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Full text of "Colección de los viages y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV, con varios documentos inéditos concernientes á la historia de la marina castellana y de los establecimientos españoles en Indias"

' REESE LIBRARY'-; 



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C0LECCI01¥ 

DE LOS VIAGES Y DESCUBRIMIENTOS, 

QUE HICIERON POR MAR LOS ESPAÑOLES 

DESDE FINES DEL SIGLO XV, 



COIf VARIOS DOCUMENTOS INÉDITOS CONCERNIEIÍTES A JLA HISTORIA DE J.A 

MARINA CASTELLANA Y DE LOS ESTABLECIMIENTOS ESPAÑOLES 

EN INDIAS, 

COORDINADA É ILUSTRADA 

POR D, MARTIN FERNANDEZ DE NAVARRETE, 

CABALLERO DE LA ORDEN DE S. JUAN , GRAN CRUZ DE LA REAL 
ORDEN DE ISABEL LA CATÓLICA , DEL CONSEJO DE Sk M. ¥ SU 
SECRETARIO , DIRECTOR DEL DEPÓSITO HIDROGRÁFICO Y DE LA 
ACADEMIA DE LA HISTORIA, DEL NÚMERO DE LA ESPAÑOLA, CON- 
SILIARIO DE LA DE S. FERNA^Dp, CORRESPONDIENTE DE LA SO- 
CIEDAD DE GEOGRAFÍA DE PARÍS, DE LA FILOSÓFICA DE FILA- 
DELFIA, DE LA DE ANTICUARIOS DE NORMANDÍA Y DE LOS DEL 
NORTE DE COPENHAGUE , Y DE LA ACADEMIA REAL DE CIENCIAS 
DE BERLÍN. 



TOMO IV. 



EXPEDICIONES AL MALUCO. = VIAGE DE MAGALLANES 
Y DE ELGANO. 



ÜNI?EESIXI 

BE ORDEN DE 5. M. 
MADRID EN LA IMPRENTA NACÍOWAL 

AÑO DE 1837, 



¡rv/tff 






PROLOGa 



1? xLl descubrimiento clS^la Tierra-firme en las 
inmediaciones de Paria, hecho por el ahnirante Don 
Cristóbal Colon el año 1498, y que promovió en 
los siguientes el de las costas situadas al norte y al sur 
de aquel continente por diversos navegantes españo- 
les ' , si bien dio á conocer en último resultado su 
dilatada extensión por las orillas que baña el Océa- 
no Atlántico , dejaba siempre la ansiedad de encon- 
trar un paso d estrecho que comunicase con el mar 
de la India para facilitar el comercio de las especerías 
sin tocar en los términos del rey de Portugal : ob- 
jeto primordial de las empresas anteriores y de las 
que por entonces se su\?edieron. 

a? Mientras Colon , buscando camino para la In- 
dia , descubría un nuevo mundo , se acercaban los 
portugueses al término de los descubrimientos que 
con igual objeto hablan emprendido muchos años an- 
tes siguiendo las costas occidentales del África; pues 
doblando Vasco de Gama^ el cabo de Buena-Esperan- 
za, atravesando el mar Indico, visitando entre otras 
las ciudades de Melinde y Calicut , haciendo alianzas 
y tratados con sus reyes, y cargando sus buques de 
las ricas y peregrinas producciones de la India , re- 
greso glorioso á Portugal , y consiguió fijar en Lis- 
boa por este nuevo camino la riqueza y contratación 
que hasta entonces habia hecho la prosperidad de al- 
gunos estados de Italia, especialmente de Venecia. 

3? Tan prósperos acontecimientos dilataron las 
esperanzas y planes de ambas naciones , y encendie- 

I Colee, de via¿, españoles , tom. ni, sccc. r. Notic. histdr. pág. 3 
7 Ȓg' 



IivJ 
ron mas las rivalidades sobre la extensión de sus do- 
minios de ultramar, y sobre sus respectivos intere- 
ses comerciales. Los castellanos, que con permiso del 
gobierno se hablan aprestado para continuar los des- 
cubrimientos hechos por el primer almirante y ha- 
blan suspendido accidentalmente sus expediciones, 
animados con tan favorables noticias y protegidos 
del obispo D. Juan Rodríguez de Fonseca, salieron 
de España después del descubrimiento de Paria, y no 
solo reconocieron y confirmaron cuanto habla visto 
y noticiado el almirante, sino también explorando 
al sur y al norte las costas del nuevo continente , le 
suministraron nuevas ideas ó apoyaron las que ya 
había concebido para comprobarlas en su cuarto via- 
ge que emprendió el año 1502. En efecto, Alonso 
de Hojeda habla reconocido con suma prolijidad 
en 1499 desde las costas de Suriñan para el norte las 
de la Guayana holandesa , las de Paria , de Coro y 
Venezuela hasta el cabo de la Vela \ Al mismo tiem- 
po Cristóbal Guerra y Per Alonso Niño examinaron 
las costas de Cumaná, y adquirieron noticias del co- 
mercio que hacían sus naturales en la provincia de 
Cauchieto , distante como cuarenta leguas al occiden- 
te "", Vicente Yañez Pinzón, en su viage hecho en 
aquel año, descubrid desde el hemisferio del sur ha- 
cia la costa de Paria mas de 600 leguas , asegurán- 
dose de ser toda tierra firme d parte de un gran con- 
tinente ^. Reconocidk también Rodrigo de Bastidas 
al año inmediato con gran esmero y cuidado desde 
las inmediaciones de la isla Guadalupe hasta el puer- 
to del Retrete y cabo del Nombre de Dios ^: y final- 
mente, Diego de Lepe, el comendador Velez de Men- 
doza, y los mismos Guerra y Hojeda en sus segun- 
<3os viages , hechos -en 1 501 y 1502, adelantaron los 

1 Colee, de •üiag. tomo iii , págs. 4311. 

2 Colev.M viag. tomo iii, págs. 11 á 18. 

3 Colee, de viag. tomo ui, págs. 18 á 22. 

4 Id, pág. 26. — Oviedo , Hist. gen. de Ind. , lib. 3 , cap. 9.® 



conocimientos hidrográficos de aquellas costas antes 
que Colon las reconociese por dltima vez ^ 

4? Tantas relaciones y noticias combinadas con 
lo que había observado en su viage á Paria hicieron 
creer al almirante que la Tierra-firme se extendía 
muy al occidente , formando la costa meridional de 
Cuba parte del continente asiático , y que las cor- 
rientes que se notaban en la mar de los Caribes pro- 
venían de alguna angostura que debia haber entre es- 
tas tierras. De aqui infería la existencia de un es- 
trecho que comunicase con el mar de la India, y fa- 
cilitase el comercio de los españoles por otra vía que 
la descubierta recientemente por los portugueses : y 
en estas ilusiones de su imaginación veía el glorioso 
término de sus primitivcs planes y proyectos , y la 
recompensa de sus continuados afanes y trabajos. Asi 
lo propuso á los reyes antes de emprender su cuarto 
y último viage en 1502, creyendo hallar el estrecho 
hacía el puerto del Retrete, junto al cabo de Nombre 
de Dios *. Para esto siguió costeando desde los puer- 
tos de Trujíllo y Nicaragua hasta Veragua , recono- 
ciendo prolijamente todas las ensenadas, entradas y 
salidas de las tierras, lo cual le proporciono el descu- 
brimiento de la bahía del Almirante, la boca del Toro 
y otros surgideros, hasta donde llegaron en sus via- 
ges Hojeda y Bastidas, de cuyas relaciones estaba muy 
enterado, y convencido por ellas de no existir el paso 
que buscaba en toda la costa de Tierra-firme recono- 
cida hasta entonces ^. Pero como siempre se mantuvo 
en la firme creencia de que era aquel el continente 
déla India oriental, deducía de las ideas é indicios 
que los indios le daban del país de Ciguare , y de ha- 
ber en lo interior pueblos mas civilizados , que de- 

1 Colee, de viag. , tomo rir . págs. 23 , 24 y 28. 

2 Herrera, Décad. i, lib. 5 , cap. i.°, pág. 124. — Hern. Colon, 
hist. del Almir. cap. 88, pág. loi — Oviedo, hist. gen. de Ind., 
lib. iir , cap. 9.° — Gomara , hist. de Ind. caps. 24 y 55. 

3 Colee, de viag.j tomo i, pag. 285 y tomo 11 1, pág. 593. 



. [VI] 
bia ser alguna provincia del Gran Kan, casi toda cir- 
cundada del mar en forma de península, distante diez 
jornadas del rio Ganges, y cuya situación, con res- 
pecto á Veragua era como Tortosa con Fuenterrabía 
en España , d Pisa con Venecia en Italia ^. 

5? Sin embargo de lo infructuoso de estas pri- 
meras tentativas, jamas se perdió de vista el hallaz- 
go del estrecho , cuyo empeño crecia en proporción 
del aumento y extensión que hacia el sur y el norte 
presentaban las costas no interrumpidas del nuevo 
continente. En la exploración que para proseguir los 
descubrimientos del primer almirante hicieron en 
1506 Juan Diaz de Solis y Vicente Yañez Pin* 
zon, reconocieron el golfo de Honduras, y siguien- 
do al Golfo-Dulce , cuya entrada avistaron al pare- 
cer con el objeto de hallar algún estrecho , llegaron á 
las islas de Caria y descubrieron parte de la pro- 
vincia de Yucatán *. Dos años después los mismos 
navegantes volvieron á continuar sus descubrimien- 
tos con instrucciones del rey católico , en las que les 
prevenía que respecto de hallarse ya descubierta 
tanta parte de la costa de Tierra- firme desde Pa- 
ria á poniente , deseaba se procurase poblar en ella y 
descubrir al sur hacia el Brasil , con la idea siempre 
de encontrar algún paso que facilitase el comercio de 
la especería. Aunque en este viage reconocieron la 
Costa hasta los 40° de latitud meridional, y debieron 
ver por allí el desagüe en la mar del Rio-Colorado, 
nada se adelantó en la pesquisa que tanto se anhelaba^. 
En el año 15 12 trato el gobierno solo con Solis de 
continuar estas investigaciones ; pero como el asien- 
to con él y las instrucciones se retardaron hasta 24 
de Noviembre de 15 14, cuando ya desde el Darien 
habia descubierto la mar del sur Vasco Nuñez de 
Balboa, se le previno á Solis fuese con tres navios 



1 Colee, de viag. , tomo i , pág. 299. 

2 Colee, de viag, , tomo iii , pág. 46. 
5 CoUc de viag. , tomo iii , pág. 47* 



[VII] 

por las espaldas de Castilla del Oro y de allí adelan- 
te , trasluciéndose en las prevenciones que se le ha- 
cían la idea de buscar un estrecho para el mar del sur 
por donde comunicarse con Pedrarias Dávila que ha- 
bía ido á poblar el Darien. Encargábasele también á 
Solis formase un diseño de la tierra que descubriese, 
y que si Castilla del Oro fuese isla y se hallase el paso 
para el otro mar, enviase sus cartas con estos avisos 
a la isla de Cuba. Entonces fue cuando descubrid el 
rio de la Plata , donde fue bárbaramente muerto por 
los indios, regresando de resultas á España dos de 
los tres buques que llevo, por haber naufragado el 
Otro en la mar con toda su tripulación. Sin este in- 
cidente desgraciado hubiera Solis continuado el reco- 
nocimiento de las costas meridionales , y descubierto 
tal vez el estrecho que la fortuna habia reservado á 
Fernando de Magallanes para perpetuar su nombre en 
los anales de la historia y de la geografía. 

6? Aunque la relación de este viage, y de los que 
le sucedieron al Maluco, forman una parte principal 
de los tomos que ahora publicamos, no podemos omi- 
tir que el descubrimiento del estrecho de Magallanes 
no satisfizo enteramente las ideas del gobierno espa- 
ñol, porque hallándose avanzado en el hemisferio me- 
ridional, situado en alta latitud, y en clima muy des- 
templado y borrascoso, era difícil, dilatada y peligro- 
sa la navegación , que se abreviarla si se hallase paso 
mas próximo á la equinoccial o hacia la parte del he- 
misferio setentrional. De aqui nació el cuidado con 
que el gobierno encargaba esta investigación á todos 
los navegantes, y la vigilancia y esmero con que es- 
tos hacian sus reconocimientos en las costas del nue- 
vo continente por ambos mares. Cada rio caudaloso, 
cada entrada ó bahía anchurosa , cada archipiélago ó 
grupo de islas, se les figuraba un estrecho; y de ahí 
tantas opiniones y tantas propuestas con que fatigaron 
al gobierno dwrante aquel siglo y el siguiente. Des- 
pués de los reconocimientos hechos por Colon, Cor- 



[VIII] 

tés , Gil González Davila , Francisco Hernández 
de Córdoba , Alonso Alvarez de Pineda y otros , ya 
se tenia conocimiento seguro en el año 1525 de que 
desde el golfo de Urabá hasta la Florida no había 
tal estrecho. Intentóse entonces buscarle en mayor 
altura hacia la costa de Terranova d tierra de los 
Bacallaos , y salió de la Cor uña con este objeto man- 
dando una carabela el piloto Esteban Gómez; pero 
regresó á los diez meses con nuevos desengaños, des- 
pués de haber reconocido tierras no vistas por los 
navegantes anteriores \ 

7? En el año 1524 vino á España Andrés de Ce- 
receda, tesorero de la armada que al mando del ca- 
pitán Gil González Davila se ocupó en los descu- 
brimientos de la mar del sur , de los cuales traia pla- 
nos y cartas para presentarlos en la corte. Referia 
que caminando por aquel pais hacia poniente , sepa- 
rados tres leguas de la costa , hallaron un mar dulce 
en altura de 13°, que crecia y menguaba alternativa- 
mente, y se creia comunicaba con la mar del norte; 
siendo de tierra llana para andar con carretas dos de 
aquellas leguas, y la otra capaz de habilitarse ó dis- 
ponerse para transitar del mismo modo : que por 
aquella parte habia en la mar del sur dos buenos 
puertos , y que si se verificase haber salida á la del 
norte se lograrla facilitar y abreviar el viage desde 
España a la especería ^ Con esta intención se hicie- 
ron posteriormente muchos reconocimientos del ter- 
reno que media desde el puerto de Caballos , en la 
mar del norte , hasta la bahía de Fonseca en la del 
sur ; siendo notable el que muchos años después hizo 
el ingeniero Bautista Antoneli por orden de Felipe 11, 
de cuyas resultas se abandonó este plan por los mu- 



1 Gomara , hist. de las Indias , cap. 40. -- Herrera , Décad. de 
Jndiíts , Déc. iii, lib. 8 , gap. 8 — Colee, de viag.y tomoiii, pág. 64. 

2 Arch. de Ind. en Sevilla , leg. 5 de Patronato Real , y copia en 
nuestra cplec. de manuscritos.— Herrera , Díc, iv , lib. iii, cap. 2. 



chos Inconvenientes que se hallaron en su ejecución '. 
No eran menores los que ofrecía el proyecto de faci- 
litar la comunicación de los dos mares por el rio de 
Veracruz á Tecoantepec, asegurando que los habitan- 
tes de Nueva-España trasportaban por allí en barcas 
sus mercaderías de una mar á otra. Ni faltaron ideas 
de abrir el paso de Nombre de Dios á Panamá en el 
espacio de diez y siete leguas , y del golfo de Urabá 
al de S. Miguel en el de veinte y cinco , sin embargo 
de las altas sierras que por alli separan ambos ma- 
res; y como el emperador habia manifestado gran em- 
peño é interés en la ejecución de obra tan magnífica 
é importante, muchos procuraban lisonjearle pare- 
ciéndoles que todo era factible y hacedero para una 
nación que iba dilatando su gloria y su poder por to- 
do el universo, aunque tampoco faltaron hombres 
cuerdos y prudentes que informaron sobre los obs- 
táculos que presentaba la naturaleza para la ejecu- 
ción , y que todavía subsisten á pesar de los proyec- 
tos y tentativas que se han hecho modernamente '. 

1 De las comisiones y obras del ingeniero Bautista Antonelí dio 
exacta noticia nuestro amigo D. Juan Cean Bermudez en sus adiciones 
á las noticias de los arquitectos y arquitectura de España del Señor 
Llaguno, que publicó en el año 1829. Véase el tomo iii , pág. 58 y 
sigs.; y enire los documentos (pág. 24a á 286) merece atención la car- 
ta dirigida por Antoneli á Felipe ii , fecha en Porlobelo á 15 ds mayo 
^^ i595/o''^''e ías obras que proyectaba ejecutar para abreviar ¡y mejo- 
rar el tránsito y comercio desde aquella ciudad á la dt Panamá/ 

2 Herrera, Descrip.y cap. 13., pág. ly. ^ Déca,i. jn , lib. 5. 
cap. 12. ^Décad. iv , lib. 3, cap. 2 — No hace muchos años que el 
llamado libertador de Colombia , Simón Bolívar , se propuso ejecutar 
la unión de los dos mares atravesando el istmo, y aun se esperaba que 
en el congreso de Panamá , próximo á reunirse á fines del año 1825, 
se tomaria en consideración este negocio , como tan importante para la 
mas fácil y pronta comunicación de aquellos nuevos estados con las na- 
ciones del antiguo mundo , y por consiguiente como uno de los medios 
mas eficaces para su futura grandeza y prosperidad. Ignoramos el resul- 
tado actual de estos proyectos; pero no dudamos que los progresos de 
las ciencias y artes , y su aplicación á esta clase de empresas, llegarán á 
superar los obstáculos que ahora juzgamos invencibles ó superiores á 

TOMO IV. 6 



[X] 

89 Pero donde con mayor empeño se busco y 
procuro este paso de comunicación entre ambos ma- 
res, fue por el istmo de Panamá. Al partir Pedro de 
los Ríos para Nicaragua en 1527, previno al capitán 
Hernando de la Serna y al piloto Pedro Corzo ^ que 
reconociesen el rio de los Lagartos ( hoy de Chagre) 
desde el punto que está mas próximo á Panamá , que 
serán seis leguas, hasta donde desemboca en la mar 
del norte. Asi lo practicaron en una canoa , resultan- 
do que era navegable para navios hasta doce leguas 
adentro desde el mar del norte, y en lo restante para 
canoas y barcas chatas, las cuales, por lo cómodo de 
las riberas , podrían también ir á la sirga ; y que el 
rio abundaba en pesca , y sus contornos en frutales y 
sitios propios para poblar. Hízose otro reconocimien- 
to desde Panamá al Chagre por el mismo la Serna con 
dos regidores de la ciudad ; y juzgaron poderse habi- 
litar de buen camino carretero las nueve leguas que 
habia de distancia desde el punto de desembarco de 
las mercaderías en el mar del sur , hasta el parage del 
rio en que las barcas hubiesen de recibirlas para lle- 
varlas adonde se situasen los navios *. 

9? Sin duda por resultas de estos reconocimien- 
tos represento la ciudad de Panamá sobre la necesi- 
dad y conveniencia de facilitar la comunicación de 
los dos mares por el istmo d la angostura de tierra 
que los separa ; y por Real cédula , fecha en Medina 
del Campo á 12 de Marzo de 1532 , contesto la 
emperatriz y reina (esposa de Carlos v) que se en- 
viasen al licenciado Lagama tres hombres prácticos 
del pais para que reconociendo los malos pasos de la 

nuestras fuerzas. Ejemplos recientes tenemos del triunfo del ingenio hu- 
mano sobre las resistencias de la naturaleza en la aplicación del vapor á 
la navegación y á otras arles. 

1 Este piloto escribió el año 152/ una relación del reconocimiento 
que hicieron del rio, proponiendo los medios de facilitar su navegación, 

2 Herrera, Déc. iv, lib, i.°,cap. 9 , pág. 15 y 16. 



travesía desde Panamá á Nombre de Dios , por lo mu- 
cho que encarecían los víveres y mercaderías, procu- 
rasen limpiar el rio Chagre , haciéndolo navegable 
hasta el punto mas próximo á Panamá ; y que desde 
alli se abriese un camino transitable para carretas, 
construyéndose á las dos orillas del rio almacenes 
para cargar, descargar y custodiar los géneros que 
condujesen para su tráfico. El emperador al confir- 
mar esta cédula en Toledo á 20 de febrero de 1534, 
expidió otra al gobernador de Tierra-firme, mandán- 
dole hiciese reconocer por peritos el terreno inter- 
medio entre el rio Chagre y la costa de la mar del 
sur , dando cuenta del resultado y proponiendo los 
mejores y mas oportunos medios para efectuar la co- 
municación de aquel mar con el límite navegable del 
rio , exponiendo las dificultades que ofreciese la eje- 
cución , ya por la diferencia de las mareas , ya por el 
desigual nivel de los terrenos ; computando también 
el costo que tendría esta obra en gente y dinero , y 
el tiempo que podria emplearse hasta su conclusión. 
10. El gobernador de la provincia , que lo era 
Pascual Andagoya, contesto desde el puerto de Nom- 
bre de Dios á 22 de Octubre de 1534 entre otras co- 
sas, que este proyecto solo podia aconsejarlo un hom- 
bre de corto talento y que desconociese aquel pais: 
que haria lo que mandaba S. M. en el verano próxi- 
mo por no ser posible verificarlo en la estación de 
invierno : que le aseguraba no habia príncipe en el 
mundo, por poderoso que fuese, capaz de conse* 
guir, aun con el auxilio de los habitantes de aque- 
llos continentes , la unión de los dos mares , ni de 
poder costear la empresa de abrir aquel paso hasta 
el rio; pero que para ejecutar lo que mandaba sobre 
habilitar y reparar los caminos de Nombre de Dios 
á Panamá , y abrir el rio Chagre hasta el punto don- 
de se descargaban las barcas á cinco leguas de aque- 
lla ciudad , era preciso que S. M. mandase llevar de 
cabo Verde cincuenta negros con sus mugeres , pues 



solo asi podría conseguirse esta empresa y mantener- 
la con poco gasto ^. 

II. Como estas tentativas se hicieron otras pos- 
teriormente, y muchos reconocimientos prácticos y 
observaciones físicas sobre las mareas y su altura des- 
igual respecto de un mar al otro para conocer la po- 
sibilidad, la conveniencia y los medios de abrir aque- 
lla importante comunicación; pero todos fueron in- 
fructuosos. El jesuíta José de Acosta , que publicó 
en Sevilla su Historia natural y moral de las Indias 
el año 1590, decia á este propósito "" : „Han platica- 
ndo algunos de romper este camino de siete leguas, y 
» Juntar el un mar con el otro, para hacer cómodo 
»el pasage al Perú, en el cual dan mas costa y tra- 
»bajo diez y ocho leguas de tierra que hay entre 
j> Nombre de Dios y Panamá, que dos mil trescien- 
» tas que hay de mar. A esta plática no falta quien 
»»djga que seria anegar la tierra, porque quieren de- 
í> cir que el un mar está mas bajo que el otro, como 
í5 en tiempos pasados se halla por las historias haber- 
» se dejado de continuar por la misma consideración 
9y el mar Rojo con el Nilo en tiempo del rey Sesos- 
j>tris, y después, del imperio otomano. Mas para mí 
» tengo por cosa vana tal pretensión, aunque no hu- 
»biese el inconveniente que dicen, el cual yo no ten- 
»go por cierto; pero eslo para mí que ningún po- 
»der humano bastará á derribar el monte fortísimo é 
» impenetrable que Dios puso entre los dos mares 
» de montes y peñas durísimas que bastan á sustentar 

>>la furia de ambos mares Cesando, pues, de 

j>este cuidado de abrir la tierra y unir los mares. 



1 Las cartas y provisiones Reales que se citan en estos §§. existen 
originales en el archivo general de Indias de Sevilla, y se hallan copiadas 
6i\ nuestra colección de manuscritos; de los cuales lomamos estas noticias 
para comunicarlas en 31 de julio de 1825 al sabio barón de Zach, que 
las publicó en el tomo xin , pág. 218 de su correspondencia ash'oné" 
mica^ geográjica y hidrográfica y estadística. 

2 iib. III , cap. 10, pag. 148 de esta primera edición. 



[xiii] 
99 hubo otro menos temerario , pero bien difícil y peli- 
»groso de inquirir, si estos dos grandes abismos se 
99 juntaban en alguna parte del mundo. Y esta fue la 
99 empresa de Fernando Magallanes , caballero portu- 
«gues, cuya osadía y constancia grande en inquirir 
*>este secreto, y no menos feliz suceso en hallarle, 
íícon eterna memoria puso nombre al estrecho que 
»con razón por su inventor se llama de Magallanes." 
Posteriormente publicó el Dr. D. Juan de Soldrzano 
Pereira su Política Indiana , y después de hablar del 
descubrimiento de aquel estrecho y del de Maire, rea- 
sumid cuanto hemos indicado sobre los proyectos an- 
teriores y la inutilidad de las tentativas hechas has- 
ta su tiempo para facilitar el comercio directo con 
nuestros domhiios del Océano Pacífico ^. 

12. Las frecuentes desgracias que padecieron las 
expediciones al estrecho de Magallanes y los crecidos 
gastos que causaban, hicieron preferible á camino 
tan largo y peligroso el tránsito y conducción de las 
mercaderías por el istmo desde Nombre de Dios d 
Portobelo hasta Panamá, fortificando el primer pun- 
to para asegurarlo de los ataques de los corsarios '; 
y aunque después de la expedición de Juan Ladrille- 
ro, que salid del puerto de Valdivia en noviembre 
de 1557, continuaron los vireyes del Perú y gober- 
nadores de Chile empresas semejantes para reconocer 
el estrecho y facilitar su navegación , ni aun memo- 
ria de ellas se ha conservado por haberse perdido al- 
gunos de los descubridores, y retrocedido otros sin 
conseguir el objeto que se propusieron ^. De aqui 

1 Lib. i.°, cap. 4P al fin. 

2 Herrera , Descripc. de las Ind. occid. cap. 15, pág. 30. 

3 En la segunda parte, pág. 2197 sig. de la Relación del vi a ge he- 
cho al estrecho de Magallanes en 1788 jv 1786 por la fragata Satt" 
ta María de la Cabeza , se dio una breve noticia de esta expedición, 
de la cual se conservan dos relaciones en el archivo general de Indias , y 
copiasen nuestra colección de manuscritos; una del mismo Ladrillero, 
y otra de Francisco Cortés Ogea, capitán de la nao S. Sebastian , que se 
separó con una tormenta. 



[xiv] 
resultó el total abandono de aquella navegación por 
mas de veinte años, llegando á olvidarse los anterio- 
res viages al estrecho , hasta dudar de su existencia, 
cundiendo la opinión de haberse cerrado por algún 
terremoto lí otro accidente del mar y de las tempes- 
tades. El P. Acosta decia antes del año 1589 ^: >>E1 
» estrecho, pues, que en la mar del sur hallo Maga- 
»llanes, creyeron algunos, d que no lo habia, d se 
j) habia ya cerrado, comoD. Alonso de Arcila * escribe 
í>en su Araucana ; y hoy dia hay quien diga que no 
»hay tal estrecho, sino que son islas entre la mar, 
^> porque lo que es tierra firme se acaba alíi, y el res- 
19 to es todo islas , y al cabo de ellas se junta el un 
»mar con el otro amplísimamente , d por mejor de- 
>)C¡rse es todo un mismo mar. Pero de cierto consta 
5> haber el estrecho y tierra larguísima á la una ban* 
»da y á la otra, aunque la que está de la otra parte 
»del estrecho al sur no se sabe hasta donde llegue." 
La autoridad de Ercilla que cita el P. Acosta , es la 
mas respetable y fidedigna que se podía presentar, 
porque después de haberse hallado en siete batallas 
campales en la guerra de Chile , acompañd á su gene- 
ral D. García Hurtado de Mendoza á la conquista de 
la ultima tierra que por el estrecho de Magallanes 
estaba descubierta hasta Chiloe ; y aun paso adelante 
seguido de otros diez soldados, venciendo grandes 
dificultades, y atravesando dos veces en piraguas el 
peligroso desaguadero del archipiélago de Ancud- 
box , entro la tierra adentro, y en la corteza del ár- 
bol mas robusto que vid allí grabd con un cuchi- 
llo aquella inscripción que conservo en su Arau- 
cana para perpetua memoria de su intrepidez y atre- 
vimiento. 



1 Hísf. natural jy vioral de las Ind. , líb. 3 , cap. 10, págs. 148 

y M9- 

2 Tal vez es errata en la obra impresa en lugar de escribir Ev 
cUla. 



[XV] 

Aqui llegó donde otro no ha llegado 
T>on Alonso de Er cilla, que el .primero 
En un pequeño barco deslastrado. 
Con solos diez , pasó el desaguadero 
El año de cincuenta y ocho entrado 
Sobre mil y quinientos , por hebrero, 
A las dos de la tarde el postrer dia, 
VoHiendo á la dejada compañía ^. 

Es, pues, muy singular que ejecutándose en el 
mismo año 1558 y por orden del mismo general la 
expedición de Ladrillero , que aunque con muchos 
trabajos y pérdidas logro reconocer todo el estrecho 
de ida y vuelta hasta regresar al puerto de su salida, 
participase Ercilla de la opinión general de haberse 
cerrado aquel paso, como lo expresa al principio de 
la Araucana en estas octavas *. 

Y estos dos anchos mares que pretenden 
Pasando de sus términos juntarse. 
Baten las rocas y sus olas tienden; 
Mas esles impedido el allegarse: 
Por esta parte al fin la tierra hienden 
Y pueden por aqui comunicarse. 
Magallanes :, señor, fue el primer hombre 
Que abriendo este camino le dio nombre. 

Por falta de pilotos, ó encubierta 
Causa quizá importante , y no sabida 
Esta secreta senda descubierta. 
Quedó para nosotros escondida. 
Ora sea yerro de la altura cierta. 
Ora que alguna isleta remo'vida 

1 Araucana , canto xxxvi , oct. 29. _ Siiarez de Figueroa , Hechoí 
del marques de Cañete , lib. iii, pág. (^^.^Vida de Ercilla al principio 
del tomo i de la edic. de la Araucana , por Sancha, de 1776. ,^ Moli- 
na, comp. de la hisí. civil de Chile j lib. i , cap. r^.pág. iBo. 

2 Araucana, cacto i.° , octavas 8 y 9, ... .,;.: í.:^.jij.^ -.:. v- ..;,:' ;■ >.: 



[xvi] 
Del tempestuoso mar y 'viento airado 
Encallando en la boca la ha cerrado. 

13. Pronto se desvanecieron estas dudas sobre la 
existencia del estrecho d posibilidad de pasarle, por- 
que varios extrangeros se dirigieron por él al mar 
del sur á robar nuestras naves y saquear las pobla- 
ciones de nuestras inermes costas , siendo el primero 
Francisco Drak en el año 1578 , al que siguieron Can- 
dish, JacoboMahu , Olivero Noort, Spilberg y otros 
muchos ingleses y holandeses , causando tantos daños 
y vejaciones, que fue menester ocurrir á su remedio 
con las expediciones de Sarmiento, de los Nodales y 
de D. Antonio Vea , sin embargo de lo cual aseguraba 
D. Francisco de Seijas, á fines del siglo xvii, que pu- 
blicaba su Descripción geográfica ¡j derrotero de la 
región austral Magallánica , porque en España se 
creia imposible la tal navegación , teniendo muchos 
por sueño las anteriores \ Uno de los aprobantes ' de 
esta obra se lamentaba de que la navegación del es- 
trecho »esté tan olvidada de los españoles, que ni en 
,>la práctica y escritos de estos tiempos se toque d 
>» examine , cuando las demás naciones , instruidas al 
,> principio de la nuestra, hallan tan fácil esta nave- 
» gacion , d ya que pasen á las Malucas , Japón y Chi- 
jjna, que no es tan pernicioso si al pasar las costas 
„de nuestras Indias no hacen hostilidades, d ya con 
5) el fin de piratear d de hacer contrabandos , no pasen 
yy de la costa que tan dilatadamente se extiende des- 
»de Chile á Acapulco, y que se haya reducido todo 
M nuestro tráfico á Puerto-Belo, Veracruz y Rio de 
ola Plata; de forma que aun para opugnar los pi- 
>» ratas se han de conducir los materiales de las naves, 

1 En el prólogo de esta obra impresa en Madrid el año 1690. «. 
Véase la parte 11 de la relación delviage hecho al Magallanes en 1785, • 
ya citada, pág. 272. ■> 

2 El Dr. D. Andrés de Gamez , prolomédico del reino de Nápo-^^ 
les y médico de cámara de Carlos 11. 



[xvii] 
.>de que se carece en el Pertí, por tan prolijo rodeo 
»y sujetarse al dilatado tiempo de su fábrica, cuando 
f ) haciendo partir de España estas mismas naos , cuya 
») construcción será con gran diferencia de menos cos- 
»i ta , se harán temer de los piratas y contrabandistas, 
n aun antes de los mares de Cabo-Verde y Guinea, 
« por todo el rumbo de su viage hasta los estrechos, 
>9 en ellos mismos , y después barriendo las costas que 
«desde estos se terminan en Acapulco; pues será cosa 
» mas fácil ejecutar su ruina insistiendo en sus pisadas 
M y midiendo los trámites de su ida y vuelta." 

14. No era, pues , extraño que el gobierno espa- 
ñol en estas diferentes épocas , escarmentado con tan- 
tas pérdidas y malogramientos en sus expediciones al 
Magallanes, d contemporizando con las opiniones 
que tal vez sugería el temor , el escarmiento , el des- 
engaño d la ignorancia , promoviese los medios de fa* 
cuitar por otras partes las comunicaciones con el 
Océano Pacífico, como lo hizo en los mares occi- 
dentales de Nueva-España y al norte de la Califor- 
nia , de cuyas empresas dimos amplia noticia muchos 
años ha en la Introducción á la relación del 'viage hecho 
por las goletas Sutil y Mejicana en el año ^79 2 para 
reconocer el estrecho de Fue a \ Por tantos motivos se 
miro á los principios el hallazgo del estrecho de Ma- 
gallanes como el complemento de los proyectos d 
planes de Colon , pues facilitaba por mar la comuni- 
cación con los paises de la India oriental , de que die- 
ron tan solemne testimonio los pocos que lograron 
concluir el viage al mando y bajo la dirección de Juan 
Sebastian de Elcano en la nao Victoria , dando la pri- 
mera vuelta al mundo y presentando al emperador 
en Valladolid no solo algunos naturales de aquellas 
remotas islas , sino los presentes d regalos de sus ré- 

I Noticia histórica de las expediciones hechas por los españoles 
en busca del paso del noroeste de la América. — Madrid en la impren- 
ta Real, año 1802 , en 4.** «.Se imprimieron algunos ejemplares 

sueltos. 

TOMO IV c 



gulos , caciques d señores , y sobre todo las preciosas 
especerías , cuya posesión y comercio había sido el 
origen de las rivalidades con Portugal , y el objeto de 
tantas y tan costosas expediciones de los unos por las 
costas de África en el siglo xv, y de los otros por 
los mares occidentales á principios del siguiente ^. 

15. Estas consideraciones nos decidieron á conti- 
nuar la Colección de Viages con las relaciones de los 
que se hicieron al Maluco por la parte occidental, y 
que dieron tanto ensanche á los conocimientos geo- 
gráficos y á las especulaciones rnercantiles. La impor-. 
tancia, la sorpresa, la admiración que causo el de 
Magallanes, terminado gloriosamente por Juan Sebas- 
tian de Elcano ^ lo pinta Juan Bautista Ramusio, es- 
critor coetáneo, y el mas apreciado colector de los 
viages de su tiempo , diciendo "": „El ^iage hecho por 

-^1 ' ¡Gomara, hisf. de las Indias ^ cap. 98. «.Oviedo, hist. general 
dé Tay Indias ', part. 2.* , cíp. S. — Relac, del, viage al Magallanes 
^^:i/:85rPart. 2.^:, pág. 196. 

2- Kaniu5io en el discurso que precede á la epístola ó relación de, 
Maximiliano TransilvanQ , que traducida al italiano publicó en el tomo i 
de sil colección dé viages, desde la pág. 347 hasta la 352 v. de la 4.* 
edición hecha en Venecia el aíío 1588 en fol. Este escritor, ya por los 
viagqs qué él mismo habia hecho , ya por sus grandes conocimientos eíi 
la historia , en la geografía y en las lenguas , ya por las muchas corres-* 
pondencias con las personas que podian serle de gran utilidad para su 
empresa , tenia todas las proporciones necesarias para formar una exce- 
lente colección. La suya (dice Ca mus,) es preciosa, muy estimada de»- 
los sabios, y tenida aún hoy dia por los geógrafos como una de las co-" 
lecciones mas importantes. Los Juntas , célebres impresores, publicaron 
el tortio I el aíío 15^0, que se reimprimió en 1554 aun antes que hubie- 
sen salida á luz' el 11 en 1559 y el iii en 1556. Todos estos volúmenes 
se han ;réimj)reso varias veces. Ramusio murió el 10 de julio de 155/, 
y dejó los materiales- para un iv tomo ; pero su manuscrito pereció en 
el incendio de la imprenta de los Juntas, acaecido en el mes de noviem- 
bre del mismo ano 1557. Según algunos escritores merecen la preferen- 
cia entre las diferentes ediciones de esta obra el tomo i de la que se hizo' 
en. 1588, el. ii de la de 1583 , y el iii de la de 1565 ,- añadiéndole un 
suplemento que debe separarse de la edición de 1606, según dice Camus 
Qxvsuj^moria. sobre la Colección de los grandes y fiqueños viages, 
iojpresa por orden y -á expensas del Instituto de Francia el año 1802, 
pág../. ■ ^ . . - ' • • 

Cí VI OMOT 

í ' ■■ •■• . '■ 



[xix] 
»ylos españoles en el espacio de tres años al rededor 
» del mundo es una de las cosas mas grandes y mará- 
iyruillosas que se han ejecutado en nuestro tiempo ^ ¡j 
99 aun de las empresas que sabemos de los antiguos, 
*) porque esta excede en gran manera á todas las que 
99 hasta ahora conocemos.'" Publicamos (dice mas ade- 
lante) este ^iage como uno de los maijores y mas ad- 
mirables de que jamas se haya tenido noticia , y de cu- 
yo éxito y acontecimientos si oyeran ahora razonar 
aquellos grandes filósofos de la antigüedad se queda* 
rian pasmados y como fuera de sí. Lo que segura- 
mente se puede afirmar por cada uno de nosotros y es 
que nunca los antiguos tupieron tanto conocimiento 
del mundo que el sol circunda y recorre en 'veinticua- 
tro horas y como tenemos ahora por la industria de los 
hombres de este nuestro siglo. En iguales términos se 
explica el exacto cronista Gonzalo Fernandez de Ovie- 
do después de haberse informado de los mismos que 
regresaron en la nao Victoria, y particularmente de 
Juan Sebastian de Elcano , ^/cwj/ (añade) , y los que con 
él ^vinieron me paresce á mi que son de mas eterna me- 
moria dignos que aquellos argonautas que con Jason 
na'vegaron á la isla de Coicos en demanda del 'vello- 
cino de oro : y después de dar una ligera idea de su 
derrota y término del viage, concluye: cosa en la 'ver- 
dad que no se sabe ni está escripta , ni 'vista otra su 
semejante, ni tanfaraosa en el mundo ^. 

i6. Justo y conveniente será, pues , para la hls^ 
toria de la geografía , y glorioso para la de nuestra 
nación dar á luz las relaciones coetáneas, los derro- 
teros originales , y las cartas y documentos que se han 
conservado de tan memorables empresas. La primera 
en el orden é importancia fue la de Fernando de Ma- 
gallanes , y por lo mismo es su narración la que da 
principio á las expediciones al Maluco , que nos pro- 



f 

al fin. 



Oviedo , Hist. gensral de las Indias , part. 2.*, lib. 20 , cap. i.^ 



ponemos publicar en este tomo y en los dos siguien- 
tes , porque ellas abrieron á nuestros marinos el co- 
nocimiento del gran Océano Qlamado impropiamen- 
te mar Pacífico, ó mar del Sur) para descubrimientos 
ulteriores y para las comunicaciones con la India, aun- 
que por caminos mas peligrosos y prolijos. Precede á 
cada viage un extracto d resámen histórico de sus 
principales acontecimientos , formado con examen de 
lo que refieren los escritores coetáneos de mayor cré- 
dito, y apoyado en los documentos que á continua- 
ción se acompañan. Estos por lo general son inéditos, 
y no solo sirven para comprobar los hechos de la his- 
toria general , sino para ilustrar particularmente la 
de nuestra diplomacia, d los tratados y convenios he- 
chos con otras naciones , especialmente con Portugal, 
relativos á negocios comerciales d actos de posesión 
en algunas partes de la India oriental. Descubren y 
manifiestan también estos diplomas las artes y ardides 
con que se procurd apartar á Magallanes de los em- 
peños que había contraído con el emperador para 
verificar su expediclcn ^ : los avisos que los comisio- 
nados portugueses daban de las operaciones y sucesos 
de los castellanos en el Maluco * : las pretensiones, 
procesos , quejas y desavenencias recíprocas entre los 
dos monarcas relativamente á la posesión de aquellos 
dominios ^ ; y en fin , la capitulación hecha en Zara- 
goza , por la cual el emperador vendld al rey de Por- 
tugal las islas del Maluco , objeto de tantas contien- 
das ^; pues (como dice Sandoval) «los gastos que el 
» emperador había hecho en las guerras pasadas, y 
»los que eran necesarios y forzosos para las que se 
» esperaban y su jornada imperial en Italia á la coro- 
» nación , eran tales y tan grandes , que las rentas rea- 

1 Véanse los Documentos m'im. vi , pág. 123 , niím. xv,pág. 153. 

2 Documento núm. xxx , pág. 305. 

3 Documentos núm. xxxi , pág. 312; niim. xxxii> pág. 320, 
uúm. XXIX , pág. 30^1 , y núm. xxxviii, pág. 355. 

4 Documento núm. xii , pág. 389. 



[xxi] 
»les y servicios que se le habían hecho no bastaban y 
»se hallaba muy alcanzado, y asi hubo de empeñar 
»la especería de las Molucas por 350® ducados que 
»le dio el rey D.Juan iii de Portugal " '; quien supo 
aprovechar bien la ocasión de ver á su rival en tal 
apuro, sin embargo de que, como dice Antonio de 
Herrera , ni uno ni otro entendieron lo que daban ni 
tomaban '. Pues la historia de la náutica , de la geo- 
grafía y de la astronomía podrán recibir no menos 
curiosas y útiles ilustraciones al examinar las derro- 
tas que siguieron nuestros navegantes , las observa- 
ciones que practicaron, los instrumentos que constru- 
yeron ó usaron, y las razones facultativas con que 
los mas acreditados astrónomos y pilotos de aquel 
tiempo sostuvieron sus dictámenes sobre la situación 
geográfica de las Malucas , en apoyo de los derechos 
de sus respectivas naciones ^ Los nombres de Rui 
Falero, de Andrés de S. Martin, de Hernando Co- 
lon, de Juan Sebastian de Elcano y de otros de quie- 
nes se hace mención en varios papeles, eran tan res- 
petables entonces como deben ser dignos todavía de 
nuestra memoria y consideración ; pues que con su 
aplicación y estudio sentaron las bases y facilitaron 
el camino para los progresos que sucesivamente han 
ido adquiriendo tan importantes ciencias y faculta- 
des. Lo mismo puede decirse de las escrituras d ins- 
trumentos que se incluyen en los tomos sucesivos 
concernientes á los viages del com.endador Fr. Don 
García de Loaisa y de Alvaro de Saavedra, que com- 
prende el tomo V , y á los de Hernando de Grijalva y 
Rui López de Villalobos que contendrá el vi. Entre 
estos documentos hay algunos que no se publican ín- 
tegramente , ó porque son de formula y de corto in- 
terés, d porque pertenecen á la colección de manus- 

1 Sandoval , historia de Carlos V, Hb. i/ , §• 22, 

2 Déc. IV , Hb. 5 , cap. 10 , pág. 94. 

3 Documentos números xvii , xxii , xxxi v , xxxv , xxxvr , xxxvii 
y xxxviii. 



[xxii] 
crítos que formo D. Juan Bautista Muñoz con el fin 
de escribir la historia del Nue'vo-Mimdo , para cuya 
composición creyó suficientes los extractos que iba 
formando á vista de los originales , como lo hizo con 
varios de los que hallo en el Real archivo de la Tor- 
re del Tombo de Lisboa. 

17. Réstanos solo hacer honrosa memoria, como 
deuda de nuestra gratitud, del zelo é interés con que 
han contribuido á ilustrar las relaciones de estos via- 
ges el teniente de navio D. Andrés Baleato , primer 
delineador del Deposito Hidrográfico , y nuestro di- 
funto amigo D. Antonio Uguina , de quien hicimos 
grata mención en el prologo del tomo anterior. So- 
bresaliente el primero en su profesión, y habiendo 
residido mas de treinta años en Lima , ya como di- 
rector de aquella escuela náutica, ya como empleado 
en comisiones hidrográficas y en trabajar la carta 
geográfica general y otras particulares del vireinato 
del IPerd; ha podido dar mayor exactitud á la redac- 
ción de los viages y examinar á nuestra vista con 
juiciosa crítica las derrotas , las observaciones y los 
descubrimientos de nuestros antiguos navegantes en 
los mares del Sur para salvar, rectificar d corregir los 
errores que ahora notamos en las situaciones geográ- 
ficas que establecieron, por consecuencia del atraso 
en que se hallaba entonces la astronomía náutica, y 
por la rudeza é imperfección de los instrumentos as- 
tronómicos de que se vallan \ Aunque los buenos 
amigos del Sr. Uguina, al anunciar al publico su fa- 
llecimiento , dieron alguna idea de sus servicios al 
Estado, de la bondad y franqueza de su carácter y de' 
sus estudios y aplicación % no podemos al publicar 
estos volúmenes desentendernos del generoso empeño 

1 Estas derrotas asi corregidas , se han trazado en las cartas corres- 
pondientes de aquellos mares que tiene publicadas años há el Depósito 
Hidrográfico. 

2 Véase el Suplemento al número 29 del periódico intitulado el 
Español , correspondiente al dia 29 de noviembre de 1835. 



[xxiii] 
que tomo en su ilustración , ya anunciándonos opor- 
tunamente en sus conversaciones las noticias que te- 
nia, ya indicando d facilitando los documentos en 
que podiamos apoyarlas , ya animándonos á continuar 
obra tan importante para dejar á la posteridad un tes- 
timonio justificado de los hechos de los españoles en 
el Nuevo-Mundo y disipar asi los errores con que la 
ignorancia, la envidia , las rivalidades políticas y otras 
mezquinas pasiones han oscurecido la verdad, que 
es el alma y la esencia de la historia. Porque es cla- 
ro que siendo esta , según la sabia observación de 
Volney ^ , una pesquisa é información puntual de los 
hechos de nuestros mayores ; y no pudiendo llegar á 
nuestra noticia sino por testigos ó escritores inter- 
medios, el historiador como juez imparcial reúne, 
examina y confronta atentamente estos testimonios d 
declaraciones de la antigüedad , y trabaja y se afana 
para conocer la existencia de los hechos tal como ha- 
yan acontecido. De la falta de estos materiales y di- 
ligencias han nacido las fábulas y errores que man- 
chan todavía nuestra historia ultramarina, particu- 
larmente en la pluma de algunos extrangeros; y se 
deduce por consecuencia la necesidad de las coleccio- 
nes diplomáticas d de documentos histdricos coetá- 
neos para escribir con acierto y juzgar con impar- 
cialidad de las acciones de los que nos precedieron : 
objeto que nos propusimos en esta colección al dar 
tantos diplomas y escrituras inéditas que podrán con- 
tribuir á la investigación de la verdad si los escrito- 
res la buscan de buena fe y con ánimo recto y desin- 
teresado. 

I Lefom i'Hj'stoire , i? séance , pág. 17» 




i'iiWffE^™HifflBwmm^m^wfmmww^™m,^™sffra: 







i:un\< MAGAXlJVN'ÜS- 










1^ 



\ai 



NOTICIA'BTOGRAFICA 



DIE FERNANDO DE IffJltíilttiNES^r;^ 






^^'KOTÍti Los núilííeros romanos que se intercalan en el textolen esta for- 
ma (i) (v) (vi) (x) etc. se refieren á los correspondientes que se hallan co- 
locados en las Pruebas , Documentos é Ilustraciones al fin de esta biografía. 



I. fi^ue Hernando de Magallanes natural de la ciu- 
dad de Oporto (i), en el reino de Portugal, en donde 
estuvo avecindado. Llamóse su padre Rui ó Rodrigo de 
Magallanes , aunque en algún documento se le da el 
nombre de Pedro, equivocándolo tal vez con el abuelo 
paterno que se llamaba Pedro Alfonso : todos eran hi- 
dalgos de cota de armas y de solar conocido. Crióse en 
servicio de la reina doña Leonor, muger de D. Juan '^i 
de Portugal, y continuó sirviendo al rey D.. Manuel, 
cuyo reinado comenzó el año 1495 '. 
, %, Pasó á la India con el primer virey D. Fran- 
cisco de Almeida, que para reprimir la resistencia de 
los príncipes y naturales al dominio y establecimiento de 
los portugueses en aquellas partes , salió de Lisboa el % 5 
de marzo de 1505 con una escuadra de veinte y dos na- 
ves, llevando mucha y lucida genie de guerra (11) ; ha- 
llándose por consiguiente en la entrada y saco de Qui- 
loa y en la toma é incendio de Mombaza , con que se 
castigó la mala fe de sus régulos , propensos siempre á 
infringir ó quebrantar las estipulaciones mas solemnes 
hechas con los portugueses *. Nuevas ocurrencias llama- 

1 Argensola , Híst. de las Malucas , lib. i , p. 5 5 y!.en los Ana- 
les de Aragón, lib. 1, cap. 13, pág. i33. 

2 Faria , Asia portuguesa , tom. i , part. i , cap. 8."«- S, Ro- 
mán , Hist, gen. de la Ind. orient, , lib. i , cap. ly, pág. gS. — 
Martínez de la Puente , Comp, de las historias de la Jnd,^ liL iii, 
cap. 7, pa^. i5r. - X . 

TOMO IV. d ^ ^ 



[xxvi]^ 
ron en 1506 la atención del virey , pues sabiendo el 
peligro en que estaba la fortaleza de Quiloa , envuelta 
en bandos por la sucesión de aquel reino, á resultas de 
la muerte del rey, á quien el año anterior habia coloca- 
Áo en el trono el mismo D. Francisco de Almeida , des- 
pachó este en diligencia, para sosegar aquellos tumul- 
tos, á Ñuño Vaz Pereira con algunas personas señaladas, 
entre las cuales se distinguia Fernando de Magallanes. 
Llegaron á Quiloa, y habiendo Vaz Pereira logrado pa- 
cificar el pais con su calificada prudencia, y mejorar el 
estado de la plaza , se trasladó luego á Zofala con los que 
le acompañaron *. 

3. En aquellos remotos paises , teatro entonces de 
las ínclitas hazañas de los lusitanos, acreditó Magalla- 
nes su prudencia y valor conteniendo á la tripulación 
de una nave que pasando de Cochin á Portugal naufragó 
en los bajos de Padua. Tal vez esta acción es la misma 
que indica Barros *, y refiere con mayor extensión An- 
tonio de Herrera en estos términos ^: «Hernando de 
» Magallanes era hombre experimentado en la mar, y de 
» mucho juicio. Contaban de él que saliendo dos navios 
»de la India para venir á Portugal , en que venia em- 
»barcado, dieron en unos bajos y que se perdieron , y 
»que se salvó toda la gente y mucha parte de los bas- 
»timentos en los bateles, en una isleta que estaba cer- 
>>ca, desde donde acordaron que enviasen ó fuesen á 
»cierto puerto de la India que distaba algunas leguas; 
"*>y porque no podian ir todos de una vez, hubo gran 
» contienda sobre los que hablan de ir en el primer via- 
*>ge. Los capitanes , hidalgos y personas principales 
» querían ir primxro. Los marineros y la otra gente 
»decian , que no sin ellos. Y vista por Hernando de 
»> Magallanes esta peligrosa porfía, ¿\\o\ T^ayan los capi- 

I Faria, Asia portuguesa , fom. i, part. i, cap. 10, §. 6, 

Pág- 9^- 

a D*Asia , Décad. ii , lib. iv , cap. i. 

3 Historia de las Indias occid, , Déc. ii , lib. ii , cap. ip, 
tom. r , pág. 52. ' Y. 



[xxvii] 

yy tañes y hidalgos , que yo me quedaré con los marU 
añeros: con tanto , que nos juréis y deis la palabra 
itde que luego en llegando enmaréis por nosotros, Con- 
» tentáronse los marineros y demás gente menuda , de 
» quedar con Hernando de Magallanes; y porque estaba 
í>en un batel, cuando se querían partir, despidién- 
íídose de los- amigos , le dijo un marinero : Ah señor 
yt Magallanes , ¿no nos prometistes de quedar con noso^ 
yytros} Dijo, que era verdad; y al momento saltó en 
» tierra y dijo : J^eisme aqui , y se quedó con ellos, 
*> mostrando ser hombre de esfuerzo y de verdad, y asi 
» lo mostraba en sus pensamientos , que era hombre para 
*> emprender cosas grandes, y que tenia recato y pru- 
»dencia , aunque no le ayudaba mucho la persona,, porm 
*>que era de cuerpo pequeño." 

4. Hallóse en la conquista de Malaca , donde por el 
aviso que llevó anticipadamente al general Diego López 
de Sequeira de las tramas que hablan urdido los malayos 
para asesinar traidoramente á I05 portugueses que esta*j¿ 
ban en tierra y a bordo, no solo consiguió salvar la vl^ 
da de aquel general y sus tripulaciones, sino que tamr^ 
bien auxilió, con el batel en que iba, á otro. que fugir;, 
tivo desde tierra venia á buscar el amparo de las naos 
con Francisco Serrano y algunos grumetes , perseguí-., 
do y acosado por los barcos enemigos ^ 

5. No satisfecho Alfonso de Alburquerque con las 
primeras conquistas que hizo en la India , envió desde 
Malaca , hacia el año 1 5 1 o , á Antonio de Abreu, 
Francisco Serrano y Hernando de Magallanes , en tres 
bajeles á descubrir las Malucas "*. Cada uno tomó difer. 
rente viage y dirección ; porque Abreu, arribó í las h^¡^ 

1 Barros > Déc. 11 , lib. iv, cap. 4. —Martínez de la Puente, 
Comp. de las Historias de la Ind. , lib. iii , cap. 1 2 , pág. 1 8o, .^£ 
S. Román, historia general de la. Ind. , lib. i , cap. 28. ^^^ 

2 Martínez de la Puente , Comp, de la hist, de la Ind. oriejii. , 
lib. III , cap. 14 , pág. 1 89.-- Argenspla, Hist, de las Malucas^ 

lib. I , pág. 6. S. Román , Hist, general de la Ind, , lib. 11 , cap. 5., 

pág. 217— Faria, Asia portuguesa. ^ tDm.x>-pai:t,3 ^ cap,.v:>pá!T. 
gina 2o3 y síg,3Í:,üi£q í,í ti j:^tíd sl b okam íioo 2f^d-9fi 



[xxviii] 
las de Banda , y volvió á Malaca con abundancia de las 
drogas y mercaderías mas preciosas que allí adquirió , se- 
parándose de Serrano por la fuerza de un temporal que 
causó el naufragio de la nave de este en las islas de 
Lucopino. Salvaron las personas y las armas los que iban 
con él , y vencieron con su valor la oposición que ex- 
perimentaron de los isleños ; quienes implorando su cle- 
mencia y estrechando luego su amistad los condujeron 
á la isla Amboino , donde fueron bien recibidos de los 
naturales, que con su favor y auxilio lograron una com- 
pleta victoria de otros pueblos vecinos , con quienes te- 
nían antiguas enemistades. Cundió la fama de este su- 
ceso por aquellas islas , y sus régulos miraron á estos ex- 
trangeros como el apoyo mas eficaz en las diferencias que 
tenian entre sí. Los reyes de Témate y Tidore que con- 
tendían sobre los confines de sus reinos , solicitaron con 
empeño el auxilio de los portugueses. El primero se an- 
ticipó enviando diez navios para conducir á Serrano, y 
mil soldados bien armados para su defensa ; y el segundo, 
menos diligente , recibió el desaire de que sus embajado-' 
res volviesen mal despachados. Trasladados los portugué^' 
ses á Témate fueron recibidos y hospedados con amor , ve- 
neración y magnificencia , y allí asentaron (dice Argensola) 
el trato y amistad en el Maluco , desde donde le extendie- 
ron d otras provincias vecinas y apartadas. Mas de nue- 
ve años permaneció Serrano en Ternate, y entretanto 
Magallanes, que había aportado á unas islas, seiscientas le- 
guas mas allá de Malaca, mantenía correspondencia con 
Serrano ; quien satisfecho de lo bien que le iba con aquel 
rey , escribía á su amigo manifestándole los favores y ri- 
quezas que había recibido, y le instaba por tanto á que 
volviese á su compañía. Dejándose persuadir Magallanes 
se propuso ir al Maluco, si en Portugal, adonde antes 
pensaba dirigirse , no premiaban sus servicios como desea- 
ba. Con esta cavilación empezó á discurrir que aque- 
llas islas, por su situación geográfica, estaban fuera del 
límite que pertenecía á Portugal según las cartas antiguas 
hechas con arreglo á la bula de la partición del Océa- 



[xxix] 
no '. Vuelto á Europa, se afirmó mas en estas ideas, con- 
tinuando su correspondencia con Serrano, y consultando 
con otros pilotos y astrónomos en su misma patria. 

6. Cuando estaba en Azamor, ciudad marítima de 
Berbería, que dominaban los portugueses, siendo capitán 
de su fortaleza Juan Suarez , se hizo una correría con- 
tra los moros , en la cual fue herido Magallanes de una 
lanza que habiéndole tocado en algún nervio de la jun- 
tura de la corba le dejó lastimado , de modo que cojeaba 
un poco : aprehendieron mucho ganado al enemigo ; el 
capitán Suarez hizo cuadrillero mayor á Magallanes 
y con él á Alvaro Monteiro. Los habitantes de la ciu- 
dad se quejaron en razón de las partes que debian te- 
ner en el botin hecho en aquella cabalgada ; quejas que 
al parecer no fueron atendidas entonces y produjeron 
después á Magallanes muchos sinsabores *. 

7. Hallábase ya de regreso en Portugal el año 
1 5 1 2 , pues consta que en 12 de junio era mozo Ji- 
dalgo de la Casa Real , con un alquer diario de cebada 
y I© reis al mes, y al siguiente ya había sido promo- 
vido de mozo ^¿/^/^o k Ji dalgo escudeiro con 1850 reis 
mensuales y un alquer de cacada por dia , según un re- 
cibo que firmó en 1 4 de julio del mismo año (m). Ig- 
noramos si volvió luego á continuar sus servicios en 
África ó Asia ; pero lo cierto es que después de los su- 
cesos de Azamor que hemos referido, solicitó del rey, en 
consideración á su clase y nobleza y á los méritos que 
habia contraído , algunas gracias ó recompensas , entre 
las cuales era una el acrecentamiento de su mor adía, que 
asi llamaban ciertos gajes de honor ó ventajas en la 
Casa Real , que aunque de corto interés material , eran 
de sumo aprecio entre la nobleza portuguesa como in- 
dicio ó prueba de mayor lustre y estimación á la ca- 

I Argensola, Hist. de las Malucas , lib. i , páginas 6,7, 8, 
1 3 j 1 5 , 1 6. _ S. Román , Hist. gsner. de la Ind. orient. , lib. 11 , 
cap. 5, pág. 217. 

a Barros , Décad, m , Kb. 5, cap. 8.— Argeosola, Anales de 
Aragón, lib. i , cap. 13, pág. i33. 



[xxx] 
lidad de caballero *. Negó el rey tan moderada y justa 
solicitud, prevenido sin duda contra Magallanes, ya 
por los avisos que decian sus émulos habia dado el ca- 
pitán de Azamor de haberse venido sin su licencia , ya 
por las quejas de aquellos moradores sobre la distribu-^ 
cion de los ganados apresados á los enemigos , ya por 
suponer que era fingida su cojera , como artificio para in- 
teresar en su pretensión , ya tal vez por achacársele algu- 
nas expresiones duras contra quien tan mal pagaba sus ser- 
vicios : porque de tales ardides suele valerse la envidia 
en los palacios de los príncipes para atacar y perseguir 
el mérito de los hombres mas eminentes. Trató sin em- 
bargo Magallanes de justificarse con el rey ; pero lejos de 
conseguirlo se le mandó partir inmediatamente para Aza- 
mor á contestar ó dar sus descargos á la justicia, ante 
la cual era alli acusado. Obedeció desde luego , y ha- 
biendo obtenido sentencia favorable regresó á Portugal, 
sin que por esto lograse mejor trato ni mayor conside- 
ración del rey , que siempre le miró con enojo y des- 
confianza *. >) Viéndose, pues, Magallanes (dice Faria) 
«sin aquel precio de calidad que su rey le negaba y él 
» creia serle debido por su nacimiento y servicios , que 
»todo era bueno, se desnaturalizó del reino con actos 
» públicos, y pasóse á servir al emperador Carlos V" ^; 

1 Paría en sn Asia portuguesa (tom. i , part. 3, cap. v , §. 8.) 
dice hablando de Magallanes : »» Pretendió que el rey D. Manuel , en 
» consideración de sus méritos , le añadiese lo que en Portugal 11a- 
>5 man moradía (gajes en castellano) , adonde subir cinco reales en 
« dinero es subir muchos grados en calidad." Y en su Europa por^ 
tuguesa dice también C tom. ii , pait. iv , cap. I , §. ^2 , pág. 54a): 
«Pretendió por sus beneméritos trabajos y calidad, que el rey le 
>í añadiese á los gajes (allá se dice moradía) que lograba de fidal- 
»>go de su casa, cinco reales, porque crecer en esto un real es crecer 
» mucho en opinión. Negóselo agenciado de envidias en algunos 
M que no hablan sabido merecer tanto." 

2 Barros , Déc. m , lib, v , cap. 8 , pág. 62.6. 

3 Manuel Faria de Sousa , portugués , caballero de la Orden 
de Cristo y de la Casa Real , en sus Comentarios á la Lusiada de 
Camoes , imp. en Madrid , año 163^, en 2 tomos fol. — Coment. 
á la estrofa ú oct. 55 del cauto 11. 



[xxxi] 

y defendiendo en otro lugar á Magallanes de la nota de 
traición ó deslealtad, de que por esta determinación le 
acusaban algunos escritores portugueses , añade Faria : 
j)De creer es que pues este caballero hacia tanto por 
» la honra, que se dio por agraviado de su rey, por 
íjque no se Ja aumentó con una merced que le pe- 
í) dia , no habia de querer disminuirla con procedimiento 

j> impropio de su calidad y de su pretensión El 

>j Magallanes , pues , luego que vio que su rey , no solo 
'j)le habia negado aquella honra, sino que le miraba con 
»ceño, y con esto se anadia el gusto y la desestimación 

» en sus enemigos que singularmente le exasperaron 

>j publicó su agravio. Hecho esto conoció que 

>j el asistir en su patria con su rey ofendido (porque los 
5) reyes cuentan por» ofensas las quejas de sus vasallos, 

j> aunque sean justas ) tenia mas de tormento que 

» de comodidad ó esperanza de adelantarse. Conocido el 
>j achaque, consultó con la honra la ambición natural á 
» cada uno de sus aumentos, y resolvióse en hacer primero 
» todo cuanto pudo por la honra y después por el au- 
» mentó. Lo que hizo con atención á la honra, fue des- 
» naturalizarse del reino con actos públicos para hacerse 
yy capaz de buscar otro sin nota ; asegurándose que podia 
«ir á cual le pareciese quien como él no le tenia en 

»> virtud de aquella acción publica (iv) Pasó pues 

M el Magallanes , sobre haber hecho semejante diligencia, 
»á Castilla, y ofreció á Carlos V que le servirla; y por 
» principio fue platicando , como le bastaba el ánimo á 
» descubrir aquel estrecho: cosa importantísima para la 
» navegación castellana. Fue admitido del emperador, y 
»>pasó al descubrimiento, y consiguióse. Juzgúese ago- 
yy ra por esta información y ejemplo la quiebra que pudo 
«haber en la fidelidad de este caballero" '. 

8. Otro escritor portugués, no menos recomendable 
por su buen juicio y veracidad , después de referir las ac- 
ciones de Magallanes en el Asia, continúa: » Lleno de 



I Faria , Comento á la octava ó estrofa 140 del canto x. 



[xxxir] 
» tantos servicios hechos en obsequio de la patria^ con 
» inmortal gloria de su nombre ^ volvió al reino, donde 
í> pretendió de la magestad del rey D. Manuel los re- 
i>munerase con acrecentamiento de la mor adía \ merced 
»tan proporcionada á la cualidad de su persona como 
» inferior á su merecimiento. No accedió el rey, con 
» injuria de la soberanía , á tan justificada suplica , de 
»cuya repulsa se penetró tan altamente Magallanes, que 
» ausentándose de su patria, como indigna de un hijo tan 
» benemérito, pasó á Castilla, donde para que en ningún 
J5 tiempo fuese acusada su fidelidad de menos pura para 
» la corona de Portugal , se desnaturalizó con públicas y 
» solemnes demostraciones, y buscando la magestad ce- 
»sárea de Carlos V, le prometió descubrir un nuevo ca- 
rmino para las islas Malucas, de cuya navegación y con- 
j> quistas recibirían los españoles opulentas conveniencias. 
M Aceptó luego la oferta el emperador, confiando del he- 
»róico espíritu de Magallanes que ciertamente la desem- 
» peñarla" \ 

9. Antes de salir de su patria procuró asegurarse 
del plan ó proyecto que tenia meditado, ya consultando 
con algunos pilotos prácticos en las navegaciones al Asia, 
ya examinando las cartas de aquellos mares y la altura 
del Este-Oeste , que asi llamaban á la longitud ; por la 
cual creia que las Malucas caian dentro de la demarca- 
ción de Castilla, según la bula de partición del Océano 
dada por Alejandro vi. Pero todavía se afirmaba mas en 
ello Magallanes por su correspondencia con Francisco 
Serrano , pues habiendo estrechado su amistad desde que 
estuvieron juntos en la toma de Malaca, se escribían 
frecuentemente hallándose el uno en Portugal y el otro 
en Ternate: por cuyo medio, y por su instrucción y 
sólidas noticias en la marinería , vino á concebir que 
tomando otra derrota y navegación que la seguida has- 
ta entonces, se podría pasar á aquellas islas; y parece 
que previendo lo que habia de suceder en sus preten- 

I Barbosa , Biblioteca Lusitana y tom. 11 , pág, 3r. 



[xxxiii] ., . , 

siones , y lo que había de ejecutar por satisfacción o ven- 
ganza de su agravio, ya antes de eso escribía á su ami- 
go que brevemente por otro nuevo camino esperaba ir á 
ser su huésped en Teníate ^ (v). Asi lo quiso ejecutar 
y fuese á hacer este ofrecimiento á Castilla, adonde le 
siguió un insigne astrónomo llamado Rui Falero, que se 
manifestaba también agraviado del rey de Portugal, y 
con quien se habia concertado de ante mano para venir 
ambos á servir al rey D. Carlos. Otro de los que en es- 
te tiempo se pasó y vino á Castilla por una injusticia 
que recibió del mismo rey, fue un rico mercader de 
Amberes llamado Cristóbal de Haro (vi) , que entonces 
residia en Lisboa , teniendo sus factores y criados en la 
India, a los cuales enviaba en las armadas portuguesas, 
sosteniendo alli un comercio tan activo como lucroso y 
dilatado; y por ellos tenia exactas noticias de la situa- 
ción , secretos , producciones y otras cosas de aquellas 
tierras (vii). Magallanes se adelantó á todos en su via- 
ge , y despidiéndose del rey , aunque sin decir el desti- 
no que llevaba, ó la patria que se proponía adoptar, 
partió de Portugal y llegó á Sevilla el dia 20 de oc- 
tubre de 1517, con ánimo (según decia) de hacer saber 
al rey Carlos i un negocio que importaba mucho á su 
corona. Cabalmente habia llegado este príncipe desde 
Flandes á Víllaviciosa , en Asturias el 1 9 de setiem- 
bre , y habiendo pasado con la armada á Santander , mar- 
chó por tierra a San Vicente de la Barquera , y siguió 
su viage por Reinosa á Burgos y á Palencia , dirigién- 
dose luego a Tordesíllas a ver á su madre, y últimamen- 
te a Valladolíd , donde entró el dia 1 8 de noviembre *. 
Quiso Magallanes tratar desde luego de sus planes y en- 
trar en conciertos con los oficiales de la contratación, 
creyéndolos con facultades para ello; pero cuando supo 
que no las tenían resolvió suspender allí toda Conferen- 

1 Barros , Déc. iii , lib. v , capítulos 7 y 8 "Faría , Asia por- 
tuguesa , tom. I , part. 3 , cap. 5 , §. 8 , pág. 204. 

2 "Perreras , Sinopsis histor. y Cronolog. de España , part. 12, 
año l5i7 , §§. 10 , II y 14. 

TOMO IV. e 



[xxxiv] 
cía y marchar á la corte apenas llegase Rui Palero^ con 
quien estaba comprometido para hacer juntos aquel via- 
ge. Halló Magallanes en Sevilla mucho favor y agasajo 
en casa de Diego Barbosa , portugués j comendador de 
la Orden de Santiago , teniente de alcaide de los al- 
cázares y atarazanas Reales de aquella ciudad , por 
D. Jorge de Portugal^ alcaide principal. Habia navegado 
a la India de capitán de un navio en la armada que el 
año 1 5 o I fue al mando de Juan de Nóua "■ , y estaba ca- 
sado con doña María Caldera. Del obsequioso y familiar 
trato que le dispensaron estos señores , con quienes te- 
nia parentesco, resultó que Magallanes casase con una 
hija de ellos llamada doña Beatriz Barbosa ; probablemen- 
te antes del 20 de enero de 1518^ en que salió de Sevi- 
lla para la corte , y no después de haber concluido su 
capitulación con el rey el 22 de marzo, como han creí- 
do algunos historiadores (viii). También encontró desde 
su llegada á aquella ciudad la mejor acogida y mas fran- 
ca generosidad en el factor de la casa de la Contratación 
Juan de Aranda, y deseando corresponderle con su con- 
fianza, se resolvió Magallanes á comunicarle su proyec- 
to y las ventajas que se seguirían de su ejecución; y el 
factor por su parte, habiendo tomado informes en Por- 
tugal, y asegurado su favorable concepto relativamente á 
la propuesta y á su autor, escribió reservadamente al 
gran-canciller , diciéndole ser este persona segura y ca- 
paz para hacer al rey un gran servicio. Recatóse para 
esta recomendación de Magallanes , quien nada supo por 
entonces ; pero como en la confianza hecha al factor hu- 
biese faltado al concierto que tenia con Palero de no re- 
velar su proyecto ni tratar de él con persona alguna en 
particular sino mancomunadamente , luego que llegó á 
Sevilla^ mes y medio después de su compañero, y su- 
po lo que habia pasado entre este y el factor , se inco- 
modó mucho, reconviniendo á Magallanes por su ligereza 



1 Martínez de la Puente , Com;;. lib. 3, cap. 3,pág. 129.— 
Barros , Décad. iii , lib. 5 , cap. 8. 



[xxxv] 
y falta de cumplimiento en sus compromisos. Aviniéron- 
se al fin y renovaron el convenio de ser iguales , con obli- 
gación de comunicarse recíprocamente cuanto se hiciese ó 
llegase á su noticia. Resolvieron también irse á la corte 
desde luego , y aunque el factor les rogaba esperasen la 
contestación á la carta que habia escrito , le respondían 
con amargas quejas porque lo hubiese hecho sin su con- 
sentimiento. Propúsoles después hacer el viage en su 
compañía, pero Palero dijo que no, porque ellos hablan 
de ir por Toledo y él iba por el camino de la Plata; 
y solo convinieron en esperarse en Medina del Campo 
para pasar unidos á Valladolid. 

I o. Partieron al fin de Sevilla Magallanes y Palero 
el 20 de enero de 1518 con la duquesa de Arcos, por 
la via de Escalona, y el factor por el otro camino. An- 
dadas tres leguas recibió este un mensagero con la con- 
testación del rey agradeciéndole el aviso, y encargán- 
dole fuese con Magallanes, porque deseaba conocerle y 
hacerle mercedes. Inmediatamente despachó el factor un 
correo á los viageros , que los alcanzó en el puerto del 
Herradon , diciéndoles cuanto el rey le contestaba , y 
añadiendo que él partia para Medina del Campo, donde 
le hallarían. Asi se verificó, y reunidos todos tres par- 
tieron para Valladolid. Al llegar cerca de Puente- 
Duero les dijo Aranda que ya no estarían quejosos por 
lo que escribió , antes bien por ello y por lo que haria 
con el rey enterándole de los buenos informes que tenia 
de Portugal , le debían dar parte del bien que Dios les 
hiciese. Ofreciéronle la octava parte si se lograba que el 
rey armase sin costa da ellos, teniendo ademas conside- 
ración á sus buenos oficios hechos y por hacer, y á que 
les había ofrecido dineros en Sevilla y Valladolid, y 
prestádolos efectivamente á Palero. Este, sin embargo, 
se negó á condescender con el deseo del factor de que 
le diesen el quinto; y vista esta negativa les dijo que 
nada quería, y que le diesen ó no, él les favorecería en 
todo, pues en ello hacia servicio á su soberano. Desde 
alli el factor se fue derecho á Valladolid ; Magallanes y 



[xxxvi] 
Palero á Simancas^ donde deteniéndose tres dias, pasa- 
ron á la corte, que á la sazón residía en aquella ciudad ^ 
Luego que llegaron los llevó el factor á hablar con el 
gran-canciller , con el cardenal y con el obispo de Bur- 
gos , haciendo cuanto estuvo de su parte para que se 
formalizase el asiento de sus promesas. Ya estaba con- 
cluido, aunque no firmado, cuando les recordó su tra- 
bajo y el ofrecimiento que le hablan hecho , y en con- 
secuencia le otorgaron la octava parte por escritura pú- 
blica, enValladolid á 23 de febrero de iJiS, contal 
que el rey hicese el gasto de la armada *. 

II. En las conferencias que á veces , unido con sus 
compañeros , tuvo Magallanes con tan autorizados per- 
sonages , trató de persuadirles que las islas Malucas , de 
donde los portugueses llevaban por contratación la espe- 
cería á Malaca , caian en la demarcación de Castilla, 
siendo de parecer que si S. A. enviase sus naos y arma- 
das por los mares occidentales , se podría traer á estos 
reinos gran copia de especería á menos costa que la con- 
ducían los portugueses desde Malaca y Calicut. Para ha- 
cer mas palpable esta demostración dicen algunos escrito- 
res que traía Magallanes un globo bien pintado, y en él 
señalaba al rey y á sus ministros la derrota que pensaba 
llevar, reservando siempre la situación del Estrecho se- 
gún la imaginaba , y omitía de propósito , para que otro 
no le ganase por la mano en su descubrimiento; y aun 
atribuyen la confianza que manifestaba para conseguirlo 
á haber visto señalado aquel paso oculto y escondido en 
una carta hecha por Martin Behem que se guardaba en 
la tesorería del rey de Portugal ^ ; especie incierta , des- 

1 Argensolaen sus Anales de Aragon^lih. i, cap. i^, pág. i35, 
dice equivocadamente que comenzaron á negociar en Madrid. Mas 
acertado estuvo Herrera (Dec. 11 , lib. 2, cap. ip, pág. 52.), dicien- 
do que Magallanes vino á Castilla estando la corte en Valladolid. 

2 Véase el número l.° del Apéndice. 

3 Pigafeta , lib, i , pág. 40.— Herrera , Déc. 11 , lib. 11 , ca- 
pítulo 19 , pág. 52.— Argensola , Anal. Jj Aragón , lib. i , capí- 
tulo i3 , pág. i35 , y cap. 52 , pág. 479.— Gomara., Hist, de las 
Indias , cap. g i . 



[xxxvil] 
mentida por el silencio de los historiadores portugueses, 
jueces irrecusables en este asunto ; por la misma derrota 
que siguió el descubridor sin rumbo seguro, üado en 
conjeturas hijas de su estudio y meditación ; y por la 
incertidumbre que tenia cuando en el rio de Santa 
Cruz dio á sus capitanes la instrucción para buscar el 
Estrecho, siguiendo aquella costa aunque para ello lle- 
gasen á los 75° de altura en aquel hemisferio \ Lo cier- 
to es que asi al rey como á los de su consejo , pareció 
esta propuesta tan ideal como dificultosa, por juzgarse en- 
tonces que el continente americano (aun no enteramen- 
te reconocido) se extendía de norte á sur, sin inter- 
rupción y sin dejar paso ó estrecho que se pudiese atra- 
vesar para la comunicación de los dos mares. Luchando 
con estas dudas y dificultades , dilataban la resolución del 
proyecto , trayendo entretenidos á sus autores ; pero como 
estos insistiesen en ello con empeño , deseando se hiciese 
por su mano é industria el descubrimiento de esta nue- 
va derrota para las Molucas , se ofreció Magallanes á ir 
en persona á descubrirlas , y Cristóbal de Haro á armar 
á su propia costa y de sus amigos las naos que para 
aquel viage fuesen necesarias. El emperador , ya mas 
confiado y estimándolo mas decoroso , resolvió al fin que 
todo el armamento y apresto de la armada se hiciese a 
sus propias expensas , dando por sí á Magallanes la con- 
veniente instrucción para ejecutar una empresa que mu- 
chos creian imposible , y otros por lo menos muy aven- 
turada \ 

12. No se perdió tiempo en las diligencias restantes; 
pues Magallanes y Palero presentaron desde luego un 
memorial, ofreciendo al rey descubrir y abrir camino 



1 Véanse estas y otras muchas convincentes razones para pro- 
bar la falsedad de esta noticia ;, dada primero por Pigafeta (lib. i , 
pág. 40 ) , y adoptada después sin crítica ni examen por muchos es- 
critores , en la part. 11 de la Relación del viage hecho al Magalla-^ 
nes en 1785 , pág. 182 , y en las Investigaciones históricas del 
Sr, Cladera , págs. 85 á ^». 

2 Maximil. Transilv. , §• 3 , pág. 264 de este tomo. 



[xxxviii] 
para poner bajo de su dominio muchas islas y tierras de 
gran provecho, cumpliéndoles y guardándoles las mer- 
cedes que pedían , ya en el caso de que el armamento 
fuese á costa de S. A. , ya se hiciese á expensas de los 
proponentes. Aceptó el rey lo primero, y resolvió lo que 
estimó conveniente en cada uno de los nueve artículos 
que contenia la propuesta , desentendiéndose de la se- 
gunda , respecto de que tomaba á su cargo el gasto de 
la expedición \ En 22 de marzo se concluyó solem- 
nemente este contrato , y se mandaron armar cinco na- 
vios con la gente, mantenimientos y demás cosas ne- 
cesarias para el viage ; expidiéndoseles al mismo tiem- 
po los títulos de capitanes de aquella armada á Maga- 
llanes y á Palero, con todas las facultades que hasta en- 
tonces habían usado los capitanes de mar , cuyo suel- 
do de 50© maravedís se mandó abonarles desde esta fe- 
cha en la casa de la Contratación de Sevilla "". 

13. Concluidas las Cortes de Castilla, que celebró 
el rey en Valladolid , partió para Aragón á principio de 
abril de 15 18, y se detuvo algunos días en Aranda de 
Duero , donde se hallaba retirado el infante D. Fernan- 
do ^ ; y deseando activar la expedición y dar muestras 
á Magallanes y á Palero de la confianza y aprecio que 
le merecían, expidió desde allí en 17 del mismo mes 
varias Reales cédulas mandando ^'. iP Que ademas del 
sueldo que les había asignado como á capitanes suyos, 
se les abonasen 8© maravedís cada mes mientras sirvie- 
sen en la armada en que iban á descubrir. 2.° Que 
también se les diesen á cada uno 30S) maravedís para 
ayuda de costa , la cual cobraron el 7 de mayo. 3.^ Que 
aun cuando muriesen en la demanda, se cumpliesen en 



1 Véase el núm. ii del Apéndice , pág. i i3. 

2 Véanse los niím. iií y iv del Apéndice, y en los Extractos 
de Muñoz. 

3 Sandoval. Hist. de Carlos v, llb. ni , §. l5 , pág. 129. — 
Ferraras, Sinopsis hist. , part. 12 , año i5i8 , §. 5 , pág. 293. 

4 Todas estas cédulas Reales se hallan extractadas en la Colee, 
de mss. de Muñoz. 



[xxxix] 
sus herederos las mercedes que se les habían concedido á 
perpetuidad , siempre que dejasen á sus sucesores en el 
mando tal instrucción que asegurase la conclusión de la 
empresa. 4.^ Que los oficiales de la Contratación hicie- 
sen examinar de pilotage al sugeto que presentasen Ma- 
gallanes y Palero, como estos lo hablan solicitado, y 
hallándolo hábil se le nombrase piloto Real, con 20© 
maravedís de salario, sin los 3© que deberla disfrutar 
mensualmente mientras durase el viage. 5.° Que los mis- 
mos capitanes observasen la instrucción que se les en- 
viaba, y en la cual se les prevenía, entre otras cosas, 
que fuesen á Sevilla y entendiesen con los oficiales de la 
Contratación en aprestar la armada ; que en ella irían 
factores, contadores y escribanos nombrados por el rey: 
que por mano de estos se haría todo rescate y trato; y 
que cuanto se adquiriese se entregase al tesorero ó factor 
que fuese por S. A. , quien lo traería á la casa de Sevilla. 
14. Continuó el rey su viage desde Aranda por Cala- 
tayud á Zaragoza , donde llegó el 7 de mayo , hospedán- 
dose en la Aljafería , hasta que el día 1 5 hizo su entrada 
pública en la ciudad \ Siguieron la corte Magallanes y 
Palero "^ con el fin de promover y activar las providen- 
cias que restaban para el apresto de la armada, que iba 
mas despacio de lo que ellos querían , ya por la falta 
ó escasez de caudales , ya por los obstáculos ó dificulta- 
des que presentaban los empleados en la administración, 
ya por las intrigas y reclamaciones de la corte de Portu- 
gal. De allí había venido como embajador Alvaro da Cos- 
ta, camarero y guarda-ropa mayor del rey D. Manuel, 
á tratar el casamiento de este con la infanta doña Leo- 
nor , hermana del rey D. Carlos ^ ; y como aquella corte 

I Sandoval , Hist. de Carlos V, lib. 111, §. l5 , p%. l3o. — 
Ferreras , Sinopsis , part. 1 2 , año 1 5 1 8 , §. 7. 

a Herrera , Déc. 11 , lib. 11 , cap. ai , pág. 04. 

3 La infanta Doña Leonor nació en Flandes á l 5 de noviem- 
bre de 1498 : llegó á ser reina de Portugal y de Prancia casando 
con los reyes D. Manuel y francisco i; pero viuda de uno y otro, 
se volvió á España con su hermano , y falleció en Talavera de Ba- 
dajoz , en febrero de i558.(Florez , Rein. Catól., tom. 11 , p. 837.) 



[xLIl] 

pañasen ^. Algún fundamento debieron tener estos reze- 
los , puesto que pareció conveniente despachar para Se- 
villa á Magallanes y á su compañero sin dilación ; pero 
antes les dio el rey audiencia pública en presencia de su 
consejo ; les condecoró haciéndolos caballeros de la Or- 
den de Santiago , confirmándoles los títulos de capi- 
tanes y ratificando las condiciones ya estipuladas en el 
asiento ó concierto concluido en Valladolid á 22 de 
marzo de aquel año '\ 

1 5 . Los oficiales de la Contratación , que siempre 
manifestaron aversión á Magallanes , desde luego que su- 
pieron el buen recibimiento que tuvo_, las gracias que 
se le dispensaron y los términos en que se habia con- 
cluido la capitulación, representaron al rey haciéndole 
algunas reflexiones y poniendo muchos reparos y dificul- 
tades sobre el apresto ó habilitación de la armada con 
intento disimulado de frustrar ó entorpecer la expedi- 
ción ; pero el rey , después de tomar los convenientes 
informes, declaró en respuesta ^ su decidida y expresa 
voluntad de que se efectuase el Consabido y concertado 
viage, con arreglo á las prevenciones que les haria el 
obispo de Burgos , por la gran confianza que se tenia de 
los emprendedores , y por la mucha utilidad espiritual 
y temporal que resultarla de su ejecución para sus esta- 
dos. Señalábanseles al mismo tiempo los fondos de don- 
de debian tomar las cantidades necesarias para el apresto 
de la armada d 'vista , contentamiento y parecer de los 
mismos Magallanes y Falero. El primero llevó esta car- 
ta cuando regresó a Sevilla , según consta de la contes- 
tación que dieron desde aquella ciudad el Dr. Matienzo, 
Juan de Aranda y Pedro de Isasaga, diciendo en 16 de 
agosto que la hablan recibido con el comendador Ma- 
gallanes (ix). Antes de salir este de Zaragoza se habia 



:> Oi 



I Herrera , Déc. ii , Itb. 2 , cap. 21 , pág. 54« 
' 2. Herrera , Déc. ii , lib. 4 > cap. 9 , p. lOT. ■'■ '- ' 

3 Se expidió en Zaragoza á 2.0 de julio de i5i8 , refrendada 
por Francisco de los Cobos. V^ase un extracto en el mím. v del 
Apéndice. 

-i .Yi Ol-lCi. 



[xLIIl] 

concluido el tratado del matrimonio de la infanta ; y á ins- 
tancia del rey su esposó y de sus reinos , pedia el em- 
bajador se acelerase su viage á Portugal, como al ins- 
tante se verificó, partiendo de aquella ciudad el dia 13 
de julio con suntuoso acompañamiento. Parecióle al rey 
D. Carlos oportuna esta ocasión de escribir á su cuñado 
para mitigar el disgusto que tenia por no haber logra- 
do su deseo respecto á la empresa de Magallanes , ase- 
gurándole que por ella no recibirla daño ni menoscabo 
alguno ; bien que estas palabras no bastaron á disipar sus 
rezeios y desconfianzas. Asi es que por medio de su em- 
bajador continuaba en Barcelona (adonde habia pasado la 
corte) sus instancias y negociaciones , que eran mas acti- 
vas y eficaces , cuanto mas se adelantaba el apresto y se 
acercaba el tiempo de la salida de la armada ^. 
.2üi?:0Lj Desde que llegó á Sevilla Magallanes procuró 
acelerar la habilitación ó apresto de la armada con el 
mayor zelo , actividad y eficacia; y todo era menester pa- 
ra contra restar las malignas y ocultas asechanzas con 
que se intentaba por varios medios desconcertar tanto co- 
nato y diligencia. Frecuentemente escribía al rey y á su 
protector el obispo de Burgos para que informase á S. A. 
de lo que pasaba ; y asi pudo obtener los caudales que se 
le hablan asignado y le escaseaban los empleados en Se- 
villa , supliendo mucha parte el tesorero Alonso Gutiér- 
rez y Cristóbal de Haro, con su propio dinero, y po- 
niendo algunos mercaderes de aquella ciudad lo que fal- 
taba y debian haber suministrado los ministros del rey 
para completar el armamento y avío de las naves \ Lu- 
chaba Magallanes con grandes y poderosos adversarios, 
tanto mas temibles, cuanto eran mas encubiertos y disi- 
mulados ; los cuales ó intentaban seducirlo con dádivas y 
magníficos ofrecimientos para que abandonando su em- 
presa se restituyese á Portugal, ó promovían dificultades 

1 Argensola , Anales de Aragón ¿ lib. l , cap. 5j , pág.'SaS, 

y cap. 79 , pág. 739. )OÍ.L:f..í:.^ Ui.^ .. ík;.. 

2 Argensola , Anales de Aragón , lik il ,i.cap. 7^'; pág. yj^.^ 
Herrera , Déc. 11 , lib, iv , cap. 9 , pág. 102. [p, oí 



[XLIV] 

y obstáculos para evitar que se llevase á cabo , ó fo- 
mentaban disgustos , competencias y discordias entre sus 
principales agentes. Asi sucedió que el dia 22 db oc- 
tubre de 1518, habiendo llegado Magallanes de tirar 
una nao d tierra (x), siendo la marea muy de madru^ 
gada^ se adelantó á disponer los aparejos y todo lo ne- 
cesario para aquella maniobra ; y cuando fue hora de tra- 
bajar la gente , iiíandó colocar cuatro banderas con sus 
armas en los cuatro cabrestantes donde se acostumbraban 
poner las de los capitanes ^ porque las del rey habian de 
ir encima de la nao con otra alusiva al misterio de la 
Santísima Trinidad, cuyo nombre y advocación tenia ; pe- 
ro aunque el factor fue por ellas no las pudo traer por 
íio estar aun acabadas de pintar. Entretanto acudió mu- 
cha gente á observarlo todo por mera curiosidad, toman- 
do ocasión los malévolos para murmurar de Magallanes, 
sin jpercibirlo este , suponiendo maliciosamente que eran 
las armas del rey de Portugal , hasta que fueron á de- 
círselo á tiempo que llegaba un alcalde de la mar por 
el teniente de almirante/ diciendo al pueblo que las 
quitasen y rompiesen. Entonces se le presentó Magalla- 
nes y le dijo como aquellas armas eran las suyas y no 
las de Portugal , siendo el ademas vasallo del rey de Es- 
paña : con esta respuesta volvió á continuar su trabajo. 
Pero no satisfecho el alcalde insistió en poner por obra 
su mandato; y como no lo consintiese el Dr. Sancho 
de Matienzo , viendo por otra parte que el alboroto 
crecia , envió á rogar á Magallanes que las hiciese qui- 
tar para excusar el escándalo que ya se notaba. Compla- 
cióle en esto , sin embargo de tenerlo por afrenta , hallán- 
dose presente una persona enviada con secreto por el rey de 
Portugal á rogarle que se volviese á su servicio. El alcal- 
de fue á llamar al teniente de almirante para que apo- 
yase sus providencias , y de paso llamó y reunió mas 
gente con intento de apoderarse de Magallanes. Tuvo 
con él serias contestaciones ; intentó prenderle ; apellidó 
auxilio : salió á la defensa el Dr. Matienzo , requirien- 
do al teniente de almirante no hiciese ni autorizase cosa 



tan contraría al servicio del rey; pero la gente que con- 
" sigo -traía echó mano <3el doctor amenazándole con las 
espadas desnudas sobre su cabeza. Notando Magallanes 
tal tumulto y el escarnio que de él se hacia; que sus jor- 
naleros abandonaban el trabajo, y conociendo el peligro 
en que quedaba la nao, se la dejó al teniente de almi- 
rante y al otro teniente de asistente que allí estaban, 
aunque no muy dispuestos para hacer justicia. Conocien- 
do Matienzo que sin Magallanes no se podía sacar la na- 
ve, lo detuvo para que no resultase algún grave daño, 
sin que se prestasen con este motivo á dar auxilio al- 
guno las -demás autoridades, aunque fueron requeridas 
para ello. Indignado Magallanes, representó enérgicamen- 
te al rey se dignase tomar providencias para que ellos 
fuesen bien tratados, y se castigasen los promovedores 
de semejantes atentados , que siempre redundaban en da- 
ño de su Real servicio. Matienzo por su parte instó para 
lo mismo , pidiendo se les diese alguna satisfacción. Asi 
lo hizo el rey y escribió á Magallanes mostrándole el sen- 
timiento que le había causado tan fatal suceso, agrade- 
ciendo á Matienzo lo que le había favorecido ponién- 
dose en aquella ocasión de parte suya ; reprendiendo al 
asistente y á la ciudad por no haber jicudido contra el al- 
calde del almirante, y mandando á los oficiales de la Con- 
tratación que recibiesen información del caso para que se 
castigase severamente á los que resultasen culpados *. Es- 
tas cartas llegaron á Sevilla el día 4 de diciembre. 

17. Entrado el año 1519 salió de Zaragoza el rey 
para Cataluña : llegó á principios de febrero á Lérida , y 
entró en Barcelona el día 15 del mismo mes con lucidí- 
simo acompañamiento *. Siguió también la corte el emba- 
jador de Portugal sin cesar en sus maquinaciones contra 
Magallanes y su empresa ; pero el rey, constante en favo- 

1 Herrera , Déc. 11 , lib. 4., cap. 9 , pág. 102.— Argensola, 
Anal, de Aragón, lib. i , cap. 79 , pág. 740. Apénd. de Docu- 
mentos , nüm. VII , pág. 124. 

2 Sandoval, Hist. de Carlos F", lib. 3 , §. 29 , pág. l38. — 
'Perreras , Sinopsis ^part. 12, año iSi^ , §. i. 



[XLVI] 

recerla y acelerarla , sabiendo por los avisos que recibía 
de aquel capitán el estado de la habilitación de sus bu- 
ques , y por los informes que le daba el obispo de Bur- 
gos los medios de allanar las dificultades que ocurrian, 
creyó ya oportuno y conveniente proveer los empleos 
para el servicio de la armada, y asi expidió en 30 de 
marzo los nombramientos de tesorero á Luis de Mendoza; 
de veedor general y de capitán de la tercera nao á Juan 
de Cartagena , pues las dos primeras las hablan de escoger 
para sí Magallanes y Palero. En 6 de abril nombró capitán 
de la cuarta ó quinta nao á Gaspar de Quesada , y en 
30 del mismo, contador á Antonio de Coca '. También 
mandó el rey en 5 de mayo á los oficiales de la Contra- 
tación : i.° Que no fuesen en la armada mas de los 235 
hombres conforme se asentó; antes, si ser pudiese, y sin 
hacer falta, se disminuyese su numero; pero que siem- 
pre su recibo ó admisión fuese con parecer ó a juicio de 
Magallanes por cuanto tiene de esto mas experiencia. 
2.° Que él y Palero declarasen por escrito la derrota que 
se hubiera de llevar; y según ella y con su acuerdo, se 
formase la instrucción con todos los regimientos de al- 
tura que dieren , mostrándola á los pilotos que han de 
ir , y entregando á cada uno un traslado autorizado para 
su observancia. 3.° Que la pólvora , municiones , armas 
y otras cosas que sobraren y no fueren necesarias, las re- 
ciban y conserven para emplearlas cuando convenga, pa- 
gando á dichos capitanes lo que les hubieren costado ; en 
la inteligencia que S. A. recibirá agradable servicio de que 
en todo sean asistidos á su satisfacción , y de que , me- 
diante el trabajo y diligencia de los mismos oficiales , sa- 
liese la armada para el tiempo que se mandaba, ó antes 
si ser pudiere "*. Previno igualmente á los mismos oficia- 
les, que no pudiendo proveerse de su cuenta, por los 
muchos gastos ocurridos, las mercaderías que hablan de ir 
en la armada, habia autorizado al obispo de Burgos para 

1 Véanse los números viii , ix , x , xi y xii del Ape'ndice. 

2 Véase el número xiii del Apéndice, pág. 12^. 



[XLVII] 

que se hiciesen contratas con mercaderes que suministrasen 
lo necesario , asi para el armamento y gastos , como para 
los géneros ó mercancías que se debían llevar^ dándoles 
el ínteres que resultase del provecho ó ganancia de la 
expedición ; concediéndoles ademas que en otros tres vía- 
ges á la Especería pusiesen Igual parte que ahora con el 
mismo beneficio '^, Esta providencia debió producir buen 
resultado _, pues ya á mediados de abril decia el obispo 
que toda esta provisión , que era la única que faltaba , es- 
tarla pronta para mayo ; y en consecuencia mandaba el 
rey que la armada partiese en todo aquel mes con las 
mercaderías ó sin ellas '^. Mandó que á Francisco Falero, 
hermano de Rui Palero^ se le asignasen 35^ maravedís 
para que residiese en Sevilla entendiendo desde luego en 
las cosas de la armada que se habla de enviar tras la que 
llevaban á descubrir Magallanes y su hermano ^ Que al 
piloto Juan Rodríguez Mafra , que Iba con Magallanes, 
se le aumentase el salarlo 6© maravedís para completarle 
el de 30© que debía disfrutar **. Ofreció á los pilotos y 
maestres premiarlos conforme á sus servicios con privi- 
legios de caballerías y otras mercedes , acabada que fuese 
la expedición ^ : y expidió una cédula para que los Jo© 
maravedís que por capitán tenia Magallanes , se pagasen 
durante el viage á su muger Doña Beatriz de Barbosa ^. 
Finalmente, entre otras muchas providencias que el rey 
despachó durante su permanencia en Barcelona, merece 
consideración especial k instrucción dada á Magallanes 
y á Falero para su gobierno y dirección en el viage que 
iban a emprender \ 

18. A proporción que se aproximaba la salida de la 
armada, crecían los ardides y estorbos que para Im- 

1 Real cédula dirigida á los oficiales de la Contratación en 10 
de marzo de i 5 19. 

2 Otra dii'igida á los mismos en I 8 de abril de iSl^. 

3 Real cédala de 3o de abril de iSl^. 

4 Real cédula de lo de marzo de iSl^. 

5 En 5 de mayo de iSl^. r. 
G En 5 de mayo de 1 5 19. 

7 En 8 de mayo de 1 5 19. —Véase el niim. xiv del Apéndice. 



[xLVIIl] 

pedirla ó dilatarla se ponían por los agentes de la 
corte de Portugal. Éralo particularmente en Sevilla un 
portugués, llamado Sebastian Alvarez^.que le servia de 
factor en Andalucía,, el cual en i8 de julio de 15 19 es- 
cribía á su rey informándole de que acababan de llegar 
juntos á aquella ciudad Cristóbal de Haro , Juan de 
Cartagena , factor mayor , y Juan Esteban , tesorero de 
la armada , con prevenciones en que habia capítulos con- 
trarios á la instrucción de Magallanes : que los oficiales 
de la Contratación, como tanto aborrecían á este y no 
le pueden tragar , se pusieron de parte de los recien 
venidos , y movieron con él tales disputas , cuestiones 
y malas palabras, que mandaron pagar sus sueldos a toda 
¡a gente marinera y militar, menos á los portugueses; so- 
bre lo que hablan escrito á la corte. Aprovechando Al- 
varez esta ocasión para cumplir las órdenes reales que 
tenia, se fue á la posada de Magallanes, diciéndole que 
seria la ultima vez que le hablarla como su amigo y buen 
portugués, disuadiéndole de una empresa de tanto peli- 
gro y tan en deservicio de su rey natural. Contéstele 
Magallanes que era pundonor suyo seguir lo empezado, 
y mediaron otras razones en las cuales Alvarez le afeó 
su venida de Portugal por haberle negado su señor cien 
reis mas al año de moradía : que ya veia dos instruccio- 
nes contrarias á la suya y á lo capitulado : que Rui Fa-, 
lero decia abiertamente que no habia de seguirle, y ha- 
bia de navegar al sur ó no iría en la armada: que has- 
ta los castellanos le miraban como ruin y traidor contra 
su patria : que creia ir por capitán mayor , y él sabia 
lo contrario : y que no se lo darian a entender sino cuan- 
do no tuviese remedio : que no hiciese caso de la miel 
que le ponia en los labios el obispo de Burgos ; y que si 
le daba carta para el rey de Portugal él la llevarla y se- 
ria su agente procurando su negocio. Habló también á 
Palero dos veces, y ni de uno ni de otro obtuvo una 
respuesta decisiva y terminante cual la deseaba. Parecíale 
que Falero tenia vuelto el juicio , y confiaba en que si 
lograba ganar á Magallanes el otro le seguirla* Dábale 



[XLIX] 

también cuenta al rey de los navios de que se compo-. 
nia la armada , de sus capitanes , tripulaciones y arma- 
mento, de los portugueses que iban en ella, de la fa- 
milia que Palero habia llevado á Sevilla, de la parte, 
que tenia en la armada Cristóbal de Haro, de la derro- 
ta ó dirección que se decia hablan de llevar hasta el Ma- 
luco , cuya tierra habia visto situada en el globo que hizo 
en Sevilla el hijo de Reinel y concluyó después su pa- 
dre : que por este padrón hacia todas las. cartas Diego Ri-. 
vero, como también los cuadrantes y esferas: que desde 
Cabo-Frio hasta las islas del Maluco, no habia por esta, 
navegación ningunas tierras situadas ó marcadas en las. 
cartas que llevaban para el viage ; y finalmente , le in- 
formaba de una armada que se disponía para el Darien 
y de otra que se proyectaba para seguir á Magallanes é 
ir en su socorro '. t-;;» 

19. Gomo ni por estos medios pudiesen los agentes 
de Portugal conseguir el objeto de sus cautelosas asechan- 
zas , promovieron luego la discordia y la desconfianza en- 
tre los principales caudillos de la expedición. Ya hemos 
visto come Sebastian Alvarez procuraba meter zizaña 
murmurando de Rui Palero en las conversaciones que 
tuvo con Magallanes, y acaso nacieron de alli las dife- 
rencias que los dos tuvieron entre sí, poco antes de sa- 
lir la armada, sobre quién habia de llevar el estandarte 
real y el farol; de cuyas resultas mandó el rey, por car- 
ta dada en Barcelona á 26 de julio , que pues Palero no 
se hallaba con entera salud , se quedase hasta otro viage, 
é que no vaya por capitán con él (con Magallanes) jun- 
tamente , en el armada .que S. A„ manda hacer del Es- 
pecería ' (xi). Con esta orden requirieron á Magallanes 
para su cumplimiento los jueces oficiales de la casa de 
la Contratación elDr. Sancho de Matienzo y Juan López 

1 Véase el núm. xv del Apend. pág. l53.-.Argensola , Anal, 
de Aragón , lib. i , cap. 7^, pág. ySq. 

3 Herrera, Década 11, líb. iv , cap. 9 , pág. 102 Argensola, 

Anal, de Aragón , lib. i , cap. 79 , pág. 740.— Véase el núm. xvi 
del Apéndice , pág. I 5^. 

TOMO IV. g 



de Recalde, a quienes se encargaba la elección y el nom- 
bramiento de los despenseros que habían de ir en la arma- 
da , y que los escribanos de ks naos fuesen los que Ma- 
gallanes tenia nombrados, siendo naturales de estos rei- 
nos. Magallanes contestó á esta intimación que por servir 
á S. A. se conformaba en que el comendador Rui Palero 
se quedase , yendo en su lugar Juan de Cartagena , como 
su conjunta persona, según S. A. lo mandaba y lo tenia 
mandado antes por las reales provisiones que habia traido 
el mismo interesado ; que con venia también en que Fran- 
cisco Palero fuese por capitán de una de las naos, con 
tal que su hermano Rui Palero entregase á los ofi- 
ciales de la casa y á él 'su método de observar la lon- 
gitud de leste-oeste con los regimientos correspondien- 
tes , como habia ofrecido ; y que no haciéndolo asi no con- 
sentirla en su quedada, sino en que fuese al viage como 
entre ellos estaba capitulado. Respecto á los despenseros, dijo 
que tenia puestos dos portugueses , uno casado en Sevilla 
y otro soltero , criado suyo , ambos de toda su confianza, 
y que darian buena cuenta á S. A. de todo lo que estaba 
á su cargo. En cuanto á que no fuesen en la armada ningu- 
nos hombres de mar portugueses , contestó Magallanes que 
los maestres de las naos se los presentaron por ser aptos y 
suficientes cada uno para su cargo , y él los recibió en 
virtud de una Real cédula que le autorizaba para que la 
gente de mar que se tomase fuese d su contento , como per- 
sona que de ello tenia mucha experiencia ^; y asi lo hizo 
con otros muchos extrangeros , como venecianos, griegos, 
bretones, franceses, alemanes y genoveses, por no hallar- 
se entonces gente marinera de estos reinos que quisiesen 
ir, sin embargo de haberse hecho pregonar en Málaga, 
en Cádiz , en todo el condado y en Sevilla, expresando el 
sueldo que S. A. les mandaba dar; pero que si los ofi- 
ciales de la casa se los proporcionasen en lugar de los 
portugueses y fuesen de su satisfacción, él los recibiría 

I Véase citada esta Real cédula de 5 de mayo de 1 5 19 en el 
§. 16 , y copiada en el núm. xm del Apéndice, pág. 12^. 



[lí] 

con tal que no se acrecentase mas el ga sto de la armada. 
En lo tocante á los otros portugueses sobresalientes, y de 
su servicio , que la real orden reduela al número de cin- 
co , habiéndose antes mandado que ninguno se llevase , y 
que asi quedó asentado según decian los oficiales , res- 
pondió que mostrándole tal asiento ó la cláusula de la 
capitulación que lo expresase de aquel modo , él lo curii- 
pliria en todo y por todo; porque de no hacerlo asi, soto 
guardarla la capitulación é regimiento que le dio S. A. en 
Barcelona, y se obligó á guardar y cumplir; anadió que 
por medio de Juan de Cartagena recibió carta del rey 
diciéndole que ( este Factor ) no traer ia cosa innovada 
en contrario de- lo que él trajo ; por lo que no halla- 
ba razón para dejar los portugueses que habia escogido, 
unos como que eran sus parientes é fidalgos, y otros 
como sus criados domésticos ; y en fuerza de todo re- 
quería á dichos oficiales que no se lo impidiesen , porque 
él no habia de dejarlos sino cuando él mismo se quedase; 
y pues ya estaba de partida, la armada pronta á dar la 
vela y comunicadas todas las órdenes á los capitanes y 
pilotos , ellos serian responsables de que se malograse 
una empresa tan conveniente al servicio de Dios y del 
rey, y al bien general de estos reinos. -^-'j 

20. Los jueces oficiales de la Contratación-, oidás- es^ 
tas contestaciones y protestas de Magallanes , respondie- 
ron que era excusado entre personas que todas deseaban 
el buen servicio del rey, hablar en aquella forma , sino 
procurar juntamente que pues estaba aparejada la armadaj 
se despachase presto- y se hiciese á la vela , rogando á* Ma- 
gallanes que tuviese por bien hacerlo asi , conformándose 
con los mandamientos reales que se hablan recibido: que 
en cuanto á la quedada de Palero y demás protestas é 
incidentes de que hacia mérito , ellos no tenían otra cosa 
que hacer sino que se ejecutase lo que el rey mandaba; 
creyendo que aquel astrónomo darla el método para- la lon-^ 
gitud, según lo habla ofrecido, y cuanto conviniese á la 
navegación de la armada: que en lo relativo á los des- 



penseros , aunque fuesen personas tan de su confianza co- 
mo decia ¡ siendo portugueses , era preciso obedecer lo 
que S. A. prevenia, y solo se podia disimular continuase 
el uno de ellos por estar casado en Sevilla. Confesando la 
verdad y la fuerza de Tazones con que Magallanes con- 
testó al requerimiento sobre la admisión de grumetes por- 
tugueses , dijeron los oficiales que estando prontos á darle 
en lugar de estos, otros naturales de estos reinos , exper- 
tos en su arte y á contento de los maestres de las naos, 
se podia cumplir con la orden de S. A. como él mismo lo 
ofrecía con esta condición. En cuanto á que fuesen los so- 
bresalientes y criados portugueses limitando el número de 
estos á cuatro ó cinco , y á los motivos que se alegaban 
para ello , respondían los oficiales que nada tenian que en- 
tender en este negocio, sino en cumplir lo que el rey les 
ordenaba , especialmente por cartas escritas en Barcelona 
á 17 de junio , á 5 y 26 de julio de aquel año, encar- 
gándoles su ejecución y cumplimiento ; asi como se lo pre- 
venía también al mismo Magallanes en la que habia reci- 
bido recientemente sobre este artículo. Con presentación 
de las cartas y capítulos citados exhortaban los oficiales á 
Magallanes, y le requerían de parte de S. A. que cum- 
pliese sus órdenes y mandatos, siendo responsable él mis- 
mo , y no ellos , de los escándalos ó daños que de no ha- 
cerlo asi pudiesen resultar. Por último , le amonestaban 
para que las naos bajasen por el rio á esperar tiempo opor- 
tuno de hacerse á la vela, sin que el anterior requeri- 
miento le tomase por excusa para atribuirles su demora, 
pues si la hubiese seria por su voluntad; estando ellos 
prontos á contribuir con cuanto pendiese de su arbitrio 
y facultades y con su eficaz diligencia para el avío y des- 
pacho de la expedición. 

21. Bien se deja traslucir en estos requerimientos y 
notificaciones , y en la oposición de las nuevas órdenes con 
las anteriores , el influjo mas ó menos directo , pero siem- 
pre tenaz y constante, de los enemigos de Magallanes , y 
en especial de la corte de Portugal , á la que principal- 



[ltii] 
mente atribuye Herrera la tardanza en el despacho y sa- 
lida de la armada ^ Hallábase ya pronta y provista de 
lo mas necesario ; y a consecuencia de las órdenes del rey 
el asistente de Sevilla, Sancho Martínez de Leiva, hizo 
solemne entrega á Magallanes del estandarte real en la 
iglesia de Santa María de la Victoria de Triana , recibién- 
dole el juramento y pleito homenage, según fuero y cos- 
tumbre de Castilla , de que haría el viage con toda .fide- 
lidad como buen vasallo de S. M. El mismo juramento y 
pleito homenage hicieron á Magallanes los capitanes y 
oficiales de la armada de que seguirían por su derrota y le 
obedecerían en todo» También mandó el rey que se die- 
sen ciertos entretenimientos ó pensiones á Doña Beatriz 
Barbosa, muger de Magallanes, á Francisco Falero y á 
Rui Falero , el cual desde luego entendiese en habilitar 
otra armada que se había de enviar en seguimiento de 
Magallanes. Concedió al veedor Juan de Cartagena la 
merced de alcaide de la primera fortaleza que se hallase 
ó se labrase en las tierras que iban á descubrir ; y á los 
pilotos Esteban Gómez , Andrés de S. Martin , Juan Ro- 
dríguez Mafra, Vasco Gallego y Juan López Caraballo 
les dio exención de huéspedes en sus casas aunque la 
corte entrase en Sevilla , y privilegios de caballerías á la 
vuelta y un año de sueldo adelantado; y finalmente, se pre- 
vino que no fuesen al viage por díscolos é inquietos Mar- 
tin Mezquita y Pedro de Abreu , y que Magallanes pu- 
diese llevar para su compañía solo diez portugueses en 
toda la armada *. 

.22. Magallanes se ocupó desde luego en formar su 
plan de señales de día y de noche y los reglamentos para 
el gobierno de la escuadra y disciplina interior de los ba- 
jeles : y teniendo ya á bordo lo mas necesario, y comple- 
tas sus tripulaciones, anunció su partida con una descar- 
gado artillería, y la verificó un miércoles á la mañana lo 
de agosto de ij 19 , bajando desde el puente de Guadal- 

I Herrera , Décad, 11 , lib. iv , cap. i o , pág. i o3. 

% Herrera, Décad, 11 , lib. iv , cap. 9, pág. 102. s^ 



quivir, pasando por S. Juan de Alfarache y continuando 
por cerca de Coria y otros pueblos hasta San lúcar , donde 
permaneció mas de un mes. Entretanto el capitán gene- 
ral y Jos capitanes de las naos iban y venian á Sevilla en 
sus fdúas para ocurrir á varios negocios imprevistos , alla- 
nar dificultades que todavía se promovian , y proveer la 
escuadra de lo que se iba echando de menos y podría ser- 
la conveniente \ Entonces dispuso Magallanes el memo- 
rial que dejó al rey al tiempo de su partida, declarando las 
alturas y situación de las islas de la Especería y de las 
costas y cabos principales que entraban en la demarca- 
ción de la corona de Castilla, para que si llegaba á falle- 
cer durante el viage no pudiese alegar el rey de Portugal 
que caian dentro de su término, ya poniendo á su arbi- 
trio las derrotas y la situación de las costas , ya acortan- 
do los golfos j en la confianza de que nadie lo compren- 
diese , como el mismo Magallanes , que conocía muy bien 
los medios con que se ejecutaban tales arterías '', Enton- 
ces otorgó también su testamento en Sevilla á 24 del mis- 
mo mes , del cual daremos un extracto al fin de estas Me- 
morias ( XII ) ; y con igual fecha dirigió al rey una sú- 
plica diciendo , que respecto á tener hecha donación des- 
de 15 de junio de aquel año al convento de nuestra Se- 
ñora de la Victoria en Triana (por ser pobres sus reli- 
giosos ) de los 12500 maravedís de que S. A. le hizo 
merced cuando le dio el hábito de Santiago > querien- 
do que los disfrutasen mientras él viviese para que ro- 
gasen á Dios por el buen éxito de su empresa , y con 
cargo de ciertas misas por su devoción , suplicaba á 
S. A. mandase pagar al dicho convento en la casa de la 
Contratación la expresada cantidad en los plazca en 
-alqíno^ ^ \ oiiiíesoáa a£(n oí obioá r. cy oLnsirísi y : ^ú^ 

1 T^iage al rededor del mundo por el caballero Antonio Pígafe- 
ta , gentilhombre de Vicencia , publicado por la primera vez en ita- 
liano según el manuscrito de la Biblioteca Ambrosiana de Milán, con 
notas , por Carlos Amoretti , uno de los bibliotecarios y doctores del 
colegio Ambrosiano &:c. , y traducido en francés por él mismo. Imp. 
en Paris el año g , en 8.** mayor , lib. i , pág; 6 y sig. - 

2 Véase el Apéndice núm. xix , pág. 188; '1o:ítjH s 



que él la percibirla si se hallase presente (xiii).-:)¿& lÁ 
23. Di jóse entonces^ que enojado el rey de Portugal 
al ver fallidas sus esperanzas después de tantas diligen- 
cias y empeños para estorbar ó impedir los proyectos de 
Magallanes , habia enviado bajeles al cabo de Buena-Es- 
peranza ^ y al de Santa María en el rio de la Plata ^ con 
el fin de interceptarle el paso al mar de la India ; y que 
no habiéndolo encontrado en una ni en otra parte mandó 
á Diego López de Sequeira , su gobernador en aquel pais, 
enviar al Maluco seis naos de guerra contra Magallanes; 
lo que tampoco pudo tener efecto por otras graves ocur- 
rencias que sobrevinieron '. La constancia y el carácter 
firme y severo de Magallanes triunfaron al ñn, no solo 
de las tramas y de la mezquina política de sus adversa- 
rios, sino de otros obstáculos que le presentaban las mis- 
mas gentes que debían acompañarle ; á las cuales tenia que 
reservar toda la extensión de su proyecto, para que la 
idea de los peligros de una navegación nueva y descono- 
cida no los desanimase y retrajese de emprenderla ; al 
mismo tiempo que recelaba , no sin fundamento , que los 
capitanes de las otras naos, que eran españoles, miraban 
con repugnancia el verse mandados por un por tugues á 
causa de las rivalidades que desgraciadamente existían en- 
tre las dos naciones *. Tal era la situación ó el estado de 
Magallanes cuando dio la vela de Sanlúcar de Barra- 
meda el 20 de setiembre ^. Pocos días tardó en llegar á 
Canarias ; desde donde hizo derrota á pasar entre Cabo- 
Verde y sus islas , dirigiéndose á la costa del Brasil , ha- 
biendo comenzado entonces las desavenencias entre Maga- 
llanes y Juan de Cartagena , de cuyas resultas fue este 
preso y privado del mando de la nao San Antonio. Siguió 

* I Pigafeta ,'F?flr0-. líb. iTi, pág. 177. -'qJ^S <' ? 

"" ¡a Tigafeta /Fí<i¿^. lib. 1 , pág. 6, ': V ;" 

3 Como desde la pág. 3 hasta la 109 publicamos :una relación 
bastante circunstanciada de los principales sucesos de este viage , so- 
lo indicaremos aqui los que tengan mas conexión con la persona de 
Magallanes , para no dejar incompleta esta parte importante de su 
biografía. 



la escuadra generalmente á vista de la costa, hasta que 
descubrieron el lo de enero de 1520 el cabo de Santa 
María , entrando en el rio de la Plata , cuyo interior se 
reconoció para estar ciertos de que por alli no existia el 
Estrecho que se buscaba.. ;;^;Díví 

24. Con igual prolijidad se fue reconociendo la costa 
que se dirigia al sur, y sus cabos y ensenadas principales; 
y el 31 de marzo entró la escuadra en el puerto de San 
Julián, donde Magallanes se propuso invernar, y para 
ello mandó arreglar y disminuir las raciones. Esta provi- 
dencia , unida á la esterilidad del pais , á la frialdad de 
su temperatura y al ningún éxito producido por los reco- 
nocimientos anteriores para encontrar el Estrecho , comen- 
zó á exasperar á la gente , que manifestó al general su de- 
seo de regresar á España. Negóse Magallanes á esta de- 
manda, exhortándolos a la constancia en los trabajos para 
concluir con honra lo que habian comenzado , consolán- 
dolos con la esperanza de que pronto cesaria el rigor del 
invierno y podrían continuar con mejor tiempo y mayor 
templanza la navegación ; que entretanto tenían mu- 
cha leña para calentarse, variedad de exquisitos mariscos 
y pescados, aguas saludables y otras cosas en abundancia; 
ni aun les faltarla el pan y el vino con tal que se guar- 
dase la tasa que estaba puesta ; y finalmente , que asi lo 
mandaba el emperador , y él estaba resuelto á morir an- 
tes que volver á España con tal mengua é ignominia '. 
Aunque Magallanes creyó haber calmado con esto la agi- 
tación de los españoles que llevaba, notó pocos dias des- 
pués nuevas discordias y disensiones entre ellos y los por- 
tugueses , renovando odios y rencores antiguos y preo- 
cupaciones vulgares, siempre funestas á la paz y ventura 
de las naciones. Murmuraban aquellos de Magallanes por 
ser portugués, suponiéndole ideas siniestras al servicio 
del emperador; y aprovechándose de este descontento los 
capitanes Mendoza , Quesada y Cartagena se conjuraron 
contra el general , con quien ya habian tenido algunas 

I ReJac, de Maximil. Traasilv. , §. vi ,pág. a 60 de este tomo. 



reyertas durante el víage ^ , y no habiendo podido este 
sosegarlos ni reducirlos , hizo justicia de ellos , ejecutan- 
do la pena de muerte por traidores en los dos primeros, 
dejando desterrados en aquella bárbara tierra á Cartagena, 
y á un clérigo que habia procurado amotinar la gente, 
perdonando á mas de cuarenta criminales , y restableciendo 
de este modo la subordinación y la disciplina militar y ma- 
rmera en sus tripulaciones . 

25. Entretanto la nao Santiago, que mandaba Juan 
Serrano y habia ido á descubrir hacia el sur , halló á dis- 
tancia de veinte leguas el rio de Santa Cruz; pero un 
recio temporal Ja hizo naufragar en la costa , salvándose 
todo su cargamento y la gente , que regresó por tierra 
al puerto de San Julián con grandes trabajos. Reconocióse 
lo interior del pais hasta treinta leguas; y algunos de sus 
naturales, de estatura agigantada , comunicaron con los 
nuestros ; y como fuese ya mejorando la estación , Maga- 
llanes habilitó y preparó sus buques , nombró para ellos 
nuevos comandantes, arregló sus tripulaciones, y el 24 
de agosto dio la vela de aquel puerto , habiendo permane- 
cido en él cerca de cinco meses. Dos dias después entró 
en el rio de Santa Cruz , donde estuvo la armada á pe-* 
ligro de naufragar. Alli dio Magallanes una instrucción 
á los capitanes de las naos para seguir por aquellas costas 
hasta encontrar un estrecho ó el término de la tierra fir- 
me que llevaban á la vista, aunque Regasen á la altura 
de 75°, advirtiendo que antes de retroceder se les hablan 
de desaparejar dos veces las naos, y aun en este caso toma- 
rían la derrota del Maluco por la via del cabo de Buena 
Esperanza é isla de San Lorenzo, pero pasando muy le- 
jos de ambos puntos. Salió por fin del rio de Santa Cruz 
el 1 8 de octubre , y hallándose el 2 1 á cinco leguas de tier- 
ra y en 5 2° de latitud austral , avistó el cabo que lla- 
mó de las Vírgenes , y una abra ó bahía que aparecía 

< *x'^ Barros, Décad. lu^ lib. v ^ aip, g.^YéansQ los números xxx, 
pag^ 201 ,y XXV, pá^. 285 del Apéndice. 

2 Véase la pág. 35 y sig. de este tomo , y Maximiliano Tran- 
silr., §. vii.^Pigaíeta /lib. I, pág. 3^. ¡y^U 
TOMO IV. h 



[ Lvni ] 
como de cinco leguas de anchura en su entrada. Comisio- 
nó Magallanes á las naos San Antonio y Concepción para 
que en el término de cinco dias la reconociesen ; y asi lo 
hicieron , informando á su regreso los de una nao que solo 
habian hallado golfos rodeados de altísimas peñas , y los 
de la otra que era estrecho según todas las señales que 
habian observado \ Asi lo creyó Magallanes ; pero para 
mayor seguridad hizo que lo . explorase de nuevo la nao 
San Antonio > la cual después de internarse en él 50 le- 
guas no halló su término, y volvió á reunirse con la ar- 
mada. Aunque resuelto Magallanes á embocar por aque- 
llas angosturas, quiso oir antes el consejo de los capitanes, 
pilotos y gente principal que llevaba ; y contando con tres 
meses de víveres que tenían, apoyaron su intención de pa- 
sar adelante. Solo el piloto portugués Esteban Gómez, 
que iba en la nao San Antonio., opinó de diverso modo; 
pero Magallanes con gravedad y entereza le contestó su 
firme resolución de continuar descubriendo como lo ha- 
bla ofrecido al rey; y para contener el influjo de la opi- 
nión que tenia Gómez de gran marinero entre aquella 
gente, mandó que nadie, pena de la vida, hablase del 
viage m de los víveres , y que las naos se aprestasen para 
partir al dia siguiente. Asi se ejecutó ; y atravesando la 
gran abra ó bahía donde estaba, entró por un canal, cu- 
ya anchura seria de una legua. Rebasado este se halló en 
otra espaciosa bahía que terminaba en un canalizo, por 
el cual salió á un golfo donde habia algunas islas. Desde 
alli continuaba el estrecho mas regular y seguido en su 
angostura , aunque con frecuentes recodos y revueltas en 
su dirección , y varios ancones y surgideros , donde fon- 
deaba para descanso de la gente , especialmente de noche. 
Levantábase la tierra de uno y otro lado, ya desnuda y ári- 
da, ya vestida de árboles y verdura: llenas de nieve, apa- 
recían mas altas las cumbres de las montañas. Habia ya 
andado por esta angostura poco mas de cincuenta leguas, 
cuando comisionó á la nao San Antonio á descubrir la sa- 

I Maximil. Transilv. , §• 9 , pág. 265. 



[lix] 
lida de otro brazo de mar que se apartaba al SE. entre 
unas sierras cubiertas de nieve, con prevención deque 
regresase á los tres dias \ No pudo cumplirse esto por- 
que el piloto Esteban Gómez, émulo de Magallanes ,. des* 
pues de buscar a este en el estrecho sin encontrarle don- 
de le habia dejado , suscitó una conspiración contra el ca- 
pitán Alvaro Mezquita , sobrino del general , y poniéndole 
preso en cadenas, socolor de haber sido consejero de su 
tio en las justicias que hizo, se dirigió á la costa de Gui- 
nea y de allí á España, entrando en el rio de Sevilla el 6 
de mayo da 1521 (xiv). Entretanto^^Magallanes procuró, 
con la mayor actividad > buscar y reunir aquella nave ; pe- 
ro siendo inútiles sus diligencias , al cabo de algunos dias 
continuó su navegación por el estrecho hasta advertir que 
doblaba la costa al Norte , formando el Cabo V^ictoria , y 
avistando hacia el Sur otro cabo con una isla , al cual lla- 
mó Cabo Deseado. Asi, pues, en el término de veinte 
dias * ó veinte y dos, según Maximiliano Transilvant) *, 
desembocó al otro mar, sin haberse visto en todo aquel 
estrecho natural alguno, y solo de noche varias hogue- 
ras de una y otra banda, y mas en la del Sur, por cuya 
razón la apellidaron Tierra del Fuego. :\f^ú ^t? 

26. Salió, pues, Magallanes del estrecho el 27 de no- 
viembre de 1520, con las tres naos Trinidad , Victoria y 
Concepción ; y por alejarse de aquella región fria y des- 
templada , hizo derrota al NO. , y fue conociendo la ex- 
tensión de aquel mar, que llamó Pacífico por no haber 
padecido en él tempestad alguna. Como hubiese pasado 
el 2 1 de diciembre entre las islas de Juan Fernandez y 
las de San Félix sin haberlas visto, fue la primera que re- 
conoció el 24 de enero de 1 5 2 1 , la que llamó de San Pa- 
blo, si bien cubierta de arboleda, sin habitante alguno. 
Igualmente despoblada halló el dia 4 de febrero la que 
nombró de los Tiburones , por los muchos que en ella se 

1 Faria , Asia portuguesa , tom. i , part. 3 , cap. 5 , §. 9 , pá- 
gina 2o5. — Véase la pág. 45 de este tomo. 

2 Herrera , Décad. ii , lib. 9, cap. i5 , pág. 2,Zj. 

3 Véase la pág. 266 de este tomo. 



cogieron ; pero como ni en una ni otra encontró gente 
ni víveres , ni consuelo de refresco alguno, las llamó tam- 
bién Desventuradas. Hallándose el 6 de marzo en 1 3° de 
latitud N. , descubrió unas islas , que por la multitud de 
canoas que en ellas se vieron con velas triangulares de 
estera de palma , nombró Islas de las 'velas latinas , y 
también de los Ladrones , porque los naturales iban mu- 
chas veces á bordo para hurtar cuanto podian. Hoy las 
conocemos por las Marianas, Dejó estas islas en 9 de 
marzo, y pocos dias después reconoció varias de las que 
forman el archipiélago de San Lázaro , y son ahora las 
Filipinas. A resultas de un temporal fondeó en una pe- 
queña llamada Mazagud, cuyo rey le acogió benigna- 
mente , y aunque no pudo proveer la armada de lo que 
necesitaba , le dio noticia de cierto pariente suyo que era 
rey de otra isla distante veinte leguas , y le daria cuan- 
to quisiese , ofreciéndose a acompañarle. Aceptó Magalla- 
nes tan generoso ofrecimiento, y se dirigieron a la de 
Zebú, donde por la mediación é informes del rey de Ma^ 
zagud , logró Magallanes no solo hacer paces con el 
de aquella isla , y proveer de mantenimientos la armada, 
sino haber labrado ó dispuesto en tierra una pequeña igle- 
sia, donde se dijo misa, á la que asistieron el rey , .su fa- 
milia y subditos con mucha atención y reverencia; de cu- 
yas resultas , y de haber oido después al sacerdote expli- 
carles, por medio de un intérprete, la doctrina y fe ca- 
tólica , manifestaron deseos de hacerse cristianos ; y en 
consecuencia recibieron el bautismo el rey , su familia 
y mas de 1200 de sus indios : solemnizando luego esta 
función religiosa con un convite, en el cual dio de co- 
mer á Magallanes y 4 los principales que le acompa- 
ñaban \ -b^iodiíi £»!:) lirc.:- ; ' í"' i ig ^oi4' 
37. Parecióle á Magallaiies que la isla de Zebú , por 
su situación y por su riqueza > era la mas propia para 
contratar con las otras inmediatas , por cuya razón man- 

I Véase desde la pág. 49 á la 6l de este tomo. «. Maximil. 
Transilv. §§. 10 y 11. 



do establecer allí una factoría ; y contó su rey era cris- 
tiano y amigo de los españoles , dispuso también que fue- 
se reconocido como superior de los otros reyes comarca- 
nos. Dos solamente obedecieron, y los demás desecharon 
con indignación semejante providencia , particularmente 
el de la isla de Mactan, que juntó mas de 6© indios para 
resistir su cumplimiento y defenderse unido con otros 
régulos,, sus amigos y compañeros. Irritado Magallanes 
con esta noticia, preparó tres bateles y sesenta hombres que 
creyó suficientes para combatir con armas de fuego a aque- 
lla multitud de indios que no las conocian ; sin querer oir 
los consejos del rey de Zebú y del capitán Juan Serrano, 
que intentaban disuadirle de que diese un paso tan ar- 
riesgado como imprudente y temerario. No pudiendo re- 
traerle de su propósito , quiso también acompañarle el 
rey cristiano con mil indios , aunque le previno Magalla- 
nes que no tomase parte en la batalla , pues bastaban los 
castellanos para vencer á sus enemigos \ Embarcados unos 
y otros, llegaron á Mactan antes de amanecer; y dejando 
algunos para custodiar los bateles , que por las restingas 
y piedras quehabia, quedaban distantes de la playa, des- 
embarcó con cincuenta y cinco hombres luego que fue de 
dia, y hallando desamparado el pueblo incendió sus casas. 
A este tiempo se presentó por un lado un batallón de 
indios, y mientras combatia con los nuestros se descu- 
brió otro por distinta parte que los atacó impetuosamente 
con sus flechas , piedras y lanzas. Asi pelearon con valor 
y obstinación gran parte del dia , hasta que fatigados los 
castellanos por el gran numero de los contrarios , y con- 
sumidas sus municionas , juzgó prudente Magallanes re- 
tirarse con buen orden , y entonces cargó mas la muche- 
dumbre de indios , que logrando quitarle la celada de 
una pedrada, herirle luego en una pierna y derribarle 
en tierra , le atravesaron con una lanza, falleciendo de 
este modo el dia iy de abril de i J 2 1 , con el mayor sen- 
timiento y desconsuelo de su gente. Murieron también en 



I Maximil. Transilv. , §. 12, pág. 271. 



:VÍX 



[i-xii] 
la acción el capitán de la nao Victoria y otros seis hom- 
bres. Auxiliados los demás por el rey de Zebú pudieron 
regresar á sus naos ; y aunque poco después solicitaron 
por su mediación que los habitantes de la isla de Mac- 
tan les entregasen el cuerpo ó cadáver de su general, 
dándoles la cantidad de mercaderías que pidiesen, se ne- 
garon absolutamente á esta demanda, diciendo* que ellos 
querían conservarlo como un monumento de su triunfo 
y de la victoria que hablan conseguido \ En esta isla 
tuvieron los españoles las primeras noticias de las islas 
Molucas antes de la muerte de su general. 

28. Para reemplazará Magallanes fue elegldosu pri- 
mo Duarte Barbosa , según Herrera * , el piloto mayor 
de la armada Juan Serrano , según otros escritores ^ , y 
no faltan quienes aseguran qu« lo fueroa ambos manco- 
munadamente '^. Con pretexto de entregarles el rey de 
Zebú la joya que habla ofrecido para el rey de Castilla 
en señal de vasallage , los convidó á comer , encargán- 
doles llevasen en su compañía á los capitanes y demás 
personas principales de la armada. Barbosa aceptó el con- 
vite , aunque Serrano mas cauto ó receloso lo repugnó; 
pero insistiendo aquel en su resolución , este cedió^al fin, 
para que no achacasen su oposición á timidez ó cobar- 
día. No carecía de fundamento su sospecha, porque los 
cuatro reyes enemigos , reunidos en la isla de Mactan,^ 
amenazaron al de Zehü que le habían de matar y destruir 
su tierra si no acababa con los castellanos y les tomaba 
las naves '. Otros refieren que un esclavo de Magallanes, 
que fue levemente herido cuando mataron á su señor , por 
vengarse de algunas Injurias ó amenazas que le hablan 
hecho reprendiéndole Barbosa ó Serrano , trató de mal- 



I Pigafeta , lib. 2 , pág. 1 2 6. Gomara , Hist, de las Indias y 

cap. 93. 
. 2 Herrera, Décad. iir , lib. I , cap. 9, pág. l3. 
,3 Maxim. Tramilv. , §. i5 , pág. 271 — Oviedo , Hist. gen. de 
Indias y part. 2 , lib. 20, cap. i.®, fol. 9. 

4 G-omara , Hist. de Ind. , cap. g'5 Pigafeta , lib. 2 , pág. 1 16. 

5 Herrera, Décad. ni , lib. i , cap. 9. 



[lxiii] 
quistarlos con el rey de Zehü , á quien ponderándole la 
avaricia y mala fe de los españoles , le dio á entender que 
tenian resuelto después de vencer al rey de Mactan alzar- 
se contra él , prenderle y llevarle cautivo á sus naos (xv). 
Creyólo todo el señor de Zebú , y haciendo secretamente 
su paz y alianza con el de Mactan , acordaron acabar 
de una vez con tan peligrosos huéspedes ^. La mañana 
del i.° de mayo, señalado para el convite, bajaron los 
castellanos á tierra , y alli los recibió el rey con poca gen- 
te, teniendo mucha armada y escondida. Llevólos á unos 
palmares , donde se sentaron á comer , y cuando estaban 
mas descuidados salieron de improviso los indios escon- 
didos y mataron á todos los convidados, menos al capitán 
Serrano. Algunos pocos (dos según Pigafeta), que con 
tiempo sospecharon el engaño , huyeron hacia la ribera 
y dieron aviso de lo que pasaba á la gente de las naos. 
Aproximáronse estas á la playa , y aun dispararon algu- 
nos tiros hacia el pueblo, cuando se presentó un gran 
tropel de indios que traian á Serrano maniatado y des- 
nudo á la orilla de la mar. Con muchas lágrimas y do- 
lorosas palabras les dijo la desgraciada suerte de sus com- 
pañeros , y les suplicó que lo rescatasen , pues sino mo- 
riria como los demás. Recelaron los nuestros que fuese 
un nuevo ardid ó engaño para prenderlos á todos y apo- 
derarse de las naves ; y aunque les era doloroso dejar 
cautivo á Serrano entre aquellos bárbaros , resolvieron dar 
la vela y continuar su navegación. Asi lo hicieron des- 
de luego, y advirtiendo que los indios volvian á la villa 
con Serrano , oyeron poco después gran grita y algazara, 
y presumieron que entonces le matarian, viendo frustra- 
do el nuevo ardid con que habian intentado acabar con 
los demás españoles '. 

29. Partieron estosen el mismo dia, tristes y descon- 

1 Pigafeta , lib. 2 , pág. 12^ — Maxim. Transilv. , §. l3 , pá- 
gina 271 y sig. _ Gomara , cap. ^3.— .Oviedo , part. 2 , lib. ao, 
cap. i.° 

2 Pigafeta , lib, 2 , pág. 128. _ Maxim. Transilv. , §§. l3 

y 14 5. pág- 273. 



/' 

t 

v; 



[lxiv] 
solados por haber perdido en aquellas dos Islas á sus ca- 
pitanes Magallanes y Serrano, con otros treinta y cinco ó 
cuarenta españoles de los mas principales \ Andadas diez 
leguas surgieron en la isla de Bohol , y viendo que no 
tenian gente para manejar las tres naos , pues solo ha- 
blan quedado ciento quince hombres *^ acordaron quemar 
la mas vieja y quebrantada , que era la Concepción , ha- 
bilitando las otras dos con sus jarcias , pertrechos y ar- 
mamento. Eligieron por general al piloto portugués Juan 
Caraballo , y por capitán de la Victoria á Gonzalo Gó- 
mez de Espinosa. Siguieron su. navegación tocando en 
algunas islas de negros , haciendo paces con sus régulos, 
y proveyéndose de los mantenimientos que hallaban. De 
alli se dirigieron á la isla de Borneo , y fondearon en ella 
el 8 de julio. A poco tiempo llegaron unos caballeros en 
unas barcas muy adornadas , cuyas proas doradas figura- 
ban cabezas de sierpes : entraron amigablemente en las 
naos, abrazando á los nuestros, dándoles comestibles, 
vino , azahar y otras cosas , y les dijeron que el rey hol- 
garía que fuesen a tierra á contratar y surtirse de cuan- 
to necesitasen : correspondió el capitán á tan generoso 
ofrecimiento, repartiendo entre ellos algunos regalos y 
entregándoles para el rey otros de mayor valor. Pocos 
dias después desembarcaron ocho españoles , entre ellos 
Gonzalo Gómez de Espinosa , que fueron suntuosamente 
recibidos ; y después de muchas y extrañas ceremonias, 
hablaron al rey por una gran reja , manifestándole de par- 
te del emperador sus deseos de mantener paz con él, y 
de que permitiese á los españoles traficar libremente en 
aquella isla. Concediólo todo el rey , maravillándose de 
la dilatada navegación que hablan hecho. Entonces le 
ofrecieron nuevos presentes, y salieron de la casa real 
con gran aparato y acompañamiento : fueron alocados mag- 

1 Muximll. Tríinsllv. , §. 14 7 p^í^. 274 Véase la lista en la 

página 65 de este tomo , resultando de ella que ocho murieron con 
Magallanes , veinte y siete en el convite, y otros ocho de enfermedad 
desde la recalada á estas islas. 

2 Gomara , cap. 9 5 , pág. 88. ^ .rjjss^j ^^j ^ 



[lxv] 
níficamente , servidos con esplendidez en sus comidas , re- 
galados con gran cantidad de especería, y adquirieron 
exactas noticias de las Molucas , que era el objeto que 
mas les interesaba *, Hubo sin embargo un incidente des- 
agradable. Estando alli fondeados vieron venir hacia las 
naos mas de cien piraguas y otras tantas canoas, y re- 
celando alguna traición dieron la vela con tal prisa que 
abandonaron una ancla. Aumentóse la sospecha al ver que 
muchos juncos ( xvi ) hablan fondeado el dia anterior 
en su inmediación; y asi los batieron haciendo encallar 
cuatro en la costa, y apresando otros tantos, y en uno 
de ellos á un hijo del rey de Luzon , que era capitán ge- 
neral del de Borneo '. Sin consejo ni anuencia de los su- 
yos le dio libertad el comandante Carabullo á cambio de 
mucho oro, según se supo después; pero pagó cara su 
codicia y necedad, pues aunque el rey aseguró que aque- 
llas embarcaciones no venian con intención de hostilizar- 
los, se negó tenazmente á las reclamaciones que le hi- 
cieron para que devolviese a un hijo de Caraballo y dos 
hombres que estaban en tierra con las mercaderías : to- 
dos los cuales pudieran haber sido cangeados fácilmente 
por un parsonage tan noble y distinguido. En vista de 
esto los nuestros retuvieron en rehenes , a bordo de las 
naos, diez y seis hombres de los principales de la isla 
y tres mugeres , que resolvieron conducir á España para 
presentarlas á la reina ^. 

30. Saliendo de la barra de Borneo á principios de 
agosto , fueron en demanda de algún puerto para recor- 
rer las naos, y después de haber barado la capitana, su- 
frido una tempestad y apresado un junco, abandonado 
por la gente que le tripulaba , encontraron en la misma 
costa una ensenada , donde se detuvieron treinta y siete dias 
reparando y habilitando las dos naves. Al salir de alli 
acordaron quitar á Caraballo el cargo de capitán mayor, 

I Gomara, cap. pS , pág. 88. Maximil. Transilv. , §. i ^, 

pág. 276. 

a Pigafeta , lib. 3, pa'g. 14^. 

3 V^ase la pág. 7a de este tomo. Pigafeta ¡ pág. 147. 

TOMO IV. i 



frxvi] 
volviéndole á su ejercicio de piloto , y eligieron en su 
lugar á Gonzalo Gómez de Espinosa, y para capitán de 
la Victoria á Juan Sebastian de Elcano. Al dia siguiente 
apresaron otro junco , donde hallaron al señor de la isla 
de Puluan , vasallo del rey de Borneo , con un hijo y 
hermano suyo, y cien hombres mas ; y como en aque- 
lla isla habia hecho buen acogimiento a las naos antes 
que llegasen á Borneo , acordaron los castellanos darle 
libertad con tal que los proveyese de víveres. Para esto 
se acercaron á la ribera de una isla que estaba próxima, 
y alli cumplió su promesa , quedando muy agradecido 
por esta consideración \ Siguiendo su derrota por aquel 
archipiélago entre varias islas , se apoderaron de otra em- 
barcación igual , en la que hallaron pilotos prácticos, 
naturales del pais, que los condujeron á las Molucas, 
cuyas islas avistaron el dia 8 de noviembre : dirigiéronse 
ala ¿QTidore , fondeando junto á la ciudad; hicieron sal- 
va con la artillería; envió el rey, que se llamaba Alman- 
zor, á saber quiénes eran, y recibió gran placer can su 
llegada *. Para satisfacer mas esta curiosidad fue á la ma- 
ñana siguiente en una barca á visitar las naos, y dando 
la bien venida á los marineros que estaban ocupados con 
las boyas , entró en la capitana. Los españoles le recibie- 
ron con mucho agasajo y acatamiento: le ofrecieron va- 
rios dones y efectos de valor , asi como á su hijo y á 
los caballeros de su comitiva : pidiéronle licencia para 
entrar y negociar en bu isla, y la dio con la mayor fran- 
queza y amplitud : examinó con interés cuanto se le pre- 
sentaba, como el retrato del emperador, las armas reales. 
Ja moneda, el peso; y satisfecho de todo, les dijo que ha- 
cia dos años sabia por su astrología que hablan de ir alli 
cristianos en busca de especería, y que asi la tomasen en 
buen hora. Al tiempo de despedirse se quitó la gorra y 
Jos abrazó con expresiones de afecto. Los castellanos ba- 

1 Herrera, Décad. iit , Hb. I.®, cap. I O , pág. l6. Véase el 

núm. xxvTi del Apéndice , pao;. 2^5. 

2 Herrera , Décad. iii , lib. I , cap, lo, pág. 17. Pigafeta, 

Kb. 3, pág. 1 63. 



[lxvii] 
jaron á tierra, y al cabo de cuatro días pidieron la car- 
ga del clavo para las naos , y viendo que se les retardaba 
manifestaron su resolución de dar la vela ; pero el rey 
no lo permitió , ofreciéndoles toda seguridad en su puer- 
to y cuanto clavo quisiesen , con tal que ellos jurasen no 
salir á la mar hasta tener cargadas las naos. Hubo con 
este motivo nuevos juramentos y conciertos , quedando 
asentado que siempre Almanzor seria amigo de los reyes 
de Castilla, y que daria clavo y las otras especerías a los 
castellanos que alli fuesen , á cierto precio , haciéndose el 
pago en lienzo , paños y sedas. Correspondiendo á tan 
generosas ofertas le entregaron los nuestros graciosamente 
treinta moros que llevaban cautivos , y las tres mugeres 
que pensaban traer a España; de lo cual recibió gran 
contento ^. A su ejemplo todos los reyes comarcanos se 
sometieron al dominio del emperador, reconociéndole por 
soberano; y en Tidore se reunieron con este objeto los de 
Témate , de Gilolo , de Maquian y el de Bachian , que 
estaba muy mal con los portugueses *. 

31. El capitán mayor recibió de aquellos régulos 
los presentes y las cartas de sumisión para el emperador, 
á quien rogaba el de Tidore le enviase muchos castella- 
nos para vengar la muerte de su padre, y otros que le 
•enseñasen la religión y las costumbres de Castilla. En 
breve tiempo se cargaron las naos : embarcáronse en ellas 
varios pájaros y producciones del pais: los castellanos se 
despidieron del rey y de su corte , y al tiempo de dar la 
vela se descubrió en la capitana, que era la Trinidad, 
una agua por la quilla, que no pudiendo remediarla al 
pronto por mas que se hizo , fue necesario descargar la 
nao para carenarla ; pero como esto exigia la detención 
de tres meses , acordaron que Juan Sebastian de Elcano 
partiese en la Victoria para Castilla, llevando las cartas 
de los reyes Malucos con los efectos que debia conducir 

t Pigafeta , lib. 3 , pág, lyB.- Véase el núm. xxvii del Ape'n- 

dice , pág. 297. 

2. Documento núm. xxvii , pág. 2^5. Maximil. Trausllv , 

^. 19 , pág. 282. Véase el Apéndice , pág. 297 y 298. 



