 
dad Electoral. Que los Eledo- 
res de Colonia, y Eavicra fue- 
sen restablecidos en todos sus 
Estados , y prerogativas , y 
Dignidad Eltdoral en el mis- 
mo estado en que estaban an- 
tes de la Guerra. Que la Casa 
de Austria quedase en posesión 
de los Países Bajos Españoles, 



bech. Que el Rey Cathólico, y según los tenia , ó debía poseer 
Christianisimo , reconociesen Carlos II. por el tratado de 
al de Prusia con título de Ma- Riswik, y según las convencio- 
gestad , y Rey de Prusia, Entre nes que el Emperador hiciese 

coa 



382 Siglo XVIU. Sucesos. 

con los Estados Generales , so- desembarcó el egército Espa- 



bre los limites, y rt-ducrion de 
Plazas de uiit)s , y otros: y que- 
dando saivo el tratado con el 
Rey de Prusia. Que Francia 
quedase obligada á dejar gozar 
al Emperador todos los Esta- 
dos de Italia, Ñapóles, Milán, 
y Cerdeña, &c. 

Gibraltar quedó por la Tn- 



ño! en aquella Isla, y en el 20 
se apoderó de la Ciudad de 
Mahon ; mas no del fuerte 
Castillo de S. Phelipe , en que 
se mantuvo la guarnición In- 
glesa hasta el dia 4 de Febre- 
ro del 82. Pero á esfuerzos de 
nuestras armas se rindió por 
capitulaciones: y en el dia g 



glaterra , que se havia apode- quedamos dueños de él , y de 



radodeella en el 1704. 

Puertomahon , con toda la 
Isla de Menorca, quedó tam- 
bién por Inglaterra , que se 
echó sobre ella en el 1708, y la 
mantuvo hasta el 1756 en que 
se la quitaron los Franceses en 
29 de Junio. Pero la volvie- 
ron por los Tratados prelimina- 
res de Fontainebleau , firmados 
á 3 de Noviembre de 1762. 
[En 19 de Agosto del 178 1 



306 Cañones , 41 Morteros, 
y otros varios efeélos de no 
poca consideración.] 

En el 1702 lograron nues- 
tra Tropas la Toma de Luzza- 
ra , y de Guastala. 

En el 1707 ganaron la Ba- 
talla de Almansa : y la de l^i- 
llaviciosa en el 17 10 , dia 10 
de Diciembre , de que se ba- 
tió la Moneda siguiente , que 
existe en nuestro Estudio. 




En el 1714 se rindió á dis- 
creción la Ciudad de Barcelona, 



En el Tratado 
drupk Alianza , 



de la Qjua- 

firmado en 

Lon- 



Siglo Xl^III. Sucesos. 383 

las Armas de nuestro Cathóli- 
co Monarca la feiíz restaura- 
ción de la Ciudad de Oran , que 
se havia perdido en el año de 
1708. Juntáronse en Alicante 
3o9 hombres , bajo el mando 
del Conde de Monte-Mar^ y 
al 28 de Junio dieron fondo 
con felicidad en la Playa de 
las Aguadas , una legua al Po- 
niente del Puerto de Mazal- 
qulvir. En el 29 se empezó el 
desembarco, y se acabó con fe- 
licidad en el 30. Siguióse el 
ataque de los enemigos , que 
pasaba del número de 22^ , y 
en menos de tres horas logra- 
ron nuestras Trepas que los 
enemigos desalcjasen no solo 
la xnorWiñ^i del Santo ^ ^n que 
se havian apostado , sino todos 
los Castillos, y la Plaza. En el 
I de Julio tomaron posesión 
de todo, y dieron gracias al 
Cielo por vidoria tan señala- 
nuadas Campañas , lograron la <^a , como la át\ Cesar , en lie- 
famosa viéloria de Pultova en gar^ ver ^ y vencer. 



Londres en Agosto de 1718. 
commutó el Duque de Sabo- 
ya el Rey no de Sicilia por el 
de Cerdeña , que en las Paces 
de Vtrcch se havia cedido al 
Emperador , y que en el año 
de 17 havia vuelto á la Coro- 
na de España. 

En el mismo año de 1 8 se hi- 
cieron los Tratados de la Paz 
de Paiarowitz.Qiitre el Turco, 
el Emperador , y Venecianos. 

En el 1725 se ajustaron las 
Paces de í^iena , entre aquella 
Corte , y la de España. 
Carlos XII. de Suecia, 

En el 1700 logró Carlos 
Xíl. de Suecia , con 8S Solda- 
dos , una total vidoria contra 
loog) Moscovitas ^ en la Batalla 
de Nerva en la Lihonia. En 
el 1708 logró otra junto á 
Holoffin contra 30^ Moscovi- 
tas. Pero disciplinados estos 
con el egercicio de tan conti- 



el 1709 en que derrotaron á 
los Suecos, y el Rey Carlos se 
refugió á Bendcr, Y pasando 
en el 17 18 al Sitio de Fride- 
ricshal en la Noruega , cayó su 



Defensa de Cartagena, 
En el 1 74 1 concedió el Cie- 
lo á la Nación Española el mas 
glorioso triunfo , que se ha 
visto en America , contra las 



intrepidez marcial, traspasado Armas de los Europeos. Ediuir- 
de parte á parte con una bala ^^ l^ernon , Almirante de la 



demedia libra. 

Toma de Oran. 
En el año 1732 lograron 



Armada de ?nglaterra, se pre- 
sento conrra la Plaza y Ciudad 
de Cartagena de Indias, con 

tan 



384 Siglo XVIII. Sucesos. 

tan formidable Armada , qual 
nunca se havia visto en tales 
Mares. Componíase de 8 Na- 
vios de tres Puentes , 28 de 
Linea, 12 Fragatas, y Paque- 
botes de 20 hasta $0 Caño- 
nes , dos Bombardas , algunos 
Brulotes, y 130 Embarcacio- 
nes de Transporte , que lleva- 
ban á su bordo mas de 99 
hombres de desembarco , con 
todos los aparatos correspon- 
dientes á una expedición , en 
que se lisongeaban hacer Co- 
lonia Inglesa á Cartagena. De 
nuestra parte solo havia mil y 
cien Soldados Españoles , con 
dos Compañías de Negros , y 
Mulatos libres , y trescientos 
Milicianos. En el Puerto seis 
Navios de Guerra, con quatro- 
cientos Soldados de Guarni- 
ción , y seiscientos Marineros, 
á la orden del Teniente Gene- 
ral de Marina Z>. Blas de Leso, 
La Tropa de la Plaza estaba 
comandada por D, Sebastian 
de Eslava , Virrey de Santa 
Fé: y el efedo calificó el valor, 
conduela, y felicidad de uno 
y otro : pues haviendo usado 
los Ingleses de quantos esfuer- 
zos pudo didarles su gran po- 
der y arrogancia para la ren- 
dición de los Castillos y Plaza; 
con la tenacidad de mas de dos 
meses de baterías y asaltos , lo- 



graron nuestras Armas un triun- 
fo tan cumplido, como el que 
el Enemigo tuviese que desis- 
tir, y retirarse con desdoro, per- 
diendo mas de 99 hombres, y 
17 Navios tan maltratados del 
combate , que tuvieron que 
quemar los 6 , y los otros no 
podían servir sin notables re- 
paros. De nuestra parte solo se 
perdieron 200 hombres , no 
obstante el continuo fuego de 
Artilleria, y gd bombas, que 
arrojaron los Enemigos , fuera 
de muchas ollas, y flechas in- 
cendiarias. La satisfacción con 
que el Almirante Inglés tomó 
la expedición fue tan arrogan- 
te , que suponiendo la viétoría 
antes del combate , hizo batir 
Medallas de diferentes cuños, 
en que figuró á D. Blas de Le^ 
so de rodillas entregando la es- 
pada con la Inscripción de D. 
Blas, y al rededor, THE. 
SPANISH. PRIDE. PULLD. 
DOWN. BY. ADMIRAL. 
VERNON. Esto es : La so- 
herhia Española abatida por 
el Almirante Vernon, Por el 
otro lado grabaron seis Navios, 
y un Puerto : WHO. TOOK. 
PORTO. BELLO. WITH. 
SIX. SHTPS. ONLY. NOV. 
22 1739. Qiden tomó á Por^ 
tovelo con solos seis Navios. No- 

viembre 22 del iYZ9' ^ P^^^ 

per- 



Siglo XJ/^III. Sucesos. 
perpetuar qual fue la soberbia ten en mi Estudio 



385 
como tes- 
abatida, estampamos una de las timonio perpetuo de la sober- 
diferentes Medallas que exis- bia , y ligereza del Inglés. 




Después de esta tan notable 
derrota intentaron los Ingleses 
algunas otras invasiones : pero 
han experimentado unas con- 
tinuadas repulsas por las Armas 
Cathólicas- 

Concordat-o con Roma, 

En el 1753 á 9 de Junio 
se concluyó el Concordato en- 
tre la Santa Sede, y la Corona 
de España , sobre el Patronato 
Universal de los Reyes Cathó- 
licos en todos los Beneficios 
Eclesiásticos de sus Dominios: 
reservando la Santa Sede para 
su provisión 52 piezas Ecle- 
siásticas , y conservando á los 
Arzobispos , Obispos , y otros 
inferiores (que tienen autori- 
dad de conferir) la misma fa- 
cultad que antes tenian para 
los Beneficios que vacaren en 



los quatro meses de Marzo, 
Junio, Septiembre, y Diciem- 
bre, tan solamente: concedien- 
do al Rey^el derecho de nom- 
brar y presentar lo demás de 
los ocho meses , y aun de los 
quatro reservados á los Obis- 
pos , en el caso de Sede vacan- 
te : y que pueda usar de los 
Derechos subrogados , aunque 
se halle vacante la Sede Apos- 
tólica , como mas larga é indi- 
vidualmente consta en el mis- 
mo Concordato, 

Terremoto, 
En I de Noviembre del 
1755 se sintió en Madrid á las 
diez de \a, mañana un gran 
Temblor de tierra , que puso 
en espantosa consternación á 
sus vecinos, por no haverse ja- 
más experimentado otroseme- 
Bb jan- 



386 Siglo XVlll. Sucesos. 

jante. Duró medio quarto de brazos , muslos , y pantorri- 



hora : pero quiso Dios , que 
fuese sin perjuicio de fabricas, 
ni de personas. Fue general ca- 
si en todo el Orbe ; pero Lis- 
boa padeció el mayor estrago, 
viéndose reducida á ruinas y 
cenizas , de que hasta hoy no 
ha podido restablecerse. 

Infidelidad contra el Rey Cbris- 
tianisimo, 

A estas desgracias de los 
elementos se siguieron otras de 
los hombres , y no menos que 
contra las sagradas personas de 
los Reyes. En Francia un infe- 
liz y detestable hombre, llama- 
do Roberto Francisco Damiens 
(nombre infame para siempre) 
se atrevió á herir la soberana 
persona del Rey Christianisimo 
en el lado derecho con un cu- 
chillo de dos hojas. Esto fue en 
el dia 6 de Enero del 1757 á 
Jas seis menos quarto de la no- 
che, al subir el Rey á la Car- 
roza en Versalles para retirarse 
á Triannon. Quiso Dios que 
la herida no tuvo malas conse- 
qüencias. Tampoco se descu- 
brió fomento de conspiración 
que huviese dado impulso al 
Asesino. Este infeliz recibió su 
merecido, sentenciado á que 

fuese atenaceado en los pechos, paldo de la Silla , por la gruesa 

mu- 



llas, echando plomo derretido, 
azeite hirviendo, pez, resina, 
cera , y azufre en las partes 
donde fue atenaceado, tenien- 
do en la mano derecha el cu- 
chillo, y quemándole después 
la mano con azufre. Que fuese 
descuartizado por quatro caba- 
llos, quemando luego los miem- 
bros con el cuerpo , y espar- 
ciendo las cenizas por el aire, 
para quitar de la tierra su me- 
moria. Cumplióse la sentencia 
en 28 de Marzo del mismo año 
en la plaza á^Gebre por la tar- 
de , dejando declarado no ha- 
ver tenido cómplices en tan 
execrable delito. Duraron tres 
horas los tormentos , viviendo 
todavía después de separadas 
las piernas y el brazo derecho. 
Arrancado el otro , murió el 
que no debia haver nacido. 

Otra contra el Rey Fidelisimo, 

Al año siguiente conspira- 
ron execrablemente contra la 
vida del Rey Fidelísimo los que 
mas debian defenderla. En 3 de 
Septiembre del 17 58 se atrevie- 
ron tres hombres de á caballo á 
disparar tres tiros contra la Ca- 
lesa en que el Rey se retiraba á 
Palacio, y despedazaron el res- 



Siglo Xf^IIL Sucesos. 



Í87 



munición de que estaban car- 
gados los trabucos, pero libró 
Dios la vida del Rey , aunque 
no sin graves heridas. Averi- 
guados jurídicamente los reos 
de tan exhorbitante alevosía, 
fueron castigados con pena ca- 
pital el Duque de Aveiro , la 
Marquesa de Tavora , los Mar- 
queses del mismo título ( Fran- 
cisco, y Luis) el Conde de Atou- 
guia ^y otros seis cómplices. La 
Marquesa fue degollada en pú- 
blico Cadahalso. El Duque de 
Aveiro fue llevado con soga al 
cuello , y le quebrantaron las 
canillas de piernas y brazos es- 
tando vivo. Luego le pusieron 
en una rueda, y quemaron con 
el Cadahalso , arrojando las ce- 
nizas al mar , con las de los 
otros ajusticiados igualmente, 
que fueron los Marqueses de 
Tavora, viejo, y mozo. El Con- 
de de Atouguia , y otros cin- 
co reos padecieron las mismas 
egecuciones , pero recibiendo 
antes garrote. Josepb Policarpo 
fue condenado como ausente, 
pues hasta hoy no ha sido pre- 
so. Hizose este egemplar casti- 
go en el dia 13 de Enero del 
mil setecientos cincuenta y nue- 
ve , un mes después de la pri- 
sión hecha en 13 del prece- 
dente. 



Czar de Moscovia, 



Poco después de tan asom- 
brosos casos de Soberanos vio 
el mundo otro en el Czar Pe- 
dro IIL que abandonando las 
leyes de la Religión observada 
en la Rusia , ladeándose á la 
amistad de quien no se espera- 
ban buenas conseqüencias , y 
dominado de la Condesa Isabel 
WoronzofF, ideaba tomarla por 
muger, repudiando y cerrando 
en un Convento á la Empera- 
triz Cathalina IL y asegurando 
al hijo en un encierro. La Em- 
peratriz fomentaba por su par- 
te las ideas contrarias, no solo 
preservativas de tan formida- 
ble gol pe, sino capaces de trans- 
formar la suerte. Un impulso 
dio movimiento á las dos má- 
quinas. El Emperador mandó 
prender en el dia 8 de Julio 
del 1762 á un Oficial de Guar- 
dias llamado Pasicojf^ del par- 
tido de la Emperatriz. Dos her- 
manos suyos , Oficiales del mis- 
mo cuerpo , y del mismo par- 
tido , considerando que luego 
vendría contra ellos el mismo 
orden, si prontamente no da- 
ban fuego á la mina de una 
conspiración , resolvieron en- 
cenderla quanto antes, pasando 
á Peterhoff (seis leguas de Pe- 
Bb 2 ters- 



388 Siglo X^III. Sucesos. 

tershurgo) donde por orden 
deí Emperador estaba su mu- 
ger con la Princesa Dafscoff^ 
hermana de la Condesa referi- 
da , tan favorecida de la Em- 
peratriz , como aquella del 



Te Deitm^ fueron al viejo, mos- 
trándose en el balcón princi- 
pal al numeroso Pueblo , que 
en tan raro suceso los recibió 
con indecibles aclamaciones. 
Hallábase el Czar en Oran- 



Emperador. Conocieron la im- geboom (Casa de Campo á ocho 
portancia de no perder instan- leguas de Petersburgo) tan ig- 



tes. Entraron los quatro refe- 
ridos en un Coche, y cansán- 
dose los caballos se valieron 
los Oficiales de una Calesa que 
encontraron , y en ella entró la 
Emperatriz en la Corte dia 9 
de Julio, apeándose en un Quar- 
tel de Guardias, y pasando 
luego á otros, desde donde con- 
vocó el cuerpo de Artillería y 
demás Tropas de la Ciudad. 
Fuese á la Iglesia de Casan, 
Juntó el Clero y muchas per- 
sonas de las mas distinguidas, 
Hizoles un razonamiento qual 
pedia tan grande novedad. 
Ofrecióles un reynado feliz; y 
acudiendo por llamamiento su- 
yo el Gran Duque su hijo , los 
juraron en la forma acostum- 
brada , á la madre como Em- 
peratriz de las Rusias, y al hijo 
como Gran Duque sucesor del 
Imperio. Pasaron al Palacio 
nuevo de Piedra^ donde les hi- 
cieron juramento varias clases 
del Reyno,queno concurrie- 



norante de lo que pasaba , que 
fue á ver á la Emperatriz en Pe- 
terhofF, quando ya estaba apo- 
derada de Petersburgo. Su au- 
sencia le hizo sospechar nove- 
dad en el Teatro , y repetidos 
avisos le confirmaron en la 
transformación. Sorprendido 
de tan pronto suceso , volvió á 
Orangeboom , recogiendo al- 
gunos Soldados , y Artillería. 
Envió al Conde de Viere ^ para 
que se apoderase del Puerto de 
Cronstad : pero llegando al 
mismo tiempo el Almirante 
Telitzin con ordenes de la Em- 
peratriz , fueron estas obede- 
cidas, y Viere asegurado en un 
Castillo. El mismo Emperador 
se dirigió allá por la tarde: pe- 
ro notificado de que si no re- 
trocedía , dispararían sobre él, 
tuvo que retirarse con la con- 
fusión correspondiente á un 
estado tan contrario á la Ma- 
gostad Imperial, pues á esto se 
juntaba no ser obedecido nin- 



ron á la Iglesia: y cantando en gun orden de los enviados á la 
la Capilla del Palacio nuevo el Corte , aplicándose al partido 

rey- 



Siglo XFIIL 

reynante los que llevaban las 
ordenes, ó siendo presos, de 
suerte , que ninguno volvió 
con respuesta. 

La Emperatriz instruida de 
aquellos pasos , dirigió los su- 
yos para atacar al Emperador. 
Vistióse de hombre con Uni- 
forme de Guardias: y montan- 
do á caballo en compañía de 
la Princesa Dafscojf^ salió en- 
tre nueve y diez de la noche 
del dia pala frente de sus Tro- 
pas, y llegó por la mañana á 
Strelma Muís a. Desde allí des- 
tacó gente que se apoderase 
del Czar. Uniéronse á estos los 
Rusos que estaban á su lado: 
y viéndose abandonado, tomó 
el consejo del General Mu- 
nick , sobre que rindiéndose 
implorase la piedad de la Em- 
peratriz. Envióla su Espada, 
diciendo la reconocía por su 
Soberana , y que »olv> pedia una 
pensión y licencia de retirarse 
á Holstein con la Condesa Isa- 
bel. La Emperatriz respondió 
que pasase á entregarse en Pe- 
terhojf ^ como le fue preciso 
egecutar , firmando allí en la 
tarde del mismo dia lo la re- 
nuncia de la Dignidad Impe- 
rial que le presentó el General 
Ismaelojf. Por la noche le pa- 
saron á la Fortaleza áePeters- 
burgo : y finalmente á la de 



Sucesos. 389 

Ropschen , donde murió siete 
dias después (en 17 de Jul. del 
1762) no sin rumor de que ie 
dieron algo contrarío á la sa- 
lud. 

Este es uno de los sucesos 
mas raros de este Siglo. En dos 
dias se transformó un Imperio, 
viviendo el Emperador , de- 
puesto contra su voluntad , sin 
derramarse una gota de san- 
gre. 

Calles de Madrid, 



En el año de 1761 empezó 
el empedrado de las calles de 
Madrid por la Carrera de San 
Geronymo desde los Italianos 
al Buen Suceso: prosiguiendo 
desde los Capuchinos del Pra- 
do hasta la Puerta de Segovia, 
Calle Mayor, 6cc. labrando Po- 
zos en que cerrar la immundi- 
cia , que antes se arrojaba por 
las ventanas , convirtiendo las 
calles en estanques de basura 
pestífera, que las hacían intran- 
sitables ( especialmente en el 
tiempo de lluvia) por los bar- 
ros hediondos en que abunda- 
ban. El beneficio que resulta á 
la Corte no le pueden conocer 
los venideros por nohaver ex- 
perimentado los perjuicios: pe- 
ro los presentes ( que suelen 
mirar con ceño quanta nove- 
dad ocasiona algún gasto) fue- 
Bb 3 ron 



390 



Siglo XFIIL Sucesos. 



ron conociendo prontamente 
por. las calles no limpias lo que 
en todas sufrían antes sin in- 
dignación. La grandeza de esta 
Obra será uno de los perpetuos 
monumentos que eternicen el 
zelo del Monarca por el bien 
y decoro de su Corte. 

