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Full text of "Colección de documentos inéditos papa la historia de España"

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COLECCIÓN 



DE 



DOCUMENTOS INÉDITOS 



PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA. 



COLECCIÓN 



DE 



DOCUMENTOS INÉDITOS 



PARA 



LA HISTORIA DE ESPAÑA. 



POR 



D. MIGUEL SALVA Y D. PEDRO SVL\Z DE BARANDA, 

INDIVIDUOS DE LA ACADEMIA DE LA HISTOKIA. 



romo XI If. 






MADRID, 

IMPRENTA DE LA VIUDA DE CALERO. 

1848. 



1? 

3 
-fc.13 



CRONICÓN DE VALLADOL1D 



ILUSTRADO CON NOTAS 



POR D. PEDRO SA1NZ DE BARANDA. 



ADVERTENCIA PRELIMINAR, 



«íSti?- 



En el Elogio de la Reina Católica hace mención repetidas ve- 
ces su autor D. Diego Clemencin de un códice apreciable que vio 
en la biblioteca privada de S. M. y del cual existe copia en nues- 
tra Academia. Es un resumen de apuntamientos históricos exten- 
didos con mas ó menos brevedad ; pero casi siempre con expresión 
del año , mes y dia , y no pocas veces hasta de la feria y la hora en 
que acaecieron los sucesos. Formóse este resumen al promediar el 
reinado de Carlos V, como lo acreditan el carácter de la letra y el 
contexto de algunas cláusulas, y con presencia seguramente del 
diario escrito por el Dr. de Toledo, médico de la Reina Católica, 
diario á que añadió el colector otros mil apuntes reunidos de varias 
partes según iban llegando á sus manos; pero sin guardar orden ni 
método alguno en su compilación. De aquí resulta que algunos su- 
cesos aparecen dos y tres veces repetidos, y no siempre contados 
de un mismo modo, sino que en algunas ocasiones hay entre la re- 
lación de unos y otros la mas abierta contradicción : y si á todo esto 
se agrega que el colector no cuidó de advertir lo que á cada autor 
pertenecia , y que á las notas de ellos añadió otras suyas sin ex- 
presar quien habla en cada una , se dejará conocer que estos apun- 
tes en el estado en que se hallan en el códice, son una selva incul- 
ta, un espeso bosque que á todo trance se debia desmontar. Era 
pues indispensable que una persona curiosa y armada de pacien- 



8 

cía les diese formas y regularizase para hacerlos provechosos; traba- 
jo ímprobo por cierto , pero que no nos hemos arredrado de empren- 
der. Confesamos francamente que mas de una vez hemos desistido 
de la empresa, pero la hemos acometido de nuevo, teniendo de- 
lante la utilidad que pudiera reportar nuestra historia y movidos 
por el deseo de hacer este corto servicio al público. Hemos comen- 
zado pues por ajustar estos apuntes á un riguroso orden cronológi- 
co , quedando naturalmente formado un Cronicón exoelente , cuyo 
primer suceso es el nacimiento del Rey D. Pedro, acaecido según 
él en 1333, y el último las honras de la Emperatriz Doña Isabel, 
esposa de Carlos V, celebradas en Granada en 10 y 11 de mayo 
de 1539, es decir, un Cronicón que abraza mas de dos siglos y no 
los menos interesantes de la historia nacional , debiendo decir que 
componen su parte principal los acontecimientos de la segunda mi- 
tad del siglo XV, que en nuestro juicio es la escrita por el Dr. de 
Toledo, donde se extendió mas como testigo de vista. De ella están 
tomados los pasajes citados por Clemencin en el expresado Elogio, 
que por eso lo hace diciendo haberlos sacado del Diario del Dr. de 
Toledo. Nosotros que además de sus apuntes presentamos los que de 
diversas partes recojió otra mano posterior, les daremos el nombre 
de Cronicón de Valladolid , porque indudablemente se escribieron 
por personas residentes en aquella ciudad y que cuidaron de per- 
petuar cuantos sucesos notables acontecieron en ella á la sazón. Co- 
locamos entre paréntesis aquellas pocas voces que ha reclamado la 
necesidad de no dejar oscura alguna noticia , cuando al separarla 
de la anterior por exijirlo así la cronología , iban incluidas en esta; 
porque de otra suerte incurriríamos en el defecto que censuramos 
en el colector. No hemos hecho alteración ninguna en la parte gra- 
matical, y así han quedado imperfectas las noticias que estaban sin 
concluir, é incoherentes las que no tenían coherencia. Tampoco 
hemos alterado nada en la ortografía, sino que ha quedado como se 
hallaba en el original , persuadiéndonos que estas faltas gramatica- 
les ó de puntuación serán otros tantos testimonios de la antigüedad 
del documento. Mas como seria poca cosa haber coordinado estos 
apuntes sin dar á conocer las ventajas que á nuestra historia pue- 
den resultar de publicarlos , los presentamos ilustrados con copiosas 
y extensas anotaciones. En ellas además de conservar las notas que 



9 

tenían si son de algún interés y no meros epígrafes ó sumarios, da- 
mos cuenta de los artículos que hemos omitido en el Cronicón por 
ser meras repeticiones, pero insertándolos casi siempre al pie de 
la letra , sobre todo cuando en el pasaje desechado hay alguna equi- 
vocación que procuramos demostrar , sujetando nuestras observa- 
ciones al juicio del lector. Advertimos además las ferias equivoca- 
das procurando buscar el oríjen del yerro ; y deseosos de valemos 
del Cronicón para aclarar nuestra historia , llamamos de ordinario la 
atención hacia aquellas noticias que solo por su conducto llegan á 
nosotros. Y si ha sido grande como hemos dicho nuestro trabajo 
para coordinarle acertadamente, bien podemos añadir que no ha sido 
menor el que hemos empleado para haberle de ilustrar. 

Ahora tan solo nos resta decir alguna cosa del Dr. de Toledo á 
quien somos deudores en su mayor parte de este precioso documen- 
to. Por lo que de él mismo resulta , era médico de la Reina Católi- 
ca , apareciendo como residente en Valladolid , de cuya universi- 
dad era Doctor, hasta el reinado de aquella ilustre Princesa , desde 
cuya época la fué acompañando en sus viajes. Estaba casado con 
Juana de Herrera , hija de Alonso que lo era del Dr. García López 
de Madrid , personaje ilustre de su siglo , como veremos aquí mis- 
mo. Tuvo varios hijos este médico; uno llamado el Bachiller Diego 
de Alcaraz, otro de quien se dice que fué Chantre, sin expresar su 
nombre; y él mismo hace mención de otro mas, llamado Alvaro, 
que se distinguió en la toma de Loja, donde salió herido, y de otro 
también á quien llama el licenciado Francisco. Acaso será este el 
licenciado Alcaraz que se dice haber sido hijo de nuestro médico y 
el mismo licenciado Francisco Alcaraz, que contrajo matrimonio 
con Catalina Godinez, hija de Rodrigo Señor de Tamames y otras 
villas, pues antes se habia dicho que el Dr. de Toledo era abuelo de 
Luis Godinez fruto tal vez de este matrimonio. Con referencia al 
diario del regidor Verdesoto dice Clemencin que el Dr. de Toledo 
murió en 29 de abril de 1497. D. Nicolás Antonio hace mención en 
su Biblioteca antigua de un Julián de Toledo, médico de la servi- 
dumbre de los Reyes de España , autor de dos obras latinas de su 
facultad impresas ambas en Toledo, una en 1494 y otra en el si- 
guiente; y en la Biblioteca nueva incluye otro médico de los Reyes 
Católicos autor de una obra castellana también de medicina , im- 



10 

presa en la misma ciudad en 1498, que se llamaba Julián Gutiérrez 
de Toledo. Así el abate Diosdado que no -vio ninguna de estas obras 
como el P. Méndez que vio la castellana y una de las latinas, pre- 
sumen escritas las tres por una misma mano. Además de este apa- 
rece un Dr. Juan Rodríguez de Toledo, físico de sus Altezas, en las 
cortes de Toledo de 1480, donde se le conservaron veinte mil ma- 
ravedís de juro que tenia situados en las merindades. No sabe- 
mos pues cual de estos Toledos sea el autor á quien somos deudo- 
res del presente Diario, de que no tuvo noticia D. Nicolás Antonio; 
pero importa poco saber quien le escribió á trueque de poseer una 
obra curiosa sobre manera y enriquecida además con muchas adi- 
ciones , para cuya ilustración damos por bien empleado el tiempo 
que en ella hemos invertido. 



CRONICÓN DE VALLADOLID. 



Mes. Día. 



1333 » » Nasció el Rey D. Pedro de Cas- 

tilla anno Domini mcccxxxiij. (1) 



(1) La Crónica del Rey D. Alonso XI (cap. 140.) fija el naci- 
miento de su hijo D. Pedro el dia 30 de agosto de la era 1371 que 
es el año 1333; pero á vuelta de esto, refiriendo mas adelante (ca- 
pítulo últ.J la muerte de aquel , acaecida á fines de marzo de 1350, 
dice que este entró á reinar en edat de quince años é siete meses, 
que es suponerle nacido el año 1334. Igual contradicción se advier- 
te en la Crónica del Rey D. Pedro, pues repitiéndose que cuando 
sucedió á su padre era en edad de quince años é siete meses. (Año 1.° 
cap. 2.° ) se dice al referir su muerte , que nasció año del Señor de 
mil é trescientos é treinta é tres. Francisco Cáscales en sus Discursos 
históricos de Murcia (disc. 5. cap. 11.) dice que el Rey D. Pedro na- 
ció el martes 30 de agosto de 1334 , comprobándolo con las cartas 
escritas por el Rey su padre , así á dicha ciudad , como al adelan- 
tado del reino Alonso Fernandez de Saavedra , con el objeto de que 



12 

1350 » » Reinó el dicho Rey D. Pedro ati- 

no Domini mcccl. 

1369 Marzo 23 Murió el dicho Rey xxiij de mar- 
zo anno Domini mccclxviiij en he- 
dad de xxxvj años. (2) 

1379 Mayo 29 Murió el Rey D. Enrique segun- 
do en Santo Domingo de la Calzada 
en hedad de xlvj años é cinco me- 
ses : finó lunes xxviiij de mayo an- 
no Domini mccclxxviiij. Reinó el 
dicho D. Enrique desde el dia de su 
nombramiento , el cual fué en Ca- 
lahorra , xiij años y dos meses. (3) 



prestasen al recien nacido el juramento correspondiente. Pero Don 
José Pellicer en el Memorial del marqués de Rivas , copia la segunda 
carta con la fecha de 8 de setiembre de la era 1371. Sentado todo 
esto, en qué año deberá fijarse el nacimiento del Rey D. Pedro? A 
nosotros nos parece que en el de 1334 , y no en el que se sienta en 
el presente Cronicón, ya porque en dicho año, y no en el de 1333, 
cayó en martes el dia 30 de agosto , y ya porque de la diligencia y 
puntualidad de Cáscales presumimos que tuvo presentes las men- 
cionadas cartas , lo que no suponemos en Pellicer. A estas razones 
pueden añadirse otras que alega el maestro Florez en sus Reinas 
Católicas para fijar el nacimiento del Rey D. Pedro en 30 de agos- 
to de 1334 , y allí se pueden ver. 

(2) Si el Rey D. Pedro nació en 30 de agosto de 1334, como 
queda visto en la nota anterior, sigúese que al tiempo de su muer- 
te no tenia 36 años como aquí se dice , sino 35 menos 4 meses. 

(3) Ponia el año 1378, pero nosotros teniéndolo por un yerro de 
pluma, hemos puesto el siguiente. En efecto la Crónica del Rey Don 
Enrique (cap. últ.J dice así: " Morió el Rey D. Enrique en edad 
« de quarenta é seis años é cinco meses , é finó lunes á dos horas 
« del dia veinte é nueve dias de mayo, el segundo dia de cinquesma 



13 

Fué alzado el Rey D. Juan su 
hijo por Rey en Santo Domingo el 
dia quel dicho Rey D. Enrique fa- 
llesció anno Domini mccclxxviiij, é 
fué el primero Rey que oho este 
nombre, scilicet Juan, en Castilla y 
en León. Reinó en hedad de xxj 
años y dos meses y medio. (4) 
1390 » » Murió el dicho Rey D. Juan en 

Alcalá en hedad de xxxij años é 
mes y medio de caida de un caba- 
llo: nasció anno Domini mccclviij. 
Murió anno Domini mcccxc años. (5) 



« deste año , que fué del nascimiento de nuestro Señor Jesu-Cristo 
« de mil é trecientos é setenta é nueve, é de la era de Cesar de mil 
« é quatrocientos é diez é siete." Debe advertirse que en el expre- 
sado año cayó la cinquesma ó fiesta de Pentecostés en 29 de mayo, 
y por lo tanto la muerte del Rey acaeció el dia siguiente á las dos 
de la madrugada, en lo que conviene este Cronicón con aquella 
Crónica , pero sin expresarse en ninguno de los dos con la debida 
claridad. Según la Crónica del Rey D. Pedro , su hermano D. Enri- 
que se llamó Rey en Calahorra en el mes de marzo año del Señor de 
mil é trecientos é sesenta é seis , desde cuya época hasta la muerte 
del Rey van los trece años y dos meses señalados en el Cronicón, 
pero suponiéndola acaecida en 1379, lo que demuéstrala errata del 
año que dejamos apuntada. 

(4) Supuesta la muerte del Rey D. Enrique en el año 1379, en 
este y no en el anterior entró á reinar su hijo D. Juan I; por eso 
hemos vuelto á corregir el año, que aquí se volvía á equivocar. Ha- 
bía nacido D. Juan en 24 de agosto de 1358 según refiere su Cróni- 
ca fcap. últ.J, y por lo tanto no tenia á la sazón la edad que aquí 
se dice, sino veinte años y ocho meses cumplidos. 

(5) Si este Rey murió en edad de xxxij años é mes y medio, como 



14 

1395 Marzo 31 Nasció el Señor Obispo D. Fr. 
Lope de Barrientos último de mar- 
zo anno Domini mcccxcv. (6) 

1403 Febrero 24 Nasció la Reyna D. a María, mu- 
ger del Rey D. Juan el segundo, 
con quien casó primera vez, sába- 



su Crónica dice (cap. últ.J y aquí se repite, claro es que habia na- 
cido en 1358, como se dijo en la nota anterior, y no diez años des- 
pués como aquí se decia. Por eso lo hemos corregido igualmente 
teniéndolo también por un yerro de pluma manifiesto. 

(6) Diego de Colmenares (Historia de Segovia cap. 29. párr. 11.) 
á quien siguen Gil González Dávila (Teatro eclesiástico de Cuenca.) 
y D. Nicolás Antonio (Biblioth. vet. lib. 10. cap. 11.) fija el naci- 
miento del obispo D. Fr. Lope de Barrientos en el año 1382. Pero 
á nuestro juicio es mas auténtico este testimonio , como de autor no 
solo mas coetáneo á aquel personaje , sino también residente al pa- 
recer en Valladolid, cerca de cuya ciudad está Medina del Campo, 
donde nació el Obispo. Así es que pudo saber con mas puntualidad 
el año de su nacimiento, y por eso señaló el dia en que acaeció, lo 
que no hizo ninguno de los autores mencionados. Por lo demás es 
muy conocido en la historia de los Reyes D. Juan II y D. Enri- 
que IV de Castilla el Obispo D. Fr. Lope de Barrientos, de la orden 
de Predicadores, testamentario del primero y maestro del segundo. 
Fué Obispo de Segovia, Avila y Cuenca; y no es posible escuchar 
su nombre sin acordarse del famoso escrutinio que hizo de los li- 
bros del Marques de Villena , de los cuales mandó quemar mas de 
ciento , á pesar de que , como escribía el bachiller Fernán Gómez de 
Cibdad-Real (Cent, epistolar, epist. 66.) no los vio él mas que el Rey 
de Marroecos, ni mas los entiende que el Dean de Cidá Rodrigo. Mu- 
rió el obispo Barrientos el dia 30 de mayo de 1469 á los setenta y 
cuatro años cumplidos de su edad, como resulta por este Cronicón, 
no á los ochenta y siete, como debió suceder, si hubiera nacido en 
1382, lo que hace menos verosímil esta noticia. Está enterrado en 
el Hospital de S. Antón que habia edificado en su patria. 



15 

do xxiiij de febrero anuo Domini 
mcccciij. (7) 

1405 Marzo 6 Nasció el Rey de Castilla D. Juan 
el segundo en Toro , viernes vj de 
marzo , antes que saliese el sol anno 
Domini mcccc\. (8) 

1420 Octubre 11 Nació D. Pedro de Luna , fijo del 
Condestable D. Alvaro de Luna é 
de D. a Margarita Manuel, el qual 
primero se llamó D. Juan, miérco- 
les xj de octubre de mccccxx. (9) 



(7) En ningún cronista ni historiador hemos podido hallar esta 
noticia, y sin duda que lo mismo sucedió al maestro Florez , pues 
en sus Reinas Católicas nada nos dice relativo al nacimiento de la 
Reina Doña María. Lástima es que aquí no se exprese el pueblo don- 
de acaeció , el cual pudo ser alguno de la Corona de Castilla, donde 
á la sazón residía su padre el infante D. Fernando , llamado de An- 
tequera , que con el tiempo vino á ser Rey de Aragón. 

(8) Que el Rey D. Juan II nació el viernes 6 de marzo de este 
año , y no el miércoles 6 de mayo, como sienta Garibay fCompend. 
histor. lib. 15. cap. 56.) resulta de la carta que el mismo dia de su 
parto escribió su madre la Reina Doña Catalina á la ciudad de Mur- 
cia y que copia Cáscales ( Discursos histór. de Murcia disc. 9. capitu- 
lo 14.) : por ella se vé la puntualidad de nuestro Cronicón, el cual 
todavía añade la circunstancia de que el Rey D. Juan nació dicho 
dia antes que saliese el sol. 

(9) Está equivocada la feria , pues en 1420 no fué miércoles el 
dia 11 de octubre, sino viernes: tal vez por poner miércoles ij, se 
puso xj por yerro de pluma. También pudiéramos decir que la equi- 
vocación estaba en el año , habiéndose puesto mccccxx donde debió 
ponerse mccccxxx en cuyo año fué miércoles el dia 11 de octubre. 
Para esta segunda enmienda tenemos apoyo en la respetable autori- 
dad de Salazarde Mendoza fCronic. del gran Carden, lib. i. cap. 19. 



16 

1425 Enero 5 Nasció el Rey D. Enrique quar- 
to, fijo de los dichos Rey D. Juan 
é Rey na D. a María en Valladolid, 
jueves v. de henero dos horas y 
media después de media noche auno 
Domini mccccxxv años. (10) 



párr. 1.) quien asegura que el Condestable D. Alvaro de Luna tuvo 
este hijo hallándose viudo ; circunstancias que solo pudieron con- 
currir en 1430, en que muerta su primera muger Doña Elvira Por- 
tocarrero , no había contraído aun segundo matrimonio con Doña 
Juana Pimenlel, que le sobrevivió. Alonso López de Haro en su 
Nobiliario ( lib. k. cap. 2.) dice que D. Alvaro de Luna casó con su 
primera muger en 26 de noviembre de 1420. Si hubiera sucedido 
así , D. Pedro de Luna hubiera nacido hallándose soltero su padre 
contra lo que dice Salazar de Mendoza. Doña Margarita Manuel, 
hija del Conde de Montealegre D.Enrique Manuel estaba viuda asi- 
mismo cuando nació D. Pedro de Luna , quien mas adelante tuvo 
el Señorío de Fuentidueña, donde se le enterró en el convento de 
S. Francisco, según escribe Pellicer. ( Informe de la casa de Sar- 
miento). Sin el auxilio de nuestro Cronicón, no supiéramos que este 
hijo de D. Alvaro de Luna se llamó primero D. Juan ; nombre que 
tal vez se le mudó para distinguirle de D. Juan de Luna , único hi- 
jo varón que dejó el Condestable, habido en su segundo matri- 
monio. 

(10) La Crónica del Rey D. Juan 11 , y el bachiller Fernán Gó- 
mez de Cibdad-Real, su físico, que asistió á la Reina en su parto, 
comprueban la puntualidad de esta fecha. Sin embargo aquí se aña- 
de que el nacimiento del Rey D. Enrique se verificó á las dos y 
media de la madrugada ; aunque en cambio se equivoca el dia del 
suceso , diciendo que fué jueves ; cosa desmentida por la letra do- 
minical de aquel año. Con mas exactitud dice el mencionado bachi- 
ller: Dios le señala por buen Rey, pues que nació en la víspera de los 
Reyes ; y agüeros trae de que será adivino y saludador , pues nació en 
viernes (Cent, epistolar, epist. i.) Merece leerse la citada epístola, 



17 

1440 Setiembre 15 Casó este Rey D. Enrique quarto 
con la Princesa D. a Blanca en Va- 
lladolid jueves xv de setiembre an- 
no Domini mccccxxxx años. (11) 

1445 Febrero » Murió esta dicha Reyna D. a María 

en Villacastin en el mes de febrero 
anno Domini mccccxxxxv. (12) 

1446 Julio 9 Fué recibido por Maestre es- 

cuela de Salamanca Don Alonso 
de Madrigal , maestro en artes é 



donde con tan graciosa minuciosidad refiere el bautizo del recien 
nacido, que hablando del obispo D.Alvaro de Isorna, dice así: 
balizólo el obispo de Cuenca , que se tusó Ja barba , y se vistió de 
nuevo, que parecía que demandaba la vacanza del arzobispado de 
Toledo. 

(11) Esta fecha es enteramente puntual, como resulta de la Cróni- 
ca del Rey D. Juan II, donde se cuenta el suceso con la debida os- 
tensión. (Año 1440. cap. 15). 

(12) No se espresa aquí el dia en que falleció la Reina Doña Ma- 
ría , pero debió ser uno de los diez últimos del mes de febrero : siem- 
pre que su muerte hubiese acaecido en este mes, y posteriormente á 
la de su hermana Doña Leonor, Reina de Portugal , muerta el dia 18, 
como escribe el maestro Florez. Alonso de Palencia (Décad. 1. lib. 2. 
cap. 9.) hace autor de estas dos muertes á D. Alvaro de Luna; y la 
Crónica de D. Juan H, dice que, según se afirmaba, en el proceso 
mandado hacer contra el Condestable, se halló quien dio las yerbas á 
las dichas señoras, y por cuyo mandado. (Año 144o. cap. 1.) Pero 
la circular del Rey D. Juan á las ciudades y villas del reino , donde 
cuenta el suplicio de D. Alvaro y los delitos que le habían conducido 
á él, nada dice de un crimen tan notable, á pesar de que refiere otros 
muchos de menos gravedad con poco decoro de su real persona (Año 
1453. cap. 3.) Ríen es verdad que según el mismo Palencia, este 
delito se cometió Reye facinoris conscio. 

Tomo XIII. 2 



18 

teología, sábado víiij de julio de 
mccccxxxxvj. (13) 

1448 Mayo 11 Fueron presos por el Rey Don 

Juan, nuestro Señor los muy nobles 
caballeros (cerca de Tordesillas en 
el campo) el Conde de Alba de Tor- 
mes, y el Conde de Benavenle Don 
Alonso Pimenlel é D. Enrique En- 
riquez, hermano del Almirante, é 
Pedro de Quiñones, é Suero de 
Quiñones, su hermano sábado xj de 
mayo, víspera de Santi Espíritus 
año de mccccxxxxviij. (14) 

1449 Enero 27 El Maestre de Santiago D. Alva- 

ro de Luna hecho un empréstido á 
Toledo, por lo qual se levantó gran 



(13) Todos los escritores de la vida de D. Alonso Tostado refie- 
ren que el Papa Eugenio IV le concedió la maestre-escolia de Sala- 
manca; pero hasta ahora ignorábamos el dia en que tomó posesión de 
su dignidad. Seria impertinente detenerse á dar noticia de este varón 
ilustre, natural de Madrigal , que murió en Bonilla de la Sierra el dia 
3 de setiembre de 1455. Solo diremos que en este pasaje del origi- 
nal hay una nota que dice así : Este fué colegial de S. Bartolomé y 
después de ser maestre-escuela fué obispo de Avila y llamábase el Tos- 
tado: fué gran letrado y compuso muchas obras que hoy están impre- 
sas. Está enterrado en la iglesia mayor de Avila detras del altar ma- 
yor donde está su bulto. La primera edición de las obras del Tostado 
se hizo en Venecia en 1507 según D. Nicolás Antonio fBibliot. vet. 
lib. 10. cap. 7. núm. 378) ; de consiguiente con posterioridad á aquel 
año debió ponerse esta nota. 

(14) Conviene en un todo esta noticia con la Crónica de Don 
Juan II, como se puede ver cotejando un pasaje con otro. (Año 14-48. 
cap 2. ) Véase también la carta 99 del bachiller de Cibdad-Real. 



19 

discordia é pelea entre la genle de 
la dicha ciudad, en la qual pelea 
fueron vencidos los de la parte del 
Maestre , é Pero Sarmiento que te- 
nia la parte contraria : quemaron 
las casas de Alonso Cola é las roba- 
ron , é aforcaron á Juan de Cibdad, 
después de muerto de una saeta é á 
Fernando Alonso Salinero , é á Al- 
varo de San Pedro é á otro. Este 
escándalo comenzó lunes xxvij de 
llenero año de mccccxxxxviiij. (15) 
1449 Mayo G Cercó el Rey D.Juan, nuestro 
Señor á Toledo por la puerta del 
Cambrón , é asentó real martes vj 
de mayo ; estovo en el dicho cerco 
xviij dias , é dende se fué á lllescas 
año de mccccxxxxviiij. (16) 



(15) Esta noticia conviene también con la Crónica del Reij Don 
Juan II. Año 1449. cap. 2.) Mas aquí se expresan los nombres de 
las personas asesinadas por el populacho , que en ella se omiten. La 
Crónica de D. Alvaro de Luna solo hac« mención de Juan de Cibdad 
ftit. 83.) Pero Sarmiento tenia el cargo del alcázar y de la justicia 
por el Rey; mas se unió con los rebeldes, y por eso dice que tenia 
la parte contraria. 

(16) En la Crónica de D. Juan II no se expresa el dia en que el 
Rey asentó su real sobre Toledo ; aunque se da á entender que fué 
poco después del primero de marzo en que llegó á Fuensalida. [Año 
1449. cap. 5. ) En la de D. Alvaro de Luna se dice : que se puso é 
asentó facía la parte que es enfrente de la puerta de bisagra en 
aquellas cuestas ¿ oteros , que como ya se sabe ¿ es notorio á todos 
son cercanas de la iglesia de Santo Alfonso , é cabe la casa de la 



20 

1451 Abril 22 Nació la Santa Reyna Católica 
D. a Isabel , fija del Rey D. Juan el 
segundo, é de la Reyna Doña Isabel 
su segunda muger en Madrigal jue- 
ves xxij de abril iiij horas é dos ter- 
cios de hora después de medio dia 
anno Dortúni mcccclj años. (17) 



forca é por aquel derredor é cerro alio de una parte á otra i el qual 
real se asentó á ocho días del mes de majo f tit. 81. ) Pero si el cer- 
co duró diez y ocho dias , según sienta este Cronicón y se levantó el 
24 de mayo, como mas adelante dice la Crónica de D. Alvaro de Lu- 
na, claro es que el real debió asentarse el dia 6 de mayo. De aquí 
se sigue que habla con mas exactitud nuestro Cronicón acerca de este 
suceso, que las otras dos Crónicas , señaladamente la de D. Juan II. 
Hay una nota marginal en este pasaje del original que dice así : Nota 
para el pleito del Duque de Bejar con Toledo. 

(17) Ningún escritor señala con tanta puntualidad y exactitud 
como este Cronicón el nacimiento de la Reina Católica. Dice que acae- 
ció en Madrigal y con esto desmiente al cura de los Palacios que la 
hizo natural de Avila (Historia ms. de los Bexjes Católicos ; cap. 9.) 
y á Colmenares que la creyó hija de Madrid. (Histor. de Segovia, 
cap. 30. parr. 12.) Añade que nació el jueves 22 de abril de 1451, 
cuya feria es puntual ; pues por haber sido C la letra dominical de 
aquel año y haber raido la pascua en 25 de abril , fué jueves de la 
semana santa el dia 22 del mismo mes. Así se separa de Alonso de 
Palencia (Décad. 1. Ubi 2. cap. 1.) y déla Crónica de D. Juan II. 
(Año de 1451 , cap. %.J que señalan el dia siguiente; y sobre todo 
de Lucio Marineo Siculo (De rebus Hispanice memorabilibus, cap. 19.) 
que fija el nacimiento de Doña Isabel en el año 1 449 : del menciona- 
do cura de los Palacios que le pone en 19 de noviembre de 1450, y 
de Pedro de Torres, rector de S. Bartolomé de Salamanca (Apunta- 
mientos mss. que se conservan en la Biblioteca nacional) que desig- 
na el dia 14 de noviembre de 1453. Por último este Cronicón ex- 
presa que su nacimiento aconteció cuatro horas y dos tercios de hora 



21 

1452 Marzo 10 Nascio el Católico Rey D. Fer- 

nando su marido x de marzo auno 
Domini mece el ij años. (18) 

1453 Noviembre 14 Nascio el Infante D. Alonso, her- 

mano de padre y madre de la Rey na 
Católica Doña Isabel , que está en- 
terrado en Miradores , en Tordesi- 
llas jueves en la noche xiiij de no- 
viembre , una hora é tercia des- 
pués de media noche, anno Domini 
mccccliij. (19) 



después de medio dia , que viene á ser la hora 17 anotada por el 
doctor de Torres. Quien quiera ver tratado este punto con la crítica 
y extensión correspondientes puede acudir á la ilustración primera 
de las que acompañan al elogio de la Reina Católica, escrito por Cle- 
mencin. 

(18) En Sos, villa del reino de Aragón, nació el Rey Católico; 
circunstancia que se omite en este pasaje. En lo demás es puntual 
la noticia , pues Alonso de Palencia , autor coetáneo , y que tuvo con 
aquel Príncipe particulares relaciones , refiere su nacimiento con toda 
esta exactitud : Apud oppidum Sosi in Aragonia quod finitiinum est 
Navarra*...... felicissimus Fer nandú s nascitur sexto idus martii, sci- 

licet decima dic martii anni á natwilatc fíedemptoris piiUessimi qua- 
dringentessimi quinquagessimi secundi , dic vencris , hora undécima 
aliquantisper transacta , ila ut vix hora transitara esset usque ad 
mcridiem. f Dccad. 1. Ub. 2. cap. 6.) 

(19) Alonso de Palencia cuenta el nacimiento de este Infante del 
modo siguiente : Eodem anno á nalwitatc nostri fíedemptoris milles- 

simi quadringentessimi quinquagessimi tertii natus est Alphon- 

sus, illustrissimus filius Jaannis, Regís Castellaa et Legionis in oppido 
Tordesillas , décimo séptimo kalcndas decemhris in dic Sancti Eugenii 
( Dccad. 1. Ub. 2. cap. 9.) S. Eugenio, primer arzobispo de Toledo 
es el dia lo de noviembre, que cayó en jueves aquel año. De aquí se 



22 

1454 Julio 22 Falleció este dicho Rey D. Juan en 
Valladolid lunes en la noche xxij de 
julio auno Domini mccccliiij. (20) 

sigue que el autor de esta noticia del Cronicón anduvo poco advertido 
en señalar el dia 14, pues es bien claro que ya habia entrado el si- 
guiente, si el Infante nació una hora é tercia después de inedia noche; 
lo cual confirma él mismo , diciendo que era jueves aquel dia. Bueno 
será advertir también que cuando la Crónica de D. Juan II fija este 
suceso en el dia de S. Eugenio á diez y siete dias de diciembre (Año 
1453. cap. 2.) se debe leer diez y siete de las calendas de diciembre, 
porque es la enmienda mas sencilla que se puede hacer en esta fecha. 
Pero comparando el modo de expresarla con las palabras latinas arri- 
ba mencionadas, sospechamos que aquellas se tuvieron presentes 
para escribir esta , aunque sin acertar á reducir al castellano la com- 
putación latina ; y de consiguiente que los capítulos últimos de la Cró- 
nica del Rey D. Juan II, se escribieron con posterioridad á las Déca- 
das de Alonsq de Palencia. 

(20) Acerca del dia en que murió este Rey hablan con suma va- 
riedad los escritores. Acabó sus dias en mi presencia dice el bachiller 
de Cibdad-real ( Cent, epistolar, epist. 105.) víspera de la Madalcna t 
es decir, el dia 21 de julio. Su Crónica sienta que murió martes vis- 
pera de la Madalcna á xx dias de julio (Año 1454. cap. 1.) cuyas 
palabras encierran dos equivocaciones : pues ni el dia 20 de julio es 
víspera de la Magdalena, ni aquel año cayó en martes sino en sábado. 
Alonso de Palencia escribe que murió vigessima die mensis julii sea 
xj Kalcndas Augusti: ( ' Décad. 1. lib. 2. cap. 10) ; pero aquí trope- 
zamos con otra equivocación , porque el dia 20 de julio no corres- 
ponde al undécimo de las calendas de agosto. Y por último Pedro de 
Torres (Apuntamientos mss.J y Fernán Pérez de Guzman (Genera- 
ción, y semblanz. cap. 33.) señalan el dia 22 de julio. En medio de 
tanta variedad y aun confusión de parte de los escritores, lo mas se» 
guro nos parece fijar la muerte del Rey D. Juan en el lunes 22 de ju- 
lio, dia de la Magdalena siguiendo á Gerónimo de Zurita (Anales de 
Aragón, lib. 16. cap. 28.) La hora pudo ser antes de rayar el dia como 
indica nuestro Cronicón, diciendo que fué en la noche, y de aquí tal 



23 

1454 Julio 22 Fué alzado por Rey (D.Enrique 

quarto) en Valladolid lunes xxij de 
julio anuo Doniini mccccliiij. (21) 

1455 Noviembre 13 Nasció Pablo que agora llaman 

Iñigo López, fijo de Ramón Vernal, 
alguacil por el Conde D. Pedro Des- 
lúñiga é de Doña Marina de Tovar, 



vez provendrá que el bachiller de Cibdad-real todavía contase el dia 
anterior. En la autoridad citada de Palencia suponemos que falta la 
palabra secunda, que puede ser omisión de pluma , pues solo por este 
medio convienen entre sí los dos modos de que se vale para señalar 
esta fecha. Y dejemos á un lado lo que dice la Crónica del Rey Don 
Juan, pues seria perdido el tiempo que gastásemos en pretender cor- 
regir una equivocación tan conocida , aunque no por eso dejaremos 
de observar su conformidad con las mencionadas palabras de Alonso 
de Palencia para dar mas fuerza á la sospecha de la nota anterior. 
Por último no podemos menos de añadir á todo lo susodicho que so- 
lamente fijando la muerte de D. Juan II en el dia 22 de julio, se veri- 
fica lo que dice de él la Crónica de D. Alvaro de Luna, á saber : que 
non duró después de su muerte sinon solo un año é cincuenta dias (Tit. 
128.) Ajústese esta cuenta empezando á contar desde el dia 2 de junio 
de 1453 en que fué ajusticiado el Condestable, y se verá como con- 
cluyen este año y cincuenta dias en el 22 de julio de 1454 , en que fi- 
jamos la muerte del Rey. 

(21) La' Crónica de D. Enrique IV ' , atribuida á Alonso de Pa- 
lencia fpart. i. cap. 1.) y Gerónimo de Zurita (Anal, de Aragón, 
lió. 16. cap. 28.) ponen este suceso en el martes 23 de julio. Mas el 
verdadero Palencia (Decad. 1. lib. 3. cap. i.) y Knriquez del Casti- 
llo (Crón. de D. Enrique k.° cap. 2.) solo dicen que se le proclamó 
concluidas las exequias del Rey su padre. Pero si á este se le dio tier- 
ra á poco de espirar (Mico , como dice Palencia) bien pudo hacerse 
aquella ceremonia el mismo dia de su muerte , que como hemos visto 
fué el 22 de julio , y entonces ninguna dificultad ofrece la noticia de 
este Cronicón. 



24 

su muger en Valladolid jueves xiij 
de noviembre año de mcccclv. 
1456 Enero 1 Nació D. Diego fijo de D. Enri- 
que de Acuña é de Doña Inés de 
Valencia su muger lunes primero de 
henero año susodicho. (22) 
» » 9 Murió D. a Mencia, muger de Gon- 

zalo Ruiz de la Vega viernes viiij de 
henero año de mcccclvj. (23) 
» » 24 Nasció Brianda, fija de Juan de 

San Pedro, regidor de Valladolid 



(22) El primero de henero no cayó en lunes este año sino en jue- 
ves ; y así está equivocada la feria , y hallándose escrito el dia con 
todas sus letras no nos ocurre el medio de corregirlo. No podemos 
apelar tampoco á que esté equivocado el mes , poniéndose enero por 
febrero , pues fué domingo y no lunes el dia primero de este segun- 
do mes. La noticia está colocada en el original en seguida del naci- 
miento de Pedro de Cartagena , acaecido , como se vé después en 7 
de marzo de 1456, y por lo tanto á este año se refiere cuando dice 
que el D. Diego nació el año susodicho. D. Enrique de Acuña su pa- 
dre tenia el señorío de Villalva de Alcor y Valdegema ; y su esposa 
Doña Inés de Valencia era hija de Juan de Valencia , mariscal de Cas- 
tilla y regidor de Zamora. El mariscal Diego de Valencia , asistente 
de Sevilla y hermano de Doña Inés, hubo en Sancha García de Qcam- 
po un hijo natural , llamado Lope de Ocampo , que fué padre del 
célebre Florian de Ocampo , racionero de Zamora y cronista del Em- 
perador Carlos V. (Salazar, Casa de Lara , lih. 6. cap. 13.) 

(23) Llamábase esta señora Doña Mencia Tellez de Toledo , y era, 
según Garibay , hija de Gonzalo Gómez de Toledo, y dama muy fa- 
vorecida de la Reina Doña María, primera muger de D. Juan II. En 
presencia de estos Reyes se casó con Gonzalo Ruiz de la Vega, que 
solo la sobrevivió dos meses, como veremos. (Salazar, Casa de La-r 
ra, lib. 20. cap. 2V. párr. 4. ) 



25 

sábado xxiiij de henero año de 
mcccclvj. (24) 
1456 Febrero % Murió el Conde de Santisteban 
D. Juan de Luna, fijo del Maes- 
tre de Santiago D. Alvaro de Lu- 
na sábado dos de febrero año de 
mcccclvj. (25) 



(24) Juan de S. Pedro , vecino y regidor de Valladolid, concur^ 
rió como testigo á la sentencia pronunciada en 23 de noviembre de 
1451 por D. Alfonso de Malvenda, proto-notario apostólico y abad 
de aquella ciudad , en el pleito entablado sobre nulidad del matrimo- 
nio, que habia contraido D. Gabriel Manrique, primer conde de 
Osorno , con Doña Mencía Dávalos , hija de Ruy López Dávalos , ya 
difunto , condestable que habia sido de Castilla ( Salazar , Pruebas 
de la Casa de Lar a, página 149.) 

(25) Este es el hijo legítimo que dejó D. Alvaro de Luna habU 
do en su segundo matrimonio, como arriba dijimos (11 de octubre 
de 1420 en la nota). Vivía en 2 de diciembre de 1455, pues con 
esa fecha le confirmó el Rey D. Enrique IV las mercedes que le 
habia hecho D. Juan II y las tercias de la ciudad de Osma , con las 
de otras muchas villas y lugares; pero en 10 de marzo de 1457 ya 
era difunto, porque á nombre de su hija Doña Juana de Luna tomó 
posesión en ese dia D. Pedro de Luna del lugar de Rarahona, todo 
lo cual resulta del primer apéndice de la Crónica de I). Alvaro, pu- 
blicada por D. José Miguel de Flores. Conviene advertir también 
que á la muerte de dicho D. Juan quedó su madre Doña Juana Pi- 
mentel por tutora de Doña Juana de Luna su hija , que aun enton- 
ces no era nascida. Así resulta del discernimiento de la tutela de la 
nieta del Condestable hecho por el mismo Rey D. Enrique en fa- 
vor del Licenciado Miguel Ruiz de Tragacele: instrumento dado en 
Aranda de Duero á 10 de abril de 1461 cuyo original existe en el 
archivo del marqués de Villena. Sentado todo esto ninguna dificul- 
tad hay en que D. Juan de Luna muriese el dia señalado en este 
Cronicón ; pero la feria está equivocada pues el dia 2 de febrero 



1456 Marzo 7 Nació Pedro de Cartagena, fijo 
de García Franco é de D. a María 
Sarabia martes siete de marzo año 
de mcccclvj. (26) 
» » 11 Murió Gonzalo Ruiz de la Ve- 

ga viernes xj de marzo año de 
mcccclvj. (27) 
» » » Murió en Aragón Fernand López 

de Saldaña, Contador mayor del Rey 
D. Juan de Castilla, que se fué des- 



no cayó en sábado aquel año sino en lunes ; y hallándose escrita 
con tocias las letras la palabra dos, no sabemos que enmienda cabe 
en esta fecha. Al margen solo se dice en el original : D. Juan de 
Luna murió; pero no añade el dia. 

(26) De la muerte de Pedro de Cartajena se hablará en este 
Cronicón el dia 22 de mayo de 1486. Aquí solo advertiremos que 
la feria está equivocada pues el dia 7 de marzo de aquel año no fué 
martes, sino domingo, de cuya equivocación no atinamos con el 
oríjen por la misma razón que se dice en la nota anterior. De Gar- 
cía Franco hace mención Garibay flib. 18. cap. 19.) Y en las de- 
claratorias de Toledo se redujeron á noventa mil los doscientos y 
treinta mil maravedís de juro que García Franco y su muger María 
de Saravia tenian situados en Valladolid , conservándoles además 
las tercias de su tierra. 

(27) También está equivocada esta feria, porque el dia 11 de 
marzo no cayó aquel año en viernes sino en jueves : aunque tal vez 
será esta falta de pluma, que puso dia xj por poner dia xij. Gon- 
zalo Ruiz de la Vega era hijo de D. Diego Hurlado de Mendoza , y 
hermano del célebre D. Iñigo López de Mendoza , primer marqués 
de Santillana, que le sobrevivió dos años. Fué Consejero del Rey 
D. Juan II y Señor de Castrillo, de Yillavega, Tordehumos, Guar- 
do, y Arenillas de Ñuño Pérez con otros muchos lugares (Salazar, 
Casa de Lara, lib. 20. cap. 24. pan. 4.) 



27 

pues de la batalla de Olmedo , que 

en este mesmo tiempo (28) 

1456 Abril 14 Casó Juan de Vivero , Contador 
mayor del Rey nuestro Señor con 
D. a María de Acuña, miércoles xiiij 
de abril año de mcccclvj. (29) 
» » » Este mesmo dia se concertó el 

trueco de Villalva por Xema entre 
D. a Inés su madre y D. Enrique de 
Acuña. (30) 

(28) De Fernán Lope de Saldaña hace mención repetidas veces 
la Crónica de D. Juan 11. Habia sido su camarero y contador mayor, 
y poseido el señorío de Miranda del Castañar y de Villanueva de 
la Torre; mas á pesar de esto en la batalla de Olmedo se halló en- 
tre los parciales del Infante D. Enrique y con él se retiró á Ara- 
gón. Es lástima que no se concluyese esta cláusula ni se expresase 
tampoco la época de la muerte de Saldaña. Nosotros hemos dejado 
esta noticia en seguida de la anterior, porque así está en el oriji— 
nal , y porque no tenemos ningún dato para fijarla donde pida la 
c ron ol ojia. 

(29) El viernes santo del año 1453 fué asesinado en Burgos 
en la posada de D. Alvaro de Luna el contador mayor Alonso Pé- 
rez de Vivero, á cuya viuda Doña Inés de Guzman cuarenta dias 
después nombró en Valladolid curadora de sus nueve hijos meno- 
res de edad el alcalde Pedro de León. Del instrumento que ex- 
tracta D» Luis de Salazar f Pruebas de la Casa de Lara, pág. 149.) 
resulta que era uno de ellos Juan de Vivero á la sazón de catorce 
años. Este, como aquí se dice, contrajo matrimonio con Doña Ma- 
ría de Acuña, hija de D. Pedro de Acuña, primer conde de Buen- 
día : fué contador mayor del Rey, Señor de Fuensaldaña , Vivero 
y Cabezón, primer vizconde de Altamira, y debió tener alguna 
encomienda de las órdenes militares, por lo cual en este mismo 
Cronicón unas veces se le llama vizconde y otras comendador. 

(30) Debia mediar algún parentesco entre D. Enrique de Acu- 



28 

1456 Julio 11 Murió Suero de Quiñones, fijo 
de Pedro de Quiñones en Berceal 
xj de julio, ó cerca de Castro Ver- 
de en una pelea que ovo con Gu- 
tierre Quixada, do le mataron los 
peones año de mcccclvj. (31) 



Ha y la muger de Juan de Vivero , aunque no aparece del árbol de 
los condes de Buendía , publicado por D. Luis de Salazar. (Casa 
de Lara, lib. 10. cap. 3.) Dejamos dicho de él ( 1.° de enero de 1456 
en la nota.) que era Señor de Villalva; y ahora vemos que dio este 
señorío en cambio del de Xema á Doña Inés de Guzman , la cual 
vino á ser duquesa de Villalva (Salazar, Casa de Lara , lib. 7. 
cap. 1.) Al margen del original hay un sumario ó epígrafe que dice 
así: Trueco de Xema con Villalva sobre que agora se trata pleylo. 

(31) Bien conocido es Suero de Quiñones por el paso honroso 
que con otros caballeros defendió en el año 1434 cerca de la puen- 
te de Orbigo. Uno de los que se presentaron en él á romper lan- 
zas fué Gutierre de Quijada, el cual salió herido aunque ligera- 
mente , por debajo del guarda brazo derecho. Andando el tiempo 
fué muerto Suero de Quiñones por los peones de Gutierre de Qui- 
jada , con quien traía bandos ; y esta desgracia acaeció en el dia 
señalado en este Cronicón (único conducto por donde nos ha lle- 
gado la noticia) cerca de Castroverde en Bercial, llamado de la 
Loma , cuyo señorío tenia su hermano Fernando de Quiñones des- 
pués de los dias de su madre Doña María de Toledo. Pero debe- 
mos advertir que Suero de Quiñones no fué hijo de Pedro de Qui- 
ñones , como aquí se dice , sino de Diego Hernández de Quiñones, 
merino mayor de Asturias, como resulla de la misma defensa del 
paso. Del primero dice Fernán Pérez de Guzman que no tuvo hijo 
legítimo , y del segundo, sobrino y heredero suyo, escribe que dejó 
á su fin diez hijos é hijas , é treinta nietos sin ver muerte de ninguno 
de ellos. (Generación, y semblanz. cap. 23.) Tal vez por yerro de 
pluma se puso fijo de Pedro de Quiñones por poner hermano, y en- 
tonces es puntual la noticia; pues Suero de Quiñones tuvo un her- 



29 

1456 Julio 19 Fué detenida en Villafranca Do* 
ña Inés de Guzman, por mandado 
de ü. Pedro Osorio , Conde de Le- 
mos lunes xviiij de julio año de 
mcccclvj. Fué este año la perdo- 
nanza de Santiago. (32) 
» » 22 Murió D. Alonso de Santa María, 

Obispo de Burgos , jueves xxij de 
julio en camino de Santiago año de 
meced Vj. (33) 



mano llamado Pedro, como se dice arriba en el ario 1448, y como 
resulta también del testamento dé su padre que extracta D. Luis de 
Salazar. ( Pruebas de la Casa de Lara , pág. 463.) 

(32) El primer conde de Lemos fué este D. Pedro Alvarez Oso- 
rio, cuya primera muger Doña Beatriz de Castro era señora pro- 
pietaria del estado de Lemos y Villafranca, donde fué detenida 
Doña Inés de Guzman, viuda, como hemos visto, del contador ma- 
yor Alonso Pérez de Vivero. (Haro, Nobiliario lib. 5. cap. 12.) No 
nos acordamos de haber hallado ningún escritor coetáneo que ha- 
ble de esta detención ; y así es que tampoco sabemos lo que pudo 
dar motivo á ella. Adviértese aquí que este año fué la perdonanza 
de Santiago, es decir, que por caer este año en domingo la fiesta 
del Santo Apóstol era año Santo , esto es , era mas copioso el nú- 
mero de gracias espirituales concedidas á los que acudían á visitar 
la iglesia compostelana. 

(33) De cumplir la romería piadosa antes mencionada volvia el 
obispo D. Alonso, cuando le asaltó la muerte en Villasandino. Bien 
excusado es recordar que este prelado no menos respetable por sus 
virtudes que por sus escritos , fué hijo y sucesor en la mitra de Bur- 
gos del célebre D. Pablo de Santa María , y que asistió con singular 
estimación al concilio de Basilea ; pero no queremos omitir en elojio 
suyo que noticioso el Papa Eugenio IV de su próxima llegada á la 
curia pontificia r dijo en consistorio público estas notables palabras: 



30 

1456 Agosto 8 Nasció Martin, fijo del licenciado 
Juan Alvarez de Paredes en Valla- 
dolid , domingo viij de agosto año 
de mcccclvj . 

» » » Fué caplivado D. Juan Manri- 

que , Conde de Castañeda, siendo 
Capitán general en el Andalucía, 
cerca de Jaén en el mes de agosto, 
anno Domini de mcccclvj. (34) 

» » 20 Murió Luis García de Morales, 

Regidor de Valladolid, viernes xx 
de agosto de mcccclvj. (35) 



por cierto que si el obispo D¿ Alonso de Burgos en nuestra corte viene, 
con gran vergüenza nos asentaremos en la silla de S. Pedro. Una no- 
ta puesta en este pasaje del original dice así: Este fue en el concilio 
de Basilea con el Conde de Cifucntcs , y disputó en él con los emba- 
jadores de Inglaterra sobre la pr elación y obtuvo Esta clausula 

está sin concluir, pero puede hacerse diciendo, que obtuvo de los pa- 
dres del Concilio que los embajadores de Castilla precediesen á los 
de Inglaterra. Véase la Crónica, de D. Juan II. (Año 1434. cap. 3.) 
(34) El que apuntó esta noticia no supo tal vez el dia en que 
acaeció esta desgracia , y por eso se contentó con decir en general 
que sucedió en el mes de agosto. Pero Alonso de Palencia dice que 
fué el dia de Santa Clara , es decir, el 12 de aquel mes ; añadiendo 
con alusión al nombre de la Santa que las tropas de Jaén mandadas 
por D. Juan Manrique haud claram , imo putius obscuram fortunam 
incurrerunt. ( Déc. 1. lib. 4. cap. 6.) Diego Enriquez del Castillo 
refiere también este suceso, pero sobre no señalar el dia, equivoca 
el nombre del Conde de Castañeda, llamándole D. García Manrique, 
que era el de su padre (cap. 15.) 

(35) Gil González Dávila le cuenta entre los hijos ilustres de Va- 
lladolid , y dice que fué despensero del Rey D. Juan II. (Teatro de 
Valladolid). En efecto por el codicilo que este otorgó en 10 de julio 



31 

1456 Diciembre 21 Murió el Conde de Valencia Don 
Pedro de Acuna , martes xxj de di- 
ciembre ano de mcccclvj. (36) 

1437 Abril 16 Tomó su hermano García de 

Herrera la posesión de Fuempu- 
dia , sábado xvj de abril año de 
mcccclvij, (37) 



de 1454 , esto es , doce dias antes de morir , resulta que estaba echa- 
do en una cama dentro en una cámara de los sus palacios, donde su 
alteza posa que son de Luis García de Morales, su despensero. An- 
tolinez de Burgos en su Historia inédita de Kalladolid ( lib. 2. 
cap. 24 ) hace mención de un tesorero de este Rey, llamado Luis de 
Morales. Acaso será el mismo que el anterior. 

(36) En este mismo año, pero sin señalar dia apunta su muerte 
Salazar y Castro. (Casa de Lara, lili. 8. cap. 9.) De aquí se sigue 
que Enriquez del Castillo (cap, 10.) se equivocó, cuando entre los 
grandes que en abril de 145o se juntaron en Córdoba con el Rey 
D. Enrique, cuenta a D. Juan de Acuña, Conde de Valencia; pues 
aun no era muerto su padre el Conde D. Pedro. 

(37) Al leer esta clausula parece que García de Herrera fué 
hermano de D. Pedro de Acuña , á quien se acaba de nombrar, lo 
cual no fué así. Por eso nos persuadimos que la presente noticia se 
tomó de un original, donde se acababa de hacer mención de algún 
hermano de García de Herrera, y se cometió la inadvertencia de 
insertarla literalmente. Pero sea de esto lo que fuere, lo cierto es 
que García de Herrera heredó por su padre Pedro García de Her- 
rera el señorío de Ampudia, así como el de la casa de Ayala por 
su madre Doña María de Ayala. Llámasele por esta razón D. Gar- 
cía de Ayala en la capitulación que en nombre suyo otorgó en 1469 
su mayordomo Pedro Obrero para el casamiento de su hijo D. Fer- 
nando de Ayala con una hija del conde de Treviño. ^Salazar, 
Prueb. de la Casa de Lara páy. 304. ) Pellicer en el Memorial de la 
casa de Ayala le llama Garcí López de Ayala, y dice que fué el úl- 
timo merino mayor de Guipúzcoa , y que casó con una hermana 



32 
1457 Abril 16 Partió Juan de Vivero, Comen- 
dador , con propósito de andar en 
corte , martes xvj de abril anno Do- 
mini mcccclvij. (38) 
» Mayo 2 Murió el Relator Fernando Diaz 

de Toledo lunes dos de mayo en 
Burgos, año de mcccclvij. (39) 

del arzobispo de Toledo D. Alonso Carrillo, llamada Doña María Sar- 
miento. Este hermano suyo de quien se había hecho mención an- 
teriormente en el escrito de donde se lomó esta noticia, por cuya 
muerte tal vez entró García de Herrera en posesión del señorío 
de Ampudia, pudo ser D. Fernando de Ayala, que murió sin ca- 
sarse, ó el mariscal Pedro García de Herrera que aunque casó con 
una hermana del condestable D. Bernardino de Velasco, murió sin 
hijos en la ciudad de Burgos. De propio intento nos hemos dete- 
nido á aclarar todos estos puntos, para que á nadie cause confusión 
la variedad de nombres con que aparece este personaje, ya que es- 
ta noticia se escapó á las diligentes investigaciones de D. Luis de 
Salazar y Castro. 

(38) Está errada la feria, pues en este año no cayó en martes 
el dia 16 de abril sino en sábado. Así pues nos persuadimos que 
por yerro de pluma se puso xvj de abril por poner xxvj , el cual 
dia realmente cayó en martes el año 1457. 

(39) Del relator Fernando Diaz de Toledo, secretario y conse- 
jero del Rey D. Juan II se hace frecuente mención en su Crónica 
así como en la de D. Alvaro de Luna, donde se le llama orne muy 
agudo é de sotil ingenio (til. 128.) Acerca deste insigne varón hay 
una nota curiosa como de fines del siglo XV puesta al margen de las 
cortes de Córdoba de 1455, en el códice 14, plúteo ij, estante x. de 
la biblioteca del Escorial. Se halla publicada en la introducción á 
las Instituciones del derecho civil de Castilla de los DD. Aso y Ma- 
nuel, adicionadas por Palacios, donde se dice que es de letra de 
Lorenzo Galindez de Carvajal, de cuyo uso era este códice: mas 
se copió con tan poca exactitud, que nos ha parecido oportuno ha- 



33 

1457 Julio 16 Nasció Francisco, fijo de Remon 
Vernal é de D. a Marina de Tovar su 



cerlo nuevamente. Debemos advertir desde luego que no se con- 
serva íntegra esta nota y tal como la escribió su autor, pues por ha- 
berse encuadernado el códice posteriormente, tiene las márgenes 
recortadas, y la faltan algunas palabras, que indicaremos con pun- 
tos, pero tal como existe, dice así: Iste fuerunt ultime curie inqui- 
bus iste laudabilis memorie vir Ferdinandus Dias, auditor ct refc- 
rendarius interfuit , qui obit post anno 7».° cccch'ij cum valdc lauda- 
biliter se gessisset tempore Rcgis Johannis 2 * Patris hujus Henrici 
quarti , ut monumcnta testantur ; fuit líber alis, clari ingenii , pacis 
cupidus , optinuit primatum suo tempore , fuit ncophitus , lamen á 
Rege et proceribus illorum temporum in máximo pretio habitus: cole- 
bat nimium nobiles, et audivi ab eo qui interfuit , quod cum illo tem- 
pore Cardinalis Santi Angelí, Johannes de Carvajal qui tune reside- 
bat in curia romana nimium imprecaretur ncophitos , cum ad aures 
hujus Fcrdinandi Dias res pervenisset , scripsisse Domino Cardinali 
eos non esse improbandos quod necesse esset ferrum illud aliquando 

ita purgari ut unum de eo silentio non cst practermitendum in 

laudem bonorum quorumeumque , quod Coronica dicti Rcgis testatur, 
quod cum omnia negolia tempore illo regni per eum spedirenlur tam 
laña quam ardua, numquamfuit auditum ñeque vísum quod quid- 
quam ab aliquo cum quo negotiaretur, acciperet commodi; celebranda 
semper est ejus memoria , quod cum cwitate venali degeret, noluit do- 
niicilium ibi faceré. Obit plcnus diebus et honorc dicto anno mensc 
sepultus jacct Vemos pues confirmada la noticia de que el Re- 
lator murió el año de 1457, aunque por desgracia no se pueda leer 
el lugar de su sepultura. Pero no es tan irreparable esta pérdida que 
no hayamos podido remediarla por otro conducto. Portilla en su His- 
toria de Alcalá (part. 1. párr. 44.) cuenta entre los hijos ilustres 
de esta ciudad á Fernando Diaz de Toledo; y dice que así él como 
su muger, su madre y sus suegros yacen allí mismo en una capi- 
lla llamada del Relator, sita en la iglesia parroquial de Santa Ma- 
ría ; mas añade que de su epitafio medio borrado solo podia leerse 
que habia muerto el dia 2 de marzo de 1467. Viendo tanta diver- 
Tomo XIII. 3 



34 

muger en Valladolid , martes xvj de 
julio, anno Domini mcccclvij. (40) 



gencia entre Portilla y el autor de estos apuntes acerca del día y 
año en que murió Fernando Díaz de Toledo, acudimos á reconocer 
su epitafio; pero por haberse dado nueva forma á la capilla del Re- 
lator con posterioridad á la obra de Portilla , ha quedado aquella 
reducida á un cuarto contiguo á la iglesia, donde se custodian los 
muebles déla sacristía: y aunque es cierto que en él existen unos 
sepulcros, están estos tan maltratados que no se puede leer epita- 
fio ninguno. Ya habíamos desesperado de aclarar esta duda cuando 
quiso nuestra buena suerte que entre los manuscritos de aquella 
Universidad encontrásemos uno de letra como de fines del siglo XV 
que contiene varios opúsculos de los doctores Pedro Díaz , sobrino 
del Relator, y Pedro de Toledo, pariente suyo. Hay allí una carta 
en que el primero desahoga con el segundo su pesadumbre por la 
muerte de su tío, de cuya sepultura copia en seguida el epitafio. 
Por ser este de un personaje tan respetable, y hallarse del todo 
borrado el dia de hoy, no menos que por corregir la equivoca- 
ción de Portilla nos pareció copiarle aquí. Dice de esta manera: 

Multa bona et laude digna cum summa. virtute pfecit 

Ad scncctutcmq. venies dcfunt.' est vir benigna et na. Jusf.' 

Nulli pietate secundus atque magJiscenlissimJ' erga ppa gcte 

Doctor fernandus didaci de foleto dignissimis mert'suis 

Auditor et Refcrendarius, Relator et Secretarais ac de consilio regis 

ISotariusq priligiorum maior vivendi finem feliti sorte suscepit 

Ano domini millcssimo quadringetessimo quinquagessimo 

séptimo secunda madij. ' ' ■' 

Quede pues asentado en vista del epitafio antecedente que el doc- 
tor Fernando Diaz de Toledo, llamado el Relator, murió el dia 2 do 
mayo de 1457 conío dice el autor de estos apuntes, y no el dia 2 de 
marzo de 1467 como equivocadamente dejó escrito en su Historia de 
Alcalá el doctor Portilla. 

(40) De otro hijo de los mismos llamado Pablo y posteriormente 



35 



1457 Agosto 16 



Setiembre 5 



» Noviembre 3 



Partió de Valladolid D. Alonso 
Carrillo, Arzobispo de Toledo é con 
él Pedro de Aeuña, su hermano 
para ir á la Andalucía , martes xvj 
de agosto año de mcccclvij. (41) 

Partimos para Tudela por causa 
de la pestilencia yo y mi muger que 
Dios haya, de Valladolid, lunes v de 
setiembre. 

Volvimos á Valladolid , jueves 
iij de noviembre , todo año de 
mcccclvij. 

Volvió eso mesmo el Señor Obis- 
po de Palencia con la Chancillería, 
de Tudela á Valladolid , sábado v 
de noviembre del dicho año. 

Volvió el sello lunes siete de no- 
viembre luego siguiente. (42) 



Iñigo López, queda hecha mención (13 de noviembre de 1455.) El padre 
era- regidor de "Valladolid en 1480, pues en las declaratorias de Toledo 
se le rebajaron diez mil nirs. de los veinte mil que allí mismo disfruta- 
ba. Su muger Marina de Tovar, si atendemos al apellido, fué parienta 
de Doña Inés de Toyar, de quien se hablará después. En este apunta- 
miento está equivocada la fecha, habiéndose puesto xvj de julio, acaso 
por poner xxvj , dia que cayó en martes y noel otro que fué sábado. 

(41) En cierto modo confirma esta noticia Palencia fDcc. 1. li- 
bro 5. cap. 1.) diciendo que el arzobispo de Toledo entró en Córdo- 
ba el dia 3 de setiembre de este año con los condes de Alva y de 
Paredes, donde recibió orden del Rey para pasar á E.cija; pero no 
hace mención de su hermano. 

(42) En vano hemos acudido á la Historia de Valladolid escrita 
por Antolinez de Burgos para buscar alguna noticia de esta peste; 



36 

1458 « « Fizo el Rey D. Enrique quarto 

Conde de Quesada é Condestable de 
Castilla á Miguel Lucas que prime- 
ro era escudero de una muía, lióme 
de linage y estado asaz pequeño, 
anno Domini mcccclviij. La forma 
que se tovo fué la siguiente : un Rey 
darmas se puso sobre un banco en 
alto en pie , vestida una cola de ar- 
mas de las armas del Rey D. En- 
rique quarto , é dijo : el muy mag- 
nífico é muy illustre Príncipe el 
Señor Rey D. Enrique quarto, Rey 
de Castilla é de León constituye é 
face Barón á Miguel Lucas, Barón, 

pero es notable que entre las puertas de esta ciudad cuente Gil Gon- 
zález Dávila una llamada de la Pestilencia, la cual no existe el dia de 
hoy , pero debia existir en tiempo de Antolinez (lib. 2. cap. 49.) y 
según se colije de su contexto, por ella se salia al camino de la Puente 
de Duero. En efecto según las noticias que hemos recojido de aquella 
ciudad, resulta que estaba saliendo por la puerta de Madrid, y toman- 
do el paseo que se llama de las Tapias en la primera rinconada que 
la de la huerta del Carmen formaba al encontrar la de la huerta de 
los PP. Filipinos. Estaba tocando á este mismo convento en la parte 
que da al mediodia, y entraba en el campo grande con dirección al 
arco de Santiago. Por lo demás nos persuadimos á que esta peste no 
se estendió fuera de la ciudad , pues la cnancillería se contentó con 
retirarse á Tudela de Duero, situada únicamente á tres leguas de Va- 
lladolid. A la sazón era obispo de Patencia D. Pedro de Castilla, nie- 
to del Rey D. Pedro , y presidente sin duda de aquella cnancillería : 
circunstancia que debió haberse ocultado al doctor Fernandez del 
Pulgar, cuando no la expresó en su Historia de P alenda (Part. i. 
lib, 2. cap. 14.) La muerte del obispo se refiere mas adelante. 



37 

Barón , Barón. El muy magnífico ó 
muy excelente etc. constituye é fa- 
ce noble al Barón Miguel Lucas, 
nobleza , nobleza , nobleza. El muy 
magnífico etc. constituye é face 
Conde de Quesada al Barón noble 
Miguel Lucas, nobleza, nobleza, 
nobleza. El muy magnífico etc. 
constituye é face su compañero ó 
Condestable de su caballería so- 
bre todos los Marqueses, Condes, 
Adelantados, Mariscales de su rey- 
no al noble Barón Miguel Lucas, 
Conde de Quesada, Castilla, Cas- 
tilla , Castilla. Esto así fecho tru- 
xeron colación de diacilron é con- 
fites, é luego el Rey D. Enri- 
que quarto rogó al dicho Condesta- 
ble , llamándole tres veces Condes- 
table, é rogándole cada vez tomase 
primero de la fruta, é primero to- 
mó el Rey un pedazo de diacitron, 
é mordió en él, é así mordido dió- 
lo al dicho Condestable , diciendo: 
tomad, Condestable é comed. Este 
mesmo dia comió con él el Condes- 
table á la mesa, y con ellos la Rey- 
na Doña Juana, su muger: esto se 
fizo en Madrid. (43) 

(43) En un todo conviene esta relación con la Crónica de Miguel 
Lucas , donde se refiere este suceso con mas minuciosidad y aun pe- 



38 

1458 Marzo 24 Falleció el noble é muy magní- 
fico caballero D. Iñigo López de 
Mendoza , Marqués de Santillana, 
Conde del Real de Manzanares , 
domingo xxiiij de marzo año de 
mcccclviij. (44) 



sadez. Solo faltó aquí advertir el dia que según aquella fué el sábado 
25 de marzo, dia de la Anunciación de nuestra Señora , después de 
haber asistido el Rey á los oficios divinos en su capilla, y de haber 
recibido la espada ó montante bendito que le enviaba el Papa Calis- 
to III con su sobrino Pedro Rolla, y hallándose presentes la Reina 
Doña Juana, el nuncio de S. S. , los embajadores del Rey de Navarra 
y muchos prelados y grandes de la corte, llamados especialmente 
para solemnizar el acto. En. cuanto al año, estaba groseramente equi- 
vocado en nuestro Cronicón , pues ponia el de 1478 en que eran di- 
funtos así el Rey D. Enrique, como el Condestablé Miguel Lucas. 
Por eso no nos hemos detenido en corregirle con arreglo á las Cróni- 
cas , persuadidos de que la noticia se copió mucho tiempo después del 
suceso j como lo supone una nota puesta al pié que dice de esta ma- 
nera: Forma crcandi comit em quam (mejor fuera qitcej noslris tem- 
poribus non cst i/i ussú. En el Oríjc/i de las dignidades seglares de 
Castilla y León flib.. 3. cap. 20. ) puede verse la solemnidad con que 
fué creado condestable D. Alonso de Aragón mas de setenta años 
antes que Miguel Lucas. . - 

(44) A la muerte del marqués de Santillana compuso una larga 
composición poética su sobrino D. Gómez Manrique, donde des- 
pués de haber hecho mención de algunos poetas arrebatados por 
la muerte r continúa así: 

Y no con estos contenta 
Esta¿maldita de Dios 
Vino con gran sobrevienta 
En el año de cincuenta 

Y mas cuatro veces dos: 



39 

1458 Marzo » Este mismo mes é año falleció 

el Doctor D. Diego Decomontes, 
Obispo de Cartagena. (45) 
» » » Este mesmo año fizo el dicho 



Y sacó por mí gran mal 
De esta cárcel humanal 
Domingo por la mañana 
Al Marques de Santularia 

Y gran Conde del Real. 

Por aquí se vé confirmada la noticia de que D. Iñigo López de 
Mendoza murió el año 14-58 en domingo. Pero cuál fué este de to- 
dos los de aquel año? Este Cronicón dice que el domingo 24 do 
marzo, y Salazar de Mendoza asegura que el domingo 25 del mis- 
mo mes fCronic. del gran Cardenal lib. 1. cap. 23.) ; pero ni el un 
dia ni el otro cayeron en domingo aquel año. Por eso D. Tomás 
Sánchez se llegó á persuadir que el marqués murió la mañana del 
domingo 26 de marzo : conjetura fundada al ver que convienen to- 
dos los escritores mencionados en que murió en domingo , aproxi- 
mándose al 26 de marzo qUe lo fué en 1458. Fernando del Pulgar 
dio cabida en sus Claros varones (cap. 4. ) al marqués de Santilla- 
na, y D. Tomás Sánchez compuso las noticias para su vida, y las 
insertó al frente de su Colección de poesías castellanas anteriores al 
siglo XV. 

(45) Francisco Cáscales (Discurs. histór-de Murcia, discurs.30. 
cap. 3.) se contenta con decir vagamente que D. Diego Comontes 
era Obispo de Cartagena año 1458. Pero Gil González Dávila fija su 
muerte en este año con mas exactitud, aunque en cambió de eso 
le llama D. Diego Deza Montes ('Teatro eclesiástic. deMurcia.J Aho- 
ra sabemos ya el mes en que murió , aunque por desgracia no se- 
pamos el dia de su muerte. Salazar y Castro (Casa de Lara, lib. 13. 
cap. 3.) inserta el árbol genealógico de su familia, y de él resulta 
que su padre era Garci Alfonso , Señor de Comontes y que su ma- 
dre se llamaba Teresa Alfonso. 



40 

muy esclarecido Rey D. Enrique, 
Maestre de la orden de Alcántara 
á D. Gómez de Cáceres , home fi- 
dalgo , pero de pequeño estado, al 
qnal primeramente habia fecho su 
Mayordomo. (46) 
1458 Mayo 18 Nasció D. Francisco Enriquez, 
fijo del Almirante D. Fadrique é 
de D. a Teresa de Quiñones, miér- 
coles en la noche quatro horas des- 
pués de media noche xviij de ma- 
yo en Medina de Ruyseco año de 
mcccchiij. (47) 



(46) Diego Enriquez del Castillo únicamente dice, que el Rey 
proveyó é dio el maestrazgo de Alcántara á D. Gómez de Cáceres, su 
mayordomo mayor (cap. 16.) Pero Alonso de Palencia se detiene á 
describir sus principios del modo siguiente : Gometius de Cáceres an- 
tehac inops juvenis , el quamvis ex equestri familia propter inopiam 
pedes in obsequiis curialium errorum humiliter degens, sed posteaquam 
palatium Principis ingressus est, cum esset procerus corpore et forma 
pulcher , conversationeque suavis officium Majordomi consequitur 
(lib. 5. cap. 3.) La conformidad de esta relación con la del Croni- 
cón , aunque mas diminuta, comprueba la exactitud de ambos es- 
critos , pero ni uno ni otro nos señalan el dia de este suceso. Nos- 
otros lo dejamos en seguida del anterior no tanto porque así se 
halla en el original de donde lo liemos trasladado, cuanto por pe- 
dirlo así la cronolojía , pues la elección se hizo el dia 10 de abril. 
(Torres y Tapia, Crónica de la orden de Alcántara, cap. 43.) 

(47) Si D. Francisco Enriquez nació el dia 18 de mayo á las 
cuatro de la madrugada , no debió decirse miércoles, sino jueves, 
porque en esta feria cayó el expresado dia. Dicho D. Francisco fué 
el cuarto y último de los hijos varones que tuvo el almirante D. Fa- 
drique, habido en su segunda muger Doña Teresa de Quiñones, 



41 

1458 Agosto 11 Nació D. Pedro, fijo del Conde de 
Osorno D. Grabiel Manrique é de 
la Condesa D. a Aldonza de Vivero, 



hija de Diego Hernández de Quiñones, merino mayor de Asturias y 
hermana de Suero de Quiñones, tan conocido por su defensa del 
paso honroso. En vista de esto venia á ser el D. Francisco, tio del 
Rey Católico, como hermano de su madre Doña Juana Enriquez, 
hija única que logró el Almirante de su primera muger Doña Ma- 
rina de Córdova y Toledo, Señora de Casarrubios. Por el testa- 
mento que otorgó el almirante en Simancas á 10 de marzo de 1473 
heredó á este hijo en el señorío de Vega de Rui Ponce , y de otros 
lugares, con la cláusula de que pasasen á su hermano mayor el al- 
mirante D. Alonso, si moria D. Francisco sin dejar hijo varón. Así 
sucedió puntualmente, pues de su primer matrimonio contraído 
con Doña Elvira Laso Manrique , hija de Fadrique Manrique solo 
tuvo una niña llamada Doña Juana , y no dejó ninguna sucesión del 
segundo matrimonio que contrajo con Doña Isabel Girón , dama de 
Ja Reina Católica , hija del maestre de Calatrava D. Pedro Girón. 
Fué D. Francisco general de la armada que los Reyes Católicos 
enviaron contra el Turco en 1481, y se distinguió por su valor en 
la conquista del Reino de Granada, de cuyas resultas fué nombra- 
do alcaide de Setenil y de Velez Málaga, y le tocaron muchos bie- 
nes en el repartimiento de sus tierras. Pero debió morir bastante 
joven, pues habiendo otorgado su testamento en Sevilla á 21 de 
marzo de 1491, ya era difunto el dia 4 del mes siguiente, como 
prueba D. Luis de Salazar (Casa de Lara , lib. 12. cap. 8.) Diósele 
sepultura en el monasterio de las Cuevas, cuyo patronato corres- 
pondía á su hermano D. Pedro Enriquez, Señor de Tarifa y ade- 
lantado mayor de Andalucía. Ninguna mención hace López de Haro 
de este hijo del almirante D. Fadrique en su Nobiliario genealójico, 
lo que hace mas curiosas estas noticias (Lib. 5. cap. 8.) Confírma- 
las en parte una nota puesta en este paraje del original que así 
dice : Este fué Señor de Bega de Rui Ponce y padre de Doña Juana 
Enriquez, muger primera de D. García Manriaue, Conde que agora 
es de O&orno y murió sin hijos. 



42 

su muger, viernes xj de agosto casi 
al medio dia año de mcccclviij. (48) 
1438 Setiembre 9 Nasció Alonso Pérez de Vivero, 
fijo del Vizconde D. Juan de Vive- 
ro é Doña María de Acuña , su mu- 
ger, sábado en la noche viiij de se- 
tiembre de mcccclviij. (49) 



(4-8) A pesar del esmero con que D. Luis de Salazar recojió 
todo lo que halló relativo á estos dos personajes, ignorábamos aun 
el dia en que nació D. Pedro Manrique , hijo de D. Gabriel , primer 
conde de Osorno; y esta noticia se la debemos á nuestro Croni- 
cón aunque incompletamente, pues le faltó apuntar el lugar de su 
nacimiento. Separado el Conde D. Gabriel Manrique de su muger 
Doña Mencía Dávalos, hija del condestable Ruy López Dávalos por 
sentencia de D.Alfonso de Malvenda , protonotario apostólico y 
abad de Valladolid contrajo nuevo matrimonio con Doña Aldonza 
de Vivero , hija del contador mayor Alonso Pérez de Vivero y de 
Doña Inés de Guzman, de quienes llevamos hecha mención! De 
este enlace verificado el año 1452 nació D. Pedro Manrique , que 
por muerte de su padre acaecida en 1482 entró en posesión del 
condado de Osorno y demás mayorazgos de su casa. No contaba 
seis años de edad cuando ya era comendador mayor de Castilla en 
la orden de Santiago por merced del Rey D. Enrique IV. De D. Pe- 
dro Manrique hacen mención con frecuencia en sus respectivas 
Crónicas Fernando de Pulgar y Antonio de Nebrija , aunque alguna 
vez incurren en la inadvertencia de llamarle D. Gabriel. Casó en 
primeras nupcias con Doña Teresa de Toledo, hija de los duques de 
Alva, y en segundas con Doña María de Cabrera y Robatlilla, que 
lo era de Andrés Cabrera, primer marqués de Moya: y habiendo 
dejado distinguida sucesión , murió en Osorno el dia'29 de octubre 
de 1515 á los cincuenta y siete años cumplidos de su edad , y fué 
sepultado en el convenio de la Trinidad de Rurgos que era el en- 
tierro de sus mayores. (Salazar, Casa de Lara , ¡ib. 7. cap. 2.) 
(49) Del matrimonio de Juan de Vivero con Doña María de Acu- 



43 

1458 Noviembre 5 Dotoróse el Dotor García López 

de Madrid , en leyes en Valladolid 
domingo cinco de noviembre anno 
Domini de mili é quatrocientos é 
. cincuenta é ocbo. (50) 

1459 Agosto 5 Nació Francisco , hijo de Pedro 

de León é de María Alvarez su mu- 
ger , sábado la noche tres horas é 
dos tercios de hora después de me- 
dia noche cinco de agosto año de 
mcccclviiij. (51) 



ña se hizo mención el año 1456, y ahora se hace del primer fruto de 
este matrimonio. Este fué Alonso Pérez de Vivero , que habiendo ca- 
sado en primeras nupcias con Doña Elvira , hija de D. Pedro Bazan, 
primer vizGonde de la Valduerna , y en segundas con Doña María 
Manrique de Benavides, hija del mariscal de Castilla Gómez de Bena- 
vides, señor de Fromesta y otros lugares, murió dejando la conti- 
nuación de los mayorazgos de su casa en su hijo Juan de Vivero, 
tercer vizconde de Altamira (Salazar, Casa de Lara, lib. 7 , cap. 1.) 

(50) El doctor Garcí López de Madrid, á quien Gerónimo de 
Quintana llama persona de gran prudencia f consejo ( Historia de 
Madrid, lib. 3. cap. 107) , fué natural de esta corte é hijo de Alonso 
González de Villanueva, comendador de Uclés, y Trece déla orden de 
Santiago. Fué corregidor de Toledo, alcaide de sus alcázares y de 
los de Trujillo y del consejo del Bey D. Enrique IV, quien le envió 
con dos personas mas para atraer á su obediencia á los prelados 
y grandes juntos en Avila después de la muerte del Infante D. Alon- 
so ('Castillo, cap. 115.) Estuvo casado con Doña Juana de Herrera, 
hija del Comendador de la orden de Calatrava , Alonso González de 
Herrera, guardamayor y secretario del Bey D. Juan 11, y murió como 
veremos, en 1476. 

(51) Si este hijo de Pedro de León nació tres horas c dos ter- 
cios de hora después de media noche cinco de agosto , claro está que 



u 

1459 Agosto 25 Nasció Pedro, hijo del Doctor 
Diego González Franco é de Inés, 
su criada sábado xxv de agosto año 
de mcccclviiij. (52) 
» » » Vino á Valladolid el Maestre Don 

Pedro Girón el dicho dia xxv de 
agosto del dicho año. 
» Diciembre 27 Nasció Francisco, fijo de Alon- 
so de Vivero en Valladolid jue- 
ves xxvij de diciembre año de 
mcccclviiij, (53) 



ya no era sábado en la noche sino domingo en la madrugada : pues 
el dia cinco de agosto no cayó en sábado aquel año sino en domin- 
go. Por lo demás este Pedro de León era alcalde en Valladolid en 
5 de mayo de 1453, y como tal nombró á Doña Inés de Guzman 
por tutora de sus nueve hijos menores de edad , habidos en su ma- 
trimonio con el contador mayor Alonso Pérez de Vivero ( Salazar, 
Pruebas de la casa de Lara, pág. 149.) 

(52) Tres años adelante se refiere la muerte de este doctor, 
cuyo hijo Pedro nos parece habido fuera de matrimonio, por los 
términos con que se comunica esta noticia. 

(53) De dos Alonsos de Vivero, que á la sazón vivian, deja- 
mos hecha mención : un hijo del contador Alonso Pérez de Vivero 
y otro que lo era de su hijo Juan de Vivero, primer vizconde de 
Altamira; pero ninguno de los dos pudo ser el padre de este Fran- 
cisco. No el primero , porque nombrándosele el cuarto entre sus 
hermanos varones, todos menores de catorce años, cuando en el 
de 1453 entraron por muerte de su padre bajo la tutela de su ma- 
dre Doña Inés de Guzman, no podia ser capaz de tener succesion 
en 1459. Tampoco la podia tener el segundo que como hemos vis- 
to habia nacido en 9 de setiembre del año anterior. Por eso nos 
persuadimos que aquí se habla de Alonso Pérez de Vivero, alcaide 
de Gantalapiedra , casado con una hija del primer conde de Villa- 



45 

1460 Abril 29 Vino á Valladolid el Rey nuestro 
Señor D. Enrique márles xxviiij 
de abril año de mcccclx. (54) 
» Noviembre 27 Casó Doña Leonor, Marquesa de 
Astorga con el Marqués D. Alvaro 
Osorio, fija del Almirante D. Fa- 
drique , jueves xxvij de noviembre 
año de mcccclx en Medina de Ruy- 
seco. (55) 



real D. Pedro de Meneses , llamada Doña Mencia Tellez , y padre 
de Francisco de Yivero, el cual solo tuvo dos hijas en su matrimo- 
nio con Doña Constanza de Barreda (Salazar , Casa de Lara, lib. 7. 
cap. 1.) 

(54) Esta ida del Rey D. Enrique á Valladolid se confirma por la 
licencia que dio en aquella ciudad para fundar uno ó dos mayoraz- 
gos á D. Rodrigo Portocarrero, y á Doña Beatriz Pacheco, su muger, 
pues tiene la fecha de 5 del siguiente mes en Valladolid. Así resulta 
del lib. 2. fol. 7. de la genealogía de la casa y estados de Cifuentes, 
que se conserva en el archivo de los condes de este título , aunque 
en el Memorial ajustado del pleito sobre el estado de Mcdellin im- 
preso en 1729 donde se habla de esta concesión del Rey D. Enri- 
que, se dice equivocadamente haber sido hecha el dia 15 de mayo. 

(55) Cuando Doña Leonor Enriquez casó con D. Alvaro Pérez 
de Osorio no era este marqués de Astorga, ni lo fué hasta mediado 
julio del año 1465 , es decir, hasta pasado un mes del famoso auto 
de Avila. Haro copia en su Nobiliario este privilegio, pero equivo- 
ca la fecha, pues le pone dado en 6 de julio, cuando el privilegio 
original que existe en el archivo del Excmo. Sr. Conde de Alta- 
mira tiene la fecha de 16 de aquel mes. Hízole merced de este 
título el Rey D. Enrique IV, á quien acababa de presentarse 
D. Alvaro con doscientos hombres de armas y otros tantos gi- 
netes, según escribe Enriquez del Castillo (cap. 75. ) Por eso al 
contar Alonso de Palencia , los grandes que se conservaron fieles 
al Rey D. Enrique, pone al marqués de Astorga D. Alvaro Pérez 



46 

1460 Noviembre 29 Nació el Almirante D. Fadrique, 

fijo del Almirante D. Alonso Enri- 
quez é de Doña María de Velasco, 
su muger en Aguilar de Campóo, 
sábado xxviiij de noviembre dos 
horas después de medio dia año de 
mcccclx. (56) 

1461 Enero 21 Merqué las casas que fueron de 

Juan Manso, del Arcediano de Toro 

Fernán Vasquez , miércoles xxj de 

henero , las quales me vendió Frey 

de Osorio , que desde el año 1462 era también conde de Trastama- 
ra por muerte de su padre. De este matrimonio del marqués de As- 
torga con la hija del almirante nació D. Pedro Alvarez Osorio que 
sucedió en la casa. El marqués su padre murió en Sarria en 1471 y 
se le dio sepultura en la santa iglesia de Astorga, donde asimismo 
yace la marquesa su muger. (Haro, Nobiliario genealógico lib. 4. ca- 
pítulo 15.) 

(56) Dos años atrás , esto es , en el de 1458 , vimos el nacimien- 
to de D. Francisco Enriqucz, último hijo del almirante D. Fadri- 
que , y ahora vemos el del primogénito de su hijo mayor, quien 
así como su padre heredó la dignidad de almirante de Castilla. Su 
madre Doña María de Velasco era hija de D. Pedro Fernandez de 
Velasco llamado el Buen Conde de Haro, el cual conoció el naci- 
miento de este nieto, pues no murió hasta 25 de febrero de 1470. 
(Salazar, Casa de Lara , lib. 15. cap. 14.) Desempeñó este almirante 
D. Fadrique los cargos mas importantes en los reinados de los Reyes 
Católicos, de su hija la Reina Doña Juana, y de su nieto el Emperador 
Cirios V, y murió por los años de 1538 sin dejar sucesión de su mu- 
ger Doña Ana de Cabrera , condesa propietaria de Módica en el rei- 
no de Sicilia. Fué sepultado en el convento de S.Francisco, que para 
enterramiento suyo habia fundado en Medina de Rioseco , y su her- 
mano D. Fernando Enriquez entró en posesión de los mayorazgos de 
esta casa (Haro, Nobiliario genealógico lib. 5. cap. 8.) 



47 

Mencías, Provencial de la orden de 
Santa María de la Merced año de 
mcccclxj. (57) 
1461 Enero 21 Este mesmo dia , mes é año casi 
una hora después de medio dia cayó 



(57) Antolinez de Burgos f Historia de Valladolid lib. i. ca- 
pitulo 22.) hace mención de un privilegio concedido á su universidad 
por el Rey D. Enrique III, en Madrid á 20 de enero de 1398. Señá- 
lase para dotación de los maestros , que leyeren en ella , las tercias 
de los arciprestazgos de Cevico de la Torre y de Portillo , cuya co- 
branza debia correr á cargo de Juan Manso y Rui González , conser- 
vadores y administradores de la universidad. Presumimos que este 
Juan Manso fuese el dueño de las casas aquí mencionadas , y que ya 
hubiese muerto , cuando las compró el autor de esta noticia. El reli- 
gioso que las vendió era el P. Fr. Maclas ó Matías de Monterey , á 
quien menciona el maestro Vargas , en su Crónica de la Merced {li- 
bro 2. cap. 16.) diciendo que fué maestro en sagrada teología, cé- 
lebre predicador de aquella época y muy estimado de los Reyes Don 
Juan II, y su hijo D. Enrique I V , y copiando un privilegio dado por 
el primero y confirmado por el segundo á favor de la orden á peti- 
ción del P. Macías. Mas adelante en el original hay una noticia al pa- 
recer del que le recopiló, relativa á esta venta que dice así : muchas 
veces he visto dudar de la capilla de los Mansos que está en el claos- 
tro de la iglesia mayor de esta villa, donde se hacen los exámenes de 
los licenciados , y en un libro del dolor de Toledo, padre del licenciado 
de Alcaraz y del Chantre, y agüelo de Luis Godinez fallé como las 
casas en que agora mora el dicho Luis Godinez , fueron de Juan 
Manso , y este debió de morir sin hijos , ¿sus testamentarios las ven- 
dieron, y está un partido que dice ansí: mi casa de Juan Manso 
costó cuando la compré de D. Fernán Bazquez, arcediano de Toro en 
ultimo de henero del nascimienlo de nuestro Señor Jesu-Christo de 
mcccc y Ixj años cien mili maravedís forros de alcabala: iten costa- 
ron las casas de la Careaba xxxvj %d. maravedís . Acerca de los hijos 
del doctor de Toledo véase la advertencia preliminar. 



48 

el Señor D. Pedro, obispo de Paten- 
cia en Valladolid de lo alto de una 
escalera en una cocina alto de seis 
tapias : vivió después de caído qua- 
tro horas, en las quales confesó, co- 
mulgó é tizo testamento é recibió la 
extremaunción. (58) 



(58) Diego Enriquez del Castillo cuenta este mismo acontecimien- 
to con las siguientes palabras : Subcedió que el obispo de Patencia Don 
Pedro de Castilla , subiendo á ver una labor que en su casa se hacia, 
cayó de las escaleras abajo é murió ( cap. 30. ) Gil González Dávila 
dice que la casa estaba junto á S. Esteban (Teatro eclesiástico de Pa- 
tencia), el doctor Fernandez de Pulgar escribe que enfrente (Historia 
de Patencia, part. 1. lib. 3. cap. 14.) y ambos fijan la muerte del 
obispo en 27 de abril. Antolinez de Burgos conviene con Pulgar en 
cuanto á la situación de la casa, pero coloca este suceso en el dia 4 
de abril (lib. 2. cap. 55.) Pero á todos estos escritores aventaja en 
crédito el autor de estos apuntes , pues según la minuciosidad con 
que refiere el suceso , colocándole sobre todo entre el anterior y si- 
guiente, donde habla en primera persona, no pudo menos de ser tes- 
tigo de vista. Hay al pie de este apunte una nota en el original que 
dice así: D. Pedro obispo de Patencia: Este debía ser presidente, 
cuando salió la Chancillería á Tudela, ut supra precenti colup. Estas 
casas son las que agora se llaman del Conde de Miranda á la puer- 
ta de Sant Esteban , que agora tiene D. Pedro de Zúñiga , su yerno. 
Nosotros añadiremos á todo lo dicho , que este obispo de Palencia y 
anteriormente de Osma , era nieto de D. Pedro el Cruel como hijo 
de D. Juan de Castilla , á quien aquel Monarca hubo en Doña Juana 
de Castro ; y es el mismo que casi veinte y un años antes habia ca- 
sado al Príncipe D. Enrique con su primera muger Doña Blanca de 
Navarra. Llévesele á sepultar á la cartuja de Aniago, y tuvo por suce- 
sor de su silla á D. Gutierre de la Cueva, hermano del célebre D. Bel- 
tran, conde de Ledcsma, de lo que mas adelante dieron al Rey quejas 
muy sentidas los prelados y grandes descontentos con su gobierno. 



49 

1461 Junio 13 Nasció el Bachiller Diego de Al- 
earas, mi fijo en Valladolid , sábado 
trece de junio, nueve horas y tercia 
después de medio dia,en la casa que 
era de Juan Manso año mcccclxj. 
» Agosto 6 Fué muy gran fuego en la plaza 
de Valladolid en vj de agosto, do 
se quemaron, según se dixo, entre 
grandes y pequeñas qualrocienlas 
y treinta casas con la Costanilla , é 
parte de Canlarranas é de la Rúa 
escura, año de mcccclxj. En este 
tiempo se encendió fuego tres veces 
en la plaza de Valladolid, una en 
casa de Diego de Mudarra , otra en 
casa de Francisco Nuñez , Cam- 
biador , y otra en casa de un odre- 
ro. (59) 
» Setiembre » Falleció García Sánchez de Her- 

mosilla , Contador, en Madrid, en 
setiembre año de mcccclxj. (60) 

(59) Ninguna mención hace Antolinez de este incendio á pesar 
de referir muy detenidamente el que acaeció cien años adelante dia 
de S. Mateo , en que solo se abrasaron diez casas mas que en el pre- 
sente ( lib. 1. cap. 66.) Tampoco refiere el hundimiento de casas 
que aconteció á los tres meses cumplidos del primer incendio , noti- 
cias que debemos á nuestro Cronicón. 

(60) Para poder recibir la tutela de sus hijos Doña Inés de Guz- 
man , dio por fiador á García Sánchez de Valladolid , contador de la 
Reina. (S alazar, Pruebas de la casa de Lar a, pág. 149.) Nos persua- 
dimos de que este sea el García Sánchez de Ilermosilla aquí mencio- 
nado, á quien unas veces se daria este apellido, por ser el de su ca- 

Tomo XIII. 4 



1461 Noviembre 30 



1462 Marzo 



50 

Cayeron en las casas que se di- 
cen de Juan de Morillo dos pares de 
casas, unas en que moraba Iñigo 
de Verdesoto, otras en que moraba 
Garzeran casi á las diez y media de 
la noche , lunes último de noviem- 
bre año de mcccclxj en que murie- 
ron Iñigo de Verdesoto é su muger 
de Garzeran, Mercader é tres fijos 
suyos é otras tres personas de su 
casa, que fueron los muertos por to- 
dos xviiij. 

Nasció Doña Aldonza, fija del 
Conde de Osorno D. Grabiel Manri- 
que é de Doña Aldonza , su muger, 
en Valladolid año de mcccclxj. (61) 

Nasció Doña Juana, fija de la 



sa, y otras el de Valladolid, por ser hijo de esta ciudad. Y en efecto 
González Dávila pone entre los naturales de ella á un García Sán- 
chez de Valladolid (Teatro eclesiástico de Valladolid ,) así como An- 
tolinez de Burgos habla de la familia de los Hermosillas como funda- 
dores de una capilla en el convento de S. Francisco de aquella ciu- 
dad : y de uno cuyo nombre no expresa , dice que era contador del 
Rey D. Enrique IV. (lib. 2. cap. 24. ) 

(61) Además de D. Pedro Manrique , de cuyo nacimiento se hizo 
mención el año 1458, tuvo otros cinco hijos el Conde de Osorno Don 
Gabriel de su segunda esposa Doña Aldonza de Vivero. Uno de ellos 
fué Doña Aldonza Manrique , de cuyo nacimiento no se advierte aquí 
el mes ni el dia. Casó esta Señora con Gómez Carrillo de Acuña, se- 
ñor de las villas de Pinto , Caracena y su tierra , y murió antes que 
su marido sin dejar sucesión alguna. (Salazar, Casa de Lara, lib. 7. 
cap. 1.) 



51 

Reyna Doña Juana , que murió en 
Portugal, que allá llamaban la Ex- 
celente y acá la Beltraneja : la cual 
dicha Reyna Doña Juana fué casa- 
da con el dicho Rey D. Enrique 
quarto , que fué averiguado por im- 
potente, y la dicha Reyna su muger 
por no casta. E fué el nascimienlo 
de la dicha Doña Juana , fija de la 
dicha Reyna Doña Juana en Ma- 
drid , domingo vij de marzo anno 
Doniini mcccclxij años. (62) 

" *>' 
i 

(62) Por el contexto de esta cláusula parece haberse escrito des- 
pués del fallecimiento de la Princesa Doña Juana , acaecido en Lis- 
boa en 1530: mas no por eso se descubre en la fecha ninguna cir- 
cunstancia que la haga sospechosa , antes bien se deduce su verdad 
por el cotejo de testimonios coetáneos. Dice Enriquez del Castillo 
que Doña Juana fué jurada por Princesa después que ovo dos meses : 
(cap. 40. ) y de la carta que con el mism'o objeto escribió el Rey Don 
Enrique al Conde de Benavente en 16 de mayo de 1462 resulta, que 
el solemne acto del juramento se habia verificado en Madrid el dia 9 
de aquel mes. Retrocédase desde estedia hasta contar los dos meses 
cumplidos, que Castillo señala entre los dos sucesos, y quedará fijo 
el nacimiento de la princesa Doña luana en el dia siete de marzo, 
como dice el autor de estos apuntes. No deja de causar bastante es- 
trañeza verle dar por sentadas con igual seguridad la impotencia del 
Rey D. Enrique y la conducta meaos decente de su esposa la Reina 
Doña Juana : cuando lo primero es mas difícil de probar que lo se- 
gundo. Con gusto nos detendríamos á demostrarlo, si este fuese lu- 
gar oportuno , y si tan importante/ materia mereciese y aun pudiese 
tratarse sin mucha extensión. Maf .no por eso dejaremos de recordar 
aquí los capítulos ajustados por evíley D. Enrique con su hermana 
la princesa Doña Isabel en setiembre de 1468 á tiempo que se la juró 



1 462 Marzo 7 El Rey nuestro Señor D. Enrique 
fizo Conde de Ledesma á D. Bel- 
tran de la Cueva , su Mayordomo, 
domingo siele de marzo año de 
mcccclxij. (63) 
» Mayo 29 Murió D. Pedro Alvarez Osorio, 

Conde de Trastamara , en Madrid, 



por heredera de la ci^q^a enteje Cadalso y Cebreros ; por uno de los 
cuales se acordó quet,el Rey 4¿,djvorciase de su muger, por quanto 
al diclio Señor Rey e comunmente en todos estos regnos é señoríos es 
público y manifiesto que la Reyna Doña Johana de un año á esta par- 
te non ha usado limpiamente de su persona, como comple á servicio de 
dicho Señor Rey, nin suyo. Seguro es que no estaba muy averiguada 
esta impotencia del Rey, cuando se colocaba un año antes el principio 
de la conducta menos honesta de su muger , y no se anticipaba al 
de 1462 en que nació la princesa Doña Juana. 

(63) Diego Enriquez del Castillo fija este suceso muchos dias des- 
pués del siete de marzo, en que nació la Princesa Doña Juana (cap. 38 
y sig.) : dice que se la bautizó á los ocho dias de haber nacido , y 
que pasados algunos después del baptismo,... un domingo después 
que el Rey ovo oido la misa cantada solemnemente..... le fué dado (á 
D. Ecltran déla Cueva) el título de Conde con todas las insignias que 
á la dignidad pertenesecn. Si damos por sentado que el parto de la 
Reina fué en alguna manera trabajoso, como escribe este cronista, 
no parece probable que en un mismo dia coincidiesen el nacimiento 
de Doña Juana, y el nombramiento de D. Beltran de la Cueva para 
conde de Ledesma , sobre todo habiéndose hecho este con la solemni- 
dad que allí se indica. Pero tal es el desaliño con que escribió su Cró- 
nica este autor , especialmente en punto á la cronología , que no nos 
parece bastante su testimonio para desmentir la concurrencia de los 
dos sucesos en un mismo dia , con arreglo á lo que dice el autor de 
esta noticia. Bien es que también pudo suceder que en el domingo 
siete de marzo le diese el Rey el título de Conde y en otro domingo 
posterior ia investidura. 



53 

sábado xxviiij de mayo año de 
mcccclxij. (64) 
1462 Junio 3 Murió el Dotor Diego González 
Franco en Valladolid, jueves tres de 
junio año de mcccclxij. (65) 
» Noviembre 27 Falleció D. Juan Manuel, Señor 
de Belmonte de Campos , é ende 
murió sábado xxvij de noviembre; 
pasé yo por defuera del lugar en esa 
hora ; pasé de Villabráxima á Mon- 
zón año de mcccclxij. (66) 



(64) Don Alvaro Pérez de Osorio, primer marqués de Astorga, 
arriba mencionado , era hijo de este D. Pedro Alvarez Osorio , cuyos 
importantes servicios sobre todo los prestados en la batalla de Olme- 
do de 1447 habia recompensado el Rey D. Juan 11, creándole conde 
de Trastamara. Fué señor de Villalobos y Castroverde, y estuvo ca- 
sado en primeras nupcias con Doña Isabel de Rojas , señora de Cepe- 
da , y en segundas con la duquesa de Yillalva Doña Inés de Guzman, 
de quien asimismo elejamos hecha mención repetidas veces ( Salazar, 
Casa de Lara, lib. 5. cap. 16, ylib. 7. cap. i.) De ambas mugeres 
tuvo numerosa sucesión , y falleció en el dia expresado en estos apun- 
tes : noticia que por venir de un autor coetáneo , nos parece mas au- 
téntica que lo que Haro dejó sentado en su Nobiliario , donde fija la 
muerte del conde en 11 de junio de 1461 (lib. 4. cap. 15.) Está se- 
pultado en S. Julián del Monte , convento de religiosos dominicos, 
que habia fundado á media legua de su villa de Yalderas. 

(65) Del doctor Diego González de Toledo , llamado el doctor 
Franco, hace mención Gerónimo de Zurita en sus Anales (lib. 13. 
cap. 47. y lib. 14. cap. 7.) : dice que era oidor de la audiencia real, y 
contador mayor de las cuentas : y el Br. Fernán Gómez de Cibdareal 
le dirije las cartas 42 y 58, dándole el epíteto de virtuoso. 

- (66) DeL JAey S. Fernando desciende la familia de los Manueles. 
Nieto suyo fué el Infante D. Juan Manuel, que con sus varios escritos, 



54 

1463 Abril 28 Fueron las vistas deste Rey Don 
Enrique quarto , y del de Francia 
cerca de Fuenlerrabía en San Juan 
de Lus en la mar, jueves xxviij de 
abril anno Domini mcccclxiij años. 
Fueron los Caballeros y Grandes 
destos reinos en gran manera ata- 
viados y acompañados : é allí su- 
cedió tan mal al dicho Rey D. En- 
rique , que comenzó á decaer de 
toda su abtoridad, é nunca des- 
pués le fué bien. (67) 



especialmente con su conde de Lucanor se adquirió muy justa nom- 
bradla : y de este fué biznieto el D. Juan Manuel, que aquí se nom- 
bra, primer señor de Cangas y Tineo, y de Belmonte de Campo. 
También fué consejero y guardamayor del Rey D. Enrique IV, quien 
le envió por su embajador al Rey de Francia. Estuvo casado con una 
hermana del primer conde de Feria, Lorenzo Suarez de Figueroa, 
llamada Doña Aldonza de la Vega, señora de Gama y Ordejon, y 
aya de la Infanta Doña Catalina , hija de los Reyes Católicos. Murió 
D. Juan Manuel el dia , mes y año aquí expresados , aunque D. Luis 
de Salazar dice que falleció en el año 1463. (Casa de Lata, lib. 8. 
cap. 9. y lib. 11. cap. 3.) 

(67) Tuvieron por objeto estas vistas de los dos Reyes, poner fin 
á las diferencias, que mediaban entre los de Castilla y Aragón, quié- 
nes para ello nombraron por arbitro al do Francia : y de esta coyun- 
tura se aprovechó la insaciable ambición del marqués de Villena para 
negociar el casamiento, que no se verificó, de su hijo segundo D. Pe- 
dro Portocarrero con una hija natural del Rey de Francia, llamada 
Doña Juana. Todos los cronistas convienen en ponderar el estraor- 
dinario lujo con que los grandes de Castilla concurrieron a estas vis- 
tas, hasta decir Enriquez del Castillo, que todos fueron tan ricamente 
ataviados é vestidos, quanto en ningún tiempo se pudo ver en Castilla, 



55 

1464 Agosto 14 Fallesció tiesta presente vida el 

Papa Pió , xiiij de agosto anno Do- 

mini mcccclxiiij años. (68) 

» » 31 Fué criado Papa Pablo segundo 

en Roma en concordia postrer dia de 



tanto é de tal guisa que los Franceses quedaron muy maravillados fca- 
púulo 49. ) Comprueba esto el códice 23 del plúteo j estante M de la 
biblioteca del Escorial , que contiene una Crónica de Enrique IV, ó 
mas bien un centón formado sin método ni elección de las de Casti- 
llo y Valera. Mas sin embargo en el presente caso apunta una noticia 
curiosa , que no liemos leido en ningún cronista y es la siguiente : En 
el mes de marzo de este año, dice, el Arzobispo de Toledo y el Mar- 
qués de Villena se fueron á Bayona , los quales llevaban tanta gente 
que pasaba de mil acémilas, y pasaron delante del Rey de Francia, 
que estaba ¿i una ventana , á los quales viéndolos les dijo , si dexaban 
en su casa mas del can y el galo. (cap. 59. ) Alonso de Palencia re- 
fiere con especialidad el boato y magnificencia de D. Beltran de la 
Cueva (Décad. 1. lib. 6. cap. 7.). Lo que en estos apuntes se añade, 
á saber que desde las vistas de Fuenterrabía comenzó el Rey D. En- 
rique á decaer de toda su abloridad é nunca después le fué bien, alu- 
de á los innumerables desastres que desde esta época se agolparon 
contra su persona : pues acreditada entonces su debilidad de un modo 
positivo , crecieron á la par el descontento de los pueblos y el atre- 
vimiento de los grandes hasta producir no mucho después el famoso 
auto de Avila, y mas adelante la exclusión de la Princesa Doña Juana 
para la corona de Castilla. 

(68) Pió II, llamado antes de su elección Eneas Silvio Picolomi- 
ni, ascendió á la silla de S. Pedro cn21 ó 22 de agosto de 1458. Du- 
ró su pontificado casi seis años , pues murió en Ancona al amanecer 
el miércoles 14 de agosto de 1464 según el Cronicón Eugubino (Mu- 
ratori, rerum Italicar. scriptor. tomo 2 í.) Pero aquel año no cayó 
en miércoles el dia 14 de agosto sino el dia siguiente, en cuya 
madrugada debió morir el Papa Pió II. Y en efecto Alonso de Palen- 
cia , que á la sazón estaba en camino para Roma , donde pudo saber 



66 

agosto del dicho año de mcccclxiiij 
años. (G9) 
14G4 Setiembre 2 Fizo Maestre el Rey D. Enrique 
quarto por buida del Santo Padre 
Pió segundo al Conde de Ledesma, 
D. Beltran de la Cueva en Segovia 
ccn consentimiento de los Comen- 
dadores, domingo ij de setiembre 
anno Domini mcccclxiiij. Maestre 
digo de Santiago. (70) 

con toda puntualidad el dia de la muerte de este Papa , la fija en el 
décimo octavo de las calendas de setiembre , que es el 15 de agosto. 
(Déc. 1. lib. 7. cap. 2,) 

(69) Así que murió el Papa Pió II , se trasladó á Roma el colegio 
de cardenales , quienes entraron en cónclave en número de veinte y 
uno el dia 27 de agosto. A los tres días , esto es , el 30 de aquel mes 
y no el 31 como aquí se dice, fué elegido Papa el cardenal de San 
Marcos, llamado Pedro Barbo, natural de Venecia , que tomó el 
nombre de Paulo II. Ilízose su elección al primer escrutinio por 
unanimidad de votos, y por eso se dice aquí que se hizo en con- 
cordia ó unanimiter et concorditer, como escribe Rodrigo Sánchez 
de Aróvalo, á la sazón residente en Roma. Y ya que hemos hecho 
mención de este escritor, nos parece oportuno copiar el grande 
elogio que hace de aquel Papa en los lórminos siguientes : Est huic 
Pontifici virlus animi inejens , sed et corporis forma venustissima ; 
illa praeslat ut eum oporteret Pontificem máximum fieri; haec ut de- 
ceret fllist. Ilisp. part. 4. cap. 40.) Paulo 11 ocupó la silla de San 
Pedro hasta el dia £6 de julio de 1471 en que murió. 

(70) Por una cláusula del testamento del Rey D. Juan II se 
mandaba conferir al Infante D. Alonso la administración del maes- 
trazgo de Santiago, vacante desde el suplicio de D. Alvaro de Luna. 
Pero el Rey D. Enrique, sin atender al cumplimiento de la dispo- 
sición del Rey su padre ni al decoro de su hermano, administraba 
por sí mismo aquella dignidad , hasta que queriendo oponer un 



57 

MG-í Setiembre 15 Luego en quince ele setiembre sá- 
bado Juan de Vivero , Comendador 
mayor é D. Alfonso, fijo del Almi- 
rante se alzaron conValladolid con- 
tra el Rey D. Enrique , é tuvieron 
cercado á Alonso Niño, Merino en 
la puerta del Campo , é alzaron pen- 



contrapeso á la excesiva preponderancia que en su corte se había 
adquirido el marqués de Yillena D. Juan Pacheco, pensó nombrar 
maestre de Santiago al conde de Ledesma D. Beltran de la Cueva. 
Para lograr su intento envió á Roma con diligencia y sigilo á su 
capellán Suero de Solis, que iba encargado de exponer á su Santi- 
dad la real solicitud, y llevaba catorce mil florines para la data y 
expedición de las bulas. El Papa que á la sazón era Pió II , accedió 
á los deseos del Rey de Castilla : y venidas las bulas , llamó este al 
marqués de Villena, y le hizo presente lo dispuesto portel Papa 
para exigir su consentimiento. Respondió el marqués que si á su- 
plicación de su Alteza lo habia hecho su Santidad , á él no le tocaba 
mas que obedecer: pero que hubiera sido mejor consultar' antes 
con los grandes del reino para evitar los escándalos que por ven- 
tura podrian seguirse, mayormente cuando se desatendía al Infante 
D. Alonso, en quien de justicia se debió haber provisto el maes- 
trazgo de Santiago. De esta respuesta del marqués de Yillena no 
hizo ningún caso el Rey : antes bien acordó confirmar al dia si- 
guiente la provisión del Papa, é investir al conde de Ledesma con las 
insignias que á su nueva dignidad correspondían (Castillo, cap. 62.) 
Ilízose esto con toda solemnidad en la catedral de Segovia el do- 
mingo 2 de setiembre, cuyo dia no expresan los cronistas, así como 
tampoco las ceremonias de la función, las cuales se pueden ver en 
Diego de Colmenares fllistor. de Segovia, cap. 31. párr. 15.) Pero 
lo que debia servir para poner freno al carácter inquieto y ambi- 
cioso del marqués de Yillena , solo sirvió para desenfrenarle mas, 
aumentando las desgracias del Rey y los males del reino, de lo cual 
es una prueba lo que aquí mismo se dice en seguida. 



58 

don por el Rey D. Alonso, no di- 
cen por qual ni por qual no. 
146Í- Setiembre 16 E otro dia domingo en la tarde 
se levantó la comunidad contra los 
dichos y los hecharon de la villa, é 
despojaron lodos los mas que eran 
de su opinión de los dichos D. Alon- 
so é Juan de Vivero , é la dicha co- 
munidad sacó al Merino de la dicha 
torre , y esa noche vino aquí Al- 
varo de Mendoza con fasta mili ro- 
cines de la guarda anno Domini 
mcccclxiiij. (71) 



(71) Las cortes de Ocaña de 1469 y las de Sta. María de Nieva 
celebradas cuatro años después, señalan el dia 15 de setiembre de 
1464 como época en que tuvieron principio las guerras y movi- 
mientos de estos reinos. En vano se cansará en recorrer los cronis- 
tas quien por su conducto pretenda averiguar cuál fué la primera 
entre las alteraciones civiles de un reinado tan fecundo en ellas. 
Enriquez del Castillo consignó en su Crónica este suceso, pero so- 
bre hacerlo muy lijeramente no apunta el dia en que acaeció 
(cap. 63.) ; y de Alonso de Palencia se puede decir con verdad 
que no le toca. Por eso debemos agradecer al autor de esta noticia 
la curiosidad con que apuntó el dia de un acontecimiento tan nota- 
ble: y esto con tanto mas motivo cuanto que se deduce por el con- 
texto de la cláusula que era testigo de vista. Así es que damos mas 
crédito á su relación que á la de Enriquez del Castillo, quien hace 
único autor de esta conmoción al almirante D. Fadrique y añade que 
para ocurrir á ella envió el Iley á Gonzalo de Saavedra con tres- 
cientos rocines: cuando aquí resulta que este levantamiento de Va- 
lladolid para proclamar al Infante se hizo por D. Alonso Enriquez, 
hijo del almirante y por el comendador Juan de Vivero, y que acu- 
dieron á sofocarle mil rocines mandados por Alvaro de Mendoza. Y 



59 

1464 Setiembre 16 Este mesrao domingo de setiem- 
bre el Marques de Villena y el Maes- 
tre de Calatrava y los Condes de 
Plaseneia y de Alba y de Benaven- 
te é de Alba de Alista, quisieron, 
según se dixo, prender al Rey Don 



dejando á un lado á Juan Antolinez de Burgos flib. 1. cap. 30.) que 
para referir este suceso solo tuvo presente á Enriquez del Castillo, 
debemos añadir ahora que el Rey premió los servicios prestados en 
esta ocasión por la ciudad de Valladolid , concediendo á todos sus 
vecinos y á cuantos forasteros concurrieren á sus dos ferias anua- 
les, franquicia de alcabalas de los pescados frescos y salados que 
durante ellas se vendiesen. En el archivo de los condes de Bena- 
vente hay una copia simple de este privilegio, que fué dado en 
Segovia á 6 de marzo de 1465, y cuyas palabras sirven para con- 
firmar lo referido en estos apuntes. Dice el Rey que concede este 
privilegio á la ciudad de Valladolid en remuneración de los servi- 
cios que habia prestado á su difunto padre, así como á él mismo 
especialmente el singular c señalado servicio que me fecistes a mí é á la 
corona real de mis regnos por el mes de setiembre del año que pasó de 
mili é quatrocientos e sesenta é quatro años, que hechastes é lanzastes 
fuera de la dicha villa á ciertos caballeros é personas que en mi de- 
servicio habian entrado en ella, é la querian tomar é ocupar e se apo- 
derar della , é la tomaron é se apoderaron de las puertas é torres é 
fortalesa della, e vosotros os apoderastes de la dicha villa, é la to- 
vistes é avedes é tenedef para mí é á mi servicio, é me la distes é 
enlregastes libre é desembargadamente. Réstanos advertir todavía 
que cuando en los capítulos ajustados entre el Rey ü. Enrique y su 
hermana la princesa Doña Isabel en el año 1468, se señala el dia de 
santa Cruz de setiembre como época en que tuvieron principio los 
movimientos del reino, se anticipó un dia por equivocación el le- 
vantamiento de Valladolid , ó de propio intento se escojió la fiesta 
de la exaltación de la santa Cruz, como dia mas señalado para hacer 
época en unos acontecimientos tan ruidosos. 



60 

Enrique en unas vistas cerca de San 
Pedro unas cinco leguas de Sego- 
via, é fué desengañado é fuese á Se- 
govia anno Domini mcccclxiiij. (72) 



(72) Despechado el marqués de Villena de que se hubiese pro- 
visto el maestrazgo de Santiago en D. Beltran de la Cueva , con- 
certó estas vistas con el objeto de prender al Rey. Para salir con 
su intento dispuso que fingiéndose enemigos suyos los condes de 
Plasencia y de Alba, pidiesen tener unas vistas con el Rey enca- 
minadas á poner término á sus desavenencias con el marqués. Ca- 
yó aquel en el lazo y señaló un paraje situado entre Villacaslin y 
S. Pedro de las Dueñas, que era un convento de la orden de Pre- 
dicadores. Llegado el dia de las vistas pasó el Rey con el nuevo 
maestre de Santiago, el obispo de Calahorra y los caballeros y letra- 
dos de su consejo al convento de S. Pedro que dista dos leguas de 
Villacastin. En este pueblo estaban los condes con cuatrocientos ro- 
cines ; con trescientos estaba en Lastrillas el marqués de Villena, y 
en Turuégano con cuatrocientos su hermano D. Pedro Girón, maes- 
tre de Calatrava , donde también estaban el conde de Paredes y el 
obispo de Coria , que tenían ciento y cincuenta. La distancia de 
ocho leguas que media entre Turuégano y el lugar señalado para 
las vistas retardó un dia la llegada de estos, en cuyo intermedio 
supo el Rey el levantamiento de Valladolid: y sin sospechar toda- 
vía ninguna traición de parte de aquellos grandes acudió al dia si- 
guiente por la tarde al sitio concertado. Allí hubiera sido víctima 
de su imprevisión, si cuatro hombres á caballo que corriendo á 
todo escape vinieron por diversos caminos , no hubiesen avisado al 
incauto Rey el inminente riesgo que corria , y le hubiesen obliga- 
do a salvarse en Segovia, huyendo del peligro no sin dificultad. En 
todo este suceso le acompañó su cronista y capellán Enriquez del 
Castillo, que como testigo de vista le refiere con toda puntualidad. 
(cap. G3.) Mas á pesar de esto deja de contar entre los conjurados 
para prender al Rey á los condes de Benavcnle y Alba de Liste, 
mencionados aquí, aunque en cambio poue á los dos hermanos 



61 

1464 Octubre 10 Estos mesmos Señores y con ellos 
el Almirante se vinieron á Dueñas, 
domingo x de octubre mino Domini 
mcccclxiiij años. (73) 
» » 28 Fueron vistas concertadas en Ca- 

bezón de la una parte el Sr. Rey 
D. Enrique y con él Alvar Gómez 
de Ciudad-real , su secretario , ó 
Gonzalo de Saavedra, y de la otra 
parte el Marqués de Víllena , y el 
Conde de Plasencia , y el Conde de 
Alba de Lista , domingo xxviij de 
olubre auno Domini mcccclxiiij años 
entre Cabezón y las ventas. (74) 



D. Rodrigo y D. Iñigo Manrique, el uno conde de Paredes y el otro 
Obispo de Coria. 

(73) Por referirse este suceso en seguida del anterior parece 
que los que se retiraron á Dueñas fueron el marqués de Villena y 
demás grandes , que habian intentado prender al Rey ; cuando no 
fueron estos, sino el bijo del almirante D. Alonso Enriqucz, y el 
vizconde Juan de Vivero , de quienes se babia bablado anterior- 
mente. Retiráronse estos á Dueñas, de cuya ciudad se apoderaron 
entonces, á no ser que lo estuviesen de antemano. Este suceso le 
omite Enriquez del Castillo , y Palencia se contenta con suponerle 
con estas palabras : Oppidum Dueñas nobile oppidum Vallisoleti Mis 
diebus oceupatum ab Alphonso primogénito Almiranti et Joanne de Vi- 
vero recuperaverat Rex Henricus , fDéc. 1. lib. 7. cap. 3.) Pero de- 
bemos advertir que está equivocada aquí la feria, pues el dia 10 do 
octubre de este año no cayó en domingo sino en miércoles. 

(74) Tres fueron las vistas del Rey D. Enrique con los grandes 
del reino en las cercanías de Cabezón el año 1464 : la3 primeras en 
28 de octubre, de que aquí se habla, y las siguientes en 11 y 30 
de noviembre, de que mas adelante so hará mención. Los cronistas 



62 

1464 Noviembre 11 Volvió á vistas el dicho Señor 
Rey con los sobredichos Caballeros, 
é con el Arzobispo de Sevilla, é 
con el Almirante é Obispo de Coria 
é de Osma domingo once de no- 
viembre y estuvieron en el campo 
entre Cigales y Cabezón dos horas: 
estovo en Cabezón el Rey para con- 
cluir los negocios desta vez xxv 
dias. (75) 



las confunden todas y mezclan los sucesos de unas con los de otras. 
El objeto de las presentes fué acordar que el marqués de Villena en- 
trase á ser tutor del Infante D. Alonso : que se jurase á este por prín- 
cipe sucesor de la corona después de los dias del Rey : que se hu- 
biese de casar con la princesa Doña Juana , precediendo dispensa de 
su Santidad : que se le proveyese del maestrazgo de Santiago , de 
que debia hacer renuncia D. Beltran de la Cueva ; con otros muchos 
artículos, que expresa la escritura otorgada al efecto. El original de 
este instrumento importante y curioso que adquirió por cortísimo 
precio, como él mismo dice, D. Luis de Salazar y Castro (Casa de 
Lara, lib. 10. cap. 1.) existe ya hace tiempo éntrelos manuscritos de 
nuestra Academia en el tomo 7 de la Colección del marqués de *Valde- 
flores. Tiene la fecha de 2o de octubre, y por eso sospechamos que 
haya en estos apuntes alguna equivocación, cuando fijan las vistas en 
el dia 28 siguiente, pues parece que debieron preceder al concierto, 
si ya no se tuvieron para firmar la escritura. De todo este negocio fué 
principal agente Alvar Gómez de Cíbdadreal , secretario del Rey : 
pues á él dice Alonso de Falencia que se debió la libertad del Infante 
(Dccad. 1. lib. 7. cap. 3.), añadiendo Enriquez del Castillo que tenia 
raigada ya la maldad en el cuerpo c toda su afición, era con el Mar- 
qués de Fillcna. (cap. GG. ) 

(75) La importancia de los asuntos que á la sazón se ventilaban, 
dimanada de la constante debilidad del Rey y del descontento am- 
bicioso de los grandes , era causa de tantas entrevistas. Que objeto 



63 

1464 Noviembre 12 Entregó el Rey al luíante Don 
Alonso su hermano al dicho Mar- 
qués , el qual envió á García Man- 
rique é á Diego de Ribera, de To- 
ledo por él. E lo llevaron á Sepúl- 
veda fasla el qual lugar vino con 



tuviesen las presentes lo pasa en silencio el autor de estos apuntes y 
no lo escriben tampoco los cronistas. Pero creemos que además de 
ratificarse allí la tutoría del Infante D. Alonso concedida al marque's 
de Yillena , y lo acordado respecto de su jura por príncipe heredero, 
de su casamiento con la princesa Doña Juana , y de su administración 
del maestrazgo de Santiago , se harían en la concordia de 25 de oc- 
tubre anterior las alteraciones que resultan de su cotejo con la de 30 
de noviembre siguiente , de que se hablará después : y sobre todo se 
acordaría así de parte del Rey como de los grandes descontentos 
comprometer en manos de jueces arbitros sus mutuas diferencias. A 
estas vistas concurrieron las mismas personas que á las anteriores, 
y además se nombra aquí á D. Alonso de Fonseca , arzobispo de Se- 
villa, al almirante D. Fadrique Enriquez y á los obispos de Coria y 
Osma D. Iñigo Manrique y D. Pedro de Montoya. Añádese después 
que acabadas las vistas , el Rey se volvió á Cabezón donde permane- 
ció veinte y cinco dias ; y en efecto esos mismos hay desde el 1 1 de 
noviembre, en que aquellas se celebraron, hasta el 5 de diciembre 
en que , como después se dice , se trasladó el Rey á Valladolid. Por 
eso nos persuadimos de que en la Colección de privilejios concedidos á 
varios pueblos y corporaciones, copiados de los registros del Archivo 
de Simancas, hay alguna equivocación cuando se dice confirmado por 
el Rey D. Enrique IV en Madrid á 29 de noviembre de 1464 el pri- 
vilejio concediendo á Miranda de Ebro , el fuero de Logroño con otras 
franquezas. ( Tom. 5. núin. 15.) Si el Rey permaneció en Cabezón 
desde 11 de noviembre hasta 5 del mes siguiente, cómo pudo hacer 
en Madrid la dicha confirmación en 29 de noviembre? ¿Y si estaba 
en Madrid en este dia , cómo pudo concurrir el siguiente á las terce • 
ras vistas entre Cabezón y Cigales? 



64- 

el dicho Infante Alvar Gómez , Se- 
cretario , y ende se lo dio en su po- 
der. E luego otro dia siguiente los 
dichos García Manrique é Diego de 
Ribera se fueron con él á Ayllon. 
Salió de Segovia viernes xij de no- 
viembre de mcccclxiiij. (76) 



(76) Acordado una vez que el Infante D. Alonso pasase á la tu- 
tela del marqués de Villena, solo restaba que se le entregase para 
cumplimiento del acuerdo. La entrega se hizo del modo que aquí se 
expresa , y que no refiere ningún cronista. Por este medio acreditó 
el marqués hasta el mas alto punto su desmedida ambición y su ca- 
rácter vengativo , así como el Rey dio pruebas de la mas degradante 
debilidad y de la política mas desconcertada. ¿Qué debia prometerse 
ya después de haber dado un paso tan imprudente , sino ver consu- 
mada la obra pocos dias antes intentada en la ciudad de Valladolid? 
No habia faltado quien de vuelta de las vistas procurase llamarle la 
atención acerca del particular , según escribe Enriquez del Castillo; 
pero su secretario Alvar Gómez de Cibdad -real , como tan vendido 
al marqués de Villena , salió al encuentro diciendo al Rey , que le 
convenia guardar lo que avia capitulado c puesto con los caballeros: 
porque de otra guisa seria grand infamia suya ¿peligro qucbrantallo: 
é que entregando al Infante pacificaba su reino, y de otra guisa pornía 
grand fuego é se revolvería mas cruda guerra, (cap. 66v) Pero pun- 
tualmente sucedió al revés, porque accediendo el Rey á nombrar por 
tutor de su propio hermano á un enemigo rencoroso que tenia irri- 
tado contra sí, le suministró armas poderosas para vengarse , dán- 
dole al mismo tiempo doble preponderancia de la que habia queri- 
do quitarle cuando presentó al conde de Ledesma para el maestraz- 
go de Santiago, y proporcionando por este medio que el Infante 
D. Alonso, desatendido entonces en la provisión de esta dignidad 
contra lo dispuesto por el Rey su padre, se pusiese ahora en ca- 
mino de ser algún dia competidor de su corona. Sin duda fué el 
Infante de quien se dice aquí que salió de Segovia el viernes 12 de 



65 

1464 Noviembre 30 Este dicho Infante D. Alonso fué 
primeramente jurado por Príncipe 
entre Cabezón y Cigales en una ca- 
sa que ende íicieron de madera, 
viernes xxx de noviembre anno Do- 
mini mcccclxiiij anos. (77) 

» Diciembre 5 Volvióse á Valladolid (el dicho 
Señor Rey ) miércoles v de de- 
ciembre. 

» » 7 Partió de Valladolid para Sego- 



noviembre: pero sea quien quiera, la feria está equivocada, pues 
dicho dia no fué viernes sino lunes. Por eso sospechamos que se 
puso dia xij por poner xvj que en efecto fué viernes, 

(77) Para celebrar el juramento del Infante D. Alonso se tu- 
vieron estas vistas en el mismo sitio que las precedentes , y en- 
tonces también como escribe Enriquez del Castillo (cap. 67.) nom- 
bró el Rey para la diputación anteriormente acordada á D. Pedro 
Fernandez de Velasco , hijo primogénito del buen Conde de Haro y 
á su consejero el comendador Gonzalo de Saavedra. Los grandes 
nombraron por su parte al marqués de Villena D. Juan Pacheco y 
á D. Alvaro de Estúñiga, conde de Plasencia : y de consentimien- 
to de ambas partes para los puntos en que se empatasen los votos 
á Fr. Alonso de Oropesa , general de la orden de S. Gerónimo. Allí 
mismo se prestó el juramento debido en este caso y se acordó fir- 
mar la escritura correspondiente. Los personajes que la firmaron, 
son los arzobispos de Toledo y de Sevilla , el almirante D. Fadri- 
que, el marqués de Villena, los condes de Plasencia, de Alba de 
Tormes, de Santa Marta, de Benavente, de Luna, de Castañeda, 
de Trastamara y el conde D. Enrique. Castillo solo hace mención 
de los siete primeros , pero espresa también al obispo de Coria 
D. Iñigo Manrique, á su hermano D. Rodrigo Manrique, conde de 
Paredes , al de Rivadeo D. Rodrigo de Villandrando , y añade des- 
pués en general que asistieron otros muchos caballeros. 
Tomo XII!. 5 



66 

via , viernes siete de deciembre , y 
con él el obispo de Cuenca totum 
anno praedicto , scilicet mcccclxiiij 
años. (78) 



(78) Que el Rey estuviese en Valladolid el dia 7 de diciembre 
consta por la circular que aquel dia espidió desde esta ciudad, 
dando cuenta de haberse jurado al Infante D. Alonso por Príncipe 
heredero de la corona , así como de los otros capítulos ocho dias 
antes acordados entre Cabezón y Cigales (Tomo 20 de la Colección 
del P. ¡furriel, entre los manuscritos de la Biblioteca Real.) Pero 
esc mismo dia debió salir de Valladolid, según aquí se dice llevan- 
do en su compañía á su maestro y confesor el obispo de Cuenca 
D. Fr. Lope de Barrientos. Se dice que partió á Segovia, lo cual 
no hizo en derechura, pues según escribe Zurita (lib. 17. cap. G0.) 
el dia 15 estaba en Roa entendiendo en la información que mandó 
recibir acerca de su impotencia : aunque tal vez habrá en esta fe- 
cha alguna errata de imprenta ú otra equivocación escapada á la di- 
ligencia de aquel escritor. Decimos esto, porque en seguida refiere 
las vistas entre Cabezón y Cigales y el juramento del Príncipe Don 
Alonso con otros sucesos anteriores á aquella fecha. Mas seguro es 
lo que dice Diego de Colmenares , ( Historia de Segovia, cap. 31. 
párr. 18/ 19.) á saber que el Rey D. Enrique se trasladó á Ol- 
medo y desde aquí á Segovia: pues el dia 2 de enero concedió allí 
al conde de Cabra D. Diego Fernandez de Quiñones un privilegio 
de juro que se conserva en el archivo de los condes de Gi fuentes: y 
el 6 del mismo mes prorogó también en Olmedo el término en que 
los jueces compromisarios debían pronunciar su sentencia {Tomo 5 
de la Colección del Sr. Marina, entre los manuscritos de la Acade- 
mia de la Historia.) Pero cuatro dias después ya se habia trasladado 
4 Segovia: porque con fecha de 10 de enero aparece en esta ciu- 
•Jad, haciendo á D. García Alvarez de Toledo, conde de Alba de 
Tormcs, merced del castillo del Carpió en el término de Salaman- 
ca, como resulta de una copia testimoniada, existente en el archivo 
del conde de Miranda. 



67 

1465 Abril 30 Este Infante D. Alonso había si- 
do primero jurado por Rey secreta- 
mente en Plasencia xxx días del 
mes de abril dos horas después de 
media noche anno Domini mcccclxv 
años. (79) 
» Junio 5 Fué alzado por Rey en Avila en 

el campo miércoles v de junio anno 
Domini mcccclxv años, presentes 
D. Alonso Carrillo , Arzobispo de 
Toledo, é D. Juan Pacheco, Mar- 



(79) Esta noticia es tanto mas curiosa , cuanto que no la refiere 
ningún cronista. Nosotros desde luego podemos asegurar que el 
tierno D. Alonso estaba ya en Plasencia el dia 3 de abril , en que 
desde allí escribió á Luis de Chaves , llamándole con premura , de 
cuya carta existe otra copia testimoniada en el archivo antes men- 
cionado. Desde este dia despachó varios diplomas que hemos visto, 
haciendo varias mercedes á los grandes de su acompañamiento, y 
estos se dieron mutuamente varios seguros prometiendo ayudarse 
entre sí para que tuviesen efecto estas mercedes cuando el Prínci- 
pe llegase á entrar en posesión de la corona : en todos los cuales 
intervino como tutor suyo el marqués de Villena. Todos estos ins- 
trumentos están dados en Plasencia y sus fechas llegan hasta el 10 
de mayo, en cuyo diadirijieron al Rey una atrevida representación 
quejándose de no haber cumplido con lo dispuesto por los dipula- 
dos de Medina del Campo, ni en las vistas entre Cabezón y Ciga- 
les, y despidiéndose de su servicio si hacia guerra al Príncipe 
D. Alonso. De este curioso documento hay una copia simple, y sin 
firmas, aunque de letra antigua en el códice 23 plúteo iiij est. a 
de la Biblioteca del Escorial. En este intermedio, es decir, el dia 
30 de abril, juntos todos los grandes que acompañaban á D. Alon- 
so , harian el juramento de que se habla aquí , y á deshora de la 
noche para mayor sigilo. 



68 

qués de Villena, é D. Gutierre, 
Maestre de Alcántara, é los Con- 
des de Plasencia é de Benavente, y 
el Conde D. Rodrigo Manrique, é 
D. Iñigo Manrique, Obispo de Co- 
ria. (80) 



(80) Tan importante suceso fue el auto de Avila que todos los 
cronistas convienen en referirle al paso que están discordes en seña- 
lar los personajes que en él intervinieron. Alonso de Palencia, a 
quien por ser de la parcialidad del nuevo Rey suponemos mejor en- 
terado de este suceso , únicamente menciona los aquí referidos á es- 
cepcion del obispo de Coria (Dcc. 1. lib. 7. cap. 8.) y convienen con 
su relación la crónica castellana que se le atribuye (cap. 5. del año 
1465.) Pulgar (cap. 23) y Valera. (cap. 28.) Galindez de Carvajal 
(cap. 65) los sigue, aunque omite al maestre de Alcántara y menciona 
á D. Diego López de Estúñiga, primer conde de Miranda. Diego En- 
riquez del Castillo (cap. 74) , á quien copia el P. Fr. Gerónimo de la 
Cruz, monje gerónimo, que á mediados del siglo diez y siete escribió 
una Historia de Enrique IV. (cap. 31.) ademas de los personajes 
referidos en este Cronicón , cuenta á los condes de Medellin y de 
Miranda, á otros caballeros de menor estado, de los cuales solo nom- 
bra después al comendador Gonzalo de Sayavedra y Alvar Gómez 
de Cibdad-real. Todavía podemos añadir á los expresados al almiran- 
te D. Fadrique, al maestre de Calatrava D. Pedro Girón y á D. Luis 
de Acuña, obispo de Burgos , como resulta de la carta escrita al Papa 
por el Rey D. Enrique y estractada por Gerónimo de Zurita (lib. 18. 
cap. 2.) donde ninguna mención hace ni del obispo de Coria, ni do 
los condes de Miranda y Medellin. Esto es muy notable á la verdad; 
pues aunque queramos decir que no se hallaron presentes los dos úl- 
timos á pesar de decirlo Castillo, cuya inexactitud es bien conocida, 
no pedemos decir otro tanto del primero , pues firma la cédula dada 
por D. Alonso al otro dia de su coronación para anunciársela á 
todo el veino , que hemos visto original en el archivo del duque de 
Arcos. Últimamente para que ninguna cosa nos quede por advertir, 



69 

1465 Junio 12 Vino á Valladolid el Rey Don 
Alonso nombrado primeramente 
Rey en Avila doce de junio hora 
séptima post meridicm anno Domi- 
ni mcccclxv : ya lo habían jurado 
en Avila á cinco del dicho mes é 
año. (81) 

1467 Junio 18 Alzóse Pedro de Silva con Olme- 
do, é recibió ende al Rey D. Alon- 
so, Infante y Príncipe susodicho, 
jueves en la noche xviij de junio 
anno Domini mcccclxv ij años. (82) 



diremos que en este Cronicón se equivoca el nombre del maestre de 
Alcántara, pues no se llamaba D. Gutierre sino D. Gómez de Solis, ó 
bien de Cáceres, como se dijo atrás en el año 1458. Tuvo un herma- 
no llamado D. Gutierre de Solis con el cual se le confunde en este 
apunte. 

