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Full text of "Colección de documentos inéditos papa la historia de España"

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X « 



COLECCIÓN 

DE DOCUMENTOS RÉDITOS 

PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA. 



COLECCIÓN 



DE 



DOCUMENTOS INÉDITOS 



PARA 



LA HISTORIA DE ESPAÑA, 



fior 



D. MIGUEL SALVA Y D.PEDRO SALNZ DE BARANDA, 

INDIVIDUOS DE LA ACADEMIA DE LA HISTORIA, 



Tomo XVIII. 






]?IA1IR1». 

IMPRENTA DE LA VIUDA DE CALERO. 

1851. 



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fÁlimdfii 



3 

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COLECCIÓN DIPLOMÁTICA 

de los documentos á que se refiere la disertación del feudalismo 

particular é irredimible de los pueblos del reino de Valencia , de 

donde salieron expulsos los moriscos en el año 1609. 

(Copia moderna). 
f Existe entre los mss. del Excmo. Sr. Duque del infantado). 



DOCUMENTO PRIMERO. 



Bando de la expulsión de los moriscos del reino de Valencia , pu- 
blicado en la capital el dia 22 de setiembre de 1609 , según se 
conserva en el folio 34 de la Mano 50 de Mandamientos y embar- 
gos de la corte civil de Valencia del año 1611. 



'* El Rey y por S. M. D. Luis Carrillo de Toledo, 
« Marqués de Caracena , Señor de las villas de Piulo y 
«Inés, y Comendador de Chinclana yMonlison, Virey 
« y Lugarteniente y Capitán General en esta ciudad y 



6 

«reino de Valencia, por el Rey nuestro Señor. A los 
«Grandes, Prelados, Tilulados, Barones, Caballeros, 
«Justicias, Jurados de las ciudades, villas y lugares, 
« Bailes , Gobernadores y otros cualesquiera Ministros 
« de S. M. , ciudadanos, vecinos particulares de este d¡- 
« cho Reino. — S. M. en una su Real carta de cuatro de 
« agosto pasado deste año , firmada de su Real mano , y 
« refrendada de Andrés de Prada , su Secretario de Es- 
«lado, nos escribe lo siguiente — Marqués de Caracena, 
« primo , mi Lugarteniente y Capitán General de mi reino 
« de Valencia. Entendido tenéis lo que por tan largo dis- 
« curso de años he procurado la conversión de los mo- 
« riscos de ese reino y del de Castilla, y los edictos de 
« gracia que se les concedieron, y las diligencias que se 
« han hecho para instruillos en nuestra santa f e , y lo 
« poco que todo ello ha aprovechado, pues no se ha visto 
« que ninguno se haya convertido , antes ha crecido su 
« obstinación ; y aunque el peligro y irreparables daños 
« que en disimular con ellos podía suceder , se me repre- 
c( sentó dias há por muchos y muy doctos y sanios hom- 
« bres , exhortándome al breve remedio, á que en con- 
« ciencia estaba obligado para aplacar á nuestro Señor, 
« que tan ofendido está desta gente , asigurándome que 
« podia sin ningún escrúpulo castigándoles (1) en las vi- 
« das y haciendas, porque la continuación de sus delitos 
«los tenia convencidos de herejes, apóstalas y prodito- 
« res de lesa Majestad divina y humana ; y aunque podia 
« proceder contra ellos con el rigor que sus culpas me- 
« recian, todavía, deseando reducirlos por medios suaves 
« y blandos, mandé hacer en esa ciudad la junta que sa- 

(1) Quizá: castigarlos. 



«beis, en que concurrísleis vas, el Patriarca, y otros 
«Prelados y personas doctas, para ver si se podía excu- 
« sar el sacallos destos reinos. Pero habiéndose sabido 
« qoe los dése y los de Castilla pasaban adelante con su 
« dañado intento , y he entendido por avisos ciertos y ver- 
« daderos que continuando su apostasía y prodición, han 
c< procurado y procuran por medio de sus embajadores 
« y por otros caminos el daño y perturbación de núes- 
« tros reinos ; y deseando cumplir con la obligación que 
« tengo de su conservación y seguridad , y en particular 
« la de ese reino de Valencia , y de los buenos y fieles 
« subditos del por ser mas evidente su peligro, y que cese 
o la herejía y apostasía ; y habiéndolo hecho encomen-- 
« dar á nuestro Señor , y confiado en su divino favor por 
« lo que toca á su honra y gloria , he resuelto que se 
« saquen todos los moriscos de ese reino , y que se echen 
« en Barbería, Y para que se ejecute y tenga debido 
« efecto lo que S. M. manda , hemos mandado publicar el 
«bando siguiente. 

1 ** Primeramente, que todos los moriscos 

« deste reino, así hombres como mugeres, con sus hijos, 
« dentro de tres dias de como fuere publicado este bando 
« en los lugares donde cada uno vive y tiene su casa, 
« salgan del, y vayan á embarcarse á la parte donde el 
«comisario, que fuere á tratar desto, les ordenare, si- 
« guiéndole y sus órdenes ; llevando consigo de sus ha- 
« ciendas los muebles, lo que pudieren en sus personas, 
«para embarcarse en las galeras y navios, que están 
« aprestados para pasarlos á Barbería , á donde los de- 
« sembarcarán , sin que reciban mal tratamiento, ni mo- 
« leslia en sus personas , ni lo que llevaren , de obra n¡ 



8 

«de j)a]abra, advirficndo que se les proveerá en ellos 
« del Ijaslimienlo que necesario fuere para su sustento 
« dorante la embarcación, y ellos de por sí lleven tam- 
« bien el que pudieren. Y el que no lo cumpliere , y exce- 
<( diere en un punto de lo contenido en este bando, ¡n- 
« corra en pena de la vida, que se ejecutará irremisible- 
« mente. 

2 ** Que cualquiera de los dichos moriscos 

« que publicado este bando , y cumplidos los tres dias 
« fuese hallado desmandado fuera de su propio lugar, por 
« caminos ó otros lugares hasta que sea hecha la primera 
« embarcación , pueda cualquiera persona , sin incurrir 
« en pena alguna , prenderle y desbalijarle , entregándole 
« al Justicia del lugar mas cercano , y si se defendiere lo 
« pueda matar. 

3 *'Oue so la misma pena ningún morisco, ha- 

« biéndose publicado este dicho bando , como dicho es, 
« salga de su lugar á otro ninguno, sino que se estén que- 
« dos hasta que el comisario que les ha de conducir á la 
« embarcación llegue por ellos. 

4 '*ltem que cualquiera de los dichos morís- 

« eos que escondiere ó enterrare ninguna de la hacienda 
« que tuviere por no la poder llevar consigo, ó la pusiere 
«fuego, y á las casas, sembrados, huertas o arboledas, 
« incurran en la dicha pena de muerte los vecinos del lu- 
cí gar donde esto sucediere. Y mandamos se ejecute en 
« ellos por cuanto S. M. ha tenido por bien de hacer mer- 
o ced de estas haciendas, raices y muebles, que no pueden 
« llevar consigo, á los Señores cuyos vasallos fueren. 

5 ** Y para que se conserven las casas, inge- 

« nios de azúcar, cosechas de arroz, y los regadíos, y 
« puedan dar noticia á los nuevos pobladores que vinie- 



9 

« ren , lia sido S. M. servido á petición nucsira, que en 
« cada lugar de cien casas , queden seis con los hijos y 
« inuger que tuvieren, como los hijos no sean casados, ni 
« lo hayan sido, sino que esto se entienda con los que son 
c< por casar, y estuvieren dehajo del dominio y protección 
« do sus padres ; y en esta conformidad mas ó menos, se- 
« gun los que cada lugar tuviere sin exceder, y que el 
« nombrar las casas que han de quedar en los tales luga- 
« res , como queda dicho, esté á elección de los Señores de 
«ellos, los cuales tengan obligación después á darnos 
«cuenta de las personas que hubieren nombrado; y en 
« cuanto á los que hubieren de quedar en lugares de S. M. , 
« á la nuestra, advirtiendo que en los unos y en los otros 
« han de ser los mas viejos, y que solo tienen por oGcio 
«cultivar la tierra, y que sean de los que mas muestras 
« hubieren dado de cristianos , y mas satisfacion se tenga 
« de que se reducirán á nuestra Santa Fe Católica. 

6 *'Que ningún cristiano viejo ni soldado, 

« ansí natural de este reino como fuera del , sea osado á 
« tratar mal de obra ni de palabra , ni llegar a sus ha- 
« ciendas á ninguno de los dichos moriscos, á sus muge- 
« res ni hijos , ni á persona dellos. 

7 *'Que ansimismo no les oculten en sus ca- 

« sas , encubran ni den ayuda para ello ni para que se 
« ausenten , so pena de seis años de galeras, que se eje- 
« cutarán en los tales irremisiblemente, y otras que re- 
« servamos á nuestro arbitrio. 

8 ''Y para que entiendan los moriscos que 

«la intención de S. M. es solo echallos de sus reinos, y 
«que no se les hace vejación en el viaje, y que se les 
« pone en tierra en la costa de Berbería , permitimos que 
« diez de los dichos moriscos que se embarcaren en el 



10 

« primer viaje , vuelvan para que den noticia dolió á los 
«demás, y que en cada embarcación se haga lo mismo: 
« que se escribirá á los Capitanes Generales de las gale- 
« ras y armada de navios lo ordenen así , y que no per- 
« mitán que ningún soldado ni marinero les trate mal 
« de obra ni de palabra. 

9. . . . . **Que los mocbachos y mochachas menores 
«de cuatro años de edad que quisieren quedarse, y sus 
« padres y curadores , siendo huérfanos , lo tuvieren por 
«bien, no serán expelidos. 

10 '* Itera , los mochachos y mochachas meno- 

« res de seis años , que fueren hijos de cristianos viejos, 
«se han de quedar, y sus madres con ellos aunque sean 
« moriscas; pero si el padre fuere morisco y ella cristiana 
« vieja , él sea expelido , y los hijos menores de seis años 
«quedarán con la madre. 

11 *'Item, los que de tiempo atrás considera- 

«ble, como seria de dos años, vivieren entre cristianos, 
« sin acudir á las juntas de las aljamas. 

12 **Ilem, los que recibieren el Santísimo Sa- 

«cramento con licencia de sus Prelados, lo cual se enten- 
« derá de los retores de los lugares donde tienen su ha- 
« bitacion. 

13 **Item, S. M. es servido y tiene por bien 

« que si algunos de los dichos moriscos quisieren pasarse 
« á otros reinos, lo puedan hacer sin entrar por ninguno 
« de los de España , saliendo para ello de sus lugares den- 
« tro del dicho término que les es dado; que tal es la Real 
«y determinada voluntad de S. M., y que las penas de 
« este dicho bando se ejecuten, como se ejecutarán irre- 
« misiblemente. Y para que venga á noticia de todos se 
« manda publicar en la forma acostumbrada. Dalis en el 



11 

c< Real de Valencia á veinte y dos dias del mes de seliem- 
« bre del anyo mil seiscientos nueve — El Marqués de Ca- 
« racena — Por mandado de su Excelencia — Manuel de 
« Espinosa." 



DOCUMENTO 11. 



Bando publicado en Valencia el dia 1." de octubre de 1609, prohi- 
biendo á los moriscos la enagenacion de todos sus bienes' raices 
y de la mayor parte de sus bienes muebles como contraria á las 
Reales órdenes y perjudicial á los Señores territoriales, según se 
conserva en el folio 142 del libro 18 de Pragmáticas y Reales 
cédulas impresas , guardado en el archivo de la Bailía general de 
Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN, 



Ara ojals queus notijiquen 
y fan á saher de 'parl de 
la Sacra , Católica Real Ma- 
gestad , e per aquella de 
part del llluslrissimo y Ex^ 
cellenlissimo Señor D. Luys 
Carrillo de Toledo, Mar- 
ques de Carazena , Señor de 
les Viles de Pinto y YneSy 
Comanador de Montizon y 
Chindaría, Loctinenl y Ca- 
pita General en la presenl 
ciutat y rcgne de Fa/cn- 



Ahora oid , que se os no- 
tifica y hace saber de parle 
de la Sacra , Católica Real 
Majestad , y por esta de par- 
te del Ilustrísimo y Exce- 
lentísimo Sr. D. Luis Carri- 
llo de Toledo, Marqués de 
Caracena, Señor de las vi- 
llas de Pinto é Inés , Comen- 
dador de Montizon y Chin- 
clana , Lugarteniente y Ca- 
pitán general de la presente 
ciudad y reino de Valencia. 



12 



cía. Que per cuant los mo- 
riscos del presenl rcgne , que 
en exccució del orde y ma- 
nament de Sa Magesiad se 
han de embarcar , encara 
que es just qucs valguen de 
alguna cosa de sos hens pe- 
ra ¡mssar son viage, em- 
pero han fel y fan tan gran 
abús de vendré aquells , que 
sois per arribar á dinés , los 
venen lols del tal manera^ 
que lo que val cent, donen 
per deu: lo que no sois es 
contra la intcncio de Sa Ma- 
gestad y dds ordens y ma- 
naments Reals , pero encara 
en pcrjuhi deis crehedórs y 
deis Senyors deis llochs , y 
se han seguit, y se esperen 
seguir altres perjuhins y da- 
nys irreparables, Y perqué 
los dits moriscos sapien quins 
bens y coses poden vendré y 
quins ó cuals no; pergo Sa 
Excellencia ab vot y pa- 
rcr deis nobles, magnifichs y 
amáis Conscllers de Sa Ma- 
gcslad, Regent la Real Can- 
cclleria y Doctors del Real 
Consell , proveheix , ordena 
y mana que los dits mo- 



Qiie por cuanto los moriscos 
del presente reino , que en 
ejecución déla orden y man- 
damiento de S. M. se han 
de embarcar, aunque es jus- 
to que se valgan de alguna 
parte de sus bienes para ha- 
cer su viaje, pero han hecho 
y hacen lan grande abuso 
de venderlos, que solamen- 
te para llegar á sacar dinero 
los venden todos de tal ma- 
nera, que dan por diez lo 
que vale ciento; lo cual no 
solamente es contra la inten- 
ción de S. M. y contraías ór- 
denes y mandamientos Rea- 
les, sino también perjudicial 
á los acreedores y Señores 
de los lugares , y de ello se 
han seguido, y se espera que 
se seguirán otros perjuicios 
y daños irreparables. Y pa- 
ra que dichos moriscos se- 
pan que bienes y cosas pue- 
den vender y cuales no ; 
S. E. con el voto y parecer 
de los nobles , magníficos y 
amados Consejeros de S.M., 
del Regente de la Real Chan- 
cillería y Doctores del Con- 
sejo Real, provee , ordena y 



13 



riscos puguen vendré iots y 
cualsevol bens que aquells 
tinguen , exceptat que no 
puguen vendré ni en altra 
manera dispondré de les co- 
ses y bens seguenls; go es, 
de hestiars, axi grosos com 
menuts, cavalcadures y for- 
ments, ni altres grans al- 
gunSy oli, cases, ierres, en^ 
cara que sien franques y en 
realenchs, censáis, deUlo- 
ris, ni deutes, drets ni ac- 
cions sois decret de nullitat 
etc, . . . (1). Die primo men- 
sis octohris anno 1609 retu- 
lit Pere Pi trompeta Real y 
puhlich de la present ciutat 
de Valencia, ell dit dia ha- 
ver puUicat la present pu-- 
hlica crida en la dita ciutat 
de Valencia y llochs acosiu- 
mats etc. 



manda que dichos moriscos 
puedan vender todos y cua- 
lesquiera bienes que ten- 
gan, excepto que no puedan 
vender , ni disponer de otra 
suerte alguna de las cosas y 
bienes siguientes; á saber, 
de los ganados mayores y 
menores, ni délas bestias de 
carga , ni del trigo y demás 
granos , ni del aceite, ni de 
las casas y tierras, aunque 
sean francas y realengas, ni 
de los censos ó debitorios, 
ni de las deudas , derechos 
ni acciones bajo decreto de 
nulidad etc. Pedro Pí pre- 
gonero Real y público de la 
presente ciudad de Valen- 
cia dio cuenta el dia l.°de 
octubre de 1609 de haber 
publicado el presente bando 
público en el mismo dia en 
la referida ciudad de Valen- 
cia y lugares acostumbra- 
dos etc. 



(1) Aspirando á no llenar páginas con cláusulas comunes, y que 
no conducen al objeto principal de esta Colección, omitimos aquí 
las restantes dé este bando, y lo mismo haremos en otros documen- 
tos , supuesto que solo deberán servir para conocer la fuerza y va- 
lor de las copias auténticas. fNota del mismo ms.J 



u 



DOCUMENTO III. 



Deliberación acordada por el Consejo Real y Patrimonial de Valen- 
cia el dia 20 de octubre de 1609, según se contiene en el li- 
bro 12 de Deliberaciones Patrimoniales , guardado en el arcbivo 
de la Bailía general de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Die 20 mensis octohris 
anno 1609 — Lo Ilustrissi-- 
mo y Excellentissimo Señor 
D, Luys Carrillo de Tole- 
do ^ Marques de Carazena, 
Señor de les Viles de Pinto 
y Inés , Comanador de Tria- 
na i Virrey y Capita Ge- 
neral per 5a Magestat en la 
ciutat y regne de Valencia, 
ab vos y 'parer deis Officials 
Reals Pairimonials, D. Fran- 
cisco C arroz Pardo de Cas- 
ia, Cavallér del hahit de Al- 
cantera, Suhdelegat de Batle 
General en la present ciutat 
y regne de Valencia, Don 
Bernardina Zanoguera, Mes- 
iré Racional de la Regia 
Cort , lo Doctor Baltasar 



El dia 20 de octubre del 
año 1609--E1 Ilustrísimo y 
Excelentísimo SeñorD. Luis 
Carrillo de Toledo, Marqués 
de Caracena , Señor de las 
villas de Pinto é Inés , Co- 
mendador de Triana, Virey 
y Capitán General por S. M. 
en la ciudad y reino de Va- 
lencia, con el voto y pare- 
cer de los oficiales Reales 
patrimoniales D. Francisco 
Carroz Pardo de la Casta, 
Caballero del hábito de Al- 
cántara, subdelegado de Bai- 
le general de la presente 
ciudad y reino de Valencia, 
D. Bernardino Zanoguera, 
Maestre Racional de la Re- 
gia Corte , el Doctor Balta- 



1 



Sans Regent la Ássesoria de 
¡a Batlia General y Joseph 
Miguel Monraval Procura- 
dor Patrimonial de Sa Ma- 
gestad, Atlés y considerat 
que per lo Rey D. Phelip 
nostre Señor ah sa Real Car- 
ia^ sha manat publicar cri- 
da per la present ciutat y 
llochs acoslumats de aque- 
lla , manant en aquella que 
tots los moros del present reg- 
ué se embarcasen y hixque- 
sen de aquell y que axi ob 
temperant á dita crida, molts 
de aquells se han embarcat 
y han deixat moltes ierres en 
lo present regne en lo rea- 
lench, sembrades de dacces, 
panisos y de alires fruyts, y 
moltes olives en les oliveres; 
y que dits fruyis y grans es- 
tán en perdido f y convé se 
cullguen y possen sub tuto, 
per lo interés que Sa Ma- 
gestad te en aquells; y que 
les terres sien adnotades é 
inventariades , pera ques sa- 
pia y conste quines y Guan- 
tes terres son les que los dits 
moriscos detenien y posehien 
en lo realench fora deis ter- 



sar Sans, Regente de la Ase- 
soría de la Bailía general y 
Joseph Miguel Monraval , 
Procurador patrimonial de 
S. M. Atendiendo y conside- 
rando que por el Rey D. Fe- 
lipe nuestro Señor y por su 
Real carta , ha mandado pu- 
blicar bando en la presente 
ciudad y en los lugares acos- 
tumbrados de esta, mandan- 
do en él que todos los mo- 
ros del presente reinóse em- 
barcasen y saliesen de él ; y 
que con este motivo muchos 
de estos , obedeciendo á di- 
cho bando, se han embarca- 
do , y han dejado muchas 
tierras en el realengo del 
presente reino, sembradas 
de adaza, panizo y otros fru- 
tos, y muchas aceitunas en 
los olivos ; y que dichos fru- 
tos y granos van á perder- 
se y conviene se recojan y 
pongan en lugar seguro por 
el interés que en ellos tiene 
S. M. , y que se hagan no- 
tas é inventarios de las tier- 
ras para que se sepa y cons- 
te cuales y cuantas tierras 
son las que dichos moriscos 



IG 



mem deis lochs hon ahilen, 
PerQO provchi que los fí alies 
de les viles y lloclís del pre- 
sent rcgne convoquen ais Se- 
ñors que dihuen ser deis lochs 
de moriscos é ó a sos procu- 
rador s , ij convocanllos, y ab 
assislencia de aquells facen 
invenlaris de toles les Ierres 
que los moros de dils llochs 
posehien en lo realench: y 
en réspede deis fruyls pen- 
denls axi de olives com dac- 
ees i panisos y arrosos, pau- 
ses, fiques y allres ^ si ni 
haura de realench , arrenden 
aquells ho donen á partir 
com millar se podrán conar- 
tar y y que lo preu de dils 
arrendamenls , e o parís de 
fríiyts , que procehirán de 
diles Ierres de realench , tin- 
guen en son poder , fins íant 
altra cosa sia provehir, Y 
en réspede deis fruyls que 
no trabarán quils arrende, 
oís cuUguen á partido de 
aquells , que dils Bailes ab 
la mateixa assislencia deis 
dils Señors ó Procuradors 
colleden y beneficien aquells 
e ils tinguen en son poder, 



Icnian y poseían en reíilengo 
fuera de los términos de los 
lugares de su Iiabilacion. 
Por tanto proveyó que los 
Bailes de las villas y lugares 
del presente reino convo- 
quen á los que dicen ser Se- 
ñores de lugares de moris- 
cos ó á sus Procuradores , 
y citados y con su asistencia 
hagan inventarios de todas 
las tierras que los moros de 
dichos lugares poseian en 
realengo: y con respecto á 
los frutos pendientes, así de 
aceitunas como de adaza, pa- 
nizo y arroz, pasas, higos y 
otros , si los hay en realen- 
go , que los arrienden , ó los 
den con la obligación de par- 
tir como mejor puedan con- 
certarse, y que tengan en su 
poder hasta que se provea 
otra cosa , el precio de di- 
chos arriendos ó partes de 
frutos que procederán de di- 
chas tierras de realengo. Y 
respecto de los frutos, para 
los cuales no hallarán arren- 
dador ó quien los recoja con 
la obligación de partirlos, 
que dichos Bailes con la mis- 



17 



cdm dessús es dit. Acíum in 
Regio Palatio ele. Testes Ra- 
fel Vilallop, 'portér deis Con- 
sells , y Rodrigo Alvares, 
verguer, habiladors de Va- 
lencia, 



raa asistencia de los referidos 
Señores ó Procuradores, los 
recojan y beneficien y los 
guarden en su poder, según 
se dijo arriba. Hecho en el 
Real Palacio etc. Fueron tes- 
tigos, Rafael Vilallop, por- 
tero de los Consejos, y Ro- 
drigo Alvares, verguero, ve- 
cinos de Valencia. 



DOCUMENTO IV. 



Deliberación acordada por el Consejo Real Patrimonial el dia 15 
de noviembre de 1609, según se coalieae en el citado libro 12 de 
Deliberaciones Patrimoniales, 



TEXTO LEMOSIN, 



TRADUCCIÓN. 



Die 15 mensis novemhris 
anno á nativitate Domini 
1609 — Lo lllustrissimo y 
Excellentissimo Sr, D. Luys 
Carrillo de Toledo y Marques 
de Carüzena, Señor de les 
viles de Finio é Innes, Co- 
manador de Triana, Loch- 
tinent y Capitá General en 
la present ciiilat y regne de 
Valencia , ah vot y parcr 
Tomo XVIII. 



En el dia 15 del mes de 
noviembre del año del naci- 
miento del Señor 1609 — El 
Ilustrísirao y Excelentísimo 
Sr. D. Luis Carrillo de To- 
ledo, Marqués de Caraccna, 
Señor de las villas de Pinto 
é Inés, Comendador de Tria- 
na, Lugarteniente y Capitán 
General de la presente ciu- 
dad y reino de Valencia, con 
2 



18 



deis ojicials Reah palrimo' 
nials D. Francisco Carras 
Pardo de la Casia , Conseller 
del Orde y Milicia de Alean- 
iera, subdclegat de D. Ber- 
naide Vilarig Carros, 5e- 
ñor de les Baronies de Sirát, 
Pandiel y el Tormo , del Con- 
sell de Sa Megeslad y Bai- 
le General en dita ciulal y 
regne , D. Bernardina la- 
noguera, Conseller de la Or- 
de y Milicia de noslra Seño^ 
ra de Muntesa , Mesíre Ra- 
cional de la Regia Cort, Don 
Baltasar Sans, doctor en cas- 
cun dret , Regent la Assesso- 
ria de la Cort de la Batlia 
General de dita ciutat y reg- 
ué, Jaume Bertrán Cavaller, 
receptor de les pecunies de la 
Batlia General de dita ciu- 
tat y regne. Per cuant en lo 
dia de huy, per part de Don 
Joan Villarasa, Señor ques 
diu ser deis lochs de Alba- 
lát y Segart , y de D. Luys 
Ferrer de Proxita, Señor 
ques diu del loch de Quart, 
se ha reyresentat á sa ExcC' 
lencia y Consell Real Patri- 
monial, com per aver manat 



el voto 5^ parecer de los ofi- 
ciales Reales patrimoniales, 
I). Francisco Carros Pardo 
de la Casta, Consejero del 
Orden militar de Alcántara, 
subdelegado de 1). Bernardo 
Vilarig Carros, Señor de las 
Baronías de Sirat, Pandiel 
y el Tormo, del Consejo de 
S. M. y Baile General de di- 
cha ciudad y reino, D. Ber- 
nardino Zanoguera, Conse- 
jero de la Orden militar de 
nuestra Señora de Montesa, 
Maestre Racional de la regia 
Corte, D. Balthasar Sans, 
doctor en ambos derechos. 
Regente de la Asesoría de la 
Corte ó juzgado de la Bai- 
lía General de dicha ciudad 
y reino, Jaime Bertrán, ca- 
ballero receptor del dinero 
de la Bailía General de dicha 
ciudad y reino. Por cuanto 
en el dia de hoy se ha repre- 
sentado á S. E. por parte 
de D. Juan de Villarasa, 
que se dice ser Señor de los 
lugares de Albalát y Segart, 
y por parte de D. Luis Ferrer 
de Proxita, que se llama Se- 
ñor del lugar de Quart, que 



19 



Sa Magcstat llansar los nous 
converliís del 'present regne, 
totes les Ierres que los vasalls 
de aquells poselúen y tenien 
en lo realench y terme de la 
vlla de Morvedre per execu- 
ció del Real hando publicat 
en lapreserit ciulal y regne, 
serien deis Señors deis loclis 
hon habilaven los moriscos 
que posehicn aquelles ; y que 



por haber mandado S. M. 
expeler los cristianos nue- 
vos del presente reino, to- 
das las tierras que los vasa- 
llos de dichos Señores po- 
seían y tenían en el realengo 
y término de la villa de Mur- 
viedro, en cumplimiento del 
Real bando publicado en la 
presente ciudad y reino, de- 
bían ser de los Señores de 



per cuan per orde de sa Ex- los lugares que habitaban 
cellencia y Consell Palri-^ los moriscos que las poseían; 



monialf lo Baile de la dita 
tila de Morvedre hauria fet 
crida que nengú fos gosát de 
collir los fruyls de dlles ier- 
res , per cuant aquelles eren 
del Patrimoni Real de Sa 
Magestat, y que fins com Sa 
Magestat declaras sa Real 
volunial aserca de dit fet, 
fos donat altre orde al dit 
Baile de Morvedre , que no 
seis causas perjuhi en los 
dreis. Per gó provehy que 
lo dit Baile de la diia vila 
de Morvedre ah asistencia 
de cascun Señor de cascun 
loch, que los vasalls de 
aquells tenien ierres en lo 
terme de diia vila de Morve- 



y que por cuanto de orden 
de S. E. y Consejo Patrimo- 
nial, el Baile de dicha villa 
de Murviedro había publi- 
cado un bando , para que 
nadie osase coger los frutos 
de dichas tierras , porque 
eran del Patrimonio Real de 
S.M.; y que hasta tanto que 
S. M. declarase su Real vo- 
luntad en orden á este he- 
cho , fuese dada otra orden 
al referido Baile de Murvie- 
dro , para que no se les per- 
judicasen sus derechos. Por 
tanto proveyó que dicho Bai- 
le de la villa de Murviedro, 
con asistencia de los Seño- 
res de cada uno de los luga- 



20 



dre respective y arrende la co- 
lliia del olí de cascuna here- 
tat de per s/, y lo que pro- 
eehyrá de dils arrendamenls, 
estiga á drel: y axi maieix, 
que les dacces y allres grans 
les fa{'a alfarrazar y collir 
aquelles per corde de Sa Ma- 
geslat, y twga aquelles á 
dret fins allra cosa sia pro- 
vehir ; y ago sens pcrjuhi del 
que preten lo Procurador 
Pairimonial , y deis drets 
deis quis dihuen Señors deis 
lochs sohredils, Actum in Re- 
gio Palatio Valeniie etc. — 
Testes Rafel Vilallop , Por- 
ier del Consell , y Rodrigo 
Alvares, verguer, habitador 
de Valencia. 



res cuyos vasallos tenían 
tierras en el termino de di- 
cha villa de Murviedro , ar- 
riende respectivamente la 
cosecha del aceite de cada 
heredad de por sí, y tenga 
á derecho lo que recaude 
de dichos arriendos: y asi- 
mismo que haga formar un 
cálculo prudencial de las 
adazas y demás granos, y 
las haga coger por cuenta 
de S. M. , y lo tenga todo á 
derecho hasta que se dé otra 
providencia. Y todo esto sin 
perjuicio de la solicitud del 
Procurador Patrimonial, ni 
de los derechos de los que 
se llaman Señores de los lu- 
gares sobredichos. Hecho 
en el Real Palacio de Valen- 
cia etc. — Fueron testigos, 
Rafael Vilallop, portero del 
Consejo, y Rodrigo Alvares, 
verguero, vecinos de Va- 
lencia. 



21 



DOCUMENTO V. 



Deliberación acordada por el Consejo Real Patrimonial de Valencia 
el dia 22 de diciembre de 1609 , según se contiene en el citado 
libro 12 de Deliberaciones Patrimoniales, 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN 



Die 22 Decemhris anno a 
navitate Domini 1609 — Lo 
Illustrissimo y Excelleniissi- 
mo Señor D, Luys Carrillo 
de Toledo, Marques de Cara- 
zena ele, ab vot y pareV deis 
ofcials Reals matrimoniáis 
etc. Per cuant ab dellibera- 
ció feta per Sa Excellencia y 
Junta Patrimonial en cuatre 
del present , se dona facultad 
a Juan Batiste Gihert, Batle 
de la vila y honor de Cor- 
hera , pera que ab asistencia 
deis Justicia y Juráis de dita 
vila y honor, anas repar- 
tint les torres y cases de dita 
Baronía en los vehyns y ha^ 
hitadors de dita Vila, tenint 
en considerado , en la repar- 
tido de dltes Ierres y cases, 
mes en los vehins de dita Ba- 



El dia 22 de diciembre 
del año del nacimiento del 
Señor 1609— Elllustrísimo 
y Excelentísimo Señor Don 
Luis Carrillo de Toledo, 
Marqués de Caracena etc. 
con el voto y parecer de los 
oficiales Reales patrimonia- 
les etc. Por cuanto por deli- 
beración acordada por su Ex- 
celencia y Junta Patrimonial 
el dia cuatro del presente, 
se dio facultad á Juan Bau- 
tista Gibert, Baile de la vi- 
lla y honor de Corbera , pa- 
ra que con asistencia del 
Justicia y Jurados de dicha 
villa y honor , fuese repar- 
tiendo las casas y tierras de 
dicha Baronía entre los ve- 
cinos y moradores de dicha 
villa, teniendo en conside- 



22 



roma, que en los foraslers, 
freferint tos iemps ais de la 
Ierra , fera que ah a^ó se 
alentasen a sembrar' les ier- 
res de dita Baronía ^ y per 
los respectes y considerador} s 
a sa Excelencia y Consell 
Patrimonial hen vists , con- 
fiant de la fidelitat e inteli- 
gencia del dit Juan Batiste 
Gibert , y per evitar alguns 
inconvenients ques podrien 
seguir: Provehex y dellibe- 
ra , que dona facultat al dit 
Batlcj pera que á sa volun- 
iat y disposició , puga repar- 
tir les cases y ierres de dita 
Baronía en los vejúns y ha- 
hitadors deis loclis de aque- 



ración mas á los vecinos de 
dicha Baronía que á los fo- 
rasteros en el reparlimienlo 
de dichas tierras y casas, 
prefiriendo siempre á los del 
pais ; para que con esto se 
animasen á sembrar las tier- 
ras de dicha Baronía; y por 
los respetos y considera- 
ciones á S. E. y Conse- 
jo Patrimonial bien vistas, 
confiando en la fidelidad é 
inteligencia de dicho Juan 
Bautista Gibert , y para evi- 
tar algunos inconvenientes 
que se podrian seguir: Pro- 
vee y delibera , que da fa- 
cultad á dicho Baile, para 
que á su arbitrio y disposi- 



lla donani á la hu mes y al cion pueda repartir las tier- 
altre menys deixantJio a sa ras y casas de dicha Baro- 



voluntad y arbitre, y de la 
manera que U pareixerá, 
aseguranse de las tales per- 
sones, que cultivarán dites 
ierres, y tendrán en conrreu 
dites cases : y si aprés de ha- 
ver repartit dites ierres y ca- 
ses entre los veyns de dita 
Baronía , ne sobraran algu- 
nes, dona facultat al dit Bai- 
le pera que aquelles done a 



nía entre los vecinos y ha- 
bitantes de los lugares de 
ella, dando á uno mas y á 
otro menos, dejándolo á su 
voluntad y arbitrio para que 
lo haga de la manera que le 
parezca ; asegurándose de 
que los tales cultivarán di- 
chas tierras , y tendrán con- 
readas las referidas casas: 
Y si después de haber re- 



23 



allres persones eslrangeres 
deixaniho tot á sa descosi- 
do y voluntat , com se confia 
queu fará com á hon criat 
de Sa Magestat. Aclum in 
Regio Palatio etc. Testes Ba- 
tiste Ramón, aguacil, y Ro- 
drigo Alvares, verguer, ha- 
hilador s de Valencia. 



partido dichas tierras y ca- 
sas entre los vecinos de la 
mencionada Baronía sobra- 
ren algunas, da facultad al 
referido Baile para que las 
dé á otras personas foraste- 
ras , dejándolo lodo á su dis- 
posición, por cuanto se con- 
fia que lo hará como buen 
criado de S. M. Hecho en 
el Real Palacio etc. Fueron 
testigos , Bautista Ramón, 
alguacil , y Rodrigo Alva- 
res, verguero, vecinos de 
Valencia. 



DOCUMENTO VI. 



Deliberación acordada por el Consejo Patrimonial de Valencia el 
dia 11 de febrero de 1610, según se contiene en el citado libro 12 
de Deliberaciones Patrimoniales. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Die 11 mensis fehruarii 
anno a nativitate Domini 
1610-Lo Illustrissimo yEx- 
cellentissimo Señor D. Luys 
Carrillo de Toledo, Marques 
de Carazena etc. ah vot y 



En el dia 1 1 del mes de 
febrero del año del naci- 
miento del Señor 1610— El 
Ilustrísimo y Excelentísimo 
Sr. D.Luis Carrillo de Tole- 
do, Marqués de Caracena etc. 



24 



parér deis oficiáis Reah pa- con ol voto y parecer do los 

irimomals etc. Per cuanl lo oficiales Reales palrimonia- 

Batle de la vila de Agullent les etc. Por cuanto el Baile 

ha represenlat, no troha qui de la \illa de Agullent ha 

prenga les térras deis mo- representado que no halla 



riscos , que per la expulsio 
de aqíiells , recahucn en lo 
realench de dita vila^ y de 
'present son de Sa Magesial; 
y que donant forma de la 
manera que se han de repar- 
tir, se trobará ab comodilat. 
Perqo provehcix, que lo Bai- 
le de dita vila done les terres 
deis moriscos recahents en lo 
realench de dita vila^ fo es, 
les campes , al cuart , y les 
que tendrán tota manera de 
arhres , al terg; donant fa- 
cultat á daquell pera que les 
repartixca en les persones 
que liparexerán, deixant- 
ho á sa voluntat. Actum in 
Palalio Regio etc. — Tes-^ 
tes etc. 



quien tome las tierras de los 
moriscos , que por la expul- 
sión de estos recaen en el 
realengo de dicha villa, y al 
presente son de S . M . ; y que 
señalando el modo con que 
se han de repartir, se halla- 
rá cómodamente quien las 
tome. Por tanto provee que 
el Baile de dicha villa, de las 
tierras de los moriscos reca- 
yentes en el realengo de di- 
cha villa, esto es, las cam- 
pas ó sin árholes á la cuarta 
parle de frutos, y las que 
tendrán árholes de cualquier 
especie al tercio; dando fa- 
cultad al mismo para que las 
reparta en los sugetos quele 
parecieren, y dejándolo á su 
arbitrio. Hecho en el Pala- 
cio Real etc. — Fueron tes- 
tigos etc. 



25 



DOCUMENTO Vil. 



Deliberación acordada por el Consejo Real Patrimonial de Valencia 
el dia 13 de agosto de 1610, según se contiene en el citado li- 
bro 12 de Deliberaciones Patrimoniales, 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Die 13 mensis augiisli anno 
a navilate Dominí 1610 — Lo 
Illuslrissimo y Excellenlis- 
simo Señor D, Luys Carrillo 
de Toledo, Marques de Cara- 
zena ele. ah vot y farer deis 
oficiáis Reals 'patrimonials 
etc. Per cuant lo dit Doctor 
Valles juntament ah Pcre 
Juan de Vilanova allre deis 
coadjutors del dit officl de 
Mesíre Racional per exe cu- 
ció de una delliberació felá 
per Sa Excelencia y Consell 
Patrimonial á 13 de juliol 
pasat , es anát á la ciulat de 
Xalivaá veure lo asiento ques 
podria pendre en la reparti- 
do de les cases y Ierres deis 
moros expulsos axi del ra- 
val de Sent Joan de dita ciu- 
tat com deis franchs de aque- 



En el dia 13 del mes de 
agosto del año del nacimien- 
to del Señor 1610. El Uus- 
Irísimo y Excmo. Sr. ü. Luis 
Carrillo de Toledo, Marqués 
de Caracena, etc. con el vo- 
to y parecer de los oficiales 
Reales patrimoniales, etc. 
Por cuanto el Dr. Valles aso- 
ciado de Pedro Juan de Vi- 
lanova, otro délos coadjuto- 
res del oficio de Maestre Ra- 
cional en cumplimiento de 
una deliberación hecha por 
S. E. y Consejo Patrimonial 
á 13 del pasado julio, ha ido 
á la ciudad de Játiva para ver 
el asiento que se podia lomar 
en el reparto de las casas y 
tierras de los moros expul- 
sos , así del arrabal de San 
Juan de dicha ciudad como 



26 



lia, de lo cual per dit Doctor 
Valles se ha fct relació á Sa 
Excelencia y Conscll Patri- 
monial: Sa Excelencia y Con- 
sell Patrimonial delliher a y or- 
dena y provehcix que les diles 
cases y terres campes se donen 
per tres anys acomanades ais 
nous pohladors de dit raval 
de Sent Joan y no á allra 
persona, ah pacte que tos 
temps que Sa Magestat en- 



también de las tierras fran- 
cas de esta ; de lo cual dicho 
Dr. Valles ha dado cuenta á 
S. E. y al Consejo Patrimo- 
nial: S. E. y Consejo Patri- 
monial delibera, ordena y 
provee que las referidas ca- 
sas y tierras sin árboles se 
den en encomienda por tres 
años á los nuevos poblado- 
res de dicho arrabal de San 
Juan, y no á otra persona, 



vie nou orde , ó disponga de pero con el pacto que siem- 

aquelles , en tal cas , lo par- pre que S. M. envíe nueva 

tit fahedor per execució de orden ó disponga de ellas, 

la present delliheració , sia en tal caso el partido que 

de ningún effecte per al any se haga en cumplimiento de 

aprés que Sa Magestat haurá esta deliberación no tenga 



declarat sa voluntat ; donant 
facultat al dit Pere Joan de 
Vilanovapera que juntament 
al) D. Miguel Fenollet, Batle 
de dita ciutat, faga la re- 



efecto alguno en el año si- 
guiente á aquel en que S. M. 
habrá declarado su volun- 
tad, dando facultad á dicho 
Pedro Juan de Vilanovapa- 



partició de les terres deis mo- ra que en compañía de Don 
ros de dit raval y fruyts de Miguel Fenollet, Baile de 



aquelles en la forma seguent. 
Primo , que la fulla done á 
la mitat ais vehins del dit ra- 
val, y no á altra persona. 
Ítem, la térra campa done 
al cuart, ah obligado de que 
sembrarán, y que sempre que 



dicha ciudad , haga el repar- 
to de las tierras de los mo- 
ros de dicho arrabal , y de 
sus frutos del modo siguien- 
te — Primeramente, quedé 
la hoja , la mitad á los ve- 
cinos de dicho arrabal , y no 



27 



conste no haver semhral , que 
arbitre lo ques podia collir 
en dita térra y lo heretér 
pague lo cuart á Sa Mages- 
tat com si la haguera sembra- 
da de forment. ítem, lo oli 
done al cuart, apurat y po- 
sat en dita casa , hon seña- 
larán en la ciutat ho ra- 
val , ab que la fulla , garro- 
fes, oli y viñes se alfarrazen 
per part de Sa Magestal y 
hereters, y que los jomáis 
deis alfarrazadors toquen á 
pagar per entregue ais nous 
pobladors, puix se donen les 
Ierres per tres anys — ítem 
que les terres del seca se do- 
nen 

al seté, ítem que les vinyes 
done per enguany al terg, y 
pera el demés anys al cuart. 
Les cuals Ierres dits nous po- 
bladors tinguen obligado de 
llaurar, regar y beneficiar , 
com es coslúm entre llama- 
dor s, ítem, les garro fes done 
en lo present any a la mitat, 
y los demés anys de terg; les 
cuals bajen de portar dits 
heretcrs á dita casa. ítem. 



á olra persona. ítem, que 
dé la tierra sin árboles > al 
cuarto , con la obligación de 
sembrarla; y que siempre 
que conste no haberla sem- 
brado , que calcule lo que 
se podia coger en dicha tier- 
ra, y el colono pague la 
cuarta parle á S. M. como 
si la hubiese sembrado de 
trigo. ítem, que del aceite 
paguen la cuarta parte, apu- 
rándola y poniéndola en la 
casa que se señalare en la 
ciudad ó arrabal , y que de 
la hoja, algarrobas, aceite 
y viñas se haga un computo 
prudencial por parte de su 
Majestad , y que los nuevos 
pobladores paguen los jor- 
nales de los que formaren 
dicho cómputo, porque se 
les dan las tierras para tres 
años. ítem , que las tierras 
de secano se den á la sépti- 
ma parte de frutos. ítem, 
que dé las viñas para este 
año al tercio , y para los 
demás años al cuarto. Cuyas 
tierras dichos nuevos pobla- 
dores tengan obligación de 
arar , regar y benOciar co- 



28 



que al temps ques donarán 
diles ierres, se hajen de in- 
ventariar en los Actes de les 
Encomandes lo numero deis 
arhres que en cada heretat 
hya , y la especie de aquells; 
adverlint que lo Baile, ad" 
vocal fiscal y patrimonial, 
assessor , escrivá , ni pro- 
curadors fiscals , ni altra 
persona adherenl á la Ballía 
de dita ciulal ni interposades 
persones per aquells prcnguen 
ierres de diis moros sois pe- 
na que seis llevarán diies ier- 
res y los fruyts serán appli- 
cais á sa Magesíal , y allres 
penes á arbitre de Sa Eocce- 
lencia reservades, Donani 
facultai pera que dit Vila- 
nova ascrca les dites coses 
puixa fer les diligencies ne- 
cesaries ; manant á cualse 
voh ojficials , no impedix 
quen la execució de la pre- 
seni delliheració en mane- 
ra alguna, ans bé ios iemps 
que requests serán 'presten 
favor, auxili y assistencia 
personal al dit Vilanova sots 
pena de cent mil ducats de 
or , y allres á sa Excelen-- 



mo se acostumbra entre la- 
bradores, ítem , que den 
este año las algarrobas á la 
mitad , y los demás años al 
tercio, quedando tenidos di- 
chos colonos á llevarlas á la 
referida casa. ítem , que al 
tiempo de entregar dichas 
tierras se haya de inventa- 
riar en las escrituras de las 
Encomiendas el número y la 
especie de los árboles que 
hay en cada heredad; ad- 
virliendo que ni el Baile, ni 
el abogado fiscal y patrimo- 
nial, niel asesor, escribano, 
procuradores fiscales ni otra 
persona alguna adherente á 
la Bailía de dicha ciudad, 
ni personas interpuestas por 
ellos tomen tierras de dichos 
moros , so pena de la pér- 
dida de dichas tierras, y de 
aplicar los frutos de ellas á 
S. M. , y bajo otras penas 
reservadas al arbitrio de 
S. E., dando facultad á di- 
cho Vilanova para que pue- 
da practicar las diligencias 
necesarias acerca de dichas 
cosas; mandando á cuales- 
quiera oficiales que no im- 



29 



CIO reservades; posant en 
los actes fahedors per dit Vi- 
lanova ses autorilat y de^ 
creí, com no excedeixca en 
res del contengut en la pre- 
sent delliheració, Actum in 
Regio Palacio etc. Testes, 
Batiste Ramón, aguacil, y 
Joan Gilahert Segarra, no- 
tario , habitador s de Valen^ 
cia. 



pidan el cumplimiento de 
la presente deliberación de 
modo alguno ; antes bien 
siempre que se les pidiere, 
den favor, auxilio y asisten- 
cia personal á dicho Vilano- 
va, bajo la pena de mil du- 
cados de oro , y otras re- 
servadas á S. E. ; poniendo 
en las escrituras que otor- 
gare dicho Vilanova su au- 
toridad y decreto , con tal 
que no exceda en cosa algu- 
na lo convenido en la pre- 
sente deliberación. Hecho 
en el Real Palacio etc. Fue- 
ron testigos Bautista Ra- 
món , alguacil , y Juan Gila- 
berto Segarra, notario , ve- 
cinos de Valencia. 



DOCUMENTO VIII. 



Carta que en 4 de agosto de 1609 escribió el Rey D. Felipe III al 
Beato Juan de Ribera , Arzobispo de Valencia , según la publicó 
el P. Fr. Juan Ximenez en el número 23 de la Adición á la vida 
de dicho Beato, 



El Rey—** Muy Reverendo en Cristo Padre, Patriarca 
« Arzobispo de Valencia, de mi Consejo. Memoria tendréis 



80 

« (le lo que en diversos papeles vuestros , movido de pia- 
« doso y religioso celo, me habéis representado acerca de 
« lo mucho que convenia en poner remedio en la herejía y 
a apostasía de los moriscos de ese reino, de que nuestro 
« Señor era tan ofendido , que habiendo vos pensado ma- 
« cho que causa podria haber habido para los malos su- 
« cesos de las jornadas de Inglaterra y Argel, no había- 
« des hallado otra , sino el sufrir y disimular ofensas tan 
« públicas y graves como las que esa gente habia come- 
« tido y comelia cada dia , viviendo en su secta, y ejer- 
í( citando los ritos y ceremonias de ella , exhortándome al 
« remedio dello : presupuesto que yo podria mandar ha- 
« cer de sus personas y haciendas lo que quisiese , pues la 
«gravedad, notoriedad y continuación desús delitos los 
« tenia convencidos de crimen de lesa Majestad , divina y 
«humana. Yo leí los dichos papeles con mucha atención, 
« y con la misma se trató de la materia por personas gra- 
«ves, muy celosas del servicio de Dios y mió, y de la 
«conservación y seguridad deslos reinos; y deseando to- 
« davía reducir esa gente por medios suaves y blandos 
« (no obstante que á vos y á otros parecía que su diabó- 
« lica obstinación los tenia totalmente privados deste bien) 
« mandé hacer la junta que habéis visto; pero habiéndose 
« después sabido por diversas y muy ciertas vías, que los 
« moriscos de ese reino y los de Castilla han enviado 
« personas al Turco y á Marruecos al Rey Muley Cidán 
« y á otros Príncipes enemigos nuestros , pidiéndoles que 
« el año que viene vengan en su ayuda y socorro ; asegu- 
« rándoles que hallarán ciento y cincuenta mil tan moros 
« como los de Berbería , que les acudirán con sus perso- 
« ñas y haciendas ; representándoles para moverlos á ello, 
« cuan faltos están estos reinos de gente militar , y cuan 



31 

« mal apercibidos de armas y municiones , y lodos les han 
« ofrecido de hacerlo. 

2 *' Y considerando la desconfianza que todos 

« tienen , y en particular la que vos habéis mostrado de 
«la conversión de esa gente; y que cuando bien se pu- 
« diera esperar de las nuevas dih'gencias , este fruto ha- 
« bia de ir tan á la larga, que en este medio, se desem- 
« barazará el Turco de la guerra de Persia y de sus 
« rebeldes ; porque según los últimos avisos estaba ya de 
« acuerdo con todos , y Muley Cidán que ahora reina en 
«( Berbería , y se ha mostrado capital enemigo de cris- 
• tianos , establecerá su reinado y entablarán las otras 
« negociaciones de otros Príncipes enemigos ; y que car- 
« gando todos á un mismo tiempo, nos pondrian en el pe- 
« ligro que se deja considerar. Por todas estas causas , y 
« principalmente por lo que deseo servir y agradar á nues- 
M tro Señor, y que en mi tiempo se dé fin á tan graves 
«ofensas suyas, como las que esta gente comete; y junto 
« con esto por lo mucho que amo y deseo procurar el bien 
«y seguridad de los buenos subditos de este reino, des- 
« pues de haberle encomendado y hecho encomendar mu- 
« cho este negocio , confiado en su divino favor , he re- 
a suelto que toda esa mala gente se saque de ese reino, 
«por ser el que está á mayor peligro, y se eche de él; 
« como mas particularmente lo entenderéis del maestro de 
« campo D. Agi^stin Mejía, de mi Consejo de Guerra, que 
« esta os dará , y os dirá lo que para esta resolución he 
« mandado proveer. 

3 *' Vos veis que esta resolución no es menos 

« saludable que forzosa ; porque así como otros negocios 
« se suelen mejorar con el tiempo , este cuanto mas se di- 
« latare mas se ha de empeorar : y así no se ha de gastar 



32 

«una sola hora en representar dificultades, n¡ proponer 
« otros medios sino en vencerlas , y poner en esto el cui- 
«dado que se suele, cuando se ofrece peligro de vida 
« para salvarla: ni será necesario encarecer la importan- 
« cia del negocio, ni el servicio que haréis á nuestro Se- 
« ñor en procurar que se facilite , ni encargaros acudáis 
« á él , pues sé que tenéis muy entendido lo primero , y 
« que en lo segundo os emplearéis con el celo que siem- 
« pre habéis tenido del servicio de Dios y mió, aumento 
« de nuestra santa fe y bien destos reinos. Y yo me pro- 
te meto que en la mayor dificultad que se ofrece en la ex- 
« pulsión de esa gente , que es la de los Señores de vasa- 
te líos moriscos, ha de ser de mucho momento vuestra 
«autoridad y persuasión: en lo cual os encargo mucho 
« uséis del caudal que Dios os ha dado de letras y virtud, 
« pues la cosa es en sí tan clara y manifiesta que no se 
« puede poner en duda ni disputa que no solo es conve- 
« niente pero forzosa; y que seria gran temeridad y len- 
«tar á Dios perder el todo por la parte, como sin duda 
«sucedería si se dilatase la ejecución de lo resuelto. Y 
« aunque sea así, que della ha de resultar menoscabo de 
« hacienda y descomodidad á los dueños de moriscos, esto 
« tiene reparo y lo otro no , y una vez libres desta mala 
« semilla y del peligro que trae consigo el conservarla, 
«se atenderá al beneficio de los interesados, y por mi 
« parte lo procuraré por todos los camii^s que pudiere. 

4 ** Recibiré particular contentamiento de que 

« deis entero crédito á lo que D. Agustín Mejía os dijere 
c( de mi parte, y le asistáis en lo que pudiéredes como de 
« vos confio. Y por lo que importa al secreto de este ne- 
« gocio , y que hasta la ejecución de él no se sepa , ni 
« pueda imaginar el intento que se lleva, he acordado que 



33 

«la ida de D. Aguslin á esa ciudad y reino sea á lítulo 
«de que va á visitar las forliticaciones de él para saber 
<( el estado en que están , y lo que convendrá proveer para 
«que se pongan en perfección. Y así no os encargo lo 
«que á esto toca, pues con vuestra gran prudencia echa- 
« reis de ver lo que convenga , y que en él solo consiste 
«el bueno y breve fin de lo que se desea. De Segovia 
«á cuatro de agosto áe 1609 — Yo e\ Rey — Andrés de 
« Prada. 



DOCUMENTO IX 



Carta que en 23 de octubre de 1609 escribió el Beato Juan de Ri- 
bera al Rey D. Felipe III, según la publicó el P. Fr. Juan Xime- 
nez en el número 34 de la Adición á su vida. 



S. €. R. M.— ** Se va continuando el buen suceso de 
«la expulsión, á Dios gracias, porque el tiempo es muy 
«á proposito, y tal que generalmente se tiene por mila- 
« gro. Los moros convertidos cada dia dan mayores de- 
« mostraciones de contento , y «n los ricos con grande 
« evidencia se conoce que le tienen mucho mayor. De 
«aquí ha resultado finalmente que los Señores de vasa- 
«llos han quedado convencidos de que la resolución que 
« vuestra Majestad ha tomado de arrojarlos , ha estado no 
«solo necesaria, mas útil para ellos, viendo claramente 
« que los dichos moros eran sus capitales enemigos , y 
« hablan de procurar contra ellos cuanto mal pudiesen, y 
« así veo á todos contentísimos y alegres , y lo restante de 
« la gente no se cansa de alabar á Dios nuestro Señor y 
«á vuestra Majestad. 

Tomo XVIII. 3 



34 . 

2 *VEl punto de la mayor dificultad es aquel 

« que mira á los censalistas por ser estos en gran número 
<( y de todos estados. Se desea generalmente que vuestra 
« Majestad mande tomar resolución acerca de este negó- 
le cío, de modo tal , que no se originen pleitos, y esto se- 
« ria muy conveniente á fin que se evitaran gastos, y las 
<( disensiones que pudieran ser causa de grandes turba- 
« ciones en el reino. Les parece á los censalistas que los 
«Barones se cuidan poco de poblar los lugares, y sospe- 
M chan que esto será á efecto de excusarse de la paga de 
« aquellos que estaban puestos y cargados sobre las co- 
«munidades, vulgarmente llamadas Aljamas. Esto no se 
«' debe juzgar de personas nobles y cristianas ; mas no 
« creo que resultaría inconveniente del mandar vuestra 
«Majestad que se biciese entender, como quedaría ser- 
« vido , de que se procurasen poblar los lugares con aque- 
« lia conveniencia que pareciere mas racional. Y se cree 
« que baciéndose en esta forma, encontrarán número su- 
« ficiente para cultivar sus tierras , y que en poco tiempo 
« será en mayor aumento de lo que antes tenían , por ser 
« mucho mejor el trabajo de los cristianos viejos que el 
« de los moros convertidos. Algunos han comenzado á po- 
« blar y les ha salido bien , dándoles mas parte y división 
« los cristianos viejos que la que recibían de los moros 
« convertidos. Solo se perdería en ello el servicio perso- 
« nal que prestaban á los Señores , al cual no querrán 
« obligarse los cristianos viejos. 

3 *'De lo que se ha experimentado en esta 

« expulsión , nos consta y tenemos sabido de la mucha 
« hacienda que está en poder deslos moros convertidos, 
« porque se ha descubierto que tienen gran cantidad de 
« moneda de oro y de plata. Las personas que pueden te- 



35 

«¡ner voto en esto, juzgan que pasará de cuatro millones 
« el que se llevan, y otras aun dicen mas , probándolo con 
«algunas conjeturas dignas de toda consideración. Asi- 
« mismo sabemos que los moros hubieran tenido á gran 
« beneficio el dejarlos ir sin castigo, aunque no les deja- 
os sen llevar consigo mas que el veslido que llevan. Esto 
« se conoce de la grande alegría que manifiestan tener al 
« embarcarse , y de la que demuestran cuando se ven en 
« paises de moros , conforme lo refieren los que los han 
«acompañado á la África en las embarcaciones. De todo 
« esto resulta que si en el principio de ia expulsión se liu- 
« hiera tenido la seguridad que ahora tenemos , hubiera 
«estado santísimo y prudentísimo consejo el haberles de- 
«jado solamente á estos lo necesario para el sustento y 
«para la embarcación, ya que del llevarse tanto dinero 
« resultan los muchos inconvenientes que se dejan consi- 
« derar, los cuales con mas exceso militan en la expulsión 
« de los moros convertidos de la Andalucia y de Castilla. 
« Por lo que podemos arriesgarnos á suplicar á vuestra 
« Majestad todos sus capellanes, y yo como el mas humilde 
« que soy entre todos , postrado á los pies de vuestra Ma- 
«jestad digo: que Dios nuestro Señor, Católica Majestad, 
« mandó á aquellos del pueblo de Israel que despojasen 
« á los egipcios , pidiéndoles prestados los vasos de oro y 
« de plata y los vestidos que tenian , y que todo se lo 
« llevasen en pena de los daños y injurias que habian hc~ 
« cho á su pueblo fiel. Estos nos han hecho gravísimos 
« daños , y sabemos que aquello que se llevan lo emplea- 
« rán en ofensa de Dios y de su santa fe , y en perjuicio 
« de la república cristiana. No permita, pues, vuestra Ma- 
ce jestad que pongamos armas en las manos de nuestros 
« enemigos , atendiendo á que estos han estado traidores, 



36 

« y por eso han perdido todos sus bienes y la vida; y así 
« se contente vuestra Majestad con manifestar su Real 
« clemencia, perdonándoles la pena de muerte , y orde- 
« nando que su Real fisco tome la hacienda , ya que no 
« hay duda en ello , que será tanta que se podrá apreciar 
« por un socorro considerable del patrimonio de vuestra 
«Majestad — Nuestro Señor conserve la Sacra, Católica y 
«Real Persona de vuestra Majestad, como el cristianismo 
« necesita y sus capellanes se lo suplicamos. Valencia á 23 
«de octubre de 1609 — S. G. R. M. — Besa las Reales ma- 
« nos de vuestra Majestad su humilde capellán — El Pa- 
« triarca Arzobispo de Valencia." 



DOCUMEMTO X. 



Carta que el Beato Juan de Ribera, Arzobispo de Valencia, escribió 
al Rey D. Felipe 111 el dia 10 de febrero de 1610, según la pu- 
blicó el P. Fray Juan Ximenez en el núm. 4.° de la Adición á la 
vida de dicho Beato, impresa en Roma en el año 1734. 



** S. C. R. M. — Por el gran cuidado que pone el Mar- 
« qués de Carazena en hacer relación á vuestra Majestad 
« de todo cuanto se ofrezca hablar acerca de la expulsión 
« de los moriscos , yo me he entretenido de hacerlo en 
« tanto tiempo como ha pasado después de haberse con- 
« cluido tan importante negocio. Cada dia nuestro Señor 
u nos hace ver nuevos milagros acerca deste particular, de 
,« modo tal , que se puede y debe llamar obra milagrosa y 
«muy semejante á otras que leemos en la Sagrada Es- 
«critura, á quienes llama el Espíritu Santo maravillo- 



37 

« sas . . . . Ha querido nuestro Señor que estos moros cou- 
« fesasen libremente á los cristianos sus amigos la rebelión 
« que habian maquinado y preparado para este año, espe- 
« cificándoles el gran tiempo y dinero que habian gastado 
« para solicitarla; por lo que han quedado convencidas al- 
oe gunas personas, que por respetos particulares querian 
« poner en duda la verdad de aquellos , que de ello han 
«informado á vuestra Majestad. No ha estado de menor 
« consideración para el desengaño de aquellos también» 
« que debajo de pretexto de piedad han querido dudar, si 
« los dichos moros convertidos fuesen notoriamente here- 
«jes, por ver que todos los mas señalados en riquezas, 
«letras y en prudencia humana, han sido los primeros que 
«han querido embarcarse, y que todos generalmente han 
« ohservado las ceremonias de los mahometanos , glorian - 
«dose de ser vasallos del Turco, sin querer admitir los con- 
« sejos que sus amigos les daban , ni aprovecharse de las 
« muchas reprehensiones que les hacian de una así tan te- 
« meraria resolución : de que ha resultado el descargo de 
« aquellos que han estado sus maestros , porque es cierto 
« que en las almas obstinadas en el mal no puede entrar 
«la doctrina del Evangelio, como lo dijo muchas veces 
« Cristo nuestro Señor predicando á los hebreos , los cua- 
«les no quisieron recibir su santa enseñanza, hien que 
« fuese acompañada de muchos prodigios y ejemplos del 
« cielo. 

2 '* Finalmente, se puede tener por milagroso 

« el haber querido voluntariamente declarar estos moros 
« la grande enemistad y el odio que tenian entrañado con- 
« tra sus dueños y Señores de vasallos , resultando de esto 
« ningún provecho para ellos , antes muchos daños ; y así 
« ha querido nuestro Señor mitigar el disgusto que pudie- 



38 

<( ran tener los Señores del daño temporal que se les re- 
« presentaba con el motivo de la expulsión ; y esto ha es- 
« tado de tanto provecho , que casi de todos he oido el 
« rendir gracias á Dios nuestro Señor y á vuestra Majes- 
« iad de haberlos librado del peligro en que vivían, con 
« decir que en caso que vuestra Majestad ordenase que no 
« se continuase la espulsion , todos irian á suplicarla con 
«la mayor solicitud. 

3 ** Demás de todo lo dicho se va experimen- 
te tando que la pérdida que se tenia en la hacienda , será 
tí mucho menor de aquello que se pensaba ; porque to- 
te dos aquellos que tenían los lugares á censo ganan, y los 
« otros reduciendo la división á una cantidad moderada, 
« poblarán , conforme la experiencia lo ha dado á ver en 
«muchos lugares, que ya se encuentran poblados con 
« gran contento de los Señores y de los vasallos, y uni- 
« versalmente se cree que dentro de tres ó cuatro años 
« quedarán reparados los daños , menos aquellos que re- 
ce sultarian de la cesación de las gabelas dichas Zofras , y 
« de otros tributos que los moros solían pagar en muchos 
«lugares, por lo que eran de grande utilidad para los 

í( Señores etc Nuestro Señor conserve la Sacra, Ca- 

« tólica y Real Persona de vuestra Majestad con aquella 
«felicidad espiritual y temporal que la santa iglesia ne- 
«cesita, y sus vasallos y capellanes le suplicamos. Ya- 
ce lencia á los 10 de febrero del año 1610 — S. C. R. M. — 
ee Besa las Reales manos de vuestra Majestad su humilde 
« capellán— El Arzobispo de Valencia," 



39 



DOCUMENTO XI. 



Carta que en 11 de setiembre del año 1609 escribió el Rey D. Fe- 
lipe III á los Jurados, Diputados y Estamento Militar de la cm- 
dad de Valencia, según la publicó el Doctor D. Gaspar Escolano 
en el libro 10 de la Historia de Valencia, cap. 48 (1). 



" Muy entendido tenéis lo que por tan largo discurso 
« de años se ha procurado la conversión de los cristianos 
« nuevos dése reino , los edictos de gracia que se les con- 
« cedieron, las demás diligencias que se hicieron para 
« instruirlos en nuestra santa fe , y lo poco que todo ello 
« ha aprovechado ; pues no se ha visto que se hayan con- 
« vertido , sino antes crecido de dia en dia su ohslina- 
« cion, y el deseo y voluntad que siempre han tenido de 
«maquinar contra estos reinos. Y aunque el peligro y 
« irreparables daños que de disimular con ellos podian su- 
«ceder, se me representó años ha por muchos, muy 
« doctos y santos varones, exhortándome al breve reme- 
« dio á que en conciencia estaba obligado, asegurán- 
« dome que podia sin escrúpulo castigarlos en las vidas 
<i y haciendas , porque la notoriedad y continuación de 
« sus delictos , y la atrocidad y gravedad dellos los tenia 
« convencidos de herejes , apóstatas y proditores de la 
« sacra Majestad divina y humana, y se pudiera proce- 
« der contra ellos con el rigor que sus culpas merecian ; 
« todavía deseando reducirles por medios suaves y blan- 
« dos , mandé hacer en Valencia la junta que habréis en- 

(1) Esta carta se halla auténtica en el folio I.*» de la Mano 33 de 
Mandes y Empaves de la Corte Civil de 1624-. 



40 

« Icndido, con fin de ordenar una nueva inslruccion y 
<( conversión para mayor descargo y ver s¡ se podría cx- 
« cusar el sacarlos. Pero habiendo después sabido por dí- 
te versas y muy ciertas vias que los de ese reino y los de 
«Castilla pasaban adelante con su dañado inlento, pues 
« al mismo tiempo que se trataba de su reducción , envia- 
<t ron personas á Constantínopla y á Marruecos á tratar 
« con el Turco y con el Rey Muley Cidán , pidiéndoles que 
« el año que viene envíen sus fuerzas en ayuda y socor- 
« ro , asegurándoles que hallarán ciento cincuenta mil 
« hombres de pelea , tan moros como los de Berbería, 
« que les asistirán con las vidas y haciendas , y que la 
« empresa será fácil por estar estos reinos muy faltos de 
« gente, armas y ejercicio militar: y que demás de esto 
« traen también pláticas y inteligencias con herejes y 
« otros Príncipes que aborrecen la grandeza de nuestra 
« monarquía , y los unos y los otros les han ofrecido de 
« ayudarles cop todas sus fuerzas: y el Turco para enviar 
« su armada se sabe de cierta ciencia que se ha concer- 
« tado con el persiano y con sus rebeldes que le traían 
V ocupado: y el Rey Muley Cidán va estableciendo su rei- 
« nado , y ha tratado con los herejes de las tierras ma- 
« rítimas de septentrión que le acomoden navios para 
« pasar acá su gente, y se lo han concedido. Y si estos y 
<( los demás enemigos nuestros cargan á un tiempo mis- 
« mo, nos veremos en el peligro que se deja entender, 

2 " Considerando, pues, todo lo dicho, y áe- 

« seando cumplir cob la obligación que tengo y procurar 
«la conservación y seguridad de mis reinos, y en parti- 
ré cular la dése y de los buenos y fieles subditos del , por 
«ser mas evidente su peligro, y que cese la herejía y 
{( apostasía desa mala gente , de que Dios nuestro Señor 



1 



41 

« eslá tan ofendido; después de haberlo encomendado y 
« hecho encomendar mucho esle negocio , confiando en su 
« divino favor , por lo que importa á su honra y gloria, 
« he resuelto que se saquen dése reino todos los moriscos 
« que hay en él , en la forma que allá entenderéis. Y aun- 
« que el celo que tenéis del servicio de Dios y mió , y de 
« la seguridad y conservación de ese reino y de vues- 
« tras personas, que yo tanto estimo, me asigura que 
«entenderéis este negocio como él es , y cuan forzosa- y 
« saludable es la resolución que he tomado , y acudiréis 
« á facilitar la ejecución della, todavía he querido avisa- 
« ros de las causas que me han movido á tomarla, y en- 
« cargaros, como lo hago muy efectuosamente, deis ejem- 
« pío á los señores de vasallos moriscos dése reino , con 
« dar á entender á los vuestros , que pudiéndolos justa- 
« mente castigar en las vidas y haciendas, es mucha la 
« merced que les hago en dejarlos ir, y que puedan lle- 
« var de los bienes muebles los que puedan sobre sus per- 
« sonas solas para ayudar á su sustento: que pues esto 
« se ha de ejecutar sin que por ningún caso ni respeto 
«se admita otro medio, sera de grande momento que 
«los demás vean lo que hacéis, para que hagan lo mis- 
« mo. Y porque yo he cometido la ejecución de hacer 
« conducir esa gente á los puertos donde se han de em- 
« barcar al maese de campo general D. Agustin Mejía, 
« de mi Consejo de Guerra , os encargo mucho tengáis 
« con él muy buena correspondencia y le asistáis en lo 
« que os advirtiere que conviene : que demás de lo que 
« hiciéredes en cumplimiento de lo arriba referido, será 
« conforme la obligación de verdaderos christianos y fie- 
« les vasallos. Yo recibiré en ello el mas agradable servi- 
« cío que me podéis hacer ; y demás de que entenderéis 



42 

« del Marqués de Caracena la parte qne os ha de locar 
«de la hacienda de \ueslros vasallos, eslad ciertos de 
« que acudiré al reparo del daño y descomodidad que de 
« la falta de ella se os siguiere , por todas las \ias que 
«podré. Y para todo lo que locare á la ejecución, me 
«remito á lo que el Virrey os dirá de mi parte, man- 
« dándoos y encargándoos que así lo ejecutéis y cum- 
« piáis. De San Lorenzo á once de setiembre de mil seis- 
«cientos nueve. 



DOCUMENTO XII. 



Carla puebla otorgada por el Rey D. Jaime 1 á los moros del valle 
de Uxó por el mes de agosto de 1250, según se contiene en el 
folio 229, página 2 del libro 1.** del Real Patrimonio ^ que se 
guarda en el archivo de la Bailia General de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. TRADUCCIÓN. 

En nom de Deu iol pia- En nombre de Dios to- 
dos é misericordios , oració lo piadoso y misericordioso, 
feta per noslre Senyor Deu so- hecha oración á Dios nuestro 
hre iols los Apostols : Aquest Señor sobre lodos los Após- 
es privilegi lionratf lo cual toles. Este es el privilegio 
mana nostre Senyor lo Rey honrado qne ordena nuestro 
de Aragó , de Mallorques, Sr. el Rey de Aragón , de 
de Valencia , e Comte de Mallorca , de Valencia , y 
Barcelona é Durgell , é Sen- Conde de Barcelona y de Ur- 
yor de Monpesler , á qui gel , y Señor de Mompeller, 
Deu mantenga, olorgat á Iols á quien Dios conserve , con- 
los moros de la valí de cedido á lodos los moros del 



43 



Uxó , los cuals reehé sois la 
sua fe ; é que pohlen , é po^ 
hlar [agen la valí de Uxó 
damunl nomenada , c les 
sues alqueries é los scus 
termens á la dita valí de- 
íermenals ó assignats ans 
quels moros isquessen de la 
ierra. E que reten de con- 
iinent lo castell de la dita 
valí de Uxó á Nos lo Rey, 
ó á qui nos manarem de 
nostres genis, sen ninguna 
iriga, E reiui lo dil cas- 
tell sobre lo dit pacte, es- 
tiguen iois los moros en la 
lur poUació de lurs cases, 
é de lurs hens, on que sien 
en los lochs ó alqueries de 
la dita valí de Uxó, ells^ 
€ iois aquells qui per iemps 
serán de lur generado pera 
iois iemps en fe de nos lo 
Rey. 

2 E perdonam é 

remeiem a aquells iots crims 
ó penes per aquells comeses 
tro al jorn de huy ; é per 
res non fosen de aquells dits 
crims ó penes demanats; ne 
sien de manáis de alcuns 
deutes que fossen dcguts á 



valle de Uxó , los cuales re- 
cibió bajo su Real palabra. 

Y que pueblen y hagan po- 
blar el valle de Uxó arriba 
nombrado, y las alquerías 
de este , y los términos de- 
terminados y señalados á di- 
cho valle de Uxó antes que 
los moros saliesen del reino. 

Y que entreguen de contado 
el castillo de dicho valle de 
Uxó á Nos el Rey, ó á quien 
Nos ordenáremos de los nues- 
tros, sin detención alguna. 

Y entregado dicho castillo 
con el referido pacto , man- 
ténganse todos los moros 
poblando sus casas y pose- 
yendo sus bienes en cual- 
quier parte que estén de los 
lugares ó alquerías de dicho 
valle de Uxó, y no solo ellos 
sino todos los que por el 
tiempo serán de su gene- 
ración para siempre bajo 
nuestra Real palabra— Y les 
perdonamos y los absolve- 
mos de todos los delitos y 
penas en que hayan incurri- 
do hasta el dia de hoy; y 
que no se ponga demanda 
alguna contra ellos por ra- 



u 



alcuns juheus per alcuna 
manera. 

3 E volcm que lots 

los moros sien sobre lur gu- 
na en lurs malrimonis , c en 
toles les allrcs coses , segons 



zonde dichos crímenes ó pe- 
nas, y que de ningún modo 
se les pidan deudas algunas 
contraidas con judíos — Y 
queremos que lodos los mo- 
ros se arreglen en sus malri- 



Quna, E que pusquen pu- monios y en todas las demás 
hlicar lur ^.una en oracions, cosas á su zuna ó leyes. Y 



é en amostrar de letra á 
lurs filis el Alcorá pnhlica- 
ment, sens nengú prejudici 
á aquells fer. E que pus^ 
quen anar per tota la térra 
el senyoria nostra á fer lots 
lurs afers , sens que neis sie 
vedat per alcuna persona: 
é quels sia legut é puxen 
comprar tot Mal per á lla- 
vor á ops de la llur térra 
en Borriana, é en altres lo- 
chs de la nostra senyoria, 

4 E que sien ten-^ 

guts de pagar tots aquells 
drets^ los cuals solien pagar 
lurs anlecessors ans que ¿s- 
qucsen los moros de la ter-^ 
ra , e lur dreí é delme, 
segons que es contengut en 
la carta antiga, la cual de 
present es en la lur ma. 

5 E atorgam á 

aquells que sien franchs en 



que puedan puldicar su zu- 
na en las oraciones y ense- 
ñar públicamente á leer á 
sus hijos en el alcorán, sin 
que por ello se les haga da- 
ño alguno. Y que puedan ir 
por todo nuestro reino y se- 
ñorío á hacer lodos sus ne- 
gocios, sin que lo impida 
persona alguna. Y que les 
sea lícito y puedan comprar 
granos de toda especie en 
Borriana y en los demás lu- 
gares de nuestro señorío 
para simiente y para em- 
plearla en sus campos — Y 
que estén obligados á pagar 
lodos aquellos derechos que 
solian pagar sus anteceso-' 
res, antes que los moros sa- 
liesen del reino, y sus dere- 
chos y diezmo según el con- 
tenido de la escritura anti- 
gua, que al présenle tienen 



45 



aquest present any de iols los 
delmes é drels, del dia que 
reirán lo castell de la dita 
valí de Uxó en un any; 
que no sien de res dema- 
nals deis drets. E aprés fe- 
nit lo dit any , sien tenguts 
pagar lots los drels é del- 
mes , seguns lo lur privilegi 
anlicli. 

6 E fem los franchs 

de la venema deis arhres , é 
de tota la oría/t^a, sino de 
aquella , la cual se vendrá 
puhlicament, 

7 E que sien ten- 
guts de pagar lo dret de 
hestiar é de colmenes , go es, 
de cuaranta una. 

8 Et que puguen 

fer alcadi et alami 'pcr si 
mateixos : et que pusquen 
jutgar les aygues entre si^ 
axi com era acostumat en 
temps de moros , segons 
ques conté en los lurs pri- 
vilegis antichs. E que sien 
les rendes de les mezqui- 
tes á ops de les dites mez- 
quites, axi com ere antiga- 
ment, 

9 E que no pus- 



en sus manos — Y les conce 
demos que en el presente 
año sean francos de todos 
los diezmos y derechos desde 
el dia en que entregarán el 
castillo de dicho valle de 
Uxó hasta que se cumpla un 
año , de suerte que no se les 
pida derecho alguno. Y con- 
cluido el año deban pagar 
todos los derechos y diezmos 
con arreglo á su privile- 
gio antiguo — Y los hacemos 
francos de pagar de la ven- 
dimia, y de los frutos de los 
árboles y de toda la horta- 
liza, excepto de aquella que 
se venderá públicamente — 
Y que estén obligados á pa- 
gar el derecho de los gana- 
dos y de las colmenas, á sa- 
ber, de cuarenta una — Y 
que puedan nombrar por sí 
mismos los alcadis y alami- 
nes. Y que puedan juzgar 
entre sí los pleitos de las 
aguas , como se acostum- 
braba en tiempo de moros, 
y según se contiene en sus 
antiguos privilegios. Y que 
las rentas de las mezquitas 
sean para lo que necesiten 



46 



ca poblar ah clh chrisliá, las mismas, como anligaa- 
né halejál dins la lur polla- mente — Y que ningún cris- 



ció , sens lo lur voler , ne 
Nos no pusgucim aquelh for- 
zar ^ ni alcun allre en nom 
noslre del regnc de Valen- 
cia per tos lemps. 

10 Et que sien tots 

los lochs é les alqueries de 
la valí de Uxó á servitut 
del caslell de la dila valí 
de Uxó, segons que de pri- 
mer ere acoslumat. 

11 E qui volrá 

anar deis de la valí de Uxó 
cuant se volrá , en ierres de 
moros, que ho puscafer: é 
aQols oíorgam sens alcuna 
triga, E que pusquen ven- 
dré totes les lurs possessions 
é hens ais moros tan sola- 
ment é que nols pusquen ven- 
dré á alcun chrislia nuil 
temps. 

12 E que liajen 

tots lurs termens é lurs hes- 
tiars de Uxó, é Nuiles, é 
Almenara , é lo terme de 
Urmell en la Plana é les 
vinies de la alquería appe- 
llada de Carc é Alfandech 



tiano ni baulizado pueda 
habitar con ellos dentro de 
su pueblo sin su voluntad; 
y que ni Nos ni otro alguno 
del reino de Valencia pueda 
forzarlos en nombre nuestro 
á hacerlo en tiempo algu- 
no — Y que todos los lugares 
y alquerías del valle de Uxó 
tengan la obligación de ser- 
vir al castillo de dicho valle 
de Uxó, según que de ante- 
mano se acostumbraba — Y 
cualquiera del valle de Uxó 
que quiera pasar á tierra de 
moros lo pueda hacer cuan- 
do quiera ; y esto les con- 
cedemos sin detención al- 
guna. Y que puedan vender 
todas sus posesiones y bienes 
álos moros solamente, y que 
no los puedan vender á cris- 
tiano alguno en ningún tiem- 
po — Y que tengan todos sus 
términos y ganados de Uxó, 
Nules y Almenara, y el tér- 
mino de Urmell en la Plana, 
y las viñas de la alquería lla- 
mada Carc y Alfandech, se- 



egons que já seren deputats gun que ya les estaban se- 



47 



á ells en temps de moros, E 
que pusca anar lo hir hes- 
itar en íot lo terme de Xova, 
segons que á ells era ja le- 
gut. 

13 E totes aqües- 
tes condicions hahem olor- 
gat á ells , guiáis é assegu- 
rals en iota la noslra ierra, 
en persones é en hens ells 
é tots los que per temps se- 
rán en per tots temps ^ sobre 
aquesta condició , que ells 
sien soimeses é leáis va- 
salís á Nos , é á qui aprés de 
nos será de tola la genera- 
do, 

14 E que no pus- 

quen anar á loch ó lochs 
de la guerra, neis pusquen 
donar nenguna provisió en 
denguna condició ni á a- 
quells metre alcuna cosa. E 
que dejen guardar tota la 
nostra ierra, é á tots los 
noslres vasalls be é leijal- 
ment, 

15 E que dejen 

pagar los drets de les col- 
menes é lo delme de les f- 
gues , é de garro fes , é de 
les gallines , segons ques con- 



ñalados á los mismos en 
tiempo de moros. Y que sus 
ganados puedan ir por todo 
el término de Xova , según 
que ya de antemano se les 
permitía — Y todos estos ca- 
pítulos les hemos otorgado 
dándoles salvo conducto y 
seguridad en todo nuestro 
reino, en personas y bienes, 
no solamente álos presentes 
sino también á los venide- 
ros , bajo la condición de ser 
subditos y leales vasallos 
nuestros , y de todos los de 
nuestra generación que rei- 
narán después de Nos — Y 
que no puedan ir al lugar ó 
lugares donde haya guerra, 
ni dar provisión alguna á los 
enemigos, bajo ningún títu- 
lo, ni enviarles cosa algu- 
na. Y que deban guardar 
todo nuestro reino y todos 
nuestros vasallos bien y leal- 
mente — Y que deban pagar 
los derechos de las colmenas 
y el diezmo de los higos , y 
de las algarrobas y gallinas, 
del mismo modo que se ex- 
presa en otro privilegio que 
les otorgamos. Y que no es- 



48 



té en altre prmlegi ¡ler Nos 
á clls olorgal. E que no 
sien tenguls de pagar drel 
deis oiis^ ne fer (afra de 
lurs persones ^ ne de lurs bes- 
iies, 

16 E sobre toles 

les coses damunt nomenades, 
foren per nos fermades les 
diles coses, [Tesúmonis sobre 
les dites coses los capdals 
Don Ferrando de Munca^ 
da , Don Guillem de Mun- 
cada, Don Galcerán de Pi^ 
nos , Don Guillem Deulen- 
ga. Feta en lo mes de Ju- 
met Alahir , segons comple 
de moros , en lany de 648 
conjunt lo dit kalendari en lo 
mes de agosto en lany 1250 
segons kalendari de chris- 
iians. E deposam lo nostre 
signe sobre les dites coses 
fermades é loades en lo dit 
kalendari, 

17 E declaram 

que paguen tots los dits mo- 
ros , é los que per temps se- 
rán, la huytena part de tots 
los fruyls á Nos, ó á qui Nos 
volrem; é que no sien ten- 
guts alcuna allra cosa pagar 



ten obligados á pagar dere- 
cho alguno délos huevos, ni 
Zofra por sus personas ni 
por sus ganados— Y á conli* 
nuacion de todo lo sobredi- 
cho fueron firmadas por Nos 
las cosas arriba menciona- 
das. Fueron testigos de to- 
do lo referido los capitanes 
D. Ferrando de Moneada, 
D. Guillem de Moneada, 
D. Galcerán de Pinos, Don 
Guillem de Entenza. Se 
otorgó esta escritura en el 
mes de Jumet Alahir, según 
la cuenta de los moros, del 
año 648, que coincide con 
el mes de agosto del año 
1250, según la cuenta de 
los cristianos. Y pusimos 
nuestro signo á continuación 
de todo lo referido, después 
de haberlas firmado y loado 
con dicha fecha — Y declara* 
raos que todos los sobredi- 
chos moros y los que haya 
por el tiempo, paguen la 
octava parte de todos los 
frutos á Nos ó á quien Nos 
queramos. Y que no estén 
obligados á pagar otra cosa 
alguna de lodos los frutos 



49 



de íols los lurs fruyis , los qne produzcan sus campos. 
quals naxerán en la tur ier- Exceptuamos las uvas, los 



ra. Exceptam los rayms deis 
arbres é de les ortaligesy 
los quals no seríin venuls. E 
pagant la octava parí de 
tots los fruyls , nols puscam 
fer alcana demanda de tols 
los fruyts damunt nomenats, 
Excepíat, que si per Nos, ó 
procurador nostre es feyta 
alguna peyta ó demanda ais 
moroSf los quals son enla Ti- 
ñenga de Valencia , ladon- 
clis sien tenguts pagar go 
que per Nos serán laxats en 
les peyles. 

18 E los moros 

que silguen axi com eren 
acoslumats en lemps de mo- 
ros , ans quels moros isque- 
sen de la ierra. 

19 E lois aquells 

que isqueren de la valí de 
Uxóf é no [oren asseljats 
ah ells en lo dil caslell , que 
tols los lurs bens sien ci ops 
de les pcrnones del caslelL 

20 Escrivi toles les 

coses damunt nomenades en 

lo dil kalendari per mana- 

mtnl del molí all Senyor 

Tomo XVIII. 



frutos (le los árboles y las 
hortalizas que no se ven- 
dan. Y pagando la octava 
parte de todos los frutos no 
podamos pedir cosa alguna 
de lodos los frutos arriba 
mencionados. Excepto que 
si Nos ó nuestro procurador 
hiciéremos alguna peila ó 
requisición á los moros de 
la Tenencia de Valencia, en 
tal caso deberán pagar en 
las peilas la cuota que Nos 
les señaláremos — Y los mo- 
ros que continúen del mis- 
mo modo y según acostum- 
braban en tiempo de moros, 
y antes que los moros sa- 
liesen del reino — Y todos 
aquellos que emigraron del 
valle de Uxó y no fueron si- 
tiados con los presentes en 
el referido castillo, pierdan 
sus bienes , y sean estos pa- 
ra los defensores del casti- 
llo — Y escribí lodo lo sobre- 
dicho con la referida fecha 
por mandamiento del muy 
alto Señor Rey, á quien Dios 
guarde, Salomón hijo de 
4 



50 

Rey, á qui Deu salvuy Sa- Alquizlen. Signo f de Don 

lamo fill de Alquizlen. Sig- Jaime por la gracia de Dios 

num f Jacohi Del gratia Re- Rey de Aragón, de Mallorca 

gis Áragonum Majoricarum y de Valencia, Conde de 

et Valentiae, Comes Bar chi- Barcelona y Urgel , y Se- 

nonae et Urgelli, et Domini ñor de Monpeller que loa- 

Moniis Pesulani , qui iirae^- mos , concedemos y firma- 

dicta omnia laiidamuSy con- mos todas las cosas sobre- 

cedimus et frmamus, prout dichas, según que arriba 

superiús conlinetur. se contienen. 



DOCUMENTO XIII. 



Fórmula común de las escrituras de establecimiento de alquerías 
ó pueblos que otorgaba el Rey D. Jaime I , según se contiene 
en el folio 85 del Registro segundo de dicho Monarca , que se 
guarda en el archivo Real de Rarcelona. 



" Per Nos et noslros damus et concedimus vobis 
atalif et tali y ad opus vestri, et aliorum populatorum 
«de tali loco, qui ibi fuerint populati, et vestris et eo- 
« rum successoribus in perpetuum, alcberiam quíe dicitur 
n talis quae est in termino tali, totam integré, cum in- 
«troitibus, exitibus, affrontationibus, aquis, terminis, et 
« suis pertinenliis universis , á coelo in abissum, exceptis 
« furnis, et molendiuis, ad omnes vestras et vestrorum vo- 
« luntates et aliorum populatorum ejusdem alcberiae , cui, 
« et quibus volueritis perpetuo faciendas, exceptis militi- 
u bus et sanctis: ita quod vos praedicti dividatis príedictam 
« alcberiam vobis et alus populatoribus , et recipiatis ad 



51 

(( opus vestri , et delis ocio aliorum et honorabiliorum 
« populatorum ejusdem alcheriae , unicuique qualuor jova- 
« tas inler lerram et vineas , et ómnibus alus populatori- 
« bus, unicuique tres jovatas; et unicuique delis unam par- 
tí tena suaruní jovatarum inloco irriguo et aliam in secano: 
« Ita lamen quod vos et omnes alii populatores diclae 
« alcberiae, et vestri babealis domos Tranchas et liberas, et 
« delis nobis et noslris pro unaquaque jovatarum dicla? 
«alcheriae, tam lerrae, quam vinearum , tam loci irrigui, 
« quam secani, decem solidos, et eas bine ad decem annos 
« non vendalis. Faligam autem, et laudimium in praedic- 
« lis non relinemus , nec etiam vos, vel vestri teneamini 
« Nobis et nostris unquam daré aliquam questiam , neque 
« coenam. Et praedicta donalio valeat , si alibi in regno 
«Valentiae, vos non haeredabimus. Nos igitur íalis, et 
« talis juramus per Deum et ejus sánela qualuor Evange - 
«lia, quod personalem residenliam faciemus in alcheria 
« lali; et bine ad unum annum omnes possessiones , quas 
« alibi habemus , vendemus vel aliter et tolo alienabimus 
«sino omni retenlione noslra." 



DOCUMENTO XIV. 



Memorias auténticas de algunas tierras establecidas por el Rey Don 
Jaime I en el año 12*8, con el censo anuo de cinco sueldos por 
yugada, entresacadas de las que contiene el Registro segundo de 
dicho Rey y guardado en el archivo Real de Rarcelona. 



1 ** Anno millesimo ducentésimo cuadrage- 

« simo octavo— Raana — Aprilis carnifex domos , el quin- 



52 

« que jovalas ¡n Alcanicia — décimo quinto kalendas janua- 
« rii, pro quinqué solidis censualibus. 

2 ** Raymundus Desparagucra , Arnaldus Bo- 

«ga, Andreas Sarlor, Petrus Ferrandi Dances singulas 
« domos , et unusquisque tres jovatas in Alcanicia , pro 
«quinqué solidis censualibus — décimo quinto kalendas 
« januarii. 

3 '* Petrus de Gernona domos, et tres jova- 

« las in Alcanicia pro quinqué solidis censualibus — deci- 
« mo quinto kalendas januarii. 

4 ** Petrus de Penades domos, et tres jovatas 

« in Paterna pro quinqué solidis censualibus — décimo 
« quinto kalendas januarii (1). 

DOCUMENTO XV. 

Memorias de establecimientos de tierras otorgadas por el Rey Don 
Jaime I en el año 1248, con el censo anuo de diez sueldos por 
yugada , entresacadas de las muchas que contiene el citado fíe- 
gistro 2." del referido Monarca. 

1. . . .** Auno millesimo ducentésimo cuadragésimo 
« octavo — Amet de Stayna et novem alus ballistariis so- 
« ciis suis; Petro de Matalops et novemdecim alus ballis 
« tariis sociis suis, unicuique singulas domos in alcheria 
« quaí dicitur Egeba Alhobra, qua3 est in valle de Ma- 
« rignen, et unicuique tres jovalas Ínter lerram et vincas 
« in termino ejusdem alcheriae — duodécimo kalendas au- 
ff gusti, ad decem solidos pro jovata (2)." 

(1) Registro 2." citado del Rey D. Jaime I, folio 17. 

(2) Ídem id. folio 2. 



53 

2 '*Donaliones Caslillionis Burrianae — Pereto- 

« nns de Fraga domos in Castellione, el tres jovalas terraí 
« in alcheria , qnae vocatur Benayren , et horlum trium fa- 
« necatarum in Vinarabe, pro decem solidis jovala — tertio 
« nonas julii (1)." 

3 **PaschasiusDominici domos inXativafran- 

« chas et liberas , et tres jovatas terrae , in termino de 
« Huadacecar, quae est in termino Xativae, pro triginta so- 
« lidis censualibus. In obsidione de Luxen idus martii (2)." 

4 '* Dominico Sarayena domos in Ontiye, et 

« duas jovatas terrae in eodem termino , et duas kaíicia- 
« tas vinearum pro viginti tribus solidis et qualuor dena- 
« riis — décimo quinto kalendas julii (3)." 

5 **Arnaldo de Binefar quasdam domos in al- 

« cheria , quae dicitur Almizram , quae est in termino de 
« Borrón , et tres jovatas terrae in termino ejusdem al- 
« cheriae unaque jovata pro decem solidis — quarlo nonas 
«januarii (4)." 

6 **Guillermus de Ballebrera domos in Xativa 

« Tranchas et liberas, quae fuerunt de Mahomet Ibenancic 
« de Nováis , et duas jovatas et mediam terrae et mediam 
«vinearum in Xativa, pro triginta solidis censualibus. In 
«obsidione de Luxen décimo sexto kalendas aprilis (5)." 



(1) Registro 2.° citado del Rey D. Jaime I, folio 45. 

(2) ídem id. folio 63. 

(3) ídem id. folio 71. 
(*) ídem id. folio 76. 
(5) ídem id. folio 63. 



54 



DOCUMENTO XVI 



Memorias de tierras establecidas por el Rey D. Jaime I en el 
año 1248, con el censo anuo de doce sueldos por yugada, según 
se contiene en el folio 45 del citado Registro 2." 



1 •*Stephanus de Baiberano domos in Bena- 

« rabe , et unam jovatam lerrse in praedicta alcberia , quae 
« est in termino Caslellionis Burianaí pro duodecim so- 
« lidis jovata — kalendis seplembris. 

2 *'Bernardus Sareyal domos in Benarabe , et 

« sex jovatas terrae pro duodecim solidis jovaia , et duas 
« fauecatas borti ad eandem rationem — secundo kalendas 
« seplembris. 

3 *' Ferrarlo de Pons, Dominico Monfort, Gui- 

« Uermo Ollarii , Berengario Ollarrii , Bernardo Ronde- 
«nerio, Pelro Torró, Boneto de Valle, Alegre de Za- 
« massana , Slephano de Barberano, Petro Dallen, Mar- 
« lorello, Januario de Palerols, Carbonello, Bernardo de 
« Catalano, Pelro Alegreli Terrasolae , Guillermo de Bau- 
«sarens, Arnaldo Cogot , Bernardo Quitardi, et Ferdi- 
«nando Desclot, alcheriam , quae \ocatur Benimarva, 
« quae est in termino Caslellionis Burrianae cum sexa- 
« ginla jo\atis , pro duodecim solidis jovata , et domos 
« unicuique in Binarabe , et quinqué kaficiatas pro hor- 
« tis — cuarto nonas seplembris. 



55 
DOCUMENTO XVII. 

Establecimiento de las alquerías de Fula y Atallo , otorgado por el 
Rey D. Jaime I en el año 1249, á favor de cien sarracenos, con 
la obligación de darle franca la quinta parte de los frutos; según 
se contiene en el folio 83 del Registro 2.° del referido Monarca. 

*'Hamel Amedi^, et nonaginla novena alus sarracenis 
« alqueriam , qua3 dicitur Fula, et alcheriam , qiise dicitiir 
« Alallo, cum lerrninis et perlinentiis earum, el haeredi- 
«tatem, quae fuit de Abcadahon, et quinqué jovalas ler- 
«rae in haereditate quae fuit de Tobét, sicut dividitur per 
«términos pósitos inter terminum de Xerica, et termi- 
«num de Fula, de una serra \idelicet ad alterara, ad 
«quintara parlera Domino Regi franchara — nonis junii, 
« anno nativitalis Doraini millesirao ducentesirao quadra- 
tt gesimo nono." 

DOCUMENTO XVIII. 

Carta-puebla otorgada por el Rey D. Jaime I á los moros poblado- 
res de Eslida , Ayn, Veo, Sengueir , Pelmes y Zuela, el dia 29 
de mayo de 1242, según se contiene en el folio 238 del libro 
primero del Real Patrimonio ^ que se guarda en el arcbivo de la 
Bailia general de Valencia. 

1 ** Haec esl earla graliíB et securilatis, quam 

« fácil Jacobus Dei gratia Rex Aragonum, Majoricarum, 
« et Valenliae Comes Barcbinona3 et Urgelli, et Dominus 
<( Montispesulani, toli Aljamas sarracenorura , qui sunt in 
«Eslida, et in Ain, in Veo, in Sengueir, in Pelmes et 



56 

« Zucla , qui niiseninl se in servilntem suam , el dcvcne- 
« runl vasallos suos. Concedit ¡taque eis quod possideanl 
« domos suas el possessiones in ómnibus aleareis suis, cum 
«ómnibus lerminis suis, inlroilibus el exilibus, in riga- 
« divo el secano, labóralas el non labóralas, el omnes 
« hortos el planlalionessuas, el expleclenl aquas suas, si- 
« cut fuil consuelum lempore sarracenorum , el dividant 
« eas , sicul inler eos consuelum esl , el ganatum eorum 
« pascat in lerminis suis universis , sicul consuevit lem- 
« pore paganorum, el non millant cbrislianos, nec ali- 
« quem de alia lege in lerminis suis, causa habitandi, 
« sine volunlale ipsorum. 

2 ''Nec aliquis pascbua ipsorum, sive gana- 

« tum conlraritíl , et sinl salvi , el securi in personis , el 
«robus suis; et possinl iré per lotos términos suos ad 
« pertractanda negolia sua, sine chrislianis: el Alcadi 
« caslrorum , nec Bajuli demandenl ipsis azofres de lig- 
« nis , bestiis, el aquis , nec aliam servilutem castro- 
ce rum; nec faciant contrarium in domibus suis, nec in 
« vineis et arboribus et fruclibus: nee probibeanl pre- 
« conizare in mezquitis , nec fieri orationem in illis diebus 
« veneris et feslivis suis , et alus diebus , sed faciant se- 
«cundum eorum legem: et possinl docere scholares Al- 
« cora, et libros omnes de Alhadet secundum legen suam, 
« et Alcopzi sinl de mezquitis suis. El judicenl causas 
« suas in posse alcadi eorum sarraceni illius qui erit in 
«Eslilla in casamentis, et divisionibus, et emptionibus, 
« et alus ómnibus causis secundum eorum legem. Et sar- 
« raceni, qui modo sunt extra alcarias diclorum castro- 
« rum , quandocumque venerint, possinl recuperare he- 
« redilales suas in perpetuum. 

3 '*Et sarraceni qui inde recederc voluerint, 



^ 



57 

« possinl venderé hícredilates suas, el res sarracenis ibi- 
« dem habilanlibus , et Bajuli non contradicant eis. Nec 
« sarraceni propler hoc facíant aliquam missionem al- 
ce chaydo Gastri: et sit securus eundo in persona, et rebus, 
« et familia, et filius ipsius per mare et lerram ; et non 
« faciant aliquam frangam , vel hostem , nec peitam super 
« híereditalibus , excepta decima tritici, ordei, panicü, 
«milü, lini et ligiiminis. 

4 *'Et decima persolvatur in era, et dent de 

« molendinis, furnis, operatoris, alfondicis, balneis illam 
« parlem , quam daré solebant tempore paganorum. 

5 **Et quando voluerint, possint ¡re \isum pa- 

« rentes ubicumqae fuerint. Et mortni sepeliantur in eo- 
« rum ciminteriis sine conlrario et missione. 

6 **Et caloniaí denlur secundum legem ipso- 

« rum, et non donent de aliqua horlalicia , videlicet de ce - 
« pis, cucurbitis, nec de alus fructibus terrje, nisi de su- 
« prascriptis. 

7 **De arboribus et fructibus eorum et par- 

« ris non dent decimam, sed dent decimam de \ineis, et 
« dent acaque ganatorum secundum quod consueverunt. 

8 **Et cbristiani non hospilentur in domibus 

« suis , et hseredilalibus, nisi sarraceni voluerint. Et chris- 
« tiani non probent contra sarracenos, nisi cum sarraceno 
« legali. Et sarraceni dictorum castrorum recuperent híe- 
« reditates suas, ubicumque fuerint, excepto in Valentia 
a et Burriana. 

9 *'Et de basis apium, et de besliariis non do- 

«nent aliquid nisi ea quaí dicta sunt, Et si sarraccnus de- 
«cesserit, posteritas ejus hsereditet illam haireditatera. 
« Et sarraceni , qui extra villam suam contrabere volue- 
« rint , possint sine contrario alcaydi et servitio. 



58 

10 *'El illi de Eslida, de Ayn, de Veyo, de 

« Pelmes el de Scngueir sinl franchi de ómnibus robus á 
« die qua cmparabit Dominus Rex castra isla usquc in 
« unum annum. El completo auno illo, scrviunl sicul esl 
« supra. El Dominus Rex recipil ipsos el suos in sua co- 
cí manda, el guidalico. 

11 ** Aclum esl hoc in Arlana quarlo kalendas 

«junii anno Domini millesimo ducentésimo quadragesimo 
« secundo — Testes hujus rei sunt magister lempli, magis- 
« ter bospilalis , Guillermus de Enlenza, Eximinus de Fo- 
« cibus, Ladronus , Eximinus Pelri, Commendator Alcan- 
« nici, Frater Garces — Signum f Jacobi üei gratia Regis 
« Aragonum , Majoricarum el Valeutiae , Comes Barcbi- 
« non» el Urgelli, el Domini Monlispesulani, qui prae- 
« dicta laudamus el concedimus sicul superius contine- 
« tur — Ego Guillamonus Domini Regis scriva , mandato 
«¡psius hoc Iraslalavi loco, die el anno prsefixis/* 



DOCUMENTO XIX. 



Memorias del valor de varias tierras inmediatas á Valencia por los 
años 1238 y 1240, entresacadas de las que contiene el Registro 
primero del Rey D. Jaime I, que se guarda en el archivo Real de 
Barcelona. 



1 " Era millesima ducentésima septuagésima 

« sexta — Anno millesimo ducentésimo trigésimo octavo — 
« Santius Lupiz Dalbero , causa vendilionis , octoaginta 
« kaficades in alquería de Mazlata per mille quingentos 






59 

(( morabalins , qiiod debebat Rex palri suo in quocumque 
«loco voliierit eas accipere — nonis niarlü (1). 

2 '* Ferdinando Carnicer de Burriana imam jo- 

« vatam in Campanar et domos in Valentia pro ducenlis 
« solidis , quos Bernardus Guillermi debebat ei — décimo 
« séptimo kalendas madii (2). 

3 **Adam Tendarius daas jovalas et mediara 

« in Rocafa, et quandam \ineam in Silbella in solutione 
« centum quinquagiula solidorum — kalendas augusli anno 
« nalivitalis Domini millesimo ducentésimo quadrage- 
« simo (3).'^ 



DOCUMENTO XX. 



Memorias de diferentes medidas de que constó al principio la yu- 
gada valenciana de tierra , entresacadas de las que contienen los 
Registros primero y segundo citados , del Rey Don Jaime el Con- 
quistador. 



1 **Era millesima ducentésima septuagésima 

<í sexta — Anno Domini millesimo ducentésimo trigésimo 
«octavo — Ladro domos in Rozafa, in quibus hospitaba- 
«tur, sicut affrontaut de tribus partibus in \iis , et de 
« quarta in alus domibus contiguis, et illum hortum ante 
« domos prífidictas, qui affrontat in horto Petri Aznari, si- 
«cul est clausus cura illa domo quae est ibi, et Reallum 
«de Zahyt Hualet Alforra, cum una jovata decem kafi- 

(1) Registro 1.® citado del Rey D. Jaime I, folio 8. 

(2) ídem id. folio 11. 
(3 ídem id. folio 73. 



60 

« ciatarnm juxta Reallum — décimo quinto kalendas ma- 
«d¡i(l). 

2 **Guillermus de Seppesa domos de Mahomal 

« Abincadafan , et alias de uxore de Ja^ar Azeéhen , et 
« octo jovalas in termino Valentiai. Projovata ocio kafi- 
« ciate — kalendis madü (2). 

3 **Guillermiis Colom, Raymundus de Graus, 

« Guillermus Gancavoya, et eorum socii viginti quinqué 
«jovatas continentes duodecim kaficiatas ad mensuram 
« Valentiai et viginti quinqué domos — quarto kalendas ju- 
« nii anno millesimo ducentésimo quadragesimo secun- 
« do (3). 

DOCUMENTO XXI. 

Fragmentos de la Constitución de la catedral de Valencia, hecha el 
día 7 de julio de 1373, según se contienen en el libro de las 
Constituciones de la Seo de Valencia al folio 42. 

In Dei nomine et ejus gratia. Amen. Cunctis pateat 
« evidenter, quod nos Jacobus miseratione divina Episco- 

« pus , et capitulum ecclesiae valentinse con- 

<( siderantes Serenissimum Principem dominum Jacobum 
« ¡nclilíe recordalionis Regem Aragonum et Valentise, qui 
« dictum regnum ValenlisB de manibus eripuit pagano- 
« rum, per se et omnes successores suos olim donasse con- 
« cesisse et assignasse in perpetuum , ad proprium , libe- 
« rum, et francum alodium, bonae memorise domino Ar- 
« naldo Episcopo , Petro Michaelis Praecentori, et Gui- 

(1) Registro 1." citado del Rey D. Jaime 1, folio 16. 

(2) Ídem id., folio 15. 

(3) Registro %"" citado folio 18. 



61 

« llermo Alaríco Sacristse ecclesiae valenlinae recipienti- 
« bus pro ipsis Episcopo et ecclesia, castnim et villam de 
« Xulella , et castrum et villam de Gargio sita in regno ac 

«diócesi Valentise . ila qiiod Episcopus Va- 

«lenliíB haberet partem mediara , el capilulum ecclesiíe 
«valentiníB, in quo erant viginti canonici praebendali, 
« aliam partem mediara. Considerantes etiam, quod dein- 
« de ad honorem omnipolentis doraini nostri Jesu-Chris- 
« li , et beatissimae , Virginis Mariae matris ejns , sub cu- 
«jus invocalione ecclesia valentina est fundata et insti- 
«tuta, et augmenlationera divini cultus ejusdem , et ut 
«canonici ibidera , qui erant viginli numero, ad residen- 
« tiara in ea faciendara efficacius inducerentur , et servi- 
« tium , ac divinara officiura in ea accresceret , augenle 
«doraino: Episcopus et capitulura dictae ecclesiae deli- 
«beratione, et tractatu habito diligenti inter eos, una- 
« niraiter, et concordiler in perpetuura ordinaverunt dis- 
« tributiones quolidianas in dicta ecclesia, videlicet, pro 
«dictis canonicis, hebdomadariis , diaconis, subdiaconis, 
« succentoribus, et vicario sancli Pelri ejusdem ecclesiíB, 
« ad qnas dederunt, et assignarunt in perpeluura, inter 
« caitera , partera ad diclum capitulura contingentera, sea 
« pertinentem in redditibus , exitibus, et provenlibus dic- 
« torura locorura et castrorura de Gargio , et de Xulella. 
«Considerantes praeterea, quod distribuciones quotidianae 
« planis redditibus potius quara castris, seu villis indi- 
«geant; nos episcopus et capitulura, cura diclíc distri- 
« butiones quolidiana? aliura non habuerint , nec habeant 
« adrainistratorera , nisi dictara capitulura ; saepe collo- 
« quiura, consilium et tractatura habuiraus, quoraodo dicta 
«castra, etvillae cura eorum horainibus et vasallis, fruc- 
«tibus, proveutibus, eljuribus universis ipsorum castro- 



62 

« rum el villarum , mclias ad commodum ct nlilitatem 
« mensai cpiscopalis ipsius ecclesia; ct capituli , et quo- 
« lidianarura dislribntionum possent regi ct administrari. 
« Et tándem post mullos Iractatiis , discusis ómnibus vüs 
«el modls super hoc attactis et atlcndendis, \is«m fuit 
«ct vidctur, lam nohis Episcopo , quam nobis capitulo, 
« nemine discrepante , ulile ct cxpediens csse mcnsaí ca- 
« pituli praídiclae el capitulo ac quotidianis dislributio- 
« nibus prícdictis , quod permutatio ficret inter nos ; sic 
« quod Episcopus el mensa cpiscopalis praedicli , qui jam 
« suo jure, ut priemitlitur mediam parlcm babel, aliam 
« mediam parlcm ad nos capilulum, et distribuliones quo- 
« lidianas iu diclis castris et villis , et ecorum habitatori- 
«bns, rcddilibus, et juribus universis spcctantem , ha- 
« bcat pleno jure; ac quod nos capilulum, et dislributio- 
« nes quotidianíE dictse ecclesiae babeamus annuatim , et 
« in perpeluum percipiamus seplcm millia solidorum re- 
« galium Valenlia; seu BarcbinoníB , francha , libera , et 
«integra inde, et super parte decimarum, frucluum deci- 
« malium villae et collccta; de Algecira , el lerminorum 
« suorum valentinaí dioccesis , ad mensam episcopalem, et 
« episcopum pro lempore valcnlinum spectantium etc. 



DOCUMENTO XXII. 

Privilegio de población- otorgado por el Rey D. Jaime 1 á los sarra- 
cenos pobladores del arrabal de Xáliva en 23 de enero de 1251, 
según se contiene en el libro primero citado del Real Patrimonio. 

i '*Noverinl universi, quod Nos Jacobus Dc¡ 

« gralia Rex Aragonum , Majoricarum el Valenliíe Co- 



63 

« mes Barchinonae et Urgelli , et Dóminos Monlispesu- 
«lani, per Nos et nostros daraus, concedimus et sta- 
« bilimus vobis Jahia Almehiz , Abutinun Abudarecha, 
u Abdalla Alfanequi, Ali Alfanequi, Abuzach Alfanequí, 
« Almafar Algaccel, Abmafar Almiquineci, Mabomat Ab- 
«necezebit, Abdalla Exambra , Galip Adaroez, Jabige 
« Abenraba , Mabomat Abbacar , Abdalla Alcaces , Malio- 
« met Abdoluzet , et toti Aljamae sarracenorum praesen- 
« tium et futurorum in ravallo Xaiivae , habilantium et 
« babitandonim, et ^eslris et eorum successoribus ¡n 
« perpetuum , ravalle Xativae totum integre, de pariele 
« Fovese usque ad alium parietem de Exerea, cum duobus 
« figneralibus, qui sunt in costa, et de costa usque ad 
« carreriam majorem ravalli, cum ómnibus domibus quai 
« ibi sunt, beremis et populalis , prout assignatum fuit 
« vobis per Eximinum Petri de Arenoso Tenenlem-locum 
« nostrum in regno Valenliae. Retinemus tamen ibi nobis 
«et nostris in perpetuum carniceriam, tintureriam, bal- 
«nea, furnos, operatoria, et omnia alia jura censualia. 

2 *'El volumus, quod vos praedicti sarraceni 

« et successores veslri possitis eligere et poneré alcadi in- 
« ter vos, quem voluerilis, qui judicet et delerminet 
«causas veslras; et quod possitis illum mutare, si bené 
« et fideliter non se babuerit in officio ante dicto. 

3 "Itera, volumus quod aliquis sarracenus 

« vel sarracena non possit appellare de sententiis latís per 
« dictum alcadi cum consilio zalmedinas et alamini, et 
« aliorum proborum-hominum Aljamae , nisi tantum ad 
«Nos, vel ad alium alcadi sarracenum, secundum legem 
«vestram. Concedenles vobis, quod habeatis mezquitas 
«vestras, et cimiteria et zabazallanos, qui doceant ü- 
«lios el pueros vestros, et possint praeconizare in mez- 



64 

«quilis veslris, proul cst consuelum intcr sarracenos. 

4 **Itcm, volumus quotl habealis qualuor 

«sarracenos adenantalos, quos inler vos eligere volueri- 
« lis, qui cuslodiant ct manateneant vos, et res vestras, 
« ac jura veslra. 

5. . » . . '*Uelincmus eliam nohis , et locum nos- 
« trum-iencnlibus, qiiod possimus assignare et daré vo~ 
«bis alaminum, et zalmedinam , quos voluerimus: qui 
« alaminus colligat et percipiat jura noslra raballi praí^ 
«dicti; et qui zalmedina faciat juslilias et dislrictus in- 
« ter vos, excepta lamen morte hominum; et qui diclus 
«zalmedina exortivos quoscumque poneré volueril ad 
« justiliam exercendam. 