Jesuítas, 

Uno de los sucesos mas 
memorables entre quantos se 
leen en las Historias, es el acon- 
tecido en nuestros dias acerca 
de los Regulares intitulados 
Jesuítas, Era necesario verlo 
para creerlo : y casi es increi- 
ble quando lo estamos viendo. 
Los venideros no podrán ad- 
mirarlo dignamente , por no 
poder conocer lo grande de la 
caida quien no vea la cumbre 
de la altura. Llegaron estos Re- 
gulares á lo sumo del valimien- 
to en los Reynos Cathólicos: 



El Rey de Portugal los pros- 
cribió, desnaturalizó, y echó 
fuera de sus dominios de Euro- 
pa , África , América , y Asia, 
por Ley promulgada en 3 de 
Septiembre del año 17S9. 

En Francia se dio Senten- 
cia por el Parlamento de París 
en 6 de Agosto del año 1762 
contra los mencionados Regu- 
lares : y el Rey los proscribió 
por Decreto irrevocable dado 
en el año de 1764 por Noviem- 
bre. 

En España fueron extraña- 
dos de todos sus dominios por 
Pragmática Sanción en fuerza 
de Ley , dada en el Pardo á 2 
de Abril del año 17Ó7. 

En Ñapóles los extrañó , y 
excluyó de sus Reynos para 
siempre el Rey de las dos Si- 
cilias por Pragmática de 3 de 
Noviembre del mismo año 
1707. 

Parma praílicó lo mismo 



y en brevísimo espacio se ha- en 3 de Febrero del año 1768. 



lian expelidos de los mas de 
los Reynos de la Europa, y de 
ambas Américas. Hoy es noto- 
rio en el mundo lo acontecido: 
y para que en adelante cons- 
ten sin molestia de revolver 
instrumentos los años del suce- 
so en cada Reyno, los apun- 
tamos aqui sencillamente , sin 
mezcla de induétivos políticos. 



El Gran Maestre del Or- 
den de San Juan expelió de los 
dominios de Malta á los di- 
chos Jesuítas por Decreto de 
22 de Abril del mismo año 
1768 , desde cuyo día no se ha 
vuelto á ver ninguno de aquel 
Instituto en lodos los Reynos 
referidos, 

[Y finalmente en 21 de Ju- 
lio 



395 




APÉNDICE. 

MAPA DE TODOS LOS SITIOS DE BATALLAS 
QUE TUVIERON LOS ROMANOS EN ESPAÑA: 

Con descripción iiistorial , y chronológica de los suce- 
sos, y nombres antiguos de todas las Provincias: para 
inteligencia de los Historiadores, de las fuerzas de es- 
tos Ilcynos, y de lo costosa que fue á Roma su 
Conquista , &c. 

Dispuesto por el P. M, Fr, Henriqíie Florez Atigustiniano. 

Sirve esta Historia para entender lo que dice la Sagrada Es- 
critura , que los Romanos conquistaron á España con Con- 
sejo y Paciencia , (Lib. i. Machab^orum , cap. 8.) (*) 

SEGUNDJ GUERRA PÚNICA. 

' Itio de la primera batalla de los Romanos, coman- 
dados por Neyo Scipion , contra los Cartagineses, 
comandados por Hannon , compañero de Hasdru- 
¿'¿í/: junto á Cydo (hoy Siso) al rio Cinga , siete le- 
guas agua abajo de Monzón^ y dos agua arriba de Fraga^ 

ra- 

(*) NOTA. Se advierte y que por no confundir este asunto del titulo^ no se expresan 
otros varios nombres de Provincias , ni se marcan mas Ciudades que las precisas para 
reducir lo antis.uo á lo moderno. 




39^ > PvÍAPA DE LAS BaTALLAS 

raya entre Cataluña , y Aragón. Venció Scipion : huyó Han- 
non , y luego fue hecho prisionero con dos nni Africanos, 
quedando nriuertos seis mil. Año 21 g antes de Christo , según 
el cómputo de las Chronicas de España por Ocampo, 

B. Batalla primera Naval de Neyo Scipion contra los Cartagi- 
neses , á la boca del rio Ebro^ en que los destrozó las Gale- 
ras , y luego se apoderó de las Naves mayores que tenían alli 
cerca los Tartesios , (hoy parte de Andalucía) confederados 
de Hasdrubal ; quedando Neyo Scipion dueño de aquellos Ma- 
res, j^fío 214 antes de Christo. 

C. Sitio de la batalla de los Scipiones {Neyo^ y Puhlio Cornelió) 
contra Hasdrubal , para impedirle el paso á Italia , á unirse 
con Annibal. Vencieron los Scipiones, por causa de que los 
Españoles, que ocupaban el centro de batalla del campo Car- 
taginés , dejaron de pelear: y los Romanos se llegaron á apo- 
derar de los Reales de Hasdrubal, quedando éste imposibili- 
tado , no solo de pasar á Italia , pero ni aun de subsistir en 
España , si no fuera por los grandes socorros que le trajo su 
hermano Magon Barcino. Año 212 antes de Christo. 

D. Batalla de lUturgi ( hoy Andujar ) en que los Scipiones , á 
instancias de los Españoles de su Partido, acometieron á los 
Cartagineses, y los vencieron, matando mas de diez y seis 
mil Africanos , seis Elefantes armados , y tomando 59 Van- 
deras, y tres mil prisioneros. En el mismo año. 

E. Batalla en el Reyno de Valencia , en°que los Scipiones ven- 
cieron á Hasdrubal , matándole mas de tres mil Soldados , (y 
entre ellos al Capitán Himilcon de Bomilcar) con otros tan- 
tos prisioneros ; quarenta Vanderas , y diez Elefantes. Todo 
en el mismo año : en que las cosas de España fueron ya de 
mas atención para los Romanos que las que pasaban en Ita- 
lia con Annibah 

F. Sitio de Batalla , junto á Aarige , (cerca de jfaen) en que Ne- 
yo Scipion, haviendo muerto unos cinco mil enemigos, y 
hecho tres mil prisioneros, con cinquenta Vanderas; no pu- 
do continuar la total derrota del enemigo , por una grave he- 
rida de lanza , que le pasó de parte á parte un muslo. Año 211 
antes de Christo. 

Si 



DE LOS Romanos. 397 

G. Sitio en que Neyo Scipion (haciéndose llevar en una Litera) 
siguió la retirada de los Cartagineses, y encontrándolos en- 
tre Osuna , y Malaga^ quedó con el Campo, después de un 
grave reencuentro de casi todo el resto del Egérciio. Los 
Cartagineses enviaron á toda priesa por gente á la Galia^ 
movidos de que los Galos (iioy Franceses) eran muy temi- 
bles á los Romanos. El Capitán Magon trajo de allá mas de 
nueve mil hombres: que llegaron prontamente á Cartagena, 
(por mar) y fueron á buscar á Scipion al mismo sitio, don- 
de llegó también Cornelio Scipion. Opusieron los Cartagi- 
neses sus Galos contra los Españoles , y empezóse por aquí 
Ja batalla. El daño de la primera furia de los Galos fue muy 
grande en los nuestros: pero lograron los Españoles la vic- 
toria, matando cerca de ocho mil de los Galos. Los Roma- 
nos acometieron por su Ala á la de los Cartagineses , y lo- 
graron una total vidoria. Quedaron en el campo doce mil 
muertos: tomáronse 50 Vanderas, diez Elefantes vivos , y 
tres muertos, con gran cantidad de oro de los despojos de 
Jos Galos, que usaban de collares, manecillas, y brazaletes 
de oro , en pescuezo , brazos , y piernas. Fue este triunfo á 
los a 10 ansiantes de Christo-, La resulta fue apoderarse los 
Romanos ác Sagunto , ( hoy 3Iiirviedro sobre Valencia ) que 
havia sido la ocasión de la giierra de los Romanos en Espa- 
ña contra los Cartagineses : por causa de ser esta Ciudad 
Aliada de los Romanos, y haver contravenido los Cartagi- 
neses á este su sagrado, combatiéndola, no obstante sus 
avisos. 

En este mismo sitio fue (165 año5 después) la famosísima ba- 
talla de Mmda, que (junto á la Villa, que aun hoy se llama 
Monda) dio el Cesar contra los hijos de Pompeyo. Fue esta 
una de las mas notables del mundo, por fiarse á ¡a suerte de 
este dia el manejo de quanto Roma havia conquistado en se- 
tecientos años. Hallábanse los hijos de Pompeyo con mas de 
sesenta mil combatientes: Cesar con los que le pareció le 
bastaban para dar la batalla.. Fue la pelea tan terca ,. que 
después de muchas horas de combate no se inclinaba á na- 
die la vidoria. Los^ Generales dejaron casi á un tiempo los 

Ca- 



39^ Mapa de las Batallas 

Caballos , metiéndose como Soldados á esforzar con su egem- 
plo á los Infantes. Cesar levantó la celada para ser conoci- 
do de los suyos: peleaba ya , no tanto por la honra, como 
por la vida: no se oía en tan desesperada mortandad suspi- 
ro , ni sollozo , sino solo : Hiere , mata , acomete. Saliendo en 
fin unos del campo de Pompeyo á socorrer sus Reales, in- 
vadidos por Bogad ^ Rey de África, (que favorecia al Ce- 
sar) creyeron los de Pompeyo que los suyos huían, y esto 
le dio al Cesar la vidoria: desordenándose ellos; alentados, 
y persiguiendo estos. Murieron treinta mil de Pompeyo , y 
el Neyo salió herido , y luego encontrado en una Cueva, le 
cortaron la cabeza. Su hermano Sexto volvió á renovar la 
guerra después que murió Cesar: venció á su Legado, y se 
hizo sefior de casi toda la Betica, (hoy Andalucía) hasta que 
Marco Lepido le persuadió se fuese á Roma , año de 43 an- 
tes de Christo. Esta batalla de Munda fue en el Año 45 an- 
tes del Redemptor. 

H. Campo de Batalla de Cornelio Scipion contra cinco mil y 
quinientos Españoles Stisetanos , (de la comarca de Sangüe- 
sa) que venían comandados por el Capitán Indíbil^ á unirse 
con los Cartagiaeses; y los Romanos, por impedir este re- 
fuerzo, los atacaron en la raya Oriental de ':: Betica, que 
llegó á coger desde la Villa de Vera ^ (entre Cartagena, y 
Almería) hasta Viilinueva de la Serena. Mantuvieron va- 
lerosamente el combate los Españoles , hasta que llegó Ma- 
sanisa con la Caballería que trajo de África , y tíasdfubal 
de Gisgon , y Magon Barcino con la Infantería : y cerrando 
á los Komanos , los vencieron, quedando muerto Cornelio 
Scipion de una lanzada. Ario ixo antes de Christo. Apiano 
pone esta batalla no lejos de Osuna. Ocampo en el sitio se- 
ñalado. 

1. Batalla de los Cartagineses contra el Real de Neyo Scipion^ 
en que ladeada ya del todo la fortuna , Vencieron los Afri- 
canos , quedando Neyo Scipion hecho piezas, ó quemado en 
una Torre junto á Larca ^áoxiáQ algunos dicense refugió. 
Con esto mudaron totalmente de aspeéto las cosas de los 
Romanos ea España á favor de la República de Cartago, 

aun- 



DE LOS Romanos. 399 

aunque luego volvieron á repararse. Atlo 210. 

K. Campo, no lejos de Tarragona , en que Lucio Marcio, (elec- 
to Capitán por los Soldados Romanos) sentó, y fortaleció 
sus Reales , recogiendo alli toda la Tropa Romana , que que- 
dó después de los sucesos pasados con un gran refuerzo que 
le enviaron los de Cádiz por Mar. Fueron los Cartagineses 
á acabar de derrotarlos, y queriendo forzar los Reales, se 
vieron rebatidos por mas gente, y valor de lo que espera- 
ban. El orgullo de las vidorias pasadas ocasionó en el Cam- 
po de los Africanos mas descuido de lo que pedia la imme- 
diacion de su enemigo : y valiéndose de esta noticia L. Mar- 
ció ^ acometió aquella misma noche de improviso los Reales 
de Hasdrubal ,, en que hizo todo el daño que quiso, apode- 
rándose de ellos. Sin dar lugar á que este destrozo se supiese 
en el otro Cam.po de Magon , (que estaba poco mas de una 
legua del de Hasdnihaí) le acometió , y puso entre dos fue- 
gos, matando tan á su satisfacción , que viendo que el ata- 
que de ambos lados hacia pelear al enemigo con desespera- 
ción, proveyó se abriesen los Esquadrones para desahogar 
la furia del contrario, Y como estos notasen (por ser ya en- 
trado el dia) la sangre que los Romanos traían en sus ves- 
tidos, conocieron el destrozo del otro C-^mpo de Hasdrubal, 
y huyendo, dejaron á los Romanos vengados de las muertes 
de los dos Scipiones , ricos con las presas , y pujantes por 
tanto enemigo muerto; que hay quien diga llegaron á treinta 
mil. Año 209 antes de Christo, 

L. Por la muerte de los Scipiones nombró Roma por Capitán 
General de las Españas al hijo de Neyo Scipion , llamado 
Publio Scipion , y después el Africano, Su primera empresa 
fue la toma de Cartagena sitiándola por mar, y tierra. En 
un dia se hizo señor de ella , haciendo diez mil cautivos, y 
quedando prisionero el Comandante Magon , distinto del Ma- 
gon Barcino , hermano de AnnibaL En esta Plaza , que era 
el asilo, y Almacén de Cartago, fueron innumerables las ri- 
quezas que halló; volviéndose victorioso á Tarragona , de 
donde havia venido, por ser esta Ciudad, y territorio el mas 

' fino para el Pueblo Romano. Año 208 aates de Christo , se- 
gún 



400 Mapa de las Batallas 

gun Morales , cuyo cómputo no altero , para que se hallen pron^ 
t amenté en él estos sucesos : pero debo prevenir el que yerra en 
dos años , como consta en la Época de la muerte del Cesar , que 
anticipa dos años, 

M. Batalla de Betulo , junto á donde hoy Baeza , 6 en el mismo 
sitio: en qu€ Scipion derrotó á los Cartagineses, matándo- 
les ocho mil Soldados, y apoderándose de los Reales de Has- 
drubal ^ y Masanisa^ que huyeron, dejando doce wí// prisio- 
neros, j^ño 207. 

N. Sitio de la Batalla de Beturia ; Ciudad cuyo individual si- 
tio no se sabe, sino solo el que caía la Provincia Oriental 
de su nombre acia el sitio señalado, que hoy es parte de 
Mancha , desde Montiél á Belalcazar. Venció Scipion , y hu- 
yó Hasdrubal Gisgon^ haviendo recibido su Egército gran 
daño de sus mismos Elefantes desordenados, yf 7o 205. Con 
esto pasó Scipion á África , y Annibal^ que se hallaba en Ita- 
lia , tuvo que venir á defender su casa. Vencióle Scipion; su- 
jetó iCartago ^ y dio fin á la segunda Guerra Puntea ^quQ 
ftie contra los Cartagineses en España. 

Desde aqui empiezan las guerras contra los Españoles sin 
Cartagineses: y fueron las mas costosas d Roma ^y las mas 
tenaces , pues duraron unos doscientos años, Huvo en todo este 
tiempo innumerables batallas , venciendo unas veces unos , y 
otras otros. Las mas notables , y cuyos sitios no se ignoran 
como en otras , son las siguientes. 

O. Batalla junto á Sedetania^ (donde hoy Xativa) en que /«- 
dibil ^ y Mandonio ,l\Qrgetes ^ deseando echar de España á 
Lentulo^ y Accidino ^ Capitanes Romanos, juntaron treinta y 
quatro mil hombres. Murió Indibil peleando: vencieron los 
Romanos; y Mandonio fue entregado por los suyos á los Ro- 
manos ; y cortándole á éste , y á otros las cabezas , se ajustó 
la paz. Año 202' Duró esta muv poco: pues se levantaron 
otros dos Señores de la España Ulterior , (que abrazaba por 
entonces la Andalucía, y Portugal) y con la noticia de esta 
revolución, llegó á Roma otra peor, de qie los de la Cite^ 
rior (que cogia desde los Py ríñeos hasta el Rey no de Tole- 
do) havian desvaratado , y muerto a! Pretor Tuditano en 

una 



DE LOS Romanos. 401 

una gran batalla, cuyo sitio no se determina. Ano 194. 

P. Vino tVI. Catón á España, y se apoderó del Castillo de Ro- 
sas, Pasó á A-npurias , en cuyo campo venció á los Españo- 
les, quedando muertos quarenta mil. AI Pretor Helvio ^ que 
venia desde Andalucía á verse con Catón, le salieron al en- 
cuentro veinte mil Celtiberos-^ ptvo Hclvio los venció, y ma- 
tó á doce mil junto á Andujar, Catón prosiguió con sus triun- 
fos, ganando muchas batallas, y Ciudades. Año 193. 

Q. Con la ausencia de Catón se rebelaron los de la Citerior, 
y vencieron varias veces al Pretor Digidio, Pero en la í//- 
terior venció Scipion Nasica á un Egército de Lusitanos que 
talaban la Betica: y al retirarse cargados de despojos, los 
vn?Ltó treinta mil hombres, tomando 134 Vanderas junto á 
Hipa , donde hoy Zalamea, sobre Niebla. Ano 192. 

R. Batalla junto á Toledo , en que Fulvio Nobillor venció á los 
Españoles de las tres Provincias mas valientes de España, 
Celtiberos , Placeos , y faetones. Con este triunfo se apoderó 
Nohilior de Toledo, año de 190 antes de Christo. 

S. Victoria de Catinio ,ea que mató seis mil Españoles , junto 
á Asta , (no distante de Xeréz) y se apoderó de los Reales: 
pero en la toma de la Ciudad recibió una herida, de que mu- 
rió luego. Año 184. 

T. Batalla de Manlio Acidino, junto á Calahorra , contra, los 
Celtiberos ; en que murieron mas de doce mil Españoles, y 
quedaron prisioneros mas de dos núL Año 184. La presa, 
que este Pretor llevó á Roma de España, pasó de ciento y 
quince mi! ducados:y la de su Qüestor de ciento y ocho mil. 

X. Viítoria de los Car pétanos, [hoy Reyno deToledo) en que ma- 
taron á cinco mil Romanos, y se armaron con sus despojos. 
Los Romanos volvieron con socorro de otros Españoles á 
batalla en sitio mas immediato al Tap , y vencieron con 
muerte de mas de veinte y siete mil Españoles. Año 183. 

Y. Batalla junto á Ebura , (que se cree es Talayera) de treinta 
y cinco mil Españoles contra los Romanos. Vencieron estos, 
poniendo entre dos fuegos á los nuestros , y matándoles 
veinte mil, con mas de quatro mil prisioneros , y 90 Vande- 
ras. Año 179. 