(81) Tuvo por objeto esta ida á Valladolid reunir tropas para dar 
alcance al Rey D. Enrique y apoderarse de esta ciudad , cuya pose- 
sión habia de acrecentar el crédito de cualquiera de los dos compe- 
tidores que la tuviese por suya. El año estaba equivocado pues decia 
1464, lo que no hemos vacilado en corregir; y aun añadimos que 
el dia debe estarlo también. Muévenos á creerlo asi ver al tierno 
D. Alonso en el real cerca de Valladolid á 29 de junio , lo que da á 
entender que la ciudad estaba sitiada sin duda por no haberle fran- 
queado sus puertas. Si entonces entró en ella su estancia debió ser 
muy corta , pues el k de julio estaba en el real cerca de Peñaflor , y 
el 12 del mismo también en el real cerca de Simancas. Pero á fines de 
este mes y en los dos siguientes , se le encuentra en Valladolid ; todo 
lo cual resulta de documentos cuyas copias existen en la Academia. 

(82) La villa de Olmedo pertenecía á la Reina Doña Juana , y su 
gobierno estaba á cargo de este Pedro de Silva, que franqueó su en- 
trada á D. Alonso por un postigo de la muralla , contiguo á su casa. 



70 

1467 Julio 1 Fueron destrozados doscientos é 
cincuenta caballeros que estaban en 
guarnición en Tudcla por el dicho 
Rey D. Enrique quarto; é ficieron 
el destrozo el arzobispo de Toledo 
y el Marqués de Villena , miércoles 
á la alba primero de jullio auno Do- 
mini mcccclxvij. (83) 
» Agosto 20 Fué la batalla cerca de Olmedo 

entre este Infante , é Principe é Rey 
ansí alzado de la una parte , é los 
que seguían su opinión, é de la otra 
el dicho Rey D. Enrique quarto, 
jueves xx de agosto anno Domini 
mcccclxvij. (84) 



Esta relación de Castillo ("cap. 92. ) parece mas conforme con este 
Cronicón que la de Alonso de Pal encía , pues dice post breves 
pac/iones palam suscipitur. Pero sin el ausilio de aquel no supiéramos 
el dia de este suceso , pues no cuidó de apuntarle ningún cronista. 

(83) Enriquez del Castillo omite en su crónica este suceso , sin 
duda por haber sido desgraciado para las armas del Rey D. Enrique: 
y tal vez por esa misma razón le cuenta muy detenidamente Alon- 
so de Falencia ( ' Déc. 1. lib. 9. cap. 6.) Su relación se halla en un 
todo conforme con este apunte : y aunque omite el dia en que acon- 
teció , todavía añade que de los doscientos cincuenta gineles, ape- 
nas pudieron salvarse cuarenta. 

(84) En dos parajes del original se menciona la batalla de Ol- 
medo casi con las mismas palabras. También la refieren todos los 
cronistas, pero no convienen en sus varios trances y menos en su 
resultado, sino únicamente en decir que se dio el jueves 20 de agos- 
to. Enriquez del Castillo, que la presenció, como cronista del Rey, 
la supone ganada por este : pero sin que se pueda rastrear la pér- 
dida que hubo por una y otra parte (cap. 97.) Con mas detención 



71 

1468 Julio 5 Murió este Infante 6 Príncipe 

después ansí jurado por Rey en un 
lugar, que se dice Cardeñosa cerca 
de Avila, martes v de jullio anno 
Domini mcccclxviij años : unos di- 
cen que murió de pestilencia , y 
otros de yerbas que le dieron en una 
trucha. (85) 



y tal vez imparcialidad se explica Alonso de Falencia, diciendo que 
aunque en el número de muertos, heridos y prisioneros que refiere 
muy menudamente, estuvo la ventaja de parte de D. Alonso, sin 
embargo in qualilatc mojorcm jacturam vcl sauciorum vel occisorum 
captorumvc pars Alplionsiana ¿ncurrit. ( Dcc. 1. lib. 9. cap. 8.) 

(85) Decia año 1469, pero no nos hemos detenido en corregir 
esta equivocación , poniendo 1468, pues en él murió el tierno Don 
Alonso y cayó en martes el dia 5 de julio. Los cronistas convienen 
también en el dia; añadiendo Castillo que fué en la noche (cap. 114.) 
Este refiere la muerte con suma brevedad y la atribuye á una seca de 
que se sintió malo así que llegó á Cardeñosa. Palencia cuenta el su- 
ceso con mas detención, y achaca la muerte de este desgraciado 
niño á una trucha empanada que comió con mucho apetito el mis- 
mo dia de su llegada , y que se creyó tener veneno , cuyas sospe- 
chas recayeron sobre el marqués de Villena (Dcc. 1. lib. 10. capí- 
tulo 10.) Su cadáver fué trasladado al convento de San Francisco 
de Arévalo, y mas adelante á la Cartuja de Miraflores. Ahora 
«olo nos resta añadir que en otros dos pasajes de estos mismos 
apuntes se habla también de D. Alonso , el primero dice así : Don 
Alfonso , hermano del dicho Rey D. Enrique quarto de padre } y de 
padre y de madre de la santísima Reyna Doña Isabel , si se cuenta 
por Rey, porque á la verdad fué jurado por tal en vida del diclio 
Rey D. Enrique quarto , su hermano á causa de sus descuidos c 
negligencias , ase de contar por doceno dcste nombre , porque dicen 
que después de jurado gobernó cuatro años , ¡y murió en Cardeñosa, 
lugar de tierra de Avila, de pestilencia: otros dicen que le dieron 



72 

» » » Luego que este D. Alonso murió 

fué jurada la santísima Reyna Doña 
Isabel , como quier que no tomó tí- 
tulo de Reyna fasta después de la 
muerte de dicho Rey D. Enrique su 
hermano. (86) 
1468 Diciembre 27 Tomó el Conde de Renavenle 
D. Rodrigo Pimentel la villa de Vi- 
llalva , é con él García de Ferré ra, 
martes al alba xxvij dias de diciem- 
bre anuo Domini mcccclxviij , é 
puso luego sitio á la casa. (87) 



ponzoña en una trucha. Yo oy decir que la Reyna santísima mandaba 
que su vulto fuese figurado con corona, y que se pusiese en el catalvo 
de los Reyes. El segundo pasaje donde se habla de este D. Alonso, 
dice estas palabras. D. Alonso, fijo del Rey D. Juan el segundo , el 
qual en vida de su hermano el Rey D. Enrique IV se intituló de Rey, 
murió en el lugar de Cardeñosa de la diócesi de Avila, martes cinco 
días del mes de jullio año de mili é quatrocicntos c sesenta é ocho 
años. 

(86) No se espresa aquí ni el dia ni el sitio en que se prestó 
este juramento; pero así por la relación de los cronistas, como por 
repetidos documentos consta que sucedió entre Cadalso y Cebreros el 
lunes 19 de setiembre de 14G8, bailándose présenles el mismo Rey 
y la Infanta con mucho acompañamiento de grandes y prelados, 
entre ellos D. Antonio de Véneris, obispo de León y Nuncio del Papa 
Paulo II. 

(87) Hemos corregido el año pues decia 1469, y hemos puesto 
1468 como pide la serie de sucesos qu« siguen y el haber caido en 
martes el 28 de diciembre , pues esto se verificó en el segundo año y 
no en el primero. No comprendemos bien porque dice que el conde 
de Benavente puso sitio á la casa , cuando á nuestro juicio debe de- 
cir al alcázar; pero no nos hemos atrevido á hacer esta enmienda. 



73 

1469 Marzo 15 Tomó Juan de Vivero la cuesta 
de Cabezón é comenzó á la forta- 
lecer , miércoles xv de marzo anno 
Domini mcccclxviiij . (88) 

» Abril 6 Prendió Juan Destúfiiga , fijo de 

Iñigo López Destúñiga á Juan de Vi- 
vero veniendo de Dueñas á Cabezón 
en el camino , miércoles vj de abril 
anno Domini mcccclxviiij. (89) 

» » 24 Estovo el Conde de Benavente y 

con él García de Ferrera en el sitio 
de Villalva fasta xxiiij de abril, que 
la Duquesa Doña Inés de Guzman 
la entregó á los dichos Conde y Gar- 
cía de Ferrera. (90) 



Del trueque de Villalva por Xema hecho entre Doña Inés de Gnzman 
y D. Enrique de Acuña se habló en el año 1456. 

(88) Palencia es el único cronista que toca ó mas bien supone 
este suceso, aunque sin señalar el dia, pues hablando de Juan de Vi- 
vero tan solo dice refugium habere illum in dcmolita jam dudum 
Cabezonis arce , quam coeperat rcjicere (Dcc. 2. lib. 2. cap. 2,) 

(89) Iñigo López de Estúñiga , cuyo hijo prendió á Juan de Vi-- 
vero , era hermano de D. Pedro de Estúñiga , conde de Ledesma y 
de Trujillo, padre de D. Alvaro de Estúñiga, que lo era de Plasen- 
cia (Véase Pellicor , Casa de Miranda, pcirr. 8/ 9.) La prisión se 
hizo por sorpresa y á traición como escribe Palencia (dicho capitulo) 
pero sin apuntar el dia. Estuvo preso en el castillo de Curiel que per- 
tenecia al conde de Plasencia , y de donde no salió hasta el mes de 
octubre como indica dicho cronista (cap. sig.J por mediación del ar- 
zobispo de Toledo. En este pasaje está equivocada la feria, pues en 
este año no cayó en miércoles el dia 6 de abril sino en jueves. 

(90) Como que el comendador Juan de Vivero , hijo de la du- 
quesa de Villalva Doña Inés de Guzman estaba casado con Doña Ma- 



74 

1469 Agosto 31 Vino la Señora Princesa D.' Isabel 
á Valladolid , jueves xxxj de agos- 
to media hora después de puesto el 
sol, é con ella los Señores Arzobispo 
de Toledo y el Almirante D. Fadri- 
que, anno Domini mcccclxviiij. (91) 
» Octubre 6 Salió de Aragón el Rey de Ceci- 
lia, Príncipe D. Fernando, fijo del 
Rey de Aragón , é partió de Zara- 
goza con ánimo de venir á se casar 
con la dicha Señora Princesa , vier- 
nes vj de octubre. 
» » 7 E sábado siguiente antes de sol 

salido salió de los términos de Ara- 
gón , y entró en Castilla , é vino 
acompañado de Alfonso de Palen- 
zuela, Secretario del Arzobispo, é 
de Tristan de Villarruel , é de Gu- 



ría de Acuña sobrina del arzobispo de Toledo , le prestaba este to- 
da su protección. Tenia el arzobispo en su poder á la Princesa Doña 
Isabel, jurada ya, como liemos visto, sucesora déla corona, y como 
lo llevasen á mal algunos grandes y prelados que seguian su bando, 
trataron de pasarla á poder del conde de Alba D. García de Toledo, 
lo que resistió el arzobispo. De aquí sus mutuas desavenencias, que 
produjeron la prisión de Juan de Vivero , la toma de Villalva , y el 
sitio de su alcázar donde estaba Doña Inés de Guzman , que acosada 
del hambre hubo de rendirse al cabo de cuatro meses. (Palencia, ca- 
pítulo 2.) 

(91) Conviene en la fecha, aunque omitiendo la hora Alonso de 
Palencia, pues dice: secundo /calendas Scptembris aun plausu oppi- 
danorum solcmni indita Princeps ab ómnibus jocundo suscipilur. (Di- 
cho capítulo.) 



75 

tierre de Cárdenas, Maestre- sala 
de la dicha Señora Princesa, é de 
un correo que se decia Auñon : el 
primero dia andovo veinte leguas, 
el segundo dia llegó á Osma á do 
falló al Señor D. Pedro Manrique, 
Conde de T revino con veinte de ca- 
ballo. (92) 



(92) Tan solo el cronista Palencia (Dcc. 2. lib. 2. cap. 3. ) re- 
fiere las circunstancias del viaje del Príncipe ü. Fernando y su ma- 
trimonio con la Princesa Doña Isabel, que á él se siguió. Su relación 
están curiosa como auténtica , pues hizo un papel muy principal, 
como se vé aquí mismo, aunque equivocadamente se le llama Alfonso 
de Palenzuela. Por ella pues resulta que salido de Zaragoza D. Fer- 
nando pasó en derechura á Verdejo , pueblo situado en los confines 
de Aragón y distante hoy dia de aquella ciudad doce leguas y media, 
donde le esperaba Gutierre de Cárdenas , y sin detenerse en Verdejo 
pasaron adelante. Llevaba el Príncipe en su comitiva tan solo cinco 
personas ademas de Pedro de Auñon, correo que servia de guía y un 
mozo de espuelas, llamado Juan de Aragón. Zurita dice que le acom- 
pañaban tan solos cuatro de muía , á 6aber : su mayordomo mayor 
Ramón de Espes , Gaspar, hermano de este , Pero Nuñez Cabeza de 
Vaca, y Guillen Sánchez, su copero, de los cuales solo al primero 
menciona poco después Alonso de Palencia. Llegó el Príncipe con su 
acompañamiento á una aldea que tampoco nombra , pero dice que es- 
taba situada entre Gomara y el Purgo de Osma. Allí se detuvieron 
todos únicamente el tiempo necesario para cenar , y concluida la cena 
en que el Príncipe para mayor disimulo los sirvió á la mesa después 
de cuidar de las caballerías , partieron á deshora de la noche que era 
muy oscura , para seguir adelante en su viaje. Entretanto había sa- 
lido de Zaragoza Mosen Pero Vaca , aparentando llevar algunos re- 
galos al Rey de Castilla, mas conduciendo en realidad en varias car- 
gas todo el equipaje del Príncipe. Juntáronsele en Calatayud Alonso 
de Palencia y Tristan de Villarroel , y siguiendo ostentosamente su 



76 

1469 Octubre 8 E otro dia siguiente vino á Gu- 
miel. (93) 

» » 9 Lunes viiij dotubre llegó nueva 

como venia aquí á Valladolid el di- 
cho Sr. lley ó á do quedaba , y este 
dia en un juego de cañas cayó 
Troylos de un caballo , y se que- 
brantó los cascos. (94) 

» » 10 El martes á prima noche llegó á 



camino por Ariza y Monteagudo , llegaron al Burgo de Osma el dia 
6 de octubre. Muy entrada la noche arribó también el Príncipe al ca- 
bo de dos dias y dos noches de caminar sin descanso , lo que tenia á 
los de su acompañamiento muertos de frió y rendidos de sueño. Toda 
esta relación sacada de un testigo de vista sirve para corregir las 
equivocaciones que se advierten en este Cronicón. Por lo demás no 
queremos dejar de añadir que en premio de tan importantes servicios 
se conservaron á Alonso de Palencia en las declaratorias de Toledo 
los sesenta mil maravedís de por vida que tenia situados en Sevilla. 
Es verdad que se dice habérsele dado esta pensión por cronista : pero 
Fernando del Pulgar lo era también , y aunque solo disfrutaba veinte 
y cinco mil maravedís de juro y diez mil de merced de por vida, los 
primeros fueron rebajados entonces á quince mil. También se reba- 
jaron dos mil maravedís de los siete mil que Tristan de Villarroel, 
compañero de Palencia en su viaje disfrutaba situados sobre Sahagun. 

(93) Palencia dice que la noche misma de su arribo á Osma salió 
el Príncipe para Gumiel : de consiguiente va atrasado en un dia el 
autor de estos apuntes. 

(94) Llevaron á Valladolid esta noticia Gutierre de Cárdenas y 
Alonso de Palencia (como él mismo lo refiere , ) los cuales después de 
cenar en Gumiel, salieron con este objeto anticipándose á los demás 
y ganando las albricias de la feliz venida de D. Fernando. En demos- 
tración de regocijo jugaron cañas los caballeros de la corte, y en ellas 
quedó herido gravemente Troilos Carrillo, hijo de D. Alonso Carrillo. 
(Dcc. 2. lib. 2. cap, k.) 



77 

Dueñas , do estovo ciertos dias de 
mcccclxviiij. (95) 
1469 Octubre 14 Sábado xiiij de otubre xj horas 
después de medio dia -vino secreta- 
mente el dicho Sr. á ver la Prince- 
sa ; é luego casi á la media noche 
estando el Sr. Arzobispo de Toledo 
presente se desposó secretamente 
con la dicha Señora en presencia 
de Pero López , Capellán del dicho 
Sr. Arzobispo, é de Gutierre de 
Cárdenas , é de Gonzalo Chacón é 
de un notario ; é luego se volvió el 
dicho Sr. á Dueñas. (96) 
» » 18 Volvió el dicho Sr. Rey á Va- 

lladolid acompañado del Conde de 
Treviño y del Adelantado de Ca- 
zorla, é de D. Diego de Roxas, é 
de Sancho de Roxas , é con ellos 
treinta de caballo , é con los Seño- 



(95) El autor de estos apuntes sigue constante en su equivoca- 
ción atrasando un dia la llegada á Dueñas del Príncipe; que fué el 9 
de octubre, según Alonso de Palencia. (Dicho capítulo.) 

(96) Palencia (Dicho cap.) fija en esta misma noche la primera 
entrevista del Príncipe D. Fernando con su futura esposa , añadiendo 
que le acompañaban Ramón de Espes , su hermano Gaspar y otras 
dos personas : que entró en casa de la Princesa por una puerta escu- 
sada que daba al campo : y que habiendo presentado á la novia los 
regalos de estilo, se restituyó á Dueñas á las dos horas escasas de su 
llegada. El decirse aquí que entonces se desposaron los Príncipes, 
alude sin duda á la formalizacion de la promesa de su matrimonio 
hecha en presencia del notario y testigos que aquí mismo se espresan. 



78 

res Arzobispo é Almirante , é otros 
que los salieron rescibir, miérco- 
les xviij de otubre casi quatro boras 
y media después de medio dia; é 
luego casi á las siete después de me- 
dio dia se desposó públicamente con 
la dicha Señora en la casa de Juan 
de Vivero en la sala rica por mano 
del Sr. Arzobispo do juró estar so 
la obediencia del Sr. Rey de Casti- 
lla ; é otros muchos capítulos , que 
agora aquí no escribo. (97) 



(97) De este segundo desposorio de los Príncipes hace mención 
Alonso de Palencia con estas palabras: decima octava octobris , die 

videlicet festo, in honorem Beati Lucae celebri fToletanusJ spon- 

salia admisit per utriusque concessionem, dexterarumque aprehensio- 

nem, conditionibus haud modice faventibus Principi Elisabeth 

Póstera autem die, scilicet decima nona octobris... denuo reiteratur 
ante celebritatem sacrificii sponsaliorum mentio (Déc. 2. lib. 2. cap. 5.) 
Con esta relación conviene Enriquez del Castillo en medio de no 
haber señalado la fecha de este matrimonio ni hablado de él sino 
muy de paso : pues en seguida de contar la llegada del Príncipe á 
Valladolid, añade que se hizo luego el desposorio é otro dia siguiente 
se celebraron las bodas (cap. 135.) Clemencin en la Ilustración se- 
gunda al Elogio de la Reina Católica sospecha que estos desposorios 
celebrados en la noche del 18 de octubre fueron únicamente la pu- 
blicación y ratificación solemne de los esponsales otorgados por pa- 
labras de futuro en la noche del 14. Fundase para ello en que el 
acta del matrimonio , donde se escribe todo el suceso con suma de- 
tención , expresándose los testigos que en él intervinieron , pone el 
desposorio inmediatamente antes de la velación. Véase este docu- 
mento entre los del apéndice á dicho Elogio. El adelantado de Ca- 
zorla, de quien aquí se habla , era Lope Vázquez de Acuña, sobri- 



79 

1469 Octubre 19 Jueves siguiente que fueron xviiij 
dotubre se velaron en la dicha casa 
é sala , é les dixo la misa el dicho 
Pero López , que los primero des- 
posó, y comieron en gran soleni- 
dad: fué padrino el Almirante, é 
madrina D. a María , su muger de 
Juan de Vivero : esa noche fué con- 
sumpto entre los novios el matri- 
monio , á do se mostró complido tes- 
timonio de su verginidad é nobleza 
en presencia de Jueces é Regidores 
é Caballeros , según pertenecía á 
Reyes. (98) 
» » 29 Domingo xxviiij dotubre fueron 

á misa los dichos Señores Príncipes 



no del Arzobispo de Toledo. Diego de Rojas fué hijo de Sancho de 
Rojas, como dice en sus Qitinquagenas Gonzalo Fernandez de Ovie- 
do á quien suponemos mejor informado que á López de Haro, quien 
le hace hijo de Juan de Rojas , que era su abuelo. Era por tanto 
primo segundo del Príncipe D. Fernando, pues el almirante D. Fa- 
drique , abuelo de este , era hermano de Doña María Enriquez , mu- 
ger de Juan de Rojas. Diego de Rojas sirvió á los Reyes en cargos 
muy importantes y de él descienden los marqueses de Poza. fNobil. 
lib. 10. cap. 20.) 

(98) El documento espresado en la nota anterior dice que la ve- 
lación se hizo el jueves diez y ocho de octubre ; pero en esto hay 
equivocación , pues debió decir jueves diez y nueve , como espresa 
este Cronicón y se verificó aquel año. La casa donde se contrajo 
este enlace, tan provechoso para la nación, fué vendida por Alonso 
Pérez de Vivero, hijo de D. Juan de Vivero, y entonces se puso 
en ella la real chancillería. (Antolinez , lib. 1. cap. 41.) 



1469 Diciembre » 



1470 Setiembre 8 



80 

á Sania María la mayor con mncha 
solenidad , y este dia hizo un ser- 
món Fray Alonso de Burgos , Fray- 
le de Santo Domingo , é tomó por 
lema: patientiam habe %n me et om- 
nia reddam ubi; todo esto pasó afi- 
no Domini mcccclxviiij. (99) 

Fizóse preñada la Señora Prin- 
cesa en fin de Diciembre de mili é 
quatrocientos é sesenta y nueve, en 
Valladolid. 

Pelearon en Valladolid dos co- 
fradías que al tiempo habia en ella; 
la nna se decia de la Trenidad, 
la otra de S. Andrés; la una de la 
Trenidad era de mercaderes é sus 
ayudas , la otra de ciertos escude- 
ros é oficiales , é otras gentes; en 
la qual pelea pelearon en la boca de 
la Freneria , é á la boca de la calle 
de Olleros , é de Santiago é del 



(99) De esta salida á misa de los recien casados habla Palencia, 
pero sin señalar el dia. Del religioso, de quien aquí se hace men- 
ción, dice Zurita, que se aplicaba de la misma manera á las cosas 
de Palacio como á las de su religión y era gran hombre del siglo y 
famoso predicador de la obediencia del Principe D. Alonso (Anal, 
lib. 18. cap. 24.) Nacido en las montañas de Burgos, tomó el hábito 
religioso en S. Pablo de Valladolid, y llegó á ser confesor, conse- 
jero y capellán mayor de la Reina Católica, que sucesivamente le 
presentó para las mitras de Córdoba, Cuenca y Palencia. Murió el 
viernes 8 de noviembre de 1499 y se mandó enterrar en el colegio 
de S. Gregorio, que habia fundado y dotado en Valladolid. 



81 

Azoguejo ; murieron xiiij varones 
ó dos mugeres desta pelea, sábado 
viij de setiembre dia de nuestra Se- 
ñora después de comer atino Do- 
mini mcccclxx. (100) 
1470 Octubre 2 Nasció la Señora Infanta D. a Isa- 
bel , fija de los Señores Príncipes el 
Rey de Cecilia, é la Señora Prince- 
sa D. a Isabel su muger en Dueñas, 
martes dos de otubre entre las \iij 
, y las viiij antes de medio dia anuo 

Domini mcccclxx. (101) 
» » 21 Domingo xxj dotubre de mcccclxx 

quitaron el señorío de Medina del 
Campo á la Señora Princesa Doña 
Isabel por mandado del Rey D. En- 

(100) De la cofradía de la Trinidad compuesta de escuderos y 
destinada para dotar huérfanas, hace mención Antolinez flib. 2. 
cap. 72.); pero no de la de S. Andrés, que acaso estaría en la par- 
roquia de este Santo. Tampoco refiere este suceso escandaloso, quo 
ocasionó la muerte de diez y seis personas, y esto en la refriega de 
dos corporaciones, establecidas para culto de Dios y servicio del 
prójimo. 

(101) Dice Palencia que este parto se verificó secunda mensis 

vel sexto nonas oclobris anni 1470 cum a solis ortu quarta esset 

hora. fDéc. 2. lib. 3. cap. 3.): y de consiguiente poco se diferen- 
cia del autor de este apunte. Esta hija primogénita de los Reyes 
Católicos fué jurada Princesa de Asturias en las Cortes de Madrigal 
para en caso de faltar sucesión varonil. Contrajo matrimonio con el 
Príncipe D. Alfonso, hijo del Rey de Portugal D. Juan II, y ha- 
biendo enviudado en 1491, casó con el Rey D. Manuel, sucesor de 
este: y jurados Príncipes de Asturias en 1498 , murió de parlo en 
agosto de aquel año, y se la dio sepultura en Santa Isabel de Toledo. 
Tomo XIII. 6 



rique quarto; y dieronle á la Infan- 
ta D. a Juana , hija de la Reyna , é 
pusieron por justicia en nombre de 
la dicha D. a Juana al Licenciado 
Juan Diez de Alcocer. (102) 
1470 Octubre 26 Juraron á D. a Juana, Gja de la 
ReynaD. 3 Juana por Princesa el Rey 
D. Enrique é la Reyna I). a Juana , y 
el Arzobispo de Sevilla D. Alonso 
de Fonseca, é D. Pedro de Mendo- 
za, Obispo de Sigüenza, é Maestre 
de Santiago D. Juan Pacheco , é Don 
Alvaro Destúñiga, Duque de Are- 
valo, é D. Juan de Acuña, Duque de 
Valencia , y el Marqués de Santilla- 
na D. Diego de Mendoza, y los Con- 
des de Benavente é de Tendilla é 
de Coruña é de Rivadeo é otros Se- 
ñores que ende estaban , nobstante 
el juramento que primeramente es- 
tos y otros hicieron á la Señora 
Princesa D. a Isabel, fija del Rey Don 
Juan , cerca del monesterio de los 
Toros de Guisando, del qual jura- 
mento diz que los absolvió el Car- 
denal francés Trcbatensis, y esto 
fecho, luego se desposó con la dicha 

(102) Según refiere Palencia, aunque sin apuntar el dia, Ro- 
drigo de Ulloa y Alvaro de Bracamontc hicieron este despojo, des- 
poseyendo á los magistrados , que tenia puestos la Princesa. {Dicho 
capitulo.) 

. 11 í 



83 

D. a Juana un Conde que venia con 
el dicho Cardenal y Embajador del 
Rey de Francia en nombre del Du- 
que de Berry, hermano del Rey de 
Francia : esto en Madrid , viernes 
xxvjdotubre anno Domini mcccclxx 
años , é luego se partieron todos 
para Segovia. (103) 



(103) Convienen todos los cronistas en referir este suceso tan 
importante de aquel reinado, y discuerdan muy poco con el pre- 
sente Cronicón al referir sus circunstancias. Sin embargo incurre 
este en el yerro de colocar el suceso en Madrid, habiendo acae- 
cido en el valle de Lozoya ; y de llamar D. Iñigo al obispo de Si- 
güenza , que era D. Pedro González de Mendoza , como lo he- 
mos corregido. Castillo, [cap. 147.) mas minucioso que Palencia, 
(Déc. 2. lib. 3. cap. 4.) en apuntar los grandes y prelados , que 
asistieron á aquel juramento, conviene asimismo en referir los se- 
ñalados en este Cronicón , omitiendo únicamente al conde de Riva- 
deo , y añadiendo á los de Miranda y Santa Marta. Al cardenal 
llamado aquí Trabatensis y Atrabatense por los cronistas, le llama el 
Rey cardenal de Albi, en la cédula que expidió con motivo de este 
suceso, de que hay copia antigua en el Archivo de Simancas. 
Llamábase Juan Godofredo ó Geofíroi: era francés de nación y 
monje benedictino, cardenal del título de los santos Silvestre y 
Martin , y fué obispo de Arras y Albi , por cuyo motivo dice Cha- 
cón, que era igualmente conocido por los títulos de cardenal Atre- 
batense y Albiense. No son muy ventajosas las noticias que de su 
carácter nos da Alonso de Palencia, (cap. 1.) y loque es mas En- 
riquez del Castillo. Después de referir que el conde de Armeñaque 
refugiado en Castilla por miedo del Rey de Francia, engañado con 
las seguridades que por parte de este le dio el cardenal, volvió á 
su pais donde le mataron á puñaladas muy crudamente, añade que 
al Cardenal que tan grand insulto consintió, no le dejó Dios sin pena, 
que después se quemó de fuego salvaje sin remedio alguno ni cura que 



1473 Diciembre 28 Entró en Segovia la Señora Prin- 
cesa D. a Isabel estando sus fechos, 
á pensar de los mas del reyno en no 
buen estado , á trato y negociación 
de Cabrera , Mayordomo del Rey é 
de su muger Bobadilla, é del Dolor 
García López de Madrid, y estando 
el Rey en Segovia, viernes xxviij 
de Diciembre once horas después de 
medio dia , y entró con ella el Ar- 
zobispo, esto en el alcázar, anno 
Domini mcccclxxiij. (104) 



le pudiese prestar sanidad: é así murió mas desesperado que con de- 
voción, aunque tardó algún tiempo, (cap. 142.) Pero nada de esto 
dicen los escritores de su vida como Alonso Chacón , la Gallia pur- 
purata de Frizon , y los autores de la Gallia christiana. 

(104) Estaba equivocado el año, pues decia 14-74, debiendo ser 
el anterior como hemos correjido; lo estaba también la feria, pues 
en este año no cayó en viernes el 28 de diciembre sino en mar- 
tes , mas esto no liemos querido correjirlo. Además hay en este pa- 
saje del original una nota que dice así: Nota del Dotor García Ló- 
pez de Madrid , bisaglielo de mis hijos, y de lo que sirvió y mereció 
y no le debió ser quitado d su casa, como lo fué por la ley de To- 
ledo. Que parte tuviese este en un suceso tan notable para la causa 
de los Príncipes, no lo dicen los cronistas, pero debió ser muy 
principal como lo da á entender la capitulación que en 11 de enero 
de 1474 otorgó con el mayordomo Cabrera , y el conde de Bena- 
vente, que existe original en el archivo de esta casa. Mas á pesar 
de esto en las Cortes de Toledo de 1480, siendo él ya difunto, se 
dejaron á sus herederos cincuenta mil maravedís de juro y mil fa- 
negas de pan , quitándoles todas las tercias , maravedís y pan que 
además de esto tenían : y á su hija Doña María de Herrera se la qui- 
taron cincuenta mil maravedís, que tenia situados en Salamanca. 



85 

1474 Junio i Sábado primero de junio casi en 
saliendo el sol entró el Príncipe así- 
raesmo en el alcázar del año dicho 
(mcccclxxiiij.) (105) 
» Diciembre 11 Falleció esle Rey Don Enrique 
quarto en Madrid, domingo en la 
noche xj de dcciembre anuo Domi- 
ni mcccclxxiiij. (100) 

De él queda hecha ya mención y volverá á hacerse adelante (5 de 
noviembre de 1458 y 17 de mayo de 1476.) El suceso referido en este 
apuntamiento lo está también por todos los cronistas : mas en cuan- 
to al dia Palencia dice que acaeció el 27 de diciembre intempesta 
nocle (Déc. 2. lib. 8. cap. 10.) y Castillo, pasado el dia de año 
nuevo antes que amaneciese (cap. 164.) Esta variedad en seña- 
lar el dia proviene del modo de contar el do año nuevo. Así es que 
refiriendo Palencia en el capítulo anterior un suceso acontecido en 
el mencionado dia , dice que acaeció sexto ¡¿alendas januarii sen 
XXVII die decembris anni MCCCCLXXIH, si á prima die januarii 
sequens annus LXXIV dicatur: sin autem á nativitate Domini, die 
tertio anni LXXIV. 

(105) Estaba colocado este suceso en su original en seguida de 
otro del año 1474, y por eso á este se aludia al decir el año dicho. 
Palencia escribe que los Príncipes entraron juntos en el alcázar de 
Segovia (dicho cap.) : pero Castillo dice que entrada la Princesa, 
envió á llamar á su esposo que sin detención acudió á su llama- 
miento. Tal vez alude á esta venida el autor de la presente noticia, 
aunque incurriendo en la equivocación de decir primero de junio 
por decir primero de enero, porque en 1474 cayó en sábado este 
dia y no el otro que fué miércoles. Salido el Príncipe del alcázar á 
pocos dias de su llegada, vino á él nuevamente, según indica Pa- 
lencia, (Déc. 2. lib. 9. cap. 7.) poco antes de partir á Aragón para 
avistarse con su padre. Ignoramos el dia de esta segunda venida, y 
por lo tanto, si es la referida en este Cronicón. 

(106) Todos los cronistas convienen en que el Rey D. Enrique 



86 

1474 Diciembre 13 Vino nueva á Valladolid martes 
trece de deciembre de mcccclxxiiij 
quatro horas después de medio dia 
que fallesciera el muy esclarecido é 
muy poderoso Príncipe é Rey é Se- 
ñor D. Enrique quarto en Madrid 
domingo xj de deciembre de cólica 
una hora después de media noche. 

murió pasada la media noche como en este mismo Cronicón se dice 
poco después , pero unos señalan el dia once de diciembre y otros el 
siguiente. Castillo escribe que espiró á las dos horas de la noche que 
se contaron once días del mes de diciembre {cap. 168.) ; mas por toda 
su relación se vé que habló con inexactitud, porque ya era entra- 
do el lunes doce. Por eso Palencia con mas puntualidad dice que 
murió ante crepusculum aurorae diei duodecimi decembris , secundo 
idus ejusdem mensis (Déc. 2. lib. 10. cap. 9.) A Castillo sigue Pul- 
gar en la Crónica de los Reyes Católicos (Part. 1. cap. 11.), pues 
dice que murió á once dias de deciembre. A Palencia sigue el cura 
de los Palacios aunque no señala la hora ( Historia de los Reyes Ca- 
tólicos, cap. 10.) así como las Crónicas de Enrique IV, llamadas de 
Pulgar, (cap. 146.), Galindez de Carvajal, (cap. 155.) y Valera, 
(cap. 10L) todos los cuales fijan la muerte del Rey poco antes que 
amaneciese en doce dias de diciembre. Galindez de Carvajal en sus 
Anales breves designa el domingo en la noche víspera de Sta. Lucia á 
once de diciembre; pero Sta. Lucía es el dia 13 de este mes, que 
aquel año cayó en martes. En vista, pues, de todo lo dicho , pode- 
mos dar por sentado que el Rey D. Enrique murió el lunes doce de 
diciembre, víspera de santa Lucia á las dos de la madrugada. Aho- 
ra, pues, añadiremos que en el original se habla mas adelante del 
mencionado Rey en los términos siguientes: D. Enrique quarto fué 
casado con Doña Juana , Jija del Rey D. Juan de Portugal , y her- 
mana de D. Alonso Rey de Portugal , Jijo del dicho D. Juan que fué 
el que después de la muerte del dicho Rey D. Enrique quarto entró 
en Castilla. Esta Doña Juana fué muy hermosa y parió ana hija 



87 

1474 Diciembre 13 Alzaron por Reyna esle mesnio 
dia martes en Segovia á la muy 
illustre y muy poderosa Señora 
Princesa Doña Isabel , fija del Rey 
D. Juan é de la Reyna Doña Isabel, 
y ende lajuraron el Mayordomo Ca- 
brera y otros caballeros é la cib- 
dad. (107) 



que csti'i en Portugal, á quien allá llaman la Excelente y acá la Bel- 
traneja, porque se tiene por cierto quel dicho Rey D. Enrique quarto 
fué impotente y que esta era hija de D. Beltran de la Cueva, Conde 
de Ledesma, Duque que después fué de Albur quer que , y de la di- 
cha Reyna Doña Juana, como quicr que recien nacida fué jurada 
por muchos Grandes é Perlados des tos rey nos , parece que se confir- 
ma que la dicha Reyna Doña Juana vivió lujuriosa é incastamente, 
porque después D. Pedro de Castilla , el de Alcalá, hubo en ella dos 
fijos , que creo que oy son vivos y están en Guadalajara, el uno de los 
quales se llama D. Apóstol y el otro D. Fernando. Comenzó á reynar 
año de cincuenta y cuatro , porque en este víspera de la Madalcna 
murió el Rey D. Juan su padre: y murió creo que en Madrid en cinco 
dias de setiembre de mili é quatrocientos é sesenta é quatro años. 

Dejando aparte todo lo que pudiera decirse sobre estas palabras, 
nos contentaremos con reparar la equivocación de bacer á la esposa 
de D. Enrique IV Doña Juana, hija del Rey de Portugal D. Juan, 
cuando lo fué de su hijo D. Duarte , nacida después de muerto en 
1439. Y diremos también que además de esto están equivocados 
groseramente los dias en que entró á reinar y murió el Rey D. En- 
rique , como resulta por lo que llevamos dicho. Ya lo notó el co- 
lector de estos apuntes, y aunque no llegó á correjirlo, se proponía 
hacerlo, como indica una nota puesta en este lugar que dice así: 
Nota una relación singular sacada de mi libro leonado, donde está el 
tratado de primogenitura , la cual se ha de ver y notar toda y en- 
mendarse en este primero tomo en los dias. 

(107) En otros dos parajes de estos apuntes se halla esta noti- 



88 

1474 Diciembre 21 Venieron á Segovia á la jurar el 
Cardenal Despaña D. Pedro Gonzá- 
lez de Mendoza, Arzobispo de Se- 
villa y Obispo de Sigüenza, y con 
él el Señor Conde de Benavenle, 
miércoles cerca de la noche xxj dias 
de deciembre año sobredicho. 
» » 22 E jueves luego otro dia siguiente, 

que fueron xxij de deciembre, vino 
el Sr. D. Alonso Carrillo, Arzobis- 
po de Toledo , y asímesmo D. Alon- 
so Enriquez, Almirante de Castilla, 
é diéronle la obediencia, é ficiéron- 
le el homenage á que son obligados 
los caballeros á sus Reyes. 
» » 29 Alzaron pendón por la dicha Se- 

ñora Reyna , é por el Rey su ma- 



cia, el primero es el siguiente: Este año dia de Santa Lucía jué 
alzada por Reyna en Segovia la muy alia c muy esclarecida Princesa 
Doña Isabel , su hermana. Fue Jurado por Rey con ella el Rey Don 
Fernando su marido que era Príncipe de Aragón c Rey de Secilia. 
El segundo dice así : Por muerte del dicho Rey D. Enrique quarto 
sucedió la santísima Reyna Doña Isabel , estando casada con el Cató- 
lico Rey D. Fernando, Rey que á la sazón era de Secilia, é después 
de Aragón, c de Ñapóles, y de Granada y de Navarra, y quinto de 
este nombre acá en Castilla, y merecedor de serlo del mundo todo. En 
tiempo del rcynado de los Católicos Reyes D. Fernando c Doña Isa- 
bel acaecieron muchas cosas señaladas. La solemnidad con que fué 
proclamada en Segovia la Reina Doña Isabel puede verse en el his- 
toriador de esta ciudad Diego de Colmenares (cap. 34. ) , y en los 
cronistas Palencia (Déc. 2. lib. 10. cap. 10.), Pulgar (Crónica de los 
Reyes Católicos parí. 2. cap. 1,) y el cura de los Palacios (cap. 10.) 



89 



1474 Diciembre 29 






1475 Enero 



rido en Valladolid , jueves xxviiij 
de deciembre del año mcccclxxiiij 
tres horas después de medio día , é 
alzólo D. Pedro Pimenlel , hermano 
del Conde de Benavente. 

Esle mesmo día dieron á la di- 
cha Señora Reyna en persona la 
obediencia los Regidores de Valla- 
dolid en nombre de la dicha villa: 
los regidores fueron el Comenda- 
dor Francisco de León, é Rcmon, 
é Gerónimo, Pedro Daza, Verde- 
soto , Herrera , Alonso de Valla- 
dolid , García Franco , y el Licen- 
ciado de lllescas, que hizo la fa- 
bla. (108) 

Entró primero después que fué 
Rey de Castilla en Sego\ia el muy 
illustre y muy poderoso el Rey Don 
Fernando, marido de la dicha Se- 
ñora Reyna, lunes dos dias de enero 



(108) Remon Bernal y García Franco , de quienes se ha hecho 
mención anteriormente , pueden ser los mismos de quienes ahora se 
habla ; pero nos persuadimos que Francisco de León no sea el hijo de 
Pedro y María Alvarez, nacido en 5 de agosto de 1459, pues ala sa- 
zou solo contaba quince años cumplidos. De un comendador llama- 
do Francisco de León que vivia en 1487, hace mención Antolinez 
flib. 2. cap. 3.), y debe ser el mismo que aquí aparece. Allí la hace 
también de Alfonso Valladolid, y mas adelante flib. 2. cap. 71.) del 
licenciado lllescas, del consejo de la Reina, que desde Santo Domin- 
go de la Calzada le dirijió una carta en 18 de julio de 1482, la cual 
puede verse allí. 



casi á las cinco horas y media des- 
pués de medio dia : recibiéronle los 
señores Cardenal y Arzobispo de 
Toledo é los Condes en el camino 
antes que llegase á Segovia , é be- 
sáronle las manos por su Rey casi á 
las tres horas después del mediodía 
el dicho dia lunes anno Domini 
mcccclxxv. (109) 
1475 Marzo 18 Dexó la casa de Valladolid que 
era de Juan de Vivero, D. Rodrigo 
Alonso Pimentel, Conde de Rena- 
vente , sábado diez y ocho de marzo 
dos horas antes de medio dia, asi- 
mismo la Señora Condesa su muger 
é pasó á posar á la casa de Luis de 



(109) La llegada de D. Fernando á Segovia en 2 de enero de esto 
año no solo consta por Alonso de Palencia (Déc. 3. lib. 1. cap. 4.) 
sino también por la carta que el mismo Rey escribió desde allí tres 
dias después noticiándoselo á la ciudad de Sevilla , de la cual hace 
mención Ortiz de Zúñiga (Anales, año 1475 núm. 1). En la Historia 
de Colmenares se refiere el aparato con que el Rey D. Fernando fué 
recibido en Segovia. Mas sospechamos que donde aquí se dice que 
los Condes le besaron la mano, debe decir los Grandes. Nos fundamos 
para ello en que después de haber referido Pulgar que habían acudido 
á prestar á la Reina el juramento de fidelidad el cardenal , el arzo- 
bispo de Toledo, el conde de Renavente, el marqués de Santillana, 
el duque de Alha, el almirante, el conde de Ilaro, el duque de Al- 
burquerque, el conde de Treviño y los mas de los grandes, condes 
y prelados añade los Grandes c Perlados ¿ Caballeros que habernos 
dicho le besaron las manos (Crónica de los Reyes Católicos part. 2. 
cap. i.) 



91 

la Serna en la plaza anno Domini 
mcccclxxv. (110) 
1475 Marzo 18 Este mismo dia entraron el Rey 
D. Fernaudo é la Señora Reyna Doña 
Isabel , su mnger : primera vez des- 
pués que fueron Reyes en Valladolid 
quatro horas ó casi después de me- 
dio dia: fuéles fecho muy solene 
recibimiento así de los oficios de la 
villa , como de mucha gente , y el 
regimiento asimismo. Vinieron con 
estos Señores el Cardenal Despaña, 
el Duque de Alba , el Duque de Al- 
burquerque, Marqués de Santillana, 
Condestable , Conde de Medinaceli, 
Conde de Alba de Lista, Conde de 
Luna , Conde de Salinas , Obispo de 
Palencia, Obispo de Orense, Obis- 
po de Tuy, Conde de Ribadeo, Con- 
de de Benavente , Mayordomo Ca- 
brera. (111) 

(110) Hay en este paraje una nota que dice Casa del audiencia 
que dejó el Conde de Benavente, y esto confirma la noticia de que se 
habia situado la cnancillería en la casa de Juan de Vivero , donde ha- 
bían contraído matrimonio los Reyes Católicos. Para que estos se hos- 
pedasen ahora en ella, como escribe Pulgar fpart. 2. cap. 7.), la des- 
ocupó el conde de Benavente. 

(111) Ni Palencia, ni Pulgar, ni el cura de los Palacios refieren 
el dia en que los Reyes entraron en Valladolid después de su coro- 
nación : solo Galindez en sus ¿nales breves de este reinado se con- 
tenta con decir que en este año estuvieron SS. A A, en Medina y en 
Valladolid etc. Por una carta que escribieron á la ciudad de Sevilla, 



92 

1475 Marzo 19 Luego domingo siguiente muchos 
de la villa se juntaron sin mandado 
de los Reyes , fueron é comenzaron 
á derrocar los baluartes de la dicha 
casa casi á una hora después de me- 
dio dia : desto ovieron enojo los di- 
chos Señores Reyes. (112) 
» Abril 3 Fizóse una justa en Valladolid en 

que justó el Rey D. Fernando y los 
Duques de Alba y de Alburquerque 
y los Condes de Benavenle y de Sa- 
' 

citada por Zúñiga (Anales año 1475, núm. 4.) consta que estaban en 
Medina del Campo á 17 de marzo, y la que dirijieron á Cáceres in- 
serta en el libro de los Fueros y prwilejios de esta ciudad , está dada 
ya en Valladolid á 20 del mismo mes. Dejando aparte los grandes, 
que iban en su acompañamiento y son bien conocidos , diremos algu- 
na cosa de los prelados. El de Palencia era un sobrino del gran car- 
denal, llamado D. Diego Hurtado de Mendoza, que trasladado después 
á Sevilla, murió en 1502 siendo cardenal y patriarca de Alejandría. 
El de Orense era D. Diego de Fonseca, que habia sido consejero 
del Rey D. Enrique; y el de Tuy D. Fr. Diego de Muros, religioso 
mercenario , maestro de la capilla del Rey , consejero y oidor de la 
audiencia, que murió trasladado á Ciudad-Rodrigo en 1491. 

(112) No va conforme este Cronicón con Pulgar que dice así: 
fueron (los Reyes) á Valladolid é posaron en las casas de Juan de Vi- 
vero, que es junto con la puerta que dicen de Cabezón, la qual tenia 
fortalecida el Conde de Benavenle, c mandaron derribar todo lo fuer- 
te de ella. (Part. 2. cap. 7.) Palencia nada de esto dice contentán- 
dose con escribir que el Conde de Renavcnte babia becbo fortificar la 
casa de su morada que estaba contigua al muro y que con sus violen- 
cias y vejaciones tenia oprimido al vecindario de esta ciudad (Déca- 
da 3. lib. 1. cap. 9.) Pero sentado esto no parece inverosímil lo que 
se lee en el Cronicón. 



93 

linas , y el Adelantado de Castilla, 
y D. Enrique Enriquez , é D. Pedro 
Pimentel , é D. Sancho de Velasco, 
é Juan de Velasco , é Juan de Ro- 
bles, é Francés Bernal, é Martin 
de Tabara , é Pedro de Bárdenlos, 
é Gaspar Despes: fizo sala esa no- 
che al Rey é Reynay Señoras y Da- 
mas, é fué mantenedor de la justa 
el Duque Dalba: asimismo fizo sala 
á los dichos Señores é á otros Con- 
des que estaban entonces ende , é al 
Cardenal é Obispo que ende esta- 
ban , en las casas que fueron del 
Obispo de Palencia D. Pedro de Cas- 
tilla que Dios aya. Duró la fiesta de 
la sala fasta otro dia saliendo el sol: 
esto fué lunes iij de abril auno Do- 
mini mcccclxxv. Cayó el viernes 
antes en la larde el dicho Duque de 
Alba del caballo armado queriendo 
cabalgar para se ensayar y estovo 
rato sin fabla , é descalabróse , é 
sangráronle , pero todavía salió ar- 
mado á la tela , é fizo dos carreras: 
fué la mas rica justa que se vido, 
según dicen , cincuenta años avia; 
fué la Reyna vestida de brocado , é 
con una corona, é asimismo las da- 
mas iban con tabardos, metad de 
brocado verde , y metad de tercio- 
pelo pardillo , é todas tocadas con 



94 

tocados fechas coronas, todas en 
una manera tocadas ; eran las da- 
mas quatorce que así iban : llevó la 
Reyna una acanea en que iba guar- 
nida de un coplón ; é sobre las cri- 
nes y petral, é falsa rienda, y ca- 
bezadas, todo guarnido de plata y 
de flores de oro. Llevó el Rey en 
el yelmo un ayunque ó bigornia. En 
esta justa sacó el Rey Católico una 
letra en que decia: como yunque su- 
fro y callo, por el tiempo en que me 
hallo. (113) 
1475 Abril 5 Partió la Señora Reyna de Valla- 
dolid con propósito de irse ver con 
el Arzobispo de Toledo miércoles 
cerca de sol puesto a V de abril 
anuo Domini mcccclxxv. (1 14) 



(113) La divisa que el Rey llevaba en su yelmo y la expresiva 
letra que sacó , de las cuales Palencia refiere tan solamente la prime- 
ra , prueban bien que no se le ocultaba la intención dañada que á los 
grandes atribuye este escritor. Querían adormecer al joven Rey con 
diversiones frivolas y obligarle á gastar en ellas cuantiosas sumas, 
para que de todo punto le cojiese desapercibido la entrada del Rey 
de Portugal en los dominios de Castilla á sostener los derechos de su 
sobrina la Princesa Doña Juana (Déc. 3. lib. 2. cap. 3.) Así pues ad- 
mira la frialdad con que Pulgar refiere esto contentándose con decir 
que los Reyes esfovieron en J^alladolid algunos días c ficieron gran- 
des fiestas c recibieron homenajes de algunos caballeros c cibdades é 
villas del reino que fincaban por recebir. fPart. 2. cap. 7.) 

(114) Estaba el dia notoriamente equivocado , pues decia dos 
de abril que no fué miércoles, sino domingo y en que la Reina estaba 



95 

1475 Mayo 9 Partió el Sr. Rey de Valladolid 
para ir á Tordesillas martes casi á 



en Valladolid, pues asistió el dia siguiente á la justa antes menciona- 
da. La equivocación provino al parecer de un yerro de pluma que 
por decir v puso ij. Mas sea desto lo que quiera, el viaje de la Rei- 
na para buscar al arzobispo tenia por objeto el desagraviarle, pues 
se habia retirado de la compañía de los Reyes , celoso de la privanza 
que presentía de parte del cardenal Mendoza, y dispuesto á proteger 
los intereses de la Princesa Doña Juana , llamada la Beltraneja. Pero 
el conciliar entre sí á los cronistas Palencia, Pulgar, Nebrija, Ga- 
lintlez de Carvajal y el cura de los Palacios así como á los historiado- 
res Zurita y Mariana , y con lo que resulta de los documentos men- 
cionados en otros varios autores, acerca de este viaje, es de todo pun- 
to imposible. No perderemos el tiempo en repetir lo que refieren 
todos estos escritores, y así nos contentaremos con arreglar el diario 
de la Reina del modo siguiente. Salió de Valladolid el dia 5 de abril 
como dice nuestro Cronicón , mas no para irse á ver con el arzobis- 
po de Toledo, sino para entender en la fortificación de Tordesi- 
llas, noticia que no debemos á otro cronista que Alonso de Palencia 
(Déc. 3. lib. 2. cap. 4.) de quien la tomó Gerónimo de Zurita ( li- 
bro 19. cap. 26.) Vuelta á Valladolid á juntarse con el Rey su esposo, 
expidieron ambos un privilegio en 15 de abril, dando á la ciudad de 
Alcaraz el tratamiento de muy leal y muy noble , así como las gra- 
cias por haberse mantenido en su servicio contra Martin de Guzman 
que se habia apoderado del castillo. Le trae copiado en parte el 
P. Pareja en la Historia de aquella ciudad (lib. 1. cap. 13. núm. 103 
y 104.) En Valladolid se conservaban el dia 20 en que confirma- 
ron un privilegio concedido por Enrique IV á la ciudad de Andu- 
jar , que copia Terrones en la Vida de S. Eufrasio (cap. 26.) De 
otros varios documentos citados por Zúñiga (Anales de Sevilla año 
1475 núm. 4.) Dormer (Discursos varios de historia pág. 302) y los 
Memoriales de D. Alvaro de Ulloa (pág. 151.) j^ del marqués de Al- 
cañices (Memorial sobre no poder ser confiscados los estados de su 
padre el almirante ,fol. 25.) resulta que continuaban en Valladolid 
en los dias 26 y 28 de abril , 2, 8, y 12 de mayo. Galindez de Car- 



96 



k.«. 



medio dia viiij de mayo anno Domi- 
ni mcccclxxv. (115) 
1475 Mayo 17 Entró en Medina del Campo el 
Sr. ReyD. Fernando miércoles que 
partió de Tordesillas xvij de Mayo 
año de mcccclxxv. (116) 
» » 31 Malparió la Reyna Doña Isabel 

en el lugar de Zebreros , miérco- 
les postrero de mayo un hijo \aron 
de quarenta dias poco mas ó me- 
nos, que fué concebido primeramen- 
te después que parió á la Princesa 



■vajal en sus Anales dice, que desde el Abrojo partió la Reina para 
Alcalá, pero sin expresar el dia. Desde Colmenar Viejo, según el cura 
de los Palacios {cap. 11.) de quien se separa muy poco Alonso de 
Palencia , envió á decir Doña Isabel al arzobispo donde se hallaba y 
que tuviese á bien aguardarla para tal hora, que iria á comer con él ; 
á lo que él groseramente contestó : que en entrando ella en Alcalá 
por una puerta, él se iria huyendo por la otra : de cuya respuesta in- 
dignada justamente la Reina mudó entonces de dirección y se fué de- 
recba á Toledo á recihir la obediencia de esta ciudad , donde estaba 
ya el dia 20 como escribe Zúñiga {Dicho año nám. 5.) 

(115) Acaso tendria por objeto esta ida del Rey á Tordesillas re- 
conocer su fortificación que, como ya hemos visto, habia ido á dis- 
poner un mes antes su esposa Doña Isabel. Lo cierto es que estando 
allí , recibió á Pedro de Silva, que le aseguró tener á su obediencia la 
ciudad de Sevilla. 

(116) Poco pudo detenerse el Rey en Medina del Campo, pues 
no tarda mucho en aparecer al lado de la Reina, que ya en 20 de ma- 
yo se bailaba en Toledo, como queda dicho. En efecto estando allí 
ambos esposos , cuatro dias después nombraron capitán de Andalucía 
al duque de Medina-Sidonia, lo que también refiere Zúñiga (Dicho 
año nííin. 5.) 



97 

Doña Isabel , qué fué la primogéni- 
ta , que después fué Reyna de Por- 
tugal , lo qual fué año de mcccclxxv 
años. (117) 
1475 Junio 13 Murió Doña Juana, Reyna de Cas- 
tilla, muger del Rey D. Enrique 
quarto en Mayorga , martes xiij de 
junio año de mcccclxxv. (118) 



(117) Estando la Reina en Toledo acaeció la entrada del Rey de 
Portugal con tres mil y quinientos de á caballo y muchísima gente de á 
pié. Dirijióse á la ciudad de Plasencia donde se desposó públicamente 
con la Beltraneja , proclamándoseles Reyes de Castilla el dia 25 de 
mayo en que caía la fiesta de Corpus Christi. La Reina partió de To- 
ledo á toda prisa el dia 28 con dirección á Avila, según Palencia, que 
hace mención de este mal parto , aunque no del sitio donde sucedió 
(Déc. 2. lib. 2. cap. k. ) Acaso alude á él el maestro Florez cuando 
dice: lance hubo de caminar acelerada de una á otra ciudad , y no 
suspender las marchas, sin embargo de malparir en el camino. (Rei- 
nas Católicas en su vida:) 

(118) No fué en Mayorga, como se dice aquí sin duda por yerro 
de pluma , sino en la villa de Madrid donde murió la Reina Doña 
Juana. Así que enviudó se recojió en una casa vecina á la iglesia de 
S. Francisco, y allí la asaltó la muerte el dia de S. Antonio, como 
decia su epitafio , pero sin expresar cual fuese este Santo entre los 
que se conocian de su nombre. Por eso Gil González Dávila (Teatro 
de las grandezas de la villa de Madrid cap. 10. ) se persuadió que 
habia muerto el dia de S. Antonio Abad , que es á 17 de enero ; pero 
el maestro Florez (Reinas Católicas en su vida) observa muy opor- 
tunamente que, suproniéndola viva el manifiesto de su hija la Prince- 
sa Doña Juana , dado en 30 de mayo siguiente , no pudo fallecer la 
madre el dia expresado sino el 13 de junio qué es S. Antonio de 
Paclua. En otro yerro incurrió también aquel escritor por haber co- 
piado mal el epitafio, pues donde decia que habia muerto el dia de San 
Antonio de MCCCCLXXV años omitió el mil cuatrocientos, y así re- 

Tomo XIII. 7 



98 

1475 Junio 28 Partió de Avila la Señora Reyna 
Doña Isabel para venir á la guer- 
ra , miércoles puesto el sol ó quier 
poniéndose. 

» » 29 Vino á Madrigal jueves siguiente. 

» Julio 2 E á Medina domingo siguiente ij 

de jullio. 

» » 5 Partió el Rey nuestro Sr. é fué á 

sentar real cerca de Simancas, miér- 
coles cerca de puesto el sol 5 de ju- 
llio, é fué á dormir esa noche á Si- 
mancas. 

» » 8 Partió (la Señora Reyna Doña 

Isabel de Medina) sábado á viij de 
jullio, é vino á sentar real cerca de 
S. Miguel del Pino en el monte de 
Labadesa , é fuese á dormir esa no- 
che á Tordesillas. 

» » 9 Partió (el Rey nuestro Sr.) del 

real de Simancas, domingo viiij de 



sultaba que la Reina tenia setenta y cinco años al tiempo de su muerte; 
pero habiendo nacido á fines de marzo de 1439 como dice Sousa (His- 
toria genealógica da casa Real Portugueza, lib. 3. cap. 11.) resulta 
que tenia treinta y seis años y casi tres meses cuando murió. También 
hay variedad acerca del año de su muerte, fijándola Garibay en 1475 
(Compendio historial, lib. 18. cap. 3. ) y atrasándola otros un año. 
Pero nuestro Cronicón aclara todas las dudas acerca del dia y del año: 
en cuanto al dia, pues dice que fué el 13 de junio r y en cuanto al 
año, pues ademas de expresarle añade, que este dia era martes, lo 
que se verificó en 1475 y no en el año siguiente. Con el va conforme 
Gerónimo de Quintana, (Historia de Madrid lib. 3. cap. 50.) aunque 
por yerro de imprenta pone el año mil quinientos. 



99 

jullio é fué á sentar real al dicho 
moníe con el real de la dicha Seño- 
ra Reyna, que ende estaba, do vino 
la Señora Reyna sobredicha ese mes- 
mo dia domingo de Tordesillas des- 
pués de comer. (119) 
1475 Julio 16 Partió el Rey nuestro Señor del 
real cerca de Tordesillas, é fué á 
sentar real de la otra parte de Her- 
reros, domingo xvj de jullio : tomó 
el dicho dia á Herreros. 
» » » Alzó el Mariscal Juan Alonso de 

Valencia á Zamora por el Rey de 
Portugal , domingo xvj de jullio 
anno Domini mcccclxxv. (120) 



(119) Proclamado Rey de Castilla el de Portugal, como hemos 
visto, salió de Plasencia, dirigiéndose á Arévalo llevando todo su ejér- 
cito ditíe Zurita (lib. 19. cap. 28.) confuí de pasar á Burgos adon* 
de entendió que seria recibido por tenerse el castillo por el Duque de 
Arévalo , porque estando en aquella ciudad le parecía que seria muy 
en breve pacífico Rey de Castilla. Entonces hizo la Reina el movimien- 
to expresado en este Cronicón, que ningún cronista refiere, ni se pue- 
de comprobar por la serie de fechas de los documentos. Solo Galin- 
dez de Carvajal dice en sus Anales, que la Reina desde Toledo vol- 
vió á Avila, Medina y Tordesillas. El Rey que habia dejado á Toledo, 
antes que su esposa , vino á juntarse con ella cerca de Tordesillas, 
donde á 12 de julio otorgó su primer testamento mencionado por 
Zurita (lib. 20. cap. 23.) y tres dias después en unión con la Reina 
confirmó todas las gracias hechas por los reyes sus predecesores á los 
marqueses de Santillana , cuyo privilegio existe original en casa de 
los duques del Infantado. 

(120) Falencia (Dc'c. 3. lib. 3. cap. 3. ) y Pulgar fpart. 2. capí- 
tulo 21 y 23) refieren la toma de Herreros y el levantamiento de 



100 

1475 Julio 18 Partió el real de Herreros, martes 
xviij de jullio , é fué á sentarse en- 
tre Cubillas é Castronuño. 

» » 19 Otro dia miércoles siguiente par- 

tió dende é fué á sentar real de la 
otra parle de Castronuño. 

» » 20 Partió otro dia jueves dende el 

Rey para Toro y estovo todo el dia 
en el campo cerca de Toro casi me- 
dia legua , esperando si saldría el 
Rey de Portugal á dar la batalla ; é 
quando no salió , fué á sentar real 
ende apar del rio en una ribera, que 
se llama Muros. (121) 

» » 24 Estovo ende fasta el lunes si- 

guiente, que fueron xxiiij de jullio, 



Zamora , pero no apuntan el dia en que acaecieron estos sucesos, que 
como aquí vemos fué uno mismo , á saber el 16 de julio. Este Juan de 
Valencia, mariscal de Castilla y regidor de Zamora era padre de Doña 
Inés de Valencia, muger de Enrique de Acuña , como ya queda di- 
cho. ( 1 de enero de 1456 en la nota.) 

(121) Sin pasar á Burgos el Rey de Portugal, como pensaba, par- 
tió de Arévalo y se dirigió á Toro cuya fortaleza tenia ya tomada en 
18 de julio en que expidió un privilegio copiado por Sousa (Provas 
da historia genealógica da casa Real Portugueza, tom. 2. nían. 113 y 
tom. 3. núm. 79.) El Rey de Castilla acudió al peligro el dia 20 de 
julio , como dice el Cronicón , aunque Palencia anticipa un dia su lle- 
gada (Dcc. 3. lib. 3. cap. 5.) Con él estaba la Reina, y hallándose 
allí el dia 22, expidieron un famoso privilegio concediendo á D. Die- 
go Hurtado de Mendoza , marqués de Santillana , el título de duque 
del Infantado. Véase á Nuñez de Castro ( Historia de Guadalajara 
cap. 8. párr. 4.) 



101 

y este dia partió dende el Rey , é se 
levantó el real , é vínose á sentar 
junto á Tordesillas cerca de la puen- 
te de Santo Tomas. 
1475 Julio 27 Luego el jueves siguiente xx\ij 
de jullio partieron el Rey y la Rey na 
para Medina del Campo, é con ellos 
los Duques del Infantazgo , é de Al- 
ba, é de Alburquerque , é viniéron- 
se para Valladolid el Condestable é 
Conde de Benavente é Adelantado 
de Castilla é Conde de Aguilar é 
otros caballeros. (122) 
» Agosto 1 El martes primero de agosto vi- 
nieron á Valladolid los dichos Seno- 
res Reyes después de comer. (123) 

(122) Pasaron los Reyes á Medina del Campo acompañados de 
los grandes, que aquí se expresan, entre ellos el nuevo duque del 
Infantado, porque estaban allí los procuradores de cortes que les con- 
cedieron 172 cuentos de maravedís de servicio, así como por los pre- 
lados é iglesias allí también congregados seles otorgaron cantidades 
de plata prestada de la de su servicio , granos y dinero. Allí dice 
Pulgar fcap. 25.) se despidieron para ir á sus tierras todos los mas 
de aquellos grandes é caballeros é todas las otras gentes que habian 
juntado : y en seguida refiere los que quedaron con los Reyes. A eso 
alude sin duda alguna al decirse aquí que el condestable y otros gran- 
des pasaron á Valladolid , espresándose antes los que acompañaron 
á los Reyes. Pero no convienen entre sí enteramente el Cronicón y 
Pulgar al referir estos últimos. 

(123) En Medina del Campo á primero de agosto concedieron los 
Reyes al duque de Medina Sidonia el título de su alcaide de los alcá- 
zares y atarazanas, como refiere Ortiz de Zúñiga; (núm. 7.) pero en 
aquel mismo dia partieron para Valladolid , como aquí vemos. Acaso 



102 

1475 Agosto 9 Partió el Rey nuestro Sr. para ir 
cercar el castillo de Burgos, miérco- 
les viiij de agosto casi á las seis ho- 
ras después de medio dia anno Do- 
irnini mcccclxxv. (124) 
» Setiembre 12 Vino la Reyna nuestra Señora á 
Palencia martes en la tarde ya no- 
che, xij de setiembre anno Domini 
mcccclxxv é fué su venida ende por- 
que el Rey de Portugal vino á Pe- 
ñaíiel con propósito de ir á descer- 
car el castillo de Burgos que le 
tenia sitiado el Rey nuestro Se- 
ñor. (125) 



volvieron luego á Medina , pues el mismo autor menciona una carta 
escrita allí á 3 de agosto , y dirigida á la ciudad de Sevilla , si ya 
no hay equivocación de pluma ó yerro de imprenta, poniendo dia 
tres por poner dia primero. 

(124) Este mismo dia en que el Rey salió de Valladolid escribió á 
la ciudad de Sevilla otra carta , que copia el mismo Zúñiga. Pero si 
salió de dicha ciudad el dia 9 , mal pudo escribir desde allí el dia si- 
guiente á Luis de Chaves, la que refiere el P. Fernandez en sus Ana- 
les de Plascncia (lib. 2. cap. 9.) No era imposible, aunque tampoco 
verosímil , que hubiese vuelto á Valladolid el dia 15 de agosto, donde 
resultan expedidos algunos documentos citados por Zúñiga (núm. 10.) 
y Salazar y Castro (Casa de Sih>a lib. 7. cap. 6.) sobre todo teniendo 
los justos motivos que expresa Alonso de Palencia (Déc. 3. lib. 3. 
cap. 10. ) para apresurar la toma del castillo. Por lo que presumimos 
que haya alguna equivocación en estas fechas. 

(125) Pulgar (cap. 31.) y Palencia (Dcc. 3. lib. h. cap. 2.) refie- 
ren la ida á Peñaficl del Rey de Portugal, así como la retirada á Pa- 
lencia de la Reina de Castilla , del cual suceso no apuntan el dia ; pe- 
ro convienen en que este movimiento de la Princesa tenia otro ob- 



103 

1475 Setiembre 14 Partió para Baltanas desde Pa- 
tencia el Conde de Benavente Don 
Rodrigo, jueves en la tarde cerca 
de puesto el sol, é púsose ende en 
guarnición con gente continua de su 
casa; é otros no contínos fasta en 
número de clxxx de caballo poco 
mas ó menos; esto fué en xiiij de 
setiembre. (126) 
» » 18 Luego lunes diez y ocho del di- 

cho mes vinieron el Rey de Portu- 
gal é Arzobispo de Toledo é Mar- 
ques de Villena é Conde de Urueña 
con fasta ccc. de caballo é ce. peo- 
nes é combatiéronle el dicho lugar, 
é desque dieron el dicho combale 
siete horas , en el qual combate mu- 
rieron luego , é de otros que fueron 
feridos , según dice de la parte con- 
traria suya del Conde mas de lxxx 
ornes é de la del Conde vj ornes ; fué 

\ 

jeto mas que el expresado en este Cronicón. Partió, dice Pulgar, con 

la mas gente que pudo ¿legar: é mandó poner sus guardas por los 
caminos é sus espías para saber la hora que el Rey de Portugal 
partiese de Peñafiel ; porque ella entendía ir luego á las espaldas é 
ayudar al Rey. El cura de los Palacios refiere el suceso muy super- 
ficialmente. (Cap. 19.) 

(126) Ninguno de los cronistas expresa el dia en que salió para 
Baltanas el conde D. Rodrigo Pimentel , aunque convienen en que 
fué de orden de la Reina. Palencia (loe, cit.J dice que llevaba 150 
caballos, y Pulgar (dicho cap.) solo expresa que llevó la gente de 
caballo é de pie de su casa. 



104 

preso el dicho Sr. Conde, é destro- 
zado él é toda la gente que con él 
estaba, aunque dicen que fué pre- 
so sobre seguro del Rey de Portu- 
gal. (127) 
1475 Octubre 7 Sábado en la noche vij de otubre 
de lxxv el Obispo de Avila partió de 
Olmedo con clx. ornes de caballo é 
fué á Martin Muñoz de las Posadas 
dos leguas de Arévalo, do esta- 
ban cxxx. rocines del Arzobispo de 
Toledo , é aunque el lugar estaba 
barreado , entróle por fuerza é des- 
trozólos , é desnudó á quantos esta- 
ban en el dicho lugar salvo á los 
que se acogieron á la iglesia , á la 

(127) Comenzando por advertir que hemos puesto marqués de 
Villena donde sin duda por yerro de pluma, se decia mariscal de Vi- 
llena, añadiremos que ningún cronista apunta las circunstancias ex- 
presadas en nuestro Cronicón á pesar de referir detenidamente este 
suceso. Solo Fernando del Pulgar (dicho capítulo.) dice que duró 
el combate desde la mañana fasta hora de vísperas, y que cayeron 
muertos é fueron heridos muchos de los unos é de los otros; y Palen- 
cia es también el único que expresa el dia , puntualmente el mismo 
que señala el Cronicón , pues dice que habiendo salido el Rey de 
Portugal de Peñafiel á deshora de la noche el 17 de setiembre lle- 
gó antes de amauecer. á la vista, de Baltanas. Hace los mas altos 
elogios del valor del conde de Benavente, y dice que á excepción 
de la vida nada dejó á sus 150 ginetes el Rey de Portugal , aña- 
diendo que en esta ocasión desahogó el arzobispo de Toledo su an- 
tigua enemistad contra el conde. El cura de los Palacios, ( dicho 
cap.) equivoca el nombre de este llamándole D. Pedro Pimentel, 
que era el nombre de su hermano. 



105 

qual mandó estar queda , que á ella 
no allegasen fasla que los desbarató 
á los otros , é sacó dende cien ca- 
ballos sin otros cinquenta que en 
reencuentros habían lomado los su- 
yos del dicho Obispo é los de su 
guarnición á la gente que en Aré- 
valo y en estos derredores del Rey 
de Portugal estaban. (128) 
1475 Noviembre 12 Fué suelto D.Rodrigo Alonso Pi- 
mentel , Conde de Benavente de la 
prisión en que estaba preso , des- 
pués de la de Baltanas: é dio en 
rehenes por sí á D. Luis su fijo, é á 
las fortalezas de Mayorga é de Vi- 
llalva é de Portillo proveídas por 
siete meses: fué delibrado é salió de 
Zamora domingo xii de noviembre 
de texv cerca de la noche. (129) 



(128) En ningún cronista hemos hallado esta noticia , ni tam- 
poco en Ja Historia de Avila del P. Aríz. Gil González Dávila 
^Teatro eclesiástico de Avila] dice únicamente de este obispo, lla- 
mado D. Alonso de Fonseca , que fué muy valeroso señalándose en 
la batalla de Toro , y que en la guerra de Portugal hizo á los Reyes 
Católicos notables servicios. Trasladado después á Cuenca y por 
último á Osma , murió en 1505. No se le debe confundir, como 
hace el P. Ariz , con otro prelado del mismo nombre , que casi 30 
años después murió arzobispo de Toledo. 

(129) Prisionero en Baltanas el conde de Benavente D. Rodrigo 
Pimentel, fué conducido á Peñafiel , y después á Zamora , de donde 
salió recobrando su libertad en los términos que refiere este Cro- 
nicón de acuerdo con Pulgar y el cura de los Palacios , que no di- 



106 

1475 Noviembre 21 Entregóse Portillo en rehenes del 
Conde de Benavente á los Portu- 
gueses , martes 21 de noviembre de 
lxxv. 
» » 23 Entregóse Mayorga é Villalva, 

jueves xxiij del dicho mes é año, 
las quales dio bastecidas porvij me- 
ses con condición que si el Sr. Rey 
D. Fernando no descercase á Bur- 
gos dentro de xxx días después del 
suelto, ó se tornase á la prisión en 
poder del Rey de Portugal , ó las 
perdiese. (130) 
» » 2o Sábado xxv de noviembre de 

lxxv vino nueva como D. Juan de 



cen cuanto duró la prisión. El segundo no parece muy satisfecho 
de todo este negocio, pues dice estas notables palabras : De la pri- 
sión del conde de Benavente y rehenes que en el dicho viaje acaecie- 
ron , muy gran sospecha se causó y publicó diciendo que era todo 
hechizo , y que el conde como era muy sagaz y diestro conoció el 
tiempo y quiso mañosamente contentar á ambas partes de lo qual 
después se le siguió mucho provecho. Lo interior de su intención él lo 
supo. No se explica en estos términos Alonso de Falencia, á pesar 
de no faltar quien le acuse de mordaz , pues únicamente dice estas 
palabras : Fernando Regí Reginaeque uxori primis diebus parva jactu- 
ra visa cst Benaventani captivitas , quod ab initio suspectusfuisset, et 
post acceptam cladem multi insimulasscnt Beneventanum ulterioris 
fallaciae : verum quidem ubi innotuit perseverantia viri in despiciendis 
monitis Lusilani Regís , approbant benemeritum (Dccad. 3. lib. k. 
cap. 4). 

(130) Los cronistas no refieren los dias en que el Rey de Por- 
tugal entró en posesión de estos rehenes , ni tampoco las condicio- 
nes con que se los entregó el conde de Benavente. 



07 

Silva , Conde de Cifuentes tomó á 
Ocaña , la qual nueva vino á Valla- 
dolid á la Señora Reyna. (131) 
1475 Noviembre 26 Entró en Burgos el Maese de Ca- 
lalrava D. Alonso , fijo del Rey de 
Aragón , y hermano del Rey nues- 
tro Sr., domingo xxvj de noviem- 
bre anno Domini mcccclxxv. Este 
D. Alonso era fijo bastardo del Rey 
D. Juan de Aragón y hermano del 
Rey Católico. (132) 

(131) Tenia guarnecida la villa de Ocaña el marqués de Ville- 
na , y por manejo de dos vecinos , llamados Diego Osorio y Pedro 
Busto dio entrada al conde de Cifuentes que se apoderó de ella. 
Ni en este Cronicón ni en otra historia se expresa el dia , llegando 
el descuido de Pulgar hasta equivocar el año , que supone haber 
sido el de 1476 en su principio {cap. 32.) Mas acertado Palencia 
coloca este suceso inmediatamente después de la toma de Castro- 
toraf , acaecida , según dice , en 13 de noviembre de 1473 (loe. 
cit.). Desde este dia hasta el 25 en que llegó la noticia á Valladolid 
debió serla toma de Ocaña. Allí estaba la Reina seguramente, adon- 
de ya se habia trasladado desde Palencia, al ver que el Rey de 
Portugal habia dejado de socorrer al castillo de Burgos , partiendo 
para Zamora, como escribe Pulgar (cap. 33.) 

(132) Palencia (cap. 8) anticipa cuatro dias la, entrevista del 
Rey Católico con su hermano bastardo, que acudió con tropas pa- 
ra activar la toma del castillo. Llámasele maestre de Calatrqva, 
porque la orden le eligió en 1443 ; y aunque le depuso á los dos 
años y medio , conservaba en Aragón el título de maestre hasta que 
en 1455 á instancias del Rey de Castilla , renunció cualquier de- 
recho que tuviese al maestrazgo. Después contrajo matrimonio y 
llegó á ser duque de Villahermosa y conde de Rivagorza. Véase la 
Crónica de Rades (Crón. de Calatrava cap. 36.), y la^Historia de 
Caro de Torres [lib. 2. cap. 57.) 



108 



1475 Noviembre 29 



30 



» Diciembre 3 



Entró en Valladolid (el Conde 
de Benavente ) , miércoles xxix del 
dicho mes , casi en poniéndose el 
sol , digo que fué todo esto año de 
mcccclxxv. 

Mató el Rey D. Alonso de Por- 
tugal en Zamora por justicia 

ornes, diciendo que tenían trato con 
la Reyna nuestra Sra., jueves xxx 
de noviembre de mcccclxxv. (133) 
Domingo iij de diciembre del di- 
cho año se alzó con la puente de 
£amora Francisco de Valdes , é con 
él Pedro de Mazariegos , Regidores 
de Zamora , é alzáronse por el Rey 
é Reyna nuestros Señores ; é á hora 
de comer fuéronles á combatir los 
del Rey de Portugal , y en el com- 
bate murieron é fueron feridos mu- 
chos de los Portugueses en manera 
que se arredraron del combate , é 
luego esa noche dejaron la ciudad 
§1 Rey de Portugal , é su sobrina, 
é el Arzobispo , é se fueron fuyen- 
do para Toro , do entraron esa no- 



(133) Está en blanco el número de hombres que hizo matar en 
Zamora el Rey de Portugal, y Palencia no lo dice tampoco, con- 
tentándose con referir que mandó ahorcar á algunos , causando á 
otros muchos toda suerte de vejaciones fcap. 9.) Con mas exacti- 
tud habla Pulgar, pues dice qae/izo prender quatro de los que eran 
en el trato é mandó facer justicia dcllos (dicho cap.J 



109 

che diz que dos horas , ó casi des- 
pués de media noche. A esa hora ó 
casi llegó la nueva á los dichos Rey 
é Reyna nuestros Señores de como 
se habia alzado Zamora por ellos. 
1475 Diciembre 4 E luego casi á las quatro horas 
después de media noche partieron 
para allá el Rey nuestro Sr. é con 
él el Duque de Alva, y el Conde de 
Benavente para ir en socorro de 
la puente ; é luego á hora de co- 
mer, ó casi partió el Cardenal Des- 
paña con la gente de caballo é de 
pié que se pudo haber en Vallado- 
lid asímesmo para ir en pos del di- 
cho Sr. Rey. (134) 



(134) Todo este suceso fan importante se refiere con la debida 
extensión por los cronistas Pulgar (cap, 34.) y Palencia (capp. 8 
cí9) aunque en este Cronicón se añaden circunstancias curiosas 
omitidas por ellos. La exactitud con que señala hasta las horas, con- 
firma que habla como testigo de vista. Por eso le damos la prefe- 
rencia sobre el segundo de aquellos 1 cronistas, que como se ha 
dicho, fija en el dia 22 de noviembre la llegada á Burgos del duque 
de Villahermosa , y en el dia 2 de diciembre la del Rey Católico á 
Zamora. ¿Y qué diremos del título de marqués del Risco en favor 
de D. Pedro Dávila , que se supone dado por los Reyes Católicos en 
Valladolid en 22 de noviembre de 1475? Cómo podía estar en Va- 
lladolid el Rey don Fernando en 22 de noviembre , si no salió de 
Burgos hasta después del 26? Para entender bien esta dificultad, 
es necesario advertir que el Rey Católico se hallaba en Burgos en- 
tendiendo en el cerco del castillo, cuando su mujer le avisó desde 
Valladolid , que estaba en inteligencia con Francisco de Valdés para 
entregarse del puente de Zamora , y que por lo tanto convenia que 



no 

1476 Enero 8 Partió (la Señora Reyna ) de aquí 
para Burgos el camino que cobró el 
castillo de Burgos, lunes ocho de 
enero con muy fuerte tiempo de nie- 
ves é yelos , el qual duró por mas 
de veinte dias : duró en el camino 
seis dias , por quanto se detuvo en 
Palenzuela dos dias. (135) 



acudiese á Valladolid con toda presteza y sigilo, para desde allí 
pasar á Zamora al tiempo oportuno. Felizmente entonces mismo se 
presentó en Burgos el duque de Villahermosa , llamado por su her- 
mano el Rey, que se holgó mucho de su llegada. Con esto pudo el 
Rey dejar al duque encargado del sitio del castillo, y echando la 
voz de que no salia de su cámara, ni se dejaba ver de nadie por 
hallarse indispuesto, salió á deshora de la noche con dirección á 
Valladolid, y haciendo una noche en el camino, según la relación de 
Palencia. No pudo por lo tanto estar con la Reina su mujer antes 
del dia 28. Pues cómo es que él privilegio susodicho se supone fir- 
mado en Valladolid el dia 22 por ambos esposos? Nosotros no ha- 
llamos otra salida que suponer yerro en la fecha , lo cual solo podría 
comprobarse teniendo el documento á la vista. El P. Ariz, que le 
cita en su Historia de Avila, no le tuvo, pues le supone dado 
por el Rey D. Juan II , lo que se ajusta muy mal con la cronolo- 
gía; y Haro tampoco le debió tener, aunque le copia en su Nobilia- 
rio, ó le copió muy de prisa , pues pone en números arábigos el año 
de la fecha, cosa que á la sazón no se hallaba introducida. 

(135) No hace buen sentido el decir que partió la Reyna de aquí 
para Burgos el camino : pero esta es una espresion análoga á la que 
veremos un año después cuando dice : en todo este camino partió la 
Reina de Madrid para Sevilla. Tampoco hay coherencia en decir que 
la Reina salió el dia 8 y tardó seis dias en llegar á Burgos , cuando 
se dice luego que entró el dia 18. Acaso donde dice seis deberá decir 
dics : y con eso todo queda compuesto. Alonso de Palencia que hace 
mención también del rigor de la estación (Dce. 3. lib. 5. cap. 3.) 



111 

1476 Enero 10 Fué pateado el castillo de Bur- 
gos por Iñigo López Destúñiga é 
Juan Destúñiga su fijo , miércoles x 
de enero de mcccclxxvj : fueron de 
fuera en la patear el Infante D. En- 
rique , D. Alonso , maestre de Ca- 
latrava , Pero Fernandez de Velas- 
co, Condestable de Castilla, é Fer- 
nán Alvarez Zapata, Regidor de 
Toledo, Tesorero, Protonotario de 
los Señores Rey é Reyna. (136) 
» » 18 Llegó la Reyna nuestra Señora 

á Burgos primera vez que entró en 



fija la salida de la Reina en 12 de enero : y etí este caso median 
entre la salida y la entrada los seis dias de que habla el Cronicón. 

(136) De Iñigo López Destúñiga y de su hijo Juan , que prendió 
á Juan de Vivero , queda hecha mención ( 6 de abril de 1469.) Dícese 
de ellos que patearon el castillo , ó como escribe Zurita (cap. 40.) que 
le aplazaron , esto es , que fueron los comisionados para tratar con 
los del Rey, que después se nombran sobre su entrega. Así pues el 
verbo patear, usado varias veces en este Cronicón y que en ningún 
diccionario hemos encontrado , viene á ser lo mismo que pactear ó 
pactar. Que estuviese en los tratos D. Alonso, maestre de Calatra- 
va lo dicen Palencia y Pulgar : y el segundo añade al condestable 
de Castilla. Pero ninguno hace mención del Infante D. Enrique, lla- 
mado Fortuna, primo del Rey, como hijo de D. Enrique de Aragón, 
que era hermano de su padre: ni tampoco del tesorero y protonota- 
rio de SS. AA. Fernán Alvarez Zapata. A este consagró un artículo 
curioso en sus Quinquagcnas Gonzalo de Oviedo, donde dice, que 
no tenia superioridad ninguna ni era mas que los otros secretarios, 
pero era él tan sabio é abil } é mas aceto á la Reyna é dábase tan bue- 
na maña en la espedicion c despachos..,., que fué su persona bien es- 
timada de aquellos Príncipes á quien sin>ió. 



112 

ella jueves xviij de enero: entró 
primero en las Huelgas : entró en 
Burgos casi á una hora de la noche: 
fué rescibida con mucha solenidad, 
é muchos juegos, los Regidores ves- 
tidos de ropas de seda morada los 
unos, y otros con seda azuL (137) 
1476 Enero 28 Entregóse el dicho castillo á la 
dicha Señora Rey na, domingo en la 
noche xxviij de enero ; é fizóse plei- 
to homenage á Diego de Ribera por 
el dicho castillo ; el qual ficieron los 
dichos Señores Iñigo López, Alcay- 
de que primero era , é Juan Destú- 
ñíga. (138) 
» » 29 Luego otro dia siguiente lo en- 

tregaron al dicho Diego de Ribera, 

(137) Confirma Palencia esta solemne entrada de la Reina con las 
siguientes palabras : cum plausu mirabili omnium admittitur afque 
cum choréis cantilenisque puerorum qui calore ingentis laelitiae rigo- 
rem hiemalem despiciebant (loe. cit.J 

(138) Acerca del dia en que se entregó el castillo de Burgos hay 
mucha variedad en los escritores. Dejando á un lado á Pulgar que no 
le fija (cap. 35.) y al cura de los Palacios que señala en general el 
mes dehebrero (cap. 20.) Zurita que sigue aquí á Palencia, como lo 
hace constantemente, dice que fué el postrero del mes de enero á cuya 
fecha todavía anticipa Ferreras un dia. Pero á nuestro juicio merece 
mas crédito el Cronicón , cuyo autor como testigo de vista señaló has- 
ta la hora, lo que ninguno hace, y apuntó circunstancias que todos 
omiten. Lástima es que Zúñiga no copie la carta que desde Burgos es- 
cribió la Beina el dia 31 avisando la toma del castillo á la ciudad de 
Sevilla. Conténtase con citarla; pero si la copiase, podríamos tal vez 
hallar confirmada la fecha que señala nuestro Cronicón, 



113 

é se salieron é se pusieron en la 
Trenidad con los suyos, é los que 
con ellos estaban : dieron de juro de 
heredad silos en Burgos al dicho 
Iñigo López ccx8 maravedís por los 
daños que habia rescibido en San 
Martin , logar del dicho Iñigo Ló- 
pez, é diéronle mas ccl. vasallos, ó 
quento y medio por ellos : fué nego- 
ciador de ello el dicho Fernán Al- 
varez: dieron así mismo á Lope de 
Rojas xla maravedís de juro silos 
en Burgos , el qual estovo todo el 
tiempo del cerco dentro en el cas- 
tillo. (139) 
1476 Febrero 5 Partió de Burgos la dicha Señora 
Reyna lunes v de febrero. 
» » 10 Vino á Valladolid quando vino 

de Burgos sábado x del dicho mes. 



(139) Mal jaro, dice una nota marginal donde se habla del con- 
cedido á Iñigo López. Mas este y los demás que se concedieron , di- 
manaron de la prisa de la Reina por apoderarse del castillo , de lo 
que los sitiados procuraron sacar partido ; resistiéndose el duque de 
Villahermosa que prometia tomarle por fuerza antes de diez dias, sin 
dar lugar á estas concesiones excesivas y degradantes. El nuevo al- 
caide Diego de Ribera es el mismo que doce años antes, Como vimos, 
se entregó del tierno Infante D. Alonso ( 12 de noviembre de 1464.) 
Era hijo del mariscal Payo de Ribera , señor de Malpica y de Valpu- 
sa, comendador de Monreal en la orden de Santiago. Habia sido al- 
caide de Toledo y ayo del Infante D. Alonso , según Palencia, que 
le llama vir probatissimus (cap. 6.) y después de su temprana muer- 
te, mereció déla Reina Católica particular estimación. 
Tomo XIII. 8 



114 

1476 Febrero 12 ó 13 Lunes ó martes xij ó xüj del di- 
cho mes de febrero de meccclxxvj 
ovieron un reencuentro Alvaro de 
Mendoza é D. Fernando , fijo del 
Conde de Buendia , é D. Luis Di- 
jar , é con ellos fasta cinquenta 
caballeros, con el Conde de Peña- 
morcoz , é otros fasta ochenta ca- 
balleros del Rey de Portugal , en el 
qual reencuentro fué preso el dicho 
Conde de Peñamorcoz , é otros fas- 
ta xxv caballeros, é todos los otros 
Portugueses que con ellos estaban, 
desbaratados ó muertos. (140) 
» » 14 Llegaron las cartas dello á la 

Rey na nuestra Sra. miércoles por 



(140) Hay una nota en este pasaje que dice: Reencuentro en que 
los portugueses fueron muertos y presos. Nota para el conde de Buen-' 
día. Refieren el suceso aunque sin apuntar el dia , Pulgar (cap. 39.) 
y sobre todo Falencia (cap. 7.) que añade circunstancias importan- 
tes. No conviene con el Cronicón en cuanto á la fuerza que llevaban 
las dos partes combatientes , dando sesenta ginetes á Alvaro de Men- 
doza, y á la parte contraria cuatro veces mas. Según él murieron 
doce de los portugueses, y cayeron prisioneros quince, además del 
conde de Peñamoncor , llamado Lope de Alburquerque , un hermano 
suyo, Rodrigo Pereira, y Alvaro Freyre, todas personas de distinción. 
Y por último pasando en silencio á D. Luis de Hijar , dice que Fer- 
nando de Acuña , á quien llama juvenis nobilissimus , atque egregia 
virlutc eximiusy sacó seis heridas por donde perdió mucha sangre. 
Por este servicio y otros muchos que prestó á los Reyes, Alvaro de 
Mendoza fué creado conde de Castroxeriz , y en las Quinquagenas 
de Oviedo debe verse su artículo. 



115 

la mañana xiiij de febrero. (141) 
1476 Febrero 17 Partió la Señora Reyna para 
Tordesillas desde Valladolid , sába- 
do xvij de febrero anno Domini 
mcccclxxYJ (142) 
» » 19 Vino D. Alonso, Rey de Portugal 

á S. Francisco de Zamora, lunes en 
amanesciendo xviiij de febrero, é 
puso sus pertrechos frente en fren- 
te de la puente, porque ninguno 
pudiese salir de la ciudad á él, ca 
estaba el Rey nuestro Señor en el 
cerco de la dicha ciudad de Za- 
mora. (143) 



(141) No dice donde estaba la Reina , pero se supone que era 
en Valladolid, á donde llegó cuatro dias antes. Allí estaba el dia 
siguiente, como resulta de una curiosa carta que dirigió al maris- 
cal Alfonso de Torres , que se copia íntegra en el Memorial de don 
Alvaro de Ulloa. Dícele en ella que concurra al cerco de la fortaleza 
de Truxillo de acuerdo con el maestre de Alcántara , con Fernando 
de Monroy , con el alcaide de Montanches y demás caballeros que 
estaban en el cerco contra sus deservidores. Ademas le encarga 
que si tiene proporción , haga con dichos caballeros á vuelta del cerco 
guerra al reino de Portugal ; y que le avise de las cosas de allí cotí' 
iinuamente. 

(142) De la ida de la Reina hacen mención igualmente Pulgar 
(cap. 43.) y Palencia (cap. 9.), pero no señalan el dia. 

(143) El cura de los Palacios (cap. 23.) no señala el dia en que 
el Rey de Portugal D. Alfonso puso su real en este sitio; pero dice 
que le tuvo sentado allí quince dias. Sin embargo no van mas que 
once hasta el primero del mes siguiente en que le levantó. Y en 
efecto , en la carta del Rey Católico dirigida á la ciudad de Baeza, 
que después citaremos , dice que fueron dies ó dose dias. 



1 16 

1576 Febrero 20 Pelearon cerca de Fuenterrabía 
los franceses é los lepuscanos mar- 
tes, según se dixo, xx de febrero 
de lxxvj : é murieron de los lepus- 
canos fasta Ixx personas : é de los 
franceses diz que fasta mili: entre 
los quales diz que murió un gran 
caballero , diz que orne de mayor 
renta qucl Condestable D. Pero Fer- 
nandez de Velasco. E prendieron 
los lepuscanos á su fijo de aquel 
caballero: así vino la nueva á Va- 
lladolid xxvi de febrero. (144) 

» » 22 Partió la gente de la villa de Va- 

lladolid fasla ii9 ornes, jueves xxij 
de febrero para Tordesillas. (145) 

» Marzo 1 Viernes primero de marzo de 

mcccclxxvj el Rey de Portugal por 
la mañana comenzó de alzar real de 



(144) Deseando favorecer el Rey de Francia al de Portugal entró 
con sus tropas en Guipúzcoa , lo que dio ocasión á varios encuen- 
tros, entre ellos al que aquí se refiere, pero hay mucha variedad 
en los cronistas en cuanto al número de muertos de una y otra 
parte. Este caballero cuya renta encarece nuestro Cronicón , según 
Pulgar (cap. 37.) se llamaba Mosen Juan Panjueta , y era capitán de 
mil lacayos, pero escribe que fué quemado en una casa , sin decir 
nada de la prisión de su hijo. 

(145) Llegada esta gente á Tordesillas fué enviada por la Reina 
á Fuente Saúco, donde estaba el primero de marzo, como después 
veremos. Tuvo por objeto esta ida quitar los mantenimientos que 
iban al Rey de Portugal , lo que le obligó á levantar su real de la 
vista de Zamora. 



117 

sobre la puente de Zamora , é fuese 
camino de Toro : invió delante los 
petrechos é fardaje quanto dos ó 
tres horas ; é partió él del logar del 
dicho real casi á medio dia poco 
mas ó menos , el qual partido, el 
Rey nuestro Señor fizo quitar los 
palenques é cabás que dexó fechas 
el dicho Rey de Portugal contra 
Ja puente ; é quitadas salió por la 
puente al campo , é con él el Car- 
denal D. Pedro González de Men- 
doza , Arzobispo de Sevilla , y el 
Duque de Alba, y el Almirante Don 
Alonso Enriqucz , y el Conde de Al- 
ba de Lista é con ellos sus gentes 
en que por todos serian fasta iiod. 
ornes de caballo pocos mas ó menos 
é fasta tres mili peones ,* é sus ba- 
tallas ordenadas, el Rey nuestro Se- 
ñor fué en alcance del dicho Rey de 
Portugal , é peleó con él é le ven- 
ció en el campo quatro leguas y 
media de Toro : el qual lo alcanzó 
qual hora y media antes de la no- 
che. E murieron de los portugue- 
ses fasta novecientos ornes pocos 
mas ó menos, é de los del Rey nues- 
tro Señor fasta treinta ornes: fue- 
ron feridos de una parle y de otra 
asaz gente , é preso en poder de los 
portugueses el Conde de Alba de 



118 

Lista, y en poder del Rey nuestro 
Señor fueron muchos prisioneros: 
llevaba el Rey de Portugal fasta 
tres mili é quinientos de caballo ,. é 
fasta diez mili peones , de los qua- 
les mas de trescientos se afogaron 
en el rio , que se hecharon en él 
fuyendo : é diz que el Rey de Por- 
tugal perdió ende el pendón suyo, 
el qual fué tomado á pedazos , é fué 
fuyendo para Castronuño : fué fe- 
rido el Príncipe de Portugal, su fijo: 
diz que pelearon muy valientemen- 
te , créese que si la noche no sobre- 
viniera se perdieran todos los por- 
tugueses; é quedó el Rey nuestro 
Señor en el campo fasta cogerse to- 
do el despojo de los muertos é pre- 
sos, é después volvióse á Zamora á 
su cerco que tenia puesto sobre la 
fortaleza de Zamora, é no se acer- 
taron en ello el Infante D. Enrique, 
é D. Alonso, Maestre de Calatrava, 
é Conde de Treviño, é Vizcondes de 
Palacios é de Altamira, é Adelan- 
tado de Castilla, que estaba en la 
Fuente del saúco con fasta mili é 
quinientas lanzas , é seis mili peo- 
nes de Valladolid , dos mili é qui- 
nientos de Medina , Olmedo , Sala- 
manca, Avila. Este mesmo dia diz 
que mataron en tierra de Sayago, 



119 

que es en tierra de Zamora , los de 
la dicha tierra mas de seiscientos 
peones de los portugueses que se 
volvían á Portugal. Fué Capitán de 
los peones de la tierra Francés Ber- 
nal, é diz que caparon fasta quatro- 
cientos portugueses. (146) 



(14-6) Fue j»ara *1 Rey Católico tan importante suceso la batalla 
de Toro , que según escribe el cura Bernaltlez [cap. 23.) fizo cuenta 
que en aquella noche nuestro Señor le había dado á toda Castilla. Por 
eso así en este Cronicón como en los escritores coetáneos se re- 
fiere este suceso con tanta estension que seria muy largo exami- 
nar en qué van de acuerdo con aquel y en qué se separan. En la 
carta que el Rey escribió al dia siguiente á la ciudad de Baeza , de 
que hemos visto copia en un códice de la Biblioteca Arzobispal de 
Sevilla, dice que la batalla se dio á una legua de Toro en un campo 
que se llama Pelayo González entre S. Miguel de Gros é la dicha cib- 
dad de Toro. Hace mención especial de que iban en su acompaña- 
miento el cardenal de España , y los tres grandes señalados en el 
Cronicón. No dice la pérdida que hubo de una y otra parte , sino 
que de la del Rey de Portugal fueron presos y muertos muchos prin- 
cipales , y ahogados otros muchos en el rio : y refiere la toma del 
pendón de las armas reales con muerte del alférez que le llevaba, 
y como fué hecho prisionero por los portugueses el conde D. En- 
rique, á quien Palencia llama septuagenarius , sed innata vivacitate 
praestantissimus. (cap, 9.) Merece leerse la carta que el Br. Antón 
Martínez de Cáscales, del consejo de los Reyes Católicos y regidor 
de Murcia , escribió á esta ciudad avisando muy detenidamente la 
batalla de Toro á los quince dias de haberse dado. Ahora debemos 
advertir que al margen de este Cronicón , donde se habla de ha- 
ber hecho prisionero al conde de Alba , hay una nota que dice : 
Este fué el Conde D. Enrique Enriquez y por esta prisión le fué he- 
cha merced de las alcabalas de su tierra. Por último, todavía añadi- 
remos que en estos mismos apuntes hay mas adelante un breve re- 



120 

1476 Marzo 16 Sábado x\j de marzo entré en 
Toro estando ende el Rey de Por- 
tugal D. Alonso, y el Príncipe su 
fijo y el Arzobispo de Toledo. (147) 
» » 17 Fice reverencia al Principe sába- 



sumen de lo acontecido en Castilla desde la entrada del Rey de 
Portugal hasta la batalla de Toro, que dice así: Parala entrada 
del Rey D. Alfonso de Portugal en Castilla , á quien favorecieron el 
Arzobispo de Toledo D. Alonso Carrillo y el Marques de Villcna, don 
Diego López Pacheco y todos sus parientes y el Duque de Arélalo, 
que después se llamó de Plasencia y ganaron á Zamora y otros mu- 
chos lugares hasta llegar á falderas , y entonces para resistir se /izo 
la Hermandad y con ella y con muchas gentes sallió el dicho Rey Ca- 
tólico de Tordcsillas , donde dejó á la Católica Reina y fué á la cibdad 
de Toro que la tenia Juan de Ulloa por el Rey de Portugal, donde se 
dio la batalla y fué el Rey de Portugal vencido. 

(147) Este que falda es el Dr. de Toledo , médico de la Reina Cató- 
lica, dice una nota puesta al margen de este pasaje. La lástima es 
que ni en el texto ni en ella se die;a nada acerca del objeto de esta 
entrevista dispuesta por la Reina Católica entre el doctor de Tole- 
do y el Rey de Portugal. Pulgar (cap. 48.) cuenta que tomada la 
fortaleza de Zamcra mandó el Rey D. Fernando recoger todos los 
muebles de la cámara del de Portugal y los arreos de su persona, 
y llevárselos á Toro. ]No parece que llevase tal comisión el doctor 
de Toledo, pues su ida precedió tres dias á la toma de la fortaleza 
de Zamora. Hablase también de haberse hecho al Rey de Portugal 
la proposición de que desistiese de su temeraria empresa, á vista 
del mal resultado que habia tenido para él la batalla de Toro, á lo 
que se negó decididamente. Mas estos tratos fueron enlabiados por 
el cardenal Mendoza; y el doctor de Toledo dice que fué enviado 
por la Reina. Tal vez sería esta quien le enviase con ese objeto á 
propuesta del Cardenal, y por eso asegura Pulgar que era este 
quien lo hacía : á lo menos así lo podemos creer mientras no se 
descubra otra cosa que aclare mas esta noticia. 



121 

do á la tarde , é al dicho Rey do- 
mingo á medio dia por mandado de 
la Reyna nuestra Señora. 
1476 Marzo 19 Entregóse la fortaleza de Zamo- 
ra al Rey nuestro Sr. después que 
estovo cercada desde quatro de di- 
ciembre de mcccclxxv fasta el mar- 
tes xviiij de marzo , el dicho dja 
xviiij de marzo año del Señor de 
mcccclxxvj. (148) 
» » 21 Estove en Toro fasta el jueves 

xxj del dicho mes que partí dende 
para Tordesillas, do estaba la dicha 
Señora Reyna. 
» Mayo 15 Vinieron el Rey é Reyna nuestros 

Señores después del cerco de Canta- 
lapiedra, miércoles quince de mayo 
anno Domini mcccclxxvj. (149) 



(148) Palencia flib. G. cap. 1.) fija la toma del castillo de Za- 
mora en catorce de las calendas de abril á los diez y ocho dias de 
la batalla de Toro , que es puntualmente el 19 de marzo , dia seña- 
lado por el Cronicón. 

(149) No expresa á donde pasaron los Reyes , pero el usar la 
palabra vinieron parece suponer que fué á la ciudad de Valladolid. 
En efecto, así resulta de Pulgar (cap. 52.) que re'iere como cono- 
ciendo el Rey de Portugal que no podia socorrer á los que estaban 
por él en Cantalapiedra , propuso al de Castilla que alzase el cerco 
de esta ciudad y soltase al conde de Peñamazor , ó Peñamorcoz, 
como en este Cronicón se le llama , comprometiéndose á soltar por 
su parte al hijo del conde de Benavente y restituirle á Villalva , 
Portillo y Mayorga , con otros varios artículos que se pueden ver 
en aquel cronista. En todo se convinieron ambas partes, y entón- 



122 

1476 Mayo 17 Murió el Dolor García López de 
Madrid en Madrigal , viernes en la 
noche xvij de mayo. 

» » 18 Truxieron el cuerpo á Vallado- 

lid, sábado xviij de mayo anuo Do- 
mini mcccclxxvj. (150) 

» Julio 1 Combatieron á Toro por manda- 

do de la Reyna nuestra Señora el 



ees , añade Pulgar , el Rey alzó el cerco que tenia sobre Cantalapie- 
dra ,y el Rey é la Rey na fueron para Valladolid. 

(150) Dejamos dicho (5 de noviembre de 1458) quién era el doc- 
tor Garcí López de Madrid , y ahora añadiremos que en este pasaje 
del Cronicón hay una nota que dice así : El Dolor García López de 
Madrid murió en Madrigal: está enterrado en la capilla del pulpito 
de Sant Pablo , él y su muger Juana de Herrera ; allí está su letrero. 
Fué agüelo de partes de Alonso de Herrera, su padre de Doña Juana 
de Herrera, mi muger que haya gloria, y bisagüelo de mis hijos por 
parte de la dicha su madre. A vista de unas noticias tan originales 
queda desmentido Alvarez y Baena, que fija en 1477 la muerte del 
doctor Garcí López de Madrid, y Gerónimo de Quintana que no le da 
sucesión. Este hijo suyo llamado Alonso de Herrera, suegro del doc- 
tor de Toledo , era el mayor de los seis que aquel dejó , y yace con 
sus padres en la capilla susodicha de S. Pablo de Valladolid, como 
asegura D. José Pellicer en sus Genealogías manuscritas citadas por 
Alvarez y Baena. Antolinez de Burgos (lib. 2. cap. 24. ) hace men- 
ción del enterramiento del doctor Madrid y de su muger; y su ins- 
cripción que sin duda hizo equivocar á Baena , decia de esta ma- 
nera. Las vultos que están en esta capilla y arco son de los honrados 
Señores el Dotor Garcí López de Madrid y de Juana de Herrera su 
muger , el qual sirvió mucho tiempo en el Consejo del Rey D. Enri- 
que el quarto de gloriosa memoria: y después fué del Consejo de los 
Jllustrisimos Señores Rey D. Fernando y la Reyna Doña Isabel, 
nuestros Señores. El dicho dotor falleció en mayo de 1477. Dotaron 
esta capilla de pan y maravedís de juro por salvación de sus almas. 



123 

Conde de Benavenle D. Rodrigo 
Piraentel , y el Almirante D. Alon- 
so Enriquez , y el Obispo de Avila, 
é Alvaro de Mendoza, é Pedro de 
Guzman y Estévan de Villacreces, 
Capitanes de la gente de la dicha 
Señora lunes antes que esclareciese 
:. . . casi una hora poco mas ó menos, 

do murieron é fueron feridos de los 
de fuera asaz gente, y no la toma- 
ron, primero de jullio de setenta y 
• seis. (151) 
1476 Setiembre 18 Entró la Rey na en Toro la pri- 
mera vez después que fué Reyna, 
é tomaron la dicha ciudad sus Ca- 
pitanes á Doña María, muger de 
Juan de Ulloa, que la tenia por Don 
Alonso Rey de Portugal , sábado 
xviij de setiembre del dicho año de 
mcccclxxvj. (1 52) 



(151) Véase sobre esto suceso á Pulgar que le fija equivocada- 
mente en el año 1477 (cap. 58.) y sobre todo á Alonso de Patencia 
que le refiere con mucha ostensión colocándole en el de 1476, y 
aunque no señala el dia dice que fué in principio mensis julii hora an- 
telucana. (lib. 7. cap. 2.) 

(152) Está equivocada la fecha, pues el 18 de setiembre no cayó 
en sábado aquel año , sino en miércoles , y sospechamos que el yerro 
estuvo en poner xviij por poner xxviij que en efecto fué sábado. 
Pero este es el dia de la entrada de la Reina en Toro y no en el dé- 
la entrega de la ciudad. Pulgar no le señala (cap. 63. ) y solo debe- 
mos la noticia á Alonso de Palencia que llama admirable esta toma 
(cap. 9.) Así es seguramente, y por lo tanto merecen leerse ambos 



12* 

1476 Octubre 13 Entró el Rey nuestro Señor en 
Toro la primera vez estando en- 
de dicha Reyna nuestra Señora, 
miércoles trece de otubre año de 
mcccclxxvj. (153) 
» » 19 Entregóse la fortaleza de Toro, 

é la Mola , y Monzón, é la puente 
de Toro á la Reyna nuestra Señora 
sábado xviiij de otubre anuo Domi- 
ni mcccclxxvj. (154) 
» Noviembre 1 Pusieron real sobre Caslronuño 
viernes primero de noviembre del 
dicho año de mcccclxxvj. (155) 



autores , añadiendo aquí nosotros que la ciudad se tomó á Doña Ma- 
ría Sarmiento el 19 de setiembre á deshora de la noche. Mal pudo su- 
ceder por lo tanto que la Reina hubiese entrado en ella el dia antes; 
lo natural es que lo hiciese algunos dias después. Ademas de esto al 
tiempo que se tomó la ciudad de Toro estaba la Reina en Segovia en- 
tendiendo en un asunto de suma gravedad que refiere Colmenares, 
añadiendo que no salió de allí hasta el 27 de setiembre {cap. 34.) 
Esta Doña María, muger de Juan de Ulloa, era hija de Pero Sarmien- 
to, ya antes mencionado (27 de enero de 1449) y hermana de Don 
Diego Pérez Sarmiento , primer conde de Salinas. 

(153) Está equivocada la fecha, pues el dia 13 de octubre de este 
año no cayó en miércoles sino en domingo. El yerro consiste al pa- 
recer en haber puesto dia trece por poner treinta que en efecto fué 
miércoles , y es el dia en que Palencia pone la entrada en Toro del 
Rey I). Fernando (cap. 10.) 

(154) En otro lugar de estos apuntes se repite casi con las mis- 
mas palabras la toma de la fortaleza de Toro , que Alonso de Palencia 
fija un dia después que nuestro Cronicón (loe. cit.J 

(155) El Rey á primero dia de noviembre de este año cercó d Cas- 
tro Ñuño, dice en sus Anales breves Galindez de Carvajal. 



125 

1470 Noviembre 4 Entró en Toro la Princesa Do- 
ña Isabel su hija, lunes quatro 
de noviembre del dicho año de 
mcccclxxvj. (156) 
» Diciembre 5 Partió la Rey na nuestra Señora 
de Toro para ir á Uclés sobre el 
maestrazgo de Santiago , jueves en 
la tarde v de diciembre , é fué esa 
noche á Tordesillas anno Domini 
mcccclxxvj. (157) 
» » 7 Partió de Arévalo , é fué á dor- 

(156) Palencia refiere este suceso, pero no apunta el dia , pues á 
poco de haber contado la entrada del Rey en Toro donde estaba la 
Reina , dice tan solamente : adventu iUustrissimae jiliae Elisabcth 
Príncipis merque pareas lactatur (loe. cit.J 

(157) Este viaje de la Reina á Uclés, fué con el motivo siguiente. 
Ilabia muerto en noviembre el maestre de Santiago D. Rodrigo Man- 
rique, y D. Alonso de Cárdenas se puso encamino desde León llevan- 
do gente para esponer sus derechos en el capítulo de Uclés, alegando 
habérsele nombrado maestre en discordia en la elección última por 
los comendadores, caballeros y freiles de la provincia de León. De- 
seando la Reina impedirlo porque había suplicado al Papa, dice Pul- 
gar, que diese aquel maestrazgo en administración al Rey , partió 
luego de Valladolid, y en tres dias vino a la villa de Ocaña ; é como 
quier que era de noche á la hora que llegó , é facía afortunado tiem- 
po de aguas, pero luego partió ¿fué á la villa de Uclés. (Cap. 64.) 
Esta relación de Pulgar queda desmentida con el presente Cronicón 
pues ni la Reina partió de Valladolid, ni tardó tres dias en llegar á 
Ocaña , ni llegó de noche á esta villa. Estaba en Toro donde el dia k 
de diciembre confirmó un privillegio que cita Mártir Rizo en su His- 
toria de Cuenca {pág. 91.) De allí salió in principio decembris, como 
dice Palencia (lib. 8. cap. 1.) esto es, el dia cinco, dia que señala 
también Carvajal : tardó cinco dias en llegar «á Ocaña y allí hizo no- 
che como veremos. 



126 

mir al Espinar sábado luego si- 
guiente. (158) 
1476 Diciembre 8 Partió del Espinar domingo lue- 
go siguiente en la larde , é fué dor- 
mir á Guadarrama , casi que pasó 
los puertos ese dia, é su nocbe: 
mataron ende un criado del Carde- 
nal. 
» » 9 Partió de Guadarrama el lunes 

luego siguiente , é fué á dormir á 
Xatafe cerca de Madrid. 
» » 10 Partió de Xatafe el martes luego 

siguiente , é fué á dormir á Ocaña. 
» » 11 Partió de Ocaña miércoles des- 

pués de comer luego otro dia, é fué 
á dormir á Uclés ; diez leguas an- 
duvo , las cinco de noche con ha- 
chas. (159) 

(158) Sin duda por omisión involuntaria falta la jornada del dia 
segundo, pero por haber hecho noche el dia 5 en Tordesillas, y haber 
salido de Arévalo el dia 7, es claro que saliendo del primer pueblo 
llegó al segundo el dia 6. 

(159) Llegada la Reina á Uclés, hizo juntar las personas del há- 
bito que allí estaban, y les expuso el objeto de su venida : y a Don 
Alonso de Cárdenas que estaba con su gente en el Corral de Al ma- 
guer, envió á decir que desistiese de su empresa, porque así con ve- 
nia al servicio del Rey y al suyo, empeñando su real palabra de ha- 
cerle dar el maestrazgo enteramente, si se averiguase el derecho que 
decia tener á esta dignidad. La orden suspendió el capítulo, y Don 
Alonso de Cárdenas se retiró á continuar sus importantes servicios 
en defensa de sus Reyes. La Católica Doña Isabel cumplió también su 
palabra contribuyendo pocos meses después á que se le hiciese maes- 
tre de Santiago. 



127 

1477 Abril 17 En todo este camino partió la 
Reyna nuestra Señora de Madrid 
para Sevilla, é fué dormir al Par- 
do, jueves xvij de abril en la tarde 
atino Dotnini mcccclxxvij. (160) 

» » 18 Partió del Pardo, é vino á dor- 

mir á Móstoles , viernes siguiente 
xviij de abril. 

» » 19 Partió de Móstoles , ó vino á co- 

mer á Casarrubios, é con ella el Rey 
nuestro Sr., sábado luego siguiente. 

» » 21 Partieron de Casarrubios el Rey 

é la Reyna nuestros Señores, lunes 
xxj de abril ; el Rey se fué camino 
de Robledo , é la Reyna vino á co- 
mer á Fuensalida , é dormir á San- 
tolalla. 

» » 22 Martes xxij de abril comió en Ca- 

zalegas, é vino á dormirá Talavera. 

» » 24 Jueves xxiiij de abril partió de 

Talavera, é vino á comer á la Puen- 
te del Arzobispo, é dormir al Villar 
del Pedroso. 

» » 26 Sábado antes que amaneciese ca- 



(160) Aquí empieza el itinerario de otro viaje que la Reina Doña 
Isabel "hizo á Sevilla para entender en las desavenencias que media- 
ban entre el duque de Medina-Sidonia, y el marqués de Cádiz , así 
como entre el conde de Cabra y D. Alonso de Aguilar, Señor de 
Montilla , lo que ocasionaba la desolación de todo aquel pais. No fué 
por el camino derecho sino rodeando por Estremadura, con el objeto 
de tomar la fortaleza de Trujillo , lo que se verificó, como veremos. 



128 

si á la media noche partió del Vi- 
llar y fué á comer á Guadalupe. 
1477 Mayo 12 Partió de Guadalupe lunes xij de 
mayo é vino á dormir á un lugar 
quatro leguas que se dice Lugra- 
san. (161) 
» » 13 Partió dende martes luego si- 

guiente , é vino á comer á una al- 
dea, que se dice el Iglesuela, dos 
leguas y media de TruxilLo, do dor- 
mió esa noche. 
» » 19 Partió dende miércoles luego se- 

guiente xviiij de mayo , víspera de 
la Asension vino á Trujillo, llegó 
casi una hora después de medio 
dia. (162) 



(161) Es constante que la Reina estaba en Guadalupe el dia 10 
de mayo, como resulta de una carta mencionada por Zúñiga (Dicho 
año núm. k.) Durante esta larga mansión de diez y seis dias se di- 
rigió á Pedro de Baeza , que tenia la fortaleza de Trujillo por el 
marqués deVillena, para que la entregase á Gonzalo de Avila, 
Señor de Yillatoro , que la había de tener en tercería hasta que el 
marqués cumpliese ciertas cosas con él acordadas. La resistencia 
del alcaide dio lugar á varias contestaciones, hasta que irritada la 
Reina se dirigió á la ciudad llevando gente de armas de Sevilla , 
Córdoba y otras ciudades de Andalucía, y fué recibida con mucho 
gozo de los vecinos. Pero la fortaleza no se entregó hasta fines del 
mes siguiente. 

(162) Hay aquí un yerro manifiesto de pluma, pues el 19 de 
mayo no fué miércoles sino lunes, y de consiguiente no pudo ser 
víspera de la Ascensión. La Ascensión cayó aquel año el dia lo de 
mayo, y así sospechamos que por haber puesto xiiij incautamente 
se puso xviiij. 



129 

1477 Jimio 24 "Entregóse en tercería á Gonzalo 
de Avila la fortaleza de Trujillo 
martes xxiiij de junio del dicho año 
de mcccclxxvij. Vino á la entregar 
D. Diego Pacheco , Marqués de Vi- 
llena. (163) 

» » 29 Partió la Reyna nuestra Señora 

de Trujillo para Cáceres, domingo 
después de anochecido xxviiij de ju- 
nio. (164) 

» » 30 Llegó á Cáceres lunes después del 

sol salido , xxx del dicho mes. (165) 

» Julio 9 Partió su alteza de Cáceres, miér- 

coles viiij de jullio , é fué dormir 
dos leguas dende á una aldea que se 
llama Torredergas. (166) 

(163) Resistiéndose el alcaide de la fortaleza de Trujillo á en- 
tregarla á otro que al marqués de Yillena por quien la tenia , en- 
vióle á llamar la Reina. Venido el marqués se le entregó la fortaleza 
en los términos que S. A. deseaba , los mismos que en este Cro- 
nicón se expresan, acaeciendo este fausto suceso, que hizo derramar 
á la Reina lágrimas de gozo, el dia de S. Juan Rautista , según Pa- 
tencia (lib. 9. cap, 2.), es decir , el 24 de junio que aquí también 
se señala. 

(164) Si la Reina salió de Trujillo para Cáceres en este dia , 
no pudo expedir al siguiente en aquella ciudad un privilegio á fa- 
vor de Luis de Chaves, que cita el P. Fernandez en su Historia de 
Plasencia. Acaso se copió mal, y se atrasó un dia al sentar la fecha. 

(165) Al llegar la Reina este dia á la puerta nueva de Cáceres, 
juró sobre los santos evangelios guardar los fueros y privilegios de 
la villa, de cuyo juramento se otorgó documento impreso en la co- 
lección de sus Fueros , donde puede verse. 

(166) Según los Fueros de Cáceres estuvo la Reina en esta villa 

Tomo XIII. 9 



130 

1477 Julio 10 Jueves siguiente vino á comer y 
dormir á un logar que se dice Ar- 
royo de Molinos , cinco leguas den- 
de el logar de Montanches. 

» » 11 Otro dia viernes partió dende é 

vino á comer á una aldea de Mede- 
llin, que se dice Valdetorre, cinco 
leguas de Arroyo de Molinos , é vi- 
no á dormir al Oliva, dos leguas 
dende, un logar de la orden de San- 
tiago. 
» » 12 Otro dia sábado partió dende, é 

vino á comer é dormir á Ribera de 
la dicha orden cinco leguas del Oli- 
va; está en ella una fortaleza, es 
Comendador della Martin de Torde- 
sillas. 
» » 14 Lunes xiiij de jullio partió su al- 

teza de Ribera ; é vino á comer y 



muchos dias : Pulgar solo dice que fueron algunos. Por este Cronicón 
resulta que fueron diez. Desde Cáceres envió la Reina á Sevilla en 
4 de julio á sus aposentadores Gutierre de Toledo y Diego de Va- 
lladolid, como escribe Zúñiga (núm. 5.) El dia 9 en que salió de 
Cáceres dio las ordenanzas de esta villa, y por ellas resulta que es- 
taban presentes, y acaso irian en el acompañamiento de la Reina, 
el cardenal don Pedro González de Mendoza , D. Alfonso Enriquez, 
almirante Enriquez, D. Diego López Pacheco, marqués de Villena, 
D. Juan de Silva , conde de Cifuentes, D. Pedro Enriquez, adelan- 
tado mayor de la frontera , D. Juan Arias Dávila, obispo de Sego- 
via, y D. Fr. Alonso de Rurgos, que lo era de Córdoba , así como 
también Gutierre de Cárdenas, y los doctores Rodrigo Maldonado 
y Juan Diaz de Alcocer , que era de su consejo. 



131 

dormir á Valencia , logar de la en- 
comienda mayor de Santiago, do 
fizo correr toros D. Alonso de Cár- 
denas, Comendador mayor de León, 
é le fizo gran servicio , qualro le- 
guas del Oliva. 
1477 Julio 15 Martes partió dende , é vino á co- 
mer é dormir á Guadalcanar cinco 
leguas de Valencia; ende le ficieron 
presente. 

» » 16 Miércoles partió dende , é vino 

comer é dormir á Cazalla , tres le- 
guas de Guadalcanar; ay le ficie- 
ron presente. E después en la tarde 
fué dormir al Pedroso, logares am- 
bos de Sevilla : aquí mandó derri- 
bar lo que tenían fortalecido de la 
iglesia. 

» » 17 Jueves siguiente vino comer á 

Canlillana , logar y cámara del ar- 
zobispo de Sevilla : estovo ende fas- 
ta domingo en la noche , do fizo sala 
el Cardenal el dicho dia jueves que 
su Alteza llegó. 

» » 20 Partió domingo en la noche den- 

de , é vino sobre el agua á la Rin- 
conada, legua y media de Sevilla: 
estovo ende fasta miércoles á la 
noche. 

» » 23 Miércoles á la noche que fueron 

xxiij de jullio fué dormir media le- 
gua de Sevilla á una casa del Du- 



1477 Julio 24 



132 

que , que se dice Tercia , cerca de 
S. Gerónimo. 

Partió de allí el jueves otro dia 
siguiente, víspera de Santiago , é 
llegó á la puerta de la ciudad á las 
diez horas , é tardó llegar fasta la 
Alcázar tres horas y media desde 
que llegó á la puerta. (167) 

Entró en Sevilla el Rey nuestro 
Sr. la primera vez que en ella entró, 
sábado xiij de setiembre tres horas 
después de medio dia ; tardó en lle- 
gar desde la puerta de Macarena 
fasta el Alcázar , quatro horas : lle- 
gó á las siete al dicho Alcázar anno 
Domini mcccclxxvij. (168) 
Octubre 3 Partieron el Rey é la Reyna, nues- 



Seliembre 13 



(167) Aunque Alonso de Palencia no sigue este itinerario de la 
Reina, hace sin embargo mención de las tres últimas paradas que 
hizo en Cantillana, la Rinconada y Tercia, y de su entrada en Se- 
villa por la puerta de la Macarena el 24 de julio, (lib. 9. cap. 8.) 
Ortiz de Zúñiga la retrasa un dia , pero el testimonio de Palencia 
es preferible, porque á la sazón estaba en aquella ciudad, y habla 
como testigo de vista. Así es que refiere con toda detención hasta 
el magnífico caballo en que cabalgaba la Reina , la elocuente oración 
que la dirigió Alonso de Velasco, el juramento que prestó de guar- 
dar los fueros de la ciudad, y lo admirada que quedó así de su gran- 
deza, como del gentío inmenso que habia salido á recibirla. 

(168) También fija Palencia en el dia 13 de setiembre la en- 
trada del Rey en Sevilla ; pero dice que no fué tan grande el con- 
curso de gente que salió á esperarle como se habia preparado , por 
haberse equivocado maliciosamente la hora de su venida. 



133 

tros Señores de Sevilla para Xerez 
de la frontera, viernes tres de otu- 
bre, é fueron desde Coria, una al- 
dea de Sevilla, por el rio en una 
galea; eslovieron ende fasta que 
llegaron á S. Lucar de Barrameda. 
1 477 Octubre 6 E otro d¡a sábado, dia de S. Fran- 
cisco estovieron ende ese dia , y el 
domingo , y otro dia lunes partie- 
ron de S. Lucar por el agua , é fue- 
ron dormir á Rota , villa del Mar- 
qués de Calis , do recibieron del di- 
cho marqués mucho servicio, é los 
suyos mucha honra. 

» » 7 Otro dia martes en la tarde par- 

tieron dende é fueron dormir á Xe- 
rez , y esa tarde se les entregó el 
Alcázar de Xerez, la qual tenia el 
dicho Marqués mucho fortalecida é 
bastecida. (169) 

» Noviembre 9 Cercaron la fortaleza de Utrera 
domingo viiij de noviembre otro año 
delante. (170) 



(1C9) De este viaje que hicieron los Reyes partiendo de Sevilla, 
de los pueblos por donde pasaron , de su llegada á Jerez , y de la 
entrega de la fortaleza hablan Palencia {cap. 4 et 5.), y el cura de 
los Palacios {cap. 30.), pero sin señalar las fechas. Únicamente el 
segundo dice que acaeció esto en el mes de octubre. 

(170) El desorden con que estaban reunidos en su original es- 
tos apuntes hacia que la noticia del cerco de Utrera estuviese en 
seguida de un suceso del año 1476. Así pues este año delante de 



134 

1477 Noviembre 30 Fué eligido por Maestre de San- 
tiago por los trece en Azuaga Don 
Alonso López de Cárdenas , Gober- 
nador mayor primero de León , lo- 
gar de la orden de Santiago , do- 
mingo último de noviembre anno 
Domini mcccclxxvij. (171) 
» » » Este mesmo dia fué acordado en el 

dicho capítulo de dar la encomien- 
da mayor de León á. Gutierre de 
Cárdenas , Contador mayor del Rey 
é de la Reyna, nuestros Señores, 
é su Maestresala , é del su Consejo. 



que se habla es el de 1477. Palencia no dice el dia en que se puso 
el sitio, pero el cura Bernaldez escribe qué fué en los postreros dias 
de noviembre. Por nuestro Cronicón sabemos ahora con toda seguri- 
dad que fué el 9 de este mes ; pero no se tomó hasta el 29 de mar- 
zo, como veremos. 

(171) No viniendo de Roma h |bula nombrando al Rey Don 
Fernando administrador del maestrazgo de Santiago, é instando por 
otra parte en hacer valer sus derechos á esta dignidad D. Alonso 
de Cárdenas, con el apoyo de su primo Gutierre de Cárdenas, con- 
tador mayor de los Reyes , tratóse de proceder á la elección de 
maestre. Precedió la renuncia del Rey á cualquier derecho que tu- 
viese, y se siguió la convocatoria de los electores, que reunidos 
en Azuaga, villa de la orden, nombraron en concordia á Alonso 
López de Cárdenas. Erafijodalgo, dice Pulgar (cap. Ik.J, é home 
esforzado, é de buen entendimiento, ¿home piadoso , é limosnero : fué 
natural de Ocaña, fijo de un caballero que se llamaba D. Garci López 
de Cárdenas, que fué Comendador mayor de León en esta orden de 
Santiago. Gobernóla el nuevo maestre hasta el año de 1499 en que 
murió, dándosele sepultura en la villa de Llerena en la iglesia de 
Santiago que era fundación suya. 



135 

1477 Diciembre 18 Dieron el hábito de Santiago al 
dicho Gutierre de Cárdenas con la 
encomienda mayor de León , jueves 
xviij de deciembre , dia de nuestra 
Señora, año susodicho en Sevilla en 
la Iglesia de Santiago ; é dióle el 
hábito por mandado del dicho Maes- 
tre , Pedro Puertocarrero, Señor de 
Palma año mcccclxxvij. (172) 

Partió el Rey nuestro Señor para 
Madrid desde Sevilla viernes vj de 
febrero de mcccclxxviij. (173) 
Marzo 29 Combatieron (la fortaleza de Utre- 
ra) y tomáronla por fuerza de ar- 
mas , domingo veinte y nueve de 
marzo después de medio dia anno 



1478 Febrero 6 



(172) Ni en los cronistas ni en los historiadores de Sevilla y de 
la orden de Santiago hallamos nada de esto. Gutierre de Cárdenas, 
de quien se habla repetidas veces en este Cronicón , así como en 
todas las historias de los Reyes Católicos , fué su maestresala y con- 
tador mayor, y les hizo muchos y muy señalados servicios. Reci- 
bió el hábito de Santiago el dia de la Expectación de la sagrada 
Virgen, y el que se le dio fué D. Pedro Portocarrero, hijo segun- 
do del marqués de Villena, de quien ya se ha hecho mención (28 
de abril de 1463 en la notaj. Gonzalo de Oviedo consagró al prime- 
ro un largo artículo en sus Quinquagenas , que debe leerse , donde 
dice que era hombre de buen entendimiento c grande abelidad en 
los negocios con mucha lealtad é deligencia. 

(173) Zurita no señala el dia , pues solo dice que el Rey partió 
para Madrid por el mes de Hcbrero , pero añade que ninguno de los 
autores que escribieron las cosas de aquellos Principes hacen mención 
de esta venida del Principe á Madrid: á donde se detuvo hasta en fin 
d.lmes de abril flib. 20. cap. 21). 



136 

Domini mcccclxxviij : fueron en la 
combatir y lomar el Marqués de 
Calis y el Comendador mayor de 
León, D. Manuel León, Maestre de 
Robles , y Vasco de Vivero y San- 
cho del Águila , Ruiz López de To- 
ledo, Comendador mayor por Gon- 
zalo Chacón , y otros muchos caba- 
lleros y escuderos. (174) 
1478 Abril 19 Vino la Reyna á Tordesillas lu- 
nes decinueve de abril , año de 
mcccclxxviij: estuvo tres dias en 
mucha fiesta. (175) 
» Junio 30 Nasció el bienaventurado Don 

Juan Príncipe de Castilla, fijo de 
los esclarecidos Rey D. Fernando é 



(174) La toma de Utrera, según el cura de los Palacios {cap. 31), 
se verificó el domingo de Quasimodo de 1478 que es puntualmente 
el dia señalado por nuestro Cronicón; mas parece haber equivo- 
cación en los nombres de los que aquí se especifican. Lo cierto es 
que dicho cura solo nombra al marqués de Calis, á Juan de Ro- 
bles y á cuatro capitanes, que eran uno llamado Viedma, Sancho 
del Águila, Vasco de Vivero, y Gutierre de Cárdenas, comenda- 
dor mayor de León. 

(175) El dia 19 de abril de 1478 fué efectivamente lunes, mas 
á pesar de eso sospechamos que haya alguna equivocación en esta 
fecha. Porque á qué este viaje tan largo y tan repentino de la Reina 
cuando se hallaba ya tan adelantada en su embarazo , y cuando los 
historiadores no hacen de él mención ninguna? A esto se agrega el 
resultar que estaba en Sevilla el dia 20 por un privilegio que copia 
Salazar y Castro expedido allí en ese dia. {Pruebas de la casa de 
Lara, pág. 410.) 



137 

de la Rcyna D. a Isabel , martes úl- 
timo de junio una hora y quar- 
ta parle de hora antes de medio 
dia anno Domini mcccclxxviij en Se- 
villa. (176) 
1478 Julio 9 Fué bautizado en la iglesia ma- 

yor de Sevilla jueves viiij de jullio, 
casi á las ocho horas y media an- 
tes de medio dia, con muy gran- 
dísima solenidad : bateóle el Carde- 
nal D. Pero González de Mendoza, 
Arzobispo de Sevilla: Padrinos el 
Legado y el Embajador de Vene- 
cia y el Condestable y el Almiran- 
te y Conde de Benavente : Madri- 
na la Duquesa de Medina Sido- 
nia. (177) 



(176) Estaba el año groseramente equivocado, pues decia 1479 
debiendo ser uno menos, en que fué martes el dia 30 de junio, y 
en que coloca el nacimiento del Príncipe D. Juan el consentimiento 
unánime de los autores. En cuanto al dia , Galindez f Anales breves) 
señala el 28, y Pulgar (cap. 73.) el 29; pero de la carta que diri- 
gió la Reina á la ciudad en miércoles 1 de julio resulta que fué el an- 
terior , como escribe Zúñiga. En ese mismo le fija Zurita a las once 
horas cerca de medio dia : y lo que es mas , el cura de los Palacios, 
autor coetáneo y testigo de vista expresa que fué en treinta de junio 
entre las diez y las once del dia dentro en el alcázar (cap. 32.) convi- 
niendo con nuestro Cronicón hasta en la hora. 

(177) También el cura Bernaldez fija en el dia 9 de julio , que 
fué jueves, el bautizo del Príncipe D. Juan, pero omite entre los 
padrinos al almirante : Zúñiga lo hace también y pone al conde de 
Veaumont , sin duda por poner al de Benavente , á quien no ex- 



138 

1478 Agosto 9 Salió á misa después de su parto 
la Reyna nuestra Señora in magno 
aparatu domingo viiij de agosto en 
Sevilla. (178) 
» Setiembre 11 Ficieron armas en Sevilla en cam- 
po dado por el Rey nuestro Señor 
dos catalanes , el uno Mosen Juan 
Pere Seminate , de Barcelona , y el 
otro Mosen Luis Margarita , de Gi- 
rona, á caballo, ornes darmas, vier- 
nes xj de setiembre de mcccclxxviij. 
Fueron el Rey é la Reyna, nuestros 
Señores, en gran aparato á las di- 
chas armas : habia en la contraliza 
ocho pasos en largo , y seis en an- 
cho; presentes el Condestable de 
Castilla é los Mariscales de Baena é 
Pedro de Rivadeneira , é los Condes 



presa. Así pues fueron los padrinos el legado de Sixto IV , que se- 
gún Zurita (Anal. lib. 20. cap. 22.) era Nicolás Franco, veneciano, 
obispo Paternino, el embajador de Venecia, cuyo nombre no ex- 
presan nuestras crónicas, el condestable de Castilla D. Pedro Fer- 
nandez de Velasco, el almirante D. Alonso Enriquez, y el conde 
de Benavente D. Rodrigo Alfonso Pimentel. La madrina fué doña 
Leonor de Mendoza , muger del duque de Medina Sidonia D. En- 
rique de Guzman. No sabemos de donde sacó Zurita que el bautizo 
se habia hecho el dia 15 de julio ; pero su respotable autoridad 
hizo incurrir en igual equivocación al maestro Florez. 

(178) Conviene así mismo el Cronicón en cuanto al dia con el 
cura de los Palacios, donde pueden verse referidos con toda exten- 
sión el nacimiento y bautizo del Príncipe , y la salida á misa de la 
Reina su madre. 