6 **lteni, volumus quod alhapz el captiones 

« bominum sint in ravallo príedicto , et quod zalme- 
« dina teneat alapz supradiclum, et habeat decimam par- v 
« lem caloniarum pro labore suo. Prohibentes firmiter, 
« quod aliquis chrislianus non inlret aliquam domum sar- 
« racenorum pro aliquo pignore faciendo , nisi cum ala- 
« mino vestro: et quod omnes sarraceni gubernentur per 
« alcadi et adenantalos veslros. 

7 **Et concedimus vobis, quod possitis eme- 

« re domos, haireditates, et alia qnaílibet bona á qui- 
« bus libet personis; el possilis venderé domos et bícre- 
« dilates vestras habitas et habendas veslris consimilibus 
« sarracenis el non cbristianis. 

8 *' Estatúenles, quod si aliquis chrislianus 

« conqucratur de sarraceno, recipiat justiciae comple- 
«menlum in posse zalmedina? veslri , secundum zunam 
« sarracenornm, 

9 *'Item, enfranqnimus vos omnes sarracenos 

« présenles el futuros ravalli praídicli , quod non lenea- 



65 

t( mini darc aliquem censum , vel servlliuní vel tribulum 
« nobis, vel nostris successoribus bine ad dúos annos con- 
(clinuc completos, nisi pro morle bomiiium, vel pro fur- 
« to aut rapinajÍB ia fcoirp «0ai»lo 

10 ** llera, volumus quod si aliquis sarrace- 

« nusalium inlerfecerit sarracenum , quod ¡He inler — fec- 
« lor capiatur, el sit ad niercedem nostram , el alii sar- 
« raceni non admitlant aliquid de bonis eorum , ralione 
« homicidii facli. 

11 *' El volumus quod si aliquis sarracenus 

« captivus vel sarracena fugeril de poleslale domini sui, 
« el fuerit inventus in domibus alicujus sarraceni , quod 
« capiatur ille captivus , el extrahatur de domo illa , el 
<( reddatur domino suo ; sed ille, in posse cujus, vel domo 
(( inventus fueril , non babeal inde aliquam penam, vel 
« suslineal in persona , vel rebus suis. 

12 '* Estatúenles quod aliquo lempore non 

« possilis faceré vel aperire portara versus carrerianí ma- 
« jorem superius nominatam ; el quod aliquis cbristianus 
« vel christiana non possit unquam inler vos aliquo tem- 
« pore habitare. 

13 ** Mandantes in super quod si aliquis sar- 

<x racenus se fecerit chrislianum, quod possit babere sup- 
« pellectilia el alia bona mobilia sua omnia ; sed heredi- 
« lates sint noslrae el noslrorum, el possimus eas daré 
« sarracenis, el non cbristianis. 

14 *' ítem, volumus et mandamus quod om- 

« nis mercalor sarracenus, vel alius qui venerit ad ra- 
« vallum príEdiclum sarracenorum , sil salvus el securus 
« ibi cura ómnibus rebus et mercibus suis , ipso solvente 
« pedagium , et alia jura nostra. 

to " Eslatuimus cliam quod de ómnibus 

Tomo XVIII. 5 



66 

« fructibns ct rcddítibns heredilatum vestrarnm detís 
« in perpetuum noLis ct nostris dccimam partera, excepta 
« hortaliza. 

16 **Et volumas qaod si aliquís sarracenus 

« vencrit ad populandum in ravallum proDdictum, et ste- 
« teril ib¡ per unum, \el per dúos annos, vel plus, et pos- 
« tea volueril inde recedere , possit id faceré secoré, 
« dando tamen unum bisanciuoi. 

17 **Eslaluimus etiam quod quilibet sarra- 

« cenorum in prediclo ravallo commorantium, prscsen- 
« tium et futurorum, teneatur daré nobis, quolibet anno 
« pro domibus suis unum besantium argenti ; et si tenue- 
« rit tres vel qualuor domos, quae sibi siut assignatae ad 
« opus staticae, non teneatur daré, nisi tantnm unum be- 
« santium pro ipsis. *. jííííiÍ 

18 ** Volumus anfcm quod aliquis christia- 

« ñus vel judeus non possit conducere balnea vel furnos, 
« qui sunt , vel pro tempore erunt infra ravallum prse- 
« dictum. «uipiííi 

19. . . . . ** Statuentes quod aliquis judeus non 
« possit esse unquam Bajulus vester, neo colleclor reddi- 
« toum nostrorum ravalli praedicti. 

mí&W'jiUúXu '* Et volumus et stabiliraus quod quilibet 
« sarracenus teneatur daré nobis et nostris in perpetuum 
« pro unaquaque tenda , quolibet anno , quo eam condu- 
ce cere voluerit , unum besantium argenti , et pro unaqua- 
« que tenda carniceriae , unum besantium similiter. 

21 '*Statuimus etiam quod de unoquoque ca- 

« pite arietis , ovis , irci , et caprae , qui in ravallo vestro 
« interfecli fuerint, persolvanlur tres oboli regalium ; et 
« pro unoquoque capite bovis, vel baccse , sex denarii 
« Dobis vel nostris. 

invz 



67 

22 ** Volumus eliam quod possilis eraere Irili- 

« cum, ordeum, paniciurn, et quodlibet aliud genus bladi, 
« sicut chrisliani vicini Xaliva;. 

23 '*Item, slaluimus si aliqua sarracena fue- 

« rit inventa pregnans , quae maritum non habeat , solvat 
« nobis quinqué solidos; et quod omnis sarracenus, qui 
« negaverit filiuna vel filiam , quem vel quam habuerit 
<' ab aliqua, solvat viginli solidos nobis, si mater probare 
« polerit illuna ülium vel filiam esse filium vel filiam 
«illius qui negaverit suum vel suam non esse. 

24 ** Volumus eliam quod non teneamini 

« daré pedaticum vel lezdam de sarracenis vel sarrace- 
« nabas captivis, quos veslris propriis dominis emeritis 
« vel redimeritis, dum tamen sint populatores dicli ravalli. 

25 **Et statuimus quod si aliquis gratis sar- 

« racenus hospilatus fuerit aliquem christianum , solvat 
« nobis pro pena quinqué solidos. 

26 ** Et volumus quod nullus sarracenus 

« teneatur daré caloniam pro vino quod habuerit vel 
« emeril in domo sua : et quod habeatis et faciatis mer- 
« catum singulis diebus veneris, qualibet septimana, in 
« platea scilicet , sancli Michaelis. 

27 ** Staluentes quod quilibet magislrorum 

« qui faciat cantaros , ollas , tegulas et rajólas , donent 
« nobis , pro unoquoque fumo in anno, unum besantium : 
« et quod habeatis plateas franchas et liberas , sine ali- 
« qua servitute. 

28 *' Pralerea volumus quod quilibet sarra- 

« cenus habilator et vicinus ravalli praedicti sit iiber et 
« franchus per tolum regnum Valentiae , ita quod non te- 
« neatur daré pedagium vel lezdam pro persona sua. 

29 *'Et mandamus quod aliquis rusticas sar- 



68 

í( rácenos habilans ¡n alquereis , qui non sil habitalor ra- 
« valli praídicli, non possit faceré tcstimoniam contra vos, 
<( nisi fuerit talis persona, quaí, secundum zunam sarra- 
«cenorum, possit faceré lestimonium. 

30 ** Mandantes quod aliquis ceqoiarius Xa- 

«^liva?, non intret domos vel ravallos vestros pro aqua 
«petenda vel accipienda, nisi com uno sarraceno rava- 
(( Ili praídicti, in super recipimus vos et singulos sarrace- 
« nos habitantes et habitaturos in dicto ravallo Xalivai, 
« cuna ómnibus bonis eorum mobilibus et immobilibus, 
« habitis et habendis , sub nostra protectione , custodia, 
« comanda, et guida tico speciali , ita quod possitis iré, 
« stare et rediré per totam jurisdictionem nostram, per 
« terram , videlicet et mare, et quamlibei aquam dulcem, 
« salve pariter et securé. 

31 ** Mandantes vicariis , bajulis, alcaydís, 

«justicüs, juralis et alus nostris officialibus et subdilis 
« universis, quod vos , et omnia bona vestra ubique ma- 
«nuteneant, protegant, et deffendant , et non permiltant 
« ab aliquibus molestari. Datis Xativíe , décimo kalendas 
« februarii anno millesirao ducentésimo quinquagesimo 
« primo.'* 

' ' - ■ Huí 'iüiiutj pon (' 



BTIfiíí I 



60 
DOCUMENTO XXIIÍ. 



Carta puebla otorgada por üoña.Puenaventura de Arbórea á los mo- 
ros pobladores de los arrabales ó barrios de Chelva el dia 17 de 
agosto de 1370, según se contiene registrada á 11 de octubre 
de 1723 en el libro de la Real Justicia de dicho año/ que se 
guarda en el archivo de la Bailía general de Valencia. í^íteq » 

■ib ■> 

1 * * Sepan todos como yo en Ramón CasteU- 

« sent, alcaide de Chelva, procurador de la muy noble Se- 
« ñora Doña Buenaventura de Arbórea, muger quondam 
« del muy noble D. Pedro, Señor de Xerica, en nombre 
« suyo propio , é asin como usufructuaria de los bienes 
« que fueron del dito noble, é encara asin como tudriz, 
« curadriz é administradora de las personas é bienes de 
«las fijas de aquel mismo noble y suyas en las cosas de- 
« jusso scritas, especialmente constituida , según es cierto 
« de la dita procuración feita en Valencia por en Salvador 
« Despons , notario público por autoridad Real , á ocho 
« dias de jenero del año de la natividad dt- nuestro Se- 
<(ñor 1370; de cierta sciencia, en el dito nombre, por 
«tenor de la presente pública carta doy, establezco á 
« poblar á vos Mahomat Amuzalem etc." (siguen los nom- 
bres y apellidos de oíros cuarenta ij un moros, y conti- 
núa diciendo) *' moros presentes, en la dicha población 
« habitantes, para cien pobladores moros; es á saber, los 
« ravales y barrios de la villa de Chelva assignados para 
« morería, appellados Benaazas ó Benaxuay : la cual villa 
« é barrios ó ravales fueron siempre é son , y quiero que 
« sean de aquí adelante de fuer de Aragón, con todas las 



70 

« casas (le ditos barrios , é las tierras en regadío , é en 
«secano assignadas para los pobladores de los ditos ravales 
« ó barrios. Las cuales tierras son noranta quiñones de 
«huerta, é otros tantos de secano, é noranta de \inas; 
« según que ya es fecha partición de todas las tierras del 
« término de la dita villa de Chelva, ansí en secano como 
«en regadío, é de las \iñas, á doscientas y cincuenta 
« partes ó quiñones. De las cuales son ya dadas por la 
« dita noble mi principal á la población cristiana de la 
« dita villa de Chelva los ciento y sesenta quiñones , é 
« fincan para vos ditos pobladores moros, los sobreditos 
« noranta quiñones. Las cuales tierras é vinyas son es- 
«tas etc." f Hácese aquí una prolija y circunsl andada 
descripción de la periferia que comprendía los noventa 
quiñones ó porciones de tierra , y después continúa di- 
ciendo ) 

2 *'Ilem do en el dicho nombre á vosotros 

« pobladores la vinya que solia seyer del Senyor, appe- 
« liada la vinya del Campiello. 

3 **Item, do, é otorgo á vosotros pobladores 

« moros , que hajades vuestras mezquitas en los ditos bar- 
«rios, é fagades vuestra oración, é vuestros alfaquines 
« criden Alá Zalá , según era acostumbrado en vida del 
«muy noble D. Pedro, Señor de Xerica; é que hajades 
« alamin é viejos, los cuales sean esletos por la Señoría, é 
« por el Aljama ; é los viejos que se muden en cada un año 
« por la fiesta de la natividad de nuestro Señor Jesu-Cristo. 

4 *'Item, otorgo encara en el dito nombre, 

«que vuestras cuestiones é calonias sean 

« alcadi, según zuna, ó xara de moros, é según se acos- 
(( tumbraba en vida del sobredito noble en el rio de 
« Chelva. «^ ^f> ^)ü^l-^híi icps oh uiioe 



71 

5 **Item, do é otorgo á vos en el dito nom- 

« bre las pesqueras de los rios , las aguas , las yerbas 
«para vuestros ganados, los montes, é las frutas francas 
« á vuestros propios usos; así empero que ninguna fusta 
« ni carbón no seades osados sacar fuera los términos del 
« rio de Clielva sin licencia é voluntad de la dita Señora 
«é de sus succesores. 

6. . jide|»fc**La dita donación, establecimiento, con- 
« cesión é población do é fago á vos sobreditos pobla- 
« dores moros é á los vuestros , que por tiempo serán en 
« los ditos barrios é ravales , con los pactos é convenien- 
« cías , é condiciones , cargas , servitudes é retenciones 
« infrasiguienles. 

7 ** Primerament , que vos ditos pobladores 

« é los vuestros , que por tiempo serán , seades tenidos 
«dar á la dita noble principal mia é á los suyos, en los 
« ditos nombres , por todos tiempos , cada un año , por 
«almagran de las tierras ochocientos sueldos. 

>>, 8 **Item, por zofra cuatro sueldos por casa, 

« los cuales seades tenidos pagar cada un año en dos pa- 
« gas , é que comience , es á saber , la primera , por todo 
« el mes de enero primero venient, é la otra por todo el 
« mes de agosto apres siguient , é ansin de allí adelante 
« en cada un año por todos tiempos. 

9 *'Item, que seades tenidos dar por alfarra 

« un almut de panizo á raso por cabeza de persona ; de 
« los cuales sean dados á las ditas mezquitas de los ditos 
«barrios dos cauces á cada mezquita, é lo que sobrará, 
« sea de la dita Señora. ,.*,- 

10 **Item, que seades tenidos dar á la dita 

« Señora é á los suyos aquellos diezmos de panes, uvas, 
«lino, ganados, hortalizas, nueces, colmenas, é de las 



72 

(( ofr.is cosas , sogun é por la manera que dezmaban é 
« pagaban los moros que solian estar en la villa de Cbelva, 
« é en los ditos barrios en vida del muy noble D. Pedro, 
« Señor de Xerica. 

11 *'Item, que seades tenidos dar, é dedes en 

« cada un año á la dita Señora é á los sucresores suyos, 
« que serán Señores de Cbelva , un par de gallinas por 
«cada casa, las cuales pueda prender en aquel tiempo 
« del año que lomarlas quisiere. E si mas gallinas hubiere 
« menester , que las pueda tomar de vosotros á razón é 
o por precio de doce dineros el par. 

12. . . . . ♦'ítem, que seyendo la dita Señora en 
« Cbelva ó en los otros lugares del rio de Cbelva , que 
a pueda tomar , ó le seades tenidos dar las pollas que ba- 
« brá menester á ocbo dineros el par: ítem , pollos á seis 
« dineros el par: item, cabritos, á doce dineros el cabrito. 

13 ** ítem , que al cavar de la vinya del Se- 

« ñor, seades tenidos dar dos peones por cada casa, á los 
« cuales sea tenida dar la dita Señora ocbo dineros á cada 
« peón ; empero que seades tenidos dar buenos peones ; é 
« si para otras servitudes la dita Señora babrá menester 
« peones entre el año , que los pueda baber de los ditos 
« pobladores moros A razón de seis dineros por peón. 

14 "ítem, que al vendimiar de las vinyas de 

« la dita Señora , é al carrear de la dita vendimia , seades 
« tenidos dar bestias, é mozos é mugeres, según era acos- 
« tumbrado en vida de dito noble D. Pedro, Señor de 
« Xerica. 

15 ♦'ítem, que seades tenidos facer todas 

« aquellas servitudes á la dita Señora é alcaide, que so- 
te lian facer los moros , que en vida del noble Señor solian 
q babitar en los ditos barrios. '>,)ioií 




73 

16. .... *'Ilena, que seades tenidos facer residen- 
«cia personal en los ditos barrios é ravales por cinco 
«años primeros venideros é continuamente contados. 

17 *'Ilem, retengo en el dito nombre en los 

« ditos barrios ó ravales, raorabatin, hueste, cavalgada, 
«é redempcion de aquella, furnos , molinos, taberna, 
« tienda, carnicería, correduría, xorlenia, é calonias ci- 
« viles é criminales , é todas las otras rendas , regalías é 
« derechos que el dito noble D. Pedro solia haber é re- 
« cibir en tiempo suyo y de su vida en los ditos ravales 
« ó barrios. 

18 **Item, retengo encara en el dito nombre 

«la alquería en de Fafuqueix, con todas las tierras así 
« en regadío como en secano, con todos sus derechos, é 
« libertades , é pertinencias, según solia haber en tiempo 
« que era poblada : la cual alquería non seya , ni pueda 
« seyer entendida en la dita población, antes la dita Se- 
« ñora principal mia pueda dar á otros pobladores aque- 
« lia , á facer sus voluntades. 

19 « ítem, quiero é retengo en el dito nombre 

« é con tal condición fago la dita concesión é estableci- 
« miento, que vos ditos pobladores moros, ni los vuestros, 
« que por tiempo serán en los ditos ravales ó barrios , no 
« podades, ni seades osados vender ni agenar, ni en al- 
« guna manera transportar las ditas casas é posesiones 
« á vosotros dadas é otorgadas en la dita población , ni 
«alguna deltas á cristianos, clérigos, caballeros, infan- 
« zones , ni otros. E si tal venda , alienación ó transpor- 
« tacion era feta é atorgada, que de facto las sobredilas 
« posesión ó posesiones serán confiscadas á la dita Se- 
«ñora principal mia, é aquellas de continente pueda 
« prender é ocupar . como cosa suya propia, no espe- 



74 

«rada solemnidad de jutge, ni de tra persona alguna. 

20 (Sigue excluyendo del número de las tier- 
ras concedidas á las de Juan Garda , Baile de Chelva ; con- 
firma iodo lo sobredicho ; jura mantener álos pobladores en 
la posesión de todo; y los pobladores moros nombrados al 
principio , reciben las referidas posesiones con las expresa- 
das cargas y retenciones; y juran observar y cumplir todo 
lo dicho por el Alquibla. Después de esto se concluye la 
Carta puebla en los siguientes términos) 

'* Hecho fué aquesto en la mezquita del raval de 
« Chelva, appellado Benaxuay, sábado á 17 dias de agosto 
« del año de la nalividad de nuestro Señor 1370 — Tes- 
« limonios á eslo fueron presentes Juan de Caslellsent, 
« habitant en Valencia, Gil de Monlalvan , vecino de Chel- 
ee va, Mahomat Aufit, moro de Domeño, é Hamet Abca- 
«hula, moro de Eslida — Sigfno de mí Francisco Carca- 
ce ses, notario público por autoridad Real por todo el reino 
« de Valencia, que á las sobredichas cosas presente fui con 
« los ditos testigos , y en fe de ello signé y cerré." 



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m¡ 









75 



DOCUMENTO XXIV. 



Capítulos del arriendo del lugar de Alfafara poblado de moros, 
otorgado por el Baile general del reino de Valencia en 22 de 
setiembre de 1416, según se contienen en el fol. 236, pág. 1 
del libro primero citado del Real Patrimonio. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



1 Capiiols ab los 

quals lo Baile general ar^ 
renda lo loch de Alfafara á 
tres anys , comptadors del 
primer dia de janer del a- 

ny 1417 á anant an 

Bodi de loch de Bocayren 
ah carta reehiida per lo no- 
tari de la Cort de Bocay- 
ren á 22 de setemhre del 
any 1416 per preu cascun 
any de cuatre mil docents 
solidos. Primo , ha en lo dit 
loch trenta heretats 'poblades 
de moros, 

2 ítem, paga cas- 
cuna heretat en diners per 
hesant et dret de forn, sis 
solidos. 

3 /íem, paga cas- 
cuna heretat á Nadal un pa- 
rell de gallines. 



Capítulos con los cuales 
el Baile general arrendó el 
lagar de Alfafara por Ires 
años , que deben contarse 
desde el 1 .^ de enero de 1417 
en adelante , el lugar de Al- 
fafara á Bodi, ve- 
cino del lugar de Bocayren, 
con escritura autorizada por 
el notario del juzgado de 
Bocayren , á 22 de setiem- 
bre de 1416 , y por precio 
de cuatro mil y doscientos 
sueldos— Primeramente, hay 
en dicho lugar treinta here- 
dades pobladas de moros — 
ítem , cada heredad paga en 
dinero por el besante y por 
el derecho de horno , seis 
sueldos— ítem , paga ca- 
da heredad por Navidad un 
par de gallinas — ítem, los 



76 



4 Ilem, lian á fi- 
lar cascun any , cascuna lie- 
relatf una lUura de lli de di- 
huil onces. 

5. .";* ,H-ltem , han á do- 
nar lénya fr ancha al Senyory 
cslant en lo loch 

6 iícwi, si vol ga- 

liines lo Senyor^ les pot pen- 
dre á raho de un solidos la 
gallina, el polla huit dincrSy 
el pollastre sis diners. 

7 ítem, si ha mes- 

tcr un hom forro , pot pen- 
dre aquell per un sou , cas- 
cun jornal. Si ha lo hom 
ah bestia , pot lo prendre per 
un sou é sis diners ca&cun 
jorn. 

8,i,R^^/i ítem y si vol que 
li porten carregues á Valen- 
cia, pot los pendre a huit 
solidos per hom ah heslia. 
Ítem , á Xativa , per tres so- 
lidos, ^iti iii^ui uitJib 

9. ... * líém' ¡ iot hlat 
gros ó menut de les ierres de 
la horla , partexen al terQ, 
fo es, les dúes parís al lau- 
rador, et lo íevQ á Senyor, 

10. ... . ítem, de totes 
les coses ha lo lerg del ddme. 



habitantes de cada heredad 
deben hilar cada año una li- 
bra de lino de diez y ocho on- 
zas — Ítem, estando el Señor 
en el logar están obligados 
á darle franca la leña que 
haya menester — ítem, si el 
Señor quiere gallinas puede 
tomarlas á razón de un suel- 
do por cada una , y á razón 
de ocho dineros por cada 
polla , y de seis dineros por 
cada pollo — ítem, si el Señor 
necesita un hombre , puede 
tomarlo á razón de un suel- 
do por cada jornal : si lo ne- 
cesita con bagaje, lo puede 
tomar á razón de un suel- 
do y seis dineros por dia — 
ítem , si el Señor quiere que 
le lleven cargas á Valencia, 
puede tomarlos á razón de 
ocho sueldos por hombre y 
bagaje. ítem, áJáliva, á 
razón de tres sueldos — Ítem, 
están obligados á partir con 
el Señor todos los granos, 
así gordos como menudos, 
de las tierras de huerta al 
tercio , esto es , dos partes 
para el labrador y la tercera 
para el Señor — ítem, el Se- 



77 

11 ítem y los hlats 

de seca se 'partexen , lo quart 
al Senyor , et les tres parís 
al latirador, 

12 ítem , lo lli se 

parlex picat el amerat , la 
quarta part al Senyor , et les 
tres parts al laurador. 

13 ítem, les herhes 

se partexen al terg, segons 
dessus, 

14 ítem, cebes et 

alls al quart. 

15i AMii « Tíem, tots lie- 
gums al teri^, 

IG. ... . ítem, olí et 
bellotes al terg. 

17. .... Totes les des- 
sus dites coses se han á do- 
nar possades en la cassa del 
Senyor. 

18. ... , ítem, han á 
donar al Senyor palla la 
que haura mester en lo dit 
loch. 

19. ... . ítem, fa de 
cens á Senyor un hort de 
(Jahet Marhó ab loysme et 
fadiga, pagadors á Nadal, 
tres solidos. 

' 20 Ítem, fa de cens 

lo hort de Ali Alcadi en la 



ñor cobra al lerciodíezmo 
de todas las cosechas — ítem, 
los granos de secano se par- 
ten , dando la cuarta parle 
al Señor , y quedándose el 
labrador con las tres restan- 
tes — ítem, el lino se parte, 
después de picado y carado, 
dando la cuarta parte al Se- 
ñor y las otras tres al la- 
brador — ítem, las yerbas se 
parten al tercio, según se ha 
dicho arriba — ítem , las ce- 
bollas y ajos á la cuarta par- 
te — ítem, todas las legum- 
bres á la tercera— Ilem, el 
aceite y las bellotas á la ter- 
cera — Todas las cosas arriba 
dichas deben darse pues- 
tas en la casa del Señor — 
ítem , están obligados á dar 
al Señor la paja que necesi- 
tare en dicho lugar — ítem, 
un huerto de Zahet Marhó 
paga el censo de tres suel- 
dos con fadiga y luismo 
por la fiesta de Navidad de 
cada año — ítem, el huerto 
de Ali Alcadi paga de censo 
tres sueldos por Navidad, 
del mismo modo — ítem, el 
huerto de Exobrich paga el 



78 

dita manera á Nadal ^ tres 
solidos, 

21 ítem , fa de 

cens lo hort de Exohrich di- 
huyt diners. 

22 ítem, fa de cens 

lo hort de Alazrach dihuyt 
diners, 

23 Uem, fa de cens 

lo moli de A^met Xuam deu 
solidos. 

24 ítem, fa de cens 

lo hort de fahat Abdu^alem 
vint solidos. 

25 ítem, es de 

Senyor tot fo ques arrenda 
la carnicería. 

26 Jícrn, ha lo 

Senyor lo delme de la teula 
€t de la rajóla ques obra en 
lo forn. 

27 ítem , ha en lo 

seca un trog de térra appe- 
llat Lahcadull, que pot esser 
dues jovades et milja , poch 
mes ó menys, 

28 ítem, hi deu ha- 
ver guardia , quis paga deis 
splels en comú de les hereiats^ 
QO es , ans quel Senyor pren- 
ga part; et pagas lot qo ques 
poden avenir ah lo guardia. 



censo anuo de diez y ocho 
dineros — Ilem, el huerto de 
Alazrach paga el censo anuo 
de diez y ocho dineros — 
Ileni , el molino de Azmet 
Xuam paga el censo de diez 
sueldos — ítem el huerto de 
Cahat Ahduzaleni está teni- 
do al censo de veinte suel- 
dos — ítem, es del Señor el 
precio por el cual se arrien- 
da la carnicería — Ítem, el 
Señor tiene el diezmo de las 
tejas y ladrillos que se fa- 
brican en el horno — Ítem, 
el Señor tiene en el secano 
una porción de tierra llama- 
da LahcaduU, que contiene 
como dos yugadas y media, 
poco másemenos — Ítem, de- 
be haber guarda del término, 
al cual se paga del común 
de las cosechas; esto es, 
antes que el Señor tome su 
parte ; y se paga todo aque- 
llo , por lo cual se han ave- 
nido con el guarda — Ítem, 
hay una casa del Señor con 
huerto — Ítem, el arrendador 
tiene la tercera parte de to- 
das las penas pecuniarias 
que no pasen de cinco suel- 



79 



29 Iletriy hi ha un 

alberch del Senyor ah hort. 

30 ítem , lo ar- 
rendador ha de toles calonias, 
que sien fins en cinch soli- 
dos lo íerg. 

31 Ítem , ha los 

loysmes de gó ques vendrá 
durant lo temps del arrenda- 
ment, 

32 Lo preu del 

arrendament se paga en la 
festa de Tols Sants. 

33 Es empero en- 
tes et declarat que huna de 
les diles trenta heretats es 
(rancha per al Alami, la 
cual li es lexada per sos tre- 
halls del alaminat. 



dos— ítem, losluismosde lo- 
do lo que se venderá durante 
el tiempo del arriendo — El 
precio del arriendo se paga 
cada ano en la fiesta de To- 
dos Santos — Mas se debe te- 
ner por entendido y decla- 
rado , que una de las treinta 
heredades es franca para el 
alamin , la cual se le ha de- 
jado por razón del trabajo 
del alaminado. 



DOCUMENTO XXV 



Informe jurídico dado por el Baile de la villa de Alcoy sobre el va- 
lor de los derechos dominicales del lugar de Benasau el dia 24 
de marzo de 1586 , según se contiene en el folio 74 v. del libro 50 
de Letras y Privilegios guardado en el citado archivo de la Bailía. 



tiMsi3 oib^*^J 

TEXTO LEMOSIN. 



Jk 



TRADUCCIÓN. 



Anno a naiivilate Domi- 
1X1 1586 die vero intitula^ 



El dia 24 de marzo del 
año de la Natividad del Se- 



80 



io 24 mmsls marlii , lo molí 
magnijich Loys Deseáis ciit- 
ladá. Baile de la villa de 
Álcoy , ohtemperant ais ma- 
namenls conlertgiils en una 
comissió á daquell feta per 
lo molí noble Baile general 
de la ciutat y regne de Va- 
lencia, dada á 21 del pre- 
scnt mes, accedí personal- 
ment al loch de Benasau, 
que slá situat en lo terme de 
la vila de Penaguila , per á 
fer aprear y estimar aquell, 
si é segons se conlé en la dita 
comissió; per al cual effecle 
prengué y sen porlá ah si en 
prohomens y experls pera fer 
dita aprehació y eslima , ais 
magnilichs Roch Asis y An- 
dreu Molla, ciuladans, ve- 
hins de la dita vila de Al- 
coy , Dionis Fcnnollar y Pe- 
re Porta, ciutadans , vehins 
de la vila de Penaguila , Pe* 
re Calbo y Gaspar Sleve, 
llauradors, vehins de la vila 
de Gorga , tols persones molt 
formáis y ahonades, y de 
molta legalitat y confianza, 
y practics y experts pera 
semhlant y altres negocis. 



ñor líí8r>. El muy magnífi- 
co Luis Deseáis , Baile de la 
villa de Alcoy, obedeciendo 
á las órdenes contenidas en 
una comisión que le había 
confiado el muy noble Baile 
general de la ciudad y reino 
de Valencia, con fecha de 
21 del presente mes , pasó 
personalmente al lugar de 
Benasau , que está situado 
en el término de la villa de 
Penaguila, para hacerlo jus- 
tipreciar y valorar del modo 
que se expresa en la refe- 
rida comisión. Para cuyo 
efecto había tomado y lle- 
vado en su compañía por 
prohombres y peritos para 
hacer dicho justiprecio y va- 
loración á los magníficos 
Roque Asís y Andrés Molla, 
ciudadanos y vecinos de di- 
cha villa de Alcoy, á Dio- 
nisio Jenollar y Pedro Por- 
ta , ciudadanos y vecinos 
de la villa de Penaguila, á 
Pedro Calbo y Gaspar Este- 
ve , labradores y vecinos de 
la villa de Gorga, todos su- 
getos muy formales y abo- 
nados , y de mucha legali- 



81 



F essení <;n dk loch lo dit 
molt magnific Baile , per me- 
dí de mi Pere Pellicer nota- 
ri, en lloch é per lo scrim 
de la sua Cort , feu llegir la 
dita comissió ais sohredits 
prohomens é perits , y en- 
tes lo comenzaren. Aqnell 
alias prengué á tols jura- 
ment á noslre Senyor Deu 
y ak sanls quatre Evange- 
lis de aquell , en virlul del 
cual los encarregá se hague- 
sen be é llealment en la 
sümació y aprehució per a- 
quells fahedora del dit loch 
de Benasau y herelals de 
aquell, y de son vol é pa- 
rer ne fesen relució en poder 
de mi dit notari. Y axi tols 
los sohredits sis prohomens 
y expertSy en virlut del dit 
jurament per úquells dessus 
expressat, unánimes y con- 
cordes y ningú discrepante 
dixeren y relució (eren al dit 
molt magnifích Baile en 
poder de mi notari. 

2 Ells haver vísí, 

pasechat é mirat molí he lo 
dil loch de Benasau y tot 
son lerme y tcrrilori , lo cual 
Tomo XVIII. 



dad y confianza , y prácticos 
y peritos en este y otros se- 
mejantes asuntos. Y estando 
en dicho lugar el referido 
muy magnífico Baile hizo 
que yo Pedro Pellicer nota- 
rio, en lugar y por el escri- 
bano de su juzgado, leyese la 
referida comisión á los refe- 
ridos prohombres y peritos, 
y enterados estos de ella, 
principiaron la valoración. 
Por otra parte el Baile tomó 
juramento á todos en nom- 
bre de Dios nuestro Señor 
y de sus cuatro santos Evan- 
gelios, en virtud del cual les 
encargó que se condujesen 
bien y lealmente en el jus- 
tiprecio y valoración que 
iban á hacer de dicho lugar 
de Benasau y de sus here- 
dades , y que diesen cuenta 
de su parecer y voto ante 
mí el referido notario. Por 
lo cual todos los sobredichos 
seis prohombres y peritos 
en virtud del juramento ar- 
riba expresado , unánimes 
y conformes, y sin discre- 
par ninguno, dijeron y die- 
ron cuenta á dicho muy 
6 



82 



está dins lo ilil iermc de la 
dita vila de Penaguila; en 
lo cual loch hi ha construhi- 
des denou casses , un forn 
de coure pa , y una alma- 
zera de fcr oli , y diliuit he- 
rctats y mija; les cuals he- 
relals responen cascun any 
vint y huyt Iliures de peyla 
Real y cascuna cassa del ma- 
itix paga cascun once sous 
del hesaní y tres gallines, 
una exahega de palla, y un 



magnífico Baile , ante mí el 
nolario — Que ellos habían 
visto, paseado y reconocido 
muy bien el dicho lugar de 
Benasau y iodo su termino 
y territorio , el cual está 
dentro del término de la ex- 
presada villa de Penaguila: 
en cuyo lugar hay construi- 
das 19 casas, un horno de 
cocer pan y un molino de 
aceite y diez y ocho hereda- 
des y media; las cuales pa- 



jornal de faena pera la vin- gan cada año veinte y ocho 



ya del Senyor, 

3 Partixen los va- 

salís de dit lloch lot genero 
de fruils de arhres á miges^ 
y de cualsevol grans al terg. 

4 Axi mateix en 

lo tcrme de dit loch hi ha 
un moli farlnér ah huna wo- 
ia, lo cual ha fet y constru- 
hit lo magnifich Mossen Loys 
Joan de Pujasons^ Senyor de 
dit loch á ses despeses ; al 
cual fonch stahlit lo solar é 
lloch pera fer dit moli, per 
lo molt noble Baile General 
ab carree de nou sous de cens 
perpetuo , pagadors cascun 
any en lo dia de Nadal ab 



libras de peyta Real, y cada 
casa del mismo lugar paga 
cada año once sueldos por el 
besante, Ires gallinas, una 
jábega de paja y un jornal 
de trabajo en la viña del Se- 
ñor — Los vasallos de dicho 
lugar parten con el Señor 
toda especie de frutos de ár- 
boles á medias , y toda cla- 
se de granos al tercio — Asi- 
mismo en el término de di- 
cho lugar hay un molino ha- 
rinero con una muela , edi- 
ficado y construido por el 
magnífico Mosen Luis Juan 
de Pujasons , Señor de di- 
cho lugar, á sus expensas; 
líl/X 



83 



dret de Ihtysme \j fadiga, 
com appar ah acte de sta- 
bliment rehuí per lo scrivá 
de la dita Cort de la Ballia 
á3 de noemhre any 1 583. 
5 Tot lo cual dit 



al cual estableció el solar y 
sitio para la f«ábrica de di- 
cho molino el muy noble 
Baile general , con el censo 
perpetuo de nueve sueldos, 
que deben pagarse cada año 



loch de Benasau , fo es, les en el dia de Navidad, y con 
denou cases, forn , almaze- el derecho de luismo y fadi- 



ra , xj dihuil heretais y mi- 
ga , eslimen y prehen á raho 
de franch de cualsevol cens 
y recens, y de la dila peyla, 
(la cual peyía se respon á 
la dila vila de Penaguila 
per lo Senyor del dil loch) 
com los besanls, gallines, pa- 
lla y jomáis sien renda al 
Senyor en Iretze millia lliu^ 
res, moneda valenciana; é 
que dil loch no le jurisdicció 
civil, ni criminal, sino tan 
solament la del fur; ni tam- 
poch se compren en dila sli- 
mació lo dil moli, essenl slat 
stablit al dit Mossen Loys 
Joan de Pujasons, com dcs- 



ga , según consta por la es- 
critura de establecimiento 
recibida por el escribano del 
referido juzgado de la Bai- 
lía á tres de noviembre del 
año 1583 — Todo el cual lu- 
gar referido de Benasau, 
esto es, las 19 casas , hor- 
no, molino de aceite y 18 
heredades y media justipre- 
cian y valoran á razón de 
franco de todo censo y re- 
censo y de la referida pey- 
ta (la cual paga á la villa de 
Penaguila el Señor de di- 
cho lugar), en trece mil li- 
bras de moneda valenciana, 
por cuanto los besantes, ga- 



sús es dil; ni en dit loch hi Hiñas, paja y jornales son 

ha allres regalies ni emolu- renta para el Señor; y en 

menls mes deis dessüs dits y atención también á que este 

especificáis: de manera que no tiene en él jurisdicción 

conforme á la dita stimació, civil ni criminal , sino la del 

la sisena pan que Sa Ma- fuero; y á que en dicho jus- 



84 



(jcslat le en dit loch de fíe- 
nasau y terres de aqucll val- 
dría dos mil cent sexanta 
y sis Iliures , tretze sous^ 
cuatre diners de dita mone- 
da: é a^o es lo qucls par. 



liprecio no se comprende el 
referido molino, por haber 
sido establecido á dicho Mo- 
sen Luis Juan de Pujasons, 
como queda dicho; ni en di- 
cho lugar hay otras regalías 
ó emolumentos fuera de los 
arriba dichos y expecifica- 
dos. De suerte que, según 
dicho justiprecio, la sexta 
parte que S. M. tiene en di- 
cho lugar de Benasau y en 
sus tierras, vale dos mil 
ciento sesenta y seis libras, 
trece sueldos y cuatro di- 
neros de dicha moneda. Y 
este es su parecer. 



DOCUMENTO XXVI. 



Capitulación acordada por los Reyes D. Jaime I y Zaen para la 
rendición de la ciudad de Valencia el dia 28 de setiembre del 
año 1238, según se conserva en el quinto armario general del 
reino de Valencia , saco Z, número 400 del archivo Real de Bar- 
celona. 



fií (íí\ 



1 **Nos Jacobus Dei gratia Rex Aragonum, 

« et regni Majoricarura , Comes Barchinonie et Urgelli, 
« et Dominus Montispesulani promittimus vobis Zayen 
«Regí, neto Regis Lupi, et filio de Modef, quod vos et 



85 

« omnes mauri, tam viri quam mulieres , qui exire volue- 
« rint de Valentía, vadant et exeant salvi et securi cum 
« suis armis et cum tota sua ropa mobili, quam ducere 
«voluerint, et portare secum in nostra fide et ¡n nostro 
« guidatico , et ab hac die praesenti , quod sint extra civi- 
« tatem usque ad viginti dies elapsos continué. 

2 '' Praelerea volumus et concedimus quod 

«omnes illi mauri, qui remanere voluerint, in termino 
« Valenliae remaneant in nostra fide salvi et securi, et quod 
« componant cum Dominis , qui haereditales tenuerint. 

3 '*Item, assecuramus et damus vobis firmas 

« treguas per Nos et omnes nostros vasallos , quod bine 
(( ad septem annos damnum , malum vel guerram non 
« faciemus per terram, nec per mare , nec fieri permitte- 
« mus, in Deniam, nec in Culleram , nec in suis terminis. 
« Et si faceret forte aliquis de vasallis et bominibus nos- 
« tris, faciemus illud emmendari integré secundum quan- 
« titatem ejusdem maleficii. 

4 **Etpro bis ómnibus firmitcr attendendis, 

« complendis et observandis , Nos in propia persona ju- 
« ramus et facimus jurare Dominum Infantem Ferran- 
« dum, Infantem Aragonum patruum nostrum, et Domnum 
« Nunonem Sancii consanguineum nostrum , et Domnum 
« Petrum Cornelii, Majordomum Aragonum, et Domnum 
« Petrum Ferrandi de Azagra , et Domnum Garciam Ro- 
« mei, et Domnum Rodericum de Lizana, et Domnum Ar- 
« tallum de Luna, et Domnum Berengarium de Enlenza, 
«et Domnum Acorella, et Domnum Assalitum de Gudal, 
« et Domnum Sancium Aznarez , et Domnum Blascbum 
«Maza, et Rogerium Comitem Pallariensem , el Guiller- 
« mum de Montecatcno , et Raymundum Berengarium de 
« Ager, el Guillermum de Cervillione, et Berengarium de 



86 

« Eríl, el Rayniundum Guillcrnium de Odcna , el Pelrum 
« de Qucralt, el Guillermum de Sancto Vincenlio. 

5 *' Ileni, Nos Petriis Dei gralia Narhonensis, 

« el Pelrus Tarraconensis Archiepiscopi , el Nos Berenga- 
« rius Barchinonensis , Bernardos Cesarauguslanos , Vi- 
«i lalís Oscensis, García Tirassonensis, Exirainus Segro- 
« bicensis , Ponlius Dertusensis el Bernardus Vicensis 
« Episcopi promillimus quod liaíc omnia snpradicta facie- 
« mus alleodi, el alleiidemus quanlum in nobis fueri!, 
i< el poterimus bona fide. 

6 *'El ego Gayen Rex praediclus promillo vo- 

<( bis Jacobo Dei gralia Regi Aragonum quod Iradam 
« el reddam vobis omnia caslra el villas, quae sunl el 
« leneo citra Xucarum infra prsediclos viginli dies abs- 
« Iraclis el relenlis mibi illis duobus caslris, Denia, 
« scilicel, el Cullera. Dalis in Ruzaffa, in obsidione Va- 
« lenlise, quarlo kalendas octobris, era millesima ducen- 
« lesima septuagésima sexta/' 

DOCUMENTO XXVIÍ. 

Carta puebla de Benicarló otorgada por D. Fernando Pérez de Pina, 
apoderado del Rey D. Jaime 1, á 30 pobladores cristianos, el 
dia 14 de junio de 1236, según se contiene en el folio 302 del 
citado libro primero del Real Patrimonio. 

1 *' In Chrisii nomine notum sil universis príB- 

<( senlibus el fuluris quod ego Ferrandus Pérez de Pina 
« lamquam procurator inslilutus in bac parle per Domi- 
« num Jacobum Dei gralia Regem Aragonum , el regni 
« Majoricarum , Comilem Barcbinonje el Urgelli, el Do- 



87 

« minum Monlispesulani , cum hoc publico inslrumenlo 
« dono et stabilio libi Raymundo de Pulcro-Monte , et 
« Poncio de Palero-Monte , et Petro Serrat , et Arnaldo 
«Rogerio, et Bernardo de Oriuela, et Bernardo Francia 
«et ómnibus alus populatoribus et habitatoribus usque 
«ad triginta numerum, et ómnibus successoribus veslris 
«iu perpetuum, quandam alcberiam , quñB est infra ter- 
« minos caslri PanniscolíB, quee dicitur Benicasló , cum 
«ómnibus terminis et pertinentiis suis, quse affrontat 
« in mare Anne in bassa de Serote , qua3 est in Tocal de 
«les Figueres, et ecclesiam, sicut aquse vertunt lempore 
« pluviarum ex parte de Calig attucio, in rivo sicco sic ter- 
« minatur et affrontatur dono vobis et stabilio prsedictis 
« usque ad tricesimum numerum, et ómnibus successoribus 
« vestris in perpetuum ad populandum et babitandum. 

2 *'Sic igitur alquariam pradictam, cum om- 

« nibus ingressibus , pascuis , venationibus ómnibus , et 
« cum erbis et lignis , et ligaminibus , et cum aquis , et 
« terris cultis, et eremis, vilariis el nemoribus , et cum 
« ómnibus coBleris , et terminis ibidem perlinenlibus , et 
« debenlibus pertinere , prout melius et plenius dici, 
«scribi, et intelligi, et excogitari potest , ad vestri com- 
« modum et sdenamentum , et bonum intellectum \eslri 
«et vestrorum. Itaque praídictam alquaream vos et ves- 
« Iri de jure habeatis , teneatis , possidealis et expleletis 
« quieté , potenter et integré ad forum et modum sive 
« consuetudinem civitatis CesaraugustíE , in ómnibus et 
« per omnia. 

3 **Nos autem praedicti populatores et babi- 

« latores usque ad tricesimum numerum , promittimus et 
(( querimus bona fide esse boni et fideles homines in om- 
« nibus et per omnia per soícula cuneta. 



88 

4 "ündc ego Fcrrandus Pcrcz de Pina dono 

« vobis praidiclis cum ccclcsia et fumo, ct fabrica qui 
« beneficium accipict ibi ves scmiel. 

5 **El aliquis caslellanus, nec Bajulus non 

« posset nec licenliam babeat vendcndi aquara nec erbam 
« illius loci neo lerminorum ; nec mitlere aliqua albarca 
« snper vos. 

6 **Et vos homines populalores franqui et 

« liberi ex omni mercaderia pro mare et térra , de leuda, 
« et dé peatge ex directo dominii Regis ; et nuUus ausus 
« sit vos pignorare , nisi debitor vel fidantia silis. 

7 "Et vos decimam et primitiam legaliter pa- 
cí nis, et vini, et olei, et de canerao , el de lino , et de ca- 
«pritis, et de agnis, et non aliquid. 

8 **Quod est actum Dertusiae décimo octavo 

« kalendas julii anno Domini nniillesimo ducentésimo tri- 
« gesimo sexto — Sigfnum Ferrandi Pérez de Pina, qui 
« boc laudo e\ concedo , testesque firmare rogamns et 
« banc cartam sigillo meo sigillari fació—- Sigf num Can- 
« nelli Vice-Comitis de Vers — Sigfnum Garciae Pérez de 
«Pina — Sigt»oni Thomae Garridelli lestium— Sigfnum 
« Jacobi Dei gralia Regis Aragonum , et regni Majorica- 
« rum , Comitis Barchinonae el Urgelli, qui baec concedi- 
«mus, et firmamus, ut superiús conlinentur, apposilum 
« mandato Domini Regis per manum Guillermi scriba; 
« décimo kalendas julii, anno Domini millesimo duscente- 
« simo trigésimo séptimo, in Panniscola — Guillermus Vi- 
« talis nolarius publicus dertusensis qui boc scripsil, ot 
«boc Sigfnum fecit die et anno praenolalis — Sigfnum 
«Guillermi Gazol scribae — Sigfnum Gozalbi scribse-^ 
« Sigfnum Poncii de Bisbalibus scribíje." 



89 



DOCUMENTO XXVUt 



Carta puebla del castillo y villa de Bocayren , otorgada por D. Xi- 
men Pérez de Árenos, lugarteniente del Rey, á favor de 320 po- 
bladores cristianos, el dia 11 de marzo de 1255, según se con- 
tiene en el folio 2í^l, página 2 del libro 4.° del Real Patrimonio^ 
guardado en el archivo de la Bailía general de Valencia. 



1 *'Noverint universi quod Nos Doiwpnus 

« Eximinus Petri de Arenoso Tenens — Locum Domini Re- 
« gis in regno Valenliae , ex parle, auctoritale el nian- 
« dato ipsius , damus, concedimus et confirmamus vobis 
« Eximino Pelri Doriz, Gorgorio deCalatayú, Jacobo de 
« Doiz , Petro Miliá , Lupo Sancio de Sperandeu et Ar- 
« oaldo Dalcoaz, ad populandum castrum et villam de 
«Bocayren, et totum lerminum ipsius, el castrum et vi- 
« llam de Agres , et de Mariola , et omnes términos ejus- 
« dem ; in hunc videlicet modum : quod castrum de Agres, 
« et totum terminum ipsius, sint inclusi in termino castri 
« et villae de Bocayren : quoniam castrum et villa de Bo- 
« cayren volumus esse caput; el quod omnes populatores 
« omnium locorum supradictorum faciant in villa de Bo- 
«cayren residentiam personalem. 

2 *'Item, concedimus vobis quod illa divisio, 

« quai facía est jam per vos , et facietis de coclero de do- 
<c mibus villaí de Bocayren, sil slabilis et firma in perpe- 
« tuum , et quod nunquam illa divisio revocetur. 

3 **Item, concedimus vobis praídictis quod 

« possilis daré , dividere, el assignare omnes alchareas, 



90 

«reallos, rahallos , vincas, hortos el omncs alias haírc- 
« dilates, el possessiones , lam lieremas quam popúlalas, 
« qiia; sunt in diclis locis el Icrminis eorumdem ; ila 
« quod in liaírcditalibus locorum snpradictoram miltatis, 
«el complealis numerum Irecentorum viginli popula- 
« lorum. 

4 *'Itein, concedimus vobis quod possitis 

« unicuique populalori daré el assignare de bono el de 
« meliori , secundum personas el valorem ipsorum , sicut 
« vobis melius videbitur expediré ad veslram cogni- 
« lionem. 

5 **llem, concedimus vobis quod detís et 

« assigneliscuilibel populalorum tres fanecalas horli ullrá 
« haíredilales eorum. 

6 ** llena, concedimus vobis quod si per to- 

« lum istum mensem marcii praísenlem , illi populalores 
« qui babent cartas á Domino Rege, ct á nobis de híere- 
« dilatibus villae et lermini de Bocayren , et aliorum lo- 
(í corum supradiclorum , non venerint ad recipiendas hae- 
« riditales , quas ibi debent habere , el ad faciendum ibi 
« residenliam personalem, quod de coetero non audiantur 
« nec recipiantur in populatoribus locorum prícdictorum, 
« licel cartas ostenderint Domini Regis, vel nostras: im- 
« mó aucloritate Domini Regis , omnes donaliones facías 
« ab ipso Domino Rege , et á nobis in praediclis locis, ab 
« exilu islius mensis marcii praesentis in antea, penilus 
« revocamus : intendentes et inteligentes , quod nisi infra 
« istum terminum supradictum, praedicti populalores inter- 
« fuerint in príedicta villa, causa habitandi et permanendi 
«ibidem, posset perdi et ammitti dictum caslrum et villa 
« de Bocayren. 

7 '*Iteiii, concedimus vobis quod ab ultima 



ti 

« die islius mensis marcii praesenlis in antea, ullrá íllos 
« populatores ^ quos praesenlialiter tune tenebítis in locís 
« príediclis, possitis mittere et complere de alus populato- 
« ribus ad vos venientibus et volentibus ibi faceré resi- 
« dentiam personalem usque ad numerum prsedictoruní 
« trecentoruní viginti populatorum. 

8 ** Itera, concedimus vobis quod á dnobus 

« annis in antea possitis domos et baeredilates vestras ven- 
ce dere, permutare et alienare franché et liberé cui- 
«cumque, et quibuscumque voluerilis, exceptis mili- 
« tibus et sanctis. 

9 *'Item, concedimus vobis omnes fructus et 

tt expleta quae nunc ibidem apparent, et de coDtero appa- 
« rebunt franché , et liberé ad omnes voluntates vestras, 
« absque omni noslro retenlu. 

10 **Item, concedimus vobis quod habealis 

a in perpetuum mercatum in villa de Bocayren singulis 
u diebus jovis in septimana ad forum et consuetudinem 
« Valenticfi. 

11 **Et nos aucloritate, et ex parle Doraini 

« Regis laudamus , concedimus et con6rmamus in per- 
« petuum omnes donaliones , assignationes et partitiones 
« quas fecistis, et de costero facietis de locis supradictis ad 
« bonum forura et consuetudinem Valenliae. Promiltentes 
«bonafide omnia supradicla et singula vobis et omni- 
«bus populatoribus de Bocayren, etaliorum locorum per- 
« petuó observare et faceré á Domino Rege perpetuó ob- 
«servari. Actum est hoc in Xativa quinto idus marcii 
« anno Domini ab Incarnatione millesimo ducentésimo 
« quinquagesimo quinto — Sigf num Eximini Petri de Are- 
« noso tenentis locura Domini Regis in regno Valentia?, 
« qui omnia praedicta concedimus et firmamus — Hujus rei 



92 

« lestes sunt Blaschus Pelrí, Pelrus López de Cabanas, 
« Petrus López de Belcliit — Poncius Carbonelli publicus 
« notaríus Xaliva? baic scribi fecil, et Sigtnum impo- 
« suit — Sigfnum Bernardi de Argenzola, notarii publici 
« Xativaí, lestis — Sig f num Jacobi de Ponlibus, notarii pu- 
« blici XativaB, testis. 



DOCUMENTO XXIX, 



.ifi.n 



Rentas y derechos que tenia el Rey en la villa de Bocayren en el 
año 1416, según se contiene en el folio 235 del citado libro pri- 
mero de Real Patrimonio. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



1 Aqüestes son les 

rendes de la vila de Bocay- 
ren, les quals pertanyen á 
Señor — Primeramente per- 
tanyen al Senyor Rey de la 
jpeyta de la dita vila de Bo- 
cayren , cascun any , huit- 
cens solidos, 

2 ítem, 'per tan- 
yen al dit Senyor en la dita 
vila, per cena de ahsencia 
per cascun any, treccns soli- 
dos, mixH i 

3 Ítem, pertan- 

yen al dit Senyor per lo mo- 



Estas son las rentas que 
pertenecen al Señor en la 
villa de Bocayren. Prime- 
ramente pertenecen al Se- 
ñor Rey cada año ocho- 
cientos sueldos para la peita 
de dicha villa de Bocayren. 
ítem, pertenecen cada año á 
dicho Señor en la referida vi- 
lla trescientos sueldos por la 
Cena de ausencia. ítem per- 
tenecen al referido Señor por 
el tributo del morabalin du- 
cientos y cincuenta moraba- 
tines , que son cada año un 



93 



rabali, doscents cinquanta sueldo por cada morabatín. 
morahalins , que son cascun ítem, pertenece á dicho Se- 
any, per cascun morabati, un ñor el tercio-diezmo, que va- 
le anualmente mil y duscien- 
tos sueldos. ítem, pertenece 
al expresado Señor el censo 
del molino harinero, situado 
en la huerta de Bocayren, 
llamado el Molino de la fuen- 
te, y tenido á pagar á dicho 
Señor el censo de 63 sueldos 
con luismo y fadiga , y todo 
otro derecho enfitéutico, el 
cual fué vendido por mil y 
seiscientos sueldos. El Baile 
general á 22 de setiembre 
de 1416 otorgó escritura de 
establecimiento nuevo en po- 
der del escribano del juzga- 
do de Bocayren á Hugo Ca- 
latayú, con el cargo de di- 
cho censo, pero sin entrada, 
ítem, pertenecen á dicho Se- 
ñor nueve sueldos de censo 
con luismo, fadiga y todo 
otro derecho enfitéutico , so- 
bre un molino harinero lla- 
mado de en Penalba , y si- 
tuado en la huerta de dicha 
villa, se acostumbra á ven- 
der por doscientos florines. 
Otorgamos escritura de es- 



sou. 

4 ítem y pertany 

al dit Senyor lo terg del del- 
me, que munta cascuns anys, 
dos milita doscents solidos. 

5 ítem y pertany al 

dit Senyor lo cens del molí 
fariner situat en la horla de 
Bocayren y ap'pellat lo moli 
de la Font, tengut al dit 
Senyor á cens de sexanta 
dos solidos ah loysme et fa- 
diga, et tot altre píen dret 
emphiteotich , lo cnal se ve- 
né per mil siscents solidos. 
A 22 de setemhre any 1416 
fermá lo Baile General no- 
vell slahliment en poder del 
scrivá de la Cort de Bocay- 
ren an Nuch Calalayú, al 
dit cenSf sens entrada. 

6 Ítem y perlany 

al dit Senyor sobre un molí 
fariner appellat den Penal- 
ba y situat en la horta de la 
dita vila , de cens cascun 
any nou solidos ab loysme 
et fadiga, et tot altre píen 
dret emphíleotich. Acostu- 



94 



mas vendré per prcu de dos- 
cents jlorins. Firmar em no~ 
vell slahlimenl en poder del 
scrivá de la Cort de Bocayren 
á 22 de sclemhre any 1416. 

7 ítem , perlan- 

yen al dil Semjor sobre un 
molí farlner appcllat de la 
Roca Irenta sel solidos de 
cens al) loysme el fadiga, 
el lol allre plcn dret enplii- 
teolich. Acosiumas vendré 
en irenta jlorins. Firmar em 
etc 

8 ítem, perlan- 

yen al dil Senyor sobre un 
molí fariner, appcllat lo mo- 
lí Den-mig , de cens cascun 
any trenta sis solidos ab fa- 
diga el loysme , el tot allre 
píen drel emphiieotich. A- 
costumas vendré á dotze liu- 
res, Fermarem ele 

9 Ítem, perlanyen 

al dil Senyor sobre un mo- 
lí fariner , appellal lo molí 
del Riu , de cens cascun any 
vinl y cinch solidos ab [a- 
diga, et loysme, el tol allre 
píen drel emphiieotich ; el 
acosiumas vendré en vinl el 
dos liures. Fermarem etc..,. 



tablccimienlo nuevo en po- 
der del escribano del juzga- 
do de Bocayren el dia 22 de 
setiembre del año de 1416. 
Ilem , pcrlenecen á dicbo Se- 
ñor treinta y siete sueldos 
de censo con luisnio , fadi- 
ga y todo otro derecho enfi- 
téutico sobre un molino ha- 
rinero llamado de la Roca. 
Se acostumbra á vender por 
treinta florines. Firmamos 

etc ítem, pertenecen 

á dicho Señor treinta y seis 
sueldos de censo anuo, con 
fadiga , luismo y todo otro 
derecho enfitéutico , sobre 
un molino harinero llamado 
de en Medio. Se acostumbra 
á vender por doce libras. 

Firmamos etc ítem, 

pertenecen á dicho Señor 
veinte y cinco sueldos de 
censo anuo, con fadiga, 
luismo y todo otro derecho 
enfitéutico, sobre un molino 
harinero llamado del Rio; y 
se acostumbra á vender por 
veinte y dos libras. Firma- 
mos etc ítem, perte- 
necen á dicho Señor quince 
sueldos de censo anuo, con- 



95 



10. ... . ítem, pertanyen 
al dit Senyor sobre un mo- 
lí fariner et draper , ap- 
pellat lo moli de la Font^ 
de cens cascun any quince 
solidos ah loysme et fadiga, 
et tot altre píen dret em- 
phiteoiich. Acostiimas vendré 
en cent liures. Fermarem 
etc 

11 ítem, per tan-- 

yen al dit Senyor sobre un 
forn, appellat lo forn D'aní- 
lint y de cens cascun any 
irenta cinc solidos ab fadi- 
ga et loysme, et tot altre píen 
dret emphiliotich. Acostu- 
mas vendré en cent liures. 
Fermarem etc 

12 ítem , per tan- 

yen al dit Senyor sobre un 
forn appellat lo forn D'a- 
valí , de cens cascun any 
vint y cinch solidos: et acos- 
íumas vendré per mil setcents 



luismo, fadiga y todo otro 
derecho enfitéulico sobre un 
molino harinero y batan, 
llamado el molino de la Fuen- 
te. Se acostumbra á ven- 
der por cien libras. Firma- 
mos etc ítem, per- 
tenecen á dicho Señor treinta 
y cinco sueldos con fadiga y 
luismo , y todo otro derecho 
enfitéutico , sobre un horno 
llamado el Horno de arriba. 
Se acostumbra á vender por 
cien libras. Firmamos etc. . 
. . .ítem, pertenecen á di- 
cho Señor veinte y cinco 
sueldos de censo anuo sobre 
un horno , llamado el Horno 
de abajo, y se acostumbra á 
vender por mil y setecientos 
sueldos. Firmamos etc. . . 
.... ítem , pertenecen al 
Señor dos censos sobre dos 
carnicerías situadas en dicha 
villa, de las cuales la una 



solidos. Fermarem etc es de la villa y paga nueve 

13 ítem, pertan- sueldos de censo, y la otra 



yen al dit Senyor sobre dos 
carniceries situades en la di- 
ta vila: la una es de la vila, 
et fá al dit Senyor de cens, 
nou solidos; laítra es del 



es del cortante , y responde 
el censo de doce sueldos, 
con luismo y fadiga, y todo 
otro derecho enfitéutico. La 
del cortante se acostumbra 



96 

carnicer , et fá al d'U Senyor 
dolce solidos ab loysme el 
fadiga , el iol altre píen drel 
emphileolich. La del carni- 
cer se acosluma vendré en 
cent setze florins; la de la 
vila nos acosluma vendré. 

14 ítem , fá de 

cens la scrivania de la Cort 
á Senyor ab fadiga el loys- 
me. Fcrmaremli slabliment 
novell en poder den Ferran- 
do Darinyo qui loch té per 
lo scrivá de la Ballia Gene- 
ral á 22 de selemhre del any 
1416 á once liures. 

15 llejn , Nanlho- 

ni Ferré fá de cens per un 
colomer silual en la Fenya 
sis diners. 

16 ítem y en Ber- 

nat Navarro fá de cens per 
un colomer siluat en la Pen- 
ya den Soles, sis diners. 

17 ítem, en Bcrl- 

homeu Lobregat fá de cens 
per un colomer silual en la 
Pcnya de les Algames. Fer- 
marcm ele 

18 Ilem, sis ar- 
renden las rendes y lo arren- 
dador ha axi per la recolec- 



á vender por ciento y diez y 
seis florines ; la de la villa 
no se acostumbra á ven- 
der. Ilem, la escribanía 
del juzgado paga al Señor 
censo con fadiga y luismo. 
Olorgáraosle establecimien- 
to nuevo en poder de Fer- 
nando de Ariño, lugarte- 
niente del escribano de la 
Baylía general á 22 de se- 
tiembre de 1416, por once 
libras. ítem, Antonio Ferré 
paga seis dineros de censo 
por un palomar situado en 
la Peña . ítem , Bernardo Na- 
varro paga seis dineros de 
censo por un palomar situa- 
do en la Peña de en Soles, 
ítem , Bartolomé Lobregat 
paga censo por un palomar 
situado en la Peña de les Al- 
games. Firmamos etc. . . . 
ítem, si se arriendan las ren- 
tas , el arrendador tiene el 
castillo que está dentro de la 
villa de Bocayren, así para 
la recolección de las rentas 
como para su morada. Mar- 
tes á 22 de setiembre del 
año 1416. El Baile general 
bailándose en la Plaza del 



^7 



CIO de les rendes ^ com "per 
son estatgCy lo caslell qui es 
dins la vila de Bocaijren. 
Hrl9. . . . . Dimarls á 22 
de selemhre any 1416 lo 
Baile General eslanl en la 
plaza del loch de Alfafara, 
en encant , ab corredor pu- 
hlkh, arrenda lesdiles ren- 
des an Garri- 

gós de Ontinycn á tres anys 
compladors del primer día 
de gener del any 1417, á 
anant á rahó de cualre 
millia solidos per cascan any, 
pagadors á Omniíim Sane- 
iorum^ ah caria reebuda 
per lo nolari de la corl de 
Docayren. 



Jugar de Alfafara arrendó en 
pública subasta y por medio 
de corredor público las ren- 
tas sobredichas á. ..... . 

Garrigós de Onlinyente por 
tres años , que deben con- 
tarse desde el dial.^de ene- 
ro de 1417 á razón de cua- 
tro mil sueldos cada ano , y 
que deben pagarse en la fies- 
ta de Todos Santos , con es- 
critura recibida por el nota- 
rio del juzgado de Bocayren. 

•f igiilsl :. 



DOCUMENTO XXX^'»^^ • ' ' 



Carta puebla de la villa de Siete-aguas otorgada por Doña Bercn- 
guela, Fernandez , á favor de 31 cristianos el día 18 de noviem- 
bre de 1260, según se contiene en el folio 134. del libro 4." ci- 



lado del Real Patrimonio. 



ÜH 






1 **Adhonorem omnipotentis Dei et ejus Ge- 

« nilricis MariíE, et ad fidem Domini nostri Jesu Cbrisli 
(( augmenlandam: Nos Domna Berengaria Fcrrandez, et 
Tomo XVIII. 7 



98 

« Pctrus Ferrandez filius nosler, el fiüus inclilis Regís 
« Aragonum , consulte et ex cerla scienlia , per Nos et 
« successores noslros , daraus el stabilimus , et tradímiis 
« ad bené populandum, et meliorandum, vobis Michaeli 
« Pelri de Porlaguerra , et veslris et alus Iriginla popula- 
«loribus, viilam nostram, nomine Septem-Aqnis, sitam 
« in termino de Bunyol castro nostro. Assígnatam namque 
« villam cura terminis, aquis, rivis, fontibus, cequüs ad 
«rigandum, arboribus frucliferis, et infrucliferis, vena- 
« tibus, piscalionibns, heremis et populalis, silvis, mon- 
« tibus, inlroilibus et exilibus et breviter cum ómnibus 
« juribus, et perlinenliis suis, sive cura juribus, vocibus, 
« actionibus realibus et personalibus nobis ibidem com- 
« petenlibus vel competiluris, et sicut melius dici, vel in- 
« telligi polest ad vestrum Teslrorumque commodum , et 
« salvamentum , stabilimus , et tradimus ad bené popu- 
«landum, et meliorandum vobis, et yestris, et alus tri- 
«ginta populatoribus, et suis in perpetuum , quosvos el¡- 
«gere, el poneré voluerilis ibidem, excepta tamen turre, 
« quam ad opus nostris retinemus; tali siquidem condi- 
« lione quod vos Michael Petri , et vestri in perpetuum 
« babealis palalium , quod affrontat in domibus Romei, 
«alia parte in via, alia parle in cequia, alia parte in 
« porta villae, franchum el liberum , ad vestram volunla- 
« tem faciendam. 

2 **Et etiam babealis vos, et successores ves- 
tí tri , et dicli Iriginla populalores, et successores sui, 
« quos vos jam elegislis seu posuislis, aut eligetis seu 
« ponelis ibi, loco noslri , et nomine , et voce , quam vo- 
«bis ad boc cedimus sive damus domos, borlos, vincas, 
« et bíEredilales, proul per vos vobis et alus populatori- 
« bus príedictis jam assignavislis, seu dedislis, aut assig- 



m 

<( naverilis , seu dederitis; Tranchas el liberas ad haben- 
>rdum , tenendum, possidendum , et explectandum , el 
í< etiam ad dandum, vendendum , ¡mpignorandum , alic- 
« nandum , et ad omnes vestras et vestrorum volunta- 
«les, caicumque voliieritis faciendas , exceptis militibus 
« atque sanctís. 

3 "Retinemus namque, et servamus nobis et 

u noslris ¡n perpetuiim dominium el fidelilalem ; ila quod 
« vos praedictus Michael Pelri, et vestri et alli triginta po- 
« pulatores el sui , quos vos jam ibidem elegistis , seu po- 
« suistis , auteligelis, seu ponelis, sitis perpetuó homi- 
« nes noslri et vasallí. 

4 **Et relinemus et servamus nobis et nos- 

c( tris causas civiles et criminales , et jurisdictionem , et 
«exercitus, et cavalcalas , et peytas sive queslias , et re- 
« dempliones per exercitus, et cavalcatas , et eliam fur- 
« nos et molendina; pro quibus ómnibus vos et vestri, et 
« dicli triginta populatores, et in perpetuum teneamini 
« nobis et nostris faceré, solvere et paccare , prout sol- 
ee vilur et paccatur, et est consuetum faceré in civitate 
« Valentíae. 

5 "Praíter causas civiles et criminales, et 

« cavalcatas et redempliones eorum, el peytas, et calonias, 
« et queslias, et furnos, et molendina, nichil aliud nobis 
« et noslris unquam faceré seu daré teneamini vel praes- 
« tare. 

6 *'Excludimus el exlrahimus á vobís et ves- 

« tris omnes alios foros et consuetudines prailer foros et 
'< consueludines Valenlia? , quibus solis ulamini in omni- 
n bus causis civilibus et criminalibus, et exercitibus, et 
<?páVáícriíí^ , él redemplionibus pro cisdem , el peylis sive 
(' qhesliis, el furnis el molendinis. Promillimus namque 



100 

(( vobis ct conveninius quod faciemus vobis el vcstrís, 
(( i't tlictis triginta populaloribos, et suis in perpetuura 
« tlictam villaní nomine Scplem- Aquis sempeí* salvare, 
« faceré, ct habere et tencre in sana pace , el possidere ad 
« íorinn V^alenliíB contra omnes personas. Volentes el 
« concedentes quod possilis laborare et panificare ter- 
« minum usque ad ramblam de Bunyol , et usque ad ter- 
« minum de Sol, el totum lerminum nostrum de parle de 
«Requena. 

7. . . . . "Insoper promillimus vobis quod defen- 
« damus vos el bona vestra , et prolegamus, el juvemus 
« tamquam bomines noslros et fideles vasallos. 

8. . . . . **Et pro praediclis ómnibus et singulis ad 
«implendis, obligamus íip^,>^oUÍ3.;, ,e^t p.^pnia bona nostra 

«ubique. - ..,-^ ]- . P;Jn Jí-ví; r 

,,.9 *' Ad baic autem ego prísdictus Michael Pe- 

(( Iri de Portaguerra per me el meos dictam villam ad 
« bene populandum et meliorandum recipio «í vobis praí- 
« diclis Dominis meis , Domna Berengaria Ferrandez , et 
« Pelro Ferrandez filio veslro, el illustrisimi Domini Regís 
« Aragonum , et devenio fidelem hominem vesírum et va- 
« sallum , el fació vobis obedienliam et fidelitatem , et 
(( promillo vobis et convenio quod in populandum dic- 
« tam villam el dividendum eam bene el fideliler me ha- 
ce bebo ; el quod faciara diclos triginta populalores fieri 
«bomines veslros et fideles vasallos, et á quolibet, no- 
«mine veslro, etvoce, etpro vobis fidelitatem accipiam, 
« el homagium manibus et ore. Quod esl aclum ValenliíB 
«quinto décimo kalendas decembris, anno Domini mi- 
«llesimo ducentésimo sexagesimo^^ — Sigf num Domna3 Be- 
« rengariaí Ferrandez— Sigf num Pelri Ferrandez príedic- 
c( li— -Sigt num Micbaelis Pelri de Portaguerra^ qiii hsec 



m 

« concedimus et firmamus — Sunt inde testes Lupus Exi- 
« menez de Perancisa Miles , Ferrandus Alamani , Joaniies 
*< Dominici et Estephanus de Moriello." 

■t eoaiol) ' 
DOCUMENTO XXXI. 

Carta puebla de Monlesa y Vallada, otorgada por D, Bernardo Bell- 
vis, apoderado del Rey O. Alonso 1 á favor de 120 cristianos el 
día 16 de octubre de 1289, según se conserva en el archivo de 
la villa de Móntese. 

i. . . . . ** Noverint universi quod Nos Bernardus de 
« Pulchro-Visu miles habens Hcitum, et posse dandi, et 
« concedendi cliristianis ad forum Valentía? populam vi- 
«Use de Montesia et ejus términos, nec non etiam et po- 
« pulam de Valíala cum lerminis suis á Serenissimo Do- 
« mino Alfonso Dei gratia Rege Aragonum, Majorioarum 
« et Valentiae , ac Comité Barcbinonai, qui Dorainus Ilex 
« et pfíEdecessores sui semper consueverunt possessiones 
c< et loca , qua; ab inimicis fidei cbristiana? acquisiverunt, 
«daré et dividere, juxla mandatum Altissimi, ad decimas 
« et primitias suis subdit'is el éubmissis. » ík«P «i«íí« •• 
^g; uüi iíi^iiíTíIdcirco, auotoritale praídicta, qua fungi- 
t<mur,dániüset concedimus centum et viginti popula- 
«toribus, scilicel vobis Ferrario de Cloclerio duas hajre- 
«ditates el dúo stadia domorum, Gillermo Salceda" (sigue 
poniendo los nombres y apellidos de varios pobladores de 
la misma clase) "cuilibct vestrorum et veslris in pcrpe- 
« luum quasdam domos et unam hairedilatem. Et Pctro 
n Martiui " (prosigue expresando los nombres y apellidos de 



102 

las rcs(anles pobladores ^ y continua diciendo J: '*cu¡liLel 
« veslrorum et veslris médium slaticum domorum, el me- 
tí diam ha;red¡lalcm iii locis supradiclis. lia quod vos et 
« veslri quiiibet per solidum et libraní habeatis omnes 
«domos cum corralibus et cassalibns de Valíala, ac 
« eliam omnes bairedilales , possessiones el vineas , lam 
« rigadivi quam sicani locorum praediclorum, cum monlís, 
«lignis, venalicis , empriviis , proprielalibus, el ¡nlegri- 
«talibus, heremís et popujalis francbé et liberé ad fo- 
« rom et consuetudinem Valenliíe, cum ¡nlroilibus et exi- 
« tibus , ad babendum , tenendum , possídendum , et eliam 
« dandum vendendum, impignorandum , alienandum, el 
« ad omnes veslras veslrorumque volúntales , cui et 
« quibus voluerilis perpeluó faciendas, exceplis militibus 
« et sanclis, et personis religiosis , prout melius dici, 
« scribi et inlelligi polest ad veslrum commodum , sal- 
« vamenlum ac sincerum inlelleclum. 

3 **Tamen relinemus Domino Regí de hac do- 

« nalione furnos de Monlesia, el furnum de Valíala, et 
« omnia molendina dictorum locorum, balneum et tabu- 
« las carniceriíB , et tabulam ponderis , et domura sive 
(( alfondicum de Monlesia ad opus almodini , et linlure- 
« riam , et domum tinlureriíE , et almaceras olei , et vi- 
« neam quae est ¡nter caslrum de Monlesia et alcheriam, 
«ubi Dominus Rex tenebat obsidium, et unam fanecalam 
« lerraí rigadivi, et qualuor fanecalas lerrae secani, ad 
« opus labularum carniceriíB praediclae. El nuUus veslro- 
« rum non possit infra qualuor anuos primos venturos 
« haeredilalem quam in diclis locis habebit pro parle sua 
« venderé alicui , qui haíredilalera in locis superius nomi- 
« natis habebit. 

4 *' Prominentes Nos vobis el veslris praidic- 



103 

« tum locum de Montesia et Valíala cum terminis eo- 
«rundem, ex parle et auclorilate Domini Regis faceré, 
« habere et possidere franché et liberé, ad forum et 
« consuetiidinem Valentiae , contra omnes personas, sub 
« obligalíone omnium bonorum Domini Regis. 

o. , . . . **Et confitemur á \obis habuisse et rece- 
« pisse ad opus Domini Regis pro intrata hujus popula- 
« lionis decem et ocio mille solidos regalium ValenliíB, de 
« quibus quia bené paccatus sum á vobis ad nostras vo- 
« luntates , renuntiamus omni exceptioni non numeratse 
«pecunia, et non receplai et doli. Actum est hoc in Xa- 
« liva, décimo séptimo kalendas novembris, anno Domini 
« millesimo ducentésimo octoagesimo nono — Sigfnum 
« Bernardi de Pulcbro-Visu Miliiis , qui haec laudo et fir- 
« mo — Testes sunt hujus rei Arnaldus Mulner, Guillermus 
«Segarra, Petrus Johannes Draperius , Johannes de Mo- 
«ros et Benedictus Codina — Sigfnum Raymundi An- 
« dreae noXarii publici Xalivse." 



DOCUMENTO XXXII. 

Cartu puebla de Benil'alim otorgada á favor de 30 cristiüuos el 
día 20 de noviembre de 1316 según se contiene en el folio 246 
del citado libro 4." del Real Patrimonio. 

■■'[ ¡i'yjhu 

ÍMt>ftew>no'^overint uuiversi praísentem pagiuamins- 
« pecluri quod Nos Domnus Beruardus de Crudiliis, Do- 
« minus de Penaguila et de Castalia, scienter per Nos et 
« §uccessores nostros praísentes atque futuros, gratis et 



lOi 

«ex cería scicnlia, ot á loto jure nostro picnarie ceiiifi- 
« catus atqiie inslructus, el bono animo noslro, el spon- 
« tanca volúntate, ct cuín príesenti privilegio perpetuó 
« valituro, et non ¡n aliquo violaturo, nec revocaluro, da- 
« mus , et concedimus vobis prohis-hominibus, et popu-^ 
« latoribus in locum noslrum vocatum Benifalím, situm 
«infra términos de Penaguila, ha?reditates ad opus tri- 
« ginta populatorum , sicnt jam de mandato nostro sunt 
« vobis datas, divisas et assigiiatas, tam praísentibus quara 
« futuris , comoranlibus vel comoratoribus in dicto loco 
«de Benifalím. 

2 *' Inlelligatur lamen quod prenominatum 

« ¡taque locum nostrum de Benifalím vobis damus inte- 
« grum, el concedimus cum domibus et edificiis ibi cons- 
« truclis, et de celero construendis , campis, vineis, hor- 
«lis, et terris cullis et incullis , heremis, et populatis, 
« arboribus fructiferis et infructiferis , aquis, cequüs ad 
« rigandum , aqueduclibus , el reduclibus, fonlibus, stag- 
«nis, viveriis, pexiis, pesqueriis , et cum monlibus, 
« montaneis , silvis, garrigiis , et cum introilibus, exiti- 
«bus, affrontalionibus, et ómnibus alus juribus, terminís, 
« propietatibus , et pertinentiis dicli loci , vobis, et ves- 
tí tris perpetuó damus, et concedimus francbé et liberé 
« ad habendum, tenendum, possidendum , explectandum, 
« et eliam ad dandum, impignorandum , obligandum, 
« alienandum, excomulandum, et ad omnes vestras ves- 
« Irorumque volúntales perpetuó faciendas, exceptis mi- 
« lilibus et sanctis , et personis religiosis, prout in pri- 
« vilegio per Dominum Regem Jacobum concesso et dato 
« probis-hominibus dicti loci nostri de Penaguila , ple- 
¿ nius aut melius conlinetur. 

3. . . . . *' Salvó lamen interea quod vos anledicli 



« populatores permaneatis el facialis residentiam perso- 
« nalem in príedicto loco de Benifalím, vel in Penaguila, 
« seu in termino ejusdem loci Penaguilaj , ubi vos magis 
« in ipsis locis permanere voluerilis. 

4. .ií oiUi?'Renuntiautes omni exceplioni dictam do- 
« nationem vobis non faclaí el doli: prominentes vobis et 
« vestris Nos dictam donalionem et concessionem cum 
« omni suo melioramento in ea facto et faciendo salvare 
« semper et deffendere, et faceré, habere, et lenere, et 
« in sana pace possidere contra omnes personas, sicut 
«melius, plenins, sanius ac ulilius potest dici , scribi sen 
«intelligi, ad comraodura el salvamentum vestri el ves- 
« trorum perpetuó, sub obligatione omnium bonorum nos- 
« trorum ubique. :9¡bM £8 ,wm ^^tiV» ^ 

5 "Mandantes per praisens privilegium nos- 

« trum procuraloribus, jusliliis, bajuliis, et universis alus 
« officialibus , et subdilis noslris príEsentibus et futuris, 
« quod praídicta omnia, el singula firma habeanl et ob- 
«servent, el non contraveniant , nec aliquem contra- 
« venire permittant aliqua ralione. Qaod est actum Pe- 
« naguilíe , duodécimo kalendas decembris anno Domini 
« 1316 — Sigfnum nobilis viri Beriiardi de Crudillis prae- 
«dicti, qui haíc firmavil et concedit — Testes hujus rei 
« sunt Gueraldus de Torrent, Martinus Sanccii de Savinya, 
« Arnaldus de Roset, Romeus Giner et Antbonius de 
«Ras — Sigfnum Egidii de €alatayubio notarii publici 
« Penaguilaí , qui mandato dicli nobilis Domini, Bérnardi 
« de Crudillis haíc scripsit." -^'^^'''^ ''>^^^*> K^uis^^vm i q ^ 



vnv im 



106 



DOCUMENTO XXXIII 



Fuero 37 do la rúbrica 8.* de Malefactoribus del libro 9." de los 
Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



1 Jacohus Rex — 

Los alous , eís aUres hens 
mobles daquells , qui per he- 
retgiat ó per crim de lesa 
magestat ó per allre crirriy 
liaurán servida corporal sen- 
tencia , ó haurán servil , que 
dejen perdre lols lurs bens, 
aquells bens deUen esser con^ 
fiscals á Nos é encorrcguis, 
salvus los acules que prime- 
ramenl havien feyls , é sal- 
vu lexovar de les mullers, 
é iol lur dret. 

2 Mas aquelles 

coses no mobles que lendrán 
en feu, ó en cens, ó a certa 
pan de fruyts, ó de serviy 
ó per aventura altres coses, 
que tendrán per alcú, de 
que no farán cerl cens , ne 
cert serví; totes aquelles co- 
ses aytals retornen entegra- 



Don Jaime I Rey — Los 
alodios y los demás bienes 
muebles de aquellos que por 
herejía ó por crimen de le- 
sa Majestad ó por otro delito 
habrán sido sentenciados á 
muerte , ó á perder todos sus 
bienes , deben ser confisca- 
dos para Nos y comisados, 
á excepción de las deudas 
contraidas de antemano, y á 
excepción del ajuar ó dote 
de las mujeres ó consortes, 
y de todo el desecho de es- 
las. Mas aquellas cosas no 
muebles que tendrán en feu- 
do , ó á censo , ó á cierta 
parte de frutos , ó de servi- 
cio, y también otras cosas 
que tendrán por alguno, sin 
pagar por ellas censo deter- 
minado, ó hacer por ellas 
algún particular servicio; 



i 07 



menl ais seus scnyors majorSy 
per los quals aquelles coses 
tendrán; els Semjors pus- 
quense reteñir aquelles co^ 
ses per tos tewps , á donar á 
altre é fer toles ses voluntáis. 



todas estas cosas de esta es- 
pecie vuelvan enteramente 
á sus Señores mayores ó 
directos, por los cuales las 
tenian , y los Señores pue- 
dan retenerlas para siempre, 
para darlas á otros, y hacer 
de ellas sin limitación algu- 
na todo lo que quisieren. 



DOCUMENTO XXXIV. 



Fuero 38 de la rúbrica 8." de Malefactoribus del libro 9." de los 
Fueros del reino de Valencia, 



TEXTO LEMOSIN. 

Ferdinandus Reoo anno 
1488 Oriolce—SH—Ilem, 
ordenam, provehim é ma- 
nam qutl fur conlengut en 
rúbrica de Malsfactors , co- 
menzant: los alous ó altres 
furs de aquella materia par- 
lants sien en tot é per tot 
observáis: é si alcuns deis 
dii& bens per crim de he- 
retgiat ó alias per lo dil 
crim , serán perduls é con- 
fiscáis , que aquells dits bens 



TRADUCCIÓN. 

El Rey D. Fernando en 
Orihuela el año 1488—38— 
Ítem , ordenamos , provee- 
mos y mandamos que el fue- 
ro contenido en la rúbrica 
de los Malhechores, que 
comienza: Los Alodios ú 
otros fueros que hablan de 
esla materia sean observa- 
dos en todo y por todo. Y si 
algunos de los referidos bie- 
nes se pierden y confiscan 
por crimen de herejía, ó 



108 



sien acquisils é gnanyals ais 
Senyors direcles , é si de al- 
cuna úlil senyoria serán slals 
priváis , que aquella los sia 
resliluida — Vidil Vice-can^ 
cellarius. 



(le otro modo , que los ad- 
quieran y ganen para sí los 
Sres. directores, y si estos 
han sido privados de algún 
dominio úlil , que se les res- 
tituya este. Lo vio el Vice- 
chanciller. 



DOCUMENTO XXXV 



Fuero 39 de la rúbrica 8." de Malefactoribus del citado libro 9.' 
de los Fueros. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Ferdinandus Rex anno 
1488 OriolcB ad SMpp/ica- 
tionem Brachii Ecclesiasti^ 
ci — 3d-^Novament , Sacra 
Magestal, es agreujada la 
iglesia é persones eclesiasli- 
ques per los officials de vos- 
tra Alteza; car procehint 
los reverenls inquisidors de 
la herética pravilat contra 
los heretges é observanls la 
judaica seda f han condem- 
nats molts de aqiieUs, é con- 
fscals lurs hens sehents, é 
cases y horls, vinyes é al^ 



El Rey Don Fernando el 
año 1488 en Orihuela á pe- 
tición del Brazo eclesiás- 
tico — 39 — Nuevamente, 
Sacra Majestad , los oíicia- 
les de V. M. han agraviado 
á la iglesia y á las personas 
eclesiásticas, por cuanto los 
inquisidores de la herética 
pravidad procediendo con- 
tra los herejes y contra los 
que observan la secta judai- 
ca, han condenado á mu- 
chos de estos , y han confis- 
cado sus bienes raices y sus 



109 



tres herelats, les cuah son casas, huellos, viñas jotras 

sois directa senyoria de la heredades tenidas al doini- 

sglesia stablides é atorgades nio directo de la iglesia, y 

in emphileosim j deles quals establecidas y concedidas en 

ves]^on\en cens los dessus dils enfitéiisi , de las cuales los 



ala dita sglesia, capítol, 
rcligioses persones , heneji-^ 
cíals é altres del stamcnt 
ecclesiaslich , axi exemps 
com no exemps: é per raho 
de la dita confiscado los dits 
reverents Inquisídors , ó lo 
fisch y receptor de vostra 
Magestal se han ocupat les 
dites cases, orls é lieretats 
contra tota disposició de 
dret é de justicia, ah de- 
gtida reverencia parlant ; cam 
per disposició de dret é de 
fur y los dits beíís, que los 
herelges condemnats de he- 
rctgia possehyen sots di- 
recta senyoria de la sglesia ^ 
en car s de confscació ó pu- 
blicado deuen tornar ais di- 
rectes Senyors é lo jisch de 
justicia, nols se pot rete- 
ñir; é aqüestes son dispo- 
sicions de dret nolories, é 
comuna sentencia deis Doc- 
tors , majorment á sguart de 
aquells hens que son sots di- 



referidos pagaban censo á la 
expresada iglesia y al cabil- 
do , religiosos , beneficiados 
y otros individuos del esta- 
do eclesiástico , así exemp- 
tos como no exemptos: y 
por virtud de la referida 
confiscación los menciona- 
dos reverendos Inquisidores 
ó el fisco y receptor deV.M. 
se han posesionado de di- 
chas casas , huerta y here- 
dades contra todo lo dis- 
puesto por el derecho y por 
la justicia , hablando con la 
debida reverencia, por cuan- 
to está dispuesto por el de- 
recho y por el fuero que 
los sobredichos bienes que 
poseen bajo el dominio di- 
recle de la iglesia los reos 
condenados de heregía, de- 
ban volver á los Señores di- 
rectos, en caso de confisca- 
ción y publicación, y el fisco 
no se los puede retener jus- 
tamente : y estas son unas 



ilO 



recia set^yoria de la sgle^ia. 
E cóm tnollas volt es , Sacra 
Mageslal , vo^tres ojficiah^ 
c 'procuradors Reals , é wics- 
Irc racional en lo dit cars 
sien slals requerits que re- 
leixen é resliluheixquen los 
dits hens deis diis condem- 
nals ais directesSenyors eclc- 
siastichs f é no lo hajen vol- 
guí fer , ans los se relinguen 
en nom de voslra Mageslat 
en gran dan é perjuhl del 
útil é líber lat eclesiaslica ; 
supliquen vostra Celsilut 
queus placía ah ahle de Cor I 
declarar que los dits hens 
en lo dit cars pertanyen ais 
directes senyors eclcsiaslichs 
sois grans penes — Vidít 
Vice - cancellarius — Yo el 
Rey, 



disposiciones notorias del 
derecho , y esla es la sen- 
lencia cornun de los Docto- 
res, mayormente en orden 
á aquellos bienes que están 
tenidos al dominio directo 
de la iglesia. Y habiendo 
sido requiridos muchas ve- 
ces, ó Sacra Majestad, vues» 
tros oficiales y procuradores 
Reales con el maestre ra- 
cional, para que en dicho 
caso entreguen y restituyan 
á los Sres. directos eclesiás- 
ticos los bienes de dichos 
reos , y no habiendo queri- 
do hacerlo, antes bien rete- 
niéndoselos con notable da- 
ño y perjuicio de los intere- 
ses y libertad de la iglesia; 
por tanto suplican á V. A. 
que se sirva declarar por 
acto de corte que en dicho 
caso los referidos bienes 
pertenecen á los Señores 
directos eclesiásticos bajo 
graves penas — Lo vio el 
Vice chanciller — Yo el Rev^ 



111 



DOCUMENTO XXXVI», 



,'>í; 



'AiV/fvdñ *»»f>h 



Fuero 40 de la rúbrica 8." de Malefactoribus del citado libro 9. 
de los Fueros. Vw\ h\iÍ) ahh »^i 



TEXTO LEMOSIN 



TRADUCCIÓN. 



rerdinandus Rcx. Auno 
1510. In villa Monllssoni 
ad supplicationem Brachii 
MiÜtarls — 40 — Com per fur 
del alt Rey en Jacme de íyI" 
dita recordado y en rubri- 
ca de Malfactors , qui co- 
menza Los Alous, se lija 
expressament disposl que en 
la confiscado de hens per 
crim de heretgia , é de lesa 
Magestai que no recayguen 
coses feudals y ó íengudes a 
cens , ó á certa parí de 
fruyts, ans que aytals co- 
ses retornen entegrament ais 
seus Senyors majors per qui 
aquelles coses tenien , é per^o 
semhlant per vostra Mages- 
iat en les passades Corts de 
Onola, en rubrica de con- 
fiscado de bens , se lig dis- 
post é ordenat quels bens 



El Rey Don Fernando. 
El año 1510 en la villa de 
Monzón á petición del Bra- 
zo militar — 40 — Por cuan- 
to en el fuero del alto Rey 
D. Jaime y en la rúbrica de 
los Malechores que empieza 
Los Alodios se lee expresa- 
mente ordenado que en la 
confiscación de bienes por 
crímenes de herejía ó de 
lesa Majestad no recaigan 
cosas feudales , ó tenidas á 
censo , ó á cierta parte de 
frutos, antes bien que se- 
mejantes cosas vuelvan en*- 
teramenle á sus Señores di- 
rectos , por los cuales eran 
tenidas ; y con arreglo á esto 
V. M. en las pasadas Cortes 
de Orihuela y en la rúbrica 
de confiscación de bienes hu 
dispuesto y ordenado que los 



112 



deis confiscáis per los crims 
dessiis dlls , sien adquisils 
é guanyals ais Shirfors' d¡- 
recles: e sla slal de algún 
lenips en^á de la disposí- 
c'w deis dils furs granmenl 
ahusál , á causa que en les 
confiscacions que son stadcs 
feles de bens de comdemnals 
per crim de herelgia é apos- 
iúsia per lo fisch de voslra 
Alteza y desaforadamcnl son 
stals cncorporats molís hcns 
¡mmohles lenguis sots direcla 
Senyoria de diversos par ii- 
culars de la ciutat é reg- 
ne de Valencia, la cual cosa 
fer nos podía nes dcvia, 
slants les dlsposicions [oráis 
dessus diles; Supplica per^ó 
lo Braz Militar á vostra Ma- 
gestat sia mercé de aquella 
provehir y statuhir é orde- 
nar que de Imy avanl los 
dessus dits furs sien á la le- 
tra el ad unguem obser- 
váis , com de lol lo que fins 
aci es slal fet^ en lo que ha 
sguarl á voslra Alteza , pia- 
da al dll Braz y qualenus 
sua inlerest remetre qualse- 
vol cosa, que per la tran- 



bicncs confiscados por di- 
chos crímenes sean para los 
Señolees directos: y habién- 
dose ahusado en gran ma- 
nera de la disposición de di- 
chos fueros de algún tiem- 
po acá, por cuanto en las 
confiscaciones de bienes de 
los reos de crimen de here- 
jía y apostasía, que ha he- 
cho el fisco de V. A., han 
sido incluidos ilegítimamen- 
te muchos bienes raices te- 
nidos al dominio directo de 
varios particulares de la ciu- 
dad y reino de Valencia , lo 
cual ni se podia ni se debia 
hacer, estando en pie las 
disposiciones sobredichas de 
los fueros : por tanto el Bra- 
zo militar suplica V. M. que 
se sirva proveer, establecer 
y mandar que de aquí ade- 
lante sean observados á la 
letra , y hasta un ápice los 
referidos fueros; por cuanto 
dicho Brazo aprueba todo lo 
que se ha hecho de antema- 
no en lo que respecta á 
V. A., perteneciendo á él 
la facultad de transigir en 
cualquier cosa que con in- 



113 



gressió deis dits fiirs sia stat 
contra aquells fet , é per lo 
fisch de voslra Allesa confís- 
cal é encorporat. Acó ajus- 
tal, que provehixca vostra 
Magestat que qualsevol cen- 
sos ó loysmes, que per pri- 
vats compradors , ó possehi- 
dors de coses emphileoticals 
serán deguts , sien ah tota 
integritat pagats é salisfels 
ais senyors directcs de les co- 
ses emphiteoticals venudes ó 
altrament allenades. Et li- 
cetetc. Aliíssimusetc. — Plau 
á la prefata Magestat — Vi- 
ee canceller. 



fracción de dichos fueros se 
haya hecho contra estos, 
y conGscado é incorporado 
por el fisco de V. A. Aña- 
diendo que V. M. mande 
que sean enteramente paga- 
dos y satisfechos los Seño- 
res directos de las cosas 
enfitéuticas , vendidas ó ena- 
jenadas de cualquiera otro 
modo , de todos los censos ó 
luisraos que deben los par- 
ticulares compradores ó po- 
seedores de alhajas enfitéu- 
ticas. Y aunque etc. El Al- 
tísimo etc. — Place á la so- 
bredicha Majestad — El Vi- 
ce-chanciller. 



DOCUMENTO XXXVII. 



Fuero 41 de la rúbrica 8." de Malefactor ibus del citado libro 9." d( 
los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Carolus Imperalor , Rex 
llispanioi. Anno 1533. Mon- 
tissoni ad supplicationem to- 
tius CuricB — 41 — ítem mes, 



Don Carlos Emperador y 
Uey de España el año 1533. 
En Monzón á petición de to- 
das las Cortes— 41— ítem, 



suppliqnen á sa Magestat suplican además de esto á 
ToMoXVlIl. 8 



114 



$¡a mercé manar nos obser- 
var los furs deis Alous , ó 
deles direcles senyories, en 
respecte del temps sdeveni- 
dor se hajen de consolidar la 
úlil senyoria en la direcla 
scguintse los dils casos ; axi 
per crim de heretgía, com 
per crim de lesa Mageslaty 
sens empaig ni contradicció 
7iingiina: y en réspede del 
passat , se (a^a compromés, 
y qiies declare lo que deu 
pagar per lo passat — Plau á 
sa Magesiat se serve lo fur^ 
é se fa^a commissió , ó se [cr- 
ine compromés pera declarar 
lo que sia de justicia per lo 
passat — Maius Vice- canee- 
llarius. 



V. M. que se sirva mandar- 
nos observar los fueros de 
los alodios, ó de los señoríos 
directos , y que en el tiempo 
venidero se haya de conso- 
lidar el dominio úlil con el 
directo, sin embarazo ni 
contradicción alguna , siem- 
pre que ocurran dichos ca- 
sos, así en los crímenes de 
herejía como en los de lesa 
Majestad : y que respecto 
del tiempo pasado se haga 
un compromiso , y se declare 
lo que debe pagarse por lo 
vencido — Place á S. M. que 
se guarde el fuero, y que 
se nombre una comisión, ó 
se firme un compromiso para 
declarar lo que sea justo en 
orden á lo pasado — Maye 
Vice-chanciller. 



DOCUMENTO XXXVIII. 



Fuero 42 de la rúbrica 8." de Malefactoribus del libro 9 ° citado 
de los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Carolus Imperator, Rex Don Carlos Emperador y 
Hispanice. Anno 1 537. Mon- Rey de España. El año 1537. 



115 



tissoni — 42 — ítem , Senyor, 
com per molls furs del dit 
regne de Valencia , é último 
loco, per vostra Magestat, 
en les Corts per aquell cele- 
hrades en la present vila de 
Monzó en lo any 1533 sia 
dispost, que la útil senyoria 
deis hens , que serán per 
crim de lesa Mageslat ó he- 
regia , el alias confiscats, 
sia consolidada ah la directa 
senyoria; é per vostra Ma- 
gestat sia stat manat ah ses 
provisions Reals ais inqui- 
sidors del dit regne de Va- 
lencia que observen é ha- 
jen de observar dits furs , et 
signanter á les persones ecle- 
siastiques , no res menys em- 
pero los dits inquisidors de 
la herética pravital no han 
volgut observar los dits furs, 
ni menys les provisions Reals 
de vostra Magestat , ans de 
fado han pres moltes cases 
é heretats per rahó deis dits 
crims de heretgia , les quals 
eren tengudes sots directa 
senyoria del Capitol de Va- 
lencia c altres iglesies c he- 
neficiats. Per^'o los dits tres 



En Monzón -—42 — Iiem, 
Señor , IiíiUándose dispuesto 
en muchos fueros del reino 
de Valencia , y últimamente 
por V. M. en las Cortes que 
celebró en esta villa de Mon- 
zón el año 1533 , que el do- 
minio útil de los bienes que 
sean confiscados por cri- 
men de lesa Majestad, here- 
jía ú otros , se consolide con 
el dominio directo ; y estan- 
do mandado por S. M. á los 
inquisidores del reino de Va- 
lencia por medio de sus Rea- 
les cédulas que observen y 
eslen obligados á observar 
dichos fueros , y señalada- 
mente con las personas ecle- 
siásticas ; sin embargo de 
esto los referidos inquisido- 
res de la herética pravedad 
no han querido ceñirse á la 
observancia de dichos fue- 
ros , ni tí las Reales órdenes 
de V. M. ; antes bien, de 
hecho , han lomado por ra- 
zón de dicho crimen de he- 
rejía muchas casas y here- 
dades tenidas al dominio di- 
recto del Cabildo de Valen- 
cia y de otras iglesias y l)e- 



116 



Ifrazos suppliqíien á voslra 
lUagesial ala mercé de aque- 
lla provelúr , stalulúr é or- 
denar ^ per ohservanza deis 
dils furs, é manar ah dils 
inqídsidors del dit regne, 
que ab tot effecte observen é 
hajen de observar los dits 
furs , é non apliquen , ni 
conjísquen los dits bens im- 
mobles ienguls sois directa 
semjoria, ans dexen aquells 
pendre liberament ais dits 
Senyors directes^ segons que 
per dits furs es dispost é 
ordenat , puix la confiscació 
deis dils bens se fá al fisch 
de vostra Mageslat — Plau á 
sa Mageslat que sien serváis 
los furs — Maius Vice-can- 
cellarius. 



neficiados. Por lanto los tres 
Br.izos suplican á V. M. que 
se sirva proveer y estable- 
cer para la observancia de 
dichos fueros , y mandar á 
los referidos inquisidores de 
dicho reino que con lodo 
efecto observen, y estén 
obligados á observar los 
mencionados fueros, y no se 
apliquen ni confisquen di- 
chos bienes tenidos al do- 
minio directo, sino que de- 
jen que los Señores directos 
los tomen libremente , se- 
gún disponen y ordenan los 
dichos fueros , porque la 
confiscación de dichos bie- 
nes se hace al íisco de 
V. M.— Place á S. M. que 
se guarden los fueros — Ma- 
yo Vice-chanciller. 



DOCUMENTO XXXIX. 



Fuero 43 de la rúbrica 8/ de Malefacioribus del citado libro 9.' 
de los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Carolus Imperator , Rex Don Carlos Emperador y 
Hispanioí.Anno í^h-2, Mon- Rey de España. El año 



117 



llssoni — 43 — Primer ament, 
Senyor, com per molls é di- 
versos ftirs del vosire regnc 
de Valencia, eliam fets, é 
otorgáis per voslra 3Iafjes- 
iat en les Corts passades, 
sia dispost é ordenat que la 
úlil senyoria sia consolidada 
ab la directa per los crims 
de lesa Magestal , heretgia 
ó allres , per los quals se 
segueix conjiscaeió de bens 
comesos per los emphileotes 
senyors útils deis dits bens; 
é los dits furs no sien obser- 
vats per los inquisidors de 
la herética pravitat , é jutge 
deis bens confiscats , é recep- 
tor del dit Sant Ofjici, é al- 
tres jutges , c officials de la 
dita ciulaí e regne: pergo 
per observanza deis dits furs 
los tres Brazos del dií regne 
suppliquen é demanen á vos- 
tra Magestat sia de sa mercé 
statuhir é ordenar que en lo 
dit cars que serán confiscáis 
los bens de algún emphiteota 
é senyor útil, la útil senyoria 
de dits bens tenguts sots direc- 
ta senyoria , ipso jure , sens 
altra declarado y scntenciay 



1542. En Monzón— 43 — 
En primer lugar , Señor, 
por cuanto por muchos y 
diferentes fueros de vuesUo 
reino de Valencia, y algu- 
nos de ellos dispuestos y 
otorgados por V. M. en las 
pasadas Cortes , se halla es- 
tablecido y ordenado que 
siguiéndose confiscación de 
bienes por crímenes de lesa 
Majestad , herejía ú otros 
cometidos por enfitéutas. 
Señores útiles de dichos bie- 
nes , el dominio úlil se con- 
solide con el directo; no 
observando dichos fueros 
los inquisidores de la heré- 
tica pravedad, ni el juez de 
los bienes confiscados , ni el 
receptor del Santo Oficio, y 
demás jueces y ministros de 
dicha ciudad y reino : por 
tanto para que se observen 
dichos fueros , los tres Bra- 
zos de dicho reino suplican 
á V. M. que se sirva esta- 
blecer y ordenar que en tal 
caso de ser confiscados los 
bienes de algún cnfitéuta y 
Señor úlil , por derecho, y 
sin otra declaración ni sen- 



118 



sia comolidaJa ab la directa 
(! que los d'Us sonyor^direclca, 
propia auctoritale , se pui- 
xen pendre los dils hens y 
posscssió de aquells^ ó re- 
quirint quahevol olfwials or- 
dinaris de la dila ciulal é 
regne , quels liuren aquella: 
los quals officials sien tenguts 
de liurar los la dila posses- 
sió sois pena de mil florins^ 
é privado de offici — Ques 
guarí lo fur , y que los offi- 
cials sempre que serán re- 
quests , liajen de fer justicia 
prompla y expedita en liu^ 
rar la real y actual posses- 
sió deis dils hens ais dits 
senyors directes sens altra 
conexenga alg^^na — Maius 
Vice-cancellarius, 



toncia , el dominio útil de 
dichos bienes tenidos al do- 
minio directo sea consoli- 
dado con el directo ; y que 
los Señores directos puedan 
por su autoridad propia po- 
sesionarse de dichos bienes 
y tomarlos para sí , ó hacer 
qne se los entreguen á su 
instancia cualesquiera mi- 
nistros ordinarios de dicha 
ciudad y reino. Los cuales 
ministros vengan obligados 
á darles dicha posesión bajo 
la pena de mil florines y 
privación de oficio — Que se 
guarde el fuero, y que los 
ministros Reales siempre 
que se les ponga demanda 
deban hacer justicia pronta, 
dando la real y actual pose- 
sión de dichos bienes á los 
Señores directos, sin ningún 
otro conocimiento — Mavo 
Vice-chanciller. 



119 



DOCUMENTO XL. 



Capítulo primero de las Cortes generales del reino de Valencia del 
año 1547. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN 



Primer ament, 5ent/or, com 
ah diversos furs del voslre 
regne de Valencia sia dis- 
post que tos temps que la 
útil senyoria será consolida- 
da ah la directa per ralió de 
crims de lesa Magestat , ó de 
heretgia ó alires , los sen- 
yors directes puixen fer é 
facen lo que hen vist los es, 
ó será deis tais hens ó alias; 
de algún temps en sá , quant 
en lo offici de la Sancta Jn- 
quisició se condempna algú 
per heretge lo cual alias es 
emphiteota^ axi de la sgle^ 
sia metropolitana de Valen- 
cia é administracions de aque- 
lla, é altres sglesies, mo- 
nestirs, hospilals, é henefi- 
cis del regne de Valencia, 
com de qualsevol altres per- 
sones, axi eclesiasliques com 



Ed primer lugar, Señor, 
estando mandado por dife- 
rentes fueros de vuestro 
reino de Valencia que siem- 
pre que el dominio útil se 
consolide con el directo por 
razón de crímenes de lesa 
Majestad , herejía ú otros, 
los Señores directos puedan 
hacer y hagan lo que les es 
ó será bien \islo de tales 
bienes; de algún tiempo á 
esta parle , cuando el OOcio 
de la Santa Inquisición con- 
dena á alguno por hereje, 
el cual por otra parte es en- 
fitéuta de la iglesia metro- 
politana de Valencia y de 
sus administraciones , ó de 
otras iglesias , monasterios, 
hospitales y beneficios del 
reino de Valencia, como 
también de otras cualesquie- 



120 



secular s , v collegh, é wiíí- 
i^crsitals; los hiqii'ts'ulors de 
la hervhca jivavctat , ó jn(- 
ge déls hens coiifiacals , é 
lo reccplor de aqiiells , de 
fado, parlanl aí> la humil 
y suhjecta reverenda ques 
perlany , se ocupan de inl 
manera los bens ew pinteo- 
tichs que lo senyor direcle 
no pot adquirir lo que de 
justicia é per furs del dit 
rrgne li es otorgat. J Pcreo 
suppliquen los tres Brazos 
del dil vostre Regne á vostra 
Alteza sia mcrcé sua pro- 
vehir y manar que los furs 
del vostre regne de Valen- 
cia , que disponen la útil 
senyoria esser consolidada 
al) la directa j per qualsevol 
ralló que sia confiscada, ó lo 
empliiteola liage comes crim 
algú, sien inviolahlcment oh- 
servats juxta sui seriem et 
tenorem. E que per major 
seguritat é fermetat de la 
observado de dits furs, vos- 
tra Alteza mane donar orde 
y obra ab tot effccte , que lo 
Rever endissim Inquisidor ge- 
neral y Arquebisbe de Sevilla 



ra personas , así eclesiásti- 
cas conu) seglares, colegios 
y universidades ; los inqui- 
sidores de la herética pra- 
vedad , ó el juez de los bie- 
nes confiscados y el recep- 
tor de estos , de hecho, 
hablando con la humilde y 
sumisa reverencia que cor- 
responde, se apoderan de 
tal suerte de los bienes en- 
fitéuticos que el Señor direc- 
to no puede adquirir lo que 
de justicia y por los fueros 
del expresado reino le está 
concedido. J Por tanto los 
tres Brazos de dicho vues- 
tro reino suplican á V. A. 
que se sirva proveer y man- 
dar que sean observados in- 
violablemente y con arreglo 
á su serie y tenor los fueros 
de vuestro reino de Valen- 
cia , que ordenan que el do- 
minio útil se consolide con 
el directo, siempre que a- 
quel sea confiscado por cual- 
quier título , ó siempre que 
el enfitéuta haya cometido 
algún crimen : y que para 
mayor seguridad y firmeza 
de la observancia de dichos 



121 



ferme en lo presenl fur, é 
mane ad cautelam expedir 
'provmons dirigides ais molt 
Rever cnls Inquisidor 8 de la 
herética pravelat del dil reg- 
ne de Valencia, é al jutge 
deis hens confiscáis y receptor 
de aquells que ara son y 
per iemps serán , que ah tot 
effecte guarden y observen^ 
guardar y observar fagen 
los dits furs , y no se appli- 



fueros V. A. mande dispo- 
ner y ejecutar con lodo efec- 
to, que el Rmo. Inquisidor 
general Arzobispo de Sevilla 
firme este fuero , y ad cau- 
telam mande expedir provi- 
dencias dirigidas á los muy 
Reverendos Inquisidores de 
la herética pravedad de di- 
cho reino de Valencia , y al 
juez de los bienes confisca- 
dos y receptor de estos , que 



quen bens alguns deis dits lo son al presente y lo se- 

subdits tenguls sots directa rán con el tiempo, para que 

señoría, axi de la dita sgle- con efecto guarden y obser- 

sia metropolilana de Valen- ven , y hagan guardar y ob- 

cia y administradors de a- servar dichos fueros , y no 

quella y altres sglesias, mo- se apliquen bienes algunos 

nestirSj hospitals y beneficis de dichos vasallos tenidos al 



del dit regnc de Valencia, 
com de totes é qualsevol al- 
tres persones, axi ecclesiasti- 
ques com seculars, collegiSf 
y universitats ; com alias los 
furs sobre ago atorgats , puix 
no son guardats , serien , com 
fins aci son stats , de ningún 
ejfecte: lo que de directo es 
contra mente y voluntat de la 
Cesárea Magestat y de vos- 
tra Alteza — ^ Plau á sa Al- 
teza que los furs sien ser- 



dominio directo, así de la 
iglesia metropolitana de Va- 
lencia, y de los administra- 
dores de aquella y de otras 
iglesias , monasterios , hos- 
pitales y beneficios de dicho 
reino de Valencia, como de 
todas y cualesquiera otras 
personas , así eclesiásticas 
como seglares, colegios y 
universidades , porque de 
otro modo los fueros con- 
cedidos sobre esta materia 



122 



vats; y en lo demes manará 
provehir ab lo Inquisidor ge- 
neral y ah lo Comisar i a- 
foslolichy qui tindrá car- 
rech deis negocis deis nova- 
ment converlits^ c felá la 
conclusió , se escrinrán les 
llelres necessaries. 



lio siendo observados , se- 
rian de ningnn \alor como 
lo han sido Iiasla ahora; lo 
cual es direclamente contra 
la intención y voluntad de 
laM. C. y deV. A. ^Place 
á S. A. que los fueros sean 
guardados; y en lo demás 
mandará tratar con el Inqui- 
sidor general y con el Comi- 
sario apostólico encargado 
de los negocios de los nue- 
vamente convertidos, y con- 
cluido el asunto se expedi- 
rán las letras necesarias. 



DOCUMENTO XLL 



Capítulo primero de las Corles valencianas celebradas en Monzón 
en 1552. 



TEXTO LEMOSIN 



TRADUCCIÓN. 