Ce Des- 



402 Mapa de las Batallas 

Z. Después de varias Batallas (cuyos sitios no se saben) en 
que vencieron , y fueron vencidos los Romanos , se empezó 
la guerra de Numancia junto á Soria, El Cónsul Fulvio No- 
bilior se fue contra estos , ayudado de Africanos , y diez 
Elefantes que puso en la Retaguardia, para que los nuestros 
no rehusasen la batalla : descubiertos luego obigaron á los 
Numantinos á retirarse : y como los Romanos se acercasen á 
la Ciudad, los del muro hirieron á un Elefante, y éste al- 
borotado, y alborotando á los demás Elefantes, se volvieron 
todos contra los Romanos, y al huir, mataron á quatro mil 
los de Numancia, tomando tres Elefantes, y muchas Armas, 
y Vanderas. Año 151 antes de Christo. Con este, y otros su- 
cesos, tomó esta guerra tal cuerpo , que ningún Romano se 
atrevia á venir contra Numancia. Ponían Egércitos de mas 
de treinta ?w// honibres : y aunque los Numantinos nunca lle- 
garon á diez mil ^ (porque no los socorrían sus Paisanos) 
vencieron á los Cónsules obligándoles á paces ignominiosas 
al Senado, ^y^-ip/on excedió á la Tropa de Numancia en mas 
de treinta mil hombres; y con todo eso, nunca se atrevió á 
dar batalla , sino solo á tomarlos por hambre, como lo hizo; 
pero sin tener de que triunfar , pues ellos se mataron , y que- 
maron á sí mismos, ^ño 131 antes de Christo. 
a» Primera batalla de Viriato en los Tartesios : en que que- 
riéndose rendir los Lusitanos ^ los libró, poniendo en forma 
de batalla la Caballería para cubrir la retirada de los In- 
fantes, y ponerlos en una emboscada , de que se aprovechó 
al huir él , dejando muerto al Pretor con quatro mil Roma- 
nos. Año 148. 
h. Batalla de 1/^iriato contra Plaucio, (junto á Evora ) en que 
derrotó por dos veces á los Romanos; y creció tanto en 
ellos el terror por las viñorias siguientes , (en que Vf^nc^ó á 
dos Pretores, con muerte del uno) que no solo triunfaron de 
mil Romanos trescientos Lusitanos , sino uno solo de á pie 
se burló, y escarneció á muchos Romanos de á caballo. 
Añoiófi^y ^4^* Prosiguió en maltratarlos Viriato^ ha>ra 
que los Romanos lograron que le matasen á traición sus mis- 
mos Capitanes, como que era hombre que no podia ser ven- 
cido de otro modo. Año 1 38. Pii- 



DE tos Romanos. 403 

c» Primera batalla de Sertorio contra Pompeyo el Magno ^ (en 
la Edetania , junto á Laurona , que hoy es Lyria) en que Ser- 
torio dispuso con tal acierto una emboscada , que aunque 
Pompeyo salió á socorrer á los suyos con todo el resto del 
Egército, solo sirvió de testigo de la mortandad que Serto- 
riü hacia en los Romanos. Murieron de estos diez mil. Pasó 
Sertorio á combatir la Ciudad, y pareciendole á Pompeyo, 
que acercándose á la Plaza, y saliendo gente de ella, mete- 
ría al enemigo entre dos fuegos; le salió tan al revés, (por 
dejar á sus espaldas los Reales de Sertorio) que haciendo éste 
salir de sus Reales a seis mil que los guardaban, se vio Pom- 
peyo atacado por la Retaguardia: y no queriendo romper, 
porque no se digese que desamparaba á los de la Ciudad, 
le obligó también Sertorio con este arte, á que viese arder 
á la Ciudad sin que Pompeyo lo pudiese remediar. Año 6$ 
' antes de Christo. 

d. Batalla del Cónsul Metello contra Hirtuleyo ^ Capitán de 
Sertorio^eniVQ. MedeUin ^y Caceres: en que Hirtulcyo puso 
en forma de Batalla á su Tropa desde muy de mañana: pero 
Metello ^viendo que era dia de Verano, y que el calor, y 
cansancio del peso de las Armas rendiria al Soldado , no qui- 
so salir del Real hasta que ya los consideró cansados; y aco- 
metiendo de refresco , los venció , quedando entremuertos, 
y prisioneros dkz mil. Año 74. 

e. Sitio de Batalla (al ño Xiwar en F'alencia) de Pompeyo, y 
sus Capitanes juntos contra Sertorio unido con los suyos. 
Vencieron unos, y otros: porque el ala , en que estaba Ser- 
torio, venció á la de Pompeyo; y la de Metello rindió á la 
de Perpena , Capitán de Sertorio. Murieron de cada parte 
diez mil hombres, y Pompeyo salió herido. 

/. Volviéronse á juntar al otro rio que pasa por Valencia , y 
dieron (no lejos de la Ciudad) otra batalla de poder á po- 
der. Sertorio fue vencido abiertamente. Retiróse á Calahor- 
ra ^ y aunque allí le persiguió Pompeyo; recibiendo socorro 
de las Ciudades sus Aliadas, obligó á los Romanos á reti- 
rarse : y llegó á hacerse tan temido en Roma , que no falta- 
ba quien digese , que primero llegarla allá Sertorio que Pom- 

Cc 2 pe- 



404 



Mapa de las Batallas de los Romanos. 



peyó, y^no'^4, Pero mudada la suerte, crecieron las des- 
gracias de Seríorio , basta la ultima de quitarle traidora- 
mente la vida su mismo Capitán Perpena en un convite en 
Huesca, ylño^i antes de Chiisto. 

; Campo de los Egérciíos úq Julio Cesar , y los Legados de 
Pompeyo , (junto á Lérida ) donde después de varias refrie- 
gas , y desgracias por la parte del Cesar, se retiraron los 
de Pompeyo acia el Ebro pasando el Segre: pero siguiéndo- 
los la Caballería del Cesar, y adelantándose éste, con su acos- 
tumbrada presteza, á apoderarse de unas alturas que estaban 
delante de los de Pompeyo, se vieron estos precisados á ren- 
dirse enteramente. ^«í? 47. Con esto, y la vidoria de Mun- 
da ( puesta en la G. ) se apoderó de España , y del Imperio 
Julio Cesar : sin que huviese m.as novedad que la rebelión de 
los Cántabros que emipezó a! ailo 25 antes deChri^to: y no 
pudÍLudo Augusto sujetarlos con todo su poder , porque la 
aspereza del sitio no daba lugar á una formal batalla, cayó 
malo de angustia : y al fin sus Capitanes, después de una re- 
friega , los sujetaron por hambre. Año 21 antes de Christo. 




TA- 



4o$ 



=^^'>^BtW/^«-i'Li(. 



^^^ 



'WS 



TABLA I. Papas , y Antipapas. 

TABLA IL Emperadons de Roma , y del Oriente, 

TABLA in. Emperadores de Alemania, 

TABLA IV. Reyes de Europa. 

índice T>e nombres y cosas notables. 



*>: 



TABLA I 



A. 



PAPAS, Y ANTIPAPAS. 



-Deoto. Siglo j. Página 119, 
Agapitü 1. S. ó. p. 104. 
AgapitoIL S. 10. p, 176. 
Agathon. S. 7. p. 119. 
Alejandro I. S. 2. p. 58. 
Alejandro. II. S. Ii. p. Í94. 
Alejandro IIÍ. S. 12. p. 216. 
Alejandro IV. S. 13. p. 239. 
Alejandro V. S. 15. p. 282. 
Alejandro VI. S. 15. p. 286. 
Alejandro VIL S. 17. p. 353. 
Alejandro VIII. S. 17. p. 355. 
Amadeo. Y c^sQ Félix V. 
Anacleto. S. 2. p. 58. 
AnAcleto II. ó Pedro León , An- 
tipapa. S. 1 2. p. 215. 
Anastasio I. S. 4. p. 75. 
Anastasio II. S. 5. p. 88. 
Anastasio III. S. 10. p. 175. 
Anastasio. IV. S. 12. p. 216. 
Aniceto. S. 2. p. 59. 
Antero. S. 3. p. 64. 



Benedicto I. S. 6. p. 104. 
Benedicto II. S. 7, p. 119. 
Benedicto III. S. 9. p. 1^4. 
Benedicto. IV. S. 9. p. 156. 
Benedicto V. S. 10. p. 176, 
Benedicto VI. S. 10. p. 177. 
Benedicto VIL S. 10. p. 177. 
BenedictoVIII. S. ii.p. 192. 
Benedicto IX. S. 1 1. p. 193. 
Benedicto X. ó Gerardo , Anti- 

papa. S. II. p. 193. 
Benedicto XI. S. 14, p. 260. 
Benedicto XII. S. 14, p. 261. 
Benedicto XIII. Antipapa , o 

Pedro de Luna. S. 15. p. 281. 

282. y 283. 
Benedicto XIIL S. 18. p 
Benedicto XIV. S. 18. p 
Bonifacio I. S. 5. p. 87. 
Bonifacio II. S. 6. p. 104. 
Bonifacio III. S. 7. p. 117. 
Bonifacio IV. S. 7. p. 117. » 
Ce 3 Bo- 



373- 
374. 



4o6 BoN. Tabla 

Bonifacio V. S. 7. p. 1 18. 

Bonifacio VI. S. 9. p. 155. 

Bonifacio Vil. Antijjapa , lla- 
mado Franco, p. 177. 

Bonifacio VIII. S. 13. p. 241. 

Bonifacio IX. S. 14. p. 263. 

Calistol. S. 3. p. 64. 

Calisto II. S. 12. p. 214. 

Calisto III. Antipara Juan.S. 
12. p. 116. 

Calisto III. S. 15. p. 285. 

Cayo S. 3. p. 64. 

Celestino I. S. 5. p. 87. 

Celestino II. AntifOfaTheobaldo. 
S. 1 2. p. 214. 

Celestino II. S. 12. p. 215. 

Celestino III. S. 12. p. 217. 

Celestino IV. S. 13.P. 238. 

Celestino V. S. 13. p. 240. 

Christobal S. 10. p. 175. 

Clemente I. S. i. p. 51. 

Clemente 11. S. 11. p. 192. 

Clemente III. Antipara Guiber- 
to. S. II. p. 194. 

Clemente III, S, 12. p. 217. 

Clemente IV. S. 13. p. 239. 

Clemente V. S. 14. p. 261. 

Clemente VI. S. 14. p. 261. 

Clemente VIL Antipapa. Véase 
Koberto. 

Clemente VIL S. 16. p. 320. 

Clemente VIII. S. 16. p. 323. 

Clemente IX. S. 17. p. 353. 

Clemente X. S. 17. p. 353. 

Clemente XI. S. 18. p. 373. 
Clemente XII. S. 18. p. 374. 
Clemente XIII. S. 18. p. 374. 



I. Papas. 



Cle. 



Clemente XIV. S. 18. p. 374. 
C)ttü. 5. 1. p. 51. 
Conon. S. 7. p. 119. 
Constantino, S. 8.p. 134. 
Constantino Antip. S. 8, p. 13Í. 
Cornelio. S. 3. p. 64. 
Dámaso I. S. 4. p. 74. 
Dámaso II. S. 1 1. p. 193. 
D'eusdedit. S. 7. p.iiSV 
Dionisyo. S. 3. p. 64, 
Dioscoro Antip. S. 6. p. 104. 
Domno I. S. 7. p. 119. 
Domno II. S. 10. p. 177. 
Eleüterio S, 2. p. 59. * 
Esteban I. S. 3. p. 64. f\ 

Esteban II. S. 8. p. 135. 
Esteban III. S. 8. p. 135. 
Esteban IV. S. 8. p. 135. 
Esteban V. S. 9- p. 153. 
Esteban VI. S. 9. p. 155. 
Esteban VIL S. 9. p. 155. 
Esteban VIIÍ. S. 10. p. 175. 
Esteban IX. S. 10. p. 17Ó. 
Esteban X. S. u. p. 193. 
Evaristo S. 2. p. 58. 
Eugenio I. S. 7. p. 118. 
Eugenio II. S. 9. p. 153. 
Eugenio III. S. 12. p. 215. 
Eugenio IV. S. i$.p. 284. 
Eulalio Antip. S. 5. p. 87. 
Eusebio. S. 4. p. 73. 
Eutichiano. S. 3. p. 64. 
F'abian. S. 3. p. 64. 
Félix I. S. 3. p. 64. 
Félix II. S. 4. p. 74. 
Félix III. S. §.p. 88. 
Félix IV. S. 6.p. 103. 

Fe- 



Feil. 



Félix f^. Antij)apa Amadeo. S. 
i^. p. 284. y 190. 

Formoso. S. 9. p, 155. 7156. 

Franco , Antijj. S. 10. p. IJJ. 

Gelasio 1. S. 5. p. 88. 

Gelasio lí. S. 12. p. 214. 

Gregorio I. S. 6. p. 104. 

Gregorio II. S. 8. p. 135. 

Gregorio III. S. 8. p. 13^. 

Gregorio IV. S. 9. p. 153. 

Gregorio V. S. 10. p. lyj. 

Gregorio VI. S. 11. p. 192. 

Gregorio VII. S. 1 1. p. 194. 

Cjregorio VIH. Antip. Mauri- 
cio. p.:2i4. 

Gregorio VIH. S. 12. p. 217. 

Gregorio IX. S. 13. p. 238. 

Gregorio X. S. 13. p. 239. 

Gregorio XI. S. 14. p. 262. 

Gregorio XII. S. 1$. p. 281. 

Gregorio XIII. S. 16. p. 322. 

Gregorio XÍV. S. 16. p. 322. 

Gregorio XV. S. 17. p. 351. 

Gregorio , Antip. S. 1 1. p. 192. 

Gregorio, Antip. p. 21^. 

Guidón, Antip. S. 12, p. 216. 

Hadriano I. S. 8. p. 13^. 

HadrianoII. S. 9. p. 154. 

Hadriano III. S. 9. p. 155. 

Hadriano IV, S. 1 2. p. 2 16. 

Hadriano V. S. 13. p. 239. 

Hadriano VI. p. 320. 

Higíno. S. 2. p. 58, 

Hilario. S, 5.P.88. 

Honorio I. S. 7. p. 118. 

Honorio II. Antͣapa. Cadolo.S 
11.^.194. 



Tabla I. Papas. Hon. 407 

Honorio II. S. I2.p. 21$. 



Honorio III. S. 13. p. 238. 
Honorio IV. S. 1 3 p. 240. 
Horsmisdas S. 6. pag. 103. 
Inocencio I. S. 5 . p. 87. 
Inocencio II. S. 12. p. 215. 
Inocencio III. Antij;. Lando. S. 

12. p. 216. 
Inocencio III. S. 12. p. 217. 
Inocencio IV. S. 13. p. 238. 
Inocencio V. S. 13. p. 239. 
Inocencio VI. S. 14. p. 261. 
Inocencio VII. S. 1 5 . p. 28 1 . 
Inocencio VIII. S. 15. p. 286, 
Inocencio IX. S. i6.p. 323. 
Inocencio X. S. 17. p. 3 $2. 
Inocencio XI. S. 17. p. 354. 
Inocencio XII. S. 17. p. 35$. 
Inocencio XIII. S. i8.p. 373. 
Juan I. S. 6. p. 103. 
Juan II. S. 6. p. 104. 
Juan III. S. 6. p. 104. 
Juan IV. S. 7. p. 118. 
Juan V. S. 7. p. 119. 
Juan VI. S. 8. p, 134. 
Juan VIL S. 8. p. 1 34. 
Juan VIII. S. 9. p. 154. 
Juan IX. S. 9. p. 156. 
Juan X. S. 10. p. 175. 
Juan XI. S. 10. p. 175. 
Juan XII. S. 10. p. 176. 
Juan XIII. S. 10. p. 177. 
Juan XIV. S. 10. p. 177. 
JuanXy. S. 10. p. 177. 
Juan XT^I. Antij;. p. i jy, 
Juan XVII. S. II. p. 191. 
Juan XVIII. S. ii.p. 192. 

Ce 4 Juan 



4oS Juan. Tabla I. 

Juan XIX. S. 1 1. ip.'ig2. 

Juan XX. S. 13. p. 240. 

Juan XXI. ó XXII. p. 261. 

Juan XXII. ó XXIII. p. 282. 

Ju^n iJiacono, Antiv. p. 153. 
JulioI.-S;4. p. 74Í -fj^obíiív: ■ 

Julio II. S. 16. p. 319, 

Julio III. S. 16. p. 321. 

Lando. S. 10. p. 175. 

Lando Sitino , Anti^. Véase Ino- 

ccnciü III. 
León I S.^.p. 88. 
León II. S. 7. p. 119. 
León III. S. 8. p. 135. 
León IV. S. 9- p- 153. 
León V. S. 10. p. 175. 
León VI. S. 10. p. 17 j. 
León VII. S. 10. p. 176. 
León yin. Antijp. p. 176. 
León IX. S. 11. p. 193. 
León X. S. 16. p. 319. 
León XI. S. 17. p. 35 1- 
Liberio. S. 4. p. 74. 
LinoS. I. p. 51. 
Lorenzo, Antip. S. $. p. 88^ 
Lucio I. S. 3.p. 64. 
Lucio II. S. i2.p. 21$. 
Lucio III. S. 12. p. 216. 
Marcelino. S.- 3. p. 64. 
Marcelo I. S. 4. p. 73. ' 
Marcelo II. S. 16. p. 321. 
Maíces. S. 4;p. 74. 
Martino L S. 7. p. 118. 
MartinoIL S. 9. p. 154. 
Martino III. S. 10. p. 176. 
Martino IV. S. 13. p. 240. 
MartinoV. S. 15.P. 283. 



Papas. 



MAtTA. 



Mauricio Burdino, Aniif. S. 12. 

p. 214. 
Melchiades. S. 4. p. 73. 
Nicolao I. S. 9. p. 154. 
Nicolao II. S. ii.p. 193. 
Nicolao III. S. 13. p. 240. 
N'colao IV. S. 13. p. 240. 
Nicolao V. S. I $. p. 285. 
O^aviano , Antij). yiBor TV. S. 

12. p. 216. 
Papisa, su Fábula, p. 153. 
Pasqual I. S. 9. p. 153. 
Pasqual II. S. 1 1 . p. 195. 
Pasqual III. ó Guido Cremense, 

Axnti^. S. 12. p. 216. 
Paulo I. S. 8. p. 135. 
Paulo II. S. 15. p. 285. 
Paulo III. S. 16. p. 320. 
Paulo IV. S. 16. p. 321. 
Paulo V. S. 17. p. 35 I. 
San Pedro. S. i.p. 5 i. 
Pedro, Antif. S. 7. p. 119. 
Pedro León, Anti^p. p, 205. 
Pedro de Corbario, Antipara. S. 

14, p. 261. 
Pedro de Luna , Antipara, p. 

281. y 283. 
Pelagio I. S. ó. p. 104. 
PelagioII. S. 6. p. 104. 
Philipo, Antif aj.ya.'^. 135. 
Piol.S. 2.p. 58. 
Pío II. S. 15. p. 285. 
Pío III. S. iC. p. 319. 
Pío IV. S. 16. p. 321. 
Pío V. S. 16. p. 321. 
Pío VLS. 18.' p. 374. 
Poncíano, S. 3. p. 04. 



Ros. 



Tabla I. Papas. 



Koherto , Antipapa , Clemente 

VIL p. 262. y 281. 
Romano. S, p.p. 156. 
Sabiniano, S. 7. p. 117. 
Sergio I. S. 7. p. 119. 
Sergio II. S, 9. p. 1^3. 
Sergio III. S. 10. p. 17$. 
Sergio IV. S. ii.p. 192. 
^¿•7^/0 Antip. S. 9. p. 15$. 
Severino S. 7. p. 118. 
SilverioS. 6. p. 104. 
Silvestre I. S. 4. p. 74» 
Silvestre II. S. 10. p. 177. 
Sihestre JIL Antipapa. S. 11. 

.P- 193- 
Simplicio. S. 5. -g. 88» 
Siricio. S. 4. p. 75. 
Sisinio. S. 8. p. 134. 
Sixtol. S. 2. p. 58. 
Sixto II. S. 3. p. 64. 
Sixto III. S. 5.p. 88. 
Sixto IV. S. 15. p. 286, 
Sixto V. S. 16. p. 322. 
Soter. S. 2. p. 59. 
Simacho. S. 5. p. 88. 
Thelesphoro. S. 2. p. 58. 
Theobaldo V. Véase Celestino IL 



Ths. 409 

Theodoro I. S.7. p. 118. 
Theodoro II. S. 9. p. 156. 
Theodoro , Antip. S. 7. p. 1 1 9. 
Theophilato, Antip.-p. 135, 
Valentino. S. 9. p. 153. 
Vi¿l:or I. S. 2.p. 59. 
Vi£lor II. S. II. p. 193. 
Viftor III. S. 1 1, p. 194. 
ViBor IV. ó Gregorio Antipapa. 

S. 12. p. 215. ^ 

ViBor IV. ó OBa'üiano , Antipa- 

pa. S. 12. p. 216. 
Vigilio. S. 6,p. 104. 
Vitaliano. S. 7. p. 118. 
Urbano I.S. 3. p. 64. 
Urbano II. S. 11. p. 194. A 

Urbano III. S. 12. p. 217. 
Urbano IV. S. I3.p. 239. :, 

Urbano V. S. 14. p. 262. \ 

Urbano VI. S. 14. p. 262. 
Urbano VII. S. 16. p. -2^11. 
Urbano VIII. S. 1 7- p. 3 $ i . 
Ursicino. Jlntip. S. 4. p. 74. 
Zacharias. S. 8. p. 13^. 
Zepherino. S. 3. p. 63. 
Zincino, Aniipap. S. 9. p. i^í^» 
Zosimo. S. 5. p. 87. 



TABLA IL 



EMPERADORES DE 

y del Oriente. 



ROMA 



ABsimaro. Siglo 7. Eag. L. jEliano ,Tyr. 6g. 
lio. jSíliano , Tyr. Ó7. 

Achileo , Tyr ano. 69. Albino, 7)r. S. 2. p. 60. 



Ale- 



410 



.LE."' 



Tabla II. Emperadores. 



Gei:: 



Alejandro Severo. S. 3. p. 65. 
Alejandro. S. 10. p.178. 
Alpjo Angelo. S. I2.p. 219. 
Alejo Angelo el Mozo. p. 241. 
Alejo Comneno. S. 1 1. p. IQ7. 
Alejo Comneno el Mozo. S. 12. p. 