[lxviii^ 
Gonzalo Gómez de Espinosa ; y que cuando estuviese 
carenada la Trinidad se dirigiese á Panamá para que des- 
cargando allí y pasando la carga al mar del Norte, pu- 
diese la especería trasportarse á Espaiía por aquella via ^, 
32. Conforme á este acuerdo salió la Victoria de 
Tidore el dia 2 1 de diciembre de 1 5 2 1 con sesenta in- 
dividuos , inclusos trece indios , naturales de aquella isla, 
y fueron á la de Mare , donde se proveyeron de leña , y 
siguiendo su derrota á vista de muchas islas, fondearon 
el 8 de enero de 15 22 en la de Malua , donde halla- 
ron pimienta larga y redonda en abundancia. También 
surgieron en Mambay , pueblo de la isla de Timor, la 
cual es grande muy poblada , fértil y rica , donde se 
proveyeron de exquisito sándalo y de canela. Alli de re- 
sultas de una pendencia, se fugaron de la nao un gru- 
mete y un hombre de armas. Continuando su viage per- 
dieron de vista aquella isla el dia 1 3 de febrero. Nave- 
garon con malos tiempos muchos dias ; y el 8 de mayo 
vieron tierra y distaban ocho leguas del rio del Infante, 
El 9 fondearon en la costa, que era muy brava, y por lo 
mismo procuraron , aunque en vano, buscar algún puer- 
to donde descansar y proveerse de refrescos , poique la 
mayor parte de la gente estaba enferma ; pero no hallan- 
do sitio proporcionado para ello, se hicieron á la mar* 
Algunos deseaban se fuese á Mozambique ; pero los de- 
mas dijeron que preferían morir á dejar de ir directamen- 
te á Castilla. El dia 18 distaban ocho leguas del cabo 
de Buena Esperanza con mucho viento y sin poder ade- 
lantar por efecto de las corrientes. Avanzaron sin em- 
bargo en los dias Inmediatos, y desde el 22 se dirigie- 
ron ya al NO, habiendo cortado la equinocial del 7 al 8 
de junio por los 3^ 40' de longitud occidental de Cá- 
diz. Hallándose el i.^ de julio distante doce leguas de 
Cabo-^T^erde y siete de la tierra mas próxima , convoca- 
ron la gente para tomar su parecer sobre ir á las islas 



I Maxímil. Transilv. , §. 20 , pág. 283. Pigafeta , lib. 3, 

Pág- IS^» '95y síg- 



[lxix] 
^e Cabo-Verde ó á la tierra firme á proveerse ác víve- 
res , de que tenían gran necesidad ; y el mayor niimero 
opinó por ir á las islas. Dirigiéronse á la de Santiago, 
donde surgieron en el puerto del rio Grande. Alli ad- 
virtieron la diferencia de un dia entre su cuenta y la de 
los isleños. Como los marineros eran pocos y enfermos^ 
y la nao hacia mucha agua, quisieron para achicarla, dan- 
do á la bomba, comprar algunos negros , y á falta de di- 
nero ofrecían pagarles en clavo , á cuyo ^n habían lle- 
vado á tierra tres quintales. Con este motivo supo el ca- 
pitán portugués , que presidia en la isla, que aquella nao 
venia cargada de especería; comercio que estaba prohibi- 
do á los extrangeros bajo graves penas por el rey de Por- 
tugal ; por cuya razón pusieron presos á los doce indi- 
viduos del batel que habían ido á tierra á comprar y 
conducir víveres. Viendo que no regresaban fueron los 
de la nao hacia el puerto, donde una barca les requirió 
de orden de los señores se rindiesen ; pero insistiendo El- 
cano en que se le restituyese el batel y su gente , mien- 
tras la barca iba por la contestación , receloso de que los 
detuviesen ó apresasen se hizo á la mar con fuerza de 
vela con solo veinte y dos hombres entre dolientes y sa- 
nos, dirigiéndose á las costas de España \ Pasó el ij de 
agosto entre las islas de Fayal y de Flores ; el 4 de se- 
tiembre por la mañana avistó el cabo de San Vicente, y 
el dia 6 llegó á Sanlucar de Barrameda, á los tres años 
menos catorce días de su salida del mismo puerto, ha- 
biendo andado según su cuenta 14© leguas. Elcano y 
los principales de su expedición se dirigieron luego á 
Valladolíd, con permiso del emperador, á presentarle 
los naturales y producciones de aquellas remotas islas, 
los regalos y dádivas de sus reyes , y sobre todo las pre- 
ciosas especerías conducidas por los españoles por otro 
rumbo del que llevaban los portugueses : origen y obje- 

I Maximil. Transilv. , §. ao , pág. 283 y sig. ^Pígafeta , li- 
bro 4 > pág. 227 y sig. Véase la lista de los doce individuos en 

la pág. ^4 de este tomo. 



[lxx] 
to principal de la empresa que tan felizmente se había 
concluido. El emperador los recibió con mucha gracia y 
agasajo, vio y examinó con satisfacción cuanto le pre- 
sentaron, premió á todos con generosidad, distinguien- 
do hanoríficamente á los caudillos; y la nación aplaudió 
y sus ingenios celebraron á estos nuevos argonautas que 
sofi, como decia Oviedo - % de mas eterna memoria dignos 
que aquellos que con Jason navegaron d la isla de Col- 
eos en demanda del vellocino de oro. 

33. Tal fue el término y resultado de esta célebre 
expedición , que llevará el nombre de Magallanes á la 
mas remota posteridad. Adornado de grandes virtudes 
mostró su valor y constancia en todas las adversidades, 
su honra y pundonor contra las seducciones cortesanas; 
su lealtad y exactitud en el cumplimiento de sus tratados 
y obligaciones ; su prudencia y moderación para oir siem- 
pre con estimación el dictamen ageno; su arrojo é intre- 
pidez (que acaso rayó en temeridad) en las batallas y com- 
bates ; su severidad con los malvados ; su indulgencia con 
los seducidos é incautos; su resignación en las privacio- 
nes, igualándose en ellas con el último marinero ; su 
instrucción en la náutica y en la geografía ( x vii ) al con- 
cebir un plan discretamente combinado para el descubri- 
miento del Estrecho, y completamente desempeñado, ven- 
ciendo para ello los obstáculos que presentaba la natura- 
leza, las contradicciones é intrigas de los poderosos y de 
las pasiones turbulentas de los hombres. Si se halló el Estre- 
cho ó el paso de la comunicación de los dos mares ; si se 
dio la primera vuelta al mundo, con asombro de sus coe- 
táneos; si por este medio se surcaron nuevos mares, se 
descubrieron islas y tierras desconocidas hasta entonces, 
facilitándose el comercio y trato, la civilización y cultura 
de sus habitantes; si las ciencias hallaron nuevos objetos 
para extender la esfera de los conocimientos humanos, 
todo se debió á Magallanes. Solo fue desgraciado en no 
haber participado , por su temprana muerte , de los pre- 

I Hist. gen. de las Indias , part. 11 , lib. 20 , cap. l.® 



[lxxi] 
míos y iionores de su monarca, del aplauso y celebridad 
de sus coetáneos , como los pocos compañeros que logra- 
ron concluir tan noble y arriesgada empresa. Ni aun su 
familia gozó de semejantes satisfacciones , pues habien- 
do muerto su hijo en 15 21, su muger en 1522 y su 
suegro (el comendador Barbosa, que le heredó) en 1525, 
fue la corta herencia de sus derechos por la capitula- 
ción , de sus créditos y haberes devengados , objeto de 
pleitos y contestaciones con la Real hacienda , por los 
que presumieron después tener el derecho de heredar- 
le (xviii). Su nombre, sin embargo, celebrado por nuestros 
historiadores y poetas , irá siempre unido al del Estre- 
cho que descubrió con tan admirable valor y constancia, 
conservando asi su memoria en los fastos de la geografía 
y de la navegación. 



PRUEBAS, ILUSTRACIONES Y DOCUMENTOS 



QHK JUSTIFICAR 



LA. SIOffiMAFIA I>E MAGALLA^'ES. 



iú> ít> / •: :í^-jii: 



T * t r * 

^■-'^Fr. Antonio de San Román en su Historia gsneral de 
la India Oriental, iib. 2, cap. 25 , pdg, 341 , dice que Ma- 
gallanes fue natural de Lisboa ; pero nosotros conjeturamos 
que lo fue de la ciudad de Oporto ^ donde estuvo avecin- 
dado , según lo expreso él mismo en la escritura que otor- 
go juntamente con Rui Falero en ValladoHd- á 23 de fe- 
brero de 151 8 á favor del factor Juan de Aranda, de que 
haremos mención mas adelante. La memoria que hace en su 
testamento dejando cierta cantidad al monasterio de Santo 
Domingo de las Dueñas de Oporto en Portugal , indica el 
interés que tenia por aquel pueblo; del cual era natural tam- 
bién su criado Cristóbal Rabelo (pág. 12 de este tomo), á 
quien miró con tal predileccio'n que le dio el mando de la nao 
Victoria, que tenia cuando murió en la acción misma que su 
amo y general ( pig. 63 y 6^'.= Herrera , Décad, iii, Hb. i, 
cap. 4 , pág. /). Sobre el nombre del padre de Magallanes es- 
tan discordes los documentos que reconoció y extractó Mu- 
ñoz. En lo<; de la Torre do Tombo en Lisboa , que se co- 
pian en la ilustración iii , se le llama Pedro', y en el plei- 
to que siguió el año 1567 Lorenzo de Magallanes, vecino 
de Jerez de la Frontera , con el fiscal del consejo , pre- 
tendiendo ser heredero de los bienes de Hernando de Ma- 
gallanes , como nieto de un primo-hermano de este, presentó 
varias informaciones por las que consta haberse llamado el pa- 
dre de Hernando de Magallanes Rui de Magallanes , y el 
abuelo Pedro Alfonso de Magallanes, todos hidalgos 8cc. Es- 
tos autos originales se hallan en el archivo de Indias en Se- 
villa. 

IL 

Algunos escritores han asegurado que Magallanes pa- 
só á la India con el famoso Alfonso de Alburquerque, á cuyas 
órdenes militó , y se halló en la célebre conquista de Malaca 



el año 1 5 10. Tal vez de esta última circunstancia verdadera 
nació la equivocación ; porque Magallanes solo estuvo siete 
años en la India , como lo aseguran Gomara {Historia de las 
Indias y cap. 9r, pág. ^'}}) , y Argensola {Anal, de Arag, ^ 
lib. I, cap. 13, pág. 135) , aunque este añade equivocadamen- 
te que habia pagado alli con el gran Alfonso de Alburquer- 
que. Como tenemos documentos que prueban evidentemente 
que Magallanes se hallaba ya en Portugal el año 15 12, resul- 
ta que debió haber ido á la India en 1505 con Francisco de 
Almeida , como otros escritores lo han asegurado con mas 
acierto; pues Alfonso de Alburquerque, si bien estuvo un año 
escaso en la India con su primo Francisco de Alburquerque 
desde setiembre de 1503 hasta agosto de 1 504 , no volvió man- 
dando hasta 150Ó ó f 507, ni entró al cargo de gobernador de 
la India hasta el año 1509, según el padre San Román en su 
Jlisl, general de la India Oriental , lib. i , capítulos 1 5 , 
19 y 27: por consiguiente, no podía Magallanes, después de 
siete años de residencia en aquel pais , hallarse de regreso en 
Portugal el año 15 12, sino habiendo ido alli en 1505 con el 
virey D. Francisco de Almeida, 

III. 

En los libros de moradías de la Casa Real de Portu- 
gal fque extractó Muñoz en Lisboa), al año 1 5 1 2 , está puesto 
el salario de Fernán Magallanes, hijo de Pedro de Magallanes, 
por mozo fidalgo , i® reis (al mes) y un alqueire de cebada 
(al dia ). Firma un recibo en 12 de junio de ijia. 

Al mismo en otro libro, por escudero 1850 reis al mes y un 
alquer de cebada por dia. Móntasele en este segundo cuartel 
(que son tres meses) tanto &c. , al cual vio agora á seu acre- 
eent amento , esto es, promoción de mozo fidalgo á fidalgo 
escudeiro. Como tal firma un recibo en 14 de julio de 1 512. 
(Asi literalmente en los extractos de Muñoz.) 
Alquere ó Alqueire es medida de capacidad que equivale 
á una cuarta parte de nuestra fanega; de modo que un moyo 
contenia sesenta alqueres, y correspondía á quince fanegas cas- 
tellanas con cortísima diferencia. 

IV. 

Magallanes obró en esto tan honrada y legalmente co- 
ma lo hizo Alonso Pérez de Guzman el Bueno cuando sin- 
tiéndose agraviado de su rey , le dijo era costumbre de los hi- 
josdalgo de Castilla , si no eran bien tratados por sus señores, 

TOMO IV. k 



ir á buscar fuera quien bien les hiciese; y asi pedia le otorga- 
se el plazo que daba el fuero á los hijosdalgo de aquel reino 
para poder salir de él, porque desde aquel dia se desnaturali- 
zaba y se despedía de ser su vasallo. Presentóse luego á Aben 
Jucet, rey de Fez y de Marruecos, prometiendo asistirle en 
todas sus empresas , menos contra el rey de Castilla ó cual- 
quiera otro príncipe cristiano. (Quintana, Vidas de Españo- 
les célebres i tom. i, pág. 37). Magallanes se obligó por una 
cláusula expresa de su capitulación (pág. 117 de este tomo) á 
no descubrir ni hacer cosa alguna en la demarcación del rey 
de Portugal ni en perjuicio suyo. »Este es el hombre , dice 
»Faria, á quien grandes escritores quisieron tocar en la hon- 
»ra rigurosamente , menos Damián de Goes, que con mas de- 
»>coro á lo que se debe á los grandes honlbres, y no con des- 
» igual juicio y letras, se excusó de acompañarlos en esta sen- 
»>tencia.** [Europa portuguesa^ tom. 11, part. 4, cap. i , §. 92, 

pág. 543). 

V- 

Parece que Serrano, según refiere Barros (Décad. iii, 
lib. 5 , caps. 7 y 8) ) , murió emponzoñado por los moros ha- 
llándose en Témate, casi al mismo tiempo que Magallanes fue 
muerto en la isla de Mactan , sin lograr por tan fatal acon- 
tecimiento verse y reunirse ambos en las Molucas , como es- 
peraban y tenían concertado. Las cartas del último se halla- 
ron entre los papeles que dejó Serrano por su fallecimiento y 
mandó recoger Antonio de Brito, y eran respuestas á las que 
este le escribía. En ellas le prometía verse pronto con él, y 
que cuando no fuese por la via de Portugal lo seria por la de 
Castilla, porque en tal estado andaban sus cosas: por tanto le 
encargaba que le esperase allí , pues ya se conocían y se aven- 
drían bien. Serrano le ponderaba mucho la distancia que ha- 
bía df sde Malaca á Ternate adonde él estaba , y los servicios 
que hacia , de los cuales esperaba el galardón correspondiente. 
Magallanes , que hacía ostentación de su amistad , manifesta- 
ba sin reserva estas cartas , apoyando y recomendando los mé- 
ritos de su amiso. 

^ VI. 

En los extractos que hizo 'D. Juan Bautista Muñoz de 
los documentos que examinó en Lisboa, se dice: "Que de 
»una carta de la ciudad de Amberes al rey de Portugal ( que 
«está 1 , 21 , 52 ) consta que Cristóbal de Haro con otros dos 
i> Haros , quizá hermanos , eran moradores y comerciantes allí, 
«y que en 1517 habían capitulado con Portugal sobre contra- 



[lxxv] 
» tar en Guinea , adonde habiendo enviado en consecuencia 
«cantidad de navios, los portugueses les echaron á fondo sie- 
nte estimados en i6® ducados. Pidióse indemnización con 
»mas 2® de costas.*' Es probable que la negativa de esta jus- 
ta reclamación fuese la injusticia de que habla Maximiliano 
Transilvano > y obligó á Cristóbal de Haro á abandonar á 
Portugal y venir á ofrecer sus servicios al rey de España. Lo 
cierto es que , según escribía el factor de Portugal Sebastian 
Alvarez en i8 de julio de 15 19 desde Sevilla, Haro acababa 
de llegar á aquella ciudad con Juan de Cartagena y Juan Es- 
teban, llevando instrucciones del rey; y que proveyó 4® du- 
cados para el avío de las naos, por lo cual decia Alvarez que 
la quinta parte desta armada era de Cristóbal de Haro. 
Véanse las páginas 153, 154, 155, 182 y 254 de este tomoé ; 

Vil- 

Las noticias que siguen en este párrafo y en el inmediato 
se han extractado de los autos que se formaron en el pleito 
que el licenciado Prado, procurador fiscal del consejo de las 
Indias, puso al factor de la Contratación de Sevilla Juan de 
Aranda sobre cierta escritura que Magallanes y Falero otor- 
garon en Valladolid á 2^ de febrero de 1518 á favor de di- 
cho factor (Véase el núm. i del Apéndice ) , obligándose a 
darle la octava parte del provecho que hubiesen en las tierras 
que hablan de descubrir , placiendo á S. A. ( porque aun no 
hablan capitulado), asi en dineros como en privilegios y mer- 
cedes. Acusábale el fiscal porque siendo factor de S. A. ncep- 
taba dádivas y promesas. El se defendía diciendo lo mucho 
que sirvió al rey en arraer á los dos al negocio que propusie- 
ron , y al fin se concertó con ellos ; en disuadirles que volvie- 
sen á Portugal, de donde les hacian largas ofertas; en darles 
dinero , acompañarles á la corte á su costa , y procurar un 
asiento tan ventajoso á la corona: que ellos espontáneamente 
y por agradecimiento le otorgaron la octava parte de la obli- 
gación^ y creia no haber faltado en aceptarla. =: Este negocio 
se trataba en Barcelona desde el 25 de junio hasta s de agos- 
to de in9 » estando juntos en el consejo de las Indias su pre- 
sidente el Sr. obispo de Burgos, el Sr.. D. García de Padilla, 
el Sr. licenciado Zapata y el protonotario Pedro Mártir, del 
dicho consejo, en presencia del secretario Francisco de los Co- 
bos. = Por Real cédula expedida en Zaragoza á 19 de octubre 
de 15 18^ se mandó al doctor Juan Fernandez de la Gama, te- 
niente de asistente en Sevilla , que sobre ello tomase los di- 
chos ó declaraciones á Magallanes y á Falero ; y asi lo prac- 



[lxxvi] 
tic6 en aquella ciudad á 6 de noviembre del mismo año. En 
su declaración ya se llama Magallanes comendador, esto es, 
del hábito ú orden de Santiago: merced que también se hizo 
al mismo tiempo á Rui Falcro. Consta por las declaraciones 
de los dos, que el primero era vecino de la ciudad del Puerto 
(Oporto) y el segundo de Cubilla en Portugal. De cuanto en 
ellas dijeron, y de la que dio el factor al mismo tiempo, se han 
tomado lasjioticias contenidas en esta narración» 

VIII. 

Barros {Décaal, iii, lib. 5 , cap. 8) dice que cuando ca- 
so Magallanes estaba ya acreditado por el rey D. Carlos de 
Castilla ; y Oviedo ( f/isí, gen, de las Indias , part. 2 , lib. 20, 
cap. I ) refiere que asegurado por las honras que se le hablan 
hecho Y por las concesiones en su capitulación, pensaba que- 
dar gran s<*ñor, y se casó en Sevilla &c. Ambos suponen^ co- 
mo se ve, que el casamiento fue después de la capitulación 
hecha en 22 de marzo de 1518 ; pero si se reflexiona que cuan- 
do Magallanes otorgó su testamento en 24 de agosto de 15 19 
tenia su hijo Rodrigo seis meses , y que por consiguiente na- 
dó en febrero de aquel año, se inferirá que el padre debió 
casarse antes de mayo de 15 18 , y probablemente antes de sa- 
lir de Sevilla para la corte el 20 de enero anterior; pues no 
volvió á aquella ciudad hasta el mes de agosto del mismo año 
cuando vino despachado por el rey desde Zaragoza. 

IX. 

Extractos de Muñoz en su colee, de manuscritos. = "Doc- 
»tor Matienzo, Juan de Aranda, Pedro de Isasaga. r= Sevilla 
» tó de agosto de 15 18. = Recibimos la de V. A. de 20 de }u- 
>» lio con el comendador Magallanes , y holgamos del asiento 
»> con él tomado. Gastaremos en armarle los cinco navios ; pero 
»con los 5® pesos no hay para eso y para lo que llevó á 
«cargo de comprar en Vizcaya el capitán Artleta. Ahora son 
» venidos 27® y tantos pesos de Indias, l Supliremos deste di- 
íinero? Es muy honrosa y provechosa esta negociación según 
» decimos al obispo de Burgos,** 

X. 

Esta frase náutica está ya anticuada, y es ahora descono- 
cida. Antiguamente se usaba la de poner á monte una nao por 
vararla ó sacarla á tierra para carenarla , recorrerla ó despal- 



[lxxvii] 
marla; y tirar la nao de inonie ^ por botarla 6 echarla al agua 
cuando estaba varada. Tal vez se usaría también tierra por 
monte en ambas frases con iguales signiricados« 

XI. 

Infiérese de este documento la equivocación con que al- 
gunos escritores como Barros (Décad. iii , lib. 5 , cap. 8) di- 
jeron que no fue RuiFalero, por haberse arrepentido déla jor- 
nada , ó porque como astrólogo pudo prever el fatal éxito y 
resultado de aquella expedición ; añadiendo, como voz co- 
mún , que se ñngió con demencia , y que Dios permitió fuese 
verdadera , por lo cual quedó encerrado en la casa de los lo- 
cos de Sevilla. Oviedo, crédulo y sencillo , dijo {Hist. de las 
Ind,y part. 2, lib. 2o,xap. i)que "Rui Falero , como era 
«sutil y muy dado á sus estudios , por ellos (ó porque Dios 
»asi lo permitiese) perdió el seso y estuvo muy loco y falto 
«de razón y de salud, y el César lo mandó curar y tratar 
«bien; pero no estuvo para proseguir en el viage , y asi quedó 
»solo en la negociación el capitán Fernando de Magallanes." 
Argensola [Anal, de Aragón, lib. i, cap. 79, pág. 74c) di- 
ce también que Falero se quedó en Sevilla {jior enfermo de 
locura verdadera 6 afectada) , aunque decían que para pre^ 
venir otros navios que siguiesen d los de Magallanes. Tra- 
tando Herrera (Décad, 11 , lib. 4, cap. 9 , pág. 102) de los 
últimos preparativos y próxima salida de Magallanes á su via- 
ge , añade que el rey mandó que se diesen cienos entreteni- 
mientos (gratificaciones ó ayudas de costa) d Framisco Fa- 
lero y d Rui Falero , el cual desde luego entendiese eff so- 
licitar otra armada que se ¡labia de enviar en seguimiento de 
Magallanes, De los escritores portugueses ó de los agentes 
que aquella corte tuvo en la de Castilla para desacreditar á 
Magallanes y á Rui Falero, nacieron las patrañas de que este 
era astrólogo judiciario, que alzaba figuras, y que tenia un 
demonio familiar que le inspiraba ó enseñaba aquella supuesta 
ciencia: que perdió enteramente el juicio y quedó preso en la 
casa de los locos de Sevilla , donde murió rabiando. Asi lo in- 
dican Argensola [Anales de Aragón y pág. 134). Illescas en su 
Hist» pontifical (part. 11, lib. 6, §. 14, pág. 534). Fr. Juan 
Francisco de San Antonio en su Crónica de los descalzos de 
. San Francisco en Filipinas (p. i , lib. 2 , cap. 4^ §. 27 ), y 
otros que siguieron sin examen ni crítica á los primeros. Si hu- 
biera sido tan extremada y cierta la locura, no era regular que 
el rey reservase á Falero ni para hacer otro viage , ni para 
aprestarlo y prevenirlo : y la expresión de que no fuese en 



[lxxviii] 
este por capitán ^juníamejzte con Magallanes , índica bastan- 
te que se quería precaver el resultado de la discordia y des- 
avenencia que había entre ellos y podía ser fatal al éxito 
de la expedición. Este mal espíritu se manifestó posterior- 
mente en otros caudillos durante la navegación : resultas tal 
ve:: de las intrigas extrangeras que se promovieron para in- 
disponer á Magallanes con sus subalternos antes de su salida á 
la mar. Por lo respectivo á Rui Falero consta que después 
volvió á Portugal á ver a sus padres; que fue allí preso, y 
que desde la prisión escribió una carta latina al cardenal de 
Tortosa Adriano (gobernador de estos reinos durante la au- 
sencia del rey á coronarse emperador de Alemania) para que 
S. M. se empeñase con el rey de Portugal á fin de ponerle en 
libertad, como parece se consiguió, si es que él no se escapó 
de la cárcel , pues regresó á Sevilla, donde estaba en 22 de 
marzo de 1523 cuando escribió al rey dos cartas sobre la im- 
portancia de que se conservase y protegiese la contratación 
déla especería, suplicándole que mandase pagarle sus suel- 
dos , pensiones ó ayudas de costa , de lo que nada percibía y 
se hallaba en necesidad ; y que le concediese licencia para ar- 
mar una ó dos naos y comerciar á su costa y riesgo , cedien- 
do á S. M. el tercio ó la mitad de las ganancias ; ó bien lo 
enviase como capitán en la armada que se aprontaba aquel 
año , donde podría hacer mucho servicio yendo con sus car- 
tas é instrumentos. Ambas representaciones existen originales 
en el archivo general de Indias en Sevilla , y copia en nuestra 
colección de mss. ; y Herrera que las examinó dio noticia de 
su contenido en su Décad, iii , lib. 4^ cap. 20, pág. 143. Por 
estos documentos consta que Rui Falero se hallaba en Sevilla 
el año IS23 , donde se cree falleció poco después. De la carta 
latina , que original existe en el mismo archivo de Indias, nos 
remitió copia el encargado de su arreglo D. Juan Agustín 
Cean Bermudez el año 1805 , y es del tenor siguiente: 

Cartí de Rui Falero que existe original en el archivo gene' 
ral ch Indias en Sevilla^ y aunque no tiene fecha corres^ 
ponde al año 1520, en que el cardenal Adriano Florencio 
(después papa Adriano VI) era gobernador de España y 
firmaba cédulas reales en Medina de Rios^co en 6" de di- 
ciembre de dii ho año» 

pr;ecl\rissime atque reverendksime domine. 

fi''2sqDum eram Hispali in principio junii, vení ad vídendam 
patriam, parentes, etiam non omisso quod semper memoríac 



[lxxix] 
habere debemus , prout mihi expedlt aut possíbile est percom- 
missumque est, propriisque rebus convenit. Diesancti Joannis, 
vigésima quarta die junii, düm eram in rure, quod vulgari- 
ter dicitur Oyteroy quídam se obviam dederunt ut quaerentes, 
et domo paterna , coram patre , me apprehenderunt , elevatis 
armis , et tüm usque ad hunc locum deduxerunt me, dicentes, 
quod de mandato regís Lusitaníac me huc apportabant, quod 
ego síne praejudício mei meorumque permíssí ; bono tamen 
verbo, responsoque accepto: posteaque me demíssít in manu 
cujusdam carcerati ut me stormentis ferr.ís alligarent , juxta 
eum me dímissit: postea me pétente, domina matre mea fa- 
vente , oetensum fuít mihi mandatum regium , propter quod 
gavisus fui, quod signum in carcere vídi regium obstensum 
fuit mihi : precor vestrac dígnlssima: majestati , ut semper 
memoriam habeat certioremque facict Majestatem imperato- 
riam , ut dignetur mei recordari , semperque , ut et taliter de- 
precor vestras reverendissimae dominationi A suosque faveat, 
et quod scribat regi Lusiianíae, etiam pauUatim, quod me 
meisque non praejudicet , iinó me propria libértate sínat fungí 
in obsequio Ómnipotentissimi Dei , societate me sua prxcla- 
rissimavlrtus sua^ prout libeat, prospere gubernet,=rRodriguo 
Faleiro. 

En el reverso 6 sobrescrito dice : Reverendissimo Domino 
atque clarissimo Gubernatori Castellac , atque Domino Cardi- 
naii Deturcensi. 

XII. 

Extracto del testamento de Hernando de Magallanes , he- 
cho en Sevilla á 24 de agosto de J^JS* 

Manda que del quinto que por la contrata hecha con el 
emperador le corresponde del provecho de la expedición que 
estaba aprestando para el Maluco, se deduzca una décima, y 
dividida en tres partes se dé una al convento de mínimos de 
la Vitoria de Triana , donde haya de enterrársele si muriere 
en Sevilla, 7 las otras dos tero ras partes de dicha décima se 
repartan con igualdad entre el monasterio de Monserrate de 
Barcelona y los conventos de San Francisco de Aranda de 
Duero y Santo Domingo de las Dueñas de Oporto. Que del 
caudal que tiene en la armada , y de la hacienda de su pertenen- 
cia en Sevilla, se aplique el quinto en sufragio por su alma y 
lo que mas parezca á sus testamentarios. Que la gobernación 
y adelantamiento que SS. A A, le han concedido por via de 
mayorazgo de las tierras que descubriere , recaiga después de 
sos dias , por orden de sucesión regular , en varones y hem- 



[lxxx] 
bras : i.® En Rodrigo su hijo y de su muger Doña Beatriz de 
Barbosa, el cual tenia entonces seis meses de edad : 2.° En el 
hijo 6 hijos que pariere su esposa, preñada á la sazón: 3." Por 
falta de estos y de sus líneas (que en efecto faltaron por ha- 
ber malparido aquella señora, y fallecido el primogénito en el 
año 1521), en su hermano Diego de Sosa, empleado en ser- 
vicio del rey de Portugal: 4.° JEn su hermana Isabel de Ma- 
gallanes; y pasando á línea trasversal, viviendo aun su mu- 
ger, asista á ef-ta anualmente el poseedor del mayorazgo con 
la cuarta parte del todo, y mas 200 ducados. Impone á todos 
los sucesores la indispensable condición de apellidarse Maga- 
llanes , usar las armas ó blasón de los Magallanes , y residir 
y casarse en Castilla. Manda también que de los 50® mrs. de 
pensión obtenida por su vida y la de su muger sobre la casa 
de la Contratación, asista la misma su esposa á la referida her- 
mana Isabel con cinco mil maravedís cada año. Del resto de 
sus bienes libres instituye herederos á sus hijos nacido y que 
nacieren: les nombra por curador, hasta la edad de 18 años, 
á su suegro el comendador Diego de Barbosa, con la cláusula 
de dar á Doña Beatriz la cuarta parte del producto del ma- 
yorazgo , tomarse él otra , y con las dos restantes sustentar 
á los hijos y cubrir las cargas de la gobernación ; y nombra 
igualmente por testamentarios al mismo su suegro y al doctor 
Sancho de Matienzo, canónigo de Sevilla. 

XIII. 

Memorial de Magallanes al emperador suplicándole que 
los /250o mrs,^ de que le habia hecho merced ^ se paguen 
al convento de la Vitoria de Triana conforme d la dona- 
ción que le ha hecho. 

Muy poderoso Señor : Fernando de Magallanes , caballero 
de la orden de Santiago ,. capitán por vuestra cesárea mages- 
tad desta armada que va á descobrir el especería, vecino desta 
cibdad de Sevilla, beso las manos de V. M. : á la cual plega 
saber, que por la muncha devoción que yo tengo al moneste- 
rio de nuestra Señora de la Vitoria, de la orden de los míni- 
mos, que es en Triana , guarda é collación desta cibdad, don- 
de vuestra magestad me mando entregar su bandera , é por ser 
probes los frailes dél,.rueguen á Dios nuestro Señor me dé Vi- 
toria en este viage que agora vo ; le di en limosna é fice do- 
nación de los T25oa mrs. de que V. M. me fizo merced con 
el dicho hcíbito,.para que el dicho monesterio, é el correc- 
tor ,é frailes del, gocen delloSj. (desde el día que por vuestra 



[lxxxi] 
magestad me fue fecha la dicha merced en adelante 9 durante 
los días de mi vida, con cargo de ciertas misas que han de 
decir por mi devoción , como se contiene en la donación que 
dellos les fice por ante Pedro Farfan, escribano público de Se- 
villa , en quince dias de junio deste año en que estamos. 
Por ende, á vuestra magestad suplico pase en el dicho mo- 
nesterio los 12500 mrs. que yo tengo con el dicho hábito, é 
lo ponga é asiente en mi lugar en ellos , é mande que le sean 
pagados en esta cibdad en la casa de la Contratación de las 
Indias de vuestra magestad desta cibdad , para que los hayan 
é reciban el corrector é frailes del , á los plazos é segund 
que en cada un año á mí han de ser pagados; por cuanto yo 
los renuncio é traspaso en el dicho monesterio , é carta dello 
k mande dar la provisión que convenga, para que le sea 
acudido con ellos desde el dia que vuestra magestad me con- 
cedió é fizo la dicha merced en adelante : en fe de lo cual 
otorgué la presente suplicación é renunciación , ante el dicho 
escribano público y testigos inscriptos, é la firmé de mi nom- 
bre en ella é en el registro della, que es fecha en Sevilla miér- 
coles veinte é cuatro dias del mes de agosto , año del na^ci- 
miento del nuestro Salvador Jesucristo de mil é quinientos é 
diez é nueve años. Testigos que fueron presentes Alonso de 
Cazalla é Diego Sánchez. = Fernando de Magallanes. 

Existe el original , de donde se copia , en el real df chivo- 
de Simancas : Cámara^ mím, 45. 

La fecha de este documentp prueba que siendo miércoles 
el 24 de agosto, debió serlo también el dia 10 en que la ar- 
mada partió de Sevilla para Sanlúcar , y no lunes como dice 
Pigafeta. 

En el año 1512 salieron del monasterio de mínimosj3e San 
Francisco de Paula, que tenia esta orden enEcija, diez reli-- 
giosos profesos, con su corrector provincial , y entraron en Se- 
villa á fundar en la parroquia de San Miguel. Por haber re- 
nunciado cierta cofradía á su favor la ermita de San Sebastian 
de Trlana, tomaron posesión de ella en 20 de diciembre de 
1 5 16; en 28 de noviembre de 15 17 consagró el convento el 
obispo de Velandía, coadjutor del arzobispado, con advoca- 
ción y título de Santa María de la Victoria, y en 8 de di- 
ciembre de I ^ 24 se hizo la erección real (Zúñiga , Anal, de 
Sevilla^ lib. 13, año 1512, §. 3; y lib. 14, año 15 24, ^.2.= 
Morgado, Hist. de Sevilla ^ lib. 5 , cap. 17 , pág, 142). Ma- 
gallanes manifestó siempre mucha devoción á este santuario 
y orden rellsiosa. 

. ^l .^iK,n .Wt»9. Ji 
TOMO IV. / 



[lxxxii] 
XIV. 

D^ la separación de la nao San Antonio , y de las resultas 

de su llegada d Sevilla, 

No sabemos de donde sacaron Pigafeta y el traductor de 
su relación ^ la noucia de que la única razón que tenia Es^ 
teban Gómez para aborrecer á Magallanes, era que cuando es- 
te vino á España á proponer al rey su viage á las Molucas 
por el oeste , habia ya Gómez solicitado y estaba próximo á 
obtener el mando de una expedición para hacer nuevos des- 
cubrimientos , la cual se desvaneció al oir y aceptarse la pro-, 
puesta de Magallanes, quien para allanar todos los obstáculos 
proporcionó al mismo Gómez una plaza subalterna de piloto, 
de lo que se resintió, pareciéndole bochornoso haber de ir en 
tal clase á las órdenes de un portugués. Esta noticia carece de 
exactitud; porque Barros, tratando de la gente que Magalla- 
nes llevaba en su armada , dice que iban también varios por- 
tugueses ^ entre ellos algunos parientes de Magallanes^ como 
Duarte Barbosa su cunado, y Alvaro Mezquita , y Es- 
teban Gómez y Juan Rodríguez Car avallo , ambos pilotos, 
y otros hombres inducidos por ellos "" ; y Herrera en el año 1 518 
de sus Décadas , dice que se dio título de piloto mayor ( de 
la Contratación) al capitán Sebastian Gaboto , y de piloto d 
Esteban Gómez portugués , mandándose que ninguno de 
ellos viviese en la Contratación ^. Añade en otro lugar "^ , des- 
pués de contar los empleados que iban en cada nao de la ar- 
mada , que >j eran los demás pilotos Esteban Gómez portu- 
ngices , Andrés de San Martin, Juan Rodríguez Mafra, Vas- 
» co Gallego y Caravallo, á los cuales porque fueron de bue^ 
nna gana, se dio exención de huéspedes en sus casas,** y 
otras gracias y privilegios que continúa expresando. Parece 
pues, que siendo Gómez portugués no podia tener á mengua 
el ir de subalterno de un paisano suyo , tanto menos cuando 
por ir de buena gana le habia concedido el rey tantas mer- 
cedes y exenciones , y que ademas Magallanes tuvo la consi- 
deración de llevarlo en su misma nao como piloto de S. A •^. 
El resentimiento de Gómez pudo tener origen mas adelante, 
, cuando después de los castigos que hizo Magallanes , en el 

I Pigafeta , llb. i , pág. 43. 1= Prefacio del traductor, pág. 33. 

a Décad, ni , lib. 5 , cap. 8. 

3 Décad. II , lib. 3 , cap. 7, 

4 Décad. n, lib. 4 , cap. 9. 

$ Véase la pág. 13 de este tomo. 



[lxxxiii] 
puerto de San Julián , de los tres capitanes que se le suble- 
varon , proveyó los mandos vacantes en algunos parientes 6 
ahijados, como Alvaro de la Mezquita, á quien llevaba de 
sobresalióme en la Trinidad , y lo destinó á mandar la nao 
San Antonio, poniendo en ella en clase de piloto al mismo 
Esteban Gómez; que á poco tiempo, cuando descubrieron el 
Estrecho , y Magallanes convocó á los capitanes, pilotos y 
gente principal, proponiendo reconocerlo y embocarlo con- 
tinuando la expedición , fue el único que disintió del dicta- 
men general , opinando que debían regresar á Castilla: lo cual 
fue causa de las serias y graves reyertas que hubo entre 
los dos. 

Consecuencia de este encono y tenacidad por llevar al ca- 
bo su idea, fue el aprovecharse de su separación de la arma^ 
da , contradiciendo la orden y voluntad de su capitán que de- 
seaba buscar y seguir al general, hiriéndole y prendiéndole 
para dirigirse á España , como lo verificó , haciéndole con 
tormentos confesar cuanto convenia á los conspiradores para 
su descargo y para acriminar á Magallanes , ya por las justi- 
cias que habia hecho, ya porque declan que no llevaba cami- 
no para el descubrimiento de la especería , y porque iba per- 
diendo el tiempo y consumiendo sin provecho las provisiones. 
Llegados al puerto de las Muelas en Sevilla el día 6 de mayo 
de 1 5 21 ^, entregaron el preso á ios oficiales de la Contrata- 
ción, que le formaron proceso , embargándole sus bienes y de- 
clarando cincuenta y cinco personas que venían en la nave. 
De resultas prendieron á Esteban Gómez , á Gerónimo Guer- 
ra, á Juan de Chinchilla y Francisco Ángulo y otros dos, y 
despidieron á los demás; pusieron en seguridad la nave y lo 
que en ella venia; y avisaron de todo á los gobernadores del 
reino y al presidente del consejo de Indias: los cuales man- 
daron que se tuviesen d muy buen recaudo la muger y los hi" 
jos de Hernando de Magallanes , que se hallaban en Sevilla^ 
de manera que no se pudiesen ir d Portugal hasta que se en- 
tendiese mejor lo que habia pasados que se enviasen los pre- 
sos á Burgos, donde estaba la corte, cuidando de que nada se 
extrajese de cuanto venia en la nao hasta ajustar cuentas con 
los interesados; y que se diese orden de enviar á buscar á Juan 
de Cartagena. Entretanto que se tomaban estas disposiciones 
se mandó aprestar una armada contra los corsarios que inter- 
ceptaban el comercio de las Indias; que fuese en ella el piloto 
Esteban Gómez; y respecto de que se hablan embargado sus 
bienes á Alvaro de Mezquita , se le diese lo que necesitase para 

I Véase el núm. xxi del Apéndice , pág. aoi de este tomo. 



[lxxxiv] 
su sukento hasta la determinación de la causa, con tal que 
fuese á servir en esta armada. La cual encontró el día 24 de 
junio de 1521 en el cabo de San Vicente siete naves france- 
sas, que batió y persiguió, apresando dos de ellas , y habiendo 
huido las demás. 

Asi lo refiere Herrera % y en un discurso presentado al 
rey por Diego de Barbosa en 1523 ^, añade que después de 
haber estado preso el capitán Mezquita , asi en Sevilla como 
en Burgos, hasta el tiempo que S. M. llegó á España 5, sin 
nunca le querer oir ni guardar justicia , todavía después de 
la llegada de S. M. le volvieron á mandar prender por in- 
dicios de quien le queria hacer mal , sin haber causa ni razón 
para ello; y se indicaba al emperador la importancia de que 
se hiciese justicia á los que la pretendían , como al cajpitan, 
al maestre y otras personas que en aquella nao vinieron for- 
zadas y que querían seguir lo que debian , que era la orden 
de su general Magallanes; y en cuanto á este, que con tanto 
trabajo y costa deseaba cumplir este viage , bien debiera bas- 
tar el daño que él recibió en morir. Ni era razón c^uq por fal- 
ta de la gente que vino en la dicha n^o se perdiera el interés 
que él de ella pudiera haber , d lo menos para cumplir las 
deudas que él dejo , y también para se le hacer bien por su 
anima: lo cual fuera razón qu^ Y, M* tomara á cargo de 
hacer para acrecentar el animo de los qñe deseasen su servi- 
cio. Lo cierto es que hasta después de la llegada á Sevilla de 
la nao Victoria, y de sabido el fin que tuvo la armada de 
Magallanes , no se sacó de la prisión al capitán Mezquita , con 
orden de que fuese á la corte , que á la sazón permanecía en 
Burgos ^. 

Si la orden de enviar á buscar á Juan de Cartagena y al 
clérigo , que quedaron en la costa Patagónica , fue por resul- 
tas de las noticias que trajo la nao San Antonio, según dice 
Herrera , es claro que no vinieron en ella , como parece in- 
dicarlo Barros ( Décad, iii , lib. 5 , cap. 9 ) , y lo asegura 
Argensola sin fundamento {Conq. de las Molucas^ lib. i , pá- 
gina 17}; ni mencionan tal venida los escritores coetáneos, ni 
los informes y dedataciones judiciales que publicamos. 

l Decad. iii , lib. i , caps. 4 y 7- 

1 Véase el núra. xxviii del Apéndice ,pág. 298 de este tomo. 

3 El emperador llegó al puerto de Santander el 16 de junio de iSaa, 
á Falencia el 6 de agosto , y el 26 hizo su entrada en Valladolid con gran 
solemnidad ; según Sandoval , Hist. de Carlos V ^ lib. 11 , §§. i , 2 y 3 j y 
Perreras , Sinopsis hist.^ part. 12 , año i5a2,§§. ii,iayi3. 

4 Herrera , Décad, m , lib. 4 > cap. i3 , pág. i3a. 



[lxxxv] 

XV. 

Del esclavo de Magallanes* 

Cuando Magallanes estuvo en la India al servicio del rey 
de Portugal, compro en Malaca un esclavo, natural de las is- 
las Molucas, según algunos escritores, y de Sumatra según 
otros ^; al cual puso por nombre Enrique^ y en España le 
enseñó la lengua castellana , que aprendió con mucha perfec- 
ción y hablaba muy ladino ^ Sirvió á su amo y á los espa- 
ñoles de intérprete en las islas de la India , pues desde Mala- 
ca á Filipinas se hablaba ó entendía la lengua malaya; pero 
no en otras , como sucedió en las de los Ladrones , noy Ma- 
rianas, donde hubieran sido tal vez mejor recibidos nuestros 
navegantes si entendiendo la lengua del pais , ó por medio de 
un hábil intérprete , hubieran hecho conocer á los naturales sus 
intenciones pacíficas y los beneficios ó los males que podian 
hacerles ^. Gomara supone que Magallanes tenia ademas del 
esclavo una esclava de Sumatra que entendía la lengua de 
muchas islas, la cual hubiera en Malaca , y que en las de los 
Ladrones , donde hurtaban como gitanos , decían sus natura- 
les que procedían de Egipto, según .referia la esclava de Ma- 
gallanes que los entendía ^. Ningún otro escritor coetáneo 
habla de esta esclava, y parece que no extendiéndose el uso de 
la lengua malaya mas allá del archipiélago filipino ^ , mal 
podia entender la esclava siendo de Malaca el lenguage de los 
habitantes de las Marianas, asi como por lo contrario enten- 
dían al esclavo Enrique en las islas del archipiélago de San 
Lázaro^. 

También es muy singular la contradiclon que hay entre 
algunos escritores clásicos relativamente al aviso pérfido que 
por resentimientos particulares dio el esclavo de Magallanes 
al rey de Zebú de las intenciones y proyecto de los españo- 
les contra su persona y estado, para excitarle á la venganza y 

I Gomara ( cap. gr , pág. 82 ) dice que hubo el esclavo en Malaca , y 
que por ser de aquellas islas lo llamaban Enrique de Malaco. Pigafeta (p. 7a) 
y su traductor (Pref. , pág. 17) , aseguran que era natural de Sumatra. ZZ 
Oviedo ( lib. ao , cap. i , fol. 9 v. ) creyó que era natural de las islas de 
Maluco , é igualmente lo dice Maxim. Transilv. §. i3 , pág. 271, añadien- 
do que lo compró en las partes de Calicut , en la ciudad de Malaca. 

3 Expresión de Maximil. Transilv. en el §. i3. 

3 Véase la pág, 53 de este tomo. 

4 Gomara, cap. 91 , pág. 8a ; y gS ,pág. 86, 

5 Pigafeta , págs. 72 y 236. 

6 Pigafeta , lib. 2 , pág. 72. 



[lxxxvi] 
que acabase con ellos , como en parte lo consiguió traidora é 
inhumanamente. Asi lo refieren Pigafeta ' y Gomara *, Maximi- 
liano Transilvano^ y Oviedo^ que ordinariamente le sigue; 
pero Barros atribuye exclusivamente aquel suceso á que los 
reyes enemigos convinieron en hacer paz entre sí con tal que 
el rey de Zebú trabajase por matar S todos los cristianos ^ j 
y Herrera solo dice que el suceso del convite fue d instan- 
cia de los otros cuatro reyes que le hablan amenazado ( al de 
Zebú ) que sino mataba á los. castellanos y les tomaba las na- 
ves ^ destruirían su tierra y le matarían^. Tampoco el padre 
San Román cuenta lo del esclavo, sino que los reyes comar- 
canos se concertaron con el de Zebú , haciendo paces con con- 
dición que despachase luego los castellanos como mejor pu- 
diese ; á lo que se obligo el bárbaro. Añade este autor que vio 
un itinerario y relación de mano de un piloto que llevo Ma- 
gallanes en la armada , y refería estos sucesos como testigo 
de vista ; cuyo escrito lo tenia en su poder el licenciado Cés- 
pedes , cosmógrafo de S. M. ^ A estos juiciosos y beneméritos 
historiadores siguen Faria en su Asia Portuguesa ^ , Lafitau 
en su Historia de los descubrimientos y conquistas de los 
Portugueses ^ , y Robertson que se desentendió también de 
este incidente ^°. 

Es verdad que Juan Sebastian de Elcano contestando á las 
preguntas que asi á él como á Francisco Alvo y á Fernando 
de Bustamante hizo el alcalde Leguizamo cuando regresaron 
á Sevilla en la nao Victoria sobre varios sucesos de la expedi- 
ción , dijo que después de la muerte de Magallanes huyeron 
de aquella isla ( la de X^Vi) porque les mataron veinte y sie- 
te hombres con tres capitanes por una traición que hizo u?t 
esclavo de Fernando de Magallanes^ é se fueron d las otras 
islas i que la causa porque el esclavo hizo la trai- 
ción fue porque Duarte Barbosa le llamó perro '^. Los otros 
testigos nada dicen de esto , y hablan con mas moderación de 
Magallanes que Elcano, quien lo acrimina en todo, con cierta 
parcialidad que se descubre , y no se extraña cuando por la 

1 Lib. 2 , pág. 127. ■ , 

2 Cap. 93 , p.'íg. 87. 
- 3 g. 1 3 „ pág. 272. 

4 Part. 1 , lib. 20, cap. i. 

5 Décad. m , lib. 5 , cap. 10. 

6 Décad. III, lib. i , cap. 9 , pág. 14. 

7 Lib. 2 , cap. 25 , pág. 345. 

8 Tomo I , part. 3 , cap. 5 , §. 10 , pág. 209. 

9 Tomo II , lib. 8 , pág. 37. 

10 Hist. de T Amér. , lib. 5. 

1 1 Véase en el núm. xxv del Apéndice , pág. 288 de este tomo. 



[lxxxvii] 
información que mando tomar Magallanes en el puerto de 
San Julián sobre el atentado que cometió Gaspar de Quesada, 
resulta por varias declaraciones de testigos que el mismo El- 
cano fue uno de los actores del levantamiento que suscitaron 
los capitanes de algunas naos contra su general '.Esto debili- 
ta mucho su imparcialidad en esta ocasión; y mucho mas cuan- 
do entre las personas que fueron sacrificadas por el rey de Ze- 
bú en el fatal convite de i.° de mayo de 1521, se cuenta al 
mismo esclavo Enrique de Malaca * , á quien era regular que 
hubiera preservado de este fracaso aquel régulo , guardándo- 
le otra consideración, habiendo sido su confidente y el dela- 
tor de los castellanos para prepararles tan funesta suerte. Mas 
apoyada en documentos se halla la noticia de que Magallanes 
llevaba ademas del esclavo Enrique otro llamado Jor^^; pues 
los herederos de aquel insigne descubridor , reclamando el 
año 1540 los sueldos devengados que no se habían cobrado, 
y los de otros parientes que fueron en la armada, pedían tam- 
bién los de Enrique y Jorge ^ esclavos que Magallanes llevó 
ffor lenguas ó intérpretes , según consta en el archivo general 
de Indias de Sevilla y nos comunico el señor Cean en el 
año 1805. 

XVI. 

Sobre las naves llamadas juncos. 

Entre la variedad de naves que usaban los chinos y los 
habitantes de las islas de la India oriental hablan los escri- 
tores de los juncos , describiéndolos el P. Fr. Juan Gonzá- 
lez de Mendoza {Hist, de las cosas mas notables de la Chi^ 
na , lib. 3, cap. 21 , p. loi, edic. de 1586), con estas pala- 
bras: "A los navios mayores, que son para navegar lejos, lla- 
nman juncos , y cuando se hacen de Intento para cosa de 
» guerra los hacen grandes con castillos altos en popa y proa, 
« al modo de los que traen las naos de levante y las de los 
»> portugueses que van á la India. Hay destos tanto número 
»que puede un general de la mar Juntar en cuatro días mas 



X Véanse en el núm. xx del Apéndice págs. 192 y sigs. las declaraciones 
del capellán Pedro de Valderrama , la de Gerónimo Guerra escribano, 
la del piloto Juan Rodriguez Mafra , la del marinero Francisco Rodriguez, 
la del contramaestre Diego Hernández , y la del despensero Juan Ortiz de 
Goperi , todos de la nao San Antonio. 

a Véase la pág, 66 de este tomo , donde se inserta la lista de los que 
-murieron en el convite , copiada de la que se cita en la pág. 65 , y exis- 
tia en el archivo de Indias en Sevilla cuando se copió y confronto 
en ao de noviembre de 1793. 



[lxxxviii] 
>» de 600. Los que comunmente usan para cargar son casi des* 
»» ta mesma hechura y grandeza , y no hay otra diferencia si- 
>í no ser mas bajos de popa y de proa,'* Lo mismo dice el 
P. San Román en mHist. gen, de la India ^ lib. 2, cap. 12; 
y Pigafeta añade (lib. 3, pág. 151) que los fondos 6 las obras 
vivas de estas naves están construidas bastante bien hasta dos 
palmos de las obras muertas , con chillas 6 tablas largas y del- 
gadas, unidas por maniquetas 6 clavillas de madera: que la 
parte superior está fabricada de muy gruesas cañas, con vuelo 
á la parte exterior como para formar contrapeso ó balan- 
za : que los palos los hacen de la misma clase de cañas grue- 
sas y fuertes , y las velas de tela de algodón ; y que condu- 
cen 6 trasportan tanta carga como nuestros navios. = El mis- 
mo escritor González de Mendoza , el P. San Román en su 
Hist, de la Ind. orient, , lib. 2 , cap. 1 2 ; y el Dr. Morga en 
los sucesos de Filipinas ^ imp. en Méjico el año 1609, cap. 8, 
pág. 128 V., tratan de otras clases de naos que se usaban en 
la India oriental , particularmente en la China y en las islas 
Filipinas. 

XVIL 

Bibliografía de Magallanes, 

Algunos escritores bibliógrafos, como D. Nicolás Antonio 
en su Biblioteca Hispana ^ , D. Andrés González de Barcia 
en sus adiciones al Epitome de la Biblioteca oriental y occi- 
dental ^ náutica y geográfica de Antonio León Pinelo *, y 
Diego de Barbosa en su Biblioteca Lusitana ^ y colocan á Ma- 
gallanes entre los escritores náuticos, y para ello hacen men- 
ción de las JSyVw^r/W^i" 6 diario de su navegación {Derrotero 
le llama Barbosa) , que conservaba ms. el cosmógrafo de la casa 
de la Contratación de Sevilla Antonio Moreno. El último.cita 
ademas la orden que dio Magallanes el dia 21 de noviembre 
de 1520, en el canal de Todos los Santos , á los capitanes , pi- 
lotos , maestres y contramaestres de su armada , para que le 
aconsejasen francamente cuanto- creyesen conveniente al ser- 
vicio del rey, seguridad de la armada y buen éxito de la ex- 
pedición, cuyo documento publico Barros '^, y se halla en la 
pág. 45 de este tomo. Esta clase de escritos no parecen pro- 
pios para ocupar lugar en una biblioteca literaria ó científica. 



1 Bibliot. nova , tomo iir , pág. Sjg. 

2 Bibliot. occid. , tit. XI , col. 667. 

3 Tomo II , pág. 3 1. 

4 Décad. III , lib. 5 , cap. ^. 



[lxxxix] 
y por esta razón solo daremos noticia de otra obra atribuida 
i Magallanes y desconocida de. aquellos bibliógrafos , que á 
principios del año 1793 encontramos entre los mss. de la bi- 
blioteca de San Isidro el Real de Madrid, con este titulo: 

Descripción de los reinos , costas , puertos é islas que hay 
en el mar de la India oriental desde el cabo de Buena- 
Esperanza Jiasta la China : de los usos y costumbres de sus 
naturales : su gobierno , religión , comercio y navegación , y de 
los frutos y efectos que producen aquellas vastas regiones^ 
con otras noticias muy curiosas : compuesto por Fernando Ma- 
gallanes, piloto portugués que lo vio y anduvo todo. El ori- 
ginal , con muchas correcciones al margen y entre renglones 
de letra mas moderna , se halla en el códice en folio, núme- 
ro 29 de los mss. de dicha biblioteca , sin expresión de año : 
comprende 61 fojas en 4° mayor , de letra del siglo xvi, 
muy ceñida y el papel apergaminado, ó media vitela, algo 
maltratado. La copia que se sacó entonces existe ahora en el 
Deposito Hidrográfico. 

Sin embargo de expresarse en la portada ó frontispicio de 
la obra que su autor Fernando de Magallanes vio y anduvo 
todo lo que comprende la Descripción, hay poderosos moti- 
vos para dudarlo: i.° Porque mientras estuvo al servicio de 
Portugal jamas llegó á las Molucas, y en su memorable expe- 
dición murió antes de llegar á ellas. Si hubiera residido allí y 
conocido su situación bajo la equinoccial ó en sus cercanías, 
no habría ido á buscarlas , como lo hizo, á los 14° de latitud 
septentrional: 2.° Porque leyendo esta obra cuidadosamente se 
nota que muchas de sus descripciones se formaron por noti- 
cias ó informes ágenos , como se expresa en las de Bijanagar, 
Otisa, reino de Berma, China, Lequeos, y en otras: 3."* Por- 
que algunos paises que describe fueron tomados ó conquista- 
dos por los portugueses años después que Magallanes regresó 
de la India á Lisboa , como Ceilan en 1 5 1 7 , Barbará en 1 5 19; 
siendo también de notar que diciendo no tenia mucha infor- 
mación de los paises de la China que menciona, nada habla 
de Macao, que después llamaron Cantón, donde los portugue- 
ses no se establecieron hasta el año 1518 ó 1519, según Mar- 
tínez de la Puente en su Comp» de las Historias de la Ind, 
orient, ( lib. 3 , cap. 15 , pág. 196 y sig.). Lo que de la varie- 
dad de estas observaciones puede deducirse, es que aunque Ma- 
gallanes sea el autor primitivo de esta Descripción , ha sido 
posteriormente interpolada y añadida con varías noticias de 
otros viageros y navegantes. 



TOMO lY. m 



[xc] 
XVIII. 

Sobre los herederos de Magallanes, 

Muerto Magallanes en 1521 , su hfjo en el mismo aáo, su 
muger en 1522, y su suegro (que le heredó) en 1J25 , deman- 
4aron los hijos de este , Jaime Barbosa y otros hermanos suyos, 
como herederos inmediatos, las mercedes que les correspon- 
dían en cumplimiento de la capitulación hecha por Magalla- 
nes con el emperador ( véase núm, 111 del Apéndice, pág. 116)^ 
y sobre varios géneros, hacienda y sueldos de aquel capitán 
general que aun no se hablan cobrado ; asi como los deven- 
gados por sus primos Duarte de Barbosa , Juan de Silva y 
Martin de Magallanes que fueron en la armada , y sobre los 
de Enrique y Jorge , esclavos que Magallanes llevo por len- 
guas ó intérpretes. Hubo sobre esta demanda pleito con el 
fiscal de S. M. el licenciado Prado ; y el consejo real enmen- 
dando en revista la sentencia de 17 de abril de 1525 , declaró 
que siguiesen dichas mercedes en los herederos. Apoyado en 
este auto , y con presentación de otros documentos ante el 
mismo tribunal, pretendía años después Lorenzo de Magalla- 
nes, vecino de Jerez de la Frontera, y nieto de un primo-her- 
jnano de Fernando de Magallanes , se le declarase tal heredero 
como pariente mas cercano ; y en el año 1 5 67 seguia el pleito 
por pobre por no tener ningunos bienes. Asi consta de los do- 
cumentos existentes en el archivo de Indias de Sevilla. 



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VIAGES AL MALUCO. 



PRIMERO 



EL DE HERNANDO DE MAGALLANES 



JUAN SEBASTIAN DE ELCANO. 



,o;>iJJ/.lf .lA mn}AV/ 



^dVíAdj- ^/^¿.mmii ::fí 



vV/iAafa 30 ; im /íaui 



De la habilitación que tuvo y viage que hizo la 
. Armada del Emperador Carlos V, de que erai 
X Capitán general Fernando Magallanes 5 com- 
'• ' puesta de las cinco naos nombradas Trinidad^* 
' S. Antonio , Concepción ^ Victoria y Santiago^ 
emprendido desde S. Lúcar de Barrameda cP 
año 1519 al descubrimiento por el O. de las 
islas Molucas: regreso que verificó de estas is- 
las á España por el Cabo de Buena Espe- 
ranza la nao Victoria al mando de Juan Se- 
bastian de Elcano en el año de 1522; y acae- 
cimientos de la nao Trinidad en aquellas 
Islas. 

Fortes de las naos y su costo '• /--o'') coi 

j. " 

Toneles Costo que tuvieron. , 



Naos. , , . . 


de porte. 


Maravedís..,.,,. ■■': 


001 

0() 


Trinidad 

S. Antonio, «.^ ,; 
Concepción.. . . 
Victoria 


lio. : . 

J20.,¿^ . 

90... 

85... 


270. 000, pyil 
3go 000; eyaiA 
228.-750; "^ !-> 
300. 000. 


1 



!]/-{ 



Santiago 7<. . , iS^i <bt>; -'^'^"J- -^ 

No se debe confundir la medida de capacidad eh.'torq 
neles con la de toneladas : los vizcainos se daban á enten- 
der antiguamente por toneles^ y los sevillanos de la car- 
rera de Indias por toneladas^ cuyas medidas estaban en r 
razón de cinco á seísj..de],nK)do que diez, toneles hacianí 
doce toneladas \ 1:1 <.i i bili oj. ¿uiu- cl; t: -.'/íc^m-o^ oi;^- -.- .dil 

I Documento núm. 17. '' ^'- v. ' /."^ ít r,'^ ! ' - 'ijp 

-s Introducción á la relación del viagé dé las G-olétas Sutil y^ 
Mejicana al estrecho de JuandeFuca , impreso en Madrid éñ iQpi,'^ 
pág. 28 , nota I.* -i 



4 VIAGES AL MALUCO. 

En el costo de cada nao iba comprendido el batel y 
aparejos correspondientes á ella; y se compraron en Cá- 
diz de orden de S. M. por el factor Juan de Aranda \ 

Las naos tenian una obra muerta alterosa en cada ex-* 
tremo de popa y proa del buque, y les llamaban castillos K 

Se carenaron en Sevilla : se dotaron del velamen y 
número correspondiente de anclas , cables , ayustes y orin- 
ques % y se habilitaron con el aimamento y útiles si- 
guientes. 

< 8 Bersos. Aii:. lid i , ü^of) Íb I' I g I << f . 

7 Falcones. '^|' Oo'yif^j'jrícínoijrol/I ^cíc.i 

3 Lombardas gruesas^ '*ü' ío 'í(n¡ vX\v.{\¿'\ h ; n! 

3 Pasamuras. ^ ^ níiojoi/.nnír" cí ^^. jr. 

, ^ , Ademas de la artillería que tenían las naos \ , 

» . Otras armas ". ^ , , , 

loo Coseletes con sus armaduras de brazos , espalderas 

y capacetes.^ =' • • 
loo Petos con sus barbotes y casquetes. 
6o Ballestas con 360 docenas de saetas. .. — ^ 
50 Escopetas.; - jíaliT 

I Arnés y dos coseletes, con todas sus piezas, para 
el Capitán. o ¿jv ¿^i í.,^.. . 

> . 1 ¡ . . Y<' - enojo tV 

I Documento núm. tj* 

2, Historia escrita por el Cronista mayor de S. M. Antonio de 

Herrera, impresa en Madrid en 1729, J)ec. 2.*, lib. g, cap. li, 

páj2;¿ aSa ; y Déc 3í*, lib. 4^°^'cap^. a.^'j^ág. i i r. ' 

-§j Documento núm.i7Í'::;N ir 2oI : aLDf]it>íi(n yo la uoj ¿íjÍou 

.4 Documeíitoádéni. ^! r: \r ^; ' -rrr :: ••;'; oj;: .. ^'H': -ofi 

5 Én el Archivo general de Indias de Sevilla , entrp los pape-., 
lea pertenecientes á la Casa dé Contratación , legajo a.° de los titu- 
lados'^'' ,^^ líibvóís *de^^pegistíos' de Réaleá cedttlás'y 'ór/feties" , ^éri el 
lib. 2.° que comprende los años de i5i8 á iSaa , se halla la orden 
de S. A. que previno á los oficiales de la Contratación de Indias 
que estas naos llevasen ^a bersos de fierro de á dos quintales cada 
uno,! 10 falcones de hierro y i o .Igmbai'dílS de fieíi:'0 d« cepo grue- 
sas cOn cada tres servidores. , i . nou%9btu:uTj^b orio Jii'-.í) 'n: i:tij:.)if>u 

6 Pocumeato mün, 17. '^. i jJoíí . Bsi .g»i<; 



PRIMERO DE MAGAIIAN18, j' 

-200 Rodelas. ^ "--íj i^iüq ^"^íw^ ^'^"^ zoiUn^úJf j¿^ 

6 Hojas de espada que tomó el Capitán, 

95 Docenas de dardos. . .- -"^ ^}, 

lo Docenas de gorguees. ííitq ol i Y¿q:&b^2íric]jJ pi: 

looo Lanzas. .onj;?9.» 

200 Picas. .¿líaisjniJ ^? 

6 Chuzas y seis astas de lanzaá. ^b ¿íih.r>ianr.3 of " 
I20 Ovillos de hilo para las ballestas. ííb ííi ílV cf 

7 Piezas de dantas. ,¿ln.:í ^ 

4 Cueros para guarnecer las armas. líiW^mírú ^.q 
6 Libras de esmeril para limpiarlas, q finabcL) t 

3000 Tachuelas. m>,¡í,^ ,,,.. ,ux> stilinrl-^n 

200 Hebillas de resguardo. o í.ij q ins:> th eudiJ [ii 
50 Frascos para las espingardas,. 'Ji332c>n«d b 
<o Rascadores. i/u.q f'í'iort ¿b ?oxcdí;Ií;vJ i*i 

150 Varas de mechas.t>rL ob >cbnüi:s( aiíifííio-íjD > 

..?f;)3llf;í> 001 
Pólvora y municiones ^lübuy^ í co<: 

íobíijíi'i col 
50 Quintales de pólvora embarrilada.b zo^ú^l dh 

Dados Y pelotas de fierro y de piedra. 
6 Moldes para hacer pqlotas de paí|amuros> falcones 
.¿uf;. y bersos, '^i,,:^ ¿v^r. .m^á .\^ ^<\ak:\íüí í = 
Pelotas de plomo para la artillería y espingardas. 
Planchas de plomo. , w. c ..... . . 

.?obfíbnnD jr 
.oaíiu -^^a f^^' barios útiles^ ^. ,^>'?fioni»r) 

■' *' .'■-■:' '■: < -* f 

5 Ollas grandes de cobre que pesaron 280 libras. 
5 Calderas de cobre del peso de 132 libras, i 

2 Hornos de cobre del peso de 171 libras.^^ ^; 
I Caldera que pesó 27 libras. < -''^ 

I Caldera grande para cocer brea ^ del peso de 55 
libras. /.-un. - .- 

10 Cuchillos grandes. b ^oiíH 8 

r Docamento núm. 17. .'"Í^ÍJJVUt^ O 

a Pocmaeuto ídem, '^ískÍ t»b ?orí:>nBO ^ 



VIAGES AL MALUCO. 

42 Cuartillos de palo para dar raciones de .vino y de 

agua. j uu ?j;joH ;6 

Jo Arrobas de candelas de sebo, ... .<"f ^ 

20 Libras de pávilo para hacer candelas si fuere ne- 
cesario. íísiuíJl 00c i 
89 Linternas. .^íí-jí^J 0.0 l 
40 Carretadas de kñ^ : sb ?f:i::f ..:rrr!3 d 
40 Varas de cañamaza para manteles en que coma la 

gente, á ocho varas ,gada. nao..;. .^ cx.^:^,'x \^ 
94 Gamellas, : . ;; : - j;íí;q zo^otO f 

I Cadena para el panoli, ií;q ih^nufi ob siadiJ ó 
12 Foniles con sus canos de fierro. . 
2 2 ¿Libras de cera para encjerac elJiik) de yelasy par.a 
el ballestero., yuioíiluzj ^u[ nu^q <:o:>¿;í\ c ^ 
12 Calabozos de fierro para las despensas. >i cj 

5 Cucharas grandes de fierro. . / o;i 

ICO Galletas. 

200 Escudilla^. Amúwwiix % i^-xovj-Vo^l 

loo Tajadores. 

66 Platos de, palo^'í.'Imt) ¿viovíoq ob '¿^lannuQ ej 

12 Morterdsí/li ui^ y cais:I sb 2f;i'jbq y 2obí;Q 

;;2Q Lantias paradas Jánip^rasi'r'^ : r-a í^-íb'o^'' ( 

12 Embudos de hoja, seis grandes, y- seis vpequeños. 

;>í,i/§. Martillos./i. iiíTíí: lí íauq ornoíq ú) eij:iob-i 

1 Almirez con su mano para: cb§as' de 'botixtE 
35 Candados. 

Grillones, esposas y prisiones de fierro. 

8 Af erra- velas de fierro. 
20 Libras de acero para calzar picos y herramientas. 

i Arroba de .pesas de fierro marcadas, .^bii; J j 
50 Ajeadas y azadones. ; ' -- -v>ri loH i 
20 Barras de fierro y pies. de cabra.- ir^bínO i 
5 6 Picos ', martillos y dos mazos grandes de fierro. 

2 Faroles grandes de fierro. .BJidi: 

8 Pares de tenazas. . .. ^cMIíIju'J c í 

12 Barrenas, grandes y pequeñas. 

6 Gavietes, ^,,,, otumivooQ i 
5 Ganchos de batel. ,mih'i úia'.uiüJoCI ^ 



PRIMERO DE MAGALLANES. 7 

Jo Quintales y 20 libras, de fierro en barras pe- 
.; - ; quenas. . r ^^nu ^cUii^¡h^hi 

128 Esteras para los. pañoles. ' '^'^ • :>]->^-"^ 
hc: 87 Espuertas para el servicio de las;naos. 

22 Serones en que van las armas.. o\új 
-01 j/ a Chinchorros con sus :j corchos paiajipcscar.: 
soib 6 Anzuelos dé cadena; ' h • :; ; - ¡J 
.2oin'jiJ^ <íLinas y cordeles aparejados para pescar,- ^ 

Harpones y fisgas. r -^ -^uv^Lm^a "cd 

10. 500 Anzuelos. 

I Fragua con su aparejo, unos barquines grandes, 
yunques y tobera. 
ifK 2 Muelas y un Molejón para^ los barberos.; . 
5 Tambores y 20 panderos para diversión. 
Clavazón. .t>;>>í;qmü:j vÁ) ^Aííí^í () 

Estopa. .iii^bcaí sb asmmbnfrí.) íí 

Brea. ÁíAoái oh eoídnícnítA <) 

Sebo. rnoínm ©b niobl i 

Lonas. .'nerri í>b .^líjíigA ^?> 

Masteles y entenas. ? p'ifjfinixf ^njí>^ .¿ 
Un esquife para la naaTrinidad. ^' y \ 
yj'ib 3ba<.Zurrones¡ , mangueras ly cueros; para- xhaiías de 

-'lÁ fíl íi^ .bombas. : i;... ai; 'i -i -■ t «M '•!<: '*jjn 

¿fíllÍYoc6: -Broznos para poleas y una polea de broznos^riar 
-ob omiirGurbiaSídii; \ :?íí:^-' •!;.;:;> ,o.í.u-j ^?'>iqx^g:: <:n^q 
í;[ u/'jíl Poleame;r' ?.o.[ sb íioxin j]L vi .ínim olnef.rTJo 
-íjDoL 3>' Cucharas para brea;; o- 1 ^o.í^^ nricb e^2 ^r,tf:míA 
.OKI i ' Sacos de cáñamo pam*. el servicio 3e las^ 'naos;; ^\-in 
8 Sierras grandes y pequeñas. 
Escoperos para embrear y ensebar. 
Jarcia. irtíc,:-;'! 

417 Pipas para el vino y zgüá::"''"'^^ ^' , .' 
253 Botas para ídem. ^os^^-^h?. - - ' < ^ 

45 Toneles para Ídem. ^ .íuitti 0^ ^ 

Vasijas para el aceite. 

129 Botijas para el vinagre y otras cosas. 
Barriles para los quesos. 

250 Liazas de mimbres ^ de respeto. 



8 VIAGES AL MALUCO. 

~3q c 43 Fexes de arcos ^ ídem. U^irúisQ oj» 

Medicinas, ungüentos, aceites /aguas destiladas, 

cosas todas de botica *, 
El ornamento para decir Misa, con todo su ade- 
rezo *,.8iiíinf; ?aA nnv or/p ií:> ■¿üíio-iüó ¿'i 
15 Libros blancos guarnecidos , lo¿: círicó para te- 
ner la cuenta del gasto de la Armada , y los diez 
para que los oficiales de ella tengan las cuentas. 
80 Banderas y una bandera Real de tafetán. 

23 Cartas de marean hechas en pergaminos por Ñu- 
ño García.'! r-nr-i: 
6 Pares de compases. .no^a^nnJ 

ai Cuadrantes de madera. .nqoíal 

6 Astrolabios de metal, .üsiSL 

I ídem de madera. .odoÜ 

35 Agujas de marear. .zjnoJ 

4 Cajas grandes para cuatro agujas.! o lauM 
18 Relojes de arena. ni «"ifiq o1ií/p2J riU 
^ El documento nüm. 17 tiene nina partida donde dice 
que algunas cosas de las anteriores no fueron en la Ar- 
mada y quedaron en la casa de la Contratación de Sevilla; 
pero no expresa cuales eran estas : y aunque el mismo do^ 
cumento nüm. 17 da razón de los víveres que llevó la 
Armada, se darán estos (i continuación tomados del docu- 
mento nüm. 18, porque señala los que llevó cada nao. 

1 Consta del .Documento mim. 1 8 que todas las cosas de botica 
iban en la nao Trinidad. 

2 Consta del Documento núm 18 que iban dos ornamentos en 
la Armada , uno en la nao Tmidad y otro en la S. Autopio,, con 
lodo su aderezo. 



5 Documeato BÚm. 17. .rn?ui üiüq 



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PRIMERO DE MAGAtEANES. 






Mercaderías f ara rescate 
20 Quíntales de azogue. g 

30 Quintales de bermellón:; ; -^ . • ¿.- 1 ;; ^^^ «, 
loo Quintales de alumbre^ ^\^ 7'^ í£. 

30 Piezas de paños de colores de apreciod^ á 4^nirs. 

la pi^za. 
20 

3 



o 



Libras de azafrán. '■:-^,^* 

Piezas de veintenes, plateado, colorado y ^ma- 



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rillo. 

1 Pieza de grana de Va^flciai^ 
10 Quintales de marfil. 

2 Piezas de terciopelos de colores. 
200 Bonetes sencillos colorados. 
200 Sejias coloradas. 

10. oóo Anzuelos. 

1. 000 Maravedís de peines. ¡ J. *^ 
200 Quintales de cobre en pasta. '- .- 

10. 000 Mazos de matamundo. amarillo. 

2. 000 Manillas de latón. ^ ^ , 
2. 000 Manillas de- cobre.' ' :; > 

200 Vacias de latón pequeñas de dos suertes 

2 Docenas de vacias grandes. 



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g- 400 
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Cascabeles de tres suertes. , 

Docenas de cuchillos de Alemania dejos peores, 

Piezas de bocacines de colores. 






Docenas de tijeras. ■-- 

^f I. 000 Espejos chicos, los loo de ellos mayores, ^ 
100 Quintales de plomo. ! 

500^ Libras de cristalino, que son diamantes de todos 
colores. 



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- 1 Se tomó esta razón de la orden de-S^ A. ya 'citada qne "previ- 
no á los oficiales de la Contratación de Indias lo que debían llevar 
las naos , y existe en el Archivo genei-al de Indias de Sevilla entre 
los papeles.' pertenecientes á la casa de Contratación, legajo 3.° de 
los titulados: ,, Libros de registros de Reales cédulas y órdenes" 
Jibro a.° que compi-ende los años de r5i8 á i5a;ji 5 pues el Docu- 
mento núm. r^ no- detalla estos efectos. 



TOMO IV. 



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. >.yiAGES AL MALUCO. 

INDIVIDUOS DE LAS NAOS. 



(JLASES. 



-« r-» *3 -:, 



NOMBRES. 



Numero 
de 
PATRIAS» Individuos. 



NAO TRINIDAD. 



-iiiy -^^ 



Capitán mayor de Hernando de JMa^alla- Port 

la Armada nes. 

Piloto de su Alteza. Esteban Gómez. ,7. . . . 

Escribano León deEspeleta 

Maestre -..•.. Juan Bautista de Pun- 

zoiol. i . . . . 

Alguacil Gonzalo Gómez de Espi- 

- pinosa-.^-.-. . . .... . , . 

Contramaestre. . . . Erancisco Albo. , 



Cirujano,., /.-r<.¡^. ■ Juaíi de Horalesl . , . .\ 
Barbero r lloáreos de Bayas., .1. . , 

Carpíñfefd~ . 7'r.~~MáesTre A n tonip. . . .; . ." ." 
Despensero Cristóbal Ros ó Rodri- 

Calafate. '. .'..'... . Eelipe 



Tonelero. . ^, . , ,,. Francisco Martin., J 



ugues , veci-' 
no de Oporto. \ 
Portugués. 

Cestre, en la ribe- 
ra de GénoVQ I. 

Espinosa. - - -. 
Axio , vecino de 

Rodas 2. 
Sevilla 3. 
S. Lucar de Al-, 

pecbin. 
tjénóvés. 
Lepe. 

Genova , natural 

de Reco 4. 
Sevilla 



12 



Marineros. 



ni -{y 



Francisco de Espinosa.. Déla Brizuela. 
Gines de Mafra.i.í.L í^. ¿,Jerez. 
León Pancaldo. ..♦.,',,. 'Saóna , en Ge'no- 

va 5. 

'Juan Ginovés San Remó 6. 

Francisco Piora, ...... . Saona. ' 

Martin Ginovés.; i'. . .t, ^~ Cestre. 
Antón Hernández Colme- 
nero i\. ...... Huelva. 

í Antón Ros, ó Roidf-iguez, . Huelva. . , 



f Otras listas solo le nombran Juan Bautista ; otra le nombra 
Bautistade Poncero; otra le apellida; Ponoeron-; y Herrera le nom- 
bra; Juan Bautista- de Poncevera. f| . • • 

% Herrera le nombra Francisco Gal vo.- \ ■ . '. '. 

S Otra lista le nombra el Bachiller MqrileSi. h' • . 

4 Otra listtale nombra Filipo d^jTroaí s*-9 

5 Otra lisíale apellida Pancado.j; ; * ~ ^ 
S En otra lista se nombra Sanrrémo Ginovés. 






Clases. 



PMMERO 3?E MAGAIIAKES. 



13 



Numero 
ÍATRUS*- individuos. 



Marineros. 



Bartolomé Sancliez Huelva.. . . 

Tomas de Nalia.. . ..... Cestre. 

Diego Martin Huelva... 

1 "Domingo de Urrutia. . . Lequeitio. 1. 

Francisco Martin Huelva. 

Juan Ródriguez Sevilla 



Lombarderos. 



Maestre Andrés, Condes- Bristol , en In- 

table glaterra. 

Juan Bautista. Mompeller. 

Guillermo Tañegui.. . , . Lila de Groya,, . 



Antonio de Goa.. . . . . . . Loro 

Antón de Noya. ..»....» Noya en Gali- 
cia «. 

IFrancisco de Ayamonte. . Ayamonte. 
I Juan de Santandres Cueto 3. 



Grumetes. 



^>f>!:f. 



Blas de Toledo. 



ir7íV 



Almunia en Ara- 1 



1-^ 



M^-ib 



a 



.10 



Pages, 



. , . / gon 4. i 

Antón.. De color iiegro 5. 

Basco Gómez Gallego . . Portugue's. 

Juan Gallego Pontevedra. 

Luis de Beas. .'........ Beas en Galicia ^. 

^ Juan dé GrijoL. Grijol en Portu- 

•, . i^ C'ii.'íU^». ....... .ur.ilíXjr.O 

I Gutiérrez,. ... . . . . . . . .^ EsturiaAb , Yijlariv IZ 
' sevil. ? . '■ I 1 
Juan Genov¿s Puerto, en la ribe-\ 3 
>;-'*-ín; H c-ií>*:ira de Genova. 7. 1 , 
Andrés ^e la Cruz.. -..¿líí^lSevilla 8.. . . . ¿j,J,^>a 



I En otras lisias S"e apellida Barruti ; en otra Barrutia ; en otra 
se le nombra Domingo Vizcaino ; en otra se apellida Barote. 

a En otras listas se nombra Antón Gallego; y Antonio Várela. 

3 Otra lista le nombra Jnan de Santander. . : 

4 Otra lista le nombra Blas Durango. ' 

5 Era esclavo de Gonzalo Gómez de Espinosaj.'y otra lista le 
nombra Antón Moreno. 

6 Otra lista dice que era portugués. 

7 En otra lista se nombra Juan Antonio. 

8 En otra lista §e noaibra Andrés Paye. 



14 VIAGES AE MALUCO. 

optafntiví Kúmero 

.,C' -CLASES.' NOMBRES. PATRIAS. individuos. 



Criados del Captan y sphresciflientes. 

Criado. . . , . «;.ij> •:; Cristóbal Rabelo. .(^.w-i^ portugués , natu-A 

^•/i" r» riTi- ■ Díi'^f-t'^'ral de Oporto. ^ 

Sobresaliente. , ♦ . . Joan Miñez ó Mí7rÍ£>2e^. Sevilla. 

Criado, Fernando Portoguez. . . . Portugués , natu- 

tural de Gima- 
rays i. 

Sobresaliente. .... Antonio Lombardo Lombardía. ». 

Peti-joan, . . ..... . ... .Francés , natural j 

de Angeo. 
Gonzalo Rodríguez. . . . Portugués. 

■''■j'.' Diego Sánchez Barrasa. 1 Sevilla.. 

i ""' '' liuis Alonso, de Gois. , Portugués ,veci- 

I no de Ajamon- 

',,_.,..: ,;/'J;',,r^ 3. 

, Puarté Barbo§á'.V;^'.^,','l ¡portugués. V 

, -> a.i.ji:i= Alvaro de la Mezquita. . Portugués. / ^^ 

Criado f,??^ Ñuño Portugués , na- 

, „. rr rv fv .tural deMonte- 

.•.'uroíilTou .oijollftx) x'ímaiJ ooáf.c! 
, -' ,,. ' ' |,^ mayor nuevo. 

Criado. . . ,',,... .; Piego.. . ; ; ; VÍ^Í^^lí^l'^'; San Lucar. 

Pagje del' (^pítáp... Fráúóiscó.*. ; \ J¡''¿« . ij.' . J :f ortugués , natu- 

^ "■^^■^' ^ ■ ^ '^J'' " • - • • 'l'''*^^ '^'' ■ '''"raldeEstremiz 4. 

ídem'., ; ; . ;.*,■.'.'.".' Jorge Morisco Lombardía. 

Capellán «» Pedro de Balderrama. , . Ecija. 

MerinoL ,< .-. '....'.' Alberto Merino. .^ . . . ; . . Córdova 5. 
Criado del alguacil. Pero Gómez Hornilla la Prie- 

■ ".dii r.i n- jOJ'íOi:*-^. ......-,.•■ ■■ -.ivi..- i.:í:!'-ta.' - ■' -^ ■■ • ^-^ 

Arqíiéro)¿7í í=; P. vi^^^^Pero Sánchez • • v Sevilla 6. 

Lengua,. criadoV l'.v^Henrique dé Mala¿á.' . . . Malaca. . 

Lázaro de Torres Aracena. . , . . . ,/ 



t[;n. 



I Otra lista le nombra Fernán Ló^ez , sobresaliente, 
a En otra lista se nombra Antonio de Plegafetis. ' ^ 

3 Otiía lista solo le nombra Luis Alfonso. ' 

4 En otra lista se- nombra Francisco de ía Mezqúit^.. 

5 Otra lista le nombra Albertos , sobresaliente. -'^^--^ i'^'^'^'y 

'S i f En otra lista sé uombra Pedro Sanildes. . 'j¿ofn*í (. 

. rioliiix üiarnof; 

.olfloiaA í:; • i^i^-'il í''íto üK 7 



PRIMERO 3>E tW AGiJ-LANES. .^IíJ 

Número 
de 
CLASES. NOMBRES. PATRIAS, individuos. 



NAO S. ANTONIO. 



Capítan_ y Veedor .t„,„ ^ -r.rf.cr.^»" r '..'¡A^ 



íO'iéí)7r><ffx7i J 



Contador Antonio de Coca 

Escribano.- Hierónimo Guerra. ..... 

Piloto de S. M.. . . Andrés de San Martin. . . 

Piloto de su Alteza. iJuan Rodriffuez de Ma- - 

Maestre.. . ....... Juan dé Elorríaga. ; .' . . . (ruipiízcoa ^. V l3 

Contramaestre.. . . , Diogo Hernández* . '. . -,'.''■ oevilla. 

Barbero . . . Pedro Olabarrieta Bilbao. *, 

Despensero Joan Ortiz de Gopegar.. ' 3ilbao ^. 

Calafate.: .-'W. . .' .'. Pedro de Bilbao Bilbao. 

Carpintero. ...'Vi'v -^ Pedro de- Sabtá'á.-.-Í\ vW • Bermeo. 

Calafate. . . ;•*' t^r I* i • Maríin de Gojtísolo. ; . . ^ Baquio. 

Tonelero. .*.'..'■•.'; . . Joan de Oviedo.. ......' Sevilla. , 

/Sebastian de Olarte Bilbao. . 

Lope deUguarte... .. ,.'.^- 

Joanes deS9gura.',';'.Ji\^. Segura en Gui- í y 

• ■ • í^?j''í^'püzcóá.' ' ' ' ■ 

Joan de P rancia.. . .. i ,'. Rúan. 

Jácome de Mecina Mesina. 

Cristóbal García.. .<....". De P¿dos. 

Pero Hernández Bivadesella. 

Marineros 'Hernando de Morales.. . . Sevilla +. w3 

] Antonio Rodríguez Cal- De Moguer.- '' 

derero.. , 

Francisco lyíarinero Vecino deHuel- 

,ra. 
Francisco Ros 6 ñodri- 

guez De Huelva. 

Pedro de Laredo.:';';i;'iU''Í'^Portogalete. 



I 



Simón de -Asio-.i^.s^Ríl-^-lAxio..» < ... .».,./ 



I 



1 . Otra. lista le apellida Uriaga; otra Hurriaga 5 otra Loriaga; 
otra Elorraga. 

2 Otra lista dice que era criado de Antonio de Coca. 

3 Otra lista le nombra Juan Ortiz ,de<iGoperi,. ,, , 

4 En otra lista se noínbra Francisco de Morales. 



l6 VIAGES AL MALUCX3Í 



Número 
CLASES. NOMBRES. PATRIAS. indi^duos. 



¡Maestre Jaques, Condes- De Tierra Lore- 
^^.^^\V'\ -^T' 
Jxojer Dupiet Monaym. 
Joan Jorge Silvedrin , 



I 

I I Martin de Agairre, ,..,, . Arrigorriaga. 

Golumbazo • Bolonia. 

Lucas deMecina , , Mesina. 

Lorencio Rodríguez, . . . DeMoguer. 

Grumetes. .,..., ,/ Miguel Pravia , en As-I 

túrias, \ 10 

JJoanes de Ira|i Iranzo., Irán tranza , en| 
I ;í^ i Guipúzcoa. 

I .'.';: I Joan Ginoves., , Saona. 

Joan de O rué Munguia. 

Alonso del Puerto Puerto de Santa 

María \ 



Pages. 



Diego jhijo de Cristóbal 

García De Palos. 

Diego, hijo de Juan Ro- 

driguQZ de -Mafra , 



Criados y sobresalientes. 

Capellán. Bernardo Calmeta , Laytora en Fran- 
cia. 

L: • r Joan de Chinchilla Murcia. 

Sobresalientes J Antón de Escobar Talayera. 

(.Francisco de Ángulo, ., . Morón, 

Í Francisco de Molino. , . . Baeza. 

Rogue Pelea Salamanca. 

Rodrigo Nieto, Gallego. Orense. 

Alonso del Rio, Burgos. 

Pedro de Balpuesta. .... Vecino de Búr- 

'^■'r -. gOS / 

. \ ■ --^^A .fw..: ..: ,. 

1 En otra lista se nombra Luis de Avendaño.i ñUÜ m" 

2 En otra lista se nombra Alonso de Palos. ' 



PRIMEIUD DE KAGAXLANES. 'Vj 

cttirnuK Número 

'ih de 

CLASES. '-'i NOMBRES. PATRIAS, individuos. 



•ij' 



^ .Vi \ Joan.de León. . i I ;■; ','i . ; León 

I .ííV! I Gutierre de Tuñoo. .... Tunon , en As- 
>-^ • 1 ' " t T J^ • I Joan de.Saffredo , Meri- furias ^. 
Criados del Capi-1 ^„ &_ _ _ Revenga , tierra] 

*^°' • • • • \ Joan de Minchaca ,'lja- de Burgos *. 

i llesterx), ; ... Bilbao. 

i' A Antonio Hernández, L^n- 

f... ' gua. .,.,.,........ i . tAyamonte. . . 

Criados del Con- f Juan Gómez de Espinosa. Espinosa.. . . 
tador , . . . ."^Pedro de ürrea. Brujas. 



í *•■'*' ' HAO CONCEPCIÓN. 



^^Pi^an Gaspar de Quesada , 

Escribano. ....,..• Sancho de Heredia. '. l':^!:*; \ 

Piloto de su Alteza. Joan López Caraballo. . .'Portugués 

Maestre. ........ Joan Sebastian de Elcaoo. Guetaria ^ 

Contramaestre. . . . Joan de Acurio., ..,.,. Bermeo. 

^^[tero Hernando deBustamante. M¿rida t 

Calafate Antonio de Basazabal. , . Bermeo ^. 

Carpintero Domingo de Iraza. . . ; . . Deva ^ 

Despensero Joan de Campos Alcalá de Hena- 



lO 



res. 



Tonelero. . ... . , . . Pero Pérez Sevilla. 



ÍOFrahcisco Bodrigu^z, . . Sevilla 

I Francisco Ruiz.'. ...... Mog 

iMateo de Gorfo Gorf 

>Toan B-odri^ez, . , , . , . Huel va- 



rilla..^ ^ '• 

•guer. ( 

rfol f ' 

Lelva^S».;:^^;. .>« ' 



I En otra Ijsta se nombra García de Tujion, 

a Otra lista lo apellida Segredo. 

3 Otra lista lo aj)ellida del Cano^ Otra Delcano , y otva. solp le 
Bombra Juan Sebastian. 

4 Otra lista dice que es natural de Alcáptara. 

5 Otra lista le nombra Antón de Bazáza^ ; ^'~^.* ' ^' "■* ^ 
e Otra lista le nombra Domingo de Yarza. ' "^'^ ■" "^^ ^^ 



7 Otra lista dice qiie es natural de Portugal. 

8 Otra lista le nombra Mateo Griego. 



9 Otra lista dice que es Juan Rodriguez de Huelva , natural de 
Mallorca. 

TOMO IV. C 



CLASES. 



.eáT'VIAOES AL MALUCO. 



NOMBRES. 



Número 
de 
PATRIAS, individuos. 



'bA n** 



•meros. 



Lombárderos. 



Sebastian Grarcía. Huelva * 

Gómez Hernández. . . . , • Haelva. 

Lorenzo de Iruna Socavila, en Gni- 

púzcoa *. 
1 Joan Rodríguez , e/ líor- 

da, Sevilla '. 

Joan de Aguirre Bermeo. 

Joan de. Ortega, ......... Gifuentes 



Hans Vargue, Condesta^ . 

ble,.. Alemán ''■. 

Maestre Pedro Bruselas. 

Roldafl de Argpte. Plandes, en Bru 

jas 



f ,i 



Gramefes. 



'SíiVsiB. 9Í 



<U1 



Pages. 



Jóari de Olivar ., . .' ^ 

Guillermo de Lole ^ . 

Cristóbal de Costa. . . . . Jerez. 7. 

Guillen Galvey. 

Gonzalo de Vigo ^ig^. 

Pedro de Muguertegui. .. Muguertegui. 

iMái'fin de Isaurraga. . . , Bermeo. 

Rodrigó Macías , Sevilla. 

Joan Navarro Pamplona. 

, Joaues de Tuy » . 



10 



Í Juanillo. Galbey 9 
Pedro de Churdurza. . . Bermeo lo -^ 



3 

4 
5 
6 

I 

9 

10 



9Jyfeiirítr 



;ic?jc 



Otra lista le nombra Sebastian de Huelva. 
Otra lista le nombra Lorenzo Duirna. 
Otra lista le nombra Juan Roiz. 

Otra lista le nombra Maestre Anee , y otra Maestre Ofans. 
Otra lista le nombra Oliver de Valencia. x^ 

Otra lista le nombra Guillermo Ire's. 
Otra lista le nombra Cristóbal de Jerez. 
Otra lista le nombra Juan Novoro. 
Otra lista le nombra Hijito de Juan Caraballo. 
Otra ITsta le nombra Pedro Cliindurza. ^ ,^ - 

■i /7Í OMOT 






PRIMERO DE MAGALIANES. ip 

»o.^;;b..r .^AJ^ri. Sobresalientes. '^''"IL ^ 



3b 



Mumero 
de 
CLASES. NOMBRES.,T,^Y,,X .qoJ^A-TRlAS. Individuos. 



" ; . ii;0 ?í'U)m'/í 

/ . ■■■ ^. .. ■ . .■■■ ' ,..;, •IT' f 

Criado del Capitán. Luis del Molino B^eza \ 

^ Antonio Ferna|ií|e£, ,,...: Portugués 5 ve- 

, . !! ^^iKuuLD^ncKv l.>;ciao de Sevilla; 

ídem. ídem , Alonso Goto» , ».^. .;.>.•:• r wnoves . 

Francisco Díaz de ]^a- ^ 
; .1 ,(>-i^ drid. !....,.,;.>...:. Madrid. 

Merino.. . . ;,,j,^^,%;.^ariin de Jadicibu^.,. ^ *, G-énovds, 

.Juan de Siíva. ; , ,,,,,. Isla Graciosa, de 
''',';**, ' , ; ^ ,. ..-^»^ ^...jT las Azores. 

Herrero! . , , G-onzalo Hernanaez.. ..i^.; Santa María del 

jj ; , ', ' : ilPuerto. 

( * j; '^,j.„JM[aTtin de Magallayns. . Portugués, natu- 

ral de Lisboa. 
^'■vionr(v?P*H^ de la Torre» , , „ . „ . i/Umonaster, tér- 
' ; • , (Diiiio ^^ Sevilla. 



^'A^ * :>'i 






•if) 



! 

Capitán y Tesore—j t • j n/r j \ 

A 1 A j í- Luis de Mendoza * ^ ;•......,►.. 

ro de la Armada.J ■ JJ i.-üri -i.-.l;?; 

Piloto, de S. A. . . * Bajeo Ga\lego,^. . . , ;¡, ,> /Portugués. 

Escribano .,...,.,..; Martin Méndez Vecino de Sevi- 

?' - - . uí<>Ú\lV. ;i'í:TA írrnoíí Ua- 

Maestre... . ,.* .^,. 'Autpn.^alomOijXi .(,;,¡, ¿.^./iTrápana en Si- 

.. : ) ., . . ■ >;„ -io'i oi^uí iíuCí; cilia. V g 

Contramaestre. . . • Miguel de Rodas. ...... Rodas. r 

Alguacil ,^^4^ ♦,yrt/Piego de P^raíta..;. ..^vj;^^ en Na-L 

^ ---'-..üo-).^ a 1. !.<.;< uiaiv^ía/ ' ■^"^ 

Despensero Alonso Gonzales. ...... Portugués. 

Calafate. .., , Simón de la Rochela, , . . De la, Rochela. 

Carpintera; ... . . . ' Martin de Grikte. VH ^', ^De l^evíl . Í ... • f' 



2 



.Mvciól rMi^uél Bené$cia;ib^?;:*iPB¥k4v:V.^]X--^ 
Marineros-;-! .^'.U:ÍDiego Gallégd^í^. i^]?VV^^'Bí¿r¿nl^'dé';Gk4' 

I licia • t.í ■ -i ; ' y • 

I Otra lista le nombra Alonso Oenovésj otra.le?ápcHidliiCot^5 
otra'Costa. '^' ,< '■ •' ^ :'':0 ::.'¡^:í:.' - - [ :,'.-ií .;/í;0 *> 

a Eíi otra lista ¿e apellida Garatq ,¿; ¡eet. otra lílaratoy i '*n otra 
Pereiz. á-íij¿:li 



2Q .Rt.iVlAGIS AL MAXUCO 

Número 
CLASES. NOMBRES. ., , ; PATRIAS. individuos. 



so 

hl-A 



J^ _1Í^ ^^ 7 -'^°P® Navarro. Tudela. , 

( Nicolás Ginoves Genova. 

I Nicolao de Ñapóles Ñapóles de Ro- 

i A • A / 

1 mama. 

-ov .5'n>ính.Hi¡g^^iSanchez.. :..... Rodas. 

Marmeros' .^4 V ¿ . Vi^Nicolao de Capua Capua. 

I * ' ' ''' fBenito Genovés Arvenga. 

1 JFelípe de Rodas. . ..... Rodas. 

* •'''' 'Esteban Villonv. ; ; .'. . . Troya r. 

Joan Griego. , , ;. . . . . . . Ñapóles de Ro- 

. , • ' '" manía 

, 't^ ,*V?o^g® Alemán, Condes- De Estríe, . . . 
LoraLarderos, # i, 



1' ■ '^.- ■pnhzixJ 



table 



Filiberto de Torres .... Toriana «. ( 

I -i^i^a , ...n-,, : ..(Hans , Alemán Agan 3 3 

\ ~'rr ^'?,''^Í'''' ''./«^oanico, vizcaíno. ..... Somorostro 4. . .', 

V,i:lliv3¿ oL o..,r jo^jj ¿^ Arratia Bilbao 5. ' 

Ochot.e., ..... . , ........ Bilbao 6. 

Martin de' Ay amonte. . . 

Pedro de Tolosa Tolosa en Gui- 

Grumetes..,.. L r • • >a • ' P"^^"^' \ jo 

loebastian Ortiz Geiver. / ^ 



-ivficl oUonh'> 



íAntonio,- , .♦ . .......... Baresa en Ge- 



nova. 

Bernal Maburi Narbona 7. 

¡-íc {['i r.iiiií' "V'^Q^/^^Q Gallego Coruña. 

.1 (M \ Domingo Portogues. . . . Coimbra . . 



P fw.c ' ' '''' jfi^oan áe^ ¿üvileta Baracaldo -> « 

^^^^ Mi f fiflEl hijo de Basco Gallego f * 



f-r •! 



I En otra lista, se nombra Esteban Bretón, y otra diqe que es 
natural'de Trosig en Bretaña. 

a Otra lista dice que es natural de Hurienes en Torayn. 
.. S^í^ptra lista ^& nombra Air¿s, que después fue Gon(Jestable 
en esta nao. t 

4 Oíra' lista le nombra Macbin Vizcaino. 

5 En otra lista se nombra Juan de Sahelices , y en otra se 
a^elKdá Saylices. ' • O u/ ' :;SciI iriiQ i 

6 Otra lista le nombra Ocbot de Randio. .r.i?^'^ n-r^o 

7 Ea otra lista se nombra Cristóbal Maburí y en otra Bernardo 
Mauri, 



PRIMERO CE MAGÁLtAJíES. a í 



Sobresalientes, 



íA.13 



Número 
de 
CLASES. NOMBRES. . PATRIAS. individuos 



.« RÍÍi*í*¿ . . NAO SAKtlAGO: 



Criado del Capitán. T'rahcíscb CdíVajal SakrtiíJüC¿l. . . 

ídem Joan Martin. , Aguilarde Cam- 
pó i. 

ídem Simón de Burgos, Portugués. 

ídem Bartolomé de Saldaña. . . Palos. 

Herrero .... ..... G-onzalo Rodríguez ^10 

ídem Pero García de Herrero. Ciudad Beal ^ 

Joan Villalon. , . .^ , , . . . Antequera. 

Alonso de Mora , ó de Mora , en Por- 

Ebora . . . . , -. . . . , tugal 3. 

Tonelero , Joan dé Cóirdoba. * . . , . íanlúcar. 

Diego Díaz. .......... áanlucar .... 



Capitán, Piloto de"> ^ << • r vecino de Sevi- 

S. A.. j-JoanSerrano. .{ Ih 4. 

Escribano Antonio de Costa;. .... 

Maestre .......... Baltasar Ginoves Ribera de Ge- 
nova. 
Contramaestre. . . . Bartolomé Prior. ...... San Malo 5. 

Despensero Gaspar Diaz , Isla Graciosa en I 

las Azores. 
Calafate. ........ Joan García. ..,...,.. Genova. 

Carpintero Ripart Bruz en Nor- 

mandía 6. . . 

Antonio Flamenco/. . . Enveres 

Luis Martínez Huelva. 

Marineros.. .,.,../ Bartolomé García Palos. 

'Joan García Palos. 

Agustín. . . Saona * 

1 Otra lista dice que es-Sevillano; Ijuoii ai íAaú ;rf?0 ?. 

2 Otra lista le nombra Pedro Herrírojirírñon ''^\ h.p'A hViO 

3 Otra lista le nombra Alonso Porttigués, ' 

4 El documento número 1 5 dice qtie era portugués ^ y el mí- 
mero 3o castellano. 

5 Otra lista le nombra Malo , francés ; otra Malvo , otra Amaló. 

6 Otra lista le nombra Ricarte , otra Ruxar , otra Rigarte , y 
otra dice que es natural de la villa de Ebras en Francia, v 



2 2 ^ VIAOES AL MALUCO 





CLASES. 




■ 01 

Mal 


sb 

.:7Íf;n' 




meros ,.,,,., 


f:r? 


■'\.,,i\-,n 




\ 




Lombarderos. . 


• • *' 


\ .'- h-^ñ h 


:i){; 




j-^os"' 




Gru 


metes. . . . . 





Número 
NOMBRES. PATRIAS. individuos. 



"Bocacio Alfonso. . ..... Bollullos i. . . 

i Pedro Gascón Burdeos *. 

Doming;o 3 i... , ;, ) 4 

i Diego" Grarcía de Trígiie- " '"^ 

ros.' ..'../.. Trigueros .' .' ,' 



fLorenzó'Corrat. . . . ,,, . . (Talesa en Ñor-") 
-s , ¡ . ' niandía. > 

ijoah Macla , . , . . 1 *v •". Troya 4. ] 



Pedro Díaz. ... . ... . . . Huelva 5 

Antonio Hernández. . . . . Palos 6. 

I Juan Negro7,-.". .. .... 

Uoáíi" Bretón. ......... Cruesic éñ Bre- 
taña. 

(Pedro Bello Palos 8. 

' Hierónimo Gareía^ v .:♦ . • Sevilla 9. 

Pero Arnaot Horrai. 

^Pero García Trigueros , ...,./ 



p r Joan Flamenco. ....... Enveres. . . . . , .t _ 

Sobresalientes.' . .^tíüomnriíwoO 

' ... ,-..,. ...... ■■ -.-f";' "^^^ 

Merino. . . ..,?.x/\» *fii ^^^^ de Aroche Aroche , térmi- 

f f ■ ; I iip de Sevilla, 

I -.«íoF ?^^rtin Barrensi. , ..^^^jj, ,}^yillaf ranea , eü \ 5 

Guipiizcoa. . 
Hernán., liprenzoj, .... , • Aroche ...... 



. .A -Ux . 1 i. * ^JS^man a3Q 



niíK jn3<., 



1 Otra lista le nombra' Socacio* AloWsó."' 

2 Otra lista le nombra Pedro Gastón. 
7) Otra lista le nombra Domingo Marinerov 

4 Otra lista le nombra Juan 'de Troya, --i oí üí^H r.-íVO ^• 

5 Otra lista le nombra^Pedro de Huelva. ' ■'■ -^^ f'8»í f'-fj ^■ 

6 Otra lista le nombra Alonso Hernández. tn'ífiai'^^B l^ ^ 

7 Era esclavo de Juan Serrano. .oniífoív-a o^ oi^ai 

8 Otra lista le nombra Pedro Bríto¿ n • '^:'^tí r.iiO ñ 
g Otra lista le nombra Gerónimo Sevillano.- • > s; '' * 

I o Otra lista le nombra Francisco , entenado de 'Juan SéiTáfto. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 2'¡ 

^^í'^La relación anterior de clases y nombres (fe 
individuos existe en el archivo general de In^ 
dias de Sevilla: está entre ios papeles traídos de 
Simancas, legajo i.*', y parece ser la que se for- 
mó de la dotación de cada buque con arreglo al 
numero de los individuos que debian-ir^n la ex-»- 
pedición; y las patrias se tomaron de los extrac* 
tos de D. Juan Bautista Muñoz , . sacados de las 
anotaciones de los libros de Contadurías de In- 
dias, que están en el mismo archivo; — del lega- 
jo n.*' —■ titulado M Armadas de la guarda de las 
Indias &c.", colocado en el estante n.^ 3.*^, ca- 
jón i.°; — de los extractos del mismo D. Juan 
Bautista Muñoz , sacados de los procesos de pose- 
sión y propiedad sobre las islas Malucas en la 
junta de la raya entre Badajoz y Yelves en 15 24; 
— de la relación de la gente que murió en la nab 
Trinidad , y se halla en el mismo archivo gene- 
ral de Indias de Sevilla , entre los papeles traídos 
de Simancas, legajo i.^, y de otros documen- 
tos fehacientes. No se encontraron las patrias de 
los individuos que no las llevan señaladas. - 

Pero hay algunas variedades ya en los nom- 
bres , ya en los apellidos , ya en las patrias de los 
sugetos, entre las listas de los diversos documen- 
tos que se han tenido presentes , bien qué no deben 
extrañarse si se atiende: i.° á las abreviaturas con 
que se expresaban los nombres propios de patro- 
nímicos, apellidos y pueblos: 2.° a la costumbre 
vulgar, y cómun aun en nuestros dias, 'de apellidar 
á muchos con el nombre de sus provincias ó pue- 
blos de su naturaleza: 3.® á que las listas se hicie- 
ron por distintos sugetos en diversas épocas , unas 
á la salida de los buques para la expedición en 
1 5 1 9 , otras en 1522, y otras en 1524 y 1525, 
resultando' entre ellas corrompidos de varios mo- 
dos los nombres y apellidos de varios Individuos. 

Consiguiente á esto se encuentra en el cotejo 



2 4 VIAGES AL MALUCO 

de dichas listas que el carpintero de la nao Vic- 
toria en una se llama Martin de Griate, en otra se 
apellida de Gárate, en otra de Yarat, en otra Pie- 
XQZ ; y el verdadero apellido era probablemente 
Gárate, pues el de Pérez seria patronímico de su 
padre que se llamarla Pedro.— El marinero de la 
nao Trinidad, que en una lista se llama Domina 
go de Urrutia , en otras dos se apellida Barruti^ 
en otra Barrutia, en otra se le nombra Domin- 
go Vizcaino ; y es probablemente un mismo in- 
dividuo nombrado Domingo de Urrutia , natural 

de Lequeitio en Vizcaya El sobresaliente de la 

nao Trinidad que en una lista se llama Antonio 
Lombardo, en otra se le nombra Antonio de Plega- 
fetis ; y era Antonio de Pigafetta , a quien apelli- 
darían Lombardo por ser natural de Lombardía. — 
El carpintero de la nao Santiago que en una lista 
se nombra Ripart , natural de Bruz , en Norman- 
día, en otra se nombra Ruxar, en otra Rigarte, 
y en otra Ricarte de Normandía, y asi de otros 
individuos. 

Como se perdió la nao Santiago en la costa 
oriental Patagónica, cuya gente se distribuyó en 
las otras naos; se volvió á Sevilla desde ^1 estre- 
cho de Magallanes la nao S» Antonio ; se abando- 
nó y. quemó m Filipinas la nao Concepción, cu- 
ya gent$ también, se distribuyo m .las otras dos 
naos sin que conste la forma en que se hicieron 
esas distribuciones, al paso que falle(;ieron mu- 
chos individuos de toda la qxppdicion, fue con- 
siguiente la alteración ó alta y baja succesiva de 
la gente de cada nao; y aunque no se pueda dar 
el estado de sus dotaciones en cada parte del via- 
ge , consta de las listas y documentos que se han 
tenido presentes que ademas 4© los sugetos que 
expresa la relación anterior ;fueron también ^n la 
expedición los individuos siguientes ; 



^ jí* íiv ií *-..»*•;*' Vi-»- •.^<; V- 



PRIMERO DE 1 MAGALLANES. vttj 

Número 
. ,- • . de 
CLASES. NOMBRES. PATRIAS. • individuos. 



Suma anterior zZo 



. :£OJj'íir.c: ........ .íí'.tiA o;'r.u{l .^j.íir:'. 'J;- oicíoioH 

Carpintero. ,-,,ÍCV Aroca....; ,'.■.-, -.i;]!. utvl» Vizcaíno -*;*i¿.'-ái'A 

Despensero 5^^? Alfonso. . . . , .. . . .~ J^oitiígues. '.:;;i.ií 

Calafate Juan Gutiérrez. . ,",\ ... '-. , . .' .í ' . ;1L ' 

Maestre Pedro i.Ti'iri ilil 

Marinero Bautista Genoves. . .\\ . Genova , 

Perucho de .Be^meo 

Doriiingó Alvarez 

Domi{igo Gonzalps , 

:Dómíng(>ge ZubiUáü: i . -lPfc*ií^iS»>3^¿ 

f^ . /'Andrés Blanco . / . O'iti'fi'vii^ 

Grumetes.. /. . • r> a • ^ .»vu.^.jq 

Antonio Gómez Axio. 



Juan Portugue's. 
Juan Bras 



Gonzalo Gallego. . . . 
Rodrigo de JIurrira, 



Sebastian Portugués. ^^ 

Juan de Ircepais S 

Sobresalüntes. 



Cle'rigo. Pero Sánchez de Reina. 

ídem Licenciado Morales. . . . 

Hernando Rodriguez... 

Hartiga 



I Maestre Pedro fue cogido en la isla de Tenerife por orden 
del capitán el dia i.° de Octubre de iBip y embarcado en la San- 
tiago, sin que haya noticia alguna de su clase ni patria: regresa- 
ba á España en la nao Victoria , y fue uno de los que quedaron pre- 
sos en la isla de Santiago de las de Cabo Verde, como consta de la 
relación de la gente que falleció y que volvió en la nao Victoria , y 
está en el archivo general de Indias de Sevilla, estante número 3, 
cajón i.° legajo número -^titulado ,, Armadas de la Guarda de las 
Indias &c."; y aunque resulta de la lista anterior otro maestre Pe- 
dro , Lombardero de la nao Concepción , este habia quedado en Ti- 
dore cuando salió de alli la nao Victoria , y falleció en aquella isla, 
como consta del documento número 40. 

a Otra lista le nombra Domingo de Tovilla en Portugal , y otra 
Domingo , natural de Cobillana en Portugal. 
TOMO IV. D 



;a6 VIAGES AL MALUCO 

Número 
,. CLASES. NOMBRES. PATRIAS. individuos. 

{)CS . 

_'„ ._ Dmgurria , 

Hombre de armas. Diego Arias Sanlúcar. 

Herrero, Juan Hernández. Triana. 

El negro del Piloto Juan 
Carballo 

; Total de individuos a65. 

El costo de la armada se puede ver en el documento 
jiúmero 17. 



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in» Id 3ÍJP Y' 
Las derrotas de estos viages se hallan trazadas en las 
dos cartas del Océano atlántico septentrional y meridio- 
nal publicadas por el Depósito Hidrográfico, y en la carta 
del grande Océano construida en seis hojas en i8ia por 
el gefe de escuadra de la Real Armada D. José de Es-.j 
pinosa. , .' iiü 









.ifiútiVjQ 



.>.^íii*¿iY -T— — 



28 



VIAGES AL MALUCO 



>. I. 



Fernando Magallanes va al descubrimiento de un estrecho 
para pasar del Océano atlántico meridional al otro mar 
Occidental de América, 



i5i9. 



Se dio orden al asistente de Sevilla Sancho Martínez 
de Leiva para que entregase á Hernando de Magallanes 
el estandarte Real en la iglesia de Santa María de la Victo- 
ria de Triana , recibiéndole el juramento y pleito home- 
nage, según fuero y costumbre de Castilla^ de que haria 
el viage con toda fidelidad^ como buen vasallo de S. M.; 
y que el mismo juramento y pleito homenage hiciesen los 
capitanes y oficíales de la armada á Hernando de Maga- 
llanes y de que-seguirian por su derrota y le obedecerían 
en;tód(íi yoformadia^por Magallanes y Rui Palero la der- 
rota qüe^ habian de seguir ^ se hizo con ella la instruc- 
ción^ íque:'l¿$ óñciales de la casa de contratación de Indias 
en Sevilla entregaron firmada de sus nombres a los pilo- 
tos, encargando a los capitanes el no tocar en cosa de la 
demarcación del Rey de Portugal ^ . Rui Palero , por fal- 
ta de salud, se quedó de orden del Rey hasta otro viage'\ 
Los buques salieron de la ribera de Sevilla el dia lo de 
Agosto de 1 5 19, y Hernando de Magallanes dio la vela 
en Sanlúcar de Bárrame da el dia 20 de Setiembre del 
mismo año ^ con la armada de su mando, dirigiéndose 
hacia el SO. : el dia 26 arribó a la Isla de Tenerife , donde 
tomó carne, agua y leña; y el 29 se trasladó al Puerto de 
Montaña Roja en la misma isla, en el que estuvieron 
tres dias, aguardando una cara vela que llevaba pez para 
la armada '' . 

Salió de este puerto el 2 de Octubre ya de noche , na- 
vegando al SO. hasta el medio dia siguiente, que se halló 

I Herrera , Decad. 2.*, lib. 4.°, cap. 9 j 10 , pág. 102 y lo3. 

a ídem, Ídem, cap. 9, pág. 102. 

3 Documento núm. ij. 

4 Herrera, Décad. a.*, lib. 4.°, cap. 10, pág. lo3. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 29 

en 27° de latitud N.; pero desde aquí se dirigió al S. y ^^ly, 
S. i SO. , lo que dio lugar á una altercación que hubo á la === 
voz entre Magallanes y Juan de Cartagena^ pues la ins- 
trucción de derrota que tenia firmada del mismo Maga- 
llanes , prevenía que se siguiese el rumbo SO. hasta la al- 
tura de 24°. ^ 

Cartagena era capitán de la nao S. Antonio y veedor 
de la armada *; pero por orden de SS. AA. era también -—- ^ 
conjunta persona con Magallanes en lugar de Rui Pale- 
ro ^ ; como tal le decia a Magallanes^ que no habia de pro- 
veer cosa sin él, sino entrambos juntamente en todas las 
que fuesen necesarias ^ , y quería que acordase con los pi- 
lotos , maestres y gente de mar la alteración que hacia de 
la derrota que tenían y se habia formado con acuerdo de 
los capitanes / oficiales , maestres y pilotos, pues por aquel 
rumbo iban á dar á la Costa de Guinea á vista del Cabo 
Blanco , y parecía no convenir meterse tanto en dicha Cos- 
ta ^ Magallanes le dijo que no cuidase de eso; que en ha- 
berlo nombrado de su conjunta persona no se habia pro- 
veído bien, ni él lo entendía ^; que le siguiesen como es- 
taban obligados de día pof la bandera, y de noche, por el 
farol, y no le pidiesen mas cuenta ^. 

Pasó entre el Cabo Verde y sus islas , navegando 1 5 
días con buen tiempo hasta el paralelo de Sierra Leona, 
donde experimentó mas de veinte días de calmas, y á estas 
se siguieron vientos contrarios, tormentas fuertes y llu- 
vias hasta la equinoccial ^ Estando en calma en la Costa 
de Guinea, salvó ó saludó una noche Juan de Cartagena 
desde su nao con un marinero á Fernando Magallanes di- 
ciendo: »Dios os salve, señor capitán y maestre, é buena 

I Herrera, Décad. 2.*, lib. 4.°, cap. 10, pág. io5. 

a Herrera j, Decad. 2.^ líb. 4.°, cap. 9 , pag. 102. 

3 Documento núm. i Q, 

4 Documento núm. 2 5. 

5 Herrera, Decad. 2.*, lib. 4.°, cap. lO , pág. io3 y 104. 

6 Documento núm. 2 5. 

7 Herrera, Decad. 2.^, lib. 4.°, cap. 10, pág. lo3 y 104. 

8 ídem, Ídem, pág. 104 y primer viage al rededor del 

mundo por el Caballero Pigafetta , París , año 5 , pág. lO' y 11. 



30 VIAGES AL MALUCO 

1 5 19. compañía**; pero Magallanes le envió á decir que no lo sal- 
■ vase de aquel modo , á no ser llamándole capitán general, 
á que respondió Cartagena »que con el mejor marinero de 
la nao le habla salvado, y que quizá otro dia le salva-, 
ria con un page**, y en tres dias no lo volvió á saludar "", 
contra lo que prevenía el Rey verificasen diariamente*. 
íovíemLre. En uno de aquellos dias de calma mandó Magalla- 
- nes venir á su bordo á los capitanes y pilotos de las otras 
naos , y estando juntos , hubo mucha discusión sobre la der- 
rota y modo de saludar : Magallanes agarró del pecho á 
Cartagena diciendo: »sed preso." Cartagena requirió fa- 
vor á algunos de los capitanes y pilotos para prender á 
Magallanes, y no habiéndoselo dado, quedó preso Carta- 
gena de pies en el cepo. Rogaron los otros oficiales a Ma- 
gallanes que entregase á Cartagena preso á uno de ^llos, 
y se lo dio al tesorero Luis de Mendoza , tomándole pleito 
homenage de volverlo preso cuando se lo pidiese. En su 
lugar puso por capitán al contador Antonio de Coca , y 
continuaron el viaje ^ El 29 de Noviembre le demoraba 
el Cabo de S. Agustín al SO., distante como veinte y siete 
leguas , de donde se dirigió al SSO. \, 

s 

I Documento núm. 21. 

\fL Documento niím. 14. 

*" 3 Documento núm. 21. 

4 El dia 29 de Noviembre de 1 5 19 empieza el Diario de na- 
vegación de Francisco Albo (Documento núm. 22) apreciable por 
ser el iinico que nos lia quedado para conocer la derrota de la ex- 
pedición de Magallanes : pero conviene reflexionar , que estando en- 
tonces la navegación de altura en su infancia , los rumbos que seña- 
la , no solo son de la aguja sino aproximados, pues siempre los ex- 
presa en cuartas enteras , y por lo mismo no debe ser extraño que 
en las cercanías de tierra difieran aquellos rumbos en unas partes 
mas que en otras de los arrumbamientos en que hoy tenemos las 
costas. Ademas de que en el Rio de la Plata el dia 10 de Enero 
de I Sao dice asi: ,,en derecho del Cabo hay una montaña hecha 
como un sombrero , al cual le pusimos nombre Monte Vidi , cor- 
ruptamente llaman ahora Santo Vidio" : luego desde la época de la 
expedición hasta que se escribió el Diario hubo un intervalo de 
tiempo en que tuvo lugar la corrupción de aquel nombre , y tal 
vez dimanó de esto el que á pesar de no contraerse mas que á la 
parte facultativa, se hubiesen extraviado lí olvidado al tiempo de es- 



PRIMERO DE MAGALLANES. 3 1 

I El día i.° de Diciembre continuó al SSO. hasta el 4, ^^^9- 
y luego al SO. i S. , OSO. y SO. , hasta el dia 8 , en que == 
avistó la Costa del Brasil , que era de playas planas^ 
por los 19°, S9' de latitud S. Desde ese dia reconoció la 
tierra con inmediación , hasta que entró en el Geneiro el 1 3 
de Diciembre , á cuyo puerto los españoles nombraron de 
Santa Lucía: trataron con aquellos naturales '. Magalla- 
nes prohibió con pena de la vida el que rescatasen escla- 
vos , porque no queria dar motivo de queja á los portugue- 
ses, ni meter en los buques mas consumidores de víve- 
res ' : relevó de la capitanía de la nao S. Antonio á Anto- 
nio de Coca, nombrando de capitán a Alvaro de la Mez- 
quita, su sobrino, que era sobresaliente de la nao Tri- 
nidad ^; y en este puerto el 17 de Diciembre obser- 
vó el piloto Andrés de S. Martin una longitud por con- 
junción de Júpiter con la Luna, que resultó imposible 
por ser erróneas las tablas de Zacuto, y el Almanaque 
de Juan de Monte-Regio; y el dia 18 observó la latitud 
de23^45'S. ^ 

Dio la vela en el Geneiro el 27 de Diciembre pro- 
visto de aves, frutas y otros refrescos, y continuó reco- 
nociendo de cerca la Costa al rumbo del OSO. Halló en 
ella unas siete islas, y en dirección de estas una bahía 
que llamaba de los Reyes, y tenia buena entrada, en cu- 
yo parage estuvieron el 31 de Diciembre \ 1520. 

El dia i.° de Enero de 1520 siguieron, pero sin ver Enero. 
la tierra , á rumbos del SSO. , SO. , O. , SO. i S. , y SO. i O. == 

cribirlo algunos rumbos y otros puntos y acaecimientos notables. «_ 
El dia 2.6 de Febrero de l520, en latitud S. 43° 27', dice que la 
Costa corría de NO. -jN. á SE.^S. 5 pero alli mas bien está arrum- 
bada en el l." y 3.er cuadrantes &c. Entre otras omisiones no da 

razón de haber estado en la Bahía que nombraron de los Trabajos^ 
de la cual hace mención Herrera , como luego se verá. 

3 Documento niím. 22. 

4 Herrera, Decad. 2.*, lib. 4'°> cap. 10, pág, 104. 
2, Documento núm. 21. 

5 Herrera, Decad. 2.^, lib. 4.°, cap. 10, pág. 104 y io5. 

I Herrera , Decad. a.% lib. 4«° j cap. 10 , pág. io5 , y Docu- 
mento núm. 22. 



312 ' VIAGES At MALUCO, 

1 52 0. hasta el día 7 que navegando al SO i S iban á longo de 

costa estando en latitud S. 32° 56' El 8 sondaron 50 

brazas El 9 hallaron 15 : observaron la latitud de 34^ 

31^ vieron tierra y fondearon en 12 brazas.— .El 10 en 
latitud S. 3 5 ° estaban con el Cabo de Santa María , de donde 
corría la costa al O. ; la tierra era arenosa ; dieron á un 
monte , que tenia la figura de un sombrero , el nombre 
de Monte ^idi; navegaron por agua dulce y fondos de 5, 
4, y 3 brazas, reconociendo hasta lo mas interior del 
rio (de la Plata) '. Se trasladó Magallanes á la nao S. An- 
tonio para ir á la otra parte del rio , de donde regresó 
hallando que tenia veinte leguas de ancho "" , j estos re- 
conocimientos duraron hasta el 7 de Febrero que tenian 
á la vista QlCabo de S. Antón, y les demoraba al S, cor- 
riendo este Cabo N. S. con Monte, vidi, distantes veinte y 
y siete leguas .^. 

obrero. Cuando estuvo sobre el Cabo de Santa María expe- 

" rimentó un fuerte temporal y varios aguaceros , y en el 
rio renovó la aguada, y se hizo mucha pesca. Se acercaron 
muchos naturales del pais en canoas, pero sin atreverse á 
llegar á bordo hasta una noche en que un indio solo fue en 
una canoa , y entró , en; la capitana sin temor. Iba vestido 
de una pelleja de cabra, y Magallanes le mandó dar una 
camisa de lienzo y otra camiseta de paño encarnado; le 
enseñaron una taza de plata, y se la puso en los pechos 
diciendo que de aquello habia mucho entre elLos^ yi al dia 
siguiente se fue á tierra sin volver á parecer *., ím'vb :* 

Desde el Cabo de S. Antón corria la costa al S. hasta 
el Cabo de Santa. Polonia. quQ está en-^37°,. yel 4ia 8 si- 
guió por ellaliasta este Cabo. Después corria al SO. , na- 
vegó a longo de costa, era arenosa y muy baja, y á dos 
leguas tenia fondo de 8, 9 y 10 brazas — El dia 9 en la- 
titud S. 3 8^ 3 o ^ era hondable , no muy alta , corria al O, i 

M Z 

1 Documento íiúm^ a^i. '^- 

2 Herrera, Décad. 2.*, lib. g, cap. lO^pág. 2^0 , y Docu- 
mento núm. 22. . ; . .i.-- 

3 Documento núm. es. ^^ -. r.i'jTi'^ í 

4 Herrera , Decad. 2.*, lib. 9 , cap. lO , pág..a3o.:£í#vÍM*^iU 



,a:- 



PRIMERO DE MAGALLANES. 33 

NO., y la punta que forma la llamó de las Arenas. ..^ i^no. 
El I o en latitud 38° 48^ corría la costa de E. á O., y era ' 
linda y de mucho fondo El 11, en latitud 38^^ 47' con- 
tinuaba de E. á O. hondable , con muchos montecitos ver- 
des y tierra baja El 1 2 navegó al OSO. , al anochecer 

dio fondo en 9 brazas y mas adelante en 13^ (hacia el )t 

Rio Colorado) donde tuvo un temporal de rayos, true- -^ 

nos , relámpagos y agua "* El 1 3 dio la vela en vuel- 
ta del N. estando en frente de los ha.jos donde la Victoria 
dio muchas tocadas; fondeó en 7 brazas, y estuvo alli has- 
ta el.dia 14, en. que se observó la latitud de 39^*11' S ^ 
Siguió desde el dia 14 para el Sur \ navegando y cos- 
teando de dia á una legua de tierra y de noche á cinco 
y seis ^, haciendo rumbos del S. , SO., SO. i O. y ONO. 
hasta el dia 24, que estando en latitud S. 42° 54' se halló 
en frente de una entrada que corría al NO., y recono- 
ciéndola para ver si. era estrecho , encontró. ser una bahía 
muy grande, con cincueijta leguas de giro ,- sin fondo 
para surgir, donde en lo mas interior halló 80 brazas, y 
la nombró Bahía de S, Matías ^ . Al paso que adelantaba 
en el viage, iba teniendo mas. malos tiempos ; con ellos se 
dispersaban las naos , y á los tres ó cuatro dias se volvían 



a reunir \ 



\E1 día 27 en latitud de 44° S. vio una bahía en cuyo 
paralelo á distancia de tres leguas había dos piedras : mas 
adelante encontró otra ^ , donde no halló agua ní leíia de 
que quería .pjr-oveer-se ^;. Ja, tierra . no tenía gente, y era 

I Docamenfo núm,. a.2. 

a Herrera , Decad. 2.*, libr. 9 , Xí^p. 1 1 , pág. 23 1. 

3 Documento , núm. 22. 

4 ídem. 

5 Herrera, Dec. 2.*, libr. 9 , cap. i i , pág. 23r. 

6 Documento jiúm., 2 2 ; pero este tiene equivocado los rumbos 
que expresa desde el dia 14, ó de lo. contrario hicieron mas de los 
que señala hasta el dia 24? pues con estos.no podia estar ese dia en 
frente de la bahía que nombraron de S. Matías , y hoy se llama Ba- 
hía Nueva. 

7 Herrera , Decad. 2.*, lib. 9 , cap. 1 1 , pág. 23 1. 

o Documento niim. 22. 1 

9 Herrera , Dec. a.*, lib. 9 , cap. 1 1 , pág. aSl* ^ 

TOMO IV. £ 



34 VI AGES AL MALUCO. 

llana con lindos campos sin árboles ' : en una isleta cogíe- 
= ron muchos patos ' y ocho lobos marinos ' , y la nom- 
braron Bahía de los Patos "^.Tuvo aqui tres grandes tem- 
porales en que estuvieron a peligro de perderse , y le fal- 
taron varias amarras á la Capitana \ 

Magallanes sacó del poder de Luis de Mendoza al pre- 
: so Juan de Cartagena, y lo entregó á Gaspar de Quesa- 
da. Capitán de la nao Concepción ^ , y continuando el 
viage á rumbos del S. , SSO. , OSO. y ONO. \ halló una 
bahía muy hermosa con pequeña entrada , pero dentro era 
muy grande (y parece ser el Puerto Deseado). En ella 
tuvo mayores tormentas y peligros que los anteriores, y 
laJiamaron Bahía de los Trabajos ^. 
S El 31 de Marzo, víspera de Domingo de Ramos, en- 
tró en el Puerto de S, Julián ^ , donde trató de invernar, 
y á cuyo ñvi mandó arreglar las raciones. La gente en vista 
de esto y de k esterilidad y frió del pais, rogó á Maga- 
llanes, con varías persuasiones , que alargase las raciones 
ó se volviese atrás, pues no habia esperanza de hallar el 
cabo de aquella tierra ni estrecho alguno; pero Magalla- 
nes contestó que estaba pronto á morir ó cumplir lo que 
habia prometido; que el Rey le habia ordenado el viage 
que debia llevar , y que habia de navegar hasta hallar el 
ün. de aquella tierra Ó algún estrecho , que no podia fal- 
tar ; que en cuanto á la comida no tenian de que quejarse, 
pues habia en aquella bahía abundancia de buen pescado, 
buenas aguas, muchas aves de caza, mucha leña, y que 
el pan y el vino no les habia faltado, ni les faltarla si qui- 

1 Documento núm. 22. 

2 Herrera , De'c. 2.*, lib. 9 , cap. 1 1 , pág. 23 1. 

3 Documento núm. 22. 

4 Herrera , Déc. 2.*, lib. 9 , cap. 1 1 , pág. 232. 

5 Herrera, ídem, ídem, pág. 23 1 y 232. 

6 Documento núm. 2 1. 

7 Documento n. 22. 

8 Herrera , Dec. 2.*, lib. 9 , cap. 1 1 , pág. 232. 

9 Documentos niims, 21 y 22 ; pero este lütimo no da razón de 
la derrota que hicieron desde el dia 29 de Febrero hasta el 3 1 de 
Marzo que entraron en el Puerto de S. Julián. 



Abril. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 3 § 

siesen pasar por el arreglo de raciones; y entre otras re- i52o. 
flexiones los exhortó y rogó á que no faltasen al valero- " 

so espíritu que la nación castellana habia manifestado y 
mostraba cada dia en mayores cosas , ofreciéndoles del 
Rey correspondientes premios^ con lo cual se sosegó la 
gente \ 

El Domingo de Ramos, dia i.° de Abril, hizo llamar 
Magallanes á todos los Capitanes, Oficiales y Pilotos para 
que fuesen á tierra a oir misa y después á comer á su 
nao : fueron a Misa Alvaro de la Mezquita , Antonio de 
Coca y toda la gente ; no lo verificaron Luis de Mendo- 
za , Gaspar de Quesada ni Juan de Cartagena , por estar 
este preso eri poder de Quesada , y solo Alvaro de la Mez- 
quita fue á comer con Magallanes *. 

Por la noche Gaspar de Quesada y Juan de Cartagena 
pasaron con cerca de treinta hombres armados de la nao 
Concepción á la S. Antonio, donde pidió Quesada le en- 
tregasen al capitán Alvaro de la Mezquita , y dijo a la gen- 
te de la nao que querian apoderarse de ella ; que lo esta- 
ban de la Concepción y la Victoria; que ya sabian de qué 
modo los habia tratado y trataba Magallanes porque le re- 
querían que cumpliese las órdenes del Rey ; que iban per 
didos , y que le ayudasen para hacerle otro requirimiento, 
y si fuere menester, para prenderlo. Juan de Elorriaga, 
Maestre de la S.Antonio, habló en favor de su capitán Al- 
varo de la Mezquita , diciendo i Gaspar de Quesada : »re- 
5>quieroos de parte de Dios é del Rey D. Carlos, que vos 
»vais á vuestra nao, porque no es este tiempo de andar 
«con hombres armados por las naos, y también vos re- 
» quiero que soltéis nuestro Capitán." Entonces Quesada 
dijo: >>aun por este loco se ha de dejar de hacer nuestro 
n hecho*', y echando mano á un puñal le dio cuatro pu- 
.ñaladas en un brazo >tQn lo cual se apaciguó la gente : que- 
dó preso Mezquita , curaron á Elorriaga , se pasó Carta- 
gena á la nao Concepción , y quedó Quesada en la S. An- 

1 Herrera , Déc. 2.*, lib. 9 , cap. la , pág. a3a. 

2 Documento núm. a r , y Herrera , Déc. 2.*i V^ 9 , cap.. 1 1 , 
pág. 2.Z2.. 



3 6 ' ' 'VI AGES AL MALUCO. 

1 520. tohlo; de modo que se apoderaron Quesada , Cartagena y 
^=^ Mendoza de las tres naos S. Antonio, Concepción y Vic- 
toria \ 

En este estado enviaron á decir a Magallanes, que te- 
nían ellos las tres naos y los bateles de las cinco a su dis- 
posición para requerirle el cumplimiento de las provisio- 
nes de S. M. ; que lo hablan hecho para que por eso no 
los maltratase como lo habia verificado hasta alli ; que si 
se queria avenir á lo que cumpliese al servicio de S. M. 
estarían a lo que les mandase, y que si hasta entonces le 
dieron tratamiento de merced , en adelante se lo darian de 
señoría, y le besarían pies y manos ''. 

Magallanes les envió a decir que fuesen á su nao, que 
los oiría y haria lo que fuese razón ; y contestaron , que 
no osarían ir porque no los maltratase , y que viniese él 
á la nao S. Antonio donde se juntarían todos y obrarían 
con arreglo á lo que mandasen las órdenes del Rey ^. 
' - 'Considerando Magallanes que era mejor remedio con- 
tra aquel proceder la temeridad que el sufrimiento , trató 
de emplear á un tiempo astucia y fuerza '^. Detuvo á su 
bordo el batel de la nao S. Antonio , que andaba en aque- 
llas diligencias, y en el esquife de su nao envió á la 
Victoria al alguacil Gonzalo Gómez de Espinosa con seis 
hombres armados secretamente , y una carta para el Teso- 
rero Luis de Mendoza , en que le decia que pasase á la 
nao Capitana: estándola leyendo con sonrisa, como si di- 
jera no me pillarás allá , le dio Espinosa una puñalada en 
la garganta, y otro marinero en el mismo instante una 
cuchillada en" la cabeza de lo que cayó muerto. Maga- 
llanes , como hombre prevenido , envió un batel con Duar- 
te Barbosa , sobresaliente de la nao Trinidad , y quince 
hombres armados , y entrando en la Victoria izaron la 
bandera sin que nadie resistiese ^ , lo cual acaeció el dia 2 

1 Documentos núms. 20 y 21. 

2 Documento núm. 2 1. 

3 Documento núm. 2 1. 

4 Herrera , Dec. 2.*, lib. 9 , cap. 12 , pág. 233. 

5 Documento núm. 21. i . 



PRIMERO DE MAGALtANES. 5/ 

de Abril ^ ; á continuación acercaron la nao Victoria á la i ^^o. 
Capitana, y luego hicieron lo mismo con la Santiago *. === 

El dia siguiente trataban de salirse á la mar las naos 
San Antonio y Concepción que tenian Quesada y Car- 
tagena; pero hablan de pasar cerca de la Capitana que 
estaba mas afuera. La S. Antonio levó dos anclas , quedan- 
do á pique de una, y acordó Quesada soltar á Alvaro de 
la Mezquita, á quien tenia preso en la nao, para enviarlo 
á Magallanes á ordenar la pacificación entre ellos ; pero 
Mezquita le dijo que no se conseguirla nada : dispusieron 
en fin, que cuando diesen la vela, se pusiese Mezquita en 
la proa y dijese á Magallanes , en llegando cerca de su 
bordo , que no les tirasen , que ellos surgirían con tal que 
las co$as terminasen bien ^ 

Antes de levarse en la S. Antonio, donde se hallaban 
á pique, siendo de noche y con la gente durmiendo, gar- 
ro la nao y se fue á abordar con la Capitana , la cual le 
disparó tiros gruesos y menudos, y saltó gente a la San 
Antonio, diciendo: ¿por quién estáis? y respondiendo por 
el Rey nuestro Señor y por vuestra merced, se le rindie- 
ron. Prendió Magallanes a Quesada, al Contador Antonio 
de Coca y á otros sobresalientes que hablan pasado con Que- 
sada á la nao S. Antonio, y envió por Juan de Cartagena 
á la nao Concepción, y lo puso preso con ellos '^. 

Al otro dia mandó Magallanes sacar á tierra el cuer- 
po de Mendoza , y lo hizo descuartizar con pregón de trai- 
dor \ El dia 7 mandó degollar á Gaspar de Quesada, y 
descuartizarlo con igual pregonólo que verificó su mis- 
mo criado y sobresaliente Luis de Molino ^ por librarse 
de ser ahorcado; cuya pena le habla comprendido : sen- 

1 Consfa de la relación de las personas que fallecieron en Li 
Armada desde su salida de S. Lúcar en l5i9 hasfa el regreso de la 
nao Victoria en i5a2 , y se halla en el Archivo general de Indias 
de Sevilla entre los papeles traidos de Simancas , legajo i.® 

2 Documento núm. 2 1. 

3 Documento mira. 21. 

4 Documento idem. 

5 Documento ídem. 

6i Documento núm. 21. .. 



38 r VIAGES AL MALUCO. 

tencíó á dejar desterrados en aquella tierra á Juan de 
Cartagena y al clérigo Pedro Sánchez de la Reina * , que 
habia procurado amotinar la gente; y perdonó á mas de 
cuarenta hombres dignos de muerte, por ser necesarios 
para el servicio de las naos, y por no malquistarse con el 
rigor del castigo \ 

Al paso que esto se ejecutaba en el Puerto de S. Ju- 
lián , envió Magallanes á la nao Santiago , que era la cara- 
vela menor del mando de Juan Serrano, á descubrir ade- 
lante á longo de costa hasta ciertas leguas , previniéndole 
que si no hallaba estrecho se volviese. Halló á veinte le- 
guas un hermoso rio de una legua de ancho , a quien llamó 
de Santa Cruz , donde estuvo seis dias pescando y matando 
lobos marinos: continuó después el reconocimiento; pero 
el dia 22 de Mayo \ bajo un temporal que le rifó todo 
el velamen y en que le faltó el timón, dio la nao en 
la costa á tres leguas al S. de dicho rio , salvándose toda 
la gente que eran treinta y siete hombres , excepto un 
negro que se ahogó, esclavo de Juan Serrano ;^ , y regresa- 
ron por tierra al Puerto de S. Julián , atravesando el rio 
de Santa Cruz , comiendo yerbas y mariscos cuando los 



í*" Consta de los extractos del cosmógrafo mayor de Indias Don 
Juan Ba"utista Muñoz , igualmente que de la relación de las personas 
que fallecieron en la Armada desde su salida de S. Lúcar en l 5l^ 
hasta el regreso de la nao Victoria en i 522, , y se halla en él Archivo 
general de Indias de Sevilla entre los papeles traidos de Simancas, 
legajo i.°, que ese clérigo fue el que quedó desterrado con Juan 
de Cartagena ; y lo mismo - consta en la orden que Fernando 
Magallanes dio á las naos en el estrecho , donde dijo : »y por cau- 
«- sa de lo que aconteció en el Puerto de S, Julián sobre la muerte 
<^ de Luis de Mendoza , Gaspar de Quesada y. destierro de Juan de 
<r Cartagena y Pero Sánchez de Reina , clérigo &c," Véase Juan 
de Barros , Décad. 3.^, Lib. 5.°, cap. g , pág. 641. 

2 Herrera , Dec. a.^, lib. g , cap. 1 3 , pág. 233 y 234. 

3 Consta de otra relación de la gente que falleció y volvió en 
la nao Victoria , y se halla en el Archivo general de Indias de Se- 
villa , estante núm. 3 , cajón i.° , legajo ^ titulado: ,, Armadas de 
la guarda de las Indias &c.** 

4 Consta de la relación délas personas que fallecieron en la 
Armada ya citada en la nota número i . ; 



PRIMERO DE MAGALLANES. 39 

hallaban^ y padeciendo grandes fríos ^debilidad y trabajos'. ^^^Q- 
Magallanes sintió la pérdida de la nao^ aunque se ale- === 
gró del salvamento de la gente : auxilió con vino , pan y 
otras cosas á los náufragos , a los que después repartió en las 
naos "^ ; envió a recoger lo que se pudiese del naufragio, y ""^^~^^^=^ 
se logró sacar los aparejos y mercancías que llevaba aque- 
lla nao ' ; hizo á Juan Serrano capitán de la Concepción; 
mandó recorrer los buques , á cuyo fin se labró en tierra 
una casa de piedra , donde se puso la herrería , y envió 
cuatro hombres bien armados para que treinta leguas tierra 
adentro pusiesen una cruz , previniéndoles que si hallaban 
gente , y la tierra era buena , se quedasen en ella ; pero no 
habiendo hallado agua ni gente, se volvieron '^. 

A los dos meses de estar la Armada alli , aparecieron Junio, 
seis indios que querían ir á las naos , adonde los condujo ' 
el esquife , y entrados en la Capitana , el General les man- 
dó dar una caldera de mazamorra , que hartarla á veinte 
hombres; pero la comieron toda, porque eran mas gran- 
des que el mayor hombre de Castilla : vestían mantas de 
pellejos : sus armas eran arcos como de media braza y fle- 
chas con puntas de pedernales agudos ; y habiendo comi- 
do y visto las naves, dijeron que se querían ir, y los pu- 
sieron en tierra \ Los castellanos les llamaron Patagones 
por tener disformes pies , aunque no desproporcionados á 



su estatura ^ 



Otro dia llegaron dos indios que trajeron una danta, 
de cuyo pellejo eran sus mantas, y Magallanes les dio 
dos ropetas encarnadas con que fueron contentos. El dia 
siguiente llegó otro con una danta , manifestó que queria 
ser cristiano, le pusieron por nombre Juan Gigante; y 
viendo echar al mar algunos ratones , dijo que se los die- 

1 Herrera , Decad. 2.*, lib. 9 , cap. i3 , pág. 234. 

2 Herrera , Decad. 2.*, lib. 9 , cap. iS, pág. 2Z4, 

3 Documentos núms. 2 1 y 40. 

4 Herrera , Déc. 2.*, Lib. 9 , cap. 1 3 , pág. 234, ' . ' ^ r^ 

5 Herrera , idem , idem , ídem , pág. 234 y 235. ' ^^^^^'^ 

6 Oviedo , 2.* part. , lib. 20 , cap. 63 fol. 24 v. y 2 5. .i_ Go- 
mara , historia de las Indias , cap. 92 , pág. 84. ^^ Tap^^ríi . relac. 
de Indias, cap. la , lib. 3.®, fol. 3zo. - -^^¿ ^ 



40 VIAGES AL MALUCO. 

§en que los quería comer : durante seis días se entretuvo en 
llevar á tierra cuantos ratones se mataron , y después no 
volvió mas \ 

Pasados mas de veinte dias , llegaron cuatro indios de 
los anteriores^ y mandó Magallanes que dos se quedasen 
en la nao para traerlos á Castilla , y á los otros dos los lle- 
varon á tierra. A media noche los españoles descubrieron 
fuegos j y al amanecer fueron siete hombres a reconocerlos; 
no hallaron indios, pero los siguieron por el rastro de la 
nieve hasta puesta del sol , que queriéndose volver vieron 
nueve desnudos y armados de flechas , los cuales acometie- 
ron á los nuestros que no tenían mas que una espingarda, 
mataron a un castellano nombrado Diego Barrasa , hombre 
de armas de la nao Trinidad % y á no ser por las rodelas, los 
hubieran muerto á todos ; pero los españoles cerraron con 
ellos j y á cuchilladas los hicieron huir con muchas muge- 
res que estaban recogidas en "un vallen, 1d cual acaeció 
el 29 de Julio '^. 

^ Volvieron á la estancia de los indios donde hallaron 
mucha carne medio cruda ; cargaron de ella , y por estar 
niuy, cansados se metíexon en un monte., y cenaron a la 
lumbre que encendieron. Sintió Magallanes la muerte del 
castellano, y envió veinte hombres para que le enterrasen, 
y prendiesen á los indios ó los matasen; pero aunque an- 
duvieron ocho dias, no hallaron á nadie, y enterrado el 
difunto se volvieron \ Uno de los dos patagones que esta- 
ban en la Capitana fue trasbordado á la nao S. Antonio ^. 

El dia .2 1 de Julio habia ido á tierra el cosmógrafo 

, t^-,'Herrera , Dec. a.^, lib. p, cap,rl3, pág. 235. 