Primerament, Señor, á 
supplicació deis dits tres Bra- 
zos en les Corts ultimo loco 
celehrades per voslra Alteza 
en lo any mil cinchcents qua- 
ranta y set fonch provehü 
que los furs del regne de 
Valencia y al) los quales se 



En primer lugar. Señor, 
á petición de los tres Bra- 
zos decretó en las Cortes que 
últimamente celebró en el 
año de mil quinientos cua- 
renta y siete, que sean 
guardados y observados los 
fueros del reino de Valen- 



123 • 



dispon que la tilil señoría 
de quahevol térra , casa ó 
herelal en cas de confisca- 
ció , per rahó de crim de lesa 
Mageslat , herelgia ó allres, 
sia consolidada ah la direc- 
ta, sien guardáis é obser- 
vats: é que voslra Alteza per 
major frmitat de la observa- 
do de aquells , manaría pro- 
velúr ab lo Reverendissim 
Inquisidor general é Co- 
missari apostolich, que fer- 
más en lo dit fur ; é que feta 
conclusió , se scriurien lie- 
tres é provisions neccssaries 
ais Inquisidors de la herética 
pravilat del dit regne de 
Valencia, é aljutge deis bens 
confiscáis é receptor de aque- 
lls, pera que ab tot effecte 
guarden é observen los dils 
fuTs, E com fíns á huy no 
se liaje donat é pres lo dit 
assento ab lo dit Revercndi- 
sim Inquisidor general , ne 
sien scrites les dites lletres, 
conforme á la decretado Real 
feta al peu del dit fur. ^ Per- 
QO los dits tres Rrazos sup- 
pliquen sia mercé de vostra 
Alteza per cxecució de di- 



cia , en los cuales se manda 
que el dominio úlil de cual- 
quier tierra , casa ó heredad 
en el caso de ser estas con- 
fiscadas por crimen de lesa 
Majestad, herejía ú otros, 
se consolide con el directo; 
y que V. A. para mayor se- 
guridad de la ohservancia 
de dichos fueros mandaría 
tratar con el Rmo. Inquisi- 
dor general y Comisario 
apostólico para que firmase 
dicho fuero ; y que conclui- 
do este punto se expedirían 
las órdenes y providencias 
necesarias álos Inquisidores 
de la herética pravedad de 
dicho reino de Valencia, y al 
juez de los bienes confisca- 
dos , y al receptor de estos, 
para que con todo efecto 
guarden y observen dichos 
fueros. Y como hasta hoy 
no se haya hecho ni tomado 
dicho asiento con el Rmo. In- 
quisidor general, ni se ha- 
yan escrito dichas cédulas 
con arreglo al Real decreto 
puesto al pie de dicho fue- 
ro. J Por tanto los tres re- 
feridos Brazos suplican á 



124 



ia decrelació manar é donar 
obra ab tot ejj\'cle qnes pren- 
ga lo dit asscnlo ab lo dil 
Rever endissimo Inquisidor 
general, y se scrigucn ¡es 
diles llelres segons que per los 
dils tres Brazos fonch sup- 
plicat, y per voslra Alteza 
jprovehil y decretat,^-Plau 
á Sa Alteza, 



V. A. que en cumplimiento 
de dicho decreto se sirva 
mandar y poner por obra 
con todo efecto, que se to- 
me y realice dicho asienlo 
con el Rmo. Inquisidor ge- 
neral, y que se expidan di- 
chas cédulas del modo que 
lo suplicaron dichos tres 
Brazos , y V. A. lo proveyó 
y decretó — Place á S. A. 



DOCUMENTO XLII. 



Capítulo 27 de las Corles valencianas del año 15G4. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Ítem, Senyor , com per 
la Magcstat del Emperador 
Carlos de gloriosa memoria 
sia estal otorgat un privilegi 
ais novament convertits , do- 
nat en la present vila de 
Monzó á 14 de Dehembre del 
any 1533, disponenl que en 
cas que per crim de heregia 
ó apostasialos bens de alguns 
de aquells haguessen de esser 
confiscats, no se applicassen al 
fisch Real ans fossen adqui- 



Item , Señor , habiendo 
la Majestad del Emperador 
D. Carlos, de gloriosa me- 
moria , otorgado un privi- 
legio á los recien converti- 
dos, su dala en esta villa de 
Monzón á 14 de diciembre 
del año 1533, en que dis- 
puso que en el caso que por 
crimen de herejía ó aposta- 
sía hubiesen de ser confis- 
cados los bienes de estos, 
no se aplicasen al fisco 



126 



rils ais farents de aquells; 
lo cual aprés fonch declarat 
é ampliat per Sa Mageslat en 
les Corls del any 1537, en la 
cual declarado é ampliació 
se supplica á Sa Mageslat 
procuras que lo Reverendis- 
simo Inquisidor general de- 
cretas lo coníengut en dii 
privilegi é ampliació de a- 
quell , é que lo Summo Pon- 
ti fice locis xj approbás la con- 
cessió felá per Sa Mageslat 
en dit privilegi, é ampliació 
é la loació per lo dil Inqui- 
sidor general fahedora; lo 
que plagué á Sa Mageslat 
per sa benignilat olorgarhó: 
empero no se ha ohtés fns ara 
la dila confirmació del In- 
quisidor general, ne la del 
Summo Ponlifice, J Suppli- 
quen per^o los dils tres Bra- 
zos á Voslra Mageslat sia sa 
mercé que portant d effecte 
lo que la Mageslat del Em- 
perador fonch servil prome- 
tre en lo dit capilol del any 
1 533 se faca , é que sa Ma- 
geslat se serveixca de donar 
obra ad promplilut que lo 
Rcverendisimo Inquisidor ge- 



Roal , sino que pasasen á los 
parientes de estos; lo cual 
después fué declarado y am- 
pliado por S. M. en las Cor- 
tes del año 1537, en cuya 
declaración y ampliación se 
pidió á S. M. que procurase 
que el Rmo. Inquisidor ge- 
neral firmase lo contenido 
en el referido privilegio y 
en la ampliación de este, y 
que el Sumo Pontífice loase 
y aprobase la gracia hecha 
por S. M. en el mencionado 
privilegio , y la ampliación 
y la loacion que baria el re- 
ferido Inquisidor general; 
todo lo cual se sirvió S. M. 
otorgar por «n efecto de su 
benignidad; pero hasta aho- 
ra no se ha obtenido la so- 
bre dicha confirmación del 
Inquisidor general ni la del 
Sumo Pontífice — Por tanto 
los tres Brazos suplican á 
V. M. que tenga á bien lle- 
var á efecto lo que la Ma- 
jestad del Emperador se sir- 
vió prometer en el referido 
capítulo de las Cortes del 
año 1533, y que V. M. se 
sirva realizar con presteza 



126 



neral loe,* approve é decrete 
ioí lo conlengul en dll iirlvi- 
legi c capilol de ampliado; é 
que axi maleix Sa Sánele- 
dat loe é con¡erme la concerno 
felá per la dita Imperial Ma- 
gestat en dil privilcgi é capi^ 
tol, é la loació, approbació 
y decrelació per lo dií In- 
quisidor general fahedora, 
guardanise en los hens em- 
phiíeolicals de aquells lo que 
per fur es disposl, que la 
senyoria ulil sia consolidada 
al) la directa. ^ PIcl^^ ó, Sa 
Magesial ques guarden los 
furs; y en lo que toca al In- 
quisidor major y procurará 
que axi se effeclúe — D. Bcr- 
nardus Vice-canccllarius, 



que el Rmo. Inquisidor ge- 
neral apruebe y firme lodo 
lo conlenido en dichos pri- 
vilegio y capítulo de am- 
pliación ; y que igualmente 
S. S. loe y confirme la gra- 
cia hecha por la referida 
Majestad Imperial en dichos 
privilegio y capítulo , como 
también la loacion , aproba- 
ción y confirmación que ha 
de hacer el Inquisidor gene- 
ral , guardándose en orden 
á los bienes enfitéuticos de 
los reos lo que está manda- 
do por los fueros , á saber, 
que el dominio útil se con- 
solide con el directo — Pla- 
ce á S. M. que se guarden 
los fueros ; y en lo que toca 
al Inquisidor mayor procu- 
rará que así se verifique — 
D. Bernardo Vice-chanci- 



ler. 



127 



DOCUMENTO XLIII 



Privilegio expedido por el Rey D. Alonso III el dia 9 de diciembre 
de 1429, según se halla publicado al folio 134, página 2 del Libro 
de los del reino de Valencia. 



**Nos Alphonsus De¡ gratia Rex Aragonum , Valen- 
ce liae, etc. Quia sicut percepimus displicenter loca sarra- 
« ceiiorum nostrorum regni Valentiae deleríoranlur nimis 
« in eorum populis , propterea inter alia quod ob facili- 
<( talem quarii inveniunt diversorum emptorum et vo- 
« lenlium emere censualia et violarla super díctos sarra- 
« ceños et eorum bona , dicti sarraceni vendunt super se 
« et bonis suis censualia et violaria emploribus praidiclis; 
« et demum nolenlibus aut nequeunlibus solvere prop- 
« ler melum execulionum quae inde fiunt contra ipsos, 
« et bona ipsorum coguntur derelinquere loca nostra 
«praidicla, et de fado se transferunt alibi quo possint 
« se tueri contra executiones prjedictas; et ex hoc rema- 
« nent sine cultoribus bona sedentia quae possidebant, 
« et per consequens perduntur , nimiumque loeduntur 
«jura nostra in bonis praediclis et díininuuntur de facili 
« populi Aljamarum locoruní nostrorum praídictorum; vo- 
« lentes ideo remedium adhibcre atque medelam in praí- 
«dictis, serié cum príesenti providemus, statuimus et 
« ordinamus próvido ac digesto consilio quod de caítero 
«sarraceni uoslri, et locorum nostrorum dicti regni nu- 
cí lio modo possint aut valeant super se et bonis suis 
« venderé , seu aliquatenus onerararc censualia seu vio- 
« laria aliqua. Inbibentes ómnibus sarracenis nostris, prac- 



128 

«scntibus ct fuluris, ne vcndant aut oiierent, neqac 
« venderé aut onerare possint de caílero , eliam quibus- 
« cumque emploribus, seu oneratoribus censualía, sen 
«violarla quaícumqne ciijusvis legis , conditionis aut sla- 
« tus exislanl; ñeque emptores, seu oneratores ¡ps¡ eniant, 
«senonerenl, ñeque emere seu onerare possint supcr 
« diclis sarracenis noslris et eorum bonis censualia, vel 
« violarla quaicumque directo vel indirecto , nec alias ullo 
«modo decernentes irrltum , et innane quldquid supcr 
« hiis in conlrarium actuní fuerit altemptatuní sive ges- 
« tum. A príedictis tamen excipimus et excludimus omnia 
«quaicumque censualia vel violarla in futurum emenda, 
« vel vendenda, seu oneranda super diclis nostrls sarra- 
« cenis et corum bonis cum licenlla noslra vel nostri 
«Bajuli generalis dicli regni. Et ne de praíteritis per 
«quemplam valeat ignoranlia allegari , mandamus per 
« hanc eandem íideli consilario nostro Jobani Mercaderil 
«legum dociorl , Bajulo generali regni ValenliíE , quale- 
« ñus hanc nostram provlsionem publicar! faciat voce 
« príBconis per loca sólita in civilalibus ValenliíE et Xa- 
« livae, et in villls Morellai, Algeciraí , Muriveleris, Casti- 
« lllonis, Planiciey, Boríianai, et de Borrlana, et in Viila- 
« regali. Injungimus eliam gerenti vlces gubernaloris , et 
«dicto Bajulo generali regni Valentiae, Bajulis localibus, 
c( juslitiis, juralis, aljamis, celerisque universis et singu- 
« lis officialibus nostrls , et subdüis intra diclum rcgnum 
« ubilibet constitulis, et diclorum oíFicialium loca-tenen- 
« tlbus, príEsenlibus et fuluris , sub noslríE gratiaí et mer- 
« cedls obtenlu painaque trium mille florenorum auri á 
« bonis cujuslibet contra facientes irremisibililer exigen- 
«dorum, et noslro applicandorum erarla, qualenus pro- 
« visionem el ordlnalionem noslras hujusmodi, et omnia 



129 

« et singula inea contenta teneant (irmiler, et observcnt 
« lenerique , et observar! faciant inviolabiliter per quos- 
«cumque et non contra faciant, sen veniant, nec aliquem 
«contra faceré seu venire permiltant quavis causa. In 
« cujus rei leslimonium prsesentem fieri jussimus nostro 
« sigillo munitum. Dal. in Muroveteri nona die decem- 
« bris anno á Nalivitate Domino millesimo qnadringenle - 
« simo vigésimo nono — Pelegri.'" 



DOCUMENTO XLIV. 



Carta puebla de la villa de Chelva otorgada el dia 7 de febrero 
de 1369 á favor de 250 pobladores cristianos, según se con- 
tiene en el libro de la Real Justicia del ano 1724 con fecha de 28 
de marzo. Guárdase este libro en el archivo de la Bailia gene- 
ral de Valencia. 



1 **Sea manifiesto á todos como Nos D. Juan 

« Alfonso, Señor de Exerica, con carta de donación á Nos 
« fecha por el muy alto Señor Rey de Aragón , el tenor de 
«la cual es tal. In Christi nomine, Novcrint universi etc." 
f Insértase aquí á la letra el privilegio de la donación de 
Xerica y otras villas , lugares etc. , hecha por el Rey 
D, Pedro II á dicho D. Juan Alfonso, y continúa di- 
ciendo J: ** Por aquesto Nos dito D. Juan Alfonso, de 
« certa scientia, por Nos é los nuestros succesores, é por 
« tal que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea mejor 
« loado é ensalzado , y el de Mabomet pérfido sea aba- 
«jado; damos y otorgamos por heredad propia ó libre 
(c á vos D. Vicente López, Francisco Eximenez , D. Do- 
Tomo XVIIl. 9 



130 

« mingo Utrellas , Juan Lorent Martínez, 

(( I)on[iingoLoab¡ey,Pere Cubells, Domingo Assensio, Luis 
« Camps , Pero Albiol , Guillermo Pérez , Esteve Agóla- 
meles, Bartolomé García, Antonio Martinez , Martin de 
«Algarra, Domingo Pérez de Uliel , Domingo García, 
« Juan García de Chelva , é á otros hombres , a cumpli- 
« miento 250 pobladores , é á los vuestros é á los succe- 
« hidores de aquellos por todos tiempos los que vernán á 
« poblar, es á saber, la villa de Chelva, é sus barrios de 
« Buseyn , é Buseyra , é Faiunquo. La cual dita villa , é 
«barrios, é alquerías de aquella, situados en el reino de 
« Valencia , con casas , viñas , tierras en riego é en se- 
«cano, llauradas é por llaurar, hiermas, é pobladas, é 
« con el bobaje, según que aquesto todo tenian é tuvieron 
« los moros que allí estaban antiguamente con aguas , ce- 
« quías , árboles fructíferos é infructíferos , é con prados, 
«yerbas, é montes, é lenas, rios, piscaciones, venacio- 
« nes é con entradas, exidas, é pertinencias suyas univer- 
« sas del cielo fasta el abisso, hayades vos é los vues- 
« tros , é los ditos pobladores , que allí vernán , é los 
« suyos, para fer á todas Iliures é vuestras propias volun- 
« tades assin como de cosa vuestra propia é de aquellos; 
« todo assin como mas sanamente é mejor puede , é debe 
« seyer dito escrito y contenido, á salvamento é buen en- 
« tendimiento vuestro , é de los vuestros , é de todos los 
«ditos pobladores, é de los succehidores de aquellos. 

2 **La cual dita donación, concession é po- 
ce blacion Nos dito D. Juan Alfonso femos á fuero de Ara- 
« gon , é á buenos usos , costumbres é observancias del 
« reino de Aragón , en las ordenaciones , é manera infra- 
« siguientes ; feudo á vosotros algunas gracias según los 
a capitols per vosotros antes mostrados , é dados , é algu- 



131 

«ñas otras retenciones á Nos pertenecientes. Las cuales 
« gracias son segunt se siguen. 

3 *'Primerament, que hayades é cojades do 

« encantar de todos los sembrados que agora son en las 
«ditas tierras en regó é en alvar, pagando ante é pri- 
« meramente diezmo é primicia de las tierras en que se 
« cogerán en los ditos sembrados , é aquesto por razón de 
« la porción , que segunt en los ditos sembrados: é que 
« vos, ni los vuestros, ni los ditos pobladores ni los succe- 
« hidores de aquellos no seyais tenidos pagar en deudos 
« algunos, 6 malieutas , que Nos é dito D. Pedro de vos, 
« é aquellos hayásemos mal llevados, ó mal llevadas los 
« alamias é salireres , é en general todas las aljamas , é 
« en general cada uno de por sí fuesen obligados fasta el 
« dia que la dita población será feyta, et donada por mí. 
« E encara no podáis ser penyorados , ni embargados por 
« los ditos deudos, por razón del stil de la cort de la go- 
« bernacion del reino de Valencia. 

4 **Item, que podáis pescar en el rio, y ca- 

« zar en el monte francamente, é que seáis tenidos de ven- 
« der la caza, é que no la podáis sacar á vender á otro 
« cabo de part de fuera. 

5 "ítem, que podáis tajar fusta en el término 

« para vuestras necesidades de labores , é obra de vues- 
« tras casas , é qualesquiera otras obras , que menester 
« babréis francamente é quieta. 

6 "ítem, encara que podáis vender el vino 

«de vuestra cogida, cada uno en su casa , sin que no le 
« pueda seyer fecha venda drento , ó estanco alguno por 
« vender nuestro vino , ó de los Senyores que por el 
« tiempo serán. 

7 *'Item, que vosotros, y los vuestros, y los 



132 

« (ülos pobladores, é los succeydores de aquellos , podáis 
« abrir tierra assin en secano como en riego , cada uno 
a en su afronlacion , ó escallar , é rozar aquellas en cual- 
« quiera lugares que de mi persona no sean. 

8 **Ilem, que el Consejo pueda eleyr en cada 

« un año, por todos tiempos, tres hombres buenos de los 
« cuales tome el Senyor, ó el quel mandará uno de aque- 
« líos para justicia de aquel año : é los otros oficiales, que 
«los pueda poner el Consejo, según á él bien visto será. 

9 *'Item, queremos é otorgamos quel dito 

« Consejo pueda fer en cada un año por todos tiempos 
«estatutos, é ordenaciones de pasturas, á provecho de 
« la villa , é confirmando Nos aquellos, ó los nuestros suc* 
« cebidores. 

10 ** Itera, queremos é otorgamos á vosotros 

« ditos pobladores , é á los succehidores de vosotros , por 
«todos tiempos, que el alcaide del castillo nuestro de 
o Chelva , que es ó por tiempo será, no pueda mandar á 
« algún vecino del dito lugar, ni tomar, ni llevar derechos 
« de vino ni de otras mercaderías que al dito lugar traigan 
« para sus casas ó para vender , ni haya que veyer en 
c< aquello, sino tan solamente el muztazaf de dito lugar. 

11 *'Item, encara queremos é habemos por 

« bien que el dito alcaide , que es ó por tiempo será , no 
a se intrometa ni pueda intrometer de prender ni fer 
(( prender á oficial alguno, ni á altra persona alguna de 
«la villa, ni de fuera de la villa, ni pueda constreñir al 
« dito Consejo, ni á singulares de aquel á guardar, ni ve- 
« lar el castillo de la dita villa , ni aquesto seades voso- 
« tros tenidos facer, ni los vuestros succehidores. 

12 *• Estas son las retenciones é regalías que 

«Nos dito D. Juan Alfonso retenemos para Nos é los 



133 

«nuestros succehidores en la dita vila, baronía, é alque- 
«rías, é términos de aquellos. Primeramente, que seades 
« tenidos vos é los vuestros, é los pobladores é succehido- 
« res de aquellos en cada un año por todos tiempos dar 
« é pagar, é paguedes á Nos é á los nuestros succehidores 
« en cada un año por todos tiempos seis mil ducientos cin- 
« cuenta sueldos reales de Valencia de pecha ordinaria 
«en dos pagas medieras, es á saber; la melad á la fiesta 
« de San Juan Bablista del mes de junio, é la otra metad 
« en la fiesta de la Natividad de nuestro Señor Jesu Cristo; 
« é viene por quiñón veynte y cinco sueldos , essen los 
« quiñones , según dito es de part de suso , 250. 

13 *'Item, que seades tenidos pagar á Nos é 

« á los nuestros succehidores en siete años monedaje, se- 
« gun lo pagan por todo el reino, é en el tiempo que lo 
« pagan en los lugares del reino de Valencia. 

14 *'Item, que seades tenidos de fer huest, 

«é cavalgada, segunt todos los otros vasallos nuestros 
« de la otra lierra son tenidos á fer á Nos é á los nues- 
« tros , é toda otra servitud Real é personal , según to- 
« dos los otros de la dita tierra nuestra han acostumbrado 
« facer. 

15 **Ilem, que seades tenidos de dar maquila 

« en el molino , ó maquilas , é dar poya en el forno , se- 
« gun poyan é maquilan en la villa de Xerica. 

16 '*Item, que seades tenidos vos é los vues- 

« tros, é los ditos pobladores, é los succehidores de aque- 
« líos dar diezmo é primicia de todo pan , trigo , panizo, 
« ordio , avena , é de cualquiera otros fruylos , é del vino, 
« según que es acostumbrado en todo tiempo en el rio de 
« Chelva. 

17 **Item, que seades tenidos dar diezmo y 



134 

« primicia de los crianzones de los ganados, cabríos y la- 
ce nares , ct de lana , et de queso. 

18 *'Ilem, que seades tenidos de pagar diez- 

« mo é primicia de porcellas, pollos, asnasinos, de porcis, 
« muíales , vecerres , pollines é de hortalizas , segunt es 
« acostumbrado , salvani ditas hortalizas que comicredes 
«en vuestras casas, que no seades tenidos dar dinero ni 
u primicia, 

19 "ítem, que podáis dar á vuestras bestias 

« espontáneamente qualesquicr yerbas, como son, alcazer, 
« tremiella , panizo , spelta, alfalfer, adaza, é otras sem- 
« blants yerbas, exceptuando de las que vendiéredes, que 
« seades tenidos dar diezmo y primicia. 

20 **Item, que seades de colmenas, é de 

« cualquiera otras cosas que debe seyer dado diezmo é 
« primicia. 

21. ... . *^Ilem, que seades tenidos lodos los ditos 
« pobladores de fer vecindad de cinco años, é dentro de 
(. dito tiempo de los ditos cinco años, no podáis vender 
« ni empeñar los quiñones, ni partida de aquellos. E pa- 
ce sados los ditos cinco años , que podáis fer de los ditos 
« quiñones á vuestras propias voluntades asin como de 
« cosa vuestra propia. 

22 **Item, encara queremos que por deudas 

« algunas que vosotros , ni alguno de los ditos pobladores 
« debades , no pueda seyer fecha execucion en los ditos 
« quiñones, ni en partida de aquellos, ni en los frutos de 
« aquellos , sino de las deudas que facéredes pasados los 
« ditos cinco años. 

23 **Item, que seades tenidos todos los ditos 

« pobladores de la dita vila , barrios, é alquerías, de re- 
ce parar é mantener los muros , é valls de la dita vila do 



135 

« necesario sea ; de ayudarvos unos á otros en cequias, 
« en puentes é en todas otras cosas necesarias á vuestras 
« labores. 

24 " E por tener é complir todas las sobre - 

« ditas cosas de present de susodichas é speciOcadas en 
« favor vuestro , é de los ditos pobladores , é de vuestros 
« succehidores , juramos por Dios nuestro Señor, é la 
« cruz , é los santos cuatro Evangelios de nuestras manos 
« corporalmente tocados , de tener é observar, é alzar por 
« firme todas las sobreditas cosas segunt de present de 
« suso son ditas é specificadas , é tener é observar los 
«fueros, costumbres é buenos usos del reino de Aragón 
« é observaciones de aquel ; el cual fuero nos femos , se- 
« gunt de present de susodito es , la dita población. 

25 **EtNos dito D. Vicente López etc."Yi?c- 

f)ilense aquí los nombres y apellidos de los pobladores ex- 
presados al principio; juran guardar iodos los sobredichos 
capítulos, prestando homenaje á dicho Señor , y se obligan 
con todos sus bienes al puntual cumplimiento de iodo. Des- 
pués de esto continúa diciendo J : 

26 **E Nos dito D. Juan Alfonso recibidos los 

« ditos sagramenl é homenatge de vos sobreditos pobla- 
« dores é de cada uno de vos por todas las sobreditas co- 
«sas, é á mayor firmeza de aquellas, mandamos á vos 
«notario, que seya fecha aquesta present pública carta 
« ó privilegio de la dita población por todos tiempos va- 
« ledero. Fecho fué aquesto en el castillo de Chelva siete 
« dias de febrero anno á Nalivilate Domini 1369 — Testi- 
« monios fueron á esto presentes , Juan Fernandez de 
«Pueyo, é Rodrigo de San Lucas, escuderos de la casa 
« del dito noble D, Juan Alfonso. 



136 



DOGÜMKNTO XLV. 



Carta puebla del lugar de Vivel otorgada por D. Juan Alfonso de 
Xerica á favor de 200 pobladores cristianos en 12 de abril 
de 1307, según se contiene en el folio 135 del libro 33 de les Ju- 
risdiccions de certs Barons, que se guarda en el archivo de la Bai- 



lia general de Valencia. 



1 "Sea mauifiesla cosa á lodos como Nos Don 

« Juan Alfonso, Señor de Exirica, por carta de donación á 
«Nos fecha por el muyl alto Senyor Rey de Aragón, su 
u tenor á la cual es á tal. In Chrisli nomine ele.'' (insér- 
tase aqui á la letra el 'privilegio de la donación de Xericaj 
Vivel, Chelva y otros j)ueblos , expedido por el Rey Don 
Pedro ÍI de Valencia , con fecha en Liria á 29 de junio 
de 1364 á favor de dicho D. Juan Alfonso ; y á continua- 
ción dicej : **Por aquesto Nos dito D. Juan Alfonso de 
«certa scientia por Nos é los nuestros, é por tal quel 
« nombre de Jesu Christo nuestro Senyor sea loado é el 
« de Mafomal abaixado , damos é otorgamos por heredad 
« propia é libre á vos Juan Daznar, Guillem Pineda, Gui- 
« llem Cavaller, Juan Navarro, Bartholomeo Moncoso, 
ü Domingo Simón, Domingo Felip, Jayme Calaf, Gil As- 
«sensio,Pero Domingo, Pero Canalda, Juan Sanaulla 
« é otro hombres á cumplimiento que sean docientos po- 
ce bladores , que allí vernán á poblar , é á los vuestros é á 
« los succesores de aquellos por todos tiempos, es á saber; 
« el lugar de Vivel el cual es en el término de Exirica 
(( situado , con casas , tierras de riego , de las Tosquillas 
« arriba, é en sequauo laurados é por laurar, hiermos é 



137 

« poblados , é con el bohalatge , según que aquesto todo 
« tienen et tuvieron los moros que allí estaban antigua- 
« mente, con aguas, cequias, árbores fructíferos é in- 
« fructíferos, é con prados, yermos, é montes, é lenyas, 
« é con piscaciones , é venaciones , é con entradas é sa- 
« llidas, é pertinencias suyas universas del cielo fasta en 
« l'abiso, ayades vos é los vuestros é los ditos pobladores 
«que allí vernán é los suyos por haser á todas libres é 
(( vuestras propias voluntades , asin como de cosa vuestra 
« propia é de aquellos; toda asin como mas sanamente 
« é mejor puede é debe seyer dito , scripto é entendido, á 
«salvamiento é buen juramento vuestro, é de los vues- 
« tros, é de todos los ditos pobladores, é de los succehi- 
« dores de aquellos. La qual dita defensión, concesión é 
« población Nos dito D. Juan Alfonso femos con las con- 
« diciones é maneras infraseguientes , feudo á vosotros 
«algunas gracias, según los capítulos por vosotros á Nos 
«mostrados é dados, é algunas otras retenciones, las 
« cuales son según se siguen. 

2 ** Primeramente, que vosotros, ni los ditos 

« pobladores, ni los vuestros, ni los succesores de aque- 
« líos no seades tenidos en algún tiempo pagar diezmo, ni 
« primicia de bestias, bovinas, asininas, caballares, ni 
« mulares , ni de puercos , ni de pollos , gallinas , ni de 
« hortalizas , ni de erbas que deis á vuestras bestias ; ex- 
« ceptado de las erbas que venderéis , que deis diezmo é 
« primicia, como assi se acostumbra en la villa de Exirica. 

3 '*Item, que vosotros é los vuestros succe- 

« sores, é los de los ditos pobladores podades en cada hun 
« anyo por todos tiempos sleyer tres hombres buenos del 
« concejo , é Nos é los rueslros que tomemos uno de 
« aquellos qui quisiéremos por ha justicia de aquel anyo; 



138 

« é los oíros oficiales que vosotros los hi podades poner, 
« según á vosotros bien visto será. 

4 **Item, que hayades todas aquellas fran- 

« quezas y libertades que han el Thoro , é Pina é todos 
«los otros lugares de toda la tinenca de Exirica , salvant 
« almodin , que non podades haber, puesto no habéis 
« mercado. Empero , que podades vender en vuestras ca- 
ce sas francamente todas las mercadurías de pan, é de otras 
« cosas, é comprar. 

5 **Item, que podades peixcar en el rio del 

« molino de Exirica arriba , que es á nuestra defesa, é ca- 
ce zar por todo el término. 

6 *'Ilem, quel justicia del dito lugar con con- 

« sejo de hombres buenos , é á consejo de sabios , si me- 
cí nester será, hoya, determine é defenezca todos los pley- 
« tos, questiones ceviles é criminales, que en lo dito lu- 
ce gar sdevendrán, según que es acostumbrado en la dita 
(( villa de Exirica. Retinendo empero para Nos éá los 
« nuestros conocimiento é appellacion de todos los ditos 
c( pleytos é demandas civiles é criminales ; é los que se ha- 
ce hieren de enjusticiar é enforcar , que se enforquen en 
celas forcas de Exirica. 

7 **Item, queremos é otorgamos que el dito 

« lugar de Vivel , sea lugar por sí mismo é no sia subyu- 
« gado á Exirica, ni á ningún otro lugar, ni sia tenido 
ce pagar ni contribuir con aquellos en algunas cosas , ex- 
c< ceptado en muros ó en vallados , en puentes , é en 
« fuentes , é en defensión de términos, é en caminos pú- 
«blicos, como todos los lugares de la dicha tinencia de 
« Exirica, todos tiempos fuesen, ó sean tenidos de aquesto 
« fazer , según los privilegios ¿o la dicha villa , como esto 
« sea pro é honra de los ditos lugares de la dita tinenca, 



139 

« é á defensión de aquellos. Empero que non seades teni- 
« dos de contribuir en otras cosas en la dicha villa de 
« Exirica. 

8 "ítem, queremos é otorgamos que podades 

« fer calz é algepz para vuestras necesidades é por á 
« vender, é fusta semblantment para vuestras necesida- 
« des con albaran nuestro ó de nuestro Baile , según que 
« lo fazen é lo han acostumbrado fer los de la dita vila 
« de Exirica. 

9 *'Item, querenños é otorgamos que vos é 

« los vuestros pobladores, é los succehidores puedan bastir 
« y edificar casas y cambras, cillero, porches, bescambras 
« en el dito lugar é termino, cada uno en lo suyo, do 
«bien visto le será, franchamente sin todo contrasto. 

10 **Ilem, otorgamos é queremos que po- 

(t dades beber vino en el dito lugar de qual part ó lugar 
«querades, entretanto quede vuestra cogida no cojades 
« prou. E en cara queremos é otorgamos que podades 
« fazer sglesias , orglias, é fossar ó fossares , ó ciminte- 
« rios allí do mejor é provecho será , ó bien visto vos 
« será. 

11 *'Item, queremos é otorgamos que voso- 

« tros é los vuestros , é los ditos pobladores , é los ditos 
« succehidores de aquellos, usedes de los fuernos, é del co- 
cí zer del pan é de los molinos , é del maguirar según que 
« la usan los de la dita vila de Exirica. 

12 ** ítem , queremos encara é otorgamos 

« quel camino real passe por el dito lugar , é que le ado- 
« beys en tal manera que las gentes puedan bien por allí 
« passar. 

13 '*Item, queremos encara é otorgamos que 

« haya carnezería ó carnezerías en lugares convinentes 



uo 

«según que en la dicha villa las han; é pagando á Nos 
« é á los nuestros nuestras regalías según aquellos fazen. 

14 '*Item, encara queremos é otorgamos 

« quel justicia , é jurados é hombres buenos del dito lu- 
« gar podades fer estatutos, é establimientos todos é or- 
ce denaciones sin perjuicio nuestro é de los nuestros, con- 
« firmándolas Nos ó nuestro procurador por Nos, segunt 
c( era acostumbrado en la dicha villa de Exirica. 

15 *' Ítem, queremos é otorgamos que den- 

« tro en el dito lugar podades fer plaza ó plazas é derro- 
« car casas ó albergues, si menester será, como á vos y á 
«los vuestros será bien visto. 

16 **Item, queremos é otorgamos que los 

« molineros é Torneros qui serán en el dito lugar sehan 
« tenidos de moler á diez y seis ; que el cozer del pan sea 
« de treinta panes, uno de poya , é del trigo , é del pa- 
« nizo, de veinte y uno, como assi lo acostumbren en la 
«dicha villa, é vosotros lo hayades asin demandado. 

17 *'Item, queremos encara que non seades 

« tenidos de dar azemblas sino por aquella forma é ma- 
« ñera que es acostumbrado en la dicha villa de Exerica. 

18 ** Estas son las retenciones y regalías que 

« Nos dito D. Juan Alfonso retenemos para Nos. Primera- 
« mente, que seades tenidos vos, é los vuestros, é los ditos 
<( pobladores é los succehidores de aquellos dar diezmo é 
« promicia de todos aquellos fruytos que cogéredes, é de 
«crianzones de ganado, é de lana, é de queso. 

19 **Item, que seades tenidos pagar á Nos é 

«á los nuestros de set en sel anyos, monedatge, según 
« por todo el reino lo pagan, en tiempo que los lugares 
« del reino de Valencia lo pagan. 

20 'Mtem , que seades tenidos de fer huest é 



141 

« cavalcada, según los de la dicha villa son tenidos, é fer 
« toda olra servitud reyal é personal , según los de la di- 
ce cha villa han acostumbrado fazer. 

21 '*Item, que seades tenidos de contribuir é 

« fer en muros é vallados de Exerica, é en defensión de 
«términos, é en fuentes, é puentes é caminos públicos, 
« las cuales cosas son assi servicio é pro de vossotros 
« como dellos. 

22. . . . . **Item, que tengades vuestras casas, é 
« vuestras mugeres dentro tiempo coveniente , é todo lo 
« vuestro luego que las tierras sean partidas. 

23 *'Ilem , que vos, élos vuestros, é los ditos 

o pobladores é los succehidores seades tenidos dar é pa- 
« gar é paguedes á Nos é á los nuestros en cada un anyo 
« por todos tiempos cinco mil sueldos Reales de Valencia 
« de pecha ordinaria en dos pagas ó tercas , la una en 
«la fiesta de Navidad de nuestro Senyor Jesu-Christo, 
« é la olra en la fiesta de San Juan Baptista del mes de 
«junio. 

24 *'Item, que vosotros ni los ditos poblado- 

« res non podades vender ni alienar los quiñones , ni par- 
« tida de aquellos dentro cinco anyos primero vinicntes, 
« ni dentro aqueste tiempo persona alguna non pueda fer 
« ni demandar essecucion en los ditos quiñones de los di- 
« los pobladores por deudo que deban. 

25 '*E por tener é complir todas las sobredi- 

« chas cosas de parte de susodichas é specificadas jura- 
« mos por Dios nuestro Señor, é la Cruz, élos Santos 
«cuatro Evangelios de nuestras manos corporalmenle 
« tocados , de tener é observar , é hacer por firmes to- 
« das las sobredilas cosas , segunl de part de suso son di- 
« las é specificadas , el tener é observar fueros, costuní- 



142 

« bres é buenos usos del reino de Aragón , al cual fuero 
«Nos femos la dita población. 

26 «'E Nos dito Juan de Aznar, 6 Guillem Pi- 

«neda, Guillem Cavaller, é Juan Navarro, Bartolomé 
«Muncany, Domingo Simón, Domingo Filip , Jaime Ca- 
«laf, Gil Assiensio, Pero Domingo, Pero Canalda, Juan 
« Sanaulla, que de vos dito noble Senyor la dita donación 
« é población recebimos con úmil acción de gracias con 
«todas las acciones de susodichas especificadas: é por 
« tener é complir aquellas por Nos todos los ditos pobla- 
« dores juramos por nuestro Senyor Dios , é la Cruz , é 
« los Santos cuatro Evangelios de nuestras manos corpo- 
« raímente tocados , é femos mas sagrament, é homenatge 
« de boca é de manos, é de fidelitat é naturaleza , é de va- 
« sallaje , que seremos á vos buenos vasallos é leales , é 
« que vos responderemos de todas las rendas é sdeve- 
« nimentos del dito lugar de Vivel, é tener é complir to- 
« das las sobreditas cosas, según por Nos son dichas é 
« specificadas é por Nos otorgadas ; á las cuales nos obli- 
« gamos é queremos seyer tenidos é obligados de jus, obli- 
« gacion de todos nuestros bienes , é de los ditos poblado- 
« res, muebles é seyentes, habidos é por haber, do quier 
« que sean. 

27 ** E Nos dito D. Juan Alfonso recebimos los 

«ditos sagrament é homenatge de vos ditos pobladores, 
« é de cada uno de vos por todas las sobreditas cosas, é á 
« mayor firmeza de aquellas mandamos vos ne seyer feta 
« aquesta present publicha carta ó privilegio de la dita 
« población por todos tiempos valedera. Fecho fué aquesto 
« en el castillo de Exirica á doce dias de abril anno á Na- 
« tivitale Domini 1367 — Testimonios fueron á esto pre- 
« senles D. Sancho Pérez de Moyan, vecino de Exirica, é 



143 

« Joan Fernandez de Pareja, escudero en casa el dilo no- 
cí ble — Signo f de mí García Martínez del Castellar por 
« auctoridad Reyal notario público por toda la tierra é 
« Senyoría del mny alto Senyor Rey de Aragón, que á 
í< todas las sobredichas cosas present fué , é aquellas de 
« mandamiento del dito noble D. Juan Alfonso screbí." 



DOCUMENTO XLVI. 



Memoria de la franqueza de la octava parte de los frutos que en 13 
de abril de 1298 concedió el Rey D. Jaime II á Bernardo de 
Clapers en las doce yugadas de tierra que poseía en término de 
Cullera, según se contiene en el folio 103 del libro 4.° del Real 
Patrimonio ya citado. 



** ítem, praedictus Rex (Jacobus secundus) cum instru- 
« mentó suo datís ValentiíE idus aprilis, auno Domini mi- 
«llesimo ducentésimo nonagésimo octavo, dedit Bernar- 
« do de Claperíis el suis in perpetuum tolam octavam 
«parlem, etdomíníum, laudimium, et faticam et om- 
« nía alia quaílibet jura, quae dictus Domínus Rex ba- 
tí bebat et accípiebat ralione duodecim jovalarum terrae, 
« quas pro dicto Domino Rege tenebat in termino de Cu- 
tí liaría." 



144 



DOCUMENTO XLVIÍ 



rrolesla que hizo Fr. Berenguer de Aviñó, teniente de Comenda- 
dor de Sueca, en 28 de mayo de 1301 contra la franqueza ge- 
neral de la octava parte de los frutos concedida por el Rey 
D. Jaime II á todas las tierras del castillo y villa de Cullera , se- 
gún so contiene en el folio 418 del libro 6." de Franquezas y pri- 
vilegios de la Bailia, guardado en su archivo general de Valencia. 



1 **Novennl universi quod in prícsentia mei 

« nolarii el teslíum infrascriplorum fraler Berengarius 
« de Avinione locumlenens comniendatoris in Cuequa, 
« constilutus in Culleria corara Slephano de Qalodio, Ba- 
«jiilo Culleriae, et alus probis hoininibus díxil et pro- 
« posuit asserendo: quod cura castrum et villa de Culla- 
« ria silum in regno Valenliae cura terminis et perlinen- 
í( lis suis , el pleno jure dorainii ad diclum castrnm et 
« \illam spectanlibus fuissenl, data el concessa ipsi hospi- 
« taliet fralribus ejusdem per Dominum Alfonsum Regem 
« Aragonum , Cumilem Barchinonae et Marcbionem pro- 
ce \inliae inclitíe recordationis ; et castrum praidiclum cuín 
« ejus terminis et perlinentis, el pleno jure possederit 
« ipsum hospilale seu fralres ejusdem: el posl modum 
« generaliler Dominus Alfonsus inclitae recordationis con- 
« firmaril donaliones, concessiones et privilegia ipsi hos- 
« pilali facía el concessa per antecesores suos: ac demum 
« generaliter llluslrisimus Jacobus Rex Aragonum el Va- 
« lenliaí, qui nuncest, donaliones, concessiones, franqui- 
c( tales, immunitales, el privilegia fralribus prsediclis el 



145 

« ipsi hospitali facías per prsedecessores cjus confirmarit 
« ac etiam donarit. 

2 '*Nunc vero, cum ad audienliarn dicli fra- 

« tris Berengarii et aliorurn fralrnm perveneril, quod Do- 
« minus Jacobus Rex Aragonum , qui hunc est, dederit 
« seu concesserit , diíTiniverit, affranquiverit seu im- 
« muniverit , et liberos fecerit perpetuó vel ad tempus, 
« ut dicilur, homines et vasallos habentes, et possidentes 
«térras seu possesiones, vel ha;reditales aliquas in ler- 
i< niiois de Gullería , ad dictum caslrum expectantes jure 
«Dominii vel quasi, á praislalione octavai et sextaídeci- 
« mae frucluum percipiendorum faticai , laudimii ac etiam 
« ab omne alia servitute , ad quae vel quod , de jure seu 
« consuetudine , vel foro Valentiae , dicti homines haben- 
« tes haereditates daré, tribuere et faceré tenebantur Do- 
« mino castri et villai de Culleria , ralione Dominii vel 
« quasi : quae quidem donaliones , concessiones, diffini- 
«tiones, franquilates et immunitales, exempliones et 
« liberlates ipsis bominibus factae jacent et redumpdant in 
« damnum et praejudicium ordinis hospitalis , cum ad dic- 
« tum hospitale, dictum caslrum et villa de Culleria cum 
« pleno jure Dominii vel quasi perlineat et pertinere 
« debeal. 

3 **Quare ego diclus frater Berengarius, no- 

« mine hospilalis, non consenlio dictse donationi, conces- 
« sioni , franquitali, diffinitioni, immunitati, exemptioni 
« seu liberíali de dictis octava et sextadecima fructuum, 
txfalica?, laudimii, et ómnibus alus franquitatibus alio- 
« rum servitiorum per eundem Dominum Jacobum factis 
« ipsis bominibus de Culleria pro pra;dictis baíreditalibus 
« el possessionibus : immó nomine hospilalis expressé con- 
« Iradico dictae donationi , concessioni , franquitali ole. 
Tomo XVIIÍ. 10 



146 

fcoHlinúa repitiendo 'protestas y concluye diciendoj: ** qiiod 
« est actum in Cullera , quinto kalendas junü, anno Do- 
« mini millessimo Irecenlesiino primo — Testes hnjus reí 
« sunt vocati et rogati Arnaldus de Fonte, Arnaldus de 
(( Sobirats et Bernardas Bech, cives Valentiae — Sigfnum 
(( Maynioni Ferri, notarii publici Valentia; alque Cuechae, 
« qui haicscripsit etclansit, loco, die et anno praedictis." 



DOCUMENTO XLVIII. 



Privilegio i8 del Rey D. Martin in Extravayanti , expedido en 11 
de marzo de 1409, según se halla en el folio 240 de los del reino 
de Valencia. 



Martinas Dei gratia Rex Aragonum, Valentiae etc. Fi- 
« deli noslro Bájalo generali regni Valentía», vel ejus 
« locum-tenenti salutem et gratiam. Quia sicut audivi- 
« mus displicenter in morarla civitatis Valentiae talis dam- 
« nandus inolevit abusas, quod licet ipsa morería cortls 
« llmitibus sit conclusa, et ¡ntra eam chrlstianus aliquls 
« habitare , \el suum fovere domicilium consueverlt , vel 
« slt ausus; á quodam tamen módico tempore citrá in mo- 
(( raria, et intra clausulas ejasdem nonulli utriusque sexus 
« incauti habitant christiani; verumlamen conlingit, sen 
« de facili posset contingere, quod per errorení! christiani 
« sarracenorum , et sarraceni chrlstianorum mulierlbus in 
« Creatoris contumeliam commlscerentur ; ne igilur tam 
« damnaté commixtionis excessus per velamen erroris 
« hujusmodi ulterius excusationis possit habere diíTugium; 
c< et ne ipsi utique sarraceni ob continuara seu frequen- 



147 

« leiti conversalionem , el assiduam familiaritalem ad 
« suam perfidiam et siiperslitionem ánimos christianorum 
« simplicium máxime inclinarent : serié ista prohibemus, 
« et volumus vobisque dicimus et mandamus, de certa 
« scienlia, et expressé , sub nostra; gratiae et mercedis ob- 
« tentu, penaque mille florenorum auri de bonis veslris, 
« si contra fecerilis habendorum, nostroque applicando- 
« rum erario, qualenus oranes illos cbrislianos utriosquc 
«sexus, quos intra dictam moreriam , seu ejus limites 
«habitare, suumque domicilium fovere, seperietis, tam 
a per irapossitiones et exactiones penarum, quam per alia 
«juris, et fori remedia fortiora, rigidé compellatis ad 
« desserendum domicilia quae habent , seu fovent ibidem, 
« ipsos de fado ab ea prolinus expeliendo. Nec permilta- 
« lis quod aliquis chrislianns masculini aul femenini sexus 
« audeat, vel príBSumal in moraria prícfata , vel intus ejus 
« clausuras aut limites de cetero habitare ; facientes con- 
« trarium digné ac duré animadversionis juditio com- 
« pescendo. lUius enim non debemus dissimulare oppro- 
«brium, qui probia nostra delevit , crucique etiam , post 
«flagella, sputa et verbera pro nobis afligi non expavit. 
« Datis Barchinonae undécima die martii anno Domini mi- 
«llesimo quadringentesimo nono." 



U8 



DOCUMENTO XLIX. 



Fragmento de la pragmática expedida por el Rey D. Felipe IV en 
Madrid á 28 de setiembre de 1622, y publicada en Valencia el 
dia 2G de octubre del mismo año, según se conserva en el li- 
bro 18 de Pragmáticas y Reales cédulas, guardado en el archivo 
de la Bailia general de Valencia. 



** Si se mira á las universidades, ciudades, villas y In- 
« gares del reino, y á los bienes comunes y propios de 
«estas villas, es tan cierto y infalible el gran daño que 
« han tenido con la expulsión, que con ocasión de haberse 
« de ir poblando el reino se han ido saliendo de estas vi- 
«llas, ciudades y lugares de cristianos viejos, muchas 
« personas particulares que \ivian en ellos á poblar los 
« lugares que quedan desiertos de moriscos ; con lo cual 
« es llano el daño de estas comunidades , pues faltando en 
« ellas tanta parte de pobladores , se han disminuido no- 
« tablemente las rentas , las cuales consistian y consisten 
«de ordinario en ese reino en las sisas del pan, vino, 
« carne, paños, lienzos y otras mercaderías y cosas que 
(( se compran y venden , de que las villas sacan grandes 
<( emolumentos. Y considerando también que estas comu- 
« nidades han tenido otro daño muy nolable , en que en 
c( los términos generales dellas habia muchísimos lugares 
« de moriscos, y otros que estaban muy propincos y ve- 
« cinos dellas, como en Orihuela, Alicante, Xátiva, Car- 
« caxent , Algemesi , y toda la ribera de Xucar , villas del 
« Maestrazgo viejo y nuevo , y otras muchas que estaban 
«rodeadas de lugares de moriscos, de los cuales recibían 



149 

« muy grande beneficio por el comercio y concurso dellos 
« que acudían á comprar y vender á estas ciudades y vi- 
«lias, pagando sisas de todas cosas con notable beuefi- 
« ció y acrecentamiento de las rentas dellas; lo cual á 
<- cesado de tal manera que en todas estas universidades 
« ha sido grandísima la baja de sus rentas causada por la 
« expulsión que se hizo por el bi«n público del reino y 
« de toda España ; y assí hoy están imposibilitaclos de pa- 
«gar los censos á quince mil," 



DOCUMENTO L. 



Dictamen de la junta de teólogos de Valencia sobre varios punios 
concernientes á la expulsión de los moriscos, que el Beato Juan 
de Ribera remitió ai Rey D. Felipe 111 con fecha de 4 de setiem- 
bre de 1609, según lo publicó el citado P. Fr. Juan Ximenez en 
el número 28 de la Adición á h vida del referido Beato, 



** Esto es lo que ha parecido responder á las proposi- 
« ciones y demandas hechas por el Señor Patriarca acerca 
« de los niños y niñas del reino de Valencia de moros 
«convertidos: que atendiendo á la relación que el dicho 
« Señor Patriarca ha hecho de los daños que se seguirían 
« de quedarse los dichos niños en España , y la imposibi- 
« lidad que se considera en conservarlos, y los inconve- 
« nientes que resultarían de dividirlos de sus padres con- 
« tra la voluntad de ellos; parece que los niños y las niñas 
« menores de cuatro años que quisieran quedarse con el 
« consentimiento de sus padres entre cristianos , estos se 
« deban recibir , como aun aquellos que serán huérfanos 



150 

(( de (lidia edad , no contradiciéiidolo sus curadores : mas 
<{ aíjiiellos que de mucho y considerable tiempo atrás ho- 
« biesen vivido entre chrislianos: mas aquellos que reci- 
« birán el Santísimo Sacramento de licencia de los pár- 
« róeos y superiores : mas los hijos de cristiana ó cris- 
« tiano viejo, pero ({uedándose con ellos el padre ó madre 
«cristiana, y esto se entiende siendo de menor edad de 
« seis anos. Todos los otros así grandes como pequeños, 
« y tanto los de pecho como aquellos que tendrán mayor 
«edad, se pueden y deben arrojarse desterrados de Es- 
« paña , sin ningún escrúpulo de conciencia , antes con 
« obligación precisa de sacarlos de ella — Fray Miguel Sa- 
« Ion — Joseph de Villegas — Juan Sotelo — El obispo de 
«Marruecos — El doctor Cosanova — El doctor Juan Pas- 
«cual, cura de San Salvador." 



DOCUMENTO LI. 

Privilegio 4-8 del Rey D. Jaime I según se coulieue en el folio 16, 
página 2, de los del reino de Valencia. 

1 **Cum contenlio fuisset inter cives Valentiaí, 

« quorum aliqui petebant quod omnes homines ipsorum 
« affogantes , el personaliter residentes in alchareis sitis 
« in término civitalis Valentiae debebant daré sive poneré 
« in ómnibus serviciis regalibus et vicinalibus per solidura 
« et librara, lam de mobilibus quam de inmobilibus; quia 
« si homines dictorum civium non darent vel solveren! ¡n 
« supradictis serviciis nisi pro ha;reditalibus, quas habent 
« in ipsis alchareis, totum mobile eorum remaneret eis 



151 

«franqum, et propter hoc essent melioris condilionis, 
« quam illi qui habilant in corpore civitatis Valentiaí; ad 
« quae aliqui ipsorum respondebant quod nunquam lalis 
« queslio fuit facía in Aragonia et Cathalonia, quod ho- 
í( mines afogali et personaliter residentes in alchareis ter- 
« mini civitatis Valentiae civium sive burgensium civita- 
(( tis ponerent et darent in aliquibus serviciis regalibus et 
« vicinalibus, nisi tantum Dominis quorum erant ; quod 
« si facerent , non opporteret eos de caetero aliqua in 
« quibus haberent domiuia bominum, cum alii debuissent 
« explectare bona ipsorum. 

2 **Unde Nos Jacobus Dei gralia Rex Arago- 

« num , Valentiai etc. Visis et intellectus rationibus et 
« pluribus alus allegationibus utriusque parlis , habentes 
«Deum]prae oculis, et habito consilio ricorum-hominnm 
« cnriae nostríe , sedendo pro tribunali, sententialiter ju- 
« dicamus : quod homines afíbgali et personaliter resi- 
« denles in alchareis termini civitatis Valentiai (quae al- 
ce chareae sint civium civitatis Valentiae) qui dent aliquani 
« certam partem fructuum pro haereditatibus et possessio- 
«nibus, quas pro dominis suis tenuerint, illi tales nihil 
« donent vel conferant communi civitatis Valentiae de 
« dictis haereditatibus et possessionibus, quas pro Domi- 
« nis suis tenuerint: de alus vero bonis mobilibus vel 
« semoventibus serviant et ponant in communi, et etiam 
« de immobilibus , quai pro Dominis suis non tenuerint, 
«quorum fuerint affogati, serviant communitati civitatis 
« in serviciis et in ómnibus alus regalibus et vicinalibus. 
«Etpraedicta omnia in perpetuum decernimus valitura. 
« Dalis Valentiaí quarto idus aprilis anuo Domini 1252." 



1^2 



ik)cümi:nto xlu. 



Fuero 1." de ia Rúbrica 8/ De crimine lesee Majestatis del libro 
de los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Jacohus Rex J — Aquel 
fá crim de ¡esa Mages- 
iat, qui vol Uurar la ciulat 
ais enemichs , ó qui aquella 
volrá tremar , ó qui aquella 
volrá de lol en tot destroirj ó 
qui sen pasará ais enemichs, 
ó qíii donará á aquells ajuda 
darmes, ó daver, ó de con- 
sellf ó qui ses forjará qui 
faga los caslclls, ó les viles 
que son soismeses al Princep 
rehelles , ó qui fabricará fal- 
sa moneda, ó aquella sen ma- 
nament del Princep balrá, 
ó qui fortalees liurará ais 
enemichs, ó letres , ó missat- 
ge, ó algún senyal á ells 
irametrá oís fará. En aquest 
fur enadeix, lo Scnyor Retj, 
que nengú no pusqua pasar 
á sos enemichs pus la guerra 



Don Jaime I Rey — Aquel 
comete crimen de lesa Ma- 
jestad que quiere entregar 
la ciudad á los enemigos, 
ó que la querrá quemar ó 
destruir enteramente, oque 
se pasará á los enemigos, ó 
les dará ayuda de armas, 
haber ó consejo , ó que hará 
esfuerzos para que se rebe- 
len los castillos y villas que 
están sujetas al Príncipe , ó 
que fabricará moneda falsa, 
ó la acuñará sin orden del 
Príncipe, ó que entregará 
fortalezas á los enemigos, ó 
les enviará cartas ó mensa- 
geros, ó les hará alguna 
seña. En este fuero añade 
el Rey que ninguno pueda 
pasar á los enemigos des- 
pués de comenzada la guer- 



153 



será somen^ada, ó fos ¡ni- 
hlica fama que la guerra 
degués esser, E qui üqo fará, 
ne fará ago que en los altres 
cases es contengut en aquest 
fur , jutgam que ha fet crim 
de lesa Magestat , é que per- 
da lo cap é iots sos hens que 
haurá en nostra térra ^ levat 
lesposalici , el dret de la mu- 
ller , els altres deutes. En 
aquests cases damunt díts tan 
solament dehim ques fexjt 
crim de lesa Magestat , é no 
en altres cases. 



ra , ó habiendo pública fama 
de que debia haber guerra. 
Y el que esto hiciere ó hi- 
ciere lo que se contiene en 
los demás casos de este fue- 
ro , juzgamos que ha come- 
tido crimen de lesa Majes- 
tad , y que pierda la cabeza 
y lodos los bienes que tenga 
en nuestros dominios, á ex- 
cepción del esponsalicio , el 
derecho de la mujer y las 
demás deudas. En los casos 
arriba dichos tan solamente 
decimos que se comete cri- 
men de lesa Majestad y no 
en otros. 



DOCUMENTO Lili. 



Fragmento de la carta que el B. Juan de Rivera escribió á los curas 
de la diócesi de Valencia en 22 de setiembre de 1609, según se 
contiene en el número 30 de la Adición á su vida, escrita por el 
P. Fr. Juan Ximenez. 



*' Y porque el Rey nuestro Señor conformándose con 
« su mucha piedad ha mandado para mayor seguridad de 
« su Real conciencia que los muchachos y muchachas me- 
« ñores de cuatro años de edad que quisieren quedarse, 
« y sus padres ó curadores (siendo huérfanos) lo tuvieren 



154 

« por l)¡en/no sean expelidos; ¡leni los mucliaclios y mu- 
« chachas menores de seis anos que fueren hijos de cris- 
« llanos viejos se han de quedar, y su madre con ellos, 
« aunque sea morisca; pero si el padre fuere morisco y 
(i ella cristiana vieja , él será expelido , y los hijos meno- 
« res de seis años quedarán con la madre; item, los que de 
«tiempo atrás considerable, como seria de dos años, vi- 
« vieren entre cristianos sin acudir á las juntas de las al- 
« jamas : item, los que recibieren el Santísimo Sacramento 
« con licencia de sus prelados, lo cual se entenderá de los 
« rectores de los lugares donde tienen su habitación. Ten- 
« dréis mucho ciudado de que esto se ejecute en los que 
« recayeren en vuestra parroquia," 



DOCUMENTO LIV. 



Carta que el Beato Juan de Rivera escribió al Rey D. Felipe 111 
en 23 de agosto de 1609, según se halla al número 26 de la Adi- 
clon á su vida, escrita por el P. Fr. Juan Ximenez. 



1 **S. C. R. M — La carta de vuestra Majes- 

« tad fué servido mandarme escribir con el maestre de 
«campo general D. Agustin Mexía he recibido, y veo 
« por ella la resolución que ha sido servido tomar con los 
« moriscos de toda España ; y siendo como son las causas 
« que han movido á vuestra Majestad de tanta substancia 
« é importancia para el servicio de nuestro Señor y de 
« vuestra Majestad , y para la quietud y conservación de 
«su Real Corona, estamos obligados todos los fieles va- 



i55 

« salios de vuestra Majestad á dar iníiiiitas gracias á núes- 
« tro Señor por haber inspirado en el Real ánimo de vues- 
« Ira Majestad celo de su gloria y honra, y de librar á Es- 
« paña de las blasfemias y sacrilegios que se cometen 
« contra su santa fe. Esto mismo confio yo que harán to- 
« das las personas deste reino por la grande cristiandad 
« y fidelidad que siempre han mostrado y muestran al ser- 
((\icio de nuestro Señor y al de vuestra Majestad. 

2 "Bien creo que sentirán mucho la ruina 

«. que padecerá el reino, que será grandísima ; y aunque á 
« mí me cabera la mayor parte de ella, sabe nuestro Se- 
(( ñor que siento mucho mas la suya , contentándome de 
« passar con toda estrechura ; pues cualquiera que se 
« padeciere en cambio del servicio de nuestro Señor y de 
« vuestra Majestad , me será de particular consuelo y 
« alegría. 

3 *'En las cosas que acerca desto tratare el 

« reino, procuraré ayudarles, hallándome obligado á esto 
« por lo que le debo , y por haber vivido en él muchos 
« años, y pensar vivir los que me quedan. Esto se en- 
« tiende , prefiriendo en todo el mayor servicio de nues- 
« tro Señor y el de vuestra Majestad, como lo he hecho 
« y haré mientras me durare la vida. Al secretario An- 
« drés de Prada escribo lo que se me ofrece en este par- 
ticular, y el marqués de Carazena ha quedado encar- 
« gado de avisar á vuestra Majestad de lo que ayer pla- 
« licamos él, y D. Aguslin y yo. 

4 "Confio en nuestro Señor se encaminará 

« todo por medio de tan buenos ministros , de manera que 
« nuestro Señor y vuestra Majestad queden servidos, y se 
«excusen las blasfemias contra su santa ley, que es el 
« santo fin que mueve á vuestra Majestad, cuya S. C. K. 



156 

«Persona etc. De Valencia á 23 de agosto de 1609 — 
« S. C. 11. M — Besa las Reales manos de vuestra Majes- 
« tad su humilde capellán — El Patriarca Arzobispo de 
« Valencia." 



DISCURSO 

sobre la ciiferincdad del Rey nuestro Seíior D. Feruaudo VI (que 
Dios guarde) escrito por D. Andrés Piquer, médico de Cámara 

de S. M. 

f Existe ms. en la Biblioteca del Excmo. Sr. Duque de Osuna J, 
PARTE PRIiMERA. 



HISTOIUA DE LA ENFERMEDAD DESDE SU PIUNCIPIO HASTA 
20 DE FEBRERO. 

Estuvo el Rey en Aranjuez el año de 1758 hasta el 
dia 27 de agosto , en que murió su esposa la Reina nues- 
tra Señora. En este tiempo estaba S. M. bueno y gordo 
al parecer , pero habia en aquel Real sitio tantas tercia- 
nas que hasta los mas robustos no pudieron eximirse de 
ellas. Muchos de los que estuvieron en aquella jornada 
no las tuvieron entonces; pero les vinieron después 
cuando mudaron de situación , según parece , porque en 
sus humores llevarian la semilla que aquel sitio , mal sano 
en los meses del estío y del otoño , les habria comunica- 
do. Nótese con particularidad que las tercianas de este 



año fueron malignas, y en ellas habia muchas personas 
que echaron humor negro, como yo lo \í en una criada 
de Palacio, y el médico de las jornadas me aseguró ha- 
berlo observado en otras. Aunque S. M. parecía estar 
bueno todo el tiempo que duró la enfermedad de que mu- 
rió la Reina , que fué desde el dia 20 de julio hasta 27 
de agosto, no obstante experimentaba ya cierta repug- 
nancia á hacer las cosas regulares de la vida , como á co- 
mer, dormir y salir al campo, y al mismo tiempo le su- 
daba todas las noches la cabeza copiosamente. El tempe- 
ramento del Rey es melancólico é inclina á ese humor 
por disposición propia, de modo que aun estando bueno 
suele tener unos temores que solo se hallan en los que 
son poseidos déla melancolía; y la enfermedad que ya 
padeció S. M. años pasados que le duró trece meses (así 
se dice) muestra bastantemente que este Príncipe abunda 
de sangre melancólica: su alimento igual de muchos años 
contribuye á esto, porque todos saben que usaba mucha 
carne, en especial de ternera y aves, y la sopa con mu- 
cha fuerza de sustancia, sin ensalada ni fruías, ni otra 
cosa que pudiese hacer ñuida la sangre. 

Con estas disposiciones enfermó el Rey el dia 7 de 
septiembre del año 1758 en el Palacio de Villaviciosa, 
adonde se trasladó S. M. desde Aranjuez; y según la re- 
lación de los médicos que entonces le asistían , se empezó 
la dolencia á manifestar con temores muy vivos en que 
temía morirse, ó ahogarse ó que le daría un accidente. 
Junto con esto hacia algunas cosas que parecían extrava- 
gancias, atribuidas á genialidad, aunque en mi concepto 
la enfermedad las ocasionaba , porque empezó de allí á 
algunos días á dejar el despacho de los negocios, dejó de 
salir á la caza, no se dejó cortar el pelo ni la barba, y á 



iS8 

este modo* otras cosillas que indicaban ya claramente su 
dolencia. Dormía bien, pero siempre que dispertaba eran 
los lemores y melancolías mayores que antes; y con este 
molivo dejó la cama y se puso en nna camilla infeliz, que 
es la que boy mantiene. Creyó también que la comida le 
exasperaba, porque después de ella se senlia mas agi- 
tado de las melancolías, y por esto algún tiempo estuvo 
tomando solo la cena, bien que á horas intempestivas. 
Después de lodo punto se quitó la comida sólida, y solo 
tomaba caldo de tarde en larde : solia entonces hacer unos 
paseos por su cuarto tan porfiados que duraban diez y 
doce horas, y poco á poco se iba enflaqueciendo. Bajóle á 
una pierna una hinchazón con dolor y rubicundez, que le 
obligó á dejar los paseos; y aunque algunos lo atribuye- 
ron á estarse S. M. tantas horas en pie, mas natural era 
tenerlo por expulsión del humor malo desde las partes in- 
ternas hasta las externas. Lo que he referido hasta aquí 
es lo que en sustancia oí á los médicos que asistian á S. M. 
El dia 25 de noviembre de 1758 empecé yo á ver á S. M., 
y lo que entonces observé era esto. 

Padecia unos temores sumos creyendo que cada mo- 
mento se moria , ya porque se senlia ahogar, ya porque 
le destrozaban interiormenle, ya porque le iba á dar un 
accidente. Esto lo decia y repelia tantas veces y con tal 
vehemencia que eran innumerables , y sin que ninguna 
suerte de persuasiones ni convencimientos alcanzasen á 
detenerle , prorumpia sin cesar en lo mismo , y estaba fijo 
y adherente á estas ideas tristes y melancólicas sin dar 
lugar á que se hablase ni tratase de ninguna otra cosa. 
Como el Rey no cesaba de decir sus melancolías y queria 
que precisamente se le respondiese íi ellas, no pudiéndole 
satisfacer nada por no permitirlo la fuerza de su mal, su- 



150 

cedia que anas mismas quejas do! paciente en forma de 
dudas ú de preguntas , y una misma respuesta de los mé- 
dicos y demás asistentes se repelían uniformemente por 
horas enteras, y á veces por lodo el dia y parte de la no- 
che sin cesar, cansándose S. M. á sí mismo , y sirviendo 
de tristeza á todos el verle en este estado. A veces dejaba 
los temores que acompañaban á estas ideas , y en su lugar 
se enfurecía con vehemencia , airándose hasta el punto de 
ejecutar cosas muy impropias á su bondad y á su carácter. 
Junto con esto tenia aversión á las gentes : no podia to- 
lerar que nadie durmiese , comiese ó descansase ; ni podia 
acordarse de his cosas que estando sano le gustaban sin 
enfadarse , porque lodo le desazonaba , y en conclusión el 
ánimo y las acciones que á él pertenecian, estaban en todo 
distantísimas del estado natural. El cuerpo padecía de 
muchos modos, porque estaba tan flaco y extenuado que 
se le podían contar las vértebras y las costillas, y la ma- 
yor parte de la substancia de su cuerpo estaba ya consu- 
mida. Los ojos los tenia encendidos y también los párpa- 
dos: la cara muy deshecha c inflamada, esto es, rubicun- 
da : el pulso hinchado , es decir, alto con flatulencia, duro, 
tardo, raro y sin desigualdad. Alguna vez lo venían tem- 
blores y estremecimientos de los brazos y todo el cuerpo. 
Las orinas eran de un color encendido, aunque no con 
extremo. La cámara estaba detenida de muchos días. El 
sueno ningún dia dejó de tenerle aunque en varías horas, 
y dormía bastante tiempo ; pero con especialidad que 
siempre estaba mas agitado de las ideas melancólicas 
cuando acababa de despertar, que cuando iba á dormir. 
Todos los días tenia aumentos de su enfermedad melancó- 
lica que venían á ciertas horas, y por lo común empeza- 
ban hacía el mediodía y duraban mucho tiempo. En ellos 



160 

comenzaba poco á poco á alterarse la fantasía y lo demás 
que la acompañaba. Después crecía esto basta cierto pun- 
to, unos (lias mas, otros menos, y al fin aflojaban los te- 
mores y los males y tomaba el sueño. El alimento era tan 
poco que guardaba una rigurosa inedia, porque pasaba 
dos dias y á veces mas sin tomar nada , y el espacio mas 
corto que bubo de un caldo á otro , era de treinta y seis ó 
cuarenta boras. Este régimen duró basta mas de la mitad 
de enero, de forma que pasaron de dos meses los que bizo 
esto, siendo así que antes de bailarme yo, babia mas de 
mes y medio que se alimentaba muy poco, aunque su 
abstinencia muy grande no era tan extremada como se 
hizo después. Hacia los diez y ocbo de enero empezó á 
tomar algo mas de alimento ; pero se reducía en veinte y 
cuatro boras á dos caldos con sopa ó con panatela , y una 
jicara de cbocolale. Esto solo duró unos dias, porque á los 
lines de enero volvió al estilo de tomar un caldo en veinte 
y cuatro boras, y unos dias cbocolale, y algún dia sin él. 
Según diclámen de todos los médicos estuvo los tres pri- 
meros meses sin calentura , aunque en Lodos ellos el pulso 
se bailaba como antes be dicbo ; pero hacia la mitad de 
diciembre se empezaron á observar algunos crecimientos 
sensibles , los cuales no venían todos los dias , sino de 
cierto á cierto tiempo, aunque este no era íijo. A los fines 
de diciembre se aumentaron estas calenturas, y sus creci- 
mieulüs se acercaban mas los unos á los otros, pero siem- 
pre sin orden ni correspondencia determinada en los dias. 
La forma de estas calenturas era así: enfriábanse por lo 
común las manos y los pies, y se relraia el pulso; después 
salía este con celeridad , frecuencia y desigualdad. El ca- 
lor al lacto se aumenlaba: la lengua se ponía gorda, seca 
y denegrida : los labios de un rojo oscuro , y el semblante 



161 

del mismo color: los dientes con ribetes pegajosos, que lla- 
mamos lenlores área denles. Las orinas sumamente encen- 
didas, crasas y de un rojo oscuro , hacían un pozo pesado, 
copioso y desigual. No tenia sed, pero gustaba de ei;jua- 
garse , y lo hacia á veces con una porfía tan grande que 
gastaba en ello muchas garrafiUas de licor. Duraban es- 
tos crecimientos muchas horas , y unas veces llegaba á 
limpiarse, y otras antes de lograrlo, comenzaba otro de 
uuevo. Hacia los diez ó doce de enero empezaron á aflojar 
estas calenturas , y volvieron á su orden primitivo de ve- 
nir de tarde en tarde , bien que nunca ha habido período 
que haya excedido de nueve dias. Las ideas melancólicas 
de cada punto eran mayores, y algunas veces se le nota- 
ban movimientos convulsivos de brazos y piernas , y todo 
el cuerpo ya sin privación de sentidos , ya también con al- 
guna mas que suspensión de ellos, aunque pasajera y 
transitoria: eran estos movimientos distintos de los tem- 
blores que le causaba la vehemencia de sus temores me- 
lancólicos, pues con la atenta observación era fácil distin- 
guirlos entre sí. Nunca , ni con los crecimientos , ni sin 
ellos , ha tenido sudores generíiles de todo el cuerpo que 
merezcan este nombre , solo los ha tenido con frecuencia 
en las manos y en los pies , los cuales muchas veces han 
sido frios, y han venido siempre que las aflicciones me- 
lancólicas han aumentado. Veinte y seis dias estuvo la 
primera vez sin regir el cuerpo ; y habiendo obrado el 
dia 7 de diciembre cámara cocida , pero no seca , desde 
entonces volvió á cerrarse el vientre , y ha estado treinta 
y seis dias sin hacer nada. Después que obró, que fué el 
dia 22 de enero , ha habido alternativas que aun subsis- 
ten , porque pasan dias culeros sin evacuar nada, y des- 
pués suele hacer por I res ó cuatro veces lo que estaba dc- 
ToMoXVIIL II 



162 

tenido, de modo que hasta aquí no lia obrado con exceso, 
y lo que ha liecho ha sido ventral, esto es, excremento 
del vientre, ya menos, ya mas duro, pero siempre con 
bastante consistencia para conocerse que era cámara na- 
tural : al presente está en esta línia muy bien reglado. 
Desde el dia 8 de febrero hasta el 14 del mismo mes, han 
sido las calenturas activas y permanentes con crecimien- 
tos todos los dias. El 15 ya empezaron á ser mayores, y 
el 17 era tan poca la fiebre que habia disminuido muchí- 
simo del vigor de los dias antecedentes. 

Las ideas depravadas de cada dia han sido mas, y no 
se refieren aquí por menor las particularidades extrava- 
gantes de todas ellas , y de las operaciones que las han 
acompañado, porque no se contempla preciso. Pero es ne- 
cesario saber que ningún dia ha habido (y esto sin ex- 
cepción) desde que tengo la honra de estar á los pies de 
S. M., en que no hayan existido las melancolías en mas 
ó menos grado sin interrupción , guardando siempre las 
correspondencias antes propuestas. El calor fuera de los 
crecimientos sobredichos es sumamente templado, incli- 
nando mas á frescura que á incendio. El pulso cuando no 
hay crecimiento de calentura por lo común está sin cele- 
ridad ni frecuencia , antes se inclina á tardo y raro , bien 
que siempre mantiene alguna dureza como la ha tenido 
desde el principio que yo le empecé á tocar. 

JUICIO DE LA ENFERMEDAD. 

La enfermedad que se pinta en la historia anteceden- 
te es un afecto melancólico maniaco. La melancolía y la 
manía, aunque se tratan en muchos libros de medicina 
separadamente , son una misma enfermedad , y solo se di- 



163 

ferencian según los varios grados de actividad y diversi- 
dad de afectos del ánimo que en ambas concurren. Hipó- 
crates en sus Aforismos dice así: Si el miedo ij la tristeza 
'perseveran mucho tiem'po es señal de enfermedad melancó- 
lica (1). Y cualquiera que esté medianamente versado en 
los escritos de este Príncipe de la medicina sabe que 
cuando usó la voz manía la tomó mucbas veces por el de- 
lirio que va con temor y tristeza (2). Alejandro Tralliano, 
escritor griego del siglo V, ya notó que estas dos enfer- 
medades solo en los grados de fuerza se distinguian (3); 
pero Hoffman últimamente ha tratado esto de propósito, 
y lo ha desmostrado (4) cotejando lo que de la melancolía 
dicen Hipócrates, Galeno y Areteo con lo que el Rey 
padece se ver«í evidentemente que esta es su dominante 
enfermedad. Dice Areteo: *'A mí me parece que la me- 
lancolía es el principio y una parte de la manía. Es la me- 
lancolía una aflicción del ánimo que está siempre fijo é in- 
herente á un mismo pensamiento y sin calentura (5)." Es 
así que S. M. en cinco meses de enfermedad siempre ha 
tenido fija y adherente la idea de la muerle con indecible 
angustia del ánimo , de modo que nunca ha permitido que 
en su presencia se hablase de otra cosa que de esta idea; 
y si por ventura alguna vez se procuraba con maña di- 
vertirle en otros asuntos , al momento la fuerza del mal 
le despertaba este pensamiento. Los caracteres de esta 
dolencia los pinta así Areteo: **Esta enfermedad suele 
venir entre los treinta y cinco y cincuenta años. El estío 



(1) Hipp. Aphor. lib. 6, sent. 23. 

(2) Véase Toesio octo nom. verb. Manín, pág. 396. 

(3) Alex. Trall. lib. 1.", cap. 17, pág. 163. 

(4) llotrm. Falhol. morb. parte 4.*, cap. 8, pág. 251. 
(o) Arel, dicitur lib, 1.", cap. 5. 



16* 

y el olono la engendran, la primavera la termina. Andan 
los pacientes pensativos y tristes con el ánimo inquieto y 
abatido sin cansa ninguna, y éntrales la melancolía sin 
haber motivo competente : son propensos á la ira , tienen 
muy poco ánimo, están desvelados, y si llegan á dor- 
mir, despiertan con mas conmoción. Cuando el mal va en 
aumento se llenan de miedos y temores; y si hacen alguna 
cosa llevados de furor, luego se arrepienten de ello. Des- 
pués aborrecen á los hombres , se quejan de cosas vanas, 
miran con horror su propia vida y apetecen la muerte. 
A algunos de estos la muerte llega á tal punto de estupi- 
dez que viven como si fueran fieras , olvidándose de sí 
mismos y de su propio decoro. Aunque sean aptos á tomar 
el alimento, con todo se extenúan y enflaquecen, por 
donde el vientre anda estítico sin echar nada, y si algo 
arroja es seco, apelotonado y de color negro. La orina es 
poca, cálida y picante. Abundan de muchísimo flato: tie- 
nen los pulsos pequeños, tardos, débiles y frios (1). Si el 
humor que causa este mal se apodera de todo el cuerpo, 
de modo que ocupe los sentidos, la mente, la sangre, la 
cólera y los nervios , entonces es incurable , y trae y oca- 
siona otros males, como las convulsiones , las perlesías, 
el furor, los cuales entonces no admiten curación (2). Al- 
gunos furiosos de enojo se rasgan los vestidos, dañan á 
los que les sirven, y aun á sí mismos, y á cuantos se les 
ponen delante. Son , si la dolencia es fuerte, mas inge- 
niosos que antes, y tienen los sentidos perspicasísimos: se 
vuelven desconfiados, se enojan sin motivo, se entristecen 
y temen sin causa. El oído le tienen vivísimo. Toman la 
comida con afán y voracidad. En algunos se ponen los 

(1) Aret. De diutur. lib. 1,, cap 5.° 

(2) Aret, De curat. diutur. cap. 5." 



165 

ojos encendidos y ensangrentados, y no tienen reparo á 
veces de exonerar el vientre á la vista de todos: no quie- 
ren admitir las conversaciones del trato familiar; y si se 
les reprende por algo , se ponen airados y furiosos. An- 
dan á veces un largo espacio y concluido lo vuelven a 
comenzar y repetir (1)." Es cosa bien especial , dice Ga- 
leno , que estos enfermos temen mucho la muerte, y no 
obstante algunos de ellos violentamente se la han procu- 
rado (2). En Olintho, dice Hipócrates, que Parmenisco 
padecia grandes melancolías y tenia deseos de morir. Dor- 
mía bien, y solo alguna vez estaba desvelado. Aunque le 
diesen de beber , no queria hacerlo muchas veces ni en 
todo el dia, ni en la noche; pero en antojándosele co- 
gia el jarro y de una se bebia toda el agua. La orina era 
crasa como la de los animales (3). Quien quiera que vea 
los caracteres que aquí se han propuesto del afecto me- 
lancólico maníaco, según los príncipes de la medicina, y 
haya observado lo que padece el Rey, hallará tanta con- 
formidad y semejanza en todo , que no le quedará duda 
que esta es la enfermedad que S. M. padece. 



PARTE AFECTA. 

Sabido es entre los médicos que el afecto melancólico 
puede tener su principal asiento en los hipocondrios, en 
la sangre y en la cabeza ; pero en el Rey hay señales evi- 
dentes de estar en la cabeza todo el fomento de la enfer- 
medad. Cualquiera parle del cuerpo y dice Hipócrates, que 

(1) Aret. De diulur lib. cap. G.** 

(2) Galen. 3 de loe. aííec. cap. 7." 

(3) Hipp. 5, epid. tcxt. 80. Edición de Valles, pág. 267 y 268. 



H)G 

suda , i's indicio que en ella csíá la dolencia (1). Así que el 
sudor (le la cabeza que S. M. tuvo en Aranjuez , indicaba 
que esla parle eslaba mala. Nunca los ojos los be vislo 
sin encendimiento, y como sus túnicas son propagación 
de las del cerebro, muestran que este está dañado como 
ellos. Todos los males de S. M. han variado, \a aumen- 
tando, ya disminuyendo, ya ausentándose del todo ; pero 
lo que ha permanecido invariablemente desde el principio 
de tan larga enfermedad basta aquí ba sido la descompos- 
tura de la cabeza , la cual no ba concedido basta abora 
la mas mínima tregua. Siendo, pues, las acciones vi- 
ciadas el indicio del daño de la parte que las produce, 
la constancia en las acciones animales invertidas prueba 
que el mal está siempre permanente en el celebro de 
donde dimanan. A los que padecen estos males, dice Ce- 
lio Aureliano , se les bincban las venas , se les ponen co- 
loradas las mejillas , el cuerpo se les endurece y tienen 
una fuerza extraordinaria. Padecen en ellos todas las par- 
tes nerviosas ; pero la mayor fuerza de la enfermedad es!á 
en la cabeza (2). 



CAUSA DE LA ENFERMEDAD. 

La causa de esla enfermedad es sin duda el humor 
airabiliar^ esto es, el humor negro maligno fijado en la 
cabeza. La disposición propia, el temperamento, el ha- 
ber padecido este mal otra vez, aunque no con tanla 
fuerza , las pasiones del ánimo en la enfermedad de la 
Reina (que esté en el cielo) y la dieta de alimentos cra- 

(1) Hípp. 4 afor. sent. 38. 

(2j Cel. Aurel. Morb. crónico lib. 1.% cap. 5.% pág. 328, 



167 

sísimos , son poderosos motivos para engendrar esle hu- 
mor. Yo creo en cuanto á la causa de este mal , que aquí 
nos sucede lo que Galeno trae acerca de la fremilis , esto 
es , frenesí heclica , porque supone que en ella el humor 
bilioso está empapado en el celebro, ni mas ni menos que 
la tintura penetra las hebras de la lana que se tiñe (1). 
Puédese congeturar que el humor atrabiliar ha ocupado el 
celebro del Rey , hinchados sus poros como una esponja 
cuando se llena de un licor, porque si fuese superficial no 
tuviera tanta duración la dolencia, con tanta tenacidad 
en dañar las acciones animales. Este humor, donde quiera 
que se halle, se agita á ciertas horas formando períodos 
determinados con los cuales altera notablemente á los ojos 
enfermos. Hipócrates habló de estos períodos en las epi- 
demias muchas veces ; pero quien los ha puesto en claro, 
de modo que no ha dejado duda en esto, es el célebre ita- 
liano Fracastorio, tratando de las repeticiones de las en- 
fermedades. De esto nacen en el Rey los crecimientos de 
su mal melancólico, que todos los dias experimenta sin 
faltar nunca. Sucede, pues, que por ley de la naturaleza 
se conmueve este humor á ciertas horas y dura su agita- 
ción por determinado espacio de tiempo ; y como ocupa 
el lugar donde el alma ejecuta las operaciones del entendi- 
miento, por eso entonces las pervierte y desordena. Pa- 
sada esta agitación viene el sueño que es el descanso que 
la naturaleza apetece para recobrar los espíritus y cocer 
el humor malo , y le llega á conseguir cuando el ímpetu 
del humor ya mitigado no estorba el sosiego que el sueño 
induce. Pero como el airahilis es humor indómito é incoc' 
til , esto es incapaz de cocción , lo que sucede es que con 

(1) Galen. Coiument. in Ilipp. prscdit. sect. 1, scnt. 31 pág. 50. 



IG8 

la acción que la naturaleza aplica en el sueno para corre- 
girle, se exaspera mas y tlcspierta por eslo con mas agi- 
tación. A esle propósito dccia Hipócrates que si el sueño 
sosiega los delirios es buena señal; pero si causa mas tra- 
bajos es indicio de muerte (1). Gorter explicando estos lu- 
gares dice, que el exasperarse el mal de la cabeza con el 
sueño es argumento de ser insuperable la calidad del hu- 
mor que causa los delirios. El humor airahlliar es cálido 
y seco, y de su naturaleza espesísimo, con que es preciso 
que su presencia tan fija en el celebro haya inducido en 
él estas aficiones , las cuales tengan mucha permanencia 
por la dificultad que hay en vencer un humor tan craso. 
También los sudores de la cabeza tan copiosos pueden ha- 
ber contribuido á eslo , dejando la sangre sin suero y dis- 
poniéndola á una espesura invencible. El humor alrahi- 
liar que reside en el celebro, unas veces está solitario, 
es decir, solo tiene las calidades propuestas y por ellas 
dáñala potencia animal, otras veces adquiere putrefac^ 
cion y acrimonia, y entonces produce muy malos efectos. 
La acrimonia de este humor suele ser de especial natura- 
leza, y por lo común se hace de aquella clase que llama- 
mos escorbútica , de modo que en el Rey sin violencia se 
puede creer que esta especie de putrefacción y acrimonia 
atrabiliar escorbútica es la que domina, aunque no parezca 
estar del todo descubierta. La hinchazón que se le hizo en 
la pierna con manchas moradas, y el color de la lengua y 
los labios que están cuasi lívidos y de un rojo oscuro 
muchas veces, y las demás cosas que S. M. padece, ha- 
cen pensar que la acrimonia de su humor atrabiliar es de 
dicha naturaleza. Severino Eugaleno que en asunto de 

(1) lljpp. 2, afor. seut. 1 el 2. 



i69 

escorbuto puede pasar por autor original, y fuera el me- 
jor de cuantos han escrito de esta enfermedad , si como 
trató del conocimiento de ella hubiera propuesto buena 
curación , dice que si alguno después de haber usado 
dicla crassa j estoes, alimentos crasos por largo tiempo 
se hallase poseido de alguna tristeza permanente, cons- 
tantemente pronosticaba, y no lo erró, que vendría á pa- 
decer la afección escorbútica (i). Añade Sennerto, que 
trató bien de este mal, que en los sugetos dispuestos á pa- 
decerle , la larga detención en parajes húmedos y mal sa- 
nos por muchas aguas , le excitan (2) ; con que habiendo 
usado el Rey por muchos años la dieta crasa ó crasísima, 
y deteniéndose mucho tiempo en Aranjuez, pais húmedo 
y expuesto á enfermedades, con la tristeza invencible de 
una enfermedad tan larga y fatal como la de la Reina su 
esposa, era fácil contrajese allí este daño; y esto se hará 
mas creíble considerando su temperamento melancólico 
y las cosas que antes he propuesto como antecedentes de 
su larga y penosa enfermedad. El no haberse viciado las 
encías no hace al caso, porque dice bien el citado Sen- 
nerto , que ya esto no es como quiera indicio de la afec- 
ción escorbútica latente ú oculta sino de la mas descu- 
bierta , advirtiendo que suelen perecer algunos de este 
mal (3), sin que las encías estén dañadas. Roherave en 
sus Aforismos ya trae que el afecto escorbútico se halla 
con frecuencia en los sugetos que viven expuestos á la me- 
lancolía, á la manía y al mal hipocóndrico (4). De todo 
esto concluyo que la causa de la enfermedad del Rey, 

(1) Eugalen, De escorlmt. pág. 3. 

(2) Sennert. Pract. lib. 3, part. 5, sect. 2, cap. 3, pág. 514. 

(3) Sennert. Loe. cit. cap. 4.", pág. 514. 

(4) Bobera V. De cognos. el curand. morb. afor. 1150. 



170 

es el humor alrabiliar , no solitario sino corrompido y 
pulrefaclo, y con acrimonia de índole escorbútica. 

EXPLICACIÓN DE LOS SÍNTOMAS. 

Los síntomas que acompañan á las enfermedades, unos 
son propios de ellas, y otros advenedizos. Los primeros 
son inseparables de cada dolencia , y los griegos los lla- 
man Pathocjnomonicos. Los otros sobrevienen por causas 
contingentes , y los llaman Epiphenomenos. Los síntomas 
propios de la enfermedad del Rey son los que hemos pro- 
puesto en las descripciones de Areleo, Hipócrates y Ga- 
leno, los cuales se reducen á la descompostura de la mente 
y de los afectos que van conexos con ella. Los advenedi- 
zos que los latinos llaman accidenlia supervenientia son la 
extenuación, las calenturas y las convulsiones. La exte- 
nuación muy grande que S. M. tiene por la mayor parte, 
nace sin duda ninguna de la inedia y abstinencia tan rigo- 
rosa que ha tenido cerca de tres meses. La prueba es evi- 
dente , porque antes de tener calentura (según el dicta- 
men de todos los médicos) ya estaba muy extenuado, y 
entonces no se podia tanta flaqueza atribuir á otra causa, 
porque visiblemente se observaba irse deshaciendo y gas- 
tando el cuerpo á proporción que le faltaba el alimento: 
con que habiendo después proseguido esta faltaba con mas 
rigor , es preciso que llegase al sumo grado como lo ha 
hecho la extenuación comenzada. Añádese á esto que esta 
enfermedad de suyo suele enflaquecer, porque el celebro 
es necesario para la nutrición , y estando seco por el hu- 
mor atrabiliar , no deja hacer en las partes nutrición per- 
fecta; pero es de creer que con la inedia se haya esto se- 
cado con extremo , y no hubiera llegado sin ella á tanto 



171 

punto la flaqueza porque al humor melancólico nada le 
suaviza tanto como el riego del alimento proporcionado 
á corregir su sequedad. Cinco meses de enfermedad y dos 
sin salir de la cama, también gastan las carnes, en espe- 
cial á quien apenas tomaba el preciso alimento para vivir; 
con que es forzoso que por estas causas cualquiera enfer- 
mo venga á suma extenuación. Los modernos por lo co- 
mún mas adictos á razonar que á observar, tratan poco de 
los efectos de la inedia; pero los antiguos griegos, dili- 
gentes en reparar todas las cosas , traen cuanto en este 
asunto se puede desear. Dice Hipócrates en los Aforismos: 
Que la mucha abstinencia de comida en todas las enferme- 
dades largas es ferniciosa (1). En otra parle dice: Que 
jjara gastar las humedades SMper/ÍMas del cuerpo, es remedio 
oportuno el comer poco (2) ; con que es preciso que siendo 
larga la enfermedad del Rey , y mucha la privación del 
alimento , sea también muy grande la sequedad y daños 
que ha inducido. Dice también Hipócrates: Que la inedia 
tiene gran fuerza para sanar unas enfermedades y quitar la 
vida en otras (3) ; y refiriendo los daños que causa dice que 
seca, enciende, hace la lengua amarga, pone el vientre 
sumamente estítico, vuelve cálidas y rojas las orinas, y 
otras cosas á este modo que hemos visto en S. M. en el 
tiempo de su inedia rigurosa (4). Galeno trae muchas cosas 
dignas de saberse acerca de esto ; pero sobre el presente 
asunto dice que por la inedia suele venir el marasmo, esto 
es, la suma y total extenuación de todo el cuerpo, por lo 
común irreparables. La dificultad que hay después de una 



(1) Hipp. L afor. sent. 4. 

(2) Hipp. Afor. sent. 59. 

(3) Hipp. De veter. inedi. lext. 124. 

(4) Hipp. De vict. ration. ¡n acut. sect. 2, lexl. 24. 



172 

inedia larga en recobrar á los enfermos, la trae Hipó- 
crates en el libro De vichis ratione in aculis (I). Pero si ha 
llegado á ser extremada la corrupción , suele no tener re- 
medio, como Galeno lo asegura en el libro De las sangrías 
contra Erasislraio. Lo cierto es que si las plantas se secan 
con extremo por falta de riego, aunque venga este des- 
pués, suele llegar tarde, porque las partes secas va no 
atraen el alimento ; y esto mismo sucede también á los 
hombres si han dejado de regar con el alimento su cuerpo. 
No se sabe á punto fijo cuanto tiempo puede un hombre 
vivir privado de todo sustento. Hipócrates pone siete dias, 
y dice que pasados estos, aunque coma, no le sirve para 
restaurarse (2), antes por tal abstinencia se muere. Ca- 
torce dias pasaron sin comer nada los 170 compañeros que 
San Pablo llevaba en su navegación sin especial daño (3). 
Y Lucas Tozzi , comentando el Arle parva ó medicinal de 
Galeno, trae raros ejemplos sobre esto; pero como quiera 
que sea en cuanto al tiempo , lo cierto es que en la inedia 
adquieren los humores putrefacción, como lo demuestra 
muy bien Vanswielen (4) ; y siempre á ella se siguen dos 
indispensables efectos, que son la extenuación y la calen- 
tura. Algunos enfermos he visto que por tumor ó estado 
convulsivo del Esophago , esto es, del garguero, han vo- 
mitado y echado por la boca y por las narices cuanto to- 
maban, causándoles esto una grande y penosa inedia por 
no poder llegar el alimento al estómago. En ellos he ob- 
servado haber venido á suma extenuación , y al fin á ca- 
lenturas; con las cuales cosas han perecido. El cuerpo 

(1) tlipp. De vict. ration. in acut. sent. 2, text. 27 y 29. 

(2) llipp. De carnib. cap. 8. 

(3) Act. Apóstol, cap. 27, vers. 33. 

{^^) Vansw. C4omnient. in afor- 586. Boherave, lomo 2, pág. 39. 



173 

humano conlinuamente se disipa y pierde por la transpi- 
ración: si hay calentura, se disipa mucho mas, y enton- 
ces las sales y azufres de sus humores se aguzan y se ha- 
cen muy acres : con que es preciso que si no se repara 
con el alimento la sustancia que se ha perdido , de cada 
dia se hayan de consumir mas. Sábese también que el 
cuerpo humano casi todo es humor, de manera que sien- 
do de una mole grande, apenas hay una pequeñísima por- 
ción de sólido que no sea disipable como lo demuestra 
muy bien Boherave en sus Imüluciones médicas. Por otra 
parte este copiosísimo húmedo, de que se compone la 
vasta magnitud de un cuerpo gordo y pingüe , inclina de 
suyo á la putrefacción , á distinción de las plantas que 
consumiéndose se disponen á fermentar ; con que es pre- 
ciso que el húmedo que no se repara con el calor y agi- 
tación continua , se gaste y disipe , y así se enflaquezca el 
cuerpo y con la putrefacción se encienda y caiga en calen- 
turas. En la antigüedad hubo médicos que tenian en total 
abstinencia de alimento á sus enfermos como los Melhó- 
dicos por tres dias, que es el famoso Diairilon de Tessalo 
(antas veces rechazado por Galeno. Asclepiades los tenia 
seis dias sin sustentarlos ; pero Celso que lo cuenta lo re- 
prende (1). Hipócrates hace mención de un Prodico, de 
quien dice que con la abstinencia ciertamente les quitaba 
la vida (2). Pero todas estas maneras de proceder tan vi- 
tuperables no se pueden comparar con la extraña é irre- 
gularísima inedia del Rey, la cual no es de extrañar le 
haya acarreado tan grande y tan irreparable extenuación. 
La calentura que el Rey tiene, la atribuyo á dos causas, 
la una es la inedia, como queda dicho, y la otra el fer- 

(1) Cels. lib. 3, cap. 4. 

(2) Uipp. G, epid. sect. I, vers. 277. 



174 

mentu tercianario oculto que contrajo en Aranjuez. Nadie 
ignora que suelen \^s tercianas disfrazarse bajo la aparien- 
cia de otros males, como son dolores, delirios, sudores y 
otros achaques periódicos, sin que se manifiesten por la 
calentura. Morton extendió tan importante doctrina con 
buen número de observaciones que juntó en el cap. 9 de 
Prolhei formi fehris inlermülenlis (jemo, y en ellas se ha- 
llan algunos delirios tercianarios sin calentnra. Sidenhaní 
vio disfrazadas las intermitentes bajo la forma de una ver- 
dadera apoplcgía (1). El mal del Rey á los principios te- 
nia un dia peor que otro, y sus melancolías guardaban 
exacta correspondencia tercianaria. Después he visto que 
todos los dias tiene S. M. formal crecimiento melancólico, 
aun cuando en el pulso no se descubra la calentura; con 
que es natural pensar que el fermento tercianario oculto 
en la sangre desde Aranjuez, agitado de la inedia y de la 
continuación de tan larga enfermedad, se haya movido dan- 
do formales calenturas. Estuvo el Rey los tres primeros 
meses de su enfermedad sin calentura, según el dictamen 
de todos los médicos ; y no es extraño ya porque el fer- 
mento estaba oculto , y solo se descubria con el afecto me- 
lancólico periódico, ya también porque semejantes afectos 
de suyo no traen la fiebre. Hacia la mitad de diciembre vi- 
nieron calenturas manifiestas , y por no poder fijar el or- 
den de sus periodos, las tengo por erráticas ó vagas, y 
atendida la forma y carácter de ellas entiendo que son el 
Hermilreleo, Ninguna cosa es mas común en la medicina 
que la correspondencia que tienen las enfermedades ter- 
cianarias (llamo así las que tienen períodos mas breves 
ó mas largos , á la manera de intermitentes) con las errá- 

(1) Sidenhain Episl. respons. i , p.'ig. 387. 



175 

ticas, mudándose fácilmente de unas en otras, de lo cual 
hay muchos y preciosos documentos prácticos en los pro- 
nósticos y en las coacas de Hipócrates. Mucho mas sucede 
hacerse errático el fermento tercianario cuando del otoño 
pasa al invierno , porque la irregularidad del tiempo in- 
fluye en grande manera en semejantes alteraciones , como 
lo vemos frecuentemente en la práctica. Del hermitreteo no 
dieron los antiguos, excepto Hipócrates, ideas bastante 
claras : Celso y Galeno hablan mucho de esta calentura, 
pero con tal variedad que no se pueden combinar. Los 
griegos posteriores no dijeron otra cosa que lo que halla- 
ron en Galeno. Cerca de nuestros tiempos trató de ella con 
extensión y exactitud el célebre profesor de Padua Adriano 
Spigelio ; y así por lo que nos enseña , como por lo que he- 
mos observado atentamente en nuestra práctica , hallamos 
que el hermitreteo casi siempre se forma de las calenturas 
intermitentes, y su manera muchas veces es vaga y errante. 
Dictamen que siguió primero Sennerto, después el famoso 
modeñés Francisco Torti (1), y últimamente el sabio mé- 
dico Vanswieten en sus Commenlos preciosos á Bohera- 
re(2). Las calenturas que á los principios son vagas, an- 
dando el tiempo y prosiguiendo la enfermedad se fijan y 
se hacen continuas ó semejantes á ellas. Dice la sentencia 
coaca: Las calenturas de naturaleza tercianaria, si siendo 
vagas y errantes se fijan en dias iguales son muy traba- 
josas (3). En otra parte se halla el precepto práctico de 
que es menester no emprender la curación de las calentu- 
ras errantes hasta que se fijen (4). He dicho que se ha- 

(1) Tort. Therapeut. special, lib, 5, cap 5, pág. 644. 

(2) Vansw. Comment. in afor. Boherave núni. 738, lomo 2, 
pág. 403. 

(3) Hipp. Coac. lib. 1 , sent. 37. 

(4) Hipp. De vict. ralion. inacut. sect. 4, vcrs. 15G. 



170 

cen semejanles á las conlíniías, porque en el Iránsho de 
intermitentes á continuas, se padecen grandes equivoca- 
ciones por falla de atenta observación. Advierte esto dis- 
cretamente Sidenham diciendo que las intermitentes otoña- 
les parecen continuas sin serlo, y que sin grande aten- 
ción no es fácil conocer su intermisión (1). Todo esto ha 
sucedido en el Uey, porque las calenturas han sido algún 
tiempo inconstantes, después se han parecido á las conti- 
nuas , y últimamente se han hecho remitentes periódicas; 
de modo que por algunas horas llegan á grande diminu- 
ción, y después con frió de los extremos y retracción del 
pulso, tienen crecimientos largos. El modo como hoy las 
tiene es puntualmente como el que describe Hipócrates en 
los que estaban muy extenuados: '*eran, dice, las calen- 
« turas en muchos de ellos acompañadas de frialdad, conlí- 
« nuas, bastante vehementes sin llegar á perfecta intermi- 
« sion y en la forma hemilreteas : tenian un dia mas ligero, 
« otro mas fuerte, caminando siempre á mayor vehemencia. 
«Había sudores en ellas, mas no eran de todo el cuerpo. 
«Los extremos se ponían muy fríos, y con dificultad vol- 
« vían en calor (2)." En otra parte dice'* que con el hermi- 
« treteo andan siempre males fuertes, que es calentura 
« muy fatal , y que los extenuados y enflaquecidos por las 
«largas enfermedades adolecen de ella (3)." La extenua- 
ción de que habla aquí Hipócrates , no es la de los tísicos 
pulmonares, sino la grande flaqueza y consumpcion del 
cuerpo de cualquiera causa que haya venido. Dícelo Ga- 
leno en el Commento^ y nuestro Valles dice así : **En este 
lugar se habla de la grande extenuación de donde quiera 

(1) Siden. observ. medie, sect. L», cap. 5. 

(2) Ilipp. Epid. sect. 1, tex. 23. 

(3) Ilipp. i epid. sect. 3, tex. 5. 



177 

que ella nazca, pero no de aquella solamente que viene de 
corrupción délos pulmones (1). Siendo, pues, propio délos 
que están extenuados y padecen largas enfermedades el 
tener el bermitreteo , y siendo este á veces en su origen 
lercianero y errático , como lo dejamos probado , viendo 
que en el Rey concurren todas las condiciones de esta ca- 
lentura, es cosa clara que esta es la que está padeciendo. 
Confírmase esto mas con las observaciones de Spigelio, el 
cual muestra que esta calentura siempre supone el fomento 
en alguna de las partes internas principales del cuerpo, 
lo cual averiguó con la disección anatómica de mucbos 
cadáveres que padecian por la violencia de ella. El cele- 
bro del Rey está lleno del bumor atrabiliar, como lo 
muestra la continuación y perpetuidad de las ideas melan- 
cólicas. Este humor andando el tiempo se corrompe, y á 
su corrupción se sigue la calentura que antes no había. 
Boherave en sus Aforismos prueba muy bien esto mismo. 
Hablando de las calenturas que se padecen en los afectos 
escorbúticos dice, que son varias, cálidas, malignas y de 
lodos modos intermitentes, errantes, periódicas, conti- 
nuas, y que traen la aírop/ita, esto es la extenuación de 
todo el cuerpo (2). Ya mucho antes habia dicho Eugaleno 
que en tales dolencias son las calenturas sin orden en los 
períodos intermitentes continuas. Vanswieten en el Co- 
mento dice, que no solo en el escorbuto, sino también en 
la melancolía, vienen las calenturas de la clase propuesta, 
bien que no cuando comienza la enfermedad, sino cuando 
está adelantada la dolencia , cosa que se observa comun- 
mente en las mas de las enfermedades crónicas. Confír- 
mase todo lo dicho con la autoridad de Sidenham, el cual 

(1) Valles Comment. in epicL Ilipp. lib. 1, sect. 3, pág. 28. 
[^) Büherav. De cognos et curoiul. morí), afor. 1151, núm. 4. 

T0.M0 XVIII. 12 



178 

(rae una manía como cfcclo de las lercianas otoñales, di- 
ciendo haber observado que después de estas queda en al- 
gunos enfermos cierta manía muy fuerte y difícil de de- 
sarraigar (1). Esta observación es de mucho peso, para 
entender bien los progresos de la enfermedad del Rey, y 
la fuerza del fermento tercianario otoñal en producirla y 
fomentarla. Concluyese de todo lo dicho, que siendo el 
humor que causa la enfermedad del Rey de naturaleza 
atrabiliar tercianario con putrefacción y acrimonia es- 
corbútica, es preciso que las calenturas participen de las 
propiedades que á estas afecciones corresponden. ¿Acaso 
se podría dudar si la calentura de S. M. es hética, viéndole 
tan extenuado? A mí me parece que no : sin embargo de 
estar atento en observar hasta los menores movimientos. 
La calentura del Rey no trae consigo calor acre, antes 
mucha suavidad; no tiene aumentos después del alimento; 
liene formales crecimientos como las calenturas accesio- 
nales ; no hay en el pulso la celeridad y frecuencia que 
corresponde á los héticos ; el cutis no está seco y tieso sino 
rugoso, ni hay cursos coliquantes, ni sudores nocturnos; 
con que nada tiene de lo que es preciso para ser hético. La 
extenuación grande es una prueba concluyente de esto mis- 
mo , porque se extenuó S. M. antes de tener calentura , y 
en los héticos la extenuación es efecto de ella. Añádese que 
la extenuación es en dos maneras: una comienza por las 
partes internas principales, como el corazón , el hígado y 
otras semejantes ; las cuales adquiriendo un calor extraño 
con sequedad se enflaquecen , y su daño por la sangre se 
comunica á todo el cuerpo. Otras veces se empiezan á ex- 
tenuar las partes exteriores, que llamamos hábito del 

(1) Sidenham. Observ. medie, scct. 1 , cap. 5. 



179 

cuerpo, sin que el daño de la sequedad llegue á las iiile- 
riores, y esla es la extenuación de la inedia. Lo que su- 
cede en esla es que faltando el alimento, la circulación de 
la sangre se hace en los vasos, esto es, en las arterias y 
venas mayores, y falta en los vasos mínimos que están 
en la superficie, porque hay licor suficiente para que cir- 
cule la sangre llenando los vasos que están junto á las en- 
trañas, pero no lo hay para llenar la capacidad de todos 
los vasos del cuerpo ; al modo que sucede después de lar- 
gas y copiosas evacuaciones de sangre, en que queda la 
porción que es necesaria para circular en lo interior , y 
se enfria la superficie por no llegar á ella la copia que se 
requiere para calentarla. Los antiguos explicaban la exte- 
nuación de la inedia diciendo, que el poco alimento del 
cuerpo le tiraban á sí el corazón y demás partes principa- 
les , por donde las externas quedaban privadas de él. De 
esto se deduce que en la inedia se ha de sacar el hábito 
del cuerpo por falta de riego, sin que haya en las partes 
internas la misma sequedad que hay en las exlernas. Coa 
esto se entiende los distintos efectos que se observan en 
los extenuados por hetiquez y por inedia ; pues en aquellos 
hay un agente preternatural, activo, acre, seco, que gasta 
la humedad nativa de las entrañas y de todo el cuerpo, 
liquando y derritiendo la sustancia nutritiva de él ; en 
esta no hay mas que la disipación continua que padece el 
hombre y la falta de su reparación, de modo que sin sen- 
sible derretimiento ni colicuación viene á consumirse, ni 
mas ni menos que los viejos que mueren de muerte natu- 
ral, porque les falta la restauración del húmedo que se 
disipa. Esto mismo sucede en algunas enfermedades, en 
que ó por degenerar el alimento corrompiéndose, como 
sucede en los escorbúticos, ó por comunicarse á las par- 



180 

les, como en los üenléricos, el cuerpo se extenúa en 
{(rande manera, sin que haya heliquez ni calentura nin- 
{jfuna. De modo que un médico antiquísimo llamado Filipo, 
do quien varias veces hace mención Galeno , llamaha á 
esta suerte de extenuación seneclus ex morbo^ como si dije- 
se que la enfermedad hace en tales pacientes lo mismo 
que en los viejos ejecuta la edad. Una de las enfermedades 
que gasta al cuerpo y le consume, aun tomando alimento 
y sin haber calentura, es el afecto melancólico-maniaco, 
en especial si va con acrimonia escorbútica. ¿Qué será 
privándose casi del todo del alimento preciso? Vanswieten 
habla de una muger melancólica que estubo seis semanas 
sin tomar alimento , y murió árida y extenuada por esta 
inedia (1). En Foresto se lee la observación de otro me- 
lancólico, que por no tomar alimento murió extenuado; 
y en mi práctica he visto un oidor que le sucedió lo mis- 
mo. Es verdad que el pulso ha estado duro con perma- 
nencia, pero esto no significa hetiquez , y lo que es mas de 
por sí solo ni aun indica calentura. Es menester confe- 
sarle á Galeno gran maestría en asunto al conocimiento del 
pulso ; pero hablando del que está duro en varias partes 
dice, no solo que no es indicativo de calentura, sino que 
impugna este dictamen (2). Puédese, pues, hacer el pulso 
duro por la sequedad de la arteria, como sucede en la ine- 
dia y extenuación que dimana de ella. La convulsión y 
íldlulencia pueden hacer lo mismo, aquella estirando, esta 
extendiendo las túnicas de la arteria. Todas estas causas 
concurren en el Rey, pues está extenuado, está lleno de 
flatulencia que sensiblemente la percibimos, y está pade- 

(1) Vansw. Commen. in aphor. Boher. núm. 1109, pág. 508, 
tomo 3. 

(2) Galen, De diíferent. febr. lib. 1 , cap. 7. 



181 

ciendü una enfermedad convulsiva. He visto con cuidado 
á nuestro Solano de Luque en su Lapis lidus Appolinis, á 
su discípulo D. Manuel Gutiérrez de los Rios, en su Idi&' 
ma de ¡a naturaleza , y al inglés Nihell que recopiló á es- 
tos autores. Todos ellos tratan con extensión de los pul- 
sos; pero no hallo que al pulso duro le tengan por indi- 
cativo de ninguna calentura, noucho menos de la hética. 
Las convulsiones las ha padecido el Rey varias veces en el 
curso de esta enfermedad; y me atrevo á asegurar que 
raro es el dia que según mas ó menos vehemencia no se 
las haya observado. Ya distinguimos los temblores que 
tiene por los afectos del ánimo de las convulsiones (ó sean 
movimientos convulsivos, como se usa decirlo ahora), 
porque en el temblor la parte se mueve con movimiento 
alternativo hacia abajo por su peso y hacia arriba por la 
fuerza vital, obrando estas dos potencias con alternación. 
En el movimiento convulsivo el miembro se encoge , re- 
tirándose violentamente hacia su origen, y las alternati- 
vas vienen de la voluntad que intentan mover á su alve- 
drío la parte, y de la fuerza del mal que se lo estorba ; y 
cuando no es violenta obran alternativamente. El priapis- 
mo continuo é incesante que S. M. padece es argumento 
evidente del movimiento convulsivo de la parte donde se 
ejercita ; y este mal siempre que concurre arguye y prueba 
enfermedades convulsorias. Hipócrates dice *^que el hu- 
mor melancólico entre otros males causa convulsiones y ma- 
nías (1). También dice que los melancólicos se hacen 
epilépticos en cuanto el humor ocupa el cuerpo ó el áni- 
mo (2). Galeno advierte muy bien explicando este lugar, 
que no todos los melancólicos caen en all^erccías, sino 

(J) Ilipp. Lib. 6, aphor. sent. oG. 
(2) llipp. 6, cpid. sect. 8, Icxt. V9. 



182 

solo a(¡uelIos en <|u¡en la melancolía tiene pulrefaccion 
maligna con acrimonia. En verdad que siendo en el Rey 
muy acre el humor atrabiliar y pútrido, como lo mues- 
tra la calentura y demás síntomas que padece , es muy 
regular el que tenga convulsiones epilépticas, como en mi 
dictamen , por dos ó tres veces las lia tenido. Es así que 
la epilepsia unas veces es exquisita, otras no; ó lo que es 
lo mismo, unas veces es perfecta, otras imperfecta. En 
aquellas, junto con las convulsiones de los miembros , hay 
privación absoluta de potencias mentales ; en esta tal vez 
no se priva la mente , ó es ligera y transitoria su priva- 
ción. Esta distinción útilísima en la práctica, es propuesta 
por nuestro Valles en el Commcnio á la hisloria de Apeles 
de Larisa, donde sienta que aunque no se priven las po- 
tencias internas si hay convulsiones de miembros particu- 
lares, son en rigor no exquisitas, sino imperfectas alfere- 
cías (t). El Rey ha tenido estos movimientos convulsivos 
varias veces, y por lo común sin privación de la mente; 
pero en alguna ocasión ha tenido también cierta privación 
transitoria que me ha parecido imperfecta ó no exquisita 
epilepsia melancólica: añádese á esto que nunca son mas 
familiares ni mas tolerables las convulsiones que cuando 
domina en el humor atrabiliar la acrimonia escorbútica. 
Todo esto sirve para conocer que el celebro en S. M. está 
' gravado del humor melancólico, porque debiendo pro- 
ceder semejantes convulsiones de repleccion con acrimo- 
nia , no cualquiera sino de tal condición que ocupe los 
nervios, cosa clara es que la presencia de estos movimien- 
tos convulsivos sea prueba de la copia de humor vicioso y 
acre que llenan las partes mas considerables del celebro. 

(i) Valles Goiiiiiieiil. iii lib. b, cpid. Icxl. 2*2, pyg. 239, 



i 83 



PRONOSTICO. 