218. 
Alejo Comneno de Trapisonda. S. 

13. p. 242. 7255. 
Alejo Ducas. S. 13. p. 241. 

jlmayidoy Tp'.6g. 
Anastasio. S. 5. p. 91. 
Andronico Comneno. p. 219. 
Andronico Paleólogo, p. 242. 
Andronico Paleolog >. p. 263. 
Anicij Ollbrio. S. 5. p. 89. 
Anthemio. S. 5. p. 89. 
Antonino Fio. p. 59. 62. 
Arhogastes, Tyr. S. 4. p. jj, 
Arcadio. S. 4. p. ';^y. 
Augusto Octaviano. p. 22. 52. 
Augustulo. S. $. p. 89. 
Avito. S. $. p. 89. 
Aureliano. S. 3. p. 68. y 71. 
Aureolo, Tyr. tj. 
Balbino. S. 3. p. 66. 
Balista, Tyr. 67. 
Bardas, Cesar. S. 9. p. 158. 
Basilio Macedo. S. 9. p. 158. 
Basilio. S. 10. p. 178. 
Brana, Tyr, S. 12. p. 219. 
Caligula. S. i.p. 52, 
Calpurnio Pisón , Tyr. 6j. 
Caracalla. S. 3. p. 65. 
Carausio,Tyr. p. 69. 
Caro, y Carino. S. 3. p. 68. 



Celso , Tyr. 6y. ' 
Censorino , Tyr. óy. 
Chloro. Véase Lcnstancto. 
Ctriads, Tyr. 67. 
Clau lio. S. i. p. ^2. 
Claudio II. S. 3. p. 68. 
Commodo. S. 2. p. 59. y 63. 
Constancio Chloro. p. 28. 7^. 
Constancio. S. 4, p. 75. 
Constancio Cesar, p. yy. y 88. 
Constancio III. S. $. p. 1 20. 
Constante. S. 4. p. 75. 
Constante II. S. 7. p. 120. 
Constantino Magno. S. 4. p. 75. 

78. c. I. 84. y 8$. 
Constantino II. S. 4. p. 75. 
Constantino III. S. 7. p. I 20. 
^-1 IV. Pogonato. S. 7. p. 1 20. 
Constantino Copronimo. S. 8. p. 

Constantino VI. Porphirogenito. 

S. 8. p. 136. 
Constantino VIL S. 10. p. 178. 
Constantino VIII. S. 10. p. 179. 
Constantino Ducas. p. 196. 
Constantino Monomaco. S. 1 1. p. 
- 196. 
Constantino Peleologo. S. l$. p. 

286. 
Dalmacio , Tyr. S. 4. p. 75. 
De cencío , Tyr. S. 4. p. 75 • 
Decio. S, 3. p. 66. 
Desiderio, Tyr. S. 4. p. 75. 
Diadumeniano, Cesar. 65. 
Didio Juliano. S. 2. p. 59. 
Diocleciano. p. 68. 83. y 84. 
Domiciano, S. i . p. 5 3. 

£Uo. 



Elio. 



Elio. Véase Hadriano. 
Emiliano. S. 3. p. dd. 
Emili¿íno, Tjr. 67. 
Eudüsia. S. 1 1, p. 197. 
JEugenix) , Tyr. S. 4. p. yj. 
Eloriano. S. 3. p. 68. 
Galerio Maximiano. p. 28. 7$ 
Galieno. S. 3. p. 66. y 67. 
Galo , Gesar. S. 4. p. 76. c. i. 
Gal va. S. i. p. §2. 
Geta. S. 3.p. 65. 
Glicerio. S. 5. p. 89. 
Gordiano. S. 3. p. 66. 
Graciano. S. 4. p. ^6. 
Hadriano. Elio. p. 59. y 62. 
Heliogabalo. S. 3-?. 65. 
Helvio Pertinaz; S. 2. p. 59. 
Heracleonas. S. 7. p. 120. 
Heraclio. S. 7. p. 120. y 127. 
Jieremiiano, Tyr. 67. 
Herodes , Tyr. 67. 
Honorio. S. 4, p. J^' 
Ingenuo., Tyr. 67. 
Irene. S. 8. p. 136. 
Isac Angelo. S. 12, p. 219, 
Isac Gomneno. S n . p. 1 96. 
Joviano. S. 4. p. 76. y 85. 
Juan Cantacnceno. p. 2Ó3. 
Juan Comneno. p. 218. 230. 
Juan Paleólogo. S. 14. p. 263. 
Juan Paleclogü 11. p. l86, 
Juan Tzimisce. S. 10. p. 178. 
Juliano, Apostata, p. 76 85. 
JSx. Aur. Juliano. Tjr. 69. 
Julio Gesar. Glave X. 
Julio Nepos. S. 5.p. 89. 
Jubtiniano. S. ^. p. 105. 1 1 6. 



Tabla II. Emperadores. Jus. 411 

Justiniano IL Rhlnotmeto. S. 7. 



y 8. p. 120. c. 2.y p. 135. 
Justino I. S. 6. p. 104. 
Justino II. S. 6. p. 105. 
León I. S. 5. p. 90. 
León II. S. 5. p. 90, 
León 111. Isaurico. p. 136. y 

144. 
León IV. S. 8. p. 136. 
León V. Armeno. S. 9. p. 157. '~ 
Lcon VI. cl Sabio. S. 9. p. 158. 
Leoncio. S. 7. p. 120. 
Licinio , Tyr. S. 4. p. 75. 
Lolliant>^ Tyr. 67. 
Lucio Vero. S. 2. p. 59. 
Macriano, Tyr. p. 67. y 72. 
Macrino Opilio. Véase Opilio. 
Magnencio y Tyr. S. 4. p. 75. 
Manuel Comneno, p. 218. 
Manuel Paleólogo, p. 264. 
Marciano. S. $. p. 90. 
Marco Aurelio Antonino. S. 2. p. 

59:y63. 

Mario y lyr. 68. 
Mauricio. S. 6.p. 10^. 
Alaxmcio. S. 4. p. 75. 84. 
Maximiano.- p. 28. y 6 8. 
Maximino. S. 3. p. 66. 
Máximo y Tyr. S. 4. p. jj. y 81. 
M iximo. S. 5. p. 89. 
Mayoriano. S. 5. p. 89. 
Miguel Rangáve. S. 9. p. i ^7. 
Miguel Balbo. S. 9. p. 157. 
Aiigucl 1 rophirogenitü. S. 9. p. 

Miguel Paphlaf^on. p. 195. 
Miguel Calaphatc. S. ii. p. 19^. 

m:- 



412 Miej. 



Tabla II. Emperadores. 



Sil. 



Miguel VI. S. 1 1, p. 196. 
Miguel Ducas VIL S. li. p. 

197. 
Miguel Paleólogo. S. 13. p. 242. 
Moenio , Tyr. 67. 
Nepociano, Tp\ S. 4. p. 75. 
Nerón. S. i. p. 52. y 57. 
Nerva. S. i. p. 53. 
Nicephoro Botaniate. p. 197. 
Kicephoro Logotheta. S. 9. p. 

1 56. 

Niceforo Phocas. S. 10. p. 178. 

y 1S6. 
Ovíliaviano. Véase Augusto, 
Odenato , Tyr. 6j. 
Opilio Macrino. S. 3. p. 65. 
Octon. S. I. p. 52. 
Pertinaz. Véase Hehio. 
Pescenio Nigro, Tyr. p, 60. 
Phelipe. S. 3. p. 66. 
Phllipico Bardanes. S. S. p. 136. 
Phocas. S. 7. p. 119. 
Postumo , Tyr. 6j. 
Probo. S. 3. p. 68. 
Pupieno. S. 3- p. 66, 
Quieto , Tyr. 6^, 
Quintiiio. S. 3. p. 68. 
Kegiliano , Tyr. 6j, 
Rhi.-sotmeto. Véase Justiniano. 
Romano Argirophilo. p. 195. 
Romano Diogenes. p. 1 97. 
Romano Lecapeno. p. 178. 
Romulo Augusto. S. 5.p. 89. 
Saturnino , Tyr. 6j. 
Septimio Severo. S. 2. p. 59. 
Severo , Tyr. S. 4- p- 75. 
Severo. S. 5. p. 89. 



Silvano , Tyr. S. 4. p. 75. 

Stauracio, Cesar. S. 9. p. 1^6. 

Tácito. S. 3. p. 68. 

Tétrico , Tyr, 68. 

Theodora Augusta. S. 9. p. 1^7. 

Theodora Emperatriz, p. 196. 

Theodoro Lascaris. S. 13, p. 242. 

Theodosio. p. y 6. jj. 86. 
Theodosio el Mozo. S. 5. p. 90. 
Tíieodosio III. S. 8. p. 136. 
Theophilo. S. 9. p, 157. 
Thomds ^ Tyr.S. 9, p. 157. 
Tiberio. S. i. p. 52. 
Tiberio/Constantino. S. 6. p. 105. 

y í i^v 
Timolae, Tyr. 67. 
Tito. S. i.p. 53. 
Trajano. S. i. p. 53. 
Trebeliano , Tyr. 67. 
Treboniano. S. 3. p. 66. 
Tzimisce. Véase Juan. 
Vahalato , Tyr. 6y. 
Peálente , Tyr. 6j. 
Valente. S. 4. p. '26. 
Valentiniano. S. 4. p. y6. 
Valentiniano II. S. 4. p. 761^ 
Valentiniano III. S. 5 . p. 88. 
Valeriano. S. 3. p. 66, y 71. 
Valerio Maximino f Tyr. S. 4. p 

7S-y83. 
Vespasiano. S. i. p. 53. 
Vfíorino, Tyr. 6y. 
Vitelio. S. I. p, 52. 
Volusiano. S. 3. p. 66. c 2, 
Zcnon. S. 5. p. 90. 
Zoé. S. II. p. 196. 

TA- 



TABLA IIT. 



413 



EMP£RADORES DE ALEMANIA. 



HenriquelV. p. 220. 
Henriqíie V. p. 221. 
Henriqi;e VI. p. 264. 
Inés Augusta, p. 194. 199. 
de Jodoco. p. 288. 
Joseph. p. 375. 
Joseph. II. p. 376. 
Lamberto, p. 161. 
Leopoldo, p. 357. 
Lotario I. p. 159. 
LotarioII. p. 220. 
LudovicoPio.p. 159. 
Ludovico II. p. 160. 
Luis III. p. 161, 
Luis de Baviera. p. 264. 
Mathias. p. 35^. 
Ivlaximiliano 1. p. 288. 
Maximiliano II. p. 328. 
Otton I.p. 179. 
Otton II. p. 180. 
Otton III, p. 180. y 189. 
Otton IV. p. 242. 
Phelipc. p. 221. 
Roberto, p. 287. 
Rcdulpho I. p. 243. y 254. 
RodulphoII. p. 328. 
Sigismundo, p. 288. 
Venceslao, p. 265.. 



A Dolpho. 
l\. Alberto 


Página 243. 


.I.p. 243. 


Alberto II. p. 


288. 


Arnulpho. p. 


i6r. 


Balduino , y 


otros Latinos 


Consrantlnopla. p. 254. 


Berengario. p. 


179. 


Cario Magno 


•P- 147- 


Carlos Calvo, 


p. 1 60. 


Carlos Craso. 


p. 160. 


Carlos IV. p. 


164. 


Carlos V. p. 


324. y 329. 


Carlos VI. p. 


375- 



Carlos VII. p. 3761 
Conrado I. p, 199. 
Conrado H. p. 220. 
Federico I. p. 221. 
Federico II. p. 243. 
Federico III. p, 264. 
Federico IV. p. 288. 
Fernando I. p. 327.. 
Fernando II, p. 355. 
Fernando lll.p. 356. 
Francisco, p. 376. 
Guido, ó Vido. p, 161. 
Henricjuc I. p. 198. 
Henrique II. p. 199. 
Hcniiquc III. p, 199. 



TA 



414 



TABLA IV. 



REYES DE EUROPA , QUE SE CITAN 

en esta Obra. 



ABdalla , de Toledo. Pagina. 
184. c. I. 
Abderraman , de Córdoba. 170. 

c. I. y 183. 
Adalgiso. 147. y 160. 
Adolaldo. 121. 
Agila, 107. 
Agilulfo. 107 
Alarico. 92. y 9$. 
Alboacen , y otros Reyes de Gra- 
nada, p. ijj. y 309. 
Alborno. 106. y 114. 
Alfonso I. de Aragón 225. 

^11 225. 

^III 247. 

^IV 268. 

^V 292. 

Alfonso I. de Castilla , y León. 
140. 

^11. El Casto. 141. 152. y 
169. 

»_-III. el Magno 162. 

^IV. el Monge 181. 

^V 184. 

^VI. y I. de Castilla. .. . 202. 

^VII. yll.de Castilla. 222. 

^VIII 224. y 252. 

^IX 223. 

H-X. el Sabio 245. 

^XI 265. y 279. c. 2. 

Alfonso , de Navarra 224. 



Alfonso I. de Portugal. . . . 232. 

.-II 248. 

^III .248. 

H-IV 269. 

—V 293. 

H-VI 360. 

Amalarico. 170. 
Andeca. 98. 
Ansprando. 137. 
Antario. 106. 
Ararico. 106. 
Ariberto I. 121. 
AribertoII. 137. 
Arioaldo. 121. 
Astolfo. 115. 138. y 147. 
Atalarico. 105. 
Atanagildo. 108. 
Ataulpho. 91. 
Atila. 92. 102. 
Aurelio. 140. 

Bermudo I. . I4I« 

_E1II. ..; 184. 

_-El III 200. y 207. 

Bern, ó Biorn, de Suecia, 233. 
Bertarido. 121. y 122. 
Blanca , de Navarra. 291. 
Bogoris, de los Búlgaros. 167. ■ 
Boleslao , de Polonia. 1 1 6. y 

190. 
Canuto , de Inglaterra. 10 r. 
S. Canuto , de Dinamarca. 106. 

S.Ca- 



Cai7 Tabla IF. 

S. Canuto el Mozo. 228. 
Cario Magno. 142. 248. y 1^9. 
Carlos I. de España. 329. 
Carlos II. 358. 
Carlos 111. 377. 

Carlos de I^r^ncia , el Calvo. 1 60. 
163. y 166. 

►-El Craso 160. y 163. 

^El bimplc 163. 

-IV 271. 

»-V 272. 

►-VI 272. 

^VIl 295. y 297. 

v-VllI 297. 

-IX •..•33S- 

Carlos I. de IsiaTarra. 267. 

^11 allí. 

»-IlI 2C8. 

Carlos I. de Inglattrra. 365. 

7378. 

^11 366. 

Carlos Martel. 141. 150 c. i. 
Carlos 1, de E rancia. . . . 267. 

—11 • . . 267. 

Carlos Xll. de Suecia. 2S2. 
Castrioto, de Albania. 304. 
Catha'ina, de Navarra, ^92. 
Chagano , de ks Avaros. 128. 
Chercbeito. 109. 
Childebtrto 1. ic8. 
Childebeito 11. 124. 
Childerico I. de i rancia. 99. 

-El 11 124. 

—El 111 1^2. 

Chilpe rico I, i<^9. 
Chilpe rico 11. 141. 
Chindas viütho, 123. 



Retes. Chin. 415 

Chintila. 123. 
Cleopatra. 23. 
Clepho. 1 06. 
Clodion. 99. 
Clodoveo 1. 92. c. 2. 99. 

-El 11 224. 

-EllII 124. 

Clotaiiol ic8. 

-El II 109. 

-El 111 124. 

Ccsroes , de Persia , 119. y 

127. 
Cruno , de los Búlgaros. 156. 
Cuniberto. 122. 
Cunimundo , de los Gcpidos. 

1 14. 
Dagobcrtol. 124. 
Dagcberto II. 141. 
E-esiderio. 138. 
L'ionysio. 248. 

Donaldo , de Escocia. loo. 
Duarte. Vcase Eduardo de Portu- 
gal. 

Eburico. 98. 

S. Eduardo de Inglaterra , Mar- 
tyr. 1S6. 

S. Eduiírdo , Confesor. 206. 

Eduardo , de Portugal. 294. 

Egberto, de Inglaterra. loi. 

Egica. 124. 

S. Erico , de Suecia. 234. y 
228. 

Ervigio. 123. y 133. c. 2. 

S. Esteban, de luiirria. 190. 

Erelredo, de Linamarca. 189. 

Eurico. 02. 

Fadric[ue, de Ñapóles. 342. 

Fa- 



41 6 Fav. Tabla 

Favila. 140. 

Fersfusio de Escocia. loo. 

Fernando I. de Aragón. 292. 

^El IL Véase el Cathálico. 
Fernando I. de Castilla , el Gran- 

• de. 200. y 208. 

»_*E1II. . . . ... . . . . .223. 

_- El líl. el Santo. .... 244. 

.-El ly. . . 240. 

V-V. el.Cathóiico. 290. 308. y 

sig. 342.ysig. 
Fernando VI. 376. 
Feniando, de Portugal. 270. 
FortFin García. 162. 
Francisco I. de Francia. 334. 324. 

7 3^5- 
Francisco II. 33$. 

Francisco de Navarra. 292. 

Froila, ó Fruela I. 1 40. 

Fruela II. 181. 

Frumario. 98. 

Garcia, de Lcon. 18 r. 

v-De Galicia. 201. 
Garci Ximenez. 151. 
Garci Iñiguez í. de Navarra. 
152. 

v-El II 163. 

Garci Sánchez III. . . . . 184. 
Garci Sánchez. IV 184. 

Garcia V 203. 

^ElVI. . . 224. 

Gensalarico. 107. 

Genserico. 89. 100. 

Gilimer. 112. 

GQtfredo Bullón , de Jerusalen. 
210. y. 211, 

Grimoaldo. 122. 



W. PvEYES. GuiS. 

Guiscirdo., de Sicilia. 212. y 

232. 
Gnndeberto. 121. 
Gundemaro. 122. 
Gundicario. 99. 
Gustavo Adolfo, de Suecia. 234. 

Haraldo, de Dinamarca. 18S. 
Henrique I. de Castilla. 244. 

_E1 II 266 

^El III 26Ó 

^El IV , . 2S9 

Henrique , de Francia. . -. , 204 

^ElII. . . . 33$ 

^El III 336 

_E1 IV 336 

Henrique V. y el VI. de Ingla 
ierra. 307. 

^El VIIÍ. 342. 

Henrique, de Navarra. 346. 
Henrique , Conde de Portugal. 

231. 
Henrique, Rey de Portugal. 333. 
Hermerico. 97. 
Hildebardo. Véase Ildebaldo. 
Hildebrando. 138. 
Hilderico. 112. 

Hugo Capeto. 185. ' 

Ildebaldo. io6. 
Iñigo Arista. 163. 
Isabel, Reyna de España. 290. 

^de Inglaterra. 348, 
Jacobo I. de Inglaterra. 365. 

^EIJI . 366. 

_E1 III 367. 

Jayme I. de Aragón. . . . 247. 

i-ElII 247- 

Joa- 



Joa; Tabla IT. 

Joanicio, áe los Búlgaros. 254. 

Jorge de Inglaterra. 367. 

Jorge Castrioto. Véase Castrxo- 

to. 
Joseph, de Portugal. 378. 
Juan I. de Aragón. 26S. 

^El II 293. 

Juan I. de Castilla. 266. y 270. 

_E1 II 289. 

Juan, de Francia. 272. 

Juan , de Navarra. 291. de La- 

brit. 292. 
Juan I. de Portugal. 271, 

-El II. . . 295. 

-El III 332. 

-El IV. . . 360. 

-El V 37S. 

Juana, de Castilla. 329. 
Juana I, de Navarra. 246. 

^Lall 267. 

S. Ladislao, de Hungría. 206. 
Legario, de Irlanda. loi. 
Leonor. 292, 
Leovigildo.. I08. 
Liuba I. ig8. 
Liuba II. I '2 2. 
Lothario. 185. 
Lucio, de Bretaña. 63, 
Luitberto, 137. 
Luitprando, 138. 146. 
Luis I. de .España. 376. c. r. 
Luis I. de Francia. 163. 

>-IL 163. 

^III 163. 

^IV i8<. 

^V 185. 

/-VL 226. 



Retes. Luis. 417 

^Vir 226. 

^VIII 249. 

.—IX 249. 

►—X. Hutin. , . . 267. y 271. 

►—XI 295. 

>— XII 297. 

-XIII 360. 

-XIV 361. 

— XV. 379. 

_- XVI 379. 

Maldras. 97. 

Manfredo^ de Sicilia. 233. 

Manuel de Portugal. 295. y 

314- 
Maria, de Inglaterra. 348. 
Maria, de Portugal. 379. 
Martin, de Aragón. 2Ó9. 
Martin, de Sicilia. 2Ó9. 
Mauregato. 140. 
Miro. 98. 
Moroveo. 99. 
Odoacer. 90. 791. 
Odón. 163. 