1478 Octubre 1 



21 



22 



» Diciembre 14 



139 

de Benavenle é de Coruña, é de 
Medellin, Duque de Medina Sidonia 
é otros muchos caballeros. (179) 

Partieron el Rey é la Reyna, 
nuestros Señores, de Sevilla para 
Córdoba, jueves primero de otubre 
anno Domini mcccclxxviij. (180) 

Llegaron á Córdoba miércoles 
xxj de otubre toda la gente. 

Entraron el Rey é la Reyna jue- 
ves xxij del dicho año de mcccclxxviij 
años. (181) 

Partió la Reyna de Córdoba para 
Guadalupe , lunes xiiij de deciem- 
bre. (182) 



(179) Ni en los cronistas ni en los historiadores de Sevilla he- 
mos hallado la menor noticia de este suceso. 

(180) Equivocando el dia de la salida de los Reyes el cura de 
los Palacios {cap. 36.), dice que partieron en el mes de setiembre 
cerca de S. Miguel y que fueron á Carmona , y desde allí á Ecija y 
luego á Córdoba. Con mas acierto Ortiz de Zúñiga dice que salieron 
á primero de octubre y prueba que estaban en Carmona el dia 5, 
deteniéndose algunos mas , y en Ecija el dia 15. 

(181) Gómez Bravo en el Catálogo de los Obispos de Córdoba 
(lib. 3. cap. 14.) solo dice que los Reyes entraron en esta ciudad á 
fines de octubre , y que en el acompañamiento iba su obispo clon 
Fr. Alonso de Burgos. Que estaban ya en Córdoba el dia 24 lo ates- 
tigua un documento citado por Ortiz de Zúñiga (núm. 7.), así como 
por medio de otros dos acredita Gudiel que estaban también los 
dias 7 y 25 de noviembre fComp. de alg, historias de Esp. cap. 30.) 

(182) El mismo Gómez Bravo atrasa hasta principios del año si- 
guiente la salida de los Reyes de Córdoba al monasterio de Guada- 
lupe; pero se equivoca, pues á la Reina la vemos partir el dia 14 



140 

1478 Diciembre 19 Llegó á Guadalupe sábado xviiij 

del dicho mes año de mcccclxxviij . 

1479 Enero 19 Murió el Rey D. Juan de Aragón 

martes xviiij de henero año susodi- 
cho. (183) 
» » 25 Partió la Reyna de Guadalupe 

para Trujillo , lunes xxv de henero 
de mcccclxxviiij. (184) 



de diciembre , y el Rey debió hacerlo algunos dias antes , y no 
para ir en derechura á Guadalupe sino á Trujillo , donde consta se 
hallaba en 4 del mismo. Así resulta de un privilegio expedido allí 
en dicho dia y mencionado por Salazar y Castro (Casa de Lara , 
tom. 2. cap. 8.), además de que según Zurita el Rey pasó desde 
Córdoba á Trujillo para asegurarse de aquella fortaleza que estaba 
en tercería , porque la guerra con Portugal estaba muy rompida por 
aquellas fronteras (lib. 20. cap. 25.^ 

(183) Es el año de 1479 , pues esta noticia estaba colocada en 
seguida de otro suceso acontecido en él, y por eso á él alude cuan- 
do dice año susodicho. Pulgar (cap. 86.) atrasa la muerte del Rey 
D. Juan al dia de Sant Sebastian á veinte de enero', pero Gerónimo 
de Zurita , cuya exactitud y diligencia son bien conocidas , con- 
viene con nuestro Cronicón , añadiendo que el Rey murió á las siete 
horas antes de medio dia. (lib. 20. cap. 27.) 

(184) En Guadalupe tuvo el Rey Católico la fiesta del año nue- 
vo de 1479, como asegura Zurita. Allí el domingo después de Re- 
yes, esto es, el dia 10 de enero, firmó en unión con la Reina las 
paces con el Rey de Francia , hallándose presentes el cardenal 
Mendoza, el almirante y el maestre de Santiago. Así resulta de la 
carta escrita al Rey Cristianísimo por su embajador el obispo de 
Lombes, inserta por el P. Achery en su Spicilegio (tom. 3.), y 
desde allí escribieron los Reyes este suceso el dia 18 á la ciudad de 
Sevilla (Zúñiga, núm. 1.): pero el Rey estaba en Trujillo el dia 22, 
donde recibió la noticia de la muerte de su padre , y el dia 25 partió 
para esta ciudad la Reina su esposa. 



141 

1479 Febrero 9 Murió la Rey na de Navarra, her- 
mana del Rey nuestro Señor, mar- 
tes nueve de febrero del dicho 
año. (185) 

» «23 Aprendióse un gran fuego en Me- 

dina en la Cerería que se quemaron 
diez casas , y se pensó se abrasara 
toda la villa, sábado veinte y tres de 
febrero año de mcccclxxviiij. (186) 

» » 27 Venimos á Cazares sábado xxvij 

de febrero. Este dia perdí en Ca- 
zares un diente mordiendo un poco 
de pan año superdicto. (187) 



(185) Por muerte del Rey D. Juan II, sucedió en Navarra su hija, 
cuyo reinado no llegó á un mes. Murió el dia 9 de febrero , según 
esta noticia que parece escrita en vida del Rey Católico, aunque Zu- 
rita.(cap. 28.) y el P. Aleson retrasan su muerte tres dias mas (Ana- 
les de Navarra, lib. 33. cap. 3.) Y á la verdad que si el primero vio 
su testamento otorgado el dia 10, mal pudo haber muerto la Reina el 
dia anterior. 

(186) La feria está equivocada, pues el 23 de febrero no cayó en 
sábado sino en martes. Acaso por poner xiij que fué sábado se puso 
xxiij : ó mas bien estando el dia escrito con todas sus letras, estará el 
yerro en el mes , que será enero , en que el dia 23 fué sábado. 

(187) Noticia ridicula é impertinente á la verdad, pero que sirve 
para acreditar que es un testigo de vista quien refiere todo esto. Cual 
fuese el pueblo donde aconteció al autor tamaña desgracia acompañan- 
do á la Reina, no puede fijarse con toda seguridad, pues sobre no 
conocerse ningún pueblo llamado Cazares , están contiguos no lejos de 
Alcántara , á donde pasaron luego los pueblos de Ca'ceres y Casares. 
Probablemente se hablará del primero de los dos , pues Pulgar (capi- 
tulo 89.) y Galindez de Carvajal (Anales breves), dice que la Reina 
pasó desde Cáceres á Alcántara. 



142 

1479 Marzo 5 Venimos á Alcántara jueves cin- 
co de marzo de mcccclxxviiij . (188) 

» » 18 Vino la Infanta Doña Beatriz de 

Portugal á Alcántara á vistas con la 
Reyna nuestra Señora, jueves xviij 
de marzo del dicho año. (189) 

» Junio 16 Entregóse Deleitosa á la Reyna 

nuestra Señora , miércoles xvj de 
junio armo Domini mcccclxxviiij. 



(188) Está equivocada la feria, pues el dia 5 de marzo no fué jue- 
ves , sino viernes. 

(189) Esta Doña Beatriz era viuda del duque de Viseo D. Fernan- 
do, y madre del Rey D. Manuel, y de Doña Leonor, muger del Prín- 
cipe D. Juan , hijo del Rey D. Alonso á quien sucedió. También era 
tia de la Reina Católica , como hermana de su madre Doña Isabel. Fa- 
ria en su Historia de Portugal [part. 3. cap. 14.) la llama Princesa 
de hermosura singular, de ingenio divino, de partes y virtudes dignas 
de imperio. Señora discreta la llama Pulgar (cap. 85.) añadiendo que 
deseosa de poner fin á la guerra que despedazaba ambos reinos, habló 
varias veces con el Rey de Portugal , cuyo hijo el Príncipe D. Juan 
apoyaba los deseos de su suegra. Esta envió á decir secretamente á 
la Reina de Castilla que se acercase masa la frontera de Portugal , para 
que pudiendo conferenciar entre sí, tuviese término la guerra de su- 
cesión : tal fué el objeto con que las dos se vieron en Alcántara. Cuan- 
do en 1529 por el tratado de Cambray se puso fin á la guerra que se 
hacían Carlos V y Francisco 1, por la intervención de las dos Prin- 
cesas Margarita de Austria, tia del primero, y Luisa de Saboya, ma- 
dre del segundo , llamábase á este acomodamiento la Paz de las Da* 
mas. Igual nombre pudo darse á estotra paz negociada medio siglo 
antes en Castilla entre la Reina Católica, y la Infanta Doña Beatriz, su 
tia: siendo de advertir que el tratado de Cambray tardó en hacerse 
casi siete semanas , y el que se negoció en Alcántara , se hizo en me- 
nos de cuatro dias; pues según refiere Zurita, (lib. 20. cap. 32.) la 
Reina pasó á Trujillo el dia 22 siguiente. 



143 

1479 Setiembre 9 Entregáronse Castilnovo de la 
Serena y Villanueva á la Rey- 
na nuestra Señora, jueves viiij de 
setiembre que estaban por Don 
Alonso de Monroy, clavero de la 
jrden de Alcántara anno Domini de 
mcccclxxviiij. 

» » 12 Entregóse Mérida al Maestre de 

Santiago domingo doce de setiem- 
bre del dicho año. 

» » 14 Entregóse Medellin á la dicha 

Reyna nuestra Señora, martes xiiij 
de setiembre del dicho año de 
mcccclxxviiij. (190) 

» Octubre 14 Entraron en Toledo la Reyna 
nuestra Señora y el Señor Príncipe 
jueves xiiij de otubre , quando ve- 
nia de Estremadura año susodi- 
cho. (191) 

• » 23 Vino el Rey nuestro Señor de 

Aragón á Toledo sábado xxiij de 
otubre año susodicho , y trujo un 
elefante vivo: muy grandes tiempos 

(190) Concluidas las paces con Portugal en los términos que re- 
fiere Zurita (lib. 20. cap. 34.) entraron en la obediencia de los Re- 
yes Católicos las ciudades rebeladas. De aquí provino la entrega de 
Deleitosa , de Castilnovo de la Serena, de Villanueva , de Mérida y de 
Medellin , de cuyos sucesos sabemos ahora los dias, que antes igno- 
rábamos. 

(191) Por una carta que escribió la Reina á la ciudad de Sevilla, 
resulta que estaba en Toledo el 21 de octubre (Zúñiga, Anales de Se- 
villa, núm. 4.) 



144 

no era visto en Castilla. (192) 
1479 Octubre 30 Partió la Señora Infanta Doña 
Isabel para ir á Portugal en rehe- 
nes , sábado xxx de otubre quatro 
horas después de medio dia año su- 
sodicho. Volvióse del camino. (193) 
» Noviembre 6 Nasció la Señora Infanta D. a Jua- 
na, fija de los muy esclarecidos Rey 
D. Fernando y Reyna Doña Isabel 
en Toledo , sábado seis de noviem- 
bre quatro horas antes de medio dia 
anno Domini mcccclxxviiij. (194) 



(192) Habiéndose detenido el Rey Católico en Trujillo mas de lo 
que pensaba , salió para Aragón el dia 5 de junio, según Zurita , que 
reGere su itinerario detenidamente (lib. 20. cap. 32.) Que estaba en 
Trujillo juntamente con la Reina el dia anterior, consta por un pri- 
vilegio citado por Salazar y Castro (Casa de Lar a, lib. 6. cap. 1. y 
lib. 7. cap. 4.) Entrando en sus nuevos estados el Rey, recorrió las 
ciudades de Zaragoza , Barcelona y Valencia , y hallándose en esta 
ciudad en el mes de octubre, tuvo nueva de haberse concluido de todo 
punto las paces con Portugal, y entonces se dirigió á Toledo, según el 
mismo Zurita, que no señala el dia de su llegada (cap. Zk.) 

(193) Por uno de los artículos de la paz ajustada con Portugal , la 
Infanta Doña Isabel, hija mayor de los Reyes Católicos , debia estar 
en rehenes de la Infanta Doña Beatriz, hasta que Doña Juana, llamada 
la Beltraneja cumpliese veinte y cinco años. Salió en efecto para ir á 
su destino, mas sin realizarlo volvió atrás, sin duda porque habiendo 
acaecido entonces el parto de la Reina , se preferia enviar en rehe- 
nes á la niña recien nacida, como escribe Zurita. 

(194) Pulgar solo dice que la Infanta D. a Juana nació en el mes 
de noviembre de este año en la ciudad de Toledo (cap. 91.) Zu- 
rita añade que fué el sábado seis de noviembre entre las seis y siete 
horas antes de medio dia (cap. $k.) y Pisa expresa que fué en las 



145 

1480 » » El Príncipe D. Juan fué jurado 

el año de lxxx en las Cortes de To- 
ledo. (195) 

» Mayo 28 Pregonáronse las Cortes en To- 

ledo, domingo dia de la Trinidad, 
xxviij de mayo de mcccclxxx. (196\ 

» Noviembre 3 Partióla Señora Infanta D.* Isa- 
bel , fija primogénita del Rey é de 
la Reyna, nuestros Señores, para ir 
estar en Portugal en rehenes en po- 
der de la Sra. Infanta D. a Beatriz, 
muger que fué del Infante D. Fer- 
nando, hermano del Rey D. Alonso 
de Portugal , viernes cerca de pues- 
to el sol , tres de noviembre anno 
Domini mcccclxxx años. (197) 

casas del conde de Cifuentes. (lib. h. cap. 34.) De aquí se sigue 
que anduvo muy desacordado el cura de los Palacios, cuando al re- 
ferir el nacimiento del Príncipe D. Juan , acaecido mas de diez y 
seis meses antes , dice que sus padres tenian entonces á las Infan- 
tas Doña Isabel y Doña Juana, habiéndoles nacido después Doña 
María y Doña Catalina, {cap. 33.) 

(195) No señala el dia del juramento, pero fué uno del mes de 
abril, según Pulgar (cap. 96.) ó del mes de mayo, según Pisa. 

(196) Este es el dia de la promulgación de las Cortes que se ce- 
lebraron en el mes de abril y en el siguiente. 

(197) No llevando á bien el Rey de Portugal que la Infanta re- 
cien nacida Doña Juana reemplazase á su hermana mayor Doña 
Isabel en los rehenes acordados, como deseaban sus padres, pasó 
esta á poder de la Infanta Doña Beatriz. Zurita refiere detenidamen- 
te los entorpecimientos que hubo para realizar la entrega , las per- 
sonas que en ella intervinieron , y como se verificó por último el 
dia 11 de enero de 1481. Estuvo depositada en Mora ó Moura dos 

Tomo XIII. 10 



146 

1481 Enero 12 Entró el Príncipe, nuestro Señor, 
en Simancas la primera vegada que 
en ella entró , viernes xij de hene- 
ro de mcccclxxxj años casi á medio 
diapoco mas. 
» » 15 Entró el dicho Señor Príncipe en 

Valladolid, lunes xv de henero casi 
tres horas después de medio dia, y 
con él la Señora Infanta D. a Jua- 
na su hermana, cada uno de ellos 
con su ama en andas anno Domini 
mcccclxxxj. (198) 
» Abril 2 Partió el Señor Príncipe para 

Aragón de Valladolid , lunes dos 
de abril año susodicho casi á las 
quatro horas después de medio 
dia. (199) 

años y cuatro meses, dice el cura Bernaldez, esto es, hasta mayo de 
1483 en que vino á Plasencia á tener la fiesta de Pentecostés, que 
cayó á 18 del mes expresado (cap. 42.) 

(198) El Príncipe y su hermana menor fueron á juntarse con la 
Reina su madre que estaba en Valladolid, como resulta de la carta 
que siete dias después escribió esta á Gómez Manrique , corregidor 
de Toledo, avisándole la enfermedad de su muger D.* Juana de Men- 
doza, y que copia al vivo el P. Burriel en su Paleografía para muestra 
no solo de la letra sino del lenguaje de aquella admirable Princesa. 

(199) El Rey D. Fernando que estaba en Barcelona convocó 
Cortes para el mes de abril en la ciudad de Calatayud con el objeto 
de que la corona de Aragón prestase juramento al Príncipe Don 
Juan. (Zurita, lib. 20. cap. 41.) Este salió de Valladolid el dia que 
dice nuestro Cronicón , para hallarse en ellas , y su madre salió dos 
dias después , expidiendo antes una cédula que copia Salazar y Cas- 
tro. ( Pruebas de la Casa de Lara, pág. 93.) 



147 

1481 Abril 4 Partió la Reyna nuestra Señora 
de Valladolid para ir á Aragón 
miércoles quatro de abril año su- 
sodicho, después de comer. Comió 
aquel dia en S. Francisco. Trujé- 
ronle á Aranda un asno tan grande 
como una acémila, todo listado de 
blanco é negro, tal que nunca fué 
■visto otro tal en España : algunos 
quisieron decir que era de la casta 
del asno en que fué nuestra Señora 
á Belén. (200) 
» Junio 26 Nació D.Gonzalo, hijo de D.Juan 

Chacón en Berlanga, domingo xxvj 
de junio de mcccclxxxj. (201) 
Tomaron Alhama el Marqués de 



1482 Febrero » 



(200) Quién que lea estas palabras no conocerá que se habla de 
una cebra? y quién no se reirá á vista de una descripción tan tosca 
y de una alcurnia tan ridicula como se quiere darla? 

(201) El dia 26 de junio no fué domingo f sino martes , y así nos 
persuadimos que diria domingo xvij ó xxiv, y se puso xxvj. Don 
Juan Chacón era hijo de Gonzalo Chacón , Señor de Casarrubios del 
Monte , y Arroyomolinos , contador mayor de Castilla , maestresala 
y valido de la Reina Católica. Casó con Doña Luisa Fajardo, hija 
de Pedro Fajardo, adelantado de Murcia , y tuvo varios hijos. El se- 
gundo fué este D.Gonzalo que llegó á ser comendador de Montiel en 
la orden de Santiago poseyendo el rico mayorazgo que le habia fun- 
dado su abuelo ; y casado con Doña Francisca de Guevara , hija de 
D.Alonso Tellez Girón, Señor de la Puebla de Montalvan : dejó nu- 
merosa sucesión. (Salazar y Castro, Casa de Lara, lib. 10. cap. 2. 
parr. 2.) Bedoya en sus Memorias históricas de Berlanga no cuenta á 
este D. Gonzalo Chacón entre los hijos distinguidos de aquella villa. 



148 

Calis é Diego de Merlo á dias 

de febrero anno Domini mcccclxxxij 
la qual era de moros. (202) 
1482 Junio 29 Nació la Señora Infanta D. a Ma- 
ría, fija del Rey D. Fernando é de 
la Reyna D. a Isabel en Córdoba sá- 
bado xxviiij de junio anno Domini 
mcccclxxxij. (203) 

» Julio 1 Partió el Rey nuestro Señor para 

ir sobre Loxa de Córdoba, lunes 
primero de julio del dicho año. (204) 

» » 5 El viernes después vino el Breve 

del arzobispado de Toledo para el 
Señor Cardenal. (205) 



(202) Estaba el año equivocado groseramente , pues decia 1472. 
Por otra parte está en blanco el dia , y aunque esta noticia se repite 
mas adelante en estos apuntes, no sirve para llenarle, pues única- 
mente dice : en el año Ixxxij se ganó Halama. Mas es constante que 
se tomó el dia último de febrero, como resulta de una carta escrita 
tres dias después por el marqués de Cádiz y otras personas que trae 
Aldrete en sus Antigüedades de España, (lib. 2. cap. 2. pág. 214.) 
Igual dia señalan Galindez de Carvajal , ( Anales breves) y el cura de 
los Palacios (cap. 52.) Pero Alonso de Palencia (lib. 2.) en su obra 
inédita de bello Granalensi la adelanta un dia , y en esto le sigue Ge- 
rónimo de Zurita (lib. 20. cap. 42.) 

(203) El maestro Florez no expresa el dia en que nació esta In- 
fanta , sin duda porque no le halló en Pulgar ni en Bernaldez. Pero 
le expresa Zurita conviniendo con nuestro Cronicón, y añadiendo 
que fué á tres horas del dia (cap. 43.) 

(204) Rex kalendis julii diluculo pergit iré, ut eodem ipsodie Ás- 
tigiam ingrediatur , dice Alonso de Palencia. 

(205) Por hallarse esta noticia en seguida del bautizo de la In- 
fanta Doña María , decíase el viernes antes : y para colocarla nosotros 



149 

1482 Julio 7 Batearon la dicha Señora Infanta 
D. a María en Córdoba en la iglesia 
mayor domingo siete de julio. Bali- 

cronológicamente , hemos tenido que poner el viernes después. Pero 
la dificultad está en arreglarla á lo que ahora diremos. Si el arzo- 
bispo de Toledo D. Alonso Carrillo murió el primer dia de julio 
de 1482, según dicen todos los historiadores que hemos visto, cómo 
pudo recibir las bulas el sucesor á los cinco dias? Pero demos caso 
que hubiese muerto el dia primero del mes anterior como dice su 
epitafio copiado por Ponz, ( Viaje de España, iom. 1. cart. 7. 
núm. 20.) aun así medió poco tiempo para la expedición de las bu- 
las. Agrégase á esto todavía que si llegaron el dia expresado , por 
qué no tomó posesión de su mitra el cardenal hasta 20 de marzo del 
año siguiente, como escribe su historiador? Dificultades son estas 
que saltan á los ojos ; acreditando que se halla muy embrollada toda 
esta cronología. Mas dejando esto aparte, escribe Salazar de Mendoza, 
en la Vida del gran Cardenal (lib. 1. cap. 53.) que sin saber toda- 
vía este la muerte del arzobispo Carrillo, entró á visitar á la Reina 
que estaba en Córdoba con el Rey su esposo. Ibase á sentar en su 
asiento ordinario, que por eso se llamaba la silla del cardenal, cuan- 
do le dijo Doña Isabel : Cardenal , el arzobispo D. Alonso Carrillo 
de Aceña , os ha dejado la silla de Toledo que tan vuestra es como 
esa. Resóle entonces la mano el cardenal y pasando en seguida al 
cuarto del Rey con igual objeto, al referirle la merced que acababa 
de recibir de la Reina, le contestó D. Fernando : Dióos lo que de de- 
recho era vuestro y teniades muy bien merecido. Dejando aparte las 
eminentes cualidades del cardenal , bien pudieron los Reyes aludir 
con sus espresiones al concierto celebrado á fines de 1464 entre el 
Rey D. Enrique IV y varios grandes, uno de ellos nuestro car- 
denal que á la sazón contaba treinta y seis años y era obispo de 
Calahorra, donde se acordó conferirle la mayor dignidad primera 
que cacare de quél sea contento. Esta cláusula que no entraremos á 
calificar de ninguna manera , pudo conducir al obispo de Calahorra 
á las abadías de Valladolid , San Zoil y Moreruela , y á las mitras 
de SigUenza, Osma, Sevilla y por último á la de Toledo. Todavía 



150 

zola el Obispo D. Alonso de Burgos, 
al tiempo Obispo de Córdoba, fue- 
ron padrinos el Sr. Cardenal Des- 
paña , y el Barón Embajador por- 
tugués: Madrinas la Duquesa de 
Medina- Sidonia y la Condesa de los 
Molares, su madre. (206) 
1483 » » Mandó su Alteza llamar á Cortes 

en Medina armo Domini mcccclxxxiij 
(207) 

podemos añadir que tuvo vehementes deseos de obtener un obispa- 
do en Francia, aunque sin mas objeto que ser subdito de aquel Rey 
para quedar mas obligado á servirle. Así se lo aseguró al obispo de 
Lombes, quien se lo escribió á Luis XI al darle cuenta de la emba- 
jada ya referida (25 de enero de 1479.) Ignoró Salazar de Mendoza 
esta noticia y ninguna tuvo del concierto antes mencionado ; pero 
dice que hecho arzobispo de Toledo le vinieron las bulas , mudándo- 
le el título de cardenal de Santa María in Dominica en el de Santa 
Cruz de Jerusalen , concediéndole el patriarcado in partibus de Ale- 
jandría , y facultándole para retener la mitra de Sigüenza y las tres 
abadías. 

(206) En ningún cronista ni historiador de Córdoba hemos halla- 
do esta noticia , y así no podemos decir quien era este embajador de 
Portugal que sacó de pila á la recien nacida. Su madrina la duquesa 
de Medina Sidonia era Doña Leonor de Ribera que lo habia sido ya 
del Príncipe D. Juan: y la condesa de los Molares, su madre, se lla- 
maba Doña María de Mendoza , era hija del célebre D. Iñigo López de 
Mendoza , marqués de Santillana , y muger de D. Perafan de Ri- 
bera, adelantado de Andalucía y primer conde de los Molares. 

(207) Estaba equivocada la fecha, pues decia mcccclxxiij en que 
no era todavía Reina de Castilla Doña Isabel : mas la dificultad está 
en atinar con la enmienda que debe hacerse. Parece que se debe po- 
ner el año 14-83, por hallarse este acontecimiento en seguida del si- 
guiente que sucedió en él ; pero en ninguna parte aparece la mas li- 



151 

1483 Junio 1 En Medina del Campo domingo 
primero de junio de mili é quatro- 
cientos y ochenta y tres, vino la 
Universidad de Salamanca á costa 
de su Alteza la Reina, nuestra Se- 
ñora, á hacer dotor y dar el grado 
al Licenciado Gonzalo de Portillo, 
vecino de Medina del Campo, cosa 
jamás vista ni oida hasta entonces, 
y presentes todos los Señores y 
Grandes de la corle le dieron el 
grado en Santandrés : lo qual era 
fama pública que su Alteza hizo 
ansí porque era mucho privado su- 
yo , como por ser como era de su 
consejo , como y porque era tenido 
por hijo del Infante Fortuna, y esta 
era la razón por donde sus Altezas 
le favorecieron y hicieron muchas 
mercedes. (208) 

gera noticia de estas Cortes. Acaso debe poner también Madrid donde 
dice Medina ; porque Fernando del Pulgar escribe (part. 3. cap. 12.) 
que habiendo venido los Reyes á esta villa en 1483, mandaron juntar 
los diputados de las provincias é los procuradores de las cibdades é 
villas que eran principales , c todos los tesoreros c letrados c oficiales 
que tenían cargo de la gobernación de las hermandades , los quales 
fueron juntos en la villa de Pinto. Allí les pidieron diez y seis mil bes- 
tias, y ocho mil hombres para bastecer de mantenimientos á la ciudad 
de Alhama, que habiéndoseles concedido ya estaban puestos a fin de 
mayo en la ciudad deCórdova. Suponiendo bien hechas ambas correc- 
ciones , colocamos esta noticia antes que la siguiente , pues así lo pi- 
de la cronología. 

(208) Tampoco hemos hallado esta singular noticia en ningún 



152 

1483 Agosto 17 Nació D. Fernando, hijo del Co- 
mendador mayor Gutierre de Cár- 
denas en Santo Domingo de la Cal- 
zada, domingo xvij de agosto cinco 
horas después de medio dia anno 
Domini mcccclxxxiij. (209) 
» Octubre 26 Nació Doña Beatriz, fija del Mar- 
qués de Moya D. Andrés de Ca- 
brera, é de la Señora Doña Bea- 
triz, su muger en Pontedura, do- 
mingo diez horas después de medio 
dia xxvj de otubre anno Domini 
mcccclxxxiij. (210) 

cronista, ni en los historiadores de Salamanca, ni de Medina del 
Campo. Salazar y Castro (Casa de Lara, lib. 17. cap. 17. párraf. k.) 
solo hace mención de dos hijos legítimos de D. Enrique de Aragón, 
primer duque de Segorve, llamado el Infante Fortuna, pero nada di- 
ce de que lo fuese suyo este Gonzalo Portillo. 

(209) También estaba equivocado el año, pues decia mcccclxxiij, 
pero nosotros hemos puesto mcccclxxxiij, en que cayó en domingo 
el dia 17 de agosto , y en que la Reina estuvo en Santo Domingo de la 
Calzada , como dice Carvajal , á donde la acompañaría Gutierre de 
Cárdenas con su familia. Pero ni Haro (Nobiliario, lib. 9. cap. 28.) 
ni Rivarola (lib. k. cap. 70.) dan á Gutierre de Cárdenas mas que 
tres hijos, á saber, D. Alonso, Doña María y D. Diego: y así debe 
ser este un cuarto hijo de que no tuvieron noticia dichos genealo- 
gistas. 

(210) Pinel y Monroy, en la vida de estos marqueses de Moya, 
(lib. 3. cap. 1.) habla de nueve hijos que tuvieron, de los cuales tres 
fueron hembras, á saber: Doña María, Doña Juana, y Doña Isabel. 
Por lo tanto esta Doña Beatriz pudo morir niña, y por eso se escapó 
á las investigaciones de Pinel. El pueblo donde nació que es Puente- 
dura , está en el camino por donde se va desde Santo Domingo de la 
Calzada á la villa de Aranda de Duero. 



153 

1484 Febrero 25 Miércoles á xxv de febrero año 
del nacimiento de nuestro Sr. Je- 
su-Cristo de mcccclxxxiiij se dijo 
la primera misa en el colegio quel 
Señor Cardenal Despaña D. Pedro 
González de Mendoza fizo en la no- 
ble villa de Valladolid, é aquel dia 
comieron los colegiales todos juntos 
la primera vez : é fué dia de Santo 
Matía Apóstol en las casas que fue- 
ron de Diego Arias , en el barrio de 
Sant Esteban. Fueron primeros Co- 
legiales : Juan de Marquina , Fron- 
sea, Cevico , Torienzo, el Bachiller 
Juan de Segovia, Pedro de León, 
Alniazan, Paniza, Yanguas, Pedro- 
sa, Bernal de Rivas, Santillana, 
Grigorio. (211) 

(211) Hay una nota que dice : casas de Diego de Arias, que des- 
pués fueron de la Marquesa de Denia y agora son Monasterio de 
Bclcm, y antes estuvieron en ella los primeros colegiales. Por haber 
sido bisiesto el año 1484, cayó en 25 de febrero la fiesta del Apóstol 
S. Matías que en efecto era miércoles. De aquí se sigue que procede 
con mucha equivocación Salazar de Mendoza (Vida del gran Carde 
nal lib. 2. cap. 2.) al decir que los colegiales se reunieron en comu- 
nidad á 24 de febrero, dia de Santo Matías, añadiendo que fué martes 
para que se vea quan poco curaba de agüeros el Cardenal, aunque Men- 
doza. Este dio al vicario general de la orden de S. Agustin la comi- 
sión de escoger en la universidad de Salamanca, de cuyo convento ha- 
bía sido prior, los primeros colegiales. El maestro Herrera en su His- 
toria de aquella casa ( cap. 16.) inserta el nombramiento, y de él re- 
sulta que los elegidos no solo fueron los trece expresados en este 
Cronicón, sino hasta veinte, á saber: seis teólogos , que eran el maes- 



154 

1484 Mayo 27 Partió la Reyna, nuestra Señora, 
de Medina del Campo para ir á Va- 
lladolid, jueves veinte y siete de 
mayo del año de mili y qualrocien- 
tos y ochenta y quatro. (212) 

tro Muros , el licenciado Yanguas , los bachilleres Paniza y Gregorio 
del Castillo, Toribio de Vedoya y Pedro de Almazan: nueve cano- 
nistas, todos bachilleres llamados Marquina, Foncea, de Espinosa, Ce- 
vico, de Arganda, Pedro de León, de Pedrosa, Torienzo y Alonso 
de Segovia ; tres médicos que fueron Bernal de Morlans , Alonso de 
Santillana y Pedro de Lebrixa , y los capellanes Pedro Ramo y Sal- 
daña. Nombró para primer rector al bachiller Juan de Marquina, na- 
tural de este pueblo en el obispado de Calahorra , que lo habia sido 
en S. Bartolomé de Salamanca: llegó á ser canónigo de Sevilla, pro- 
visor y gobernador de su obispado, y habiéndole presentado los Re- 
yes Católicos para la mitra de León , murió antes de entrar en ella 
en 1500 (Risco, España sagrada, tom. 36). El primer nombrado 
fué D. Diego de Muros , que llegó á ser obispo de Oviedo , y fundó en 
Salamanca el colegio mayor de Oviedo. El bachiller Juan de Pedro- 
sa, natural de Ampudia, fué del consejo de los Reyes, y murió pre- 
sidente del de Ñapóles; y Fernando Cevico de Montemayor, nacido 
en Córdova, llegó á ser provisor del cardenal en Sigüenza, arce- 
diano de Almazan y del consejo de la Inquisición. De estos cuatro 
hace mención únicamente Salazar de Mendoza , (cap. 1J. Pedro de 
Almazan no nos parece que sea el que entró en el colegio mayor 
de San Bartolomé en 1455, pero acaso lo será el Yanguas, natural 
de este pueblo , en el obispado de Calahorra , llamado Diego de Yan- 
gues ó Yanguas, y admitido en dicho colegio en 1476. Véase la his- 
toria de este colegio, escrita por Vergara, y corregida y aumenta- 
da por el marqués de Alventos. 

(212) Está equivocada la fecha , pero no podemos atinar con el 
medio de corregir la equivocación, sobre todo cuando el año está 
escrito con todas sus letras. La Reina pasó desde Vizcaya á Tole- 
do , y de allí al Andalucía , según los cronistas , expresando Palen- 
cia que entró en Córdoba el dia 15 de mayo , y que su esposo fué 



155 

1484- Juuio 7 Partió el Rey nuestro Señor de 
Córdoba para asentar real sobre 
Aloja , lunes siete de junio del año 
de mcccclxxxiiij. (213) 

» » 11 Asentó real sobre el dicho lugar 

viernes xj del dicho año. (214) 

» » i 8 Y paleóse viernes xviij del dicho 

junio. (215) 

» » 19 Entregóse Aluzaina al Marqués 

de Calis, sábado xviiij de junio del 
año dicho, 

» » 21 Mataron los moros á D.Gutierre, 

Conde de Benalcazar cerca de Ca- 
zalabonela , lunes xxj de junio del 
dicho año de mcccclxxxiiij. (216) 

á acompañarla el día 31. Cómo podia estar en Medina el dia 27? 
Es pues evidente que en este pasaje hay una equivacacion , pero 
no acertamos á enmendarla. 

(213) Entrado el Rey en Córdoba en 31 de mayo salió á los 
ocho dias para sentar su real sobre Alora , no sobre Aloja ; y esto 
fué el año 1484 , no diez adelante, como aquí se decia equivocada- 
mente. 

(214) El Rey llegó sobre la villa de Alora , viernes once dias del 
mes de junio, dice Pulgar (cap. 33.) 

(215) Alora se entregó al Rey el dia 20, según Pulgar, y por 
lo tanto el dia 18 en que se pateó , puede ser el dia en que se em-s 
pezaron las capitulaciones para la entrega. 

(216) D. Gutierre de Sotomayor , conde de Relalcazar era hijo 
segundo de D. Alfonso de Sotomayor, y nieto del maestre de Al- 
cántara D. Gutierre de Solis. Su madre D. a Elvira de Estúñiga era 

■o 

bija del conde de Plasencia, y su hermano mayor D. Juan tomando 
el hábito de S. Francisco, le hizo heredero del mayorazgo de su casa. 
Todos los cronistas se eslienden en su elogio, y en especial Alonso 



156 



1484 Junio 24 



1485 Enero 13 



Febrero 1 



Volvió su Alteza (la Rey na nues- 
tra Señora] á Medina , jueves octa- 
va del Corpus Christi del año Do- 
niini mcccclxxxiiij (217) 

Nació D. a Juana, hija del Marqués 
de Moya en Sevilla , jueves xiij de 
henero año de mcccclxxxv once 
oras después de medio dia. (218) 

Nació D." María, fija de D. Juan 
Chacón en Sevilla, lunes primero de 
febrero once oras después de medio 
dia anno Domini mcccclxxxv. (219) 



de Palencia , pero ninguno apunta el dia de su muerte. Murió el dia 
expresado por nuestro Cronicón en la florida edad de veinte y cua- 
tro años á la vista de Cazarabonela , dejando de su mujer Doña Te- 
resa Enriquez, hija del Almirante D. Alfonso, un niño llamado 
como sus dos abuelos, que heredó los estados de su padre. 

(217) La fiesta del Corpus cayó este año en 17 de junio, y por 
lo tanto fué su octava el dia 24. Mas en este dia no pudo la Reina 
entrar en Medina , pues estaba en Andalucía ; y por lo tanto sigue 
el yerro de la noticia dada el 27 de mayo , á cuya continuación iba 
la presente en el original de estos apuntes. 

(218) Retirados los Reyes á Sevilla para pasar el invierno de 
1484, allí estaban á principios de enero cuando nació en esta 
ciudad Doña Juana, hija segunda del marqués de Moya, Andrés de 
Cabrera, que murió después de contratado su matrimonio con don 
Garci Fernandez Manrique, hijo de D. Pedro Manrique, conde de 
Osorno. 

(219) El primero de febrero no era lunes sino martes, y así tal 
vez debió decir lunes último de enero. Este dia hallándose aun la 
corte en Sevilla nació esta hija de Juan Chacón, llamada María, 
desconocida por los genealogistas , sin duda porque debió morir en 
su tierna edad. 



157 

1485 Abril 14 Partió el Rey nuestro Señor para 
tierra de Moros, de Córdoba, jueves 
xiiij de abril año susodicho. (220) 

» » » Tomó á Alhaut luego que llegó á 

tierra de Moros en el val de Cárta- 
ma. (221) 

w » 22 Tomó á Benamaques ques Coy- 

nejo, viernes xxij de abril de lxxxv 
por fuerza de armas. 

» » 26 Tomó asimismo á Coyn en el di- 

cho valle de Cártama , martes xxvj 
del dicho mes por fuerza de armas. 

» » » Dióse á pleytesia Cártama al Rey 

nuestro Señor, lugar mucho fuerte: 
quedó la guarda dello á D. Alonso 
de Cárdenas, Maestre de Santiago 
y otros muchos lugares en derre- 
dor año sobredicho de lxxxv. (222) 

» Mayo 7 Cercaron á Ronda sábado siete 

de mayo xvj oras después de medio 
dia. (223) 



(220) El cura de los Palacios atrasa un día esta salida del Rey 
(cap. 75.) pero Pulgar lo hace hasta el mes de mayo (cap. k\.) 

(221) No se encuentra este pueblo en la lista de los ganados en 
la campaña de este año que insertan Bernaldez y Palencia , aunque 
hay algunos que se le parecen , como Elhaurin , Alulea , Audita, 
Algatuzin , Alcastin , Almachur, etc. 

(222) En los cronistas se puede ver referida con la correspon- 
diente detención la toma de Benamaquex, Coin y Cártama; aun- 
que en ninguno se apunta el dia de la rendición del último, que 
tampoco expresa nuestro Cronicón. 

(223) Qué quiere decir xvj horas después de medio dia ? Acaso 



158 

1485 Mayo 11 Murió el Almirante D. Alonso 
Enriquez en Valladolid á xj de ma- 
yo, miércoles á las siete oras y me- 
dia después de medio día anno Do- 
míni mcccclxxxv. (224) 

» » 18 Tomaron el arrabal (de Ronda) 

miércoles xviij del dicho. 

» » 22 Entregóse al Rey nuestro Señor 

la ciudad , domingo xxij de mayo 
del dicho año de Ixxxv. (225) 

» Junio 15 Entró en Marbella el Rey nues- 

tro Señor xv de junio del dicho 
año. (226) 

se puso asi equivocadamente por poner xij horas si no se quiere 
decir que eran las cuatro de la madrugada , pero en este caso ha- 
bía entrado ya el domingo ocho. Lo cierto es que el cerco de Ron- 
da se asentó á deshora de la noche , pues el cura Bernaldez dice, 
que el marqués de Cáliz amaneció sobre ella una mañana. 

(224) En este año por el mes de maye falleció en Valladolid el 
Almirante D. Alonso Enriquez que está sepultado en S. Francisco de 
Patencia, dice Galindez de Carvajal (Anales breves). Sirvió á los 
Reyes Católicos en las guerras de Portugal y Granada; y de su mu- 
ger Doña María de Velasco , hija del primer conde de Haro , tuvo á 
D. Fadrique y D. Fernando Enriquez, que le sucedieron en la dig- 
nidad de almirante, á Doña Teresa Enriquez, muger de Gutierre 
de Cárdenas, y otros varios, (fiaro, Nobiliario lib. 5. cap. 8.) 

(225) Todos los cronistas convienen en que se tomó Ronda el dia 
de Pentecostés , que fué el 22 de mayo. Solo Palencia , convi- 
niendo en la fiesta del dia , señala equivocadamente el 23. Por eso 
hemos puesto nosotros domingo xxij , pues decia, sin duda por yer- 
ro de pluma , dicho xxij de majo del dicho año de Ixxxv. 

(226) No sabemos si el Rey entró en Marbella el dia en que se 
rindió , pues en otro caso ignoramos el de su rendición , que no re- 
fiere ningún cronista. 



159 

1485 Setiembre 2 Desposáronse D. Alonso Niño é 
D. a Leonor de Rivera, miércoles 
dos de setiembre en la noche en Al- 
calá de Henares anno Domini de 
mcccclxxxv. (227) 
» » 20 Nació D. Fernando fijo de D.Juan 

Cbacon é de D. a Luisa Fajardo en 
Córdova viernes xx de setiembre 
una ora é tercia después de medio 
dia anno Domini mcccclxxxv. (228) 



(227) Dando por sentado que el dia 2 de setiembre no fué miér- 
coles este año, sino viernes, diremos que D. Alonso Niño de Cas- 
tro , hijo de Pedro Niño , llegó á ser merino mayor y regidor de 
Valladolid, y maestresala del Emperador Carlos V, á quien prestó 
servicios importantes en las guerras de los comuneros. No tuvo no- 
ticia Haro (Nobiliario, tom. 2 al fin) de este matrimonio de Don 
Alonso Niño con Doña Leonor de Rivera , pero le apunta Salazar y 
Castro. (Casa de Lara,lib. 6. cap. 12). Habiendo muerto sin suce- 
sión Doña Leonor, contrajo D. Alonso Niño nuevo matrimonio con 
Doña Brianda Manrique de Lara, y vivia en Valladolid en 29 de 
enero de 1533 en que otorgó su testamento. 

(228) El dia 20 de setiembre de este año no fué viernes sino 
martes , y así resulta equivocada la fecha. La enmienda mas obvia 
que ocurre es poner dia xxx que fué viernes en efecto : aunque tal 
vez será mas seguro suponer la equivocación en el año , sobre todo 
cuando en el presente habia ya nacido otro hijo de este matrimo- 
nio. Este Fernando Chacón está llamado con sus demás hermanos 
al mayorazgo que en 7 de agosto de 1484 fundó su abuelo Gonzalo 
Chacón, y si no hay yerro en esta fecha, como sospechamos, no pudo 
nacer aquel un año después. Pero como quiera que sea, Fernando 
Chacón, hijo deD. Juan y de Doña Luisa Fajardo, fué comendador 
de Aranjuez, en la orden de Santiago, y habiendo casado con una 
hija del mariscal de Castilla Payo Barroso de Rivera, llamada Doña 
Francisca, no tuvo sucesión. (Casa de Lara, lib. 10. cap. 2. párr.2.) 



160 



1485 Setiembre 21 



30 



1486 Marzo 31 



Tomó el Rey nuestro Señor al 
Alabar é á Cambil, miércoles xxj de 
setiembre annoDomini mcccclxxxv 
años. (229) 

En este tiempo se tomó Calca de 
los moros viernes xxx de setiem- 
bre. (230) 

Escomenzóse de derribar las ca- 
sas para el colegio del Reverendí- 
simo Cardenal D. Pedro González de 
Mendoza , viernes último de marzo 
del año de mcccclxxxvj, estando en 
la villa de Valladolid el dicho Señor 
Cardenal. (231) 
Abril 13 Casó el Dotor Gonzalo de Porti- 
llo , Oidor de su Alteza con D.' Isa- 
bel Velez, criada de su Alteza en 
Medina del Campo , domingo trece 
de abril anno Domini mcccclxxxvj. 



(229) Palencia escribe que se ganaron estos dos castillos el dia 
23 de setiembre, y Zurita (lib. 20, cap. 6h) que constantemente le 
sigue, lo dice también. Pero en seguida añade que en memoria de 
aquel mismo tiempo halló que habia sido el dia de San Mateo ; y que 
en igual dia se habian perdido en tiempo del Rey D. Pedro en 
1368. Sabido es que la fiesta de San Mateo cae á 21 de setiembre, 
dia señalado por el Cronicón. 

(230) Zalea la llaman Palencia y Pulgar (cap. 52) y el cura de los 
Palacios (cap. 77) Azaleha : pero ninguno refiere el dia de su toma. 

(231) El colegio mayor de Santa Cruz se instaló como vimos en 
el sitio que ahora ocupan las monjas cistercienses de Belén: y la obra 
de que se habla aqui es sin duda la del edificio á donde se trasla- 
dó después. 



161 

Fueron sus padrinos la Reyna y el 
Señor Infante D. Enrique en presen- 
cia de muchos Señores y Grandes de 
la Corte en Santantolin de la dicha 
villa que es una iglesia junto al pa- 
lacio del Rey. (232) 
1486 Mayo 13 Partió el Rey nuestro Señor de 
Córdoba sábado xiij de mayo para 
ir á tierra de Moros , víspera de 
Pasqua dé Pentecoste anno Domini 
mcccclxxxvj. (233) 
» « 22 Combatió é tomó el arrabal de Lo- 

xa lunes xxij de mayo : fué hecho 
dé armas mucho famado. Este dia 
firieron Alvaro, mi fijo, despingar- 
da : por la mano derecha sallió al 



(232) No fué domingo el dia 13 de abril, sino jueves, y así pa- 
rece que el yerro estuvo en poner xiij por xxiij que fué domingo 
en efecto, en el original de donde se tomó esta noticia, pues aquí 
está escrito el trece con todas las letras. Ya queda visto fí de junio 
de 1483) el favor especial con que la Reina quiso se graduase de 
doctor á Gonzalo Portillo, y como se decia que era hijo del Infante 
Fortuna, ahora padrino de su boda. 

(233) En principio de este año, dice Carvajal, estuvieron los Re- 
yes en Alcalá, de Henares y desde allí se fueron á Córdoba. No se 
fueron por cierto en derechura , pues estuvieron antes en Guadalu- 
pe, como resulta de una carta escrita allí por el Rey en 21 de abril 
que trae Pujades, fCronic. univers. de Calaluña, lio. 6. cap. íílf.) Pa- 
lencia hace mención también de esta visita de los Reyes al santua- 
rio de Guadalupe, añadiendo que entraron en Córdoba el 28 de es- 
te mes ; pero no dice el dia de la salida del Rey. El cura de los Pa- 
lacios solo dice que fué uno del mes de mayo (cap; 79v) 

Tomo XIIL 1 1 



162 

brazo una mano cerca de laracheta. 
Cobró asaz honra. (234) 
1486 Mayo 22 Matáronle [á Pedro de Cartagena] 
los moros sobre Loxa, lunes xxij de 
mayo año de mcccclxxxvj. (235) 

» Junio 3 Cercóse Illora sábado tres de ju- 

nio. Combatieron el arrabal: este 
dia fizóse gran estrago en los Cris- 
tianos. (236) 

» » 8 Entregóse la dicha villa é forta- 

(234) Todos los cronistas convienen en ponderar el ardor con 
que se peleó en la toma de Loja ; pero solo al autor de esta noticia 
correspondia perpetuar la honrosa herida de una prenda tan allega- 
da como su propio hijo. Llamábase este Alvaro, pero no expresa el 
apellido ; y la herida se causó con una mano que si en esta palabra 
no hay algún yerro, acaso seria una pelota disparada por una espin- 
garda. Atravesóle la mano derecha , saliendo al brazo cerca de la 
racheta ó rasetta , que según el Glosario de Du-cange viene á ser la 
parte llamada carpo. 

(235) Uno de los muertos sobre Loja fué Pedro de Cartagena, cu- 
yo nacimiento hemos visto anteriormente (1 de marzo de 1456). De 
él dice una nota puesta en este lugar lo siguiente: Este fué muy 
discreto y gran trovador: y porque era tenido por cobarde se quiso 
allí mostrar esforzado , y fué muerto , y juntamente con él Antonio 
de Herrera , hijo del dotor de Madrid y de Juana de Herrera, su 
muger. Por aquí vemos otra desgracia mas , acaecida sobre Loja, á 
saber , la muerte de un hijo del doctor Garcí López de Madrid , y 
tio de la muger del doctor de Toledo, autor en su mayor parte de 
estos apuntes. 

(236) No sabemos por qué se omite en estos apuntes la toma 
de Loja que fué el lunes 29 de mayo, según Pulgar, (cap. 58). El 
cura Bernaldez dice lunes 28 : mas el 28 no fué lunes sino domingo. 
También atrasa un día el cerco de Illora (cap. 79). 



163 

leza jueves á viij del dicho mes. (237) 
1486 Junio 9 Partió Ja Reyna para Loxa vier- 
nes viiij de junio de lxxxvj. (238) 

» » 11 Dióse Moclin á xj de junio del 

año lxxxvj. (239) 

» » 20 Ganóse á Colomera y á Fuallos 

á xx de junio año de mcccclxxxvj. 

» » 23 Montefrio se ganó viernes en la 

noche xxiij de junio del dicho año. 

» Julio 4 Nació Doña Leonor, fija del Ade- 

lantado D. Juan Chacón en Cor- 
doha , martes 4 de jullio anno Do- 
mini mcccclxxxvj . (240) 

» » 13 Tomó la Réyna nuestra Señora 

á Doña Inés de Colier por ama de 
la Señora Infanta Doña Catelina, 

(237) Deditionem faciunt octava dic junii, dice Palencia, y el 
cura de los Palacios sienta que fué el jueves siguiente de haberse 
puesto el cerco bien de mañana. 

(238) Según Bernaldez llegó la Reina al real el lunes once; mas 
este dia fué domingo y no lunes. En el mismo autor puede verse el 
solemne aparato con que fué recibida, [cap. 80.) 

(239) Palencia dice que fué á 17 de junio y lo mismo Zurita, que 
le copia (lib. 20. cap. 68.) 

(240) Doña Leonor Chacón fué dama de la Reina Católica, y ca- 
só con D. Juan Pacheco , señor de la Puebla de Montalvan, de quien 
tuvo larga sucesión (Salazar Casa de Lata, lib. 10. cap. 2. párr. 2.) 
Pero si nació en 4 de julio de 1486, ¿cómo pudo ser llamada 
al mayorazgo que sü abuelo Gonzalo Chacón habia fundado en 7 de 
agosto de 1484 ? Esto confirma nuestra sospecha de estar errada 
la fecha de esta escritura , como indicamos al hablar del nacimiento 
de Fernando Chacón ^20 de setiembre de 1485/) 



164 

jueves en la tarde trece de jullio del 
año de lxxxvj. (241) 
1486 Julio 16 Parió la Señora Marquesa de 
Moya en Jaén, domingo xvj de ju- 
llio año de lxxxvj : parió fijo y lla- 
máronle D. Pedro. (242) 
» » 31 Nació Fernando , hijo de Rodri- 

go de Hulloa y de Doña Aldonza 
de Castilla en Córdoba, lunes últi- 
mo de jullio año de lxxxvj. (243) 

(241) Hay una nota que dice , Infanta Doña Catalina que debió 
nacer entonces. En efecto , esta Infanta , hija última de los Reyes Ca- 
tólicos , habia nacido en Alcalá de Henares á mediados de diciembre 
de 1485. 

(242) Dos hijos llamados con el nombre de Pedro tuvo el mar- 
qués de Moya Andrés Cabrera, Del primero no se habla aquí, pues ya 
era nacido en 1475, sino del segundo que es el último de los refe- 
ridos por Pinel , llamado D. Pedro Fernandez de Bobadilla (lib. 3. 
cap. 1.) Fué caballero de la orden de Santiago, y después tomó el 
hábito de Santo Domingo. Pero le dejó mas adelante, y reuniendo 
alguna gente perdida , se hizo én el mar un corsario muy temido. 
Después militó en las galeras de Julio II y de León X , que le hizo 
general de ellas en 1518. Pasando mas adelante al servicio del Em- 
perador, tuvo el mando de una gruesa armada, cuya mayor par- 
te se perdió en 1521 en un recio temporal cerca de las costas de 
Bretaña. Allí se fué á pique su navio , de lo que se lamenta Pedro 
Mártir de Anglería en su carta 755, escrita al canciller Gattinara. 

(243) Rodrigo de Ulloa , alcaide de la fortaleza de Toro , señor 
de la Mota , y contador mayor de los Reyes Católicos , de quien ya 
se ha hecho mención f21 de octubre de 1470,) fué caballero del há- 
bito de Santiago, y su muger Doña Aldonza, fué hija de D. Pedro 
de Castilla, nieta del Infante D. Juan y biznieta del Rey D. Pedro. 
Salazar y Castro dice que de este matrimonio no nació mas hijo 



165 

1487 Enero 26 Partieron el Rey é la Reyna, 
nuestros Señores, de Salamanca pa- 
ra ir al Andalucía, lunes xxvj de lle- 
nero de mcccclxxxvij. (244) 
» » 27 Otorgó el Bachiller Becerra é ju- 

ró las treguas con el Licenciado 
Francisco, mi fijo, sábado xxvij de 
henero en Salamanca en el Con- 
sejo, estando presentes el Arzobispo 
de Sevilla é Dotores de Talavera 
é de Villalon , é Chanciller y otros 
muchos. (245) 

que Doña Catalina de Ulloa (Casa de Lar a, lib. 10. cap. 18.) Haro 
(Nobiliario, lib. 10. cap. 31) les da siete hijos ; pero ambos se equi- 
vocan , pues de este matrimonio nació también el D. Fernando que 
ahora vemos , y del que Rodrigo de Ulloa contrajo después con Doña 
Marina de Tovar nacieron varios hijos que asigna López de Haro á 
su muger primera. Véase á Salazar de Mendoza en la vida del car- 
denal de Tavera (cap. últ.) D. Fernando de Ulloa debió morir niño, 
pues Haro nada dice de él fuera de su nacimiento. Rodrigo de Ulloa, 
su padre, murió en Valladolid en 25 de enero de 1494, según Ga- 
ribay (lib. 19. cap. 4.) 

(244) Ortiz de Zúñiga supone h los Reyes en Salamanca el dia 
25 de enero (núm. 1.); pero si salieron de allí un lunes de este mes, 
no pudo ser otro que el dia 29 , pues el dia 26 no fué lunes , sino 
viernes. 

(245) No sabemos absolutamente , ni podemos rastrear qué tre- 
guas son estas , ni con qué objeto se otorgaron. El licenciado Fran- 
cisco, cuyo apellido no se expresa, pudo ser Francisco de Alcaraz, 
de cuyo casamiento se hace mención mas adelante, como dijimos en 
la advertencia preliminar. El doctor de Talavera era Rodrigo de Mal- 
donado, tan conocido en la historia de los Reyes Católicos , de quien 
fué nieto el célebre Pedro de Maldonado , capitán de la comunidad 
de Salamanca y prisionero en Villalar , donde fué decapitado. 



166 

1487 Febrero 12 Llegaron (el Rey é Reyna nues- 
tros Señores) á Toledo lunes doce de 
febrero. 

» » 19 A Almagro do estaban el Prínci- 

pe y las Infantas D. a Juana, D. a Ma- 
ría y D.* Catalina, lunes xviiij del 
dicho mes de febrero. (246) 

» » 21 Partieron de Almagro miércoles 

xxj del dicho mes : con ellos el di- 
cho Señor Príncipe y Señoras In- 
fantas. 

» Marzo 2 Llegaron á Córdoba dos de mar- 

zo del dicho año. (247) 

» Abril 7 Partió el Rey nuestro Sr. de Cór- 

doba para entrará tierra de Moros, 
sábado \ij de abril de mcccclxxxvij 
después de comer. (248) 

» » 8 Esta noche después de partido 

tembló la tierra en Córdoba media 
ora antes de las tres después de me- 
dia noche. (249) 

(246) Palencia dice que, al retirarse los Reyes de Andalucía, 
en el otoño anterior para pasar apresuradamente á Galicia , dejaron 
en Jaén al Príncipe y á sus tres hermanas menores para no exponer- 
los á las contigencias de un viaje largo y acelerado ; mas habiendo 
sospechas de contajio en aquella comarca , fueron trasladados á Al- 
magro por consejo de los médicos. 

(24-7) Estaban ya los Reyes en Córdoba á 6 de marzo , dice Zú- 
ñiga. 

(248) Bernaldez {cap. 82.) y Pulgar {cap. 69.) señalan también 
esta partida del Rey el sábado 7 de abril. 

(249) Si la tierra tembló media hora antes de las tres después 



167 

1487 Abril 16 Puso real el Rey nuestro Sr. so- 
bre Velez Málaga, lunes xvj de abril 
anno Domini de mcccclxxxvij. 

» » » Este dia entró el Rey nuestro Se- 

ñor en persona delante de los peo- 
nes en la pelea de los Moros : fué 
escapado milagrosamente, según las 
espingardas y saetas que en la dicha 
pelea andaban. (250) 

» » 17 Martes luego siguiente se com- 

batió el arrabal é se tomó por fuer- 
za de armas. Murió en el dicho 
combate Ñuño del Águila, Caballe- 
ro de la casa de la Reyna, é su trin- 
chante, é un mozo despuelas del 
Rey. Fueron muchos feridos : dellos 
fué D. Martin Decaña que murió 
luego á pocos dias. (251) 

de media noche , hubiérase dicho mejor : el dia ocho á las dos y me- 
dia de la madrugada. 

(250) Dice Carvajal, que Velez Málaga fué cercada un dia des- 
pués de pascua de Resurrección , 19 de abril. Pero estas señas tan 
puntuales sirven tan solo para desmentirle ; pues la pascua cayó 
en este año á 15 de abril, y por lo tanto al dia siguiente no pudo 
ser el 19 sino el 16, que es el dia señalado por el Cronicón. Ber- 
naldez solo dice que el lunes de pascua de Resurrección llegó el 
Rey á Velez Málaga (cap. 82.) Del esfuerzo con que se presentó á 
los moros y del peligro que corrió , hace especial mención Fer- 
nando del Pulgar (cap. 70.) 

(251) El martes de Pascua siguiente, dice Bernaldez (cap. 82.) 
el Rey mandó entrar en los arrabales por fuerza de armas. De la 
muerte de Ñuño de Águila hacen mención Falencia y Pulgar, y es- 
te también de la de D. Martin de Acuña (cap. 70.) 



168 

1487 Abril 24 Vino el Rey Moro de Granada á 
cerca del real de Velez Málaga, 
miércoles xxiiij de abril, é fué fu- 
yendo esa noche. 

» » 26 Luego el viernes xxvj de abril 

se partió. (252) 

» » 29 Dióse el dicho Velez Málaga aj 

Rey nuestro Señor el domingo que 
fueron xxviiij de abril. Fué recibi- 
do en Granada en concordia el Rey 
Moro mozo , é degolló quatro ornes 
principales que le eran enemigos. 
El Rey su lio fuyó é no se sabe don- 
de. Luego esa semana se entrega-^ 
ron al Rey nuestro Señor quarenta 
lugares ó aldeas de tierra de Velez 
Málaga, entre las quales había qua- 
torce con fortalezas. (253) 

» Mayo 6 El Rey nuestro Señor partió de 

Velez Málaga domingo seis de mayo 
para cercar á Málaga. 



(252) De esta ida del Rey moro á Yelez Málaga y de su vuelta; 
hablan los mismos escritores : pero están equivocadas estas ferias, 
pues el dia 24 fué martes y el 26 jueves. 

(253) En cuanto al dia de la toma de Yelez Málaga , discrepan 
los cronistas , fuera de Carbajal y Palencia que no le refieren. Fer- 
nando del Pulgar fcap. 73.) dice que fué viernes 27 de abril: y el 
cura de los Palacios dia de Santa Cruz á /res de mayo. En estos 
mismos escritores puede leerse la vuelta del Rey moro á Granada, 
donde no le quisieron recibir, dando la corona á su sobrino, así co- 
mo los pueblos , que en esta ocasión se rindieron al Rey D. Fer-: 
nando. 



169 

1487 Mayo 7 Llegó el lunes siguiente por la 
mañana. 

» » 15 Pateóse é dióse la dicha ciudad al 

dicho Rey nuestro Señor martes xv 
de mayo (254) 

» » 21 La Reyna nuestra Señora estuvo 

en el dieho real desde el lunes xxj 
de mayo fasta que se tomó la dich$ 
ciudad de Málaga. 

» Agosto 18 Entregóse Málaga al Rey nues- 

tro Señor sábado xviij de agosto 
antes de medio dia : é primeramen- 
te entró en el Alcazaba con mucha 
gente Gutierre de Cárdenas, Conta- 
dor mayor de León : fué compartido 
que todos los moros se daban por 
captivos al Rey nuestro Señor con 
todo lo suyo. Estaba en el real la 
Reyna nuestra Señora. Dixo ser los 
cabtivos y cablivas ccxxxa entre 
chicos y grandes, é los cabtivos 
Cristianos que estaban en Málaga 
que soltaron los moros dcccl. (255) 



(254) ¿De qué ciudad se habla aquí? No pueden ser segura- 
mente Málaga ni Yelez Málaga , que acaban de nombrarse : esta, 
porque se habia tomado ya, y aquella porque no se tomó hasta me-? 
diados de agosto. Sin duda se habla de otra ciudad , cuyo nombre 
se olvidó escribir inadvertidamente; pero ningún cronista hace 
mención de haberse tomado algún pueblo de consideración entro 
la toma de aquellas dos ciudades. 

(255) Ningún cronista refiere tan detenidamente como. Pulgar 



170 

1487 Setiembre 18 Venieron á Córdoba el Rey y 
la Reyna, nuestros Señores, martes 
xviij de setiembre después de vís- 
peras año de mili é quatrocientos 
ochenta é siete. 
» Octubre 3 Partieron de Córdoba el Rey é la 
Reyna, nuestros Señores, para ir á 
Aragón lunes tres de olubre. Venie- 
ron á dormir al Carpió , é con ellos 
las Señoras Infantas Doña Isabel é 
Doña María é Doña Catelina armo 
Domhú mcccclxxxvij. (256) 



(cap. 1k y sigg.) el cerco y toma de Málaga ; pero todos convie- 
nen en que se tomó el dia señalado por nuestro Cronicón : solo 
Carvajal dice que fué en el mes de setiembre. Palencia quita to- 
da duda, pues dice que su toma fué dic beati Martyris Agapiti, 
scMcet xv kalendas scplembris sive xviij angustí hujus anni saluíis 
nos trae mcccclxxxvij, 

(256) El viaje de los Reyes á Aragón tuvo por objeto arreglar 
muchos negocios importantes de aquella corona, que por acudir á 
la conquista del reino de Granada no estaban bien atendidos, En el 
mismo dia en que emprendieron su viaje, dice Palencia que salie- 
ron de Córdoba , donde habia sospechas de contajio, para trasla- 
darse á Montoro , las tres últimas hijas de los Reyes, porque los 
padres llevaban consigo á Ja mayor y al Príncipe D. Juan. Mas aquí 
vemos que salió para el Carpió con las dos Infantas mas peque- 
ñas Doña Isabel, que era la mayor de todos sus hermanos. Y aunque 
es cierto que no aparece la segunda , que era Doña Juana , pronto 
veremos salir de Córdoba para el Carpió otra Infanta, que aunque 
no se la nombra, no podia ser otra que ella, la cual iba á juntar- 
se con sus hermanas. Pero la dificultad e6tá en averiguar el dia 
en que salieron de Córdoba todas estas personas reales , pues el 
dia 3 de octubre no fué lunes aquel año sino miércoles. A esto 



171 

1487 Octubre 14 Casó Luis Mexía con Doña Juana 
de Luna xiiij de otubre en Córdoba 
año mcccclxxxvij. (257) 

» » » Desposóse Patino con Isabel Ve- 

lazquez , domingo en la noche xiiij 
en Córdoba año de lxxxvij. (258) 

» » 15 Casó Diego Fernandez , Alcayde 



se agrega que el dia 11 estaban todavía los Reyes en esta ciu- 
dad donde expidieron un privilegio á favor de la de Lorca, que ci- 
ta su historiador el P. Moróte (part. 2. lib. 3. cap. kk.) Lo estaban 
también el dia ik, en que hicieron merced á Garcí Fernandez Man- 
rique de la alcaidía de la fortaleza de Málaga , así como el dia 15, 
según lo acreditan otros dos privilegios citados en el anterior por 
Salazar y Castro {Casa de Lara, lib. 13. cap. 1 y 2.) y Pruebas, pá- 
ginas 531 y sig.J No pudieron los Reyes por lo tanto salir de Cór- 
doba antes de este dia. Así, pues, si el de su salida fué un lunes 
del mes de octubre , no pudo ser otro que el 22 ó el 29 , que am- 
bos dias cayeron en lunes. 

(257) No podemos asegurar quiénes sean estos dos esposos , que 
contrajeron matrimonio en Córdoba en este dia; y así nos arries^- 
gamos á sospechar que Luis Mejía sea el Protonotario, que bajo el 
nombre alegórico de Labricio Por tundo escribió una obra titulada 
Apólogo de la ociosidad y el trabajo , y publicada en 1546 con las 
glosas de Francisco Cervantes de Salazar. D. Nicolás Antonio no 
le dio cabida en su Biblioteca , y Capmany que le admitió en su 
Teatro de la elocuencia t dice que se ignora su patria, estudios y 
época de su nacimiento y muerte , aunque sospecha que vivió á 
mediados del reinado de Carlos I. Doña Juana de Luna pudo ser 
descendiente del célebre D. Alvaro de Luna, maestre de Santiago. 

(258) Sin duda es Pedro Patino , teniente de mayordomo mayor 
de la Reina , cuyo cadáver condujo á Granada en 1504, y la novia, 
si se atiende al apellido , pudo ser hija ó parienta de Juan Velaz-* 
quez , contador mayor de la Reina Doña Juana , y testamentario de 
su madre. 



1487 Octubre 18 



20 



» Noviembre 13 



172 

de los Donceles con Doña Juana Pa- 
checo en Córdoba, lunes xv de olu- 
bre de lxxxvij. (259) 

Partió la Señora Infanta de Cór- 
doba para el Carpió jueves xviij de 
otubre: vino á dormir á la Puente 
de Alcolea. 

Y el sábado delante á la villa del 
Carpió anno Domini mcccclxxxvij . 
(260) 

Nació Juan de Baeza, fijo de 
Gonzalo de Baeza, Tesorero del Se- 
ñor Príncipe en el Carpió martes á 
las cinco y media después de media 
noche del lunes xiij de noviembre 
cinno Domini mcccclxxxvij. (261) 



(259) D. Diego Fernandez de Córdoba, primer marqués de Co- 
mares y señor de Espejo y Lucena , que fué alcaide de los donce- 
les, prestó servicios importantes á los Reyes Católicos , y estuvo 
casado con Doña Juana Pacheco, hija de D. Juan Pacheco, mar- 
qués de Villena , y maestre de Santiago , de quien tuvo sucesión 
(Haro, Nobiliario, lib. 10. cap. 14.) 

(260) No puede ser otra esta Infanta que Doña Juana , pues sus 
tres hermanas estaban en el Carpió , como hemos visto ; de donde 
pasaron á Montoro. 

(2G1) Gaspar de Baeza, hermano de Pedro, de quien se habló 
en este Cronicón (12 de mayo de 1477 en la nota) fué vecino y re- 
gidor de Valladolid, corregidor de Medina del Campo, contador de 
los Reyes Católicos y tesorero del Príncipe D. Juan. Tuvo de su 
muger Catalina de Verdesoto á este hijo llamado Juan Rodríguez 
de Baeza, que sucedió en el mayorazgo fundado por su padre, así 
como en su regimiento de Valladolid. Casó con Doña Juana de Cas- 



173 



1488 Enero 12 

» » 15 

» » 18 

» » 30 

» Febrero 1 3 

» » 14 

» 15, 16 y 17 

» » 18 



Partieron las Señoras Infantas 
de Montoro sábado doce de henero 
para ir á Andujar. 

Llegaron á Andujar martes quin- 
ce de dicho mes. (262) 

Partieron de Andujar viernes 
xviij del dicho mes. 

Venieron ese dia á Bayllen anno 
Domini mcccclxxxviij. 

Quitaron la teta á la Señora In- 
fanta Doña Catalina en Bayllen 
miércoles xxx de henero anno Do- 
mini mcccclxxxviij al medio dia. 

Partieron de Bayllen las Señoras 
Infantas miércoles trece de febrero. 
Venieron á dormir á Linares. 

Otro dia jueves á los Palacios, 

Viernes al Viso : estuvieron en 
el Viso sábado é domingo. 

Venieron lunes xviij de febre- 
ro á Valdepeñas. (263) 



lilla y Zúñiga, hija de D. Pedro de Castilla , Señor de Yillavaque-^ 
rin, de quien dejó sucesión. 

(262) Hemos puesto martes quince, pues decia martes tres lo que 
era una errata manifiesta. 

(263) Aquí se interrumpe el viaje de las Infantas, y por lo 
tanto no podemos saber á donde se dirigían. Probablemente' irian á 
reunirse con sus padres, pues según dice Pulgar (cap. 98) el Rey 

é la Retjna é con ellos el Príncipe é las Infantas sus fijas 

partieron de la cibdad de Orihuela é vinieron para la cibdad de Mur- 
cia. Así es que luego vemos entrar en esta ciudad á la Infanta 
Doña Isabel , que en el otoño anterior pasó á Montoro con sus her*. 
manas. 



174 

1488 Abril 26 Venieron á Murcia el Rey é la 
Reyna, nuestros Señores, é con 
ellos el Príncipe é la Señora Infan- 
ta Doña Isabel sábado xxvj de abril 
anno Domini mcccclxxxviij. 

» Mayo 21 Adoleció el Sr. Príncipe en Mur- 
cia , viernes xxj de mayo de disen- 
tería con tenasmo é fiebre continua: 
en el onzeno naciéronle viruelas 
anno Domini mcccclxxxviij. (264) 

» Junio 6 Partió el Rey, nuestro Señor, de 

Murcia para entrar en tierra de 
Moros viernes seis de junio anno 
Domini mcccclxxxviij : en la qual 
entrada se dieron los lugares si- 
guientes : Vera, Huesta. (265) 

» Julio 28 Partieron de Murcia el Rey é la 

Reyna, nuestros Señores, con el Se- 



(264) De esta enfermedad del Príncipe no hallamos mención 
alguna en los Cronistas. El di» en que cayó enfermo no fué vier- 
nes, sino miércoles, y así probablemente será el viernes xxiij, ha* 
biéndose puesto xxj por yerro de pluma. Adoleció de disentería con 
tenasmo ó mas bien tenesmo, síntoma que siempre la acompaña, y 
son conatos inútiles para mover el vientre hasta arrojar sangre , lo 
que unido á la fiebre continua, debió poner en mucho peligro 1* 
vida del Príncipe. 

(265) Cáscales ( Disc. hist. de Murcia, discurs. 12. cap. 6.) an- 
ticipa un dia la salida del Rey; pero Zurita dice que fué el seis de 
junio flib. 20. cap. 1$. ) Los lugares que en esta entrada tomó á los 
moros no solo fueron Vera y Huesear, que aqjuí se citan, sino mu- 
chos mas, cuya enumeración seria muy larga , y que se pueden ver 
en los Cronistas y en Pedro Martyr de Angleria fepist. 64.) 



175 

ñor Príncipe é Señoras Infantas, 
martes xxviij de jullio con propó- 
sito de ir á Valladolid anno Domi- 
ni de mcccclxxxviij. (266) 
1488 Setiembre 6 Llegaron á Valladolid sábado seis 
de setiembre de mcccclxxxviij. (267) 
» » 11 Desposaron el Rey é la Reyna, 

nuestros Señores, á D. Bernardino 
de Quiñones é á Doña Isabel Oso- 
rio, fija del Marqués de Astorga, 
Dama de su Alteza , sábado en la 
noche xj dias de setiembre en Valla- 
dolid año de mcccclxxxviij. (268) 



(266) Desde luego no sabemos el dia en que el Rey volvió á 
Murcia, porque sobre no expresarlo el Cronicón, tampoco lo refiere 
ninguna Crónica. Apresuró su ida, interrumpiendo la guerra de 
Granada, para concluir el casamiento de su hija mayor Doña Isa- 
bel con el Príncipe D. Alonso, hijo del Rey de Portugal. Ya es- 
taba el Rey en Murcia en 17 de julio, como resulta de un privilegio 
concedido á la ciudad de Lorca, y citado por el P. Moróte ( parte 2, 
lib. 3. cap. hk.) De Murcia salieron el dia 28 de julio ó mas bien el 
29 que fué martes, y por lo tanto no invernó allí parte de aquel 
año, como equivocadamente sienta Cáscales. Salieron los Reyes con 
propósito de ir á Valladolid, dice el Cronicón, porque no pasaron 
allá en derechura , sino que fueron deteniéndose en el camino. 

(267) Salidos de Murcia los Reyes , estaban en Villena el dia 2 
de agosto, como resulta de otro privilegio concedido también á la 
ciudad de Lorca y asimismo citado por Morete. En Ocaña se detu- 
vieron algún tiempo, según Palencia, y al fin entraron en Valladolid 
un sábado seis de setiembre como escribe Zurita (lib. 20. cap. 75. ) 

(268) D. Rernardino de Quiñones era segundo Conde de Luna, 
y se distinguió en la guerra de Granada prestando servicios impor- 
tantes á los Reyes. Su mujer Doña Isabel Osorio era hija de D. Ál- 



176 

1488 Setiembre 16 Llegó Id Señora Infanta Doña 
Juana á Valladolid, martes en la 
tardé diez y seis de setiembre del 
dicho año, é yo con su Alteza. 

» » 29 Prendieron á Juan Rodríguez dé 

Baeza é á su muger lunes xxviiij de 
setiembre año de lxxxviij la santa 
Inquisición. (269) 

» Octubre 13 Prendieron los Padres á Luis de 
la Serna lunes xiij de otubre en Va- 



varo Pérez Osorio, mencionado antes en el Cronicón (27 de no- 
viembre de 1460. ) Pero el dia de su desposorio está equivocado, 
pues el 11 de setiembre no fué sábado , sino jueves. Acaso se ha- 
brá puesto dia xj por poner dia xiij , ó tal vez xj dé setiembre por 
xj de octubre que ambos fueron sábados. 

(269) Los Reyes vinieron á la villa de Valladolid, dice Pulgar 
(cap. 100) 'para dar orden en la inquisición que se facia contra los 
herejes E mandaron ir hómes letrados que ficiesen inquisi- 
ción sobre los corregidores de las cibdades é villas é si al- 
guno fallaban culpado , llevando algún cohecho , ó habiendo fecho otro 
exceso en la justicia , luego era traido á la corte preso , é penado, se- 
gún la medida de su yerro. Alonso de Patencia se expresa con mas 
claridad respecto de la inquisición , y dice así : quoniam punitio ju- 
daizantium in dies cognoscebatur magis atqüe magis opportuna ad ex- 
terminandam haeresim , placuit arctior prosecutionis norma: itaque 
apud Vallemoleti, tum etiam alibi per Hispaniam apprehenduntur vi- 
ri hac , ut ferebatur , labe maculati , non sine admirationé Catholico- 
rum quod hominibus haud neglectis tantae labis incuteretur infamia. 
Resultado de todas estas providencias pudieron ser las prisiones 
que ahora veremos. Juan Rodríguez Baeza , que aparece aquí el 
primero de todos , pudo ser el padre de Pedro y de Gonzalo de Bae- 
za, de quienes se tiene hecha mención anteriormente. Estuvo ca-* 
sado con Mencía Rodríguez, presa como él por el santo oficio* 



177 

lladolid año de mcccclxxxviij. (270) 
1488 Octubre 29 Entregóse la fortaleza de Pla- 
cencia miércoles xxviiij de otubre 
al Rey nuestro Señor año de mili é 
quatrocientos é lxxxviij. (271) 
» Noviembre 20 Truxieron al Dotor Diego Ro- 
dríguez de Ayllou preso de Galicia 
á Valladolid los Padres á xx de no- 
viembre de mcccclxxxviij. 
» » 21 Murió D. Diego de Avellaneda, 

Obispo de Mallorca, viernes xxj de 



(270) Como que los religiosos de la orden de sanio Domingo 
fueron los primeros á quienes los Reyes Católicos encargaron las 
funciones de Inquisidores , por eso nos parece que á ellos se alu- 
de al hablar de esta prisión hecha por los Padres. Luis de la Ser- 
na podia ser descendiente de Fernán López de la Serna , de quien 
dice Antolinez que dejó descendencia en Valladolid flib. 2. ca- 
pitulo 26. ) De él se ha hecho mención anteriormente ( 18 de marzo 
de 1475.) 

(271) Muerto en 10 de junio de este año el Duque de Plasencia 
D. Alvaro de Estúñiga , sucedióle en sus estados su nieto llamado 
como él, hijo de su hijo mayor D. Pedro de Estúñiga, ya difunto. 
Pretendia tener mejor derecho D. Diego de Estúñiga, hijo del di- 
funto Duque , lo que dio motivo á que tomasen las armas y viniesen 
á las manos. El Rey era muy sagaz, dice el maestro Fernandez 
flib. 2. cap. 13) y partió por la postapara Plasencia, hechando fama 
que venia á apaciguar aquellos alborotos: y apoderóse de todo. Entre- 
góse al Rey la ciudad de Plasencia que habia sido usurpada á la co- 
rona real por los Estúñigas hacia mas de cuarenta años. Qué dia se 
entregase no lo espresa ningún cronista , salvo el cura de los Pala- 
cios , que solo dice fué cerca de todos Santos, y Galindez de Carva- 
jal , que señala el 10 de octubre. 

Tomo XIII. 12 



178 

noviembre año de mcccclxxxviij en 
Valladolid. (272) 

1488 Noviembre 23 Murió D. Juan Manrique, fijo del 

Maestre de Santiago D. Rodrigo 
Manrique en Valladolid, domingo 
xxiij de noviembre de una pedrada 
que le dio un paje suyo en la cabe- 
za año de mcccclxxxviij. (273) 

1489 Enero 4 Domingo quatro de benero de 

lxxxviiij fueron las fiestas para los 
Embajadores del Rey de Roma- 
nos. (274) 
» Abril 29 Murió Catalina de Verdesoto, 



(272) Era natural de Toro y habia entrado en 1477 á ser obispo 
de Mallorca. 

(273) Es muy estraño que no haga mención de este hijo del 
Maestre de Santiago D. Rodrigo Manrique el historiador de la casa de 
Lara D. Luis de Salazar y Castro, que tan erudita como estensa- 
mente trató de todas las ramas de la ilustre familia de los Manriques. 
Por eso nos parece probable que sea alguno de los hijos del Maes- 
tre allí expresados, y que aquí por equivocación se le dé otro nombre. 

(274) Palencia, copiado por Zurita (lib. 20. cap. 80.) dice, que 
á principios de este año se celebraron en Valladolid grandes fiestas 
con todo el real aparato , que se pudo representar , entre otras razo- 
nes para que los embajadores del Rey de romanos viesen la gran- 
deza de la corte de los Reyes D. Fernando y Doña Isabel , y la ma- 
jestad de su casa real. Motivábalo el que los franceses y alemanes, 
señaladamente los que sabían el fausto y opulencia de la casa de 
Rorgoña en tiempo del duque Felipe , publicaban que en ningún reino 
se celebraban las fiestas solemnes con el aparato y magnificencia que 
en aquella casa y por aquellos Príncipes. En los cronistas puede ver- 
se el objeto de haber venido los embajadores del Rey de romanos. 



179 

muger de Gonzalo de Baeza, Teso- 
rero del Príncipe D. Juan en Va- 
lladolid en sus casas de mora- 
da, miércoles xxviiij de abril de 
mcccclxxxviiij. (275) 
1489 Junio 8 Quemáronse las casas de Pero 
Gómez de Sevilla é S. Miguel, é 
un orne en ellas segundo dia de 
Pascua de Santi Espíritus á viij de 
junio año de mcccclxxxviiij : mo- 
raba en ella Fernando su yer- 
no, é dijieron que se le había que- 
mado toda su hacienda. 
» » 9 Murió otro dia siguiente allí Lo- 
pe de Andino : cayó una pared y 
matóle. (276) 
» » 19 Fizo la primera justicia la Santa 
Inquisición en Valladolid viernes 
xviíij de junio del año de Ixxxviiij: 
quemaron xviij personas vivas, é 
quatro muertas : ninguno de los vi- 



(275) Catalina de Verdesoto era hija de Alonso de Verdesoto, 
regidor de Valladolid y de Isabel Sánchez , su muger. 

(276) No expresa donde fué este incendio, pero naturalmente se- 
ria en Valladolid , en cuya ciudad hay una parroquia dedicada á San 
Miguel, que, según Antolinez (lib. 2. cap. 14.) fué reedificada desde 
los cimientos por los Reyes Católicos acaso de resultas de este incen- 
dio. El dia estaha equivocado, pues dec'ia 8 de julio, que ni fué ni 
podia ser lunes de Pentecostés. Esta fiesta cayó aquel año en 7 de ju- 
nio, y el dia siguiente fué por lo tanto segundo dia de Pasqua de Santi 
Espíritus. De Antonio, Francisco y Gerónimo de Sevilla , hijos de Pe- 
dro Gómez de Sevilla, se hace mención en las declaratorias de Toledo. 



180 

vos paresció confesar la sentencia 
en público: Alonso de Castro, San- 
cho de Frías, Grabiel de León, 
Diego Cejuela , el Recadador, Gon- 
zalo Gómez de Sevilla, Francisco 
Pela Ganallo, Simón Herrero, Die- 
go Rivas , Diego de Curiel, platero, 
Francisco Mudarra , Pedro de Toro, 
un Curtidor, uno que se decia Co- 
cón, un Sevillano, Margarita la de 
Pedro de Alva, é otra muger, el 
nombre no lo sé. Muertos: Grabiel 
García , Fernán García de Aranda, 
un Chapinero é otros. (277) 
1491 Marzo 12 Dieron posesión de la cátreda de 
Decreto al Licenciado Roenes en 
Valladolid sábado doce de marzo del 
año mccccxcj. Retor el Maestro Es- 
genillas , Consiliarios el Licenciado 
Carabeo, Bachiller de Cigales: Gra- 
mático, el Bachiller de Portillo, el 
Cura de S. Salvador, el cual solo 
fizo colación de la dicha cátreda al 
Dotor Villavela: el qual con gente 
armada tomó el lunes adelante la 
posesión. (278) 



(277) A pesar del esmero con que Llórente recogió en su Histo- 
ria critica de la Inquisición de España, todo lo relativo á este asun- 
to, no tuvo noticia de este auto de fe, ni tampoco le menciona el his- 
toriador de Valladolid Antolinez. 

(278) Por lo que aparece fueron dos los competidores de la cate- 



181 

1491 Marzo 22 Prendió la justicia al Dean de 
Avila, hijo de Pero López de Cala- 
tay ud en la dicha ciudad , martes xxij 
de marzo del año de mccccxcj. (279) 
» Mayo 21 Plugo á Dios que se concerta- 

se casamiento entre el Licenciado 
Francisco Alcaraz é D. a Catelina 
Godines, hija de Rodrigo Godines, 
Señor de Tamames é Alaejos é de 
las Navas, víspera de Pasqua de 
Santi Espíritus xxj de mayo anno 
Domini mccccxcj . Fué el dicho des- 
posorio en Salamanca en las casas 
del dicho Rodrigo Godines. (280) 
» Julio 16 Fué quema en Medina en xvj de 

de julio de mccccxcj. (281) 



día de decreto , uno tomó posesión legalmente y otro por violencia 
y con fuerza armada. 

(279) No dice el nombre de este deán , ni el motivo de su pri- 
sión , pero acaso seria por el Santo Oficio como judaizante. El Padre 
Ariz nada refiere tampoco en su Historia de Avila. 

(280) Por el modo de explicarse el autor de esta noticia , parece 
estar muy interesado en la boda, y muy satisfecho de verla realizada. 
Esto hace creer que fuese el padre de Francisco Alcaraz , y este el 
mismo á quien poco antes ha llamado el Licenciado Francisco, mi Jijo. 

(281) Este es el segundo incendio acaecido en Medina del Cam- 
po, que aparece en nuestro Cronicón, y cuya fecha anticipa dos dias 
Fernando del Pulgar (cap. 133.) Juan López Osorio le refiere tam- 
bién diciendo , que aconteció estando los Reyes Católicos sobre la 
ciudad de Granada en la guerra contra los moros dése regno al 
principio de ella, y que se quemaron muchas calles, entre ellas un 
barrio donde los mercaderes de aquella ciudad tenian el depósito de 
sus géneros. Para muestra del gran cariño que la Reina profesaba á 



182 

1491 Noviembre 24 Casó D. Juan Chacón segunda 
vez en la Figuera cerca de Jaén 
con Doña Inés Manrique , hija del 
Conde de Paredes D. Pero Manri- 
que, prima de D. a Luisa, fijas de her- 
manos, su primera muger, jueves 
xxiiij de noviembre atino Domini 
mccccxcj con dispensación. (282) 
» » » Murió el Cardenal de Gorja, Va- 

lanciano en Roma en el mes de no- 



Medina del Campo , añadiremos la respuesta que dio á los regidores 
de Valladolid, enviados para suplicar á los Reyes que mandasen ha- 
cer en su ciudad los pagamentos y ferias hechos hasta entonces en 
Medina , atento el gran número de casas y calles que se hablan que- 
mado , y que no había á donde los negocios se pudiesen hacer. La Rei- 
na les preguntó: tal y tal calle hcinse quemado? Respondiéronla que sí. 
Preguntóles por otras muchas : y á todas la respondieron que sí. Y 
al cabo como burlando les dixo: venid acá: una laguna que esta cabe 
la perroquia de S. J\ ¿colas, quemóse? respondiéronla: Señora, esa no 
se pudo quemar. Pues andad con Dios , les dixo , que sobre ella quie- 
ro que se hagan los pagos. Los regidores de Medina acudieron tam- 
bién á esponer la desgracia de la ciudad , y á pedir á los Reyes les 
diesen una cantidad de dinero suficiente para reedificar lo que se ha- 
bía quemado. Mayor era la merced que la Reina quiso hacerles, pe- 
ro la ciudad con menos acuerdo insistió en su petición , que se les 
otorgó : de cuya conducta se lamenta el mencionado escritor {'His- 
toria de Medina del Campo, lib. 2. capp. 15 y IG.J que no parece 
haber tenido noticia de que todo lo reparado por la generosidad de la 
Reina se incendió antes de dos años , como hemos de ver. 

(282) De D. Juan Chacón , adelantado mayor de Murcia, se habla 
repetidas veces en este Cronicón , y de su segunda muger Doña Inés 
Manrique, hija de D. Pedro, conde de Paredes, lo hace Salazar (Casa 
de Lar a, lib. 10. cap. 4.) 



183 

viembre año del Señor de mccccxcj 
años. (283) 
1491 » » Murió D. Luis Osorio, Obispo de 

Burgos en el mes de noviembre año 
de mccccxcj años. (284) 
» Diciembre 10 Desposaron al Conde de Paredes 
é á D. a Isabel Chacón en Córdo- 
ba sábado en la noche diez de de- 
ciembre año de mccccxcj en pre- 
sencia de las Señoras Infantas Doña 
María é D. a Catelina, é de otros 



(283) Esta es una noticia de todo punto equivocada , pues en el 
año 1491 no murió ningún cardenal de Borja , que es lo que quiere 
decir, porque cardenal de Gorja no le ha habido. A la sazón vivia 
Rodrigo de Borja, que ascendido á la silla de S. Pedro en el año si- 
guiente, tomó el nombre de Alejandro VI. Este creó en diversas 
promociones cinco cardenales parientes suyos, todos valencianos, 
que tenian el apellido de Borja : y de estos el que murió mas pronto 
fué Juan de Borja, que vivió hasta el año 1500. 

(284) No es menos grosera esta equivocación que la anterior. 
Confúndese á D. Luis Acuña y Osorio, obispo de Burgos con Don 
Luis Osorio , que lo era de Jaén. Ambos fueron de ilustres familias, 
ambos se dieron á conocer en la historia , y ambos eran obispos en 
1491 , viviendo algunos años mas. D. Luis Acuña y Osorio, obispo 
de Burgos, no murió hasta cuatro años después, como resulta de una 
memoria antigua de su misma iglesia, citada por el maestro Florez 
( España Sagrada, tomo 26. cap. 4.) que dice así: Morió el Sr. Obispo 
D. Luis de Acuña, obispo de Burgos lunes xiiij de setiembre de xcv á 
las seis del dia á toque de prima. De D. Luis Osorio , obispo de Jaén, 
dice Jimena ( Anales de Jaén) que por mandado de los Reyes Católi- 
cos acompañó á su hija la Infanta Doña Juana , cuando pasó á casarse 
con el archiduque de Austria D. Felipe , y que allí murió el dia 9 de 
octubre de 1496. 



184 

muchos que fueron presentes. (285) 
1491 » » Fueron en este tiempo quitados 

el Presidente é Oidores, que ni uno 
de ellos quedó , por mandado de sus 
Altezas los quales fueron el Obispo 
de León, dotores del Caño , é Mar- 
tin de Avila, é Juan de la Villa, 01- 
medilla é los licenciados de Villena 
é Roenes. Vino con el dicho man- 
dado Juan Daza , Dean de Jaén , é 
constituyó ocho Oidores otros é un 
Presidente, Obispo de Oviedo, doto- 
res de Castro, de Palacios, Villave- 
la , de la Torre , Licenciado de Sa- 
hagun , de Astudillo , Palacios-Ru- 
bios , Villamuriel. Este Presidente, 
que fué quitado, se llamaba Don 
Alonso de Valdivieso, que está en- 
terrado en el monasterio de Sant 
Benito desta villa. El que fué pues- 
to se llamaba D. Juan Arias de Vi- 
llar : era gallego , y este hizo el 



(285) Esta noticia está puntual con lo que refiere Salazar y Cas- 
tro (Casa de Lara, lib. 10. cap. 6.) D. Rodrigo Manrique, tercer con- 
de de Paredes, capituló su matrimonio en este dia en la ciudad de 
Córdoba con Doña Isabel Chacón, á quien así el dicho autor como Ha- 
ro (lib. 4. cap. 18) llaman Doña Isabel Fajardo , hija del Adelantado 
D. Juan Chacón y de Doña Luisa Fajardo, su primera muger. ]No se 
celebró el matrimonio hasta el año 1493, lográndose de el copiosa su- 
cesión ; y muriendo el conde en 6 de enero de 1536, fué enterrado 
en el monasterio de Villaverde. 



185 

cuerpo de la iglesia del monasterio 
de Santa Clara. (286) 



(286) No expresándose en este apunte la época de tan notable su- 
ceso, le colocamos á fines del año 1491 , á ejemplo de Galindez de 
Carvajal , quien asegura haber acontecido en él , sin mas especifica- 
ción. Donde se habla de los oidores removidos hay aquí una nota mar- 
ginal que dice '.falla aquí el Licenciado Raja, que era hombre que jamás 
habló palabra en los estrados. Falta también el Licenciado Chinchilla. 
Sentado esto, añadiremos que en ningún escritor coetáneo hallamos 
semejante noticia, sino en el expresado Carvajal, que supliéndola 
omisión de estos apuntes, nos dice el origen de la remoción, aunque 
por otra parte con la desventaja de espresar con menos claridad los 
nombres de los oidores así removidos como nombrados. Sus pala- 
bras son las siguientes : en este año fueron quitados el presidente y 
oidores de Valladolid juntamente ; porque en un caso que ante ellos 
vino , otorgaron una apelación para Roma, debiendo ellos conoscer de 
ella. Y era Presidente D. Alonso de Valdivieso, Obispo de León, ¿ 
Oidores el Doctor Martin de Avila, el Licenciado Chinchilla, y los Doc- 
tores del Caño, y de Olmedilla. Sucedió por presidente el Doctor Don 
Juan Arias del Villar , Obispo de Oviedo que desunes lo fué de Segovia, 
¿Oidores el Licenciado de Villena, el Doctor de Palacios, los Licencia- 
dos Villamuricl y Palacios Rubios, y el Doctor de Villovcla, y el Li- 
cenciado Astudillo. Garibay refiere este suceso casi con las mismas 
palabras , lo que hace sospechar que le copió de Galindez de Carva- 
jal (lib. 18. cap. 40.) El presidente quitado se llamaba D. Alonso 
de Valdivieso, era obispo de León desde 1485, y tenia la presiden- 
cia del consejo desde 1489. Murió en 21 de mayo de 1500. Entre 
los quitados está el licenciado Roenes, acaso el mismo á quien pocos 
meses antes se habia dado la posesión de la cátedra de decreto, y el 
licenciado Raja, que podrá ser el que á petición del reino de Navarra 
fué nombrado por el Rey Católico en 1515 regente de aquel conse- 
jo, según el marqués de Alventos. El licenciado Chinchilla acaso se- 
rá Garcí López Chinchilla , que diez años antes habia pasado á Galicia 
para entender en la pacificación de aquel reino, y á quien Pulgar llama 
hiten letrado é orne de buen juicio é constante en la administración de 



186 

1492 » » El año de noventa é dos se en- 

tregó la gran cibdad de Grana- 
da. (287) 



la justicia (cap. 98.) El presidente nombrado D. Juan Arias del Vi- 
llar, era natural de Santiago de Galicia, y tenia la silla de Oviedo 
desde 1487, y habiendo pasado á la de Segovia diez años después, 
murió en la villa de Mojados en 1501. También llegó á ser obispo el 
licenciado D. Diego Pérez de Yillamuriel , que se casó siendo oidor 
y tuvo hijos: pero abrazó después la carrera eclesiástica, y murió 
obispo de Mondoñedo, y presidente de la chancilleria de Granada en 
1520. El licenciado Juan López de Vivero , mas conocido con el 
nombre de Palacios Rubios , que era el del pueblo de su naturaleza 
en el obispado de Salamanca, se hizo notable por las obras que escri- 
bió mencionadas por D. Nicolás Antonio, y el marques de Alventos, 
sobre todo por su Tratado del esfuerzo bélico heroico, impreso en Sa- 
lamanca en 1524. Grande letrado y de grande espericncia de ne- 
gocios, le llamaba Galindez de Carvajal en el informe que dio al Em- 
perador Carlos V, sobre los que componían el consejo real de S. M. 
El doctor Villavela acaso será el mismo que poco antes habia tomado 
posesión de la cátedra de decreto en competencia con el licencia- 
do Roenes. Los otros oidores, así quitados como puestos, son menos 
conocidos. Juan Rodríguez Daza , deán de Jaén , que hizo estas alte- 
raciones, visitando de real orden la chancilleria de Valladolid, suce- 
dió en la silla de Oviedo al obispo Arias de Villar , y pasó después á 
la de Cartagena, y por último á la de Córdoba, donde murió en 1510, 
habiendo sido también presidente de Castilla y uno de los prelados 
mas ilustres del tiempo de los Reyes Católicos, que fiaron mucho de 
su justificación y su prudencia, como dice Salazar (Casa de Lara, 
lib. 19. cap. 17- párrafo 2.) 

(287) La toma de esta famosa ciudad puso fin á la guerra de 
Granada, y ala dominación de los moros en España. Merecía por lo 
tanto un suceso de tamaño interés, haberse referido con la detención 
y puntualidad con que lo han sido otros menos importantes. Suplire- 
mos pues esta falta diciendo que al cabo de ocho meses y diez dias 
de sitio, se rindió Granada el dia 2 de enero de 1492, en cuyo dia 



187 

1492 Enero 5 Jueves v de henero de mccccxcij 
fizo justicia la Santa Inquisición en 
Córdoba en que condenó á xxv va- 
rones vivos y siete mugeres vivas, 
é á dos defuntos por hereges los 
quales fueron quemados vivos ese 
mismo dia á la puerta de Plasen- 
cia. (288) 
» » 6 Falleció D. Pedro de Velasco, 

Condestable de Castilla , Conde de 
Aro , jueves seis de henero en Bur- 
gos año de mccccxcij. (289) 

» » 12 Nació fijo de D. Juan de 

Silva é de D. a María Manrique en 
Logroño, jueves doce de henero de 
mccccxcij. (290) 

se lo escribió el Rey á la ciudad de Sevilla , y la Reina al prior del 
monasterio de Guadalupe en cartas , que copian Zúñiga ( Anales de 
Sevilla,) y el P. Talavera (Historia de nuestra Señora de Guadalu- 
pe, lib. k. cap. 12.) 

(288) Tampoco tuvo noticia Llórente de este auto de fé , ni de él 
se halla noticia ninguna en los cronistas, ni en los historiadores de 
Córdoba. 

(289) En otro paraje del original se repite esta misma noticia 
con las siguientes palabras : murió el Condestable de Castilla D. Pe- 
dro de Velasco sábado vij de henero anno Domini de mccccxcij. Pero 
ambos lugares están equivocados , pues ni el 6 de enero fué jueves 
sino viernes, ni el condestable murió el dia 7 sino el anterior. Todos 
los historiadores se estienden en referir sus gloriosos hechos y en la 
catedral de Burgos se vé su magnífico sepulcro. 

(290) D. Juan de Silva y Ribera , primer marqués de Montema- 
yor, habia casado el año antecedente con Doña María Manrique de 
Toledo , hija de Diego García de Toledo el mozo, señor de Mejorada 



188 

1492 Enero 19 Murió García de la Quadra, Re- 
gidor de Valladolid en sus casas 
aquí en Valladolid, jueves en la no- 
che xviiij de henero del año de 
mccccxcij. 
» Febrero 8 Casó D. a Francisca Enriquez, fija 
de D. Enrique Enriquez, mayordo- 
mo mayor del Rey en Córdoba con 
D. Bernardo de Rojas, fijo del Mar- 
qués de Denia, miércoles ocho dias 
de febrero del dicho año. (291) 
» » 12 Casó el Comendador mayor de 

Castilla D. Pero Manrique , Conde 
de Osorno con D a María de Cabre- 
ra , fija del Marqués é Marquesa de 
Moya, domingo en Granada en el 



Magan , Segurilla y Cervera. No sabemos de cual hijo entre los siete 
que logró este matrimonio , se habla en el presente paraje. Si es el 
primero , como parece regular , se llamó como su padre , y fué nota- 
rio mayor del reino de Toledo, muriendo en 14 de setiembre de 
1566. (Salazar y Castro, Historia genealógica de la Casa de Silva, 
lib. h. capp. 3 y 4.) 

(291) Si D. Bernardo de Sandoval y Rojas tenia veinte y cuatro 
años, cuando murióla Reina Católica, según escribe Haro, sigúese que 
al contraer este matrimonio solo contaría doce. Fué segundo marqués 
de Denia , y primer conde de Lerma , y el espresado autor se detiene 
en referir los honrosos cargos que desempeñó , y los importantes ser- 
vicios que prestó á sus Reyes, añadiendo que vivió hasta el año 1536. 
Pero donde mejor puede verse todo esto, es en las Quinquagcnas de 
Gonzalo Fernandez de Oviedo. La novia era prima hermana del Rey 
Católico como hija de un medio hermano de su madre Doña Juana 
Enriquez : y este matrimonio se hizo por orden y voluntad de los Re- 
\cs. (Nobil. lib. k. cap. 3.) 



189 

Alambra, presentes el Rey é la Rey- 
na, nuestros Señores, xij de febrero 
de mccccxcij. (292). 
1492 Abril 2 Partió de Córdoba D. a Juana de 

Mendoza y con ella D. a Ana su nie- 
ta é D. a Aldonza Manrique lunes 
dos de abril. (293) 
» » 7 Llegaron al real sábado siete de 

abril dos oras antes de medio dia 
año de mccccxcij. Estaban el Rey 
é la Reyna y Sr. Príncipe este dia 
é tres dias antes en el Alambra: 

(292) Este es el segundo matrimonio que contrajo el conde de 
Osorno D. Pedro Manrique, cuyo nacimiento queda visto anterior- 
mente (11 de agosto de 1458.) La novia era la hija mayor de An- 
drés de Cabrera, que habia estado capitulada para casarse con Ro- 
drigo de Cárdenas, hijo mayor de Gutierre de Cárdenas. No debió 
ser muy dilatada esta unión, pues ya era difunta en setiembre de 
1511 dejando un hijo solamente. 

(293) Doña Juana de Mendoza , bija de Diego Hurtado de Men- 
doza, Señor de Cañete, estaba viuda de Gómez Manrique, Señor 
de Villazopeque y otros pueblos, corregidor y alcaide mayor de 
Toledo, Avila y Huesca, y del Consejo de los Reyes, á quien dio 
cabida en sus Quincuagenas Gonzalo de Oviedo. De su único hijo 
varón, Luis Manrique, solo tuvo esta nieta llamada Doña Ana, que 
casó con D. Rodrigo de Mendoza, segundo Conde de Castro-xeriz 
(Salazar, Casa de Lara , lib. 12. cap, 1 y sigg.J De Doña Juana de 
Mendoza dice Oviedo, que fué guarda de las damas de la católica 
Reyna Doña Isabel , é una santa de las mas acabadas que en su tiem- 
po ovo en España por su gran ser é bondad é propios méritos allende 
de su generosidad. Doña Aldonza Manrique no puede ser la hija del 
Conde de Osorno D. Gabriel Manrique, cuyo nacimiento vimos 
en 1461, porque Gómez Carrillo, Señor de Pinto, con quien es- 
tuvo casada , pasa seis dias después á contraer otro matrimonio. 



190 

viniéronse esta misma tarde aí 
real. (294) 
1492 Abril 8 Casó sobre fiadores Doña Beatriz 
Sarmiento , fija del Conde de Sali- 
nas en el real de Granada con Gó- 
mez Carrillo , fijo de D. Alonso Car- 
rillo en viij de abril de mccccxcij. 
Partió luego con su marido para 
Pinto. (295) 
» » 11 Tembló, estando el Rey é la Rey- 

na en el real ya dicho, la tierra, 

(294) En vista de esta noticia se ve que Galindez de Carvajal 
habló con menos exactitud cuando dijo, que después de la loma de 
Granada, estuvieron los Reyes en dicha ciudad hasta el mes de 
mayo. Pulgar, ó quien quiera que sea el autor de los dos últimos 
capítulos de su crónica, solo habla del Rey diciendo, que estuvo en 
santa Fe en su real é á las veces en el Alambra fasta el mes de mayo 
por dexar segura la cibdad , (cap. 133.) Pero el cura de los Palacios 
se explica mas exactamente que ambos, con estas palabras: el Rey 
e la Reyna é la corte se estuvieron en Santa Fe, la qual todo el tiempo 
del cerco fabricaron é labraron, é en el real é á veces en el Alambra 
fasta fin de todo el mes de mayo y aun parte del mes de junio , que 
no osaron de allí partir fasta dejar quieta la cibdad. Confirman la 
estancia de los Reyes hasta fines de mayo las fechas de muchos 
privilegios, que no alegamos por no estendernos demasiado, sobre 
todo cuando lo hemos de ver todavía en las noticias sucesivas. 

(295) D. Alonso Carrillo de Acuña, padre de D. Gómez y se- 
ñor déla villa de Pinto, era sobrino del arzobispo de Toledo Don 
Alonso Carrillo de Albornoz. La novia era hija de D. Diego Pérez 
Sarmiento, primer Conde de Salinas, y nieta de Pero Sarmiento, 
alcalde mayor de Toledo en tiempo de Juan II, de quien ya se ha 
hablado anteriormente (27 de enero de 1449). De este matrimonio 
nació D. Alonso Carrillo de Acuña , que heredó los estados de su 
casa (Haro, Nobiliario, lib. 5. cap. 19 y lib. 6. cap. 2). 



191 

miércoles á la noche xj de abril de 
mccccxcij. Duró muy poco, que no 
duróquarto de ora el temblor. (296) 
1492 Abril 30 En último de abril de xeij es- 
tando en el real de Granada en 
Santa Fée el Rey é la Reyna, nues- 
tros Señores, Príncipe é Princesa, 
é Señora Infanta D. a Juana, é las 
Señoras Infantas D. a María é Do- 
ña Catalina, dos Infantes Moros, 
fijos del Rey de Granada se torna- 
ron Christianos , é otros seis cria- 
dos suyos con ellos. Fueron padri- 
nos el Rey é la Reyna , nuestros 
Señores: bautizólos D. Fr. García 
Quixada, Obispo de Guadix. (297) 



(296) En ninguna parte hemos hallado esta noticia, mas ala 
verdad que el que aquí nos la comunica debia tener el alma exce- 
sivamente grande, pues no le parecía mucha cosa un terremoto, cu- 
ya duración no hubiese llegado á un cuarto de hora. 

(297) Hay una nota que dice : Como se tornaron cristianos los 
Infantes Moros D. Fernando , marido de Doña Mencía de la Vega ¡y 
D. Juan, marido de Doña Beatriz de Sandoval,que agora es gober- 
nador en Galicia. Eran hijos estos Infantes de Muley Abul Hacen, 
Rey de Granada , y hermanos del Rey Mahomad Roabdelí que per- 
dió aquella corona. Ambos son conocidos por Infantes D. Fernando 
y D. Juan de Granada : pero no nos acordamos de haber leido como 
y cuando fueron bautizados , pues ni aun de ello dice nada Suarez 
en su Historia del Obispado de Guadix, á pesar de examinar muy de- 
tenidamente la época en que entró en esta mitra su primer prelado 
D. Fr. García de Quixada, fraile franciscano, que les administró el 
sacramento del bautismo. El primero casó con Doña Mencía de la 
Vega , hija de Doña Leonor, señora de Castrillo y niela de Gonzalo 



192 

1492 Abril 30 En último de abril de dicbo año 
se pregonó con tres trompetas, Rey 
de armas , dos Alcaldes , dos Al- 
guacilles en el real de Santa Fée 
sobre Granada , que se vayan de la 
villa de Santa Fee é del real y de 
Granada, así mesmo de los reinos 
del Rey é de la Reyna, nuestros Se- 
ñores desde este dia fasta en fin 
del mes de julio próximo inclusive, 
todos los Judíos y Judias con sus 
personas é bienes sopeña de muerte 
y de confiscación para el fisco é cá- 
mara de sus Altezas. E este mesmo 
dia se había de pregonar en todos 
los reinos y señoríos de los dichos 
Reyes , nuestros Señores. (298) 

Ruiz de la Vega, de quien se habló ya en este Cronicón (11 de 
marzo de 1456). Fué desgraciada en sus matrimonios esta Señora, 
pues contrajo el primero con ü. Pedro de Mendoza, hijo del primer 
Duque del Infantado que murió pronto: el segundo con D. Bernar- 
dino de Quiñones, que se dio por nulo: el tercero con D. Juan 
Hurtado de Mendoza, hijo del gran cardenal, del que no tuvo suce- 
sión, no lográndola tampoco del cuarto, contraído con D. Fernando 
de Granada que murió en Burgos en marzo de 1515. Ella habia muer-" 
to en Valladolid el 9 de febrero, según los Apuntamientos mss. del 
Dr. Pedro de Torres. Prima hermana de Doña Mencía era Doña Bea- 
triz de Sandoval , mujer del segundo Infante, pues era hija de Juan 
de Sandoval , Señor de Ayora y hermano de D. Diego de Sandoval, 
que fué padre de Doña Mencía de la Vega. 

(298) En otro pasaje del Cronicón se repite esta noticia , pero 
con el atraso de un dia con estas palabras : fué pregonado el prime- 
ro dia de mayo del año de mccccxcij que judio no quedase en el reino 



193 

1492 Mayo 2 Casó D. a Aldonza de Velasco, da- 
ma de la Rey ua nuestra Señora, 
miércoles dos de mayo con Pedro 
de Mendano en el real de sobre Gra- 
nada, año de mccccxcij. (299) 



de Castilla y Aragón ni Cecilia, ni en otro qualquier lugar que fuese 
sujeto á los muy esclarecidos Rey D. Fernando é Rcyna Doña Isa- 
bel dentro de tres meses so pena de muerte. E ansí se cumplió que ni 
un ánima quedó en este tiempo en los dichos señoríos. Zurita (tom. 5. 
lib. 1. cap. 6.) fija en el mes de marzo el decreto de expulsión, y 
aunque pondera lo acertado de esta medida, todavía añade que fue- 
ron de parecer muchos que el Rey hacia yerro de querer echar de 
sus tierras gente tan provechosa y grangera: estando tan acrecentada 
en sus reinos así en el número y crédito, como en la industria de enri- 
quecerse: y decían también, prosigue, que mas esperanza se podia te- 
ner de su conversión dexándolos estar que echándolos , principalmente 
de los que se fueron á vivir entre infieles. Desde el dia último de 
abril en que se pregonó el decreto de expulsión hasta fin de julio en 
que debia estar verificada , no van los seis meses que el cura de 
los Palacios refiere habérseles concedido para salir , sino tan solo la 
mitad j término corto por cierto para verificarla, sobre todo cuando 
se les prohibía llevar oro ni plata, sino tan solo letras de cambio, y 
mercancías no vedadas. Así es que, según este autor, ovieron los 
Cristianos sus faciendas , muy muchas é muy ricas casas ¿hereda- 
mientos por pocos dineros , c andaban rogando con ellas é no halla- 
ban quien se las comprase , c daban una casa por un asno , c una viña 
por poco paño ó lienzo. Cuanto fuese el número de los expulsados 
no consta con toda claridad por este autor ; sin embargo parece dar 
á entender que fueron ciento setenta mil , repitiéndolo así mismo 
Zurita, á lo que parece con referencia á él , y añadiendo que según 
otros fueron cuatrocientos mil, número que todavía duplica Juan de 
Mariana (Historia general de España, lib. 26. cap. 1.) 

(299) Todos los cronistas se esmeran en referir los bajos prin- 
cipios y horribles crímenes del alcaide de Castro-nuño, llamado Pe- 
Tomo XIII. 13 



1492 Mayo 31 En último de mayo del dicho año 
Rabí Abraham, Físico del Carde- 
nal, que primero se llamaba, es- 
taba so la ley de Moysen , se puso 
so la fée de Christo, é se tornó 
Christiano : fueron padrinos de su 
bautismo el Señor Cardenal Des- 
paña D. Pero González de Mendo- 
za , Arzobispo de Toledo , y el Nun- 
cio del Papa. Bautizólo 

Arcediano de Castrol Rio en la iffle- 
sia de Córdoba en la qual le bauti- 
zaron. Comadre la Señora D. a Jua- 
na de Mendoza, mujer de Gómez 
Manrique que Dios aya. (300) 



dro Mendaña , Mendaño ó Avendaño, que con todos estos nombres 
aparece , el cual se alzó por el Rey de Portugal contra la Reina Ca- 
tólica, después de muerto Enrique IV. No sabemos si es el mismo 
de quien se habla aquí, que habiéndose grangeado con el tiempo la 
benevolencia de Doña Isabel, llegase á casarse con una dama suya. 
(300) En las declaratorias de Toledo hay un Rabí Abraham 
Phísico, á quien se dejaron quince mil maravedís de por vida de 
cincuenta mil que disfrutaba, situados en Toledo y Segovia. Parece 
el mismo que ahora recibió el bautismo ; mas está en blanco el nom- 
bre del arcediano de Castro que se le administró. Acaso seria Don 
Rodrigo Méndez de Morales , que siéndolo dos años después , fundó 
y dotó una capilla en aquella santa iglesia (Gómez Bravo, Catálogo 
de los Obispos de Córdoba, tomo 1. cap. 15). El haber sido el bau- 
tizado un médico del gran cardenal , que fué su padrino juntamente 
con el nuncio del Papa , y madrina una señora de la primera noble- 
za , hace sospechar que la corte estaba á la sazón en Córdoba , donde 
se hizo el bautismo. En efecto Chaves en sus Apuntamientos legales 
cita una cédula real , dada en Córdoba en este mismo dia , prohi- 



195 

1492 Junio 15 En quince de junio viernes en 
la larde fueron bautizados en Santa 
María de Guadalupe D. Abraen Sé- 
nior é su hijo D que 

mientra Judíos se llamaban : é por 
la gracia del Espíritu santo reci- 
bieron agua de Espíritu santo. Fue- 
ron padrinos el Rey é la Reyna 
nuestros Señores y el Cardenal Des- 
paña. Diéronles por linaje Corone- 
les : al padre llamaron Ferrad Pé- 
rez Coronel : al fijo Juan Pérez Co- 
ronel. Asímesmo se convirtieron é 
fueron baptizados esa mesma ora 
( é fueron los sobredichos Rey é 
Reyna padrinos é Cardenal ) Rabi- 
mayor é dos fijos suyos , que se lla- 
maban quando Judíos. Al Rabima- 
yor llamaron Ferrad Nuñez Coro- 
nel , y al un fijo mayor Pero Nuñez 
Coronel, y al segundo Francisco 
Nuñez Coronel. (301) 

hiendo á las cnancillerías y audiencias conocer de las sentencias de 
los jueces ordinarios ó comisarios de términos de las órdenes mili- 
tares. Sigúese por lo tanto que se equivocó el cura Bernaldez cuan- 
do alargó la estancia de los Reyes en el Real de Granada hasta en- 
trado junio, como se ha visto (2 de enero de este año en la nota). 

(301) En la reconciliación de D. Fernando y Doña Isabel cuando 
eran Príncipes, con su hermano el Rey D. Enrique IV en 1473, in- 
fluyó mucho un judío de Segovia , especial amigo de Andrés de Ca- 
brera , á quien Palencia apellida nr providcns , recteque observans 
amicitiac leges (Dec. 2. lib. 8. cap. 10). Llamábase Abram Sénior, 



196 

1492 Julio 18 Ficieron Marqués de Cénete á 
D. Rodrigo de Mendoza, fijo del 
Cardenal en Valladolid el Rey é la 
Reyna nuestros Señores, miércoles 
en la noche un poco antes de cena 
en la posada del Obispo de Palencia 
á xviij de julio de mccccxcij. (302) 
» » 25 Murió nuestro muy santo Padre 

Inocencio octavo, miércoles xxv de 
julio, dia de Santiago, año de 
mccccxcij quatro oras de noche. 

Vino fama por carta en Vallado- 
lid al Obispo de Córdoba D. Iñi- 
go Manrique, que falleció en Roma 
el Papa Inocencio octavo en xxv 



y en las Cortes de Toledo de 1480 se le rebajaron cincuenta mil ma- 
ravedís de los ciento cincuenta mil que tenia situados en Segovia. 
Sin duda es el mismo que en esta ocasión se bautizó y á quien el 
cura de los Palacios (cap. 110) cita , llamándole Rabí mayor Abram 
Señor. Mas como en ninguna parte hemos hallado este suceso , no 
podemos llenar el claro que aquí aparece. Fueron padrinos de este 
bautismo los Reyes, que todavía estaban en Guadalupe el dia 23 
en que expidieron un privilegio copiado por Salazar y Castro (Prue- 
bas de la Casa de Lar a , pág. 294). 

(302) Casi con estas palabras se repetía en otro paraje de estos 
apuntes la presente noticia. El gran cardenal tuvo este hijo de Doña 
Mencía de Lemos, dama de la Reina Doña Juana, mujer de Enri- 
que IV , el cual habiendo servido á los Reyes desde su edad florida, 
sobre todo en la guerra de Granada , fué hecho marqués del Cénete 
en premio de sus servicios. Casó dos veces y solo dejó tres hijas 
(Haro, Nobiliario, lib. 9. cap. 11). El obispo de Palencia era Don 
fray Alonso de Rurgos , mencionado anteriormente , que pasó á esta 
silla desde la de Cuenca, á donde fué trasladado desde Córdoba. 



197 

de julio, dia de Santiago, año de 
mccccxcij. 
1492 Julio 28 Comenzaron sus nueve dias de 
osequias sábado siguiente. 

» Agosto 6 Lunes entraron en cónclave: fue- 
ron presentes xxiij Cardenales ; fi- 
cieron tres escrutinios. 

» » 10 Fasta el viernes á la noche no 

ovo Papa. Este dia fueron muertos 
en las calles xvj muertos ornes en 
ruidos. 

» » 11 Plugo á Dios quel sábado siguien- 

te xj de agosto en la mañana fué 
publicado por Pontífice el Vice- 
Canceler y llámase Alejandro sex- 
to. (303) 

» Setiembre 7 Quemóse en Medina del Cam- 
po lo reedificado de la otra quema: 
esta segunda quema dis que fué en 
siete de setiembre de mccccxcij 
años. (304) 

(303) Muerto Inocencio VIH la noche del 25 de julio de 1492, 
después de un pontificado de ocho años no cumplidos , se celebraron 
sus exequias con la solemnidad acostumbrada. Al cabo de los nueve 
dias empleados en celebrarlas , entraron los cardenales en cónclave 
en número de 23, y el dia 11 muy de madrugada eligieron Papa al 
Vice-canciller, llamado Rodrigo de Borja, que tomó el nombre de 
Alejandro VI. Así refiere este suceso Odorico Raynaldo en su con- 
tinuación de los Anales de Baronio , donde nada dice de estas muer- 
tes acontecidas mientras los cardenales estaban encerrados en cón- 
clave. El nuevo Papa era español, natural de Xátiva , sobrino de 
Calisto 111 y ocupó la silla de S. Pedro hasta 18 de agosto de 1503. 

(304) La quema anterior fué en 16 de julio de 1491, como he- 



198 

1492 Setiembre 9 Fizóse dotor en Valladolid do- 
mingo ix de setiembre de mccccxcij 
Colina : dióle el grado el Provisor y 
Chantre de Valladolid que se dice 
el Licenciado de Vega. Dile yo como 
padrino las insinias. (305) 
» » 15 En xv de setiembre de xeij llegó 

fama á Valladolid que eran falleci- 
dos desta vida presente quince dias 
avia ese dia el Duque de Medina- 
Sidonia é el Duque de Cádiz. (306) 

mos visto , mas aunque á esta se llama segunda quema , es la tercera 
que se refiere en nuestro Cronicón. 

(305) En otro lugar de estos apuntes se da esta noticia menos 
circunstanciadamente, aunque en cambio se añade, que el graduan- 
do era colegial del Colegio del Señor Cardenal. El que le dio las in- 
signias y escribe esto , debe ser el doctor de Toledo , pero nada nos 
dice de quien era Colina. 

(306) En el mes de agosto murieron en una semana el Duque de 
Medinasidonia D. Enrique de Guzman,y D. Rodrigo Ponce de León, 
Duque de Cádiz, dice Galindez de Carvajal. El primero falleció se- 
gún el cura Bernaldez (cap. 104.) en su villa de S. Lucar en sus pa- 
lacios viernes en la noche al amanecer el sábado 26 de agosto. Habia 
estado casado con Doña Leonor de Ribera Mendoza , hija de D. Pe- 
rafan de Ribera , adelantado mayor de Andalucía , y primer conde 
de los Molares , y de ella tuvo á D. Juan de Guzman , heredero de 
su casa. Su cuerpo fué llevado á Sevilla y sepultado en S. Isidro del 
Campo, monasterio de la orden de S. Gerónimo. El mismo cura de 
los Palacios dice que el otro duque falleció el lunes 27 dada la una, 
y se detiene en describir sus gloriosos hechos , sus facciones, su ca- 
rácter , el sentimiento que mostraron su familia, la ciudad y los mis- 
mos Reyes , y la solemnidad de su entierro,. Dos veces estuvo casa- 
do; la primera con Doña Beatriz Fernandez del Marmolejo, heredera 
de la casa de Torrijos, cuyo matrimonio se dio por nulo: y la se- 



199 

1492 Octubre 2 Falleció desta vida presente Don 
Bernardino de Quiñones de empima 
con comienzo de ptísis en Loberue- 
la, una legua de Valladolid, lunes en 
la noche año de mccccxcij . (307) 
» Noviembre 1 Falleció desta vida presente el 
buen Caballero D. Beltran de la 
Cueva, Duque de Alburquerque, 
Conde de Ledesma, primero dia de 
noviembre de mccccxcij. (308) 



gunda con Doña Beatriz Pacheco, hija del célebre marqués de Ville- 
na , pero murió sin dejar sucesión legítima. Diósele sepultura en el 
convento de S. Agustin, y en su entierro se llevaron diez banderas, 
que en varias ocasiones habia ganado á los moros. 

(307) No supiéramos cual era este lunes, si en otro paraje de es- 
tos apuntes no se hubiera dado la presente noticia con estas palabras: 
Murió el Conde de Luna D. Bcrnaldino en Llobejuela á dos de otu- 
bre de mccccxcij, pero aun queda otra dificultad , porque el 2 de oc- 
tubre no fué lunes , sino martes ; y así para conciliar los dos apun- 
tes podremos decir, que su muerte fué del lunes 1.° en la noche al 
martes 2 de octubre. La Oberuela se llama hoy el pueblo donde mu- 
rió, y empiema la enfermedad que le causó la muerte, y viene á ser 
hidropesía purulenta del pecho , á que se agregó además un princi- 
pio de tisis. De este conde de Luna se trató ya al hablar de su ca- 
samiento (11 de setiembre de 1488.) 

(308) Según Galindez de Carvajal, D. Beltran de la Cueva murió 
la víspera de todos Santos ; pero su epitafio copiado por Haro, está 
de acuerdo con nuestro Cronicón. Bien conocido es en la segunda 
mitad de este siglo D. Beltran de la Cueva , que dejó perpetuada su 
memoria en el sobrenombre de Beltraneja , impuesto á la Princesa 
D. a Juana. El duque de Alburquerque tuvo tres mugeres: la pri- 
mera D. a Mencía de Mendoza, hija de D. Diego Hurtado de Mendoza, 
primer duque del Infantado: la segunda D. a Mencía Henriquez, que 
lo fué de D. García Alvarez de Toledo , primer duque de Alba : la 



200 

i 492 » » Parió D. a María de Toledo, Con- 

desa de Feria, muger del Conde de 

Feria en dias de noviembre de 

mccccxcij. (309) 
» Diciembre 7 En Barcelona siete de deciembre 
del año de mccccxcij nn traydor 
que se decia Andrés de Cañamares, 
villano de la serranía de la dicha 
ciudad dio una cuchillada al Rey 
D.Fernando, nuestro Señor sallien- 
do de audiencia : fué preso é muer- 
to despedazado: confesó le habia 
venido al pensamiento, si matase 
al Rey , seria él : fué el paso en el 
sueño. (310) 



tercera Doña María de Velasco del condestable D. Pedro Fernan- 
dez de Velasco ; dejando de todas sucesión menos de la segunda. 
El duque y sus tres mugeres fueron enterrados en magníficos sepul- 
cros en el convento de S. Francisco de Cuellar. (Haro, Nobiliario, 
lib. 5. cap. 3.) 

(309) Doña María de Toledo, hija deD. García Alvarez de To- 
ledo, primer duque de Alba, fue segunda muger de D. Gómez 
Suarez de Figueroa, segundo conde de Feria. Cuatro hijos de este 
matrimonio refiere Haro , pero no sabemos de cual de ellos se habla 
en este apunte , donde además quedó en blanco el dia de su naci- 
miento. ( Nobiliario, lib. 5. cap. ík.) 

(310) En otro paraje de estos apuntes se dicen estas palabras: 
en dos dias de febrero del año de nóvenla y tres estando el Rey Ca- 
tólico en Barcelona en el palacio queriendo bajar por una escalera 
para pasar á las casas del Obispo de Urgel, donde estaba aposentado, 
un Juan de Cañamares le dio una cuchillada en el pescuezo de que 
llegó á punto de muerte. Mas aquí están groseramente equivocados 
el dia, el mes y el año , que fueron los expresados en el Cronicón. 



201 

1493 Enero 20 Desposó la Reyna, nuestra Seño- 
ra á D. a Francisca de Velasco, fija 
del Conde de Alba de Lista D. Alon- 
so Enriquez é de D. a Juana de Ve- 
lasco su muger en Barcelona con 
D. Francisco, fijo de D. Alonso de 
Monroy, y nieto de Fernando de 
Monroy, domingo en la noche xx de 
henero año de mccccxciij. (311) 
» » 23 Desposó su Alteza á D. a Francis- 

ca de Guevara, fija de D. Ladrón 
de Guevara en Barcelona con San- 
cho, fijo de Juan de Leyva, é de 



El cura de los Palacios , que vivía entonces , diee que aconteció esta 
desgracia un viernes, vigilia de la Concepción de la Virgen , nuestra 
Señora, siete dias del mes de diciembre del año 1492. Y Pedro Már- 
tir de Anglería , también autor coetáneo , y á la sazón residente en 
Barcelona, hablando de este suceso, dice así: fuit hic infaustus dies 
Dccembris septimus, circiter meridiem, sub solé nubilo (Epíst. 125.) 
Pero advertimos que su carta tiene la fecha de vj idus novembris 
mccccxcij, habiéndose puesto por yerro de imprenta novembris por 
poner dccembris, y entonces es posterior un dia al suceso. Juan de 
Cañamares fué ajusticiado de un modo horroroso , que refiere Ber- 
naldez, después de haberse extendido largamente en describir su es-- 
tado de demencia (cap. 116.) 

(311) Hay al márjen la nota siguiente : este que aquí dice , es Don 
Francisco de Monroy, hijo de Alonso de Monroy y de Doña Beatriz 
de Zúñiga, y nieto de Hernando de Monroy, ques agora Conde de De- 
leitosa. En efecto D. Francisco de Monroy fué primer conde de este 
título por merced dé Caries V, y habiendo casado tres veces, tuvo 
por primera muger á Doña Francisca Enriquez, hija del conde de 
Alba de Liste , á quien se da aqu! el nombre de Doña Francisca de 
Velasco. (Salazar, Casa dehara, lib. 10. cap. 6.) 



202 

D. a Constanza de Mendoza, su mu- 
ger, miércoles en la noche xxiij de 
henero de mccccxciij. (312) 
1493 » » Desposó la Reyna , nuestra Se- 

ñora, á D. a Ana Manrique, fija de 
Luis Manrique con fijo del Conde 
de Monteagudo en Barcelona. (313) 



(312) Sancho Martínez de Leyva , Señor de la casa de su apelli- 
do , caballero del hábito de Santiago y comendador de Alcuesca , era 
hijo de Juan Martínez de Leyva, que prestó muy grandes servicios á 
los Reyes en las guerras de Portugal y de Granada , y mas adelan- 
te, siendo ya muy viejo , en las de Francia. Hijo suyo y hermano de 
Sancho , fué el célebre Antonio de Leyva , cuyos gloriosos hechos 
solo podrá ignorar quien fuere peregrino en nuestra historia. Casó 
Sancho de Leyva con Doña Francisca de Guevara, hija de D. Ladrón 
de Guevara , señor de Escalante y Treceno , de cuyo matrimonio se 
logró numerosa sucesión. Fué alcaide de Fuente-rabia y capitán ge- 
neral de la provincia de Guipúzcoa , y fronteras de España : siguió 
en Burgos la voz del condestable contra los comuneros, señalándose 
con este motivo en la Rioja : y fué uno de los capitanes designados 
por el Emperador Carlos V, para el caso en que no hubiese de com- 
batir solo en su famoso desafío con el Rey de Francia Francisco L 
(Haro, Nobiliario, lib. 10. cap. 25.) 

(313) Faltó aquí expresar el día en que se hizo esta boda, y por 
eso hemos dejado este apuntamiento en seguida del anterior como es- 
taba en el original. También faltó decir quien era el conde de Mon- 
teagudo , con quien casó Doña Ana Manrique, y esta falta no la po- 
demos suplir por el Nobiliario de Haro , donde ningún hijo de los 
condes de Monteagudo resulta casado con ninguna señora de este 
nombre : ni tampoco la hemos encontrado en la Casa de Lara escrita 
por Salazar. Así pues sospechamos que haya vicio en este apunta- 
miento, donde por decirse conde de Castro-xcriz se dijo de Monte- 
agudo. Si así fuese, es puntual la noticia, pues Doña Ana Manrique, 
hija de Luis Manrique , casó con el tercer conde de Gastro-xeriz, lia- 



203 

1493 Enero 29 Casó en Barcelona Isabel Fabra 
conD. Ramón Despes, jueves xxviiij 
de enero de mccccxciij. (314) 

Murió D. Manrique de Lara , fijo 
primogénito de D. Pedro Manri- 
que , Duque de Nájera en Barcelo- 
na , día martes después de medio 
dia , año de mccccxciij años : murió 
cerca de media noche. Fué llevado 
á enterrar al monesterio de nuestra 
Señora de Valvanera. Era hijo del 
dicho Duque y de D. a Guiomar de 
Castro. (315) 

mado D. Rodrigo de Mendoza, como queda dicho (2 de abril de 1492 
en la nota.) 

(314) De Ramón de Espes, mayordomo mayor del Rey Don 
Fernando , á quien acompañó al venir á Valladolid para casarse con 
la Princesa Doña Isabel , se ha hecho ya mención en 1469. Fué se- 
ñor de la baronía de Espes y gran Camarlengo de Aragón , ( Sala- 
zar, Casa de Silva, lib. 11. cap. 6) y su mujer Isabel Fabra pudo 
ser parienta de Gaspar de Fabra, á quien Zurita llama Caballero prin- 
cipal del reino de Valencia, al hablar del importante servicio que pres- 
tó al Rey en el levantamiento de Chinchilla y Almansa , contra el 
marqués de Villena ( Anales , lib. 19. cap. 50) ; pero está equivo- 
cada la feria , pues el 29 de enero no fué jueves r sino martes, y la 
falta pudo provenir de poner xxix por poner xxxi , que entonces es 
puntual. 

(315) Como al autor de este apuntamiento se le escapó inadver- 
tidamente decirnos el dia en que murió D. Manrique de Lara , he- 
mos dejado esta noticia en seguida de la anterior, como estaba en el 
original. Por lo demás sería sumamente intempestivo, que nos de- 
tuviésemos á referir los gloriosos hechos de D. Pedro Manrique, pri- 
mer duque de Nájera , cuando con tanto acierto como extensión lo 
hace D. Luis de Salazar en su Casa de Lara (lib. 8. cap. 6. ) De su 



204 

1493 Abril 28 Desposo la Rey na , nuestra Se- 
ñora , á D. a Aldonza de Cardona, 

mujer Doña Guiomar de Castro, hija de D. Alvaro de Castro, conde 
de Monsanto, camarero mayor del Rey de Portugal D. Alonso V, 
tuvo sucesión numerosa. Fué el primero de sus hijos el malogrado 
D. Manrique de Lara , á quien arrebató la muerte en la ílor de su 
edad, después de haberse distinguido en los sitios de Baza, Vera y 
otras ciudades. Murió sin haberse verificado el matrimonio, que con- 
trató con Doña Leonor de la Cerda y Aragón, hija única de D. Luis 
de la Cerda, primer duque de Medinaceli; y acaeció esta desgracia 
en Barcelona, dice Garibay, la primera vez que los Reyes Católicos 
pasaron junios á aquella ciudad. No era mucho que el conde Don 
Pedro sintiese profundamente la pérdida de un hijo tan recomen- 
dable , y perdido en lo mejor de sus años , cuando toda la corte tomó 
parte en este sentimiento. Entonces pues se cantó aquel romance 
lan dulce y tierno como sabido, que así empieza : 

« En Barcelona la grande 

« Grandes llantos se hacían 

« Por D. Manrique de Lara 

« Que deste mundo partía. 

« Llóranle Duques y Condes 

« Llora la caballería etc. 
El Duque su padre que tiernamente le amaba, hízole sepultar 
en Santa María la real de Nájera , no en nuestra Señora de Valva- 
nera, como aquí se dice, confundiendo un monasterio con otro, sin 
duda porque ambos estaban situados en la Rioja , y pertenecían am- 
bos á la orden de S. Benito. En Santa María la real de Nájera , junto 
al altar mayor al lado del evangelio, se enterró á D. Manrique de 
Lara, y allí quiso enterrarse también el Duque su padre: y como 
los monjes se resistiesen á recibir el cadáver de este, alegando que 
el sepulcro estaba mas alto que el altar mayor , donde se custodiaba 
el Santísimo y reposaban los cuerpos de dos santos mártires , el Rey 
Católico despachó una cédula en Medina del Campo, á 14 de marzo 
de 1515, mandando al Presidente , prior y monjes de Santa María 
de Nájera , que no obstante sus reparos , no impidiesen el sepulcro 
del Duque , supuesto que ya estaba en él D. Manrique su hija. 



205 

fija del Duque de Cardona , nieta 
del Almirante D. Fadrique, en Bar- 
celona, domingo xxviij de abril con 
el Conde de Aranda, aragonés, año 
de mccccxciij. Jugaron á las cañas; 
fué en el juego ferido Sánchez, des- 
pensero mayor del Rey, nuestro Se- 
ñor. (316) 
1493 Mayo 29 Falleció desta vida presente Do- 
ña Juana de Mendoza , mujer que 
fué de Gómez Manrique , miércoles 
xxviiij de mayo en Barcelona , año 
de mccccxciij una ora ante meri- 
diem. (317) 
» » 30 Partió de Barcelona Colon, Almi- 

rante de las Indias con propósito de 
ir á las Indias, jueves treinta de ma- 
yo , dia de la oposición anno Domi- 
ni mccccxciij. Díjose que costaba 
aquel viaje veinte é dos cuentos de 
maravedís. (318) 



(316) D. Fadrique Enriquez , almirante de Casulla , tuvo entre 
otros hijos á Doña Aldonza Enriquez , muger de D. Juan Folch de 
Cardona, duque de este título, que fueron padres de Doña Aldonza 
de Cardona. Esta casó con el conde de Aranda, título que por los 
años de 1488 habia dado el Rey Católico á Lope Ximenez de Urrea, 
cuyo hijo D. Miguel casó con Doña Aldonza. 