Es error el pensar que no pueda un hombre perecer 
por el afecto melancólico- maníaco; porque dado que este 
mal siendo solitario, esto es, de por sí solo no sea mor- 
tal , pero lo es muchas veces por los adherentes que ine- 
vitablemente se le allegan. Si el Rey no tuviera otra cosa 
que vencer que este afecto melancólico, fuera larga la 
carrera de su mal, porque lo es siempre esta enferme- 
dad; pero la pasaría con firmes esperanzas de salir bien 
de ella. Mas como en S. M. no es solitaria la melancolía 
sino acompañada de varios adherentes que se le juntan, 
de ahí nace el que sea enfermedad peligrosa. La circuns- 
tancia de despertar después de un largo sueño con turba- 
ción y mayor agitación de la mente, arguyen en el humor 
atrabiliar una acrimonia maligna y no sujeta á cocción, 
por donde es señal de ser la melancolía peligrosa. La 
extenuación grande que ha contraído también le ponen 
gran peligro de no poderse reparar. Los movimientos 
convulsivos en los melancólicos prueban mucha malicia 
en el humor de la enfermedad , y suelen al fin parar en 
perfectas é incurables alferecías Las calenturas erran- 
tes ó vagas, nacidas de humor atrabiliar fijado en el ce- 
lebro, son peligrosas. La estitiquez del vientre, larga de 
muchos dias, prueba disposición espasmódica en los intes- 
tinos, la cual no solo es por sí dañosa, sino que puede 
traer después la atonía, esto es, el desentono de las par- 
tes pasando de apretura á flojedad peligrosísima. Por 
todos estos motivos se debe contemplar en sumo riesgo 
la vida del Rey, y en grande fuerza su penosa enferme- 
dad, mayormente no habiendo permitido jamás que á 



18i 

liciiipo y á los principios se hiciesen los remedios que 
podían ser á propósito para contenerla. La poca espe- 
ranza que se puede tener consiste en que el tiempo de 
la primavera ayuda á desvanecer este mal, cuando em- 
pezó en otoño: que la naturaleza todavía conserva un 
buen golpe de fuerzas vitales ; y que la falta de nutrición 
no depende de causa interna inamovible, como sucede en 
otras enfermedades de lodo punto incurables. No puedo 
omitir aquí la sospecha que tengo de algunos dias á esla 
parte , es á saber , que el afecto melancólico-maníaco 
del Rey va haciéndose frenético habitual , porque la cali- 
dad de la descompostura de la mente junto con las calen- 
turas dan muestras de ello. Decia Hipócrates que si los 
melancólicos llegan á tener calenturas se hacen frenéti- 
cos (1) ; y Celio Aureliano no distingue entre sí estas do- 
lencias, sino solo por las calenturas (2). La fremitis es de 
dos maneras , una aguda y otra lenta, que Galeno lla- 
maba hélica. El Rey no tendrá la primera, pero está ex- 
puesto á la segunda. Hasta aquí todo esto para en temor 
y sospecha que yo tengo de que suceda. Haga Dios que 
no se confirme ; porque si se hiciese la fremitis héclica el 
caso era irremediablemente fatal. Y algunos de estos en- 
fermos van á morir lentamente, pero otros he visto mo- 
rirse instantáneamente, cuando mas descuidados estaban 
todos. 

CtllAClOX. 

En la curación, en la parte que á mí me loca, siem- 
pre he tenido la idea de corregir el humor atrabiliar y 

(1) llipp, Coac. sent. 95, lib. 1. 

(2) Col. Aurcl. De morb. acut. lib. 1, cap. 5, pág. 19, 



185 

confortar la cabeza y los nervios. Para esto he contem- 
plado que era preciso apartar toda suerte de medica- 
mentos espiritosos, acres, fuertes y cálidos; y por el 
contrario convenian los que ablandan , suavizan y corri- 
gen la especial acrimonia que domina. A la mitad de 
noviembre se dispuso por consentimiento general de todos 
los médicos de S. M. , que tomase la leche de burra con 
el jarabe sceletirbico de Torreslo, que se compone de 
cochlaria y becabunga, pero no lo tomó. Después se 
dispusieron unos caldos con galápago, ranas, ternera 
y vívoras, que tampoco los quiso tomar mas que una 
vez. Viendo los crecimientos notorios del mal melancó- 
lico á principios de diciembre, con unánime consenti- 
miento se dispuso la quina en el elecluario peruviano 
epiléptico de Fuller para quitar á un tiempo los aumen- 
tos sensibles de la enfermedad y confortar la cabeza; 
mas no hubo forma de tomar sino solo la primera dosis, 
que fué de dos dragmas de elecluario. Viendo, pues, una 
estitiquez tan permanente y dañosa, se aconsejaron por 
todas las vias posibles las lavativas; pero no hubo forma 
jamas de venir á ello. Tratóse de exonerar el vientre, y 
propuse yo primero el uso largo de los emolientes , como 
la malva , la mercurial , la flor de violeta ; y cuando ya 
se hubiesen facilitado las vias y preparado el cuerpo , el 
uso de un mero lenitivo de aquellos cuya virtud no se 
cree exceder de la primera región; pero nada de esto se 
hizo. Los baños á la cabeza resolutivos, blandos y con- 
fortantes se han propuesto muchas veces, pero S. M. 
nada de esto ha querido hacer. De purgantes, eméti- 
cos , ni otras fuertes evacuaciones no se ha hablado , ya 
porque no se han considerado del caso , ya porque tam- 
bién era imposible sujetarse S. M. á ellos. El cocimiento 



186 

blanco de Sidciiham y el agua con el nitro se dispusieron 
para templar el ardor de las calenturas fuertes, lia to- 
mado de aquel alguna vez con harto trabajo y persua- 
siones , pero de esta no ha probado nada. Yo he sido de 
dictamen que en estos últimos meses se le diese la leche 
de burra como se dispuso en el mes de noviembre ; pero 
no se ha hecho , porque los demás compañeros no lo han 
tenido por conveniente. Últimamente se ha dispuesto una 
gelatina de asta de ciervo con vívoras tiernas : ha toma- 
do una sola vez, no sabemos si conlinuará. En todo este 
tiempo que yo asisto á S. M. ha tenido de prevención al- 
gunos cordiales que en la substancia han sido una misma 
cosa ó han tirado á llenar una misma indicación. Su com- 
posición es de las confecciones de genlil y de jacintos, 
polvos de madre de perla y del marqués, jarabe de bor- 
raja y escorzonera con agua de tila y de cerezas; de es- 
tos ha tomado alguna vez de larde en tarde. No hemos 
amontonado mas remedios, así porque los melancólicos 
deben tratarse con gran suavidad y blandura, como por- 
que el fárrago de medicamentos es mas propio de curan- 
deros que de médicos, que procuran conocer é imitar á la 
naturaleza. Lo que conviene advertir aquí es que S. M. 
tan remitente ha estado á los remedios como á la dieta , 
de modo que nunca se ha hecho nada con método , ni ha 
tomado las cosas mas que una ú otra vez , y luego las ha 
rechazado; y no es por falta de ruegos, persuasiones y 
desengaños, porque sin faltar al decoro de su Real Per- 
sona, con verdad y claridad se le ha dicho lo que conve- 
nía á su salud , así en el régimen de los alimentos como 
de las medicinas adecuadas; pero no se ha podido jamás 
conseguir que se sujetase á método ninguno, ni que en 
forma hiciese nada de lo que se le ha prescripto. No he- 



187 

mos pensado en marciales, porque en un cuerpo lan ári- 
do y seco fueran dañosos. Hemos procurado persuadir el 
uso de los vejetables saponáceos , como la agrimonia , be- 
cabunga, fumaria, pimpenela, con loda suerte de cicbo- 
raceos infundidos en el suero de la lecbe , y animados 
con un poco de cristal de tártaro; pero S, M. no ha pres- 
tado oidos á estas propuestas, antes las ha apartado en- 
teramente. Villaviciosa 20 de febrero de 1759. 



Discurso sobre la enfermedad del ilev uuestro Señor D. Fernaiulo VI. 



PARTE SEGUNDA. 

CONTINUACIÓN DÉLA HISTORIA DE LA ENFERMEDAD. 

En la primera parle de este discurso dijimos la his- 
toria de la enfermedad del Rey nuestro Señor hasta los 
fines de febrero : lo que ha sucedido desde entonces hasta 
el fin de ella es de esta manera. La descompostura de la 
mente ha ido siempre á mas ; de modo que en ella ha te- 
nido furores, iras y acciones sumamente destempladas. Ha 
tirado á los asistentes los vasos, los platos, las tazas, y 
S. M. varias veces se ha golpeado á sí mismo, y se ha 
puesto al cuello con ademanes de ahorcarse, ya el lienzo 
que podia coger , ya la servilleta que tenia sobre la cama. 
Todas estas cosas iban mezcladas con alternativas de mie- 
dos , de inquietudes, de sosiego, de alborotos, gritos, de- 
cadencia , inacción y otras cosas á este modo; de manera 
que unos ratos dominaban unos afectos, otros ratos sus 



188 

coiUrarios, pero siempre las ideas de la mente eran hijas 
del mal, nunca de la naturaleza. Después del solslicio del 
estío hubo por algunos días gritos y voces extraordina- 
rias ; y al empezar la canícula cesaron , entrando en su 
lugar la indolencia y la inacción. Por estos tiempos las 
ideas de la mente ya no lenian objeto fijo, antes bien eran 
vagas, desordenadas é inconexas, de modo que por horas 
enteras hablaba sin que ninguno de los asistentes pudiese 
atar un discurso , y á veces ni una proposición bien for- 
mada; y no solo erraba ya en los juicios, sino también 
alguna vez en las operaciones del sentido común , ó equi- 
vocando los sugetos, ó el lugar de su habitación ú otras 
cosas de las que tenia presentes : bien que esta suerte de 
errores ni eran tan permanentes, ni tan frecuentes como 
los otros. Algunos cortos intervalos se mezclaban entre 
estas erradas ideas, pero eran de tan poca duración que 
apenas daban lugar á conocerse , y luego volvia á sus 
ideas extrañas, con la particularidad de que estando dis- 
pierto no ha cesado de hablar ni de hostigar á los asisten- 
tes á que hablasen, y nunca de otra cosa que de las ideas 
dominantes que su enfermedad le sugería : de donde na- 
cia que á veces las tres parles del dia se pasaban en con- 
tinua é incesante conversación de cosas erradas, las cua- 
les era preciso repetir innumerables veces, y no contes- 
tándole se irritaba con extremo , y si se le corregia su 
error venia á extraordinario enfado y desesperación. 
Pedia continuamente que se le apuntase algo, porque si 
no le apuntaban decia que no tenia pensamientos, y que 
era forzoso morir por falta de ellos. Nunca permitió que 
se le apuntasen cosas que pudiesen borrar las ideas que el 
mal le ocasionaba , antes bien si con alguna arte se inten- 
taba distraerle, como se procuraba hacer muchas veces, 



189 

para que olvidase sus imaginaciones melancólicas, se en- 
fadaba con extremo, y obligaba á los que tenia présenles 
á que le repitiesen sin cesar las mismas cosas que era con- 
veniente olvidase. Varias veces sucedió que no se le 
apuntase nada por no radicarle las ideas viciosas , pero 
era entonces tanto el enfado y desconsuelo que por ello 
habia, que prorumpió muchas veces en frases disonantes 
y descompuestas contra los que se resistian á apuntarle 
según su gusto: y lo que es mas, se conmovia é inquie- 
taba extraordinariamente sin sosegarse hasta que se le 
excitaba la especie de sus propios males. Aunque de parte 
de S. M. habia violencia que le llevaba á esta suerte de 
apuntaciones; pero de parte de los asistentes se procuraba 
evitarlas cuanto era posible , buscando varias artes y ma- 
ñas respetosas para no fomentar las ideas , y hacer al 
mismo tiempo que por ello no se enfadase. Los sueños han 
variado mucho, porque en marzo y abril tuvo S. M. al- 
gunos sopores fuertes que duraron algunas horas, y aun- 
que volvió de ellos con bastante expedición , pero duró 
por muchos dias una alternativa de ideas agitadas y de 
somnolencia, de modo que esta parecia preparar el ca- 
mino á aquellas; pues estando algunas horas somnoliento 
con pesadez, salia después del sueño con ideas de vehe- 
mente agitación. Cerca del solsticio del eslío, empezó á 
dominar lo destemplado de la mente, y á irse perdiendo 
los sueños de tal suerte , que hacia los fines de julio dor- 
mia mal y muy poco. Débese notar que esta alternativa 
se perdió superando el exceso de las vigilias al sueño, 
cuando S. M. empezó á lomar copioso alimento como des- 
pués veremos. Junto con estos sueños pesados tenia algu- 
nas veces convulsiones, ya de las partes de la cara, con 
transitorias suspensiones de los sentidos, ya de los brazos 



190 

y piernas que daban suhsulluíi, cslo es saltos repetidos con 
YÍolencia. Cesaron también las convulsiones hacia los fines 
(le abril, en cuyo tiempo se empezó á notar muy percep- 
tible (pues aunque antes ya hubiese algo de esto, se per- 
cibia poco y casi no era molesto) un movimiento como de 
palpitación en todo el circuito que forman las costillas 
falsas , en la cual la espiración, esto es, el movimiento que 
el pulso respirando hace hacia afuera se repetia dos , tres 
ó mas veces antes de empezar nueva inspiración, al modo 
que sucede en la risa fuerte , que en español llamamos 
carcajada. También se notaba que en esta acción se tira- 
ban las últimas costillas y las partes á ellas conexas desde 
la izquierda á la derecha, de modo que este no era un 
movimiento continuo ni permanente, sino alternativo y de 
repetición , y era unos ratos mas sensibles y otros menos. 
El priapismo que habia sido muy molesto cesó por este 
tiempo del todo, y la respiración que habia estado entera- 
mente buena desde entonces empezó á ser laboriosa , sin- 
tiendo S. M. opresión en ella, y falta de libertad con can- 
sancio en el hablar, en el beber y en cualesquiera otros 
movimientos del cuerpo. También desde entonces se em- 
pezó á observar un silvo en la garganta que los griegos 
llaman ranchos^ y los latinos sibilus. En el alimento nunca 
guardó regularidad, ni en el tiempo, ni en la calidad de los 
manjares , ni en el modo de tomarlos; porque pedia de co- 
mer las horas que se le antojaba. Comia los alimentos que 
queria sin sujetarse al dictamen de nadie , y cuando lle- 
gaba el caso de tomarlos, lo hacia (usando de la frase hi- 
pocrática) modo maniaco. Hacia la mitad de junio se re- 
dujo á hacer al medio dia una comida de alimentos sólidos 
con mejor orden que antes ; pero se notó que los dias pri- 
meros que hizo esto dormia y pa recia recobrar algunas 



fuerzas , que algunos lo tuvieron por alivio , pero los mas 
cautos conocieron que eran consuelos aparentes, puesto 
que en la substancia ni recobraba las fuerzas, ni se miti- 
gaba nada la actividad del mal ; solo se logró con este ali- 
mento que hubiese mas fuerzas maniacas; quQ pasados los 
primeros dias se fuesen disminuyendo las horas del sueño, 
y se aumentasen las voces y los gritos. La nutrición desde 
el mes de enero en que empezó á tomar algún alimento 
después de la larga y tenaz inedia , fué siempre mala y de 
cada dia mas imperfecta. En lugar de convertirse el ali- 
mento en sustancia animal, viviente y saludable, se lle- 
naba la superficie del cuerpo de sueros icorosos, crudos, 
preternaturales, que causaban abotorgamieutos en la cara, 
con color pálido aplomado y entumecimiento en todo el 
hábito del cuerpo; de modo que en los principios de abril 
tenia cachcxia con extenuación , y andando el tiempo paró 
en verdadera anasarca; pues ya el rostro, los párpados, 
Jas manos , el escroto , los muslos , los pies , los lomos y 
espaldas estaban bastantemente hinchados. El vientre unas 
veces se entumecía, otras se deshinchaba, y esta misma 
variedad se observaba en la hinchazón de las demás par- 
tes ; pero á los principios de julio se hizo tan permanente 
la elevación del abdomen ^ que aunque algunos dias va- 
riaba , constantemente se mantuvo con la forma que se ob- 
serva en la hidropesía limpamites. Nunca ha tenido cursos, 
antes por el contrario ha inclinado á estitiquez ; de modo 
que si algunos dias obraba , pasaba dos ó tres sin hacer 
nada , ó muy poco , y el excremento ha sido sólido y for- 
mado en pelotones, semejante en algunas ocasiones al de 
las cabras, que los griegos llaman shibalaSj y solo algu- 
nas veces apareció tierno con blandura , pero nunca fué 
tal que tuviese permanencia ni llegase a ser diario. To- 



102 

das las cosas referidas duraron con permanencia, sin dimi- 
nución ninguna en lo sustancial, hasta la entrada de la 
canícula, en cuyo tiempo se acrecentaron las calenturas, 
la cabeza se descompuso mas, la palpitación del diafrag- 
ma se hizo mas fuerte y molesta y las fuerzas se dismi- 
nuyeron. Desde entonces empezaron á aplacarse los gri- 
tos, se disminuyeron los deseos de apuntamientos, faltó el 
apetito á la comida, dominó el deseo de beber, y en to- 
das las cosas se observaba una especie de inacción que 
podia llamarse indolencia. Los sueños entonces eran pocos 
é inquietos, los sudores muchos y molestos algunas no- 
ches , la respiración mas trabajosa y la inquietud mas 
molesta. Hacia los principios de agosto empezó á tener 
oscura la locución, de modo que hablaba torpe y sin cla- 
ridad. Algunos amagos de estos habia padecido en los me- 
ses pasados, pero fueron pasajeros y de poca duración. 
Los dias cinco y seis de agosto nadie le pudo entender sino 
tal cual palabra ; de modo que el habla era oscurísima y 
sumamente embarazada. El dia seis del mismo mes á las 
nueve y cuarto de la noche , hizo un ruido como de mo- 
vimiento impetuoso, y habiendo acercado la luz se halló á 
S. IVL con una perfecta alferecía. Quedó después de ella 
sin habla, pero no sin sonido. No volvió perfectamente en 
sí , pues se mantuvo muy azorrado toda aquella noche y la 
mañana del dia siguiente. En la tarde de este dia le volvió 
á repetir, y quedó de esta repetición mas azorrado que de 
la otra. El dia siguiente miércoles á ocho de agosto le re- 
pitió hacia el mediodia, y desde entonces ni se le oyó mas 
sonido ni locución, estando privado enteramente y dando 
solo algunas señales dudosas de oir algo. El dia nueve le 
repitió dos veces en el dia y una en la noche , de modo 
que se quedó de todo punto privado de sentido y movi- 



193 

miento como los apopléticos. Este dia por la tarde empozó 
á tener un fuerte ronquido, en la noche se le añadió el es- 
tertor ó hervidero del pecho; y creciendo estas cosas con 
calor activo al tacto y con pulsos ref^ulares , pasó hasta las 
tres de la mañana del dia siguiente. A esta hora siendo el 
estertor sumo , la respiración fatigadísima y la cara en- 
cendida, empezó á ponerse pequeño el pulso, y aumen- 
tándose su decadencia vino este Príncipe á fallecer á las 
cuatro y cuarto de la mañana del dia diez de agosto. Desde 
que le acometió la alferecía, ya no tuvo mas advertencia 
ninguna. El caldo y el cordial se le dahan abriéndole la 
boca y tapándole las narices. Alguna vez vomitó estas co- 
sas así como las habia tomado , pero después ya no suce- 
día esto, y al último no podia tomarlas sin peligro y te- 
mor de que se sofocase. Nunca se ha podido lograr que la 
curación que teniamos proyectada se pusiese por obra ; de 
donde nace que no hay necesidad de hacer mención de los 
remedios , porque jamás se ha sujetado á una metódica y 
Lien ordenada curación. Algunos cephálicos, confortantes 
y absorventes, ha tomado pocas veces. Los caldos recupe- 
rativos., los sueros medicinales y otras cosas de esta casta 
no se ha podido conseguir que los recibiese , y el mal an- 
dando el tiempo iba de tal suerte quitando las fuerzas len- 
tamente á S. M., que dado que hubiese estado dispuesto 
á lomar las medicinas , no hubiéramos podido ya prescri- 
bir otras que las que tiran á confortar, renutrir y aumen- 
tar la vitalidad. El dia once de junio empezó á tomar la 
leche de burra de dictamen y consentimiento de lodos los 
médicos , y continuó su uso hasta el dia cinco de agosto 
en que la dejó. No se vio en este tiempo efecto favorable 
ni adverso de este remedio, porque ni se compuso la nu- 
trición ni se enmendaron las calenturas ; pero ni tampoco 
Tomo XVIll. 13 



194 



le relíijó el vienlre, ni se le corrompió el eslómago, ni le 
produjo níínseas,ni ninguno de aquellos efectos que se 
experimentan cuando sienta mal esta medicina. 



EXPLICACIÓN DE LOS SÍNTOMAS. 

Como esta grave enfermedad anduvo de cada dia cre- 
ciendo hasta que causó el último estrago, intento mostrar 
que todas las cosas que en ella se observaron fueron regu- 
lares y naturales consecuencias de la raíz primitiva de este 
mal. Para esto es menester volver á la memoria lo que de- 
jamos sentado en la primera parte , es á saber , que el fo- 
mento de esta dolencia residia en el celebro y en todo el 
sistema nervioso, lo cual además de constar por las prue- 
bas que allí dijimos, se demuestra también por la perpetui- 
dad y continuación de la lesión de la mente, la cual de cada 
dia ha sido mayor y sin interpolaciones , y esto no puede 
suceder sin que haya en el celebro un daño fijo y perma- 
nente. Las lesiones que se han observado en las partes in- 
feriores, han sido mas variables y menos duraderas; y 
pudiendo estas padecer por consentimiento del celebro 
dañado , creo yo que la infección de esta parte tan prin- 
cipal , comunicada por los nervios á las demás, ha sido 
el motivó de que en estas se observasen también especia- 
les síntomas , como iremos descubriendo en la serie de 
este discurso. 

Causó admiración á muchos el ver que el Rey unos 
dias tuviese mucha calentura, otros muy poca, ó tal vez 
ninguna. Unas veces le venían crecimientos que le dura- 
ban por algunos dias seguidos, otras veces pasaba muchos 
dias sin ellos. En algún tiempo le entraban con gran frío 



19S 

de los extremos , después vinieron sin esta circunstancia. 
En conclusión nunca han guardado orden ni período fijo, 
ni ha tenido circunstancia en el modo, ni en la naturaleza, 
ni en los accidentes. Esto que era objeto de novedad para 
los que no ejercitan la medicina , era para los profesores 
de ella cosa muy conforme al orden natural de la enferme- 
dad ; porque hay en las dolencias melancólicas una suerte 
de calenturas que los médicos antiguos por la irregula- 
ridad de ellas llamaron erráticas, inconstantes y vagas. 
El autor de las Difiniciones médicas , cercano á nuestros 
tiempos, difine así esta calentura: **Es una fiebre cuyas 
« accesiones no guardan entre sí proporción ninguna; por- 
« que los principios de los crecimientos son desordenados 
« y no observan la forma de ninguna calentura determina- 
« da , por donde ni se puede llamar cotidiana, ni terciana, 
«ni cuartana, ni se puede tampoco decir que sea contí- 
« nua; y entre las causas que la pueden producir es una 
« de las mas señaladas la corrupción del humor melancó-^ 
«lico en alguna parte principal del cuerpo (1).'^ Aunque 
semejantes calenturas pueden tener su asiento en los hi- 
pocondrios , pero comunmente acompaña á las enfermeda- 
des de la cabeza , cuando proceden estas del humor me- 
lancólico. Así Baloneo , escritor de la mayor recomenda- 
ción, trae dos enfermos en que se observaron las calen- 
turas erráticas por indisposición del celebro. Y §iendo así 
que á este autor se le debe aquella distinción tan útil para 
la práctica de calenturas cefálicas, lienosas, epáticas y 
otras á este modo , abrigando la naturaleza de ellas de la 
parte donde residen , y del modo con que la aflijen, sentó 
en una de las observaciones citadas, que la calentura er- 

(1) Gorreus Dif. med. vcrb. pág. 515. 



196 

rálica de aquel enfermo era propia y peculiar de la ca- 
beza (1). Foresto Irae también observaciones sobre las 
calenturas erráticas, y después de haber manifestado lo 
vago é inconstante de ellas en todo el modo de proceder, 
sienta que siempre nacen de abundancia de bumor me- 
lancólico, maligno y corrompido (2). Esto que hemos di« 
cho basta para quitar la admiración que á muchos causaba 
el ver que los médicos variasen, diciendo unos algunas 
veces que el Rey tenia calentura en aquel dia, y otros que 
estaba libre de ella ; porque siendo distintas las horas de 
las guardias en que asistían á S. M., era fácil que unos le 
hallasen con crecimiento, otros sin él, en tina suerte de 
calenturas cuyo carácter es la inconstancia y la instabilidad 
en todo. Estas calenturas cuando son muy permanentes, 
dimanan de vicio arraigado en parte principal del cuerpo, 
son no solo difíciles sino casi imposibles de desarraigar. 
Saben los médicos doctos que hay dos suertes de calentu- 
ras errantes y vagas; unas son epidémicas, que en cier- 
tos años suelen dominar, principalmente en el otoño, las 
cuales tratadas con prudencia ceden á los remedios, y lo 
mas que en ellas sucede es convertirse en cuartanas como 
lo dice Hipócrates en los Pronósticos. Otras son las que 
dimanan del daño de alguna parte , principalmente del 
cuerpo, y estas son largas y peligrosísimas. Así que los 
Juicios médicos de Breslau dicen con mucho acierto: el 
faltar los parroximos , esto es, los crecimientos en los dias 
acostumbrados según la naturaleza de cada calentura, ar- 
guye un mal disforme y mostruoso (3). 

(1) Bailón. Consil. med. lib. í, consil 18, pág. 27, y con- 
sil. 69, pág. 296. 

(2) Forest. Observat. lib, 3, observat, 44- y 45, pág, 105 y si- 
guientes. 

(3) Hist. morb. an. 1702, pág 375. 



i97 

Después de haber padecido S. M. el priapismo por al- 
gunos meses , y haber experimentado el hipo por algunos 
días, se empezó a observar hacia los principios de abril 
un movimiento de palpitación en todo el circuito que for- 
man las costillas falsas , y se tiraba alternativamente toda 
aquella región hacia la parte derecha, causando aque- 
lla especie de respiración laboriosa, que Hipócrates lla- 
maba spiritus of[endens. Este movimiento solo cesaba en 
las horas del sueño, y anduvo siempre en aumento hasta 
poco tiempo antes de morir, en que cesó del todo. Es 
cosa averiguada , que así como la cabeza puede padecer 
por los daños de las partes inferiores, pueden estas tam- 
bién experimentar grandes males por las indisposiciones 
de la cabeza. Decia muy bien Averroes, que los médicos 
sabian muy poco de las enfermedades capitales y convul- 
sorias , porque son sus causas muy abstrusas, esto es, ocul- 
tas y difíciles de curar (1). Thomas Willis, que se dedicó 
de propósito al examen de ellas, dice muy bien que las 
causas morbosas que ocupan el celebro , extendiéndose 
por los nervios que salen de él , y por los del espinazo 
por cierta especie de propagación , causan afectos convul- 
sivos de las partes inferiores , y en especial propone ala- 
gunas historias de convulsiones de diafragma , origina- 
das de enfermedad arraigada en la cabeza (2). Raimundo 
Vuissens, diligentísimo averiguador de los nervios , de- 
muestra que la indisposición del celebro comunicada á 
las partes inferiores, suele causar afectos espasmódicos en 
ellas (3). Una de las partes inferiores que mayor corres- 

(1) Et scias quod verba medicorum in hoc accidente universaliter 
sunt propinquiora , ut sint verba musicorum , quatn ut sint demonS'* 
irativa. Averr. Collipet. lib. 3, cap. 33, púg, 22. 

(2) Will. Palhol. cereb. cap. 1 et 5 pág. U5 et 478. 

(3) Vuiss. Neu. rograph. lib. 3, pág. Í90. 



IOS 

pondcncia licne con el celebro, es el seplo transverso; 
por donde las enfermedades de este dañan la mente ^ y el 
contrario las indisposiciones del celebro inducen afectos 
espasmódicos en el diafragma. Entre las parles genitales 
y las de la respiración hay cierta correspondencia, de 
modo que las enfermedades de unas hacen tránsito á las 
otras; en el hipo concurre cierto movimiento convulsivo 
del diafragma. Cuando yo vi , pues, la palpitación que en 
el septo transverso le sobrevino al Rey , entendí dos co- 
sas : la una , que la materia morbosa se propagaba desde 
el celebro á las partes inferiores; la otra, que el mismo 
humor que antes por varios nervios causaba el priapismo 
y el hipo, se fijó después en el septo transverso. Todo esto 
observado atentamente me pareció que aumentaba en gran 
manera el peligro del enfermo, y volvia de todo punto 
incurable su dolencia por tres motivos. El primero, por- 
que en esta metástasis ó transmisión del humor del ce- 
lebro al diafragma, era preciso que indujese como lo 
hizo la fremetis hética. El segundo, porque la palpita- 
ción del diafragma necesariamente trae dificultad en la 
respiración, y en su consecuencia entumecimiento en el 
vientre. El tercero, porque los que padecen semejantes 
palpitaciones mueren convulsos. Cada una de estas cosas 
si se hubiera de tratar con todos los fundamentos del arte, 
pedia una larga disertación; pero los insinuaré yo aquí 
con la brevedad que corresponde á una consulla. Nin- 
guno ignora que las enfermedades se trasmutan unas en 
otras: upas \eces con beneficio, oirás con daño de los 
pacientes ; y esta doctrina de la sucesión de las dolencias 
es una de las mas úliles é importantes que tiene la medi- 
cina. Que la melancolía pasa á manía lo hemos mostrado 
eo la parle primera. Que la fremilis degenera en afecto 



199 

maníaco lo prueban muy bien Boberave y su commenla- 
dor Vanswielen (1). Que el afecto melancólico maníaco 
dejenera en fremitis, lo propone Hipócrates en varias 
partes. En el libro primero de las enfermedades dice 
que los frenéticos son muy semejantes á los que deliran 
por el alrabilis; porque cuando en estos se corrompe la 
sangre con la bile y la pituita, se ponen enfermos y de- 
lirantes , y algunos de ellos maníacos , y de esle mismo 
modo también se bacen frenéticos (2). En las epidemias 
hay la bistoria de una mujer melancólica que se bizo fre- 
mélica (3). En las predicciones dice que los enfermos de- 
lirantes maníacos y trémulos se bacen frenéticos (4). En 
las coacas sienta la observación que si los enfermos tie- 
nen delirios maníacos fuertes , y les viene la calentura 
con sudor, se bacen frenéticos (5). Es así que en S. M. 
concurrieron con el tiempo todas estas señales , porque 
solia estar con grande frecuencia trémulo, sudábale la 
cabeza, el cuello y las manos, y á todo esto se le anadian 
las calenturas: todas las cuales cosas prueban que el 
afecto melancólico maníaco dejeneraba en frenético. La 
calidad del delirio manifestaba esto mismo. Hablando 
Celso de esto dice : *' La fremilis existe ya cuando el des- 
varío empieza á ser continuo, ó cuando ya el enfermo, 
aunque en algunas cosas bable acertadamente , con todo 
admite imágenes y representaciones vanas de las cosas ; 
y es la fremitis ya cumplida cuando la mente adhiere á 
estas imágenes. Estos enfermos son de varios modos; 
porque unos están alegres, otros tristes; unos bay que se 

(1) Boherv. Afor. de cognosc. et curand. morb. § 774. 

¡2) Hipp. Lib. 1, de morb. iiúm. 28. 

(3) Hipp. Lib. 3, epid. sect. 2, de grot. 11. 

(4.) Hipp. Prsedict. sent. 3'*. 

(o) Hipp. 1. in coac. lib. 1 , sent. 95. 



200 

contienen \ deliran inurmurcindo á sus solas; oíros se le- 
vantan y echan violentamente las manos , haciendo co- 
sas extrañas con ellas: aun entre estos últimos hay algu- 
nos que solo desbarran en el ímpetu con que hacen las 
cosas; otros usan de ciertas mañas engañadoras, y si se 
miran las artes de que se valen buscando las ocasiones 
para dañar, cualquiera pensará que están sanos, pero es 
fácil conocer que no lo están , mirando el On y el modo 

con que hacen las cosas Ni hay que creer á tales 

enfermos cuando desean verse libres de las ataduras con 
que se les sujeta , manifestando para esto que están sa- 
nos , aunque entonces hablen en tono de compasión, y 
con apariencias de prudencia , porque todas estas cosas 
son artificios engañosos de que se valen los frenéticos (1)". 
La circunstancia de haber ocupado el mal al septo trans- 
verso acaba de confirmar el tránsito del afecto melancó- 
lico en fremitis; porque es cosa sabida que el diafragma 
en griego se llama Plircn, y de allí viene el nombre de fre- 
mitis. Esto además de que se puede ver en Hipócrates, 
en Aristóteles y Julio Poloux , lo explica con bastante 
distinción Galeno en los libros de los lugares dañados. 
Era también común en los antiguos mirar el septo trans- 
verso como parte necesaria en el hombre para el ejerci- 
cio de la sabiduría ; porque la voz griega Phrcn en latin 
suena lo mismo que sapienlia. Varían entre sí estos auto- 
res, y otros que los siguen en explicar el modo con que 
el diafragma contribuye á las operaciones del entendi- 
miento que pertenecen á la sabiduría. A mí , después de 
haber meditado en ello, me parece que junto al septo 
transverso reside la raiz corpórea de los apetitos humanos 

(1) Gels. De medie, lib. 3, eap. 18, p%. 1V8. 



201 

alo que llamabíin los antiguos facullad irascible y concu- 
piscible; y como la moderación de estos apetitos hace mu- 
cho para que el hombre se gobierne en las acciones con sa- 
biduría, de abí nace la influencia que el diafragma tiene 
en el ejercicio de ellas. De todo esto se deduce que si la 
causa de la enfermedad , ya sea el humor melancólico 
adusto, ya la sangre inflamada, ocupan el diafragma, ha 
de haber en el enfermo mucha agitación de pasiones vio- 
lentas, ya de miedo, ya de ira, ya de satisfacción, ya de 
inquietud del ánimo ; las cuales cosas es preciso que se si- 
gan á las varias ¡deas que hay en la mente. Y si esta está 
dañada, y lo está también el septo transverso, ¿que con- 
fusión no se experimentará en el enfermo , así en las ope- 
raciones intelectuales como en las pasiones? De esto ha 
nacido el que Hipócrates haya tenido el septo transverso 
por el sitio mas principal y mas común de los frenesis; por 
donde Próspero Marciano, que es uno de los mejores in- 
térpretes que ha tenido este Príncipe de la medicina, dice 
que en la doctrina de Hipócrates es tan común el seguirse 
la frenitis á la inflamación del septo transverso, que parece 
no haber conocido este otra causa de tal enfermedad sino 
esta (1). El conjunto de las señales características de la 
frenitis, cuando está el celebro dañado y también el septo 
transverso, las propone Galeno en estos términos: * ' Ante- 
ceden unas veces vigilias, otras veces sueños perturbados, 
de modo que algunos de estos enfermos dan grandes voces 
y se levantan con estrépito. Sucede también que se olvidan 
de muchas cosas; y siendo de suyo moderados hablan con 
ímpetu y temeridad. Es propiedad de todos ellos el beber 
poco , el tener la respiración rara y grande , y los pulsos 

(1) Marliun. Coinmeiit. in lib. 3, do morb. sent. 90, pág. 190. 



202 

pequeños y nerviosos. Cuando ya la frenilís está hecha se 
les ponen los ojos excuálidos, esto es, sucios y secos, como 
de quien camina á el sol y á el polvo, y destilan unas lá- 
grimas muy ardientes, y se les ponen encendidos y san- 
grientos, y les caen pequeñas golas de sangre de las na- 
rices (1)." En los enfermos frenéticos que trae Hipócrates 
en las Epidemias se halla que los mas de ellos daban 
grandes gritos, y si antes eran moderados después se vol- 
vian temerarios é insolentes. Así se ve en la Historia de 
Apolonio en el tercer libro de las Epidemias , en la criada 
de Canon en el 5.® y en la muger de Evalsida en el 7.** 
Muchos de estos síntomas se suelen encontrar en la me- 
lancolía maníaca; pero cuando con ellos hay calenturas y 
andando el tiempo llega á padecer el septo transverso, no 
queda la menor duda de que el afecto maníaco degenera 
en frenético. Hablando de este caso dice Hipócrates: 
•* En la frenilis tienen los enfermos dolor en el septo trans- 
verso , de modo que no permiten que nadie llegue con las 
manos á tocarle: tienen turbada la mente, están con calen- 
tura, y cuando miran fijan los ojos etc. (2)." Los que han 
tenido el honor de asistir á el Rey, si leen estas cosas, se 
les volverá á la memoria con mucha viveza y con grande 
lástima todo lo que S. M. padecía ; y conocerán también 
que el afecto melancólico maníaco andando el tiempo se 
convirtió en frenético. Ocurre luego la duda: ¿cómo pudo 
durar tanto esta dolencia desde que se hizo frenilis? Fá- 
cilmente. Es así que la frenilis es en dos maneras : la una 
aguda , esto es, vehemente y acelerada , y esta no la tuvo 
S. M.; la otra crónica, á la cual Galeno llamaba héctica, y 

(1) Galen. De loe. affee. lib. 5, eap. 4-, Charller tora. 7, pá- 
gina 480. 

(2) Hipp. De morb. lib. 3, núm. 9. 



203 

en ella padecen los enfermos la descompostara de la mente 
por mucho tiempo , como yo lo he visto en mi práctica dos 
veces antes de esta , como á los médicos, esto por lo co- 
mún no se les ensena , quiero proponer las palabras de 
Galeno que son muy apreciables, porque son muy ciertas. 
** Siendo así que la frenitis procede de la bilis, cuando esta 
«ocupa el celebro suele suceder que á los principios 
« cuando solo es superficial su presencia se hacen delirios 
« tumultuosos ; pero andando el tiempo y penetrando este 
« humor mas en la sustancia del celebro , se halla esta 
« parte lo mismo que la lana que recibe el color que le dan 
« los tintoreros ; pues así como toda ella, hasta lo mas ín- 
« timo de sus hebras, está penetrada del color tan perfec- 
« tamente, como si le fuera natural, ni mas ni menos el 
« celebro está todo él traspasado de el humor bilioso ; y 
« cuando esto sucede padecen los enfermos una frenitis 
c( hélica , por la semejanza que tienen con las calenturas 
« que así se nombran, pues así como estas á los principios 
«con dificultad se quitan, y después de ningún modo , lo 
« mismo sucede con esta suerte de frenitis." Dice pues 
Hipócrates muy bien que tales delirios son verdaderamente 
frenéticos, y todos los que he visto padecer así tienen el 
pulso lánguido, duro, denso y pequeño (1). Este lugar de 
Galeno lo explica Valonio con la solidez que acostumbra 
en la historia de un mancebo que padeció la frenitis héc- 
tica de que estamos tratando, y en quien concurrieron las 
señales que arriba hemos propuesto como propias de nues- 
tro asunto (2). La otra duda que se puede excitar aquí es, 
¿cómo puede hacerse larga la frenitis si dimana de infla- 

(1) Galcn. Comment. 1, in lib. 1. praüdict. Hipp. senl. 33, Char. 
lom. 8, pj'ig. 722. 

(2) Bailón. Gonsi!. medie, lib. 3, consil. 7i, tom. 3, pág. 339. 



204 

macíon, que siempre es enfermedail breve? Es punto que 
debe enmendarse en la enseñanza de la medicina que se 
da á la juventud , el decir que toda frenilis dimana de in- 
flamación : y también lo es el que toda inflamación sea en- 
fermedad aguda. Estos puntos los he tratado yo con la ex- 
tensión que les corresponde en mis Commentos á las obras 
de Hipócrates. Para la inteligencia de el punto presente 
basta saber, que muy graves autores fundados en experi- 
mentos prácticos y anatómicos han probado que la frenitis 
mucbas veces no dimana de verdadera inflamación. Con 
solo ver las observaciones que Bonet propone en su Sepul- 
chrctOy hay bastante para encontrar muchos autores que 
afirman esto ; á los cuales puede añadirse nuestro insigne 
español Gómez Pereira , que así en esto como en otras co- 
sas ha abierto el camino á los modernos (1), y á Pedro Mi- 
guel de Heredia que acérrimamente defiende esta doc- 
trina (2). Lo que yo creo es lo que Marciano dice acerca 
de esto (3), que es lo mismo que pareció bien á Wiilis (4); 
es á saber, que en todas las enfermedades del celebro, 
que traen delirio continuo y permanente , es preciso que 
haya una alteración no superficial, sino internada en los 
jugos que componen el propio celebro y la sustancia espi- 
rituosa de ellos ; la cual alteración siempre es flogíslica, 
es decir, va junta con calor y acrimonia dominantes, y el 
humor que ocupa al celebro y le daña, además de las 
condiciones propuestas, debe para esto tener cierta y 
especial manera de corrupción con la cual se aparta del 
estado sano, de modo que daña con constancia las ope- 

(t) Perey. Nov. medie, tom.2, cap. 49, pág. 329 y siguientes. 

(2) Hered. De morb. acut. disp. 1, cap. 1, toin. 3, pág. 2. 

(3) Martian. Comment. in lib. 3, liip. de morb. rers. 99, pá- 
gina 189 et sig. 

(4) Wiilis Palhol. cereb. part. 2, cap. 10, tom. 2, pág. 232. 



205 

raciones de la menle. Esta particular corrupción que ad- 
quieren los humores para causar el delirio , solo se puede 
conocer por los fenómenos que aparecen en las enferme- 
dades donde domina este síntoma; y eslas varias altera- 
ciones que reciben los humores cuando se corrompen son 
la causa de la variedad que se experimenta en las varias 
suertes de delirios. En cuanto á que las inflamaciones de- 
ban ser enfermedades breves, como comunmente se en- 
seña en las escuelas, basta para demostrar lo contrario el 
considerar que toda la antigüedad antes de Erasistralo 
llamaba inflamación la enfermedad de cualquiera parte 
donde hubiese calor y acrimonia preternaturales ; y la ex- 
plicaba unas veces con el nombre de 'phlegmon , y otras 
de phlogosis ; bien que andando los tiempos con la primera 
voz significaron un tumor con calor , dolor y rubicundez, 
y con la segunda el encendimiento preternatural de los 
humores, aunque no hubiese tumor (1). No se requiere, 
pues, para la frenilis que haya tumor en el celebro, por- 
que basta que esté esta parte penetrada de un humor 
ardiente, acre y en cierta manera corrompido. Esta dis- 
posición phlogística de los humores para la frenitis la re- 
conocen los principales autores de la medicina ; y si la 
corrupción del humor es muy acre y muy activa , hace la 
frenitis aguda, y si es moderada, y el humor es craso con 
alguna inercia, es decir, con espesura aguanosa y cruda, 
entonces causa la frenilis habitual ó héctica. El afecto me- 
lancólico maníaco, si es muy exaltado, supone humor atra- 
biliar que le produce con las condiciones de craso , espeso 
y cálido; lo cual consta por las observaciones prácticas; 
por las cuales lo ha creido así toda la antigüedad y por 

(1) Véase Galcn Comment. 1, pronost. senl, 29, Chart. lom. 8, 
pág. 612. 



206 

las anatomías ; por las cuales se han gobernado algunos 
modernos para entenderlo como consla de los aforismos 
de Boheravc (1), y de la disertación novena que ha publi- 
cado Ilaller en el primer tomo de sus Dis]pulaciones palo- 
lógicas (2). Si sucede, pues, que el humor alrabiliar se cor- 
rompe, de modo que por su corrupción traiga calentura, 
entonces el afecto melancólico maníaco se convierte en 
frenético, porque la fiebre que de nuevo sobreviene sig- 
nifica que el humor atrabiliar ha adquirido corrupción flo- 
gística, la cual ocupando lo interior del celebro es pre- 
ciso que prodúzcala frenitis héctica. 

La metástasis ó tránsito, ó por mejor decir extensión 
que la causa del mal hizo desde la cabeza al diafragma, 
produjo á S. M. síntomas gravísimos, como fueron la 
palpitación del hipocondrio, y la dificultad de respirar que 
á ella debe seguirse. Si miramos atentamente las historias 
epidémicas de Hipócrates, hallaremos en ellas muchos en- 
fermos que tuvieron la palpitación del hipocondrio, y con 
ella mucho delirio (3). Por donde he hallado ser cierta la 
sentencia de los pronósticos que dice , que los que tienen 
palpitación junto á el ombligo padecen perturbación en 
la mente. Consiste esto en que semejantes palpitaciones 
regularmente dimanan del diafragma , el cual cuando se 
inflama suele agitarse con movimiento espasmódico, que 
por su alternativa nos representa una palpitación de la 
cual no se para el delirio. De Sileno dice Hipócrates que le 
palpitó el hipocondrio desde el principio hasta el fin de la 
enfermedad, y explicando esto Galeno trae que su dolen- 

(1) Boherav. Aphor. de cognos. ct curan, morb. sent. 1121. 

(2) Haller. Disput. palhol. toni. 1, pág. H6 el seguent. 

(3) II ¡p. 1 cpiíiem. sect, 3, aegrot. 2, lib. 3, epidem. sect. i, 
oogrot. 3, et sect. 3, aegrot. IC, 7 epidem. sect. i, aegrot. 4. 



207 

cía fué una inflamación del diafragma sin tumor en él, y 
por el efecto convulsivo se hacia la palpitación. Expli- 
cando nuestro Valles la historia del hijo de Eratolao, que 
entre oíros muchos males padecia la palpitación en el hi- 
pocondrio, dice que muy pocos de los que padecen esta 
suerte de palpitaciones llegan á sanar, y que casi todos 
vienen á grande extenuación (1). Yo me he quejado mu- 
chas veces de que los autores de medicina no han tratado 
dignamente las enfermedades del septo transverso, ni sue- 
len discernir cumplidamente las inflamaciones que en él se 
hacen aunque son muy frecuentes , como nota muy bien 
Boherave (2). Pedro Salió, escritor de suma utilidad, trae 
un capítulo de los tumores del diafragma , y en él pro- 
pone estas palabras, que explican muy bien lo que en esta 
parte padeció nuestro amabilísimo Monarca. *' Junto á los 
« hipocondrios, ó hablando con mas propiedad hiU'ia la si- 
« luacion del diafragma aparece una palpitación ó salto, ó 
« como dice Hipócrates pulsación, y así como el aparecer 
(i este movimiento indica que está inflamado el diafragma, 
« da también significación del desvarío que la acompaña. 
«A estas inflamaciones suelen sobrevenir convulsiones, y 
« los que tienen inflamado el septo transverso son muy ex- 
« puestos á padecerlas ; y en este caso el pulso siempre es 
« duro y pequeño , y según urge la necesidad acelera- 
ce do (3)." La dificultad de la respiración que suele haber 
en tales casos , es la que llama Hipócrates spirilus offen- 
dens , la cual trae en los Aforismos como significativa de 
convulsión. Galeno en sus libros de la Dificullad de respi- 
rar trató largamente de estas suertes de respiraciones, y 

(1) Valles Comment. in lib. 7, cpidem. Ilip. text. 'i, pág. 380. 

(2) Boherave Afor. 908. 

¡3] Pelrus Sal. De affec. parlicular. cap. 8, pág- 230. 



208 

explica las Jos maneras de respiración convulsiva, la una 
en que se hacen dos movimientos juntos Iiácia fuera, como 
ol sollozo según se ve en los niños que lloran; la otra ha- 
cia dentro como en la risa , que en español llamamos car- 
cajada. Esta segunda es la que tenia S. M., pues al tiempo 
de respirar hacía dos movimientos hacia dentro; y según 
la doctrina de eslos Príncipes de la medicina, ciertamente 
son signiGcativos de la convulsión en el diafragma. Todos 
estos males que suceden cuando la sangre melancólica in- 
flama al septo transverso, eslán explicados en esta apre- 
ciahle doctrina de Hipócrates: *' Cuando estas partes ( ha- 
ce bla del corazón y del diafragma) se llenan demasiada- 
« mente, entonces hay calenturas con frios, á las cuales 
c< llaman fiebres erráticas; en ellas por la fuerte inflama- 
« cion delira el enfermo, por la putrefacción da grandes 
«voces, por la oscuridad délas potencias tiene temores, 
« y miedos, por la opresión que padece junto á el corazón 
« se sufoca , por el vicio maligno que hay en la sangre el 
« ánimo se entristece, y con ansias contrae muchos males, 
« ya nombra á alguno con espanto , ya manda que le ar- 
« rojen en un pozo , ya que le ahoguen , como que todas 
« estas cosas las mira por muy aventajadas y útiles ; y al- 
« gunas veces sin imaginaciones ilusorias tiene gusto en 
«quitársela vida, y apetece la muerte como un gran 
« bien (1)." 

Todo este conjunto de males era preciso que indujese 
tras de sí la hidropesía. Ya hemos mostrado en la primera 
parte de este discurso que la suma extenuación del Rey 
procedia por la mayor parte de la inedia; mas aquí es 
menester advertir que el afecto melancólico- maníaco es 

(1) Ilip. De morb. virgin. circa finom text. 40, ot seg. 



209 

de suyo tabijico , es decir, trae á los que le padecen á 
grande extenuación y enflaquecimiento. Así que dice 
Vanswieten haber observado á algunos que padecían este 
mal , los cuales comiendo muy poco se enflaquecian , como 
es regular, y otros que se enflaquecian también comien- 
do mucho (1). Yo inclino á creer que como en esta do- 
lencia la cabeza está débil y llena de humores viciados, 
sucede aquella especie de labe , que describe Hipócrates 
en el libro de Locis in Homine la cual se hace comuni- 
cándose el daño á el espinazo , y embarazándose de este 
modo la nutrición. Los que hayan visto á Pedro Salió 
diverso en los Commentos que hace al libro de Hipócrates 
de 3Iorhis ^ y á Guillermo Fabricio, que trató con distin- 
ción y solidez esta especie de labe , no tienen necesidad 
de que yo la explique, pues allí verán que es propia de 
los melancólicos , y se hace por fluxión de humor de la 
cabeza á la espinal médula. La hidropesía que tuvo el 
Rey era en los principios la anasarca, que quiere decir 
colección de superfluidades húmedas entre cuero y carne, 
por donde tenia el rostro abotagado , hinchados los pár- 
pados y entumecida la superficie del cuerpo; de modo que 
juntas la extenuación y el hinchamiento constituia la se- 
gunda especie de labe que trae Celso (2). Las partes de 
nuestro cuerpo para nutrirse es preciso que reciban el 
alimento , y con la fuerza vital que recibe en ellas le co- 
muten y conviertan en propia sustancia , de suerle que 
perdiendo en esta alteración el ser de alimento pasa al 
ser de partes vivientes. Los humores que habian de ali- 
menlar al Rey llegaban á la superficie del cuerpo; pero 

(1) Vansw. Comment. in aphor. Boher. sent. 19íp, Ioíti. 3, pá- 
gina 47V. 

(2) Cels. De medie, lib. 3, np. 22, pág 167. 

Tomo XVHI. 14 



210 

csl«in(lo en ella débil la fuerza comulaliva, que los anti- 
guos llamaban facultad de cocer, y además de esto vicia- 
do el licor de los nervios , como ya antes hemos dicho, 
que es preciso para que la nutrición sea buena, sucedía 
que los humores nutrientes en lugar de admitir una coc- 
ción laudable , se convertian en crudos y aguanosos , y 
por el vicio que recibían de los nervios, en lugar de ser 
balsámicos y suaves se convertian en icorosos , que quie- 
re decir en superfluidades acres y corrompidas. Explicando 
Boherave la distinción que hay entre el cuerpo hinchado 
y bien nutrido, dice así: ** La diferencia consiste en que 
« cuando es mera repleccion se restituye al cuerpo la mis- 
« ma mole que antes tenia ; pero no es tal cual se requie- 
« re , sino copia de humores crudos que no se pueden con- 
« vertir en naturaleza humana , por donde esta llenura no 
« repara las funciones del cuerpo , y así queda este débil 
« y lánguido , y el agua se estanca en los vasos mas pe- 
« queños. De esto se debe concluir que donde fallan las 
« fuerzas , aunque se haga cuanto se quiera, el cuerpo no 
« puede nutrirse, y todo cuanto se forma para este efecto 
(( se convierte en humores crudos (1)." Esto mismo lo ex- 
plicaba Galeno dé esta manera: ** Los humores excre- 
« menticios provienen en gran parte por la debilidad 
« de la fuerza comutativa , y así si sucediese que la vir- 
« tud de atraer los humores estuviese fuerte, y la de co- 
« cerlos se hallase débil , con poca fuerza también en las 
« parles para arrojar lo nocivo, entonces es preciso que 
« se amontone gran copia de superfluidades en las carnes, 
« y según fuesen la muchedumbre y naturaleza de ellas, 
« es asimismo preciso que sea diverso el hábito del cuor- 

(1) Boherav. Praelect. academ. núm. 437, lom. 3, pág. G34. 



211 

« po, y este ó túmido ó hinchado como con aire, ó abo- 
« tagado como en los hidrópicos , porque aquella especie 
«de hidropesía, que se llama anasarca, se enjendra de 
« esta manera (1)." En verdad que si no se miran con hor- 
ror los vocablos de facultades , que usa Galeno, y se atien- 
de á la substancia de la doctrina, se hallará también ex- 
plicado el asunto, como en la que antes hemos traido de 
Boherave. Dimanaba , pues, la hidropesía del Rey, parte 
de la debilidad de la naturaleza , que no podia convertir 
los alimentos en sustancia propia, y parte de la corrupción 
viciosa del licor de los nervios, comunicada desde la cabe- 
za á todo el cuerpo. Nuestro insigne español Lázaro de 
Soto en los doctos y útilísimos Commentarios que hizo al 
libro de Hipócrates de Loéis in hominey explicando la hi- 
dropesía, que este príncipe de la medicina supone venir de 
la fluxión que cae á la cabeza á la espinal médula, dice 
que esto sucede pocas veces , pero que entonces el humor 
viciado de la fluxión se mezcla con la humedad nutriente 
de la comida y bebida, y así la nutrición se hace morbo- 
sa, de modo que el hábito del cuerpo se entumece y se 
llena de aguanosidad (2). También Balonio propone la ob- 
servación de un enfermo que sospechó haberse hecho hi- 
drópico por enfermedad de la cabeza, advirliendo muy á 
propósito, que en semejantes hidropesías hay siempre 
grande mezcla de flato, y de eso dimana que unos dias es- 
ten mas hinchados los pacientes , otros menos , y aun 
dentro de un mismo dia hay en ellos esta variedad (3) ; 
lo cual se observaba puntualmente en el Rey , y daba mo- 

(1) Galen. De causis simpt. lib. 3, cap. 1. 

(2) Soto Comment. in lib. Hipp. de loe. inhom. text. 41 , pá- 
gina 29. 

(3) Bailón. Gonsil. medicin. lib. 1, consil. 20, tom. 2, pá- 
gina 299. 



212 

(¡vo cuando se dcsenliimccia un poco á que lo tuviesen por 
mejoría los que no saben que hablando Hipócrates de estos 
enfermos dice: ** En un mismo dia está el paciente unas 
veces mejor y otras peor (1)." Como la flatulencia se mez- 
cla con las crudezas aguanosas y coustiluye una hidropesía 
anasarca con entumecimiento del vientre , al modo que lo 
padeció S. M. por enfermedad de la cabeza y los nervios, lo 
explica cumplidamente Willis que trató con mucho acierto 
esta materia (2). Este aumento de males en S. M. hacia 
de cada dia temer mas su muerte, porque arguian gran- 
de decadencia de la naturaleza, y mucho predominio de 
la enfermedad. La hidropesía que sobreviene alas enfer- 
medades crónicas trae grandes molestias á el enfermo 
porque le reseca el vientre endureciéndole los excremen- 
tos , lo cual sucedió á S. M. hasta su fin. Demás de esto 
Irae calenturas , mucha sed , algo de tos , y pena en la 
respiración, con adversión á la comida, de modo que con 
poco que tomen luego se sienten muy llenos , las cuales 
cosas trae Hipócrates en las sentencias coacas (3). Y fue- 
ron en el Rey patentes y peligrosas. Esto que hemos di- 
cho parece no ser conforme al Aforismo 5.° del libro 7.** 
en el cual dice Hipócrates, que si á la manía sobreviene 
hidropesía es bueno. Confieso que si hubiera visto en S. M. 
otras disposiciones, su hidropesía no me hubiera hecho 
temer tanto ; pero como conocia yo que la colección de 
humedades icorosas con flatulencia nacían de debilidad 
de la naturaleza y corrupción viciosa de el licor de los 
nervios, según antes hemos explicado, miraba esto como 



(1) Hipp. De morb. lib. 2, tóxt. 69. 

(2) Will. Pharmac. rational, part. 2,sect. 2, cap. 4, lom. 3, 
pAg. 149, 

(3) Hipp. In coac. sent. 481. 



213 

un producto morboso , cuyo producente era muy arries- 
gado é inamovible , y por esta razón peligrosísima , bien 
al contrario de lo que sucede en algunos melancólicos- 
maníacos, en los cuales por la naturaleza robusta se ar- 
roja la causa del mal desde la cabeza á las partes exte- 
riores del cuerpo, formando en ellas (esta es la inteli- 
gencia del aforismo) una ligera y saludable hidropesía. 

El cúmulo de todas estas cosas conspiraba á una ruina 
certísima. Ya hemos mostrado en la primera parte que 
S. M. no solo estaba expuesto á las convulsiones, sino que 
algunas veces las padecía. Después con la continuación y 
aumento del mal iban creciendo los motivos de temerlas. 
Últimamente tuvo su funesto fin con perfectas y completas 
alferecías. Tenia el Rey alternativas de somnolencia pre- 
ternatural y de agitaciones violentas de la mente , á cuya 
mezcla llamaron los griegos typho-mania , que suele ha- 
llarse en los melancólicos y frenéticos. Pedro Miguel de 
Heredia que trató bien de este síntoma supone originarse 
del humor atrabiliario , que junio á la pituita reside en el 
celebro (1), y cuando esto sucede suele verificarse la sen- 
tencia coaca , que dice, los desvarios con sopor amenazan la 
convulsión (2). Los humores melancólicos cuando se agi- 
tan y hacen de súbito á algunas partes entre otros males 
graves que producen , traen las convulsiones (3). La pal- 
pitación fuerte del diafragma era indicio de convulsión 
venidera , según la sentencia hipocrática que dice , los 
que están comprendidos en un todo de la palpitación acaso 
mueren privados de voz (4). Y siendo muchos los enfer- 



(1) Haered. De inorb. acut. disp. 4, cap. 1, púg. 31. 

(2) Hipp. Goac. 8V. 

(3) Hipp. Lib. 6, afor. sent. 56. 
(4 Hipp. Goac. 347. 



214 

mos (Je las epidemias que tuvieron semejante palpitación, 
todos tuvieron después de ella las convulsiones. La difi- 
cultad de la respiración que el Key padecía ya hemos 
mostrado pertenecer á la clase de aquellas que Hipócra- 
tes llamaba spiritus offendenSf la cual siempre es indicio 
de convulsión. Finalmente, la turbación de la lengua y 
oscuridad de la voz que sobrevino á S. M., de modo que 
no podia articular las palabras , ni podiamos tampoco en- 
tenderle los asistentes, era no solo señal de convulsión, 
sino también indicaba estar ya próximo el acceso de ella; 
porque el estorbo de la lengua sin haber enfermedad nin- 
guna en ella indicaba estar dañados los nervios que sir- 
ven para moverla ; y este daño siempre acarrea ó per- 
lesía ó convulsión, y á vepes las dos cosas. Esto es tan 
sabido en la medecina que nadie lo duda ; y con solo ver 
las sentencias coacas de Hipócrates y el commento que á 
ellas hizo Dureto, basta para enterarse cumplidamente en 
este asunto. Una vez que fuese S. M. acometido de la al- 
ferecía , era indispensable morir con ella. Entonces dice 
nuestro Valles peligran de morir en breve los melancó- 
licos si les vienen convulsiones ó se hacen apopléticos, 
porque ocupa el cuerpo el humor que antes agitaba al 
ánimo (1). En las sentencias coacas dice Hipócrates que 
es mortal la alferecía que sobreviene á los hidrópicos (2), 
y en las epidemias trae dos hjstoí^ias de hidrópicos á quie- 
nes vino privación de voz , tras de la cual dentro de poco 
tiempo perecieron (3). De los remedios no hacemos aquí 
mención, porque S. M. nunca se dignó de tomarlos, y 
solo se convino en leche de burra, que tomó por algunos 

(1) Valí. Comment. lib. 5, epidem. Hipp. texl. 85, pág. 269, 

(2) Hipp. Coac. 45i. 

(3) Hipp. Lib. 7, epid. text. 21 , et 22, 



215 

días sin que se experimentase en ella especial beneficio, ni 
tampoco daño alguno. Pero como puede hacer novedad á 
los que no estén bastantemente instruidos en estas cosas, 
el que se prescribiese la leche en una enfermedad donde 
habia tantas complicaciones de síntomas , como hemos 
propuesto, por eso voy á poner aquí los motivos que se 
tuvieron presentes para su propinación, en el mismo modo 
y con la misma formalidad que los dimos por escrito al 
Excmo. Señor duque de Bejar, Sumiller de Corps de S M. 



excelentísimo señor. 

Habiéndose ofrecido algunas dudas sobre el uso de la 
leche que loma por las mañanas el Rey nuestro Señor (que 
Dios guarde) desea V. E. que le presentemos con breve- 
dad los fundamentos del arle de la medicina con que he- 
mos resuelto el uso de ella. Si V. E. pidiese que nosotros 
hiciésemos esto con toda la extensión que permite esta ma- 
teria, hariamos un discurso que comprendiese lo mas se- 
lecto que se halla en los mejores autores médicos sobre 
este asunto; pero como no quiere V. E. una disertación 
sino un resumen de las razones que tenemos para dar á 
S. M. la leche , haremos brevemente una insinuación 
competente de ellas. 

Ya sabe V. E. que el Rey de un tiempo á esta parte 
está mas gravado de su enfermedad; que hasta aquí las 
melancolías son mayores , mas continuas y mas molestas. 
Las calenturas después de ocho meses de permanencia son 
mas incómodas ahora que nunca. La extenuación es en 
sumo grado considerable. El hábito ó superficie del 
cuerpo está cubierto de sueros icorosos que le entume- 



216 

cen. El vienlre elevado, l«i cara abotagada, la respira- 
ción laboriosa. Por las narices ecbó primero golillas de 
sangre, ahora con los esputos alguna vez sale esla mez- 
clada, aunque es poca; tiene una palpitación á ralos ve- 
hemente, á ratos mas quieta, en el circuito que forman 
las costillas falsas , viéndose sensiblemente tirar estas 
partes de la izquierda hacia la derecha. Además de esto 
hay sueños por lo común inquietos, voces, gritos, in- 
quietudes y todo género de molestias , que ya por menor 
hemos informado á V.E., y no hay aquí necesidad de 
repetirlas. La atenta ol}servacion de estos males y la 
consideración de que el Rey no se puede reducir á tomar 
remedio ninguno nos á movido á prescribirle la leche de 
burra, que es la única cosa que recjbe con gusto; y los 
motivos por donde nos gobernamos á tomar esla resolu- 
ción son estos : lo primero porque hay en S. M. una acri- 
monia alrabiliar alcalina ó corrompida muy semejante á 
la que el humor melancólico adquiere en los escorbúti- 
cos, y no hay correctivo genérico de ella tan apropiado 
como la leche de burra. Conocemos muy bien que si 
junto con este remedio tomase S. M. los correctivos déla 
especial y determinada acrimonia, como se los tenemos 
prescriptos , seria mas seguro el fruto de la leche ; mas 
esto sabe V. E. muy bien que no se puede conseguir: lo 
segundo, porque el Rey está íavido, es decir, muy exte- 
nuado, y para renulrirle ninguna cosa es mas cá propósito 
que la leche. Añádese que la extenuación de S. M. por la 
mayor parte dimanó de la extremada inedia, y esta en- 
flaquece coUiquando , esto es, deshaciendo las carnes y la 
gordura , é introduciendo cierta corrupción é inanición 
en las partes sólidas ; para cuyos daños no hay remedio 
mas á propósito que la leche de burra. Lo tercero, por- 



217 

que cuando las calentaras son muy porfiadas, sin ser muy 
vehementes, arguyen una de dos causas, es á saber, ó 
acrimonia colicuativa en la sangre, ó daño flogístico en 
alguna de las principales partes del cuerpo , y verosi- 
milmenle ambas cosas hay en S. M. , pues esto se colige 
de la permanencia de síntomas en el sistema nervioso, y 
aquella se deduce de la conlabescencia y porciones de san- 
gre , aunque pocas, que hecha por las narices, y en los 
esputos. En tales calenturas, cuando se alargan mucho, 
no hay remedio que iguale al de la leche , pues que nin- 
guno estorba tanto como él la corrupción colicuativa de 
la sangre y corrige la disposición flogística , ó calidad de 
las partes. Cuando los enfermos están fatigados de largas 
dolencias , y hay necesidad de corregir lo acre de sus hu- 
mores , ninguna cosa es mas adaptable á su delicada cons- 
titución que la leche, porque este es un licor quiloso con 
partículas espiritosas de la sangre y suero nervioso de 
los animales, los cuales cuando se alimentan de grama y 
otras plantas semejantes , como la burra abunda de jugos 
saponáceos, esto es, á la manera de jabón , muya pro- 
pósito para desleir, limpiar y desecar los humores vicio- 
sos que están pegados á las entrañas ; y por otra parte es 
un líquido ya casi semejante á la naturaleza animal, por 
donde el estómago del que la toma tiene poco que traba- 
jar para actuarla. Si nosotros hubiéramos de citar auto- 
res á V. E. para confirmar nuestro pensamiento, fuera 
cosa molesta, pero muy fácil de ejecutar, por ser esta 
práctica inconcusa, así en la antigüedad como en nuestros 
tiempos , en enfermedades semejantes á la que el Rey pa- 
dece. Y cuando no hubiésemos visto esto en las mismas 
fuentes originales, con solo leer el napolitano Santorello, 
que trata extensamente este punto, y á IIoíTman en su 



218 

famosa Diser(acion de lactis assinini pracsenlia había bás- 
tanle copia de autoridades con que establecerle. Una cosa 
nos parece indispensable, que es satisfacer las dudas que 
contra el uso de la leche se toman del aforismo de Hi- 
pócrates por ser muy grande y bien establecida la au- 
toridad de este príncipe de la medicina. En la sentencia 
sesenta y cuatro de la sección 5/ dice así: ** El dar la 
« leche á los que padecen dolores de cabeza es malo , y 
« también á los que tienen calenturas , como asimismo á 
c( los que tienen elevados los hipocondrios con ruido en 
« ellos, y á los sedientos. No es buena tampoco la leche 
« para los que hacen cursos biliosos en las calenturas 
« agudas, ni á los que han padecido flujo copioso de san- 
« gre ; pero es útil y conveniente el darla á los muy ex- 
«tenuados, si no tienen vehemente calentura. Es tam- 
« bien provechosa en las fiebres largas y pequeñas cuando 
« no hay los estorbos propuestos arriba ; y es enfin salu- 
« dable á los que se enflaquecen con extremo por cual- 
« quier motivo que sea." Bien ve V. E. aquí que la le- 
che se da por úiil á los que tienen grande extenuación, y 
á los que padecen calenturas largas y pequeñas; y este es 
el indicante que el aforismo propone para darla , el cual 
se halla en el Rey tan de bulto , que su presencia es la 
que á todos nos da pena. Los contra-indicantes que esta 
sentencia trae , no se hallan en S. M. En toda la enfer- 
medad se ha quejado de dolor de cabeza. Ni vale de- 
cir que por dolor se deben entender las enfermedades ca- 
pitales , cualesquiera que sean , ya porque la voz griega 
del texto no da lugar á que se entienda otra cosa que el 
dolor, ya también con esta extensión fuera falsísima doc- 
trina. Aun entendida de los dolores de cabeza en general 
no es verdadera, pues ningún médico, si es práctico, ha 



219 

dejado de curar algún dolor de cabeza con la leche ; con 
que solo en ciertos dolores es mala la leche , y de creer 
es que sea en los que nacen de humores crudos y pesa- 
dos. Cuando dice Hipócrates que la leche es mala en 
los calenturientos, se ha de entender de los que padecen 
calenturas fuertes y agudas , pues que en las largas y 
pequeñas la da por buena ; con que siendo la calentura 
del Rey larguísima y no vehemente, no está compren-- 
dida en los contra-indicantes de la leche. En cuanto á la 
sed que contraviene al uso de la leche , es solo la que 
nace de copia de humores coléricos y corrompidos en el 
estómago , mas no de la que se excita por consumpcion 
de la humedad de la sangre y del cuerpo. El caso es que 
S.M. no solo no ha tenido sed en su larga enfermedad, sino 
formal oposición á beber ; y aun ahora solo se le nota 
una sed pasagera que se satisface muy presto. Los hipo- 
condrios que estorban la leche son aquellos que ó por es- 
tar inflamados, ó por contener humores ácidos fermenta- 
tivos , se elevan con copias de flatos. En el Rey sucede lo 
contrario; se eleva el vientre por el afecto espasmódico 
délas fibras, inseparable de la enfermedad principal que 
oprime á S. M. , y compañero de toda flatulencia alcalina. 
No hemos visto en S. M. la mas mínima nota de ácido ni 
de fermentación , y lo que es mas, ni de regüeldo nido- 
roso, esto es, corrompido, .ni ansias ni inclinación á vo- 
mitar , ni peso ó gravamen en la cabeza después de to- 
mar la leche ; con que no hallamos en los hipocondrios la 
mas mínima conlradicion para darla. Añádese que el 
vientre no solo no está relajado con la leche , sino que se 
ha puesto con ella mas firme en lo que cabe, pues el ex- 
cremento, tomándola, está trabado de buena consisten- 
cia , sin fetidez molesta , sin dolores para arrojarlo , y con 



220 

las condiciones de bien trabajado por la naturaleza, y no 
pudiera ser esto así si los hipocondrios estuviesen mal 
dispuestos para el uso de la leche. Mas demos (lo que no es 
así) que hubiese en S. M. algunos de los contra-indicantes 
de la leche, ¿por ventura cuando concurren contra-indi- 
cantes de un remedio , no ha de pensar el médico qué es 
lo que mas urge, ó qué es lo que mas necesidad trae , y 
ocurrir á lo mas urgente sin perder de vista lo demás 
para corregirlo como pueda? ¿No sucede cada dia gas- 
tarse la leche en algunos estómagos, y porque los médi- 
cos contemplan necesidad de tomarla, la dan con mezcla 
de agua de azúcar, de miel, de polvos absorventes, y de 
otros defensivos, con que ocurren á la necesidad y apartan 
en el mejor modo que pueden los estorbos? ¿No es la le- 
che uno de los mejores y mas preciosos alimentos del 
hombre , dado por eFaulor de la naturaleza para mante- 
nerle en el tiempo de su mas] delicada constitución de la 
infancia? Pues ¿quién puede dudar que estando S. M. 
endeble, tardo en tomar los manjares, disipado por falta 
de ellos, oprimido con tantos males como llevamos espues- 
tos, no se ha de hallar otro remedio que le alimente, le 
nutra, le temple, le fortalezca y corrija sus malos hu- 
mores como la leche? La inapetencia que estos dias últi- 
mos se ha notado en S. M. tan lejos está de ser estorbo 
de la leche , que antes bien es motivo poderoso para con- 
tinuarla. Sabe V. E. muy bien que en esta larga y pe- 
nosa dolencia ha habido varias alternativas en que la en- 
fermedad ha quitado el apetito por cierto tiempo , y la 
naturaleza lo ha recobrado después. Al presente está su- 
cediendo lo mismo , pues unos dias S. M. come bien , otros 
mal , y dado que se empeñase en no tomar alimento nin- 
guno, como ha solido hacerlo, seria la leche su suslen- 



221 

táculo , porque con ella siempre lograría el mas fami- 
miliar y el mas precioso alimento. Para mayor satisfac- 
ción de V. E. en este asunto, además de todo lo dicho, 
acordamos á V. E. que en el mes de noviembre pasado 
los dolores Suñol y Casal , médicos de S. M. , juntamente 
con nosotros firmaron el dictamen de que la leche de 
burra era el mas especial remedio de su enfermedad, 
junto con el jarabe sceletirbico de Foresto. Los médicos de 
Ñapóles en las respuestas que dieron á nuestras consul- 
tas dijeron lo mismo por la mayor parle. Los motivos que 
aquel tiempo habia para deliberar este remedio subsisten 
hoy con mas actividad : los estorbos ya hemos probado 
que no los hay ahora , como ni entonces ; con que tiene 
V. E. además de nuestro dictamen el de unos médicos de 
tanta experiencia y consumada doctrina. Villaviciosa á 
29 de julio de 1759 — Dr. Andrés Piquer — Este dictamen 
fué apoyado y firmado de todos los médicos que tenian la 
honra de asistir al Rey, y para mayor confirmación del 
se participó á D. Josef Suñol y á D. Gaspar Casal , los 
cuales le aprobaron en todo ; y ojalá se hubiese S. M. 
dignado de tomar este remedio á los principios junto con 
los demás, que entonces se le prescribieron; que si 
hubiera hecho esto y no hubiera guardado tanta inedia, 
se hubiera podido librar de su enfermedad. 

Noticia de la enfermedad de la lleiua Doña María Bárbara de Portugal, 
Reina de España, esposa del Rey D. Fernando el Sexto. 

La Reina Dona María Bárbara falleció á las cuatro 
de la mañana del dia 27 de agosto del año de 1758 en el 
Real Sitio de Aranjuez La historia de su enfermedad es 



22*2 

la siguiente. Era esla Señora de 47 años de edad , de (em- 
pcramenlo sanguíneo, flemático, de cuerpo obeso, de mu- 
cho comer, de poco ejercicio, y tenia las evacuaciones 
menstruas copiosísimas , no parió nunca, ni jamás se hizo 
preñada. En su juvenlud padeció muchas jaquecas, des- 
pués en la edad consistente tuvo dificultad en la respira- 
ción, de modo que los médicos lo miraban como asma pe- 
riódica; y en las cuatro estaciones del año tenia esta en- 
fermedad tales aumentos , que parecía inducirle una 
sofocación, en especial en los solsticios , en los cuales los 
acometimientos asmáticos eran mas fuertes. El método 
con que sus médicos la trataban entonces era hacerle mu- 
chas sangrías y muchísimas purgas, con lo cual se ali- 
viaba un poco, pero después padecia mas, porque de cada 
año eran mayores los insultos asmáticos , y las noches las 
pasaba muy mal por la continua tos que en ellas tenia, y 
por no poder estar de todo punto echada en la cama. El 
año de 1757 estaba S. M. en el Escorial, y allí experi- 
mentó por la primera vez el faltarle la regla, á cuyo defecto 
se siguieron dolores en el empeine , en los lomos y cade- 
ras , y otras partes inferiores del vientre. Era esto por el 
mes de noviembre del referido año , y en el diciembre in- 
mediato al tiempo de la correspondencia natural , no 
solo no se efectuó , sino que se le aumentaron suma- 
mente los dolores , y estos de cada punto iban creciendo 
mas, y estaba la enferma ansiosa, sin sueño, con poco ape- 
tito á la comida, perdiendo carnes y extenuándose mu- 
cho su cuerpo de cada dia. En el mes de febrero del año 
de 58 le salieron tumores en varias partes del vientre, 
como en la región del hígado y en las ingles , en especial 
en la derecha ; pero con la salida de ellos no solo no dismi- 
nuyeron los males referidos sino que se aumentaron mu- 



223 

cho. Estos limiores en su magnitud eran varios , porque 
el que había junto al hígado era de la magnitud de huevo, 
el de la ingle de la parte derecha era mayor que un pu- 
ño, un poco menor era el de la izquierda, pero todos ellos 
eran durísimos y de mucho dolor , en especial al tocarlos; 
eran también desiguales y causaban tensión en todo el 
vientre. Estúvose así sin haber variedad en todos estos 
males por los meses de marzo y abril, y á los principios de 
mayo hizo la jornada de Aranjuez con el Rey nuestro Señor 
y toda su Corte. En este sitio estuvo padeciendo los males 
ya dichos que siempre iban en aumento, y allí se aplica- 
ron á los tumores varias medicinas externas , é interior- 
mente se le dieron las aguas minerales del Molar , y á 
poco tiempo de haberlas tomado, en el dia 20 de julio ha- 
cia las once de la mañana, sintió calos -frios, tras de los 
cuales vino calentura aguda. El modo de esta calentura 
era continua, con crecimientos que todos los dias tuvo 
hacia el medio dia , los cuales disminuían hacia las seis de 
ja larde , pero á las diez de la noche volvía á crecer la ca- 
lentura, y duraba este aumento hasta las cinco de la ma- 
ñana. No había calos-fríos, y el calor era muy acre, el 
pulso era duro, tenso, sumamente acelerado y serrátil. 
No hubo vómitos, ni hipo, ni delirios, ni convulsiones. 
Los síntomas perpetuos y que nunca fallaron en esta ca- 
lentura fueron los dolores del vientre, los cuales en los 
principios fueron mas abajo del ombligo , hacia el lugar 
donde tenía los tumores , después con el curso de la en- 
fermedad le vino dolor sobre el ombligo , y á los dos hi- 
pocondrios, y en el derecho mas que en el siniestro. El 
otro síntoma perpetuo y perene de esta calentura fueron 
los cursos, los cuales en los principios fueron como de di- 
sentería , de humor acre con retorlijones del vientre, con 



r 



224 

ríimentos ó raeduras de los inleslinos, y al mismo tiempo 
copiosos , frecuentes y muy félidos ; hízolos siempre con 
{grandísimo número, y andando el tiempo se convirtieron 
en lientéricos, aguanosos ^ crudos, variegados y purulen- 
tos. Hacia el fin salian como la amurca de color de tabaco 
y aun mas obscuros. Duró esta calentura hasta el dia 27 
de agosto, en que murió esta Princesa. Y algún tiempo 
antes de morir se puso el pulso bajo y pequeño; pero 
nunca llegó á estar pequeñísimo; mantuvo siempre grande 
frecuencia ; la sed que desde los principios era mucha iba 
en aumento, la lengua que en los primeros dias estuvo hú- 
meda , se puso después muy seca y denegrida. Empezósele 
á hinchar la pierna izquierda y el muslo hacia los veinte 
dias de la enfermedad, y después la hinchazón ocupó todo 
el vientre, las nalgas, las caderas, los lomos y la espalda, 
de forma que unos ocho días antes de morir estaba total- 
mente hidrópica. Por este mismo tiempo le vino diGcultad 
en la respiración , la cual siempre fué de aumento hasta 
la muerte. Dos dias antes de morir se le quitó la voz del 
todo , no por embarazo de la lengua sino por defecto de la 
respiración ; no tuvo estertor pero la cara se le puso ca- 
daverosa, las fuerzas se le debilitaron hasta tal punto, que 
no podia hacer en la cama el mas mínimo movimiento sin 
tener un desmayo. Tuvo algunas lipotimias ligeras, y su 
cuerpo estaba tan pesado como un mármol. Oprimida de 
todos estos síntomas á las dos y media de la mañana del 
dia 27 de agosto , se privó de repente de todos los senti- 
dos, pero sin convulsión ni accidente de la cabeza, puso los 
ojos en blanco, y metidos hacia arriba, la respiración su- 
mamente pequeña y acelerada, y en este estado murió á 
las cuatro de la mañana. 



225 



REFLEXIONES. 



La sangre de esta Princesa era acre y picante , y de 
este modo producía las jaquecas y la abundancia men- 
sual desmedida; las cuales cosas siempre prueban grande 
acrimonia y fortaleza en la sangre , pero como suele ser 
varia la acrimonia de los bumores, de modo que en cada 
enfermedad específicamente diversa, y pide distintos re- 
medios de virtud especialmente determinada á tal daño, 
ignorando esto muchos médicos , sucede que se aplican 
solo remedios generales, y la acrimonia de vicio particu- 
lar con ellos no llega á quitarse. Andando los tiempos de- 
generó en cancrosa , á lo cual ayudó mucho el daño del 
útero, porque en esta parte reciben los humores varías 
maneras de vicios, y uno de ellos es el atrabilíar cancroso, 
sin que sepamos nosotros de que depende , que dañan los 
humores unas veces de un modo y otras de otro, bien que 
basta saber que los corrompe de distintas maneras , vol- 
viéndolos malignos y sumamente contrarios á la natura- 
leza. Lo que por experiencia se sabe es que en las muje- 
res en que encuentra competente disposición, la supre- 
sión de la regla produce zaratán en el pecho, y cancro 
en el útero. Así se vio en esta Princesa , porque los tu- 
mores que le salieron en las ingles eran cancrosos, y te- 
nían la dureza del scirro v el dolor de cancro. Con los re- 
medios que le aplicaron por fuera, con las aguas minerales 
que le hicieron tomar por la boca, y con el calor de la 
estación, la materia que estaba quieta en el tumor se puso 
en agitación , y se hizo lo que los antiguos llamaron atra- 
hilis liirgens , y otros llaman cancro ulcerado , lo cierto es 
que en los cancros internos, como era este, cuando se con- 
ToMoXVm. 15 



226 

mueve la nialeria que hay en ellos concibe calor , acri- 
monia caustica, y excita dolores acertísimos, y roe todas 
las partes que ocupa , y produce en ellas las ulcerillas que 
los griegos llaman aphle. Al mismo tiempo anda cundiendo 
alrededor como lo explicaban los autores latinos con la 
voz serpere , de modo que no daña , y corrompe solamente 
las partes con quien tiene inmediato contacto, sino tam- 
bién las que están cercanas , ulcerándolas é inflamándolas 
no con inflamación flegmonosa sino cancrosa. De creer es 
que el peritones y los intestinos se inflamaron y llegaron 
en esta Princesa por la presencia del humor cancroso, de 
donde nacieron la disentería y lientería perpetua que tuvo. 
Este mal en estos términos es totalmente incurable, aun- 
que es largo y su regular terminación es por tabes é hi- 
dropesía, como lo he visto suceder en D. Josef de la Torre, 
Comendador de Vinaroz, en la marquesa de la Cimada, en 
una mujer que vivia en casa de Pacheco, y otras personas 
que vi del mismo mal en Valencia, todos los cuales pe- 
recieron irremisiblemente en la carrera de su enfermedad: 
tuvieron altos y bajos, esto es, alternativas con que el mal 
se aumentaba , y otros ratos no era tanto , pero siempre 
se observaba que los alivios en esta enfermedad son tran- 
sitorios y de poca ó ninguna permanencia , y los daños 
tienen una duración perpetua y continua , y van siempre 
de aumento hasta la muerte. 



227 



ANALES BREVES 

del reinado de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel, de 
gloriosa memoria, que dejó manuscritos el Dr. D. lorenzo Galindez 
Carvajal , de su Consejo y Cámara , y de la de los Reyes Doña Juana y 
D. Carlos, su hija y nieto, Correo mayor de los reinos del Perú etc. 

Y CNA 

CONTINUACIÓN DE LA CRÓNICA DE AQUELLOS REYES 

QUE HASTA AHORA NO SE HA PUBLICADO: 



LA CONFRONTACIÓN Y CORRECCIÓN DE ESTA CRÓNICA CON UN 
EXCELENTE MANUSCRITO COETÁNEO, Y LAS VARIANTES MAS 
SUSTANCIALES QUE RESULTAN DE ESTE COTEJO; DISPUESTO TODO 
CON LAS CORRESPONDIENTES NOTAS CRITICAS Y APÉNDICES DE 
DOCUMENTOS Y PIEZAS CURIOSAS CONDUCENTES Á LA ILUSTRACIÓN 
DE LA HISTORIA DE AQUEL TIEMPO. 



D. RAFAEL FLORANES ROBLES Y ENCINAS, 

Seilor (le Tavaneros, Socio de mérito de la Real Sociedad patriótica de 
Valladolid y su proYincia. 



ANO «787. 



228 

(Después do la anterior porUiJa dice en su reverso lo siguiente): 

Ciertas obras de Galindex no conocidas, Zúñiga, pág. 8i2, col. 2. 

No encontramos con este ejemplar las demás Memorias de aquel 
tiempo que Argcnsola cita en el cap. 40, pág. 368, con el nombre 
de Manuscritos curiosos que andan con los Anales del Dr, Lorenzo de 
Carvajal y son sin duda suyos , en los cuales se trataba de la des- 
graciada empresa contra Argel por el Cardenal Jiménez, á cargo del 
General Diego de Vera, destruida por Barbarroja el dia de San Ge- 
rónimo del año 1516. 

( COMIENZA LUEGO ) : 

(Al margen dice) : 
V , \ 'A Respecto que en esta obra se escribe el memo- 

aquí Floranes. rabie reinado de los Católicos Reyes D. Fernando y 
Doña Isabel, para que conste un digno y completo 
elogio de su buen gobierno, pondremos aqui el que 
les hizo con exacta descripción y mucha elegancia 
un doctísimo Consejero suyo en Memorial que dio 
á manos de su nieto el Señor Emperador Carlos V, 
el cual trasladó Julián del Castillo en su Historia de 
los Reyes Godos, lib. IV, Disc. XI, pág. 312 y si- 
guientes, edición de Madrid año 1624, y por su co- 
pia dice así: 



Un Consejero de su tiempo dejó escrito un Memorial que remi- 
tió á la ínclita memoria del Emperador Carlos, que por parecerme 
muy á propósito para el intento que llevo , he querido copiarle é 
introducirle en mi Historia, y dice así : 



1.° Los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel 
fueron de los mas esclarecidos Príncipes que han reinado 
sobre la tierra, cuya fama con gran razón debe ser in- 



229 

mortal , de la cual pueden lomar ejemplo lodos los Reyes 
que quisieren con santidad y prudencia gobernar á sus 
vasallos. Fueron grandes celadores de la religión y fe , 
de alio y valeroso corazón ; sufrieron con buen semblante 
las adversidades que les vinieron , y recibieron con gran 
templanza las prosperidades y vitorias que tuvieron, or- 
denándolas á Dios y dándole gracias por ellas. Fueron 
de gran consejo y providencia, así en las cosas presentes 
como en las venideras , para que no les hallasen desaper- 
cebidos ; amaron mucho la justicia y todo género de vir- 
tudes , honrando y favoreciendo con palabras y obras á 
los que las poseían. Fueron de gran veneración en sus 
personas, en particular la Reina; oian ordinariamente 
con gran benignidad y mansedumbre á sus vasallos : tu- 
vieron en su Consejo y oñcios y cerca de sus personas 
hombres insignes y en número conveniente : tuvieron gran 
casa y corte acompañada de Grandes y varones principa- 
les , á los cuales honraron y sublimaron conforme la ca- 
lidad de su grado , ocupándoles en cosas en que les podian 
servir , y cuando se ofrecía ocasión tenían memoria de les 
hacer merced ; con que todos andaban satisfechos y deseo- 
sos de servir en el gobierno del reino y de su Consejo : 
tuvieron mas atención de poner personas prudentes y de 
habilidad para servir, aunque fuesen medianas, que no 
personas grandes y de casas principales. En su hacienda 
pusieron gran cuidado, como en la elección de personas 
para cargos principales de gobierno, justicia, guerra y 
hacienda; y si alguna elección se erraba (que sucedía po- 
cas veces) al punto lo emendaban, no dejando crecer el 
daño, sino remediándolo con presteza; y para estar mas 
prevenidos en las elecciones tenían un libro y en él me- 
moria de los hombres de mas habilidad y méritos para los 



230 

cargos que vacasen ; y lo mismo para la provisión de los 
obispados y dignidades eclesiásticas (1). Despachaban los 



(1) Véase abajo la petición 66 de las Cortes de Valladolid de 
1537, y á D. Francisco Bermudez de Pedraza en su libro Del secre^ 
tario del Retj ^ impreso en Madrid año 1620, Disc. 3.°, folio 18 
vuelto donde dice; ** Si en España hubiese libro para escribir los 
«servicios de los vasallos y memoria de premiarlos, sus Reyes que 
« lo son de corazones, lo serian también de leones para señorear lo 
« que resta del mundo , y cesarian las quejas militares de que ellos 
ii conquistan los reinos^ y otros gozan el fruto de ellos." 



CORTES DE VALLADOLID DE 1537. 

PETICIÓN 60. 

Otrosí^ los Re^cs Calóiicos de gloriosa memoija^ vuestros abue- 
los, para informarse de las personas de quien podrian servirse, 
conforme A sus habilidades para todos los cargos ijue tenian que 
proveer en estos reinos ^ mandaban haber información secreta de to- 
das las calidades y habilidades de las personas de sus reinos , é 
tenian libro desto dentro en su Cámara Real: e' porque esto conviene 
e' es mas necesario á V. M. por tener mas reinos e' señoríos^ e' para 
tener mucho descanso en su servicio e' los pueblos estarán mas go- 
bernados : suplicamos á V. M. se informe é tenga libro desto , según 
que los Reyes Católicos vusstros abuelos lo hicierun. 

A esto vos respondemos: que nos habernos informado é imf orina- 
remos siempre dello. 

Impresas en un cuaderno de 20 folios en Valladolid por Sebas- 
tian Martínez , impresor , á 10 de febrero de 1553. 

Este registro (dice el autor que va sí citarse en el cap. di, pá- 



231 

negocios con toda brevedad , teniendo dia señalado para 
esto ; y para los demás negocios hacian andar á los mi- 
nistros y oficiales con gran cuidado para que los vasallos 

giiia 587) es de mucha importancia para los Reyes. Del sabio y muy 
prudente Rey D. Felipe II , se dijo (jue en su tiempo tuvo otro como 
el, y le habían de tener todos y en todo tiempo^ y mas cuando 
está menoscabado el poder y se van disminuyendo las rentas^ con- 
sumiendo las fuerzas y la fortaleza de los enemigos anmentando etc. 

Este mismo libro de razón de los hombres beneme'ritos para em- 
plearlos en beneficio del Estado , dejaba el aconsejado en el cap. 13, 
pág. 161. 

El docto P. Fr. Juan de Santa María ^ franciscano descalzo , en 
su libro de Oro titulado República y policía cristiana , impreso en 
Madrid aiio 1515 , procurado exterminar después por el privado 
duque de Lerma (aunque en vano) por las verdades que le decia, en 
el cap. 36, p.ng. 539, escribe lo siguiente. 

" Uno de los principales Consejeros certificó á una persona grave, 
«que siendo e'l Alcalde de Corte vacó un oficio de verdugo, y que 
« fué tan pretendido y con tales intercesiones, que convino hacer 
« dos para cumplir con las demás obligaciones. Y de la Reina Cató- 
te lica Doña Isabel se dice que cuando gobernaba con el rey Don Fer- 
« nando su marido, se le cayó acaso un papel de la manga en qne 
« tenia escrito de su propia mano: La pregonería de la ciudad se ha 
« de dar á fulano, porque tiene mayor voz: y si en ofieio tin vil tc- 
« nian aquellos tan Católicos y prudentes Reyes tanto cuidado con las 
« calidades, ¿qué se debe hacer en los de justicia y gobierno? ¿Qué 
(( en las dignidades eclesiásticas, que son las columnas de nuestra 
« Santa Religión? Cuando llegare el dia de la cuenta estrecha y \'\- 
(( gurosa que pedirá Dios verán lo que í-sto importaba." 

Pero el elogio mas completo de estos insignes Reyes Católico* 
por la gravedad , acierto y juicio de sus elecciones , se contiene en 



232 

no recibiesen dclrimcnto ni gastasen su hacienda y tiempo 
con dilaciones. 

2.° Entraron estos ínclitos Reyes á reinar en Castilla 



la carta que el Consejo escribió í5 su nieto Carlos V^ estando aun en 
Flandes antes de venir á España, año 1517, conservada por el 
Sr. Galindez en sus Anales , cap. 16, donde podrá verse. 

** Fueron muchos los viajes qne hicieron de una parte á otra, 
no habiendo sido la vida de estos Reyes mas de una continua pere- 
grinación. Hacíase esto entonces con menos aparato y prevención, 
porque no se dejaban aprisionar con los grillos de la grandeza , pare- 
cie'ndoles qne esta se aseguraba mejor en el cre'dito de su gobierno 
que en la ostentación de su casa; teniendo por fantasía la fama que 
no se funda en lo sólido de las virtudes. Así lo ejecutaron con grande 
utilidad de sus vasallos , que aunque los ministros que tuvieron fue- 
ron los mas excelentes que hubo jamás en otro reinado , como aque- 
llos quf eran de su major satisfacción , ninguno hay que pueda su- 
plir por el dueño, que según razón debe estar libre de los inconve- 
nientes á que está sujeto el que no lo es, aunque sea de mayores 
prendas y talentos. 

Así el discreto D. Francisco Pinel y Monroy en su Retrato del 
buen msallo lib. 2.% cap, 17 , pág. 291 , Madrid 1677. 

De la política que estos gloriosos Reyes seguian en la parte legis- 
lativa , que es la mas difícil de las funciones de la soberanía, nos da 
la especie siguiente el celoso D. Mateo de Lison y Biedma, Señor de 
Alganirejo XXIV? y Procurador de Cortes de la ciudad de Granada 
en el Desengañoy que escribió para el Rey D. Felipe IV en 13 de ju- 
nio de 1625, el cual se halla impreso entre sus Discursos y apunta^ 
mientos políticos, fol. 26. 

'^''En la República romana, tan vigilante en su gobierno cuan 
« desinteresada en sus elecciones , las leyes que hacían, antes que se 
« publicasen , las fijaban en público, porque todos las pudiesen ver y 



233 

COD las armas en la mano , porque estaba el reino divi- 
dido en dos parcialidades, launa tenia el nombre de la 
Reina, y la otra sustentaba la opinión de una señora que 



« cada uno que quisiese dijese contra ellas: con lo cual se veian los 
« defectos y las reformaban á lo mas conveniente. Y el Católico Se- 
« ñor Rey D. Fernando fue alabado de que las órdenes^ prcmáticas ó 
« leyes importantes, las mandaba primero echar una voz á lo público 
« para ver como se rccibian , y antes de publicarlas reconocia los in- 
« convenientes y dificultades que el común les ponia , y si eran con- 
« sidcrables las reformaba : y así fueron sus mandatos tan estimados 
« y bien ejecutados , y los que se publicaban un dia no se revocaban 
« otro por mirarse tan bien su convenencia. Y si esto se hacia en ór- 
« denes 6 leyes escritas , ¿cuánto mas se debe hacer en leyes vivas, 
t( que son los consejeros , gobernadores , corregidores y jueces que las 
« ejecutan ? " 

De aquí creo yo provenga el hallarse muchas fundaciones de vín- 
culos y mayorazgos^ mejoras de tercio y quinto, que he visto dispu- 
tar en esta Chancillería ^ arregladas á las leyes de Toro, antes de su 
promulgación en aquella ciudad en 7 de marzo de 1505 , en los tres 
años intermedios desde el de i 502 en que se hicieron en las Cortes 
de Toledo , que deberán tener presentes nuestros juristas en los ca- 
sos que se ofrezcan. 

'^ El Rey D. Fernando el Católico encargó al doctor D. Lorenzo 
« Galindez de Carvajal^ de su Consejo y Cámara , la enmienda y pu- 
« blicacion de las Crónicas." (Sempere^ Ensayo de un Bibl. española, 
tom. 3, pág. i 94). Véase á Zurita al principio del \ihro Corrección f 
enmienda , y el plan para la impres. de las crónic. de Cerda. 

Zurita en el prólogo al libro de las Corrección, y enmiend. de 
las Cronic. de Ayala , publicado por los herederos de Dormer en Za- 
ragoza , año de 1685. "El doclor Lorenzo Galindez de Carvajal pos- 
« treramcntc en tiempo del Rey Católico se hizo censor y juez para 



234 

se decía ser hija del Rey D. Enrique el Cuarto, Iiermano 
de la Reiua Doña Isabel , siendo falso y fingido ; y esta 
parte siguieron muchos de los mas principales del reino 
y con ellos el Rey de Portugal ; y juntándose con esla 
facción y favoreciendo á aquella sonora, que era su so- 
brina , entró en Castilla con gran poder, y ocupó algunas 
plazas en ella, y al fin se vino a determinar la cosa por 
una batalla pública y campal , en que se derramó mucha 



« emendar los escritos de los cronistas que fueron de los Reyes 
« D. Juan el Segundo y D, Enrique su Lijo, que por letras y auto- 
« ridad lo podia muy bien ser/* 

El doctor Carvajal, alabado por el doctor Francisco López de Vi- 
llalobos, me'dico del Emperador Carlos V, in giossa literari in 1.™ 
et 2.™ Libros hist. natur. Plinii , edit. Complut apud Michael de 
Eguia an. 1524 ad D. Alphons. de Fonseca Toletan. Arcliiepiscop. 
ubi in prolog. loquens de bis qui laborem suum viderunt, ait. 

** Postremo vero doctor Carvagialis Imperatoris Consiliarius eaní 
« (glossam) jussu Caesaris examinavit , qui in utroque jure et in 
« cunctis litteris eminentis esse doctrinje creditur.'' 

Vid. Luc. Marin. Sicul. in Vir. illustrib. qui tractatus est. 
lib. XXV , suíE de reb. bispan. Histor. í'ol. 168, et lib. 21, fol. 126^ 
ubi iiiter Consiliarios qui regnum regebant cum Francisco Xime- 
nio — ítem Laurentius Carwaiallus doctor egregius et genere nobilL 

Este memorial siguieron y citaron Zurita y Garibay , y lo mis- 
mo Alvar Gómez in Prafation. ad. histor de rcbus Ximenii, 

Escribióle el doctor Carvajal, pasado el año de 1523| de que 
refiere sucesos en el cap, 11, al fin. 

Cronista le llaman mucbos^ pero no lo fue' en rigor con título 
de los Reyes ^ sino de estudio privado y por piopia aplicación, y así 
no le pone el ilustre D. Luis de Salazar en la lista de cronistas que 
foima en sus Advertcnc. historie, pág, 156 y 157. 



235 

sangre de ambas parles , quedando la victoria por el Rey 
Católico. Habida y alcanzada esta victoria, bicieron per- 
don general á los que fueron contrarios, con algunas con- 
diciones ; y después se hizo paz y alianza con Portugal ; 
y los que desirvieron y fueron perdonados siempre se les 
guardó justicia ; y á los que bien sirvieron no solamente 
justicia, sino también mucha gracia y mercedes en lo que 
se ofrecía, siendo presentados y preferidos en las honras 
y provechos en sus personas y casas , que fué causa de ser 
estos Reyes sumamente amados y temidos. 

3.** Después de compuestas las cosas de la guerra y 
estado, entendieron en extirpar los tiranos, que habia 
muchos por el reino, multiplicados con la falta de justi- 
cia de los años pasados , y tenian opresa y agraviada la 
pobre gente ; y en esto tuvieron tal modo que en poco 
tiempo allanaron y plantaron la justicia, andando por el 
reino de unas provincias en otras, para que con su pre- 
sencia temiesen los insolentes , y osasen pedir justicia los 
temerosos. 

4.° Los cargos de justicia, gobierno, guerra y ha- 
cienda, obispados, dignidades eclesiásticas , no las pro- 
veian por favor, ruegos ni intervención de nadie , ni por 
servicios, sino por virtud, habilidad y méritos de los pro- 
veidos: y cuando alguno pedia algo de lo dicho , alegando 
sus servicios , se le respondia que en otras cosas se habían 
de remunerar los servicios , como se hacia ; porque en 
aquellas no se habia de atender sino al bien del negocio 
y buena provisión del cargo ; y así para ellos se llamaban 
de sus casas á las veces los que mas sin pensamiento esta- 
ban de ser proveídos; lo cual fué causa que estos Reyes 
fuesen bien servidos , y los vasallos tuviesen afición á la 
virtud. Tuvieron gran cuenta con sus criados, que bien 



236 

los sirvieron, y después de muertos con sus hijos; y esto 
también fué causa de ser servidos con grande amor y fide- 
lidad, teniéndose por seguros los que bien servian , que 
sus servicios habian de ser remunerados en sus personas 
ó en las de sus hijos. 

5.° Asentado que fué lo de la justicia entendieron en 
reformar las religiones de frailes y monjas que estaban 
necesitadas de remedio, y aunque les puso este negocio 
en cuidado, al fin se redujo todo á mejoría y observancia. 

6.** Después desto deliberaron de conquistar por fuerza 
de armas el reino de Granada , y le ganaron valerosa- 
mente , y echaron de Castilla todos los moros que no se 
volvieron cristianos. 

7.** Después de expelidos los moros mandaron salir 
del reino todos los judíos , que habia muchos , por el au- 
mento de la fé cristiana, no atendiendo á los muchos tri- 
butos que perdían. 

8.° Expelidos del Reino los moros y judíos, pusieron 
la Inquisición contra los herejes y perturbadores de la re- 
ligión católica. 

9.° Mantuvieron sus reinos en grande autoridad y 
reputación con mucha gente de armas y caballos ; sus va- 
sallos bien tratados y contentos ; los pueblos bien gober- 
nados y alegres ; tenían personas de mucha confianza y 
secreto que andaban por los reinos disimuladamente infor- 
mándose como se gobernaba y administraba la justicia, y 
lo que se decía y hablaba de los ministros; y las tales 
personas traían á los Reyes nota particular de las faltas 
que sentían, y lo remediaban como la necesidad lo pedía. 

Con esta buena orden y templanza de su parte tuvie- 
ron ayuda y servicios de sus vasallos para conquistar, no 
solo el reino de Granada y otras plazas en la costa de 



237 

África, sino también contra los franceses, ganando los 
reinos de Ñapóles, Navarra y condado de Ruisellon. En 
su tiempo y buena ventura se comenzaron á descubrir las 
Indias del mar Occéano, y con haber tenido muchas guer- 
ras y grandes gastos dejaron sus reinos desempeñados , y 
á sus vasallos muy prosperados y ricos , y á sus reinos en 
paz y tranquilidad con buen orden, religión y justicia, 
que duró mientras reinaron." 



Memorial y registro breve de los lugares donde el Rey y 
Reina Calólicos, nuestros Señores, estuvieron cada año 

' desde el de 1468 hasta que Dios los llevó para si, escrito 
por el doctor Lorenzo Galindez de Carvajal de su Con- 
sejo y del de Cámara de Carlos V, y por merced suya 
(hecha año de í^2dJ (1) Correo mayor del Perú, ó como 
allí dicen, maestro mayor de los chasquis. 



PROEMIO. 

La costumbre y uso del escribir historias y corónicas, 
así en tiempos pasados como en los presentes, paresce no 



(1) La merced de Correo mayor de las Indias, se la hizo la Reina 
Doña Juana por cédula de 14- de mayo de ISl^*, y la sobrecarta es 
del Emperador por su Consejo de Indias á 25 de octubre de 1525, 
mandando que ni al dicho D. Lorenzo Galindez, ni á sus tenientes 
se les ponga embarazo en el despacho de los correos— Veytia y Li- 
nage , Norte de la contratación de Indias , trata largamente de esta 
merced, lib. 1.», cap. 32, núm. 3. 



238 

solo haber sido é aprobada por gran discurso de tiempos, 
pero celebrada y confirmada por todas las naciones y gen- 
tes capaces de razón , como lo manifiesta la continuación 
que siempre hasta agora se ha tenido y tiene , y cabe en 
razón : porque si en el escribir se guarda lo que se debe, 
no solo se nos da manera para bien y virtuosamente vivir; 
pero también somos instruidos en el fin que debemos se- 
guir, de el cual esperamos alcanzar aquella bienaventu- 
ranza para que fuimos criados ; la cual está claro se al- 
canza siguiendo y obrando los actos virtuosos pasados, 
huyendo y apartándonos de los vicios presentes; porque 
entonces la coróuica tiene autoridad para ser imitada y se- 
guida , cuando en la ordenación de ella se guarda la for- 
ma debida; pero muchas veces la poca verdad que algunos 
con pasión desordenada tienen en escribir las corónicas, 
desminuye la autoridad de ellas y las hace tener en menos; 
porque siendo el cronista juez de la fama , testigo de la 
verdad, y espejo en que se contempla en lo pasado, ni 
juzgan verdad, ni la dicen, ni representan las cosas pasa- 
das como pasaron, antes ponen confusión en el tiempo, 
callando y escuresciendo á unos, y esclaresciendo y subli- 
mando «í otros como no deben , lo cual hacen perverliendo 
la justicia , que es dar á cada uno lo que es suyo, y no 
pensando los actos de fama según lo que valen y pesan; 
mas siguen el tiempo y estado presente, y la calidad que 
en él tenia la persona que los hizo ; como si agora los que 
tienen grandes estados y lugares con privanza, fuesen al 
eterno, y nunca hubieran comenzado , ó como si se con- 
cluyese de necesario que los grandes estados y pri- 
vanza infundiesen virtudes; siendo lodo por el contra- 
rio, que de la templanza vinieron las riquezas, y de 
allí los estados justos , y no de las riquezas ni de la acep- 



239 

cion de los Príncipes la templanza, ni el uso de vivir vir- 
tuosamente, así como cada dia lo vemos, y paresció 
claro en tiempo del Rey D. Enrique IV y en tiempo del 
Rey D. Juan II su padre , que tantos fueron sublimados 
en dignidades y estados cuantos supieron agradar fuera 
de razón á los Príncipes y á sus privados; pero ni por 
eso á los poderosos debe de desmenuir el lugar justamente 
habido, que merecen según lo que mas aventuran; pero, 
pues, como dice el apóstol Omnis polestas á Deo est, etc. 
y pues se comete falsedad no solo diciendo lo que no 
pasó, pero callando, ó disminuyendo ó alargando lo que 
que pasó, claro es que el coronisla en todas estas mane- 
ras ofende la verdad y comete falsedad ; la cual es mas 
grave y detestable cuanto es dicho ó escrito en perjuicio 
de honra ó fama de alguno , ó en excelencia de otro que 
no lo merece, y en tiempos que mas la verdad se usó, 
porque si se tiene por malo el hurto de la hacienda , por 
peor se debe tener y eslimar el de la honra y fama : y 
ansí el tal coronista en muchas cosas ofende á Dios, é al 
Príncipe , é á la república , é á la parte, cometiendo fal- 
sedad junta con hurto de el loor ageno con engaño y daño 
de muchos, ó por mejor hablar, de todos: por lo cual 
se podría decir lo del poeta: Sic vos non vobis eic. De 
esto se quejaba la Sabiduría .... Slahunt Jusli in magna 
constanlia etc. Mucho se habia de mirar en la elección de 
la persona que ha de escribir la corónica , que fuese 
nombrada por el Príncipe con aprobación de muchos, 
pues se hace de perjuicio de tantos , y no dar lugar que 
cada uno fácilmente se ingiriese á escribir lo que le 
place en loor de pocos, y en perjuicio de todos ; y en tal 
elección se habia también de mirar el bien de la legali- 
dad de la persona, que el elegido fuese de buena parte; 



2A0 

porque ni temor de los poderosos, ni afición de su gente 
le hiciesen apartar de la verdad. E ansí vemos que se 
hizo en los tiempos pasados en la ley divina y humana, 
y en nuestros tiempos , que fueron coronista Pero López 
de Ayala y Hernán Pérez de Guzman. Y no embargante 
que Hernando del Pulgar , que por mandado de la Reina 
Católica escribió esta corónica hasta el año de 1490, era 
buena persona, elocuente y discreto, y es de creer que; 
escribió verdad, según la relación que tuvo de los he- 
chos, y que lo que dejó fué porque no lo supo, ni al- 
canzó ; pero no se puede negar haber pecado en muchos 
casos, y tanto mas cuanto la corónica era de Príncipes 
mas gloriosos, como lo fueron el Uey D. Fernando y la 
Reina Doña Isabel Católicos ; en cuyos tiempos biena- 
venturados pasaron los mayores y mas notables hechos 
de virtud, y religión, y justicia y extrenuidad de caballe- 
ría que pasaron muy grandes tiempos atrás. En todo ello 
el coronista pasa sucintamente, que lo que escrute aun 
no es una suma muy breve de lo mucho que deja por 
decir ; y lo que peor es , que en muchas partes y lugares 
procede tan desnudo de particularidades, que ni nombra 
las personas, ni dice el hecho entero con sus circuns- 
tancias como pasó, antes trocándolo é abreviándolo de- 
masiadamente lo confunde con alguna retórica vana, de 
que muchas veces usa, en tanta manera, que no se puede 
del todo bien juzgar si lo hizo por dolo ó por culpa, por- 
que aunque en las corónicas principalmente se deben 
contar las vidas y hechos de los Príncipes; pero no por 
eso se deben dejar ni olvidar los hechos notables de las 
personas que inciden en el tiempo de que la corónica 
habla y trata, nombrándolas y expresando los lugares 
y circunslancias necesarias que se requieren para en- 



241 

tera noticia del hecho , y para mayor gloria de los Re- 
yes en cuyo tiempo los tales hechos pasaron, y para 
memoria de los por venir, fama y ejemplo de sus suh- 
cesores, que se esfuercen íx los seguir. A infelicidad 
grande por cierto de la nobleza de España se debe atri- 
buir , siendo los tiempos felices y los actos notaldes, 
que se repartieron por todos los linajes y casas de España 
según la magnanimidad de tan grandes Príncipes, que á 
todos amaban y de todos se servian y eran de todos ser- 
vidos , haberles dado coronista tan escaso y estéril de dar 
á cada uno su talento. Y por eso no sé cual sea mejor, ser 
nombrado con los pocos ó callado con los muchos. Lo 
que parece mas grave , que en unos lugares no cuenta el 
coronista los hechos, mas júzgalos antes de los conlai-, 
siendo por ventura á él incierto el fin é intención que en 
los hacer tuvieron los que los hicieron ; á la manera de 
los que testificaron contra Cristo, que imponiéndole que 
habia dicho possum destruere iemplum etc. del templo de 
Salomón, fueron tenidos por falsos, habiéndolo él dicho 
y entendido de su precioso cuerpo. Y lo que no tiene ex- 
cusa es, que quiso en esta corónica tanto alabar y subli- 
mar á un prelado de estos reinos, aunque por cierto muy 
digno de loor (1) que mas se puede decir la corónica de 
él que del Rey ni la Reina; y á otro suprimió y es- 
cureció tanto, que aunque digno de culpa , no se puede 
negar en algunos pasos haberle sido este coronista asaz 
odioso y aun injurioso. Ovo otra desdicha esta corónica 
de Pulgar, que cayó originalmente en manos de otra per- 
sona principal , el cual hizo en su cosa propia algunas 
adiciones, como le plugo, las cuales, puesto que fuera 

(1) El Cardenal Mendoza. 