Olavo, de Dinamarca. 1S8. 
Ordoñol 162. 

-lí. 181. 

-III 1S2. 

Pedro I. de Aragón. 204. 

H-EIII 22$, 

-E^iíi 247- y 25$. 

^ElIV 268. 

Pedro el Cruel. 265. 
Pedro, de Navarra. 203. 
Pedro I. de Portugal. 269. 

-ElII 360. 

^El III 379. 

PelayQ.1140. V 150. 

Dá Pe- 



4i8 Pet. 

Petronila. 22^. 

Pharamundo. 99. 

Phelipe I. de España. 329. 

—El II 330. 

-El III . 332 

-El IV. . : 358 

-El V 376 

Phelipe I. de Francia. . . . 204 

-ElII 226 

-El III 249 

-El IV. ......... 249 

-ElV 271 

-El VI 271 

Pipino. 124. 142. y 159. 

Pthülümco II. de Egypto. 63. 

Rachisiü. 138. 

Ragomberto. 137. 

Ramiro I. de Aragón. 203 
—II. El Monge 225. 

Ramiro I. de Castilla. . . . 161. 

y 170. 

-El II 182. 

_E1 líl 184. 

Ramiro, de Navarra. 184. 
Raulo, óRodulfo. 185. 

Recaredo I 108. 

^ElII 123. 

Recciario. 92. y 97, 

Reces vinto. 123. 

Rechila. 97. 

Remismundo. 98. 

Roberto de Francia. 18$. 

Roberto Guiscardo. f^fasfGuiS' 

cardo. 
Rodoaldo. 121. 
Rodrigo. 139. 
Rogerio. 1 32. y 218. c. i. 



Tabla IV. Reyes. 

Rothario. 121. 

Sancho, de Aragón. 204. 



ROT.. 



201. 
223. 



Sancho I. de León. 182. 

-El II. de Castilla 

-El III 

-El IV 24$. 

Sancho Ordoñez, de Galicia. 

181. 
Sancho Garcia , de Navarra. 162. 
Sancho II. Abarca 184. 

-El III 184. 

—IV. el Mayor. 202. 203. y 
207. 

-V. 

-VI. 



203. 

203. 

-VII. 224. 

-VIH 224, 

Sancho I. de Portugal. . , 232. 

-II 248. 

Sapor, de Persia. 70. 

Sebastian. 332. 

Sigerico, 92. 

SÍI0.J40. 

Siróes, de Persia. 128. 

Sisebuto. 122. 

Sigiberto. 109, c. i. 

Sisenando. 123. 

Suen, de Dinamarca. 188. 

Suintila. 123. 

Theobaldo I. de Navarra. 246. 

-II 246. 

Theodato. 105. y 113. 
Theodoredo. 92. 
Thodorico, de España. 92. 
Theodorico , Gobernador de Es- 
paña. 107. 
Theodorico , de Italia. 9 1 . y 107. 

Theo- 



Thcodomiro. 98. 
Theudio. 107. 
Theudiselo. 107. . 
Theya. 106. 

Thierri , Theodorlco , de Fran- 
cia. . , . 124. 

^Elll 141. 

Thurismundo, 92. 
Tholomco. Véase. Ptolomeo. 
Totila. 1 06. y 113, 
Trasamundo. na. 
Tulga. 123. 



Tabla IF". Reyes. 



ViT. 419 

Vitiges. 105. y 113. 
Uladislao, de Ungria. 304. 
Uratislao , de Bohemia. 1 1 6. y 

208. 
Urraca. 221. 
Walia. 92. 
Wamba. 123. y 131. 
Witerico. 122. 
Witiza. 139. y 149. 
Ximeno García, 162. 
Zenobia. 72. 



índice 

DE LOS NOMBRES , Y' COSAS NOTABLES 



ABaylardo , Herege , Pagi- 
na 228. 
Abejas de Blasón. 352. 
Academias de Francia. 362. 
Acíemetas, 103. c. i. 104. c. r, 
Acephalos. i n . 
S. Acisclo, y Victoria. 81. 
Acuña, Obispo. 324. c. i. 
Acuña , Portugués. 270. c. i. 
S. Adalberto. 186. 191. 192. 
Adalgiso. 160. c. I. 
Adamitas. 30a. c. 2. 
S. Adon. 1 66. 
Adoración , y sus acccpciones. 

143- 
Accio , Herege. 80. 

Aecio, Capitán. 89. c. i. 92. 

c. I. 



Agamon ( Conde de ) 345. 

Agarenos. 133. c. I. 

Agathio. 112. 

AgnusDei. 119. 

Agramonteses. 191. 

Agreda (Maria de) 364. 

Agua bendita. 58. c. 2. 

Aguardiente. 268. c. i. 

Sta. Águeda. 70. 

Aguja de marear. 279. 

S. Agustin, 82. 92. 94. 131. y 
146, 

S. Agustin Apóstol de Inglater- 
ra. III. 

S. Agustin Novelo. 275. 

Agustino Triunfo 251. 

Aguirre, Cardenal. 3Ó5. 

Alachisio. 122. c. i. 

Dd a Ala- 



42 Q Ala. Índice de 

Alano de Rupe. 303. 
Alanos. 38. c. i.]96. 

Alaba. 265. 

Albar Fafiez. 20 1. 

Alberico. 176. c. r. 

S. Alberto Magno. 251. 

S. Alberto, Cardenal. 221. 

Albigenscs. 228. 225. c. i. 

Alburqiierque. 292. 

Alcalá. 200. 222. 266. 279. 

Alciato ( Andrés. ) 341. 

Alclmo. III. 

Alcorán. 133. c. l. 

Alcuino. 145. 

Alejandro de Ales. 251. 

Alej.mdro Farnesio. 345. 

Alejandro ( Natal. ) 3Ó5. 

Alejandro, Herege. 54. c. 2. 

S. Alejo. 82. 

Alfonsina, Acto. 275. 

Alfonsinas, Tablas. 245. c. 3. 

Algarve. 245. 331. c. l. 

Algecira. 205. c. 2. 

Aigero. 230. 

Alfaco ( Pedro de ) 305. 

Aliaga. 3S0. 

Aljiíbarrota; 270. c. i. 

Almansa. Véase Batalla, 

Almanzor. 18 1. 

Alpizcueta. 341. 

Alteza , Titulo. 330. c. I. 

Alva, Véase Duque. 

Alvaro Cordobés. 167. 

Amalasuntha. 105. y 1 06. 

S. Ambrosio. 82. y 86 c. r.^ 

América , y Américo Vespucio. 

313- 



ZOS NOMBRES , (yc. AMv 

S. Amnon. 82. •• T 

S. Amphiloquio. 83. - 

Amiirath. 276. 

Amurath. 11, 304. 

Ana Comnena. 197. 

Anabaptistas. 340. 

Anachronismo. 9. 

Anales. 38. c. i. 

Sta. Anastasia. 55. c. r. 

Anastasio, Bibliothecario, 166. 

S. Anastasio, Persa. 126. 

Andeyro , Conde. 270. c. l. 

Andrés (Juan) 275. 

S. Andrés de Monreal. 302. ~ 

Andrinopoli. 254. 255. 

Angelo Policiano. 303. 

Anglico (Thomás) 303. 

Angulema (Conde de) 334. v. 

Anicio, 88. c. I. 

Anielo (Thomás) 358. 

Animas benditas , su Oíicio. 206. 

Medias Anatas. 263. c. i. 

Anomeos. 80. 

Anónimo , Analista. 145. 

A7Í0 , su principio , según va- 
rias Naciones, i . Sus accep- 
ciones. 2. Año bisiesto. 8. 
c. I. Año Juliano. 8. y 22. 
Año Gregoriano. 8. Nabo- 
nasario. 9. Methónico. 9. 

Año de confusión. 22- 

S. Anschario. 188. c. i. y 233. 

S. Anselmo. 206. 

Anselmo Laudinens^. 206. 

Anthemio. 90. 

Antioquia. 211. 

Antimo. 1 04. 

An- 



Y COSAS NOTABLES. 

Asturias. 



171. Sus 



AlíT. 

Antinoo. 59. 

S. Antonino de Florencia. 302. 

S. Antonio Abad. 82, y 86. 

Antonio Agpstin, 341. 

S. Antonio de Padua. 251. 

S. Antonio del Águila. 302. 

S. Antonio de Amandula. 302. 

D. Antonio de Portugal. 334. 

Aphtardocitas. iii. 

Apiano. 62, 

Apolinar , Herege. 8 ir 

Sta. Apolonia. 70. 

Apuleyo, 62. 

Aquila. Ó3. 

Aquisgran. Véase Paces. 

Araeon. Su Condado 

primeros Reyes. 203. Union 

con Castilla. 309. 
Ardoino. 198. c. 2. 
Areopagita. Véase S. Dionisio. 
Argel. 326. 

Argentina (Thomas) 275. 
Argüe (Conde de) 36Ó. 
Argumento negativo , si tiene 

fuerza? 45. 
Ariadna. 90. c. 2. 
Arimineiise (Gregorio) 275, 
Ario , Herege. 80. 
Armenios. Iil. 
ArnalJo , y Arnaldistas. 215. y 

2:28. 
AruobJo. 82. 
Arrian, Historiador. 61. 
Arsaces. 73. 
S. Arsenio. 82. 
Art^bano. 73. 
Artaxerges. 73. 



AST. 



421 

Prin- 
c. 2. 
2. 



122, C. 2. 150 

cipe de Asturias. 26o. 

Asilo de Iglesias. 118. c. 

Atabaliba, 344. 

S. Achanasio. 82. 

S. Atilano. 186. 

Avarios. 3Ó. c. 2. 

Aveli. 365. 

A í'crroes. 230. 

Augusto , Dignidad. 27. 

Ave-Marias. 3 74. 

A vi cena. 230. 

Ven. Avila. 341. 

Aviñon. 261. y 26a. 

Aureolo 275. 

Aurona, . 137. c. I. 

Ausonio. 83. 

Austrasia. 159, 

Austria y origen de su Casa. 256. 
Origen de sus competencias 
con Francia. 296. c. 2. 

»— de Austria D. Juan el I. 

331- 

^D. Juan el II. 345. 358. 

v-Do{\a Juana. 333, c. i. 
Autonomía. 19. 

Auxiliis ( Congregación de ) y 
controversia. 323. c. i.y 351. 
Ayola. 181. c. I. 
Ayunos, 78. 

Azor , Ave , vendido. 183. c. 2. 
Azor , Escritor. 341. 
Bachiario , Español. 95. 
Balbastro , tomada. 204. 
Baldo. 275. 

Balsámon (Theodoxp). 230. . .^ 
Bañez. 341, _ .' :>in''pj.^h-l! 
Dd3 Bar- 



4i2 Bar. 



Inpke 



Barba (Pedro) 314. 
Sta. Barbara. 70. 
Barbarroja , Emperador. 'a2 1. 
►—El Pirata. 326 
Barbosa. 364. 
Barcefas (Moysés) 186. 
Barcelona. Sus Condes. 171 

Union con Aragón. 225. 

Recuperada. 358. 382. 
Bargas (Alfonso) 275. 
Baronio (Cesar) 341. y 24. 
Bartholomé de los Martyres 

341. 
Bartulo. 275. 

Basilides, Heregc. $4. c. 2. 
S. Basilio Magno. 82. 
Basilio de Seleucia. 94. 
Basilisco. 90. c. 2. 
Batalla Actiaca. 23. y 24. 

—de Albis(Rio) 327. 

»— de Aljubarrota. 270. 

>— de Almansa. 382. 

I— de Anteqiiera. 292. 

»— de Bovine. 243. 

>-de Carlos Martél. 150» 

I— de Carrion. 207. 

»— de Clavijo. 170. 

^-de Creci. 272. 

•—de Fontenai. 1^9. 

»— de Fuenterrabia. 358. y 234 

•—de Grana. 357. 

»— de Guastala. 382. 

»— de Higuera. 289. 

»— de Hochstet. 375. 

»— de las Islas Terceras. 334. 

»— de Lech. 3^6. 

•-de Lepanto. 331. 



I>S ZOS NOMBRES, BAT. 

deLipsia. 356. 
de Lutzen. 3^6. 

»— de Luzara. 382. 

»— de las Navas. 252. 

♦— de Nerva. 383. 

•—de Olmedo. 290. 

»— de Parma. 297. 

►—de Pavía, 324. 

•—de Pcter Veradm. 375. 

•-de Piedrahita. 183. 

•—de Poitiers. 272. 

V— de Pultova. 383. 

•—de S. Quintin. 331. 

»— de Ravena. 343. 

»— de Roncesvalles. i^a, 

•—del Salado. 277. 

►—de Simancas. 182. 

»— de Tamita. 333. 

,— de las Terceras. 334. 

»— de Toro. 294. 

I— de Viena. 357. 

»-de Villalar. 324. 

^de Villaviciosa , y su Meda- 
lla. 382. 
Batallas de los Romanos en Es- 
paña. V. Mapa. 395. 
Baucios. 225. c. 2. 
Bavaros , ó Bayoaros. 38. 117. 
Baviera, Elector. 356. 367. 375. 
, Bautismo , sus Padrinos. 58. c. 2. 

»_de Constantino. 74. c, 2. 

—el de los Hereges. 69. c. i. 
Bayacetes. 276. 
Beato. 145. 
Ven. Beda. 144. 
Begardos , y Beguinas. 274. 
Belarmino. 364. 

Bel' 



Bel. 



Y COSAS NOTABLES. 



Blo. 



423 



Belchides , Ñuño. 172. 

Beleli. 380. 

Belén, en Portugal. 295. 

Belgrado por el Cesar. 357. 
Por el Turco. 370. Por el 
Cesar. 375. 

Belisario. 106. y 112. 

Belovacense. 154. c. i. 

Bembo 341, 

Benavides. 246. c. l. 

Bene vento. 122. 160. 180, 

S. Benito, i ii. 

Bentacurt , Juan. 314. c. l. 

Bercorio, 275. 

Berengario , Heregc, 205. 

S. Bernardino de Sena. 302. 

S. Bernardo. 213. c. 2. 220. c. 
2 22Ó. 227. 2i8. 229. y 237. 

Bernardo , Arzobispo de Tole- 
do. 202. c. I. Pasa á la Cru- 
zada. 210. c. 2. Toma á Al- 
cala. 222. c. I. 214. c. 2. 

Bernardo, Rey de Italia. 159. 



Blosio. 341. 
Bocacio. 275. 
Bocalini. 310. 
Bodilon. 124. 
Boecio. 112. 
Boemundo , 

siguient. 
Bohemia , sus 



c. 2. 



Normano, 210. y 



116. 



7 99- 



Berti. 380. 
Bcrtoldo. 206. 
Besarion, 303. 
Betancur. 372. 
Biamonteses. 291. 
Biblia en capítulos. 

plutense. 317. c. 

63. y 322. 
Biclarense , Juan 
Biel. 303. 
Bizancio. 85. 
S. Blas. 8 1. 
Blesensc , Pedro. 
Blondo. 303. 



Duques. 

Sus Reyes. 208. 
Bolando. 50. c. i. 365. 
Bolena , Ana. 347. 
Bonacina, 364. 
Bonifacio, Conde, y/, c. i, 
H-de Borbon , Casa Reynante. 

336. c. 2. Véase Carlos. 
Borgoña. 297. 
Boristcnes , Rio. 36. 
Borromeo. Véase Carlos. 
Bosphoro. 36. c. i. 
Bosuet, 365. 
Brachmanes. 314, c. 2. 
Braganza , Duque. 29^. 359. 
Brasil. Titulo de Principe. 294. 

Su descubrimiento. 313. 
S. Braulio. 127. 
Breda , sus Paces. 366. 
Breña , Juan. 254. y 309. c. I. 
Bretaña recibe la Fé. 63. 10 1. 
Sta Brígida. 262. y 275. 
I. Vulgata. Bruis (Pedro de) Herege. 2*28. 
Brunichilde. I09. c. i. 
127. S. Bruno Colonicnse. 186. 

S. Bruno , Carthujano. 206. 
S. Bruno , Signiensc. 206. 
Bucero , Herege. 340. y 348. 
230. Buda. 86. 328. 357. 



160. Com- 



S. Buenaventura. 251. 
Dd4 



Bu- 



424 BuL^ Índice de 

Bula de Oro 278. 

Búlgaros sacados los ojos. 179. 

Burcardo. 206. 

Burgos , Ciudad. 172. 294. 

Burgundios , y Burgundiones. 
38. y 99. 

Bustos, Gonzalo. 172. c. i. 

Bzovio. 364. 

Caballeros , armados de tales 
antiguamente. 223. c. 2. 

Caballos alimentados con co- 
midas exquisitas. 187. c. 2. 
Caballo vendido á un Rey. 
183. c. 2. 

Cabral , Pedro. 313. c. 2. 

Cadenas de San Pedro. 103. 

Cadiga , Mu^er de Mahomr. 

133- 
Calabria. 186. c. 2. 

Calepino (Ambrosio) 341. 

Cales , Plaza. 335- c. i. 

Calicut , Reyno 314. c. 2. 

Calila. 134. c. I. 

Calinico. 134 c. 2. 

Calixto (Niceforo) 275. 

Calixtinos. 302. 

Calmet. 365. 

Cal vino (Esteban) 323. 

Cal vino (Juan) Herege. 340. 

Calvos. 167. 

S. Camilo de Lelis. 340. 

Campillo , en que se juntaron 

tres Reyes. 248. 

Camoens. 341. 

Canadá. 297. c. 2. 

Canarias. 312. y 314. 

Cano (Melchor) 341, 



LOS NOMBRES f CaV. 

Cano (Sebastian) 313. c. 2. 

Cañones de los Apostóles. 54. 

Canonizaciones Solemnes. 168. 

Cantalapiedra. 295. c. i. 

S. Canuto el Mayor. 206. 
_-El Mozo. 228. 

Capistrano. Véase S. Juan. 

Gran Capitán. 342. y sig. 

Capitolio. 20. c. I. 

Capreolo. 303. 

Caramuel. 36^. 

Cardenales. 164. c. i. 103. c. 2. 
Véase Sombrero. Cardenales 
de Santiago 195. c. i. 

S. Carlos Borromeo. 321. 338. 

y 34^- 
Carlos de Borbon. 324. 

Carlos XII. de Suecia. 383. 

Cariostadio. 340. 

Cario- Wit. Véase Paces. 

Caí nabales. 391. 

Carpocras , Herege. 60. 

Carranza. 341. 

Carroca. 268. 

Cartagena de Indias. 383. 1 

Casas ^Birthülome) 341. 

Casau , o Casas. 341. 

Casalio. 341. 

Casia (Sin-on) 275. Véase San- 
ta Rita. 

Casiano, 9^. 

St3. Casilda. 206. 

S. Casimiro. 302. 

Casiodoro. 112. 

CastePanos (Sta. María de ) 237. 

Castilla. Sus Condes. 171. 181. 
Sus Jueces. 181. Sus prime» 

ros 



302. 
302. 



Gas. 

ros Reye«;. 206. Consejo Real 

.*- de Castilla, 245. 

Castillo ( Constantino del ) 237. 

Castro, Escritor, 341. 

Castros., 224. 

Catafrigas. 61, 

Sta. Cathalina Mártir. 8r. 

Sta. Cathalina de B ¡lonía. 

B. Cathalina de Palancia. 

Sta, Cachulina de Sena. 275, 

Cathúliiña. ^6. 291. 369. 

Catharinó. 341. 

Catharos, 70. 

Catholicos ,, Titulo de los Re- 
yes de JEspaña. 310, 125. 
140, 

Cava. Véase Fkri'ida. 

Caucaso , Monte. 37. c. 2. ''■•—' 

S. Cayetano 340. : 

Cayetano (Thomás.) 341. 

Sta. Cecilia , y Tiburcio. 70, 

Ceciliano. 64. 

S. Cecilio 55. .;• i; 

Cencío Frangipano.-2i4. - 

Censor, Oficio. 31. c/ i. • 

Cerdania. 296, 

Cerdeña, 247. c. 2, dada al Em- 
perador. 379. al Duque de 
Saboya. 383. 

Cerdon , Herege. 61, 

Cerinlho , Herege. 54. 

Cervantes, (Miguel) Escritor, 

364- 
Cesar , Dignidad, 28, Familia, 

57- c. I. 
S. Cesarlo. 94. 
Ceuta, conquistada. 271. 360, 



Y COSAS NOTABLES. ChA. 42^ 

Chacón , Escritor. 341. 229. 
Chancillería de Valladolid. 289. 
Charmno , Principe. 108. c. 2. 
Chersoneso. 35. Táurico. 36. 
Chiliastas. 61, 
S. Chrisanto y Daría, 70. 
Chrisologo. Véase S. Pedro 94. 
Chrysostomo ( S. Juan) 78. 8a. 