2 Extractos del cosmógrafo major de Indias D. Juan Bau- 
ristá Muñoz, y relación dé las personas que fallecieron en la 
Armada desde su salida de S. Lúcar en i5l9 liasta el regreso de la 
nao Victoria , que se halla en el Archivo, general de ludias de Se- 
villa entre los papeles traídos de Simancas, legajo i.° 

3 Herrera , Dec. a.*, lib. 9 , cap, 14 ? pág» 235. 

4 Consta de la relación de las personas qu^ fallecieron en la 
Armada , citada en la nota número a. 

5 Herrera, TDéc. 2.*, lib. 9 , cap. 14, pág* a35. 

6 Pigafetta : Paris , año 9 , pág. 44* 



PRIMERO DE MAGALLANES. 4 1 

Andrés de S. Martin para practicar una observación de iSao. 
longitud por el método que en Sevilla habia dado el ba- = 
chiller Rui Palero : el 22 hizo la misma observación en 
la nao ; y el 24 de Agosto observó en tierra la latitud 
S. 49^ 18' \ . ^ 

Aprestadas las naos y nombrados por capitán de la San Agosto. 
Antonio Alvaro de la Mezquita % de la nao Concepción ===: 
Juan Serrano ^ y de la Victojria Duarte Barbosa ^ , que era 
sobresaliente de k nao Trinidad ^ , mandó Magallanes po- 
ner en tierra á Juan de Cartagena y al clérigo Pero Sán- 
chez de Reina en ejecución de la sentencia, dejándoles ta- 
leguitas de vizcocho y botellas de vino ; y el 24 de Agosto 
salió del Puerto deS. Julián siguiendo por la costa ^ has- 
ta el dia 26 que entró en el Rio de Santa Cruz '^' y des- 
cubierto por Juan Serrano ^ , y en el cual estiLvo la. Arma- 
da á peligro de naufragar por los vientos furiosos y mar 
gruesa ^. Hicieron aqui mucha pesca, agua y leña '°, y el Setiembre, 
dia 1 1 de Octubre tuvieron un eclipse de sol que debia Octubre, 
suceder á las io'\8'" de la mañana, y duró desde que el = 
sol tuvo la altura .de .42^ 30', jiasta que llegó á la de 
44° 30^ ''. :: i i\\\\i'^,\\ í)i::..íC'i ^Oíb;;i:?í>i;i 

En este rió dio Magallanes una instrucción á los Ca- 
pitanes de las naos, diciendo que hablan de seguir por 
aquellas costas hasta hallar un estrecho ó el fin de aque- 
lla tierra, aunque para eso llegasen á la altura de 75 ** '" : 

1 Herrera , Dec. 2.=^, lib. 9 , cap. 14, pág. 235. ';dg:íI . 

2 Herrera, ídem , idem, cap. l5, pág. aS?. 

3 Herrera , idem, idem , cap. 1 3 , pág. 234» 

4 Juan de Barros, Déc. 3.*, lib. 5.**, cap. 9 , pág. ^4r. 

5 Consta de la relación de la gente que iba en las naos , y existe 
en el Archivo g.eneral (Je Indias ¿e Sevilla entre los papeles, traídos 
de Simancas , legajo i.° 

Q Plerrera, Decad. 2.*, lib. 9, cap. 14? pág* ^35 , y Docu- 
mentos núms. 21 y 22. 

7 Documento núm. 22. 

8 Herrera , Dec. 2.*, lib. 9 , cap. 14, pág. 235. 

9 Pigafetta: Paris , año 9 , pág. 39. 

10 Documento núm. 22. 

1 1 Herrera , Déc. 2.*, lib. 9 , cap. 14 , pág. 235 y 236. 

I a Juan d© Barros , Déc. 3.*, lib. 5.°, cap. 9 , pág. 633 y 644» 
TOMO IV. . F 



42 VI AGES AL MALUCO. 

1 520. que antes de retroceder de esta empresa se le habían de 
= desaparejar las naos dos veces ^ , y que después iría en de- 
manda del Maluco^ á rumbos del E. y ENE^ por la vía 
delCabo de Buena-Esperanza é Isla de S. Lorenzo, pero 
pasando muy lejos '^. 

El 1 8 de Octubre salió del rio de Santa Cruz con 
vientos contrarios , y estuvo dos dias bordeando '; después 
tuvo buen viento, y el dia ii , estando en 52° de lati- 
tud S. y á cinco leguas de tierra, avistó el Cabo que nom- 
braron de las Vírgenes , que tiene una larga punta de are- 
na en esa latitud y longitud de 52° 30', descubriendo 
luego una abra ó bahía como de cinco leguas de ancho '^. 
Mandó Magallanes á las naos S. Antonio y Concepción, 
que dentro de cinco dias reconociesen si la bahía que se 
presentaba era estrecho, aguardándolas en la entrada con 
las naos Trinidad y Victoria "^ , y á la noche sobrevino 
una borrasca, que duró dia y medio, con la cual estuvo 
para perderse toda la armada ^. 
Noviembre. Regresaron las dos naves , diciendo los de una que solo 
- hablan hallado algunos golfos con altísimas riberas, y los 
de otra que era estrecho, porque habían navegado tres dias 
por él sin descubrir su salida. Estaban en principio de No- 
viembre: juzgaba Magallanes que aquel brazo de mar era 
en efecto el estrecho que buscaba , y envió á la nao S. An- 
tonio á reconocerlo de nuevo; pero aunque anduvo cin- 
cuenta leguas , no halló su término , y volvió á reunirse con 
la Armada \ 

Magallanes determinó ya embocarlo, pero antes llamó 
á consejo á los Capitanes , Pilotos y gente principal de la 
Armada : reconocidos los víveres en todas las naos , los ha- 
bía para tres meses , y viendo animoso al General , dije- 

^ I Documeuto núm. 21. •''** -■^.ü •■- 

2 Juan de Barros , Dec. 3.*, lib. 5.° , cap. 9, pág. ^44. 

3 Documento núm. 22. 

4 Documento núm. 22. 

5 Herrera, Dec. 2.^, lib. 9 , cap. 14, pág. 236 , y Pigafetta, 
Paris , año 9 , pág. 41. -as .mj/a o!ir- = 

6 pigafetta, ídem, pág. 41 y ^^.v'X .'•'..• .'"/" . • 
.f f7 Herrera , Déc. 2.*, Itb^ 9 , cap. 14 , pág. a36. 

« . «• i '. ' ■. '.. ^ • 

I 



PRIMERO DE MAGAttANES. 43 

ron: oque era bien pasar adelante y -acabar la demanda i^po. 
que se llevaba": pero el portugués Esteban Gómez % Pi- ■ 
loto de la nao S. Antonio , expuso: »que pues se habia 
hallado el estrecho para pasar á los Malucos , se volviesen 
á Castilla para llevar otra Armada, porque habia gran 
golfo que pasar, y si les tomasen algunos dias de calmas ó 
tormentas,: perecerían todos.'' Magallanes con semblante^ 
grave contestó : r>Que aunque supiese comerlos cueros de 
las vacas con que las entenas iban forradas , habia de pasar 
adelante, y descubrir lo que habia prometido al Emperador '\ " 

Esteban Gómez era tenido por gran marinero , y la 
gente mostraba hacer mudanza; pero Magallanes mandó 
pregonar por las naos que nadie, so pena de la vida, ha- 
blase del viage ni de los víveres, y que las naos se apres- 
tasen, porque quería partir al dia siguiente por la maña- 
na ^ Aqui se notó bien que la tierra era áspera y fria; y 
viendo por la noche muchos fuegos en la parte del Sur , la 
nombró tierra del Fuego "^. 

Emprendida la navegación por el estrecho, halló en lo 
interior de aquella bahía una angostura como de una le- 
gua de ancho, por la cual entró, y habiéndola revasado 
se encontró en otra bahía menor; después pasó por otra 
angostura semejante á la primera, y se halló en otra bahía 
mayor que las anteriores donde" habia unas islas [, Aqui 
tenia andadas mas de cincuenta leguas de estrecho, y co- 
misionó á la nao S. Antonio á descubrir la salida de otro 
brazo de mar que se apartaba al SE. entre unas sierras cu- 
biertas de nieve , previniéndole volviese dentro de tres 
dias ^. Las tierras de ambas, partes del estrecho eran las 
mas hermosas del mundo f¿?crí0rr 

1 Herrera, De'c. 2 ^, lib. 4.^ , cap- 9 , pág. 100. 

2 Herrera , De'c. 2.*, lib. ^ , cap. i5 , pág. 2^^ y 207. 
•'3 Herrera , Dec. 2.* ^ lib. ^ , cap.. i5 , pág. 2^7. 

4 Herrera, ídem, ídem Gonzalo Fernandez de Oviedo, 2.^ 

parte , lib. 20 , fbl. 7 vuelta, y Documento núm. 24.) párrafo p. 

5 Documento núm. 22. 

6 Herrera > Déc. 2.* , lib. () ^ cap. i5 , pág. 237; y Pigafetta, 
París , año 9 , pág. 43. 

7 Herrera , Dec. 2.^ , lib. ^ , cap. i 5 , pág. 237. > 



44 ViAGES AL MALUCO. 

1 520. Magallanes navegó un día con las otras naos, y lue- 

== go surgió para esperar á la S. Antonio : en seis dias que 
se detuvo, hicieron gran pesca de sardinas y sábalos, agua- 
da, y leña de madera olorosa; y al cabo de ese tiempo en- 
vió á la nao Victoria en busca de la S. Antonio ; pero no 
habiéndola hallado , la fue él á buscar con todas las naos, 
sin que pudiese encontrarla ^ , y juzgó que se hubiese 
perdido , ó que levantándose los españoles contra su sobri- 
no el capitán Alvaro de la Mezquita , se hubiesen vuelto 
á España *. • 

En efecto se supo después, que aunque laS. Antonio, 
evacuada su comisión, al tercer dia buscó á Magallanes 
donde lo habia dejado , no lo halló porque este se habia ido 
al surgidero de las sardinas ; y aunque la S. Antonio dispa- 
ró algunas piezas , é hizo ahumadas , no tuvo contesta- 
ción; sin embargo el Capitán quería seguir en busca del 
General ; pero el piloto Esteban Gómez , y el escribano 
Gerónimo Guerra acordaron tomar la vuelta de España, 
á lo que se opuso Mezquita , dando una estocada en una 
pierna á Esteban Gómez , y este dio otra en la mano iz- 
quierda á Mezquita , á quien seguidamente prendieron 
so color de haber sido consejero de Magallanes en las jus- 
ticias que hizo. Se nombró por capitán de la nao a Geró- 
nimo Guerra; tomaron la vuelta de Guinea para volverse 
á Castilla , y surgieron en el puerto de las Muelas de la 
ciudad de Sevilla el dia 6 de Mayo de 1521 % habiendo 
fallecido el indio Patagón que llevaban á bordo cerca de 
la equinoccial "", 

Después que Magallanes buscó con la mayor diligen- 
cia á la nao S. Antonio, pero sin hallarla, continuó su na- 
vegación por el estrecho al rumbo del SSE. , y luego al 
SO. , como veinte leguas , donde observaron 5 3"* 40' de 
latitud S ; de aqui se dirigió al NO cosa de quince leguas, 

I Herrera , Dec. 2 ^ , lib. 9 , cap. 1 5 , pág. 257. 
a Documento núm. 24 j párrafo (). 

3 Herrera , Dec. 2.* , lib. 9 , cap. 1 5 , pág. ^Zj , y Docu- 
mento núm. 21. 

4 Pigafetta , París , año 9 , pág. 44* 



PRIMERO DE MAGALLAKES. 45 

donde fondeó en latitud de 53^, y en este estrecho hay i52o. 
muchos ancones , las sierras son muy altas y nevadas , y === 
en las costas hay mucho arbolado ' . 

En este lugar , el historiador portugués Juan de Bar- 
ros, Déc. .3.^ libr. 5.'' cap. ^."^ , pág. 639 á 64^6, dice lo 
siguiente : *> Cuando Magallanes se yíó sin aquella nao 
» donde iba Alvaro de Mezquita y algunos portugueses, 
» y no quedaba con mas favor o^ el de Duarte Barbosa y 
» algunos pocos de que se esperaba ayudar, porque toda 
»la otra gente castellana estaba escandalizada de él, ade- 
*>mas del aborrecimiento que tenia á aquella jornada por 
» los grandes trabajos que habian pasado , quedó tan con- 
»fuso que no sabia lo que habia de determinar; y para 
» justificarse con estos de lo que recelaba, pasó dos órde- 
»nes suyas ambas de un tenor para las dos naos, sin que- 
íjrer que las personas principales viniesen á él, ya como 
» hombre que no queria ver en su nao mucha reunión, 
» temiendo alguna indignación de ellos, sino respondiese 
» á su gusto.. Y porque una de estas órdenes se tuvo en la 
í>nao del capitán Duaríe Barbosa, donde estaba el astró- 
»logo Andrés de S. Martin , el cual la registró en vmli- 
>>bro , y al pie puso su respuesta para dar razón de sí en 
jítodo tiempo; y este libro , con algunos papeles suyos, 
»por haber él fallecido en- aquellas partes de Maluco, 
>) nosotros los hubimos y tenemos en nuestro poder, como 
>> adelante diremos, no parece fuera de la historia poner 
íjaqui el traslado de esta orden , y la respuesta de Andrés 
»de S. Martin, para que se vea, no por nosotros, sino 
»por sus propias palabras, el estado en que ellos iban, y 
»el propósito de Fernando de Magallanes en el camino 
íjque esperaba emprender por via de nuestro descubri- 
» miento, cuando le faltase el que deseaba hallar. En nues- 
«tro lenguage estas son sus palabras formales y frases de 
í>la escritura sin mudar letra, según estaba registrado por 
» Andrés de S. Martin, como dijimos: Yo Fernando de 
yi Magallanes , Caballero df la Orden de Santiago , y 



il-. -. .: j 'j\i 



I Documento niím. Sá. 



40 VI AGES AL MALUCO. 

1 52 0. yy Capitán general de esta Armada que S. M. envía al 
» descubrimiento de la especería krc. Hago saber d vos 
9íDuarte Barbosa , capitán de la nao Victoria , y d. 
9^ los Pilotos, Maestres y Contramaestres de ella , como 
9 9ÍJ0 tengo entendido que a todos os parece cosa grave es- 
99tar yo determinado de ir adelante, por parecer os que el 
ii tiempo es poco para hacer esteviage en que vamos. Y por 
' 99 cuanto yo soy hombre que nunca deseché el parecer y con- 
99 se jo de ninguno, antes todas mis cosas son practicadas y 
99 comunicadas generalmente con todos , sin que persona al- 
9yguna sea afrentada de mí , y por causa de lo que acon- 
99 te ció en el Puerto de S. Julián sobre la muerte de Luis 
99 de Mendoza, Gaspar de Quesada, y destierro de Juan 
99 de Cartagena , y Pero Sánchez de Reina , clérigo , vo^ 
99 satros con temor de jais de decirme y aconsejar todo aque^ 
99 lio que os parece que es servicia de S. M. , bien y segu- 
>5 ridad de dicha Armada , y no me lo tenéis dicho y acón- 
99 sejado; erráis al servicio del Emperador Rey nuestro 
99 Señor , é is contra el juramento y pleito homenage que me 
91 tenéis hecho : por lo cual os mando de parte de dicho Se- 
99 ñor i y de la mi a ruego y encomiendo , que todo aquello 
99 que sentís que conviene d nuestra jornada , asi de ir ade^ 
99 lante como de volvernos ^ me deis vuestros pareceres por 
99 escrito , cada uno de por sí , declarando las cosas y ra- 
99 zones por qué debemos de ir adelante , ó volvernos , no te- 
99 niendo respeto d cosa alguna porque dejéis de decir la 
99 ver dad; con las cuales razones y pareceres diré el mió, 
99 y determinación para tomar conclusión m lo que hemos 
99 de hacer. Hecho en el canal de todos los Santos enfrente 
99 del rio del Isleo en cuarta feria veinte y uno de No- 
99viembre en cincuenta y tres grados de mil quinientos y 
99 ve inte años. Por mandado del Capitán general Fernan- 
99 do de Magallanes. •=: León de Espelece. Fue notificado 
99 por Martin Méndez , Escribano de dicha nao en quinta 
99 feria veinte y dos di as de Noviembre de mil quinientos y 
99 veinte años, A, cuya dicha orden yo Andrés de S. Martin 
»díy respondí mi parecer que era del tenor siguiente: Muy 
t9 magnífico Señor : vista la orden de yuesa merced , que 



PRIMERO DE MAG ALLANES. 47 

9y quinta feria 'veinte y dos de Noviembre de mil quinien- 1 5 20. 
^ytos y veinte me fue notificada for Martin Méndez , Es- ^^^ 
yycribano de esta nao de S. M. llamada Victoria , for la 
ytcual en efecto manda que dé mi parecer acerca de lo que 
» siento que conviene a esta frésente jornada , asi de ir 
yy adelante , como volver , con las razones que para uno 
9^ y para lo otro nos movieren, como mas largo en dicha 
iy orden se contiene , digo: que aunque yo dude que por este 
yy canal de todos los Santos , donde ahora estamos , ni por 
yylos otros quc de los dos estrechos que adentro están, que 
yyrf^a en la vuelta del Este y Esnordeste haya camino pa- 
yara poder navegar a Maluco , esto no hace ni deshace 
yy al caso y para que no se haya de saber todo lo que se 
yy pudiere alcanzar , sirviéndonos los tiempos , en cuanto 
yyestamos en el corazón del verano. Y parece que vuesa 
yymerced debe ir adelante por él ahora, en cuanto tene- 
yy mos la flor del verano en la mano; y con lo que se halle 
» J descubra hasta mediados del mes de Enero primero que 
yyvendrd de mil quinientos y veinte años % vuesa merced 
yy haga fundamento de volver en vuelta de España, por- 
yy que de ahí adelante los dias menguan ya de golpe, y 
y y por razcn de los temporales han de ser mas pesados que 
» los de ahora. Y cuando ahora que tenemos los dias de 
yy diez y siete horas , y mas lo que hay de alvorada , y 
yy después del sol puesto , tuvimos los tiempos tan tempes- 
yy tuosos y tan mudables , mucho mas se espera que sean 
yy cuando los dias fueren descendiendo de quince para doce 
*> horas , y mucho mas en el invierno , como ya en el pasa- 
yy do tenemos visto. Y que vuesa merced sea desembocado 
M de los estrechos afuera para todo el mes de Enero , y si 
yy pudiere en este tiempo , tomada el agua y leña que has- 
*> ta , ir de punto en blanco en vuelta de la bahía de Ca- 

I ^ La Historia de Juan de Barros que tenemos á la vista es de 
la edición de 1777 , y en este lugar expresa, como se ve , el año 
de i52o , pero es una equivocación, debiendo decir iSai , porque 
liabiendo recibido Andrés de S. Martin la orden de Magailíines el 
dia 22 de Noviembre de 1620 , ala cual estaba contestando , el 
jprimer mes de Enero que vendría era eld^ i52i. .U^ s¿i iv* C.a 



48 VIAGE AL MALUCO. 

1 520. 9^ diz, ó Puerto de San Lúe ar de Bárrame da donde par^ 
== » timos. Y hacer fundamento de ir mas en la altura del 
yy^olo austral de la que ahora estamos ó tenemos , como 
yyvuesa merced lo dio en instrucción d los Capitanes en el 
99 rio de la Cruz , no me parece que lo podra hacer por la 
99 terribilidad y temp estuosidad de los tiempos , porque 
99 cuando en esta que ahora tenemos , se camina con tanto 
» trabajo y riesgo , qué sera siendo en sesenta y setenta y 
99 cinco grados , y mas adelante , como uuesa merced dice 
99 que habia de ir d demandar Maluco en la 'vuelta del 
99 Este , Esnordeste , doblando el Cabo de Buena-Esperan- 
99 za , 6 lejos de él , por esta vez no me parece , asi por- 
99 que cuando alia fuéremos , seria ya invierno , como vuesa 
■99merced sabe mejor, como porque la gente está flaca y 
99 desfallecida de sus fuerzas ; y aunque al presente tie- 
99nen mantenimientos que basten para sustentarse , no son 
99 tantos y tales , que sean par a. cobrar nuevas fuerzas ,. ni 
99 para comportar demasiado trabajo , sin que lo sientan mU" 
99 cho en el ser de sus personas \ y también^ veo de los que 
■99 caen enfermos que tarde convalecen, JT aunque vuesa 
99 merced tenga buenas naos , y bien aparejadas Q al abado 
99 sea Dios^ , todavía faltan amarras , y especialmente 
99 a esta nao V^ictoria , y ademas de eso la gente es flaca 
99 y desfallecida , y los mantenimientos no bastantes para 
99 ir por la sobredicha, vía a Maluco , y de alli volver d 
99 España, También me parece , que vuesa merced no debe 
99 caminar por estas costas de noche , asi por la seguridad 
99 de las. naos , como porque la gente tenga lugar de repo^ 
99sar algún poco ; pues teniendo de luz clara diez y nueve 
99horas , que mande surgir por cuatro ó cinco, horas ^ue 
99 quedan de noche ; porque parece cosa concorde a razón 
99 surgir por cuatro , ó cinco, horas que quedan de la noche, 
99 por dar Qcomo digo^ reposo d la gente , y no tempestear 
99 con las naos y aparejos. Y lo mas principal por guar- 
99 darnos de algún revés , que la fortuna contraria podrd 
99 traer , de que Dios nos libre. Porque cuando en las co- 
99 s as vistas y ojeadas suelen acaecer , no es mucho temer- 
99 los en lo que aun no es bien visto > ni sabido, ni bien ojea- 



PRIMERO DE MAGALLANES. 40 

yydo j sino que haga surgir antes de una hora de sol-, que iSso; 
yydos leguas de camino adelante , y sobre noche. J^o tengo — 
y 1 dicho lo que siento, y lo que alcanzo /por cumplir con 
yyJDioSy y con vuesa merced , y con lo que me farece ser-- 
iy vicio de S. AI. y bien de la Armada ; vuesa merced 
99 haga lo que le parezca , y Dios le encamine ; al cual 
yy plazca de prosperarle vida y estado , como 'él de^ea. 
í> Fernando de Magallanes, recibido este y los otros pare-| 
aceres, como su intención no era volver atrás por cosa 
»alguna, y solo quiso hacer este cumplimiento por sentir 
» que la gente no andaba contenta de él , sino asombrada 
«del castigo que habia dado, para dar razón' de sí, hizo 
»una cumplida respuesta en que dio largas razones , todo 
» ordenado á ir adelante. Y que juraba por el hábito de 
» Santiago que tenia en el pecho, que asi se lo parecía, 
í5por lo que cumplía al bien de a^quella Armada : por tan- 
>5to todos lo siguiesen, que él esperaba en la piedad de 
»Dios que los habia traido hasta aquel lugar , y le tenia 
?> descubierto aquel canal tan deseado, que los ílevaria al 
» término de su espqranza. Notificado por las naos este pa- 
»recer y orden suya, al o^ro dia con grande fiesta de ti- 
»>ros mandó levítr el ancla." ' , y dando la vela se dirigió 
al NO. i O. por un tramo en que hay muchas islas ' , al 
desembocar el estrecho dobla la costa al N. formando el 
Cabo T^ictoria , y á mano izquierda vieron un cabo con 
una isla , que nombraron Cabo Fermoso , ^ Cabo Deseado, 
y está en la misma altura que el <:abo de las Vírgenes ^. 
Antes de la salida del estrecho enfermó el Patagón que iba 
en la nao capitana; estando muy agravado , pidió el bau- 
tismo, que se le administra, dándole el nombre de Pablo, 
y á continuación murió "" . 

Salió pues Magallanes del estrecho que nombraron de 
Todos los Santos el dia 27 de Noviembre de 1520 con las 

I Juan de Barros , Dec. 3.^ lib. 5.**, cap. 9 , pág. 63^ á 646 
ya citadas. 

2i Documento mím. 2 a. 

3 Documento ídem 3 y el cabo Fermoso es hoy el cabo Pilares. 

4 Pigatetta , París , año 9 , pág. 49. 
TOM. IV. G 






Jo VIAGES AL MALUCO. 

1 520. tres naos Trinidad^ Victoria y Concepción % y se ha- 
= lió en una mar oscura y gruesa que era indicio de gran 
golfo ' ; pero después le nombraron Mar Facíjico , porque 
en todo el tiempo que navegaron por él , no tuvieron tem- 
pestad alguna \ El estrecho les pareció que tenia cien le- 
guas de boca á boca ; en veinte dias que navegaron en 
él "^^ no vieron habitante alguno ; la tierra que hablan de- 
jado á la derecha no dudaron ser del continente , por cu- 
yas costas hablan venido , y la de la izquierda ó del Sur 
creyeron fuese isla , porque algunas veces oían las reper- 
cusiones y bramidos que el mar hacia en las riberas y cos- 
tas de la otra parte ; y siendo aquel pais muy fragoso y de 
grandes frios aun en su verano en que tenían diez y nue- 
ve horas de día , no quiso Magallanes perder tiempo en 
explorarlo para saber lo que contenia ^, 
^ Desde la salida de San Lucar hasta aqui hablan falle- 

cido de las cinco naos diez y seis individuos ^ entre ellos 
Juan de Elorriaga el dia 1 1 de Julio de resultas de las pu- 
ñaladas que le dio Gaspar de Quesada , pero sin incluir 
los dos desterrados en el puerto de S. Julián ^. 

1 Herrera , D¿c. 2.^ , lib. g , cap. i5 , pág. 237, y Documen- 
to núm. 22. 

2 Herrera , Dec. 2.^ , lib. ^ , cap. I 5 , pág. z'S'j. 

3 Pigafetta : Par/s , año g , pág. 52 , y Herrera, Déc. I.*, 
lib. g , cap. 12 , pííg. 2 52. 

4 Herrera , Dec. 2.*, lib. 9 , cap. I 5 , pág. 237. 

5 Documento niím. 24 j párrafo g, 

6 Consta de la relación de las personas que fallecieron en la 
Armada desde su salida de San Lucar en l5lC) hasta el regreso de 
la nao Victoria en i 522 , y se halla en el arcbivo general de Indias 
de Sevilla entre los papeles traídos de Simancas , legajo I.® 

.; ..... ...... . ..^ ?í?ni;[]n.^^;*, 

. i-f. di*, aidmü l/o/il sí> víí sá¡ 



^u. 



:tT'>f){ olí; 

. - .MOT 



l520. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 5 I 

§.ii. = 

Fernando Magallanes en el mar Pacífico en demanda de 
las islas Molucas. 

Fuera ya del estrecho , trató Magallanes de salir luego 
de aquella región fria ' ; y del cabo Fermoso se dirigió al 
NO. , N. y NNE. por espacio de dos dias y tres noches 
hasta la mañana del i/^de Diciembre^ que estando en la- üiciemb 
titud S. de 48^ 'vió dos pedazos de tierra parecidos á mo- ;=;^ 
gotes queí corrían N. S. , y distaba de ellos cosa de veinte 

leguas El 2 se dirigió al NNE. hasta la latitud 47^ 1 5 ' 

y estaba tanto abante con aquella tierra La mar conti- 
nuaba gruesa , y los dias 3 y 4 hizo derrota al NO. hasta 

la latitud 45° 30.^ El 5 alN. i NO. hasta la latitud 44^ 

15.' — El 6 y 7 al NE. i E. hasta la latitud 43^40.' — 
Desde el dia 8 hizo rumbos del NNE. al NE. f E. hasta 

el dia 13 que estaba en latitud de 40° Los dias 14, IJ 

y 16 se dirigió al N., N. i NE. y N. i NO. hast^ la lati- 
tud de 36° 30.' El 17 al NO. i N. hasta la latitud 34° 

30' El 18 al N. i NO hasta la latitud de 33° 30', con 

cuyos rumbos pasó entre la isla de Juan Fernandez de 

tierra , y la costa de Chile Desde el dia 1 9 se dirigió 

al NO. sobre cuyo rumbo el dia 1 1 estaba en latitud S. 
30^ 40'^ entre las islas de Juan Fernandez y las de San 
Félix , sin haberlasvisto ; y desde aqui se enderrotó por 
rumbos del 4° cuadrante cercanos al ONO. hasta el dia 25. 
— El 26^x1 latitud 28' 45' se dirigió al NO. i O. hasta 
el dia 28 — Y el 29 en latitud 26^ 20^ navegó al ONO.^ 
O. y NO. hasta el dia 31. '^ Tenia viento favorable, aun- 
que la mar seguia gruesa, y la navegación ya era muy 
penosa por falta de víveres ; comian por onzas , bebían 
agua hedionda , y guisaban el arroz con agua salada^. ^ 

. ;. hm 

r Herrera , D¿c. 2.*, lib. 9 , cap. i5 , pág. aSy. 

2. Documento núm. 22. ' J; 

3 Herrera , Dec. 2.* , lib, 9 , cap. 1 5 , pág. 237. 



re. 



E 



aero. 



.'i-icai!"¡ >\ 



J2 ,HvyiAGES AL MALUCO. 

1 52 1. El I. ° de Enero de 1521 en latitud i<^^ S. se dirigió 
" al O. i NO. — El 2 en latitud 24^ al ONO. __ El 3 en la- 
titud 23*^ 30' al NO. i O. El 4 en latitud de 22° al 

ONO. — Desde el dia 5 hizo rumbos entre el O. i SO. 
y O. i NO. hasta el dia 8 El 9 en latitud 22^ 15^ se di- 
rigió al O. i NO. hasta el 13 El 14 en latitud 20^ 30' 

fue al NO. i O. El 1 5 en latitud 19° 30' navegó al ONO. 

hasta el dia 18. — El 19 en latitud 16 15' fue al NO. i 
O. hasta el dia 20. — El 21 en latitud 15° 40' hizo el 

SO. hasta el 22 El 23 en latitud 16° 30' se dirigió al 

O. .$ NO. hasta el dia siguiente '. 

'El dia 24 de Enero en latitud de 16^ 15' S. halló una 
isleta cubierta de arboleda, sin habitantes , donde se son- 
dó sin hallar fondo; la nombró de S. Pablo , y desde esta 
isleta hizo rumbos del NO. i O. , ONO. y O. i NO. hasta 
el 3 1 de Enero. 
Pebrero. ^^ ^-^ ^^ Febrero en latitud S.. 13° se dirigió al NO., 

z:^;;^^::^^^:^^^^ J Continuando este rumbo el 4 de Febrero en latitud 1 0° 
40' S. halló otra isla despoblada que distaba 9^ déla an- 
terior, y la nombraron de los Taburones por los muchos 
que allí" cogieron "^ ; pero por no haber hallado en una ni 
otra gente , ni el consuelo de refresco alguno , las llamó 
también Desventuradas \.(En la carta construida por el gefe 
de escuadra- de la Real Armada D. Josef de Espinosa , y pu- 
blicada en Londres en 1 8 1 2 , la isla de S. Pablo está por 
los 127° 15^ de longitud O. de Cádiz , y la de los Ta- 
burones por 136° 30' del mismo meridiano). 

Desde la isla de los Taburones siguió el rumbo del 
NO, y con él cortó la equinocial el dia 1 2 al 13 de Fe- 
brero (por los 147° 40' de longitud O. de Cádiz según 
la carta citada), cuyo rumbo continuó hasta el dia 15 — 
El 16 en latitud N. 2° 30,' se dirigió al ONO. hasta el 
dia 23 que estaba en latitud de i r"^ 30' N — El 24 si- 
guió al O.JNO. y O. hasta el dia 28 que estaba en lati- 
tud N. 13°. 

I Documento luim. 22. 

2i DocLimenlo iclern, 

3 Herrera , Dec. a.* , lib. 9 , cap. 1 5 , pág. a38. 



rzo. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 53 

-íi:.. El i.° de Marzo hizo rumbo del O^ conservando los loai 
13° de latitud hasta el dia 6 que vieron tierra, á la que ^^^ 
se dirigieron, y eran dos islas no muy grandes \ Obser- =^^===^ 
varón la latitud y encontraron que una de las islas estaba 
en 1 2^ ^o\ y la otra en mas de 13°% distando una de 
otra 8 leguas \ y hallándose entre ellas hicieron rumbo 
del SO., pasando por el N. de la isla de los 12''. AUi vie- 
ron muchas velas pequeñas que se acercaban á ellos, y eran 
canoas de tanto andar que parecía volaban: se dirigían 
haciendo de la popa proa y á la inversa cuando querían '^. 
Sus velas eran de estera de palma y triangulares , por cuya 
razón nombraron á aquellas Islas de las Tóelas Latinas \ 
y los naturales fueron muchas veces á bordo para hurtar 
cuando podian ^, por lo que las nombraron también Islas 
de los Ladrones ' (son las Marianas). 

Aquellos indios se alimentaban de cocos, ñames y al- 
gún, arroz: la mayor canoa no podia llevar mas que diez 
hombres, pero fueron tantas a las naos, que la gente no 
cabía á bordo ; y aunque Magallanes mandó que sin ha- 
cerles mal los echasen fuera, se hizo esto por fuerza, por- 
que no querían salir ; enojados de eso los indios volvieron 
con sus canoas á las naos, y les tiraban tantas piedras y 
varas tostadas que fue preciso dispararles la artillería ; pero 
aunque mataron, muchos , eran tan bárbaros^ que no deja- 
jaban de volver á trocar sus cosas por las que había á 
bordo ^ 

Cerca de una de estas islas desamarraron los indios el 
esquife de la capitana que iba por la popa, se lo llevaron 
á tierra, y echándolo menos á bordo, mandó el general ' 
surgir. Envió dos bateles con 90 hombres armados á un 
lugar, que estaba al pie de una sierra donde habían lleva- 

1 Documento núm. 22. 

2 Documento ídem. 

3 Herrera^ Dec. 3.*, lib. 1.°, cap. 3, pá^. 4. 

4 Documento núm. 22. 

5 Herrera, Dec 3.*, lib. I.°> cap. 3, pág. 4 y 5. 
Q Documento núm. 22. 

7 Pigafetta: París, año ^, pág. ^2. 

8 Herrera, Déc. 3.», lib. i.« cap. 3, pág. 4y 5. ' i/4:-^ - 



54 VIAGES AL MALUCO. 

1 52 1, do el esquife: subiéronse los indios á la sierra^ y. eran tan- 
===^=^=^ tas las pedradas que tiraban que parecia granizar; pero dis- 
parando los nuestros los arcabuces huyeron : los castellanos 
entraron en el lugar, tomaron los víveres que habia en él, 
y lo incendiaron , matando á los que hallaron alli. Los 
indios , juzgando que aquel castigo era por el esquife lo 
echaron al mar , y Magallanes lo mandó recoger _, orde- 
nando que se hiciese aguada, que la gente se retirase á las 
naos , y que aquel refresco de víveres se repartiese entre 
todos, porque la mayor parte de la gente estaba enferma 
de hambre \ 

El dia 9 de Marzo salió de la isla de los 1 2° en vuelta 
del O. i SO. , y el dia 1 6 vieron tierra , á la que se diri- 
gieron al NO. : notaron que era una isla que salia al N. 
con muchos bajos, y tomaron el bordo del Sur, con el 
cual llegaron á otra isla pequeña, donde fondearon el 
mismo dia: aquí vieron unas canoas y fueron a ellas , pero 
huyeron. La primera isla se llama Funagan , y la otra en 
que fondearon Suluan^ está en latitud N. 9°, 40', y dice 
el diario de Albo "* hay 189^ de longitud de la línea me- 
ridiana ^ hasta estas primeras islas del Archipiélago , que 
nombraron de S. Lázaro (son las Filipinas); y que del 
estrecho de todos los Santos y Cabo Fermoso hasta estas 
islas habrá 106^ 30' de longitud, cuyo estrecho corre 
con ellas ONO. y ESE. 

Desde el estrecho hasta recalar á estas islas fallecieron 
de las tres naos 1 1 individuos '^. 

Observación i.^ La línea meridiana d que refie- 
re el Diario de Albo la longitud de 18 (f indicaba la 
que determinó el 'Papa Alejandro vi, aunque no era la 
misma , y la habia señalado Su Santidad para evitar 
disensiones entre los Reyes de España y de Portugal por los 

1 Herrera, Dec. 3.*, lib. iP, cap. 3 , pág. 5. 

2 Documento núm. 2 2. 

3 Véase la observación I .* inmediata. 

4 Consta de la relación de las personas que fallecieron en la 
armada desde su salida de Sanlúcar en i5i9, hasta el regreso de 
la nao Victoria en 1 522 , y se halla en el archivo general de In- 
dias de Sevilla entre los papefles traídos, de Simancas , legajo i .° 



PRIMERO DE MAGALLANES. JJ 

descubrimientos que hacian de tierras incógnitas '^, La lí- 1^2.1, 
nea meridiana determinada for el Pa^a en bula de ^ de ' 
Mayo de 1493, jasaba d cien leguas al O. de cualquiera 
de las islas de los Azores y de Cabo Verde : corria de 
polo a polo , y los descubrimientos que se hiciesen desde ella 

paraOccidente , eran pertenencias del Rey de Castilla "^ 

En otra bula del mismo 'Papa dada en 2^ de Setiembre 
di i4-<)3, expresó Su Santidad que pudiendo acaecer el 
que navegando los 'vasallos del Rey de España hacia el 
O. tocasen en las partes orientales , ampliaba el que fue- 
sen del Rey de Castilla todas las islas y tierras firmes 
que navegando hacia el Ocidente hallasen los castella- 
nos descubiertas ó por descubrir en las partes orientales de 

la India ^. Ocurriendo algunas diferencias sobre esta 

partición entre dichos Reyes de Castilla y Portugal, acor- 
daron estos en 20 de Junio de 1494 que en el Océano se 
señalase una línea que corriese de polo a polo, y pasase 
a trescientas y setenta leguas al O. de las islas de Cabo 
Verde : que todo lo que estuviese al Ocidente de esa línea 
perteneciese d los Reyes de Castilla , y todo lo que sé ha- 
llase al Oriente fuese del Rey de Portugal ^, 

Cada legua de las que entonces usaban los españoles 
y portugueses tenia j\ millas , ó eran leguas de ly^ al 
grado de círculo máximo de la tierra ^ : en el paralelo del 
puerto de Praya de la isla de Santiago de las de Cabo 
Verde, las trescientas y setenta leguas son 21^ ^j' de di- 
ferencia en longitud: la longitud de ese puerto es de ly^ 
i^' ocidental de Cádiz!" ; y suponiendo que desde él se con- 

1 Documento núm- 24? párrafo 2.° 

2 Colección de Documentos concernientes á la persona , viages 
y descubrimientos del Almirante D. Cristóbal Colon, tomo 2.°, 
Madrid i825 , Documentos diplomáticos , pág. 28 á 35. 

3 Colección ídem j apéndice á la Colección diplomática, pági- 
na 404 á 40^. 

4 Colección idem , Documentos diplomáticos , pág. i3o á 1 43. 

5 Documento núm. 35. 

6 Carta general del Océano atlántico ii Occidental, desde 62° 
de latitud N. hasta el ecuador, construida de orden del Rej e» el 
Depósito Hidrográfico de Madrid en 1800. a^aupifíii '.'. í 



5$ ,>rVlAGES AL MALUCO. 

1 02 1, tasen las trescientas y setenta leguas al O., resulta que la 
" línea meridiana pasaba por los jp° o8' de longitud O. de 
Cádiz y y por los i^o^ ^sl' de longitud E.^ ; pero los me- 
dios que entonces ocurrieron para sffíalar esta línea , co- 
mo se deseaba en la superjicie del globo % fueron imprac- 
ticables. ^ 

Eran también muy erróneas las situaciones en longitud 
de las costas y lugares de la tierra , porque resultaban de 
cómputos muy falibles: con dbs se demostró en ia2^ que 
la meridiana de demarcación en el Oriente pasaba por , la 
boca del rio Ganges \ cuya determinación, según la carta 
construida en 1812 por el ge fe de escuadra de la Real 
Armada D. José de Espinosa., erraba en ¿¡.6^^ que aque-' 
lia meridiana estaba mas al E. — Magallanes en i^ig 
expuso. ^ que desde Malaca para el E. hasta la misma 
línea de demarcación, habia lyk^, y según dicha carta 
son j^" j2^',: dijo que dos de las islas Molucas estaban ^ 
al Oriente de la expresada línea , y aunque no expresa 
los nombres de las islas , la de Terrenate esta en la car- 
ta citada "f^ 22 al Occidente de la meridiana. — El 
diario de Albo en 1^21 ^ expresa , que desde el estrecho de 
Todos los Santos y Cabo JFermoso. hasta las primeras islas 
del Archipiélago de S. Lázaro hahria 106^ jo' de longi- 
tud, y según la carta dicha son i^(f 2,f¡ , de modo .que su 
error en esta parte del 'vi a ge fue de A^2p 55^ Tales eran 
las situaciones con que se contaba en aquel tiempo*, y ^olo se 
puede atribuir d compensación de errores el acierro que con 
sola la diferencia de 8' tiene la longitud de i8g^ de la 

I Documentos nums. 55 y 3^ > donde en el primero se ve que 
S. M. mandó señalar también par la parte de levante la meridiana 
de demarcación. . "! < •) - 

2. Colección dé Do-eitmantós concernientes á la pe.rsonvi', viajéis 
y descubrimientos del AlmiranleP.cCristQbal Colon , tomo a.% Ma- 
drid 1825, Documentos diplomáticos, pág. l3o á 143 , y 170 

5 Documento núm. 34* /-H .wiíí'ti dlíionuní 

4 Documento mí mV 35. ') f ' ^ .-■ •" vAtn'Z \. 

5 Documentos núms. ip y a8, .Vi húíhúí ^h 

6 Documento núm. 22. »i a'> i>nj;j:i*i vb o'íiü/i^n.oiij^thocprí 



PRIMERO DE MAGALLANES. '¿7 

línea meridiana que el Diario de Albo señala d las pri- i5:íi. 
meras islas del Archipiélago de S. Lázaro, suponiéndolos == 
tomados desde aquella línea para el O. 

X ^U X^ il L>) ítHJ i^lJt/ÁX 

■ ? . ir X jr ■ 

'i: .1 !l '.f ¡,,> -r'-j: ■-. !f:r)l. >l . .' : 

Fernando Magallanes en el Archipiélago de S. Lázaro. 

Partiendo de las dos islas Yunagan y Süluán fueron ál 
O. á dar á la Isla de la Gada limpia de bajos, s.in habi- 
tantes, y donde se proveyeron de agua y leña — De la 
isla de la Gada siguieron al O., y llegaron á una isla 
grande llamada i>/7^«/ .habitada , y que tiene oro. ',-♦ 
Costeando á Seilani , tuvieron un temporal % y con él /ue- . jí-kí a 
ron al OSO. á dar á una isla pequeña llamada Mazava ó -.t;.:— t 
Mazagud que está en latitud N. 9^ 40', donde fondearon 
cerca de una población pequeña \ j vÁwtt^ 

El Rey de Mazaguá envió luego una canoa con' diez 
hombres á saber qué gente iba en las naos, y qué busca- 
ba (lo cual se entendia por medio de un indio lenguaraz^ 
natural de Malaca '' y esclavo de Magallanes, quien lo 
habia comprado anteriormente estando en aquellos paises: 
este indio habia aprendido la lengua castellana, y otros 
con quien él hablaba, entendían la de Malaca ^; y el Gene- 
ral respondió: ,, que eran vasallos del Rey de Castilla, y 
que querían hacer paz con él , y contratar las mercaderías 
" »ü^ <í£' ;íiíí iijrir,^ íiij i'iOij^j/Ouífiíí dLííuL 

--I l)ocumento núrrí; 22. " ' "■-• -- Y^'^Ab^^lV nmn:! bíí ?í)i 
2 Oviedo, según la parte ,!láii.:20 rfo^^^ &^ y.Dxjcumentfií.QÚfí 

mero 24? párrafo 11,,,. ,,-., ' ,/', . : / 'i.-. , ., ' f. "^.' , ,.1: 

Ó iJocumento num.^ a^.y.,y B(err^jr^^^ Dés.'3vS'lw>. í-^, Cim 3, 

4' 'Consta de la relaeiori d« la gente (jiie -iba en las naos /y-^iis- 
te en el archivo general de Indias de Sevilla, entre los papeles 
traidüs de Simancas, legajo l.° , • 

5 Herrera, Dec. 3*, lib. i.°, cap. 3., p4g. 5, y Oviedo se- 
gunda parte , lib. 20 , folio 9 vuelta ; pero advirtiendo que Maga- 
llanes nunca estuvo en las Molucas , y qiie Oviedo, »e equivocó 
aqui en expresar á Maluco por Malaca. .í; o ¡...j,, oMi^miii':i'Ál. ¿ 
TOMO IV. H " 



5 8 VIAGES AL MALUCO. 

1 52 1 . que llevaba , y que si había mantenimientos le rogaba que 

== se los diese y se los pagaría. ' El Rey respondió: »Que 

no los había para tanta gente ; pero que partiría lo que 

tenía con ellos" , y llevaron á los buques cuatro puercos, 

tres cabras y algún arroz '. 

Aquel día era el de Pascua de Resurrección : man- 
dó Magallanes que toda la gente saliese á tierra á oír 
misa en una capilla que dispuso al efecto, y en un cerro 
alto hizo poner una gran cruz, para que si otras naves 
llegasen allí , viesen que habían estado cristianos en aque- 
lla isla*. Desde el cerro donde colocaron la cruz, les mos- 
traron tres islas al OSO., diciendo que en ellas había mu- 
cho oro, y el modo que tenían de cogerlo, hallando peda- 
citos como garbanzos y lentejas ^. 
Abril. " Magallanes dio al Rey algunos regalos, le preguntó 
== si habría alguna parte donde pudiese proveerse de los ví- 
veres que necesitaba, y Je contestó: ,,que á veinte leguas 
estaba una gran isla donde había un Rey pariente suyo 
que le daría cuanto quisiese" ; y habiéndole rogado que le 
diese pilotos que le guiasen , se ofreció á ir él mismo .^ 
Dióle Magallanes algunos otros presentes, y se embarcó 
el Rey con algunos indios *^. 

Saliendo de Mazaguá, fueron al N. á dar á la isla de 
Seilani, y la^ costearon al NO. hasta io°. Aquí vieron tres 
islotes, y se dirigieron al O., cosa de diez leguas, donde 
hallaron dos ísletas: ent la noche capearon, y por la ma- 
ñana fueron al SOiS., como doce leguas hasta lo^ 20', 
donde embocaron un canal entre dos islas , una de las cua- 
les se llama Mactan y la otra Subú ó Zebú. Desde la em- 
bocadura fueron al O. por medio canal hasta hallar la Ti- 
lla de Zebú , y enfrente de ella fonderon '. 

La isla de Zebú, con la de Mazaguá y Suluan, cor- 
ren del E,iSE. á O. i NO.; y entre Zebú y Seilani víe- 



,t> -íí: 



I Herrera , Dec. 3.% 11b. I.°, cap. 5 , t)ág. 5. -i:>Jobu:'it 

3 ■ Documento núni^ f^tí. ^ "H-^^'^ '\ ' *^<'' - ^^ ' ^^^^ r^^'^ ^i>^"?, 

4 Herrera, D¿c. 3.S l¿b* í.**, C^P- 5.*»,.pág. 5.^ >'->»«« «?«^^^ 

5 Documento núm. 22. ■i*^"^ • 'L ^>^"*- - • .^^^^qx.^ ni» nm. 

.YI OKOT 



PRIMERO DE MAGAIIANES. 59 

ron al N. una tierra muy alta que se llama Baibay: les i52r 
dijeron que tenia mucho oro y bastimentos , y que era == 
tan extensa que no le conocían el término. Hacia la parte 
del S. del camino que siguieron de Mazaguá, Seilani y 
Zebú, les dijeron que habia muchos bajos que pedian res- 
guardo, y por eso no quiso pasar por alli una canoa que 
los dirigía'. 

Llegados á Zebú, salieron de la villa mas de dos mil 
hombres armados de lanzas y payeses, y desde la playa 
miraban con espanto á las naos , porque nunca hablan vis- 
to otras. Salió á tierra el Rey de Mazaguá, informó al 
Rey su primo que aquella gente era de paz, que traia 
muchas mercancías para contratar, y que sobre todo hi- 
ciese que las naos fuesen proveídas de víveres , de que te- 
nían gran necesidad *. 

El Rey de Zebú envió á decir á Magallanes , que ante 
todas cosas quería que asentase paces con él, y le contes- 
tó que lo haría con mucho gusto : viendo su allanamiento, 
quiso el Rey le dijesen que su costumbre cuando hacia 
paces con gente extraña, era sangrarse los dos mas princi- 
pales en los pechos , y que el uno bebía la sangre del 
otro. Magallanes respondió que estaba bien ; y aguardan- 
do en la mañana siguiente al Rey en la nao para esa ce- 
remonia , le envió á decir que atenta su buena voluntad, 
daba las paces por hechas ^. 

Magallanes mandó que en señal de alegría se dispara- 
se toda la artillería de las naos , de cuya novedad se admi- 
raron los indios, quedando tan espantados, que si se hu- 
biera hecho antes del asiento de las paces, no habría hom- 
bre en la villa que no se fuera huyendo ^. 

Llevaron luego á las naos gran cantidad de gallinas, 
puercos, cabras, arroz, mijo, cocos, ñames y diversas 
frutas, lo que se rescataba con cascabeles, cristalinas y 
otras cuentas de vidrio ; y pasados cuatro días , en que mu- 

1 Documento mím. 22. 

2 Herrera , Déc. 3.*, lib. I .**, cap. 3 , pág. 5. 

3 Herrera, idem , ídem. 

4 Herrera idem. 



69 .:^ TV VI AGES AL MALUCO. { 

1 52 1, cha de la gente estaba convalecida con la abundancia de 
' víveres frescos^ mandó Magallanes que se hiciese en tier- 
ra una casa de piedra^ donde se dijese misa '. 
r : Hecha la casa con brevedad, salió con sus soldados y 
marineros á aquella iglesia, donde concurrió el Rey, la 
Reina y su hijo con la gente mas principal, á ver lo que 
querían hacer: estuvieron muy atentos á la misa, el sa- 
cerdote por medio del lenguaraz les declaró la fe católica, 
y entendido cuanto dijo , respondieron que querían ser 
cristianos, en cuya atención los bautizó, y después á to- 
dos los de la villa, y Magallanes hizo poner delante de 
l^iglesia una gran cruz "". 

J[([ Los indios dieron muestras de alegría de haber visto 
. celebrar el oficio divino, y concluido este, el Rey con mu- 
cho placer tomó consigo á Magallanes y á algunos de los 
principales que estaban con él , los llevó á su casa Real 
que era semejante á una choza , donde les puso de co- 
mer pan (que llamaban sagü), aves, frutas, y les dio 
un vino ó licor que destila la palma por unas cortadu- 
ras que le hacen á ese fin. El sagü era hecho del tron- 
co de unos árboles semejantes á las palmas , el que cor- 
tado en piezas y estas fritas con aceite , resulta el expresa- 
do pan, \ 17. nnní <^' 
Magallanes consideró que la isla de Zebú era rica de 
oro, gengibre y otras cosas que se podian lograr con fa- 
cilidad, y que su situación era la mas oportuna para ex- 
traer igualmente las producciones de las otras islas veci- 
nas"*; y ordenó que se hiciese una casa de contratación ó 
factoría para rescatar algunos víveres. Parece que habién- 
dole dado alguna noticia de que la isla de Burney ó Bor- 
neo tenia gran cantidad de bastimentos, decia que queria 
ir á ella, donde también le darian mejor razón de las islas 

-T^r Hétrej-a , BéC. 5.^,1ib. l>, 'éáp.-^'/jiág. 5 y Docnm. n.® 22. 

2 Herrera, Dec. 3.*, lib. I.°, cap. 3, pág. 5 y Q. 

3 Oviedo , segunda parte , lib. ao, cap. l.°, folio 8 , y Docu- 
mento núm. y 4 j párrafo II. 

4 Oviedo, segunda parte , lib. 20 , cap. I.°, folio 8 vuelto | y 
Documento mim. 24? párrafo 12. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 6í 

que buscaba de los Malucos ó Molucas , de lo cual la gen- 
te de las naos recibió placer increíble '. ' 

Habia diversos Reyes en la isla de Zebú , que entre sí 
solían tener guerra; y siendo ya este Rey cristiano^ que 
se había dado por vasallo de la Corona de Castilla^ para 
cuyo soberano mandaba hacer una gran joya, quiso Ma- 
gallanes mostrarle cuanto había ganado con la amistad de 
los castellanos^ y envió á decir á los otros Reyes de la 
isla que fuesen á reconocer al Rey cristiano. Dos obede- 
cieron luego, pero otros dos no hicieron caso de su man- 
damiento, por lo cual partió á medía noche en dos bateles 
armados , quemó una villa- de estos Reyes , y se retiró con 
muchos víveres \ 

Aquellos Reyes decían, que obedecerían al Rey de 
Castilla, y le darían joyas de oro, pero no al Rey de 
Zebú, porque eran tan buenos como él, y Magallanes in- 
sistió en que habían de besar la mano al Rey de Zebü ^, 
El día siguiente envió á decir al Rey de la isla de Mac- 
tan que le quemaría su villa, si no obedecía al Rey cris- 
tiano , y le respondió que fuese que le aguardaría : en su 
vista mandó aprontar tres bateles con sesenta hombres, 
porque los demás aun estaban enfermos por la hambre que 
habían padecido en el grande Océano pacífico ^. 

El Rey cristiano le aconsejó que no emprendiese aque- 
llo , porque tenía aviso que los dos Reyes que le obedecie- 
ron y el otro cuya villa había quemado estaban ya en Mac- 
tan aguardándolo con mas de seis mil hombres ; y estando 
para partir, le dijo también el capitán Juan Serrano, «,que 
le parecía que no tratase de aquella jornada, porque de- 
mas de que de ella no se seguía provecho, las naves que- 
daban con tan mal recado que poca gente las tomaría; y 
que si todavía quería que se hiciese, no fuese, sino que 
enviase otro en su lugar" \ 

.1 Herrera, Dec. o.*, lm,,I*?, cap, 4, pág. ^^ ,' .• - «=. ' 

2 Herrera , ídem , ídem. 

3 Documento núm. 2 5. 

4 Herrera, Dec, 3.*, lib. I.°j cap. 4.°, pág. ^. 

5 Herrera , idem , ídem. 



1021. 



02 VIAGES AL MALUCO. 

1 52 1. Magallanes no quiso admitir consejo: el Rey cnstía- 

== no^ vista su determinación^ quiso acompañarlo con mil 
hombres que luego se embarcaron en canoas: llegaron á 
Mactan dos horas antes de amanecer; era bajamar y no 
pudieron los bateles acercarse á la villa con un tiro de ba- 
llesta : queria Magallanes envestir luego, y el Rey amigo 
le aconsejó que no lo hiciese hasta el dia, porque sabia 
que tenian hechos muchos hoyos , y en ellos clavadas es- 
tacas agudas en gran cantidad, donde su gente perecería: 
rogóle en fin que le dejase acometer primero con sus mil 
indios , y que favoreciéndole con sus castellanos tendría la 
victoria segura; pero Magallanes no lo consintió, y le dijo 
que se estuviese quieto mirando como peleaban los cas- 
tellanos \ 

Siendo ya de día mandó que algunos hombres queda- 
sen guardando los bateles: salió con cincuenta y cinco, 
fue á la villa, donde no halló á nadie , y habiendo puesto 
fuego á las casas, se presentó un batallón de indios por 
un lado ; estando peleando con él , se descubrió otro por 
distinta parte , por lo cual se dividieron los castellanos; pero 
cargaron tanto los enemigos que los castellanos se volvie- 
ron á juntar: pelearon gran parte del dia hasta que ya los 
arcabuceros no tenian pólvora ni los ballesteros saetas, y 
viendo los indios que no les tiraban , se acercaban mucho, 
arrojándoles gran cantidad de lanzas : los castellanos anda- 
ban apurados; le pareció á Magallanes prudente el reti- 
rarse, y el Rey cristiano miraba lo que pasaba sin mo- 
verse \ 

Estaban los bateles á un buen tiro de ballesta , y yén- 
dose retirando la gente, era muy grande la carga de pie- 
dras , flechas y lanzas que los indios arrojaban : quitaron á 
Magallanes la celada de una pedrada, y le hirieron en 
una pierna: con otras pedradas le derribaron, y estando 
en tierra lo atravesaron con una lanza larga, falleciendo 
de ese modo con el mayor sentimiento y desconsuelo de 

1 Herrera, Déc. 3.*,lib. i.°, cap. 4.°, pág. 6. 

2 Herrera , ídem , ídem. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 63 

SU gente el día 27 de Abril de 1 5 2 1 . Murió también Cris- 1 52 1 . 
tóbal Rabelo, que era entonces capitán de la nao Victo- ' - 

ria y otros seis hombres ^ 

El Rey cristiano, viendo que Magallanes era muerto, 
y que los castellanos hablan de perecer y él con ellos , de- 
terminó socorrerlos, y fue tan á propósito que todos se 
pudieron embarcar y volver á las naos, donde se renovó 
el sentimiento y llanto de la gente por lo que querían á 
su general , y por el gran concepto que les merecía , con 
el cual iban de buena gana á cualquiera parte, aunque 
fuese sufriendo trabajos ''. 

Eligieron por su general á Duarte Barbosa , primo de 
Magallanes % y por capitán de la Victoria a Luis Alfon- 
so, portugués, vecino de Ay amonte, y sobresaliente de 
la nao Trinidad ^, y en este estado les envió á decir el 
Rey cristiano , que fuesen á tierra , porque los quería con- 
vidar y entregar la joya que habla ofrecido á Magallanes 
para llevarla al Rey de Castilla. Duarte Barbosa dijo á los 
capitanes que habla acetado el convite, y que quería fue- 
sen a recibir la joya que entregarla para el Rey en señal 
de vasallage; pero el capitán Juan Serrano le expuso, 
„ que le parecía temeridad salir de las naos á donde el Rey 
„ cristiano podía enviar la joya, porque el desampararlas 
„ habiendo sido rotos , y dejarlas á tan mal recaudo era ne- 
„ gocio peligroso, y que seria bien detenerse para descu- ^ 

.i Herrera y Dec. 3.*, lib. i.^, cap. 4.°, pág. 6 y 7. Duarte ' vtií: 
Barbosa tenia el iiíando de la nao Victoria desde la salida del puer- -¿-i-i-.i 
to de S. Julián , y Cristóbal Rabelo era cria<lo de Magallanes en l¿i 
nao Trinidad , sin que conste el tiempo ni el motivo de haber dado 
á este el míindo de aquella nao. 

Según Juau de Barros , Dec. 3.*, lib» 5.°, cap. 7, pág. ()io ; y 
Argensola, lib. i.®, pág. 17, el mismo dia en" que murió Magalla- 
nes , mataron también en las Molucas por causas muy semejantes ú 
su amigo Francisco Serrano , con quien se correspondia para la 
conquista de estas islas. 

2 Herrera , Dec. 3.*, lib. I.°, cap. 4.°, pág. 7. 

3' Herrera j Dec. 3.*, lib. i.°, cap. 9 , pág. i3. 

4 Herrera, Dec. 3.*, ídem, ídem, pág. i'3 , y Documento mí- 
mero 4« ' ■ •' - '^ ^-- > 



64 VI AGES AL MALUCO. 

1 5a I. ,/bnr mejor si había algún engaño." Barbosa contestó que 
=^ estaba resuelto á ir, que le siguiesen los que quisiesen; y 
que si Juan Serrano de miedo se.queria quedar, lo hiciese 
en hora buena; por lo que fue Serrano el primero que 
saltó en el batel '. . v; 

Era en efecto una traición que el Rey cristiano hacia; 
según dice Herrera "" , instado de los otros cuatro Reyes 
que lo habían amenazado de matarlo y destruir su tierra, 
si él no mataba á ios castellanos y les tomaba las naves. 
Según refiere Oviedo^, el lenguaraz esclavo de Maga- 
llanes se había hallado en la batalla en que murió su se- 
ñor, donde también recibió algunas heridas pequeñas, y 
estaba echado en la cama atendiendo á su salud ; pero el 
capitán no podia hacer nada sin él , y con aspereza lla- 
mándole perro ^, le había dicho que aunque su señor hu- 
biese muerto, no estaba libre de la servidumbre, y que 
seria bien azotado , si no hacia con placer lo que se le man- 
dase: con lo cual el esclavo se encendió en ira, aunque 
lo disimuló , y se fue al señor de Zebú , á quien dio á en- 
tender que la avaricia de los españoles era insaciable , que 
tenían determinado después de vencer al Rey de Mactán, 
llevar preso al mismo señor de Zebú, y que asi como 
ellos lo querían engañar, que él viese forma de engañar- 
los. El señor de Zebú lo creyó, hizo su paz y alianza 
secreta con el Rey de Mactan y con los otros , y acorda- 
ron matar á todos los castellanos. 

Fuese una ú otra la causa de la perfidia , ó tal vez 
- las dos reunidas , llegados los castellanos a tierra los re- 
cibió el Rey cristiano con poca gente, teniendo otra mu- 
cha escondida y armada. Llevó á los convidados á unos 
palmares donde se sentaron á comer j y cuando menos lo 
pensaban^ djó sobre ej]ps un g^^ de gepte que los mato 



Ma 



I Herrera, Dec. 3.*, lib. i.°, cap. 9 , pág. i3y 14. 
2. Herrera 5 Dec. 3.*, ídem , pág. l4r 

3 Oviedo, segunda parte , lib» ;íO, f9lio 9 vuelta ,Doc 
to núm. 24, párrafo i3 , y Documento mím. a 5. , ,,-yiiüH 

4 Documento núm. 2 5. 4 



J^ 015Í3I 



PRIMERO DE MAGALLAlíES. ÓJ) 

á todos menos al capitán Juan Serrano, .porquQ era. bÍQÍi) iSaJT^ 
quisto de los indios '. - Íoí,;í;> i. \.Á. rni-b:"~^ - 

Los que estaban en las naos notaron poco despiies que 
llevaban arrastrando hombres muertos y los. echaban/sl! 
mar^ lo que tuvieron por mala señal, y. aunque: enferitos 
y heridos, se animaron unos á otros, y á prevención se 
armaron para morir como valientes : á corto rato vieron 
gran golpe de gente que traia á Juan Serrano maniatado 
y desnudo, el cual les dijo que habian muerto á todos, y 
que á él lo darian por dos piezas de artillería, que asi lo 
habia alcanzado del Rey, suplicando que lo rescatasen^- 
porque de no lo matarían *. j'jDncDoKXi ú sb .bl 

Oidas por los españoles délas naos Tas cosas' que. fet 
triste Juan Serrano les decia, les era doloroso dejarlo cap- 
tivo entre aquellos bárbaros; pero temieron no.fueséi^ 
gun otro engaño para prenderlos y matarlos á todos !píy[ 
acordaron levarse y salir de alli ^ Vieron que volvían á 
Juan Serrano á la villa ; estando á la vela oyeron Jgtiá 
gritería y presumieron que entonces lo matarían/, oJí/1í. I :.0 

Los muertos con Magallanes y en el convite ífiieaaíH 

los treinta y cinco individuos siguientes ^ ji.íjí;;.iSido8 

¿VAtnn 

Con Magallanes en 3,y de Abril LiíIid .LI 

, . . Jíxob 

Capitán general. ........ Fernando Magallafties.'-ínoJ 

Entonces Capitán de la nao . . . <rrjriiir;M 

Victoria. . , Cristóbal Rabelo. ... .mcbl 

Marinero. Francisco Espinosa. í'-fnijiM 

Grumete Antón Gallego. ... .ffiebl 

Sobresaliente, hombre de .. ^'rninO 

armas Juan de Torres. nriCibl 

xT ri' cr á f-L - »« ' ,,.,.... .e.ínt?íí{;?e)ido8 

I Herrera, JJec. 15.*, bb. i.®, cap. p, pág. 14. r j ^ 

a Herrera, Dec. 5.*, líB.' I>,>cap. ^ ,' pág. ^4.' mSDl 

3 Herrera , ídem , ídem , y .Documento nüm. 24 ,• §. tS^r^í^^. 

4 Herrera , Dec. 3.', ídem , pág. ,14. íí: Ij;:;:.' - '. .) (. L'.TtC 

5 Consta de la relación de las personas (Jijd',fí»ll^pÍ€r{)n ;eip| Ja 
Armada desde su salida ^'e S. Lricar én 'i5l¿ , ¿asta 'eí regreso de 
la nao Victoria en 1 5?» , y se halk en , el vArcliivoi general. de t In- 
dias de Sevilla entre los papeles traídos de Siiüaácas:, legajo li?^8 

TOMO IV. I 



66 VIÁCES AL MALUCO. 

1 5ai . Gríado de Juan de Cartagena. Rodrigo Nieto. 
" ■ ídem del Alguacil Gonzalo 

Espinosa Pedro Gómez. 

Sobresalienter que aunque sa- 
lió herido de . la pelea de. , . 
Mactan murió en 29 de 
: -Abril. » . Antón de Escovar. 

En e.l convite en j.° de Mayo, 

Catatan de la nao Trinidad. Duarte Barbosa. 

Id. de la nao Concepción. . . Juan Serrano. 

Id. de la nao Victoria. .... Luis Alfonso de Gois 

Piloto deis. M. . . .> Andrés de S. Martin. 

Escribano, g . ^-^^J:^^ . ..., . . Sancho de Heredia. 

ídem. ..!.;; .ajl:;-;;:* \ . ¿ .v . . León de Ezpeleta. 

Clérigo.-; .c;:í[\ ¿íj-¿\i... ,.. , Pedro de Valderrama. 

Tonelero... . ... — * . . Francisco Martin. 

Calafate. . .iir;.;]».* Simón de la Rochela. 

Despensero.: i; ^<.;. í . i . . . . . . Cristóbal Rodríguez. 

Sobresaliente, hombre de 

armas Francisco de Madrid. 

Id. criado dé Luis de Men- 
doza, Hernando de Aguilar. 

Lombardero de: lá Trinidad. GuillermaFenesi ó Tanagui . 

Marinero Antón Rodriguez. 

ídem •^:I¿;¿I^Lí;Jgvlv; Juan Sigura. 

Marinero,. v4ikp'i^oib y cv. Francisco Picora. -íinulxi 

ídem (]¿^ÍU:'j: ;• vW . Francisco Martin. -^ 

Grumete ' Antón de Goa. 

ídem n^eitW^^iíTíjní^íTí:, Rodrigo.de Hurrira, ' 

Sobresaliente. . Pedro Herrero. 

ídem Hartiga. 

ídem. .... . . ..,;í,/,^ .4 ... . »í Juan de Silva^ portugués. 

Criado de Magallanes. . k . é Nuno. 

ídem Lenguaraz/. ....... Henrique, de Malaca ^ 

-níl ''jíia muerte del Lenguaraz Élenrique parece probar que la cau- 
sa de la traición del Rey cristiano era la que expresa Herrera y no 



PRIMERO DE MAGALLANES. 67 

ídem. . . .. ...... . . , Piti Juan, francés. 1 5ai. 

ídem Francisco de la Mezquita. === 

Entenado de Juan Serrano. . Francisco. 

Ademas desde la recalada á estas islas habian fallecido 
de enfermedad ocho individuos ^. •'- 

§. IV. t 

Naos de la expedición de Magallanes ^n el Archipiélago 

::. no-/,;/ de S, Lázaro. 

•.On.H ]' 

Salieron el dia i.'' de Mayo las tres naos de Zebíi, 
que está en io° 20' N. y fueron al SO. hasta estar en 9^ 
45', entre el Cabo de Zebú y una Isla llamada Bohol; y 
teniendo andadas diez leguas al S. de Zebú, surgieron en ^^ 
la Isla de Bohol que está en 9^ 30^ A la parte del O. del 
Cabo de Zebú hay otra Isla que se Uama Panilongo^ 
y es de Negros; esta Isla se halla en 9° ao% y ella y 
Zebú tienen oro y mucho gengibre *. 

Viendo en Bohol que; no tenian gente para poder ma- 
nejar las tres naos acordaron ^emar la mas vieja, que era 
la Concepción ^ , sin- dejarla entera para que no pudiese 
servir á los enemigos, pasando antes á las otras naosiia 
jarcia , pertrechos y armamento ^ Eligieron por Genemi 
al portugués Juan Caraballo que era iPilpto.de S. A. en Jbi 
nao Concepción, y por Gipit^nvdewla nao Victoria ¡á 
Gonzalo Gómez de Espinosa , Alguacil de la nao Trini- 

la que refiere. Oxriedo ^ pues err esf'^cásb üaiábí'ifiü ínüerto'ai IíSb*- 
guaraz aunque por ignorar él la traza de la perfidia , se encontrase 
en ,el convitew. , . ^ , ,, ,..r . ,^-, .; nu rV^-'' .•-••'>! 
■ r Consta de la relación ' de -laS, personas qué fállecieron^en Xa 
Armada hasta el rfegreso -de la' nao Victoria ', y 'Sé íialla 'eñ el A'r- 
chivo general de Indias de Sevilla , entre los papeles traidos de Si- 
mancas , legajo i.° " vi j ii-ic-; 

2 Documento núm. 22. ' [)i , r-iír; 

3 Documento idem , y Herrera, Dec. 3.*, lib. l.", cap. p, 

4 Documento núm. 24 ) §• i4' 4» 



68 VIAGES AL MALUCO. 

.i5^i; dad, quienes prometieron cumplir las instrucciones del 
Re^^ 

Partieron de Bohol para Quipit ó Que pindó (que está 
en la costa del NO. de la Isla de Mindanáo), al rumbo 
dfeloSO. y .fueron á surgir enfrente de un rio y de la 
habitación del Rey , quedando al NO. por la parte de fue- 
ra dos Isletas que están en 8° 30^ Alli hicieron paces con 
los naturales '\ L,z Isla tiene mucho oro, gengibre y ca- 
nela; pero no pudieron hacerse de bastimentos , pues 
aunque el -Rey fue a las naos y prometió víveres, no ha- 
biá arroz que era el principal alimento, y resolvieron ir 
á buscarlos á otra parte. Esta Isla es muy larga de E. a O. : 
^jdle.ekCíJbc)fde .Quipit( á las primeras Islas habrá cien- 
to doce leguas ::de/viage/í y: GÓr re .con ellas de E. i NE. 
-fQ.iSO,.^.:rn!.I:;(-j-iL ■; n: - 

Jumo. ;,3 rSalieron; ^é Quipit .dirigiéndose al OSO. , SO. y O. 
b^tíí que hallaron una Jslá que tenia muy poca gente y 
^e^ llamaba Cuagayan, en la que fondearon por la parte 
delfJN. Supi-eron alli el para ge en que se hallaba la Isla 
Puluan 6 Par agua ., muy abundante de arroz , del qua 
^^gan.navios para otras' partes ;-y dirigiéndose al ONO. 
.eníontraroh' el^Cabo de dicha rlsla'.,( desde el cual la eos** 
ít^roA.al Nl i JNE.. hasta mn .pueblo J^ííor^o, que era de 
Mérosi, donde hicieron; paces ; y dirigiéndose de alli á otro 
pueblo ^ que es.de' Gáf res ; compraron por pedazos de lien- 
^o:^ icuchillos , ( j tijerasi, . cuentas de . vidrio y otras cosillas, 
iínucfcbo .. mozí,. i paíercQsnyigalEnaS' »jf cabras > ■. proveyéndose 
-éniy'bien!^' :vL Ibi.rr^^A ^ í.-^ofii-^H £?b Xí^rnoO c' .. ';ot) 
Esta costa de la Isla Puluan corre NE. , SO. ; el Cabo 
4eliNE. está enlatitud de 9° 20', y el <lcl SO. en 8° 20'; 
y habiendo vuelto al SO. hasta este Cabo hallaron alli una 
Isla; cerca de ella un bajo, y hay otros muchos en este 
^^¿ij]^q'j^yjái|¿ l^rgo ,á^j^^luan: el mismo Cabo deL;$Q. 

Ji<L e!; ■ ■'.'-.. :.•:-(-•■• ' -•;;-:' ' «'v»í:-> 

1 Herrera, Dec. 3.*, lib. I.*', cap. 9, pág. 14. 

2 Herrera , ídem , idem , y Documento* núm. 22. 

, > 3 Documej^ó núm. aa ; y Herreíá , Péc. 3.*, lib. i.®, cap. (^, 
pág. 14. ' . 

4 ídem, idem. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 69 

corre E. O. con Quipit/y NO. i O. SE. i E. con Cua- i^ai. 

gayan ^. . """""^ T" 

De Puluan partieron para JBorneo : con un práctico Julio, 
moro, que á cosía de muchas promesas les dijo que hasta == 
lo mas inmediato de la isla habia diez leguas,, y treinta 
hasta la ciudad: la gente (que serian cincuenta hombres 
en cada nao) iba sana, y se alegró esperando que eniBor-r 
neo tendrían noticia de las islas Molucas *., Costea- 
ron , pues , la isla que está en el Cabo SO. de Puhian, 
al rumbo del SO. hasta su término ; en su inmediación 
hallaron otra isla con un bajo al E, : alli en 7° 3of camr 
biaron la derrota al O., hasta quince leguas, y después 
fueron al SO. costeando la isla de Borneo,, cerca de tierra 
porque fuera hay muchos bajos, y con la sonda en la 
mano, por ser costa muy mala, hasta que llegaron á la 
barra de la bahía de Borneo ^, por la cuaF entraron, coi^ 
bateles por delante hasta una legua; pero hallando poco 
fondo volvieron atrás y surgieron á distancia de tres le- 
guas de la ciudad "^^ Luego que fondearon (que fue el 
día 8 de Julio) se oscureció mucho la atmósfera,,.y:ítUT 
yieron una recia tempestad \ 

?o[ El "Tdk 9 fueron á las naos tres navios del 'Rey de 
Borneo, que les llaman Cañamices, y eran como fustas 
con proas doradas de; figura de cabezas de sierpes j v^nia 
«n ellos un hombre viejo. Secretario vdel Rey , con gran 
estruendo de trompetas, atabales y otras músicas : las naois 
le hicieron' salva de artillería ,. y rodeándolas ias; fustas 
con su música, fue abordo de la Capitana el Secretario 
con algunos moros ; abrazaron al general con tanta ale- 
gría como si de mucho tiempo le hubieran conocido ; y 
queriendo saber qué navios eran aquellos y qué buscaban, 
le dijeron que eran, vasallos del Rey de Castilla, y que 

I Documenfonjirii. 22. . 

.¡a Herrera, D€c. 3.*, lib. I.°, cap. p, págrf 14^ i; l.Uiu/J ó 

:d 3 Documento núm. 22. :, ..' í j¡r 'Aj¿t.h r^bníniA 

. ,. 4 Herrera, Déc. 3.% lib. I °, cap. g , pág.-J4.n'j ühoJviY or.a 

:Aj 5 Pigafetta, Paris , año.^ , pág. i38, ; .[ /iJn;, j:IÍÍys8 t>b 



7© VIAGES AL MALUCO. 

1 521% kévaban mercancías, para trocar. con las que ellos te- 

== nian '. 

Preguntando: ¿Qué mercancías traían las naos? le dl- 

-*'^~'^-— ■ jeron que granas > paños, sedas de diferentes colores, y 
otras cosas ; de lo que se alegró y mandó meter en las 
naos varias frioleras , comida y diversos vinos : estuvieron 
abordo hasta bien tarde muy alegres , y cuando se qui- 
sieron ir,- el Capitán dio al Secretario una capa de tercio- 
pelo carmesí , una silla de espaldas , guarnecida de tercio- 
pelo azul , y otras cosas para el Rey , repartiendo á los 
demás otros presentes '. 

.'• Se alegró el Rey con lo que el Secretario le refirió, 
y mandó rogasen al Capitán le enviase dos de aquellos 
iiombres porque los queria ver : el Capitán envió ocho ^ 
el dia 1 5 "* , y uno fue Gonzalo Gómez de Espinosa , Ca- 
pitán de la Victoria : salieron a recibirlos antes de llegar 
á la ciudad, por mandado del Rey, mas de dos mil hom- 
ares armados de arcos , flechas , cerbatanas , paveses , al- 
fanges tan largos como espadas castellanas, y corazas de 
conchas de tortuga, y sus vestidos eran de paños de seda: 
llevaban un elefante aparejado con un castillo de madera, 
donde iban cinco ó seis hombres armados, y llegados los 
castellanos salieron los que estaban en el castillo , entró 
ejn él Gonzalo Gómez de Espinosa ; fue al Rey á quien 
Jaabió su Secretario por una cerbatana metida en un agu- 
jero/ y de este modo Gonzalo Gómez de Espinosa contes- 
tó áicuanto quiso saber ^. Entre tanto los marineros de la 
nao Victoria , Juan Griego y Mateo Griego , se escaparon 
de abordo y se fueron a los moros de la ciudad í, - > 

'2 Herropa , látüii', ídem , pag. "I 5. - 

"''S fovMoVa.* paí^t.Vlil). ^ó;cíip; 3', fblvÍ5'V.' í- >- ; - - 

4 Pigafetia, París , año 9, pág, 1 40. 

5 Herrera , Déc. 3.=^, lib. I.°, cap. 9 , pág. I 5. 

6 Consta de. la relación délas personas que fallecieron en la 
Armada desde su salida de S. Lúcar en 1619 , hasta el regreso de la 
nao Victoria en .1-52-2., y se halla en el Archivo general de Indias 
de Sevilla entre los papeles tímidos de Sipsaacas, leg. i.*», y de 



PRIMERO DE MAGALLANES. 7 1 

El día siguiente i6 ' pidió Espinosa licencia para í5ai. 
volverse á las naos , y el Rey le mandó dar dos piezas ■ 
de damasco de la china , y una á cada individuo de los otros 
castellanos. Gonzalo Gómez refirió al Capitán mayor to- 
do lo que habia visto^ y le aconsejó que siendo grande 
aquella ciudad se apartasen de ella hasta conocer mejér lá 
gente, y asi lo verificaron ^ izo^A 

Los castellanos tenian mucha necesidad de brea para - "=^ - ^ ' ^ 
recorrer las naos , y acordaron que fuesen cinco á la ciu- 
dad á rescatar cera por algunas mercancías para hacer be- 
tún /porque no habia otra pez, y habiendo estado alli 
tres dias no los dejaron volver, cuya tardanza tuvieron 
los de las naos por mala señal ^ 

Otro dia por la mañana vieron tres juncos (que son 
los mayores navios que usan en aquella isla), surtos á 
media legua de las naos, y creyeron que eran de mer- 
cancías que querían entrar en la ciudad ; pero en breve 
descubrieron mas de ciento y cincuenta cañamices que de 
dentro iban á las naos , por lo cual se levaron estas con 
mucha priesa y dieron la vela; los juncos para huir de 
las naos hicieron lo mismo í pero viéndose alcanzar se me- 
tió su gente en los bateles y los desampararon: las naos 
tomaron dos juncos , por lo que las velas que hablan salido 
de la ciudad se retiraron "*. h\^ í.J 

A los dos dias de este acaecimiento, ó el dia 29 de 
Julio ^ , viendo en las naos que los cinco castellanos no 
volvían, apresaron un junco,- aunque se defendió, y en 
él iba un hijo del Rey de Luzon, que es una isla muy 
grande , con mas de cien hombres , cinco mugeres y una 
criatura de dos meses ; resolvió por sí el Capitán mayor 

Otra relación de la gente que falleció y que volvió en la nao Victo- 
ria , que se halla en el mismo Archivo , estante núm. 3 , cajón i .® 
legajo mim. ^ , titulado : „ Armadas de la guarda de las Indias &c." 

1 Pi^afetta , Paris , año p , pág. 145. 

2 Herrera , Déc. 3.^ , lib. iP, cap. p , pág. i 5. 

3 Herrera , idem , idem , cap. i o , pág. 1 5. 

4 Herrera , Déc. 3.*, lib. I.°, cap. 10 , pág. i 5. 

5 Pigafetta , París , año 9 , pág. 146. 



7^ yiAGES AL MALUCO. 

i52i. q1 soltar aquel caballero "" con la gente para recuperar los 
' castellanos: el hijo <lel Rey de Luzon juró en su ley de 
enviarlos j dejando tu rehenes ocho moros principales y 
dos mugeres j y el Capitán envió á decir con el hijo del 
Rey , al* de Borneo, que si no le enviaba sus hombres echa- 
ria;4 pique cuantos juncos hallase \ 
Agosto. Habiéndose ido los moro§ se encontraron en el junco 

muchas .armas , víveres , paños de seda y de algodón: al 
cabo .de do> dias enviaron de la ciudad dos de los cinco 
hombres í quedándose con los otros tres, que eran Do- 
{giiíigQ<le,Barrutia/ Marinero, y entonces Escribano de 
Ig Trinidad, Gonzalo Hernando ^ hombre de armas, y 
un hijito del piloto Juan Caraballo, que entonces era Ca- 
pitán mayor ^; y después que las naos apresaron algunos 
juncos sin provecho, determinaroa seguir el viage sin 
aguarda/ mas '^. >. .,, 

:.; La bahía de Borneo es muy extensa; pero dentro y. 
fuera: tiene muchos bajos que obligan á tomar práctico de 
la. tierra; está en altura de 5° 25' , y en longitud de 
8Q if! ;p5 ' de la línea de demarcación. Esta bahía corre con 
la i^la de Managua ENE., OSO., en cuyo tránsito hay 
muchas islas i y el: Cabo del NE. de Borneo corre con 
QuipitE.iNE.,0.iSO 'i 

La isla de Borneo es grande y , abundante de arroz, 
acucar , cabras 3 puercos y camellos ^: tiene canela, gen- 
gifcre, jiii/abplanos , otras drogas y canfora , que vale mu- 
fibo y^ditftíi^qii^ cu^jiílo n^ueren se; embalsaman con ella ^: 
oriai' tgitíbien unos , érboks ; cuyas hojas cayendo en tierra 



iííil :' '■>:.' ' ■ 'I '■'...'..' , í^":)''' UVÍl lí^ú'-J J-.j 



a Herrera, Dec, 3.*, lib. I.°, cap- xo , pcíg. ID. 

3 Extractos del Cosmógrafo mayor de Indfias D. Juan Bautis- 
ta Muñoz ; y relación de las personas que fallecieron én la Ar- 
mada hasta el regreso de la nao /Victoria , y sé halla en el Archivo 
general de Indias de Sevilla entré los papeles traidos de Simancas, 
legajo I.*' . . r 

4 Herrera, De'c. 3.* , lib. I»** ^\capi'lo , pág. l5 y l6» 

5 Docun^nto , núm. 221. 

6 Herrerk , Déc. 3.*, lib. i.®,cap. 10, pág. i^. 

7 Herrera , ídem , y Documento núm. a?. 



PHIMERO DE MAGALLANES. 73 

andan como gusanos \ La gente consta de moros y genri- i5ar. 
les^ se bañan á menudo, traen todos escofias de algodón: ' 
usan letras y escriben en papel de cortezas de árboles: es- 
timan mucho el vidrio, lienzo, lana, cobre, fierro, ar- 
mas y azogue. En las batallas ponen al Rey el primero^ 
que no sale sino á caza y á la guerra ; solo le hablan sus 
hijos y muger, y los demás por medio de cerbatana: la 
ciudad es grandísima, y sus casas son de madera con por- 
tales , á excepción de la del Rey , templos y casas de se- 
ñoras "". • 
Partieron los castellanos de la barra de Borneo á prin- 
cipios de Agosto , y tomando el mismo camino por donde 
hablan ido *, fueron costeando la isla con buen tiempo 
en demanda de algún puerto para recorrer las naos ; pero 
baró la Capitana y en un dia y su noche dio tantos gol- 
pes que parecia hacerse pedazos ; de noche tuvieron una 
tempestad, y al amanecer con la creciente de la marea 
salió á flote la nao. Continuando su camino hallaron \Xn 
junco el dia 15 de Agosto, y abandonándolo la gente lo 
tomaron : habia en el mas de treinta mil cocos que se re- .oíc-ujoO 
partieron en los buques , y encontraron en la misma costa '^ ' ~~ 
una ensenada , donde se detuvieron treinta y siete dias 
dando pendol a las naos ^. 

Estando para salir de aquella ensenada acordaron de Setiembre, 
quitarle el cargo de Capitán mayor al portugués Juan ■ 

Caraballo, á quien procesaron ^ porque no observaba las 
instrucciones Reales , volviéndolo á su ejercicio de Piloto 
mayor ; y pusieron en su lugar elegido entre todos a Gon- 
zalo Gómez xJe Espinosa , haciendo capitán de la nao Vicr 
toria á Juan Sebastian deElcano, que habia salido de Caís- 
tilla de maestre de la nao Concepción ^: era el maestre 



1 Herrera , Dec. 3.^ , lib. i.°, cap. lo, pág. i6 , y Oviedo 
2.* part. , lib. 20 , cap. 5 , fol. 16 v. '^ "fíli I. 

2 Herrera, Dec. 3.*, lib. 1.° 5 cap. 10, pág. i^. ^^ ^ 

3 Documento núm. 22. 

4 Herrera, Dec. 3.^, lib. I.°, cap. 10, pág. 1 6. 

5 Documento niím. 2 5. 

6 Herrera , Dec. 3.* lib. I.°, cap. 10, pág. 16. 
TOMO IV. K 



74 VIAGES AL MALUCO. 

i5ar. Juan Batista de Poncevera ', los tres gobernadores de la 
== Armada , y Martin Méndez contador de ella ^ 

Contíuuaron su camino en demanda de los Malucos, 
óMolucas, y el dia siguiente apresaron un junco, aun- 
que quiso defenderse, junto á una isla que nombraron 
Trinidad \ En él hallaron al señor de la isla Puluan, ó 
Paragua , llamado Tuan Maamud , vasallo del Rey de 
Burney, ó Borneo , á su hermano Guantayl , á su hijo 
Tuan Maamed, de diez y ocho años, y ochenta y ocho 
hombres que con ellos Iban de la ciudad de Burney para 
la isla Puluan; los tenian prisioneros por el proceder del 
Rey de Burney con las naos, y en 30 de Setiembre le 
propusieron al señor de Puluan que si queria la amistad 
del Emperador de Castilla se le daria carta de seguro, con 
la cual ningunas naos de Castilla le harian daño , y que 
él habia de darles bastimentos á trueque de dinero ó mer- 
caderías : convino en ser amigo y servidor del Rey , y en 
darles bastimentos dentro de ocho dias "^ de una ciudad que 
estaba en la ribera a la cual se acercaron \ 
Octubre. El i.° de Octubre juraron guardar las paces los espa- 

== ñoles tomando un crucifijo en las manos ; y Tuan Maa- 
mud, y su hermano é hijo poniendo el dedo en la boca, 
y luego en la cabeza : el 7 de Octubre dio cuatrocientas 
.yvXúi medidas de .^rroz , veinte cabras, veinte puercos , cien- 
síiiii;:^^^ to cincuenta gallinas , y una carta para el Emperador : se 
lei5 volvió el junco , los ochenta y ocho hombres , unas 
lombardetas de bronce que se le habián tomado porque 
decia necesitarlas por los cafres de dicha isla y comarcanas, 
y se le dieron algunas ropas de seda, paño &c. ; todo lo 
cual se trató por lengua de un moro que entendía algo el 
castellano ^ 

Siguiendo su derrota, en que pasaron entre el cabo 

1 Herrera , Dcc. 2.* l¡b. 4.° ? pág. 102. 

2 Documento núm. 2,y. 

3 Herrera, Déc. 3> , lib. I.° , cap. 10 , pág. 1 6. 

4 Documento núm. 27.^ 

5 Herrera, Dec. 3.* lib. i.°, cap. 10 , pág. 16. 

6 Documento núm. 27. 

JUO'i 



PRIMERO DE MAGALLANES. J^ 

dé la isla Borneo y Puluan , fueron á dar á la isla Cua-^ i6:¿i, 
gayan : continuaron la misma derrota para ir á buscar la == 
isla de Quipit por el lado del Sur : estando entre Quipit y 
Cuagayán vieron a la parte del Sur una isla que se llama 
Soló ó Sooloo, y se halla en altura de 6" : les dijeron que 
en ella hay muchas y gruesas perlas ; que el Rey de aque*. 
lia isla tenia una como un huevo * , y que las conchas 
en que se crian son tan grandes , que el marisco ó comida 
que se sacó de una pesaba sobre cuarenta y siete libras *. 

, Continuando aquella derrota hallaron tres .isletas , y 
mas adelante una isla llamada Jagima , donde les dijeron 
que hay muchas perlas : esta isla se halla en 6° 50' ; corre 
con Soló NE. i E. , SO. i O. ; está enfrente del cabo de 
Quipit ; entre este cabo y la isla hay muchas isletas , y es 
menester llegarse hacia Quipit ; este cabo de Quipit está 
en 7"^ 15, y corre con Poluan ESE , ONO \ 

Hallaron aqui un junco, cuya gente con alfanges y 
pavéses. 11 amaba á las naos que por la calma no podian ir 
á él , pero enviaron los bateles armados con treinta hom- 
bres cada uno : abordaron al junco , mataron, veinte mo- 
ros , prendieron treinta "^ , y murieron quemados dos cas- 
tellanos ^ , ademas de haber algunos heridos.' Preguntan^ 
do al piloto del junco por las islas de los Malucos , contes* 
tó que no sabia de ellas , pero los moros presos dijeron 
que lo sabían ^. . 

Costearon por la parte del Sur la isla de Quipit al E, 
i SE. hasta unos islotes : á lo largo de la costa hay muchas 
poblaciones , gengibre y canela muy buena de que hicie^ 
ron alli alguna compra : continuaron al EJSE. hasta ver 
un golfo; después al SE. hasta avistar una isla grande; y 
siguieron al cabo del E. de la isla de Quipit donde hay 

. ■ ' : ' '■ '. .'í'iditííñv 

1 Documento niím. 22. '~«— — 

2 Oviedo, segunda parte, lib. 20, cap. I.° fol. 10 vuelta; y 
Documento núm. 24 , párrafo 16» 

3 Documento núm. 22. 

4 Herrera , Dec 3.* , lib. I.*», eap. 10 , pág. 16. f 

5 Documento núm. 27. ijL'r>o<I 2 

6 Herrera , Dec. 3.* , lib. I.*», cap, 10, pág. i^¿ín?H d 



7^ VIAGES AL MALUCO. 

1 52 1, una gran población en que se coge mucho oro de un rio 
=— = caudaloso. Este cabo está en 191^ 3oMe longitud del me- 
ridiano ^ 

El piloto del junco apresado iba dirigiendo las naos á 
unas islas donde aseguró que cargarian clavo ; pero men- 
t4a., porque era natural de ellas, y pensaba escaparse 
alli \ Dejaron pues la isla de Quipit siguiendo el rumbo 
del SE. _, y vieron una isla llamada Sibuco ; después fueron 
al.SSE. y vieron otra nombrada Virano Batolaqtie ^ Cos- 
teando esta experimentaron una borrasca que la aguanta- 
ron á palo seco ^. Continuaron el mismo rumbo hasta el 
cabo de esta isla, y luego vieron otra llamada Candicar; 
fueron al E. entre las dos hasta estar tanto avante de esta , 
donde embocaron entre Candicar y otra que se llama Sa^ 
rangani, y en esta surgieron. Estas dos últimas islas es- 
tan en 4 ' 40.^ ; el cabo S. de Sibuco en 6 ' ; el cabo de Vi- 
rano Batolaque en 5°, y el cabo de Quipit corre con 
Candicar NNO. SSE/sin tocar en ningún cabo \ 
■-:.: Habiendo fondeado fue á bordo un señor en un pa- 
•ráo; preguntó adonde iban _, y sabido que á los Malucos, 
^ijo que alli habia un piloto que los guiarla ; pero que 
queria ser bien pagado ; se le dio luego cuanto pidió, por- 
que lo queria dejar á su muger ; y entrado en la nao , se 
lialló que era hermano del otro piloto que llevaban ; ha- 
bló un rato con él , y luego se metió en un paráo para 
escaparse ; pero algunos castellanos fueron tras él , y le 
TX)lvieron á bordo agarrado por los cabellos , por lo que 
-huyeron los demás paraos que estaban alli : á poco rato 
•jsalieron infinitos contra las naos ; pero estas ya iban a la 
yela , y por algunas piezas que les dispararon no siguie- 



ron ?, 



Noviembre. De Sarangaui fueron al S. i SE. hasta estar enfren- 

1 Documento núni. 22. 

2 Herrera , Dec. 3.* , lib. I.°, cap. I O , pág. l6. 
Z Documento núm, 22. 

4 Pigafetta , París , año 9 , pág. I Sp y I^O. 

6 Documento núm. 22. 

6 Herrera , Déc. 3.* lib. i.° , cap. 10, pág. I^. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 77 

te de una isla llamada Sanguin 6 Sangi yj entVQ las dos t5ai. 
hay muchas isletas que quedan á la parte del O. Esta isla == 
está en 3° 40' '. 

En las naos llevaban encima de la tolda á los dos her- 
manos pilotos con grillos , y á un hijo muchacho , para 
que dirigiesen la derrota , y navegando cercanos á una isla 
que costeaban con poco andar por la calma , á media no- 
che se tiraron al agua los dos pilotos, con sus grillos , y 
con el hijo , y al otro dia supieron por algunos paraos que 
fueron á las naos , que los pilotos estaban presos , y que 
el hijo se habia ahogado "". 

Refrescando el viento siguieron" el viage con toda la 
gente disgustada por la falta de piloto, pero un moro que 
estaba herido , y era de los treinta que apresaron en el 
junco, dijo que se hallaban a cien leguas de las islas de 
los Malucos , y que él los guiaria \ 

De Sanguin fueron pues al S. i SE. hasta una isla lla- 
mada Sian; entre ellas hay muchos islotes, y esta isla 
está en 3° justos '*. 

De Sian siguieron al S. i SO. hasta una isla nombrada 
Faginsara : está en 10° 10' , y esta isla corre con Saran- 
ganiN. iNE., S. i SO. ', 

De Paginsara fueron al S. ^ SE. hasta estar entre dos 
isletas que corren entre sí NE., SO.; la del NE. se llama 
Suar , y la otra Mean : la una está en i? 45'., y la otra 
en 1° 30' \ 

El moro les dijo que ya estaban cerca ^ ; y de Mean si- 
guieron alSSE: * con poca. vela de noche :: la mañana si- 

1 Documento núm. 22. . 

2 Herrera , Dec. 3.* , lib. I , cap, I O , pág. l6 y 1 7. 

3 Herrera , ídem , pág, in, 

4 Documento núm. 22. 

5 Documento núm. 22 , pero los 10° I Ó' en que dice está la /j/a 
Paginsara deberán ser mas bien 2° 10' , pues habiendo dicho que 
la isla anterior nombrada Sian estaba en 3° justos (que eran de la- 
titud N) no podía haber aumentado latitud navegando al S ^ SO. 

6 Documento núm. 22. 

cíi,7 Herrera, Déc. 3.*, lib. I.®, cap. 10 , pág. I7. 

o Documento núm. 22. ,7-4: . i;;; 



jB VIAGES AL MALUCO. 

i5a.r. guíente, que- fi^e el día 8 de Noviembre ^ , vieron en 
efecto las islas de los Malucos , y después se dirigieron al 
E. : embocaron entre Mare y Tidore que eran dos de ellas ", 
y en Tidore surgieron junto á la villa , por ser muy acan- 
tilado el fondo ¡hicieron salva, envió el Rey dos criados 
á saber quiénes eran, y recibió gran placer de su llegada ^ 
Desde la salida de Zebú hasta aqui fallecieron cinco 
individuos , sin incluir los tres que quedaron en Burney ''. 

§.v. 

Naos de la expedición de Magallanes en las islas Mo- 
z¡¡ Jucas, : .^- .^ , 

El Rey áe Tidore se llamaba Almanzor ^, y prece- 
diendo recado fue el dia 9 / á las naos en una barca vesti- 
-do de una rica camisa de aguja labrada de oro, un paño 
blanco ceñido hasta el suelo , descalzo , en la-cabeza lle- 
vaba un hermoso velo de seda en forma de mitra , y dijo 
á los marineros que estaban ocupados con las boyas que 
íuesen bien llegados. Entró pti la nao capitana y se tapó 
las narices por el olor del tocino, porque era moro. No 
habían pasado cincuenta años desde la entrada de los mo- 
roi en aquellas islas , que antes eran habitadas de gentiles, 
y. aun estaban en las montañas ^. 

Los castellanos le hicieron acatamiento ; .le presenta- 
-ron en nombre del Emperador una silla de terciopelo car- 
mesí, una ropa: de terciopelo amarillo., un sayón de tela 

I Herrera , Dec. 3.* , lib. I.° , cap. 10 , pág. 17. 
a Documento núm. 22. 

3 Herrera , Dec. 3.* , lib. I.° cap. I O , pág. 17 5 y Documento 
núm. 27. 

4 Oonstade^ la relación de las personas • que- baa fallecido en la 
Armada desde sd salida de San Lúcar en i5i9 hasta el regreso de 
la nao Victoria en i 52 2 , y se halla en el archivo general de Indias 
de Sevilla entre los papeles traidosde Simancas , legajo l.° 

5 El Documento núm. 27 le nombra Zuratan Manzor. 

6 Herrera, D¿c.3.^,Ubj 1.°, cap. II , pág. 175 yDocumento 
núm* 27. •^' > . -íJíj -íi" 



PRIMERO DE MAGALLANES. 70' 

de oro falso, cuatro varas de escarlata, una pieza de da-^ iSar. 
masco amarillo , otra de lienzo , un paño de manos labra- = 
do de seda y oro , dos copas de vidrio , seis sartales de lo 
mismo, tres espejos , doce cuchillos , seis tijeras y seis pei- 
nes : dieron á su hijo una gorra, un espejo y dos cuchi- 
llos ; y á los caballeros que entraron con ellos en las naos 
otras cosas semejantes '. 

Le pidieron licencia de parte del Emperador para en- 
trar en su isla y negociar en ella ; la dio con mucho gus- 
to, y dijo que mataren á quien los enojase: miró el es- ■ 
tandarte con las armas Reales, y el retrato del Empera- 
dor; pidió que le mostrasen la moneda, y el peso que te- 
nia; y habiéndola visto, dijo que sabia por su astrología 
que hablan de ir alli cristianos á buscar especería , que la 
tomasen en buena hora ; quitóse la mitra , los abrazó , y 
se fue "", 

Los castellanos bajaron á tierra á refrescarse; al cabo. de- 
cuatro dias le pidieron la carga del clavo para las naos; 
dijo que hiciesen el precio ; supieron alli que cuatro quin« 
tales de clavo vallan entre los de la isla dos ducados ; y 
pasando algunos dias sin darles carga, dijeron que querían 
salir , lo cual sabido por el Rey , fue á la capitana , y 
dijo que ¿por qué se querían ir? Que no daria él buena 
cuenta de sí , pues ya había enviado á decir por las otras 
islas que llevase clavo quien quisiese, porque sin su licen- 
cia no lo harían ; y que él quería jurar en su ley que en 
su puerto estarían seguros, y que les cargaría las naos de 
clavo, siempre que el capitán jurase de no partir de su 
puerto hasta que las naos estuviesen cargadas \ 

Fueron dos moros á tierra, y llevaron á las naos un 
bulto que uno de ellos no lo podía conducir mayor con 
ambas manos ; pero iba cubierto con ricos paños de seda, 
y los castellanos no pudieron ver lo que había dentro : puso 
Almanzór las manos en él, y después sobre la cabeza y 

1 Herrera , Déc. 3.* , lib. I.® , cap. 1 1 , pág. I7 ;y Documento 

2 Herrera, ídem. ?s}r,-í1 44 

3 Herrera, Ídem., . , .,^^^ ^ ^.^ .^.. , .í>wH C 



;a 



8o VIAGES AL MALUCO. 

iSai. en los pechos, y con esto volvieron el bulto á tierra. El 
= Capitán Gonzalo Gómez de Espinosa , ante una imagen 
de nuestra Señora hizo también su juramento, y quedó 
asentado que siempre Almanzor seria amigo de los Reyes 
de Castilla, y que daria clavo, y las otras especerías cuan- 
do á su isla fuesen castellanos , á cierto precio que concer- 
taron se pagaria en lienzo , paños y sedas ; y luego los 
nuestros le dieron treinta moros que llevaban cautivos en 
las naos , con lo que el Rey se alegró mucho \ 
Diciembre. Fue á Tidore , Córala , señor de Terrenate , sobrino 
= de Almanzor, á darse por amigo y vasallo del Rey de Cas- 
tilla : fue también Luzuf, rey de Gilolo, amigo de Al- 
manzor , y á ruego de este "" acudieron los Reyes de Ma- 
quian y de Bachian á ofrecerse por amigos y tributarios 
del Emperador , con todos los cuales se hicieron paces en 
Noviembre y Diciembre. El de Bachian estaba muy mal 
con los portugueses, y habia muerto á algunos de ellos ^ 

En breve tiempo se cargaron las naos ; el capitán ma- 
yor recibió de Almanzor , Lazuf y Córala , presente y 
cartas de sumisión y vasallage para el Emperador, rogán- 
dole el primero que, le enviase muchos castellanos para 
vengar la muerte de su padre (á quien mataron en la isla 
de Buru, y echaron al mar su cadáver '^), y quien le en- 
señase la Religión católica y costumbres de Castilla; me- 
tió á bordo muchos papagayos rojos y blancos que no ha- 
blaban bien ; miel de abejas, que por ser pequeñas les lla- 
man moscas , y otras muchas cpsas , con algunos jóvenes 
de las islas para llevarlos á Castilla;' y estando ya con las 
vergas izadas , despedidos del Rey y de toda su gente, se 
descubrió en . la nao Trinidad , que era la capitana , una 
agua por la quilla , que para tomársela fue necesario des-^^ 
cargar '. .- ^ — ^ - 

o;uyxa^aÍarcmiOfitO;(^isin/pod£Xjreiipediar aquella agua/ 
y n^odn^ r;! --ido? ?^)nn?.'jh v J^ no ?X)nmi ?.v.[ -ik^íinnúA 

1 Herrera , Dec. 3.* lib. 1.° , cap. 1 1 , pág. 17. 

- 2 Herrera , ídem , pág. lyy 18. 

3 Documento , núm. 27. 

4 PigafeUa, París , año 9 , pág. 187. 

5 Herrera , Déc. 3.» , HÍ). l.^ , cap. 1 1 , pág. 18. 



PRIMERO DE MAGALLAKES. 8 1 

porque diariamente hacía mas.., y determinaron dar de iSii. 
quilla á la nao para carenarla ; pero. esto, exigía la deten- = 
cion de tres meses, y acordaron que el capitán Juan. Se- 
bastian de Elcano partiese en la nao Victoria para Casti4 
lia por la vía de la India que hacían los portugueses, lle- 
vando las cartas de los Reyes Malucos y otras cosas que 
debía conducir Gonzalo Gómez de Espinosa ; determinan- 
do también que cuando estuviese carenada la nao Trini- 
dad tomase la vuelta de Panamá,, para que descargando 
alli, y pasando la carga al mar del N. (.como muchas ve- 
ces habían dicho .<iue se haría ).^ pudiese la especería irá 
Castilla. Partió pues la nao Victoria, y la Trinidad se 
quedó carenando ', q \20mumm 



cí 



Islas de los Malucos, sus latitudes , algunos <ldesus> 
arrumbamientos y producciones.', ¿isa 8i.wL 

Islas. ^^^¿[iíüilíí ^ '¿ÚA'/jZOÍíX ¿3^ 

1 . \: ^üjíasiioT oh lú 
.^Terrenate.... i .„. op\ : i 

**—Tidore...*...^.. .......... o .... 3 q f Estas cuatro isl^ 

_Mare...^.»..^.>i.;....„. o .... 15 | ^Q^^?» N- ^ ^ . 

— MQtíl......^^^.>.fc„íV! P^ *4i¿i 994 ^<, i i)ir)w ií¿ iul 

s. 

— Maquian o .... 15 

Cayoan o .... 20 

Laboan.... o .... 35 

. ' — Bachían«.^...^...„.. i .... 00 

Latalata.. i .... 15 i» -^ íUj 

Las islas son pequeñas, distan poco entre sí> y la 

I Herrera , B^c. 3 *, lib. l», , cap. X t, págVÍB, insTr-^H P» 
a Documento uwjlí 22, ■ a .dií ^ ^J-iiíq íLaiP¿fit ^ üJjt-ivO (> 
TOM. IV. " ^ L 



8á VIAGES AL MALUCO. '^ " 

r52i. principal esTerrenate ' que tiene un volcan* ; esta y la de 
' de Tidore son altas, cada una parecida á un pan de azú- 
car /y las otras mas bajas y llanas ^ Al NO. de Cayoan, 
tbboanv Bachian.y Latalata hay otras islas pequeñas , y 
ár la parte del SE. de todas está la de Gilolo , que es muy 
grande^. . ->• 

í Motil está «u la equinoccial y en longitud de 190° 
jb^il'iBachian corre con Terrenate ENE., OSO. Látala- 
ta con Terrenate NNE. , SSO.; Motil con Cayoan y con 
JagimaNOy SE , las cuales con la isla de Quipit corren 
directamente nde' NE i N, á SO i S; pero en las nave- 
gaciones no se atreven los prácticos á seguir estos arrum- 
bamientos, porque dicen que hay en ellos mi^chos bajos, 
y por lo mismo fueron las naos por otro camino costeando 
dichas islas ^. 

Las seis islas que van señaladas con una rayita á la 
izquierda son todas las que tienen clavo, y algunas nue- 
ces moscadas , pero el clavo abunda mas en las cinco is- 
las de Terrenate, Tidore , Motil , Maquian y Bachian; 
aunque Gilolo tiene clavo , es muy poco ''. 

Las expresadas cinco islas , y otras de su alrededor, 
producen canela y gengibre , ademas del clavo y nuez 
moscada ^. El árbol de la canela 6- cinamomo nz.cQ en luga- 
res secos formando varas largas,- y no da fruto alguno; 
es semejante ál granado de España ; su corteza con el ca- 
lor se abre y separa del tronco ; de&pues de dejarla un poco 
al sol se la quitan, y esta corteza es la canela ^. 

1 Herrera , Dec. 3.* , lib. I.° , cap. 1 1 , pág. 1 8. 

2 Argensola , \\]í, i .** , pág. i O. . . . 

3 Herrera , Dec, 3 ^ , lib. I.° cap. 1 1 , ,p4g. 1 8, 

4 Documento núm, 22. 

5 Documento icíem , pero en- una misma toja menciona Albo dos 
veces las latitudes de ias .islas de los- iMlaluco's:,: y l'á longitud de Mo- 
til , señalando en Cc^/i ocasiojí situaciones algq distintas ; y no pu- 
dicndo conocer cuáles juzgaba mas exactas , se expresan aqui las de 
la primera vez. 

6 DoCume¿t(rnTÍ«':'"Í2.^ ' " I^'i ''*'' 
j Documento núm. 22. 

8 Herrera ,J)ep.: 3.=^ ,ílib* I .° , casp. 1 1 , pág. 1 8. 

9 Oviedo , segunda parte , lib. a o , fol. 1 1 vuelta. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 8-^ 

El gengíbre, 1q hay en todas las, islas de este archi- i52r. 
piélago, una parte se siembra y otra nace por sí; pero el " 
sembrado es el mejor ; la yerba del gengibre es semejante 
á la del azafrán de España; nace cuasi deL mismo modo, 
y la raiz es el gengibre \ 

El árbol del clavo es grande y grueso , su Hoja pare- 
ce la del laurel, y su corteza de oliva ^ Los clavos nacen 
en el extremo de cada jania, brotando antes un; vasillo, 
del cual sale fuera la flor que es como! azahar; la. punta 
del clavo está asida al extremo de la rama, y cada uno 
va creciendo hasta que queda en su perfec¿ion ^restos cla- 
vos salen en racimos como yedra ó espino y enebro ; al 
principio son verdes, luego blancos, en madurando en- 
carnados, y estando secos con el calor del sol se vuelven 
negros, que es como los traen á Europa, y lo rocían con 
agua salada (para que no se muelan y mantengan su vir- 
tud): se cogen dos veces al año, y para conservarlos des- 
pués de sazonados los guardan en silos hasta que los mer- 
caderes los llevan á otras partes. Estos arbolea nacen es- 
pesos en riscos altos ó en collados donde los cubre la, nie*- 
bla una ó mas veces al dia, y no los hay en los llaiip^ y 
valles: la gente de aquellas islas repartió entre- sí- las sel'- 
vas de clavo , distinguiendo sus porciones como nosotros 
las viñas , de modo que cada uno conoce bien su heredad '^. 
El árbol de nueces moscadas es alto y extiende los ramos 
cuasi como el nogal de España: la nuez nace cubierta de 
dos cortezas como nuestras nueces ; al principio es como 
un vaso peloso, debajo del cual Hay una cubierta sutil en 
forma de red abrazada á la nuez, y la flor de esta fri^ta se / 

llama macis ó macia, que es cosa preciosa : la otra cu- 
bierta es de leño semejante al de nuestras nueces ó cas- 
cara de avellanas, dentro delcual está Ja jiuei^ ,|noscáda,/f. 

'.-■i. i^* .^ - - - ..•(; '-- - ■■ .. «.i-i.i;»q I , ''^'(^'^.^ ^'? • f^'-''' ' '' 

niiiiM 5 Oviedo, 2 * part., libido, M.ilW ''n} Rcoiiiíq 
^ a Herrera , Dec. 3.*, lib. I.®, cap. 1 1 , pág.^ifBv^"'-^ \ t ¿"j '*! 

3 Oviedo , 2.* part. , lib. 20 , fol. 1 1 v. ' ■ " "f'>'> •>f> i'VifMvy.^ 

4 Herrera , Déc. 3.^, lib. i.'^», cap. II, pág.írB^»' y Oviedo, 
a.^ part. , Hb. 20 , fol. II V. ...,.,,,.. ^.^ 

5 Oviedo , 2.* part. , lib. 20 , fol. ll v. y fol. ra. P «íiajjjkj[ 



S}^ .n^v yiAGES AL MALUCO. 

iSai. Herrera en la Déc. 3."*, lib. i.°, cap. 11^ p% 18 redu- 
' ce la descripción de este árbol á éstas palabras: ,,E1 árbol 
que cria las nueces moscadas parece, carrasca^ y asi nacen 
como bellotas , y el dedal que tiene es almástiga." 

Hay en estas islas unas avecillas llamadas mamuchos ó 
manucodiatas que tienen la pluma de lindo color, no to- 
can en la tierra sino cuando muertas se les ve caer por 
el aire ; no se sabe donde crian , ni qué comen , y nun- 
ca se corrompen ni pudren. Los mahometanos de aquellas 
islas creen que nacen en el Paraíso, lugar donde supo- 
nen estar las almas de los; que mueren , y aquellos Reyes 
les tienen tal veneración que cuando salen á una batalla, 
-aunque van en la delantera , se tienen por seguros sin 
poder ser muertos , sino vencedores , teniendo ese pájaro. 
Los castellanos juzgarpn que se mantenían del roció y flor 
de las especias, y los traian por plumages \. 

1 Herrera , Bec. 3.*V lib. i .<*; cap. r í , pág. 1 8. — Oviedo , ü.^ 
part. , lib. 20 , fol. ii, layiyv. ,y Documento núm. a4 , §. 17; 
poro debe haber varias clases de manucodiatas ó pájaros del Paraí- 
so , porque Herrera en el lugar citado dice que tienen las piernas 
del largo de un palmo , y que no tienen alas , y nosotros hemos visto 
en Madrid en l83l tres de estos pájaros traidos de Manila adonde los 
habían llevado de la isla do Terrenate ', dos de ellos eran del todo 
iguales , con el pico del largo de una pulgada , la cabeza chica , el 
cuerpo desde la punta del pico era de siete pulgadas de largo, y 
hasta el extremo de la cola de trece ; y tenian alas , y no piernas ni 
pies. La cabeza hasta los ojos era de pluma negra afelpada ; desde 
alli, lo restante de la cabeza y parte superior del cuello , de color 
amarillo, que mas ahajo degeneraba en dm'ado, y la parte inferior 
del mismo cuello de verde Tiermoso, las alas y cola de color de ca- 
fé algo claro : debajo de las alas les salían del cuerpo plumas ama- 
rillas y blancas ^ las amarillas eran las de arriba de nueve á diez 
pulgadas de la.rgo , y las. blancas las de a-bajo del largo de media 
vara , cuyas plumas cubrian por todas partes la cola del pájaro , y 
formaban un hermoso plumero , semejante á los que suelen usarse en 
los sombreros : en lugar de piernas á cada pájaro le salian de la ra- 
badilla dos plumas que á las cuatro lí cinco pulgadas ya no tenian 
pelos , y continuaban como do&> cordones que parecian cuerdas de 
guitarra de color de café, como las alas y cola , y algo mas largos 
que Jas plumas .blancas. El tercer pájaro se diferenciaba de los dos 
expresados en ser rojas y poco mas largas que su cola todas las 
plumas que. le salian de debajo de las alas , y en que de la raba- 



PRIMERO DE MAGALLANES. 8$ 

Es notable la poligamia de los Reyes de estas Islas, que ^^^.i. 
todos eran moros: según informaron á los castellanos, Al- =— 
manzor tenia veinte y seis hijos é hijas, y 200 mugeres; 
pero no obstante era celoso, como lo son todos aquellos 
isleños; y el Rey de Gilolo contaba otras tantas mugeres 
ó mas, pues decian que tenia seiscientos hijos '. 

§^VI. 

Nao Victoria al mando de Juan Sebastian de Elcano 
de regreso de las Molucas para España. 

Salió esta nao de Tidore el dia 21 de Diciembre 
de 1 5 2 1 * con sesenta compañeros , inclusos trece indios 
naturales de aquella isla ^ , y fueron a la isla de Mare, 
donde se proveyeron de leña, partiendo de aqui el mis- 
mo dia al SSO. en vuelta de Motil , de donde se dirigie- 
ron por el mismo rumbo á Maquian, y de alli siguieron 
al SO. corriendo por las demás islas que quedan expresa- 
das hasta la de Latalata '^. 

De Latalata fueron al SO. ~ O. hasta la isla llamada 
Lumutola; a su parte del O, hay otra nombrada Sulan, cu- 
yas islas tienen muchos bajos : de alli tomaron la vuelta 
del S. hacia una isla llamada Buró , y en medio de estas 
tres hay otra que se Ihma TenadoiA E. de Buró se ha^ 
lia una muy grande que se nombra -/^wZ'ow, donde se ha- 
cen muchos paños de algodón, y entre esta y la de Buró 
hay unos islotes que piden resguardo, y por eso se debe 

dillaj en lugar de Ids cordones' de los otros , le salían á este dos 
cintas negras del largo de veinte y cinco pulgadas , del ancho de 
una línea y del grueso de un papel ; pero bastante fuertes , y cu- 
yo ancho era curvo en forma de media caña. Se dice que los hay de 
todos colores , y que con aquellos cordones ó cintas se agarran á la 
rama de un árbol cuando quieren. 

I Herrera , Dec. 3.*, lib. I.°, cap* il , pág. iQ^ 

a Documento núm. 22. 

3 Gomara , historia de las Indias , cap. ^8 , pág. ^I 5 y Pig^- 
fetta , Paris , año g , pág. 20a. 

4 Documento núm. a2* 



86 VIAGES AL MALUCO. 

1 52 r . costear la isla de Buró por la parte del E \ 

' ■ Las latitudes de estas islas son: Lumutola i^ 4J^ S.. 

Tenado 2° 30'.— Buró 3^, cuya latitud se observó el 27 
de Diciembre, en la parte del S. de esta isla ^ que corre 
con la deBachian deNE.f N. á SO.^ S., y está en longi- 
tud de 194^ — El 28 se hallaban en el parage de la isla 

de Buró, y de la de Bidia, que quedaba á la parte del E 

El 29 en latitud de 3° Ji' directamente con la isla de 

Ambón El 30 tuvieron bonanza El 31 estaban ENE., 

OSO, con la isla de Ambón distante cosa de doce le- 
guas ^ 

r522. El I. ^ de Enero se hallaban en latitud de 4° 45' 

Enero. El 2 en 5° 3 O ', y la derrota fue al SO El 3 hicieron 

^==^====' rumbo SSO. hasta la altura de, 6° 15', y después tomaron 
la vuelta del NO.— JEl 4 siguieron al NO. y estaban en 5° 

45'. El 5 Q\\6^ 14' .El 6 en 7°o2^ El 7 en 7^ 30', y 

el rumbo fue SO.— .El 8 en 8° oy' con el mismo rumbo ''^. 
Este dia 8 vieron unas islas que corrían de Oriente 
á Occidente ; embocaron entre dos de ellas nombradas La 
Maluco y Aliquira ; en su medio hay dos pequeñas , pero 
habitadas, que después de. embocar se dejan á mano de- 
recha ; y esta boca corre con Buró de NE. \ E. á SO. \ O. : 
Las islas todas corren del E.^NE. al O. \ SO., cosa de cin- 
cuenta leguas , que las anduvieron con tiempo tempestuo^ 
so de la parte del S.; y habiéndolas costeado surgieron en 
la última que se llama Malua y j- ^^tk qw 8° 20' S; las 
otras se nombran Llaman y Maumana , Cisi , Aliquira^ 
Baña , La Maluco ,P(mon y Bera ■. ; ^ . .; ;..- ! 

En Malua hallaron pimienta larga , y redonda \ la lar- 
ga nace de una planta semejante á la yedra , que se abraza 
á los árboles, el fruto está pegado al tronco, y -la hoja es 

t Documento , núm. 22. 

2 Documento ídem , que aunque poco antes dice que la lati- 
tud de Buró es de 3° 3o' se expresa- aqui la de 5° que después re- 
fiere , y resultó de una observación del 27 de Diciembre. 

3 Documento Ídem. , . • 

4 Documento , ídem. 

5 Documento j Ídem. 



PRIMERO DE MAGALLANES. 8/ 

como la del moral: la planta de. la redonda es casi seme- i522. 
jante á la otra; pero el fruto nace en espiga como la del == 
maíz; y todos aquellos campos estaa llenos de. estas : plan- 
tas \ 

Salieron de Malua y dirigiéndose al S. -hallaron la isla 
d€ Tiinor : en el lado del N. de esta isla hay un tramo de 
costa que corre de E. kO., y tendrá diez leguas de ca- 
mino ; era la tierra mas cercana; está en altura de 9""; cor- 
re con Buró de NE. J N. i SO.^ S., y se halla por longi- 
tud de 197^ 45': costearon aquel tramo de E. áO. hasta 
el pueblo de la Querú, y continuaron hasta el de Mam" 
hay, entre cuyos dos pueblos corre la costa de NE.^N., 
á SO.-^- S. *, y surgieron en Mambay junto á un puerto 
que se llama Batutara ^. 

La isla de Timor es grande con muchas poblaciones : Febrero, 
en ella hay sándalo muy bueno "^y gengibre , mucho oro y ' 
tenia muchos enfermos" de ¿'«^¿íj ^ i hubo alli una penden- 
cia entre algunos del buque ^, y ocultamente se fugaron 
de la nao / quedándose en tierra dos individuos de á bordo 
que eran un grumete nombrado Martin de Ayamonte ^ y 
Bartolomé de Saldaña, hombre de armas y page que ha-^ 
bia sido del Capitán Luis de Mendoza ^ :.en. la nao em- 
barcaron sándalo blanco y mas canela ^ ; y el dia 5 de Fe- 
brero se observó la latitud de 9^ 24'_. S ^. 

I Herrem , Décl S.*,' Iiíu^'í4>/>^;lc^ »i?$c»pfegí':lia5)íy!Í)viedo, 
aApart.:,lib. 20jíbl. I7V» í;,Loí a>I k oíA O!r>o yí^mo;,L- 
a Documento núni. 112. r ; /^ , , ? ; .^' , 

3 Consta de la relación de las personas ^ue Caílecíerón ^éñ. la 
Armada desde sn salida de S. Liticar en í 5l^ , hasfa el regreso de la 
nax) Victoria en i §22 , y se halla en el Archivo general de Indias de 
Sevilla entre los papeles traídos de Simanoas , legajo 1.° ^ 

4 Documento núm. 22. p 

5 Herrera 5 Dec. 3.*, lib, 4.f, c^p. I .*^, pág. 1 1 o. 

6 Herrera , Ídem. "? 

7 Consta de la relación ya citada de las personas que fallecié- 
rda en la Armada hasta el regreso de la nao Victoria, ,y s'0 halla en 
el Archivo general de Indias de Sevilla entre los papeles traídos de 
Simancas , legajo i .° 

8 Herrera, Dec. 3.*, lib. 4.*', cap. I.°, pág. tío. 

9 Documento núm. 22. ..n 



S8 .^ VÍAGES AL MAIÜCO. 

Salieron de Mambay^ y el día 8 de Febrero observa- 
ron la latitud S. 9° 10' estando en la cabeza del O. de la 
isla de Timor , la cual con el cabo del E. corren ENE. , 
OSO. — El 9 observaron la latitud 9° 35' estando en el 
cabo mas foráneo de toda la isla, de donde. va huyendo 
la costa al SO. y al S.— El lo observaron 9"^ í¿8'¡, y el 
cabo de toda la isla les: quedaba al S. — El zi. observa- 
ron 9° 35', y estaban, en bonanza. —El 12 continuó la 
bonanza , y se hallaban con poca diferencia en el parage 
del dia anterior. — El 13 observaron 10^:32' ; estaban cer- 
ca de dos islas que corren con el cabo del O. de Timor 
de ESE. á ONO. ; desde aqui emprendieron la derrota para 
el Cabo de Buena Esperanza , dirigiéndose al OSO , y este 
dia perdieron de vista la isla de Timor '. 
Marzo. El dia iP de Marzo en latitud S. 26° 20' seguían al 

rumbo del OSO. — El dia 9 en latitud S. de 35° 52^6$ 

escaseó el viento al ONO. ; capearon á palo seco, ysiguie* 
ron esta capa hasta el dia 14, en que después. de medio dia 
hicieron vela en vuelta del O. con muy poco viento. — El 
dia 16 en latitud 36^ 38^ capearon con el trinquete, y 
por la mañana dieron la mayor dirigiéndose al 0.~ SO. — 
El 1 8 en latitud de 37°.35 ', ¿lí^e el diario de Albo * : „ To- 
>5 mando el sol vimos una isla muy alta y fuimos á ella 
»para surgir, y .no pudimos tomarla, y amainamos y es- 
^> tuvimos al reparo hasta la mañana, y el viento fue O, 
»y hicimos otro bordo de la vuelta del N. con los papa- 
í> higos; y esto fue á los 19 del dicho, y no-pudimos to- 
» mar el sol; estábamos con la isla E. O. , y. ella e$táexi 38° 
»♦ de la parte del S., y parece que está deshabitada, y no 
»>tiene arbolado ninguno y boja obra de seis leguas." (Esta 
isla es la de Amsterdan^ue está por esa latitud, y en los 
84** de longitud. E. de Cádiz , según la carta construida 
por el gefe de escuadra de la Real Armada P. José de Es- 
pinosa;) 

El dia 20 también estaban E. Oi ífon la isla y y se di- 

:.tí8 

I DocumentoíideííUj - '• ' ' > -"-v- *'•'' ;"•■' ''*"• ,: '^'•■'^ ' 

a Documento Ídem. «ss .in/jn o!aomj/ou 



PRIMERO DE MAGALLANES. 89^ 

rigieron al NNO El 22 capearon vientos contrarios i522« 

hasta Ja mañana siguiente en que hicieron rumbo al NO. = 
— El 23 en latitud 36° 39' se dirigieron al O, y hasta 
el día 28 al O. ^ SO. O. y 0. 1 NO.— El 29 capearon vien- 
tos del O. con proa al S. hasta el medio dia siguiente que 
se dirigieron al OSO /y el dia 31 al O. con viento 
MNO \ 

El dia primero de Abril continuaron el rumbo del O. , Abril. 
y estaban en latitud 35^ 30^; y los dias 2 y 3 capearon == 

vientos del O Desde el 4 hasta el 6 se dirigieron al O. 

y OSO El 7 en latitud 40° 18' volvieron á capear has- 
ta el 10 que navegaron con los papahígos al ONO., O.^ 

y O. i SO El 1 5 en latitud 40° 24' tuvieron mucha' 

mar y viento del O. , y capearon con proa al N. hasta el 
dia 2 1 -, que en latitud 39° 20' navegaron al NNO. con^ 

gran viento SO El 22 y 23 se dirigieron al NO.^ N. 

y NNO. — El 24 en latitud 36^ 52' capearon hasta el dia' 
siguiente que navegaron al NO , y sucesivamente al ONO. ,- 
O. y 0.¿ NO. hasta el dia 30 que estaban en latitud de 
36^2/S. \ 

El ^ia 1° de Mayo fueron al O.fNO., y el 2 al Mayo. 
O. J SO. — El 3 capearon por la noche y después na vega- == 
ron a rumbos del ONO,^ ís^O.i O., y NO. hasta el dia 7 
que estaba:n en latitud de 33" 58' S., y se consideraban ya 
á 5 7 leguas al O. del Cabo de Buena Esperanza ; pero el 
siguiente dia 8 vieron tierra, cuya costa corria deNE.^E. 
á SO.^ O.; conocieron hallarse en frente del rio del ín- 
fante , distantes de él ocho leguas , y que estaban cosa de 
ciento y sesenta leguas al Oriente del cabo. Este dia ca- 
pearon con vientos del O. y ONO ^ 
., El dia 9 se acercaron á tierra y fondearon en la cdsta, 
que era nmy brava ; estuvieron allí hasta el dia siguiente 
en que el viento saltó al OSO. , y dando la vela prolon^. 
garon la costa buscando algún puerto en que fondear para 
hacerse de refrescos, porque la mayor parte de la gente 

I Documento núra. 22. «^J^ •'* ' 

a Documento ídem. .KiS .inífii 

3 Documento ídem. 
TOMO IV. 



90 VIAGES AL MALUCO. 

i322. estaba enferma; pero no hallando sitio en que surgir toma- 
= ron la vuelta de fuera para franquearse : á lo largo de la cos- 
ta vieron muchos humos ; la tierra era pelada sin arboleda 
alguna, y está en altura de 33'' '. Algunos deseaban que 
se f uese á Mozambique; pero los demás dijeron que antes 
querían morir que dejar de ir directamente á Castilla ^, 
El dia II en latitud 32"^ 51' se hallaban á cosa de 
i diez leguas á la mar en frente del rio del Infante : este dia 
y- parte del siguiente capearon en el mismo parage del 
dia 8, y después con viento SSO, de uno y otro bordo se 
franquearon mas — El 13 en latitud 33^ 58' con vien- 
to ElME. se dirigieron al OSO. ; tenian la tierra á la vis- 
„ ta y estaban N. S. con el rio de la laguna El 14 siguie- 
ron al OSO, y el cabo de las Agujas estaba al 0. 7 NO. 
distante siete leguas — El 15 en latitud 35° 35' se diri- 
gieron al ONO.; tenian el cabo de las Agujas al N.7 NE. 
y "dice el diario de Albo ^ : „ En esta costa hay muchas 
corrientes que el hombre no les halla abrigo ninguno si- 
no lo que el altura le da/' El 16 en latitud 35° 39' de- 
moraba el cabo de Buena Esperanza al ONO. , distante 
veinte leguas: se les rindió el mastelero y verga de trin- 
--^ quete , y estuvieron todo el dia al reparo con viento O — 
El 17 en latitud 3.5° 03' tenian el cabo de Buena Espe- 
ranza al ONO, distante diez leguas. — .El 18 en la mis-i 
nu latitud estaban á ocho leguas de aquel cabo con mu- 
cho viento y sin poder adelantar, porque el agua corría 
alENE;. 

El dia 1 9; ya les demoraba dicho cabo al ENE , dis- 
tante veinte leguas El veinte en latitud 33° 24' el ca- 
bo les quedaba al SE. ;^ E. , y la tierra inmediata distaba 
qiíiince leguas. — El 2 1 capearon vientos del NNO. y ONO., 
y la mar y corrientes los; llevaron al SSO. cosa de cinco le- 
guas..^El ü2r habiéndose dirigido al NO. estaban en lati- 

:;iiiq '- -■ ^ ■ r. : : ,^ - . -^ 

,.,^ t,.P9ííuiiienjtp núm. 2a. i 

2 Herrera, "Dec. 3.*, lib. 4.<', cap. I.**, pág. 1 10; y Oviedo, 
a.* part. , lib. 20 , fol. 18. 

3 Documpnto núm. 22. • ' , » 
¿L Documento ídem. H 



PRIMERO DE MAGALLANES. 9 1 

tud de 31'' S7', y les demoraba el cabo al SE. ^ E. dis- 'S^^- 
tante setenta leguas, y sucesivamente siguieron rumbos " 
del NO. y NO. ^N. hasta el dia 31 que estaban 12° 30' 
de latitud S '. ' -- 

El dia I? de Junio se dirigieron al NO., y siguieron junío^ 
á ese rumbo, al ÑNO., y al NO. I N. hasta el dia 7 al 8 ■ 
que estaban en laequinocial (y la cortaron por los 3 40' 
de longitud O. de Cádiz). Desde aqui continuaron aque- 
llos rumbos hasta el dia 1 5 que se hallaban en latitud N. 
9^ 46', se consideraban en la inmediación y al OSO. de 
los bajos de Rio Grande, y por la noche sondaron veinte 
y tres brazas \ 

El dia 16 navegaron al NO. doce leguas, estaban en 
latitud de 10^ 15', sondaron diez, doce y quince brazas, 
y dice el diario de Albo ^ : „ Los bajios corren NO. , SE., 
y este dia nos parecía que fuésemos al cabo de ellos y de 
la isla, mas las cartas no las hacen asi como ellas están, 
y es menester que los que van por aqui miren como 
van." — El 17 fueron al NO. y ONO., y estaban en lati*- 
tud 1 0° 47'. Las aguas los tiraron hacia el Rio Grande; 
sondaron diez, nueve, ocho y^cuatro brazas, y después 
fue creciendo el fondo» El 18 en latitud de ii*^ estu- 
vieron fondeados al E. de un bajo El 19 y 20 bordea- 
ron con viento SSE. y SSO., y sondaron entre doce y 

seis brazas El 21 estaban en el [bajo del Cabo Rojp, 

donde fondearon en ocho brazas. -wEl 22 se hallaban ocho 
leguas al S. del Cabo Rojo, y de noche fondearon. _^Ei 23 
navegaron seis leguas al SO. — El 24 los tiró el agua al 

OSO. cosa de siete leguas El 25 navegaron al NO. i O. 

ocho leguas — El 26 estaban en latitud de 11° J3'.^E1 27 
en latitud 12^ 03' se hallaban enfrente del rio de Casa 
Mansa; las aguas los tiraban al E., estaban en bonanzas y 
en treinta brazas de agua. — El 28 en latitud 12^ 41' les 
demoraba Cabo Verde al N. i NO El 29 estaban en la- 
titud 12^ 35', las aguas los tiraron cosa de ocho leguas al 

I Doc amento núrn. 2a, 
a Documento ídem. 
3 Documento idem. 



92 VI AGES AL MALUCO. 

1 522. O., y el rio de Gambía distaba veinte leguas El 30 na- 

= vegaron cosa de diez leguas al NNO. y el Cabo Verde 

distaba veinte y cinco leguas \ 
Julio. El dia I? de Julio navegaron diez leguas al NNE., 
== el Cabo Verde distaba doce leguas y la tierra mas cerca- 
....^_ -_ na siete; y habiendo llamado á la gente para tomar su pa- 
recer de ir á las islas de Cabo Verde , ó á la tierra firm.e 
á hacerse de víveres % de que tenian gran necesidad sin 
haber comido en mucho tiempo mas que arroz ^, delibe- 
ró el mayor numero de votos de ir á las islas El dia 2 

estaban en latitud 14° 30' distantes doce leguas de Cabo 

Verde El 3 en latitud 14° 44' se hallaban á veinte y 

cuatro leguas al O. de aquel Cabo El 4 en latitud 14^ 

35' navegaron de uno y otro bordo con viento NO 

El 5 en latitud 14^ 47' les demoraba la isla de Mayo al 

O. i NO. distante veinte y ocho leguas El 6 en 14^ 52' 

distaba la misma isla veinte leguas. — El 7 se dirigieron 
al O. y O. i NO El 8 en 14° 47' tenian la isla de San- 
tiago al NO. \ 

Ti- El dia 9 dice el Diario de Albo ^: ,, Surgimos en el 
,^ puerto del Rio Grande^, y nos recibieron muy bien, y 
■^ynos dieron mantenimientos cuantos -quisimos, y este dia 
•>,fue miércoles, y este dia tienen ellos por jueves, y asi 
„ creo que nosotros íbamos errados en un dia , y estuvimos 
.,>. hasta domingo en la noche, y hicímonos á la vela por 
, , miedo del mal tiempo y travesía del puerto, y á la ma- 
,^ñana enviamos el batel en tierra para tomar mas arroz 
„ que teníamos necesidad , y nos estuvimos volteando de 
„ un bordo y otro hasta que vino." 

^1' ) La nao hacia mucha agua : en el viage hablan falleci- 
do algunos marineros : los que quedaban eran pocos para 
el trabajo de achicarla: los mas estaban enfermos, y que- 
rían, comprar pan, carne y algunos negros para ayudar á 
-!Si. aj • . 

[^ I- ."Documento núm. 22. 

2 Documento ídem. 

3 Herrera , Dec. 3.=^, lib. 4.°, cap. I .* pág. I I O. 

4 Documento núm. 22. 

5 Documento ídem. 



PKIMERO DE MAGALLANES. 9? 

la bomba % ofreciendo que, por no tener dinero, los pa- iSaa. 
garlan en clavo *,á cuyo fin llevaron á tierra tres quinta- == 
tales ^; pero resuelto esto , el dia 14 dice el Diario de 
Albo '^\ ,, Enviamos el batel en tierra por mas arroz y él 
,, vino á medio dia, y tornó por mas, y nos, esperando 
,, hasta la noche, y él no venia; y nos esperamos hasta 
,,otro dia, y él nunca vino; entonces fuimos hasta cerca 
,,del puerto por ver qué era esto, y vino una barca, y 
„ dijo que nos rindiésemos, que nos querían enviar con 
,,la nao que venia de las Indias, y que meterían de su 
, agente en nuestra nao, y que asi lo hablan ordenado.los 
„ Señores. Nosotros requerimos que nos enviasen nuestra 
„ gente y batel, y ellos dijeron que traerían la respuesta 
„de los Señores, y nos dijimos que tomaríamos otro hor- 
ado y esperaríamos, y asi hicimos otro bordo y hicimos 
„ vela con todas las velas, y- fuímonos con veinte' y dos 
„ hombres dolientes y sanos ' , y esto fue el martes á' 15 
,,del mes de Julio. A los 14 tomé el sol, y está este pue- 
v,blo en 15° lo^" 

El capitán portugués que presidia en la islí^ de 3an- 

h I Herrera, ^ec. 3.*, lií). 4.**, cap. I.°, pág. lio. .' \ . . - 
- «a Oviedo, segunda parte , lib. 20 , folio 12 vuelta, y Do- 
cumento niím. 24? párrafo 20. \ 

3 Documento núm. 2 5. 

4 Documento niím. 22. ■ 

5 El número de veinte y dos homlDres que pxpresa el Docu- ■ i^-o^/ 

mentó núm. 22 , precisamente incluye tres de los indios de Tidore — 

que venian en la nao , porque de la relación de la gente que falle- 
ció y que volvió en la nao Victoria , y está en. el Archivo ¡general 

de Indias de Sevilla , estante núm. 3.°, cajón i.°, legajo núm. y^/ ti- 
tulado: ,, Armadas de la guarda de las Indias &c.", consta que-'lSa 
nao llegó á Sanlúcar con diez y ocho individuos de los de su dot^r 
cion , en lo que convienen Oviedo , segunda,. pavte , lib. 20 , cap: i.^, 
folio 12 vuelta, Gomara, Historia de las Indias , cap. ^8 , pá- 
gina gi y el Documento núm. 24» párrafo 20; y en la misma 

relación citada de la gente que falleció y que volvió en la nao Vic- 
toria , se halla que desde el dia l 5 de Julio de 1622 hasta que la 
nao llegó á Sanlúcar solo falleció el marinero Esteban Villon el dia 
6 de Agosto , resultando que el dia I 5 de Julio había á bordo diez 
y nueve individuos europeos , y que los tres restantes hasta veinte 
y dos eran indios de Tidore. 



^^ .- VIAGES AL MALUCO. 

i5isa. tíago, sin saber <ie donde traían el clavo ^ trató de apresar 
== kaaao ', y tomo el batel poniendo presos á los que ha- 
bían saltado en tierra para ia. compra , que fueron los doce 
individuos siguientes ':"í af) {. 

i; i; Contador de la nao. . . . Martin Méndez. 
;;^ Despensero Pedro Tolosa. 

Carpintero .......... Ricarte de Normandía. 

Lombardero ^ . Roldan de Argote. 

Maestre Pedro. 

e 1 1- . (Juan Martin. 

Sobresalientes ¿^. , j. 

Ibimon de Burgos. 

(Felipe de Rodas. 

- {(^Marineros. ........ .<Gomez Hernández. 

aoí; ■ V;ü;. ^ n .. ¿üjüí iSocacio Alonso. 

;; /Grumete V .i fci.>,aí>fí4)¿k j Pedro Chindurza. 
* Pag^-. ... -. . 'áíií.<í3¿f» . . Vasquito Gallego. 

El dia 1 6 con rumbos del tercer cuadrante llegaron 
4 14° 14' de latitud.-^ El 1,7 navegaron al O. -^ Desde 

el dia 18 hicieron rumbos del cuarto cuadrante El dia 

24 en latitud 19^ 34 les demoraba la isla de S. Antón al 
SE. iS El -28 en latitud de 22'^ 01' demoraba Teneri- 
fe al ENR, y siguiendo rumbos del NO. ¿N., NNO. y 
N. i NO., estaban el dia 31 en 25'' 35' de latitud N. ^ 
Agosto. El dia i.° de Agosto y el siguiente hicieron rumbo del 
== NO.7N El 3 el N.-NO El 4 en latitud 29° 13' de- 
moraba el Pico de los Azores al NNE., y la isla del Fier- 
ro al E. ^SE Desde el dia 6 en latitud de 31° hicie- 
ron rumbos del primer cuadrante próximos al N El dia 7 

eil latitud 32° 27' les demoraba el Fayal y el Pico al 
ÑE. i N. —El 12 en latitud de 35° 49' demoraba el Fa- 

- ; :r Herrera , D^C 3 ^, líb. '4.0, <5ap, I .^ pdg. lio. 

.;{ 4i Relación citada ea el número 5 de la página anterior dé la 
;gi?nte que falleció y volvió en la nao Victoria , y está en el archivo 
;géB6ral dé Indias de Se'villa , ^stánta núm. 3.*', cajón i .°, legajo nú- 
♦itiOTo ^ titulado: ,, Armadas de >la guarda de las Indias &:c." 
3 Documento núm. 22. '-'■ 



PRIMERO DE MAGALLAIíES. 95 

yal al NE. y S. Miguel al EJNE El 14 en latitud 38^ i522í. 

28' tuvieron mar gruesa El 15 con rumbo del ]NE. i '■ 

N. pasaron entre las Islas del Fayal y de Flores. ^.^Ei 18; 
en latitud 42° 05' capearon vientos contrarios. -^ El 20 
en latitud 42^ 36' continuaban á la capa, y el agua los 

llevaba al ÑO El 21 seguían á la capa con poco vieu'*/ 

to E. , y al anochecer se dirigieron al SSE. en demanda 

de las islas de los Azores El 23 en latitud de 42° 07' 

ya pudieron variar de rumbo, dirigiéndose al ENE. y se- 
guidamente al ESE El día 28 en latitud 39° 55' les de- 
moraba la isla de S. Miguel al SO. 7 O — El 29 en lati- 
tud 39° 17' el agua corria mucho al SO El 30, en la- 
titud 38° 40' continuaron al rumbo del ESE., y el 31 lo 
variaron al E^SE. * 

El dia i.° de Setiembre estaban en 37° 14', y opi- Setiembre. 

naban que el Cabo de S. Vicente distaba ochenta y una 

leguas El 2 y 3 se dirigieron al E. : este último dia es- 
taban en latitud de 37° 08 y se suponian á ocho leguas 

del Cabo El 4 por la mañana vieron el Cabo de San 

Vicente al NE.^ y hicieron rumbo del ESE. para sepa- 
rarse de él * ; y el 6 de Setiembre de 1522 llegaron á San- 
lucar de Barrameda á los tres años menos catorce dias de 
su salida del mismo puerto , habiendo andado , según su 
cuenta, catorce.mil legua« ^ 

Desde las Molueas hasta Sanlucar. fallecieron quince 
individuos de la dotación de la nao '^ sin incluir los dos 
que huyeron de á bordo en la isla de TimOr, ni, los doce 
que quedaron en la isla de Santiago die las de Cabo Verde; 
venian flacos y en mal estado de salud los diez y ocho que 
llegaron al puerto ^ , con los cuales habia completado su 

1 Documento núm. 22. . .^ 

2 DocLimento ídem. 

3 Herrera, Dec. 3 *, lib. 4.°, cap. I.^, pág. no. 

4 Consta de la relación de Ikis persona-s que fallecieroz» en lajl 
Armada desde su salida de Sanlucar en i &i^ hasta el regreso de la,.) 
nao Victoria en i 522 , y se halla en el Archivo genefal de Indias l 
de Sevilla entre los papeles tr¿iidbs de Simancas, legajo l.° 

5 Herrera, Déc. 3.*, lib. 4.°, cap. i.° pág. ll,o-rf-.y. GosoajTA^i 
Historia de las Indias, cap. 58 , pág. ^i. 



^6 VIAGES AL MALUCO. 

í522. viage el capitán Juan Sebastian de Elcano; y fallecieron 
== también varios de los trece indios de Tidore que condu- 
cía en la nao ^. 

Los individuos de dotación de la nao Victoria que re- 
gresaron con ella á Sanlucar de Barrameda fueron los si- 
guientes: "" 

t — ■ > > 

Capitán. ... Juan Sebastian de Elcano. nú ^h 

- Piloto Francisco Albo. 

Maestre . Miguel Rodas. 

Contramaestre Juan de Acurio. 

Merino Martin de Yudicibus. uj 

Barbero Hernando de Bustamante. ííj 

Condestable Aires. f/ 

L'1.H .1 "^^i /Diego Gallego. 

''■"'''^ BH ü , I Nicolao de Ñapóles. 

"í^li^iíé^ros ^'g-i Sánchez de Rodas. 

<^*- \r^rancisco Rodríguez. 

^i'' - /Juan Rodríguez de Huelva. 

""^'; \ Antón Hernández Colmenero. 

"^í^<^ '^ f Juan de Arratia. 

^^Xiflimetes . i Juan de Santander. 

^'^ (Vasco Gómez Gallego. 

Page. Juan de Zubileta. n:; 

■^Sobresaliente Antonio Lombardo ^. 



r'Ü J 



-;'t)e ios indios que llegaron vivos y deseaban ver al 
Emperador y á estos Reinos habla uno tan agudo que lo 

'■^¿ ^Herrera, Dec. 3.*, lib. 4.®, cap. l.°, pág. lio. Gomara,. 

Historia de las Indias , cap. 98 , pág. gz. Oviedo, segunda par- 
te , lib. 2.0 5 cap. 3 , folio 18. 

2. Consta de la relación de la gente que falleció y volvió en. la 
nao Victoria desde que salió de la Armada de Sevilla en 1 5 19 
hasta I 522 ; y se halla en el Archivo general de Indias de Sevilla, 
esta.nte núm. 3.®, cajón I.**, legajo niim. ^ titulado: ,, Armadas de. 
la guarda de las Indias &c." -íí 

3 Antonio Lombardo debe ser Antonio Pigafetta , á quien Ha-' 
marian Lombardo por ser natural de Lombardía. — Oviedo , se- 
gunda parte , lib. 20, cap. a , folio i3 , y Documento núm. 23. .. i 



PRIMERO DE MAGALLANES. 9/ 

primero que hacia, era inquirir cuántos reales valia un iSaa. 
ducado, cuántos maravedís un real, y cuánta pimienta ^ 
se daba por un maravedí, informándose de tienda en tienda 
del valor de las especias ; lo que dio causa para que no 
volviese á su tierra, aunque lo verificaron los otros \. 