Tomo XVIU. ^ Í1S 



U2 

verdad , como es de creer , era especie de falsedad é 
grande ambición ponerlas por su autoridad en corónica 
de tan altos Príncipes, aunque algo le excusa la cscaseza 
y brevedad del coronista ; pero aquellas adiciones no van 
en la corónica de suso escrita , puesto que es de creer 
que algunos no advertidos de esto las lemán en sus li- 
bros, solamente se puso en la dicha corónica á la letra 
lo que el coronista escribió, como á él le plugo, sin mu- 
dar, ni desminuir, ni acrescentar una sola palabra, por 
excusar mas mudanzas de verdad ; excepto cuando en al- 
gunos nombres propios erró, los cuales se redujeron á 
la verdad. Y porque los que pasaren por esta corónica 
sepan enteramente los hechos, se presupone que la coró- 
nica del Rey y Reina Católicos parte de ella fué copilada 
por cinco autores (1). El uno fué Hernando de Pulgar, 
de quien habemos contado , cuya escritura á la letra es 
puesta de suso. El otro fué Tristan de Silva, vecino de 

(1) Hace de todos memoria Lucio Marineo Siculo en sus Elogios 
y en la Ilistor. de reb, hispan, lib. 20, fol. 113, y lib. 25, fol. 168 
y aun menciona algunos mas. Y ti mismo se debe incluir en el ca- 
tálogo. El cual además de haber compuesto unos Anales de los Re- 
yes Católicos (que cita en el lib. 23, fol. 140 vuelto, haciendo el 
elogio de D. Antonio Fonseca) escribió de estos Reyes, cuando 
ninguna historia de ellos estaba publicada, libros 19, 20 y 21, en 
que casi comprende todos sus principales hechos , con los ilustres 
varones de su reinado, que va poniendo en los tres siguientes. 
Pero el Sr. Galindez no alcanzó publicada esta historia completa 
en Alcalá año de 1530. Hágase también memoria de D. Gerónimo 
Gascón de Torquemada , citado de Florez en las Reynas , y el cura 
de los Palacios Andrés Bernaldez extractado algunas veces por 
Zmiiga en sus Anal, sevillan. Argote de Molina en el índice de 
manuscritos , previo á su Nobleza de Andalucía que tuvo presentes 
para escribirla , cuenta entre ellos la Historia de la guerra de Gra- 
nada de los Reyes Católicos por Fernando de Baeza* 



243 

Ciudad-Rodrigo, que escribió poco, y de ello ningun»n 
cosa se puso en esta corónica. El tercero fué un Alonso 
Florez, vecino de la ciudad de Salamanca, familiar del 
duque de Alba, que escribió lo de Toro y Zamora, y 
aquello se dejó también de poner por algún respeto (1). 
El cuarto fué Hernando de Ribera, vecino de Baza, que 
escribió la guerra del reino de Granada en metro ; y en 
la verdad, según muchas veces yo oí al Rey Católico, 
aquello decia él, que era lo cierto; porque en pasando al- 
gún hecho ó acto digno de escrebir lo ponia en coplas y 
se leia á la mesa de su Alteza, donde estaban los que en lo 
hacer se habian hallado, é lo aprobaban ó corregian , se- 
gún en la verdad habia pasado. Pero escrito (2) que por 
relación de personas dignas de fe se tiene por averiguado 
que D. Enrique Enriquez , lio del Rey , quiso saber de este 
Ribera, que era su familiar , cómo le ponia en la coróni- 
ca, y él respondió que muy bien según la verdad pasaba ; 
á lo cual D. Enrique le replicó: ¿ponéis lo de mi espingar- 
da en lo de Tajara? (3). Hernando de Ribera le respondió 
que no, porque no hallaba cosa en aquello que le pudiese 

(1) Esta Historia de Alonso Florez de Salamanca que quedó ma- 
nuscrita, es citada específicamente después de haberla visto por 
el curioso y elegante D. Francisco Pinel y Monroy en su Retrato 
del buen vasallo, pág. i65. De Carolo Verardi italiano de Cesena. 
Fabric. tomo l.«, pág. 353. >iflóiO:; 

(2) Al margen del manuscrito dice: es cierto. 

(3) Año 1483. En el cerco de Tajara fué herido de una espin- 
garda D. Ilenrique Henriquez , tio del Rey, y lleváronlo á curar á 
Alhan)a=7:palabras de Zurita, lib. 20, cap. 51, fol. 326, col. 1, 
lorao IV, año 1483, en el mes de junio. 

\i\ Siculo no fué tan escrupuloso, y refirió el caso en gracia de 
aquel ambicioso Grande, lib. 2'+, fol. 154 vuelto, en el Elogio del 
Cardenal Mendoza. "<■ ¿ 



244 

Iionrar; de lo cual D. Enrique se escandalizó, y le (ornó 
A preguntar la causa ; y él dijo , que ya sabia , que no 
podía decir sino verdad , y qnc la espingarda mas se po- 
día imputar á caso fortuito, en que no cabia culpa ni 
gloria ; porque aquella pelota que le dio en la pierna ha- 
bía sido de recudida, que primero había dado en una 
pona c sin riesgo ninguno ni peligro suyo; de lo cual 
D. Enrique se escandalizó é tuvo por no contento, y 
dende algunos días imbió por la corónica que estaba en 
un monasterio , y casi qne por fuerza la sacó y quitó lo 
que quiso, y lo que dejó no se puso arriba, porque la 
corónica no quedó tan cumplida, ni en la sinceridad que 
Ribera lo escribió. El quinto autor fué Alonso de Falen- 
cia , digno coronisla, que en latín por décadas , á la ma- 
nera de Tito Livío, escribió larga y verdaderamente esta 
corónica del Rey y Reina Católicos hasta la toma de Baza, 
con las circunstancias y particularidades necesarias; á la 
cual se debe siempre recurrir como á fuente de agua lim- 
pia, y no sin causa, porque de él se dijo: Ornaúorera 
hisloriographum potuit aliquando hahere Hispaniat sed 
veraliorem neminem. Lo que Antonio de Lebríja después 
escribió no fué como coronísta, aunque tenia título de 
ello, sino como traducidor de romance en latin, de lo 
mismo que tenía escrito Hernando de Pulgar; porque yo 
fui testigo que le di la corónica oregínal para que la tra- 
dujese en latin (1); pero ni Hernando de Pulgar, ni 
Alonso de Palencia , como es dicho, acabaron de escre- 

(1) Lucio Marineo al principio del lib. 20, fol. 113, dice tam- 
bién de Nebrixa : " Cuius (Pulgarii) magnum volumen in latinum 
sermonem vertit Antoniua Nehrisensis ; cuius ego traductionis initium 
dumtaxat legi, in quo satis elaborasse mihi vissus est, et bené casti- 
gate. 



24S 

bir esta corónica, solamente llegaron el Falencia hasta 
la toma de Baza , y el Pulgar al año 1490 , y no le aca- 
bó. El coronista que le sucedió fué Ayora (1), el cual se- 
gún se supo comenzó á escrebir del año 1500 en lalin y 
y en romance, por manera que quedaron rezagados diez 
años: es verdad que el prolonolario Pedro Mártir, na- 
tural de Milán , varón entero y asaz docto, no como co- 
ronista, mas por una nueva manera de Epístolas escribió 
en latin aquellos años y otros muchos adelante : de cuya 
escriptura se podrá ver alguna lumbre de lo que en ellos 
pasó (2); porque no saber lo de fuera, no es culpa, aun- 



(1) De quien dice Zurita en La vida del Rey Católico, lib. 8, ca- 
pítulo 30, tomo VI. '* Y entre todos se queria señalar Gonzalo de 
« Ayora como aquel que presumía ser muy diestro en la disciplina 
« militar, y que no solo podía poner las manos como cualquier ca- 
« pitan en los hechos de la guerra, mas intervenir en los conse- 
«jos, que tenia cargo de ordenar la historia del Rey, pero ejercitó 
« mas su elocuencia en el hablar que en escribir las cosas nola- 
« bles de su tiempo como fuera razón." '.ffp 

(2) Algunos curiosos hubo á más de estos cronistas, que hallán- 
dose en la corte al tiempo de algunos sucesos sobresalientes, for- 
maron relaciones de ellos, y los enviaron por noticia á personajes 
de fuera ó á amigos de su satisfacción , las cuales ha sucedido no 
perderse y llegar hasta casi nuestros tiempos : tal es aquella rela- 
ción de Lope V^azquez de Acuña enviada al Rey D. Juan de Aragón, 
padre del Católico, al principio del año 14-7Í, de que habla Zurita, 
lib. 18, cap. 63, tomo IV, del cariñoso recibimiento que el Rey 
D. Enrique IV, contra todo lo que podía esperarse, hizo en Se- 
govia á su hermana la Princesa Doña Isabel la Católica, y á su ma- 
rido el Príncipe de Aragón D. Fernando, hijo del Rey, á quien la 
escribe; y de la opípara merienda que les dio el mayordomo An- 
drés de Cabrera ( en la que el triste Rey D. Enrique se dijo haber 
quedado herido de muerte). Tal el elegante poema de Triiimpho 
Granalensi en que el poeta Marco Pompilio Romano celebró la con- 



210 

(\\]o saberlo sea loable ; pero no saber lo que pasó en la 
propia patria y naturaleza , como sea no saber lo de den- 
tro de casa, es no solo culpa, mas torpeza. Y porque 
después que la Reina Católica falleció vino á mis manos 
un Sumario de su cámara de todos los lugares en que sus 
Allezas estuvieron desde el año 14G8 que eran Príncipes, 
basta el año de 1504, que su Alteza falleció; el cual 
memorial yo, como mejor pude, continué hasta el año 
de 1516 que falleció el Rey Católico su marido, mi Se- 
ñor, como testigo de vista, porque nunca de él me partí; 
ansí me paresció que lo debia juntar con la dicha coróni- 
ca, poniendo en él entrambos testamentos del Rey y la 
Reina Católicos, á cuyo otorgamiento y á su ordenación 
me hallé , con algunas adiciones en los dichos años de al- 
gunas cosas mas notables, según que lo vi, y lo que no 
alcancé , lo supe de personas dignas de fe , que lo vieron 
y se hallaron presentes á ello en la manera siguiente. 

quista de Granada, y los personajes, Grandes, provincias y nacio- 
nes del reino, que concurrieron á ella: y tales en fin otras piezas 
sueltas de este género, de que no dejan de hallarse hoy algunos. 



247 



Memorial ó registro breve de los lugares donde el Rey y 
Reina Católicos, nuestros Señores j que hayan gloria, 
estuvieron cada año desde el de 1468 en adelante, hasta 
que Dios los llevó 'para si, que fueron los de la Reina 
ansí de Princesa como de Reina treinta y seis , y los del 
Rey cuarenta y seis , ansi de Principe como de Rey , y 
de Gobernador de estos reinos de Castilla etc. Sacando de 
esto lo que estuvo en Ñapóles, cuando partió de Castilla, 
y quedó por Rey el Señor D. Phelipe , su yerno , marido 
de la Reina Doña Juana, nuestra Señora, propietaria 
de los dichos reinos , hija de los dichos Reyes D. Uer- 
nando y Doña Isabel Católicos. 

AÑO 1468. 

En el aíio de 68 fué jurada la Reina nuestra Señora, 
Princesa de los reinos de Castilla y León , en el mes de 
agosto (1) en los Toros de Guisando, é vino á ser jurada 
desde Avila á Cebreros, y desde allí á Cadahalso, y des- 
pués dende á Casarrubios (2), y desde allí á Ocaña (3). Y 

(1) No fué sino día lunes 19 de setiembre según Zurita, que está 
en esto puntualísimo y produce documentos con que enmienda los 
cronistas. Lib. 18, cap. 19, tom. k de los Anales de Arayon. 

(2) Con el Rey D. Enrique donde con fecha del dia 23 del mis- 
mo setiembre^ de conformidad y bajo de un contexto avisaron á los 
pueblos esta deseada concordia y acto. Ün ejemplar de la circular 
trae Zurita donde arriba. 

(3) Donde estuvo todo el resto del año, aunque no con mucha 
libertad , lo uno por ser lugar de D. Juan Pacheco, Maestre de San- 



248 

esto se hallará mas largamcnlc en las corónicas del Rey 
1). Enrique IV de este año. 

A>() 1169. 

Este año estuvo su Alteza en Ocafia hasta el mes de 
agosto, que partió para Arévalo (1), y en el camino vino 
nueva que habia lomado á Arévalo la Condesa de Plasen- 
cia y Alvaro de Bracamonte; y fué S. A. á Madrigal (2), 
y estuvo allí hasta el mes de octubre que partió para Va- 

liago, que daba muestras de quererlo mandar lodo; y lo otro por 
las varias y encontradas relaciones de los tres matrimonios con que 
allí la mortificaron , uno con D. Alonso Rey de Portugal , que re- 
pelido ahora , después con la entrada en Castilla la dio bien en que 
merecer ; otro con Carlos duque de Berri , hermano del Rey de 
Francia ; y el tercero que se logró y fué efectivo , habiéndole acep- 
tado y jurado secretamente la Princesa allí mismo antes de salir de 
Ocaña , con D. Fernando Príncipe de Aragón y Rey de Sicilia , que 
aceptó y juró las condiciones de él en Cervera , á 5 de marzo del 
año siguiente , como todo se podrá ver en Zurita con mas instruc- 
ción y puntualidad que en otro. Lib. 18, cap. 20 y 21, tom. 4. 

(1) Que era villa de su madre la Reina Doña Isabel, en cuya 
compañía quería estar, para sosegar si pudiese de tantas zozobras. 
Zurita lib. 18, cap. 24, donde lo pone lodo circunstanciado. 

(2) Donde se hallaba la Reina viuda su madre, y dcnde también 
recibió entre no pocos sobresaltos la satisfacción del primer pre- 
sente de su esposo el Príncipe de Aragón, que fué un collar rico 
estimado en 40,000 ducados, suma excesiva, si cierta, para aquel 
tiempo, y un bolsillo con 8,000 florines que fué menos dinero á pro- 
porción. Zurita ibid. Omite Galindez que de Madrigal pasó á Onti- 
veros, y de allí á Avila, de donde por la peste que se sintió, la fué 
preciso trasladarse á Yailadolid, lugar pacífico y sano; [)orque así se 
halla en la carta satisfaloria que desde esta ciudad escribió la Prin- 
cesa al Rey su hermano el dia 8 de setiembre, y con ella lo refiere 
ííurita cap. 25, lib. 18. 



249 

lladolid (1), y ende por la voluntad y gracia de Dios se 
casaron el dia de San Lúeas el Rey y Reina nuestros Se- 
ñores en las casas que agora son la Chanciliería, que en- 
tonces eran de Juan de Ribero (2). 

AÑO 1470. 

Este año (3) fueron sus Altezas á Dueñas ; é allí nasció 
la Señora Princesa Doña Isabel , 1 .° dia del mes de octu- 
bre (4) que después fué Reina de Portugal y Princesa de 
Castilla , que casó con el Príncipe D. Alonso, bijo del Rey 
D. Juan de Portugal, y después segunda vez casó con el 
Rey D. Manuel de Portugal, que era primo bermano del 
dicho Rey D. Juan, y hermano de la Reina Doña Leonor 
su muger del dicho Rey D. Juan. Y fué la dicha Doña 
Isabel muy sabia y honesta y Católica Reina. Fallesció 
en Zaragoza de parto del Príncipe D. Miguel , á 23 de 
agosto de 1498. Está sepultada en el monasterio de Santa 
Isabel de Toledo , que fundaron el Rey y la Reina en las 
casas que fueron de Doña Inés de Ayala , madre de Doña 
María de Ayala, segunda muger del Almirante D. Fadri- 
que, cuya hija fué Doña Juana Reina de Aragón, madre 
de este D. Hernando: fallesció el Príncipe D. Miguel en 

(1) A donde entró (dice Zurita cit. cap. 24) el postrero del mes 
de agosto , y fué rescibida con gran regocijo y fiesta. Con que se de- 
jará para mas adelante , el mes de octubre en que pone esta en- 
trada Galindez. 

(2) Esto se halla mas largo en dicha corónica, y siempre mejor 
que en otro en Zurita por su admirable puntualidad. Cap. 26 y 27 
libro 18. 

(3) En principio de mayo, de Valladolid (Zurita cap. 30). 
(k) A 2 de octubre dice Zurita cap. 31, lib. 18. ,i 



250 



Granada á 20 de julio de 1500 (1), j allí yace sepullado 
cu la capilla Real del Rey y de la Reina (2). 



AÑO 1471 . 

Este año estuvieron sus Altezas en Medina de Rioseco, 
y dende vinieron á Simancas (3), y dende Simancas á Rio- 
seco y de ahí á Dueñas (4), y en fin de este año á Torde- 
laguna, y de ahí á Sepúlveda que se ganó, y desde Se- 
púlveda á Tordelaguna é á Talamanca é á Alcalá (5). Todo 
esto é otras cosas que en este año pasaron, están cumpli- 

(1) Véase adelante el año 98. 

(2) En 7 de noviembre el Príncipe D. Fernando hallándose en 
Dueñas con la Princesa su muger , llegó á estar tan apurado de unas 
fiebres malignas que se temió no saliese , pero á poco tiempo con- 
valeció por la buena asistencia de su medico, Lorenzo Bados. Zu- 
rita cap. 31, lib. 28. 

(3) Y de Simancas fué el Príncipe á Tordesillas con gente á 
sorprenderla, llamado del bando de los Cepedas contra los Aldere- 
tes; pero se malogró el ardiz y muchos fueron presos, y algunos 
muertos. (Zurita cap. 35, lib. 18). Con lo que sin otra ventaja se 
restituyó poco glorioso á Rioseco , donde estuvo con la Princesa su 
muger desde principio de enero. Ibid. cap. 39. 

(4) Zurita cap. 39, lib. 18. 

(5) En Alcalá se dividieron, quedando allí la Princesa y pa- 
sando el Príncipe á Aragón á verse con su padre el Rey D. Juan, 
lo que ya toca á los sucesos del año siguiente 14-72, en que lo es- 
cribió Zurita cap. 40 al med., lib. 18. De Alcalá pasó la Princesa 
á Tordelaguna donde la halló la vuelta de su marido. Zurita cap. 42 
y 49, lib. 18. Y habiendo estado allí todo el mes de febrero se vol- 
vieron á Alcalá , donde los visitó el legado del Papa Cardenal de 
Valencia que habia estado en Castilla sin adelantamiento , y se re- 
tiraba ya la vía de Valencia. (Cap. 51). 



251 

damente en las corónicas escritas de latin é romance del 
lley D. Enrique , y del Rey y Reina Católicos. 



AÑO 1472 Y 1473. 



•■'■'■ Volvieron sus Altezas desde Alcalá á Tordelaguna (1), 
y de aquí á Sepúlveda, desde Sepúlveda á Aranda, y dende 
aquí otra vez á Sepúlveda, y de aquí á Segovia en el mes 
de diciembre de 1473 (2). Fallescieron en este año de 73 
el almirante D. Fadrique, y el condestable Miguel Lú- 
eas (3), y el maestre de Alcántara D. Gómez de Cáceres 

(1) Estaban el Príncipe y Princesa en Talamanca á 26 de marzo 
de 73. Zurita cap. 52, lib. 18. 

(2) Los vizcaínos juntos en Bilbao en el mes de setiembre 
de 1473 quitaron la obediencia á su Rey y Señor natural el Rey 
D. Enrique á quien la tenían jurada , y la dieron á los Príncipes 
D. Fernando y Doña Isabel , reconociéndoles desde luego por Seño- 
res de Vizcaya. Como por este hecho se les mortificaba de orden del 
Rey con guerras y procesos, para castigarlos y darlos por traidores, 
según Zurita lib. 18, cap. 61, tom. 4, ellos necesitados de socorro, 
estando la Princesa Doña Isabel ya su nueva Señora en Aranda á 14 
de octubre , la interpelaron para que les confirmase como les con- 
firmó y juró solemnemente "sus fueros y privilegios , y les dio de 
esto la carta que imprimen á continuación de ellos con dicha fecha. 

(3) De tranzo, que era también Canceller mayor del Rey Don 
Enrique de quien hay crónica particular, que no sé que esté publi- 
cada. Su muerte fué el día de San Benito 21 de marzo en Jaén 
donde vivía inhumana y sacrilegamente por la canalla del pueblo, 
estando oyendo misa en la iglesia mayor , á pretexto de que volvía 
por los conversos de judíos, á quienes el pueblo quería oprimir para 
arrebatarles los bienes como por ese tiempo se hizo también impu- 
nemente en Audujar, Córdoba y otros pueblos de Andalucía. Por 
su muerte proveyó el Rey la Condeslabilia en D. Pedro Fernandez 
de Vclasco, conde de Ilaro , su Camarero , y el Cancelerato en el 



252 

de Solis , y D. Alonso de Fonscca, arzobispo de Sevilla, 
que liizo el mayorazgo de los de Fonseca (t). En el año 

Cardenal D. Pedro González de Mendoza, obispo de SigUenza, luego 
arzobispo de Toledo , que acababa de recibir por gracia del Papa 
Sisto IV, firmada en Roma viernes 7 de este mes, dos no pequeñas, 
el Capelo y el arzobispado de Sevilla con retención de la mitra de 
Sigüenza. Dicg. Enriq. crónic. de D. 11. IV, cap. 157 y 159. Sa- 
lazar de Mendoza, crónic. del carden, lib. 1, cap. 36 y 37. Chac. 
in Sixt. IV. Pulg. crónic. de los RR. CC. par. 1.* al fin. Ximena 
Anales de Jaén, pág. k2k. Su elogio por la constancia y fidelidad á 
su Rey. Zurita, 4' part. lih. 17, cap. 31. 

(1) Y pues Zúñiga en los Anales de Sevilla, pág. 3C5 en varie- 
dad de opiniones no sabe resolver si la muerte de este prelado se- 
villano fué en este año ó el siguiente, diré por los papeles de su 
casa, que el Arzobispo D. Alonso de Fonseca murió en su villa y 
palacio de Coca, lunes á la noche 17 de mayo de 1473, y allí está 
enterrado con otros de su linaje. En la elección de sucesor para Se- 
villa hubo discordia, porque el Papa Sisto IV se anticipó á expedir 
las bulas para su sobrino el cardenal D. Fr. Pedro Riario, que car- 
gado mas de dignidades que de años, disolvió las dificultades que 
nuestros Reyes y la misma iglesia sevillana opusieron á su elección 
perniciosa á la regalía y á las leyes de la nación, muriendo en 
Roma sin venir acá á 3 de enero del año siguiente 74 sin tener 
aun cumplidos 29 de edad, ni suplirla la ciencia y experiencia. La 
iglesia postulaba con empeño á D. Fadrique de Guzman (hijo del 
conde de Niebla D. Enrique, y hermano del duque de Medina- 
Sidonia D. Alonso Pérez de Guzman), deán que habia sido de ella, 
y ahora obispo de Mondoñedo. Pero á pesar de los deseos de la igle- 
sia y de sus parientes, que demasiado temprano se adelantaron á 
ocupar los lugares y rentas de la dignidad, no prevaleció sino el 
voto del Rey y Príncipes D. Enrique, Doña Isahel y D, Fernando, 
que solo esta vez de acuerdo enviaron la suplicación por su igual- 
mente amado el Cardenal D. Pedro González de Mendoza , obispo 
de Sigüenza, antes de Calahorra, antes abad de Valladolid y de San 
Zoil, y primero arcediano de Guadalajara su Patria. Zúñiga pági- 
na 366 á 367. 



253 

de 72 un dia antes de la víspera de Navidad á las doce ho- 
ras de la noche nació el que está suma recopiló en la 
ciudad de Plasencia fa/ margen dice: *' Nacimiento del 
doctor Galindez )." 

AÑO 1474. 

Este año el dia de los Reyes estuvieron sus Altezas y el 
Señor Rey D. Enrique en Segovia en las casas del ohispo, 
que son cerca de la iglesia mayor. E desde alh' fué el Rey 
por mayo á lo de Carrion , en que el conde de Benavente 
escapó, de que fué echado por el duque del Infantazgo é 
sus parientes. Y la Reina nuestra Señora quedó en Sego- 
via , y estuvo en ella hasta que el Rey D. Enrique falles- 
ció en el Alcázar de Madrid domingo en la noche víspera 
de Santa Lucía á once de diciembre de este año (1). Y no 

(1) Aunque aquí y en otras partes se dice que su muerte fué 
domingo ala noche 11 de diciembre, realmente no fué sino entrado 
ya el lunes i2 á las dos de la mañana. En el mismo dia lunes tuvo 
ya la noticia su hermana la Princesa Doña Isabel que se hallaba en 
Segovia. Inmediatamente dispuso dos cosas, una despachar propio 
con ella á su marido el Príncipe D. Fernando ausente en Aragón, 
otra celebrar las exequias por el difunto ; y el martes siguiente so 
hizo proclamar en aquella ciudad , y levantar pendones por olla y 
su marido como sucesora , y lo anunció á las ciudades y Grandes 
ausentes para que hiciesen lo mismo. A la provincia de Guipúzcoa 
envió á solicitarlo á Antonio de Baena, su criado, y Bartolomé de 
Zuazola, su vasallo , con cartas del 15 que están en sus fueros pá- 
gina 355 á 357, avisando por la primera de ellas haber sido la 
muerte del hermano el domingo postrimero pasado en la noche que 
fué á íi de esle presente mes de diciembre: y á Sevilla destinó con 
iguales cartas del 20 á Pedro de Silva su maestresala y persona de 
su confianza, como dice Zúñiga pág, 369 y 370. 



omlíarganlc qnc el cronista diga qnc no hizo (cslamcnlo 
sino lili memorial que se halló en poder de Juan de Oviedo 
su secretario, la verdad fué que hizo testamento, y en 
él dejó por su heredera de los reinos de Castilla etc. á 
aquella Dona Juana que se decía su hija y juró que era 
su hija, y dejó por testamentario al marqués de Villena, 
y al conde de Benavenle , y al Ohispo de Sigüenza ; y 
este testamento dejó Juan de Oviedo en poder de un clé- 
rigo cura de Santa Cruz de Madrid , el cual con oirás mu- 
chas escrituras lo llevó en un cofre y lo enterró cerca de 
la villa de Almeida, que es en el reino de Portugal, por- 
que no le fuesen tomadas. Y esto vino á noticia de Ja 
Reina Católica, mediante cierto aviso que de ello dio el 
bachiller Fernán Gómez de Herrera, vecino de Madrid, 
que era amigo del dicho cura , al cual y al dicho cura im- 
bió su Alteza desde Medina del Campo el año de 1504 es- 
lando ya mal dispuesta de la enfermedad de que fallesció, 
á traer el dicho cofre con las escrituras , y lo trajeron po- 
cos dias antes que fallesciese, y no lo pudo con su indis- 
posición ver, y quedó todo en poder del dicho Hernán 
Gómez; y mediante el licenciado Zapata del Consejo, á 
quien el dicho Hernán Gómez avisó, fallescida la Reina, 
lo supo el Rey Católico, que quedó por Gobernador de los 
reinos, y dicen que lo mandó quemar. Otros dicen y afir- 
man que quedó en poder de aquel licenciado Zapata ; y 
por este servicio al dicho Hernán Gómez se le hicieron 
después algunas mercedes, entre las cuales le fué dada 
una alcaldía de Corte, á semejanza del siervo que dio al 
pueblo romano la escritura de que se hace mención en la 
ley 2, ff. í/e Orig. Jur. Pero como aquel acto de jurar el 
Rey D. Enrique, que la dicha Dona Juana era su hija, 



2S5 

lo hubiese hecho otras veces (1), como en su corónica se 
Ice, no es de maravillar que por encubrir que daba su 
muger á sus privados lo continuase aconsejado de los 
mesmos; é ansí muerto el Rey D. Enrique la Reina Doña 
Isabel, nuestra Señora, como propietaria de estos reinos, 
y el Rey D. Hernando, nuestro Señor, como su marido, 
fueron alzados por la gracia de Dios por Reyes, aunque el 
Rey estaba ausente de estos reinos de Castilla en Ara- 
gón, como mas largamente se cuenta en las corónicas de 
romance y lalin. Y en este año á I.** de octubre (2) mu- 
rió el maestre de Santiago D. Juan Pacheco en una aldea 
de Trujillo , que se llama Santa Cruz de la Sierra , el cual 
está enterrado en el monasterio del Parral de Segovia, 
en la capilla principal que el Rey D. Enrique habia fun- 
dado para sí. Y en este año fué maestre de Alcántara 
D. Juan de Estúñiga, hijo del duque de Plasencia D. Al- 
varo é de la duquesa Doña Leonor Pimentel su segunda 
muger ; y de justicia dicen que pertenescia aquel maes- 
trazgo á D. Alonso de Monroy Caballero (3) que fué de 
aquella orden. E ansí lo poseyó algún tiempo; y esta di- 
cen que fué la causa , porque después lo renunció el dicho 
D. Juan en manos del Rey y Reina como adelante se con- 
tará (4). 

(1) La última y mas solemne antes del testamento , que por 
circunstanciada y concurrida de Prelados , Graneles y pueblos ad- 
mira como después se trastornó, fué en el acto de Valde-Lozoya día 
viernes 26 de noviembre de 14-70. Véase á Pellicer Memorial del 
conde de Miranda fol. 51, después de las Crónicas y Historiadores 
vuhjares. 

(2) Este mismo dia pone llaro, tom. 2, pág. 318. Pero en el 
martes k de octubre dice Zurita, lib.20, cap. 9. 

(3) Al margen dice : leo-Clavero. 

(4) En este año fué el conceder el Papa Si.xto IV á las iglesias 



256 



AÑO 1475. 



En eslc año (1) estuvieron sus Altezas en Medina (2) 
y en Valladoliil (3): fueron al Abrojo, y de allí partió la 
Reina nuestra Señora para Alcalá , y el Uey nuestro Señor 
se quedó en Valladolid , y desde Toledo (4) volvió S. A. 



catedrales de España por su bula dada en Roma á 1.° de diciembre, 
ampliada por otras dos de 1." de enero del siguiente 75 y 17 de 
abril de 76 , las dos nuevas prebendas magistral y doctoral , la una 
para teólogo y la otra para canonista , que se habían de proveer 
por los prelados y cabildos de canónigos in sacris á oposición en 
los mas beneméritos, según lo que habia quedado asentado por su 
legado el cardenal D. Rodrigo de Borja cuando estuvo acá al prin- 
cipio de su pontificado, y capituló cierto subsidio con el estado 
eclesiástico. Zúñiga pág. 307 núm. 3. D. Nicolás García Tractat. de 
Benefic. part. 5.*, cap. k, núm. 169, estampa la primera de estas 
bulas y otra aun mas extensiva del papa León X del año 1521. 
Véase al P. Mariana lib. 23, cap. 18, al fin en la latina y caste- 
llana. 

(1) A 2 de enero entró el Príncipe D. Fernando ya Rey de 
Castilla en Segovia de vuelta de Aragón, como por carta del 5 lo 
avisó á Sevilla, y permanecían allí en el 30 del mismo y días 15 
y 20 de febrero siguiente. Zúñiga , pág. 371 donde la imprenta 
yerra el año 1474 por 1475. 

(2) Privilegio de juro allí de 12,000 mrs. á Rodrigo de Ulloa, 
á 2 de marzo y cédula para Sevilla de 17 del mismo. Zúñiga íbid. 
núm. 4. 

(3) A 26 de abril firmaron aquí para Sevilla las credenciales y 
poder que refiere Zúñiga cit. núm. 4. 

(4) Estaba la Reina en Toledo á 20 de mayo y á 24 también el 
Roy , según documentos que cita Zúñiga en este año , núm. 5, 
pág. 372, donde individualiza que estaba el Rey en Tordesillas 
mientras la Reina en Toledo. Zúñiga ibid. 



257 

á Avila, Medina (!), Tordesillas (2), donde se juntó la 
gente para el Real de Toro. De Tordesillas fué su Alteza 
á Valladolid (3) y el Rey nuestro Señor á Burgos á cercar 
la fortaleza, y la Reina á Falencia , y de allí se volvió á 
Valladolid (4). Estando allí fué el reencuentro de Alme- 
ría, donde hirió Pedro de Avila á D. Alvaro de Portugal 
por el rostro, lo cual le quisiera mostrar D. Alvaro. Des- 
pués , siendo presidente, se tomó la residencia al dicho 
Pedro de Avila de la gobernación del Principado de As- 
turias , queriéndole tomar por ejecución una cadena que 
traia al cuello, la cual el dicho Pedro de Avila puso so el 
pie y empuñó su espada; y el Rey y Reina reprendieron 
al dicho D. Alvaro lo que pretendió hacer (5). E de Va- 



(1) Estaban en Medina donde tenían Cortes y les otorgó el Reino 
172 cuentos de mrs. en 1." y 3 de agosto. Zúñiga , núm. 7. 

(2) En Tordesillas á 12 de julio otorgó el Rey su primer testa- 
mento teniendo su Real cerca del puente que iba sobre Toro. Zu- 
rita, lib. 20, cap. 23. 

(3) Donde estaba á 9 y 15 de agosto. Zúñiga con documentos 
núm. 7 y 10. En jueves 5 de octubre en Sahagun. Vid. Escalona, 
pág. 693. 

(4) Donde estaba á 31 de octubre. Salazar. Cas, de Lar, tora. 4. 
pág. 397, y en 2 de noviembre libraron aquí el privilegio de au- 
mento de armas y merced de la Escusabaraja día de Navidad en 
cada año á D. Andrés Cabrera y Doña Beatriz de Bobadílla, después 
primeros marqueses de Moya. Pinel. Retrat. del buen vasallo , pá- 
ginas 238 y 2V9. 

(5) Y bien lejos de disgustarse del hecho de D. Pedro Dávila 
ahora mismo estando en Valladolid á 22 de noviembre de este 
año 75 atendiendo á sus grandes y fieles servicios que les había he- 
cho aun desde antes que reinasen , le hicieron merced perpetua 
para sí y sus sucesores de la fortaleza y término del Risco cerca de 

ToMoXVIlI. 17 



258 

lladolid partió la Reina (i) á rescebir el castillo de Bur- 
gos (2) . y el Rey partió de Burgos al trato de Zamora, 
é la ganó (3) como se contiene en las corónicas de lalin é 
romance de este tiempo. 

AÑO 1476. 



Este año la Reina estuvo en Valladolid en principio 
de él. En el mes de marzo (4) venció el Rey Católico al 
Rey de Portugal en la batalla de entre Toro y Zamora. De 
allí fué á Tordesillas y de allí vinieron sus Altezas á Ma- 
drigal donde hicieron Cortes y juraron á la Princesa Doña 



Avila su patria , con título de Conde. Véase el privilegio en Haro 
tom. 2, pág. 93. 

(1) A 8 do noviembre en Dueñas 6 leguas de Valladolid en el 
camino á Burgos libraron á Juan de Valladolid , negro , título de 
juez y mayoral de los negros y negras, loros y loras, que ya por 
este tiempo se habían traído en grande número de Guinea á Sevi- 
lla , y residían de asiento en aquella ciudad. Zúñiga núm. 10 de 
este año. 

(2) Que se le rindió en enero 31. Zurita, y ese día lo avisó de 
allí á Sevilla. Zúñiga año 76, núm. 1. 

(3) Estaba ya el Rey en Zamora á 2 de febrero. Zúñiga año 76, 
núm. 1." y ganó el alcázar á 19 de marzo del aflo siguiente, y 
nombró alcaide á D. Sancho de Castilla. Zúñiga año 76, núm. 1. 

(k) Viernes dia 1.° = Pulgar 2. '^ part., cap. 45, Zurita, Anal, 
lora. 4, lib. 19, cap. 44, y Zúñiga con cédula del Rey en que lo 
dice, dada en Zamora á 9 del mismo mes, año 76, núm. 1.® En 30 
de marzo estaban en Medina del Campo y libraron allí el privilegio 
y merced á las Condesas de Cabra del brial que las Reinas de Cas- 
lilla vistiesen el dia de Pascua de Resurrección de cada año. Salaz. 
Adverl. pág. 322. , ,, ^, .^., 



r 



- 259 

Isabel (1) é lucieron leyes, y se ordenó la hermandad en 
la villa de Dueñas (2). E de Madrigal fué el Rey á cercar 
á Canlalapiedra, é allí se libró el conde de Benavente de 
la prisión de Baltanás, é le dieron sus fortalezas (3). Los 
Reyes se vinieron á Medina é á Tordesillas (4), y de allí 
partió la Reina para Ssgovia , cuando se alzó Maldonado 
con la Torre de D. Juan (o): y el Rey partió á Burgos 
é á Guipúzcoa al socorro de Fuenterrabía, cuando la 



(1) Corrían estas Cortes en 29 de abril , y en ellas se acordó 
entre otras cosas , jurasen los pueblos los tratados matrimoniales de 
esta Princesa con el Principe de Capua. Zúñiga con la orden á Se- 
villa de dicba fecha, año 76, núm. 1.° 

(2) Todo esto fué desde mitad de julio, dia de Santiago, de que 
es la fecha del cuaderno de la hermandad, hecho en junta de Due- 
ñas, precedida otra y otro en Cigales á 13 de junio, sin el pri- 
mero de Madrigal de 8 de mayo , donde las peticiones de Cortes 
por lo tocante á lo general del Reino salieron firmadas en 27 de 
abril, como todo consta por los mismos cuadernos. 

(3) Esta prisión del conde de Benavente fué hecha por el mismo 
ey de Portugal en Baltanás del Valle de Cerrato el dia 18 de se- 
tiembre del año anterior, y le llevaron preso á Peñafiel , lugar de 
su contrario el conde de Urueña, junto al Duraton, donde entra on 
el Duero. Zurita, lib. 19, cap. 33. 

(4) En Yalladolid á 26 de junio libraron sus contadores privile- 
gio de confirmación de otros de un juro á Pedro de Herrera, Doña 
Isabel y Doña María sus hermanas, la primera abadesa que después 
fué del monasterio de las Huelgas de esta ciudad de Yalladolid , y 
hermanos de Fernando, Diego, Francisco, Sancho y Doña Inés 
de Herrera , todos ocho hijos de García de Herrera , guarda del Rey 
D. Juan H, difunto poco antes del dia 28 de octubre de 1V39, en 
que por su muerte este Rey empezó á confirmar á los hijos los mrs. 
de este juro. 

(5) Y allí dia 13 de agosto confirmó el cuaderno de hermandad 
hecho en junta de Dueñas el dia 25 de julio. 



260 

cercaron los franceses (1). Y en este tiempo se lomó á 

(1) Iba caminando á esc destino el dia 18 de junio, en que en 
Guevara, lugar fuerte del conde de Oñate después de Vitoria y antes 
del Puerto de San Adrián , por donde entonces era el paso mas co- 
mún de Álava á Guipúzcoa , libró á esta última provincia la cédula 
que cita el P. Ilenao tom. 2, pág. 392. Pero no debió pasar ade- 
lante por entonces y volvió á Vitoria , donde aun nos le da Zurita 
(lib. 19, cap. 50) en 29 del mismo mes. Y en prueba de su pun- 
tualidad tengo la carta original firmada de su mano y refrendada de 
Felipe Climente su protonotario , secretario y de su Consejo, con 
fecha de ese dia 29 de junio en Vitoria, requiriendo á los alcaldes 
de Iturria y valle de Amescoa, en la merindad de Estella, reino de 
Navarra, para que hiciesen volver á Juan Sánchez de Vicuña, el 
Mozo, vecino de Vicuña, su vasallo, una yegua que los de allá le 
babian llevado , ó su valor sin darle lugar á otro procedimiento mas 
sensible. Con fecha del mismo dia 29 de junio en Vitoria libraron 
Real facultad á D. Rodrigo Ponce de León, Marqués de Cádiz, Conde 
de Arcos de la Frontera, su primo, vasallo y de su Consejo (que 
asi le llaman) para sacar de su mayorazgo las ciudades de Cádiz y 
Arcos, y las villas de Marchena , Rota , Bailen y Mairena , y otros 
cualesquiera lugares, dignidades , oficios, bienes y rentas, y de- 
jarlos libremente ó en uno ó mas mayorazgos á sus hijas Doña etc. 
Y en 9 y 17 de julio siguiente , en cuyo dia partió de aquella ciu- 
dad para Bilbao á prevenir las cosas que allí dice, donde ya estaba 
el dia 20. En el 30 se hallaba en Guernica , donde confirmó y 
juró, como Señor nuevamente venido á Vizcaya, los fueros de aquel 
señorío, con la formalidad que se vé en el mismo privilegio, im- 
preso á continuación de los del dia , aunque no les toca , porque 
estos se hicieron posteriormente. Allí se dice parte del acompaña- 
miento que llevaba, con olvido de D. Antonio Carrillo, obispo dé 
Pamplona, á quien los vizcaínos (que no permitían entrada de obispo 
alguno en Vizcaya , no sé porque aprehensión antigua retenida en 
los fueros, que once años después les proscribió el consejero Garci- 
Lopez de Chinchilla enviado para ese y otros efectos por este Rey 
á Vizcaya) hicieron salir de los términos del señorío; y porque ha- 
bía pisado tierra de él en contravención á sus fueros y costumbres, 



261 

Toro (1) é vino la Reina á Toro desde Segovia, y el Rey á 
1 .** dia de noviembre de este ano cercó á Caslro-Nuno (2) 
estando la Reina en Toro : é desde Toro (3) partió su Al- 



dieron al Rey en aquella primera vista el raro y enfático espectá- 
culo de recogerla , quemarla y arrojar al mar las cenizas , como todo 
lo cuenta D. Juan Margarit, después Obispo de Gerona y Cardenal, 
que iba en el viaje y lo presenció , admirándolo no menos que todos. 
Estuvo el Rey en Vizcaya dando las órdenes para la defensa de 
aquella costa contra los franceses (según Zurita cap. 32) hasta el 
15 de agosto , y de allí volvió á Vitoria para donde tenia aplazadas 
vistas con su padre el Rey D. Juan II de Aragón , que habia llegado 
á aquella ciudad el 13 y se verificaron á breves dias con grande 
lucimiento y aparato. 

(1) Toro se entró jueves á la noche 19 de setiembre, y la 
Reina llegó sábado 28, y la fortaleza se rindió sábado 19 de octu- 
bre. Zurit. lib. 19, cap. 58. Pero es debido hacer aquí mención 
de la noble toresana Antona García y su marido Juan de Monroy, 
á quienes los Reyes en el privilegio que concedieron á sus hijas y 
descendientes confiesan deberse aquella fortuna á costa de la vida 
de ella malamente sacrificada de orden del Rey de Portugal , que 
atribuyó la fidelidad á traición. En 6 de octubre en Medina del 
Campo libraron á Rodrigo de Ulloa privilegio de juro de 16,000 mrs. 
cada año. En h- de diciembre confirmaron un privilegio á Cuenca. 
Pinel. pág. 87. 

(2) Cubillas y Siete Iglesias, que fué un dia después de la lle- 
gada del Rey á Toro. Zurit. ibid. cap. 58. 

(3) En h- de diciembre firmaron allí privilegio á Pedro de las 
Cuevas de un juro de 3,000 mrs. En 5 de diciembre fué á Ocaña, 
ocupó aquella villa y luego á Uclés, cuyo convento también ase- 
guró á su poder, y estaba de vuelta en Ocaña el sábado ik- con lo 
demás que escribe Zurit. lib. 20, cap. 1.® y 2.", donde dice que el 
Rey tuvo la Pascua de Navidad en Medina del Campo, y de allí 
pasó í\ Ocaña donde en 9 de enero ya se hallaba pacificado por 
la buena diligencia de la Reina todo lo correspondiente á la paci- 
ficación del maestrazgo de Santiago en aquella provincia. Y aun 



2G2 

teza á Uclés sobre lo del Maestrazgo de Santiago : de allí 
volvió á Ocafia y fué á Toledo; é allí vino el Rey habien- 
do ganado á Caslro-Nnno. Fallesció este año dia de San 
Martin en Ocaña á 1 1 de noviembre D. Rodrigo Manri- 
que, Conde de Paredes, Maestre de Santiago; está sepul- 
tado en el convento de Uclés. Fué luego Maestre en acto 
D. Alonso de Cárdenas, que también en vida de D. Rodrigo 
se llamó Maestre , y era Comendador mayor de León. 
Estas cosas y otras que acaescieron este año se hallarán 
mas largamente en las corónicas de latin y romance. 

AÑO i 477. 

Este año estuvieron los Reyes parte de él en Tole- 
do (1), é por abril partió el Rey para el cerco de Canta- 
lapiedra que ya estaba cercada , y la Reina para Truji- 
llo (2) ; é habida la fortaleza que la tenia Pedro de Baeza 
por el Marqués de Viliena , fué de Cáceres á Sevilla (3) ; 
de allí á Jerez de la Frontera, y tornó á Sevilla donde 
estuvo lodo este año (4). Y en este dicho año á once de 

se añadió la felicidad de reducir enteramente á su servicio á 
D. Juan Tellez Girón, conde de Urueña. 

(1) En Madrid á 9 de marzo confirmaron á Valderas su esencion 
de alcabalas y pechos. Ximena. Anal, de Jaén, pág. 450. 

(2) Donde se hallaba á 20 de junio. Zúñiga año 77, núm. I.** 
habiendo pasado por Guadalupe en 10 de mayo. Ibid. núm. 4, pá- 
gina 380. 

(3) Estaba en Cáceres á 4 de julio. Zúñiga núm. 5, y en 25 en- 
tró con palio en Sevilla. Ibid. 

(4) Y el Rey que entró el 13 de setiembre y permanecian en 26. 
Zurita. Estaban en Xerez de la Frontera á 20 y 28 de octubre, en 
Utrera á 9 y 16 de noviembre, y ya en Sevilla de vuelta el 20. Zú- 
ñiga núms. 8 y 9. 



^63 

junio día de San Bernabé en la noche (1) fallcsció en Sa- 
lamanca en el monasterio de San Aguslin Fr. Juan de 
Sagun, y comenzó á hacer milagros á 28 de junio de 
1488 , víspera de San Pedro y San Pablo, y después acá 
ha hecho muchos milagros (2). Este año el obispo de 
León que se llamaba el Dr. D. Rodrigo de Vergara, na- 
tural de la ciudad de Logroño , hizo matar al tesorero de 
la iglesia que se llamaba Pero Baca, que era caballero 
muy emparentado en la ciudad , y los parientes de dicho 
tesorero cercaron al obispo en sus casas, y él se salió 
huyendo, y llegó á las casas del conde de Luna, donde 
le mataron estando en las faldas de la condesa (3). Este 
año mataron los de Fuente Ovejuna á D. Hernán Gómez 
de Guzman , Comendador de Calatrava , que era hijo de 
D. Juan Ramírez de Guzman, que ansimísmo fué Comen- 
dador mayor de Calatrava y de Otos, y le mataron á pe- 

(1) De 1478. Vid. Fr. Juan de Sevilla Ap. Herrera Historia do 
San Agustin, de Salamanca pág. 67, 68 y 265. 

(2) En este año á 12 de marzo murió en Roma D. Juan Diaz de 
Cobarrubias y Coca, auditor y decano de la Sacra Rota, obispo de 
Calahorra y antes de Oviedo, y primero Dean de Rúrgos, natural de 
aquella ciudad , en edad de 77 años. Sepultáronle en la Minerva de 
donde sus huesos fueron trasladados el año 1480 á la capilla de la 
Visitación de la Catedral de su Patria , á quien dejó por heredera. 
Gil González Teat. ecles. tom, 2, pág. 364. Salazar, Advertenc. 
historie, pág. 247. Sucedióle en la silla de Calahorra D. Fr. Juan de 
Quemada, natural de Toledo y visitador general de su arzobispado, 
que murió el año siguiente 1478. Tejada, Historia de santo Domingo 
de la Calzada, pág. 397, núm 4 y 5. Y le sucedió D. Pedro de 
Aranda , natural también de Rúrgos , que luego fue Presidente del 
Consejo hasta el año 1494 de su muerte. 

(3) Garibay lib. 18, cap. 13. tom. 2, pág 610, col. 2, tomándolo 
de aquí. Véase hoy al P. M. Risco tom. 36, donde individualiza cir- 
cunstancias muy particulares que hubo en este raro caso. 



264 

dradas en sn casa. Este año en el mes de mayo mataron 
en Sahelices de los Gallegos á García de Sequeyra , Señor 
de aquella villa. Y este año dia de San Esteban á 2G de 
diciembre un escudero mató al Duque de Milán, que se 
llamaba Galeazo , y estando á unas oyendo misa, porque 
le tomó á su mujer, el cual fué luego muerto allí por las 
guardas del Duque. 

AÑO 1478. 

Este año estuvieron los lleyes en Sevilla (1) hasta que 
nasció el príncipe D. Juan , que fué á 28 de junio (2). En 
este año fué lo de Caslronuño (3). E á cabo del año v¡- 

(1) De donde vino el Rey á Madrid por febrero, y allí tuvo junta 
de los diputados de las hermandades, y logró se prorogasen por 
tres años mas, mandando lo mismo por lo tocante alas de Vizcaya. 
Permanecia allí á 24 de marzo y se detuvo hasta fin de abril. Zurit. 
lib. 20, cap. 21. Zúñig. año 78, iiúm, I.*» 

(2) Zurita lib. 20, cap. 22, le cita é impugna diciendo que fué á 
postrero á las once del dia , y que se bautizó el dia 15 de julio si- 
guiente, y dice fué padrino Nicolás Franco obispo Paterriino, legado 
del Papa en España, que era veneciano , asistiendo también al acto 
los embajadores de aquella República en nuestra Corle, y los Gran- 
des y ciudad con el grande explendor que correspondía á un Prín- 
cipe heredero tan deseado, como pormenor se podrá ver en 2úñiga 
año 78, núm. 2.", donde califica haber sido el dia del nacimiento el 
que dice Zurita, con la carta de aviso que en el dia siguiente i." de 
julio escribió el Rey participándolo á los pueblos. Añade, núm. 3, 
que salió la Reina á misa de parida á la Santa iglesia , el domingo 9 
de agosto, cuya lucidísima función dejó escrita el cura de los Pala- 
cios, testigo de vista que allí copia. Donde estuvieron los Reyes des- 
pués por todo el año , véase allí desde el núm. 4. 

(3) En Sevilla á 21 de agosto de este año íklS libraron privi- 
legio á D. Andrés de Cabrera y Doña Beatriz de Bobadilla su muger, 



265 

nieron á Córdoba, é allí estuvieron hasta en fin del año. 
Miércoles á 29 (1) de julio de este año de 78 hubo eclpisi 
del todo scuro (2). , 

AÑO 1479. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Cór- 
doba (3) , y desde allí fueron á Guadalupe, donde juraron 
las paces de Francia (4). E allí vino nueva de la muerte 
del Rey D. Juan de Aragón, padre del Rey D. Fernando, 
y fué un martes á 19 de enero en Barcelona. E de alli 

primeros Marqueses de Moya que fueron luego , haciéndoles mer- 
ced del señorío de la casa y lugar de Ormaza , confiscado á Gonzalo 
Muñoz de Castañeda, por haber seguido la voz del Rey de Portugal. 
Pinel. Relrat. del buen vasallo , pág. 267, cuyo privilegio revocaron 
luego por haberle perdonado. En 18 de setiembre aun permanecian 
en Sevilla donde libraron la pragmática 198 contra los de Córdoba 
y su jurisdicción , que á pretexto de ser exentos de pedidos y mo- 
nedas, extendian la exención á todos los demás tributos y pechos. 
En 30 de setiembre en Sevilla, titulo de Marqués de Gibraltar á 
D. Enrique de Guzman, Duque de Medina Sidonia. Avala. En 15 
de noviembre estaban en Sevilla. Concord, de la mest. tom. 1. fo- 
lio 180 vuelto, núm. 920. 

(1) A 19 dice Zúñiga, citando al cura de los Palacios, testigo 
ocular, año 78 núm. 4. 

(2) Vid. el cura de los Palacios en Zúñiga, pág. 384 núm. 4. 

(3) En 30 de enero libraron al Duque y Duquesa de Alba Don 
García Alvarez de Toledo y Doña María Enriquez, facultad Real 
para fundar mayorazgos de sus estados y bienes. Salaz. Memorial 
del marqués de Villafranca pág. 133 y 134. 

(4) No ya en Córdoba sino en Guadalupe libraron carta á Se- 
villa á 8 de enero donde se mantenían el 16; pero en el 22 de él y 
á 7 y 19 de febrero se hallaban en Trujillo. Zúñig. en este año nú- 
mero 1. Zurit. lib. 20, cap. 27 y 28..,^ .^^^^^ 



2G6 

fué la Reina á Cáccrcs , y desde allí á Alcántara á las vis- 
las con la Señora Infanta Dona Beatriz, madre del Rey 
D. Manuel y de la Reina Doña Leonor, muger del Rey Don 
Juan de Portugal. Y de esta Doña Beatriz era hermana 
Doña Isabel, madre de la Reina Católica Doña Isabel; la 
cual de allí se voWió á Cáceres, y de Cáceres (I) á Trujillo, 
donde estuvo en tanto que fué la batalla de la Albuera, 
martes de carnestolendas á 28 de hebrero, á donde fué 
vencido el Rey de Portugal, mediante la ayuda que el 
Maestre de Santiago D. Alonso de Cárdenas hizo. E fue- 
ron los cercos de Mérida é Medellin , y Montanoches, y 
Caslilnovo , y Deleitosa , y Magacela , y Zalamea , y Bien- 
querencia «í Armonchon de la orden de Alcántara, y se 
firmaron las paces de Portugal (2); y de allí vinieron los 
Reyes á Guadalupe , y de allí á Toledo en el mes de oc- 
tubre de este año (3). Y en el mes de noviembre nasció 



(1) Estaban los Reyes en Cáceres á fin de marzo y 11 de mayo. 
Zurit. lib. 20, cap. 32. Zúñiga año 79, núra. 4. Y permanecieron allí 
hasta 22 de mayo , (no marzo como se imprimió en Zurita) en cuyo 
dia vinieron juntos á Trujillo, donde el sábado 5 de junio se sepa- 
raron , porque quedando alli la Reina , el Rey se partió para Ara- 
gón á jurarse Rey de aquellos reinos por muerte de su padre, donde 
entró en 22 de dicho mes, habiendo caminado por Guadalupe y 
Santa Olalla, donde se halló en 10 de él. Zurita donde arriba. La 
Reina permanecia en Trujillo á 28 de agosto. 

(2) Cuya conclusión avisó la Reina á Sevilla desde la villa de 
Almaraz á 5 de octubre. Zúñiga cit. núm. k- 

(3) Esto está malo. Los Reyes no vinieron juntos ni en ese 
tiempo. Queda visto que el Rey pasó para Aragón solo en el mes 
de junio. La Reina quedó en Trujillo donde se hallaba aun en 28 
de agosto, como acredita con documento Zúñiga, núm. 4, y allí 
mismo que estaba en Almaraz de Extremadura á 5 de octubre. En 
21, pues, de este acredita él mismo con carta suya se hallaba ya en 



267 

la Señora Infanía Doña Juana , que casó con el Arcliidu- 
que D. Felipe, conde de Flándes, hijo del Emperador 
Maximiliano, y de Madama María, hija del duque Char- 
les y Madama Catalina de Borhon. 

AKO 1480. 

Este año hicieron los Keycs Corles en Toledo (1), é 
hicieron las Leyes y las Declaratorias , lodo tan hien mi- 
rado y ordenado que parescia obra divina para remedio 
y ordenación de las desórdenes pasadas (2). E allí estu- 
vieron hasta en fin del año, que partieron para Medina del 
Campo, donde quedó lo Reina (3), y de allí fué el Rey á 
Calatayud é á Zaragoza. 

Toledo , adonde volvió el Rey de Aragón pocos dias antes de parir 
allí la Reina á la Infanta Doña Juana, después su sucesora , el dia 
sábado 6 de noviembre entre las 6 y 7 de la mañana. Zurita li- 
bro 20, cap. 34. 

(1) En dos de mayo libraron allí á la villa de Salvatierra de 
Álava privilegio con inserción de otros de sus antecesores en que 
se la confirmaron generalmente los suyos. 

(2) Salazar de Mendoza en la crónica del cardenal Mendoza, li- 
bro 1, cap. ol, pág. 174, cita y alaba este lugar de Galindez en su 
Memorial ó Registro. 

(3) Estaban ya allí el dia 29 de setiembre en que libraron la 
pragmática inserta en la 17, y en el dia 9 de noviembre en que la 
Reina sola libró cédula que he visto original , firmada de su mano 
y refrendada de Diego de Santander su secretario, para que los 
aposentadores no diesen huéspedes alli en la posada en que había 
de estar el doctor Juan Ruiz de Medina de su Consejo , ni en casa 
de Pedro Fernandez de Rincón, que asimismo habia de tener por 
posadas, no obstante que dicho doctor no se hallase en la dicha vi- 
lla, por cuanto su Alteza le enviaba á algunas cosas cumplideras á 
su servicio fuera de esta villa. 



268 

AÑO U8i. 

Este ano csluvieron los Heyes en Aragón y Barcelona 
y Valencia , y en fin de él volvieron á Medina del Cam- 
po, á donde acaesció la diferencia entre D. Fadrique Enri- 
que/, hijo mayor del Almirante D. Alonso Enriquez, y 
Ramir-Nuñez de Guzman , Señor de Toral , en lo cual 
el coronisla de romance queda asaz falto y diminuto en 
perjuicio de partes (1). 

(1) Año 1481, en Valladolid á 28 de febrero, la Reina dio la 
caria de comisión y creencia al Reverendo Señor D. Juan de Ortega, 
provisor de Yillafranca, sacristán de SS. Aot. y Alonso de Quinta- 
nilla, su contador mayor, directores de las hermandades, y como ta- 
les enviados (según Pulgar este año, cap. 99), á Vizcaya, Guipúz- 
coa y Montañas á diligenciar naos, gente, vituallas, armas y arti- 
llería para la armada contra el Turco , que infestaba cruelmente el 
reino de Sicilia y otros puertos de la cristiandad. Estos comisarios 
parece que también llevaban comisión para sacar con buenas artes 
el mas dinero que pudiesen , pues aun de esta especie también ha- 
bia falla. Asi lo hicieron (dice Pulgar) con los lugares de las Behe- 
trías juntos por sus Procuradores en la ciudad de Burgos, donde re- 
dimieron á dinero la antigua obligación (que para esta ocasión no 
se olvidó) de dar galeotes para las armadas. Estos comisionados pa- 
sando de allí llegaron á Yiloria y presentaron su credencial á la junta 
general de la provincia y hermandades de Álava, día 22 de marzo 
de este año, hallándose diputado de ellas Lope López de Ayala, 
aunque Pulgar no habla de esta provincia; y tuvieron tal maña que 
por buena composición les sacaron un servicio de 500,000 mrs. en 
dinero , aunque fuese con la protesta que su diputado y procurado- 
res hicieron de que esto no causase perjuicio y ejemplar á sus exen- 
ciones, franquezas y privilegios. Acta y adjunta la carta cax. G. 
til. 32. Archivo de la provincia. En 2 de abril del mismo año 1481 
libraron en Valladolid la pragmática 195, interpretando y decla- 
rando el privilegio de las exenciones de Simancas. Este año dia 4 de 



269 

AÑO 1482. 

En principio de csle ano se ganó Alhama postrero 
(lia de hebrero(l), que fué la primera cosa que se ganó 
del reino de Granada, en que se halló D. Rodrigo Ponce 
de León , Marqués que se decia de Calid (2) ; y partieron 
los Reyes con la nueva al socorro de Alhama , que la cer- 
caron los moros. Y en este año estuvieron sus Altezas en 
la Andalucía , y nació en Córdoba la Infanta Doña María, 
que fué Reina de Portugal , segunda muger del Rey Don 
Manuel, cuyo hijo es el Rey D. Juan de Portugal, que 
después casó (3) con la Infanta Doña Catalina , hermana 
del Rey D. Carlos, nuestro Señor. En este año á 13 de 
julio mataron los moros de una saetada con yerba en el 
Real de sobre Loja á D. Rodrigo Tellez Girón , Maestre 
de Calatrava. En este año á 1.** de julio murió en Alcalá 
de Henares D. Alonso Carrillo, Arzobispo de Toledo (4): 

abril estaba la Reina en Valladolid. Cédula que imprimió Salazar 
Cas. Lar. tom. k, pág. 93. En 13 de agosto en Tordesillas. Con- 
cordia de la Mestay fol. 151, núm. SSi. 

(1) Del dia en que se ganó, por quiénes y cómo hay una carta 
original en Alderete Antigüed. de Esp. pág. 214, la cual se debe 
poner aquí porque es muy apreciable. Vid. Francisco Guzman. No- 
biliario verb. Ortega fol. 71 vuelto. 

(2) En 20 de marzo estaban en Medina del Campo. Concord. de 
la Mest. fol. 151 núm. 837, y pragmática. 197. 

(3) En Estremoz á 5 de febrero de 1525, dice Mariana en el su- 
mario. Sandoval lo toca tres veces y nunca señala el mes y dia, mas 
de que el casamiento se habia contratado en Valladolid en el verano 
antecedente, lib. 11, § 25 y 27 al fin , y lib. 12, § IV. Sayas Ana- 
les de Aragón, cap. 119, pág. 748. 

(4) El mismo dia señala Zurita lib. 20, cap. 43, tom. 4, y Zú^ 



270 

sucedió en su dignidad el Cardenal D. Pedro González 
de Mendoza , que era Arzobispo de Sevilla ; y sucedió en 
Sevilla D. líiigo Manrique , obispo que era de Jaén , y 
Jaén se dio 1). Luis Osorio , hermano de D. Alvar Pérez 
Osorio, primer Marqués de Astorga. Y fallesció esle ano 
por mayo D. Gabriel Manrique, primer Conde de Osorno; 
y murió en esle año por hebrero D. Alvar Pérez de Guz- 
man, Señor de Santa Olalla (1). 

AÑO 1483. 

Este año taló el Rey la vega de Granada y la corrió, 
y basteció á Alhama, é tomó é derribó á Tazara. En este 
año murió el conde de Lemos, D. Pedro Alvarez Osorio, 
en hebrero. Y en este mesmo año fué el desbarate del 
Maestre de Santiago é Marqués de Cáliz en el Ajarquia, 
que se dijo la de las lomas de Málaga, dia de San Benito 
21 de marzo (2). La Reina estuvo este año en Santo Bo- 



ñiga en los Anal, de Sevilla, pág. 393 advierte con oportunidad y 
uliliciad haber sido esta la primera vacante á que no concurrió postu- 
lación del Cabildo ecco. por la gracia que ya los Reyes tenian obtenida 
para presentar todas las iglesias de sus reinos, perdiendo asi los ca- 
bildos su mayor preeminencia. Los motivos , fundamentos y ante- 
cedentes que hubo para esto, se podrán ver con extensión en el 
doctor Salazar de Mendoza, Crónica del cardenal Mendoza j lib. 1, 
cap. 52 por todo él. 

(1) En 13 de agosto de 82 en Soria. Quad. de la Mest. allí 
núm. 843, pero puede ser equivocación. En 30 de agosto en Cór- 
doba crearon en ducado la ciudad de Nájera, y dieron título per- 
petuo de Duque de ella á D. Pedro Manrique , Conde de Treviño. 
Salaz. Cas. de Lar. iom. 2, pág. 115 y tom. 4, pág. 293. 

(2) En Madrid á 26 de abril libraron la pragmática 136, excep- 
tuando de la ley de Toledo y de los oficios acrecentados manda- 



271 

mingo (le la Calzada y en Vizcaya , y la Navidad en Vito- 
ria, á donde vino el Rey que venia de Aragón. En este 
año fué preso el Rey Muley Boabdech de Granada , que 
llamaban el Chiquito, que le prendieron el Conde de Ca- 
bra y el alcaide de los Donceles, y desbarataron los mo- 
ros, y mataron é prendieron gran muchedumbre de ellos. 

AÑO 1484. 

Este año partieron los Reyes en principio de él (1) 
desde Vitoria , y fueron á Tarazona, y de allí vinieron á 
Guadalajara , é á Toledo , é á Córdoba (2) , y en el mes 
de julio ganaron á Illora, y en el de septiembre á Sete- 
nél , é invernaron en Sevilla. Este año fué el Rey al ar- 
did de tomar la villa de Loja , y no se hizo (3). 



ANO 



1485 



Este año ganaron los Reyes á Ronda é su tierra , é 
Cohin , é Cártama é otras muchas villas é fortalezas , é 
ganaron á Cambiel. Este año al septiembre fué desbara- 

dos por ella consumir , los per¿enecientes á hijos de los que hubie- 
sen muerto ó murieren en la guerra de los moros, siéndoles re- 
nunciados, y ellos mayores de 18 años para servirlos. 

(1) No debió ser tan al principio de él , pues á 6 de abril en 
Madrid libraron á Rodrigo de Ulloa , su contador mayor, un privile- 
gio de juro de 57.500 nirs. en cada año. 

(2) En Córdoba á tres de setiembre libraron la pragmática 179, 
prohibiendo entrar sal fuera del reino. 

(3) Gracias al valerosísimo y diestro escalador leonés Ortega do 
Prado, por cuyo desengaño se logró que el Rey no aventurara allí 
todo su ejército, no bien aconsejado por servidores de menos ex- 
periencia. Zurit, lib. 20, cap. 62. 



272 

lado el Conde de Cabra, yendo á cercar á Modín. E fue- 
ron los Reyes á invernar á Alcalá de Henares. Y esle año 
lluvió desde Todos Sanios hasta en fin de enero (1). Y 
en este año nasció en Alcalá de Henares á 16 de enero (2) 
la Infanta Doña Catalina , Reina que después fué de In- 
glaterra, que casó primero con el Príncipe Arcturo, y 
aquel fallecido, casó con Ilenrique su hermano, Rey que 
hoy es de Inglaterra. Y en este año por el mes de mayo 
fallesció en Valladolid el Almirante D. x\lonso Enriquez, 
que está sepultado en San Francisco de Falencia (3). 

AÑO 1486. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Al- 
calá de Henares, y desde allí se fueron á Córdoba. Y ese 
verano ganaron á Loja, Illora, Modin, Montefrio y Co- 
lomera. Y este año fueron los Reyes en romería á San- 
tiago, y de camino cobraron á Ponferrada y otras villas y 
fortalezas (4) y volvieron á tener el invierno á Salamanca. 



(1) Terrible peste y aguaceros de esle año y el siguiente. Pul- 
gar 3." parte, cap. 54. Vee otra al año 1488. 

(2) Diciembre dice Zurita lib. 20 , cap. 64 al fin , y también 
Florez en las Reinas pág. 848 aunque señala el dia 15. 

(3) Y en 30 de octubre ó poco después en Linares de Sierra- 
morena D. Alonso de Aragón, Duque de Villa-hermosa, hermano 
bastardo del Rey, cuya muerte pone mas adelante en el año 89. 
Este año dice Riol núm. 25, en su Informe del Archivo de Siman^ 
cas á Felipe V , se hizo concordato entre Roma y España sobre 
provisión de obispados, la cual descubrió en dicho archivo. 

(4) Del color con que el Conde de Lemos decia haberse apode- 
rado de Ponferrada, verase al Señor Palacios. Rubios, De í/onaíí'o- 
nib. ad rubric. § 65, núm. 61 et 62. 



273 

AÑO li87. 

Este año estuvieron los Reyes en Salamanca (t) y á 
principio del invierno en Córdoba, y fueron á cercará 
Velez-Málaga , y fué cercada un dia después de Pascua de 
Resurrección, 19 de abril , y fué ganada Velez. Y cerca- 
ron á Málaga á 17 de mayo del dicbo año, y fué ganada 
el mes de septiembre (2) , y fueron tomados cautivos to- 
dos los moros y sus bienes, y volvieron este invierno los 
Reyes á Zaragoza (3). 

AÑO 1488. 
Estuvieron los Reyes en principio de este año en Zara- 



(1) Donde libraron en 28 de enero la pragrnálica 193 sobre las 
hidalguías venales del tiempo del Rey D. Enrique , su antecesor. Y 
pasó en Salamanca lo demás que refiere su cronistd Pulgar. 

(2) A 18 de agosto de este año, según la crónica, en los dos 
impresos y en mi manuscrito coetáneo, cap. 206 , la crónica 3.* par- 
te, cap. 93. Zurita en el lib. 20, cap. 76, tom. 4.°, lo pone en 
general después de 6 de setiembre y por resulta de la muerte del 
Duque D. Alvaro que se pone aquí luego. 

(3) Donde libraron en 24 de diciembre á los lugares del valle 
de Orduña confirmación condicional de una sentencia y despacho 
con su inserción que tienen á su favor de la chancillería del Rey 
D. Juan I librado por sus Oidores en Valladolid á 7 de diciembre 
de 1385 del pleito sobre entramiento , litigado con D. Fr. Fernán 
Pérez de Ayala su Señor. En este año 1487 fué proveído obispo de 
Oviedo D. Juan Arias del Villar, deán de Sevilla y del Consejo de 
los Reyes. Tomó posesión en 25 de agosto y le rigió juntamente 
con la presidencia de Valladolid que se le dio en 1492 hasta 14í;8 
en que fué promovido á Segovia. Risco tom. 39, pág. 75 y 76. 

Tomo XVIII. 18 



274 



goza (1) , y fio allí fueron á Valencia (2), y de allí á Mur- 
cia (3) , y ganaron este año á Vera, Velez Blanco y Rubio, 
líuezca , Muxecar y otras villas y castillos ; y fueron á te- 
ner el invierno á Medina del Campo (4). Y en fin de este 
ano á i O de octubre recobraron los Reyes á Plasencia 
por mano de los Carvajales y de otros caballeros (5). Y 
en este año por el mes de mayo murió D. Alvaro , duque 
que era de Plasencia , bijo de D. Pedro primero Conde de 
este linaje. Y fálleselo D. García Alvarez, duque de Alva 
por el mismo mes de mayo (6), y sucedió su hijo D. Fa- 

(1) En Zaragoza: donde á 15 de enero confirmaron á la pro- 
vincia y hermandades de Álava el cuaderno de las ordenanzas con 
que hoy mismo se rigen y gobiernan, dadas por 3 comisarios con- 
sejeros del Rey D. Enrique IV el año 14^63, como se podrá ver por 
el mismo cuaderno en las dos impresiones de 1607 en Valladolid 
y 1763 en Vitoria. 

(2) Donde á 12 de abril libraron la pragmática sobre la ley de 
b plata etc. que es la 123 de su colección. 

(3) Donde en 30 de julio libró la Reina á Doña María Zapata en 
nombre de D. Pedro Bazan su hijo, Vizconde de Palacios, la cédula 
inserta en la que se imprime, lib. 5, tit. 8, fol. 160 de las Orden, 
de la Chancillería de J'^alladolid, 

{k) En 8 de octubre estaban en Valladolid. Cédulas en Salazar 
Casa de Lara, tom. 4, pág. 576, y en las Ordenanzas de la Chan^ 
cüleria \ih. 5, tit. 8], fol. 160. 

(5) Consta de documento del dia 20 que estaba el Rey en Pla- 
sencia, y que en ese dia les juró los fueros y privilegios. P. Fernan- 
dez ÁnaL de Plasenc. lib. 2, cap. 13, pág. 152. Aguaceros terribles 
de este año. Pulgar 3.*^ part., cap. 103 al fin. 

(6) Dia 20 de junio, habiendo antes fundado por escritura de 16 
de octubre del año anterior 87, cinco ilustres mayorazgos para cinco 
ilustres hijos , titulándose en ella Duque de Alba , Marqués de Co- 
ria, Conde de Salvatierra y Señor de Valdecorneja , sin ejemplar 
hasta entonces en Castilla de haber concurrido juntos en un perso- 



n 



27 o 

drique. Y en este mismo mes murió D. darcía Alvarez de 
Toledo, obispo de Astorga, y le sucedió D Bernardino 
deCarabajal, que después fué obispo de Badajoz, Carta- 
gena, Sigüenza, Plasencia , y Cardenal de Santa Cruz, 
que murió en Roma á 16 de septiembre del año de mil 
quinientos veinte y tres. 

ANO 1480. ■^•^- 

Esle ano fl) vinieron los Reyes á la Andalucía por 
Guadalupe, y cercaron (2) á Baza, y en fin del año la 
ganaron, é á Guadix , Almería é Muñecar, é á Salobre- 
ña (3) con todas las Alpujarras, y tuvieron el invierno en 
Sevilla. Este año por el mes de septiembre á 16 dias 
andados murió D. García López de Padilla, maestre de 
Calalrava, y tomaron la administración los Reyes por au- 
toridad apostólica; é boy está incorporado él y los otros 
maestrazgos por bula apostólica que concedió Adriano Vi. 
Y murió (4) D. Alonso de Aragón , duque de Villa-Her- 

naje los títulos do Duque, Conde, Marqués y Señor. Salaz. Me- 
morial del Marqués de Villafrancay pág. 112. 

(1) A 26 de enero en Valladolid libraron un privilegio de juro 
de 3,000 mrs. á Rodrigo de Ulloa su contador, Señor que fué de 
la Mola. 

(2) A 6 de marzo de 89 en Medina del Campo. Concord. Mest. 
fol. 183 vuelto. A 2íp de marzo de este año en Medina, dieron or- 
denanzas á la Chancillería de Valladolid, lib. I." de ellas, tit. 3, nú- 
mero 82, fol. 42 vuelto. 

(3) A 26 de mayo estaban en Jaén. Concord. de la Mest. fo- 
lio 153, núm. 84o. 

(4) No murió sino en el año 1485, como expresamente se lo en- 
mienda Zurita lib. 20, cap. 6'i, lom. 4, fol. 339 vuelto. Véase su 
criado Juan Feroz de Vargas ms, de Linay 



es. 



270 

inosa, hermano bastardo del Rey D. Fernando; y Don 
Pedro de A} ala , conde de Fuensalida , el cual fallesció en 
fin de esle aüo en Síilamanca , donde era Corregidor. 

AÑO 1490. 

En principio de esle año estuvieron los Reyes en Se- 
villa (1), é allí se desposó la Princesa Doña Isabel con 
el Príncipe D. Alonso de Portugal, hijo del Rey D. Juan, 
y nielo del Rey D. Alonso, que fué vencido en la de 
Toro (2), y casáronse por el mes de noviembre del dicho 
año. Y esle año laló el Rey la vega de Granada , y vol- 
vieron los Reyes á Sevilla á donde estuvieron el invier- 
no (3). 

AÑO 1491. 



Estuvieron los Reyes en principio de este año en Se- 
villa , é pasada la Pascua florida partieron á cercar á Gra- 
nada por el mes de abril , y entraron por el mes de mayo, 
y corrieron la vega y quemaron ciertos lugares, y vol- 
vieron á poner Real sobre la ciudad , y edificaron la ciu- 
dad de Santa-Fé, y tuvieron el invierno en dicho Real. 

(1) Donde en 6 de mayo libraron á la universidad de Sala- 
manca la cédula impresa en las Ordenanzas de la Chancilleria de 
Valladolid, lib. 5, tit. 8, fol. 161. 

(2) Provisión en Córdoba á 8 de noviembre. Salaz. Casa de 
Lar. tom. 2, pág. 120. 

(3) Allí. En 6 de diciembre de él libraron privilegio al con- 
vento de San Ildefonso de Toro , confirmándole un juro de 10,500 
maravedís que le cedió Rodrigo de Ulloa, Señor de la Mota, con 
carga de ciertas misas. 



277 

Y este año tomaron los Reyes asiento con Cristóbal Co- 
lon, ginovés, natural de Saona, sobre el descubrimiento 
de las Indias é Islas del mar Occéano, de que tanta honra 
y provecho se ha seguido á estos reinos (1). Este año fa- 
llesció el Príncipe Don Alonso de Portugal á 13 de julio 

(1) El primer asiento con Colon no fué en este año , sino en el 
siguiente 1492, conquistada ya Granada , y estando los Reyes en 
Santa Fé á 17 de abril. Zúñiga Anal, de Sevilla pág. 4-12. En los re- 
gistros originales de la corona de Aragón , conservados en su teso- 
rería general de Zaragoza se notó lo siguiente: *'En el mes de abril 
« de 1492, estando los Reyes Católicos en la villa de Santa Fé corea 
(( de Granada , capitularon con D. Cristóbal Colon para el primer 
« viaje de las Indias; y por los Reyes lo trató su secretario Juan de 
« Coloma; y para el gasto de la armada prestó Luis de Santangel, 
« escribano de raciones de Aragón, 17,000 florines etc." Extractó 
esta memoria Argensola en sus Anales continuando los de Zurita, 
lib. 1, cap. 10, pág. 100, donde añade en la de haber salido de Ara- 
gón el primer oro con que se equipó el viaje de Colon; con el primero 
que él trajo de retorno del Nuevo-Mundo que descubrió, mandó 
años después el Rey Católico se dorasen los techos y artesonados 
de la sala Real del palacio de la Aljafería en aquella ciudad. Ilabia 
venido Colon á España y se hallaba en ella á esta solicitud desde 
el año 1484. Nuestros Reyes ocupados entonces en las conquistas 
de Andalucía no pudieron oirle, pero llevaron la política de entre- 
tenerle hasta que las concluyeron , y él mismo asistió á ellas y les 
sirvió no poco con su pericia y valor. Hallándose estos Príncipes en 
Córdoba á 12 de mayo de 1489, escribieron con esta fecha á la ciu- 
dad de Sevilla para que le diese aposentamiento y ayuda de costa, 
porque venia á su Corte á tratar cosas de importancia. Ahora, pues, 
concluidas todas las empresas con la última de la toma de Granada 
en 2 de enero de I49á, llegó ahora el caso de cumplirle los Reyes 
su palabra y él á ellos la suya, oyéndose mutuamente, entrando en 
capitulación á 17 de abril, y dando la orden á Sevilla para su avío 
en 15 de mayo, y haciéndose á la veía en 3 de agosto. Zúñiga pá- 
gina 404, col. 1 y 412, núm. 11. 



278 

(le una coz de un cal)u11o en lu ciudud de Ebora (1). Esle 
ano fueron quitados el Presidente é oidores de Vallado- 
lid (2) juntamente, porque en un caso que ante ellos vino 
otorgaron una apelación para Roma (3) , debiendo ellos 
conoscer de ella. Y era Presidente D. Alonso de Valdi- 
vielso, obispo de Lcon , é oidores el Dr. Martin de Avila, 
el Licenciado Chincbilla, y los Doctores del Caño y de 01- 
medilla. Sucedió por Presidente el Dr. D. Juan Arias del 
Villar, obispo de Oviedo, que después lo fué de Sego- 
\¡a, é oidores el Licenciado de Villena, el Dr. de Palacios, 
los Licenciados Villamuriel y Palacios Rubios, y el Dr. de 
Villobela y el Licenciado Astudillo (4). 

AÑO 1492. 
A dos dias del mes de enero de esle año ganaron y en- 

(1) En 5 de agosto libraron en el Real de la Vega la pragmá- 
tica i8 , y á 20 de diciembre en el mismo Real la 165. 

(2) Don Felipe IV en tiempos mas modernos depuso en un dia 
á todos los Consejeros de Hacienda de sus plazas, porque no cum- 
plian. Mario. Cutell. ad lecj. Sicul. pág. 603, núm. 4. D. Larrea, 
Alleg. 105 núm. 11. Bolero de coctorib. Fisci. tit. 1, q. 15, núm. 2 
et 11. 

(3) Mal admitida, porque de España en lo civil á Roma ninguna 
npelacion podia haber. Crome, de D, Fernando IV , año 1306 ca- 
pítulo 27, fol. 42 vuelto. Vid. Cronic, de D, Alonso el Sabio, capí- 
tulo 75, fol. 51 vuelto, donde hay otro caso. 

(4) En 14 de noviembre de este año 1491 residía el Consejo 
( n Burgos. Consta de la provisión de esta fecha que se imprime en 
los Fueros de Vizcaya^ después de la ley 3.", tit. 32, y consta que 
á la sazón era Yirey y Gobernador de él, á nombre de sus Altezas, 
el Condestable, pues dice al fin: *'D. Pedro Fernandez de Velasco 
«Condestable de Castilla por virtud de los poderes que tiene del 
«Rey y de la Reina, nuestros Señores, la mandó dar." 



279 

traron los Reyes la honrada y gran ciudad de Granada, 
y la pusieron á obediencia de nuestro Señor Jesu- Cristo, 
y suya en su nombre, á honra y gloria de Dios (1); y es-^ 
tuvieron en la dicha ciudad hasta el mes de mayo (2). E 
hicieron Arzobispo de Granada á Fr. Hernando de Tala- 
vera, de la orden de San Gerónimo , que era obispo de 
Avila, y primero Prior de Prado de Valiadolid, y su obis- 
pado dieron á D. Francisco de la Fuente, Dean que era 
de Toledo y de Granada; y dejaron por alcaide de la Ai* 
hanibra y por capitán al conde de Tendilla, D. Iñigo Ló- 
pez de Mendoza , nieto del marqués de Santillana ; y par- 
tieron para Barcelona (3) , do tuvieron el invierno. Este 
año mandaron los Reyes (4) desterrar de todos sus reinos 

(1) Como con la misma fecha lo avisaron de allí á la ciudad de 
Sevilla por la carta que copia Zúñiga, pág. 406. 

(2) En cuyo dia 27 libraron en Santa Fé la pragmática '¿'o. 
En 24 de junio hay cédula dada por sus Altezas en Guadalupe re- 
mitiendo á la Chancillería de Valiadolid , y mandándola observar 
los capítulos de reformación resultantes de la visita que en ella hicie- 
ron D. Juan de Daza, deán de Juan, y el Doctor D. Alonso Ramí- 
rez de Villaescusa, corregidor de Valiadolid. Ordenanz. de la Chati- 
cilleria, fol. 206. Otra del dia 23. Salaz. Cas. de Lar, tom. 2.% 
pág. 119, y tom. 4, pág. 294 — Temo seafalsa la data de la 1.^ prag- 
mática dada en Valiadolid á 22 de julio de este año 1492 y la cé- 
dula de 19 del mismo que suena dada por ambos Reyes en Aranda 
y se halla impresa en las Ordenanz, de la Chancilleria de f aliado- 
lid ^ lib. 5, tit, 8, fol. 190. Serian dadas por el Consejo que á la 
sazón residía en Valiadolid, como lo dice allí mismo otra cédula que 
sigue impresa y es dada por sus Altezas en Zaragoza á 20 de se- 
tiembre de este año 92. 

(3) En 10 de agosto estaban en Barcelona. Concorda de la Mcst, 
fol. 198. 

(4) Por la pragmática o.* de su colección impresa, dada en Gra- 
nada á 31 de marzo de csle año. 



^ 280 

de Castilla y León á los judíos, por término de tres me- 
ses que fueron junio, julio y agosto (1). En fin de este 
año, viernes á 6 de diciembre, fué herido en Barcelona 
el Rey por el famoso loco Juan de Cañamares, que es 
tierra que se llama de Rcmenza , natural de Cataluña, é 
hicieron justicia de él (2). E aquel año se ordenó la co- 
fradía que hoy hay en la Corte. Fallesció en este año, 
dia de los Reyes, D. Pedro Fernandez de Velasco, Con- 
destable de Castilla ; y en el mes de hebrero (3) murió 
D. Pedro Enriquez, Adelantado de Andalucía, viniendo 
de Granada , en una \enla en el rio de las Yeguas, cerca 
de la ciudad de Antequera. Y en el mes de agosto (4) 

(1) No sino mayo, junio y julio, á los últimos de cuyo mes 
había de estar verificada la efectiva expulsión, sin llevar oro, pla- 
ta, moneda amonedada ni otra cosa de las de saca prohibida. Lo 
cual se puso asi en obra, dice la pragmática siguiente á esta de 5 de 
setiembre de 1499 que fué para expeler nuevamente otra porción 
de judíos introducidos después en el reino, que pretendían per- 
manecer, diciendo que ellos no habían sido de los expulsos y que 
no les comprendía la pragmática , de cuya expulsión hizo memoria 
Juan Pico escribiendo á la sazón el libro V advers. Asirolog, Vid. 
Salced, ad Lucum pract. crimin. canonic. cap. 23, núm, 9. Estos 
Reyes procedieron en tal expulsión con indiscreto celo y falta de 
política, queriendo mas reinar á los desiertos que á los poblados; 
de cuyo error se han compadecido los mejores políticos. Vide Ma- 
rimn Culelhm ad Le(j.[S'icu\, pág. 211 donde lo lamenta. 

(2) En 30 de este dicho mes de setiembre permanecían en Bar- 
celona. Cédula para la Chancilleria de Valladolid ^ lib, 2, tit. 1, 
fol. 100 de sus Ordenanzas, 

(3) Dia 8 como enmienda Zúñiga el 4 de la inscripción de su 
sepulcro , puesta 27 años después en su capilla del convento de las 
Cuevas de Sevilla, pág. 409 y 4l0. 

(4) El primero dia 25 viernes repentinamente en su villa de 
San Lúcar de Barrameda , y el segundo lunes 28 en Sevilla, donde 



281 

murieron en una semana los duques de Medina-Sidonia, 
D. Enrique de Guzraan, y D. Rodrigo Ponce de León, 
duque de Cáliz, y en el mes de septiembre murió D. Pe- 
dro de Slúñiga, conde de Miranda (1): y víspera de To- 
dos los Sanios murió D. Bellran de la Cueva, primero 
duque de Alburquerque, y Fr. Diego de Muros, fraile de 
la Merced é obispo de Ciudad-Rodrigo (2) , lio bermano 
de su padre D. Diego de Muros, obispo de Oviedo que 
hoy es, que bizo el colegio de San Salvador, que hoy 
está edificado en la parroquia de San Bartolomé de Sala- 
manca. Y fallesció en este año el Papa Inocencio VIII á 
23 de julio, y fué asumpto D. Rodrigo de Borja, que 
era Vice-Cbanciller , y llamóse Alejandro VI, natural de 
Jáliva, en el reino de Valencia. Y esle año hicieron los 
Reyes merced del Cénele á D. Rodrigo de Mendoza , hijo 
del cardenal D. Pedro González de Mendoza, de que le 
dieron título de Marqués, y al condestable D.Bernardi- 
no , hijo de D. Pedro Hernández de Velasco, le dieron tí- 
tulo de duque de Frias. En esle año se acabó el colegio 
de Santa Cruz que dicho Cardenal hizo en Valladolid. 



fueron enterrados, el primero en San Isidro del Campo, y el se- 
gundo en la capilla mayor de San Agustín. Y como no dejó hijos 
legítimos, sino hijas naturales , los Reyes Católicos se aprovecharon 
de esta ocasión para recobrar la ciudad de Cádiz , dando al here- 
dero D. Rodrigo Ponce, hijo, la mayor en recompensa , el título de 
duque de Arcos con el de conde de Casares , y otras mercedes por 
privilegio en Barcelona á 20 de enero del ano siguiente 93. Zú- 
ñiga pág. 412, núm. 1. Ramos, Títulos Je Castilla, pág. 32 á 33, 
§ 75. ^ 

(i) A O de octubre. Pellicer. Casa de Miranda, pág. C2, 
(2) Y antes de Tuy , que murió no en esle año sino en el ante- 
rior á 9 de diciembre — Florcz, lom. 22, pág. 2V3. 



. 282 

AÑO 1493. 

En principio de este año esluvicron los Reyes en l]ar- 
celona (1), y en esle año les entregó el Rey Carlos de 
Francia la ciudad de Perpiñan y su fortaleza, con todas 
las otras \illas y fortalezas del condado de Ruisellon (2). 

(1) Se maíitenian allí á 21 de marzo y 19 de julio en que libra- 
ron á la Chancilleria de Valladolid las cédulas impresas en sus orde- 
nanzas , lib. 1, tit. 6, fol. 52, y lib. 2, tit. 10, fol. 100 vuelto y 
lib. 4, tit. 2, fol. 128. Continuaban en Barcelona en 10 de agosto, 
con cuya fecha libraron allí la pragmática 20; y en 26 de octubre 
de que es la cédula impresa en las ordenanzas de la Chancilleria de 
Valladolid, lib, 5, tit. 2, fol. 148: y á 2 de setiembre-Salaz. Cas, 
de Lar. tom. 2.° pág. 12í. 

(2) En este lugar hallé en Lucio Marineo Siculo lib. 21 , fo- 
lio 125^ de la Edición de Alcalá de 1533, la nota siguiente al mar- 
gen puesta de mano de aquel tiempo alusiva al pasaje en que dice 
este autor la liberalidad con que el Rey Carlos Ylll de Francia res- 
tituyó á los nuestros los condados de Rosellon y Cerdania, levan- 
tando mano al empréstito de los 300,000 ducados ó coronas de Fran- 
cia porque los habia empeñado el Rey D. Juan de Aragón, padre del 
Católico, al Rey Luis , padre de Carlos: " Ut mihi relatum fuit causa 
« hujus liberalitatis hsec fuit : Carolus de quo hic , amore pulcrte 
« Ducisae et Comitisse Britanise captus, cum ea contrahere voluit et 
« ipsa renuit, ut fertur, eo quod Carolus monstruosus erat, habens 
« magnum caput plus quam humano homini decebat, quamvis orna- 
« tus sensu , et omni virtute , et re militari strenuus fortisque bello: 
« qui cum dcspectum se vidisset, bellum Comitisae intulit : quae 
« adjuta á Ferdinando numis militibusque fuit, et nihilominus bello 
« superata et á Carolo capta , partim per vim , precibusque cum eo 
« conlraxit, Reginaque Francise efecta et á Carolo marito nimis di- 
« lecta fuit. Quae condignum prsemium oh praedictum adjutorium 
« Ferdinando daré volens , marito suo Carolo petivit et precibus 
« impetravit ([¡rseventa, ut fertur, ab ipso Ferdinando) ut idem 



^3 

En el mes de septiembre y en las cnalro témporas de 
este raes fué creado Cardenal de Santa Cruz en Roma 
D. Bernardino de Carbajal á suplicación de la Reina. 
Este año al comienzo de él tomaron los Reyes la ciudad 
de Cáliz, que tenia D. Rodrigo Ponce de León por mer- 
ced que el Príncipe D. Alonso (1) le habia hecho, y como 
murió sin hijos , tornáronla á incorporar en la corona 
Real (2). Y tuvieron los Reyes el invierno en Zaragoza. 
Este año á í ." de julio murió en Llercna 1). Alonso de 



« Carolus Ferdinando Comitalus Rusinonis et CeritaniaB pignóralos 
« leslitueret; quod Carolus libenter ariuit et adimple vit, ut scriptura 
« referí; licet postea Magnates et conventus juridici Francise cer- 
i( tiores de hoc facti , molesté ferentes , fecerunt ut Carolus revoca- 
« ret restitutioiiem; quod intempesta fuit factum nam eo tempore 
« jam Ferdinandus ceperat possesionem Comitatuum , et in eis mu- 
« nitiones possuerat: quod causa fuit differentioe, quae adhuc durat 
<( ínter Regem Franciae super jure Comitatuum et eorum recupcra- 
« lione, et Regem Hispaniee pro defensione." Sobre todo lo cual no 
obstante se podrá ver á Zurita , lib. 1 , cap. 18 de la Histor. del Rey 
Católico donde pone la total entrega de aquellos estados á este Rey, 
legitimo heredero de ellos, y presente él mismo á recibirlos en Per- 
piñan á 10 de septiembre de este año 93 acompañándole la Reina, 
que á este fin habían salido juntos de Barcelona el antecedente vier- 
nes 6, á donde dejando tomada la posesión y las cosas puestas en 
orden, se restituyeron el martes 9 del siguiente mes de octubre y 
permanecían aun allí el día 24'. 

(1) No, sino del Rey D. Enrique, según el privilegio de rein- 
corporación. 

(2) Esta incorporación fué capitulada en Barcelona á 7 de enero 
con Doña Beatriz Pacheco, duquesa viuda de Arcos, gobernadora 
de los estados por el nuevo joven sucesor D. Rodrigo , nieto de su 
marido del mismo nombre ; y el privilegio de incorporación el día 20 
de enero de 1493 á la muerte de D. Rodrigo Ponce en 27 de agosto 
del año anterior. 



28i 

Cárdenas, maeslre de Santiago. Y estando los Reyes en 
Barcelona fueron todos los Grandes del reino á los vi- 
sitar. 

AÑO 1494. 



En principio de este año estuvieron sus Altezas en 
Zaragoza, y de allí vinieron (1) á Valladolid , á Medina, 
y Tordesillas. E allí en Valladolid á 25 de enero fallesció 
Rodrigo de Ulloa , contador, hijo del Dr. Per-Yañez, y 
consumióse su contaduría^ quedaron solas dos, que fue- 
ron la de D. Juan Chacón, adelantado de Murcia, y la 
de D. Gutierre de Cárdenas, comendador raayor. Y en 
Medina (2) vino nueva de la muerte del Rey D. Fernando 
de Ñapóles, primo hermano del Rey D. Fernando el Ca- 
tólico , y casado con su hermana. Y en Tordesillas hi- 
cieron los Reyes capítulo general de las Ordenes de San- 
tiago y Calatrava, y estuvieron en Medina hasla el mes 
de junio (3) , y de allí fueron á Arévalo , á donde cstu- 

(1) Por Almazan, donde á 5 de enero dieron licencia para el 
apartamiento y desistencia que Doña María Ponce de León , hija de 
D. Luis Ponce de León, hizo al pleito que habia puesto á los estados 
de Arcos, y la transacción en su razón otorgada entre los intere- 
sados. 

(2) Donde en 8 de febrero y 14 de marzo libraron á la Ghanci- 
llería de Valladolid las cédulas impresas en sus Orden, lib. 4, tit. 2, 
fol. 129, y lib. 5, tit. 8, fol. 170. Y otra á 14 de abril sobre carta 
<le la expresada de 14 de marzo cit. fol. 129. Y en el dia 4 de abril 
la pragmática 195 para no agraviar á los hidalgos en los empadro- 
namientos de pecheros nuevamente mandados. 

(3) En cuyo dia 17 libraron allí la pragmática 27, y la cédula 
impresa en las Ordenanzas de la Chancilleria de Valladolid ^ lib. 5, 
til. 8, fol. 165. 



285 

vieron el Sao Juan, y de allí fueron á Segovia , á donde 
estuvieron hasta agosto (1), y de allí fueron á Madrid, 
donde estuvieron el invierno (2) , y fueron á Guadalajara 
á visitar al cardenal D. Pedro González de Mendoza , que 
estaba muy enfermo de la enfermedad de que murió. Y 
en fin de este ano se tomó por los Reyes asiento con Don 
Juan de Zúñiga, maestre de Alcántara, que dejase el tí- 
tulo de maestre, y tomarou la administración los Reyes, 
y dieron al dicho D. Juan equivalencia. Y en fin de este 
ano inviaron los Reyes desde Madrid á Gonzalo Hernán- 
dez de Córdoba , que después fué Gran Capitán en Ñapó- 
les. E inviaron nueva Chancillería á Ciudad Real para 
los negocios de Tajo aliende, y fué Presidente D. Alonso 
Carrillo, obispo de Catanea, y después de Avila; y des- 
pués el año 1505 en fin de él se mandó pasar esta Chan- 
cillería á Granada. Y en fin de este año se dio el obispado 
de Salamanca al M.° Fr. Diego Deza, que era maestro 
del Príncipe D. Juan, y después fué obispo de Jaén, y 
arzobispo de Sevilla , é confesor del Rey , é Inquisidor 
general , y después de electo arzobispo de Toledo , murió 
año de 1523 por junio. 

AÑO 1495. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Ma- 
drid el mes de mayo. Y en principio de este año fallesció 



(1) Y aun hasta setieiiibre en cuyo dia 1." confirmaron allí la 
transacción y apartamiento que Doña María Ponce de León , muger 
de D. Antonio Alvarcz Zapata y Toledo, hizo al estado y mayorazgo 
de Arcos. 

(2) Y cu 18 de noviembre libraron allí las pragmáticas 32 y 33. 



286 

el Cardenal D. Pedro González de Mendoza á 11 de enero 
doniinoo: está sepultado en la capilla mayor de Toledo; 
é se dio el arzobispado á I). Fr. Francisco Ximenez de 
Cisneros, provincial de los franciscos, que primero ha- 
bía sido arcipreste de Uceda , y capellán mayor de Si- 
güenza , y se llamaba el Br. Gonzalo de Cisneros, hijo de 
Alonso Ximenez, procurador de causas, vecino de Tor- 
delaguna , que fué después Cardenal de Santa Balbina, 
y gobernador de los reinos de Castilla, que fallesció en 
la villa de Roa á 8 de noviembre del año 1517. Está se- 
pultado en Alcalá de llenares en el colegio de San Ilde- 
fonso, que él fundó con el estudio que allí hay ; y muerto 
D. Pedro González dieron los Reyes el obispado de Si- 
güenza á D. Bernardino de Carvajal, que era obispo de 
Cartagena, y Cartagena á D.Juan de Medina, que era 
obispo de Badajoz, y fué presidente después déla chan- 
cillería de Valladolid y obispo de Segovia ; y Badajoz 
dieron á D. Juan de Fonseca, que era arcediano de Se- 
villa. Este año á 16 de septiembre (1) murió D. Luis de 
Acuña, obispo de Burgos: dióse el obispado á Fr. Juan 
Pascual de la orden de Predicadores (2); y por el mes 



(1) No fué sino en el li de este mes , dia lunes, como dejó es- 
crito en un ejemplar del breviario Burgense de su uso, el canónigo 
Sedaño que vivía entonces; el cual dice: Áfono el Señor obispo Don 
Luis de Acuña obispo de Burgos , lunes XIV de setiembre de XCV, á 
las seis del dia á loque de prima. Florez España Sagrada, tom. 36, 
pág. 408, núm. 17. 

(2) Cuya muerte se verá adelante al año 1512. Fué consagrado 
en Burgos en 7 de febrero de 1497 por el arzobispo de Toledo, los 
obispos de Salamanca y Astorga con grande solemnidad y concurso, 
presentes el Rey Católico, su hijo el Príncipe D. Juan y toda la 
Corte. Véase á Fr. Francisco de Vargas en el Apéndice, 



287 

de junio partieron siis Altezas de Madrid y fueron á Va- 
lladolid, á donde estuvieron poco (1) , y dende á Burgos, 
á donde (2) estuvieron hasta el mes de agosto, y fue- 
ron á Tarazona (3), y de ay fueron á Alfaro (4) , é allí 
\ino á sus Altezas la Reina de Navarra. Y en este tiempo 
fálleselo el Rey de Portugal D. Juan, dia de San Simón 
y Judas. Y murió el conde de Coruña en un ruido (5) en 
Valladolid; y fueron sus Altezas este invierno á Tortosa 
á tener Cortes. Este mesmo año fueron concertados los 

(1) En el medio está Santa María del Campo, donde celebraron 
este año Cortes, según lo que dice en el proemio de la ley 1.* lit. 6, 
lib. 6 de la Recopilación. Y debió ser en este tiempo. 

(2) En 8 de julio dirigieron á la Chancillería de Valladolid la cé- 
dula impresa en sus Ordenanzas, lib. 5, tit. 8, fol. 176, á favor del 
hospital Real de Burgos. 

(3) Donde en 5 y 26 de octubre dirigieron al estudio de Valla- 
dolid la pragmática 3i sobre provisión de cátedras , y la cédula im- 
presa en las Ordenanzas de su Chancillería, lib. 5, tit. 8, fol. 178 
vuelto. 

(4.) En Alfaro á 10 de setiembre libraron la pragmática inserta 
en la 169, fomentando la fábrica de navios de porte mayor, por el 
medio de ofrecer el mayor acostamiento á los del mayor buque. 

(5) Véase á Rodrigo Suarez , que dice fué procesado por esta 
quimera, Repet. leg. Post rem judicatam, notabil. IX vers. Est alius 
casus edition. Salmantic. ann. 1556 pág. 263, col. 2, ubi fdius ita 
habet: *'et quia sibi acciditde fado in causa propia, calamum ex- 
f<. tendit; nam fuit criminaliter accusatus super morte comitis de Ca- 
« miña á quodam ejus fámulo inadverlenter occisi in quadam magna 
« rixa quae in hac villa accidit." Camina está también en la edición 
Duacens. de íQik. Y asi ha de ser; porque de los condes de Co- 
ruña , Gruña ó Clunia, ninguno murió en este año. El 1." D. Lo- 
renzo Suarez de Mendoza y Figueroa murió en 1481, y el 2.® Don 
Bernardino Suarez de Mendoza su hijo, en 153V. Haro lom. 1.*", 
pág. 405 y 406, 



288 

desposorios del Príncipe D. Juan con I4 Princesa Dona 
Margarila, hija del Rey de Uomanos, y de la Infanta 
Doíia Jnana con el Archiduque 1). Felipe, duque de Bor- 
goña. 

AÑO 1496. 

Esle ano estuvieron los Reyes hasta Pascua florida en 
Tortosa (1), y dende partieron después de Pascua para 
Almazan, y estuvieron ende hasta mediado julio, é de 
ahí partió el Rey para Girona , y la Reina se fué á Bur- 
gos y á Laredo (2) á inibiar á la Archiduquesa para Flán- 
des: fué con ella el Ahiiirante D. Fadrique y Doña Ma-- 
ría de Velasco su níiadre ; é imhiada en buen hora los 
Reyes se fueron á Burgos (3). Y este año de 96 fué lo 
de Salsal con el Rey de Francia. Y fallesció la Reina Do- 
ña Isabel , que estaba en Arévalo á 15 de agosto, segunda 
niuger del Rey D. Juan II y madre de la Reina Católica. 

(1) Donde á 9 de enero libraron la célebre pragmática 133 para 
la igualdad (que aun no se ha verificado) de todos los pesos y me- 
didas en el reino. 

(2) Donde á 3 de agosto libraron título de conde de Gedillo á 
D, Antonio Alvarez de Toledo , para después de los dias de Fernán 
Alvarez de Toledo su padre, del Consejo de sus Altezas, su secre- 
tario y notario mayor del reino de Granada, perpetuo para si y sus 
sucesores, á condición de servir con 15 lanzas de hombres de ar- 
mas en todos los llamamientos generales de los obligados á este 
servicio. Traéle Ilaro tom. 2.®, pág. 113 y 114. 

(3) Donde firmaron en 20, 28 de octubre, y 23 de diciembre 
la cédula para la Ghancillería de Valladolid, que se halla impresa en 
sus Ordenanzas, lib. 2, lit. 5, fol. 87 vuelto, y la pragmática loque 
es la de 20 de octubre , y la 29 que es del 28^ y la 30 de la misma 
fecha. 



289 

ANO 1497. 

En principio de esle año estuvieron los Reyes en Bur- 
gos (1) , y vino la Princesa Doña Margarita en el mes de 
marzo, y casaron al Príncipe 1). Juan é á ella lunes de 
Quasiraodo 3 de abril: velólos el Arzobispo de Toledo, y 
fueron padrinos el iVlmiranle y su madre. Murió en estas 
fiestas, que fueron muy grandes, D. Alonso de Cárdenas, 
hijo segundo del Comendador mayor de León D. Gutierre 
de Cárdenas. Y por el mes de mayo se partieron y fueron 
á Valladolid (2) é á Medina , y estuvieron en Medina del 
Campo hasta el mes de septiembre (3), é partieron los Re- 
yes dicho mes á Madrigal (4) , é dende para Valencia de 
Alcántara. Y fallesció en Salamanca el Príncipe D. Juan 
á 4 de octubre de este año , y fué llevado á Santo To~ 
más de Avila donde yace (5). Y casaron este mesmo año 
el Rey D. Manuel de Portugal con la Reina y Princesa 

(1) Donde á 2'|. de enero y 2 de marzo libraron las cédalas im- 
presas en las Ordenanzas da la CkanciUeria de Valladolid , lib. 5, 
lit.8, ful. 189 vuelto y 195. 

(2) En 22 de junio libraron en Medina la pracm. 24.". 

(3) En Medina á 30 de julio libraron la cédala Ordenan, de la 
Chancilleria , lib. 1 , tit. 3, n. 61, f. 38. Y en 30 de agosto , tit. 5, 
n. 21, fol. 88. En 10 de setiembre en Valladolid libraron la confir- 
mación y provisión que cita Colmenares Híst. de Segovia , cap. 35, 
§ 11 , pág. 443 , col. 2. — En 12 del mismo habian vuelto á Me- 
dina. Cédala allí con esa fecha para la Chancillería de Valladolid 
en sus Ordetianzas f lib. 1 , tit. 6, n. 31, fol. 54. 

(4) Donde á 14 de él libraron á la Chancillería de Valladolid la 
cédula impresa eti sus Ordenanzas, lib. 2, tit. 1.°, n. 1, fol. 61 
vuelto. 

(5) Con el epitafio qne copia Haro , tom. 2.", p. 5. 

Tomo XVIU. 19 



290 

Doña IsaLel , que híibia sido Princesa y muger del Prín- 
cipe D. Alonso de Portugal su sobrino. Y vinieron sus 
Allezas á tener el invierno á Alcalá de llenares , y movió 
ende la Princesa Doña Margarita una hija. Este año á 28 
le octubre (i) murió en Roma D. Juan Arias de Avila, 
Obispo de Segovia, y dicen que habia ido á defender los 
huesos de su padre; y sucedió en su obispado D. Juan 
Arias del Villar, que era obispo de Oviedo, y dióse el 
obispado de Oviedo á D. García Ramirez de Yiliaescu- 
sa , que era prior de San Marcos de León , é de allí ade- 
lante los priores fueron anuales (2) que antes eran perpe- 
tuos (3). Este año por setiembre murió D. Juan de Guz- 
man, duque de Medina-Sidonia , hijo de D. Enrique y de 



(1) En el mismo dia conviene Colmenares cap. 35, § 13, contra 
Gaiibay que le habia anticipado al 24, y expose su testamento y 
el resto de sus memorias. 

(2) Ha de leerse trienales por los documentos que nuevamente 
alega el M. Risco tom. 39, pág. 84 y 85, donde se verá que las 
bulas para ello f.ieron en 17 de marzo de 1501, y 14 de abril 
de 1503, y asi no anterior la provisión del último prior perpetuo 
D. García al obispado de Oviedo. 

(3) En esto se equivoca , pues por la promoción de D. Juan 
Arias del Villar al obispado de Segovia, no se dio el de Oviedo á 
D. García Ramirez de Villaescusa, sino á D. Juan Daza que le gozó 
hasta 1503, en que fué promovido á Cartagena y de ahí á Córdoba, 
donde murió y fué sepultado "en 21 de mayo de 1510, habiendo sido 
antes visitador de la Chancillería de Valladolid, presidente de la de 
Granada y últimamente del Consejo. Y entonces (esto es en 1503) 
entró en Oviedo por obispo sucesor suyo D. García Ramirez de Vi- 
llaescusa, prior que habia sido 17 años de San Marcos de León , y 
con cinco de obispado murió en Castropol á 23 de abril de 1508. 
M. Risco tom. 39, pág. 79 á 86 , donde ilustra á satisfacción y con 
puntualidad como acostumbra las memorias de todos. 



291 

Doña Leonor de Mendoza , que ganó en África á Melilla 
y Cazaza. Fallesció en este año D. Diego de Caslrillo, 
Comendador mayor de Calalrava, y la dieron á D. Gu- 
tierre de Padilla , que era clavero , y la clavería á Don 
Alonso de Silva, hermano del conde de Cifuenles (1). Y 
en este año á 27 de noviembre en Alcalá de Henares cayó 
de una baranda D. Luis Pimentel , marqués de Villafran- 
ca, hijo mayor de D. Rodrigo Alonso Pimentel, conde 
de Benavenle , de que murió y fué enterrado en el mo- 
nasterio de San Francisco de Villalon , que fundó su 
padre, 

AÑO 1498. 

En principio de este año (2) estuvieron los Reyes en 
Alcalá de Henares (3) , y de allí vinieron en lin de abril 
á Toledo, é ahí vinieron el Rey D. Manuel de Portugal, 



(1) En 8 de noviembre en Madrid libruron sus Altezas la prag- 
mática 28. Y la cláusula siguiente á esto en Galindez fue copiadü 
por D. Luis de Salazar en el Memorial por el marqués de Yilla- 
franca, pág. 71, como aquí va. 

(2) Al principio de este año 14-98, estando sus Altezas en Alcalá 
enviaron á mandar á todas las ciudades del reino que para dia 
cierto que señalaban enviasen allí dos personas, cada una inteligen- 
tes para arreglar la moneda y ver la que se habia de labrar. Y Va- 
lladolid en el lunes 8, y miércoles 24 de enero nombró para ello á 
Francisco López de Burgos, con 150 mrs. de salario, el que salió 
en el 25 siguiente, y estuvo en la Corte en Alcalá y camino 64 dias 
en que devengó 9,600 mrs. La otra persona fué el conde de Riva- 
dex). Regidor, que se ofreció sin salario. Libro de acuerdos fol. 39, 
43 y 109 vuelto. 

(3) En 27 de enero libraron allí á la Chancillería de Valladolid 
la cédula que está en sus Ordenanzas, lib. i, tit. 6, fol, 54 vuelto. 



292 

y la Reina Princesa, y fueron jurados (1) por Príncipes 
<le Castilla y León, y de allí partieron á mediado mayo, 
y fueron á Zaragoza (2), donde la Reina Católica eslu- 
\o (3) , é murió la Reina Princesa de sobre parlo del 
Príncipe D. Miguel á 23 de agosto , y fué jurado D. Mi- 
guel por Príncipe de Aragón y Sicilia: cerca de lo cual 
se ha de ver lo que está dicho de suso el año de 1 i70 (4). 

ANO 1499. 

En principio de esle año estuvieron los Reyes en 
Ocaña (o) y estuvo la Reina muy mala (6), é ahí juraron 

(1) Domingo 28 del mismo abril. Salaz. Cas. de Lar. tom. 2, 
pág. 121. 

(2) En este año á 25 de julio estaba el Consejo en Valladolid, 
y era Virey y Gobernador de él con poderes del Rey y Reina el 
condestable duque de Frías, D. Bernardino Fernandez de Velasco. 
Cédula de las Ordenanzas de la Chancillería , lib. 1, tit. 3, núm. 82, 
fol. 43, y entre los Consejeros que firmaron con él Alcocer, Mal- 
partida y Oropesa. Otra á 7 del mismo mes, lib. 2, tit. 4, núm. 139 
fol. 84, con mención de estos Consejeros, y de que era también 
Virey con poderes del Rey y Reina el duque marqués D. Fadrique 
de Toledo, duque de Alba, por cuyo mandado de acuerdo con ellos 
se libró; y consta del libro de acuerdos de la ciudad. 

(3) Y en 2 de agosto Rey y Reina libraron allí la pragmática 7.* 

(4) En 24 de noviembre en Ocaña libraron á la Chancillería de 
Valladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas , lib, 4, tit. 5, fo- 
lio 134, prohibiendo como supersticiosos los juramentos que per- 
mitían y mandaban hacer en León sobre el sepulcro de San Isidoro. 

(o) En 15 de enero de 99, cédula allí con inserción de la ante- 
cedente, prohibiendo los que se hacían sobre el sepulcro de San 
Vicente en Avila. 

{6) Se hicieron rogaciones públicas por su importante salud, y 
en Valladolid una procesión de disciplinantes. Consta de la cuenta 



293 

al Principe D. Migi>el en Corles por Príncipe de Castilla 
y León en el mes de enero. Y estuvieron en Ocaña hasla 
fin de Lebrero. E allí fué muerto en un ruido trabado 
D. Alonso Pimenlel, bijo de D. Juan Pimentel y de Doña 
Juana de Castro. E de allí se vinieron á Madrid (i). 
A 1.° de bebrero de este año de 99 fallesció en Sala- 
manca en el monasterio de San Francisco Fr. Juan líor- 
tolano, varón de santa y simple vida, el cual en vida y 
después ba becbo mucbos milagros (2). En el mes de mayo 
murió el Rey Carlos de Francia , que dijeron el Cabezu- 
do, y Doña Leonor de la Cerda, bija única del duque de 
Medina-Celi D. Luis de la Cerda, muger de D. Rodrigo 
de Mendoza , marqués de Cénele , hijo del Cardenal Don 
Pedro González de Mendoza ; y casó segunda vez dicho 
D. Rodrigo con Doña María de Fonseca , bija de Alonso 
de Fonseca , Señor de Coca y Alabejos , y de Doña María 
de Toledo; cuya bija es Doña Mencía de Mendoza, muger 
de D. Enrique, conde de Nassau. De Madrid partieron 
los Reyes por el mes de mayo para Granada , y llegaron 
allá en el mes de julio. E á 25 de agosto murió D. Pedro 

de propios , donde está cargada la cera que en esta procesión se 
consumió. Libro de acuerdos de Á497 á 1502, fol. íik, 

(1) Donde en 8 de mayo libraron cédula dirigida á la junta de 
la provincia y hermandades de Álava, para que Lope López de 
Ayala, actual diputado de ellas, lo fuese por todos los dias de su 
vida , y después entrase á serlo Diego Martínez de Álava , como se 
verificó desde el año 1507 en que Ayala murió. ArcJiivo de la Pro- 
vincia, Cax. A. tit. 4-, núm. 1. 