B. Chnstíana Gringa. 275. 

Chronicas. 40. 

Chroaología i. y Dedicatoria. 

Cid Campeacor. 201. 202. 208. 

Cifras de la Cronología. Cla- 
ve. 3. y 14. De Inscripcio- 
nes. Clave XÍV. 

S. Cipriano, E, 70. 

Cismas funestos, 194. 214, 281, 

^Anglicano. 34Ó. 

Cisneros. Véase Ximensz, 

Sta, Clara , de Asís. 251. 

•—de Monte falco. 251, 

Claquin (Beltrán) 2 66, 

Cüudiano. 83. 

Cía vi jo , Batalla de. 170. 

Clemente Alejandrino. 71. 

B. Clemente de Auximo. 2^r, 

Clementinas, 261. c. 2. 

Clodomiro de Francia. 108, c. a, 

Clotilde. 99. c. 2. 

Coimbra. 162. 269. 332. 

Coliridiano. 81. 

Colon (Christobal) 312, 

S. Columbano. n i. 

Columela. 5^, c. 2. 

Comediantes. 226. 368. 

Comestor (Pedro) 230, 

Co- 



426 Com:. Índice pe 

Comlnes (Phelipe) 303. 
ComUiiidddes , Alborotadas. 324. 
Gomunion en una especie. 205. 
Cojicepcion ( Real Junta de la ) 

393- 
Concilios de Alcalá. 273. 274. 

301. 
.^Alejandrinos. 78. 79. y 93. 
^Ancirano. 78. 
_.Antioqueno. 79. 
,— de los Apostóles. 53. y 54. 
,^de Aranda 301. 
.1— Arausicanos. 93. y 109. 
_-Arelatense. 78. 
«--Ariminense. 79. 
^de Aviñon. 273. 
^Aurelianense. 109. j .6 

,^ác Barcelona. 274. "JO 

^de Basilea. 300. . 
^de Braga. 109. y 12$. 
^Calcedonense. 93. 
^Cartaginense. 79. y 92. 
,— Cirtense. 78:.:j.í.Lí: . 
►-Claramontanó ,.^<^ .Clermont. 

204. ' ''b í 1 slíx 
»— Constanciense. 298. 
^-Constantinopolitanos. 78. 

109. I2§. 164. y 338. 
.^de Diamper. 338. 
,— DIospolitano. 93. 
.— Epaonense. 109. 
»_-Epliesino. 93. 
" ^Ferrariense. ' 300. 
.—Florentino» 300. 
.— Francfordiense. 143.! 
►— de Gerona. 109. 
^Hispalense. V. Sevillanos. 



ZOS NOMBRES f Con. 

.— Iliberitano. jS. 
H-Lateranenses. 125. 226. 227. 

249- 337- y 379- 
K- de Lérida. 109. 

-de Lima. 338. y 36^. 

►-Loadicense. 79. 

—de Londres. 274. 

»— Lugdunenses. 250. 

►—de Lugo. lio. 

►—de Madrid. 301. 

•—del Malavar. 338. 

'■'Milanenses. 79. y 338. 

■"Milevitano. 92. 

-•^Narbonenses. iir. 

•— Neocesariense. 78. 

»—N Ícenos. 78. 142. 

•—de Oviedo. 166. ' 

•—de, Falencia. 22Ó. y 274. • 

•—de Paris. 227. 

»— de Peñafiel. 273. 

►—de. Pisa. 297. 337. 343. c. 2. 

•—de Rems. 227. 

►—Romanos. 79.93. 124. 142. 

y 1 64.1 -V. Lateranenses. 
>— de Salamanca. 273. y 274. 
I— Sardicense. 79. 
»— Senonense. 227. 
— Sevillanos. 1 1 1 . y ,125. 
»— Sinuesano. 64. 
^— Sirmiense 79. ^ 

h-de Sutri. 192. 204. 
>— Tarraconenses. 109. 
»— Toledanos. 92. 109, lio. 

iíi$. 142. y 273. » 

H-de Tortosa. 283. y 30,1. 
_^Tridentino. 337. 
.—de Videncia, luo. 

de 



,-de Valladoüd. 275, . 
^Vit líense. 273. 
,-de Urgel. 144. 
t-.de Zaragoza. 79. 1 1 r. 
Concordato de España. 385. 
Concordato de Francia. 320. 
Concordancias Bíblicas. 260. 
Conde , Principe de. 33$. 358. 
Confesión Augustana. 328. 
Conflans. 368. c. 2. 
Congeturas para la Crítica. 46. 
Constantinopla , su fundación. 

85. c. I. Sitianla los Sarace- 

nos» 146. Los Turcos. 303. 

Su Patriarcado. 79. c. 2. y 

249. 
Cónsules primeros de Roma. 22. 
^ del Nacimiento de Christo. 

24. c. I. su Dignidad. 22. y 

30. c. I. ultimo Consulado. 

30. c. 2. intentados de nuevo 

en Roma. 215. 228. c. i. 
Corbanes , Persa. 211. 
Córcega. 247. c. 2. 
Córdoba tomada. 223. 245. 
Córdoba , Fernandez de. 342. 
Corebo. 20. c. i. 
Cornelio Tácito. 61. 
Coria. 162. c. I. 
Corón , y MoJón. 326. 
Corona , preciosa. 146. La de 

los Longobardos de hierro. 

198. c. 2. La Imperial. 198. 

Las de la Tiara. 2Ó3. 
Corsino (S.Andrés) 27^. 
Corpus Christi , su Fiesta. 239. 

27^. c, 2. 



Y COSAS NOTABLES. ' CoR. 427 

Cortés ( Hernán ) 344. 



Coscia , Cardenal. 374. c. i. 

S. Cosme , y S. Damián. 70. 

Covarrubias. 341. 

Crammero. 347. 

Credo , en Roma en la Misa. 
192. c. I. 

Crescencio. 177. c. 2. 

Creta. 168. c. i. 353. c. 2. 

Crítica , y sus Reglas. Clave. 18. 
p. 40. 

Croacia. 1^8. 

Crommel. 347. 

Cromvel. 365. 

Croy (Guillermo) 330. 

Croya de Albania. 304. , ^ 

Cruz , su Triunfo. 84. Su In- 
vención. 84. Llevada á Per- 
sia. 127. y 128. Su Exalta- 
ción. 128, 167. 

Cruzadas. 205. 210. 2^3. 278. 

Cuba , Isla. 313. c. i, 

S. Cunegunde. 206. 

Curcio (Quinto ) ^^.c. 2. 

Curopalata , Escritor. 20Ó. 
H-Emperador. 1^7. c. i. 

Cuyacio. 341. 

Cyclos. II. modo de hallarlos. 
^n qué año se inventaron? 

S. Cyrilo , Alejandrino. 94. 
H-Jerosolimitano. 82. 
S. Damasceno , Juan. 144. y 

S. Damiano , Pedro, 206. 
Damiens. 386, 
Danos. 37. c. I. 

Dar- 



428 Dar. Índice de 

Darcía , Juana. 307. 
Decemviros. 31. 
Decenales Fiestas. 24. 
Decretales , de los primeros Pa- 
pas. 4S.C. I. 54. c. I. 
Delfinado, y Delfin. 279. 
Desafios. 334. c. 2. 342. c. 2. 
Día , sus divisiones. 2. 
Diana , su Templo robado. 73. 
Dictador, Dignidad. 31. 
Didimo. 83. 

S. Diego de Alcalá. 302. 
Dinamarca , origen de sus Re- 
yes. 188 
Dion , Historiador. 71. 
S. Dionysio Areopagita. 61» Si 
vino á Francia 46. 

^Cartujano. 303. 

^Halicarnaseo. 55. 

^El Exiguo. 19. 24. y 112. 

Dioscoro, Herege. 94 ~- 

S. Domingo. 2$i. A . ix' 

S. Domingo de Silos. 206. 

de Dominis ( Marco ) 363. 

Sta. Domitila. ^5. c. i. 

Donato j y Donatistas. 64. y 80. 

Donato , Escritor. 83. 

Doncellas , dadas en tributo. 141. 

Doria , Andrés. 326. c. i. 

Dreus. 232. 

Druthmaro. 1 67. 

Dulcino , y Dulcinistas. 275. 

Dunkerque, demolido. 380. c. i. 

S. Dunstano. 187. 

Dupin. 364. 

Duque de Al va. 316. 334. c. l. 

3^2- 343-. y- 34S- 



ZOS NOMBRES, DüSi 

Durando. 275. .^ 

^Guillermo. 251. 
Duumviros. 31. 
Dirrechino , Carlos. 287. c. z, 
Ebba , Abadesa 173. c. i. 
Ebion , Herege 5 4. 
Ebroino , Prefecto. 124. c. 2. 
Ecberto, Escritor. 230. 
Ecthesis 118. c. I. 
Edades del Mundo. 4. 
Ediles , Oficio. 32. 
S. Edmundo. 251. 
S. Eduardo. i8ó. y 189. ao6. 
Ega , Prefecto. 124. c. i» 
Egidio , Romano. 251. 
—Lusitano. 341. 
Eginardo. 145, y 167. 
Ekio i Juan. 341. 
Elección por suertes. 51. c. 2. 
Electores del imperio. 180. 239. 

257. 278. c. 2. 367. 
Eliano. 61. 

Elipando. .143. y 144. 
S. Eloy. 12Ó. 
Embolismo. II. 
S. Emerico. 206. 
Emperador, 22. 29. Título de^ 

Reyes de España. 208. 227. 
Emplazado. 246. c. i. 
Enciclicas , Cartas. 60. c. 2. < 
S. Enodio. 112. ^ 

Eitierros. iio, c. i. 
Eom , Herege. 227. c. l. 
Epacta. 10. 

Ephemerides, 39. c. 2. 
S. Ephren. 82. 
Epitectü. <<• c. 2.. . . 
^ ' S. 



S. Epifanio. 82. 

Épocas. 5. y 6, 

Eras. 18. Los Grieoros alteraron 
las suyas. 18. c. 2. Varieda- 
des sobre la Era vulgar. 19. y 

,-23. Era Christiana. 279. Era 
Hispánica. 18. 266. 

Erasmo. 341. 

S. Erice. 228. 

Escandía. 35. 

Esclavios , y Esclavonia. 37. 

Escocia. loo. y 173. c. i. 

Sta. Escolástica. 1 1 1. 

Escorial. 331. c. i. 

Eslava (Sebastian. ) 384. 

España , sus "glorias. 56. 358. 
383. Su pérdida. 140 149. 

Espinosa (Benito de ) 363. 

S. Esteban. 53. c. 2. 54. c. 2. 
v-El de. Ungria. 206. 

Estilo de Escritores. 9. 47. 

Estopas en la Consagración de 
los Papas. 319. c. I. 

Etiopia. 85 



S. Evag^rio. 82. 

Evagrio , Historiador. 112. 

Evangelio en la India. 44. 

Euchitas. 81. 

Eudoxia. 78. c. l. 

Sta. Eugenia. 70. 

S. Eugenio de Toledo. 61. 

S. Eugenio III. de Toledo. 126. 

Eugenio, de Saboya. 375. 38 1; 

Sta. Eulalia. 81. 

S. Eulogio. 70. ' 

S. Eulogio ,. de Toledo. 166. ■ 

Eunomio. 80. . . . . .' 



Y COSAS NOTABLES. ' EuN. 429 

Eunuco Candacense. 55. c. i. 

S. Eusebio , de Cesárea. 82. . 

Ensebio Cesariense. 82. c. 2. 

Eusebio Emiseno. 83, 

S. Eusebio Varcelense. 82. 

Eutichio , Herege. 94. 

Euthimio., Monge. 206. 

Eutropio. 83. 

Exarcado. 115. y 146. 

Excomuniones. 250. 

Extravagantes Constituciones. 2 61. 
c. 2. 

Faerfais. ^6^. 

Fagnani. 365. 

Fantasma. 269. c. i. 272. c» 2.' 

Fastos. 39. c. 2. 

Fausta, Augusta. 82. c. 2. 

Federico de Saxonia. 339. 326» 

Félix , Herege. 143. y 144. 

S. Félix de Cantalicio. 340. 

S. Félix de. Valois. 251. 

Fenelon. 355. 

S. Fermín, ^o. . 

Ferré. 365. ^ 

Feyjoo. 380. . [ 

Fez, se edifica. 168. c. i. 

S. Fidel de Simaringa. 364. 

Fierabrás. 232. 

Flagelantes. 250. 

Flandes , Condado , su origen» 
173; Guerras de Flandes. 34^. 
Esento de Francia. 325. 

Flechas de Plata. 218. c. 2. Fle- 
cha envenenada. 218. c. i. ; 

Fleuri. 365. . ^i 

Flocíoardo. 186. 

Florencia , sujetada por el Ce> 

sar. 



430 Flo. índice de 

sar. 325. 

Florez ( Henrique ) 380. 

Florida 345. c. i. 

Florinda , la Cava. 139. 149. 

Floro (Lucio) 61. Otro. 166 ^ 

Foix , Condado , unido á la Co- 
rona de Francia- 336. 

Fortuna , Infante. 3 1 4. 

Fortunato. Véase Vtnancio. 

Sta. Francisca. 302. 

Si Francisco de Asis. l(^i. 

S. Francisco de Borja. 341. 

S. Francisco de Paula. 197. C* 
I. y 302. 

S. Francisco Regís. 364. 

S. Francisco de Sales. 364. 

S. Francisco Solano. 364. 

S. Francisco Xavier. 340. 

Frangipano ( Cencio ) 214. 

Fraticelos. 251. 

Fravita , Capitán, jj. c. %. 

Fredegarío. 127. 

Frecfegunda. 109.. ^ 

Fremiot. 364. 

Friderischal. 383. . 

S. Froylán. 186. 

S. Froctuoso , y Augurio. 70. 
^de Braga. 127. 

Frumencio. 8^. 

Fuego Marino. 1 3 4. C. 2. de 
Aguardiente. 268. c. r. 

Fuenterrabia , Batalla de. 358, 

S. Fulgencio. III. 

Gabinete de Historia Natural.37S. 

Gainas , Capitán, y/, c. 2. 

Galeacio , Duque. 265. 287. 

Galeno. 62. 



LOS NOMBRESf Qxt, 

Galicia. 96. 162. 222. Caballe- 
ros Gallegos distinguidos. 246, 
271. 
S. Galo. 126. 
Galsvinda. 109. 

GanJúvo (Henrique de) a^r* 
H-Jansenio. 341. 
Gante , Sugetada. 326. c. l* 
Garivay. 341. 

Garnica , Árbol. 266. c. 2. 
Gasendo. 364. 
Geisa , Principe. 190. c. I» 
Gelio ( Aulo ) 62. 
Genadio. 95. y 186. 
Gencbrardo. 341. 
Genizaros. 276, c. r* 
Sta Genovefa. 94. 
Georgianos. 126. c. I. 
S. Germán. 144. 14J. 
S. Germano. 87. y 94. 
S. Germano. 109. iii. 
S. Geronymo. 82. y 94. 
Gerson. 303. 

S. Gervasio, y Protasío. 61* 
Sta. Getrudes. 126. 251. 
Geures , Ministro de España. 

330- 
Gibelinos , y Guelfos. 220. 238. 

239. 240. .287. 
Gibraltar. 150. c. I. 246. c. I. 

290. c. I. y 382. 
S.Gil, iií. 
Gilbei to Porretano. 228. 
Gladiatores. 26. c. 2. 
Gnapheo ( Pedro ) 94. 
Gnósticos. 54. c. 2. 
Goa. 314. c. 2. . 



Gois.: 

Godescako. 166. 

Godos, sus nombres. 35. y 72. 

Godoy. 365. 

Gofrido. 230. <i 

Goleta, Castillo. 326. c. i. t 

Gonet. 365. 

Gontran. 109. 

B. Gonzalo de Lagos. 302. 

Gofrido, Abad. 230. 

Gorcomienses , Martyres. 353. 

Gordura curada. 183. 

Gotfrido. Véase. Gofrido. 

Gotti , Cardenal. 380. 

Gfacian. 230. 

Granada , tomada. 309. 
_de Granada (Luis) 341. -i -f- 

Grandes ds España. 330. c. ll 

Graveson. 380. 

B. Gregorio Celli. 275. 

S. Gregorio Magno. 104. Sus 
Morales. 130. c. 2. V. Turo- 
nense. Véase Nacianceno. V. 
Niseno. V. Taumaturgo. 

Griegos , sus Cyclos , y Eras. 
16. y 17. Su unión con los 
Latinos, 330. 

Grisoncs. 37. c. i. 

Guadalajara , tomada. 200. 

S. Gualberto. 206. 

Guantes envenenados. 180. 

Guastala. Véase Batalla. 

Gueldres , cedida. 381. c. 2, 

Guclfos. Véase Gibelinos. 

Guerras de Flandes. 345. Ci- 
viles de Francia. 295. y 306. 
Entre Castilla , y Portugal. 
270. y 294. c. 2. Civiles de 



r COSAS NOTABLES. GuEX. 43 1 

Inglaterra. 365. Contra el 

Turco. 375. 
Guerrico, Abad. 230. 
Guesquin ( Beltrán ) 272. c. I. 
Guido , Escritor. 275. 
_-Musico. 206. 
S. Guillermo , Ermitaño. 228.- 

236. c. I. 259. c. I. 
Guillermo de Sto, Amore. 251.: 
Guillermo Antisiodorense. 251. 
Guillermo, Duque. 215. 
Guillermo de Croy. 330. 
Guillermo Parisiense. 251. 
Guillermo Tirio. 230. 
Guisa , Duque de. 33$. y 336. 
Gundeberga , Longobarda. 121. 
Gundeberta. 129. c. i. 
Guzmanas. 231. 248. c. 2. 266. 
Hábito Religioso. 227. 248. 
Haganon. 163. 
du-Hamel. 364. 
Hamburgo, Metrópoli. 233. 
Hannover , Elector. 367. 
Harduino. 380. 
Haspurg. 243. c. 2. 
Haye , Juan. 365. 
Haymoii. 166. 
Hecberto. 230. 
Hegira. 21. y 133. c. 2, 
S. Heladio. 126. 
Sta. Helena. 81. 84. y 85. 
Helinando. 2^1. 
Helmige. 115. c. i. 
Helvidio. 81. 

S. Henrique , Emperador. 206. 
S. Henrique, Obispo. 229. 
Henschenio. 365, 

Hér- 



43 i Her. índice de 

Hércules. 19. c. 2. 

Hermano Contracto , E. 106. 

Hermano, Herege. 251. 

Hermanas. 55. c. i. 

S. Hermenegildo. II I. 

Herodes. 56. 

Herodiano, Historiador. 71. 

Herodias. 56. 

Herveo. 275. . 

Herulos. 37. c. 2. 

Hesichio Jerosolymitano. 127. 

Hesichio. 95. 

S. Hilario Arelatense. 94. 

S. Hilario Pictaviense. 82. 

S. Hilarión. 82. 

Sta. Hildegarda. 229. 

Himeneo, Herege. 54. 

Hincmaro. 166. 

S. Hipólito. 70. 

Historia , que es ? 38. 

Hochstet. Véase Batalla. 

Holanda, República. 346. Su 

Armada destrozada por los 

Españoles. 358. c. i. 
S. Homo Bono. 229. 
S. Honorato. 94. 
Honorato de Santa María. 50. 
Honorio. 230. 
De Horn , Conde. 24$. 
Hosio (Stanislao) 341. 
Hubaldo, Escritor. 167. 
Huesca. 204. c. i. 223. c. i.i 
S. Hugo. 213. 
Hugo de S. Caro. 251. 
Hugo de S. Victore. 230. 
Humberto Cardenal. 206. 
Humberto. 251. 



ZOS NOMBRES , 



HüK." 



Huniades , Capitán. 304. 

Hunnos , y Hungría. 36. 190. 

Hus (Juan) 298. y 299. 

Husitas. 302. 

Ibizi rcojiquistada. 247. c. i. 

S. Ibón Carnotense. 206. c. 2. 

S. Ibón, Padre de Pobres. 251. 

Iconoclastas , ó Iconómacos. 1 44. 

Idacío. 95. 

Idolatría , atribuida á S. Mar- 
celino. 64. 

S. Ignacio de Loyola. 340. 

S. Ignacio Martyr. 61. 

S. Ignacio Patriarca. C. P. 164. 
c. 2. y ió6. 

S. Ildefonso. 126. y 273. 

Imágenes. 78. 145 y 146. 

Imperio del Occidente dividi- 
do. 85. Restaurado. 147. De 
los Latinos en el Oriente. 254. 

Imprenta. 316. 

Incensación , que significa ? 1 44. 

S. Indalecio. 55. 

Indias , origren de su nombre. 
38. c. 2. Descubrmuento de 
las Occidentales. 310. 