Observación 2.^ Ademas de los acaecimientos que 
quedan expresados , este 'viage memorable ofrece algunas 
consideraciones facultativas. Prescindiendo de la construc- 
ción de los buques de aquel tiempo , el conocimiento del punto 
del globo en que se hallaba la nave , se deducia del rumbo, , oi')-, J/d 
que habia seguido y de la latitud observada ; pero el rum- .o\í;;]«' v 
bo era de la aguja , sin cgnpcer la cantidad de su varia^'^ rrr:; — \^.i 
cion , pues aunque el Diario de Albo dice en los dias 4}} 2^ 
de Marzo de i^sí2 que la aguja ñor este aba , 7/ algunas 
'Veces contasen con la variación , como p,arece lo verificaron 
el 4, ^ , 6, 2f) y ji de Aíarzo; el 12 y 14 de Abril; el 
6 , ij y 2j de Junio; d 2^ y 28 d.e Agosto , y el i.° de 
Setiembre de 1^22, su cantidad debia ^er imaginaria,- 
porque no expresa cómo la averiguaban para emplearla 
en esos micos trece dias de todo el viage, 1.a latitud se ob^ 
servaba, ^m el astrolabio ó con un cuadrante de madera¡[ 
resultando eorrespondiente d los defectos de la eonstrucciofi, 
de estos instrumentos , error de observación , é inexactitud 
de las tablas de declinaciones en aquella época. Aun asi 
era el punto determinado con estos datos en la mar el mcfs 
exacto, pues el que se señalaba con rumbo y distancia, ó 
con distancia y latitud , quedaba mas dudoso, porque la 
corredera no se usó hasta el siglo siguiente , y el camino de 
la nave se estimaba d ojo. Se puede juzgar de los demás 
elementos ^on que se manejaban aquellos navegantes , por 
haber corrido al occidente hasta volver al merídi/mo. dje-^ 
la salida. , é ignorar que d bordo dehian contar un dia me^A 
nos que en aquel par age. ¡Con t0n je se asas luces y recur^ 
^^If y ^« aquel tenebroso estado de la hidrografía se dio. |-„,{^ 

vuelta al globo la prirnera vez en la nao Victoria, ar- ,... ' ■ 

rastrando todos los trabajos y peligros de tan dilatado 

I Herrera , Déc. 3.% lib. 4-^, cap. 4.^ pág. i i ^.' '""^'^^^^ I ^ 
TOMO IV. N 



JÉRSCl 



98 VIAGES AL MALUCO. 

'üiagé de descubrimientos, practicado por extensas regiones 

ardientes y frias i t^i^^^ i- íib3v.vifírn <?oja¿iiD , omoub 

i..jii^Ai ííj w-^ii.... w'ij ^?f • ^^ VIL' " vírifiín nuioq ccisbaH 
off ©rjo «TíRq fípfjí;:* c' -^e ■;;! ^S if^bv: !sb 

Aca-ecimientos de la nao Trinidad, que quedó en las Molu- 
I ^'''cas jpara carenarse , cuando salió de allí para España 
^^ la nao V^ictoria. 

I 022. . ', . , , , , ^ , 

Enero , Habiendo salido de Tidore la Victoria , y empezan- 

Febrero, do los de la Trinidad la carena de su nao, llegó á Tido- 
y Marzo, ^q g¡ j^^y ¿^ Gilolo , que se alegró mucho de verla , y 
quiso saber el modo de pelear de los castellanos, quienes 
por darle gusto se armaron. Se repitió por servidor y sub- 
dito del Rey de Castilla, y pidió á Gonzalo Gómez de 
[Espinosa que le diese dos piezas de artillería , un lombarde- 
ro y dos castellanos , para que le ayudasen á castigar ciertos 
rebeldes. Entre tanto los indios de Tidore se prestaron con 
todo lo posible á la carena de la nao, y estando ya pron- 
ta, regresaron los que fueron á servir al Rey de Gilolo ^, 
Los castellanos habian fabricado en Tidore una casa, 
formando factoría Real , por si otras naos de Castilla llega- 
sen á los Malucos : en ella pusieron las mercancías que te- 
nían para rescatar ; la artillería de la nao Concepción que 
habian quemado, y de la Santiago que se habia perdi- 
do ; varios aparejos de á bordo ; una parte que sobraba del 
cargamento de la nao ; y Gonzalo Gómez determinó dejar 
en la isla el cuidado de esa hacienda y factoría de S. M. 
al Despensero Juan de Campos de Escribano; al Sobresa- 
liente Luis del Molino; á los Criados Alonso de Cota, 
Genoves , y Diego Arias ; y á Maestre Pedro , Lombarde- 
ro, quienes sirviesen de lenguas, y se informasen del trá- 
fico de las tierras comarcanas '. 

Despidiéndose del Rey de Tidore y de todos los demás % 

Abril, salió de allí la nao Trinidad el dia 6 de Abril de 1522 

- con cincuenta personas de dotación, y el cargamento de 



1 Herrera, Déc. 3.*, lib. 4.°, cap 2 , pág. 1 1 r. 

2 Herrera , idem , y Documento núm. 40* 

3 Herrera , Dec. 3.*, lib. 4.°, cap. 2 , pág. 1 1 1. 



:)r 



PRIMERO DE MAGALLANES. 0,99 

u-^s novecientos' quintales de - clavo ^ . Navego .<;^uarenta 
leguas hasta una isla nombrada Zamafo % que está ^n 2° = 
30' de latitud N., y era del Rey de Tidore^ donde fue- 
ron bien recibidos, porque dicho Rey lo habia.mandado>y 
les dieron por dinero cuantos bastimentos necesitaron ^ lI 
_ Partieron de esta isla, y cuando estuvieron en mai" 
franca, formaron consejo para deliberar sobre k derrota 
que habian de seguir; computaron qu€ de los Malucosc á 
Panamá no habia m^.s de dos mil leguas, y qiie si los tiem- 
pos los ayudaban , era el mejor y mas corto viage que por- 
diari hacer, conforme al deseo del Rey. Su derrotaMiaeia 
levante tenia vientos contrarios ; tomaron el bordo' del N.; 
encontraron en los 20^ una isla , de donde fue á la nao mur 
cha gente bárbara , y teniendo á bordo un hombre de ellos, 
siguieron su viage con el mismo bordo del N. por espacio 
de cuatro meses hasta ponerse en 42" dé latitud, boreal ''. 
Esta isla, segiin refiere Oviedo ^^^ es una de lasf- denlos 
Ladrones ó Marianas. ; ,;.r-;;_ii 

Estaban en los 42° de latitud N. , donde experimehr 
taron por cinco dias un temporal tan fuerte, que les oblir 
gó á cortar el castillo de proa, les rompió el de popa, tron?; 
zó por dos partes el mastelero mayor., rifó de jando, en pe-^- 
dazos lo mas del velamen , y estuvieron para, perderse, hasta 
que cedió algo el tiempo. La gente enfermaba, y sospe? 
chando que el mal eran lombrices , abrieron el primer hom- 
bre que murió, y no le hallaron mas que una ^. 

Con aquel mal tiempo fueron en demanda de la isla de 
donde era el bárbaro que tenian á bordo; pero no pudien- 
do tomarla , llegaron d otra que distaha 'veinte leguas de 

1 Documento núm. 40. ' () 

2 Es equivocación de Herrera., porque Zamafp no es isla, ^ino 
un pequeño golfo que está al -SSO.i^deMl^.. isla •BíqTOtajF.^.rjr» en esta 
isla est¿iria la nao Trinidad. .i;. 



3 Herrera, Déc. 5.*, lib. 4. 



cap. 



a, pág. :iir,fr^Segun 



Oviedo, seganda parte, lib. 20, folio 38 yureltp ,. ejtá/ Zamaíq en 
la costa del E. de la isla de Gilolo. . o j oj;.-ocj| 

4 Herrera , Déc. 3 ^, lib. 4.°, cap. a rpágMlliI;.. ¡.jj-joCI (f 

5 Oviedo, seganda parte , lib. 20 , folió 35 'Vue}tp,.j.j.jX:¿ ^ 

6 Herrera , D^c. 3.», lib; 4.°, cap. 2 , pág. ÍJ,?. jjjnoa 8 



.l522. 



Mayo, 
Junio , 
Julio , 
Agosto. 



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díflsi'-^B 



07 «IC 

vwuL 



lOO .^::VIAGES al MALUCOU'I 

1 522. ella, ton la mayor parte de la gente enferma, ficharon eri' 
^=== tkrra al bárbaro , y volvió con otros dos cargados de ca- 
ñas dulces y otros regalos , que se dieron a los enfermos. 
Mandó el capitán que saliesen dos castellanos á reconocer 
la tierra,, y encontraron que era isla pequeña y seca, sin 
que hubiese en ella mas que cuarenta personas. Salió á 
tierra el capitán, y registrando unas peñas, halló encima 
detina un pozo, de donde cogieron quince pipas de bue- 
.oi>o^;A na agua. Aquí se huyeron cuatro hombres en fin de Agos- 

.;í;í:«.^:í;;;;-, to de I J 22 ', y aunque el capitán les ofreció el perdón, 
no volvió mas que uno ^ Esta isla en la relación citada 
en el nünierd ^ se nombra Mao, y según Oviedo ^ es la 
nías cercana al N. de la isla de Botaha de las de los La- 
drones; ambas son las mas próximas á la equinoccial, dice 
están en ii y 13^, y que corren N. S. 

Setiembre. . Distaba esta isla trescientas leguas de las de Malucos, 
-y tardaron mes y medio en' andarlas "^.En ese tiempo mu- 
rieron muchos de la dotucion ^ ; y cuando llegaron á surgir 
á la primera tierra (que era la costa de Zamafo cerca de 
la isla de Doy ^), pasó por alli un barco cuya gente conoció 
á la nao; preguntó de su viage, y dijo que quince dias des- 
pués de la salida de la nao ^ habia llegado gente portugue- 
sa; con cinco ó siete velas á la isla de Terrena te, distante 
como media legua de la de Tidore ^ , cuyo capitán era 

■ ■ :v i ■ ^ 

I Consta de la relación de la gente que mnrió desde el año 
de I 522 en la nao Trinidad , de cfiíe era capitán Gonzalo Gómez des 
Espinosa, hasta setiembre de 152 5 , y s^e halla en el Archivo gene^ 
ral de Indias de Sevilla , entre los papeles traidos de Simancas, le*- 
gajo l.° 

1 Herrera , Dec. 3.^, lib. 4.°, cap. 2 , pág. 1 1 1 y 1 1 •" 

2 Oviedo , segunda parte , lib. 20 , folio 35 vuelto. 
*-" 3 Oviedo , segunda parte , lib. 20 , fol. 35 vuelto. 
'•' 4 Herrei-a , Déc. 3.* , lib, 4;° , cap. 2 , pág. 112. 

5 Consta de la relación ya citada de la gente que murió en la 
nao Trinidad desde i522 hasta i525 , y se halla en el Archivo ge- 
neral de Indias de Sevilla , entre los papeles traidos de Simancas 
legajo i.° . ^ - 

6 Documento núm. 40. ■ *^^^^ . í:*;* v.H ^ 

7 Herrera , D¿e. 3.* lib. ^P , cap. a , pág. 1 1 2> '"' '- 
o Documentó mlm. 40» 



PRIMERO I>E MAGALLANES. 101 

Antonio de Brito^ y que alli labraban una fortaleza \ iSaa. 
Consta en Juan de Barros (Déc. 3.^ , lib. 5.*^ cap. 7. pá- == 
gina 621) que la primera piedra que se puso para fabri- 
car esta fortaleza en Terrenate, fue por mano de Anto- 
nio de Brito el 24 de Junio de 1^11, día de S. Juan Bau- 
tista , en cuya memoria se le dio á la fortaleza el nombre 
de S. Juan. 

El Capitán de la Trinidad rogó á los de aquel barco Octubre. 
que, pagándoselo , llevasen á Terrenate un hombre * , y == 
fue Bartolomé Sánchez , escribano de la nao , con el cual 
remitió una carta al Capitán de los portugueses, requi- 
riéndole y pidiéndole de parte de S. M. , que le enviase al- 
gún auxilio antes que la nao se perdiese , para conducirla 
á la isla de Tidore de donde habia salido, porque la tri- 
pulación estaba enferma, mucha habia muerto, y no te- 
nia bastante para poder llevarla ; pero viendo Gonzalo 
Gómez que tardaba, y no le enviaba socorro, temió per- 
der la nao dando á la costa , porque estaba fondeada con 
una ancla pequeña, sin poder echar mas por falta de gen- 
te ; y suspendiendo su ancla , dio la vela , y llegó á sur- 
gir al puerto de Benaconora ^ 

Fueron alli en una caracora Simón Abreo y Duarte Ra- 
ger , escribano de la factoría del Rey de Portugal , con 
otra gente: a continuación llegó una fusta y una caravela, 
en que iban de capitanes D. García Manrique, y Gaspar 
Gallo , y entrando en la nao Trinidad con pilotos , mari- 
neros y hombres armados , le dio Simón de Abreo á Gon- 
zalo Gómez una carta de Antonio de Brito, que era res- 
puesta á la que habia conducido el escribano, el cual no 
volvió, porque le detuvieron '^. La carta de Antonio de 
Brito era de 21 de Octubre de 1522, y en sustancia solo 
y decia a Espinosa , que alli iba gente para conducir la nao, 
y que lo verificase luego \ 

1 Herrera , Dec. 3.^ , lib. 4*° ? cap. 2 , pág. 112 

2 Herrera , ídem. 

3 Documento núm. 40. 

4 Documento idem. 

5 Documento núm. 26. 



102 . VI AGES AL MAIUCO. 

1 522. Por un mandamiento que traían de Antonio de BrltOj 
le tomaron seguidamente á Gonzalo Gómez todas las car- 
tas , astrolabios , cuadrantes , derroteros que hablan hecho, 
y demás jque llevaban paxa navegar. Empezaron á mandar 
la nao con gente suya dando la vela , y surgieron en el 
puerto de Talangomi entre laa islas de Ti dore yTerrenate ; 
los castellanos que habia en la nao eran diez y siete entre 
sanos y enfermos^ y en un batel llevaron á Gonzalo Gó- 
mez con los sanos á Ja fortaleza qu^ A^tonio de Brito te- 
nia en Terrenate, y el día siguiente pusieron los enfermos 
en un hospital \ ,. 

Gonzalo Gómez se quejó de la fuerza que le hacian 
en tomarle lo que era del Emperador, y en su tierra, y 
le contestaron, que él habia hecho lo que él Emperador su 
Señor le habia mandado, y ellos lo que debian por las 
instrucciones que traian del Rey su Señor '.Le pidieron 
que entregase el estandarte Real de Castilla „ y respondió 
que no lo podia hacer, ni tampoco defenderle, pues esta- 
ba en su poder, sobre lo cual pasaron algunos autos ante 
escribano ^ , y cuando descargaban la nao, pidió á los por- 
tugueses que le diesen testimonio de lo que iba en ella 
para dar cuenta á S. M. , y le respondieron que si lo pe- 
dia muchas veces, se lo darian en una entena ^. :.:• 

En la fortaleza halló presos en fierros á Juan de Cam- 
pos, Diego Arias, y Alonso Geno vés, enfermo , que eran 
tres de los que hablan quedado en la isla de Tidore con 
la hacienda y factoría de S. -M. , y estos le dijeron que los 
portugueses hablan derrotado la casa factoría, tomado las 
mercancías con que hablan de rescatar, algún clavo, los 
conocimientos del clavo que tenían pagado y se les habia 
de dar al tiempo de la cosecha, y todo cuanto habia de 
aparejos de naos. Luis del Molino andaba huido, y Gon- 
zalo Gómez lo llamó sobre seguro á la fortaleza ; pero 



I 


Documento núni. 40. 




i 


2 


DocLimento ídem. 




T 1 


3 


Herrera , Dec. 7).^ , lib. 4.'* , cap. 2 , pág. 


112. 




4 


Documento mím. 40. 







PRIMÍRÓ Í>É M'AGALLAEES. I03 

éil- éllá le eelíaron fierros : riiaeistre Pedro había muerto \ i322. 

Cuando estaba la nao en Tidore, falleció el. piloto Juan ■ 
López Cáraballo en 14 de Febrero de 1522; y desde la 
salida de ' allí hasta la arribada al puerto de Benaconora 
murieron en Agosto , Setiembre y Octubre treinta y un 
individuos, sin incluir los tres que quedaron. huidos en la 
isla Mao de las de los Ladrones '. . ,: , , = 

. > ü]2ioI, íu;:' :^[ "— j- — ■ 

■ Jityf'ítÁilii'^ wj> Oc'í : ir. í *\7TTT 

Regreso de ¡os castellanos de la nao Lrinidad desde las' 
Malucas, para España. 

. ¡ línaívo'/I oh íift na '¿onrJ ii?^i o'nvjy} /'-c.i 

- - Estuvieron como cuatro meses prisioneros en Terrenate 1 523. 
los' veinte y un castellanos de la nao y factoría , hasta que 
en fin de Febrero de 1523 ^ el capitán Antonio de Brito 
les dio pasage para la India , ^reniitiéndolos á la isla de 
Banda que distaba cien leguas "^ , exceptuando al carpin- 
tero maestre Antonio, y calafate Antonio Basazaval que 
dijo los necesitaba '^. El escribano de la, factoría Juan de 
Campos, y otros tres castellanos iban .en uñ jupco, del ;;,.?•, 
cual no se supo, ni el paradero de aquellos individuos ^. ___ 
n.'níLa isla de Banda es pequeña, muy hermosa, y se coge 
en ella nuez moscada dos veces al año, y en algunos tres, 
de donde la llevan á Malaca \ , 

Permanecieron los castellanos en Banda como cuatro 
meses ^ , de donde los condujeron á Jaba , que es isla 

••íA«>< Documeato niím. 40. 

2 Consta de la relación de la gente que murió en la nao Trini- 
dad desde i 522 hasta 1525, y se halla en el Archivo general de 
Indias de Sevilla, entre los papeles traidos de Simancas , legajo iP 

3 Relación Ídem. , 

4 Herrera , Dec. 3.^ ,. lib. 4*^ ? cap. 2 . pág. 1 12. 

5 Documento uúm, ^Oj Herrera.idemi, ^íplaciou. citada en el 
núm. 2. ■ ^'^/V ■ ;'"" '"' 

6 Documento núm 4q , y relación, idem!^' , 

7 Herrera , Dec. 3.*, lib. 4.° cap. 2 , pág. 112. 

8 Documeato núm. 40. , ^ ;. ,r;r :r -Vr 



:CI 



104 . VIAGES AL MALUCO. 

1 525. grande, y costeándola , llegaron á uña ciudad nombrada 

""^""~ Agrazné \ 

La población de Agrazué era de treinta mil vecinos 
moros, de gran comercio ,. adoía4e se conduce porcelana, 
sedas y otras cosas de la China¿y jde Borneo y de o^ras mu- 
chas partes '. ' í -.;- '>:-7 :-■[ '•■,_ _ ■:■■: 

1 524. Fueron de Agrazué <i'r j)íiíi5/<^r¿35 ^ distaate doscientas 
== leguas , donde era capitán Jorge de Alburquerque ^ 

En Malaca es grande el ^concurso de embarcaciones de 
todas las tierras del estrecho de Meca y reinos de Cam- 
baya,. Bengala, Charaman y del Pegu, que llevan mer- 
cancías , y vuelven cargadas de especerías y otras cosas '^. 

Estuvieron eii Malaca cosa de cinco meses ^ ; alli fa- 
llecieron cuatro castellanos en fin de Noviembre de 1 5 24 ^. 
Se quedó el grumete Antón Moreno , que decian ser es- 
clavo" de una hermana de Jorge de Alburquerqiie ^ , y los 
demás pasaron á la J?í¿¿/^. Tardaron veinte y cinco días en 
llegar á la isla de Ceilan, que ^distaba trescientas leguas, 
y anduvieron cien leguas mas hasta Cochín ^ El escribano 
Bartolomé Sánchez y otros dos iban en un junco , del cual 
no se supo mas ^. 

1 525. En Cochin hallaron que poco tiempo antes d»e su Ue- 
■ gada habían salido ya las naos de. Portugal, y que el Go- 
bernador se hallaba ausente en Ormuz, por lo cual tenian 
que esperar, un año el pasage alU > donde. cargaban rias. nao$ 
portuguesas la especería ^^, \Vj>,.iá/i . '.:,'i'\\ ú f»bnoD ob 

Oí^uiíj OLUOJ 'iOi.'.í.l (it) i....<Ut..'' '. 

"''i ^Doctítóento núfti. /{.OíípytHeíPrera ,-Dec. 5.* vlib. 4.° , cap- 2. 
piíg. 112. 

2 Herrera ídem. 

3 Herrera, Dec. 3.^ Hb- 4.« , cap. 2, pág. 112; y Docu- 
mento núm. 40- 

4. Herrera ídem. 

5 Documento núm. ^O. ^ . . ^ 

6 Consta de la relación de la gente que murió en la nao Trini- 
dad desde I 522 liasta l525, y se halla en el Archivo general de 
Indias de Sevilla , entre los papeles traidos de. Simancas , legajo l.° 

rj Documento núm. 40. ' '^''^^ 

8 Herrera , Dec. 3.» , lib. 4.° , cap. 2 , pág, 1 1 2- '"^^'^^ ^ 

p Documento núm. 40. - ^'^'■'^'^'^y-^ T 

10 Herrera , Déc. 3.» , üb. 4-% cap- 2 , pág. 1 12; ^^'U/^oa d 



PRIMERO BE MAGAttiTNES. dlja5 

; í A los. dieZ'imesjes. de gestar ^n.Coqliia sííiieDnsegiiir li- iSsS. 

-c§nci^ para embarcarse , el- •marinero Lean Pancaldo ,: yi el - ■" 

. mae.st-re ,de la nao. Trinidad 'BamktajPo^cjejQ kuyeron -^Qill- 
. tos • e,iaí Ja nao . Santa i Catalina , : que Ips i deja xa iMÓ2!aimbi- 
- qu^€, AUi 'losy.pr^íjrfieron.y ^embarbaron QíiihM^o de. JDíego 
1 ¿e^.íVtelo ií para .que Jas ílkya^ej al " GobSirnadox' de lia j India; 
-pei-o^(ál,t¡empo:,cQDterio:JaQÍperiiKiiti^ Ja salida; y liabi«h- 
» dgles; de^adoSajar á íiiej;ra rpumió iBauítista.Pjojace/o-, y Le<hn 
-Pancaldó; sp.. escondió' eu: Ja. nao de JFjran^eisc.OL Pererp que 
-iba 4 saliíó para Portügaílj idonde jes tuya ocuJíjQobasta'qbe 
-§fí.haJí^jQa,i Q^ JegoasLÍdiíoMcí^ajíibiqye<>ícynlk¿ado.i 

Lisboa, lo pusleron:pr¿so;enia;eá¿:c¿l, deíddodséjdnReyíle 
,inan4Q soltaiT; ;.i .:'jl.j oi{:>oa í,kji;íÍ xí^/ííoO oIíjsííoí.^ 
. . 1 La ciudad de CkÍGhinijfeiene uiMti ihéfteosá;riBéira y >don- 
,d^ hay construfícion de jtíuchi&jcksés- deíbuqia^siíSBüS^- 
^yjja» .allí j de? cuatro elefantes , ;cúyo;.traba)o imporfabain^^as 
ij^^Pi^l (;le*:niiil; homtr,es';.eran tan entendidos, qúej8íDlQ.lcs 

faltaba- habJa r j, y í a cad^ uno lo - gobernaba un Nairb" cu 
-hombíre úobje : de este modo tenia el Rey de Portugal .en 

la India una hermosa armada de mas de trescientas velas 
. len^íéí naos;> galeones, galeras y oíiras fustas, bieá que es- 
ftahanir^epáJftidas en diversos parages- Había ya inüchos n"d- 

turales del pais.bautizadosi,' f.. en Jas procesiones], salían ^á 

-vpces mü '^ quiñientaS'/muger^s vestidas de paños blancqs 
lii^liy delgados *tó ia/o rAh na noiüivuiaa ijiIí/M ij'b abnlO 
.^. Llegó -en psé't¡elmJ)o.á ;la India ,pdr' Vkey I>j l^^asco 
fjd? la^Qama ;,. ;^ qwiencpídieranJos caistéllanos licencia pa- 
jj^^aeinbarcarse en 1^ áaos' qüe^tsalign: ]cláni Póitugal /ly i^ 
-se h .quiso, darl Murió eí, .Virqy , dentro ¡de veinte dias; 
,:^lígierQíiv;á;D.,>Enjique de. Meneses, gobernador de Goa^ 

que se trasladé ,av^iCQ<^hiiíiJii; ? fallecieron allí idos /casbdlal 
-IÍQÉiá.^.ry Jo5 i-esfantés-tuyiecroii' qüeagúárdariotmiáio \ 

3 Herrera ídem. 

4 Consta da la relación de la gente que murió en la nao Trini- 
dad dffsfle i52a.^ hasta 1-52.5, , y «e lialiü^ eii el ^^rchiyo, -g^tieral de 
Indias de Sevilla , entre Tos papeles traic\¿s d^i^injaílCftSuj.iegaJQ.- 1.° 

5 Herrera , Dec. 3.=^ , lib. 4.° , cap.'2',.iiég.iUí^3:ujj-joU C 
TOMO IVc O 



• IXl6 ■ ^lAIGES ÜlL maluco. ' í 

1 526. -•[ Entre tanto los portugueses pelearon dos V€ce¿ con las 
armadas de los moros ; y aunque había doscientos para ca- 
da portugués > 56 portaron estos con tanto valor > que ób- 
-tuvieron la victoria, apresando canHdad de buques, arti- 
tiUería- y otrc^ muchos despojos. También cercaron los mo- 
ros la rfortaleza de Calieut ; y éh trbs ífíeseá que - duró' el 
-sitio la defeíídiíó D. Juan de Lima- valientemente ', hacien- 
, do cosas señaladas ■ ¿on treinta portugueses \ que tenia den- 
trp <, t'm embargo de eátar padeciendo hambre. Al cabo ré- 
xibió socorro de los portugueses , hicieron levantar el cer- 
^coá' lóáimorosy y -derribaron-la fortalecía 'y^ porque hallán- 
dola inútil el» Eey > lo habia mandado asi *;íí 

Gonzalo Gómez habia hecho pleito homfehage, y ño 
pudo salir de al li hasta después de hacer muchos re- 
querimientos al Gobernador D. Enrique de Meneses , 
quien le dio licencia , igualmente que al marinero Gi- 
c nefr : de Maf ra /y á Maestre Hans , lombarderó , cuando 
-aHí sé supo que el Rey de Portugal era casado con la 
Señora iDoñaCatalinai^ hermaua -xáe & M, el Empera- 

■■■':.:) En las naos portuguesas que estaban yapara partir, sa- 
lieron de Cochin esos tres individuos; y cuando llegaron 
á Lisboa los apusieron en el Limonero, que es la cárcel 
publica, donde murió* Maestre Hans : Gonzalo Gómez, y 
Ginés de Mafra estuvieron en ella casi siete meses, hasta 
que ^ los dejaron libres por cartas de S. M.; pero al prime- 

-Eq ló'.rsoltaron veinte* y siete dias antes que á Ginés, á 
quien suponían piloto, por haberle hallado en tfíia caja 
unos libros derroteros, y otros dos que habia hecho An- 
drés de Sanmartín ; piloto de S. M. , cuyos libros y otras 
escritiuras le tomaron 'sin querérselos volver ^, 

Desde la salida deTerrenate en las Malucas hasta Lis- 
boa inclusive , fallecieron pues ocho individuos; fue ig- 
norado el paradero de siete , quedaron dos en Molucas, 



■!Mf: 



2 BóGumeiito núm. 4o.''-i ^-H'~'l: ' -^Z^ ' ; - í-'^^^od ^^h^mhul 

3 Documento ídem. ' e^»4^.tUi ♦'•o .:3v(- < • ' s-^ c 



PRIMERO DE MAGALLANES. IÓ7 I 

iiiia en Malaca , , y tres .. llepmn. .á .Espa6a.^>. ^deitias del •. 1 5a€. 
licenciado Morales , clérigo i^íiW^t^^iíi^o-t^ .' o4*ííO \'!^K^ti -í»^:» 'í'í 
_> Hemos concluido con la expedicioix de .MagalkiiesJ . w i -^ 

y\OsERy ACIÓN 3? ;£■« /<3: observación líM. uU.extraíSri 
ta se manifestó la incertidumbre en que se e staba.de los ¡u4> 
gares de la tierra por donde pasaba eí meridiano de de- . 
marcación, determinado para dividir las pertenencias de., ^ 
Castilla y de Portugal, y se habrá entendido que en el 
acuerdo verificado entre ambos Reyes en %o de Junio . 
de 1494, Castilla amplió al O en favor de Portugal 
doscientas setenta leguas mas que las cien leguas expre- 
sadas por su Santidad , de que le resultó después el do- 
minio del Brasil descubierto por los castellanos en 26 de 
Enero de 1^00 \ y por los. portugueses en 22 de Abril 
del mismo año'', donde se establecieron en t^^() , empe- 
zando por la fundación de la ciudad de . X S.alva4or en . 
la bahía de Todos los Santos \ La idea de que el mar dea. 
la India aun era mas extenso de E. dO. de lo que se su- 
ponía , no solo lo persuadían las razones del documentan 
^^' S7y smo ^^ vi age de la nao Victoria verificado por 
aquel mar desde la, isla de Timor , en el cual el dia 'j; de ^ 
Mayo de 1522 se consideraban ya cincuenta y siete le^:^ 
guas al O, del Cabo de Buena-Esperanza , cuando el día ^ 

Z Consta del documenta que se halla «11 a1 ArclliTncygeñeráLiieví 
Indias de Sevilla, entre los |toptíles^ traid^-da Siraáiicás , Lestaxi^^.*:^ 
núm. i, cajón púm. 2 , legajo pfirn. j j.títulad.Q Mí^Kico ¿c. niím. 2.4,^ 
que él Licenciarlo flloráles , clérigo , llegó tamfbien á Lisboa', doqcle^-^ 
tue preso con Gonzalo Gómez de Espinosa , y Gin^s de Mafra. ' •* 

3 Estado general de la Real Armada , ano de 1828. Madrid en 
la imprenta Real , Apéndice , pág. 4. 

4 Estado Ídem , Apéndice , pág. 5. .-■ r^ . ■' . 

5 Colección de Viages de John.Haí-ris ,"-(Lów(íres iy48 y ^vola- 
raen 2.° , pág. i6g. Viagero Universal por Mr. Salmón, Lon- 
dres' 1753, volumen 2.°,. pág. 664 Sistema dé -GéograSa por 

William Frederich Marlin , Londres 1787 , volumeni'a.**^ pág. 533. 
_ Enciclopedia Británica , 3* , edición, Edimburgo 1797 , volu- 
men 3.** , pág- 5i6y 517. Geografia universal, por Villiam Gu- 

tlirie , Paris 1602 , tom. 6.° , parte 2.* , pág. 421 &c. 



I o;8 í ViÁáÉÍ AL' MAJDüCé;^ í^ í «'I 

1 52^. siguienU recalarán' cómo' 'd- 4isW^^'^'ses€nia'leguSs'''aU OfiéH^^ 
te de aquel Cabo \ Propendía tamhien d -esa idea la ex- 
tensión que de B. d^ O. "^le suponían ül-Océ ano Pacífico, dan- 
do 1 06° 30' de diferencia en longitud d la navegación 
^e las naos hicieron desde el Cabo Fermoso del estrecho 
d-e Todos los Santos ó de Magallanes, hasta la^ primea ^ 
r ai islas del Archipiélago deS. Lázaro *>'i/ la exposi-', 
cián de esta' diferencia en longitud era tan sincera , que 
cUando en 1x^11 salió la nao Trinidad de las Molucas, 
el Consejo que formaron para determinar la derrota , no 
computó mas que dos mil leguas de distancia quefénian 
" que-- na'vegar desde < aquellas 'islas hasta Panamá ^ : en 
cuyo supuesto ,' y aunque las leguas fuesen de 17I: al gra-- 
do , ^zi ewid^nte que las Molucas estaban unos ji^ gra- 
dos dentro de la demarcación de Castilla-, Los medios con 
que sedeternnnaban las situaciones de los lugares de la- 
tierra, ^se manifestaron- en I a^ observación 'i,^ ; nohabia] 
otHs , y era 'indispensable atenerse d ellos, 

- V Si se quiere prescindir de todo eso , y proceder confor- 
mé al derecho común , el Emperador previno en las instruc"', 
dones de la Armada, que no se tocase en cosa de la demar-' 
c ación del Rey de Portugal "^ , lo que se verificó religiosa- ' 
me^eeiiTidore, pues no habia alli establecimiento alguno 
pór-tügues, ni tradición de haberlo habido antes. El reconoci- 
miento de vasallage hecho por los Reyes Molucos alEmpera. 
dorfue el mas espontáneo \ y la factoría de los Castella- 
nos enTidore el primer establecimiento europeo en aquella 
isla ^ . ¿JT a la conducta de Castilla con Portugal '^ corres- 
pondia el proceder que empleáronlos portugueses con los cas-] 
tellanos en Molucas , en la India, en la' isla de Santiago de 

I Documento núm. 22. 
a Documento ídem. 

- Q.> Herrera , Déc. 3.* , lib. 4.^ , cap. 2 , pág. lil. 

4 Documento niim. i4' 

5 Herrera , Déc. 3.^ , lib. l.° , cap. 1 1 , pag.!l7 y 18 5 y Do- 
cumento núm. 27. !'.;'* 

6 Documento núm. ap y 3i. : » '.^»^ 

7 Herrera , Déc. a.^ , lib. 4.P , cap. 10 , pág. io3 ^ y Documen- 
to núm. 14. . -. ;. 



PRIMERO PE MAGALLANES. I09 

Cabo Verde , y en LisüdfAÉem. estaban enlazadas las i526. 
familias Reales de Castilla y de Portugal, ademas de' - 

ser muy vastas las atenciones del Emperador en Europa, 
y en 22 de Abril de 1529 contrataron ambos Reyes la 
venta de las Molucas , entregando por ellas el Rey de 
Portugal al de Castilla trescientos cincuenta mil ducados 
de oro de d trescientos setenta y cinco maravedís cada 
uno; y cediendo el Emperador al Rey de Portugal su de- 
recho y acción d las Molucas , y d los lugares , tierras y 
mares que tienen al oriente hasta un meridiano que pasa- 
se a distancia de 19° tomados sobre el rumbo del NE. i E, 
desde las Molucas , 6 bien d distancia de 17° escasos de 
la equinoccial alE. de las mismas, cuyos ly^ hacen 2()j ^ 
leguas de a ij ^ al grado *. 

'^' Véanse los lugares correspondientes de este extracto ; el Do- 
cumento min^. 3o 5 y el 3^ , segtmda carta ó discurso dirigido desde 
Cocliin al Emperador Carlos v en 29 de Diciembre de 162^ , por 
Fr. Juan Caro , natural de Carmona. 
2 Documento núm, 41» 






no .^^h\:í 

APÉNDICE ^ 

^DE POCÜMEÍÍTOS FERTENEGIENTES 

A FEKNANDO DE MAGALLANES -^'^ 

Y^A su EXPEDICIÓN AL MALUCO. 

Obligación que hicieron Hernando de Magallanes y Rui 
Falero , portugueses , de acudir al Factor de la Casa de 
-' la Contratación de Sevilla con la octava parte de lo que 
se hobiere en el descubrimiento de la especiería, (Registro 
original en el Real Archivo de Simancas.) 

i5i8 Sepan cuantos esta pública escrlptura de obligación vieren 

23deFebr. como nos Rui Faller, vecino de Cuniila , que es en el reino de 
= Portugal, é Fernando de Magallanes , vecino de la ciudad del 
Puerto, en el dicho reino , otorgamos é conoscemos por esta 
carta, é decimos que por cuanto entre nosotros está concertado 
de la una , é vos Juan de Aranda Fator del Rey nuestro Se- 
ñor, é vecino de la ciudad de Burgos, en la Casa de la Con- 
tractacion de las Indias de la ciudad de Sevilla de la otra, 
que todo el provecho é interese que hobieremos del descubri- 
miento de las tierras é islas, que placiendo á Dios hemos de 
descubrir é de hallar en las tierras é límites é demarcaciones 
del Rey nuestro Señor Don Carlos, que vos hayáis la octava 
parte, é que vos daremos de todo el interese é provecho que 
dello nos suceda en dinero 6 en partimiento ó en renta 6 en 
oficio ó en otra cualquier cosa que sea de cualquier cantidad 
o cualidad, sin vos facer falta alguna, é sin sacar ni acep- 
rar cosa alguna de todo lo que hobieremos. Por ende efectuan- 
do é cumpliendo lo susodicho nos amos juntamente de man- 
común á voz de uno, é cada uno de nos por úin solidum , é 
por el todo, renunciando, como renunciamos, sobre ello la ley 
de duobus reis debendi , auténtica presente de hoc ita , et de 
fide jussoribus ^ é la epístola del Divo Adriano en todo é por 
codo como en ellas, y en cada una dellas se contiene , otorga- 



DOCUMENTOS^ DE MAGALLANES. III 

mos é Gonoscemos por ésta carta que obligamos á nos mesmos, 
é á todos nuestros bienes muebles é raices, é juros é rentas ha- 
bidos é por haber, por dar é pagar á vos el dicho Juan de 
Aranda , 6 á quien vuestro poder hobiere la dicha ochava par- 
te del dicho interese é provecho que hobieremos en el descu- 
brimiento de todas las tierras é islas, muchas ó pocas en cual- 
quier número que sean grande ó pequeño, asi lo que hobiere- 
mos de renta, como de olicios, tierras, viñas é cosas é bienes 
muebles ó semovientes, ó de otros cualesquier bienes que Sean 
de cualquier cualidad 6 cuantidad, qué de todo lo que asi ho- 
bieremos en las dichas tierras é islas que hemos de descobrír é 
íalíar placiendo á Dios, que vos daremos la dicha ochava par- 
te sin sacar ni quitar cosa alguna de todo lo que hobiere, ar- 
mando S. A. á su costa para ir á descubrir la-s dichas tierras é 
islas. Et obligamos é prometemos par íirme é solene estipula- 
ción que non iremos ni vernemos contra lo susodicho por ra- 
zón de que se promete cosa de por venir , é que non estv4 pre- 
sente, por cuanto renunciamos expresamente el derecho que 
dispone que lo tal non se puede prometer; por cuanto es nues- 
tra intención é voluntad que asi se- cumpla é guarde, según é 
como dicho es y é renunciamos todas é cualesquier leyes é fue- 
ros é derechos é partidas , é ordenamientos é otras cualesquier 
cosas que á lo susodicho puedan impidir é embargar, bien asi 
como si aqui fuesen insertas é declaradas palabra por palabra, 
é que no nos podamos dellas ayudar, é que nos nin otro por 
nos, direte ni indirete, de fecho nin de dicho non iremos nin 
vernemos contra lo susodicho, antes desde agora lo habemos 
por firme, rato, grato é valedero, é para mayor firmeza que 
guardaremos é cumpliremos todo lo susodicho , é segund é como 
dicho es, por esta carta é con ella rogamos é pedimos é damos 
é otorgamos todo nuestro poder complido á todos é cuales- 
quier jueces é justicias de la Reina nuestra Señora é del Rey 
D. Carlos , su fijo nuestro Señor , é de la su casa é Corte é Con- 
sejo é Chancillería, caso que fuera de las cinco leguas nos ó 
cualquiera de nos seamos fallados como si viviésemos é morá- 
semos é fallados fuésemos dentro en cualquier parte 6 ciudad 
ó villa ó lugar donde está é reside ó residiere la dicha Corte é 
Consejo é Chancillería ó dentro de las cinco leguas della , é á 
todos los otros jueces é justicias de los sus Reinos é Señoríos, 
ante quien esta carta paresciere é della fuere pedido compli- 
míento de justicia á la jurisdicción é juzgado de los cuales é 
de cada uno é cualquier dellos nos sometemos con nuestras 
personas é bienes , renunciando nuestro propio fuero é jure- 
dicion para que nos lo hagan asi complir é pagar todo lo so- 
bredicho realmente é con efecto , por todo jigar de derecho, 



ÍI2 .^7'fA.^IAGES AL MALTTCO. 

por vía de ejecución ó en otra cualquier manera, bien asi- éá 
tan complidamente como si todo lo sobredicho lo hobiesemos 
asi llevado por juicio é sentencia deñnitiva de juez competen- 
te, é la tal sentencia fuese pasada en cosa juzgada é por nos 
consentida, sobre lo cual renunciamos é partimos dé nuestro 
favor é ayuda de nos é de cada uno de nos todas é cualesq^úier 
leyes é fueros é derechos é partidas é ordenamientos é todo 
beneficio de restitución in iníegrum, é todo otro cualquier be- 
inefício, Temedio é auxilio , asi en general como en especial, é 
todas cartas é previlegios , é mercedes de-Rey é. de "Reina e de 
Infante heredero ó de otro Señor 6 Señora ó Jiie?, cualquier 
que sea ganadas ó por ganar antes desta carta ó después della 
que ayudar é aprovechar nos pudiésemos para ir 6 veniír con- 
tra ésta escriptura 6 contra cosa alguna de lo en. ella conteni- 
do para que nos lo hagan cumplir c pagar todo lo sobredicho 
realmente é con efeto, como de suso se contiene, como si lo 
hobiesemos así llevado por juicio é sentencia definitiva de juez 
^competente , é aquella fuese pasada en cosa juzgada , é por nos 
-consentida, como dicho es, é la ley en que;diz que cualquier 
'jque renuncia. $u propio' fuero é^se somete ;á'iurédiei<>n extraña, 
-que antes del pleito contestado se puede arcepentir é declinar- 
la, é la ley en que diz que- general renunciación non.vala. En 
firmeza de lo cual otorgamos esta carta ante el Escribano é 
testigos^ de yuso .escriptbs. E yo el dicho Juan de Arafida que 
presente; estoy acepto esta escritura é la loo é apruelx) é he por 
buena, é la rescibo. é acepto esta. escritura ^n cuanto mé es -uti- 
le é provechosa, é prometo de, estar por ella, é de la guardar 
•é cumplir segund é de la manera é forma que en ella se con- 
•tiene, para lo cual obligo mi persona é bienes, muebles é rai- 
ces é juros é rentas ,->habidos é por haber , é de mis .heredeíQS 
é subcesores, é doy poder á las justicias, é renuncio míjpré 
pió fuero é leyes de fuero é derecho é otras qualesquier de,:que 
aprovechar ine pudiese, segund é de la forma misma é manei'a 
'que de suso se contiene : en firmeza de lo cual nos todos- tres 
los sobredichos, é cada uno de nos otorgamos esta carta é todo 
lo en ella contenido ante Diego González de Santiago , Escri- 
bano de SS. AA. , é su Notario público, al cual rogamos é pe- 
dimos que la escrebiese 6 ficiese escrebir, é la signase con su 
si^no é á los presentes que dello fuesen testigos; que fue fecha 
y otorgada esta escrituraré todo lo en ella contenido en la 
noble villa de Valladolid , estando en ella el; Rey nuestro Se- 
ñor é el su Consejo é Chanci Hería , á veinte y tres dias del mes 
de Febrero , año del nacimiento de nuestro Salvador Jesucris- 
to de mil é quinientos é diez y ocho años. =: Testigos que fue- 
ron presentes-, llamados é rogados á todo lo, -que dicho es Be- 



DOCUMBWtOS BB MAGAM/ANES. tlTf 

nlto 'de- Madrigal , 'criado de Pedro Zapátg^.de Cáráenas, Veci- 
no de Madrigal y é Juan de. S. Martin , criado del 'Sr* Die^ó 
López de Castro, vecino de la crudad.de Burgos ¿Aiitoniocí^ 
Torres:, criado. d.el dicho Sr. Juan de Aranda : é portille jo el 
dicho Diégov Gonzalejz. de Santiago iion conosGáaVá^^'ipsv susodi- 
chos dio fee qu'ia los conosce el dicho Antonio Torresvé^.iji^ 
cho Juan de ArBada^ct Rúi^Faller.íS.Eernandó'^MagaHaTie&.^» 
Juan de Aranda. =: En testimonio de verdad ; Diego González 
de -Santiago*; ^Bdoib zei /: icvoll ;oríiEí;oq ^u(J :i2o*fiO '^r 
(Mjííoj T..ÍU rq ob ^obR^ubJ^jJ'^;b Hjar h ?.Oííi'jthhóíyj?.vb oup 
iiij nhn-y nv ^ 07;íívo?.?í< e»/' •/;[.*! ..p 2í;fiiíq ?«! na ¿obíi'Jqruo 

-.: • ■ '; ',•.' ; i;;; 't)f!in',- , Ji .:;'^ : )1 J l:?.Oj il'- ■ nf: '. OilU 

Memorial :j7resentadO'^ai^e'<¡¡' ( al^ -parQcet "^ ^!f ' 'Maga^H^hés» 
•jf j ;y Faleró ) soph' el- i^escubH'títtenlif'de tas Hsl^s dei Mdr 
' 'luco , que habidn ^íjypue;ño \ y las fnercedéfgue^^^edtfin^ 
^ se les concediesen, (jC!Czh:y¿zl^. qí^ .S^\}^\i^,\^^g^^¿ 
'papeles del Maluco, 1 5 19, 1547.) .vvi.5;w 

Muy poderoso Señor : .PoV cuantiíJ 'G«>rf la^^.aj^tkiia' Pá^^^IoS- 1 5 1 8 
nuestro Señor y ^habernos de: descubrir y ábrir'carhino paía po- — «deMarz. 
ner debajo del señopíode V.' A. ,' muchas islas é' tierras 'de iñti- — 

cho provecho , la í^ue á V. R. M. suplicamos que se^nOS cum- 
pla )r guarde es lo. siguiente : '^ ; .'- •^-v\.\... ' .^^ W)V.u Ui r 
i.° Lo primero: que V. A. no dará liceflda^á -firnguÁ'a' 
persona que arme para descubrir nuestra parte á donde enten- 
demos ir. Dios queriendo, ; de aquí á diez años ,' qtuéwéndólo 
nosotros hacer coa tan buena suficiencia, é tantas rtaWcOniío 
lasotras?personas;;de locual V. A. nos ha dé.mandaf adW-¿ 
tir, para que. nosotros .respondamos si lo haremos ó no; y qtié^: 
riéndolo hacer lo; podaníos; hacer por nosotros -mismos ^ o 'pór^ 
Qírasip£tsonás_pi;iestás por.nosotros para^llo.. . - 1 .:.,.uLí; 
üicMn esU capitulo es menester -para ser respondido- senalof 
la derrotay p'orqae^ ^s£í Jia lacosiumbrado descubrir por d^er^ 
sajsderrotds*'::^\\'i\':-\\':.\'^:\\\..\-: \0. .. ^-^^ .\> ■,.,9 

2,^ Otro sí: Que de todo el provecho é interese, que de 
tO(^s las itáksitkr ras qubí ¡nosotros d€scubri¡ereniós,'^si de lien- 
tas como de derechos; como otra cualquier cosa ^ á V* Ar se^ 
ksíguidre.limpio de costas-, que V. A. nos dará el veintavo^ 
d4:todo,.con.títuk>rde írGs,Almirantes , y con la gobernación 
dé, lai dichas tierras para' hos é para nuestros heredaros de jur04 

En este capitulo se ha de ver la cuantidad ^ y en lo del 
iitulQrd< Almir^níes i kayí 'dificultad por hs-previlegioi del 
Almirante. .n*A Xv* q\VvV..^^:> \'\ \s ^^■^J^\ '-^v\ \ ^^.xwwKw'-s u\ 

TOMO IV. ' ^ ^ 



1:14 ..OH /VI AGES AL MALUCO* 

Que en lo de la gobernación , ^lace á S. A* de la dar d 
ellos y d sus hijos , con que guarde d 5. A* la suprema ^ y 
siendo sus hijos naturales y casados en estos Reinos ^ y hdbi- 
les y suficientes para ello , y la gobernación quede en su hijo» 

JEn la jurisdicción de juro es contra leys del Reino , y por 
experiencia se ha visto ser muy dañosa al Rey tener el Al-^ 
mirante' la' jurisdicción de- juro en las Indias, 
^s^ícs^oO ')»:>?iíCi :ij;. ■ ' ■■ '■.•''ñiv-- 

3.* Otrosí: Que podamos llevar á las dichas tierras ó islas 
que descubriéremos el valor de mili ducados de primer coste, 
empleados en las partes que mejor nos estoviere , en cada un 
año á nuestra costa ; los cuales podamos allá vender y emplear 
en. lo; que áno^oíro^, pareciere, }r,.tornarlo á traer á estos Rei- 
nos y Señoríos de V, A., pagándole de veinte uno, sin que 
¿ellos paguemos ningunos otros derechos de los acostumbra- 
dos', ni de otros nuevos que se impusiesen. 

Los mil' ducados se entiende para adelape^ y no por el 
viage. -' i :■' ^ :.-■■' ' 

Que se provea que la especería cuando venga sea franca 
8 1 ?. i de Almpjarifazgo , y otros derechos, 
íí:Mí)h.,.' En esto de los derechos es de ver el retorno acá ^ porque 
=;^.ü.==^- habria descuento en lo del Almojarifazgo. 

Parece desigual este capítulo porque ofrecen la veintena ^ 
y en otro que adelante se sigue piden ellos el quinto desta 
misma calidad* 'jii BiBb on .A .V sop lovjmlví ol '.i 

ol4r**;.-'Item: Que de las islas que descubriéremos á V. A., si 
pasaren de seis, nos haga rherced de dos, escogendo primero 
V. A. las seis, y que después . entre todas las otras nosotros^ 
podamos tomar las dos mejores que nos pareciere , de las cua- 
les V. A» nos dará el Señorío con todo io que al presente y 
adelante rentasen, ;<y con todo el trato, sin que V. A. haya 
mas derechos de diez por ciento de loque nos rentare, y esto 
de jiíío para nos y para nuestros herederos y subcesores. 

Que destas dos islas que asi señalaren lleven la quincena 
parte , como en las otras la veinte y cinquena, 

- 5.? ítem; Que de lo que de la vuelta de esta primera Ar- 
mada , que placiendo á Dios hiciéremos , hobiere de interese de 
las coáas que de allá trajéremos, que V. A. nos dará el quinto 
sacado el coste de la dicha Armada, y mas, que á la venida 
podamos traer en cada nao que acá viniere, cient quintales de' 
U$ mercaderías, que se trajeren para V. A. 
V/' Bn este capítulo para ser igual con el de arfiba bastaría 
la veintena^ ó que paguen el quinto al Rey» -- 



DOCUMENTOS DE MAGAtLANES. ílj 

Que si les dan los mili ducados no pden hs cient quin- 
tales, íbfij'-í/i jVreb en .A ,V vuQ : iíit>jl '.£ 

6.° Otro sí : Que si algunas naos de V. A^ , ó de cuálés- 
quier personas tratando hallaren 6 descubrieren algunas tier-' 
ras ó islas dentro de los dichos diez años, que de todo el inte- 
rese 6 provecho dellas se nos dé el veintavo , y V. A. nos lo* 
haga cierto y ^^^^ » como si nosotros las descubriésemos , pues 
dello seremos cabsa. - ioür/i o-.'to¿r.ri 5,b onug 

> En este es menester señalar también hs límites. ' ■ ' '-^-P 
'-^\Que se junte con eí primer capítulo ^ jorque señalada 4!ít 
limitación se pueda responder» .:-vÍ7 o^a¿;-i eo.ia./.Jíiü l i.-Aub 

7.<* Otro sí: Que queriendo V. A. armar á su costa <:on las 
dichas condiciones, le mostraremos los grandes provechos que 
desto se le puede seguir , y las cosas que hay en las islas y tier- 
ras que están en los términos y demarcaciones de V. A. 
Que declare. 

8.® ítem: Que si en el descubrimiento de lo susodicho al-? 
guno de nosotros muriere, que V. A. mandará guardar al 
otro y á sus herederos y subtesores , todo lo en estos capítu- 
los contenido cumplidamente como se habia de guardar _á en- 
trambos siendo vivos. [^ .¿^íí^^'^ivji^^ { cjííoV^Ú^K c:: 

Fiat. 
<:adoJ ■ -rjíin- 'i v " ', oidl 

' '<)J* ítem: Que V*- A. nos mandará cumplir y guardar todo ^*^i^^*^ ■n>^¿L 
lo susodicho , con todas las firmezas y solenidades que para ~-^ =^ 

nuestra seguridad fueren necesarias. > nc^ivv: q n-, , ^ i 

Fiat, lo que se les otorgare. K .i'í^ sfip nohn\m 

- 1 Si no fuere servicio de V. A. de armar á su costa , y fuer^ 
servido que nosotros vayamos en este descubrimiento á nuestra ' 
costa y despensa, lo que á V. M. humillmente suplicamos, y;; 
pedimos que nos sea guardado, es lo siguiente: --'' 

i.° Primeramente, que todas las tierras é islas que nosotros, 
ó las personas por nos puestas para ello , descubriéremos, sean 
nuestras, con todo el trato y señorío y gobernación, dando 
á V. A. el quinto de todo el interese y provecho , limpio de ío 
que á nosotros nos rentare. ■- -'ni - -"oa 

2.° ítem:. Que V. A. no consentirá ir ningunas naos su-' 
yas, ni de otras ningunas personas, á tratar en las dichas ^ 
tierras , ni llevar, ni traer mercaderías algunas; y si alguno lo 
hiciere, que en tal caso pierda todos sus bienes; lo cuál sea 
confiscado páranos: para lo cual nos dará V. A. todo el fa^- 



H6 ,?;■ /^y VIAGES At MALUGOi'.TX.a 

voiXé ay^iída que .páía la ejecución déPlov fuere íiecesario. y 

3.°^ ítem : Que V. A. no dará licencia á ninguno que.pue- 
da ir á descubrir , ni lo pueda mandar hacer durante el tér- 
mino ;4e„^diéz, años , eií cuanto nos en ello^jentendiéremios 6 
q.ue§iéremí06' entender por nos mismos», ó por. ;otfas personasi^ 
con íatito ^ qqe rsi alguno ¡algo descubriere sea; con el dicho par*? 
ti4o¿píar?ii.npV, como si nos mismos lo desciibHerámos. i 

-^4#? ^ ?ItemiíQ*je si' en el descubrimiento de io' susodicho- al^' 
gunó de nosotros falleciere, que V. A. mandará guardar al- 
que de nosptros quedare y á sus herederos y subeesores , todo 
lp;\en "estíos capítulos conteriido. cumplidamente., conip se guar- 
daría á entrambos siendo vivos. .•'... \, ■-, . , vA V v 
5.° ítem; Que V. A. nos mandará cumplir y guardar todo 
l0;iisi^§9ilifihp, ¡con todas las. firmezas jíbfDkimdades ^q*íe para 
nije§tr;a,^gurid^d fueren necesarias^ ^v.^. . [ ^ .,; viuli^'o-^ ^íiLib 

JNuín. ■m. .-nvAy.v i.>^9 

'J'Jiíd'g allanes y Fahro sobré el [descMbrímünto de las: 

_ islas, de ¡a especería. (Archr de Jiid. ¡en Sevilja , leg. 4^0 j 

de Relaciones y Descripciones.) •; ; : < " -'■ ;ii 

1 5 18 En los libros que yo el Secretario Francisco de los Cobos 

22 de Marz. t^íigo d.e lo5'desj>alchos dé la Contratación de las Indias, évdel 
= descubrimiento de la Contratación de la especería, está asen-' 
tada una provisión en confirmación des cierto .asaéntQé capi-*^*' 
tulacion que SS. MM. mandaron tomar' con Fernando Ma- 
gallanes é Rui Falero: su tenor de la cual es este que se si- 
gpe ;. Doáa ¡ Joana é D. Carlos &c. ; Por cuanto vos el Bachi- 
ller, -Rui Falero e Fernando de Magallanes ,: caballeros ria^tu-*» < 
rales 4^1 Reino de Portugal, nos hicistes relación que Yo elo 
Rey por una mi Cédula é Capitulacixm mandé toniar cierto^ 
asiento con vosotros sobre el viage que con el ayuda de nüe's- 
trQ/Sefior queréis hacer para descubrirlo que hasta agora no 
se; ha hallado, que es en los límites de 'nuestra demarcación 
que hasta ahora no se ha descubierto , ,é lo poner so nuestro. Se-*: 
ñorío é sujeción , como mas largo en la dicha mi Cédula é^ 
asiento se contiene , su teiior de la cual ,e^ este que sé sigue: 
El R,ey : Por cuanto vos el Bachiller Rui F'alero é Herjjaudo; 
de Magallanes , .caballeros naturales del.Reino de Portugal,- 
queriéndonos hacer señalado servicio, os obligáis de . descubrir 1 
en los dominios que nos pertenecen é son nuestros en el-nfiar = 



DÜGUMfilít'O'S OE M ACALLA NES. 1 1 7 

OC€anoi<leiit'ró*<le'lbs límites de nuestra demarcación , islas y" 
tierras firmes é ricas especerías, con otras'cosas de que sere- 
mos muy servidos y estos nuestros reinos muy aprovecha- 
dos,: mandamos asentar para ello con vosotros la^ capitulación 
siguiente. - '*■ 

Primeramente, que vosotros con la buena ventora hayáis 
de ir é vayáis á descubrir á la parte del mar -Océano , <ientro 
de nuestros límites é demarcación, é porque no" seria razón 
que yendo vosotros á hacer lo susodicho se vos atravesasen 
otras personas á hacerlo mesmo, é habiendo consideración á 
que vosotros tomáis el trabajo de esta empresa, es mí merced 
y voluntad, é prometo que por término de diez años prime- 
ros siguientes, no daremos licencia á persona alguna que vaya 
á descubrir por el mismo camino é derrota que vosotros fue- 
redes, é que si alguno lo quisiere emprender, é para ello nos 
pidiere licencia, que antes que se la demos os lo haremos sa- 
ber para que si vosotros lo quisieredes hacer en el tiempo que 
ellos se orVecieren , lo hagáis, teniendo tan buena suficiencia é 
aparejo y tantas naos y tan biéh acondicionadas, é aparejadas 
é con tanta gente como las otras personas- que quisieren hacer 
el dicho descubrimiento; pero entiéndese que si Nos quisiére- 
mos mandar descubrir ó dar licencia para ello á otras perso- 
nas por la vía del hueste , por las partes de las islas á tierra fir- 
me é á todas las otras partes que están descubiertas hacia la 
parte que quisiéremos para buscar el estrecho de aquellos ma- 
res;,, lo podamos' mandar é hacer é dar licencia para que 
otras personas lo hagan , si desde la tierra firme por el mar 
del Sur, que está descubierta desde la isla-^eS.' Miguel, -qui- 
sieren ¡ir á descubrir , lo puedan hacer , é* asimismo- si el 
Gobernador, é la, ^nte que agora por nuestro mandado: está 6 
estuviere de aquí adelante en la dicha tierra firme ó otros nues- 
tros subditos é vasallos quisieren descubrir por la mar del Sur 
que está encomenzada á descubrir é enviar los.navíos por ella 
para descubrir: mas que el dicho nuestro Gobernador é vasa- 
llos é otras cualesquier personas que Nos fuéremos servidos, 
que lo hagan por aquella parte, lo puedan hacer, sin embargo 
de lo susodicho é de cualquier capítulo é clabsula de esta ca- 
pitulación; pero también queremos que si vosotros^ por alguna 
de estas dichas partes quisiieredes descubrir qué Jo podáis ha- 
cer, no siendo en lo que está descubierto é hallado, n-j r-si -cr. 

El cual descubrimiento habéis de hacer, con tanto queí no 
descubráis ni hagáis cosa en la demarcación é límites del sere- 
nísimo Rey de Portugal, mi muy caro y muy amado tío é 
hermano, ni en perjuicio suyo , salvo dentro de losiímites de 
nuestra demarcación, ,.w oiKfmlL yesií^iíu^^ ai^idod í« s&v>óÉa¿ii 



l-lS .>^T>r VIAGES AL MALUCO. Tr:?r a 

E acatando 4a voluntad con que vos habéis movido á en- 
tender en el dicho descubrimiento por nos servir, é el servicio 
que de ello nos recibimos , é nuestra Corona Real ser acrecen- 
tada, é por el trabajo é peligro que en ello habéis de pasar: 
en remuneración de ello, es nuestra voluntad é queremos que 
en todas las tierras é islas que vosotros descubriéredes vos ha- 
remos merced, é por la presente vos la hacemos, que de todo 
el provecho é interese que de todas las tales tierras é islas que 
asi descubriéredes , así de renta como de derechos , como otra 
cualquier cosa que á nos se siguiere en cualquier manera, sa- 
cadas primero todas costas que en ello se hiciere, hayáis é lle- 
véis la veintena parte con el título de nuestros Adelantados é 
Gobernadores de las dichas tierras é islas, vosotros é vuestros 
hijos y herederos de juro para siempre jamas , conque quede 
para Nos é para los Reyes que después de Nos vinieren la 
suprema, é seyendo vuestros hijos y herederos naturales de 
nuestros Reinos, casados en ellos , é conque la dicha Gober- 
nación é título de Adelantados después de vuestros dias quede 
en un hijo é heredero, é de ello vos mandaremos despachar 
vuestra carta é previllejos en forma. - - -> s 

Asimesmo vos hacemos merced é vos damos licencia é fa- 
cultad para que de aqui adelante en cada un año podáis llevar 
é llevéis, é enviar é enviéis á las dichas islas é tierras que asi 
descubriéredes en vuestras naos ó en las que vosotros quisié- 
redes, el valor de mili ducados de primer costo empleados en 
las partes é cosas que mejor. vos estoviere, á vuestra costa, los 
cuales podáis allá vender é emplear en lo que á vosotros os 
pareciere é quisiéredes é tornarlos á traer de retorno á estos 
Reinos, pagando á nos de derechos el. veintavo de ello, sin 
que seáis obligados á pagar otros derechos algunos de los acos- 
tumbrados , ni otros que de nuevo se impusieren ; pero entién- 
dese esto después que vengáis de este primer viage é no en 
tanto que en él estuviéredes. 

Otrosí, por vos hacer mas merced, es nuestra voluntad^-; 
que de las islas que asi descubriéredes, si pasare de seis, ha- 
biéndose primero escogido para nos las seis, de las otras que 
restaren podáis vosotros señalar dos de ellas, de las cuales ha- 
yáis y llevéis la quinsena parte de todo el provecho é interese 
ae renta é derechos que nos de ellas hobiéremos , limpio saca- 
das las costas que se hicieren. 

ítem , queremos é es nuestra merced y voluntad , acatando 
los gastos y trabajos que en el dicho viage se vos ofrecen de 
vos hacer merced , y por la presente vos la hacemos , que de 
todo 16 que de la vuelta que de esta primera Armada, é por 
esta vez se hobiere de interese limpio para nos de las cosas. que 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES, 11^ 

de allá trugéredes , hayáis y llevéis el quinto , sacadas todas 
las costas que en la dicha Armada se hicieren. 

E porque lo sudicho mejor lo podáis hacer y haya en ello 
el recaudo que conviene, digo que Yo vos mandaré armar 
cinco navios , los dos de ciento y treinta toneladas cada uno, 
y otros dos de noventa, y otro de sesenta toneles, bastecidos 
de gente é mantenín\ientos é artillería, conviene á saber, que 
vayan los dichos navios bastecidos por dos años , é que vayan 
en ellos doscientas treinta y cuatro personas para el gobierno 
de ellos entre maestres é marineros é grumetes , é toda la otra 
gente necesaria, conforme al memorial que está fecho para 
ello, é asi lo mandaremos poner luego en obra á los nuestros 
oficiales que residen en la ciudad de Sevilla , en la casa de la 
contratación de las Indias. 

E porque nuestra merced y voluntad es que en todo vos 
sea guardado é cumplido lo susodicho , queremos que si en la 
prosecución de lo susodicho alguno de vosotros muriere , que 
sea guardado é guarde al que de vosotros quedare vivo , todo 
lo suso contenido, complid amenté, como se había de guardar 
á entrambos á dos seyendo vivos. 

Otrosí , porque de todo lo susodicho haya buena cuenta é 
razón , é en nuestra hacienda haya el buen recaudo que con- 
viene , que Nos hayamos de nombrar é nombremos un factor 
é tesorero é contador y escribanos de las dichas naos que lle- 
ven é tengan cuenta é razón de todo , é ante quien pase é se 
asiente todo lo que de la dicha Armada se hobiere. 

Lo cual vos prometo é doy mí fée é palabra Real que 
vos mandaré guardar é complir en todo é por todo según de 
como de suso se contiene, é de ello vos mandé dar la presente 
firmada de mi nombre, fecha en Valladolid á veinte é dos 
dias del mes de Marzo de mili é quinientos é diez é ocho 
años,=:Yo el Rey. = Por mandado del Rey; Francisco de los 
Cobos. = E porque mejor é mas complidamente vos fuese guar- 
dada é complida la dicha capitulación é asiento que de suso 
va encorporada, é todo lo en ella contenido, nos suplicasteis 
é pedisteis por merced vos la mandásemos confirmar é aprobar 
é si necesario fuese vos hiciésemos nueva merced de las cosas 
é mercedes en ella contenidas. E nos acatando cuan provecho- 
so sea á estos nuestros Reinos lo que decís, é os ofrecéis que 
descubriréis , é la mucha voluntad con que vos habéis movido 
á entender en lo susodicho , é los servicios que en ello decís 
é esperamos que haréis á nos é á nuestra Corona Real, é vues- 
tra suficiencia é personas, é los trabajos que en el dicho viage 
é descubrimientos se vos ofrecen , é porque de vosotros é de 
vuestros servicios quede mas perpetua memoria, é sean grati- 



|,1á .Míf/ YIAOES AL MALUCO. 

ficadios ;é. Otros, se esfuercen a lios bien servir , tovímoslo por 
bien, é por la presenté de nuestro propio motuo , é cierta cien- 
cia é poderío Real absoluto , loamos , confirmamos: e aproba- 
mos la dicha capitulación é asiento que; de suso va encor- 
porada é todo lo en ella continido, é mandamos que vos sea 
guardada é, cumplida en todo é por todo, para agora é para 
siempre jamás , segund que eri. ella y en - esta. 4icba j:Qi\firmaT- 
cion se contiene, é por esta nuestra (íarta,;<? pQ^^" su traslado 
signado de escribano publico , mandamos al Ilustrísimo Infan- 
te D. Fernando, nuestro muy carrO y muy amado hijo y her- 
mano , é á los Infantes j' Prelados ,, Paques , ^Condes, ^Marque- 
ses, Ricos-homes, Maestres de las Ordenes, Qomt<ndadores,é 
Subcomendadores,' Alcaides de los castillos é casas fuertes é 
llanas, é á los del nuestro Consejo.,..Qi<lpr=eS de las, nuestras 
Audiencias, Alcaldes , Alguaciles .4e- la nuestra C^sa é Corte 
q Ghancillerías, 4 á todos Ips Gonce jos , é Gobernad,ores , Gor- 
regid.ores' é Asistentes, Alcaldes, Alguaciles, ; Merinos^ Pre- 
bostes , Regidorjes é otras, cualesquier justicias é oficiale^de to- 
das las cibdadfes» villas é logares de los nuestros Reinos é Se- 
ñoríos, asi,delosqu€ agora ^n/ComOi .4 Igs qu^ serán de aquí 
adelante , é á tadauno'de ellos rí|ue vean la dicha, capitula- 
ción é asiento que de sqso ¡va encorporado, é la guarden: é 
cumplan é egecuten ,; é fagan guaídar ,> é cvjmplir é' egecutar ; en 
todo e por todo ^ Segund é como en ella se cont-ieA^ , é con,tra 
ella ni contra cosa algUna ni parte de ella -vps no vayan ni 
pasen ni consientan ir ni.pasár ein; tieiüpo alguOiO. .ni,por, al?r; 
guna manera, no embargante -cualesquier leyes , premáticas, 
sanciones, é otros cualesquier fueros é derechos que en contra- 
rio de esto sean ó ser puedan ;, con lo cual tpilo^para en cnaíi-, 
to á esto dispensamos é lo abrogamos é derogamos, quedan-?: 
do en su fuerza é vigor para en las otras cosas para adelapH-. 
te, é si dé esta nuestra carta é de k dicha, capitulación qufro 
siéredes nuestra carta de priville jo^, rriandamos , á ; los . nm$^ 
tros Gontadores: mayores é á sus LugareSrTenientes que \ro$, 
la denj cuan firme é bastante les piídiéredes é menester ho.- 
biéredes , la cual mandamos á nuestro Ghanciller maypr é np'-. 
tarios é otros Oficiales que están á la tabla de los, nuestros se- 
llos que vos la libren, ¡pasen e sellen sin. vos poner en. ejlo, 
ninguíid empedimento : é los unos ni los otro§ ¡no. > fagades ni 
fagan ende al por alguna manara .> so pena de, la nuesrr.a merf-, 
ced. é de diez n^il niaravedís, para ja, nuestra Guipara ,á ca'^? 
uno por quieíi rfíncare de lo asi hacerrié^cumplir , é, demás, rnan-^ 
damos, al home que vos esta nuestra .c^ria mostraTe ó eljtrasn 
lado de ella signado de Escribano público q.^e vos eiíiplápe, 
que par^cades .^a-teonos en la nuestra Corte, .doqijier que >no& 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 121 

seamos del dia que vos emplazare hasta trescientos días pri- 
meros siguientes so la dicha pena , so la cual mandamos á cual- 
quier Escribano público que para esto fuere llamado que dé 
ende al que vos la mostrare testimonio signado con su signo 
porque Nos sepamos en como se cumple nuestro mandado. 
Dada en la villa de Valladolid á veinte y dos dias del mes de 
Marzo , año del Nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo de 
mil quinientos diez ocho años. = Yo el Rey. = Yo Francisco 
de los Cobos. 

La cual dicha provisión yo hice sacar de los dichos libros 
por mandamiento de los Señores del Consejo Real, y doy fee 
que está bien c fielmente sacada é como está en mis libros , la 
cual se sacó de ellos. En Valladolid veinte y cuatro de Enero 
de mil quinientos veinte y tres años.= Francisco de los Cobos. 



Núm. IV. 



Título ^de Capitanes de la Armada d Magallanes y d 
Falero. (Archivo de Indias de Sevilla, Reg. de Reaks 
. Céd. leg. 2.^) 

Doña Juana y Don Carlos suiíijo por la gracia de Dios i5i8 
Reina é Rey de Castilla &:c. Por cuanto nos habemos manda^ 22 deMarz. 
do tomar cierto asiento é concierto con vos el Bachiller Ruy — 

Falero é Fernando de Magallanes , Caballeros naturales del 
Reino de Portugal, para que vais á descubrir por :el mar Oc- 
ceano, é para facer el dicho viage, vos habemos mandado ar»- 
mar cinco navios con la gente y mantenimientos é otras cosas 
necesarias para el dicho viage, confiando de vosotros que sois 
tales personas, que guardareis nuestro servicio, é que bien 6 
fielmente entenderéis en lo que por nos vos fuere.mandado é 
encomendado: es nuestra merced é voluntad de vos nom- 
brar, é pox la presente vos nombramos por nuestros capitanes 
de la dicha Arrñada, é vos damos poder é facultad para que 
por el tiempo que en ella anduvierdes fasta que <bon la bendi- • 
cion de nuestro Señor volváis á estos nuestros reinos^ podáis 
usar y uséis del dicho oficio de nuestros capitanes, asi por ^^-f 
mar como por tierra por vosotros é >por vuestros lugares-te- ^^^ 

nientes, en todas las cosas é casos al dicho oficio anexas é pei^- ~^ 

tenecientes , que vierdes que conviene á la ejecución de nuestra 
justicia 7 íierra$ é islas que descubrierdes , segund é de la ma- 

TOMO IV. " Q 



122 - VI AGES AL MALUCO. 

ñera que hasta aquí lo han usado nuestros capitanes de mar 
que han seido ; 6 por esta nuestra carta mandamos á los maes- 
tres é contramaestres , pilotos , marineros, grumetes é pages, 
é otras cualesquier personas é oficiales que en la dicha Arma- 
da fueren , que á cualesquier personas que estuvieren é residieren 
en las dichas tierras é islas que descubrierdes , é á quien lo en 
esta carta contenido toca é atañe , é atañer puede en cualquier 
manera , que vos hayan é reciban , é tengan por nuestros ca-^ 
pitanes de la dicha Armada, é como á tales os acaten é cum- 
plan vuestros mandamientos, so la pena ó penas que vosotros 
de nuestra parte les pusierdes é mandardes poner, las cuales 
Nos por la presente las ponemos é hemos por puestas , é vos 
damos poder é facultad para las egecutar en sus personas é 
bienes, é que vos guarden é hagan guardar todas las honras 
é gracias é mercedes, franquezas, libertades, preeminencias, 
prerogativas é inmunidades , que por razón de ser nuestros 
capitanes debéis haber é gozar é vos deben ser guardadas. Y 
es nuestra merced é mandamos que si en el tiempo que an- 
duvierdes en la dicha Armada se movieren algunos pleitos é 
diferencias asi en el mar como en la tierra los podáis librar 
y determinar é facer sobre ello complimiento de justicia bien 
e sumariamente sin tela de juicio, é para librar 6 determinar 
los dichos pleitos, é para todo lo demás en esta nuestra carta 
contenido, é al dicho oficio de capitanía anexo é concernien- 
te , vos damos poder é facultad con todas sus incidencias é 
o I ti dependencias, anexidades é conexidades; é los unos ni los 
.mgK'j' otros non fagades ende al. Dada en Valladolid á veinte y dos 
:=5;^-:í».«. días del mes de Marzo de mil quinientos diez y ocho años.= 
Yo el Rey. = Yo Francisco de los Cobos , secretario de la 
Reina é del Rey su hijo nuestros Señores , la fice escribir por 
su mandado. 

Núm. V. 

Extracto de la respuesta del Key a los Oficiales de la 
contratación sobre el apresto de la Armada de Maga- 
llanes, (Arch. delnd. de Sevilla Reg.' de Reales Cédu- 
las, leg. 2.°) 

i5i8 A las reflexiones que dirigieron al Rey los oficiales de la 

2 de Julio, contratación de Sevilla sobre la capitulación de Magallanes y 
• Faiero contesta S. M. desde Zaragoza en carta refrendada por 
Francisco de los Cobos , que tomados los convenientes infor- 
mes ^ es su voluntad que se efectúe el consabido viage, con- 



DOCUMEMTOS DE MAGALLANES. 1 23 

forme al memorial que se les envía firmado del obispo de Bur- 
gos (Fonseca); y que de los cinco mil pesos de oro que ha- 
bían llegado para S. M. de la Isla Fernandina gastasen hasta 
seis mil ducados ó lo que fuese necesario conforme á dicho 
memorial, avista, contentamiento y parecer de los mismos 
Magallanes y Falero: que algunas cosas se hallarían mejores 
y mas baratas en Vizcaya, y que se había mandado al capi- 
tán Nicolás de Artieta que las comprase allí : que las que se 
hubieren de traer de Flandes se traigan: luego que las demás se 
compren y aparejen con prontitud , y que todo se abone y 
pague en la forma que se expresa. 

Núm. VI. 

Extracto de una carta escrita al Rey de Portugal for 
Alvaro de Costa sobre las reclamaciones que habia 
hecho con Carlos V y sus Ministros para que no admi- 
tiese a Magallanes en su servicio. ( Hállase en la Co- 

. lección de D. J. B. Muñoz , sacada del original en 
Portugal.) 



\..L 



Sobre el negocio de Fernam de Magalhaés he trabajado ^8 de Set. 
muchísimo como escribí. Ahora estando enfermo Xebres ha- _ 

ble muy serio al Rey , presentándole muchos inconvenientes: 
«cuan feo era receber hum Reí os vasalos de outro Reí seu 
» amigo á sua vontade , que era cousa que entre caballeiros se 
» nam acostumaba ; que no era tiempo de disgustar á V. A. y 
mas en cosa de tan poca importancia y tan incierta; que va- 
sallos tenia para descubrimientos sin echar mano de los que 
venían descontentos de V. A. , y de quien V» A. no podría 
menos de tener sospecha &c. Que hacer tal disgusto cuando se 
trataba de estrechar el deudo de V. A. con el casamiento &c. 

Quedo espantado con lo que le dije : respondióme muy 
buenas palabras, que no quería disgustar á V. A. Que viese al 
cardenal »que he á melhor cousa que ha", y le hiciese rázon 
de todo. No le pareció bien este negocio , y me ofreció cuan- 
to en él estuviese. Sobre esto fueron llamados el obispo de 
Burgos, que es quien sostiene este negocio, y á los dos del 
consejo. — Pero estos persuadieron al Rey que debía seguir lo 
empezado , que el descubrimiento meditado caia en sus lími- 
tes: que V, A. no debía llevar á mal se sirviesen de dos va- 
sallos suyos hombres de poca sustancia ; sirviéndose V. A. de 



124 VI AGES AL MALUCO. 

muchos castellanos , alegando otros pretestos. En fin , el car- 
denal me dijo que los dichos insistían de modo que el Rey no 
^ podria mudar resolución. 

Convalecido Xebres volví á hablarle , y da la culpa á di- 
chos castellanos del empeño del Rey en el negocio. Mi pare- 
cer es que V. A. recoja á Magalhaés , que seria gran bofetada 
para estos: del bachiller no se haga caso; duerme poco, y 
anda casi fuera de seso. iu 

Núm. VIL. 

Carta escrita al Emperador for Fernando de Magalla^ 
nes sobre asuntos relativos al apresto de la Armada 
destinada al descubrimiento de la Especería. (Orig. en 
el Arch. de Ind. de Sevilla^ leg. i.° de cartas de Se- 
villa, Cádiz y otros puertos.) 

i5i8 Muy alto y muy poderoso Señor: Yo he escrito á ^^. A. 

24^ de Octu. por un correo que los oficiales de la Contratación enviaron á 
= quince de Otubre , en que le di cuenta de todo lo que habia 
hecho desta Armada, y asi supliqué á V. A. que mandase pro- 
veer con el dinero, que menguaba para cumplimiento de 
j los 16® ducados, sin los cuales no se podia acabar, y fuese la 

provisioA para que de los 11® ducados que están en la casa se 
gasten los 5400 que faltan para cumplimiento de los 16©. Y 
asimismo pedí á V. A. que mandase proveer en las mercade- 
rías que habemos de llevar, según con nosotros se asentó, que 
ha de ser 3® ducados. Y porque. Señor, yo veo que tan poca 
cantidad no bastará para cargar las naves de especerías , y se- 
ria .gran pérdida venir vacías : V. A. hubiese por bien de dar 
mas cantidad de mercaderías , 6 licencia para que los merca- 
deres destos sus Reinos las puedan enviar dándole cierta cuan- 
tía de lo que trujíeren, como quiera que á mi parecer V. A, 
lo debria mandar proveer , pues la ganancia placiendo á nues- 
tro Señor puede ser veinte por uno, no hablando á largo modo, 
y por eso quería yo que el provecho fuese todo de V. A. , y 
porque no llevando mercaderías con que podamos cargar las 
dichas naves , lo he escrito á V. A. y al Obispo de Burgos , para 
que dello le hiciese relación , y ahora lo escribo porque por 
falta mía no quede , y con esto y lo mas que tengo hecho sa- 
tisfago con lo que soy obligado á su servicio. 

Asi mesmo pedí á V. A. que mandase proveyesen á los 
oficiales de la casa para que paguen la costa que se hiciere en 



DOCUMEtíTOS DE MAGALtANES. 1 25 

la artillería , y armas y pólvora que se ha comprado de los 
16® ducados, por cuanto quedó que V. A. nos proveería de 
las dichas cosas: V. A. mande lo uno y lo otro proveer si ya 
no es proveído, como mas á su servicio cumpliere. 

También , Señor , escribí á Y. A. cuan poco favor y ayu- 
da hallaba en el Asistente y sus Tenientes-, y asi en las otr^s 
personas que sus cargos tienen , teniendo yo tanta necesidad 
deíla, asi por loque cumple á su servicio , como á mi persona; 
y porque agora se ofreció cosa porque lo haya mas menester, 
hice este correo no á otra cosa , sino á le hacer saber todo lo 
que pasa. Que viernes á veinte y dos d^ Otubre yo había de 
tirar una nao á tierra , y porque la marea era muy de ma- 
drugada , yo me levanté á las tres horas á hacer que los apa- 
rejos estuviesen prestos , y cuando fue hora y tiempo de tra- 
bajar la gente mandé poner cuatro banderas de mis armas en 
los cabrestantes donde se acostumbran poner las de los Ca- 
pitanes, por cuanto las de V. A. habían de venir encima de 
la nave con otra de la Trinidad > cuya invocación tiene la di- 
cha nao , y el Fator había ido por ellas , y por no estar acá-* 
badas de pintar no las había traído , y yo con el trabajo de 
sacar la nao no lo miré; de manera , que trabajando en la di- 
cha nao acudió mucha gente á mirarlo, por ser cosa que no se 
acostumbra en esta ciudad , y como en el mundo no faltan in* 
vidiosos comenzaron á murmurar y decir, ser mal fecho yo 
poner mis armas en los cabrestantes, y esto se decía sin lo yo 
sentir , hasta que me lo vinieron á decir, y entonces llegó un 
Alcalde de la mar por el Teniente de Almirante , que es un 
fijo de Pedro de Nalcazar , diciendo al pueblo que las quita- 
sen y rompiesen, y entonces me lo dijieron, y llegué á dó él 
estaba, y le dije como aquellas armas no eran del Rey de 
Portugal, antes eran mías, é yo vasallo de V. A., y me tor- 
né á hacer la obra ; y él no se hubo por satisfecho , mas como 
me aparté del lo quiso poner por obra, y el Doctor Matienzo 
que se halló allí no lo consintió, y luego vino á mi á decirme 
que hobiese por bien de las quitar: yo le dije que me placía 
puesto que me era afrenta hacerlo por estar alli presente un 
caballero del Rey de Portugal , que por su mandado vino á 
esta ciudad á contratar conmigo que me volviese á Portugal, ó á 
hacer otra cosa que no fuese mi provecho, y vio la afrenta 
que se me hizo; y el Alcalde de la mar se fue entretanto al 
Teniente del Almirante á decir que viniese á quitar las ^ban- 
deras; y él sin mas consejo, ni poder que para ello tovlese, se 
vino por las gradas llamando gente para prender al Capitán 
portugués que levantaba banderas del Rey de Portugal, y 
cuando llegó me preguntó*, ^; Dónde estaban las banderas? ^ Y 



X^6 .r^'5f yiAGES AL MALUCO. 

por qué las puse en los cabrestantes ? Yo le respondí , que la 
cuenta á él no la daría , ni quería dar. Y él llamó aguaciles 
para me prender , echando mano de mí, y dando voces que 
prendiesen á mí y á los mios. No faltaron algunos que quisie- 
ron mostrar sus buenas voluntades, mas para hacer mal á los 
mios , que para ayudarnos á hacer lo que cumplía al servicio 
«de V. A. ; y viendo el Dotor Matienzo la sin razón que se 
hacia á los mios, y á mí se quería hacer, echó mano del Te- 
niente de Almirante requiriendo de parte de V. A. que no hi- 
ciese cosa tan contraría á su servicio; y los que con él venían 
echaron mano del Dotor, y algunos de su compañía con las 
espadas desnudas sobre su cabeza le querían dar : de manera, 
Señor, que la gente que trabajaba y tenia recibidos dineros se 
fueron. Yo viendo la falta de la gente y el peligro de la nao 
se la dejé al dicho Teniente de Almirante , y asi al otro Te- 
niente del Asistente que era presente, aunque para hacer jus- 
ticia, y lo que convenia á servicio de V. A. muy ausentes. 
Mas el Dotor viendo que sin mí no se podía sacar la dicha 
nave me tuvo porque no se hiciese algún mal recaudo. Requerí 
al Teniente del Asistente y aun al Alcalde mayor del Duque 
de Medina-Sidonia, que no se fuesen de allí y me diesen ayu- 
da y favor ; y ellos como vieron que los mios eran tomadas 
las armas y algunos dellos presos en el cepo , se fueron no me 
dando favor , ni ayuda. Esta es la suma de lo que pasó. 

Y porque, Señor, me parece cosa muy agena de V. A. ser 
mal tratados los hombres que dejan su reino y naturaleza por 
le venir á servir en cosa tan señalada como es esta en que Rui 
Falero y yo nos ofrecemos á servir ; á V. A. le suplico muy 
humilmente que mande en ello aquello que mas su servicio 
fuere porque de todo lo que V. A; mandare y ordenare seré 
yo muy satisfecho, pues la afrenta que me hicieron no fue 
como á Fernando de Magallanes, sino Como á Capitán de V. A. 
y los que lo hicieron , no tanto á su servicio como yo , que 
con sola la habla muestran que le sirven , y yo con la perso- 
na, facienda y vida muy ofrecido á lo hacer, estimando mas 
cumplir mi palabra, que no las promesas que de Portugal me 
son ofrecidas ; y asimismo mi compañero que de allá no vino 
tan bien despachado , como él y yo conocimos en la volun- 
tad de V. A. , á la cual humilmente suplico con este correo 
mande proveer en todo de manera que V. A. sea bien servido 
y nosotros bien tratados, y los que hacen las cosas que no 
deben no queden sin castigo , porque el fruto que el Alcaide 
y Teniente de Almirante hicieron con su desconcierto fue 
acuchillar un Piloto de V. A. que andaba trabajando^ y pren- 
dieron mis hombres y quitáronles las armas: V. A. envié per- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. llj 

sona que tome pesquisa de como pasó. Nuestro Señor la vida . 
y Real estado de V. A. por muchos años acreciente. De Sevi- 
lla á veinte y cuatro de Octubre de mil quinientos diez y 
ocho. = Fernando de Magallanes. 

Núm. VIIL 

Extracto del nombramiento de Tesorero de la Armada d 
Luis de Mendoza. (Arch. de Ind. en Sevilla , Reg. de 
Reales cédulas, leg. 2.°) 

. . . '. ., . :l-A .;■.- •' -'•■- üv 

Cédula de los Señores Reyes Doña Juana y D^ Carlos j^ú =^=^^519^" 
hijo, nombrando tesorero de la Armada del descubrimiento SodeMarz. 
de la Especería á Luis de Mendoza para que tomase y recibie- = 

se todo lo perteneciente á SS. AA., ya de rescates ya de otras 
cosas, tanto en la mar como en tierra, según la instrucción que 
se le daba firmada por el Rey y conforme á la capitulación y 
asiento hecho con Rui Falero y. Fernando de Magallanes: man- 
dando á estos mismos y á Juan de Cartagena , Veedor gene- 
ral de la Armada, y demás oficiales de ella, lo tengan por tal 
Tesorero, y que no puedan rescatar cosa alguna de lo que 
fuere en ella sin que se halle presente con las mismos Capita- 
nes y el Veedor general: señalándosele por este empleo 60© 
maravedís de salario anual durante su viage. 

Núm. IX. - A^lhi 



Extracto del título de Veedor general de la Armada d 
Juan de Cartagena. (Arch. de Ind. de Sevilla , Reg. 
de Reales cédulas, leg. 2.°) 

^ Cédula expedida por los Señores Reyes Doña Juana y su i5iq 
hijo, nombrando Veedor general de la Armada al descubrí- 3o de Marz. 
miento de la Especería á Juan de Cartagena, y que use dicho — 

oficio conforme á la Instrucción que se le dio firmada por el 
Rey ; debiendo presenciar los rescates y presas que por la Ar- 
mada fueren hechas, tanto en la mar como en tierra, todo 
conforme á la capitulación concluida con Fernando de Maga- t-íci 
llanes y Rui Falero; y que antes departir la Armada tome^ iíüU:. fc¿ o^ 
cuenta de todo lo que en ella fuere; señalándosele por via de ' ' :■ 



128 VIAGES AL MALUCO. 

salarlo 70© maravedís desde el dia que partiese la Armada, . 
hasta su regreso á España. 

Núm. X. 

Extracto del título de 'Capitán de la tercera nao de la 
Armada d Juan de Cartagena. (Arch. de Ind. de Se- 
villa^ Reg. de Reales cédulas, leg. 2.^} 

i5i9 Cédula de los Señores Reyes Doña Juana y su hijo, nom- 

3o de Marz. brando á Juan de Cartagena por Capitán de la tercera nao de la 

= Armada de Fernando Magallanes y Rui Falero ^ con condición 

.siBiJioboG de que escogidos por ambos los navios que habian de mandar 

; -, r7::r:r ,,; : :;;=;rJe diesen á él el tercero., llevando de salario anual el de 40® 

maravedís que deberían correr hasta su vuelta á España de 

regreso del descubrimiento de la Especería. 

Núm. XI. 

Extracto del nombramiento de Capitán del cuarto ó quinto 
navio de la Armada a Gaspar de Quesada. (Archu de 
Ind. de Sevilla, Reg. de Reales cédulas, leg. 2.°) 

i5i9 ^ Cédula del Sr. Rey D. Carlos I.° á los oficiales de la Casa 

o de Abril, ¿q ¡^ Contratación de las Indias, residentes en Sevilla , avisán- 

= doles haber nombrado á Gaspar de Quesada para Capitán del 

cuarto ó quinto navio de la Armada al descubrimiento de la 

Especería ^ con el sueldo que deberja de haber según estaba 

mandado como tal Capitán. ¡ , 

NúiTÍ. Xlí. 

.s'iJiM oíj o^> E:jctracto del título de Contador de la Armada a Anto- 

" • nio de Coca. (Arch. de Ind. en Sevilla , Reg. de Rea- 

^,.^ aCS cédulas, leg. 2.°) 

1 519 Nombramiento hecho por los Reyes Doña Juana; y Don 

3o de Abril. Carlos , su hijo, en la persona de Antonio Coca para Conta- 

' dor de la Armada al descubrimiento de la Especería, sujetan- 



DOCUMENTOS DE MAGAllANES. Tl^ 

dose á la Instrucción Real que se le dio eñ virtud de la cual 
se previene esté presente al rescate y presas que se hici^r^n, 
tanto en la mar como en tierra , para llevar de "ello la razón y 
cuenta debida de lo correspondiente al Rey , y que ademas 
llevase cuenta de todo lo que dentro de las naves se contenga, 
haciendo cargo al Tesorero de la misma de todo lo que le sea 
dormspondiente; habiendo en ello buen recaudo,' según <e lé 
encargaba en la Instrucción, y señalándosele 50® maravedís 
al año que principiaría á gozar desde el día en ^ue diese la 
*elfl;ia Armada hasta^uivojelta á España- 

^4;;;^';: ■ . N.^.;;,xin.- :■-■/■ '. 

Carta.deí Rey d los oJtktaUs.ae la Contratación sobre el 

. numero de la gente y cantidad de algunas provisiones 

../ que ha de llevar Magallanes en la Armada. ( Arch. 

«>bdeínd. en Sevilla /Reg. de Reales cédulas , leg. a.^)¿^:: 

El Rey. = Nuestros oficiales de la Casa de la Contratación i5ip 
délas Indias que residís en la ciudad de Sevilla : ya sabéis 5 de Mayo, 
como conforme al asiento que mandé tomar con Fernando de — 

Magallanes é Rui Falero, cabalkros de la Orden de Santiago, 
nuestros Capitanes de la Armada que mandamos facer para 
descubrir, han de ir en la dicha A):?nada doscientos, é- treinta é 
cinco hombres , é porque cómo se face cuenta destos en l.o^ bas- 
timentos é tn las otras cosas, si fuesen más sbría incon^yénien- 
te, Yo vos mando que no consintáis, ni deis fúcar ^tfeiayá en 
la dicha Armada, por ninguna cátisá que sea , mas dé ló§ di- 
chos doscientos é treinta é cinco hombres , conforme a lo que 
asi está asentado con. ellos , antes sí á vosotros y á los dichos v¡ 

Capitanes vos pareciere que bastará para enviar al dicho viage W.j y, 

alguna gente menos de los dichos doscientos é treinia é cin- .. jíl^ll 

co hombres , quitéis de ellos los que vierdes que buenarñen* •~— — 
te se podrán escusar de manera que no hagan falta para lo qué 
es menester, é toda la gente de mar que ha de ir en la dicha 
Armada se reciba é sea á parecer del dicho nuestro Capitán 
Fernando de Magallanes, por cuanto tiene de esto mas expi- 
riencia. nhr.rn-f/i 

Asimismo ya sabéis como los dichos Capitanes han "dé de-' 
clarar la derrota que han llevar en el dicho viage: Yo vos 
mando que la recibáis dellos por escrito, é conforme á ella lia-^ 
gais vosotros é los dichos Capitanes una instrucción en que se 
declare la dicha derrota con todos los regimientos de alturap- 
TOMO IV. & 



^i^C . / -VI AGES AL MALUCO. 

Ique Iqs dichos Capitanes. saben para el dicho vlage,^ é lo mos- 
,treis todo á Jos Pilotos que han de ir en la dicha Armada, é 
deis á;eada;u'n0'. treslado de la dicha Instrucción , firmada de 
^íYuestros. nombres e de los dichos Capitanes, para que aquello 
guarden e^cu-mplan sin que haya ninguna falta. • . > 

,:. ..'Asimismo <el dicho Eernando de Magallanes, nuestro Ca¿ 
iJltan-jüme ha- fecho rrekcion que está fecha mas pólvora ^de '^fe 
que ha .meitester' para el dicho viage, é pues aquella podrá ser- 
vir para Qtrxis cosas, Yo vos mando que toméis la pólvora qué 
le sobrare é hobiere demasíádayé ge/ la; paguéis al precio que les 
hobiere costado, é estará en esa Casa para loque adelante fuere 
menester, é asimismo recibid toda la otra munición é armas , é 
otras cosas que no hobiei^é^menesbr, -é las tened para nuestro 
servicio é pagad á los dichos Capitanes lo que les hobiere cos- 
tado lo qu3 as i^ ^dejaren ; é €orno por otras mis cartas, vos he 
escrito rectbi re " ásradabré, servició que en todo les deis muy 
biien rec^ái^dóV '^'■qtíe/'f^í^tjajeiscj^ con la bendición de nues- 
tfb Se-ñ))r-ya^tarí'' para* él 'trerhpÓ qye envío á mandar, é an- 
tesísi. aníQS;^^dáéoe> ser^íDe.' Barcelona á, cinco' dias' del m€S> de 
Mayo de" mil quinientos diez y nueve años. = Yo el Rey. = Por 
p j ^^ mandado dei R¿ey : Fráúcisco de los Gobosu - u >1 -~ . { 

filie { it^o/i't reo me bnsrri rjp i/bttmih r 

Instrucción ^^üé' '¡Mó 'cP 'Rty "a" Magallanes y a Falero 
' Í^Kf^ el viage al aes^^^ de las islas del Malu- 

.j,í;(?, {!Áfch.' 4? iiáí .en: Sevilla , papeles del Maluco, 
-ííleg>: ii° 4^; Í.JX9 á 1 5 47.) 

.oíiYo Joan de Samano ) Escribano de SS. MM., y Oficial de 

R rl^ M^ los libros y despachos de las Indias y tierra firme de SS. MM. 

^ ^^^* doy fes; Que: en los libros dichos está asentada una Instrucción 

firjnada: de! Emperador y Rey nuestro Señor , y. señalada de 

algunos del; su Consejo ,! su ¡tenor de la cual es este que se sigue: 

í.l JEl Rey, = Lo que vos Hernando de Magallanes é Rui Fa- 
lerp-, caballeros de la Orden-de Santiago, habéis de hacer en el 
cargo que ahora lleváis de-nuestros Capitanes generales de la 
Armada que mandamos hacer en la cibdad de Sevilla para el 
descubuimiehto qué con la gracia de Dios é su ayuda habéis 
de. hacer ,. e.lá mariera que en el dicho viage habéis de tener, 
es:lá :siguiente: ;^ . . ; ' ; ■ 

V i.®;i iLaprüíeipalíCÓsaiqueiVOS mandamos y encargamos es, 
qjUfieii ninguna mañera no: consintáis que se toque, ni descu- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. Í3Í 

bra- tierra, ni otra ninguna cosa denu-o en los^-^límites del seré-' 
nísimo Rey de Portugal , mi muy caro é muy -amado tío "f 
hermano,. ni en su perjuicio, porque mi voluntad e^ cjué lóí 
capitulado é asentado entre la Corona Real de Castilla y la' de 
Portugal, se guarde y cumpla muy enteramente, asi como esfá 
capitulado. - ; í :-í'- - •^' \. ,úty 11^.1-^ íoboJ ritn:>iL 

.,:2.° ..Cuando placiendo á Dios partíerdesáe "Sevilla '^páfS 
seguir vuestro descubrimiento , habéis mucho de mirar ^¿(iié los 
navios en que fueren cargados los manteniiiiwientos , y las títtas 
cosas para el armazón , no vayan sobrecargadas como muchas 
veces acontece ir; porque de -lo semejiante se -recrece- mfuehó 
peligro , é lo que Dios no quiera contetiendo alguna cosa seri^ 
grand daño para la dicha Armada^^ é á/la-cabsa habéis^ dé mtí*r 
rar que no lleven masxárga de la qus seguramente ^Uedán Hjí^ 
var , é que lleven la manguera descubierta- sobre el agua:' ¿ VsL 
mesma manera tendréis sobre el agua do quiera que, placiendo 
á Dios, hicieredes vuestra carga de forhav^age. ^^ • ' -'' 
3.° Y primero que salgáis del rio de^ía ^'clrcha eibd^<f ^ 
Sevilla, 6 después de salidos del, llatnlareis kjí CS^^itanes y Pi- 
lotos-, é Maestres,' é darles heis las» cartas^ffüe -tet^íis-hechá^ 'f)ára 
hacer el dicho viage, é mostrarles la primera liéfra que espíe,- 
rais ir á demandar, porque sepan «n qü^'í dér<-ota^ está para 'lá 
ir á demandar; é porque loS otros naVÍí>s'voí& ^tíedán síe^rñ^re 
seguir é acompañar, é no se aparren dé vosotros*^ dai'ei^ Itié^ó 
por ordenanza á los Capitaries de las otras riao^ que cada diajá 
las tardes vos den sus salvas, segund se acostun>b¥a hácét á T<k 
Capitanes mayores de cualq^iier Armada-, -ó 'séá dé sotavento, 
ó de barlovento, como cada uno me¡io^puBiére;íí*l porque nó 
se embaracen unos con otros, como pori^Hc'-rtbis'é J)ferda el 'c'é?^ 
mino, que en tal viage como este j <*n'6ísftí '^ eií ot^•á ¿aaíqt<í€^ 
cosa se debe mucho mirar: é al tiernpí)?'c|iie-las 'naSo's diérén'lafs 
salvas, los Capitánesmanden que los Piícitó&'d'gan los unos a 
los otros dónde se hall^in, asi por las aTtür&&' éorño''los;p'u'rt^os5 
porque con mas acijerdo- vosotros podáis ertiend a r ló qué' VÍe^ 
redes que mas cumple á vuestro i?í age :¿ lo^B«é riba nos de las 
dichas naos asentarán lo que cádá üíío He' los^ diéhis'tllotói 
dice. Y porque muchas veces acaesce que ló^ ^tia^.pos ñ'd'dáh 
lugar á que las naos sé puedaá comunicar; -^píleSPoqiie todas 
vayan á vista, en tal caso l(ííCápvtartes"de* ías^^étrá^'^rt^bs tó-- 
marán cuenta á sus Pilotos á dotíde son^ é por ]a4iér rota ;<:|ué 
llevan cobrarán la tierra que Van á démandaf ,-pará que cuaitf^ 
do pudieren llegar á vosotros Vos den- etiéiita'dellov^ ^'-^ í Lni^v 
4.® Asimismo' daréis ordenanza á los ót¥b^ capitanes' cjüé 
con mucho cuidado miren cada noche por Vüe^,trasí'ña6s,'^ó 
fior- aquella que llevare el farol ,< é lá segmráfi sieáf^'re : ^ xiiían- 



13^ . .7>f /VIAGES AL MALUCO. 

do la dicha liao del farol quisiere saber si van todas las naos á 
vista della, harán un fuego, é todas las otras responderán con 
otros sendos^ porque vos sepáis que van todas , é cuando la 
nao del farol quisiere virar en otro borde hará dos fuegos, é 
responda con otros dos cada navio, é después que vos respon- 
dieren todos virareis, é lo mismo harán ellos: é porque vos si- 
gan haréis un fuego cómo de antes: é cuándo quisieredes qui- 
tar alguna boneta haréis tres fuegos, y ellos responderán con 
otros tres; é para amainar haréis cuatro fuegos, é respondiendo 
con otros cuatro amainareis todos: é si, lo que Dios no quie- 
ra, alguna de las dichas naos se desaparejase, la tal nao hará 
muchos fuegos, porque todos los otros navios le acudan é va- 
y^n : é ninguno nO virará , ni amainará, ni traerá boneta, ni las 
meterá, sin que primero le hagáis los dichos fuegos é señales ya 
dichos, é todos vos tengan respondido en la manera que dicha 
es; salvo si alguno de los dichos navios no sufriere tan bien la 
vela como los otros, é la fuerza del tiempo lo forzare á que la 
qyite /entonces la tirará é hará señal como la tira. 

5.** Después qije asi fueren amainados por las señales que 
les hicieredes para amainar, no tornará ninguno de los otros 
navios á giiindar , salvo después que le hicieredes otros tres 
fuegos, é todos vos respondan con otros tres; é si alguno no 
respondiere en tal caso no guindará ninguno de los otros na- 
<yÍ0s, ni vosotros, é todos andaréis amainados fasta que sea de 
dia , porque de razón no podrán tanto arrolar las naos que de 
día no se vean. . , - . 

,j|$.® ^ Y si antes de tener atravesado hasta las Canarias vos 
.ventare algund vendabal tan recio que no podáis parar , é vie- 
rfsdes que conviene tornar á esta costa, lo que nuestro Señor no 
mande , haréis vos con toda la flota cuanto fuere posible para ir 
^Irio de Sevilla ó á Cádiz , y si ailgund navio no pudiere tomar el 
pijerto que vos tomardes, trabajará por tomar él mas cercano é 
seguro puerto; é de alli ó de cualquier puerto en que se hallare 
vos, lo hará luego saber para que le mandéis lo que haga: é no 
vos hallando en esos dichos jMiertos, lo hará saber á los oficia- 
les de la Casa de la Contratación de Sevilla , para que de allí 
le manden lo que. debe hacer. 

7.° Por la manera susodicha haréis todos juntamente vues- 
tro camino, con la buena ventura , á la tierra que nombrareis 
á los otros Capitanes é Pilotos , é cuando llegardes á ella sal- 
dréis en tierra éporneis un padrón demuestras armas, no se- 
yendo ert la demarcación del serenísimo Rey de Portugal , nuesr 
tro hermano, é haréis asiento por los Escribanos de la dicha 
í:ierra en que asi asentardes el dicho padrón : declarando ea 
cuántos ¿r^dqs está de latitud > é asimismo en cuantos está de 



DOCUMENTOS DB MAGALLAKES. j^^ 

longitud de la demarcación de entré estos Reinos é los de Por- 
tugal : é seyendo la tal tierra poblada, procurareis de haber 
habla con la gente della , no poniendo vuestras personas en 
tierra, ni gente que pueda recibir peligro, salvo teniendo tal 
siguridad dellos que sin recelo se pueda hacer : é teniendo con 
vos habla, procurareis de saber que manera es la que tiene, 
é si en la tierra hay cosa de que nos podamos aprovechar, no 
recibiendo de vos ni de vuestra compañía ninguna sinrazón. 

8.** Teméis tal manera que de las cosas que lleváis daréis 
al Rey ó Señor de la tierra algo en señal de amistad, para que 
quede con buena voluntad para cualquier navio que ahí lle- 
gare é toviere necesidad de agua, ó de los mantenimientos de 
la tierra, porque se los den con buena voluntad: é puesto que 
dellos por alguna manera alguna persona de los vuestros resei- 
ban algund desaguisado, no sean de vosotros maltratados pues- 
to que lo podáis hacer*, é esto se entenderá en los lugares que 
vieredes serán nescesarios para reparo de las nuestras Armadas 
que de aqui adelante , con el ayuda de nuestro Señor, han de 
navegar las tierras que is á descobrir# 

9.° E seyendo caso , lo que nuestro Señor no quiera , que 
algund navio de vuestra conserva se aparte de vuestra compa- 
ñía , trabajará por cobrar la tierra que le tovierdes mostrado, 
que primero habéis de ir á demandar, é si á ella llegare é non 
vos hallare, ni señal de veros, esperar un mes ; é no llegan- 
do vos en este tiempo adonde el dicho navio estoviere , el ca- 
pitán mandará poner señal en tierra á la erítrada del rio, asi á 
mano derecha, como á mano izquierda, é será la dicha señal 
de piedras , conviene á saber : cinco metidas en el suelo á ma- 
nera de cruz -, é asimismo hará una cruz de palo, é dejará es- 
cripto en alguna olla so tierra el tiempo que llego , ó los na- 
vios que son pasados ; é cuando estoviere hecho , teniendo to- 
mada su agua é leña , irán por la coita adelante descubriendo 
con todo resguardo ; de manera que no se pierda el tiempo , é 
dejando siempre los dichos señales en los lugares nescesarios. 

10 E descobrirán por la dicha costa adelante ciento ó cien- 
to y cincuenta leguas, donde mejor aparejo hallare para to- 
mar agua é leña, é las cosas nescesariaSy:y mas siguro puerto 
para las naos; é los pilotos é maestres serán avisados de no, 
echar áncora á la mar sin primero tomar sonda , é saber si 
es limpio para que no se pierdan las áncoras, é alli esperarán 
quince días, é no llegando vos , ó alguna de las otras naos en 
este tiempo , dejarán los. dichos señales , é seguirá la costa ade- 
lante otras cien leguas , ó fasta la equinoccial donde quiera que 
hallare buen puerto , porque de alli pueda ir á demandar Jas 
islas, é tierra firníe qué vos les ternei^s señalado. ip 



1^4 .^TjTrfYíAGBS Al, MALUCO. 

:-i{lX E sí por qá§o, alguno de vosotros llegare primero alas 
dichp$ lugare.s arriba declarados , esperareis diez días en cuanto 
tomárredes vuestra ^gua é l¿ña , é dejareis las dichas señales é 
eiscripto, la jnaaera que teman para vos seguir, é vos haréis 
vuestro viaje , segund .mejor os pareciere, trabajando siempre ló 
mas que podierdes por no perder tiempo. 
■ ^ iZiE cuando con la buena ventura Uagardcs á las, tierras é 
islas, adonde hay las especerías, haréis asiento de paz é trato 
con el rey 6 señor de la tierra , como vieredes ques más nues- 
tro- servicio je provecho; y porque en esto Yo creo que haréis 
todo lo que cumple á nuestro servicio, no vos limitamos cosa 
ninguna ^ porque bien creemos que teméis habilidad para lo 
hacer por; la espirienciaque ya teneis.de las semejantes cosas. 

13 E cuando asentardes el trato é precios de las. cosas de 
la tierra , procurareis de poner las nuestras en el mayor precio 
que pudierdes, é el asiento que sobre ello hicierdes con el rey 
<>iseñcír de ia tierra traeréis escrito de su letra, y asi le queda- 
rá lo;ainisino que con él asentardes, firmado de vosotros am- 
bos , 6 de cada uno de vos, é^de nuestro veedor general , lo 
Qüal guardaremos é mandaremos* guardar enteramente: y cuan- 
do esíto fuere hecho, y empezardes á tomar carga , el veedor é 
factor de la^ dicha Armada, con el escribano della, é los escri- 
banos..de las otras naos j harán la entrega de las mercaderías, é 
recebirán las de la tierra por peso é medida, así las unas como 
las í) tira s.,c.bará' cada escribano su libro, 6 elescribano- de la 
factoría /con el veedor , é factor hará uno , todos los cuales se-^ 
ráñ fi:rmádóS:poc vosotros eñ el" cargo, y data , declarando los 
precios de las unas yde las otras , é vosotros las. mandareis 
cargar i granel. « en fardos ; como vos pateciere que es mas 
provechoso de; las mercaderías , porque esto tenéis ya pra- 
ticadoi^ i • ' . : - : .. '-r-^ / . "• ■ '-^.j- --^ \- ; , -. • ■ - . 
^ i%iiltcm. Porque, á 'nuestro íservieíó cumpl-e que vuestras 
personas hOi se pongan en tiecra de que podáis recibir daño^ 
vos mandamos que no salgáis á. tierra á hacer ni ngund .con- 
cierto, sino enviad á alguno de los oficiales,, ó' á otra persona 
que vierdes que mejor. lo ;podri- hacer ; e seyenda caso; que el 
rey ó reyes con.quehiciérdes paz d asiento^ no lo quiera. con- 
ceder sino con vuestras personas mismas , en ;tal caso me j)arece 
bien, que ^tomando rehenes buenos ,. uno ¡de y osó tros podrá sa- 
lir en tierra; li tomar asiento con el rey, y en. señal de, paz é 
seguridad" della le diréis, como tenemos por! fcostumbré, mandar 
pone-r un patrón de nuestras.armas'eh la tierra,. en señal de se- 
guridad, 6 ehi cuanta por éU é por; los suyos fuere guardado 
el dicho patrón ^ Nos seremos obligados á ie .gitardaa? I todo lo 
que por vosotros» odníeiios fuere asentado , éhátiendo 'eLcoh-í' 



DOCUMENTOS bfi MAGALLANES. 13^ 

tfario' rfuedará á Nos mandad hacer lo que mas fuere nuestro 
servició. ^ .•.'■•:'." ^ ''■'•-, 

15 E porque vosotros nos habéis dicho que éíi las partes 
adonde is á buscar -la especiería, se navega de muchas partes-, 
en tai caso vos mandamos y encomendamos, que hallando naos 
en la mar é puertos donde llegardes que vengan dé otras par- 
tes' dónde Yós ;piaíredere que Nos ni nuestros' hatui'ales río po- 
demos tener trato con ellos seyendo gentiles, ^ue los amones- 
téis que mas no vengan á tratar en^a'qúellas partes sirí nuestra 
licencia , 6 de nuestros capitanes ó' gobernadores de las dichas 
tierras, é que hacie'ñdoló les tomarán sus naos é haciendas ¿é 
captivarán sus personas; é seyendo las dichas naos de moros 
que no sean de las tierras-de-nuest-ras demarcaciones donde 
puedan tener trato, las tomareis dé buena guerra, c sus per- 
sonas é haciendas porneis á buen recabdo, poniendo en las di- 
chas naos personas fieles, é no entrarán en ellas sino los nues- 
tros oficiales con atjuellas personas que ordenardés* para -guarda 
de la dicha hacienda , é se buscarán .todas las personas que eri 
la dicha nao hallardes para que no se'e'ícónda nada de lo q^iie 
trajeren. 

16 Después de buscadas , todo lo que se hallare dé oro, é 
plata, é perlas , é pedrería, se escrebirá, é asi todas las otras 
mercaderías ; é porque podría ser que con temor vuestro es- 
condiesen las dichas cosas en parte que las no pudié^edes ha- 
llar , creyendo que escapando las naos lo-salvarán , mandareis 
hacer aquellas diligencias que vierdes que son necesarias , é 
procurareis de saber si en las dichas naos vienen moros 6 mo- 
ras principales é de rescate, é habiéndolos, porneis á buen re- 
Cabdo , tratándolas bien, á fin que si alguna gente de nuestra 
Armada, por caso que Dios no quiera, se perdiese, 6 por otra 
alguna manera fuese en poder de las gentes de ésas tiei'ras, las 
podáis haber i troque de los dichos moros. ■ ? ' • 

17 E seyendo algunos de los dichos moros naturales de las 
tierras que yacen en las nuestras demarcaciones en que vier- 
des é supierdes que haya mercaderías ó oro de que nos poda- 
mos aprovechar, á esta cabsa es bien que sean de vos bien 
tratados declarándoles la razón por que tomáis las naos, qüés 
por ser de gentes con quien rio queremos tener paz: ni trato.' -^ 

18 Llegando á los puertos donde los tales nioros fueren ná^ 
turales, enviareis á tierra uno'dellos á hacer saber al rey 6 go-> 
bernador della , como sois álli venidos por nuestro mandado,* 
para hacer paz é tracto con ellos , é queriéndola ellos aceptar, 
los soltareis libremente todos los que teníéredes captivos , é les 
daréis todo aquello quejes fue tornado, por dónde podrán co- 
nocer que nuestra .voluntad no es hacer mafá los que con nos 



t^6 VIAGES AL MALUCO. 

quisieren tomar asiento de paz é trato de mercaderías ; é para 
que sepan verdaderamente lo que es suyo cuando las tales naos 
tomardes , p.^direis cuenta al escribano de la nao 6 naos que 
tomardes de la hacienda que cada uno trae. 

19 E de los moros é moras que tomardes 6 no fueren de las 
tierras que nos pertenecen que habemos por tomados de buena 
guerra, sabréis lo mejor que pudieredes los que son de resca- 
ta , é habiendo personas que puedan valer de quinientos serafi- 
nes arriba, este t.al se tomará para nos por su avaliacion , é 
los otros hazeldos avaluar 6 poner en almoneda; é lo mejor se- 
ria si los de ia tierra los quisiesen comprar, vendérselos por lo 
que fuere bueno, por excusar de gastar los mantenimientos. E 
seyendo cayo que los toméis en la- mar en parajeque no vos 
esté bien ir á contratar á la tierra , en tal caso nos parece que 
tomAndoles las mercadurías , é algunos dellos,de los que en sus 
jpersonas é aspectos vos parecieren que mas convienen , 6 que 
buenamente se puedan traer en las nuestras naos por las perso- 
nas que nos van á servir, los otros con la nao ó fusta en que 
vinieren dejareis ir, é no haréis ninguna crueldad contra ellos, 
avilándoles que no vuelvan mas á aquellas tierras sino seyendo 
de parte que no puedan traer mercaderías que nos cumplan: é 
les daréis vuestras cédulas para que puedan venir con las dichas 
mercaderías , haciéndoles saber que cuando en la mar vieren 
naos nuestras , seyendo ello? á barlovento de las nuestras , las 
vengan á demandar , é echarán el batel fuera, é vendrán á 
nuestras naos , ofreciéndoles lo que dellas hobieren menester, é 
á Halle cuenta de donde vienen , é lo que traen. 

.20 Seyendo á sotavento maynarán las velas, y echarán un 
batel fuera habiendo tiempo para ello, é harán lo susodicho: 
los quel contrario hicieren serán tomados de buena guerra. E 
seyendo_ alguna nao de tierra adonde ya llegásedes , de las 
que están en nuestras demarcaciones , que con vos no quisie- 
ren tomar asiento de paz , serán tomados de buena guerra , co- 
mo sino fuese .de las tierras de nuestra conquista: é si^iecesa- 
rio fuese usar .con ellos de alguna crueldad, lo podréis hacer 
moderadamente por dar ejemplo é castigo á otros, enviándo- 
los en la nao para jque vayan á sw tierra á mostrar el daño que 
se les hizo, é la razón por qué,:, é, tomando nao del lugar don- 
de ya estoviésedes é rescibiésedes buena compañía, sean de vos 
muy bien tratados , para que sepan que los que quieren nues- 
tra paz é amistad han de ser favorecidos é agasajados , é los 
otros que el contrario hicieren con todo rigor tratados. 
, 2í I,a manera que terneis en, las, presas (jue tomardes, será 
que vosotros tomareis de cada |)res^ ; una jpya que en estos 
ni^estr^js^ reinos pueda^;v^Íer^sta quinientos ducados, no se- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 137 

yendo moro de rescate, ni piedra preciosa que valga la dicha 
quantía, porque en tal caso esto se ha de guardar, para No§, é 
de las otras mercaderías é cosas tomareis la mejor , que valga 
hasta cantía del dicho precio, seyendo la dicha presa de valor 
de diez mil ducados , é no trayendo la nao ¡oyá que podáis 
tomar, habréis tres por ciento de todo lo que trujere. 

22 E tomada la dicha joya é precio susodicho, se sacará 
la veintena parte de todo para redención de captivos , la cual 
sacada , se tomará el quinto de toda la otra suma para Nos, 
de lo cual vosotros habréis el requinto , é del resto se harán 
tres partes, é las dos serán para Nos i para el armazón , é la 
una para la compañía; é lo que montare nuestra parte se en- 
tregará á nuestro factor del Armada ; haciendo los escribanos 
asiento de todo, é del tercio que quedare para la compaña se 
hará lo siguiente: que los capitanes mayores habrán veinte par- 
tes , é los otros capitanes de las naos habrán ocho partes, é los 
cuadrilleros que haréis para repartir la dicha presa habrán seis 
partes del oficio, é mas una é media de sus personas , é lOs 
escribanos de la cuadrillería habrán cuatro partes, é una é líie- 
íiia de sus personas. 

23 E los maestres é pilotos habrán .cuatro partes, é los 
contramaestres tres, é los marineros dos., é los grumetes una 
y media, y los pages una; y los despenseros de las dichas naos, 
carpinteros , calefates y toneleros , como marineros; é el fisico , é 
cirujano ^ é capellán tres partes : e los lombarderos dos é me- 
dia , é ei condestable tres , é ios hombres sobresalientes-,- é- vues- 
tros criados habrán parte é media : el alguacil de la Armada 
habrá tres; é todos los hombres, asi marineros, grutnetesé so- 
bresalientes que tiraren con ballestas habrán mas media parte 
por ello; é los que tiraren eon espingardas parte entera. E 
porque Nos tomamos los dos tercios de toda, la hacienda , des- 
pués de tenernos tomado el quinto, daremos las armas para la 
dicha gente , porque de otra manera no podríamos llevar con 
razón sino la meitad. 

24 En cuanto á los escribanos de las naos éfatoría del 
Armada, y el fator, habrán las partes arriba declaradas.de las 
dos partes que nos cupieren ; é porque en los cáfos semejantes 
ante todas las cosas se ha de haber al servicio de Dios nuestro 
Señor respeto , é de nuestra Señora, es bien quede la parte 
que cupiere á la compaña se tiren las diez partes, las cuales se- 
rán : las cinco para la casa del convento del Apóstol Santiago 
de Sevilla , y las otras cinco para la casa de nuestra Señoja de 
ia Vitoria de la orden de los Mínimos que agora nuevamente 
se ha edificado enTriana de Sevilla , las cuales partes N.os que- 
remos que por servicio de nuestra Señora, é de f bienaventurado 

TOMO ly. , s 



I 58 VIAGES AL MALUCO. 

Apóstol Santiago , que se empleen allá lo que se les montare 
de las partes , c se les traiga en las nuestras naos , segund que 
se traerá la 'parte de la veintena para redención de los cap- 
tivos. ■ 'i 

25 Asimismo vos mandamos é encargamos que con toda 
diligencia sea de vos tratada toda la gente bien amorosamente, 
é que aquellos que adolescieren^ ó por causa de guerra fueren 
feridos sean muy bien curados , é por vuestras personas visita- 
dos', haciéndoles todo el beneficio que viéredes que cumple á 
personas que van en nuestro servicio, no consintiendo á físi- 
co ni cirujano que les lleve dineros por la cura que en ellos hi- 
ciere. E ante todas cosas trabajad que se confiesen é fagan sus 
testamentos por mano de los escribanos de las dichas naos, de- 
claren de donde son vecinos é naturales, é si son casados 6 por 
casar ; é de aquellos de que nuestro Señor se toviere por servi- 
do de llevar, se haga inventario de todo lo que toviere, é del 
sueldo que se le debe, declarado el dia é el mes en que falles- 
ciere , para que se sepa acá en la casa de la contratación, 
adonde é á quien se le ha de pagar el sueldo que se le fuere 
debido de lo que sirvió , é se le debe , é lo mas que le quedare 
se entregue á sus herederos , si los toviere, é no los tenien- 
do , sea para redención de captivos , según que por Nos está 
aplicado. 

16 La principal cosa que en este viaje habéis de mirar es 
los asientos de los lugares ó tracto que hobierdes de asentar, 
ver en cuantos logares es menester que se hagan asientos en la 
costa de la mar , para la seguridad de la navegación , é para 
mas seguridad de lo de la tierra; é los que han de ser para se- 
gurar la navegación, se edifiquen en los lugares altos é airo- 
sos , é no sumidos en valles ^ sino que sean en partes donde los 
navios que de acá fueren se puedan aprovechar dellos, é to- 
niar refresco é agua, é.las otras cosas que fueren menester pa- 
ra su viaje ; 7 esto asi en los lugares que hallarde.s hechos co- 
mo en los que de nuevo se hicieren , é habéis de mirar iser edi- 
ficados en sitios sanos e no anegadizos, é donde se puedan apro- 
vechar de la mar para cargo é descargo, sin que haya trabajo 
de llevar. por tierra las mercaderías que de acá fuesen; é si por 
respecto de estar mas cercanos de algún d trato ó minas , vos 
hobiésedes de meter la tierra adentro, hase de mirar se haga el 
edificio'cerca. de alguna ribera para que se puedan llevar las 
cosas que de acá fueren por ella desde la mar fasta la pobla- 
ción , porque no habiendo allá manera de bestias para lo po- 
der acarrear, seria grandísimo trabajo para los hombres , é los 
de acá , ni los de las Indias no lo podrían sufrir. Y sobre todo 
habéis de mirar que donde hicierdes asiento sea lugar de bue- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 139 

ñas aguas, é buenos aires, é cerca de los montes, é buena tier- 
ra de labranza , á lo menos que destas cosas tengan las mas 
que pudiere tener segund la disposición é aparejo de la 
,tierra. 

27 Habéis de tener aviso en las tierras que descubriéredes 
é hicierdes fundamento, de tener práctica é trato de mirar de 
Ja manera que salís en tierra, echando de contino delante uñó 
ó dos de los que lleváis desterrados, los cuales saldrán con la 
persona que lleváis por lengua, llevando consigo alguna. cosa 
para que den á los de la tierra , porque con dádivas muchas 
veces habemos visto en las Indias ganar las voluntades de' 1^ 
gente é de la tierra , mas que por fuerza de armas , dándoles á 
entender que no sois gente que vais á tomar nada de lo suyo 
contra su voluntad, sino dalles de lo que lleváis, é á contra- 
tar é rescatar vuestras mercaderías á troque de las que ellos 
tienen en su tierra, é á asentar paces é tractos para adelante; 
mirando de contino, de que salierdes á tierra, que vayáis á 
recabdo con vuestras armas, é que quede gente en las naos 
para si algo, lo que Dios no quiera, conteciese, é por mengua 
dello no se dejase de navegar: y en la manera del hacer de las 
paces se haga con mucho concierto é consejo , dando dádivas, 
porque estas son las que les hacen venir en todo amor ; toda- 
vía mirando no vos fiar de la gente de la tierra, porque mu- 
chas veces por no salir á recabdo acaescen desastres. E lo prin- 
cipal que vos encomendamos es que cualquier cosa que qon los 
indios contratardes se les mantenga é guarde toda verdad , é 
por vos no sea quebrado , é de que si algo hobiese, sean ellos 
la cabsa , é aunque lo hayan seido trabajad por venir en con- . 
cordia : é no habéis de consentir en ninguna manera que se, les 
haga mal ni daño, porque por miedo no se alboroten ni levan- 
ten , antes se ha de castigar á los que; les. hicieren mal, é por 
esta via vernan antes á tener amistad ,é al conoscimiento de 
Dios , é de nuestra santa Fé católica , é mas se gana en con-r 
vertir ciento por esta manera que mil por otra. rv 

28 En lo que descubrierdes habéis de mirar de tratarla 
gente de manera que huelguen de contratar con vosotros, dan- 
do dádivas á los principales que gobiernan la tierra; é Ja prin- 
cipal cosa de que nos tememos por muy deservidos, é manda- 
remos castigar es á los que hicieren delito .é acometimiento 
con las mugeres de la tierra ; é sobre todo en ninguna manera 
habéis de consentir que ninguna persona toque á muger,, por- 
que esta es la principal cosa que se ha de mirar , á cabsa que 
en todas aquellas partes son gentes que por esto, antes que por 
otra cosa, harán cualquier daño é rebelión, é menos. consentid 
rán tener paz, ni haber tracto eñ la tierra: ni. í® leshade tok 



140 VI AGES AL MALUCO. 

mar cosa ninguua de cualquier calidad que sea contra su vo- 
luntad. 

29 Dd todas las tierras que descubrierdes trabajad por haber 
lenguas para tener plática en las otras partes donde fuerdes, 
las cuales serán muy bien tratadas de vosotros , y de los que 
con vos van, é bien vestidos; é si en alguna de aquellas partes 
donde los tomardes conviniere soltar algunos de ellos para po- 
der haber mas plática con los de la tierra , soltarleheis y en- 
viarleheis vestido , con algunas dádivas, para que vea á los otros 
dé la tierra, á los cuales amostrareis las mercaderías que lle- 
váis para que lo publiquen , é conoscerán sois gentes que vais 
á contratar , é no á tomarles por fuerza nada de lo suyo ; y 
esta manera terneis en todas las partes que descubrierdes é hi- 
cierdes tundamento de contractar ; é de Sevilla se trabajará de 
llevar dos ó tres lenguas para que se entiendan en algo con los 
otros á do descubrierdes. 

'■ 30 En los puertos que se hobiere dé tomar agua por no 
Ser tierras conoscidas , habéis mucho de mirar de la manera 
que se toma y é los bateles cuando la fueren á tomar vayan de 
contino á recabdo, quedando gente en las naos para si algo 
aconteciese; é si fuere en tierra donde haya gente, tratarles 
héis con amor , dándoles de contino algo de lo que lleváis, é 
trabajareis por saber lo que hay en la tierra , y si os pareciere 
dejar en ella algunos de los desterrados, para que entretanto 
que vais á hacer vuestro descubrimiento, tenga plática de lo 
que en la tierra hay , para la tornada saber lo que tienen des- 
cubierto é hallado en la tierra, dejarle heis, prometiéndole albri- 
cias é perdón de su delito , descubriendo algo de que el arma- 
zón reciba beneficio , é para el perdón del tal lleváis nuestro 
poder, el cual dicho poder desde agora vos damos. 

31 Habéis de mirar que todos los que agora en esta Arma- 
da van , é adelante fueren , han de tener toda libertad para 
escribir acá todo lo que quisieren , sin que por vos ni otra nin- 
guna persona les sea tomada carta ni defendido que no escri- 
oan , porque nuestra voluntad es que cada uno tenga libertad 
de escribir lo que quisiere ; é si alguna persona tomare alguna 
carta , vos mandamos que ejecutéis en él las penas que de de- 
recho se deban ejecutar é á vos parezcan; é si por vuestro man- 
dado se hiciere, vos certificamos que demás de lo que de de- 
recho se deba hacer, mandaremos que se provea como en cosa 
que nos tenemos por deservidos de vos , é que dello recibire- 
mos mucho enojo. 

32 Si por caso en alguna de las tierras que descubriéredes, 
el rey ó señor della quisiere enviar alguna persona en embaja-* 
da, d alguna otra persona principal de la tierra quisiere venir, 



N 



DOCUMENTOS DE MAGALLAÍ5ES. I4I 

VOS encomendamos que sea muy bien tratada' de vos é de to- 
da la otra compaña, dándole todo lo que hobiere menester , é 
cámara en que vengan , é asimismo sean bien tractadas cuales- 
quier personas que con él vinieren. 

^^ Mucho vos encargamos que de continuo hagáis tener 
buena vigilancia é guarda en el fuego, porque ya sabéis cuand 
peligroso es en la mar, é por mal recabdo muchas veces ve- 
mos muchos desastres; é por esta cabsa allende del cargo que 
llevan los otros oficiales de la nao , será cada noche mirado por 
vosotros, y el que tuviere la guarda de la vela, é á la conti- 
nua lo encomendareis á él, é á los otros; é allende desto en ca- 
da nao habrá persona diputada para ello, y que no anden con 
candelas por la nao sino al tiempo de. la necesidad, é aquellos 
las traigan en sus linternas. 

34 Lo que Dios no quiera, si alguna gente falleciese de la 
que va en el Armada , trabajareis por rescate haber algunos 
esclavos en las partes do fuerdes que sean de edad para poder 
trabajar é ayudar á la navegación, de manera que por falta de 
gente no se pierda el viage: los cuales esclavos serán rescata- 
dos para el armazón , é ninguna otra persona los podrá traer 
sino fueren aquellos que tovieren merced nuestra de los poder 
traer. 

35 Asimismo serán visitados por vos é todos los otros oficia- 
les del Armada , todos los mantenimientos, é vino é agua que 
lleváis para el viage, porque á cabsa de no ser visitados no se 
pierdan, y esta manera habéis de tener asi á la ida como á la 
venida , porque no sabéis los tiempos que Dios vos dará , é 
han de reglar los dichos mantenimientos , de manera que 
por falta de ellos no perezca la gente, ni el Armada se pier- 
da; é por esto conviene que sea muy amenüdo visitado en to- 
das las naos; é todos los mantenimientos que se gastaren se han 
de poner por escrito, é asentar lo que se gasta., para que con- 
forme el tiempo, hagáis vuestra cuenta con lo que lleváis , é 
á la gente se ha de dar su ración , é no han de comer juntos 
como en los otros viages de poniente á levante se acostumbra, 
sino que coman en cuadrillas como en las naos que van de 
Portugal á la India acostumbran hacer, dando ración de dos á 
dos dias. 

^6. Háse de dar ración de dos á :dos días como se acos- 
tumbra, dando á cada uno su ración honesta, por peso el viz- 
cocho, é el vino por medida, desde el principio del viage; é 
cuando subcediere ser mas largo el viage de lo que se hace 
fundamento , haréis la cuenta con el mantenimiento que se ha 
gastado, é con lo que queda, comando del dia que partistes 
fasta entonces, é segund la necesidadi^ asi reglareis lo que vos 



It42 VIAGES AL MALUCO. 

queda, é seyendo necesario de acortar la ración se acortará: 
€sto á discreción de todos los oficiales que tienen cargo del ar- 
nlazon, é á esta cabsa se porná á la continua por escrito lo que 
se gasta. > 

37 Habéis déj- mirar en las tierras que nuevamente toma- 
redes mantenimientos é agua , que los dos dias primeros los que 
de acá van, coman é beban de los mantenimientos que llevan; 
porque muchas v¿ces acontece estar emponzoñada el agua ó los 
mantenimientos que dan , y para saber esto es bien que los 
mantenimientos que nuevamente se tomaren los den primero á 
comer é beber á ios qiie van desterrados, porque se vea si hay 
en ellos alguna ponzoña ó daño. 

■ 38 Todos los mantenimientos que fueren repartidos por 
las naos ira en cada nao asentado en el registro de lo que 
llevan todas juntas é cada nao por sí , para que conforme á lo 
que llevan hagan cuenta de lo que se gastare, é pongan orden 
en lo que queda , y conforme al tiempo provean en ello de 
manera que á la contina tengan abastanza para el tornaviaje; 
y si hicierdes fundamento de dejar alguna persona en la tierra 
que descubrierdes, le dejéis el mantenimiento que vos paresca 
sea necesario , para lo cual van mantenimientos mas de los que 
son menester. 

39 E por cuanto no sabemos el tiempo que vos teméis en 
este descubrimiento , é porque algunas de las personas que van 
en lá dicha Armada les parecerá ser mucho el tiempo que ha- 
béis andado sin hallar nada, liotificaldes á todas juntamente, é 
á cada uno por sí , poniéndoles grandes penas, que mientras el 
mantenimiento tovieren en abundancia , ninguno sea osado á ha- 
blar ni hable en el dicho viaje ni descubrimiento, estar mucho 
tiempo ni poco, sino que dejen hacer álos que llevan cargo del; 
é lo mismo vos encomendamos á vosotros é á ellos, que no vos 
dé pena el mucho andar por la mar, sino que trabajéis por des- 
cubrir la mas tierra que pudiéredes, porque haciéndolo, no 
puede ser sino que se descubra mucha costa , de que de vos- 
otros é dellos seamos servidos, y el armazón reciba mucho pro- 
vecho. 

u 40 En ninguna de las tierras que descubriéredes habéis mu- 
cho de mirar que en ninguna manera no consintáis que se tire 
ningund tiro de artillería ni espingarda , porque desto mas que 
de ninguna cosa tienen temor los indios, é se alborotan mu- 
cho, é seria cabsa de mucho daño : é á la cabsá vos manda- 
mos que asi en la nao que vos fuéredes como en todas las otras 
naos, no consintáis que se tire: é defendéldo só grandes penas 
que para ello les porneis, en las cuales haciendo el contrario 
los habernos por condenados é mandamos ejecutéis. > ií.í^:í 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 1 43 

41 Habéis de notiíicar á toda la gente que: va en el A^rrr 
mada que ninguno venda ninguna arma en tierra de ninguna 
manera ni calidad que sea, so pena de perder todos sus bie- 
nes , é allende desto tendrán la pena que á los nuestros oficia- 
les pareciere merecer ; é asimismo defended que no vendan nin- 
guna hacha , ni cosa de hierro , con que los cristianos puedan 
recibir daño, ni los.indios pelear. ..;,::. 

42 Otrosí: vos encargo é mando que defendáis á todas las 
personas que en el Armada fueren que no jueguen á naipes ni 
dados , porque de lo semejante se suele recrescer daño y escán- 
dalo, é enojos, é no es servicio de Dios que lo semejante con- 
sintáis, ni es provecho del armazón, 

43 ítem : vos damos poder para qtie á cualquier persona 
que en la dicha Armada fuere, que no obedecieren á lo que 
de nuestra parte le requirierdes é mandardes, que sea nuestro 
servicio é provecho del armazón, haciendo el contrario, le po- 
dáis castigar á vuestro albedrío con las penas que vos parecie- 
re ; é á los que mandardes que lo ejecuten , é no lo hicieren ni 
obedecieren, cayan los sobredichos en las penas que vos les 
pusierdes , allende la cual todavía será castigado el delin- 
cuente. 

44 ítem: vos damos poder para que podáis poner asi en 
la mar, como en la tierra vuestros lugares tenientes á las per- 
sonas que mas hábiles é suficientes para el semejante caso vos 
parecieren. 

45 Al tiempo que se tomare la gente para, en servicio de 
la dicha Armada , les será tomado juramento por vos, por 
ante el Escribano del Armada, que durante. el tiempo de la 
dicha Armada é viage, viniendo á su noticia cosa que sea de 
nuestro servicio, é beneficio de la dicha Armada, no lo encu- 
brirán sino que vos avisarán dello, 6 que después que fuerejji 
recebldos fasta ser acabada la armazón no se despedirán ni au- 
sentarán sin vuestra licencia. 

46 Pareclendovos que en alguna parte de las islas ó tier- 
ras que descubriéredes es bien salir en tierra para saber lo que 
en ella hay, ó tomar lengua de los indios, ó por tomar agua, 
ó otras cosas necesarias á la dicha Armada, é los de la tierra 
se pusiesen en no lo consentir haciéndoles alguna seña de paz, 
é con todo esto todavía vos defendiesen no salir á tierra, sal^ 
dreis contra su voluntad, puesto que sea con daño de los di- 
chos indios, con que mandéis á toda la gente que sea con el 
menos escándalo que ser pueda , porque falidos en tierra los 
hagáis luego de paz é amigos , procurando por todas las ma- 
neras que pudierdes de venir con ellos á concordia de paz: é 
caso que la necesidad otra cosa vos ficiese facer, tomalda lo 



144 VIAGES AL MALUCO. 

mas sin escándalo que ser pueda , é no se pudíendo tomar sino 
con mucho daño, antes la dejad de tomar por aquella vez que 
tomalla con mucho escándalo é daño dellos é de los de el Ar- 
mada; para lo cual vos mandamos se haga con mucho consejo, 
é se tenga la mejor forma que ser pueda para los traer á vues- 
tra amisrad, dándoles dádivas de lo que lleváis en la dicha 
Armada como expresamente os mandamos. 

47 Otrosí: vos encargamois que tengáis mucho cuidado 
al tiempo que placiendo á Dios partierdes para ir vuestro via- 
ge, de mirar no llevéis en vuestra compañía ninguna persona 
que conoscidamente tenga costumbre de renegar , porque los 
tales no es mi voluntad que anden en cosa de mi servicio, ni es 
bien que vayan en el Armada; é esto vos encargamos mas que 
ninguna otra cosa que sea nuestro servicio, porque asi cumple 
se haga por lo- que toca á la honra é servicio de Dios: é si por 
caso llevásedes alguno que lo haga , é renegase ó dijese peisa á 
Dios castigalde conforme á las leyes de estos Reinos, segund 
las palabras que dijere. ' 

48 Si por caso á la ida tomásedes alguna presa de alguna 
nao que topásedes , tomareis aquellas cosas que mejor vos pa- 
recieren para acá;, é de otras calidades de mercaderías que po- 
drán traer, traba jareispor saber á qué parte las llevaban, para 
tomar mas plática de algunas tierras é tratos; é la gente de 
las semejantes naos será de^ vosotros é de todos muy bien trac- 
tada, é si con ellos pensáis de tener alguna plática de tierra 
donde se pueda -haber^álgund provecho, é por les tornar algo 
de lo tomado lo dirán si se ló dan, haceldoasi, é aun daldes 
de lo que Vo's lleváis porque vos amuestren la tierra donde lo 
llevaban.' ' \ ' , \ . ■ 

49 En la tiéfra que descubriéredes al salir en la tierra, sé 
puede hacer alguna presa, ó en los puertos tomar alguna nao 
de mercadurías , é pareciendovos que por bien del tracto é del 
armazón es necesario tornar lo que tomardes ó parte dello^ é 
por 16 tornar harán paces , é á la cabsa dejarían hacer casa 
fuerte, é el Rey ó S^ñor de aquella tierra daria lugar á ello, 
é para adelante algunas parias, pues es mas beneficio del ar- 
mazón ; mandamos que se torne parte ó todo lo tomado como 
vos pareciere que mas conviene, sin venir en partición cosa de 
lo que asi tomardes: é lo que hobierdes de tomar haced que se 
tome con el menos escándalo que ser pueda. 

50 Cuando, placiendo á Dios tomardes, habéis mucho de 
mirar que todo lo que en el Armada viniere venga á mucho re- 
pabdo, asi lo del armazón como lo de las personas particulá- 
reísié habéis de trabajar que no se tomen puertos destas par- 
tés Üó'ndíe hay ' plática ^óñ los de acá > ó islas comáróana^V P^^^ 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. I4f 

que en las semejantes se acostumbra dejar muchas cosas asi del 
armazón como de las personas particulares , por no pagar los 
derechos, é por esta cabsa é otras muchas, no teniendo necesi- 
dad de mantenimientos ó agua , escusareis lo ma8.>^üe>f üdiér- 
des por no tomar ningund puerto. 

5 1 Otro sí : Porque en los semejantes viages acontece do 
tener descubrimiento de tierras é gentes , cosa de que Dios se 
puede mucho servir, é recrecerse beneficio á estos nuestros Rei- 
nos é provecho al armazón : é después yendo el dicho viage 
adelante acontecen algunas veces algunos desastres,! é por fe- 
necimiento de algunas naos acaesce, ó podría acaescer no te- 
ner noticia de lo descubierto: por tanto, cuando á Dios plu- 
guiere que tengáis descubiertas algunas islas ó tierras que vos pa-^ 
reciere cosa de que se deba hacer mucho caso ; si con el parecer 
de los otros Capitanes, é Oficiales, vos pareciere debéis ir mas 
adelante, en tal caso enviareis uno 6 dos navios de los cinco 
que van en el Armada , aquellos que vos pareciere que son me- 
jor para seguir el descubrimiento , é enviarlos heis para nos dar 
razón de lo que fasta estonces habéis descubierto: y el navio ó 
navios que hobieren de tornar , vernan abastados de marineros 
é mantenimientos; por manera, que por falta no podamos de^^i 
jar de saber lo que se ha fecho , é hacéis en el dicho descu- 
brimiento. 

52 La manera que habéis de tener en el rescate de las mer- 
caderías que lleváis es lo siguiente: 

53 De todas las calidades de mercaderías que facemos fun- 
damento que podrá haber en las tierras que descubrlerdes , lle- 
váis con vos los maestros para ver si las hay en aquellas par- 
tes : é de las mercaderías que de acá lleváis, habéis de traba- 
jar por saber cuáles son las que allá son mas estimadas para 
lo que cumple á lo de adelante, é allende de las Vnercaderías 
que van para el rescate , van ropas fechas é otras coías para 
dar á los Reyes, é á los otros principales de las- tierras que 
descubrierdes; las cuales por via de paz se darán con parecer 
del Veedor é Oficiales de la dicha Armada: é si los Reyes ó 
Señores de la tierra dieren algunas joyas ó dádivas han ser pa- 
ra Nos , y el Veedor 6 Contador han de hacer cargo del las 
al Tesorero. , • 

54 Otrosí: mandamos no consintáis que ninguno de los 
que van en la dicha Armada dé ninguna dádiva ni presente 
sin vuestra licencia ó de los Oficiales de la dicha Armada , é si 
la dieren sin la dicha licencia , mando que todo lo que le die- 
íen é presentaren sea para Nos. 

-55 Habéis de mirar que todas las mercaderías é cosas que 
se compraren é llevaren para el armazón, é las mercaderías é 

TOMO IV. T 



146 " ' VI AGES AL MALUCO. 

Otras cosas que dello se rescataren , se haga todo juntamente 
con el Veedor é Tesorero, é Contador de la dicha Armada, é 
hase de entregar todo ello alTesorero, é asentallo en Jos libros 
del dicho Veedor é Contador, para que se le haga cargo dello 
todo particularmente por cuenta é peso, é medida, declarando 
el día, é mes, é año, en que se le entregare cada cosa, é decla- 
rando las mercaderías, é cosas que se dieren, y el precio dellasj 
é'lo que por ellas se rescato y en qué partes; trabajando toda^ 
vía de hacer los rescates , lo mas provechoso que ser pueda. 
- 56 Si la carga que las naos hobieren de traer fuese de es- 
pecería, laque hobiéredes de rescatar, habéis de trabajar sea 
lo mejor é mas limpio que ser pueda, aunque lo hobiésedes de 
apartar allá, é lo no tal dexásedes en tierra, porque allá 
cuesta poco y es. menos. pérdida dejallo que traello,. no se- 
yendo tal: é si Dios vos deparase algund nacimiento de cane- 
la , habéis de mirar que lo que trujéredes sea de cañuto redon- 
do rollizo , é no de una canela que hay muy gruesa que lla- 
man espada, ques como tabla delgada , porqué esto ocupa car- 
ga é vale poco. E si hobiere clavo habéis de traer de lo mas 
limpio é de cabeza, é no traer bastón , ni madre de clavo. E 
hallando nuez moscada, sea la mas entera é granada que pu- 
dierdes haber : é donde hobiere nuez ha de haber macia por 
fuerza, porque es especie que lo lleva todo un árbol, é la que 
trujerdes habéis de trabajar que sea limpia de nuez é la mas 
granada que pudierdes ; é si por caso topásedes alguna pimien- 
ta, desta no hay mucho que conoscer , sino que sea la mas 
granada que ser pueda, é hallándola la podréis traer en payo- 
Íes; é todas las otras suertes de especerías han de venir enfar- 
delado, é cuanto mas cubierto viniere mas se conserva é guar- 
da, porque mojándose estas suertes de especerías se gasta muy 
mas presto que la pimienta. 

57 Creemos que en algunos lugares de los que descubrié- 
redes halléis alguna suma de aljófar é perlas;, si asi fuere, tra- 
bajareis lo que rescatáredes sea lo mas oriental y grueso que 
ser pueda, é si por caso fuere agujereado, sea lo mas sutil- 
mente que ser pueda; é si hobiese alguno sin ser abierto, se- 
yendo muy redondo é oriental , por no ser horadado no lo 
dejéis de tomar, é si se hallase alguna suerte de pedrería, digo 
pedrería de rubis ó diamantes, ó de otras suertes, echaros heis 
á lo mas granado é perfecto dé color. * ■ ' ;■ 

58 Otro sí : Habéis de mirar que vosotros ni los Oficiales é 
personas que fueren en la dicha Armada, no han de rescatar 
en ninguna manera ningunas mercaderías ni otras cosas, fasta 
tanto que sea rescatado é gastado todas las mercaderías que 
van en el armazón , excepto las quintaladas que vosotros é los 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. t47 

Gapítanes particulares é Oficiales , é personas que van en la; 
dicha Armada podéis rescatar, que son las contenidas en un 
pliego que va adelante firmado de Francisco de los Cobos, 
nuestro Secretario , que estas se pueden juntamente rescatar 
eon las de la armazón sueldo por libra, según lo que se resca- 
tare, é habéis de trabajar mucho, que las mercaderías. é cosas> 
que lleváis de armazón se rescaten todas, porque no pueden, 
valer tan poco en aquellas partes donde vais, que no valgan 
mucho mas que acá ^ é^ue lo que rescatáredes sea de aquellas 
cosas que vos pareciere que mas conviene, é que mas prove^ 
chosas serán para en esta tierra. i 

- S9 Haréis -que se guarden é cumplan , y estimen las mer- 
cedes y cartais , é mandamientos nuestros que soii é fueren da- 
dos cerca de todo lo de suso contenido, como en las dichas 
cartas, cédulas é mandamientos fuere declarado. 