(2) En 19, 20 y 27 de marzo estaban los Reyes en Madrid 
donde libraron las cédulas impresas en las Ordenanzas de la Chan- 
ciileríade Valladolid, lib. k, tit. 10, fol. 141, y lib. o, tit. 8, fo- 
lio 195, y la última en el Fuero de P'izcaya, éntrelas insertas á 
continuación de la ley 3,*, tit. 32. 



294 

(le Toledo, hijo bastardo del Relator y que fué el primer 
obispo que hubo en Málaga (1) después de la loma d« 
aquel reino; y sucedió el licenciado D. Diego Ramírez 
de Villaescusa , que era obispo de Aslorga (2) , y en As- 
lorga sucedió el doctor Juan de Medina, que era pro- 
curador de los Reyes en corte romana. Y fallesció Don 
Rodrigo Alonso Pimenlel , conde de Benavente , á 4 de 
septiembre de este año (3) : c á 27 de este mes fallesció 
Fray Alonso de Burgos, obispo de Falencia, que primero 
lo habia sido de Córdoba y Cuenca, que fundó el colegio 
de San Gregorio de Valladolid, donde yace ; al cual suce- 
dió Fray Diego Deza , maestro en teología, natural de 
Toro, de la Orden de los dominicos, que era obispo de 
Jaén ; y en Jaén sucedió el doctor Alonso Suarez de 
Fuente el Sabuco , que era obispo de Lugo , é Lugo se 
proveyó al licenciado Pedro de Rivera , que era deán de 
Granada. Y fallesció también en Córdoba este mes Don 
Francisco de la Fuente , obispo de Córdoba , que primero 

(1) Pulgar, 3.» par., cap. 94, fol. 269, col. 4, hablando de 
cuando se tomó en agosto de 1487, le alaba mucho y dice era li- 
mosnero de la Reina y canónigo de Sevilla. 

(2) Escribió una obra de religión cristiana muy aplaudida y 
dos veces citada del Señor Palacios Rubios en sus obras de juris- 
prudencia Allegat. in materia hceresis, § 3 eí 5, pág, 365, col, 1.', 
et 367, col. 2, edition. Lugdunens. omn. oper. juridicor. anuo 
1576, por quien la menciona D.Nicolás Antonio sin otra noticia. 
El año 1512 continuando en la silla de Málaga, le dedicó Antonio 
de Nebrija su edición ilustrada de las obras de nuestro antiguo 
poeta Aurelio Clemente Prudencio , acabada en Alcalá en casa de 
Brocar el dia 2 de setiembre de aquel año; tomo en 4.** letra de 
tortis. 

(3) El dia siguiente 5 libraron los Reyes en Sevilla la prag- 
mática 6.' de su colección. 



295 

fué obispo de Avila é Inquisidor general ; y en esle mes 
fallesció Fray Tomás de Torquemada, prior de Sania 
Cruz de Segovia é Inquisidor general, que está sepultado 
en el monasterio de Santo Tomas de Avila que él fundó. 
Dióse el obispado de Córdoba á D. Juan de Fonseca, 
obispo de Badajoz, y el de Badajoz á D. Alonso Manri- 
que , maestre-escuela de Salamanca. En el mes de abril 
de este ano partió la Princesa Doña Margarita para Flán- 
des por fallescimiento del Príncipe D. Juan su marido, y 
casó en aquellas partes con el duque de Saboya , y luego 
tornó á enviudar ; é habla sido primero desposada con el 
Rey Carlos de Francia , que dijeron el Cabezudo. En el 
dicho mes de octubre de dicho año vino á Granada la 
Reina de Ñapóles, é desembarcó en Almería, é venia con 
ella D. Luis de Aragón , cardenal, nieto del Rey Católico 
1). Fernando, hijo de D. Rodrigo su hijo bastardo, y el 
Rey la fué á rescibir á Guadix. Este año á 15 de noviem- 
bre dia de San Eugenio nasció la Infanta Doña Leonor, 
hija del Príncipe D. Felipe y de la Princesa Doña Jua- 
na (1). Mediado el mes de noviembre (2) de este año par- 
tieron los Reyes de Granada , y vinieron para Sevilla á 
tener el invierno , y vinieron para Alcalá la Real, Baena, 
Ecija é Carmona, y entraron en Sevilla martes 10 de 

(1) No pudo nacer Doña Leonor en 15 de noviembre de 99, 
siendo como es constante que su madre parió al Príncipe D. Car- 
los , después Emperador , el dia de San Matías 25 de febrero del 
año siguiente, según reparó el M. Florez en las Reinas Católicas^ 
tom. 2.°, pág. 851, el cual por lo mismo pone su nacimiento el 
año anterior 98. 

(2) A 18 aun estaban allí , y libraron á la Chancillería de Va- 
lladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas, lib. 1, tit. 3, nú- 
mero 81 , fol. 41 vuelto. 



296 

diciembre. Este ano en fin de él , víspera de Saula María 
de la O , comenzó á liacer la conversión de los moros de 
Granada á nuestra Sania Fe Católica el Arzobispo de 
Toledo, D. Fray Francisco Ximenez, de la Orden de San 
Francisco , de donde sucedió por la voluntad de Dios la 
conversión de todos los moros del reino de Granada , aun- 
que no sin gran escándalo de aquel reino , porque dia de 
nuestra Señora de la O se rebeló , é se bizo en la mez- 
quita la iglesia catedral. En este año se bizo la pragmá- 
tica que no cabalgasen en mula(l). Y este año murió 
D. Luis Osorio, obispo de Jaén, y sucedió Fr. Diego 
Deza que era obispo de Salamanca. 

AÑO 1500. 

ílstuvieron este año los Reyes en Sevilla desde ene- 
ro (2), y partió el Rey desde Sevilla para Granada lunes 
á 27 de enero, por el levantamiento que hicieron los 
moros de las Alpujarras, y quedó la Reina en Sevilla (3). 
Este mes se tornaron cristianos todos los moros é mo- 
ras de Granada é sus alquerías ; y fueron , según di- 
cen , basta cincuenta mili almas, y dende arriba, y fue- 
ron consagradas todas las mezquitas de Granada , gran- 
des y pequeñas á bonor de la Santísima Trinidad (4). 

(1) Dada en la muy nombrada y gran cibdad de Granada á 30 
de setiembre de 1499— -Está en la colección de las de su reinado, 
pragmática 154. 

(2) En cuyo dia 18 libraron allí la pragmática 16. 

(3) Donde se mantenía en 31 de marzo, en que libró allí sola 
la cédula impresa en las Ordenanz, de la ChanciUeria de Valladolid 
lib. 5, tit. 8, fol. 190 vuelto. 

(4) En 17 de febrero en Granada libraron el Rey y Reina la 



297 

A 25 de febrero de esle ano , día de San Matías , nasció 
el Príncipe D. Carlos en Flándes, hijo del Archiduque 
D. Felipe , Príncipe de Castilla , y de la Princesa Doña 
Juana, y dijo la Reina Católica cuando lo supo: Cecidit 
sors super Malhiam. En 1.° de marzo de esle año entró 
el Rey en las Alpnjarras, y el jueves 3 de dicho mes 
mandó combatir á Lanjaron y fué tomado ; y esle mismo 
dia ciertos capitanes de sus Altezas fueron á Madarax 
por mandado del Rey, y la ganaron; y luego todas las 
Alpujarras se dieron , y los moros de Guejar, Lanjaron, 
y Andarax que se pusieron en resistencia , fueron toma- 
dos cautivos (1). En el mes de abril de este ano, jueves 
30 dias , á la tarde entró en Sevilla el Rey D. Juan de 
Navarra : sábado á diez y seis dias de mayo á la mañana 
se partió de la Corte de sus Altezas el Rey de Navarra (2). 
Lunes á 22 (3) de junio del dicho año de 500 partieron 
los Reyes de Sevilla para Granada por la mañana , y fue- 
ron á comer é dormir á Marena ; otro dia martes fueron á 

cédula impresa en las Ordenanz. de la Chancillerta de ValladoUd 
lib. 1, t¡t. 5, núm. 34, fol. 91 vuelto. 

(1) En 24 de marzo estaba el Consejo en Valladolid , donde libró 
la pragmática 31 firmada así: '' El Conde de Cabra, D. Diego Fer- 
nandez de Córdoba. El conde de Cabra por virtud de los poderes 
que tiene del Rey é de la Rcina^ nuestros señores , la mandó dar 
con acuerdo de los del Consejo de sus Altezas." 

(2) En 1." de junio en Sevilla libraron á la villa de Madrid la 
cédula impresa en las Ordenan, de la Chancillcria de Valladolid, 
lib. 4, tit. 10, fol. 138 vuelto y 139. 

(3) En ese dia libraron allí la cédula que cita Pinel en el Retrat. 
del buen vasallo póg. 800, haciendo merced á Ü.Miguel Gerónimo 
de Cabrera de la encomienda de Mures y Benazuza en la orden 
de Santiago. Y el dia siguiente 23 libraron allí la pragmática in- 
serta en la 19 de su volumen. 



298 

Marchena, ay estuvieron el día de San Juan. Jueves á 
25 de dicho mes fueron á Suma (1), y de allí á Estepa, é 
Antequera é Luxa (2) é Santa Fée, y entraron en Gra- 
nada sábado 23 de julio. Fallesció D. Iñigo López de 
Mendoza, duque del Infantazgo, á 15 de julio de este 
año. En este mes á 20 fallesció el Príncipe D. Miguel (3). 
Miércoles á 23 de septiembre se partió de Granada en 
buena hora la Reina de Portugal Doña María para se ca- 
sar , y fueron los Reyes con ella (4) , y estuvieron en 
Santa Fée hasta miércoles 30 , dia de San Gerónimo , y 
se despidió de sus Altezas. Fué con ella D. Diego Hur- 
tado de Mendoza, Arzobispo de Sevilla, y Patriarca de 
Alejandría, que luego fué Cardenal del título de Santa 
Sabina , hermano del conde de Tendilla , cuyas hermanas 
fueron Doña Catalina , madre de D. Rernardino de Rojas, 



(1) Leo-Osuna. 

(2) Loxa. 

(3) Dia 12 de setiembre en Granada libraron á los primeros 
marqueses de Moya D. Andrés de Cabrera y Doña Beatriz de Bo- 
badilla su muger y sus sucesores perpetuamente el privilegio de la 
copa de oro en que bebiesen los Reyes todos los años dia de Santa 
Lucía 13 de diciembre. Pinel , Reirat. del buen vasallo, lib. 2, 
cap. 17, pág. 292. 

(4) Ese dia antes de salir de Granada firmaron para la Ghanci- 
lleria de Valladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas , lib. 3, 
iit. 2 al fin, ful. 110 vuelto. Sobrecarta para que el presidente y 
oidores que habian visto el pleito de la reversión del valle de Leniz 
entre el conde de Oñate y el fiscal , en virtud de la cláusula Enri- 
queña; pues no se conformaba y tenian duda, pusiese cada uno su 
voto y parecer separadamente y firmado, y los enviasen todos 
bajo un pliego cerrado á sus Altezas para que en su vista provi- 
denciasen lo que fuese justicia, como antes les fué mandado, y no 
Jo habian exactamente cumplido. 



299 

marqués de Denia, y Doña Mencía , miiger de Pedro Car- 
rillo de Albornoz. Jueves luego siguiente vinieron los 
Reyes á Granada. En los meses de agosto, septiembre y 
octubre de este año por la gracia de Dios se tornaron 
cristianos todos los moros de las Alpujarras, y de las ciu- 
dades de Almería, Baza é Guadix , é de otras mucbas vi- 
llas y lugares del reino de Granada. Miércoles á 21 de 
octubre partieron los Reyes para Santa Fée (1). En los 
dichos meses de septiembre y octubre se alzaron los mo- 
ros de Belefigui y Nijar. Y quedaron por Gobernadores 
de estos reinos de Castilla , en tanto que los Reyes estaban 
en Granada , D. Gómez Suarez de Figueroa, conde de Fe- 
ria , é D. Diego Hernández de Córdoba , conde de Cabra, 
y los doctores de Alcocer y Oropesa, y el licenciado Mal* 
partida. 

AÑO 1501. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Gra- 
nada (2), y tomáronse los dichos moros de Belefigui en el 
mes de enero de este año, y fueron muertos é ajusticia- 
dos todos los varones, que eran para pelear, é todas las 
miigeres fueron cautivas: los de Nijar y Güecar fueron 

(1) En 31 aun los supone en Granada la fecha de su pragmá- 
tica 10, que es á favor de los hijos de estos moros, que se habian 
vuelto cristianos, para que sus padres moros no les negasen la 
parte de bienes que les tocasen por herencia entre los otros herma- 
nos. Continuaban los Reyes en Granada en 13 de noviembre en 
que libraron al Consejo que residia en Valladolid la cédula que está 
á continuación de la pragmática 37 de sus Altezas. 

(2) A 10 de marzo libraron allí la cédula impresa en las Orde- 
nanzas de la ChanciUcrla de Valladolid, lib. 5, til. 8, fol. 159. 



300 

lodos (ornados cautivos en el mismo mes, é los iiiíjos de 
once años abajo mandaron los Reyes que no fuesen cau- 
tivos por ser inocentes y tornáronlos cristianos. En el mes 
de enero de este dicho año se alzaron ciertos lugares de 
moros de la serranía de Ronda , Sierra-bermeja é Villa- 
luenga, y mataron los moros á D. Alonso de Aguilar é á 
Francisco de Madrid é á otras gentes (1); fué á 18 de 
marzo de dicho año lunes (2). A 22 del mismo mes (3) 
partió para dicha serranía el Rey, y la ganó é allanó, é 
á los moros de ella mandó luego para allende (4). Volvió 
el Rey á Granada y entró en ella sábado 1 5 de mayo a 
la larde (5). Viernes á 21 de mayo por la mañana partie- 
ron los Reyes de Granada con la Princesa de Gales, Doña 
Catalina, que partió para Inglaterra en buena hora. Miér- 
coles 2 de junio á la larde partió de Granada la Reina de 
Ñapóles para Valencia , y salieron los Reyes con ella á la 
larde hasta Albalale, donde durmieron esa noche; otro 



(1) En 19 de febrero estaba el Consejo en Valladolid, y era 
Virey y gobernador de él con poderes del Rey y Reina el conde 
de Cabra D. Diego Fernandez de Córdoba. Cédula impresa en el 
Fuero de Vizcaya 1. 1.', tit. 3o. 

(2) En el dia 10 del mismo mes de marzo estando los Reyes en 
Granada libraron la cédula impresa en Vas Ordenanzas de la Chanci- 
llerta de Falladolid , lib. 5, tit. 8, fol. 172. 

(3) Este dia antes de salir de Granada libraron á la Chancillería 
de Valladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas , lib. 1 , tit. 5, 
núm. 2, fol. 45, y antes otra en 16, tit. 6, ejusdem lib. núm. 29, 
fol. 53 vuelto. 

(4) En 29 de abril libraron en Granada la pragmática 36, con 
inserción de la 35 para el estudio de Salamanca. 

(5) En el dia 8 ya firmó allí la cédula á la Chancillería de Valla- 
dolid, lib. 1 , tit. 3 , núm. 62, fol. 38 de sus Ordenanzas. 



301 

(lia jueves volvieron á Granada. A lo (1) de julio nasció 
Madama Isabel , hija de los Príncipes D. Felipe y Doña 
Juana. En el mes de julio de esle año se entregó á los 
Reyes Católicos y al Rey de Francia el reino de Ñapó- 
les, y le partieron; de que después nascieron grandes 
discordias y guerras (2). A 26 de agosto de este ano se 
embarcó la Princesa de Gales para Inglaterra en la Coru- 
ña , y fueron con ella el arzobispo de Santiago, D. Alonso 
de Fonseca, y ü. Diego Hernández de Córdoba , conde de 
Cabra, y D. Antonio de Rojas, obispo de Mallorca, que 
después fué arzobispo de Granada y presidente del Con- 
sejo, patriarca de las Indias y obispo de Palencia , y Don 
Pedro Manrique, cuya fué Valde-Ezcaray. En el mes de 
agosto de dicho año volvió por el mal temporal la Prin- 
cesa de Gales á Laredo , y desde allí se embarcó segunda 
vez para Inglaterra á 27 de septiembre (3). En este raes 
fallesció D. Juan Arias del Villar , obispo de Segovia y 
presidente de la Chancillería de Valladolid en Mojados, y 
fué sepultado en la capilla mayor de la iglesia , que él 
edificó la capilla mayor de Santa Clara en Valladolid, y 
dio para la fábrica del puente de Buecillo (4): al cual su- 



(1) A i8, dice Ponto íleutero , y en Bruselas. 

(2) En 20, 26 y 30 de julio libraron é hicieron publicar en 
Granada las pragmáticas 11 y 17, estando allí sus Altezas. 

(3) En 3 y 21 de este mes se mantenian los Reyes en Grana- 
da , y libraron allí las pragmáticas 8 y 12. 

(4) A la villa de Valladolid en cuya jurisdicción se comprendía 
Boecillo entonces , por una parte 650,000 mrs. porque envió co- 
misarios á darle gracias en acuerdo del lunes 12 de octubre del 
año anterior 1500, y por oira 6,4-26 que debía cobrar y remi- 
tió de su aposentamiento del año 1501 hasta el día 2 de agosto en 
que salió de la presidencia, y partió de esta villa para la de Moja- 



302 

cedió ol (loclor D. Juan de Medina , obispo de Carlagena, 
y en Cartagena sucedió D. Juan de Velasco, hermano 
bastardo del condestable D. Bernardino. Martes á la lar- 
de 20 de octubre del dicho ano partieron los Reyes de 
Granada, y fueron á dormir á Santa Fée, y de allí fue- 
ron á Alcalá la Real, y de ahí á Baena y Espejo, y en- 
traron en Ecija sábado 7 de noviembre, y estuvieron (1) 
allí hasta Santa Lucía, que partieron de Ecija para Sevi- 
lla, y vinieron á Palma, Alora, Cantillana, é vinieron 
por el rio, y entraron en Sevilla á 14 de diciembre, y 
estuvieron ay la Navidad. Dia de Santa Catalina 25 de 
noviembre de este año fallesció el duque de Medina-Celi, 
D. Luis de la Cerda, hijo de D. Gastón y de Doña Leo- 
nor de Mendoza , condes de Medina-Celi. 

AÑO 1502. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Se- 
villa (2). A 3 de enero llegaron los Príncipes D. Felipe v 



dos donde murió. Libro de acuerdos de P'alladolid del año 1497 
y siguientes hasta 1502, fol. 181 , 186, y 310. Por lo demás en 
cuanto á su entierro en Santa Clara y obras que hizo en este con- 
vento, conviene con el Señor Galindez , Antolinez de Burgos en 
su Historia manuscrita de J^alladolid , lib. 2, cap. 56. 

(1) Si es cierto el orden que aquí lleva el Señor Carvajal no lo 
puede ser el dia 4 de setiembre de la pragmática 9." dada en la 
ciudad de Ecija. En Ecija á 4 de diciembre libraron á la Chanci- 
llería de Valladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas , lib. 4, 
tit. 2, fol, 122 vuelto. 

(2) A 2 y 10 de enero libraron allí la pragmática 2.* de su co- 
lección , y la cédula impresa en las Ordenanzas de ¡a Chancilieria da 
Falladolid, lib. 5, tit. 8, fol. 17*2. 



303 

Dona Juana á Fuente-Rabia , y vinieron por sus jornadas 
por Guipúzcoa y Vitoria hasta Burgos y Valladolid , Me- 
dina, Segovia y Madrid. En la cual venida fueron feste- 
jados en Francia por aquellos Reyes ; aunque en la verdad 
dicen que quisiera el Rey de Francia que lo cataran sub- 
jecion en algunos actos , que procuró que se hiciesen , 
dándoles cierta moneda , que fué en ofrescerla , la cual la 
Princesa aunque estaba en reino extraño no quiso resce- 
bir: dicen que el Príncipe ofreció lo que le dieron. En el 
dicho mes de enero recobraron los Reyes la ciudad de Gi- 
braltar y su fortaleza para la corona Real (1). Otrosí en 
este mes de enero (2) mandaron los Reyes salir de sus 
reinos de Castilla y León todos los moros que vivian y 

(1) De poder de D. Juan Alonso de Guzman , tercer duque de 
Medina Sidonia y segundo marqués de Gibraltar, sin oirle ni darle 
por ella recompensa alguna que se sepa. Para ello sin contar con 
él para nada , estando en Toledo á 22 de diciembre del año ante- 
rior 1501 despacharon con provisión á recobrarla para la corona 
á Garcilaso de la Vega, caballero de su casa y su confidente. Co- 
mendador mayor de Castilla, y á la sazón de Vera y sus tierras. 
Quien se presentó con este despacho en Gibraltar domingo 2 de 
enero inmediato de 1502 y sin dificultad se apoderó de todo. Aya- 
la , Histor. de Gibraltar y pág. 208, y Apend. pág. 20. Y á 10 de 
julio por otra cédula en Toledo concedieron sello y escudo de ar- 
mas á la ciudad, Ibid. pág. 211 y 23. En 6 de febrero allí libra- 
ron á la Chancillería de Valladolid la cédula impresa en sus Orde- 
nanzas , lib. 1, tit, 7, núm. 14-, fol. 56 vuelto. 

(2) Y por pragmática en Sevilla á 12 del mismo, que es la 13 
de su colección impresa , providenciaron la expulsión , entendién- 
dose para con los varones de 14 y hembras de 12 años arriba, y 
con término solo hasta fin de abril , y por los puertos de Vizcaya 
y no otros , ni á tierras de África , ni á las del Turco , con quienes 
lenian guerra, sino á las del Soldán ú otras indiferentes, y les pro- 
hiben sacar plata, oro, moneda ú otra cosa de ilícita extracción. 



304 

moraban en ellos, por los meses de marzo, abril y mayo, 
¿t aunque los mandaron salir, después de llegado el plazo 
no lo consinlieron sino que se tornasen cristianos (1). Sá- 
bado 25 de hebrero fueron los Reyes al Pedroso , y estu- 
vieron ende el domingo. Lunes 27 de hebrero vinieron á 
Cazalla , y de allí á Guadalcanal, á la Puente del Arzo- 
bispo y entraron en Llerena jueves 3 de marzo, y sába- 
do 12 partieron de allí, y vinieron á Valencia de la Tor- 
re, y estuvieron allí esa noche y el domingo; y el lunes 
partieron de ay y vinieron á dormir al Campillo, y de 
allí se partieron martes siguiente y vinieron á dormir á 
Zalamea, á do estuvieron la Pascua de Flores. Miércoles 
á 30 de marzo partieron de Zalamea, y fueron el dia si- 
guiente de Pascua á dormir a Quintana, viernes á Ceden, 
y sábado á la casa de los frailes de Guadalupe , que está 
cabe la venta de los Palacios ; estuvieron allí el domingo: 
el lunes siguiente que fueron 4 de abril, estuvieron en 
Guadalupe, de donde salieron miércoles 13 de abril y vi- 
nieron á dormir á la venta de los Palacios , jueves á otra 
venta que está pasado el puerto de Arrebatacapas, y 
viernes á la puente del Arzobispo, estuvieron ende sába- 
do y domingo, y partieron lunes 18 de abril y fueron á 
dormir á Calera, é martes 19 entraron en Talavera, 
miércoles 20 fueron á Zebolla , jueves vinieron á Buru- 
jón , y viernes 22 entraron en Toledo. Sábado 7 de mayo 
entraron los Príncipes D. Felipe y Dona Juana en Tole- 
do , habiéndose detenido ocho dias en Olias , que el Prín- 
cipe estuvo malo de sarampión , y dicen que el sarampión 
tenia la Princesa y no él. Domingo 22 de mayo fueron 
jurados por Príncipes de Castilla y León en la iglesia ma- 

(l).En 12 de febrero libraron en Sevilla la pragmática 19. 



305 

yor de Toledo en presencia de los Reyes Católicos , es- 
lando ende el cardenal O. Die^o Hurtado de Mendoza, 
el arzobispo D. Fr. Francisco Xiinenez , el condestable 
D. Bernardino de Velasco, y los duques del Infantado, 
Alba, Bejar y Alburquerque , el marqués de Villena , y 
los condes de Miranda , Oropesa , Belalcazar , Coruña, S¡- 
ruela, Fuensalida, Uivadeo, Ayamonte y otros, y los 
obispos de Falencia , Osina , Córdoba , Salamanca , Jaén, 
Ciudad-Rodrigo, Calaborra, Mondofiedo, Málaga y otros 
muchos Perlados y Caballeros. Aquí vino nueva que el 
Príncipe de Gales Arturo era fallescido, que fué casado 
con la Infanta Doña Catalina, la cual casó segunda vez 
con el Príncipe D. Enrique, hermano de Arturo, que des- 
pués fué Rey de Inglaterra (1). Lunes á 18 de julio á la 
tarde partió el Rey para Zaragoza y fué por Alcalá de He- 
nares (2). Lunes 29 de agosto partieron para Ocaña y 
Aranjuez los Príncipes (3). A 28 de septiembre partió de 
Toledo para Madrid la Reina Católica , y desde Toledo 
vino por Torrijos , donde estuvo ocho dias , y desde ay á 
Fuensalida, y desde ay á Casarrubios, y entró en Madrid 



(1) En 5 de junio libraron en Toledo la cédula impresa en el 
Fuero de Vizcaya después de la ley 3, tit. 32. 

(2) A 12 de julio libraron en Toledo la pragmática 37, y la 
cédula impresa en las Ordenanzas de la Chancilleria , lib. 5, tít. 1, 
fol. 145 vuelto. Y en 26 del mismo las ordenanzas impresas desde 
el fol. 198 á 200 vuelto. En 4 de agosto libraron los Reyes en To- 
ledo la pragmática k de su Colección impresa. 

(3) En 30 permanecía la Reina en Toledo. Cédulas suyas en 
Toledo con esa fecha á la Chancilleria de Valladolid, en sus Orde- 
nanzas , lib. 1, tít. 2, núm. 47, fol. 23 vuelto, y lib. 3, tít. 6, 
fol. 112. Y en 17 de setiembre libró en la misma ciudad de Tole- 
do la pragmática 14. 

Tomo XVIII. 20 



306 

viernes 4 de octubre (1). Lunes 30 de dicho mes entró el 
Rey en Madrid de vuelta de Zaragoza, é vino en posta, 
porque la Reina estaba mala. A 14 de este mes de octubre 
murió en Madrid el cardenal D. Diego Hurtado de Men- 
doza (2). Viernes á 13 de noviembre entró en Madrid el 
Príncipe D. Felipe que vino de Zaragoza, y quedó allá la 
Princesa. En este mes murió D. Diego de Rojas, mar- 
qués de Denia y le sucedió D. Bernardino de Rojas su 
hijo. Lunes á 19 de diciembre partió el Príncipe D. Fe- 
lipe de Madrid para Flándes, y fué por F'rancia (3). En 
este año se tornaban á revolver en el reino de Ñapóles los 
castellanos y franceses, y fué mucha culpa de los france- 
ses. En este año por el mes de diciembre vino á Madrid 
D. Hernando de Aragón, duque de Calabria, que lo en- 
AÍó allí preso el Gran Capitán. 

(1) En su (lia 26 libraron Rey y Reina la sobrecarta que se 
imprime en las Ordenanzas de la Chancilleria ^ fol. 198 hasta 201. 

(2) Arzobispo de Sevilla. Pero si se ha de estar á lo que escribe 
Zúñiga y á la inscripción de su sepulcro que estampa pág. 421, no 
murió sino en 12 de setiembre de este año. En su lugar presen- 
taron nuestros Reyes á D.Juan de Zúñiga, hijo de la casa de Be- 
jar, que luego fué cardenal y antes maestre de Alcántara hasta el 
año 1495, en que lo renunció en manos del Rey; pero le gozó poco 
esta iglesia, muriendo á los dos años después en Guadalupe por 
agosto de 1504. Entonces proveyeron sus Altezas esta sede en 
D. Fray Diego de Deza su confesor , que se hallaba electo de Jaén, 
cuyas Memorias son conocidas. Véase Zúñiga pág. 421 á 424. 

A 1.° de noviembre estando la Corte en Madrid se publicó allí 
la pragmática 37 como al pie de ella consta. 

(3) A 23 del mismo mes permanecia en Madrid el Rey D. Fer- 
nando , y libró allí con esa fecha la cédula impresa en las Ordenan- 
zas de la Chancilleria de Falladolid , lib. ñ, lit. 8, fol. 175, que 
tampoco explicó como en sí es el Olálora 4.' part., cap. 1, pági- 
na 285. ., 

nvfv 



I 



307 

aKo i 503. 

A Í5 de enero de este ano fueron los Reyes á Alcalá y 
(le allí partió el Rey para Zaragoza á 24 de dicho mes. 
En 21 de enero fallesció en Alcalá D. Gutierre de Cárde- 
nas, Comendador Mayor de León. Viernes á 10 de marzo 
parió la Princesa Doña Juana al Infante D. Fernando en 
Alcalá de Henares; bautizólo el cardenal Fr. Francisco 
Ximenez, arzobispo de Toledo (1). En el mes de julio 
vino nueva, que la gente que pasó con D. Pedro Puerto- 
carrero, venció en batalla á Monsiur de Oveni en Ñapó- 
les, á donde fué muerto el Visorey francés desque dire- 
mos, y cuatro mili y quinientos franceses, y tomóla ciu- 
dad de Ñapóles. En Alcalá á 5 de julio de este año mu- 
rió el adelantado de Murcia D. Juan Chacón (2). Viernes 
á 14 de julio partió la Reina para Madrid , y durmió esa 
noche en Rejas, y al dia siguiente llegó á la dicha villa. 
A 1 .° de agosto de este año murió el Papa Alejandro VI, y 
fué asumpto el cardenal de S. Pedro ad Vincula, que se lla- 
mó Julio II. En 15 de septiembre cercaron los franceses á 
Salsas, y el Rey juntó gente en Perpiñan , y los franceses 
huyeron en el mes de noviembre , y nuestra gente los si- 

(1) El Señor Sandoval nos ha conservado una relación coetánea 
de la grandeza y magnificencia con que fué celebrado su bautizo, 
útil para conocer las mayores galas de aquel tiempo. Hisforia de 
Carlos V, Hb 1 , § 13. Continuaba la Reina allí en 20 y 29 de 
este mes. Cédulas Reales de esas fechas en las Ordenanzas de la 
Chancillería deValladolid, fol. 23 vuelto y 25 vuelto. 

(2) Y allí la Reina con esa fecha libró al Señorío de Vizcaya la 
cédula de ese dia impresa en sus Farros después de la ley 3.', 
tit. 32, y á 10 la siguiente á ella. 



308 

guió , y los francosos so acogieron á Navarra , y los nues- 
tros entraron en Francia y destruyeron muchos lugares y 
fortalezas, especialmente á Leocata, y otros muchos luga- 
res , y pidieron treguas al Rey Católico, y él se las otor- 
gó , y despidió la hueste y vínose para donde la Reina es- 
taha. A 25 de sepliemhre fallesció en Segovia D. Alvaro 
de Portugal súpitamente , estando comiendo se cayó de 
una silla, y depositáronle en S. Francisco de Segovia, y 
después lo llevaron á Portugal. Partió la Reina de Sego- 
via (1) para Medina del Campo á 26 de noviemhre , y dur- 
mió esa noche en Garcillan , y fué otro dia á S. Juste , y 
entró en Medina otro dia, que fueron 28 de noviemhre. 
Entró el Rey en Medina del Campo á 20 de diciembre, 
que venia del socorro y de descercar á Perpiñan. 

AÑO 1504. 

F]n principio de este año vino nueva como el Gran 
Capitán D. Gonzalo Hernández de Córdoba venció la bata- 
lla del Garillano, donde hubo gran número de franceses 
muertos , y tomó á Gaeta y el resto del reino de Ñapóles. 
Viernes á 1 .^ de marzo partió la Princesa Doña Juana para 
Flándes , y estuvo sábado y domingo en Valladolid , y de 
allí fué su camino derecho á Laredo, y de allí se em- 
barcó, y se fué en buen hora. Domingo de Ramos 31 de 
marzo se juraron las paces con Francia por tres años en la 
Mejorada. El dia de viernes Santo de este año fueron he- 

(1) Donde en 30 de agosto dirigió á la Chancilleria de Valla- 
dolid los capítulos de reformación de ella, que babian resultado 
de la \isita que la hizo D. Martin de Córdoba, para que los guar- 
dase y cumpliese. Cédula con su inserción impresa eo sus Orde- 
nanzas y fol. 207 vuelto hasta 210 vuelto. 



309 

cbos grandes terremotos en Castilla, especialmente en Se- 
villa, Carmona, é otros muchos lugares de Andalucía; y 
se abrieron las bóvedas de las iglesias y fortalezas , de los 
muros y torres, y cayeron mucha parle de ellos en tal 
manera que los vivos en los tiempos presentes nunca tal 
vieron. Mjttíó Pedro de Avila, Señor de las Navas, en abril 
de este año, y heredó la casa D. Esteban Dávila su hijo, 
y murió en Medina del Campo á 8 de octubre de diciio 
año, é sucedió su hijo D. Pedro Dávila. Por mayo en 
Medina del Campo fallesció Doña Magdalena, Infanta de 
Navarra, y D. ... (1) Enriquez, tío del Rey (2). En 26 
de julio de este año adolecieron los Reyes en Medina. 
Este dia fallesció D. Juan de Zúñiga, que era cardenal é 
arzobispo de Sevilla, y primero habia sido maestre de Al- 
cántara , en una Granja cerca de Guadalupe , y está se- 
pultado en dicho monasterio , donde también yace Don 
Juan de Sotomayor su antecesor, en la claustra, en la ca- 
pilla de S. Martin. Martes á 26 de noviembre de dicbo 
año entre once y doce del dia llevó Dios á la Reina Cató- 
lica , y lleváronla á enterrar á Granada. Este dia á la larde 
fueron alzados los pendones por la Reina Doña Juana, 
como señora propietaria de estos reinos, y por el Rey Don 
Felipe , como su legítimo marido , en presencia del Rey 
D. Fernando, que quedaba por gobernador de los reinos, 
y del Consejo y de los Grandes y Caballeros que allí se 



(1) D. Enrique Enriquez, le llamó en el prólogo. 

(2) En 6 del mismo mes de mayo permanecian los Reyes en 
Medina. Cédula impresa en las Ordenanzas de la Clianeillcria de 
FalladoUd , lib. 1, tít. 2, núm. 67, ful. 28, como también en 3 
y 24. de julio, cédula allí, lib. 2, tit. 7, núm. IV, fol. 98 y 
lib. 3, lit. 10, fol. 120. 



\ 



310 

hallaron (1). Alzo los pendones el tiuque de Alba D. Fa- 
drique de Toledo. En íin de noviembre fué el Rey á la 
Mejorada á entender en el leslamento de la Reina, é vino 
ende el arzobispo de Toledo , y se entendió en el dicho 
testamento. Por diciembre partió el Rey para Toro, á 
donde estuvo hasta el mes de abril del año siguiente, en- 
tendiendo en cumplir el testamento de la Reina con el ar- 
zobispo de Toledo D. Fr. Francisco Ximenez , y con el de 
Sevilla D. Fr. Diego Deza, que nuevamente habia suce- 
dido en el arzobispado, porque de Jaén vino á Falencia, 
y de aquí á Sevilla. E allí en Toro dieron algunos Caba- 
lleros é Grandes ciertas tentativas al Rey, y él temió, de 
modo que algo se enflaqueció la justicia (2). 

AÑO 1505. 

Este ano estuvo el Rey en Toro (3) hasta 6n de abril, 
que partió para Segovia, y fué por Arévalo , y entró en 
Segovia por mayo, y allí estuvo hasta lunes 6 de octubre 
que partió para Cerezuela á monte. Y en dicho mes de 

(1) Y en el mismo día escribió el Rey la noticia de la muerte 
de la Reina á su hija y yerqo á Flándes , para que cuanto antes 
dispusiesen su venida á estos reinos. La carta se hallará copiada 
al fin de este comentario. Con la propia fecha 10 avisó á la Chan- 
cilleria de Valladolid por cédula particular, y en otra de la misma 
data, Doña Juana su hija, ya Reina, los habilitó para que á su nom- 
bre continúen administrando bien la justicia. Están impresas una 
y otra en las Ordenanzas de la Chancilleña , lib. 5, tit. 8, fol. 194. 

(2) Esto repite Sandoval citando á Galindez, tom. 1, pág. 9, 
lib. 1, § 17 al fin. 

(3) Aquí lo de las Cortes de Toro, en que se le juró propie- 
t'iria á Doña Juana y á él gobernador, y se publicaron las 84 
leves. 



311 

mayo fué trasladada la Reina Doña Isabel , segunda mn- 
ger del Rey D. Juan el Segundo, y madre de la Reina 
Católica Doña Isabel , del convento de San Francisco de 
Arévalo al convenio de Miraflores de Burgos de la orden 
de Jos cartujos, que fundó el dicbo Rey D. Juan, donde 
yace sepultado ó embalsamado. En agosto de este año hizo 
é imbió el Rey una armada para allende , á instancia y 
suplicación del arzobispo de Toledo, y desembarcó en el 
puerto de Mazalquivir jueves á 11 de septiembre, y sá- 
bado siguiente que fueron 13 de dicho mes, fué ganada 
Mazalquivir , y fué el capitán de esta armada D. Diego 
Hernández de Córdoba , alcaide de los Donceles , que des- 
pués fué marqués de Comares. Este mismo dia 13 de sep- 
tiembre parió la Reina Doña Juana en Flándes cá la In- 
fanta Doña María. En agosto murió D. Pedro Alvarez 
Osorio , marqués de Astorga , y sucedió su hijo D. Alvar 
Pérez Osorio. E ansimismo murió D. Gómez Suarez de 
Figueroa, conde de Feria, y le sucedió su hijo D. Lo- 
renzo, que después fué marqués de Pliego; porque casó 
con Doña Catalina de Córdoba, hija mayor de D. Pedro 
Hernández de Córdoba y de Doña Elvira Enriquez, hija 
de D. Enrique ; el cual dicho marqués D. Pedro fué hijo 
de D. Alonso de Aguilar. Murió asimismo D. Alonso de 
Fonseca , Señor de Coca y Alaejos , hijo de Hernando de 
Fonseca, que fué hijo del doctor Juan Alonso y de Bea- 
triz Rodriguez de Fonseca (1). Lunes 20 de octubre par- 

(i) En 17 de setiembre nació á D. Felipe y Doña Juana en 
Bruselas la Infanta Doña María. Fueron sus padrinos de pila el Em- 
perador Maximiliano su abuelo y la condesa viuda de Engelverto 
de Nassau. Ponto Ileutero Delphio Her. belgicar. lib. G, pág. 275. 
Harco Anmd. Brabanliaí , tom. 1 , pág. 514. Esta Infanta fué Reina 
de Hungría y Bohemia por su casamiento en 1521 con el Rey Luis, 



312 

lú) el Hoy del bosque; do Segovia para Salamanca, durmió 
esa noche en Abades , y llegó esle dicho mes á Salamanca 
y estuvo en ella hasta fin de esle año de 1505 (1). Esle 
año por el invierno hizo muy grandes heladas y nieves, é 
ansimismo hubo mucha seca. Por diciembre de este año 
murió D. Diego Gómez Sarmiento, conde de Salinas, y 
D. Francisco de Velasco, conde de Siruela, y D. Pedro 
Hurtado de Mendoza, adelantado de Cazorla, hermano 
del cardenal D. Pedro González de Mendoza. Murió tam- 
bién D. Alonso de Fonseca obispo de Osma, que primero 
lo habia sido de Avila y Cuenca, y sucedió en Osma Don 
Alonso Enriquez , hijo bastardo del almirante D. Fadri- 
que , de que muchos del reino tuvieron que decir , por ser 
el dicho D. Alonso hombre profano. 

AÑO 1506. 

Estuvo el Rey en Salamanca en principio de este año, 
y el dia de Reyes, 6 de enero, se pregonaron allí las con- 
cordias entre el Rey y sus hijos , mediante Mr. de Veré 
su embajador, é ponia en las cartas: D. Fernando, Don 



de quien no tuvo hijos. Viuda de él, gobernadora de Flándes por 
el Emperador Carlos V su hermano, fundadora de la ciudad de 
Mariemburg de su nombre , y vuelta á España , murió en Cigales 
á 18 de octubre de 1558. Sepultáronla en S. Benito de Valladolid, 
y de ahí fué trasladada al Escorial año 1574. Florez, Reinas Cafó- 
liras, tom. 2, pág. 854. 

(1) No en valde sino negociando con los embajadores de su 
yerno el Señor de Veré y Andrea del Burgo, la deseada concordia, 
que después de tantas tentativas y desazones entre ellos, tuvo efecto 
el dia 24 de noviembre siguiente y la trae Zurita, lib. 6, cap. 23, 
y H la entrada ,c|^l año inmediato la menciona el Señor Carvajal. 



313 

Felipe y Doña Juana ele, A 9 de enero partieron de Flán- 
des D. Felipe y Doña Juana, é corrió mucha tormenta, é 
aportaron á Inglaterra á Morilas , y aquel Rey les hizo 
mucha fiesta. Partió el Rey de Salamanca el mes de mar- 
zo, y entró en Valladolid sáhado 14 de dicho raes, y lu- 
nes 16 partió á Dueñas, á donde se veló con Duna Ger- 
mana de Fox á 18 del mismo mes, la cual era hija de Don 
Juan Gastón, Señor de Narhona , conde de Fox, hijo de 
Doña Leonor, hija del Rey D. Juan de Aragón y Navar- 
ra, y de Doña Blanca su prima muger, Reina de Navar- 
ra: esta Germana era sobrina del Rey D. Fernando su 
marido, uieta de su hermana, y la madre de dicha Doña 
Germana era hermana del Rey Luis de Francia, que enton- 
ces reinaba (1). Lunes 20 de abril partió el Rey de Va- 

(1) La filiación de nuestra Reina Doña Germana procede de 
este modo: fué hermana de D. Gastón de Fox, vizconde de Nar- 
bona y duque de Nemoux , muerto sin hijos en la batalla de Ravena 
año 1512: los dos hijos de Juan Gastón de Fox, Señor de Narho- 
na, gobernador de Viena y del Delfinado, Caballero del Orden de 
San Miguel , que se halló en las jornadas de Ñapóles y Fournove, 
y murió en Estampes, donde está enterrado; y de madama María, 
hija de Carlos, duque de Orleans, y hermana de Luis XII Rey de 
Francia , que reinaba á esta sazón , y como el pariente mas cer- 
cano habia sucedido á Carlos Ylll en 1498, el cual D. Juan Gas- 
Ion, Señor de Narbona , padre de la Reina Germana habia tenido 
hermano mayor á D. Gastón, conde de Viena, Príncipe muy galán 
y de excelentes perfecciones que fué muerto desgraciadamente el 
año 1470 á un golpe de lanza en un torneo en Libourne, y yace 
en San Andrés de Bordeaux , casado con Madalena de Francia , hija 
de Carlos Yll y hermana de Luis XI, de quien tuvo á Francisco 
Phebo, Rey de Navarra y conde de Fox, que murió sin hijos, y á 
la Reina Doña Catalina que le sucedió en el derecho de aquella 
corona , á quien y á su marido D. Juan de Labrit la arrancó pqrhí^ 
armas el Rey Católico el año Í5l2 y la rcincorpoí#'á la de Casti- 



314 

liadolíd á rescihir á los Reyes D. Felipe y Doña Juana , 
pensando que desembarcarían en la montaña , y quedó la 
Reina Germana en Valladolid , y las Reinas de Ñapóles, 
madre é hija, que habian venido á Salamanca por noviem- 
bre. Domingo 26 de abril desembarcaron los Reyes en la 
Coruña, y vino la nueva al Rey estando en Torquemada, 
y de ay se partió la via de León , y fué á Astorga, Pon- 
ferrada, Villafranca, é de ay volvió la via de la Puebla 
de Sanabria , y fueron las vistas del Rey Católico con su 
yerno D. Felipe, entre la Puebla de Sanabria y Asturia- 
nos ; é allí se vieron sábado 20 de junio, de las cuales vis- 
tas partieron desconcertados , y de allí fué el Rey Católico 
á Villafafila y á Tordesillas, y sus hijos á Renavente, vís- 
pera de San Juan. En este mes murió en Monterey de Ga- 
licia D. García Fernandez Manrique, marqués de Aguilar : 
concertáronse los Reyes que D. Fernando (1) fuese á sus 

lia. Estos dos Gastones hermanos Juan y Gastón V del nombre, 
fueron hijos de D. Gastón el IV, XVI conde de Fox, difunto 
en 1472, dos años después de su hijo primero, y de la Infanta Doña 
Leonor , hermana de padre del Rey Católico , hija como él del Rey 
D. Juan de Aragón y de la Reina Doña Blanca de Navarra, por 
cuya muerte aquel Rey volvió á casar con la ilustre Doña Juana 
Enriquez, madre del Católico; y así la Doña Germana de Fox, se- 
gunda muger de este , venia á ser sobrina suya larga , nieta de su 
medio hermana. Claude Paradin AUiances Généalogiqíies des Róis et 
Princes de Gaule: León 1561 , pág. 842 y 843, y antes 146 y 147. 
(1) Estando en Tordesillas á 1.° de julio escribió á Francisco 
de Rojas su embajador en Roma la carta que va por apéndice, dán- 
dole parte de todo lo sucedido hasta aquí entre él y sus hijos, y de 
la concordia que habia tomado con estos para que entendiese que 
ya los reinos de Castilla no corrian de su cuenta , sino solo los de 
Aragón y Sicilia, por los cuales se deberia mantener alli portal 
embajador , haciéndolo todo presente á su Santidad , y cultivando 
la amistad de los cardenales afectos. 



315 

reinos de Aragón, y le quedaron los maestrazgos en Cas- 
lilla, y los tres cuentos de maravedís que la Reina Cató- 
lica su muger le dejó: y de allí se fué el Uey Católico á 
Tudela de Duero , y sus hijos á Mucienles, y de ahí con- 
certaron \istas, y se vio con su yerno en Uenedo una le- 
gua de Valladolid; é de allí se despidieron y partieron el 
Rey Católico para Aragón y sus hijos para Valladolid , de 
donde fueron á Segovia por agosto , é volvieron sin llegar 
á Segovia por Cogeces á Tudela de Duero; porque los mar- 
queses de Moya entregaron el Alcázar de Segovia á D. Juan 
Manuel , sobre que el Rey iba (1). A 20 de agosto fallesció 
en Segovia D. Gutierre de Toledo, obispo de Plasencia, 
por muerte de D. Rodrigo Dávila, hijo del doctor Pedro 
González, del Consejo del Rey D. Juan, que lo habia ha- 
bido por muerte de D. Juan de Carbajal, cardenal de San 
Ángel, su Señor. Fué este D. Gutierre enterrado en el 
monasterio de San Francisco de aquella ciudad, en la ca- 
pilla mayor. Sucedió en el obispado de Plasencia D. Gó- 
mez de Toledo, hijo de D. Gutierre de Solís, y de Doña 
Francisca de Toledo , condes que fueron de Coria ; por 
muerte de D. Gómez sucedió D. Rernardino de Carbajal, 
cardenal de Santa Cruz, arzobispo de Rosano y de Sabina 
y patriarca de Jerusalen ; y por muerte del Cardenal su- 

(1) En 6 de mayo de este año 1306 murió en Valladolid el ¡n- 
mortal Cristóbal Colon, descubridor de las Indias, estando en la 
Corte á la solicitud de sus negocios. Su cuerpo fué trasladado á 
Sevilla al monasterio de la Cartuja de las Cuevas, y de ahí á la 
iglesia catedral de la isla y ciudad de Santo Domingo, donde yace 
con la inscripción que podrá borrarse de la piedra , pero no de la 
memoria de los hombres: 

Á CASTILLA Y Á LEÓN NUEVO MUNDO DlÓ COLON. 



310 

cedió D. Gutierre de Vargas Carbajal, obispo que agora 
es de Plaseiicia , hijo del licenciado Francisco de Vargas, 
y de Doña Inés de Carbajal. Estando los Reyes en Tíl- 
dela fué visto en el cielo un cómela grande (1), y estu- 
vieron ende hasta fin de agosto que partieron á Burgos; 
y allí pusieron en el convento de San Pablo doce cabezas 
de vírgenes y mártires, y á 14 de seplieuibre (2), dia de 



(1) Este cometa fué visto en Italia. Agustín Nifo Suesano, filó- 
sofo de aquel tiempo, le observó el dia 3 de agosto de este año. 
Vióse también en Valladolid y tuvo atónito al pueblo. Testifícalo 
Alvar Gutiérrez de Torres de Toledo, que parece lo presenció, 
pues en su Sumario de cosas marai>iUosas , que escribía el año 1523 
é imprimió en Toledo en el siguiente, fol.88 vuelto, dice de este 
modo: ** Estando el muy esclarecido y liberalisimo Rey D, Felipe 
« en Valladolid, fué vista algunas noches en el cielo hacia la parte 
« septentrional una cometa de longura de una lanza de armas; á la 
« cual salía el pueblo a ver por la puerta del campo de la misma 
« villa , que fué portento de la desdichada muerte que tan presto 
« arrebató al dicho poderoso Rey.*' Añade el doctor Alonso Pérez, 
catedrático de una y otra filosofía natural y moral en Salamanca 
in suum. tot. meteorólogo edil. Salmant. an. 1576, 2.'part., cap. 2, 
fol. 24, lo que se sigue: "Invasit quippé illo anno Hispaniam 
« nostram dirá fames ex nimia siccitate et sterilitate. Audívi enim 
<( ab agricolis, quod tritícum terree mandatum in altioribus locis 
« mansit incorruptum , defectu pluvialis humoris, et sequenli auno 
« nascebatur humore accepto. Et post paucos menses post appa- 
« ritionem cometíB, videlicet anno 1507, imminente vera peste 
« inquinaría orta est, quae per totam Hispaniam grassata plurimam 
«partem habitatorum interfecil : et vocatur ille annus á nostrís an- 
« ñus peslís per antonomasiam. Et ut ex dictis Nyphi nobis cons- 
« tat simillímis malís et eerumis Italia illo anno laboravit." Este 
autor era natural de Plasencía, como testifica Fr. Alonso Fernán- 
dez en los Anales de aquella ciudad. 

(2) Dos días antes en 12 del niísniu libró alií el Rey Católico 



317 

Sania Cruz, hubo jubileo. En Burgos adoleció el Rey Don 
Felipe , é íinó viernes á 25 de septiembre á medio dia en 
las casas del Condestable. Todo este año en el verano llo- 
vió tan focOy que fué tenido á mucha maravilla. En octu- 
bre murió Pero López de Padilla , adelantado de Castilla. 
Domingo 20 de diciembre partió la Reina de Burgos donde 
habia estado después de la muerte del Rey su marido, y 
llegó á Torquemada jueves 23 de diclio mes. Por este 
tiempo estando el Rey Católico en la ciudad de Saona, que 
iba para Ñapóles, dia de San Francisco 4 de octubre, supo 
la muerte de su yerno , é no dejó su viaje hasta componer 
las cosas del reino de Ñapóles (1). 

ANO 1507. 

Parió la Reina Dona Juana, que quedó preñada cuando 
el Rey D. Felipe su marido murió, á la Infanta Doña Ca- 
talina , jueves 14 de enero entre cinco y seis de la mañana 
en Torquemada en las casas de un clérigo , que salen sobre 
la cerca y sobre el rio , que era donde era palacio , que es 
cerca de la puerta del puente (2). En 30 de dicho mes mu- 



para la Chancillería de Valladolid la cédula impresa en sus Or- 
denanzas y lib. 1, tít. 7, núm. 4, fol. 55. 

(1) Kn este año murió en Venecia el célebre embajador D. Lo- 
renzo Suarez de Figueroa , uno de los prudentes y sabios caballeros 
<{ue hubo en su edad , y de tanto indujo y autoridad sobre aquella 
Kepública, como esta le mostró en el sentimiento y demostración 
de su entierro , haciéndosele con tanto aparato que mayor ni mas 
ostentoso no se habia visto á un ministro de algún Principe enviado 
á corte extranjera. Zurita lib. 6, cap. 27, tom. 4.° 

(2) Que ha pocos años se /tundieron f servían de mesan, añade 
el Señor Sandoval lib. 1, § 2V. 



318 

rió en Segovia el Joclor D. Juan de Medina, obispo de 
aquella ciudad, y le sucedió 1). Fadrique de Portugal, 
obispo de Calaborra, y aquí sucedió D. Juan de Velasco 
obispo de Cartagena, y este se dio al doctor D. Martin de 
Ángulo, arcediano de Talavera , Presidente que fué des- 
pués de la Chancillcrín de Valladolid. Mediado abril se par- 
lió la Reina de Torquemada (1) é vino á Hornillos. A 8 de 
mayo fallesció en Granada D. Fr. Fernando de Talavera, 
de la orden de San Gerónimo, primer arzobispo de Gra- 
nada , é antes obispo de Avila , y se dio el arzobispado á 
D. Antonio de Rojas, obispo de Mallorca , y en este suce- 
dió D. Diego de Ribera, bijo de D. Juan de Ribera de To- 
ledo. Y fallesció en este año (2) D. Garci-Ramirez de Vi- 
llaescusa, obispo de Oviedo , y sucedió en el obispado Don 
Valeriano Ordoñez de Villaquirán , natural de Zamora, 
obispo de Ciudad-Rodrigo (3), y en este sucedió D. Fran- 
cisco dcBobadilla, bijo del marqués de Moya, que agora 
es obispo de Salamanca. Viernes 4 de julio salió el Rey 
Católico de Ñapóles para Castilla. Sábado 26 de dicbo raes 
entró el Infante D. Fernando en Hornillos á ver á su ma- 

(1) Antes de esto pasó á Falencia donde en 5 de febrero libró 
á la Chancillería de Valladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas, 
lib. 1, tít. k, núm. 2, fol. kk, y lib. 5, tít. 8, fol. 178 vuelto y 179. 

(2) A 23 de abril. Historia del coleg. vicj. de San Bartolomé, pá- 
gina 113 y 114-; pero se engañan, porque su muerte no fué sino en 
Castropol del Principado á 23 de abril del año siguiente 1508 como 
se ve por la inscripción de su sepulcro en Oviedo, que nuevamente 
ha publicado el diligente continuador de la España sagrada tom. 39 
pág. 86, donde con él advierte el engaño de nuestro Galindez, y por 
consiguiente que el sucesor no pudo entrar antes de aquel tiempo. 

(3) Que murió en Burgos á 12 de agosto de 1512 como dice allí 
el Señor Galindez y con él Garibay, lib. 20, cap. 15, tom. 2, donde 
ponen su sucesor. 



319 

dre. Lunes 23 de agosto entró el Rey en Almazande vuelta 
de Ñapóles, habiendo desembarcado en Valencia por Nues- 
tra Señora de agosto, y entró en Tortoles sábado 28 de 
dicho mes. En septiembre salieron los Reyes de Tortoles 
y vinieron á Santa María del Campo , á 2 de septiembre: 
allí se trajo el capello á D. Fr. Francisco Ximenez, ar- 
zobispo de Toledo, con el título de Santa Balbina , é se 
hicieron las solemnidades media legua de Santa María del 
Campo, en un lugar que se dice Mahamud, y fué Inquisi- 
dor general: é allí el Rey Católico hizo hacer el cabo de 
año al Rey D. Felipe su yerno: y en este año D. Alonso de 
Fonseca , arzobispo de Santiago, renunció el arzobispado 
en D. Alonso de Fonseca su hijo, y él tomó título de pa- 
triarca; lo cual fué tenido en todo el reino por cosa muy 
dura y áspera y de mal ejemplo. Dieron causa á que se 
hiciese este desorden ruegos de personas aceptas al Rey 
y que cuando salió de estos reinos para Ñapóles fué con 
él dicho D. Alonso, al cual no falló en Roma lo que se 
requeria para acabar tal negociación. Hubo quien oyó 
decir al Rey Católico que de dos cosas le acusaria grave- 
mente la conciencia ; la una consentir esta resignación 
de padre á hijo en dignidad tan principal , siendo el hijo 
en quien se renunciaba, mancebo y de poca edad, sin 
letras ni experiencia. La otra haber nombrado obispo de 
Osma á D. Alonso Enriquez , hijo bastardo de D. Alonso 
Enriquez, almirante de Castilla, y de una esclava; porque 
era hombre muy profano é sin ninguna dotrina, tanto que 
decia Fr. Antón de la Peña , predicador del Rey Católico, 
que no tenia este Perlado mas espiritualidad que un jarro. 
Sábese que al tiempo que el arzobispo de Santiago, el vie- 
jo, hizo la renunciación en D. Alonso de Fonseca su hijo, 
dijo ü. Fr. Francisco Ximenez, arzobispo de Toledo, que 



320 

hf\l>ia hecho mayorazgo del arzobispado con cláusula 6 
\ínculos de resliluciones, que se mirase si habia excluido 
las hembras; pero como quiera que fué la substitución fi- 
deicomisaria , paró en que muerto D. Guillermo de Croy, 
sobrino de Xeures , inmediato sucesor en el arzobispado 
de Toledo al Cardenal Giménez, fué Arzobispo de Toledo 
este 1). Alonso el mozo , en lo cual hubo muchos juicios 
por las necesidades y guerras que habia con Francia so- 
bre lo de Fuente-Rabia. Y en Santiago sucedió el licen- 
ciado D. Juan Tavera (sobrino de D. Fr. Diego Deza, 
arzobispo de Sevilla) obispo que fué de Ciudad-Rodrigo, 
y después de Osma, y presidente del Consejo Real. A 8 de 
octubre (1) partieron los Reyes de Santa María del Campo 
é vinieron á Arcos donde se quedó la Reina , y su padre 
vino á Burgos, y estuvieron la Reina en Arcos y el Rey 
en Burgos hasta fin de este año. En 27 de diciembre mu- 
rió eh comendador Gonzalo Chacón, Señor de Casarru- 
bios de! Monte, que la Reina le habia dado , (2) y sucedió 
en su casa D. Gonzalo Chacón su nieto, hijo de D. Juan, 
adelantado de Murcia, y de Doña Luisa Faxardo , porque 
D. Pedro Faxardo , su hermano mayor , heredó la casa 
de su madre. 

(1) Dos días antes en 6 libró allí la Reina título de Alcaide de la 
fortaleza déla villa de Alegría en Álava á Juan López de Lazarraga 
su secretario y de su Consejo con 50,000 mrs. de sueldo como an- 
tes la tenia Fernando Navarro, último alcaide — Original en mi 
poder. 

(2) Cuando se confiscó á Juan de Oviedo , secrelario que habia 
sido del Rey D. Enrique, su hermano, porque siguió la voz de los 
portugueses en Castilla. 



321 

Axo 150S. 

Eslavo el Rey Católico en principio de esle año en 
Burgos y la Reina su hija en Arcos , é ansí estuvieron 
hasta julio, yendo y viniendo el Rey á Arcos; é allí le 
vino nueva como el marqués de Priego D. Pedro Her- 
nández de Córdoba habia preso al alcalde Fernán Gó- 
mez de Herrera en Córdoba, é le habia embiado preso á 
la villa de Monlilla, porque el dicho alcalde habia ido 
por mandado de su Alteza á hacer justicia en cierto caso 
á Córdoba; y partió el Rey camino de Valladolid por ju- 
lio , y fué á Mahamud , é allí estuvo cinco ó seis dias es- 
perando á la Reina , y tornó á Arcos , y tomó el Infante 
consigo , y partió á Córdoba , y fué por Olmedo al Espi- 
nar, Guadarrama y Toledo, donde estuvo cinco ó seis dias; 
de allí salió martes 28 de agosto, y fué por las Ventas, 
el Molinillo, Ciudad Real, Caracuel , el Pedroche, Ada- 
mad , y entró en Córdoba á 7 de setiembre donde esluvo 
hasta fin del mes. 

AxÑo 1509. 

Partió el Rey de Cáceres otro dia después de Reyes, y 
vino camino de la Plata, Alva y Salamanca é de ay á Me- 
dina del Campo, y entró en Valladolid por hebrero : pas(i 
íi Arcos , y vino con la Reina Doña Juana á Tordesillas 
por marzo, y dejándola allí, se vino el Rey á Vallado - 
lid (1). A 18 de marzo parió Doña Juana de Aragón, hija 

(1) Donde estaba á ít de marzo. (Zurita lib. 8, cap. 32, toni. 0), 
y conlinuoba á 3 de abril, y libró la cédula fol. 26, núni. 59, tit. 2, 
lib. í, Ordenanzas efe la Chancillcnn. 

ToMoXVIll. 21 



Ai2 

bastarda del Rey Calólico, segunda nuiger del doctor 
Bernardino Hernández de Velasco , condestable de Casti- 
lla , á Doña Juliana Angela de Aragón, que casó con su 
primo D. Pedro de Velasco, conde de Ilaro, hijo del con- 
destable D. Iñigo y de Doña iMaría de Tobar su muger. 
A 3 de mayo en las casas del Almirante , parió la Reina 
Germana al Príncipe D.Juan de Aragón, que murió presto, 
y fué depositado en el convento de San Pablo de Vallado- 
lid , y de ay le llevaron á Aragón al monasterio de Poble- 
te. Y este año pasó á África el arzobispo de Toledo, car- 
denal de España, título de Santa Balbina, con buen ejército 
de guerra (1) por servicio de Dios y de su santa Fé Cató- 
lica y de sus Altezas, y conquistó é ganó la ciudad de 
Oran , y echó todos los moros de ella y de su tierra, y la 
redujo á poder de cristianos el viernes después del dia de 
la Ascensión , 19 de mayo, y la dejó fortalecida y pro- 

(1) ** De manera que después de fundado y asentado su cole- 
« gio, en aquel invierno hizo un grueso ejército en Alcalá de ca- 
« torce ó quince mil hombres , y á la primavera su jornada. Y él se 
« quedó en Mazalquivir orando las manos puestas y alzadas al cielo, 
(( á imitación de Moysen , por la vitoria y buen suceso del ejército 
«cristiano; y ansí se le dio Dios súbitamente sin resistencia de los 
« enemigos, y fué luego ganada la ciudad, año 1309^ á 18 de mayo 
« por la Ascensión." Tal fué el informe que pasó á Alvar Gómez, 
cuando se preparaba á escribir su célebre historia del cardenal Xi- 
menez, el doctor Hernando de Balvás, su coetáneo y familiar, uno 
de los primeros colegiales teólogos de su colegio mayor de Alcalá, 
y por él canónigo, tesorero, maestre-escuela y abad de la colegial 
de San Justo, y rector de la universidad, en carta de 16 de fe- 
brero de 1558. Traéla el P. Quintanilla en la V^ida del Cardenal, 
Apéndice, pág. 75, después de haber tratado largamente y con cir- 
cunstancias muy particulares de esta prodigiosa conquista en el 
cuerpo de la obra y por dos capítulos enteros qne son el 19 y 20 del 



323 

vehida de gente y armas y bastiraenlos, y se vino y eri- 
gió en ella una dignidad que llamó Abadía, y le dio si- 
lla en la iglesia de Toledo ; no embargante que el obispo, 
que era entonces , antes que fuese ganada Oran , tuvo 
gran debate sobre ello con el Cardenal. Mayo y junio 
estuvo el Rey en Valladolid, y miércoles 28 de junio (1) 
partió él para Medina del Campo y volvió por Tordesillas 
á Valladolid. Jueves 11 de junio, dia de San Bernabé, 
casó segunda vez la princesa de Gales, Dona Catalina^ 
con el Rey de Inglaterra D. Enrique , que nuevamente 
habia sucedido en el reino por la muerte del Rey Don 
Enrique su padre , que habia failescido en el mes de 
mayo pasado; y el dia de San Juan se hizo la coronación 
y la fiesta de la boda , y este dia fué muy honradamente 
festejado por el Rey Católico en Valladolid , y jugó él 
mismo á las cañas (2). Primero dia de octubre partió el 
Rey de Valladolid, á Balbuena á la montería de venados, 
y volvió de ay á 20 dias. Miércoles á 14 de noviembre 
tornó á salir, y volvió á Valladolid á 17 de diciembre. 
En este dicho mes fallesció Doña María de Toledo, mu- 
ger de Alonso de Fonseca, que está sepultada en la Mejo- 
rada, y Doña Aldonza de Castilla, muger de Rodrigo de 
ülloa, contador, que se enterró en el convento de mon- 
jas de San Ildefonso (3) de la ciudad de Toro. 



(1) En 8 de él libró en Valladolid á la Chancillería las cédulas 
impresas en sus Ordenanzas , lib. 5, tít. 4, fol. H9 vuelto y 150. 

(2) Se mantenía aquí dia 13 de agosto. Cédula impresa por Sa- 
lazar. Cas. de Lar. tom. 4, pág. 180. 

(3) No es de monjas, sino de frailes dominicos. 



3^4 



ANO 1510. 

A 6 (le enero se lomó la ciudad de Bngía en África (1). 
E á 27 de julio se lomó Tripol por el conde Pedro Na- 
varro con ejército del Rey Católico y de su hija la Reina 
Doña Juana, estando el Rey Católico en Corles en la \illa 
de Monzón, que es en el reino de Aragón : y el Consejo 
Real quedó por gobernador, y el Infante D. Fernando y 
el cardenal de España D. Fr. Francisco Ximenez , arzo- 
bispo de Toledo. A 28 de agosto fué muerto y desbara- 
tado en los Gelves D. García de Toledo, hijo mayor de 
D. Fadrique , duque de Alba. Partió el Rey para Aragón 
por abril, lunes de Quasimodo, y luvo Cortes en Monzón 
hasta fin de agosto (2) , y partió de Monzón á 1 .^ de sep- 
tiembre , y el dia 8 estuvo en Zaragoza, y otro dia partió 
de ahí, y fué á Madrid, y dende allí en fin de octubre 
partió para Tordesillas á visitar á la Reina Doña Juana su 
hija , á donde estuvo veinte dias. E allí como juez arbitro 
pronunció las sentencias entre D. Enrique de Guzman, 
duque de Medina Sidonia, y el conde de Alba de Aliste 

(1) El dia 2 de marzo estaba el Key en Valladolid, y allí li- 
bró la cédula impresa en el Fuero de Vizcaya , después de la ley 3, 
tít. 33. Y en el dia 23 del mismo mes de marzo estaba su Alteza en 
Madrid donde libró á la Chancillería de Granada la cédula inserta en 
las Ordenanzas de la Chancillería de Valladolid^ lib...5, til. 8, fo- 
lio 104. vuelto, hoy lib. 7, tit. 1 , lib. 6, llecop. donde el colector 
siguiendo á Otalora, 4.* part., cap. 2, núm. 5, la entiende bien al 
contrario de lo que ella permite. 

(2) Según esto está errada la fecha de la cédula del Rey en Mu- 
cientes (acaso por Monzón) á 8 de julio de 1510 en las Ordenanzas 
de la Cliancillcría de FalladoUd , lib. 1, tít. 2, núm. 56, fol. ^'v 
vuelto. 



325 

sobre el estado é casa de Medina Sidonia, para que que- 
dase con el dicho Duque , y él diese al dicho Conde cier- 
tos cuentos de maravedís. Asimismo pronunció allí sen- 
tencia entre el dicho Duque y D. Francisco Hernández de 
la Cueva, duque de Alburquerque sobre la villa de Xime- 
na, para que quedase por el dicho duque de Medina Si- 
donia, y él diese ciertos cuentos de maravedís al duque 
de Alburquerque: y de allí (1) volvió á Madrid, donde 
estuvo hasta fin del año. Otro dia después de Reyes par- 
tió para Sevilla. A 10 de septiembre en Falencia mu- 
rió casi súpito D. Juan de Castilla, obispo de Salamanca, 
hijo de D. Sancho de Castilla , y sucedió en el obis- 
pado D. Francisco de Bobadilla , obispo de Ciudad Ro- 
drigo , hijo del marqués de Moya , y el de Ciudad Rodrigo 
se dio á Fr. F'rancisco Ruiz , criado del cardenal arzo- 
bispo de Toledo. 

AÑO 1511. 

Partió el Rey de Madrid (2) para Sevilla á 7 de enero, 
á 31 estando en Talavera finó D. Pedro de Silva, co- 
mendador de Otos en Calatrava : sucedió su hermano Don 
Hernando de Silva por provisión del Rey como Maestre; 



(1) De donde en 28 de noviembre libró ala Chancillería de Va- 
lladolid las cédulas impresas en sus Ordenanzas ^ Hb. 3, tít. 8, nú- 
mero 12, fol. 118, y Hb. 5, tít. 1, fol. 146. 

(2) En Madrid el dia anterior 6 libró á la Chancillería de Valia- 
dolid la cédula impresa en sus Ordenanzas, lib. 5, til. 8, fol. 17G 
y vuelto. 

Aguas grandes y extraordinarias en Yalladolid en mayo de este 
año, que se tomaron por testimonio, saliendo de á caballo por las 
calles la Chancillería. ' < 



32G 

y llegó á Sevilla en el mes de liebrero , aderezando su 
ejército para pasar allende , lo cual todo el reino le es- 
torbó que no hiciese ; aunque se dice que la verdad de 
secreto era aparejar contra el Rey de Francia ; é ansí di- 
cen que el Rey de Francia decia que el Sarracin contra 
quien se aparejaba el Rey Católico su hermano era con- 
tra él. A 17 de enero murió en Madrid Doña Beatriz Her- 
nández de Bobadilla , marquesa de Moya; é Andrés de Ca- 
brera, su marido, fallesció en este año en Chinchón á 4 de 
octubre, é están sepultados en Carboneros aldea de Moya, 
en un monasterio de la orden de Santo Domingo , que fun- 
dó D. Juan de Cabrera, arcediano de Toledo y hermano 
del dicho marqués. Estuvo el Rey en Sevilla (1) enten- 
diendo que el Rey de Francia no oprimiese al Papa Julio 
é á la iglesia hasta el mes de junio (2) que salió á tener el 
San Juan en Cantillana, Este año imbió el Rey á la mayor 
parte de su ejército que tenia para pasar allende , el cual 
embarcó en Málaga, Fué por capitán general Alonso de 
Carvajal, hijo de Día Sánchez, señor de Jodar y Tova- 
ruela , y por coronel de la infantería Zamudio. Vino el 
Rey á Burgos por agosto desde Sevilla , y estuvo allí hasta 
fin del año (3) entendiendo de estorbar el conciliábulo que 

(1) Donde en 30 de marzo libró la cédula impresa en las Orde- 
nanzas de la Chancillcri'a de J^alladoUd ^ 11b. 5, lít. 8, fol. 158, boy 
Jib. 6, tít. 1.", lib. 2 de la Recop. declarando que las leyes de Toro 
se extienden á los casos anteriores á ellas , cuando en particular 
ellas mismas no se limitan á los posteriores 

(2) En 14 de ese mes se mantenia en Sevilla. Concord. Mest. 
fol. 251 vuelto. 

(3) Es tan cierta esta noticia de la venida del Rey á Burgos, 
que allí á 8 de setiembre á nombre y en cabeza de la Reina Doña 
Juana su hija libró al Señorío de Vizcaya la cédula impresa en su 
Fuero Vih, H, til. 1.° .=:,:. 



327 

el Rey de Francia con ciertos Cardenales hacia en Pisa, 
aunque salió algunas veces á caza \ á haber placer. 

AXO 1512. 

Estuvo el lley ea Burgos este año hasla el mes de 
agosto (1) , que partió para Logroño é tuvo el dia de 
Nuestra Señora en Santo Domingo de la Calzada. Estuvo 
en Logroño (2) entendiendo en la loma del reino de 
Navarra por autoridad apostólica ; porque el Rey D. Juan 
y la Reina Doña Catalina , su mugcr , siguieron al Rey 
de Francia en el scisma que ovo en tiempo del Papa Ju- 
lio, é siendo amonestados los dichos Reyes por el Papa, 
que dejasen de seguir los scismálicos ó se juntasen con él 
é con la Silla Apostólica dentro de ciertos términos ;, los 
cuales pasados daba facultad para les poder hacer guer- 
ra , y exponia las personas é bienes y el dicho reino á 
cualquier Príncipe cristiano que lo ocupase y ganase , y 
no lo quisieron hacer , creyendo mas á Mr. Doval , tio 
del Rey D. Juan , que era imbiado por el Rey de Francia, 
que al Papa; y el Rey Católico, tio de la Reina, se con- 
lentaba que , para que el Papa fuese seguro, le diese tres 
fortalezas que las tuviesen caballeros navarros, lo cual 

(1) A 31 de enero libró allí al estudio de Alcalá el privilegio de 
confirmación del que tiene del Rey D. Sancho IV , impresa en las 
Ordenanzas de la Chancille/ ía de f^alladolid , lib. 5, lít. 8, fol. 163; 
y en 21 de febrero la cédula imj)resa después, fol. 201 vuelto. En 
3 de abril en cabeza de la Reina Doña Juana su hija la confirma- 
ción de los Fueros de flzcaja^ impresa á continuación de ellos. 

(2) En 5 y 18 de noviembre libró allí las dos cartas que im- 
prime Pellicer en el memorial por el conde de Miranda, fol. 65, lla- 
mando j'i este Seíior para que acudiese á servirle con su gente. 



328 

nunca (juisicron liacor liasla ser privados ellos y sus des- 
ccndienles del derecho de dicho reino , el cual fué con- 
sislorialmenle aplicado al dicho Rey Católico é á sus 
subcesores en las coronas de Castilla é León. Y después 
vino á Burgos , víspera de Navidad , y partió luego á Va* 
lladolid. En Burgos lunes de hebrero de este dicho año á 
las nueve horas del dia fallesció el condestable D. Ber- 
nardino Fernandez de Velasco : sucedió su hermano Don 
Iñigo Fernandez (1). En esle dicho ano, 22 de este di- 
cho mes de hebrero, íallesció D. Juan de Silva, conde de 
Cifuentes , Presidente que fué del Consejo. En marzo de 
este año fallesció én Burgos el Infante de Granada , Don 
Fernando , hermano del Rey Chiquito de Granada , que 
se llamaba Muley Abdalla , y hermano del Infante D. Juan 
de Granada , hijos de Alí Abul Hacen , Rey de Granada. 
Este Infante D. Fernando tuvo persona valerosa , y casó 
con Doña Mencía de la Vega , Señora de Tordehumos , é 
Guardo , é Castrillo , hija de D. Diego de Sandoval é 
Doña Leonor de la Vega: este D. Diego de Sandoval era 
hermano de la madre de D. Pedro Manrique , primer du- 
que de Nájera, y hermano del conde de Castro, D. Her- 
nando de Sandoval, lodos hijos de Dia-Gomez de Sando- 
val, primer conde de Castro: este D. Diego de Sandoval 
fué ahogado por mal ó bien , año de 1495 , en el Pardo 
de Madrid : é así la hija Doña Mencia de la Vega , fué 
muy mala muger y fué casada muchas veces ; la primera 
con D. Pedro de Mendoza , hijo de D. Diego Huitado, 



(1) En cuya ca«a se hallaba el Rey hospedado el dia 2 de mayo 
en que otorgó su primer testamento, dando en él las disposicio- 
nes acerca de la sucesión y gobierno de los reinos que podrán verse 
en Zurita, lib. X, cap. 99, tom. Yl. 'i^-ti. í>b«*«» 



329 

duque del Infantado : la segunda con D. Bernardino de 
Quiñones , conde de Luna , el cual tuvo grandes desafíos 
con D. Pedro Alvarez Osorio , marqués de Astorga , di- 
ciendo que habia tenido que hacer con la dicha Dona 
Mencía ; ansí dicen que fué la verdad ; la tercera vez con 
D. Juan de Mendoza , hijo tercero del cardenal D. Pedro 
González de Mendoza ; y la cuarta con este Infante Don 
Fernando de Granada, y al cabo se dice que el dicho In- 
fante murió de enojos , que de ella rescibió. Y el Infante 
D. Juan de Granada, su hermano, casó con Dona Beatriz 
de Sandoval, hija de D. Juan de Sandoval , hijo de Don 
Diego Gómez de Sandoval , primer conde de Castro. La 
batalla de Bávena en Italia fué domingo de Pascua de Re- 
sureccion , á las 10 horas del dia 11 de abril de 1512, y 
fué en ella el ejército de su Alteza y del Papa Julio y 
otros señores contra el Rey de Francia, la cual dicha ba- 
talla fué muy cruel y dudosa la victoria , porque aunque 
los franceses eran muchos mas en número, los Infantes 
españoles quedaron en el campo , é allí fué muerto por 
ellos el capitán general de Francia D. Gastón IMr. de Nar- 
bona , Señor de Fox , hermano de la Reina Germana, 
muger segunda del Rey Católico. Y en esta batalla fueron 
muertos de ambas parles muchos capitanes y personas 
principales en número de mas 20,000 hombres. Vier- 
nes á 7 de mayo de este año partió de Burgos la Reina 
de Aragón á tener Corles en Aragón. A 27 de julio 
murió en Roma D. Fr. Juan Pascual de la Orden de 
Santo Domingo , obispo de Burgos (1). Sucedióle Don 



(1) No en 27 sino en 19 fué la muerte de este santo prelado, 
como consta de la inscripción de su sepulcro en el convento de la 
Minerva de Uoma , y del apunlamicnto del canónigo Sedaiio en el 



330 

Juan de Fonseca » obispo de Falencia, y en Falencia Don 
Juan de Velasco , obispo de Calaborra , y a({uí sucedió 
1). Juan Castellanos de Villalba, hermano del coronel Vi- 
llalba. A 12 de agosto murió en Burgos D. Valeriano 
Ordoñez de Villaquirán , obispo de Oviedo , y sucedióle 
en el obispado 1). Diego de Muros, que era obispo de Mon- 
doñedo (1) y aquí sucedió D. Diego de Villamuriel , pre- 

breviario Burgense de su uso en estos términos: Murió el Señor 
obispo D. Pascual en Roma á XIX do julio , de calenturas , yendo 
al concilio : enterráronlo en la Minerva , casa de su orden. Hicicronlc 
honras en Burgos, domingo XII de octubre de este año MDXII — Flo- 
rez, España Sagrada , tom. 26, pííg. 4H. Su elogio se podní ver allí 
en la inscripción romana que copia , como también en el Sículo, li- 
bro 2i, fol. 160, y Fr. Francisco de Vargas en el Apéndice — En 
cuanto á su sucesor, el Señor Sedaño prosigue así : Tomó la posesión 
del obispado de Burgos D. Juan Rodriguez de Fonscca , obispo que fué 
de Palencia , viernes á las P^ 1 1 después de medio dia, dia de San Ci- 
nes XXV de agosto , y tomóla su provisor por él. Vino ci Burgos vís- 
pera de San Andrés de este año MDXIIII, que es el mismo en que 
este canónigo lo escribía, y no puede darse mejor testigo. Florez 
allí pág. 416 donde va poniendo las demás memorias de este prelado 
con olvido entre otras de las que pudiera haber tomado de las epís- 
tolas de Bembo, lib. 16, epis. 9; del P. SigUcnza, en la Historia de 
la Religión de San Gerónimo^ 3.* part., lib. 2, cap. 37, pág. 414, y 
de Nebrija, su ayo y maestro, que cuando era obispo de Badajoz le 
dedicó su rara obra poética De Vafre dictis philosophorum, 

(1) De quien habló sobre el año 1492, llamándole sobrino del 
otro D. Fr. Diego de Muros , mercenario , obispo de Tuy y Giu- 
dad-Rodiigo, cuya muerte señala allí en aquel año aunque fué en 
el anterior 91 á 9 de diciembre como en aquel lugar apunté. Ex- 
traño que el P. M. Risco no hubiese tenido presente este testimo- 
nio del Señor Galindez tan perspicuo y útil para la distinción de 
los obispos Muros de un mismo nombre, cuando la trata y aclara 
felizmente en el tom. 39, pág. 89 á 101. También fué mucho se 
le hubiese escapado la carta V, lib. XVI, del Bembo (edil, de 



331 

sídenle de Granada. Miércoles á 17 de noviembre cerca- 
ron los franceses á San Sebastian , y quemaron á Irun, 
Iranzu, y Rentería y Ernani , y viernes 19 de dicho mes, 
alzaron el cerco y se fueron ; acercáronse allí D. Juan 
de Aragón , nieto bastardo del Rey Católico, que iba á 
Flándes y D. Juan de Lanuza que llevaba consigo ; y 
aprovecharon mucho para que se alzase aquel cerco. 
Después de esto vinieron el Rey D. Juan de Labrit y el 
Delfín de Francia con grande ejército á recobrar el reino 
de Navarra, que el ejército del Rey Católico habia to- 
mado, yendo por capitán el duque de Alba, D. Fadrique 
de Toledo , y en Roncesvalles viniendo el dicho ejército 
de Francia y el Rey D. Juan mataron á Alonso de Car- 
vajal , natural de Zamora , capitán que era de la infante- 
ría del Rey Católico y ansimismo mataron k Valdés, que 
era capitán de la guardia del Rey Católico en el Burguete. 
Martes 30 de noviembre, huyeron los franceses del Real de 
Pamplona, y el sábado antes, que fueron 27 de dicho mes, 
la combatieron muy recio, eslando dentro por capitán ge- 
neral el dicho duque de Al va, á quien se habian dado prime- 
ro los de Pamplona, é murieron de los nuestros muy pocos, 
y de los enemigos muchos; é ansí se acogieron á Francia, 
y los nuestros les tomaron la artillería , así por segui- 
miento de algunos de los nuestros , como por la fragosi- 
dad de la tierra y sierras y asperezas de los caminos é 
falta de mantenimiento ; y se cree que si el Rey nuestro 
Señor no hubiera piedad de ellos, mandando proveer que 
no los siguiesen , gran número de ellos se perdieran y 

León 1540) que le escribió el Papa León X en 26 de diciembre 
de 1517, constando por ella que á la sazón retenia aun el arce- 
dianato de Carmona de la santa iglesia de Sevilla , juntamente con 
la dignidad episcopal. 



332 

murieran. Partió el Rey de Logroño y se fué á Burgos 
é á Valladolid, y allí se eslnvo basta en íin del dicho ano. 
Eu este mes de noviembre en Logroño fué preso 1). Fer- 
nando de Aragón, duque de Calabria , bijo del Rey Fe- 
derico de Ñapóles, por cierto Iralo que dicen Iraia cí)n 
Luis Rey de Francia, y fué descuartizado Felipe Copula, 
y el Duque estuvo preso en Játiva basta el año 1523 que 
S. M. por el mes de mayo lo mandó soltar, y lo redujo á 
su gracia. En este año, en fin de él, se dio el obispado de 
Sigüenza á D. Fadrique de Portugal, obispo de Sego- 
via, por privación de D. Berna rdino de Carvajal, cardenal 
de Santa Cruz , diciendo que habia seguido al Rey de 
Francia en su scisma , sobre lo cual pasaron muchas co- 
sas, y en fin el dicho cardenal fué reducido y se le dio 
recompensa por lo que habia perdido; porque á la verdad 
él se perdió por seguir á S. M. del Emperador , siendo 
Príncipe mas de lo que el Católico quisiera (1). Y el obis- 
pado de Segovia se le dio á D. Diego de Rivera, obispo 
de Mallorca > y este se dio á D. Rodrigo de Mercado, 

(1) Todas estas causas las descubre bien Zurita (que parece 
escribió en todo con telégrafo ) en la historia de este suspicacísimo 
y delicado Rey, lib. 6, cap. 17; pero se hicieron luego las amis- 
tades y el cardenal volvió á su gracia. Los oficios que pasaron para 
esto entre el Papa León X, el Emperador Maximiliano y nuestro 
Rey D. Fernando el Católico, se pueden ver por las cartas del 
primero á los dos en lo de febrero de 1514- en la Colección del 
Bembo. Epist. 14, 15 y 16, lib. 7, edic. de León 1540. El car- 
denal ha sido uno de los mas grandes varones de España y de los 
españoles que mas (si es posible) han ilustrado la púrpura: sabio, 
docto y hombre de Estado. Su sagacidad y su elocuencia en las 
oraciones que han quedado suyas se podrá ver en el Sículo, 
lib. 24, fol. io4, y ü. Nicolás Antonio BMoth, Noi\ tora. 1, 
pág. 168. 



333 

abad de Santa Marta. Este ano enviaba el Rey Católico 
al Gran Capitán otra vez á Níípoles y después estándose 
aderezado le mandó que no fuese (1). 

AÑO 1513. 

Este año el Rey Católico fué á visitar á la Reina 
Dona Juana á Tordesillas por enero. En 28 de este mes 
murió D. Enrique de Guzman (2), duque de Medina- 
Sidonia; sucedió en su Estado D. Alonso Pérez de Guz- 
man su hermano, que casó en Plasencia con Doña Ana 
de Aragón, nieta del Rey Católico, bija de D. Alonso 
de Aragón , arzobispo de Zaragoza , hijo bastardo de di- 
cho Rey , y se celebró el casamiento en la ciudad de Pla- 
sencia en diciembre de este dicho año (3). Por bebrero 
volvió el Rey de Tordesillas á Vall^dolid , y de allí fué á 
Medina del Campo y á la Mejorada, ya mal dispuesto, y fué 

(1) Por no sé que sospechas del cabiloso Rey Católico, que po- 
cos creyeron bien fundadas , contra el héroe que le habia hecho á 
él con una «corona mas. Zurit. lib. 10, cap. 28. 

(2) En Osuna donde quedó enterrado, y vivia en compañía de 
su cuñado D. Pedro Girón, marido de su hermana Doña Mencia de 
Guzman, á cuyo título pretendió preferirse y ocupar sus estados 
con violencia y por las armas, como adelante se verá largo, á su 
hermano y sucesor legítimo D. Alonso Pérez de Guzman , que en 
efecto aunque en cuestión con él y con cierta incapacidad natural 
fué duque de Medina-Sidonia por la buena diligencia de su madre 
Doña Leonor de Zúñiga, gobernadora de su persona y casa. Zúñiga, 
pág. 461, col. 2. Zurita, lib. 10, cap. 54, tom. 6. 

(3) A principios ile diciembre estando allí el Eey; pero no de 
este año 13 sino del 15, según Zurita lib. 10, cap. 98, tom. 6. 
El trato sí de la boda habia sido en el año de 13. Zurit. lib. 10, 
cap. 79. 



334 

á Valladolid (1), á donde recibió los embajadores de 
Francia, y ovo fiestas por el mes de agosto (2). En eslc 
ano por el mes de marzo adolesció el Rey Católico en 
Medina del Campo viniendo de Carrioncillo (3) , tierra 
de Medina del Campo que se había ido á holgar con la 
Reina Germana su muger , de un potage frió que le hizo 
dar la dicha Reina, porque le hicieron entender que se 
baria preñada luego (4) ; á lo cual se halló Doña María 
de Velasco, muger de Juan Velazquez de Cuellar , de la 
cual enfermedad al cabo ovo de morir el dicho Rey Ca- 
tólico. Partió su Alteza de Valladolid para Madrid el mes 
de septiembre del dicho año (5) , é allí vino Mercurio de 
Gatinara por parte del Emperador Maximiliano^ entre 
el cual y el Rey Católico se hizo cierto juramento sobre 

(1) Donde en 21 de mayo y 7 de junio libró á la Chancillería 
las cédulas impresas en sus Ordenanzas , lib. 1, tit. 1 , núm. 81, 
fol. 42 vuelto, y lib. 5, tít. 8, fol. 180. 

(2) En cuyo mes murió aquí D. Alonso de Aragón, duque de 
Yillahermosa, que fué llevado á enterrar al monasterio de Poblete. 
Y en 26 del propio mes murió también su hermano D. Alonso de 
Aragón, antes obispo de Torlosa y ahora arzobispo de Tarragona, 
de que babia tomado posesión en 15 de julio antecedente. Zurit. 
lib. 10, cap. 55 al fin, tom. 6. 

(3) Donde habia nacido el Rey D. Juan 11 de Aragón su padre, 
y tenia el cazadero el Rey D. Fernando su abuelo, siendo Infante 
de Castilla y Señor de Medina. 

(4) Lo que ella mucho deseaba y no menos el Rey , por la poca 
afición que ya mostraba á la sucesión de la casa de Austria , como 
añade Pedro Mártir y con él Zurita , 11b. 10 , cap. 55, tom. 6. 

(5) Dice bien; pues en 13 y 22 de agosto aun permanecía en 
Valladolid, donde libró dicho dia 22 al Consejo de la Mesta la pri- 
mera sobrecarta impresa en las Ordenanzas de la Chancillería de 
Valladolid, lib. 5, tít. 8, fol. 180, y á la Chancillería de Granada 
la cédula de dicho dia 13, improsa en el mismo libro, fol. 197. 



335 

la gobernación de España, qne tenia el Rey Católico, y 
allí en Madrid estuvo hasta en fin de dicho año (1). 

AÑO 151 i. 

Partió el Rey Católico de Madrid y vino á Segovia, 
y estuvo su Alteza en Segovia, y de allí partió, y vino 
á Valladolid, y de ahí á Medina del Campo, y de ahí 
fué á caza hacia León , donde se alegró de la enfer- 
medad ; de allí volvió á Valladolid (2), y de Valladolid 
fué á Medina del Campo, donde se sintió malo, y de 
allí partió á la Mejorada , á donde se acrescentó su indis- 
posición, por la Semana Santa y Pascua de Resurrección. 

AÑO J 5 1 5 . 

Partió la Reina Germana (3) de la Mejorada (4) á te- 

(1) Y mas pues en 18 de febrero del siguiente 1514, todavía 
firmó en Madrid la cédula para la Chancillería de Valladolid im- 
presa en sus Ordenanzas y lib. 1, tít. 6, niím. 29, fol. 52 vuelto. 

(2) Donde en 2 de setiembre libró al Concejo de la Mesta la 
segunda sobrecarta impresa en las Ordenanzas de la Chancillería 
de aquella ciudad, lib. 5, tít. 8, fol. 180 vuelto. 

(3) La Señora Reina Doña Juana estaba en Medina del Campo 
este año á 26 de febrero, con cuya fecha libró allí á la ciudad de 
Soria la cédula impresa en las Ordenanzas de la Chancillería de 
Valladolid, lib. 5, tít. 8, fol. 173 vuelto. Y en 28 de marzo per- 
maneciendo allí dirigió á la misma Chancillería los capítulos resul- 
tantes de la visita que en ella hizo D. Juan de Tabera, obispo de 
Ciudad-Rodrigo y de su Consejo allí, fol. 211 á 214. 

(4) En cuyo monasterio asistió el Rey á los oficios de Semana 
Santa, y de allí se fué muy debilitado y doliente á la villa de Ol- 
medo, de donde salía á Venlosilla su alder á la caza de ciervos. 



33G 

ñor Corles on Aragón : fuó el Rey Calóüco con ella hasla 
A randa, por el mes de abril de esle dicho año. De allí 
pailió el Uey para Burgos viernes á 8 de mayo de esle 
dicho año, donde Invo Corles (I): allí se olorgó servicio 
de 150 cnentos, é se incorporó el reino de Navarra por 
Corles en la corona Real de Casi illa y León (2). E una 
noche á 27 de junio eslavo lan malo que pensaron que 
no llegara á la mañana , y fuó sentido por los monteros 
de la guarda , que le tornaron. Parlió su Alteza de Bur- 
gos para Aranda viernes 20 de julio de esle año (3) á 
donde mandó prender (4) á Micer Antonio Aguslin, su 
Vice Canciller de Aragón, que venia de las Corles de Ara- 
gón de Monzón (5), é aunque le dieron otro color , verdad 

Kn Olmedo á 12 de abril despachó orden á los aragoneses para 
juntarse á Cortes en Calatayud á 11 de mayo. Y luego en el mis- 
mo mes partió la Reina á celebrarlas y el Rey en su compañía 

hasta Aranda. En Aranda se le agravó al Rey Y 

estando muy indispuesto en las casas de D. Juan de Acuña á 26 
de abril otorgó su segundo testamento en la forma que muestra Zu- 
rita , lib. 10, cap. 92 y 99, tom. 6. Del cual si alguna noticia tuvo 
no hace memoria aquí nuestro Carbajal. 

(1) Y en 18 de él libró cédula á la Chancilleria de Valladolid 
aprobando el nombramiento de los 30 procuradores de causas de 
satisfacción, que habia mandado ])roponer\c. Ordenanzas ^Mh. 2, 
tit. 3, núm. 3, fol. 66. Y por la del dia 31 allí, tít. 4, núm. 89, 
fol. 78 vuelto, firmó el Reglamento de Receptores. 

(2) Y id. Yizcay. en el libro de la Naturaleza de los de San Juan 
de Pie de Puerto , donde pone el privilegio ó acta. 

(3) Con cuya fecha en el mismo dia en Rúrgos libró á la ciu- 
dad de Valladolid la cédula dada antes á Soria, extendiendo á 
aquella ciudad la providencia dada para esta , que sobre pleitos de 
palabras, conciliándose las partes, no procedan los jueces. 

(4) En la noche del 13 de agosto. Zurita 10, 93. 
(o) No, sino de Calatayud. Zurita, ibidem. 



337 

filé que lo mandó prender porque requirió de amores á 
la Reina Germana (I), y estuvo preso en Simancas mu- 
cho tiempo, hasta que con fianzas le hizo soltar el carde- 
nal D. Fr. Francisco Ximenez en el tiempo de su goberna- 
ción (2). Partió su Alteza de Aranda para Segovia y llegó 
lunes 27 de agosto de este año : pasó en el monasterio de 
Santa Cruz de la orden de los predicadores, á donde es- 
tuvo asaz malo , é aunque le fué dicho que no se par- 
tiese, no se pudo acabar con él. Partió su Alteza de Sego- 
via á lo de las Cortes de Aragón , que no eran acabadas, 
sábado 15 de setiembre (3) y estuvo en Calatayud y quedó 
el Consejo en Segovia. Tornó el Rey desde Calatayud , y 
entró en Madrid postrero de octubre , y partió de Madrid 
para Plasencia, estando ya muy mal dispuesto, miérco- 
les 12 de noviembre de este dicho año: llegó á Plasencia 
víspera de San Andrés, donde fué honradamente resci- 
bido , porque después que redujo aquella ciudad á la co- 

(1) *' Cosa (dice Zurita lib, 10, cap. 93) de muy gran Hvian- 
« dad é indigna de creerse, y aun de escribirse;" puesto que el 
doctor Carbajal no la calla en sus Anales ^ «ntes lo que es de ma-. 
ravillar de autor tan grave^ la afirma por verdadera y con tal segu- 
ridad que no deja razón de dudar que él llegó á saber lo cierto. 

(2) Después de la muerte del Rey. Y habiendo pasado á Flán- 
des en seguimiento de su causa, el Rey D. Carlos, sucesor, le dio 
por libre en Bruselas á 23 de setiembre del año 1517. Zurit. ibid. 
cap. 99 al fin. Y el mismo D. Garlos en Valladolid á 14 de diciem- 
bre de dicho año le hizo merced del oficio de su abogado Fiscal y 
patrimonial de Aragón. Dormer al fin de sus Anales en las adicio- 
nes y correcciones fol. 1 vuelto. Todo es poco para celebrar digna- 
mente al padre de tan gran hijo como D. Antonio Agustin. 

(3) El (lia anterior 14 libró á Vizcaya la cédula que, insertas 
otras seis anteriores , se imprimo en los Fueros después de la 1. 3, 
tít. 32. 

Tomo XVIU. 22 



338 

roña Real, nunca en ella había entrado: posó en la forta- 
leza. E allí vino nueva que era fallescido 1). Gutierre de 
Padilla, Comendador mayor de Calatrava en Almagro, y 
dícese que si venciera de dias al Rey Católico, que loma- 
ría el maestrazgo de Calatrava , porque tenia esperanza 
de ser elegido. A 2 de diciembre murió en Granada 
Gonzalo Hernández de Córdoba, Gran Capitán , duque de 
Sesa y de Terranova (1), el cual ansimismo afirman que 
si mas viviera que el Rey Católico, que ocuparía el maes- 
trazgo de Santiago, porque dicen que tenia bulas apos- 
tólicas; pero S. M. ovo otra bula en el mismo mes por 
medio del cardenal de Santa Cruz para poder tener todos 
sus maestrazgos como los habían tenido sus abuelos, 
-oo'iííicrt , ola9íM[«ií.» U 
í' AÑO 1516. 

Partió su Alteza á 27 de diciembre del año pasado 
de Plasencia, y fué á Trujillo á donde tuvo los Reyes de 
este año , y de allí fué al lugar de Albertura , é á otros 
lugares, é fué á Madrigalejo, donde nuestro Señor le 
llevó de esta presente vida miércoles entre una y dos de 
la mañana á 23 de enero de 1516 años. Dejó por su uni- 
versal heredero de todas sus coronas y estados á la Reina 
Doña Juana su hija , y por universal Gobernador al Prín- 
cipe D. Carlos su nieto , y en su ausencia en estos reinos 

(1) Jamás se habrá visto panteón de héroe mas adornado de 
trofeos : una corona que ganó á la de Castilla y Aragón , y doscien-^ 
tos estandartes á sus enemigos. Virum enim pluribus ^ñrtudbus prcc- 
ditum, bellicisque in rehus clariorcm hominem cetas riostra non habet; 
atqiie luiud scio an ctiam parcntum avorumque nostrorum cetates ha- 
buerint , mereció que dijese de él el Papa León X, aun cuando v¡- 
via. Epist. 57, lib. 10 del Bembo. 

JÜVX oMoT 



339 

de Castilla y de León al cardenal de España ; y en los rei- 
nos de Aragón y sus coronas al arzobispo de Zaragoza, 
su hijo bastardo. Porque los que este Memorial leyeren se- 
pan cumplidamente los hechos como pasaron, se presupone 
que el Rey Católico estando en Burgos poco antes que, 
fallesciese, viéndose muy enfermo déla enfermedad de,, 
que murió, hizo testamento ; en el cual entre otras cosas, 
dejó por Gobernador de estos reinos al Infante D. Fer- 
nando, su nieto, que él queria mucho, é tenia voluntad que 
tuviese los tres maestrazgos después de sus dias, porque 
nunca creyó que el Príncipe D. Carlos viniera en estos 
reinos á los regir y gobernar, estando ausente de ellos, 
como á esta sazón estaba, porque siendo aquellos por 
quien se regia, no naturales de ellos, tenia por cierto 
que no le aconsejarían que los viniese á regir, ni él siendo 
criado en aquellas partes á otras costumbres y manera , lo 
querría hacer, en especial no teniendo noticia de ellos; 
porque con dificultad se muda la costumbre en que los 
hombres se crian, y fácilmente se tiene en poco lo que 
jamás se conosció ni supo. 



CAPITIJÍ.O 1. 

De lo que pasó después que el Rey Calúíico partió de Pía- 
senda y fué á Madrigalejo , y de lo que allí sucedió. 

Después que el Rey partió de Burgos fué á Aragón 
por lo de las Cortes que allí se tenían , é no pasó de 
Calatayud, á donde negociadas algunas cosas dejó allí en 
su lugar á la Reina Cermana su muger é habilitada. De 



340 

allí tornó á Castilla, y llegando á Madrid, á donde estuvo 
poco, lomó el camino de Plasencia (I) por el campo de 
Arañuelo, y en la Serena tuvo la fiesta de Navidad; y es- 
tando allí llegó el embajador del Príncipe y de sus gober- 
nadores, D. Adriano deán de Lobayna , su maestro , que 
después fué Pontífice, «í tratar con el Rey Católico al- 
gunas cosas concernientes á la gobernación de los reinos 
é al bien de la aceptación de ellos, según que él mostraba; 
aunque á la verdad venia á lo que de yuso se dirá , como 
paresció, fallescido el Rey Católico, por los poderes que 
traía el dicho Dean (1): y entre otras cosas que se asen- 
taron allí, otorgó que Monsiur de Xeures, camarero ma- 
yor del Príncipe, que habia sido en le embíar, porqne 
tenia mas parte en el Príncipe que no otro, no entendiese 
en la gobernación ; ni otro fuese su camarero , como lo 

(1) A donde llegó en fin de noviembre tan debilitado y doliente , 
que se entendió no podria vivir muchos días. Sin embargo le reci- 
bieron con grandes fiestas los placentinos por ser la primera vez 
que lenian el gusto de ver á su Rey, después que había sacado aque- 
lla ciudad del dominio del duque de Bejar y la habia reincorporado 
á la corona. A principio del siguiente mes de diciembre hizo cele- 
brar allí la boda de su nieta Doña Ana de Aragón con el nuevo du- 
que de Medina Sidonia D. Alonso Pérez de Guzman en medio de su 
demencia é ineptitud ; cuyo casamiento ha puesto mal nuestro Ga- 
lindez arriba en el año 1513. En el día 11 se hallaban en la Aba- 
día , lugar y casa de recreo de su estimado duque de Alba , que pro- 
curó divertirle á la caza de ciervos de que abundaba aquel bosque. 
Y allí en ese día juró por sí y á nombre de su hija y sucesora la 
concordia con Inglaterra, presentes Juan Rufo, obispo de Gosenza, 
y micer Galeazo, nuncios del Papa, D. Bernardo de Rojas marqués 
de Denia , y D. Fernando de Toledo, Comendador mayor de León. 
Zurita lib. 10, cap. 98, tom. 6.° 

(1) Firmados en Bruselas á mediado de octubre antecedente de 
este mismo año 1515. Zurita lib. 10, cap. 98, tom. 6.® 



341 

era; lo cual aunqne á Xeures no plugo, y después por 
ellos Iraló mal al dicho Adriano ; pero á todos paresció 
que aunque no se debiese de cumplir, que habria hecho 
lo que al Príncipe convenia, según que adelante se dirá. 
Asimesmo porque en Flándes se sabia de la indisposición 
del Rey fué embiado el dicho embajador, para que avisase 
de todo lo que pasase de secreto y tratase , como es dicho, 
y esto era lo publicó, y para en caso que el Rey fallesciese, 
tomase la posesión de los reinos por el Príncipe; para lo 
cual y para todas las cosas de la gobernación traia se- 
cretamente poderes bastantes. El Rey partió de Plasen- 
cia y vino á Zarayzejo por la puente del Cardenal en andas, 
y de allí con asaz pasión y dolor otro dia sin mas dete- 
nerse partió y fué á la Bentura , á donde estuvo cinco ó 
seis dias, y de allí fué á Madrigalejo, aldea de Trujillo, y 
sabido por el Embajador como la enfermedad del Rey se 
agravaba vino á Madrigalejo desde Guadalupe , á donde 
el Rey tenia acordado estar algunos dias para asentar los 
dichos tratos de todo, y para hacer capítulo de la orden de 
Calatrava , y proveer la encomienda mayor, que habia va- 
cado por muerte de D. Gutierre de Padilla, la cual se tenia 
por cierto que habia de proveer á su nielo D. Fernando 
de Aragón , hijo de D. Alonso de Aragón , arzobispo de 
Zaragoza, su hijo; ó á D. Gonzalo de Guzman, Clavero de 
dicha orden, hermano de Ramirez Nuñez de Guzman, ayo 
del Infante D. Fernando, dando la clavería al dicho Don 
Hernando de Aragón. Fecho saber al Rey que el Embaja- 
dor era venido é le queria ver , sospechó mal de aquella 
venida , y con enojo que ovo , dijo : No viene sino á ver si 
muero. Decidle que se vaya^ que no me puede ver. E así 
el Embajador con asaz confusión se fué por entonces; 
aunque le hizo lomar á llamar por consejo é intercesión 



'342 

(le alji^iinas personas que allí estaban; al cual habló dulce- 
mente, y le encargó que se fuese adelante á Guadalupe, 
y que le esperase allí , que presto entendía ser allí con él. 



CAPITULO II. 

Como se le agravó la eiyfcrmedad al Rey Católico en Madri- 
galejo j y de la habla que tuvo con los del Consejo , y de 
lo que alli ordenó , y como rescihidos los Sacramentos fá- 
lleselo en hábito de Santo Domingo, 



Estando el Rey en Madrigalejo , antes que fallesciese, 
le fué dado á entender que estaba muy cercano á la muer- 
te , lo cual con gran dificultad lo pudo creer, porque á la 
\erdad le tentó mucho el enemigo con incredulidad que le 
ponia de no morir tan presto , para que ni confesase ni 
rescibiese los Sacramentos ; á lo cual dio causa que es- 
lando el Rey en Plasencia uno del Consejo que venia de 
Ja Beata del Barco de Avila, le dijo que la Beata le hacia 
saber de parte de Dios que no habia de morir hasta que 
ganase á Jerusalen (1) , y por esto no queria ver ni llamar 
á Fr. Martin de Matienzo, del orden de predicadores, su 

(1) De esta Beata se ocasionó una fuerte competencia de juris- 
dicción entre la regia y la eclesiástica el año de 1509, como consta 
de los documentos que imprimió P. Josef Pellicer año 1675, en el 
Memorial de los ¡JÍloas de Cáceres fol. 115 vuelto y 116, donde 
cita también todos los lugares en que hizo mención de ella Pedro 
Martin de Anglería en sus Cartas. Véase la que yo escribí al P. Mon- 
toya, que está en la correspondencia con literatos, donde me pidió 
y le di largas noticias de esta muger fatídica. 



343 

confesor, puesto que algunas veces el confesor lo procuró; 
pero el Rey lo echaba de sí diciendo que venia mas con 
íin de negociar memoriales , que no entender en el des- 
cargo de su conciencia ; pero al fin algunas buenas perso- 
nas ansí criados como otros que deseaban la salvación de 
su ánima , le apartaron é revocaron de aquel mal propó- 
sito, y el Espíritu Santo inspiró en él , é hizo una tarde lla- 
mar al dicho su confesor , con el cual se confesó como ca- 
tólico cristiano , y después rescibió á su tiempo los Sacra- 
mentos, y de la confesión resultó que mandó el Rey llamar 
al Licenciado Zapata é al Doctor Carbajal, sus relatores y 
referendarios é de su Consejo de la Cámara, é al Licen- 
ciado Vargas , su tesorero , todos del Consejo Real , á los 
cuales en gran secreto dijo que ya sabían cuanto de ellos 
habia fiado en la vida y de lo que le habían aconsejado, 
siempre se habia hallado bien, que agora en la muerte les 
rogaba y encargaba muy caramente le aconsejasen lo que 
habia de hacer principalmente cerca de la gobernación de 
los reinos de Castilla é Aragón , lo cual en el testamento 
que habia hecho en Burgos habia encomendado al Infante 
D. Fernando su nieto , que habia criado á la costumbre y 
manera de acá, porque creía que el Príncipe D. Carlos su 
nieto no vendría ni estaría de asiento en ellos á los regir 
y gobernar como era menesler, y estando como estaba fue- 
ra de ellos, su gobernación de personas no naturales , que 
mirarían antes su propio interés que no el del Príncipe, 
ni el bien común de los reinos. A lo cual fué respondido 
por los del Consejo ya dichos, que su Alleza sabia bien con 
cuantos trabajos y afanes habia reducido estos reinos en 
buena gobernación, y paz y justicia, en que estaban, y que 
asimesmo su x\lteza sabia que los hijos de los Reyes todos 
nacen con codicia de ser Reyes, é que ninguna diferencia 



344 

cuanto á oslo liabia enfrc el mayor y los oíros hermanos, 
sino tener el primogénito la posesión, y que ansimismo 
conoscia la condición de los Grandes y Caballeros de Cas- 
lilla , qne con movimientos y necesidades en que ponian 
á los Ueyes , se acrescenfaban , y que por esto les parecía 
debía dejar por Gobernador de los reinos de Castilla al 
que de derecho le perlenescia la sucesión de ellos , que era 
aj Príncipe D. Carlos, su nieto; porque no embargante que 
el Señor Infante D. Fernando fuese tan escelenle en vir- 
tudes y buenas costumbres, en quien cesaba toda sospecha; 
pero que siendo de tan poca edad , como era , había de 
ser regido y gobernado por otros , de los cuales no se po- 
día tener tanta seguridad , que puestos en la posesión y 
gobierno no deseasen movimientos y revoluciones para se 
acrescentar, y que no podría haber seguridad bastante que 
esto excusase, sino dejando lo suyo á su dueño, y que esto 
era conforme á Dios y á buena conciencia y razón natural 
é á todo derecho divino é humano , y en que había menos 
inconveniente ; que si se acordaba de lo pasado y de la difi- 
cultad y trabajo que él y la Reina Católica habían tenido 
en principio de su reinado para reducir estos reinos á su 
obediencia y devoción , conoscería claro en cuanta ventura 
y discrimen quedaba todo , dejando por gobernador al In- 
fante , estando ausente el Príncipe y viviendo la Reina 
Doña Juana su hija , y quedando la posesión del gobierno 
al Infante D. Fernando qne estaba presente , en especial 
sí le dejaba los maestrazgos, como se decía (1) , y que el 



(1) ** Pensar (dice Zurita lib. 10, cap. 99) que deliberaba dejar 
« los maestrazgos al infante, es cosa sin ningún fundamento, y así 
« ninguna mención hizo de ello en su favor en ninguno de sus pri- 
« meros lestamenlos , y muéstrase bien que el Señor Carbajal nin- 



345 

menor inconveniente que de esta provisión se seguia , era 
nunca venir el Príncipe en estos reinos, que en la verdad 

« giina noticia tuvo de lo que se asentó con el Dean de Lobayiia 
« sobre la incorporación de los maestrazgos en la corona de Casti- 
« lia; pues de tal manera estaba aquello dispuesto, que la adminis- 
« tracion le estaba encomendada por la Sede Apostólica, y nunca 
« en su vida le pasó por el pensamiento procurarla para el Infante; 
« y menos se habia de presumir que después de su muerte se le ha- 
ce bia de conceder por el Sumo Pontífice.'* Este asiento con el Dean 
de Lobayna , Embajador del Príncipe, nieto D. Garlos, de que aquí 
se acusa á Galindez no haber tenido noticia , fué en la Serena ó bien 
en la Abadía poco después de la fiesta de Navidad, en que el Dean 
llegado de Flándes se presentó allí al Rey con sus credenciales la 
primera vez. Con el título De nuci>a capitulación y concordiay la puso 
Zurita en el cap. 98 anterior. Y es cierto que en él para quitar al 
Príncipe y su gobierno tlamenco el recelo de que el Rey en perjui- 
cio de sus rentas y de la corona quería dejar los maestrazgos al 
Infante D. Fernando también su nieto, se ofreció S. M. á que pro- 
curaría con el Papa su incorporación perpetua á ella , por conside- 
rarse así conveniente , quedando él con la administración por sus 
dias. Pero yo extraño que un hombre del talento de Zurita, critique 
en este paso al doctor Carbajal y le tome la residencia por una con- 
cordia no todavía pura y perfecta , y que roas bien que tal. puede 
decirse apuntamientos para ella, ó como un pliego de proposicio- 
nes. Era de advertir que en la misma quedó capitulado que se hu- 
biese de enviar á Flándes para que allá la aprobase y jurase el Prín- 
cipe y su ministerio y pueblos, con cierta formalidad muy solemne 
que allí se previene. Y que hecho esto, el Rey Católico, su abuelo, 
hubiese de hacer lo mismo acá en Castilla. Nada de lo cual llegó á 
ejecución, ni la estrechez del tiempo dio lugar á ello, agravándo- 
sele mas de dia en dia la enfermedad mortal con que ya se hallaba, 
y muriendo de ella en Madrigalejo á 23 del siguiente enero de 16. 
Así que el historiador y el público de cuya voz se decía ^ es él un 
mero relator, hicieron bien en no hacer caso de un capitulado que 
no llegó á tener efecto, y se evaporó con las esperanzas de la vida 
del Rey. 