(317) De Doña Juana de Mendoza queda hecha mención así co- 
mo de su marido Gómez Manrique (2 de abril de 1492.) 

(318) No es este el primer viaje sino el segundo que hizo á 
las Indias Cristóbal Colon. Para el primer viaje salió desde Palos el 
dia 3 de agosto de 1492, y habiendo descubierto el nuevo mundo 



206 

1493 Junio 21 Falleció desta vida presente el 
Dotor Garci Gómez de Castro , Ca- 
tredático de leyes de la cátreda de 
prima é Oidor en la Cnancillería, 
martes veinte uno de junio del di- 
cho año. (319) 
» Julio 12 En martes xij de julio dijo pri- 

mera misa cantada en Barcelona el 
Obispo de Barcelona , en la qual se 
ganó indulgencia plenaria á los que 
oyeron la dicha misa entera fas- 
ta la bendición : avian de estar los 
que la ganaban confesados, con- 
tritos y satisfechos: fueron pre- 
sentes el Rey y la Reyna, Prín- 

regresó á España fondeando en Salses el 15 de marzo de 1493 á los 
225 dias de su salida. Desde allí pasó á Barcelona para dar cuenta á 
los Reyes de los felices resultados de su navegación, y de aquí voU 
vio á salir con propósito de ir á las Indias , esto es , para pasar á 
Cádiz donde se embarcó el dia 25 de setiembre de 1493. Lo difí- 
cil es atinar cual es el dia da la oposición en que salió de Barcelona. 
Desde luego al ver que era un jueves del mes de mayo, hay lu- 
gar á sospechar que fuese el dia de la Ascensión , y que por yerro 
de pluma se puso dia de la oposición. Mas en el año 1493 cayó Pas- 
cua en el dia 7 de abril, y por lo tanto fué la Ascención el dia 16 de 
mayo. No podemos, pues, atinar que quiere decir este dia de la 
oposición. 

(319) Entre los oidores puestos en 1491, para reemplazar á 
los removidos , hay un Dr. de Castro. Acaso será el mismo , cuya 
muerte aquí se refiere , sobre todo siendo oidor de la Cnancillería. 
Pero el dia 21 de junio en que murió, no fué martes, sino viernes, 
y el yerro pudo venir de haberse puesto xxj por poner xj , aunque 
aquí se halla la palabra escrita con todas sus letras. 



207 

cipe é Infanta Doña Juana. (320) 
1493 Julio 29 Desposó la Reyna nuestra Seño- 
ra á Doña Leonor de Ayala , fija de 
Pero López de Ayala , Comendador 
de Mora, con D. Pedro de Toledo, 
fijo del Duque de Alba lunes xxviiij 
de julio anno Domini de mccccxciij 
en Barcelona. (321) 
» » » Este mesmo dia desposó su Alte- 

za á Violante , fija de Martin Cuello 
é de Beatriz, su muger, con Juan de 
Castañeda, fijo de Luis de Castañe- 
da , en cuyo nombre se desposó ó 
tomó las manos el Chanciller de sus 
Altezas en Barcelona con la dicha 
Violante. (322) 



(320) Llamábase este obispo D. Pedro García , y era natural de 
Játiva , y maestro en artes y sagrada teología por la universidad de 
París. Esta primera misa , que dijo , no era por haberse ordenado de 
presbítero poco antes , pues ya era obispo de Usel cuando fué tras- 
ladado á Barcelona , sino la primera que, después de su traslación, 
cantaba en su catedral , donde entró en 7 de junio de este año, según 
el P. Villanueva en su tomo 14 del Viage literario, inédito todavía por 
desgracia. Pero el dia 12 de julio no fué martes, sino viernes, con- 
sistiendo quizá esta equivocación en un yerro de pluma , que puso xij 
por poner xvj, porque entonces la feria está puntual. 

(321) Este desposorio sin duda no fué otra cosa que el acto so- 
lemne de haberse firmado los esponsales , pues luego vemos realizado 
el matrimonio. 

(322) Los padres de Doña Violante, eran Martin Cuello de Cárde- 
nas y Beatriz Gómez. Al primero se llama teniente de. la cámara de 
la Reina, y su gobernador de Sicilia , sin duda porque lo fuese de 
las ciudades de Catania y Zaragoza ó Siracusa, que se adjudicaron a 



208 

1493 Agosto 23 Celebráronse las bodas de Doña 
Leonor de Ayala , fija de Pero Ló- 
pez de Ayala, Comendador de Mora 
con D. Pedro de Toledo, fijo del Du- 
que de Alba miércoles veinte y tres 
de agosto anno Domini mccccxciij 
en Barcelona. (323) 

» » 24 Vino el Duque de Gandía, fijo de 

nuestro muy Santo Padre á Barce- 
lona á casar con Doña María , fija 
de D. Enrique Enriquez, mayordo- 
mo mayor del Rey nuestro Señor, 
sábado xxiiij de agosto, dia de San 
Bartolomé año mccccxciij. Esta tar- 
de los desposaron el Rey é la Reyna 
nuestros Señores. Trujo quatro ga- 
leas que vino él é los suyos. 

» Setiembre 6 Velóse el viernes seis de setiem- 

la Reina en las capitulaciones matrimoniales, mediante á que, se- 
gún se expresa allí mismo , solían ser ordinariamente de las Reinas 
de Aragón. fElogio de la Reina católica, ilustración 12. párr. 3.) En 
las declaratorias de Toledo se le conservaron diez y nueve mil ma- 
ravedís, que allí mismo tenia situados. 

(323) Está equivocada la feria , pues el dia 23 de agosto no fué 
miércoles sino viernes, y hallándose el dia escrito con todas las le- 
tras , pudo estar el yerro al trasladarlo , habiendo leído xxiij donde 
tal vez diria xxviij. D. García Alvarez de Toledo, primer duque de 
Alba, tuvo de su muger Doña María Enriquez á D. Pedro de Toledo, 
que fué Señor de las cinco Villas , Mancera y sus anejos. Logró mu- 
cha sucesión de su muger Doña Leonor de Ayala , hija del comen- 
dador Pedro López de Ayala, trece de la orden de Santiago. De Don 
Pedro de Toledo se hace larga mención en el testamento de la Reina 
Católica. 



209 

bre en Barcelona de mili é quatro- 
cientos noventa y tres. (324) 
1493 » » Este año después de sano de la 

cuchillada le fué entregada Perpi- 
ñan, la qual con todo el Condado de 
Ruyssellou y Cerdania estaba empe- 
ñada al Rey de Francia , llamado 
Luis, la qual le empeñó el Rey Juan 
de Aragón é de Navarra, su padre, 
y fué entregada por mandado del 
Rey Carlos de Baloes , olavo desle 
nombre, su hijo del dicho Rey, Luis, 
sin recibir cosa alguna de lo por 
que estaba empeñada. (325) 



(324) u El Rey por tener mas prendado al Papa, dice Zurita, 
« procuró que D. Juan de Borja, duque de Gandía, su hijo , viniese 
« á España , y residiese en su corte , y así vino á Barcelona por el 
« mismo tiempo que se entregó Rosellon con cuatro galeras que se 
a llamaban sotiles, que las dos eran de Vilamarin , y las otras dos de 
« Francés de Pau : y en aquella ciudad se celebraron sus bodas con 
« Doña María Enriquez , hija de D. Enrique , tío del Rey. (Tomo 5. 
« lib. 1. cap. 22.)" 

(325) No se expresa aquí el día en que se hizo la entrega de los 
condados de Rosellon y Cerdaña : pero según Zurita , (tom. 5. 
lib. 1. cap. i 8.) á dos de setiembre se entregó el castellete de nues- 
tra Señora de Perpiñan . . t . . y otro día se entregaron el castillo 
principal y las otras fuerzas ....... y finalmente ci diez del mes 

de setiembre se hizo la restitución de aquellos Condados con la solé- 
nidad que se requería. Es muy notable por cierto la generosidad 
con que se hizo esta restitución , y así es que ha llamado la aten- 
ción de todos los historiadores. Según Zurita , (cap. k.) el principal 
agente para ello fué S. Francisco de Paula , persuadiéndoselo así al 
Rey de Francia Luis XI, á cuya muerte asistió. Francisco Belcario 

Tomo XIII. 14 



210 

1494 Febrero 6 Murió el Rey de Ñapóles Don 
Fernando en Napol : sábado seis de 



(Rerum Gallicarum commentarii, lib. 4.) lo atribuye á dobles tratos 
del Rey Católico y escrúpulos ridículos del Cristianísimo. Dice que 
el primero logró ganar á dos frailes Franciscos , de los cuales uno 
era predicador del Rey Carlos VIH, bijo de Luis XI , y el otro con- 
fesor de la duquesa de Borbon, hija suya también: y que ambos 
frailes los persuadieron que el difunto Rey estaría en el purgatorio 
hasta que la restitución se hiciese; añadiendo que de no verificarla 
su hijo, no habría salvación para él, pues su padre se la habia en- 
comendado al tiempo de morir, mediante á haber sacado del Rose- 
llon y la Cerdaña mas de trescientos mil escudos, cantidad porque 
estaban empeñados. D. Rafael Floranes en sus adiciones manuscri- 
tas á los Anales, breves de Galindez de Carvajal, dice que en un 
ejemplar de Lucio Marineo Sículo, de la edición de Alcalá de 1533, 
donde se habla de esta restitución , halló una nota marginal de le- 
tra coetánea que dice así: Ut mihi relatum fuit , causa hujus libe- 
rálitatis hecfuit: Carolus de quo hic amore pulcre Ducise et Comi- 
tise Britanie caplus , cum ea contrahere voluit } et ipsa renuit ut fer- 
tur , eo quod Carolus monstruosus eral , habens magnum caput plus- 
quam humano homini decebat , quanwis ornatus senio et omni virtute 
et re militare strenuus fortisque bello: qui cum despectum se vidiset, 
bellum Comitise intulit; que adjuta á Fcrdinando numis militibusquc 
fuit , et nihilhominus bello supérala et á Carolo capta, partim per 
vim precibusque cum eo contraxit t Rcginaque Francie efecta et á 
Carolo marito nimis dilecta fuit. Que condignum premium ob prc- 
dictum adjutorium Fcrdinando daré volcns , marito suo Carolo peti- 
vit et precibus impclravil {'prevenía ut fertur ab ipso FerdinandoJ 
ut idem Carolus Fcrdinando Comitatus Rusinonis et Ceritanie pignó- 
ralos restitueret ; quod Carolus libenter anuit et adimplcvit , ut scrip- 
tura referí ; licet postea Magnates et Convenlus juridici Francie ccr- 
tiores de hoc facli } molesíe f érenles , fecerunt ut Carolus revocarct 
restitutionem ; quod intempeste fuit factum : nam eo tempore jam 
Fcrdinandus ceperat possesionem Cornil al um t et in eis munit iones 
posuerat , quod causa fuit diferentie , que adhuc durat inter Regem 



211 

febrero dicen que falleció. (326) 
1494 » » Casó D. Alonso de Castro, fijo 

de Pero Niño en Valladolid con Do- 
ña Inés de Tovar, madre de Don 
Juan de Mendoza, fijo del Carde- 
nal , la qual era fija de Fernán Sán- 
chez de Tovar martes de la semana 
santa. (327) 

Francie supcr jure Comitatum ct eorum recuperatione , ct Rcgcm 
Híspame pro defensione. líenlos copiado esta nota por parecemos 
curiosa y hallarse inédita : mas de ninguna manera entraremos á 
hacer la calificación de su contenido^ 

(326) Todo está desconcertado en este apuntamiento donde se 
olvidó expresar el año de la muerte de este Rey, que fué el de 
1 49 4. En cuanto al dia no fué tampoco en sábado 6 de febrero, sino 
sábado 25 de enero. Ademas de que el 6 de febrero no fué sábado 
sino jueves. 

(327) Esta noticia ha quedado en seguida de la anterior , como 
estaba en el origiual , pues no se expresa en ella el año á que perte- 
nece. Si en efecto hubiese sido el de 1494 correspondia al dia 2o de 
marzo , que fué martes de la semana santa. Mas está es una noticia 
desconcertada de todo punto. Con motivo de haber visto el matri- 
monio contraído por D. Alonso Niño de Castro con Doña Leonor de 
Ribera, (2 de setiembre cíe 1485.) hablamos del segundo que con- 
trajo con Doña Rrianda Manrique , añadiendo que López de Haro 
solo habia tenido noticia de este , pero que D.- Luis de Salazar ha- 
bía conocido los dos. Doña Inés de Tovar, quien se supone aquí 
haberse casado con él, no se casó sino con Juan de Solís, como 
puede verse en el mismo Salazar (Casa de Lara, lib. 7. cap. 11.) 
Era hija de Fernán Sánchez de Tovar y de Doña Inés Calderón, 
aunque Salazar de Mendoza dice que su padre era Juan de Tovar, 
Señor de Cevico de la Torre y de Taracena , y Rico hombre de 
Enrique IV, añadiendo que era vecina de Valladolid. De ella habia 
nacido D. Juan Hurtado de Mendoza, cuyo padre fué el gran Cardenal. 



212 

1495 » » Año de noventa é cinco el Rey 

Carlos de Francia en tiempo de Ale- 
xandre sesto pasó en Italia y creo 
que en parte del año de xcvj. De- 
cían que este Rey Carlos se enlitu- 
laba Rey de los Reys. Para resistir 
á este fué inviado á Italia el gran 
capitán D. Gonzalo Hernández de 
Córdoba. (328) 

4 496 » » Tratóse su casamiento (del Prin- 

cipe D. Juan) con Margarita, fija 
del Emperador Maximiliano año de 
noventa é seis. (329) 
» Agosto 15 Partió la Archiduquesa Reyna 

Doña Juana, nuestra Señora destos 
reinos á se casar con Felipe , Ar- 
chiduque de Austria , dia de Santa 
María de agosto de noventa y seis 
años. Fué con su Alteza D. Fadri- 



(328) Este viaje del Rey de Francia se refiere con el atraso de un 
año ; pues según Felipe de Comines ( Memorias de Luis XI y Car- 
los VIH, cap. 148/ siguientes) partió de Viena para pasar á Italia en 
23 de agosto de 1494: entró en Ñapóles en 22 de febrero del año si- 
guiente , y habiendo salido de allí en 20 de mayo , volvió á su reino 
al año y dos meses de haberle dejado. Entre tanto el gran capitán 
habia arribado con su armada al puerto de Mecina el 24 de mayo 
(Zurita, lib. 2. cap. 7.) 

(329) También este suceso se refiere con el atraso de un año, 
pues Galindez de Carvajal y Zurita le colocan en el anterior. Mas 
aunque el matrimonio del Príncipe estaba concertado desde 1495, 
no se verificó hasta 3 de abril de 1497. 



213 

que Enriquez, Almirante de Casu- 
lla. (330) 
1497 Marzo 18 Vínose á concluir ( el casamiento 
del Príncipe D. JuanJ año de no- 
venta y siete que vino en estos rei- 
nos la dicha Margarita , é fizóse el 
desposorio en Villa-Sevil cabe San- 
tander por mano del Patriarca Don 
Diego Hurtado de Mendoza , Arzo- 
bispo de Sevilla. Entraron en Bur- 
gos víspera del domingo de Ramos 
deste año de noventa é siete. (331) 
» Octubre 4 Dia de Sant Francisco murió el 
dicho Príncipe D. Juan en la ciudad 
de Salamanca donde estuvo su cuer- 
po algunos dias , y después fué lle- 



(330) No fué el dia 15 de agosto el de su embarque, pues dice 
Zurita que el dia 20 estuvo embarcada en Laredo , partiendo de allí 
dos dias adelante (lib. 2. cap. 32.) 

(331) Por el mes de marzo de este año de 1497, dice Zurita, 
(lib. 3. cap. 2.) llegó al puerto de Santander la armada de España 

que traja de Flándes Salieron á recibirla el Rey y el Principe 

acompañados de D. Diego Hurtado de Mendoza , Patriarcha de Ale- 
xandria y de muchos Grandes , y viéronse junto á Reynosa , en medio 
del valle de Toranzo ; y en aquel lugar les tomó las manos el Patriar- 
cha de Alexandria ; y de allí fueron por A guilar á Burgos donde se 
celebraron los desposorios el domingo de Ramos con mucha solenidad: 
y en principios del mes de abril los velaron. Zurita no expresa el pue- 
blo donde se ratificaron los esponsales, mas por el Cronicón sabe- 
mos que fué Villasevil. En este año cayó la pascua á 26 de marzo, y 
por lo tanto el dia 19 fué domingo de ramos, y el 3 de abril, lu- 
nes de quasimodo, en que se velaron. 



214 

vado su cuerpo al monesterio de 
Santo Tomás de Avila, donde está 
enterrado en la capilla mayor. (332) 
1497 » » Reedificaron en Valladolid la ca- 

pilla mayor de S. Miguel que había 
mas de treinta años que estaba en 
el suelo, el dotor de Portillo , de el 
consejo de sus Altezas y el comen - 
dador D. Diego de Bobadilla, y do- 
táronla y dejaron en comunidad y 
impartible para ellos y para sus su- 
cesores, lo qual fué por conservar 
la gran amistad y parentesco que te- 



(332) El cura de los Palacios anticipa un dia la muerte del Prín- 
cipe , pues dice acaeció víspera de S. Francisco á tres dias de octu- 
bre (cap. 153.) Pedro Mártir de Anglería, que estuvo presente , la 
retrasa dos dias. Pues en seguida de decir: aderam et ego, qui Re- 
ges, ut illum comitarer, reliqueram, añade : infaustus Ule dies pridie 
nonarum octobris , universam Hispaniam , único quem habebat oculo 
amisso, gravissimo replevit mocrore (lib. 10. cap. 182.) Mas á pesar 
de esto Carvajal, Garibay (lib. 19. cap. 6.) Zuri^v (lib. 3. cap. 9.) y 
todos los escritores fijan la muerte del Príncipe en el miércoles cua- 
tro de octubre dia de S. Francisco , señalado también por nuestro 
Cronicón. Acaso Pedro Mártir equivocó no el dia sino el modo de 
expresarle, suponiendo que las nonas de octubre eran el dia cinco, 
como se verifica en casi todos los meses. Pero mientras no conste con 
toda seguridad que el Príncipe murió el dia cuatro, merece preferirse 
el testimonio de Pedro Mártir , no solo como autor coetáneo , sino 
como testigo de vista , que señala el dia seis. Muerto el Príncipe fué 
enterrado en la catedral de Salamanca, y allí estuvo hasta que por 
carta de los Reyes, dada en Avila en dos de noviembre siguiente, 
fué trasladado al convento de dominicos de esta ciudad. (Dorado, 
Compendio histórico de la ciudad de Salamanca, cap. 50.) 



215 

nian anno Domini mccccxcvij. (333) 
1498 » » En el año de noventa y ocho fue- 

ron jurados en Toledo D. Manuel é 
Doña Isabel , Rey é Reyna de Por- 
tugal por Príncipes deslos reinos. 
Ase de notar que pues Doña Isabel, 
Reyna de Portugal fué jurada por 
Princesa y por morir antes que su 
madre no sucedió , que se ha de 
contar é añadir al número de las 
mugeres que sucedieron en estos 
reinos. (334) 
» Agosto » Esta Reyna é Princesa , yendo á 

ser jurada en Aragón, estando en 
Zaragoza parió un hijo en el mes 
de agosto de xcviij , y del parto del 



(333) Si hacia treinta años que estaba en tierra la capilla mayor 
de la parroquia de S. Miguel , se sigue que existia tan solo una parte 
de ella cuando se incendió en 1489. De los dos que contribuyeron á 
reedificarla, el doctor Portillo es bien conocido en nuestro Cronicón, 
donde se refiere su grado y su casamiento (1.° de junio de 1483, y 
13 de abril de 1486.) D. Diego de Bobadilla era hijo del mayordomo 
Andrés de Cabrera , y comendador de Villarrubia y Zurita en la or- 
den de Calatrava : pero después de haber defendido valerosamente el 
alcázar de Segovia contra los comuneros , y de haberse hallado en las 
acciones de Villalar y de Noain , lo dejó todo por el hábito de Santo 
Domingo , que tomó en S. Ginés de Talavera (Pinel, Retrato del buen 
vasallo, lib. 3. cap. 1.) 

(334) El dia del juramento fué el domingo 29 de abril , según 
Zurita (lib. 3. cap. 20.) Pero si la Princesa Doña Isabel no sucedió á 
su madre por haber muerto antes que ella , claro está que no se debe 
contar en el número de las mugeres que sucedieron contra lo que di- 
ce el Cronicón. 



216 

murió, quedando vivo el niño que se 
llamó el Príncipe D. Miguel. (335) 

1499 » » En esle año fué tornada á enviar 

á Flandes Margarita, muger del 
Príncipe D. Juan. (336) 

1500 » » Este Príncipe D. Miguel murió el 

año de quinientos en la ciudad de 
Granada. (337) 
1502 Setiembre » Fueron luego llamados D. Felipe 

é D. a Juana, Archiduques de Aus- 
tria que estaban en Flandes los qua- 
les vinieron á estos reinos , é fueron 

(335) Nació el Príncipe, dice Zurita (lib. 3. cap. 30.) un jueves 
víspera de S. Barlholomé á las doce horas de medio dia : y la Rcyna 
Princesa falleció dentro de una hora, en los brazos del Rey y Rcyna, 
sus padres. Convienen en el dia Carvajal, Garibay (lib. 19. cap. 7.) 
y Mariana (lib. 27. cap. 3.) Solo el cura de los Palacios (cap. 154.) 
dice que fue' en el mes de octubre. Sin embargo la carta en que Pedro 
Mártir noticiaba este suceso al arzobispo de Braga , tiene la fecha de 
1.° de setiembre (lib. 11. cap. 197.) 

(336) Muerto en octubre de 1497 el Príncipe D. Juan, quedó 
embarazada su viuda la Princesa Doña Margarita , mas parió una hija 
muerta en Alcalá de Henares el jueves 14 de diciembre á las once de 
la mañana. Así resulta de los Apuntes inéditos del doctor Pedro de 
Torres , único escritor donde hallamos esta fecha. La vuelta á Flan- 
des de la Princesa no se verificó hasta el año 1499 por el mes de 
abril , según Galindez de Carvajal , ó por el de octubre según Gari- 
bay, (lib. 19. cap. 8.) á quien sigue el maestro Florez. Zurita no pa- 
rece estar conforme con ellos , pues dice que fué en lo mas áspero del 
invierno , y con el tiempo mas frió y de mas nieves que nunca se vio. 
(Lib. 3. cap. 41.) 

(337) El dia de su muerte fué el 20 de julio , según Galindez de 
Carvajal y Pedro Mártir de Anglería (lib. 13. ep. 216.) á quienes 
siguen todos los historiadores. 



217 

jurados por Príncipes en Toledo en 
el mes de setiembre de quinientos é 
dos años. (338) 

E luego el Príncipe D. Felipe se 
quiso tornar en Flandes y se tornó 
muy contra voluntad de sus sue- 
gros, y mas porque se fué por Fran- 
cia. (339) 
1503 Abril 8 La Reyna D. a Juana, nuestra Se- 

ñora parió al Infante D. Fernando, 
su hijo, en viij dias de abril del di- 
cho año en Alcalá de Henares es- 
tando allí los Reyes Católicos, el 
qual es agora Archiduque de Aus- 
tria y Rey de Boemia y de Un- 
gría. (340) 



(338) A 3 de enero, dice Carvajal, llegaron los Príncipes D. Fe- 
lipe y Doña Juana á Fuente Rabia, y vinieron por sus jornadas por 
Guipúzcoa y Vitoria hasta Burgos , y Valladolid, Medina, Scgovia y 

Madrid Domingo 22 de mayo fueron jurados por Príncipes de 

Castilla y León en la iglesia mayor de Toledo en presencia de los Reyes 
Católicos. Garibay (lib. 19. cap. 14.) y Zurita (lib. 4. cap. 59.) co- 
pian á Carvajal. De aquí se sigue que este Cronicón procede con mu- 
cho desacuerdo , fijando en el mes de setiembre el juramento de los 
Príncipes. 

(339) Lunes á 19 de diciembre partió el Principe D. Felipe de 
Madrid para Flándes y fué por Francia, dice Carvajal. A la sazón 
estaba muy encendida en Ñapóles la guerra entre el Rey Cristianísimo 
y el Católico , y de ahí provino que este hubiese llevado muy á mal 
la resolución que tomó el Principe D. Felipe, de atravesar el reino 
de Francia para volver á Flándes. 

(340) Está equivocado el día en que nació el Infante D. Fernan- 
do , pues no fué el dia 8 de abril , sino el dia 10 del mes anterior. 



218 

i 503 Noviembre 20 El año de quinientos é Ires el 
Rey Carlos otavo de Francia invió 
á cercar á Salsas ques en el conda- 
do del Ruysellon y fué enviado al 
socorro por Capitán general el Du- 
que de Alba, y después fué el Rey 
Católico en persona. Fué levantado 
el real de los franceses á xx de no- 
viembre desle año. (341) 

1504 Abril » En el año de quinientos é quatro 
la Princesa D. a Juana, Reyna nues- 
tra Señora se partió para Flandes 
por el mes de abril. (342) 



Escribiendo Pedro Mártir en este dia mismo desde Alcalá de Hena- 
res su carta 254 dice así: natus est hodie quae est decima, sive idus 
sexta martii hora praemeridiana filius ex Joanna Philippo viro grá- 
vida fot regnorum haerede. Una relación curiosa y coetánea del bau- 
tismo del Infante , publicada por el Obispo Sandoval , confirma esto 
mismo. ("Historia del Emperador Carlos V, lib. 1. párr. 13.) 

(341) Desde abril de 1498 era difunto el Rey de Francia Car- 
los VIII, y así no fué este quien envió á poner el sitio á Salsas, sino 
Luis XII, su sucesor. Pusiéronle en 3 dias de setiembre c estuvo el 
cerco fasta 20 dias de octubre, dice el cura de los Palacios, (cap. 196.) 
pero se equivoca en cuanto á lo primero, pues se puso á 15 de se- 
tiembre. Así lo asegura Carvajal , á quien siguen Garibay (lib. 19. 
cap. 16.) Zurita, (lib. 5. cap. 50 y sigg.J y Mariana (lib. 28. cap. 3 
y 4.) y así resulta también de las Cartas de Gonzalo de Ayora, pu- 
blicadas por nuestra Academia. De estas mismas- resulta también que 
el sitio se levantó á mediados de octubre , y por lo tanto que yerra 
nuestro Cronicón al decir que fué á 20 de noviembre. 

(342) En ningún escritor se encuentra el dia en que se embarcó: 
pero fué anterior al dia 10 en que desde Medina del Campo se lo es- 
cribía Pedro Mártir á Pomponio Leto (ep. 271.) 



219 

1 504 » » En este año de quinientos é qua- 

tro vino á estos reynos el Próspero 
Colona estando la Reyna Católica 
en Medina del Campo: é dijo al Rey 
que venia á ver aquella que desde 
la cama mandaba el mundo. (343) 
» Noviembre 26 Murió la Católica é santa Reyna 
Doña Isabel en Medina del Campo, 
xxvj del mes de noviembre cerca de 
la ora de medio dia anuo Dornini 
mdiiij años. (344) 

(343) La venida de Próspero Colona tuvo por objeto la restitu- 
ción de D. Fadrique en el reino de Ñapóles , como principal medio 
para la concordia con el Rey de Francia, dice Zurita. De él añade este 
mismo escritor que era tan hecho á su modo, y tan altivo que quando 
no se hacia lo que él quería absolutamente, no aprovechaba medio con él: 
y quería hacerlo de todos sin otro respeto, sino como á él convenía. (Li- 
bro 5. cap. 73 y 75.) En un Príncipe de este carácter es muy notable 
el elogio que hizo de la Reina Católica. 

(344) En dos pasajes mas de estos apuntes se daba cuenta de la 
muerte de la Reina Católica , aunque equivocando en los dos el dia, 
pues en el uno se anticipa al 25, y en el otro se atrasa al 29, añadién- 
dose que se la habia llevado á enterrar á Granada. Pero es constante 
que Doña Isabel murió en Medina del Campo el martes 26 de noviem- 
bre de 1504, casi al medio dia, como aseguran Galindez de Carvajal 
y el cura de los Palacios (cap. 20.) autores coetáneos, á quienes siguen 
todos los historiadores, á pesar de que Pedro Mártir anticipa la muer- 
te al dia 22 sobre lo que debe leerse á Clemencin. (Elogio de la Reina 
Católica, ilustración 21.) Todavía hay en estos apuntes un tercer pa- 
saje donde se habla de la Reina Doña Isabel, el cual dice así : Doña 
Isabel, bienaventurada Reyna de Castilla de gloriosa memoria murió 
en Medina del Campo á veinte y seis dias del mes de noviembre año 
de mili é quinientos é quatro años : finó cerca de la hora de medio 
día. Fué hermana de padre y madre del dicho D. Alonso en esta 



220 

15(H Noviembre 26 Luego el Rey Católico mandó al- 
zar pendones por D. Felipe é Doña 
Juana sus fijos. (345) 



manera. El Rey D. Juan el II, casó primera vez con Doña María 
su prima, Jija del Infante D. Fernando que fué Rey de Aragón, su 
tio , de la cual ovo dos fijas que murieron niñas , y el Rey D. Enri- 
que IV. Murió esta Rey na Doña María y casó segunda vez con Doña 
Isabel, fija del Infante D. Juan de Portugal , Jijo del Rey D. Juan 
de Portugal , en la qual ovo á los dichas D. Alonso y Reyna Doña 
Isabel, la qual casó con Rey D. Fernando, Príncipe de Aragón que 
á la sazón era, en Valladolid deci-ocho dias del mes de otubre de 
mili é quatrocientos é sesenta é nueve años. Comenzaron á reynar en 
Castilla á once dias del mes de diciembre porque en este dia murió 
el Rey D. Enrique IV en Madrid. Huberon solo un hijo varón pri- 
mogénito que casó con Doña Margarita , Jija de Maximiliano , Rey 
de Romanos: el qual dicho Príncipe murió en Salamanca dia de San 
Francisco quatro dias de otubre de mili é quatrocientos é noventa é 
siete años. Con presencia de las ilustraciones de nuestro Cronicón 
podrán corregirse algunos yerros que se advierten en estas palabras. 
Mas como quiera que alguno podrá reparar en el título de bienaven- 
turada, que aquí se da á la Reina, así como en los de Santa y aun San- 
tísima con que se la apellida en otros lugares del Cronicón, remiti- 
mos á nuestros lectores á la ilustración ya mencionada del expresado 
Elogio , donde verán los muy magníficos que mereció esta muger 
admirable á muchos varones eminentes así de su época , como de los 
siglos sucesivos. Mas sin embargo no queremos omitir uno que para 
el caso presente es muy adecuado. Observando el Ven. D. Juan de 
Palafox en sus notas á la carta 10 de Santa Teresa de Jesús la suma 
semejanza entre el estilo epistolar de la Reina y el de la Santa, de- 
duce con mucha discreción y filosofía la semejanza del carácter y ca- 
lidades de ambas : y dice que si la Santa hubiera sido Reina , fuera 
otra Isabel, así como si Isabel hubiera sido religiosa , fuera otra San- 
ta Teresa. Elogio que vale por muchos entre los infinitos que pudie- 
ran citarse , dice oportunamente Clemencin. 

(345) Esto se hizo en Medina del Campo el mismo dia en que 



221 

1505 » » Año de quinientos é cinco se con- 

certó el casamiento del Rey Cató- 
lico con Madama Germana , sobrina 
del Rey Luis de Francia , Duque de 
Urliens, hija del Señor de Fox, por- 
que por este casamiento fizo alianza 
el Rey Católico con el dicho Rey de 
Francia para se sostener con sus hi- 
jos á causa que algunos Caballeros 
é Grandes destos reynos le habían 
mezclado con ellos. (346) 

1506 Mayo 8 D. Felipe é Doña Juana vinieron 

á reinar en estos reinos é llegaron 
á la Coruña á ocho dias del mes de 
mayo de quinientos é seis años. (347) 
» » » E viéronse con el Rey Católico 

en Esturianos é allí se concertó quel 
Rey Católico se fuese á sus reinos 
de Aragón, y todos los Grandes se 



murió la Reina Católica por la tarde : y su cadáver se llevó á enter- 
rar á Granada al dia siguiente. 

(346) Aunque los tratos para la boda del Rey Católico con Doña 
Germana de Fox, se hicieron á fines del año 1505, no- se verificó 
hasta 18 de marzo del año siguiente, según Carvajal. 

(347) No están de acuerdo los autores acerca del dia en que 
desembarcaron en la Coruña D. Felipe y Doña Juana. Carvajal dice 
que fué el domingo 26 de abril, siguiéndole en esto Garibay flib. 20. 
cap. 8.) y Sandoval. flib. 1. cap. 22.) Zurita flib. 6. cap. 28.) y Ma- 
riana flib. 28. cap. 17.) sientan que fué el 28. Pero es indudable 
que ya habían desembarcado el dia 8 de mayo que señala el Cro- 
nicón , pues con fecha del anterior anunciaba este suceso Pedro- 
Mártir desde León al Conde de Tendilla fep. 304.) 



222 



1506 Noviembre 25 



1507 Enero » 



Marzo 



pasaron al Rey D. Felipe , sino el 
Marqués de Denia que se fué con el 
Rey Católico é pasó en Ñapóles con 
él. (348) 

Murió el Rey D. Felipe en Bur- 
gos en xxv dias del mes de noviem- 
bre de mdvj años. (349) 

En el mes de enero de quinien- 
tos é siete parió la Reyna , nuestra 
Señora á la Infanta Doña Catalina, 
Reyna que agora es de Portugal é 
desde allí se fué á Hornillos. (350) 

En el mes de marzo de mdvij años 



(348) La entrevista se tuvo en la pequeña alquería de Remesal, 
sita entre la Puebla de Sanabria y Esturianos el sábado 20 de ju- 
nio. Garibay dice julio por yerro de imprenta (lib. 20. cap. 8.) No 
fué el marqués de Denia D. Bernardo de Rojas, mayordomo mayor 
del Rey, el único castellano que le acompañó en su viage á Ñapó- 
les; pues Zurita cuenta también á D. Hernando de Rojas, hermano 
del marqués, D. Hernando de Toledo, que lo era del duque de 
Alva, D. Diego y D. Juan de Mendoza, hermanos también y Don 
Alvaro de Luna (lib. 7. cap. 14) 

(349) No murió el Rey D. Felipe en 25 de noviembre sino de 
setiembre casi á las dos de la madrugada , como parece por la re- 
lación de su enfermedad y muerte firmada por el doctor de la Par- 
ra, que le visitó en sus últimos momentos, relación publicada en 
el tomo octavo de esta Colección. 

(350) Parió la Reyna Doña Juana que quedó preñada quando el 
Rey D. Felipe su marido murió, á la Infanta Doña Catalina jueves 
14 de enero entre cinco y seis de la mañana en Torquemada en las ca- 
sas de un clérigo , que salen sobre la cerca y sobre el rio que era don- 
de era palacio, que es cerca de la puerta del puente, dice Galindez de 
Carvajal, y por cierto con harto desaliño. 



223 

frieron las vistas del Rey Católico 
con la Reyna Doña Juana , su hija 
en Tortoles. (351) 
1516 Enero 23 Murió el muy serenísimo y muy 
poderoso Señor , y jamás nunca 
vencido y siempre vencedor el Rey 
D. Hernando en Madrigallejo, cabe 
Trujillo que iba Guadalupe y de ay 
á Sevilla , ques un lugarejo de 
quince á veinte vecinos, miércoles 
entre las dos é las tres antes que 
amaneciese dia de S. Helifonso á 
xxiij de henero de quinientos é diez 
y seis: había reinado en estos rey- 
nos xlj años é gobernádolos é regí- 
dolos mejor y mas justicia que des- 
pués que se fundó España todo el 
dicho tiempo. Desde allí fué llevado 
su cuerpo á sepultar á Granada con 
la Reyna su muger. (352) 
» Junio 8 Alzáronse pendones por el Rey 

D. Carlos, nuestro Señor en estos 



(351) Como que el Rey Católico no arribó á las costas de Es- 
paña hasta el mes de julio ó agosto, no pudo tener su entrevista 
con la Reina Doña Juana en el mes de marzo de aquel año. Carvajal 
dice que entró en Tortoles sábado 28 de agosto, donde estaba su hi- 
ja desde el dia 24 según Pedro Mártir (ep. 359 ) 

(352) Aun se referia esta noticia en dos parajes mas de estos 
apuntes , pero sin añadir nada de particular, sino que habia muerto 
el Rey en Madrigallejo, que es una aldea pequeña cerca de Guadalu- 
pe doce leguas en una casa de los frayles de Guadalupe. Por lo demás 
la noticia es puntual y está de acuerdo con todos los historiadores. 



1517 Setiembre 19 



Octubre 



18 



224 

reinos en Madrid á ocho dias de 
junio mdxvj años. (353) 

Llegó el Emperador D. Carlos 
Rey, nuestro Señor á Villaviciosa, 
lugar del principado de Asturias de 
Oviedo en xix dias del mes de se- 
tiembre de mdxvij años ; é porque 
la tierra es estérilísima se tornó á 
embarcar é se pasó á S. Vicente por 
mar. (354) 

Llegó á tres dias del mes de otu- 
bre deste año á Tordesillas á besar 
las manos á la Reyna su madre. 

Llegó á Valladolid á xviij dias del 
mismo mes é año. Desta ida visitó 
la Chancillería y se asentó en los 
estrados della, y estaba á la mano 
derecha Xevres y el gran Chanci- 
ller y el Obispo de Málaga, que des- 
pués fué de Cuenca, Presidente, é 
á la mano izquierda estaba Madama 
Leonor y algunos Grandes : y en las 
gradas debajo estaban los oidores, 
é mas abajo los otros oGciales. E 



(353) No parece que pudo tardarse tanto en hacerlo , pues se- 
gún Carvajal, las cédulas, en que se mandó á todo el reino, se des- 
pacharon en seguida desde Madrid mismo y con la fecha de 13 de 
abril. 

(354) Lo mismo dice también Sandoval : mas sin embargo, ol- 
vidado de ello seguramente, añade á renglón seguido: el Rey fué 
por tierra á S. Vicente de la Barquera, (lih. 3. cap. 2.) 



225 

allí se fizo relación de muchos pley- 
tos en provisión é se dieron algu- 
nas sentencias. E la manera que 
se tuvo fué que todos hablaban con 
su Magestad , y por su mandado 
respondía el Presidente á las provi- 
siones é cada uno dellos rezaba la 
sentencia mandándogelo primera- 
mente el Rey. Allí en presencia de 
su Magestad disputaron el Dotor Es- 
pinosa é el Licenciado Bernardino 
el pleito denlre D. Juan de Ulloa é 
D. Fernando su hermano. (355) 
1518 Febrero 7 En Valladolid domingo siete del 
mes de febrero de dxviij años en el 
monesterio de S. Pablo fué jurado 
por Rey destos reinos el Empera- 
dor D. Carlos, Rey nuestro Señor. 
» Abril 19 Partió el Infante D. Fernando 

Rey de Boemia é de Ungría , que 
agora es , para Flándes de Aranda 
de Duero en xix dias del mes de 
abril de dxviij años. (356) 

(355) Sandoval dice que llegó á Valladolid el miércoles 18 de no- 
viembre, pero al margen añade que según una memoria antigua 
habia sido la entrada en 19 de octubre. Sin duda son estos mismos 
apuntes , aunque retrase el suceso un dia , pues en seguida refiere 
casi con las mismas palabras la visita del Rey á la chancillería. {Li- 
bro 3. párr. 3.) 

(356) Así Pedro Mártir (ep. 619.) como Sandoval flib 3. pár- 
rafo 3.) espresan que el Infante D. Fernando salió desde Aranda de 
Duero para Flándes, pero ninguno señala el dia de su partida. 

Tomo XIII. 15 



226 



1519 Octubre 



1 520 Marzo 1 



1518 Mayo 8 Partió el Emperador Rey D. Car- 
los, nuestro Señor de Calatayud pa- 
ra Zaragoza á viij de mayo deste 
año dxviij , donde le llegó la nueva 
de la muerte del Emperador Maxi- 
miliano, su agüelo. (357) 

Fué elegido por Emperador en el 
mes de otubre de mdxix años. (358) 

Entró en Valladolid de vuelta 
primero dia de marzo de dxx años. 
» 5 A cinco deste mes se partió para 

Tordesillas donde estuvo quatro 
dias. 
» 9 A los nueve del mismo mes se 

partió para Santiago de Galicia á 
celebrar las Cortes ; é á la sallida de 
Valladolid un bellaco portugués ta- 
ñó una campana por donde alborotó 
el pueblo y el reyno. 
Mayo 20 Partió su Alteza de la Coruña pa- 
ra Flándes domingo xx de mayo del 
año de veinte. Desde estos xx de 
mayo hasta que su Magestad tornó 
en estos reynos anduvieron los al- 
borotos de las comunidades. (359) 



(357) Caesar — siugustana eivitas Regem suscepit die nonarum 
maji, dice Pedro Mártir ( ep. 617. ) esto es, el dia 7; Sandoval dice 
que el dia 15. El Emperador Maximiliano no murió hasta 12 de 
enero de 1519. 

(358) Está equivocada esta noticia, pues la elección se hizo el dia 
28 de junio (Pedro Mártir ep. 643.) 

(359) Toda esta cronología del año 1520, está de acuerdo con 



227 

1527 Mayo 21 El Príncipe D. Felipe , nuestro 
Señor , que Dios guarde y manten- 
ga nasció en Valladolid martes vein- 
te é uno de mayo de mili é quinien- 
tos é veinte é siete poco menos de las 
cuatro después de medio dia. (360) 

1539 » 1 Murióla Emperatriz, Rey na nues- 

tra Señora de gloriosa memoria, lla- 
mada Doña Isabel, como se llamaba 
la Reyna Católica, su agüela en la 
cibdad de Toledo primero dia de 
mayo á las dos oras después de me- 
dio dia, dia de S. Felipe é Santiago 
anno Domini de mdxxxix años, sien- 
do de edad de treinta y ocho años, 
ques un año menos de los que ha su 
marido , y fué llevada á enterrar á 
Granada con sus agüelos. (361) 
» 10 y 11 Hiciéronse las honras de la Em- 

peratriz Reyna nuestra Señora el 



Sandoval , donde podrán verse referidos con la extensión corres- 
pondiente los importantes sucesos que tan solo se apuntan en este 
Cronicón. 

(360) También puede verse en el mismo autor tratado este su- 
ceso con toda extensión. 

(361) En 25 de setiembre de 1503 habia nacido la Emperatriz 
Doña Isabel , y de consiguiente no tenia al tiempo de su falleci- 
miento treinta y ocbo años, sino treinta y seis no cumplidos. Su 
madre fué la Infanta Doña María , muger del Rey de Portugal Don 
Manuel, é hija de los Reyes Católicos. Su cadáver fué llevado á en- 
terrar á Granada, pero en 1574 lo fué al Escorial por disposición de 
su hijo Felipe II , y allí yace con su esposo el Emperador. 



228 

sábado y el domingo diez y once 
dias deste mes de mayo en la igle- 
sia mayor. Dixo la misa el presi- 
dente D.Fernando de Valdés, Obis- 
po de Oviedo, elelo de León, y 
predicó el Obispo de Mondoñedo . . 
... de Guevara, frayle de S. Fran- 
cisco : luciéronse á la manera de 
Flándes. (362) 



(362) Acerca de estas exequias véase á Sandoval (cap. 24. pár- 
rafo 11.) y aquí por lo tanto solo advertiremos que el predicador 
fué el célebre D. Fr. Antonio de Guevara, obispo de Mondoñedo, 
bien conocido por sus obras ; con cuya noticia da fin este Cronicón, 
y de consiguiente nuestras anotaciones, que si no han servido para 
aumentar su mérito, no han alcanzado sin embargo á disminuir su 
importancia. 






CORRESPONDENCIA 

que tuvo el jesuíta Andrés Marcos Burriel (1) con varias personas, 

sobre la comisión que le dio el Gobierno de examinar los archivos 

de Toledo, junto con otros papeles en que se da noticia de igual 

exámeu de diferentes archivos del reino. 



f Archivo de mss. de la Academia de la Historia ) 



Carla del ministro de Estado de Fernando VI D. José 
Carvajal al deán y cabildo de Toledo. 

Buen Retiro 17 de setiembre de 1750. 

Deseando el Rey eficazmente que logre su debido lus- 
tre esta monarquía en una historia eclesiástica , que con 
regla y método dé unidos tan estupendos casos como han 
pasado en ella ; y considerando que en este gran mapa 
ocupará crecidísimo ó el mayor lugar esa santa iglesia 
primada, ala que desea no se le disminuyan sus glorias ni 
se le apropie ninguna mal fundada cuando tiene tantas 
verídicas, ha creído conveniente que se tome la segura 

(1) Véase Razón de la vida del jesuíta Andrés Marcos Burriel, 
dada por su hermano Antonio Burriel , también jesuíta , á D. Joaquin 
Saurín y Robles, pág. 568, tomo VIII de esta Colección. 



230 

instrucción en su archivo por el Padre Andrés Marcos 
Burriel, de la Compañía de Jesús, y el Doctor D. Fran- 
cisco Pérez Bayer, catedrático de lengua hebrea de la uni- 
versidad de Salamanca, sugetos ambos dignos de tal asunto. 

Desea su Majestad que el cabildo contribuya á esta 
grande obra facilitándoles que registren sus archivos y 
tomen las citas y apuntaciones conducentes. Y si el ca- 
bildo quisiere nombrar uno de sus individuos que les 
ayude en este digno empleo , será muy del agrado de su 
Majestad. 

Todo lo espera del celo del cabildo , y así me manda 
que se lo exprese. Nuestro Señor guarde á V. S. muchos 
años como deseo. Buen Retiro 17 de setiembre de 1750 — 
Joseph de Carvajal y Lancásler — Señores deán y canóni- 
gos de la santa iglesia de Toledo, primada de las Españas. 



Carta del Padre Francisco de Rávago, confesor del Rey , 
al Padre BurrieL 

Madrid 18 de noviembre de 1750. 

P. C. — Mi Padre : Mucho gusto he tenido en la con- 
tinuación tan feliz de ese trabajo, y espero que con la asis- 
tencia y dirección de tan buenos diputados se ha de dar 
una gran luz á la historia eclesiástica de la nación. No 
hay que perder el ánimo ni despreciar nada , pues de un 
pequeño renglón que parece inútil , algún curioso sacará 
luces importantes. Al señor Bayer saludo mucho y quedo 
para servir á V. R. Madrid 18 de noviembre de 1750 — 
Muy siervo de V. R. Francisco de Rávago — Mi Padre An- 
drés Marcos Burriel. 



23 i 

Carla del Padre Francisco de Rávago , confesor del Rey, 
al Padre Burriel. 

Madrid 12 de agosto de 1751. 

P. C— Mi Padre Burriel : Recibí la de V. R. de 6 del 
présenle que he leído con gusto, viendo con la aplicación 
y cuidado que V. R. y el señor Bayer van continuando 
esa grande obra , que espero ha de ser para mucho hien de 
la nación y crédito de todos como deseo. Sírvase V. R. 
dar muchas gracias de mi parte al Doctor Bayer , y cuidar 
de la salud de todos como es justo. Nuestro Señor guarde 
á V. R. muchos años. Madrid 12 de agosto de 1751 — 
Muy siervo de V. R. Francisco de Rávago — Mi Padre An- 
drés Burriel. 

Carla de D. José Carvajal, ministro de Estado, al Padre 

Burriel. 

Aranjuez 30 de abril de 1752. 

Reverendísimo Padre — Muy señor mió: Los últimos 
dias de Madrid fueron molestísimos , y me dejaron emba- 
razo excesivo para los primeros de aquí , y esto ha tenido 
mi pluma sin uso para V. R. 

De los papeles que vienen ó de que dan avisos, avisará 
á V. R. su hermano : por eso no lo hago yo. 

El registro de D. Juan el Segundo habia dejado en Ma- 
drid providencia que lo copiasen , supliendo de otro once 
ó trece hojas que faltan : por eso le pedí. Si V. R. quie- 
re (1) que se copie ahí, hágase, y si quiere después que le 

(1) Faltaba en el original la palabra quiere ó yusla ú otra seme- 
jante como se advierte en la copia que poseemos. 



232 

haya leido enviármele para que se copie en Madrid , así 
se hará. 

Me alegro que se divierta con los papeles de Roma , y 
no me admiran los afectos que causan en su comprehcn- 
sion la lectura , como cosa que ha pasado por mí , que lodo 
lo he leido. 

Ahora ya son cosa de menos monta con un nuevo te-r 
soro que hemos descubierto de una bula de S. Zacarías, 
que dice el Colon de este derrotero qne todo lo hace inú- 
til la individual salida á todas cuantas dificultades podían 
moverse; y como yo á el título mostrase admiración de 
que en tanta antigüedad se pusiesen reparos á futuras ca- 
hilaciones (cosa tan desconocida en la sencillez de aquellos 
tiempos) eso ha puesto en empeño de una disertación que 
aun no ha venido. 

Yo no he podido ver la tal bula (no sé si por mucha 6 
por poca fe) pero su hermano de V. R. la tiene : él le po- 
drá dar razón y aun enviarle copia, y yo se lo diré si me 

acuerdo. 

Note V. R. como lo merece que hubiese resolución 

para alborotar el mundo con fundamento de oidas vagas, 

(que así se puede decir) y después de verlas impugnadas 

doctamente, empezar á buscar los fundamentos que ha- 

bian de haber movido: fatal tiempo alcanzamos. 

En habiendo ocasión segura enviaré á V. R. un libro 
de la vida del cardenal Carvajal que ha escrito el archi- 
vero de Roma, de que he leido solo el principio. 

lie pedido de aquel archivo un tesoro que se libró , no 
sin señales del incendio : son los cuatro evangelios en ará- 
bigo, con la versión latina original que se hizo de orden 
del Papa Sixto V : no me ha parecido que tal alhaja siendo 
del Rey, esté de él tan distante. 



233 

No veo luz de que haremos lo que deseamos ; pero á lo 
menos dejaremos mucho adelantado á otros mas felices en 
el descubrimiento, y hacer colección de insignes monu- 
mentos, 

A el Padre Maurin y á el Doctor Bayer me encomiendo 
muy de veras, y á V. R. repito mi singular afecto. 

Nuestro Señor guarde á V. R. muchos años como de- 
seo. Aranjuez 30 de abril de 1752— Reverendísimo Pa- 
dre — B. L. Bf. de V. R. su afecto servidor Joseph de Car- 
vajal y Lancáster — Reverendísimo Padre Andrés Burriel. 



Carta del Padre Burrtel á su hermano D. Pedro. 



Toledo 24 de octubre de 1752. 

Hermano Pedro: Recibo la tuya de 21 de octubre, y 
á las dos de martes y viernes respondí ya. Si tu no tienes 
ahí novedad que decirme , yo sí tengo una ú otra sabrosa. 
No solo concluí el cotejo de los cuatro códigos de conci-' 
lios , sino he acabado el cotejo , por mí mismo , del Orde- 
namiento de Alcalá famoso con otros cuatro códigos de 
él, dos anteriores á la corrección que de él hizo D. Pedro 
Justiciero , otro el que sin duda se escribió para tenerlo el 
Rey D. Pedro en su cámara, con sello de oro, y otro con 
glosas del Doctor Montalvo, de las cuales he extractado lo 
que me ha parecido conveniente á la historia del derecho 
español y otros puntos como verás en ellas otra vez. Ahora 
no quiero enviarlas porque llueve ya aquí, gracias á Dios. 
He hallado ser del obispo célebre Vicente Arias Balboa 
otra glosilla anónima que hay aquí. En fin estoy cerca de 
darle la última mano para lo que Dios disponga , con pró- 
logo largo, muestra de letra de los códigos, etc. 



234 

Ahora voy cotejando el Fuero Real ó de las Leyes, im- 
preso , con dos manuscritos de aquí : acabado esto pasaré 
al Fuero Juzgo latino y español. 

En las Partidas , aunque es obra tanto mas larga, por 
ser tanto mas digna , haria de buena gana la misma dili- 
gencia con los admirables ejemplares que aquí hay ; pero 
como esta corrección la hizo ya no sé por qué manuscri- 
tos Gregorio López de orden de Felipe II , no me atrevo 
yo á poner mano á obra tan, vasta, sin otra semejante or- 
den ; pues contemplo que sin estar autorizado yo con ella, 
de nada servirá después mi trabajo. Por tanto puedes tra- 
tar esto con S. E. , y ver si convendrá enviarme otra tal 
orden (i) para el cotejo de las Partidas, como la que se me 
envió para el cotejo de los códigos canónicos: y si fuere 
menester, yo enviaré una minuta de la orden , que allá se 
corregirá ; porque si Dios nos da vida , dicha orden se de- 
berá imprimir á la frente de la reimpresión corregida de 
las Partidas. Yo estoy haciendo las certificaciones de con- 
cordancia entre los códigos canónicos , que teniendo por 
cabeza la orden que se me dio, ha de añadirse á los cuatro 
códigos, y la firmaremos á lo menos Bayer y yo ; pero no 
me ha parecido incluir en ella las variantes menudas. 

Entretanto se van copiando á la letra los misales y 
breviarios muzárabes de sus originales góticos prout ja- 
cent, para que puedan imprimirse á la letra como lo 
hizo (2) Mabillon con la Liturgia gallicana, Muratori con 
la Liturgia romana, y ahora proyectan los Assemannis 
hacer con todas. Pero de las nuestras cómo ¿si yo no lo 
hago primero? 

(1) Al margen de mano del ministro de Estado Carvajal. " Por 
mí no hay dificultad; pero para él es larga fatiga." 

(2) Hemos suplido la palabra hizo que faltaba en la copia. 



235 

Me alegro que hayas dicho á S. E. esa especie de que 
podían copiarse esos índices antiguos de Arias Montano, 
y modernos del difunto bibliotecario de los mss. del Es- 
corial (1). Deseo que lo vuelvas á decir á S. E. porque 
importará infinito, y solo S. E. lo puede hacer. Ellos 
guardarán los índices mas que los mss. mismos : no se de- 
ben pedir para copiarlos, sino solamente para verlos. Yo 
agradecería á S. E. una buena y puntual copia mas quam 
esse totius Tarraconensis Rex, porque donde hay miseria 
como no saber ni aun en general qué es lo que tenemos ó 
no tenemos y con qué podemos contar en ese tesoro de la 
nación , fuera del uso privado , yo á su tiempo si convie- 
ne , haré públicos esos índices con los que tengo de aquí, 
de Alcalá, de Madrid, etc. en la Bibliolheca rnanuscriptorum 
hispanorum , obra útilísima y de puro trabajo material , la 
cual es una de mis proyectadas. En fin acalóralo y hágase 
ese bien. 

El buen Soelmonte, cura de Azeka , me envió ayer ma- 
ñana tu paquete : ítem unos panales de su tierra , hechos 
del jugo del maná : item una lámpara de las muchas que 
dice se hallan en las excavaciones de aquel sitio, y sin duda 
es romana. Decíame que le pedían tantos lámpara que era 
bien hacer lámina. Los Palomares se encargaron de esto, 
y hoy me han traído las pruebas de la lámpara abierta en 
lámina , ya en menos de un dia. Ahí va la prueba tal cual 
es, para que la muestres á S. E. si te parece. Aunque la 
que ha venido á mí no está entera y le falta el asa , etc. , se 
ha dibujado como entera. Mejoraráse y se enviarán ejem- 
plares al buen clérigo para que reparta y tenga él ese 
gusto. Yo no he ido ya antes á Azeka, porque D. Bernardo 

(1) Al margen de puño propio del ministro Carvajal : Discurrir 
cómo. Yo convengo. 



236 

de Rojas quedó en que iríamos un día : quiera Dios no sea 
como la vista del conducto romano con Datuli , que hizo 
descubrirse aquella misma noche un gran tabardillo al 
marqués su hermano D. Pedro , que fué con nosotros ya 
malo y recargado , y me tuvo á mí con grandísimo susto 
hasta que convaleció. 

He hallado estos dias entre los mss. de este mi colegio 
(en que hay algunos singulares) un tomo del Padre Ma- 
riana, no conocido y sin nombre, que yo saqué por tener 
muchas hojas de su puño , y muchas enmiendas y adicio- 
nes en lo que es de amanuense , y es compendio en su bello 
lalin de la historia eclesiástica desde el principio del mundo 
hasta casi su tiempo. La obra es á la manera del Raliona- 
rium Temporum del gran Petavio. No dudo que hay ya 
obras mejores en esta línea, y la de Petavio lo será sin 
duda ; pero sin embargo yo solo siento no hallar como co- 
piarlo para juntarlo con las otras obras suyas inéditas que 
recogí años ha, y saldrán algún dia queriendo Dios. Es 
mucho lo que me he alegrado : acompáñame. 

He visto el índice (por encima) del archivo de la ciu- 
dad : tiene cosas excelentes , pero no parece el Fuero de 
Alveario que dio á los castellanos nuevos pobladores Don 
Alonso el VI en contraposición del Fuero Juzgo de los mu- 
zárabes. 

Ya que arriba dije que hablases á S. E. sobre enviar- 
me orden para cotejo de Partidas, para decirlo todo de 
una vez añado que puedes decir también que yo pienso 
pasar aquí el invierno limando los materiales recogidos y 
recogiendo otros. La librería de la catedral se nos cerrará 
por el frió y ocupaciones como el año pasado desde Navi- 
dad á Pascua de Resurrección. Yo quisiera ver el archi- 
vo de la ciudad , el de los monasterios antiguos de S. Cíe- 



237 

mente , Santo Domingo el antiguo y otros ; pero no tengo 
ni orden ni carta que mostrar. Por tanto si S. E tiene á 
bien ponerme una orden general (1) á mí solo (pues Bayer 
marcha presto) podré con ella solicitar lo que sin ella no 
puedo: yo estoy cierto que no he de abusar de tal orden 
queriendo Dios. 

Aquí no hay otra novedad que le interese sino es que 
sea tal la de haber venido á concurso tres colegiales de tu 
Anunciata, excelentes, que lo han lucido como pocos, y 
con la teología regular tendrán crédito y que comer , y 
con la petaviana quizá serian infamados y morirían de 
hambre. Predique V. ahora con pujanza. 

El Padre Maurin mil cosas. A Dios que le guarde. To- 
ledo y octubre 24 de 1752— Andrés. 



Carla del Padre Fray Enrique Florez al Padre Burriel. 
Su fecha 9 de noviembre de 1752, 

Mi Reverendísimo — Amigo: Me alegro que V. R. ma 
se aplique á la colección de concilios que tanto puede con- 
tribuir á la pública utilidad. 

Sobre lo que V. R. ma me pregunta del Código hispa- 
lense , puede ver mi tomo quinto desde el número 98 de 
la página 371 donde tengo respondido al asunto. 

El cuadernillo en 4. a que falta en el ms. de Vázquez, 
quedó separado del libro desde que le presté al señor Na- 
sarre cuando trajo los códices del Escorial. Trata del libro 

(1) Al margen de puño propio del ministro Carvajal se lee : Si 
le parece esperemos que se vaya Bayer, sino vaya á los dos , y él va- 
yase cuando quiera. 



238 

de D. Pelayo de Oviedo en que recojió las historias ; pero 
no incluye nada de concilios. También tiene los Anales 
complutenses, cuyo uso fué la causa de apartarle del libro. 
Si algo de esto condujere , irá todo. 

El concilio de la Isla de Santo Domingo fué á Roma 
para la edición que de los concilios de España hace Cata- 
lani en seis tomos de folio : remilíle con modo seguro de su 
regreso ; pero mientras no vuelva no podemos usar de él. 
Si yo supiera que V. R. tna pensaba seriamente en colec- 
ción total de estas piezas antiguas y modernas , se le hu- 
biera enviado antes. Sales, el cronista de Valencia, parece 
tiene varios concilios inéditos que quiere comunicar para 
la pública utilidad , y así puede V. R. ma acudir , pues yo 
que no sabia la idea de V. R. ma no pude dirigirle hacia allá 
cuando me comunicó la especie. No he visto ni aun las 
láminas sueltas de la obra de Velazquez ; pero se publi- 
cará el martes. Su viaje podrá descubrir mucho de lo que 
ignoramos, y creo saldrá en este mes. 

De cosas de concilios ¿qué ha de dar el pobre al rico? 
me alegrara tener mucho , pues sobre todo debería contar 
mi Burriel ; pero ni poco ni mucho. 

Infórmese V. R. ma bien si Vázquez del Mármol escri- 
bió en el Escorial, pues yo creo que no estuvo allá. Y 
procure que se saque copia en Roma del Lucense , ya que 
hay ocasión , y no carezcamos de aquel tesoro escondido. 

Quedo de V. R. ma con perpetuo afecto y continuo do- 
lor de las doce leguas que tenemos en medio. 

Vale et festina lente si es posible — Tuus Florez. 

Los Padres antuerpienses citan la edición que dicen 
notíssima de las obras de San Eulogio por Andrés Scoto, 
dando al libro segundo , cap. 10 , notas diversas de las de 
Morales. Si V. R. ma sabe de tal edición (pues no es la 



239 

Hispania ilustrada) por Dios que me lo avise— Mi Reve- 
rendísimo Burriel mi amigo. 

Carta del Padre Burriel al Padre Francisco de Rávago, 
confesor del Rey. 

Toledo 10 de noviembre de 1752. 

Mi Padre confesor — A mi compañero el Doctor Bayer 
ha llegado la bula de su canongía según lo avisan ; y yo 
que tantas veces he molestado á V. R. á su favor, ahora 
que llega el caso de su separación , no puedo dejar de dar 
el testimonio debido á su mérito y trabajo, repitiendo mis 
humildes ruegos á V. R. para que le mire como quien ha 
desempeñado á toda satisfacción los encargos de V. R., 
y que en adelante desempeñará otros cualesquiera. En el 
principado de Cataluña, fuera de las antiguallas seculares, 
hay otras muchas eclesiásticas en iglesias y monasterios, 
como se ve en las muchas que de ellos sacaron y publica- 
ron Marca y Balucio, á quienes copió Aguirre. Todavía 
ha quedado mucho por hacer y descubrir en aquellos ar- 
chivos , y el Doctor Bayer con la ayuda de su pensión es- 
pero que ha de hacer hallazgos importantes en ellos , lo- 
grando sus tiempos de recreación útilmente. 

Aquí prosigo la junta y ordenación de materiales con 
calor y con cuidado de no malbaratar la salud, como V. R. 
me ha ordenado. El maestro Florez me avisa en una que 
acabo de recibir y remito á V. R. , que en Roma se reim- 
primen los concilios de Aguirre: con este motivo he oido 
que V. R. tiene ya uno ó dos tomos de la reimpresión; si 
ella es á la letra sin correcciones, no embaraza mi idea, 
porque la edición de Aguirre está llena de faltas y yerros; 



240 

pero me lia puesto en cuidado de si acaso trabajo en vano 
no sabiendo lo que será. Tengo acabado el cotejo por cua- 
tro códigos no solo de los Concilios españoles góticos que 
componían parte del cuerpo canónico gótico , sino tam- 
bién de los griegos, africanos, franceses y epístolas de- 
cretales legítimas , ó de todo el cuerpo entero. Ahora es- 
toy formando la historia de este derecho canónico anti- 
guo , y la de los códices mss. que le contienen ; y sobre 
una duda acerca de estos , escribí al Maestro Florez. El 
trabajo es muy grande , y temo que estas reimpresiones le 
hagan inútil. 

V. R. determinará de mí en esto y en todo. Yo ro- 
garé siempre á Dios guarde á V. R. muchos años. Toledo 
y noviembre 10 de 1752 — Muy obligado siervo de V. R. 
— Andrés Burriel. 

La máxima colección legal de derecho español, se ade- 
lanta al mismo tiempo con nuevas piezas muy raras, y al- 
gunas observaciones también nuevas. 

También se adelanta la copia á la letra de los misales 
y rituales muzárabes mss. , muy diferentes de los impre- 
sos, y de otras tales cosas. 

Carla del Padre Burriel á D. Agustín Pablo Ordeñaría. 

Toledo 10 de noviembre de 1752. 

Señor D. Agustín mi señor y mi dueño : Ninguna no- 
ticia tengo del influjo que V. S. haya podido tener en la 
resolución heroica que me avisan haberse tomado para 
que D. Luis Velazquez haga por España un viaje eru- 
dito ; pero sé de cierto que V. S. la ha tenido muy grande 
con solo saber que S. E. lo ha dispuesto, y así me com- 



241 

plazco con V. S. muy de veras. V. S. se acordará que 
tiempo ha puse yo en manos de V. S. una disertación del 
dicho D. Luis, entonces ausente , que yo hahia hecho po- 
ner en limpio para que se ofreciera en su nombre á S. E. 
á fin que se protegiese á un mozo que tanto puede ser- 
vir. Llegó su hora: conoció V. S. y dio á conocer su mé- 
rito. La ciencia, la aplicación y el buen gusto crecen á 
porfía y con ellas la gloria del Rey y de la nación. S. E. 
manda: V. S. mueve y se esconde ; pero en vano para la 
gratitud y ojos linces de las musas. 

Estos dias me trajeron una lamparilla romana de 
Azeka , que Palomares ha querido dibujar y abrir en lá- 
mina por sí mismo , y aun tirar también en la prensa , que 
el buen gusto de su padre ha hecho por diversión en su 
casa. A la curiosidad de V.S. no será ingrato esfe ju- 
guete que sirve de prenda de una buena colección de las 
antiguallas de Toledo, que trabajamos tiempo ha. 

Nada me dice V. S. de David Blondelo cuya obra con- 
tra la falsa colección canónica de Isidoro Mercalor roguó 
á V. S. me quisiese facilitar y hacer venir. Ya tengo co- 
tejada con cuatro códigos la colección canónica gótica es- 
pañola genuina y legítima , que sirvió de basa , llevada á 
Francia en tiempo de Cario Magno , para hacer allí aquel 
abominable fingimiento y mala fuente en que bebieron to- 
dos los colectores canónicos , y con ellos Graciano , cuyo 
decreto rige hoy. Mas como esta colección de Mercator no 
solo fué defendida por el Padre Turriano, jesuíta, en lo 
antiguo, sino que modernamente ha sido torpemente de- 
fendida por el Cardenal Aguirre en su colección , necesito 
yo tener á Blondelo que fué quien, aunque calvinista, 
convenció á los hombres mas célebres de nuestra comunión 
á confesar con él que aquella colección está llena de fal- 
Tomo XIII. 16 



242 

sedades y de mentiras. Si he de publicar la colección ver- 
dadera como deseo, no puedo menos de cotejarla con la 
fingida que hasta ahora ha usurpado con mengua de Es- 
paña y con inversión de toda la gerarquía y disciplina 
eclesiástica su autoridad y su nombre : he de hacer verla 
autenticidad de una y la falsedad de otra por todos medios. 
Para esto último quiero á Blondelo primer hombre y á 
quien se refieren los demás sobre la materia. El hablará 
como hereje : yo tomaré sus razones y argumentos , y usa- 
ré de ellos con el lenguaje que debo. 

Si pido al Padre confesor un libro como este ¡ que sé 
yo si se escandalizará ó temerá de mí alguna cosa de mozo! 

Mi compañero el Doctor Bayer habrá de marchar muy 
presto á su canongía de Barcelona , habiendo llegado ya 
á Madrid la bula. Acá me ha ayudado insignemente, y allá 
con el socorro de su pensión podrá recoger cosas muy úti- 
les en ambas líneas secular y eclesiástica, dando vueltas 
oportunamente al principado de Cataluña en los tiempos 
de recreación. Su aplicación es grande y no menor su 
gusto. Yo siento muchísimo su separación, aunque desde 
allá espero me contribuya á las máquinas que tengo em- 
prendidas , y de cuya conclusión me lisonjeo ya como de 
cosa muy cercana. Si yo diese una colección de todo el 
derecho eclesiástico, concilios y bulas de España, una co- 
lección de todos los códigos antiguos de leyes, cuadernos 
de cortes y pragmáticas seculares hasta la entrada de los 
austríacos, otra de las liturgias y ritos , actas de santos y 
martirologios hasta el establecimiento del romano, y todo 
con las notas convenientes para su inteligencia, solo queda 
unir los hechos eclesiásticos y seculares con los derechos 
en una serie seguida de tiempo, la cual tiene dos partes: 
una en la publicación de monumentos antiguos corregidos 



243 

por originales tales como están : otra es el ordenar las 
noticias en una narración limada , apoyada sobre los do- 
cumentos antecedentes, y esto será fácil de hacer si llega 
á colmo el primer trabajo. Sobre este plan se obra en di- 
ferentes cosas sin olvidar otras curiosidades de menos 
monta. Dios dé salud y yo quedo para servir á V. S. á 
quien Dios guarde muchos años. Toledo y noviembre 10 
de 1752 — Señor — B. L. M. á V. S. etc.— Señor D. Agus- 
tín Pablo de Ordeñana. 

Carta del Padre Francisco Rávago , confesor del Rey , al 
Padre Burriel. 

San Lorenzo 13 de noviembre de 1752. 

P. C. — Mi Padre : No dudo que queda V. R. destituido 
de tan buen compañero, pero él podrá ser no menos útil 
al público en su destino. 

Sabia que en Roma se reimprimían los concilios de 
Aguirre : el colector es un espadachín muy resuelto , y se 
hace mérito con zaherir á nuestros autores. No dudo que 
corregirá muchas cosas mas gordas, especialmente de las 
decretales supuestas , pero no espero obra cabal. No ten- 
go tomo alguno de esa obra, ni la curiosidad de pedirla; 
pero V. R. no podrá seguir sin verla, y la pediré (aun- 
que no hay paciencia para esperar cosas fuera del reino) 
cuando esté acabada. 

Bien abierta está la lamparilla de Azeka : de estas vi 
muchas en Roma, y esa se podrá poner en la biblioteca 
del Rey. Al Padre Rector saludo y quedo para servir á 
V. R. San Lorenzo 13 de noviembre de 1752 — Muy siervo 
de V. R. — Francisco de Rávago— -Mi Padre Antonio Mar- 
cos Burriel. 



244 

Carla del Padre Francisco de Rávago , confesor del Rey, al 
Padre Burriel. 

Madrid 10 de enero de 1753. 

P. C — Mi Padre Andrés Marcos Burriel : Recibí la de 
V. R. muy correspondiente al concepto y estimación que 
hago de lo mucho que V. R. puede servir para honor de 
la nación y de la compañía. Remito la carta del señor 
Amaya , como digna de conservarse para que ayude á eso- 
tros trabajos. Busque V. R. ahí nna letra de seis mil rea- 
les, contra el hermano Domingo Conejero, para socorro 
de esa guerra literaria. Nuestro Señor guarde á V. R. 
muchos años que deseo. Madrid 10 de enero de 1753 — 
Muy siervo de V. R — Francisco de Rávago. 

Carta de D. Juan de Chindurza al Padre Burriel. 
Aran]uez 13 de mayo de 1754. 

Reverendo Padre — Mi Señor y amigo: He hecho pre- 
sentes á S. E. (1), las expresiones de vuestra merced, y 
las oyó con sumo agrado. Díjome que deseaba servir á 
vuestra merced, y hacer por todos los suyos, y añadió 
que creia haber dado algunas muestras ó prueba de su 
afecto. Díle mil gracias, y aseguré á S. E. que en nin- 
guna parte podia emplear sus favores que mas lo mere- 
ciesen , ni que asegurase mas su eterno reconocimiento. 

En cuanto al encargo de archivos , me mandó decir á 

(1) Al margen se lee : El duque de Huesear, hoy de Alba, que fué 
ministro de Estado interino por muerte del señor Carvajal, mientras 
llegaba el señor Wall. 



245 

vuestra merced, que tendrá por un particular servicio el 
que fuese vuestra merced recogiendo todo lo que tuviese 
connotación á las cosas de su casa , y en cuanto á lo de 
oficio que prosiguiese vuestra merced como hasta aquí. Y 
aunque uno y otro lo entenderá Vuestra merced por las 
cartas de S. E., le anticipo yo este aviso para su go- 
bierno. 

Entregué la carta al Padre Conejero , y encaminé la 
otra al señor alcalde de Hijos-dalgo , como vuestra mer- 
ced lo habia entendido ya por las respuestas. 

He hablado al gobernador por Tomás Rico con toda 
la eficacia posible ; pero lo que ha resultado de ello es que 
falto de razones , se cerró de campiña , y concluyó hacien- 
do de justicia y de nimium juslus , y paró en echarme los 
ochos y los nueves , de modo que no solo no se ha logrado 
el intento , sino que ha ido la porquería de nuestra amis- 
tad, á donde fué Gil con las bragas en la mano. 

Yo creo haber cumplido con todo lo que como cris- 
tiano se puede pedir , y en cuanto no me oponga á estas 
obligaciones , creo debo mirar por mi honra , la de mi 
muger y mis hijos. Si vuestra merced quiere que seamos 
amigos , en su vida vuelva á tomar en la boca nada que 
aluda á lo que quiso ser cuarta demanda; porque desde el 
punto que lo hiciere , comprenderé que no gusta de con- 
tinuarme la amistad que le merezco , y que tanto aprecio. 

A su hermano de vuestra merced, di una papeleta de 
un erudito parmesano que intenta hacer una nueva edi- 
ción de Plinio , y desea noticias de códices de este autor, 
y con especialidad de uno que cita el Pinciano , de esa 
biblioteca de la santa iglesia. Si vuestra merced la ha re- 
cibido , sírvase devolvérmela con lo que se le ofreciere, 
y si no la ha remitido á vuestra merced , le suplico pre- 



246 

gunte por ella á alguno de sus dos hermanos para que me 
la envíen, pues me importuna el que me la dio, y cum- 
plo con volvérsela en cuerpo y alma, ó con lo que se hu- 
biere descubierto acerca de las preguntas que contiene el 
papelote. 

Vuestra merced sabe las veras con que yo deseo ser- 
vir á mis amigos , y así puede mandarme con entera li- 
bertad en todo lo que está dentro de la esfera de mi po- 
sibilidad ; y entretanto quédese vuestra merced con Dios, 
á quien ruego guarde á vuestra merced muchos años como 
deseo. Aranjuez 13 de mayo de 1754 — Besa la mano de 
vuestra merced , su afectísimo amigo y mas seguro servi- 
dor — Juan de Chindurza — Reverendísimo Padre Andrés 
Burriel. 

Carta del Padre Burriel á D. Juan de Chindurza. 
Toledo 21 de mayo de 1754. 

Señor D. Juan — Mi dueño, amigo y muy amado: 
Vuelvo á dar á vuestra merced gracias por los favores y 
buenas ausencias que vuestra merced hace á mi hermano 
Pedro, y las doy nuevas igualmente, sinceras y afectuo- 
sas por los favores que recibo yo. 

Dóilas por haber vuestra merced tomado mi persona 
ante el Excmo. señor duque á quien escribo, y por cuya 
gloria é interés de su casa he hecho y haré siempre va- 
nidad de ser apasionado , y de trabajar cuanto en mí cu- 
piere. S. E. se ha holgado antes de ahora con algunas no- 
ticias mias , y ahora se holgará mas cuando llegue el caso 
de verlas todas unidas. Aquí se habla mucho de sus gran- 
des ascendientes, aunque no todo lo que yo quisiera. Esté 



247 

vuestra merced en que S. E. es muzárabe: que su solar 
es esta misma casa en que escribo , y que esta es la mas 
calificada nobleza, no solo de España, sino de Europa, 
salva se entiende la parte de los aborígenes vizcaínos. 

Viva vuestra merced mil auos por la entrega y remi- 
sión de mis cartas , y muchos mas por el empeño por mi 
recomendado pobre. Pero siento mucho no tanto su mal, 
como el desaire de vuestra merced, y mucho mas que haya 
vuestra merced roto con el señor Gallego , que quizá por 
lograr esta fortuna habrá mantenido la amistad muchos 
años, si es verdad que muías , mulos y hombres salen en 
aquella tierra de una misma condición. 

Mi hermano Pedro dirá algún dia á vuestra merced 
cuanta precisión he tenido para hacer á vuestra merced la 
cuarta demanda : sin embargo no la he hecho , y tuve la 
precaución de pedir el oris aperlio. Aun esto niega vues- 
tra merced , y no dudo tenga vuestra merced motivos tan 
justos como suyos. Estimo mas la amistad de vuestra mer- 
ced que todo, y así de esto no hablaré mas. 

El papel del parmesano no habia llegado á mí aun el 
viernes , y por eso no escribí aquel dia. Se ha detenido 
por querer asegurarle mi hermano sin saber yo de él: re- 
mítole á vuestra merced quedándome con copia , y pro- 
meto hacer con cuanta diligencia quepa en mí la satisfac- 
ción á sus preguntas luego que vuelva á la librería de la 
santa iglesia, á donde no he ido estos dias. Plinio merece 
bien la curiosidad y esmero con que es tratado. Todo irá 
por manos de vuestra merced. 

En ellas estoy yo para cuanto vuestra merced quiera 
mandarme, como quien de todas veras es fino estimador 
y agradecido amigo de vuestra merced Q. S. M. B. — An- 
drés Burriel — Señor D. Juan de Chindurza , mi señor. 



248 
Carla del Padre Burriel al señor duque de Huesear, 

Toledo 28 de mayo de 1754. 

Excmo. Señor — Señor: D. Juan de Chindurza me dice 
la mucha benignidad con que V. E. se ha dignado recibir 
mis afectuosos respetos: me participa el orden de V. E. 
para continuar en la comisión en que estoy entendiendo, 
como hasta aquí, y finalmente me significa de parte de 
V. E. de cuanto agrado le será que note y recoja yo cui- 
dadosamente todas las memorias que hallare pertenecien- 
tes á la casa de V. E. 

Y empezando por esta última dignación de V. E., debo 
decir que desde que Yine á Toledo de orden del Rey , he 
tenido este cuidado como quien ama la gloria de la casa de 
V. E. desde que tengo uso de razón , y la persona de V. E. 
que se sirvió hacerme este encargo, casi desde antes de 
tenerle. He recogido muchas noticias y documentos de 
esta materia: algunos he pasado á manos de V. E. antes 
de ahora : los demás pasaré después ordenados , y para 
esto me holgaria mucho que V. E. mandase sacar para 
mí una copia del papel del licenciado Lezaun que regis- 
tró el archivo de Alba , como antes se dignó V. E. en- 
viarme copia de la genealogía del gran duque D. Fer- 
nando, escrita por D. Gregorio Mayans, á cuyo trabajo, 
aunque sumamente precioso , puedo añadir mucho con los 
papeles y noticias que he recogido. 

Por lo demás, me es de suma satisfacción que V. E. 
muestre tenerla de mis ideas y trabajo que continuaré con 
nuevo ardor. 

Bajo el orden general de continuar, entiendo compren- 
dido el encargo particular de mi Excmo. difunto sobre la 



249 

historia del Toisón (1), escrita por mi amigo Pinedo, de 
cuya corrección y publicación no dudo será V. E. el mas 
eficaz promotor , pues en la primera creación de caballeros 
españoles por Carlos V, en el capítulo de Barcelona, fué 
el primero nombrado el duque de Alba D. Fadrique, pri- 
mo hermano del Rey Católico , abuelo de Carlos V, y desde 
él hasta V. E., ha sido como propio de su casa el collar. 
Ya he visto la primera parte de la obra , y en ella puse 
esquelas de lo que advertí, cuya copia envié al Excmo. di- 
funto. Todas eran de cosas de no mucha sustancia, á ex- 
cepción de las que puse en el capítulo 23 , cuya materia 
me pareció ser de la mas alta importancia , delicadeza y 
peligro no solo para el autor , sino para la persona misma 
de S. E. si salia la obra al público de orden suya. 

Dicho capítulo 23 , trata de la suprema jurisdicion de 
la orden sobre los caballeros de ella. El autor se esfuerza 
á probar que el Rey ó duque de Borgoña , no puede co- 
nocer de cualesquiera delitos de los caballeros, aunque sea 
de lesa majestad y alta traición; porque los caballeros no 
tienen otro superior ni tribunal que el capítulo de la or- 
den. Para apoyar esta aserción , procura el autor batir una 
admirable carta del gran duque de Alba D. Fernando, es- 
crita al señor Rey D. Felipe II desde Bruselas año 1568, 
apoyando lo contrario con inspección de los registros de la 
orden , para desvanecer las querellas de los condes de 
Egmon y de Horn , presos por el duque y otros procesados 
fugitivos que clamaban quebrantarse con esto los privile- 
gios de la orden por el duque , que era tan caballero y 
tan amante de la orden como ellos, mas fiel á su Rey , y 
menos premiado. 

(1) Al margen dice : De las cartas pertenecientes á este asunto se 
ha hecho colección separada. 



Sobre materia lan delicada dije á S. E. el señor Car- 
vajal , que yo conocía mi pequenez y temblaba de mí mis- 
mo : que por un lado la obra habia venido á mí de orden 
de S. E. aprobada sin reparo por el marqués de Uztariz 
de orden del Rey difunto , que la mandó imprimir , apro- 
bada por la Real Academia de la Historia , después de 
examinada prolijamente por tres académicos , y aprobada 
finalmente por los Padres Gallo y Aravaca, del Oratorio, 
íntimos amigos mios. Por otro lado Pinedo era muy que- 
rido mió como sus hermanos que viven aquí , y como lo 
fueron sus ilustres padres; pero que á pesar de lodo esto 
yo debia dar á S. E. la prueba mayor de mi fidelidad, avi- 
sándole que creia ser de sumo peligro aquel capítulo , y 
rogándole que de ningún modo lo dejase imprimir sin 
leerle antes por sí mismo. Añadí que aunqne habia com- 
puesto un papel crítico sobre aquel capítulo, no me atre- 
vía á enviarle á S. E. sin nueva orden suya, por ser la 
materia tan alta y delicada, y estar yo infinitamente dis- 
tante de ser juez de competencias entre el Rey y su or- 
den del Toisón. Finalmente rogaba á S. E. que si leia, 
cómo esperaba, aquel capítulo, no hiciese juicio por él 
de lo restante de la historia , porque la pasión por la Or- 
den habia amotinado en solo aquel capítulo el entendi- 
miento del autor. 

El Excmo. difunto leyó dicho capítulo 23 : dio orden 
á mi hermano para que me enviase varios ejemplares de 
las constituciones del Toisón en los tres idiomas , de cu- 
yas malas traducciones ha nacido principalmente la di- 
ficultad , como advirtió bien en su carta el gran duque de 
Alba, y á mí me la dio para que le enviase mi papel crí- 
tico. Remití á S. E. la primera parte de él en el viernes 
mismo de Dolores, en que S. E. se halló asaltado del mal 



251 

de muerte. Si V. E. le ha recojido y leido, habrá visto 
también mi veneración á la memoria del gran duque de 
Alba, amor y respeto á su casa. El propio con la noticia 
de la muerte de S. E. me halló escribiendo la segunda 
parle de mi papel, que contiene el plan de dicho capí- 
tulo 23 , extendido según la mente y opinión del duque de 
Alba , apoyado de su carta que le corona , y mostrando las 
raices de la equivocación en las traducciones infieles de 
las constituciones. 

Nada de esto sabia Pinedo ni debia saber , bastando 
que se le entregase mi plan de dicho capítulo 23 , si 
S. E. le aprobaba, para que le pusiese en su estilo , ó que 
S. E. le diese orden de lo que debia hacer de la manera 
que fuese servido. 

Cuando V. E. estuviere con menos ocupación y gus- 
tare ver esto, lo remitiré á sus manos: entretanto prose- 
guiré el cotejo entero de las constituciones por diferentes 
ejemplares manuscritos é impresos, y de las traducciones, 
y también de los privilegios, bulas y demás documentos 
que componen el segundo tomo de la historia , cuyo reco- 
nocimiento tenia empezado. 

En lodo deseo obsequiar á V. E. y mostrarle mi sin- 
gular respeto , amor y fidelidad , y la gratitud infinita y 
eterna al favor que V. E. se digna hacer á mi queridí- 
simo hermano Pedro. 

Nuestro Señor conceda á V. E. celebrar largos años 
la festividad del santo Rey cuyo nombre lleva etc. Toledo 
y mayo 28 de 1754 — Excmo, señor Duque de Huesear. 

■ 



Carta del Padre Burriel al Excmo. señor D. Ricardo 
Wall , ministro de Estado. 

Toledo 26 de mayo de 1754. 

Excmo. señor — Señor : Habiéndose dignado su Ma- 
jestad de emplearme por mano del Excmo. señor Carvajal 
y del Padre confesor en el reconocimiento de los archivos 
de esta iglesia , ciudad y reinado de Toledo , no puedo me- 
nos de presentarme ante V. E. para complacerme de la 
acertada elección del Rey nuestro señor en la persona de 
V. E. para su secretaría de Estado, y para reconocer tam- 
bién á V. E. como á mi jefe y pedirle sus órdenes. Esto 
hago con la mas profunda veneración , respeto y afecto, 
con el cual pido á Dios prospere la persona de V. E. mu- 
chos años. Toledo y mayo 26 de 1754 — Excmo señor — 
Señor — Beso la mano de V. E. su menor y mas humilde 
capellán — Andrés Burriel , de la Compañía de Jesús — 
Excmo. señor D. Ricardo Wall , mi señor. 

Carla del Excmo. señor ministro de Estado D. Ricardo 
Wall al Padre Burriel. 

Aranjuez 1.° de junio de 1754. 

R. P. — Quedo enterado de hallarse V. R. destinado 
por el Rey para el reconocimiento de los archivos de esa 
santa iglesia primada y ciudad ; y en este encargo podrá 
V. R. proseguir conforme á las órdenes comunicadas por 
el difunto señor D. Joseph de Carvajal , pues en su ejecu- 
ción contemplo se asegurarán los fines del real servicio, á 
quien con particular esmero tengo entendido concurre la 



253 

celosa aplicación de V. R. , que es cuanto por ahora tengo 
que prevenir á V. R. en respuesta á su carta de 26 del 
próximo. Aranjuez 1.° de junio de 1754— D. Ricardo 
Wall — R. P. Andrés Burriel. 

Carla de D. Juan de Chindurza (i) al Padre Burriel. 
Aranjuez 1.° de junio de 1754. 

Reverendísimo Padre — Amigo y señor : La adjunta de 
oficio hará ver á vuestra merced que entregué su carta al 
jefe. Hahléle con esta ocasión en el asunto , y de la con- 
versación resultó el convenir que se dejase ver por acá el 
hermano Pedro. Esperóle mañana ó el lunes , y de acuerdo 
labraremos este campo, en el cual hay bastantes gatuñas 
que arrancar , y conviene hacerlo antes que se arraiguen 
mas. Ah ! mi padre Andrés: que es tanta la audacia como 
ignorancia. Pero esto es para conversación larga y á solas. 

Di también la suya al señor duque : no sé si responde 
ni qué ; bien que estoy cierto de la particular estimación 
que hace de vuestra merced, y de que se muestra inclinado 
á todas sus cosas. 

Vaya un poco de palillo ó de palilias. No dudo que el 
hermano Pedro habrá enviado á vuestra merced el último 
somaten dado á la primera de las tres cartas. Dígame 
vuestra merced lo que hallare en él censurable , corregi- 
ble ó mudable in melius; pero ha de ser como si no fuera 
vuestra merced lo que es: quiero decir buen crítico y no 
tan mi amigo. Háse alborotado Curiel y hay pesquisas en 
campaña contra el impresor y contra todos cuantos ont 

(1) Parece que Chindurza era oficial de Estado. 



254 

trempés la main dans cette affaire , y yo por ahorrarle de 
averiguaciones dije al gobernador del consejo que le di- 
jese que era yo solo el reo, y que estaba pronto á medir 
mi razón contra sus arranques ; pero que le advertía que 
tal vez la pondría donde le pesase, y que no era lo mismo 
atropellar un pobre impresor ó librero que tropezar con- 
migo. Hay quien dé por motor de este alboroto al director 
perpetuo; pero D. Juan Cruel es abonado para mucho 
mas , y el otro no lo es menos para esta tontería. El su- 
sodicho director hará de modo que yo me enoje de veras 
y le acabe de machacar las liendres. 

Mucho me alegrara que tuviéramos unas cuantas horas 
para que vuestra merced oyera mis borrones sobre el 
asunto de la venerable Doña Sancha. No estoy muy satis- 
fecho, y antes bien hay aquello cum relego scripsisse pudet; 
pero creo haber tropezado algo que conduzca á desem- 
brollar su vida y la historia de aquella edad. El caso es 
que no tengo lugar para dar fin á este tal cual trabajo, y 
estoy impaciente hasta haberle entregado. 

Téngame vuestra merced en su gracia, y crea que así 
yo como Mollinedo somos sus amigos y del hermano Pe- 
dro; y así mande vuestra merced con franqueza á su mas 
afecto servidor y fiel amigo — Juan de Chíndurza— Reve- 
rendo Padre Andrés Burriel — Aranjuez 1 de junio de 1754. 

Carla del Padre Burriel al Excmo. señor D. Ricardo 
Wall, ministro de Estado. 

Toledo 12 de julio de 1754. 

Excmo. señor — Señor — Perdí en el Excmo. señor 
Carvajal lo que creía no volver á hallar jamás en el mundo 



255 

para mí de honra, dignación y confianza; pero mi her- 
mano D. Pedro me dá tantas seguridades de la bondad de 
V. E. para con él y para conmigo, que me juzgo obligado 
á hablar á V. E. en todas materias con la misma fran- 
queza y abertura que exigía de mí el Excmo. señor di- 
funto , confiando hallar la misma buena acogida en el co- 
razón de V. E. y disponiéndome á pagar con igual reco- 
nocimiento. 

He oido á mi hermano con grande gusto lo que me ha 
dicho de las buenas intenciones de V. E. sobre comisión 
de archivos, y los deseos de V. E. de que yo acabe mis 
reconocimientos de los de esta iglesia y ciudad , y pase á 
Madrid para resolver V. E. bien informado lo que mas 
convenga á la gloria del Rey y bien de la nación. 

El Padre confesor de su Majestad me da también mu- 
cha prisa para que concluya las obras emprendidas aquí; 
mas aunque yo deseo ansiosamente por mí mismo reti- 
rarme , y mucho mas lo deseo por dar gusto á V. E. y al 
Padre, sin embargo me parece forzoso haber de pasar 
aquí el verano y el otoño, y creo imposible restituirme á 
la corle hasta el fin de la jornada del Escorial. La razón 
de esto no solo es el que no parecería bien dejar imperfec- 
tas las copias y cotejos de los mss. de la librería de la ca- 
tedral que tengo entablados , sino principalmente la pre- 
cisión de corresponder á la excesiva fineza de este ilustrí- 
simo cabildo primado , de que parece justo informar á 
V. E. en pocas palabras. 

Al tiempo de la muerte del señor Carvajal , con mo- 
tivo de un incidente sobre los dos canónigos señalados 
para asistirme en la librería , se trató en cabildo de mí y 
de mis trabajos , cuyos fines se ignoraban por la mayor 
parle , del mucho tiempo gastado en ellos , pensión de los 



256 

canónigos asistentes , utilidad de estas obras, etc. Resol- 
vióse que se retirasen las llaves ; que á nadie se precisase á 
asistirme ; que yo buscase alguno que espontáneamente 
me quisiere hacer favor, y finalmente que el doctoral se 
informase mañosamente de todo y diese cuenta al cabildo, 
llamado con cédula ante diem para resolverlo. 

Yo penetre lo que pasaba secretamente, y logrando 
ocasiones oportunas, manifesté á ambos doctorales, y á 
otros señores y canónigos doctos mis ideas , fines y traba- 
jos sobre ellas , que antes habia recatado por pura modes- 
tia. Cuando ya estuvieron las cosas en punto, presenté al 
cabildo un memorial de que dio cuenta el señor conde de 
Teba, deán (l), haciéndome infinitas honras. Igual favor 
debí á los señores Guzman , Córdoba , Romano , Cornejo 
y demás principales del cabildo ; pero singularmente á 
ambos doctorales que me colmaron de elogios ciertamente 
excesivos. La resolución del cabildo unánime fué que me 
asistiesen por semanas uno de un coro , y otro de otro sin 
admitir excusa, por todo el tiempo que necesitare. En 
efecto el señor deán , aunque no es obligado á estas car- 
gas , quiso dar ejemplo asistiéndome con el señor Córdo- 
ba, cabeza del otro coro: otra semana tuve al señor Guz- 
man y señor Munarriz: en esta presente que es la tercera 
me asisten el señor Romano y el señor Arizcun , ambos 
dignidades. Este favor inmenso del cabildo me obliga á 
dar cuanta prisa cupiere para aliviar á estos señores ; pero 
también me obliga á no desdeñar sino usar el tiempo for- 
zoso de su dignación para la conclusión de lo que está em- 
pezado. 

El plan general de mis ideas , podrá V. E. ver si gus- 

(t) Al margen dice : Hoy cardenal y arzobispo de Toledo. 



257 

tare en la copia adjunta de carta qué escribí á el Padre 
confesor á fines del año 17 &2. Para concluir lo que resta 
creo que bastará el tiempo que falta hasta noviembre ó di- 
ciembre , y este emplearé si V. E. no me manda otra cosa. 

En este tiempo mismo podrá mi hermano D. Pedro 
ejecutar, si á V. E. pareciere, una comisión que creo 
muy importante , y para la ctial bastarán los meses que 
faltan hasta la entrada del invierno. Se la he propuesto, 
y le parece admirable. Propondréla á V. E. con igual sen- 
cillez para que V. E. resuelva lo que tuviere por mejor. 

Los tres archivos de los tres reinos de la corona de 
Aragón han estado en miserable constitución hasta que 
el Excmo. difunto trató de ordenarlos y restablecerlos, 
fiando este cuidado á mi hermano. Háse mandado reglar 
el de Barcelona; se han tomado diferentes providencias 
sobre los cinco archivos de Valencia : el de Zaragoza se 
trató de registrar ; pero S. E. murió con los deseos de que 
se ordenasen sin haber llegado el caso de providenciar. 

Esto supuesto creo yo que convendría mucho que 
V. E. mandase que mi hermano D. Pedro que está per- 
fectamente instruido de todo lo perteneciente á esta mate- 
ria , pasase autorizado con órdenes de V. E. á ver por sí 
mismo estos archivos , el estado de sus fábricas, cajones, 
estantes y papeles , el número , gobierno , sueldos , trabajo 
y método de los que los cuidan ; fraudes , extravíos y mal- 
versaciones que pueda haber ; sus causas y remedios ; en 
fin que pase á tomar informe ocular de todo cuanto V. E. 
creyere forzoso saber para providenciar bien informado 
sobre todo. 

De paso podrá informarse del estado y gobierno de 
otros archivos de ciudades , villas , iglesias , monasterios 
y personas particulares. Mi hermano cobrará muchas lu- 
Tomo XIII. 17 



258 

ees muy útiles, y V. E. tendrá por su medio puntual 
noticia de lo que acerca de los tres reinos de Valencia, 
Aragón y Cataluña , deseare sobre la materia. Evacuada 
por mi hermano esta comisión , nos juntaremos ambos en 
Madrid , queriendo Dios, para Navidad , y entonces V. E. 
dará á ambos las órdenes que fuere servido, ó bien mi 
hermano haya de pasar á Simancas como queria el Exce- 
lentísimo difunto, ó bien haya de quedar en Madrid como 
le insinuó el Excmo. señor duque de Huesear. 

Para la ejecución de este viaje y comisión , es forzoso 
sueldo extraordinario: este tiene V. E. en la mano con 
suma facilidad. El Excmo. difunto mandó asignar 2,500 
ducados á D. Asensio Morales, ministro de la audiencia 
de Sevilla , á quien envió á reconocer los archivos de 
Cuenca, Murcia, Orihuéla, Plasencia y Badajoz, donde 
hoy está. El señor Carvajal , antes de morir , le envió or- 
den para retirarse á servir su plaza , lo que ha dilatado 
para reglar sus papeles , y solicitar se le guarde su anti- 
güedad, y para esperar las providencias del nuevo minis- 
terio. 

Si se siguiesen las intenciones del Excmo. difunto, 
quedan libres los 2,500 ducados que V. E. podria aplicar 
á mi hermano , para la ejecución de dicho viaje y comi- 
sión, quedando V. E. igualmente libre después, para dis- 
poner lo que mas bien le pareciere. 

El quedarse aquí mi hermano á ayudarme , de nin- 
guna manera conviene , aunque nadie en esto es tan in- 
teresado como yo. Este cabildo acaba de hacer de mí tan 
grande confianza como acabo de decir á V. E. La asisten- 
cia de mi hermano á quien mirarian necesariamente como 
á ministro logado , y como á cortesano , acaso haria na- 
cer en algunos individuos del cabildo los celos y descon- 



259 

fianzas que Dios ha querido que yo acierte á ahogar mu- 
chas veces , y nos expondríamos amhos á un desaire que 
haria eco en V. E. 

En consecuencia de todo lo dicho , mi hermano espe- 
rará aquí las órdenes de Y. E. , en cuyas manos estamos 
él y yo confiadísimos en su bondad, y deseosísimos de 
complacer á V. E. en cuanto alcancemos. 

Proseguiré mi trabajo sobre la segunda parte de la 
historia del Toisón , y concluido que sea lo pasaré á 
V. E. , cuya persona guarde Dios muchos años. Toledo y 
julio 12 de 1754 — Excmo. señor — Señor — Besa la mano 
de V. E. su mas afecto servidor y capellán — Andrés Bur- 
riel — Excmo. señor D. Ricardo Wall, mi señor. 

Carta del Excmo. señor D. Ricardo Wall, ministro de Es- 
tado , al Padre Burriel. 

Buen Retiro 18 de julio de 1754. 

R. P. — He recibido la carta de V. R. de 12 del cor- 
riente, la que tomare en consideración para avisar la re- 
solución cuanto antes , y entretanto anticipo á V. R. este 
aviso para su inteligencia. Dios guarde á V. R. muchos 
años como deseo. Buen Retiro 18 de julio de 1754- — Don 
Ricardo Wall. 

Carta del ministro Wall al Padre Burriel. 

Buen Retiro 25 de julio de 1754. 

R. P. — Las particulares deferencias que él cabildo de 
esa santa iglesia primada ha tenido con V. R.> según ex- 



260 

presa en su carta del 12 del corriente , para facilitarle el 
desempeño de sus encargos, así en el archivo como en la 
librería de la misma santa iglesia primada , son efecto de 
la atención singular con que siempre se ha distinguido ese 
cabildo en concurrir á todo lo que es del interés ó agrado 
del Rey , y muy merecidas de la prudencia y discreción 
con que V. R. se ha conducido. Y así ha oido su Majestad 
con suma gratitud , lo practicado por esa santa iglesia pri- 
mada, y con igual aprobación el modo con que V. R. ha 
manejado su encargo , por lo cual anticipará las dehidas 
gracias al cabildo entretanto que se las dé yo en derechu- 
ra, finalizada la comisión de V. R. en esa santa iglesia 
primada. 

Paréceme muy hien la continuación de la obra que 
V. R. propone , y así podrá V. R. proseguir en ella , to- 
mándose todo el tiempo que dice ; y aun mas para ejecu- 
tarla con descanso y sin arriesgar su salud ; pues finaliza- 
dos los cotejos y lo demás que resta á V. R. en esa ciu- 
dad , podrá venirse á esta corte á fin de que se trate con 
sosiego y con la premeditación necesaria lo que convenga 
ejecutar para el mas útil uso de los trabajos de V. R., y 
de los demás que se han empleado en otros de la misma 
especie , y el modo con que puedan continuarse estos para 
el logro de los fines con que su Majestad los tiene resuel- 
tos, y para el adelantamiento del lustre y gloria de la 
nación. 

Como para lo que á V. R. resta que hacer en esa ciu- 
dad no le hacen falta alguna los libros, copias y obras 
que remitidas de otras partes mandó el señor D. Joseph 
de Carvajal pasar á manos de V. R., puede disponer que 
todos estos con sus índices vengan inmediatamente á mi 
poder, pues aun se hallará V. R. mas desembarazado para 



261 

emprender su viaje , concluidos los cotejos que le faltan en 
esa librería. 

El Rey ha venido en declarar la antigüedad de su 
plaza de Sevilla á D. Asensio Morales , y mandado que 
pase á servirla ; y viene también su Majestad en que en- 
tretanto que se dispongan las instrucciones para el fin de 
su destino principal , se ocupe D. Pedro Burriel en lo que 
parezca mas conveniente para acelerar el establecimiento 
del buen método de los archivos públicos ; y así conven- 
drá que se venga luego para disponerse á marchar á donde 
parezca mas conveniente. Y respecto de que ninguno po- 
drá conducir con mas cuidado y seguridad los libros , do- 
cumentos y demás obras y papeles que V. R. debe remi- 
tir, me será bueno que se provea (i) de ellos, y los traiga 
con su venida para entregarlos con la separación y cono- 
cimiento que importa , para no confundirlos. Dios guarde 
á V. R. muchos años como deseo. Buen Retiro 25 de julio 
de 1754 — Don Ricardo Wall — Reverendo Padre Andrés 
Burriel. 



Carta del Padre Burriel al ministro de Estado, D. Ri- 
cardo Wall. 

Toledo 1.° de agosto de 1754. 

Excmo. señor — Señor — En consecuencia de las órde- 
nes de V. E., repetí al señor deán las gracias por los fa- 
vores del cabildo hacia mi comisión, en que voy prosi- 
guiendo sin novedad. 

Mi hermano D. Pedro lleva algunos papeles de los 

(1) Hemos suplido la palabra provea que falta en la copia que 
poseemos. 



262 

que mandó el Excmo. señor Carvajal difunto se me re- 
mitiesen. El embarazo de ropa y cama no le permite lle- 
var mas. Quedo con el cuidado de volver á recoger y or- 
denar otros que pasaré cuanto antes á V. E. Los demás 
que todavía no he disfrutado en copias ó extractos (aun- 
que todos los he leido), confío que V. E. tendrá á bien 
que estén en mi poder, hasta que saque yo de ellos el 
fruto para que me fueron remitidos por el Excmo. difun- 
to. Yo los guardaré fielmente , y los entregaré con la mis- 
ma fidelidad si vivo; y por si acaso muero, tengo preve- 
nido una declaración de lodos los libros y papeles mios y 
ajenos que deben entregarse al Rey, para que se colo- 
quen donde puedan servir á todo el mundo literario sin 
embarazo alguno. Mi ánimo firme es servir en vida y 
muerte al bien de la nación con todas mis fuerzas, sin co- 
dicia , sin interés , aun en punto de papeles , y sin parciali- 
dad alguna. 

Aunque mi hermano podrá decir á V. E. en particu- 
lar el uso que voy haciendo de estos papeles , sin embargo 
debo decir á V. E. en general, que el reconocimiento de 
los archivos de las iglesias fué efecto de una Real junta 
del Real patronato , tenida á fines de 1749 , en que se re- 
solvió usar de este medio ruidoso para intimidar á la corte 
romana sobre las diferencias entonces pendientes. Entre 
otros destinados se echó mano de mí , que estaba bien le- 
jos de pensar tal cosa. A los demás comisionados se dio 
orden que recogiesen lo que tocaba al Real patronato con 
amplias instrucciones comunicadas por la Real cámara. 
A mí, por mas que solicité que se me determinase objeto 
á que dirigir mis trabajos, y se me diesen instrucciones, 
no lo logré del Padre confesor, y menos del Excmo. di- 
funto, queriendo ambos que hiciese yo el plan de mis 



263 

obras según lo que encontrase. Fórmele tal y tan exten- 
dido como V. E. habrá visto en la copia de mi carta al 
Padre confesor. El Excmo. difunto aprobó todas, y cada 
una de mis ideas; mandó comunicarme lodos los papeles, 
aun los mas reservados de las negociaciones de Roma : qui- 
so saber mi dictamen sobre muchos puntos gravísimos de 
ellas : quiso que yo perfeccionase las obras proyectadas : 
dio orden á mi hermano para que me remitiese todos los 
papeles de los demás comisionados , para que de ellos sa- 
case yo cuanto condujese á mis ideas : pidióles por medio 
de mi hermano todo lo que yo decía que habia menester; 
aun de las corles extranjeras hizo venir algunos documen- 
tos y pidió otros que no han venido : finalmente tomó de 
su cuenta el que yo saliese con mis designios. 

Los papeles que han venido á mí son muchos , y no he 
tenido fuerzas para disfrutarlos todos ni tiempo. Porque 
esto se ha de hacer en las horas que sobran de la asisten- 
cia á la catedral : en estas he compueste muchos papeles 
para el Excmo. difunto : he ordenado la historia de la Ca- 
lifornia que se va á imprimir , formando nuevos mapas , 
y recogiendo con ímprobo trabajo cuantos documentos y 
mapas he podido, no solo sobre la California, sino sobre 
todas las demás tierras y mares de uno y otro lado de la 
América setentrional , y convenciendo de falsas muchas 
noticias esparcidas por ingleses y franceses, y singular- 
mente la relación del almirante Fonles , de que V. E. ha 
oido mucho en Inglaterra , la cual es fingida por los par- 
tidarios del pasaje por el Nor-owest por mas que la sos- 
tengan los académicos Reales de París. Otros papeles he 
dispuesto también en este tiempo de orden de la corle , y 
el tiempo restante he empleado sin cesar en ordenar y pu- 
lir los papeles que he sacado de los archivos , y los que he 



264 

recogido de otras partes, en disfrutar los que el Excmo. di- 
funto rae envió , y en revolver muchos libros para poder 
dar á cada cosa el valor que merece. 

De modo que la mayor parte de los papeles que tengo 
aquí , habiéndose logrado el último concordato con la cor- 
te de Roma, serán inútiles siempre para su fin primitivo, 
como fueran inútiles los papeles trabajados por mí , si el 
Excmo. difunto no me hubiera fiado el secreto y obligado 
á entrar en ideas muy diversas y muclio mayores que del 
todo ignoraban los demás comisionados de archivos. 

Confío , pues , muy de corazón que V. E. no solo me 
permitirá concluir mis trabajos , sino también fomentará 
con su especial favor la perfección de ellos , hasta que pue- 
dan ponerse ante los ojos del Rey, á quien el Excmo. di- 
funto dio cuenta ya de su formación , según me dijo para 
alentarme. 

Pero esto no estorba que si á V. E. pareciere otra co- 
sa, remita yo puntualmente cuanto V. E. ordenare; pues 
si los papeles sirvieren para cosa mejor, esa quiero yo, 
que he franqueado siempre todas ruis tales cuales noticias 
y trabajos á cuantos eruditos se han querido valer de ellos 
sin celos ni envidias. 

Sobre mi hermano nada tengo que rogar á V. E., 
sino solo asegurar de su indiferencia y prontitud á servir 
á V. E. en cuanto V. E. juzgare á propósito emplearle, 
y de su deseo de acertar. Este mismo deseo tengo yo, y 
el de que nuestro Señor guarde á V. E. muchos años. 
Toledo y agosto 1.° de 1754-r-Excmo. señor — Señor — 
Besa la mano de V. E. su menor capellán y servidor — 
Andrés Burriel — Excmo. señor D. Ricardo Wall. 



265 

Carta del ministro Wall al Padre Burriel. 

Buen Retiro 4 de agesto de 1754. 

Reverendo Padre— La carta de V. R. del 1.° del cor- 
riente me confirma en cuanto tuve presente para mandar 
que remitiese luego todos los documentos, copias, obras 
y papeles que enviados por otros comisionados hizo el se- 
ñor D. Joseph de Carvajal pasar á manos de V. R.; pues 
no haciéndole falta alguna para los cotejos que le restan 
que evacuar, solo añaden cebo á la estudiosa laboriosidad 
de V. R. para no lograr algún descanso en los ratos que 
no le ocupan los cotejos. Y deseando yo que V. R. no 
aventure tanto su salud, le repito la orden comunicada en 
25 del próximo, para que en la forma en elJa prevenida 
me dirija luego luego los enunciados papeles que hayan 
quedado en su poder, destinando para la seguridad y cui- 
dado con que es justo vengan á uno de sus amanuenses, 
que yo haré pagar el coste de la conducción , y el que hi- 
ciere el que los viniere cuidando. 

Dios guarde á V. R. como deseo. Buen Retiro 4 de 
agosto de 1754 — D. Ricardo Wall — R. P. Andrés Burriel. 

Carta del Padre Burriel al señor Wall. 
Toledo 6 de agosto de 1754. 

Excmo. señor — Recibo la carta orden de V. E. del 4 
del corriente , para la pronta remisión de los papeles de 
los demás comisionados de archivos , que me envió el 
Excmo. señor Carvajal. Ya he empezado á obedecerla, 
porque además de los que tenia preparados á la remesa, 



266 

he empezado ya á recoger todos los demás , y ordenarlos 
para encajonarlos y despacharlos con amanuense , como 
V. E. me previene, al punto que halle carruaje á pro- 
pósito. 

Un niño á quien no solamente quitan delante el plato 
de dulce en que se engolosinaba , sino le hacen arrojar el 
bocado que ya tenia en la boca porque no le haga mal, 
por rendido que sea, no puede menos de desconsolarse. 
Mas la razón me inspira muy otros afectos de gratitud á 
V. E. por el cuidado de mi salud , y me obliga á la justa 
recompensa de pedir incesantemente á Dios guarde la de 
V. E. dilatados años para bien público. Toledo y agosto 
6 de 1754 — Andrés Burriel— Excmo. señor D. Ricardo 
Wall. 

Carta del Padre Burriel al señor Wall. 



Toledo 13 de agosto de 1754. 



Excmo. señor — Señor — Por mano de mi hermano 
D. Pedro, por la cual vinieron á mí sucesivamente , de 
orden del Excmo. señor Carvajal, los papeles de las co- 
misiones y libros manuscritos prestados, remito á V. E. 
todos los que tenia aquí y no habia vuelto aun á mi her- 
mano ó derechamente á S. E. Ninguno me queda acá a 
lo menos á sabiendas, y si acaso hallare después alguna 
cosa traspapelada por olvido , luego que tropiece con ella 
la pasaré á V. E. Si algún legajo fuere desordenado ó fal- 
tare algún papel , la culpa solamente es mia y no de mi 
hermano , que todos me los ha enviado bien ordenados, 
empaquetados y rotulados. Mas yo no tengo genio tan cu- 
rioso y metódico como él , y la atención que he puesto 



267 

como repartida á otras infinitas cosas de mas sustancia, 
por ventura no habrá alcanzado á evitar algún trueque ó 
confusión. Como quiera que sea los vuelyo con la misma 
buena fe con que los recibí.. 

No ha ido antes esta remesa , así porque yo he estado 
esta semana y aun estoy bien echado á perder y falto de 
fuerzas , como por las dificultades terribles que para todo 
transporte se encuentran en los embargos de carruajes 
que llueven por diferentes lados. 

Va pagado el porte del carromato y la calesa , y pro- 
visto el amanuense que envío cuidando de los cajones, asi 
como también pagué la conducción cuando vinieron. 
Cuando he sido un pobre particular sin comisión, he gas- 
tado siempre lo que ha venido á mi mano en utilidad pú- 
blica, olvidado de mí : ahora el sueldo y socorros extraor- 
dinarios que me ha dado el Rey, por mano del Padre 
confesor para el mismo fin , los he gastado con franqueza 
en la comisión y en otros encargos costosos que el Exce- 
lentísimo difunto me quiso hacer, y de que nunca pedí 
ni aun deseé satisfacción. Al presente estoy provisto, y 
pues lo que se me entrega es del Rey , y para servicio del 
Rey y de la nación, siendo para mí lo mismo una mano 
que otra , confío que V. E. no me estreche sobre este 
punto , porque con la misma llaneza con que gasto lo que 
con buena economía es forzoso , con la misma pido lo que 
he menester cuando necesito , siguiendo aquella intención 
con que me he propuesto firmemente servir siempre á Píos 
y al Rey ó público en lo que me mandaren , según al- 
cancen mis fuerzas mentales y corporales , y las faculta- 
des y auxilios que se me dieren. 

De los libros mss. que vinieron prestados y van en los 
cajones, estimaría mucho que V. E. mandase detener: 



268 

44 Un Martirologio de la iglesia de Plasencia. Otro 
Martirologio del monasterio de Ripoll en Cataluña, en fo- 
lio. Dos ejemplares mss. de la Colección canónica de Dio- 
nisio Exiguo, añadida por Adriano 1.°, en 4.° mayor. 
Un Breviario de Ripoll , notado por fuera con el número 
251 , en 8.° Otro Breviario Vicense ó de Vich, propio del 
mismo monasterio de Ripoll." 

Todos los demás libros , por lo que á mí toca , se pue- 
den volver desde luego á sus dueños ; pero los dichos me 
importaría disfrutar con sosiego, lo cual no he hecho 
aquí por falta de tiempo y de libros ; y si ahora vuelven 
á sus dueños, no confío verlos mas. 

Del monasterio de Ripoll deseé las colecciones canó- 
nicas de España que cita el arzobispo Marca , el cual las 
vio y disfrutó allí. No vinieron , aunque se pidieron seña- 
ladamente , y también muchos libros , por si acaso se con- 
tenían ellas bajo los confusos epígrafes del índice. Pero sin 
embargo es digna de muchas gracias la bizarría singular 
de aquellos padres. 

Me holgaré que mi obediente resignación sea agrada- 
ble á V. E. , que siempre me hallará con igual prontitud 
á obsequiarle en cuanto ordenare, como lo convence el 
hacerlo en lo único que pudiera costarme alguna difi- 
cultad. 

Nuestro señor guarde á V. E. muchos años. Toledo 
y agosto 13 de 1754 — Excmo. señor — Señor — B. L. M. 
de V. E. su muy rendido servidor y capellán — Andrés 
Burriel-^-Excmo. señor D. Ricardo Wall. 



269 

Caria del ministro de Estado D. Ricardo Wall á Don 
Pedro Burriel. 

Buen Retiro h de agosto de 1754. 

Para resolver lo que ocurre en las comisiones de los 
empleados en el reconocimiento de archivos , necesito te- 
ner presentes todas las órdenes comunicadas en este asun- 
to , y todo lo causado en la correspondencia con cada uno 
de ellos. Y así las pasará V. S. luego á esta primera se- 
cretaría de Estado de mi cargo , para que si en el exa- 
men de ellas se ofreciere alguna duda, pueda también 
aclararse mientras V. S. se mantuviere en esta corte, 
pues así se podrá proceder con mas desembarazo y con el 
conocimiento que importa de todo lo actuado en el tiempo 
del difunto señor D. Joseph de Carvajal , en los inciden- 
tes é instancias que se ofrecen sobre los mismos asuntos. 
Dios guarde á V. S. muchos añoá como deseo. Buen Re- 
tiro 4 de agosto de 1754— Don Ricardo Wall — Señor Don 
Pedro Burriel. 

Carla de D. Pedro Burriel al señor Wall, ministro 
de Estado. 

Madrid 15 de agosto de 1754* 

Excmo. señor — Muy señor mió: en 4 de este mes me 
comunicó V. E. la orden de que necesitando V. E. para 
resolver lo que ocurre en las comisiones de los empleados 
en el reconocimiento de archivos, tener presentes todas 
las órdenes comunicadas en este asunto, y todo lo cau- 
sado en la correspondencia con cada uno de ellos, las pa- 



270 

sase á esa primera secretaría de Estado, para que si en el 
examen de elías se ofreciere alguna duda, pueda también 
aclararse, mientras me mantuviere en esta corte, pues así 
se podrá proceder con mas desembarazo y con el conoci- 
miento que importa, de todo lo actuado en el tiempo del 
Excmo. señor D. Joseph de Carvajal en los incidentes é 
instancias que se ofrecen sobre los mismos asuntos. 

En cuyo obedecimiento pasó á esa primera secretaría 
de Estado todas las órdenes y todo lo causado en la cor- 
respondencia con cada uno de los empleados en el reco- 
nocimiento de archivos, que paran en mi poder. 

Dios guarde á V. E. muchos años como deseo. Ma- 
drid á 15 de agosto de 1754 — Excmo. señor — B. L. M. 
de V. E. su mas sumiso servidor— Pedro Andrés Burriel 
— Excmo. señor D. Ricardo Wall. 

Caria del ministro Wall al Padre Burriel. 
Buen Retiro 18 de agesto de 1754. 

Reverendísimo Padre — Con la carta de V. R. de 13 
del corriente y un papel suyo de 15 del mismo, puso en 
esta primera secretaría de Estado de mi cargo una cesta 
y tres cajones de papeles, y otros tres cajoncitos separa- 
dos, D. Pedro Burriel hermano de V. R., expresando en 
su papel ser todas las órdenes y todo lo causado en la cor- 
respondencia con cada uno de los empleados en el reco-* 
nocimiento de archivos, que paraban en su poder. Y co- 
mo ni especifica los remitidos por V. R. ni los que guar- 
daba él mismo , no puedo tampoco decir á V. R. mas que 
haber recibido el cesto y cajones indicados, no habiéndose 
podido reconocer si traen índices ni si corresponde á es- 



271 

tos lo que en ellos viene , bien que no dudo que si alguno 
se hubiere traspapelado, V. R. cuidará de conducirlo con 
la puntualidad que me dice , ó su hermano dará razón del 
que falte. 

Retendré los dos martirologios, dos breviarios, y los 
dos ejemplares de la Colección canónica de Dionisio Exi- 
guo para que se puedan disfrutar y servir para el fin para 
que se pidieron á sus dueños , pues de lo contrario seria 
no aprovechar la bizarría con que los han franqueado , y 
no hacer el uso con que el Rey costea la investigación de 
tales obras y documentos. 

La particularidad con que V. R. advierte que se re- 
tengan estos seis códices y su conocida aplicación me 
persuaden á que no necesita ya de los códices de las igle- 
sias de Urgel y Gerona , y que los habrá copiado; y si 
fuere así como yo me persuado, enviará V. R. las copias 
para que se puedan volver á cotejar, mientras V. R. se 
detiene ahí ; y añadida esta seguridad á la exactitud con 
que V. R. las habrá corregido , quedarán las copias mas 
calificadas y autorizadas de su puntualidad , y los origina- 
les podrán restituirse á aquellas dos iglesias con la buena 
fe que corresponde y con el agradecimiento que es justo 
por la bizarría con que los han confiado. Todo lo cual 
prevengo á V. R. para su inteligencia y cumplimiento, 
quedando yo enterado de haber V, R. pagado la conduc- 
ción de los papeles que ha remitido en los términos preve- 
nidos (1). 

Dios guarde á V. R. muchos años como deseo. Buen 

(1) Al margen se lee : Esta orden no tuvo efecto porque declara 
el Rey que el jefe de esta comisión era su confesor el Padre Rávagoi 
con que todo calmó hasta la retirada del Padre , que volvieron á la car- 
ga por no haberse puesto la resolución del Rey por escrito y formal- 
mente. 



272 

Retiro 18 de agosto de 1754— D. Ricardo Wall— R. P, 
Andrés Burriel. 



Carta del Padre Burriel al ministro D. Ricardo Wall. 
Toledo 19 de agosto de 1754. 

Excmo. señor— Señor — La de V. E. de 18 que recibo 
con la mayor veneración , me halla á punto de marchar á 
un lugar esta misma tarde de orden de los médicos , á pro- 
seguir la leche' de burra y otros medicamentos que he em- 
pezado para componer la cabeza destempladísima , y para 
apagar el ardor que me consume. Les da cuidado, porque 
ya otra vez he estado por dos años ético y tísico casi de- 
plorado. Confío en Dios recobrar las fuerzas para servir 
á su Majestad y á V. E., á quien celebro hayan llegado los 
papeles mandados remitir. 

En todo lo demás obsequiaré á V. E. con igual ren- 
dimiento si diere fuerzas Dios, que á V. E. guarde mu- 
chos años. Toledo y agosto 19 de 1754 — Excmo. Sr. — 
Señor — B. L. M. de V. E. su menor capellán y servidor — 
Andrés Burriel— Excmo. señor D. Ricardo Wall, mi 
señor. 

Carta del ministro Wall á D. Pedro Burriel. 

Buen Retiro 1.° de octubre de 1754. 
(Original) 

En los legajos y papeles que se han podido ver hasta 
ahora de la correspondencia con los encargados en comi- 
siones de archivos , que en un cesto y tres cajones pasó 



273 

V. S. á esta primera secretaría de Estado y del despacho 
de mí cargo , con papel de 15 de agosto próximo , se echan 
de menos varios papeles , y se ha reconocido la falta de 
otros. 

En primer lugar en la correspondencia del señor Don 
Joseph de Carvajal con el Padre Andrés Burriel y el 
doctor D. Francisco Pérez Bayer , comisionados para el 
archivo de la santa iglesia de Toledo y su biblioteca, 
solo se encuentran dos cartas del primero con fechas de 
20 de octubre de 1750, y 2 de febrero de 1753, y una 
del segundo de 20 de octubre de 1750. Y no es posible 
que se redujese á esto la correspondencia que sin in- 
termisión mantuvo el señor D. Joseph con el Padre Bur- 
riel desde que llegó á Toledo , y la confianza con que le 
comunicaba no solo lo perteneciente á aquella particular 
comisión suya , sino también los asuntos que producían las 
de los encargados de otros archivos , como el mismo Pa- 
dre repite en sus cartas y es público. 

Y aun es bien estraño que habiéndose remitido al re- 
ferido Padre Burriel todos los papeles que iban enviando 
los otros comisionados con orden del señor D. Joseph , no 
parezca una sola de tantas como acompañaría con las re- 
mesas , siendo regular que estas fuesen repetidas y no de 
una sola vez , según iban llegando los documentos y pape- 
les de otros archivos , como que avisase del recibo de cada 
remesa el Padre Burriel. Y todo se hace mas reparable á 
vista de la particular exactitud con que se ha distinguido 
el Padre Burriel entre todos los comisionados , y la pun- 
tualidad con que en la carta de 20 de octubre de 1750, 
pasados apenas quince dias de su arribo , individualiza lo 
trabajado hasta entonces. 

En la correspondencia con D. Andrés de Simón Pon- 
Tomo XIII. 18 



274 

tero, faltan también varios papeles y obras. En el lega- 
jo 1.° consta que remitió con carta de 13 de noviembre de 
1751 los cuatro tomos mss. de la continuación de la histo- 
ria de Pujades , y que se le acusó el recibo de la carta , y 
la obra con fecha de 23 del mismo ; y estos tomos no han 
venido entre los papeles que contenían el cesto y cajones 
entregados en esta secretaría. 

En el legajo 13 falta la copia de la inscripción del mo- 
nasterio de S. Pablo del Campo, que acompañó este mi- 
nistro con carta de 21 de octubre de 1752. Faltaba así 
mismo el ms. de Taberner de Ardene que vino con carta 
de 19 de setiembre de 1752, y después ha entregado 
V. S. Y tampoco se encuentran la carta del mismo de 8 
de julio de 1752, ni las medallas romanas que envió con 
la de 15 de abril del mismo año. 

En el legajo 14 faltan la descripción de Urgel que 
acompañaba ala carta de 27 de mayo de 1752; el epíto- 
me historial de Tarragona remitido con carta de 9 de di- 
ciembre de 1752 ; los dos procesos seguidos el año de 
1239 entre los arzobispos de Toledo y Tarragona, remiti- 
dos con las cartas de 15 y 28 de junio de 1753; los tres 
originales de los libelos y bula gregoriana , remitidos con 
carta de 15 de noviembre de 1753, y cuyas copias tenia 
enviadas anteriormente con carta de 27 de octubre del 
mismo año. . . 

A mas de estas faltas de lo remitido, que aparecen en 
la correspondencia de l). Andrés de Simón Pontero, se 
han tropezado también otras en la de D. Joseph de Lu- 
yando. Con carta de 5 de julio de 1751 acompañó este 
un tomo de consultas y cartas escritas al Rey por los di- 
putados de Aragón , y este tomo no se halla con dicha 
carta ni en toda la correspondencia de Luyando. 



275 

También falta un papel que acompañó el mismo con 
carta de 7 de noviembre de 1752, y parece era un dis- 
curso ó tratado sobre la instrucción moral de un ministro; 
y tampoco están en su correspondencia las notas de Don 
Antonio Agustin y el doctor Ramellori sobre el valor del 
Óbolo , ni la carta con que las acompañó , aunque conste 
haberse avisado de su recibo á Luyando , porque lo ex- 
presa así en su carta de 22 de febrero de 1752. 

Al margen de una carta de Luyando de 29 de enero 
de este año está anotado de letra del señor D. Joseph de 
Carvajal que se quedaba con el papel que la acompañaba, 
para acabarle de leer ; pero ni el papel parece , ni se des- 
cubre su autor , ni de qué trata. 

Estas faltas halladas en lo poco que se ha podido re- 
conocer de los papeles entregados por V. S. en el cesto y 
tres cajones , hasta ver que no vienen en ellos todas las 
órdenes y todo lo causado en la correspondencia con cada 
uno de los empleados en el reconocimiento de archivos, 
como V. S. dice en su citado papel de 15 de agosto ; y aun 
dan motivo de recelar que se encuentren iguales faltas en 
los muchos legajos que restan por reconocer y cotejar. Y 
he querido advertir á V. S. de ello para que haga que pa- 
rezcan estos cuya falta está descubierta, y para que exa- 
mine y repase con mayor prolijidad los papeles que perte- 
nezcan á esta comisión, y mezclados tal vez entre otros su- 
yos, ó revueltos con los del Padre Andrés Burriel su her- 
mano, estén en su poder y fuera de los legajos á que cor- 
responden ; pues ni cabe que se desaparezcan constando 
de su remisión y recibo, y es mas fácil que V. S. haga 
este menudo examen , que esperar á que se ejecute en 
esta secretaría este menudo cotejo que debió preceder á la 
entrega de estos papeles. Y así encargo á V. S. lo ejecute 



276 

con la brevedad posible , para que unidos y juntos todos 
los documentos que están ya sacados y costeados por el 
Rey , pueda yo dar las órdenes para el destino que deban 
tener , y las demás que sean convenientes para adelantar 
esta comisión del servicio de su Majestad. Dios guarde á 
V. S. muchos años como deseo. Buen Retiro 1.° de octu- 
bre de 1754— D. Ricardo Wall— Hay una rúbrica — Señor 
D. Pedro Burriel. 



Minuta de carta de D. Pedro Burriel al ministro Wall. 
Madrid 3 de octubre de 1754. 

Excmo. Señor— Muy señor mió: He recibido un papel 
de V. E. con fecha de 1.° de este mes, en que se sirve 
V. E. decirme que en los papeles pertenecientes á las co- 
misiones de archivos , que de orden de V. E. pasé á esa 
primera secretaría de Estado y del despacho del cargo de 
V. E. en 15 de agosto próximo, se echan menos varios 
papeles , y se ha reconocido la falta de otros que me en- 
carga V. E. haga que parezcan, para que unidos álos de- 
más pueda V. E. dar las órdenes correspondientes para 
el destino que deban tener , y las demás que sean conve- 
nientes para adelantar esta comisión del servicio de su 
Majestad. 

Y respondiendo á V. E. por el orden de su papel , debo 
decir que la correspondencia del Excmo señor D. Joseph 
de Carvajal con el Padre Andrés Burriel , á excepción de 
la carta forzosa de oficio para autorizarle con el cabildo, 
y de otras dos órdenes que S. E. á ruego del Padre me 
mandó extender , fué absolutamente confidencial y de par- 
ticular á particular, respondiéndole S. E. de propio puño 



277 

y sin ninguna formalidad , según vi en parte este verano 
en Toledo, asegurándome mi hermano que á no haber 
querido S. E. que fuese así , jamás hubiera escrito á S. E. 
las cosas que de otro modo podrían perjudicarle mucho. 
Como quiera que sea á mí solo han llegado las cartas que 
V. E. cita del Padre Burriel y el doctor Bayer , que me 
entregaría S. E. por ser de oficio. 

El doctor Bayer no sé que haya tenido otra corres- 
pondencia con S. E. ni de oficio, porque esta corría á 
cargo del Padre Burriel á cuyas órdenes estaba , ni tam- 
poco confidencial ; y solo me acuerdo de haberme dicho 
S. E. alguna vez que le habia escrito las pascuas ó sus 
días. El Padre Burriel ha llevado la correspondencia de 
oficio con el Padre confesor del Rey que solicitó su de- 
tención en España , le destinó á Toledo de orden del Rey 
y de acuerdo con S. E., se hizo cargo de su dirección en- 
viándole el dinero necesario para su comisión, cuidando de 
él y de ella de orden de su Majestad. El doctor Bayer no 
ha llevado , según creo , correspondencia alguna con el 
Padre confesor sobre la comisión. 

Los papeles de las demás comisiones nunca se enviaron 
al Padre Burriel con cartas de oficio que yo sepa. S. E. 
por sí mismo dio algunos á dicho Padre en ocasiones que 
vino á la corte : otros le remitió derechamente : de los de- 
más me dio S. E. orden verbal que se los remitiese, prime- 
ramente los que habia, y después según fuesen viniendo, 
en consecuencia de haberlo escriío así S. E. á dicho Pa- 
dre. Yo lo hacia así : el Padre me avisaba su recibo en las 
cartas familiares, y yo lo participaba á S. E. que muchas 
veces me dijo quería que el Padre Burriel no se fatigase en 
copiarlos, sino que uniese á los suyos los que hallase útiles 
á sus ideas literarias; pero el Padre, por lo que podia su- 



278 

ceder , nunca ha usado de esta franqueza y confianza de 
S. E., contentándose con sacar de ellos lo que ha alcan^ 
zado. 

También me entregó S. E. todos los papeles pendien- 
tes en las negociaciones de Roma para que los enviase 
sin carta de oficio, como lo hice al Padre Burriel , quien 
después de hacer lo que S. E. le encargaría en con- 
fianza , me los volvió prontamente y yo los pasé al archivo 
de esa primera secretaría ; por lo que no es extraño que 
no hayan venido á mi poder mas cartas que las citadas en 
el papel de V. E. de 1.° de este mes. 

En orden á los papeles y obras que V. E. dice faltan 
en la correspondencia de D. Andrés de Simón Ponlero, 
debo decir á V. E. que los cuatro tomos mss. de la con- 
tinuación de la historia de Pujades que remitió con carta 
de 13 de noviembre de 1751, tienen una nota puesta por 
mí en la parte de adentro de las cubiertas, que dice ha- 
ber venido á S. E. regalados como á particular. V. E. 
podrá hacerse leer la referida carta con que vinieron , y 
determinar lo que tuviere por conveniente , sin embargo 
que yo haya creído que pertenecen á la librería de S. E.„ 
y por tanto á la herencia de su Excmo. sobrino. 

No puedo dar razón de la copia de la inscripción del 
monasterio de S. Pablo del Campo que vino en carta de 21 
de octubre de 1752, ni me acuerdo de haberla visto, y 
acaso estaría entre otras que envió. 

Hice la mayor y mejor diligencia que pude antes de 
la entrega. Ahora que después de haber separado los li- 
bros de S. E. para sus legados, estoy acabando de sepa- 
rar todos los papeles de todas clases de S. E. que hay en 
su casa, tengo particular cuidado de ver si hay algunos 
pertenecientes á las citadas comisiones, ó á algún otro ra- 



279 

mo del gobierno de V. E. para pasarlo á sus manos, como 
los demás que encontrare pertenecientes á otras oficinas, 
además de los muchos que antes separé, y ya he entregado 
á V. E. y á cada una de estas. Fuera de esto encargaré al 
Padre Burriel que haga nueva y mas exquisita diligencia 
entre sus papeles en Toledo, que antes no pudo hacer por 
haber estado enfermo desde 1.° de agosto. 

Después de todo no será mucho que falte algún papel, 
porque á mí se me pasaban desde el Retiro á mi cuarto de 
Madrid sin cubiertas, por medio de los pajes , de los laca- 
yos, de los cocheros y de los criados de estos criados de 
S. E. : otras veces se quedaba S. E. con los papeles que le 
parecía : otras me volvía á pedir lo que gustaba , y nunca 
venían á mí de modo que me hicieron responsable , sino 
bajo aquella misma confianza con que los depositaba en 
mí como en su doméstico, á quien no tocaba otra cosa que 
obedecer. A veces tenia yo ánimo para recogerlos de S. E. 
ó de quien los tenia : otras no contentándome con servir 
al Rey y á S. E. en estas comisiones, gastando en este 
tiempo mas de veinte mil reales míos propios, haciendo de 
mi parte lo que podia para su mejor despacho , y respon- 
diendo por el contenido de las cartas , aun cuando no hu- 
biesen llegado á mí los papeles , cuyas faltas de ortogra- 
fía, método y exactitud era forzoso suplir por la misma 
razón de que los comisionados trabajaban por la mayor 
parte á sus expensas y por sola la esperanza en la buena 
gracia de S. E., así como me abstuve de inflamar á S. E. 
á mayores ideas sobre las mismas comisiones, y su mejor 
ejecución por la falta de medios de que se quejaba para 
ejecutarlas. 