6o Si después de rescatadas todas las mercaderías é cosas 
de armazón no hubiere entero cumplimiento para la carga que 
las dichas naos buenamente pueden traer, si algunos de los 
que'V;arren la dicha Armada llevaren algunas mercaderías y 
las quisieren vender para el armazón, dándoles algund interese 
e ganancia para les pagar el precio dello después que seáis ve- 
nidos en Sevilla , comprádselas á los precios que á los Ofícia-r 
les: de la dicha Armada parecieren: é sino las quisieren ven- 
der, tened manera como se rescaten dando á Nos alguna parte 
deltiníerese é ganancia que. se hobiere de los dichos rescates, 
concertándolo é asentándolo juntamente con los dichos Oficia-^ 
les I \ó mas á provecho del armazón que ser pueda , y todo ello 
$e ha de asentar particularmente en el libro del dicho Veedor 
é Contador, é para que se eobxe la parte que^ dello nos per-* 
oneciere. ■■■L ..:•...;; ^' ■ ' / ■'■_■. . \ ., ' . , , 

í>'6í Habéis de llevar con vos pesos grandes é pequeños y 
•pesas para saber lo que dais é tomáis por peso, é por justificar 
los pesos que hay en las tierras que descubrierdes con los de 
acá: é llevareis varas de medir para saber las cosas de medi^ 
da; lo cual mandamos á los Oficiales de la Casa de lá Contra^ 
tacion de Sevilla vos los den cbn las otras mercaderías que vos 
^an dq entregar. . . ^ ' " ' ' . • 

.}/L^2 Si la carga que las naos hobieren de traer fuese de ca- 
.^rdad xjue viniendo viíestro viage rolando nao los payóles que- 
dasen algo vacíos, haréis vuestros sacos para henchir é traer 
sobre cubierta, para con ellos, si algo faltare en les payóles , los 
.ienchir, é la nao traiga su carga, é no venga de vacío, é en 
-el' navegar vendrá .mas> segura trayendo los payóles como han 
-de venir, 
-n.'ój Si por caso despees de estar cargadas las naos sobraren 



Í^S ' ■ VIAGES AL MALUCO. 

algunas mercaderías del armazón , é los que van en la dicha Ar- 
mada las quisieren, se las daréis en pago de su sueldo , é si al- 
gunas presas hiciéredes, é los que asi van en la dicha Armada 
quisieren algo de las cosas tomadas en pago de su sueldo, dád- 
selas á preci'os justos , é defendemos que ninguno de los que 
van en la dicha Armada, sea osado de comprar ni compre de 
otro alguno suieldo ni quintaladas sin vuestra licencia, sopeña 
de lo perder. 

64 Dos dias antes de la partida habéis de hacer alarde 
para ver si va toda la gente en el Armada que haya recibido 
el sueldo, é al tiempo que se pagare á las personas no conoci- 
das h áseles 4e' 'pagar con su fiador porque no se vaya con 
ello, y en el libro que se pagaren los sueldos se ha de asentar 
muy por" extenso á la persona que se paga el dicho sueldo, que 
declare y diga.de dónde es , y si tiene padre ó madre, ó si es 
casado, porque por el asiento del libro se sepan sus herederos 
quien son para se le acudir con su hacienda é sueldo que tu- 
viere ganado. /. 

65 Seros ha aviso que en cada nao venga la razón y cuen- 
ta que ella é todas las naos traen , asi lo de el armazón, como 
lo que traen las partes , para que si acaso, lo que Dios no quie- 
ra^ aconteciese de se perder alguna nao á la venida, se pueda 
saber la carga que trae , c saber mas por extenso lo que hay 
en. la tierra, y esta manera se terna en las naos que de acá fue- 
ren, que loque en cada una va, asi de mercaderías como de 
mantenimientos, llevará cada una la carga de las otras, 

■ 66 Ocho dias. antes que se haya de pagar el sueldo habéis 
de notificar que á ninguna persona no se le pague sueldo, ni 
será, recibido sino traen albalaes de como están confesados é 
comulgados, é diréis á los que quisieren dejar hechos sus tes- 
tamentos los pueden dejar cerrados á los Oficiales de la Casa 
ée la Contratación de Sevilla, á los cuales mandamos los guar- 
den cerrados é sellados como los dejan , para cuando á Dios 
pluguiere de los tornar con salud , se los tornar ; é si Dios otra 
cosa hkiese dellos', ilo cual no permita, se acudirá con lo que 
trujiere é toviere ganado á los herederos que por su testamento 
declarare, esto no habiendo fecho otro en el viage que vá¿ 
porque cualquiera cosa que eri el postrero mandare sé guardará. 
67 ' Si por caso, lo que Dios' no quiera, falleciese slgund 
Oficial de los que van en la dicha Armada ordenados, en tal 
»^so damos poder á vos los ?dichos Capitanes, é á los otros 
nOficiales, que elijan otro en luear del muerto, y si por caso 
miiriere antes qpep el rescate ruesie hecho , todavía el difun- 
to habrá la mitad de lo que le fue ordenado de, su suel- 
ridOí.ií cámara é 'quintalada, y el'.que entrare en su lugar ha- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 1 49 

brá la otra mitad : é si por caso muriere á lá venida , ó en 
tierra después de ser hecho el rescate, 6 estándole haciendo, 
en tal caso lo habrá todo por entero, como de acá lo llevó 
asentado. . 

68 Si todas las naos del Armada fueren juntas en, el descu- 
brimiento, tedas las mercaderías que en ellas fueren se junta- 
rán para que de todo ello se haga el rescate juntamente , é se- 
rán todos los Oficiales á elloj y lo que se rescatare se repar- 
tirá por todas las naos asentándose en losiibros lo que en cada 
nao se carga. 

69 De todas las mercaderías que de acá. fueren irán de ma- 
nera que el Capitán é los Oficiales que en cada nao fueren, 
cada uno dellos tendrá una llave para que no se pueda sacar 
cosa ninguna que no sea todos tres juntamente presentes á ello, 
é la misma manera se tendrá en las joyas é oro é cualquier 
otra cosa de lo que se descubriere para traer : é las llaves de 
la tal cerradura no hará la una á la otra. 

70 Si por caso en alguna de las tiérfas que déscubriéredes 
hallásedes algunos Portugueses ó otras personas, cristianos de 
otras naciones, trabajareis por tener plática con ellqs, porque 
como personas que han estado en la tierra ternan mas noticia 
de lo que en ella hay, é asi en las otras tierras comarcanas, á 
los cuales tratareis muy bien por^-^hacer mejor é mas segura- 
mente vuestro rescate; los cuales s'erán" muy .bien tratados de 
vos é de toda la otra compaña, é conociendo dallos que hacen 
beneficio á el armazón, les prometed de nuestra parte que les 
haremos merced, é si por caso viéredes en ellos el contrario, é 
que vos tratan algund engaño con los de la tierra, aunque deis 
alguna dádiva al principal ó principales de j)a tierra, darleheis 
porque vos lo entregue , é sabfcr lo qce ajli é en las otras palo- 
tes donde han estado hay,:ié tiracllosheis á buep recaudo de ma- 
nera que no se vayan. ■ . ; ' ' 

71 Si por caso topásedeS algunas naos.de Portugal en nues- 
tros límites, mansamente les requerid de nuestra parte que des- 
embaracen la tierra, porque en sus propios requirimientos que 
traen de nuestro muy caro ém^uy amado' .tío y hermano-, Jes 
es defendido, no entren ni descubr^Uj en :la5 tierras é límites 
que nos peri^enecen, porque lo. mismOies jdefend{ido,porrNos,á 
vosotros no entréis pi descubráis en los límites que á él perte- 
necen: é tomándoles dem^o^ de';nue;&tros límites con .jalgpna 
carga que hayan hecho,, requerildes de^nuestra parte que des- 
embaracen la, tierra, é vos den la qar:g^;qxie tpvieren hecha , é 
no lo queriendo. hacer, conociendo que sin mucho daño vues- 
tro se lo podréis tomar , lo tomareis, con las naos <{ue traen, é 
á la gente delk traeréis pre^a é,á;b«§n í€cab,d9: é si por caso 



I JO VIAGES AL MALUCO. 

les conoci^sedes demasiada ventaja no vendréis en rigor con 
ellos , é irabajad de saber lo que llevan. 

72 Todas las cosas de los aparejos de cada nao se han de 
entregar al Contramaestre , al cual se le dará por cuenta, é lo 
que se le perdiere por tormenta 6 cortaren, se hará asiento 
dello en los libros de los Oriciales, para sobrello dar de torna- 
viage todo el restante que quedare, é fasta haber dado cuenta 
con entrega no se le ha de pagar el sueldo de tornaviage, ni 
entregar cosa ninguna de su ordenado que trae en la mar. 

73 De todas las cosas de despensa é menudencias della , es 
á cargo del despensero; al cual se le ha de cargar, é hacer 
descargo de todo lo que diere, para sobre ello se le tomar 
cuenta como á los otros Oficiales. 

74 Lo que cada uno tiene de su cámara é quintalada, é se 
le ordena haya de partido é sueldo, vá en las provisiones que 
de sus oficios llevan, é lo de las quintaladas vá en este re- 
gistro declarado cada uno las que ha de llevar, por el cual 
vos habéis de guiar, é dejareis cargar á cada uno lo que lleva 
de su partido asentando; las cuales dichas quintaladas son las 
siguientes. 

j#' ' 

?i. . . ' ■ . > 

Estas son las quinf aladas que se han de cargar en las 

. . naos que van d da especería , é lo -.que cada uno ha de 

n. cargar , de lo cual pagará cuarta é veintena d su 

Alteza.' . 

■ ; Quintaladas. 

-'^í^rmeramente Fernando de Magallanes é Rui ' 
"Filero, capitanes generales'de Id dicha Armada, 
habrán sesenta quintales de cámara-cáda uno. ... 60 

Iten; de quintalada, é veinte quintales cada 
uno, é estos veinte se cargarán debajo de cubier- 
ta é las cámaras sobre cubierta • ' 20 

-^-^ Los "otros tres capitanes habrán cada cuarenta ryymaáfuj 
"t^uintales de cá-mara, diez de 'quintalada^ . .-. * ;. **^ ^&-j í^ííí-"'-' 

Thesorero , veinte quintales de cámara é ttna- ^'^J ^ I ?> '■j 
quintal ada debajo de cubie^rta. . .... é". . . 4 .... ..í ^22 

Elcontador otro tanto veinte y dos quintales. ' i2 
■^'Escribanos de las' naos quince quintales' de cá-» 
ihara e una quintalada . . . . .....; . . % . . ; . . . . . . 22 

^ 'Alguacil del Armada seis quintales é Hiaá quin- 

* talada i ..'....;. ..... . .^. *. . .. i, S^ 

^ -Los marineros de laS iiáos quintalada y media. * $'• 
'^ -Gapellanes , cada uño 'éuatfo quintales. ... -. . , .^ - 4' - 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 1 51I 

FÍSICO y cirujano.,, cada .uno. cinco quintales. .^í.níjljor; 

Maestres é pilotos doce, quintaladas de. cámara ;n -o^l 

cada uno , é sendas quintaladas 14 <<^Á 

Contramaestres ocho quintales cada uno de cá- 
mara é una quLntalada 10 

Marineros, cada, uno una quintalada 2 

Grumetes , cada uno quintal y medio \\ '. 

Pages , tres ar cobas. cada uno. de quintalada. . • 3 arrob. 

Lcmbarderos. 

Los condestables tres quintales cada uno de cá- 
mara , é una quintalada 5 

Los otros Jombarderos quintalada y media cada 

uno 2| 

Carpinteros , quintalada y media. 2^ 

Calafates otro tanto 2i 

Toneleros otro tanto 25 

Ballesteros otro tanto 2^ 

Los hombres de los capitanes una quintalada 

cada uno. . . . . ^ , i 

Despenseros tres quintales cada uno 3 

Canteros tres quintales cada uno 3 

Siendo caso que á nuestro servicio cumpla ha- 
cerse alia fortaleza, las personas que en ella que- -o 
daren de los arriba dichos, les serán cargadas las 
dichas quintaladas en las naos que vinieren, 6 ha- 
brán en cada un año de las que alia estovieren 
otro tanto. > 
Y haciéndose fortaleza, los nuestros capitanes í 
proveerán á las tales personas de los cargos é ofi- 
cios que en la dicha fortaleza fueren necesarios, 
poniéndoles, los salarios competetentes fasta que 
que Kos los proveamos. 
-''-^'^ • Cajas, 

V Los capitanes generales llevarán cuatro cajas, 

de que no pagarán sino veintena 4 

Los otros capitanes llevarán tres cajas cada uno - 

con el mismo partido 3 

Contador y tesorero cada dos cajas 2 

Los escribanos de las naos sendas cajas i 

Maestres é pilotos , cada sendas cajas I 

Contramaestres sendas cajas i 

Alguacil del Armada una caja i 



H'-^^ . VI AGES AL MALUCO. 

Capellanes • sendas cajas. 

Los merinos tic las naos sendas cajas 

Los hombres de ^ los. capitanes entre dos una 
caja .^ 

Físico y cirujano sendas cajas 

Marineros entre «dos una caja. 

Grumetes entre dos una caja. 

Pages entr^- tres una caja , ... >.. ». 

Los condestables de las naos sendas cajas 

Los otros lombarderos entre dos una caja 

Carpinteros, calafates, toneleros, canteros, ba- 
llesteros, como marineros, entre dos una caja. . . . 

Despenseros .sendas cajas 

Los sobresalientes cada uno una caja 

Iten: habéis -de entender que toda el Armada 
va á riesgo oomun de todos los navios é cosas que 
en ellos van. . . 

Iten : mand,araos que se dé traslado de esta nues- 
tra instrucción á Juan.de Cartagena Contino de 
nuestra casa, i veedor general de la dicha Arma- 
da, para que él .vea como.se guarda é cumple to- 
do lo en ella .contenido, asi por vos los dichos 
nuestros capitanes generales, como por los otros 
capitanes é oficiales de la dicha Armada, é de las 
otras personas, que en ella van. 

Todo lo cual vos encargo é mando que hagáis é cumpláis 
con aquella fidelidad, cuidado é buena diligencia que Yo de 
vosotros confio que en ello, me serviréis. Fecha en Barcelona á 
ocho de Mayo de mil quinientos diez y nueve años. = Yo el 
Rey. = Refrendada del secretario Cobos. = Señalada del Dean 
de Besanzon, del Obispo de Burgos, é de Don García y Za^ 
pata. í:r . 

La cual dicha instrucción corao de suso se contiene yo sa- 
qué é hice sacar de los dichos libros que en mi poder están, 
según en ellos está asentada ; y doy fee que está bien y fiel- 
mente sacada en la cibdad de Burgos á quince dias del mes de 
Marzo de mü quinientos veinte y cuatro años. = Joan de Sa- 
mano. ^ ■ 

oniJ ííbfíO '>:;*;.■ 



DOCUMENTOS DE MAGALIANES. I 53 

Núm. XV. 

Carta escrita en Sevilla al Rey de Portugal por Sebastian 
Alvar ez su factor , sobre las contradiciones que sufria 
Magallanes , y de sus diligencias y persuasiones -para 
que él y Falero se volviesen d Portugal. Da noticia 
de las armadas que se preparaban para otros destinos, 
(Colección de Muñoz, quien la extractó en Lisboa del 

original). 

i5i9 

Acaban de llegar juntos á esta Cristóbal de Haro y Juan i8 de Julio, 
de Cartagena , factor mayor , y Juan Esteban , tesorero desta = 

Armada , y en las instrucciones que traen hay capítulos con- 
trarios á la instrucción de Magallaés. Vistos por los oficiales 
de la contratación, como no pueden tragar á Magalhaés, se 
pusieron de parte de los nuevamente venidos. Llarftaron á Ma- 
galhaés, preguntáronle la orden desta Armada; y porque en 
en la quinta nao no iba capftan, si no solamente Carvallo 
que era piloto y no capitán? Respondió que él queria llevar- 
le asi para llevar el farol y pasarse á ella algunas veces. Digé- 
ronle que llevaba muchos portugueses, y no era bien llevase 
tantos. Respondió que haria en la Armada lo que quisiese sin 
darles cuenta, lo que ellos no podían hacer sin dársela á él. 
Pasaron tantas y tan malas palabras, que los oficiales manda- 
ron pagar sueldos- á gente de mar y armas, mas no á ninguno 
de los portugueses. Sobre esto han escrito á la corte. 

Yo viendo ocasión oportuna para hacer lo que mandó 
V. A. fuime á.Ja posada de Magalhaés, hállele componiendo 
vituallas, conservas &c. , y le dije que aquello me parecía 
conclusión de su -mal propósito, y por porque esta seria laí 
última vez que. como su amigo y Duen portugués le hablarla, 
pensase bien el yerro que iba á hacer. Que sus respuestas de 
otras pláticas siempre me dieron esperanza de no hacer cosa 
tan en deservicio de V. A. principalmente empresa de tanto 
peligro. Díjome que era punto suyo seguir lo empezado: acu- 
dí que no era honra Jo que se ganaba indebidamente; que hasta 
los castellanos le miraoan como ruin y traidor contra su pa- 
tria. Respondió que él pensaba en su viage hacer servicio á 
V. A. y no tocar en cosa suya. Dígele que bastaba descubrir 
la riqueza que ofrecía en demarcación de Castilla para hacer 
un gran daño, i Portugal. Pasaron muchas cosas que omito. 
Díjome si le hablaba con comisión de V. A. Respondí que no 

TOMO IV. V 



154 VIAGES AL MALUCO. 

merecía yo tanta honra , pero que si él hacía lo que debía, V. A. 
se daría por bien servido. Al cabo dijo que no sabía causa 
para dejar al Rey de España que tanta merced le había hecho, 
Dígele que por hacer lo que debía y no perder su honra, y 
»que pesase su venida de Portugal que fue por cien reís mas 
pal año de moradla ^ que V. A. dejo de darle por no que- 
»brantar su ordenanza; con venir dos instrucciones contra- 
erías á la suya, y á lo que capituló con el Rey D. Carlos; y 
« vería si este desprecio pesa mas para irse y hacer lo que de- 
*> bía , 6 si venirse por lo que se vino." 

Se admiró mucho de que yo tal supiese : aquí me dijo la 
verdad, y que ya el correo era partido. Que él, no dejaría la 
^)j> ; empresa sino en caso de faltarle á alguna de las cosas capitu- 
líÍL't. •;' ladas: y entonces quería saber qué mercedes le prometía V. A# 
:zz..zz^ Yo acudí: qué mas quería ver que instrucciones contrarias, y 

decir Rui Faleiro abiertamente , que no habría de seguir su 
farol, y que había de navegar al sur, ó no iría en la Armada? 
Que él creía ir por capitán mayor , y yo sabia lo contrarío, 
y que á él no se lo darían á entender sino en tiempo que no 
tuviese remedio su honra. Que no hiciese caso de la miel que 
le ponía en los labios el obispo de Burgos : que ahora era tiem- 
po, que sí me daba carta para V. A. yo por amor de él la 
llevaría y haría su negocio. Acabó que nada me decía hasta 
ver la respuesta que traia el correo. 

fTf^ Hablé con Rui Faleiro dos veces: nunca me dijo mas de 
que no haría tal contra el Rey su Señor que tanta merced le 
hacia. Esta era su respuesta á cuanto le decía. Paréceme que 
tiene vuelto el juicio ; pero como yo ganase á Magallanes, él 
seguiría. , , 

Los navios desta armada son cinco. Su artillería ochenta 
tiros muy pequeños, la gente doscientos y treinta hombres, 
los mas tienen ya recibida paga, sino es los portugueses que 
no quieren recibir á mil reales &c. Capitán de la primera 
Miagallanes, de la segunda Faleiro, de la tercera Cartagena, 
de la cuarta Quesada, criado del arzobispo de Sevilla. La 

I En los libros de Mdradias de Casa Real de Portugal al año 
1 5 12 esta puesto" el salario de 'Fernán de Ma^^alhaes , hijo de Pe- 
dro de Magallanes por mozo fidalgo mil rs. (al mes) , y un alqueire 
de cebada (al día). Firma un recibo I2 Junio 5 1 2. 

Al mismo , en otro libro por escudero i85o rs. ai mes , y un 
alquer de cebada por día. Móntasele en este segundo cuartel ( que 
son tres mes©s) tanto &c. , al cual vio agora ó seu acrecent amento, 
esto es , promoción de mozo fidalgo á fidalgo escudero. Como tal 
firm^iin recibo en 14 Julia 1 5i2. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. l/j 

quinta sin capitán sabido: su piloto Carvalho, portugués: di- 
cen que en saliendo de la barra lo será capitán de ella Alva- 
ro de Mesquita de Estremoz. 

Van portugueses pilotos : Carvalho , Esteban Gómez , Ser- 
rao , Vasco Gallego, que há dias que aquí vivé : ademas Al- 
varo y Martin de Mesquita, Francisco de Fonseea, Cristóbal 
Ferreira, Miñ Gil, Pedro de Abreu, Duarte Barbosa, sobrino 
dé Diego Barbosa, criado del obispo de SigUenza, Autonio 
Fernandez, Luiz Alonso de Beja, Joan de Silva. 

Faleiro tiene aquí su padre , madre y hermanos, uno, de 
los cuales lleva consigo. , ' , . '/ 

La quinta parte desta-íírinada es Cristóbal de Háró''iiue 
fornecio en cuatro mil ducados.- - i'^'u '^uv.'j^ñ(\ ^ .1 oíu<j 

La derrota que diz llevan »es de Sanlucar derecho á Cabo ^^^^j 
Frió, dejando el Brasil á la derecha -hasta pasar lá línea de.__ J... 
partición^ y de alli navegar á loeste y loesnoroeste derecho ' 
á Maluco, la cual tierra de Maluco yo vi asentada eri 'Papbmá 
y carta que aqui hizo el hijo de Reinel , la cual hb. estaba 
acabada cuando aqui vino su padre por él , y su pa^dre-io acar 
bo todo , y puso estas tierras de Maluco. Por este padrbir^^'e 
hacen todas las cartas que las hace Diego Riveiro, como tafti- 
bien los cuadrantes y esperas." Desde este cabo Frió hasta 
las islas de Maluco por esta navegación no hay nitígunas tier- 
ras asentadas en las cartas que llevan'. - 

Otra armada se hace de tres navios, de que va por capi- 
tán AndreS' Niño , y 1 le Yt otros dos pequeños en piezas. Va á 
tierra firme al puerto del Darien: de alli por tierra 'veinf6 le- 
guas al mar del sur, pasando los dos navios en-pie¿as, y con 
ellos descubrir mil leguas y no mas contra el loeste las^'cokas 
de la tierra que se llama Catay o. En estos ha de ir por capi- 
tán mayor G, G. Dávila, contador de la española.' "< • 
i-^- Partidas estas, se hace kiego otra, de cuatro navios para Ir 
por la via de Magallanes y en su socorro. No- se sabeidonde 
se hará: ordénalo Cristóbal de Haroé ' -' ''- lí'-'^y'i •- f-' ^'^"C"^^ 

' • . f'. «iffíít íA t:< y.k Li>. ?:>:íifí vh oni 

I De una carta de la ciudad^ 4e;!Ai?ivers al Rey d,^ "Portugal, 
que está l , 21 ,52 , coasta que <]nstóbal de Haro qon otros . 4os 
Haros , quizá hermanos, eran moVadores ,y .coín,ejj?iaíites allí , y 
que en 5 1 7 habían capitulado con Portugal sobre contratar en Gui- 
nea , á dó habiendo enviado cantidad de navios , los portugueses les 
echaron á fondo siete estimados en iGoÓ'O ducados. Pídese indem- 
nización con mas 2000 de costas. 



fflíJD 'JUp 

iiij lidoib ;5Í nti yb 

z\v. f-AAíi í:\ oLnsb 



156 VIAGES AL MALUCO. 

Núm. XVI. ■^' 

Requerimiento que hizo Magallanes d los oficiales de la Con- 
[:: tratación sobre la orden de que Rui Palero no fuese en 
< 'la armada y substituyéndole Juan de Cartagena: sobre 
el nombramiento de despenseros y escribanos ; y sobre los 
extrangeros , especialmente portugueses, que podria 
llevar en las naos érc. , con la contestación de los mismos 
oficiales d estos cargos. (Arch. de Ind. en Sevilla, le- 
gajo i.°, papeles del Maluco, Real Patronato, n.^ 8). 

^^^>9' Estando en la casa de la Contratación, estando hí presentes 

— • los señores doctor Sancho de Matienzo , é Juan López de Re- 
caíde, oficiales de la dicha casa por sus Altezas, y otrosí, es- 
tando hi presente el comendador Fernando de Magallanes, ca- 
pitán de sus Altezas, luego el dicho comendador Fernando de 
Magallanes, dijo á los dichos señores jueces oficiales, que por 
cuanto los dichos señores jueces le mostraron una carta del 
Rey nuestro Señor, dada en Barcelona á veinte y seis dias del 
mes de Julio deste año , por la cual su Alteza manda que el 
comendador Rui Falero se quede é que no vaya por capitán 
con él juntamente en el armada que su Alteza manda hacer 
.del especería, é asimismo que los- despenseros que hayan de ir 
en Ja dicha armada ios pongan é nombren los dichos señores 
jueces oficiales, é que los escribanos de las naos de la dicha 
arn>^da ya3^an los quel dicho comendador tiene nombrados, 
Sieyendo. natura les: Dijo, que en cuanto á lo que su Alteza 
manda por la dicha carta quel dicho comendador Rui Fale- 
ro se haya de quedar, quel por servir á su Alteza há por bien 
y le place quel dicho comendador Rui Falero, se quede é 
vaya en su lugar el señor Juan de Cartagena como su conjun- 
ta persona^ asi como su Alteza lo manda por su carta, é co- 
mo de antes su Alteza lo tenia mandado por las provisiones é 
instrucciones quel dicho Juan de Cartagena tiene de su Alte- 
za; é qué Francisco Falero, hermano de dicho comendador 
'Rui Falero vaya por capitán de una de las naos de la dicha 
Armada como su Alteza lo manda , con tanto quel dicho Rui 
Falero dé y ent.regue á los dichos señores oficiales é á él el 
altura de la longVud de este hueste, con todos los regimientos 
que cumplen á ella , segund que se ha ofrecido, para que que- 
de en la dicha casa , é se Heve en la dicha armada , é que no 
dando la dicha altura, como dícho'í^ ene, que no consiento en 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. I 57 

SU quedada , salvo que vaya como entre ellos está cáf>uuJado, 
é queriendo el dicho Rui Falero quedar sin dar la dicha al- 
tura con los regimientos que á ella pertenescen, en tal caso, 
él protesta quel dicho Rui Falero no dé ninguna Cosa de lo 
que tienen capitulado ambos á dos con su Alteza en razón de 
la dicha armada; é dando la dicha altura, y ella no siendo 
verdadera ni provechosa para la dicha navegación de leste 
hueste , asimismo protesto que no goce de la dicha capitula- 
clon é mercedes como si diese ; y cuanto á los despenseros, 
quel tiene puestos dos despenseros portugueses , los cuales son 
personas de quien él confta el dicho cargo ^ é que lo fará co- 
mo cumple á servicio de su Alteza para que den buena cuen- 
ta en lo que su Alteza le tiene encargado, de los cuales uno 
dellos se llanva Alonso González^ é es casado en esta ciudad con 
una ama suya de leche , y el otro es soltero y su criado , é 
que tiene por cierto que lo fará muy bien , e cuando asi no 
lo hiciere, lo quitará é porná otro; y cuanto á lo que su Al- 
teza manda que en la dicha armada no vayan ningunos hom- 
brea de mar portugueses , que los maestres de las dichas naos 
los tomaron é se los presentaron -por ser suficientes cada uno 
en su cargo, y él los recibió como hizo á otros muchos ex- 
trangerós destos reinos , conviene á saber : venecianos y grie- 
gos, é bretones, é franceses, é alemanes, é ginoveses , por- 
que al tiempo que los tomó no se fallaba gente para la di- 
cha armada naturales destos reinos , habiendo fecho pregonar 
en Málaga y en Cádiz:, y en todo el condado, y en esta ciu- 
dad el sueldo que su Alteza les jnanda dar , é los recibió to- 
dos por virtud de una cédula que de su Alteza trajo, que fa- 
blaba con los dichos señores jueces oficiales en que les manda- 
ba que la gente de mar que se tomase para la dicha armada 
fuese á su contento como persona que dello tenia mucha espi- 
rlencia, équel como perdona que desea -acabar esta Jorna- 
da como á quien mas principalmente toca el dicho cargo, en- 
comendó á los dichos maestres que escogiesen la gente de mar 
á su contento, é se la tragiesen para la ver si era pertene- 
ciente para recebir, y aquellos que le parecieron ser tales, los 
mandó asentar en los libros del sueldo j é que demás de fa- 
cer esto por virtud de la dicha cédula dice que si los dichos 
señores oficiales de la dicha casa en su lugar de los portu- 
gueses que están recebidos para la dicha armada le dieren 
otros de quel sea contento, que sean naturales destos reinos, é 
señoríos, quel los recibirá con tanto que la dicha armada no 
reciba mas costa en lo recibir; y cuanto á los otros portugue- 
ses sobresalientes é suyos en que manda que no lleve, majs de 
cinco, y dice su Alteza en una carta qué Je escribió con la 



1^8 VIAGES AL MALUCO. 'r • 

que- envió á los dichos oficiales, dice que ea Valladolid y en 
Aranda y en Zaragoza se. ordenó quel y el dicho Rui Falero 
lio llevasen portugueses, y que asi quedó asentado que mos- 
trándole el asiento lo cumplirá, ó si en la capitulación que 
con su Alteza ficieron tal se contiene, él complirá en todo é 
por todo, é que no le mostrando tal asiento que nuestra ca- 
pitulación declara , no guardará sino la capitulación é regi^ 
miento que le dio en Barcelona , porque aquello es , lo que le 
manda que cumpla é guarde , é que cuando él lo recibió en 
Barcelona los del consejo de su Alteza le dijeron que aquel re- 
gimiento cumpliese é guardase , y él dijo que asi lo faria , é 
que si otra cosa S. A. ó los del su consejo mandasen en con- 
trario del dicho regimiento é capitulación que él no lo guar- 
darla , é que por el dicho Juan de Cartagena , veedor é capi- 
tán su Alteza le envió una carta , por la cual le envia á de- 
cir quel dicho Juan de Cartagena no traerla cosa innovada en 
contrario de lo quel trajo., por donde parece que su Alteza no 
ha por su servicio innovar ni quebrantar ninguna cosa de lo 
que se asentó por capitulación que les dio por regimiento , 6 
que por esto no es razón quel deje de llevar los portugueses 
que tiene recibidos , de quien ha de confiar su persona é la . 
guarda della por ser sus parientes é fidalgos , é asimismo los 
suyos criados, é que requiria é requirió á los dichos señores 
jueces oficiales que ellos no impidan á los dichos portugueses, 
sus parientes é criados porque él los non tiene de dejar, sino 
cuando él mismo quedare, é porque él está de partida y el 
armada toda presta, y tiene- dado todas las cosas á que se 
obligó de regimientos y cartas de marear , estrolabios y cua- 
drantes, é regimientos para los capitanes, é derrota á los pi- 
lotos, ellos no impidan lo que tanto está adelante, y toca á 
servicio de su Alteza é bien destos reinos, é que siendo ellos 
cabsa del no seguir esta empresa que tanto toca en servicio de 
Dios nuestro Señor é de su Alteza é bien destos reinos , sean 
obligados de dar cuenta de todo lo que sobre ello sucediere. 

Este treslado del requerimiento qüel capitán Fernando de 
Magallanes hizo ante Bernal González de Vallecillo, escriba- 
no publico de Sevilla , se sacó del requerimiento original por 
mí el contador Juan López de ^^ecalde, y va concertado. =: 
Juan López de Recalde. ' j'.^.ji/ ;:■;. 

Lo que los oficiales de lá" tasa de la Contratación de Se- 
villa -respondemos á lo que el capitán Fernando de Magallanes 
nos dice é requiere por ante Bernal González de Vallecillo, 
escribano público de la ciudad de Sevilla , es lo siguiente : 
-Que fuera bien excusado, para entre tales personas que todos 
:tiénen deseo y voluntad de servir á S. A. , y acertar en io que 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. I 59 

deben hacer , hablar por requerimiento, ni por protestaciones, 
sino procurar todos juntamente como la Armada que está apa- 
rejada para el viage de la especería , se despachase presto , y 
hiciese vela con el ayuda de nuestro Señor , y no entender en 
ocasiones para que se haya de impedir , y que asi ge lo roga- 
ban y rogaron al dicho Capitán que hobiese por bien de lo 
hacer, conformándose con las cartas y mandamientos reales 
de S. A. que eran venidas , y que si necesario era , de parte de 
S. A. se lo requerían. Y que en cuanto á lo que el dicho Co- 
mendador decía de la quedada del capitán Rui Falero , y á 
las pretestaciones que cerca dello hacia , que ellos no tenian 
que entender, salvo que se hiciese como S. A. lo mandaba: 
y que en cuanto á los regimientos que el dicho Rui Fale- 
ro habia de dar para en lo de la altura de longitud del Este 
Hueste , con los regimientos que cumplen á ella , quel dicho 
Rui Falero á la dar sea preferido , y dará para que vaya 
en el Armada, y para que quede en la casa , y que creemos 
que dará todo lo que él supiere, y á la navegación convenga; 
y que cerca de las otras protestaciones ellos no tenian que de- 
cir ni que responder , que pluguiese á Dios que fuese el Ar- 
mada con salud y salvamento , que después se veria si había 
aprovechado ó no; y que cuanto á los despenseros que el di- 
cho capitán Magallanes tiene nombrados, que bien creemos 
que serán tales personas como él dice, y pornán buena dili- 
gencia , y con toda fidelidad harán lo que les fuere encomen- 
dado, pero porque son portugueses, y S. A. manda que ha- 
yan de ser naturales de estos reinos los que fueren despense- 
ros , les parece que no deben de ir estos dos , en especial el 
uno , porque es portugués y soltero ; y el otro, que es Alonso 
González, que es casado en esta ciudad, y es buena persona, 
segund que del se ha hecho relación, podersehia disimular con 
él, que fuese no yendo otros. En cuanto á lo que dice que él 
no tomo grumetes algunos portugueses, sino que los maestres de 
cada nft'o tomaron la gente , y que tomaron algunos grumetes 
portugueses de que se contentaron , porque no hallaban otra 
gente para la Armada, y se los presentaron á él por personas 
suficientes en su oficio, que los recibió como á otros extrange- 
ros de otros reinos, por virtud de una cédula dirigida á no- 
sotros los oficiales, en que S. A. mandaba que la gente de rnar 
que se tomase para la dicha Armada, fuese al contento del di- 
cho Magallanes, como persona que tenia mueha expirencia, 
y que por tal encomendado á los maestres que la gente que 
tomaren fuese á contento del, y que los recibió y mandó asen- 
tar en los libros del sueldo ; decimos que creemos ser asi ver- 
djad como el dicho Fernando de Magallanes lo dice , y que él 



1 6o VI AGES AL MALUCO. 

lo hizo por haber gente y marinar las naos, para que mas 
presto la Armada se partiese , sin haber respeto á otra cosa, 
pero porque á S. A. le paresce que no deben ir por alguna buena 
consideración , debe el dicho capitán conformarse con su vo- 
luntad y mandado , y que luego se deben de despedir, y que 
ellos están prestos y aparejados de dar otros en su lugar que 
sean naturales de estos reinos á contento de los maestres, de las 
naos , y expertos en su arte de navegar, y que el dicho, ca- 
pitán Magallanes lo dice muy bien en aquello , y que asi lo 
hará. 

Y en cuanto á lo que dice 6 se queja que no vayan portu- 
gueses sobresalientes ni puedan llevar mas portugueses de cada 
cuatro ó cinco para su servicio, é que si hobo asiento ó no 
cerca de aquello en Valladolid ó Aranda ó Zaragoza que ge 
lo muestren , y que lo guardarán , y que en Barcelona cuando 
en el Consejo le dieron el regimiento, que le dijeron que aquel 
compliese y guardase , y él dijo que asi lo haría, éque si otra 
cosa S. A. ó su Consejo le mandase enrcontrario del dicho re- 
gimiento y capitulación que él- no lo guardarla,; y que. con 
Juan de Cartagena le envió una carta $► A. en que le envió á 
decir que Juan de Cartagena no traía cosa innovada en con- 
trario de lo que él habia traído , que nosotros no tenemos en 
aquello que entender mas que complir lo que por S. A. nos es 
mandado por ciertas cartas que nos mandó escrebir , en espe- 
cial por una de Barcelona escrita en diez é siete días del mes 
de Junio de mil quinientos diez y nueve años , en la cual está 
un capítulo que dice en esta guisa: 

«Yo he sabido- que Fernando de' Magallanes y Rui F.^lero 
tienen muchos portugueses para llevar consigo cada uno , y 
porque paresce que seria inconveniente esto , yo vos mando 
que luego por -la mejor manera que os paresciere habléis á los 
dichos maestres capitanes que no lleve cada uno mas de hasta 
cuatro ó cinco personas , é los demás que tomaren para llevar 
los dejen é despidan , é vosotrosvproveed como en ninguna ma- 
nera otra cosa se haga ; pero esto se ha de hacer con toda- la 
mejor disimulación que ser pueda." 

ítem, en otra carta que S. A. mandó escrebir al capitán 
Rui Falero en cinco de Julio de este dicho año, este otro ca- 
pítulo que dice en esta manera: «Asimismo Rui Falero nos ha 
escrito que quiere llevar consigo á Francisco Falero, su her- 
mano , y porque como sabéis con Juan de Cartagena os escre- 
bí que no consintiésedes mas de cada cuatro ó cinco portu- 
gueses consigo, si en este número el dicho Francisjco. palero 
quiere, podéis dejarle ir, y no en otra manera." 
^- : Animismo en otra carta qne S, A» nois ha mandado enviar 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. l6l 

de Barcelona de veinte é seis de Julio, eft respuesta de otra 
que á S. A. hobimos escrito y consultado sobre los dichos por- 
tugueses que habían de ir en el Armada ó no habían de ir, es- 
tá otro capítulo que dice en esta manera: 

n Asimismo he sabido que en la dicha Armada estaban toma- 
dos diez é seis 6 diez é siete portugueses , que son todos gru- 
metes , y que al tiempo que se tomaron fue con necesidad que 
habia de gente ; y que ahora hallan hartos grumetes é genie : 
yo vos mando que hagáis que se tomen otros grumetes , y que 
estos no vayan en esta Armada ni en la de Andrés Niño, de 
que va por capitán Gil González de Avila , ni otra gente ex- 
trangera mas de la que os tengo escrito , que vaya para acom- 
pañar los capitanes ; sobre lo cual daréis mi carta , que con la 
presente vos envió para Fernando de Magallanes, la cual va 
abierta para que la veáis , y conforme a lo que en ella le es- 
cribo le habléis- lo demás que vos pareciere que conviene en 
todo, porque mi intíncion es que se guarde lo que los católi- 
cos Reyes mis señores , que hayan gloria , tienen mandado." 
Por los cuales capítulos y cartas, y por la que el dicho Fer- 
nando de Magallanes t]ene recibida agora nuevamente sobre 
este artículo , paresce y consta claramente la volüutad é in- 
tincion del Rey nuestro Señor , que no hayan de ir ma$ por- 
tugueses de los que &, A. declara , en. la dicha Armada : de l^s 
cuales cartas y capítulos hacemos presentación , y por virtud 
dellas exhortamos de nuestra parte, y de lade S..A. requeri- 
mos y mandamos al dicho Fern^ndo^de Magallanes que no ha- 
ya de llevar ni lleve en su compañía ni en el Armada ípaj por- 
tugueses de cuatro ó cinco, segund que por S. A* le e& man^ 
dado, y que si asi lo hiciere, hará lo que debe , y íio lo ha- 
ciendo, que si algún escándalo 6 daño sobre ello ee recresciere, 
que sea á su culpa , y á él sea i^gaputada, como á persona que 
no obedece los mandamientos Reales, y nó á nosotros., porque 
nosotros no queremos ni haremos sino lo que por ,5* A. nos es 
mandado ; é asimismo le requerimos que baga de bajar las 
naos el rio abajo para hacerse jk la vela cuando fuere tiempo, 
y porque por ninguna cabsa ni ragon no se impida esía jor- 
nada, pues que tanto cuesLa y tamo conviene al servicio dé 
Dios y del Rey nuestro Señor , y honra y provecho del dicho 
Fernando de Magallanes , y que no íome por elcusa ni por 
achaque que nosotros Je digamos que no lleve mas portugueses 
de los que S. A. manda por sus canas , porque en decírselo y 
requerillo , y no consentir que otra cosa se haga , tío es poner 
impediqíento en el Armada ; no es impedimento sino concier- 
to , ni por eso se puede atribuir á nosotros, su deteaimií^nf o ni 
tardanza , é $i §e. ;hiciere.será poí su voluntad, y no por la 

TOli. IV. X 



102 .•i:/;iyjAGES AL MALUCO. 

rmestt'a que no la quereirioá^ aiites le decimos que todo lo que 
fuere en nuestra mano lo haremos con presta voluntad y dili- 
gencii; y de como asi lo decimos y requerimos, pedimos á 
vos el dicho escribano nos lo deis por testimonio, y que luego 
notifiquéis esta dicha nuestra respuesta al dicho capitán Fer- 
nando de Magallanes; porque hay peligro en la tardanza. = 
Ja^a Lopez-de Recalde. 

Núm. XVII. í 



Xi 



Relíuion del coste que tuvo la Armada de Magallanes, 
(Árchi.de Ind. en Sevilla^ papeles del Maluco, leg. i.^ 
de 1519 á 1547X ^ 

Naos y aparejos, "^ 

Maravedís, 't 

Doscientos veinte y ocho mili setecientos y cin- / 

cuenta maravedís, que son costo la nao nombra- " " " * 
da la Concepción, que es de porte de noventa ' 

toneles , la cual con sus aparejos y batel costó lo ;^ 

dicho, según mas largamente parece por el Hbro -^ 

de la Armada.'. .... ...'.'/ A . . , . . - 228^7 5^; 

Trescientos mili maravedís que son costo la 
nao Vitoria, -que' será 4e- porte de ochenta y ci«H"i'»'^''' ^'•i'^ 
co toneles, la cual con sos aparejos y batel coSí-^'^^f'í-í^^ . . f?! 
td lo dicho, segün mas largamente parescerá por •''''-• ■'^- 'X 

el dicho libró. . . . . . • • • • • 300^000. 

'trescientos treinta miM maravedís que costó la ' 
nao nombrada Santo Antonio, que es de porte ^e -* 

ciento y vein-tó^ toneles í la cual con sus aparejos • ..-v- --p 
y batel costó lo'-dichó ,' según mas largamente pa- '>^¿'3dp 0:1 
rescerá.poF el dicho Ubro. . - . .... , .'. ..... J30(^óca.^ 

Doscientos setenta mili maravedís que costó la • --'^ 

nao -nombrada la Trinidad , que es de porte d'^^¿ ^^- ■-' ■-^-- 
ciento y diez toneles , la cual con sus aparejos y*-'-^ ^ r»*' '• Y 
batel costó lo dictiO , Según mas largamente- pa- 
resce poi*- el-dicho libro. . . . . . * . . ... .......... 270^000. 

■ 'Piento ochenta y -siete mili y quinientos ma- 
ravedís qué Oóító la nao Santiago, que es de por- 
te de Setenta y cinco toneles , la cual coa süsápá- - 
rejos ^ y batel costó lo dicho , seguii inas'larga-- , ^ ' 
níeñteí parejee por Ú dicho libro. . . . . . /.v .... -, ^^''18^9500. 

i- Veinte Jr cuato ihill ciento Ochenta y {och6'¿'f ^^^H '-''.' '^ 
maravedís, que s6nlo$ veirite-mill cuatrOcientóá '-^ « ¿.mmA^i 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 165 ? 

treinta y oclio maravedís que se hizo de gasto en 
traer las naos de Cádiz y San Lucar á Sevilla , y 
los tres mili setecientos y cincuenta maravedís 
que gastó el factor Joan de Aranda en ir de Se- ''* 

villa á Cádiz á comprar las dichas naos , en el p 

cual gasto montó lo dicho, según mas largamen- - í 

te paresce en muchas partida* asentadas en el di- ^í 

cho libro de la Armada.'. .... . . •. . . . . ^ . .> •. ... ¿ ^ ^ 24^188. f'- 

Trece mili cuatrocientos ochenta y <ios mara- 
vedís'que Se han gastado en jornales de hacer la 
fosa y en varar las naos en tierra^ según paresce íi'ju;»íIkJ 
gastado por el dicho libro en diversas partidas, >•!•••<• .< 
como mas largamente por él parescerá.. . . . . ... • I3^482i»- 

Ciento cuatro mili doscientos cuarenta y cua- '*•'! nrv-'íl 
tro-maravedís que montan en los jornales de la -^ Vi'Ml hj 
carpintería que «e hizo en las cinco naos, según mas o:n:<iv.> 

largamente paresce en muchas partidas asentadas f- nlyyfni 

en el dicho libro de la Armada 104.^2J(¿^» -j^ 

Ciento veinte y nueve mili quinientos treinta ^'•' -" jí-'^^vííc 
y nueve maravedís, que son^ monta en los Jorná*'^'''*^/^ ^"P ^^^ 
les de los galafates que galafetearon las dichas ms'^tjZ 

naos én que montó lo dicho, según mas larga- "''I ;•"- 

mente paresce en muchas partidas asentadas en eí 
libro de la dicha Armada I29®J39. • 

Seis mili setecientos noventa maravedís que •' "' 

monta en los jornales de los aserradores que han -^^ '\ * "'*^ 
serrado tablazón y madera para las dichas naos, ' ^í'Hoíb írÍ 
según mas largamente paresce en diversas partidas " • '"^'S 

asentadas en el libro de la Armada. ......... . • 6@)^p,^^ 

Ciento setenta y cinco mili noventa y ocho ^ ¡•'il 
maravedís que costó la madera de vigas y tabla- ' ¡¿'t^^tTíim l.í 
zon , y otra madera menuda que se compró pará^ ^^- ^"P ^«íj ^J 
reparo y adreszo de las dicHas n a as , según m^S" '• 'jj' ^'*^^\ '^^ 
largamente paresce asentado en diversas partid-as •'••' '^^ ^-i^o*) 
en el dicho libro. . . . i . . ij^l^o^^. 

Ciento cuarenta y dos mili quinientos treinta; "7' -^^ -- -•- 
y dos maravedís y medio que monta en la cla-^'^ iim'2&tr - 
vazon que se ha gastado en el adreszo de las di-^'^/^P ^^^^'^ X 
chas naos, y asi én lo que 14eVa de Respeto pa»**'', '"^^^ tevtjil 
ra-'el víage , según mas largamente paresce- en di^'^'^^í^'^ j* "^^-'t 
versas partidas asentadas en el dicho libro de la*^ 'oníiiO 

Armada .■ ....'. V-.K OW^y.'i 142^5^32. i 

Treinta y un mili seiscientos seteritá' híaravé- • ,- ^' •-'"'"•'•' 
dís que monta en el estopa que se hái comprado''^ ^.^'" UW}^^ 
para? galatetear la dichas naos, y asi lo que He-^tr^mi. cfí'jlb 



164 VI AGES AL MALUCO. 

van de respeto , según mas largamente paresce por r: 

el dicho libro de la Armada 3i®670. 

Setenta y dos mili doscientos Sesenta y siete 
maravedís y medio que monta en el breo y al- 
quitrán y aceite que se ha gastado para galafe- 
tear y brear las dichas naos , y asi el breo que 
lleva de resguardo para el viage , que en todo 
monta lo dicho , según mas largamente paresce 
en diversas partidas asentadas en el dicho libro de 

la Armada 72^267. i 

Cincuenta y tres mil ochocientos cincuenta y 
dos maravedís que ha costado el sebo que se ha 
comprado para ensebar las dichas naos , y lo que 
llevan para el viage , según mas largo paresce por 

el libro de la dicha Armada 53®852. 

Ciento cuarenta y nueve mili setenta y seis ma- 
ravedís que costaron ciento setenta y tres piezas 
de lonas que se compraron para velas de las naos 
allende de las que las naos tenían , y con las lo- 
nas que llevan para respeto del dicho viage, 
según mas largamente paresce asentado en diver- 
sas partidas en el dicho libro de la Armada I49©076. 

Treinta y dos mil ochocientos veinte y cinco 
maravedís que son costo el hilo para coser las 
velas de las naos , y agujas y aleznas para las co- 
ser , y jornales que se pagaron á los que cosieron 1. 
las dichas velas, que en todo montó lo dicho, se- ;¿ 
gun mas largamente paresce asentado en diversas 

partidas en el dicho libro de la Armada • 32^82 5» 

Treinta y siete mili cuatrocientos treinta y sie- 
te maravedís, que costaron los másteles y en- 
tenas que se compraron para las dichas naos , y s 
asi para llevar de respeto para el viage, lo cual 
costó lo dicho, según mas por extenso paresce í 
asentado en diversas partidas en el libro de la 

dicha armazón. 31^A37* 

Tres mil novecientos treinta y siete maravedís L-fír -ob • 
y medio que costó un esquife que se compró para 
llevar de viage la nao Trinidad , como paresce 

por el dicho libro 3^937* « 

Quince mil cuatrocientos setenta y cinco ma- 
ravedís que costaron las bombas , y clavos y 
tachuelas que se compraron para las dichas naos, 
según mas largamente paresce por el libro de la 
dicha Armada. * 15^^47 5 • 



DOCÜMEIÍTOS ÜB MAGALLANES. l6f 

Seis miU quinientos sesenta y tres maravedís 
que costaron los remos que se compraron para 
esquípacion de las naos , según mas largamente pa- 
resce por el libro de la dicha Armada 6(^563* 

Nueve mili trescientos sesenta y cuatro mara- 
vedís que costaron los zurrones y manguetas , y 
cueros para chapas de las bombas para respeto 
del viage en que montó lo dicho, según mas lar^ 
go parescerá pox el libro de la dicha Armada. . . . 9®364» 

Mil doscientos ochenta y cinco y medio ma- 
ravedís, que costaron seis broznos para poleas , y 
nna polea de broznos que todo costó lo dicho, 
según mas largamente paresce por el libro de la 
dicha Armada 19285. | 

Tres mili seiscientos ochenta y siete y medio 
maravedís , que son costo tres gurbias que se 
compraron para respeto del viage de la dicha 
Armada , según paresce por el dicho libro della. 3©687.i 

Cuatro mili doscientos cuatro maravedís que 
costaron ocho cuadernales que se compraron para 
varar las naos, que costaron lo dicho-, según mas 
largo paresce por el dicho libro de la dicha Ar- 
mada 4©204é 

Treinta y cuatro mil seiscientos setenta y dos 
maravedís y medio que ha costado el poleame 
que lleva la dicha Armada , asi lo que se gastó 
en aparejar las naosdellas, como lo que lleva pa- J 

ra respeto del viage , como paresce por el dicho . 
libro * 34®672.| 

Quinientos once maravedís que costaron tres 
cucharas para el breo ©511. 

Mili novecientos sesenta y dos maravedís que 
costaron trece barcadas de laste para lastear las 
naos, según mas largamente paresce por el libro. 1©962* 

Ochocientos siete maravedís que costaron 
treinta y dos varas de cañamazo que 'se com- 
praron para hacer sacos para servicio de las naos, 
de la arena y otras cosas para lastear las dichas 

naos ©807. 

Cuatrocientos treinta y ocho mili trescicn- ; 

tos treinta y cinco maravedís y medio, que se 
han pagado de jornales de ribera, y mantenimien- 
to y sueldo á la gente de las naos mientras se 
adreszaron y cargaron para seguir el viage , se- 
gún mas largamente paresce en diversas partidas, 



1 66 . VIAGES Ai MALTJCOfcVirrv^.rf 

asentado en el libro de la Armada. . . .... . . . . .- 438©335. i 

Cuarenta y dos mil cuarenta y dos maravedís, >.;--> --.j 
que costaron trece anclas que se compraron para tirpi-a 

lasdicHas naos^. según. mas largamente paresce por 
el dicho libro. . ... .... ..•.,•..•.. r.^i^o¿^2. 

Mil y ocho maravedís que costaron ochó sier- .ti:. i..íp .í;h:.,- 
ras grandes y pequeñas que van para servicioí í:*:íí'7 ^^yi-jV¿ 
de las dichas naos , que. costaron lo.dicho, comO' i. -• í-v íví., 
paresce por el dicho libro.. . J .. . . , iv^ooB»' 'j 

Mil setecientos sesenta y dos maravedís que 'í¿ 

han costado las barrenas grandes y pequeñas que ,v- • 

se han comprado para llevar en la dicha Arma- : r.; v. 

da y de respeto. ... .... ... . . . .... ...v. ;..,.• . 1^763. " 

' -Seiscientos sesenta y. tres .maravedís que costa*^ : . '.^ 

ron seis azadones para sacar las naos,- digo para 
hacer la fosa para vararlas, como paresce por el ^ - ■'■■' 
dicho libro. . ., i .. ; * .' #663* ■< 

Dos mil cuatrocientos noventa y cinco mara-.r."? < KLíüni.fi. 
vedis que costaron setenta y seis cueros de car^'^ai oi:*í;£/3 
ñero para escopetes para breary ensebar las naos, ^rbo noinuoj 
y para el viage de respetó ,.que' costaron lo oí.'? ^mI ifíitr 
dicho, según más largamente paresce por el libro c>'J33*ic<| ojíisí 
de la- dicha Armada. . ....,, ,. . . . 2.^495. " 

Cuatro mili doscientos setenta y siete marave- • '• 

dís que son costo la chumiza que se compro para ío:íV3Xí¿»íá 
quemar las dichas naos al tiempo del galafetear y -^^^'iH 'Mi[> 
brear, y monta ,. según mas 'lO'Pgamente párese! ■li.M'jt.^^i?- :i^ 
ce por el dicho libro de la Armada. ........... ' ■^4^277. ' 

. Mili cincuenta y cuatro y medio tiiaravedís que 
se pagó á los pilotos que trujeron las naos de San 
Lucar á Sevilla, según paresce por el dicho libro 
de la Armada. , . . . . , i.. . . . ... . .-. . ; .^ . .^. ^U¡.4,^ví {i2bij^4.i 

Trescientos, veinte y cuatro :miilxie.nto setén»^Jri■i íím.íííoO;,- 
ta. y Jtiedio , maravedís de vellón que costaron í<-u^'j^ ttom 
docientos y veinte y un quintales de cables y * 'O 
ayustes y orinques , 'y jarcia labrada , y por el , /.nhit 
coste de mili arrobas de cáñamo que ;se compr(5^v fi'uq üoiíív^ 
da lo cual asimismo se labró toda la jarcia ne-^'. ' ^ 

cesaría para las dichas, naos , y .de sobr^s^aliente ' 

para el viage, locual todo costo lo dicho, segua.'jt'»íJí:í^ 
mas largamente por el libro parecerá; con treinta^' p.^n''-yí'' 
y ocho mili novecientos setenta y dos maravedís 
que costó la manifatorla del cáñamo que se la- 
bró, y con catorce mili sesenta y seis maravedís, 
que costaron ios estrenques y orinques y trallas 



i.i :.>u 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. ^^¿J 

de esparto que se tomaron para servicio de la dí^riLy iom'J-j 
cha Armada-, que asi monta todo lo dicho , se-frfírfí ns t>vJ\ 
gun mas largamente paresce por él dicho libro dS't- í. uir-fín-r^i 
la Armada. j. . 324®i70.:| 

Veinte 7 cinco mili veinte y nueve .marave- i....^ 
dís que costaron ochenta banderas , y una bande- ^uy aiLsv 
ra real que se hizo de tafetán , que con la pintu-*; ;.iovJ( q lL 
ra costaron lo dicho", según mas largamente pa-* ¡itff; bI rty^ 
resce por el dicho libro de la Armada. ....... ^ 2f^Qo2g; 

Cuarenta 7 nueve mil. qtiinientos ochenta y ■ ¿ . •. cq 
cuatro maravedís que. costó el bergantín que sel .^ oidii iy 
hizo , según mas largamente paresce; por ,el Jibro ¡-¡r - • ^'O 
de la Arinada. . íí..J; . . . .:.'..:.;.>■. ¿-/.íif* ^A íIí:í^<' .49^584. 

Ochenta y cuatro mili ciento cuarenta y cuatro i- ;;ú/.^i(| t»!» 
maravedís que los treinta y cinco mil y seiscien- ."v (4^ ^ iL 
tos se han gastado los siete mili y quinientos que :íi] h 

gasto Du arte Barbosa cuando fue de Sevilla á Bil- soesi 

bao á las cosas que se habían de comprar!, y' ios ¡a íyiT 
tres mil setecientos cincuenta maravedís' que asi- o oisp 

mismo gasto Antón Semeño cuandallevó el di- q Vjj 

neró á Bilbao, y los veinte y cuatro mili tres-** í.'u:j'j¿ , 202 
cientos noventa, maravedís que se pagó del flete ( siítimT 
de las cosas que de Bilbao vinieron , y los cuaí^:;S)íip flLüvct 
renta y ocho mili quinientos cuatro al cumpli4ii yvM , ?f.r! 
miento de los^ochenta y cuatro milhciento cua^rJoTin o"!?í?ifu 
renta y cuatro, que se han gastado en áivet^:;l iciííolqin'j 
sas partidas por menudo en costas.de las dicHa-s-^ o:,r^^íí7 •..!> 
naos y carretas, según mas por extenso paresce ■:'. i.:v: ,; ' 
por menudo en el libro de la dicha Armada. ..;•- .\^Qlíi4^\ 

oa^-? ... ',.Khi::ir/í :.: 

Artillería- y jólvora-y cosasrneces'arms'^'Xb ¡ini zoiT 

• , ■: jjara ella,. '. ' ■:./ : ; f<;,fj<n'í íitd ti? í/ilp 
':"':/ í: - • '■■....'..' A:il\ t?Jp niT-ff 

''CíeJnto sesenta mili ciento treinta y cinco jnaf-;^í;LÍJ7fiq zurb 
ravcdís que costaron cincuenta y ocho veríos, sien» Ijín oríoO 
te falcones , tres loimbardas gruesas , tres pasa- llm otíélío 
muros, que todo esti© vino de Bilbao, y va enfíalt» nv o?nf»nf 
dicha Armada allende la artillería que tenían iias! ?o! v.oin\üá 
naos que se compraron , que la sobredicha artí-* -^q otrcí ixü 
Hería costó lo dvcho, según enviaron por cuenta- -•. .i:¡:u(j 
de Bilbao, y parecerá por 'el libro de la Armada. i^éo®I^^^^ 
Ciento nueve mil veinte y ocho maravedís , loe; .r-nt;en s'^^-^i 
ciento cuatro mil y doscientos, que costaron cin- 
cuenta quintales de pólvora que va en la dicha 
Armada embarrilada , que con cuatro mili ocho- 



1 68 VI AGES Al MALUCO. 

cientos veinte y ocho maravedís que se pagó de 
flete en Bilbao , del traer de la pólvora de Fuen- 
terrabía á alli, monta lo dicho, según mas larga- 
mente paresce por el dicho libro. I09®02 8 

Cinco mili cuatrocientos- setenta y siete mará* 
vedis que costaron ciento sesenta y cinco libras 
de pólvora que se compró en Bilbao para ensa- 
yar la artillería al tiempo que se reeioia de los 
maestros que la hacian, según mas largamente 
paresce por la cuenta que vino de Bilbao, y por ^ 

el libro de la dicha Armada. 5®477 

Once mil seiscientos treinta y tres maravedís 
que han costado los dados y pelotas de hierro y 
de piedra que van para la artillería de la Arma- 
da , lo cual está asentado en muchas partidas en 
el libro della., según mas lafgamente por él pa- 
resce 6®633 

Tres mil ochocientos y cincuenta nKiravedís 
que costaron seis moldes que se hicieron para ha- ; íí «->*s^ 
cer pelotas para los pasamuros y falcones y ver- > oroíifi! 
sos , según paresce por el libro de la Armada. . . 3^950 

Treinta yaueve mili ochocientos noventa» ma- 
ravedís que costaron doscientas veinte y una arro- 
bas , siete libras de plomo , que las ochenta y 
cuatro arrobas se gastó y labró en planchas^ para 
emplomar las costuras de Jasnaos, y el resto va 
de respeto en' la Armada, y se gastó en pelo- 
tas para la artillería- y espingardas, según mas 
largamente paresce asentado en el dicho libro de 
la Armada 39^890 

Tres mil doscientos setenta y seis maravedís 
que se han gastado en adreszo de la artillería ^ se- 
gún que mas largamente paresce asentado en mu- 
chas partidas en el dichodibro 3® 276 

Ocho mil setecientos' y noventa «maravedís , los 
cuatro mil doscientos noventa maravedís que 
montó en el mantenimiento de los días que tra- = -ííj.tí 
bajaron los lombarderos, á ios cuales se les dio ' ' 

un tanto por di a para su gasto; y los cuatro mil 
quinientos maravedís que se les,dió^á los dichos 
paía ayuda de costa , según mas largamente pa- 
resce asentado en el libro de la Armada. . . . ¿t.'j>. oí 8®79^ 

^-OiÍ70 '" . .j:j ^£:ü . ■' 



i 



^ 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. I 

p^'^,., . , . , . .' . '. mh'iíj ¡,l íL c/iui: 

ballestas , espingardas ycaseUtes y, otras ¿fírmos\\\n\ 82iT 

Ciento diez mili novecientos diez maravedís')".' uu o'itf;ij;) 
que costaron cien. coseletes con sus armaduras. deoL in'ióW zVjí 
brazos y espalderas y capacetes, y cien petos 'conxjisudoíjí lim 
sus barbotes y casquetes^ que costó lo dicho, seí^onj oLo3 i'Up 
gun paresce por .la cuenta venida de. Bilbao, yo q í-o?f>'Jíjq ííI 
por el libro de la Armada. . . . ^ v . . . w . ... ¿ . ; . . . 11009^10 

Treinta y tres mili cuatrocientos noventa y 1 : íJío:> 
cinco maravedís que costaron sesenta bailestasín lünsíjonio 
con trescientas sesenta docenas de saetas que vi- :> ZQÚo'jm ^L 
nterón de Bilbao,. segund mas largamente paresee'oib h 7oq a;» 
por la cuenta que de allá vino , y por el dicho 

libro de la Armada . . . .... . . . .1;.; " 33®4'9.'f ■. 

Diez mili y quinientos maravedís que cos- 
taron cincuenta escopetas que vinieron de Viz- 
caya, según por la cuenta que de allá vino pares- 
ce y por el libro de la Armada , io2>500i> 

Seis mili trecientos setenta y cinco mara.vedís ;.'. L.'^íb ^I 
que costaron un arnés y dos coseletes cumpli- ii^jvr/icm 
dos de todas piezas que trajeron para el Capitán, o-sív e>b 

que costaron lo dicho , según mas largamente pa- \£.(i);d X t^^* 
resce por la cuenta de Bilbao. y libro de la^Ar-fori-jo- v; r .,b 
mada ■.;;, . , 6®375' í^ 

Seis mili y ochocientos maravedís que costa- 
ron doscientas rodelas que vinieron de Bilbao, 
segund por la cueata.de .allá y libro.de la icssa'^ / 
paresce .'i ..;..;...... ;. i.. ./;*:. /)U:_ .6>2>8oo 

Seiscientos ochenta maravedís que costaron seisr-in-ínJup noi 
hojas de espadas que vinieron deiilbao, las <:u-aK)(^ no íJoi-ó'íq 
les tomó el Capitán. ..vi , . ,.^','í:í >:.•. {^{2iii%apí 

Cuarenta y cuatro mili ciento ochentay cm-.'iq í?02i3vib í: 
co maravedís, que costaron noventa y cinco dó-"^ zol y rsují 
cenas de dardos, diez docenas de gorguees-', mili ti'ióoz eniao'j 
lanzas, doscientas picas, seis chuzas y seis'hastas'ncm o^8Gy£ 
de lanzas que vinieron dcvBilbao , que todo pos-1^ rgOiSíicos 
tó lo dicho, según mas largamente paresce. por ::.'-* oks. 
la cuenta que de allá vino y libro de larArmada.- -44^185^1 

Dos mili cuatrocientos noventa, y.nuev© ra'a-vJfH;,v ¿íjimjId 
ravedís que costaron ciento y .veinte .ovUio&^dev zorl-jioo aoí 
hilo que llevan de respeto para- las ballestas: y.?. í;L noi^Ij 
siete piezas de dantas para las mieses, y lo que se j; 1.0 ni cQrO-^ 
gastó en adreszar cincuenta y nueve ballestas., se+n oup oqni^Ii 
gun paresce asentado : en diversas . partidas en éLb eibavxni^^íi 
TOMO IV. y 



1 7-0 ,ZZy. yiAGES AiL MAfUGOi ^ ' 

libro de la dicha Armada 2®499 

Tres mili quinientos cincuenta y; tres mara- 
vedís que se gastaron en adreszar las armas, y en 
cuatro cueros que llevan para las guarnecer, y en 
seis libras de esmeril para las limpiar , y en tres 
mil tachuelas y doscientas hebillas de respeto, 
que todo montó io dicho , segund mas largamen- 
te paresce poír el dicho libro de la Armada. ..... 3® 5 5 3 -;- 

<J5ico: miíl seiscientos once maravedís que 
costaron cincuenta frascos para las espingardas y 
cincuenta rascadores , y ciento cincuenta varas 
de mechas qué todo costó lo dicho , según pares- 
ce por el dicha libro de la Armada. ¿ . . 5®6i i i 

. ■• ' ■ f 

MantenimientQS. que .van en la Armada ^ y gas- i 

tos hechos en ellos. 

Trescientos setenta y dos mili quinientos y ^ 

diez maravedís, que costó .el vizcocho que vá en 
la dicha Armada y en esta manera : los 363(2)480 
maravedís que costaron 22)138 quintales 3 libras 
de vizcocho que se compró á 170 maravedís quin- b 

tal, y 6® 37 5 maravedís que costaron 18 piezas p 

de vizcocho que compraron con la nao Santiago -'i 

Bretona, y 2SJ^6<y^ maravedís que se gastó de al- süJíni 

quiler de los sacos , y acarrear el vizcocho á las 
naos; según mas largamente paresce por el libro 
de la dicha Armada. 372(^510 '- 

Quinientos noventa mili maravedís que costa- q 

ron quinientas ocho botas de vino que se com- 
praron en Jerez", que de primero coste costa- 'I 
ron^ 5 1 1®347 maravedís ,. las cuales se compraron í 
a diversos pr«cihs , según por el dicho libro pa- 
rece: y los 78®654 maravedís que se hicieron de ''-^■ 
costas sobre los dichos vinos , en esta manera : 
37(2)870 maravedís dé flete: 18^428 maravedís de -1 
acarretos : 62)324 maravedís que se dieron á Gon- 
zalo Diez por noventa y tres dias que anduvo en 
la cooxpra dellos : 3®320 del guinda je de cuatro- 
cientas veinte pipas : 6®i 1 5 maravedís que costaron ;: loU 
los corchos y. éscoperoles , y correos que se hi- ,i:p eíb^jvfi-í 
cieron de Sevilla á Jerez sobre el dicho vinoy. - cl?[j o!IfÍ 
4®79o maravedís qué gastó Juan Nicolás en el' >' íq vISíí 
tiempo que anduvo sobre la compra delío: I ®8oó . 6í¿cí. 
maravedís de hombres que. estovieron en la guar** -<-^ - «<{ f^-o 



,Yl OMO' 



DOCUMENTOS DB MAGALLANES. tfj^ 

da mientras lo cargabanfy^d^cargabanav Jerez ?3fJ X oíf?rí)V 
y en Sevilla, que todo lo que dicho es monta lo¡oi \ ¿rji^q -^ 
dicho, según mas tógainente paresce por el libro' •> -"p .oirjh 
de la dicha Armada.^ :. :. ,.*i. » i .-. ,.. . . . . :.'..■ ' ^^ó^t^óü']^' 

Veinte y tres mili treinta " y siete maravedís , - ''' í''í^>ííí 
que costaron cincuenta hanegas de habas, no-''p ^tjí'jnüi }^ 
venta hanegas de garbanzos , Jos hanegas- de íeftj^oí noifti^oo { 
tejas, que vá en la dicha' Armada, según mas !'-> B"'fi<'{ £U^?5 
largamente paresce. por el dicholibro de I4 Ar- ' : • -> '.íp 
mada ....<.. . . . ; . . ... . . ^ . * . . iyíBo^^V^ 

Cincuenta y ocho mili cuatrocientos veinte y^-' "iJicd-.! lt.b 
cinco maravedís que costaron cuarenta y -;síét6 ^tl ;jb ^ib'Jy^/t 
quintales, cinco arrobas de aceite de comeP que ^oq abovsixifíi 
se compro para: la dicha Armada, y costó lo dP^'-> --^'p í^ib'jVB't 
cho, según mas largamente paresce por el libro l^^"' ^^^ fjnvoíl 
della .1 V 58t2Í4Í5 «> 

Sesenta y dos mili ochocientos setenta y nue- • ' ^ '\ • '^^ 
ve maravedís que costaron doscientos bárri-^ osísibü ob '(^ 
les de anchova, y ciento sesenta y seis4oGenas de'p íí^jiJod ^si 
alvarinos secos y cazones , y nueve doceniaS' dé '^up ¿ífbi^-í>i<J 
dentudos y sesenta y tres doc&nas de cornudillas,' ''^fi-'-^-'i' 2b^*^3 
y diez y siete arrobas veinte y tres libras de pes-'-ib el íiiriom 
cado vastina seca; que el dicho pescadoy an^dHo- '"> '^'^'^ ^^ '"^7 
va costo lo dicho con las costas que sobre ello 
se hizo, según mas largamente paresce' por* etli-^" ^ - '--' ^v-I-q'^ 
bro de la Armada. 'A\ ..,.', , . . 62®879 

Cuarenta y tres mili novecientos ocho mara- 
vedís que costaron cincuenta y siete 'qtíiníáles^íí" '-«'Í-Jí^P 
doce libras de tocino seco que se campró á di-*^^ "^'-"P ''ibsvr/í 
versos precios), -íegund mas lárgame n te ;paí05Cí^'-üíJ '^ '-^'•' ?fi*í«^''H 



por el libro de la Armada. . . v. i i .;. :jv^k i : . vV'.': '• 4Í^9©^"í 
jDie^i y siete, mül setecientos tiéíntW y^lciííco'' ' í.ií^'f'^í 
maravedís, los i4S)i que 'costaron mete vatías'clüe' ^^^^'^ "-''^ ^. 
se compraron en Sant Lócarpaíra el víage , y rtSó"-20'j oup eib.v 
que costaron tres. puercos-... 2^5 60. maravedís^ qüje'^^ -^ noW[Uí-í 
se gastó de carne conj la gente. cuando ba7aíoñíláíS^'^''ící ?! ííj 01 
naos á Sant Locar y en Sant^Lúsáai:?^ següí) má« q o^ri'^ínBjQifií 
largo paresce por. el. Jlbro. de- la Armada............. • .i7®f#ni 

Veinte y seis mili cuatrocientos treinta y'cíuk* •*• '^i ''^''^ 
tro maravedís que costaron no^cientos ocheií-^ noínJ2oo tnp 
ta y cuatro quesos que pesaron- biento d^oce árro-J^p ¿íHodt/o -jh 
bas;, dkz y seis libras qucse-comprapón ^á diveri-f^ c'ic-^^l ^-> ^^^ 
sos precios, que eostacoh; lo dicho , segund ma¿ '^f' <^'->''!'^ 
largamente paresce .^or it h'bro déla Arniáda. .'é* -'^ 16^4^4'-^ 

Trescientos noventa y tres mili .seiscientos^ b •( íoí '.-L ¿üi 



veinte y tres mafavedíis que- costaría' las botasen ^rnín^ifíi ^ib 
y pipas y tóenles y adrezo delia, y arcos de- ,rJiiv32 nu \^ 
fierro, que esr eíi lo que se embasó ei yino yi nugsa tóxljib 
agua para el dicho vjage en esta manera : 230® 17 A urbib fií ab 
maravedís que costaron 417 pipas, .25ÍJ botas^ •/ u^nií^V 
45 toneles que^ se compraron á .diversos precios, íío'ííJj2oo sld 
y costaron lo ^áichoy en los cuales vive! vino yasg-jíijifí üifií^v 
agua para el dicho viage : 12 5 ©973 maravedís ¿v sup ,2íf^i't 
que costaron }^X^} arcos de .toneles y botas, yaq 3jní?m£;§iGl 

pipas, que co^t^ron lo dicho; .i.7.®558 maravedís .«bnin 

del rebatir de ciertas botas y pipas: 4(^925 m a- fíinaij'jn ID 
ravedís de las va$ija5 ea que vá el aceite,: 2®62 5.iVB'ií;írí oonio 
maravedís por ^71 j; ^c^t^deí -barriles r. 4(5)798 Jiia>-jníü <29Ífiíauíf> 
ravedís que co&fá/on 250 liazas de mimbres queiuq biqmoo oz 
llevan de respeto :;4.@2 16 maravedís que costaron m niJ2í>2 ,of!D 

43- fejes de afcos qpe asjmi^mo lleyan.de resper- filbb 

to: 3®5ii maravedís de barriies.para los quesos^ v r.mo^Z 
y de adreszo de once botas y jdiez pipas, y áQÚíjV&tnjn sv 
129 botijas que se compraron, aliende de las so^.vodoflü s^b ¿ú 
bredichas que se compraron rpara vinagre y otraso^aa eoníifivíjj 
cosas necesarias para la Armada , que en todosa Y zoLuJosb 
monta lo dicho , según mas largamente parece j::;-r'? Y s'/rb *'/ 
por el libro del4[rmada*>.^^.i)<*.y|. ^n^l^ U «üp.í.s;iéf^ n^p^^óiy^ 

Cosas de des^e^^i^-y, otras menudencias que mnn\\i^^^ «^ osiíi o? 
^X^^vj , ^^n.h. Armada, . . .üuzwAkú 'jh oía 

Quince mili Cuatrocientos cincuenta y un ma^^oj &cp atb'jv 
ravedís que costaron veinte y uaa arrobas , nueveob acidii s:>ob 
libras de azúc%cqye se compro á razón de 72aorjí;iq aoaisy 
maray^ís la arroba; monta, lo dicho ;. según masK. o;^^H á^ 'oq 
largamente paresceipor el libro de la Armada, .-^é' 15^4.91 

Tres mili seiscientos cincuenta y cinco mara^; i ^ JD-^vü-itiri 
vedis que costaron 200 arrobas de vinagre que se no"ísir|moa ¿3 
trujeron de Moguer que con.'las costas hasta pues-í noifiíaoo síip 
to en las tarazabas monta lo dicho, según mascD vb otcfi^ '^;; 
largamente pareíioe por el dicho üibró: de la Ar-#J nu:¿ n zoí^n 
mada; .v/ .......... i* .. . . . .:¿. .. . .vV..'. .^r¿| voíjíj^^óff^í 

Dos mili ciento noventa y .ocho maravedís^ %^ vuih^ 
que costaron 250 ristras de." ajos y 100 manojos 2íb'jvr,7fifn otj 
de cebollas que>costaron lo^di.cho, según parescep o í^uj y ííí 
por el libro de-la Armada.;;'. .;.... .. . . ¿;v*:í . . :2®i98i; i 

Cinco millnQvefitentos noventa ry siete mará- - /.;0Lr[ >o> 
vedísqüe costgronLdiez y ocho quíntales de pa^nq sínsrriB^in! 
sas de sol y de kjía;^?^ue sé compraroa i diver- ''i'í^^í^'íT 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. I73 

SOS precios , según mas largamente paresce por el ..' ... , :L 
libro . . . 5®997 V 

Mili ciento y treinta maravedís que costaron ;]■ 

diez y seis cuarteroles de higo que vá eií la Ar- . q 

mada .. i®i3o.;v 

Dos mili novecientos veinte y dos maravedís b íio'íc>9q 
que costaron doce hanegas de almendras con sus ^üp ..'ibtjv 
cascos que costaron lo dicho con el traer, segund nttb íiotk^ 
paresce por el ¡dicho libro •■-■•-) '^399^^*-^' 

Ocho mili novecientos ochenta maravedís qué s .•".¿•c;! tí^ia 
costaron cincuenta y cuatro arrobas , dos libras-- 1 i^^oo'j Btuq 
de miel embasada , que con las costas del traer ''^ c:} : /nd 
costó lo dicho segund parefce por eí libro. ..... 8©9^8a;;i 

Setecientos cincuenta maravedís que costaron -'^u*' i^ r^íd 
dos quintales de camelas pasas , segund paresce ' t>ínoni oLo: 
por el libro lyfO'-^'í 

Mili quinientos cincuenta y cuatro maravedís -O 

que costaron tres jarras de alcaparras, como pa-s3ib noií:3¿oo 
resce por el libro. " i®554ífil 

Mili setecientos sesenta y ocho maravedís que ^ 

costaron calces de sal, segund por el libro 
paresce ........./...... i QyóS)'' 

Mili quinientos setenta y cinco " maravedís i-» 

que costaron tres quintales, veinte y dos libras - 

de arroz , como paresce por el libro de la Ar- ijr^^cc snp 
mada ' 4^575 -- 

Trescientos ochenta maravedís que costó una ' * -' ''^ 
hanega de mostaza , según parece por el libro. . . 380 X 

Cinco mili setecientos setenta y nueve mará- — ^ 

vedis que costó la carne de membrillo que vá en "^^ 

la dicha Armada. * 5®779 

Trece mili veinte y siete maravedís que eos- ■ 

taron las cosas de botica y medecinas y engüerir ^ --í^j ."i í: 
tos y aceites y aguas estiladas, que van en la di'-j -í^'p ^¿orsi ¿ú 
cha Armada, que costó lo dicho, según más taF'^ -*í^'^ í ! im^ii 
gamente paresce por el libro de la Armada. . ; .V ■"- l-J^'iy 

Cinco mili novecientos veinte y siete marave- " íioiíiíeoj 
dis que costaron cinco pipas de harina que váft -j>í ^t&hü'ióú 
en la Armada en cada nao la suya, como pares-*o^ v ^^ol:{l <&{ 

ce por el dicho libro. * » . , » , , .í^c^'j'-^^^yJ/í 

■ '■■'■' ) llifrí ofbO, 

Cosas de cobre y otras menudencias que vdn-eH^'^'-^ noiazzo'j 
la despensa ^ara servicio de las fiaos. -■'- "ií^q no::;iíqíno'j 

'^Qí^ • t}\jivin(i ifidVi oíljib ij ioc\ bíiu§t¿¿ , Qííu 

Veinte y un mili quinientos quince niaráVe-^i'J?QÍ> íl-'i^ 



174 •^'í VI AGES AL MALUCO. 

dís, que han costado las cosas de cobre que van -. 

en la Armada, en esta manera : .6® 165 maravedís. . - 

que costaron cinco ollas de cobre grandes que fií»!,) li i: 
pesaron doscientas ochenta libras: 3^700 mara- 
vedís que costaron cinco, calderas de cobre que . . : 
pesaron ciento treinta y dos libras: 7^695 mará- ; íüííí .íoCÍ 
vedis que costaron dos .hornos de cobre que perr; no-iirMo:> dup, 
saron ciento setenta y una libras: i©2i5 mará- od oup ^oo^f30 
vedis que costó una caldera que pesó veinte y /loq OD^ofcq 
siete libras: 2®200 que costó una caldera grande Jim ofí:>0 
para cocer breo, que pesó cincuenta y cinco li^ jni::) noifií'oo 
bras: 540 maravedís que se dio áCabrera, calde» dmo bim sb 
rero, por un suelo. que echó á una caldera jde co-jibib oí 6j¿oo 
bre, y once libras de cobre que le efibó mas, queo:n.;io9:;i2 
todo montó lo dicho, segund mas largamente par iAviii\\) aob 
resce por el libro de la Armada, . , . , ,,,,.. %1k^\l 5 ^ • 

Ochocientos ochenta y cuatro maravedís que ^ ■;. .;i. 1 
costaron diez cuchillos grandes que se dieron i no:ní¿oD^up 
las naos, que costaron lo dicho,, ^egun. paresc^'l Id foq t02y£ 
por el libro de la Armada. .......... ..... ♦•üí-^. ^ 11íS^4 

Quinientos diez y seis maravedís que costa- [\o..\íq-j 

ron cuarenta y dos cuartillos. de palo, para las ra- t^oísiüq 

clones que se han de dar de vino y agua , • ;íi]p lííM^ 

Tres mili cuatrocientos cuarenta maravedís, .loifií^ro í»up 
que costaron ocho arrobas dé candelas , y la ra-r ¡00 « xotib tb 

cion de cuarenta y dos arrobas , de candelas que , .«hnni 

se hicieron del sebo que se compró para las naos, tíiaiD-í'.iT 
y veinte libras de pávilo que llevan para hacer ):ri í)b ügoíiBíI 
candelas toviendo; falta; que todo costo lo dicho^;i^ri o'jnír> 
según mas largamente paresce por el libro de ta ^íb)v 

Armada , .,,,*. íii l3®44í>ííÍ 

Mili cuatrocientos treinta maravedís que eos- \n\ ^díatT 
taron ochenta y nueve lenternas que se dieron á ¡^oo ¿ú noiát 
las naos, que costaron lo dicho, según mas lar-' euz-yj/; y got 
gamente paresce por el dicho libro de la Armada. ' iS)43©'í'> 

Cuatrocientos noventa y cinco maravedís que . , ..n.'.v: 

costaron nueve Ubras y media de candelas de cera; ini o'juí.> 
labradas, las cuales se compraron para bendecir nto:>o sxíp i\ 
las naos, y costaron lo dicho , seguíi por ^1 dicho 'ibr.mrÁ£l no 
libro paresce. ,,,,.,,,.,,.,,...,,,,,,,.... .. ' -f I 495 :. 

Ocho mili ochocientos sesenta maravedís que 
costaron cuarenta carretadas de l^a que sci-'j^j ^úí >/. . 
compraron para la Armada, que costaron lo di- /^.-Ai ¿A 
cho , segund por el dicho libro paresce 8©86o 

Mili doscientos oehenteí, maravedís ipor;,c.uAr? ' . 



DOCUMENTOS DÜ MAGALlANES. I75 

renta varas de cañamaza que se dio á las naos, á :;1 

ocho varas á cada una para manteles en que co*- 
ma la gente, que costaron lo dicho, segund mas 
largamente paresce por el libro i®28o i 

Cuatrocientos setenta y seis maravedís que 
costaron catorce gamellas que van para servicio 
de las naos, que costaron lo dicho, Segund por el 
libro paresce 476 

Ciento cincuenta y ocho maravedís que costó 
una cadena para el payol , segund paresce por el 
libro r 158 

Doscientos cincuenta y seis maravedís que cos- 
taron doce fuelles con sus caños de hierro 256 

Mili quinientos treinta maravedís que costa- 
ron veinte y dos libras y media de cera que se 
dio á las naos, asi para encerar el hilo con que 
han de coser las velas , como para el ballestero. . . i®f 30 

Setecientos sesenta y ocho maravedís que : s 

costaron doce calabozos de hierro para las des- — -.:ui 

pensas de las naos , segund paresce por el dicho r.'jitJi 

libro de la Armada ....... ^68 

Doscientos cuatro maravedís que costaron cin- 
co cucharas grandes de hierro, como paresce por 4 
el libro , 204 

Cinco mili ochocientos treinta y cuatro ma- f 

ravedís que costaron cien galletas, doscientas es- -q 

codillas, cien tajadores, sesenta y seis platos de h 

palo, doce morteros, sesenta y dos gamellas, lo 
cual todo vino de Bilbao , y costo lo dicho , se- 
gún por la cuenta que de allá viene paresce , y n 
por el libro de la casa de la dicha Armada 5®834.' J 

Doscientos cuarenta maravedís que costaron 
veinte lantia* para las lámparas, como paresce 
por el libro. ........ . . ..........*. . 240 

Trescientos treinta maravedís que costaron 
doce embudos de hoja, los seis grandes y los seis 
pequeños, como paresce por el dicho libro. ..; ¿¿^^^'Jfiqjjbo 

Ciento veinte y cinco maravedís -que costaroifí ' ^ luanoíí 
cinco martillos ^ . . . . '. .... .... . ; J. ÍÍ25 

Novecientos noventa y cinco maravedís que 'u 

costaron diez y ocho gamellas, allende las catorce ^,f 

que van en esta cuenta que costaron lo dicho^ tíów* > w v'j oj oh 
mo paresce por el dicho libro .'. . . v. r'v ^f^' 

Seiscientos, cincuenta y tres maravedís que 
costó un almirez con su mano para las cosas de 



iHí;í{ 



iy6 r^fy VI AGES AL MALUCO. 

la botica .;.....'......... 653 ; 

Tres mili seiscientos veinte y dos maravedís 
que costaron treinta y cinco candados que se en- 
tregaron á los despenseros de las naos, que costa- 
ron lo dicho , segund mas largamente paresce por 
el libro de la dicha Armada • 3(^622 

Dos mili ochocientos noventa y un mará- . ,..: .,, 

vedis que costaron los grillones y esposas y^o^sifiq oirlll 
prisiones de hierro que van en la Armada, que : * > 
costaron lo dicho, segund mas largamente pares- rhí? 

ce por el libro della — ¿©S^i 

Doscientos maravedís que costaron ocho afer- 
ravelas de hierro.. •,r| -y^^it V^nn 

Doscientos cuarenta maravedís qué acostaron •" ■ ' 
veinte libras de acero para calzar los picos y otras noi 

herramientas necesarias á la Armada 240 

Doscientos noventa y siete maravedís por una 
arroba de pesas de hierro marcadas, que van para 
justificar cualesquier pesos, ó otras cosas que ha- „. .;. ,: 
liaren en cualesquier tierras que descubrieren. . . . ^sl $b iá^;" 

Dos mili cuatrocientos maravedís que costa-'. ¡-I 'jboicli 
ron cincuenta azadas y azadones, como paresce (/■.i:)>oG 
por el libro de la Armada. ¿©400 

Mili y seiscientos maravedís que costaron 
veinte barras de hierro y pies de cabra que van 
para servicio de las naos , como paresce por el 
dicho libro i®6oo 

Dos mili quinientos treinta y un maravedís 
que costaron cincuenta y seis picos de hierro, y 
martillos, y dos mazos grandes de fierro qye cos- 
taron lo dicho , según mas largamente paresce ¡ 
por el libro de la Armada. ......... .....;.. . 2(^53^ 

Muí y doscientos maravedís que costaron dos ;>v 

faroles grandes de íierro, como paresce por el U- mq 

bro de la Armada :.., i®2C0 

Trescientos sesenta maravedís que costaron 
ocho pares de tenazas que se entregaron á los des- 
penseros de la Armada. .- ... 36c 

Mili doscientos veinte y cuatro maravedís 
que costaron doce barrenas*, seis gabletes , cinco 
ganchos de batel que vinieron de Bilbao, que to- 
do costó lo dicho, según mas largamente paresce 
por la cuenta que de allá vino y libro de la casa. 1^224 

Veinte y cuatro mili novecientos treinta y 
ocho maravedís que costaron cuarenta y nueve )j 



DOCUMENTOS 1>E MAGAttANES. IJ^ 

quíntales, ciento y veinte libras 4e hierro en '^^ *^^^^V^^^^' 
barras pequeñas, que se entregaron á ios' dés^'éri^ oup xslb eol 
seros de la Armada para las • cosas necesarias--'-;' f^'^ nuv.n'ji 

á ella ..v:. ... . .** . ^*. iV.';;^ -v- ^ 24®938 

Diez mili seiscientos treinta y nueve mará vé--"' -- ¿ 

dís que costaron las esteras y espuertas que stó^- t<íon:i pcí , 
compraron para servicio de la dicha Armada ^ en- ••.*•• ' - ' '" 
esta manera: 93)290 maravedís que costaron cien-^ ^^''" '^^^ 
to veinte y ocho esteras para los payóles: i®349' ^'^^-^ no'ii-ii<'^ 
maravedís que cosia-íon oc'henta y Siete espuertas '*^''' ^^^^ ^^* ^ 
para servicio de las naos, y sacar vizcocho de los '^ ^^^ no.'/eoü 
payóles, y veinte y dos serones en que van las • • ^ • • • •■'•-'"' 
armas , que todo costó )o dicho, según mas lar-^^ ^^^^" ^^^^ 
gamente paresce por eí libro de la dicha Armada. '" íb®639'y 
Treinta mili doscientos cincuenta y cua- -' 

tro maravedís que costaron los aparejos que ,íle^'^ ^''''i t /'Y'" '' 
van para la pesquería, según paresce , en esta ma-^ '{, ^^^^ 
ñera: 8^500 maravedís' que^ostaron dos chin-^'-^ ojaoj enp 
chorros: 125 que costaron seis anzuelos' de -cá^'^^ «^^''^^^'•^^f^ 
dena : 4^25 maravedís que costaron los coréhoSP, «^^S'^-^f-^ ^°*^ 
para adrcszar los chinchorros •> 8É)663 maravedís ^^^^^ ^'-^.^ ., 
que costaron las linas y cordeles aparejados -^^'t ''^''^ «í'ibav 
para la pesquería: 8®7 15 maravedís que costa- ^ ?nl íio":i;(nn 
ron los harpones y fisgas que vinieron de Vizca* ^-'^ X t ["^"^^^ 
ya: 3©826 maravedís que costaron diez mili y qui-'P 'ojoíiq ¿01 
nientos anzuelos , que asi monta- todo lodiclK),se-'' -j iTiohl íncc 
gund mas largamente paresce por el libro <le la di^ ^^^ í>pnO 
cha Armada. . .•. . . . . .1 ;ívq .^^^/^í) ^M^^^-^Á í ^'^'''JiiMiY^'V^' 

Relactúitde muchas cosas que^v^n ^H ía Armad d'''^^'^\ sup «í^í^'f^ 
necesarias d ella,- ¿ic que La-fazon del costé, i^'^- '^^^^y 
dellas y las cosas que son'la'declaraeion de'-']^ ncu\ l 1101 
ellas ira aqui bajo; las cuales son dé ¿ásíos^y ?t?o'j ecI ri-> 
que se hicieron durante el tiempo -que se hiz&^'''f^ ^" oincq 
la Armada* y de cosas qü^ van enelloi^''^-'-^ ^^^"' tuou 

Nueve mili ciento cuáfenta'^ y-'^áieté maráYé-^ ^^ < fií>^Knil£ 
dís que son los 3® maravedís que tiosfó uíiaíra^^^^'^.^ zcl t/b \ 
gua que aqui se compró; co'n isu aparejó-^ 7^^*.?^'^;^.. ^■^'^^§ 
6®i47 maravedís que costaroh -unbí- barquines ;^/"^''"'^" ]X^^^^ 
grandes y yunques y tobera '.que- vino de Viz"-^' '5' °'-^" ., 
caya, que todo costó lo dicho, según |>aífésce'po*"^'->'^ -• -•^'/' ^^^ 
el libro de la Armada. /. . . . . ^ . ; ; .-: . ; ;;...-; ¡^'^«"i^SJ^í^y ^3 

Mili doscientos once maravedís , que cost^¥oií'-> ^■•' ^'^^^\ • 
quince libros «blancos, .guarnecidos-, < los cinco ' 

TOMO IV. Z ^^ 



dii 



TV.. ^\ 



I7S ,;r: VI AGES AL MALUCO. 

para tener la cuenta del gasto de la Armada, y 
los diez que se dieron á los oficiales della en que 
tengan las cuentas. ,, . i©2ii e 

Dos mili seiscientos treinta y cinco maravedís 
que se dieron á los arrumadores que arrumaron 
las naos, según paresce por el libro de la Ar- b 

mada ^ . 2®635 j 

Dos mili ciento veinte y cinco maravedís que ; /nonsm í-tío 
costaron dos muelas y un morejon que se dieron - - . ♦ 

á los dos barberos que van en la Armada , que 
costaron lo dicho, segund por el libro della pa- j 

resce a^iaj { 

Dos mili ochocientos noventa y cinco mará- -> . >.í^m■\^ 
vedis que costaron cinco atambores y veinte pan- , , | oíní/mí32 
deros que se diero,n á la gente que va en la Ar^r sini 01 í 
mada , para tener en que pasar tiempo a®89fíi 

Diez y seis rnill quinientos trece maravedís / 

que costo el prnamentOj can todo su adrezo :mt)í\ 

necesario, para con que puedan decir Misa los ■. kIj 

dos clérigos que van en ia Armada , ,^ • i6©5i3 H 

Cinco mili setecientos treinta y cinco mará- / 

vedis , los 3®7oo que se dieron á los pilotos que ;> 

bajaron las naos d^ la ribera de Sevilla á Sant ? 

Lúcar, y los 1(^985 maravedís que se dieron á i 

los pilotos que sacaron las naos de la barra de / 

Sant Lúcar á fuera ., . .:.. . .-5®7-3f í:Í 

Once mil doscientos y cincuenta maravedís 21 í-I ^irn bí:;;g 
que se dieron á Rodrigo de Garay por lo que sir- lebairnA crí'J 
vio en el Armada desde que se convenzo á armar 
hasta que partió de Sevilla. , . , ,- li®250/'\ 

Siete mili y quinientos maravedís que se die- . . . ,. . 
ron á Juan de la Cueva, asimismo por entenderá.'^ ^ ^fe;\h^ 
en las cosas della deiide que se empezó hasta que -,-- :.' • 
partió de Sevilla 7®f QQ 

Doce mili catorce maravedís que se pagó deu./iau-?Lx u\ 
costas del azogue y bermellón que se trajo del 
Almadén , de las badanas y baldreses y lias y traer ¡r ti! sv^uH 
y de las panelas de cobre en que va, en que se í r ^ ^isp úli 
gastó lo dicho,, ySegund mas por extenso paresce jp ü; .; 

por el dicho libro de la Armada 120014) 

Cinco mili seiscientos veinte y cinco marave- i;; 

dís que se dierpijr al hombre que vino de Porto-^bu- uúp ^^íjí^j 
gal y se envió ala Corte, los cuales se le die- l/u-ídií h 
ron para el camino '<:pmo paresce por el dicho 
libro .M>>. *.ji . .. ..... , é . . . S^ó^rJ 



DOCUMENTOS BE MAGALLANES. lyp 

Cuarenta y cinco mili maravedís que se han 
pagado á correos idos y venidos á la Corte , con 
lo que se dio á Juan de Cartagena , que en lo 
que se ha pagado á los dichos correos, monta lo 
dicho según paresce por el dicho libro de la Ar- I'} 

mada •. . ./. -. 45®ooo 'f 

Seis mili setecientos y cincuenta maravedís ' 

que se dio á la caravela , y de mantenimiento que 
se compró para la persona que fue con las cartas 
á Canaria, en que monto lo dicho según mas lar- 
gamente paresce por el libro de la dicha Armada. 6®; 50 

Quince mili maravedís que se dieron á Luis de 
Mendoza, Tesorero déla Armada, en cuarenta ,> tnu itnj 
ducados para cosas que fuese menester- de com- «^^ ' » -^ ' ' 

prar en Canaria 1 5 (^000 

Mercaderías que van en la Armada , y sueldo 
que se ha pagado d la gente que va en la Ar^ 
mada, - * 

í ,:o'j lí,rjm 

Un cuento, ciento cincuenta y cuatro mili '-^H <^"^Jj> 
quinientos cuatro maravedís que se han pagado 7 ^/-^P ^^r 
de sueldo á doscientas treinta y siete personas 
que van en la dicha Armada de cuatro meses que 
se les pagó adelantado, en que montó lo drcho, 
segund mas largamente paresce por el libro de la 
Armada .• i 'I.-I54©504 

Un cuento, seiscientos setenta y nueve .mili 
setecientos sesenta y nueve maravedís que itionta 
en las mercaderías de rescate que van en la dicha ;¿>vv;riüai 
Armada, y asi las cosas que llevan hechas de ro- ?i>jvíri 
pas de seda y paño, y otras cosas para dar de 
dádivas , que en todo montó lo dicho , según mas 
largamente paresce por el libro de la dicha Ar- 
mada i . Vi ; 4 .'i'.-. i.679®769 

^ocfr-'^ :07 v < f — — — . 

Cartas de marear y cuadrantes y estrolabios ^ ' > ' ' • ^ 
y agujas y relojes que se dio d la armada. 

Sesenta y ocho mil ciento ochenta y dos ma* 
ra vedis, que ponen se ha gastado en las cartas 
de marear, y cuadrantes que van eh' la ariñáda,"'^^^^ ^^'^ ^ 



1 8o. ,r í , V I AGES AL M ALUCOi 

en esta manera: i©i2 5 maravedís <]^ue; se dieron r stnsiBüD 
á Ñuño García para, comprar pergaminos para'?. > .' ,^frr^ ? 
hacer las cartas: 900 por. ura docena de pieles, , 

de pergaminos que se dieron al dicho: 864 ma-;}i-r r.j -3 _up 
ravedís que costaron otra docena de pieles que se^-' ¡ííjoos odaib 
dieron^^al dicho Ñuño García: I3©i2 5 maraye- ' .fiLfim 

dís por siete carias de marear que hizo por la ^[^-f^- 

orden de Rui Falero á cinco ducados: ii©2 5Q;I i; :.¡[¡ : rr^ 
maravedís que se pagaron á Ñuño García de onc^üQ b-iCMi: • .- J> 
cartas de marear que hizo por la orden de Fer-rnt)%RÍ*íV.nf ) c 
nando Magallanes: i3®joo maravedís por otras <^ 

seis cartas de niarearíque hizo hacer Fvui Fa'ero 
con una que eriyió á S. A.: i®i2i maravedís por >í 

seis cuadrantes.de madera que hizo Rui Falero: , ,., . v.i...,v:b 
75,0 maravedís, de un estrolabio de palo que hizQ/^nnD ni) iñiq 
el dicho Rui Falero: 4(^500 maravedís que pagó 
el capitán Magallanes, por un plano esfcrico que f\ 

hizo hacer para S. M.: 4(^500 maravedís que se 
pagaron al dicho Magallanes por seis esírolabios de 
metal con sus pautas: 4^080 que se pagaron al 
dicho por 15 agujas de marear: i®875 marave-r . r.; . u^J 
dís que pagó al dicho por 15 cuadrantes de marj-ro ioímlídísp 
dera abrozuados: 47,6 maravedís por unos compa- cíhhu¿ t¡b 
ses dorados coa su caja, que envió el dicho con ;rj ¿-¡¿y ^^jq 
la carta á S. M, : 340 matavedís por una caja de, .j? 

cuero que hizo hacer para que fuese el plano es- ;,> 

fér.ico:6jt2 maravedís por 12 relojes de arena a, 

que compró el espitan: 750 maravedís por dos _ 
agujas de marear que tiene el dicho capitán: 6op.,,- . ,o'n ' . :-.: 
maravedís por. seis pares de compases: 750 ma- .-^ 

ravedís que se pagaron á Ñuño García por dos .,A 

agujas de matear: 136 maravedís que se pagó-- ^b^g' gfc ^n<i 
del corregimiento de una. aguja de marear que -^ ,,, ^¡ínviliL 
estaba dañada: 884 maravedís que costaron cu^-^r/, í})ft':>frm*j-ití 
tro cajas grandes para cuatro agujas que hizo ' '%i^ri 

hacer Rui Falero: ¿©094 maravedís por 16 agu- 
jas de marear y 6 relojes que envió Bernaldino 
del Castíllode Cádiz; que asi monta todo lo di- 
cho, según mas largamente parescerá asentado en 
el libro de la dicha Arn^a.da. ........... . . . 68® 182. 

Siimario ds todojslcosu de la Armada,* ^{^-^^ :^ ¿j,. 

Tres cuentos novecientos doce mili doscientos .,h 

cuarenta y un maravedís que costaron las cinco 



DOCUMÉN*rOSÍ I>E M A<§>Ált ANES. X 8 I 

naos de la armada con sus aparejos y artillería j"r:n tubib fii 
y pólvora, y coseletes, y ballestas, y espíngarK i eoínt/bcsií 
das,' y lanzas, según, mas largamente parescerá- v' oonia ^^^ bí 
por el libro de la armada , y en partidas en este ' ' aol riH 
sumario, que fueron cinco naos, <^ue tuvieron, ri oticü'j v 
445 toneladas, c'nco mas ó menos, quédale tone- ' '■'* i <b5v 
lada armada á razón de 8®79ii maravedís. .... 3,9r2^2J|)lxíi 

Cuat^-ocientos quince mili sesenía maravedís -''(V- /jjíuo 
que monta en las cosas de despensa y cobre, y^ .nif;gií:i ^£m 

aparejos para la pesquería , y gasto de correos líhcm 

que se hicieron durante la armada; y cartas de "^ud nU 
marear, y cuadrantes, y estrolabios, y compa^ "'be v sinít/v 
ses y relojes , y agujas de marear ^ y otras mu- r.hnm'iR crío 
chas menudencias necesarias álá- dicha armada, • ."tj lí/dcrl 
en lo cual montó lo dicho, según mas largamen- r^^nrr: 

te pareseerá por el libro de la armada , y de al- 
gunas de las cosas en este sumario seda relación. 4i5®c6o. 

Un cuento quinientos ochenta y nueve mili 
qumientos cincuenta y un. maravedís que son cos- 
to el vizcocho y vino, y aceite, y pescado, y 
carne , y quesos^: y legumes; y los toneles y bo- . . ..v^tUCT 
tas y pipas para el vino y agua , .según ma$ lajrr ' V'*^»^*^>' 
gamente paresce por el: libro de-'la arma<3a-^ y-;én -'-y '^-^•- 'í. 
este sumario se da relación. . , . ¡ , I , . . , . ;•. . . .í. t^^%(^%<^\\. 

Un cuento ciento cincuenta y cuatro mili 
quinientos cuatro maravedíes que se pagó de suel- 
do de cuatro meses á 237 personas con los capi- 
tanes y oficiales que van en la dicha armada, se- njL 
gun mas largamente parece por "el libro della. . • \,\^^i^o^ 

Un cuento seiscientos setenta y nueve íwill ':ití¿ ogh éJ 
setecientos sesenta y nueve maravedís, que eos- ¡oO oun bJ 
taron las mercadurías para el- rescate,- y las ro- íV Oí'n «J 
pas de seda y paño, y otras cosas para dádivas ' '.'* : 

que van en la dicha armada 1.679(2)769. 

8.7510125. 

.'ii/ÍJÍfil/i r.i-lliil I . MI 



Asi parece monta en todo el gasto deri a' di- 
cha armada ocho cuentos setecientos cincuenta y 
un mili ciento y veinte y cinco maravedís. 

De los cuales se rebaten cuatrocientos die¿yfc^-'í'iT o:j!i uJ 
seis mili setecientos noventa maravedís que mbií^ oiii/j¿ oca cJ. 
taron las cosas que quedaron de la dicha arma^-^noDí» cri xJL 
da, las cuales quedaron en la casa de la contraf-i'^JiiV^ocfí uJ 
tacion de Sevilla, que rebatidas resta ha costado 'n.*:? or::i xil 



1 82 VJAGES At MAJLtrCd. 
la dicha armada, Según parece, ocho cuentos. . . ^oí^a 
trescientos treinta y cuatro, mili trescientos trein- 
ta y cinco maravedís. ^•334®J3J«'- 

En los cuales ocho cuentos trescientos treinta . o id i I h loc 
y cuatro mili trescientos treinta y cinco, mará- .oiíemut: 
vedis resulta que S. M. fornecio en la dicha ar- jnoi }^p. 
mada por seis cueatos cuatrocientos cincuenta y bul — 
cuatro mili doscientos nueve maravedís, según ) 
mas largamente paresce por los libros de la ar- 
mada 6.454©209« : 

Un cuento ochocientos ochenta mili ciento 
veinte y seis maravedís, que fornecio en la di- 
cha armada Cristóbal de Haro, los cuales ha de 
haber en ella con las condiciones que S. M. le 
concedió i,88o©i26. 



8.334®335. 

- ;: Núm. XVIIL 

Relación de los bastimentos que lleva la Armada de Ma^ 
gallanes. (Arch. de Ind. en Sevilla, papeles del Ma- 
luco, leg. I?, desde 1519 á 1547). 

Quint,* Arrob.* Lib** 

La nao Trinidad lleva 519. quiarf nv nr ;!:>ilo y ? nsí 

tales, 2 arrpbas y 14 libras. . . 519 2 I4:\ -- 

La nao Santo Antonio^ 434 i 3 i 

La nao Concepción 428 3 1 5 \ 2.174 3 

La nao Vitoria 493 3 24Í 

La nao Santiago 297 3 19 ; 

^. Vino 4T$ pipas y media. 

Van en la dicha Armada 415 pipas media de vino: van re- 
partidas en esta manera. 

Pipas. 



La nao Trinidad. , •>♦ • • • • 94a 

La nao Santo Antonio. . ^i^^vf^ • 9° 

La nao Concepción. . . . .>^.,..;.-,,. . 89 } 4^ 5 » 

La nao Vitoria. .j> .;»^'. . • 82 

La nao Santiago^ . .. , ... k> 60 



DOCUMENTOS EfE XíÁG ALLANES» l9$ 

Aceite '4J^ arrobas» 

La nao Trinidad ico 

La nao Santo Antonio •. . . • 105 'i i' <"'í?n *)! 

La nao Concepción 100 'y 475 ^1 

La nao Vitoria. ico -T 

La nao Santiago 70 

Vinagre 2 00 arrobas* 

La nao Trinidad 40 

La nao Santo Antonio. . . .' 50 

La nao Concepción 40 

La nao Vitoria ...••• 40 f--"/ ' -ü" c^ 

La nao Santiago 30 ^"^^' o«« «^ 

; Pescado seco y bastina. . ''^ *^^'^' ^*^ 

' .oj^nÍ3nc2 oí:n bJ 

Docenas. 



La nao Trinidad. jo 

La nao Santo Antonio, 50 

La nao Concepción. ; . . . 50 

La nao Vitoria ; . . * ^o 

La nao Santiago. -. . . • 45 

Bastina seca for pescado, 

.vvA .^^:- Arrobas. 






La nao Trinidad 

La nao Santo Antonio ; . ; 

La nao Concepción. 

La nao Vitoria ; , . . 

La nao Santiago : . . . 

Tocinos añejos, 

• '-' Arrobas. 

Trinidad , . , 60 

Santo Antonio .^ 54 

Vitoria. , . , ♦ . 41 

Concepción 41 

Santiago 31 



4 
4' 

4' 

. . . . oír; RUI 






l'li 




7 -. 1 

r 
1 



l'fX osa «Jl 
•cO oxjfi sjj 

ni Oüfl XíJ 



ÜÜ ÜJJH «JE 



1^4 ,>n>:' VIAGES At MALUCO. ^ 

Panegas. 

~. mribinnT oñfí ti 

La nao Trinidad una .bota. o8|:iA ojArE omi fij 

La nao Santo Antonio ^ Q^hhqyjikO onn nJ 

La nao Copcepcion. . o%i .f;!- >;> 7 43ií nJ 

La nao Vitoria. qS¿.< - . 

La nao Santiago oSi: 

Garbanzos* 

..i,í/ -r T ^ :: vJ. 

Bol as. , ^ ^o^as. ^^ ^ , . líai^gaf. ^. \ 

..... " !""" . . .n--'-.'{-.i:(>:.) ^:;ííí;J 

La nao Trinidad. ,, , 2 .. i8 .ilio-^iV víaí bJ 

La nao Santo Antonio . . 2 _ i8 ,< --: j Jx! ofín aJ 

La nao Concepción. 2 18 " > 8i|: 

La nao Vitoria. . .,-^,y\*»; *•. ^.■,-f, ^'?^^^'>^ ■;i8 
La nao Santiago i 10 

L.mtejas. 

La naOi Trinidad. . * , . • 6 .í .:::>% -íloD obíi ííJ 

La nao Santo Antonio » • • • . .6 . ..^volr/ o^in í.J 

La nao Vitoria. ...;*. , . . . ,. . 5 j;/: ' :%)ii - ^ 

La nao Concepción 5 

La nao Santiago. .... . . . . . .... ..^ .-^ r:.\^\y^,'¿ 

.>< ;>t:^ Harina, 

Pipas. 

La nao Trinidad. .:.. I, c\ui¿ om^Sil 

La nao Santo Antonio ^ i 1 J o/ja t 

La nao Vitpria.^ . :,,. i ' f ;^^iv ^iín xjJL 

La nao Concepción. i 

La nao Santiago. i 

' AJOS. 

.íjsvJfd .sfidonA Ristras. 

La nao Trinidad ^A .*•.•.. . .55 .... .y • i >:;.:. •;! 

La nao Santo Antonio. . .>% .•..**.... 5.5. . . .uli 'íiA o3fifi2 

La nao Vitoria. .f.i 34. .. . . .5.Q . \ .2 ^ó-^jnVT 

La nao CoiKepcion jj- .. ^ ........ .5 A .... . Li jbqe>'jri:.0 

La nao Saiítiago.:.: 40 . . . ;. . ,o^^\nuZ 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. l8f 

Quesos. 

Arrobas. Libras. 

Trinidad 232 quesos 27 24 cV h^birriiT 

Santo Antonio 246 29 06 ,,;.,rr¡ /, o^ni)¿ 

Vitoria 144 ^9 °lf > '^^^-W^ 

Concepción 181.... ..., 20 ,0^ ' ;L:Jq5onoO 

Santiago.. 16 02 . 7. .oínínnR 

Arrobas. Libras. 

Trinidad 10 botijas • 13Í 

Santo Antonio 8 , , . . . 12 2 

Vitoria 7 loi A ' '^- J% -iai-: 

Concepción 7 ,..,... lof i oqt'jnoJ 

Santiago 5 , ,... 07Í J Bno^'tV 

... .ognhnr,2 

Almendra con casco. 

Hanegas. Celemines» 

Trinidad un serón 2 8 \ 

Santo Antonio ptro 2 8 i ] v.hinnX 

Vitoria otro... ,2 .8 ) ,\^%i-Uiá¿ 

Concepción , 2 ^ I • -lii'^oilY 

Santiago una sera grande i _ 4 ) .; , -nC) 

AnchobOiS*^ 
.iMdi^ Barriles. ^ 

Trinidad r , \ a . .^r^l^lniíT 

Santo Antonio. ^. . . . , _ , . , oitiípnk ojnna 

Vitoria • • . ,,...). .lfí?(). í V 

Concepción ••.•,...,........ íLboe^jnoD 

Santiago. .; ." .*** \ /_ ' '"_ J .o¿cjinr;2 

Sardina blanc^a ^ara pesquería. 

Jarras. Sardinas. Jarras. 

Trinidad i * i a 1 2©- ■ • • ^- ^^i^tínn L' 

Santo Antonio ^ * í ; * i 2® ''''^l-nA oiní:2 

Vitoria .;;;*! 2^^ • ' íloíjq'^onoD 

Concepción i i í .■ * ■ i • 2® * • ( ► sBíioiíV 

Santiago ¿ i . * • . i 2® ■ ■ • ) A^Bhnn? 

TOMO IV. AA 



1 86 . - VIAGES AL MALUCO. 

Pasas de sol y lejía. 

Arrobas. 

Trinidad 22 , %2\ 

Santo Antonio. 15 

Vitoria , 15 

Concepción , 15 

Santiago o/í 

Ciruelas pasas. 

— ■ Libras. 

Trinidad 128 

Santo Antonio 22 

Concepción • . . 20 

Vitoria 20 

Santiago 10 

Higos. 

Seras. Quintales. 

Trinidad 4 4 

Santo Antonio 4 4 

Vitoria 3 3 

Concepción.* 3 3 

Santiago 2 2 

Azúcar. 

j^^^- Libras. 

Trinidad , 121 

Santo Antonio 95 

Vitoria 19I 

Concepción 20 

Santiago i6í 

Carne de memhrilW^^'^'^^^ 

r?. Cajas. 

Trinidad .'-.jT . • .......... 55 

Santo Antonio. ; 04 

Concepción . . . .j .04 

Vitoria. 04 

Santiago 03 



75 



200 



16 



272 



anl 



10 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 187 

Alcaparras. 

Trinidad 01 jarra. 

Mostaza» 

Trinidad 05 

Santo Antonio 04 ■ ^ ^^- • 

Concepción 04 >, ■ h^m'v 

Vitoria 03 

Santiago. . », 02 _ ^ ^ 

W 7 1 l'^ Botica. . , . . 

-ríM bb.a^I^jf; . ora üd o vid -j 

Todas las cosas de la botica van en la nao Trinidad.' 

■"■ " *i 

L L Vi; Ornamentos, f > ^ •»■ v u i^/^ ( /. h. ] 

>^?/'^. .íu!. !íj-ü;io1 -^«^ s^ 

" Los dos ornamentos va el uno en la nao Trinidad y^=---~^^~---" 
otro en la nao Santo Antonio con todo su aderezo, '^-jj ¿^í 

ibcn íi^ijp 

La Trinidad .* rfcgí^w;^ ... 02 \ 

Santo Antonio ::*.'¿... 01 I 

Vitoria 01 I 06 . 

Concepción ^w^i;:^. :..:-¿Ot -¡-'^ -'t «íí-J- 

Santiago í!¿>ÍD..M>"!ryO í¿ifii*'^o ííJhí üdíCíV 

¿.: :í no3 zoabií 20: 

Arroz. :' f^l ^' .tno'-o ^n 

Libras. 

Trinidad . , ioa> Jí; j 13^ .* nt?i .^ 

Santo Antonio 50 n jL j;i 

Vitoria 30 j ;;:yi y. 222 

Concepción. ..... <.ujíí4 ■ - 30 --'^ i.vt.ni^jl 

Santiago í i .^<..: . :i2juJ-io^i;tb ii?n-i8. 

• • ■ : t^L on/.uj "^(_ coL 
Hecha repartición por el pan y vino y aceite, quedes lo 
principal que ha menester el Armada, conforme á la gente 
que en ella va y los mantenimientos que lleva, hallo que sale 
por persona repartido por 237 personas que van en la Arma- 
da , de vizcocho á razón de 9 quintales, Ij libras por hom- 
bre , de vino á razón de una pipa , 20 arrobas é 2 azumbres 



1 88 e'íi^A J JVIAGES AL MALUCO. 

por hombre, quedándole media azumbre de ración cada día, 
lleva para dar 756 dias, y á un tercio de azumbre para 11 34 
dias. 

De aceite á razón de dos arrobas por hombre. 

Núm. XIX. 

Memorial que dejó al Rey Fernando de Magallanes 
cuando partió a su expedición, declarando las altu-^ 
ras y situación de las islas de la Especería, y de 
las costas y cabos principales que entraban en la de- 
marcación de la Corona de Castilla. (Orig. en el Ar- 
chivo de Ind. en Sevilla, leg. iP de papeles del Ma- 
luco, desde 15 19 á iS47)- 

1 5 19 Muy Poderoso Señor. = Porque podria ser que el Rey de 

. de Set. Portugal quisiese en algund tiempo decir que las islas de Ma- 
=== luco están dentro. de su <iemarcacion, y podria mandar enviar 
las derrotas de las costas y acortar los golfos de la mar, sin 
que nadie ge lo entendiese , ansi como yo lo entiendo , y sé co- 
mo se podria hacer, quise por servicio á V. A. dejarle decla- 
rado las alturas de las tierras y cabos principales, y las altu- 
ras en que están ansi de latitud como de longitud; y con esto 
será V. A. avisado para que si subcediendo lo dicho yo fuese 
fallescido , tenga sabido la verdad. 

Iten. La isla de Sant Antón , que es una de las del Cabo 
Verde en la costa de Guinea , donde se hizo la repartición des- 
tos Reinos con lo de Portugal, está la dicha isla á 22 grados 
al oriente de la línea de la repartición. 

Iten. Está la dicha isla j conviene á saber, la punta del 
occidente á 17 grados de latitud. 

Iten: El cabo de Sant Agustín, que es en la tierra del 
Brasil en la demarcación de Portugal , á 8 grados de latitud, 
y á 20 de longitud de la línea de la repartición. 

ítem. El cabo de Santa María , que es la misma tierra del 
Brasil de Portugal, está en 35 grados de latitud, y á 6 gra- 
dos y cuarto de longitud de la dicha isla. 
V-: iten. El cabo de Buena-Esperanza con el cabo de Sta. Ma- 
jría se corre Leste Oeste, y está el cabo de Buena-Esperanza 
én 35 grados de latitud, y á 65 grados de longitud al oriente 
de la linia. 

Iten. El dicho cabo de Buena Esperanza está en derrota 
cQOíMalaca Les- Nordeste , Oes-Sudueste , y iiay 1600 leguas 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 1 89 

de camino del dicho cabo de Buena Esperanza al puerto de 
Malaca. 

Iten. El dicho puerto de Malaca está al Norte del equiíioc- 
cial un grado , y hay della á la otra línia de la demarcación, 
que está á oriente 17 grados y medio. 

Iten. Las islas de Maluco son cinco , conviene á saber , las 
tres que están mas allegadas á la segunda línia de la demar- 
cación , que están todas Norte Sur á dos grados y medio de 
longitud , y la isla de enmedio está debajo del equinoccial. 

Iten. Las otras dos islas están de la manera de las dos pri- 
meras que es Norte Sur , y á 4 grados al oriente de la segun- 
da línia, conviene á saber, dos al Norte del equinoccial, y 
dos al Sur del equinocial asentadas por los pilotos portugueses 
que las descubrieron. 

Y esta membranza que á V. A. doy mande muy bien 
guardar que ya podrá venir tiempo que sea necesaria, y ex- 
cusará diferencias; y esto digo con sana conciencia, no tenien- 
do respeto á otra cosa sino á decir verdad. 

Núm. XX. 

Información que mandó tomar Magallanes en el puerto 
de S. Julián sobre el atentado que cometió Gaspar de 
Quesada, capitán de la nao Concepción. (Orig. en el 
Arch. de Ind. en Sevilla , leg. i .° de Relaciones y 

^c« -Descripciones). 

t En la muy noble é muy leal cibdad de Sevilla , miércoles i52 
veinte é dos dias del mes de Mayo, año del nascimiento de 26dej 
nuestro Salvador Jesuschristo de mil é quinientos é veinte é un === 
años , en este dia sobredicho , é hora de las diez horas , antes 
del medio dia poco mas ó menos , estando en el oficio de la es- 
cribanía pública de mi Bernal Gonzales deVallesiilo, escriba- 
no público de Sevilla que es en esta dicha cibdad de Sevilla , 
en la collación de Santa María en la calle de las Gradas ante el 
honrado Gonzalo Matute, alcalde ordinario en esta dicha 
cibdad de Sevilla por sus Magestades , é en presencia de mí el 
dicho Bernal Gonzales de Vallesillo, escribano público de esta 
cibdad de Sevilla , é de los escribanos de Sevilla de mi oficio 

.que á ello fueron presentes, páreselo Johan de Santiago, cria- 
do del comendador Diego Barbosa , alcaide de los alcázares é 
atarazanas Reales de esta cibdad de Sevilla en nombre del ca- 
pitán Alvaro de la Mezquita, é por virtud del poder que dijo 



190 VIAGES Al MALUCO, 

que del tiene é presento al dicho señor alcalde una fe de In- 
formación escripta en papel é firmada de tres nombres, el uno 
que dice Martin Mendes, escribano de la Vitoria, é el otro 
que dice Sancho de Heredia , é el otro que dice Domingo de 
Barrutia, segund que por ella páresela, su tenor de la cual di- 
cha fe de información es este que se sigue: 

A todos cuantos esta fe vierdes honre é guarde Dios de mal. 
Yo Martin Mendes, escribano de lanao Vitoria, é 70 Sancho de 
Heredia, escribano de la nao Concepción, damos fe que jue- 
ves 19 dias del mes de Abril de 1520 años estando el Armada 
quelRey nuestro Señor mandó facer en descubrimiento del es- 
pecería , de la cual es capitán general el magnífico señor Her- 
nando de Magallanes, caballero de la orden de Santiago, en un 
puerto que dicen de S. Julián , que es en 49 grados é 2 ter- 
cios de la línea equinoccial á la vanda del sur, el dicho se- 
ñor capitán general mando llamar á mí Martin Mendes é á 
mí Sancho de Heredia, escribanos de las dichas naos , é á Gon- 
zalo Gomes de Spinosa , alguacil mayor de la dicha Armada, 
para que todos tres juntamente fuésemos á la nao S. Antonio 
á hacer cierta pesquisa cerca de una petición que Alvaro de la 
Mezquita , capitán de la nao S. Antonio, dio al señor capitán 
general para que conforme á la dicha petición digan sus di- 
chos los testigos que para la dicha pesquisa fueren presentados, 
la cual dicha petición es esta que se s'gue : 
u r Muy magnífico Señor : Alvaro de la Mezquita , capitán de 
la íiao S. Antonio, hago saber á vuestra merced quel Domin- 
go de Ramos en la noche , primero dia del mes de Abril de 
este año de 1520 años , estando en mi cámara en la dicha nao, 
é reposada ya toda la gente, pasada ya la primera guardia, 
vino Gaspar de Quesada , capitán de la nao Concepción , é 
Juan de Cartagena , armados con cerca de treinta hombres ar- 
mados todos , é se allegaron á mi cámara con las espadas sacadas, 
é me tomaron poniéndome las dichas armas en los pechos , é 
se alzaron con la nao, é me llevaron después de tomado debajo 
de la cubierta, é me metieron en la cámara de Gerónimo Guer- 
ra , escribano de la dicha nao, ó me echaron los grillos, é no 
bastó echar los dichos grillos, sino que me cerraron la puerta 
de la dicha cámara con un candado, é demás desto pusieron 
un hombre á la puerta para que la guardase; é después desto vi- 
no el maestre de la dicha nao Hurríaga, con el contramaestre, 
é gente é marineros de la dicha nao, é requirieron al dicho 
Gaspar de Quesada que se fuese á su nao, é soltase á su capi- 
tán , é el dicho Gaspar de Quesada respondió que no lo que- 
ría hacer , y luego el maestre dijo al contramaestre que llamase 
la gente é tomasen sus armas é demandemos nuestro capitán: 



DOCUMENTOS DÍ. MAGALLANES. I9I 

é viendo el dicho Gaspar de Quesada quel maestre ni contra- 
maestre, é gente de la dicha nao que ninguno quería venir en 
la dicha traición , porque vieron que iban contra el Rey é el 
capitán general , el dicho Gaspar de Quesada se fue contra el 
dicho maestre é le dio seis puñaladas de que estovo dos horas 
que no torno en sí , é tomaron al contramaestre , é lleváronle 
preso á la nao Concepción, é el dicho Gaspar de Quesada é 
Antonio de Coca, contador, tomáronlas armas á la gente de la 
dicha nao , y el dicho contador las metió en su cámara ; é lue- 
go después de tomada la dicha nao , é la gente desarmada , el 
dicho Contador é Gaspar de Quesada mandaron al maestre 
Juan Sebastian que mandase á la gente de la dicha nao , é hi- 
ciese subir toda el artillería de la dicha nao, é luego el dicho 
Juan Sebastian lo hizo, é la puso en su lugar , é luego manda- 
ron á los lombarderos que las armasen é cebasen, é á las per- 
sonas que no lo querían hacer lo quellos mandaban los querían 
matar, é les echaban en grillos como hicieron á Gonzalo Ro- 
dríguez, é Antonio Hernández, é Diego Díaz , é andovieron 
echando áncoras , é levantando áncoras , é soltando los cables 
por la proa , todo con nuevos mandadores que habían puesto 
en la dicha nao , é asi bien hubo grandísimo estrago en los 
mantenimientos sin haber peso ni medida , sino todo abierto á 
quien lo quería tomar : é porque esto fue deservicio de S. M. 
le requiero de su parte como capitán desta nao que envié á sa- 
car la pesquisa en la dicha nao. de todas las personas que en 
la dicha nao están , é de algunas personas que han sido en la 
dicha traición , é vendieron la dicha nao , é fueron consentido- 
res con el dicho Gaspar de Quesada é Juan de Cartagena en 
tomar la dicha nao; é demás desto habían dicho algunas de las 
dichas personas que yo el dicho capitán Alvaro de Mezquita 
echaba á perder los mantenimientos comiéndolos demasiada- 
mente , é envíándolos fuera de la dicha nao , é que mataba la 
gente á palos é no les daba de comer : é asi en esto y en to- 
do lo susodicho suplico é requiero á vuestra merced mande ha- 
cer la pesquisa , porque será provecho de la armada , é de lim- 
piarla de culpados, é ver si es verdad lo que dicen, é no lo 
queriendo facer no hará vuestra merced el servicio de S. M., 
é haciéndolo, hará vuestra merced justicia , é será aclarar é 
limpiar el armada de traidores é maldecidores , é á mí dará 
castigo si lo mereciere , é quien tuviere la culpa procederá vues- 
tra merced en justicia contra él, é con tanto quedo besando 
las manos de vuestra merced. = Alvaro de la Mezquita. 

La cual dicha petición paresce ser presentada al señor capi- 
tán general estando en tierra después de haber oído misa do- 
mingo 15 días del mes de Abril del dicho año de 520, é vista 



192 VIAGES AL MAItJCO. 

por el señor capitán general mando á León de Speleta , escri- 
bano de la nao capitana que hiciese un mandamiento para San- 
cho de Heredia, é Martin Mendes, escribano de las naos Con- 
cepción é Victoria , é á Gonzalo Gómez, alguacil de la di- 
cha armada : el dicho mandamiento es este que se sigue: 

Visto por mí lo contenido en la dicha petición , é como 
pide justicia , é 70 con razón ge la no puedo negar , mando á 
los sobredichos escribanos é alguacil que vayan á la dicha nao 
San Antonio é pesquisen é hagan pesquisa conforme é breve é 
sumariamente, tomando seis ó siete testigos de la gente de la 
mar. Fecho en el puerto de S. Julián á 1/ de Abril de 1520 
años , é firmólo de su nombre el señor capitán general e León 
de Speleta, escribano de la capitana. 

E luego el dicho jueves 19 dias del dicho mes de Abril el 
dicho Gonzalo Gomes , alguacil , presento á nos los escribanos 
Sancho de Heredia, é Martin Méndez á Pedro de Valderra- 
ma, clérigo de misa , é capellán de la dicha armada , é juro por 
las ordenes que recibió que diria verdad de lo .que supiese é le 
fuere preguntado, é luego le fue leida- la dicha petición por el 
dicho Sancho de He^edia^, é dijo que lo que sabia era , que es 
verdad que estando este dicho testigo en la nao San Antonio 
el dicho domingo en lá noche confesando, vino Gaspar de 
Quesada é Juan de Cartagena con hombres armados, é entra- 
ron en la dicha nao é tomaron al capitán Alvaro de la Mezqui- 
ta , é le echaron unos grillos, é lo bajaron á la cámara del es- 
cribano Gerónimo Guerra, é este testigo le dijo entonces, al di- 
cho Gaspar de Quesada , ciim sánete sanctus eris , é ciim fer^ 
ver sis perverteris\ y el dicho Gaspar de Quesada dijo: ¿quien 
aprueba eso? y este testigo le dijo: quel profeta David, y el 
dicho Gaspar de Quesada dijo : no conocemos padre agora el pro- 
feta David ; y desque el maestre Urriaga vido preso á su capitán, 
dijo á Gaspar de Quesada, requieros de parte de Dios é del Rey 
D. Carlos que vos vais á vuestra nao , porque no es este tiem- 
po de andar con hombres armados por las naos , y también 
vos requiero que soltéis nuestro capitán ; y entonces el dicho 
Gaspar de Quesada dijo , aun por este loco se ha de dejar de 
hacer nuestro hecho, y echó mano á un puñal el dicho Gaspar 
de Quesada é le dio de puñaladas que lo dejó por muerto , y 
que por estar confesando al dicho Urriaga no vido algunas co- 
sas que pasaron en la dicha nao , mas ques verdad que vido 
al dicho maestre Juan Sebastian mandar toda la nao , y ha- 
cer sacar el artillería é ponella en su lugar , é que vido co- 
mo echaron en grillos á Antonio Fernandez , é á Gonzalo Ro- 
dríguez , é á Diego Diaz , é que vido como á media noche sa- 
caban pan é vino é lo daban á la gente sin regla ; é que vido 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 193 

aadar con el díeho Gaspar de Quesada al contador A'ntonio de 
Coca, é á Escobar, é á Luis del Molino , favoresciéndole é 
ayudándole en cuanto había , é á cuanto lo contenido en la 
petición, que esto es lo que sabe , é firmólo de su nombre. =: 
Pedro de Valderrama, capellán de la Armada. , 

E luego el dicho alguacil Gonzalo Gomezde Spinosa tíam(5 
á, Gerónimo Guerta , es-cribano de la nao San Antonio, é le to- 
mó juramento, é luego después de tomado juramento Sancho 
de Heredia le leyó la dicha petición, el cual dijo, ques verdad 
quel dicho Domingo en la noche i.° de Abril ya pasada la 
primera guardia vino Gaspar de Quesada é Juan de Cartage^ 
na con gente armada á la dicha nao, é prendieron al dicho 
capitán Alvaro de la Mezquita, é le echaron unos grillos-, "é 
lo metieron en la cámara del dicho Gerónimo Guerra , é cer- 
raron la cámara con un candado ; é luego después desto dice 
el dicho testigo que vino el maestre de la dicha nao Ur-' 
riaga % é mandó al contramaestre que llamase la gente , é vis-^ 
to aquello Gaspar de Quesada , le dio de puñaladas' ál dicho"^ 
Urriaga, é que: luego. el dicho.> Gaspar. de Quesada inandó lie-** 
var al dicho contramaestre preso á la nao Concepción, é lue-^« 
go el dicho Gaspar de Quesada é Antonio de Coca, contador, 
desarmaron la gente , é Antonio de Coca metió las armas en- su 
cámara , é mandaba jel dicho Gaspar do, Quesada é.Antonio de 
Coca á Juan Sebastian, maestre que era de- la nao ,Concep-' 
cion , que mandase la dicha nao San Antonio , é queyasLlO' 
mandaba el dicho Juan Sebastian , haciendo subir el artillería 
é armando la dicha nao , é á los que no queriaa bacer lo que 
les mandaba eldicho Gaspar de Quesada;, les ponia el puñal 
á los pechos é los amenazaba ; é que vido echar en' grillos á> 
Gonzalo Rodrigues , é Antonio Fernandes, é á Diego Diaz; é 
asirnesmo este tesíjgp dice que. .vio en ladicha.Baoiliaceir iñü-^ 
cho estrago en los mantenimientos, sin haber peso'fti niédida,. 
salvoque las personas que lo querían toínaí io tomaban, éidemas. 
desto dice este testigo que después q^uie el. capitán ALvairo de la 
Mezquita está por capitán de la dicha n^o^ sienipre ha tenido 
mucho cuidado de tener é guardarlos mantenimientos ; dándo- 
los á la gejite por su peso é medida^? no .con$intJQndbJlleyariH 
losr fuera de la dicha nao como alguaas personas lo íiCinen es-r 
cripto en sus libros , é el dicho G^róni^O Guerra dijo que cor- 
mo escribano de la dicha nao que ha tenido cargOyde losiiían- 
i^ní míe ntos é cuenta de] los , que - íiufie.a . cantan, estovo i ^n. l^ 

ííi ' > .V, !i ■■; f^-i ;;-^ , • 1; í (^ {. I . -^")'>^;1-:^ ) ^;fj 

^ . I Es el maestre Juan de Efor.riaga , cuyo a>pellido es^tá vici|a4<f 
en este, y otros documentos , Uarnándp^ej t^uieis 'ye^e^:^w¡r}f^^ » oX^^^ 
Uriaga,y^\gnn^, Loriaga . :,i„i(j „,'¡,y,i, \,^ ^„^^ ^„^ o| '¡^ 

TOMO IV. BB '^ 



194 VIAGES AL MALUCO. 

nao San Antonio que tanto mifase por los mantenimientos co- 
mo el dicho capitán Alvaro de la Mezquita, ni toviese tan 
contenta ni bien tratada la gente de la nao , é dándoles todo 
lo que habian menester : que cuanto á lo que se contiene en la 
dicha petición, que esto es lo que sabe, é íirmolo de su nom- 
bre. = Gerónimo Guerra. 

E después desto viernes 20 dias del mes de Abril del dicho 
año, el diciio Gonzalo Gcmez de Spinosa, alguacil , llamó á 
Juan Rodrigues Mafra, piloto de la nao San Antonio, é le 
tomó juramento, el cual juró de decir verdad de lo que supie- 
re é le fuere preguntado, é luego el diclx) Sancho de Heredia 
le leyó la dicha petición , é leida la dicha petición , dijo este 
dicho testigo ques verdad quel dicho domingo en la noche 
vino Gaspar de Quesada é Juan de Cartagena á la nao San 
Antonio con muchos hombres armados , y entraron en la dicha 
nao i é prendieron al dicho capitán Alvaro de la Mezquita, é 
le echaron unos grillos , é lo metieron en una cámara , é cerra- 
ron la dicha cámara con llave , é le pusieron un hombre que 
lo guardase, é dijo que vido al dicho Urriaga herido, al cual 
habia herido Gaspar de Quesada con un puñal , porque deeia 
el dicho Urriaga al dicho Gaspar de Quesada que se fuese á su 
nao é soltase á su capitán; é luego vido como llevaron al con- 
tramaestre de la dicha nao San Antonio á la nao Concepción 
preso , por mandado del dicho Gaspar de Quesada é que vido 
como Gaspar de Quesada é Antonio de Coca, contador, desar- 
maron la gente de la dicha nao, y el contador tomó las ar- 
mas é las metió en su cámara, é luego mandaron á este dicho 
testigo que mandase la dicha nao, y él dijo que no lo queria 
hacer", é luego mandaron al maestre Juan Sebastian que man- 
dase la dicha gente de la nao, el cual asi la mandaba, é hacia 
subir el artillería é otras muchas cosas, é dice ques verdad 
quel dicho Gaspar de Quesada mandaba á los lombarderos que 
armasen é cebasen la dicha artillería, é á las personas que no 
querían hacer lo que les mandaba les ponia el dicho Gaspar de 
Quesada el puñal á los pechos é los echaba en grillos , como 
hicieron á Gonzalo Rodrigues, é Antonio Fernandes , é á 
Diego Dias: é ques verdad que los mantenimientos de la dicha 
nao estaban abiertos para que los tomasen todas las personas 
que los quisiesen, sin haber regla ninguna ni quien se lo veda- 
se , é que dice que no sabe quien fue en el concierto de tomar 
la dicha nao, salvo cuanto oyó decir este dicho testigo á Juan 
de Cartagena , é á Juan Sebastian del Cano , que bien sabia 
Loriaga deste negocio que bien" meresce lo que tiene, é asi- 
mismo oyó decir al dicho contador otro tanto que bien meres- 
cia lo que tenia el dicho Urriaga; é dice éste dicho testigo que 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES, Ipj 

después quel dicho AIvaro.de la Mezquita es capitán en esta 
dicha nao San Antonio, siempre ha tratado muy bien la gente 
de la dicha nao , é asimismo ha guardado muy bien los man- 
tenimientos della, dándolos por peso é medida á cada uno, é 
que asíihismo lo toma él para sí por peso é medida como cual- 
quiera de la dicha nao : é que para el juramento que hizo que 
cuanto toca á lo qne se contiena en la dicha petición : esto 
es lo que sabe , é firmólo de su nombre. = Juan Rodríguez 
Mafra. 

E luego el dicho alguacil llamo á Francisco Rodrigues, 
marinero de la nao San Antonio , é le tomó juramento , el 
cual juró de decir verdad de lo que supiere é le fuere pregun- 
tado, 6 luego el dicho Sancho de HereJia le L-yó la dicha pe- 
tición ; é leida la dicha petición , dijo este dicho testigo ques 
verdad quel dicho domingo en la noche vino el dicho Gaspar 
de Quesada é Juan de Cartagena, é mucha gente armada con 
ellos, é entraron en la dicha nao San Antonio estando toda la 
gente segura é reposada, é prendieron al capitán Alvaro de la 
Mezquita, é le echaron unos grillos, é le metieron en una cá- 
mara del escribano debajo de cubi^^rta , é le cerraron con lla- 
ve , é le pusieron un hombre que lo guardase , é le vedaron 
que no fuese ninguuo á hablar con él , é ques verdad quel di- 
cho maestre Urriaga dijo al dicho Gaspar de Quesada que se 
fuese de la nao é soltase á su capitán , y el dicho Gaspar de 
Quesada respondió que no quería , é entonces el dicho maes- 
tre Urriaga mandó llamar á.los marineros que tomasen sus ar- 
mas , é pidiesen su capitán, é que veyendo aquello el dicho 
Gaspar de Quesada se fue al dicho maestre Urriaga é le dio de 
puñaladas hasta dejallo por muerto, é que vido como lleva- 
ron al contramaestre de la dicha nao San Antonio preso á la 
nao Concepción por mandado del dicho Gaspar de Quesada , é 
mandó que viniese el maestre de la Concepción, é vido co- 
mo el dicho Gaspar de Quesada mandó al dicho Juan Sebas- 
tian que mandase la dicha nao San Antonio, é hiciese subir el 
a'rtillería é otras cosas que fuesen menester, é que luego vido 
este dicho testigo como Gaspar de Quesada é Antonio de Coca 
contador, quitaron las armas á toda la gente de la dicha nao 
San Antonio, y el dicho contador las metió en la cámara , é' 
favorescia al dicho Gaspar de Quesada en cuanto podía, é que 
vido como el dicho Gaspar de Qucada mandaba armar toda 
el artillería, é que estoviese presta , é á las personas que no lo 
querían hacer, el dicho Gaspar de Quesada les ponía el puñal 
á los pechos , é los amenazaba , é hizo echar grillos á Gonzalo 
Rodrigues é Antonio Fernandes é á Diego Días, é que el di- 
ho Gaspar de Qaesaia é Antonio de Coca andaban haciendo 



196 .-:' VI AGES AL MALUCO. 

echar áncoras c levantar áncoras sin que ningund oficial de la 
dicha nao San Antonio lo mandase ; é dice este dicho testigo 
que en los mantenimientos de la dicha nao vido como anda- 
ban é se daban sin peso ni medida á todas las personas que lo 
querían , mandando el dicho Ga*^par de Quesada que los die- 
sen á todos los que los pidiesen , é que no sabe quien fué en el 
dicho concierto en tomar la dicha nao ni prender el dicho 
capitán, salvo lo que tiene dicho; é dice este dicho testigo que 
después que el dicho capitán Alvaro de la Mezquita está en 
esta nao por capitán, siempre ha tratado muy bien á la gente, 
é ha guardado muy bien los mantenimientos della , dándolos á 
cada uno por peso é medida como el señor capitán general lo 
manda, é que nunca se los vido facer llevar fuera de la dicha 
nao; é que esto es lo que sabe por el juramento que hizo en 
cuanto toca á la petición, é firmólo á su nombre. = Francisco 
Rodríguez. 

E luego el dicho alguacil llamó á Diego Hernandes, Con- 
tramaestre de la nao San Antonio, é le tomó juramento, el 
cual juró de decir verdad de lo que supiere é le fuere pregun- 
tado, é luego el dicho Sancho de Heredia leyó la dicha peti- 
ción al dicho Diego Fernandes, é asi leida dijo: que es verdad 
quel domingo en la noche vino el dicho Gaspar de Quesada é 
Juan de Cartagena con mucha gente armada , é entraron en la 
dicha nao San Antonio é prendieron al dicho capitán Alvaro 
de la Mesquita é le echaron unos grillos é lo llevaron debajo 
de cubierta, é lo metieron en una cámara é lo cerraron dentro 
della ^ é que después desto vino el maestre Urriaga , é dijo al 
dicho Gaspar de Quesada que le requería que soltase su ca- 
pitán é se fuese á su nao, é quel dicho Gaspar de Quesada res- 
pondió que no queria; y que entonces el dicho maestre llamó 
á este dicho testigo, é le dijo que llamase á la gente é toma- 
sen sus armas é pidiesen su Capitán , é que visto esto el dicho 
Gaspar de Quesada fue contra jel dicho maestre , é le dio de 
puñaladas, é que á este testigo el dicho Gaspar de Quesada 
quiso hacer lo mismo, é mandó que lo llevasen preso á la nao 
Concebcion , é que trojesen al maestre Juan Sebastian; y por 
que este dicho testigo estaba en la nao Concebcion preso no 
vido lo que después pasó; pero que vido dende la nao Con- 
cebcion como el artillería toda estaba puesta eh la dicha nao 
San Antonio abordo como contra sus enemigos, é que vido 
como el dicho Gaspar de Quesada mandó echar unos grillos á 
i Gonzalo Rodrigues, é Antonio Hernandes, é después oyó de- 
7 ^ir que le hablan echado grillos á Diego Dias, y por estar co- 
mo dicho tiene en la nao Concebcion no vido lo que mas 
i -pasó , salvo que oyó- decir á* muchas personas de la nao San An- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 1 97 

tonío que aquella noche yel lunes siguiente liabia mandado 
dar de comer á toda la gente que iba é venia, é quel dicho 
Gaspar de Quesada había mandado á Juan Sebastian que man- 
dase la dicha nao San Antonio como el maestre della ; é que 
dice este dicho testigo que siempre el xlicho capitán Alvaro 
de la Mesquita ha guardado é puesto á buen recabdo los man- 
tenimientos de la dicha nao , é si ño hobiera venido el dicho 
capitán á esta nao, los dichos mantenimientos estovieran muy 
gastados segund los otros capitanes de la dicha nao lo hacían; 
é que asimismo há visto como siempre el dicho capitán ha tra- 
tado muy bien toda la gente de la dicha nao , é que antes quel 
viniese siempre había muchas discordias é muchas revueltas en 
la dicha nao , é que después quel dicho señor capitán vino no 
ha visto las revueltas que antes habia, antes está toda la gente 
muy contenta con él, y que siempre ha dado el señor capi- 
tán por peso é medida las raciones á cada uno, igualmente 
quel dicho capitán toma su ración por peso y medida, como 
el señor capitán general lo mandaba: é para el juramento que 
hizo ques la verdad de lo que sabe y é señalólo de su mano. 