340 

el era el mayor; porque viendo á su hermano el Infante 
apoderado, no fallaría quien le pusiese grandes dificulta- 
des que le entibiasen mas su venida, y que el mando y 
gran poder convidaría al Infante á lo que no era de su 
condición. Oidas estas razones y otras que le fueron di- 
chas, el Rey así llorando dijo que le parescia bien, y que 
ordenasen las cláusulas del teslamenlo , y parescia que lo 
que él tenia ordenado primero en Burgos, le debia del todo 
casar, que nunca paresciese , y escribir de nuevo todo el 
testamento, porque no paresciesen testigos de él ni se en- 
gendrase algún mal concepto; pero esto fué muy secreto 
que no lo supo el Infante que estaba en Guadalupe, ni 
Gonzalo de Guzman , Clavero de Calalrava, su ajo, ni 
Fr. Alvaro Osorio, obispo de Astorga, su maestro, que 
estaba con él. Dijeron asimismo al Rey aquellos del Con- 
sejo , que en lo de la gobernación de Aragón qne d(;jaba á 
D. Alonso de Aragón su hijo, arzobispo de Zaragoza, les 
parecía muy acordado ; porque en él cesaban todos los 
inconvenientes , y era natural y amado é bien quisto de 
aquellos reinos por la mayor parle , é los podía gober- 
nar en paz é justicia. Fué dicho al Rey que pues pares- 
cia que debia dejar por Gobernador al Príncipe de los rei- 
nos de Castilla y León etc., que estaba ausente, que para 
el entretanto que viniese ó proveyese de Fláudes donde 
estaba , era necesario poner algún Gobernador que etí^ 
tretuviese las cosas de estos reinos , que le aconsejasen 
quién sería el que habia de nombrar; porque persona me- 
diana ni el Consejo con ella no bastaría para este efecto 
de entretener el buen gobierno y la paz y la justicia; y que 
dejar Grande era inconveniente según la experiencia de 
las cosas pasadas , especial que habría discordia entre el 
que fuese nombrado y los olios, y no le obedescerian lia- 



347 

ñámente como era menester, de que se seguirían mayores 
daños é inconvenientes. Fué nombrado por uno de los del 
Consejo, que allí estaban, el cardenal D. Fr. Francisco 
Ximenez , arzobispo de Toledo , y luego paresció que no 
Iiabia estado bien el Rey en su nombramiento, y dijo de 
presto: *^Yavosolros conosceis su condición;" y estuvo un 
poco sin que ninguno le replicase, y tornó á decir : ** aun- 
que buen hombre , es de buenos deseos , y no tiene parienlesy 
y es criado de la Reina y mió y siempre le habernos visto y 
conoscido tener el afición que debe á nuestro servicio :" y los 
del Consejo le respondieron que ansí era la verdad lodo 
lo que su Alteza les decia , y que era buena la elec- 
ción y mejor considerados los inconvenientes que de los 
nombramientos de otros se esperaban (1). Luego el Rey 



(1) Es de maravillar (dice Zurita cit. lib. 10, cap. 99, toin. VI) 
que escriba tal variación Garbajal , cuando el Rey le tenia ya nom- 
brado en el testamento que había hecho el año ánles en Aranda, y 
aquí confiesa su idoneidad. El P. Fr. Pedro de Quintanilla y Men- 
doza, que no quisiera hallar, no digo mancha, pero ni la menor 
mota en el purpúreo sayal de su héroe el Señor Ximenez , piensa 
coger á nuestro Galindez en complicación en este paso (pág. 209 
y 220, y en el Apéndice, pág. 64); pero en vano se oponen meras 
congeturas por no decir sombras á un testigo grave y presencial, 
que escribe lo que pasó, no lo que no debió pasar. Si el lley fué 
siempre de un genio cabiloso, cúlpenle al Rey, no al historiador; y 
deje el P, Quintanilla de deteriorar la fé del Señor Galindez (solo 
en este paso, pues en los demás siempre le sigue, y gracias por la 
materia que le dio para sus amplios elogios), llamando á su obra, 
solo ahora con desprecio , unos borradores luanuscrilos del oidor 
Lorenzo Galindo de Carhajal. A crítica no se las apostará al elo- 
cuente Alvar Gómez (fundador (|ue así podemos llamarle de la 
historia de Ximenez) y en verdad (jue le pasó y nada tuvo que opo- 
nerle en este lugar. ¡Qué! ¿Nada mas hay que esto de la tal cual 



348 

lornó á decir: ** Pues en lo de los maeslrazgoa qué me acon- 
sejáis?'' Los del Consejo respondieron que lo mismo que 
habi.in «iconsejado en lo de la gobernación de los reinos 
de Castilla y León, por las mismas razones; y porque si un 
solo maestrazgo puesto en persona llana bastaba para po- 
ner disensión é hacer movimientos en los reinos, como 
habia visto, que muy mas claro era, que tres puestos en 
una persona lleal causarian división y otras alteraciones, 
y para esto no habia otro mejor testigo que su Alteza por- 
que á esta causa el Rey y la Reina Católicos habian pro- 
vcido mutuamente en poner en sus personas Reales la ad- 
ministración de todos los maestrazgos , lo cual parecia ha- 
ber sido muy provechoso, como la experiencia lo habia 
mostrado. El Rey dijo: '* Verdad es lo que decís, pero 
mirad que queda muy pobre el Infante." A lo cual por 
los del Consejo fué respondido que la mayor riqueza que 
su Alteza podria dejar al Infante era dejarle bien con el 
Príncipe D. Carlos, su hermano mayor, Rey que habia 
de ser ; porque quedando bien con él , siempre libraria 
mejor, y que su Alteza le podia dejar en Ñapóles lo que 
fuese servido, y que asi cesaban los inconvenientes de los 



condición en la estampa del grande hombre? ¡Y se deja morir de 
un triste cartazo que le espeta un Mota! Galindez sin lisonja porque 
no comió pan del Cardenal , ni tomó beca en su colegio de San Ilde- 
fonso , su fortuna la hicieron sus méritos , le trató cerca muchas 
veces á la frente del Senado y á puerta cerrada , y supo muy bien, 
que aunque era Grande , era hombre : Summi siint /tomines tamen, 
como ya dijo Quintiliano. Tolle jnctantiain y ct Iwmincs quid su nt nisi 
homines j San Agustín. Es menester haber vivido en un encierro y 
no conocer la historia del mundo y de los hombres , ni aun por el 
forro , para excandecerse por tan pocas cosas. Y eso que tienen por 
delante el suceso del Gran Capitán, y le traen entro manos. 



949 

reinos de Castilla y le aprovecharia la goarda del reino de 
Ñapóles. Al Rey paresció bien lo que le aconsejaban los 
del Consejo, y mandó que se aconsejasen y ordenasen las 
cláusulas y provisiones necesarias, ansí paralo de la go- 
bernación y maestrazgos en favor del Príncipe D. Car- 
los, como de cincuenta mil ducados de renta cada año en 
Ñapóles para el Infante. Los del Consejo se partieron 
del Rey , y fueron á ordenar las dichas cláusulas de su 
testamento, y la suplicación para el Papa sobre lo de los 
maestrazgos, aunque dicen que el cardenal de Santa Cruz 
tenia ya hecha esta diligencia en Roma, y el Gran Ca- 
pitán para sí. E uno de ellos lo escribió todo de su mano, 
é de aquella minuta se trasladaron á la letra en el dicho 
testamento las cláusulas , como por él paresce , y fué nes- 
cesario de tornalle todo á escribir, porque no paresciese 
rastro de lo que primero se habia otorgado en Burgos , y 
con mucha dificultad se pudo tornar á escribir; porque el 
mal del Rey se agravaba y la escritura no era pequeña. 
La Reina Germana, segunda muger del Rey, que estaba 
teniendo Cortes en Calalayud del reino de Aragón , llegó 
á Madrigalejo , andando dias y noches, el lunes por la ma- 
ñana (1); y martes siguiente en la tarde que se contaron 
22 de enero del año 1516, otorgó el Rey su testamento y 
mas tarde rescibió el Santísimo Sacramento , y mas tarde 
pidió la unción , la cual le fué dada , y después de media 
noche entre una y dos entrante el miércoles , que se con- 

(1) Y en el niiisniodia escribió al Principe D. Carlos, su nieto, 
á Flándes, la tierna carta que estampó Dormer en sus Anales de 
Aragón f lib. 1, cap. 1, pág. 1, dándole noticia de su fatal estado, 
despidiéndose de él, y encargándole el cumplimiento de su testa- 
mento y en particular lo tocante á su muger la Reina Doña Ger- 
mana , y el cuidado y respeto de su persona é intereses etc. 



350 

laron 23 de enero pasó de esta presente vida (1). Nuestro 
Sefior le quiera perdonar, que buen Rey fué. Fallesció 
en hábito de Santo Domingo (2). Estaba muy deshecho, 
porque le sobrevinieron cámaras, que no solo le quitaron 
la hinchazón que tenia de la hidropesía, pero le deshicieron 
y desemejaron en tal manera, que no parescia él : porque á 
la verdad su enfermedad era hidropesía con mal de cora- 
zón, aunque algunos quisieron decir que habian sido yer- 
bas, porque se le cayo parte de una quijada ; pero de esto 
ninguna cosa de cierto se puede saber mas de cuanto mu- 
chos creyeron que de un potaje que le fué dado enCarrion- 
cillo, cerca de Medina, para ejercitar su potencia, le habia 
venido aquel mal ; porque luego en llegando á Medina en 
viernes se sintió mal dispuesto, en lo cual afirman haber 
sido Doña María de Velasco, muger de Juan Velazquez, 
contador mayor, y Doña Isabel Fabra, camarera de la 
Reina, con sabiduría de la Reina Germana su segunda mu- 
ger, porque deseaba mucho parir del Rey por haber la su- 
cesión de los reinos de Aragón. 



(1) Por memoria en la sala de la casa donde murió , propia de 
los PP. de Guadalupe, se puso una tabla con esta inscripción, que 
copia Dormcr allí pág. 3. Falleció el muy alto y poderoso Rey Don 
Fernando el Quinto , d^ gloriosa memoria, aquí en esta cámara de 
Madrigalejos en la casa de Nuestra Señora Santa María de Gua- 
dalupe , miércoles dia de San Ildefonso entre las tres y las cuatro de 
la mañana, que fueron 23 dias del mes de enero de 1516. 

(2) En 9 de febrero siguiente se sabia ya en Roma, y con esa 
fecha lo anunció el Papa León X al Emperador Maximiliano, escri- 
biéndole el pésame en nombre de la iglesia y de toda la cristian- 
dad , con grande sentimiento por la falta de tan grande Rey, de 
cuyos elogios se hace panegirista. La carta nos ha parecido digna 
de ocupar lugar en los Apéndices, 



351 
CAPÍTULO IIÍ, 

De lo que pasó después de la muerle del Rey Católico. 

Fallescido el Rey Católico de esla presente vida se jun- 
taron en la casa á donde fallesció (que es de los frayles de 
Guadalupe) en Madrigalejo D. Fadrique de Toledo, duque 
de Alba, D. Bernardino de Rojas, marqués de Denia, ma- 
yordomo mayor del Rey , D. Fadrique de Portugal, obispo 
de Sigüenza, D. Joan de Fonseca obispo de Burgos, An- 
tonio de Fonseca su hermano, y D. Juan Velazquez, con- 
tadores mayores, el Licenciado Vargas , lodos del Con- 
sejo, Mosen Cabanillas, capitán de la guardia, y el proto- 
notario Clemente , ante quien se otorgó el testamento y 
otros. Allí fué acordado que el doctor Carbajal y el Li- 
cenciado Vargas fuesen al Dean de Lobayna , embajador 
del Príncipe, y le notificasen el fallescimiento del Rey , y 
le trujesen para que el testamento se publicase y abriese 
en su presencia y de todos. Los cuales fueron y anduvie- 
ron de noche hasta llegar á las ventas en amanesciendo, 
donde ya el dicho embajador estaba , al cual por presto 
que fueron, hallaron á punto de partir, y el dicho doctor 
Carbajal le dio larga relación de todo lo pasado , de que 
no fué poco contento y alegre, E ansí volvieron todos tres 
á Madrigalejo , donde los Señores y Perlados y Caballeros 
estaban esperando el Embajador y los del Consejo, y el 
miércoles entre nueve y diez de la mañana se hizo publi- 
cación del testamento en presencia de todos, y el embaja- 
dor pidió treslado del dicho testamento, el cual le fué dado 
y él le imbió al Príncipe nuestro Señor á Flándes. {9í> oq 



3S2 
CAPÍTULO IV. • 

Como fué llevado el cuerpo del Rey Católico á Granada , á 
donde estaba el de la Reina Doña hahel. 

Fecha la publicación del diclio testamento fué por los 
que allí estaban ordenado , que el cuerpo del Rey Católico 
fuese llevado á Granada para sepultarle en su capilla 
Real, juntamente con el de la Reina Católica Doña Isabel, 
su primera muger, porque antes estaba depositada en 
Granada en la Alhambra ; lo cual se cumplió así. Y fueron 
con el cuerpo del Rey Católico el marqués de Denia y el 
Alcalde Ronquillo, y otros Caballeros y genle con los de 
su capilla, y por todo el camino le salian á rescibir con 
cruces y lulo, especialmente de Córdoba salió el marqués 
de Pliego, D. Pedro de Córdoba y D. Diego Hernández de 
Córdoba, conde de Cabra, y otros Caballeros, y D. Martin 
de Ángulo, obispo de aquella ciudad, que fué del Consejo, 
y relator y refrendario, y después de fallescida la Reina, 
Presidente de la Chancillería de Valladolid , que hahia sido 
poco antes removido de la dicha presidencia ; los cuales con 
otros muchos Caballeros de aquella ciudad de Córdoba sa- 
lieron á pie enlutados , con muchas hachas á rescibir el 
cuerpo honorablemente , tomando las andas en hombros, 
y después le acompañaron hasta Granada , adonde tam- 
bién fué honorablemente rescibido; y hechas las obsequias 
como convenian «í tan alto Príncipe fué enterrado en su 
capilla Real con la Reina Doña Isabel , de gloriosa memo- 
ria, su primera muger, donde yacen. E allí también des- 
pués de muchos dias fué trasladado de Tordesillas el cuer- 
po del Rey D. Felipe, marido de la Reina Doña Juana. 



353 

CAPÍTULO V. 

De la$ cartas que los del Consejo escribieront y de lo que el 
Infante escribió á los del Consejo, 



Los del Consejo que qnedaron en Madrigalejo , y fueron 
los ya dichos, porque los otros con el presidente se hablan 
ya ido á Sevilla, á donde el Rey entendía pasar, dieron 
cartas para todos los corregidores , ciudades é villas del 
reino , prorogándoles los oficios y mandándoles que estu- 
viesen en toda paz é sosiego ; y escribieron al cardenal 
D. Fr. Francisco Ximenez, como el Rey le habia dejado por 
gobernador en estos reinos entretanto que el Príncipe ve- 
nia ó proveia , que era menester que se llegase á Guada- 
lupe donde todos iban, porque allí se daria orden en la go- 
bernación del reino, y en todas las otras cosas que se de- 
biesen proveer. El Infante no sabiendo la mudanza que se 
habia hecho en el testamento del Rey Católico , creyendo 
que él quedaba por gobernador de los reinos, por consejo 
de algunos que le gobernaban , escribió á los del Consejo 
é á otras ciertas personas, poniendo encima El Infante, 
como lo hacen los Reyes con sus subditos, en que mandaba 
que fuesen luego á Guadalupe á donde él estaba ; y como 
el secretario que andaba dando las dichas cartas llegase 
á dar una á uno del Consejo (1), é abierta la cédula viese 
puesto encima El Infante, parecióle que aquella era pree- 



(1) Qué fué el mismo doctor Cnrbajal que lo escribe , como 
anola al margen, siguiéndole el Señor Sandoval. Historia de Car- 
los F, lib. 2, §2. 

Tomo XVIIL 23 



354 

mincncia debida al Rey natura] ó Príncipe heredero , y 
que otro ninguno dcbia usar de ella , y movido de zelo de 
lealtad dijo al secretario: "decid á su Alteza que presto 
seremos en Guadalupe, donde se hará lo que mandare; 
pero iVon liahemus Rcgem, nisi Cflcsarem:'' la cual res- 
puesta anduvo muchos dias á manera de refrán así acá 
como en Fhíndes , y paresce que hubo espíritu de prophe- 
cía, porque después fué el Príncipe no solo el Rey de estos 
reinos, sino electo futuro Emperador. 



CAPITULO VI. 

De lo que 'pasó en Guadalupe, después de hechas las honras 
del Rey y sohre la elección de la encomienda mayor de 
Calalrava. 



Llegaron á Guadalupe los ya dichos y oíros que vi- 
nieron á la Corte con el Rey, donde estaba el Infante Don 
Fernando, el almirante D. Fadrique , el deán de Lobayna 
embajador del Príncipe , y luego vinieron allí el cardenal 
de España D. Fr. Francisco Ximenez de Cisneros, el arzo- 
bispo de Granada, presidente del Consejo, y los otros del 
Consejo que iban con él por otro camino á Sevilla á es- 
perar al Rey. Luego hicieron las obsequias por el Rey 
muy solemnemente , como pertenescian á tan alto Prín- 
cipe. Vinieron también allí los comendadores de Calatrava 
qne eran llamados á capítulo sobre la elección del Comen- 
dador mayor, por muerte y vacación de D. Gutierre de 
Padilla, que habia fallescido en Almagro, á donde estaba 
con deseo de ser Maestre, como es dicho. Los cuales em- 



35to 

pezaron á tratar cerca de su elección , especialmente en 
dos personas: launa era Gonzalo de Guzman, clavero de 
Calatrava, ayo del Infante, que por ancianidad pretendía 
serle debida la dicha encomienda mayor; y el otro era un 
mancebo que se llamaba Gutierre López de Padilla , ve- 
cino de Toledo, el cual por los méritos de su lio se publi- 
caba tener alguna parte. El Almirante que por las diferen- 
cias viejas entre él y Ramiro Nuñez de Guzman, hermano 
del dicho Clavero, que no le debía tener buena voluntad, 
contrariábaselo en dicha elección pública y secretamente, 
de lo cual el dicho Clavero se quejaba mucho al Embajador 
del Príncipe, é al Infante é á otros. Finalmente el Emba- 
jador de parte del Príncipe dijo á los electores , que su 
Alteza se lernía por servido que elijiesen al Clavero por 
comendador mayor, atentos sus servicios, y que era ayo 
de su hermano el Infante ; é así todos ó la mayor parle 
se remitieron á lo que el Príncipe mandase; lo cual con- 
sultado con el embajador Adriano le plugo que fuese co- 
mendador mayor de Calatrava el dicho Gonzalo de Guz- 
man , aunque después ansí en la determinación de la ida 
del Infante á Flándes, estando en Aranda , como en las al- 
teraciones que sucedieron en el reino , no se tuvo su Al- 
teza por bien servido del dicho Clavero. De la provisión de 
esta encomienda mayor no plugo á algunos, especialmente 
á D. Fernando de Córdoba, hermano del conde de Cabra, 
que pretendía ser elegido , diciendo que no habia sido la 
provisión según Dios y orden. Sucedió en la clavería de Ca- 
latrava D. Diego de Guevara , que estaba en Flándes con 
el Príncipe , é habia muchos años que saliera de estos rei- 
nos , y él y otro hermano mayor suyo habían servido á los 
señores de aquella casa desde el tiempo del duque Char- 
les de Borgoña. 



356 
CAPÍTULO VH. 

De la diferencia que ovo en Guadalupe entre el cardenal Don 
Fr, Francisco Ximenez y el deán de Lohayna sobre la ma- 
nera que habían de tener en el gobernar. 



Ovo ansimismo alguna diferencia enlre el cardenal de 
España D. Fr. Francisco Ximenez y Embajador del Prín- 
cipe Adriano, deán de Lobayna, sobre la gobernación 
de estos reinos enlrelanlo que el Príncipe venia ; porque 
el Embajador decia que le perlenescia por el poder que 
del Príncipe tenia de antes que el Rey Católico fallesciese; 
porque como ya se sabia en Flándes la enfermedad del 
Rey , no solo envió el Embajador á negociar con el Rey, 
pero también trajo poder para tomar la posesión de los 
reinos si fallesciese , y para gobernarlos hasta que el Prín- 
cipe proveyese, lo cual se debia hacer como es dicho. El 
cardenal de España alegaba que por el testamento del 
Rey Católico él debia gobernar hasta que informado el 
Príncipe de la muerte de su abuelo , y de lo que habia 
ordenado en su testamento, mandase aquello que fuese 
servido; y decia que el Embajador no debia gobernar por 
ser extranjero según la cláusula del testamento de la Reina 
y exposición de las leyes del reino; porque el poder que 
presentaba era dado en tiempo que vivia el Rey Católico, 
á quien por la cláusula del testamento de la Reina su mu- 
ger, propietaria de los reinos, le pertenecía la gobernación 
hasta ser el Príncipe de veinte años, é ansí se decia que el 
poder no valia por ser dado en tiempo que el Rey Católico 
vivia, por lo qwe nuevamente sncedia por la disposición 



357 

del testamento del Rey Católico , de que aun el Príncipe 
no era informado, como convenía. Sobre esla diferencia 
pasaron algunas pláticas entre los dos allí en Guadalupe, 
é al fin se concordaron de lo consultar con el Príncipe, 
para que mandase lo que fuese servido , y entre tanto que 
entrambos gobernasen é firmasen juntos , é ansí lo hacían 
por entonces. 



CAPITULO VIH. 

De lo que D, Pedro Porlocarrcro hizo en Llerena, 



Vino ansimismo nueva que D. Pedro Portocarrero 
había hecho ciertos levantamientos en la villa de Llere- 
na, enderezados á ocupar el maestrazgo de Santiago, si 
pudiera, que estaba vaco por muerte del lley Católico; 
á lo cual, como dicho es, los del Consejo imbiaron al 
alcalde Villafañe con poderes é comisiones bastantes ; el 
cual fué y lo apaciguó y castigó los culpados ; por manera 
que sus malos deseos no hubieron efecto. También hubo 
ansimesmo duda á donde irían á residir los gobernado- 
res ; porque á algunos parescia que debían ir á una parte 
y á los otros á otra. El Cardenal dijo no iría á lugar que 
no pudiese tener entera libertad en la gobernación, y que 
como por muerte del Rey todo estaba dudoso, le pares- 
cia que lo mas seguro era su tierra; é ansí determinaron 
de ir á Madrid los gobernadores. 



358 
CAPÍTULO IX. 



Como los gobernadores y Consejo partieron de Guadalupe, 
y mnieron á residir á Madrid , y de las cartas que escri- 
hieroV' al Principe y él les escribió. 



Estando ansí concluido, el Infante y los gobernado- 
res y los del Consejo se partieron de Guadalupe en prin- 
cipio del mes de hebrero de 1516 , y vinieron á la Puente 
del Arzobispo, é á Calera, donde estuvieron Carnesto- 
lendas , y de allí fueron á Talavera é á Madrid , donde 
posaron en las casas de D. Pedro Laso. De aquella vez 
estuvieron allí mas de veinte meses, como parescerá en 
el proceso siguiente. Llegados á Madrid el Infante y el 
Cardenal, y el deán de Lobaina, embajador del Príncipe, 
gobernadores, y el Consejo Real y los otros Consejos y ofi- 
ciales, pasaron algunas cosas que deben aquí ser puestas, 
como ellas acaescieron , para introducion de lo que des- 
pués sucedió, y fué así, que los del Consejo, luego que 
llegaron á Madrid, ya fallescido el Rey D. Fernando, es- 
cribieron al Príncipe lo siguiente. 

..... Muy alto y muy poderoso Príncipe nuestro 
Señor. El Presidente y los del Consejo de la Reina, núes-- 
Ira Señora, madre de V. A. , Consejeros que fuimos del 
Rey D. Felipe, nuestro Señor, de gloriosa memoria, vues- 
tro padre, y del Rey y Reina Católicos , abuelos de V. A., 
besamos vuestros pies y Reales manos. Cuanto sentimos 
el fallescimiento del Rey Católico, tanto damos mucbas 
gracias y loores á nuestro Señor, por suceder V. A. en 
estos reinos, para buena gobernación y próspero régi- 



359 

men de ellos, porque esperamos en nuestro Señor, que 
6¡ hasla aquí han sido bien regidos y gobernados, que 
ansí lo serán de aquí adelante. Suplicamos humillmenle 
á V. A., pues su venida es tan deseada de todos y tan 
necesaria para el bien y sosiego de estos reinos, y de los 
naturales de ellos, subditos de V. A., tenga por bien de 
yenir á ellos, como lo esperamos muy presto, y pues 
somos criados y servidores muy leales de V. A., como lo 
fuimos de vuestros padres y abuelos, nos tenga porta- 
les, para se servir de nosotros. La vida y Real estado 
de V- A. guarde nuestro Señor y prospere con acrescen- 
lamiento de mayores reinos y señoríos. De Madrid á 20 
de hebrero de 1516 años (1). 



Rescibieron los del Consejo en este medio tiempo una caria 
del Principe, fecha en Bruselas «14 de hebrero ^ y de- 
cía asi, 

** El Príncipe — Presidente y los del Consejo. Yo he 
sabido la muerte y fallescimiento del muy alto y muy po- 
deroso Rey Católico mi Señor (que Dios tenga en gloria) 
de que he habido grandísimo dolor y sentimiento, ansí 
por la falta que su Real persona en la cristiandad hará, 
como por la soledad de esos reinos , y también por la 
utilidad que de su saber , prudencia y gran experiencia 
se me seguia; pero pues así ha placido á nuestro Señor, 
debemos conformarnos con su voluntad ; por lo cual y por 
el grande amor y afición que á los dichos reinos, como es 

(1) Va cotnjada con la que imprimió el Señor Sandoval en la 
Historia de Carlos V, lib. 2 , § 3. 



360 

nizon, tengo, he acordado y delerminado muy preslo lo* 
ir á ver y visitar, y con mi presencia los consolar é ale- 
grar, regir y gobernar, y para con mucha diligencia se 
hacer, he aparejado lodo lo que conviene. Agora yo es- 
cribo á algunos Grandes y Perlados , Caballeros y ciuda- 
des é villas de esos reinos, que asistan y favorezcan al 
Reverendísimo Cardenal de España y tí vosotros para la 
gobernación é administración de la justicia, como el dicho 
Rey Católico dejó mandado y ordenado por su testamen- 
to , y obedesciendo y cumpliendo en todo vuestras cartas 
y mandamientos , según que se obedescieron y fueron 
obedescidas y cumplidas en vida de su Alteza. Mucho os 
ruego que de la administración de la justicia y ejecu- 
ción de ella con el dicho Cardenal, tengáis el cuidado é 
diligencia que de vosotros se espera ; en lo cual mucho 
servicio me haréis, y en lo demás el Reverendo deán de 
Lobayna, mi embajador, os hablará: dadle entera fé y cré- 
dito. De la villa de Bruselas á 14 dias del mes de hebrero 
de 1516 años — Yo el Príncipe^-Por mandado de su Al- 
teza Pedro Ximene? (1)." 



ADICIÓN. 

Esta carta vino con otra para el Reverendísimo Cardenal Ximenez, 
gobernador, de la misma fecha, que aunque el Scíior Galindez no la 
pone aquí^ no debe omitirse por ser el fundamento y título de su go- 
bernación. Pondre'mosla en este lugar como la sacó del archivo com- 
plutense el P. Fr. Pedro de Mendoza y Quintanilla para su Apén- 



(1) Esta carta se podrá ver también en la Vida del Cardenal 
Ximenezy escrita por el M. Eugenio de Robles, cap. 18, 



361 

dice de la Historia del Cardenal, pág. 66, iiúm. 45^ y antes el Señor 
Sandoval para la del Emperador Carlos V, lib. 2, part. 4.', pág. 48, 
y también la imprimió Dormer en sus Anales de Aragón j pág. 6. 

**ReverendíssÍQio en Chrislo padre, cardenal de Es- 
paña, arzobispo de Toledo, primado de las Españas, 
chanciller mayor de Castilla, nuestro muy amado amigo 
y muy caro Señor: Avernos sabido el fallecimiento del 
muy alto, poderoso, Católico Rey mi Señor (que Dios 
tiene en su gloria) de que leñemos grandísimo dolor é 
sentimiento, así por la f^lla que su Real persona hará á 
nuestra religión cristiana, como por la soledad que esos 
reinos lernán; é también porque sabiamos la utilidad é 
acrecentimienlo que con su vida y saber grande y expe- 
riencia se nos habia de seguir ; mas pues ansí plació á 
Dios nuestro Señor , conformémonos con su querer é 
voluntad. Particularmente avemos visto y entendido la 
buena disposición de su testamento, y especial algunos 
artículos y causas en que muestra bien quien su Alteza era 
y su santa intención y Real conciencia, por donde tene- 
mos esperanza cierta de su salvación, que no es poca con- 
solación para los que sentimos su muerte. Entre las otras 
cosas bien hechas dignas de estimar, avemos visto una 
muy singular que estimamos; dejaren nuestra ausencia 
en tanto que mandamos proveer la gobernación y admi- 
nistración de la justicia de esos reinos de Castilla , enco- 
mendada á vuestra Persona Reverendísima, que para la 
paz y sosiego de ellos fué santa obra, y por tal la tene- 
mos. Por cierto (Reverendísimo Señor) aunque su Alteza 
no lo hiciera ni ordenara, quedando á nuestra disposición 
por la noticia cierta y por las relaciones verdaderas que 
tenemos de vuestra limpieza y santos deseos, no pidiera- 



362 

inos, ni rogáramos, ni escogiéramos otra persona para 
ello, sabiendo que así cumplia al servicio de Dios y nues- 
tro, y al bien y provecho de lodos Id^ reinos. Por lo cual 
luego acordamos y determinamos de escribir á algunos 
Grandes, Perlados y Caballeros , ciudades y villas de ellos, 
rogando y mandando que asistan y favorezcan á vuestra 
Reverendísima Persona, cumpliendo y haciendo y obede- 
ciendo, y haciendo cumplir vuestros mandamientos y del 
Consejo Real, como verán. Muy afeclnosamente os roga- 
mos que por nuestro descanso y contentamiento en la ad- 
ministración de la justicia, paz y sosiego de ellos, enten- 
dáis y trabajéis como siempre lo habéis hecho, en tanto 
que vaya en persona á los visitar y consolar , regir y go- 
bernar, que será muy presto é placiendo á Dios; para lo 
cual con mucha diligencia se apareja lo conveniente. Y 
ansimismo os rogamos que continuamente nos escribáis 
y aviséis, dándonos vuestro consejo y parecer: lo cual re- 
cibiremos como de padre, así por la obligación que nos 
quedó de vuestra lealtad é íidelidad cerca del servicio del 
Serenísimo Rey D. Felipe nuestro padre (que santa gloria 
haya) cuando fué á esos reinos, como por el íntimo amor 
quede vuestra Reverendísima Persona tenemos, y gran 
confianza de vuestra bondad. En lo demás el Reverendo 
Dean deLobayna, nuestro embajador, vos hablará largo: 
dadle entera fé y creencia , de lo cual recibiremos de vos 
muy singular complacencia. Reverendísimo in Christo pa- 
dre cardenal , muy caro y muy amado amigo. Señor: Dios 
nuestro Señor todos tiempos os aya en su especial guarda 
y recomienda. De la villa de Bruselas á 14 de febrero 
de 1516 — Yo el Príncipe — Antonio de Villegas." 

Eli <'l Seiíor Simdoval sigiifii oliíis dos caiiíis dv 11 y 15 del 
propio mes, para la viuda Reiua Doíia Gcrniaua y el Iní'ante Don 



363 

Fernando, las cuales como no tan necesarias omitimos aquí, remi- 
tiendo al lector á aquella historia y á Dormcr, que trae también la 
que vino para la Reina viuda. 



SIGUE EL SEÑOR GALINDEZ. 

A la cual carta respondieron los del Consejo como de yuso 
se dirá^ é juntamente le persuadieron que no se intüulase 
Rey en vida de la Reinan como todo parece por la carta 
siguiente. 

Muy alio y muy poderoso Príncipe nuestro Señor. 
Rescebimos la carta que V. A. nos mandó escrebir, la 
cual nos dio el Reverendísimo cardenal de España, y ella 
y todo lo que V. A. manda proveer, es tal cual de la Pro- 
videncia divina y mano Real de V. A. lo esperábamos. A 
nuestro Señor sean dadas muchas gracias por no desam- 
parar las Españas , y nos dar tan justo Príncipe, por ser 
tan Señor y caudillo de ellas , y á V. A. besamos los pies y 
Reales manos por la merced que á todos hizo con tan gra- 
ciosa carta , que fué mucho descanso para el dolor y sen- 
timiento que teníamos. Paresciónos entre las otras cosas 
dignas de loor , notar mucho el sentimiento que V. A. por 
la Real persona del Rey Católico, vuestro abuelo, mues- 
tra , y el conoscimiento de sus virtudes é íntimo amor que 
tenia para con V. A., cuyo galardón es el que nuestro Se- 
ñor promete á los hijos obedientes; á él plega de le cum- 
plir en V. A. y le dar muy largos y muy prósperos años 
de vida como lo deseamos. Vino la carta de V. A. á tan 
buen tiempo para la paz y sosiego de estos reinos que me- 
jor é mas oportunamente no pudiera venir, porque luego 



364 

que nuestro Señor llevó para sí al Rey Católico , el conde 
de Urueña y O. Pedro Girón, su hijo, y otros sus vale- 
dores y vasallos de V. A., se juntaron con mucha gente de 
á pie y de á caballo, y alborotaron la provincia de Anda- 
lucía é hicieron muchos danos y escándalos , tomaron y 
dieron causa á que se ocupasen los derechos Reales, y lo 
que mas gravemente es de sentir, y que no se puede de- 
cir sin dolor é mucho sentimiento , que pusieron la lengua 
fea y atrozmente en el Rey Católico, vuestro abuelo; y 
esto es de creer que hicieron, porque no les dio en su vida 
lo de vuestra sucesión, y los tenia enfrenados, no dándo- 
les lugar que hiciesen estas y otras cosas , para acrescen- 
tar sus casas y estados en mucho perjuicio y grave daño 
de la corona Real de estos reinos, y bien común de la 
causa pública de ellos. Las dichas turbaciones y escánda- 
los hicieron el dicho conde de Urueña y su hijo D. Pedro 
Girón, y los otros sus secuaces y valederos, publicando 
el servicio de V. A., porque con esta color y falsa disimu- 
lación de justicia pudiesen mejor engañar y poner en eje- 
cucion sus malos propósitos , los cuales prosiguieron ha- 
ciendo lo último de potencia: porque crea V. A. que si 
Dios no lo atajara y la mano poderosa de V. A. con el 
buen consejo del Reverendísimo Cardenal y el muy Reve- 
rendo Embajador, y con la buena industria que acá se 
tuvo , estaban los hechos de aquella provincia y de todo 
el reino en disposición muy peligrosa y casi en total per- 
dición. Estos son , muy poderoso Señor, los servicios que 
algunos de estos reinos dan á entender que hacen á V. A. 
¿Qué servicio puede ser del que por su autoridad y en 
menosprecio de la Real , quiebra la paz, perturba la justi- 
cia de vuestros reinos, y toma la hacienda de V. A., y es 
causa de robos y daños en el reino, mayormente en tal 



365 

tiempo? Crea V. A. obras y no palabras, las cuales ban 
de dar testimonio verdadero de los que son fieles y servi- 
dores verdaderos, ó no lo son. Esta es la astucia que los 
malos en estos reinos siempre han tenido y tienen de ser 
quejosos del que de presente reina, y procuran amistad 
con el que ha de venir, por poner discordia para poder 
mas libremente tiranizar el reino ; que cuando no pueden 
hallar contradicion y oposición de Reyes de presente , bus- 
can los de futuro. Y tenga V. A. por muy cierto , que de 
lo que hasta aquí han usado ellos y otros con el Rey Ca- 
tólico, y los otros Reyes vuestros progenitores de gloriosa 
memoria, que aquello procurarán con V. A. si no son 
castigados , porque como los buenos y fieles tienen ma- 
neras para la buena gobernación de estos reinos, así los 
no tales tienen aprendidas y sabidas otras formas y ma- 
neras so color de bien para poner escándalos y divisio- 
nes. Por tanto, muy poderoso Señor, si V. A. quiere bien 
y pacíficamente gobernar estos reinos, como lo espera- 
mos , conviene que lo pasado después que el Rey Católico 
vuesiro abuelo fallesció, se castigue según la gravedad 
del hecho y no se disimule ni remita; pues se cometió en 
menosprecio de vuestra Real justicia. E ansí en este vues- 
tro Real Consejo se procederá contra los culpantes, con- 
forme á las leyes del reino , y se imbia para los castigar 
al doctor Cornejo, alcalde de vuestra Casa y Corte , acom- 
pañado como conviene, para que á estos sea castigado, y 
á otros ejemplos; para que cuando bienaventuradamente 
V. A", venga á estos reinos (lo que suplicamos sea muy 
presto) los halle muy pacíficos , y todo bien regido y go- 
bernado, como conviene al Real servicio de V. A. 

Avernos entendido que algunas personas por buen 
celo del servicio de V. A. le incitan á que se inlilnle 



366 

luego Rey , lo cnal como artículo muy principal se ha pla- 
licailo en csle vuestro Consejo con el cardenal de España 
y el muy Reverendo deán de Lohayna Adriano, vuestro 
embajador, y continuando la üdelidad que .1 V. A. debe- 
mos y lo que Consejeros de tan alto Príncipe deben amo- 
nestar , que es temor de Dios y verdad , con todo aca- 
tamiento hablando, nos pareció que no lo debia V. A. 
hacer , ni convenia que se hiciese para lo de Dios , ni 
para lo del mundo; porque teniendo V. A. , como tiene 
pacíficamente sin contradicción estos reinos , que en 
efecto , desde luego libremente son vuestros , para man- 
dar en ellos alto á bajo, como V. A. fuere servido, no 
hay necesidad en vida de la Reina nuestra Señora, vues- 
tra madre, de se intitular Rey , pues lo es ; porque aquello 
sería desminuir el honor y reverencia que se debe por 
ley divina y humana á la Reina nuestra Señora, vuestra 
madre , é venir sin fruto ni efecto ninguno contra el 
mandamiento de Dios , que os ha de prosperar y guardar 
para reinar por muchos y largos años. Y porque por el 
fallescimiento del Católico Rey, V. A. no ha adquirido 
mas derecho cuanto á esto, que tenia antes , pues estos 
reinos no eran suyos ; y aun paresce que el intitu- 
larse V. A. desde luego Rey podria traer inconvenientes 
y ser muy dañoso para lo que conviene al servicio 
de V. A., oponiendo, como opone, contra sí el lílulo de la 
Reina nuestra Señora de que se podria seguir división, y 
siendo, como todo es, una parte hacerse dos, donde los 
que mal quisiesen vivir en estos reinos, y les pesase de la 
paz é unión , tomarian ocasión so color de fidelidad de 
servir unos á V. A. y otros á la muy poderosa Reina, 
vuestra madre , como se tiene por experiencia cierta de 
tiempos pasados ; é agora lo pornían por obra el conde 



367 

de tirueña y D. Pedro Girón, su hijo y sus valedores, los 
cuales por eslá via con autoridad Real conseguirían el fin 
que deseaban, y que hasta aquí no han podido obtener; 
y no se halla en España que los Reyes de ella pudiesen 
tener verdadera contradicción sino con oposición de otro 
Rey: por donde paresce , que pues la Reina nuestra Se- 
ñora no puede ni ha de hacer contradicción á V. A. en 
sus dias ni después , que V. A. no se la deba hacer en 
el título que tiene , siendo como es desnudo de adminis- 
tración , y 'porque dello resuUaria efecto contrario que lo 
harían (1). Ansimesmo también el derecho no ayuda para 
que aquello se pudiese justamente hacer, pues su Alteza 
no_^asció impedida del todo. Y lo que algunos quieren 
decir que el hijo del Rey se puede llamar Rey en vida de 
su padre, aquello es por sutileza de derecho, y por una 
manera de hablar desnuda, que no quita ni trae el dere- 
cho del padre, lo cual no se usa en estos reinos, ni lo su- 
fren las leyes de ellos; y entiéndese cuando con el nom- 
bre no concurre tener el ejercicio de la administración el 
hijo; pero teniendo V. A. esta como la tiene libremente, 
seria quitar el hijo al padre en vida el honor : y si alguna 
vez se ve en España haberse hecho sin justa causa, fué 
por usurpación ó por voluntad del padre , y á V. A. 
hánse de traer los buenos ejemplos y no los malos, de que 
se ofende á Dios ; é ansí hallamos que los hijos , que 
aquello hicieron , reinaron poco y con trabajo y contra- 
dicción. Tenga V. A. bienaventuradamente en vida de la 
muy poderosa Reina nuestra Señora , vuestra madre , la 
gobernación y libre disposición y administración de estos 

(1) Esta clausula falta en el Señor Sandoval ; y la siguiente va 
pervertida , debiendo leerse como a(iuí. 



368 

reinos, que ella no puede ejercer ayudándola, que con 
\'erdad se puede decir reinar ; pues lodo plenamente es 
de V. A y por el temor de Dios y honor que hijo debe 
dar á su madre, haya por bien de dejalle el título entera- 
mente, pues su honor es de V. A. para que después de 
sus dias por muy largos tiempos gloriosamente goce V. A. 
de todo. Y suplicamos á V. A. no mire á nuestro atrevi- 
miento, mas al zelo que tenemos á su servicio, el cual es 
el que debe ser y el que tuvimos á vuestros padres y 
abuelos, y al bien público de estos reinos. La vida y 
muy Real estado de V. A. guarde nuestro Señor y pros- 
pere largos tiempos con acrescentamiento de mayores 
reinos é señoríos como por V. A. es deseado. De Madrid 
4 de marzo de 1516 años (1)." 

Y porque en lo del título de Rey, el Papa y los Carde- 
nales persuadieron al Principe que se llamase Rey , é ansí 
lo escribieron ellos y otros Príncipes é Potentados de la 
cristiandad , llamándole Rey ; por no tornar atrás y por 
otras utilidades que dello diz que se le seguian , mandó 
después de esta determinación de los del Consejo escribir 
á los gobernadores (2) , dándoles á entender que aunque 

(i) Va cotejada con la impresa por el Señor Sandoval en el 
lugar citado. 

(2) Desde Bruselas á 21 del mismo mes de marzo año 1516; y 
no solo á los gobernadores de Castilla , sino también á los presiden- 
tes y oidores délas dos Chancillerias de Valladolid y Granada. La 
orden para esta se vé impresa en las Ordenanzas de aquella, de la 
impresión aquí en casa de Santander año 1765, fol. 196 vuelto 
á 197, y dice como se sigue: 

El Rey: Presidente ct oidores de la Audiencia et Chancilleria 
que está y reside en la ciudad de Granada. Por algunas causas ne- 
cesarias et muy cumplideras á servicio de Dios y de la muy alta 



369 

le pesaba de se lo llamar , pero que no podía hacer otra 
cosa , así por su autoridad , como para el provecho del 
reino, y para la reputación fuera de él ; por eso qne los 
encargaba que ellos por acá procurasen fuese alzado por 
Rey. El Cardenal lo comunicó con los del Consejo, y lo 
platicaron mucho, é al fin visto que habian descargado 
sus conciencias en escribir al Rey su parescer , y que no 
embargante aquello, se determinaba en lo contrario por 
otras causas muy justas, que le movian como es dicho, 
parescióles que no se baria otra cosa. 

et muy poderosa Calhólica Reina, mi Señora madre y mío, por 
algunos óptimos fines , especialmente por la sustentación , conser- 
vación , amparo y defensa de los otros nuestros reinos y señoríos 
en que su Alteza et Yo sucedemos; determinado y persuadido por 
nuestro muy Santo Padre y por la Majestad del Emperador, mi 
Señor , y por otras justas exortaciones de varones excelentes et 
prudentes y sabios, y aun por algunas provincias y señoríos de 
la dicha nuestra sucesión , y porque algunos no tomaban bien el 
acrcscentamiento que de ella se nos seguía; convino que junta- 
mente con la Reina Cathólica, mí Señora y madre, Yo tomase nom- 
bre y título de Rey, é así se ha hecho sin hacer otra innovación, 
que esta es mi determinada voluntad. Por ende acordé de os le 
hacer saber, no para otra cosa, sino porque sé qu(; habréis pla- 
cer y para que sepáis las causas y razones que hubo y las necesi- 
dades que hay : sobre lo cual el Reverendísimo Cardenal de España 
y mi Embajador, ó qualquier de ellos, os hablarán ó escribirán 
largo de mi parte ; dadles entera fe y creencia. De la villa de 
Bruselas á 21 días del mes de marzo de quinientos diez y seis 
años. Yo el Rey — Por mandado del Rey, Pero Ximenez — Venias 

espaldas tenia un sobreescripto que decia lo siguiente: Por el Rey — Al Presi- 
dente et Oidores de la Chancillería que está y reside en la ciu- 
dad de Granada. 



Tomo XVIII. 24 



370 

CAPÍTULO X. 

j .' . 

Como los Grandes y Prelados que se hallaron en Madrid, 
fueron junios con los Gobernadores , y de lo que allí se 
propuso sobre el título de Rey que el Principe habia 

jjf, tomado. 

El cardenal D, Fr. Francisco Ximenez, arzobispo de 
Toledo, y el embajador Adriano, deán de Lobayna, posa- 
ban juntos en las casas de D. Pedro Laso de Castilla en 
Madrid. Hicieron juntar allí los Grandes y Perlados que 
á la sazón se hallaron en la Corte, que fueron el almi- 
rante D. Fadrique Enriquez, D. Fadrique de Toledo, du- 
que de Alba, D. Diego Pacheco, marqués y duque de 
Escalona, el marqués de Denia , D. Diego de Rojas, y los 
obispos de Burgos, Sigüenza y Avila y otros. Los Go- 
bernadores que estaban presentes en esta junta manda- 
ron al Doctor Carbajal, del Consejo y déla Cámara, que 
propusiese aquel negocio , y dijese lo que le parescia en 
él, y porque la habla fué larga, el coronista dirá sola- 
mente el efecto de ella (1). Fué darles á entender por 
muchas razones cuanto cumplia á la autoridad del Rey y 
bien del reino, que su Alteza se llamase é intitulase Rey, 
que ya la cosa no estaba entera , para no se lo llamar, 
habiéndoselo llamado primero el Papa y los Cardenales, 

(1) Larcjo y bien meditado razonamiento , le llama Argensola en 
el cap. 20, pág. 188, aunque cree hallarle en contradicion, porque 
habiendo dicho al Principe en la otra exortacion que le envió á Flán- 
des para persuadirle que no se llamase Rey , que á su Alteza no se le 
habian de traer los malos ejemplos , sino los buenos, se valiese en esta 
ocasión no solo de los malos , sino de los pésimos y de in felice memoria. 



371 

y el Emperador su abuelo, y los oíros polentados de la 
cristiandad, y él habiéndose intilulado Rey: porque á 
no se llamar al principio , no traia tanto inconveniente, 
cuanto después de habérselo llamado, tornar atrás, de 
que se seguiria gran desautoridad , é aun infamia á su 
persona Real de los juicios que de tal mudanza el pueblo 
podria decir; y mucho mayor inconveniente se seguia 
cuanto esto era procurado y hecho por sus subditos, y 
que si en tomar el dicho título habia algún defecto , de 
todo habia sido su Alteza informado plenariamente, y los 
del Consejo y otros le habian dicho su parescer, como 
leales subditos y vasallos lo debían hacer , pues no eran 
mas obligados; y porque habiéndolo consultado, y sobre 
la consulta, viendo como vian, su deliberada y determi- 
nada voluntad de se llamar Rey, no habian de resistir 
mas de llamarle Rey y obedescer, pues era á lodos noto- 
ria la indisposición para gobernar de la Reina Doña Juana, 
su madre , y que no era nuevo reinar el hijo con la ma- 
dre, ó con el padre , ó con el hermano juntamente , por- 
que se hallaba entre otros muchos ejemplos, que Elena, 
Emperatriz, habia reinado juníamente con Conslantino su 
hijo dos años ; aunque después él echó á ella y reinó solo 
siele años ; y ella tornó á echar á él é hízole sacar los 
ojos. Y que esto no solo habia pasado en los reinos ex- 
traños , de que habia otros muchos mas ejemplos que 
dejaba de seguir por excusar prolijidad , mas en nuestra 
España habia acontescido muchas veces, porque Ciudes- 
vindo , Rey godo, tuvo por hijoá Recesvindo, el cual reinó 
en España juntamente con su padre en el reino de Gali- 
cia (1). Y D. Bermudo regnó con D. Alonso el Casto su 

(1) Quo Hccesvinlo hubiese reinado en Galicia en vida de su 



372 

sobrino , cuatro años y seis meses. Y D. Ramiro reinó 
juntamente con í). García su hermano. D. Alonso, hijo 
del conde D. Ramón de Tolosa, y nieto de D. Alonso , que 
ganó á Toledo , reinó con Doña Urraca su madre. D. Fer- 
nando el III que ganó á Sevilla fué alzado Rey en Vallado- 
lid juntamente con Doña Berenguela, Reina de León, su 
madre. De lo cual paresce no ser nuevo, que el hijo reine 
y gobierne juntamente con el padre y con la madre, lo 
cual se hallaba haber pasado en tiempos antiguos por una 
de cuatro causas. 

La primera por usurpación, como acontescia á Don 
García , que quitó el reino á D. Alonso el Magno, su pa- 
dre, el cual murió dentro de tres años, y D. Fruela su 
hermano, que después de D. García quedó, no vivió sino 
un año y dos meses , porque ayudó al hermano contra el 
padre. Y D. Sancho el IV que usurpó el reino en vida de 
su padre D. Alonso X , vivió poco ; y de esta manera de 
usurpación no se ha de traer á consecuencia por ser ilí- 
cita y reprobada ; y no solamente se dice para efecto de 
contar lo pasado; pero para que no se traiga en conse- 
cuencia de lo por venir. 

La segunda es por consentimiento del padre ó de la 
madre, ó de aquel cuyo es el reino; y esto es permiso y 
razonable , como se prueba en los cinco ejemplos. 

La tercera manera es por consentimiento del reino, 
llamadas Corles, como paresce en el último ejemplo, 
concurriendo causa razonable. 

La cuarta causa es por defecto del que rige, como 

padre es noticia muy particular, y no sé que conste de otra parte. 
Hasta aquí habiamos creido que reinaron juntos en un trono gene- 
ral indiviso sobre toda la España. 



373 

paresce én el penúltimo ejemplo , aunque algunos quie- 
ren decir que son en tal caso menester Cortes ; lo cual no 
trae inconveniente que así se haga , y que se llamen para 
mayor seguridad ó cautela , como es dicho en la tercera 
manera, no embargante que entretanto paresce que es 
menor inconveniente llamarse Rey y gobernar, que tor- 
nar atrás , degradándose de la dignidad que por autori- 
dad apostólica habia sido llamado ; pues á su Santidad y 
á la Santa Sede Apostólica entre los que no conoscen su- 
perior pertenescen semejantes materias y la determina- 
ción de ellas (1) , en especial donde se trata de perjuicio 

(1) No lo diría hoy. Y en efecto es menester exterminar tal 
opinión de todos los libros donde se encuentre y detestarla como 
muy peligrosa. El Vicario no puede ejercer mas potestad que aquel 
cuyas veces lleva. Non erit discipulus supra magislrum, neo servus 
supra dominunij nec Apostolus svpra cum qui missit illum^ le dejó 
en sus instrucciones advertido Jesu-Cristo. Este Señor , cualquiera 
que hubiese sido la potestad que trajo de su padre , no ejerció otra 
ni otra le delegó que puramente la espiritual : Pasee oves meas , ct 
tu aliquando conversus confirma fralres tuos etc. No se metió en qui- 
tar Reyes ni poner Reyes, ni para tal cosa le dio poder. Majos ó 
buenos pasó con los que habia y á estos obedeció y mandó obedecer 
sin meterse á decidir si eran justos ó ilegítimos : Quod Ccesaris Cas- 
sari, quod Dei Deo. . . . supra cathedram Moysis sederunt scrihce el 
phariscei; omnia ergo qucecumque dixerint vobis sérvate et facite; se- 
cundum opera vero eorum nolite faceré : distinción muy preciosa , á 
■vista de la cual nada habia en que tropezar, si el entendimiento 
hubiera escuchado á los ojos para sentenciar. El mismo Señor Dios 
hombre de quien sabemos que omnia dedit ei Pater in manus , ha- 
biéndole querido levantar Rey las plebes, se huyó á los montes por 
evitar el escándalo y no perjudicar en sus derechos á los actuales 
reinantes. El doctor Galindez, pues, fué en este caso peor cano- 
nista que ministro de Estado y Gabinete. Ni ha sido este el único 
error de ese reinado. ;Pcro aquí del dolor I Si los Consejeros de Es- 



374 

(Ic la república , de que se espera en los subditos daño, 
por del'eclo de Rey. A donde claro se concluye , que lo 
que se ha propuesto no es nuevo , mas mucho mas anti- 
guo y usado en estos reinos en semejantes casos, y asaz 
tolerable considerada la calidad é inconstancia del tiempo 
y el estado de los negocios. 

Luego que el Doctor ovo acabado su proposición , los 
que allí estaban se dividieron, porque al Almirante y duque 
de Alba no les paresció bien que se intitulase Rey vi- 
viendo la Reina su madre, y bastaba ser Gobernador como 
habia quedado por el testamento del Rey Católico. El 
marqués de Villena dijo, que pues el Rey no demandaba 
consejo, ni él se lo daba ; que fué manera de evasión. Otros 
Caballeros se juntaron con la opinión del Cardenal : y es- 
tando el negocio en esta alteración entre las personas que 
allí estaban, el Cardenal casi enojado dijo: qne no se habia 
de hacer otra cosa, ni él lo consentiría, y que cuando se 
determinase de quitalle el título de Rey que habia tomado, 
se determinaría cá no le obedescer, ni jamás le tener por 
Rey ; é ansi con esta determinación muy determinado el 
Cardenal y el Embajador hicieron llamar al Correjidor de 
Madrid que se llamaba D. Pedro Corella (1), y mandáronle 
que luego hiciese alzar pendones por el Rey diciendo: Real^ 
Real y Real por el Rey D. Carlos nueslro Señor, El cual 
acto fué en Madrid en este dicho año. Escribieron luego 
cartas á las Chancillerías y á los otros Grandes, que es- 
tado y Cámara no sabian mas ciencia que esta , no respiraban me- 
jores dogmas ¿ qué estrañarémos ya en la ínfima plebe de los co- 
mentaristas y glosadores sin auxilios, sin luces? Tanto importa pro- 
mover las ciencias sólidas, y no dejarse perder en las tinieblas de 
la ignorancia. 

(1) En Sandoval: Correa, Argensola : Castilla. 



375 

laban ausentes, é á las ciudades é villas de estos reinos, 
para que ansí lo tuviesen y guardasen en esta manera: 

** El muy alto y muy poderoso Rey D. Carlos nuestro 
Señor ha sido aconsejado y persuadido por nuestro muy 
Santo Padre y por el Emperador su abuelo, y por los otros 
Reyes y Potentados de la cristiandad , que debia él solo 
de llamarse é intitularse Rey, como hijo primogénito sub- 
cesor, así destos reinos como de todos los otros que son 
de sucesión pues lo podia hacer, y que por esta via pares- 
cia que podria mejor regirlos y gobernarlos ; y puesto 
que la instancia que sobre esto le ha sido hecha ha sido 
con mucha importunación , y le han sido representados 
muchos inconvenientes que de no lo hacer se le podían 
seguir; pero su Alteza mirando mas á lo de Dios, y al 
honor y reverencia que debe á la muy alta y muy pode- 
rosa Reina Doña Juana nuestra Señora, su madre, éal suyo 
propio, no ha querido ni quiere aceptarlo, sino junta- 
mente con ella, é anteponiéndola en el título y en todas 
las otras cosas é insignias Reales, pagando la deuda que 
como obediente hijo debe á su madre , porque merezca 
haber su bendición y de los otros sus progenitores, movido 
á esto solamente por el servicio de Dios y bien público , y 
por la autoridad y reputación tan necesaria á estos reinos, 
éá todos los otros de su sucesión, y también para ayudar 
á la Reina nuestra Señora , su madre, á llevar la carga y 
trabajo de la gobernación é administración de la justicia 
en ellos , y por otras muchas y razonables causas quiere y 
le place de se juntar con su Alteza y tomar la solicitud de 
la gobernación , y en nombre de Dios todo poderoso y del 
apóstol Santiago, guardedor de los reinos de España , se 
intitula y llama é intitulará Rey de Castilla y de los otros 
reinos de su sucesión , juntamente con la muy alta é muy 



376 

poderosa la Reina Dona Juana nuestra señora, su madre, 
todavía dándole la precedencia (1) Ueal , como dicho es, 
con intención é firme propósito de la obcdescer é acatar 
y honrar en todo, como madre. Reina y señora natural 
de estos reinos. Sobre lo cual nos escribe su Alteza remi- 
tiéndonos la creencia á lo que de su parte os diremos, 
como por su carta veréis: é ansí por virtud de la dicha 
creencia os lo hacemos saber, certificándoos ansimismo, 
que por el amor que tiene á estos reinos, y para beneficio 
de ellos, tomará trabajo de acelerar su partida, para venir 
muy presto á ellos (2)." 

(1) En el Señor Sandoval sigue: la precedencia y honra en el 
título y en todas esotras insignias y prcheniinencias Reales , como 
dicho es* 

(2) El Señor Sandoval sigue diciendo : Y junto con esta carta 
se les envió el orden que habían de guardar en las provisiones y 
despachos que de allí adelante se librasen y expidiesen, que ha- 
bían de decir: Doña Juana y D, Carlos ^ su hijo. Reina y Rey de 
Castilla, de León , de Aragón , de las dos Sicilias , de Jerusalen, 
de Na varra , de Granada , de Toledo , de Valencia , de Galicia , de 
Mallorca , de Sevilla , de Ccrdeña , de Córdoba , de Córcega , de Mur- 
cia y de Jaén f de los Algarbes ¡ de Algccira, de Gibraltar j de las 
Islas de Canaria, de las Islas , Indias y Tierra-Firme del mar Oc- 
ceano, condes de Barcelona , señores de Vizcaya y de Molina, du- 
ques de Atenas y Ncopatria , condes de Ruisellon y de Cerdania, 
Marqueses de Gris tan y de Gociano , archiduques de Austria, du- 
ques de Borgoña y de Brabante , condes de Fltmdes y de Tirol etc, 
Y que el escribano dijese: Yo fulano escribano de cámara de la 
audiencia de la Reina y del Rey y su hijo, nuestros Señores^ la fice es- 
cribir etc. ''Despachóse en Madrid á 13 de abril de 1516." Pero creo 
que debió decir 23 : á lo menos con esta fecha se comunicó la cor- 
respondiente al Presidente y Oidores de la Chancillería de Granada, 
como se ve por el Archivo complutense ó Apéndice del P. Quinla- 
nilla pág. 57, donde pone su conclusión en estos términos: Por tanto 




377 

Los cuales lodos lo guardaron y cumplieron como les 
fue mandado; hasla que después de venido el Rey á las 
Corles que luvieron en Valladolid año de 1518 adelanle, 
fué jurado por todo el reino por Rey. 



CAPÍTULO XL 

De lo que en este tiempo acaesció en Navarra. 



Estando en Madrid los Gobernadores este año de 16, 
casi luego que allí llegaron , luvieron nueva que venia 
gente del Rey D. Juan de Labrit sobre Navarra, lo cual les 
puso en mucha confusión , así por no estar asentada su 
gobernación que nuevamente tenian , como porque no ha- 
bía manera para poder resistir al adversario, y porque el 

conviene que en las cartas y otras pronsioncs que se libraren é des- 
pacharen en esa audiencia de aquí adelante , tengáis y guardéis la 
dicha orden; para lo cual os enviamos la minuta del titulo y re- 
frendación en la forma siguiente: Doña Juana y D. Ccirlos etc. 
con lo demás que queda arriba. Y al fin : Por ende aquello haced 
y no otra cosa. De la villa de Madrid á 23 dias de abril 1516 años. 
A lo que Señores mandáredcs, Franciscas Cardinalis — Adrianas , 
Ambasiator — B ar acaldo , secretario. Y á tcrgodice: Al muy Reve- 
rendo señor y señores el Presidente y Oidores de la Audiencia y Chan- 
cillería de la ciudad de Granada. Las correspondientes á las ciuda- 
des parece se despacharon en el 16, según escribe Zúñiga pá- 
gina 469 á 470. Acerca de eslo hay caria del licenciado Yaracaldo, 
secretario del cardenal Ximenez, para Diego de Ayala ^ con fecha 
del día i1, que dejó copiada de su mano Zurita y publicó Dormer 
en los Anales^ pág. 73, en que le dice: Aquí envió á V. ra. la mi- 
nuta 



378 

(lobernador ó Visorey que el Rey Católico allí había deja- 
do, que era D. Fadrique de Acuna, hermano del conde 
de Buendía, creían que no bastaba, porque decían haber 
sido proveído por favor de personas que le aconsejaron 
al Rey, después que el Alcaide de los Donceles, que des- 
pués fué marqués de Gomares, dejó aquel cargo. Estando 
los negocios de Navarra en esta dificultad é peligro muchos 
fueron requeridos, que no quisieron acetar el dicho cargo, 
temiendo lo que pudiera ser, si Dios nuestro Señor con 
su mano poderosa no lo remediara. En fin fué requerido 
D. Antonio Manrique , duque de Nájera y conde de Tre- 
viño, que por fallescimiento de D. Pedro Manrique su padre 
había sucedido en su casa y estado, ansí por ser uno de 
los principales del reino , como por ser su tierra de aque- 
llas partes de Navarra á donde podia tener ayuda y socorro 
mas presto ; y después de algunos días y algunas cosas 
pasadas él lo aceptó, y tuvo el dicho cargo hasta la batalla 
de Noayn , de que no poco sentimiento tomó D. Iñigo 
Fernandez de Velasco , condestable de Castilla , creyendo 
que la parcialidad de los Agramonteses en aquel reino, 
con quien él y su casa la tenia, era bajada é disminuida; 
y duró este desabrimiento entre el Cardenal y Goberna- 
dores y el Condestable con recusaciones y otros actos hasta 
que vino su Alteza en Castilla y aun después. Entretanto 
que el duque de Nájera iba por virey y gobernador del 
reino de Navarra, el mariscal D. Pedro de Navarra, que 
seguía las partes del Rey D. Juan y de la Reina Doña 
Catalina, su muger , contra el pleito homenaje que había 
hecho al Rey Católico en Logroño , se aparejó con alguna 
infantería para entrar en el dicho reino, y vino por 
aquella parte que dicen Cruz, donde el coronel Hernando 
de Villalva de Plasencia con la infantería que tenia para 



379 

guarda del dicho reino, que era mucho menos gente que 
la del Mariscal , le salió al encuentro , y él y los que ve- 
nian desbarataron al Mariscal , é á ciertos Caballeros y los 
pusieron en huida , y prendieron al Mariscal é á ciertos 
Caballeros y Gentiles-hombres que con él venían : lo cual 
pasó en el mes de marzo del dicho año. Y el dicho Maris- 
cal y aquellos Caballeros fueron llevados á la fortaleza de 
Atienza, á donde estuvieron mucho tiempo, y de allí fué 
el Mariscal pasado á la fortaleza de Simancas , á donde 
estuvo preso hasta el año de 1 523, y estando en la prisión, 
desesperadamente se mató con un cuchillo pequeño con 
que se dio por la garganta (1). Y este año por abril y junio 
murieron el dicho Rey I). Juan de Labrit y la dicha Reina 
Doña Catalina su mugcr (2). 

(1) El Señor Sandoval que en el lib. 2, § 15 habia pasado con 
esta noticia, y aun alegado en apoyo las memorias de aquel tiempo, 
aludiendo sin duda á esta, después en el lib. ií, % 20, dice que 
asi se dijo pero sin verdad , y le supone muerto de muerte natural 
en aquella fortaleza , no sabemos su fundamento, pero quisiéramos 
verle. De su hijo del mismo nombre que en sus principios adhirió 
al servicio del Rey de Francia, y defendió por él la plaza de Fuente- 
Rabia en 1523, cuando la ocuparon los franceses, hace después 
grandes elogios, citado lib. 11, §23, diciendo como fué el prin- 
cipal instrumento para la rendición de ella á las armas españolas 
en 19 de marzo del año siguiente 152ít, y como nuestro Rey le per- 
donó, restituyó su estado y honores, le hizo otros muchos con mer- 
cedes de hábito y juros. Presidente de órdenes y de su Consejo 
de Estado. 

(2) Garibay que tuvo por delante al Señor Galindez, y siempre 
le disfrutó y siguió en lo que le halló arreglado , en este paso se 
aparta de él en el lib. 30, cap. 2 al fin, señalando la muerte del 
Rey en el dia martes 17 de junio de este año 1516, y la de la Reina, 
su mujer, en jueves 12 de febrero del siguiente 1517, uno y otro 
en sus estados de Reame: el primero en el castillo de Esgarrabaca, 



380 

CAPÍTULO XII. 

De la nueva ordenanza de gente que el cardenal Don 
Fr, Francisco Ximenez mandó hacer ^ y de lo que de ella 
sucedió , y de las causas de es(e j)roceso y otras cosas que 
se hicieron. 

En csle año el cardenal D. Fr. Francisco Ximenez, 
arzobispo de Toledo, continuando su gobernación junla- 
menle con el deán de Lobayna Adriano, embajador del 
Rey, su colega, intenló algunas novedades, y quitar á algu- 
nos Caballeros alcabalas y salarios que llevaban en las ór- 
denes , y aun hiciera moneda, sino por algunos del Consejo 
que le iban á la mano, é ansí otras cosas de esta manera, 
entre las cuales novedades quiso hacer por lodo el reino 
una nueva manera de ordenanza , que entrasen lodos los 

aunque oíros dicen en Muñen , y ella en Mondemarsan , con en- 
tierro ambos en Santa María de Lesear, cuyo hijo y sucesor en sus 
derechos quedó D. Enrique de Lahril, de edad de 14 años, pretenso 
Rey de Navarra en adelante , y sin disputa Príncipe de Bearne 
y XIX conde de Fox. 

En este ano por Otoño dia de San Gerónimo fué la desgraciada 
empresa de Argel contra Barbarroja que el cardenal Ximenez envió 
con gruesa armada á cargo del general Diego de Vera, soldado de 
mas felicidad en otras funciones anteriores. Convienen en que de 
los nuestros quedaron cautivos unos kOO y muertos mas de 3,000; 
aunque el Cardenal considerándose poco airoso en esta empresa 
quiso suavizarlo y sincerarse con el Rey , reduciendo el número 
á 600. Véanse Sandoval lib. 2, § 22; Argensola cap. 40, y el pa- , 
dre Quintanilla pág. 255 á 25G. De esta desgracia dio cuenta al Papa 
León X, y su Santidad le respondió con la carta de 2 de noviembre 
de pésame y consolatoria. 



381 

oficiales é oirás personas que fuesen dispuestas para las 
armas, dándoles cierta orden que habían de lener, y hacía- 
les ciertas esempciones , y pagábales el capitán, pífano y 
taml)or, para que de continuo se ejercitasen y usasen las 
armas. A lo cual introducir, yendo Tapia natural de Sego- 
\ia por capitán nombrado para la infantería , que se había 
de hacer en Valladolid, fué allí muy mal tratado y preso, 
y las cosas de poco en poco se fueron tanto dañando , que 
aquella villa se alborotó é amotinó fuera de todos términos, 
velándose y rondándose como si estuviera cercada; y es- 
tuvo así muchos días en que ovo asaz alboroto (1) hasta 

(1) Omite aquí mucho el Señor Galindez por abreviar, que po- 
drá suplirse por lo que escribe largamente con otras memorias de 
aquel tiempo el Señor Sandoval , lib. 2 , § 18 á 20. De las que re- 
sulta que no fué sola Valladolid la que resistió esta nueva milicia, 
sino también Burgos, León, Salamanca, Málaga y otras, ayudán- 
dolas el Almirante de Castilla, el Condestable, el de Benavenle, el 
duque de Alba y el marqués de Astorga , que la tuvieron no me- 
nos por novedad peligrosa. Verdad es que Valladolid fué la que mas 
persistió llegando á alistar y poner á punto de guerra , para resis- 
tirla si por fuerza se la quisiese obligar á admitirla, hasta el número 
de 30,000 hombres de solo su tierra y casco , prueba de la pobla- 
ción y bríos con que entonces se hallaba. El Cardenal gobernador, 
maravillado de esta altivez y fuegos, la escribió para que se allanase 
y le obedeciese , persuadiéndoselo por buenos modos. Respondié- 
ronle : Que ellos estaban muy llanos para le obedecer , pero que si con- 
tra sus prwilegios quería pasar , tuviese por cierto que antes morirían 
todos que consentirlo, Y habiendo sabido que el Cardenal escribía á 
Flándes dando cuenta al Rey , la ciudad hizo también lo mismo por 
su parte; y la carta copia el Señor Sandoval, cargando principal- 
mente su instancia sobre que viniese pronto, porque era muy ne- 
cesario , como que mal contentos con estas novedades y con el go- 
bierno del Cardenal, les parecía que con su venida se zanjaría todo. 
Con esta representación hicieron propio á Bruselas , y el Príncipe 



382 

que el año siguiente de 1517 el Rey nuestro Señor desde 
Flándes escribió á los de Valladolid, que hiciesen lo que 
sus Gobernadores les mandasen, como allí se dirá; y en 
este tiempo era avisado de algunas personas de la villa 
y de los Alcaldes de la Chancillería, que eran Leguizamon 
y Zarate , los cuales muchas veces se pusieron en afrenta 
por esta causa. De este alboroto fué motivo lo 1**. la no- 
vedad del hecho; lo segundo, que los Señores y Caballeros 
comarcanos no querían ver los pueblos armados ni ejerci- 
tados , porque les parescia que se hacia contra ellos ; á lo 
menos no creian tener tanto poder en los pueblos ni en 
sus tierras propias como antes que aquella invención se 
hallase ; ansí informaban á las gentes á su propósito y es- 
torbaban al Cardenal diciendo que era hacer poderoso el 
reino y al Rey, en lo cual trabajaban cuanto podian. Lo 



respondió á la villa diciendo: **Se apaciguasen y sosegasen todos, 
que él prometía con el ayuda de Dios de pasar presto en España.*' 
Por otra parte escribió al Cardenal , encargándole que mirase mu- 
cho por la paz de estos reinos como de él se esperaba , y que con- 
tra los prá'bh'gios de la trilla de V^alladolid no innovase cosa. Mas 
no bastó esto para que el Cardenal dejase de querer llevar ade- 
lante la ejecución de la ordenanza : y por el contrario estaban los 
del reino tan puestos en no lo consentir, que por ello aventura- 
rán haciendas y vidas; y ayudaban muchos caballeros á las comu- 
nidades para no consentir la ordenanza. Lo cierto es haber sido 
necesario para que Valladolid desistiese, depusiese las armas y se 
allanase , el que hiciese lo mismo el Cardenal , y que propuesto ya 
él , ó dejado á un lado como tan sospechoso á esta ciudad , entrasen 
el de por medio y tomasen la mano con medios mas suaves el otro 
Gobernador, deán de Lobayna y Mr. Lasau , escribiéndola las 
dos cartas que adelante pone el Señor Carbajal , con las demás re- 
sultas que tuvo este asunto favorables á Valladolid , prueba de la 
justicia de sus pretensiones. 



383 

tercero, dio causa á este levantamiento que algunas veces 
que los de Valladolid imbiaban personas de ellos mismos á 
los Gobernadores, hablaban con el presidente arzobispo de 
Granada, D. Antonio de Rojas, que no estaba bien con el 
Cardenal y con algunos del Consejo, que le seguían; el 
cual les decia que el Consejo no mandaba tal , ni le páres- 
ela bien lo que el Cardenal hacia ; y esto referido en la villa 
por sus mensageros , se tomaba gran audacia para revelar 
y contradecir lo que el Cardenal mandaba en nombre de su 
Alteza, y muy claro se vio allí cuanto daña no estar con- 
formes los que han de gobernar, porque: Omne regnumin 
se ipsum divisum desolabilur ele. Y con estas causas la orde- 
nanza que el Cardenal queria hacer , cesó , que no fué ade- 
lante, y Valladolid principió á desobedecer, é hallándose 
bien con la impunidad de lo primero, ovo de caer en el se- 
gundo yerro de comunidad muy mayor é mas grave , 
como lo escribirán los que contaren los hechos del afio de 
20 y 21 hasta el año de 1522. Y como quiera que no se 
ha de alabar lo que Valladolid hizo, resistiendo á los imbia- 
dos por los Embajadores y Gobernadores, y poniéndose en 
armas, la experiencia mostró su hecho no carescer de mis- 
terio; porque sin duda, si al tiempo de las Comunidades 
los pueblos se hallaran armados y expertos en el ejercicio 
militar, mucho mas daño hubiera, porque pudiera ser que 
no se vencieran tan presto como se vencieron en Villalar. 
El Gn que ovo este alboroto se contará en el año siguiente. 



384 

CAPÍTULO XIH. 

De lo que Juan Vclazquez de Cuellar, Contador mayor, hizo 
sobre no entregar á Árévalo , 'porque lo daba el Rey á la 
Reina Germana, y del fin que este ovo. 



Con estos levantamienlos y otros desasosiegos, que 
muchos lenian en sus pensamientos y obras , sucedió que 
Juan Velazquez de Cuellar, hijo del licenciado Gutierre 
Velazquez, con persuasión de Doña Maria de Velasco su 
muger, se partió de Madrid por Todos Santos de este año 
de 1G16 para Arévalo, que era también alcaide de aquella 
fortaleza desde el tiempo que su padre tenia en goberna- 
ción la persona y casa de la Señora Reina Doña Isabel de 
Portugal, hija del Infante D. Juan, muger segunda del Rey 
D. Juan II de Castilla y madre del Príncipe D. Alonso y 
de la Reina Católica Doña Isabel, de esclarecida memoria, 
nuestra Señora. El fin suyo era defender aquella \illa y 
fortaleza de la Reina Doña Germana , muger segunda del 
Rey Católico D. Fernando ; la cual pretendia que era suya 
por su vida, por razón que el Rey Católico mandó á la 
dicha Reina Germana su muger en Ñapóles en cuanto vi- 
viere treinta mil ducados cada un año poco mas ó menos, 
los cuales el Rey D. Carlos nuestro Señor le quitó de Ña- 
póles, y se los pasó en Castilla, consignándolos en Arévalo 
Madrigal y Olmedo, las cuales villas con la jurisdicion le 
dio en tanto que viviese ; y proveyó dende Flándes con 
cartas para los Gobernadores que ansí lo cumpliesen y eje- 
cutasen. Lo cual no mucho le plugo á Juan Velazquez, que 
tenia la fortaleza de Arévalo , como la había tenido el 1¡- 



38S 

cenciadü Gutierre Velazque, su padre, en vida de la Reina 
Doña Isabel, segunda mnger del Rey D. Juan, y mucho 
mas pesó á Doña María de Velasco, su muger, que des- 
amaba ya á la Reina Germana, habiendo sido poco antes su 
grande servidora y amiga mas de lo que era honesto, á 
cuya causa Juan Velazquez y su muger se pusieron en re- 
sistencia contra los mandamientos del Rey y de sus Gober- 
nadores ; y Juan Velazquez hizo en Arévalo bastidas y 
otros aparejos para se defender , que no se la tomasen , y 
metió allí mucha gente de pie y á caballo, ansí suya , como 
de algunos Grandes sus amigos y deudos de su muger. En 
la cual rebelación duró muchos meses, que ni bastaron 
cartas de los Gobernadores ni del Rey, hasta que imbió 
el Cardenal al doctor Cornejo, alcalde de Corte, con gente 
que procediese contra él y ejecutase ; el cual procedió, y 
después de muchos autos, Juan Velazquez se apartó de 
aquella rebelión y camino errado que habia tomado y 
derramó la gente, y entregó la fortaleza y villa de Aréva- 
lo, y se vino á Madrid para el Cardenal por junio del año 
siguiente de 1517 , aunque pobre, gastado, desfavorecido 
y con asaz tristeza por la muerte de Gutierre Velazquez, su 
hijo mayor, que por hebrero antes habia fallescido. El Car- 
denal lo rescibió medianamente y ofresció que baria por él 
cerca del Rey como por amigo , é ansí se lo habia ofres- 
cido, é aun muy mas cumplidamente sino que Juan Velaz- 
quez no creyó al Cardenal , ni á otros sus amigos que le 
escribieron muhas veces lo que le cumplía hacer , y ansí 
cuando vino fué fuera de tiempo, ó apremiado que mas 
no pudo hacer. La villa y fortaleza se entregó á un Caba- 
llero aragonés, criado del Rey Calólico, que se decia Na- 
harros , el cual la rescibió y tuvo en nombre de la Reina 
Germana hasta el tiempo de las comunidades. 
Tomo XVIIl. 25 



386 

Aís'o 1517. 

CAPÍTULO XIV. 

Como se apaciguaron los levantamientos de Valladolid sobre 
la ordenanza nueva que el Cardenal hacia. 



En este año estando los Gobernadores en Madrid, é la 
villa de Valladolid todavía rebelada por la ordenanza que 
el Cardenal queria hacer introducir en estos reinos , vi- 
nieron cartas del Rey para la villa, en creencia de los Go- 
bernadores , en que les mandaba que cesasen en los mo- 
vimientos y se redujesen al servicio de su Alteza y obe- 
diencia de los Gobernadores en su nombre , por lo cual 
el Cardenal imbió cartas con ciertas personas para la villa 
que tratasen esta paz , la cual dentro de algunos dias fué 
concluida ; porque el Cardenal se apartó de no hacer mas 
la dicha ordenanza. Y Mr. de Laxao y el deán de Lobayna 
escribieron dos cartas á los de Valladolid , una para la 
villa y otra para el Corregidor ; la copia de las cuales es 
esta que se sigue. 

*' Carta á Valladolid. Muy nobles Señores: Ya ha- 
béis sabido por cartas del Rey nuestro Señor la voluntad 
que su Alteza tiene á la buena gobernación de estos sus 
reinos, y cuanto le ha desplacido y desplace que en ellos 
haya turbaciones y movimientos algunos, los cuales no 
pueden suceder sin daño de sus subditos y mal ejemplo de 
otros pueblos, á quienes S. M. es deudor de la justicia, 
y buen tratamiento de todos como Señor natural : y ansí 
tiene por grave que en esa muy noble villa de Valladolid 




387 

haya acaescido cosa en contrario de esto sobre el hacer de 
infantería, que el Reverendísimo Cardenal sn Gobernador 
mandó hacer; y doliéndose de este escándalo movido con 
el celo que los Reyes de gloriosa memoria sus antece- 
sores siempre gobernaron y rigieron estos reinos, y por 
excusar cosa tan dañosa al bien público dellos mandó á 
Mr. Carlos, Señor de Lanoy , su Embajador y Camarlengo 
y del su Consejo, que juntamente con el muy reverendo 
obispo de Tortosa, su Embajador ansimismo, os dijésemos 
y declarásemos su voluntad , y es que manda hacer cierta 
información sobre ello por algunos oidores y alcaldes de 
su Chancillería, para que visto todo, lo mandara proveer 
como mas convenga al servicio de Dios nuestro Señor 
é suyo, y paz y sosiego de su villa. Por ende nos los di- 
chos Embajadores del Rey nuestro Señor en estos reinos 
de España por virtud de los poderes y creencia que de 
su Alteza tenemos ,' y usando de ellos, decimos á vos el 
Consejo , Justicia, Regidores, Caballeros , Escuderos, Ofi- 
ciales y Hombres-buenos de la muy noble villa de Valla- 
dolid , como la voluntad de su Alteza es que, luego vista 
esta nuestra carta , dejéis las armas y vos asoseguéis y 
apacigüéis, y no rondéis niveléis, ni andéis juntos en cua- 
drillas , ni hagáis otros movimientos, ni ayuntamientos, 
y estéis en aquel sosiego é quietud que estábades antes 
que la dicha gente se mandase hacer, y no cojáis sisa , ni 
otra imposición alguna que por esa causa en esa villa sea 
impuesta; mas que todo lo pongáis en aquel punto y estado 
en que estaba antes que la dicha gente de infantería se 
comenzase á hacer, hasta tanto que el Rey nuestro Señor 
mande ver en su Consejo la dicha información, que sobre 
esto ha mandado hacer, y sobre todo provea aquello que 
mas sea servido. Y por la presente entre tanto nos en nom- 



388 

hrc (le sil Alteza suspendemos el hacer de la dicha gente, 
y todo loque de aquello ha nascido y sucedido, para que 
no se haga novedad alguna, ni se procederá contra per- 
sona alguna de esa dicha villa, ni contra sus hienes por la 
dicha causa, ni lo de ella procedido ni dependiente; mas 
que cuanto á esto todo esté y estará en el punto y estado 
que estaba antes que se comenzase. Lo cual vos asegu- 
ramos que será ansí de parte de su Alteza, y de la misma 
vos mandamos que guardéis y cumpláis todo lo en esta 
carta contenido so la fidelidad y obligación que á su Alteza 
debéis como sus subditos y naturales. Guarde nuestro Se- 
ñor vuestras muy nobles personas , como deseáis. De Ma- 
drid 20 de enero de 1517 años. 

Señor Corregidor: Como veréis por la carta que escri- 
bimos á esa villa , el Rey nuestro Señor quiere ser infor- 
mado como han pasado las cosas de ella sobre el hacer de 
la gente , para lo mandar proveer como convenga á su 
servicio, é á la paz y sosiego de todo; y entre tanto su 
Alteza manda la forma que se ha de tener como veréis por 
la dicha carta. Por ende conviene que deis orden , como 
aquello se haga y cumpla sin exceder de ello cosa alguna, 
y como venga á noticia de lodos ; é imbiadnos el testimonio 
porque su Alteza sepa como se cumple á su mandado: y ansí 
vos lo decimos y mandamos en nombre de su Alteza. Guar- 
de nuestro Señor vuestra honrada persona. De Madrid á 
20 de enero de 1517." 

Y en esta contratación la mayor parte han sido de ecle- 
siásticos , como seglares le suplicaron les diesen Procura- 
dores generales y cuadrillas^ como diz que los ovo en tiempo 
del Rey D. Alonso, el de las Algeciras ; y el Cardenal por 
les complacer, estando en Tordelaguna, se lo concedió á 
la forma de los de Burgos en la elección , con muchas 




3^ 

prerogalivas, como por el privilegio paresce , el cual el 
confirmó, y ansí del todo cesó el levantamiento ó motín 
de Valladolid sobre lo de la infantería nueva (1). 



CAPITULO XV. 

De los dos embajadores que en diversos tiempos se imhiaron 
á Castilla de Flándes , y el fin de esto. 

Estando en Madrid el deán de Lobayna , embajador 
y gobernador con el Cardenal, imbiaba sus quejas á Flán- 

(j) De todo esto Irató el regidor Juan Antolinez de Burgos en 
su Historia manuscrita de Valladolid , lib. 1 , cap. 13 y 33. En el 
primero de dichos lugares dice de la instancia de la ciudad para 
que se les diesen Procuradores del Cómun al estilo de otras ciuda- 
des, para que en casos de interés público le promoviesen ellos sin 
necesidad de conmoverse todo el pueblo: fué firmada por mas 
de 4,000 personas eclesiásticas y seculares, entrando con muchos 
ciudadanos los prebendados de la santa iglesia , los catedráticos de 
la universidad y los religiosos de los conventos. Y aunque en nom- 
bre del ayuntamiento salió á contradecirlo el regidor Diego Bernal, 
se estimó por el Cardenal gobernador y el Consejo la solicitud, 
mandando que hubiese en Valladolid dos Procuradores del Cómun 
como los habia en Burgos, y con la misma forma de elección. Y 
para que esta constase para primer ejemplo se libró cédula en Al- 
calá á 29 de junio de este año 1517 antes de venir el Rey á España 
para que D. Pedro de Castilla, corregidor á la sazón de aquella 
ciudad, capital de Castilla, enviase testimonio de ella, como lo eje- 
cutó en 1." de agosto, y en su virtud se procedió en Valladolid á la 
primera elección de Procuradores, y se la confirmó este privile- 
gio por el Señor D. Felipe II , por otro en Madrid á 18 de mayo 
de 1565, que aunque tuvo después alguna interrupción , por fin s 
restableció en 1618 por ejecutoria de esta Chaucillen'a, desde cuyc» 
tiempo siguió hasta hoy sin novedad. 



390 

des dicicnrlo que nada podía hacer, porque el Cardenal lo 
hacia todo, y no le dejaha ¡gualmenle entender en la go- 
hernacion ; y es verdad que el Cardenal no curaha mucho 
de el deán de Lobayna en aquellas cosas que á él le pa- 
rescia que no iban bien guiadas, aunque le escribian de 
Flándes que las hiciese. Y queriendo Mr. de Xeures y 
los que estaban con el Rey desminuir el poder del Carde- 
nal por una manera honesta , hicieron que se imbiase otro 
gobernador , que fue un caballero que se llamaba Mosiur 
de Laxao , que habia sido de la cámara del Rey D. Phe- 
lipe, padre del Rey D. Carlos nuestro Señor, creyendo 
que juntándose otro con el deán de Lobayna, se desharía 
y disminuiria el poder del Cardenal, y para que avisase 
de las cosas é intereses de estas partes; el cual vino á Ma- 
drid entrante cuaresma, y se aposentó juntamente con el 
Cardenal y Dean en las casas de D. Pedro Laso, á donde 
le fueron dados muchos avisos de los cuales algunos imbió 
al Rey, y á Mr. de Xeures y á otros que estaban en 
Flándes; pero no bastó la venida de este para disminuir 
el poder del Cardenal , que en lo que le parecía no usase 
libremente en la gobernación. Pasó la cosa á tanto, que 
ovo de venir otro caballero , que se llamaba Armestor, 
que después fué á Portugal , y aun esto no bastó para que 
el Cardenal dejase de hacer lo que le paresciese en con- 
tradicion de los tres , antes andando entre el Cardenal y 
ellos algunas diferencias secretas , y queriendo todos fir- 
mar , bastó el Cardenal para les quitar que ninguno de 
ellos firmase las provisiones que se despachaban para el 
gobierno del reino en nombre del Rey , y él solo dende 
adelante las despachaba ; y aunque se supo en Flándes, no 
le fué contradicho, é ansí se salía con todo lo que deter- 
minaba y le parescia , sin que ninguno fuese parte para 



JDl 

se lo estorbar; de lo cual no poca indignación secreta se 
concibió en Flándes , por los que estaban cerca del Rey, 
como paresció después al On. 



CAPITULO XVI. 

De lo que sucedió sohre el priorato de San Juan entre Don 
Antonio de Zúñiga , hermano del duque de Bejar, y Don 
Diego de Toledo, hijo del duque de Alba. 



(1) Estando todavía el Infante en Madrid y los Gober- 
nadores con él en este año de 1517 por el mes de julio, 
acaesciü lo del priorato de San Juan, en que el Rey im- 
bió á mandar desde Flándes á los Gobernadores que hicie- 
sen ciertas diligencias con el duque de Alba y con su hijo 
D. Diego de Toledo, y si aquellas no bastasen, que eje- 
cutasen ciertas sentencias y ejecutoriales que se habian 
dado en Corte Romana sobre el dicho priorato en favor de 
D. Antonio de Zúñiga, hermano del duque de Bejar, como 
paresce por la carta siguiente : — Carolus , divina favente 
clemenlia, hispaniarum, utriusque Sicilia; et Hierusalem 
Rex, archidux Austria;, dux Burgundiae etc. Reverendi- 
simo in Christo Patri Francisco, cardinali Toletano, amico 
charissimo salulem cum incremento omnis boni. Reveren- 
disime in Christo Pater: vidimus ea, quae superioribus 



(1) En 20 de abril de 1517 estaba la Reina Doña Juana con el 
Consejo en Medina del Campo , y allí libró la cédula que está en las 
Ordenanzas de la Chancilleria de FalladoUd , lib. 1 , tít. 2, n. 60, 
fol. 26 vuelto. 



392 



diebus P. V. de prioraln Sancli Joannis hicrosolymilani 
regnorum nostrorum accurale scripsit, quod approhavi 
mus et siiiíimopcro laudamus. Quihus in prívalo consilio 
noslro diligenler inspeclis el discussis malura et lirmá de- 
liberalione , statuimus oh magniludincm causaí, et ob dig- 
nilatem conlendenlium , tentare prius omnia, siciit hac- 
tenus fecimus quam quidqiiam ex rigore juris definiré. 
Idcircó humanitate noslra dignuna duximus imprimis prio- 
ratum ipsum cum fortaliliis, oppidis et redilibus, et pro- 
venlibus in manibus nostris assumere , fruclusque ejus pro 
arbitrio nostro partibus ministrari jubere. Exhibilis ¡gi- 
liir nostris litteris crcdentialibus P. V. Reverendissima una 
cum oraloribus nostris allcquatur ducem et filium ejns 
D. Didacnm de Toleto , si aderil ; significabitque ipsis 
aut alteri eorum, banc viam quara bonis ac maximis res- 
pectibus concepinms , ciirabitque in quantum in se erit, 
ipsis persuadere , ut uíerque opinioni noslrae assenliatur, 
et insuper compromissum amplissimum in personam nos- 
Iram regiam cum omni celeritate ad nos transmitlat : su- 
mus enim semper babiluri rationem maximam honoris, et 
commodi personas suíe et ejus universas faniiliae. Quod si 
fecerit , faciet nobis rem apprimé gratara , et qua nos sibi 
plurimum devinciet. Sin minüs , post quindecim dies, 
quos ex clemenliá noslrá sibi ad deliberandum accipiet, 
P.V. Reverendissima praifatum prioratum nomine nostro, 
ut diximus , assumat , praeficiatque ipsi et castris virum 
seu viros dignos, non suspectos , et neutri parti affectos. 
El si, quod non credimus , praefatus Dux ac ejus filius, 
suadente maligno spiritn , mandalis nostris parere nolue- 
rit, bortamur P. V. et injungimus serió prassidenti, et 
consilio nostro, ut illicó litterae et sentenlia) D. Anlonii 
de Stuñiga, quas execuloriales vocant, cum omni aucto- 



1 



393 

rífale excculioni mandenlur; ín qiio factura esl P. V. Rc- 
verendissima rem nobis valdé gratam , graliáque nostrá 
apud earadem recognoscendam , Deoque praiserlim qui 
eaui incolumeii lueatur etc. Dalis Bruxelis 15 mensis ja- 
nuarii MDXVII— Yo el Rey— Petrus de la Mola. Visla (1). 
Que en efeclo, escribiendo al cardenal Fr. Francisco 
Ximenez, quiere decir que su Alteza ha determinado, 
habiendo respecto á la grandeza del negocio y estado de 
las personas entre quien pende , de procurar \ia de con- 
cordia antes que seguir rigor y de tomar el priorato con 
sus fortalezas en sí, para destribuir entre las partes los 
frutos de él, como le paresciese. Y que esta via debe pro- 
curar con el Duque ó con su hijo, y también para en efelo 
de esto se ha de negociar que otorguen compromiso en 
su Alteza con poder cumplidísimo para que luego se im- 
bie , en lo cual le servirán mucho , y que tengan por 
cierto que su Alteza se acordará y habrá respeto en esla 
causa á su honra y provecho. Y si no quieren hacerlo así, 
manda al Reverendísimo Cardenal, su gobernador, que 
pasados quince dias, que les da de benignidad para deli- 
berar, tome el dicho priorato en nombre de su Alteza y 
ponga alcaides y personas idóneas y sin sospecha á las 
partes. Y si , lo que no es de creer, no obedescieren esto, 
encarga al Reverendísimo Señor Cardenal , y manda al 
Presidente ó á los del Consejo, que luego hagan y ejecu- 



(1) Esta carta la pone en romance el P. Quintanilla en su Apén- 
dice y pág. 58, n. 49, como que el Príncipe Key la hubiese escrito 
así, y la saca con fecha en Bruselas á 17 de enero en la Indic- 
ción 2." En lo que se equivoca, porque en 1517 no fué la Indic- 
ción 2.* sino la 5." Para que fuese la segunda debiera haberse es- 
crito la carta en 1514. 



394 

ten con loda autoridad las ejecutoriales de Roma , que 
D. Antonio de Zúñiga tiene para el dicho priorato. 

A lo cual se opuso el duque de Alba y sus parientes 
en favor de D. Diego su hijo; el cual desde en vida del 
Rey Católico y con su asenso como gobernador de estos 
reinos tenia la provisión del dicho priorato por Rodas, 
diciendo que no debia ser despojado de ella, en especial 
que se pretendia ser el dicho priorato del patronato Real, 
así por costumbre inmemorial, como por la bulla de Mar- 
lino, concedida al Rey D. Juan II y á sus sucesores. Es- 
tante lo cual , afirmaban que la provisión del dicho Don 
Antonio no valia nada, ni debia ser ejecutada, y que esto 
era cosa que tocaba á la preeminencia Real , á que se de- 
bia oponer el fiscal , como otras muchas veces se habia 
hecho en semejantes casos, y no dar lugar á que se in- 
novase contra ella ; y que demás de esto la provisión del 
dicho D. Antonio habia sido hecha por Roma, y la suya 
por Rodas, y siempre en el Consejo eran favorescidas 
las provisiones de las encomiendas que se hacian por Ro- 
das , como hechas según Dios y orden á personas dignas 
y beneméritas. Por parte del dicho D. Antonio se decia 
que el Rey Católico por favorescer al dicho D. Diego, le 
habia fecho á él agravio y fuerza notoria ; porque teniendo 
este priorato D. Alvaro de Zúñiga, su lio, pacíficamente 
por privación de Valenzuela que le habia habido en tiempo 
del Rey D. Enrique IV, y queriendo renunciarlo en él, 
y aun habiéndole renunciado, estorvó que no hubiese 
efecto la dicha renunciación, y á su intercesión vino á la 
Mejorada donde el Rey estaba un bailío embiado por el 
Gran Maestre de Rodas, no á otra cosa, é hizo colación 
del dicho priorato al dicho D. Diego en gran perjuicio é 
agravio del dicho D. Antonio que tenia la dicha renun- 



395 

ciacion , y que la habia renunciado á nuestro muy Sanio 
Padre , que era superior en las órdenes , en especial que 
no habia podido estorbar el agravio que de hecho el Rey 
Católico se hacia , é á su Santidad le habia hecho, y pudo 
hacer la dicha colación, y después habia tratado pleito 
con el dicho D. Diego en Corle Romana, y obtenido eje- 
cutoriales en Rota , las cuales habia pedido á su Alteza 
que se ejecutasen , y el Rey dende Flándes lo habia así 
mandado. El Cardenal gobernador imbió á requerir al 
duque de Alba con algunos buenos medios conforme á la 
carta del Rey , en especial diciéndole que no podia hacer 
sino ejecutar los mandamientos como le era mandado por 
el Rey ; pero que por su respeto y de su hijo y por traer 
los negocios á buen medio , le placia que el Duque nom- 
brase algún caballero ó deudo de su casa que hiciese 
pleito homenaje al Rey , que con esto él cesaria en el se- 
cuestro y ejecución que le era mandado hacer, y que ansí 
por esta manera quedaba en la posesión su hijo como 
antes. El Duque no tuvo en nada esto, y fué avisado el 
Cardenal , que á su mesa del Duque y públicamente se ha- 
blaba mal de su persona ; y la cosa se trabó de tal manera 
que el Duque y su hijo tentaron de se poner en resisten- 
cia, é imbiaron á Consuegra alguna gente para la defen- 
der; mas el Cardenal que ya estaba de otro propósito, ¡ra- 
bió gente del Rey para la tomar por fuerza , y por capitán 
con ella á D. Hernando de Andrade, el cual fué y no ha- 
lló resistencia que le impidiese , y fué entregada Consue- 
gra, y dióla á la parte de D. Antonio de Zúfiiga como el 
Rey lo mandaba, de la cual fué desapoderado y quitado 
el dicho D. Diego después de muchos años, que habia po- 
seido el dicho priorato. Sobre lo cual el duque de Alba se 
quejó al Rey , y el Rey dende algunos dias, ya venido en 



396 

España , hizo que lomasen medio , el cual se dio , que en- 
trambos fuesen priores, y las rentas y partidos se divi- 
diesen entre ellos en cierta forma y manera , y el Rey 
pagaba cierta pensión al dicho D. Antonio, por lo que le 
habia quitado del dicho priorato de S. Juan , para lo dar 
al dicho D. Diego; pero es cierto que en Rodas solamente 
lenian por prior al dicho D. Diego. E ansí todo lo que de 
Rodas se imbiaba en España , venia cometido á D. Diego, 
é no al dicho D. Antonio, al cual los Comendadores en 
caso de llamamiento de la orden , no le tenian por prior, 
ni le obedescian como al dicho D. Diego de Toledo; de 
que se seguian inconvenientes y aun escándalos en que se 
habia de entremeter su Alteza para los remediar. Y ansí 
quedó esta diferencia, hasta que después de algunos años 
estando el dicho prior D. Antonio en la frontera de Perpi- 
ñan, y allí por Capitán general fallesció arrebatadamente, 
é ansí cesaron del todo las diferencias del priorato de San 
Juan, porque según lo que estaba ya mandado y asentado 
por las parles, por muerte de cualquiera de ellos quedaba 
todo el dicho priorato al otro enteramente, é ansí quedó 
prior D. Diego por muerte de D. Antonio. 



CAPITULO XVII. 

De las personas que fueron á Flcindes de estos reinos á dar 
avisos y comprar oficios y del daño que de ello vino. 



Antes que viniese el Rey á España , estando en Flándes, 
luego que el Rey Católico fallesció, fueron allá muchas 
personas , y las mas de ellas bajas , que acá por ser codos- 



397 

cidas eran desecliíulas, con fin de haber oficios y cabida en 
las cosas del reino, y otros á negociar negocios arduos, en 
que babian sido repelidos en vida del Rey Católico ; otros 
á indignar y decir mal de otros á quienes no tenian buena 
voluntad. Y la verdad es que para bien del reino y ser- 
vicio del Rey fuera mejor que nunca fueran allá; por- 
que pusieron las cosas en codicias y avisos, y en malos 
consejos , que de antes los flamencos no sabian nada : de 
lo cual sucedieron machos males en estos reinos; por lo 
que estos y algunos Grandes, quede secreto favorescieron, 
inventaron y aconsejaron al Rey y á los que con él es- 
taban , que quitasen los del Consejo , que eran hombres de 
letras grandes y experiencia y aprobados en toda virtud, 
y su fin era porque no hubiese quien dijese la verdad ; 
y aunque no vino en esto Mr. de Xeures', que era el que 
lo gobernaba todo, no por eso dejaron los que iban de se 
meter en comprar oficios , tanto que muchas veces no bas- 
taban servicios pasados, ni buenas costumbres, ni scien- 
cia, ni experiencia, si no eran acompañados de dineros, á 
lo cual daba también mucha causa el Gran Cbanciller, que 
se llamaba Juan Salvaje, natural de Brujas, que tenia entre 
otros un Doctor, su familiar, que se llamaba Zuquete, que 
era su medianero para estas ventas; de lo cual no sabia ni 
enlendia nada el Rey, porque todo se lo decian de otra ma- 
nera de como pasaba; y aun lo peor era, que por se excu- 
sar y prender mas al Rey de secreto le ofrescian parte de 
algunos de estos intereses , de que en verdad negociaban, 
porqne lodo se lo llevaban ellos. Fué la cosa de tal suerte 
que algunos oficios de este reino y del Consejo de la Cá- 
mara se vendieron por dineros, que se dieron al dicbo Gran 
Chanciller; é vino á tanto mal , que uno del Consejo en 
nombre de Xeures, según él lo decia, andaba requiriendo 



398 

á todos los que Icnian oficios principales en la Corle, para 
que se compusiesen y que les darían provisiones nuevas, de 
lo cual se hacia suma de veinte mil ducados, que se habian 
de dar al dicho Mr. de Xeurcs. E ansí todos ó la mayor 
parte redimiendo su vejación, dejáronse cohechar, y si al- 
guno no lo hizo , le cosió caro; y los que lo vieron saben 
que es esto verdad. Sabidas por los del Consejo estas y 
otras cosas, escribieron una carta del tenor siguiente. 



Carla de los del Consejo. 

Muy alto y muy poderoso Católico Rey nuestro se- 
ñor: Los de vuestro Consejo de Castilla , humildes servido- 
res de V. A., besamos sus Reales manos, y con cuanta 
humildad é acatamiento podemos, decimos: que la fideli- 
dad y zelo con que servimos á vuestros padres y abuelos 
y con lo que agora servimos á V. A. nos obliga á que le 
escribamos nuestro parescer como fieles Consejeros, y te- 
niendo solamente respeto al servicio de Dios nuestro Señor 
y de V. A., y al bien de esta vuestra república de Es- 
paña á donde somos naturales , á cuyo buen gobierno 
y regimiento V. A. ha sido llamado por Dios , porque con 
lo decir é avisar agora á V. A. no nos sea, ni pueda ser 
adelante, imputado cargo ni culpa alguna. Los Grandes, 
Príncipes y Reyes como V. A., muy poderoso Señor, tanto 
en el acatamiento de Dios y de las gentes son Reyes, 
cuanto bien rigen y gobiernan; lo cual señaladamente está 
en la buena elección é nombramiento de las personas, que 
le han de ayudar á llevar tan grande carga ; porque sin 
ayuda de muchos, por perfectos y dolados que ellos sean 
de virtudes, no lo podrian llevar. Y dejados aparte los 



399 

ejemplos antiguos entre otros vuestros progenitores, que 
en esto tuvieron gran advertencia , fué el uno el Rey Don 
Enrique III, que fué tercer abuelo de V. A., el cual siendo 
impedido de su persona por grandes emfermedades que 
tuvo en su juventud, amó tanto á las personas virtuosas, 
de letras y conciencia, aprobadas en buenas costumbres., 
que con ellas rigió y gobernó estos reinos en mucha paz y 
justicia; porque ansí sabia conoscer los buenos varones, 
que donde quiera que estaban , los llamaba y honraba, 
premiándoles ; y con esta arte su estado , hacienda y casa 
Real y la justicia fué todo tan bien regido y gobernado, 
que de él han tomado y toman ejemplo después acá sus su- 
cesores. Como por el contrario se vio muy claro en tiempo 
del Rey D. Enrique IV, vuestro tio, por algunas personas 
no tales , que consigo rescibió , que bastaron para confun- 
dir lo escuro y profundo de ellos. Y no es menester tratar 
ejemplos muy antiguos , de que los libros están llenos, 
baste que el Rey y la Reina Católicos , de inmortal memo- 
ria, vuestros abuelos, fueron en esto tan excelentes, que 
sobrepujaron á sus antepasados; porque todos lo vimos y 
sabemos que muchas veces dejaban de tomar á sus cria- 
dos para los cargos y administración del reino , y los da- 
ban á los extraños que conoscian si tenian concepto de sus 
virtudes, habilidad y confianza, que por ellos serian mejor 
administrados , y excluían á los que procuraban los oficios, 
y á otros que no los querían llamaban para ellos ; y ansí 
en su tiempo nunca se pecó en la ley Hosc lex ff. ad \. JU' 
liam de ambitu , que no fuese severísimamente castigado, 
lo cual por los pecados de todos no vemos , que de pocos 
dias á esta parte se guarde así. Tenian asimismo grande 
vigilancia de no subir á nadie de golpe; mas guardando 
siempre aquella gran prudencia y moderación de que otros 



400 

Príncipes se halla primero haber usado, probaban los hom- 
bres, y poco á poco como sus obras respondían, eran 
sucesivamente colocados en otras administraciones y ofi- 
cios mayores y de mas confianza , y aun proveían que 
las calidades de las personas conviniesen en todo con los 
negocios qne les habian de cometer; lo cual hacían tan 
bien y sabía y discretamente que las personas eran ansí 
proporcionadas á los oficios y negocios que no había ni 
podía haber disonancia ni contradicción alguna. Y esta 
manera de gobernar, muy poderoso Señor, es la que Dios 
quiere y la república ama , alcanzaron por mucho discurso 
de tiempo que bien aventuradamente reinaron , y por ex- 
periencia de grandes hechos que pasaron por sus manos; 
donde conoscieron claro de cuanto prescío y estima es la 
elección de buenas personas , y cuan dañosa y perniciosa 
la de no tales. E ansí con estas arles, teniendo fin al ser- 
vicio de Dios y bien de sus subditos, proveyendo á los ofi- 
cios y no á las personas, libraron sus gentes de grandes 
tiranías, males y daños é injusticias, en que estos reinos 
estaban puestos, con la ayuda de Dios y buen consejo de 
las personas que tan sabiamente elegían , á quienes se- 
guían en sus consejos y paresceres, los dejaron á V. A. 
tan pacíficos , prósperos y acrescentados y bien regidos 
como V. A. los hall(3 cuando en ellos bien aventurada- 
mente sucedió. Y pues nuestro Señor doló á V. A. de tan 
buen natural y claro juicio, y otras muchas y singulares 
virtudes, que acompañan y esclarecen vuestra Real Per- 
sona con que podrá conoscer, siendo servido, todo lo que 
decimos ser verdad , y el daño que se podría seguir de no 
lo hacer, y la ofensa que á Dios nuestro Señor á quien nada 
se le esconde se hace, pues es cierto que la mala elección 
es culpa grave , y el que elige mal es obligado á todos los 



401 

daños y mal ejemplo que de la tal elección se rigiie. Muy 
humildemente con cuanto acatamiento é instancia podemos 
y debemos, suplicamos á V. A. que pues que Dios le puso 
en su lugar para bien de la causa pública , agora que las 
cosas tienen remedio, y está V. A. al principio de ellas, 
le plega de lo querer todo mirar y encaminar al bien pú- 
blico y servicio de Dios y suyo, y como las leyes de estos 
reinos lo disponen ; no teniéndolo en poco , pues es la 
mayor cosa de todas y de que mas provecho ó daño se po- 
dria adelante seguir (1). Suplicamos á V. A. perdone nues- 
tro atrevimiento, que procede de la afición y deseo que 
tenemos al servicio de V. A. y bien de estos reinos, cuya 
vida y Real Estado etc. 

Pero ni bastó esto para refrenar la codicia del gran 
Chanciller para que aun ya venido el Rey á estos reinos 
cesase de vender los oficios y negocios ; tanto que se dijo 
públicamente, que en cuatro meses habia imbiado á su 
tierra cincuenta mil ducados de que después se siguieron 
grandes daños y movimientos en estos reinos , primero 
en las voluntades de las gentes, y después de vuelto el 
Rey al condado de Flándes , en obras y hechos, y no sin 
causa; porque el derecho dice., y la experiencia muestra, 
que del vender de los oficios , se siguen levantamientos y 
disensiones en los pueblos. 

(1) Hasta aquí la extracta en relación el Señor Sandoval en la 
Historia del mismo .í quien se escribe, lib. 2, § 40, con la cual \a 
cotejada , aunque aquella se puede mejorar mucho por esta. 



Tomo XVIlí. 26 



402 

CAPÍTULO XVIII. 

De algnnm cofias que paaaron en el Iralado de Noyoiiy antes 
que su Alteza viniese á España , y de la ida de Xeures 
á Francia sobre lo de Navarra y otras cosas. 



En este tiempo el Rey nuestro Señor escribió á los 
Gobernadores desde Flándes , haciéndoles saber como por 
el tratado que se habia tenido en Noyon (1) por su parle 
y del Rey de Francia se habia concluido la paz , y en- 
tre otros capítulos que se contienen en el dicho trata- 
do , se decia que su Alteza diese al Rey de Francia por 
lo de Ñapóles cien mili coronas de oro cada año en esta 
manera hasta que se casase con Madama Claudia , hija 
del Rey de Francia , con quien se capituló que se casase 
siendo de edad. Y en lo del reino de Navarra, que el 
Rey nuestro Señor haria con D. Enrique de Labrit, hijo 
del Rey D. Juan y de la Reina Doña Catalina, la salis- 

(1) Ciudad entre Langrés, Borgoña y Picardía, á 23 de agosto 
de este año 1516, que llamaron con vanidad los que le hicieron, 
la paz universal, aunque ni particular lo fué ella mucho. Estuvieron 
comisarios de parle de nuestro Príncipe Rey , Mousiur de Xeures 
su camarero y Juan Selvagio su canciller , y por el Rey Francisco, 
el obispo de París y el gran maestre de Francia Artos Boysin, ayo 
que habia sido suyo y entonces su mas confidente consejero. Los 
capítulos los refieren con mas extensión el Señor Sandoval y Ar- 
gensola, el primero en el lib. 2 , § 36^ y el segundo en el lib. i, 
cap. 11 y 26. Comunicadas por nuestro Príncipe estas paces á su 
Corte de Madrid , se pregonaron en ella en 10 del siguiente mes de 
septiembre, como en el 11 lo avisa el secretario Varacaldo al Pre- 
sidente de Granada. 