La carta de 8 de julio del mismo se buscará también, 
aunque no parece que en su cubierta y rotulata ha de ex- 



280 

traclarse su contenido y citarse en ella los instrumentos 
que vinieron , y estarán bajo de la misma cubierta en su 
legajo. 

Las medallas romanas que vinieron con la carta de 15 
de abril del mismo año paran en poder del Padre Burriel 
como yo creia y noté en la cubierta de dicha carta , expre- 
sando que habia entendido cierto encargo confidencial so- 
bre ellas que no sabia bien, pues no fueron por mi mano. 
Hoy solo puedo añadir que el Padre Burriel dirá á boca á 
V. E. lo que hay en el caso, y V. E. resolverá lo que 
tenga á bien y se ejecutará puntualmente. 

Tampoco sé de la descripción de Urgel que se buscará 
como también el epítome (1) Historial de Tarragona remi- 
tido con carta de 9 de diciembre de 1752, y que pasaré 
á esa primera secretaría de Estado luego que se encuentre. 

Los dos procesos seguidos el año de 1239 entre los 
arzobispos de Toledo y Tarragona , remitidos con las car- 
tas de 15 y 28 de junio de 1753, y los tres originales de 
los libelos y bula gregoriana se pusieron por mí en esa 
primera secretaría en el cajón señalado con el número l. Q 
con los demás libros que vinieron en confianza. Su tamaño 
es en 4.°: iban envueltos en un papel blanco, asegurados 
con una cinta encarnada de hilo, porque estaban muy mal 
tratados y de muy dificultosa letura : por fuera llevaban 
alguna nota si no me engaño , y á lo menos por dentro han 
de tener notas dobles de lo que son y á quien pertenecen: 
además estas notas se hallarán en las cubiertas de las car- 
tas citadas, y últimamente en el catálogo ó razón de los 
legajos que pasaba á esa primera secretaría y dejé á V. E. 

(1) Al margen se halla la siguiente nota : Pareció este y lo puse 
en poder de D. Juan de Chindurza (á cuyo cuidado tiene abandonado 
el jefe este ramo de su ministerio ) en 20 de abril de 1756. 



281 

dos dias después de la entrega ; porque al tiempo de ella 
y los dos dias siguientes no pude lograr entregarla á 
V. E. por sus muchas ocupaciones, como quería y pre- 
tendí con eficacia, á fin de tomar al mismo tiempo la or- 
den del modo con que debia practicar la entrega. 

Por lo perteneciente al tomo de consultas y cartas es- 
critas al Rey por los diputados de Aragón que acompañó 
D. Joseph de Luyando con su carta de 5 de julio de 1751, 
hay lo mismo que dije sobre la Historia de Pujades , esto 
es , que este tomo tiene una nota mia de que vino para 
S. E. como particular. V. E. podrá enterarse de la cita- 
da carta y resolver. 

El papel que envió el mismo Luyando con carta de 
7 de noviembre de 1752 y parece era un discurso (1) ó 
tratado sobre la instrucción moral de un ministro ; las 
notas de D. Antonio Aguslin y el doctor Ramellori sobre 
el valor del Óbolo y la carta con que las acompañó, no sé 
que hayan venido á mí , y si vinieron, volvieron á salir de 
mi poder; pues ni entre mis papeles, ni entre los de S. E. 
que he visto, se hallan, ni hago memoria. Sin embargo se 
hará la diligencia de buscarlos aquí y en Toledo. 

El papel que el señor D. Joseph de Carvajal nota de 
su letra al margen de una carta de Luyando de 29 de ene- 
ro de este año quedaba en su poder , para acabar de leer- 
lo, jamás vino á mí, lo que creo tengo prevenido en su 
cubierta y rotulata ; y así ni supe su autor , ni de lo que 
trataba. 

Permítame V. E. le prevenga que si no pareciesen 
aquí ó en Toledo los papeles echados menos , pueden te- 

(1) Al margen dice : Pareció con otros papeles sobre una pape* 
lera de la alcoba de S. E. y se entregó á D. Juan de Chindurza el 
dia 15 cíe octubre de 1758. 



282 

nerse otras copias de ellos con la misma facilidad que vi- 
nieron y aun mayor ; pues los encargados que han remi- 
tido los tales papeles ( que todos son copias sacadas por los 
encargados mismos) se habrán quedado con copias, y 
cuando no , pueden sacarse de donde se sacaron las prime- 
ras , y mas que las de Luyando son sacadas por papeles y 
copias propias suyas y de sus amigos, y no han costado di- 
nero alguuo al Rey, ni aun las ha remitido como encar- 
gado para registrar archivos , pues esta comisión cesó en 
sus principios luego que faltó de Zaragoza el oidor que fué 
principal encargado. 

Por esta razón, y por las expresiones de las cartas de 
dicho Luyando, he dudado muchas veces si todos los pape- 
les que este ha enviado y singularmente algunos origina- 
les que ha remitido propios suyos , como unas cartas de 
D. Nicolás Antonio y otros antiguos que se hallan en sus 
legajos , eran regalo á la persona de S. E., y que por tanto 
pertenezcan á su herencia, ó si eran papeles de oficio que 
deben tocar á su ministerio. A pesar de esta duda los en- 
tregué por no atreverme á resolverla, y por no perjudicar 
al mérito de Luyando ante V. E., en cuya justificación no 
peligra el derecho que el difunto pueda tener , siendo muy 
fácil que el mismo Luyando , declarando su mente , deci- 
da la duda si á V. E. pareciere fundada. 

Respecto de las copias que faltan remitidas por Don 
Andrés de Simón Pontero , hay el mismo fácil recurso; y si 
costare algo el sacar otras copias , yo lo satisfaré con sumo 
gusto , tenga ó no culpa. 

Por lo que toca á los demás legajos de los otros co- 
misionados , creo que faltará poco ó nada : yo solo noté al 
tiempo de la entrega, que faltaba un cuadernillo en los 
papeles que trabajó separadamente en Simancas D. Joseph 



283 

Marcos y nunca vino á mí como desde luego habia notado 
en su cubierta ; unas copias del encargado para el archivo 
de Madrid, D. Francisco de Milla, cuyos papeles vinie- 
ron á mí después de la muerte de S. E. ya faltos, como 
noté en su cubierta, añadiendo que el encargado ofrecía 
cuantas copias se quisiesen , y también en el cuaderno 2.° 
de Memorias instrumentales de la santa iglesia catedral de 
Córdoba, que apunté con algunos de los que V. E. echa 
menos y con los otros que faltaban y envió el Padre Bur- 
riel posteriormente , habiendo hecho nueva diligencia por 
instancia mia, los cuales pasé á Y. E. inmediatamente, 
como pasaré también los demás que se descubrieren. 

Pero como quiera , señor , es sumamente fácil y hace- 
dero encargar otras copias si no pareciesen las que bus- 
camos , pues en una palabra no se ha seguido el menor 
mal que no sea reparable sin costa , sin inconveniente y 
sin lastimar á nadie. 

También puede suceder que se encuentren algunos de 
estos papeles entre los de S. E. que recogió el señor mar- 
qués de Sarria , ó entre los que registraron D. Andrés de 
Aguirre y D. Juan Francisco Lastiri , que no han venido 
ámí. 

Dije en mi papel de 15 de agosto próximo que pasaba 
á esa primera secretaría de Estado todas las órdenes y todo 
lo causado en la correspondencia con cada uno de los em- 
pleados en el reconocimiento de archivos , que paraban en 
mi poder. De esto estoy bien seguro como de que á cuanto 
se me ha entregado , se ha dado el orden mejor que he 
alcanzado en rolulatas que servían de índices , legajos nu- 
merados , cartelas exteriores , índices de los legajos de so- 
los instrumentos , y en fin razones generales de lodo hasta 
la última de los legajos de cada comisión y libros confia- 



284 

dos para hacer la entrega con la formalidad , modo y for- 
ma que V. E. , á quien para este fin pretendí ver repeti- 
das veces, se sirviese mandarme, siendo entonces mi mayor 
deseo haber entregado legajo por legajo y papel por papel. 

Por la esquela adjunta que creo ha de ser de D. Be- 
nito Gayoso, verá V. E. que el tomo en folio que en ella 
se cita , de las Memorias antiguas del licenciado Juan Fer- 
nandez Franco que vino de Córdoba , parece pertenecía á 
S. E., y creo tendrá nota mia sobre esto. V. E., hecho 
cargo de lo que expresa la carta correspondiente, ó diga 
D. Benito Gayoso en quien ha de parar el libro , determi- 
nará lo que fuere servido. 

A mí, señor Excmo., nada me queda que hacer sino 
cumplir el presente orden de V. E. y esperar otros de 
cuanto quiera dignarse de mandarme. 

Dios guarde á V. E. muchos años como deseo. Madrid 
á 3 de octubre de 1754. — Excmo. señor — B. L. M. de 
V. E. — Su mas seguro servidor. — Excmo. señor D. Ri- 
cardo Wall. 

Caria del ministro Wall al Padre Burriel. 
Buen Retiro 17 de febrero de 1756. 

Reverendísimo Padre — En 18 de agosto de 54 pre- 
vine á V. R. que remitiese las copias que hubiese sacado 
de los códices de Urgel y Gerona , para que volviéndose 
á cotejar con los originales, tuviesen esta calificación 
mas de su exactitud, sobre la que les conciliara el cui- 
dado y esmero con que no" dudo habrá V. R. hecho esta 
diligencia , y evacuado este cotejo , pudiesen restituirse 
dichos códices á las iglesias expresadas , con la buena fe 



285 

que era justo, y con el agradecimiento correspondiente á 
la bizarría con que los franquearon para este fin del ser- 
vicio del Rey. Desde entonces han hecho varias instan- 
cias dichas iglesias pidiendo la restitución de sos códices, 
y para poderlos restituir sin perjuicio de los fines con que 
su Majestad los pidió, se hace preciso que V. R. remita 
luego las expresadas copias que tiene sacadas de dichos 
códices. Y de su soberana orden lo participo á V. R. para 
su puntual y pronto cumplimiento. 

Con dichas copias quiere también su Majestad acom- 
pañe y remita V. R. las demás de las obras , privilegios y 
otros cualesquiera documentos y papeles que durante su 
comisión del reconocimiento de los archivos de esa santa 
iglesia primada , ciudad y reino haya recogido y juntado 
su diligencia , para que con los recogidos de los demás 
comisionados, puedan tener el destino que sea mas del 
agrado del Rey, de cuya soberana orden lo prevengo 
igualmente á V. R. (1). 

Dios guarde á V. R. muchos años como deseo. Buen 
Retiro 17 de febrero de 1756 — D. Ricardo Wall— R. P. 
Andrés Burriel. 

Carla del Padre Burriel al ministro Wall. 

Toledo 23 de febrero de 1756. 

Excmo. señor — Muy señor mió : He recibido la orden 
de V. E. de 17 del presente, en que me manda remitir 
todas las copias de libros , privilegios , documentos y de- 

(1) Esta carta y otras de Wall manifiestan claramente que este 
ministro no tuvo el mismo afecto al Padre Burriel y á su comisión 
que antes habia tenido el ministro Carvajal y Lancáster. 



286 

mas papeles recogidos durante mi comisión de archivos, y 
señaladamente la copia de los códices canónicos de Urgel 
y Gerona; y venerándola con el mayor respeto, quedo 
disponiendo la remisión á V. E. en la primera ocasión , de 
dicha copia de los códigos citados, sin embargo de que no 
esté con la perfección debida para ser presentada á su Ma- 
jestad , á causa de permanecer aun mis apuntamientos en 
los borradores que yo hacia para ganar tiempo. 

Consecutivamente pasaré á manos de V. E. todas las 
demás y cualesquiera copias de mi comisión luego que 
formalice un índice con extractos puntuales de todos los 
papeles sacados de esta iglesia , que suben á millares. Este 
índice me pidió de orden y por acuerdo del cabildo su pre- 
sidente en su última visita de despedida. Ofrecí formarle, 
lo que no he ejecutado todavía. Esta diligencia conducirá 
también para tener yo el gusto de presentar á V. E. con 
mis papeles el índice de ellos, para que su Majestad pueda 
informarse mas fácilmente de la remesa. 

Nuestro Señor guarde la persona de V. E. muchos 
años. Toledo y febrero 23 de 1756 — Excmo. señor — Se- 
ñor — B. L. M. de V. E. su menor capellán y servidor — 
Andrés Burriel — Excmo. señor D. Ricardo Wall. 

Carta del Padre Burriel al ministro Wall. 

Toledo 27 de febrero de 1756. 

Excmo. señor — Muy señor mió: En cumplimiento de 
la orden del Rey nuestro señor (Dios le guarde) se en- 
tregarán á V. E. con esta cuatro tomos mss. en folio, 
que contienen la Colección canónica hispano-gótica. Den- 
tro del tomo tercero van seis cuadernillos sueltos que 



287 

contienen mis cotejos de los concilios de España , del texto 
de Loaisa con dos códigos góticos de esta iglesia. Tam- 
bién se entregarán á V. E. dos tomos impresos de Cenni, 
porque el primero de ellos contiene mis cotejos hechos de 
la parte primera de la colección con los citados códigos. 
Ruego á V. E. que se digne avisarme del recibo y 
darme muchas órdenes de su agrado. Nuestro Señor guar- 
de á V. E. muchos años. Toledo y febrero 27 de 1756 — 
Excmo. señor — Señor — B. L. II. de V. E. su menor ser- 
vidor y capellán — Andrés Burriel — Excmo. señor Don 
Ricardo Wall. 

Carta del Padre Burriel al señor duque de Alba. 

Toledo 23 de febrero de 1756. 

Excmo. señor — Señor — He recibido la orden cuya co- 
pia remito á V. E. que me obliga á buscar su poderosa 
protección, otras veces experimentada en la misma mate- 
ria. Su ejecución me priva de un golpe de lodos los pa- 
peles recogidos con tan imponderable afán con que pre- 
tendía yo emplear mi tal cual talento en gloria del Rey, 
de España y también de la ciudad y casa de V. E. Bien 
sé que estos papeles no son mios : son del Rey que los ha 
costeado , y para que en cualquier acontecimiento se le en- 
treguen, tengo yo tiempo ha hecha una declaración ge- 
neral ; pero no los he recogido con el fin de que otros for- 
men algunas obras con ellos : por el contrario las inten- 
ciones del Rey que se me significaron repetidas veces, fue- 
ron que yo mismo dispusiese estas obras según los planes 
que formé y se aprobaron , de donde nace que he abra- 
zado asuntos vastísimos, porque creia poderlos llenar si 



288 

Dios me daba vida : y para lograr tiempo he hecho mu- 
chos apuntamientos que no podrán ser útiles á otro sino 
es á mí , que sé los enlaces secretos de unas especies con 
otras. De otras cosas no hay mas apuntamientos que el de 
mi memoria. 

Deseo servir al Rey y á la patria , ya que su Majestad 
me eligió cuando no lo pensaba. No me niego á entregar 
los papeles: solamente pido que se me dé tiempo para ir 
puliendo algunas obras que poder presentar á su Majes- 
tad por mano de V. E. , como mi antiguo prolector , ó para 
que se impriman, ó para que su Majestad disponga de ellas 
como guste. 

Estoy muy seguro que muchos hombres juntos no hu- 
bieran trabajado lo que yo solo en estos pocos años ; pero 
todo el trabajo de nada sirve si no llega á su sazón. Es 
cierto que de algunas cosas se aprovecharán algunos mas 
doctos, mejor que yo, ¿pero de innumerables especies que 
solo tienen relación con mis secretos pensamientos, quién 
se aprovechará? 

Por tanto ruego humildemente á V. E. que quiera in- 
formar al Rey nuestro Señor , para que se me mande re- 
tener estos papeles hasta darles el orden y perfección de 
que soy capaz: solo pido que se me deje trabajar como se 
me mandó. Confío recibir este singular favor de V. E., 
cuya persona guarde Dios muchos años. Toledo y febrero 
23 de 1756— Excmo. señor— Señor— B. L. M. de V. E. 
su mas afecto y obligado capellán — Andrés Burriel — 
Excmo. señor duque de Alba, mi señor. 



289 

Carla del duque de Alba al Padre Burriel. 

Madrid 6 de marzo de 1756. 

Muy señor mió: He recibido la caria de V. R. de 23 
de febrero con noticia de lo prevenido por el señor Don 
Ricardo Wall para la entrega de los papeles , en que me 
toca bastante parte , así porque V. R. muestra sentimien- 
to, como porque yo pierdo el adquirir por medio del fa- 
vor de V. R. las luces que habia ofrecido darme de los do- 
cumentos relativos á mi casa y ascendientes; y no permi- 
tiendo mi buena correspondencia con V. R. que deje de 
manifestarle mi dictamen , espero que tendrá á bien que 
le diga que juzgo debe entregar los papeles , mayormente 
habiéndose repetido la orden , y que el arbitrio de hablar 
yo al señor D. Ricardo Wall no puedo usarle , mediante 
la expresada repetición á nombre del Rey, y sobre asunto 
en que ni debo , ni puedo entender. 

Pido á V. R. me haga la justicia de creer que le es- 
cribo con ingenuidad según mi costumbre, y mas con V. R. 
á quien debo por muchas razones distinguir y servir. 
Nuestro Señor guarde á V. R. muchos años — Madrid 6 de 
marzo de 1756 — B. L. M. de V. R. su mayor servidor — 
El duque de Alba— R. mo Padre Andrés Burriel. 

Carta del duque de Alba al Padre Burriel. 
Madrid lí> de marzo de 1756. 

Muy señor mió : Han llegado á mí las dos apreciables 
cartas de V. R. de 23 de febrero y 16 del corriente, acom- 
pañada la primera de la copia de carta del señor D. Ri- 
Tomo XIII. 19 



290 

cardo Wall escrita en 17 de febrero , y la segunda de otra 
igual copia, y de las dos respuestas de V. R. en 23 y 27 
de febrero , añadiéndose á estas otra de las que V. R. me 
escribió. 

En 6 del corriente respondí á V. R. como parece de 
la copia que incluyo , cuyo original se habrá extraviado, 
y no ofreciéndoseme que añadir , me remito á ella en todo, 
y reitero á V. R. que deseo ocasiones en que tenga arbi- 
trio por mí mismo para complacerle , cumpliendo con mi 
buena voluntad. Nuestro Señor guarde á V. R. muchos 
años. Madrid 19 de marzo de 1756 — R. L. M. de V. R. 
su mayor servidor — El duque de Alba — R. mo Padre An- 
drés Rurriel, 

Carta del Padre Burriel al duque de Alba. 
Toledo 30 de marzo de 1756. 

Excrno. señor — Señor — Hasta el viernes 26 no re- 
cibí la muy apreciable de V. E. de 19 con la copia de la 
humanísima del 6, la cual no ha llegado á mis manos. 
Deja tan corto tiempo el correo de aquel dia que no pude 
en él dar, como doy ahora, las mas humildes y tiernas 
gracias á V. E. por su repetida dignación para conmigo. 
No esperaba yo menos de la bondad de V. E. en cuya 
grandeza siempre he hallado uniforme dulzura. 

Me conformaré en todo y por todo con lo que V. E. me 
ordena: enviaré todos mis libros y papeles al Excrno. mi- 
nistro sin reservar cosa alguna , luego que disponga los 
índices prometidos á este cabildo , que necesitan algún 
tiempo. 

Es sacrificio verdaderamente terrible que un hombre 



291 

empleado sin solicitarlo , y detenido cuando marchaba al 
último rincón del mundo á morir entre los bárbaros de la 
California, que ha trabajado con tan ardiente tesón y con 
tanta aprobación de todos los ministros y de V. E. mismo 
en su interinidad, y con satisfacción tan singular de este 
gravísimo cabildo que dos veces me dio las gracias por su 
presidente en persona ; que un hombre que no quiere otro 
premio que el trabajar en gloria de Dios , del Rey y de la 
nación, sea privado de un golpe en la edad florida de to- 
dos sus trabajos, ideas y papeles, sin que aparezca en él 
la menor culpa ó descuido. 

Sin embargo haré este sacrificio, y protesto á V. E. 
que como buen español lo que siento no es perder la corta 
gloria que se me pudiera seguir de estas obras grandio- 
sas , sino que el Rey , la nación y la religión pierden (así 
lo concibo) mucho mas que yo. Y como apasionadísimo á 
V. E. y á su gran casa , siento en el alma que se me roben 
de un golpe muchos papeles, cuyo valor solo yo que sé 
sus alusiones, puedo conocer, y los cuales solamente he 
copiado entresacándolos entre centenares de inútiles , por 
respeto á V. E. 

Por lo que á mi persona toca, veneraré siempre esta 
providencia que me hará pasar de una vida penosísima y 
trabajada, á una vida de paz y descanso. De este modo 
tendré mayor proporción para servir á V. E. en cuanto 
me quisiere mandar, y para rogar á Dios guarde la per- 
sona de V. E. muchos años. Toledo y marzo 30 de 1756 
— Excmo. señor— Señor — B. L. M. de V. E. su menor y 
mas obligado capellán — Andrés Burriel — Excmo. señor 
duque de Alba , mi señor. 



292 
Carta del Padre Mvago al Padre Burriel. 
Madrid 22 de marzo de 1756. 

P. C. — Mi Padre : No extraño lo que me dice V. R. : 
por mas está la prenda y es razón de venerar en todo los 
consejos de Dios , rendirnos á su santa providencia de que 
nadie puede salir , y no desalentarse ni desconfiar de su 
divina protección : Dominus morlificat el vivificat , humiliat 
el sublevat. La inocencia y verdad pueden ser oscurecidas 
por algún tiempo; pero Dios las aclara cuando conviene, 
y al fin Omnia converlimlur in bonum diligentibus Deum: 
hoy leemos en la misa los trabajos y persecuciones de San 
Pablo : demos gracias á Dios porque en esta nos hace imi- 
tadores suyos , y en todo alabemos y bendigamos á Dios, 
excusando á los que nos persiguen , y rogando por ellos á 
nuestro Señor según nuestra regla. 

Habrá conocido V. R. que era buen consejo el que le 
propuse de colocar los papeles en la Real biblioteca , y 
esta ha sido la intención del Rey (Dios le guarde) para 
que allí puedan todos aprovecharse de ellos , y no que se 
pudriesen en la oficina de Estado, donde nadie puede ser- 
virse de ellos. 

Ahora con esa novedad me parece bien los medios que 
V. R. ha puesto; pero si no bastan debe V. R. acudir á 
la raiz que es hoy el Illmo. señor confesor de su Majes- 
tad (1), á quien tocan todos los encargos que yo tenia. El 
señor Carvajal y yo tomamos con aprobación de su Majes- 
tad el cuidado de registrar todos los archivos que se pu- 
diese , y S. E. por unas partes y yo por otras empleamos 

(1) Era á la sazón el lllmo. señor D. Manuel Quintano Bonifaz, 
arzobispo de Farsalia é inquisidor general. 



293 

en eso los sugelos que pudimos. Recogió S. E. muchos pa- 
peles importantes, y yo por medio de V. R., de D. Francis- 
co Bayer y sus ayudantes hice esa Colección de mss. Estos 
deben ponerse á la disposición del señor confesor por la 
razón dicha y por el oficio que tiene también de director 
de la Real biblioteca , le toca recoger á ella no solo los de 
V. R., sino todos los demás que han venido por medio del 
señor Carvajal, como cosas impertinentes para Estado , y 
propias de la biblioteca. De allí podrian los eruditos, con 
licencia del director, sacar aquellos que necesitasen para 
alguna obra útil al público. Y es cuanto se me ofrece de- 
cir á V. R., cuya vida guarde nuestro Señor muchos años. 
Madrid 22 de marzo de 1756 — Muy siervo de V. R. — 
Francisco de Rávago — Mi Padre Andrés Marcos Burriel. 

Esquela aparte. 

Aunque es natural de desprenderse V. R. de lo que le 
ha costado tanto trabajo , debe V. R. serenarse ya con la 
voluntad de Dios con lo que dispusiere, ya con reflexionar 
que así como V. R. debe ser preferido á otro cualquiera 
en el uso de esos trabajos, así V. R. no tiene ningún de- 
recho absoluto sobre ellos sino el Rey que costeó esa obra, 
no para que V. R. la disfrutara precisamente, sino para 
utilidad de cualquiera vasallo que pudiese y quisiese hacer 
alguna otra obra con esos materiales , como el que con 
comisión del Rey va á descubrir jaspes y los saca , no tie- 
ne derecho á aplicarlos á sí, ni tampoco á edificar con ellos 
á su arbitrio : su comisión solo era descubrir y recoger 
los jaspes , y luego dejarlos al arbitrio del Rey. Esto digo 
para que no se fatigue tanto V. R. mirando esos papeles 
ó copias como cosa suya , y se ponga indiferente á lo que 
Dios dispusiere. 



294 

Carla del Padre Burriel al Padre Rávago. 

Toledo 26 de marzo de 1756. 

p. c. — Mi Padre Rávago : Hallándome sin respuesta 
del duque de Alba , me pareció oportuno repetirle carta 
con copia de la antecedente , y á ambas me responde de 
la manera que V. R. verá en la copia adjunta. Su con- 
texto me hace creer que es irremediable mi mal. Sin em- 
bargo acudo al Illmo. confesor dándole cuenta de todo en 
la forma que V. R. verá también en la otra copia adjun- 
ta. Como el ministro me habla no en propio nombre sino 
repetidamente de orden soberana del Rey , no me atrevo 
á suplicar cosa alguna en términos expresos al señor con- 
fesor, mas este puede conocer muy bien lo que puedo de- 
sear. . • • 

Al duque he respondido dándole gracias por su huma- 
nidad, ofreciéndole conformarme con lo que dice , y pon- 
derando que aunque es terrible el sacrificio , le haré sin- 
tiendo principalmente el daño que creo á la gloria de Dios, 
del Rey de España y de su casa. 

De todo doy cuenta á V. R. como la iré dando de lo 
demás que ocurra como debo. Si en algo yerro tenga V. R. 
la bondad de advertírmelo, pues sabe V. R. que á lo me- 
nos tengo alguna docilidad, y que miro las cosas de V. R. 
como de un verdadero padre mió , creyendo que me mira á 
mí y mis cosas como tal. Nuestro Señor me guarde á V.R. 
como continuamente le ruego. Toledo y marzo 26 de 
1756 — Muy afecto y muy obligado siervo de V. R. — An- 
drés Rurriel. 



295 



Carla del Padre Burriel al lllmo. señor inquisidor general 
y confesor del Rey. 

Toledo 24 de marzo de 1756. 

Illmo. señor — Señor — Andrés Marcos Burriel de la 
Compañía de Jesús , maestro de prima de teología en el 
colegio de Toledo , puesto á los pies de V. S. Illma. con el 
mayor respeto dice : Que á fines del año de 49 , cuando 
con licencia de su general marchaba á Cádiz para pasar á 
las Indias, bajó una orden del Rey nuestro señor (Dios le 
guarde) á su provincial para que le detuviese, porque su 
Majestad queria emplearle en cosas de su servicio y bien 
público. En efecto fué detenido y desocupado de su cátedra 
ó maestría de Alcalá, quedó de orden del Rey, repetida 
muchas veces , á la dirección privativa del Padre Francis- 
co de Rávago, confesor entonces de su Majestad, el cual 
le dio orden verbal de ir á Toledo en compañía del doctor 
D, Francisco Pérez Bayer, catedrático de hebreo de Sala- 
manca , y ahora canónigo de Barcelona , á fin de reconocer 
los copiosos archivos y librería manuscrita de la santa 
iglesia primada. A este fin dicho Padre Rávago le dio una 
carta escrita á nombre del Rey por el difunto Excmo. se- 
ñor D. Joseph de Carvajal, al Illmo. cabildo, el cual en 
su vista abrió bizarramente sus archivos por muchos meses 
desde fines de 1750, y succesivamente franqueó su libre- 
ría manuscrita hasta el verano de 1755, asistiendo siempre 
mañana y tarde dos canónigos con tanta fineza y tan sin- 
gular satisfacción de aquel respetabilísimo cabildo, que ha- 
biéndose suscitado ciertas dificultades sobre asistencia tan 
penosa y prolongada en 1754, instruido por menor el ca- 
bildo por sus doctorales de todos los trabajos hechos por 



296 

el Padre Burriel, y las ideas y obras á que los dirigía, 
mandó de nuevo que se le franquease la dicha librería 
por todo el tiempo que hubiese menester , y le asistiesen 
por turno dos prebendados uno de cada coro , lo que hizo 
aquel año y el siguiente , empezando y repitiendo esta 
asistencia en muchos turnos el Excmo. señor arzobispo, 
entonces deán de aquella iglesia ; y cerrada ya la comisión, 
despidiéndose del lllmo. cabildo por dos memoriales, este 
le dio dos veces por medio de su presidente D. Manuel de 
Guzman en persona, las gracias no merecidas y las ma- 
yores muestras de su satisfacción ; de manera que una co- 
misión tan delicada y espinosa, como enojosa y pesada, 
parece no pudo sostenerse y concluirse por esta parle con 
mayor felicidad. 

Por otro lado el Padre Burriel así al principio en que 
trabajó con el doctor Bayer, como después que trabajó 
solo con sus amanuenses , fué dando cuenta sucesivamente 
á dicho Padre Francisco de Rávago , como á su jefe , el 
cual aprobó sus fatigas y le proveyó de medios para con- 
tinuarla ; y hecho ya cargo el Padre Burriel de todos los 
tesoros guardados en los citados archivos y librería, for- 
mó el plan general de varias obras que ideaba al fio del 
año de 52 , y lo hizo presente al Padre Rávago, que tam- 
bién lo aprobó y exortó á proseguir hasta la total con- 
clusión. 

Aunque esta comisión no corría por mano del Exce- 
lentísimo señor D. Joseph Carvajal y Lancáster, como 
corrían otras del reconocimiento de otros archivos del rei- 
no , y por tanto , ni S. E. dio comisión , ni facultades , ni 
instrucciones, ni dinero alguno á dicho Padre Burriel , co- 
mo dio á otros comisionados de su deparlamento; sin em- 
bargo S. E. se dignó tener correspondencia familiar, así 



297 

en presencia como por cartas con dicho Padre , y quiso 
ser informado muy por menor de todas sus ideas litera- 
rias. En consecuencia de esto S. E. le comunicó todos los 
papeles de las controversias y negociaciones que entonces 
se agitaban con la corte de Roma : le remitió todos los pa- 
peles que habían recojido y que iban recojiendo de su or- 
den los comisionados de Cataluña, Valencia, Murcia, Cuen- 
ca , Orihuela , Plasencia , Sigüenza , Córdoba , Coria y Ma- 
drid , y por su influjo les envió nuevas órdenes sobre las 
anteriores instrucciones : hizo venir varios códigos de Tar- 
ragona, de Ripoll, de Murcia y de París: le envió otros 
de su librería : se valió de los ministros para lograr varias 
noticias de libros de París , Viena y Roma : mandó com- 
prar en Plasencia la librería manuscrita que fué del arzo- 
bispo de Toledo D. García de Loaisa, y pasó á su poder 
todos los mss. de que se componía. Finalmente aunque la 
comisión del Padre Burriel no corría por su mano , no 
dejó el Excmo. difunto piedra por mover para que dicho 
Padre adelantase sus obras ideadas, mirándolas como uli-- 
lísimas á la iglesia y á la nación , y ofreciendo promover- 
las por su parte en todas ocasiones , y al mismo tiempo le 
encomendó algunos trabajos particulares, de cuya ejecu- 
ción se mostró extremadamente satisfecho. 

A poco tiempo de haber muerto el Excmo. señor Car- 
vajal , se pidieron al Padre Burriel por el Excmo. señor 
D. Ricardo Wall , todos los papeles recojidos por los otros 
comisionados, y los libros traídos de otras partes de or- 
den del Excmo. señor difunto. Aunque representó que no 
habia podido disfrutarlos aun todos para sus obras pro- 
yectadas ; sin embargo se repitió la orden , y en cumpli- 
miento de ella se entregaron todos. 

En la misma carta de aviso de la entrega , con fecha 



298 

de 18 de agosto de 54, se le mandó por el mismo minis- 
tro que enviase la copia de la Colección hispánico-g ótica, 
que habia hecho y cotejado con muchos códigos antiguos; 
pero habiendo dicho verbalinente el Padre Burriel á S. E. 
que su comisión y papeles de ella corrian por mano del 
Padre Rávago de orden y encargo del Rey , no se le instó 
mas para la entrega. 

Sin embargo ahora ha recibido de dicho señor Exce- 
lentísimo en pliego certificado la carta-órden cuya copia 
va con esta á V. S. Ulma. , por la cual se le manda de or- 
den soberana de su Majestad , no solamente que remita la 
copia de la citada Colección canónica hisvano-gótica , sino 
también todas cuantas copias ha hecho durante su comi- 
sión i de libros , privilegios , documentos y demás pape- 
les. Como su Majestad puede mandar por la mano que 
gustare , le ha sido forzoso responder de la manera que 
V. S. Illma. verá en las copias. Remitió prontamente di- 
cha Colección en cuatro grandes tomos en folio, y otros 
papeles que tocan á ella , y si no tuviera la precisión de 
formar un índice con extractos á la larga , de todos los li- 
bros y documentos copiados en esta santa iglesia prima- 
da, el cual pidió el cabildo y le ofreció en la despedida, ya 
hubiera enviado todos los papeles. Está formando este ín- 
dice que pide mucho tiempo , porque los papeles son mu- 
chos y en tiempo de cuaresma con tantos ministerios hay 
lugar para poco; mas luego que le concluya habrá de en- 
viar de una vez todos sus trabajos , si no se le manda an- 
tes otra cosa. 

Entretanto cree el Padre Burriel muy de su obligación 
dar cuenta de todo á V. S. Illma. , para que teniéndolo 
entendido pueda tomar las medidas y providencias que le 
parecieren mas á propósito: lo primero, porque habiendo 



V. S. Illma. succedido de orden del Rey en todos los en- 
cargos que tenia el citado Padre Rávago , y "siendo uno de 
ellos por especiales órdenes de su Majestad , la dirección 
de la comisión y obras del dicho Padre Burriel , debe este 
dar á V. S. Illma. como á su jefe privativo cuenta de todo 
lo que acaeciere en esta razón : lo segundo , porque cor- 
riendo á cuidado de V. S. Illma. la dirección de la Real 
biblioteca , y estando destinados para esta de orden de su 
Majestad las obras y papeles de la comisión de dicho Pa- 
dre Burriel , en el caso que este muriese sin imprimirlos, 
para lo cual tiene dicho Padre hecha una declaración ge- 
neral de los que son, toca también á V. S. Illma. recojer 
dichos papeles y saber su extravío , sus motivos y su pa- 
radero. 

Y para que V. S. Illma. pueda instruirse por mayor, 
de cuales y cuantos hayan sido los trabajos literarios de 
dicho Padre Burriel , cuan vastas y útiles sus obras , y el 
adelantamiento y estado que estas tienen, le ha parecido 
enviar á V. S. Illma. una copia del plan general , que de 
ellas hizo en carta de i 7 de diciembre de 52 al Padre 
Francisco de Rávago (1) , á la cual ha añadido ahora en la 
margen algunas notas. Porque aunque en dicha carta no 
se mencionan muchos trabajos posteriores, da bastante 
idea de las obras mas principales y sustanciales, y puede 
suplir la falta de índices menudos, que á su tiempo pasará 
también á manos de V. S. Illma. 

Por lo demás dicho Padre Burriel ruega á V. S. Illma., 
que mediante la bondad y religiosa piedad de su corazón, 
quiera considerar cual debe ser el vivo dolor y sentimiento 
de dicho Padre en un sacrificio tan terrible ; pues habiendo 

(1) Está inserta en el lomo II del Semanario erudito de Valladares. 



300 

sido elegido para estos esludios no solo sin pretenderlo, 
mas aun sin pensarlo ; habiendo sido separado á este fin 
no solo de los estudios y ministerios propios de su reli- 
gión , mas privado también de la vocación que le llevaba 
á los bárbaros indios ; habiendo trabajado todos estos años 
sin intermisión dia y noche , con tesón que ha traspasado 
largamente la raya de la prudencia , habiendo consultado 
sus ideas con los hombres mas doctos de España : habiendo 
merecido su ejecución, en vista de lo ya trabajado en ellas, 
las aprobaciones del cabildo primado de Toledo, y las de 
dos ministros tan sabios como el Excmo. señor Carvajal y 
el Padre Rávago , no haciendo mención de otros sugetos 
particulares : estando gran parte de sus obras imperfectas 
en apuntamientos y borradores , y muchas especies sin 
apuntamientos por escrito, como es preciso suceder en 
obras muy extendidas pertenecientes á muchas ciencias y 
facultades, trabajadas á un mismo tiempo por un hombre 
solo ; y finalmente teniéndose noticia de estos trabajos en 
casi toda la Europa y América , sin que el Padre lo haya 
publicado , sino otros sugetos españoles que esperaban re- 
sultaría de estas obras una gloria muy grande á nuestra 
santa religión católica , á España y al Rey nuestro señor, 
después de todo se verá ahora privado de un golpe de to- 
das sus copias, libros , documentos y papeles , y del tierno 
y no maduro fruto de tan tenaz estudio y continuadas vi- 
gilias y fatigas. Y aunque es verdad que muchas personas 
muy doctas y sabias se aprovecharán de estos libros , do- 
cumentos y papeles mejor que dicho Padre en gloria de 
España, pero infinitas especies, observaciones secretas, 
alusiones calladas de unas cosas á otras , apuntadas unas 
y otras sin apuntar ¿cómo se trasladarán de su cabeza á 
otra con los papeles ? 



301 

Finalmente aunque es verdad laminen que estas co- 
pias y papeles son propias del Rey, que los ha mandado 
ejecutar y los ha cosleado (bien que dicho Padre no ha 
pretendido ni sacado el mas leve interés temporal , sino 
solo la gloria de servir fielmente á su Majestad) sin em- 
bargo dicho Padre no ha trabajado para que otros se sir- 
van de sus trabajos, antes conformándose con las inten- 
ciones del Rey nuestro señor, que se le han manifestado 
del modo dicho, ha dirigido sus fatigas á la composición 
de las citadas obras que por el mismo Padre se habían de 
perfeccionar , limar y dar á luz bajo la aprobación y aus- 
picios de su Majestad ; y así ha trabajado como autor y 
escritor y no como mero copiante , y hecho cargo de la 
debida subordinación de su persona y papeles al Rey nues- 
tro señor que se dignó elegirle para esta empresa, ha te- 
nido antes uno y otro á la disposición del Padre Rávago, 
como jefe propio suyo nombrado por su Majestad , y ahora 
tiene persona y papeles á la disposición de V. S. Illma., 
succesor en todos los encargos , y como á tal da cuenta 
sencilla de todo lo dicho, deseando á V. S. Illma. la ma- 
yor exaltación. Toledo y marzo 24 de 1756 — Andrés Mar- 
cos Burriel , de la Compañía de Jesús, 

Nota — El inquisidor general dio cuenta al Rey de 
esta representación , y su Majestad volvió á declarar que 
el jefe de esta comisión era su confesor, cuya resolución 
comunicó el mismo inquisidor general al Padre Burriel , y 
también el duque de Alba ; pero unos y otros tuvieron el 
descuido de no hacer que se formalizase por escrito , ni 
la primera vez, ni esta segunda. 



302 

Carla del Padre Burriel á D. Gregorio Mayans. 

Toledo 30 de abril de 1756. 

Señor D. Gregorio, dueño y amigo mió estimadísimo: 
La de vuestra merced de 9 de abril me ha servido de fuerte 
tentación para entristecerme : gracias á Dios que mantiene 
mi serenidad y no me ha dejado de su mano. Pondera 
vuestra merced con tal viveza las causas que tengo para 
sentir, que á no estar yo tan prevenido , me arrastrada 
vuestra merced á entregarme al mas vivo dolor. Cuanlo 
vuestra merced me dice, es cierto , y también lo es que so- 
bre la sustancia del hecho hay en el modo y medios de él 
otros muchos justísimos motivos de vivo sentimiento, por- 
que á nadie he ofendido á sabiendas y he servido a mu- 
chos. Los autores que mueven esta tempestad, si he de 
creer á los que pueden saberlo, son gentes que buscaron 
mi amistad y se preciaron de ella : no han sido mal cor- 
respondidos por mí , y han sido grandemente favorecidos 
de mi retirado jefe el Padre Rávago : sobre todo quieren 
parecer amantísimos de las letras y del culto de ellas en la 
nación. He acudido al señor duque de Alba, obsequiado 
por mí de muchas maneras ; se compadece , se muestra in- 
teresado (y de cierto lo es la gloria de su casa) y con ex- 
presiones muy dulces se me excusa de hacer valer su au~ 
toridad. He acudido al señor cardenal arzobispo; pero 
embarazado con negocios , con la desmembración de la 
parle mas preciosa de su autoridad por la exención de la 
nueva parroquia de la corte, nada puede ni quiere. Mis 
canónigos que me han llenado hasta aquí de honras y fa- 
vores, ahora me cercan llenos de estéril compasión y de 
dolor por perder su iglesia las glorias que esperaban, y 



303 

cuya esperanza les ha hecho asistirme continuamente dos 
por cinco años , cosa que no pudiera yo esperar de una 
comunidad de jesuítas. 

He dado noticia de todo al señor inquisidor confesor 
como á succesor en los encargos del Padre Rávago , y co- 
mo á intendente de la biblioteca Real en la que debían pa- 
rar mis obras después de perfeccionadas, si yo muriese sin 
imprimirlas. Nada sé aun del fruto de esta noticia. . . . 



Lo menos malo será que otros luzcan con mis trabajos: 
¡ ojalá se publiquen y sirvan , sea como fuere ! La lástima 
será que del todo se sepulten y pierdan ,'y que todo hom- 
bre de razón se acobarde para siempre ; porque si yo soy 
tratado de este modo habiendo sido detenido al marchar á 
mi California , habiendo sido pensionado sin pedirlo , ha- 
biendo trabajado en asuntos apartadísimos de toda ofen- 
sión pública y privada , y habiendo finalmente sido de ge- 
nio bienhechor á todos y con nadie amargo ¿qué deberá 
esperar otro cualquiera? Si el delito es ser jesuíta, diría 
otras cosas. Basta, que estoy contento con mi suerte y 
no me entristezco. 

Diga vuestra merced mis afectos al señor D. Juan An- 
tonio con quien guarde Dios á vuestra merced muchos 
años. Toledo y abril 30 de 56 — Muy afecto capellán y 
amigo eterno de vuestra merced Q. S. M. B. — Andrés 
Burriel — Señor D. Gregorio Mayans y Sisear, mi señor. 



304 

Memorial del Padre Burriel al cabildo de Toledo* 
( Sin fecha ) 

Illrrio. señor — Andrés Marcos Burriel de la Compañía 
de Jesús, expone á V. S. Illma. con el mayor respeto: 
Que estando ya para concluir el encargo que puso á su 
cuidado el Rey nuestro señor (Dios le guarde) acerca de 
los archivos de esta santa iglesia primada y ciudad de To- 
ledo , y acercándose el tiempo de restituirse con sus pa- 
peles á la villa de Madrid, desea que V. S. Illma. nombre 
uno ó mas sugetos de su agrado para que reconozcan todos 
los libros y papeles que el suplicante ha copiado ó extrac- 
tado en la librería ó archivos de V. S. Illma., y separen 
aquel ó aquellos que puedan tener algún perjuicio á 
V. S. Illma. no previsto del suplicante. Este los pondrá 
todos de manifiesto á este fin con la mas sincera fe por 
todo el tiempo que fuere menester , expresando el conte- 
nido de cada uno , como ya otra vez tuvo la honra de ex- 
poner á V. S. Illma. Para prueba de esta su buena fe 
tiene el gusto el suplicante de restituir á V. S. Illma. dos 
tomos originales del doctor Salazar de Mendoza , canónigo 
penitenciario que fué de esta santa iglesia primada sobre 
la Monarquía de España, rubricados ya para la prensa, 
que ha recobrado después de mas de cien años que salie- 
ron de poder de V. S. Illma., de cuya orden parece se en- 
tregaron á fray Lucas de Montoya del orden de los míni- 
mos, para que los corrigiese ; y en estos últimos años pa- 
raron en poder de D. Juan Bautista Conde , racionero de 
esta santa iglesia primada , de cuya almoneda los compró 
el jurado D. Joseph de Segovia, quien los vendió á Simón 
Marina librero, y este á D. Pedro Camino Velasco, bene- 



305 

ficiado muzárabe de S . Marcos , de quien los ha habido 
el suplicante , quien ruega á V. S. Illma. se digne reci- 
birlos como prueba de su gratitud eterna al favor que 
de V. S. Illrna. ha recibido en su comisión , y de sus ar- 
dientísimos deseos de obsequiar á V. S. Ulma., y servir á 
su exaltación y gloria con todas sus fuerzas. Estos afectos 
en el suplicante son tan intensos, y vive tan penetrado de 
ellos, que no halla voces con que poderlos exponer A 
V. S. Illma., así como no hay expresión que adecuada- 
mente explique la grandeza de la bondad de V. S. Illma. 
para con el suplicante , á quien ha colmado de honras in- 
comparables por mas de cuatro años. Basta á este pedir, 
como rendidamente pide , á V. S. Illma. y á cada uno de 
sus muy ilustres miembros perdón de lo que en este tiem- 
po ha tenido que sufrir de él , y protestar, como sincera- 
mente protesta, que si quiere la vida, es solo para emplear- 
la en todo lo que fuere obsequio y gloria de V. S. Illma. 
cuyo gran favor espera hallar en todas ocasiones , y de 
cuya grandeza es y será siempre el mas agradecido admi- 
rador — Andrés Marcos Burriel, de la Compañía de Jesús. 

Continuación de varias noticias y cartas sobre el reconocimiento de 

archivos. 

Instrucción que se ha de observar para el reconocimiento de 
los archivos Reales y de las iglesias catedrales y colegia- 
tas , conventos, colegios, ciudades y demás comunidades 
y 'personas particulares del reino. 

Primeramente el ministro ó sugeto que se comisionare 
para este efecto , hará saber á los obispos , cabildos ó su- 
periores , la cédula Real de su encargo para que se pon- 
Tomo XIII. 20 



306 

gan de manifiesto los archivos , señalando días y horas 
para su reconocimiento. 

En este ha de proceder con el mayor cuidado, compul- 
sando á la letra todos los instrumentos que se encontra- 
sen para acreditar la fundación de las iglesias , monaste- 
rios, etc., ó su edificación ó dotación. 

Lo mismo practicará con cuantas bulas encuentre to- 
cantes á la erección en catedrales ó confirmación de los 
derechos y preeminencias de la iglesia, monasterio, etc. 

Ha de ver también si se encuentran algunos códices 
antiguos de concilios , cánones , establecimientos eclesiás- 
ticos , gobierno de la iglesia y demás que influya ó pueda 
influir á la formación de la historia antigua eclesiástica 
que quiere su Majestad se forme y dé al público á su 
tiempo. Y dará aviso al ministro de Estado de los instru- 
mentos mas importantes que encontrase de esta naturaleza 
para que se vea si se han de traer originales ó por copias. 

Los privilegios , bulas y demás documentos que les pa- 
reciese compulsar , desde luego los han de dejar rotulados 
y en paraje que si se necesitasen pedir originales, los en- 
cuentren y remitan con puntualidad. 

Todos los documentos que se compulsasen y los infor- 
mes que hiciesen , los han de dirigir á manos del ministro 
de Estado , para que reconocidos , los pueda dar el des- 
tino que corresponde , conforme á la intención de su Ma- 
jestad. 

Si á los comisionados se ofreciere alguna duda acerca 
de la ejecución de sus respectivos encargos , ó porque se 
resistan las comunidades á manifestar los archivos , ó por 
ocultación de papeles ú otros motivos que ocurran , darán 
cuenta al ministro de Estado, para que con noticia de su 
Majestad se dé la providencia que conviniese. 



307 

Para autorizar las copias que se sacaren de los docu- 
mentos que se encontrasen , no se han de valer de escri- 
banos ni notarios , pues para que se las dé entera fé y cré- 
dito , su Majestad habilita á los citados comisionados y les 
manda que las certifiquen , y que con este requisito se ten- 
gan y estimen por instrumentos fehacientes. 

Si por la antigüedad ó caracteres de los instrumentos, 
tuvieren dificultad en leerlos , se valdrán de las personas 
mas prácticas y de confianza del pais, y les pagarán su 
trabajo en caso necesario, recogiendo recibos para su abo- 
no, que será efectivo. 

Si hallasen alguna cosa que pida especial providencia, 
la representarán al ministro de Estado con separación de 
los informes generales que deberán hacer por su mano , y 
copias de instrumentos que se dirigiesen. 

Cada una de las personas comisionadas por lo respec- 
tivo á cada iglesia y su obispado , ha de evacuar también 
los puntos siguientes : 

Una breve descripción y noticia de la ciudad y de su 
dignidad en el orden temporal y civil. 

Descripción y noticia exacta del templo material. 

Del número de dignidades, canónigos, racioneros, ca- 
pellanes y ministros de la iglesia. 

De las rentas y dotación de la iglesia , obispo y pre- 
bendados. 

De la fundación y creación del obispado , y si ha sido 
suprimido , transferido ó unido. 

De los límites y confines así antiguos como modernos, 
y si sobre ellos ha tenido algunos pleitos. 

Enumeración de las iglesias colegiatas, parroquias, 
conventos de religiosos , colegios , hospitales y ermitas del 
obispado. 



308 

De las cosas notables y singulares que hubiese en el 
obispado acerca de los ritos eclesiásticos, y acerca de la 
disciplina eclesiástica. 

Una noticia sumaria y cronológica de los concilios ó 
sínodos nacionales , provinciales ó diocesanos que en el 
obispado se hayan tenido. 

De los privilegios así pontificios como regios concedi- 
dos á la iglesia ó á sus prelados , poniendo por extenso los 
antiguos, y los que no se hallen estampados, é insinuando 
aquellos de que se tiene noticia , pero falta su contexto, 
para que se busquen donde convenga. 

Un catálogo de los obispos con la noticia histórica de 
cada uno. 

Otro catálogo histórico de los santos y mártires del 
obispado. 

Otro de los varones insignes en virtud y letras. 

Se pondrá así mismo una nota de todos los autores, así 
impresos como manuscritos, que trataron particularmente 
de todo el obispado, ó de alguno de los puntos sobredi- 
chos — José de Carvajal y Lancáster. 

Es copia de la instrucción original que queda en la se- 
cretaría de la cámara que está á mi cargo. Madrid 3 de 
setiembre de 1750 — D. Iñigo de Torres y Oliverio. 

Instrucción reservada que ha de observar D. Asensio Mo- 
rales , comisionado de orden del Rey , para el reconoci- 
miento de los archivos de las iglesias catedrales y colegia- 
tas , conventos, capillas, etc. 

Si encontrare privilegios Reales que acrediten la fun- 
dación , edificación ó dotación de las iglesias catedrales, 
colegiatas , conventos , capillas , colegios, etc. sea con bie- 



309 

nes de la corona, derechos ó regalías, diezmos, etc., los 
compulsará á la letra , expresando el cajón y sitio donde 
están , si son originales ó copias , y las demás circunstan- 
cias conducentes. 

Lo mismo practicará con cuantas bulas encuentre, to- 
cantes á la erección en catedrales , ó confirmación de los 
derechos y preeminencias de la iglesia , ó pieza eclesiás- 
tica, erigida con derechos ó regalías Reales, poniendo 
estos instrumentos en legajo separado. 

Indagará con el mayor cuidado quiénes fueron los fun- 
dadores de las expresadas iglesias, monasterios, capillas 
ó piezas eclesiásticas : qué dotes las constituyeron y en qué 
efectos, y si después de sus fundaciones hubiesen aumen- 
tado su dote , y quiénes han sido los que le aumentaron, 
y en qué cantidad y especie de efectos , haciendo de todo 
la justificación instrumental que sea posible, por copias fe- 
hacientes, no por testimonios de escribanos ni notarios, sí 
por certificación del mismo D. Asensio , á cuyo fin su Ma- 
jestad le habilita y da la facultad necesaria. 

Con el mismo cuidado reconocerá la fábrica material 
interior y exterior de las iglesias, conventos, colegios, 
capillas, etc., y hecho cargo de su disposición, informará 
y certificará si está adornada de escudos de armas Reales, 
y en qué sitios ; si hay sepulcros , bustos de Reyes , ani- 
versarios , capillas Reales ú otras fundaciones , inscripción 
nes y epitafios góticos ó modernos que acrediten el origi- 
nal de la dotación y fundación de la iglesia. 

Así mismo ha de informar si las iglesias y fundacio- 
nes se intitulan ó han intitulado Reales. 

Con muy particular cuidado indagará también la prác- 
tica y costumbre que ha habido en la iglesia catedral y 
demás de cada diócesis , en cuanto á la erección de piezas 



310 

eclesiásticas ; quiénes han conferido , presentado, con qué 
títulos ; y de todas aquellas piezas eclesiásticas que en su 
primera erección fueron de patronato de legos, y pasaron 
á ser de libre presentación de los obispos ó cabildos ; con 
qué circunstancias se devolvieron , si por voluntad expre- 
sa de los fundadores , copiando los instrumentos de funda- 
ción , ó si ha procedido la devolución á la iglesia por mi- 
nisterio del derecho. 

Así mismo deberá apuntar ó hacer una nota distinta 
de todos aquellos beneficios que los obispos y cabildos 
están en posesión inmemorial de conferir ó presentar en 
cualquiera mes, con exclusión de la corte romana, y por 
qué títulos. 

Finalmente observará en cada obispado qué beneficios 
presentan las confraternidades de legos, y otras perso- 
nas legas que tengan ministerio en la iglesia, como fa- 
briqueros, etc. 

Todos los papeles y documentos que con arreglo á 
esta instrucción se causaren , é informes que hiciere, man- 
da su Majestad que los pase á sus Reales manos por las de 
su ministro de Estado , con la reserva que conviene y cor- 
responde al sigilo que su Majestad desea en esta materia. 
Buen Retiro á 1.° de setiembre de 1750 — José de Carva- 
jal y Lancáster, 

Suplemento á la instrucción. 

Aunque en el capítulo 3.° de la instrucción se dice que 
se compulsen á la letra cuantas bulas encuentran los co- 
misionados , tocantes á la erección en catedrales ó confir- 
mación de los derechos y preeminencias de las iglesias, 
monasterios, etc., deberá también tomarse razón de todas 



311 

las Lulas de cualquier clase que sean , contentándose con 
apuntar quién las concedió, la persona ó personas á quie- 
nes se concedieron , el ano , el motivo de su concesión y 
todo lo demás que conduzca , ya para la historia , ya para 
formar si se pudiese un bulario de España, que importará 
mucho ; y sabiendo donde se halla cada una , será fácil 
sacar la copia entera y formal á su tiempo, ó cuando sea 
menester. 

Harán copiar también cuantos instrumentos ó papeles 
encuentren pertenecientes ó conducentes á Estado, go- 
bierno, comercio, policía, etc., que sean raros ó muy in- 
teresantes á la nación. 

Noticia de los archivos que se registraron en España , y de 
los sugctos á quienes se dio comisión para ello , desde el 
año 1750 hasta 1754. 

Barcelona .... D. Carlos y D, Andrés Simón Pon- 
tero. 

Córdova D. José Vázquez y Venegas , y Don 

Marcos Domínguez. 

Coria D. Andrés Santos. 

Madrid D. Francisco de Milla. 

Cuenca D. Asensio Morales. 

Murcia ídem. 

Orihuela 

Valencia D. Miguel Eugenio Muñoz. 

Sigüenza El deán de aquella iglesia. 

Colegio de S.Bar- 
tolomé de Sala- 
manca Sus colegiales. 

Oviedo El canónigo D. Anastasio Torres. 



312 

Molina D. Nicolás Gil. 

Zaragoza .... D Velásco y D. Josef Lu- 
jando. 

Simancas D. José Marcos y D. Bernardo Gar- 
cía Azedo. 

Toledo El Padre Burriel y el doctor Bayer. 

Gerona El Padre Antonio Codorniu. 

Urgel D. Andrés Simón Pontero. 

Colegio de Bolonia Sus colegiales. 

París D. . . . Terrari. 

Propuesta al Rey sobre los archivos de los tribunales. 

Señor — Vuestra Majestad se ha servido mandar que 
corra por esta su primera secretaría de Estado y del des- 
pacho de mi cargo la dirección y gobierno de los archi- 
vos públicos y particulares del reino ; y para correspon- 
der á la confianza con que vuestra Majestad me ha distin- 
guido en este particular, he creído de mi obligación ha- 
cerle presente lo que concibo mas oportuno para asegurar 
los altos fines de la utilidad y beneficio común que vuestra 
Majestad desea , y á cuyo logro quiere su paternal amor 
se enderecen estas providencias. 

Para proceder sin confusión, debo hacer presente á 
vuestra Majestad las diferentes calidades de archivos que 
hay en estos reinos. Unos son enteramente de vuestra 
Majestad ; otros de comunidades seculares ; otros de co- 
munidades eclesiásticas, ya seculares ya regulares; y otros 
de sugetos particulares. 

Entre los primeros se han de considerar los archivos 
de los consejos y audiencias de estos reinos , en los cua- 
les paran y deben parar todos los pleitos litigados y fene- 



313 

cidos. En estos merece la primera atención la justicia ob- 
tenida por los que litigaron, y de sus herederos y suceso- 
res. Pero como en los procesos y litigios se presentan di- 
ferentes escrituras y documentos para calificar las ascen- 
dencias y genealogías , y para otras incidencias de los 
pleitos, se vé que no deja de merecer alguna atención 
aun el derecho de los que los perdieron , para que se con- 
serven los instrumentos y papeles qne exhibieron y pre- 
sentaron , y que pueden servirles para aclarar y obtener 
su justicia en otros. 

De aquí se descubre que será muy propio de la pie- 
dad de vuestra Majestad, y de su amor á la justicia, man- 
dar y hacer que los proeesos y pleitos (1) que se 

hayan archivado en los consejos, cnancillerías y audien- 
cias de estos reinos, se guarden con tal cuidado que ase- 
gure su conservación sin los riesgos de la humedad , ra- 
tones y otras sabandijas é insectos que pueden y suelen 
destruir los papeles. Pero aunque esto es lo principal, no 
se lograrán los importantes fines á que vuestra Majestad 
destina estos paternales cuidados, si no se añade otra pro- 
videncia: esta es que haya de los tales procesos y pleitos 
unos índices muy puntuales y dispuestos con tal claridad, 
que fácilmente pueda cada uno encontrar el proceso que 
busca, y aun saber si está en él la escritura ó documento 
que solicita y le importa para obtener y apoyar sus dere- 
chos. Porque ni sirve que el interesado tenga noticia de 
que la escritura que le favorece se presentó en un pleito, 
si este se ha consumido y perdido por la injuria del tiempo 
y por la incuria de los archiveros , ni le aprovecha el que 
se mantenga bien tratado si por la confusión y desorden con 

(l) Hay un claro. 



314 

que yace en el archivo no puede dar con él, y menos con 
las escrituras que son el sosten y resguardo de su justicia. 
Y siendo lo que mas importa , y lo que mas se lleva 
las piadosas atenciones de vuestra Majestad , facilitar por 
todos los medios la administración , allanando los estorbos 
que puedan dificultarla , obscurecerla ó imposibilitarla , me 
parece que será muy propio de su justificación y amor pa- 
ternal á sus vasallos , mandar examinar el estado que tie- 
nen hoy los archivos de los consejos , cnancillerías y au- 
diencias de estos reinos , y reconocidas las fallas que haya 
en ellos de cualquiera de los dos géneros indicados , ha- 
cerlas corregir y enmendar, estableciendo las reglas y 
prevenciones mas oportunas para que no vuelvan á expe- 
rimentarse en adelante. 

No solo dejará vuestra Majestad en esto un heroico 
monumento de su amor á la justicia , sino que el bien de 
esta providencia alcanzará mas de lleno á los mas pobres y 
desvalidos , pues estos son los que encuentran mas difícil 
el logro de su justicia , no teniendo medios con que grati- 
ficar los exámenes y reconocimientos de los archivos , que 
son de sumo costo, no estando ordenados con tal claridad 
que á la primera vista pueda descubrirse si está ó no en 
ellos lo que se busca. 

Las bendiciones de estos recabarán de Dios mil felici- 
dades para vuestra Majestad , y no será menos útil este 
establecimiento para que los fiscales encuentren sin tanto 
afán lo que les conduzca para apoyar los justos derechos 
de la corona, cuya defensa está á su cargo y suele padecer 
por la falta de algunos documentos que yacen ignorados 
en los archivos , ó los ocultan la maña y el soborno de los 
que tienen interés en que no parezcan. 

Aun restan otras consideraciones que persuaden la 



315 

conveniencia de empezar las providencias por estos archi- 
vos. Con este principio se desvanecerán los mal fundados 
recelos que han concebido muchos para ocultar papeles , ó 
escasearlos á los que vuestra Majestad ha destinado para 
el reconocimiento de diferentes archivos ; pues viendo que 
se dan en los que son inmediatamente de vuestra Majes- 
tad providencias que solo tiran á facilitar á los vasallos 
los medios de aclarar sus derechos y acciones , depondrán 
las bastardas sospechas que de ser otros los fines tuviese 
concebidas su malicia. 

Fuera de que siendo tantos y de tantas calidades y di- 
ferencias de estados los que han tenido pleitos , y sobre 
dominios, preeminencias y derechos bien antiguos, es 
preciso que para fundarlos hayan presentado privilegios ó 
instrumentos bien antiguos y solemnes para calificar las 
concesiones y la posesión que cada uno pretendiese tener 
de lo litigioso : y si estos son los originales , se encuen- 
tran en los archivos de las cnancillerías y audiencias los 
que se creerían hallar en los archivos de iglesias , monas- 
terios ó particulares j y cuando sean copias , sobre la fe 
que merecen por sacadas con autoridad judicial y con ci- 
tación de los colitigantes , se sabrá por ellas el paradero 
de los originales. 

Esto comprende los archivos de todos los consejos y 
cnancillerías y audiencias ; pero hay particulares circuns- 
tancias en el archivo del consejo de Castilla. En él deben 
parar las instrucciones dadas para su gobierno y el de to- 
dos los tribunales de justicia del reino; varias resolucio- 
nes que en casos y ocurrencias particulares ha propuesto 
el mismo consejo y aprobado los gloriosos predecesores de 
vuestra Majestad , y en que estas se manifiesten puede in- 
teresar mucho la causa pública , reviviendo las acertadas 



316 

resoluciones que yacen sepultadas entre el polvo y la po- 
lilla , y despertando con ellas el celo de los pasados minis- 
tros , el de los que actualmente le componen, y avivando 
la práctica de muchas cosas cuya ignorancia produce nue- 
vas ocupaciones al mismo tribunal, y le precisa á gastar 
en nuevos discursos y consultas el tiempo que podia desti- 
nar á la ejecución de lo resuelto con la mayor madurez y 
acierto en la ocurrencia de algún caso de las mismas cir- 
cunstancias. Y esto mismo puede tener lugar en lo que 
mira al archivo de la sala de alcaldes. 

Tengo entendido que de los consejos y tribunales su- 
periores, se han pasado de tiempo en tiempo porciones 
considerables de papeles al Real archivo de Simancas; 
pero si al entregarlos no se acompañaron índices puntua- 
les de lo que se entregaba , como estoy asegurado , se han 
seguido dos daños : el primero que ni en los tribunales hay 
noticia de lo que entregaron , para pedir lo que necesi- 
ten , y el segundo que hay la misma ignorancia en Siman- 
cas , por no haberse formado nuevos. 

Razón del estado en que se hallan las comisiones de registrar los ar- 
chivos que se lian despachado de orden del Rey , y lian corrido á 
mi cargo , bajo las órdenes de mi difunto amo (que de Dios goce), 
desde fines del año de 50, que se empezó á despacharlas, con ins- 
trucciones de lo que debían enviar en copias. 

COMISIONES DE L\ CORONA DE ARAGÓN. 

Barcelona— D. Andrés de Simón Ponlero, minislro de aque- 
lla audiencia. 

Ha remitido varios legajos de copias de bulas, privi- 
legios, instrumentos y papeles útiles del archivo de Bar- 



317 

celona , que es en aquella corona como el de Simancas en 
la de Castilla. También ha enviado una gran colección de 
inscripciones de Tarragona: otra colección de instrumen- 
tos del monasterio de Poblet, trabajada por los mongos: 
otra del monasterio de Sarrateix , también por sus mon- 
ges: otra de Tortosa, por un canónigo, y otra de Urgel 
por un prebendado : todos los cuales fueron encargados 
por el comisionado D. Andrés Pontero. Para este consi- 
guió S. E. en recompensa ó parte de ella la visita de es- 
cribanos de aquel principado, y además se le dio la direc- 
ción del archivo para ordenarle , y se le nombró juez con- 
servador con cien ducados de gratificación anual para 
siempre en el reglamento y nueva planta, para ordenarle y 
conservarle , que aprobó su Majestad á fines del año pasa- 
do. A los encargados de D. Andrés Pontero solo se les ha 
dado gracias y palabras de buena crianza. 

Los dos trabajos de ordenar el archivo y remitir las 
copias que se previene en la instrucción del registro, son 
casi inmensos; pues desde mediados del siglo IX que em- 
pieza la serie de instrumentos , no hay ordenado mas que 
hasta mediado del décimo tercio. 

Nota — En el reglamento de Barcelona y en el papel 
con que se presentó al Rey por S. E., se manda que este 
archivo y los demás de la corona estén á cargo del minis- 
terio de Estado , con palabras muy expresivas y fuertes. 

Zaragoza — D. Joseph de Luyando , agente fiscal de aquella 
audiencia. 

Dióse la comisión del registro de Zaragoza á un mi- 
nistro de aquella audiencia , que se ausentó luego sin ha- 
cer nada , y á Luyando que tampoco ha trabajado en el 
archivo. por no habérsele autorizado después que se quedó 



318 

solo ; pero ha remitido un gran número de copias de pa- 
peles curiosos que habia recogido , y algunos originales 
suyos. En recompensa se le dio la plaza de oficial mayor 
del archivo de Barcelona en el último reglamento que dejo 
dicho, y á su hijo la plaza de agente fiscal que él tenia. 

Queda, pues, sin evacuar esta comisión por lo que toca 
al registro del archivo y su arreglo , si lo necesitase , co- 
mo es de creer. 

Valencia — D. Miguel Eugenio Muñoz, ministro de aque- 
lla audiencia. 

Cuando empezaba á enviar copias de los papeles de 
aquellos archivos , se suscitó una causa criminal sobre ro- 
bo de papeles , y otra sobre falsedad de instrumentos, que 
embarazáronlos progresos del registro; pero resultó de 
ellas una condenación de mas de 3,000 pesos de multas, 
que están depositados , aplicados á la fábrica , arreglo y 
planta de un archivo Real en que se habia de unir todos los 
públicos á modo del de Barcelona. Se trabajó mucho sobre 
la ejecución de esta idea : se pidieron muchos iuformes por 
S. E. y por mí de su orden á distintas. Entretanto murió 
el que tenia á su cargo los principales archivos : mandó el 
Rey por mi amo que el comisionado Muñoz tomase las lla- 
ves de todos hasta nueva orden : no quiso entregar el in- 
tendente las llaves del principal con el motivo de que perte- 
necía á Hacienda , por cuya vía esperaba las órdenes. Por 
evitar competencias mandó el Rey por mi amo que el re- 
gente se hiciese cargo de todo hasta nueva orden: no quiso 
obedecer el intendente excusándose con el mismo motivo, 
y se quedaron así las cosas. Pidióse después informe al re- 
gente sobre el lugar y arreglo del archivo , cuya nueva 
planta se meditaba, y no ha respondido. Entretanto el co- 



319 

misionado ha andado haciendo la visita de escribanos de 
aquel reino , que se le dio en recompensa, y ha enviado 
descripciones bien hechas de algunos pueblos. Todo está 
ordenado en los legajos de Valencia. 

Queda , pues , pendiente la comisión del registro de 
aquellos archivos; la formación de uno general; el nom- 
bramiento de archivero de las vacantes ; y todo pide pron- 
ta providencia. 

Gerona — El Padre Codomiu de la Compañía de Jesús. 

Pidió dineros para empezar: libróle S. E., según me 
dijo , 20 ó 25 doblones ; pero no ha enviado mas que ex- 
cusas de que no podia trabajar por sus ocupaciones. 

COMISIONES DE CASTILLA. 

Cuenca , murcia , plaséncia y badajoz — D. Asensio Mora- 
les, ministro de la audiencia de Sevilla. 

Ha evacuado bien estas comisiones , remitiendo com- 
pulsas de bulas , privilegios é instrumentos de disciplina é 
historia eclesiástica , cosas notables de la profana , catá- 
logos de obispos y hombres ilustres , é informes y repre- 
sentaciones sobre todo. 

Ha concluido en Badajoz : se le mandó en 18 de enero 
de este año que fuese á servir su plaza : representó sus 
atrasos y empeños desde las comisiones que sirvió en Ga- 
licia años pasados bajo de otra mano , y que se habían 
aumentado en estas. Lastimóse S. E. ; pero no tuvo á 
bien responderle sin dar cuenta al Rey. He hablado al 
Padre confesor del Rey en favor suyo , habiéndome pre- 
guntado sobre esto , y le vi inclinado á conseguirle la an- 
tigüedad de su plaza , que es dura cosa perder , habiendo 



320 

desempeñado sus encargos á satisfacción del Rey , como 
S. E. le ha escrito varias veces de mi letra. 

Está aun en Badajoz, esperando las órdenes que se le 
diesen y ordenando los papeles de aquella comisión , que 
convendrá recoger y juntar á los demás de esta clase. 

Ha tenido de sueldo hasta 2,500 ducados que queda- 
rán vacantes y aplicables á semejante destino. 

Sigüenza — D. Antonio Carrillo, deán de aquella sania 
iglesia. 

Desempeñó su comisión como hombre profundamente 
sabio, y remitió compulsas de bulas, privilegios, docu- 
mentos preciosos , catálogos de obispos y hombres ilustres 
de aquel obispado en todas líneas , y bellos informes so- 
bre todo , particularmente sobre historia y disciplina ecle- 
siástica en que es gran maestro. 

No se le dio mas que gracias y elogios. 

Coria — D. Andrés Sanios, doctoral entonces de aquella 
santa iglesia. 

Hizo lo mismo, y creo que tan bien como el deán de 
Sigüenza. 

Se le dio la misma respuesta. 

Oviedo — D. Anastasio de Torres , canónigo de aquella san- 
ta iglesia. 

Ofreció mucho y al parecer con conocimiento de lo 
que ofrecía; pero nada ha enviado, bien que acaso habrá 
trabajado y no habrá acabado. 

Colegio mayor de san Bartolomé de salamanca. 
Se les encargó el registro de sus papeles mss. á que 



321 

respondieron que harían cuanto se les encargaba. Hasta 
ahora nada han enviado. 

Córdova — D. Marcos Domínguez , canónigo entonces de 
S. Hipólito, y D. Joseph Vázquez Venegas , presbítero. 

Han remitido muchos papeles útiles , particularmente 
una colección de ordenamientos de Cortes , la mayor que 
acaso se encontrará. 

En recompensa hicieron á Domínguez canónigo de 
Granada, y á Vázquez de S. Hipólito, y se concluyó la co- 
misión. 

Madrid — D. Carlos de Simón Pontero , agente fiscal de la 
cámara y alcalde honorario de corte. 

Se le encargó el registro de los archivos de Madrid. 
Nada ha trabajado en este asunto ; pero ha hecho copiar 
las compulsas de instrumentos que habia en la cámara, 
donde paran con motivo del patronato , y recogieron Vá- 
rela , Chiriboga y Morales en sus comisiones respectivas. 

Ha hecho sacar copias para Simancas, y ha enviado á 
S. E. copias de varios papeles curiosos. 

Se le ha dado en recompensa la visita de escribanos de 
Madrid y su partido : se ha mandado que se haga cobrado 
en las multas de los escribanos, de lo que ha gastado en es- 
cribientes. Tiene además 8,000 reales de pensión para es- 
cribir la historia jurídica de las iglesias de España. 

Tiene en su casa los papeles para Simancas. 

Toledo — El Padre Andrés Marcos Burriel , de la Compañía 
de Jesús. 

Este Padre dará por sí mismo cuenta de su comisión. 
Nota — Casi todos los papeles de estas comisiones pa- 
Tomo XIII. 21 



322 

ran de orden de mi difunto amo ( que de Dios goce ) en 
poder del Padre Burriel, á quien se remidan luego que yo 
me enteraba bien de ellos para dar cuenta á S. E., el cual 
Padre los entregará como , cuando y á quien se le orde- 
ne ; aunque dudo si el Padre confesor del Rey me dio or- 
den sobre estos papeles cuando me dijo el jueves 18 de 
este mes que el Rey le habia mandado hiciese poner en su 
biblioteca unos mss. que habia recogido en Plasencia Don 
Asensio Morales para mi amo, cuya recompensa, que aun 
no estaba satisfecha , bien que estaba mandada hacer por 
S. E., corría de cuenta del Rey. Respondí que los mss. es- 
taban en Toledo con los demás papeles de las comisiones, 
que facilitaban y ahorraban mucho trabajo , además de la 
utilidad de los cotejos y el disfrute de los mss.; y me dijo 
el Padre confesor que los guardase el Padre Burriel para 
la biblioteca hasta nuevo aviso , y que le diera la razón de 
la recompensa de Plasencia para hacerla por el Rey, como 
lo he ejecutado; en cuyos términos es de dudar si la or- 
den fué general ó particular á los mss. de Plasencia. El 
Padre Burriel no tiene otro empeño en esto que servir lo 
mejor que pueda , y hacer en todo caso lo que se le man- 
de(l). 

Yo tengo los papeles que tratan del nuevo reglamento 
del archivo de Barcelona; los del mismo asunto sobre el 
de Valencia ; los de Coria y Sigüenza que volvieron de To- 
ledo, y algunos otros que últimamente han venido, de 
Muñoz y Luyando. 

También tiene el Padre Burriel varios mss. que han 

(1) Nota marginal: Mandóme el Excmo. señor duque de Hues- 
ear, que no entregase panel alguno de las comisiones; y me dijo 
que hablaría sobre esto al Padre confesor ; y que el Padre Burriel 
guardase los que tenia á disposición del ministerio de Estado. 



323 

venido de París á S. E., no sé si como ministro ó como 
particular, quiero decir, para el Rey ó para S. E.: el pago 
que se haya hecho decidirá. 

De todo cuanto ha venido por mi mano y ha pasado 
á Toledo , solo hay que restituir los mss. siguientes: el 
Fuero de Murcia al archivo de esta ciudad : el de Plasen- 
cia al suyo : dos breviarios y un misal á la santa iglesia 
de Plasencia : un Código canónico á la santa iglesia de Ur- 
gel : otro á la de Gerona : otros dos al monasterio de Ri- 
poll , y dos procesos á la santa iglesia de Tarragona , to- 
dos los cuales han venido bajo de la palabra de mi difunto 
amo , de que se restituirán fielmente , para cuya seguri- 
dad tiene cada uno una nota de mi puño que lo previene 
así , además de que se hallará razón de todo en sus lega- 
jos correspondientes. 



Memoria de los libros y papeles manuscritos , que se halla- 
ban en el aposento del Padre Andrés Marcos Burriel, de 
la Compañía de Jesús , además de los correspondientes á 
la comisión que tuvo en Toledo de Real orden , y el Re- 
verendísimo Padre Diego de Rivera, redor del colegio 
imperial de esta corte, ha dado en obsequio de S. M. á su 
Real biblioteca, y se han colocado en ella. 

Todos los tomos , legajos y cuadernos en que no se expresa el 
tamaño , son en folio. 

Núm. 1.° — Tractatus de vita, moribus, et regimine 
Principum , sive commentarius in primum librum Regum. 
Auctore Petro Infante Aragoniai , etc., qui ordinem fra- 
trum minorum ingressus, obiit anno 1380. Ad Dominum 



324 

Petrum, Regem Aragonia» ex fratre nepotem. Scriptus ex 
ipso authographo membranáceo in colegio Astigitano soc. 
Jesu asservato. Copia moderna en un tomo encuadernado 
en pergamino. 

Núm. 2.° — Un legajo en 4.° con cubierta de papel, 
que contiene las lecciones variantes de la Biblia gótica 
complutense hasta el libro de Josué , sacadas por D. An- 
tonio Ruiz de Quesada por encargo del Padre Andrés Bur- 
riel . 

Núm. 3.° — Un tomo en papel sin encuadernar, que 
contiene cinco cuadernos , es á saber: Calixti 2 Papa?, de 
miraculis Beati Jacobi Apostoli liber primus. Ejusdem, 
de transía tione corporis S. Jacobi Apostoli ab Hierosoli- 
mis in Gallaciam liber primus. De itinere ad S. Jacobum 
liber primus. Homilía? , sive sermones qnator in vigilia, 
et festo ac translalione ejusdem S. Jacobi , qua? celebra- 
tur tertio Kalendas Januarii, cum epístola Calixti Papae. 
Copiado de orden del Padre Andrés Burrriel de un tomo 
de mss. del Padre Mariana, pertenecientes al archivo de 
su colegio de la compañía de Toledo. 

Núm. 4.° — Un cuaderno descosido y sin cubierta, que 
contiene las obras siguientes: Divi Leandri ad Florentinam 
sororem de institutione virginum. ítem libellus de contemp- 
tu mundi cum castigationibus Hieronimi Torres Pinciani, 
qui et Alvari Gometii de Castro Carmina Gaspari Quíroga, 
dum Sacro Rot. Tribunali designatus esset, adjunxit. Ac- 
cedunt opuscula qusedam D. Martini Dumiensis Episcopi 
ex Isidoro de viris illustribus, videlicet, ex Gregorii Turo- 
nensis historia, et ex Concilio Toletano décimo. ítem ejus- 
dem liber pro repellenda jactantia , superbia etc. , et alia 
quaedam. Denique titulum (sic) Bibliotheca; a domino Isi- 
doro editum. ítem alium titulum pigmentarii scriptoris. 



325 

Es copia del principio del siglo pasado , ó del fin del ante- 
cedente. 

Núm. 5.° — Poenitenliale vetustissimum é códice go- 
thico Bibliothecae Garsia? de Loaisa era 1 143 exarato, anno 
1754, á Patre Andrea Marco Burriel scriptum. Un tomo 
encuadernado en pergamino. 

Núm. 6.° — Un tomo en 4.° escrito en vitela, encua- 
dernado y cubierto de terciopelo carmesí , que se intitula 
en la primera hoja: Sermones secundum fratrem Thomam 
de Aquino, ordinis Prsedicatorum. Siguen dichos Sermones 
hasta la pág. 190 , y en la 191 se halla otra obra cuyo ti- 
tulo dice así : Incipit expositio in Credo in Deum secundum 
fratrem Thomam de Aquino, ordinis fratrum Prsedicato- 
rum , y acaba pág. 227, y á la 228 empieza otra obra, 
expositio Pater noster , de la cual solo hay la primera pá- 
gina, y falta al códice todo lo demás. 

Núm. 7.° — Un legajo sin cubierta, que contiene una 
carta del monasterio de S. Dionisio de París al cabildo de 
Toledo , acerca de la lámpara que este envió y doló para 
la capilla de dicho monasterio , de donde se sacó el cuerpo 
de S. Eugenio. Hallándose al fin de esta carta las inscrip- 
ciones de dicha lámpara, así mismo contiene la ortografía 
de la G. y de la J., de cuyo opúsculo no consta el autor: 
las anotaciones de Francisco Turriano (de Torres), jesuita 
in lib. Beali Ambrosii de bono mortis, y varias cartas y 
opúsculos del maestro Alvar Gómez de Castro , sobre al- 
gunas de S. Ambrosio. Son en todas 19 copias. 

Núm. 8. a — Un legajo en 4.° sin cubierta, que contiene 
Disertaciones Eclesiásticas del Excmo. señor marqués de 
Mondejar , en 28 cuadernos , y empieza por la Diserta- 
ción 4. a , cuaderno 14. 

Núm. 9.° — Un legajo sin cubierta, que contiene una 



326 

carta y un discurso de fray Lucas Ramírez , sobre el mis- 
terio de la Concepción, en 19 de junio de 1760. 

Núm. 10 — Un legajo sin cubierta, que contiene tam- 
bién algunos cuadernos en 4.°, todo perteneciente á la vi- 
da de S. Fernando, que se halla al fin en 21 piezas, es- 
crita al parecer por D. Juan Lucas Cortés, según una cé- 
dula original que se expidió para ello y está en el mismo 
legajo , donde también se halla el plan y descripción de la 
capilla de Nuestra Señora de los Reyes de Sevilla , con la 
inscripción hebrea del sepulcro de S. Fernando , y su ver^ 
sion latina, por D. Francisco Pérez Rayer. 

Núm. 11 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
218 copias de privilegios, cartas, donaciones, ventas, tes- 
tamentos, interrogatorios, bulas y otros documentos y 
extractos pertenecientes á la causa de beatificación de la 
venerable Infanta Doña Sancha Alfonso, con dos estam- 
pas , la una en papel grande y la otra en pequeño , impre- 
sas después de la translación de su cuerpo desde el monas- 
terio de Santa Eufemia al de Santa Fé la Real de Toledo, 
que se hizo de Real orden el año de 1608. Está entre di- 
chos papeles una copia simple de la declaración que hizo 
en Toledo á 20 de enero de 1757, el Padre Andrés Rur- 
riel, perito nombrado para el reconocimiento de los ins- 
trumentos sacados para dicha causa del archivo del expre- 
sado monasterio de Santa Fé, del orden de Santiago. 

Núm. 12 — Un legajo en 4.° con cubierta de papel, 
que contiene la vida del Illmo. señor D. Martin de Ayala, 
arzobispo de Valencia, escrita por él mismo, sacada por 
D. Luis de Salcedo de una copia que hizo por el original 
que estaba en Uclés el sargento Torrijos, y añadido al fin 
un catálogo de erratas y sus enmiendas. 

Núm. 13 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 



327 

contiene la vida de Doña Estefanía Manrique de Castilla, 
fundadora de la casa profesa de la Compañía de Jesús , es- 
crita por el Padre Pedro Rivadeneira de la misma compa- 
ñía, copiada por el Padre Burriel del ejemplar que se 
guarda en el archivo de Toledo. 

Núm. 14 — Un tomo encuadernado en pergamino , que 
contiene la historia de Alejandro Magno , escrita por Quin- 
to Curcio y traducida al castellano por Pedro Candido de 
Simbre , que la dirigió á Felipe María , tercero duque de 
Milán y de Pavía , conde de Antequera y señor de Genova, 
año de 1438, á 20 de abril en Milán, escrita por Tomás 
de Lira, alemán. Es excelente copia muy curiosa con los 
títulos de los libros y capítulos, letras iniciales, y divisio- 
nes de bermellón. 

Núm. 15 — Un legajo en 4.° sin encuadernar, que con- 
tiene tres cuadernos de fragmentos de la historia de Don 
Sancho Rey de Castilla , y de los Reyes Católicos. Están 
de letra del señor Rey D. Fernando VI, año de 1752. 

Núm. 16 — Un tomo de letra antigua encuadernado 
en pergamino, que contiene las crónicas de San Fer- 
nando III, D. Alonso X, D. Sancho IV, D. Fernando IV y 
D. Alonso XI. 

Núm. 17 — Un tomo encuadernado en pergamino, 
que contiene la crónica de Castilla desde D. Sancho el 
Deseado hasta los tiempos de D. Sancho IV, llamado el 
Bravo , hecha copiar año de 1755 por el Padre Burriel, de 
un ms. antiguo en papel y letra del siglo XIV, que fué de 
la librería de D. García de Loaisa, arzobispo de Toledo. 
Tiene dentro un cuaderno del cotejo de la Crónica general 
impresa por Florian de Ocampo, con un tomo ms. de Don 
Juan Antonio de las Infantas , doctoral entonces , y hoy 
deán de la santa iglesia de Toledo. 



328 

Núm. 18 — Un tomo encuadernado en pergamino, qne 
contiene la Crónica breve de Castilla desde D. Alfonso 
el Católico hasta D. Enrique III, escrita por el despensero 
de la Reina Doña Leonor, copiada año de 1754 de orden 
del Padre Burriel de un ms. acéfalo en papel y letra del 
siglo XV de la librería del arzobispo D. García de Loaisa. 
Núm. 19 — Un tomo encuadernado en pergamino , que 
contiene la crónica del Rey D. Enrique IV , hijo del Rey 
D. Juan el II , por Diego Enriqnez de Castillo , capellán 
y de su consejo. Es copia de letra antigua bien escrita y 
conservada. 

Núm. 20 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene la crónica de D. Enrique IV, Rey de Castilla y 
de León , por Alonso de Palencia , cronista de los Reyes 
Católicos , copiada de orden del Padre Burriel de un ma- 
nuscrito antiguo de D. Juan Antonio de las Infantas , en- 
tonces canónigo doctoral , y hoy deán de la Santa iglesia 
de Toledo. 

Núm. 21 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene un Memorial ó registro breve de los lugares 
donde el Rey y la Reina Católicos estuvieron cada año, 
desde el 68 hasta que Dios los llevó para sí, escrito por 
el doctor Lorenzo Galindez de Carvajal, del consejo de di- 
chos Reyes , copiado para el Padre Andrés Marcos Burriel, 
de la Compañía de Jesús. 

Núm. 22 — Un tomo encuadernado en pergamino de 
los Anales de la corona de Aragón por fray Pedro de Lo- 
vera , del orden de San Agustin , y empieza desde el rei- 
nado de Witiza , Rey godo, y acaba en el libro 3.° de la 
historia, donde describe la vida del Rey D. Alonso V. No 
tiene nota de año. 

Núm. 23 — Un tomo en 4.° de encuademación antigua 



329 

y maltratado , que contiene una Relación de la batalla de 
Pavía y prisión del Rey Francisco de Francia , escrita en 
Talavera á 25 de noviembre de 1544, y dedicada á Don 
Pedro Dávila , marqués de las Navas , que la mandó es- 
cribir al autor , cuyo nombre no consta. Parece por lo 
bien escrita , que es la primera copia en limpio que sacó 
para presentársela. 

Núm. 24 — Un legajo sin cubierta, que contiene un 
cuaderno de la historia de la ciudad de Valladolid , sin 
nombre de autor , ni ano. 

Núm. 25 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene las Alteraciones populares de Zaragoza , por el 
doctor Bartolomé Leonardo de Argensola, canónigo de 
Zaragoza , cronista del Rey nuestro señor y en Aragón 
del mismo reino: parle 1. a , copia moderna. 

Núm. 26 — Un legajo en 4.° sin cubierta , que contiene 
37 copias de papeles varios pertenecientes á apuntaciones 
históricas , y así mismo á la historia del Emperador Don 
Alonso y otros , con varias cartas de eruditos al Padre 
Burriel (está rotulado Varias cartas de erudición] por Fray 
Serafín Tomás Miguel, del orden de Santo Domingo , es- 
critor de, dicho santo patriarca. 

Núm. 27— Un legajo en 4.° con cubierta de papel, que 
contiene la Historia de Berbería , de Diego Suarez Mon- 
tañés , en 16 cuadernos, copia de letra del siglo pasado. 
Núm. 28 — Un tomo , que contiene dos cuadernos suel- 
tos; uno de letra moderna, que es carta del doctor Frias 
de Albornoz, natural de Talavera , contra el maestro An- 
drés Resende, en 27 pliegos, en que prueba que Talavera 
se llamó antiguamente Elbora , y que de ella fué natural 
San Vicente de Avila , y otro de letra del siglo próximo 



330 

pasado, que es Historia de Talavera, en 30 cuadernos. 
No tiene aulor , ni nota de año. 

Núm. 29— Un legajo en 4.° cubierto de holandilla en- 
carnada , que contiene diferentes inscripciones que hizo el 
Padre Burriel para el camino que se abrió en el puerto de 
Guadarrama , y asimismo la inscripción sepulcral de Gar- 
cía ó Gutierre Ferrandes de Oterdelobos , que se halla en 
una piedra negra con otras varias, y asimismo diferentes 
notas de monedas antiguas y desconocidas, españolas. 

Núm. 30 — Un legajo sin cubierta, que contiene 34 co- 
pias de láminas pertenecientes á la Paleografía que publi- 
có el Padre Burriel, varias inscripciones sepulcrales, y al- 
gunos apuntamientos de historia. 

Núm. 31 — Un legajo sin cubierta con 5 cuadernos que 
contienen, es á saber: el 1.° cuatro inscripciones sepul- 
crales: el 2.° un mapa en papel aceitado de los caminos 
de tierra de Toledo : el 3.° una Apología del Padre Ga- 
briel Vázquez, de la Compañía de Jesús, pro jurisdiclione 
e eclesiástica : el 4.° un Memorial impreso del lugar y con- 
cejo de la Puebla Nueva, de la jurisdicion de Talavera, al 
Rey D. Felipe II , sobre la hidalguía de D. Diego Blazquez 
Sánchez, vecino de dicho lugar de la Puebla Nueva: el 
5.° la Genealogía también impresa de limpieza y nobleza 
del capitán D. Esteban Juan de Veizama y Llamas, pre- 
tendiente de hábito de Santiago. 

Núm. 32 — Un legajo sin cubierta, que contiene 3 cua- 
dernos : el 1 .° Geografía española y descripción de los rios 
roas célebres de España y de sus costas: el 2.° Carta y 
discurso sobre conclave, escrito y dirigido al Excmo. se- 
ñor Carvajal , por ü. Alfonso Clemente de Aróstegui: el 
3.° un cuaderno en 4.° con dos Cartas de D. Gregorio Lo- 



331 

pez y D. Andrés Santos, con noticias de la librería de 
Jluerta y del concilio Télense. 

Núm. 33 — Un tomo encuadernado, cubierto de perga- 
mino , que contiene varios papeles impresos y manuscri- 
tos, y empieza con un impreso del Voto de defender la 
pureza de la Concepción de María Santísima , hecho en 
Madrid por la congregación de la misma inmaculada Con- 
cepción de San Salvador , y siguen otros mss. , es á saber: 
Motivos propuestos á la Santidad de Urbano VIH para ayu- 
dar á la causa católica de Alemania , año de 1632 : Rela- 
ción de la muerte de Carlos Stuardo, Rey de Inglaterra, 
año 1649, y de lo que se ordenó después acerca de la re- 
ligión : Otra de la muerte de Sixto V , su fecha en Roma 
á 5 de setiembre de 1591 : Memoria de los títulos que es- 
tan puestos en los atahudes de los cuerpos Reales , que se 
trasladaron en el monasterio de San Lorenzo el Real por 
mandado del señor D. Felipe II, en que hay notas mar- 
ginales de Alvar Gómez : Victoris Episcopi Tummenensis 
continualio historian ubi reliquit Prosper ; y diferentes 
cartas del señor D. Felipe II y papeles de historia ecle- 
siástica y de erudición. 

Núm. 34 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene varios papeles curiosos que constan de su índice, 
el cual empieza con una carta del Emperador Constantino 
cuando se convirtió á la fé católica, y acaba con una copia 
del motu proprio del Papa San Pió V sobre la clausura de 
las monjas. 

Núm. 35 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
2 cuadernos y 13 copias de árboles genealógicos, sacadas 
por orden del Padre Burriel de un ms. original de Don 
Juan Lúeas Cortés , en pergamino , que pertenece al ar- 
chivo de los duques de Medina Sidonia. 



332 

Núm. 36— Un legajo que contiene 3 cuadernos : el 1.° 
impreso y es un Memorial ajustado , hecho con citación y 
asistencia de las partes , del pleito entre D. Juan Pacheco 
de Mendoza y D. José González Pacheco , y otros del ape- 
llido Pacheco, sobre la tenuta y posesión del vínculo y ma- 
yorazgo que fundó D. Alonso Pacheco: el 2.° copia auto- 
rizada de la donación del hermano Alonso Pacheco , des- 
pués mártir en Salsete : el 3.° copia simple de ejecutoria 
de términos de la villa de Minaya en favor de D. Francisco 
Pacheco , señor de dicha villa. 

Núm. 37 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene el repartimiento de Sevilla , hecho en ella por el 
Rey D. Alfonso, era 1291 años, copia moderna. 

Núm. 38 — Un tomo encuadernado en pergamino , que 
contiene el Estado de la casa del duque Carlos de Bor- 
goña y Orden de la guerra , puesto todo por escrito por 
Oliveros de la Marca , caballero , consejero y mayordomo 
del dicho Duque , trasladado de francés en castellano , y 
añadidas dos Relaciones de la casa del Emperador Don 
Carlos V y del Rey D. Felipe II : copia moderna hecha de 
orden del Padre Burriel y dedicada al actual duque de 
Alba. 

Núm. 39 — Un tomo en pergamino, que contiene 
tres cuadernos : el 1 .° de Cortes de la Coruña ms., de le- 
tra antigua : el 2.° impreso y es la Carta y capítulos que 
los procuradores de Cortes y junta del reino enviaron á 
suplicar al Emperador: y el 3.° ms. , que contiene el fuero 
que el Rey D. Fernando otorgó á la ciudad de Cuenca. 
Es copia de letra antigua. 

Núm. 40 — Un tomo sin encuadernar, que contiene 
una Carta del Padre Andrés Marcos Burriel á D. Juan 
José Ortiz de Amaya sobre las leyes, fueros, ordenanzas 



333 

y cuadernos de Cortes de Castilla , escrita en Toledo en 30 
de setiembre de 1751. 

Núm. 41 — Un legajo sin cubierta , que contiene cinco 
copias: la 1. a sobre capitulaciones del licenciado Chinchilla 
en Bilbao, y las 4 restantes sobre fueros de Vizcaya. 

Núm. 42 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
dos cuadernos: el 1.° copia simple del testamento del se- 
ñor Felipe II; y el 2.° varios papeles de catastro, fábri- 
cas Reales, rentas y otros. 

Núm. 43 — Un cuaderno en 4.° cosido y sin cubierta, 
que contiene un discurso sobre la importancia de quitar 
todos los tributos, y reducirlos á uno, para desempeño de 
la monarquía de España, y alivio de los vasallos, por el 
capitán D. Juan de Fonseca, regidor de la ciudad de To- 
ledo, escrito al parecer el año de 1632. 

Núm. 44 — Un tomo con cubiertas sueltas de pergami- 
no , que trata de la noticia y defensa de las Reales fábri- 
cas de Guadalajara, en 185 pliegos, con un arancel ó re- 
glamento general al fin en 13 pliegos, para el pago de las 
maniobras de otra fábrica. 

Núm. 45 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
es el informe del duque de Linares , virey de Méjico, he- 
cho en aquella ciudad en 22 de marzo de 1723, sobre la 
Habana, Campeche y otros parajes de Nueva España. 

Núm. 46 — Un lomo encuadernado en pergamino , que 
contiene parte del despacho, cartas y otros papeles perte- 
necientes á la embajada extraordinaria de Saboya y repú- 
blica de Venecia en el ministerio del conde de la Roca , y 
años de 1632 y 1633. 

Núm. 47 — Un tomo de papeles varios en castellano, 
cosidos y cubiertos con un pergamino , y son los siguien- 
tes: el 1.° relación de la causa y castigo de D. Carlos Pa- 



334 

dilla , D. Pedro de Silva y otros : el 2,° un papel sobre que 
los frailes no publiquen las bulas , sino solos los recepto- 
res que los cabildos nombraren : el 3.° la novela del Empe- 
rador Niceforo Focas, que hizo escribir Simón Patricio, so- 
bre que no se hagan monasterios , ni hospitales, ni se au- 
menten con posesiones las casas sagradas y religiosas : el 
4.° copia del discurso que se dio á S. M. en 7 de abril de 
1602 sobre el número de los golpes particulares que dio 
milagrosamente la campana de Velilla de Aragón el dia 13 
de junio de 1601, y pronóstico de los sucesos que acae- 
cieron por este motivo, escrito por Diego de Salinas y He- 
raso, criado del Rey: el 5.° la vida de los pajes de pala- 
cio, pintada al vivo, por uno que la vio , y otros diferentes 
papeles. 

Núm. 48 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene lo sucedido en el concilio de Trento, desde el año 
de 1561 hasta que se acabó, por D. Pedro González de 
Mendoza, obispo de Salamanca, hijo de D. Iñigo de Men- 
doza , duque del Infantado , copiado de otro del deán de 
Toledo, D. Juan Antonio de las Infantas, que tiene al Bn 
esta nota : "El original de esta copia le tiene en su poder 
el maestro y cronista Gil González de Avila, y se copió en 
el año de 1629 para el Illmo. y R. mo señor cardenal Don 
Baltasar de Moscoso y Sandoval , mi señor, obispo de Jaén, 
asistente al presente en Roma, á 15 de noviembre." 

Núm. 49 — Un legajo sin cubierta, que contiene 15 
copias pertenecientes á las láminas y descubrimientos de 
Granada, así antiguos como modernos, esa saber: délos 
primeros, cartas y disertaciones de D. Juan Bautista Pé- 
rez, Benito Arias Montano y Bartolomé Petorano : y de los 
últimos , otros de D. Luis Francisco de Viana y D. Fran- 
cisco Crespo de Agüero, oidor de aquella cnancillería. 



335 

Núm. 50 — Un legajo sin cubierta, que contiene un 
cuaderno de la historia de la Cruzada en España, por Don 
Francisco Huerta , autor de los Anales de Galicia. 

Núm. 51 — Espicilegio de las controversias del Real 
patronato , narración histórica del origen , restauración, 
fundación , edificación y dotación de todas las iglesias me- 
tropolitanas y catedrales de España , con un compendio 
histórico , jurídico y práctico sobre el derecho del Real pa- 
tronato, que de orden de S. M. escribe D. Gabriel de Ol- 
meda, etc. Tomo encuadernado en pergamino. 

Núm. 52 — Colección de los perjuicios que reciben es- 
tos reinos con los abusos introducidos por la corte de Roma 
en Dataria, cancelaría y nunciatura, segunda parte del 
informe que en virtud de Real orden hace á S. M. D. Ga- 
briel de Olmeda y Aguilar, marqués de los Llanos, de su 
consejo y cámara, etc., en Madrid año de 1749. Está en- 
cuadernado en pergamino. 

Núm. 53 — Apuntamientos ó instrucciones de los fun- 
damentos de hecho y de derecho, con que los señores Re- 
yes de España y sus tribunales , han conocido de tiempo 
inmemorial de todas las causas y negocios del Real patro- 
nato, cuya jurisdicción reside hoy en el consejo de la cá- 
mara, en que se trata de la justicia de este Real pa- 
tronato, de su naturaleza y jurisdicción, por D. Ga- 
briel de Olmeda y Aguilar, etc. Está encuadernado en 
pergamino. 

Núm. 54 — Satisfacción histórico canónico legal, al 
manifiesto ó demostración que la santidad del señor Bene- 
dicto XIV dio en respuesta del apuntamiento ó instrucción 
que de orden del Rey nuestro Señor, y en consecuencia de 
lo prevenido en el artículo 23 del concordato , hicieron 
presente á S. S. los Excmos. señores cardenales Belluga y 



336 

Aquaviva, por D. Gabriel de Olmeda, etc., encuadernado 
en pergamino. 

Núm. 55 — Discursos sobre el Real patronato, escri- 
tos por D. Jacinto de la Torre, ano de 1749, encuader- 
nados en pergamino. 

Núm. 56 — Discurso sobre el concordato de 1737, por 
D. Manuel Ventura de Figueroa, canónigo doctoral de la 
santa iglesia de Orense , año de 1749. Tomo encuadernado 
en pergamino. 

Núm. 57 — Un cuaderno en 4.° con cubierta de papel, 
que contiene la declaración del mapa del obispado de 
Cuenca, por Baltasar Porreño , escrita el año de 1622. 

Núm. 58 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene una copia del papel de D. Luis de Salazar sobre 
la consulta del consejo de Castilla , que trata de su ins- 
titución. Este papel se escribió por dicho D. Luis de 
Salazar y Castro , caballero comendador de Zurita , y 
procurador general del orden de Calatrava , del consejo 
de las órdenes , y cronista mayor de Castilla , de orden 
del Rey, dirigida al duque de Veraguas, presidente de 
órdenes. 

Núm. 59 — Un legajo sin cubierta, que contiene 6 cua- 
dernos: el 1.° con tres papeles sobre perjuicios de la co- 
rona de España en el trueque de Paraguay, y los cinco 
restantes de cosas de los Padres de la Compañía , así en 
aquella provincia como en el reino de Portugal , es á sa- 
ber: 1.° memorial que el Padre provincial de la provincia 
del Paraguay entregó al marqués de Valdelirios , para que 
suspendiese las disposiciones de la guerra contra los indios 
de las misiones : 2.° extracto de una información de 12 
testigos hecha de oGcio por el doctor D. Juan Ignacio de 
Lacoyzqueta , vicario de Santa Fé de la Veracruz , sobre 



337 

la falsedad del libelo infamatorio en lengua portuguesa, 
nombrado República americana: 3.° relación de lo sucedi- 
do en la persecución que contra la Compañía de Jesús se 
levantó en el Brasil, dominio de Portugal: 4.° noticias 
desde el año de 1755 hasta el de 1759, tanto á lo que 
corresponde á los negocios del Paraguay , como á las per- 
secuciones de los Padres de la Compañía en Portugal: 
5.° reflexiones sobre el manifiesto de Lisboa. 

Núm. 60 — Un legajo sin encuadernar y sin cubierta, 
que contiene nueve cuadernos del índice corriente de la 
librería de S. Lorenzo el Real del Escorial , dispuesto por 
el Padre Villegas, bibliotecario actual, sobre lo que dejó 
trabajado su antecesor el R. Padre fray Antonio de San 
José. 

Núm. 61 — Un legajo sin encuadernar que comprende 
cuatro cuadernos de cartas de D, Iñigo López de Mendoza, 
marqués de Santillana, y de D. Alonso de Cartagena, obis- 
po de Burgos , sobre el juramento ó sacramento militar y 
sus obligaciones , y así mismo otros opúsculos del mismo 
marqués, hechos copiar por el Padre Burriel de un manus- 
crito de coloquios ó diálogos de nobleza de Francisco de 
Quirós. 

Núm. 62 — Un tomo encuadernado en pergamino, que 
contiene diferentes papeles y cartas eruditas, y está rotu- 
lado por fuera Varios monumentos antiguos. 

Núm. 63 — Un tomo en pergamino, que contiene di- 
versas cartas y escritos, y está rotulado por fuera Varias 
cartas de erudición. 

Núm. 64 — Un legajo sin cubierta, que contiene en 
cuatro cuadernos un papel intitulado el Pájaro flamenco 
ó Fenicoplero , y congetura si acaso el Fenico-pero seria el 
Tomo XIII. 22 



338 

primitivo Fénix ; escrito por fray Martin Sarmiento , be- 
nedictino, en Madrid á 16 de enero de 1757. 

Núm. 65 — Un legajo sin cubierta, que contiene va- 
rios cuadernos de Memorias para la historia de la poesía 
y poetas españoles, por fray Martin Sarmiento : monge de 
S. Benito , en Madrid. 

Núm. 66 — Un legajo en 4.° sin cubierta , que contiene 
nueve cuadernos de Trovas de Mosen Jaume de Febrer, ó 
nobiliario de Valencia, copiado para el Padre Andrés 
Burriel. 

Núm. 67 — Un cuaderno en 4.° que se intitula: Ber- 
nardina, sive de Turcarum classe expugnata ac deleta aus- 
piciis , fortitudine , et industria illustris ac incliti viri 
D. Bernardini de Mendoza, Hispaniae classis ducis extre- 
missimi , auctore Joanne Vilchio Antiquario. Parece ser la 
primera copia en limpio hecha para el Illmo. señor Don 
Luis Hurtado de Mendoza , marqués de Mondejar , virey 
de Granada, á quien la dedicó. 

Núm. 68 — Un legajo sin cubierta , que contiene varias 
cartas en folio y en 4.° de diferentes eruditos , algunas 
antiguas y otras al Padre Burriel, con respuestas de este. 

Y estos 68 códices , legajos y cuadernos mss. son los 
que el R. mo Padre Diego de Ribera, rector del colegio 
imperial de la Compañía de Jesús de esta corte , ha dado á 
S. M. para su Real Biblioteca, como queda expresado al 
principio de esta memoria. Y para que conste lo 6rmo en 
Madrid á 1.° de agosto de 1762— D. Juan de Santander. 



339 

Inventario hecho en Madrid en 1762 de los manuscritos 
pertenecientes á S. M. , que se hallaban en el aposento 
del R. Padre Andrés Burriel , de la Compañía de Jesús, 
ejecutado en virtud de Real orden de 24 de junio de este 
año , refrendada del marqués del Campo de Villar, por 
D. Juan de Santander, bibliotecario mayor, con asisten- 
cia del R. Padre Diego de Ribera, rector del colegio im- 
perial, desde el dia 25 de dicho mes hasta el 8 del pre- 
sente , en que (en cumplimiento de la expresada Real 
orden) se concluyó , y se pasaron á la Real Biblioteca. 

De este inventario ó catálogo andan varias copias en manos de 
los curiosos. Nosotros nos hemos servido de la copia que se halla en 
la Colección de manuscritos de D. Manuel Abella , existente en la 
Biblioteca de la Academia de la Historia. 

( Todos los libros y legajos en que no se expresa el tamaño , son en folio) 

Núm. 1.° — Poesías en lengua gallega ó portuguesa 
antigua de D. Alonso X, llamado el Sabio, Rey de Cas- 
tilla y de León , copiadas de un tomo en pergamino de la 
librería de la santa iglesia de Toledo , corregido al pare- 
cer de mano del mismo Rey. Un tomo encuadernado en 
pasta con una lámina en dibujo al principio , en que está 
nuestra Señora y dicho Rey en ademan de dirigir á su 
Majestad estas poesías. 

Núm. 2.° — Libro de los doce trabajos de Hércules, 
compuesto por D, Enrique de Aragón , marqués de Ville- 
na , copiado de un manuscrito en Toledo, año de 1755. 
Un tomo. 

Núm. 3.° — La Gaya de Segovia, ó selva de conso- 
nantes y asonantes castellanos , escrita por N. Segovia, 
dedicada por el autor á D. Alonso Carrillo , arzobispo de 



340 

Toledo : copiada año de 1754 de un código antiguo de 
la librería de la santa iglesia de Toledo , por el Padre An- 
drés Burriel, de la Compañía de Jesús — Un tomo. Es co- 
pia incompleta. 

Núm. 4.° — Un tomo en 4.° en pergamino de las obras 
de Juan Ruiz, arcipreste de Hita, poeta del siglo XIV, 
copiado del ejemplar de la santa iglesia de Toledo año 
de 1753. 

Núm. 5.° — Commentaria in 8 libros Phisicorum Aris- 
totelis, et in 3 libros ejusdem de anima : per V. C. L. Joan- 
nem de Vergara , canonicum Toletanum , etc., scripta ex 
tomo quodam authografo in bibliotheca Toletanae Ecclesiaü 
Hispaniarum Primatis , adservato, á Paire Andrea Burriel 
Soc. Jesu — Un tomo. 

Núm. 6.° — Fragmentos de dos obras grandes de to- 
das las partes de la agricultura y cria de animales , com- 
puestas al parecer por autor mahometano, español, en 
lenguaje antiguo castellano , ó bien traducidas del arábi- 
go , copiadas año 1753 por el Padre Andrés Burriel, de un 
tomo manuscrito en papel y letra del siglo XIV, que se 
guarda en la librería de la santa iglesia de Toledo. Tiene 
al principio la muestra del carácter en que está escrito el 
original — Un tomo. 

Núm. 7.° — Un legajo con cubierta de pergamino , que 
contiene tres cuadernos: el 1.° con cinco extractos de 
obras de la librería de San Juan de los Reyes : el 2.° de la 
Biblia gótica de Toledo, y el 3.° De Constitulionibus et 
consueludinibus Eccleaice Toletance. 

Núm. 8.° — Sansonis Abbatis cujusdam monasterii Cor- 
dubensis adversus Hosligesium Malacitanum episcopum 
apologetici libri , qui extant dúo ex veteri gothico mem- 
branáceo códice Sancta; Ecclesiaí Toletana; eruti anno 



341 

1752 — Un tomo que tiene dentro en un pliego suelto la 
muestra del carácter de otro código. 

Núm. 9.° — Un legajo sin cubierta, que contiene tres 
copias de opúsculos de S. Valerio: el 1.° de Laude Egerice: 
una carta de Evancio , arcediano de Toledo : y el índice 
de lo que contiene el tomo gótico del cajón 15 , núm. 5 
del archivo de Toledo , en que están otras obras de San 
Valerio, S. Fructuoso y otras. 

Núm. 10 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
seis copias de varios opúsculos de S. Martin Dumiense, y 
una carta de S. Fructuoso al Rey Recesvinto. 

Núm. 11 — Un legajo sin cubierta, que contiene ca- 
torce copias, es á saber: Noticia de la visión de Tajón, 
obispo de Zaragoza , con la descripción del códice en que 
se halla y su cotejo, y la de la invención de los Morales 
de S. Gregorio : opúsculo de S. Isidoro intitulado Biblio- 
theca Isidori: Extracto de algunos nombres de ciudades, 
sacado del códice de su obra de las Etimologías : Colejos 
del cronicón é historia de los godos del mismo santo : Ver- 
sos penitenciales de Verecundo, alias Vergundo, obispo 
africano: cotejo de algunas obras de S. Eugenio , Cipriano 
Cordobés , Alvaro y Alón Gramático. 

Núm. 12 — Un legajo sin cubierta , que contiene dos 
cuadernos: el 1.° de las obras de S. Ildefonso, Corona 
Bcat* Mar. Virg. , y de su oficio en los breviarios de Es- 
paña; y el 2.° dos cartas de S. Hugo, abad de Cluni, á Don 
Bernardo , arzobispo de Toledo, y de Eugenio á Protasio, 
obispo , y un privilegio del Rey Chindasvinto al monasterio 
de S. Justo y Pastor de Alcalá , fundado por S. Fructuoso. 

Núm. 13 — Un legajo sin cubierta, que contiene tres 
cuadernos: el 1.° con 16 piezas del cotejo de las obras de 
S. Isidoro : el 2.° cuatro sobre lo mismo : y el 3.° Tratado 



342 

de S. Leandro de Virginitate ad Florentinan Sororem; co- 
pia moderna. 

Núm. 14 — Missale Muzarabicum , missas omnes, tam 
de tempore , quam de Sanctis per totum anni eirculum 
continens, é vetustissimo códice Ecclesia? Toletana? des- 
criplum , cum aliquot notis in marg. positis á Patre Bur- 
riel, anno 1753. 

Núm. 15 — Codex Muzarabicus, tam officia, quam mis- 
sas de tempore á Paschate usque ad Advenlum Domini 
continens é vetustissimo exemplari Bibliothecae alma? 
Eccl. Tolet. descriptum cum aliquot notis in marg. positis 
á Patre Andrea Marco Burriel, anno 1753. 

Núm. 16 — Codex Muzarabicus continens officia et mis- 
sas de tempore á Paschate usque ad Pentecostem , et de 
Sanctis usque ad diem SS. Justi et Pastoris, é vetustissi- 
mo exemplari Bibliothecae alma? Eccl. Tolet. Hisp. Prim., 
litteris gothicis exarato, descriptus cum aliquot nolis in 
marg. positis á Patre And. Mar. Burriel, anno 1753. 

Núm. 17 — Codex missarum S. Ildefonsi, in quo prius 
tractatus ejusd. de perpetua virginitate B. Mariae in missas 
septem divisus est : deinde extat missa in die Anunciatio- 
nis , seu Incarnationis Domini , cujus pars est sermo ejus- 
dem S. Ildefonsi: postea missa in Assumptione B. Mariae: 
officia tándem et missae a die Nativitatis Domini usque ad 
diem Epiphaniae , seu apparitionis Domini , é vetustissimo 
exemplari Bibliot. almae Eccl. Tolet. Hisp. Prim. litteris 
gothicis exarato, descriptus et aliquot notis in marg. po- 
sitis illuslratus áP. Andrea Marco Burriel , anno 1753. 

Núm. 18 — Codex Muzarabicus continens Psalterium 
integrum libris 5 distinctum cum antiphonis, notisque 
mnsicalibus uniuscujusque Psalmi propriis , é vetustissimo 
exemplari litteris gothicis exarato, et in Bibliot. almae 



343 

Eccl. Tolet. Hisp. Priui. asservato , descriptus anuo 1756. 
Núm. 19 — Codex Muzarabicus continens , tum officia, 
tuna missas de Quadragessima é vetustissimo exemplari 
litteris gothicis exarato , descriptus cum nolis Patris An- 
dreas Marc. Burriel, anuo 1753. 

Núm. 20 — Codex Muzarabicus, in quo continetur 
officium totius Quadragessimae , excepta majori hebdóma- 
da, é vetusto exemplari etc., cum aliquot notis Patris 
Burriel descriptus, anno 1752. 

Núm. 21 — Codex Muzarabicus , in quo continentur 
officia de S. Martino , S. Emiliano , et de Assumptione B. 
Mariae Virg., é vetustissimo membranáceo exemplari Bibl. 
almae Eccl. Tol. litteris got. exarato, additis etiam nolis 
musicalibus gothicis , quotquot in eo reperiuntur , descrip- 
tus á Patre Andrea M. Burriel, S. J., anno 1752. 

Núm. 22 — Codex Muzarabicus continens Himnos per 
totum anni circulum é vetustissimo exemplari Bibl. al- 
mae Eccl. Tol. Ilisp. Prim., litteris gothicis exarato, des- 
criptus anno 1756. 

Núm. 23 — Codex Muzarabicus continens Cántica in 
horis canonicis usitata é vetusto exemplari etc. Plúteo III, 
núm. 1.°, cum aliquot notis in marginibus á Patre Burriel, 
anno 1754. 

Núm. 24 — Homiliarium Muzarab. é vetustissimo mem- 
branáceo exemplari Bibl. Almre Tol. Eccl. Hisp. Prim., 
litteris gothicis exarato, descrip. á Patre Andrea Marc. 
Burriel, S. J., anno 1753. 

Núm. 25 — Un legajo en folio sin cubierta , que con- 
tiene noventa copias del Santoral Muzárabe, y al principio 
un cuaderno impreso en 4.° intitulado : Breve suma y re- 
lación del modo del rezo y misa del oficio Santo Gótico 
Muzárabe : en Toledo ano 1603. 



344 

Núra. 26— Un legajo en folio sin cubierta, qne con- 
tiene tres cuadernos, es á saber: 1.° razón del pleito de 
los muzárabes de Toledo con los capellanes nuevos de di- 
cha ciudad: 2.° Tratado histórico cronológico de los pri- 
vilegios de los muzárabes: 3.° Confirmación de estos pri- 
vilegios por el señor Carlos II. 

Núm. 27 — Un legajo sin cubierta que contiene 60 co- 
pias de calendarios sacados de diferentes breviarios , pape- 
les y privilegios muzárabes de Toledo. 

Núm. 28 — Un legajo sin cubierta , que contiene tres 
cuadernos y pliegos, es á saber: cuaderno 1.° Privilegios 
de los muzárabes y castellanos : 2.° Ordenamiento de Se- 
villa: 3.° Noticia de los misales de Toledo. 

Núm. 29 — Un legajo sin cubierta, que contiene 11 
cuadernos y pliegos , es á saber : cuaderno 1 ,° Tabla del 
doctor Francisco de Pisa sobre el oficio muzárabe , copia- 
da de la misma , que él imprimió : 2.° Noticia de la tra- 
ducción castellana de las hornilias de S. Gregorio: 3.° In- 
dex Codicis Smaragdini : 4.° Missale mixlum: 5.° Bre- 
viar. secund. reg. B. Isidori: 6.° Officium et missa in 
die SS. Justa; et Rufina;: 7.° Index codicis passionarii: 
8.° Leccionarios máximos: 9.° Index libri comitis á Sma- 
ragdo abbate : 10 Misal antiguo de Sahagun : 11 Lectiones 
aliquot ex diversis lectionariis: los restantes son pliegos. 

Núm. 30 — Martirologium Acephalum Usuardi , soe- 
culo 11. vel 12. lilleris gallicis conscriptum, quo anli- 
quum monasterium canonicorum regularium S. Vincentii 
de la Sierra Tolet. Dioeces. olim usum est, é códice Bi- 
bliot. Alm. Eccl. Tolet. Hisp. Prim. dcscriptum anno 
1752. 

Núm. 31 — Martirologium Usuardi ad usum S. Eclesiae 
Tolet. Hisp. Prim. , ex antiquo códice Bibliot. ejusd. Ecle- 



345 

siae eroplum cura aliquot notis in marg. positis á Patre 
Andrea Burriel, anno 1754. 

Núm. 32 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene un cuaderno intitulado : Acta originalia Toletani 
concilii , celebrati sub cardenali Quiroga , Archiep. Tolet., 
anno 1582 et 1583, copiado en 460 folios del original 
que se guarda en Toledo ; y á su continuación las varian- 
tes entre el original y el impreso por el cardenal Aguirre, 
sacadas por el doctor D. Francisco Bayer, y el Padre An- 
drés Burriel , y así mismo al principio , el orden con que 
se sentaron los prelados que asistieron á él , con sus sus- 
cripciones en dos vitelas , que están al principio. 

Núm. 33 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene un cuaderno de colección de varias cartas y docu- 
mentos pertenecientes , así al expresado concilio provin- 
cial , como al antecedente también de Toledo del año de 
1566. 

Núm. 34 — Libellus card. Petri Berlrandi, de dislinc- 
tione jurisdictionum spiritualis et temporalis , et earum 
connexione ad invicem. Un tomo copiado de la santa igle- 
sia de Toledo. 

Núm. 35 — Actas de la junta de teólogos , celebrada 
en Alcalá, y presidida con autoridad de Sixto IV. por Don 
Alonso Carrillo , arzobispo de Toledo , contra los errores 
del maestro Pedro Martinez de Osma, canónigo de la igle- 
sia de Córdoba, copiadas de un ms. antiguo de la librería 
de D. García de Loaisa: añádense un compendio latino de 
las mismas actas , escrito por Pedro de Ponte , copiado del 
original que se guarda en el archivo secreto de la iglesia 
de Toledo, y un tratado castellano del maestro fray Juan 
López, contra el mismo maestro Pedro de Osma, copiado 
de un tomo antiguo de la librería de dicha Santa Iglesia. 



346 

Núm. 36 — Monumenla Elipandiana, sive collectio mo- 
numentorom, qua? ad Elipandum, Archiep. Tolet., etFe- 
licem Episcop. Urgelit. , eorumque errores de Christi adop- 
tione pertinent. Un lomo. 

Núm. 37 — Planeta, opus nempe seplem libris distinc- 
tum, in quo de Chrisio, B. V. Maria, Archangelo Michae- 
le, de anima, alque de pace tractatur, a Didaco de Cam- 
pos , clerico , Regis Castellae cancellario ex authographo 
asservato in Bibliot. S. Eecl. Tolet. eruptum anno 1752. 

Núm. 38 — Historia de España, escrita en latin por 
D. Rodrigo Jiménez, arzobispo de Toledo , y traducida en 
castellano antiguo , con una nómina sacada año de 1752, 
de un ms. antiguo en pergamino en forma de 4.°, que se 
guarda en la librería de la santa iglesia de Toledo: 

Núm. 39 — Arcbiepiscoporum Tolet. vitse, Alvaro Go- 
metio Toletano auctore. Un volumen copiado de la santa 
iglesia de Toledo. 

Núm. 40 — Vida y sucesos prósperos y adversos de 
D. fray Bartolomé de Carranza y Miranda, arzobispo de 
Toledo, primado de las Españas, chanciller mayor de 
Castilla , por el doctor Salazar de Mendoza , canónigo pe- 
nitenciario de la muy santa iglesia de Toledo. Un tomo co- 
piado por el doctor D. Francisco Pérez Bayer , del que 
conserva aquella santa iglesia. 

Núm. 41 — Monarquía de España, ó deducción histórica 
y jurídica de los derechos del Rey Católico á todos los es- 
tados que poseía, año 1622, con descripción y noticia de 
lo mas singular de cada uno, por el doctor Pedro Salazar 
de Mendoza , canónigo penitenciario de la santa iglesia de 
Toledo, primada de las Españas, copiada para publicarla 
por el Padre Andrés Burriel, de la Compañía de Jesús. 
Tres tomos. 



347 

Núm. 42 — Historia Compostellana-, é códice Bibliot. 
Alm» Eccl. Tolet. á R. Patre Burriel, anno 1753, des- 
cripta. Un tomo. 

Núm. 43 — Un legajo cubierto de pergamino, que con- 
tiene 3 cuadernos de bulas y privilegios de las órdenes 
militares de Calatrava, Santiago y S. Juan; informacio- 
nes , bulas y otros papeles sobre la de los Templarios , y 
diferentes cartas de Reyes é infantes de Castilla , papas, 
arzobispos y otros: y son 55 copias. 

Núm. 44 — Un legajo sin cubierta , que contiene dos 
cuadernos : el 1 .° extracto de acuerdos de la Real junta 
del Toisón : y el 2.° algunos papeles pertenecientes á ella. 

Núm. 45 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
71 escudos iluminados de la orden de la Banda , y 3 borra- 
dores de varios escudos hechos de pluma. 

Núm. 46 — Historia de la universidad de Salamanca, 
escrita por el maestro Pedro Chacón, copiada del ejem- 
plar que tiene el deán de Toledo D. Juan Antonio de las 
Infantas, por el doctor D. Francisco Pérez Bayer. 

Núm. 47 — Fragmento del libro intitulado, Septenario, 
escrito por D. Alonso X Rey de Castilla y de León, llama- 
do por excelencia el Sabio, el cual es una introducción á la 
obra de las Siete partidas. Sacóse de un tomo ms. en pa- 
pel antiguo, y letra coetánea al Rey su autor, que se guar- 
da en la librería de la santa iglesia de Toledo , y se cote- 
jó esta copia con su original , año de 1752. Un tomo. 

Núm. 48 — Un legajo sin encuadernar con dos cuader- 
nos y nueve copias: el 1.° con 4 sobre leyes de parti- 
das 1. a y 2. a , apuntamientos de los códices de ellas en el 
archivo de Toledo y prólogo de Montalbo; 3. a y 4. a la 
ley de la jugada de Toledo, y otra de Sevilla sobre pesos y 
medidas: el 2.° con 5 cuadernos; 1.° de apuntamientos 



348 

de privilegios ;| 2.° bula de Clemente V: 3.° 4.° y 5.°, va- 
rias concordias. 

Núm. 49 — Fuero juzgo , ó código de las leyes que los 
Reyes godos promulgaron en España, traducido del ori- 
ginal latino al lenguage castellano antiguo, por mandado 
del Santo Rey D. Fernando III, copiado de un ejemplar 
auténtico del archivo de la ciudad de Murcia , y de otros 
tres mss. antiquísimos de la librería de la santa iglesia de 
Toledo, ajustado al original latino, con notas del Padre An- 
drés Marcos Burriel, de la Compañía de Jesús, año 1755. 

Núm. 50 — Un legajo cubierto con cartones sueltos, 
que contiene tres cuadernos , es á saber : el 1 .° de adicio- 
nes al Fuero juzgo, cotejos y apuntamientos sóbrelas le- 
yes de las 12 tablas y su origen: una pragmática y dos 
decretos sobre tercias , y una concordia entre el arzobispo 
D. Rodrigo y los judíos sobre décimas. 

Núm. 51 — Fuero antiguo de la ciudad de Plasencia 
dado por D. Alonso VIII, añadidas algunas leyes por Don 
Sancho IV, copiado de un cuaderno antiguo de pergami- 
no , que se guarda en el archivo de la misma ciudad, año 
de 1754. 

Núm. 52 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
los fueros de Alarcon, y empieza desde el título 1.° que 
dice : Título de la franqueza de Alarcon , y acaba con el 
titulo 240 que dice : título del portazgo. Después se sigue 
el índice en 7 pliegos, y no está concluido porque solo lle- 
ga al título de las quintas, que es el 233. 

Núm. 53 — Un legajo sin cubierta, que contiene dos 
cuadernos: el 1.° noticias del ordenamiento de Alcalá, 
de el de Nájera , de las leyes de Castilla, que llaman doc- 
trinal de caballeros é hijosdalgo, sacadas de diferentes có- 
dices que los comprenden, y se conservan en la librería de 



349 

la santa iglesia de Toledo: y el 2.° treinta y nueve copias 
de privilegios de los señores Reyes D. Alonso el Empera- 
dor y D. Fernando. 

Núm. 54 — Un legajo sin cubierta, que contiene cuatro 
cuadernos con 15 copias, á saber: 1.° Fuero antiguo de 
Escalona: 2.° y 3.° Fueros y ordenanzas de Toledo; y 
4.° Privilegio de D. Alonso VIH , Emperador , á la villa 
de Santa Olalla. 

Núm. 55 — Un legajo sin cubierta, que contiene cuatro 
cuadernos: el 1.° Ordenanza de D. Sandio IV sobre los 
juzgados de Talavera: 2.° de los aranceles de las rentas 
de la ciudad de Toledo: 3 o Ordenanzas de almotacenaz- 
go: y el 4.° Ordenanzas de dicha ciudad por D. Juan H. 
Núm. 56 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene cinco cuadernos : el 1 .° un privilegio del Rey 
D. Enrique I á los de las aldeas de Toledo que mantuvie- 
ron caballo y armas : el 2.° quince copias de instrumen- 
tos del Rey D. Alonso X : el 3.° diez y siete del de Don 
Alonso el XI : el 4.° de ordenamiento de Alcalá, era 1386, 
con la rueda del privilegio y muestra del carácter por Pa- 
lomares: y el 5.° pragmática confirmatoria del dicho pri- 
vilegio, digo, ordenamiento. 

Núm. 57 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene tres cuadernos : el 1 .° ordenamiento que hizo el 
Rey D. Alonso en las cortes de León , que es el fuero de 
los fijosdalgo : el 2.° de las behetrías de Castilla, puesto 
en nuevo orden por D. Pedro el Justiciero, año 1356. 

Núm. 58 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
36 copias de privilegios y provisiones , cédulas , pragmá- 
ticas y otros instrumentos pertenecientes al reinado de los 
señores Reyes Católicos , sacados del archivo de la ciudad 
de Toledo, y otros. 



350 

Núm. 59 — Un legajo sin cubierta, que contiene dos 
cuadernos : el 1 ,° con 49 copias de cartas , cédulas , pro- 
visiones y pragmáticas de los señores Reyes Católicos, 
D. Felipe I , Doña Juana y Carlos V : y el 2.° declaración 
del doctor Zumel , y otros letrados sobre las alcabalas. 

Núm. 60 — Un legajo sin cubierta que contiene 11 cua- 
dernos de cortes celebradas en Valladolid en los años 
1 523 1 1 537 , 1 542 y 1 544 ; en Toledo el de 1 525 , 1 538 
y 1539; en Madrid el de 1528 , 1535 y 1551 , y un tra- 
tado de paces de Clemente Vil , y el Emperador Carlos V 
del año de 1529. 

Núm. 61 — Un legajo con cubierta de pergamino que 
contiene 28 copias de pragmáticas , ordenanzas , cortes y 
papeles del señor Rey D. Juan el II. 

Núm. 62 — Otro legajo cubierto de pergamino , que 
contiene 63 copias de pragmáticas , cédulas , cortes , or- 
denamientos y cartas del mismo Rey D. Juan el II de Cas- 
tilla. 

Núm. 63 — Un legajo con cubierta de pergamino, con 
cinco cuadernos : el 1 ,° que contiene tres copias de cédu- 
las, corles é instrumentos del tiempo de D. Pedro el I: 
el 2.° diez y nueve de lo mismo de D. Enrique II: el 
3.° veinte y una de D. Juan I: el 4.° veinte y seis de Don 
Enrique III: y el 5.° una carta del arzobispo de Toledo 
D. Pedro Tenorio sobre la contribución del cabildo de su 
iglesia, para hacer los muros de dicha ciudad, 

Núm. 64 — Un legajo que contiene cinco cuadernos : el 
1.° y 2.° de cortes y ordenamientos pertenecientes al rei- 
nado de D. Enrique II y III: el 3.° de cortes y ordena- 
mientos del Rey D. Juan I : el 4.° cortes , cédulas, cartas, 
indultos, y juramento del señorío de Vizcaya, pertenecien- 
tes al Rey D. Pedro : y el 5.° cortes, peticiones y ordena- 



351 

mientos tocantes al reinado de D. Alonso II, y conciertos 
hechos en Palazuelos entre la Reina Doña María y el in- 
fante D. Juan Manuel sobre su tutoría. 

Núm. 65 — Un legajo que contiene cuatro cuadernos: 
el 1.° cortes, tratados, confederaciones, privilegios y 
cartas pertenecientes al reinado de D. Fernando IV : el 
2.° cortes, confederaciones , paces , cartas , contratos ma- 
trimoniales del reinado de D. Sancho IV : el 3.° fueros de 
Cáceres por el Rey D. Alonso, confirmados por el Rey Don 
Fernando III: y el 4.° concordia de D. Sancho III con 
D. Fernando de León su hermano, con motivo de la muer- 
te de D. Alonso VII , el Emperador , su padre. 

Núm. 66 — Un legajo que contiene dos cuadernos : el 
i.° fueros de Sobrarbe : y el 2.° fuero antiguo de Castilla. 

Núm. 67 — Un legajo que contiene tres cuadernos , ó 
copias de tiempo del Rey D. Juan II, es á saber: el 1 .° cor- 
tes de Valladolid , año de 1451 : el 2.° ordenamiento de 
leyes de Valladolid : y el 3.° capítulos de concordia otor- 
gados por el Rey D. Juan II, y el Príncipe D. Enrique su 
hijo , que están en 64 artículos. 

Núm. 68 — Un legajo que contiene cinco cuadernos, 
ó copias de tiempo del Rey D. Juan II , es á saber : el 
1.° ordenamiento del Rey D. Juan II, en las cortes de Va- 
lladolid : el 2.° cuaderno de peticiones de los procuradores 
de las cortes de Bonilla y Valladolid: el 3.° pragmática 
sobre las personas de á pie , que debia tener cada una de 
las personas de la corte: el 4.° cuaderno de peticiones 
generales de los procuradores de Palenzuela: y el 5.° ra- 
tificación hecha por D. Alonso Rey de Aragón , y el In- 
fante D. Pedro su hermano. 

Núm. 69 — Un legajo que contiene cinco cuadernos, 6 
copias del tiempo del Rey D. Juan II , es á saber: el 1 .° de 



352 

peticiones de los procuradores de las ciudades en las cor- 
tes de Toledo: el 2.° peticiones de los procuradores de 
cortes de Zamora: el 3.° corles de Madrigal de 1438 : el 
4.° peticiones de los procuradores de las cortes de Bur- 
gos: y el 5.° cortes de Madrid de 1435. 

Núm. 70 — Un legajo sin cubierta que contiene 16 co- 
pias de privilegios, cartas, cédulas, ordenamientos, mer- 
cedes y donaciones de los Reyes Católicos D. Alonso XI, 
D. Enrique III y IV, y otros señores Reyes de España. 

Núm. 71 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
32 copias de cartas, cédulas Reales, y otros varios instru- 
mentos del tiempo del Rey D. Enrique IV. 

Núm. 72 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
16 copias de cortes y pragmáticas de los señores Reyes 
de España , es á saber : de Madrid , de Valladolid , Segovia 
y Córdoba, por los señores Carlos V, Felipe II y III. 

Núm. 73 — Un legajo sin cubierta, que contiene nueve 
cuadernos de ordenamientos , pragmáticas y corles de los 
señores Reyes D. Alonso XI, D. Enrique II, D. Juan II, 
el testamento de D. Juan I. Son en todo 11 copias. 

Núm 74 — Otro legajo cubierto de pergamino, que con- 
tiene tres cuadernos de cédulas, provisiones y cortes del 
tiempo de los señores Reyes D. Felipe II, III, IV, y son 
en todas 18 copias. 

Núm. 75 — Un legajo sin cubierta, que contiene 30 
copias de ordenamientos, cédulas, privilegios, fueros, or- 
denanzas, cartas y otros instrumentos de S. Fernando, va- 
rios Alfonsos , Reyes Católicos y otros señores Reyes, y el 
cuaderno de leyes del maestre Jacob. 

Núm. 76 — Un legajo sin cubierta, que contiene el ín- 
dice de los privilegios , que se conservan en el archivo del 
imperial convento de S. Clemente de Toledo : memorias 



353 

de papeles del archivo del Real de monjas cistercienses 
del ; y á su continuación varias copias de donaciones, es- 
crituras y otros instrumentos, que en todas son 90. 