Indicción. 12. Modo de hallar- 
la en cada año. 13. 

Indulgencia. 239. 

Sta. Inés de Montepoliciano. 27^. 

Inglaterra , origen de su Rey- 
no. 10 1, y 173. Su cisma. 
346. y 365. Sus armadas 
destrozadas por los Españo- 
les. ^34. y 384. 

Ingunda , Esposa de S. Herme- 
negildo. III. 

S. 



r COSAS 2Í0TABLES. 



íftr. 

S. Iñigo. 206. 

Inquisidores. i<^o. 309. 332. 

Intersticios. 75. 

Investiduras. 19$. 199. 214. c. 
2. 226. c. 2. 

Iphito. 19. c. 2. 

Sta. Irene. 126. 

S. Ireneo. 61. 

Irlanda, origen de su Reyno. 10 1. 

Irun , Villa. 368. 

Sta. Isabel, Abadesa. 229. 

Sta. Isabel de líungria. 251. 

Sta. Isabel de Portugal. 248. c. 
2. 275. 

S. Isidoro. 126. 
^-Pacense. 145. 
»— Pelusiota. 94. 

S. Isidro Labrador. 228. 253. 

Istro, Rio. 86. c. i. 

Italia, su primer Reyno. 91. 
El segundo. 106. El tercero, 
fue bajo los Emperadores des- 
de Cario Magno. 159. 

Jacobitas. ili. 

Jacobo Bergomense. 303. 

Jacobo Magno. 303. 

Jacobo de Valencia , Pérez. 

303- 
S. Jacome de la Marca. 302. 

Jaén, tomada. 245. c. I. 
Jano. 23. 

Jardin Botánico. 378» 
Jansenio Iprense. 352. y sig, 
Jerusalén , su destrucción. ^7. 
Su reparación, 62. Sus Re- 
yes Latinos. 211. Su pérdi- 
da. 234. 



• Jes. 433 

Jesuítas. 390. 

Joachin , Abad. 228. 

Jonás, Irlandés. 227. 

S. Jorge. 70. 87. 

Josepho. <^. c. I. 

S. Joseph de Calasanz 364. 

Joviniano. 81. 

Jovlo (Paulo) 341. 

Doña Juana de Austria. Véase 

de Austria. 
S. Juan Bueno. 229. 259. c. i. 
S. Juan Capistrano. 302. 
S. Juan Chrisostomo. 82 87. 
S. Juan Climaco. 1 1 1. 
S. Juan de la Cruz. 340. 
Juan Diácono. 167. 
S. Juan de Dios. 340. 
S. Juan Eleemosinario. 126. 
S. Juan de Matha. 251. 
S. Juan de Prado. 364. 
S. Juan de Sahagun. 302. 
S. Juan Silenciario, iii. 
Juan de Santo Thoma. 364. 
Jubileo del Año Santo. 318. 
Judios de España. 62. c. 2. 
Juegos Seculares. 2^. 
S. Julián de Cuenca. 229. 
S. Julián de Toledo. 126. 
B. Juliana de Busto. 302. 
Julio Africano. 271. 
Julio Cesar. 8. 22. 
Sta. Justa , y Rufina. 70. 
S. Justino. 61. 
Justino , Historiador. 62. 
S. Justo, y Pastor. Sí. y 160. 
Juvenal, 55. c. 2, 
Juvenco. 38. 

Ee Ka- 



434 Kam. Índice 

Kaminiet. 370. 

Kempis. 303. 

Kusca. Véase Stanisíae. 

Labbe. 364. 

Ladlancio Firmiano. 82. 

S. Lad;?5lao de Ungría. 206. 

Ladislao de ISbpoles. 270. 

Laercio ( Diogenes ) 62. 

Lain Calvo. 181. c. 2. 

Lamberto. 206. 

Lamy. 379. 

Landau. 374. c. 2. 

Lanfranco. 206. 

Languedoc. 36. c. 2. 362. 

Lanza del Redemptor. 211* 

Larach. 332. c. 1. 359. c. i. 

Laras. 224. y 244. 

Lavardino. 354. 

Launoy. 364. 

á Lapide , Cornello, 364. 

Lautrech, Mariscal. 325. 

S. Lázaro. 45. c. 2. 54. c. 1. 

S. Leandro, iil. 

Legado, y Legión. 34. c. 2. 

Legión Fulminadora. 63. 

Lemos , Escritor. 341. 

Sta. Leocadia. 81. 

León , Reyno , su principio 

I ¿o. su unión con Castilla 

207. y 244. 
Leonj Gramático. 206. 
León (Luis de) 341. 
León Üstiense. 230. 
Leonico. 1 27. 

Leonina del Vaticano. 153. c 2 
S. Leopoldo. 229. 
Lepanto. 331. 370, c. i. 



DE LOS NOMBRES^ LeP. 

Lepra. 74. 
S. Lesmes. 206. 
Leso (Blas) 384. 
Letanias. 103. 
Licuores. 32. 
Liga Santísima. 297. 
Lilio (Luis) 8. c. 2. 
Lipomano. 342. 
Lipsio (Justo) 341. 
Litorio ) Capitán. 92. 
Lolardos. 275. 
le Long. 379. 

S. Longinos. 5$. y 371. c 2. 
Longübardos. 37. loó. 113. 
Lope de Vega , Escritor. 364. 
Lorena. 159. 296. 
Lorena (Carlos de) 357. c. 2. 
S. Lorenzo. 70 
S. Lorenzo Justíniano. 302. 
Lorino. 364. 
Lucano. 55. c, 2. 
Lucas j Siculo. 167. 
Sta. Lucia. 81. 
Lucífero, Obispo. 81. 
Sta. Lucína. 82. 
Lucrecia, 2 1 . 
Lugo , Cardenal, 364. 
S. Luís Beltrán. 340. 
S. Luís Gonzaga. 341. 
S. Luis Obispo. 251. 
Luitprando, Escritor, 186. 
Lulío (Raymundo) de Mallor- 
ca. 2$o. y 251. 

—de Tarraga, 250. 
Luna (Alvaro de) 289. c. 2. 
Lupo (Christiano) E, 365. 

Sta. Lutgarda. 251. 

Lu- 



LUT. Y COSAS NOTABLES. 

Liithero. 338. 

Lutzen. Véase Batalla. 

Luzzara. Véase Batalla. 

Lyra( Nicolás de) 252. y 275. 

Lyses de Francia. 172, c. 2. 

Mabillon. 365. 

S. Macario. 82. 

Macedo , Franciscano. 365. 

Macedonio, Heregc. 81. 

Macrobio. 62. 

Madera , Isla. 312. 

Madrid. 182. c. i. 200. c. 
Su plaza. 332. c. 2. 389. 

Mafalda , Reyna. 232. y 244. 

Magallanes ( Fernando ) 313. 

Sta. Magdalena. 45. 54. 

Sta. Magdalena de Pazis. 364. 

Mahoma. 12Ó. y 133. 

Mahomet II. 304. 

S. Malachias. 229. 

Malavar. 314. 338. c. I. 

Maldonado, Escritor. 341. 

Mallorca , conquistada. 247. 
I. 268. c. 2. 

Malra. 236. 

Malucas, Islas. 213. c. 2. 

S. Mamerto. 103. c. i. 

Mamora, Paeito. 332. 358. 

Manes , y Maniqueos. 70. 

Man^o, Escritor. 379. 

Mantua. 360. c. 2. 

Mjntuano Bautista. 303. 

Mapa de todos los sitios de Ba- 
tallas que tuvieron los Roma- 
nos en España 395. 

Mar, Kíiva'^o , Caspio , Negro, 
y de Zabache. 36. c. i. 



M.^ 



R. 



435 



Marca (Pedro de la) 365. 
Marcial. ^5. c. 2. 
Marcionista. 61. 
Marcos Ephesino. 300. 
Sta. Margarita, de Escocia. 206. 
Alargarita , de Parma. 345. 
Sta. Maria de Castellanos. 237. 
Sta. Maria , Egipciaca. 1 1 1. 
Maria de Jesús. Véase Agreda, 
B. Maria Ana de Jesús. 3Ó4. 
Mariana. 364. 
2. Mariano Scoto. 154. y 206. 



c. 



Marin, 379. 



y 249. 

54. c. 2. 



Marocia. 175. 
Maronitas. 126. 
Márquez. 341. 
Sta. Marta. 45. c. 2. 
S. Martin. 82. -'** 
S. Martin, de Braga. III. 
Martin Polono. 154. y 251. 
Sta. Martina. 70. 
Martina Augusta. 120. 
Ma sal i anos. 81. 
Sta. Matilde. 186. 
S. Mauro. III. 
S. Máximo. 94. 
S. Máximo. 127. 
Máximo , Tyrio. 62. 
Mayans (Gregorio) 380. 
May ron. 275. 

Mazalquivir. 343. 343. y 382. 
Mazar i no, Cardenal. 361. 
Mecina , rebelada. 3 5 O. 
Medicis (Cathalina de) 335. 
_-AlejindrO. 325. c. 2, 
Medina, (Barthflomó) 341. 
Mela (Pomponio) 55. c. 2. 

Ee 2 Me- 



43 6 Mel. 

Melecianos. 8o. 

Melón , fruta. 288. c. 2. 

Menandro , Herege. 5 4. 

de Meneses , Dama. 170. c. l. 

^ Fr. Alejo. 338. c. i. 

Menorca, conquistada. 247. 
Pasa al Ingles. 381. Y últi- 
mamente á España. 382. 

Menoquio, 364. 

Moetis, Laguna. 35. c. 2. 

Metaphraste. 50. c. i. 186. 

S. Methodio. 70. 

S. Methodio de CP. 166. 

Methon, Atheniense. 9. 

México. 344. 

Miesco. 190. 

Miramamolin. 149. c. 2. 253. 

Modon , y Coren. 326. c. i. 

Mogrovejo. Véase Santo Thorihio. 

Molina (Luis) 341. 

Molina, Señorío. 245. c. 2. 

Molinos (Miguel) 303. 

Sta. Mónica. 82. 

Monotelitas. ii.i. 118. y 126. 

Montalvan. 379. 

Montano, Herege. 61. 

Montano (Arias) 341. 

Montenegro (Juan) 300. 

MontepoHciano. Véase Sta. Inés. 

Montezuma. 344. 

Montiél. 266. c. I. 

Montmout, Duque de. 366. 

Monzayda. 315. c. I. 

Morales. 341. 

Morea, por Venecia. 3^7. 375. 

Moro (Thomás) 341. 

Morón (Pedro de) 240. c. 2- 



Índice j>e los nombres. 



Mor. 



Moros, echados de España. 332. 

Moscas, de S. Narciso. 249. c. 2, 

Mosco (Juan) 127. 

Moscobia , principio de sus Du- 
ques. 188. 

Mota de Toro. 237. 

Mozárabes , y su Oficio. 129. 

Muertes , de los que se la dieron 
á Christo. 56. 

Mugeres, mataron al Emperador 
Andronico. 219. 

Munster , sus paces. 356. y 379. 

Muratori. 380. 

Murcia conquistada. 24^. c. I. 

Muza. 149, 

Muzárabes. Véase. Mozárabes. 

Najera. 184. 244. 266. 

Nantcs , Pidiólo , anulado en el 
año de 1658. p. 361. 

Ñapóles , por Franceses , y Ara- 
goneses. 292. 297. Por el Rey 
Cathóhco. 329. 342. Subleva- 
do. 358. Pasa al Emperador. 
379. c. I. 380, 

S.Narciso. 81. Véase Moscas. 

Narsetes , Capitán. 106. y 113. 

Natal, Alejandro. 365. 

Natalibus (Pedro de) 303. 

Navarra, 122. c. 2. 132. c. i. 
Origen de sus Reyes. 151. Ca- 
denas de su Blasón. 253. Uni- 
da con Castilla. 343. c. 2. 

Nauclero (Juan) 303. 

S, Nazario, y Celso. 5^. 

Nacianceno(S. Gregorio) 82. 

Nebrlja: 2Ó0. c. 2. y 341. 

NenniQ, í.27. 

Ne- 



NeP. y cosas IfoTASLES. Oco. 437 

Nepomuceno (S. Juan) 275. Ocoto, Tártaro. 275. c. 2. 
Nepos, no siempre era apellido Ocrato (Prior de) 334. 



entre los Romanos, 34. 

S. Nereo, y Aquileo, 55. 

Neri. Véase S. P hélice. 

Nerva. Véase Batalla. 

Nestorio, Heresiarca. 93. 

Neustria. 163. c. 2. 172. c. 2. 

S. Nicephoro. 166. 

Nicephoro Calixto 252. 275» 

Nicetas Choniates. 2^1. 

Nicetas (David) 167. 

iNicolaitas. $4. c. 2. 

Nicolás Antonio. 364. 

S. Nicolás, de Bari. 82, 
^— de Tolentino. 251. 

S. Nilo. 94. 

Niño de la Guardia. 310. c. 1. 

Niseno (S. Gregorio) 82. 

Noeto , Herege. 70. 

S. Norberto. 228. 

Noris , Cardenal. 365. 

Normanos. 37. 160. 163 
Sus proezas. 212. 

Noruega , recibe la Fé. i5í). c. 
2. 2S6. c. I. 

S. Notkero. 166. 

Novato , y Novacianos. 70. 

Novarino. 364. 

Numancia. 56. 

Oasis , desierto. 94. 

Obispos , su traslación. 64. 78. 
Su hábito en los que huvieren 
sido Religiosos. 227. Su autori- 
dad sobre los Canónigos. 250. 
Deben consagrarse por tres. 78. 
Su residencia. 262. 



172. 



88. 



S, Odilon. 206. 

S. Odón. 185. 

Oecolampadio. 340. 

Oecumenio. 206. 

Oficio Gótico. 130. 

^Parvo de la Virgen. 210. 

Okan. 275. 

Oliverio de Nord. 346. c. 2. ^ 

Olkot. 275. 

Olimpiadas. 29. Juegos Olímpi- 
cos, 20. 

Olimpiodoro. 206. 

Onufrio. Véase Panvinio. 

S. Optato, Milevitano. 83. 

Oran , conquistado. 344, 383. 

Orange (Principe de) 345. 367. 

Orean, Turco. 276. c. i. 

Ordenes Sacramentales , dados ilí- 
citamente. 165. 155, 

Ordenes Militares, Religiones, y 
Congregaciones. 

•—de Padres Agonizantes , Minis- 
tros de los Enfermos. 350. 

•—del Águila Blanca. 2 So. 

*— de Alcántara. 237. 

^-de S. Antonio. 86. 87. y 213. 

•—de S. Ambrosio. 87, 

•—de la Ampolla. 103.- 

•—del Armiño. 318. 

t— de las Arrepentidas. 31 8. 

^de N. P. S. Agustín Ermi- 
taños. 87. 239, 258. 260* 
317. Canónigos Reglares. 87. 
213. 237. Descalzos. 350. - 
.— Barnabius. ^18. lítn ¿1 , ' 



Ee 3 



Bar- 



43S Ord. Índice be 

^Barnabitas de S. Pablo. 349. 

►—de S. Basilio. 87. y 3$o. 

v-de S. Benito 1 17. 

.—Bernardos. 317. Véase Cister. 

I— Be tille mi tas, 372. 

^de S. Blas. 236. 

»— de Santa Brigida. 280. 

,— de la Cadena, 152. 

►—de Calatrava. 236. 

»— Camaldulcnse. 191. 

•—Capuchinos. 348. 

^de Carlos Tercero. 391. 

•—Carmelitas. 103. y 257. 

•—Descalzos. 349. 

»-*Cartujos. 213. 

»— de Casiano. 103. 

»— de Santa Cathalina. 213. 

»— de S. Cayetano. 348. 

•—Celestinos. 260. 

•—del Cistér. 213. 

^de Christo. 279. 

♦-'de Santa Ciara. 258. 

•—Clérigos Menores. 350. 

»— Cluniacense. 191. 

>— de S. Columbano. 117. 

»— de S. Cosme , y S. Damián. 

213. 
^de. la Corona Real. 174. 
»— de la Cruz. 259. 
»-dc la Doctrina Christiana. 

349- 
^de S. Dommgo. 258. 

,— del Elefante. 318. 

.-de la Escuela Pia. 37a. 

^de la Espada. 237. 

■-de S. Esteban. 349. 

»-de la Estrella. 280. 



zos NOMBRES, Ord. 

—de S. Francisco. 257. 259. 

317-7348. 
i— del Gallo , y del Perro. 103. 
»— de S. Genaro. 391. 
—de S. Geronymo. 280. 
—de la Gineta. 152. 
—de Gran Mont. 213. 
—de Guillermitas. 236. 
—de S. Honorato. 103. 
—de la Jarretiera. 280. 
—de los Jesuatos. 2 So. 
►-de los Jesuitas. 349. y 390. 
►-de Jesús Maria. 372. 
—de S. Jorge. 87. y 318. 
—de S. Juan. 235. 
I— de S. Juan de Dios. 350. 
—de S. Lázaro. 87. 
—de S. Luis.. 372. 
—Canónigos de S. Marcos. 259. 
—Caballeros de S. Marcos. 152. 
—de S. Mauricio. 317. 
—de la Merced. 259. 
—su Reforma. 371. 
—de la Mesa Redonda. 257. 
—de S. Miguel. 318. y 350. 
—los Minimos. 317. 
—los Misioneros. 372. 
—de la Montesa. 279. 
—de los Monteses. 236. 
—del Oratorio. 349. 
—de S. Pablo Ermitaño. 258. 
H-de S. Pedro , y S. Pablo. 

349- 
^de S. Remigio. Véase Am- 

folla. 

»— del Rosario 260. 

—de S. Sabba. loí. 

de 



r COSAS NOTABLES. 

Salvador de Monreal. OWdio. 



Ord. 

^de S. 

279. 
1— de h Sangre de Christo. 371. 
^de Santiago. 174. 
^de Sanéli Spiritus, 237. 350. 
»— los Scopetinos. 317. 
«—del Santo Sepulcro. 87. y 

236. 
•—los Silvestrinos. 259. 
•—de los Templarios. 236. y 

►—de los Teutónicos. 237. 

«—del Toysón de Oro, 317. 

»— de la Trinidad. 217. 237. 

.—Trinitarios Descalzos. 350. 

>— de Valleumbrosa, 213. 

.—de la Vanda. 2S0. 

•—de la Vanda de Oro. 152. 

►—de la Virgen Santisima. 372, 

•—los V^irginianos. 236. 

*-'¿e la Visitación 371. 

•""las Ursolinas. 371. 
Orestes. 89. c. 2. 
Oíigenes. 69. c. 2. 71. 
Órganos, en la Iglesia. 129. 
Orleans (Duque de) 306. 33^. 
LaPucele de Orleans. 307. 
Orosio (Paulo) 94. 
Orozco (Alfonso) 341. 
Orsi. 379. 

Ortelio (Abrahan) 341. 
Ortogul. 275. 
Osio. 78. 79. 
Ostrogodos. 36. c. 2. 
Ottücaro, 257, 
Ottomin., y Ottomanos. 276. 
Octon Frisingense. 230. 



Ovi. 439 

55. c. 2. 
S. Pablo. 349. 
S. Pablo Ermitaño. 70. 
Paces de Aquisgran. 369. 

,— de Breda. 3 o ó, 

►-de Cambray. 32^. 

.—de Cario Witz. 370. 

►-entre Castilla, y Portugal. 360. 

>— de Munster, 356. 

*— Oftaviana. 19. 24. 

.—de Pasarovitz. 382. 

—de Portugal y Castilla. 360. 

►—de los Pirineos 368, 

—de la Quadruple Alianza. 382. 

►-de Radstat. 381. 

—de Riswich. 3^7. 



íe Viena. 382, 



75 



3^9- 

380. Véase 



^de Utrecht, •:? 

Paz. 

Paciano, Obispo. 83. 
S. Pacomio. 82. 
Padilla (Juan de) 324. María. 

271. c. I. 
Padrinos, del Bautismo. ^8. 
Paises bajos. 346. 381. 
Paganos. 84. c. 2. 
Pagi. 24. 143. V 363. 
Paíínino (Santes) 341. 
P.iadio. 87. 
Pahfox. 3 ó 4. 
Pala mi tas. 263. 
Palatino, Eleáor. 556. 365. 
Palavicino, 3Ó5. 
Palilia. 6. 
Paludano, 27^ 
Pan, inficionado. 218. c. I. 
Panodoro. 12. c. 2. 

Ee 4 Po- 



440 Pan. Indicie 

Panormltáno. 303. 
Pantíeno. 61. 44. 
Pantheon de la Rotunda. 117. 
Panvinio (Onofre) 34. 
Papa , qué significa? 51. c. 2. 

en tiempo de Cisma. 299. 
Papebroquio. 36$. 
S. Paphnucio, 82. 
Papiniano. 6c. 71. 
Papisa , su Fábula, 153. 
Parthos. 72. 
Parvo (Juan) 306. 
Pasqua. 59. c. i. 60. 
S. Pasqual Baylon. 340. 
Paserino. 365. 
Pastora de Orleans. 307. 
Patavino. 276. 
Patérculo. 55. c. 2. 
Patri.ircas, del Oriente. 249. 30I. 
S. Patricio. 87. y 94. 
Pavía. 114. c. 2. 115.C. I. 324. 