E luego el dicho Alguacil llamo á Juan Ortiz de Goperi, 
despensero de la nao San Antonio, é le tomo juramento, el 
cual juró de decir verdad de lo que supiere é le fuere pregun- 
tado, é luego el dicho Sancho de Heredia leyó la dicha peti- 
ción al dicho Juan Ortiz de Goperi , é asi leída dijo ques ver- 
dad quel dicho domingo en la noche vino el dicho Gaspar de 
Quesada é Juan de Cartagena , con muchos hombres armados, 
é entraron en la dicha nao San Antonio sacadas las espadas ,(é 
se fueron á la cámara del señor capitán Alvaro de la Mesqui- 
ta é lo prendieron é le echaron unos grillos, é lo llevaron de- 
bajo de cubierta é lo metieron en la cámara del escribano de la 
dicha nao, é cerraron la dicha cámara con un candado, é pu- 
sieron un hombre que lo guardase ; é que después el maestre 
Urriaga, con toda la gente de la dicha nao, requirió al dicho 
Gaspar de Quesada que soltase á su capitán, y quel se fuese á 
su nao, é quel dicho Gaspar de Quesada respondió quel le sol- 
taría en la mañana, é que entonces el dicho Urriaga dijo .al 
contramaestre que llamase á toda la gente é tomasen sus ar- 
mas é pidiesen su capitán , é que como vido el dicho Giaspar 
de Quesada esto, se fue adonde estaba el dicho maestre é- le 
dio de puñaladas, de que lo dejó por muerto; é que luego .vi- 
do como llevaron al contramaestre á la nao Concebcion pre- 
so , é que vido como el dicho Gaspar de Quesada mandó quel 
contramaestre de la Concebcion viniese á la nao San AntonÁt), 
é dice este dicho testigo qU'el contador Antonio de Coca e 
Gaspar de Quesada quitaron las armas á lá gente d^ la dicha 



1^8 VIAGES AL MALUCO. 

nao San Antonio, y el dicho contador las metió en su cáma- 
ra ; é que luego el dicho Gaspar de Quesada é Antonio de 
Coca mandaron á Juan Sebastian del Cano, maestre de la nao 
Concebcion.que mandase la dicha nao San Antonio, é que asi 
vido como el dicho maestre la mandaba é hacia subir el arti- 
llería é ponella en su lugar-, é el dicho Gaspar de Quesada é 
Antonio de C3ca mandaban á los lombarderos que la armasen 
é que la toviesen presta , é que vido que las personas que no 
querían hacer lo quellos mandaban, les amenazaban que les da- 
rían de puñaladas é los matarían , é que vido como echaron 
grillos á Gonzalo Rodrigues, é Antonio Fernandes, é Diego 
Días esposas é grillos. Qae vido como hacían munchas cosas 
en la dicha nao sin que los oficiales de la dicha nao lo man- 
dasen ni hicieren , é que vido como los mantenimientos se 
gastaban sin peso é medida , sino todo abiertamente á quien 
los quería tomar, por quel dicho Gaspar de Quesada amenaza- 
ba á este dicho testigo, que tenia cargo déla despensa de la di- 
cha nao , que no pusiese regla á nadie , sino que diese todo lo 
que le pidiesen, y que no sabe quien fuese en la dicha trai- 
ción , salvo cuanto oyó decir al dicho maestre Juan de Lo- 
.ríaga después que estaba ferido , quel domingo en la mañana le 
había hablado Juan Sebastian al dicho Loriaga como toJos los 
capitanes é oficiales é maestres é pilotos del Armada querían 
hacer un requerimiento al señor capitán general para que les 
diese la derrota que habían de llevar , y por dónde habían de 
.ir, mas que no le dijeron que se habían de alzar con la nao; é 
que ha visto como el capitán Alvaro de la :Mesquita después 
que está en esta nao siempre ha guardado é guarda los mante- 
nimientos de la dicha nao, dándolos á la dicha gente por su 
peso é medida, é asimismo los tomaba para él muy reglada- 
mente, é que nunca los vido llevar fuera desta nao, porque si 
los llevara, este. testigo lo viera como despensero de la dicha nao; 
é que la gente de la dicha nao siempre vido como el dicho capi- 
tán Alvaro de laMesquita la trataba muy bien. Y que esto es 
lo que sabe por el juramento que hizo cuanto alo de la peti- 
ción , é firmólo de su nombre : Juan Ortiz de Goperi. 

E luego el dicho alguacil llamó á Juan de Loriaga, maes- 
tre de la dicha nao San Antonio, é le tomó juramento , el cual 
juró de decir verdad de lo que supiere é le fuere preguntado, 
<5 luego el dicho Sancho de Heredia le leyó la dicha petición 
al dicho Juan de Loriaga, é asi leída dijo este testigo ques 
verdad quel dicho domingo en la noche vino el dicho Gaspar 
de Quesada é Juan de Cartagena con mucha gente armada, é 
ntrarqin en la dicha nao San Antonio, é prendieron al capi- 
tn Alvaro de la Mesquita, é le echaron unos grillos é lo ba- 



y 



DOCUMENTOS DB MAGALLANES. ' 1 99 

jarohá la- cámara del escribano debajo de cubierta, é lo cer- 
raron con llave é le pusieron un hombre que lo guardase; é 
queste testigo requirió al dicho Gaspar de Quesada que soltase 
al dicho capitán Alvaro de la Mesquita , é se tornase el dicho 
Gaspar de Quesada á su nao , y el dicho Gaspar de Quesada 
respondió que no queria , é que luego este dicho testigo dijo 
ai contramaestre de la dicha nao : llamad á la gente de la nao 
y que tomasen sus armase que pidiesen su capitán, é que asi lo 
pedían. E como el dicho Gaspar de Quesada vido queste dicho 
testigo se ponia en aquello fue á él, é le dio de puñaladas, 
de las cuales lo dejó por muerto , é que quedó tan sin sentido 
de las dichas feridas que no vido algunas cosas que pasa^ron,^ 
salvó que oyódecir otro día que hablan llevado preso al" con-^* 
tramaestre de la dicha nao á la Concebcion,'é" que oia decir 
al dicho Gaspar de Quesada y al contador Antonio de Coca* 
que diese el despensero todo lo que pidiesen , é que no pusic-^ 
se regla ninguna á nadie en los mantenimientos, y que no sabe 
quien fue en la traición ni en vender la dicha nao , salvo lo que' 
tiene dicho; é dice que después que el dicho capitán Alvaro' 
de la Mesquita está en la dicha nao San Antonio, siempre ha* 
guardado los mantenimientos de la dicha nao muy bien , dán- 
doles á las personas de la dicha nao sus raciones por peso é 
medida , y que asimismo tomaba el dicho capitán su -ración 
por peso é medida, segund el señor capitán general lo man- 
da ; é asimismo siempre ha visto tratar el dicho capitán Al- 
varo de la Mesquita bien la gente de la dicha nao: é para el 
juramento que hizo, que esto es lo que sabe en loque tot^á 
en la dicha peticiori ■,_ é firmólo de su nombré :=s Juan' de Ló- 
riaga. ^ <- ->' , ■ 

Acabada la dicha pesquisa llevámosla nos los dichos íscí*!-^ 
baños al señor capitán general ^ é vista por él mandó á nOs^'lOs 
dichos escribanos que diésemos el traslado de ella á Alvaro ét 
lá Mesquita, capitán de la nao San Antonio, firmada de' nues- 
tros nombres é del dicho alguacil, en manera que haga fee, é 
el original quede en nuestro poder, lo cual el señor capitán 
general firmó de su nombre. Fecho el sobre dicho dia , mes é 
año susodicho: Fernando de Magallanes. ' •* 

E porqué es verdad que la dicha pesquisa fue hecha por nos 
los dichos escribanos é alguacil lo firmamos de nuestros nom- 
bres. Fecha hoy jueves veinte y seis días del dicho mes d\¿' 
Abril de quinientos veinte años. Martin Mendes , escribano del 
la Victoria. = Sancho de Heredia , escribano del Rey.=: E pof^ 
quel dicho alguacil no sabia escrebir, rogó el dicho alguacil á' 
Domingo de Baruty que lo firmase por él: Domingo de Ba- 
ruty. "'■^'^^^¿■¡■-''■■i^^■^^i%■ ^m4u:)u^Aoii^^o ^>í; 



200 VIAGES AL MALUCO. 

; E asi presentada la dicha fee de iaformacion origínat al 
dicho señor Alcalde segund dicho es, luego el dicho Johan de 
Santiago dijo al dicho señor Alcalde, que por cuanto al dicho 
capitán! Alvaro de la Mesquira y á él en su nombre le con- 
viene enviar á mostrar la dicha fe de información original á 
algunas partes é lugares , é se teme é recela que se podrian 
perder por fuego ó por agua , 6 gela , podrian tomar , por lo 
cual el dicho del dicho, capitán Alvaro de la Mesquita , é suyo 
esvjSti nombre perecería, por ende que pedia é pedió al dicho 
s#or Alcalde que tome la dicha fee de inforniacion original en 
siíSnjanos, y la vea y exsamine , é si la fallare sana, é non 
rpta, ni cancelada, ni en parte alguna della sospechosa, man-, 
dase-á ipí el dicho -escribano, público le.dciese, sacar de la, dir^ 
cha fe de información original un traslado, x) dos, ó mas cuan- 
ta 5 j^L quisiere e menester hobiere , é ge, los* mandase dar firma- 
dos de| nombre del dicho señor Alcalde, é firmados é signados 
de; mi el dicho escribano publico , é de como lo decía: dijo 
qu¡e imploraba é imploro el noble oficio del dicho señor Alcal- 
de ;;é:luegp,;elijdicíbp^S(^ñpr Alcalde visto^e oído el pedimento á 
e[ fecho ser justo é á derecho conforme, tomo la dicha fe de 
información original en sus manos, é la vidíp^ é examino, é 
porque dijo que la fallaba e fallo saJD|aé non^rota , ni can- 
celada., «i en parte alguna, della sospechosa , antes careciente 
de todo vicio y su^picion, dijo que fpandaba é mando á mí el 
dicho, escriba no 'público que íiciese e^prebiré sacar de la di- 
chafe de infjprmaciq^ original un treslado , ó dos ^ 6 mas, los 
quel dicho, Johan de Santiago en .nombre del dicho capitán 
Alvaro de_lá Mesquita r quisiese é menester hobiese , é asi sa- 
cados , los concertase con la dicha fe original , é ge los diese al 
dicho| Johan de Santiago, en el dicho nombre, firmados de su 
UQmJbre,, é.ü rifados é signados de mi el dicho escribano pú- 
blicQ-, é que asi dandogelos en la manera que dicha es , dijo el 
dichp.;Alc;alde quél de su oficio interponía é interpuso en ellos y 
en cada uno dellos su abtoridad é decreto- judicial, é que man- 
daba e irvando que valiesen é ficiesen tanta fe é prueba como 
valdría, ^;faria fe é prueba la dicha fe de información origi- 
nal. E yo el dicho escribano público, de pedimento del dicho 
Johan de Santiago en el dicho nombre é de mandamiento del 
dÍ9Íio señor Alcalde, fice escrebir^ sacar de la dicha fe de in- 
formación original este traslado, al cual yo el dicho escribano 
publicp, eu presencia del dicho señor Alcalde, por ante losescri- 
banos'd^ Sevijla de mi oficio concerté con el dicho original é 
va cierto , y lo di y entregué al dicho Johan de Santiago en 
nombre del dicho capitán Alvaro de la Mesquita firmado del 
nombre de dicho señor Alcaide , c firmado é signado de mí el 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. lOT 

dicho escribano público, é firmado de los dichos escribanos de 
Sevilla de mi oficio que conmigo á la dicha abtoridad é man- 
damiento de dicho señor Alcalde fueron presentes por testigos: 
el cual fue fecho é escrito en la dicha ciudad de Sevilla el di- 
cho dia , é mes, é año suso dichos: testigos que fueron presen- 
tes á lo, que dicho es Diego Martínez de Medina , é Martin de 
Illarregui , escribanos de Sevilla: Gonzalo Matute, Alcalde.=r Yo 
Diego Martínez de Medina, escribano de Sevilla, fui presente 
á la dicha abtoridad é mandamiento de dicho señor Alcalde, é 
so testigo de este traslado.=Yo Martin de Illarregui, escribano 
de Sevilla , fui presente á la dicha abtoridad é mandamiento 
de dicho señor Alcalde, éso testigo de este treslado.=Yo Ber- 
nal Gonzales de Vallesillo , escribano público de Sevilla , fui 
presente á la dicha abtoridad é mandamiento del dicho señor 
Alcalde, é lo fiz escrebir, é fiz en el mió signo en este dicho 
traslado. -• 

Núm. XXI. 



Carta del contador Juan -López de Recalde al Obispo 
de Burgos dándole cuenta de la llegada al puerto de 
las Muelas de la nao S. Antonio , una de las que- 
componían la Armada de Magallanes , de la cual se 
separó en el Estrecho, (Arch. delnd. en Sevilla, leg. i.° 
de Cartas de IndJ) 

limo. Rmo. é muy magnífico Señora En i.° del presente i52 
escrebí á V. S. I. largamente de todo lo hasta entonces suce-.^^ <i® ^' 
cedido con Martin de Zabala, vecino de Azcoitia , y envié = 
con él todas las cartas de las Indiaís que hasta entonces á nues- 
tro poder vinieron; y lo que después ocurre es : que en miér- 
coles seis del propio surgió en el puerto de las Muelas desta 
ciudad la nao Santo Antonio , que es la mayor nao de las cin- 
co que fueron en el Armada de la especería, en la que ha ve- 
nido por capitán Gerónimo Guerra, pariente y criado de 
Cristóbal de Haro, y por piloto Esteban Portugués , piloto 
desta casa , y con ellos hasta sesenta hombres entre marineros 
é sobresalientes. Trujeron preso en ella á un Alvaro de la Mez- 
quita, primo, hijo de hermano de Magallanes, que fue con él 
sobresaliente , é le puso por capitán desta dicha nao en lugar 
de Juan de Cartagena después que le prendió; y desde la ma- 
ñana, dia de la Ascensión , comenzamos á hacer preguntas y 
tomar ios dichos de todos ios que en la dicha nao vienen: has- 
ta aquí no habernos hecho sino > sin alzar mano , tomarles sus di- 
TOMO IV, ce 



i . 



2V2!: . ñTIAGES vAIí 'MALUCO. < •« 

chos por ante dos éserf baños , tomando en nuestra compañía 
al licenciado Castroverde , letrado desta casa, y hasta ano- 
che sábado, que son. tres dias, na. habernos podido tomar los 
dichos de mas de veinte y uno de ellos?, porque no hay nin-¿ 
guno deklos que ano ha menester medio dia en tomalle su dicho,' 
desd-e el dia que de aquí partiero-n hasta el diaque volvieron; 
la cual dicha información se sacará con toda la brevedad po-- 
sible para la enviar á esa Corte en limpio , para que vista , S. M, 
mande proveer lo que mas fuere su servicio; y al dicho Al- 
varo de la Mezquita el día de la Ascensión, á hora de víspe- 
ras le fecimos sacar de la dicha naopreso como venia , é le pu- 
simos en- la cárcel del señor Almirante aprisionado; de lo cual 
el Alcaide Barbosa, suegro del dicho Magallanes, ha mostrado 
mucho sentimiento, diciendo: que él debria ser suelto, y los 
que lo trujeron presos. Acabado de recibir la dicha informa- 
ción veremos , demás de la enviar á S. M. en limpio como de- 
cimos á esa Corte, lo que .debamos proveer en sus prisiones 6 
soltura; y lo que yo he pedido colegir de la dicha informa- 
ción es lo siguiente. 

En Canaria paresce que Juan de Cartagena pidió junta- 
mente con los otros oficiales á Magallanes , que él debía con- 
sultar con él todas las cosas tocantes á su viage, como con- 
junta persona , é con los otros oficiales conforme á las instruc- 
ciones que de S. M. llevaban sobre lo que diz que hobo alguna 
mahéi^a de-enojo entre ellos, porque Magallanes' no le salía á 
ello , diciendo Cartagena que les diese la derrota por do habían 
de ir , y al fin les dio. 

E después de partidos de Canaria en la costa de Guinea, 
paresció que el dicho Magallanes mudó la derrota que les dio, 
y el dicho Cartagena dijo de una nao á otra al dicho Maga- 
llanes, que ¿cómo mudaba ladialia derrota? y él le respondió 
que sabia loque hacia, y que le siguiese , que á el no le ha- 
bía de dar cuenta. 

Faresee que en este tiempo andando con calmerías en la 
dicha costa de Guinea , salvó una" noche el dicho Cartagena 
desde su nao con un marinero^ al dicho capitán Magallanes, 
diciendo: Dios os salve señor capitán y maestre, é buena com» 
pañía. Y no agradó al dicho Magallanes la dicha salva, é man- 
dó á Esteban Gómez-, piloto que llevaba en su nao, que dijese 
á Eloríaga , maestre de la dicha nao Sant Antonio , que di- 
jese al dicho Juan de Cartagena que no le salvase de aquella 
manera , salvo llamándole capitán general. E Cartagena le 
respondió, que con el mejor marinero de la nao le había sal- 
vado, y que quizá otro día le salvaría con un page. Y dizque 
dénde en itres dias el dicho Cartagena no lo tornó á saludar. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. V 2O3 

En este comedio parescio que en la; nao Vitoria, dé la cual 
iba por capitán Luis de Mendoza, acometió un marinero á un 
grumete en el pecado de contra natúira., de que dierón^^avisoU 
dicho capitán Magallanes sobre que un dia' de calma hizo bo- 
tar fuera el esquife, é majidó llamar á su, nao. ai-dicho Gatta- 
gená, é á los otros capitanea é piIotos.de las. otras «ads^j é 
juntos pasaron entre ellos muchas palabras siabre las dichas der- 
rota é manera de salvar, en que ¿i dicho Magallanes ;<th(5 ma- 
no del pecho al dicho Cartagena^ diciendo: sed preso* Y el 
dicho Cariagena requirió algunos rot ros capitanes é pilotos 
que ende se hallaron, que le diesen favorpara prender ál dicho 
Magallanes, é no le acudieron é quedo preáo el dicho: Carta- 
gena de pies en el cepo , y en esto los dichos oficíales rogaron 
al dicho Magallanes que lo entrégase á uno delloS' preso, y 
asi lo entregó al tesorero JLuis d'e Mendoza, tomándole pleito 
homenaje de ge lo volver cada •é cukíidoi que él se ló pidiese 
preso; y con tanto siguieron su viage adelante, é puso por Ca- 
pitán en su lugar á Antonio de Coca , conradoí. ■ - i - ' '' ; 

i Y llegados á la costa del Brasil tomaron agua y leña j^ dio 
cargo ájuan LopezCaraballo, dándole el fat oi en la nao Gon- 
■cepcion para que tirase el camino ia costa adelanté-, 'el Cual 
diz que se allegó tanto á tierra una y dos f ecíés , que; si no 
fuera por Esteban Gómez, que iba con el dicho ^Magallanes, 
hobieran dado al través en la, costa, y ^^nde' fueran á surgir 
costeando al puerto Santa Lucia', dondie^* hicieron aguada , é 
dende á otro puerto que se-' Hakóf Santa Cruz, donde estuvie- 
ron haciendo lo mismxj diez ó quince día$ ,'"y'dértde' fueron al 
Rio de Solís j donde estuvieron otros qüincé^ dias y más, y 
dende fueron ál puerto, de 5. Julián, qué riO-debieran , que 
está á 48 grados é medio y donde llegaron- víspera de Dorftlrigo 
de Ramos de 1520 años, y luego él mismo dia Domingo de 
Ramos parescio que hizo llamar el dicho Magallanes á todos 
los dichos capitanes y oficiales é pilotos para que fuíesen' á 
tierra á oir Misa , y que después fuesen á comer á sil naój é 
salieron este Alvaro de la Mezquita, que está presó ^ qtie puso 
por capitán en la primera costa del Brasil, quitándole la di- 
cha capitanía, al dicho Coca , y el dicho Antonio de Coca-^ 
Luis de Mendoza, é no salieron Gaspar dé Ouesada, ni Juan 
de- Cartagena ^ porque estaba ptesó én poder del dich<& -Qlié- 
sáda , porque antes de llegado á este puerto Ío sacó de poder 
del dicho Mendoza , é lo entregó ^1 dicho Quesada , y soló el 
dicho Alvaro de la Mezquita fue áeóíftérooií el dicho Ma- 
gallanes. : '■: :'.-:lh ;. ' - 

Parescio que los dichos capitanes é oficiales visto que iban 
la'di<2ha costa adelante sin t<»4iaP^ la derrota éé buscar^ del* cabo 



204' •' ■ VIAGBS AL MALUCO. 

de Buena-Esperanza, é la isla de San Lorenzo donde el dicho 
Magallanes les dijo que había de ir, é se les pasaba el tiempo, 
y gastando los mantenimientos , navegando por costa inútil, 
dejando de navegar por el dicho cabo de Buena- Esperanza é 
isla de San Lorenzo , acordaron de hacer un requerimiento al 
^dicho Magallanes, para que conforme á lo que por S. M. les 
era mandado, que por las provisiones é instrucciones que lle- 
vaban páresela , siguiese su viage para donde hablan de ir, con 
acuerdo , consejo é parecer de los capitanes , oficiales é pilotos 
que en la armada iban: 6 una noche Gaspar de Quesada pasan- 
do con cierta compañía de su nao nombrada la Concepción 
á esta nao Santo Antonio, de la cual era capitán el señor Al- 
varo de la Mezquita , que está preso , y entrados en ella pidió 
al dicho capitán Alvaro de la Mezquita , é dijo á la compañía 
de la dicha nao en presencia de Juan Cartagena, que pasó 
también con el dicho Quesada á la dicha nao; que ya sabia 
de la manera que el capitán Magallanes les había tratado é 
trataba, porque le requería que cumpliese los mandamientos 
de Su Magestad, y porque le querían tornar á requerir otra 
vez todos los capitanes é oficiales del armada con las dichas 
provisiones, para que las guardase como en ellas se conte- 
nia, pues iban perdidos, y el dicho requerimiento no le osa- 
ban hacer porque no les prendiese é maltratase como á Juan 
de Cartagena, que preso estaba, lo maltrató, querían apode- 
rarse en la dicha nao, y en la nao Concepción, y la Vito- 
ria estaban apoderados el dicho Cartagena y el dicho Men- 
doza, y. que hobiesen por bien de les ayudar é favorescer pa- 
ra hacer el dicho requerimiento, é si fuese menester para le 
prender é hajcerle venir para lo que al servicio de sus Ma- 
gestades. conviniere, no queriendo buenamente venir á cum- 
plir lo en las dichas provisiones contenido, conforme al di- 
cho requerimiento que le habían de hacer; y en esto parece 
qpe Juan de Elorriaga , maestro de la dicha nao Sant Anto- 
nio, volvió en su favor del dicho Alvaro de la Mezquita su 
capitán, diciendo que no debía de ser preso, é le soltasen, é 
sobre palabras el dicho Quesada le dio cuatro puñaladas en 
jan brazo, y con tanto se apaciguó la gente de la dicha nao, 
y quedó preso el dicho Mezquita , é curaron al dicho maestre 
Elorriaga, é se pasó el dicho Cartagena á la nao Concepción, 
quedando el dicho Quesada en la dicha nao Sant Antonio; de 
manera que se apoderaron Cartagena , y Quesada é Mendoza 
en las tres naos , y enviaron á decir al dicho Magallanes que 
ellos tenían las dichas tres naos, é los bateles de las cinco 
naos á su mandar, é asi le [requerían con las provisiones de 
su Magestad para que las guardase é cumpliese , é porque por 



DUCüMENTOS DE MAGALLANES. ^10.5 

ello no les maltratase como hasta allí había hecho, se habían 
apoderado; y queriendo él venir á lo bueno para que se efec- 
tuase lo que á servicio de su Magestad cumpliese, estaba y 
estaría á su mandar, y sí hasta alli le habían llamado de mer- 
ced, dende en adelante le llamarían de señoría y le besarían 
píes y manos: el cual les envió á decir que fuesen á su nao, 
y que él les oiría é faría lo que fuese razón. Ellos le enviaron 
á decir que no osarían ir á su nao porque no los maltratase, 
y que viniese á la nao Sant Antonio donde se juntarían todos 
é farian lo que les mandase. Y en esto parece que el batel de 
la nao Sant Antonio, que andaba en estas mensajerías, lo de- 
tuvo Magallanes á su bordo, y envió en el esquife de su nao 
al alguacil Espinosa con cinco ó seis hombres armados secre- 
tamente á la nao Vitoria de que era capitán el tesorero Luís 
de Mendoza, para que de su parte le dijese que se fuese, é 
pasase á la nao Capitana ; lo cual diz que le envió á decir por 
una carta con el dicho Espinosa; é dada la dicha carta están- 
dola leyendo é sonriyéndose , como quien dice, no me toma- 
rá allá; el dicho alguacil Espinosa dio una puñalada al dicho 
Mendoza por el garguero, y otro marinero una cuchillada en 
la cabeza en el miímo instante de que cayó muerto; y en esto 
como hombre que estaba sobre aviso envió el dicho Magalla- 
nes en un batel con Duarte Barbosa con quince hombres ar- 
mados, y entraron en la dicha nao Vitoria, é la señorearon, 
y alzaron la bandera sin que nadie les resistiese, sin les decir 
nadie por qué habéis hecho esto. Y á la dicha nao llevaron al 
bordo de la Capitana, y hiego trujeron bien así al bordo á la 
caravela menor nombrada Santiago. 

Luego otro día siguiente paresce que ordenaban de salirse 
á la mar la nao Sant Amonio é la Vitoria que las tenia Car- 
tagena é Quesada , é habían de pasar por junto á la Capitana 
porque estaba rruas á la mar, y levantó la nao Sant Antonio 
dos anclas, é se puso á pique íobre una, y acordó Quesada 
de soltar al dicho Alvaro de la Mezquita que le tenía preso en 
la dicha nao para le enviar al dicho Magallanes para dar or- 
den de la pacificación entre ellos, y el dicho Mezquita le dijo 
que no aprovecharía nada; y en fin acordaron que el dicho 
Mezquita cuando se ficie.sen á la vela se pusiese á la proa, y 
(fíjese á Magallanes en llegando á su borde, que no les tirasen 
que ellos surgerian con tanto que viniesen las cosas á bien; y 
antes de se levantar de donde estaban á pique, de noche es- 
tando dormiendo la gente garro la dicha nao é fue á se abor- 
dar con la Capitana, la cual en abordándose le tiró ciertos 
tiros gruesos é menudos, é saltaron en la dicha nao Sant An- 
tonio diciendo: por quién estáis? Y ellos respondieron: Por 



^a6 VIAGES AL MALUCO. 

el Rey nuestro Señor , é por vuestra merced, é se le rindieron 
sin ninguna contradicibn, y prendió al dicho Quesada y al 
contador Antonio de Coca , é á otros sobresalientes que pasaron 
con el dicho Quesada ala dicha nao Sant Antonio, é los puso 
en prisiones debajo de cubierta , y luego envió por Juan de 
Cartagena é lo puso preso con ellos; é otro dia siguiente fi^o 
sacar en tierra el cuerpo de Mendoza , é lo fízO cuartizar apre- 
gonándolo por traidor, y al dicho Quesada hizo que un cria- 
do suyo que se llamaba Luis del Molino le cortase la cabeza, 
como se la cortó , é cuartizó con pregón, dándole por traidor, 
é á Andrés de San Martin, piloto, porque le hallaron una fi- 
gura fecha de la navegación que hablan llevado, é por miedo 
la habia echado á la mar, le hizo dar tres tratos de cuerda 
con servidores de lombarda á los pies, en que le desconjuntó; 
é a un 'capellán de dos que llevaba ^ porque diz que dijo que 
no tenían mantenimientos para seguir el viage, é no le quiso 
decir las cosas que las gentes en confesión le decian, le dio 
otros tantos tratos como al dicho Sant Martin ^ é asimismo dio 
trato á Hernando de Morales, marinero, por otras chismerías 
de- que le 'descoyuntó, el cual viniendo en la mar es muer- 
to. En fin á cabo de cinco meses que estovieron en est-e dicho 
negro puerto , que tal se puede decir , en 24 de Agosto del año 
1520 que salieron del dicho puerto para ir por la misma costa 
adelante, desterró é echó en tierra en el dicho negro puerto al 
dicho Juan de Cartagena , con el dicho capellán con sendas 
taieguitas de vizcocho, é sendas botelias devino que los Juz- 
gan por mas ríial librados según la tierra donde quedaron , que 
á los otros que hizo cuartizar. - : '. ■■ 

; E después de partidos dende el diého-puerto fueron á pa- 
rar á unos ancones, é perdieron cierta^ anclas é amarras, é se 

pensó perder é del sobredicho puerto, estando 

él haciendo las negras justicias é muertes, envió á desqobrir 
adelante á la caravela menor Santiago, donde se perdió, é fue- 
ron á recoger las cosas de mercaduíía que en ellas iban , é las 
recogieron, é dende siguiendo todavía su via la costa adelan- 
te > fueron fasta los cincuenta é cuatro grados y medio, é en- 

1 Esta exposición está precisamente muy exagerada ,. porque si 
Andrés de S. Martin hubiera quedado con los pies descoyuntados , no 
Kabri^ podido Continuar en el servicio como lo verificó , hasta que 
falleció con Otros compañeros en el cotiVite que les dio el Rey de 
Zebú : ni es creíble que Magallanes después de haber dado tantas 
pruebas de religiosidad antes de salir con su expedición, intentase 
-obligad? a un sacer^te á que le de^ubriese. y revelase los secretos 
de la.' confesión de sus siihdítos. 



DOCUMENTOS DS- MAGALLANES, 207 

trárón en -una bahía eíi Veífíte é tantos de- OctulDrc del dicho 
ano de veinte, donde mando Magallanes á Alvaro de Mez- 
quita, capitán desta nao Sant Antonio, é á Juan Serrano, pi^ 
loto é capitán de la nao Co'ncepcion , que fuesen la dicha ba- 
hía adentro á descobrir , é volviesen adonde ellos quedaban 
al cuarto dia , digo , la nao Sant Antonio volvió al tercero 
día, porque la náO Concepción no la siguió, é creen se Juntó 
con el dicho Magallanes, 6 como no fallaron donde las deja^ 
ron, andovieron dentro en la dicha bahía buscándolas cuatro 
ó cinco dias, é como no las fallaron, acordaron de tomar la 
vuelta de España, é sobre que la dicha vuelta contradecía el 
dicho Alvaro de la Mezquita j vinieron á malas en que el di- 
cho Mezquita dio una estocada por la pierna á Esteban Gó- 
mez, piloto, é otra él al dicho Mezquita en la mano izquier- 
da; y en fin prendieron al dicho Mezquita en ocho de Otubre 
del dicho año de veinte, é vinieron derechamente á este puer- 
to, comiendo tres onzas de pan cada dia porque les faltaron 
los bastimentos. ' í'^'-^ ■ 

Al juicio y parecer destós' que han venido no volverá á 
Castilla el dicho Magallanes, porque la vía que llevaba la 
juzgan ser inútil é sin provecho, é por no querer volver la 
vuelta de Buena-Esperanza é isla de ¡San Lorenzo , como les 
decia algunas veces que irian,é después les tornaba á decir 
que siguiesen su via; porque antes que tomase la dicha vía del 
dicho cabo de Buena-Esperanza é Sant Lorenzo, se le habian 
de desaparejar las naos dos veces: juzgan que-habia de tener 
trato doble, de manera que ninguna buena esperanza del dan, 
ni acá la tenemos por haberse detenido en catorce meses en la 
costa del Sur demás de la mala é perversa cuenta, é fin que 
de ios oficiales é capitanes de su Alteza, que en su compañía 
llevaba ha dado, de que las gentes quedan espantadas. E por- 
que por" lo procesado que á V. S. se le enviará breve será mas 
largo avisado, no me alargo mas en esta de cuanto todas las 

cartas han en estas postreras na han venido, 

vari en este pliego. 

Los oficiales de San Juan nos enviaron para S. M. en la 
nao de Gorbalan cinco mil pesos de oro, los cuales quisiera la 
parte del Nicolás de Grimaldo se los hubiéramos dado, é nos 
ha fecho infinitos requerimientos sobre ello, é porque nos 
obligamos por cédula del señor cardenal á volver al señor 
marques de Trujillo 800 marcos de plata que prestó á S. M. 
sobre que sacamos prestado 4644 ducados é 9 reales que se 
dieron por mandado del dicho cardenal á la parte de Alonso Gu- 
tiérrez de Madrid del primer oro ó perlas que de las Indias á 
nuestro poder viniese, nos convino desempeñar la dicha plata, 



208 VIAGES At MALUCO. 

é volvérsela al dicho marques, como- lo habernos fecho, por- 
que no lo faciendo asi , demás de no cumplir lo quedamos obli- 
gados en la hechura de la dicha plata, se perdieran 370(^395 
maravedís é medio en que se aprecio por plateros la dicha 
hechura. 

De Cuba nos escribieron que no osaban enviar oro para 
S. M. por temor del desasosiego que ha habido en estos reinos. 
Habérnosles escrito que envíen todo lo que tovieren con toda 
brevedad, porque no ha habido ni hay impedimento para la 
facienda de S. M. ; é asi ha habido algún rumor de parte des- 
tas galeras, de que es capitán D. Juan de Velasco , diciendo 
que queria tomar el oro de S. M. para se remediar con ello, 
é salir con ellas á la costa de Granada, é^que nosotros cobrá- 
semos lo que á él está librado. Todo ha parado en bien , por- 
que el Señor Don Juan es quien es , é no fíciera ni fará cosa 
que no deba. 

Al asistente envió á mandar S. M. con Gregorio Alvarez 
Osorio que dejado en su lugar con su poder al doctor de la 
Gama, se fuese á los señores gobernadores, y está de partida: 
á mi ver no se acierta en ello, porque aun no estamos en tiem- 
po de diminuir las justicias, sino d^ ^crecentarlas fasta la ve- 
nida de S. M. á estos reinos: plega i nuestro Señor que todo 
pase en bien , como se ha comenzado. E con tanto nuestro Se- 
ñor la vida é muy magnífico estado de V» S. Rma. prospere 
é acreciente para su servicio como desea, é yo lo deseo. En 
Sevilla 12 de Mayo de 1521, = De V. S. Rma. muy humilde 
servidor que sus muy magníficas manos besa , Juan López de 
Recalde. 

Después de esta escrita ayer martes vino nueva de 

draba de Santi Petro llevaron esta semana veinte 



fustas de moros qué vinieron sobre ellos, y es verdad que lle- 
varon mas de 120 ánimas. Las galeras están aqui por falta de 
dineros que no pueden cobrar lo que les fue librado, ni creo 
son cumplidos los plazos en que se les hablan de pagar: es mal 
recabdo en no proveerles de lo necesario en tiempo. Cerrada 
en 15 de Mayo de i<j2i* 



rn 



DOCUMEÍITOS DE MAGAHANES. <^b$ 

Núm. XxK';r "^ 



Diario 6 derrotero del 'üidge de Magallanes desde A 
cabo de San Agustín en el Brasil , hasta el regreso d 
España de la nao Victoria, escrito por Francisco, Albo, 
(Arch. de Ind. en Sevilla, leg. i?, papeles del Malu^ 
ro desde 1519a 154;^). -.[^ 

Martes á 29 días del mes de NoVíertibre comencé á tomar 
el altura del sol y.endo en demanda del :dicho' víage , y estando 
en el parage del cabo de San Agustín en altura de 7 grados 
de la parte del sur , -y apartados del dicho cabo 90sa de ^7 le- 
guas al sudueste. ' ' '" . . ; 

Miércoles 30 deWícho tomé el ¿ol en 76 grados, y xéríii 
de declinación 22 grados 59 minutos, y el altura de polo futí 
8 grados 59 minutos^ y el camino fue al susudueste. < '^ i*^'^/ 

A primero día del mes de Diciembre jueves tuvo el sol 78 
grados de altura meridiana, y 23 grados 4 minutos de decli- 
nación, y nuestro apartamiento 11 grados 4 minutós^, y.eí.cá- 
mino fue al susudueste. 

Viernes á 2 del dicho tomé él sol en 80 grados escasos, y 
tenia de declinaciori''23 grados 9 minutos: fue la altura 1,3 
grados justos, y el camino fue al susudueste. t;^ 

Sábado á 3 del dicho tomé el sol en 82 grados. 1.5 minu- 
tos, el cual tenia de declinación 23 grados 13 minutos, y 
nuestro apartamiento 14 grados 58 níinuto^s, y el camino fue 
al susudueste. ' 

~ Domingo 4 del dicho tuvo el sol de altura 38 grados, y 
tenia de declinación 23 grados 17 minutos , y vino á ser nues- 
tro apartamiento 16 grados 17 minutos, y el camino al. su- 
sudueste. 

Lunes 5 del dicho mes tomé el ^ol en 84 grados escasos, 
el cual, tuvo de declinación 23 grados 21 minutos, y vino á 
ser nuestro apartamiento para el sur 17 grados 13 minutos, y 
el camino fue al sudueste cuarta al sur. '^ 

Martes 6 del dicho tuvo el sol de altura meridiana 85 gra- 
dos, y de declinación 23 grados 25 minutos, y vino á ser el 
altura del polo del sur 18 grados 25 minutos, y el camino 
fué al sudueste cuarta del sur. 

MIépcóles 7 del dicho tomé el sol en 85 grados 30 minu- 
tos, el cual tenia de declinación 23 grados 27 minutos, vino á 

TOMO IV. DD 



no . f / / y I A®E5 A^ : MALUCO. 

ser nuestro apartamiento de la línea 18 grados 57 minutos, y 
el camino fue al oessud ueste. 

Jueves 8 del dicho .tomé el $ol en B6 grados 30 minutos, 
y tenia de declinación 23 grados 29 minutos, y asi vino á ser 
nuestra altura 19 grados 55^ minutos, y el camino fue al su- 
dueste, y alii sondamos y hatlfekfos londo de 10 brazas, y 
este día vimos tierna p.lá'5?:a$/i^ anas, f'^fú&y.jd- <Ma>de la Cíon- 
ce^pcion d'e nuestra Señ<sff.^>, . , > .\;;,\ ^rl c>- í^ \.\ -Ai v vjv\>'f\. 

Vierjies 9 del dicho ^omé el eoLeo ^8 gjrados,^ y tenia de 
declinación 23 grados' 31 itrínuros^^^-vipo á^ser nuestro apar- 
tamiento de la línea equinocial páVa'lá parte det sur 21 gra- 
dos 31 minutos, y el camino fue al susudueste, y amanecimos 
en derecho de Santo Tome >en un gran naonte-» hay osiios de 
luengo de costa por la parte del susudueste , y en esta costa en 
4 leguas, á 1^ mar hallamos fondo de 25 'brazas y limpio, y 
los montes son pontidos y tienen en derredor muchos arrecifes: 
y en dichos Brasil y San Tomé hay muchos rjos y puertos, y 
viniendo por costa unas 6 leguas., hay muchos bajíos, largo 
de. tierra dos jegua? , y hay fondo de 12 brazas y 10^ y 8; 
empero la cosfa corre nordeste sudueste hasta el cabo Frió, y 
tiene muchas islas y ríos, y al cabo Frió hay un rio muy 
grande, y al tiordeste del ¿9 leguas hay un picho de un 
monte muy alto y tres islas, y el cabo está en 23 grados, y 
al dicho cabo hay nueve islas y las dejais por defuera. Entrando 
en el dicho cabo hay una bahía muy grande, y á la boca tie- 
ne una isla muy baja , y de dentro es muy gratide con mu- 
chos puertos, y por estar en lebada estáis dos. leguas de la 
Bucha, y llámase bahía de. Sania Lucía, y quiriendo entrar 
la isla, dejareis á mano izquierda y es angosto, empero hay 
fondo de 7 brazas y es íxicip: mas de fuera hay fondo de 20 y 
25 brazas, y dentro adonde surgen hay 18 brazas. En la di- 
cha bahía hay buena geiitey pucha, y van des-nudos, y con- 
tratan con anzuelos, y espejos y cascabeles por cosas de comer, 
y. hay mucho brasil, y la dicha bahía está en 23 grados: y 
aqui entramos el mesmo día de Santa Lucía, y estuvimos has- 
ta el día de San Juan ques á 27 del dicho mes de Diciembre, 
y partimos ^1 mesmo día, y fuimos al oes sudueste, y halla- 
mos unas 7 islas , y en derecho dellas hay una bahía, y llá- 
mase la bahía de los Reyejs , la cual tiene buena entrada; y en 
este parage i 31 del dicho tomé el sol en 86 grados 45 minu- 
tos, y tenia de declinación 22 grados 8 minutos, y nuestra 
altura vino á ser 2j grados 23 minutos. 

Domingo primero dia del mes de Enero 4^1 año de ;i520> 
tomé el 5of en 84 grados 40 minutos, el cual tenia de decli- 
nación 21 grados 5 8. minutos, vino á ser nuestro apartamíen- 



DOCUMENTOS. DB M AG A.LLANES, 2 f I^ 

to al sur 27 grados 40 minutos ei cansino* fue al susud^estev 

Miércoles 4 del dicho toipé el sol en 84 gradíos^ y teni* 
de declinación 21 grados 29 miouros, virio á ser el altura del 
polo 27 grados 29 minutos, y los dias pasados el primer día 
fuimos al sudueste, y al otrp.ii oeste, y el cuarto día «l^so-; 
dues te cuarta del stir. :!/ :n)rij¿ iri-t^jún 'j\j jjÍ.-j ^o.r;- jÍ jb 

Jueves 5 del dicho ifuvo eh sol 81 g?ados 30 fiñjnmosi de 
altura y dfe declinación 21' grados 19 pnihu^os, con lo onat' 
vino á ser nuestro aparta mienta de la linear 39 grados, 49^ i»}'^ 
ñutos, y el camino rué al suduesteciiarta ü;iel sur. 

A los 6 del dicho, diá de ios Reyes, se. hallo el solr en 80 
grados escasos , y tenia de daelinacion 21 ^ados 8 minutos, y 
la elevación del polo vino Isfer 31 grades v y. el. camino fue 
al. sueste cuarta al oeste. ' '■■ ' " ' *" * '■■" 

Sábado 7 del dicho tomé el so^ eír 78 grados , tenia de de-» 
clinacion 20 grados 56 minutos, nuestro paralelo de 32 gra« 
dos 56 minutos; la derrota fue al sudueste cuarta -dej jury y 
íbamos de luengo de costa. . .■. í) j: :> 7 ^v 

A los 8 del dicho no tomé el sol, nws'^ íbamos. alf sed uesui 
cuarta, del sur, y á la noche sondamos y hallamos 50. braísa?^ 
y mudamos derrota, y fuimos al oessudueste, y á la maña«i 
na 9 del dicho sondamos y hallamos 15 brazas, y anduvimos.' 
hasta medio dia y vimos tierra, y alli tomé el sol en 76 gran^ 
dos, y tenia de declinación lo grados jx minutos, y ^ Ja no4,; 
che surgimos en fondo de 12 brazas.íi > ¿orrii'y j' .¡: . mí í-A l ,' 
• Martes 10 del dicho tomé el sol en 7^ 'girado?/ téñV9í''ét{ 
declinación 20 grados, vino á ser nuestra altura 3^' grades., )L 
esííbamos en- derecho del cabo de Sarita María: de alli ade- 
lante corr^ la costa [este oeste, y la tierra es arenosa, y en 
derecho del cabo hay una montaña hecha como un; sombre-^ 
ro, al cual le .pusimos nombre Monte Vidi, corrutamente 
llaman ahora Santo Vidio (ahora Monte^iíiio) y en fiíedio- déi 
y del cabo Santa María* hay^ un rio que se ílama río de los 
ratos, y por alli adelante fuimos todavía por "agua dulce, 
y k' costa corre lessuesté oesñoroeste 10 leguas de camino; 
después corre nordeste sudueste hasta 34 grados y un tercio 
en fondo de 5 y 4 y 3 brazas , y alli surgimos y enviam<s>s al 
navio Santiago de longo de costa por ven si había pasage, y el 
rio csíá 33 grados y medio. aL nordeste; y alli hallaroini u«a$ 
isletais, y la boca de un rio muy grande era el rio de Solís 
(ahora se llama. r'V? c¿d la Plata,) é iba al norte, y asi toma- 
ron la vuelta de las naos, y ei dicho navio estuvo lejos de no?- 
jotros obra de. 2 f leguas, yesuivieronen venir quince días, y 
en esíe tiempo íbamos otras dos naos á la parte del sur á ver 
$1 h^bia pasage par» pasa!r,yí ellos ifbcr^a.eo espacio 4^ d<>s 



%tX . 'VI AGES AL MALUCO. 

(Jia^^y allí fué el capitán general ,,y hallaron tierra al susudues- 
te' lejos de nosotros veinte leguas, y estuvieron en venir cuatro 
dias, y en viniendo tomamos- agua y leña ,, y fuímonos de allí 
yóltando de un bordo y otro con vientos^ contrarios hasta que 
venimos en vista de Monte Vidi, y esto fue á 2 dias del mes 
de Febrero, dia de nuestra Señora de la Candelaria, y á la 
noche surgimos á 5 leguas del monte, y nos quedaba al sueste 
cuarta del leste , y después á la mañana á 3 del dicho nos hi- 
clmosA la vela la vuelta del sur, y sondamos y hallamos 4 
brazas, y 5 y 6 y 7 creciendo todavía, y este dia tomamos el 
sol en 68 grados y 30 minutos , y tenia de declinación i'3 gra- 
dos 3^ minutos , y vino á ser nuestra altura 3 5 grados. 

'.Sábado 4 del dicho mes de Febrero surgimos en- fondo de 
7 brazas por tomar un agua á la nao San Antonio, y estuvi-; 
mós hasta los 5 del dicho, y después nos levamos á 6 y fui- 
mos la vuelta del sur, y á la noche surgimos en fondo de 8 
brazas, y estuvimos hasta otro dia. 

A los 7 del dicho nos hicimos á la vela por reconocer me-- 
jor la tierra , y vimos que salia al sur cuarta del sueste; des- 
pués tomamos otro bordO; y surgimos en 8 brazas, y alli to-- 
mamos el sol en 66 grados 30 minutos, y tenia de declina- 
ción 12 grados 15 minutos, con lo cual vino á ser nuestro 
apartamiento de la línea equinocial para la vanda del sur 35 
grados y 3 cuartos : después hicímonos á la vela el dicho dia, 
y á la noche surgimos en fondo de 9 brazas: y levamos la 
punta de Santanton (es cabo Blanco) estaba al sur en 36 gra- 
dos, ¿y esto fue naartes 7 del mes.- 

A los 8 del dicho hicímonos á la vela de la dicha punta, 
y está norte sur -con Monte Vidi, lejos del 27 leguas; y esta 
costa corre norte sur (la anchura del rio de la Plata son estas 
27 leguas) por allí adelante, fuimos por costa la vuelta del 
¿abo de Santa Polonia: después tira la costa nordeste sudueste: 
está el dicho cabo en 37 grados , y la tierra es arenosa y -muy 
baja^ mas tiene á dos leguas la tierra de longo de costa fon- 
do de, 8 y. 9 y 10 brazas; y asi corrimos todo este dia al su^^ 
dueste,.y la noche y el dia. 

Jueves 9 del dicho tomé el sol en 6y grados y un cuarto, 
tenia de declinación ti grados y medio, y vino á ser la altu- 
ra del polo 38 grados 30 minutos, y la costa es fondable y no 
muy alta de montes , y hacíamonos muchos humos de longo 
de costa; y esta costa cor]?e leste oeste cuarta de noroeste sues- 
te, y la piinta se llama la punta de las arenas. 

A los diez del dicho tonié el sol en 62 grados y un tercio, 
y tenia de declinación ii grados 8 minutos: vino á ser nues- 
tro apartamjiento 38 grados 48 minutos, y la costa corre leste 



DOCUMEKTOS DE' MAGALLANES. 2I3 

oeste, y es muy linda costa por correr i una parte y á otra*; 

A los II del dicho tomé el sol en 62 grados^ tenia de der'i 
clinacion 10 grados 47 minutos, y el altura vino á ser 38 gra- 
dos 47 miiautos, y el camino fue al oeste cuarta del noroeste, 
y la costa corre leste oeste, y de la^ punta de las Arenas hasta 
aqur es muy buena costa fondable con muchos montecicos 
verdes y tierra baja. 

Domingo 12 del dicho no tomamos el sol, mas del día 
pasado al mediodía empezamos á andar al sudueste, y al su- 
dueste cuarta al oeste, y al oes sudueste, y al oeste cuarta del 
sudueste ; mas hago cuenta que el camino fue todo al oes su- 
dueste, y este camino fue de los 11 á mediodía, hasta los 12 
en anocheciendo, y á esta hora surgimos en fondo de 9 brazas 
y mas adelante surgimos en fondo de 13 brazas, y después 
que surgimos vimos tierra y hicímonos á la vela la vuelta del 
Norte, y esto fue á los 13 del dicho, y á la mañana en de- 
recho de los bajos donde la Victoria dio muchas culadas. 

ítem: El día mesmo estuvimos surtos, y no tomamos al- 
tura del sol , y estábamos en fondo de 7 brazas, y allí estuvi- 
mos hasta los 14, y el dicho dia tomé el sol en 60 grados y me- 
dio , y tenia de declinación 9 grados 41 minutos, y vino á ser 
nuestra altura 39 grades 11 minutos. n'j t:-:íí5íi 

A los if del dicho tomé el sal en 60 grados, teniá'dte dkr*) 
clinacion 9 grados 19 minutos, y vino á ser nuestro apar-i 
tamiento 39 grados 19 minutos, y fuimos á la vela la vuelta 
del Sur. 

Jueves 16 no podimos tomar el sol hasta los 18, y el di- 
cho día estábamos en 39 grados y un cuarto, y el otro día 
á 19 estábamos en 39 grados y un tercio, y este dia fuimos al 
sudueste, y por este camino anduvimos, y no pudimos tomar, 
el sol hasta los 20 del dicho. •: 

A los 20 del dicho tomé el sol en 57 grados, tenia de de- 
clinación 7 grados 27 minutos, vino á ser nuestro aparta- 
miento al Sur 40 grados 17 minuto?.- r ' > 

A los 21 del dicho tomé el sol en 5 5 grados, tenia de/de- 
cl'inacion 7 grados 4 minutos , vino á ser el altura 42 grados 
4 minutos, -y el camino fue sudueste cuarta al oeste, y sonrí 
damos y hallamos fondo de 5 5 brazas. ■ ü 

Miércoles 22 del dicho tomé el sol en 53 grados , y tenia 
de declinación 6 grados 41 minutos , vi'no á ser nuestro apar- 
tamiento 43 grados 26 minutos: la derrota fue sudueste cuarta 
al oeste , y á la noche sondamos y hallamos fonáq de¿. 5 J 
brazas. ■ ' '". ' nrjv ¿íJci-:» col 

A los 23 del dicho tomé el sol en 53 grados y un< cuarfcOj 
y tenia.de declinación 6 grados ii8 minutos, vino á ser nues-^ 



214 '' VI AGES AL MALUCO. 

tro apartamiento de la línea 43 grados 3 minutos : la derrota 
ftt9 al- oes noroeste. 

A los 24 del dicho tomé el sol en 53 grados , tenia de de- 
clrnacion 5 grados 54 minutos , yííio á ser el altura del polo 
del sur 42 grados 54 minutos, y el camino fue al oes noroeste, 
y estábamos en derecho de una bahía muy grande, á la cual 
pusimos nombre de la bahía de San Matia , porque la halla- 
utos en su día; Y entramos bien dentro, y no podíamos ha- 
llar fondo, hasta que fuimos dentro de toda ella, y hallamos 
So^brazas, y tiene de giro 50 leguas, y el embocamiento va 
al noroeste , y está en altura de cuarenta y dos grados y medio. 

A los 25 del dicho no tomé el sol, mas tómalo á los 26 en 
5 1 grados y dos tercios , y tenia de declinación 5 grados 7 mi- 
nutos, por lo cual nos hallamos en 43 grados 27 minutos al 
sur de la línea; y la costa corre noroeste sueste cuarta de Nor- 
te sur* 

A los 27 del dicho tomé el sol en 50 grados y un cuarto, 
y tenia de declinación 4 grados y tres cuartos, y asi vino á 
ser nuestra altura 44 grados; y en este derecho hallamos una 
bahía, y delante della tres leguas hay dos piedras, que con la 
dicha bahía están leste oeste, y mas adelante hallamos otra, y 
había en ella muchos lobos marinos, los cuales tomamos bien 
ocho dellos, y en la dicha tierra no hay gentes , mas es muy 
buena tierra , y lindos campos siía árboles, y muy llana tierra. 

Martes 28 del dicho tomé el sol en 50 grados, tenia de de- 
clinación 4 grados 21 minutos, y asi nos hallábamos 44 gra-^ 
dos 2 1 nai ñutos , y la derrota fuie-al sur , y ida noche vimos 
tierra al- oes noroeste. 

A los 29 del dicho tomé el sol en 48 grados y medio, y 
este dia tenía de declinación 4 grados , por lo cual nos halla- 
mos en 45 grados y medio, y la derrota fue al susudueste y 
al oes sudueste, y al oes noroeste, y yo doy todo el camino 
al oes sudueste hasta que tomé el sol , y después estovimos áo% 
días que no lo podimos tomar. 

- Viernes 2 dias del mes de Marzo tomé el sol en 43 grados 
^a minutos , tenia de declinación 3 grados 10 minutos, coa 
io cual vino á ser nuestro apartamiento 47 grados, y despuei 
no tomamos mas el sol hasta que fuimos en un puerto llamado 
S. Julián, y alli entramos el postrer dia de Marzo, y álll es- 
tuvimos hasta el dia de Sant Bartolomé, que es á 24 del mes 
de Agosto; y el dlcho^ puerto está en 49 grados y dos tercios, 
y alli adobamos los navios , y allí vinieron muchos indios, 
los cuales van cubiertos de unas pellejas de antas, que soó 
como camellos sin comba y y traen míos arcos de caña muy 
pequeüos como turquescos, y las flechas coiao ellos ^ y xn ú 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. IIJ 

punta traen una punta de perdenal por hierro j y son muy li- 
vianos , corredores y hombres muy cumplidos y bien afaicio- 
nados ; y de alli partimos á 24 del dicho mes de Agosto, y 
fuimos por costa al suduesíjc cuarta del oeste , y obra de 30 
leguas hallamos un rio llamado Santa Cruz, y, alli entramos 
dentro á los 26 del dicho , y estuvimos hasta el dia de S.Xúr 
cas ques á 18 del mes de Octubre , y alli pescamos muchos 
peces y hicimos agua y lefia; y esta costa corre nordeste su- 
dueste cuarta leste oeste , y esta costa es muy conocida y de 
buenas marcas. 

Jueves 18 del dicho mes de Octubre partimos del dicho rio 
de Santa Cruz con vientos contrarios; anduvimos dos dias vol- 
teando de un bordo y otro, y después hubimos buen viento, 
y anduvimos al susudueste dos dias , y en este tiempo toma- 
mos el sol en 50 grados y dos tercios, y fue á los 20 del 
dicho. 

A los 21 del dicho tomé el sol en 52 grados limpios á 5 
leguas de tierra , y alli vimos una Uberta como bahía , y tie- 
ne á la entrada á mano derecha, una punta de arena muy lar- 
ga, y el cabo que descubrimos antes de esta punta se llama el 
Cabo de las Vírgines; y la punta de arena está en 52 grados 
de latitud , y de longitud está 5 2 grados y medio; y de la pun, 
ta de la arena á la otra parte habrá obra de 5 leguas ; y den- 
tro desta bahía hallamos un estrecho que tendrá una legua de 
ancho; y desta boca á la punta del arena se mira. leste oeste^ 
y de la parte izquierda de la bahía hace un gran ancón gran- 
de, en el cual hay muchos bajíos; mas «^omo embocáis teneos 
en la parte del Norte , y como vos emboquéis el estrecho iros 
al sudueste por media canal; y como vos emboquéis, guar- 
daos de unas bajas antes tres leguas de la boca , y después 
dellas hallareis dos isletas de arena, y entíHices hallareis la ca- 
nal abierta, ir vos en ella á vuestro placer sin duda: y pa- 
sando este estrecho hallamos otra bahía pequeña, y después 
hallamos otro estrecho de la misma manera d^l otro ; y de una 
boca á la otra corre leste oeste, y lo angosto corre nordeste 
sudueste; y después que desembocamos las dos bocas ó angos- 
turas hallamos una bahía muy grande , y hallamos unas islas, 
yen una dellas surgimos y tomamos ^í solyvy nos hallamos 
en 52 grados y un tercio, y de alli venimos al susueste y ha- 
llamos una punta á mano izquierda, y de alli á la primera 
boca habrá obra de 30 leguas. Después fuimos al sudueste obra 
de 20 leguas, y alli tomamos el sol, y estábamos en 53 gra- 
dos y do» tercios, y de alli volvimos a] noroes,te, obr^ de 
15 leguas, y alli surgimos en altura de. 5 3 gradjo?; y en este 
estrecho hay muchos ancones, y las sierras son muy altas y 



2l6 VI AGES AL MALUCO. 

nevadas, y con mucho alboledo ; y después fuimos al noroeste 
cuarta de-1 oeste, y en este camino hay muchas islas; y des- 
embocando de este estrecho vuelve la costa al norte , y á la 
mano izq-uierda vimos un cabo con una isla , y le pusimos 
nombre Cabo Fermoso y Cabo Deseado , y está en altura del 
misms) Cabo de las Vírgines, ques el primero del embocamien- 
to: y del dicho Cabo Fermoso después fuimos al noroeste y al 
norte , y al nornordeste , y por este camino fuimos dos dias y 
tres noches, y á la mañana vimos tie.rra, unos pedazos como 
mogotes, y corren norte sur (asi corre la costa del mar á&l 
sur) lejos del Cabo Fermoso obra de 55 leguas, y hasta los 
dos pedazos de tierra á nos, habrá obra de 20 leguas; y esta 
tierra vimos él primer dia de Diciembre. 

Agora empezaré la derrota y altura de este camino* después 
desta tierra, y el primer dia de Diciembre que estábamos en 
derecho della está en altura de 48 grados. 

DICIEMBRE. 

-•ííÁ '-/Jiín .■ ■ r- \ '. :>■ 

A los 2'idias del mes de Diciembre no tomamos el sol , mas 
fuimos al nornordeste, y estábamos en 47 grados y un cuarto, 
y este dia nos hallamos tanto avante <:omo toda esta .tierra está 
en la misma altura. 

A los 3 fuimos al noroeste y nos hallamos en 46 grados 
30 minutos. 

A los 4 al noroeste en 4-5 grados y medio. 

A los^ al norte cuarta al noroeste en 44 grados y un cuarto* 

lA los 6 al nordeste cuarta del leste en 44 grados. 

A los 7 al nordeste cuarta del leste en 43 grados y dos 
tercios. 

- A los 8 al nordeste cuarta del norte en 43 grados y un 
cuarto. 

«í- A los 9 al nornordeste en 42 grados y dos tercios. 
-f A los lo al nordeste cuarta del leste en 42 grados 12 mi- 
nutos. 

A los II al nordeste cuarta del leste en 41 grados y dos 
tercios. 

'A [id 12' al nordeste cuarta del leste en -41 grados y un 
cuarto. 

■«•i.A'los 13 al nordeste cuarta del norte en 40 grados. 
-' A los 14 del dicho al norte en 38 grados y tres cuartos. 

A los 1 5 al norte cuarta del nordeste en 38 grados. 

A los 16 al norte cuarta del noroeste en 36 grados y medio. 

. A los 17 al noroeste cuarta del norte en 34 grados y medio. 

-', A los -18 al norte cuarta del noroeste en };} grados y medio. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. Jktj: 

^rA' los 19 al noroeste en 32 grados-ytresciiattasí: -r.; /• 

A los 20 del dicho al noroeste en 31 grados y tres cuartos.: 
.?oiA. los 21 del dicho al noroeste en .3o- grados y dos. tercíios, 
•A los 22 al oeste cuarta deLfiúduesíff.eh 3Ó 'grados y/ dos 

A los 23 del dicho al oes norofeste en? 30 grados, -v /. 
A los 24 del dicho al oes noroeste en 29 grados y>tixs) 
cuartos. : /n . . ; ■ .,-? :',.ifrr;;,i;-í ■.;:-■ ., ■ ]'-^ f:o \' 

A los 2 5 del dicho al, oes noroeste -e» 29^ grados y' medio. 
A los 26 al noroeste cuarta del oeste en ^8 grados í y^txtt 

cuartos. , . .' . ./;-.■ . -y, ; ; ;.■■■,•; -r ; . • ;■• 

A los 27 al noroeste cuarta del oeste en: Q7 grados íy dos 
tercios. ;'; ■•- ■, > ■■ ^ ..----. ..^ . ;,. o- ; ;.. -.' .:.. I- ,; .^ >.- ñ 
A los 28 al noroeste cuarta del oeste en 2;6 gradoyy doSiterr-j 

cioS. . .■) [■j':, ■•■ . .-^••'r.;o:i U: dz ■^)' A. 

A los 29 del dicho al oes noroeste en 26 grados y un teccio^: 

A los 30 del dicho aLoeste 12 leguas. - • r. ¡n tí <^oi A 

o iAiilos-ji del dicho al iiojroeste en 25 grados y líiediol /\ 

iíífl '^ ^o!'..-,;, .. .... -.i.... .: ■- ^ '=; '.'.^w .■^' . :. . -•■ A 

AÑO DE I 521. ENERO. .-onCílO 

,oib-:rít t^ñ:.-- ; ^ r; .■'..:, r: " '. ,; - ..''':.: !'i o^ 2ol A 

A I.® al oeste cuarta del noroeste en 25 grados;^ 20í A. 

A los 2 del dicho al oes noroeste en 24 grados. .ot'.)^?: 

A los 3 al noroeste cuarta dekoeste en 23 grados y medio. 

A los 4 del dicho al oes noroeste en 22 grados. 

A los 5 al oeste cuarta.del südueste en' 2^ grados. . 

A los 6 al oeste cuarta de.r'noroesteeíi^i^;^ grados. > 
, :.A los 7 del dicho al loeste 25 leguaís. (-.',:. o .t^!, r ¿-^ ^- 
,>o?A los;8 deí dicho al oesíte 23 leg-iiíasV '-'<blb Isb p. 20Í A 

A los 9 al oeste cuarta de4ínoroesteí«b «a? lgridosf;}!Íttn 
cuarto. ■ ■ ■-.' ' ";, lo-. .^ .>.:;oi¡k';; . .::• --^mniH 

■ji, A los. 10 al oeste cu ir ta del. noroesteen 2/2 grados. ¡ir 
cf :A los II al oeste cuarta del- noroeste' en !íi grados^ y 4rcf 
cuartos.. , . :■ ' Jj ^r^'-* ?•;! :yj n]>;b v .1:;^ i-) ;:l>f[fjv 

A los 12 al x>este cuarta^ det'iioíoeste ¿niú¿^r|idoi |r un 
tercio. ¡;j:) nu Y ?ü;,ií'fí; (V fii/ if^ü07on iü ofb'b i.b d -oí A 

.A los 13 [al oeste cuarta de! jíóroes.'tfe eti '21 gfados. : 

.A losi í4 al -noroeste cuarta déloestéeW'aO grados y midió. 
'j p.A los I5,al oes noroeste en 19 grados y medio*7 eol A 

A los 16 del dicho al oes noroeste en 19 grados. .oiborn 

A los 17 del dicho al oes noroeste énrSl agrados- y un 

cuarto. ■■■. r .- ^ • '; ;; -• . v /■'.:: . .: ■■•^' '. '/ ;■ ^ A 

A los 18 del dicho al oes noroestá^ ert-it^ grados y nicdio. 
A los 19 al noroeste cuarta del 0€Ste>en^i'6fgrtáos^y on 
cuarto. , ■..aií;'lf;fi .iu'^ ■ i'j íj-níl á íL ;;noií !vb 

TOMO IV. BB 



218^^ .; 'VI AGES AL MALUCO. ' r^T 

A los ao del dicho- al noroeste cuarta del oeste en 15 
grados. * 

, A los 21 del dicho al sudoeste en 15 grados y dos tercios. 

A los 22 del dicho al sudoeste en 16 grados y tres cuartos. 

A los 23 al oeste cuarta del noroesteen 16 grados y medio. 

A los 24 al oeste cuarta del noroeste en 16 grados y un 
cuarto^ ^* ^ ' ' 

Y en este parage hallamos una isleta con arboleda encima 
y es deshabitada , y sondamos en ella, y no hallamos fondo, y 
asi nos fuimos nuestro camino , á la cual isleta llamamos S. Pa- 
blo , por haberla descubierto dia de su conversión , y está de 
la de Tiburones 9 grados. 

A los 2 5 del dicho al noroeste cuarta del oeste en quince 
grados y tres cuartosü 

A los 26 al noroeste cuarta del oeste en 1 5 grados y un 

tercio. ■:. V y^'i.' 

A los 27 al noroeste cuarta del oeste eh 15 grados. 

A los 28 del dicho al oes noroeste en 14 grados y medio. 

A los 29 del dicho al oes noroeste en 13 grados y tres 
cuartos. 

A los 30 al oeste cuarta del noroeste en 13 grados y medio. 

A los 3 1 al oeste cuarta del noroeste en 13 grados y un 
tercio. .:üL;:\^ ^ - ■ ■*■ '.iLnb íjd í :.-jI il 

'V "^ f- >oht^'l C!; MES DB FEBRERO. r-tón í?! r ''^'i Á 

A i.° dia de Febrero al noroeste 13 grados. 

A los 2 del dicho al noroeste en 12 grados y medio. 

A los 3 del dicho al noroeste en n grados y tres cuartos. 

A los 4 del dicho al noroeste en 11 grados y tres cuartos. 

En esta altura hallamos una isla despoblada en la cual to- 
mamos muchos tiburones, y por eso le pusimos la isla de los 
Tiburones, y está con el estrecho noroeste sueste, cuarta de 
leste oeste, y está en altura de 10 grados y dos tercios de la 
vanda del sur , y dista de las islas de los Ladrones. . . . , leguas. 
j;;; A los 5' del dicho al noroeste en lo grados. 

A los o del dicho al noroeste en 9 grados y un cuarto, i" 

A los 7 del dicho al noroeste en 8 grados y dos tercios. 
.Oír A los 8 del- dicho al noroeste en 7 grados y dos tercios. 

A los 9 del dicho al noroeste cuarta al oeste 6 grados y 
medio. - i. 

w A los' 10 del dicho al noroeste en 5 grados., rx ¿oí ', 

A los II del dicho al noroeste en 2 grados y medio.* 
.oH A los 12 .del dicho al noroeste en i grado. 
: 'i A/\6» 13 del dicho al noroeste en 30- minutos déla parte 
del norte de la línea en que nos hallamos. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 2l9t 

A los 14 del dicho al. noroeste en i grado. -:,c If. 1 ^ . .; 
A los 15 del dicho al noroeste en i grado y tres cuarteas. 
A los 16 del dicho al oes noroeste en 2 grados y, medio. 
A los 17 del dicho al oes noroeste en 3 grados y medio. 
A los 18 del dicho al oes noroeste en 5 grados, ., ; 

A los 19 del dicho al oes noroeste 5 grados y ¡tres cuartos. 
A los 20 del dicho al oes noroeste en 6 gradds y medio,,i 
A los 2t del dicho al oes noroeste en 8 grados. :Í7 7 

A los 22 del dicho al oes noroeste en 9 grados y medio^jf,:) 
A los 23 del dicho al oes noroeste eil ii grados y medsio. : ,. 
A los 24 del dicho al oeste cuarta del noroeste 12 grados. 
A los 25 al oeste cuarta del noroeste en 12 grados; y. jUA 
tercio. .^; iS^. 

A los 26 del dicho al oeste en 12 grados. 
A los 27 del dicho al oeste en 12 grados. 
A los 28 del dicho al oeste cuarta del noroeste 13 grados. 

MARZO 1521. 

A I.*' dia Marzo ^J oeste en 13 grados. ^-rnin'^ í'ipB 

A los 2 del dicho al oeste en 13 grados. [ _ 

A los 3 del dicho al oeste en 13 grados. 5 r-í 

A los 4 del dicho al oeste en 13 grados. 
A los 5 del dicho al oeste en 13 grados. 
A los 6 del dicho al oeste en 13 grados. , 

Y en este dia vimos tierra y fuimos á ella y eran dos islas, 
las cuales eran no muy grandes , y como fuimos en medio dellas 
tiramos al sudueste, y dejamos la una al noroeste, y asi vi- 
mos muchas velas pequeñas que venian á nos , y andaban tan^ 
to que parecía que volasen, y tenian las velas de estera he- 
chas en triángulo, y andaban por ambas partes que hacían de 
la popa proa y de la proa popa cuando querían , y vinieron 
muchas veces á nosotros , y nos buscaban para hurtarnos cuan- 
to podían , y asi nos hurtaron el esquife de la Capitana , y otro 
dia lo recobramos; y alli tomé el sol, y la una destas islas está 
en 12 grados y dos tercios , y la otra está en 13 grados y mas: 
y esta isla de los 1 2 grados está con la de los Tiburones oes 
noroeste , lessueste , y pasáis largo 20 leguas de la 'parte del 
norte, y de la isla de los 12 grados partimos á los 9, ¿el dichp 
en la mañana, y fuimos al oeste cuarta del sudueste. - - ¡jriu¿ 
Las islas de los Ladrones están de Gilolo 300 leguas-^ • t) , 
A los 9 del dicho al oeste cuarta del sudueste en 12 grados 
y dos tercios. 

A los 10 al oeste cuarta del sudueste en 12 gradps y un 
tercio. ^_,^^v ^ oíiuu^ i^^ üúuí \ ia;il¡;>¿ >^ ^va^^aM. :;U 



2^0 .í VIACfiSAt MALUCO. 

A los ti al oeste cuarta del sudüeste en 12 grados, 

A- los 12 al oeste cuarta del suduesté en 11 grados y medio. 

A lois 13 al oeste cuarta del südlieste en 1 1 grados. 

A los 14 a] oeste cuarta del suduesté en 10 grados y dos 
tercios. • . (< i í: 

A lói& 15 al oeste^cuarta -del Sodueste en 10 grados^ í «oí A 

A los 16 del dicho vimos tierra y fuimos á ella al noroeste, 
V vimos que salia la tierra al nofte, y hatia en ella muchos 
bajk)S, y tomamos otro^ bordo del sur, 3^ fuimos á dar en una 
otrft'lsl-a pequeña , y allí surgimos, y esto fue el mesmo día, y 
esta isla se llaiiía Suluan , y la primera se llama Yunagan , y 
aqui^yimós üna^cattoas, y fuimos á ellas, y ellas huyeron, y 
esta isla está en 9 grados y dos tercios de la parte del norte, 
y están en longitud de la línea meridiana 189 grados, hasta 
estas primeras islas del archipiélago de S. Lázaro, 

Itém : Del estrecho de Todos Santos y cabo Fermoso, hasta 
las dichas islas, habrá de longitud 106 grados 30 minutos, el 
cual estrecho está con las dichas islas en derrota deste camino 
al oes noroeste lessueste, vais á dar en ellas justamente, y de 
aqui fuimos á nuestro camino , describiendo todavía. 

Partiendo destas dos islas fuimos al oeste á dar en la isla de 
ia Gada, ques deshabitada, y alli nos fornecimos de agua" y 
leña, y es muy limpia de bajos. - — 

De aqui partimos y fuimos al oeste á dar en una isla gran- 
de llamada Seilani, la cual es habitada y tiene oro en ella , y 
la costeamos, y fuimos al oes suduesté á dar en una isla pe- 
queña , y es habitada y llámase Mazava , y la gente es muy 
huerta, y alli pusimos una cruz encima de un monte, y de 
alli ños mostraron tres islas á la parte del oes suduesté, y di- 
cen que hay mucho oro , y nos mostraron como lo cogían y 
halTabaft'pedacieos como garbanzos y como lentejas; y esta isla 
^stá en 9 gradoá ydosi tercios de la parte del norte. 
■ ' -Partimos de Mázava'y fuimos al norte á dar en la isla de 
'Séilarúj y después costeamos la dicha isla al noroeste hasta 10 
¿rados, y alli vimos unos tres Isleos, y fuimos al oeste, obra 
•de ioleguas , y alH topamos dos Isletas, y á la noche repara- 
^iños , y á la uiañana fuimos al suduestc cuarta del sur, obra 
de 1 2 'leguas hasta 10 grados y un tercio, y alli embocamos 
'uiía <;analv de dos islas, y la una se llaina Matan y la otra 
Subu ; y-Subu con la isla de Mazava y Suluan, están leste 
oeste cuarta del noroeste sueste , y entre Subu y Seilani vimos 
'tína'tiéri-a muy alta déla parte del norte , la cual se llama Bai- 
bai , y dicen que hay en ella mucho oro y mucho manteni- 
^«"liéntOf -y rhucha tierra que no se sabe el cabo della. 

De Mazava y Seilani y Subu del camino á donde venimos 



OOCÜÍ^EtítOS t)E MACAltANES* 221 

hacia la paite del sur, guardaos que hay muchos bajíos, y son 
muy malos: por eso no quiso pasar una canoa que nos aportó 
por este camino» 

Del embocamlento de Sübü y Matan fuimos ¡al oeste por 
media canal, y topamos la villa de Subuj en la cual surgimos 
y hicimos paces, y allí nos dieron arro2 y millo y carne, y 
allí estuvimos muchos días, y el Rey y la Reina de alli con 
mucha gente se hicieron cristianos con buena voluntad. 

: Partimos de Subu y fuimos al südueste hasta 9 grados y 
tres cuartos, entre el cabo de Subu y una isla llamada Bohol; 
y de la parte del oeste del cabo del Subu , hay otra que se 
llama Panilongo, y es de negros, y ella y Subu tienen oro y 
mucho gengibré, y está en 9 grados y ün tercio, y Subu en 10 
grados y un tercio, y asi desembocamos y venimos 10 leguas 
al sur , y surgimos en la isla de Bohol , y alli hicimos de tres 
naos dos, y la otra quemamos por no haber gente; y esta isla 
está en 9 grados' y medio. 

Partimos de Bohol para Qúipit al südueste , y fuimos á sur- 
glr en la misma habitación en derecho de un rio , y de fuera á 
la parte del noroeste á lo largo de nos, hay dos isletas que están 
en 8 grados y medio, y alli no pudimos haber mantenimientos, 
que no los había, mas hicimos paces con ellos; y esta isla de 
Quipit tieile mucho oro y gengibré y canela, y asi delibera- 
mos de ir á buscar mantenimientos , y desde cabo de Quipit á 
las primeras islas habrá de camino 112 leguas: está con ellas 
leste oeste cuarta de nordeste südueste > y esta isla es muy cum- 
plida de leste oeste. 

De aqui partimos y fuimos al oeS südueste y al südueste, 
y al oeste , hasta que topamos una isla, en la cual habia muy 
poca gente, y se llamaba Quagayán , y aquí surgimos de la 
parte del norte della , y preguntamos adonde estaba la isla de 
Poluan , por haber mantenimientos de arroz, porque hay mu- 
cho en aquella isla, y cargail muchos navios para otras partes, 
y asi nos enseñaron adonde estaba , y asi fuimos al oes no- 
roeste , y topamos el cabo déla isla de Poluan; después fui- 
mos al norte cuarta del nordeste corteando hasta un pueblo 
Saocao, y alli hicimos paces, y eran moros , y fuimos á otro 
pueblo ques de cafres , y alli mercamos mucho arroz , y asi 
nos vituallamos muy bien ; y esta costa corre nordeste sudoes- 
te , y el cabo de la parte del nordeste está en 9 grados y un 
tercio , y de la parte del südueste está en 8 grados y un ter- 
cio ; d asi volvimos al südueste hasta el cabo desta isla , y alli 
hallamos una isla, y cerca della hay una baja, y en este ca- 
mino , y de luengo de Poluan hay muchos bajos , y este cabo 



2 22 VIAGES AL MALUCO. 

con Quipit se corre leste oeste, y con Quagayan está noroes-n 
te sueste cuarta de leste oeste. - -in 

De Poluan partimos para Borney , y costeamos la sobredi- 
cha isla, y fuimos al cabo della al sudueste, y allí junto ha- 
llamos una isla , la cual tiene una baja de leste , y hay en 7 
grados y medio que cambiar la derrota al oeste hasta camino 
de quince leguas: después fuimos al sudueste costeándola isla de 
Borney hasta la misma ciudad, y habéis de saber que es me- 
nester ir por cerca de tierra , porque por defuera hay muchos 
bajíos , y es menester andar con la sonda en la mano , porque 
es muy ruin costa, y Borney es gran ciudad, y tiene la bahía 
muy grande, y de dentro hay muchos bajíos y de fuera, y 
por eso es menester haber piloto de lia tierra , y allí estuvimos 
muchos dias, y comenzamos de contratar , y hicimos buenas 
paces , y después nos armaron muchas canoas por nos tomar, 
las cuales eran 260 , y venían á nos , y como las vimos nos 
partimos con mucha priesa, y fuimos de fuera, y vimos ve- 
nir unos juncos , y fuimos á ellos y tomamos uno , en el cual 
venia un hijo del rey de Luzon , que es una isla muy gran- 
de, y asi el capitán lo dejo andar sin consejo de ninguno. 

Borney es una isla grande y hay en ella canela y mira- 
bolanos , y canfora , la cual vale mucho en estas tierras , y 
dicen que cuando ellos mueren se embalsaman con ella. Y 
Borney está en altura de 5 grados 2 5 minutos el mismo puer- 
to, y de longitud 201 grados 5 minutos de la línea de la de- 
marcación, y de aqui partimos y tornamos del mismo cami- 
no; y este puerto de Borney con la isla de Mazaba se corre 
les nordeste oes sudoeste, y en este camino hay muchas islas, 
y del cabo del nordeste de Borney y Quipit, leste oeste cuar- 
ta nordeste sudueste, y de Borney por Quipit. 

Partimos de Borney, y volvimos por el camino mismo por 
donde venimos , y asi venimos á embocar por entre el cabo 
de la isla de Borney y Poluan , y fuimos al oeste , y fuimos 
á dar en la isla de Quagayan , y asi fuimos por la mesma der- 
rota por ir á buscar la isla de Quipit de la parte del sur ; y 
en este camino , entre Quipit y Quagayan , vimos de la parte 
del sur una isla que se llama Solo, la cual hay en ella muchas 
perlas y muy gruesas, y dicen que el rey de esta isla tiene 
una perla como un huevo; y esta isla está en altura de 6 gra- 
dos ; y asi andando por este camino topamos con tres isletas 
pequeñas, y mas adelante topamos con una isla llamada Jagi- 
ma, y dicen que hay en ella muchas perlas, y esta isla está 
con Solo nordeste sudueste cuarta de leste oeste , y Jaginia 
está en 6 grados y 5 sextos , está enfrente del Cabo de Qui- 



DOCUMENTOS DI MAGALLANES» 223 

pit , entre los dos hay muchas isletas , y es menester allegar- 
se hacia Quipit , y el dicho cabo está en 7 grados y un cuar- 
to , y está con Poluan les sueste oes noroeste. 'mi. 

X)e aqui costeamos la isla de Quipit desta parte del sur , y 
fuimos al leste cuarta del sueste hasta unos isleos , y de longo 
de costa hay muchas poblaciones, y hay en ella mucha cane- 
la muy buena , y mercamos della ; y en esta costa hay mucho 
gengibre , y asi fuimos al les nordeste hasta ver un golfo: des- 
pués fuimos al sueste hasta que vimos una isla grande , y de 
aqui al cabo del leste de la isla de Quipit , y en el cabo de la 
dicha isla hay una muy grande población , la cual coge mu- 
cho oro de un rio muy grande , y este cabo está 191 grados 
y medio del meridiano. 

De Quipit para ir al Maluco partimos y fuimos al sueste, 
viendo una isla llamada Sibuco , y después fuimos al susueste^ 
y vimos otra isla llamada Virano Batolaque, y fuimos por el 
mismo camino hasta el cabo de esta isla, y después vimos otra 
que le dicen Candicar, y fuimos al leste entre las dos hasta 
que fuimos tanto avante della, y alli embocamos entre Can- 
dicar , y otra que llaman Sarangani , y en esta surgimos y 
tomamos un piloto para el Maluco: y estas dos islas están en 
4 grados y dos tercios , y el cabo de Quipit está en 7 grados 
y un cuarto , y el cabo de Sibuco de la parte del sur en 6 
grados, y el cabo de Virano Batolaque en 5 grados, y de 
cabo de Quipit y Candicar se corre nornoroeste susueste , sin 
tocar en ningún cabo. 

De Sarangani partimos y fuimos al sur cuarta del sueste 
hasta en derecho de una isla llamada Sanguin ; y entremedias 
de las dos están muchas isletas, y están de la parte del oestes 
y esta isla está en 3 grados y 2 tercios. 

De Sanguin fuim.os al sur cuarta del sueste hasta una isla 
llamada Sian: enmedio de ellas hay muchos isleos , y esta isla 
está en 3 grados justos. 

De Sian fuimos al sur cuarta del sudueste hasta una isla 
llamada Paginsara ; está en 10 grados y un sexto; y desta 
isla á Sarangani se corre norte sur cuarta del nordeste sudues- 
:^e en vista de todas estas. islas. • 

-'i De* Paginsara fuimt)s al sur cuarta al sueste, hasta que fluí- 
mos enmedio de dos isletas que están una con otra nordeste 
sudueste , y la del nordeste se llama Suar, y la otra se llama 
Mean ; y la una esta en x, grado y 45 minutos , y la otra en 
I grado y medio. ' ,: *; , , 

De Mean fuimos al ■ susueste hasta que fuimos y vimos las 
4slas.de los.Malucos/y^despues fuimos al leste , y embocamos 
entre Mare y Tidori , en la cual surgimos , y allí fuimos muy 



224 -''f^rATIAGES At MALUCO. 

bien recibidos : y hicimos muy buenas paces, y Hicimos casa 
en tierra para contratar con ellos, y asi estuvimos muchos dias 
hasta que cargamos. ' 

Las islas de los Malucos son estas: Terrenate yTidori , y 
Mare, y Motil, y Maquian , y Bachian, y Gilolo, estas son 
todas las que tienen clavo , y algunas nueces moscadas , y aun 
hay otras machas en ellas que xliré sus nombres , y en qué al- 
tura están, y la primera es Terrenate que está de la parte de 
la línea equinoccial. m;;. jm 

Terrenate está en altura de i. grado, :> In íüdü 

" Tidori está en ^o minutos. L'j 

í' Mare está en I ^ minutos, j 

Motil está en la línea. )tíBfíín^<« l'aD oio-jm-v 

Maquian está al sur en 15 minutos. ' -• 'm' ¡n 
t'i- Gayoan está al sur en 20 minutos. 

l'^ Laboan está al sur en 35 minutos. . i- * Y 

íi Bachian está al sur en i grado. >Wfff!fr> Afn>^rn 

^í Lataiata está al sur en i grado y un cuarto. 
-.; liatalata con Terrenate está nornordeste susudueste, y la 
(pie está en la línea equinoccial está de longitud de la misma 
línea T90 grados 30 minutos, y la misma Jsla de Motil con 
Quagayán está norueste sueste , y con Jagimaílas cuales en de- 
recho de la isla de Quipit esta nordeste sudueste cuarta de 
norte sur : empero en estas derrotas no se osa pasar , porque 
dicen que hay muchos bajíos; y asi venimos por el otro camino 
costeando las sobredichas islas. 

De las islas de Maluco partimos sábado á 21 del mes de 
Diciembre del dicho año de i \q,i , y fuimos á la isla de Maré, 
y alii tomamos leña para quemar ,.y ¿el jni&ino dia partimos y 
fuimos al susudueste la vuelta de Motil,. y de. allí fuimos por 
la misma derrotia la vuelta de Maquian; y de alii^ fuimos al 
sudueste corriendo todas estas islas y otras ; las cuales son es- 
tas iQuayoan, Laboan, Bachian, Lataiata, y otras islas pe- 
queñas que quedan de la parte de- noroeste. Agora diré en qué 
altura y longitud están cada una de por sí, y cuáles son que 
tienen clavo y otra especería. La primera de la parte del nor- 
te es Terrenate, que está en un grado de la parte, del norte, 
yTídbre 40 minutos; * y Mate 15 minutos, yMótil en la lí- 
aí^sbiofi B-.io no'3 j&ítu nav^j í;jp acjsl?/ «ob ^b oih^mn^ ¿om 

i' Ue Uxjóntradicción de^esWsítüaciories eíi-iéTbríginal'dé'Ali^ 
«e ha indicado lo conveniente en la nota 5.* de la pág. 8a 'de este 
tomo , después de haber hecho nuevo cotejo de la copia qtie hicimos 
en r79?5 del mísnío original , con la que haibia sacado die¿ aiíois an- 
tes D- vf. B. Muño^z con el mayor ésmese.' Asi 'hay tambica alguoa 
y>triodad eA los nombres propios. ; ;! ' i ■ 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. ^15j 

nea equinoccial , y estas se corren norte sur. üas otras de la 
parte del sur son estas: Maguían está en 20 minutos , Quayoán 
en 40 minutos , y Laboan está en 1 gradó , y Latala-ta ' en i 
grado 715 minutos, y de Bachian á Terrenate se «corre íes- 
nordeste oes sudueste , y de la parte del sueste de todas estas 
islas hay una isla muy grande, y llámase Giiolo; y hay eii ella 
clavo, nías es muy poco, por eso son siete i las qué tienen 
clavo; y las que tienen mucho son estas : Terrenate, y Tido- 
re, yMo[il, yMaquian, y Bachian, que son las cinco princi- 
pales, y alguna dellas tiene nueces y mü^^a. Motil esta en la 
línea , y está en longitud de meridiano 191 grados y -45 mif 
ñutes. ;t¡ ' 

De Latalata fuimos al sudueste cuarta del oeste á dar en 
una isla que se llama Lumutola: está en 1 gradoy 3 cpartps, y 
de la parte del oeste hay otra isla que se llama Sulan , y en 
estas islas hay muchos bajíos, y de aquí tomamos la vuelta 
del sur hacia una isla llamada Buró, y enmedio de estas tres 
hay otra que se llama Tenado : está en 2 grados y medio; 
y Buró está ven/3 grados y medio : y está con Bachian nOrt- 
deste, sudueste , cuarta de norte sur en longitud de 194 gra- 
dos : y de Buró de la parte de leste hay una isla muy grande 
y llámase Ambón, en la cual se hacen muchos paños < de al- 
godón, y en medio de ella y de Buró hay unos isleos , y 
guardaos dellos; por eso es menester costear la isla de Buró d'e 
la parte de leste, y al sur della tomé el sol en 70 grados 24 
minutos , el cual teuia de declinación 22 grados 36 minutos, 
y asi vino á ser su latitud 3 grados i estaba en la parte d,el «ür 
desta isla; y esto fue á los 27 'de Diciembre , y eldia fue 
viernes. . . ' 

A los 28 del dicho nó tomé ^l sol, mas estábamos en pá- 
rage de la dicha isla de Buró y de. Bidia que queda de la par- 
te de leste. .:;'í-i'>.: (■J-i}:, ■'i,; . r .! ■ 

Domingo 29 del dicho tomé el sol en 71 grados y medio, 
tenia de daslinacion 21 grados 21 minutos, y vino á ser nues- 
tro apartamiento 3, grados 51 minutos, y estábamos enM'ére- 
cht) de Ja isla de Ambón. 

A los 30 del dicho tomé -el sol en la^^ltura .del Hi'a pri- 
mero, en. bonanza , y el día fuelunesl • ' ^ ^ ^^ . r 

A los 31 del dicho no tomé el sol ; esiabade la i ski de Am- 
bón obra de doce leguas della les nordeste oes sikdiieste,y eldia 
fue martes. - h ¡ 

A?ío DE 1522. . v.)Jüntra í4i gob 

El primer dia del mes; de Enero del año de 1502 tomé el 
$ol en 73 grados escasos, el cuál tenia de declínacioQ 21 gra- 

TOMO IV, FF 



2 20 VIAGES AX MALUCO. 

dos 54 minutos; el altura de polo vino á ser de 4 grados 45 
minutos. 

A los 2 del dicho tomé el sol en 73 grados y tres cuartos; 
tenia de declinación 21 grados y 3 cuartos , vino á ser nuestro 
apartamiento 5 grados y medio; la derrota fue al sudueste , y 
el día fue Jueves. 

^ Viernes 3 del dicho no tomé el sol , mas la nao hizo el ca- 
mino del susudueste en altura de 6 grados y un cuarto : des- 
pués tomamos la vuelta del noroeste. 

A los 4 del dicho no tomé el sol , mas estaba en 5 grados 
y tres cuartos : el camino fue al noroeste, y el dia sábado. 

Domingo 5 del dicho tomé el sol en 75 grados, y tenia de 
declinación 21 grados y 14 minutos j^ el altura vino á ser agra- 
dos y 14 minutos. 

A los 6 del dicho tomé el sol en 76 grados , y tenia de de- 
clinación 2 1 grados 2 minutos : la altura vino á ser 7 grados 
2L minutos : el dia fue lunes. 

•o; .A los 7 del dicho tomé el' sol en 76 grados y 2 tercios; 
t-enia de declinación 20 grados 50 minutos : vino á ser 7 gra- 
dos y medio , y el camino fue al sudueste , y el dia fue 
martes. 

A los 8 del dicho tomé el sol en 7 7 grados y medio ; tenia 
de declinación 20 grados J7 minutos : vino á ser el altura 8 
grados 7 minutos: el camino fue al sudueste , y el dia fue miér- 
coles, y este dia vimos unas islas que corren leste oeste, y este 
dia embocamos por entre dos dellas , las cuales son estas: la Ma- 
luco y Alicura: en el medio de ellas hay dos pequeñas , las 
cuales dejarás á mano diestra, después de embocado , y son 
habitadas , y. esta boca con Buró se corre nordeste sudueste cuar- 
ta de leste oeste , y estas todas son diez , y se corren leste oeste 
cuarta de nordeste sudueste , y tienen de longitud obra de cin- 
cuenta leguas ,^ las cuales corrimos con mal tiempo de la parte 
del sur , las costeamos y surgimos en la postrera que se llama 
Malua, la cual está en 8 grados y un tercio: las otras se lla- 
man Liaman> Maumana y Cisi , Allquira , Bona , la Maluco, 
Ponon , Bera. Partimos de Malua , y fuimos al sur , y halfa- 
-mos la isla deTimor , y costeamos la costa de leste oeste de la 
parte del norte de la dicha isla, la cual está en altura de 9 gra- 
dos , y la mas cercana tierra de la parte del norte , y esta tier- 
ra habrá diez leguas de camino , y esta costa está con Buró 
nordeste sudueste cuarta de norte sur en longitud de 197 gra- 
dos 45 minutos , y esta iíla de Timor costeamos toda la costa 
de leste oeste , hasta el pueblo de Manvay , y primero llegamos 
al pueblo de la Queru , y de la Queru á Manvay corre la cos- 
ta nordeste sudueste cuarta del norte sur , y aqui tomé el sol 



DOCUMENÍ'OS DE MAGALLANES, ¿27 

á 5 días del mes de Febrero en 86 grados 7 2 tercios , y tenia 
de declinación 12 grados y 44 minutos, con lo cual vino á 
ser el altura 9 grados 24 minutos , y esta isla es muy gran- 
de y muy poblada , y tiene toda la isla sándalo muy bueno, y- 
hay en ella muchas poblaciones. *íií ■ 1 

A los 8 días del mes de Febrero toma el sol «n 87 gradosi- 
y medio , y tenia de declinación 11 grados 42 minutos , con 
lo cual vino á ser nuestro apartamiento 9 grados y un sexto, 
y estamos en la cabeza de la isla de Timor de la parte dd oes- 
te , y desde aqui al cabo de leste corre les nordeste ues su- 
dueste , y el día fue sábado, 

Domingo 9 del dicho tomé el sol en 88 grados y un cuar- 
to , y tenia de declinación' 11 grados y un tercio, vino á ser 
el altura 9 grados 35 minutos , y estábamos en el cabo mas- 
forano de toda la isla , y de alti va huyendo al sudueste y 
al sur. 

A los 10 del dicho tomé el sol en 88 grados y medio ; te- 
nia de declinación 10 grados 58 minutos, y asi vino á ser 9 
grados 28 minutos , y el cabo de toda la isla nos queda al sur, 
y el dia fue lunes. ^ 

A los II del dicho tomé el sol en .88 grados y un cuarto;'; 
tenia de declinación 9 grados y un tercio , vino á ser el aítura 
de polo 9 grados 35 minutos , y estábamos en bonanza, y el 
dia fue martes. 

A los 12 del dicho no tomé él sol ,' mas estábamos en bo- 
nanza en el parage d6Í día pasado, 6 poco ma's,'>y él*<lia fue 
miércoles. . : •.'. \'\- ':■) '\ , ■ 1 '■ 

A los 13 del dicho tomé el sol tn 89 grados y dos tercios; 
tenia de declinación 9 grados 52 minutos: vino a ser el altura 
10 grados 32 minutos, y estábamos en eí parage de doS islas, 
las cuales no sabemos como se llaman , ni si son' habitadas : 
están con Timor con el cabo del oeste , les sueste oes noroeste, 
y de aquí tomamos nuestra derrota para el cabo <i« BUéná- 
Esperanza, y fuimos al oes sudueste. 

A los 14 del dicho tomé el sol en 88 grados y medioV te- 
nia de declinación 9 grados y medio: vino á ser él altura it 
grados justos: la derrota fue al oes- sudueste , el diá fue 
viernes. ■ -• \ r-. • , • I.^ ;■ -. • ^^ - ■-; i * • ,, '. 
• A los 1 5 del dicho tomé «I ' «ol en 87 grados y' üií cuaT^ 
to ; tenia de declinación 9 grados y 8 minutos; el altürd^kriñO 
á ser II grados 5 3 minutos , y la derrota fue al oes sudueste, 
el dia fue sábado. • '-' .' 

A los 16 del dicho tomé el sol en 86 grados y un cuarto; 
tenia de declinación 8 >grad os 46 minutos; nuestro "ápartamien- 



228 V I AGES AL MALUCO. 

to vino á seí 12 grados 31 minutos: el camino fue al oes su- 
dueste , y el día fue domingo. 

A los 17 del dicho tomé el sol en 85 grados y i tercio; 
tenia de declinación 8 grados y 2 quintos ; vino á ser el altura 
13 grados 4 minutos, y el camino fue al oes sudueste , y el 
dia fue lunes, 

A ios 18 del dicho no tomé el sol , mas la nao hizo de ca- 
niino obra d« treinta leguas al oes sudueste , por lo cual estoy 
en 13 grados , 2 tercios , y el dia fue martes. 

A los 19 del dicho no tomé el sol , mas debí de caminar 45 
leguas al oes sudueste, y asi estoy en 14 grados 30 minutos, el 
dia fue .miércoles. 

A ios 20 del dicho no tomé el Sol , mas la nao caminó 40 
leguas al oeste cuarta del sudueste , y asi estoy en 15 grados, 
y el dia fue juev<ís» 

A los 21 del dicho no tomé el sol, y doy le de camino á la 
nao JO leguas al oes sudueste , y asi estaba en 16 grados , y i 
quinto: el día* fue viernes.- 

A los 22 del dicho no tomé el sol , y doyle de camino 50 
leguas al oes "sudueste, y asi estaba en 17 grado» y un cuarto, 
y el dia fue sábado. 

A los 23 del dicho no tomé el sol; y doyle dé camino 35 
leguas, al oes sudueste ,' estaba en altura de 18 grados, el dia 
fue domingo. 

-o-'A los 24, del dicho no totné el sol , mas doyle de camino 
35 l^guaJs al oes sudueste; estoy en altur'a de 18 grados 5 sex- 
tos , y el diá fue lunes. 

*A los ,25 <iel dicho, tomé el sol en 73 grados y 2 tercios; 
tj^iiia: dedeclihacion 5 grados y un tercio; vino á ser nuestra al- 
tura :2 1 grados 40 minutos , y el dia fue martes. 
: ícíA, los; 26 del dicho tomé el sol en 72 grados y un cuarto; 
tenia de; declinación 4 grados 56 minutos ; vino á ser nuestro 
apartattiiento 22 grados y, 2 tercios , y el dia fue miér- 
coles. 

-^|j^ los 27 del dicho tomé el sol en 69 grados y un cuarto; 
^nia de declinación 4 grados 33 minutos; vino á ser el altura 
25 grados 27 minutos, y el dia fue. jueves». 

A 28 del dicho tomé el sol en 68 grados y medio ; tenia 
de;4^c.lÍQacion, 4 grados y un sexto : vino á ser el altura 25 
grados y 2 tercios: el dia fue viernes. 

f '»--■-'-■ ü L/ '.' ■ ' ' • ' '^ ' ,.■ ! 

MARZO DEL AÍÍO DE I522. . 

^ncjiLípfiíner dia del mes deMarzo no tomé el sol^, ma^s la nao 



Documentos de Magallanes. 229 : 

me hizo de camino 30 leguas al oes sudueste en altura 'jaca ó. 
grados y un tercio: el día tue sábado. 

A los 2 del dicho no tomé el sol , mas doyle á la nao de ca- 
mino 44 leguas al sudueste cuarta del oeste en altura de 27 
grados y un tercio , y el día fue domingo. 

A los 3 del dicho tomé el sol en 62 grados y 2 tercios: 
tenia de declinación 3 grados > vino á ?er el altura de 30 gra- 
dos y un tercio ; el dia fue lunes. 

A los 4 del dicho tomé el sol en 61 grados y un cuarto; 
tenia de declinación 2 grados 36 minutos ; vino á ser el altura 
31 grados 21 minutos , y estoy con la isla de Timor les nor- 
deste oes sudueste; y el dia pasado cambiamos la derrota por 
causa que la aguja noresteaba , y tirábanos al sur : la derrota 
fue al oeste cuarta del sudueste, y el dia fue martes. 

A los 5 del dicho no tomé el sol, mas caminamos obra de 
40 leguas al oeste cuarta del sudueste , y doyle al camino al 
oes sudueste, y asi estoy en 32 grados, y el dia fue miercoles.- 

A los 6 del dicho no tomé el sol , mas fuimos al oeste 
cuarta del sudueste-, y yo le doy á la media partida, y el ca-.- 
mino obra de 60 leguas , y asi estoy en altura de 33 grados y- 
un tercio, y el dia fue jueves. 

A los 7 del dicho no tomé el sol , mas fuimos al oes su- 
dueste en altura de 33 grados y 3 quintos : el dia fue viernes. 

A los 8 del dicho no tomé el sol , mas hicimos el camino 
del oes sudueste en altura de 34 grados y un tercio, y la isla 
de Timor me está al esnordeste oes sudueste; y Malaca me es- 
tá nordeste sudueste cuarta de leste oeste de la parte del sur 
della 50 leguas, y este dia cambiamos la derrota , y fuimos al 
oeste , y el dia fue sábado. 

A los 9 del dicho tomé el sol en 54 grados y 3 cuartosj 
tenía de declinación 37 minutos; nuestra altura vino á ser 35 
grardos 52 minutos, y el viento escaseó, y no pudimos ir al' 
oeste, y á la noche amainamos , que nos saltó viento contrario 
y estábamos á la corda sin vela , y el día fue domingo; 

A los 10 del dicho tomé el sol en 54 grados y medio; te- 
nia de declinación 13 minutos: el altura de polo vino á ser 
3J grados 43 minutos , y estábamos todavía amainados, y el 
viento oes noroeste , y el dia fue lunes. 

A los II del dicho no tomé el sol; estuvimos amainados al 
reparo , y el dia fue martes. 

A los 12 del dicho no tomé el sol; estábamos amainados al 
reparo, y el dia fue miércoles. ••! > 

A los 13 del dicho no tomé el sol ; estábamos todavíafa| 
reparo, y esto fue el jueves. . ,-*!;? i . ;.'';•' :ir^iü'?o:i 

A los 14 del dicho no tomé el sol j estábamos al reparo has- 



230 VI AGES AL MALUCO. 

ta medio día, después hicimos vela, y fuimos la vuelta del oes- 
te con muy poco viento y y esto fue el viernes. 

A los 15 dd dicho no tomé el sol , mas andamos á la vela 
todavía al oeste, y este día fue sábado. j. 

A los 16 del dicho tomé el sol en 5 1 grados y medio; tenia 
de declinación 2 grados y 8 minutos ; vino á ser el altura ^6 
grados 38 minutos , y este dia fue domingo, y amainamos 
hasta la noche, y hicimos vela del trinquete , y á la mañana hi* 
cimos vela de la mayor al oeste cuarta del suducste. 

A los 17 del dicho no tomé el soil, mas fuimos al oeste 
cuarta del sudueste obra de 30 leguas hasta el martes ai medio 
dia -, y esto fue lunes. 

A los 18 del dicho tomé el sol en 49 grados y medio ; te- 
nia de declinación 2 grados 5 5 minutos ; el altura vino á ser 
37 grados 35 minutos , y el día fue martes ; y tomando el sol 
vimos una isla muy a Ita , y fuimos á ella para surgir , y no 
podimos tomarla , y amainam.os y estuvimos al reparo hasta la 
mañana, y el v/ento fue oeste, y hicimos otro bordo déla 
vuelta del norte con los papahígos j y esto fue á los 19 del di- 
cho , y no podimos tomar el sol : estábamos con la isla leste 
oeste, y ella está en 38 grados de la parte del sur, y parece 
que está deshabitada , y no tiene arboledo ninguno , y boja 
obra de 6 leguas. 

A los 20 del dicho no tomé el sol , mas estábamos con la 
isla leste oeste, y fuimos al noroeste , y á nornoroeste , y al 
norte cuarta del noroeste , y por todo le doy al nornoroeste 
obra de 15 leguas, y en altura de 35 grados y medio ^ y el 
dia fue jueves. 

A los 22 del dicho tome el sol en 50 grados y un cuarto: 
tenia de declinación 4 grados 27 minutos; vino á ser el altura 
36 grados 18 minutos , y el dia adelante amainamos las velas 
hasta la mañana del dicho dia del sábado, y esté dia hicimos 
vela y fuimos al noroeste. 

: í|4 A los 23 del dicho tomé el sol en 49 grados y un cuarto; 
tenia de declinación 4 grados 5 1 minutos ; vino á ser el altura 
36 grados 39 minutos, y el camino fue al oeste obra de 12 le- 
guas,. y estaba del cabo de Buena-Esperanza 548 leguas , y el 

dia fue domingo. ' 

A los 24 del dicho no tomé el sol, mas el cammo fue al 
oeste cuarta del sudueste obra de 20 leguas, y el dia fue lunes. 
; A los 25 del dicho tomé el sol en 48 grados , tenia de de- 
clinación cinco grados y tres quintos: vino á ser el altura 37 
grados y dos quintos , mas la aguja nos noresteava y las aguas 
nos tiran hacia el sur, y la derrota fue al oeste: estábamos-en 
altura del dia primero , y el. dia fue martes. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 231 

r-"'' A los 26 del dicho tomé el sol en 47 grados y dos ár- 
elos, tenia de declinación 5 grados 59 minutos: vino á ser el 
altura 36 grados 22 minutos y el camino al oeste, y el día fue 
miércoles. 

A los 27 del dicho no tomé el sol, mas doy de camino 30 
leguas al oeste cuarta del noroeste , y asi estoy en altura de 2^ 
grados, y el dia fue jueves. 

A los 28 del dicho no tomé el sol , mas doyle de cami- 
no 35 leguas al oeste cuarta del noroeste en altura de 35 gra- 
dos y dos tercios , y el dia fue viernes. 

A ios 29 del dicho no tomé el sol , mas estuvimos al re- 
paro corriendo la vuelta del sur, y esto fue al derredor de I^ 
primera guardia hasta otro día, que fue el sábado, todo el dia 
hasta el domingo á mediodía^ 

A los 30 del dicho no tomé el sol , mas al mediodía hici- 
mos vela y fuimos al oes sudueste , y los vientos fueron oes- 
tes , y el dia fue domingo. 

A los 31 del dicho no tomamos el sol , mas doyle de ca- 
mino obra de 20 leguas al oeste cuarta del sudueste, y el vien- 
to fue nornoroeste, mas doyle el camino al oeste, y el dia 
fue lunes. 

ABRIL DEL AÍÍO DE 1 5 22. 

A I.® día del mes de Abril no tomé el sol, mas el cami- 
no fue al oeste en altura de 35 grados y medio, lejos del cabo 
de Buena- Esperanza 400 leguas, y el día fue martes. 

A los 2 del dicho tomé el sol en 44 grados , tenia de de- 
clinación 8 grados y tres quintos , vino á ser el altura 37 gra- 
dos 4 minutos, y el camino fue al sudueste, y el dia fue 
miércoles. Y este dia amainamos y estuvimos al reparo con 
viento al oeste. 

A los 3 del dicho tomé el sol en 43 grados y medio , te-* 
nía de declinación 8 grados 58 minutos, vino á ser el altura 
37 grados y 32 minutos: estábamos amainados desde el día 
delantero, y nos hicimos á la vela, y el dia fue jueves, * 

A los 4 del dicho no tomé el sol , mas yo le doy de cami- 
no 18 leguas al estoy en altura 37 grados dos quin- 
tos, y el camino fue al oeste, y el dia fue viernes. 

A los 5 del dicho no tomé el sol, mas el camino fue al 
oeste y al oes sudueste y al sudueste , y yo le doy el cami- 
no todo al oes sudueste en altura de 38 grados y un sexto, y 
el dia fue sábado. 
' A los 6 del dicho tomé el sol en 41 grados, tenía de declí^- 
nación lo grados 2 minutos, vino á ser el altura 38 grados 5 R 



232 VIAGES AL MALUCO. 

minutos , y la derrota fue al oeste , y estoy del cabo de Buena 
Esperanza 34.5 leguas, y el dia fue domingo. 

A los 7 del dicho tomé el sol en 39 grados y un tercio , te- 
nia de declinación 10 grados 22 minutos, vino á ser el altura 
de Polo 40 grados 18 >minutos: el camino fue al oes sudüeste, 
y el dicho dia amainamos y estuvimos al reparo hasta otro 
dia, y este dia fue lunes. 

A los 8 dA dicho no tomé el sol, mas estuvvimos al reparo, 
y la nao no> corria á les nordeste de camino hasta 8 leguas , y 
el dia fuj martes. 

A los 9 dd. dicho no tomé el sol, mas estuvimos al reparo, 
y la nao corria al leste , y el dia fue miércoles, 
r/. A los 10 del dicho no tomé el sol, mas estuvimos aljrepa- 
ro como ei dia pasado , y la nao corria á les nordeste , y este 
dia hicimos vela con los papahígos y fuimos al oes noroeste, y 
el dia fue jueves. 

A los T I del dicho no tomé el .sol , mas el camino fue al 
oeste., y esto fue la noche pasada hasta^gora obra de 18 le- 
guas, y el dia fue viernes. 

A los 1 2 del dicho tomé el sol en 38 grados y un cuarto, 
tenia de declinación 12 grados 7 minutos: el altura vino á ser 
39 grados 38 minutos, el camino fue al oeste, y la nao me 
hizo al oeste cuarta del sudüeste, y el dia fue sábado. 

A los 13 del dicho tomé el sol en 37 grades y medio, te- 
nia de declinación 12 grados 2.7. minutos., vino, á ser el altu- 
ra: 40: grados 3^ minutos, y estaba del cabo de Buena Espe- 
ranza 260 leguas , en el parage del cabo norte sur^ y el dia 
domingo. 

A los 14 del, dicho, nO tomé el sol, mas la nao me hizo el 
camino al oeste cuarta del sudüeste ,y y la. derrota fue al oeste 
en altura de 40 grados y medio, y el dia fue lunes. , 

A los 15 del dicho tomé el sol en 36 grados y .medio, te- 
nia de declinación 13 grados 6 minutos, vino á ser el altura 40 
grados 2 quintos, y el dia fue martes. 

A los 16 del dicho no tomé el sol, estuvimos .al reparo 
desde el dia pasado, y el viento era oeste , y íbamos la -vuelta 
del ngrte con mucho mar y viento, el dia fue miércoles, y es- 
tuvimos hasta los 21 del dicho, 

A los 21 del dicho no tomé el sol, mas estuvimos á la vela 
con gran viento al sudüeste é Íbamos al nornoroeste, é hici- 
mos por ^íste .cíimino obra de, 3 5 leguas en altura de 39 grados 
y un tercio , y el dia fue lunes. 

A los 22 del dicho no tomé el sol , mas el camino que me 
hixo la áao fue al noroeste cuarta dei.-iiorte obra de 20 leguas: 
ewaba en altura de 38 grados y medio, y el dia fue martes. 



DOCÜMENTOTS DE MAGALLANES. 2jy. 

. ■ A los 13 del dicho no tomé el sol, mas el camino fue al' 
noroeste y al nornoroestCry al norte, empero todo el camino 
le doy al nornoroeste obra de 20 leguas en altura de 37 gra- 
dos y medio , y el día fue miércoles. 

A los 24 del dicho tomé el sol en 1,6 grados y tercio, te- 
nia de declinación 1 5 grados 5 2 minutos , vino á ser el altura 
36 grados 52 minutos, y porque amainamos estuvimos al re-í 
paro: me tiraron las aguas al nordeste, y el dia fue jueves, v 

A los 25 del dicho no tomé el sol, mas este dia estuve aL 
reparo, y las aguas me tiraron al nordeste, y le doy de ca- 
mino 8 leguas , y el dicho dia hicimos vela la vuelta del noro- 
este, y el dia fue viernes. 

A los 26 del dicho no tomé el sol, mas fuimos al naroesfe 15 
leguas hasta la mañana, y el mismo dia fuimos al oes noroeste, 
y esto fue el sábado hasta la noche. ' .' ^ 

A los 27 del dicho no tomé el sol , el camino fue al 
oeste, obra de 15 leguas, y el mismo^dia desde la mañana has-, 
ta la noche hicimos doce leguas al oeste cuarta* del noroeste , y 
el dia file domingo. .. . , . , :;Í:í 

A los 28 del dicho tomé el sol en 36 grados, tenia.de de-^ 
clinacion 17 grados 00 minutos, vino á ser el altura 37 gra- 
dos escasos, y estaba del cabo de Buena Esperanza 175 leguas, 
y el día fue lunes. -.'Ij .r-^j 

A los 29 del dicho tomé el sol en 36 grados, tenia de 'de^ 
clinacion 17 grados 17. minutos, vino á ser el altura 36 grados 
43 minutos : estaba del cabo 142 leguas , y la derrota fue al 
oeste cuarta del noroeste; en este camino voy largp del cabo 
8 leguas, y el dia fue martes. - : t . - - ' i.' lí 

A los 30 del dicho tomé el sol en 36 grados,- tenia de-: de*? 
clinacion 17 grados 33 minutos, vino á ser el altura; 36'grarí 
dos 27 minutos, la derrota fue al ueste. cuarta. del noroeste, y 
el dia fue mercóles. ¡ .' 

MES DE MAYO DE 1522. PJT/í!^ 

El primer dia de Mayo no tomé el sol, ma$ da 4errota 
fue al oeste cuarta del noroeste obra de 25-leguasri j^/el día 
fiíe jueves. . . " . ; . . ;; , ! ! r ;ij 

A los 2 del dicho no tomé el "sol, irt as le lie 'dado.de' ca- 
mino 25 leguas al oeste cuarta d^el sudueste, y estoy en altura 
de 36 grados y un tercio, y el cabo me está al oes noroeste 
lejos de mi 57 leguas; y el dia fue viernes^ . < . ■ > 

A los 3 del dicho no tomé el sol, y á la noche estuvimos 
al reparo hasta que amaneció, después hicimos vela; y 'fuimos 
al oes noroeste, y me está él cabo, ai noroeste > lejos í del 50 

TOMO IV. GG 



234 VIAGES AL MALUCO. 

leguas, y estoy en 36 grados y medio, y el día fue sábado. 
A los 4 del dicho no tomé el sol , mas la derrota fue al 
noroeste cuarta del oeste , y estoy en altura de 36 grados y 
medio, y el cabo me está al noroeste, y paso largo del 2g le- 
guas, y el dia fue domingo. 

A los 5 del dicho tomé el sol en 35 grados y un cuarto, 
tenia de declinación 18 grados 49 minutos, vino á ser el altu- 
ra 35 grados 49 minutos: la derrota fue al noroeste cuarta 
del oeste , y me está el cabo noroeste sueste , y el dia fue 
lunes. 

A los 6 del dicho no tomé el sol , mas íbamos al oesno- 
roeste y estoy en altura de 3 5 grados y medio , y le doy de 
camino 20 leguas , y el dia fue martes. 

A las 7 del dicho tomé el sol en 36 grados y 3 cuartos, 
tenia de declinación 19 grados 17 minutos: vino á ser el al- 
tura 33 grados 58 minutos: la derrota fue al noroeste, el cabo 
me está al leste lejos de mi 57 leguas. 

A los 8 del dicho no tomé el sol , mas según el camino que 
hicimos pensábamos estar adelante del cabo , y este dia vimos 
la tierra, y la costa corre nordeste sudueste cuarta de leste 
oeste, y asi vimos que estábamos á tras del cabo obra de 160 
leguas en derecho del rio del Infante , largo del 8 leguas , y 
este dia estuvimos al reparo con vientos oeste oesnoroeste , y 
el dia fue jueves. 

A los 9 del dicho no tomé el sol , mas tomamos la tierra 
y surgimos , y la costa era muy brava , y asi estuvimos hasta 
otro dia , y el viento nos saltó al oes sudueste , y por medio 
hicimos vela , y fuimos de luengo de costa por hallar algún 
puerto para surgir y tomar refresco para la gente, que esta- 
ban los mas dolientes , el cual no hallamos , tomamos la vuel- 
ta de la mar por estar en nuestra libertad , y vimos de luengo 
de costa muchos humos, y la costa era muy pelosa sin arbo- 
ledo ninguno, y esta costa corre nordeste sudueste: está en 
altura de 33 grados, y el día fue sábado á los 10 del dicho 
mes. 

A los II del dicho tomé el sol en 37 grados, y tenia de 
declinación 20 grados 9 minutos, el altura vino á ser 32 gra- 
dos 51 minutos , estábamos á la mar obra de 10 leguas en de- 
recho del rio del Infante 6 mas adelante, y este dia estubi- 
mos al reparo, y el dia fue domingo. 

A los 12 del dicho no tomé el sol, mas estábamos al mes- 

mo parage del dia primero ; después hicimos vela con viento 

sur sudueste tomando un bordo y otro, y asi salimos á la mar, 

y el dia fue lunes. 

- A^ los 13 del dicho tomé el sol en 35 grados y medio, te- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 2J^ 

nía de declinación 20 grados 32 minutos, vino á ser el altura 
33 grados 58 minutos, estábamos en vista de tierra en derecha 
del rio de la Laguna , norte sur con el viento les nordeste , íba- 
mos al oes sudueste, y el dia fue martes. 

A los 14 del dicho tomé el sol en 32 grados y tres cuar- 
tos , tenia de declinación 20 grados 43 minutos , vino á ser el 
altura ;^6 grados y 32 minutos, y la derrota fue al oes su-^ 
dueste, y estoy con el cabo de las Agujas leste oeste quarta del 
noroesre sueste, largo del 7 leguas á la mar; y el dia fue 
miércoles. 

A los 15 del dicho tomé el sol en 33 grados y medio, tenia 
de declinación 20 grados ^5 minutos, vino á ser el altura 35 
grados 3^ minutos, estábamos con el cabo de las Agujas norte sur 
cuarta del nordeste sudueste , y en esta costa hay muchas cor- 
rientes que el hombre no les halla abrigo ninguno, sino lo que 
el altura le da , y la derrota fue al oes noroeste, y estamos 
otra vez en el parage del cabo de las Agujas, y ,este ,dl^ .^^^ 
Jueves. •' hb''fi ?a ^. 

A los 16 del dicho tomé el sol en 33 grados y" un '.cuarto, 
tenia de declinación 21 grados 6 minutos, vino á ser el al- 
tura 3 5 grados 39 minutos , y estamos con el cabo de Bue- 
na Esperanza les sueste ues noroeste largo del 20 leguas; y 
este dia quebramos el mastel y verga del trinquete, y estu- 
vimos todo el dia al reparo, y el viento fue oeste , y -ei dia 
fue viernes. 

A los 17 del dicho tomé el sol en 33 grados y dos tercios, 
tenia de declinación 21 grados 17 minutos , vino á ser el al- 
tura 35 grados 3 minutos, y estamos con el cabo les sueste 
oes noroeste lejos del diez leguas , y el dia fue «abado. 

A los 18 del dicho tomé el sol en ^t, grados y medio jte^ 
nía de declinación 21 grados 27 minutos , vino á ser el altura 
35 grados 3 minutos: estábamos del cabo 8 kguas, el camino 
fue al oes sudueste y al susudueste con miitcho viento, y no 
pudimos andar adelante que el agua corría mucho al les noS'- 
deste , y el dia fue domingo. 

A los 19 del dicho no tomé el sol , oías estaba con el cabo 
les nordeste oes sudueste, lejos del 20 leguas, y el dia fue 
lunes. 

A los 20 del dicho tonfié ^1 Sol 6*134 grados 50 minutos, te- 
nia de declinación 21 grados 46 minutos, vino á ser el altura 
2} grados 24 minutos , y estoy con el cabo noroeste sueste 
cuarta de leste oeste, lejos de tierra 15 ileguas, y el dia fue 
martes. 

A los 2 1 del dicho no tome'el sol , mas estamos al reparo , y 
el viento era nornoíoeste oes noroesteáis! que la mar y aguas 



236 VIAGES AL MALUCO. 

nos hicieron al sur sudueste obra de 5 leguas , y el día fue 
miércoles. 

A los 22 del dicho tomé el sol en 36 grados, tenia de de- 
clinación 22 grados 3 minutos , vino á ser el altura 31 grados 
57 minutos, y estoy con el cabo noroeste sueste cuarta de les- 
te oeste , y lejos del 70 leguas, y la derrota fue al noroeste, y 
el día fue jueves. 

A los 23 del dicho no tomé el sol, mas yo le doy 35 le- 
guas de camino, en altura de 30 grados y tres quintos, y el 
camino fue al noroeste, y estoy con montes deBilia, leste 
oeste cuartade nordeste sudueste, y lejos del 45 leguas, y el 
dia fue viernes. , 

A los 24 del dicho tomé el sol en 39 grados y medio, te- 
nia de declinación 22 grados 19 minutos: vino á ser el altura 
28 -grados 1,1 minutos, y estoy con el cabo noroeste sueste, 
lejos del 157 leguas , y la derrota fue al noroeste, y el dia fue 
sábado. 

A los 25 del dicho tomé el sol en 41 grados y medio , te- 
nia de declinación 22 grados 27 minutos: vino á ser el altura 
26 grados y 3 minutos : ' estaba con el cabo noroeste sueste le* 
jos del 200 leguas: el camino al noroeste cuarta del norte, y el 
día fue domingo. 

Mir A los 26 del dicho tomé el sol en 44 grados y medio: 
téniá de declinación 22 grados 34 minutos: vino á ser el altu- 
ra 22 grados 56 minutos, y estoy con el cabo noroeste sueste: 
la derrota fue al noroeste , y el dia fue lunes. 

A los 27 del dicho no tomé el sol, mas la nao me hizo el 
camino al noroeste 50 leguas , y el dia fue martes. 

A los 28 del dicho no tomé el sol, mas la nao me hizo de 
camino al noroeste 5 5 leguas, y esto en altura de 18 grados y 
medio , y el dia fue miércoles. 

A los 29 del dicho no tomé el sol, mas la nao me hizo de 
camino 45 leguas al noroeste cuarta del norte: estoy en altura 
de 16 grados y un tercio, y el dia fue jueves. 

A los 30 del dicho no tomé el sol, mas la nao me hizo de 
camino 45 leguas al noroeste: estoy en altura de 14 grados y 
un tercio, y el día fue viernes. " 

A los 31 del dicho no tomé el sol, mas la nao me hizo de 
camino al noroeste 45 leguas: estamos en altura de 12 grados y 
medio , y el dia fue sábado. úa 

MES DE JUNIO DE 1 5 22. 

A primero dia del mes de Junio no tomé el sol , mas la nao 
me hizo de camino al noroeste 40 leguas , y estoy en altura 



DOCUMENTOS DE MAGALLAKES. 237 

de Ib grados' y tres cuartos, y el día fue domingo. 

A los 2 del dicho tomé el sol en 57 grados y medio, te- 
nia de declinación 23 grados 12 minutos : vino á ser el altura 
9 grados 18 minutos, y el dia fue lunes, 

A los 3 del dicho tomé el sol en 58 grados y tres cuartos, 
tenia de declinación 23 grados 16 minutos: vino á ser el altu^ 
ra 8 grados menos un minuto, y el dia fue martes. 

A los 4 del dicho tomé el sol en 61 grados, tenia de decli- 
nación 2^ grados y un tercio: vino k ser el altura 5 grados y 
dos tercios, y la derrota fue al^ noroeste, y el dia fue miér- 
coles. 

A los 5 del dicho tomé el sol en 62 grados y un tercio: 
tenia de declinación 23 grados 23 minutos: vino á ser el altu- 
ra 4 grados 17 minutos: estaba con el cabo de las Palmas 
norte sur cuarta del noroeste sueste , lejos del 145 leguas, la 
derrota fue al noroeste , y el dia fue jueves. 

A los 6 del dicho tomé el sol en 64 grados y un tercio : te- 
nia de declinación 23 grados 26 minutos: vino á ser el altura 2 
grados 14 minutos , y la derrota fue al noroeste cuarta del nor- 
te, y la nao me hizo el camino de nornoroeste , y estoy con 
el cabo de las Palmas norte sur cuarta de noroeste sueste , y el 
dia fue viernes, 

A los 7 del dicho tomé el sol en 65 grados y medio: tenia 
de declinación 23 grados 28 minutos: vino á ser el altura un 
grado y dos minutos: la derrota fue al noroeste cuarta del .nor- 
te , y el cabo de las Palmas me está al noroeste 80 leguas del, 
y el dia fue sábado. 

A los 8 del dicho tomé el sol en 67 grados y un cuarto¡: te- 
nia de declinación 23 grados 29 minutos : vino á ser el altura 
44 minutos de la parte del norte de la equinocial , y la der- 
rota fue al noroeste cuarta del norte , y estoy con el cabo de 
-las Palmas norte sur cuarta del nordeste sudueste, y lejos del 
60 leguas, y el dia fue domingo. 

A los 9 del dicho tomé el sol en 68 grados y tres cuartos: 
tenia de declinación 23 grados 31 minutos: vino á ser el altu- 
ra 2 grados 15 minutos, y estoy con el cabo de las Palmas 
nordeste sudueste, y lejos del 43 leguas, y con Sierra Leona 
noroeste sueste^ y el día fue, lunes. 

A los 10 del dicho tomé el sol en 69 grados y tres cuar- 
tos: tenia de declinación 23 grados 32 minutos: vino á ser el 
altura 3 grados 17 minutos: estaba con el cabo de las Palmas 
leste oeste cuarta de nordeste sudueste: la derrota fue desde 
vísperas aquí al noroeste, y el dia fue martes. 

A los II del dichona to<né,el.sal , pa^ el camino fue al 



238 VIAGES AL MALUCO. 

noroeste 30 leguas, y estaba en 4 grados y medio de altitud, 
y el día ñie miércoles. 

A los 12 del dicho no tomé el sol, mas el camino fue al 
noroeste cuarta del oeste 2) leguas, y estoy en altura de 5 gra- 
dos y medio, el día fue jueves, y la noche fuimos al oes no- 
roeste y el dia venidero al noroeste. 

A los 13 del dicho no tomé el sol, mas por la mañana fui- 
mos al noroeste hasta la noche y otro dia, y yo le doy de ca- 
mino al noroeste porque el agua corria al oeste, y estoy en 7 
grados y dos tercios, y el dia fue viernes. 

A los 14 del dicho tomé el sol en 76 grados: tenia de de- 
clinación 23 grados 32 minutos: vino á ser el altura nueve 
grados 32 minutos-, y este dia á la tarde me hacia en tierra, 
y sondando no hallamos fondo, mas creo quel agua nos tira al 
oeste , empero hice conta de estar con los bajíos del rio Grande, 
y esto fue el sábado. 

A los 15 del dicho tomé el sol en 76 grados y 15 minutos: 
tenia de declinación 23 grados 31 minutos: vino á ser el al- 
tura 9 grados 46 minutos, y estoy con los bajos les nordeste 
oes sudueste, y soíidaWios á la noche y hallé 23 brazas, y ansí 
anduvimos toda la noche sondando hasta la mañana, y á la 
mañana eramos á la mar dellos, y el dia fue domingo. 

A los [6 del dicho no tomé el sol, mas el camino fue al 
noroeste obra de 12 leguas, y el fondo fue 10 yi2 y 15 bra- 
zas, y los bajíos corren noroeste sueste, y este 'dia nos parecía 
que mesemos al cabo dellos y de la isla; mas las cartas no las 
hacen asi como ellas están, y es menester que los que van por 
aqui miren como van, y este dia fue lunes, y estoy en 10 gra- 
dos y un cuarto. 

A los 17 del dicho tomé el sol en 77 grados y un tercio: 
tenia de declinación 23 grados 27 minutos : vino á ser el altu- 
ra 10 grados 47 minutos: el camino al noroeste y al oes nor- 
oeste, y las aguas nos tiran hacia el rio Grande en 10 brazas, 
7 9 7^74 brazas : después fuimos creciendo todavía, y el 
<lia fue martes. 

A ios 18 del dicho no tomamos el sol, mas estamos en 11 
.'grados, y estamos con una baja leste oeste, y estuvimos sur- 
gidos de leste della : después hicimos vela ^ y fuimos al sur, y 
este dia fue miércoles. 

A los 19 del dicho tomé el sol en 77 grados: tenia de de- 
clinación 23 grados 23 minutos: vino á ser el altura 10 grados 
^23 minutos , y este dia bordeando un bordo y otro, y el viento 
fue susueste y susudueste, y el fondo 12 brazas hasta 6, ere- 
'ciendo-y menguando, y-^l dia fue jueves. 



DOCUMENTOS DE MAGAtLANES. 239 

A los 20 del dicho tomé el sol en 77 grados y un tercio: 
tenia de declinación 23 grados y un tercio: vino á ser el altu- 
ra 10 grados 4 minutos, el dia fue viernes, 

A los 21 del dicho no tomé el sol, mas yo me hallo en la 
baja del cabo Rojo, y allí surgimos hasta las vísperas en fon- 
do de 8 brazas , y el dia fue sábado. 

A los 22 del dicho tomé el sol en 77 grados y tres cuartos: 
tenia de declinación 23 grados y un quinto: vino á ser el al- 
tura logrados 57 minutos, y me hallo 8 leguas de la parte 
del sur de cabo Rojo, y esta noche surgimos, y el dia fue do- 
mingo. 

A los 23 del dichona tomé el sol, mas el camino fue al 
oes sudueste y al oeste, y me hizo la nao 6 leguas de camino 
al sudueste, y el día fue lunes. - 

A los 24 del dicho tomé el sol en 78 grados : tenia de de- 
clinación 23 grados 3 minutos: vino á ser el altura 11 grados 3 
minutos, y el camino fue al oeste y al noroeste, mas el agua 
me tiró al oes sudueste obra de 7 leguas, y el dia fue martes, 
y sondé y hallé 80 brazas, 

A los 25 del dicho no torhé el sol, mas la derrota fue al 
noroeste cuarta del oeste, y la nao me hizo de camino 8 leguas, 
y estoy con el cabo Rojo leste oeste largo 23 leguas en altura 
de II grados y un tercio, y el día fue miércoles. 

A ios 26 del dicho tomé el sol en 79 grados, y tenia de 
declinación 22 grados 53 minutos: vino á ser el altura 11 gra- 
dos 53 minutos, y estoy con cabo Rojo norte sur cuarta del 
nordeste sudueste, y con la isla de Santiago noroeste sueste 
cuarta de leste oeste , y el dia fue jueves. 

A los 27 del dicho tomé el sol en 79 grados y un cuarto: 
tenía de declinación 22 grados cuatro quintos : vino á ser el al- 
tura 12 grados 3 minutos, y esto en derecho del rio de Casa 
Mansa ; y el camino fue al noroeste y al nornoroeste y al nor- 
te; mas las aguas me tiran la vuelta del leste, y este dia son- 
dé y hallé 30 brazas, y estamos en bonanzas, y el dia fue 
viernes, 

A los 28 del dicho tomé el sol en 80 grados í tenia de de- 
Ciinadon 22 grados 41 minutos: vino á ser el altura 12 gra- 
dos 41 minutos , y estoy con cabo Verde norte sur cuarta de 
noroeste sueste, y el camino fue al norte y al nordeste y al 
nornoroeste , y este dia fue sábado. 

A los 29 oel dicho tomé el sol en 80 grados : tenia de de- 
clinación 22 grados 35 minutos: vino á ser el altura 12 gra- 
dos 35 minutos, y el camino fue al oeste cuarta del noroeste,, 
mas las aguas nos tiraron al oeste, obra de 8 leguas, y estoy 
■del rio de Gambia 20 leguas y y el dia fue domingo. 



240 VIAGES AL MALUCO. 

A los 30 del dicho no tomé el sol mas hicimos el camino 
del nornoroeste 10 leguas, y estoy con cabo Verde norte sur 
cuarta de noroeste sueste, largo del 25 leguas , y el dia fue 
lunes.'*^í¿^ ■ 

MES DE JULIO DEL AÑO DE I 52 2. 

El primer dia del mes de Julio no tomé el sol, mas hici- 
mos el camino al nornordeste 10 leguas, y el cabo me está al 
noroeste cuarta del norte, y estoy del cabo 12 leguas, y la 
mas cercana tierra me está 7 leguas; y este dia Uaniamos la gen- 
te para que diesen sus pareceres para ir á las islas de cabo Ver- 
de, ó en tierra tirme,por tomar mantenimientos, y asi delibe- 
ramos de ir á las islas , y tomanios por mas votos , y el dia fue 
martes. ~ 

A los 2 del dicho no tomé el sol, mas hicimos el camino 
del noroeste, y del oes noroeste, obra de 23 leguas, y estoy 
en altura de 14 grados y medio, y e^toy largo del cabo 12 
leguas , y estoy con él leste oeste cuarta del noroeste sueste ; y 
el dia fue miércoles. 

A los 3 del dicho tomé el sol eri 82 grados y dos teícios, 
tenia de declinación 22 grados 4 minutos: vino á ser el altu- 
ra 14 grados 44 minutos, y el camina fue al oes noroeste has- 
ta el norte, por lo cual hago que todo el camino fue al oes*- 
noroeste, y estoy del cabo 24 leguas leste oeste con él; y el 
dia fue jueves. . . 

A lo^ 4 del dicho tomé el -sol en 82 grados y dos tercios^ 
tenia dé declinación 21 grados 55 minutos:- vino á ser el altu- 
ra 14 grados 35 minutos, y el viento fue noroeste, y fuimos 
un bordo y otro; y el dia fue viernes. 

A los 5 del dicho tomé el sol en 83 grados: tenia de de- 
clinación 21 grados 47 minutos: vino á ser el altura 14 gra- 
dos 47 minutos; y estoy 28 leguas de la isla de Mayo , y estoy 
con ella leste oeste cuarta del noroeste sueste, y el cabo Ver- 
de me está leste oeste cuarta de noroeste sueste; y el dia fue 
sábado. 

A los 6 del dicho tomé el sol en 83 grados y un cuarto, 
tenia de declinación 21 grados 37 minutos: vino á ser.el al- 
tura 14 grados 52 minutos , y estoy 20 leguas de la islande 
^^70, y estoy con ella leste oeste cuarta del. noroeste sueste; 
y á la noche hicimos un bordo y otro , y á la mañana hici- 
mos otro la vuelta del oeste cuarta del sudueste, y el dia fue 
domingo. , 

A los 7 del dicho no tomé el sol, mas el camino fue al 
oeste cuarta del sudueste, y al oeste cuarta del noroeste, y 
doy le el camino al oeste, obra de 12 leguas: después mandé 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 24I 

que fuésemos al oeste cuarta del noroeste, 7 asi estoy en al- 
tura del día pasado ; y el dia fue lunes. 

A los 8 del dicho tomé el sol en 83 grados y medio: tenía 
de declinación 21 grados 17 minutos: vino á ser el altura 14 
grados 47 minutos, y estoy con la isla de Santiago noroeste 
sueste, y el día fue martes. 

A los 9 del dicho no tomé. el sol , y surgimos en el puerto del 
río Grande, y nos recibieron muy bien, y nos dieron mante-r 
nimientos cuantos quisimos ; y este dia fue miércoles , y este 
dia tienen ellos por jueves ; y así creo que nosotros íbamos er- 
rados en un dia, y estuvimos hasta domingo en la noche, y 
hicímonos á la vela por miedo del mal tiempo y travesía del 
puerto, y á la mañana enviamos el batel en tierra para tomar 
mas arroz que teníamos necesidad , y nos estuvimos volteando 
de un bordo y otro, hasta que vino. 

A los 14 lunes enviamos el batel en tierra por mas ar- 
roz, y él vino á medio dia, y torno por mas, y nos, espe- 
rando hasta la noche,, y él no venia,. y nos esperamos hasta 
otro dia, y él nunca vino; entonces fuimos hasta cerca del 
puerto por ver qué era esto, y vino, una barca y dijo que nos 
rindiésemos, y nos querían enviar con la nao que venia de las 
Indias, y que meterían de su gente en nuestra nao ; y que asi 
lo habían ordenado los señores. Nosotros requerimos que nos 
enviasen nuestra gente y batel , y ellos dijeron que trairian la 
respuesta de los señores, y nos dijimos: que. tomaríamos otro 
bordo y esperaríamos, y así hicimos otro bordo , y hicimos 
vela con todas las velas, y fuímonos con 22 hombres dolien- 
tes y sanos; y esto fue el martes á 15 del mes de Julio. A los 
.14 tomé el sol, y está este pueblo en 15 grados y 10 minutos. 
, A los 16. d^l dicho tomé el sol en 84 grados y medio: te- 
nía de declinación 19 grados 44 minutos: vino á ser el altura 
14 grado.s 14 minutos: el camino fue al sur y al susudueste, y 
al sudueste,.y al oeste hastaJa dicha altura, y el día fue miér- 
coles. 

A los 17 del dicho tomé el sol en, 84 grados y tres cuartos: 
tenía de declinación 19 grados 31 minutos: vino á ser el altu- 
ra 14 grados 16 minutos, y el camino fue al oeste, y el dia 
fue jueves. , 

A los 18 del dicho no tomé, el sol, mas me hizo la nao de 
camino 8 leguas al oes noroeste , y estoy en altura de 14 gra- 
dos y medio , y el día fue viernes. 

^ A los 19 del dicho tomé el sol en 86 grados, tenia de de- 
clinación 19 grados y 4 minutos, vino á ser el altura 15 gra- 
dos 4 minutos, y el camino fue al noroeste cuarta del oeste; 
y el día fue sábado. 

TOMO IV. BD 



24 i VI AGES AL MAt-ÜCÓ. 

A los 20 del dicho no tomé el sol, mas la nao me hizo de 
camino 13 leguas hasta la mañana: después hicimos otro bor- 
do al noroeste : estoy en 1 5 grados y un tercio , y el día fue 
domingo. 

Ajos 21 del dicho tomé el sol en 87 grados: tenia de de- 
clinación 18 grados 35 minutos: vino á ser el altura 15 grados 
35 minutos al norte hasta el leste, pongo que fue al lesnordes- 
te hasta la mañana, hicimos obra de 10 leguas de camino: 
después tomamos otro bordo al oes noroeste obra de 4 leguas 
hasta medio dia , y esto fue lunes. 

A los 22 del dicho tomé el sol en 88 grados y un tercio: 
tenia de declinación 18 grados y un tercio: vino á ser el altu- 
ra 16 grados, y el camino fue al noroeste, y el dia fue martes. 

A los 22 del dicho tomé el sol en 90 grados: tenia de de- 
clinación 18 grados 6 minutos: el altura vino á ser 18 grados 
6 minutos: el camino fue al nornoroeste, y el dia fue miér- 
coles. 

A los 24 del dicho tomé el sol en 88 grados y un cuarto: 
tenia de declinación 17 grados 49 minutos: vino á ser el altu- 
ra 19 grados 34 minutos; y la derrota fue al norte cuarta del 
noroeste; y la ida de San Aiiton me está al sueste cuarta del 
sur, y el dia fue jueves, 

A los 25 del dicho tomé el sol en 87 grados y tres cuartos: 
tenia de declinación 17 grados 34 minutos: vinoá ser el altu- 
ra 19 grados 49 minutos , y el dia primero hasta la noche hi- 
cimos el camino al nornoroeste obra de 4 leguas; y de la no- 
che hasta que salió el sol 8 leguas al oes noroeste, y el dia fue 
viernes. 

A los 26 del dicho tomé el sol en 87 grados: tenia de de- 
clinación 17 grados y un cuarto: vino á ser el altura 20 gra- 
dos 15 minutos, y el camino fue al oesnorueste obra de 5 
leguas, y al noroeste 10 leguas; y el dia fue sábado. 

A los 27 del dicho no tomé el sol, mas el camino fue al 
noroeste obra de 5 leguas, y al nornoroeste 11 leguas; por 
lo cual estoy en altura de 21 grados y un sexto, y el dia fue 
domingo. 

A los 28 del dicho toñié el sol en 84 grados y tres cuar- 
tos: tenia de declinación 16 grados 46 minutos, vino á ser el 
altura 22 grados y un minuto: la derrota fue al nornoroeste: 
estaba con Tenerife lesnordeste oessudueste; y el dia fue lunes. 

A los 29 del dicho tomé el sol en 83 grados y tres cuartos: 
tenia de declinación 16 grados 29 minutos: vino á ser el al- 
tura 22 grados y dos tercios, y el camino fue al nornoroeste 
y al noroeste cuarta del norte al fin, que yo le doy el cami- 
no al noroeste cuarta del norte; y el dia fue martes. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 243 

A los 30 del dicho no tomé el sol , mas la nao me hizo 
de camino 25 leguas al nornoroeste, y asi estoy en altura de 
24 grados y un octavo, y el dia fue miércoles. 

A los 3 1 del dicho tomé el sol en 80 grados y un cuarto: 
tenia de declinación 15 grados 50 minutos: vino á ser el altu- 
ra 25 grados 3^ minutos, y el camino fue al norte cuarta del 
noroeste, obra de siete leguas, el demás camino al nornoroes- 
te, y el dia jueves. 

MES DE AGOSTO DE 1 5 22 AÑOS. 

El primer dia del mes de Agosto tomé el sol en 78 grados 
y medio: tenia de declinación 15 grados 38 minutos: vino á 
ser el altura 27 grados 8 minutos: el camino fue al noroeste 
cuarta del norte, y el dia viernes. 

A los 2 del dicho tomé el sol en jy grados y un cuarto: 
tenía de declinación 15 grados 15 minutos: vino á ser el altu- 
ra 28 grados, y el dia fue sábado; y el camino fue al noro- 
este cuarta del norte. 

A los 3 del dicho tomé el sol en 76 grados y medio : tenia de 
declinación 15 grados: vino á ser el altura 28 grados y me- 
dio: el camino al norte cuarta del noroeste, y el dia fue do- 
mingo. 

A los 4 del dicho tomé el sol en 75 grados y medio: tenia 
de declinación 14 grados 43 minutos: vino á ser el altura 29 
grados 13 minutos: el camino fue al noroeste cuarta del nor- 
te; y estoy con el Pico nornordeste y susudueste, y con el 
Fierro leste oeste cuarta áii noroeste sueste; y el dia fue 
lunes. 

A los 5 del dicho tomé el sol en 74 grados y medio: tenia 
de declinación 14 grados 25 minutos: vino á ser el altura 29 
grados 55 minutos, y el camino fue al noroeste; y el dia fue 
martes, *" 

A los 6 del dicho no tom4 él sol , mas hízome de camino 
la nao al nornoroeste 13 leguas, y al norte 5 leguas, por lo 
cual estoy en 31 grados, y el dia fue miércoles., 

A los 7 del dicho tomé el sol en 71 grados y dos tercios: 
tenia de declinación 13 grados 47 minutos: vino á ser el al- 
tura 32 grados 27 minutos: el camino fue al norte y al ñor- 
nordeste, porlocualdoy á todo el camino al norte cuarta del 
nordeste , y estoy con el Fayal y el Pico nordeste sudueste 
cuarta del norte sur ; y el dia fue jueves. 

A los 8 del dicho tomé el sol en 70 grados y medio : tenia 
de declinación 13 grados 27 minutos: vino á ser el altura 32 
gXAd os 5 7 minutos ; el camino fue al noroeste basta la maña- 



{244 VI AGES AL MALUCO. 

na: después tomamos otro bordo al leste cuarta del nordeste, 
-y el día fue viernes. 

A los 9 del dicho tomé el sol en 70 grados: tenia de de- 
clinación 13 grados 8 minutos: vino á ser el altura 33 grados 
8 minutos: el camino fue al nordeste, y al nordeste cuarta del 
leste , y al lesnordeste , y al leste cuarta del nordeste , y al 
leste cuarta del sueste , y hicimos de camino obra de 8 leguas: 
después hicimos otro bordo y fuimos al noroeste, y el día fue 
sábado. 

A los 10 del dicho no tomé el sol, mas fuimos al noroeste, 
y al nornoroeste , y al norte y al nornordeste ; por lo cual 
pongo todo el camino al nornoroeste en altura de ^3 gi'ados y 
tres cuartos, y el dia fue domingo. 

A los II del dicho tomé el sol en 67 grados y dos tercios: 
tenia de declinación 12 grados 29 minutos: vino á ser el altu- 
ra 34 grados 40 minutos: el camino fue al nornordeste, y lo 
mas al norte cuarta del nordeste, y al norte; por lo cual le 
doy por todo el camino al norte cuarta del nordeste , y el dia 
fue lunes. 

A los ií2 del dicho tomé el sol en 66 grados y un tercio: 
tenia de declinación 1 2 grados 9 minutos : vino á ser el altura 3 5 
grados 49 minutos: y el camino fue al norte y al nornordes- 
te, y al nordeste, por lo cual le doy todo el camino al nor- 
nordeste con la decaída de la nao , y me está el Fayal al nor- 
deste, y Sant Miguel al lesnordeste, y el dia fue martes. 

A los 13 del dicho tomé el sol en 64 grados y tres cuar- 
tos: tenia de declinación 11 grados 49 minutos: vino á ser el 
altura 37 grados 4 minutos: el camino fue desde medio dia 
pasado hasta la noche, al norte cuarta del nordeste, y desde 
la noche hasta la mañana al norte , y de la mañana hasta el 
medio dia siguiente al nordeste cuarta del norte, y el dia fue 
miércoles. 

A los 14 del dicho tomé el sol en 63 grados: tenia de de- 
clinación II grados y 28 minutos: vino á ser el altura 38 
grados y 28 minutos: el camino fue al nordeste cuarta del 
norte, y al nordeste, y al nordeste cuarta del leste, y era la 
mar grande , y doyle el camino todo al nordeste cuarta del 
norte , y el dia* fue jueves. 

A los 15 del dicho tomé el sol en 61 grados y dos tercios: 
tenia de declinación 11 grados y 8 minutos: vino á ser el al- 
tura 39 grados y 28 minutos, y el camino fue al nordes- 
te cuarta del norte, y estoy con el Fayal leste oeste, y con 
las Flores noroeste sueste cuarta de leste oeste, y el dia fue 
viernes. 

A los 16 del dicho tomé el sol en 60 grados y un cuarto- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 245 

tenia de declinación 10 grados 47 minutos: vino á ser el al- 
tura 40 grados 32 minutos ^ y el camino fue al nordeste cuar- 
ta del norte, y el dia fue sábado. 

A los 17 del dicho tomé el sol en 59 grados: tenia de de- 
clinación 10 grados 26 minutos: vino á ser el altura 40 grados 
26 minutos, y el camino fue al nordeste hasta la media noche, 
y hasta que tomamos el sol ial nornordeste, y con la decaída 
al nornordeste, y el dia domingo. 

A los 18 del dicho tomé el sol en 58 grados: tenia de de- 
clinación 10 gradbs 5 minuto^: vino á ser el altura 42 grados 
5 minutos , y estamos á la cóirda , y la nao hacia el camino 
de nornordeste, y el dia fue lunes, 

A los 19 del dicho tomé el rol en 57 grados y un cuarto: 
tenia de declinación 9'grados 43 minutos: vino á ser el altu- 
ra 42 grados 28 minutos, y estamos á la corda relingando 
hasta la mañana, y á la mañana amainamos las velas, y la 
nao me hizo el camino al norte cuarta del nordeste, y el dia 
fue martes. 

A los 20 del dicho tomé el sol en 56 grados y tres cuar- 
tos: tenia de declinación 9 grados 21 minutos: vino á ser él 
altura 42 grados ^6 hiinutos, y todavía estarnos amainados, 
y el agua nos lleva al noroeste , y el día fue miércoles. 

A los 21 del dicho no tomé él sol: estamos todavía amai- 
nados, y el viento era muy poco al leste, y me llevó hacia el 
sudueste , y escüreciendo hicimos vela , y fuimos al susueste 
en demanda de las islas de los Azores, y eí'dia fue jueves. 

A los 22 del dicho tomé el sol en 56 grados y medio: te- 
nia de declinación 8 grados 9 minutos: vino á ser el altura 42 
grados, y el camino fue al susueste y al sur, y á la cuarta; 
por lo cual doy por todo el camino al sur cuarta del sueste, 
y el dia viernes. 

A los 23 del dicho tomé el sol en 56 grados: tenia de de- 
clinación 8 grados 17 minutos: vino á ser el altura 42 grados, 
y 7 minutos: la nao me hizo el camino de lesnordeste, y el 
día fue sábado. 

A los 24 del dicho tomé el sol en 56 grados: tenia de de- 
clinación 7 grados 55 minutos: vino á ser el altura 41 grados 
55 minutos, y el camino fue al leste cuarta del sueste hasta 
la noche , y después á Íes-sueste , y en todo el camino no hizo 
la nao 20. leguas: el dia domingo. 