Núm. 77 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
varias noticias y copias pertenecientes á los nombres de 
los antiguos tributos y otras cosas, en que se incluyen va- 
rios privilegios é instrumentos antiguos. 

Núm. 78 — Un legajo sin cubierta , que contiene cinco 
cuadernos con 18 copias, y empieza con las ordenanzas 
de Toledo sobre el ganado vacuno : sigue : Título de los 
montes de Toledo , y finaliza con Memorias de las santas 
vírgenes Justa y Rufina. 

Núm. 79 — Un legajo sin encuadernar , que contiene 
20 copias de hermandades nueva y vieja general y de Tole- 
do, Talavera , Ciudad Real y otras , y entre ellas algunas 
impresas. 

Núm. 80 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
dos cuadernos: 1.° inscripciones sepulcrales, que eran 
siete piezas, y falta la del núm. 6: y el 2.° privilegios de 
la villa de Alarcon. 

Núm. 8í — Un legajo sin cubierta, que contiene dos 
cuadernos: 1.° Fuero de la villa de Molina, dado por el con- 
de D. Amalrich: 2.° nota de las obras de Juan Alonso 
de Madrid. 

Núm. 82 — Un legajo sin encuadernar , que contiene 
cuatro cuadernos: el i.° permuta de la villa de Lucena por 
las tierras de la Arrizafa: el 2.° razón del derecho que 
S. M. tiene á la abadía de Benevívere de canónigos regla- 
res de S. Agustín en la diócesis de Palencia : 3.° varios pri- 
vilegios y papeles, algunos impresos, pertenecientes al mar- 
qués de Villena: y 4.° diferentes papeles sueltos tocantes 
al mismo y sus lugares. 

Tomo XIII. 23 



354 

Núm, 83 — Un legajo sin cubierta, que contiene 13 
cuadernos : el 1 .° una obra de Virgilio , filósofo árabe cor- 
dobés , copiada en seis cuadernillos : el 2.° fragmento de 
la historia universal de D. Alonso el Sabio : el 3.° Anales 
terceros toledanos: el 4.°, 5.° y 6.° varios privilegios, 
cartas , cédulas y ordenamientos Reales: el 7.° Vida de 
S. Desiderio por el Rey Sisebuto , cartas de este Rey y 
otros de Tarra, Rulgarano y otros godos , y asimismo las 
de Elipando cotejadas con el ms. gótico : el 8.° passio Beati 
Saturnini : el 9.° cotejo de las obras de Paulo Orosio : el 
10 índice del libro de cosas de D. Juan el II: el 11 leyes 
de Segovia de D. Alonso XI, año de 1347: el 12 jura- 
mento para la deliberación de los grandes y caballeros en 
las Cortes de Toledo de 1538 sobre la sisa: y el 13 noti- 
cia de los cuadernos de la librería de la santa iglesia de 
Toledo , que tratan de primacía y bulas , con copia de al- 
gunos. 

Núm. 84 — Un cuaderno sin cubierta, que es el papel 
de D. Agustín Riol sobre archivos y papeles. 

Núm. 85 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene dos cuadernos , á saber : el 1 .° de sellos en limpio 
para abrirse, y son 31 pliegos en papel: el 2.° de sellos 
de cera de Reyes de Castilla y León, que son 10 vitelas 
sacadas también en limpio por D. Francisco Palomares. 

Núm. 86 — Un legajo sin cubierta, que contiene 23 
cuadernos de copias de papeles aceitados, copiados é imi- 
tados por el citado Palomares , es á saber : varios privile- 
gios, árboles genealógicos, erección de canongías, ruedas 
ó signos de privilegios y otros instrumentos. 

Núm. 87 — Un legajo sin cubierta , que contiene dos 
cuadernos con 195 copias de sellos de privilegios de los 
Reyes D. Fernando el IV , D. Sancho el IV, y otros seño- 



355 

res Reyes de España ; y asimismo varias muestras de letras 
antiguas y sellos de las bulas de primacía y otros algunos 
de particulares, copiados é imitados por Palomares. 

Núm. 88— Un legajo con cubierta de pergamino , que 
contiene dos cuadernos : el 1 .° en vitela, de signos y rue- 
das con algunos principios y fechas de los privilegios de 
los Reyes, que se hallan en el archivo de la santa iglesia 
de Toledo , desde D. Alonso VI que conquistó esta ciu- 
dad, hasta D. Juan I, y son 20 vitelas: el 2.° de sellos de 
plomo en limpio, que contiene cuatro vitelas, y asimismo 
un cuaderno de varias monedas árabes, puestas sobre plie- 
gos, todo de mano del mismo Palomares. 

Núm. 89 — Un legajo con cubiertas sueltas de carto- 
nes, que contiene 40 cuadernos de muestras de varios ca- 
racteres y letra antigua, en que se hallan escritos dife- 
rentes códices, privilegios y bulas y otros documentos del 
archivo de Toledo y otros, imitados por dicho Palomares 
en papel aceitado. 

Núm. 90 — Un legajo sin cubierta, que contiene una 
cédula original de facultad Real concedida á Juan de Aya- 
la, con su copia imitada por Palomares, y asimismo 20 co- 
pias de privilegios, cartas Reales, inscripciones y frag- 
mentos del misal y breviario góticos , entre los cuales se 
halla la de una bula de Urbano II á D. Rernardo , arzo- 
bispo de Toledo , confirmando la primacía de aquella santa 
iglesia, imitadas todas por Palomares. 

Núm. 91 — Libro de diferentes cuentas de entrada y 
distribución de rentas Reales y gasto de casa Real en el 
reinado de D. Sancho IV , era de 1331 y 1332, que son 
años de 1293 y 1294 , sacado de un tomo original en fo- 
lio, que se guarda en la librería de la santa iglesia de 
Toledo. . 



356 

Núm. 92 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
comprende 24 cuadernos con 1 69 copias pertenecientes á 
la fundación de la santa iglesia de Toledo y á sus prelados, 
es á saber : desde D. Bernardo á D. Juan Martínez Silíceo. 

Núm. 93— Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene 17 copias ó cuadernos de la historia en castellano 
de los arzobispos de Toledo, desde D. Gonzalo García hasta 
D. Bernardo de Rojas. Es tomo 2.° de dicha historia. 

Núm. 94 — Un legajo sin cubierta, que contiene ocho 
cuadernos con 58 copias de instrumentos de la fundación 
de la santa iglesia de Toledo, sus dignidades, prebendas, 
hermandades con otras iglesias de España y reliquias : fun- 
daciones de la de Guadix , Baza y Talayera, y donaciones 
de los señores Reyes á los arzobispos de Toledo. 

Núm. 95 — Un legajo cubierto de pergamino , que con- 
tiene cuatro cuadernos con 70 copias respectivas á la santa 
iglesia de Toledo, es á saber: el 1.° treinta y ocho copias 
de instrumentos y noticias de primacía con Tarragona: 
el 2.° veinte de inmunidad : el 3.° cinco de luctuosa: y el 
4.° siete de conservatorias. 

Núm. 96 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene varios cuadernos con 20 copias tocantes al car- 
denal D. Gil de Albornoz, á los maestros del colegio de 
Bolonia , á concilios , constituciones sinodales , luctuosa, 
vasallos y preeminencias , cortes y simultáneas, y varios 
papeles pertenecientes á D. Domingo Pascual , D. Juan, 
infante de Aragón , y D. Sancho , infante de Castilla. 

Núm. 97 — Otro legajo cubierto de pergamino que 
contiene 71 copias de algunos extractos de concilios y 
constituciones eclesiásticas y sinodales , especialmente de 
Toledo , privilegios y concesiones de bulas , décimas y cé- 
dulas tocantes á aquella santa iglesia. 



357 

Núm. 98 — Un legajo sin cubierta, que contiene tres 
cuadernos : el 1 .° B. Greyorii Episcopi Hiberitani explica- 
tio in Canuca Canticorum , de que hay solo la prefación en 
dos piezas: el 2.° dos opúsculos de Justo, obispo de Urgel 
y de Justo , obispo de Toledo, en seis piezas : y el 3.° Ca- 
lendario ritual de la santa iglesia de Toledo en tres cua- 
dernillos. 

Núm. 90 — Un legajo sin cubierta, que comprende 28 
cuadernos de papeles é instrumentos sacados de los ar- 
chivos de la ciudad é iglesia de Toledo , pertenecientes á 
una y á otra , y entre ellos diferentes cartas de algunos 
señores Reyes. 

Núm. 100 — Un legajo con cubierta de pergamino, 
que contiene 17 cuadernos con 182 copias de privilegios 
y documentos pertenecientes á la fundación y dotación del 
monasterio de S. Servando de Toledo , donaciones á aque- 
lla santa iglesia y otras por los señores Reyes de Castilla, 
con algunos testamentos suyos , bulas , ordenanzas de ar- 
zobispos de Toledo y otros de la misma clase. 

Núm. 101 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene 13 cuadernos; los cuatro primeros de bulas y 
papeles pertenecientes á concilios especialmente provin- 
ciales de España , y los nueve restantes de constituciones 
sinodales de Toledo y Tarragona. 

Núm. 102 — Un legajo con cubierta de pergamino , ro- 
tulado Varios, que contiene cuatro cuadernos : el 1 .° copia 
del concilio de Peñafiel: 2. a extracto de los códices góti- 
cos de Toledo, y copia de cánones del concilio Niceno que 
contienen: 3.° medidas de Salamanca, y á ellas reduci- 
das las griegas, romanas y hebreas: y 4.° Colección de 
privilegios y bulas á favor de la santa iglesia de Toledo, 
en núm. 26. 



358 

Núm. 103- — Un legajo cubierto de pergamino, que 
contiene 13 cuadernos de noticias, índices, extractos y 
cotejos de códices de concilios de España , hechos por Am- 
brosio de Morales, Vázquez del Mármol , D. Juan Bautista 
Pérez, y algunas notas del Padre Burriel á los concilios 
Compostelano, Legionense y de Coyanza. 

Núm. 104 — Un legajo cubierto de pergamino, que 
contiene 31 cuadernos, los primeros pertenecientes á dé- 
cimas, tercias é inmunidad, entre los cuales se halla una 
copia remedada por D. Francisco Palomares de bula de 
Gregorio IX sobre tercias , y los restantes de privilegios, 
cartas , fueros , despachos , cortes , contratos y capitula- 
ciones matrimoniales de diferentes Reyes , con el testa- 
mento del Rey D. Alonso VIII , el de las Nayas , hecho en 
Fuenlidueña á 8 de diciembre, era 1242, año 1204. 

Núm. 105 — Un legajo sin cubierta, que contiene siete 
cuadernos: el 1.° copia imperfecta del ms. de las obras 
astronómicas del Rey D. Alonso el Sabio : el 2.° fragmen- 
tos góticos: el 3.° notas y apuntaciones sobre el ms. ro- 
tulado: Enrique de Villena sobre Virgilio: el 4.° prólogo 
de la genealogía de los Dioses, de Juan Bocacio : el 5.° de 
varios privilegios del Rey D. Sancho : el 6.° treinta y cua- 
tro copias de privilegios de vasallos: y el 7.° dos copias 
de inscripciones sepulcrales de la parroquia de Santiago 
(vulgo del arrabal) de Toledo y del convento de la Con- 
cepción franciscana de la misma ciudad. 

Núm. 106 — Un legajo sin cubierta, que contiene 24 
cuadernos pertenecientes á la junta de patronato y dere- 
chos deducidos por España para el último concordato ce- 
lebrado con la corte romana. 

Núm. 107 — Un legajo cubierto de pergamino con cin- 
co cuadernos , que contienen varias copias de papeles per- 



359 

tenecientes al Real patronato , cámara , resultas, á saber: 
l. er cuaderno, tres copias: 2.° dos: 3.° cuatro: 4.° una: 
5.° una y dos pliegos sueltos , el uno impreso. 

Núm. 108 — Un legajo con cubierta de pergamino, que 
contiene 18 cuadernos de copias de bulas é instrumentos 
de reconocimiento del derecho metropolitano , y sujeción 
al arzobispo de Toledo por diferentes obispos sufragáneos 
y algunos abades; y asimismo de otros derechos y dona- 
ciones respectivas , es á saber : de Palencia 27 copias , de 
Cuenca 12, de Córdova 14, de Baeza 11 , de Jaén 10, de 
Sigüenza 13, de Osma 10, de Segovia 10 ; de Segorve y 
Albarracin 13, de Cartagena 2, de Valladolid 3, de Avi- 
la 4 , de Plasencia 4 , de Zamora 2 , de Coria 1 , de Lis- 
boa 2 , de Almería 1 , de Covarrubias 1 , de varios monas- 
terios 13, de derechos de obispos y sufragáneos 3, y 2 
de Oviedo. 

Núm. 109 — Un legajo sin cubierta, que contiene cinco 
cuadernos, los cuatro sobre el estatuto de limpieza de san- 
gre de la santa iglesia de Toledo y de otras comunidades de 
España, y el 5.° copia de una carta de privilegio que el 
Rey D. Juan el II concedió á un hijodalgo. 

Núm. 110 — Un legajo sin cubierta, que contiene dos 
cuadernos : el 1 .° copia del índice de la librería de la san- 
ta iglesia de Toledo , y el 2.° una carta del cardenal Don 
Juan Martínez Silíceo al señor Emperador D. Carlos V, 
sobre el adelantamiento de Cazorla. 

Núm. 1 11 — Un legajo sin cubierta con 36 piezas, que 
contienen el índice de instrumentos copiados en el archivo 
de la santa iglesia de Toledo , durante la comisión en que 
entendió el Padre Andrés Burriel. 

Núm. 1 12 — Un legajo sin cubierta, que contiene nueve 
cuadernos de instrumentos sacados de los archivos de la 



360 

iglesia y ciudad de Murcia: el 1.° con 158 copias en ra- 
zón de justificar que el señor Emperador D. Alonso con- 
quistó á Toledo, restableció y erigió, fundó y dotó su igle- 
sia metropolitana: el 2.° en una con 14 pliegos en que 
aprueba que el santo Rey D. Fernando III conquistó y 
pobló á Sevilla , restableció r erigió y doló su iglesia metro- 
politana : el 3.° una copia en ocho cuadernos que justifican 
haber sido erigida, fundada y dotada por el señor Rey Don 
Alonso X, aumentada y enriquecida por los señores Re- 
yes sus sucesores la santa iglesia de Cartagena: el 4.° ca- 
tálogo de sus obispos: el 5.° inventario del archivo de la 
misma iglesia de Cartagena en nueve cuadernillos: el 6.° 
inventario del archivo de la ciudad de Murcia en seis cua- 
dernos: el 7.° índice de los cuadernos de corles y tratados 
de paces, que se hallan en el mismo archivo: el 8.° un 
privilegio y ordenanza del señor Rey D. Juan de Aragón, 
para que los clérigos que no fuesen naturales de sus do- 
minios no pudiesen obtener en ellos beneficios , ni otras 
prebendas eclesiásticas, expedido el año de 1396: y el 
9.° representación y cartas de D. Asensio de Morales al 
señor Carvajal y sus respuestas , remitiendo instrumentos. 

Núm. 113 — Un legajo en folio sin cubiertas , que con- 
tiene 10 cuadernos de copias de papeles pertenecientes á 
la historia civil y eclesiástica , especialmente de la santa 
iglesia de Cuenca, con dos planes de ella , y asimismo va- 
rios sobre puntos de derecho eclesiástico y otros. 

Núm. 114 — Un legajo sin cubierta, que contiene tres 
cuadernos: el 1.° inventario del archivo de la iglesia de 
Orihuela en seis piezas : el 2.° compulsado privilegios, bu- 
las y otros instrumentos pertenecientes á historia civil y 
disciplina eclesiástica de España, sacada de orden de S. M. 
de los archivos de la catedral de la ciudad y obispado de 



361 

Orihuela por D. Asensio de Morales, oidor de Sevilla, y 
está en 30 piezas : y el 3.° en tres cuadernillos : el 1 .° de 
privilegios , donaciones y bulas pertenecientes á dicha ciu- 
dad en siete piezas : el 2.° reconocimiento del archivo de la 
ciudad de Tarragona en cinco piezas; y el 3.° diferentes 
cartas del expresado Morales y otros; todas copias. 

Núm. 115 — Un legajo sin cubierta que contiene 22 
cuadernos de índices de instrumentos que se hallan en los 
archivos de varias santas iglesias , es á saber : de Oviedo, 
de Santiago, de Lugo, deTuy, de Ceuta, de Orense, de 
Palencia , de Valladolid y de Barcelona ; y en el último 
cuaderno se contienen las copias de los índices de las igle- 
sias de Astorga , León, Santander y otros de papeles de los 
señores Reyes Católicos , y del patronato del reino de Gra- 
nada; y asimismo un extracto de diferentes papeles é ins- 
trumentos del Real archivo de Barcelona y del de Nuestra 
Señora de Sarratéix. 

Núm. 116 — Un legajo sin cubierta, que contiene tres 
cuadernos: el 1.° de instrumentos y noticias que asegu- 
ran la existencia de las órdenes de Calatrava , Alcántara, 
S. Juan, Santiago, Monteanges, Alemanes ó Teutónicos, 
Templarios y S. Pedro de Gumiel en la ciudad de Cór- 
doba, y son 53 copias: el 2.° memorias para la historia 
de la iglesia de Coria, que contiene 36 copias : y el 3.° asi- 
mismo de memorias para la historia de la santa iglesia de 
Sigüenza, en 66 copias. 

Núm. 117 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
cuatro cuadernos: el 1.° de usu et aulhoritate legis gó- 
ticas, sive libri legis gothorum (vulgo Fuero juzgo) in Ca- 
tbalonia, sive Golhia et Septimania, sive Provincia Nar- 
bonensi; apuntamiento hecho por D. Juan Lucas Cortes, 
escrito al fin del siglo pasado ó principios del presente : y 



362 

sigue de letra del Padre Burriel una nota de los códices del 
Fuero juzgo que hay en la librería de la santa iglesia de 
Toledo, según le ordenaron los Padres Sarmiento y Me- 
colaela: 2.° índice de varios testimonios y autos sobre la 
preferencia entre Toledo y Burgos en cortes y otros actos 
públicos: 3.° instrucción que dio el Rey D. Felipe III á 
D. Juan Fernandez Pacheco, duque de Escalona, su emba- 
jador en Roma, fecha en Lerma á 8 de junio de 1603: y 
4.° matrículas é inventarios de los instrumentos del archi- 
vo del Real convento de san Marcos de León , hecho con 
despacho y provisión de 6 de marzo de 1658 á pedimento 
del fiscal del Real consejo de las órdenes. Está impreso. 

Núm. 118 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
seis cuadernos : el 1 ,° de apuntamientos sacados por el Pa- 
dre Burriel de algunos códices de la santa iglesia de To- 
ledo acerca de las obras de varios santos y escritores ecle- 
siásticos españoles, como Etherio y Beato, el abad Sansón, 
S. Isidoro y otros : 2.° epístola de Elipando en nombre de 
los fieles y obispos de España al concilio de Francfort, 
inédita , sacada fidelísimamente por el mismo Padre del 
códice gótico de dicha iglesia , del que se sacaron las im- 
presas por el maestro Florez, y adjunto el cotejo de es- 
tas con las del códice hecho por Burriel: 3.° Concilio de 
Burgos, año de 1074; índice de concilios según el códice 
gótico de España; la visión de Tajón, catálogo de obis- 
pos de León y abades de Oña ; cartas de S. Braulio , elo- 
gio de S. Isidoro, versos de S. Ildefonso y otras cosas 
eclesiásticas de España; todo extractado por el mismo 
Padre Burriel : 4.° Vincentii de Bandelis de Castronovo, 
Terdonensis Dicecesis, ordinis praidicatorum , tractatus de 
singulari puritate et prarogaliva Conceplionis Salvalo- 
ris nostri Jesu Chrisli , extractado por el Padre Burriel: 



363 

5.° D. Francisci de Mendoza et Bobadilla assertiones de 
imítale nalurali ínter nos el Christum per esum carnis ejus, 
et per potum sanguinis ejus, parece original: y 6.° pre- 
facio é índice del Apologético de Palma por los nuevos 
conversos de Toledo, 

Núm. 119 — Un legajo sin encuadernar, que contiene 
cuatro cuadernos : el 1 .° índice de los tres tomos de la co- 
lección mixta de D. Juan Bautista Pérez, que se conservan 
en la librería de la santa iglesia de Toledo : 2.° extractos 
de otros tomos del mismo Pérez , que se guardan en la 
misma librería, y comprenden donaciones de Reyes á ar- 
zobispos é iglesia de Toledo , y donaciones de arzobispos 
á canónigos , y aniversarios de la misma iglesia, noticias 
de la vida del cardenal D. Gil de Albornoz : 3.° observa- 
ciones sobre la ficción del aguamanil y ruinas de la capilla 
de S. Tirso en Toledo , y de la carta de Silo ó Caxila, una 
de Esteban de Garibay á Felipe II, y otras de Cristóbal de 
Palomares , bibliotecario de la santa iglesia de Toledo á 
D. Juan Bautista Pérez: respuesta de este con su parecer 
separado, y otra del licenciado Espinosa á Palomares, es- 
crita sobre el mismo asunto ; todas copiadas de la librería 
de Toledo: y el 4.° copia del concilio de Oviedo, sacada 
de los mismos códices de Pérez, y cotejada con el impreso 
por el cardenal Aguirre. 

Núm. 120 — Un cuaderno que contiene la noticia de 
Pedro Salazar de Mendoza , canónigo de Toledo, sus pri- 
meros estudios y grados, la de su obra intitulada Monar- 
quía de España, algunas notas á ella , sus índices y lámina 
en cobre para la impresión de dicba obra. 

Núm. 121 — Un tomo encuadernado y sin cubierta, 
que es colección de varios papeles curiosos, y empieza con 
una carta del Rey de Francia al cardenal d'Etrées en Ver- 



364 

salles á 6 de setiembre de 1688 , á que sigue la Reina de 
Francia. Memorial de la santa iglesia de Toledo al Rey, 
para que se sirviese mandar recoger el breve expedido por 
el Papa en 8 de agosto de 1687 para que el cardenal Aguir- 
re pudiese obtener prebenda en aquella santa iglesia , y 
otras tocantes al mismo asunto, y diferentes papeles po- 
líticos , y obras de la venerable madre María de Jesús de 
Agreda. 

Núm. 122 — Un legajo sin cubierta, que contiene la 
copia del testamento y codicilo del lllmo. D. fray Fran- 
cisco Jiménez de Cisneros , cardenal arzobispo de Toledo, 
sacada del archivo de la misma ciudad. 

Núm 123 — Un legajo sin cubierta, que contiene una 
colección de privilegios y papeles pertenecientes á la villa 
de Talavera, y son en todas 20 copias. 

Núm. 124 — Un rollo en que está copiada la inscrip- 
ción y cruz del sepulcro, que se halló en un olivar fuera 
de Talavera , de un hombre llamado Litorio , de la era 
548, año de Cristo 510. El venerable D. fray Francisco 
Jiménez de Cisneros, arzobispo de Toledo, hízolo trasladar 
el de 1512 á la hermita de nuestra Señora del Prado, ex- 
tramuros de dicha villa , donde se conserva. 

Y en esta forma se concluyó este inventario el dia 8 
del presente mes , habiendo asistido el expresado Padre 
rector todos los dias, y por su ausencia en las ocasiones 
que tuvo precisión de hacerla el Padre ministro del mismo 
colegio, é igualmente D. Francisco Moran, D.José de 
Castro y D. Justo del Cerro, escribientes de la Real bi- 
blioteca, que fueron de mi orden para el mismo fin y mas 
exacto cumplimiento de lo mandado por S. M.; y para que 
conste lo firmo en Madrid á 9 de julio de 1762 años — Don 
Juan de Santander. 



365 

Es copia del inventario original que pasaré á las Rea- 
les manos de S. M. por medio del expresado marqués del 
Campo de Villar , su secretario del despacho universal de 
Gracia y Justicia, y la entrego al R. mo Padre Diego de 
Ribera, rector del colegio imperial de la compañía de Je- 
sús de esta corte, para que le sirva de recibo y resguar- 
do, en consecuencia de lo mandado por S. M. en las Reales 
órdenes que se citan en él y se han cumplido exactamente. 
Madrid 31 de julio de 1762— D. Juan de Santander. 



ANTONIO PÉREZ. 

Fragmento de un impreso que se halla en el archivo de Siman- 
cas, (Legajo — Estado— N.° 341) que por no saber se halle en otra 
parte ni dicho fragmento ni el texto entero, y ser por consiguiente 
muy raro, nos atrevemos á reimprimir. El autor no se sabe quien 
fuese , y solo se infiere que fué aficionado á Antonio Pérez. 

Relación sumaria del discurso de las prisiones y aventuras 
de Antonio Pérez , desde el principio de su primera pri- 
sión , hasta su salida de los reinos del Rey Católico. 

Es de saber, que fué preso Antonio Pérez á 28 de ju- 
lio del año 1579, cuando aquella prisión tan notable y 
espantable al mundo de la Princesa de Ebolí Doña Ana de 
Mendoza, mujer del Príncipe Ruygomez de Silva, y de la 
suya con el nombre que entonces se dio por cartas de la 
Majestad Católica para algunos grandes de España de ser 
tales prisiones , por causa de enemistad con el secretario 
Mateo Vázquez. Estuvo preso Antonio Pérez en Madrid en 



366 

casa de un alcalde de corte cuatro meses. Allí le vino á 
visitar fray Diego de Chaves , confesor del Rey Católico, 
dentro de quince dias de su prisión , cosa que admiró á la 
corte toda , por parescerles á todos, y con razón , que tal 
manera de visita no podia ser hecha á delincuente ni ofen- 
sor de la Majestad de su Rey , y mas si es cierto lo que 
supe residiendo entonces en la corle católica , que la sus- 
tancia de la visita fué consolarle y decirle , que aquella 
prisión y enfermedad no seria ( como dicen ) mortal : que 
no hahia sido sino por las amistades (1), que acabo de de- 
cir. De casa del alcalde, por haber caido malo Antonio 
Pérez, le volvieron á su posada. En ella estuvo seis, ó 
ocho meses con guardas. Al cabo destos le fueron quitadas 
las guardas , y quedó con libertad de salir á misa , y de 
ser visitado, pero con que no visitase él á nadie: cosa y 
condición de que hicieron las gentes alguna considera- 
ción. En este estado , y en su casa en la corte estuvo has- 
ta el último de enero del año de 1585. Y es de conside- 
rar que todo este tiempo y años , y en esta manera de pri- 
sión no se hizo novedad ninguna en su oficio de secretario 
de Estado, sino que se despachó, y despachaba continua- 
mente todo en su casa , y por sus mismos criados , y sus- 
tentando Antonio Pérez el gasto del oficio. Los inventores 
y consejeros de aquella primera prisión, viéndose empeña- 
dos en tal ofensa hecha, y á una tal persona como la Prin- 
cesa por su gran cualidad , y al Antonio Pérez por su for- 
tuna y lugar , y por la gracia cerca de su Rey era algo, 
comenzaron á inventar y trazar como aquel error primero 
pasase adelante , y se cubriese con otros : y así inventaron 
la visita contra él y contra otros secretarios, que es un 

(1) Parece debe decir enemistades. 



367 

juicio supremo y absoluto, que en Castilla se acostumbra, 
sin preceder juicio plenario , ni traslado de proceso ni de 
testigos, sino solo con los cargos , y lo que Dios le ayuda 
á cada uno para su descargo. 

Los cargos fueron mas en honor de Antonio Pérez y 
ofensa de terceras personas, que en nota de la suya ni de 
sus servicios, como parece por los cargos. Porque los mas 
fueron de recibos de dádivas de D. Juan de Austria, her- 
mano del Rey Católico , de la princesa de Ebolí , del car- 
denal de Toledo, y de otras personas de cualidad, sino 
fueron los cargos postreros que se hicieron en general y á 
montón. El un cargo que habia descubierto secretos de 
su oficio: el otro que en los despachos que venían para su 
Majestad en cifra , anadia y quitaba : cargos que según de- 
recho, ni se pueden hacer , ni obligar á descargo por ser 
generales, y tan injustos como se verá adelante. Con todo 
esto respondió entonces á ellos con alguna preñez y señal 
de los secretos , y sacramentos grandes , que en su poder 
y pecho habia para su descargo , diciendo que por el tal 
respecto no podia descargarse en particular , y advirtiendo 
á su Majestad de la ofensa que se hacia á su servicio en 
dar lugar á la malicia y pasión de ministros , á que se lle- 
gase á tales materias. Fué su prevención y recato tan ver- 
dadero, que puede presentar al mundo en testimonio de 
él, al barón Keueniler, embajador del Emperador en la 
corte católica, el cual no solo es testigo de lo que se dice, 
sino de otras prendas y confianzas muy grandes, en prue- 
ba del estado en que estaba la persona y fortuna de Anto- 
nio Pérez, en medio de la visita y de su juicio, bien con- 
trario de todo en todo á estotro estado , no menos señores, 
que de tratarse de conciertos entre el Rey y el vasallo. 
Considere cualquier buen entendimiento , como puede ser 



368 

que tal visita y juicio, ni tales cargos tuviesen en sí fun- 
damento de ofensa cometida de Antonio Pérez , sino de la 
malicia de la envidia. Yo sé que el dicho embajador es 
testigo de lo que refiero , y de otros testigos desta verdad, 
de quien él tiene noticia de suprema y gran cualidad. De 
lo cual se advierte porque se vea la variedad y contrarie- 
dad de su fortuna , en argumento de la violencia y persecu- 
ción de la envidia. Mostró entonces Antonio Pérez al con- 
fesor de su Majestad fray Diego de Chaves , verdadero 
testimonio de la verdad que trataba , y papeles de mano 
de su Majestad Católica, en que le mandaba quitar y po- 
ner en los despachos que venían de ministros, porque se 
viesen en consejo de estado al propósito de lo que conve- 
nia entonces : cosa muy acostumbrada según he entendido 
en aquella corte. Y débelo de ser en todas, y debido tal 
recato á la naturaleza de negocios grandes , y á la diver- 
sidad de los naturales de los hombres, y á la mas ó me- 
nos conüanza y satisfacción del príncipe con cada conse- 
jero , y cosa bien conveniente el hacerse así según los ne- 
gocios y confianzas que entonces corrían entre Rey y 
vasallo, como se echa bien de ver en un memorial que el 
Antonio Pérez hizo en Zaragoza del hecho de su causa 
para los jueces della ; el cual ha sido llamado comunmente 
librillo , no por otra causa que por haberle hecho escri- 
bir y encuadernar como libro para darle á los jueces, del 
cual prometo , si le puedo haber á las manos legal y cor- 
rectamente escrito , de dar parte á todos; porque es pe- 
dazo de historia para desearse ver. Viendo fray Diego de 
Chaves, que fué uno de los jueces desa visita , ó asistente 
della, el error hecho en haber metido en juicio tales ma- 
terias , que aunque confesor de la Majestad católica , no 
era sabedor de los misterios y sacramentos fundamentales 



369 

de la historia de donde se derivaba todo , tomó el dicho 
confesor por expediente, que Antonio Pérez no se descar- 
gase con papeles de mano de su Rey, sino que le dejase 
correr indefenso, y que á costa suya se remediase el error 
ageno, y así se le ordenó á él, y á Doña Juana Coello su 
mujer. 

Antonio Pérez obedisció , y no abrió su boca : y fué 
condenado por la visita en suspensión de oficio por diez 
años , y en treinta y cuatro mil ducados , y en que estu- 
viese recluso dos años en una fortaleza , y cumplidos estos 
en ocho de destierro de la corte católica. Al tiempo que le 
fueron á prender , para llevarle á una fortaleza , se metió 
el Antonio Pérez en una iglesia de Madrid , anteviendo el 
fin de la violencia de sus enemigos que iban enderezados á 
acabarle en prisión y juicios. Hízolo Antonio Pérez por 
reducir su causa á algún juicio mayor que el temporal. 
Tuvo aquel juicio eclesiástico dos sentencias en su favor: 
que ya fueron estas testimonio de no haber cometido cosa 
de felonía contra su Rey ; no se puso en ejecución su res- 
titución á la iglesia, por la violencia que en esto usaron, 
como en otras cosas, los miuislros temporales. 

Habiendo cumplido toda la sentencia , sino era lo que 
dependía de la corriente del tiempo , sucedió que estando 
su Majestad en las cortes de Aragón en Monzón, se levan- 
tó voz de que quería Antonio Pérez acudir á ellas, como 
aragonés , á pedir justicia de sus agravios. Y por este res- 
pecto, y con este nombre le estrecharon la prisión, que 
tenia á mayor apretura: y á su mujer y hijos que estaban 
entonces en su compañía en la misma fortaleza , se los qui- 
taron y los trajeron á Madrid , y los metieron en prisión á 
todos, madre y hijos, los mas dellos de cinco años aba- 
jo, privados del trato y comunicación de todos; y ende- 
Tomo XIII. 24 



370 

reszado este rigor á lo que sucedió , que fué pedirle fray 
Diego de Chaves , como quien ya tenia noticia de la qua- 
lidad de los tales papeles á Doña Juana Coello , mujer de 
Antonio Pérez , estando en la prisión, por dos cartas de su 
mano, y por medio del presidente de Castilla conde de 
Barajas, todos los papeles y billetes de su marido , si que- 
ría verse en libertad á él y á su Doña Juana Coello , con 
todo el valor de matrona romana, que ha mostrado al 
mundo aquella mujer en el discurso de los trabajos de su 
marido y suyos , dejara de entregar los papeles sino fuera 
porque el marido le escribió , y ordenó que los entregase 
por billetes escritos de su mano y sangre propia. Sangre 
propia se dice ; porque le fué forzoso escribirlo della, por 
estar privado de todo medio de comunicación : cosa nueva 
y rigor terrible , que á tal necesidad se reduzca un hom- 
bre. Pero con el favor y providencia de Dios, reservó la 
fidelidad de un criado particular que habia puesto en salvo 
aquellos papeles, algunos de importancia para su descargo. 
La mujer envió con una persona confidente á Monzón, 
dos baúles de los tales papeles, como está probado en el 
proceso de Aragón. Y también está probado allí , como la 
Doña Juana le pidió al confesor que mirase que allí iban 
los descargos de la honra y vida de su marido, y que se 
reservasen algunos para todo tiempo y necesidad. El res- 
pondió , como también está probado en el proceso , á tres 
personas que le hicieron la entrega de los dichos papeles 
estas palabras: " Qué descargos? Ceniza se han de hacer 
estos descargos , y á Antonio Pérez , mercedes y mas mer- 
cedes por descargo." Palabras verdaderas y formales. Y 
tenia él mucha razón por cierto , cuanto culpa él , ó quien 
la tiene , de que hayan reducido á Antonio Pérez después 
á necesidad de tales descargos en juicio tan apretado , co- 



371 

mo es el de la vida y el de la honra. Quedóse Dona Jua- 
na, aunque con mas anchura, presa, y su marido en la 
misma estrechura que antes, por haber hecho tal sacrifi- 
cio, y por la obediencia del mandato y orden del confesor 
de S. M. 

Después de vuelto su Majestad de Aragón á Castilla, 
fué Antonio Pérez puesto en alguna mas anchura; y mas 
adelante traído á la corle , como es notorio al mundo, 
adonde estuvo catorce meses medio preso. Estando en este 
estado y reviviendo la pasión y invidia de sus contrarios, 
y á instancia dellos Pedro de Escovedo , hijo del secretario 
Escovedo, puso á Antonio Pérez la demanda de la muerte 
de su padre mas al descubierto que antes. Dícese mas al 
descubierto, porque aquella muerte que resultó de las fide- 
lidades y finezas de Antonio Pérez á su Rey, fué el prin- 
cipio de la ocasión que tomaron sus enemigos para su per- 
secución y para la ofensa de personas mayores. Y como 
veian de en cuando en cuando algunos resplandores y se- 
ñales de la gracia de su Majestad en favor de Antonio Pé- 
rez, en medio de las prisiones (que es cosa extráñalo que 
desto ha pasado por aquel hombre en la misma corriente 
de sus trabajos) temían grandemente su resurrección y su 
vuelta al lugar antiguo. Y como no les quedaba asidero 
para perseguirle criminalmente, sino aquel antiguo, apre- 
taron con él. Fué examinado sobre la tal muerte, en el 
cual examen él se gobernó con el respecto y fidelidad de- 
bida á los secretos de su príncipe, advirliendo á su Majes- 
tad en particular, aunque preso, de todo lo que se ofres- 
cia y convenia para atajar los inconvenientes que después 
han sucedido , representados por Antonio Pérez á su Ma- 
jestad desde entonces , como su Majestad y algunos otros 
lo saben bien, y como si los tuviera presentes. No bastó 



372 

nada deslo para que no pasase adelante el error de los mi- 
nistros , que habían tomado por empresa el acabamiento 
de Antonio Pérez. Y ansí le tornaron á sacar de la corte 
preso á una fortaleza , cosa nueva , que en una continua 
prisión de doce años y medio haya habido tanta variedad 
de prisiones en una misma persona. Tornáronle á traer á 
la corte dentro de tres meses: que tal variedad ni extre- 
mos porque ha sido pasado aquel hombre, jamás se han 
visto. Antonio Pérez advirtió á su Majestad por su confe- 
sor fray Diego de Chaves , que mirase los inconvinientes á 
que se iba á dar , y que si el fin era hacer justicia á Es- 
cobedo, fuese á costa suya y no de terceros, ni del servicio 
de su Majestad y de la autoridad de sus negocios y secre- 
tos grandes : y que seria mejor que él se concertase con 
Escobedo. Admitió el confesor el consejo, en que es mu- 
cho de notar , que todos los consejos que Antonio Pérez 
daba eran admitidos y ejecutados fácilmente como fuesen 
en su daño , en que se hace una prueba de dos cosas de 
que está llena su fortuna: de la fidelidad del y de la pa- 
sión de los ministros. Con parescer y aprobación del con- 
fesor pagó á Escobedo Antonio Pérez veinte mil ducados 
por el perdón. Sobre este perdón de parle y tan costoso y 
aprobado por el confesor de su Majestad , y comprado con 
la sangre del inocente y de sus hijos , el juez desta causa 
viendo que Antonio Pérez se salia de todo , salió con una 
extraña traza (que tal fragua ni tan violenta no la hay 
como la de un ánimo encendido en pasión y confusión) 
que fué decir y escribir á su Majestad así : que ya que 
Antonio Pérez se libraba con el concierto con Escobedo 
de la muerte de su padre , mirase su Majestad que habia 
corrido mucho haberse cometido aquella muerte por orden 
de su Majestad , y que á su autoridad convenia declararse 



373 

ya su Majestad y mandar á Antonio Pérez que declarase 
las causas y motivos que hubo para hacerse aquel castigo; 
porque siendo tales su Majestad satisfaría al mundo , y 
Antonio Pérez quedaría bien descargado ; y que para esto 
le escribiese un billete á él como lo hizo en esta sustancia: 
Decid á Antonio Pérez que ya sabe como yo le mandé que 
matase al secretario Escobedo por las causas que él sabe: 
que á mi servicio conviene que las declare. Antonio Pérez 
primera, segunda y tercera vez (que siempre ha llegado 
a las últimas pruebas de fidelidad) respondió , que ni habia 
muerto á Escobedo, ni sabia de causas. Desta constancia 
de Antonio Pérez en su fidelidad sacó el juez ocasión de 
empeñar á su Majestad en mas rigores , confiado en que 
unos llaman á otros hasta el postrimero, que fué decir 
que si Antonio Pérez negaba las causas, mandándole su 
Majestad que las declarase , se le podia argüir que no 
habían sido verdaderas , y que si las confesaba no ternia 
con que probarlas, habiéndosele quitado sus papeles. 
Entonces se llegó á aquel tan notable acto del tormento 
pro fide et proemio. Antonio Pérez , por consejo de personas 
mayores , le sufrió hasta derramar su sangre por el secreto 
de su Rey y por el consejo de Sant Rafael Sacramentum 
Regis absconderc bonum est. Considérese aquí de gracia por 
todos la injusticia y falsedad de los dos cargos que arriba 
se refirieron. Pues por no descubrir secretos de su prínci- 
pe, ni el mandamiento del mismo, ni los tormentos en que 
cada dia le iban poniendo de amenazas y cadenas y grillos, 
bastó y se dejó poner en un potro , y derramar su sangre 
primero de llegar á tal. Pero tras esta prueba declaró lo 
que se le pedia , viéndose en este extremo, y que habia de 
ser puesto en necesidad de presentar prueba de lo que 
decia ; y que por esto no podria desearse libremente , y 



374 

que le cargarían no haber entregado todos los papeles 
cuando se los pidió el confesor, como está referido, y aun 
temiendo que estaba reducido al mayor y último riesgo, 
se resolvió de hacer aquella salida de prisión de Castilla, 
que el mundo sabe, con el favor y ayuda (según se cuenta) 
de Doña Juana Coello su mujer, y meterse en Aragón. 

Llegado á aquel reino no se quiso pasar á reinos de 
otros príncipes ni esconderse , sino estar de manifiesto en 
un monesterio, adonde luego fué mandado prender por la 
misma demanda de la muerte de Escovedo; pero en nombre 
del fisco, y haciéndose parte su Majestad, añadiendo en la 
acusación haber dicho Antonio Pérez que se hacia aquella 
muerte por mandado de su Majestad no habiendo mandado 
tal ; porque de otra manera no se le podia pedir ya la 
muerte por haber precedido el perdón de la parte, según 
fuero y ley de Aragón. 

Antonio Pérez escribió á su Majestad luego, que mirase 
la porfía de tal error de sus ministros , y que no permitiese 
que se llegase á los descargos de tales sacramentos. Y 
envió á su Majestad un religioso de los graves de Aragón, 
informado , á vista de ojos , de los verdaderos descargos 
que tenia de mano de su Majestad para lodo lo que se le 
pedia, y para otras muchas cosas. No bastó todo esto para 
excusarse el daño de tan mal consejo , porque no le res- 
pondían á fin que se pasase el tiempo jurídico, que en aquel 
reino de Aragón son muy puntuales, mas que en otros, y 
pasada la hora no tiene ni le queda á un hombre remedio 
en la tierra. Y así cumpliendo con la obligación á la ley 
natural y divina del descargo de su persona y vida, y hijos, 
y padres , y de su naturaleza , hubo de valerse de los pa- 
peles que tenia. Hizo su descargo tan cumplido, que vién- 
dose que había de ser absuelto infaliblemente , se tomó 



375 

por expediente que se apartase su Majestad de la causa 
por aquel fuerte término, que el mundo ha entendido, 
llamado de todos La separación , de que su Majestad se 
apartaba de la tal causa , reservando su derecho para vol- 
ver á pedir lo mismo á donde bien visto le fuese ; pero que 
declaraba que Antonio Pérez le hahia ofendido y deservido 
mas que vasallo ninguno á su príncipe : declaración que 
ha espantado al mundo, porque estando su Majestad hecho 
parle , y declarada sobre lodo la pasión de la invidia con- 
tra aquel hombre en tribunal , que es juez entre el Rey y 
el vasallo de Aragón , por fuero particular de aquel reino, 
y calificado por su Majestad mismo; pues ante el mismo 
tribunal su Majestad Católica se hizo parte y sujectó á 
aquel juicio, no podia hacerse tal declaración , según de- 
recho divino ni humano , ni puede ofender ni tener fuer- 
za, no precediendo entera probanza y jurídico juicio: cuan- 
to mas que si tal era verdad, digo las tales ofensas, porque 
en tantos años no solo no le castigaron ni acabaron la vi- 
da; pero se trataba unas veces de conciertos, otras reci- 
bía particulares favores (favores digo en sujecto de preso) 
porque fué vuelto á la corte diversas veces , y en ella per- 
mitido ser visitado de señores grandes , de personas prin- 
cipales , de criados de la persona Real , con sabiduría y 
noticia suya, y fué comunicado en las prisiones y pre- 
guntado sobre negocios de Estado. Y demás desto le 
mandaba enviar su Majestad á las fortalezas adonde es- 
taba preso fuera de la corte , sus hijos , para que le vie- 
sen y se consolase con ellos , y otros semejantes favores; 
y todos procedidos de la mera gracia y mente sola de su 
Majestad. Cierto la mayor contrariedad paresce esto, que 
jamás se ha visto en caso ninguno; de suerte que se ha 
de creer que Antonio Pérez no ha cometido lo que la se- 



376 

paracion da á entender antes de sus prisiones, ni los pa- 
peles originales de mano de su Majestad , de grandes fa- 
vores y confianzas que Antonio Pérez ha presentado en sus 
descargos , y otros que me dicen que tiene de mas estre- 
chas prendas y favores, pueden argüir tal , sino probar lo 
contrario, pues en las prisiones no pudo cometer tales co- 
sas , si el descargo que hizo en el último aprieto no fué el 
delicio y la ofensa. Y esta debió de ser ella , pues tras el 
descargo salió aquella espantable declaración. Pero esta 
ofensa no se la hizo Antonio Pérez, pues necesitado, y á 
cabo de tantos años y pruebas de fidelidad y silencio, llegó 
á su descargo. La ofensa se la hizo quien le redujo á An- 
tonio Pérez á tal extremo, y quien dio á su Majestad tal 
consejo , y quien gobernó con tan poca prudencia negocio 
de tal cualidad desde su principio: y así la nota de aquella 
separación sobre los tales cae , y no sobre Antonio Pérez. 
Con todo esto Antonio Pérez pudiera sacar contra la sepa- 
ración nuevos descargos, mucho mas vivos y estrechos 
que los presentados en el proceso en respuesta de la se- 
paración ; pero como ha tenido Antonio Pérez la fidelidad 
tan trabada y pegada á los huesos y persona como el al- 
ma , no quiso pasar sobre los descargos presentados pri- 
mero de lo muy forzoso para su descargo , y así cerró su 
boca en esta ocasión como en otras , remitiendo á Dios y 
al tiempo el juicio de tal agravio, y á su Majestad Cató- 
lica misma el desengaño de la ofensa que malos conseje- 
ros le habían hecho con tal consejo á la autoridad de su 
gran cristiandad y justicia. 

En este estado se quedó esta causa , dejándose Anto- 
nio Pérez estar en silencio y prisión , como bien ejercitado 
en esta sciencia de padescer y callar por su Rey y por su 
servicio, para ver si abria Dios los ojos á los ministros de 



377 

esla causa ; ó si su Majestad Católica de suyo , y del propio 
natural de su ánimo Real tomaba diferente camino en sus 
cosas. Pero en lugar desto, como el fin de la pasión de 
ministros malos era el acabamiento de Antonio Pérez, y 
que se anegase y hundiese la última verdad dcsla histo- 
ria, y viendo que no le podían acabar por estas ni por 
aquellas , ni por las otras demandas criminales , y que de 
todas se salia de las manos del juicio con descargos ver- 
daderos y bastantes , y que no podia ser sacada por nin- 
gún camino la persona de Antonio Pérez de Aragón ; y que 
allí hay fueros y leyes, que (aunque se han turbado como 
todos los elementos y la naturaleza para su perdición) era 
muy dificultoso acabarle jurídicamente en la cárcel de la 
Manifestación , inventó el demonio y sus ministros una 
conjuración para poderle llevar á la Inquisición , y para 
esto le sobornaron un criado indigno de ser nombrado, 
como todos los tales hombres , y costumbre antigua de la 
mayor y mas estimable historia de todas , no declarar el 
nombre de tales monstruos ; pero parte de castigo que 
se sepan sus nombres , y bien común , que por ellos se 
conozcan para el recato de otros. Con todo esto quedará 
el darle á este su nombre, el que está extendiendo esla 
historia, aunque yo pudiera nombrarle, que acaso le he 
sabido su nombre. A este arrimaron una media docena de 
personas facinerosas y condenadas á muerte , que esta- 
ban en la misma cárcel , que aun de vista no conocían á 
Antonio Pérez, con ofertas de la vida y perdón porque 
depusiesen alguna cosa por la cual pudiese ser preso , y 
pasado á la prisión de la Inquisición , como quien dice, 
Non inveniemus hule occasionem nisi forte in lege Del sui, 
como está probado por un proceso, que el reino mismo 
de Aragón hizo desla conjuración, enviando á su Majes- 



378 

tad Católica y al cardenal de Toledo , como á inquisidor 
general. Lo que se inventó y forjó fué decir, que se que- 
ría ir Antonio Pérez , si se viese en libertad, á Vando- 
nia , ó pasarse á Holanda ó Zelanda , como si estuviese 
declarado que todos los que hacen tal camino , cometen 
ofensa divina ni de las gentes , y como si al que huye de 
la violencia descubierta se le pudiese argüir ni limitar el 
lugar de refugio. Añadieron también al punto dicho le- 
vantamiento de una blasfemia , y que era encantador y 
hechicero, y que de aquí le venia la gracia de las gentes, 
como si esta , y mas cuando es tan general , pueda ser por 
medios tan bajos , sino por la gracia mayor y soberana 
del cielo. Y como el pueblo de Aragón ha llegado á en- 
tender la pasión notoria en las causas de Antonio Pérez, 
y á formar una razón concluyenle , que teniendo , ó no 
teniendo justicia Antonio Pérez en sus causas , dejasen 
llegar á última sentencia alguna dellas, debia haber pa- 
sión ; pues se huía desto como dice el Espíritu Santo, que 
Qui refugit judicium , non ambulat in via recta. 

Con este color y nombre se emprendió la prisión de 
Antonio Pérez por los ministros de la Inquisición , que- 
brantando para ello, según la opinión general, el mas fun- 
damental fuero de Aragón , que es el de la Manifestación, 
pretendiéndose que deben ser juzgadas las causas del ma- 
nifestado, y todos sus derechos ante todas cosas. En fin, 
como vio el pueblo la prisión y el arrebatamiento de la 
persona de Antonio Pérez hecha á 24 de mayo de 1591, 
y entendió que el fin del marqués de Almenara D. Iñigo 
de Mendoza, primo hermano de la princesa de Eboli, (que 
no es fuera de propósito declarar quien era el solicitador 
y agente principal contra él) que le quería arrebatar y 
meter una noche en Castilla , se alteró lodo , y con mano 



379 

armada y grita general le sacaron de la Inquisición , y le 
restituyeron á su prisión primera , el mismo dia por mano 
y autoridad de todo el reino. Dícese así, porque desde el 
virey y señores y nobles y caballeros hasta el menor, 
todos convinieron en este acto en que sucedió lo demás, 
y la muerte del marqués de Almenara , que el mundo 
sabe. 

Con todo lo dicho se porfió tanto en que se ejecutase 
aquella empresa, que no quedó oficio de negociación por 
hacer , para reducir los ánimos á que consintiesen la tal 
ejecución ; y á 20 del mes de agosto siguiente , se previno 
un gran número de gente de guerra ; y con todo esto es- 
tando aquel dia señalado para la ejecución , no se atre- 
vieron á emprenderla. Cresció la negociación, porque es 
natural de la pasión como de las otras cosas no sosegar 
hasta llegar al fin y entera satisfacción , y á veinte y cua- 
tro de setiembre con prevención de dos mil hombres de 
guerra, y de consentimiento de los jueces temporales, vol- 
vieron á la ejecución de la prisión de Antonio Pérez. No 
debia de ser Dios servido de permitir tal , pues el pue- 
blo se determinó de resistir con muy poca ayuda á la tal 
ejecución , y se alteró el pueblo y sucedió en Zaragoza 
aquel espantable suceso , tanto que no puede dejar de ha- 
ber llegado á todas parles la noticia del, ni dejado de obrar 
en los ánimos de todos gran consideración de la fortuna 
de Antonio Pérez. Pues quien es él, y quien es Dios , que 
se haya él de ocupar tanto para solo el acabamiento de 
una hormiga? Y que mayores fines debe tener su divina 
Majestad ; pues la naturaleza y los elementos todos del 
gobierno todo, se conmueven con tanta alteración general. 
En fin el dicho dia de veinte y cuatro de setiembre su- 
cedió que después de haber desbaratado el pueblo la gente 



380 

prevenida para el dicho efecto , pidió á voz general la per- 
sona de Antonio Pérez, y todos los ministros y jueces que 
estaban en la cárcel de la Manifestación para entregar 
su persona, le abrieron las puertas, y le rogaron instan- 
temente que se entregase al pueblo, porque por él no pe- 
reciesen todos. Sacáronle de la prisión con tan general 
satisfacción, que fué uno de los actos mayores , y mas 
fuertes y jurídicos populares, que jamás se deben de ha- 
ber visto. 

Viéndose Antonio Pérez puesto en libertad , tan de la 
mano y brazo de Dios poderoso y excelso , pareciéndole 
que ya seria tentar á su divina Majestad esperar mas , se 
resolvió poner en salvo su persona ; y viendo como lo pue- 
de conocer cualquier juicio humano , y de sola razón na- 
tural , cuando otra no tuviese , que su persona no podia 
tener seguridad en reinos de su naturaleza , y que á la 
violencia notoria según todas las leyes, se puede resistir 
sin pena ni cometer delicto , y que mucho mejor según 
esto podia y debia huir y ponerse en salvo, y que este 
efecto no sufre ni espera elección (fuero tan antiguo y 
permitido por Dios , que el de su boca le instituyó y seña- 
ló ciudades de refugio para ello) se ha salido Antonio Pé- 
rez de los reinos de su Majestad Católica , y se ha venido 
á los estados del Rey Cristianísimo , como mas vecinos á 
España. 

Será bien decir aquí lo que le sucedió á Antonio Pérez 
desde el dia que Dios le sacó de la cárcel , como está re- 
ferido , hasta que salió de los reinos de su Majestad Cató- 
lica, por ser un pedazo de aventuras de entretenimiento, 
y prueba del espacio con que se salia de su naturaleza, y 
esta confusión del levantamiento que se le hizo en la cár- 
cel para reducirle á la Inquisición. 



381 

La tarde á veinte y cuatro de setiembre tomó Antonio 
Pérez caballos, y con Gil de Mesa , y un amigo , y dos de 
los que llaman lacayos en Aragón , caminó aquella tarde 
nueve leguas hacia las Cinco Villas , y por algunas consi- 
deraciones (aunque en esto y en todas las aventuras de 
sus jornadas , pienso cierto que tiene la menor parte la 
elección y prudencia humana) digo que por algunas con- 
sideraciones se quedó en un monte , y en el estuvo tres 
dias, sin agua que beber, y que comer sino pan y vino 
tinto. Estando allí tuvo aviso que el gobernador (aquel 
que tuvo á cargo la gente de guerra el 24 de setiembre ) 
iba en busca suya: por esto dejó de pasar adelante por 
aquel camino , aunque pensó primero salvarse por el; y 
con consejo de un amigo se volvió á Zaragoza á donde 
llegó á dos de octubre siguiente. Allí estuvo hasta el diez 
de noviembre , padeciendo sus huesos harto trabajo. 

En este tiempo pasaron aquellas grandes cosas y re- 
queslas en nombre de los diputados del reino de Aragón, 
que representan el reino entero, y todos los estados del: 
requeslas hechas ante el tribunal del Justicia de Aragón y 
de sus lugares tenientes, jueces absolutos y supremos de 
tales cosas , y de todo lo que se ofrece entre el Rey de 
Aragón y sus vasallos aragoneses , pidiendo y requiriendo 
que el Justicia tomase las armas contra el ejército caste- 
llano , conforme al fuero que sobre esto hay entre los 
fueros de aquel reino, jurado y jurados todos por los Re- 
yes de Aragón predecesores , y por el Rey Católico último 
poseedor. Y después de haberse visto muy jurídicamente 
las tales rcquestas , se tomó aquella resolución por el di- 
cho tribunal, que debia salir el Justicia con armas á re- 
sistir la entrada del ejército castellano en el reino de Ara- 
gón , habiendo primero hecho todos los comedimientos y 



382 

requerimientos debidos al respecto y al derecho. En este 
mismo tiempo se comenzaron algunas pláticas de concier- 
tos por personas á lo que se entendió echadizas por el vi- 
rey , llegando ya á condiciones particulares, 

Lo mismo se movió por el inquisidor Morejon , por 
medio del señor de la Pinilla, con D. Martin de Lanuza, 
como con amigo de Antonio Pérez ; pero lodo se vino á 
entender con el tiempo ser artificio , y enderezado á des- 
cubrir su persona , ó á entretenerle , hasta que llegase el 
ejército ; y con temer Antonio Pérez todo esto , y deber 
estar escarmentado porque no quedase prueba por hacer 
de su parte, esperaba cuanto se verá en el discurso, con 
gran descargo suyo , con gran culpa de los ministros , con 
gran ofensa de su Majestad ¡ plegué á Dios que no con 
mucho deservicio suyo! 

Andando en estos tratos , y habiendo sucedido aquel 
disparate y desconcierto , y fuga de la defensa del reino, 
y sabiendo que entraba en Zaragoza otro dia el ejército 
de D. Alonso de Vargas, y viendo el peligro que corría 
de verse en las manos de la postrimera violencia de ejér- 
cito , formado por respecto de una hormiga , se subió á la 
montaña; porque es de saber (porque se sepa cuan con- 
certada caminaba la violencia contra aquel hombre ) que 
pocos dias antes del de veinte y cuatro de setiembre, para 
cuando estaba concertada aquella grande y importante 
empresa de la prisión de Antonio Pérez , mandaron partir 
apriesa á D. Alonso hacia á Aragón á juntar el ejército que 
estaba por la frontera de Castilla repartido, á fin y efecto 
de ejecutar al seguro la resolución que debia estar loma- 
da , ó en su acabamiento , ó en la llevada de su persona á 
Castilla; y porque mejor se crea esto, yo afirmo á todos 
haber sabido de muchas personas de fe , y de todos esta- 



383 

dos , que una persona de discurso les dijo que no se en- 
gañasen , ni creyesen la voz y nombre que se daba á la 
junta de aquel ejércilo de ser para Francia , en ayuda de 
los de la Liga , ó en ejecución de algún tratado ; porque 
tal ejercito, y en tanto número, y tan formado de artille- 
ría y otras cosas , y en tal tiempo , no podia ser sino para 
hacer provincia á Aragón , y otras particularidades de dis- 
curso y profecía natural , que van sucediendo y sucede- 
rán mayores en perdición de muchas personas particu- 
lares , quizá de reinos, y del sosiego común, de que el 
tiempo y el suceso serán testigos. Retiróse Antonio Pérez 
á la montaña, como dije , viviendo en peñas, en cuevas, 
en montes , comiendo pan y agua , y pasando el frió de las 
noches de tal tiempo , todo por ver si abria Dios los ojos 
de los ministros , y como perro de fidelidad natural , que 
apaleado y maltratado de su señor no sabe apartarse de 
sus paredes. En fin llegó á Sallen el último lugar de Ara- 
gón por aquella parte : allí se entretuvo algunos dias , allí 
le alcanzaron algunas pláticas de conciertos , falsas mas al 
descubierto que las pasadas , por cartas del prior de la Seu 
de Zaragoza para D. Martin de Lanuza. 

La suma dellas era que le darían por juez al inquisidor 
que quisiese de toda España , y que á su mujer y hijos 
los ternian con mas comodidad y anchura , y les darían lo 
necesario condecentemente : cosa nueva á la naturaleza , y 
de que ella se debe de resenlir, como de ofensa suya tan 
grande , que en sujectos de niños y inocentes se proponga 
por condición tal propuesta. 

Estando en esto, y viéndose los que tenian á cargo á 
Antonio Pérez , con mas cuidado que antes de que fuese 
cogido, y que no se podrían tener escondidos dos hom- 
bres con tanto recato como era menester , se llegó á pun- 



384 

lo de apretura que Antonio Pérez y Gil de Mesa se divi- 
diesen , en que hasta allí habia andado Gil con Antonio 
Pérez, y que el uno se pasase á Francia. Paresció que este 
fuese Gil de Mesa, y Antonio Pérez vino bien en ello, 
por dar cuantas horas podia de tiempo á las pruebas que 
iba haciendo de sí ; y así se salió de España Gil de Mesa, 
y de prevención, viendo Antonio Pérez á vista de ojos 
lo que habia de ser , le dio una carta para madama Cate- 
rina, hermana del Rey de Francia, con orden que hiciese 
prueba con aquella señora, si le recibiría en su amparo. 
La copia de la carta ha llegado acaso á mis manos, y por 
parescerme ella y la ocasión de llegar los hombres á tal 
punto y de tales pruebas , he querido hacer parle della á 
todos. 

SERENÍSIMA SEÑORA. 

Antonio Pérez se presenta ante vuestra Alteza por me- 
dio deste papel y de la persona que le lleva. Señora: pues 
no debe haber en la tierra rincón ni escondrijo adonde 
no haya llegado el sonido de mis persecuciones y aven- 
turas , según el estruendo dellas , de creer es que mejor 
habrá llegado á los lugares tan altos , como vuestra Al- 
teza , la noticia dellas. Estas han sido y son tales por su 
grandeza y larga duración , que me han reducido á último 
punto de necesidad , por la ley de la defensa y conserva- 
ción natural, á buscar algún puerto donde salvar esta 
persona y apartarla deste mar tempestuoso, que en tal 
braveza le sustenta la pasión de ministros tantos años ha, 
como es notorio al mundo : razón , señora , bastante para 
creer que he estado como metal á prueba de martillo, y 
de todas pruebas. Suplico á vuestra Alteza me dé su am- 
paro y seguro, y donde pueda conseguir este fin mió, ó 



385 

si mas fuere la voluntad de vuestra Alteza favor y guia, 
para que con seguridad pueda pasar y llegar á otro prín- 
cipe de quien yo reciba este beneficio. Hará vuestra Al- 
teza obra debida á su grandeza, pues los príncipes tienen 
y deben ejercitar en la tierra la naturaleza de los elemen- 
tos, que para la conservación del mundo lo que un ele- 
mento sigue y persigue, otro acoge y defiende. Y como á 
los príncipes se les presentan , y admiten con gracia y cu- 
riosidad los animales raros y monstruos de la naturaleza, 
á vuestra Alteza se le presentará delante un monstruo de 
la fortuna, que siempre fueron de mas admiración que los 
otros , como efectos de causas mas violentas ; y este lo 
puede ser por esto y por ver con que no nada se ha tomado 
y embravecido tanto tiempo ha la fortuna , y por quien se 
ha truado (1) tan al descubierto aquella competencia an- 
tigua de la fortuna con la naturaleza , y la porfía natural 
de la pasión de la una con el favor de la otra y de las gen- 
tes. De Sallen á diez y ocho de noviembre de mil quinien- 
tos noventa y uno." 

Tras esto llegó de rebato nueva que subían á Sallen 
el señor de Concas y el de la Pinilla con trescientos hom- 
bres en busca de Antonio Pérez. Entendido esto y viendo 
ya al descubierto los cuernos al toro en su último alcance, 
y llegarle tan cerca la violencia, se resolvió de dar el úl- 
timo salto, y meterse en barrera, y no ser mas tiempo mas 
temerario : cosa que cierto debe haber permitido Dios, 
aunque á riesgo suyo, para confusión de la pasión y in- 
vidia que á tal puuto le ha reducido. En fin pasó el Ru- 
bicon , los Pirineos digo, á veinte y cuatro de noviembre, 
en la noche veinte y cuatro fué, que ya paresce dia fatal 

(t) Tal vez trabado. 

Tomo XIII. 25 



386 

de su fortuna. Debe ser este número en muestra y prueba 
de que no ha obrado Dios , ni Antonio Pérez ejecutado re- 
solución suya sino en el último punto de la necesidad y en 
la última hora de sus peligros y persecuciones; en la úl- 
tima hora digo , que veinte y cuatro tiene el dia, y porque 
se vea que el toque y prueba que se hace en aquel metal, 
da muestra de que está reducido á veinte y cuatro quila- 
tes de prueba. Este Antonio Pérez partió con dos hombres 
y entró en Francia á veinte y cuatro á media noche, y las 
nieves de los Pirineos le recibieron gratamente y con abri- 
go sobrenatural : que persona que pasó con él me lo ha re^ 
ferido , aunque con harto trabajo por ser hombre delicado, 
y tenerle los trabajos muy adelgazados los huesos y muy 
fatigada la persona exterior y interior : y es en tanto grado 
esta flaqueza , que me ha contado esta persona , que era 
menester pasarle en brazos muchos pasos de los helados, 
y aun echar las capas sobre los yelos donde pisase. An- 
tes de partir de Sallen tenia resuelto si le dejaran cami- 
nar despacio y irse á San Savin , un monesterio ó iglesia 
colegial de Benitos , y hacer desde allí mas y mas prueba 
de su fee ; pero vista la violencia con que se subia á Sa- 
llen contra su persona , mudó resolución y se vino derecho 
á Madama , escarmentado de ministros particulares y con- 
fiando que la fee suya seria mas cierta, como mas obliga- 
dos á mantenerla los príncipes. Llegó á Pao á veinte y seis 
de noviembre , y en la entrada de la villa pasó por sus ca- 
bales , por sus cabales digo , porque venia en hábito y 
nombre disimulado de uno de los dos que traia consigo. 
Fué llevado al capitán de la guardia , y examinado quien 
era y á que venia , dijo que era español , y que venia en 
busca de un gentil hombre de tales y tales señas. A cabo 
de un rato , yendo y viniendo recaudos á los ministros ma- 



387 

yores , topó con Gil de Mesa y halló también allí á Juan 
Francisco , que habiendo entendido los rigores de Aragón 
y el peligro de los caminos de Francia para pasar á Italia, 
determinó retirarse al amparo de aquella Princesa, del 
cual entendió Gil de Mesa en llegando aquella corte de 
Pao que seria bien venido , y oido y despachado por lo 
que el mismo Juan Francisco habia entendido de Madama. 
La respuesta fué que en buen hora viniese Antonio Pérez, 
que hallaría amparo para estar , para pasar , para tratar 
de sus negocios , con libertad de vivir en su religión, en fin 
con carta blanca en todo esto. Hallándose Antonio Pérez 
en Pao remaneció allí D. Martin de Lanuza á verse con 
él: dióle cuenta de lo sucedido tras su salida de Sallen, y 
de la subida del de Concas y el de la Pinilla con trescien- 
tos hombres en su busca, y de como él se habia retirado 
del lugar hacia la raya de Francia, aunque pudiera resis- 
tir si quisiera (por no meter en confusión la tierra). ítem 
que los de Concas y Pinilla se quisieron ver con el Don 
Martin , y que él estaba con seis lacayos y un amigo ; que 
ellos fuesen con una docena y á puesto seguro, que los 
esperaría. Señalóse una peña cerca de la raya ; juntáronse. 
La suma de la plática fué sentimiento de no topar con la 
caza que buscaban tan perseguida de tantos monteros; 
preguntar á donde estaba. La respuesta fué que los rigo- 
res habían sido causa que Antonio Pérez se hubiese pa- 
sado á Francia ; que no sabia á donde estaba , que su 
intención habia sido la que se ha referido arriba. Pidié- 
ronle con gran dolor de lo que oian que quisiese venir á 
buscarle ; él á ellos, que si se lo pedían en nombre mayor 
que ellos : ellos que sí , en nombre del Rey , del virey, de 
D. Alfonso, de los inquisidores: él que le fuesen testigos 
de que en nombre de su Majestad y de los dichos se lo pe- 



388 

dian. Con esto se partió y fué á Pao, á donde me dicen 
que se vieron D. Martin y Antonio Pérez, y de donde vol- 
vió con la respuesta D. Martin: no he sabido cual haya 
sido, pero de creer es que habrá sido tan justificada y 
puesta en la razón como lo demás que se va sabiendo de 
las acciones y proceder de Antonio Pérez. Con todo esto 
yo ofrezco á todos de tener el cuidado que hasta aquí , de 
saber lo que se pudiere de la corriente de la fortuna de 
aquel hombre , por la atención y curiosidad que conozco y 
veo en todas partes y en todos estados de gentes , de saber 
de sus sucesos , y lo que á ellos y por él va siguiendo. 

Nota de D. Manuel García González, archivero de Simancas. 

" El párrafo que sigue á continuación prueba que mu- 
chos papeles relativos al ruidoso negocio de Antonio Pé- 
rez , se quemaron por orden verbal de D< Felipe II, ó co- 
municada por su confesor fray Diego de Chaves." — Que- 
máronse muchos días ha diferentes consultas que tocaban á 
negocios de Antonio Pérez , en que fué juez el señor Rodri- 
go Vázquez, y creo sin duda tuvo orden del Rey nuestro 
señor, ó de palabra ó por fray Diego de Chaves su confesor 
para ello , y después para entregar como se hizo al secretario 
Francisco de Idiaquez gran suma de papeles del dicho An- 
tonio Pérez, que estaban recogidos y cerrados en una casa de 
acesoria del dicho señor Rodrigo Vázquez — Estado legajo 
num. 183. 

'* El párrafo anterior está en la respuesta que el dia 
13 de agosto de 1599 dio Antonio Navarro y la Reate- 
gui , secretario de Rodrigo Vázquez, consejero de cámara, 
presidente de hacienda y del consejo , á consecuencia de 
habérsele mandado como á sugeto que tuvo la confianza de 



38D 

dicho Rodrigo , que había entendido en tan grandes y di- 
ferentes negocios, declarase el paradero de sus papeles, 
por Real orden fecha en Valencia á 12 de agosto de 1599 
dicho. 



Legitimación de Antonio Pérez, hijo natural de Gonzalo 
Pérez, hecha por el Emperador Carlos V, su fecha en 
Valladolid á 14 de abril de 1542. 

(Archivo de Simancas— Registro general del sello— Mes de abril 
de 1542) 

Don Carlos por la divina clemencia Emperador semper 
Augusto, etc. Por cuanto por parte de vos Antonio Pérez 
del Hierro nos ha sido hecha relación que siendo Gonzalo 
Pérez vuestro padre natural de la ciudad de Segovia, 
soltero no obligando (1) á matrimonio ni religión alguna, 
os ovo é procreó en una mujer, siendo así mismo soltera, 
é nos suplicastes é pedistes por merced os mandásemos le- 
gitimar é habilitar para que podáis haber y heredar todos 
é cualesquier bienes muebles é raices é movientes, que 
por el dicho vuestro padre ó por otras cualesquier personas 
os sean dados y mandados en cualquier manera , y tener 
y ser admitido á todos y cualesquier oficios reales y con- 
cejales , y públicos , que por Nos ó por otras cualesquier 
personas os sean dados y encomendados , y gozar de las 
honras , gracias , mercedes , franquezas é libertades , y 
otras cosas de que gozan los que son de legítimo nacidos 

(1) Quizá obligado. 



390 

é procreados , ó como la nuestra merced fuese. Y nos aca- 
tando los servicios que el dicho Gonzalo Pérez vuestro pa- 
dre nos ha fecho, y los que esperamos que vos nos haréis, 
é por vos hacer bien é merced , tu v írnoslo por bien. E por- 
que así como nuestro muy sánelo Padre tiene poder de le- 
gitimar ó habilitar en lo spiritual, así los Reyes tenemos 
poder de legitimar é habilitar en lo temporal á los que no 
son de legítimo matrimonio nacidos ; por ende por la pré- 
senle legitimamos é habilitarnos, é hacemos hábile é capaz 
á vos el dicho Antonio Pérez del Hierro, para que podáis 
haber y heredar, y hayáis y heredéis todos é cualesquier 
bienes muebles y raices y semovientes que por el dicho 
Gonzalo Pérez vuestro padre en su vida ó al tiempo de su 
fin é muerte por su testamento ó postrimera voluntad , ó 
por su manda ó donación, ó por otras cualesquier personas 
os fueren dados, dejados ó mandados en cualquier manera, 
con tanto que no sea en perjuicio de sus hijos ó hijas legíti- 
mas y de legítimo matrimonio nacidos , si algunos tiene ó 
tuviere de aquí adelante, ni de los otros sus herederos as- 
cendientes y descendientes por línea derecha ex testamento 
ó abintestato, y para que podáis haber y tener, y hayáis 
y tengáis , y seáis admitido á todos y cualesquier oficios 
Reales y concejales , y públicos , que por Nos ó por otras 
cualesquier personas os sean dados y encomendados en 
cualquier manera , bien así é tan cumplidamente como lo 
pueden y deben tener y usar los que son de legítimo matri- 
monio nacidos y procreados , y gozar y gocéis de todas las 
gracias, mercedes, franquezas, libertades, esenciones, 
preeminencias , prerogativas é inmunidades , é todas las 
otras cosas é cada una dellas que los de legítimo matrimo- 
nio nacidos pueden é deben haber é gozar, é le deben ser 
guardadas , aunque sean tales y de aquellas cosas y casos 



391 

que según derecho debe ser hecha expresa mención en esta 
nuestra carta de legitimación ; y para que podáis decir y 
razonar en juicio y fuera del todas aquellas cosas y casos 
que los de legítimo matrimonio nacidos pueden decir y ra- 
zonar: ca Nos de nuestra cierta ciencia é propio motu é 
poderío Real absoluto de que en esta parte queremos usar 
como Reyes é como Señores naturales , no reconocientes 
superior en lo temporal, os hacemos legítimo , hábile é ca- 
paz para en todas cosas susodichas, é cada una dellas ; é al- 
zamos é quitamos de vos toda infamia, é mácula y defecto 
en que por razón de vuestro nacimiento os pueda ser opues- 
to en cualquier manera, así en juicio como fuera del, y 
os restituimos en todos los derechos, franquezas é liber- 
tades , mercedes é inmunidades , y en todas las otras co- 
sas é cada una dellas que pueden haber é tener aquel ó 
aquellos que son de legítimo matrimonio nacidos é pro- 
creados : y esta merced é legitimación os hacemos de nues- 
tra cierta sciencia é propio motu , queremos y mandamos 
que os valga y sea guardada en todo y por todo como en 
ella se contiene , no embargante la ley quel señor Rey 
P. Juan nuestro rebisagüelo hizo é ordenó en las cortes 
de Soria , en que se contiene que ningún hijo ni hija spu- 
rio no haya ni herede los bienes de su padre , ni de su ma- 
dre , ni haya otra ninguna manda ni donación que les sea 
fecha ; é así mismo no embargante la ley quel dicho señor 
Rey D. Juan hizo é ordenó en las cortes de Bribiesca, en 
que se contiene que si alguna carta fuere dada contra ley, 
fuero é derecho, que la tal sea obedecida y no cumplida, 
aunque en ella se contengan cualesquier cláusulas deroga- 
torias , salvo si fuere fecha expresa y especial mención; 
y no embargante la ley imperial en que se contiene que 
los hijos spurios no pueden ser habidos por legítimos en 



392 

casos algunos , civiles ni públicos , salvo de cierta scien- 
cia y sabiduría del príncipe , haciendo la expresa y espe- 
cial mención desta ley ; y así mismo no embargante otras 
cualesquier leyes , fueros é derechos que á esta merced é 
legitimación puedan embargar y contrariar en cualquier 
manera , aunque en ellas y en cada una dellas se conten- 
gan cualesquier cláusulas derogatorias, ca Nos por la pre- 
sente la abrogamos é derogamos, casamos é anullamos, é 
damos por ningunas, de ningún valor ni efecto , quedan- 
do (1) en su fuerza y vigor para adelante. Por esta nues- 
tra carta ó por su traslado, sinado de escribano público, 
encargamos al Illmo. príncipe D. Felipe nuestro muy ca- 
ro é muy amado nieto y hijo , é mandamos á los infantes, 
prelados, duques, marqueses, condes, ricos hombres, 
maestres de las órdenes, priores, comendadores, subco- 
mendadores , alcaides de los castillos, é casas fuertes y 
llanas, é á los del nuestro consejo, presidente é oidores de 
las nuestras audiencias , alcaldes , alguaciles de la nuestra 
casa é corte é cnancillería , é á todos los corregidores, 
asistentes , gobernadores , alcaldes , alguaciles , merinos, 
prebostes é otras justicias é jueces cualesquier destos nues- 
tros reinos , que os guarden y cumplan , y hagan guardar 
y cumplir esta merced é legitimación que así vos hacemos, 
y contra ella vos no vayan ni pasen , ni consientan ir ni 
pasar en tiempo alguno, ni por alguna manera. Y es nues- 
tra merced y mandamos que os vala siendo librada del 
nuestro capellán mayor y de dos capellanes continuos que 
de Nos tengan ración y quitación, y que de otra manera 
no vala. E mandamos que tome la razón desta nuestra 
carta Bartolomé de Gaona. E los unos ni los otros no fa- 

(1) El original dice quando. 



393 

gades ni fagan ende al por alguna manera , so pena de 
la nuestra merced é de diez mili mrs. para la nuestra cá- 
mara á cada uno que lo contrario hiciere. Dada en Valla- 
dolid á catorce dias del mes de abril de mil y quinientos 
cuarenta y dos años — Yo el Rey — Yo Juan Vázquez de 
Molina , secretario de su Cesárea y Católicas Majestades, 
la fice escribir por su mandado—Doctor Guevara — El li- 
cenciado Girón — El doctor Figueroa — El arzobispo de 
Santiago — El licenciado Corchado — Francisco de Valde- 
ras — Tomó la razón desta carta Juan de Galarza por no 
haberla tomado Diego Navarro en su vida , y subcedido 
en el oficio de la razón el dicho Juan de Galarza por muerte 
del dicho Diego Navarro , y merced de su Majestad Impe- 
rial que haya gloria — En Madrid á 16 de jullio de 1562 
años — Martin de Vergara, 



TRES DOCUMENTOS 

sobre la prisión y muerte del príncipe D. Carlos, hijo de Felipe II. 

Carla que S. M. mandó escrebir á la villa de Madrid sobre 
el recogimiento de la persona del principe D. Carlos. 

(Archivo de Villafranca — Letra del siglo XVII) 

El Rey — Concejo, justicia y regimiento de la villa de 
Madrid , sabed : que por algunas muy justas causas y con- 
sideraciones que conciernen al servicio de Dios y bien y 
beneficio público destos reinos , entendiendo que para 



394 

cumplir con la obligación que como Rey y padre lene-» 
mos , lo habíamos así proveer y ordenar ; habernos man- 
dado recoger la persona del serenísimo príncipe D. Car- 
los nuestro hijo en aposento señalado dentro en nuestro 
palacio, y dado orden en lo que á su servicio, trato y vida 
toca. Y por ser esta mudanza de la cualidad que es , nos 
ha parescido justo y decente hacéroslo saber para que en- 
tendáis lo questá hecho, y el justo fundamento y fin que se 
tiene y lleva, y que habiendo Nos venido á tomar y usar 
deste término con el dicho serenísimo príncipe , se debe 
con razón creer y juzgar que las causas que á ello nos han 
movido han sido tan urgentes y precisas que no lo habe- 
rnos podido excusar; y que no embargante el dolor y 
sentimiento que con amor de padre deslo podréis consi^ 
derar que habernos tenido y tenemos . habernos querido 
preferir á la obligación en que Dios nos puso por lo que 
toca á estos nuestros reinos , subditos y vasallos dellos , á 
los cuales como tan fieles y leales y que tan bien nos han 
servido y han de servir , con tanta razón amamos y esti- 
mamos. Y porque á su tiempo y cuando fuese necesario 
entenderéis mas en particular las dichas causas y razones 
desta nuestra determinación , por ahora no hay mas de 
que advertiros. De Madrid 22 de enero 1568. 

Carla de Felipe II al marques de Villafranca anuncián- 
dole la muerte de su hijo , el principe D. Carlos. 

(Original) 

El Rey — Marqués de Villafranca pariente: Sábado 
que se contaron 24 deste mes de jullio antes del dia fué 
nuestro Señor servido de llevar para sí al serenísimo 



395 

príncipe D. Carlos mi muy caro y muy amado hijo , ha- 
biendo recibido tres días ánles los santos sacramentos con 
gran devoción. Su fin fué tan cristiano y de tan católico 
príncipe que me ha sido de mucho consuelo para el do- 
lor y sentimiento que de su muerte tengo , pues se debe 
con razón esperar en Dios y en su misericordia le ha lle- 
vado para gozar del perpetuamente, de que he querido 
advertiros como es justo , para que por vuestra parte se 
haga en esto la demostración de sentimiento que se acos- 
tumbra , y de vos como de tan fiel vasallo y servidor nues- 
tro se espera. De Madrid á 27 de jullio 1568 años — Yo 
el Rey — Por mandado de su Majestad *— Francisco de 
Erasso — Con rúbriGa. 

En el sobre — Por el Rey — Al marqués de Villafranca 
su pariente, 

Olra carta de Felipe II sobre lo mismo , á D. García de 

Toledo. 

(Original) 

El Rey — Don García de Toledo del nuestro Consejo 
destado : habiendo sido Dios servido llevar para sí al se- 
renísimo príncipe D. Carlos mi muy caro y muy amado 
hijo, podréis bien considerar el dolor y pena con que que- 
damos. Fué su fallecimiento á los 24- deste, habiendo con 
gran devoción recibido tres dias antes lodos los sacramen- 
tos, y hecho fin tan cristiano y con tanto conocimiento y 
contrición que nos ha sido muy gran consuelo y alivio para 
este trabajo , y esperamos en Dios le habrá llevado para 
que goce del perpetuamente, y que nos dará su favor y 
ayuda para que nos conformemos con su divina voluntad; 
de que os habernos querido avisar como es razón, siendo 



396 

como somos ciertos que nos ayudaréis á llevar este trabajo. 
De Madrid á 29 de julio 1568— Yo el Rey— Antonio Pé- 
rez — Con rúbrica. 

En el sobre — Por el Rey — A D. García de Toledo del 
su Consejo destado. 



BATALLA DE TORO (i). 

Carta del Rey Católico á la ciudad de Bacza, haciéndole saber la vic- 
toria conseguida en la batalla de Toro. 



Copia de un códice de la biblioteca arzobispal de Sevilla, que 
contiene las tres décadas latinas de Alonso de Palencia , y la his- 
toria imperfecta del mismo sobre la guerra de Granada. Dicho có- 
dice no está foliado. 

Don Fernando por la gracia de Dios Rey de Casti- 
lla, etc. A vos el concejo, justicia, regidores, caballeros, 
escuderos , oficiales y homes buenos de la ciudad de Bae- 
za , salud é gracia. Bien creo habréis (2) sabido como mi 
adversario de Portugal , después que llegó su fijo á la cib- 
dad de Toro con la mas gente de caballo é de pié que de 
Portugal pudo traer , conociendo que sin batalla non podia 
socorrer la fortaleza dcsta cibdad de Zamora que yo tengo 
cercada por la mucha é buena gente que conmigo está; 
aunque publicaba que la quería venir á socorrer por la par- 
te que non tiene ribera que gelo pudiera estorbar, vino 
con todas sus gentes un dia del mes pasado á las tres ho- 

(1) V. la pág. 116 y siguientes de este tomo. 

(2) Avres dice el ms. 



397 

ras después de la media noche , y llegó de la otra parte de 
la puente desta cibdad , y en la misma hora íiso poner 
mantas fuertes que traia fechas para aquello, é detrás de- 
llas asentó toda su artillería, con la cual comenzó luego á 
tirar á la puerta de la dicha puente (é el rio iba tan cre- 
cido) é lo continuaron de noche é de dia en tanto que allí 
estohieron, de tal manera que non pudieron salir mis gen- 
tes por non haher otra salida para donde ellos estaban, 
salvo la puerta de la dicha puente ; é el rio iba tan cres- 
cido que en él non se fallaha vado alguno. Y así estobo en 
aquel arrabal y en Sant Francisco diez ó doce dias , donde 
continuamente de algunas gentes mias que quedaron ata- 
jadas de la parte de la puente donde ellos estaban , reci- 
bían asaz daños, y asimesmo de tiros de pólvora que les 
tiraban desta cibdad. Y porque mi voluntad era de salir 
á pelear con el dicho mi adversario é su fijo é con sus gen- 
tes , acordé de mandar facer ciertas minas é puertas á los 
lados del baluarte que está al cabo de la dicha puente, 
por donde mas presto pudiesen salir las dichas mis gentes: 
é créese como el dicho mi adversario é su fijo é los que 
con él estaban sintieron como las salidas se fasian é se ha- 
bían de abrir las puertas dellas ayer viernes en la noche, 
que fué primero dia deste mes de marzo , acordaron ese 
mesmo dia de cargar su fardaje antes que amaneciese , é 
venido el dia se partieron del dicho arrabal é fueron la 
via de Toro; é luego como se conosció que ellos partian, 
acordé de salir á pelear con ellos, é como la salida de por 
la dicha puente es estrecha , é las dichas minas é puertas 
que yo habia mandado faser aun no estaban abiertas, tar- 
daron las dichas mis gentes por grand espacio de salir al 
campo , de manera que el dicho mi adversario hobo logar 
de se alongar desta cibdad , de dos leguas ó mas, antes que 



398 

toda mi genle fuese salida. E como yo me hallé en él cam- 
po con el reverendísimo cardenal de España, mi muy caroé 
muy amado primo, é con el duque de Alba, marqués de Co- 
ria, mi primo j é con el almirante de Castilla é conde Don 
Enrique, mis tios, é con otros caballeros que conmigo esta- 
ban, acordé de dejar algunas partes de mis gentes en las 
estancias contra la fortaleza desta dicha cibdad , é yo ir en 
persona con los dichos grandes é caballeros é otras mis 
gentes en pos del dicho mi adversario con la mayor prisa 
que pude. Pero él aguijó tanto su camino que non le pu- 
dieron detener algunas de mis gentes que para ello por 
mi mandado iban pegadas con él , nin le podimos alcanzar 
fasta una legua de Toro en un campo que se llama Pelayo 
González , entre Sant Miguel de Gros é la dicha cibdad de 
Toro ; y en el seguimiento del fueron presos é destrozados 
setenta caballeros suyos é tomado parte de un fardaje. E 
viendo que ya non podia entrar en la puente de la dicha 
cibdad con sus gentes sin ser destrozados , acordó de me 
esperar: é allí se juntaron con él el duque de Guimaraes, 
é los condes de Villareal é Dopruela é el fijo de Juan de 
Ulloa é todas las otras gentes de caballo é de pié que ha- 
bían dejado en guarda de la dicha cibdad de Toro. E or- 
denadas sus batallas puso en la delantera dellas sus sebra- 
tanas é espingarderos: é como quier que muchos caballe- 
ros de los que conmigo estaban eran de parescer que yo 
no debia dar la batalla por las muchas ventajas que el di- 
cho mi adversario tenia para ella , así porque en la verdad 
era mas gente en número que la que conmigo estaba, como 
porque mis gentes iban cansadas y la mayor parte del peo- 
naje que conmigo salió se habia quedado en el camino por 
la gran priesa que llevábamos por alcanzarlos , é por non 
levar conmigo artillería alguna, é era ya casi puesto el sol 



399 

y estaba tan cerca la dicha cibdad de Toro donde él y sus 
gentes se podían recoger sin mucho daño, puesto que fue- 
sen vencidas; pero yo con acuerdo de los dichos grandes 
confiando en la justicia que yo é la serenísima Reina mi 
muger, cara é muy amada muger , tenemos á estos nues- 
tros reinos , y en la misericordia de nuestro Señor é la de 
su bendita madre , é en el ayuda del apóstol Santiago pa- 
trón é cabdillo de las Españas, delibré de le dar la batalla; 
é poniéndolo en obra , peleamos con él é con sus gentes, 
é plogo á nuestro Señor de me dar la vitoria , é desbara- 
tada su batalla Real la primera donde fué derrocado é to- 
mado su pendón de las armas Reales é muerto el alfé- 
res (1) é tomadas las mas de las otras vanderas, fué fu- 
yendo , é grand parte de mis gentes en su alcance fasta la 
puente de la dicha cibdad de Toro donde fueron presos é 
muertos muchos principales del dicho mi adversario é del 
dicho su fijo é del dicho reino de Portugal , é otros muchos 
afogados en el rio : é de tal manera se siguió el alcance 
que muchas de mis gentes llegaron fasta la puerta de la 
puente envueltas con ellos , en tanto que allí junto con la 
dicha puente fué preso el dicho conde D. Enrique é otros 
dos ó tres escuderos. E yo con los dichos grandes é ca- 
balleros que conmigo se fallaron en la batalla , estobimos 
en el campo por espacio de tres ó cuatro horas rigiendo 
el campo , é así me volví con vitoria é mucha alegría á 
esta cibdad de Zamora donde llegué á la una después de 
la media noche ; lo cual acordé de vos facer saber por el 



(1) Hay una nota al margen que dice así: García de Reséñete, 
que se llamaba Duarte de Almeida, y que no murió, aunque le dejaron 
por muerto, y que un Sotomayor castellano habia tomado el pendón 
fué Moscn Pero Vaca de Sotomayor, era un muy principal caballero de 
Alear az. 



400 

placer que soy cierto dello habréis , é porque fagáis públi- 
cas é devotas procesiones , dando gracias é loores á nues- 
tro Señor é á la bien aventurada madre suya por la vitoria 
que le plogo de me dar en esta batalla , mostrando é ma- 
nifestando su justicia. E la fortaleza desta cibdad está en 
tanto estrecho é derribado de los muros della , de manera 
que no se puede mucho detener — Yo el Rey — Yo Gaspar 
Daryño, secretario del Rey nuestro señor y del su consejo, 
la íise escrebir por su mandado — Sacado del original. 



COPIA, DEL TESTIMONIO DE CONVENIO 

celebrado entre los vecinos de la villa de Simancas y los señores de 
la chancille™ de Yalladolid , sobre la entrega 3 conducción á dicha 
ciudad del infante D. Fernando segundo génito del señor Rey Don 
Felipe I, para guardarle allí hasta nueva disposición de su madre la 
señora Reina Dona Juana. 

Existe el original en el archivo particular de la villa de Siman- 
cas, y esta copia es sacada por D. Manuel García González. 

Jesús — In Dei nomine amen. Manifiesto sea á todos los 
que la presente vieren como el sábado que se contaron 
veinte é seis dias del mes de setiembre del año del nasci- 
mienlo de nuestro Salvador Jesucristo de mil é quinien- 
tos é seis años , el muy reverendo é muy magnífico señor 
D. Diego Ramírez de Guzman, obispo de Calania, inquisi- 
dor apostólico contra la herética pravedad y apostasía en 
los reinos de sus Altezas é del su consejo, capellán mayor 
é maestro del príncipe D. Carlos nuestro señor, é los se- 



401 

ñores de la audiencia é cnancillería que sus Altezas tienen 
en la villa de Valladolid , el licenciado de Villena , é el 
doctor de Palacios , é el licenciado de Córdova , é el licen- 
ciado Alvaro de Yebra, é el licenciado Juan Rodríguez, 
el licenciado de Castro , el licenciado Salazar , el licencia- 
do Barrientos, oidores del dicho consejo é audiencia Real 
susodicha, estaban ante los muros de la villa de Simancas, 
la cual tenia todas las puertas cerradas é á gran recabdo, 
é toda la dicha villa é castillo della puestos en armas , é 
rogaron é mandaron á la dicha villa que saliesen allí á 
hablar con los susodichos señores obispo é oidores cinco 
ó seis hombres honrados de aquel pueblo, cuales ellos qui- 
siesen , que fablasen por la villa, é respondiesen á lo que 
les seria dicho. E luego salieron Francisco Casquete, al- 
calde de la dicha villa, é Gaspar de Robles , regidor, é el 
bachiller Alonso Calderón, procurador é letrado de la di- 
cha villa , é Miguel Casquete é otros vecinos della , é pre- 
guntaron á los dichos señores que qué era lo que manda- 
ban. Los dichos señores oidores pidieron por merced al 
dicho señor obispo que su señoría hablase por todos, el 
cual concediendo á su ruego así dijo: Honrados señores, 
justicia , regidores é hidalgos é homes buenos de esta villa 
de Simancas : lo que aquestos señores del consejo é chan- 
cillería de sus Altezas, é yo os rogamos, é de parle de la 
Reina Doña Juana nuestra señora requerimos é manda- 
mos es que por cuanto se suena é se dice público que el 
Rey D. Felipe nuestro señor es fallecido é pasado desta 
presente vida , lo cual nuestro Señor no quiera por su in- 
finita misericordia , el cual al presente está en la cibdad 
de Burgos; é dentro en esa dicha villa está el señor infan- 
te D. Fernando, segundo génilo de los Reyes nuestros se- 
ñores , cuyo ayo é guarda principal de su persona es Don 
Tomo XIII. 26 



402 

Pero Nuñez de Guzman , clavero de la orden é caballería 
de Calatrava, mi hermano, é vosotros sois é habéis seido 
siempre leales servidores é vasallos de sus Altezas é de su 
corona Real , é en tal posesión estáis que no haréis por 
ninguna manera ningún deservicio ni cosa que non debáis 
hacer contra lo que es servicio de la Reina nuestra seño- 
ra , é ya vedes como el castillo desa villa no está de vues- 
tra mano sino de su teniente de Mossior de Laxau, cama- 
rero del Rey nuestro señor , que por sus Altezas tiene el 
dicho castillo é fuerza, é está en mano del dicho alcaide 
meter en la villa por la puerta falsa del dicho castillo toda 
la gente que quisiere , é vosotros sois pequeño pueblo , é 
dado que quisiésedes resistir á quien quisiere haceros fuer- 
za , non podríades defenderos de grand número de gente, 
si el castillo quisiese servos contrario , é podría ser que 
en tiempo de tanta desventura , si verdad es que el Rey 
nuestro señor es muerto, que Dios no quiera, algún es- 
candaloso ó tirano é desleal vasallo de la dicha Reina 
nuestra señora, quisiese apoderarse de la persona del di- 
cho señor infante su hijo para tenerle en su poder é facer 
algún deservicio á su Alteza. E viendo esto, al dicho cla- 
vero mi hermano é á mí nos paresció que lo que se debia 
hacer era que yo requiriese de su parte é de la mia á es- 
tos señores oidores , que en nombre de sus Altezas están 
puestos en el dicho su consejo é cnancillería para la go- 
bernación é justicia de estos sus reinos , que aquí están 
presentes, lo cual yo hoy en este dia hice é darán dello 
fé é testimonio Gonzalo Fernandez de Oviedo, notario pú- 
blico é secretario del consejo de la santa Inquisición é Her- 
nando de Vallejo , escribano é del número de la abdiencia 
de estos dichos señores , según que los dichos notarios lo 
darán mas largamente signado. Los cuales respondieron 



403 

que lo oían, é que estaban prestos é aparejados de lo pro- 
veer como fuese servicio de Dios é de sus Altezas , é como 
cumpliese al bien común destos sus reinos. E lo que han 
proveído é á lo que venimos es para que nos dejéis sacar 
al dicho señor infante é llevarlo á la dicha villa de Valla- 
dolid , porque es grand pueblo é siempre ha sido y es muy 
leal á la corona Real , é estando allí ninguno podrá con 
mal celo ni intención dañada apoderarse del dicho señor 
infante nin deservir en este caso á la Reina nuestra seño- 
ra, é allí terna las guardas é gente que para esto conven- 
ga , é vosotros ganaréis mucho honor en esto é haréis lo 
que debéis , é serviréis mucho en ello á su Alteza para que 
en remuneración de tan grand servicio su Alteza vos faga 
mercedes, si nos entregáis é dejáis llevar é sacar desa di- 
cha villa al dicho señor infante, para que se ponga en Va- 
lladolid como dicho es. E para acompañar á su Alteza 
viene toda aquella gente que habéis visto que está de la 
otra parte de la puente , la cual es las justicias de la dicha 
cnancillería Real é justicia é regimiento é caballeros é hi- 
josdalgo , é oficiales é homes buenos, é la mayor parte 
del pueblo de la dicha villa de Valladolid que como celo- 
sos é leales servidores é vasallos vienen á lo que dicho os 
tengo. E donde no, si quisiéredes hacer lo contrario , es- 
tos señores é yo con ellos é de parte de dicho clavero mi 
hermano que dentro desa villa está , lo pedimos por tes- 
timonio al dicho Gonzalo Fernandez de Oviedo , notario 
susodicho que presente está. 

Lo que los dichos justicia é homes buenos en nombre 
de la dicha villa de Simancas respondieron fué, que dijeron 
que estaba presta é aparejada la dicha villa é vecinos é 
moradores della de dejar sacar al dicho señor infante á 
que lo llevasen á la dicha villa de Valladolid , pues que 



404 

así lo mandaban , é porque á ellos les parescia que de 
aquella seria mas servida la Reina nuestra señora, con tal 
condición que fuesen los de la dicha villa de Simancas en 
guarda del dicho señor infante al rededor de su persona, 
é que la gente de Valladolid que fuese delante ó detrás é 
por los costados de manera que los de Simancas fuesen los 
mas propíneos á la persona Real del dicho señor infante, 
é que así mismo en la dicha villa de Valladolid ó en cual- 
quier parte que el dicho señor infante estobiese ó le leva- 
sen , que hobiese cient hombres en su guarda de la dicha 
villa de Simancas: é que si desta manera quisiesen , que 
ellos harian lo que el dicho señor obispo é oidores é cla- 
veros pedían , é que donde no, que ellos entendían de no 
dejar sacar el dicho señor infante sino que se obligaba la 
dicha villa é vecinos é moradores della de morir ó defen- 
derle de todas las personas del mundo hasta perder las vi- 
das en nombre de la Reina nuestra señora todo el tiempo 
que su Alteza fuese servida que el dicho señor infante en 
la dicha villa estoviese é lo mandase llevar á otra parte. 
E luego el dicho señor obispo é los dichos señores oidores 
dijeron que así ge lo prometían como ellos lo pedían é que 
así lo complirian , é que luego la dicha villa proveyese en 
hacer ir con el dicho señor infante la gente que quisiesen, 
é entre ellos se escogiesen é nombrasen los dichos cient 
hombres para guarda del dicho señor infante ; que ellos 
daban é darian lugar que le guardasen en la dicha villa 
de Valladolid , hasta tanto que la Reina nuestra señora 
proveyese en ello lo que su Alteza quisiese é servida fue- 
se, é que fasta entonces les concedían la guarda de los 
dichos cient hombres é no mas, sino que de allí adelante 
su Alteza ficiese en aquello ó en todo lo que fuese mas su 
servicio ; é desta manera lo otorgaron los dichos obispo 



405 

é oidores , é los dichos Francisco Casquete , é Gaspar de 
Robles , é el bachiller Alonso Calderón , é Miguel Casque- 
te , é los oíros vecinos de la dicha villa de Simancas en 
nombre de la dicha villa de Simancas, testigos que fueron 
presentes á lo que dicho es el muy magnífico señor D. Pe- 
dro de Villaldrando, conde de Rivadeo é Antonio de Guz- 
man , contino del Rey nuestro señor, é García de Aranda 
hombre darmas de la capitanía de Pero López de Padilla 
y otros muchos — E de allí á media hora poco mas ó me- 
nos después de pasado lodo lo susodicho, é que ya los di- 
chos vecinos de Simancas é el dicho señor obispo con ellos 
se entraron en la dicha villa para que su señoría sacase 
al dicho señor infante, se abrieron las puertas de la dicha 
villa , é el dicho señor obispo traia en brazos al dicho se- 
ñor infante , é á su costado venia el muy noble señor el 
clavero de Calatrava, ayo susodicho de su Alteza , que así 
mismo otorgó todo lo susodicho como lo habian otorgado 
los dichos señores obispo é oidores , é los criados del di- 
cho señor infante é vecinos de la dicha villa bien armados 
en rededor de su persona Real salieron á pié desta manera 
hasta cerca de la puente , ó allí cabalgó el dicho señor 
obispo en una muía , é lomó á su Alteza delante de sí en 
brazos , é luego vinieron los dichos señores oidores, é con 
el acatamiento que debían se pusieron á los costados del 
dicho señor iufante , é así pasaron la puente , é allí luego 
estaban las dichas justicias Reales é el alguacil mayor de 
la dicha cnancillería , é justicia é regimiento , é caballeros 
é escuderos , é oficiales é bornes buenos é la mayor parle 
de la dicha villa de Valladolid , que como leales servido- 
res de la corona Real esperaban al dicho señor infante 
para lo que dicho es ; é así fué su Alteza acompañado de 
grand número de gente bien armada de pié é de caballo, 



406 

así de la dicha villa de Valladolid como de los vecinos 
de la dicha villa de Simancas, é entre las nueve é las 
diez horas de la noche llegaron este dicho dia á la dicha 
villa de Valladolid, é pusieron al dicho señor infante en el 
palacio é casa Real del audiencia de sus Altezas con todas 
las guardas é gente que á los dichos señores obispo é oi- 
dores é clavero para guarda del dicho señor infante pá- 
reselo que conviniente fuese hasta saber si esta triste nue- 
va se certificaba , lo cual Dios no consienta, é que el dicho 
señor infante estoviese de aquesta manera hasta que la 
Reina Doña Juana nuestra Señora proveyese en esto como 
mas servida su Alteza fuese. 

Yo el dicho Gonzalo Fernandez de Oviedo por la au- 
toridad apostólica notario público en todas las partes del 
mundo donde se nombra y alaba el nombre de Jesucristo, 
presente fui en uno con los dichos testigos, é ante mí pa- 
saron los autos susodichos; é así como notario é secreta- 
rio del dicho obispo mi señor é del consejo de la santa 
Inquisición destos reinos , doy é fago fé é testimonio de 
lo que dicho es , é por mandado de su señoría di el pre- 
sente testimonio en estas dos hojas é mas esta plana en 
que va mi signo , escrito é á ruego é pedimento de los ve- 
cinos de la dicha villa de Simancas , é por ende lo escribí 
todo de mi propia mano , é en fin de cada plana fiz una 
rúbrica de mi firma é aquí este mi signo (1) que es á tal en 
testimonio de verdad rogado é requerido. Va en la primera 
plana deste testimonio testada una parte que dice dicho, 
no empezca — Gonzalo Fernandez , Apostolicus Notarius. 

(1) Al margen de este testimonio hay un signo al pié del cual 
y entre sus rasgos se lee : Gonzalo Frrs. de Oviedo— slpp.us Not.us 



407 

DOCUMENTOS 

sobre hechos militares de D. Juan de Austria, hijo natural de Felipe IV. 

Son casi lodos originales , y los debemos á la generosidad del 
apreciable literato D. Aureliano F. Guerra y Orbe. 

Carta de D. Juan de Austria al marqués de Aitona. 

Ñapóles 29 de enero de 164-8. 

(Original) 

Los accidentes y variedad de sucesos que han sobreve- 
nido en esle reino antes y después de mi arribo á Ñapóles 
con las fuerzas marítimas de mi cargo , han obligado á to- 
mar tales resoluciones, que habiéndose comunmente juzga- 
do por conveniente la mutación del gobierno dejándole el 
duque de Arcos que salió á los 26 de este, y pasa á Espa- 
ña en las galeras de su escuadra , para poder entrar yo en 
algunas esperanzas de ajustamiento con el pueblo armado 
de esta ciudad, y demás provincias y lugares solevados del 
reino , me he resignado á hacer el mayor sacrificio , ha- 
biéndome encargado del gobierno del vireinato deste rei- 
no , en cuyo ejercicio y uso quedo corriendo en todo con 
las formalidades que pertenecen á el cargo por el mayor 
servicio de S. M. (que Dios guarde) aunque sea con tanto 
sentimiento mió por haber entrado en cosa que de cono- 
cido está tan perdida , y no haber hallado medios de nin- 
gún género , ni forma de donde sacarlos para poder co- 
menzar á dar algún cobro á estas cosas ; y si brevemente 
no llegan los socorros de España como anticipadamente 
tengo representado á S. M., y asimismo las asistencias de 



408 

todas partes que he solicitado , será fuerza desamparar lo 
poco que ha quedado en pié, y se mantiene con gran tra- 
bajo. 

El duque de Montalto ha asistido con algunos basti- 
mentos que han llegado en ocasión de mucho aprieto, que 
han sido de harto provecho , en que se ha reconocido muy 
bien su celo al servicio de S. M. Hele escrito para que por 
su parte nos ayude , en que tengo puesto muchas esperan- 
zas; y ahora espero socorrerá la armada de bastimentos, 
que se ha resuelto vaya á Mahon , y pasará por Cerdeña 
para repararse y sustentarse en aquel puerto hasta que 
S. M. mande la parte donde se ha de aprestar para volver 
á este reino, donde me tendrá V. E. con muy buena dis- 
posición para acudir á lodo lo que fuere de su gusto. Dios 
guarde á V. E. muchos años. Ñapóles 29 de enero de 
1648 — D. Juan — Hay una rúbrica. 

Señor marqués de Aitona. 

Carta de D. Juan de Austria al marqués de Aitona. 

Ñapóles 12 de julio de 1648. 

(OrimnalJ 

Del celo de V. E. al servicio de S. M. (Dios le guar- 
de) y del afecto que muestra á mis cosas , creo muy bien 
el contento que V. E. manifiesta en su carta de 4 de mayo 
celebrando el feliz subceso que nuestro Señor fué servido 
darnos en la reducion de esta ciudad y reino por medio de 
aquella resolución tan acertada de la entrada que hice en 
los cuarteles bajos con las Reales armas , de que recibo la 
enhorabuena que V. E. me da con particular gusto mió y 
estimación que hago de la persona de V. E., sintiendo mu- 



409 

cho que se continúe la causa de su prisión, debiendo creer 
que informado S. M. de la justificación de los procedi- 
mientos de V. E., tendrán esos negocios buen fin: y yo 
holgaré que sea muy á satisfacion de V. E., á quien guar- 
de Dios muchos años. Ñapóles 12 de julio 1648 — Don 
Juan — Hay una rúbrica. 

Carta de D. Juan de Austria al marqués de Aliona. 

Ñapóles 23 de agosto de 1648. 

(Original) 

Después de los subcesos pasados de que V. E. tendrá 
noticia, vinieron á este golfo la armada de bajeles y gale- 
ras de Francia con el príncipe Tomás , de donde se reti- 
raron con el descrédito que V, E. entenderá por la carta 
que he mandado al secretario Gregorio de Leguía escriba, 
á que me remito, y espero las noticias de que los negocios 
de V. E. se hayan mejorado, por lo que deseo verle em- 
pleado en el servicio de S. M. La Divina guarde á V. E. 
muchos años. Ñapóles á 23 de agosto 1648 — D. Juan — . 
Hay una rúbrica. 

Carta de Gregorio de Leguia al marqués de Aitona. 

Ñapóles 23 de agosto de 1648. 

{Original) 

Excmo. señor— El señor D. Juan me ha mandado re- 
fiera á V. E. lo que estos dias se ha ofrecido aquí en cuya 
ejecución diré, estimando mucho el tener esta nueva oca- 
sión de servir á V. E., como habiendo venido á estos ma- 



410 

res á los 5 de este el príncipe Tomás con una oslentosa 
armada, se retiró dellos á los 19, encaminándose la vuelta 
de poniente disistiendo, sin ser acometido , de la empresa 
de Salerno , y desamparando los demás puestos que habia 
ocupado y fortificado en tierra firme , desembarcando todo 
el grueso de su infantería, y dejado en el mismo estado la 
isla de Próxita , sacando la guarnición que pusieron en 
ella , y la artillería de su defensa , habiendo subcedido al 
mismo tiempo el haber desalojado las tropas de S. M. que 
campean en el Abruzo , las de franceses y sediciosos que 
inquietaban aquellas provincias, fomentados del embajador 
y demás ministros franceses que residen en Roma , por 
meterlas en nueva solevación, con que parece que toda- 
vía está Dios de nuestra parte, y que mira misericordio- 
samente á la defensa y conservación de este reino , de la 
persecución de tantos enemigos. Pero con tan buena pro- 
tección espero que no han de conseguir ninguno de los 
fines que pretenden, y que se ha de servir de establecer y 
perfeccionar de una vez la paz y quietud en que estos pue- 
blos se mantienen con la autoridad y valor del señor Don 
Juan que se interpone á todo haciendo demostración de su 
virtud y muchas partes de que es adornada la persona de 
S. A., no excusándome de decir á V. E. esto por lo que le 
soy servidor á V. E., cuya Excma. persona guarde Dios 
muchos años. Ñapóles 23 de agosto 1648. 

Señor : Un criado que ha sido de la casa de V. E., me 
ha dicho que el negocio de V. E. está remitido á tres mi- 
nistros de capa y espada, con que á esta hora juzgo á V. E. 
libre de esos achaques — Gregorio de Leguía — Hay una rú- 
brica — Excmo. señor marqués de Aitona. 



411 

Carla de Gregorio de Leguia al marqués de Aliona. 

Mecina 24 de octubre de 1649. 

(Original) 

Excmo. señor — Pongo en mano de V. E. la carta in- 
clusa que el señor D, Juan escribe á Y. E., y besándose- 
las yo con la reverencia que debo, y acordando á V. E, 
mis muchas obligaciones á su servicio para mandarme, en 
conformidad dellas no se me ofrece qne decir á V. E. otra 
cosa que significarle de mi parle el gozo grande con que 
S. A. queda de las buenas nuevas de la salud de S. M. y 
feliz arribo de la Reina nuestra señora , las cuales han 
ocasionado generalmente aquí la alegría que sus conse- 
cuencias piden. Dios guarde la Excma. persona de V. E. 
con toda felicidad. Mecina 24 de octubre 1649. 

Señor : después de escrita esta , han llegado pliegos de 
España con el conde de Torralva ; y yo he recibido el de 
V. E. con cartas de 2 de setiembre , y los papeles impre- 
sos que luego di cuenta á S. A. , y los participé al señor 
duque de Montalto. Y remito á otra ocasión responder mas 
despacio á V. E — Gregorio de Leguia — Hay una rúbrica. 

Excmo. señor marques de Aitona. 

Carla de D. Juan de Austria al marqués de Aliona. 

pecina 24 de octubre (1) de 1649. 

(Original) 

El justo cuidado con que me ha tenido el pasaje de la 
Reina nuestra señora , ha sido tal que habiendo tenido 

(1) Aun cuando esta carta no tiene fecha, por el contexto se 
infiere haber sido escrita el mismo dia que la anterior. 



412 

con la llegada del conde de Torralva las nuevas del feliz 
arribo de S. M. á Denia , y partido de aquel paraje á la 
corte juntamente con las de la mejoría de salud con que 
el Rey nuestro señor (Dios le guarde) quedaba, no he 
querido dejar de manifestar á V. E. el alborozo que me 
han causado , como á quien tanto se habrá alegrado dello, 
y acordarle con esta ocasión cuan seguro me tiene siem- 
pre. Dios guarde á V. E. muchos años. Mecina....de oc- 
tubre 1649 — D. Juan — Hay una rúbrica. 

Carla de D. Juan de Austria al marqués de Aliona. 

Palermo 28 de febrero de 1650. 

(Original) 

En continuación de lo que se ha ido obrando en cas- 
tigo de los cómplices en la conjura de esta ciudad y reino, 
que se habían descubierto y carcerado , se han ejecutado 
estos dias nuevas justicias en las personas del conde de 
Racalmuto , el abad Gaetano, D. Antonio Guidici y Don 
Mercurio Michardi, que fueron de los capitales motores y 
cómplices de la máquina. Y pareciendo que con estas úl- 
timas demostraciones y la quietud que se experimenta que- 
da por ahora asegurada esta ciudad y reino , establecido 
el escarmiento con el ejemplo que se ha dado , y que so- 
bre todo esto ayudará mucho á la permanencia de este es- 
tado la buena forma de defensa en que he puesto las nue- 
vas fortificaciones que se han hecho á este palacio , cuya 
fábrica hallé tan atrasada y sin cobro ; he determinado 
volverme luego á Mecina sin embargo de algunas contra- 
diciones que miran á la mayor seguridad de esta ciudad, 
para adelantar con mi presencia las disposiciones maríli- 



413 

mas de que allí se trata , y conviene anticiparlas todo lo 
que V. E. conoce para poder yo dar ejecución á las órde- 
nes con que me hallo de S. M., de que he querido avisar á 
V. E. para que tenga entendido lo mucho que Dios nos 
ha ayudado , y cuan grande ha sido el suhceso respecto de 
la calidad de la materia, y que de todas partes participaré 
á V. E. los avisos de lo que juzgare puede ser del servi- 
cio de S. M. como tan interesado en los aciertos del. Nues- 
tro Señor guarde á V. E. muchos años. Palermo 28 de fe- 
brero 1650 — 1). Juan — Hay una rúbrica. 

Carla de Gregorio de Leguia al marqués de Aliona, 

En el real de Longon 22 de junio de 1650. 

( Original] 

Excmo. señor — Admita V. E. la norabuena que doy 
á V. E. del buen suceso que las armas de S. M. (Dios le 
guarde) han tenido en Pomblin , con la alegría que solici- 
tan las circunstancias que le acompañan. Esta empresa de 
Longon esperamos ha de tener brevemente el mismo, se- 
gún el buen estado en que se halla el sitio, como V. E. 
se servirá ver por el despacho incluso del señor D. Juan, y 
relación que acompaña, y la aplicación y desvelo con que 
S. A. atiende á lodo. S. A. queda con muy buena salud, 
y yo deseoso de que V. E. me dé los empleos de su ser- 
vicio que procura mi resignación á él. Dios guarde la ex- 
celentísima persona de V. E. largos años. Del campo so- 
bre Longon á 22 de junio 1650 — Gregorio de Leguia — 
Hay Una rúbrica. 

Excmo. señor marqués de Aitona. 



414 

Carta de D. Juan de Austria al marqués de Aitoná. 

En el real de Longon 22 de junio de 1650. 

( Original) 

Las armas de S. M. (Dios le guarde) quedan alojadas 
en la villa y castillo de Pomblin , habiéndola ocupado- con 
la felicidad y crédito que V. E. entenderá por la relación 
inclusa que me ha parecido remitirle , así por acompañar 
con las circunstancias que contiene la norabuena del su- 
ceso que con tanto gozo doy á V. E. , como porque pueda 
enterarse juntamente del estado én que queda estotra em- 
presa , por que sé lo mucho que se alegrará de los pro- 
gresos destas armas, y de todos los demás aciertos del ser- 
vicio de S. M. , particularmente cuando mis deseos tienen 
hecho el empeño que V. E. conoce, y van tan fundados 
en las esperanzas de que muy en breve he de dar mejora- 
das nuevas , saliendo presto deste sitio en que se camina 
muy vivamente , habiendo harto que trabajar respecto de 
lo bien prevenida que se ha hallado la plaza. Y siempre 
me tiene V. E. con la memoria y afecto que le he insinua- 
do. Dios guarde á V. E. muchos años. Del campo sobre 
Longon á 22 de junio 1650 — Don Juan — Hay una rúbrica. 

' ' Relación de lo sucedido en las empresas de Pomblin 
y Longon hasta el día 22 del presente mes de junio 
de 1650." 

(Copia) 

Habiendo concurrido S. A. el serenísimo señor el se- 
ñor D. Juan de Austria en el puerto de S. Estéfano con 
el virey , conde de Oñate y de Villamediana y los demás 



415 

cabos que venían en su compañía , y héchose en aquella 
bahía la masa y unión de todas las fuerzas marítimas, em- 
barcaciones menores de trasporte y todos los demás adhe- 
rentes tocantes al ejército que se habia de emplear en las 
empresas referidas , á los 24 de mayo se encaminó S. A. 
con toda la armada , trayendo separadas las dos porciones 
que se destinaron para ambas facciones , y á cargo del 
conde de Conversano la que pertenecía á Pomblin en el 
número de infantería , caballería , tren de artillería y de- 
más cosas correspondientes á la calidad y estado de la una 
y otra plaza , á que á los 25 por la mañana se dio vista, 
poniendo en ejecución el desembarco de la gente á un tiem- 
po en ambas partes , antes de la llegada de la de Milán que 
después vino de refuerzo. Consiguióla en Pomblin Conver- 
sano con poca resistencia , y en esta isla de la misma ma- 
nera por una parle el maestro de campo general Dionisio 
de Guzmau , y por la otra el general de la artillería señor 
t>. Tito Brancacho, en qué y en tomar los puestos sobre 
estas plazas se ocupó hasta los 27, entrando luego á des- 
embarcar las demás cosas tocantes al tren de la artillería 
y proveería general , y á formarse las baterías á cuyo ca- 
lor se comenzaron los aproches, desembarazándose S. A. 
á los 7 de junio , dejando las cosas de la mar en el cobro 
conveniente, y asistir y gobernar de mas cerca estas armas, 
en cuyo calor se han reconocido bien los efectos de su pre- 
sencia, y el mucho alivio que su cuidado ha tenido con la 
vigilancia y celo del conde de Oñate. Llegándolas cosas á 
este estado y viendo que la empresa de Pomblin se hallaba 
mas atrasada de lo que se juzgó siempre , no habiendo 
ocupado nuestra gente aun ninguna de las fortalezas de 
afuera , así por haberse hallado aquella plaza mas fortifi- 
cada y prevenida de lo que se presupuso , y con cabos y 



416 

un ingeniero de mucha opinión que la gobernaban , como 
por ser muy moderadas las tropas que allí se hallaban 
empleadas para su consecución , las vivas y continuas ins- 
tancias que Conversano iba haciendo porque se les au- 
mentasen las grandes conveniencias de desembarazarnos 
presto de aquel empeño por el contrapeso perjudicial que 
hacia á estotro , y por unir y reducir todas nuestras fuer- 
zas á una parle para atender mejor á las necesidades y 
casos de mar y tierra ; resolvió S. A. con el conde de Oña- 
te, sin embargo dé algunas opiniones, de que la armada 
fuese á los puertos de Proenza á impedir la salida de la 
de Francia , y otras Utilidades encaminadas á buen fin, que 
se desembarcase en Pomblin toda la infantería de su guar- 
nición, ordenando el almirante general D. Manuel de Ba- 
ñuelos lo ejecutar así para que con este refuerzo se faci- 
litase aquella empresa * y la guarnición de la armada par- 
ticipase de la gloria y crédito que se podia adquirir en el 
buen suceso , deseando S. A. que no faltase de los empleos 
de mas reputación. D. Manuel en cumplimiento de la or- 
den de S. A. se levó á los 13 con la armada de la boca y 
guardia deste puerto , quedando sobre él las galeras , en- 
caminándose la vuelta de aquella plaza, y habiendo llegado 
á ella en breves horas , se hizo el desembarco de la dicha 
infantería en el número mas crecido que fué posible , y 
habiéndosele señalado sus puestos , y ordenádose la no- 
che 16 al sargento mayor D. Antonio Sigler que gobierna 
el tercio de Sevilla , abarcase con él á ocupar una media 
luna que el enemigo tenia bien guarnecida debajo de la 
misma ciudadela, lo consiguió con mucha bizarría y valor; 
y en el ínterin que estuvo fortificándole , los demás que á 
un mismo tiempo acometieron á la villa , hallaron una sur- 
tida muy angosta á la muralla , arrimado al castillo, por 



417 

donde entró dentro alguna gente, y á su calor toda la demás 
por las parles que le tocó, y con tanta presteza y resolución 
que quedaron cortados el gobernador de la plaza con los 
oficiales y soldados que abajo se declaran, por no haber 
tenido lugar de retirarse al castillo , como sucedió á otro 
trozo de gente que se metió y fortificó en la roqueta , de 
donde el dia siguiente salieron rendidos á discreción. Y 
quedando solo el castillo se entró luego en su ataque hasta 
los 19 que se comenzó á platicar. Y pareció á S. A. por 
mayor servicio de S. M. y importancia de la brevedad en 
desembarazarnos de este cuidado , que fuese este dia el 
conde de Oñate para ajustar como mas convenia la capi- 
tulación que se concluyó en la forma siguiente , traducida 
del francés en español. 

1 — Primeramente que el conde de Conversano , gene- 
ral de la caballería de este ejército y gobernador del tro- 
zo que allí asiste , asigura que no tendrán ningún peligro 
en la vida y toda su ropa, ni de otra molestia, los oficia- 
les y soldados así franceses como esguízaros que están al 
presente dentro del dicho castillo , los cuales saldrán por 
la puerta grande del y bajarán á la marina , y por su si- 
guridad serán convoyados de escolla de toda satisfacción, 
desde que salgan de la vuelta del castillo hasta que lle- 
guen á embarcarse. 

2 — Que se les permite salir del dicho castillo con las 
armas y bagaje , bala en boca , cuerda encendida á dos 
cabos , tocando las cajas y desplegadas las banderas. 

3 — Que demás desto el dicho conde promete tener 
embarcación á la marina suficiente para la dicha gente, 
sus hijos , mujeres y criados, con tal que sean de la na- 
ción francesa y esguízara , y con provisión bastante para 
su viaje, el cual harán en derechura á Provenza para 
Tomo XIII. 27 



418 

desembarcar en el puerto que les será de mas comodidad. 

4 — Los dichos oficiales prometen dejar rehenes para 
el seguro retorno de las embarcaciones que se les darán. 

5 — Con estas condiciones que serán puntualmente ob- 
servadas , saldrán del dicho castillo á los 20 del presente 
mes de junio al alba , entregando las llaves en manos del 
dicho conde de Conversano. Fecha en Pomblin á 19 de 
junio del dicho año. 

Y habiéndose cumplido estas condiciones y dispués- 
tose la salida y avío de hasta cuatrocientos franceses ren- 
didos de buena calidad y cien prisioneros que con el go- 
bernador Mons. r de la Rasal, un hijo y sobrino suyos, 
tres capitanes y dos tenientes que se han llevado á Ñapó- 
les , quedan la villa y castillo de Pomblin recuperados y 
restituidos al dominio deS. M., y con guarnición de ochen- 
ta españoles, otros tantos alemanes y dos compañías de 
caballos que harán el número de 120 , y la provisión su- 
ficiente de municiones de boca y guerra , estando re- 
suelto que se demuelan algunas fortificaciones hechas por 
franceses, por ser muchas las que han levantado á fin de 
formar allí una plaza Real y de conservar gruesa guarni- 
ción de gente para algunos designios en Italia; la armada 
tripulada con su infantería, y las demás tropas desemba- 
razadas para emplearse en estotra empresa, donde se verá 
junto un ejército muy lucido y numeroso, no solo para 
conseguir este intento, mediante el favor de nuestro Se- 
ñor, la buena disposición de los cabos y el valor de sol- 
dados, sino otros muchos de igual gloria y reputación de 
las armas de S. M. 

Háse ponderado mucho por todos los cabos y oficiales 
de este ejército la bizarra resolución de la gente de la ar- 
mada, asaltando á un tiempo fortificaciones y muralla de 



419 

una plaza tan prevenida, por ser tan raros los sucesos desta 
calidad que acontecen , y ser cierto que en toda Italia será 
de gran crédito y acrecentamiento de la opinión de la ar- 
mada , tras los buenos sucesos que con su guarnición se 
han conseguido estos últimos años , y no será de menos 
importantes consecuencias para este sitio, pues así espa- 
ñoles como naciones, ambiciosos de igualar á los victo- 
riosos en su gloria, se han esforzado á señalarse mas ven- 
tajosamente , y esto, como queda dicho, además del desa- 
liento que á los sitiados se les sigue de ver engrosarse este 
ejército , y fuera del calor que les daba la defensa de 
Pomblin. 

La plaza de Longon se ha hallado con 1500 hombres 
de guarnición , cabos de mucho valor y experiencia que 
la gobiernan, y tan fortificada y amunicionada de boca y 
guerra , que ha sido tan necesaria toda la aplicación y es- 
fuerzo con que se ha ido caminando en su expugnación, 
cuanto lo fué el haber aplicado á ella los próvidos medios 
que se han juntado; y en fin se ha vencido tanto en los 
pocos dias que ha que dura el empeño , que después de 
haber ocupado los primeros fortines, y estrechádose el 
enemigo todo lo posible, se ha llegado con los ataques de- 
bajo de las fortificaciones mas vecinas al foso , donde se 
espera alojar la gente dentro de breves dias , aunque sea 
con alguna disputa y daño de una y otra parle , confor- 
mándose los avisos de los rendidos en que se ha de ade- 
lantar mucho la rendición de la plaza , por pasar de mas 
de 500 hombres los que han venido á faltar en ella entre 
muertos, heridos, enfermos y fugitivos, siendo el núme- 
ro de estos últimos hasta el día de la fecha de esta mas 
de 100. Sienten muy considerado el daño de las baterías y 
bombas que se les disparan continuamente , y el es!ar no 



420 

con muy seguras esperanzas de que les venga socorro por 
el mal estado de las cosas de Francia y nuestras buenas 
disposiciones. Pero tiénese puesto tal cuidado en mar y 
tierra que en ambas partes se está con la misma preven- 
ción que si se estuviese esperando por horas, disponiendo 
todo con tanta dirección la suma de aplicación de S. A., 
que justamente merece los buenos sucesos que se van te- 
niendo, y otras muchas felicidades de que le hace digno su 
gran dulzura y el amor general con que está recibido deste 
ejército, en particular con la ayuda y descanso que tiene 
en la mucha prudencia y buen consejo del conde de Oña- 
le, que con tanto celo ha atendido y atiende á cuanto 
puede ser mayor servicio y acierto de la persona de S. A., 
y de lo que se trae entre manos como ministro tan prin- 
cipal y universal en las materias y intereses del Real ser- 
vicio. A que se reduce todo lo que hasta el dia ha succe- 
dido en las empresas referidas , añadiéndose haber vuelto 
hoy á surgir en la boca deste puerto la armada que fué á 
Pomblin. Fecha en el campo sobre Longon á 22 de ju- 
nio 1650. 

Carla de D. Juan de Austria al marqués de Aliona. 

En el real de Longon 31 de julio de 1650. 

(Original) 

La plaza de Longon queda capitulada debajo de las 
condiciones, cuya copia remito á V. E., á quien me ha pa- 
recido no excusar de participar nueva de tanto gusto y in- 
terés del servicio de S. M. (que Dios guarde) ni dejar de 
manifestar la esperanza con que quedo de poder dar á 
V. E. la norabuena del subceso que se aguarda , con todas 



421 

Jas circunstancias de alegría que corresponden á él, y nos 
las asiguran las diGcultades en que franceses se ven de 
echar armada para esle socorro, aunque dan á entender lo 
contrario , y que si lo hicieren les será mas difícil oponer- 
se á la de S. M., según las fuerzas con que podrá ser so- 
corrido desde tierra , y la comodidad que hay para hacer- 
lo, sohre las demás prevenciones que se tienen hechas en 
el puerto en orden á impedir la entrada y desembarco , á 
que se junta el haberse desvanecido el socorro furtivo que 
intentaba hacer una galera de Francia muy reforzada, 
con haber Juanetin de Oria encerrádola con dos de la de 
su cargo en el puerto de la Bastida después de una dilata- 
da caza. Y espero que con haber despachado allí otras 
cuatro , la tendremos aquí en breves horas. De lo que fue- 
se subcediendo será avisado V. E. , deseando se ofrezcan 
muchas ocasiones en que manifestarle mi afecto. Dios 
guarde á V. E. muchos años. Del campo de Longon á 31 
de julio 1650 — D. Juan — Hay una rúbrica. 



44 Capitulaciones con las cuales S. A. el serenísimo señor, 
el señor D. Juan de Austria se ha acordado con Mon- 
siur de Novalle , mariscal de campo y gobernador de 
Longon, por su Majestad Cristianísima, salga de la di- 
cha plaza de Longon con la guarnición y cabos que se 
hallan en ella'* 

(Copia) 

1 — Primeramente está acordado que se dará el tiempo 
hasta el dia de Nuestra Señora de agosto quince del dicho 
mes próximo, para ver si en dicho tiempo les viene socorro 
suficiente que obligue á levantar el sitio por mar ó tierra, 



422 

y en tal caso todos los capítulos siguientes quedarán nulos 
y los rehenes se volverán de la una parte y de la otra ; y 
viniendo el dicho socorro, podrán los sitiados tirar tanto 
á la armada de mar como de tierra, como si no hubiera 
ningún tratado. Y si el dicho socorro fuere rechazado ó 
no pudiere entrar dentro de la plaza, lo capitulado tendrá 
entero efecto. 

2 — En el dicho dia 1 5 de agosto próximo, en caso que 
el socorro no le entre en la forma dicha, Mosiur Novalle 
gobernador de dicha plaza de Longon con su guarnición y 
oficiales, soldados y generalmente cualesquier otros que al 
presente se hallen en la dicha plaza , de cualquier nación, 
condición y calidad que sean ó que puedan ser, ecepto los 
que fueren vasallos del Rey de España , saldrán por la 
puerta grande que baja al puerto, para embarcarse el mis- 
mo dia con armas, bagaje, tocando cajas, banderas desple- 
gadas , cuerda encendida , balas en boca, y generalmente 
todo lo que les pertenece á los sobredichos, dejando la for- 
taleza en el estado que está al presente, con todas las muni- 
ciones y otros pertrechos de guerra y víveres que se halla- 
ran en el dicho dia. Así mismo que durante el tiempo de la 
capitulación no se puedan fortificar ni hacer otro trabajo 
ninguno, tanto dentro como de fuera de la dicha plaza, lo 
cual cada dia se haurá de visitar por los rehenes que esta- 
rán dentro. 

3 — Se concede darles dos piezas de artillería de bron- 
ce , marcadas con las armas de Francia , á su elección , y 
les proveerán de las municiones para tirar tantos tiros 
cuantas libras de bala tuvieren de peso , las cuales piezas 
serán obligados los sitiadores á hacerlas embarcar en las 
embarcaciones donde se embarcará la guarnición. Así mis- 
mo serán proveídos de carros ó acémilas para llevar toda 



423 

su ropa á la lengua del agua adonde se deberá embarcar. 

4 — Serán proveídos de víveres generalmente tanto para 
los oficiales y soldados y las demás personas que se em- 
barcarán por todo el tiempo que tardarán en llegar á To- 
lón , y que podrán tardar por el mal tiempo , tanto en el 
viaje como dentro deste puerto ; y en caso de alguna tor- 
menta, ó que la peste sea en Tolón , podrán desembarcarse 
en cualquier otro puerto de la provincia de Proenza á elec- 
ción del gobernador Mosiur de Novalle. 

5 — Antes de partir dicba guarnición, dejarán aquí dos 
oficiales en rehenes hasta la vuelta de las embarcaciones 
que se les darán para hacer el viaje , á la vuelta de las 
cuales con toda fidelidad se les dará pasaporte á los di- 
chos rehenes para que se puedan ir libremente á Francia, 
y se les dará pasaje. 

6 — Se les darán navios ó otras embarcaciones suficien- 
tes para embarcar todos los oficiales y soldados , y otros 
así sanos como enfermos y heridos , y para sus caballos y 
bagajes, y generalmente para todo aquello que les puede 
pertenecer: y les será permitido de llevar lodos los medi- 
camentos necesarios para los dichos enfermos y heridos : y 
se les darán algunos carneros para hacer caldo para los 
dichos enfermos y heridos. Que los enfermos y heridos que 
no podrán embarcarse á causa de su indisposición , serán 
proveídos de los sitiadores , de alojamiento , víveres y me- 
dicamentos hasta que sanen de todo punto, y después se 
enviarán á Tolón. Así mismo será permitido á los sitiados 
de hacer levantar un pequeño navio , y dos barcas que 
están á fondo dentro del puerto , y que se los puedan llevar 
consigo á Francia. 

7 — Que lodos los habitantes tanto hombres, mugeres 
y muchachos desta isla puedan volver á sus casas y gozar 



424 

de sus bienes sin que sean molestados , entendiéndose esto 
con los que son naturales desta mesma isla. 

8 — Que los dichos sitiados con todo aquello que les 
pertenecerá , serán conducidos y llevados á Tolón en Pro- 
venza por mar, y por el camino mas derecho y corlo sin 
que pueda ser falsificado el camino , y que no se haga al- 
guna falsa marcha, ni se pierda un momento de buen 
viento, según está declarado en el capítulo cuarto ; y que 
finalmente todas estas cosas se hacen en buena fee , y que 
ninguno destos capítulos pueda ser interpretado con doble 
sentido. 

9 — Que los dichos sitiados no sean inquietados de pa- 
labras ni de otra cosa alguna en sus personas , ni en sus 
armas ni bagaje y ropa por los sitiadores cuando salgan 
de la dicha plaza ; y se les dará feno y habena para el sus- 
tento de sus caballos durante la embarcación. 

10 — Que los sitiadores harán ver el estado de sus trin- 
cheas y minas á las personas que serán señaladas para este 
efecto , del gobernador de la plaza , á las cuales será per- 
mitido visitarlas una vez al dia , tanto las cavas de trin- 
cheas y minas , á fin de ver que no se prosiga mas en el 
trabajo de ellas. 

11 — Se dará pasaporte á los marineros que al presente 
se hallan en Longon , en suficiente número para una falu- 
ca , los cuales irán por ella á puerto Ferraro , y de allí pa- 
sarán á Tolón con estas capitulaciones. Fecha en la Elba 
y campo sobre Longon á 31 de julio de 1650— D. Juan. 



425 

COPIA DE CARTA 

que según una nota se hallaba en el archivo general de ludias, y que 

hemos rectificado con otra que tenemos á la \ista , donde se trata el 

verdadero y legítimo dominio de los Reyes de España sobre el Perú, y 

se impugna la opinión del Tadre Fr. Bartolomé de las Casas. 

No se dice quien escribió esta carta desde el Perú , ni á quien fué 
dirigida. 

16 de marzo de 1571. 