Batalla de Pavía. 324. y 334. 
Sta. Paula. 8í. y 82. 
Paulianistas. 70. c. I. 
S. Paulino. 94. 
Paulino, Aquilcyense. 145. 
Paulo, Diácono. 145. 
Paulo Emilio. 303. 
Paulo, de Santa María. 303. 
Paulo, Véneto. 251. 
Pausanias. 6 1 . 
Paz de la Iglesia. 84. Fiesta de 

la Paz. 202. 
S. Pedro, y S. Pablo. 349. 
S. Pedro de Alcántara. 340. 
S. Pedro Arbués. 302. 
S. Pedro Chrysologo. 94. 



DE LOS K03!BRESf PeD. 

Pedro Diácono. 112. y 230. 

Pedro Eremita. 210. 

Pedro Lombardo. 230. y 238. 

S. Pedro Martyr. 251. 

S. Pedro Nolasco. 251. 

S. Pedro de Osma. 229. 

S. Pedro Regalado. 302. 

Pedro Venerable. 228. y 230. 

Pelagio , Herege. 93. 

S. Pelagio, Martyr. 18$. 

Pelusiota. Véase Isidoro. 

Peñafíel. 273. 

Peñiscola, isla. 283. c. I. 

Peñón de Velez. 331. c. i. 

Peralta (Pedro de) 380. 

Pereyro. Véase Ordm de Alean-- 

tara. 
Periodo Juliano. 12. 
Periodo Greco-Romano. 16. 
Sta. Perpetua, y Felicitas. 70. 
Persecuciones mas sangrientas de 

la Iglesia. 57. 62. 71. 83. 95. 

174. 
Persio. 55. c. 2. 
Peste. 73. 279. 
Petavio, 364. 

Peter-Veradin. Véase Batalla. 
Petrarca. 275. 
Sta. Petronila. 55. c. 2. 
Doña Petronila , de Barcelona. 

225. 
Pharsalia. 22. 
Phasis , ó Phase. 9. 
S. Phelipe Benicio. 251. 
S. Phelipe Neri. 340. 
B. Phelipe Placencia. 275. 
Phenix. 58. 



Phi y cosas 

Phileto , Herege. 54. c. 2. 
Philipinas. 331. c. i. 
Philon. $5. c. I. 
Philostrato. 61. 

Phocio. 164. 155. 166. y 167. 
Photino. 80. 

Plastas. 166. c. I. y 191.- 
Picolomino. 251. 
Pico MlrandiiLmo. 303. 
Piedra-Hita. Véase Batalla. 
Pigio. 341. 
Piligrino. 190. c. 2. 
Pineda. 364. 

Pintor, caso raro, 305. c. 2. 
Pirineos. 368- 
Pizarro (Francisco) 344. 
Placidia. 92. c, i. 
S. Placido. III. 
Platina. 303, y 285. 
Plinio , el Mayor, 55. c. 2. 
^w-el Menor. 61. 
Plutarco. 55. c. 2. y 61. 
S. Pülicarpo. 61. 
Polidoro Virgilio. 303. 
Polonia. 37. c. 2. sus Duques. 

115. c. 2. sus Reyes. 191. 
Pólvora. 279. 
Pompeyo. 22. 
Ponce (Basilio) 341, 
Ponce de León (Juan) 345. 
Pontifice Máximo. 28. 
Porcelos (Diego) 171. 
Porphyrio. 71. 
Porphyrogenito. 136. 
Portovelo. 384. 
Portugal , origen de su nombre, 

y Reyes. 231. Unido con Cas- 



NOTABLES. Pos. 44! 

tilla. 331. c. 2. Vuelto á sus 

Reyes. 360. 
S. Posidio. 94. 
Praga. 116. Batalla de Praga. 

356- 
Praga (Geronymo de) 299. c. 

I. y 302. c. I. 
Pragmática Sanción de Francia. 

319- 
Praxeas , Plerege. yo. 

S. Práxedes. 61. 

Predestinacianos. 94, 

Presbyterianos. 379. c. l. 

Pretor, Oficio, 31. c. i. 

Sta. Prisca. 55. c. i. 

Prisciliano. 8 1 . 

Prisión del Conde de Castilla. 
183. De algunos Reyes. 201. 
y 202. De algunos Papas. 
176. y sig. 215. 324. De la 
Reyna Doña Urraca. 222. 
De Cardenales. 238. c. 2. 
De Reyes de Francia, 249. 
c. I. 272. c. I. y 324. Del 
Principe de Viana. 291. del 
Rey de Aragón. 293. c. i. 
De un Principe de Portugal 
294. c. I. 

Prochita (Juan) 25^. 

Proclo. 95. 

Proconsulado. 29. c. r. 

Procopio, Cesariense. 112. 
•— Gaceo. 112. 

Prophecias de San Malachias, 
229. 

S. Prospero. 9^. 

Protestantes. 339, 



442 Pro. Índice 

S. Protho. 70. 
Pro venza. 225. 
Prudencio. 83. 
Prusia, Reyno. 381. 
Pselo. 167. 
Ptholomeo. 6 1 . 
Pucele de Orleans. 307. 
Puertas de Jano. 23. 
Puerto Malion. Véase Menorca. 
Pulcheria. 90. 
Pulla , Provincia. 103. 187. 21$. 

y 293. c. 1. 

Pultova, Batalla. 383. 
Purpura Cardinalicia 241. 
Pyrroho. 118. y 126. 
Qua-Keres. 364. c. i. 
Quarenta Horas. 323. c. I. 
Qucstor Oficio. 32. 
Que vedo , Escritor. 364. 
Quietistas. 363. 
Quindecimviros. 31. 
Quinquenales, Votos. 24. 2^. 
S. Qaiiitin. Véase Batalla. 
Quintiliano. 55. c. 2. 
Rábano, Escritor. .ió6. 
Rabena. 119. c. i. 115. Veasc 

Batalla. 
Radagaiso. yj. c. 2. 
Ragozzi. 375. c. I. 
Rameras , antes Princesas. 178. 
Rampelogis , Escritor. 303 . 
Rasura (Ñuño) 172. c. i. 181. 
S. Raymundo, 251. 
Raynaldo (Oderico) 364. 

^Theophilo. 364. 
Rechimiro. 123. c. I. 

Regifugio. 22. 



J>Z LOS NOMBRES, Rel. 

Reliquias. 125.V. Imágenes. 

Reloges , de Campana. 129. 

S. Remigio. 94. 

de Requesens. 345. 

Ricardo de Sto. Victore. 230. 

Richeliu. 360. 

Ricimero. 189. 

Rioja. 203. c. 2. 

Riswich. Véase Paces'. 

Sta. Rita de Casia. 302. 

Ribagorza. 203. c. 2. 

S. Roberto. 206. 

Roca (Angelo) 365. 

Rochela. 361. c. i. 

Rodhas. 235. y 281. c. i. 

D. Rodrigo, Arzobispo. 251. 
íRogerio, de Sicilia. 215. 

Rollón, Normano, 163. 173. 

Roma. Año de su fundación. 6. 
21. y 23. Sus Reyes, y pri- 
meros Cónsules. 21. Tomada 
por los Godos. 9^. 

S. Romualdo. 186. y 206. 

Roncesvalles. Véase Batalla. 

S. Roque. 27^. 

Sta. Pvosa de Lima, 364. 

Sta. Rosa de Viterbo, 251. 

Rosellon. 247. c. i. 296, Cedi- 
da á Francii. 368. c. 2. 

Rosimunda. 114, c, i. 

Rosveydo, 365. 

PvOtunda, 117, 

B. Rojas (Simón) 341. 

S. Riidesindo, 286, 

Ruiz Diaz. Véase, Cid. 

Sta. Rufina. 70. 

Rufino, Capitán, yy. c. i. 

.-Es- 



r COSAS NOTABLES. ScAN. 443 

Scandcrberg. 304. c. i. 

Schelstrate. 365. 

Schomberg, Mariscal. 359. c. I. 

Scoto (Juan Duns) 251. 

S. Sebastian. 70. 

Seculares, juegos. 25. 

Sed u lio. 9^. 

Segovia, sus Cortes. 266. 290. 

S. Segundo. ^5. 

Seleucidas , y Seleuco. 18. c. 2. 

de Sena (Santa Cathalina) 263. 

Senense , Sixto. 341. 

Séneca. 55. c. 2. 

Senador. 30. c. 2. 

Septem vires. 31.3 6y. 

Sepusio (Juan) 328. c. i. 

Serario. 364.- 

Sergio. 126. y 133. 



RuG. 

»— Escritor. 83. 
Rugios. 38. c. I. 
Rupe (Alano de) 303. 
S. Ruperto. 117. c. 1. 
Ruperto Abad. 230. 
Rusbroquio. 275. 
Rusia, recibe la Fe. 167. c. 2. 
Sá , Escritor. 341. 
S. Sabba. 94. 
Sabelio , He rege. 70. 
Saboya, sus Duques, 189. 
Saladino. 234. 
Salamanca. 162. c. I. 
Sales. Véase S. Franciseo. 
Saliano. 36^. 
Sálica, Ley. 99. 
Salmanticenses. 36^. 
Salmerón. 341. • 

Salvo condutílo. 299. 339. c. 2. Seripando. 341. 
Samosateno (Pablo) 69. y 70. Serri. 379 
Sampiro. 206; 
Samson, Abad. 167. 
S. Sancha. 23ÍI. y 25 1. 
Sánchez. 341. 



Sangre de Christo. 118. c. 2. 

165. c. 2. 371. 285. c. 2. ' 
Santabareno. 158. 165. 
Santiago. 169. 182. 183. Su 

Iglesia. 166. 195. 214. 
Santos, Todos , su Fiesta. 153. 
Santotis. 341. 
Saracenos. 133. 
Sarmacia. 35. 
Sarmiento (Martin) 380. 
Saturnino, Herege. 54. c. 2. 
Saxonia. 275. 
Scaligero. 12. y 341. 



Ser veto, Herege. 340. c. 2. 

Servia. 158. c. 2. 

Severianos. 61. 

Severo Sulpicio. 94. 

Sevilla, ganada. 24^. 

Sexto. 21. 

Seyros. 37. 

Sforcia , Duque. 325. 

Sicambia. 86. 

Sicilia , sus Reyes. 232. 238. 

Su unión con Aragón, 247. 

255. Pasa á Saboya. 381. Al 

Cesar. 383. 
Sigeberto, Historiador. 230. 
Sigilo Sacramental. 275. 
SÍl;Io de Oro. occ. 4. 
Silingos. 37. 

Si- 



C. 2. 



239- 
Templo 



444 Sil. 
Siiio Itálico. $$. 
Simariiiga. Véase S. Fidel. 
S. Simón. 62. 
Simón Mago. 47. y 54. 
Sta. Simphorosa. 61. 
S. SimpUciano. 94. 
SirmonJo. 364. 
Sisas. 246. c. I. 
Sobieski (Juan) 357. 
Sobrarbe. 151. c. 2. 
Sócrates. 95. 
Solimán. 275. y 325. 
Solino. 61. 

Sombrero Cardinalicio. 
Sophia, Augusta, 113 

de Santa Sophia. 116. 146. 
S. Sophronio, 126. 
Sorbona. 260. 
Sosigenes. 8. 
Soto. 341. 
Sozomeno. 95. 
Spira junta de. 339. 
Spondano. 364. 
Stacio. 55. c, 2. 
S. Stanislao Kosca. 331. 
S. Stanislao , Obispo. 206. 
Stapleton, 341. 
Stilicon. 77. 88. y 96. 
Stokolmo , se funda. 234. 
Storkio, Herege. 340. 
Strabon , Geographo. 55. 
Strabon. 166. 
Stuarda, Maria. 346. c. i 
Studitas, su Colegio. 103 

S. Theodoro Studita. 166 
Stylita , S. Simón, iil. 
Suarez. 364. 



ISDICE DE LOS NOMBRES^ SüE 

Suecia , recibe la Fe. 233. De 

sus Reyes. 234. 
Suetonio 61. 
Suevos. 96. 
Suevios. 37. c. 2. 
S. Suitberto. 144. y 168. c. I. 
Suidas. 186. 
Sulla Bella. 171. 
Sultán. 209. 

Sumard (Bartholomé) 279. 
Surio (Lorenzo) 341. 
Suson (Henrique) 251. y 275. 
Syncronismo. 9. 
Tac i ano. 61. 
Tácito. 58. y 6r. 
Tajón. 127. 131. 
Tallar, Mariscal de. 374. 
Talmud. 63. c, I. 
Tamerlan de Persia. 267. 276. 
Tamita, Batalla de. 333. 
Tañáis, Rio, 35. c. 2. 
Tancredo Altavilano. 212. 
Tánger. 294. c. i. 
Tarantasia (Pedro de) 239. 
Taulero. 275. 
Taumaturgo. 70. 
Sta. Tecla. 55. c. r. 
Tekeli. 357. 

Telemaco, Monge. 27. c. I. 
Temblantes. 364. 
Temesvar. 375, 
Témporas. 64. c. r. 
Terapeutas. 58. c. i. 
Terceras, Islas. 334- y 3^o« 
Tercias, 245, c. 2. 
Sta. Teresa, Reyna. 232. 251. 
Sta. Teresa, de Jesús. 340. 

Ter- 



348. 
H5- 



Tmk. t cosas 

Terremoto. 3S5. 

Tertuliano. 61. 69. y'71. 

Tesalonica. 86. 

Thaboritas. 302. 

Theodelinda. 107. c. 2. 121, 

Theodocion. 63. g. 2, 

Theodora Romana. 175. 

Theodora Augusta. 167. 

Theodoreto. 95. 

Theodoro, Hcrege. 61, 

Theodulpho. i6ó. 

Theophanes. 145. 

Theophilato. 206. 

Theophilato, Patriarca. 1S7. 

Theophobo. 157. 

Thesalia. 22. c. i. 

Theuderada. 137. 

Tliiers , ó Thierri. 364. 

S. Thimotheo. 61. 

Sto, Thomás de Aqulno. 251. 
•— Cantuariense. 216. 226. 228. 
»— de Vilianueva. 340. 

Tr i temió , Abad. 303. 

Tiempo, sus divibiones. 3.74. 
Proleptico. 9. c. 2. 14. 

Tierra Santa. 221. 

Tilemont. 364. 

Tilli (Juan) 35Ó. c. 2. 

Tirino. 364. 

Titelmán. 341. 

Tito Livio. ^5. 

Toledo. 131. 132. Restaurada. 
. 202. Imperial. 222. Compe- 
tencias con Burgos. 279. 

Tolosa. 208. 

S. Toribio de Liebana, 94. 

.—de Magrovejo. 341. y 364. 



NOTABLES. TOR. 44^ 

Tormentas, C¿ho. 314. c. 2. 

Torneos. 335. c. i. 

Torníelí. 364. 

Toro, Ciudad. 294. 

S, Torquato. 5^. 

Torquemada (Juan) 303. 309. 
Tostado (Alfonso) 303, 

Trapisonda. 254. 255. 

Treboniano. 112. 

Tribunicia Potestad. 29. 34. 

Triumvirato. 22. 

Trogo Pompeyo. ^^. 
Trullana , Junta. 119. 125, 
Tudense (Lucas) 251. 

Túnez. 320. c. i. 331. 
Turcos , su origen. 209. Su Im- 
perio. 275. 303. 
Turnon , Cardenal. 373. c. 2, 
Turonensc , Gregorio. 112. 
Tyrano. 293. 
Va Id en se (Thomás) 303. 
Valdenses, ó W'aldenses. 228. 
ValeiKÍa , conquistada. 247. 
Valentino, Herege. 60. 
S. Valerio. 81. 
Valerio Máximo. 55. c. 2. 
Valesio. 364, 
Valla (Lorenzo) 303. 
Valladolid, su Chancilleria. 289. 
Valois, Casa, 272. 
Valones. 36. c. 2. 
Val-Telina. 35 i. c. 2. 
Vándalos. Véase TVandalos, 
Vanino (Lucilo) 363. c. 2. 
Vargas. V^ease Bargas. 
Variaciones. 2 jo. 
Vasco Gama. 3 1 4. 

Vas- 



44 6 Vas. Indica 

Vasconcelos (Miguel) 359. 

Vatablo. 341. 

Vaticano, Palacio. 216. c. l. 

Vázquez. 341, 

S. Ubaldo. 229. 

Ubeda. 253. c. 2. 

S. Udalrico. 168. y 186. 

Vega , Escritor. 341. 

D. Vela. 207. c. I. 

Vellido, Traidor. 202. c. l. 

S. Venancio. 70. 

Venancio Fortunato. 46. 112. 

Venecia, su origen. 102. 146. 

c. 2. 169. c. I. 
Veneno dado en el Cáliz á un 

Papa. 193. Véase Guantes. 
Veragua. 313. c. i. 
Verina. 90. c. 2. 
Vermilio, Herege. 340. 
Vernon , ó Vvernon. 384. 
Verona, Ciudad. 179. 217. 
Versalles. 362. c. 2. 
Vespucio (Americo) 313. 
Viatico. 274. c. I. 
S. Vicente Ferrer. 281. c. 2. 

283. 285. 292. y 302» 
»— Martyr. 81. 
•—de Paul. 364. 

S. Vicente (Estrecho de) 332. 
Vitoria Adiaca. 24. Virgen de 
la Victoria. 242. c. i. Nave 

Vitoria. 313. c. 2. 
Vidoria, Escritor. 341. 
Vidor Cartenense. 95. 
»— Túnense. 112. 
S. Viítor Uticense. 94. 
Viílorino Aíjuitano. 88. 



DE LOS NOMBRES^ VlD. 

Vida Eremítica. 71 86. 

Viena, Corte. 355. Batalla de 
Viena. 357. Véase Paces. 

Vigilando , Herege. 93. 

Vigilias , en que se divide la no- 
che , y el dia. 3. c. l. 

Vilgardo. 205. c. I. 

Villalpando, Escritor. 341. 

Villaroel, 365. y 380. 

Villars , Mariscal. 380. 

Villaviciosa. Véase Batalla, 

S. Villebrodo. 126. y 188. 

S. Vicente Lirinense. 95. 

Viseo. 184. c. I. 

Visigodos. 36. c. 2. 91. 

Visperas Sicilianas. 255. 

Vitriaco (Jacobode) 251. 

Vives (Luis) 341. 

Vizcaya. 150. 203. 366. 

Ulit. 149. 

Ulpiano , Jurisconsulto. 71. 

Unción Extrema. 227. c. 2. 

Ungir á los Reyes. 131. 

Unigcnitus, Bula. 373. c. 2. 

Union de Urrecht. 346. Véase 
Griegos. 

Universidades. 273. La de Bo- 
lonia. 87. de París. 145. y 
1^2. de Tolo?a. 191. de Sa- 
lamanca, y Palencia. 260.de 
Alcalá, alli. y 344. de Va- 
lladolid. 281. de Lobayna. 
319. de Coimbra. 260. 332. 

Volaterrano. 303. 

Volseo. 347. 

Vorágine (Jacobo) 251. 

Votos decenales, &c. 25. 

Up. 



Ups. 



T COSAS 



Upsala 234. 
Urgel. 144. y 292. 
Sta Ursola. 82. 
XJsuardo. 166. 
Utrecht. Véase Paces. 
Ut , Re, Mi . Fa. 206. 
Vulgata , Biblia. 63. c. 2. 
Wadingo. 364. 
Waltero , Herege. 275. 
Wandalos. 3 ó. c. 2. 99. i 
Wandelberto. 166. c. 2. 
S. Wenceslao. 186. 
Wesfalia. Véase Munster, 
Wiclef. 274. 
Wion, Monge. 229. 



NOTABLES. WlT. 447 

Witikindo. 186. 
S. Wolfango. 186. 
Ximenez de Cisneros. 316. 

329. c. I. y 344. 
Ximenez (Garci) Véase Garda. 
Yamblico. 71, 

Yegua Phorbante. 188. c. I. 
Yuste , Monasterio. 327. 
Zamora. 202. c. i. 
Zisca (Juan) 288. c. i. 302. 
Zonaras, 230. 
Zona Tórrida. 316. 
Zosimo, Historiador. 83. 
Zuinglio, Herege, 340.- c. l. 
Zurita. 341. 



12. 



Se bailara con todas las Obras del Autor , y con el Tomo 

de las Noticias de su Vida , en la Portería de S, 

Phelipe el RcaL 



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This book is DUE on the last 
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