A los 25 del dicho tomé el sol en 56 grados : tenia de de- 
clinación 7 grados 33 minutos: vino á ser el altura 41 grados 
^2 minutos: el camino fue al Íes-sueste, y yo le doy media 
cuarta de desquite, y el dia fue lunes. ;{X t^¡'^~^^ /* ^-^-^ 

A los 26 del dicho tomé el sol en 56 grados :' tenia de de- 



24.6 VIAGES AL MALUCO. 

dinacion 7 grados 10 minutos, y el camino fue al les-sucste, 
el día fue martes. 

A los 27 del dicho tomé el sol en 56 grados y medio: te- 
nia de declinación 6 grados y cuatro quintos: vino á ser el 
altura 40 grados 18 minutos: la derrota fue ai les-sueste, y el 
día fue miércoles. 

A los 28 del dicho tomé el sol en 56 grados y medio: te- 
nia de declinación 6 grados 25 minutos: vino á ser el altura 
39 grados 5 5 minutos , y la derrota fue al leste cuarta del 
sueste , y la nao me hizo el camino á les sueste , y estoy con 
la isla de San Miguel nordeste sudueste cuarta del leste oeste, 
y el dia fuQ Jueves. 

A los 29 del dicho tomé el sol en 56 grados y tres cuar- 
tos: tenia de declinación 6 grados dos minutos, vino á ser el 
altura 39 grados 17 minutos: la derrota fu¿ al leste cuarta del 
sueste, y yo le doy el camino á les sueste, porque el agua 
corria mucho al sudueste, y por este camino la nao me hizo 
34 leguas, y el dia fue viernes. 

A los 30 del dicho no tomé el sol, y la derrota fue á íes- 
sueste, y en este camino le doy 30 leguas, y estoy en altura 
de 38 grados y dos tercios, y estoy con el cabo de leste oes- 
te cuarta de noroeste sueste , y paso del cinco leguas; y el día 
fue sábado. 

A los 31 del dicho no tomé el sol, mas el camino fue al 
les sueste, y doyle á la nao obra de 25 leguas, y estedia mu- 
damos la derrota, y fuimos al leste cuarta del sueste, y el 
dia fue domingo. 

MES DE SEPTIEMBRE DE 1 5 22 ASOS. 

El primer dia del mes de Septiembre tomé el sol en 5-7 gra- 
dos y dos tercios: tenia de declinación 4 grados 54 minutos: 
vino á ser él altura 37 grados 14 minutos: la derrota fue al 
leste cuarta del sueste, y la nao me hizo el camino á les sues- 
te, y estoy del cabo de Sant Vicente 81 leguas, y este dia 
mandé ir á leste; y el dia fue lunes. 

A los 2 del dicho tomé el sol en 5 7 grados y un tercio : tenia 
de declinación 4 grados 31 minutos: vino á ser el altura 37 
grados 1 1 minutos: la derrota fue á leste, y estoy con el cabo 
leste oeste , y el dia martes. 

A los 3 del dicho tomé el sol en 57 grados: tenia de de- 
clinación. . . . grados, . . . minutos: vino á ser el altura 37 
grados y 8 minutos, y la derrota fue al leste: estoy lejos del 
cabo 8 teguas , y el dia fue miércoles , y esto fue al medio dia. 
_.. A los 4 del dicho en la mañana vimos tierra, y era el ca- 



DOCTJMÉIÍTOS bu irÁbÁi^LANES. 2*47 

bo de San Vicente , y nos estaba al nordeste , y asi cambia- 
mos la derrota al les sueste por apartarnos del mismo cabo, 

Núm. XXIII. 

Apuntas de los gastos que causó la descarga de la nao 
Victoria, y noticia de la especería que trajo de su 
'viage, (Hállase en los Extractos de la colección de 
D. J. B. Muñoz.) ^\ 

En 7 de Setiembre se compro un barco de seis remos pata 
enviar en servicio de la Vitoria porque el batel que traia se le 
tomo en cabo Verde por el fator dtl Rey de Portugal con 13 
hombres que en el dicho batel salieron á tomar refresco. 

Ese día se compraron cosas para enviar de refresco á la 
gente: vino, pan, carne, melones. Hallaron la Vitoria que 
venia en las Oreadas, y los 15 hombres enviados ayudaron á 
traerla hasta el puerto de las Muelas , porque la gente della 
venia enferma y poca, juntamente con el capitán Cano á quie- 
nes venia ayudando un barco de Sanlucar. 

Llegada, siguen los gastos de gente y saca de clavo y de- 
mas cosas. Porte de cartas de los marineros que quedaron en 
cabo Verde, los cuales escriben á oficiales de Sevilla desde la 
cárcel de Lisboa , y se reciben sus cartas en 10 de Octu- 
bre 522. 

En 10 de Setiembre se empiezan á pesar los costales de 
clavo que se descargan de la Vitoria. Eran los costales 381. 
El clavo neto (quitado el peso de costales y cuerdas) pesó 
524 quintales, 21 i libras En otra vez que se pesa sale 528 
quintales, una arroba y 11 libras. Esta vez se peso para entre- 
gar á Diego Diaz, factor de Cristóbal de Haro, en 6 de No- 
viembre 22. 

Entregóse al dicho porque S. M. en cédula de Valladolid 
10 Octubre de 1^22 mandó se entregase todo el clavo venido 
en la Vitoria á Cristóbal de Haro, fator de la casa de la Con- 
tratación de la especería ó á su apoderado. 

Haro en Valladolid, estando alH S. M. á 17 Octubre 522, 
otorga poder nombrando su apoderado para entregarse de di- 
cho clavo á Diego Diaz , el cual otorga é conoce que recibió 
de los oficiales de Sevilla 520 quintales 23 libras de clavo, y 
mas un. quintal de escobaje, que pesó 3 arrobas 3 libras. 

Vinieron ademas en varias cajas, sacos y costalillos con 
muestras de otras especias, como canela, macias, nuez y un 



248 VI AGES AL MALUCO. 

penacho, varías partidas de clavo que para sí y de encomien- 
das traían oíiciales y marineros de la nao, el cual clavo reci- 
be también Diego Díaz en nombre de su amo Cristóbal de 
Haro, y pesa 113 arrobas 10 libras, que son 28 quintales, 
una arroba y 10 libras. 

Las muestras de droguerías y especerías que trajo el capi- 
tán Cano, se manda á los oficiales de Sevilla en cédula de Va- 
lladolid 10 Octubre 22 que las guarden á buen recaudo. Des- 
pués por otra de Valladolid 17 Octubre, se mandan entre- 
gar como todo lo demás á Cristóbal de Haro. Conoce Diego 
Díaz haber recibido esto (salvo una parte y otras cosas que 
el capitán Cano había llevado á S. M. ) en 15 Noviembre 22. 
Lo que recibió fue 3I libras de canela, y un palo de zánda- 
lo de 2S libras, de que había Cano llevado cuatro libras. 

En la lista de las cajas, cpstales &c. que trajeron particu- 
lares se nombran algunos de los que vinieron en la nao Vito- 
ria, y son: 
^;_ El capitán. 

El piloto (no se expresa el nombre). 
Juan Rodríguez de Huelva. 
Antonio de Plegafetis (será Pigafeta). 
Miguel de Rodas. 
Juan de Zubíleta. 
.^,, Diego Gallego. 
í:. ;.b Juan de Arratia. 

Él maestre. (No se expresa el nombre). 
Juan de Acurío, contramaestre. = Dice que es de él, no que 
,,( lo entregó como dice en los otros. Aunque dudo si el entre- 
, garlo pudo ser en Jas Malucas. 

De los que quedaron en cabo Verde se nombran Martin Men- 
; dez , contador de la armada , Juan Martiriez , sobresaliente, 
iv Roldan Lomba rdero. 

Va ademas razón de la artillería, munición, jarcia y de todos 
los menesteres de la nao , de que se entregaron los oficiales 
de Sevilla, 



\: :¿ JUii 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 249 

Núm. XXIV. 

Relación escritm^por Maximiliano Transihano de cómo y 
for quién y en qué tiempo fueron descubiertas y halla^ 
das las islas Molucas, donde es el propio nascimiento 
de la especiería , las cuales caen en la conquista y mar'- 
cacion de la Corona Real de España, E divídese esta 
relación en veinte párrafos principales. (Biblioteca de 
manuscritos de la Real Academia de la Historia.) 

§. L 

La manera de como por mandado del Emperador D. Car- }^^^ 
los, nuestro Señov y Rey de las Españas, fueron desde el año ^ "® Octub. 
del Señor de mil y quinientos y diez y nueve á esta parte ha- == 
Hadas y descubiertas las islas Molucas , donde nasce la espe- 
ciería , que están y caen en la partición y conquista de España 
escribió por una larga relación ^ en lengua latina, un su secr^r 
cretario llamado Maximiliano Transilvano , la cual dirigió al 
cardenal Salpurgense, obispo de Cartagena ; y vuelta en nues- 
tra» vulgar lengua castellana dice en esta man-era: R,everendísi- 
mo y muy ilustre príncipe y mi único Señor: después de me 
recomendar muy humildemente en vuestra muy Reverendísl- ^ 

ma Señoría : le hago saber que ps ya de vuelta , en ,Efpa^.a p.0r 
eos dias ha la una de las cinco naos que eL Emperador aues- 
tro Señor habla enviado los años pasados cuando estuvp en Za- 
ragoza para que fuesen á aquel mundo extraño, y por tantos 
siglos jamas hasta agora sabido, ;á buscar y descubrir las islas 
en las cuales es el propio nascimiento de la especiería., Porque 
aunque los portugueses hayan hasta, agara traído y, tray^n á 
estas nuestras partes gránd abundanda de especias de la Áurea 
Cher^onesa , que creemos ser Malaca; no empero nasce ni $e 
cria en aquella india oriental del Rey de Portugal otra especia 
salvo pimienta. Ca tenemos por .cierto y sabemos que las otras 
especias de canela, clavos y nueces moscadas y macias, que 
es un operímento ó tela que. tienen encima- las nijeces mosca- 
das , á quien por otro nombre, llamamos flor moscada , son 
traídas á aquella India; oriental de unas islas muy lejanas- é 
apartadas de allí , é tan solamente conoscidas por nombre á 
los indios de Malapa. La cual especiería, viene é es traída has- 
ta allí de, ^quelljas islas remotas (Jande. nasce, en unas naos lla- 
madas juncos que son hechas sin clavazón y están travadas en 
lugar de clavo?, con tarugos de p^lnjas, cuyas; y^^s 5on re- 

TOMO IV. 11 



^J6 VIAeSS Al MALUCO» 

dondas hechas de hojas tejidas de palmas , y navegan con un 
solo viento próspero q contrario. E no es de maravillar desto 
por ser incógnitas y jamas sabidas estas cosas cuasi en ninguno 
de los siglos pasados, mayormente eh estosKIiuestros tiempos. 
jGiérto es y clafámente vemos segund agora nos muestra la ex- 
^^eriencia que todas las coscis que los antiguos escriptores nos 
jdejaron escriptas cerca de las tierVas y provincias del propio 
suelo donde násce y se cría la éspecitría) en parte son fabulo- 
sas y en parte tan agenas de la verdad , que á la clara vemos 
^taf apartadas y lejanas las regiones de su verdadero nasci- 
miento de aquellas que ellos escribieron, poco menos que lo 
que hay destas nuestras partes á aquellas en que dijeron que 
se criaba y nascia : é por no me extender en prolijidad , de- 
jando aparte otras muchas cosas que cerca de aquesto se me 
ofrecen que podría decir , solamente digo : que Erodocto auc- 
ttíf fclarísimo tiene que la canela se halla y coge de los nidos 
de las aves; la cual dice que traen de muy longincas regiones 
para hacer sus nidos , é que mayormente se halla en el del ave 
fénix; el cual nido no sé yo si jamas lo haya persona alguna 
visto. E él Plinio que se pensaba decir alguna cosa mas cierta 
"pol- haber ya sido antes de su edad sabidas y verificadas miü*- 
chas tierras y mares, ansi con las flotas del grand Alejandré, 
como de oti-os, tiene que la canela nasce y se cria en la Etio- 
pía , que está junta á los Trogloditas : como se nos haya agora 
descubierto en contrario de iaquello ser el suelo de su propio 
nascimiento muy longísimo y muy remoto de toda la Etiopia 
y maydrmenfé áe los Trogloditas que habitan en eueba^ soter- 
raneas. Ca es de saber que nuestros españoles que agora vol- 
vieron con esta n'ao cargada de especiería ( á los cuales ningu- 
na otra cosa, era mas conoscida ni sabida que la Etiopia) tu- 
vieron necesidad , buscando las islas del propio nascimiento de 
lajespecierk , de dar una. vuelta por deyuso deste nuestro hemis- 
ferio á todo el mundo primero que las hallasen y acá volviesen 
Todfendo y travesando y pasando muchas veces debajo del am- 
Iplísimo paralello. Pues cottio esta navegación sea tenida por 
admirable , y jamas en tiempo íalguno desta nuestra edad ni 
menos de las edades pasadas de nuestros mayores no haya seí- 
do, np solamente hallada otra ¿értiejante , pero ni aun tentada 
'í)Or persona alguna ; determiné d'e escrebir á vuestra Reveren- 
disima Señoría todo su curso y toda la orden que en ella se 
tuvo: lo cual procuré con mucha diligencia de saber y me in- 
formar de la verdad de todo ello, ansi del capitán de la nao 
qüfe agota volvió (que se llama Miguel del Cano) ^ como délos 

ú í r asi en ¿rtóafiu'scnto por Juan Sebastían d!é[ Cáiíó.^/'':^"^ 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES, ¿5 I 

Otros marineros que en su compañía vinieron. Este capitán y 
marineros recontaron al Emperador y á muchos otros todas y 
cada una de las cosas en este su viage acaescidas , con tanta íé 
y sincera fidelidad , que segund la manera de su recontamien- 
to pareció claramente á los que las olamos decir en todo ver- 
dad , y no ser en ello mezclado cosa alguna fabulosa; antes 
tenemos agora conoscimiento , y de cierto creemos ser fabulo- 
sas y cosas no verdaderas las que los autores antiguos dejaron 
escriptas ; y que con la experiencia de los presentes pueden 
aquellas ser reprobadas. Quien es el que creerá ya de aqui 
adelante que hay los Monoszelios(óStipada«), Spithameos (Pig- 
meos) y otros semejantes, que son mas monstruos que hom- 
bres, que los antiguos escriptores nos dejaron escripto que ha- 
bla, como veamos que los castellanos navegando contra el me- 
diodía y volviendo hacia el poniente, y los portugueses yen- 
do hacía el oriente pasando muchos grados adelante del tró- 
pico de Capricornio, hayan verificado, descubierto y hallado 
tantas y tan extrañas tierras ; y finalmente , estos nuestros e$^¿, 
pañoles que en esta nao agora volvieron , habiendo dado una' 
vuelta al universo orbe , nunca hayan topado , visto ni podido 
saber ni menos oír en todo lo que han andado, que agora ni 
en tiempo alguno haya habido ni haya los semejantes hombres 
monstruosos? Ansí que todo lo que los antiguos cerca desto di- 
jeron, se debe tener por cosa fabulosa y falsa, y que como lo 
oyeron sin saber la verdad dello lo escribieron, y ansi han ve- 
nido las semejantes fábulas y mentiras de muy antiguo de unas 
manos en otras y de un autor en otro, s:in haber algund cierto 
ni -auténtico autor dello. Mas porque yo que tengo agora de 
dar una vuelta en mi relación á todo el mundo no sea visto 
en el exordio y principio át mi recontamiento remontarme 
mucho en las antiguas y falsas opiniones de aquestas cosas, bascfc 
lo que cierca desto de suso; he dicho , y con tanto vengo á lo 
que hace al caso. 

.§. II. 

Como de treinta.aáos á esta parte * (que fue desde el año 
del S^ñor de 1492) hayan comenzado los castellanos hacia el 
occidente y los portugueses hacia el oriente á descobrir por 
mandado de sus Reyes con sus flotas y armadas muchas nue- 
vas tierras incógnitas y jamas sabidas, considerando el Papa 
Alejandro vi que las potencias destos dos Reyes podría ser que 
se estorbasen y que tuviesen diferencias y disensiones sobre las 
tierras que por ellos fuesen descubiertas; les hizo partición 

I Ion érese d« a(|ui que este escrito se hizo eü i5^ft. VJ^ ^ 



152 . ?' /VIAGES AL MALUCO» ^ 

igualmente de lafnavegacion y conquista de todo lo "que:esta- 
ba por saber, é por descubrir de las tierras del orbe universo 
hasta el primero dia del año del Señor de 1493 , fabricando y 
echando una línea que partiese todo el mundo yendo del polo 
ártico septentrional hacia el polo antartico austral , la cual 
pasase y travesase ci.nt leguas hacia la parte occidental de las 
islas de Cabo Verde, y que todo. lo que dende el término ade- 
lante die aquella línea hacia el occidente se descubriese de allí 
adelante fuese del Rey de Castilla, y lo que de la parte de la 
dicha línea se descubriese hacia la'pafte oriental fuese del Rey 
de Poriugah De lo cual dio su Bulla plomada el dicho Papa 
Alejandro VI é como Vicario de Jesucristo hizo esta partición 
é interpiUso eh ella su abtoridad pontilical.Masaiasciendo des- 
pués algunas diferencias sobre esta partición entre los dichos 
Reyes de Castilla y Portugal fue entre ellos asentado y capi- 
tulado que la susodicha línea quel Papa Alejandro fabricó y 
mando que fuese cient leguas á la parte occidental de las is- 
las de Cabo Verde, 5e extendiese y pasase trescientas y sesen- 
ta leguas á la parte occidental de la isla de Fuego, que es 
una de aquellas ijslás deCabo Verde, y que aquelfuese el tér- 
mino y partición, para que lo que de aquella parte de la lí- 
nea se descubriese hacia el occidente fuese del Rey de Castilla, 
y lo que destotra pajte hacia eL oriente se descubriese fuese 
del Rey de Portugal. E de aqui ha venido que siendo guarda- 
da esta capitulación entre estos dos Reyes, los castellanos han 
hecho sus navegaciones contrael mediodía , volviendo siempre 
sobre la mano derecha hacia el occidente de aquella parte del 
término y límite de las trecientas y sesenta leguas á la parte 
occidental de Ja isla del Fuego , por donde va echada y fabri- 
cada la línea de polo á polo. E navegando en esta manera los 
castellanos han descubierto y hallado la tierra firme , que es 
muy ancha y espaciosa ,. sin le hallar fin. E han ansí mismo 
descubierto é hallado muchas, muy grandes é inumerables is- 
las, riquísimas de oro y de pétlas. E finalmente, han agora á 
la postre de todo descubierto é llegado á una grandísima cib- 
dad llamada Timixtitan , que está muy adentro metida en la 
meitád de aquella tierra firme, fundada y asentada en meitad 
de un grande lago, al modo y manera de la cibdad de Vene- 
cia. De' todo lo cual ha escripto Pedro Mártir muchas, muy 
grandes y muy verdaderas cosas por elegante manera. Guar- 
dando ansí mismo los portugueses la marcación, término y lí-^ 
nea de la partición , navegando contra el mediodía por las 
costas de Guinea y de los Eihiophagos de Ethiopia , y pasando 
de aquella parte de la línea equinoclal, y llegando muchos 
grados adelante del trópico de Capricornio , han procedido su 



DOCÜMEKTOS DE MA<5ALtAKES. 25^ 

viage tornando á dar vuelta sobre la mano izquierda hacia las 
partes orientales » adonde han hallado muchas y muy grah- 
dísimas islas y tierras incógnitas y jamas sabidas, y han des* 
cubierto y llegado á las fuentes donde nasce el rio del Nilo, 
y adonde habitan las gentes trogloditas. E procediendo su vía- 
ge mas adelante y pasando por el mar Arábico y por el mar 
Pérsico , han llegado dentro de las riberas del rio Ganges, 
donde está la grand contractacion del Reino de Calicut. E aun 
de alli pasando mucho mas adelante, han navegado hasta la 
Taprobana , la cual se llama agora por los naturales de aquella^ 
partes Camatacca.Ca es de saber que en el lugar queelTolomeo 
y el Plinio y los otros cosmógrafos pusieron la Taprobana , no 
hay agora alli islas que pueda por razón alguna íer creída la 
Taprobana. E no se contentando de haber llegado hasta lá Ta- 
probana los susodichos portugueses, han pasado mas adelante na- 
vegando hasta el Áurea Chersonesa adonde está la celebérri- 
ma cibdad de Malaca ^ que es el principal puerto de todas las 
ferias y contratación oriental. E aun procediendo mucho mas 
adelante han pasado y llegado hasta entrar en aquel grandísi- 
mo seno del mar en cuyas riberas y costas son los pueblos de 
losSinas, á quien agora en aquellas partes llaman Schinas, la 
gente de los cuales es blanca y asaz política y urbana , de 
la manera y forma de los de nuestia Alemania, é créese que 
las tierras y provincias destosSinas se extienden y llegan hasta 
los Seras y Schitas y Asiáticos. • 

§. III. 

Pues como después de tan largas é inauditas navegaciones 
hechas por los portugueses , anduviese un rumor y fama aun- 
que incierta en que se decia que era ya tan larga aquella su 
navegación por las partes orientales , y que se extendía en 
tanta manera que volviendo por de yuso deste nuestro hemis- 
ferio llegaba adelante de los términos de la susodicha parti- 
ción y línea que va de polo á polo, y que la cibdad de Ma- 
laca y el gran golfo del mar de los Sinas caía é estaba den- 
tro de los términos del Rey de Castilla: no empero habia na- 
die que pudiese creer estas cosas, hasta que podrá haber cua- 
tro años que fue en el año de 1518^ vino y se pasó de Por- 
tugal á Castilla un noble varón portugués llamado Hernando 
Magallaes, que habia sido capitán del Rey D. Manuel de Por- 
tugal, y habia con sus Armadas navegado, sabido y calado 
todas las partes orientales por los portugueses descubiertas , el 
cual se pasó acá á Castilla descontento del dicho Rey. D. Ma- 
nuel de Portugal por cierta ingratitud que con él habia el Rey 



fe 



254 VI AGES AL MALUCO. 

SU Señor usado. E ansí mismo se pasó y vino á Castilla el dicho 
año descontento del dicho Rey de Portugal por cierta injusticia 
que del rescibio, un mercader llamado Cristóbal de Haro que 
habia estado mucho tiempo tratando sus mercaderías en Portu- 
gal en la cibdad de Lisbona, y habia enviado muchas veces 
sus factores á criados á aquellas partas orientales en las Ar- 
madas del Rey de Portugal, i habia tenido contratación con 
los pueblos de los Sinas , y sabido y sido avisado por sus fac- 
tores de los secretos y cosas de aquellas tierras de las partes 
orientales. Estos Fernando Magallaes , capitán , y Cristóbal de 
Haro, mercader, se vinieron á la corte de nuestro Emperador 
Rey de España, determinados para demostrar á S. M. segund 
o que ellos alcanzaban, y para le decir y hacer saber y dar 
aviso que Malaca se creia estar en los términos de la partición 
de Castilla. No empero se determinaba de todo en todo, ni se 
osaba afirmar en ello, porque aun no se habia hallado hasta 
entonces la razón cierta de las medidas de la longitud del 
mundo. En una cosa empero estaban y se afirmaban de muy 
gierto y decian que sin dubda alguna estaba aquel golfo del 
ínar, donde son los pueblos de los Sinas, dentro de la parti- 
ción y términos del Rey de Castilla, y que pertenecía á la 
partición de los castellanos y no á la de los portugueses. E que 
por consiguiente era muy certísimo é sin falta alguna que las 
islas de las Molucas, donde es el propio nascimiento de la es- 
peciería , estaban y caian en la partición occidental pertene- 
ciente á Castilla , é que de aquellas islas Molucas llevaban por 
contratación la especiería á la gran cibdad de Malaca. E como 
Hernando Magallaes y Cristóbal de Haro tuviesen por cosa 
muy averiguada y cierta lo que decian, informaban al Empe- 
rador, diciéndole que si S. M. enviase sus naos y Armadas , no 
por el viage oriental que los portugueses hacían, sino por la 
parte de los mares de occidente, bajando al , otro hemisferio, 
se podrían traer á Castilla como de propio nascimiento y suelo 
á ella perteneciente , gran copia de especiería á muy menor 
costa que la traían los portugueses de Malaca y de Calicut. 
Oido esto por el Emperador y por los de su Consejo, parecíales 
cosa muy dificultosa y de vanidad, no por que sintiesen ser 
cosa grave y imposible yendo por el occidente descender al 
otro hemisferio que está de yuso de aqueste nuestro donde de- 
cian estar las islas Molucas de la especiería , sino por la Incer- 
tidumbre que habia de poder pasar y navegar por las partes 
occidentales hasta allá. Ca creían que la Ingeniosa natura , que 
todas las cosas constituyó con suma providencia, habia por 
ventura dejado cerradas y distinguidas las partes orientales de 
las «Gcide átales, en tal maner^que bo se pudiese navegar ni 



DOCXJMEKTOS t)^ MAGALLANES. i^^ 

pasar de las unas á las otras partes. O que por ventura aquella 
grand tierra ñrme (que de suso se dijo que los castellanos han 
descubierto) era tan perpetua y sin fin que apartaba, determina- 
ba y distinguía los mares occidentales de los orientales ;4Íe for- 
ma que en ninguna manera se pudiese pasar ni navegar por 
allí para ir hacia el oriente. Ca sabian y hablan los nuestros 
visto y experimentado que aquella tierra firme se extendía mu- 
cho hacia mediodía y hacia el occidente, sin le hallar cabo se- 
gund lo que della hablan costeado y verificado. E que ansí 
mismo se habían hallado y descubierto otras dos tierras bacía 
el septentrión, la una Uama'da la tierra de los bacallaos, de 
cierto género de peces que se dicen bacalI«os que allí hay , y 
la otra la tierra Florida , y que si aquellas dos tierras eran 
contenidas y se venían á juntar con la tierra firme, en ningu- 
na manera se creía haber pasage ni navegación por las partes 
de occidente para ir á oriente, el cual pafage se había buscado 
con mucha diligencia y con grandes trabajos, mas nunca 5« 
había podido hallar. E que si por el viage que los portugueses 
hacían hobiesen los castellanos de ir á descobrir aquellas islas 
Molucas de la especiería , era cosa muy incierta y en que se 
ofrecerían grandísimos peligros, por lo cual pareció al Empe- 
rador y á los de su Consejo que *ansi como esto que Magalíaes 
y Cristóbal de Haro decían era cosa de grande esperanza , an- 
sí era cosa de mucha dificultad, y disimulál^ase con ellos tra- 
yéndolos en dilaciones de día en día hasta saber otra cosa de 
mas certidumbre. Pues como el uno y el otro insistiesen mu- 
cho en esto y deseasen que por su mano y industria fuesen las 
islas Molucas descubiertas, se ofreció Hernando Magalíaes de 
ir en persona á las descobrir y Cristóbal de Haro se profirió de 
armar á su prorpia costa y de sus amigos las naos que para el 
Armada de aquel viage fuesen menester; diciendo al Empera- 
dor que no querían que S. M. gastase cosa alguna mas de les 
conceder y dar licencia para que pudiesen hacer el Armada y 
ir con sus poderes Reales, E considerando el Emperador que 
lo que se podía aventurar en hacer una Armada era poco en 
comparación del interese que se esperaba, saliendo cierto lo que 
aquellos decían , no quiso conceder lo que Cristóbal de Haro 
le pedia, antes mandó aparejar é armar de su fisco y expensas 
Reales cinco naos para que fuesen este viage, y hizo capitán 
dellas á Hernando Magalíaes, mandándole que costease y ve- 
rificase la tierra firme adelante de lo que estaba sabido y des- 
cubierto y que fuese procediendo siempre contra el mediodía 
hacia la parte austral , hasta ver si tenia cabo y fin aquella tier- 
ra firme, ó hasta que hallase el gran pasage por donde se pu- ' 



2^6 VIAGES AL MALUCO. 

diese navegar y pasar al otro mar del sur , por el cual pudie- 
se ir buscando las islas Molucas hasta las hallar. 

§. IV. 

Acabada de aderezar el Armada de las cinco naos que el 
Emperador mando armar, se partió con ellas de la cibdad de 
Sevilla el capiran Hernando Magallaes , á diez dias del mes 
de Agosto del año del Señor de mil é quinientos y diez y nue- 
ve, y prosiguiendo su viage llegó dentro de pocos dias á las 
islas Fortunadas, que por común vocablo se llaman agora las 
islas de Canaria. E pasando adelante. arribó á las islas Esperi- 
das llamadas de Cabo Verde. Desde las islas de Cabo Verde 
enderezó su viage hacia la tierra firme del mar Occéano occi- 
dental, yendo contra aquella parte dentre el mediodía y el 
occidente. E procediendo por espacio de algunos dias esta der- 
rota con próspero tiempo llegó al cabo de Santa María que es- 
tá en 36° de aquella parte de la línea equinocial hacia el polo 
antartico , que es adonde el capitán Juan Diaz de Solís fue 
muerto y comido con ciertos españoles de su compañía por los 
antropófagos á quien llaman Caníbales, cuando por mandado 
del Rey Católico fue con cierras ,naos de Armada á aquellas 
parres. Pasando pues mas adelante del cabo Santa María, cos- 
teando la tierra firme prosiguieron todavía contra la parte aus- 
tral , volviendo un poco sobre la mano derecha hacia el occi- 
dente. E llevando este perpetuo curso llegaron en fin del mes 
de Marzo del año siguiente de mil y quinientos y veinte á un 
golfo á quien pusieron por nombre el golfo de Sant Julián, 
que está muchos grados adelante del ..trópico de Capricornio. 
Non empero navegaron esto tan fácilipipnte como yo aqui lo 
he dicho. E considerando con diligencia ,Ios gradosen que alli 
estaban en aquel golfo, y mirándolo muy bien ansí por la de- 
clinación del sol (de la cual usaü ya nuestros marineros en 
aquellos mares mas que de otra alguna estrella desque pierden 
de vista el norte del polo ártico) como por la elevación del 
polo antartico, hallaron que estaban en 49^° de aquella parte 
da la línea equinocial.E ansí mismo hallaron esíaban en 56° de 
longitud mas ocpidentalmente que las Canarias. E como quiera 
que los cosmógrafos antiguos y mayoir.mente el Tolomeo pu- 
sieron en sus dimensiones diciendo, que de^de las Canarias, 
yendo hacia el oriente hasta el Catigarán, habia 180'' de lon- 
gitud , que es la meitad de toda la longitud del globo de la 
tierra y agua , hablan segund aquella dimennon antigua de 
hallar y medir en esta navegación que agora hicieron los núes- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 257 

tros (yendo como fueron por esrotra parte del occidente, y 
volvieron por el oriente) otros 180° hasta el Catigarán para 
cumplimiento de los 360** que hay en toda la longitud; no 
empero pudieron mensurar aquesto ni poner señales ni térmi- 
nos por donde pudiesen hacer muy cierta esta medida, según 
las grandes reflexiones y vueltas que fueron haciendo para bus- 
car el pasage que buscaban. para entrar en el otro mar del sur. 
E por tanto en esto de la dimensión de los fó" de la longitud 
mas occidentalmente que las Canarias (que e<tos dicen estar 
este golfo de San Julián ), no puede haber d.^llos razón sufi- 
ciente .para saber si es cierta su dimensión y sí concuerda con 
la medida de los 360° de la longitud que ponen los cosmógra- 
fos antiguos ; por manera que nos quedamos todavía en esto 
encandilados medio á escuras. No empejro es de desechar (an- 
tes me parece que se debe admitir) lo que cerca desto de la 
longitud dicei> estos nuestros marineros, cualquier que ello sea, 
hasta que se iialle y sepa mas clarament¿4a <?ertidumbre dello.i 

r ' ' '■ V, ■;;;•! Je íj6 ^ f;|í/l ÜSOíb 

§. V«*-''^ ri ,'í;í1 cíTi'iO rio'fvi/ o'Üíi'jb 

Llegados al golfo de S. Julián , y -pareciéiidoles. que e^ 
muy ancho y que se engolfaba mucho y hacía grand seno en 
la tierra, é que tenia algunas señales y muejitras dé, haber allí 
algún estrecho para pasar al otro mar del sur, mandó' él capí- 
tan Magallaes que fuesen las dos de las naos y que entrasen á 
lo explorar para saber si había pasage, quedándose él en el mar 
alto con las otras tres naos echadas sus anclas esperando hasta 
que volviesen aquellas dos con la respuesta dé.lo que haíllásen»: 
J?ues como las dos naos entrasen por el golfo ade^nte y ló ex-' 
plorasen, no hallando el pasage que buscaban se volvieron de 
ahí á dos días adonde el capitán Magallaes los estaba aguar- 
dando, diciendo que era todo lleno de bajos aqiíel golfo y qoei 
no se engolfaba ni entraba mucho en la tierra, ni habia pásá-^ 
ge como antes hablan pensado. Pues como los nuestros llega^' 
sen con sus naos por la costare aquel golfo de S. Julián , vie- 
ron algunos indios que andaban por la ribera cogiendo de las 
conchas que por allí habia , los cuales eran de muy valientes' 
cuerpos como gigantes, y andaban vestidos de pellejos de animá^ 
lias fieras, y sucobr era aigorostáda y morena, mas de lo que 
el sitio de aquella tierra y región, requería y demandaba. E 
saltando en tierra algunos españoles para haber lengua con 
aquellos indios, como les mostrasen unos papeles pintados y 
tañesen algunas campanillas y cascabeles para ios atraer ^ co- 
menzaron los indios á saltar y ¿rantar y ihacer alegrías y mues- 
t tas de placer ^ y á saludar segund su manera á los nuestros V é 

TOMO IV, KK 



158 ■" VIAGES At MALUCO. 

algunos dellos se metian por la boca y garganta hasta el estó- 
mago unas saetas de longura de cobdo y medio, y tornándolas 
luego á sacar sin recibir mal ni daño alguno hacian mucha ale- 
gría , pareciéndoles que en aquello daban á entender su forta- 
leza y valentia; é finalmente, tres dellos vinieron donde los 
nuestros estaban y haciéndoles señas , les rogaban que entra- 
ben y se fuesen con ellos por la tierra adentro, y que los hós* 
pedárian y les harían honra. Viniendo pues los nuestros á la 
nao del capitán Magallaes , y haciéndole relación de lo que 
con aquellos indios hablan pasado, mandó el capitán que fuesen 
siete españoles y qtre entrasen por la tierra adentro con aquellos 
tres indios que los estaban aguardando á la ribera , y que mi- 
rasen y explorasen con toda la diligencia que pudiesen la ma-^ 
uera de aquella tierra y gente: é ansí se fueron con los tres in- 
dios los siete españoles que el capitán mandó, y habiendo en- 
trado dos leguas y media por la tierra adelante, yendo siem- 
pre fuera de camino llegaron á un boscaje adonde estaba una 
choza baja y cubierta con pi¿les de fieras animalias; entrando 
dentro vieron como habia dos apartamientos, el uno de los cua- 
les era para en que estuviesen los hombres, y el otro para sus 
mugeres y para los niños que criaban. En el de las mugeres 
habia trece mugeres y niños , y en el otro estaban cinco hom- 
bres : artsi que eran por todos los que en esta choza habia de- 
ziocho personas entre hombres, mugeres y niños. Llegados, 
pues , los nuestros á esta cabana fueron rescebidos de aquella 

f;ente bárbara con su aparato y cerimonias bestiales, y por 
es hacer gran fiesta segund su manera, mataron luego para co- 
mer un animal que era como un pequeño asnillo que alli con- 
sigo tenían y pusiéronlo á asar, y estando medio crudo lo 
apartaron del fuego y lo sacaron y lo dieron y pusieron de- 
lante de los nuestros para que comiesen , sin les poner ni dar 
pan ni otro mantenimiento alguno que pudiesen comer, ni vi- 
no ni agua que pudiesen beber. E como fuese ya noche y hi- 
ciese grand frío y viento, fueles necesario á los nuestros de se 
recoger á dormir debajo de las pieles de las animalias que alli 
habia , repartiéndose por suertes á velar los unos en tanto que 
los otros dormían por temor que los indios no tentasen de les 
hacer algún mal; y lo mismo hicieron los indios recelándose 
de los nuestros , echándose algunos de ellos á dormir cerca de 
uii grand fuego que tenían , y velando otros. E como amanes- 
ciese el día siguiente comenzáronles los nuestros á rogar por se- 
ñas que Sé fuesen á las naos con ellos , y que llevasen consigo 
sus mugeres y hijos, no empero lo quisieron conceder; é vien- 
do^que por ruegos no los podían atraer los comenzaron á ame- 
nazar y á. decir qjue en todo, casa los habían de llevar consi- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 2 59 

go, é entendiendo esto los indios se entraron luego en su ca- 
bana , é como los nuestros los vieron entrar creyeron que en- 
traban á consultar con sus mugeres la ida, mas saliendo dende 
aun poco vestidos de otras mas espantosas pieles que las que 
primeramente tenian que los cobrian desde la cabeza hasta los 
pies, y untadas las caras de diversos colores , trayendo sus ar^ 
eos y saetas en las manos, se aparejaron á pelear con los nues- 
tros con aquel ornato, el cual como era largo que les llegaba 
hasta en tierra, parecíales a los españoles que eran de muy 
mayores cuerpos que primero. Viendo pues los nuestros como 
aquellos espantosos gigantes indios se aparejaban para pelear, 
de aquella manera , soltaron un tiro de escopeta el cual aun- 
que tue en vano ansi los espanto el tronido, que luego se rin- 
dieron los que antes se mostraban muy feroces , y comenzaron 
por señas á tratar paz con los nuestros : é finalmente, se con^ 
certaron que solamente los tres de ellos se viniesen á las naos 
con los españoles y ansi se partieron de aquella cabana , que- 
dando en ella los otros dos indios con sus trece hijos y mu^ 
geres: pues como los siete españoles trajesen consigo aquellos 
tres gigantes y se viniesen con ellos para las naos, era tan 
grande el paso que daban que apenas podian los nuestros tro- 
tando tener con ellos: é yendo ansi vieron venir de lejos por 
el monte un asno silvestre, y socolor de ir tras él se les fueron 
huyendo y escabulleron de las manos los dos dellos : 6 como 
esto vieron los nuestros echaron mano del tercero que les que- 
daba y lleváronlo á buen recabdo hasta las naos, el cual ise 
murió dentro de pocos dias de puro corage, sin querer comer 
como es costumbre de los indios y de las bestias brabas: é co-^ 
mo quiera que torno á enviar el capitán Magallaes algunos es^ 
pañoles á aquella choza donde hablan quedado los otros dos 
indios con sus mugeres y hijos para que tomasen y le trágesen 
algunos dellos para los poder traer y presentar al Emperador, 
por cosa nueva y de admiración segund la grandeza de sus 
cuerpos , no empero hallaron á nadie , los cuales se hablan ya 
mudado y ido de alli llevando consigo su cabana: de donde 
congeturaron los nuestros ser aquella gente vaga sin tener asien- 
to cierto ni lugar conoscido para sus habitaciones , é como 
quiera que se detuvieron por pura nescesidad del tiempo y 
estuvieron por espacio de cuasi cinco meses como de yuso se 
dirá en aquel golfo de S. Julián, nunca empero pudieron en 
todo aquel tiempo que alli estuvieron ver por aquellas costas 
indio alguno de aquellos gigantes ni otra persona alguna. 



q;;;!.--v ^ ,*-^c>¿;:;ri ::!^ í, oLa^uií^üiiaj^ oLuiui.z'yi 



^60 VI AGES AL MALUCO. 

§. VI. 

Era tan grande el frío y el tiempo tan contrario que á 
los nuestros hiz-o después que llegaron al golfo de S. Julián, 
que ansí por esto como porque yendo mas adelante por aque- 
lla costa de la tierra firme (que siempre se volvia, y estendia 
hacia la parte austral del polo antartico) hallaban ser tierra 
muy mas fría y insoportable, le fue forzado al capitán Maga- 
Uaes dilatar de día en dia el pasar adelante ni el volver atrás, 
aunque via ser inútil su estada por alli , y ansi se detuvo mu- 
cho tiempo por las costas de aquel golfo. Pues como hobiese 
ya mas de treinta días que estaban detenidos en aquel golfoy 
é fuese ya entrado el mes de Mayo , en el cual tiempo en es- 
tas nuestras partes comienzan los grandes calores del estío , y 
comenzase en aquellas partes á hacer muy áspero invierno, 
viendo el capitán Magallaes que su navegación* se dilataba 
mas de lo que él quisiera , puso tasa en los mantenimientos 
que les quedaban, mandando que fuesen dados y destribuidos 
a cada uno muy templadamente , porqiie ansi les durasen mas 
tiempo y tuviesen con que se sustentar adelante en las nesce- 
sidades que les sobreviniesen , é habiendo esto por bueno los 
españoles , y sufriendo por algunos dias con igual corazón la 
tasa de comer y del beber que les era repartido : finalmente 
sintiendo en ello mucha graveza de cabsa de la grand frieldad 
que pasaban, y de la mucha destemplanza de la tierra , ro- 
garon al capitán Magallaes que hobiese por bien de los sa- 
car de aquella desventura , y que se volviese atrás adonde no hi- 
ciese tan áspero invierno, porque no sufriesen tanta fatiga, 
pues via qu^ mientras mas adelante pasaban, mas insoportable 
frió les hacia , sin esperanza de hallar fin á aquella tierra fir- 
jne , ni el pasage que para el otro mar buscaban , y que pere- 
ciendo , como muchos dellos perecían de hambre y frió , era 
imposible poder durar mucho tiempo la tasa de los manteni- 
mientos .que les era puesta: é que pues la intención y volun- 
tad del Emperador no habia sido que ellos tentasen obstinada- 
mente lo. que vian á la clara que les obstaba é contradecía la 
natura y las otíras dificultades, le rogaban que se volviesen de 
ijalli , y- no pasase mas adelante , é qué le bastase é se conten- 
tase con haber llegado adonde osadía ni temeridad de alguno 
de los mortales jamas habia sido osada de pasar ni llegar. Oí- 
das estas cosas por «1 capitán Magallaes (el cual tenia ya asen- 
tado y determinado en su voluntad de proseguir adelante has- 
ta hallar el pa5age que buscaba , 6 morir en la demanda ) les 
respondió contradiciendo á sus ruegos, é diciendo que 61 lie- 



DOCÜMEUTOS DE MAGALLAKES. 20 1 

vaba en escrípto por mandamiento del Emperador el curso y 
viage que habían de hacer, y que en manera del mundo él no 
podía exceder de aquello, r/i hallaba razón alguna que justa 
fuese por donde él dejase de hacer lo que le era mandado , é 
que supiesen todos que él había de paíar adelante, y navegar 
hasta tanto que hallase fin á aquella tierra, ó hasta que ha^ 
liase por donde pasar á aquel otro mar del sur , é que si él 
rigor del invierno é frío qué entonces sentían , y les hacían les 
estorbase por entonces elproceder adelante scgund su propó- 
sito, que placiendo á Dios sucedería presto el buen tiempo del 
estío, con el cual seria templada aquella región , y ro senti^ 
rían la pena é fatiga que decían que sentían , é que se sufrie- 
sen algún tanto que presto les suscederia aquel buen tiempo, é 
que yendo y acercándose mas contra el polo antartico, y lle- 
gando en aquellas partes donde el estío les durase y fuese un 
perpetuo día sin noche por espacio de muchos meses , enton- 
ces descansarían de los trabajos pasados y de la aspertza de 
aquel crudo invierno , y que allí llegados temían mucha abun- 
dancia de mantenimientos, y filegiia de haber hasta allá pa* 
sado , é que les rogaba que se sufriesen , y no mostrasen tanta 
pena, pues que aun allí donde entonces estaban no tenían fal- 
ta de las cosas necesarias para sustefitacion de la vída huma- 
na, habiendo, como por allí había, mucha copia de lefia con 
que se escalentaban , y mochas ostras y conchas del mar , y 
muy buenos pescados de diversos géneros , y muy saludables 
aguas de fuentes manantiales, é que pues tenían abundancia 
de todas aquellas cosas , y hasta entonces nunca les había fal- 
tado pan ni vííio, ni ks faltaría con la ayuda de Dios de allí 
adelante, con tanto que se guardase la tasa que estaba pues- 
ta, que hobitsen por bien aquello, pues que siempre les seria 
dado el mantenimiento que les bastase para su necesidad y 
para conservar la salud , y que se sufriesen por Dios , y no 
quisiesen satisfacer el apetito y deseo de su gula, é que con- 
siderasen que ninguna cosa había sido hasta allí por ellos he- 
cha que fuese digna de admiración , ó que les pusiese en ne- 
cesidad de se haber de volver atrás , é que acatasen como los 
portugueses (no cada año mas cada día, yendo y viniendo á las 
partes orientales solamente por cabsa de sus tratos y mercade- 
rías, sin otro negocio de mayor importancia) pasaban cuasi 
■20° adelante del trópico de Capricornio hacia aquella parte 
del polo antartico, é que considerasen qué alabanza ni gloria 
les podría ser dada á ellos, pues que allí donde estaban no ha- 
bía distancia de mas de 24 o 25° de aquella parte del dicho 
trópico de Capricornio, que eran 405° mas metidos al austro 
que los portugueses; é que finalmente les hacia saber una cosa 



262 . T VI AGES AL MALUCO. 

que él estaba determinado de morir antes que volver con men- 
gua, y inominia á España. Por tanto que les rogaba y amones- 
taba á todos, Y mayormente á aquellos en los cuales no era 
^mortiguado el generoso ánimo y corazón de españoles , que 
considerasen quien eran y se sufriesen un poco ; y pasasen con 
igual corazón y esfuerzo lo que les quedaba del invierno, y 
que tuviesen por cierto que tanto mayor gloria y mayores ga- 
lardones , premios y mercedes recibirían cuanto con mayores 
trabajos descubriesen y hallasen para el Emperador, que los 
habia enviado á aquel nuevo y incógnito mundo lleno de ri- 
quezas , de especería y de oro. 

%. YÍI- 

Creyendo el capitán Magallaes que con la habla que habia 
hecho i y con las buenas razones y largas esperanzas que iba 
dando á los españoles de su armada les habia mitigado las vo- 
luntades que tenian de se querer volver y que todos estaban 
aparejados de alli adelante para hacer lo que él decía , y para 
inprir en la demanda, le sucedió por el contrario, nasciendo 
dende en pocos dias grandes discordias entre todos los que lle- 
vaba en su compañía con que fue muy afligido ; é la cabsa 
de la discordia y disensiones fue que como en el armada iban 
muchos portugueses de causa de ser portugués el capitán Ma- 
gallaes, se comenzaron entre los castellanos y ellos algunas pa- 
labras del odio antiguo que los unos se tienen á los otros, tra-r* 
yendo á la memoria los unos la batalla de Aljubarrota , y los, 
otros la de Toro, y otras semejantes cosas. Trabadas pues es- 
tas pláticas entre los unos y los otros, decian los castellanos 
que como Magallaes fuese portugués, ninguna cosa podria ha- 
cer que mas gloriosa fuesj para su patria que echar á perder 
aquella armada con todos los castellanos que en ella iban , é 
que no era de creer que él podria hallar aquellas islas Molu-r 
cas de la especiería que se habia proferido de buscar y hallar, 
é que lo que del sentían y creían era querer traer engañado al 
Emperador por espacio de algunos años con aquella vana es^ 
peranza. E que entre tanto sucederían algunas cosas por don- 
de el Emperador y sus castellanos se dejasen de buscar aque- 
llas islas de la especiería. E que el viage y camino que por 
alli llevaban no era para ir á las bienaventuradas Molucas , si- 
no á algunas perpetuas nieves y hielos , y á tierra de tanta 
destemplanza donde todos pereciesen. Sabiendo é oyendo el 
capitán Magallaes las cosas que los castellanos decian , se en- 
sañó mucho contra ellos , y fue Heno de grand ira , y comen-^ 
zólos áí .corregir y castigar mas ásperamente que convenía á 



DOCtJilEKTOS DE MAGALLAKES. i6} 

hombre peregrino y extrangero ^ue llevaba semejante cargo y 
capitanía en tan extrañas y longincas regiones. E como algu*- 
nos de los castellanos sintiesen en esto mucha graveza , hicie- 
ron cospiracion , y levantóse contra él un capitán de la una 
de las naos con todos los castellanos que en ella iban , y pe- 
leando Magallaes contra aquella nao con las otras cuatro, pren- 
dió al capitán yá los principales de la cospiracion, y presos 
los ahorcó luego de hecho de las antenas de la nao sin los oír, 
y sin les guardar sus previllejos ni excepciones , porque siendo, 
como algunos dellos eran , oficiales del Emperador , no podía 
según derecho hacer justicia dellos, porque solo la persona del 
Emperador, ó los Señores de su Consejo, eran sus jueces, y no 
él. E aunque vieron y sintieron esto los castellanos , no hobó 
quien por entonces osase apelar ni de tratar del injusticia y sin 
razón que Magallaes hacia de hecho y contra toda razort. Pues 
como los castellanos viesen la sinrazón que á los suyos habia 
sido hecha , concibieron muchos de ellos en sus pechos grand 
odio y malquerencia contra el capitán Magallaes , murmuran- 
do y diciendo entre sí secretamente que no habia de parar 
aquel mal hombre portugués hasta tanto que uno á uno los ma- 
tase y acabase á todos, porque quedándose solo con sus pocos 
portugueses, se pudiese volver á su tierra con grand honra y 
alabanza que en Portugal le seria dada por los haber ansi muer- 
to á todos, 

§. VIII. 

Habiéndose detenido el capitán Magallaes con su armada 
en aquel golfo de S. Julián por espacio de cuasi cinco meses, 
porque la grand aspereza del frió y las tormentas y tiempos 
xontrarios del crudo invierno que en aquellas partes hacia (qtie 
fue desde el mes de Marzo hasta cuasi en fin del mes de Agos- 
to) no le daba lugar á poder pasar adelante, viendo que afloja- 
ban ya las frialdades y tormentas, y que hacia tiempo mas 
templado, se partió de alli á 24 dias del mes de Agosto dd 
año de 1520. E prosiguiendo su viage y propósito comenzado, 
tiraban siempre la costa adelante de aquella tierra firme hada 
la parte austral del polo antartico , yendo haciendo muchas 
vueltas y reflexiones y buscando el pasage que deseaba ha- 
llar para pasar al otro mar del sur. Navegando pues en esta 
manera por espacio de mas de dos meses por aquellas costas 
adela-nte, llegaron á un cabo y promontorio alto que lá tieíra 
hacia metiéndose por el mafr adeknte, al cual pmíeron^pór 
nombre el cabo de Santa Cruz. E como llegados á este cabo de 
Santa Cruz se levantase y viniese de súbito grand tempestad 
de hacia la parte oriental , tocó una de las cinco naos en la 



204 VIAGBS AL MALUCO. 

costa, y quebróse , salvándose empero todos los que en ella 
iban con todas sus armas y bastimentos; que no pereció , salvo 
un esclavo ethiopiano , que siendo cubierto de las olas de la 
tempestad, se ahogo. E teniendo lugar de pasar todas las co- 
sas y pertrechos de esta nao que andaba fluctuando á las otras 
naos sin se perder cosa alguna de lo que en ella habia , se aca- 
bo de anegar y perder en aquel Tugar donde habia tocado. 
Después que perdieron la susodicha nao, determino Magallaes 
de pasar todavía adelanre con las otras. cuatro naos que le que- 
daban. E prosiguiendo la costa de. la ílerra firme que se volvía 
un poco há-'ia, la parte de entre el oriente: y el austro , llega- 
ron tínalmenre á ^7 dias del mes de Noviembre de aquel año 
de I) 20 á ur\as bogas y entradas que hacia el.mar por la tierra 
adelante ,. las cuales mostraban en sí señales de haber por allí 
algund .estrecho. E entrando el capitán Magallaes con todas 
sus cuatro naos por aquellas, bocas, plegaron á un ancho seno 
y golfo que pasadas las bocas hacia el mar extendiéndose por 
la tierra adelante. E visto esto mandó el .capitán á las tres naos 
que fuesen por diverjas partes entrando por aquel golfo aden- 
tro, y buscasen con toda: diligencia si había paságe para el 
otro mar del sur , y que él los quedaría aguardando allí á las 
bocas del golfo con la otra nao , y que pon lo que hallasen 
diesen vuelta allí adonde los quedaba aguardando dentro de 
cinco días. Pues como una de aquellas tres naos que fueron á 
explorar el golfo (de la cual era capitán un sobrino de Maga- 
llaes llamado Alvaro Mezquita) , haciendo algunas reflexiones 
y vueltas por aquel golfo volviese, á las. bocas de la entrada 
que salían hAcia el mar, alto, viéndose los españoles (que en 
ella iban) que estaban muy alejados de las otfas naos , hicie- 
ron conspiración , tractando entre sí de se levantar coatra el 
capitán Alvaro Mezquita , é de se volver desde allí á España. 
E concertados en esto echaron marjo -deL capitán y prendié- 
ronlo, y puesto á buen recabdo gn cadenas, enderezaron su 
viage y dieron vuelta para España. E aportando á la costa de 
la Ethiopla , proveyéronse allí de agua ; y finalmente arriba- 
ron dentro de ocho meses después que del golfo 4on<^^ Maga- 
llaes quedíS, se partieron 4 España en fin del nies de Julio del 
año de 1521 ; é traycido preso al capitán .Alvaro Mezqui- 
ta , le hicieron confesar que por su consejo y amonesta- 
miento había su tio el capitán Magallaes us^do de tanta cruel- 
dad contra los españoles , matando y haciendo justicia de mu- 
chos dellos como de ?uso fue dicho* 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 265 

':•■ f IX. .w.. ....... .;.. o 

710 d c?b 'ií;¿Gq ' ib 

Viendo el capitán Magallaes que aquella- nao' en que su so- 
brino Alvaro Mezquita habia ido no volvía , habiendo ya 
vuelto las otras dos, esperóla algunos dias, y como no volvie- 
se crevó una de dos cosas , 6 que se habia perdido y ane- 
gado en el mar , 6 que levantándose los españoles contra su 
sobrino el capitán Alvaro , se habían vuelto en.^spaña , como 
de hecho pasó. Pues como la una, derlas otras dos naos volvie- 
se al término asignado adonde el capitán Magallaes las estaba 
aguardando, dijeron los que en edla habían ido que no halla- 
ban cps4 alguna xle lo que buscaban , y que no habia pasage, 
ni hablan hallado en todo lo que habían de golfo explorado si- 
no uiías peñas muy altas y algunos bajos. Mas la otra nao que 
á la postre volvió trajo muy buenas nuevas diciendo, que ha- 
bían hallado grandes señales, por donde creían haber allí el es- 
trecho y pasage que buscaban para el otro mar del sur , por- 
que habían navegado dos ó tres días por aquel golfo adelante, 
y cuanto mas adelante pasaban , tanto mas se les iba ensaU'» 
gostando y estrechando el golfo á manera de canal. E que 
cuanto mas adentro iban , mayor hondura hallaban en tanta 
manera que no podían llegar con la sonda al suelo. E que 
segund la corriente allí había , -creían de cierto ser aquel es- 
trecho para poder pasar al otro mar del sur. Oídas estas bue- 
nas nuevas por el capitán Magallaes, mandó luego que alza- 
sen velas 'todas las tres naos, y que enderezasen su viage para 
aquella parte, y ansi navegaron y se fueron prestamente para 
allá. El estrecho que con tantos trabajos habían buscado era 
este ciertamente , aunque ellos por entonces no lo ¡sabían cer- 
tífícadamente , como después qué por él pasaron, lo vieron y 
conoscieron. Duróles por espacio de mas de veinte y cinco le- 
guas este estrecho,' y en algunas partes hallaron que era de 
anchura de tres y cuatro leguas, en -otras de pna y de dos «le- 
guas , y que en algunas partes no tenia si no poco mas de me- 
dia legua , y que se iba siempre encofbando y volviendo ha- 
cía la parte occídeníal. Comenzando á entrar por este estre^ 
cho "hicieron 5ns dimensiones- paría saber los grados que allí ha- 
bía , y mírando'las cartas del marear eon toda diligencia, ha- 
llaron que estaban en 5 2° 'de aquella parte de la línea equi- 
noccial hacia el polo antartico, y que estaban en el mismo 
parage de longitird que había en el golfo de S. Julián , qué 
corno de suso se dijo eran ^«6** mas occídentalmente que las Ca- 
narias. E como cuando por aili navegasen fuese por el mes de 
Diciembre no había entonces mas de cinco horas en la noche, 
TOM. IV, LL 



266 VIAGES AL MALUCO* 

en el cual tiempo hay en estas nuestras partes de España quin- 
ce y diez y seis horas. Procediendo pues por el estrecho , tar- 
daron hasta pasar de la otra parte, y llegar al mar del sur, 
veinte y dos días , en el cual tiempo jamas pudieron ver por 
ninguna de aquellas costas hombre alguno mortal , salvo que 
una noche vieron gran multitud de fuegos en la tierra que es- 
taba á la mano siniestra del estrecho hacia al austro , de don- 
de congeturaron que hablan sido vistos de los habitadores de 
aquella región, y que se hacían aquellas almenaras de fuego 
uñosa otros, nunca empero pudieron ver persona alguna. E 
como el capitán Magallaes considerase que aquella tierra era 
muy fragosa , y que aun en aquel tiempo que duraban los días 
diez y nueve horas , hacia por allí grandísimos frios , y que 
era tierra de continuas y perpetuas frialdades en todos los 
tiempos del año , parecióle que era tiempo perdido haber de 
explorar ni saber lo que en tal tierra habia , por lo cual no 
gastando allí muchos días sin provecho, tiró con sus tres naos 
por el estrecho adelante, yendo siempre con mucho tiento pa- 
ra no tocar en tierra, y ansí pasó y llegó al otro mar del sur, 
donde era su principal propósito de ir. La tierra que á la ma- 
no derecha del estrecho dejaban no tuvieron dubda si no que 
era la tierra firme , por cuyas costas hablan venido costeando. 
E la otra tierra que hacia la parte del austro á la mano iz- 
quierda del estrecho estaba, creyeron ser isla, porque algu- 
nas veces oian las repercusiones y bramidos quel mar hacia en 
las riberas y costas de la otra parte. Acabado pues de pasar 
todo aquel estrecho , que juran y afirman que les duró por es- 
pacio de mas de clent millas italianas , y llegados al mar an- 
cho del sur , el cual creo yo que jamas rescibió en sí ni nave- 
garon por él otras algunas naos , salvo estas nuestras tres espa- 
ñolas que en él entonces entraron ,. viendo Magallaes que la 
tierra firme (que á la mano derecha dejaban) daba vuelta y 
se volvía hacia la parte septentrional , dejó la dicha tierra á 
man derecha , y enderezó su viáge contra aquella parte de 
entre el occidente y el septentrión por aquel muy espacioso y 
incógnito mar con intención de ir navegando por aquella der- 
rota hasta se tornar á poner dentro de la tórrida zona , y iV de 
aquella manera por el occidente á salir al oriente. Porque él 
tenia noticia y sabia muy bien que las islas Molucas de la es- 
pecería (donde era su intención de llegar) estaban en las partes 
remotísimas del oriente , y que no podían estar muy apartadas 
ni lejanas de la línea equinoccial: é tenia por cierto que yendo 
navegando de aquella manera por las partes occidentales, darla 
vuelta por debajo de este nuestro hemisferio, y llegarla alas 
partes orientales donde las Molucas estaban. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES, 267 

• §.x. 

Llevando el capitán Magallaes con sus tres naos este per- 
petuo curso de hacia la parte de entre el occidente y el sep- 
tentrión para se tornar á poner debajo de la equinoccial, y no 
se apartando ni declinando á una ni á otra parte mas de cuan- 
to la fuerza de las tempestades los compelia algunas veces de 
no poder seguir derechamente su derrota , navegaron cuarenta 
días continuos por aquel muy espacioso mar del sur con muy 
grandes vientos (y cuasi siempre muy buenos y prósperos para 
el propósito de suviage) en los cuales jamas vieron tierra algu- 
na , salvo agua y cielo por todas partes. E como pasados los 
cuarenta dias de su navegación por aquel mar del sur , llega- 
sen ya cuasi debajo del trópico de Capricornio , vieron y des- 
cubrieron dos islas pequeñas. E enderezando las naos para allá 
llegaron á ellas , y hallándolas estériles y deshabitadas, les pu- 
sieron por nombre las islas infortunadas. E saltando en tierra, 
para dar alguna recreación á los cuerpos ( que la habían bien 
menester) estuvieron alli dos dias pescando y recreándose, por- 
que había muchos y muy buenos pes<:ados. Pasados dos dias 
que en estas islas infortunadas estuvieron , alzaron velas , y 
prosiguieron su viage segund su primero propósito, y habiendo 
navegado infinitos espacios de aquel mar delsur por tiempo de 
tres meses y veinte diasque híjbia que andaban por él con gran-i 
des y muy prósperos vientos, y estando ya cuasi debajo de la- 
línea equinoccial, llegaron á vista. de-iina isla , que segunA 
después supieron se llamaba Jubagana. Pues como mirasenl 
sus cartas del marear, y hiciesen sus dimensiones para ver los^ 
grados que alli habia , hallaron que estaban dentro de k tórrida 
zona en 11° de aquella parte de- la. línea equinoccial , y se-; 
gun pudieron collegir creyeron que estaban en graH 

dos de longitud mas occidentalmenteque Gádiz. Descubierta; 
esta isla Jubagana comenzaron luego á very descobrir otras; 
muchas islas que por alli habia en tanta- manera que les parea- 
da estar en otro Archipiélago como el que hay en- el mat 
mediterráneo. Llegados pues á la isla Jubagana , y exploran-! 
dola^ hallatou que era deshabitada. E visto que ño hallaban: 
en ella moradores ni gente alguna, -se fueron de allí; y yendo 
suviage vieron que en otra pequeña isla, llamada Acacán, es- 
taban dos barquillos de indios , quei son cierto género pere- 
grino de barcos llamados canoas por los moradores de aque- 
llas partes, y son hechas y cavadas de un solo madero del tron- 
co grueso de los árboles , y tan pequeñas que no Cabe .en ellas 
sino una ó dos personas. Llegado? pues adonde estas dos ca.^ 



26b •^^ riAGES At MAltJCO* 

noas estaban , comenzaron á haber lengua con los indios que en 
ellas había, y á les preguntar por señas (como suelen hacer 
unos mudos con otros, porque de otra manera no se enten- 
dían) que como se decían aquellas islas, y que adonde po- 
drían hallar agua para beber , porque de lo que mas los nues- 
tros entonces tenían^ necesidad era de hacer fresco aguáge para 
sus tres naos. E finalmente entendiendo los indios lo que poí 
señas les preguntaban, respondieron que la isla pi'í mera adofl*> 
de habían llegado se llamaba Jubagana , y que aquella donde 
estaban- se decía Acacán , y que la iina y la otra eran islas 
despobladas sin moradores , y que alli en Acácán había muy 
buena agua. E ansimismo dijeron que no muy lejos de alli es-* 
taba otra isla que 5e decia Selán , la cual cuasi mostraban coft 
el dedo, -señalando hacia adonde estaba* E dijeron qtié Selári 
era poblada, y que alli hallarían copia de todas las cosá"s qu# 
soa necesarias para sustentación de la vida humana*- 

Avisados los nuestros de ío éuáodicho por los indios qtie €ñ 
lar isla de Acacán hallaron, proveyeron allí de agua sus naos; 
y tiríiron su viage para ir á aquella isla de Selán que les ha- 
bían dicho que era poblada* E sobreviniéndoles tempestades 
de tiempo contrario , no pudieron llegar allá, y ansí los echd 
la fortuna en otra isla llamada Masana , en la cual habitaba 
un rey señor de tres de aquellas islas. No se detergiendo eíl 
Masana, los nuestros pasaron mas afdelañte,y llegaron á ótfa 
isla que se dice Subuth , que es muy grande y muy ancha, H 
asentada paz con el rey de esta isla de Subuth , saltaron loa 
nuestros en tierra para celebrar el~ ©"ficib divino según costum-» 
bre de la religión cristiana , |)orque era^ aquel día plascúa dd 
Resurrección del ano del Señor de Tf^i^-E para lá celebridad 
de tan grand -fiesta sacaron á tierra dé los navios las velas V 
otros atavíos; y cortando ramos de los áíbolés, hicieron eií ía 
ribera del mar de los ramos y veías una devota capilla, f cñ 
ella un altar al modo de nuestra España en que se celebrase 
la misa* E hecho el altar Gonienzaron con mucha devoción la 
misa y oficio- dtví*noV lo oual<iomo el rey de aquella isla vie-' 
se vino alli- con grand multitud de indios, y estuvieron coií 
mucha atención mirando nuestros rítíss y cerémoriiá^é Acabados 
los divinos misterios, hacían aquel fey y Sús indios señales y 
muestras de alegría , conosciertdo y creyendo que aqiiel cMto 
y honra de tan grand celebridad se hacia por reverencia de lOs 
dioses^ E ansí con mucho placer tomo consigo al capitán Maga-* 
Ha es y á algunos de los principales que con él estaban ^ é líe- 



Votos á stí Casa Real, düé eta á rfiañefá dé choza, y díoles de 
comer de los mantenimientos qüe teñía qiié son éstos: el pan 
que les á'ió (al cual en sil lengua lUman s&^ú ) hacen en aque- 
llas partes del troflcb 6 madero de tirios arboles qüe sóh se- 
mejantes á' pahuas , del cuál madero desrrietlu¿add y fílto cóñ 
aceite j hacen aquel f)an de cjue sé mantienen j y íin pedazo 
del énvio aquí á vuestfá revereñdíslrtiá' señoría pafa qüe lo 
vea, qué es del que los nuestros trajeron por fnüestra al Eín- 
perádoí nuestro señor: el vino que le¿ dieron era úrt liquof qíle 
áe destila délas cortaduras qüe háceii en los iraínos de las pal- 
riíasi Dic^les en' áqüel convite ansfmísttió aves y frutas dt las 
dé aquella región. Después qüe él capitán Magálláés y sus 
compañeros hobiérori comido , andando mirando lá casa del 
íey, vieron estát echado eh una cama tin enfermo rhtiy debili- 
tado y flaco , y preguntando quién efá aquel ehferhió , f qües 
qu-é enfermedad era la que tenia , dijeron y dieron á ehtfeñdet 
á Mágaliaes que era nieto del rey, y qüe había doS años que 
estaba en tó cáíña fatigado de muy grandes calenturas. Pues 
^mo el capitán Magalláes O^ese aquesto, dijo al enfermo qüe 
luego sería sano si sé^eridoriíendase á nuestro Señor Jesucfistó, 
"lo cuál oido pói* el indio enfermo j dijo qüe le placía dé lo 
hacer ansí , é tráyéndole üha cruz la adoto, y luego fue bap- 
tizado , y al tercero día quedo tan sanó como si mal alguno 
lio hobíera tenido , levantándose de la Cama , y andahdo y cd- 
nfiféndo y' haciendo todas las ótrás cOías qüe un sano Suele ha- 
cer. É decía esté indio müChas có^ás que había visto eíi visíoii 
en suéñosi E por no me detener en mtfchás palabras, ño quie- 
to cüahYó á esto decir mas, sitio qué Visto por* el rey de Sü- 
buth ,- sü abuelo , tan grande mira gla, Se cohvirfíó á íiúestrá 
santa fe católica y se Baptizaron él y mas' de m'íll y d'oScieft^ 
to8 de sus iridios*" 



i. xii> 



l:í;cíí 



Gomo el capitán Hernando Magaíláes cónsullfate ^feé 3 
Sifsodícha isla de Subtíth era muy rica de oro , y que habla en 
elíá mucha Copíá de gengibre ,■ y que iíi sitió , Comarca y 
asiento era ntás convenible y Opoíruríd qué el de ninguna dé 
todas las Otras iéíás círGuñvecínas pata desdé élíá explorar, cá^ 
lar y saber las riquezas y cósa§ qüe en la's ótfa^ íslarhabiay 
habló al fey Subtít jrto qtle Se habiá tórnádó Crístíarió , y per- 
suadidle díciéndole y ámórtestáüdolé óue pueS había dejado íá 
Varia adofadon de los ídolos, y se hat)iá convertido a la relí-* 
»ion cfistíana, debía trabajar qüe todos los otros reyes de las 
sla's comarcanas le obedesciéSíri y estüvieséii ¿ü jetos á sti máft» 



I 



270 VIAGES AL MALUCO. 

do Y señorío, y que para esto les debia enviar luego sus em- 
bajadores, y que los que no le quisiesen por bien obedecer, 
les hiciese guerra , y los subjetase por fuerza de armas. Oyen- 
do el rey de Subuth estas cosas que Magallaes decia , plugole 
mucho dellas , y envió luego sus embajadores á los otros reyes, 
y vinieron dos dellos á su obediencia , y llegando delante de 
él lo adoraron al modo de aquella tierra, reconosciéndolo por 
superior. Mas el rey de una isla llamada Mauthan , que está 
cerca de la susodicha isla de Subuth , que era mas poderoso, 
y tenia mas gente de guerra y mas copia de armas que los 
otros, y estaba mas acostumbrado á ser señor absoluto y man- 
dar , no quiso venir al llamamiento del rey de Subuth dicien- 
do que en ninguna manera lo había de adorar ni reconoscerle 
superioridad. Pues como el capitán Magallaes supiese que el 
rey de Mauthan no quería venir á dar la obediencia al rey de 
Subuth, queriendo llevar adelante lo que en aquello habia de- 
terminado y acordado de hacer , mandó armar cuarenta espa- 
ñoles de los mas escogidos y valientes de su compañía , y to- 
, mandólos consigo y algunos tiros de artillería , entró con ellos 
en los bateles de las naos, é dióle el rey de Subuth cierta co- 
pla de gente de indios para que lo guiasen y mostrasen la tier- 
ra , y para que si menester fuese , le ayudasen si hobiese nece- 
sidad de pelear con el rey de Mauthan , é ansí se fue para la 
isla de Mauthan (que según se dijo) no está muy lejos de la 
Isla de Subuth. Sintiendo pues ei rey de Mauthan que Maga- 
llaes iba contra él , ¡untó hasta tres mili indios de sus subdi- 
tos, y vínose con ellos á la ribera del mar de aquella parte de 
su isla de Mauthan donde Magallaes habia ya saltado en 
tierra, E como Magallaes vido que aquel bárbaro se quería po- 
ner en resistencia , determinó de no le volver las espaldas, si- . 
no pelear con él, no embargante que la gente que consigo lle- 
vaba era sin comparación mucha menos que la que su contra- 
rio traía, porque ellos no eran, segund dicho es, mas de cua- 
renta españoles, y los indios contrarios eran mas de tres mili. 
E hizo luego sacar de los bateles los tiros de artillería , y po- 
nerlos en tierra á la ribera del mar , y animando á sus espa- 
ñoles les dijo ansí: no os espante, hermanos míos, la multitud 
destos indios nuestros enemigos, que Dios será en nuestra ayu- 
da , y iicK>rclaos qtie pocos días há vimos y oímos que el ca- 
pitán: H^nan Cortés venció por veces en las partes del Yuca- 
tan con doscientos españoles á doscientos y á trescientos mili 
indios. E dicho esto á los españoles, dijo á los indios de Su- 
buth que consigo llevaba,, qve le dejaseis á él y á sus españoles 
con aquellos Mauthanos, porque np los habia traído consigo 
para^ qué/ peleasen , siao, para .que lo guiasen y, mos,trasen la 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. IJl 

tierra , y que él y aquellos pocos españoles sus compañeros 
bastaban para vencer á sus enemigos. Después que el capitán 
Magallaes bobo animado á los suyos para la batalla , fueron 
con grand ímpetu á dar en los enemigos; y peleando valiente- 
mente , hacian grgnd estrago en ellos. Mas como eran los nues- 
tros pocos , y grand número el de los contrarios , fatigaban en 
grand manera á Magallaes y á sus españoles, especialmente con 
unas astas de lanzas luengas de que aquellos indios usan. E fi- 
nalmente , andando ansi trabada la batalla, fue muerto en ella 
el capitán Magallaes y siete españoles , lo cual visto por los 
otros , y que era imposible vencer á tanta multitud de indios 
tan belicosos y tan bien armados , se comenzaron á retraer, 
juntándose todos y poniéndose en ordenanza. E como el rey 
de Mauthan viese retirar á los nuestros tan ordenados y con 
tanto concierto, los dejó entrar en sus bateles, y que se fue- 
sen en paz , sin los osar seguir ni pelear mas con ellos, y ansi 
se volvieron á la isla de Subuth adonde tenian sus naos con los 
otros compañeros que en ellas habían dejado. 

§. XIII. 

Muerto el capitán Hernando Magallaes con los otros siete 
españoles que con él fueron muertos en la batalla que hobo 
con el Rey de Mauthan (como de suso se dijo), y llegados á 
la isla de Subuth los que de la batalla se retiraron , viendo co- 
mo habían perdido su capitán, acordaron de elegir otro capi- 
tán para que tuviesen cabeza á quien mirar y obedecer, y ansi 
alzaron por capitán á uno de su compañía que se llamaba 
Juan Serrano , que era valiente persona , y muy hombre de bien. 
E luego que fue elegido renovó con el Rey de aquella isla de 
Subuth las amistades y confederaciones que con él habia Ma- 
gallaes primero hecho, y en señal desto se dieron el uno al 
otro ciertas joyas y preseas, é Juan Serrano le prometió de 
hacer guerra á su enemigo el Rey de Mauthan hasta lo ven- 
cer y subjetar á su obediencia, y el Rey de Subuth se le 
ofreció que le daria toda la gente y expensas que menester 
fuesen para ello. Es aqui de saber que el capitán Magallaes 
tenia un esclavo que era natural de las islas Molucas , donde 
nasce la especiería ,^ á donde finalmente era enderezado su 
principal viage , el cual habia comprado en las partes de Car- 
licut en la cibdad de Malaca, cuando allá estaba en servicio 
del Rey de Portugal , y trayéndolo á España le habia mostra- 
do la lengua española, la cual aprendió muy perfectamente, 
y hablaba muy ladino. Por medio deste esclavo se entendió 
Magallaes y hobo lengua con el Rey de Subuth, no porque 



271 VUaES AL MALUCO. 

el esclavo supiese ni entendiese la lengua de aquella tierra, 
mas estaba allí con el Rey de Subuth un indlp suyo que ha- 
bía estado en lásMolucas^ y sabia jnuy bj^n 1^ lengua rpolu-» 
censa, y con este se, entendía el. esclavo de Magallaes, ansí 
que por medio destos dos intérpretes se entendían los nuestros 
con los de Subuth hablando Magallaes á su esclavo , y el es- 
clavo al indio de Subuth, y el indio al Rey su señor, Este 
esclavo llevaba consigo el capitán Magallaes cuando dio bata-» 
Ha al Rey de Mauthan , á donde (cpitip de suso se dijo) mu- 
rió, y allí fue herido de una pequeña herida este esclavo. ]Pues 
como después de tornados los nyestfos de la isla de Mauthan 
á la isla ¿Q Subuth este esqlavo estaviese por cabsa de aquella 
herida echado todo el dia en la cama, y el espitan Juan Serra- 
no viese que aquella herida era pequera, y que aqyel esclavo 
hacia mas caso y sentimiento de ella de lo qve era ra2;on , y 
que sin él no podían entender cosa alguna , ni hablar ni nego= 
ciar con el Rey de Subuth, y que no se qiieria levantar aun* 
que se lo había enviado á inandar , se fue para la cama donde 
estaba acostado, y lo reprendió muy ásperamente de palabra, 
dicíéndole que si no se levantase yiiiciese lo que le mandaban, 
que lo haría azotar muy crudamente. E que no se pensase 
que aunque su señor Magallaes era ys. muerto , que por eso 
había él de ser de allí adelante libre, antes le hacia saber que 
era mas captivo entonces, y que le Jiabian de hacer servir 
mejor que antes» YiéndoSe pues ;el esclavo de Magallaes re« 
prendido del capitán. Juan Serrano con tanta aspereza, congí- 
bÍQ en sí grandísimo odio contra los nuestros , segund después 
por la obra pareció, y disimulada su mal querencia y odio 
concebido, se levantó de la cama y hizo lo que el capitán 
Juan Serrano le mandaba. Pues como después desto pasasen 
algunos días, viendo el esclavo oportunidad para ello, y que-» 
riéndose: vengar del capitán Juan Serrano y de los de su com^ 
pañía, habló con el .Rey de Subuth, y díjole qu(^ supiese que 
aquellos españoles era g'ente áe insaciable avaricia, y que le 
hacía saber que habían dicho que después que hobiesen vencido 
al Rey de Mauthan se habían de alzar contra el mispo Rey de 
Subuth, y que tenían concertado de lo prender y llevar cap-^ 
tivo consigo en sus náas; por ende que le parecía que para se 
calvar de la Traicrón^ipi^^ontjfa él los españoles tenían arma-^ 
da, no había mejor remedio que anticiparse á hacer contra 
ellos lo que ellos tenían acordado de hacer contra ,él, Pues co-r 
mo el Rey de Subuth oyese todo lo que el esclavo le dijo, y 
creyese por cosa muy cierta ser todo ajisi , envió secretamente 
á se confederar con el Rey de Mauthan y con los otros Reyes 
^us^coma-rcanos, haciéndoles saber lo qne le habla dicho el 0s- 



DOCUMENTOS DB M AGALLANTES, 273 

clavo de Magallaes. Hecha esta confederación Secretamente 
entre los Reyes de aquellas islas, convido el Rey de Subuth 
al capitán Juan Serrano , diciéndole que á él y á los principa- 
les de su compañía quería para cierto día hacer un convite y 
grand fiesta como i verdaderos amigos, E aceptando el capi- 
tán el convite, salieron á tierra de las naos él y otros veinte y 
siete españoles -de los principales que consigo tenia para ir á 
comer con el Rey. E ansi se fueron á casa del Rey pacíficos 
y bien descuidados de la traición que les estaba armada. Es- 
tando pues asentados á la mesa en el convite Real, comiendo 
y habiendo placer , salieron de presto grand multitud de in- 
dios que estaban escondidos y puestos en celada, y dando so- 
bre los españoles con grandes clamores y ímpetu comienzan á 
matar en ellos, lo cual como algunos de los mozos que coa 
ellos habían ido viesen, saltaron presto y fueronse huyendo 
hacia la ribera del mar donde las naos estaban, y dieron aviso 
á los que en ellas habían quedado de ló que pasaoa, é de como 
creían que ningún español de cuantos en el convite estaban 
había escapado. Oídas pues estas nuevas en las naos comienzan 
á alzar velas y á se apercibir. E estando en esto viefon venir 
muchos indios y con grand furor é ímpetu hicieron mili peda- 
zos una muy hermosa cruz 4e madera que en la ribera del 
mar los españoles habían puesto luego que habían álli llegado 
y saltado en tierra. E estando con mucho temor acatando estas 
cosas, y dándose priesa en levantar las áncoras y en soltar las 
velas para se ir de álli , viéróii como muchos indios traían al* 
capitán Jijan Serrano atadas las manos. E cómo lo llegas eh 
junto á la mar á donde estaban las há os alzando vela5,'dab3 
voces á los de las naos y con muchas lágrimas y dolorosás pa- 
labras les rogaba que hobíeseñ compasión del, y ño lo deja- 
sen en tan triste captíverio. E que les hacia saber qué todos, 
los otros que coii -el hábiah salido eran muertos á maños de: 
aquellos indios, y que él solo había quedado vivo y aIcanzá-¡ 
do del Rey que se rescatase ; por tanto qtie hobiesen misericor- 
dia déi, pues era isu capitán y-ló rescatasen. " - ^^^^ o > i^^^^^ 



^.JíWi 



f;nií} sb br.bnorí 



Oídas por los españoles x{éé en las naos estaban las cosas 
quel triste de su capitán Juan Serrano les depia , aunque yian 
y. consideraban que era cosa ffea y hi al héchá dejarlo aijsi cap- 
tivo en poder de aquellos^ criíeles bárbaros, con el temor quq 
tenían que ño fuese algiiri engaño para los prender y matar á 
todos , fio és^roñ esperar V antes con grand priesa en a(íabando 
de alzar las véks y áncoras se fueron de allí, déjañdW'eh' la 

TOMO IV. MM 



. 174 VI ACE^ At MA*.tGO* 

manera $u^so<licíia al capitán Juan Serrano, ác\ ctial Jamás su- 
pieron que fue lo que del los indios hicieron. Habiendo por 
la manera que suso está dicha los nuestros perdido en aquellas 
islas de Subuth y Mauthan sus dos capitanes Magallaes y Juan 
Serrano con otros 35 d 40 españoles de los mas principales, se 
partieron de alli muy tristes y desconsolados no tan solamen- 
te por la muerte y desventura que á sus compañeros había 
acaescído , mas aun porque eran ya pocos los que quedaban 
para poder gobernar y dar recabdo á todas las tres naos que te- 
nían, por lo cual se concertaron todos y acordaron que sería 
bien quemar la una d& ellas y no la dejar entera , porque no se 
pudiesen los enemigos aprovechar della. Acordado esto se llega-» 
ron á una isla que cerca de alli estaba que se llamaba Bohol , y 
pasaron la jarcia, pertrechos y armamento de aquella naoá laf 
otras dos, y pusiéronle fuego, y ansi la quemaron. Después 
que.hobieron quemado la nao, continuaron su viage y llegaron 
a una isla llamada Gibith, y aunque conoscieron ser mUy rica 
de ofo y gengibre y de otras muchas cosas, no curaron de se 
detener mucho tiempo eft ella porque no pudieron atraer ásü 
amistad á los indios de la dicha isla por bien ni por cuantos 
alhagos les hicieron* E viendo qtie segünd los pocos españoles 
que ya quedaban , no convenía ponerse en armas con los de 
aquesta isla de Gibith se partieron de alli* Prosiguiendo pues 
su navegación llegaron á otra grand isla que se llama Porné, 
la cual toma nombre de una grand cibdad que en ella hay lla- 
mada Porné.- Es aqüi de sabef que en el susodicho arcípiélago 
entre todas las otras islas hay dos que son muy espaciosas y 
de grand tierra , la una de las cuales se llama Silolí , y el Rey 
de ella tiene seiscientos hijos, y la otra es la susodicha isla de 
Porné; la isla de SiloU es muy mayor que la de Porné, y su 
grandeza es tanta que es menester para la bojar é dar nave- 
gando una vuelta en su contorno, tiempo de mas de seis me- 
ses. E k de Porné es menor que la de Silolí , la cual se pod'rá 
bojar en espacio de poco mas de tres meses* E aunque Siloli es 
cuasi dos tantos mayor que Porné, hácele grand ventaja Por- 
né en todas las cosas, y es muy mejor isla sin comparación eií 
bondad de tierra y en fertilidad y en poblaciones*- 



firúi 



T^Ms 



E porque la dicaia iislad^ Parné es la' mas noble y la maíf 
bien afortunada de todas cuantas islas en aquel viage descu- 
bíiexon^ y de donde todas ellas como de cabeza y princi- 
pal tornan sus buenas costumbres y manera de bien vivir, de- 
terminé de tocar aquí algunas pocas cosas de las costumbres y 



DOCUMENTOS DE M AG A1.L AN ES, 2 7 J 

establecimientos 4e los pueblos desta isla, segund lo que nues- 
tros españoles el tiempo que en ella estuvieron pudieron ver, 
collegir y saber. Son estos indios de la Isla de Porné en su 
creencia gentiles , y tienen por sus principales dioses al sol y 
á la luna, SI sol dicen que es dios del dia , y que sobre el día 
tiene su potestad y señorío , y que la luna es dios de la noche, 
y que su imperio y jurisdicción es sobre la noche. Dicen que 
el sol es varón y la luna muger , y que las estrellas son dioses 
pequeños parientes del sol y de la luna que están sujetos á 
ellos. Cuando sale el sol claro en la mañana tienen por cos- 
tumbre de lo saludar con ciertos versos que son mas salutación 
que adoración , y lo mismo hacen á la luna en la noche cuan- 
do está clara y resplandeciente: destos dos planeta^, á quien 
tienen por sus principales dioses, creen que les vienen todos 
ios bienes, y á ellos hacen sus oraciones, demandándoles qué/ 
les den hijos , y multiplicación y abundancia de ganados y fru-i* 
tos de la tierra , y todas las otras cosas de que tienen ncscesi*.' 
dad. Es la gente desta isla muy amadora de la piedad y de la 
justicia , y sobre todo de la paz y sosiego , y muy enemigos y 
detestadores de las disensiones y guerras. Todo el tiempo que 
veen que su Rey está en paz, hónranlo y adóranlo como si 
fuese Dios; mas si le sienten y conocen que es amador de 
guerra, jamas descansan hasta que lo hacen morir á mano d^' 
sus enemigos en la batalla que les va á dar. Porque cuando/ 
el tal Rey que es belicoso va á hacer guerra á algún contrario' 
suyo (lo cual acaesce muy pocas veces) amonestante los suyos* 
que se ponga en la delantera, y esto hacen porque soste- 
niendo el peligro y ímpetu de los enemigos muera allí , y no 
quieren mostrar sus fuerzas ni pelear, de buena gana hasta que 
veen que es muerto su Rey , y luego que es muerto co-. 
mienzaa con grand furor á pelear muy cruelmente por su li- 
bertad y por haber Rey manso y pacífico conforme á laa^ 
costumbres de la tierra. E desta cabsa muy de raro tienen los 
desta isla guerra, porque los Reyes que suceden tienen conos- 
cimiento y saben que ningund Rey que moviese en ella guer- 
ra escapo vivo de la batalla. Tienen estos indios de la isla de 
Porné por cosa que es muy inicua y mata desear el Rey della 
ser mayor señor de lo que es , ni tener cobdicia de ensanchar 
jos términos de su seTknicu Tienen todos grand estudio j vigi- 
lancia en no se hacer ningund enojo ni molestia unos pueblos á 
otros, ni menos á los pueblos comarcanos de las otras islas cir- 
cunvecinas, ni mucho menos á los estraños y peregrinos, E si 
alguna vez acaesce molestarse unos á otros , no curan los inju- 
riados de hacer ims mal á los que los injuriaron de aquel que 
dellos rescibieron* E porque la^ discordias no pasen adelante 



2)6 VI AGES AL MALUCO* 

luego procuran de tratar de la paz,, y no puede Ser hallada 
entre ellos cosa mas gloriosa ni con que ellos mas se ensalcen 
y tengan por nobles que en se anteponer á demandar primero 
la paz , y tiénese por deshonrado y afrontado el que es preve- 
nido á paz, E desta manera duran muy poco entre ellos las 
discordias y disensiones. E ninguna cosa hay entre ellos que 
sea tenida por mas fea ni detestable que cuando veen que 
aquel á quien es demandada la paz la niega y no quiere venir 
á concordia aunque haya sido injuriado, y contra el tal cons- 
piran y se levantan luego todos , y lo matan y destruyen co- 
mo á persona cruel y sin piedad. E de aqui viene que cuasi 
en todo tiempo están en continua paz, tranquilidad y sosiego* 
No hay latrocinios entre los moradores de aquesta isla , ni 
muertes de hombres, A ninguno es permitido que se llegue á 
hablar al Rey salvo su muger y sus hijos, y cuando alguno 
de sus subditos tiene nescesidad de hablar con él, habíale se- 
cretamente desde aparte por unas, cañas largas que están hora- 
dadas como cerbatanas, poniéndole la caña en el oido y di- 
ciéndole por ella lo que quiere. No creen que hay mas de nascer 
y morir y diciendo que con la vida del hombre acaban su ser 
y sus sentidos i y que ansi como el hombre no era nada antes 
que fuese engendrado, ansi se vuelve en nada después de la 
muerte. Las casas que tienen son pobres , pajizas , labradas de 
tierra y madera y cubiertas dellas con paja y dellas con hojas 
de palmas. La principal población que en esta isla hay es una 
cibdad llama Porné, de donde toma toda la isla denomina- 
ción , y habrá en ella hasta veinte mili casas, Cásanse los in- 
dios desta isla con cuantas mugeres pueden mantener. Sus 
mantenientos son pan , que hacen de arroz y carnes de cazas 
y pescados , y el vino de que usan es un liquor que destilan las 
palmas cortándoles los ramos. Su manera de vivir es tractar al- 
gunos dellos en mercaderías con las islas comarcanas, otros se 
dan á la caza, otros á la pesca, y otros son labradores. Sus 
vestiduras son de algodón. Hay en esta isla cuasi de todos los 
géneros de animalías que acá tenemos , excepto asnos y gana- 
dos ovejunos y vacunos, y los caballos que tienen son muy 
pequeños y de pocas fuerzas. Hay en esta isla de Porné grand 
abundancia dp canfora , g^ngibre y canela. 



?.onu um^Aom ííi§» aVI*. 



1*. 



Habiendo los nuestros hablado y hecho reverencia al Rey 
de la susodicha isla de Porné y dádole algunos dones y reci- 
bido del otros, se partieron de alli prosiguiendo su principal 
viage para las islas Moiucas , de las cuales les fueron dadas 



DOeUMEtíTOS DE MAGAlLANES. ^ 277 

muy ciertas nuevas en la dicha isla de Porné , y les informa- 
ron del viage que derechamente desde alli para allá habían de 
hacer. Yendo pues su camino llegaron á las riberas y costa 
de una isla llamada Soló, á donde les fue dicho que alli se 
pescaban perlas de increíble grandeza, entre las cuales había 
algunas tan grandes como huevos de tortoílUas , y aun algu- 
nas como huevos de gallinas , y que las muy grandes se pes- 
caban muy adentro en el mar, que era profundo, y iaS pe- 
queñas mas acia las costas de la tierra. No empero pudie- 
ron los nuestros hacer la pesca dellas , porque cuando alli lle- 
garon no era el tiempo en que las suelen pescar. JE segund di- 
cen en aquellas partes vieron una ostra ó concha de aquellas 
en que nascen y se crian las perlas de tanta grandeza, que el 
pescado que della se sacó pesaba sobre cuarenta y siete libras: 
de donde fácilmente se puede congeí?urar y creer haber por 
alli perlas tan grandes como arriba se ha dicho, pues está cla- 
ro y sabemos que las perlas nascen en aquellas ostras, y que 
cuanto mayores son las ostras tanto mayores perlas se hallan 
en ellas. E porque no es razón que lo pasase en silencio, digo 
que los nuestros afirman que los indios de alli les certificaron 
que el Rey de Porné tenía dos perlas en su corona que cada 
una dellas era tan grande como un huevo de arisar* Pasando 
adelante de la isla de Soló llegaron á otra isla llamada Gilona, 
á donde vieron que los moradores della tenían tan grandes 
orejas que les colgaban hasta los hombros, é cerno los nuestros 
se maravillasen de ver orejas de fantá longura, les dijeron los 
naturales que no muy lejos de allí había otra isla, á donde no 
solamente las tenían tan luengas y colgadas como ellos, mas 
que eran tan anchas y largas las de los otros , que tenían por 
costumbre de se cobrir toda la cabeza con la una dellas. E 
como el intento de nuestros españoles era buscar especería y 
no cosas monstruosas no curaron de llegar á la otra isla, sino 
prosiguieron su viage derechamente para lasMolueas, á donde 
era su principal motivo de llegar^ 

§. XVIL 

Pasadoí^^ocho meses después que et cápítan Hernando Ma* 

gallaeS fue (comollt-«aso se dijo) mtieiio cu la Isla de !Mati- 

than , descubrieron los nuestros, y hallaron en el mes de No- 
TÍembre del año del Señor de 1521 las islas Molucas, donde 
es el propio nascimiento de la especiería , por ellos muy de- 
seadas , que con tan larga navegación y trabajo , y con muer- 
te y pérdida de sus dos capitanes Magallaes y Juan Serrano 
y de muchos de sus compañeros habían buscado en aquellas 



^78 yiAGES AL MALUCO. 

extrañas mares por discrimen y discurso de tantos peligros, 
Uegados pues al sitio de las Molucas descubrieron cinco islas, 
cuyos nombres son estos; Jurante ^ Mmil, Thedori ^ M^i^ 
t/iieUf Bandan^ parte de las cuales están un poco adelanta 
de la equinoccial , y algupgs un poco desta parte de] equinoc-»- 
cío, y parte dellas debajo de la misma equinoccial, y todas 
ellas son islas pequeñas, y no muy lejos las unas de Jas otras. 
En Tarante , Thedori y Maithier) nascen y se cogen los clavos, 
y en Mutil la canela y en Bandan las nueces moscadas. Los 
Reyes de aquestas islas Molucas gomenzaron de pocos ^ños 4 
esta parte i creer qu^ las ánimas de los hoi^ibres son ijamorta^ 
Jes y no perecen con los cuerpos como antes creían, ca decían 
que no había mas de nascer y morir , é el argurnento por don" 
de en este conoscimiento vinierojí po fue otro sino el de unas 
avecillas, á quien pusieron por nombre Manucodíata que por 
aquellas islas andan volando , sip que jamás las vi^se persona 
alguna asentar en tierra, ni en árbol, ni eji otra qosa que en 
la tierra sea , y ansí andan volando siempre por el aire sin po^ 
sar en parte alguna, hast^ que cansadas desfalleciendo ,caen 
en tierra muertas, y no las. toman vivas, Pues qomo los moros 
mercaderes que tienen trato de ir á comprar especiería á las 
dichas islas Molucas , hablando con los Reyes molucenses sobre 
aquellas aves manucodiatas les dijesen que s^ criaban en el pa- 
raíso terrenal, y que de alia yepian; y los Reyes pregunta-^ 
sen á los moros que qué cosa era el paraíso terrenal, y los mo* 
ros les respondieseri que era d lugar donde iban á parar y des- 
cansar las ánimas después de muertos los hombrías, ias púa- 
Jes eran iumor tales y los informasen de las cosas maravillo^ 
sas del paraíso terrenal , segund su creencia mahomética , con- 
virtiéronlos i su seta y desde entonces acá (que no há muchos 
años) comenzaron á creer los dichos Reyes molucenses ser las 
ánimas inmortales, E pusieron por nombre Manucodiaia 4 
aquellas aves que quiere en su lengua decir Ave de Dios, ÍJ 
£on tenidas en tantíi veneración estas aves por los dichos Reyes 
que como cosa celestial las reverencian y tienen en reliquias, 
creyendo en todo por suceso que teniendo consigo alguna d^ 
aquellas aves no hay nadie que les pueda empece-r ni hacer mal, 
E desta cabsa , cuando les acaesce tener algunas guerras o di- 

f«*i*t>clasu--yeívá^ ^ía^i^ir^^tta cncmígOS , Hevan OOnsígO a jucllas 

aves , y piensan que en ninguna manera los pueden herir ni 
hacer daño sus contrarios aunque se pongan en la delantera y 
en el mayor peligro de la batalla, como lo tienen de costum-? 
bre los Rey^s de aquellas partes, según de suso íe dijo. Los 
plebeyos y gente común todos son gentiles al modo de los 
indios de la isla de Porné quQ no. tienen esta creencia de la 



tíOCÜMEtítÓS IJE WAÜAtlAÍÍÉ^i 2)9 

Iniftortalidad de las ánimas, antes creen qué hó hay mas da 
nascer y morir. Los naturales destas islas Molucas es gentti 
paupérrima porque carecen cuasi dé todas las cosas íiecesariaS 
para sustentación de la vida humana , Salvo de la especiería 
qiíe tienen eri grand abundancia , la cual dan á los mereade- 
tes que la van á contratar á trueco de lienzos , porque se vis^ 
ten dellos, y á trueco de ctisas venenosas, ansi cómo es arsé- 
nico qiíe vulgarmente se llama oropimente y mercurio síibli- 
ínato: no empero sábert decif loa nuestros en qué cosas usan 
de las dichas coSas venenosas ó para qué las quieren aquellos 
indios: sus mantenimientos Son sagú que eS pah hecho de raí- 
ces y de troncos de árboles ^ del cual pan se ha ya dicho de 
Suso, tratando de la isla de Subuth j y pescados ^ y algunas ve- 
ces comen carne de papagayos* Las casáis que tienen son como 
unas chozíuelas muy bajas y pobres, é por no me deteíier eii 
todas las particularidades de su pobreza, dicen los nuestros 
que todas las cosas destos indios de las islas Molucas son muy 
humildes y de graíid bajeza , y la gente muy puerca é sucia, 
Sin ninguna crianza ni policía, y que sólás dos cosas hay no-»- 
tkbles entre ellos ,. conviene á saber, grandísima paz y quietud 
y mucha abundancia de eSpeciefia , la una de las cuales (que 
es la paz y quietud , y el má^or y mas saludable bien de to- 
dos los que en este mundo hallarse pueden) ha deStefrádó des-»- 
fas nuestras partes la grandísima maldad de los mortales echan- 
dolaren aqueiks MolOcás de qííe aquella gente pacífica usa. La 
otra, empero que es' la especiería nos costriñe lo uno por lá 
grandísima avaricia que tenemos , y lo otro por nuestra insa- 
ciable gula á que hayamos' de la ir á buscar en aquel incógni- 
to y nuevo murido, pasando por tantos peligros y discrímenes 
de la vida. Conoscido pues pof los nuestros el sitio de las islas 
Molucas, y con diligencia visto y examinado, y la especiería 
que en eílas habia, y las costumbres y manera de ios Reyes 
y Señores dellaS , determinaron de parar erí lat isla de Thedo- 
íi, porque conoscíeron y vieron que aquella era la ííias ncáj 
especialmente de clavos, qiíe es la especiería de mas precio^ 
y supiefofi que el Rey de allí era de mas prudencia f huma- 
nidad que ninguno de todos los otros Reyes níolucenses. Sa^ 
üendo piies^l^nos de Ibs nuestros á tierra hablaron al Rey 
de Thedorí , y díérontc ciertos dones diciendo que se los en- 
viaba d grand emperador y Rey de las Españas,- é como éí 
los rescibiese alzd los ojos al cielo y dijo í hágOos saber que' 
há yá dos años qlíe pof el curso de las estrellas tute conosci- 
miento y supe desta vuestra venida , y que os enviaba aquiel 
q^ue es el mayor de todos los Reyes á buscar estas nuestra* 
tíírffts que acá de yuso de ks de su Señorío están, y desta 



28o VIAGES Al MALUCO. 

cabsa tanto mas alegre y jocunda me es vuestra venida cuan- 
to por la significación de los cielos mas tiempo há que lo supe 
y conoscí. E porque yo sé muy bien que ninguna cosa me 
puede venir en esta manera de que yo jio haya tenido conos- 
cimiento muchos tiempos há por la signilicacion de los hados 
y estrellas, por tanto, de mi propia voluntad quiero dejar de 
aquí adelante el Alteza Real de mi señorío^ y llamarme de hoy 
mas procurador de vuestro Rey , y en su nombre tener la go- 
bernación desta tierra. E pues que ansi es , llegad vuestras naos 
al puerto y mandad que salten y desciendan seguramente en 
tierra los otros vuestros compañeros que en ellas están , por- 
que podáis finalmente gozar de todo lo que en estas partes 
hay, y recrearos y curar de vuestras personas y descansar de 
tan largas navegaelooes y dé peligros de tan diversas cosas 
como son las por donde, habéis pasado, y no tengáis pensa- 
miento que habéis llegado sino á reino que fuese de vuestro 
propio Rey. Acabando el Rey de Thedori de decir e^tas cosas 
quitóse la corona que tenia en su cabeza , y abrazó con mu- 
cho amor y alegría á cada uno de los nuestros , y mandóles 
luego dar de los mantenimientos de que en aquella tierra usan. 
Muy alegres los nuestros con las cosas que al Rey de Thedo- 
ri habían oído , se fueron luego á las naos y recontaron á sus 
compañeros pojr .orden todo lo que les había con el Rey acaes- 
cido , los cuales con Incomparable alegría de oír y ver la hu- 
manidad y benivolencia de aquel Rey extraño , saltaron en 
tierra y gozaron largamente á su voluntad de todo lo que en 
la isla habia. Pues como hobiesen estado allí recreándose por 
algunos días, haciéndoles aquel Rey mili honras y place- 
res, enviaron sus mensagéros á las otras islas comarcanas para 
explorar y saber lo que en ellas había, y para aplacar las vo* 
luntades de los Reyes dellas y Los atraer i su amistad, 

§. XVIIL 

Cerca de la susodicha Isla de Thedori está la isla de Ta- 
rante que es Ji^uy pequeña, la cual no tiene mas de seis millas 
Italianas en contorno, y cerca della está la iíJa de Maithien 
que anal Tinsnjü es peqoefta. En estas tres islas susodichas de 
Thedori, Tarante y Maithien hay grand abundancia de cla- 
vos, y aunque cada año llevaa los árboles en que nascen los 
clavos mucha copia dellos, cargan empero tanto de cuatro en 
cuatro años que cada cuarto año es cosa espantosa el clavo 
que dellos s& coge. Nascen yxríajfise estos árboles de los ciar 
VQS entre los peñascos y tierra fragosa, y hay tanta espesura 



DOCUMENTOS DE MAGALtANES. 28 1 

dellos que hacen grandes selvas y montañas. E es el árbol de 
los clavos muy semejante al laurel ansí en las hojas como en 
sus ramos, gordor y anchura. Los clavos nascen en las puntas 
y cogollos de todos los ramos en esta manera. Hácese prime- 
ramente una coroníta en la punta de cada ramito , y luego 
nasce una flor ansí como flor de manzano, y va cresciendo el 
clavo poco á poco hasta que se hace puntiagudo de la ma- 
nera que vemos que es. Cuando -nascen los clavos e^tan pri- 
meramente colorados y después válos ennegriendo el sol. Tie- 
nen los naturales destas islas partidas entre sí las selvas y 
montes destos árboles donde nascen los clavos , ansi como en 
estas partes están divididos y partidos los olivares y viñas: 
desque viene el tiempo de coger los clavos, cógenlos y guar- 
dánlos en seras hasta que vienen mercaderes de otras partes á 
se los comprar. En la cuarta isla llamada Muthil (que es isla 
pequeña ansi como las otras) nasce la canela. Los -árboles de 
que se coge son surculosos y en alguna manera estériles y muy 
amigos de sequedad. Son muy semejantes á los árboles de mem- 
brillares. Entreábrese con el calor del sol la corteza destos ár- 
boles , y .váse arrancando de siiyo y' secando, y ansi se coní-" 
vierte. aquella corteza y se torna tn canela desque está bien 
seca. Cerca de la susodicha isla de Müthil está la isla de Ban- 
dan , que es la mayor y mas ancha isla de todas las i^ías Mo- 
lucas, en la cual nascen las ¿uéces rnoscádaf. Son los árboles 
de las nueces moscadas -muy grandes y muy -anchos, y muy 
semejantes á los nogales deltas nuestras partes. E de la misma 
manera que acá vemos que nascen "4as nueces en los nogales, 
ansi nascen en sus árboles las nueces moscadas con su cáfcara 
verde encima y después" la cascara dura, y entre cascara y 
cascara hay una tela delgada como de pergamino, y aquel 
hollejo ó tela questá por cima de toda la cascara du-ra es la 
preciosa y muy saludable especia que se llama flor moscada, 
á quien en nuestra España llaman por mas común vocablo 
macias, y el meollo y núcleo que 'está den tVo de la cascara 
dura es la especia llamada nuez rhoscada. El gengibre nasce 
comunmente en todas las islas de aquel arcipiélago que de suso 
dijimosj y hay dos maneras dello uno bueno y otro mejor. Lo 
que no es tan bueno es montesino qué se nasce por los cam- 
pos de suyo sin lo sembrar ní curar del lo. E lo que es muy 
bueno siémbranlo y -curan de lio. La yerba dello es como yer- 
ba de azafranales, y rías raices de aquella yerba qujs están de- 
bajo de la tierra es el gengibre,-:^ r.oxonoD -^jup reí po/nio v 
,i.i.>i •<_ ' .. i;.", -li .V ^,i onp fíi 3:jp •:Oyq i^ Oñ Oiflom 
et ono Y .'aobbfcqmoD nía -ror-^rí; vum acm ^m^rÍGD sb rfos-iJ 

TOMO IV, nn" ^"^'^ ' "^•^^'^/':^í:n 



2 8 ¡2 TI AGES AL MALUCO* 

§. xix;. 

Yendo (como de suso se dijo) los mensageros que nuestros 
españoles enviaron desde la isla de Thedori á los Reyes de las 
otras islas comarcanas, todos ellos á ejemplo del Rey de The- 
dori rescibieron con mucha benivolencia á los nuestros y de 
muy buena voluntad se sometieron al señorío y imperio del 
emperador nuestro señor reconosciéndolo por señor y superior. 
Pues como los nuestros viesen tanta sujeción y buena volun^ 
tad en todos los Reyes de aquellas islas, tenían pena por no 
tener alli una grand flota que poder cargar de especiería , mas 
como no tuviesen sino solas dos naos que les hablan quedado 
de las cinco que de España sacaron, acordaron de las cargar 
de todas las cosas que en aquellas partes habia^ E porque la 
cosa de mas precio que de allá podían traer y la de que mas 
copia las podían cargar era de clavos que ocupan menos que 
otra especiería, y aun porque había aquel año grand abun- 
dancia dellos , cargáronlas principalmente de clavos. Cargadas 
pues sus dos naos á su placer y tomadas las cartas de aquellos 
dos Reyes que escribieron al emperador, y ciertos dones que 
le enviaron, aparejaron su partida. Lo que en las cartas venia 
eran muchas observancias y cortesías y ofertas de fidelidad. 
Los dones fueron ciertas espadas indianas y otras cosas seme- 
jantes de armas, é lo que principalmente enviaron fueron cin- 
co aves desaquellas manucodiatas (que de suso dije) que tie- 
nen por cosa celestial, y aunque están muertas jamás se cor- 
rompen ni huelen mal , y son en el plumage de diversos colores 
y muy hermosas, y de tamaño de tortolillas, y tienen la cola 
larga harto, y si les pelan una pluma les nace otra aunque 
estén muertas; las cuales llevan los Reyes cuando van á pelear 
con sus contrarios, y tienen por cierto que teniéndolas consi- 
go están seguros en la batalla , y que no pueden ser vencidos 
de sos enemigos. Una destas aves manucodiatas alcancé del ca- 
pitán desta nao que las trajo, y la envío á Vtra. Sría. Rma., 
no para que piense Vtra. Sría. que teniéndola consigo lo ha 
de hacer libre de las asechanzas y traiciones y peligros de 
hierro y armas de sus enemigos, como piensan aquellos Reyes 
bárbaros, sino para.que; Vtra. Rma.. Sría. vea ave que nunca 
vio, y se huelgue ep acatar su 'hermosura. También envío á 
V. Sría. alguna cosa de la canela y nueces moscadas, macías 
y clavos para que conozca que nuestra especiería , no sola- 
mente no es peor que la que los venecianos y portugueses 
traen de Calicut, mas muy mejor sin comparación, y esto es 
por ser mas fresca que la dellos. 



DUGÜMENTOS DE MAGALLANES. ,283 

.-;; ^ . - §. XX. 

Aparejadas todas las cosas por nuestros españoles alzaron 
velas y partiéronse de la isla de Thedorí para dar vuelta en 
España, y como se hobiesen apartado algún tanto del puerto 
comenzó la una de las dos naos, que era la mayor, á hacer 
agua por algunas aberturas que del largo viage se le habían 
hecho en tal manera que no osaron pasar adelante , y ansí se 
hobieron de tornar entrambas naos al puerto de Thedorí para 
la remediar y calafatear. Pues como viesen quel remedio de 
aquella nao no se podía hacer en pocos días, concertáronse to- 
dos los nuestros en que la nao que estaba buena para navegar 
se viniese luego en buen hora con la gente que en ella estaba, 
y que la otra se quedase con su gente allí en Thedorí , hasta 
que estuviese bien aderezada y calafateada : 6 que aquella que 
se había de partir luego no volviese por la vía de arcipiélago y 
estrecho por donde habían ido, sino que tirase la vía oriental 
hacia el cabo del Catigarán , y que hallado el Catigarán se en- 
golfasen y apartasen cuanto buenamente pudiesen de las ribe- 
-ras y costas del viage que los portugueses llevan para aquellas 
partes de Calicut, hasta que hallasen y aportasen al cabo y 
promontorio de África que se llama el cabo de Buena Espe- 
ranza , que está de aquella parte de la línea equinoclal adelan- 
te del trópico de Capricornio , y que hasta llegar á vista del 
cabo de Buena Esperanza era la mayor dificultad de su nave- 
gación, porque de allí adelante sin pena podían enderezar su 
viage para España. E que la otra nao que se quedaba ado- 
bando desque estuviese bien reparada se partiesen con ella y 
enderezasen su viage, no pof donde estotra había de venir si- 
no por el arcipiélago por donde habían ido y por el estrecho 
de la tierra firme por donde habían pasado. Hecho el concier- 
to susodicho entre las dos naos, tornóse á partir, y á alzar sus 
velas del puerto de la dicha isla de Thedorí, la una dellas que 
es esta que agora vino por la via oriental,, la cual se partió en 
el mes de Noviembre del año del Señor de 15 21. E siguiendo 
el curso de su viage llegaron al cabo del Catigarán, y hallaron 
que estaba 2° desta parte de la línea equínocíal , el cual 
cabo y promontorio pensó eí Tolomeo , segund escribe en sus 
cosmografias , que estaba muy lejos de aquella parte de la 
equínocíal; é habiendo navegado los nuestros grandes golfos y 
espacios de aquellos mares , aportaron al cabo de Buena Es- 
peranza , y prosiguiendo su viage llegaron á las islas de Cabo 
Verde , que son del Rey de Portugal. Pues como esta nao por 
cabsa del curso de su larga navegación viniese algo destrozada 



284 '; VI AGES AL MALUCO* \~Z 

y hiciese agua y los españoles que en eíla vlnían estuviesen en 
gran fatiga por la falta que tenian ya de las cosas necesarias, 
y por tan prolijo viage, fuéles necesario y forzoso de se ha- 
ber de llegar auna de aquellas islas de Cabo Verde, que se 
dice la isla de Santiago. Saliendo, pues, á tierra en aquella isla 
trece españoles como quisiesen comprar ciertos esclavos y no 
tuviesen dineros para los pagar, dijeron á los que se los ven^ 
dian que les darían por ellos de la especiería que traian en 
aquella nao, como es costumbre de marineros de dar de lo 
que traen cuando les faltan dineros. Pues como la justicia que 
para la gobernación de aquella isla-tiene aUi puesta el Rey de 
Portugal supiese que la nao venia cargada de especiería , y 
como el Rey de Portugal tiene puestas grandes penas contra 
los que fuera de su mandado se atrevieren á traer ni cargar es- 
peciería, echáronles mano y prendiéronlos á todos trece, lo 
cual sabido por los diez y ocho españoles que en la nao que- 
daban, porque en toda la nao no venían sirio tr€Í-nta y uno, 
viendo caso de tanta novedad hobieron temor de ser también 
ellos presos , y ansi alzaron luego velas , y dejando presos en 
aquella isla de Santiago á sus trece compañeros , prosiguieron 
su viage para España; y pasados ya diez meses después que 
de las Molucas de la isla de Thedorí partieron , arribaron en 
salvamento por el discrimen de tantos y tan diversos peligros 
al puerto de mear mas cercano de la cibdad de Sevilla , á diez 
días del mes de Setiembre del año del Señor de mil quinientos 
veinte dos años* Son por cierto estos diez y ocho marineros 
que con esta nao aportaron á Sevilla mas dignos de ser puestos 
en inmortal memoria , que aquellos argonautas que con Jason 
navegaron y fueron á Colchides , de quien los antiguos poetas 
hacen tanta celebridad. E mucha mas digna cosa- es por cier- 
to , que esta nuestra nao sea colocada y ensalza-da eníre ks es- 
trellas que la en que navegó arquel griego; pues que aquella 
na veg<>- desde Grecia solamente por la mar del Pomo, y esta 
partiendo de Sevilla contra «el niediodia, y dando de alli vuel- 
ta contra el occidente, y pasando por de yuso deste nuestra 
hemisferio penetró hasta las par-tes orientales , desde las cuales 
tornando contra el occidente, dando vuelta con diversas refle-.i 
xiones á todo el globo é orbe de la tierra é agua, volvió á Se- 
villa de donde primero había partido. E con tanto humilde- 
mente me recomiendo en vuestra Reverendísima Señoría. De 
Valladolld á cinco de Otubre de mil quinientos veinte y dos 
años. Maximilianus Transilvanus ^ aSecretisCesareíe Maje S" y 



lX)CtJMEKTDSj>E MACAltANES* ^ ^§5 

^ ^,. „,^- Núm. XXV. ' ■ ' y^h 

DecidracionBS qué él AUátde L¡ígutzd)no tomó át espitan, 
maestre y compañeros de la nao T^ütoria.Cktái. de Ind. 

taspregüútíis por dohde han de ser preguntados el capí-- iSaa 
tan , maestre y compañeros que han venido en esta riao Vitó«4 1 8 de Octit. 
ría , son la^ siguientes j £==*= 

i/ Primferameníe , qué fue lá causa porque hobieron dis^ 
eordiá Fernando de Magallanes y Juan.de Cartagena y los. 
otros capitanes y personas de la armada^ 

2é* ítem: Por qué causa mandó prender él capitán á Luis 
de Mendoza y matar, no le püdiendo prender; y si prometió 
algo al alguacil Espinosa porque le matase* 

34* Otrosí: Qué fue la causa porque el dieho ííerriando de 
Magallanes desterró k Juan de Cartagena .y al clérigo con él^ 
y hizo ¡ústiciade Quesada'y Mendoza j y otras personas. 

4.* ítem: Si las dichas justicias y destierro que hizo fue 
causa de hacer capitanes á los otros portugueses que consigo 
llevaba j que eran sus parientes; ó póir qué. 

5*^ ítem: A qué causa se detuvo Fernando de Magallanes 
tanto tiempo en' ios' puef tos que entraba: que estuvo en el uno 
ocho ó nueve róeses gastando los Mantenimientos , y en el otro» 
cuatro ó cinco, sin hacer ningún rescate., m'firovtsion, y perdía 
el tiernpo de la navegación.' . :.. 

6¿^ ítem : En las islas y tíerfas que estiiviefoft', ^ó dlced 
había y vieron tatito oro , y que con arneros vierorí ahechar^ 
y daban por una hacha diez ó doce pesos de oro, y por un 
cristalino' dos y tres, y por un poco de fierro .tres y cuatro 
pesos de oro; qué fue la causa porqué ñO rescataron suma de 
oro de las mercaderías del armazón , pues llevaban demasía^ 
mente de ellaS, y si alguno rescató en estas tierras é islas alga 
de elloí , .' > 

7.* IteiTi : Los juncos qííe tornaron de la China qué ínerca^ 
derías traían, y lo que de ellos tomaron qué fue^ y si se asen- 
tó en el libro del armazón, conforme al regitñiento* 

8.* ítem : Se dice que uno de los juncos que tomaron ,- efi 
que iba un Rey, el cual^ dicen ^ Se rescató por ciertas coro- 
nas de oro , de las que ponen sobre la cabeza y otras joyas d¿ 
Oro , y oro en barras que dicen dio en mucha cantidad á un 
Juan Caraballo y á otros, porque le alargasen á él , y los. 



í?6 *'•<>'' VIAGES At MALUCO. • 

Otros juncos que con el iban : como no vino acá ninguna cosa 
de ello, ni dan razón de ello? 

9.* ítem: I,os rescates que se hicieron de qué manera se 
hicieron , y si se asentaba todo en el libro con verdad ; y que 
recaudo ha^ia en esto después, qu?,^uxieronipsóñcjaies del 
Rey , j quien nombró oficiales, ^ ,^..,;.,,,. .,,; .^ ., 

"10 ítem; Si cargaron el clavo por peso ^^ "y 'allá fue bien 
pesado, como se acostumbra de recibir los que reciben y han de 
dar por peso , y acá escribieron traian mas de 600 quintales; 
y de razón con la humidad de la mar y largo peso que reci-r 
birlan habia de sobrar mucho! ¿cómo faltó tanto en ello? 

1 1 ítem : Que cantidad de clavo sacaron en el Cabo Ver- 
de, y si tomaron en otra parte tierra , adonde dejasen algún 
clavo, ó en Sanlucar ,'ó subiendo l^á ribera de Sevilla, si des- 
cargaron algo de noche de secreto, 

12 ítem: AI capitán Magallanes cómo le mataron los in- 
dios; porque algunos de los qu^ allá quedan, y en est-a nao 
vienen, dicen fue muerto de otra manera, 

13 ítem: Los que quedaron á dó mataron á Magallanes y 
los pudieran salvar, según de allá los que quedan escriben, y 
algunos de los' que en esta nao vienen , dicen, pudiéndolos 
salvar ; por qué los dejaron padecer , ^y quiénes eran ? 

(' • ."* 

En la noble villa de Valladolid á 18 días del mes de Oc*^ 
tubre año de 1522 anos, este dicho dia el bachiller Santia- 
go Diaz de Leguizamo , del Consejo de SS. MM. , é alcalde 
en la casa y corte, y en presencia de iiií Joan de Garibay, es- 
cribano de SS, MM« , el dicho bachiller , alcalde , tomó y 
recibió juramento en forma debida de derecho de Joan de Se- 
bastian Delcano , capitán, é á Francisco Albo, é Fernando de 
Bustamante , é ansí recibidos del dicho bachiller el dicho 
juramento , y siendo preguntados y examinados por el dicho 
bachiller, siendo preguntados por las preguntas susodlghas, di- 
jeron é depusieron lo siguiente : 

I.* Estedr-cho Joan Sebastian Delcano , capitán, siendo 
preguntado por la primara pregunta, respondió é dijo: que la 
causa de la discordia entre los dichos Magallanes éCartagena fue 
porque Joan de Cartagena , como iba por veedor general é capitán 
de una nao, é conjunta persona con Fernando de Magallanes 
en lugar de Rui Falero, capitán , é decia á el dicho Fernando 
de Magallanes que él venia por conjunta persona con el dicho 
Fernando de Magallanes por mandado de S, M. , é recibido 
por el dicho Fernando de Magallanes por tal conjunta perso- 
na, por cédula suya, y que no había de proveer cosa sin el 
dicho Joan de Cartagena, y entrambos juntamente hablan de 



^rov^er en todas las cosas que fuesen " necesarias ; ^ <lüg el di- 
cho Fernando de Magallanes le decía, que no se había en 
aquello proveído bien , ni él lo entendía ; y que esto fue en la 
costa de Guinea , sobre la prisión de un maestro que habían 
prendido allí pof sodomético; y prendió luego el mismo día 
el dicho Magallanes al dicho Joan de Cartagena por ello, é' le 
privd de la capitanía é veeduría yé quísole echar destefrado en 
la costa de Brasil, y por ruego de los otros capitanes no le 
echo entonces , é díólé preso á Gaspar de Quesada sobre su 
pleito homenage para que le tuviese prese* E de la nao de 
donde era capitán Joan de Cartagena, hiio capitán á Alvaro 
de Mezquita, su primo ; é que después echo al dicho Joan de 
Cartagena é á un clérigo en tierra de los {>atügonesí é que lüá 
otros capitanes, juntamente con el dicho Cartagena, reque- 
rían al dicho Magallanes que tomase consejo con sus oficia-^ 
les, é que diese la derrota á dc5nde quería ir, é que no 
anduviese ansí perdido , é que no tomase puerto donde in- 
vernasen é comiesen los bastimentos, é que caminasen has- 
ta donde pediesen sufrir el frío para que sí hobiese lugar 
pasasen adelante; é que como al dicho Joaa de Cartage^ 
na tenía preso eldicho Fernando de Magallanes , todos los 
capitanes é la otra gente tenían miedo que los tomaría presos 
por los muchos portugueses é gente de muchas naciones que 
había en la armada ; é para ello requirieron á este testigo , i^co- 
ttio maestre^ Juan de Cartagena é Gaspar de Quesada que 
obedeciese á" los 2i\andamíentos del Rey, é les diese favor y 
ayuda para que hiciesen cumplir los mandamientos del Rey, 
como en sus instrncciones lo mandaba. Y:>€ste testigo dijo, que 
obedecía 5 é que está prestó para facerle cumplir é requerir 
con aquello al dicho Fernando de Magallanes. E que los»di- 
chos capitanes dijeron á este testigo , é á toda 'la* otra -gente de 
la nao, quecoR el batel querían ir á* la nao S. Antonio para 
prender al dicho Alvaro de la Mezquita , porque no se revoU 
viese la armada; é que con aquel requírimiento requiririan sin 
revuelta iringuna al dicho Fernando de Magallanes $ y que 
fueron y prendieron al dicho Alvaro de la Mezquita, y en- 
viaron al dicho Fernando de Magallanes, con un escribano y 
con el alguacil de la armada, á le requerir que tomase consejo 
con sus oficiales para en todo lo que se había de hacer; y el 
dicho Magallanes dijo que no quería obedescer á sus requeri- 
mientos, ni quería cumplir las instrucciones que -S*M. man* 
daba. .' r. .. ":' . b?íj 10 od¡jio<¡ 

2.*" A. la segunda pregunta , siendo preguntado 'por- ella, ^ 
respondió é dijo 1 que la causa porque el dicho Fernando de 
Magallanes mandó prender á Luis de Mendoza fue porque le 



-fl^ ,?;:;^¿yJAaES AL MAI.ÜCQ. ' ^ 

h^ci^n los dichos requerimientos por SU ponsejo 5 é ansí invió 
el dicho capitán cinco hombres con qI dicho alguacil Espinosa 
para que le pr^íidiesen, E en dici$.ndo s€ dé presp, el dichp 
Espinosa le dio de puñaladas é le mato lé que por. ello el di-^ 
cho capitán dio al dicho Espinosa .doce ducados,, é ilos otros 
cada sei§ ducados d$ U hacienda dfe ¡Mendoza e de Q.uesad^t 
Fue preguntado gómo^sAbe lo susodi^hp^^ 4ijp í ,^UQ porqiije' lo 
víq^q s^ halló presente á ello. • v\\]^^Uh ■ 

3.^' A la tercera pregunta dijo: que'la caiisa porqiae preña- 
dlo á Joan de Cartagena 4 al clérigo, e los desterríS é.jüsíicio a 
Quesada y Mendoza fue por lo que dicho ha en la prhngr^ 
pregunta, éporqye decia el dicho capitán Magallanes que los 
^i^sodiciio^ le' revolvían. la gente , é le hacían los dichos reque-» 
rimientos, é por hacet) 'capitanea á Alvaro Mezquita é Pnart© 
Barbosa, porque continuamente Alvaro Mezquita 4 Duart^ 
Barbosa tenían cuestión con MagítUanes porque jio qui4;aba á 
los otros 4 hacia capitanes á. ellos, pprquQ teniendo capitanes 
portugueses ternia toda la gente á su mano, é iiaria todo lo 
que quisiese ■, £ ansi después- qu§ tuvo á ellos por capitanes 
maltrataban é daban de palos á los castellanos, contra la jns» 
truccion de S. M* Eue el dicho MagalUnes.de 1-a isla de Zubu 
á la isla -de Bhol , é á la isla de Matan, é juvíq á los bateles 4 
guerrear con toda la gente para que ios de las otras islas obe-»- 
descieseo al Rey de ¿ubuj y ellp^ decian, que obedecerían 
fil Rey nuestro Señor, 4 le darian parias'j pero que al Rey de 
^úbu noje habían de pbédescer, porque eran tan buenos có- 
mo 41; é que darían joyas de oro para el Rey nuestro Señor, 

4."^ A la cuarta pregunta dijo ; qu^ se refiere á lo que tie-» 
nQ dicho de suso, é en ello se afirma, 

j,^ A la quinta pregunta diJQ í que porque se detuvo el 
tiempo contenido en la pregunta de lo ;que dicho há, é por 
facer á¿us parientes capitanas, é facer de U ^Ximd^ lo que 
quisiese, '' 

6,* A la sexta pregunta dijp \ que el dicho Fernando de 
Magallanes manió ruando llegaron á las islas de oro, que íiin-' 
guno fuese osado , so pena de muerte de rescatar oro , ni to-» 
ma5 oro , porque quería despreciar el oro; é después .de la 
muerte de Magallanes huyeron de aquella isla, porque les ma- 
taron veinte y siete hombres centres capitanes, por una trai^ 
pionque hizo un esclavo de Fernando de Magallanes, é.se fue-» 
ron á las otras islas, donde no hallaron oro; é que la causa 
porque el esclavo hizo la traición fue porque Duarte Barbosa 
le llamó perro 5,4 iqu^ npn^abe ^ue uínguno rescatare allí nin^ 

Plin oro*. •■'■'•■ ':'*;•■ i,; '• ■/;'--' .'f--: 

v:7,? , A la séptima pregunta dijo \ qup las mereaderías qué 



DOCUltfENTOS DE MAGALtANES. l'B^ 

traían los juncos de la China eran paños de algodón ¿ seda, é 
achas, é cuchillos, é porcelanas, é que están asentadas en el 
libro de armazón del contador é tesorero ; y en lo que se ha 
gastado é de lo que de ello se ha fecho. 

8.* A la octava pregunta dijo: que oyó decir á las gentes 
de las naos que" Juan Caraballo, portugués , recibió cierto res- 
cate de aquel Rey en oro , pero que este testigo no sabe lo que 
recibió, ni lo que pasó , porque á la sazón estaba este testigo 
en la ciudad de Burney ; y que en la canoa donde este testigo 
vino, adonde estaba la armada, le invió el dicho Caraballo 
al dicho Rey, en la pregunta contenido, en tierra. 

p.* A la novena pregunta dijo : que los rescates se aseria- 
ban todos en el libro del contador é tesorero, después que este 
testigo fue capitán é tesorero , é dará cuenta de ello ; é de lo 
de antes no sabe nada, que Magallanes é Caraballo .hacian lo 
que querían cada uno en su tiempo ; é que después de muerto 
el dicho Magallanes, Juan Caraballo hacia lo que queria, é 
después se hizo proceso contra Caraballo, é le privaron de la 
capitanía por los desaguisados y deservicios que contra S. M.' 
hacia , según parescerá por el proceso que este testigo tiene. É 
ansi eligieron por capitán á este testigo, é dio la derrota para 
las islas de Maluco , como paresce por los libros de los regimien- 
tos, E que el dicho Magallanes 6 Juan Caraballo nunca qui- 
sieron dar aquella derrota, aunque fueron requeridos para eiló,^' 
porque este testigo siendo piloto en su nao lo vio. ' ;¡ ... 

10 A las diez preguntas dijo: que rescibieron allí el clavo 
por peso de los moros, é allá fue bien pesado, como acostum- 
bran de recibir los que han de recibir y dar por peso , é el pesor 
de allá trajo á Sevilla para que los oficiales de S. M. cotejasen' 
el peso de acá con el peso de allá, é que escribieron qué traían 
la nao cargada de clavo , 6 la cantidad qne vi qué está aseh-^ 
tado en el libro del tesorero é contador. Fuéle preguntado que 
cómo traen de menos de lo que escribieron que trai^n,' pues 
con la humidad de la mar é largo peso que rescibieron habia 
de pesar mas y pesó menos. Respondió é dijo : que aíli i^eci- 
bieron clavo nuevo del árbol , é qiie con el largo tiempo antes 
se ha enjugado que no enmodecido , é que ha venido Seco é 
bien tratado; é que si alguna merma hay seria por esto, eque 
la humidad de la mar no humedece el clavo , porque es Calu- 
roso é caliente el clavo. E que de esta nao no se ha sacado sino 
tres quintales en las islas de Cabo Verde para compmr las vi-^ 
tuállas é mantenimientos que no tenian nada. . .i^n. 'rjino- . í 

11 A las once preguntas dijo : que dice lo qbe'dích'5 lia eri 
la pregunta antes de esta ,é que no sacaron clavo en otra'par^ 
te de noche ni de dia hasta. Sevilla, sino donde dicho" tiene. ^ 

TOMO IV., OO 



2^0 rr/ ■ VIACBS AL MALUCO. 

■: .12 A las doce preguntas dijo: que el diclio Magallanes 
fue á guerrear y quemar las casas á la villa de Matan para que 
el Rey de Matan besase las manos al Rey de Zubú , é por- 
que no le inviaba por bien una hanega de arroz é una cabra 
por tributo, é porque le invio á decir el Rey de Matan que 
allá le espera en Matan, é ansí el dicho Magallanes fue é ma- 
taron á él é á otros siete, é vinieron heridos veinte y seis. 

13 A las trece preguntas dijo: que no las sabe, porque al 
tiempo en la pregunta contenido, este testigo estaba malo, é 
no fue allá, é que los que fueron allá dirán lo que saben cerca 
de esto. 

Fue preguntado de oficio que diga é declare todo lo que se 
hizo en el dicho viáge en deservicio de S. M. y en fraude de su 
hacienda é de la armada. Respondió é dijo : que mientras fue 
vivo Fernando de Magallanes este testigo no ha escrito cosa 
ninguna , porque no osaba; é después que á este testigo eli- 
gieron por capitán é tesorero lo que pasó tiene escrito, é par- 
te de ello tiene dado á Samano, é parte de ello tiene en su 
poder; é que lo que al presente se le acuerda es que el dicho 
Magallanes hacia lo que dicho tiene en las preguntas antes de 
esta en deservicio de S. M. y en perjuicio de su armada, y des- 
amparaba la armada como dicho tiene; y que dio los paños 
de S. M. á la gente; é que no sabe si aquello está asentado, 
ni á quien , ni como lo daba ; é que vio que el dicho Caraba- 
lio inviaba rescates á su hijo de la mercadería de S. M. con un 
primo suyo á la ciudad de- Burney, los cuales se quedaron allá, 
é que no sabe en qué cantidad invió, é que en el proceso de 
Caraballo se verán mas largamente otras cosas que hizo. E que 
después que este testigo es capitán y tesorero , él dará razón 
y cuenta de todo lo que se ha fecho ; é que si algún mal ha 
fecho , los testigos lo dirán ; é que esto es lo que sabe é al pre- 
sente se le, acuerda , é firmólo de su nombre. = Capitán Joan 
Sebastian Delcano, 

Testigo dicho Francisco Albo , vecino de Rodas , piloto de 
la nao Victoria de S. M. , habiendo jurado en forma , é se- 
yendo preguntado por la primera pregunta dijo: 

I.* Que el dicho Juan de Cartagena dijo al dicho Fernan- 
do de Magallanes yendo por la mar de Canaria, que le diesen 
la derrota para donde iban , y Fernando de Magallanes le res- 
pondió que no se curase de aquello. E sobre esto estaban di- 
ferentes entre ellos ; é que después el dicho Magallanes hizo 
prender al dicho Juan de Cartagena ,é que por esta misma causa 
tenian los capitanes diferencia con el dicho Magallanes ; é que 
todavía iban descubriendo la costa , é fueron á iin puerto que 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. IpI 

se dice de S. Julián, é alli estuvieron ciertos días, y entonces 
los capitanes entre ellos concertaron que querían facer una suv 
plicacion que les donase derrota del camino por donde habían 
de navegar , é que según la gente decia una noche se alzaron 
-tres naos, diciendo que querían pedir al Magallanes de parte 
de S. M. que les diese la derrota; y en esto Magallanes invio 
un esquife con su servicio é alguacil con una carta suya á ellos, 
diciéndoles por qué se levantaban de aquella manera , y el 
Luis de Mendoza respondió otra carta al dicho Fernando de 
Magallanes , y en esto el Magallanes invio ¿Espinosa alguacil 
con cinco hombres á prender al dicho Luis de Mendoza, capi- 
tán , y en prendiéndole el dicho Espinosa, le dio de puñala- 
das; é que por ello,, é porque lo que el Espinosa habia fecho, 
decia el dicho Magallanes que era servicio de S. M. dio al di- 
cho Espinosa, é á los otros que con él fueron cierta cantidad 
de dineros ; é que después de muerto el dicho Luis de Men- 
doza tomaron la nao , é pusieron la nao del dicho Luis de 
Mendoza cabe el bordo de la nao capitana, é á la sazón esta- 
ban alzadas contra el dicho Magallanes la.nao de Joan de Car- 
tagena é de Quesada, é no se quisieron rendir en todo ;aqueL 
dia , é después la noche siguiente vino la nao de Sant Antón, 
donde estaba el capitán Quesada, é garro las áncoras , é vino 
á dar encinta de la nao de Fernando de Magallanes ; é enton- 
ces saltaron los de la nao de Fernando de Magallanes é los de 
la nao Vitoria, é tomaron la dicha nao de Quesada , é pren- 
dieron al dicho Quesada; é después invió el dicho Fernando 
deMagalianes.su bátela la. naoiílonde estaba ^el dicho Carta- 
gena á que se rindiese ,é el dicho Cartagena se rindió ; é el 
dicho Magallanes- le, prendió ,é puso los presos en su nao , é 
dio las capitanías de las naos á otros ; é que dende á ciertos 
dias hizo justicia de Quesada , é al dicho Cartagena después 
dende á ciertos dias lo desterró , é á un clérigo con él, por- 
que se querían tornar á alzar otra vez , é los' echó en tierra de 
los patagones, 

.^•* y 3*^ S^ refiere en estas dos preguntas á lo. que tiene 
dicho en la primera. 

4.^ No sabe mas 'de lo que tiene dicho de suso; y solo sí 
que Mezquita y otros portugueses, aconsejaban a Magalla.nes,io 
que habia de hacer. :';orí , í:ir" f; l¡ o Ííí^ 

5.^ Que no sabe la causa por qué Magallanes s^ detuvo en 
los puertos ; pero le oyó decir que no podia navegar por ser 
invierno. . . , , 

6.* Dijo que es verdad que entre las dichas islas habi^mu^ 
<?ho oro , y que los gentiles les daban oro por rescate de; ¡bler- 
to, hachas y otras ropas, y que no hicieron iiingu^jí^^f^te 



292 *"'^ VIAGES AL MALUCO. 

allí porque Magallanes puso pena de muerte , que no se resca- 
tase ningún oro. 

/.* Dijo que sabe y vio que después de muerto Fernando 
de Magallanes tomaron los dichos juncos de la China, y que 
lo que en ellos venia se puso por escrito en el libro del conta- 
dor é del servicio, é cierta ropa que venia en los juncos se 
partió entre la gente , é apartaron $u parte para S. M. , según 
las instrucciones de S. M. lo mandan. 

8.* Dijo: que es verdad que al tiempo que tomaron los di- 
chos juncos, en uno de ellos tomaron á un hijo de un rey , é 
muchos caballeros con él; é que después le soltó Joan Caraba- 
lio ,' capitán que era á la sazón , sin tomar consejo de ningu- 
no, é se dijo públicamente que el hijo del dicho rey le habia 
dado un costakjo de algodón, lleno de cosas, que no sabe ni 
oyó decir de que fuese lleno; é que lo demás en la pregunta 
contenido, que no lo sabe. 

9.^ Dijo: que el dicho Joan Caraballo mientras fue capi- 
tán no hizo tesorero , ni capitán , ni contador , ni sabe lo que 
hacia de los rescates , porque él lo hacia sin dar parte á nin- 
guno ; y porque el dicho Joan Caraballo no hacia las cosas 
en provecho de S. M. , é no daba parte de ellas á ninguno, la 
gente eligió por capitanes á Juan Sebastian , é á Joan de Es- 
pinosa , é por tesorero é contador de todas las mercaderías al 
dicho Joan Sebastian , é por contador á un Martin Méndez, 
vecino de Sevilla y escribano de la nao Vitoria. 

10. Dijo: que sabe é vio que el dicho clavo cargaron por 
peso, y lo rescibieron bien pesado, como los que resciben por 
peso , é han de dar por peso , é al tiempo qne rescibieron el 
clavo lo rescibieron con cierto peso de palo, y que no sabe 
este testigo si faltó ó no faltó algo del dicho clavo; é que es- 
to es á cargo de los oficiales que han de dar cuenta de ello. 

11. Dijo: que en las islas de Caboverde , el capitán porque 
les faltaron las vituallas invió al contador á vender cierta 
cantidad de clavo, é lo vendió; pero que no sabe hasta cuan- 
to vendió , é que non desembarcaron en otra parte hasta Sevi- 
lla , ni sabe mas de lo contenido en la pregunta. 

12. Dijo: que llegaron en urta isla que se llama Zubu , é 
con aquel rey dé aquella isla se concertaron el capitán gene- 
ral é la :'gente, porque aquel rey se hizo cristiano, é mucha 
gente stiya ; é á otro rey de otra isla, que se dice Matan, fue 
el dicho Magallanes á facerle sojuzgar é obedescer al otro rey 
por fuerza de armas, é allá le mataron á él, é á otros con él; 
y este traigo se halló presente á ello,é que serian los que se 
hallaron en tierra con el dicho Magallanes hasta treinta y ocho 
o treinta y iluev^ hombres por todos ; é vinieron mas de dos 



DOCUMEN-Poy DE MAGALLANES. 2 9^3 

mil de los del rey Sobre ellos, é de aquella vuelta volvieron 
los mas cristianos heridos. Después de ya muerto el dicho Fer- 
nando de Magallanes, se retiraron todos , é se volvieron á sus 
naos, é que non pudieron facer mas en ello , ni le pudieron 
salvar. 

13. Dijo lo que dicho ha. Fue preguntado qué cosas< en 
este viage se han fecho en deservicio deS. M. , éen fraude de su 
hacienda. Respondió é dijo que en tiempo de Caraballo des- 
pendía mas la mercadería é ropa de S. M. ,^ é otras cosas que 
hacia en deservicio de S. M. , según parescerá porel proceso que 
contra él está fecho , al cual se remite. E firmólo de su nom- 
bre. s= Francisco Albo. :njj. iru. , ( « í i;- (K.ü ht 

.oq íiUD h .lííl í.íi'^fjpf? f?{ r 
Testigo el dicho Fernando de Bustamante , vecino de Mé- 
rida , barbero de la nao Vitoria , habiendo jurado en forma, 
é siendo preguntado, por la primera pregunta 

I-* Dijo : que no la sabe , porque al tiempo que pasó no 
estaba este testigo con ellos; pero que oyó decir que el dicho 
Magallanes é Cartagena hablan habido palabras sobre las der- 
rotas , é sobre que el Cartagena habia dicho á Magallanes si 
los llevaba á vender á tierra de moros. 

2.* Dijo* <\^^ la causa por qué el dicho capitán mandó 
pfender al dicho Luis de Mendoza , fue porque estaba en la 
nao, é respondió que no podia ir donde el capitán le manda- 
ba, é que esto lo oyó decir á la gente, á personas que no se 
acuerda; é que el dicho Espinosa, después que le prendió, le 
mató, é que después oyó decir , que al Espinosa , é á los que 
con él fueron les habia dado el dicho capitán cierta suma de 
maravedís de lo de S. M. ; é lo demás que no lo sabe. 

3:* Dijo : que la causa por qué el dicho capitán desterró á 
Juan de Cartagena , é al clérigo , y hizo justicia de Quesada 
é Mendoza y otros, fue porque le demandaban derrotas, y 
que no quería tomar consejo con los capitanes é oficiales del 
/ey , como el rey lo mandaba , é porque decia á los escriba- 
nos que no diesen fe de lo que le pidiesen , y iba por la cos- 
ta perdiendo amarras é anclas ; é él queriendo envernar allí, 
los capitanes le decían é requerían que no envernase allí , sino 
que fuesen hasta 5 5 ó 6o grados , é si hallasen cabo ó estrecho 
que fuesen su viage luego, ó donde no le hallasen que se vol- 
viesen á Castilla ; é porque hacían esto , los capitanes dijeron 
á la gente, que les ayudase é favoresciese , como S.M. lo man- 
dábale porque un sU primo de Magallanes , que se llama Al- 
varo de Mezquita, y era capitán de la nao Sant Antón, don- 
de iba Cartagena, é que lo prendiese porque era portugués, é 



294 VIAGES AL MALUCO. 

no hobiese desconcordia en el armada. E los dichos capitanes 
fueron é prendieron al dicho Alvaro de Mezquita ; é preso, 
invió el dicho Magallanes á saber por qué catisa ha sido aque- 
lla prisión. E los capitanes le inviaron á decir que porque no 
hacia lo que el rey mandaba ; é que esta fue la causa que 
el dicho capitán hizo contador, y tesorero , é degolló á Gas- 
par de Quesada, e desterró á Joan de Cartagena é al clé- 
rigo. 
•: 4.* Dijo : que no la sabe. 

5»* Dijo: que la causa por qué el dicho Fernando de Ma- 
gallarjes estuvo en los dichos puertos el tiempo en la pregun- 
ta contenido, es porque era invierno; y él decia, que lo hacia 
á la aquella fin, é que por esto le hicieron el dicho requeri- 
miento los dichos capitanes. 

6.^ Dijo: que la causa por qué no rescataran el dicho oro 
fue porque el dicho Magallanes puso pena de muerte que nin- 
guno so pena de muerte rescatase el dicho oro, E que ansi cum- 
plieron todos su mandamiento. 

7.^ Dijo: que sabe é vio que las mercaderías que se halla- 
ron en los dichos juncos se asentó en los libros de S. M. , é con 
los rescates que tomaron en los dichos juncos rescataron los 
bastimentos, é mucha especería que traen para S. M. 

8.* Dijo : que no la sabe , mas de cuanto ^l dicho Joan 
Caraballo soltó al dicho rey sin dar parte á ninguno de los de 
su nao , ni de otra nao, 

9.* Dijo: que de los rescates que se hicieron, que los ofi- 
ciales los rescibieron, é darán cuenta de ello ; é que después 
que los oficiales del rey murieron , tres ó cuatro hombres hi- 
cieron capitán á Joan Caraballo ; é después porque era mal 
hombre, é se averiguó por un proceso por tal, le quitaron de 
capitán. E hicieron capitanes toda la gente á los que aho-f 
ra son. . - 

.10, Dijo: que sabe é vió, que rescibierou el dicho clavo 
por peso, é fue bien pesado , cot^o el qye reseibe é vende; é 
que lo demás no lo saí)^,. ' ' / in 

11, Dijo : que en el puerto de Santiago en las islas de Ca- 
boverde vido sacar dos quintales de clavo para rescatar escla^- 
ViOS para dar á la bomba, que estaba la gente mala,é que otro 
grano no vido sacar, fii sabe mas de lo contenido en la pre- 
gunta. J?í?rO í; -;. "v 

12, Dijo: que mataron al dicho MagalIanesHen un puerto 
que dicen Matan , porque los del reino de Matan querían obe- 
decer al rey de Castilla, y el dicho Fernando de Magallanes 
dijo que habían de besar la mano al rey de Zubú , é ellos no 



BOOÜMENTOS es MAGAILAKES. 295 

querían besar la mano at dicho íey de 2ubú ; é sobfe esto el 
dicho Magallanes fué allá > é mataron al dicho capitán é otros 
siete hombres, é hirieron otras pers^onas* 

Fue preguntado, qué cosa's^ en este viage se han fecho en 
deservicio de S. M. é en fraude de su hacienda , dijo que no 
sabe mas de lo que tiene dicho. E firmólo de sU nómbrelas 
Btistamante» 

Rúbrica del juez, la que también está al fin de Cada una 
de las otras dos declaracioneSé Y acaba esto con la firma , qup 
dice asi. =Pasó ante mí. srGaribay, escribano* s 

Niim. XXVI. 

ri 

Carfa de Antonio de Brito sobre los auxilios que enviaba 
d una nao que llegaba d la India en disposición de no 
£oder continuar su vi age (Colee* de Miibqz). 

Señor: Antes que chegase Bartolameu Sanches Soube que 1022- 
heres ahi cheguado c^n esa nao, é loguo neo mesmo dia man- ai *!« O 
dei dous navios é hüa fusta en vosa; busca : é oye que chegou __ ^ ^ 
Bartolameu Sanches que me deu vosas cartas, é que nelas me 
requeirer que mandase por esa nao que ha nao podres navegar, 
fiz pasar esa coracOra en que vai ho Reguedor de Tarnate , é 
ho Alcaide mayor desta fortaleza con vente homes portugue- 
ses en que vaó marineíros que ha tragaó, é asi vai hu 

da con fazenda para mantimentos , viner vos, 

Señor loguó ; que vos traráó á nao , é os navios seraó loguo 
con vosco que daraó maes gente a trao se Ihe foi ( ó for ) ne- 
cesaria. Encomendóme en vosa merce. Oye vente hu días d'ou- 
tubro de 5 2 2.=: Antonio de Brito. ^ 

Núm. XXVIL 

Extracto hecho por D. /. B, Muñot de las paces hechas 
por los castellanos con tos reyes ó señores de las islas 
de Maluco, (Original en- el Archivo de Indias en 
Sevilla). 