Excmo. señor — Mándame V. E. que le diga mi pare- 
cer de lo que he mirado y considerado con gran diligen- 
cia sobresté dominio de los Ingas , y del que su Majestad 
tiene en estos reinos , en que consiste el fundamento de 
todo el bien ó mal de las Indias como adelante se dirá. 
Yo obedezco á V. E. , lo uno por ser cosa del servicio de 
Dios y de su Majestad, á quien V. E. tanto respeta en 
las cosas grandes y pequeñas , y lo otro por mandármelo 
V. E. á quien yo, después de los dos, mas deseo servir 
en la tierra. Y ansí trataré tres puntos breve y sustancial- 
mente : el primero por dondenlró en casi todo el mundo 
un engaño tan grande como fué darles á estos Ingas el 
verdadero y legitimo señorío destos reinos : el segundo 
punto será ver los grandes daños que han venido y vinie- 
ran del sino se advirtiera desta verdad : el tercero punto 
será saber como el verdadero y legítimo dominio y seño- 
río destos reinos está en sola la Majestad del Rey nuestro 
señor y sus subcesores , y también la justificación que hay 
para romper estas montañas de oro y plata para labrar 
estas minas; cosa tan buena y aun necesaria para lo que 



426 

loca á lo espiritual y temporal destos reinos , y que tan 
persuadido lenia el demonio al mundo lo contrario. 

La causa deste engaño que ha habido tan grande en la 
Majestad del Emperador y su consejo, y sus vireyes y go- 
bernadores, y audiencias, y teólogos, y grandes calredá- 
ticos y predicadores, y finalmente en toda la cristiandad, 
y aun en toda la infidilidad , ha sido creer á un hombre 
solo que no era razón por ser uno : este fué un fraile de 
Santo Domingo que se llamó fray Barlholomé de las Ca- 
sas. Sus cualidades eran ser un muy buen religioso; mas 
en cosas de Indias muy apasionado, y en lo mas sustan- 
cial dellas muy engañado , como diré refiriendo verdades 
para quitar el mayor engaño quél tuvo , y casi todo el 
mundo por él , debajo de un buen celo , y creo que obra 
subtilísima del demonio para persuadir tan de golpe al 
mundo este engaño ; porque desdel primero en quél tenia 
esta miserable gente idólatra , ninguno ha habido , ni pa- 
rece que se descubre mavor en las Indias queste en que 
ha puesto al universo por mano de un varón religioso. 

Este fraile , antes que fuese religioso era un clérigo li- 
cenciado en leyes , y no estudió teología : vino casi con 
los primeros descubridores : hallóse en Santo Domingo 
ques la Isla Española, y en otros descubrimientos antes 
que hubiese Perú , que á este jamás vino ni le vio en su 
vida, aunque intentó dos veces de venir, según dicen, y 
se embarcó y no pudo arribar. Trujo de España á estas 
partes trecientos labradores con título de poblar una isla, 
y dejólos allí, y él salióse afuera, y lodos murieron y 
acabaron, y él por esta ocasión metióse fraile. Tomó el 
hábito en la Española , y como al principio hubo tantos 
malos tratamientos en estos naturales, movido de buen 
celo defendíalos ; mas mezclóse al parecer tanta pasión con 



427 

estos seglares , y ellos contra él sobrestá defensa , que los 
nnos y los otros no merecían ser creídos , pues no hay 
cosa que mas desnierve la persuasión de un negocio , es- 
pecialmente tan grande como es la pasión : esta le salia á 
este religioso por los ojos y por la boca, echando espuma- 
rajos cuando hablaba destos seglares, por un estilo de poca 
modestia, y de aquí crecía mas la pasión de ambas par- 
tes, y estaban como enemigos declarados. Unos decian 
quel fraile era apóstol destos indios , y que Dios le había 
inviado para reparo dellos : otros que aquel no era espí- 
ritu sino spíritus y pasión. Con esla opinión fué fraile y 
bueno, aunque no de tanta autoridad; y habrá treinta 
años poco mas, que se vino á España , y sin licencia de 
sus perlados ; y preguntándole después que con qué licen- 
cia vino, repondió que con la de la caridad. Yo creo que 
si fuera divina , que le gobernara de otra manera y hi- 
ciera otro efeto , sino quel demonio comenzó desde las ti- 
nieblas á este engaño, y ofreciósele una ocasión donde 
quedó muy á caballo para cuanto ha subcedido y podrá 
subceder de males , y ansí creo quel demonio la urdió. 

La ocasión fué hablar en la corte á dondél iba á que- 
jarse al Rey de los agravios y ecesos que al principio se 
hicieron contra estos naturales indios, á otro fraile de 
S. Francisco, extranjero: creo era francés, fray Jacobo, 
hombre de crédito en religión : este le tenia grande con 
la Majestad del Emperador : era también fraile de Indias, 
y habia referido á su Majestad muchos malos tratamientos 
que algunos españoles hacian en estas conquistas ; y como 
llegó el fray Bartolomé , llevóle al Emperador y acredí- 
tesele de manera que á su instancia y persuasión señala- 
ron oidores de los consejos para hacer demostración de 
los malos tratamientos que hicieron ; y hízola y apretó esto 



428 

tanto á la conciencia Real, que de allí y de oirás cosas que 
se trataron , resultó la visita del Consejo de Indias y el 
suspender al Consejo porque quitaron dos oidores ; y el 
presidente se fué á su iglesia y no entró mas en Consejo, 
y proveyeron á otro. Quedó el fraile tan favorecido desta 
Vitoria y de la merced que su Majestad le hacia , que casi 
no se proveía cosa en Consejo, sino todo por su mano, 
porque su Majestad del Emperador le mandaba entrar en 
Consejo. 

Trató poco después de las leyes nuevas y de la veni- 
da de la persona de Blasco Nuñez por virey , y insistió 
con ello tanto, que resistiendo el Blasco Nuñez mas de seis 
meses , lo hubo de acabar con él : principio para acabar 
todas las Indias , si Dios no lo remediara , con este favor 
que tuvo y autoridad. Persuadió á toda España desdel Em- 
perador y Consejo hasta los menores frailecitos de allá, 
el dominio y señorío destos Ingas y también destos ca- 
ciques y curacas, y dióles título á los lugas de legítimos 
Reyes destas tierras , y á los caciques , legítimos señores 
naturales , siendo la mayor falsedad que de las Indias se 
ha dicho , porqués donde mas se dicen , no habiendo él 
visto estos reinos, ni habiéndose informado dello , ni de un 
solo indio desta tierra , quel menor dellos le diera hilo 
para entender lo contrario de lo que persuadió y escribió 
con tan grandes inconvinientes como han subcedido y sub- 
cedieran si su Majestad no fuera alumbrado de la verdad, 
ques haber sido el Inga uno de los mayores tiranos del 
mundo, y que no tenían los Ingas dominio en la tierra, 
ni los caciques ni curacas eran mas señores de haberlos 
puesto allí un tirano pocos años antes que los españoles 
llegasen ; porque antes desle tirano no había señor uni- 
versal ni particular en la tierra , sino cada uno lo era de 



429 

su casa , como se verá por la información hecha. Y es tan 
gran verdad esta como lo es haber Indias y Perú. El sen- 
gañó, y la pasión le ayudó (i) á esta tan falsa resolución, 
y él con su autoridad y la que después el Rey le dio de 
obispo, y hallarse en todos los Consejos de Indias, y á 
cuanto se proveía en ellos, de vireyes y audiencias , y no 
se habia de proveer hombre en lo eclesiástico ni seglar 
sino el que era desta opinión, y estos eran obispos , vire- 
yes y oidores allá y acá: los demás grandes contrarios. Y 
los oidores fiábanse del como lo vían con aquel celo. Con 
esto se aseguraron todos en esta opinión tan perniciosa 
cuando bien se entienda, porque era quitar á su Majestad 
del señorío que Dios y su vicario le dieron , de diez parles 
las ocho , y tras esto cerrarles las puertas para grandí- 
simos bienes , y abrirlas á mayores daños como después 
se verá. 

Creo deslos reinos, que de ningunos es su Majestad 
mas legítimo señor y mas absoluto ; porque tengo para 
mí por averiguado que como los Reyes Despaña anduvie- 
ron ochocientos años recuperando aquellos reinos que los 
moros habian ganado en ocho meses para tornárselos á 
dar á Jesucristo nuestro Señor, y plantar en ellos las ban- 
deras de su cruz, y esto con tanto derramamiento de san- 
gre , y de tal sangre como era la nobleza Despaña , y tan 
de propósito que hasta la Reina y sus damas andaban en 
la guerra , para que viéndolas allí los caballeros se ani- 
masen á recuperar á nuestro Señor Jesucristo sus reinos 
antiguos. En premio de tantos trabajos y tan largos, con 
tanta costa de haciendas y vidas , les dio estos reinos tan 
ricos de oro y plata, y perlas y piedras preciosas, por 

(1) Al Padre fray Bartolomé de las Casas. 



430 

las riquezas que ellos aventuraron y ganaron para Jesu- 
cristo nuestro Señor, para que con ellas ganasen los rei- 
nos de los infieles y los persiguiesen. Dióselos tan lejos 
y apartados con tanta distancia y señorío della en la mar 
y en la tierra, como medida y tasa del largo tiempo que- 
llos trabajaron, que fueron ochocientos años. Dióselos sin 
ningún género de señor universal ni particular, pues ellos 
le dieron á él los Despaña del mismo arte sin dejar en ellos 
dominio, ni de solo un moro, pues en lo de Granada se 
acabó todo ; y en señal desto , y que claramente lo enten- 
diésemos , se los dio el mismo año quellos acabaron de 
restituir á su Divina Majestad los reinos Despaña. Y por- 
que mas claramente se entendiese esto, sino estamos cie- 
gos, se los dio Dios por el mas alto título de cuantos to- 
dos los Reyes cristianos poseen , dándoselos no por armas 
sino por mano de su vicario en la tierra ; y con tan pací- 
fica posesión que no es menester mas de que entrando es- 
tos indios en la iglesia por el bautismo, y desposándose 
sus almas con Jesucristo , el mismo se los subjeta y da 
por subditos por mano de su vicario el Papa Alejandro. Y 
por dárselos Dios libres y sin pensión ni compañía como 
quien él es , se los dio á él solo sin repartir con otros Re- 
yes ni señores; y por su alto juicio y profundo, dispuso 
estos reinos de manera que como los Reyes Despaña pro- 
curaron y salieron con ello de restituírselos á Jesucristo 
nuestro Señor, sin dejarle compañía de ningún Rey moro, 
ni señor particular que reinase con él ; ansí su Divina 
Majestad dispuso las cosas de arte que cuando su Santidad 
le dio este nuevo mundo , le tenia sin Rey ni señores par- 
ticulares , sino como una cosa sin dueño. Y permite su Ma- 
jestad questos Ingas tiranos hagan las guerras á estos, de 
manera que cuando los españoles vengan, los hallen á todos 



431 

subjetos aunque tiránicamente , y para que no haya mas 
que hacer que baptizarlos, y que de una mano y en un 
mismo tiempo , sin llevar la iglesia ventaja á los Reyes 
Despaña, queden señores desle mundo los unos y los otros. 

Y ansí nuestro muy santo padre Alejandro en su bula 
de concesión, como alumbrado de Dios refiere, para ha- 
berle de dar este nuevo mundo , los méritos de los Reyes 
Católicos en haber ganado el reino de Granada y echado 
á los moros del , y como á personas que tanto habían tra- 
bajado y con tan santo celo , y que tendrían el mismo en 
la conversión destos infieles ; está clara la verdad de ques- 
tos indios de todo el Pirú y muchos de los que conocemos 
fuera , no tenían señor universal ni particular , sino todos 
tiranos y puestos por tiranos. Y ninguna cosa hay en el 
Pirú que mas fácilmente se pruebe , como agora V. E. con 
grande autoridad va haciendo la probanza, porqués entre- 
llos mas claro que haber entrado españoles en esta tierra. 

La otra verdad de ser su Majestad señor solo y ver- 
dadero destos reinos , es tan alto título y verdadero el que 
tiene , que no puede ser mejor , porqués fee quel Papa se 
le pudo dar , y demostración que se le dio , como consta 
por las bulas de concesión y confirmaciones de otros pon- 
tífices. Las conclusiones y corolarios é inferencias tan ter- 
ribles que aquel padre sacaba de su falso fundamento, 
muchas sacaba muy bien , y otras rigurosas en que ater- 
raba y espantaba al Emperador y Consejo y encomende- 
ros, y á frailes y obispos y confesores, y aun á cuantos 
teólogos habia en España , discípulos y maestros y catre- 
dáticos y capítulos de religiosos y universidades destudios, 
y ellos lodos aprobando su dotrina y opiniones y conclu- 
siones falsas , por la falsísima información que á todos ha- 
cia del hecho del señorío destos Ingas y caciques natura- 



432 

les , pensando él que era ansí como informaba al píe de 
la letra como si lo hobiera visto , ó como por ventura se- 
ria en otra parte donde habia estado. También para excu- 
sar á tantos letrados y teólogos , es menester saber que 
no estaban obligados á saber si era verdad el hecbo , sino 
responder á lo que les proponían , especialmente el Con- 
sejo. Y fray Francisco de Vitoria respondió que sí, nlsi con- 
trarlum conslet. Ansí lo dice en su repetición de las Indias. 
Mas hablando la verdad , la misma falsedad que tenia 
el hecho quél tomaba por fundamento , esa misma tenían 
sus inferencias en el derecho de que de fundamentos falsos 
conclusiones falsas se han de inferir necesariamente , co- 
mo fueron las deste padre, y ansí lodos los teólogos muy 
bien inferian las conclusiones que aprobaron , aunque fal- 
sas , por los falsos fundamentos que les daban; y esto es 
muy ordinario entre letrados dar hoy unas firmas apro- 
bando una cosa , y mañana dar las contrarias condenando 
las primeras , porque en el hecho los engañan , y es como 
dicen : cual la confision , tal la absolución ; y ansí quien 
ha tenido la culpa no es sino este padre que fué fácil en 
creer , y mas en afirmar el hecho de lo que no sabia sino 
de oidas, especialmente viendo quel Emperador y los del 
Consejo le daban tanta autoridad en el hecho de las Indias 
como si fuera un apóstol. Tuviéronla también los del Con- 
sejo, fundados en llaneza, y que se podia creer á un tal 
hombre y con las apariencias que él tenia ; y no era pru- 
dencia de consejo fiarse en cosa tan ardua y que della tanto 
dependía de solo un hombre , aunque fuera prudencia de 
Rey fiarse de su Consejo. Mas hubiera costado caro si la 
Majestad divina no hubiera alumbrado á otros , que les 
descubrieron esta verdad de su absoluto señorío destos rei- 
nos, sin tener otro señor natural en todo él , para poder 



433 

desto inferir maravillas que convienen al buen gobierno 
destas tierras y á la cristiandad destos naturales , porque 
no le iba á su Majestad menos que una perscripcion ques- 
tos naturales pudieran hacer si algunos años se descuidara 
con ellos. 

Fué tal el influjo del Padre Casas , y tal el escrúpulo 
que al Emperador puso y también á los teólogos, siguiendo 
á aquel Padre por la falsa información , que quiso S. M. 
dejar estos reinos á los Ingas tiranos , hasta que fray Fran- 
cisco de Victoria le dijo que no los dejase, que se perdería 
la cristiandad , y prometió de dejarlos cuando estos fuesen 
capaces de conservarse en la fee católica. Mírese qué rum- 
bo tan disparatado para tornar á echar las tinieblas de la 
infidelidad , y idolatrías y sacrificios de hombres , y comer 
carne humana y vivir como bestias. Dejó este Padre tan 
autorizado su dotrina falsa por questo enseñó , y predicó 
y escribió con tan grandes afetos y eficacia , asegurando 
aquel falso hecho del señorío de los Ingas , que muy pocos 
hombres hobiera que no le creyeran , autorizándolo con su 
buena vida y autoridad de obispo , y la que su Majestad le 
daba de mandarle entrar en el Consejo de Indias , tantos 
años habia , y por sus canas y vejez , que debia de haber 
noventa años cuando murió , y yo fui uno de los que mas 
le creí, y que mas mal me parecía quitarles á estos su do- 
minio, hasta que en el Perú vi lo contrario con otras 
grandes ceguedades. 

Ayudáronle mucho á persuadir esta opinión falsa otros 
muchos frailes de todas órdenes acá en las Indias. Unos 
que no eran doctos, creyéndolo como á la fee lo quescre- 
bia : otros doctos , ó no lo advertían estando presentes , ó 
dejaban correr el agua por donde solia por no contradecir 
al obispo de Chiapa, de quien todos eran hechura ; porque 
Tomo XIII. 28 



434 

como tuvo tanta autoridad en Consejo, no habia mas de 
aprobar él ó reprobar, ansí en lo eclesiástico como en lo 
seglar , que aquello era hecho por el crédito que del se te- 
nia y S. M. le daba ; y la pasión grandísima ó celo que te- 
nia , le hacia aprobar á todos los que favorecían y seguían 
su dotrina, y al contrario á los que la contradecían. Esle 
fué el orden como se vino á plantar en el mundo este en- 
gaño tan perjudicial. 

SEGUNDO PUNTO, 

El segundo punto que prometí fué decir los daños que 
se han seguido y siguieran si esta verdad no se aclarara. 
Lo primero á la corona Real de Castilla le dejaba un do- 
minio muy quebrado y manco, porque era de curador, 
cuanto mas es darle como hacerle el Papa Rey de Reyes, 
quedándose los Reyes y señores tan señores como antes. 
De todo infería el Padre cosas de grandísimo escrúpulo 
para el Rey y para cuantos acá pasaban , diciendo ques- 
tos Ingas eran perfectos Reyes y señores ligítimos, lo que 
ataba las manos á su Majestad, hasta decir que no se podia 
dar ni encomendar un indio á nadie sino con licencia del 
señor natural: esto mismo ponia escrúpulo en minas y en 
cuantos tratos habia en la tierra, y maneras de vivir, 
porque lo fundaba en el ligítimo dominio destos Ingas, 
siendo tiranos questaban corriendo sangre, y actualmente 
nadaban en ella. Era tanto lo que apretaba con este falso 
título que daba á los indios y caciques , que hasta el co- 
mer de los religiosos y otros ministros de justicia era sos- 
pechoso, sino allá con ciertas limitaciones , y muchas mas 
puso al Rey , porque le dejaba sin señorío muy general y 
atadas las manos , quentiniendo estos indios alguna mas 
capacidad , les habia de dejar todo el mundo y quedarsél 



435 

mirando lo que pasaba , pues ellos eran señores naturales 
y se les debía el gobierno y señorío en tiniendo capacidad 
para sustentar la fee y gobernarse pulí ticamente. Y este 
era gran mal para la corona Real, pues su Santidad y 
Dios le dieron estos reinos libres y sin señores , para que- 
llos lo fuesen mejor y con mas alto título de cuantos po- 
seen , ques la conservación del Evangelio y de la fee ca- 
tólica. 

Hacia también agravio al gobierno cristiano , porque 
ataba las manos al Rey para servirse libremente en mu- 
chas y grandes cosas de medios para el mejor gobierno, 
por razón de hacer á estos señores naturales , y que jure 
hereditario subcedian : y quien no sabe cuan poderosos son 
estos caciques para hacer buenos y malos á sus indios, no 
entenderá la fuerza desla razón : es tanta que contra cuan- 
tos religiosos hay les persuadirán lo que quisieren de sus 
guacas y ídolos, y si los quieren persuadir al bien y al 
Dios verdadero harán mas que todos los religiosos juntos. 
Y son estos caciques tan malos y tan viciosos comunmen- 
te , que todo lo llevan tras sí , y si estos subcediesen jure 
hereditario , era destruicion de todo el gobierno , porque 
era sufrir cabezas malas y perversas que destruyesen la re- 
pública, y quitarle al Rey el poder de hacer elección de 
los mejores y virtuosos, y á ellos la ocasión de pretender 
estos estados por virtud y buena cristiandad , porque sa- 
biendo ellos questos cacicazgos no se habían de dar sino 
á los mejores , criarían á sus hijos virtuosa y cristiana- 
mente para que su Majestad se los diese ; y si el hijo me- 
nor era mejor , darlo á aquel , y si todos viciosos, á nin- 
guno, sino al mejor siempre ; y esta libertad tiene su Ma- 
jestad agora , y esta le quitaba este Padre haciendo á es- 
tos señores naturales. 



436 

Padecía el Evangelio y su conservación en estos , por- 
que derechamente y con verdad si estos fueran señores 
naturales y que heredaran hijos á padres, tarde ó mal fue- 
ran cristianos , porquen su mano dellos está , sin poder 
otra cosa humanamente , ser estos naturales cristianos ó 
idólatras. Ellos no tienen otro Dios mayor que á sus caci- 
ques por el grandísimo temor que les tienen ; que ni les 
dejan haciendas, ni hijas, ni mugeres, ni vidas, que no 
les llevan , sin osarse quejar homhre dellos á justicia; y si 
se queja ¡ ay del ! porque tienen mil modos para matarlos 
y robarlos sin poderse entender ; y si un cacique destos, 
después de ser los indios cristianos y tenerlos el fraile muy 
á su mano , les dice: " mira ques burla todo eso, sino te- 
ned las guacas y honradlas," al punto dejarán cuanto el 
fraile les dice y se irán á idolatrar , y lo mismo es de to- 
das las cosas de cristiano : pues ¡ cuánto ofende al Evan- 
gelio el que quita á su Majestad este derecho de señor que 
pueda poner á estos naturales buenos y virtuosos caciques, 
criados en competencia por los religiosos para este tan 
santo fin , y aquellos aprueben con su vida y doctrina las 
verdades que los religiosos les enseñan , y que provean los 
ministros del Rey á caciques quen diciendo no hay gua- 
ca le obedezcan como á Dios , y quen mandando la cosa 
buena , sean ellos los esecutores dello 1 Y no al revés : todo 
para que nunca haya cristiano á derechas , sino todo lleno 
de mancebas y borracheras y sacrificios á sus diablos , y 
todo esto porque les dejen heredar lo que nunca Dios les 
dio, sino que antes se lo quitó para que mejor se hiciese 
esta predicación del Evangelio y fuese recibida : luego 
grandísimo agravio se hacia á la fee y á toda la iglesia 
dejar á estos con un dominio y armas que cierren la puerta 
á la fee y á la virtud y al asiento della en los corazones 



437 

destos miserables. Y digo otra vez que sino sentiende esta 
verdad, alómenos se crea y tenga por firme que puede 
mas un curaca y cacique para introducir la fee y conser- 
var á estos en la vida cristiana , que cien frailes juntos , y 
al revés , que si un cacique destos quiere persuadirles á su 
gentilidad y vanidades, podrá mas y hará mas daño que 
provecho docienlos religiosos ; y esta creo que fué la ra- 
zón principal de plantar el demonio esta ceguedad en aquel 
Padre, y él en todo el mundo, para que ya que al prín- 
cipe destas grandes tinieblas de la idolatría y ley natural 
le habia echado fuera y predicado la luz evangélica, alo- 
menos echase el fundamento de donde claramente se si- 
guiesen inconvinientes , para que esta luz de la fee no en- 
trase en todos , y en los quentrase se conservase mal ; y 
tal fué persuadir al mundo por mano de un hombre el do- 
minio y señorío destos Ingas y caciques , y excluir á los 
Reyes del , siendo verdaderamente suyo , porque siendo el 
Rey señor , quedaba libre para darles á estos naturales ca- 
bezas y señores que les ayudasen á ser fieles de Dios , y la 
falsa herencia y dominio dábales ministros para ser infie- 
les y no salvarse jamás. 

Hacia grandísimo agravio al reino mismo , porque le 
imposibilitaba de poder darle asiento como los otros rei- 
nos tienen, ansí en lo político como en lo cristiano, qui- 
tando á su Majestad la libertad de darle al reino los hue- 
sos y los niervos que mas le convenían para su conserva- 
ción temporal y aun cristiana, porque de uno depende lo 
otro , dejando esta libertad á los Ingas y caciques como á 
legítimos señores. ¿Quién duda sino que así conviniese 
para el asiento de los Reyes, para la seguridad dellos, para 
la perpetua conservación de la fee católica , hacer señores 
á los Reyes españoles el que lo podia hacer pues es señor 



438 

verdadero? Lo cual todo quitaba este padre con decir que 
estos , los caciques , eran los verdaderos señores , y de 
aquí colegia que no solamente no se podían dar indios en 
perpetuidad, pero ni aun en encomienda. Y hobiera esta 
ceguedad de costarle al Rey perder las Indias, y el demo- 
nio tornar á ganar estas almas mas, siendo la verdad esta 
quellos fueron tiranos y tiránicamente proveyeron á estos 
caciques como consta , y quel Rey es señor verdadero des- 
tos reinos , y podrá no solamente encomendar indios por 
vidas , mas hacer señores perpetuos á españoles , como po- 
dría hacer á los mismos indios , y por ventura les conven- 
dría á los indios mas el darles señores perpetuos españo- 
les , y al reino para su asiento dándole los niervos de ma- 
yorazgos que tienen en España y Francia y otras partes, 
porque desta manera tratarían á los indios muy bien, y co- 
mo á cosa propia , y aficionarse han los españoles á esta 
tierra y olvidarían á España ; ennoblecerseia ya la tierra, 
y enriquecerseia no sacando della todo lo que dá de oro y 
plata , y así quedaría una fuerza perpetua en los reinos 
para lo que Dios principalmente pretende ques la cristian- 
dad destos naturales , en fin hacerseia otra España que- 
dando el reino muy bien compuesto. Y de no hacerse esto 
mírese bien que no puede haber asiento sino andar todo 
de leva y desmedrando los indios como heredad agena que 
la disfrutan los que la arrendaron por diez años , el reino 
sin fuerzas ni niervos sino de prestado , pobre , porque to- 
dos son á chuparle la sangre de las venas de sus riquezas 
para llevar fuera. El Evangelio y la fee ha de estar en es- 
tos reinos sin seguridad , porque no la tiene mas su con- 
servación que la tiene la de lo temporal ; y si esto fal- 
ta , al punto cae. Luego grandísimo agravio se hacia al 
reino en darle el dominio á los Ingas y caciques que lo 



439 

destruyeran y quitarle al Rey que le ha de edificar. 
Hacia y ha hecho grandísimo daño á la reputación de 
los cristianos en la opinión de los turcos, y moros, y alá- 
rabes , y herejes , y enemigos de la fee y de otros infie- 
les, y aun naciones cristianas fuera de la española, por- 
que publicando este hombre (aunque con buena intención 
y engañado) el dominio de los Ingas y destos caciques y 
curacas, y el poco quel Rey tenia, y juntamente con esto 
los desafueros que hicieron á esta gente al principio algu- 
nos soldados, y otros que verdaderamente no hicieron, 
sino que á este Padre se los habían referido, y este pu- 
blicar fué con tanta pasión ó celo indiscreto, que no se 
contentaba con decirlo por sus términos propios en juntas 
particulares, en sermones dondeslo se podia santamente 
afear, sino que hizo libros tratando desto tan de lo ras- 
gado y por términos tan feos y encarecimientos tan gran- 
des, que verdaderamente mas indignaba que aprovecha- 
ba, y mas eran injurias que reprehensiones, y mas pa- 
recía pasión que celo , y hobo ocasiones para pensarlo, 
porque los seglares lo quisieron matar y se \ino huyendo 
á España y á quejarse de todos ellos. Corrieron los libros 
hasta las manos de las naciones enemigas de la iglesia, y 
en todos infamaron á la nación cristiana , y entre cristia- 
nos á los españoles de crueles , ladrones , tiranos que ha- 
bían usurpado y poseían tierras que no podían; no mi- 
rando este padre religioso que no ha habido guerra en el 
mundo justa, donde no haya habido ecesos y abusos con- 
tra Dios y los prójimos , y no por eso son guerras injus- 
tas , porque los abusos y ecesos y sacrilegios se castigan 
mas ó menos conforme á Ja potencia del capitán general y 
en su lugar y tiempo, castigando á unos rigurosamente, 
y á otros piadosamente , y con otros disimulando porque 



conviene hasta su tiempo, y con otros olvidando las cul- 
pas. Entre todos los ecesos , muertes y crueldades qne al 
principio hicieron los españoles en estos reinos , que fue- 
ron injustos y atroces , y esos no de muchos soldados sino 
de pocos y desalmados , y muchas veces contra la volun- 
tad de los superiores ; mas no era tiempo de castigarlo todo 
por no matar hombres donde valia uno mas, que en otras 
parles mil, y donde los motines eran mas fáciles y las re- 
vueltas mas perniciosas para que todos se acabaran en un 
dia entre tantos enemigos. Y destos agravios que refiere 
este Padre , es cierto que muchos dellos no pasaron ansí, 
sino que á él lengañaron historiadores que le hablaban á 
su gusto , porque personas desapasionadas que se hallaron 
en lo quél refiere por grandes crueldades , juran que no 
fué tal, y para excusar algo (y no del todo) á estos po- 
cos soldados que hacían aquellos ecesos y crueldades , es 
menester saber que muchos destos conquistadores prime- 
ros , estando para morirse agora ya viejos al cabo de tan- 
tos años, y otros quen vida y estando buenos afirman lo 
mismo , dicen que tenían por fee que era gran virtud y 
mérito matar á estos indios á lanzadas como los vian idó- 
latras y adorar piedras, y sacrificar hombres, y comer car- 
ne humana ; y hasta teólogos pensaban que servían á Dios 
en matar á sus enemigos : y ayudábales á excusar algo es- 
tas crueldades de pocos , la justicia grande que tenían á su 
defensa, y en esta mataron á mucha gente porquel entrar 
los españoles en sus tierras pudiéronlo hacer aunque les 
pesase , por tener derecho á predicar el Evangelio ; y si 
sobresto les hacían guerra justamente por la ignorancia 
que tenían , tan justamente y mas se defendían ellos , y 
tanto crecían las batallas y guazavaras y rencuentros de 
los indios contra españoles , no quiriendo la paz que les 



441 

ofrecían, que podía ya pasar el título de defensa en de- 
recho de guerra ofensiva , y tener justo título los indios 
en ofender, y los españoles justísimos, los unos con la 
verdad de la justicia que eran los españoles , y los otros 
por ignorancia , que eran los indios. Quien bien considera 
que cosa es estar ciento y cincuenta españoles , y otras ve- 
ces ciento no mas, y otras menos, en tierra de enemigos 
tan sin socorro de amigos , y apartados entre docien- 
tos mil indios de guerra, y questan otros dos millones á 
los lados de quien se pueden socorrer , y que cogiendo al 
español le han de hacer tajadas y comérsele , no le pa- 
rezca ques eceso viendo á estos tan emperrados en la de- 
fensa de sus tierras y de sus idolatrías y maldades , y al 
diablo que los anima y esfuerza y espanta para que aco- 
metan á defenderle á él los reinos que tiene usurpados á 
Cristo nuestro Señor. Quien bien considera esto como he 
dicho ¿de qué sespanta que estén los españoles tan pun- 
tuales en el defenderse y ofender, y distinguir que tanto 
han desperar para no tomar armas en su defensa , y que 
tanto ha de durar la defensa, y cuando ha de comenzar la 
ofensa y el castigo de los ecesos que los indios hacen y 
crueldades contra los ministros del Evangelio? Allí no tie- 
nen letrados á quien consultar: los españoles tardan en 
acometer á los indios , y estos se dan priesa en la defen- 
sa , bueno es questé la tierra llena de indios puestos en ar- 
mas , y cada dia escaramuzas con ellos defendiéndose; y 
después de haber asegurado los indios á los españoles aco- 
meterlos veinte veces rompiendo palabras que les dan de 
paz y seguro, y que los españoles no se defiendan ni los 
puedan ofender cuando ellos estuvieren demasiados: pues 
entrestas ocasiones que dan los indios de justas guerras 
defensivas y ofensivas , y entrestas justificaciones de los 



442 

españoles, se hacen aquellos ecesos quel padre représenla 
de todos , siendo pocos los que lo hacen, y en tiempo que 
no se han de matar los españoles sino resubcitarlos si fuese 
posible para la defensa de gente que va á promulgar el 
Evangelio , y que tiene derecho á entrar en las tierras y 
predicarle y amparar al que le rescibiere , y castigar á 
quien á estos perturbare. Estos ecesos son los quel Padre 
hace tan grandes, y tan crueles y fieros, que nunca las 
naciones bárbaras aquí llegaron en su opinión , ni ha ha- 
bido tiranías en el mundo que llegasen á estas ; y esto ha 
persuadido en sus libros á todas las naciones infamando 
entre infieles á los cristianos , y entre cristianos á la na- 
ción española. Yo no puedo entender qué utilidad tuvo 
esta imprision de libros que solo su lenguaje le condena. 
Que si los españoles hobieran hecho todo cuanto allí re- 
fiere , no era medio hacerlo saber á todas las naciones 
cristianas y bárbaras, y quellos deprendiesen á hacer lo 
mismo: los medios eran confisiones para restituir, conse- 
jos, pulpitos, pareceres de grandes letrados y justicias, y 
desta arle se enmiendan los pecados y agravios de lodo 
el mundo; porque el imprimir libros y hacerlo saber á 
todo el mundo fué un mal medio, y dejárselos imprimir 
peor : que mas habían de ver muchos que uno , y ningún 
mal se podia evitar con la imprision que no fuere ella 
muy peor. 

Hacia y hizo grandísimo mal por atrevimiento que 
los príncipes cristianos pudieran tomar para pretender es- 
tas Indias ó parte dellas contra su Santidad , diciendo que 
mejor hicieran ellos esto que los españoles, pues hicieron 
tantas maldades y crueldades , y quel Papa les hizo agra- 
vio , y quellos quieren hacer lo que Dios les mandó en la 
conversión del mundo , prccdicate Evangelium, poniendo 



443 

mejores medios en la conversión destos naturales: y dirán 
de aquí otros mil disparates. 

También hizo otro daño á los mismos vasallos de su 
Majestad en estas partes de las Indias , porque dando el 
título y dominio de Reyes á estos Ingas y caciques, y qui- 
tándolo á su Majestad, han dado sus malos vasallos en 
decir quel Rey no es Rey de acá sino los Ingas , y que se 
quieren hacer con él , y ellos sustentar el Evangelio , y 
han pretendido casarse españoles con indias parientas del 
Inga , para después alzarse con el reino como cosa que les 
viene por herencia , y quellos tienen mas derecho , pues 
le ganaron con sus lanzas ; y si son hijos de conquistado- 
res , por sus padres le ganaron , y este es un bravo escán- 
dalo que nació deste engaño del señorío del Inga quesle 
Padre concibió tan sin fundamento , y derramó con sus 
libros indiscretamente. 

Hace y hizo grandísimo daño á los herejes luteranos 
ingleses y franceses , porque habiendo visto tantos males 
como allí refiere el libro , hánse cegado en este punto de 
manera que dicen quel Rey Despaña es tirano, y lo somos 
todos los españoles , y procuran de robar por ese mar Oc- 
céano , que somos ladrones de las Indias , y que pueden 
quitarnos la ropa que llevamos robada , y anda hirviendo 
ese golfo dellos, y siempre se irán calificando mas con la 
cobdicia de oro y plata. Y no solamente se atreven á la 
mar, mas llega ya su desvergüenza á tanto, que surgen en 
los puertos y entran por la tierra adentro hartas leguas á 
saltear en los caminos, y suben por los rios en fragatas á 
robar otras llenas de plata y oro á vista de las flotas, y 
aun lo que peor es para el Evangelio y señorío del Rey, 
que hacen ya fuertes dentro de las tierras , principio de 
sembrar su maldad y desatinada secta en estos miserables 



444 

que á una voz la tomarían por ser ella ían sucia y tan bes- 
tial, y ellos tener mucho de este humor. Bastaran estos da- 
ños referidos sin otros muchos ramos que salen deste tron- 
co, que cualquiera mediano juicio lo verá , para entender 
cuan gran mal fué aquel engaño que tuvo este Padre, y pe- 
gó en el entendimiento de tantas gentes, dando el dominio 
á unos tiranos, y quitándole á los Reyes Despaña á quien 
Dios se los dio por uno de los mas nuevos que Dios ha te- 
nido en dar reinos, porquel título es sangre divina, orde- 
nando Dios con su permisión que un tirano los hobiese re- 
cogido tiránicamente, y se los tuviese acorralados al Rey 
Despaña , para quen tomando el bautismo , quedase señor 
de la tierra, para quel los alumbrase y los hiciese hom- 
bres naturales y sobrenaturales con la doctrina evangélica 
y policía humana. 

Esto se había de remediar para cortar las corrientes 
de tantos daños, restituyéndose á su Majestad en su daño, 
y revocando cédulas quel engaño y escrúpulo de concien- 
cia les ha hecho dar á los del su Real Consejo , para que 
los curacas y caciques hereden conforme á lo quel Inga 
hizo , porque si esta cédula se añejara algunos años mas, 
ellos prescribían en lo que ni Dios les dio , ni el Inga ni 
el diablo pudieran hacer sino era por este mismo medio 
que habia tomado de engañar á este fraile tan religioso , 
y por él á todos cuantos agora viven y han muerto de 
cuarenta años á esta parte : y si esto se remedia , su Ma- 
jestad abre puerta á cuantos bienes quisiere plantar en 
esta tierra: y dé gracias á nuestro Señor que le ha dado 
luz desta verdad por camino de V. E., que muy presto se 
la escureciera el demonio de manera que por lo menos se 
la dejará dubdosa, echando un puñado de tinieblas en ella 
con morirse todos los indios antiguos que deslo dan claro 



4i5 

testimonio , como se verá en la provanza que dello se hace 
por mandado de V. E. en la visita que personalmente va 
haciendo con los frutos que todo el mundo verá y estos 
reinos comienzan á sentir. 

TERCER PUNTO. 

El tercero punto que dije , es ver la justicia que su 
Majestad tiene en estos reinos del Pirú ; y esta para ver- 
la, presupone cuatro fundamentos. 

El primero fundamento es que fueron tiranos moder- 
nos , y tan descubiertamente que nadie lo ignora si quie- 
re mirar en ello, porque Topa Inga Yupangui, padre de 
Guainacapac, el cual Guainacapac era vivo seis ó siete años 
antes que los españoles entrasen en el Pirú, y reinó treinta 
y cinco años y ganó tiranizando poca tierra , porque no 
fué hombre de guerra: ganaría desde Quito hasta Pasto, 
que serán doce leguas poco mas de largo , y los lados des- 
te espacio que fueron Chachapoyas por una parte , y por 
la otra hasta la isla de la Puna , de manera que contando 
los treinta y cinco que reinó , y los siete que habia que era 
muerto antes que spañoles entrasen, vienen á ser cuaren- 
ta y dos años que era vivo su padre Topa Inga Yupangui, 
el primer tirano que salió de junto al Cuzco con su padre ya 
muy viejo que se llamaba Pachacuti Inga Yupangui , el 
cual por su vejez se volvió desde los Soras al Cuzco donde 
tenia él su estado también por tiranía , que seria el Cuzco 
y cuatro leguas á la redonda , lo cual habia ganado tirani- 
zando ocho señores dellos sus antepasados , y este octavo 
que fué Viracocha, padre de Pachacuti, fué el primero que 
salió del Cuzco conquistando, que los otros siete allí se 
habían estado siempre , y de solo el Cuzco podían ellos 
ser señores si lo eran , habiendo ya prescripto con buena 



446 

fee , la cual ellos jamás tuvieron : mas todo lo demás ques 
desdel Cuzco por la parte del norte hasta Quito y Manta, 
por la sierra y llanos que son mas de cuatrocientas y cua- 
renta leguas, y por la parle del Sur ques á mediodía hacia 
Chile mas de quinientas, todo lo ganó y lo conquistó este ti- 
rano Topa Inga que reinaba , como dije , cuarenta y dos 
años antes que los españoles llegasen á la tierra y la gana- 
sen y la redujesen á la iglesia, sino fué lo que hay hasta 
Jauja que lo ganó su mismo hermano que se llamaba Capac 
Inga, y era hermano menor, al cual mandó su padre Pacha- 
culi que fuese delante conquistando hasta Vilac (1), treinta 
y tantas leguas del Cuzco hacia Quito, y el Capac ganólo y 
pasó ganando hasta Jauja , cuarenta y tantas leguas mas 
adelante , y parecióle al padre y á su hermano Topa Inga 
que olia á traición, y que llevaba malos pensamientos, y 
mandó á su hijo que caminase presto contra su hermano 
Capac Inga y le matase, y ansí lo hizo el Topa Inga, y 
pasó con gran fuerza de gente matando á los que se lo de- 
fendían , hasta no dejar hombre ni niño , ni muger viva. 
En otras parles , para asegurar las tierras que ganaba , y 
no se le levantasen , pasábalos todos á otras partes, y muy 
lejos , y á estos llamaban mitimaes : en otras dejaba guar- 
niciones para que no se le levantasen , que lo acostumbra- 
ban , especialmente en tierras ásperas y fuertes , como es 
en la sierra : en otras oyendo y viendo la sangre que der- 
ramaba , se le rendían los pueblos , y cuando esto hacian, 
al que salia á hacer la plática para rendirse , le decia el 
Topa Inga: manda tú este pueblo, y sin otro respeto le 
hacia señor. Y acaescia muchas veces quel capitán que los 
vandeaba y gobernaba en la guerra, tenia por grande ba- 

(1) Quizá Vilcas. 



447 

jeza salir á rendirse al Inga, y como los via á todos ate- 
morizados decia : salga otro que sea gallina y cobarde, que 
yo no iré, y tomaba la mano el mas ruin del pueblo, y ren- 
díase de parte del pueblo, y á este decia que mandase. Des- 
ta manera yendo en persona , y hacia el Sur y Chile por 
sus capitanes, subjetó toda esta tierra sin sacar mas de lo 
que su hijo Guainacapac ganó, que fué desde Quito hasta 
Tasto , doce ó catorce leguas , con esta resistencia y tira- 
nía , y poco seguro de su parte, de manera que no se pue- 
de dudar sino queste fué tirano tan moderno y tan fresco 
que no es de escribir, sino que actualmente andaba con 
las armas en la mano en la obra tiránica, repugnándole 
sus enemigos en pudiendo , y él asegurándose por todas 
las vías posibles. A este Topa Inga dejó los estados su pa- 
dre en vida por ser ya muy viejo. 

El segundo fundamento que se ha de saber es queste 
Topa Inga , fué el que hizo y ordenó y instituyó todos los 
señoríos del arte ques dicho, como son curacas y caci- 
ques , guarangas , pachacas , en fin cuantos géneros de 
señores hay, todos los hizo este sin antes haber ninguno, 
y en realidad de verdad ni nombre dellos , sino como ti- 
rano dio y repartió á quien quiso, y puso las leyes que se 
le antojó con su buena habilidad , todas ordenadas á la 
subjeccion que pretendía. Daba él y proveía estos esta- 
dos de caciques, en muriendo uno, á quien mas partes 
tenia para el gobierno , y si el primer hijo tenia edad y 
partes, dábasele, y sino al segundo si las tenia, y sino al 
tercero, y si no habia hijos, al hermano; y si no ha- 
llaba parles en sus deudos cercanos , dábalo á otro cual 
le parecía , de manera que no tenian esas herencias sino 
elección del Inga, Uniendo el respecto á los hijos y her- 
manos si hallaba en ellos la* calidades para gobernar, 



448 

que eran menester. Esto guardó el primer tirano que fué 
Topa Inga , y el segundo que fué su hijo Guaiuacapac , 
y el tercero que fué su hijo Atahualpa que vivió aquellos 
siete años hasta quentraron los españoles y le mataron, 
dicen que por temor no los acabase él á lodos , que les 
andaba urdiendo una traición. 

Lo tercero que se ha de presuponer por tan grande 
verdad como esta , es que antes queste Topa Inga los con- 
quistase y subjetase por fuerza de armas , en toda la tierra 
no habia señor general ni particular , sino que cada uno 
era señor de su casa y heredad para labrar su maiz y co- 
mida , y esto estrechamente , porque habia infinito núme- 
ro dellos de manera que era como behetría. Este padre 
tenia á sus hijos y deudos que le reconocían como á tal, y 
si uno mataba á otro riñendo, era señor de aquel cuerpo y 
de su heredad , y un tiro de piedra al derredor , y aun de 
honda. Este cuerpo le valia mucho , porque le curaba y 
quedaba enjuto y entero como embalsamado, y teníale en 
su casa, y porque consintiese que le viniesen á reveren- 
ciar y á dar de comer, que era una de las vanidades que 
tenian , lestaban á este subjetos , como los de su misma 
casa, y de aquí venia que aquella muger era mas estima- 
da para casarse con ella que mas deudo tenia , y no la que 
era mas rica , porque la que era mas emparentada traia 
consigo amigos y gente que era lo que mas se preciaba por 
ser la cosa mayor , y en esto ponian su honra y autoridad 
y el poder , y aun agora queda memoria destas cosas y pa- 
rentelas que se conocen todos quien son de tal ó de tal 
ayllo, que es casta ó linaje; y para muchas cosas de go- 
bierno cuentan agora por estos ayllos y casas , y el origen 
fué ser antes cada uno señor de su casa como behetrías, 
y no habia otro señorío. Y una de las razones que los 



449 

indios antiguos dan para entender como tan presto los 
subjetó el Topa Inga , fué- por tener él gran número de 
gente, y ellos no tenían fuerza, porque no estaban á una 
sino grandes diferencias entre sí mismos , y ansí fácilmente 
los subjetaba, y por estas guerras y diferencias que te- 
nían entre sí mismos , y un pueblo con otro , aunque fuese 
de cuatro vecinos , si habia alguno entrellos mas animoso, 
él les decia: alto, hermanos, defendámonos destos nues- 
tros enemigos que -vienen á destruirnos, y salia animán- 
dolos, y ellos seguíanle y peleaban contra los otros; y si 
vencían , repartían la ropa ó tierras entre sí , y dejaban 
algo para necesidades comunes, y al capitán daban me- 
jor parte que á los otros. Este capitán quel mismo salia 
al campo esforzándolos , y á quien ellos seguían , no era 
señor, ni tenia mas título, ni señorío , ni juridíeion , que 
lo que su mismo nombre que le daban significaba , que era 
Cinche Cona , que quiere decir , valientes hombres. Este 
todo su poder era en orden de la guerra , y no mas , de 
arle quen acabando la guerra , no habia mas reconoci- 
miento que á otro, y de aquí venia queslos Cinche Conas 
procuraban cuanto podían que hobiese guerras , por ser 
algo y mandar , porquen habiendo paz , eran iguales con 
los otros. Y esta fué la razón principal de ser antiguas las 
guerras en el Pirú por la ambición destos capitanes que 
no eran señores en la paz sino en la guerra. Agora se vé 
claramente la gran destrucción de pueblos que se hacían en 
las guerras unos contra otros , aunquel Topa Inga destruía 
otros, quespañoles pocos ó ninguno, digo, en guerras. 
Lo mismo pasaba en los lugares grandes que linian es- 
tos Cinchiconas y valientes para cuando se ofrecía. Otras 
veces se aliaba pueblo con pueblo contra otros pueblos, y 
valles contra valles , quen cada valle habia cuatro ó mas 
Tomo XIII. 29 



450 

pueblos , y estos Cincheconas y valientes hacían la guerra, 
y ofreciéndose ellos y animándolos , y el pueblo holgaba 
dello ; mas esta elecion hecha desta manera no era para 
otro efeto sino para la guerra. Esto se vé agora en los 
dos extremos del Finí hacia Quito, Chachapoyas y Chi- 
le , adonde no se halla ni un señor , sino cada uno lo es 
de su casa no mas ; y para las guerras que han tenido y 
tienen , es del mismo arte que he dicho , y sustentan la 
guerra tan bien como cualquiera otra nación muy política. 
Y fuera de la guerra no hay otro reconocimiento , tanto 
que me contó un hombre que lo vio , que habia sido en 
Chile capitán general , questando un indio labrador la- 
brando su tierra , llegó uno destos capitanes , y dióle un 
pescozón, como burlando, delante desle español, y el 
otro alzó el palo con que labraba y dióle un gran palo en 
las espaldas , y el español conocía al indio que era muy 
buen capitán, y riñó al otro diciéndole ¿que cómo le da- 
ba? Respondió él ¿qué le debo yo agora, ni qué tiene él 
que ver conmigo? Tan bueno soy como él, que no esta- 
mos en la guerra. Eran estos indios amigos despañoles y 
ayudábanles algunas veces contra los otros indios. Esta 
misma costumbre tenían en lodo el Pirú , sino questo que 
subjectó el Inga perdióse con los caciques qucl hizo y leyes 
que puso; y á estos de Chile jamás los pudo subjetar: y á 
los de Quito y Chachapoyas, ques el otro extremo del Pi- 
rú , menospreciólos y no quiso pasar adelante , porque era 
gente desnuda y que andaba en carnes, y ansí dijo ques- 
tos no podían valer nada , pues andaban como bestias; 
y es gran conjetura de que no habia señores , sino sola- 
mente Cincheconas , ver el uso que hay en lo demás ques 
los extremos deste reino , cuando no hobiera bastantísima 
probanza por la conlision que todos los antiguos y perso- 



451 

ñas de mas crédito hacen , y ninguno lo niega , porquello 
era así verdad. 

El cuarto fundamento es quel Papa Alejandro le hi- 
zo (1) señor dellos , y se los subjetó en entrando en la igle- 
sia católica; y como ellos no tuviesen otro señor natural 
ni legítimo, quedó todo el señorío y dominio en su Ma- 
jestad , de manera que los escrúpulos que podia haber en 
otros reinos en el adquirirlos sin justicia, y en las pers- 
cripciones dellos , todo cesa aquí, porque como puede su 
Santidad, si conviniese á la iglesia católica, hacer un Rey 
sobre todos los Reyes cristianos á quien todos obedecie- 
sen y él los gobernase, ansí y muy mejor pudo hacer un 
señor y un Rey de todas las Indias que á Dios se convir- 
tiesen baptizándose , no perjudicando en esto á nadie de 
los que antes eran señores, sino que si los habia, lo sean 
si conviene á la conservación de la fee católica. Mas en 
los reinos como estos no halló señores legítimos , sino la- 
drones y tiranos que actualmente tiranizaban, y las tira- 
nías pasadas corriendo sangre , la gente toda era tan llena 
de temor y espanto que le obedecían mas que á sus dio- 
ses , porque al Dios quél les daba , adoraban , y el quél 
reprobaba le blafemaban: y ansí su Majestad entró á ser 
señor y Rey sin hallar otro señor universal ni particular, 
porque cuanto ordenó el Topa Inga , tirano , no valió na- 
da , como no valia su señorío , y han de volver las cosas 
al primer estado en quel tirano las halló cuando las sub- 
jetó por fuerza de armas, y en este mismo estado entró su 
Majestad, y ha de ordenar las cosas sin tener respeto al 
Inga ni á sus leyes , sino tomar y dejar lo que le pareciere 
libremente, y lo que mas conviene al servicio de Dios y 

(1) Al Rey de España. 



452 

gobierno cristiano, pues el mismo Dios se lo dio , y el Papa 
en su nombre como su vicario. 

Pues infiera agora destos tres fundamentos cualquier 
buen ingenio, y verá mas clara que el sol la tiranía de los 
Ingas , y como no tuvieron señorío él ni sus caciques en 
la tierra , porqués luz quel Topa Inga fué tirano y que 
no pudo señorear con mala fee y en tan poco tiempo , re- 
pugnándolo los indios, ni pudo hacer señores, pues él no 
lo era , ni los estados que les dio eran suyos , ni antes ha- 
bía señores que agora lo puedan pretender, sino cada uno 
su casilla y su terrezuela , y desto casi no hay memoria, 
y siempre se les dá para sus labores , aunque no la hayan 
tenido , porqués menester para tributar y sustentarse , y 
el Rey queda legítimo señor, pues el Papa lo hizo. 

A dos argumentos que harán luego contra esto, el pri- 
mero en decir que aunque fueron tiranos , mas que ya eran 
legítimos señores porque los habían recibido voluntaria- 
mente , y que todos los Reyes, si los miran á las manos, 
tienen reinos quentraron en ellos por tiranía , y que ya 
los poseen con buena conciencia ó por perscripcion hecha 
con buena fee, ó por nueva elecion del reino ó república, 
ó común consentimiento de todos ; á esto respondo : es tan 
falso haber habido nada desto como lo es lo principal ques- 
te Padre (1) afirmaba, que era ser ligítimo Rey el Inga, y 
los caciques señores naturales ; y hase de mirar mucho en 
estos hechos, porque los derechos no tienen mas fuerza 
de la que tienen los hechos , y en variando el hecho varia 
el derecho, y ansí es falso el hecho de decir questos ja- 
más eligiesen al Inga , sino que siempre los tuvo opresos 
y atemorizados, y debajo del yugo de la tiranía; y no 

(1) El Padre Casas. 



453 

sengañe nadie con una manera de subjecion que dan estos, 
que les es muy natural á cualquiera que los vence y los 
subjeta, y aun en particular obedecerlos luego, y dicen: 
Ah! pues me venciste, yo te serviré; mas debajo desla 
palabra , buscan invenciones para matarle ó huirse. Y por 
esto el Inga se fiaba tan poco dellos , y decia que para 
gobernar y asegurarse destos yungos, era menester de 
cuando en cuando matar diez ó doce mili dellos. Y no bas- 
taba que los caciques y señores quél hacia le obedeciesen 
de voluntad, porque también eran tiranos y le ayudaban 
á sus tiranías , porquestos no eran señores antes , ni te- 
nían que rendir ni subjetar al Inga voluntariamente mas 
de sus personas y hacienda , que los demás no eran sus va- 
sallos como ya está dicho ; y si ellos le daban la obedicn« 
cia al principio era de miedo como los otros , y después 
hacíalos señores no solamente de lo quellos poseían antes 
sino de lo que no era suyo ; ni el Inga les podia dar , que 
era el señorío de los demás , que nunca fué suyo , ni del 
Inga tampoco ; y ansí los caciques eran tan tiranos como 
él, que le ayudaban á su tiranía, y ellos se conservaban 
en ella; y si el Inga no los hiciera señores, no le con- 
servaran la obediencia mas que los otros indios particula- 
res , de manera que ni el Inga ni los caciques hechos por 
él eligieron ni aceptaron sino de miedo , el mas bravo que 
jamás hombres tuvieron á hombres, y hoy dia se parece, 
porqués increíble la tiranía con que los tratan , robándolos 
haciendas y hijas y mugeres y vidas, sin osar mas que 
quejarse, que aun habiendo Rey y virey y audiencia, so- 
lamente lo dicen á algunas personas en secreto y temblan- 
do , porque si el cacique lo sabe tiene muchas maneras de 
matarlos y de tratarlos tan mal ques la misma muerte. Y 
es este lenguaje del temor tan común entrellos, que si les 



454 

preguntan á quien quieren mas de sus caciques , no sa- 
ben responder por amor sino por temor , y á quien temen 
obedecen , y á quien no temen no le obedecen ni se les da 
nada por él. Pues donde ha habido tanta opresión , tanto 
temor , no siendo los caciques señores sino hechos por el 
tirano para conservar su tiranía , y los indios todos libres 
y sin ningún señor , sino cada uno de su persona y bie- 
nes, querer el otro (i) persuadir questá el Inga ya resci- 
bido de todo el reino , son imaginaciones presupuestas 
para fundar el derecho que quieren dar á cuyo no es , ni 
convenia ser para cuanto á estos indios les toca ; y ansí 
Dios tuvo los reinos como mas les convenía al tiempo que 
habían de entrar en su iglesia , que era estar sin legíti- 
mos señores para quel dominio que pudieran tener los na- 
turales no hiciera los estorbos que agora vemos que se 
hacen , presuponiendo un falso quel Inga es Rey, y los ca- 
ciques señores legítimos. 

Ni tampoco pudo ser el Inga ni los caciques señores 
verdaderos por perscripcion corno está dicho , porque ni 
hubo tiempo tan largo que bastase , ni buena fee ques 
necesaria para perscribir, sino que la tuvieron muy mala, 
pues traspasaban la ley natural , destruyendo y matando 
á sus prójimos , en lo cual no puede haber ignorancia que 
ni de restitución ni de pecado mortal los escuse , y ansí 
queda respondido al argumento con decir ques falso que 
ni estos pescribieron ni pudo ser, ni estos fueron de nuevo 
electos , ni cayeron en ese título , ni tenían esos escrú- 
pulos que se hallan en cristianos y no en unos bárbaros 
como estos, ni prestaron consentimiento, porque aunque 
le diesen los caciques era por ser tiranos , y ellos y los In- 

(1) El Padre Casas. 



455 

gas iban á la parte para ser señores tiranos , y todos eran 
ladrones , y los caciques no tenian vasallos ni señoríos que 
rendirle, sino quel Inga los hacia señores de lo que no 
podia, y ansí todos los indios eran libres, y nunca tal con- 
sentimiento dieron sino siempre opresos y miserables , y 
en temor, ansí del Inga como de los caciques, con una 
servidumbre estraña de servicio personal y haciendas, que 
mas eran esclavos que no vasallos, siendo ellos antes li- 
bres y sin ningún género de subjecion, sino cada uno en 
su casa señor de lo que tenia. 

Cosa es que me admira que haya hombres que debajo 
de buen celo procuren de dar á estos indios títulos y co- 
sas que ni son suyas, porque Dios no se las quiso dar ni 
les conviene, y por esto Dios se las negó, como este se- 
ñorío de los Ingas y caciques quererle dar aun cuando 
fuera suyo , convenia ó quitársele ó restringirles tal po- 
der, porque realmente ellos son menores para ser gober- 
nados , y menores no hay para que fuesen mayores ni go- 
bernadores, sino con gran dependencia. Pues si esto es 
verdad , como lo es ¿ qué ansias son eslas por hacerlos se- 
ñores? Y si esas ansias tienen ¿por qué quieren mas fa- 
vorecer á los Ingas y caciques , tiranos claramente, que 
son pocos y malos , que no á los muchos que son todos 
los demás indios vasallos, que pretenden su verdadero 
señorío y libertades, que desto no hay que dubdar? ¿No 
es mejor y mas seguro y mas santo conservarles á estos 
en su libertad de ser cada uno señor de su casa y here- 
dades , para que cuando entre el Evangelio , reconozcan 
un señor cristiano, que no querer conservar en su tira- 
nía á los Ingas y caciques con tanto detrimento de la re- 
pública toda , y de los reinos , y que cuando llegue el 
Evangelio y el señorío de los Reyes cristianos á quien el 



456 

Papa los da para su bien espiritual y temporal , se hallen 
tan grandes impedimentos de señores naturales , y que 
tanto impiden y destruyen á las dos policías divinas y hu- 
mana? Yo no sé responder en esto sino lo de arriba, que 
ha sido subtileza delicadísima del demonio para hacer los 
daños arriba dichos , y ansí tomó por instrumento á un 
hombre religioso y al parecer de buen celo, pero enga- 
ñado y mal platico , y poco discreto como se ha visto en 
esto de la publicación de sus libros, y en las trazas y mo- 
dos que dio á su Majestad, del gobierno desta tierra, 
cuando Blasco Nuñez vino, que la hobiera de destruir, y 
aun no se ha puesto en pie de aquel golpe que le dieron, 
y todo fué por la indiscripcion celosa desle religioso , no 
dando el tiempo á las cosas quellas habian menester , ni 
los medios convinientes que se requerían. 

Torno á advertir á V. E. por términos claros que en 
esta tiranía de los Ingas jamás hobo perscripcion , porque 
en la moderna que comenzó ochenta años , poco mas, an- 
tes que los españoles entrasen , en la cual Topa Inga ganó 
usurpando de nuevo desde Chile á Quito en esta tiranía, 
ni hubo tiempo ni buena fee, ni en la antigua tampoco, 
porque aunque tardaron los ochos primeros Ingas en ga- 
nar solas siete leguas en contorno del Cuzco por la parle 
que mas , y parece quel tiempo tan largo lo habia de ha- 
ber curado y justificado con alguna perscripcion , fué im- 
posible por la mala fee con que poseían , preciándose ellos 
tanto de la tiranía, que de mano en mano venia este bla- 
són desdel primero hasta el postrero , jactándose ellos mis- 
mos de lo que ellos mismos y sus antepasados usurpaban, 
como agora los turcos de lo que roban á los cristianos 
que ponen el derecho en las armas. 

Tampoco hubo ni pudo haber elección que fuese vo- 



457 

luntaria , porque siempre las tres cosas que dice Aristóti- 
les en el tercero de las Eticas , que la hacen involuntaria, 
son fuerza, miedo y ignorancia, de manera que en ningún 
tiempo pudo valer la elección , porque siempre fué for- 
zosa y hecha por crueles miedos y ignorancias que la in- 
validaban , como consta en la probanza verdadera desíe 
hecho , y en la historia aprobada por los mismos natura- 
les; y ansí cuanto respeto tuvieron á los Ingas siendo vi- 
vos y después de muertos , lodo fué no de amor ( que aun 
términos y vocablos les falta para decirlo) sino temor ex- 
traño , metido en las entrañas , lo uno por las crueldades 
que hacian viviendo , y lo otro por las quesperaban que 
les harían en resucitando sino les obedecían , conforme á 
las fábulas y mentiras que les persuadieron , diciendo que 
eran hijos del sol y privados de sus dioses, haciéndose di- 
vinos y que han de resucitar para gozar desta misma vi- 
da, y otras muchas fábulas y mentiras que componían 
para engañar , hasta fingir en sí mismos cosas de dioses 
y de divinidad , para con ella hacer su tiránica religión, y 
con este engaño y ignorancia hacerse señores y acabar de 
subjetar lo que no podian con el brazo de su potencia, 
porque siempre se les rebelaban con todos cuantos los In- 
gas mataban , y asolaban y destruían pueblos , y los mu- 
daban de unas regiones á otras para que perdiesen el brío 
que de su esclavitud y miseria concebían , de donde re- 
sulta clara y evidentemente que no pudo haber perscrip- 
cion , porque no hobo tiempo para ella ; y cuando lo hu- 
biera , siempre hobo resistencia en los indios , y en ellos 
mala fee, porque se jactaban de sus tiranías y refresca- 
ban la memoria con este renombre de valientes y tiranos, 
y no puede haber perscripcíon en cien mili años. Si hay 
mala fee , resulta también que fué imposible haber eleccio- 



458 

nes voluntarias , porque fueron hechas por medios terri- 
bles y que caian en varones constantes , y por violencias 
crueles y con engaños y mentiras fabulosas que fingían, 
haciendo su tiranía parte de religión y de culto divino. Y 
es cosa que pone admiración la ignorancia deslos que casi 
mili años que comenzaron á tiranizar , no supieron darse 
maña á ser legítimos señores. Admira también la sabidu- 
ría de Dios en saber guardar estos reinos tantos años sin 
legítimo título , para que los Reyes Despaña le tuviesen, 
el mas alto y mas seguro de lodos cuantos se poseen en el 
mundo , sin tener necesidad de hacer ni un pecado venial 
para ello, porque los muchos mortales que se hicieron fué 
contra su orden y por el desorden de sus ministros que 
por él pudieran ser castigados. 

El segundo argumento que he oido á los fautores de 
la tiranía de los Ingas, dice ansí : que los Ingas no lleva- 
ban tributo á estos indios, y que lo quellos tenían lo gas- 
taban dentro de sus reinos y en utilidad de sus vasallos, 
y quel Rey es al revés, que les lleva excesivos tributos, 
y que lo gasta fuera destos reinos y no en utilidad des- 
tos naturales. A esto respondo que todo es falso, porque 
no saben el hecho de la verdad, y con esta solución se 
responde casi á cuantos argumentos se hacen en materias 
de Indias ; porque á lo primero ques decir que no tributa- 
ban estos naturales á los Ingas , es falsísimo, que sí hacían, 
y no como quiera , sino un tributo el mas tirano que hasta 
hoy se ha oido de ninguna nación, porque no poseían 
cosa, ni un palmo de tierra que fuese suya, sino que cada 
año les repartían tierras para sembrar , y la que cabía á 
uno ogaño , no se la daban otro año , de manera que to- 
das las tierras les quitaban sin dejarles propiedad de nin- 
guna. Lo segundo llevábanles todos sus trabajos con un 



459 

perpetuo servicio personal , sin dejarles fruto dellos mas 
de para sustentarse como esclavos , ansí á los labradores 
en lo que cogían, como á los oficiales en lo que podian 
ganar, ocupándolos el Inga en cosas para sí, y á los de- 
más en la guerra , sin darles mas de un sustento misera- 
ble. Lo tercero quitantes la libertad de poder casarse, ansí 
á mujeres como hombres, con quien mas les convenia, si- 
no que él les dábalas mujeres que se le antojaba, quitán- 
doles su libertad natural. Lo cuarto y mas intolerable, era 
que les quitaba la libertad de las almas para elejir fee ni 
religión, ni culto ni adoración, sino la quél mismo les da- 
ba , que todas eran idolatrías y supersticiones que los con- 
denaba en el infierno , sin tener por remedio la ignoran- 
cia , sino questaban obligados á dejarlas y conocer al ver- 
dadero Dios; y los Ingas tenían leyes y penas de muerte 
á quien adorase otro Dios ni dejase los quél les daba ; y 
esto era quitarles la libertad para poder hallar y tener la 
verdad que los habia de salvar. En fin que en cuanto quel 
argumento dice que no tributaban, es falso porque se ha- 
cían con todas sus haciendas , con todos sus trabajos de 
servicio personal , con todos sus hijos y hijas para lo quel 
Inga los quería , quitándoles la libertad de los matrimo- 
nios y la de la voluntad para buscar la verdadera religión 
que los habia de salvar , forzándoles á tener una tan falsa 
que los habia de condenar. Cuanto á lo segundo que dice 
quel Inga gastaba lo que tenia con ellos , y en la tierra y 
el reino , respondo que uno de los mayores agravios que 
los Ingas les hacian era ese , porque con llevarles el ma- 
yor tributo que jamás llevó tirano como he dicho, todo 
esto que les repartía de los depósitos era para mayor mal 
destos reinos, porque dellos sustentaba toda la gente de 
guerra , no para defensa del reino y de los inocentes , si- 



460 

no para ir usurpando nuevas provincias , y ir derramando 
sangre inocente y sin culpa. Si proveía á los que ya tenia 
tiranizados y snbjetos en un perpetuo servicio personal, 
sin dejarles de sus trabajos mas que un pobre vestir y 
comer como esclavos , este socorro no era hacerles bien, 
sino mal , pues les robaba sus haciendas , y eso poco que 
les dejaba era para mayor mal suyo , sustentándolos de su 
propia hacienda estrechamente, para quellos sustentasen 
prósperamente la potencia de su tiranía contra ellos mis- 
mos ya hechos esclavos , y contra los demás reinos que iba 
tiranizando. Mas los Reyes Despaña sacan los tributos jus- 
tos y santos , debidos por todas las leyes, y gastando gran 
parte dellos en estos reinos para sustentar las justicias y 
gobierno , no tiránico sino católico , gastando también en 
otros reinos aliados con estos , y en otras partes en de- 
fensa de nuestra santa fee católica, y favor de la religión 
cristiana, y siempre llevan por blanco y fin el bien, y los 
Ingas el mal de sus tiranías y cuanto dellas se sigue. 

Otra cosa me admira y me hace devoción ver el or- 
den que Dios ha tenido con su Majestad del Rey nuestro 
señor , en que claramente declara esta verdad de haberle 
dado estas Indias y sus riquezas por premio de los trabajos 
y gastos que hicieron en conquistalle á él los reinos Despa- 
ña. Porque si bien se mira, después questos reinos del Pirú 
se ganaron hasta hoy que son casi cuarenta años, no se ha 
visto ni se ha podido alcanzar la justificación de la labor 
destas minas de oro y plata y azogue , ques increíble si no 
se ven, hasta estos tiempos, cuando el Rey se determinó 
(con espíritu divino y particular movimiento de Dios, jun- 
tamente con el de nuestro santísimo Padre tan lleno de el 
Espíritu Santo, que sus mismas obras lo declaran) á esta 
santa liga contra los enemigos de nuestra santa fee católica 



46 

no estimando en lanto las riquezas temporales que su Ma- 
jestad podia gastar en el repartimiento de los gastos (que 
fueron cada año tres millones, á respeto de doscientos y 
cincuenta mili ducados cada mes) como las riquezas gran- 
des de la iglesia de Dios , y las almas que con ellas se han 
de reducir al reino de Cristo nuestro Señor, lo cual creo 
y tengo por averiguado que le dio la justificación de la la- 
bor destas minas y tesoros. Y ansí cuando su Santidad y 
el Rey nuestro señor andaban en esta divina trama, ins- 
pirados del cielo, andaba también Dios con V. E. sin sa- 
ber la ocasión de la necesidad en que la liga puso á su Ma- 
jestad, averiguando esta verdad de las minas si se podían 
labrar ó no , con santo brio y tan sin escrúpulo , en lo que 
todos hasta allí habian tenido , que me espanto : y juntan- 
do toda la flor del reino de juristas y teólogos, donde ha- 
bía hombres gravísimos, V. E. y el licenciado Castro del 
Consejo de su Majestad, todas las audiencias de oidores y 
alcaldes de corte y Inquisición , y en lo eclesiástico el ar- 
zobispo de los Reyes con todos los provinciales de las re- 
ligiones, y otros hombres muy doctos que iban con ellos, 
y todos, sin faltar hombre, después de haberse ventilado 
la materia , firmaron que se labrasen las minas , y ansí se 
hace , de donde su Majestad sacará tanto oro y plata por 
su determinación tan católica y liberal, que no solamente 
para conquistar á los turcos le sobre , sino también para 
hacer grandes mercedes á estos reinos de donde los saca. 
Y es cosa maravillosa que en comenzando á labrar las mi- 
nas , es tanta la riqueza que se descubre quespanta y ad- 
mira , y á mí mucho mas ver la ceguedad queste Padre 
y obispo de Chíapa tuvo en condenar el sacar destas ri- 
quezas y minas , poniendo orden y medios como agora se 
hace. Porque bien considerado ¿qué quiere decir haber 



4C2 

puesto Dios á estos indios tan miserables en las almas , y 
tan desesperados de Dios , tan inhábiles y bestiales , y aho- 
ra habitantes de unos reinos tan grandes y beneficiados, 
valles y tierras tan deleitosas y tan llenas de riquezas y de 
minas de oro y plata, y otros muchos metales? Y esto no 
como quiera, sino que todas estas montañas están llenas 
dello , y tierras hay que en las casas y en el campo , y 
adonde quiera, está la tierra mezclada de polvo de oro. 
Qué significa esto sino que se hubo Dios con estos genti- 
les miserables y con nosotros como se ha un padre , el cual 
teniendo dos hijas , la una muy hermosa , muy blanca, 
muy discreta y llena de gracias y donaires ; la otra muy 
fea, legañosa, tonta y bestial; si ha de casar la primera, 
no ha menester darle dote , sino ponerla en palacio , que 
allí andarán en competencia los señores sobre quien ha de 
casar con ella; pero á la fea, torpe, necia, desgraciada 
no basta eso, sino darle gran dote , muchas joyas, ropas 
ricas , suntuosas casas , y con todo eso Dios y ayuda. Lo 
mismo hizo Dios con estos y con nosotros. Todos éramos 
inGeles , Europa, Asia, etc.; mas en lo natural gran her- 
mosura , mucha esciencia y discreción ; pero fué menester 
que los apóstoles y varones apostólicos desposasen estas 
almas con Dios por la fee del bautismo. Estas naciones, 
criaturas eran de Dios , y para la bienaventuranza capa- 
ces deste matrimonio con Jesucristo ; mas eran feas , rús- 
ticas, tontas, inhábiles y viciosas, y era menester gran 
dote ; y ansí les dio hasta las montañas de oro y plata, 
tierras fértiles y deleitosas , porque á este olor hobiese 
gentes que por Dios quisiesen ir á esta predicación evan- 
gélica y los bautizasen , y quedasen estas almas esposas 
de Jesucristo. Mas digo y oso afirmar que como sea ver- 
dad que en orden de la predestinación , no solamente los 



463 

bienes de gracia , como gracia , caridad y virtudes son me- 
dios de la predestinación y salvación de los hombres , así 
también los bienes temporales en algunos son medios de 
salvarse. Ansí digo destos indios, que uno de los medios 
de su conversión, en el modo que puede entenderse, fue- 
ron estas minas y tesoros y riquezas , porque vemos cla- 
ramente que donde las hay va el Evangelio volando y en 
competencia. Luego buenas son las minas entrestos bár- 
baros , pues Dios se las dio para que le llevasen el Evan- 
gelio , y la fee y cristiandad , y conservación en ella y para 
su salvación ; y ansí siempre usaron labrar minas , porque 
siempre habia de ser ansí. Y paréceme que veo ya de qué 
turquesa sacó aquel Padre obispo de Chiapa el bodoque 
desta opinión , que no habia de haber minas ; que fué de 
la misma que sale hoy : fué la del demonio que hablando 
hoy dia con los indios , una de las cosas que mas les per- 
suade es quescondan las minas y tesoros , diciéndoles que 
no habiendo minas , luego se irán los españoles y cristia- 
nos , y se volverán á sus idolatrías y vida pasada: y ansí 
lo hacen los indios, que antes se dejarían matar que des- 
cubrirlas , porque sabe el demonio muy bien queste es un 
medio eGcaz del estar el Evangelio en estas partes, y que 
por estas riquezas se salvan estos y le han quitado á él su 
reino y echádole fuera, y tomó por instrumento á este va- 
ron religioso , para que ocultase estas minas y tesoros 
echando á los hombres al infierno si las labraban. De don- 
de colijo queste Padre tuvo mucho de espíritu humano, y 
poco del divino en este caso, y mezclósele algo el maligno 
lo cual acaece muchas veces aun en santísimos varones. 

Y porque de un golpe se justifiquen estas minas con 
los buenos medios que V. E. ha tomado, digo que es tan 
necesario , moralmente hablando , haber minas en estos 



46 * 

reinos, que si no las hobiese, ni habría Rey ni Dios. Del 
Rey está claro , porque si su Majestad no tuviese la cari- 
dad de los apóstoles , no tomaría á cuestas los dos pre- 
ceptos que tiene: el uno de hacer predicar el Evangelio 
en este mundo nuevo , y el otro consérvale en los que le 
han recibido , y con esto no tener intereses ni utilidad al- 
guna , porque quitados los quintos Reales, y los almojari- 
fadgos que cesarían, cesando el oro y plata, porque se aca- 
baría la contratación , no habría Rey que quisiese serlo. 
Que no habria Dios , está muy mas evidente , porque en 
estos reinos mas quen otros , lo espiritual va muy unido 
con lo temporal , y ansí la predicación del Evangelio y la 
conservación (ques el Dios que digo) no se podia conseguir 
sino habiendo Rey católico , porque ¿con qué se habria de 
sustentar la justicia que tiene tantos ministros , las guar- 
niciones y fuerzas del reino, la doctrina de tantos cléri- 
gos y religiosos , la seguridad destos reinos por la mar y 
por la tierra , de cosarios que hay y ha de haber , y siem- 
pre mas calificados por el gran interese que se les ofrece 
como lo vemos cada dia? Pues cesando el Rey, claro está 
que se acabaría en estos reinos la fee católica , para que 
los Reyes en estos reinos se instituyeron como medio ne- 
cesario de quien depende la cristiandad: luego las minas, 
moralmente, tan necesarias son , como es haber Rey, pues 
sin ellas no se conservara, ni sin su Majestad el Evange- 
lio. Luego santas y buenas son, y gran ceguedad en los 
hombres es negarlo , y malicia es el demonio y obra suya. 
Y porque la ocasión de haber tratado de minas llama 
á decir algo de los tesoros y guacas de los difuntos , y de 
los bienes ofrecidos á sus dioses , ó demonios , por mejor 
decir, lo que aun no propuse al principio, diré á V. E. 
lo quentiendo , ansí del hecho de la verdad como del de- 



465 

recho, porque en todas las cosas de Indias la mayor dificul- 
tad está en entender el hecho , y este está muy obscuro por 
las pasiones que en estos reinos hay entre religiosos y es- 
tado de legos , y toda ella manó del maestro desta seta y 
opinión , que fué el obispo de Chiapa , ques cierto ha sido 
de manera que toda la multitud de frailes que han seguido 
á este hombre , no es por razones que den , sino por una 
fee humana que los llevó; y he sabido de un hombre fide- 
digno que andando él haciendo oficio describano en una 
visita , y diciendo los indios cosas que importaban al de- 
recho de su Majestad , le decia el visitador que era reli- 
gioso y délo mas grave de acá, porque después fué obis- 
po: no pongáis eso ques contra nosotros. Diciendo yo esto 
á otros frailes , y afeándolo mucho , me decían que era 
verdad que todo aquello pasaba. Y cuando se comenzó á 
descubrir esta tiranía del Inga , les pesaba como si á ellos 
les quitaran el reino. Esta es la razón destar en las Indias 
los hechos de las cosas tan dificultosos , y de ninguna cosa 
habia V. E. de advertir mas á su Majestad , que de que no 
se proveyese cosa en Indias sin averiguar primero los he- 
chos ; porque será grande siguridad de la conciencia Real, 
y grande autoridad no deshacer mañana lo que se hizo 
hoy , si lo que se hizo hoy no fué bien proveído por falsa 
información ; pues no se requiere menos saber el hecho de 
lo que he propuesto para justificar los tesoros de guacas y 
bienes del sol y de los demás ídolos , para ver el derecho 
claro de todo esto ; que se requiere saber el hecho de la 
tiranía del Inga , para ver que ningún derecho tiene ni 
tuvo jamás. 

Lo que pasa es questos indios tenían dos maneras de 
bienes: unos consagrados á sus ídolos, como oro, plata, 
ganados , tierras , y muchos indios dedicados á la labor 
Tomo XIII. 30 



466 

deslas tierras y servicio de sus ídolos, y esto es gran su- 
ma la que hay , questaba ya apropiado á sus guacas que 
eran sus dioses , como el sol y al dios de la mar , y al de 
la tierra y otros , que por las historias se podían saber. 
Otros bienes habia questaban ya dedicados y dados á los 
difuntos, como si un señor Inga ú otro rico moria, enter- 
rábase y dejaba tesoros de oro y plata , y ropa rica , y po- 
níanlo junto á su cuerpo , y aun dejaba su casa entera para 
su servicio, y tierras para labrar, y ganados, y de todo 
ello le ofrecían comida ; y del mismo arte estaba en pie 
su casa de indios é indias que si fuera vivo , porque espe- 
raba que habia de resucitar , y que de lodo aquello se ha- 
bían de servir después ; y por hallar algunas riquezas, las 
guardaban consigo. De los primeros bienes que eran dedi- 
cados á sus dioses y demonios, está claro que son de su 
Majestad y de aquellos á quien él los diere con condición 
que le den el quinto , ó la parte que á su Majestad le per- 
teneciere, porque estos bienes no han deslar en el aire, 
sino que algún dueño han de tener, ó derecho á ellos: 
este no es el diablo á quien se ofrecen , ni el sol ni la mar, 
porque cuando fueran del demonio es enemigo , y se los 
podíamos quitar : no es el Inga ó cacique ó indio que los 
enterró consigo , que ya está en la otra vida , ó en la otra 
muerte por mejor decir, ques el infierno, y voluntaria- 
mente los dio á sus dioses. Dirán ques de la iglesia de 
Dios verdadero , porque aquel Inga ó cacique tuvo volun- 
tad implícita de darlos y ofrecerlos al Dios verdadero, sino 
que sengañó y erró el tiro. Este es el mas fuerte argu- 
mento que hacen los que quieren quitar á su Majestad este 
derecho , y cogerlo para sí : y en verdad que á mí me pa- 
rece muy falsa y flaca razón , y que no hay que parar en 
ella; porque aunque fuese ansí que su intención destos 



467 

miserables idólatras fuera ofreciéndolo al demonio , que- 
rer acertar en Dios verdadero ; mas con todo eso erraron, 
y por eso fueron idólatras , y pecaron mortalmente y se 
condenaron ; y como el Dios verdadero no recibió su in- 
tención , menos recibió su oferta de oro ni plata, ni ani- 
males ; porque la ofrenda y la intención hacen una cosa, y 
no recibiendo la una , no se recibe la otra ; sino que los 
hombres que juzgan desta ofrenda , muchos de ellos tie- 
nen condiciones no solamente diferentes , sino del todo 
contrarias. La de Dios es ilustre, es generosa, es divina, 
y estima las cosas en lo que son: los hombres son bajos, 
viles , y algunos lo son tanto en juzgar desto , y aun ese- 
cutarlo , que si les ofreciesen algo con mala intención, es- 
timan mas el oro y plata, que todas las intenciones sin ello. 
Y ansí digo que Dios no recibió la ofrenda y sacrificio del 
idólatra, pues no recibió la intención , sino que todo lo 
abominó , y por ello le condenó porque fué ofendido. Y 
ansí queda respondido al argumento de la intención. 

Los otros bienes eran los que dejaban y enterraban 
consigo los caciques y otros indios ricos. Estos es mas 
claro ser de su Majestad que los primeros , presupuesto el 
hecho de lo que pasaba ; porque estos caciques y hombres 
ricos quenterraban consigo estos tesoros cuando morían, 
después de haber sustentado sus hijos en vida , dejában- 
les lo quellos querían á cada uno ; y cuando no querían 
dejar nada , también lo hacian y podían , porque estos 
no estaban obligados á distribuir sus bienes, ni los hi- 
jos heredaban por las leyes hábiles , á las cuales no es- 
taban obligados, sino solamente á la ley natural, y esta 
no les obligaba mas de á criar y sustentar sus hijos hasta 
edad quellos pudiesen vivir por sí. Y ansí de los bienes 
que tenían , los distribuían dando parte á sus hijos, parte 



468 

á los ídolos ; y lo otro no se lo querían dar á nadie sino á 
sí mismos , entendiendo que habían de volver á esta vida, 
y esto hacían para hallar bienes y riquezas cuando volvie- 
sen ; y ansí las enterraban consigo en las guacas y sepul- 
turas. Y era este error de manera que en muchas partes 
destos reinos cuando moria el cacique y le metían en la 
guaca (que era una pieza debajo de tierra) senterraban 
con él su mujer y criados , y allí se dejaban morir dicien- 
do que le iban á servir á la otra vida y habían de volver 
con él. Y ansí estos bienes no son de los hijos, porque no 
se obligaba el padre sino á criarlos y sustentarlos hasta 
tal edad , como ya está probado , y los demás bienes los 
podia dar á quien quisiese , y ansí los reservó para sí mis- 
mo para gozarlos cuando resucitase. Luego esta parte que 
no la dio á nadie , sino que la dejó para sí , no es de los 
hijos ni deudos , sino de su Majestad como cosa sin dueño 
y desamparada. 

Si dicen que no es sino del mismo cacique y hombre 
que consigo se enterró , y que se ha destar allí por apa- 
rato y honra y pompa del cacique , como está en las ca- 
pillas y enterramientos de cristianos, no vale nada el ar- 
gumento , porque las capillas de cristianos son parte del 
culto divino y cosa sagrada , y las memorias que allí se 
hacen son buenas. Mas las guacas destos gentiles no son 
sino una profesión de errores y una memoria infame de 
aquel cacique condenado en los infiernos , y fuera deso 
una grande ocasión para los indios ya cristianos de ir á 
mochar (como ellos dicen) y adorar aquellos miserables 
cuerpos. Y ansí una diligencia muy principal que se ha de 
tener en estos reinos para quitar idolatrías , es no sola- 
mente destruirles los ídolos de oro y plata y piedras , sino 
también desenterrar los cuerpos destos difuntos y poner- 



469 

los en partes donde no se sepa porque allí los veneraban 
y adoraban, y llevaban de comer celebrando mili horro- 
res , y estos no se han de tolerar ni sufrir , como lo dice 
Santo Tomás. Y questos sepulcros sean ocasión de profe- 
sar allí sus errores , muéstralo la espiriencia cada dia , y 
ansí justa y santamente el Rey da licencia para abrirlos y 
sacar los tesoros. Y también es cosa justa desenterrar los 
cuerpos destos como ya está dicho , y ponerlos en partes 
que ellos no lo sepan ; y no hay que alegar veneración de 
cuerpos de gentiles y idólatras , que nunca los santos los 
tuvieron tales. 

Esto es Excmo. señor, lo que me parece, y V. E. me 
manda que haga ; y mi espíritu queda muy satisfecho por 
haberme V. E. puesto en una obra tan de mi profision, 
ques dar luz y haber en alguna cosa imitado á nuestro 
Señor Jesucristo que dice que por esto vino al mundo 
para dar testimonio de la verdad, y yo á este mundo nuevo 
para dar testimonio desta, tan llena de bienes espirituales y 
temporales, cuanto estaba ya llena de tinieblas. Destas 
nos libre Dios para que veamos presto la luz eterna. Y con 
tanto guarde nuestro Señor la Excma. persona de V. E. 
muchos años , para que en estos reinos acabe de hacer tan 
grandes servicios como ha comenzado. 

En el valle de Incai á diez y seis de marzo de mili y 
quinientos y setenta y uno — Excmo. señor— Besa las Ex- 
celentísimas manos de vuestra Excelencia — Su siervo. 



470 

TESTAMENTO 

de la Reina Dona Juana, mujer de Enrique IV, escrito por ella misma, 

firmado de su nombre j sellado con su sello pequeño , fecho en el 

mes de abril de 1475. 

Copia de un testimonio dado por el escribano de Madrid Mi- 
guel Rodríguez, sábado 12 de agosto de 1475, por man- 
dado del alcalde ordinario de esta villa Juan Marin , á 
pedimento de D. Pedro de Castilla, tio de la Reina y su 
canciller mayor. 

Dicho testimonio se conserva en el archivo de la casa de Cifuentes. 



En la cubierta está escrito : testamento de la reina doña juana, 

QUE DIOSE DONE. 

En la noble é leal villa de Madrid sábado doce días 
del mes de agosto año del nascimiento de nuestro Señor 
Jesucristo de mili é quatrocientos é setenta é cinco años, 
en presencia de mí el escribano público , é de los testigos 
de yuso escriptos ante Juan Marin , alcalde ordinario de la 
dicha "villa , paresció el señor D. Pedro de Castilla é pre- 
sentó antel dicho alcalde é leer fiso á mí el dicho escriba- 
no un testamento que decia ser escrito de la letra é nom- 
bre de la Reina Doña Juana nuestra señora , que santa 
gloria aya , é sellado con un sello de sus armas, segund 
que por él parescia escripto en dos pliegos de papel , su 
tenor del cual es este que se sigue : 

" In nomini Patris et Fili é espíritu santo — Porque 
segund dice la sagrada escriptura todas las cosas munda- 



471 

ñas perescen por tiempo sinon amar é servir á Dios, que 
aquel es Rey nuestro , el alvedrío dado á la criatura hu- 
mana debe ser su entento del de servir con amor y no por 
temor á aquel que la crió como quiera que en la breve vida 
del presente destierro el ánima cobdicia ser suelta del cuer- 
po por ser prono, inclinado á mal , antes que á bien por la 
humanidad de pecar , por razón de lo qual el pecador 
debe de llorar sus pecados como culpado, habiendo espe- 
ranza en aquel verdadero Dios que en el árbol de la Vera- 
crus f tomó muerte y pasión por redención del humanal li- 
naje , que por su santa piedad y infinita clemencia averá 
compasión de la mi ánima como ovo de la mujer cananea, 
é así mismo del ladrón apasionado en la crus , cuando le 
dijo: hoy serás conmigo en el paraíso. Para lo qual es 
grande y necesario remedio en cualquier tiempo el orne ó 
la mujer ordenar y faser su testamento é declarar su pos- 
trimera voluntad acerca de la distribución de sus bienes, 
que nuestro Señor en este valle de lágrimas le quiso dar. 
Y en el faser del testamento ha reposo y folganza el áni- 
ma del testador seyendo cumplida su voluntad, de que se 
sigue remisión de sus pecados , así mismo porque de la 
ordenación del testamento se sigue é espera seguir otros 
mayores provechos , así espirituales como temporales. Por 
ende sepan cuantos esta carta de testamento vieren como 
yo Doña Juana Reina que fui de Castilla é de León , mu- 
jer del Rey D. Enrique que Dios haya , otorgo é conosco 
que fagoé ordeno este mi testamento é postrera voluntad 
á honor é servicio Dios y de la bienaventurada virgen Ma- 
ría sin mancilla, su madre , á la cual pido que sea mi abo- 
gada en todos mis fechos con toda la corte celestial, cre- 
yendo firmemente la Santa Trinidad, Padre y Fijo, Espí- 
ritu Santo, tres personas é un solo Dios verdadero, estando 



472 

sana del cuerpo en mi entendimiento é seso natural, cual 
Dios me lo quiso dar; por quanto ninguna criatura puede 
saber ni es cierto del dia ni de la ora que nuestro Señor en- 
riará por ella ; mando primeramente mi ánima á Dios Pa- 
dre que la crió , y el cuerpo á la tierra onde fué formado; 
y que cuando fallesciere y pasare desta vida , mando que 
mi cuerpo sea enterrado en el monesterio de San Fran- 
cisco , y que sea vestida con su hábito antes que fallezca 
y muera ende y en él sea enterrada; y que antes que fa- 
llezca cuando quiera espirar sea echada en el suelo como 
los religiosos desta orden , y non sea metida en atahud, 
salvo enterrada en algund logar hueco que no me llegue 
luego la tierra sobre mí , y non sea enterrada sinon que 
pase primero veinte é cuatro horas ; y que al tiempo de 
mi finamiento me enciendan las candelas de Santa Úrsula 
y me las pongan á la redonda de donde yo estoviere : esto 
sea antes que espire , y estén ahí si ser pudiere, religio- 
sos acerca de mí , y personas de buena vida , los cuales 
me fagan rezar el credo y protestaciones, si muriere , con 
mi fabla , y me fagan rezar á mí tres veces el verso de 
Dirwpisli vincula mea , Ubi sacrificabo , y el Quicumqm 
vult (1) y O gloriosa , y otras buenas oraciones á los ánge- 
les, y las que vieren que para tal paso son buenas para el 
ánima , y así mismo me las recen ellos ; y el salterio y los 
salmos penitenciales. Y desde que fallesciere fasta que me 
entierren , mi cuerpo non sea dejado solo fasta que sea 
enterrado después de las horas que ya dichas tengo. Man- 
do que en el dia de mi finamiento , tanto que esté en el 
artículo de la muerte , que me digan en un dia las treinta 
é tres misas de Santo Amador con las candelas y oferta 

(1) El original no dice mas que vul. 



473 

que dice la regla dellas ; y si las dijeren ánles de mi muer*, 
te, tórnenmelas á decir aquellas mismas después que yo fi- 
nare ; y esto sea en el monesterio que me enterraren, y 
den de ofrenda aquel dia mi capilla toda , así como la yo 
toviere en el tiempo que yo fallesciere. Y mas que de lo 
que yo toviere á tiempo de mi finamiento, si pudieren , den 
de vestir á los frailes aquel dia del monesterio en que me 
enterraren. Y pido al guardián que fuese de aquel mones- 
terio en que mi cuerpo estoviere enterrado y á los que de 
aquí adelante fueren , que siempre me fagan decir una 
misa rezada á nuestra Señora, con responso de finados, 
por mi ánima. Y le pido que me faga decir repartido en- 
tre los frailes , ó un salterio , ó mili padres nuestros : esto 
cuando puedan y trabajo no se les faga. Y para que esto 
tenga encargo de facer , pido á mi fija la Reina , ó á quien 
estos reinos socediere y heredare, que pues son tenudos de 
me pagar los veinte mili florines de mis arras , que dellos 
compren alguna renta para aquel monesterio, ó para que le 
dé cosa cierta cada año á su contentamiento, porque tenga 
cuidado desto que mando facer por mi ánima. Y mas le 
pido que destos florines, ó de lo que á hora de mi fina- 
miento toviere , que tire tres cativos y pague á tres obre- 
ros que sirvan tres años en Guadalupe, cada uno su año. 
Y así pido á la Reina mi fija , y al Rey mi hermano y su 
fijo que se quieran encargar de mis criados y criadas, 
los que á tiempo de mi finamiento estuvieren, en espe- 
cial de D. Pedro de Castilla, mi lio, y de su mujer, y de 
D. Pedro , su fijo , por lo que me han servido, y así de su 
hermana y hermanos , dándoles sus moradías y sus oficios, 
y galardonándoles lo mucho que me han servido, no dan- 
do logar aquellos, nin ninguno dellos, sean maltratados, 
ni desonrado, nin apremiado , diciendo por ellos haber ha- 



474 

bido alguna cosa de lo mió , porque desde aquí para aquí y 
para ante Dios, los do por libres é quitos, y les he dado 
carta de quitación para ellos y sus herederos de todos los 
cargos, ó cargo que de mí hayan tenido, porquellos me sir- 
vian muy bien y lealmente en ellos, y yo esto de todo muy 
contenta de la cuenta que me han dado de lodo. Y de todo 
lo que presumían que yo tenia al tiempo de mi fallesci- 
miento , mas de lo que paresciere á donde yo muriere non 
habiendo (1) de tomar cuenta dello á nadie, ni razón dello, 
porque yo fice dello lo que me complia , y vi que me era 
necesario. Y así mismo á mis mujeres les quería dar de 
aquellos florines , á cada una su casamiento , según vieren 
que lo merescen. Y quieran ansí mismo pagar á mis cria- 
dos , los que á tiempo de mi fallescimiento vivieren con- 
migo, según vieren que lo merescen. Y para que esto 
vean , dejo al guardián mi padre y mi confesor por testa- 
mentario , y aquel fraile guardián que fuere del moneste- 
rio en que me enterraren , y á mi tio D. Pedro para que 
lo procure y solicite de las personas que viere que esto han 
de descargar estos veinte mili florines , y que después de 
fecho estas restituciones si algo quedase destos florines, 
queden á la Reina mi fija. Y así le pido á la Reina mi 
fija que las mercedes que yo toviere fechas á D. Pedro de 
Castilla mi chanceller mayor gelas confirme y gelas pase, 
y que faga dar á D. Pedro de Castilla mi chanceller ma- 
yor cien mili de juro por lo que me ha servido , allende 
de las otras mercedes y favores que por esto ella le faga 
para ayuda de su casamiento. Y ansí á Juan de la Torre 
por el servicio que me fiso, que así allende de las otras 
mercedes que della reciba él é sus parientes , ella le faga 

(1) Quizá : non han ó non habían. 



475 

dar o le compre veinte mili mrs. de juro conquel pueda 
vevir. Y ansí mismo porque yo me fallo encargada mi con- 
ciencia de la merced que fise á Alfon de Sequera de Torre 
Gallindo , porque yo non le podia dar sinon la mitad , que 
desde aquí yo revoco esta merced y pido á la Reina mi 
fija que faga quella sea restituida á D. Jorge Ca . . . . y á 
su tio; y de la mitad que yo podia dar quella dé á Alfonso 
de Sequera alguna restitución , y que aquella parte quede 
á D. Pedro de Castilla mi chanceller mayor, para que si la 
otra pudiere haber de su primo, la haya toda sin empedi- 
miento ningnno por el señalado servicio que me fiso cuan- 
do me sacó de Alaejos. Y así le pido, si ella recobrare á Ol- 
medo, le quiera facer merced á D. Pedro de las tercias de 
aquel logar , porque yo las tenia dadas. Y así mismo faga 
aquella villa faser un retablo de San Frutos y de Sant An- 
tonio y de San Belnaldino y en la iglesia que se pusiere, fa- 
ga allí dar una capellanía para que cada dia digan misa á 
reverencia destos santos. Y si yo muriese también Aran- 
da (1) pídole que mande faser allí un monesterio do lo yo 
tenia comenzado, que sea de frailes de observancia, y tenga 
mi padre el guardián cuidado de lo mandar faser segund 
viere que cumple. Y así si hobiere Cibdad-Real , pido a 
mi fija por mi bendición dé las tercias della á D. Pedro de 
Castilla mi chanceller mayor, de juro de heredad, por- 
que gelas tenia prometidas. Y así le pido por mi bendi- 
ción non tome otro confesor sinon á mi padre fray Pedro 
de Alcalá, y le faga muchas mercedes á él y á todas cosas 
suyas por lo mucho que á mí y á ella ha servido. Y que 
todo esto que aquí digo le pido que lo faga por mi bendi- 
ción, y porque mi ánima vaya descansada desta vida , por- 

(1) Tal vez en branda. 



476 

que es(a es mi entera y postrera voluntad. Y quiero y man- 
do que pase y valga esta escritura , y no otra ninguna 
que contra esta vaya , non sea valedera ni de ningund va- 
lor , sino lo que en este testamento se contiene : el cual es 
fecho de mi mano y firmado de mi firma y sellado con mi 
sello de armas el pequeño. Fecha en el mes de abril del 
año de mili y ccec lxxv — La triste Reina — E presentado 
é lcido aniel dicho alcalde en la manera que dicha es por 
el dicho D. Pedro de Castilla) el cual dijo que por cuanto 
desle dicho testamento se habían de enviar á algunas par- 
tes donde se habían de cumplir algunas cláusulas en él 
contenidas , y se temía y recelaba que se perdería por 
aguas , fuego, ó robo, ó otro caso fortuito de manera que 
no se podría complir lo en él contenido , por merced dijo 
que pedia y pidió al dicho alcalde que mandase á mí el 
dicho escribano público que sacase un traslado ó dos ó 
mas, é los signase con mi signo, los cuales mandare que vol- 
viesen é ficiesen fee doquier que paresciesen como el dicho 
original. E luego el dicho alcalde tomó el dicho testamento 
en su mano y lo examinó y vido que no estaba roto ni 
cancellado , y mandó á mí el dicho escribano público que 
sacare un traslado ó dos ó mas é los signare de mi signo, 
en los cuales y en cada uno de ellos dijo que impornia é 
interpuso su abtoridad y decreto, é mandaba que valie- 
sen como el dicho oreginal. De lo cual todo que dicho 
es, fueron testigos que presentes estaban, Juan Zapata, 
señor de Barajas é el Alameda , é D. Pedro de Castilla, 
fijo del dicho D. Pedro de Castilla , é Juan de la Torre, 
criado de la dicha señora Reina, que santa gloria haya. Va 
sobreraido ó dis rezar, y ó dis donde — Non le empezca 
— Juan Marín — E yo Miguell Rodrigues de Sanclemeyn- 
te, escribano público de la villa de Madrid é su tierra 



477 

por nuestro señor el Rey, fui presente á todo lo que dicho 
es en uno con los dichos testigos , é de mandamiento del 
dicho alcalde, que firmó aquí su nombre, di este traslado 
escripto segund que ante mí pasó , é lo concerté con el di- 
cho oreginal. El cual va escripto en estas cuatro fojas de 
papel ceptí de cuarto de pliego con esta en que va mi sig- 
no — E por ende fis aquí este mi signo á tal — ftliguell Ro- 
drigues. 



VARIAS NOTICIAS 

sobre la segunda expedición á Ñapóles por el Rey ü. Alonso V en 1432 , 
sacadas de un libro en folio que contiene las cuentas de data del te- 
sorero del Rey en aquella expedición , intitulado en lengua catalana en 
que está extendido : libre ordinari de dates, fetes per en 

BERNAT SIRVENT, TESORER GENERAL, DESDE MAIG DE 1432, 
FINS LO DERRER DIE DE DECEMBRE APRES SEGÜENT. 

Archivo del maestro racional de Cataluña — Armario 54, letra F. 

Nota: Advertimos que no hemos visto el original, sino una co- 

Íia moderna, que nos franqueó el benemérito agustiniano Padre 
osé de la Canal. 

Notas y apantes varios extractados literalmente de ¡os 
asientos de las expresadas cuentas. 

Nunca se expresa en las órdenes Reales ni disposiciones para 
aprestos y pagos , el destino verdadero de la expedición , que era 
Ñapóles , sino que se usa constantemente de una misma fórmula 
indeterminada, como para el benaventurat viatge á les parts mari- 
times. 

Con esta cautela se dirigió el Rey á Mallorca : de allí 
pasó á Cerdeña: de allí á Sicilia, y de allí á Malta, para 



478 

la conquista de Gerbes. Después de vuelto á Sicilia » y te* 
niendo las cosas preparadas , y asegurados los auxilios de 
muchos partidarios en el reino de Ñapóles , desembarcó 
en Ischia y empezó el sitio de la capital. 

Salió de Barcelona el i.° de junio: el dia 3 estaba en 
Mallorca, donde firma aun el dia 7. En 22 y hasta el 26 
firma ya en Caller. 

En 8 de julio firma en Mesioa: en 18 en Calania, y 
en 19 hasta el 31 en Siracusa* 

En 3 de agosto, en el puerto de Palis: en 16 de idem, 
en el muelle de la isla de Gerbes , reino de Túnez. 

En 1.° de agosto, otra vez en Siracusa. A 15 de idem, 
en la isla de Gerbes hasta el 3 de setiembre. 

En 12 de setiembre en el golfo de Malta: en 13 de 
idem , tenia sitiado el Rey el castillo de Gerbes. 

En 15 de idem estaba la galera Real en el puerto del 
Gozo de Malta , hasta el 21 del mismo. 

En 26 de idem , otra vez en Siracusa , hasta 22 de oc- 
tubre. 

En 23 de este firma en Mesina, hasta el 31. 
En 3 de diciembre en Milaso: en 11 de idem, en el 
puerto de Lípari: en 14 de idem en el puerto de Bolca- 
mo. En 27 de idem en Ischia hasta 31 , y aquí permane- 
ció hasta 11 de julio de 1433. 

En 23 de julio firma en Trápani: y hasta aquí llegan 
las cuentas extractadas. 

Una partida de 2^)002 sueldos por hacer componer 
los carros que llevaron las bombardas gruesas y otras ar- 
tillerías del señor Rey estando en Barcelona en el mes de 
mayo de 1432. 

Otra partida de 308 sueldos de gastos , hechos en la 
villa de Peñíscola, de hombres y bestias por bajar las 



479 

bombardas, pólvora, cajones de pasadores, lanzas, y 
otras diversas artillerías del señor Rey, hasta la ribera de 
la mar, las cuales estaban en dicho castillo, y por car- 
garlas en una nao del señor Rey, para el viaje á Sicilia. 

Otra partida de 40 florines de oro á dicho peso , por 
la compra de cuatro halcones , que el Rey envió á Cas- 
tilla. 

Olra partida de 53 sueldos á Eduardo Vallseca, me- 
nestril de cuerda, para una funda de una harpa de box 
del señor Rey. 

Otra partida de t\5) florines de oro de Aragón, á Mo- 
sen Galceran de Requesens , como apoderado del infante 
Duarte , primogénito de Portugal , á cuenta de los cien mil 
florines que el Rey constituyó en dote de su hermana Do- 
ña Leonor, muger de dicho infante. 

Otra partida de 28 florines de oro para gastos hechos 
en la sala donde los diputados de la armada tienen las se- 
siones y juntas en la casa de ayuntamiento de Barcelona. 
Otra partida de 1432 florines de oro por razón de los 
utensilios y herramientas , palas de madera , hierro, plo- 
mo , tablazón , pez , resina , sebo , carbón , toneles , pie- 
dras de bombardas, muelas de amolar, cordeles, alma- 
zarrón, tablas, metales y pernos para ellas, etc. : las cua- 
les el señor Rey ha mandado comprar en Barcelona para 
el apresto de su bienaventurada armada. 

Otra partida de 119^2) sueldos gastados en sacar del 
almacén del general de Cataluña, junto al convento de los 
frailes menores de Barcelona, la bombarda grande de me- 
tal del dicho general, llamada San Jorge , y conducida á la 
ribera del mar, y embarcarla en la nao de Joffre de Mayáis. 
Otra partida de 541 sueldos por 45 cargas de astillas 
para cuñas de las bombardas , así de las de la diputación 



480 

general, como de otras de metal , que el señor Rey man- 
dó llevar en su feliz armada. 

Otra partida de 602 sueldos en compras de 10 sun- 
chos grandes de metal y un carro nuevo para la bombarda 
grande del general , y compostura de oíros seis carros 
viejos. 

Otra partida de 8,358 sueldos para compras de dar- 
dos , lanzas , manescas , corazas de galeotes y paveses 
para armamento de ciertas galeras. 

Otra partida de 900 sueldos para la compra de cier- 
tos óleos , ungüentos , emplastos y aguas destiladas , per- 
tenecientes al arte de cirugía, para surtimiento de la caja 
del maestro Arnaldo Fontanol , médico cirujano de dicho 
señor Rey en la galera Real. 

Otra partida de 200 florines de oro , dados á D. Jai- 
me de Luna del orden de Santiago, por cédula del señor 
Rey de 23 de mayo de 1432 para los gastos hacederos 
mas adelante para asuntos de dicho señor Rey en las par- 
tes de Castilla. 

Otra partida de 200 florines de oro , dados á Juan 
Ventura, mercader florentino, habitante en Valencia, para 
la compra de dos caballos que de orden del Rey fueron 
entregados al preboste de París por el rescate del maes- 
tro que habia hecho las tapias del señor Rey , el cual vol- 
viéndose á Flándes fué hecho prisionero. 

Otra partida de 3,300 sueldos, mandados librar para 
asistencias de la abadesa y una monja del convento de 
Santa Clara de Toledo , ambas hermanas , y parientas del 
Rey. 

Otra de 4,400 sueldos á Mosen Diego Gómez de San- 
doval, conde de Castro, que se le dieron para la compra de 
cobre y fábrica de ciertas bombardas , que debe mandar 



481 

hacer por cierta razón que el Rey no quiso que se expre- 
sase en su orden dada en Barcelona á 23 de mayo de 1432. 
Otra partida de 22v2) sueldos pagados á Juan Andrea y 
á Simón de Francesco, mercaderes florentines, valor de 
una letra de cambio girada contra el señor Rey por los in- 
fantes D. Enriqne y D. Pedro hermanos de dicho señor 
Rey, quienes los habían recibido á cambio de Bartolomé 
de Jacobo, en la villa de Yelves de Portugal. 

Otra de 1,535 florines pagados á Francisco Foruigi 
mercader florentin , habitante en Barcelona , por igual 
cantidad que Nicolás Aymeric, procurador del Rey en la 
corte romana habia recibido á cambio en Roma , de Cos- 
me y Lorenzo de Médicis. 

Otra de 150 sueldos á Pedro Davin ballestero, para 
comprar alas de buitre para empeñar los pasadores que 
están encajonados. 

Otra de 108 sueldos de Coller á Pedro Colomer bom- 
bardero, para comprar alcanfor, blanquete, azufre y otras 
cosas necesarias á su oficio. 

Otra de 113 sueldos callaretes á Simón Maltes para la 
conducción de tablas en Siracusa para hacer escalas y mil 
cabriones , 25 barriles de salitre y 70 de esca- 
las, etc. 

Otra de 1,485 sueldos callareses á Nicolás Bartelemi 
de Siracusa por ocho quintales y quince rotólos de salitre 
para hacer pólvora. 

Otra de 1,088 sueldos callareses á Juan Ravata, maes- 
tro de las artillerías del señor Rey , para acabar tres esca- 
las grandes en Siracusa , y emparear las dos en una la- 
fuerca , y la otra en una galeota. 

Otra de 450 sueldos á Pedro Zafont, maestro de hacer 
bombardas de Barcelona , para compras de azufre y otros 
Tomo XIII. 31 



482 

ingredientes, para hacer pólvora de bombarda para la 
bombarda del señor Rey. 

Otra de 456 sueldos á Bartolomé de Pisa en Siracusa, 
para comprar 89 pares de alas de buitre , entregadas á 
Berenguer Davin , para empeñar astas de pasadores. 

Otra de nueve tarines á Nicolás Spampanato , sayón 
del Rey en Siracusa , para su viaje á varios puertos á em- 
bargar de Real orden las embarcaciones que hallase. 

Otra de una uncia y cinco tarines á Mosen Andrés de 
Buire , para comprar confites y cera para el servicio del 
mensajero del duque de Milán , que se embarcó en la ga- 
lera de N. Bruch para ir á Mecina. 

Otra de i 8 tarines para la compra de un colchón para 
el hijo del Rey de Túnez, que en 6 de octubre de 1432 
hizo embarcar en la nao de N. Zaragoza. 

Otra de 22 uncías y 16 tarines por el precio de cinco 
botas de vino vermell de Sitges , que llegaron á la isla de 
Gerbes , y fueron repartidas las tres á la galera Real , y 
las dos restantes en la nao San Jorge en que iban gentes 
de la corte, y algunos de los reconciliados que se pasaron 
del reino de Túnez. 

Otra de 32 uncías dadas á las personas abajo nombra- 
das , que estaban con el Rey de Túnez , y ahora están re- 
conciliados , que el señor Rey las mandó dar con albalá 
de escribano de ración , escrito en Mecina á 21 de no- 
viembre del año 1432 , para su manutención. 

Es á saber: á Pedro Contrera — Gonzalo del Barco — 
Juan de Cardona — Antonio de Mallorca — Juan de Alma- 
zan — Luca florentino — Mateo de Sevilla — N. Pisanello — 
Juan de Zaragoza — Daniel de Ñapóles — Pedro de Cepe- 
da — Guillermo de Gillo — Juan Anglés — Gonzalo de Ovie- 
do — Juan Martínez Vizcaíno — Diego de Lizon. 



483 

Otra de 32 uncías y 1 5 tarines por el precio de dos 
esclavas compradas en Mecina en 24 de noviembre de 
1432, que el señor Rey envia á Madona Juana, Reina de 
Ñapóles , conducidas por Mosen Far que va de mensajero 
del señor Rey á dicha señora. 

Otra de 34 uncías á las personas abajo nombradas con 
Real orden dada en Mecina á 26 de noviembre : es á sa- 
ber: 

Al hijo del Rey de Fez que al presente se halla en la 
corte del señor Rey , por razón de los gastos que tiene que 
hacer, restituyéndose hacia las partes de Berbería. 

ítem á Maleo de Matrico, patrón de galeota, que lleva 
en ella dicho hijo del Rey de Fez á los alfaquíes de Berbe- 
ría, de su orden , junto con otros moros de su compañía. 

ítem á Bartolomé Abel patrón de bergantín de Malta, 
que va en compañía de dicha galeota. 

Otra de 29 tarines por el alquiler de la casa que se 
tomó en Mecina para alojar al dicho hijo del Rey de Fez. 

Otra de 2 uncías y 25 tarines mandadas dar por mano 
de Mosen Gisperto Desfar á algunos cancilleres de ciertos 
barones del reino de Ñapóles, que habían venido á Ischia 
para tratar con el señor Rey de ciertos negocios. 

Otra de 688 uncías y 17 tarines que se mandaron dar 
en Ischia á 8 de enero de 1433 al duque de Sesa , al Forto 
de Milán , y á Antonello de Monteclaro , alias llamada el 
Risso del reino de Ñapóles, en asistencia de cierta gente de 
á caballo y de á pie , con que han ofrecido servir al señor 
Rey. 

Otra de 116 onzas mandadas pagar á Mosen Gil Zaci- 
rera , capitán general de los castillos que se tienen por el 
señor Rey en el reino de Ñapóles , por Real orden dada 
en Ischia en 25 de enero, en asistencia del sueldo de la 



484 

gente de armas y compañías que están en Castilnovo ; y 
en Castello de Vovo , y en la torre de S. Vicente. 

Otra de 22 uncías y 15 tarines dadas á Blasio Bocade- 
faro del reino de Ñapóles , con Real orden en Ischia de 26 
de enero, con asistencia de cierta gente de armas que ha 
prometido tener á sueldo y servicio del señor Rey. 

Otra de 35 uncías dadas á Mosen Gísperto de Gua- 
nechs, capitán de la ciudad é isla de Ischia, en asistencia y 
sueldo de 1 12 pagas de hombres de armas y compañías que 
tienv! para guardar dicha ciudad. 

Otra de 6 uncias y 22 tarines dadas á Juan Metge Cas- 
tellano del castillo déla ciudad de Ischia , en asistencia de 
22 pagas de compañías que tiene de guarnición dentro de 
dicho castillo, en 5 de febrero de 1433. 

Otra de 5 uncias y 20 tarines dadas graciosamente á 
Mingueto , canciller del príncipe de Taranto , y á Francho 
Lanza, familiar del señor de Leonisi del reino de Ñapóles, 
á 11 de febrero de id. 

Otra de una uncia y 24 tarines dada á Vicente Marles 
castellano de la torre de San Vicente del reino de Ñapóles, 
en asistencia de las compañías que tiene de guardia en di- 
cha torre. 

Otra de 1 1 uncias y 7 tarines dadas á fray Ferrando 
Alfonso, del orden de Santiago para el viaje que de orden 
del Rey hizo á Venecia para negocios del Real servicio, en 
Ischia 14 de marzo de 1433. 

Otra de 2 uncias y 10 tarines dadas graciosamente á 
Joanini canciller de Rodulfo de Pruico , capitán de gente 
de armas italiana, y lo mismo á Francesco de Vinlimilla, 
también capitán. 

Otra de 28 tarines á Jaime de Milla , correo que envió 
el Rey desde Ischia á la señora Reina por la via de Roma. 



485 

Otra de 13 uncías y 15 larines para toallas para el Rey 

y sus en el jueves Santo , y para camisas, zapatos 

y lienzos para enjugar los pies á los pobres , y para otras 
cosas necesarias á la ceremonia Real de aquel dia en Is- 
chia. 

Otra de 48 uncías y 10 larines dadas y pagadas á unos 
mercaderes genoveses y florentines por una seguridad de 
riesgos de mar y de corsarios , que hicieron en marzo de 
1433, de 1,186 uncías, que recibió en el puerto de Lior- 
na Francisco Ferrer, patrón de nao, y llevó basta Iscbia. 

Otra de 91 uncías y 19 larines dados á Tusquino de 
Atendolls y á Micer Xicho Antonio , en asistencia del suel- 
do de cierta gente de armas de caballo y de pie con que 
cada uno ha prometido servir al señor Rey en el reino de 
Ñapóles. 

Otra de 80 florines á Gil Zacirera virey, y de 40 á Za- 
cirera , castellano del Castilnovo de Ñapóles , que según la 
cuenta de sueldos tenia 108 hombres de guarnición. 

Otra de 40 florines á Pedro Sese, castellano del casti- 
llo del Ovo, que tenia 25 hombres de guardia. 

Otra de 8 uncías y 10 tarines á Pedro Galatola, vecino 
de Ischia , para paga de 5 compañones que ha de tener en 
la Torre del Gallo que está frente la costa de Malfa del 
reino de Ñapóles , la cual se tiene por el señor Rey. 

Otra de 1,073 florines de oro de Florencia, largos, li- 
brados, al noble Mosen Ramón Boil, virey del reino de Ña- 
póles , en julio de 1433 para sueldos de las guarniciones 
de los castillos y fortalezas de aquel reino , que se tienen 
por el señor Rey. 



486 



NÚMERO DE GALERAS Y LOS NOMBRES DE SUS CAPITANES , QUE 

LLEVÓ EL REY D. ALONSO V EN LA SEGUNDA EXPEDICIÓN Á 

ÑAPÓLES, EN MAYO DE 1432. 

Galera de Mosen Dalmao , vizconde de Rocaberti — De 
Mosen Juan de Gurrea — De Mosen Pimen de Corella — 
De Mosen Pelai Pérez de Corella Vives — De Mosen Gal- 
ceran de Requesens — De Mosen Francisco de Bellvis — De 
Fr. Berenguer de Fontauberta — De Miser Francisco de 
Juveni — De Fr. Gilaberto de Monsorin — De Mosen Pedro 
de Sessé — De Mosen Bernardo de Villamari — De Mosen 
Juan de Sans — De Mosen Galceran de Montsoriu— De Mo- 
sen Francisco Franger — De Mosen Juan de Caro — De Pe- 
dro de Caldés — De Juan Roca — De Jaime Amigó — De Be- 
nito Bruch — De Perotó de Bayona — De Mosen Ramón 
Boil — De Mosen Gutiérrez de Nava — De Mosen Antonio 
Desguanechs — De Salvador de Hostalrich — De Mosen 
Guillen de Vich, capitán de la Real — De Francisco Lanza. 



NÚMERO DE NAOS Y NOMBRES DE SUS PATRONES , QUE LLEVÓ Á 

LA SEGUNDA EXPEDICIÓN Á ÑAPÓLES EL REY D. ALONSO V 

EN 1432, Y SE ESPECIFICAN EN DICHAS CUENTAS. 

Nao de Pedro Saragosa ( Santa Catalina ) 
— De Nicolás Cantó (Santa María) 
— De Bernardo Vives (La Segoña) 
—De Francisco Janer (S. Jorge) en esta iba la re- 
cámara del Rey. 

Balanero N. de Jaime Gaya. 
Bergantín N. de Gutiérrez de Nava. 



487 

BUQUES EMBARGADOS. 

Nao de la ciudad de Valencia: patrón Jofre de Mayans. 

Nao de Juan de Altalló de Barcelona. 

Barca de la ciudad de Tortosa: Juan Jalarn , patrón. 

Bergantín de Alvaro de Xuarez. 

Nao de Bartolomé de Pisa, barcelonés. 

Bergantín de Antonio Mirabel]. 

Nao de Mateo Capell, valenciano. 

Bergantín de Pedro Ferrer. 

Nao de Pedro Doy, barcelonés. 

Nao de Antonio .... de S. Felici de Gixols. 

Nota: Consta que Gutiérrez de Nava era capitán y 
dueño de dos galeras que tenia al servicio del Rey. Y su 
nombre y apellido desconocido en las provincias de la co- 
rona de Aragón, indican que seria algún marino de las 
costas cantábricas. 

No consta que ninguno de estos buques fuese propio del 
Rey, ó construido á costa del Real erario. Serian de parti- 
culares, asi naos como bergantines, que el Rey tomaba á 
su sueldo. 

NOBLES Y GENTILES HONBRES QUE SIRVIERON AL REY DON 

ALONSO V EN SU SEGUNDA EXPEDICIÓN Á ÑAPÓLES EN 1432, 

CON HOMBRES DE ARMAS MONTADOS. 

Hombres 
de armas. 



Mosen Ramón Boil 2 

Mosen Ramón Gilabert 2 

Mosen Francisco de Eril 
Mosen Berenguer de Eril, 



,:} • 



488 



Hombres 
de armas. 



} 



3 

Mosen Francisco Soler. 



Mosen Francisco Sisear . 
Mosen Pedro Sisear . . 

Mosen Ramón Soler. 3 

Mosen Ferrer de Lanuza 4 

Mosen Juan de Bonaslre 2 

Mosen Berenguer de Fontauberta 8 

Mosen Luis Pardo 3 

Mosen Galceran Soler . . . ") 

Mosen Ramón Perellós menor 6 

Mosen Galceran de Avino. ") 9 
Mosen Juan Cartellá. . . . j 

Pedro Marti, contador de la casa Real 2 

Pedro Porta su teniente 3 

Guillen de Sant Climent , caballerizo. ..... 3 

Galceran Burgués 2 

Marcos Lor 2 

D. Antonio de Vinlimilla 5 

Miser Ambrosio Bolzano. , „ . 3 

Carraffello Carraña 6 

Bernardo de Talamanca 6 

Mosen Pedro de Ledesma 3 

Mosen Francisco Gilaberto de Centellas. ... 4 

Mosen Narciso de Sandionis 2 

Mosen Jaime de Vallguarnera. 
Mosen Vidal de Vallguarnera 

Petrucbo del Castell 2 

Mosen Ramiro de Tunes 4 

Mosen Antonio de Magarola. .......... 2 

Mosen Francisco de la Via por sí. ....... . 1 



iguarnera. } q 



489 



Hombres 
de armas. 



Fr. Gilaberto de Monlsorin ........... 10 

Fr. Juan Barutell 2 

Mosen Francisco de Boxols . . 2 

Ramón Zabastida 2 

Roger de Esparza por sí 1 

Bernardo Miguel por sí 1 

Ramón de Vilansari 2 

Pedro Gencet, 



::::::} 



, por si 25 

Bernardo Gencet ...... j 

Bernardo Ysern por sí 1 

Antonio Sardo 2 

Martin de Santa Coloma por sí 1 

Juan de Paguera .2 

Mosen Juan Carbonell 2 

Mosen Berenguer de Alós ............ 2 

Mosen Juan Torrellas. . . 2 

Miguel de Vera por sí 4 

Mosen Bernardo de Toyola por sí .1 

Pedro de Mont Corchs por sí. 1 

Mosen Melchor de Ribellas 2 

Ramón Yrorra por sí. -.......,..-...., . 1 

Luis Gilino por sí. .......... . 1 

Pedro Sanduz de Cadreta por sí ......... . i 

Bernardo Ruimayor por sí 1 

Ramón Vidal por sí. .• ■. 1 

Berenguer Barutell . . ." 2 

Mosen Beltran Albert . 14 

Pedro de Sarria por sí. ¿ . . 1 

Francisco Caldes por sí. 1 

Martin Diez por sí 1 



490 



Hombres 
de armas. 



Juan de Castellbisbal por sí 1 

Jaime Bertrán por sí 1 

Mosen Juan de Pau 4 

Berenguer de Canadal 1 

Berenguer Marganet. . . . ") o 

Asberto Zatrilla J 

Mosen Miguel de Ambrun ............. 2 

Mosen Felipe de Rexach ............. 3 

Mosen Jofre de Rocaberti 5 

Jaime de Abellaneda i 

Mosen Galceran de Requesens 6 

Mosen Luis de Requesens 2 

Mosen Berenguer de Toxá. 2 

Joffre Torrent i 

Mosen Juan de Barbera 4 

Juan Lull 2 

Mosen Jaime Gener. 2 

Juan Despilles ^ ......... . 1 

Mosen Arnao de Vilademany 6 

Beltran Navarra 1 

Ponce Zacosta. 2 

Ramón de Gurb i i 

Felipe de Monells . 1 

Arnao Guillen Corones 2 

Mosen Pedro de Montagut 2 

Juan Berenguer de Masdovelles. ........ 1 

Vicente de Vilalba 1 

Juan Cardona 1 

Dalmao Zacirera • • * 

Dalmao de Alentorn • 1 



491 



Hombres 
de armas. 



Gabriel Rolet ,.,,,.,,..,.,.,..,. 1 

Mosen Dalmao , vizconde de Rocaberti 4 

Mosen Pons de Riure 2 

Mosen Roger Alemany de Bellpuig 2 

Juan de Vilardell 1 

Mosen Baltasar de Queralt. ........... 2 

Grimao de Ganadal 1 

Mosen Arnao March 1 

Fr. Jaime de Llorac , . , 1 

Joan de Gastellui 1 

Pedro de Palou 1 

Lode de Leyva ..,...,.., i 

El noble mosen Bernardo de Cabrera, conde 

de Módica 15 

Guillen de Vilanova 1 

Mosen Ramón de Paguera ....,..,..,. 3 

Rafael Desplá 1 

Mosen Juan Segueroles 2 

Bernardo Desplugues 2 

Pedro Clemente Cata 1 

Galceran de Hostalrich 1 

Juan Pedro de Cruilles. , 2 

Mosen Rodrigo de Lison 1 

Mosen Juan Zaplana 1 « 

Mosen Berenguer Gelabert Zaplana J 

Mosen Ramón Guillen Zaplana 1 

Miguel de Rexach 2 

Bernardo Roseta 1 

Jaime Lendrich 1 

Ramón de Bordils 1 



49 



Hombres 
de armas. 



Hugueto Cardona 1 

Francisco Xalmar 3 

Mosen Juan de Cassá . . . 2 

Mosen Berenguer Guillen de Jaffer 2 

Mosen Pedro Zacirera 2 

Juan Miró . I 

Mosen Berenguer de Vilamari 2 

Jaime de Aviñó 2 

Joffre de Treballs. 1 

Juan de Perpiñá , 2 

Cristóbal de Rocabruna. 1 

Mosen Guillen Ramón de Cruilles. . 2 

Masian de Vilafreser 2 

Fr. Roger Zaurera 1 

Benito Cijar. 1 

Juan Manuel de Guimerá. 1 

Pedro Cuch del Vallflor ... . 1 

Berenguer de Alió i 

Beltran de Montal 3 

Juan de Miglos . . 2 

Joffre de Bordils. . . • i 

Jaime Fogassot 1 

Mosen Gutiérrez de Nava 5 

Bernardo Ramón de Pontos 2 

Mosen Martin Benito Torrellas * 

Mosen Jaime de Aragón 5 

Mosen Galceran Escoma 2 

Juan Vidal • • 1 

Guillen Ramón de Gallineros 3 

Mosen Juan de Barbera 3 



493 



Hombres 
de armas. 



Antonio Barreda 1 

Mosen Pedro de Montagut ¿ . . . 2 

Luis de Montagut 1 

Pedro de Belloch i 

Nota: En este catálogo se nombran sugetos que por 
sus apellidos debían de ser castellanos , como los dos Ley- 
vas, un Diez, un Ledesma , un Nava, un Alió, un Am- 
brun, un Diez, un Vera, un Esparza. 

NÚMERO Y NOMBRES DE LOS CONDESTABLES Ó GEFES DE 
BALLESTEROS EN SERVICIO DEL REY. 

Ballesteros 



Antonio Croells . 39 

Pedro Termens. 

Hipólito Molins , 29 

Juan de Morlans. 

Pedro Beltran 25 

Pedro Ferrer. 25 

Francisco Davin 13 

Bartolomé Leopart. 

Pedro Ortola 10 

Martin Despuig de Roda 5 

Andrés Oliver. 

Nicolás Sans 36 

Bartolomé Vendrell . . . 36 

Bartolomé Levayol. 

Bernardo Navarro 25 

Gabriel Sabater. 



494 



Ballesteros. 



Pedro Dalmau . 21 

Guillen García 8 

García del Quinto. 

Benito Guasch 3 

Antonio Fuster. 

Bernardo Thomas 45 

Juan Alda. 

Bernardo Fonter 23 

Antonio Llaurador 32 

Antonio Bonet. 

Andreu Quintana 25 

Pedro Ribera 23 

Nicolás Sanz. 

Juan Thomas. 20 

Antonio Escuder. 

Bartolomé Escavella 25 

Bernardo Alibert. 

Bartolomé de Casadavall 18 

Juan Gelats 25 

Francisco Carbonell 4 

Juan de Ibiza 23 

Bartolomé Monmany 20 

Pedro Guillen Terrades 18 

Gabriel Sabater 32 

Francisco Olzina 14 

Juan Alibert 24 

Francisco Gumber 36 

Pedro March 40 

Miguel Duran 10 



495 



OFICIOS DE LA CASA REAL QUE SIGUIERON AL REY ALFONSO V 

EN 1432. 

El noble Mosen Guillen Ramón de Moneada , cama- 
rero del señor Rey : tenia de sueldo 500 florines de Ara- 
gón en cada año. 

Mosen Guillen de Vich , camarero mayor del Rey. 

El noble Mosen Berenguer de Eril , copero del se- 
ñor Rey. 

Guillen de San Climent, caballerizo del señor Rey. 

Juan Gallach , secretario del señor Rey. 

Mosen Gutiérrez de Nava, armero de la casa del se- 
ñor Rey. 

Mosen Ferrer de Lanuza , armero de la casa del se- 
ñor Rey. 

Fernando de Almazan, montero mayor. 

Mosen Ramiro de Tunes , camarero del señor Rey. 

Mosen Vidal de Blanes, caballero y camarero. 

Melchor de Ribelles , caballerizo. 

Mosen Galceran de Montsorin , camarero. 

Mosen Rodrigo de Lizon, camarero. 

Mosen Bernardo de Corbera, y mosen Bernardo Al- 
bert, caballeros consejeros del señor Rey. 

Estandartero ó alférez mayor del señor Rey, fray Gi- 
laberto de Montsorin , del orden de Montesa. 

PAJES DEL SEÑOR REY. 

Berenguer de Montpalau — Juan de Torres — Gonzalo 
Vela — Jaime de Pallas. 

Nota primera : Por los nombres y apellidos del sastre y 
el zapatero que llevó el Rey , se injiere que eran ecctranje- 



496 

ros: el 1.° se llámala Eynardo de Cleves, y el 2.° Lamberto 
Ligois. 

Nota segunda : En las partidas de sueldos se nombran 
los músicos que llevaba el Rey : cinco trompetas Jorge Ju- 
lia, Bartolomé Julia , Andrea de Bonsegnore , Filippo de la 
Ruccella, Juan Lombart, tocador de órgano, Perrincto Per- 
noto: un menestril de cuerda Perico de Vallseca: tres me- 
nistriles de chirimías Coli Busnat, Juan Busart y Juan 
Briart. Parece por los nombres y apellidos que dichos músi- 
cos, menos tres, eran italianos y tudescos. 

Nota tercera: Todas las partidas de datas compren- 
didas en esta cuenta , en que se incluyen todos los gastos, así 
ordinarios del Rey , su corle y manutención , como los ex- 
traordinarios de la expedición, armada y guerra en el trans- 
curso de trece meses , importó según la suma del libro 1 .° 
15,630 uncías, 3 tarines,y tres granos: 2.° 2,614 suel- 
dos barceloneses: 3.° 1,715 florines de oro de Aragón. 



de la Reina Católica Doúa Isabel á los oficiales de la contratación de 
Sevilla, cu que se habla del célebre Juan de la Cosa. 

Alcalá 5 de julio de 1503. 

Es copia de minuta de letra coetánea , existente en el archivo 
de Simancas, legajo de la cámara, núm. 42. 

LA REINA. 

Mis oficiales de la casa de la contratación de las In- 
dias , que residís en la cibdad de Sevilla : vi la carta que 



497 

me enviastes cerca de las cosas que decís en respuesta de 
las instrucciones que vos he enviado , é así mesmo sobre 
lo que habéis fecho en las cosas de la contratación: y ten- 
gos en servicio lo que en ello habéis trabajado ; é así os 
mando que lo hagáis de aquí adelante en todas las cosas 
que fueren á vuestro cargo, por manera que en las cosas 
de la dicha contratación haya el despacho y espidiente que 
convenga. 

Y en cuanto á lo que decís que se nombre presona á 
quien vengan derigidas las cosas que allá enviárdes, é vos 
envíe la respuesta dello , yo mandaré luego proveer sobre 
ello y vos mandaré facer saber lo que en ello se proveye- 
re , y en tanto enviadlo á Bartholomé Ruyz de Castañeda 
mi escribano de cámara. 

Y en lo que decís que se ofrece á facer Juan de la Co- 
sa sobre la armazón que quiere hacer para la tierra de 
Uraba y para irá descobrir adelante, sabed que Bastidas 
face acá ese partido que Juan de la Cosa se ofrece á fa- 
cer dando el cuarto sin descontar costas ni gastos algunos, 
y demás desto se obliga de facer á su costa una casa fuer- 
te en la dicha tierra de Uraba á donde puedan quedar se- 
guras las personas que allá hobieren de quedar para enten- 
der en los rescates y trabto de aquella tierra. Y aunque 
este partido es mejor y mas provechoso quel que diz que 
se ofresce á facer el dicho Juan de la Cosa, yo seria mas 
servida quel dicho Juan de la Cosa fícese este viaje po- 
niéndose en lo justo , porque creo que lo sabrá facer me- 
jor que otro alguno. Por eso debeisle noteficar esto y con- 
certado lo mejor que pudiérdes , y tomar asiento sobre 
ello ; que no es razón que mostrando él que tiene gana de 
me servir, haga él menos de lo que los otros se ofrecen á 
facer. 

Tomo XIII. 32 



498 

ítem en lo que decís quel dicho Juan de la Cosa se 
ofresce á facer en lo que toca á ir á descobrir adelante de 
la dicha tierra de Uraba, tomando medio convenible con 
él debéis asentar que todos los navios que llevaren, han de 
ir juntos fasta la dicha tierra de Uraba, é que de todo lo 
que rescataren han de dar lo que con él se asentare sin cos- 
tas ni gastos algunos ; é que con los navios que desde la 
dicha tierra de Uraba enviare á descobrir adelante , se ha 
de facer una de dos cosas , ó ha de facer cuenta de lo que 
desde allí adelante gastare é no mas , dando la parle que 
se asentare con que no pase del cuarto, ó la otra que sin 
descontar costas, dé dello la parte que se asentare, que 
de razón no debe pasar del quinto , porque me paresce 
que la ochava parte que decís que se ofresce de dar de lo 
que restaren (1) los navios que así enviare á descobrir, es 
poca cosa ; y poniéndose en facer partido que sea justo, 
yo habré placer que se tome con él conclusión sobresto. 

Y porque aquí ha fablado un Cristóbal Guerra que ha 
ido otra vez á lo de las perlas, diciendo que quiere ir á 
armar y juntarse con el dicho Juan de la Cosa para ir el 
dicho viaje , é dice que podrán ambos juntar diez ó doce 
navios para ello , y quél con los dichos sus navios irá de 
camino por la costa de las perlas, rescatándolas, y des- 
pués allá se juntará con el dicho Juan de la Cosa , y que 
de allí darán orden como vayan algunos navios, y como 
envíen acá otros con lo que hobieren rescatado, y quelíos 
quedarán para saber las cosas de la tierra é golfo de Ura- 
ba fasta que de acá se les envíe á mandar lo que fagan; 
mirad todo lo susodicho y platicad sobre ello muy parti- 
cularmente, desmenuzando cada cosa sobre sí, y asenladlo 

(i) Así dice, pero creemos debe leerse rescataren. 