El libro que trajo la nao Vitoria de las amistades que se iSai. 
hicieron con los reyes de Maluco año de 21 (Maluco), Hicie- • ■ 
,ron estas paces y amistades con reyes y señores siendo los ca- 



296 .ÍHÍÍAJTIACES AL MALUCO. - 

pitanes Gonzalo Gómez de Espinosa., y Juan Sebastian del 
Cano, é el maestre Juan Batista ,. gobernadores del armada, 
é yo Martin Méndez ^ contador della. Con el señor de Poluan, 
moro, en lunes 30 Setiembre 21 en la nao Vitoria, teniendo 
captivos á dicho señor de dicha isla, y i un hermano é hijo 
suyo, y otros que con ellos venían en un junco de la ciudad 
de Burney para dicha isla de Poluan. Llamábase el señor Tuan 
Mahamud, vasallo del rey de Burney, con quien se hicieron 
paces estando la Trinidad y Vitoria surtas en la canal de 
Burney, y después envió armada de juncos y <!anoas contra 
ellos, por lo que las tomaron de buena guerra. Que si quiere 
el amistad del Emperador de Castilla, .se le daria carta de se- 
guro, que ningunas naos de Castilla le harian daño , y él ha- 
bla de darles bastimentos á trueque de dineros ó mercaderías • 
Convino en ser amigo y servidor del rey, dio cuatrocientas 
medidas de arroz., veinte cabras , veinte puercos, ciento y. cin- 
cuenta gallinas deutro de ocho días. Tratóse por lengua de un 
moro que .se tomó en la isla del rey de Lozon que eutendia 
algo el castellano. Llamábase el hermano señor Guantail , el hijo 
Tuan Mahamed, de diez y ocho años poco mas ó menos. 

Q¿^' En i.° Octubre juran de guardar las paces los dichos espa- 
- ñoles tomando un crucifijo en las manos por Dios é Santa Ma- 
ría é la señal de la cruz; Tuan Mahamud y su hermano é hijo, 
poniendo el dedo en la boca , é luego en la cabeza. Se les vol- 
vió el junco é los ochenta y ocho, hombres que en él venian, 
se recibieron los bastimentos en 7 Octubre , y una carta del se- 
ñor para el Emperador. Se le volvieron unas lombardetas de 
bronce que se le habian tomado en el junco, porque decia ne- 
cesitarlas para los cafres de- dicha isla y comarcanas, se le die- 
ron algunas ropas'de seda, paño &c. 

;» En 8 Noviembre 21 siguieron con la Trinidad y Victoria 
en Tidori, isla de Maluco, donde hay el clavo é giroflé : vi- 
nieron luego dos criados del rey á saber quien eran. Respon- 
dieron que eran enviados del Emperador á hacer paz, y tratar 
las mercaderías de Castilla con el clavo y giroflé, y otras mer- 
caderías de la tierra. Sabido por el rey les envia á dar la bien- 
venida vque ya tenia noticia de su grandeza, y holgara ser 
su ami^q. El dia;SÍguie;pte, precediendo recado , vino el, rey á 
Jas naOíS Qon muchos principales en canoas : repitió saber la 
grandeza del Emperador , y que ya había dos años que sonó 
destas naos que venian á su isla. Dichos capitanes y contador 
le hicieron un presente en nombre del Emperador, de ropas, 

Si cosas de seda y otras, y asimismo á otros de los principales. 

ss-— ^ Hizo' el rey muchas ofertas. El 10 el contador y el piloto 
Juan de Caravallo , que entendía algo la lengua , saltaron en 



.Cüfii 



DOCUMENTOS TUR MAGALtANES. 2pJ. 

tierra; fueron al rey, el . cual confirmo la paz; ofreció ibasti- i5ar 
mentos y cuanto hubiese en la isla; que aunque al presente no == 
había clavo, lo buscarla de otras para cargar las naos, llamá- 
base el rey Zuratan Manzor, El 13 fueron á su casa Cano y ^ 
Méndez, y Caravallo que hacia de lengua, por la que se refi- 
rió al rey como la armada, viniendo en busca de las islas de 
Maluco, aporto á la de Zubu , donde el general y otros fue- 
ron muertos por traición que en la dicha isla les hicieron por 
cuanto el general había hecho paz con el rey.:, myerta, dicha 
gente salieron con tres naos de la isla de Zubu , y por ser po 
cá la gente , deshicieron una nao , y: yiniQicpx^, pof la ; isla de 
Qirepit (óQüipit) eñ "bu^ca de'piíotó para las de' M'áíuco ; é 
después fueron hasta Burney, hicieron paz con el rey y y Ite- 
cha salieron de Burney muchas canoas y paraos para tomar 
las naos si pudiesen. Porque la gente estaba dolieme, y ñopa- . 
ra pelear , hicieron vela , é de cinco juncos que estaban en la ca-- 
nal de Burney, tomaron un junco y un parao, y otro día 
otro junco , en el que venía el hijo del rey de Lozon , de los 
cuales traen en la Vitoria ciertos hombres para el Emperador;.' 

que vean las cosas de Castilla Luego viniendo á la isla de 

Poluan, tomaron otro junco con el señor della, con quien se 
hizo paz &c. De Poluan partimos para Mendanao , do dijo un 
moro que hallaríamos piloto para Maluco. Yendo nuestro ca- 
mino junto á la isla de Quepit, topamos un par^o que toma- 
mos coa veinte hombres , y por tomarlo se quemaron y mu- 
rieron dos de las naos. Uno de los tomados dijo que sabia lás^ 
ísla-s de Maluco , y les llevó á las de Cadingar y Zarragan^do 
tomaron dos pilotos para Tidori: el uno se huyo con dos hom- 
bres de la isla de S. Gil, el otro les trujo á do están. Que todo 
esto hicieron por llegar alli, no por maltratar á nadie; que sal- 
vo tres hombres de Mendanao que quieren llevar á Castilla,^ 
ios demás , y tres mugeres que tomaron en el junco del rey de- 
Lozon cabe Burney, y el piloto de. Zarralgan , se las présentái' 
en nombre del Emperador. ; :; 

^ Respondió dando gracias, que veia qiie aquello era cosa ide 
Dios, y sería grande amigo de S. A, , ál <\\iq y sü gente tenia 
en su corazón; que quería ir á las islas de Maquían é Motil 
para hacer venir clavo con que se cargasen las naOs, porqué él 
no tenia todo el que era menester, jura imegó Ja paz poniendo 
U mano encima del Alcorán Stc. '-^n-Ml-^^, rf:/í.': . -ihi i± 
" Siguen las paces con el rey de Gildlo en 6 Novlemfcíe ^ el 
qué vino allí a ofrecerse al rey de Castilla. x= Con el de Ma- 
quian en 19 Noviembre. = En 11 Noviembre vino un hermano 
del rey de Terrenate á Tidori; luego otros herrtian<^, y ^ ha- 
cen la paz en 17 Diciembre. .oKÍa ?';i OL'r> 

TOMO IV. pp 



2^18- • YJAGES AL MALUCO. 

. T £ n I i íEi írej xie lude Bachan. vino á Tidari , el cual estaba muy 
i^ r-rr— n ml con portugueses , y había muerto algunos dellos , y se fir- 
ma paz ^con éi en 17 ÍHciembre. 
'( oíiGs) ^¿v/j uz i; fiofWi ^y 

sb ^Bl^í íjíl sb rco^ijfíNVm, AAVlU. 

Dücurso presentado at Reí/ por Diego de Barbosa sobre 

i'i algunos sucesos del mage de Magallanes , y los medios 

':de hacer el comercio de la especería con mayor ventaja. 

: (Arch, de Ind. en Sevilla, leg. i.% Pap. del Maluco 



1 523. 



*irf' 




.0 Y pojque,.muy poderoso Señor, creo que es venido el tiem- 
po en que será menester que esto se averigüe , parecióme razón 
dar e$ta memoria á V. M. para que en las derrotas no pueda 
s§r engañado , ^ni menos querría que lo fuesen en las cosas de 
negociación que tienen entre manos , pues que con tanto gas- 
to y trabajo y muerte de Fernán de Magallanes, que haya 
gloria, se descubrió. ' 

Para lo cual, muy podeipso señor, á mí me parece que 
erraria ai servlcio^que á V* M. se. de-be, si no dijese lo que cer- 
ca de ello mg parece si algQ:apróvechare , y si no yo satisfago 
á mis( deseos..') í má -jí c/u i .- 

Yo Señor veaqjué ^después que esta Armada de Fernán d« 
Magallaiies se trató, siempre tuvo tantos estorbos y embara- 
550$; para que no se hiciese, cuantas malas voluntades para 
ellp ajguníps mostraron , en lo cual hobo harto aparejo para 
que ^1 la pódiera dejar muy á su provecho y no ofendiendo 
£ su honra ; mas como él veía que aquello no emanaba del 
ánimo .de V. M.,, salvo de la malicia de aquellos, no quiso 
que el servicio de V- M.. pagase las malas voluntades agenas, 
y sobre esto se podrían decir muchas cosas, y proballas por 
cartas y testigos si menester fuere , mas por no hacer larga 
escritura, dejo para lo decir. cuando V. M. mandare. 

Es muy gran espirienciá para lo que tengo dicho lo que 
en el viage le :sucedió con los que consigo llevaba, en se le le- 
vantar con tres naos de las mas principales, sobre lo cual hizo 
la poca justicia que hizo , podiéndola nacer niucha , y no per- 
donar á tantos que después le fueron muy ingratos al beneficio 
que les hizo. 



DOCUMENTOS DB MAGALLANES. ^ 299 

Aslmesmo parbcLó claro por la maldad que le hicieron los 
que se volvieron con la principal nao que en su compañía lle- 
vaba al tiempo que mas. necesidad tenia de ella, y le prendie'- 
ron y fírieron el capitán de la dicha nao , por querer seguir á 
su capitán general y el setvícix) de V. M., sin traer ningún 
aviso ni provecho de que V. M. pudiese ser servido, ios cira^ 
les acá fueron muy; bien recibidos y tratados á¡ costa de V. M.3r 
y el capitán y algunos otros que quisieron seguir lo que com-- 
plia á servicio de V. M. fueron presos y desamparados de toda- 
la justicia que en tal caso fuera razón qiae se les hiciera; ansí 
en no les dar ningún favor ni remedio para su libertad, fflát 
antes el dicho capitán, estuvo preso, asi en la ciudad de Sevi- 
lla como después eiL Burgos;, hasta el tiempo que^ V# M. llegó 1 
á España, sin nunca le querer oi-r ni guardar jtpsticia? antes 
agora después de V. M, estar en esta villa, le tornó á mandar 
prender, por indicios de quien le quiere hacer mal, sin habet 
causa ni razón para ello; de leu cual resultan tan malos ejem- 
plos que quiebra el. animo á los que deseaii hacer lo que deben,' 
y lo aumenta £ los que hacen al contrarío t de. donde digo 
que no se qué razón. habrá<, dejadas todas las- otrals ' cosas; quei 
de justicia 'se debiera hacer, para que V» M» perdiese «I ini*- 
terese y servicio que de esta nao pudiera recibir no se vob-^ 
viendo; lo cual, según lo^que ella llevaba^ de mercaiderra, y así 
deiks otras calidades de ella, V. M. podiera ser de elío. iiiuy 
servicio, pero digo que ya que V. M». caliera disímíurlac' síiai 
propk) interese y no se qué razón hay para que- no haga' justí»»-'! 
«iaái los qutó la» pretenden, como es al capitanl y maestre jt 
otras personas que en la! dicha nao vinieron foaríadosv y que 
querían seguir Lo qtie debianí, y asimesm)GLlo del capitán ge^-' 
laetal -Hernando de Magallanes , que; conitanto tcaba'joiy coíC» 
deseaba complir este viage-,;'que bien debiera bastar eLdaño? 
qM élvteoíbio ein monir¿ Por faltar de la gént© querviiTo;'ett''lÍEC 
dieha aaoíio-es razón que se pierfda el interesar^que éll de diO; 
pudiera: haber, á loí menos para complihlas deutdraaque'él <le^: 
}¿j, jr también para se le; hacer bien por su ániraaiy lo 'ctrati 
fiiOPa j^azoñ 4^12 V.. M. toanára áo oargo deíhacetf. pará^ acréi* 
(l^n^Xtl ánimo á los quasideseasenrrsu) servicio), .porqub cámo 
todos venimos por ejeniplov los , que/gtLaipdes) serkíciosi ^'bacofíi 
grandes mercedes é memoria debe de há^k'di© elibs* •• <, ^ 

Dejo agora todo esto coma quien quiere- apuntax ksxíosas 
y no como quien acaba de decir lo que quiere :é digo que en el, 
punto en que agora están las cosas, V.. ML'debie de creer que 
este juego que tiene.ehiremaiioís de esta,- néig©GÍacion, es ta- 
maño cuanto V. M. lo: quiáerehacer ; pero es-; menester qu e "se 
sepa bien jugar, porque en estos primeros, principio sest.^ eibien 



300 .^ ' VIAGES AL MALUCO. 

de ello donde digo que antes de todas cosas , V. M. debe en este 
caso dar tales ejemplos á ios que han de ir en esta armada que 
V. M. espera mandar hacer , con que los que han ir , no vayan 
vendidos de los que ,con él fueren como lo fue el pasado , y 
que el capitán general que V. M. espera enviar sea tal que 
sepa muy bien lo que ha de hacer, y los que fueren con él 
vayan tan doctrinados que después de decille lo que les pare- 
ce no tengan osadía de ille á la mano en lo que él hobiere de 
hacer , porque donde hay confusión allí es todo el yerro. 

Asimesrno digo , que es muy necesario que agora vaya la 
mayor flota que ser pueda, asi para castigar é destruir aque- 
llos donde murió el capitán Fernán de Magallanes, como pa- 
ra que.se bagan fortalezas 6 casas fuertes donde se asiente, y 
quede asentada la casa de factorm de V. M. para que los que 
quedaren queden seguros y á buen recaudo , para que no reciban 
aaño de los de la tierra ; porque es gente que con temor harán 
de ellos lo que quisieren, y si vieren aparejo para mal luego 
le ponen en obra, que es gente muy desleal. 

Asi digo , que si vieren el contrario de lo que digo , y vie- 
ren que no hay castigo de lo hecho, ni fuerzas para la pre- 
sente y porvenir, que no es nada lo que han hecho para lo 
que harán. 

Otrosi digo , que después de hecho esto , cumple al servicio 
de V. M. que este trato nd salga de sus manos, porque lo que 
fuere por vía de mercaderes, como quiera que ellos no tengan 
respeto sino á su propio interese , en caso que todo íe suce- 
diese como ellos quisiesen, lo cual seria imposible , el trato 
se perdería totalmente ,' asi por poner las mercaderías que lle- 
vasen en menos preoioj como por poner las de alia en mas 
por despacharse presto, porque donde se podría ganar ico 
por loo y mas, se "contentarian ganar 30 6 40 por loo por 
abreviarse pi^cstotnlo cual no cumple á servicio' de V.M.y 
porque ló bueno será hacer el dicho trato perpetuo para siem- 
pre, ?que no por los primeros dos 6 tres viages; y ora sea de 
una manera o de otra j paréccme que es menester que lo de 
allá ande todo por una mano, asi las vendidas de las merca- 
derías de acá, como la compra de las de allá, y que esto Sea 
por.,mano"deLfatorLqueV.M. para ello enviare. 

Aprovecha mucho lo que tengo dicho para lo que sé que 
de Portugal: se trata, porque si el Rey de Portugal tiene la 
parte en las Indias que tiene, esporque siempre procuro de- 
mostrar allá su podfer , mandando todos los años del mundo la 
mas flota que podía; por donde no solamente señoreaba las 
atierras con amor y buenas obras ,^inas lo mas cierto era con 
temor , é si algunos en algo erraban ios castigaban, de manera 



DOCUAfENTOS Dfi MAGALLANES. 30Í- 

qúe ya el temor los convertía en amor, y agora soy informa 
do que envía allá 16 naos este año, y aunque no se crea que 
sean para ofender á las que de acá fueren , es de creer que será 
para mostrar allá mas poder , porque cuando vieren que lo de 
Portugal permanece y sobra á lo que de acá fuere , ía gente 
de la tierra, no digo la de allá, mas aun la de la conquista de 
acá, les cesa el ánimo para que ofendan á los de acá, y se jun^ 
ten y traten antes con ellos que con otros, 

Podráse decir por parte de V. M^ que según el tiempo é 
necesidad que agora tiene, que no puede excusar de meter en 
esta armada que agora se espera hacer á los mercaderes, por- 
que ayuden con sus dineros á hacella ; lo cual yo creo que 
será asi , pero á mí me parece que en caso que esto sea asi, 
que V. M. debe meter toda la parte que pudiere, porque lo 
uno y lo otro vaya por su mano, y que antes debe de ha- 
cer mucha merced y gracia á los tales mercaderes, soltándo- 
le algo de sus derechos , que no que la armada vaya flaca , é 
que rodaría la vendida de las mercaderías de acá y la com^ 
pra de las de allá se hagan por mano de su fator y eo de otro. 
-^ En caso, muy poderoso señor, que yo sé que de mi flaco 
parecer no tiene necesidad , yo por complir con lo que debo, 
según mi entender he dicho en lomas corto que he podido, 
lo que me parece que á su servicio debo, lo cual reeiba según 
mi voluntad , y no según lo que fuere errado.=Diego de Barbosa. 

ÑÜm. XXIX. 

ptstruccton que dio el Rey al Dr, Cabrero y al Protono^ 
.^ fario barroso sus embajadores para tratar con el Rey 
de Portugal sobre la capitulación del año 14^^ , y dé 
la contratación de la especería, (Arch. de Ind. en Se- 
villa, leg. i.° del Maluco, ijip a 1547). 
-"P • 

-ir; El Rey.rsLo que vosotros el doctor Cabrero del mi Con- 
sejo y protonotario Barroso , mis embajadores, habéis de decir 
y' tratar y platicar con el Serenísimo Rey de Portugal y otras 
personas de su corte, que á vosotros pareciere que conviene 
cerca de lo tocante á lo de la contratación de la especería, es 
lo siguiente. 

- ■ Prifttieramente , que los medios que enviamos á vos el dí- 
ttho protonotario Barroso en respuesta de lo que nos escribís- 
tes que cerca de esta contratación vos había hablado el duque 
de Berganza, nos parecieron y agora parecen buenos et iguá- 



302 .'r. VI AGES AL MALUCO. 

les, pues por ellos en efecto declaramos ser nuestra intención 
Y voluntad de tener 7 guardar al dicho serenísimo Rey ente- 
ramente el asiento que entre los católicos Reyes mis Señores 
y abuelos , é Rey D. Juan de Portugal , se tomó sobre la par- 
tición y demarcación de las mares, y asimismo se da orden 
como se pueda saber brevemente lo que es de nuestra conquis- 
ta , é por do van los límites de nuestra demarcación, é los de 
la del dicho serenísimo Rey de Portugal , é forma por donde 
lo que Yq tuviere tomado y entrado de lo perteneciente al 
dicho Serenísimo Rey se le torne é vuelva con los frutos que 
hobiere llevado , é lo mismo haga él con nuestra corona Real 
por lo que le h.obiere tomado y entrado,, y frutos y rentas 
que de ello hobiere llevado. 

Que creemos que no haber seido el dicho Serenísimo Rey 
entera* y cumplidamente informado de los dichos medios, et 
de como nuestra intención é voluntad ha seido y es de le 
tener y guardar en todo y por todo el dicho asiento, y con- 
servar y acrecentar con buenas obras por lo que á nos tocare 
el debdo y amor que al dicho Serenísimo Rey tenemos , ha 
seido causa para, que no? los aceptase é con vos el dicho proto- 
notaxio: Barróse^ nos, enviase la respuesta que al presente envió, 
que por esto le pedimos y rogamos afectuosamente mande veer 
los dichos medios, é hablar é/platicar sobre ellos é sobre cada 
uno de ellos partleularmentevérespendernos, á ellos y á cada 
uno de ellos lo que le pareciere que tiene de inconveniente ó 
agravio contra derecho para él, que Nos. por el mucho amor que 
le tenemos y gran deseo de acrecentar aquel , luego mandare- 
mos vello y platicallo á los del nuestro Consejo delante nues- 
tra V^ú persona é mandar^inos pípv^eer, como todo lo q.u;e 
fÜAre injusto se re'medie,'y el'dlcho Serenísimo Rey no rescF- 
ba en cosa ninguna agravio contra Iq que da derecho. Ife Jer- 
ten(icLef©¿v.\. ^i-v. • . -íUVU-í^.. t:.\ ^^isat. \^i^\V\^4. ^?^ 

; t ¥.>vx5Síatros> loei -diGVs : nijQStirQS ' emfea-fadScMres'y ló^ m^^ 'sabia 
y prudenteiT)ent?;qiiq:;pjuid5gredj3S) ei5tenderei's.coji>el dicfc Se- 
renísimo Rey y otras personas que vos parecieren para que 
.Ip^ jüHcfios medios ses vean y sobre-ello^ se platiques y avisar- 
Eipsí^hei^ con diligencia die; lo que ,á, ello se respondiere é de-ilas 
dificultadas que se les pusiere, i ip^n^ue ^ tod^ os podanstosiltl^ 
go responder como cbnviieue., , . ; '' '? 1 

Si caso, fuere que. coa- qI, dicho Serenísima?! Rey no pudié^ 
redes acabar que torne á ver los dichos medios, diciendo; que 
ya los tjene vistos^ y que con, vqs el dicho protonotarío Bar- 
roso, nos e^vió á decir que no le Sratisfaiclíap; sin; papticularntKeíir 
.tf^42clar^rnos las;, causas por qué no- le satisfacían, .. y :q;Ue Jo 
Iq^e- al^ presente d^siQí^bajj^^.qi^ .e;ayi4si«uw)S- ái caá* .dí)6-i^arar 



DOCUMÍENtÓfe Díí MAGALLANES. ^OJ 

vétás para hacer la dicha demarcación , y que entre tanto ni 
yo ni él enviásemos nuestras armadas á Maluco, habeislé de 
decir, que en cuanto toca á enviar las dichas caravelas para 
hacer la dicha demarcación , nos paresce bien y somos de ello 
contentos , pues es conforme al dicho asiento , et que asi se 
cumplirá de nuestra parte é vosotros platicareis con él , y con 
las personas que para ello vos señalare la brdeíi (¡üq- se ha de 
tener en ello , las toneladas que han de ser las dichas caravelas, 
los astrólogos, cosmógrafos, escribanos é pilotos y otras per- 
sonas que en cada una de ellas han de ir, é como han de ir 
armadas, é por cuanto tiempo abitu^lladas é bastecidas, y 
que vayan en las dichas sus caravelas algunas personas natu- 
rales nuestros , y en las nuestras otras tantas personas sus na- 
turales , quienes por la una parte y por la otra fueren nom- 
bradas, porque se pueda hacer é medir con mas igualdad é 
conformidad, é que todos los abtos, é medidas é pruebas que 
para verificación de lo susodicho se hobiere de hacer, sea ante 
los escribanos que cada uno de nos enviaremos en las dichas 
caravelas, é por ante los que de ellos se hallaren presente^^ 
de manera que de cada parte esté siempre uno de los escriba- 
nos de ella, 6 otros dos firmen los dichos abtos, é no yendo 
firmado de ellos como dicho es no valgan: é de todo lo demás 
que convenga para que la navegación sea igual y la demarca- 
ción se haga conforme al dicho asiento brevemente, y que en 
las personas que en las dichas caravelas fueren haya entera 
voluntad de saber y aclarar la verdad , comuhándonos pri- 
mero de todo lo que habláredes é platicáredes antes que con- 
cluyáis nada, pero en cuanto toca á decir que durante el tiem- 
po que se tardare en hacer la dicha demarcación, que ninguno 
de nosotros pueda enviar sus armadas á las islas de Maluco, 
á esto le responderéis, que ya el dicho Serenísimo Rey vee 
que no es justo ni razonable de pedírseme á mí, porque el 
asiento y capitulación no lo prohibe ni veda , y porque esto 
seria en perjuicio y pérdida de la posesión natural y cevil 
que Yo tengo en las dichas islas de Maluco, y en las otras is- 
las é tierra que durante el tiempo que se tardare de hacer la 
dicha demarcación por mis armadas se descubrirán, que él 
sabe que Yo estoy recibido y obedecido por Rey y señor de 
aquellas islas de Maluco, y los que hasta aqui las tenían y 
poseían dádome la obediencia como á Rey y señor natural , y 
constituidos en mi nombre por mis gobernadores y tenedores 
de la dicha tierra , que mis gentes con mucha parte de la mer- 
cadería que llevó mi armada están por mi al presente en ellas, 
y que por esto no es cosa razonable pedir que no contintíe 
yo mi posesión durante el tiempo de la demarcación , especial- 



304 VIAGES AL MALUCO. 

mente que el dicho Serenísimo Rey no ha tenido ni tiene po- 
sesión alguna en las dichas islas de Maluco, ni en las otras 
por mi hasta agora descubiertas, ni armada suya ha ido ni 
estado en ellas. 

Que por no le haber Yo pedido que deje de continuar su 
posesión en lo que toca á Malaca y otras partes que tiene des- 
cubiertas, aunque muchas y diversas veces y por muchas y 
diversas personas doctas y sabias , y muchas de ellas natura- 
les del reino de Portugal , he seido certificado que pertenecen 
á mí y á la mi corona de estos reinos, por ser como me dicen 
y certifican que son y están dentro de nuestros límites y de- 
marcación, conocerá y verá claramente cuan injusto es pe- 
dirme él á mí qui yo deje de continuar mi armada para Ma- 
luco y otras tierras donde tengo la posesión cevil y natural, 
y soy obedecido y tenido por señor legítimo de ellas, como 
dicho es. 

Si el dicho serenísimo Rey vos moviere que seria medio 
igual á entrambos que durante el tiempo de la demarcación, 
pues nos pretendemos que Malaca y muchas otras j'slas por él 
contratadas son dentro de nuestros límites y demarcación y 
nos pertenecen y sobreserá en enviar sus naos y armadas á 
aquellas partes durante el tiempo de la demarcación, con que 
otro tanto haga yo cuanto á las islas de Maluco y otras islas 
por mí descubiertas en aquellas partes que él pretende estar 
dentro de su demarcación , o otro cualquier medio 6 novedad 
que no está en esta escritura que os mueva, podréisle respon- 
der que este medio es nuevo y de que no tenemos noticia, y 
que por eso le pedís que os determine para podelle consul- 
tar conmigo, y después; de habello allá platicado avisarmeheis 
de ello. 

Vosotros pues conocéis de mí el amor que siempre he te^ 
nido y tengo al dicho serenísimo Rey , y voluntad y gana 
de conservar su debdo y acrecentar aquella con buenas obras, 
no perjudicando á mí ni á la corona de estos reinos en su de- 
recho de posesión y propiedad , ni en la continuación de mis 
armadas en cosa alguna , tratad y platicad esta negociación con 
el dicho serenísimo Rey é personas de su corte que vos pare- 
ciere, con mucha prudencia y cordura lo mas dulce y gracio- 
samente que pudiéredes en tiempos acebtos y convenibles para 
la dicha negociación, no dando ocasión ninguna al dicho se- 
renísimo Rey en hecho ni en palabra para se asperear 6 dub- 
dar del amor y voluntad que le tenemos, certificándole siem- 
pre de nuestra parte que átodo medio justó y razonable et 
igual j que sea sin perjuicio nuestro ó de nuestra corona y con- 
servación y continuación de nuestr^ poses;ion, concederemos 



' DOCUMENTOS DnS MAGALLANES. ^^. 

le mucha voluntad, teniendo siempre por aviso que no con-» 
ciuyais ni asentéis cosa ninguna sin nos lo consultar primero, 
haciéndonos larga y particular relación de ello, porque infor- 
mados de vosotros cumplidamente de todo , vos podamos es-» 
cribir resolutamente lo que fuere nuestro servicio. 

En la dicha contratación habéis de entender entrambos 
juntamente é no el uno sin el otro: entre vosotros ha de habeír 
tanta concordia é conformidad que ninguno de vosotros ha- 
ble, ni diga, ni trate sino aquello que por entrambos junta- 
tamente fuere acordado que se diga, hable y platique. Fecha 
en Valladolid á 4 de Hebrero de 523 años.zrYo el Rey. =5 
Refrendada del secretario Cobos. =: Señalada del Canciller. 

Núm. XXX, '^ ■■'-■-^-^\ 

Carta de Antonio Brito al Rey de Portugal sobre algU" 
nos sucesos en la India y los del mage de Magallanes, 
(Extracto hecho por D. J. B. Muñoz del original en la 
Torre do Tombo ^ Gav. 18, Maz. 1 , núm. ^S*) 

Ya escribí desde Banda las- nuevas que allí hallé de los i523. 
castellanos y envié las cartas de un Pedro de Lorossa que se - 

fue con ellos. Partí de Banda á 2 de Mayo 522 , á ver si po- 
día tomarles la nao que partió postrera, que la 'otra 'j^a era 
partida hacia tres meses. Llegué á Tidor el 13 Mayo 522: 
allí estuvieron los- castellanos y cargaron dos délas cincp naos 
que salieron de Castilla y supe que la primera era ida-cuatro 
meses antes , la segunda mes y medio. Ño fue con la* otra por 
un agua que abria estando ya á punto de partir : se descargó 
y compuesta fuese. Hallé cinco castellanos él' ünO faetor , con 
mercadería, otro lombardero. Mandé con -el factor RuiGaguo 
recado al Rey que me entregara los castellanos , artillería y 
hacienda, y á decir que cómo siendo aquello tanto tiempo an- 
tes descubierto por portugueses, admitia castellanos. Resp. que 
los admitió como mercaderes y mas por temor que por volun- 
tad. A. otro dia me mandó tres castellanos y una poca hacien- 
da: otro ya le tenia conmigo desde que salí de Banda, á do 
había ido á tomar conocimiento de la tierra y trato. El ultimo 
estaba ausente en la isla Moro, 60 leguas de Maluco. El dia 
siguiente vino á verme el Rey ; dióse por buen vasallo de V. A. 
y se escusó del hecho , todo en prueba de los mismos castella- 
nos. Se lo hice dar por escrito para en todo tiempo obligarle, 
porque le certifico que Se entregaron estos castellanos á su 

TOMO IV. QQ 



3o6 / VIAGES AL MALUCO. 

poder, como sí fueran cristianos y naturales suyos. Hallé to- 
da la tierra llena de cruces de estaño, algunas de plata , con 
un crucifijo de la una parte y nuestra Señora de la otra. Ven- 
dían bombardas, espingardas, ballestas , espadas , dardos y 
pólvora. Estas cruces que arriba digo á V. A. las compré yo 
todas, y ellos las vendían con conocimiento de lo que eran. 

Estando allí dos días vino un hijo bastardo del Rey de 
Ternate para llevarme á su isla : él es quien la gobierna á nom- 
bre del heredero niño de ocho á nueve años y su padre mu- 
rió siete ú ocho meses antes de mi llegada. Esta isla es la ma- 
yor y principal de Maluco, dó Francisco Serrano estuvo siem- 
pre y D. Tristan , cuando acá vino. Luego vino su madre 
que es la que mas manda: dierónse por vasallos de V. A.; 
no hablé de fortaleza por ver primero todas las islas ; vistas 
pareció deberse hacer en ella por mas grande y no haber puer- 
to en Tidor. 

Estando en tierra adolesció la gente , y á dos meses de 200 
hombres que traje quedé con pósanos: muHeroncomo 50, con 
tan pocos se puso mano á la fortaleza. 

A 20 Octubre 22 tuve nuevas que andaba una nao detras 
destas islas: pensé seria de Castellanos, pues trujeron ese ca- 
mino. Mandé tres navios á que me la trajeran , como lo hicie- 
fü2? ron, y con ella 24 castellanos. Dijeron que no queriendo vol- 
'..'.,,. ver por dó vinieron, por ser tan largo viage , resolvieron 

navegar al Darien : hallaron vientos escasos porque no supie- 
ron tomar el monzón , y fueron á los 40 grados N. Por su 
cuenta habían hecho 900 leguas cuando arribaron. Al salir te- 
nían 54 hombres , á los 40 grados murieron 30. Púsose por escrito 
la hacienda del Rey de Castilla , y se tomaron las cartas y as- 
trolabios; se empezó á descargar la nao que era vieja y nacía 
mucha agua : á los ocho días se abrió y perdieron 40 baares 
de clavo. La madera sirvió para la fortaleza y sus aparejos 
para estotros navios. 

Pasados diez ó doce días tomé las declaraciones á capitán 
y Maestre: dijeron que los armadores de esta flota fueron el 
obispo de Burgos y Cristóbal de Haro. 

Este es el viage que hicieron de Castilla hasta Maluco. 

Después que partieron de Sevilla recalaron en Canarias, 
y estuvieron surtos en Tenerife : alli tomaron agua y bastid 
mentos, y haciéndose á la vela la primera tierra que tomaron 
fue el cabo de los bajos de Ambas, y vinieron lo largo de la 
costa hasta el rio que se llama Janeiro , donde estuvieron 1 5 
ó 16 días. De alli partieron costeando , y vinieron hasta eí 
rio que se .llama de Solís, donde Fernando Magallanes creyó 
hallar pasage : alli se detuvo cuarenta días , y mandó que el 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 307 

navio Santiago se adelantara como 50 leguas para ver si ha- 
bía paso; y no hallándolo atravesó el rio que será de 25 le- 
guas, Y halló la costa que corre NE. SO. Hasta este rio tie- 
nen descubierto los navios de V. A. ; y fueron costeando has- 
ta un rio que llama S. Juan , donde invernaron cuatro me- 
ses. Aqui comenzaron á decirle los capitanes que i donde los 
llevaba ? Principalmente un Juan de Cartagena que decía lle- 
var cédula del Rey para ser conjunta persona con él, como 
lo fuera Rui Falero si se hallara alli. Quisieron pues levan- 
tarse contra Magallanes y matarlo , y tornarse para Castilla 6 
irse á Rodas. 

Desde aquel punto llegaron al rio de Santa Cruz , donde 
quisieron poner por obra su intención. Y Magallanes cuando 
vio el pleito mal parado, porque decían ios capitanes que lo 
matasen ó lo llevasen preso, él mandó armar su nao y pren- 
der á Juan de Cartagena. Los otros capitanes , luego que vie- 
ron preso al principal , no trataron mas de proseguir su inten- 
to ; pero él los prendió á todos , porque la chusma la mayor 
parte estaba en su favor. A Luis de Mendoza mandó que \q 
matara á puñaladas el Merino ó alguacil-, porqué no quisó 
darse preso , y á otro que se llamaba Gaspar Quesada , lo 
mandó degollar. A Juan de Cartagena , al tiempo de hacerse 
á la vela, lo dejó en tierra y con él á un clérigo, en tierra 
donde no habia habitante ninguno. ^ 

. Después de esto invernaron tres meses mas , y Magallanes 
majado de nuevo el navio Santiago que fuera adelante á des*» 
cubrir. El navio se perdió, pero se salvó toda la gente. . '^' 
De alli partieron á 20 de Octubre de 1520, y fueron á 
dar en un estrecho que no sabían lo que era. La entrada del 
estrecho tendrá 1 5 leguas , y después que comenzaron á enf- 
trar les pareció que era todo cerrado ; por lo ciial surgieron 
alli. Magallanes mandó á un piloto portugués, que sé llamaba 
Juan Carballo, que saliese á tierra y subiese á un monte "para 
ver si habia salida. Carballo volvió diciendo que le párécia 
estar cerrado. Entonces mandó que las naves S. A'iitortio y 
Concepción se adelantasen á reconocer el estrecho; y habien- 
do andado obra de 30 leguas volvieron á decir á Magallanes 
que el rio pasaba adelante, pero que no sabían hasta adonde 
podría llegar. Visto esto zarpó con todas tres naos y y caminó 
por el estrecho hasta donde las otras hablan descubierto , y 
mandó que la S. Antonio, de que era capitán Alvaro de Mez- 
quita, primo suyo, y piloto Esteban Gómez, portugués, pa^ 
sase á descubrir por una abertura que hacia el estrecho ai sur# 
Esta nao no volvió á las otras , ni se sabe si tornó á Castilla 



3o8 .^ 'atviagesalmal^Í8. 

Q.si se perdió. Magallanes pasó adelante con las naos que le 

quedaban hasta hallar salida. 

Este estrecho está en .52 grados largos y tiene 10 leguas de 
ancho cumplidas, y corre NS., la mayor parte de él. A lo largo 
hay lugares á cinco leguas , á un.a legua , á media legua y á urt 
cuarto de legua. Luego que se vieron fuera enancha mar gober- 
naron derechamente á la línea á causa de los grandísimos fríos 
que experimentaban , y cuando estuvieron á 32 grados toma- 
ron la vía del oes-noroeste ; por cuyo rumbo anduvieron 1600 
leguas. Aqui hallaron dos islas despobladas, 200 leguas una 
de ia otra ; y por el mismo rumbo atravesaron la línea y fue- 
ron 12 grados de la banda del norte. De alli gobernaron al 
peste 500 leguas y dieron en unas islas en que hallaron mucha 
gente salvage, de la cual entraron tantos en las naos, que 
cuando quisieron volver sobre sí ya no los podían echar fue- 
ra de ellas sino alanceándolos. Mataron muchos salvages , y 
ellos se reían creyendo que era cosa de holganza. Siguieron 
su ruta siempre al oeste , sino cuando querían altura que en- 
tonces gobernaban una cuarta fuera de dicho camino para sa- 
j)er donde estaban, hasta que llegaron á una isla que llamaron 
primera. Está 12 grados de la banda del N. 

En seguida, por entre muchas islas, vinieron á dar á una 
que se llamaba Mazaba que está en 9 grados. El Rey de Mazaba 
los llevó á otra isla llamada Zubó que era grande, donde es^ 
tuvo cerca de un mes, y á la mayor parte de la gente y al 
Key los hizo cristianos. Mandaba el Rey de Zubó que vinie- 
sen á él los Reyes de las otras islas, y no habiendo querido 
jvenir dos de ellos , luego que Magallanes lo supo, se deter- 
painó á ir á pelear con ellos, y se dirigió á una isla llamada 
Mathá. Puso fuego á una aldea , y no contento con esto se 
^encaminó á una población grande , donde peleando con los sal- 
-vages le mataron á él,á un criado suyo y cinco castellanos: 
los , demás viendo jnuérto al capitán se recogieron á las em- 
bargací Ojies, . " 

Luego que la gente llegó á las naos, que estarían dos le- 
guas' del sitio donde mataron á Magallanes, determinaron to- 
dos nombrar dos capitanes : a saber, Duarte Barbosa, portu- 
gués, cuñado de Magallanes, por. la muger con quien casó en 
.Castilla , y Juan Serrano, castellano. Este Juan Serrano fue 
capitán de la nave que se perdió, y después que Magallanes 
cortó la cabeza á Gaspar Quesada , lo hizo capitán de la nao 
Concepción. A poco tiempo de haberlos armado capitanes, 
Jes dijo el Rey que holgaría mucho de que saliesen en tierra 
,i comer con él según su costumbre , y ellos aceptaron el 



DOCUMENTOS DB MAGAtLANES, 309 

convite. Ci rico dias después de la muerte de Magallanes, sal- 
taron en tierra con la mayor parte de la gente , en la cual 
había algunos que salieron heridos en la refriega con Maga- 
llanes. Los salvages tenían determinado matar á todos y apo- 
derarse de las naos: y en efecto, estando ya en el festín, dio 
sobre ellos una muchedumbre de bárbaros y mataron á Duar- 
te Barbosa y á Luis Alfonso , que era capitán de una de las 
naves, y con ellos 435 ó 36 hombres. Luego que los que es- 
taban en las naves vieron aquella matanza, levaron anclas y 
trataron de hacerse á la vela y volver á Burneo ; á cuya sa- 
zón los salvages trajeron á Juan Serrano, uno de ellos que 
querían rescatar, y pedían por él dos bombardas y dos bares * 
de cobre , y algunas bretañas ó telas de lienzo de las que lle- 
vaban en las naves como mercaderías de trato y rescate. Serra- 
no decía que lo llevasen á la nave y les daría lo que pedían; 
y ellos por el contrario insistían en que saliesen á tierra ; pero 
recelándose de otra traición como la pasada , se hicieron á la 
vela dejando allí aquel hombre sin saber mas de él. 

A las 10 ó 12 leguas de la última isla quemaron la nave 
Concepción por no poder ya navegar con ella ,é hicieron ca- 
pitán á Juan Carballo, piloto portugués, y la capitanía de 
la otra nave la dieron á Gonzalo Gómez, alguacil de la ar- 
mada. 

De allí vinieron hasta una isla llamada Mindanao, que está 
en S grados escasos de la banda del N. Hablaron con el Rey 
de la isla que les informo donde estaba Borneo, con cuyas 
noticias gobernaron de nuevo y llegaron á otra isla llamada 
Puluan, 30 leguas de la de Burneo. Está en 9 grados , y allí 
se detuvieron un mes : es tierra abundante : aquí' supieron 
nuevas señas de Burneo, y tomaron dos hombres que los lle-^* 
varón allá. 

Con efecto partieron de alli y llegaron al puerto de Bur- 
neo que está en 5 grados : la otra punta de la banda del nor- 
deste está en 7 grados. Córrese la costa nordeste sudues- 
te de los 7 grados hasta los 5 que está el puerto. Apenas sur- 
gieron divisaron muchos paraos, y los habitantes creyen- 
do que eran embarcaciones portuguesas salieron con gran- 
des presentes de vituallas y refrescos: los de la armada man-' 
daron á tierra los dos hombres que habían tomado en Pu- 
luan, y un castellano con ellos; y cuando los naturales oye- 
ron que no eran portugueses sino castellanos , no lo querían 
— í' • -■ 

^' I Bar medida que se usaba en la India , y cada bar tenia cinco 
quintales largos de los nuestros , según Puente en su comp. de la 
India, cap. 14. ... yj .i»-,- 



310 .»« VI AGES AL MALUCO. 

creer. A los siete tí ocho días el Gonzalo Gómez de Espinosa, 
capitán de la nao, llevó un presente al Rey de la isla en que 
entraba una silla guarnecida de terciopelo; y una ropa tam- 
bién de terciopelo carmesí. Ai presentarle el regalo el Rey les 
pregunto que gente eran , y con qué propósito iban allí, re- 
celándose de que fueran como la armada de Malaca á reco- 
nocer el puerto y levantar en él alguna fortaleza. Contestá- 
ronle que eran castellanos y venian en busca del Maluco, ro- 
gándole se sirviese darles pilotos que los llevaran allá. El Rey 
les dijo que se ios daria hasta Mindanao , de la otra banda 
por donde ellos no hablan venido, para que los llevasen alia. 
Es Mindanao isla muy grande y feraz. 

Estando en aquel puerto habia ya un mes y prontos á 
partir , se les escaparon dos griegos para hacerse moros. Otro 
día por la mañana enviaron á tierra tres hombres, uno de 
ellos un hijo de Juan Carballo ; y en esto vieron venir mu- 
chos paraos; y como andaban recelosos de otra traición cre- 
yeron que venian con designio de cogerlos instigados por los 
griegos. En consecuencia se hicieron luego á la vela sin espe- 
rar por los otros tres ; y á dos ó tres juncos que estaban en el 
puerto los robaron é incendiaron dentro del. Llegaron á Min- 
danao donde cogieron hombres que los llevaron al Maluco y 
alli pasó todo lo que arriba tengo referido á V. A. 

La hacienda que restaba, en Tidor á los castellanos era 1125 
quintales y 32 libras de cobre y 2000 libras de azogue, y dos 
quintales de hierro y tres bombardas de cepo de hierro, uno es 
pasamuro y dos roqueiras, é 14 versos de hierro, sin ninguna 
cámara, y tres anclas de hierro, en que entra un fugareo y 
otra grande y una quebrada , 9 ballestas, 12 espingardas, 32 
petos, II servilheiras, 3 cascos , 4 anclas , 53 barras de hierro, 
6 versos de hierro , 2 falconetes de hierro , 2 bombardas grue- 
sas de hierro con cuatro cánvaras y 1275 quintales de clavo. 

La gente de Malaca para acá usan de un peso llamado dak 
chin^ y pesan con el hasta un bar , y tiene por los pesos que vie- 
nen de Portugal 4~ quintales (pero se da por cuatro quinta- 
les) según los asientos que he hecho con estas gentes viene á 
salir el quintal de clavo á 250 reís, porque serán hasta mil reís 
el bar. Esto se entiende que sale asi en las permutaciones de 
varios géneros de ropas conforme al trato. Por otro trato en 
Témate sale á 200 reis , y aun permutación habrá en que salr 
ga á 100. *i 

La pimienta está asentada en Cochim á 1015 reis el quin- 
tal. Sino fuera por estos castellanos que pagaron á cinco y á 
seis, cruz,ados el quintal de cUvo, aun hubiera yo ajustado 
aquí el clavo á menos de 200. ,,^i ,..,;. :. 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES, 3II 

Con D. García envié diez y siete castellanos para que pa- 
guen lo que deben á Jorge de A Iburquerque , para que de allí los 
envié al capitán mayor de la India, según V. A. me mando 
en la instrucción :son GonzaloGomez de Espinosa , capitán, Juan 
de Campos , factor que quedó con la hacienda enTidore, Alfon- 
so de Costa que iba á ver el trato de Banda, Luis del Molino, 
Diego Diaz, Diego Martin, León Pancaldo, piloto de la nao, 
Juan Roiz , Ginés de Mafra , Juan Novoro , S. Remo , Ama- 
lo , Francisco de Ayamonte j Luis de Veas , Segredo , Maestre 
Otans, Antón Moreno. 

Cuatro dejé aqui: t.® el maestro de la nao llamado Juan 
Bautista , ques el mas hábil de todos , y navegó en naos de 
V. A,: él es quien gobernó y á quien después de la muerte de 
Magallanes se debe haber llegado su armada á Maluco : 2.° El • 
escribano, buen marinero y piloto: 3.° El contramaestre; é 4.**- 
un carpintero y necesario para componer este navio en que 
agora les envió por Burneo , y no me queda ninguno de los 
que traje. Intento que en este viage se descubra este camino 
de Maluco á Malaca por Burneo, de do á Malaca hay 100 le- 
guas, y siempre van muchos juncos. Por Banda es menester 
esperar monzones, y para llevar y traer un recado se necesita 
año y medio. Por estotro camino podrán venir de Malaca acá 
en un mes. Fuera desto, Burneo es una de las mas ricas islas 
que hay en estas partes , donde hay mucho oro , canfar y 

muy grande trato para muchas partes Va por capitán 

(del navio) Simón de Abras. 

En lo que toca al maestre , al escribano y piloto yo escri- 
bo al capitán mayor , que será mas servicio de V. A. man- 
darles cortar las cabeuas que enviarlos allá. Detúvelos en Ma- 
luco , porque es tierra enferma , con intención de que murie- 
ran alli, no atreviéndome á mandárselas cortar porque igno- 
raba si daria á V. A. gusto en ello. Escribo á Jorge de Al- 
burquerque que los detenga en Malaca , que tampoco es tier-^ 
ra muy saludable. En este navio mando á García Chainho 
250 quintales de clavo. 

En estas islas de Maluco podré juntar un año con otro 4000 
bares de clavo. Del cobre que tomé á los castellanos hice mo- 
neda para pagar gente Espero de acabar bien pronto esta 

fortaleza..... Tengo hecha toda la cortina de la banda de la 
mar que es de 27 brazas de largo y 12 pies de ancho, y la 

torre de homenage en dos sobrados Escribo á Chainho que 

me mande estaño para hacer moneda porque creo la tomará 
esta gente mejor que la de cobre, y con ella podrá comprarse 
todo el clavo. 



I 

:1\J 



5J^ 


,> r, VIAGES AI, MAtüCO, 




Núm.'xXXL 



Carta del Emperador al Rey de Portugal quejándose de 
,• que sus embajadores no hubiesen aceptado las proposición 
,<' nes que se les hicieron sobre la pertenencia del Malucos 
""-'y otra carta a IX, Juan de Zúñiga, residente en Lis^ 
' boa, informándole de lo ocurrido en esta negociación, 
^, (Arch. de Ind. en Sevilla, leg. 5,° de Patronato Real.) 

1 523 D. Carlos, &c. = Serenísimo y muy excelente Rey, nues- 

18 deDic. tro muy caro y muy amado primo: ya por letras de vuestros 
= embajadores creemos habréis sabido la entera voluntad que en 
Nos han hallado sobre la negociación de las islas de Maluco á 
que vinieron, con los cuales largamente habernos hablado, y 
puesto que por las capitulaciones y asientos que pasaron sobre 
la partición y demarcación que por vuestra parte y la nuestra 
están confirmadas, parece claramente el derecho que tenemos á 
aquellas tierras que por nuestra armada fueron descubiertas y 
tomada posesión ; por conservar vuestro debdo , y que el amor 
y alianza que siempre habernos tenido vaya en crecimiento, 
como lo deseamos , y continuamente lo habemos de hacer; 
viendo que los dichos embajadores no querían que conforme á 
los dichos capítulos se determinase, dándoles otros entendi- 
mientos, venimos, aunque con algund perjuicio de nuestro dere- 
cho, en los medios que dijimos á vuestros embajadores: á ellos 
no les ha parecido que los deben recibir ; ni menos han queri- 
do abrir otros, porque de cualquiera que fuese justo é igual 
holgáramos ; y asi se vuelven sin dar en el negocio ninguna 
conclusión, de que nos ha desplacido , porque asi eíi esto, 
como en todo os querríamos agradar. Y porque de los dichos 
embajadores seréis largamente informado de todo lo que en 
esto ha pasado ; y también lo escribimos á Juan de Zuñiga, 
caballero de la orden de Santiago, nuestro criado, que ahí por 
Nos reside > en esta no tenemos que decir, sino rogaros afec- 
tuosamente tengáis por cierto que nuestra voluntad para todo 
lo que. os tocare es y será la que siempre de Nos habéis conos- 
cido , y lo que se debe á nuestro debdo y amistad , y que por 
nuestra parte nunca faltará de hacerse lo que para crecimiento 
dello sea. menester. Serenísimo y muy excelente Rey &c. 

El Rey.= Juan de Zúñiga , caballero de la orden de San- 
tiago , mi criado: no os he escrito hasra agora lo que pasaba 



DOCUMENTOS DE MAGÁltANES. ;3^3 

en la negociación délo de Maluco, á que el seif enísimo y muy 
ilustre Rey de Portugal , mi muy caro y muy amado príihS, 
envió sus embajadores creyendo que como nuestro derecho 'está 
tan claro , se guardara con Nos la capitulación , ó á lo menoS 
se tomara con ellos algún buen medio,- lo cual no han habido 
por bien, aunque por nuestra parterse han fecho todos los cum*- 
plimientos posibles, que han sido de los mas que se suelen ha- 
cer entre príncipes, ni deudos, á ío-'cual Yo hé venido por- 
que se conociese con obras la e'ntefa voluntad que siempre h¿ 
tenido y tengo á conservar el deudo y amor que entre el di- 
cho serenísimo Rey é Mi ha habido y hay* Háme pesado en 
extremo ver que aquello no solamente no ha aprovechado, 
mas segund el poco fruto que se ha seguido , se puede me- 
jor decir que ha dañado , y asi los dichos embajadores sé 
vuelven sin tomar ninguna determinación; con los cuales Yo 
escribo al dicho serenísimo Rey, lo que veréis por el treslado 
de su carta que irá con esta; y porque vos estéis informado 
de lo que en ello ha pasado, asi para que de nuestra parte 
deis cuenta de todo al dicho serenísimo Rey, como para ha-¿ 
blarlo en las partes y donde contenga , acordé de hacéroslo 
saber por esta; y es que luego que vinieron los dichos embaja-^ 
dores, habiéndome dado las cartas del dicho serenísimo Rey , y 
por virtud de la creencia dellas, dicho su embajada, me pidie-^ 
ron mandase señalar personas con quien platicasen las cosas 
que traían para medir de su parte, lo cual Yo hice luego, y 
nombré par<i ello á algunos del mi Consejo que me pareció que 
de aquella negociación estaban mas informados y- sin- ninguna 
sospecha , y ellos juntamente con los dichos embajadores vie- 
ron las capitulaciones que traían, que" parescian ser fechas y 
otorgadas por el Rey y la Reina católicos , mis abuelos, y 
por el Rey D. Manuel, su padre, de buena memoria, é los 
oyeron todo lo que quisieron decír,'y todos juntos confirieron 
é platicaron en uno muchas veces , y después , porque lois di- 
chos embajadores me pidieron qué Yo los oyese , los oí, es* 
tando conmigo los ya dichos, é otros dé mi Consentí j- que para 
ello hice llamar. , : ..;;?:: 

El efecto de su proposición fue presentarme las dichas cítf 
pltulaciones y pedirmeque las mandase guardar , y guardan^ 
dolas hiciese luego entregar al dicho seferiísímo 'Rey dé' Por^ 
tugal á Maluco , á lo cuál decían que eramos obligados por 
virtud de las dichas capitulaciones , en las cuales diz que seCoñr 
tenia un capítulo, su tenor del cual es este que sé sigue ^^ 

I Aquí falta insertar bl capítulo qué ¿e -éftav Véase Qa capitula- 
ción en la pág. i3o deltoino ir'ae esta'b'b'raV'' ■'■* '' ■' '? í^.^no^ij 
TOMO IV. RR 



314 ,^ VIAOES AX. MALUCO. 

; E asi afirinaba que siendo hallada Maluco por parte del 
K^y de Por ty gal , si Nos pretendíamos ser nuestro por caer 
en los límites de nuestra demarcación , que lo habíamos de pe- 
dir y recibir d? sp mano, y no ocuparlo por nuestra autori- 
dad , y que el Rey de Portugal , constando ser ansí lo que ellos 
no negaban ni desconfiaban que pudiese ser, estaba presto y 
aparejado luego de nos lo dar y entregar al tenor de la di- 
cha capitulación , de la cual en el dicho nombre quería usar , y 
pedían que se guardase; y para ello, como en cosa en que se 
fiagia y trataba de buena fe , así por respeto de las personas ser 
tan preeminentes, como del deudo que entre ellas había, no se 
querían aprovechar de otro derecho ni alegación, sino sola- 
mente pedir que á la letra se guardase lo contenido en la di- 
cha capitulación. 

A lo cual por algunos del nuestro Consejo que estaban in- 
formados deste negocio, fue replicado que mi voluntad é in- 
tención siempre había sido y era de guardar las dichas capi- 
tulaciones, y de no ir ni pasar contra ellas , como en la ver- 
dad siempre lo ha sido y es ; las cuales bien miradas y en- 
tendidas segund verdadero entendimiento de razón , se hallaría 
que hacían en nuestro favor , y por ellas se fundaba claramen- 
te nuestra intención ; mayormente tratándose de buena fe como 
lós dichos embajadores decían en que no era menester sino 
ver el tenor de la dicha capitulación y guardarlo como en 
ella se contenía; y que se hallaría que en el mismo capítulo 
en que ellos en nombre d^l dicho serenísimo Rey de Portugal 
se fundaban, ^se decía también, que si los navios de Castilla ha- 
llasen alguna tierra ó isla en el mar Océano, y el dicho sere- 
nísimo Rey de Portugal pretendiese ó alegase que se habían 
hallado en los límites de su demarcación , que fuésemos luego 
obligado á ge la dar y entregar, de que no podía, ni pudo 
pretenderse inorancia estando todo junto en un mesmo capí- 
tulo ; por dondQ páresela claro que pues Maluco había sido y 
fue hallado por navios de Castilla y no de Portugal, como 
ellos decían^ que por la misma capitulación Nos lo teníamos 
justamente ^ á lo menos en el entretanto que el verdadero jui- 
cio de demarcación fuese fecho y acabado, y que el serenísimo 
Rey de Portugal cuando algo quisiese, nos lo había de pedir 
é demandar, y constando ser de su demarcación recebirlo de 
nuestra mano; lo cual dijeron en mi nombre , afirmando que en 
todo tiempo que paresciese ser asi, lo haríamos y cumpliríamos 
luego conforme á la dicha capitulación, y Maluco fuese hallado 
y ocupado que se había de dar que primero lo fue por navios 
nuestros , pues era asi notorio en todo el mundo como vos 
creemos que lo sabéis; porque nunca se oyó ni supo otra cosa, 



DOCUMENTOS DB MAGAtíANES. 'ff$ 

y que ló que agora los dichos embajadores decían era uní 
grand novedad de que con razón nos debíamos maravillar , sien- 
do el fecho tan notable en que ninguno podía pretender ino- 
rancia. 

• Y en prueba dello, allende de lo ya dicho, bastaba la po- 
sesión que dello de presente tenemos , la cual públicamente é 
sin contradicíon del dicho serenísimo Rey de Portugal habia 
seydo ; y era de nuestra parte continuada con ciencia y pa- 
ciencia , y buena gracia suya ; y asimesmo lo habia sabido y 
sufrido el serenísimo Rey D. Manuel, su padre, y que agora 
era de maravillar en cosa grave de tanta importancia á cabo 
de tanto tiempo, habiéndose consentido por dos subcesio- 
nes, quererlo impedir y perturbar cOmo si agora se hubiera 
hecho de nuevo ; que cuantos lo oyesen creerían que se hacia 
mas á fin de nos vejar ó molestar en este tiempo viendo nues- 
tras necesidades y ocupación tan justa contra los tiranos de la 
cristiandad, que á fin de alcanzar justicia ; pues hasta aquí 
pudiéramos ser advertidos dello, y habérsenos hecho saber, y 
que para esto hacia por nuestra parte la buena fe que los di^- 
chos embajadores alegaban en la observancia y entendimiento 
de la dicha capitulación, 

Y que no se podía negar haberse de nuestra parte hallado 
y ocupado primeramente Maluco , lo cual se presumía y pro- 
baba por la posesión pacífica é sin interrupción alguna que 
hasta aquí habíamos tenido y teníamos , de la cual no se pro- 
bando lo contrario legítimamente , se infería y fundaba nues- 
tra intención en lo pasado y presente. - -^ i.i/x:^ i- 

De lo cual se seguía abiertamente que habiendo Nos halla- 
do y ocupado á Maluco , y teniéndolo y poseyéndolo de pre- 
sente , como consta que lo tenemos y poseemos , que si el di- 
cho serenísimo Rey de Portugal , nuestro hermano , pretende 
ser de su conquista y demarcación , nos lo ha de pedir , y pro- 
bando ser ansí, recibirlo de nuestra mano, y esto guardándose 
álai letra la dicha capitulación, como los dichos embajadores 
lo piden , y observándose con la buena fe que ellos alegan. 

Y en caso que desde Maluco se tuviese alguna, ó se supie- 
se noticia de Maluco, ó que algund portugués allí hobiese'ido 
ó fuese á contratar 6 rescatar, ó por otra alguna eftUSá V lo 
queno se sabe ni cree, no por eso se sigue ni puede decir que 
Maluco fuese hallado por navios del Rey de Portugal j cOmo 
la dicha capitulación lo requiere , y asi estando en el fecho 
fuera de las palabras de la capitulación , estamos fuera de su 
dispusicion y de la obligación della. 

-i-i Decíase por nuestra parte mas, que aunque con navios del 



Rey : de Portugal/;S0 hubiese déscubterto Maluco, lo que no 
constaba ni páresela, ni podía constar ni parescer, no por eso 
se.ppdia decir que fuese hallado portel , ni se probaba la prio- 
ridad del tiempo en 'que se fundaba, ni con sus navios ; pues 
estaba manifiesto, que hallaí requeria ¡aprensión , y no se de- 
cía^, ser,- hallado loque; lío fue tomado ni aprendido^ -aunque 
fu0se visto o descubiecio. ; ; . ' •■ ; ' ;. 

- Y 'dejada aparte la d-eterminacion del derecho , y la común 
opinión que ' estaba , por mi parte , la cual en fuerza de razón 
natural comprende é liga á los que no reconóscen superior , y 
tpdpiS éramos. 7 somos obligados á la seguir, esto mesmo quiso, 
y se pirueba claramente por la dicha capiíulacion en que nos 
fundábamos entramas .las partes , -sin qu-e haya' necesidad que 
se tíáya ab extra otro derecho ni alegación ,; porque si el que 
hallo tierra haUola en demarcación del otro, es obligado á ge la 
d^r y entregar., como lo reza la dicha capitulación, claro está 
y bien se sigue , que el que la halló la habia de tener y poseer 
primero, porque ñola teniendo, no la podia dar ni entregar 
a'la otra parte que 'ge la pidiese, akgando haberse hallado en 
su propia demarcación j y si otra cosa se digiese , era venir 
contra las palabras de la dicha capitulación , que con efecto 
se han de entender y cumplir* 

De locual se siguia claramente que el hallar deque habla 
la dicha Capitulación^ se ha de entender y entiende con efec- 
to :. conviene á saber, tomando y aprehendiendo lo que se ha- 
lla, y ipoi" consiguiente ¿;n njnguna ma'nera se podría decir que 
el serenísimo Rey de Portugal ni sus navios hobiesen hallado 
ni hallasen á'Máliicó, pues n0;lo tomó ni aprehendió, ni agora 
lo tiene , ni posee para Ip poder dar ni entregar como lo re- 
qíiiere la dicha capitulación.. 

' , Y por esta inisma razón paresció que por nuestra parte 
y rcon ;ibUestros;naví<)s. fue hallado 'Maluco , pues en nuestro 
npinbr^.,,se :había tomado yraprendido la posesión del, te- 
niéndciloLÓ poseyéndolo, como agora lo teníamos é poseíamos; 
y pidiéndolo dar y entregiar siéndonos pedido , y pareícíendo 
quercala en, la demarcación del serenísimo Rey de Portugal, 
jde; que; se siguia que .habíamos de ser .demandado por su parte, 
y con^t^ijdiP.serde-su demarcación , recebirlo de nuestra ina- 
no, -y np Nos d& la suya j conforme ;á, la dicha capitulación, 
que en tendiéndpseri á l^i; ietra y como ió^ piden¡ % asi áo? provee y 

dispone^ H' '^;.n' '-J í-n v . '/:•. ''i-íVí <•■'. -^''^ínüilqr'; h\^ / \ IV 

,; Especialmente-, qtje de nuestra parte ninguna cosa se pidía 
al Rey de Portugal en es^t^.rázon , ni queríamos ni debíamos 
siendo íep, tomar partes de actor, porque sLíéi' algo nos qui- 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. ^tj 

siese, que nos pidiese, que estábamos prestos de cumplir con 
buena te todo aquello á que fuésemos obligado por la dicha 
capitulación. . 

Decíase mas , presuponiendo lo que no es ni pasa, que el 
Rey de Portugal hubiese hallado primero á Maluco y preten- 
diese que ge lo restituyésemos, diciendo ser despojado por ha- 
berlo Nos ocupado por nuestra autoridad , debiéndogelo pedir 
y rescibir de su mano, ó alegando que no le perturbásemos, 
ni inquietásemos en la posesión de lo que no tiene, ni nunca 
tuvo, como es dicho, bien se via y conoscia que este caso no 
estaba comprehenso en la dicha capitulación, ni en ella se pro- 
veía ni decidía , la cual no se había de extender ni extendía á 
mas de aquello en que expresamente hablaba y disponía , de- 
terminándolo ; antes paresció ser caso nuevo , omiso y no pro- 
veído por ella, el cual se había de determinar y decidir por 
razón natural ó derecho común. 

Segund lo cual, estando fuera de la dicha capitulación, no 
éramos obligado por ella , ni en otra manera de dejar nues- 
tro derecho indiscuso , ni cabía en razón ni derecho restituir 
luego para después haber de pedir , haciéndonos contra toda 
equidad é buena fe, de reo oreginario, actor, ó demandador, 
mayormente siendo , como seria imposible ó muy dificultoso 
recobrar lo que restituyésemos , por la cual causa aun la res- 
titución del despojo notorio se diferia por derecho hasta ser 
dicidida la causa de la propiedad. 

Cuanto mas , que el derecho de nuestra propiedad y pose- 
sión estaba claro para nuestra justa ocupación , á lo menos no 
se 'podia negar qué tenemos fundada nuestra intención por de- 
recho común, segund el cual las islas y tierra nuevamente ha- 
lladas, eran y son de aquel que primeramente las ocupaba y 
poseía, en especial ocupándolas con abtorídad de la sede apos- 
tólica , á la cual, 6 al Emperador, segund la opinión de otros 
se concede tan solamente dar esta facultad; y pues las dichas 
autoridades Nos las teníamos mas cumplidamente que otro , y 
de nuestra ocupación y posesión constaba , claramente se 'si- 
guia y concluía que debríamos ser amparados en nuestro do- 
minio y posesión , y que cuando alguno algo quisiese nos lo 
había de pedir , y en aquel juicio habría lugar de se examinar 
la. virtud y fuerza de los títulos y prioridad^yabtoridad de la 
ocupación que cada una de las partes alegase. 
iíi'^'Yentre tanto ^ y hasta que constase legítimamente ante 
quién , re "como debiese de otro derecho mejor que el nuestro, 
que no creíamos ni sabíamos, Nos teníamos fundada nuestra 
Intención por derecho común , y asi justamente teníamos ; y 
poseíamos á Maluco , pues nuestro título para adquerir domi- 



3l8 VIAGES AL MALUCO. 

nio en él , era j es justo y bastante , y del se cansaba y causo 
la buena fe y justa posesión que tenemos; y que por estas ra- 
zones , y por otras, asi por la dicha capitulación en lo que 
ella dispone , como por derecho común y razón natural en lo 
que es fuera della , 6 por todo junto parescia clara nuestra jus- 
ticia y buena fe , y los dichos embajadores no tener razón ni 
causa justa en lo que pedian , segund que ya otra vez en lo 
de la posesión se habia dado claramente á entender á Silveira, 
embajador del serenísimo Rey de Portugal , nuestro hermano, 
que primeramente sobre esto vino; y porque mi voluntad siem- 
pre ha sido y es de conservar el deudo que entre Mí y el di- 
cho serenísimo Rey hay, y que el amor y alianza que siempre 
hemos tenido vaya en crecimiento , como lo deseamos y hemos 
de hacer en esto , y en todo lo que mas le tocare , mandé á 
los del nuestro Consejo que lo tornasen á mirar aparte con de- 
ligencia , y cuanto fue posible les encargué que segund Dios 
y sus conciencias me dijesen su parescer. Y por ellos otra vez 
bien visto y platicado, se conformaron todos nemine discre- 
j)ante , que por lo que hasta aqui se ha visto teníamos derecho 
á Maluco; y porque como vedes, diciendo todos los del mi 
Consejo una cosa , Yo los debo creer , y no seria honesto ni 
razonable apartarme de su parescer , mayormente en cosa que 
por Mí Yo no podría , ni puedo bien saber , mandé que segund 
que es ya dicho le respondiese su parescer á los dichos embaja- 
dores , dándoles bien á entender las causas y razones ya dichas 
y otras , las cuales , aunque claras y evidentes , no aceptaron, 
antes todavía persistieron en que se les debia de entregar Ma- 
luco , diciendo que teniati inGormacion que Maluco habia sido 
hallado por el Rey de Portugal , y con sus navios ; y como 
aquella información era fecha sin parte y sin abtoridad, y en 
ella tomados por testigos sus subditos , á cuya nación veis 
cuanto les va de provecho y honor y crecimiento salir con 
esta empresa , como cosa fuera de razón, y que no hacia fe ni 
perjudicaba, no se acebto ver la dicha información , porque 
aunque hiciera contra el Rey de Portugal , no podia ser apre- 
miado á que estuviera por ella , no seyendo presentada en jui- 
cio ordinario, ni con poder bastante suyo, y era salir fuera 
de la negociación prencipal, porque los dichos embajadores, 
aunque se les diera otra información por mi parte mas bas-r 
tante que la suya, no la aceptaran, ni quisieran estar por ella, 
y puesto como vedes , que Yo no debia moverme de la dicha 
capitulación que solamente me era pedido por los dichos em- 
bajadores , no queriendo ellos en. la verdad guardar, la dio , é 
pues bastaba haberse satisfecho ala observancia y guarda. 
Pero no mirando á esto, ni al perjuicio que de los mover 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 319 

se nos seguía por el grand amor que tengo al dicho serenísimo 
Rey de Portugal , mí primo , y por las causas ya dichas fue 
hablado de mí parte á los dichos embajadores en medios en, 
esta manera que se entendiese luego en el juicio de la demar- 
cación , y para la hacer se diputasen personas conforme á la 
dicha capitulación y prorogacion della, y dentro de un tér- 
mino convenible, que ni alargase mucho la expedición de la., 
negociación , ni fuese tan breve que pareciese que no se podía, 
en él concluirse , é hiciese la dicha declaración é demarcación, 
y entre tanto que se hacia que él ni Yo no enviásemos navios, 
ni hiciésemos otra novedad alguna , y que esto fuese sin per- 
juicio de las partes , para que á cada una dellas no se haciendo 
la demarcación en el tiempo señalado , quedase é fincase su 
derecho á salvo , el cual medio , aunque era muy perjudicial 
á nuestra posesión clara é pacífica por dejar de continuarla por 
vía de iguala , y medio tomado con la parte que nos contrade- 
cía, apenas los dichos embajadores lo quisieron oír , deciendo 
que no tenían comisión del Rey de Portugal , su señor , para 
hablar en medio; y aunque después con alguna instancia que 
les fue hecha aceptaron de ge lo escribir, segund dicen que ge- 
lo escribieron , la respuesta que dijeron que tenían fue refuta- 
toria. 

y no embargante que se vio y conoció que no querían es- 
tar por la dicha capitulación , ni llegarse á medio , ni conclu- 
sión razonable, por algunos de nuestro Consejo, á quien lo co- 
metí , les fue movido otro medio para que en tanto que el jui- 
cio de la demarcación se hacia , como es dicho, quedase liber- 
tada cada una de las partes de enviar sus navios si quisiesen, 
porque asi no podía haber agravio de su parte, siendo el me- 
dio á entrambas partes igual , antes si algund perjuicio se po- 
día seguir era contra nuestrt) derecho que parescia que de nues- 
tra voluntad les permitíamos ir , de que se siguía perturbación 
de nuestra pacífica y continuada posesión ; y sobre todo , aun- 
que se les daba que escogiesen entre los dichos medios , res- 
pondieron como primero cerrándose y diciendo que no tenían 
comisión , poniéndolo Nos todo en su arbitrio y elección., como 
se ponía. 

Y porque no quedase nada por tentar, y para acabarlos de 
convencer , y que el Rey de Portugal , nuestro primo, conos- 
cíese abiertamente nuestra voluntad , les fue dicho que pues que 
no estaban por la capitulación en que se fundaban , ni aceptar 
los medios que les eran movidos, que moviesen ellos otros para 
que si parescíesen ser iguales , como lo eran los que se les ha- 
bían movido, se resolviesen; á lo cual tornaron por tercera afir* 
macion á decir , que no tenían comisión para hablar en me- 



3 20 ."'"-VIAGES AL MALUCO. 

dios, sino que les fuese entregado Maluco; y viendo que-Ios 
cumplimientos y ofrescimientos de medios que de mi parte 
les habian sido fechos , que eran mas sumisiones que cumpli- 
mientos , y antes dañaban que aprovechaban á la negociación, 
se alzó mano dellá , quedando en la primera respuesta. Infor- 
mad de todo esto al dicho serenísimo Rey de Portugal , por- 
que esta es la verdad , y dalde á entender mi voluntad, 
que es cual voá tengo dicho, y como no ha quedado por mi 
parte de hacer todo lo que por la dicha capitulación éramos 
obligado , ni de tomar cualquier medio igual y razonable , y 
avisármeheis de todo lo que sobre ello pasare. Fecha en Pamplo- 
na á i8 de Diciembre de 523. =Yo el Rey. = Refrendada del 
secretario Cobos. =: Señalada del Canciller é de Carvajal. -i 

Núm. XXXIL 

Capitulación hecha entre el Emperador y el 'Rey de Por^ 
tugal sobre los límites y posesión del. Maluco. (Arch.' 
de Ind. en Sevilla, leg. iP , papeles ¿t\ Maluco 
de 1519 á 1547). ^ 

En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Es- 
píritu Sancto: Maniíiesto y notorio sea á todos cuantos este 
publico instrumento vieren, como en la ciudad.de Vitoria 
á 19 dias del mes de Hebrero , año del nacimiento de nuestro 
Señor Jesuchristo de 1524, en presencia de mí Francisco de 
los Cobos , secretario de sus Magestades y su notario público, 
y de los testigos de yuso escritos, estando presentes los señores 
Mercurinus de Gatinara , Gran Chanciller de S. M. , y Don 
Hernando de Vega, Comendador mayor de Castilla de la or- 
den de Santiago, y D. García de Padilla, Comendador ma- 
yor de Calatrava, y el Doctor Lorenzo Galindez de Carvajal, 
todos- djl Consejo de los muy altos muy poderosos Príncipes 
D. Carlos por la divina clemencia Emperador semper augus- 
to Rey de Romanos, y Doña Juana su madre, y el mis- 
mo D.' Carlos , su hijo por la gracia; de Dios Reyes de Cas- 
tilla, de León, de Aragón, dé las dos Sicilias, de Jerusa- 
len &c. , sus Procuradores bastantes de la una parte, y los se- 
ñores Pero Correa de Atubia , señor de la villa de Velas, y el 
Doctor Jua-n de Faria, ambos del Consejo del muy alto y muy 
excelente Señor ^el Señor D.Juan por la gracia de Dios-, Rey cíe 
Portugal , dé los Algarbes de aquende y allende el mar en Áfri- 
ca , Señor de Guinea , y de la conquista , navegación y co- 



DOCUMENTOS DE MAGAtlANES. 3 21 

mercio de Etiopía y Arabia y Persia yf de la India &c* ,'Sus 
embajadores y procuradores bastantes , segund ambas las dichas 
partes lo mostraron por ks cartas y poderes y procuraciones 
de los dichos Señores sus constituyentes , su tenor de las. cua- 
les de verbo ad verbum es este que se sigue: D, Caí los por la 
gracia de Dios, Rey de Romanos Emperador sem per Augus- 
to , Doña Juana su Madre , y el mismo D. Carlos- por la mís-< 
ma gracia, Reyes de Castilla , de León, de Aí^agon, de las dos 
Sicilias &c. &c. A cuantos esta nuestra carta de poder y pro-; 
curación vieren, hacemos saber que por cuanto entre el sere-r 
nísimo y muy excelente Rey de Portugal , nuestro muy cara 
é muy amado Sobrino y Primo y Nos, hay dubda y, debate, 
asi sobre á quien pertenece la. propiedad d^ Maluco.íjcomo. «o* 
bre la posesión de él, y somos acordados que se Vea .por jus-r¡ 
ticia por astrólogos, pilotos y marineros, y letrados que él ha; 
de nombrar y declarar por su parte , y Nos por la nuestra , .cuyo 
es el dicho Maluco, y en cuya demarcación cae, y asi sobre 
la posesión de él , de que se ha de hacer asiento, segund el 
modo de qne está entre Nos concordado: Nos por la mucha 
confianza que tenemos de Metcurinus de Gatinara, nuestro 
gran Chanciller, y D. Hernando deVegá , Comendador níiayor 
de Castilla , y D, García de Padilla , Comendador níayor de 
Calatrava , y el doctor Lorenzo Gaiindez de Carvajal , "todos 
del nuestro Consejo, por esta presente Carta los) hacemos , bf- 
denamos y constituimos en el mejor modo é forma que debe- 
mos é podemos, por nuestros suficientes y abastatites^.Proóura- 
dores generales y especiales,- para que capitulen, é asienten é 
afirmen el dicho asiento del modo en que se vea por justicia 
por las sobredichas personas, cuya sea la propiedad de; Malu- 
co , é asi sobre la posesión de ^l, segund agora entre Nos está 
concordado, que se haya de hacer , y en tal maíiera que ia; ge*- 
neralidad no derogue i la especialidad.^. ni- kí especialidad áJa 
generalidad , é para que por Nos y én nuestro nombre puedan 
asentar el dicho asiento, asi con el dicho sereoísimo y muy ex- 
celente Rey nuestro Sobrino y Primo, y en sU presienciá^' como 
con cualesquier Procuradores que él para ello ordenare;, éque 
mostraren su poder é procuración suficiente é. bastante para Jel 
dicho caso por él firmada é sellada de su sello ; é que puedan 
capitular , asentar y concordar , . {)romefer y juií^r en nuestro 
nombre que Nos haremos , cumpliremos égúafdai!efño& todo lo 
que por ellos fuere capitulado y asentado en el dicho 'Sisiento 
con las condiciones , pactos, vínculos y so las penas .é: firmezas 
que por ellos fuere asentado , concordado e capitulado ,ícqmo 
si por Nos en persona fuese hecho*- Otrosí:^, que/pueiiaá!i;'jurar 
en nuestra ánima, que guardaremos y cumpliremos osaimen- 

TOMO IV. SS 



322 VIA6BS AL MALUCO. 

te y con afecto todo lo- que asi por ellos eti lo que dicho es 
fuere concordado , asentado y capitulado sin cautela , engaño 
ni disimulación alguna , é que no iremos ni vernemos contra 
ello, ni contra parte alguna dello , so aquellas penas que por 
los dichos nuestros Procuradores fueren puestas y concordadas; 
y para todo lo que dicho es les damos y otorgamos todo nues- 
tro poder cumplido y libre, é general administración , é pro- 
metemos y aseguramos por esta presente Carta , de tener y 
mantener realmente y con efecto todo lo que por los dichos 
nuestros Procuradores sobre lo que dicho es fuere concordado, 
asentado y capitulado , é prometido , segurado y otorgado , é 
jurado , é de lo haber por grato, rato, firme é valedero , é de no ir 
ni venir contra ello, ni contra parte alguna dello en tiempo algu- 
no ni por alguna manera, so obligación expresa que para ello 
hacemos de todos nuestros bienes patrimoniales, y de la Co- 
rona , habidos y por haber , los cuales todos expresamente pa- 
ra ello obligamos , y por certenidad de todo lo sobredicho 
mandamos hacer esta nuestra Carta , firmada de Mí el Rey, y 
sellada con nuestro sello. Dada en la ciudad de Vitoria á 25 
dias del mes de Enero , año del nacimiento de nuestro Señor 
Jesuchristo de 1 5 24 años. = Yo el Rey. = Yo Francisco de los 
Cobos, Secretario de sus cesárea y católicas Magestades , la fice 
escribir por su mandado. =: Registrada. = Juan de Samano. = 
Orbina , Pro-Chanciller. 

r Aqui se insírtá eff el original el poder del Rey de Portu- 
gal concebido en iguales términos^ y coníinúai 



■jí 



-n'E luego los dichos Procuradores de los dichos Señores Re- 
yes de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Secilias , de 
Jerusalen &c. E del dicho Señor Rey de Portugal , de los Al- 
garbes &c. dijeron :• que por cuanto entre los dichos Señores 
sus constituyentes hay dubda sobre la posesión de Maluco y 
la propiedad de él, pretendiendo cada uno de ellos que cae en 
los límites de su demarcación , la cual se ha de hacer confor- 
me al asiento y capitulación que fue hecha entre los católicos 
Reyes D. Hernando é Reyna Doña Isabel, Reyes de Castilla, 
de León , de Aragón &c. é el muy alto y muy excelente Se- 
ñor el Señor Rey D. Joan, Rey de Portugal, de los Algarbes, 
Señor de Guinea &c. , que hayan gloria , por ende ellos y ca- 
da uno dé ellos en los dichos nombres , y por virtud de los di- 
chos poderes de suso incorporados, por hiende pazé concordia, 
•y por. conservación del deudo y amor que entre los señores 
sus constituyentes hay , otorgaron, consintieron é asentaron lo 
-siguiente: ^jíaí^/jc^B^y^ t;Jí^ <,£í 



DOCUMENTOS DE MAgALLAKES, -JI3 

-<«> Primeramente, que para la demarcación que se ha de ha- 
cer conforme á la dicha capitulación, se nombre por cada una 
de las parres tres astrólogos y tres pilotos y marineros , los cua- 
les se hayan de juntar y junten por todo el mes de Marzo pri- 
mero que viene, ó antes si ser pudiere, en la raya de Castilla 
6 Portugal entre la ciudad de Badajoz y la ciudad de Yeibes^ 
para que por todo el mes de Mayo primero siguiente de éste 
presente año, haciendo ante todas cosas luego como se juntaren 
Juramento solemne en forma debida de derecho en poder de 
dos notarios, uno puesto por la una parte, y el otro por la 
otra, con auto y testimonio público en que juren á Dios y á 
Santa María , y á las palabras de los santos cuatro Evangelios y ea 
que pornán las manos, que pospuesto todo amor y temor, odio 
y pasión ni interesé alguno, y sin tener respeto á otra cosa algu^ 
na mas de hacer justicia, mirarán el derecho de las partes, de- 
terminen conforme á la dicha capitulación la dicha demar- 
cación. - 
. J^simísmo que se nombren por cada una de las partes tres 
letrados, los cuales dentro del mismo término y lugar , premiso 
el dicho juramento con las solemnidades y de la manera qué 
de suso se contiene, entiendan en lo de la posesión de Malu- 
co , y lo determinen recibiendo las probanzas, escripturas, ca- 
pitulaciones, testigos y derechos que ante ellos fueren pre^ 
sentadas, y hagan todo lo que les pareciere necesario para ha- 
cer la dicha declaración , como batieren por justicia , y qué 
de los dichos- -tres letrados /-el primero nombrado en la comi- 
sión tenga cargo de juntar á todos los otros diputados de su 
parte para que con mas cuidado.se entienda en la. negocia- 
ción; 

Otrosí, que durante el dicho término hasta en fin dé dicho 
mes de Mayo primero siguiente, rünguna de las partes no pue- 
da enviar á Maluco , ni contratar ni ¡rescatar , -pero si antesdel 
dicho tiempo se determinare en posesión ó propiedad, que Ja 
parte en cuyo favor se declarare el derecho en cada una dé las 
dichas cosas , pueda enviar y rescatar; y en caso que ^Q-áQ-r 
termine lo de la propiedad y demarcación , se entienda décisa 
é absorbida la cuestión de la posesión ; y si solamente se deter- 
minare lo de la posesión por los dichos letrados , sin qu<? lode 
la propiedad se pudiese determinar como es dicho, que lo qué 
quedare por determinar de la dicha propiedad, y también de 
la posesión del dicho Maluco, quede conforme á la dicha capi- 
tulación en el estado en que estaba antes que se hiciese: este 
asiento; lo cual todo se ha de ejitender y entienda sm perjui- 
cio del derecho de cada una de las part^ en^propiedad y po- 
sesión conforme á la dicha capitulación* ;.bs3 ^ jobcfi 



-JXá^ .- VI AGES AL MALUCO* 

-:.;; Pero, si á lo^ dichos letrados primero nombrados en las co- 
misiones , antes que se acabe el dicho término pareciere que 
con alguna prórogacion del dicho término hobiese apariencia 
dése poder acabar y determinar lo asentado , 6 se les ofreciere 
jatro camino ó modo bueno para que este negocio se pudiese 
mejor determinar en un cabo ó otro, conviene á saber, en po- 
sesión ó propiedad; en cualquier de estos casos los dichos dos 
letnados puedan prorogar por el tiempo que les pareciere con- 
venir á la breve! determinación de ello, y que durante el tiem- 
po de la dicha prórogacion puedan ellos y todos los otros di- 
putados i, cada uno de ellos en su calidad, entender y conocer, 
entiendan y jconozcan^, como si fuese dentro del término prin- 
cipal 4e su comisijon; pero que el dicho tiempo se entiende 
pro rogado con las mismas condiciones y calidades dé suso con- 
tenidas.: :■■] -' :^ . - . 

•-•Tr.fY. que; todos los autos que en este caso se hobieren de ha- 
cer sean firmados por los dichos dos notarios nombrados por 
cada una de las partes el suyo, y cada uno escriba los autos 
de su parte; y el otro, después de haberlos comprobado y co- 
lacionado,: los firme. ' 

- ylflten , que cada una de las partes haya de traer ratificación 
y confi-rmacion de ^estos capítulos de los dichos señores sus 
constituyentes dentro de 20 días primeros siguientes» 
-.' Lo cual todof que -dicho es, y cada cosa y parte de ello 
ios. dichos- Me rcur i ñus dd'Gatinara , gran Chanciller de sus 
Magestades), y ios dichos D. Hernando de Vega^^ comenda- 
dor mavor de Castilla, y 4). García de Padilla, comendador 
mayor/de^Cálatrava, yel Dr. Lorenzo Galindez de Carva- 
jal , todos del su Consejo , procuradores de los dichos muy 
^Itds é muy poderosos Reina é Rey de Castilla, de León, de 
-Aragón, y de Granada, y de las Dos Sicilias, de Jerusa- 
len &c.; é por'virttid del dicho su poder que de suso va en- 
fdotporado , los dichos Pero Correa de Atubia, y el Dr. Juan 
<ie Faria, procuradores y embajadores del dicho muy alto y 
muy excelente Príncipe el Señor Rey D. Juan de Portugal , y 
de los Álgarves, de aquende y allende el mar en África, Se- 
ñor de GuineSí ¿ce. ; é por virtud del dicho su poder que de 
^uso va; enconporado , prometieron y seguraron en nombre de 
los dichos sus constituyentes , que ellos y sus subcesores y rei- 
'-ilos! y ¡señoríos para siempfre jamás teman, guardarán é cum- 
-plirán teálmentey y ¿on efecto á buena fee y sin mal engaño 
cesante ' todo favor , cautela , engaño , ficion é simulación al-^ 
-guna,' todo lo que de suso se contiene y es asentado y concer- 
tado, y lo que ¿por los dichos diputados fuere sentenciado y 
determinado, y cada cosa y parte de ello enteramente, segiind 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 325 

y como por ellos fuere hecho y ordenado, y sentenciado, y 
determinado, bien asi y á tan cumplidamente como si por los 
dichos sus constituyentes conformes fuese fecho, y determina- 
do, y concertado, y como juicio dado por jueces competen- 
tes; y para que asi se guarde é cumpla por virtud de los 
dichos poderes que de suso van encorporados, obligaron á las 
dichas sus partes sus constituyentes, y á sus bienes, muebles 
y raices, y de sus patrimonios y Coronas Reales, y de sus 
subcesores para siempre jamás , que ellos, ni alguno de ellos 
por sí ni por interpositas persona, direte ni indirete no irán 
ni vernán contra ello, ni contra cosa alguna, ni parte de ello 
en tiempo alguno, ni por alguna manera , pensada 6 no pen- 
sada, que sea ó ser pueda, so las penas en la dicha capitula- 
ción que de suso se hace mención conteñidas, é la peña paga- 
da ó non pagada, ó graciosamente rernitida, que todavía esta 
escritura y asiento, y todo lo que por virtud de ella fuere 
hecho y determinado, quede y finque, firme, estable y vale- 
dero para siempre jamás ; y reniinciaron cualesquier leyes y 
derechos de que se puedan aprovechar las dichas partes y ca- 
da una de ellas para ir 6 yenir Contra lo' suso dicho*, ó'contrá 
alguna cosa ó parte de ello, é por mayor seguridad é firnieza 
de lo suso dícho;, juraron á Dios y á Santa María-, y á la señal 
de la Cruz en que pusieron sus manos derechas, y á las pala- 
bras de los íantos cuatro Evangelios, donde quier qtie mas 
largamente son escritos, en ánima de los dichos sus partes, que 
ellos y cada uno de ellos teman, guardarán é cumplirán todo 
lo suso dicho, y cada una cosa y parte de ello realmente y 
con efecto, cesante todo engaño, cautela é simulación , é no 
lo contradirán en tiempo alguno ni por alguna manera, é so 
el dicho- juramento juraron de no pedir absolución de núes- 
tro muy Santo Padre, ni de otto legado ni Jírelado que gela 
pueda- dar, y aunque -de su propio motuo- gela dé, no usarán 
de ella; y asimismo los dichos procuradores en el dicho nom- 
bre se obligaron so la dicha pena é juramento, que dentro de 
20 dias primeros siguientes, contados desde el dia de la fecha 
de esta capitulación, darán la una parte á la otra, é la otraá 
la otra , aprobación é ratificación de esta dicha capitulación, 
escritas en pergamino é firmadas de los nombres de los dichos 
señores sus constituyentes ^ é selladas con sus sellos de plomo 
pendientes , de lo cual todo que dicho es otorgaron dos escri- 
turas de un tenor, tal la una como la otra^ las cuales firma- 
ron de- sus nombres, y las otorgaron ante mí el dicho escriba- 
no y notario público de suso escrito y de los testigos de yusa 
escritos para cada una de las partes la 5uya, é cualquier que 
pareciere valga, como si ambas á dos pareciesen, que fueron 



326 VI AGES AL MALUCO. 

Fechas é otorgadas en la dicha ciudad de Vitoria el dicho día, 
mes y año susodichos. =:Testigos que fueron presentes al otof^ 
gamiento de esta escritura , é vieron firmar en ella á todos 
los dichos señores procuradores, y los vieron jurar corporal- 
mente en manos de mí el dicho Secretario Francisco de Va- 
lenzuela, caballero de la orden de Santiago, y Pedro de Sala- 
zar, capitán de sus Magestades , y Pedro de Ysasaga , Contino 
de sus Magestades , é Gregorio Casgas , é Alvaro Mexia , é Se- 
bastian Fernandez, criados del dicho embajador Pedro Correa 
de Atubia.=Mercurinus, canciller. =Hernando de Vega, co- 
mendador mayor. = El Comendador mayor. = Doctor Carva- 
jal. =: Pero Correa. = Testigo, Francisco de Valenzuela. = Por 
testigo Pedro de Ysasaga , Contino. =Testigo Alvaro Mexia.=r 
Por testigo Gregorio Casgas. = Testigo Sebastian Fernandez.= 
Por el dicho Salazar , Joan de Samano. 
■ - . ■ ■> 

; Núm. XXXIII. 

Cartas^ del Emperador d los diputados que hahia nom- 
^- brado para tratar en la Junta de Badajoz sobre la 
' pertenencia de los Malucos, (Arch. die Ind. en Sevilla, 
r leg. 5, ^^ de Patronato Real). 

íiUX* . i 

— El Rey. = Concejo, justicia, regidores, caballeros, escu- 
deros , oficiales é homes buenos de la cibdad de Badajoz : Yo 
envío, á esa dicha cibdad á los licenciados de Acuña, del mi 
Consejo, y al licenciado Pedro Manuel, oidor de la nuestra 
audiencia de Valladolid , y al licenciado Barrientos, del mi 
Consejo de las Ordenes, y á D. Hernando Colon y Simón de 
Alcazaba, y otros astrólogos, pilotos, é otros letrados. é perr- 
sonas que van por nuestra parte para entender en la demar- 
cación , con otros diputados é procuradores del Serenísimo y 
muy excelente Rey de Portugal , mi muy caro é muy amado 
primo; y por ser la dicha cabsa de tan grand calidad, y de 
que placiendo á nuestro Señor se espera que seremos muy ser- 
vidos ,y estos nuestros reynos honrados y aprovechados uni- 
versalmente, es razón que sean honrados é bien tratados é 
bien aposentados: por endü Yo vos mando y encargo que á 
todos los diputados é personas que asi por nuestra parte van á 
entender en lo susodicho, y estar y residir en esa dicha cib- 
dad, los recibáis é aposentéis, dándoles buenas posadas sin 
dineros, que no sean mesones, y asimismo les hagáis dar todos 
los mantenimientos aprovisiones, é otras cosas que hobieren 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 327 

menester por sus dineros, á precios justos como entre vosotros 
valieren sin gelos encarecer mas; é no revolváis con ellos ni 
con los suyos ruidos ni quistiones, antes los tratad bien é hon- 
radamente. E por servicio mió, que cuando hobieren de verse 
con los embajadores del dicho Serenísimo Rey, los hagáis 
acompañar é dar todo favor como es razón en cosa que tanto 
importa á estos reinos , que en ello recibiré de vos agradable 
servicio. De Vitoria á 8 de Marzo de 15 24. = Yo el Rey.ss 
Por mandado de su Magestad. = Francisco de los Cobos. 

El Rey. = Por cuanto conforme á un asiento que en nues- 
tro nombre y por nuestro mandado tomaron Mercurinus de 
Gatinara, nuestro grand Canciller, y D. Hernando de Vega, 
comendador mayor de Castilla , y D. García de Padilla, co- 
mendador mayor de Calatrava , y el doctor Lorenzo Galindez 
de Carvajal, todos del nuestro Consejo, nuestros procurado- 
res bastantes, y Pero Correa de Atuvia, señor de la villa de 
Velas , y el doctor Juan de Faria , embajadores y procurado- 
res del Serenísimo y muy excelente Rey de Portugal , mi muy 
caro é muy amado primo, en la cibdad de Vitoria á 19 dias 
del mes de Hebrero deste presente año de 1 5 24 , sobre la de- 
marcación y partición de las mares que se ha de hacer con- 
forme al asiento y capitulación que sobre ello fue hecho por 
los Católicos Reyes nuestros Señores Padres é Abuelos, y el 
Serenísimo Rey D. Juan Rey de Portugal , que hayan gloria, 
sobre la posesión é propiedad de las islas de Maluco, se han 
de nombrar por cada uno de Nos tres astrólogos, é tres pilo- 
tos é marineros, los cuales hagan la demarcación é partición 
conforme á la dicha capitulación; y asi mismo tres letrados 
para que vean y determinen lo que toca á la posesión de las 
dichas islas de Maluco; los cuales todos se han de juntar y 
estar juntos en la raya entre la cibdad de Badajoz y la cib- 
dad de Yelves por todo este presente mes de Marzo, y por 
nuestra parte se ha de nombrar un escribano ante quien pase 
la dicha cabsa é abtos della , juntamente con otro que ha de 
nombrar el dicho serenísimo Rey de Portugal; por ende con- 
fiando de la suficiencia y fidelidad de vos Bartolomé Ruiz de 
Castañeda, nuestro Escribano, por la presente vos nombra- 
mos conforme á la dicha concordia por escribano de nuestra 
parte , para que juntamente con el que fuere nombrado por el 
dicho Serenísimo Rey de Portugal, podáis entender en ello, é 
ante vos pasen todos los abtos , é se hagan todas las otras co- 
sas qtie conforme á la dicha concordia se han de hacer: de lo 
cual Vos mandé dar, é di la presente firmada de mi nombre é 
refrendada de mi infrascripto secretario. Fecha en Burgos á 20 



328 VI AGES AL MALUCO. 

de Marzo de 1^24.= Yo el Rey. = Por mandado de su Ma-^ 
gestad. = Francisco de los Cobos. 

El Rey. = Licenciado Acuña, del nuestro Consejo, y li- 
cenciado Pedro Manuel, oidor de la nuestra audiencia é chan- 
cillería de Valladolid, y licenciado Barrientos, del nuestro 
Consejo de las Ordenes, nuestros diputados, juntamente con 
los diputados del serenísimo é muy excelente Rey de Portu- 
gal, mi muy caro é muy amado primo: porque como veis ese 
negocio que habéis de ver y determinar, es de tanta calidad 
y tan importante á nuestro servicio y bien destos reinos, que 
conviene que con mucho cuidado é vigilancia se mire, y en la 
determinación dello se tenga mucha templanza , y se haga con 
grand cordura; y porque entre vosotros no haya diferencia, 
Yo vos encargo y mando que antes que confiráis con los dipu- 
tados del dicho serenísimo Rey de Portugal , todos hayáis en- 
tre vosotros platicado é conferido en la materia para que vais 
resolutos é conformes en lo que habéis de responder é allegar 
en nuestro favor, é por una boca habléis todos. Fecha en Bur- 
gos á 21 de Marzo de 15 24. = Yo el Rey.=rPor mandado de 
su Magestad.r: Francisco de los Cobos. 

El Rey. = Don Hernando Colon, é Simón de Alcazaba, é 
doctor Salaya, astrólogos; y Pero Ruiz de Villegas, y fray 
Tomás Duran, y capitán Juan Sebastian, nuestros astrólogos 
é pilotos, diputados juntamente con los diputados del serení- 
simo y muy excelente Rey de Portugal, nuestro muy caro é 
muy amado primo: porque, como veis, ese negocio que ha- 
béis de ver y determinar, es de tanta calidad y tan impor- 
tante á nuestro servicio y bien destos reinos , que conviene que 
con mucho cuidado é vigilancia se mire, y en la determina- 
ción dello, se tenga mucha templanza, y se haga con gran 
cordura ; y porque entre vosotros no haya diferencia ; Yo vos 
encargo y mando que antes que confiráis con los diputados 
del dicho serenísimo Rey de Portugal, todos hayáis entre vo- 
tros platicado y conferido en la materia , para que vais resolu- 
tos y conformes en lo que habéis de responder é alegar en 
nuestro favor, é por una boca habléis todos; y para que me- 
jor podáis ser informados, oigáis siempre los pareceres y ar- 
gumentos de los astrólogos y pilotos nuestros , y otras per- 
sonas que con vosotros por nuestro mandado fueren para 
informar de nuestro derecho, para que todo se haga como 
convenga , y será bien que las mas veces que pudierdes plati- 
quéis en el dicho negocio con los licenciados de Acuña é Pe- 
dro Manuel, é el licenciado Hernando de Barrientos , nuestros 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES, 3^9 

diputados para que mejor y con mas acuerdo se haga lo que 
convenga á nuestro servicio é bien del dicho negocio. De Bur- 
gos á 21 de Marzo de 15 24.= Yo el Rey ís Por -mandada de 
.suMagestad. — Francisco de los Cobos. r;í n:?- (^íl'jin» io (_ 

El Rey. = Licenciado Acuña, del mi consejo, y licenciado 
Pedro Manuel , nuestro oidor, de la chancillería de Vallado^ 
lid, y licenciado Hernando de Barrientos, deí mi'Consejo de 
las Ordenes: por parte de los. embajadores del servilísimo y 
muy excelente Rey de Portugal , mi muy caro y muy amado 

grimo,, nos ha seido hecha relación que el dicho serenísimo 
.ey tiene por inconveniente que se haya nombrado por nues- 
tra parte por uno de nuestros diputados astrólogos Simón de 
Alcazaba por haber seido su vasallo y natural de aquel reirib, 
y dice que se vino contra su voluntad, y que por esto le tie- 
ne por sospechoso, rogándome mandase quitar al dicho Siinoh 
de Alcazaba, y nombrar en su lugar otra persona: y como 
quiera que soy certificado de que el dicho Simón de Alcaza- 
ba vino con licencia y buena gracia del dicho serenísimo Rvy; 
por lo cual, y por haberle Yo recebido en mi servicio j pudo 
ser justamente nombrado sin quel dicho serenísimo Rey se pu- 
diese agraviar dello; pero porque no haya cabsa que pueda 
estorbar á que este negocio se vea y aclare como-e^tá asenta- 
do, y por complacer al dicho serenísimo Rey de Portugal, 
Yo lo he habido por bien, y he nombrado en su lugar al 
.maestro Alcaraz, como veréis por la provisión que con esta 
«ya, porque me han ofrecido que lo mismo se hará de ^u parte, 
que se quitarán otras cualesquier personas naturales destos 
reinos que vengaa nombrados por sus diputados, porque acá 
-se ha dicho que entre los diputados del dicho serenísimo Rey 
de Portugal vienen nombrados un bachiller Maldonado , q#e 
como habéis sabido fue huyendo destos reinos por éceso que 
en nuestro deservicio cometió, y Bernardo Perez'^veciiio de 
Noya, del nuestro reino de Galicia, que viniendo- estos ó 
cualquier déllos, no seria razón que por nuestra ^rtié sé quí- 
tase el" dicho Simón de Alcazaba: por ende Yo vos mando 
que si entre los diputados del dicho serenísimo Rey de Por- 
tugal no vinieren nombrados el dicho bachiller Maldonadó y 
Bernaído Pérez, nuestro subdito y vasallo, ó' cualquier d^e- 
llos, ó siendo nombrados fueren quitados dé' íacoíííisíónV y 
puestas otras personas en su lugar que no sean nuestros subdi- 
tos y naturales, hagáis llamar al dicho Simón de Alcazaba, y 
le deis la carta que Yo le escribo-, y asimisfí^ conforme á la 
provisión que con esta va, recibáis , en su: lugar al dicho' íriaes- 
- tro Alqaraz ; pero en caso, qaie: veáis -q¿e -¿t^ dicho 'bacMtter 

TOMO IV. TT 



Maldonado» ó ^Beír«nal<io PereS;, ó ütro nuestro subdito y natu- 
ral, 6 thialq>oier delílos vienen nombrados poT diputados como 
4icho es, deterneis lá dicha carta y provisión en vosotros, 
y el dicho Simón de Alcazaba use de lo que le está cometido, 
nasta que como dicho es sean removidos y quitados ambos 
los 'susodichos, 6 el qut dellos fuere nombrado .6 otra cual- 
quier {)érsona qué íea nuestro vasallo, ó subdito 6 natural 
-nuestro. Dé Burgos á ibdé Abril de 15 24.= Yo el Rey, ¿: 
.PoTi «mandado de su Magestad. slFrancisco de los Cobos. 

: ÍE1 Rey.'i=Lidencíado Acuña, del nuestro consejo, y li- 
cenciado Pedfó Manuel, nuestro oidor de la chancillería de 
Valladolid.j y licenciado Hernando de Barrientos, del nues- 
tr-o consejo de 1&« Ordenes: vi vuestra letra de seis del presen- 
te, y el memorial de las dubdas que allá os ocurrieron des- 
fpueis de la viáta y habla que to vistes con los diputados del se- 
•renísimo y muy excelente Rey de Portugal, nuestro muy ca- 
ro é muy amado primo, y hicistes muy bien en enviarme 
correo sobrello. 

.. Cuanto á -lo ^que decís que halláis dificultad en jel Jugar 
.donde os habéis de juntar á entender de la determinación dése 
negocio, por<^ue en la raya no hay lugar aparejado para ello; 
y^rporque, como habéis visto por la concordia que se tomó en 
la cibdad de VhoEia, está remitido á que se haga en el lugar 
<que entre vosotros y los diputados del serenísimo Rey de Por- 
•^ugal, fuere asehfado, y asi podéis concertaros como decís 
de estar ahí una semana, ó el tiempo que acordáredes, y otro 
tanto en Yelves , porque estéis bien aposentados y ¡untos; y 
hacéis muy bien en querer que sea ahi la primera junta , pues 
no es de creer que los diputados del serenísimo Rey, mi pri- 
j^ , quieran ni se pongan en ¡otra cosa , ni vosotros la debéis 
consentir en ninguna manera. 

.^ Cuanto a la ida de Sitnon de Alcazaba, ya será llegado, 
>|)ues este correo dio acá nueva que el dia que el le topó lle- 
garía ahí. Asi que, por él no se deterná la negociación. 

Cuanto á; lo que decís cerca de los astrólogos, pilotos y 

otras, personas que mandamos ir ahi para alegar é informar de 

nuestro'derécho que por no ir nombrados en la comisión que 

los nuestros astrólogos y ^pilotos diputados no los reciben en 

^«us^yuntamientos por no llevar provisiones nuestras; estoy 

.maT^villado dello, porque acá se les dijo muchas veces que 

á todas las, personas que álli iban por nuestro mandado á lo 

;:Susod4cho los habían de llamar , é conferir con ellos y platí- 

.car sobre la demarcación, porque para no hacerse^asi erauex- 

:£«S!adaJsu:ldii>allái rYo les envío ániandar<que de íaqüiiade- 



D0CÜM51SIT0S DI «TAGArLAKES. J^t 

lante lo hagan t por ende Ya vos mando que les' deis mi carca 
y tengáis cuidado que todas las: veces que los dichos astróia- 
gos y pilotos hobíereu de platicar y conferir, sobre la materia 
que Iqs está coraetida, llamen á sus ayuntamientos á todas las 
personas que por nuestro mandado fueron ahí , que son el 
maestro Alearán, y el bachiller Tarragona, nuestro pilfotam^ 

Íof, y los otros. pilotoS; de la casa de. contra taciíon de las 
ndias, y Diego Rirero, y con ellos coiiüeran y platiquéis 
todo lo que convenga paya su información y aclaración d« 
nuestro dierecho, teniendo siempre cuidadoi á que haya toda 
conformidad entreUos como acá sé os eocotmendo» 

En lo de vuestro aposento Yo envió á mandar al corregi- 
dor que haga ejL a.p!OSei)tQ é ailaue las posadas iterrueis. cuidad o 
que cuando ahí hot«ieren de venir los diputados.dei serenísimo 
Key, mi prittto^ seaa muy bien aposentadiofi. y .matados, co^a 
es razofl.. '\"jM e;;! Aj -'mn-Ai oni<n 'A..' . : ;-,•/ : >()?oiíf| v <'.'• ^\jAv:í\V' z 
Los dineros que el fiscal envía á pedur para pagaif los tes-^ 
tigos que ahjt fueron lleva este conreo, y siendo nienesíer ma;s 
se enviaránw • '.■;.■. ' '. / 

l^y^ bulas y otras; eseii turas que? ayurdien a nuestro derecho^ 
que pedas,, mandare buscar y se vos enviarán, y^ asimismo las 
cartas de navegar que decís que tenjeis aviso, que están en 
poder de Francisco de Lerm¡a , vecino desta cibdad , y la quel 
pirlato Esteban Gómez dio al coroner espinosa, mandare co* 
brar,, y se enviará» coa oánro correo, que porque estd no se 
(Jet^nga no las,;lLeya.-> nY -.hír; -.o- • -.A?. ?.- '' :;; n"r:-^:."j;:^ £70 

• üíl trasladoide k.carta que'jdecísi<iufi; Yo esttribí á>fnl cm** 
bajadoC;que está en PoáfCugal,daiido las .razones de nuestro 
derépho , y satisfaciendo álasqué;de parte del serenísimo Rie3f 
se decían, vos mando eawiar con Ja preseate.. ? ? .; i ^: '<; 
ílste correo lleva un pliego de cartas que ios embajadores 
4fel ^renÍ5Ím.oé muy .excelente. ¡Rey ról> primo ^jque^^tn .mi 
corteiresidén:, escriben; aL lifiencÍAdi> Aintoflior ^eíÁcei^edtt, su 
deJ^mljjfl^rgadQri, (* otro. .Cualquier sü. desembarga dor que catear 
vief^í ^\\ la cibdád de:Ye£vses por -diputado suyx) í> porque es 
cosa que toca á esta negociación por mí sérsicio?, ' que > kífigo 
que este correo llegare gelo deis ó enviéis á muy buen recab- 
do , y hagáis tpfli^í: : eeítificacioia joomo i^ Jje.etií£fig^'^>lli:ícual 
me.-envjaírms; -:.:;■' '[.-.". i .• . L: ^.íííiuV ob v"i' '■> , : ,;rjí; 

. i; X!*,íí^beis como acá se cfs miftndá y dio: 1^ jtwdfiJ^ 
vuestros asuntos habíades dQteiíer/ y como quiera q«e áiiü- 
quc; i^o se os dio dello^ instiruccioa', lo habréis asi guaftdádo, 
pero porque; no ; haya- causa de confusión entre.V-osotf o5 j acteé- 
dé de os * lo eí5<?ribir aqu} y -eS): que- tüajaido ííüivierde's ayünta?- 

miento g^jneraLde todoS:»i<^tros)dipjúíadps^yk?fiíei¿ltó>4wé afai 



3J2 .^-rrrAJVÍAGES AL MALUCO. 

fuistes , habéis de asentaros por la orden siguiente: el licencia- 
do Acuña el primero, eilicenciado Pedro Manuel, el licen- 
ciado Barrientos,, D. Hernando Colon, Simón de Alcazaba, 
el padre fray Tomas Duran, Pero Ruiz de Villegas, el capi* 
tan Juan Sebastian del Gano , y tras ellos nuestro abogado, 
y luego el procurador y las otras personas que ahi por nues- 
tro mandado fueron, cada uno. segund la calidad de su perso- 
na y y asi vosímando que se guarde; y^ entiéndese que el doc- 
tor Salaya se ha de sentar tras el padre fray Tomás Duran. 
De Bárgoá lo de Abril de 15 24. = Ye el Rey.=:Por manda- 
do de su Magestad. = Francisco de los Gobos. 

^. : El -Rey. = Don Hernando Golon, Simón de Alcazaba, 
doctor Salaya, maestro fray Tomás Duran, Pero Ruiz de Vi- 
llegas, capitán Juan Sebastia^n del Gano, nuestros diputados, 
astrólogos y pilotos : ya sabéis como demás de las personas que 
vais nombrados por diputados para la determinación dése ne- 
gocio en que habéis de entender , fueron con vosotros el maes- 
tro Alcaráz y el bachiller Tarragona, y nuestro piloto mayor 
y;:ciertos nuestros pilotos para que mostrasen y alegasen lo 
que conviniese en favor de nuestro derecho; y como acá se 
dijo que todas las veces que os juntásedes vosotros á platicar 
y conferir en esa negociación, los llamásedes, y con ellos 
eoofiriésedesy platicásédes, y soy informado que hasta agora 
no'lo habéis hecho,:' de que me maravillo, porque á ser asi 
era excusada su ida allá: por ende Yo os mando que todas- 
ks veces qué os juntardes entre vosotros á entender y platicar 
en esa negociación, llaméis las dichas personas y con ellas 
platiquéis y, confiráis?, y oyais sus votos y pareceres , y des- 
pués de oidos todos, como os está mandado, llenéis una de- 
terminación para responder ó alegar cuando estovierdes juntos 
con líos -diputadas, del serenísimo y muy excelente Rey de 
Portiígal, mi -primo^ y escrebirme neis larga y particularmen- 
te' lo que siempre subcedicre. De Burgos á 10 de Abril dé 
1524. = Yo el 'Rey é =2 Por mandado de su Magestad. := Fran- 
cisco de dos .Cobos. ; íi ■: -^ 
-WcoíJi íVj\i''\ vnrn i. ?blvíiy o ^ivb c'vg 's\i.-<^ú\ Cí\ri'\(-\> tz-í mp 
' • 'oEitRey;s2LicencMtís'A«oña ¿ deíriíi' Cóiftefer, y í^edto Ma^' 
nuel, oidor de Valladolid, y Lie. Barrientos, del mi consejo 
de las Ordenes;, nuestros comisarios que estáis en la cibdad de 
-Badajo*^ entendiendo en lo de la especiería: vi vuestra letra,' 
y el proceso; y abtos que .me enviastes^qúe allá han pasado 
-sobre. la posesión de las islas de Maluco á<jue fuistes, y el 
estado en que* allá tenéis los negocios^ y el camino por donde 
'los habéis guiado y platicado en el mi coiise/o de taá; Itídias,' 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 333 

y cOmígo consultado , ha parecido muy bien lo que habéis^ 
hecho, y como se esperaba de vuestras letras y prudencia; y 
porque Yo he mandado responder largo á los apuntamientos 
sobre que me consultasteis, como lo veréis por el memorial 
que con esta va, señalada del mi grand canciller, por ende 
Yo vos mando y encargo que lo veáis, y conforme aquello 
encaminéis los negocios, por manera que parezca que de núes-. 
tra parte no queda q\ie hacer cosa alguna para cumplimiento 
de lo que tenemos asentado , lo cual habéis de hacer con el se- 
creto y buena manera que de vosotros confio, y de todo ello 
daréis parte al licenciado de Pisa muy secretamente. 

A los nuestros diputados, astrólogos y pilotos escribo en 
creencia á vosotros remitida, hablalles eis lo que á ellos toca 
conforme al capítulo del dicho memorial que habla en la de- 
marcación , y en los apuntamientos que Don Hernando hace 
en el verdadero entendimiento de la capitulación con la mejor 
manera y mas disimulada que ser pueda. De Burgos 7 de 
Mayo de 15 24. = Yo el Rey.=Por mandado de su Mages-^ 
tad. = Francisco de los Cobos. 

El Rey.=Nuestros diputados que residís en la cibdad de 
Badajoz, entendiendo en la demarcación: vi lo que me escre- 
bistes y agradezcoos y tengo en servicio todo lo que decís, que- 
es como de vosotros confio; y porque Yo escribo largo á los 
licenciados Acuña , y Pedro Manuel y Barrientos , nuestros 
comisarios , que vos hablen de mi parte lo que dellos sabreisj 
por ende Yo vos mando y encargo que dándoles entera fe y 
creencia , lo pongáis asi por obra , y de todo tengáis el cuida-^ 
do que de vosotros confio , por manera que la dicha demarca- 
ción se haga justa y verdaderamente. De Burgos á 7 dias del 
mes de Mayo de i524é=:Yo el Rey. =Por mandado de su > 
Magostad. = Francisco de los Cobos» .. - . ; ,1: .¡qio': 

Nám. XXXIV. 

Parecer que dio D, Hernando Colon en la junta de Ba^' 
dajoz sobre la pertenencia de los Malucos, (Arch. dJe 
,Ind, ,ea Sevilla , leg. 5 .^ de Patronato Real.) 

D. Hernando Colon dice, que el primer dia que se ayun-f-.j ^ a Ab-' 
taron las personas diputadas para lo tocante á la propiedad, -k„^ 
platicando en el modo de proceder, su parecer había sido que ' 

cada cual trujese en escrito lo que sabia de este caso, asi tra- 



334 - VIAGES AL MALUCO, 

yendo razones y avisos para fundar la justicia de S. M, como 
para responder á los argumentos que ex adverso , le pareciese 
que podrían ser opuestos, lo cual como por los dichos Señores 
no fuese admitido, pareciéndole á él que dello no podía suce- 
der sino servicio de S. M. , el sábado próximo pasado dio por 
escrito su parecer, mostrando el derecho que SS, MM. tenían^ 
no^olamente á. los Malucos , pero asimismo á toda Persia y 
Arabia é India; c porque á los señores del Consejo pareció' 
que no obstante que aquel fuese buen arvíso, cadaí cual debía 
escrebir su parecer , presuponiendo que se hobiese de hacer la 
división é marcación que hasta alli se había platicado j por 
tanto ño se apartando del dicho parecer antes. ten¡énd<i)la' por 
cierto y verdadero y deseando, pues no puede con ciencia, al 
menos servir con ejemplo para que todos hagan lo mísm(0, y 
digan loque en este caso saben á efecto que entre todos se 
discuta antes del conferir con los portugueses, porque hacién- 
dolo asi cumpliremos lo que nos tue mandado, y lo bueno se 
aproba.Éá y lo dañoso evitaremos , mayormente que el uno in- 
cita y despierta el otro, y sí hobiese enfermedad ó ausencia de 
alguno quedaría por saber lo que el tal supiese en servicio de 
S# M. , y si aquí no tomamos conclusión, dejaremos aclarada 
la verdad para otro tiempo ^ y quien teme el secreto, ó que 
otro atribuya asi su aviso dándolo al señor secretario- en es- 
crito quedará saneada su sospecha, pOr las cuales dichas razo^ 
nes el dicho D. Hei*ñando dice que lo que. el entiende destai 

^^^^^ c^risíon é marcación, sí «e hóbíera de hacer^ es lo siguiente» ., 
7 Primeramente^ coma la división se, haya de hacer del es*^ 
píiérá que es cuantidad ínota , será necesario que se inquiera y? 
verifique su grandeza , lo cual ha de ser en una de dos mane- 
ras : es á saber, mensurando todo el globo ó cuerpo que se ha 
de dividir, ó veramente conociendo lo que una parte del cor- 
responde proporcíonalmenteá otra de ©tro cuerpo ^d?:My a grajM 
deza nos sea manifiesta como es el cielo, al cual dividieron los 
sabios en 360 partes ó grados, ,. 

Cuanto toca á la primera m^aneira dé medir la tierra, demás 
de ser muy dificíl, viene también á ser arbitraria sino fuesen 
síeriM^re ^midiendo por cordel,, de dó result^i-^ ser de mucha in?- 
cettidumV^, p6rqüe lasí cómo áé báaa á\i olmos I d^címoí 
tíi^le^tó^e^ás :sóW m'^y ^^m^yéWf^ dt^of^é dítehser 
pequeñas , po^^é ^ííá^díjál^fázígia 5'e|u.fi Sü , ittíittié /íttoásiüe- 
rando el tiempo y velocidad con que las anduvo ; asi con mu- 

íiJA ab " ^^^ ^^^ razón podrá haber mayor diferencia erttre los que mi- 
\^jjj' den las dichas leguas pxw la nvaff á tíausa de tener mas imper 

_ J_ diaaonitos que turban ¡ó impide^i su buertaestiflaátiva., cof»Q.sot»; 

lasn(rorrÍ!enres y mareas , IsJsd^eaidt^sof J^^ 'hcvce la nao jwroCftti-o 



DOCUMEÍITOS DE MAGALLANES. 355 

.sa.de li^avar vieato pontero y forzoso, ó por vtnjlle'la mar de 
>traves ó dotra-s partes , demás de lo cual se puede engañar por 
la carga y balumba de la nao , 6 por ir un tiempo mas que otro 
despalmada ó sucia, ó atoada ó en bronco, ó por llevar la vela 
nuevao vieja, de buen tallo órnalo, enjutad mojada , ó por juz- 
gar la singladura de popa , 6 desde proa ó á media nao , y por 
otras particularidades que dejo como son la groseza 6 sotileza 
de los vientos , y la diversidad de las agujas &c.: de lo cual 
infiero que saber la grandeza de la tierra por medida de pere- 
grinación ó navegación es dificil é incierta , é asi lo tienen To- 
lomeo y otros sabios por averiguado. 

Cuanto á la segunda manera que era sabiendo cuánta par- 
te de la tierra corresponde á otra manifiesta del cielo, esta es 
Tá2LS jyrobabile etiam jper demostration¿m\ pero la dificultad 
que en ella hay es que esta prueba d demostración ha sido 
puesta por muchos sabios en experiencia, y entrellos hallamos 
.mujcha diversidad, según mostré en el parecer que di cuando 
ríe acordó que cada cual trújese in scripis las leguas que cor- 
^espondian á cada grado, cuyo traslado es el que se sigue. 

D. Hernando Colon dice que la certidumbre de saber quin- 
tas leguas castellanas ó marineras de á cuatro millas por legua 
corresponden á un grado tiene fundamento en él experiencia, 
-y como el esecutar el tal experimento sea dificil, ha dado cau- 
-«a á que por ninguno de los que viven se ihaya verifi^cado ; y 
.asi á ninguno no es con evidencia manifiesto, ni puede en ello 
ái^thl^íT affirmative^ salvo por autoridad ó acotación de autor, 
y como en este caso los autores discuerden , queda á elección 
del cosmógrafo allegarse al que mas le pareciere que se con- 
rforma con la verdad; It) cual puesto por máxima y fundamen- 
to dice que no sigue la opinión del tiempo de Aristótiles que 
-daba 800 estadios á cada grado,. de que viene á contenerse en 
-el ambitu.del esphera 12,500 leguas: ni recibe la de Estrabo en 
¿el libro 3.° que asimesmo es de Ambrosio y Teodosio y Ma- 
.crobio y Euristenes, que daban 700 estadios de que viene al 
esphera.7875. Ni acepta la de Marino y Tolomeo en el i.°y 7.° 
libro que dan 500 estadios, de que resultan al ambitu 5625 
(leguas; pero que sigue y tiene por buena la de Tebit y Al^ 
tneon y Alfragano en la diferencia 8.* al cual siguen algunos 
modernos de autoridad , como es Pedro de AHaco en el 10 cap. 
ide imagine mundi , y el autor del esphera en la división de los 
■ climas, y Fr. Juan de Pecan en el 4.° cap. del tratado de su 
-espheiía", y el primero Almirante de las Indias , como consta por 
muchas escrituras de su mano , los cuales todos dan á.cada 
grado 56 millas y dos tercios que constituyen 14 leguas y dos 
.tercios de milla; do se infiere y concluye haber. en el mayor 



336 "^ VIAGES AL MALUCO. 

círculo del esphera 5100 leguas, y si en esto ex adverso mere 
voluntarle no vinieren , de fuerza se ha de recurrir á verificallo 
por esperíencia, la cual impiden muchos inconvenientes, según 
que en su tiempo y lugar será esplicado. 

De lo cual queda manifiesto que dado que la medida de 
los grados sea concluyente , no está reducida de tal forma en 
esperíencia que la parte á quien bien estuviere decir que cor- 
responden muchas leguas á un grado, no lo pueda libremente 
hacer; por manera que será necesario , de acuerdo de amas 
partes, elegir personas é instrumentos é lugar para hacer la 
tal esperíencia , para los cuales cuando estuviese ordenado que 
lo pusiesen en obra , seria necesario hacer instrucción é aviso , lo 
cual por ser cosa larga y fuera del presente proposito no ex- 
plico, y de razón si tal esperíencia no se hace, aquella medida 
ó grandeza de grados de que usan los autores de tablas 6 al- 
manaques y efemérides debria ser con mucha razón aceptada , y 
parece que á quien no quisiere ser pertinace muy concluyente, 
pues se experimenta por la distancia en que ponen los lugares 
proviene la diversidad de los aspetos entre los cuerpos supe^ 
riores. virnub?; : 

Presupuesto ^ue por la diligencia y esperíencia de los di- 
chos estuviese verificado las millas 6 leguas que responden á 
cada grado, entonces sería necesaria otra mas larga y dificul- 
tosa obra que era diputar personas suficientes que fuesen á me- 
dir y á ver cua-ntas medidas ó grados hay desde una tierra 6 
provincia hasta otra, y asi cuando llegasen á la mitad que se 
ha de comenzar á contar desde la línea que pasa al fin de las 
370 leguas, allí harían punto y señal de lo que á cada cual de 
las partes compete ; pero como esta forma de medir los grados 
aunque de setentrion en austro es fácil , de oriente en occiden- 
te sea díficíl , será necesario recurrir á algunas esquísitas y so- 
tiles maneras , de las cuales , aunque tengan todos entera noti- 
cia, no dejaré de decir algunas que he podido alcanzar por 
dar ocasión á que estos señores manifiesten las que yo inoro. 

La primera es caminando 6 navegando por línea reta que 
no sea paralela al equinocial, verbígratia, partiendo del lugar 
que está en 30 grados de altitud por el poniente y tomando 
una cuarta del maestral, cuando me hallare en la altura de 31 
grado sabré que estoy mas al poniente del lugar donde partí 
tantas leguas como corresponden al dicho grado; añadiendo la 
proporción que cabe en haberme desviado de la vía del po- 
niente la dicha cuarta , ó por el consiguiente la que cabe á me- 
dio viento^ si medio ó mas me hobiese apartado; pero esta ma- 
nera es muy dificultosa por la imposibilidad que hay de ca- 
minar el navio por reta lííiea , pues; vemos que los tiempos no 



DOCUMENTOS DE MAGAttANES. 337 

Siempre sirven, y que las mares y corrientes estorban, y aun 
los mesmos que gobiernan una hora que otra se descuidan á: 
darlemeadas, por lo cual es manifiesto que podr i avenir eñ| 
gran perjuicio á alguna de las partes. ^ '> ■^. í o-no 

La otra forma seria formar un instrumenro flaentei, el cual 
en el mas largo y determinado espacio. de tiempo que ser pu^ 
diese acabase de correr asinando en él sus puntos divisos por 
sus horas y cuartas é fracciones, y con el tal instrumento có^ 
menzar á caminar desde el lugar do comienza la partición al; 
punto de mediodia , y cuanto caminase mas al oriente por 
cada quincena parre de hora que el mediodia viniese al camii» 
nante antes de haber corrido 24 horas, diremos que había ca- 
minado un grado hacia el oriente ó por el contrario hacia el 
occidente , habiendo advertencia á una poca de fracción que- 
es necesario calcular por razón de la obliquidad del zodiaco, 
y por la excentricidad del excéntrico solar , y por la obliquidad 
del horizonte donde es oblico. ' 

Otra manera hay , que es formando una rueda casi como de 
aceña en el navio, en cuyo eje se pone cierto vaso con un tan 
pequeño agujero que por cada vuelta o por cada diez vueltas 
que la rueda diere caya ij^na pelotica de plomo, y asi conta*^ 
das las pelotas y la medida que la tal rueda tiene se sabe por- 
multiplicacion los pasos que la nao camina , porque según eL 
agua que da en la rueda del aceña viene mas veloz é se mueve 
mas veces la aceña , asi cuanto mas veloze corre la nao , mar 
vueltas dará la rueda. . 'i; ■ j.j'^ ?;; 

Otra manera hay, que es por los ecllpsis dé la luna; de que 
hace memoria Tolomeo hablando del eclipsi visto en Arbilis y 
Arim á diversas horas de la noche; por; manera, que de la di- 
versidad del hora en que se comienza á ver se sacan los grados 
que dista el un lugar del otro , habiendo con todo éso resp^tdí 
á la latitud de los tales lugares , porque no solamente comien- 
za la noche mas temprano en un lugar que en otro por razón 
de la distancia que están del occidente; pero tambien^por cau- 
sa de la latitud mayor que tovieren, y puesto que este sea eví*^- 
dente modo, el inconveniente está en la mano por la rareza de 
eclipsis , mayormente que demás de str fericiílum in mora qíi 
las cosas de esperiencia , requiere ser reiterado un acto para 
sanearse y confirmarse el que esperimenta; ' í >. 

Otra forma se saca del curso de las estrellas erráticas l> cón^ 
firiendo el de la una con el de la otra , ó de una errática con 
otra fija, especialmente considerando en dos luigares diversos 
el tiempo de su verdadera conjunc^ion , menoscabada la diver- 
sidad del aspeto, 6 considerada su conyunciónr longitudinal ó 
TOMO IV. vv 



338 . ■ ^ rXAGES Al: UAUVCO» 

alguna determina<Ia. loiígitud ó distancia suya , se verá^cnait^ 
tas horas antes de: la media noche 6 del medio dia acaece, y 
pojr el consiguiente se verán las horas que el un lugar dista del 
otro ; y desta forma se aprovecha también del eclipsi del sol 
como del de. luna ^ por ver cuantas horas comenzó antes en 
una parte que ea otra , y consequenter computado dentro de 
cierto: término de horas lo que dista por su astrolabio, si el 
tal planeta no fuese rctrogado 6 estacionario, si es de los que 
padecen estos defectojs parecerá que se ha desviado del otro que 
es mas tardo ó de la estrella lija á los que estamos occidenta- 
les en mas cantidad que á los orientales; la cual diferencia 
será en proporción á los grados que distaren los dichos luga- 
res en longitud, lo cual se verifica ser asi , pues se sabe el ver- 
dadero lugar de los planetas endiversos meridianos. 

Mas porque la operación de las dichas maneras parece y es 
difícil, será necesario que de todas se aprovechen, poniéndolas 
todas en ejecución , pues lo uno no trae impedimento á lo 
otro, y aun con ellas se debe conformar la de la cingladura, 
eligiendo pilotos de mucha experiencia y juicio ; y asi se po-^ 
dría esperar que sje haria partición en que no hobiese notable 
daño ni agravio contra alguna de las partes, porque de otra for- 
ma , rebus staniibus ut nunc y tengo por imposible que la una 
parte pueda convencer á la otra para demostralle que los di-^ 
chos Malucos caben en su término , bien que uno podría mos-^ 
trar conformarse mas con la equidad y razón , por lo cual po- 
dría obtener su intento , si de los jueces, se tuviese concepto 
que determinarían según juicio -riguroso y absoluto: y por 
tanto por cumplir en todo aquello á que mis fuerzas alcanzan 
y por hacer todo lo que parece que puede venir en utilidad 
del propósito, para el dia que á todos fuere constituido, trae- 
ré ppr escrito lo que por indicios y escrituras é pinturas so- 
bre este caso me parece que podrá aprovechar. 

Y resumiendo , lo que de lo dicho se concluye, es que nin- 
guna de las partes podrá convencer á la que quisiere tergiver- 
sar ; y asi digo que en este caso no puede haber sentencia por 
el presente , salvo que será necesario hacer de acuerdo la expe- 
riencia de la grandeza de los grados , y esta habida habrán de 
diputar naos y personas que por algunas de las dichas vias ó 
de otras mejores que hallarán para medir la longitud , vayan á di- 
finir é señalar el principio é fin de la dicha demarcación y las 
tierras que en cada parte ó hemisferio se encierra, y asi lo doy 
firmado de mi nombre. = D. Hernando Colon* o 

En la ciudad de Badajoz á trece días del mes de Abril dé 
mil quinientos veinte y cuatro años, D. Hernando Colon hizo 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. ^39 

presentación de este parecer ante los señores Jueces y IHputar 
dos de SS. MM.=: Rubricado por Eartolomé Ruiz de Gasiár 
ñeda , escribano de S. M. 

_ Núm. XXXV. .iun'^fiotí" 

Parecer que dieron en la junta, de Badajm Fr. Túmds 
Duran , Sebastian Caboto y Juan Vespucci sobre la 
pertenencia del Maluco, ([Arch. de Ind. en Sevilla ^la- 
gajo 5? de Patjr(^atp,jP.eai.) , 

Por cuanto á vuestras mercedes ha parecido por algunos 1624 
buenos respetos que cada uno traya en escrito su parecer acer- i5de Abr 
ca de la demarcación que S. M. nos encomendó, yo el maes- ■ 

tro Fr. Tomás Duran, é Sebastian Caboto, capitán c piloto 
mayor é Juan Vespuchi , piloto , juntamente acordamos de 
poner é manifestar nuestro parecer acerca desta demarcación.;. 

Primeramente tenemos de graduar las leguas é darle menos 
• leguas que pudiéremos al grado del cielo , porque dando ¡mied- 
nos leguas menos haberán en toda la tierra , lo cual mucho 
cu^mple al servicio de ^^. MM.; empero como ya en ©tro, es- 
crito dijimos parécenos que tenemos de venir á lo que comun*- 
.menteusan ios marineros ansi en Portugal como en Castilla, que 
dan á cada grado del cielo 17 leguas y media, é al primer 
rumbo después del norte dan 18 y media, é á el ñor nordeste dah 
20 &c. El segundo fundamento es que nos conformaremos con 
-el Tolomeo astrólogo gravísimo y esperimentado, el cual es- 
cribió después de Pomponio é Marino é Plinio é Estrabo , el 
cu¿l pone 62 millas é media á cada grado, 'ií!. -, 
, Lo tercero dicimos que hay dos maneras; -dé proceder. ein 
esta demarcación, la una según ias conjeturds.y icxperiericiás 
tomadas por las navegaciones muchas veces reiteradas por ex- 
iperimentados pilotos , ia cual manera se^uieron todos los que 
en cosmografía escribieron: otra manera mas cierta es por la 
altura del norte procediendo de norte á sur é la altura del este 
á ueste, ó tomando la longitud de oriente á occidente^ •la>:cual 
es difícil , como estos señores saben , é todos tienen dicho , po- 
niendo muchos modos que les han parecido, é tadaádolos. > • 

Primero diremos desta primera manera , é después de la se- 
gunda: cuanto a lo primero tenemos de situar la; línea de hx 
demarcación 370 leguas desde la isla de S. Antonio , á las cua- 
les leguas correspOitden 22 grados, -é' cuasi 9 miíbas^ computan- 
do grados d¿ a^üel patríelo é de la isla de S. Antonio son, i=5o 



540 •' ' '' ' - VIAGBS AL MALUCO. 

-fcgtrak áltabó Verde que se montan diez grados; de suerte que 
désde'el cabo Verdeiá la línea de la demarcación hay 32 gra- 
dos : estos asi graduados decimos que en cualquier manera que 
queramos demarcar caen los Malucos en término del Empera- 
dor nuestro señor; porque si queremos demarcar según los pa- 
drones acostumbrados , é por donde fasta agora tienen nave- 
gado, conviene á saber, poniendo del cabodeGuardafune fasta 
fil eábo,Comori 540: leguas, é del cabo de Comori fasta Ma- 
jaca- 560 leguas, i desde Malaca fasta los Malucos hay 420 
leguas í como siempre se navego desta manera , no solamente 
c'aert ios Malucos en la dématcacion de S. M. , mas también 
caen Malaca é Zamatra; é si \,poT ventura queremos demarcar 
por las cartas nuevamente emendadas por los portugueses , las 
cuales quitan mucha cantidad de leguas en sus lugares ya sobre- 
dichos; es á saber, del cabo de Guardafune fasta el cabo de 
Gomori , é de Comori fasta Malaca, é de Malaca fasta los 
Malucos; aun digo que los Malucos caen en la demarcación 
del Emperador nuestro Señor, porque según estas cartas asi 
nuevamente emendadas, viene la demarcación 6 la línea de la 
demarcación junto con Giiolo, que es una isla junta con los 
Malucos , é esto en, plano con su carta; el cual plano reducido 
en redondo, porque la mar por donde navegan es redonda, é 
asimesmo van por paralelos que no son del equinocial, cuyos 
-grados son menores que no los de la equinocial, é las leguas 
■jque ellos andan é tasan á los grados son iguales; de suerte que 
puestos de plano en redondo se acrecientan 5 grados, vel cerca, 
los cuales tenemos medidos y experimentados ansí ; resulta por 
i su misma carta que cae la línea de la demarcación fuera de los 
Malucos, é los Malucos en el repartimiento del Emperador nues- 
tro Señor. 

ítem : pongamos por caso que los Reyes católicos é Rey 
.D.Juan de Portugal cuando mandaron demarcar los mares, 
dicierido que echasen una línea desde el polo ártico fasta el 
polo antartico 370 leguas de las islas de cabo Verde, que 
mandaran asimismo demarcar por la parte de levante , lo cual 
á nosotros manda S. M. agora hacer, en el cual tiempo aun no 
era descubierto ni Persia ni Arabia ni el cabo de Buena Espe- 
ranza ; cierto es que esta línea de norte á sur por la parte de 
levanté que habia de cortar por la boca del rio Gangé; la ra- 
zón .es porque el Tolomeo con mucha diligencia describió é 
situó el cabo del Catigara con niiucha experiencia de los que 
navegaban por la especería , como él trata én el primero libro 
á capítulo 14 de su. cosmografía; el cual ppne desde las Cana- 
rias fasta Catigara ó la Metropol de los chines en 180 grados, 
pues sacando 32 grados qué dista la líneaJ del repartimiento 



DOCUMENTOS DE MAGALLANES. 34I 

mas al poniente , viene á cortar por la otra pa rte por la boca 
del rio Gange que cae en 150 grados de longitud , é asi que- 
dan en la demarcación de S. M. Malaca y Zamatra y Maluco. 

ítem: no se puede negar que la isla de Gitolo, que está 
junto con las islas de Maluco, no sea el cabo del Catigara, 
por cuanto los que fueron con Magallanes, navegaron al po- 
niente cuando desembocaron del estrecho que hallaron en 54 
grados de la parte del meridion , é de ahí navegaron tanto 
nácia el poniente é al norueste que vinieron á tener en 12 gra- 
dos de la parte del setentrion donde halló ciertas islas é una 
entrada, é corrieron al sur 400 leguas, é paso por las islas de 
.Maluco é por la costa de la isla de Gilolo, sin hallar cabo de 
ella : después tomó su camino hacia el cabo de Buena Espe- 
ranza para España , é asi que no puede ser el cabo del Cati-_ 
gara sino la dicha isla de Gilolo con los Malucos. 

ítem : este cabo de Catigara pone el Tolomeo á la punta 
del sino Magno, después del sino Gangéticoé de laabraCr^Jí?- 
nensus y lo cual conforma todo con la descripción agora des- 
cubierta, de suerte que la descripción é figura del Tolomeo, é 
la descripción é padrón nuevamente hallado por los que vinie- 
ron de la especería íon conform«s, é no solamente íon confor- 
mes en la figura mas también en el nombre: llámase agora aque- 
lla región la China, Tolomeo llamóla re^io Sinarum^ é como 
Jos bárbaros aprietan mas la ese por decir China dicen Sina, é 
los mesmos portugueses ponen la China en este sitio : esto asi 
dicho que la isla de Gilolo é los Malucos son el Catigara, co- 
mo de hecho son, viene la línea de la demarcación 32 grados 
mas al poniente , é corta por la boca del Gange , é asi cae Za- 
matra y, Malaca, é los Malucos en nuestra demarcación. •, 
j ítem : en todo lo que los portugueses tienen descubierto de 
que Tolomeo tuvo noticia , son conformes en su navegación é 
ponen la China al norte de los Malucos en el sino Magno, 
como lo pone el Tolomeo; é por estas razones e otras que 
otros que mas saben dirán , nos parece que los Malucos é Ma- 
luca é Zamatra caen dentro en la demarcación dQ,S, M. 32 
grados, como arriba habemos dicho, y este es el parecer de 
todos tres , y ansi lo damos , firmado de nuestros nombres 
hoy quince de Abril, en la ciudad de Badajoz, de mil quinien- 
tos veinte y cuatro años. = Fr. TomásDuran, -M^g/j/^r. = Se- 
bastian Caboto. == Juan Vespucci. . . ;,|; í^j,¡ ' 

En la ciudad de Badajoz á quince días de- Abril de mil 
quinientos veinte y cuatro años el P. Fr. Tomas Duran , maes- 
tro en sagrada Teología y Sebastian Caboto , piloto de ^, MM. 
y Juan Vespucci, piloto, me dieron este parecer. asRubíicado 
por Bartolomé Ruiz de Castañeda , escribano de S» M. > . 



342 VIAGES AL MALUCO* 

Núm. XXXVI. 



Memorial de D. Hernando Colon d los Diputados letra-- 
dos en la junta de Badajoz , para que declaren lo re" 
lativo al derecho de S. M, al dominio y pertenencia del 
Maluco (Orig. en el Arch. de Ind. en Sevilla, leg. J.^ 
de Patronato Real.) 

1 524 ^* Hernando Colon dice que el primer capítulo contenido 

ydeAbril. eíi ^a Capitulación asentada entre los Reyes católicos, que en 
■ gloria sean, y el Rey D. Juan de Portugal, explica cierta di- 
visión de mares y tierras, de la cual, como el vulgo no tu- 
viese cierta noticia ni entendimiento, ha provenido que por 
toda parte se haya sembrado por pública fama que hablan di- 
vidido entre sí el mundo, y desto asimismo resulta que infie- 
ran otra conclusión general del vulgo que es han dividido , lue- 
go sigúese que dividieron por iguales partes; por manera que 
la dicha fama proviene que en las personas que mandó al pre- 
sente S. M. entender en lo tocante á la propiedad esté una im- 
presión tan arraigada , que se persuaden que en realidad de 
verdad ello es asi: y puesto caso que hayan visto é leido di^ 
versas veces la dicha capitulación , no basta para que en la 
manera de su proceder no tengan aquel presupuesto por ver*» 
dadero, especialmente viendo ^ue no les fue dicho lo contra^ 
rio por los señores del Consejo de S. M. allá en la corte , no 
mirando que tampoco les dijeron eñt^ndeldo desta manera ó 
¿estotra, siho cumplid la capitulación primera como en ella 
se <:ontiene , conforme á la nuévá capitulación y comisiones á 
vosotros hechas. 

Por tanto, cómo á mi vet desto resulten muchos incoñ-^ 
venientes de los cuales no solo viene al servicio de S. M. rnn- 
cho dañó ; pero en la expedkion deste negocio en que estamos 
proviene gran dilación, á causa qne con el siniestro entendi- 
miento que se dá lo querría guiar por iridébitos é impertinen- 
tes medios, y porfían é litigan no solamente con los portugue- 
ses, pero aun entre sí 'ni%sffíds -sobr^ lleVár adelante á-lgünas 
cosas, que estarla mejor á la negociación quefíieSén por el con- 
trario, asi cómo es que querrían echar la línea de la marca^- 
cion lo nías al occidente que pudiéséíJí Yo el dicho D. Her- 
nando suplico á vuestras mercedes los señores letrados Acuña é 
Manuel y ÍBarrientos , como á pfersóñas del Consejó de S* Mw y 
á los señofeí licenciado Pisa ^ ébioit Ribera ,'Córtió so abbga- 



DOCUMENTOS DE MAG Al-l-ANES. 343 

do 6 procurador fiscal , que asi para cumplir lo que S, M. man- 
da , que es que pidamos su parecer , como para que por parte 
de vuestras mercedes sea cumplido el dicho mandamiento, que 
pues este punto consiste principalmente en derecho y no en 
astrologia ni cosmografía, que por escrito , para que bien lo en- 
tendamos, nos digan y declaren lo que en este caso debemos 
hacer, y el entendimiento que debemos dar; por manera que 
los unos y los otros podamos dar buena cuenta de lo que nos 
fue mandado, lo cual deben agora hacer, porque sabemos el 
intento de los portugueses , y lo que quieren ó muestran que- 
rer , y vamos al presente á tomar conclusión con ellos en al- 
gunas cosas , mayormente que pues yo moví esta duda por 
palabra y por escrito ante vuestras mercedes pasa ya de quin- 
ce días , es de creer que estarán en ella bien resolutos , y como 
hago este cumplimiento pido que sea asentado en los actos de 
la causa. = D. Hernando Colon. 

En la ciudad de Badajoz, miércoles i veinte y siete días del 
mes de Abril de mil quinientos veinte y cuatro años, estando 
juntos todos los Jueces é Diputados de SS. MM. en la Iglesia 
de S. Josepe de la dicha ciudad , D. Hernando Colon presentó 
este parecer ante todos los dichos Jueces é Diputados, é leido 
los señores licenciado Acuña, é licenciado Pedro Manuel, é li- 
cenciado Fernandez de Barrientos, dijeron que ya el dicho 
D, Hernando Colon sabrá lo que él é los otros Diputados de 
SS. MM. , que fueron noinbrados para la demarcación , hablan 
inviado á consultar con S. M. cerca desto que aqui decía; que 
venida la dicha consulta , é visto lo que S. M. mandaba que se 
fisiese en ello , sus mercedes estaban prestos de facer lo que 
debiesen conforme á lo que por S. M. ruere mandado , sobre lo 
que el dicho D. Femando dice: é yo Bartolomé Ruiz de Cas- 
tañeda , Secretario de SS. MM. fui presente. 

Núm. XXXVII. 

Parecer de los astrónomos y pilotos españoles de la junta 
de Badajoz sobre la demarcación y propiedad de las 
islas del Maluco, \Oxig, de letra de D. H. Colon.) 

Habiendo de difinir 6 determinar la presente causa de la k , 

propiedad de los Malucos , primeramente se requiere é presu- Zl 

pone saber por dónde ha de pasar la línea de la repartición , é "'~~"""~ 
lo segundo saber el sitio de los dichos Malucos; é cuanto á lo 



3 44 VI AGES AL MALUCO. 

primero del lugar de la dicha línea los diputados de sus Ma- 
gestades, decimos; que ya por muchas razones y causas hobi- 
mos votado que habia de pasar al occidente de la isla de Sant 
Antonio, comenzándose desde alli la medida según por pala- 
bra y pintura en el proceso de esta causa lo tenemos mostrado, 
y asi lo decimos al presente por nuestro voto y parecer : y 
cuanto á lo segundo , decimos que los Malucos caen con muy 
gran numero de grados dentro de la demarcación de sus Ma- 
gestades ; y para verificación desto es de notar , que habiendo 
como hay en la circunferencia del esphera 360 grados, de nece- 
sidad este número se hobiera de cumplir con la distancia que 
los diputados del Señor Rey de Portugal hobieron mostrado 
que habia desde el meridiano de la isla de la Sal hasta los Ma- 
lucos , ayuntado con loque nosotros hobimos dicho que hay por 
la parte del ocidente hasta los mesmos Malucos ; é como este 
número de grados no solo no se contenga en las dichas navega- 
ciones, mas antes falten casi 50 grados , no se puede otra causa 
dar , salvo que proviene de ser mayor la distancia oriental de 
loque hobieron ellos asi manifestado, é que la falta está en 
que abreviaron el dicho camino según de lo siguiente se sospe- 
cha , y con evidencia se prueba. ' 
Primeramente porque es indicio evidente ver que en la pro- 
secución desta causa intentaron de se aprovechar de aquello 
que manifiestamente es contra justicia, é que deseaban dilatar, 
é no venir á conclusión , lo cual consta de los autos de la causa 
en cuanto luego recusaron d Simón de Alcazaba , porque ha- 
bia nave