499 

así por orden , por manera que se haga como convenga, 
pues este es el principal cargo que habéis de tener de todas 
estas cosas , y mirad el fin que se deba seguir en este ne- 
gocio para llegar á lo mas provechoso : y luego me avisad 
sobre todo para que yo vos envíe á mandar lo que fagáis 
y no se dilate mas la conclusión deste viaje. Y aquí os en- 
vío una relación que dio el dicho Christóbal Guerra de su 
parescer , el cual he mandado que se vaya allá para que 
en todo platiquéis y asentéis lo que será mas mi servicio y 
provecho de la dicha hacienda. Y después desto escripto, 
se ásenlo con el dicho Cristóbal Guerra la forma que ha de 
tener en este viaje , segund veréis por el asiento que con él se 
tomó, el cual él lleva, Y porque me paresce que esto es lo que 
cumple á mi servicio, y él dise que Juan de la Cosa é él se 
juntarán para ello ; debéis dar orden como asi se haga , y 
que no se eceda desto que con el dicho Christóbal Guerra está 
asentado (1). 

ítem allende de lo suso dicho debéis de mirar que para 
queste negocio se prosiga como es razón , las personas que 
fueren á hacer el dicho viaje , han de llevar la cantidad de 
gente que fuere nescesario para que sean obedescidos y pue- 
dan saber los secretos de aquella tierra, y donde están las 
minas del oro y de los otros metales y mercaderías que en 
ella hobiere, y habéis de asentar con ellos que han de tra- 
bajar por ver por sus ojos las dichas minas, y en qué lugar 
habrá dispusicion para se hacer alguna fuerza donde pue- 
dan estar las personas que yo mandase quedar en ella para 
tener cargo del trato de aquella tierra ; y para este efecto 
vos envié á decir en la instrucción pasada, que era nesce- 



(1) Lo que va de cursiva en toda esta minuta, está en el margen 
de diferente letra. 



500 

sario que en la dicha armada fuese un capitán en mi nom- 
bre en un navio que yo mandase armar, para que llevase 
cargo principalmente de mirar por lo que cumple á mi 
servicio para las cosas de adelante , porque las personas 
que fueren agora en el dicho viaje no ternán cuidado sino 
de rescatar lo que mas pudieren para haber mas provecho, 
y en esto los dichos armadores no aventuran ninguna cosa 
de lo que vosotros decís que ellos ponen por inconveniente 
que yo mandare nombrar presona para esto que sea hom- 
bre cuerdo , é que no se entremeta en otra cosa sino en 
lo que cumpla á mi servicio , é les deje á ellos libremente 
rescatar y facer todo lo que cumple á su provecho. Y en 
lo del navegar , yo le mandaré que se rija por lo que pa- 
resciere al dicho Juan de la Cosa, porque sé que es hombre 
que sabrá bien lo que aconsejare ; y esto debéis trabajar 
de lo asentar agora con el dicho Juan de la Cosa si qui- 
siere ir el dicho viaje , ó con otra cualquier presona que 
lo quisiere hacer : y lo mismo habéis de trabajar con todas 
las otras presonas que quisieren ir el dicho viaje para ade- 
lante, porque todos sigan un fin y entrellos no pueda haber 
diferencia. Yendo persona por mí nombrada, y cualquier 
cosa en que tenga escrúpulo que les pueda facer impedi- 
miento para su rescate , puédelo apuntar porque yo lo 
mandaré remediar todo y facer la instrucción que este lle- 
vare , de manera que no les haga impedimienlo alguno á 
lo que toca á su rescate é interese. E yo mandaré escoger 
tal presona con quien ellos no tengan diferencia alguna, 
sino que les ayude en todo. Pero si todavía les pesare dello 
y no quisieren venir en que se faga bien , se podrá excusar 
por agora, 

ítem á lo que decís sobre los dos navios que vos envié 
á mandar que enviasedes á la isla Española al mi gober- 



501 

nador , con la respuesta de las cartas que me enviaron , y 
con las istruciones que les envío á mandar que guar- 
den, y que habíades buscado presonas que los querían ar- 
mar con cierto partido ; en esto no curéis de facer partido 
con ninguna presona , y vosotros poned luego diligencia 
en armar dos navios á mi costa que vayan el dicho viaje. 
E las cosas que para ello fueren nescesarias , proveeldas 
allá del Brasil y de las otras cosas que mandé que se vos 
entregasen; y lo que mas montare, tomadlo fiado de al- 
gunas presonas para gelo pagar á los plazos que á voso- 
tros paresciere , y poned en ello el recabdo é diligencia 
que yo de vosotros confío, que yo mandaré dar recabdo 
para todo lo que fuere menester. Y con este mensagero 
vos envío la libranza de lo que este presente año montan 
las mis rentas de Canaria de mas del salario del goberna- 
dor é de la tenencia de la torre de Santa Cruz f para que 
de aquello cumpláis lo que faltare. 

En cuanto á lo que decís de las Urchillas de Canaria, 
trabajad en proveer sobrello lo que vosotros viérdes que 
convenga de se hacer, é que mas cumpla á mi servicio é 
al bien de mis rentas; y si fallárdes quien faga mijor par- 
tido que Francisco de Riberol , entended en ello y mejorad- 
lo quanto pudiérdes , é sino haced que venga acá Francisco 
Riberol á obligarse ante mis contadores mayores, segund la 
forma del arrendamiento que tenia, ó como con él se con- 
certasen. 

En cuanto á lo otro que decís de la contratación de la 
Berbería y que estáis esperando al mi gobernador para 
platicar sobre ello lo que convenga de se hacer, y que ido 
allá entenderéis en ello como viérdes que mas cumpla á mi 
servicio; así lo haced como lo decís: é si fallárdes preso- 
nas que quieran tomar el dicho trato á su riesgo sin que 



502 

yo haya de poner en ello cosa alguna, trabajad de gelo dar 
con el recabdo é partido que á vosotros paresciere , sin que 
•vayan por via de grangería. Y en lo otro que decís de las 
cosas que Antonio de Torres dejó en poder del alcaide de 
Tagaos , cobraldo vosotros del , y para ello poned la dili- 
gencia que fuere nescesaria ; é para que os sea acodido con 
ello, mandé dar mi cédula que lleva así mesmo este men- 
sajero como por ella veréis. 

En lo de los ornamentos que se han de enviar á la isla 
Española, luego se dará orden como se envíen. 

En lo de los guanincs é cosas de algodón que se han 
de levar ala dicha isla Española, yo mando que luego se 
vos entregue lo que hay para que vosotros lo enviéis. 

En lo de la franqueza que pedís para las cosas que se 
traxeren de las Indias é se enviaren allá , yo vos le man- 
do enviar como le pedís , y también el poder general para 
cobrar en mi nombre las cosas que pertenescan á esa ca- 
sa, y el mandamiento para el lugar teniente de Villacorta 
para que vos entreguen el brasil é oro que tiene é otro 
mandamiento para que Gonzalo Gómez vos acuda con los 
maravedís que en su poder quedaron de lo que recibió 
para el gasto de la armada. Por ende en todo ello poned 
mucho recabdo para que se cobre todo. 

ítem en lo que decís del brasil de las Indias que envié 
á mandar que lo que de allá se truxere , se traya seco é 
sin corteza porque pese menos , é se traya mas ; yo lo man- 
daré proveer como decís é como mas cumpla á mi servi- 
cio, y desto debéis vosotros avisar á todos los navios que 
de ahí fueren para que lo trayan desta manera, avisando 
también dello al mi gobernador é oficiales que están en la 
isla Española para que así lo envíen. 

ítem en eslos dos navios que habéis de enviar, escrebid 



503 

al mi gobernador y oficiales de las Indias que luego nos 
avisen de todas las cosas que serán mas menester para 
allá , y de que haya mas necesidad para que luego gelo 
enviéis. Y porque fasta agora en las escripturas y car- 
tas que acá han venido , no han enviado á decir ninguna 
cosa desto , no se vos envia á decir lo que fagáis ; y si 
en las escripturas que de allá agora enviaréis , parescie- 
re algo desto ; luego vos enviaré á mandar lo que sobre 
ello hagáis ; y vosotros entretanto informaos de los que 
han venido , de lo que allá tienen mas necesidad y será 
mas provechoso , para que aquello enviéis — De Alcalá á 
cinco de julio de mil quinientos tres años — Yo la Reina — 
Por mandado de la Reina — Juan Lopes. 



SUCESOS DE LAS ARMADAS, 

así españolas como turquescas , con la noticia de como el conde Pedro 

Navarro construyó el ano de 1512 una fortaleza en el Penou de Velez 

de la Gomera en Berbería. 

Hállase de letra del doctor Juan Paez de Castro en un códice 
en 4.° sin foliatura, que contiene dos hojas. Es el códice iij-^-23 
de la Biblioteca del Escorial. 

Que el aüo de 1551 el Bajá Senaxa capitán general 
de la armada turquesca pasó el Faro y entró por las bo- 
cas de Capri, dos millas de Ñapóles , y pasó (á 15 de julio) 
á vista de aquella ciudad á tiro de artillería, y fué á dar 
fondo á Baya junto á Puzol , ocho millas de Ñapóles, y des- 
truyó muchos lugares de la marina , y se llevó aquel año 
siete galeras de las que Andrea Doria llevaba para la guar- 



504 

da y socorro de Ñapóles, con mucho oro y plata, artille- 
ría , municiones y soldados alemanes , y llevó como diez 
mil personas de Italia ; y que por el mes de agosto fué á 
Malta pensando de la ganar; mas el Gran maestre estaba 
Lien proveído , y así el Bajá tornó á embarcar su gente y 
fué al Gozo, y mató al alcalde y á algunos caballeros que 
se pusieron en defensa , y llevóse lodos los moradores ; y 
que de allí se fué á Tripol y hizo lo mismo : y por esto el 
Gran maestre hizo prender á Chambani, caballero francés, 
que entregó á Tripol diciendo que la pudiera defender, y 
el Bajá puso allí por alcaide á Dragut arráez , que iba con 
él después que le quitaron á África. 

Que después vino otra armada que robó á Menorca, y 
hizo mucho daño en aquella isla. 

Que de Trayeto , villa del reino de Ñapóles, se lleva- 
ron todas las monjas de un monesterio , y robaron todas 
las cosas sagradas y lámparas, y hicieron vituperios en las 
imágenes. 

Que en el ano de 1556 Salarracz, rey de Argel, fué 
sobre Bngía y le fué entregada por el alcaide. 

Que Al i Porluc sucedió á Salarraez y fué á conquistar 
á Oran ; mas defendiósela Martin de Córdoba, conde de 
Alcaudete. 

Que después mataron en Mostagán al mesmo conde 
D. Martin , queriendo entrar conquistando á Berbería, y 
murió con él la mas lucida juventud del Andalucía, y fué 
preso D. Martin de Córdoba, su hijo segundo, y D. Her- 
nando de Cárcamo , coronel de la infantería, y otros mu- 
chos que fueron rescatados por muchos dineros. 

Que en los Gelves mataron la flor de la infantería es- 
pañola y alemana , y fueron presos un hijo del duque de 
Medinaceli, y D. Alvaro de Landi, y el coronel de los ale- 



505 

manes, y D. Sancho de Leiva, capitán de las galeras de 

Ñapóles, y D. Juan de Cardona, general de las galeras de 

Sicilia y muchas galeras. 

Que el mayor daño se recibía de los cosarios de Velez, 

donde habia sido alcaide Yahaya, turco, y después lo fué 

Caramoslafa, genízaro, de hasta veinte y cinco años. 

Que Yahaya con cinco galeras , y después con diez, 

hacia grandes daños en aquella parle del Peñou donde él 

era alcaide. 

Que andando costeando por cerca del Peñón el conde 

Pedro Navarro con cuatro galeras y otros navios, consi- 
deró aquella peña que llaman el Peñón á seiscientos pasos 
de Velez de la Gomera, y que era fuerte y tajada , y que 
al pie tenia un espolón que iba tendido, aunque no muy 
alto, en el cual balia el mar por todas partes, y veniendo 
la mar le cubria, y que tenia otro á la parte de poniente 
tan agro que con dificultad se podría subir de allí á lo al- 
to, y que el agua junto á la peña era de diez brazas, y algo 
desviado de cuarenta y de cincuenta, y que la subida era 
muy áspera por una senda que no cabia mas de una per- 
sona; que tenia un puerto para tres galeras y veinte naos, 
y que le pareció que si en lo alto se hiciera una fuerza 
bien proveída , que se estorbarían muchos daños ; y dio 
aviso á los Reyes Católicos, los cuales le dieron facultad 
para lo hacer, y que el conde Pedro Navarro lo hizo, y 
puso allí en el castillo que labró de cal y canto , que era 
una torre de ocho varas en alto, por alcaide á Juan de Vi- 
llalobos con treinta y dos soldados y cinco lombardas, y 
municiones y bastimentos , y que este alcaide en la tercia 
parte de la peña, con su trabajo y de los soldados, hizo un 
aljibe que fué de gran provecho, y una grúa por donde 
subían un bergantín cuando le venían bastimentos de Má- 



506 

laga, que dista cuarenta leguas, ó cuando él quería in- 
viar algún aviso. 

Que Almanzor Rey de Velez , en cuyo tiempo se labró 
aquella fuerza , viendo el daño que recibía y como era 
tributario del alcaide, acordó hacer dos fuerzas, una en 
la sierra que llaman el Cantil , y otra en la que llaman la 
Baba, para combatir lo alto que estaba muy cerca; mas 
el alcaide lo estorbó matándole la gente, y que lo mismo 
aconteció á Mahamet que sucedió en Velez cuando in- 
tentó hacer aquellas fuerzas , y que por esto intentó de 
matar al Villalobos por maña, y así dicen unos que le 
mató un moro que se solia encerrar con él á hacer alqui- 
mia : otros que un mozo moro de buen gesto que le tru- 
jeron en hábito de mujer. Como quier que sea, Mahometo 
se enseñoreó del Peñón , y la nueva fué luego al Empe- 
rador D. Carlos y á su madre. 

Dicen que un Hernando Alvanir , artillero , fué preso 
por cosarios de Velez , y llevado al Peñón para que sir- 
viese de artillero ; y que este deseando libertad pensó co- 
mo podia entregar aquella fuerza á cristianos ; y que vi- 
niendo allí un Narvaez de Cartagena le pudo hablar en 
secreto, y le dijo que hablase con D. Luis de Mendoza, 
marqués de Mondejar , capitán general de Granada, que si 
se atrevía á ganar el Peñón , que él se le daría en las ma- 
nos , mas que habia de ser haciendo gente con gran se- 
creto y viniendo con el armada á la ribera de Velez de 
noche, y echase la gente en tierra, y sin se detener le 
fuese luego á dar el asalto, y que él jugaria la artillería 
por alto; y que el marqués lo creyó y escribió lo que pa- 
saba al Emperador pidiéndole aquella empresa , y que el 
Emperador se la dio y mandó que llevase las galeras de 
España , y que el marqués en fin de septiembre juntando 



507 

las galeras de España cuyo capitán era Juan de Portundo, 
y otras trece galeotas y otros navios, que por todos eran 
setenta, embarcó toda la gente de pie y de caballo de las 
guarniciones de Granada y su reino , y levantó otras seis 
banderas de nuevo, y llevó por capitanes á Juan Rodríguez 
de Ilinestrosa y Paredes de Málaga, y á Pero Gómez Za- 
gal, capitán de los ballesteros de Almería, y á Sandio de 
Viedma, capitán de la gente de Motril, y á Gil González de 
Quesada y Juan Hurtado de Mendoza, capitanes de gine- 
tes, y á Luis de Paz, capitán de los ginetes de Velez-Má- 
laga, que por todos serian mil y quinientos hombres. Iban 
con el marqués D. Bernardino de Mendoza, su hermano, 
y de Granada D. Alonso Vanegas , Francisco de Alarcon, 
Alonso Mejía, Pedro de Rojas Osorio, Gregorio de Medra- 
no, Mérida de Molina, Gregorio Hernández Zapí , Anto- 
nio de Peralta ; y de Almería D. Gerónimo de la Cueva, 
hijo de D. Antonio de la Cueva, señor del Adrada, Gar- 
cía de Guzman, Serrano Salazar; y de Loja Melchor Mal- 
donado, y Francisco Verdugo veedor de la gente de guerra 
de aquel reino. 

Que con esta gente se embarcó el marqués en la ca- 
pitana de Hernando de Portundo , y su hermano D. Ber- 
nardino en la Patrona donde iba Juan de Portundo, hijo 
del dicho Hernando de Portundo, y no se guardó la for- 
ma que el artillero envió á decir, antes llegaron una tar- 
de , y fueron descubiertos; y el marqués viendo esto con- 
sultó lo que se debia hacer, y que D. Alonso de Vanegas 
fué de parecer que se dejase por entonces lo del Peñón y 
que diesen sobre algún lugar de Berbería, y que Her- 
nando de Portundo lo contradijo diciendo que era cobar- 
día , sino que otro dia se acometiese el Peñón , y que el 
marqués se llegó á este parecer , y que el otro dia el ar- 



508 

mada fuese á una torre cuadrada con cuatro cubos , que 
se llama Alcalá , dentro del mar una legua del Peñón por 
agua , y por tierra dos para echar allí la gente ; y que el 
artillero comenzó á echar por alto , mas que el alcaide 
le amenazó de matarle si no tiraba derecho , y así dio la 
primera pelota en la capitana donde iba el marqués y 
mató al que la gobernaba , y dio otra en una fusta y llevó 
la pierna á Francisco de Alarcon. Ya habían saltado mu- 
chos en tierra ; mas como los moros lo sabían , juntóse 
gran morisma y lancearon muchos cristianos , y murió 
Gregorio de Medrano , y García de Guzman, y Serrano 
Salazar, y Juan Hurtado de Mendoza, capitán de Marbe- 
11a , y fué preso D. Gerónimo de la Cueva , Francisco Ver- 
dugo , Sancho de Viedma » Antonio de Peralta y Alonso 
Rojano , que fueron después rescatados por mucho dinero, 
y otros fueron mal heridos. Y con esto les fué forzado em- 
barcarse , y así tornaron á Málaga muy perdidos y con 
mucha cuita del marqués , y los moros quedaron muy so- 
berbios y cargaron dos acémilas de las cabezas de los que 
les parecían principales , y jas enviaron al Rey de Velez 
que estaba en Tarraga, villa de Velez, quince leguas 
de allí. 



509 



sobre el socorro que se dio á Coron y del combate que hubo entre 
la armada turca y la cristiana. 

Hállase de letra del doctor Juan Paez de Castro en el códice 
iij gf. 23. de la biblioteca alta del Escorial. 

De una carta del marqués de Villafranca visoreij de Ñapó- 
les, al conde de Cifuenies embajador de Roma , escrita á 
25 de agosto 1533. 

Que el marqués de la Trípala envió un correo desde 
Trento aquel día 25 de agosto con un mazo de letras de 
Andrea Doria príncipe de Melfi , y que su hijo y otros ca- 
balleros le escriben de cartas de Coron escritas á 12 del 
presente , que partiendo nuestra armada de Sicilia á los 
2 de agosto con veinticinco galeras, y quince naves, y 
cuatro carracas , y tres galeones cargados de muuicion y 
gente española que estaba en el reino de Ñapóles , y de 
otros caballeros españoles é italianos , que á los 8 del pre- 
sente encontró con la armada turquesca detrás de una pun- 
ta de tierra y dentro de una cala , lugar fuerte é impor- 
tante (l) para combatir, y serian cuarenta velas gruesas 
y cincuenta y ocho galeras, y dos galeones y diez fustas, 
todas vuelta la popa á tierra , y que sobre la dicha arma- 
da , y para su guarda era una gran cantidad de genízaros, 
gente valiente, y otros turcos marineros con gran cantidad 
de artillería y munición. 

Que dos galeones , estimando en poco la armada tur- 

(1) El original impertinente. 



510 

quesea , fueron eontra ellos con tanta furia y rumor de ar- 
tillería que parescia haberse de hundir el mundo , y estu- 
vieron mas de una hora que no se pudieron ver los galeo- 
nes por el humo , y que estos dos galeones dieron tal priesa 
á la armada que la metieron en discordia y huida, y que 
mataron muchos turcos y gastaron muchas galeras y 
fustas. 

Que el Príncipe dio socorro á los galeones con su ar- 
mada, y anduvo disparando su artillería contra los turcos, 
y que hizo tanto estrago en ellos , que huyeron sin tener 
ánimo para combatir ni aun para disparar la artillería. 

Que el Príncipe, viendo el tiempo próspero, socorrió 
á ocho mil españoles , italianos y griegos que estaban en 
Coron, los cuales habia veinte dias que comian bestias inu- 
sitadas á la recreación humana, hasta cocer los zapatos, 
por no caer en manos de gente tan cruel: que á ocho grie- 
gos que se fueron á los turcos vencidos de la hambre, los 
degollaron y asaron , y si no fueran socorridos , los demás 
se rindieran á dos dias. 

Que estando nuestra armada al entrar de Coron , ha- 
lláronse (1) dos naos que traia el capitán Hermosilla y su 
gente , y se encontraron juntas , de manera que por un 
gran rato no pudieron apartarse , á las cuales vinieron los 
turcos y entraron sobre una de aquellas naos , y mataron 
toda la gente que pudieron haber , y ganaron el castillo de 
popa y el de proa de la otra nao , de manera quel valiente 
capitán Hermosilla, armado de su coselete y otras armas, 
con un espada de dos manos comenzó á cortar brazos y ca- 
bezas y piernas de aquellos turcos, determinado de morir, 
y así se defendió con sus soldados hasta que fué socorrido. 

(1) El original dice habláronse. 



511 

Que el Príncipe salió de Coron con sus galeras á so- 
correr las dichas dos naos, y mató quinientos genízaros 
que eran entrados dentro y prendió cien , y estos presos 
decían que creían ser muerto su capitán general, pariente 
del gran Turco, y que el Príncipe les fué dando la caza 
hasta meterlos en Modon con gran daño y vergüenza 
dellos. 

Que entretanto que nuestra armada dio la caza á la 
armada turquesca , fué la gente de Coron contra el ejér- 
cito turquesco de por tierra , el cual sin detenerse huyó 
dejando hasta las sillas de los caballos y muchas municio- 
nes , y se entraron en Modon ; los nuestros mataron mu- 
chos y tomaron tres piezas de artillería y muchas tiendas 
y ropas y caballos y mucho de comer. 

Carta del capitán Aponte á Carlos V. 

Coron 8 de agosto de 1533. 

Hállase de letra del doctor Juan Paez de Castro en el códice de 
Misceláneas en 4.° íij...¿>{\ 23. de la biblioteca alta del Escorial. 

Sacra Católica Cesárea Majestad — De todas las cosas 
pasadas hasta Mecina, siempre he dado aviso á V. M. y 
por esta haré lo mismo. Partimos de Mecina á los 2 del 
presente, y hoy que son 8 embocamos en el golfo de Coron, 
en el cual golfo de Coron topamos la armada del turco que 
era 51 galeras , y 17 fustas bien en orden , y entramos á 
las dos horas de dia por entre tierra firme y una isla que 
está en el golfo. Su armada estaba en la ribera de Tierra 
Firme toda á la larga con las proas á la boca de la dicha 
entrada. Así como nosotros entramos , que fueron los pri- 



512 

meros galeones y naos , las cuales eran 25-, porque aunque 
yo lie escrito á vuestra Majestad desde Mecina 16 , se cre- 
ció lo que se pudo por los avisos que teníamos del armada 
turquesca con nuestras galeras al costado: como fuimos 
dentro se comenzó una muy cruda batalla de artillería, 
donde por la gracia de Dios reforzando siempre el viento, 
caminamos la vuelta de la tierra que la teníamos á cinco ó 
seis millas lejos. Los turcos arrancaron con toda su arma- 
da dándonos muy gran furia de artillería , y en ala todas 
sus galeras siempre acompañándonos hasta la tierra, y no- 
sotros haciendo lo mismo á ellos , venimos hasta cerca de 
dos millas de ella , en el cual lugar desgraciadamente se 
aferraron dos naos fallándonos al cuarto el viento. Los 
turcos cargando sobre nosotros no fué en nuestro poder 
socorrer las dichas dos naos. Los turcos cargando sobre 
ellas fueron en su poder de cuatro horas, siempre los 
nuestros combatiendo nos recogimos con nuestras naos 
ala tierra, tirándolas á jorro con las galeras. Puestas en 
salvo reforzó nuestro Señor el viento, con el cual salimos 
con solas las galeras á toda la dicha armada, siendo en su 
poder las dichas dos naos, la una del todo, y la otra to- 
das las obras muertas , las tornamos á cobrar por fuerza 
de armas. Fué necesario combatir la una , porque los tur- 
cos habían muerto y preso toda la gente de ella , y habían 
metido dentro cerca de 200 genízaros á los cuales prendi- 
mos y matamos con poco daño de los nuestros , y fué tan 
poco que no perdimos diez hombres en recobrarlas: las 
cuales naos y gente trugimos al puerto de Coron donde 
ahora estamos. En la primera batalla murieron de artille- 
ría que he dicho hasta 30 hombres de nuestras naos y ga- 
leras , aunque la mayor parte fué de las galeras , porque 
los 20 fueron de las 15 galeras del Príncipe. Echáronnos 



513 

un bergantín á fondo , mas no se perdió gente ninguna del. 
En la nao se perderían cerca de 150 ánimas, de las cuales 
se cobraron pocos , y estos los mas muy mal heridos, de 
manera que lo uno y lo otro serian 1 50 personas ahogadas 
y muertas. De los turcos ha habido carta de 200 en la una 
nao , y en la otra hallándose el capitán Hermosilla, y de- 
fendiéndose soto cubierta hasta que nosotros le socorri- 
mos, se tomaron vivos encima de la nao 20 turcos, y fue- 
ron muertos una infinidad de ellos. De esta manera parti- 
mos ellos á Modon, y nosotros á Coron con nuestras naos 
y reputación, habiéndoles ejecutado su armada á golpe de 
cañones y quitádoles su presa. El campo de tierra estaba 
al ver , el cual se ha puesto luego en retirarse muy desba- 
ratado y de muy mala manera; así que esta ciudad se 
ha socorrido como fué voluntad de vuestra Majestad. Digo 
á vuestra Majestad que si las galeras de España fueran 
llegadas, que se hobiera aquí una victoria de las gloriosas, 
y á mi ver de tanta importancia á vuestra Majestad como 
cuantas hasta agora hemos habido en su servicio. 

Aquí se atiende á descargar toda la provisión, y dar 
orden en lo que toca á esta tierra. Muerto ni herido hom- 
bre señalado de nosotros no le ha habido. Dada en Coron 
á 8 de agosto viernes en la noche 1533. 

De una carta de Andrea Doria para la Princesa su muqer, 
escrita en Coron á 9 de agosto 1533. 

Que á 7 de agosto jueves se hallaron en Zante , y que 

á los 8 por la mañana partieron todos de compañía de la 

Sapiencia, y fueron camino de Coron, y antes de caminar 

12 millas vieron parte del armada turquesca surta , las 

Tomo XIII. 33 



514 

popas en tierra en un cabo que se llama cabo de Galo , y 
tenia en tierra muchas banderas de infantería, y que ca- 
minando las contaron y serian entre galeras y galeotas 68. 

Que pasando por ellos hicieron á la fila una hermosa 
salva de artillería , mas pasaron diversas naos y galeras 
sin daño de importancia, ni por esto dejaron de caminar, 
y que siendo pasados se levantaron todas viniendo á cerca, 
y que por ser viento poniente no se les pudo dar la res- 
puesta que convenia. 

Que estando milla y media de Coron les falló el viento, 
de suerte que las naos restaban en calma , y que como las 
naves eran la fortaleza de el armada, fueron con las gale- 
ras por las que quedaban mas vecinas á los turcos, y así 
las llevaron bajo de Coron salvo dos que se embarazaron 
entre sí y vinieron sobre ellas toda la armada turquesca, 
y que bien presto abatieron la una y entraron en ella 200 
turcos. La otra se defendió tanto que llegaron nuestras 
galeras , y después que dejaron las otras naos en Coron, 
y que fueron contra los turcos y les tiraron mucha artille- 
ría en cambio de la salva primero hecha , y habiéndolos 
retirado tornaron á las naos y recobraron presto la una, 
porque aun no era del todo rendida. La otra por estaren 
ella muchos genízaros se defendió algún tiempo, mas al 
fin se cobró con mucho daño dellos. 

Que no se podría decir la miseria que padeció la gente 
de Coron principalmente los griegos y albaneses del bur- 
go , y que luego se les comenzó á dar ración para susten- 
tar sus vidas. 

Que llegados á Coron se levantó el campo de tierra, 
y que se había parado diez millas de allí. 

Que las galeras turquescas se estuvieron quedas hasta 



515 



media noche, y después se levantaron, y nuestros bergan- 
tines de guardia las siguieron y vieron que entraron en 
Modon. 

Dice que no escribe al Emperador por la ocupación: 
que ella le puede dar parte deslo, si le paresciere hacerlo. 



FRAGMENTO DE CARTA 

sobre el asalto y saco de Roma en mayo de 1527, que parece el final 
del que se publicó en el tomo 7.° de esta Colección, pág. 448, y 
que posteriormente se ha hallado en el archivo de Simancas en nego- 
ciado— Estado— Roma— N.° 847. 

Su fecha en Roma á 18 de mayo de 1527, por Francisco de Salazar. 

El palacio todo saqueado y quemado por algunas par- 
tes , y las estancias preciosas están agora todas hechas es- 
talas de los caballos munchos (1) por la mucha gente que 
está aposentada en él etc. 

En Roma , señor , son muchas casas quemadas de gen- 
tes que se habían huido ; y en las iglesias después de ro- 
badas y saqueadas , y tomadas las custodias , no se halla 
el Sacramento: y otras infinitas crueldades que como he 
dicho , señor , no bastaría tiempo ni juicio , ni papel ni 
tinta , para escribirse. Ni crea V. S. que no se puede 
imaginar, sino que paresce una cosa de sueño y no ver- 
dadera : y con los tormentos han descubierto los dineros y 
joyas y ropa que estaba ascondido en los campos , y han 

(1) Muchos. 



516 

abierto los depósitos de las sepulturas para buscarlos, de 
donde no hay hombre que pueda entrar en iglesia, ni an- 
dar por Roma del grandísimo hedor de los muertos. Misa 
ni se dice , ni la hemos oido , ni campana ni relox , des- 
pués que entraron en Roma , ni hay hombre que se acuer- 
de dello segund estamos turbados y espantados de ver tan 
grandísima persecución. 

Las tallas , señor , de las personas son tan grandes de- 
mas de las riquezas del saco , que no se halla manera para 
poderse sacar ; y estímase á no nada que les valdrá el saco 
y rescates de las tallas mas de quince millones de oro ; y 
muchos dicen que pasarán de veinte millones , porque la 
casa del embajador de Portugal se estima en un millón, y 
cada una de las de los cardenales de Vala y Sena y Cesa- 
riño y Tortosa y Jacobatiis , y de la marquesana de Man- 
tua, en mas de ciento y cincuenta mil, y hay muchas ca- 
sas de á 30 y á 20 y á 10,000, y otras infinitas que nin- 
guna baja de dos mil, y todas las del pueblo y oficiales 
que es un mundo , de á mil ducados , que no se puede 
nunmerar. 

Con el Papa están , señor , en el castillo muchos car- 
denales , y algunos dellos heridos y maltratados , la ropa 
de los cuales y de muchos mercaderes y cortesanos con 
sus personas , están dentro , y se patea , y ha estado muy 
cerca de concertarse , dicen , que se acabaría sino fuese 
por los lazcaneques que quieren luego ser pagados de siete 
ó ocho pagas que les deben , ó que les den el castillo á 
saco; y en este concierto, señor, andan que les dan dos 
pagas, y otra dentro de diez dias , y lo restante dentro de 
un mes en que dicen que por todo vernian á ser lo que el 
Papa ofrece, y le piden quinientos mil ducados y su perso- 
na con los cardenales á discreción del Emperador , y que 



517 

entreguen luego el castillo con todos los demás importan- 
tes de la tierra de la iglesia , y con todo se hacen las trin- 
cheas á furia para darle la batería , y se tiene mucha guar- 
dia para que nadie pueda salir ni entrar. Dicen que den- 
tro del castillo hay mas de tres mil personas , y las mas 
dellas inútiles porque no son para pelear; de donde se 
infiere que en ninguna manera se podrá tener muchos 
dias. 

El Papa, señor, sostuvo este pópulo romano, diciendo 
que tras el campo Cesáreo venia el de la liga en su favor, 
y que tenia la victoria en la mano ; y todo se pasa en aire 
hasta ahora , aunque dicen que hay gente cerca de Roma 
del campo de la liga; pero créise (1) que como supiesen 
que Roma era entrada, se retirarían cada uno á procurar 
de guardar sus tierras. 

Los cardenales de Sena y de la Minerva y de Araceli, 
señor , fueron llevados presos fuera de sus casas anillada- 
mente de ser saqueadas sus casas sin les quedar una ca- 
misa, y los demás huyeron á casa del cardenal de Coluna, 
que vino cinco ó seis dias después que el ejército entró en 
Roma, y con él los señores Ascanio y Vespasiano Colona, 
y si los dichos señores coloneses llegaran antes que Roma 
se entrara, para que con sus espaldas el pueblo pudiera en- 
viar á Borbon , se hobiera escusado el saco y las cruelda- 
des que se han hecho, á los cuales el consejo de Ñapóles 
nunca quiso dar licencia para ello á causa de la tregua 
que el visorey habia hecho con el Papa , la cual principal- 
mente se creí (2) que ha sido causa de todo este mal por 
no se haber dado antes parte della á Borbon. 

(1) Así el ms. 

(2) Quizá se cree. 



518 

Del visorey , señor, no se sabe, aunque se creí (1) 
que está en Sena ; y segund la gente le tiene poca devo- 
ción , de mala gana le recibirían segund dicen por su ca- 
pitán general , aunque bay grandísima necesidad , porque 
no hobiendo cabeza principal , y seyendo la gente tan in- 
dómita , y especialmente los lanzqueneques , no hay quien 
los pueda sojuzgar. 

Aquí se espera , señor , el señor Domingo de Moneada 
que está en Ñapóles : plega á Dios se consiga algund buen 
effecto, pues que ha permitido tanta persecución ; y aun- 
que podemos decir que del todo han hecho absoluto señor 
de Italia al Emperador , como todos lo deseaban , á todos 
nos pesa que se haya hecho con tan grandísima crueldad, 
podiéndose hacer de otra manera con la grandeza de su 
potencia. 

Todos los cortesanos españoles, señor, desean y pro- 
curan salirse de Roma para Ñapóles , y lo pornán por obra 
asegurándose un poco el camino , porque no se podrá ir 
si van menos de cient caballos, segund el daño que los vi- 
llanos hacen por los caminos ; y no creo , señor , quedará 
ya ninguno en Roma sino que se irán todos á España, 
porque ni habrá negocios , ni Roma será Roma en nues- 
tros tiempos , ni en doscientos años, segund quedará des- 
truida. Yo , señor , ansí mismo me partiré en viendo dis- 
posición para ello la via de Ñapóles con lodos los otros; 
y hobiendo pasaje seguro seguiré mi camino, pues que 
acá no habrá ya mas que hacer : y si Johannes de Averas- 
turi quedare por algunos dias , le dejaré la memoria y 
escritura que me paresciere, aunque todo será de poco 

(1) Tal vez se cree ó creyó. 



519 

momento , porque los registros de los notarios y los de la 
camera apostólica de las bullas y suplicaciones , ó la ma- 
yor parte , todo está destruido y quemado , que es una 
cosa espantosa de verlo. Y todos , señor , esperamos á ver 
lo que se hace del castillo para saber mejor determinarnos 
en lo que debamos hacer , porque si el castillo se da , se 
crey (1) que llevarán al Papa á Ñapóles ó á España. Dios 
lo encamine todo como mas sea servido. 

También hago saber á V. S. como viernes en la tar- 
de que se contaron tres dias del presente, el Papa hizo 
tres cardenales de los" cuales hobo segund se certifica do- 
cientos mil ducados para ayudarse á resistir este ejército 
imperial , y al fin todo le ha aprovechado poco. Los di- 
chos cardenales son el arzobispo de Cremona , sobrino del 
cardenal de Ancona , y el obispo de Porosa , sobrino del 
cardenal San George , muerto , y un florentin que le lla- 
man el obispo Gadi. Y pues que tan arrebatadamente se 
hicieron, de creer es que habia harta necesidad para ello. 

Después , señor , de escrito lo de arriba , el Papa se ha 
concertado desta manera : que su persona con los cardena- 
les que con él están dentro del castillo , se rinden al Em- 
perador y se irán luego á Ñapóles ó á Gaeta , porque en 
Ñapóles mueren muchos , donde estarán hasta que su Ma- 
jestad escriba lo que se haga: y todas las otras personas 
que en el castillo estaban , quedan libres para hacer de sí 
lo que quisieren , y ansí mesmo los cardenales que estaban 
fuera del castillo. 

El Papa , señor , da cuatrocientos mil ducados para 
pagar el ejército desta manera : los cien mil ducados lue- 
go , y cincuenta mil dentro de 12 ó 16 dias , y lo restante 

(1) Se cree. 



520 

á ciertos términos; y con esto queda libre la ropa y joyas 
y dinero que estaba en el castillo. 

Así mesmo, señor , enterga (1) luego á Civita Vieja y 
á Ostia y á Porto , que son puertos de mar, y á Parma y 
Prasencia y Módena, y restituye al cardenal de Colona y 
á todos los coloneses en todo aquello de que les había pri- 
vado. Esto, señor, es lo sustancial de los capítulos, según 
lo que he podido entender. 

Háse puesto , señor , ya por gobernador de Roma Mu- 
siur de la Mota, lugarteniente que era de Musiur de Bor- 
bon , y se entiende en proveer de todos los oficios demás 
que convienen para la gobernación de Roma. 

Dicen , señor , ansí mesmo que efetuado lo sobredi- 
cho , el ejército dará la vuelta sobre Florencia, y si ansí 
fuere , creyendo que dejarán llano el camino por donde 
fueren , podrá ser que yo me vaya la via de Genova con 
muchos cortesanos que se partirán como vieren dispusi- 
cion para ello. Ensalce nuestro Señor la vida y gran esta- 
do de V. S. por muy largos tiempos á su servicio, como 
sus criados lo deseamos. De Roma á diez y ocho de mayo 
de mil quinientos veinte y siete — S. — El mas humill cria- 
do de V. S. a que sus pies y manos besa — Francisco de Sa- 
lazar. 

(1) Entrega. 



521 



de los Tocinos pecheros que hay en las diez y ocho provincias del 
reino, según la averiguación que se hizo para el repartimiento del 
servicio del aüo de quinientos cuarenta j uno, y de los hidalgos 
que se presupone podrá haber en cada una de las dichas provincias. 

Archivo de Simancas — N.° 2973 — Contadurías generales. 



PROVINCIAS. 



Pecheros é 
Hidalgos. 



Pecheros. Hidalgos. 



PROVINCIA DE BURGOS. 

Burgos 36,493 

Lugares que van suspen- 
didos 1,111 

Lugares á quien no va 

repartido pres°. y se manda 

cobrar á 70 maravedís por 

cada vecino pechero dellos. 800 

Trasmiera 2,306 

Lo que va suspendido . . 1,660 
Lugares á quien no va 

repartido pres°. y se manda 

cobrar á setenta maravedís 

por vecino pechero 150 

Tierras del condestable . 8,294 
Lugares suspendidos. . . 233 

Cárganse á estas provin- 5U > y47 
cias por los hidalgos que se 
presupone puede haber en 
ellas la cuarta parte mas de 
los dichos cincuenta mil no- 
vecientos cuarenta y siete 
vecinos, que son doce mil 
setecientos treinta y siete. . 12,737 

63,684 



50,947} 12,737 



50,947/ 12,737 



522 
PROVINCIAS. H^g?s é Pecheros ' Ilidal B° s - 

PROVINCIA DEL RKINO DE LEÓN. 

León 21,047 

Lugares suspendidos. . . 554 

Principado de Asturias. . 4,300 

Lugares suspendidos. . . 202 

Ponferrada 3,232 

Suspendido 345 

\ 29,680 ) 29,G80 

Pecheros .... 29,680 

Cárganse por los hidalgos 
otro tanto mas que se presu- 
pone puede haber en esta 
provincia 29,680 

Todos 59,360 

PROVINCIA DE GRANADA. 

Granada 38,317 

Pecheros .... 38,317 

Cárganse por los hidal- V 38 317 \ 3 483 

gos la duodécima parte que 
se presupone habrá en esta 

provincia 3,483 

41,800 

POVINCIA DE SEVILLA. 

Sevilla 73,573 

Por lo suspendido 593 

Pecheros 7 *. 166 \ 74)1 <4 6,181 

Cárganse por los hidalgos 
la duodécima parte mas con 
el mismo presupuesto. ... 6,181 

Todos 80,347 /142,163/ 39,344 



PROVINCIAS. 



523 

Pecheros é 



Hidal 



sos. 



Pecheros. Hidalgos. 



PROVINCIA DE CÓRDOBA. 

Córdoba 31,735 

Pecheros .... 31,735 

Cárganse por los hidalgos ) 31,735 
la duodécima parte que se 
presupone habrá en esta pro- 
vincia de Córdoba 2,644 

Todos 34,379 

PROVINCIA DE MURCIA. 

Murcia 17,976 

Pecheros 17,976 

Cárganse por los hidalgos ) 17,976 
la catorcena parte que se 
presupone habrá en esta pro- 
vincia 1,284 

Todo 19,260 

PROVINCIA DE JAÉN. 

Jaén con Calatrava de An- 
dalucía 32,346 I "" 

Por lo suspendido en esta I Esta suma 

provincia 1,514 deb J a ser 

r ! \ inclusos 

Pecheros .... 33,860 / los U*fy 

1 porlosus- 

Cárganse por los hidal- 1 pendido. 

eos la duodécima parte mas 1 oq qoí\ 

en el mismo presupuesto . . 2,821 

Todo 36,681 / 



2,644 



1,284 



2,821 



6,749 



PROVINCIAS. 



524 

Pecheros é 
Hidalgos. 



Pecheros. Hidalgos. 



PROVINCIA DE ZAMORA. 



Zamora 15,086 

Reino de Galicia 60,383 

Por lo que se suspende en 

las provincias de Orense, Co- 

ruña y Betanzos 31 

Pecheros 75,500 

Cárgase la séptima parle 
mas por los hidalgos que se 
presupone habrá en esta pro- 
vincia 10,778 

Todos 86,228 



75,500} 10,778 



PROVINCIA DE TORO. 



\ 



Toro 8,163 

Por Villa-felix y Alma- 
raz 71 

Palencia 28,959 

Suspendido en este parti- 
do 89 

Lugares que no tienen 
pres . y se manda cobrar de 
cada vecino pechero dello se- 
tenta maravedís 200 

Pecheros 37,482 

Cárganse á esta provincia 
la décima parte mas por los 
hidalgos 3,748 



37,482/ 3,748 



Todos 41,230 /112,982 I 14,526 



525 

PROVINCIAS. Pecheros é Pecheros> Hidalgos. 

Hidalgos. ° 



PROVINCIA DE AVILA. 

Avila 28,321 



Pecheros 28 > 321 \ 28,321 \ 2,832 

Cargánsele por los hidal- 
gos la décima parte mas con 

el mismo presupuesto . . . . 2,832 

Todos 31,153 

PROVINCIA DE SORIA. 

Soria 29,431 

Por lo suspendido 354 

Pecheros 29,785 ) 29,785^ 2,978 

Cárganse por los hidalgos 
la décima parle con el dicho 

presupuesto 2,978 

Todo 32,763 

PROVINCIA DE SALAMANCA. 

Salamanca 51,705 

Trujillo 42,548 

Suspendido en Trujillo . . 603 
León de la orden de San- 
tiago 27,982 ^122,880^ 10,240 

Suspendido 42 

Pecheros 122,880 

Cárganse por los hidalgos 

la duodécima parte mas. . . 10,240 

Todos 133,120 /l80,986/ 16,050 



526 

PROVINCIAS. «¡¡2Ü* Pecheros. Hidalgos. 

Hidalgos. ° 



PROVINCIA DE SEGOVIA 



Segovia 31,261 

Suspendido 281 

Pecheros .... 31,542 \ 31,542 ) 2,253 

Cárganse por los hidalgos 
la catorcena parte mas con 

el dicho presupuesto 2,253 

33,795 

PROVINCIA DE CUENCA. 

Cuenca 23,000 

Suspendidos en Cuenca. . 278 

Huete 7,478 

Suspendido en Huete. . . 21 



Pecheros .... 30,777 

Cargánsele por los hidal- 
gos la duodécima parte . . . 2,564 

Todos 33,341 



PROVINCIA DE GUADAL A JARA. 

Guadalajara 23,950 

Suspendido en la dicha 
provincia 288 

Pecheros 24,238 

Cárganse por los hidalgos 
la duodécima parle 2,019 



30,777 \ 2,564 



24,238 } 2,019 



Todos 26,257 ' 86,557 6,836 



PROVINCIAS. 



527 

Pecheros é n , «...i 

Hidalgos. Pecheros - Hidalgos. 



PROVINCIA DE VALLADOLID. 

Provincia de Valladolid 
sin la villa . . . . 20,962 

Tierras del conde de Be- 
navente 9,592 

Suspendido 368 

Por Valladolid, Medina 
del Campo y Rioseco que no 
van cargados arriba se pre- 
supone que habrá 8,000 

Pecheros .... 38,922 

Cárgase á esta provincia 
por los hidalgos la octava 
parte 4,865 

Todos 43,787 

PROVINCIA DE MADRID. 

Madrid 12,274 

Suspendido 14 

Pecheros 12,288 

Cargánsele mas por los 
hidalgos que se presupone 
habrá en esta provincia la 
duodécima parte 1,024 

Todo 13,312 



38,922\ 4,865 



12,288\ 1,024 



51,210/ 5,889 



528 



PROVINCIAS. 



Pecheros é n „ , ».,, 

Hidalgos. Pecheros - Hidalgos. 



Pecheros .... 74,730 

Cárganse por los hidalgos 

la duodécima parte mas. . . 6,227 

Todos 80,329 



PROVINCIA DE TOLEDO. \ 

Toledo con Ciudad-Real . 19,812 

Por lo suspendido 580 

Por la mesa arzobispal de 

Toledo 19,283 

Campo de Calatrava . . . 10,544 

Alcaraz 4,156 

Provincia de Castilla . . . 15,855 

Campo de Montiel 4,500 



74,730} 6,227 



74,730/ 


6,227 


51,210 


5,889 


86,557 


6,836 


180,986 


16,050 


112,982 


14,526 


82,057 


6,749 


142,163 


39,344 


50,947 


12,737 



Pecheros 781,582 108,358 

Hidalgos 108,358 

Todos .... 889,940 si á esta 
suma se le añaden los 1,514 por lo 
suspendido de Jaén que no lo puso 1,514 

en el total de pecheros , dará un to- 

tal de vecinos de 891,454 



529 

Relación de todos los vecinos hidalgos, pecheros y 

eclesiásticos que hay en el reino , y á como les 

cabe á cada uno del repartimiento de los ocho 

millones. 

Archivo general de Simancas — N.° 2973— Contadurías generales. 

Por lodos los vecinos que hay en los pue- 
blos donde su Majestad lleva las alcabalas, 
como parece por las últimas averiguacio- 
nes que dellas se hicieron 897,130 

Por la tierra de Segovia como parece por 
los libros de la razón , porque desto no 
se hizo padrón por estar encabezada per- 
petuamente 12,164 

Por las siete merindades de Castilla Vieja 
de que no se hizo padrón por ser tierra 
miserable, y por testimonio que hay en 
la escribanía mayor, pareció que tenia. . 4,000 

Por Simancas que por no pagar alcabala no 
se hizo padrón , se cargan á poco mas ó 
menos 350 

Por Valderas que no paga alcabala , se car- 
gan á poco mas ó menos 600 

Por Antequera que no paga alcabalas , se 

pone á poco mas ó menos 5,000 

Por Alcalá la Real que no paga alcabalas, se 

carga á poco mas ó menos 2,500 

Suman 921,744 

Tomo XIII. 34 



530 

Por la suma de atrás . . 921,744 
Por Logroño por tener encabezamiento per- 
petuo no se hizo padrón , se cargan á 

poco mas ó menos 2,000 

Por Sepúlveda que por tener encabeza- 
miento perpetuo no se hizo padrón, se 

cargó á poco mas ó menos 600 

Por Alfaro que no paga alcabalas , se carga 

á poco mas ó menos 600 

Saman 924,944 

Por los vecinos de los lugares de señorío, 
donde su Majestad no lleva alcabalas , se 
presupone que será la cuarta parte de los 
dichos novecientos veinte y cuatro mil 
novecientos cuarenta y cuatro 231,236 



1.156,180 

Por el estado eclesiástico se saca á buena 
cuenta de toda la dicha suma , la cin- 
cuentena parte que son 23,123 



Todos 1.179,303 



Sale cada uno de los dichos un millón ciento setenta 
y nueve mil , trescientos y tres de los dichos vecinos, res- 
pecto de los dichos ocho millones en todos los seis años á 
dos mil quinientos cuarenta y tres maravedís, y en cada 
año á cuatrocientos veinte y cuatro cada vecino. 



531 
BREVE NOTICIA DE GONZALO PÉREZ, 

padre del célebre Antonio Pérez , escrita por el jesuíta Esteban de Ar- 
teaga y López. 

Para dar una breve noticia de Gonzalo Pérez, me he 
valido casi por entero de los papeles inéditos que se han 
servido franquearme el señor D. Eugenio Llaguno y Amí- 
rola , dignísimo sucesor de Gonzalo Pérez en el mismo 
empleo de secretario de estado , y el señor D. Juan Anto- 
nio Pellicer y Saforcada. 

La familia de los Pérez trae su origen de Monreal de 
Ariza , ciudad del marquesado de este nombre en el reino 
de Aragón frontera de Castilla, en donde era antiguamen- 
te muy conocida. Es necesario suponer que estuviese muy 
dotada de bienes de fortuna, pues pudo conceder muchos 
lugares y posesiones al Real monasterio de cislercienses, 
llamado nuestra Señora de Huerta , situado entre Castilla 
y Aragón , como lo prueban así las inscripciones de va- 
rios sepulcros pertenecientes á la familia Pérez que se ha- 
llan en aquella iglesia , como las escrituras auténticas 
que pueden verse en el archivo del mismo monasterio. 

El padre de Gonzalo se llamó Bartolomé Pérez , y fué 
secretario de la Inquisición de Logroño , quien estando en 
Segovia casó con una señora de la familia de los Hierros, 
una de las mas antiguas y principales de aquella ciudad, 
de lo que además de asegurarlo los historiadores, tenemos 
en las relaciones de Antonio Pérez una prueba legal é in- 
contrastable. Esta es que habiendo sido Bartolomé por di- 
cho casamiento suspendido del oGcio de secretario hasta 
que se hiciese información del linaje de su muger, según 



532 

era costumbre en aquel empleo por muy conocida que fue- 
se una persona ; hecha la información le fué restituido el 
oficio, dando á entender con esto que ni por parte de los 
padres , ni de los abuelos , ni aun de mas lejos , se habia 
hallado en ella mancha ni impedimento alguno. 

Tuvo Bartolomé por parte de padre un tio , que tam- 
bién fué secretario de la Inquisición general , y un herma- 
no llamado Gerónimo Pérez García , caballero del hábito 
de Santiago , y secretario de la Reina Leonora de Fran- 
cia , cuyo cuerpo está enterrado en la iglesia mayor de 
Lisboa, á donde habia sido enviado á negocio de mucha 
importancia, á saber, sobre el casamiento del príncipe de 
España D. Felipe hijo de Carlos V, que después se efec- 
tuó en el año 1 544 en Salamanca con la infanta Doña 
María. 

De tan nobles ascendientes vino al mundo Gonzalo 
Pérez , sin que se sepa puntualmente el lugar en que na- 
ció (1), ni el año de su nacimiento. Algunos pretenden que 
su patria fuese Monreal , de cuya opinión es el señor Pe- 
llicer en su artículo inédito, perteneciente á la vida de 
Gonzalo Pérez. Otros son de parecer contrario; pero no 
cabe duda de que fué aragonés, sin cuya circunstancia su 
hijo Antonio no hubiera después causado las grandes re- 
vueltas que se saben en aquel reino, fundadas todas en 
ser de linaje aragonés y de padre reconocido como tal. 

Se ignora la clase de estudios en que se ejercitó siendo 
mozo, y á cuales maestros debió su primera enseñanza: so- 
lo se sabe que fué colegial del ilustre y antiguo colegio de 
Oviedo en Salamanca, donde aprendió las lenguas latina 

(1) Gonzalo Pérez fué natural de Segovia, como consta de la le- 
gitimación que Carlos V hizo de su hijo Antonio Pérez — V. pá- 
gina 389 de este lomo. 



533 

y griega , de que dejó una prueba convincente en varios 
libros , que años hace se conservaban en la biblioteca de 
dicho colegio , acotados á la margen de su misma mano 
con anotaciones escritas en caracteres griegos. Nunca fué 
casado, aunque no dejó de pagar tributo á la fragilidad 
de la naturaleza humana, y á la libertad de costumbres 
de aquellos tiempos. Tuvo por fruto de sus mocedades en 
una mujer de Castilla, como lo asegura el cronista Lu- 
perio Leonardo de Argensola en un manuscrito que se 
conserva en la Biblioteca Real, al famoso Antonio Pérez, 
tan conocido por su valimiento , como por sus desgracias, 
á quien pudiera muy bien aplicarse lo que los antiguos di- 
jeron de Mario que había sido la pelota de la fortuna. Va- 
rios extranjeros le hacen sobrino de Gonzalo y no hijo, 
inducidos en este error por algunas cartas de Gonzalo 
donde le da aquel título , movido de cierto rubor de no 
manifestar al mundo su juvenil flaqueza ; pero es indubi- 
table que fué hijo suyo , lo que se demuestra con la uná- 
nime autoridad de nuestros escritores, y con la del mismo 
Antonio Pérez, quien repetidas veces le llama y reconoce 
por padre , tanto en sus cartas como en su memorial y en 
sus relaciones. 

En el año 1538 ya vemos á Gonzalo Pérez capellán 
del Emperador Carlos V., y arcediano de Villena , pues 
con entrambos títulos le nombra el célebre cardenal Bem- 
bo en una carta que le dirigió el mismo año. Es regular 
que á Gonzalo le introdujese en la gracia y familiaridad 
del Emperador alguno de los secretarios de estado , ara- 
goneses , que florecieron en aquel tiempo ; y la congetura 
cae principalmente sobre Miguel Pérez de Almazan, fa- 
vorito que habia sido del Rey católico , y protector de 
Gonzalo Pérez cuando era joven, y puede caer también 



534 

sobre Gerónimo Pérez García . tio del mismo según se ha 
dicho mas arriba. Ello consta qne Carlos V hizo mucho 
aprecio de Gonzalo como lo demuestra el haberle confe- 
rido el empleo de secretario de estado , sirviéndose de él 
en los negocios de mayor importancia. Otra prueba de la 
grande estimación que se había grangeado en el ánimo del 
César, fué que le dio por secretario íntimo y consejero á 
su hijo Felipe II, cuando todavía era príncipe, y aun si es 
cierto lo que Antonio Pérez asegura en una de sus cartas, 
fué el primer secretario que tuvo Felipe II, y tan el pri- 
mero que á este Rey enseñó á formar el rasgo de su pro- 
pio nombre, tan conocido en aquellos tiempos por toda Eu- 
ropa. Gonzalo desempeñó su oficio con acreditado celo, 
primero en las cosas de Valencia , y después en las de Ita- 
lia, de cuyo consejo fué por muchos años único y supremo 
secretario. Acompañó á Felipe II en casi todos sus viajes: 
concurrió con él en Lisboa el año de 1 544 con ocasión de 
su casamiento con la infanta de Portugal : asistió en 1 547 
á las cortes que por ausencia del Emperador su padre ce- 
lebró Felipe II en Monzón , y dicho príncipe en 25 de no- 
viembre del mismo año le concedió licencia para que im- 
primiese los trece primeros libros de la Uüsea de Home- 
ro , traducidos por él en castellano , aunque no vieron la 
luz pública hasta 1550. El privilegio es del tenor si- 
guiente. 

" El Príncipe — Por cuanto vos Gonzalo Pérez arcedia- 
no de Sepúlveda , secretario del Emperador y Rey mi se- 
ñor, me habéis hecho relación que vos habéis traducido 
de griego en nuestra lengua castellana los libros que Ho- 
mero escribió, intitulados la Ulixea , y los queríades im- 
primir , suplicándonos que habiendo respeto á lo que en 
ello habéis trabajado , fuésemos servido de daros licencia 



535 

y mandásemos que vos ó quien vuestro poder hubiere , y 
no otra persona alguna , los pudiésedes imprimir , é im- 
presos vender en los nuestros reinos de la corona de Cas- 
tilla ó como la nuestra merced fuese ; y Nos acatando lo 
susodicho, tenérnoslo por bien etc. — Fecha en Monzón de 
Aragón á 25 dias del mes de noviembre de mil y quinien- 
tos y cuarenta y siete años. — Yo el Príncipe — Por man- 
dado de su Alteza — Juan Vázquez." 

De cuyo contexto se saca que Gonzalo Pérez era ya 
arcediano de Sepúlveda , dignidad de la iglesia de Sego- 
via , en 1547 , pues con este título se le nombra en el pri- 
vilegio. 

Después de las cortes de Monzón pasó D. Felipe á 
Flándes , y después á la dieta que de orden del Empera- 
dor se tuvo en Augusta , ciudad de Alemania. De allí vol- 
vió á España en 1551 , donde residió hasta 1554, en que 
pasó á Inglaterra á fin de celebrar su segundo matrimonio 
con la Reina Doña María hija de Enrique VIII; y en todos 
los dichos viajes llevó siempre Felipe II en su compañía á 
Gonzalo Pérez, quien era generalmente tenido por hom- 
bre de grande ingenio , y de gran facilidad y experiencia 
en la expedición de los negocios , á lo que es de añadir 
mucho tino y prudencia en su conducta práctica con los 
príncipes. De esto es una prueba el saber que no obstante 
haber sido el depositario de los consejos y secretos de Car- 
los V con Felipe II , de modo que guardaba por escrito la 
memoria de dicha correspondencia para uso y recuerdo de 
padre é hijo, supo conservar intacta la gracia de ambos 
soberanos , sin dar el mas pequeño motivo de queja ni al 
uno ni al otro: ejemplo raro en las cortes, y mucho mas 
en la de Felipe II , príncipe , como todo el mundo sabe, de 
los mas sospechosos y desconfiados que cuenta la historia. 



536 

Cuando el Emperador hizo la renuncia de todos sus 
reinos á favor de Felipe, su hijo , intervino también Gon- 
zalo Pérez á este grande y memorable acto ; y habiéndose 
Carlos V reservado algunas gracias y donativos en Espa- 
ña, entre otras la abadía de San Isidoro en la ciudad de 
León , la confirió á Gonzalo Pérez en premio de sus muchos 
servicios el año de 1556. En 1559 se restituyó Gonzalo á 
España en compañía de Felipe II , donde según lo asegura 
el señor Pellicer en su citado artículo inédito, perseveró 
hasta su muerte, primero y único secretario dé estado. Hay 
alguna dificultad en conciliar lo que dice el citado Pelli- 
cer, inteligente y erudito escritor, con lo que se halla en 
una carta de Antonio Pérez , dirigida á un señor grande y 
consejero, en la cual hablando de su padre dice expresa- 
mente que fué el primer secretario que tuvo Felipe II solo 
hasta el año de 1559: de cuyas palabras parece deber in- 
ferirse que en el citado año se le dio algún compañero en 
su ministerio, ó que pasando él á otra clase de negocios, 
los de Italia , que hasla entonces habían corrido por su 
cuenta , se confiasen en todo ó en parte á algún subalterno. 
Hay motivos para creer que el subalterno fuese su hijo 
Antonio , así porque el Rey Felipe enamorado de la viveza 
de ingenio que mostraba el mancebo , y movido de los in- 
formes que de su excelente educación le habia dado el prín- 
cipe Rui Gómez de Silva , mandó á su padre que le trajese 
á la corte y le emplease en el Real servicio , como porque 
sabemos que después de la muerte de Gonzalo le sucedió 
su hijo inmediatamente en el cargo de secretario de los 
negocios de Italia. Sea lo que fuere, lo cierto es que cuando 
comenzaron las revueltas de Flandes, en donde después de 
la venida de Felipe II á España, habia quedado por go- 
bernadora su hermana Doña Margarita de Austria , y por 



537 

su primer ministro el famoso cardenal Granvela, aumen- 
tándose con la novedad y peso de los sucesos la correspon- 
dencia entre el Rey y la Gobernadora; se encargó entera- 
mente el carteo á Gonzalo Pérez que tan continuadas prue- 
bas habia dado de fidelidad y de experiencia. 

Mas no parece que el agradecimiento de su amo cor- 
respondiese á tan señalados servicios , pues á pesar de 
tantos años de trabajo no obtuvo otro premio que el de 
una pieza eclesiástica en Vallecas en 1559 , que antes po- 
seía D. Diego Fernandez de Córdoba, basta que pasó á 
ocupar la silla episcopal de Calahorra , y una encomienda 
en 1562 en la abadía de Santa María de Burgo-hondo de 
canónigos reglares de San Agustín, diócesis de Avila. Sin 
embargo el Rey Felipe juzgó tan bien pagado el mérito de 
su secretario, que habiendo la Gobernadora de Flándes 
y el cardenal Granvela solicitado en Roma que se le pro- 
moviese al capelo , escribió Felipe II al Papa de su propio 
puño que no lo hiciese , ó porque no queria perder un mi- 
nistro tan hábil , ó porque mas amante de sí mismo que 
del ministro, queria asegurar con la pobreza de este el ser- 
vicio, ó lo que era mas conforme á su modo de pensar, 
porque no miraba con buenos ojos que uno de sus criados 
fuese deudor á otros personajes del adelantamiento de su 
fortuna. Resentido Gonzalo de este proceder , escribió á 
sus dos valedores varias cartas sobre el asunto , las cua- 
les hacen ver que el aire de la corle no habia entorpecido 
en su corazón aquel espíritu de generosa libertad que ca- 
racteriza los verdaderos y honrados ministros. 

14 Doy á V. S. Rev. ma (decía en carta al cardenal de 
Granvela) las gracias por la merced que le he debido de 
escribir de su propia mano en el negocio de Roma , en que 
menos me parece que se trata de mi bien particular, que 



538 

del general del estado. El Rey se ha quedado con la car- 
ta de V. S. Rev. ma y con la de Madama; pero mientras 
este Papa viva, no tomará resolución. Por lo que mira á 
mí , esperaré , y veré si el Rey me provee alguna abadía, 
ó me da alguna pensión de sustancia ; y si no hiciese ni lo 
uno ni lo otro, tomaré mi determinación porque estoy can- 
sado de servir sin favor, sin honor y sin provecho, espe- 
cialmente en este tiempo en que todo amenaza ruina. Si 
el Rey no quiere que me retire porque me tiene por nece- 
sario , yo me emplearé todo en su servicio ; pero á lo me- 
nos ya que no quiere hacerme bien , no impida que otros 
premien los servicios que hago á su Majestad, como lo ha 
ejecutado escribiendo al Papa en punto del capelo. Ahora 
estoy resuelto á dejarlo todo. No niego que pasará muy 
bien sin mí ; pero tendré el consuelo de haberme desen- 
gañado ; y después de haber perdido tantos años, pa- 
saré con sosiego el resto de mi vida, cosa inestimable y 
sin comparación de mas aprecio que cualquiera otra for- 
tuna." 

Y habiéndole respondido el cardenal que tuviese pa- 
ciencia y diese tiempo al tiempo , Gonzalo Pérez le replicó 
del tenor siguiente: " No ignoro que con el tiempo se 
viene á conseguir lo que se desea ; pero también se nece- 
sita hallarse el hombre en estado de esperar con pacien- 
cia. Ya no pienso en capelo; y por otra parte las cosas de 
la iglesia van de modo que es mucho mejor no tener par- 
te en ellas y estar lejos. Por lo cual ruego á V. S. Rev. roa 
no escriba mas sobre este particular, y que desista ya de 
este negocio. Dios no-quiere que se logre, ni yo tengo las 
prendas necesarias para esta dignidad , en cuyo conoci- 
miento está sin duda el Rey que me conoce mejor que na- 
die , pues es preciso que su Majestad imagine que me será 



539 

muy honroso el morir mero secretario ; pero prometo á 
V. S. Rev. ma que no moriré en este cargo." 

Todavía es mas desahogada y libre la carta que ahora 
sigue , escrita sobre el mismo asunto á !a Gobernadora de 
Flándes Doña Margarita de Austria. 

" Dias pasados (dice) escribí á V. A. dándole las mas 
rendidas gracias por la bondad con que se dignó escribir 
de su propia mano al Rey, persuadiendo á S. M. que me 
hiciese alguna otra merced supuesto que no es servido de 
que yo pretenda el capelo; y ahora vuelvo á agradecer á 
V. A. este favor que yo reputo por tan singular y grande, 
que no pienso hallar nunca camino como agradecerlo de- 
bidamente. Pero al mismo tiempo ha hecho V. A. dos ser- 
vicios al Rey: el uno proporcionando á S. M. el medio 
de aquietar su conciencia , pues hace treinta y siete años 
que sirvo tanto al Rey como al Emperador, su padre, de 
gloriosa memoria, y no les he debido á sus Majestades otra 
gracia que la de cerca de dos mil ducados de renta, y aun 
esta proviene de beneficios eclesiásticos , bien que haigan 
colmado de mercedes á otros muchos que han venido á su 
servicio mucho después que yo, y que no han manifestado 
en él ni mas suficiencia ni habilidad , ni mas fidelidad, 
celo y aplicación. El otro servicio que V. A. ha hecho á 
S. M. trayéndole á la memoria el pensamiento de favore- 
cerme , es que si así no lo ejecuta , me veré precisado á 
renunciar mi empleo indefectiblemente , pues tengo ya 
tomada mi resolución : resolución que V. A. me ha apo- 
yado , y á la que me ha determinado. No falla quien ha 
persuadido al Rey , ó S. M. se lo persuade á sí mismo, que 
mientras yo no salga de pobre , me veré obligado á ser- 
virle por pura necesidad; pero vive S. M. equivocado, y 
antes sucederá acaso todo lo contrario. El Rey no perderá 



540 

mucho en ello , pues los servicios que yo le hago son de 
poco momento ; sin embargo pasarán muchos años antes 
que vuelva á adquirir otro criado de tanta fidelidad y ex- 
periencia. Veo no obstante que yo serviré, y aun moriré 
sirviendo mientras no llegue á desengañarme plenamente. 
Persuádase V. A. que esto no puede durar mucho tiempo. 
Asi que ruego á V. A. tanto por hacerme merced según 
sus inclinaciones naturalmente benéficas, como por hacer 
á su grande hermano un servicio , á la verdad no pequeño, 
no deje V. A. de llevar adelante lo comenzado, pues no 
me hallo ya en estado de esperar mas , ni de ver que no 
obstante las muchas ocasiones que se ofrecen cada dia, yo 
me quede siempre atrás. Dígnese V. A. de perdonarme la 
confianza que me tomo de hablar á V. A. en mis intere- 
ses : esta será la última vez que importune á V. A. Y pues 
el Rey no permite que los extraños me favorezcan, ni 
S. M. lo hace por sí , ni aun se digna de emplearme en mí 
lo que franquea al primero que llega; yo sabré pasarme 
sin ello. Yo procuraré vivir con tranquilidad, y gracias á 
Dios me siento con bastante fortaleza de alma para pisar 
el favor y los empleos , bien que sé servir cuando se me 
trate como merece un buen criado. Por último no puedo 
disimular á V. A. que el Rey tiene pocos ministros que le 
sirvan con el amor que yo , ó por mejor decir son tan po- 
cos que se pueden contar con los dedos. Digo esto á V. A. 
porque la considero obligada no solamente á mirar por las 
provincias que gobierna , sino también por todo lo que 
concierne á su dignísimo hermano, de cuya vida y pros- 
peridad depende la dicha de V. A. y la de sus hijos. 
Soy etc." 

Pero no parece que las amenazas de dejar la corte , y 
el servicio del Rey tuviesen efecto , ó porque no eran mas 



541 

que desahogos momentáneos que luego aplacaba la re- 
flexión y el tiempo , ó porque acaso alimentaba á Gonzalo 
Pérez alguna esperanza de medrar en su carrera. Uno de 
los argumentos para creer que el deseo de renunciar su 
empleo no era sincero , fué que habiendo el duque de Alba 
que sucedió á Margarita en el gobierno de Flándes , pene- 
trado la intención que tenia Gonzalo de retirarse , se apro- 
vechó de la noticia para proponer en el mismo empleo á 
Gerónimo Sayas, oficial de la secretaría de estado ; lo que 
sabido por Pérez , frustró con destreza las tramas del du- 
que, y aun se dio por entendido de ellas con su amigo el 
cardenal Granvela, como consta por la siguiente carta: 

'* El duque de Alba ha querido jugarme una pieza; 
pero entienda que yo tengo los huesos muy duros , y él 
los dientes muy tiernos para quebrantármelos. Téngole 
prevenido un sobrino, que sabrá vengarme de todos los la- 
zos que me arman: criéle con sumo cuidado, y le voy ins- 
truyendo poco á poco en el manejo de los negocios : es mo- 
zo de grande ingenio, y espero que saldrá excelente en 
este arle." 

Este sobrino era su hijo Antonio Pérez , á quien llama 
así por los motivos que se apuntaron arriba. 

En las cartas precedentes hemos seguido literalmente 
la traducción que de ellas hace el señor Pellicer en su ci- 
tado artículo. Dice este erudito haberlas sacado de la ver- 
sión francesa del Padre D. Próspero Levesque, monje be- 
nedictino, en sus memorias del cardenal Granvela, quien 
halló dichos documentos en la colección de cartas y pa- 
peles de estado que la corte de España y sus ministros es- 
cribieron al cardenal , y este á ellos. En su origen esta 
vasta colección que formaba treinta y cuatro volúmenes 
en folio , pertenecía al abate Boizot , el cual en su muerte 



542 

acaecida en 1694, la dejó por testamento á la abadía de 
San Vicente de Besanzon en Francia. El señor Pellicer 
muestra ignorar en cual idioma , castellano ó latino estu- 
viesen escritos los originales , de lo que se infiere que no 
tuvo noticias mas circunstanciadas de dicha colección y de 
su contenido. Apuntaremos por tanto para aclarar mas 
este punto, algunas noticias pertenecientes á nuestra Es- 
paña, como se hallan en el libro del célebre Montfaucon, 
intitulado Bibliolheca Bibliolhecarum tomo 2.°, pág. 1192, 
las cuales se reducen á las clases siguientes: 

Un gran número de cartas originales de los Empera- 
dores Carlos V, Ferdinando I y Maximiliano II, de Feli- 
pe II Rey de España, de María Reina de Hungría, de Leo- 
nor Reina de Francia, de María Estuarda Reina de Esco- 
cia, de Cristina de Dinamarca, duquesa de Lorena, y de 
las dos Margaritas , la de Parma y la viuda de Lorena, 
que fueron Gobernadoras de Flándes , y de los principales 
ministros de estos personajes. También hay muchas de Fi- 
liberto príncipe de Orange , del famoso duque de Alba, 
de Gonzalo Pérez y de Francisco de Vargas , íntimo ami- 
go del cardenal Granvela. 

Una colección de cartas , discursos políticos y otras 
muchas piezas relativas al estado de España en aquellos 
tiempos, de Francia y de Portugal. La mayor parle de 
esta colección está escrita en español. 

Discurso escrito en italiano, entre Felipe II y el du- 
que de Alba , sobre el modo de apoderarse de Genova y 
de fabricar en ella una ciudadela. Su autor un cierto re- 
verendo Justiniano. 

Relación de Federico Badoaro Cornato, embajador de 
Venecia cerca de Carlos V y de Felipe II, en italiano. 
Memorias para la historia ó colección de documentos 



543 

históricos. Tres volúmenes en folio , escritos en español 
por la mayor parte. 

Jornal (Diario) de los viajes de Carlos V y de Fe- 
lipe II desde el año 1514 hasta 1560, por Juan Vande- 
nese, contralor de la casa de estos príncipes, en folio. 

Cartas de Margarita de Parma y de otras personas, 
parte en español y parte en italiano. 

Cartas de Joaquin Hoppero secretario de estado de 
Felipe II por el departamento de Flándes, acoladas al mar- 
gen de mano del mismo Felipe II. 

Apología de Carlos V, y muchas piezas relativas á los 
negocios de estado de aquel tiempo , muchas de las cuales 
están corregidas de mano del mismo Emperador y del car- 
denal Granvela. 

Representación de las cortes de Valladolid sobre la 
reunión de Milán. 

Todo lo apuntado hasta aquí se refiere al rico tesoro de 
recónditas é interesantes noticias pertenecientes á nuestra 
historia, que se encierran en la biblioteca déla abadía de 
Besanzon , y cuya falta ocasiona á nuestra literatura ver 
muchas de sus preciosidades sepultadas en el olvido. 

Volviendo á Gonzalo Pérez , no se sabe á punto fijo 
el tiempo de su muerte ; pero se colige que debió de 
ser á fines del año 1565, ó antes del octubre del si- 
guiente año 1566, porque á 19 de noviembre del primer 
año indicado leyó en Toledo en presencia de S. M., de la 
Real familia , de los príncipes de Bohemia , y de muchos 
personajes de la corle , la donación que hizo Felipe II á 
aquella primada iglesia y su cabildo del cuerpo de San Eu- 
genio ; y á principios de octubre de 1566 ya tenemos á 
Antonio Pérez sustituido en el empleo de su padre , asis- 
tiendo á la junta que en este mes celebró Felipe II para 



las cosas de Flándes. Léase á Cabrera que trae sobre este 
punto algunas particularidades curiosas que aquí se omi- 
ten , porque pertenecen mas á la vida de Antonio Pérez 
que alas de su padre Gonzalo. 

Fué mientras vivió tenido en mucha consideración por 
los sugetos mas distinguidos en literatura , así españoles 
como extranjeros ; lo que se prueba con infinitos docu- 
mentos expresados en cartas escritas á él y á otros, y en 
varios pasajes de dedicatorias , relaciones é historias que 
formarían un largo catálogo. Muchas ha recogido el señor 
Pellicer que podrán leerse con satisfacción cuando publi- 
que su Biblioteca de traductores (1), y muchos mas pu- 
dieran recogerse si el mérito de los grandes hombres de- 
pendiese de citaciones ó de particularidades frivolas. 

No debe contarse entre estas la relación que nos da su 
hijo Antonio de la copiosa y selecta librería, que su padre 
se habia ido formando durante su vida. " La librería de 
Gonzalo Pérez mi señor y padre, dice en la carta 31, edi- 
ción de Ginebra por Samuel de Tournes año de 1676, era 
célebre y rara de libros antiquísimos, latinos y griegos. 
Singular librería , porque una parte de ella fué la del du- 
que de Calabria que murió en Valencia , que la dejó en su 
testamento á mi padre . . . Otra parte era de libros de 
mano , griegos , muy antiguos , que mi padre fué reco- 
giendo en su vida y en el curso de su fortuna, de abadías 
de Sicilia, y de otras partes de Grecia. Tal era la libre- 
ría, que el Rey D. Felipe II , me la pidió , muerto mi pa- 
dre , para San Lorenzo el Real donde agora está. Tan rara 

(1) Después de la época en que escribía el Padre Arteaga, sa- 
lió á luz la Biblioteca de traductores de Pellicer, cuyo mérito no 
correspondió ciertamente á la esperanza que nos hace concebir 
aquel jesuíta. 



545 

que quiso primero el Rey hacerla apreciar para ver lo que 
recibía. Dio el cuidado desto al secretario D. Antonio 
Gracian, y al maestro León de Salamanca, aquel gran 
varón teólogo y griego . . . Entre aquellos libros habia y 
hay las obras de San Juan Crisóstomo, de mano antiquí- 
sima. En ellas están todas las impresas , y otras que no lo 
están hastagora, ni se conoscen. Decia así el maestro León 
que era muy mi amigo : Señor Antonio , poned vos de vues- 
tra parte este libro ; yo de la mia mi persona y trabajo : yo 
me iré á París y imprimiré todas estas obras , y os aseguro 
que nos valdrá el negocio mas de cincuenta mil escudos ; y 
sea la ganancia á medias demás de la mayor que es el ser- 
vicio de Dios , su gloría y la de sus santos , y el beneficio 
común. 

Este duque de Calabria fué D. Fernando de Aragón, 
hijo y heredero de D. Fadrique Rey de Ñapóles. Entram- 
bos fueron desposeídos del reino por Fernando el Católico. 
Las obras inéditas de San Juan Crisóstomo que se citan, 
no se hallan hoy dia en el Escorial, ni tampoco un exce- 
lente Plinio escrito en vitela , del que hace mención Am- 
brosio de Morales , y que se contaba entonces entre los 
libros raros de Gonzalo Pérez. Se atribuye la falta á al- 
guno de los varios incendios que ha padecido la Real bi- 
blioteca del Escorial. 

Pero el monumento mas clásico que existe de su ingenio 
consiste en la versión de la Odisea de Homero. Salió la 
primera vez á la luz pública con este título : De la Ulixea 
de Homero trece libros traducidos del griego en romance 
castellano por Gonzalo Pérez. En Salamanca en casa de An- 
drea de Portonariis año de 1550. En octavo grande. Re- 
pitióse esta edición dentro del mismo año en Anvers en 
casa de Juan Steelsio. Parece que Pablo Manucio tuvo 
Tomo XIII. 35 



546 

pensamientos de reimprimirle en Venecia, según lo expre- 
sa el mismo en una carta latina escrita á Marco Antonio 
Natta; pero no consta que lo haya efectuado. Lo ejecutó 
después Alfonso de Ulloa, publicando de nuevo en aquella 
ciudad la versión castellana de los mismos trece libros en 
casa de Gabriel Giolito de Ferrariis y sus hermanos en 
1553, y dedicándola á su mismo autor Gonzalo Pérez. Al- 
gunos años después concluyó el traductor los once libros 
que le quedaban , enmendó y corrigió en varios lugares 
los antecedentes , y dedicando también toda la obra á Fe- 
lipe II , ya Rey , la publicó entera con el siguiente título: 
La Uliocea de Homero traducida de griego en lengua caste- 
llana por el secretario Gonzalo Pérez. Impresa en la insig- 
ne ciudad de Anviers en casa de Juan Steelsio 1556: cuya 
edición se repitió de nuevo en Venecia en 1562 por Fran- 
cisco Rampazeto , y últimamente en Madrid en la impren- 
ta de Francisco Xavier García, año 1767, en dos tomos 
en 8.° 

No nos pararemos en allanar la duda suscitada en es- 
tos últimos tiempos sobre el verdadero autor de la versión 
que un erudito de primer orden quisiera atribuir á Juan 
Paez de Castro , disputando á Gonzalo Pérez la gloria que 
todo el mundo le había concedido hasta ahora. Esta opi- 
nión apoyada en algunos monumentos equívocos , ha sido 
tan victoriosamente destruida por D. Juan de Iriarte en su 
Riblioteca griega, y por el señor Pellicer y Saforcada en 
el tantas veces citado artículo , que seria por demás vol- 
ver á hablar palabra sobre unajnateria que según todas 
las reglas de buena crítica debe contarse entre las deci- 
didas. 

Finalizaremos estas noticias con dos pequeñas piezas, 
una latina y otra castellana que se han podido sacar de 



547 

los autores contemporáneos. La primera es una inscrip- 
ción hecha sohre el sepulcro de D. Francisco Pérez de 
Guzman, limosnero mayor del Príncipe D. Felipe é íntimo 
amigo de Gonzalo Pérez , el cual murió en Bruselas el año 
de 1550. La trae Juan Cristóbal Calvete en su viaje (i) á 
la página 316. Dice así: 

MORÍ LUCRUM 

D. FRANCISCÜS HENRIQUEZ GUZMANÜS ILLUSTRI ÍNTER HIS- 
PANOS GENERE, PHILIPPÜM PRINCIPEM SEQUUTUS DUM IPSI 
AB ELEEMOSINIS ESSET, PIENTISSIMEQUE VIXISSET , SÉPTIMO 
LUSTRO VIX PERACTO, 1N FATA CONCESSIT , PAÜPERIBUS, 
AMICIS, PRINC1PI SUO, BONISQÜE ÓMNIBUS MAX. SU1 DESI- 
DERIUM RELINQUENS XVIII KAL. MAII M. D. L. 
ILEC TE SCIRE VOLVÍ. 
AT TU VIDE QUEM PEDIBUS PROCULCES UT MEMINERIS TE 
ESSE MORTALEM. 
BENE MERENTI CONSALVUS PEREZIUS POSUIT." 

Lo que traducido al castellano por Calvete de Estre- 
lla , quiere decir : 

• 4 Don Francisco Enriquez de Guzman, de linaje ilus- 
tre entre los españoles , siguiendo al príncipe D. Phelippe 
á quien servia de limosnero , aviendo bivido christianis- 
simamente , aun no cumplidos los treynta y cinco años de 
su edad acabó la vida , dexando muy gran desseo de sí á 



(1) Se intitúlala obra: "El felicísimo viaje del muy alto y 
muy poderoso príncipe D. Phelippe , hijo del Emperador D. Carlos 
Quinto Máximo , desde España á las tierras bajas de Alemana etc. 
Por Juan Christoval Calvete de Estrella. En Anvers en casa de Mar- 
tin Nució, año 1552. 1. vol. folio. 



548 

los pobres, á sus amigos, á su Príncipe y á todos los bue- 
nos , á los catorce de Abril de mil y quinientos y cinquen- 
ta Años. 

Esto quise que supiesses, 
tu mira á quien huellas con los pies, 
y acordarte has que eres mortal." 

La otra es un soneto que hizo á la muerte de Doña 
Marina de Aragón , hija de los duques de Villahermosa y 
condes de Ribagorza , dama de la Emperatriz Doña Isa- 
bel , mny obsequiada en palacio por su singular hermo- 
sura , y que murió en la flor de su edad sin permiso de 
casarse con quien deseaba. Se halla en la traducción de 
los emblemas de Alciato que hizo Bernardino Diaz en ver- 
so castellano (1), y que se imprimió en León de Francia 
año de 1549. Su título es el siguiente: 

Soneto á forma de emblema del muy magnífico y muy R. se- 
ñor G. Pérez á la muerte de Doña Marina de Aragón. 

¿Quién yace aquí ? Yo soy Doña Marina. 

¿Qué sangre? De Aragón , que no debiera. 

¿Porqué? Porque quizá mejor me fuera, 

Y no acabara en suerte tan malina. 
¿Qué fué tu vida acá? Con la divina 

Emperatriz viví , que su dama era. 

(1) No era el apellido del autor Diaz sino Daza, y la otra se in- 
titula: " Los emblemas de Alciato, traducidos en rhimas españolas. 
Añadidos de figuras y de nuevos emblemas en la tercera parte de la 
obra, dirigidos al illustre S. Juan Vázquez de Molina. En Lyon por 
Guilielmo Rovillio 1540 , un vol. 8.° , el soneto de Gonzalo Pérez á 
Doña María de Aragón , se halla en la pág. 225. 

Otra edición hemos visto , impresa también en Lyon por Mathia 
Bonhome en 1549, donde hay el mismo soneto. 



549 

¿Fuiste casada? No : bien lo quisiera. 

¿ Pues quién te lo estorbó? tu lo adivina. 
¿Viviste descansada? Ni aun un hora. 

¿Fuiste hermosa? No sé : el mundo lo diga. 

¿En qué edad acabaste? Mal lograda. 
¿De qué mal? De dolor. ¿Fuiste señora? 

Ni a-un de mi libertad ; y ansí en fatiga 

Llegué á la triste y última jornada. 



relativos á D. Francisco de Toledo, Virey del Perú. 

(Hállanse originales en el archivo del Excmo. Sr. Duque de Frias) 

Relación de lo que el Virey D. Francisco de Toledo suplica 
á su Majestad y á los señores de su muy alto consejo, 
que se vea y provea como cosa muy importante para la 
buena gobernación y administración de la justicia y pa- 
cificación de toda la tierra del Perú. 

( SIN FECHA ) 

Que se le envíe comisión para que pueda libremente 
y como mas convenga al servicio de su Majestad usar de 
sus poderes y comisiones y cédulas, y de las que hallare 
que han sido dadas para otros gobernadores , sin embargo 
de las restricciones que le fueron dadas , y de cualquier 
cédula y provisión que tengan los oficiales Reales para que 
no paguen sino por libranza y cédula de su Majestad por 
el daño que podria resultar si los dichos oficiales no pa- 
gasen las libranzas que el Virey diese en casos de necesi- 



550 

dad , quedándoles á los oficiales libertad para dar aviso á 
sn Majestad de todo lo que el virey librare que no fuere 
enderezado al servicio de su Majestad, y que con esto 
cumplan lo que el Virey les mandare , y guarden la orden 
é instrucciones que para todos los dichos oficiales de aquel 
reino les diere para la buena cuenta , corresponsion y ad- 
ministración de la Real hacienda , pudiéndoles el Virey vi- 
sitar y tomar residencia cuando le paresciere que conviene 
como agora lo va haciendo, y que pueda declarar las du- 
das que los dichos oficiales tuvieren, así sobre las cédulas 
y provisiones de su Majestad , como en su jurisdicción y 
esempciones con las justicias ordinarias y despachos de los 
navios , no embargante cualesquier cédulas que estén da- 
das, por excusar el daño que de las dichas diferencias po- 
dría resultar ; y si no se les pone este freno , ellos serian 
mas parte para gobernar que no el Virey , de lo cual no 
tuvo noticia cuando estuvo en estos reinos , y si la tuvie- 
ra, no partiera dellos, porque entiende no poder hacer 
bien lo que debe al servicio de Dios y del Rey, y que á 
ningún corregidor de ciudad , por ruin que fuese , se le 
podia hacer aquella manera de restricción. 

Halló el Virey otra cédula con la misma ignorancia de 
no haberla entendido cuando de acá fué , la cual se dio 
cuando el licenciado Castro tuvo el gobierno , por la cual 
su Majestad mandaba á la audiencia de Lima que resci- 
biese las apelaciones del gobierno en que se quejasen del 
dicho licenciado Castro, y de los que después del goberna- 
sen, y que hiciesen justicia : que en buen romance y como 
ellos comenzaron á usar della, no habría negocio de gracia 
que el Virey hiciese por los poderes que tiene para dar los 
oficios y beneficios , ni negocio de guerra que como capi- 
tán general proveyese para asegurar la tierra , en que la 



551 

audiencia no se entrometiese , y aun en lo que toca á las 
lanzas y arcabuces , y proveer las vecindades que por par- 
ticular comisión se le mandó al Virey. Y aunque por la 
junta se dio cédula al Virey para que las cosas que él de- 
clarase ser de gobierno , haciendo las audiencias sus pro- 
testos , las guardasen y compliesen como el Virey las de- 
clarase sin entrometerse en ellas , la cual dicha cédula fué 
tan defendida de algunos del Consejo que se hallaron en 
la junta, como el Illmo. cardenal y Velasco saben por la 
cédula que en contrario tenían dada , que para derogalla 
ha habido hartas dificultades, que se verán por lo que el 
Virey mandó declarar , y por lo que respondió la audien- 
cia , todo lo cual se ataja y remedia con su dicha provi- 
sión que el Virey pide para usar libremente de sus pode- 
res , cédulas y provisiones sin tener cuenta con las restric- 
ciones de sus instrucciones, ni con las cédulas que en con- 
trario estuvieren dadas , y con que su Majestad apruebe 
las cosas que por el Virey están declaradas por de gobier- 
no , mandando que se guarden y cumplan , y las que ade- 
lante declarare sin rescebir las dichas apelaciones dando 
cuenta de todo á su Majestad. 

Que se dé cédula para que las audiencias de aquellas 
provincias del Perú , ni las justicias dellas, no puedan dar 
posesión de repartimiento alguno que vacare en aquellos 
reinos, sin comisión y licencia del Virey por virtud del po- 
der que tiene para proveerlos. Porque por una cédula fe- 
cha en Malinas manda su Majestad no se conozca de nin- 
gún pleito de indios en que esté tomada posesión , y que 
las apelaciones vengan al Consejo ; y si se diese lugar á 
esto el remedio seria largo por la distancia de tierra que 
hay , y bastaría la posesión que diese cualquier alcalde ó 
alguacil á cualquiera persona para no poderle quitar della 



552 

hasta que se trújese al Consejo : y así conviene que su Ma- 
jestad mande dar la cédula que el Virey pide. 

Que su Majestad , como cosa que importa mucho , dé 
comisión al Virey para que en lugar de cualquiera oidor 
que muriere en aquellas provincias y de los que fueron 
proveídos destos reinos para ellas , muriendo en el cami- 
no , pueda nombrar un alcalde de corte , y en lugar del 
dicho alcalde un letrado, el que al Virey paresciere que 
conviene ; y que lo mismo pueda hacer en todas las demás 
provisiones que su Majestad proveyere, muriendo antes de 
llegar á sus oficios ó estando en ellos , por la notable falta 
que hacen en tanto tiempo como se tarda en henchir cual- 
quiera vacante destas. 

Que su Majestad sea servido de dar porvision al Virey 
para que pueda conceder cualesquier perdones no habien- 
do parte , componiéndose los delicuentes con algunas can- 
tidades de dineros, aprobando los que hobiere perdonado, 
para con ellos hacer cárceres en aquel reino , de que hay 
grandísima necesidad, porque con ella se disculpan los 
corregidores y justicias. 

Que su Majestad sea servido de que se dé cédula al 
Virey para que pueda el Virey libremente proveer los tri- 
butos y vacantes de aquel reino en las personas que por 
su diligente exanimación , habiendo visto y visitado el 
reino , hallare que son verdaderamente beneméritos , sin 
embargo de todas las cédulas de mercedes que su Majes- 
tad por su Real consejo tiene dadas, ansí de renta como de 
por una vez en tributos vacos ; y que si no concurrieren 
en las personas que de acá fueren nombradas los méritos 
de que en el despacho pasado se hizo mención y se dio re- 
lación á su Majestad , que tenían los que traen las dichas 
cédulas, el Virey envíe relación dello al Consejo sin per- 



553 

judicar á la honra del que hiciere la tal relación ; y para 
adelante ó su Majestad remita las dichas demandas al Vi- 
rey con carta de recomendación , pues tiene la cosa pré- 
senle y el conocimiento de las personas , ó que la merced 
que su Majestad mandare que se les haga sea no pares- 
ciendo al Virey que conviene otra cosa ; pues la experien- 
cia muestra que aunque sea benemérito á quien se hace 
la tal merced , podría ir con ella á tiempo que convenga 
al reino y á la paciücacion del, dar lo que estuviese vaco á 
otra persona por entonces como en su tiempo lo hizo el de 
La Gasea. 

Que se dé cédula para que las audiencias no se entro- 
metan á poner embargo ni á conoscer en grado de apela- 
ción , de lo que el Virey por cédulas y provisiones de su 
Majestad mandare restituir á su Real corona de algunas 
cosas que le pertenezcan ó le hayan sido enajenadas por 
falta de los ministros ó en otra manera , y que las apela- 
ciones dello vengan al Consejo , y que si su Majestad man- 
dare que oigan al desposeído sobre la propriedad y fruc- 
tos , y le mandaren restituir , se les mande que den las 
causas por donde se mueven al presidente , para que con 
su parecer se envíen al Consejo. Y lo que sobre todo im- 
porta mucho es la cédula para que el Virey , no embar- 
gante las restricciones de sus instrucciones y las cédulas 
que estuvieren dadas ansí á oGciales de Hacienda como en 
materia de gobierno y apelaciones de lo que el Virey pro- 
veyere , use de los poderes y cédulas que llevó en lodo lo 
que entendiere ser mayor servicio de Dios y de su Majes- 
tad y beneficio de su Real hacienda, avisando á su Ma- 
jestad de lo que en todo fuere proveyendo : porque si esto 
no se proveyese ansí es sin duda que entre los oidores y 
oGciales Reales por las cédulas que lenian los unos de que 



554 

viniesen las apelaciones de los gobernadores á ellos , y los 
oíros de que no pagasen nada si no fuese con cédula de su 
Majestad , estaba el gobierno de aquella tierra incluso en 
estas dos maneras de personas , y subjeto el gobernador 
al arbitrio dellas , y á contemporizar con los que habia de 
corregir. Y si el Virey entendiera lo que en esto estaba 
proveído , fuera desengañado de que no pudiera hacer el 
servicio á Dios y á su Majestad que pretende en este car- 
go ; y si los gobernadores pasados han pasado por esto 
habrá sido por respectos particulares , ó no atreviéndose á 
hacer justicia. Pero ejecutando lo uno y habiendo de estar 
libre de lo otro el Yirey , no podria servir á Dios ni á su 
Majestad, porque las dichas restricciones que se dan á los 
Vireyes es un lazo oculto de engaños para las repúblicas, 
pues el poder que llevan para gobernar se pregona en las 
plazas , por el cual los subditos contratan y se fian , y aun 
les han llevado sus dineros, y las restricciones que son por 
donde han de dar cuenta los gobernadores á su Majestad, 
vienen á hacerse escripturas públicas en la residencia que 
se toma á los gobernadores , y en contrario de lo sellado 
y proveido en nombre de su Majestad , por donde pública- 
mente los subditos dicen que son engañados con título y 
sello del Rey , y expresamente lo ha visto el Virey en un 
proceso. Y teniendo su Majestad persona de quien se sa- 
tisfaga , es forzoso remitirle todo lo que está dicho ; y lo 
que de otra manera se hiciere es imponsible poderlo acer- 
tar, y no es cosa nueva ni pocas veces acá advertida y 
repetida por todos los que pueden haber tenido inteligen- 
cia de la verdad y experiencia de lo de allá, que lo que im- 
porta es tener su Majestad persona de quien se satisfaga, 
y para elegirla ó conservarla tener cuenta con el estrago 
que han hecho los pasados á su Real conciencia, y hacienda 



555 

y seguridad de su reino. Y no teniendo su Majestad escrú- 
pulo de la persona que gobierna , confíe della ; y querer 
subjetar este arbitrio los que gobiernan por ausencia y in- 
formaciones tan faltas de verdad , dos ó tres mili leguas 
de distancia, proveyendo á todos los casos que todos los 
legisladores no pudieron abarcar con las leyes que hicie- 
ron , seria traer siempre aquellas provincias repeladas y 
con solo el nombre de que hay religión y gobierno y jus- 
ticia, estando vacías de dentro con poca seguridad de la 
Real conciencia de su Majestad y en gran peligro de aquel 
reino ; y puédese afirmar por verdad que todo lo que de 
otra manera se hiciere será no poder cumplir el que go- 
bernare , lo que debe á Dios y á su Majestad , porque no 
son pocas las cédulas de su Majestad con que allá desau- 
torizan los miembros á la cabeza. 

Que se dé cédula al Virey para que los cuarenta mil 
ducados que tiene de salario sean cuarenta mili pesos en- 
sayados, teniendo consideración á que todos los salarios 
que su Majestad da en aquel reino á sus ministros son en 
pesos ensayados , y aun se solia pagar en pesos de oro. 

Que su Majestad sea servido de mandar que el Virey 
goce de su salario y le corra hasta que llegue de vuelta á 
estos reinos de España , como se dio al licenciado Castro. 

ítem suplica á su Majestad sea servido de mandar por 
su Real cédula que se dé al Virey el ayuda de costa que se 
dá y ha dado á todos los oidores que salen á visitar el rei- 
no , que es otro tanto salario como tienen; de manera que 
si los que salen á visitar tienen cuatro mili pesos, se les 
dan de ordinario ocho mili por el tiempo que tura la vi- 
sita : y ansí está mandado por su Majestad , y al Virey mas 
que otro ningún ministro de su Majestad se le debe dar 
por el extremo de limpieza que conviene que en él y en su 



556 

casa haya, como le hay para quitar para adelante la de- 
sorden que ha habido en lo pasado , pagando lodo lo que 
de la tierra se le diere, trayendo su casa y criados tam- 
bién puestos y con tanto freno como conviene. 

En el respaldo dice : * ' Copia del memorial que se dio al 
cardenal y presidente de Indias , que para este efecto le 
envió de allá el Visorey. 

Exposición de D. Francisco de Toledo, Virey del Pirú , pi- 
diendo á Felipe 11 que se sirva premiar sus servicios. 

S. C. R. M. — Suplicado tengo á vuestra Majestad me 
haga merced de confirmar y aprobar mis servicios en esta 
tierra con las obras , como vuestra Majestad me la ha he- 
cho y hace tan grande con las palabras , para que en 
ese reino satisfaga yo á mis deudos y casa de mis padres 
de que han sido gratos á vuestra Majestad, honrándome en 
mi hábito y orden con la encomienda mayor della, que en 
tan pocos dias la podría vuestra Majestad tornar á proveer 
á quien fuese servido , mediante á mis años y enfermeda- 
des ; y para conseguir yo este crédito en esta tierra, he- su- 
plicado á vuestra Majestad me hiciese merced de hacer con- 
migo lo que se hace y vuestra Majestad ha hecho siempre 
con cada uno de los oidores de esta audiencia cuando salen 
á visitar, dándoles otro tanto de ayuda de costa como lo que 
llevan de salario , pues sin mirar la calidad de personas y 
cargas , las materias que he asentado en este reino eran y 
han sido tan diferentes y dificultosas en la paz y en la 
guerra como vuestra Majestad habrá entendido, y el ser- 
vicio que deste trabajo ha resultado para Dios y para vues- 
tra Majestad , y aumento y riqueza para este reino. Su- 
plico á vuestra Majestad , pues hasta agora en entrambas 



557 

cosas han crecido las ocasiones y materias de servir y de 
esperar mas mercedes, vuestra Majestad sea servido en 
estos últimos años de la vida, de hacérmela. Y porque acá 
se ha ofrecido al presente haher vacado el repartimiento 
de indios de Dona Francisca de Guzman , llamada Anda- 
guailas , y en cumplimiento de una cédula de vuestra Ma- 
jestad le puse y hice poner luego en vuestra Real corona, 
como vuestra Majestad lo mandó por ella , los frutos del 
cual valen diez y siete mili pesos , los cuales sfn hacer no- 
vedad en la propiedad , suplico á vuestra Majestad sea ser- 
vido hacerme merced dellos por veinte años , que yo pue- 
da dejar nombrado quien lo haya por este tiempo , pues 
por mis dias muy poca utilidad se podia sacar de la mer- 
ced , pues en este reino los que han servido menos años 
y sin trabajo extraordinario y con menos costa, han sido 
gratificados en él, y la particular y gran merced que yo 
he reconocido y entendido de la voluntad de vuestra Ma- 
jestad, me hace tener confianza y atrevimiento á suplicar á 
vuestra Majestad en mano propia lo contenido en esta con 
la confianza que debo : en manos del Consejo escribo tam- 
bién en este pliego todo lo qne hay que decir después que 
escribí. Guarde nuestro Señor la S. C. R. persona de 
vuestra Majestad con aumento de mas reinos y señoríos, 
como los criados de vuestra Majestad deseamos. En los 
'íReyes á 23 de diciembre 1579— S. C. R. M— Criado de 
vuestra Majestad — Don Francisco de Toledo — Hay una rú- 
brica. 

En el sobre: Ala S. C. R. M. de el Rey mi señor — En 
mano propia — De el Virey del Pirú — Duplicada. 



558 

Razones expuestas por D. Francisco de Toledo, Virey del 

Perú, al pedir á Felipe II licencia para retirarse de 

aquel deslino. 

S. C. R. M. — Las causas que se ofrecen justas para 
pedir licencia D. Francisco de Toledo á vuestra Majestad, 
y vuestra Majestad dársela, son las siguientes: 

La primera haberse vuestra Majestad querido servir 
del tarde, tomándole de cincuenta y cinco años para arri- 
ba, tan cascado y cansado y achacoso de haber servido y 
seguido al Emperador , que haya gloria , tantos años en 
todas las guerras que se ofrecieron en África y Berbería, 
Francia y Alemania , pasando tantas veces la mar y cor- 
riendo tantas veces la tierra por la posta en vuestro Real 
servicio y por mandado de vuestra Majestad, que no po- 
día dejar sobre esto de sentir mucho el trabajo de las ma- 
res y aspereza de tierra , de venir á este nuevo mundo á 
servir y estar por haberlo hecho tan extraordinariamente 
mucho mas quebrado y achacoso y con carga de muchos 
años. 

Lo segundo porque entendiendo esto en los reinos de 
España , después de habello significado á vuestra Majes- 
tad , le suplicó instantemente no le mandase servir en este 
reino mas que tres ó cuatro años después que á él llegase, 
respeto de trabajar en estos, dándole Dios vida, todo lo 
que le fuese posible en el asiento, composición y estabilidad 
deste reino en servicio de Dios y de vuestra Majestad, 
para que hecho esto, vuestra Majestad pudiese mandar 
enviar persona que con mas facilidad y descanso lo pudiese 
conservar y gobernar , pues que el dicho D. Francisco no 
queria sino trabajo de reducirlo y asentarlo , y vuestra 
Majestad le dio su Real palabra de que aunque se le ha- 



B59 

cía poco tiempo , no quería que estuviese mas de aquel 
tiempo en que entendiese que hacia servicio á Dios y á 
vuestra Majestad, dejándolo á su alvedrío, y ansina con 
esta palabra y habiendo el dicho D. Francisco agora ex- 
perimentado y tocado con las manos respeto de la gran 
necesidad y calamidad en que el reino estaba puesto en 
lo espiritual y temporal, y el asiento que en esto tenia he- 
cho y conforme al poco servicio que se podia hacer á 
Dios y á vuestra Majestad, aun liniendo mucho calor, po- 
der y favor de vuestra Majestad y de sus ministros, cuanto 
mas tiniéndolo todo tan al contrario ansí de partes de allá 
como de lo que ha hallado acá; y pareciéndoles por la ex- 
piriencia pasada y presente tan dificultoso el remedio, y 
que si alguno se podia poner es el que, mediante Dios, se 
habrá ya puesto con el trabajo que va tomando de visitar 
este reino, y con la aprobación que espera de vuestra Ma- 
jestad de lo que se hiciere para lo dejar asentado, que lo 
uno y lo otro es importantísima causa para suplicar á vues- 
tra Majestad por la dicha licencia. 

Ansí mismo habiendo procurado el dicho D. Francisco 
de hacer esta jornada con libertad de interese , endere- 
zando y sacrificando al servicio de Dios el peligro de su 
persona y trabajos della , y no tiniendo otras pretensiones 
de hijos ni muger , ni necesidad como otros sino esta cau- 
sa que le hizo principalmente venir, parece que no es 
justo contentarse ni satisfacerse con lo que se han satisfe- 
cho los demás , que les ayudaba á querer acá estotras 
pretensiones particulares; y no hallando el dicho D. Fran- 
cisco en la suya el útil que él deseó y pensó, entiende que 
con estrecha cuenta le pedirá Dios el ocupar este lugar 
sin el provecho y utilidad que pide la necesidad del reino, 
y cuan claramente le llama Dios y la razón de los años 



560 

que ha para que vuelva á dalle cuenta particular de sí en 
su reino. 

Y ansímismo porque no embargante todos los opósitos 
que el dicho D. Francisco ha tenido y tiene para servir á 
Dios y á vuestra Majestad en este cargo , y cuan de atrás 
estaban puestos demás de los que cada dia se han ido po- 
niendo, de que no quiere cansar á vuestra Majestad con 
particularizarlos , mostrando la poca fidelidad que de él se 
ha tenido, que esto solo bastara para quebrarle las alas del 
celo de sus deseos y atibiar las obras del servicio de vuestra 
Majestad , no le ha hecho todo este obstáculo para que 
cuando vuelva respuesta de esta buena licencia de vuestra 
Majestad , no haya visitado este reino mediante Dios, y he- 
cho todo aquello que conforme á las dificultades y opósitos 
que ha tenido , le hubiera sido posible , mostrando mas 
ánimo , libertad y favor de vuestra Majestad para serville 
del que se le ha dado , y será vuestra Majestad mas ser- 
vido del advertencia que él puede dar á vuestra Majestad 
y á los de su Real consejo de la verdad del hecho de las 
cosas deste reino, con la espiriencia y plática de habellas 
tratado para que se acierte á gobernar y conservar lo 
bueno , que no de cualquiera servicio que él pudiera ha- 
cer acá. 

Y mas principalmente que todo por la dificultad que 
hizo , ha hecho y hará en este reino el haberse entendido 
en él que el dicho D. Francisco no habia venido á gober- 
nalle en gracia de los del consejo Real de las Indias , y la 
ocasión que con esto han tomado los ministros de las au- 
diencias y aun las repúblicas para libertarse y quejarse y 
hacer oposiciones con celo del Real consejo , y los daños 
que esto hace se puede mas sentir que referir, y la parte 
que ha alcanzado desto y de la falta de secreto que hubo 



561 

en sus despachos , á no haberse podido ejecutar cosas lo- 
cantes á la hacienda Real de importancia. 

Y á ninguna persona que no fuera tan criado de vues- 
tra Majestad como yo , creo que hubiera que no le bastara 
por causa suficiente haberle dejado en este reino su ante- 
cesor dos años , para que le anduviese paseando y reci- 
biendo en sí todas las quejas de los lastimados que resul- 
taban del asiento, que se va dando con reprobación de todo 
lo que en él no hizo, y con defensa de lo que él dio sin po- 
der que vuestra Majestad agora manda quitar , haciendo 
otro iribunal de quejosos á quien yo habia tomado la cuen- 
ta y residencia de sus descuidos, poniéndome delante y le- 
vantándome con la gente los mismos espantajos de temo- 
res que fueron causa de dejar el reino en la libertad y poca 
justicia que le dejó, lo que de aquí ha resultado para no 
poderse hacer y asentar todo lo bueno que se pretendía lo 
ha mostrado bien la experiencia de cada particular des- 
tos, y lo mostró la pasada de Vaca de Castro, y lo mues- 
tra el audiencia de Lima agora. Y ansí suplico á vuestra 
Majestad nunca sea servido de dejar hombre quejoso en 
el reino que otro ministro de vuestra Majestad esté go- 
bernando. 

No es dura ni dificultosa cosa, Católica Majestad, 
verse un caballero bien nacido , vasallo y criado de tal 
Príncipe y Rey como vuestra Majestad , cercado de in- 
fieles ni de gentiles idólatras, ni de traidores, ni perder 
la vida en vuestro servicio contra ellos. Pero muy dura y 
dificultosa habiendo enfrenado y sujetado los ánimos de 
la libertad de esta tierra, donde ha salido la traición y de 
los bárbaros de guerra y naturales con toda la sujeción 
en que se les ha querido poner agora , verse hombre cer- 
cado de letrados en cuya demanda la muerte ni creo que 
Tomo XIII. 36 



562 

trae honra ni servicio de vuestra Majestad; y ansí la cau- 
saron á vuestro Virey Blasco Nuñez, entregándole á él y 
al Real sello de vuestra Majestad á los traidores de Gon- 
zalo Pizarro y sus secuaces para que le martirizasen como 
lo hicieron. Y con otra peor guerra entiendo que dieron 
la muerte á vuestro Virey marqués de Cañete. Vuestra 
Majestad sobre cuyos Reales hombros carga tanta gran- 
deza de reinos, no puede advertir ni sentir lo que en eslo 
pasan vuestros ministros , celosos del servicio de Dios y 
vuestro , y por esto nos debe vuestra Majestad admitir el 
ponérselo delante como á Príncipe lan cristiano y caba- 
llero. 

Y tiniendo el dicho D. Francisco tan entendido de su 
naturaleza la deliberación que tiene de estar arrojado y 
sacrificado con tanta fé al servicio de Dios y de vuestra 
Majestad en el peligro de la vivienda desta tierra , donde 
no le pueden dejar de tener el que quisiere enfrenar la 
libertad que la gente ya tiene tomada en ella, tan permi- 
tida por los que han gobernado con este celo y delibera- 
ción , y verse libre de interese para sí , ni para hijos ni 
muger , confiesa que tiene mas libertad que otros , y que 
esta y no tener los respetos que otros ministros de vues- 
tra Majestad han tenido para grangear los oidores de acá 
y de allá , nunca cuadrará con ellos , y por consiguiente 
vuestra Majestad no será servido en este reino, ni vuestra 
Majestad ni el cardenal podrán tener lugar de ver en par- 
ticular las causas y razón que se envía en cada materia de 
las que el dicho D. Francisco ha trabajado entender y 
ejecutar para fiar del dicho D. Francisco, que las entiende 
y trata como debe al servicio de vuestra Majestad , y no 
viéndolas seria muy cuesta arriba fiar mas del que de la 
razón de los ministros de vuestro tribunal , los cuales en 



563 

muy pocos renglones no entendidos por vuestra Majestad, 
le podrán y pueden desbaratar cada dia el autoridad que 
vuestra Majestad le diere para serville , y ansí seria con 
mucha pesadumbre de vuestra Majestad el sustentar el 
servir del dicho D. Francisco acá. 

No creo yo que le parecerá á vuestra Majestad menor 
causa que todas las demás, que habiéndome vuestra Majes- 
tad hecho tanta merced de mandar juntar á todos vues- 
tros tribunales tantas y tan graves personas para dar la 
orden que se debia tener en la reformación y asiento y 
perpetuidad deste nuevo reino tan extragado como mal ci- 
mentado, y tomándome por instrumento de la ejecución de 
la resolución que vuestra Majestad tomó con la dicha jun- 
ta, habiéndose resuelto tantas cosas que se habian de eje- 
cutar allá, y enviar los recaudos acá, tantas en que se 
habia de enviar por los despachos de Roma , y otras en 
que quedó pendiente la resolución para tomarse después 
que yo avisase , llegado que fuese á este reino , del estado 
en que le hallaba, para que con mi relación se proveyese, 
que anda ya, Católica Majestad, en cuatro años que yo 
salí de esa vuestra corte Real, no solamente sin haberse 
enviado ningún recaudo de los resueltos en la dicha junta, 
ansí de los que se habian de sacar de la corte romana como 
desa ; pero aun no haber tenido una sola letra de vuestra 
Majestad ni de su Real consejo en todo este tiempo , ni ha- 
ber tenido respuesta de lodos los despachos en que tan 
largo y particular he dado cuenta del estado desta tierra 
y de lo que se me mandó , habiendo venido en este tiempo 
tantos navios de aviso y flotas con muchos pliegos de vues- 
tra Majestad eon solo el título para vuestro Virey , y las 
cartas y provisiones para vuestras Reales audiencias, per- 
lados, fiscales y oGciales Reales, de los cuales he yo ha- 



564 

bido menester saber lo que vuestra Majestad manda en las 
cosas deste reino, siéndola gente y ministros del de cali- 
dad que cada dia convcrnia que ellos viniesen á saber del 
Virey y cabeza , de quien parece razón que estuviesen pen- 
dientes de lo que es la voluntad de vuestra Majestad y or- 
den del ejecutar tan nueva ley para todo , como es plantar 
justicia donde babia de resultar tanto descontento. Ya 
vuestra Majestad verá si habia sido favor y calor este para 
bacello , y si habré tenido lumbre y aviso de vuestra Ma- 
jestad y de su Real consejo para saber si acierto ó yerro 
en lo que hago en vuestro servicio. Las graves y grandes 
ocupaciones de vuestra Majestad no creo que darán lugar 
á considerar lo que esto puede sentir, quien está sirviendo 
á vuestra Majestad tres mili leguas de su Real persona con 
tan grande y particular celo de acertar á hacerlo como yo: 
y ansí suplico á vuestra Majestad perdone el encarecelle 
(quien lo siente) por la expiriencia de las ocasiones que 
cada dia halla para ello , y que tenga vuestra Majestad en 
servicio particular el haberlas llevado , y por causa justa 
el no poderlas llevar tan flaco sugelo como el mió para la 
licencia que pido. 

Y cierto que si entendiera lo contrario de lo que acá 
se dice , ni mirara el peligro de la vida en que cada hora 
ha de andar el que desarraigare leyes de tanta libertad 
y las plantase de sugecion y justicia , ni todos los tropie- 
zos que le han puesto y pueden poner los ministros de acá, 
para arriscar á poner en peligro el reino, ni el trabajo del 
descontento de la gente por quilalles la libertad y tiranía, 
y rebajalles tanto las pretensiones , ni el insufrible trabajo 
que se padece con las relisiones y perlados , ni el temor 
de los levantamientos de españoles y naturales, ni la guer- 
rería de los bárbaros infieles, yo prometo á vuestra Ma- 



5G5 

jestad que sin arrogancia me ha hecho Dios merced de 
alargarme el pecho, para pasar con libertad por lodo esto 
sin doblar el brazo á la sugecion que puede causar. 

Ni me ha hecho impedimento entender que los minis- 
tros que vuestra Majestad ha tenido en este reino ó han 
sido letrados ó hombres no tan bien nacidos , é señores ne- 
cesitados por hijos ó otros intereses á venir acá. 

Ni tampoco me hace obstáculo lo que D. Antonio de 
Mendoza ponia delante para estar en esta tierra, que es 
soledad de su sangre y casa , por la comodidad y regalo 
para el alma y para el cuerpo : que aunque yo tenia mas 
que otro desto en esos reinos, y que mas tiernamente y 
con mas razón queria á mis hermanos y sobrinos, por 
todo me parece que pasaron ellos y yo si viéramos con 
claridad y medios el servicio de Dios que acá ó en cual- 
quiera otro destierro se le pudiera hacer; pero viéndose 
al contrario , no pueden dejar de tirar y tener peso todas 
estotras cosas para hacer justísimo ante Dios, y ante vues- 
tra Majestad y la razón el hacerme merced con la dicha 
licencia respeto de lo por vuestra Majestad prometido y 
dejado á mi alvedrío y parecer en esta parte, y de ser la 
naturaleza y grandeza del cristiano ánimo de vuestra Ma- 
jestad tan fuera de hacer violencia á nadie , cuanto mas á 
los que con tan verdadero celo y amor han venido á ser- 
vir á vuestra Majestad, y hecho lo á mi posible mediante 
los medios y instrumentos que se me han dado, y por ser 
la distancia deste reino tan apartada desos , tan largo el 
tiempo de tener respuesta, la coyuntura tan grande de ve- 
nir á acabarse la visita general , y dejar asiento en todo lo 
que por vuestra Majestad me fué mandado , suplico á vues- 
tra Majestad humilmente como á príncipe y caballero cris- 



566 

tiano traiga el portador deste despacho la licencia y con- 
cesión de vuestra Majestad, que pido. 

Y ya vuestra Majestad podrá considerar si con las 
nuevas que últimamente he tenido de la pérdida de tal ami- 
go y hermano, de quien estaban pendientes todos los que 
de la casa de mis padres habían quedado , y á quien con 
tanta confianza yo tenia remitido lo que me locaba en 
aquellos reinos, si á ellos y á mí nos habrá hecho falta, y 
por consiguiente la necesidad de mi persona por el amor 
con que les hacia buen deudo, y con el que ellos me piden 
con tanta instancia mi vuelta, y la misma necesidad mia 
y de mis cosas. Y ansí á todo y por todo suplico á vues- 
tra Majestad tenga consideración á la merced que le su- 
plico — S. C. R. M. — Criado de vuestra Majestad — Don 
Francisco de Toledo — Hay una rúbrica. 



INSTRUCCIÓN 

de lo que se propuso en las cortes de Toledo el ano de 14/0. 

(Se halla original en el archivo del Excmo. señor duque de Frias.) 

Las cosas que se han de proveer con la ayuda de Dios, 
son las siguientes. 

Primeramente que se labre buena moneda de oro é 
plata é vellón en las casas que se solia labrar antes des- 
tos movimientos, é que ninguna casa se arriende, mas 
que el regimiento de cada cibdad lome el cargo de la la- 
bor é de acudir al Rey nuestro señor con los derechos , é 
guardar la ley que non se abaje, é si se abajare ó falsare 



567 

que ellos sean obligados por sus personas é bienes , é non 
se dé ninguna casa de moneda de aquí adelante , é se re- 
voquen lodas las casas quel dicho señor Rey ha dado fasta 
aquí. 

ítem por quel Rey ha fecho muchas mercedes de juro 
de heredad de muy grandes é inmensas cuantías , lo cual 
se ha causado por la turbación de los tiempos , especial- 
mente desde quince dias del mes de setiembre del año que 
pasó de mili é cuatrocientos é sesenta é cuatro años , por 
causa de lo cual las rentas pertenescientes al Rey nuestro 
señor son tornadas á muy pequeña cuantía, por tal forma 
que su Alteza non tiene al presente renta con que buena- 
mente pueda sostener su Real Estado , ni proveer en las 
cosas cumplideras á su servicio é esecucion de su justicia, 
é á la buena gobernación de sus reinos, por tanto pares- 
ceria ser cosa muy conveniente que todos los maravedises 
é otras cosas , así de juro de heredad como de merced de 
por vida, quel dicho señor Rey ha dado desde el dicho tiem- 
po acá se debiese é deba menguar é quitar la tercia parte 
dellos para el dicho señor Rey para sostenimiento de su 
Real persona é estado ; et las otras dos partes que queden 
para aquellos á quien su señoría haya fecho mercedes , é 
que sobre esto se deban dar cartas é provesiones , aquellas 
que cumplan para que lo suso dicho haya debida esecucion 
é efecto. 

ítem para que los castillos fronteros en los tiempos 
quel reino ha habido algunas disinsiones non han sido bien 
pagados, segund por experiencia ha parecido, é los mas 
dellos tienen mayores pagas é lievas é tenencias de cuanto 
era necesario , que para que sean bien pagados é en lu- 
gares ciertos , parescería ser complidero quel Rey nues- 
tro señor mandase que cada uno de los dichos castillos 



568 

fronteros hobiese las dos partes de las pagas é lievas, é 
tenencias que suelen tener; et estas dos partes que fue- 
sen luego situadas en las rentas donde en los tiempos pa- 
sados suelen ser librados, por tal via é forma, que estas 
dos partes de aquí adelante las haya ciertas é bien paga- 
das, porque siéndole bien pagadas , los castillos se podrán 
bien sostener, é las tierras é lugares de las fronteras se 
podrán mejor sostener é defender. 

Otrosí el Rey nuestro señor paga muchas lanzas de 
acostamientos en que montan siete cuentos é mas, é en 
los tiempos que las ha menester no le responden ni es de 
ellas servido , segund debían , paresceria que bastaba ha- 
cer que su señoría toviese mili lanzas de hombres darmas, 
é quinientas lanzas de ginelas, en que podría montar tres 
cuentos de maravedises sus rentas é acostamientos. 

Otrosí la dicha gente por ser pagados facen tomas de 
algunas rentas en muchas partes del reino, de lo cual se 
sigue grand desorden , así porque toman muchas cuantías 
demás de las que debian , así en lugares donde no debían 
así facer otros daños , andando como andan salvos por to- 
das partes del reino, paresceria que de presente bastaría 
hacer quel dicho señor Rey de las lanzas que así ha de te- 
ner, segund dicho es, escogiese trescientas lanzas, estas 
que fuesen ciertas con sus capitanes, é que ningún capi- 
tán non pueda tener mas de cincuenta lanzas de su capi- 
tanía, é destas diese cuenta, é estas lanzas andoviesen con- 
tinuamente en su servicio, é estas que fuesen muy bien 
pagadas, porque se excusasen de facer otros agravios é da- 
ños en las renías é comarcas donde el Rey esloviese. 

ítem paresceria ser complidero á servicio del dicho se- 
ñor Rey que su merced toviese número cierto de oficiales 
para el servicio de su casa, é Real persona é estado, 6 que 



569 

estos sean las personas é en el número quel quisiere é esco- 
giere , é que estos le sirvan continuamente , ó por los tiem- 
pos del año que su señoría les mandare é pluguiere, é que 
estos sean bien pagados en la manera, segund se acostum- 
braba pagar en tiempo del Rey su padre, é en el tiempo de 
sus antecesores cuando bien se facia, porque su señoría non 
sea dellos enojado cada dia, é sus oficiales sean bien paga- 
dos de lo que de su señoría hobieren de liaber. 



TESTIMONIO 

de una cédula del Emperador Carlos V despachada en Zaragoza á 1G 

de diciembre de 1518, por la que hace merced al barón de Monliüi 

de ciertos maravedises que debían los tesoreros , receptores v otras 

personas de la cruzada etc. 

(Existe en el archivo del Excmo. señor duque de Frías) 

Este es treslado hien é fielmente sacado de una cédula 
original del Emperador Rey nuestro señor , escripia en pa- 
pel é firmada de su Majestad, é refrendada de Juan de 
Vozmediano , secretario, y en las espaldas della señalada 
de las señales de algunos de los del su consejo é de otros 
oficiales de la su casa , según por ella parecía , su tenor 
de la cual es este que se sigue : 

El Rey — Por cuanto yo hobe fecho merced á vos Lo- 
rens de Gomenot, gobernador de Bresa, barón de Monti- 
nay y caballero de nuestra orden del Tusón doro , mi ca- 
marero y del mi consejo, de todos los maravedises que de- 



570 

bian los tesoreros y receptores, é otras cualesquier per- 
sonas de la cruzada y compusiciones de la bulla del Papa 
Julio II de bueua memoria , y del año de la prorogacion 
della al tiempo que el católico Rey mi señor é agüelo, 
que haya santa gloria , falleció , la cual dicha merced vos 
fice acatando los muchos é buenos , é leales , é continuos 
é notables servicios que me fecistes en tiempo de mi ni- 
ñez, y después que salí de tutoría y me fué entregado mi 
estado é sucesión de la casa de Borgoña , por virtud de 
la cual é de otras mis cédulas que después vos mandé dar, 
vos , é otras personas en vuestro nombre habéis recebido 
é cobrado la mayor parte , é habéis de recebir é cobrar lo 
restante : y porque en algunas de las dichas cédulas que 
ansí vos mandé dar para la cobranza de lo suso dicho se 
contiene que vos acudiesen con ello, porque yo lo habia 
mandado consinar en vos para algunas cosas de mi servi- 
cio , de cuya causa se vos podrían pedir é demandar cuenta 
é razón dello , ó de parte dello ; y porque mi merced é vo- 
luntad fué y es que vos gozásedes de todo ello como cosa 
vuestra propia de que vos hobe fecho merced; por la pre- 
sente, acatando los dichos servicios y los que después me 
habéis hecho en el viaje que con mi persona Real hecisles 
al tiempo que yo vine á estos mis reinos de España, é lo 
que continuamente me servís é serviréis de aquí adelante, 
es mi merced é voluntad que gocéis enteramente de todo 
lo que habéis recebido é cobrado , é recibiéredes é cobrá- 
redes, vos ó otras personas en vuestro nombre de todo lo 
que se restaba debiendo de los dichos cargos de la cruzada 
é compusiciones de la concesión de la dicha bulla del Papa 
Jullio é año de la prorogacion della al tiempo que el ca- 
tólico Rey, mi señor é agüelo, que santa gloria haya, fa- 
lleció, é lo que dello estaba recebido é cobrado en la cá- 



571 

mará del cardenal D. fray Francisco Ximenez , que él hobo 
fecho cobrar é traer á la dicha su cámara después del fa- 
llecimiento del dicho Rey mi señor, que vos fué entregado, 
é vos lo recebistes por otra mi cédula ; é mando á los con- 
tadores mayores de cuentas de la Reina mi señora é mios, 
que asienten esta mi cédula en los mis libros que ellos tie- 
nen, é sobrescrita dellos vos tornen esta original para que 
agora ni en tiempo alguno no vos pueda ser pedida ni de- 
mandada á vos ni á vuestros herederos y sucesores cuenta 
ni razón alguna de cosa dello, no embargante que en las 
dichas cédulas , ó en algunas dellas diga que mandé consi- 
nar en vos el dicho gobernador los dichos maravedises , ó 
parte dellos para cosas de mi servicio, que aunque no vaya 
expresada y expecificada la cantidad que habéis recebido 
é cobrado , é hobiéredes de recebir é cobrar de lo susodi- 
cho; que yo por la presente relievo á los dichos mis con- 
tadores mayores de cuentas , é á sus lugares tenientes de 
cualquier cargo é culpa que por ello les pueda ser imputa- 
da, por cuanto de todo ello, é de cada cosa é parte de ello 
vos hice merced , y si necesario es , por la presente de 
nuevo vos la fago para que agora ni en tiempo alguno no 
se vos pueda pedir ni demandar otra merced ni título ni 
razón alguna, salvo esta mi cédula por cuanto otra tanta 
cantidad y mas de lo que monta ó puede montar esta dicha 
merced se ha gastado y gasta de otros maravedises de mis 
rentas y patrimonio Real en el sostenimiento y guarda de 
las cibdades , villas y fortalezas que en África tenemos , é 
conquista de los enemigos de nuestra santa fé católica, 
para que fué concedida la dicha bulla , las cuales cuantías 
é maravedises é los otros que de aquí adelante gastaremos 
en ello fasta en la cuantía de lo que vos habéis recebido ó 
recibiéredes de la dicha cruzada y compusiciones, suroga- 



572 

mos y ponemos en su lugar — Fecha en la ciudad de Za - 
ragoza á diez é seis dias del mes de diciembre de mili é 
quinientos é diez é ocho años — Yo el Rey — Por mandado 
del Rey — Juan de Vozmediano — Y estaba en las espaldas 
de la dicha cédula escrito lo siguiente — Asentóse esta cé- 
dula del Rey nuestro señor en los libros que tienen sus 
contadores mayores de cuentas para que se haga y cum- 
pla lo que por ella su Alteza manda — Martin Sánchez — 
Alonso de Vozmediano — Fecho é sacado fué este dicho 
treslado de la dicha cédula original de su Majestad en la 
villa de Valladolid á diez dias del mes de mayo, año del 
nascimiento de nuestro salvador Jesucristo de mil é qui- 
nientos é veinte é siete años — Testigos que fueron presen- 
tes é vieron leer é concertar este dicho treslado con la di- 
cha cédula oreginal de su Majestad , Alonso Diaz, é Alonso 
del Castillo é Fernán Pérez , escribanos de sus Majesta- 
des, estantes en la corte — Va escrito entre renglones ó diz 
cardenal, é sobre raido y escrito encima de una parle y 
cumpla — Vala — E yo Luis de Torres, escribano de sus Ma- 
jestades , é su escribano é notario público en la su corle y 
en lodos los sus reinos y señoríos , presente fui con los di- 
chos testigos al ver sacar é corregir este dicho traslado 
con la dicha cédula original de su Majestad, el cual va 
cierto , é por ende lo fice escrebir , é fiz aquí este mió sig- 
no á tal f en teslimonio de verdad — Luis de Torres, escri- 
bano — Hay una rúbrica. 



FIN DEL TOMO TRECE. 



ÍNDICE 

DE LO CONTENIDO EN ESTE TOMO. 



Páginas. 



Aitona (marqués de) — V.Austria (D. Juan de) 
— Documentos sobre hechos militares de D. Juan 
de Austria hijo de Felipe IV, y su correspon- 
dencia con el marqués de Aitona 407 



Alonso V — Varias noticias sobre la segunda ex- 
pedición á Ñapóles por el Rey Don Alonso V 
en 1432 477 

Arteaga (Esteban de ... y López, jesuíta). Bre- 
ve noticia de Gonzalo Pérez 531 

Austria (D. Juan de) hijo natural de Felipe IV. 
Documentos sobre hechos militares de D. Juan 
de Austria , hijo natural de Felipe IV, y su cor- 
respondencia con el marqués de Aitona 407 

Baranda (D. Pedro Sainz de) — V. Cronicón de 
Valladolid ilustrado con notas por 

Burriel (Padre Andrés Marcos) — Corresponden- 
cia que tuvo con varias personas sobre la comi- 
sión que le dio el gobierno de examinar los ar- 
chivos de Toledo , junto con otros papeles en que 
se da noticia de igual examen de diferentes ar- 
chivos del reino 229 

.Carlos (Príncipe D. ) hijo de Felipe II — Tres do- 
cumentos sobre su prisión y muerte 393 



574 

Páginas. 

Carlos V. — Testimonio de una cédula del Empe- 
rador Carlos V despachada en Zaragoza á 16 
de diciembre de 1518, por la que hace merced 
al barón de Montiñi de ciertos maravedises que 
debían los tesoreros, receptores y otras personas 
de la cruzada etc 569 

Casas (Padre fray Bartolomé de las) V. Perú — 
Copia de carta .... donde se trata etc. 

Coron — Noticia sobre el socorro que se dio á 
Coron, y del combale que hubo entre la armada 
turca y la cristiana 509 

Cortes de Toledo — V. Instrucción de lo que se 
propuso en las cortes de Toledo el año de 1470. 

Cosa (Juan déla) — V. Isabel (Reina católica do- 
ña). Carta á los oficiales de la contratación de 
Sevilla en que se habla del célebre Juan de la 
Cosa. 

Cronicón de Valladolid ilustrado con notas 
por D. Pedro Saiuz de Baranda 5 

Fernando V— V. Rey Católico D. Fernando V. 

Fernando (Infante D.) hermano de Carlos V — 
Copia del testimonio de convenio celebrado entre 
los vecinos de la villa de Simancas y los señores 
de la cnancillería de Valladolid , sobre la entrega 
y conducción á dicha ciudad del infante D. Fer- 
nando segundo génito del señor Rey D. Felipe I, 
para guardarle allí hasta nueva disposición de su 
madre la señora Reina Doña Juana 400 

Hidalgos — V. Relación de los vecinos pecheros 
que hay en las diez y ocho provincias del rei- 



575 

Páginas. 

no etc. , y de los hidalgos que se presupone po- 
drá haber en cada una de las dichas provincias. 

Instrucción de lo que se propuso en las corles 
de Toledo el año de 1470 566 

Isabel (Reina Católica doña) — Carta álos oficia- 
les de la contratación de Sevilla , en que se ha- 
bla del célebre Juan de la Cosa 496 



470 



Juana ( Reina doña )*muger de Enrique IV — Tes- 
tamento de la . . . escrito por ella misma .... 

Montiñi (barón de)— V. Carlos V— Testimonio 
de una cédula del Emperador Carlos V etc. 

Ñapóles — V. ( Alonso V) — Varias noticias sobre 
la segunda expedición á Ñapóles en 1432. 

Navarro (Conde Pedro) Sucesos de las armadas, 
así españolas como turquescas , con la noticia de 
como el conde Pedro Navarro construyó el año 
de 1512 una fortaleza en el peñón de Velez de 
la Gomera 503 

Pecheros — V. Relación de los vecinos peche- 
ros que hay en las diez y ocho provincias del 
reino etc. 

Pérez ( Antonio ) Fragmento de un impreso que 
se halla en el archivo de Simancas sobre Antonio 

Pérez 365 

— Id. Su legitimación como hijo natural de Gon- 
zalo Pérez, concedida por el Emperador Carlos V . 389 

Pérez (Gonzalo) — V. Arleaga (Esteban de . . . 
y López, jesuita ). Breve noticia de Gonzalo 
Pérez. 



576 

Páginas. 

Perii — Copia de carta .... donde se trata el ver- 
dadero y legítimo dominio de los Reyes de Es- 
paña sobre el Perú, y se impugna la opinión del 
Padre fray Bartolomé de las Casas 425 

Relación de los vecinos pecheros que hay en las 
diez y ocho provincias del reino , según la ave- 
riguación que se hizo para el repartimiento del 
servicio del año de quinientos cuarenta y uno, y 
de los hidalgos que se presupone podrá haber en 
cada una de las dichas provincias 521 

Rey Católico (D. Fernando V.)— Carta á la 
ciudad de Baeza , haciéndole saber la victoria 
conseguida en la batalla de Toro 39G 

Roma — Fragmento de carta sobre el asalto y saco 
de Roma en mayo de 1527 etc., escrita por Fran- 
cisco de Salazar — V. Salazar (Francisco de ) 

Salazar ( Francisco de ) — Fragmento de carta 
sobre el asalto y saco de Roma en mayo de 
1527 ele 515 

Toledo (Don Francisco de) — Documentos rela- 
tivos á . . . . siendo virey del Perú 549 

Toro (Batalla de )— V. Rey Católico (D. Fernan- 
do V.) Carta á la ciudad de Baeza haciéndole sa- 
ber la victoria conseguida en la batalla de Toro. 

Velez de la Gomera— V. Navarro (conde Pe- 
dro) — Sucesos de las armadas, así españolas 
como turquescas, con la noticia de como el conde 
Pedro Navarro construyó el año de 1512 una 
fortaleza en el peñón de Velez de la Gomera. 



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3 inéditos para la historia 

c °5 de España 

t.13 



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