403 

facción que debiese ; por manera que hubiese causa de 
se contenlar razonablemente. Y es de saber, que después 
sobre lo de Navarra, en cumplimiento de lo asentado , el 
Rey nuestro Señor ovo de imbiar desde Barcelona , á don- 
de tenia Corles, el año 1519, á Mr. de Xeures, al Gran 
Canciller, al Comendador mayor de Castilla, al obispo 
Mota , al Dr. Carbajal del Consejo , al prior de San Juan 
D. Antonio de Zúñiga y otros Letrados y Caballeros, y 
muy buena compañía con ellos ; los cuales fueron á Mom- 
peller, á donde estaban los dos Presidentes de Francia, 
porque allí estaba señalada la Dieta por la una parte y la 
otra, por tomar medio razonable, y se habló y disputó 
por la parte del procurador de D. Enrique: ansimismo 
fué respondido por los que allí estaban por la parte de 
España ; pero con la muerte del Mayordomo mayor de 
Francia, que allí fallesció, quedó el negocio sin conclu- 
sión, y por ventura fué mejor: como quiera que sea en 
estos reinos no se tuvieron por buenos los capítulos. Lo 
uno , porque todos creían que era forma ó fingimiento 
para entregar el reino de Navarra al Rey de Francia , ó 
á D. Enrique de Labrit , de que mucho desplacía á todos 
comunmente , según los gastos y trabajos que estos reí- 
nos habían sufrido en lo conquistar y conservar, y por 
tener título justo á él. Lo otro paresció cosa muy grave 
poner tan gran tributo sobre estos reinos, haciéndolos 
pecheros al Rey de Francia , no habiendo razón para dar 
nada, pues su Alteza los habia heredado así á ellos como 
á Ñapóles, libres. Y es verdad que se pagaron una vez 
estas cinco mili coronas de los dineros que el cardenal 
D. Fr. Francisco Xímenez dejó á su fiíllescimiento. Tú- 
vose ansimesmo después por cosa muy grave, no pensada 
ni mirada , ir Mr. de Xeures con la compañía que llevó 



i04 

(le España á hablar ni tratar en concierto dentro del 
reino de Francia, á donde no se podria libre ni igual- 
mente tratar ni platicar lo qae tocaba al Rey nuestro 
Senor y á estos reinos , y los que fueron se pensó serian 
todos presos , sino que Dios y la presteza que se tuvo en 
la vuelta no dieron á ello lugar. Y sin duda la cosa no 
fué muy bien mirada , hacer tan mala asignación de la- 
gar á donde se habia de hacer lo que los franceses qui- 
siesen , ó habian de rescibir daño, siendo el lugar tan 
dentro en Francia (t). Pero dejemos esto y tornemos á 
nuestro propósito. 

(1) Esta relación es la que sigue el Señor Sandoval, lib. 3, 
§ 34-, sin duda por no haber tenido presente otra. Al contrario el 
analista Argensola , como disfrutó los archivos de la corona de 
Aragón , añade aquí circunstancias en disculpa de Xeures, culpado 
de haber admitido el congreso en Mompeller. Primera , que en sus 
principios la junta se determinó para Perpiñan en Cataluña dentro 
de España. Segunda , que habiendo concurrido allí los comisarios 
á la entrada de abril con noticia que tuvieron de quedar enfermo 
en Mompeller el principal de los de Francia, Mr. Boysin , les fué 
preciso trasladarse allá para tratar con él y no perder el tiempo. 
Tercera, que habiéndose debatido allí larga y delicadamente por 
los grandes jurisconsultos asistentes el derecho del reino de Na- 
varra entre el Rey de España y el pretendiente de aquella corona 
D. Enrique de Labrit, Principe de Bearne, con continuos avisos 
de lo que pasaba , y pensamientos que se descubrían á una y otra 
Corte, por fin después de dos meses de conferencia nada se pudo 
resolver, y el congreso se disolvió por suceder á este tiempo la 
muerte de Mr. Boysin. Véase lib. 1 , cap. 71. 



líf^i' 



405 

CAPÍTULO XIX. 

De las cartas que los del Consejo escribieron al Rey sobre 
muchas cosas , en especial para que viniese , y sobre 
las insolencias del conde de Ureña , y para que no man- 
dase suspender la justicia de las partes. 

Los del Consejo escribieron á su Alteza muy á me- 
Dudo, suplicándole que visla la necesidad que habia de 
su Real Persona en estos reinos , le pluguiese en breve 
de venir á ellos para los regir y gobernar. Y porque su 
Alteza se estaba alargando la venida, le tornaron á es- 
cribir sobre lo mismo , haciéndole saber las cosas que el 
conde de Ureña hacia , continuando lo que comenzó en la 
Andalucía ; y ansimismo le aconsejaron que no haga so- 
breseer en los negocios de la justicia de las partes , es- 
pecialmente en el pleito que Gutierre de Quijada Irata 
con el conde de Ureña ; como lodo paresce por la carta 
siguiente : 

Muy alto y muy poderoso Rey nuestro Señor : Resci- 
bimos la carta de V. A. por la cual nos hace saber las cau- 
sas de la dilación de su venida al presente á estos reinos , 
y por ello besamos los pies y Reales manos de V. A., 
aunque sentimos la ausencia y dilación, cuanto es razón 
que la sintamos , como es verdad que todos vuestros sub- 
ditos generalmente lo han sentido y sienten , porque se 
tienen en esto por desamparados y huérfanos casi , ca- 
resciendo de la presencia Real de V. A. que es lo que 
mas gravemente se debe sentir ; pues con ella todos se- 
riamos muy alegres y consolados de los trabajos pasados, 
y la república de estos reinos se temía por muy bien- 



406 

avcnliirada , por ser regida y gobernada por mano de tan 
Calólico y excelente y justo Rey y Señor; mas conside- 
rando cuanta razón tiene, y las causas porque V. A. se 
mueve á diferir su partida, nos queda algún consuelo 
con la cierta esperanza que V. A. pone para la prima- 
vera , la cual tenemos en grande y señalada merced, y le 
suplicamos muy humildemente por el bien de estos sus 
reinos, lo ponga en efecto, como por letra nos lo cer- 
tifica , porque en verdad esto solo mas que otra cosa se- 
ñaladamente cumple á vuestro servicio, y en este medio 
porque V. A. mas libre de ocupación é con mayor reposo 
pueija entender en la buena expedición de los negocios 
de allá , pues son tales y de tanta calidad y peso , ter- 
nemos mucho cuidado y diligencia, cuanto en nos fuere, 
para que lo de acá se haga , y esté todo bien regido y 
gobernado , ansí en la pacificación de estos reinos , como 
en la administración y ejecución de la justicia, como 
conviene al servicio de Dios y de V. A. 

Estando escribiendo esta nos imvió el Reverendísimo 
Cardenal una carta del Presidente é Oidores de la Chanci- 
Hería Real de Granada , que imbiamos á V. A. original- 
mente para que la mande ver, porque es bien esté infor- 
mado de todo lo que por acá pasa. Ya V. A. sabe como por 
causa del conde de Ureña se revolvió y alteró toda la pro- 
vincia de Andalucía luego que el Rey Católico fallesció, 
dando el dicho Conde favor y ayuda á D. Pedro Girón, su 
hijo, para tomar por fuerza de armas al duque de Medina- 
Sidonia su estado, que fué el primer movimiento que en 
estos reinos se hizo, como V. A habrá sabido mas larga- 
mente. Después acá no contento con esto, á un oficial de la 
Chancillería Real de Granada que fué imviado por los Oi- 
dores á él para hacer ciertos autos de justicia , lo hizo pren- 



407 

der y tuvo preso muchos días, é agora últimamenle á un 
receptor (1) de la Chancillería de Granada, yéndole á no- 
tincar una caria de emplazamiento con seguro de V. A. 
que los Oidores le dieron, y sin tener acatamiento á la 
carta de V. A. y seguro , y que era oficial conoscido, dicen 
que fué maltratado y abofeteado y mesado, y le dieron una 
cuchillada en la cabeza, según que V. A. lo mandara ver 
por la dicha carta. Asimesmo otro que fué á tierra del 
dicho Conde á ejecutar por los maravedís del servicio 
de V. A fué resistido y le dieron ciertos palos, y le tiraron 
con una ballesta ; y en fin se vino sin hacer la dicha eje- 
cución , porque de hecho le tomaron las prendas que ya 
él tenia. Todas estas cosas y otras que no se escriben 
á V. A., son de muy mal ejemplo y dignas de muy gran 
punición y castigo; y los Oidores se duelen de ellas y las 
sienten con mucha razón , porque turban la paz del reino, 
y quiebran vuestras cartas de seguro, selladas con el sello 
Real é señaladas del Presidente é Oidores , en que está 
toda la autoridad de V. A. y de los reinos. El injuriar y 
maltratar sus oficiales y ministros conoscidos , impedir 
la cobranza de vuestros derechos, no cumpliendo vuestros 
mandamientos Reales , es rebelión conoscida , y la cosa 
mas grave que puede suceder en desacato de V. A. Y 
nos parece que no conforma esto con el alzar los pen- 
dones, que dicen que hizo por vuestro servicio , antes nos 
paresce que quiere continuar el dicho Conde en tiempo de 
V. A. lo que acostumbraba en tiempo del Rey y Reina 
Católicos, vuestros abuelos (2); aunque en verdad en 

(1) Sandoval dice Relator. 

(2) Alude á los alborotos del año de 13 sobre apoderarse délos 
estados de Medina-Sidonia de (¡ue alh' se Iraló. 



408 

aquel tiempo sus excesos no quedaban sin punición é cas- 
li«^o , como lambien agora el Reverendísimo Cardenal nos 
mostró una carta que V. A. le mandó escribir, para que 
se embiasc relación con parecer nuestro de lo que liabia 
pasado en el pleito de Gutierre de Quixada, que trae 
con el conde de Ureña , sobre ciertos términos, y entre 
tanto se sobreseyese en la determinación del dicbo pleito 
hasta que por V. A. visto mandase en el dicbo pleito 
lo que fuese su servicio, y lo que en esto, muy pode- 
roso Señor, pasa, es lo que imbiamos por una relación 
que va aparte de esta. Y por ella podria V. A. conos- 
cer cuan poca pasión deben tener los que en esto han 
entendido, según las diligencias y miramiento que en 
ello han hecho, y le constará, como la relación que á 
V. A. se hizo por D. Juan de la Cueva , vecino de Xerez, 
caresció í}e verdad, el cual fué de acá huyendo por los crí- 
menes y excesos que cometió siendo Regidor de Xerez en 
favor del dicho conde de Ureña , en las asonadas de la 
dicha provincia de Andalucía, y las sospechas que el con- 
de de Ureña dice que tiene contra los del Consejo, es, muy 
poderoso Señor , no solamente contra ellos , mas contra 
todos los buenos jueces de vuestros reinos; porque sabe 
que no han de permitir ni traspasar la justicia, ni pasa 
en verdad que ellos le tengan enemistad , como él lo 
quiere decir; porque ni ovo ni hay causa para ello. 
Lo que con verdad se puede decir es que los del Con- 
sejo hacen su oficio muy limpiamente , poniendo delante 
el servicio de Dios y de V. A. y el bien de la patria, y 
guardando la justicia á las partes igualmente. A quien 
ellos aborrecen son las malas obras de los que por diver- 
sas vias no se contentan de tiranizar lo de vuestra corona 
Real y escandalizar el reino; mas quenian, si pudiesen 



409 

desautorizar y remover los buenos minislros de la justicia 
que los conocen y entienden ; y sus maneras de los tales 
son estas, que cuando otra cosa no pueden hacer, ponen 
mala voz en el reino , diciendo que V. A. manda sobreseer 
la justicia, que es la cosa que mas los pueblos y todos co- 
munmente sienten , y de que las gentes resciben mayor 
quebranto ; y esto hacen , porque tienen en tanto poner 
la mala voz en las cosas de justicia , cuanto conseguir lo 
que pretenden. Suplicamos a V. A. muy humildemente 
que pues el poder y los reinos tienen de la mano de Dios 
de quien le eslá principalmente encargada la guarda y 
observancia de la justicia, en la cual los reinos resciben 
firmeza y el poder Real se aumenta y esfuerza , le plega 
así en esto como en las otras cosas que acá penden entre 
partes que instan pidiendo justicia , de mandalla hacer 
llanamente sin dar sobreseimientos, que no se deben dar 
de justicia ni conciencia en perjuicio de la otra parte que 
clama. Porque crea V. A. según la paz é la justicia tienen 
entre sí tanta conformidad el sobreseimiento de la jus- 
ticia será sobreseimiento de la paz, lo que Dios no quiera, 
y haciéndose justicia como se debe, ninguna cosa con la 
ayuda de Dios puede impedir la paz, con que vuestros 
reinos serán bien regidos y gobernados en paz y justicia, 
y por ello Dios nuestro Señor prosperará largamente la 
vida y estado Real de V. A., la cual etc (I). 



(1) Cotejada con la del Señor Sandpval , lib. 2, §42, en la 
cual faltan cláusulas enteras. 



410 

CAPÍTULO XX. 

Como el marqués de Villena vino á Madrid y la cama por- 
que vino , y de lo que allí pasó , y de los Cardenales que 
el Papa León X creó. 

El marques de Villena , viendo que las cosas iban en 
lolal deslruicion y perdición , vino á Madrid so color de 
estar con el Cardenal y lo acompañar é ayudar en lo que 
fuese menester en su gobernación. E á vueltas de esto 
apretaba la negociación del conde de Ureña cuanto él po- 
dia; é hizo venir allí al Conde y en lodo se dio tan buena 
mana , que le reconcilió con el Cardenal , por manera que 
lodos los excesos pasados se quedaron sin punición é cas- 
tigo, para lo cual mucho ayudó D. Fr. Francisco Ruiz, 
obispo de Avila , criado y compañero del Cardenal . E allí 
se dio el título de conde de San Esteban al hijo del mar- 
qués de Villena, que habia de suceder en su casa. Vino 
también nueva que nuestro muy Santo P. León X habia 
creado 20 Cardenales ó mas, y decíase públicamente que 
rescibia de cada uno para ayuda á sus necesidades diez 
mil ducados ; cosa cierto digna de se pensar ; sobre que 
en Roma el Paschin y en otras partes otros no dejaban de 
decir algunos motes, y cabia también lo que decia la ley, 
quemquam C. de Episc. el Cler. En la lista que algunos im- 
biaron de Roma de estos Cardenales venia Adriano, deán 
de Lobayua (1) que después inmediatamente fué Pontífice, 

(1) De cuya gracia avisó el Papa á Carlos V, hallándose ya en 
España y en Valladolid por carta de 25 de enero del año siguien- 
te 1518, quinto de su pontificado. Yéase la epístola 12, lib. 16 



411 

y lomó las insignias en San Pablo de Valladolid luego que 
el Rey allí llegó la primera vez que \ino de Flándes. Lo 
cual paresce duro de creer según la santimonía , vida y 
religión de su persona. 



CAPITULO XXL 

Como el Infante y los Gobernadores vinieron de Madrid á 
Aranda , y de lo que alli fíasó con el Infante, 

Estando los hechos en este estado, el Infante Don 
Fernando y los Gobernadores y Consejo partieron de Ma- 

del Bembo y pág. 418, edic. de León 15i0. Hubo otra novedad en 
este año 1517, que puso en conmoción á todo el clero de España, 
y fué una nueva décima que pretendió imponerle esle Pontífice con 
acuerdo según se dijo del Concilio Lateranense á pretexto de resis- 
tir según se dijo al poderoso Turco Selim, que amenazaba á los 
dominios de Italia y de la iglesia, y aun á toda la cristiandad. 
Donde primero se entendió esta novedad fué en Aragón, cuyo 
arzobispo y virey D. Alonso de Aragón , hijo del difunlo Rey 
Católico, juntó en Zaragoza un sínodo provincial de sus sufragáneos 
para resistirla, con cuyo acuerdo en k- de junio escribió al carde- 
nal Ximenez, arzobispo de Toledo y gobernador de Castilla, para 
que acá se hiciese lo mismo, como en efecto se ejecutó por todo 
el reino, juntando los metropolitanos sus conprovinciales y opo- 
niéndose todos ; y con las fuertes representaciones que hicieron á 
Roma y á Rruselas al Principe Rey, pudieron contener por enton- 
ces esle amago , disculpándose el Papa y su Corte con que su Nun- 
cio apostólico en España Juan Rufo, obispo de Cosenza , habia en- 
tendido mal la orden. Pero el Papa la exigió en Italia y le sirvió 
para defender aquellas costas , y aun en España se renovó y prc- 
lendia hacer efectiva á los dos años después en el de 1519, como 
se ve por la eficaz y bien fundada representación que las iglesias 



112 

drid para Aranda por agosto de este año, los cuales lle- 
garon á Aranda y se aposentaron en ella ; aunque el Car- 
denal desde Madrid no iba bien dispuesto , é ansí se le 
agravó mas la enfermedad. E por se alegraré aliviar de 
negocios, dende algunos dias que llegó á Aranda , se pasó 
al monasterio de la Aguilera , (jue era de su orden. Entre 
tanto Juan Velazquez , contador mayor, que babia que- 
dado en Madrid, fallesció á 12 de este mes de agosto 
casi arrebatadamente. 

Estando el Infante y los Gobernadores en Aranda casi 
en principio de setiembre, el Kcy nuestro Señor desde 
Flándes escribió al Cardenal y al deán de Lobayna, sus 
Gobernadores , para que quitasen de la compañia del In- 

metropolitanas , catedrales y religiones de estos reinos dieron en 
ese año á Carlos V venido ya á ellos, resistiéndola nuevamente: 
la cual nos conservó el Señor Sandoval en su Historia, lib. 3, 
§ 46 , y de que podrán verse los documentos y noticias que ponen 
el P. Quinlanilla en la del cardenal Ximencz pág. 268, y en el 
Apéndice pág. 02 y 63, y Argensola en sus Anales de Aragón con- 
tinuando á Zurita, cap. 38, pág. 352 á 356, donde copia la ins- 
trucción que el arzobispo de Zaragoza, gobernador de aquel reino, 
dirigió á su ministro en Bruselas á 26 de mayo antecedente, en 
que para esforzar su instancia advierte, que habiendo dado cuenta 
al cardenal Ximenez por Miccr Leandro Coscón , estando en Ma- 
drid , le había respondido: '*Que alababa mucho nuestra deter- 
« minacion de haber congregado los sufragáneos prelados de esta 
« nuestra metrópoli, para entender en el remedio de la décima 
« decimw que quiere echar su Santidad , y de las reservaciones in 
t( pectore que de cada dia vienen en perjuicio de los ordinarios é 
«breves, unos encontrados con otros, en mucha desautorización 
«de la Sede Apostólica y depauperación de pecunias de estos rei- 
« nos de España , é que el Cardenal queria ser junto en esta nego- 
c( ciacion , pues le parecía que no entendemos sino en cosas loa- 
« bles y de l)uen ejemplo y procomún." 



413 

fante al comendador mayor de Calalrava Gonzalo de Guz- 
man, su ayo, é á ciertos sobrinos suyos, hijos de Ramiro 
Nnñez de Guzman, y á Suero de la Águila , su caballerizo, 
hijo de Doña Isabel de Carbajal, su aya, muger de Sancho 
del Águila, é á otras ciertas personas; porque decian que 
estos trataban con algunos Grandes de este reino que fa- 
voresciescn al Infante. El Cardenal, habida la carta del 
Rey, hizo cerrar las puertas de la villa, y guardólas con 
alguna gente, para que los ya dichos no hiciesen algún 
bullicio é llevasen al Infante : é ansí aunque con alguna 
alteración los ya dichos fueron quitados de la compañía del 
Infante, y fué puesto el marqués de Aguilar en lugar del 
Comendador mayor harto contra la voluntad del Infante, 
el cual requirió al Cardenal que le ayudase ó que le hi- 
ciese saber lo que enlendia hacer por él en este caso; de 
lo cual el Cardenal se maravilló mucho , temiendo que 
aquellas palabras eran mas sueltas de lo que convenia á 
la edad del Infante; y le dijo, que el no podría dar otra 
ayuda sino cumplir y ejecutar lo que el Rey nuestro Señor 
su hermano le mandaba , y que aquello él tam.bien debia 
hacer y haberlo por bueno (1); en lo cual pasaron algu- 
nas palabras, de que ni el Infante se tuvo por contento 
del Cardenal , ni el Cardenal de él , porque tintes solian 
ser amigos, y así estuvo el Infante en España algunos 
días hasta que venido el Rey nuestro Señor fué pasado en 
Flándes, y de allí en Alemania donde está : de lo cual su- 
cedió que después todos» ó la mayor parte de los criados 
del Infante, siguieron á la comunidad. 

(1) Argensola con su no buena fé hacia el Señor Sondoval le 
supone autor original de esta noticia , y le acusa de la demasiada 
brevedad con que la cuenta, siendo asi que otras veces cita á Ga- 
lindez, en quien la tenia primero, y de quien aquel la recibió. 



414 

CAPÍTULO XX II. 

Como el Rey nueslro Señor vino en Espaila, 

El Rey nueslro Señor no se olvidó de la promesa que 
había hecho de venir presto en estos reinos , y mandó 
aparejar gran flota de navios, que á ello convenían y eran 
menester para semejante caso; lo cual se hizo sin alguna 
dilación ; pero hecha la armada estuvo algunos días á 
punto de lo cual se hubiera seguido dilación, porque ya 
el tiempo entraba en el invierno, tanto que los que con 
él venían le aconsejaban que se quedara este año en Flán- 
des también como el pasado. Pero su Alteza inspirado por 
Dios siguió solo en esto su parescer de se hacer á la 
vela (1) contra el de muchos que le aconsejaban quedar 

(1) Según Ponto Heutero Dclfio, lib. 7, pág. 335, Rer. Bel- 
gicar. (Anluer p. 1598) el día 12 de agosto en el puerto de Mid- 
delbourg, ciudad principal de la Zelandia y su isla de Walchren: 
** Ubi justam classem, cui prseerat Adolphus Burgundus, Beverae 
Dominus, paratam habebat, proficiscitur. Sed, adversa coaclus 
tempestate , in duodecimun usque mensis Augusti diem exspectare 
cogitur. Tum prosperum nactus ventum , dat vela , felicique usus 
navigatione ocio dierum spatio é Zelandia Yillaviciosam apud As- 
lures pervenit, única desiderata cum rebus ómnibus navi , quíe 
medio Occeano fortuito igne correpta quurn nulla ei ratione succurri 
posset, conflagravit. Erat ea oneraria ingens, generosos Proce- 
rum Belgarum vehens equos, qui omnes cum stabulariis, equiso- 
nibus ac nautis ad unum periere. Exceptas est Princeps Carolas 
summo Procerum ac populi gaudio , inter quos praecipui fuere qui 
primi accurrerant, frater Principis Caroli Ferdinandus Austriacus, 
Gonesiabilis Castella?, Du\ AIvíb , multique alii Proceres. Adolfus 
Burgundus, belgarum maris pra^fectus mense uovembri cum bél- 
gica cíasse in Zelandiam feliciter est reversus. 



415 

por enlónccs. E ansí en buena hora con próspero viaje 
desembarcó en la villa de Villa viciosa , que es del Princi- 
pado de Asturias, porque se cumpliese lo que mucho an- 
tes estaba dicho , que al charco vicioso vernian muchas gen- 
tes en caballos de palo y de madera acompañando al geri'- 
falle etc. (1): lo cual algunos interpretaban que se habia 
de cumplir en Sevilla á que llamaban charco vicioso; pero 
mas á la letra se veriíicó en Villaviciosa (2) y en su puerto 
desembarcó el Rey á 27 de septiembre á donde fué resce- 
bido de los hidalgos de aquella tierra, con mucho placer 
é alegría. Venia con él la Infanta Doña Leonor, su herma- 
na, y acompañáhanlos muchas gentes así de aquellas tier- 
ras como de España , que habían ido á Flándes ; entre los 
cuales veiiian Mr. de Xeures, su camarero mayor, que era 
el todo, su canciller Juan Salvage , natural de Bruxas, el 
mayordomo mayor gobernador de Bresa, Lorenzo Gorre- 
bot , el caballerizo mayor Charles de Lanoy y Laxao, y 
otros muchos españoles que traia consigo desde Flándes. 
De Villaviciosa partió su Alteza para S. Vicente de la 
Barquera donde estuvo algunos días. El cardenal D. Fray 

(1) El Señor Sandoval, que no entendió el termino, sacó Gi- 
gante. Garibay, lib. 30, cap. 3, pone su arribo á Villaviciosa dia 
domingo 19 de setiembre de 1517, y lo mismo dice el Señor San- 
doval , Historia de Carlos V ^ lib. 3, § 2, pág. 83 — Lucio Mari- 
neo al fin del lib. 21 en latin pone el dia 19, y |lo mismo en la 
traducción castellana por todas las letras. Sepúlveda por quitarse 
de dudas omitió el dia y mes. Argensola pág. 425 y Zúñiga pági- 
na 471 lo ponen en el 19. 

(2) Argensola pág. 425, por no perder ocasión de ridiculizar 
al Señor Sandoval le atribuye haber sido el primer autor que pu- 
blicó este pronóstico, con no buena fe, pues él mismo tenia por 
delante á Galindez donde no pudo menos de haberle leído, y de 
quien Sandoval le recibió. 



416 

Francisco Ximcnez quedó malo en el monasterio de la 
Aguilera, y aunque enlre él y los del Consejo ovo alguna 
diferencia que se apartaron de él conlra su mandamiento, 
en especial el Presidente D. Antonio de Rojas arzobispo de 
Granada , el Rey imbió á mandar que se volviesen al Car- 
denal, é ansí lo hicieron; é también quedaron con el Car- 
denal los contadores y oficiales de baciencja. Los del Con- 
sejo de la Cámara que eran el licenciado Zapata y el 
doctor Carbajal, creyendo que serian rescebidos en sus 
oficios, según los servicios que en ausencia del Rey ha- 
bían hecho, caminaron con voluntad del Cardenal y su 
parescer para donde el Rey estaba ; y llegados á Aguilar 
de Campo, rescibieron cartas de parte del Rey, en que 
les mandaba que esperasen allí por la falta de bastimen- 
tos y dificultad de los caminos y posadas: é allí también 
quedaron Antonio de Fonseca contador mayor, y su her- 
mano el obispo de Burgos , y el comendador mayor de 
Castilla Hernando de Vega, á donde esperaron al Rey 
como les era mandado. El licenciado Vargas tesorero y 
del Consejo partió desde Aranda con dineros y llegó á San 
Vicente, donde aunque fué bien rescibido no fué luego 
admitido que entrase en el consejo que traia. Los que ve- 
nían con el Rey alargaban é detenían el camino cuanto po- 
dían, y echaban fama que el Rey sin venir á Castilla se 
pasaba á Aragón. La causa paresció, porque los flamen- 
cos creyeron y tuvieron que en desembarcando habían de 
venir los Grandes y los pueblos del reino á tomar su Rey, 
y le sacar de su poder. Lo otro que temían al Cardenal, 
que entendería en ordenar la casa, y que quitaría muchos 
de ellos que traían oficios de Flándes, y pornia otros, y 
haría con el Rey algunas cosas que convenían al servicio 
de Dios y suyo y bien de estos reinos, y por esto dilata- 



417 

ban la venida porque el Cardenal no viniese ni avisase al 
Rey ni le aconsejase. En este medio tiempo el Cardenal 
pasó del monasterio de la Aguilera á Roa con el Consejo, 
donde cada dia se le agravaba mas la enfermedad ; de lo 
cual tenían á menudo gran noticia los que estorbaban es- 
tas vistas, porque del médico que le curaba rescibian 
grandes avisos cada dia, y hasta qué tiempo podia vivir 
según natura, y por esto alargaban la venida hasta el 
tiempo que el Cardenal fuese muerto , ó no pudiese verse 
con el Rey ; y creyóse que viniendo el tiempo, llegaran á 
Aguilar de Campo, donde el Rey fué rescibido como con- 
venia , é allí los de la Cámara suplicaron al Rey les dejase 
servir sus oficios ; pues por muchas cédulas se lo tenian 
prometido é íisegurado. El Rey se excusó diciendo que iba 
á Valladolid donde habia de ordenar su casa, que se fue- 
sen allá, que no tuviesen duda que serian rescibidos, por- 
que si allí los rescibia no se podia excusar lo mesmo con 
Fonseca y el obispo su hermano , y el Comendador mayor 
de Castilla y otros, los cuales también remilia para Va- 
lladolid, y con esta respuesta vinieron suspensos los unos 
y los otros. Pero en este medio tiempo usaban el oficio de 
la Cámara el obispo Mota y D. García de Padilla, que ha- 
bian sido proveídos en Flándes, y dicen que no por bue- 
nas maneras que el uno tuvo con Mr. de Xeures , y el 
otro con el gran canciller Juan Salvaje. Llegado ya el 
Rey cerca de Valladolid mandó escribir dos cartas, la una 
para el Cardenal y la otra para el Consejo que viniesen á 
Mojados : en la del Cardenal decia en efecto que le daba 
gracias por lo pasado , y le rogaba que se llegase á Moja- 
dos para le aconsejar en la orden de lo que tocaba á su 
casa, porque luego se podria volver á descansar; y esta 
carta, dicen , que la hizo el dicho obispo Mota (á quien na 
Tomo X VIII. 27 



418 

placía que el Cardenal se juntase con el Rey) para le ha- 
cer sin sabor con aquel despedimiento honesto al caho de 
tantos servicios. Luego que llegó esta carta el Cardenal 
rescibió alteración y tomóle recia calentura , que en pocos 
dias le despachó , y domingo 8 de diciembre dio el «ánima 
á Dios , que la crió , en Roa , y fué sepultado en Alcalá de 
Henares en el colegio de San Ildefonso que él edificó (1). 
El cual hizo otros muchos edificios y obras pias, especial- 
mente la iglesia de San Justo , y los colegios y estudio que 
en Alcalá eslán ; y dotóles magníficamente, y en Tordela- 
guna , y en lllescas, Toledo y otras partes hizo muchas 
cosas. Fué varón de grandes pensamientos é ánimo, y te- 
nia buena intención á las cosas públicas, tanto que á las 
veces erraba los negocios porque no iba por medios dere- 
chos , antes creía que como una cosa el concebía , que 
ansí había de ser sin medios de ser producida en ser. Fa- 
llescído el Cardenal el Rey llegó á Mojados , donde había 
mandado que viniesen los del Consejo , é otro día que llegó 
los hizo llamar á todos y los rescibió de nuevo por de su 
Consejo, como lo habían sido de sus padres y abuelos. E 
allí se platicaron algunas cosas que convenían hacerse , en 
especial cerca de las Cortes que se habían de tener en Va- 
lladülíd. Pero los de la Cámara no fueron rescebídos en 
sus oficios de Cámara , porque los que los tenían desde 
Flándes se les hacía mal de los dejar y echar fuera á los 
que primero lo eran , á los cuales favorescian personas 
allegadas al Rey , especialmente el Caballerizo mayor que 

(1) Por su muerte y aun antes de verificarse, ya se andaba 
pensando de parte de Carlos V en Roma con el Papa León X divi- 
dir el arzobispado de Toledo para la mayor paz y seguridad del 
reino, cosa que no se ha tratado después una vez sola. Véase la 
Epist. ky lib. 16 del Bembo. 



419 

anclaba de casa en casa para lo estorbar , y el Presidente 
del Consejo por el odio que tenia con los de la Cámara da- 
ñaba lo que podia. El gran cbanciller Juan Salvaje, aunque 
le parecía mal, no lo quería decir como era menester, en 
especial que desde Flándes estaba prendado con dádivas; 
mas no pudo tanto callar que no dijese al Caballerizo ma- 
yor que se les bacía agravio, dando á entender que el Rey 
había mandado que fuesen rescebidos , aunque el dícbo 
Caballerizo mayor lo estorbaba. Otro día el Rey se partió 
para el Abrojo , donde estuvo hasta que el rescibimiento 
se aparejó en Valladolíd , y el dia de el rescibimiento sa- 
lieron muchos Grandes y Caballeros de Valladolíd muy 
ataviados y acompañados, y después la iglesia y estudio y 
chancillería, y al postre el Consejo , al cual el Rey mandó 
entrar dentro con su guarda: y ansí fué el Rey rescibido 
en Valladolíd muy solemne y honorablemente con gran 
alegría de todos. Venia ya con su Alteza el Infante Don 
Fernando y Madama Leonor, sus hermanos, y el deán de 
Lobayna, su embajador y gobernador, que era creado nue- 
vamente Cardenal, aunque no era venido el capelo, pero 
rescibió después las insignias en Valladolíd, como es dicho; 
y venían ansimismo con el Rey gran número de gentes en 
su acompañamiento y rescibimiento. Posó en la Corredera 
de San Pablo en las casas de I). Bernardíno Pimentel , que 
primero habían sido del marqués de Astorga. 



ANO 1518. 

Entrante el año 1518 el Rey mandó llamar á Cortes 
para Valladolíd á los procuradores del reino y á los Gran- 
des y Perlados, á donde de nuevo le tornaron á jurar 



t/v-i 



420 

por Rey ; primero los procuradores del reino, y aunque al- 
gunos Grandes (1) se detuvieron al principio, porque tres 
sin dificultad le juraron, después lodos fueron haciéndolo 
mismo, no embargante que de la dificultad del negocio á 
íilgunos de ellos se les siguió interese por cédulas y pro- 
mesas, que del Rey, mediante Mr. de Xeures, rescibieron, 
las cuales después se cumplieron. 

Los que ordenaron su corónica continuarán los hechos 
de este año y de los siguientes , escribiéndolos como pa- 
saron y sucedieron ; porque para fin de lo pasado que toca 
á los Reyes Católicos é introducion y principio de lo por- 
venir que toca á S. M. del Emperador y Rey nuestro Se- 
ñor basta lo que es dicho. 

Este traslado se sacó de otro que hizo Luis de Garba- 
jal por mandado del Ilustre Señor D. Bernardino de Men- 
doza , Señor de las villas de Griñón y Cubas , y le acabó 
á 2jla octubre de 1553. 



Carla del Rey Católico D. Fernando , dando cuenta de la 
muerte de la Reina Caíólica Doña Isabel , su muger, á 
Felipe /, su yerno, marido de la Reina Doña Juana. 

Muy alto y muy poderoso Príncipe D. Felipe por la 
gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Granada, y 
Príncipe de Aragón , Archiduque de Austria , Duque de 
Borgoña , Conde de Flándes , mi muy caro y muy amado 
hijo: Hoy dia de la fecha de esta ha placido á nuestro 
Señor llevar á la Serenísima Reina Doña Isabel , mi muy 

. (1) Todos los refiere el documento impreso por Salazar. Casa 
de Lara, tom. 4, pág. 318. 



421 

cara y amada mugcr; y aunque su muerte es para mí el 
mayor trabajo que en esta vida me podría venir, porque 
perdí la mayor y mas excelente muger que nunca Rey 
luvo, el dolor de la ausencia de la cual me atraviesa las en- 
trañas, y no dudo que vosotros como hijos, á quien ella 
tanto quiso, y yo tanto amo, no dejareis de sentir la pérdida 
de su Real persona y mi trabajo, mayormente pues el bien 
y mal nuestro y vuestro cae todo en un mesmo estado y 
es común de toda la casa; pero por otra parle, viendo que 
ella murió tan santa y católicamente como vivió, es de 
creer que nuestro Señor la tiene en su gloria, que para 
ella es mejor y mas perpetuo reino que el que acá tenia. 
Lo cual me da mucha consolación, y pues á nuestro Señor 
así le plugo , me conformo con su voluntad y le doy gra- 
cias por todo lo que hace, como es razón. Y porque des- 
pués de Dios ninguna igual consolación me queda en este 
mi gran trabajo que la Real persona vuestra y la Reina mi 
Lija, lo que os encargo y encomiendo es , que con la ma- 
yor brevedad posible vengáis á residir en estos vuestros 
reinos y á gobernarlos ; y porque yo escriho al Reverendo 
en Cristo Padre obispo de Córdova , nuestro Embajador, 
las cosas que de mi parte os dirá, muy afectuosamente os 
ruego le dedes entera fé y creencia. Muy alto y muy po- 
deroso Príncipe, mi muy caro y muy amado hijo, nuestro 
Señor Dios todos tiempos os haya en su especial guarda 
y encomienda. De Medina del Campo á 26 dias del mes 
de noviembre de 1504— Almazan , Secretario. 



\ 



422 



OBRAS DlíDICADAS AL UEV Y REINA CATÓLICOS, O ESCRITAS 
HAJO SU PROTECCIÓN. 



Fernán Arias Mexía — El Nobiliario Vero. 

Diego de Valera — La Crónica general abreviada. 

Fr. Ambrosio Montesinos, franciscano — La Vida de Cristo tra- 
ducida y ampliada del Cartujano Landulfo de Sajonia. 

D. Pedro Ximenez de Prexamo , obispo , primero de Badajoz y 
luego de Coria^ — El Lucero de la vida cristiana. 

Fr. Iñigo de Mendoza, franciscano— Muchas piezas en sus poe- 
sías. 

Nebrija (el M. Antonio) su Arte de gramática en castellano y 
otras piezas. Y la Crónica latina traducida de la vulgar castellana 
de Pulgar. 

Fr. Juan Antonio de Viterbo Jes dedicó sus libros de antigüe- 
dades. 

El anónimo que escribió de agricultura y plantación , cuyo frag- 
mento imprimió el P. Burriel en la Paleografía española. 

El Doctor Alonso Ortiz, canónigo toledano — Muchas piezas de 
sus obras , y la de la herida del Rey en Barcelona, 

El Doctor Montalvo — Las Partidas y Ordenanzas Reales con sus 
glosas. 

D. Bernardino Carbajal, cardenal de Santa Cruz — El pésame en 
la muerte del Príncipe D. Juan año 1497. Y antes la gratulatoria 
en j^oma por la toma de Baza. 

Pedro Mártir — Muchas cosas de sus Epístolas y las Décadas. 



423 



ADICIONES GENEALÓGICAS 



á los claros varones de Castilla de Fcrnaü Pérez de Guzman Señor de 
Balres, escritas por EL DOCTOR D. LORENZO GALINDEZ DE CARRA- 
JAL , del Consejo y Cámara de los Reyes Católicos D. Fernando y 
Doña Isabel, en el año de \U1 después del mes de octubre como de 
ellas consta. Y aunque su intención fué escribir de todos los que con- 
tiene aquel tratado , no pasó de los cuatro primeros sin saberse el 
motivo , á lo menos no se ha encontrado mas hasta ahora. 



ADICIÓN AL CAPITULO IV DEL INFANTE D. FERNANDO DE ANTE- 
QUERA, QUE DESPUÉS FUÉ REY DE ARAGÓN. 

Este Infante D. Fernando Rey de Aragón , nació en 
Medina del Campo año de 13, á 27 de noviembre dia de 
San Fagun , é murió á 5 de abril ano de 1416, de manera 
que vivió treinta y seis años , y cuatro meses y nueve dias* 
Fué alzado por Rey de Aragón año de 1412. Fué casado 
con la condesa Doña Leonor que dijeron la Rica Hembra, 
bija del conde D. Sancho, que fué hijo bastardo del Rey 
D. Alonso Onceno y de Doña Leonor de Guzman. Y la mu- 
ger de D. Sancho fué la Infanta Doña Beatriz de Portugal, 
hija del Rey D. Pedro de Portugal y de Doña Inés de Cas- 
tro , y hermana de los Infantes 1). Juan, Señor de Valen- 
cia de 1). Juan , y D. Donís que está sepultado en Guada- 
lupe ; y el Infante D. Juan de Valencia, su hermano, lo 



424 

cslá en Salairianca en el monaslciio de San Esteban en 
la capilla mayor, porque él era Señor de Alba de Tormes. 
Ovo el dicho D. Fernando con la dicha Doña Leonor 
gran casamiento , y muchas villas y lugares como se dice 
largamente en la coránica del Rey D. Enrique III su her- 
mano. Ovieron por hijos él y la dicha Doña Leonor á los 
que Hernán Pérez dice en este capítulo , que fueron Don 
Alonso que casó con la Infanta Doña María hermana del 
Rey D. Juan el II de Castilla que era su prima , de la cual 
no ovo hijos legítimos. Bastardo dio este Rey D. Alonso 
uno que se llamó D. Fernando, al cual dejó el reino de 
Ñapóles. Este Rey Fernando ovo por hijos á D. Alonso é 
D. Fadrique é á D. Joan que fué Cardenal , de la primera 
muger que fué hija del Príncipe de Allamira. Y este Don 
Alonso casó con hija del duque de Milán : ovo por hijo á 
D. Fernando que llamaron el Joven, que casó con la In- 
fanta Doña Juana hermana de su padre, hija del Rey Don 
Fernando su abuelo y de Doña Juana , hija del Rey Don 
Juan de Aragón su tio , de la cual generación todos estos 
murieron Reyes que ya habian heredado el reino de Ña- 
póles, los unos por muerte de los otros. Ovo este Rey Don 
Alonso hijo del dicho Rey D. Fernando una hija que casó 
con el duque de Milán , que su hijo fué Galeazo, el Esfor- 
zado, duque de Milán, que mató un escudero estando en 
las cortinas oyendo misa día de San Esteban , año de mili 
cuatrocientos y setenta y siete años. Fué tutor y gober- 
nador del sobrino el Señor Ludovico , hermano del dicho 
duque Galeazo el Esforzado, y tovo manera como el so- 
brino no tuviese generación , y diz que fué muerto con 
yerbas él y otro su hermano ; así por estas artes vino el 
ducado al dicho Ludovico que fué duque de Milán, al cual 
el Rey Luis de Francia , que fué primero duque Urlienes, 



1 



425 

le lomó el ducado y le prendió, é así murió en Francia en 
prisiones. Fué este hijo de Ludovico, Maximiliano, de 
quien se hará de yuso mención. 

Muerto el dicho D. Fernando el Joven, heredó el reino 
el dicho D. Fadrique su tio, hermano de su padre , que fué 
casado con Doña Isabel , hija del Príncipe Claramonte en 
Ñapóles. 

Ovo el Rey Fernando de Ñapóles dos hijas : la una que 
se llamó Doña Leonor , casó con el Rey Matías de Ungría 
é murió sin hijos : la otra fué Doña Luisa que casó con 
Carlos duque de Ferrara, cuyo hijo es D. Alonso duque 
que hoy es de Ferrara. Ovo el dicho Rey un fijo bastardo 
llamado D. Rodrigo, cuyo hijo es D. Luis, cardenal de Ara- 
gón, obispo de León , cuyo hijo es D. Fernando de Aragón 
que se llamaba duque de Calabria, que fué preso por man- 
dado del Rey Católico su tio D. Fernando V estando en 
Logroño, por los tratos que traia con Luis Rey de Francia 
el año de quinientos y doce por noviembre , y hoy está 
preso en Xátiva. 

El Infante D. Sancho que fué hijo menor del dicho In- 
fante D. Fernando Rey de Aragón, fué maestre de Alcán- 
tara y murió ánles que su padre veinte dias, que fué á 
quince de marzo en Medina del Campo en edad de quince 
años , y está sepultado en Medina del Campo en un mo- 
nasterio de San Andrés de la orden de los predicadores 
junto con el altar mayor: el cual monasterio fundó el Rey 
su padre , que ánles era iglesia parroquial. 

El Infante D. Pedro fué también hijo desle Rey Don 
Fernando de Aragón: no fué casado ni ovo generación. 
Murió en Ñapóles como dice Hernán Pérez, y dice que fué 
por manera de milagro por desacatamiento que tuvo en la 
iglesia. Fué su muerte en el año de mil cuatrocieulos y 



426 

treinta y nueve , día de San Lúeas, diez y ocho de octubre. 
Este era Señor de Alba de Liste y de las Garrobillas que 
agora tiene el conde D. Diego Enriqucz de Guzman, biz- 
nieto del conde D. Enrique Enriquez , hermano del almi- 
rante D. Fadrique á quien el Rey D. Joan hizo merced de 
esta hacienda. 

Tuvo otro hijo este D. Fernando Rey de Aragón que 
se llamó D. Enrique , é fué maestre de Santiago. Casó la 
primera vez con Doña Catalina su prima hermana hija 
del Rey D. Enrique III su tio, la cual murió de parto en 
Zaragoza. Este Infante I). Enrique casó segunda vez con 
Doña Beatriz Pimenlel, hija de D. Rodrigo Alonso Pimen- 
lel y de Doña Leonor Enriqucz, condes de Benavente, de 
la cual ovo un hijo que hoy se llama el Infante D. Enri- 
que de la Fortuna , porque nació después de la muerte del 
Infante D. Enrique su padre, el cual fué muy noble ca- 
ballero en todo. Este Infante D. Enrique se halló en la 
batalla de Olmedo y fué un poco herido, y dícese que lo 
hirió Carlos de Arellano, Señor deCiria y Borobia, con una 
punta de espada en la mano de la dicha primera batalla 
de Olmedo, que fué á diez y nueve de mayo de cuarenta y 
cinco, y murió en Calatayud por mal recaudo á quince de 
julio del dicho año. Estuvo allí en el monasterio de Santo 
Domingo sepultado mucho tiempo, y de allí fué trasladado 
al monasterio de Pobiete que es enterramiento de los Re- 
yes de Aragón. 

El Infante Fortuna hijo del dicho Infante D. Enrique, 
casó con Doña Guiomar de Portugal, hija de D. Rodrigo 
de Portugal, conde de Faro. Ovo este Infante a D. Alonso 
de Aragón, duque que agora se llama de Segorbe, el cual 
casó con Doña Juana de Cardona hija de D. Joan de Car- 
dona, almirante de Aragón, y de Doña María Manriquez, 



427 

duques de Cardona que hoy son , que no tienen hijo va- 
ron. Tuvo ese Infante una hija llamada Doña Isabel de 
Aragón, que casó con D. Iñigo López de Mendoza, conde 
de Saldaña, hijo del duque de Infantazgo que hoy es. Asi- 
mismo este D. Fernando Rey de Aragón ovo dos hijas: la 
mayor se llamó Doña María que fué Reina de Castilla, 
muger del Rey D. Juan el II su prima hermana, de los 
cuales nascieron las Infantas Doña Catalina y Doña Leo- 
nor que murieron niñas, y están sepultadas en la capilla 
del monasterio de San Pablo de Valladolid á la mano de- 
recha en lo alto de la pared, Asimesmo nació el Rey Don 
Enrique IV de Castilla , el cual casó la primera vez con 
la Infanta Doña Blanca, hija del Rey D. Juan de Aragón 
y de Navarra, su tio, hermano de la Reina su madre, de la 
cual no uvo generación, y casó segunda vez con la Infanta 
Doña Juana, hija del Rey D. Duarte de Portugal y de la 
Reina Doña Leonor, su tia, hermana de la Reina Doña 
María su madre. Murió esta Reina Doña María en el lugar 
de Villacastin á quince dias de marzo , año de cuarenta y 
cinco. Estuvo mucho tiempo sepultada en el monasterio de 
Santa María de Nieva, y después fué trasladada al monas- 
terio de Santa María de Guadalupe , donde yace también 
el dicho Rey D. Enrique su hijo, que murió en Madrid á 
once de diciembre de mili y cuatrocientos y setenta y 
cuatro. 

La segunda hija deste Rey D. Fernando que se llamó 
Doña Leonor, casó con Duarte Rey de Portugal , los cua- 
les ovieron dos hijos é dos hijas. El mayor se llamó Don 
Alonso que después fué Rey de Portugal, y en el tiempo de 
las revueltas entró en Castilla, y fué vencido en la bata- 
lla de Toro, que casó con Doña María hija del Infante Don 
Pedro su tio , hermano de su padre que se llamó el Re- 



428 

gente; de la cual ovo á 1). Juan que fué Rey de Portugal 
después del. Y esle Rey D. Alonso murió en el mes de 
agosto, año de mili y cuatrocientos y ochenta y uno. Y 
el dicho D. Juan su hijo casó con Doña Leonor, hija del 
Infante I). Fernando su tio, hermana del Rey D. Alonso 
su padre y de la Infanta Doña Beatriz, fija del Infante 
D. Juan, hermana del Rey D. Duarte su ahuelo, y ovo 
por fijo al Príncipe D. Alonso que murió á veinte y tres 
de julio dia de San Benito, año de mili cuatrocientos y 
noventa y uno de una caida de un caballo: era casado 
este Príncipe D. Alonso con la Infanta Doña Isabel , hija 
mayor de los Reyes nuestros Señores D. Fernando y Doña 
Isabel de gloriosa memoria. 

El segundo hijo deste Rey D. Duarte é de la Reina 
Doña Leonor su muger, fué el Infante D. Fernando, que 
casó, como dicho es, con la dicha Infanta Doña Beatriz , el 
cual ovo por hijo mayor á D. Alvaro de Portugal que fué 
duque de Viseo, que era primo hermano del Rey D. Juan 
de Portugal y hermano de la Reina Doña Leonor, muger 
del dicho Rey D. Juan. 

Este 1). Alvaro fué muerto á puñaladas por el dicho 
Rey D. Juan , en el año de mili y cuatrocientos y ochenta 
y tres por julio, porque se decia que andaba en deservi- 
cio del dicho Rey D. Juan. 

Ovo el dicho Infante D. Fernando otro segundo hijo 
que se llamó D. Manuel que agora es Rey de Portugal, y 
sucedió en el reino por muerte del Rey D. Juan su primo, 
que murió en veinte y siete de octubre día de San Simón 
y Judas, año de mili y cuatrocientos y noventa y cinco, 
y no dejó hijos sino un bastardo, D. Jorge, que es duque 
de Coimbra, casado con hija de 1). Alvaro de Portugal, 
hijo del duque de Berganza. 



429 

Eslc Rey D. Manuel casó la primera vez con la Infanta 
Doña Isabel de Castilla ya dicha , que primero habia sido 
muger del Príncipe D. Alonso su sobrino, la cual murió 
en Zaragoza á veinte y tres de agosto, víspera de San Bar- 
tolomé , año de mili y cuatrocientos y noventa y ocho. 
Está sepultada en Toledo en el monasterio de Santa Isa- 
bel , que fundaron el Rey y la Reina sus padres: la cual 
murió de parto del Príncipe D. Miguel , el cual murió en 
Granada á veinte de julio de mili y quinientos años. Está 
sepultado allí en la capilla de los Reyes sus abuelos. 

Casó este Rey D. Manuel segunda vez con la Infanta 
Doña María, hermana de la Infanta Doña Isabel su primera 
muger , de la cual tiene muchos hijos: el mayor que es 
Príncipe de Portugal se llama D. Juan, y el segundo Don 
Fernando por entrambos abuelos. Falleció la dicha In- 
fanta Doña María este año de mili y quinientos y diez 
y siete por el mes de octubre. 

Tuvo el dicho Infante D. Fernando de Portugal una 
hija llamada Doña Leonor, que casó con el dicho Rey 
D. Juan de Portugal , de los cuales nació el dicho Prín- 
cipe D. Alonso , que murió por la ocasión de la caida del 
caballo como es dicho. 

Ovo otra hija el dicho Infante D. Fernando llamada 
Doña Catalina, que casó con D. Fernando de Portugal, 
duque de Berganza y de Guimarans: al cual dicho Rey 
D. Juan hizo degollar por justicia por el mes de mayo el 
año de mili y cuatrocientos y ochenta y cinco, y sus hijos 
vinieron á Castilla, que se llamaban D. Phelipe , que mu- 
rió en Santo Domingo de la Calzada do yace sepultado ; 
y el segundo hijo se llamó D. Jaime, á quien el Rey Don 
Manuel restituyó la mayor parle del estado de su padre: 
casó con Doña Leonor de Guzman, hija de D. Juan de 



430 

Guzman y de Dona Isabel de Velasco , duques de Medina- 
Sidonia: á la cual el dicho duque D. Jaime mató por sos- 
pecha el año de quinientos y doce por el mes de noviem- 
bre , y dicen algunos que la mató sin causa. Quedaron hi- 
jos de ella. 

El tercero hijo deste duque de Guimarans y de la di- 
cha Doña Catalina , se llamó D. Donís de Portugal : casó 
con Doña Beatriz de Castro, hija heredera de D. Rodrigo 
Enriquez Osorio conde de Lemos, y este D. Donís falle- 
ció en el mes de mayo en el año de mili y quinientos y 
diez y seis años. Dejó hijos; Fernando á la línea del di- 
cho Rey D. Duarte: la primera hija suya se llamó Doña 
Leonor que casó con el Emperador Federico , padre del 
Emperador Maximiliano que hoy es, que casó con Ma- 
dama María , hija del duque Carlos de Borgoña y de Ma- 
dama Catalina hija del duque de Borbon , cuyo hijo fué 
el Rey D. Phelipe nuestro Señor primero deste nombre, 
archiduque de Austria, que casó con la Reina Doña Juana 
de Castilla nuestra Señora, hija del Rey D. Fernando y 
de la Reina Doña Isabel nuestros Señores y de inmortal 
memoria. 

Falleció este Rey D. Phelipe en la ciudad de Burgos, 
á veinte y cinco de septiembre de mili y quinientos y seis 
años casi á medio dia. 

Ovicron hijos D. Phelipe y Doña Juana al Rey Don 
Carlos nuestro Señor que hoy es (que Dios guarde por 
muchos años á su servicio) que nació en dia de Santo 
Malhias , que es á veinte y cuatro de hebrero año de mili 
y quinientos, y al Infante D. Fernando que nació en la 
villa de Alcalá de Henares á diez de marzo de mili y qui- 
nientos y tres años casi á las nueve de la noche , del cual 
se espera que será Príncipe glorioso como lo fueron sus 



431 

abuelos y rebisabuelos que tuvieron aquel nombre. Ovie- 
ron hijas á las Infantas Doña Leonor y Doña Isabel y 
Doña María é Doña Catalina, que nasció en Torquemada 
á catorce de enero después de la muerte de su padre año 
de mili y quinientos y siete. 

Ovo también el Emperador Maximiliano una hija 
que dijeron Madama Margarita , que primero fué espo- 
sa del Rey Carlos de Francia , é después casó con el 
Príncipe D. Juan de Castilla, hijo de los dichos D. Fer- 
nando y Doña Isabel , que falleció en Salamanca á cuatro 
de octubre dia de San Francisco, año de mili y cuatro- 
cientos y noventa y siete. Está enterrado en el monaste- 
rio de Santo Tomás de Avila de la orden de Santo Do- 
mingo, á donde fué trasladado de Salamanca donde fué 
depositado primero. 

Tuvo otra hija el Emperador D. Federico que casó 
con el Señor Loduvico, que fué duque de Milán, padre de 
Maximiliano, duque de Milán, á quien el Rey Francisco 
de Francia que agora es, tomó el ducado de Milán por 
el mes de septiembre de mil quinientos quince. 

Tuvo el Rey D. Duarte otra hija llamada la Infanta 
Doña Juana, que casó con el Rey D. Enrique Quarto de 
Castilla, su primo, la cual murió en Madrid á trece de 
junio dia de San Antonio , año de mili cuatrocientos se- 
tenta y cinco. Está sepultada en el monasterio de San 
Francisco en la capilla mayor á la mano derecha. 

E falleció la dicha Reina Doña Leonor, muger del di- 
cho Rey D. Duarte, de cuya genealogía descienden los su- 
sodichos, estando viuda en la ciudad de Toledo súbita- 
mente en el monasterio de Santo Domingo el Real: de 
allí la trasladaron en Portugal al monasterio de Santa Ma- 
ría de Aljubarrola. 



432 

Tuvo eslc Infante D. Fernando Roy de Aragón , de 
cuya genealogía se lia dicho cumjdidamenle arriba, olro 
hijo séptimo que fué segundo en orden de natura, que 
se llamó D. Juan , que nació en Medina del Campo á 
veinte y nueve de junio del año mili trescientos noventa 
y siete, dia de San Pedro y San Pablo, el cual casó siendo 
Infante con Doña Blanca, hija del Rey D. Carlos de Na- 
varra, último deste nombre , y de la Reina Doña Leonor 
su muger, que fué hija del Rey D. Enrique el Segundo 
de Castilla y León, la cual dicha Doña Blanca fué pri- 
mero casada con el Rey D. Martin de Sicilia , hijo del 
Rey D. Martin de Aragón. 

Ovo este Rey D. Juan de Navarra en la dicha Doña 
Blanca al Príncipe D. Carlos, el cual fué desposado con 
Doña Leonor de Velasco, hija de D. Pedro Fernandez de 
Velasco y de Doña Beatriz Manrique condes de Haro: la 
cual en vida de su esposo se metió monja en el monaste- 
rio de Santa Clara de Medina de Pomar, y allí fué aba- 
desa hasta que falleció. Y el Rey D. Juan de Navarra, su 
suegro , dicen que dio al conde de Haro su padre por el 
trato, las villas de Cerezo y Villorado. 

Este Príncipe D. Carlos murió sin casar, pero ovo 
hijos bastardos que fueron, á D. Juan obispo de Huesca, 
y á D. Phelipe maestre de Montesa que mataron los moros 
año de mili y cuatrocientos y ochenta y ocho. Ovo á Do- 
ña Ana que casó con D. Luis de la Cerda , duque de Me- 
dinaceli, del cual ovo una hija llamada Doña Leonor, que 
casó con D. Rodrigo de Mendoza, marqués de Cénele, 
hijo del cardenal D. Pedro González de Mendoza, y murió 
ella sin hijos en el mes de mayo, año de mili cuatro- 
cientos noventa y ocho en vida del Duque su padre. 

Ovo asimismo este Rev D. Juan de Navarra en la di- 



433 

cha Dona Blanca á la Infanta Doña Blanca su bija que 
casó con el Príncipe de Castilla D. Enrique IV la primera 
vez , y después se apartaron , y ella murió en Navarra 
sin haber hijos porque no casó mas. 

Asiniesmo ovo el dicho Rey D. Juan de Navarra de 
su primera muger á Dona Leonor, é por fin al Príncipe 
D. Carlos que fallesció en vida del Rey D. Juan su padre: 
sucedió esta Infanta Doña Leonor en el Principado que 
locaba á Doña Blanca, la que casó con el Rey D. Enri- 
que IV desle nombre , y después la dejó y casó con la In- 
fanta Doña Juana de Portugal de quien es ya dicho, y la 
Princesa Doña Blanca se volvió á Navarra en poder de su 
padre : la cual Infanta Doña Leonor casó en Francia con 
D. Gastón , conde de Fox y de Bearne , en la cual ovo 
cuatro hijos varones y dos hijas: los hijos fueron el pri- 
mero D. Gastón, y el segundo D. Juan, que después se 
llamó Mosiur de Narbona, y el tercero fué Cardenal, que 
se llamó cardenal de Fox, y el cuarto el Infante D. Jai- 
mes que murió sin hijos ; y la mayor de las bijas se llamó 
Doña Margarita: fué casada con el duque de Bretaña que 
sellamó el duque Farcisla. Fué abuela de la Reina que 
hoy es en Francia. Y la segunda llamada Doña Blanca casó 
con Mosiur de Cándala: el hijo mayor D. Gastón que se 
llamó Príncipe de Navarra, murió en París en una justa 
de encuentro de lanza: casó con la Infanta Doña Mada- 
lena, hermana del Rey Luis de Francia, padre del Rey 
Charles que pasó en llalia y ovo en ella un hijo al cual 
llamaron Febus , é una hija que llamaron Doña Catalina. 

La dicha Infanta Doña Leonor que fué condesa de 
Fox, visto que el Rey D. Enrique de Castilla habia de- 
jado á la Princesa Doña Blanca su hermana , suplicó al 
Rey su padre que gela entregase para la pasar en Bearne, 
Tomo XVIII. 28 



434 

porque no casase con oiro alguno y la sucesión quedase 
en ella y en sus hijos , é que con eslo el Conde su marido 
pasaría con todo su poder é de sus parientes é amigos á 
la servir y favorescer contra el Rey D. Enrique que le 
mandaba hacer guerra. Y así el Rey gelo otorgó é le fué 
entregada la dicha Princesa Doña Blanca, é la llevaron 
ai castillo de Ortéz donde fallesció. Dicen que le fueron 
dadas yerbas por parte de la dicha Doña Leonor su her- 
mana por la heredar , y el conde de Fox pasó en España 
en el año del Señor de mili cuatrocientos sesenta y cinco, 
é tomó á Calahorra y cercó á Alfaro , é no la pudiendo 
lomar se volvió. 

Fallescida la Princesa Doña Blanca, se intituló de 
Princesa la infanta y condesa Doña Leonor, é después 
de los dias del padre se intituló de Reina: la cual des- 
pués de veinte dias que se intituló , dentro dellos falles- 
ció, que fué en el mes de hebrero del año de mili cuatro- 
cientos setenta y nueve, é por su fin se intituló de Rey 
Febus su nieto , el cual reinó fasta un año en que falles- 
ció ; é por su fin se intituló de Rey por su hermana Doña 
Catalina, D. Lúeas su marido, hijo de Mos. de Labrit hasta 
veinte y dos años, después que en Pamplona recibieron 
la corona , hasta que salieron del reino cuando el Rey 
D. Fernando el Católico por autoridad apostólica lo con- 
quistó y ganó , porque fueron cismáticos é por tales fueron 
declarados por el Papa Julio Segundo , el cual lo concedió. 

Fallesció el dicho D. Juan de Navarra en el año pa- 
sado de mili quinientos diez y seis por junio, é su muger 
Doña Catalina finó en Bearne en el mes próximo pasado 
de febrero, en el año de mili quinientos diez y siete, de 
esquinencia : los cuales dejaron dos hijos varones y tres 
hijas doncellas por casar, va mugcres , y los hijos en tier- 



435 

na edad , que el mayor de hasta doce 6 trece años lia - 
nióse D. Enrique, y dicen que le pusieron esle nombre 
por un Romero que se lialló allí cuando le quisieron bac- 
lizar, que se llamaba Enrique. 

El Infante D.Juan susodicho, que se llama Mosiur 
de Narhona, casó con una hermana de el duque de Or- 
liens, que fué Uey de Francia. Tovo en ella un hijo é una 
hija : el hijo se llamó D. Gastón de Fox que fué el duque 
de Nemurs , que murió en la batalla de Ravena en el año 
pasado de mili quinientos doce por abril á doce del mes. 
La hija se llamó Doña Germana , que casó en el año de 
mili quinientos seis años, por el mes de marzo en la villa 
de Dueñas con el Rey D. Fernando de Aragón su tio, 
hermano de su abuelo , que estaba viudo de la Reina Do- 
ña Isabel su primera muger, y gobernaba estos reinos de 
Castilla por la Reina Doña Juana su hija. Reina de Cas- 
tilla nuestra Señora. Parió esta Reina Germana un hijo 
que llamaron D. Juan , el cual nació dia de Santa Cruz, 
que es á tres de mayo del año de mili quinientos nueve, 
en Valladolid en las casas del Almirante, y luego que 
rescibió agua de bactismo fallesció. Sepultóse en San Pa- 
blo de Valladolid, y de allí fué trasladado al monasterio 
de Poblele en Cataluña. 

Ovieron la dicha Doña Leonor y el dicho conde de 
Fox, su marido, otra hija llamada Doña Margarita que 
cftsó con el duque Francisco de Rretaua , de los cuales 
D. Francisco y Doña Margarita nasció una hija llamada 
Doña Ana, que casó con el Rey de Charles de Fran- 
cia, que llamaron el Cabezudo: estos ovieron un hijo que 
fallesció niño. Muerto esle Rey Charles de Francia que 
fallesció por el mes de marzo del año de mili cuatrocien- 
tos noventa v ocho. Sucedió en el reino de Francia el du- 



43() 

(|uc (le Urliens que se llamó Lais, el cual era casado con 
hermana del dicho Uey Charles , de la cual se í»par(ó por- 
que diz que era cslóril , y se casó segunda vez con la di- 
cha Dona Ana, duquesa de Bretaña, Reina que fué de 
Francia , de la cual ovo dos hijas , la mayor se llamó Clau- 
dia, que casó con Mosiur de Angulema, que hoy es Rey de 
Francia, que se llama Francisco. La otra hija se llama 
Madama Reinera, que está por casar. 

De los dichos Rey D. Francisco y Claudia , nasció una 
hija que se llama Isabel , con la cual está capitulado casa- 
miento con el Rey D. Carlos de España nuestro Señor. 

Fallesció esta Reina Doña Ana á ocho dias de enero 
de mili quinientos y catorce, y casó el dicho Rey Luis de 
Francia segunda vez con la Infanta Doña María , hija del 
Rey Enriqucz de Inglaterra y de la Reina Doña Isabel, con 
la cual estuvo cuatro meses y no ovo generación , y falles- 
ció primero dia de enero del año de mili quinientos quince: 
así que el dicho reino de Francia y ducado de Bretaña fina 
hoy en los descendientes del dicho Infante D. Fernando. 

Tornando al dicho Rey D. Juan hijo del dicho Infante 
D. Fernando de Castilla Rey de Aragón , este Rey Don 
Juan casó segunda vez con Doña Juana Enriquez, hija de 
D. Fadrique Enriquez, almirante de Castilla , de quien se 
dirá en su lugar, y de Doña María de Ayala su prima mu- 
ger, que fué hija del mariscal Diego Hernández de Cór- 
doba, cuya fué Baena , y de Doña Inés de Ayala hija de 
Diego Gómez de Toledo, Señor de Casarubios é Arroyo- 
Molinos y Pinto. 

En esta Doña Juana Enriquez ovo este Rey D. Juan 
al Infante D. Fernando, el cual nació en vida de su her- 
mano el Príncipe D. Carlos en Aragón , en un lugar que 
se llama Sos , á diez de marzo año de mili cuatrocientos 



437 

cincuenla y dos (1), y muerto su hermano el Príncipe 
D. Carlos, el Rey D. Juan su padre le dio el reino de Si- 
cilia. Se casó la primera vez en la villa de Valladolid , á 
diez y ocho dias del mes de ocluhre de mili cuatrocientos 
sesenta y nueve , con la Princesa Doña Isabel su prima 
segunda, siendo vivo el Rey D. Enrique Quarlo, her- 
mano de la dicha Princesa, que era hija del Rey ü. Juan 
el Segundo de Castilla y de la Reina Doña Isabel su se- 
gunda muger, que fué hija del Infante D. Juan de Portu- 
gal, hijo del Rey de Portugal D. Juan el Primero. Lla- 
móse la muger deste Infante Doña Isabel, que fué hija de 
su hermano bastardo del dicho Infante, que se llamó Don 
Alonso de Portugal, duque de Guimarans y de Bcrganza, 
que ovo el estado con Doña Beatriz Pereira su muger, que 
fué única heredera , hija de D. Ñuño Alvarez Pereira pri- 
mero condestable de Portugal. Este dicho Infante D. Juan 
de Portugal era hijo de la Reina Doña Phelipa , que fué 
hermana de la Reina Doña Catalina , madre del dicho Rey 
D. Juan de Castilla, que fueron entrambas hijas de Don 
Juan duque de Alencastre , de dos mugeres , así que eran 
primos hermanos el dicho Infante y el dicho Rey D. Juan 
de Castilla suegro y yerno. En este año en el mes de junio 
murió en Tarragona la Reina Doña Juana de Aragón (2). 
Tornando á la Princesa Doña Isabel que después fué 
Reina de Castilla é de Ñapóles y de Granada con los otros 
reinos como mas largo en su crónica se cuenta, nació en 

(1) De la misma mano y de letra mas pequeña se lee la siguiente 
nota: **A1 pie de la letra conviene Zurita Anales de Aragón lib. 16, 
«cap. 7 al fin , tom. 4, fol. 10 corrigiendo errores de otros." 

(2) Al margen se lee: La Reina Doña Juana Enriquez murió en 
Tarragona sábado 13 de febrero de 1408. Zurita lib. 18, cap. 15, 
tom. 4. 



i38 

le villa de Matlrigal viernes de la Cruz, dia de S. Jorge, 
fjne es á veiiile y lies dias del mes de abril año de mil 
rualrooienlos cincuenla \ uno, y aquel año fué Pascua de 
Uesurrecciou día de S. Marcos y S. Juan , y Corpus Clirisli 
fueron en un dia; y comenzó á reinar en Castilla á doce 
dias de el mes de diciembre año de mil cuatrocientos 
sesenia y cuatro años, y reinó basta el año de mil qui- 
nientos cuatro años, á veinte y seis de noviembre que fa- 
llesció en Medina del Campo en la casa Real que allí está, 
un martes entre once y doce de medio dia ; y de allí fué 
llevada otro dia siguiente á Granada, donde yace sepul- 
tada : así que reinó en Castilla y León etc. treinta años 
menos diez y seis dias, y vivió cincuenta y tres años, y 
y mas cuanto bay desde veinte de abril basta veinte y seis 
de noviembre que falleció, que es mas de cincuenta y tres 
años medio año y treinta y tres dias. Llamóse Princesa 
por la muerte de el Príncipe D. Alonso su bermano (1); 
el cual nació en Tordesillas á quince de noviembre de mili 
cuatrocientos cincuenta y tres, y fálleselo en Cardeñosa, 
aldea de Avila, de una seca (algunos dicen que le fneron 
dadas yerbas) á cinco de julio de mil cuatrocientos sesenta 
y ocbo años ; y fué traído á San Francisco de la villa de 
Arévalo, donde estaba la Reina Doña Isabel su madre , y 
allí estuvo mucbos años ; y después la dicba Reina Doña 
Isabel su berma na le hizo llevar al monasterio de Mira- 
flores en Burgos, donde yace cerca del Rey D. Juan, su 
padre (2) , que falleció en Valladolid en la calle de Teresa 

(!) Al margen se lee: Nacimiento y muerte del Infante Don 
Alonso, que fué Rey en contradicion á su hermano mayor y poseedor 
D. Enrique IV, 

(2) Al margen se lee: Muerte del Rey D, Juan lí de Castilla en 
Valladolid. 



439 

Gil , en las casas del tesorero Morales , que agora son del 
licenciado Illescas, á veinte y dos de julio, dia de la Mag- 
dalena, año de mil cuatrocientos cincuenta y cuatro años; 
y la dicha Reina Doña Isabel , segunda muger de el dicho 
Rey D. Juan, fallesció en la dicha villa de Arévalo á quince 
dias de agosto, dia de nuestra Señora de la Asunción, año 
de mil cuatrocientos noventa y seis años; y estuvo allí se- 
pultada hasta el año de quinientos y cinco que fué lle- 
vada al dicho monasterio de Miraflores de la orden de la 
Cartuja. 

Ovieron estos reyes gloriosos D. Fernando y Doña 
Isabel un hijo é cuatro hijas : la mayor Doña Isabel, que 
nació en la villa de Dueñas, primero dia de octubre año de 
mil cuatroientos setenta años; la cual como dicho es casó 
dos veces, con el Príncipe D. Alonso de Portugal la pri- 
mera ; y la segunda con el Rey D. Manuel que hoy reina, 
de quien nació el Príncipe D. Miguel como arriba es dicho 
en la genealogía de los Reyes de Portugal. Después de la 
dicha Doña Isabel nació el Príncipe D. Juan en Sevilla á 
veinte y ocho de junio, víspera de San Pedro y San Pablo 
año de mil cuatrocientos sesenta y ocho años ; de cuyo 
casamiento se dijo arriba en la genealogía de Doña Mar- 
garita su muger, hija del Emperador. Nació después de el 
el Príncipe D. Juan, la Infanta Doña Juana en la ciudad de 
Toledo á trece dias del mes de octubre, año de mil cuatro- 
cientos setenta y nueve, Reina que agora es de Castilla, 
nuestra Señora, la cual casó como dicho es con el Príncipe 
D. Felipe, Duque de Borgoña, Archiduque de Austria , de 
cayo fallescimienlo se dijo arriba. 

Ovieron por hijos D. Fhelipe y Doña Juana la Infanta 
Doña Leonor , que nasció á quince dias de noviembre de 
mil cuatrocientos y noventa y ocho; y al Príncipe Don 



4i0 

Carlos nuestro Señor que hoy es Rey, y lo sea por muchos 
anos á hueno y próspero regimiento destos reinos; que 
nasció á veinte y cuatro de ehrcro dia de Santo Matías 
Apóstol año de mil y quinientos. Nasció después de Don 
Carlos la Infanta Doña Isahel á qnince dias de julio de mil 
quinientos y uno, é después nació el Señor Infante Don 
Fernando, que Dios guarde y prospere, á nueve de marzo 
(como su abuelo el Rey D. Fernando el Católico) año de 
mil quinientos tres años en Alcalá de Henares: así que 
cuando él nasció habia su abuelo cincncnta é un años. 
Nasció luego la Infanta Doña María á trece de septiem- 
bre de mil quinientos cinco; y últimamente nasció la In- 
fanta Doña Catalina en Torquemada en una casa que es 
cabe la puerta de la puente que sale al rio , á catorce de 
enero de mil quinientos siete años. Después de la Reina 
Doña Juana, nuestra Señora, hija de los dichos Católicos 
Rey D. Fernando y Reina Doña Isabel, nasció de ellos 
otra hija que se llamó la Infanta Doña María, la cual nas- 
ció en Córdoba en el mes de junio del año de mil y cua- 
trocientos y ochenta y dos; la cual como arriba es dicho 
en la genealogía de los Reyes de Portugal , casó con el 
Rey D. Manuel de Portugal en el año de mil quinientos y 
uno por el mes de noviembre : fallesció esta Reina Doña 
María á veinte de mayo de mil quinientos diez y siete 
años: dejó hijos varones y tres hijas. Ovieron los dichos 
D. Fernando y Doña Isabel Católicos otra hija que se 
llamó la Infanta Doña Catalina, que nasció en la villa de 
Alcalá de Henares á diez y seis de diciembre de mil cua- 
trocientos ochenta y cinco; casó la primera vez con Arlus 
ó Duarte, Príncipe de Gales, hijo del Rey En¡ique y de la 
Reina Doña Isabel de Inglaterra, del cual no procedió 
generación : casaron por el mes de noviembre de mil qui- 



441 

nicnlos y uno; y el Príncipe l'allesció por el mes de abril 
(le mil quinientos dos años : y muerto el Rey Enrique, su 
suegro (que murió el ano de quinientos nueve) casó se- 
gunda vez la Infanta Dona Catalina con el Príncipe de 
Gales, que se llama D. Enrique, hermano del Príncipe 
Arlus ó Duarte su primer marido ; los cuales agora reinan 
en Inglaterra : han nascido de ellos un hijo y dos hijas, que 
fallescieron niños; tienen agora una hija. 

Ovo el Rey D. Fernando Católico (hijo dcste Rey Don 
Juan de Aragón, de los cuales se ha dicho) tres hijas bas- 
tardas y un hijo: las dos hijas son monjas de la orden de 
San Aguslin en el monasterio que está en la villa de Ma- 
drigal, donde estuvieron en vida de la Reina Doña Isabel, 
que nunca el Rey su padre supo dellas, ni ellas supieron 
cuyas hijas eran hasta que fallesció la Reina Doña Isabel. 
La madre de la una fué vizcaina , y la otra valenciaua : y 
de aquel monasterio la mayor, que era vizcaina, fué pa- 
sada por abadesa en Catalmira al monasterio de .... . 
la otra hija se llamó Doña Juana de Aragón , que casó con 
D. Rernardino Hernández de Velasco, Condestable de Cas- 
tilla; de la cual nascieron dos hijos que fallescieron niños, 
é una hija que se llamaba Doña Juliana Angela de Aragón 
y de Velasco, que fué casada con el conde de Ilaro, hijo 
de D. Iñigo Fernandez de Velasco, Condestable de Casti- 
lla, su tio, hermano de D. Rernardino su padre. El hijo 
se llamó D. Alonso de Aragón , y el otro D. Fernando de 
Aragón, que es Comendador de Caracuel , de la orden 
de Calatrava, y coadjutor del Maestre de Montcsa en el 
reino de Valencia , que es. de la mesma orden ; á quien 
el dicho Rey D. Fernando, su abuelo, quisiera dar el 
encomienda mayor de Calatrava que estaba vaca por 
muerte de D. Gutierre de Padilla , sino que antes que lie- 



442 

gase á Goadulupe, para donde esíaba asignado el capílulo, 
fálleselo el Re^ en el camino en wn lugar que se dice Ma- 
drigalcjo á \einte y dos días del mes de enero del ano 
pasado de mil quinientos diez y seis, entre una é dos des- 
pués de la media noche el martes, entrante ei miércoles, en 
edad de sesenta y cuatro años, menos cuarenta y siete dias; 
de allí fué llevado á la Capilla Real de Granada, donde 
está sepultada la Reina Doña Isabel su primera muger. 
Ovo también el dicho arzobispo dos hijas; la mayor se lla- 
maba Dona Juana de Aragón, que casó con el duque de 
Gandía, D. Juan de Borja, de que tiene hijos : la segunda 
hija se llama Doña Ana de Aragón, que casó con D. Alonso 
Pérez de Guzman, duque de Medina-Sidonia. El Rey Don 
Juan de Aragón reinó en Navarra desde el año de mili y 
cuatrocientos y veinte y seis en el mes de septiembre, y 
murió la Reina Doña Blanca su primera muger en el año 
de mil cuatrocientos cuarenta y dos , y se casó segunda 
vez como dicho es , con la dicha Doña Juana Enriquez, 
hija de el Almirante de Castilla, en la villa de Torre-loba- 
ton en el año de mil cuatrocientos cuarenta y cuatro, y rei- 
nó en Aragón y en Sicilia por la muerte del Rey D. Alonso 
su hermano, que murió en Néipoles á veinte y seis de julio 
del año de mil y cuatrocientos setenta y ocho años. Reinó 
algo mas de veinte y un años, porque fallesció en Barce- 
lona á veinte dias de enero, dia de San Sebastian, del año 
de mil cuatrocientos setenta y nueve, y está sepultado en 
el monasterio de Poblele. Ovo el dicho Rey D. Juan en 
la dicha Reina Doña Juana una hija que se llamó la In- 
fanta Doña Juana , que casó con el Rey D. Fernando de 
Ñapóles el Joven , que era su sobrino , hijo del Rey Don 
Alonso de Ñapóles su hermano , que primero fué duque de 
Calabria: y desle matrimonio no ovo generación. Ovo el 



443 

dicho Rey D. Juan olra hija llamada la liifaula Doña Ma- 
ría , que murió de poca edad : lu\o el dicho Rey Dod 
Juan hijos haslardos, que fueron D. Juan de Aragón, ar- 
zobispo de Zaragoza , que fué hermano de madre de Juan 
de Reinoso, cuya es Autillo, hijos de Dona Juana de Ave- 
llaneda. Asimismo ovo en Navarra hijos bastardos, á Don 
Fernando é á Doña María é á D. Alvaro, que fálleselo 
niño : ovo olro hijo bastardo en una dueña de Medina del 
Campo que se decia Juana de Escovar ; el cual se llamó 
D. Alonso de Aragón ; el cual primero fué Maestre de Ca- 
latrava en Castilla , y el Rey D. Juan se lo quitó y lo dio á 
D. Pedro Girón, y después el Rey D. Juan, su padre, de 
Aragón le dio el ducado de Villahermosa : ovo seis hijos 
bastardos que fueron: primero en Doña María de Yun- 
quez , á D. Juan de Aragón, que hoy es duque de Luna, 
padre de D. Alonso de Aragón, conde de Ribagorza (qué 
está agora casado con Doña Ana Sarmiento , hija de Don 
Diego de Sarmiento y Doña María de IJIloa, conde de Sali- 
nas, habiendo sido primero otras dos veces casado). Ovo 
el dicho duque de Aragón: segundo, otro hijo llamado Don 
Fernando, prior de San Juan en Cataluña: tercero, y otro 
que se llamó también D. Alonso, arzobispo de Tortosa: y 
cuarto, á otro que se llamó D. Enrique, abad de nuestra 
Señora de la O, que fallesció electo obispo de Cephalu , al 
cual hubo en Elvira Maldonada, natural de Salamanca: y 
ovo también una quinta hija que se llamó Doña Catalina, 
que es monja en San Clemente de Toledo; y olra sesta (1) 
hija que se llama Leonor, que es condesa de Albaida en el 

(1) Al margen se lee : Desla no hace mención Zurita lib. 20, 
cap. 64, tom. 4, donde refiere la muerte é hijos de este duque 
de \illaherniosa, y con quien hemos confrontado este trozo. 



. 444 

lleino (le Valoiicia: casóse csle duque D. Alonso de Ar<igon 
con una dama de la Reina Dona Isabel ; la cual se llama 
Dona Leonor de Portugal ; de la cual ovo hijo á D. Alonso, 
que después de la muerte del Duque su padre (que fallesció 
en Linares, aldea de Baeza , por el mes de octubre del año 
de 1489) (1): fué duque de Villaliermosa y comendador 
de Paracuellos , de la orden de Sanliago. No fué casado ni 
ovo generación que sepa : fallesció en Valladolid á veinte 
de agosto de mil quinientos trece años: fué sepultado en 
San Pablo y de allí trasladado á Poblete. E ovo el diclio 
duque D. Alonso, su padre, en la dicha Doña Leonor, otra 
hija llamada Doña María de Aragón , que casó en Valla- 
dolid el año de mil quinientos seis con el Príncipe de Es- 
quilache , llamado Roberto de San Severino, Príncipe de 
Salerno; del cual ovo un hijo que se llamó D. Fernando de 
Aragón, último Príncipe de aquel apellido, y muerto aquel 
casó segunda vez con el señor de Pumblino, y murió de 
parlo. Ovo el dicho Rey D. Juan de Aragón otra hija bas- 
tarda que se llamó Doña Leonor, que fué muger de Don 
Luis de Beamonle, que hoy es conde de Lerin é Condes- 
table de Navarra, casado con hija de D. Pedro Manrique, 
duque que fué de Nájera. Nascieron del dicho Condestable 
é de la dicha Doña Leonor otra hija que fué muger del 
Infante D. Jaime de Navarra, y Doña Ana de Aragón, 
muger de D. Juan de Mendoza, hijo del cardenal D. Pedro 
González de Mendoza, que ovieron por hijos á D. Juan y 
Doña Catalina y después se apartaron, 

(1) Al margen se Ice : A postrero dé) hizo allí el testamento. 
El Señor Galindez acierta aquí y yerra en los Anales donde puso 
este óbito en el año siguiente ; lo que Zurita le reprendió en el 
lugar citado ; pero no parece disfrutaba á la sazón esta otra obra 
en que lo había puesto bien en 1488. 



445 

Edificó el dicho Infante D. Fernando de Caslilla, Rey 
de Araffon , el monaFterio de San Andrés de Medina del 
Campo, como dicho es; y asimesmo el monasterio de la 
Mejorada cerca de Olmedo , y el monasterio de la Arme- 
dilla que es cerca de la villa de Cuellar, que antes eran 
casas de hermitanos , y él las doló y las reedificó y dedicó 
á la orden de San Gerónimo; é asimismo pobló la villa de 
Medina del Campo, la parte que es hacia la plaza; é dio 
solares á sus criados é dineros para hacer casas; é hizo las 
casas de los Palacios que hoy están en la plaza de la dicha 
villa ; é hizo la feria que hoy se hace en Medina (1) , é ansí 
dicen que fundó el monasterio de San Francisco de la di- 
cha villa , y así parece por esta relación breve que de este 
Infante D. Fernando, Rey de Aragón, y de la dicha Doña 
Leonor sn muger que dijeron la rica hembra , descienden 
hoy los Reyes é Reinas y otros Príncipes y potentados 
principales de la cristiandad, lo cual es de creer haber 
nuestro Señor permitido no sin motivo, mas con gran 
causa y entre otras por lo que Hernán Pérez aquí dice 
que guardó entera fidelidad á su sobrino el Rey D. Juan 
de Castilla, para lo cual no fallan muchas autoridades 
de la Sacra Escritura. 

La dicha Doña Leonor , Reina de Aragón , como dicho 
es, fué hija del conde D. Sancho é de la Infanta Doña Bea- 
triz que están sepultados en la iglesia mayor de Burgos, 
junto á la altar mayor, porque el dicho conde D. Sancho fué 
muerto en Burgos saliendo á despartir un ruido al barrio 
de San Esteban sobre el aposento de ciertos procuradores 

(1) Al márgof se lee: Observa esta noticia importante, que 
la famosa feria de Medina debió su principio al Infante 1^. Fernan- 
do, Señor y reparador de aquella villa. 



446 

(le Corles ; en lo cual nuestra Señora de Atocha de Madrid 
hizo gran milagro con Diego Hernández de Madrid, Pro- 
curador de Corles de ella , que era condenado á muerte, 
que después murió en la de Aljubarrola ; lo cual fué á 
diez y nueve de marzo de mil trescientos setenta y tres 
años, y nació esta Reina Doña Leonor, ya muerto su padre 
el conde D. Sancho (1), por el mes de agosto adelante . 
Afirman los antiguos que se vio esta Reina Doña Leonor 
en la villa de Medina del Campo, que era suya, con los cua- 
tro hijos y dos hijas, ya dichos, que eran Rey D. Alonso de 
Ñapóles, Rey de Aragón y Sicilia, y el Rey D. Juan de 
Navarra y la Reina Doña María de Castilla, y la Reina 
Doña Leonor de Portugal, y el Infante D. Enrique, maes- 
tre de Santiago, y el Infante D. Pedro, porque el In- 
fante D. Sancho era muerto; pero también ovo esta no- 
ble Reina muchas persecuciones , porque fué presa por 
el Rey D. Juan de Castilla, su yerno, el año de mil cua- 
trocientos treinta por el mes de mayo; y estuvo presa 
en Santa Clara de Tordesillas, y fué suelta por el mes 
de agosto del mismo año : y vio guerras y disensiones 
entre sus hijos y el Rey D. Juan de Castilla su yerno: 
y después en el año de Ireinla y cinco, á los cinco dias 
de agosto, dia de Santo Domingo, fueron presos sus hi- 
jos los Reyes D. Alonso de Aragón y D. Juan de Na- 
barra, el Infante D. Enrique ; y prendiólos la armada de 
Genova: los cuales fueron entregados al duque de Milán, 
Phelipo María, del cual fueron sueltos con mucha liberali- 
dad. Murióla dicha Reina Doña Leonor en la dicha villa 
de Medina del Campo á diez y seis dias de diciembre del 

(1) Al margen se lee : Este caso refirió Quintana en la Historia 
de Madrid v ahora se ve de donde lo tomó. 



447 

año de mil cuatrocientos treinta y cinco : está sepultada on 
el monasterio de Santa María de las Dueñas, fuera de la 
dicha villa de Medina, que ella fundó y dotó de nuevo, y 
después se quemó este monasterio por el mes de agosto 
del año de mil cuatrocientos noventa y ocho ; y el Católico 
Rey D. Fernando, su nieto, dio para lo reedificar: — Sic 
oportet nos transiré per multas tribulationes et angustias 
ul veniamus ad optalum finem, quem Deus príEstare dig- 
netur huic et inclitaí progenerationi regali, nobis quoque 
famulis suis per infinita saeculorum síBcula Amen. 



ADICIÓN AL CAPITULQ V. DEL CONDESTABLE D. RUI LÓPEZ 

DÁVALOS. 



Este Condestable D. Rui López de Ab»los fué natural 
de la villa de Quesada , que es villa de Ubeda , y siendo 
mozo fué Almogabar é Adalit de tierra de moros , y así 
les sucedió que fué cautivo del Rey de Granada , donde 
fué con él muy bien quisto é tratado como persona libre é 
andaba entre los moros como caballero, é dícese por ma- 
nera de proverbio que estando un dia en la caza con el Rey 
de Granada, vino una perdiz volando é se le metió en la 
manga de la raarlota, é él la mató; é un moro que pre- 
sumia de adivino, le dijo: Rodrigo, gran hierro has fecho, 
que viva te la habias de comer esa perdiz con la pluma; 
mas serás en Castilla gran Señor, é tus bienes no los here- 
darán tus hijos: é fué así que vino á Castilla en tiempo 
del Rey D. Juan el Primero, y el Rey D. Enrique el Ter- 
cero, su hijo, le amó mucho c le hizo gran Señor, ca le hizo 
su Condestable , que es una gran dignidad en estos rei- 



448 

nos (I), y Adolanlado del reino de Murcia, é le hizo merced 
de las villas de Arjona ó Arjonilla ó de la ciudad de Arcos, 
que agora tiene el duque de Arcos, las jabonerías de Se- 
villa é las villas de Arenas del Colmenar é Ladrada , Aliza 
é Candeleda y el condado de Riva de O , é Riva de Sela, 6 
la villa de Osorno, y otros muchos lugares é villas. E así 
como tuvo muchas mugeres, así tuvo muchos hijos dellas; 
ca de la primera que fué Doña (2) . . . . ovo á D. Lope (3) 
Pérez de Avalos, que casó con Doña María de Orozco, hija 
del maestre de Santiago D. Lorenzo Suarez de Figueroa é 
de Doña María de Orozco, el cual fué padre de D. Lorenzo 
de Avalos, camarero mayor del Infante D. Enrique, de 
cuya muerte hace mención Juan de Mena en sus Trescien- 
tas. Deste D. Lope no quedó generación. Casó el dicho 
condestable D. Rui López de Avalos segunda vez con Doña 
Elvira de Guevara, de la cual ovo otro hijo llamado Don 
Diego de Abalos (4) , y este casó con Doña Beatriz de Cas- 
tro, hermano de D. Fadrique, duque de Arjona, hijos de 
D. Pedro é Doña Isabel Uuiz de Castro, condes de Trasta- 
mara ; é porqué la noche de su boda diz que no la halló 

(1) Al margen se lee: Lope García de Salazar autor mas anti- 
guo, pues escribía un año antes de nacer el Señor Carbajal , dice 
así en el titulo de los de Avalos: ** Eran del reino de Navarra é 
(( lo son , é destos vino en Castilla un ííjo-dalgo mancebo de diez y 
« seis años, que llamaban Rodrigo de Avalos, é fué mozo de espue- 
«las del Rey D.Enrique III, ó después fué su paje, é después 
«camarero; é era mucho servicial é alegre, é sabia mucho bien 
«cantar é bailar; é alcanzó gran privanza con el dicho Rey Don 
« Enrique." 

Y lo demás como aquí con corta diferencia. 

(2) Al margen se lee: María deFonsccha. 

(3) Al margen se lee: Pedro López. 

(4) Al margen se lee: Noticia. 



4i9 

cual debía, el dicho D. Diego queriéndose informar de 
como liabia pasado, ella le dijo que el Duque su hermano 
la habia habido; y él disimuló, y nunca mas tuvo aceso 
con ella; ó aguardó que viniendo una vez de Galicia la 
duquesa de Arjona,que se llamaba Doña Aldonza de Men- 
doza, hija del Almirante D. Diego llrtado y de Doña María 
Enriquez su primera muger, hija del Rey D. Enrique el 
Bastardo, la esperó el dicho D. Diego en el camino, diz 
que entre León y Aslorga , y allí durmió con ella en una 
tienda , que diz que llevaba , diciendo que aquella afrenta 
que el Duque le habia hecho en dormir con su muger sien- 
do su hermana, no se podia pagar sino durmiendo con la 
Duquesa; y en este comedio murió el dicho D. Diego: y 
esta fué una de las causas por donde dice que el dicho Con- 
destable fué desterrado, porque la Duquesa era muger de 
gran Señor y emparentada en estos reinos. E muerto el 
dicho D. Diego, que era hijo de la segunda muger del Con- 
destable, la dicha Doña Beatriz (1) se retrujo al monasterio 
de Santo Domingo el Real de Toledo , donde estuvo fasta 
el año de mil cuatrocientos Ireinla, que el Duque su her- 
mano murió en el castillo de Peñafiel en prisión , y ella se 
casó con Pedro Alvarez Osorio, Señor de Cabrera é Rive- 
ra , Mayordomo mayor del duque de Arjona , que después 
fueron condes de Lemos. 

Tuvo este Condestable otros dos hijos que se llamaron 
los Iñigos; el uno de Guevara y el otro de Avalos, que 
fueron á Ñapóles con el Rey D. Alonso, y allá hay hoy dia 
generación de ellos. 

Tuvo otro hijo llamado D. Fernando de Avalos , padre 

(1) Al margen se lee : Doña Beatriz de Castro salió del convento 
para casar. 

Tomo XVIIl 29 



450 

<le Rui López de Avalos , que viven en Toledo y tienen su 
cnlerramienlo en el inonnslerio de San Agustín de aquella 
ciudad fesle />. Fernando de Avalos se ferdió en licmpo de 
las Comunidades, que ¡ué gran comunero) (1). Tuvo asimis- 
mo una hija, que casó con Diego López de Avala, primero 
conde de Fuensalida: ovo por hijo á Pedro López deAyala, 
comendador de Mora, que casó conüofia María de Avalos 
su prima hermana, padre de Diego López de Avalos, co- 
mendador de Mora, é de D. Pedro de Ayala, ohispo que 
fué de Canaria é deán de Toledo, el cual murió á treinta 
de enero de mili quinientos trece años, y está sepultado 
en el monasterio de San Juan de los Reyes en la ciudad 
de Toledo. 

Tuvo este Condestable otra hija llamada Doña Mencía 
Dábalos, la cual fué casada con D. Gabriel Manriquez, 
comendador mayor de Castilla , Conde que después fué de 
Osorno; é porque ella era una mugermuy devota, afírmase 
que su marido nunca la conoció ; é porque la diese licencia 
para meterse monja , como se metió en el monasterio de 
Calavazanos, le dio la villa de Osorno y otras rentas que 
ella tenia. 

Tuvo este Condestable otra hija (*2) casada con Men Ro- 
dríguez de Sanabria é de Benavides, Señor de Santisteban 
del Puerto , de la cual ovo dos hijos : el mayor se llamó 
Día Sánchez de Benavides , que después fué conde de San- 
tisteban , que casó con hermana del adelantado de Cazorla 
D. Rodrigo de Perea ; é ovo hijo á Men Rodríguez , conde 



(1) Al margen se lee : Este paréntesis no creo sea del autor sino 
de mano posterior , que lo hubo de poner al margen , y después 
en alguna copia el transcriptor lo metió dentro. 

(2) Al margen se lee : Doña Leonor Dávalos. 



451 

de Sanlisteban, que casó con Doña Juana Pacheco, hija de 
1). llodrigoPorlocarrero é Doña Beatriz Pacheco, primeros 
condes de Medellin ; é su liijo D. Francisco de Benavides, 
conde de Sanlisteban, es casado con Doña Isabel de Velasco, 
hija de D. Alonso Hernández, señor de Montemavor, é de 
Doña María de Vehisco ; el cual tiene hijos. Fué el segundo 
hijo de Dia Sánchez de Benavides Manuel de Bena vides, 
padre de D. Juan de Benavides el de Baeza , cuyo hijo fué 
Manuel de Benavides, padre de D. Juan de Benavides, que 
hoy vive, de edad de diez años. Este Men Rodriguez de 
Benavides, de quien primero dijimos que casó con la hija 
del Condestable, fué hijo del dicho Dia Sánchez el Viejo 
é de Doña Maria de Mendoza, hija de Pedro González de 
Mendoza, é nieto de Men Rodriguez de Sanabria é de Bena- 
vides, que se halló en Montiel al tiempo que el Rey D. En- 
rique mató al Rey D. Pedro; el cual fué hijo de D. Juan 
Alonso de Benavides, que el Rey D. Pedro mandó malar. 
En su chorónica se dice que era caballero muy heredado 
y muy emparentado en estos reinos, é de gran solar de 
Caballeros. 

Después el año de veinte y dos siendo vivo el dicho 
Condestable hizo el Rey D. Juan U de Castilla su condes- 
table é conde de San Esteban á D. Alvaro de Luna. Es- 
lando en Valencia de Aragón donde murió , se afirma que 
preguntando á un caballero de Castilla por D. Alvaro de 
Luna, el cual decia de su prosperidad é privanza é mando 
que con el Rey tenia, el Condestable dijo : Encomendadme 
á D. Alvaro de Luna é decidle que tales fuimos como ros, 
é lates seréis como nos; dando á entender que ambos á dos 
habian comenzado de pequeño estado y habian sido gran- 
des señores, y él moria viejo y desheredado de su estado 
y desterrado de su tierra, que así le acaesceria al dicho 



452 

1). Alvaro de Luna : c así fué , qne después el Rey D. Juan 
le mandó degollar en Valladolid, é fué degollado en veinte 
y nueve de mayo del año de mil cuatrocientos cincuenta y 
tres ; é así lo que el moro dijo al condestable I). Rui López 
que le habia de acaecer, dijo él por el dicbo condestable 
1). Alvaro de Luna, el cual estuvo sepultado muchos dias 
en la Iglesia de San Andrés que está en un arrabal de 
Valladolid á la puerta de San Esteban ; de allí fué llevado 
á la iglesia mayor de Toledo en una capilla muy notable 
que allí fundó y doló ; y el mesmo dia veinte y nueve de 
mayo, que él fué degollado, ganó el gran Turco la ciudad 
de Constantinopla con todo su imperio. 

La dicha Doña Elvira de Guevara, muger segunda del 
dicho Condestable D. Rui López de Avalos, fundó en sus 
propias casas el monasterio de San Agustín , que hoy está 
en la villa de Valladolid, donde se sepultó ; el cual es cerca 
de la puerta del rio. E como aquí dice Fernán Pérez fué 
este Rui López de Avalos el tercero condestable que ovo 
en Castilla ; ca el primero fué D. Alonso de Aragón, hijo 
del Infante D. Pedro de Aragón y nieto del Rey D. Jaime, 
el Rey D. Enrique el Segundo que llamaron el Bastardo 
le hizo su condestable é marqués de Villena de la tierra 
que decian la tierra de D. Juan, que era D. Juan Manuel 
su suegro , padre de la Reina Doña Juana su muger. Este 
condestable, D. Alonso de Aragón, tuvo un hijo llamado 
D. Pedro de Aragón, que casó con Doña Juana, hija bas- 
tarda del Rey D. Enrique el Bastardo, é murió en la ba- 
talla de Aljubarrota, que fué á catorce de agosto año de 
mil trescientos ochenta y cinco: fué su hijo D. Enrique 
de Villena de quien adelante se dirá en su propio título. 
Fué el segundo condestable D. Pedro, conde de Trasta- 
mará, de quien se dirá en su propio título. Fué el tercero 



453 

condestable D. Rui López de Avalos de quien arriba es 
dicho. Fué el cuarto condestable 1). Alvaro de Luna, hijo 
de otro D. Alvaro de Luna, copero mayor del Rey Don 
Enrique, Señor de Cañete é Cornago é Jubera; al cual 
ovo en una hija de un su vecino vasallo de Cañete, llama- 
da María de Cañete; é fué casado con Doña Elvira Porto- 
carrero, hija de Martin Fernandez Portocarrero , Señor 
de Moguer, de quien no ovo hijos. E casó segunda vez con 
Doña Juana Pimenlel , hija de D. Rodrigo Alonso Pimen- 
lel , é Doña Leonor Enriquez, condes de Benavente , de 
quien se habla largamente en el título del almirante Don 
Alonso Enriquez. Fué el quinto condestable de Castilla 
D. Miguel Lúeas de Iranzó, natural de la villa de Belmonte, 
hijo de Alonso Alvarez de Iranzó , natural de la provin- 
cia de Guipúzcoa, que era un pobre labrador, casó en Jaén 
con Doña Theresa de Torres, hija de Carlos de Torres é 
Doña Leonor Carrillo Fué muerto este Con- 
destable estando en la iglesia mayor de Jaén haciendo 
oración , por un hombre común que le dio en la cabeza con 
las empulgueras de una ballesta : lo cual fué á veinte y 
dos de marzo de mili cuatrocientos y setenta y tres años. 
Dejó un hijo llamado D. Luis Lúeas de Torres , el cual des- 
pués fué fraile de San Francisco , é murió como buen re- 
ligioso en la ciudad de Guadis año de mili y quinientos ; 
y la condesa su madre es monja en el monasterio de Sania 
Isabel desta ciudad^ donde hace santa vida. Heredó su ma- 
yorazgo D. Hernando de Portugal su sobrino, hijo de Don 
Donís de Portugal , el cual dejó un hijo que se llamó Don 
Bernardino de Portugal é de Torres, é lo ovo en su rau- 
ger Doña Inés de Lujan , que casó segunda vez con Don 
García de Villarroel, adelantado de Cazorla. Y así cueste 
condestable D. IMiguel Lúeas, comenzó su linaje y en el 



454 

acabó. El scslo condcslablc fué 1). Pedro Fernandez de 
Vclasco , conde de Ilaro, de quien se dirá en el lílulo de 
I). Juan de Vclasco c del conde de Ilaro su hijo: lallesció 
esle Condestable en Burgos á seis de enero, dia de los Ue- 
yes , año de mili cualrocienlos nóvenla y dos. £1 séptimo 
condestable fué su hijo D. Bernardino Fernandez de Ve- 
lasco, el cual fallesció lunes nueve dias de el mes de be- 
brero ano de mili quinientos doce. Fué el octavo condes- 
table su hermano D. Iñigo Fernandez de Velasco, que hoy 
es ; y es de notar que ningún patrimonio de los condesta- 
bles pasados está en sus descendientes , sino es en estos 
Señores de Velasco, que cuando ovieron la dignidad eran 
ya grandes Señores. 



ADICIÓN AL CAPITULO VI DEL ALMIRANTE D. ALONSO 
ENRIQUEZ. 

Desle D. Alonso Enriquez se trata largamente en la 
chorónica del Rey D. Enrique el Tercero; y para saber 
enteramente su genealogía y origen, se supone que fué 
hijo del maestre de Santiago D. Fadrique , el que mandó 
matar el Rey D. Pedro su hermano en el alcázar de Sevi- 
lla , y está sepultado en la iglesia mayor en la capilla de 
los Reyes de la dicha ciudad, y fué hijo bastardo de el Rey 
D. Alonso Onceno y de Doña Leonor de Guzman, que dice 
la chorónica que fué primero con D. Juan de Velasco: la 
cual fué hija de Pedro Nuñez de Guzman , Señor de Toral 
y hermano de D. Alonso Méndez de Guzman maestre de 
Santiago, á quien sucedió en el maestrazgo el dicho Don 
Fadrique su sobrino, cuyo hijo bastardo fué este D. Alonso 
Enriquez de quien habla el chorouista; porque el dicho 



455 

D. Fadrique aunque fué desposado con nunca 

se casó. Dudan muchos curiosamente quien fuese la ma- 
dre de este D. Alonso Enriquez, porque algunos quieren 
decir que fué Doña Blanca de Borbon , muger del Rey Don 
Pedro su hermano , que está sepultado en el monasterio de 
San Francisco de la ciudad de Jerez ; y esta dicen que fué 
la causa porque el dicho Rey D. Pedro le mandó matar; 
pero aquello no se tiene por cierto, así por ser ella te- 
nida por sania muger, é por el fecho tan feo en que no es 
de creer que cayese , como porque la fama y opinión no 
lo consiente , ni aquello ó lo que muchos dicen en estos 
reinos: una cosa no tiene duda haber nacido en Guadal- 
canal, que es \illa de la orden de Santiago asaz sabida en 
el Andalucía. Este D. Alonso Enriquez sucediendo tiem- 
pos vino á la Corte donde fué conocido y después casó con 
Doña Juana de Mendoza , hija de Pedro González de Men- 
doza y de Doña Aidonza de Ayala , que era viuda, moza y 
muy rica, porque primero fué casada con D. Diego Man- 
rique, adelantado de León, que murió en la batalla de Al- 
jubarrota , de quien habia habido un hijo pequeño que se 
llamó el adelantado Pedro Manriquez de quien se dirá ade- 
lante. Dicen los antiguos que el dicho D. Alonso Enriquez 
procuró mucho este casamiento, al cual favorescia el Rey 
D. Juan el Primero , su primo hermano, é para que tuviese 
efecto le hizo merced de las villas de Rioseco y Aguilar 
de Campos y otras cosas, aunque la dicha Doña Juana de 
Mendoza siempre lo contradecia ( 1 ) fasta que eslando en 
Palencia en las casas que agora son de D. Sancho de Cas- 
tilla, junto á Santa Clara, que eran suyas della , dicen que 

(1) Al margen se lee: Advierte ly honestidad, gravedad y gran 
recato do las antiguas matronas castellanas. 



456 

el D. Alonso Euriquez la pnso la mano en su rostro con 
enojo, y que entonces ella consintió, lo que fasta allí liabia 
conlradicho diciendo, que no pluguiese á Dios que hom- 
bre que no fuese su marido la castigase de tal manera. Y 
fue este D. Alonso Enriquez almirante de Castilla por fa- 
llecimiento de 1). Diego Urlado de Mendoza, hermano de 
la dicha Doña Juana su muger, la cual fue en el año de 
mili cuatrocientos cinco, y de este oficio le hizo merced el 
Rey D. Enrique Tercero. Ovieron de este matrimonio los 
dichos Almirante D. Alonso y Doña Juana su muger, tres 
hijos varones que se llamaron el uno D. Fadrique, que 
fué Almirante después de su padre; y D. Enrique que des- 
pués fué conde de Albadelisle y de las Garrovillas ; y el 
otro se llamó D. Pedro, que murió mozo sin se casar. 
Ovieron también nueve hijas que casaron en estos reinos 
con nueve casas de mayorazgo como se dirá adelante. Ovo 
asimismo el dicho almirante D. Alonso Enriquez tres hi- 
jos bastardos; el uno se llamó D. Rodrigo Enriquez, deán 
de Falencia; y el otro se llamó Juan Enriquez; y otro se 
llamó Alonso Enriquez, que fué clérigo beneficiado de Se- 
villa, del cual no quedó generación sino que se sabe fué 
una muy buena persona. El dicho D. Fadrique almirante, 
que fué después de los dias de D. Alonso Enriquez su pa- 
dre, casó dos veces ; la primera con Doña María de Ayala, 
hija de D. Diego Hernández de Córdoba, mariscal de Bae- 
na y de Doña Inés de Ayala, hija de Pedro Suarez de To- 
ledo de quien se dirá en su lugar. 

De esta Doña Marina nasció una hija llamada Doña 
Juana Enriquez , ja cual crió en Toledo la dicha Doña 
Inés de Ayala su abuela, que no tenia otro heredero; y 
afírmase que siendo esta Doña Juana de poca edad, en una 
procesión en el monasterio de Santo Domingo el Real> 



457 

cayó una lámpara sobre ella y la cubrió de aceite; y como 
iba muy ataviada, dicen que dijo la dicha Doña Inés su 
abuela, que Dios la ungió para Reina: y así fué que casó 
con el Rey D. Juan de Navarra, que después lo fué de 
Aragón y Sicilia siendo él ya viudo , de quien nacieron el 
Rey D. Fernando el Católico, nuestro Señor, y la Reina 
Doña Juana muger de el Rey D. Fernando de Ñapóles, 
de cuya genealogía se habló largamente en el capítnlo de 
el Infante D. Fernando Rey de Aragón , padre del dicho 
Rey D. Juan. 

Casó segunda vez dicho Almirante D. Fadriqne con 
Doña Theresa de Quiñones, hija de D. Diego Hernández 
de Quiñones y de Doña María de Toledo, de los cuales se 
dirá adelante en su propio capítulo; de la cual ovo cuatro 
hijos varones y cinco hijas. 

El hijo mayor se^llamó D. Alonso Henriquez como su 
abuelo, que asimismo fué Almirante , el cual casó con Doña 
María de Velasco , hija de D. Pedro Hernández de Velasco 
y de Doña Beatriz Manrique , primeros condes de Haro, de 
la cual ovo este almirante D. Alonso cuatro hijos y dos 
hijas , que fueron : D. Fadrique que hoy es Almirante de 
Castilla, casado con (Doña Ana) de Cabrera, hija del conde 
de Módica, de quien al presente no tiene hijos: está en 
estos reinos en fama de noble muger. 

El segundo hijo fué D. Bernardino Enriquez, conde de 
Melgar, que fué casado con hija de D. Alvaro de Mendoza, 
conde de Castro: é murió el dicho Conde sin hijos, é ella 
casó segunda vez con D. Juan de Silva é de Rivera, de 
quien no ovo hijos, porque murió de parto, y por lo que 
nasció, que luego murió, heredó el padre los bienes de ella. 

El tercero hijo se llamó D. Hernando Enriquez, que 
espera suceder en la casa y estado por no haber el al- 



458 

niiranlc D. Fadriqíie hijos ni generación. Es casado Don 
Fernando Enriquez con Doña María Girón, hija de Don 
Juan Tellcz Girón y de Doña Leonor de Velasco, condes 
de Ureña: liene un hijo varón y oíros haslardos. 

El cuarto hijo es llamado D. Enrique, que es casado 
con hija de D. Bernardino Sarniienlo, conde de Ilivadavia, 
é no liene hijos. 

La primera hija del dicho D. Alonso Enriquez, hijo de 
D. Fadrique, se llamó Doña Theresa: casó con D. Gutierre 
de Sotomayor , conde de Benalcazar, que mataron los mo- 
ros el ano de mili ochenta y cinco, por el mes de mayo 
en la guerra de Granada, cuyo hijo es D. Alonso de Solo- 
mayor, que hoy es conde de Benalcazar, que casó con 
Doña Isahel de Castro , hija de D. Alvaro de Portugal, Pre- 
sidente que fué del Consejo Real, y alcaide de los alcázares 
de Sevilla ,y de Doña Phelipa de Meneses su muger : tiene 
un hijo que se llama D. Francisco. La segunda hija que se 
llamó Doña Beatriz, casó con D. Diego Hernández de Cór- 
doba, conde de Cabra que hoy es, é falleció sin hijos. Tuvo 
asimismo el Almirante D. Alonso un hijo bastardo que se 
llamó D. Alonso Enriquez, que hoy es obispo de Osma; el 
cual ovo un hijo que se llamó D. Francisco, y fallesció 
siendo abad de Matallana, y ovo también una hija que es 
casada en Valladolid. 

Tuvo otra hija bastarda este almirante D. Alonso En- 
riquez , que se llama Doña Theresa Enriquez (1) que hoy 
vive, muger de D. Gutierre de Cárdenas, comendador ma- 
yor de León , Señor de Torrijos y Maqueda y San Silvestre, 

(1) Al margen se lee ; Doña Teresa Enriquez, la Santa Señora, 
limosnera , y en la piedad y ejercicio de casi todas las virtudes in- 
comparable en su tiempo; de (piien hacen grandes elogios todos 
los escritores coetáneos. , .u 



459 

fie la cual ovo dos In'jos y una liija: el hijo segundo que se 
llamó 1). Alonso de Cárdenas, murió en Burgos, el dia que 
se casó el Príncipe D. Juan, hijo primogénilo del Rey Don 
Fernando y Reina Doña Isabel , que fué á dos dias del mes 
de abril, lunes de Quasimodo, año de mili cualrocienlos no- 
venta y siete : está sepultado este D. Alonso en Santa Clara 
de Medina del Campo. El hijo mayor se llama D. Diego de 
Cárdenas, que es adelantado de Granada: está casado con 
Doña Mencía Pacheco, hija de D. Juan Pacheco, maestre 
que fué de Santiago, y de su segunda muger Doña María de 
Velasco , hija del condestable D. Pedro Hernández de Ve- 
lasco y de la condesa de Haro Doña Mencía de Mendoza su 
muger: tiene este Adelantado dos hijos y hijas: el mayor 
se llama D. Bernardino de Cárdenas., que es desposado con 
Doña ... de Velasco, hija del condestable D. Iñigo Her- 
nández de Velasco, y de Doña María de Tobar, duquesa de 
Frias ; el otro hijo segundo de este Adelantado se llama 
D. Gutierre de Cárdenas como su abuelo: en los cuales se 
parte la hacienda del dicho Adelantado en dos mayorazgos. 
Tiene también el dicho Adelantado otros hijos y hijas legi- 
timas, y una hija bastarda , que se llama Doña Theresa de 
Cárdenas, que es casada con Pedro Zapata de Madrid, cuya 
es Barajas y el Almeda. Tuvieron la dicha Doña Theresa 
Enriquez y el dicho Comendador mayor D. Gutierre de Cár- 
denas otra hija que casó con D. Francisco de Estúñiga y 
de Avellaneda, conde de Miranda que hoy es ; y han habido 
muchos hijos y hijas; y el mayor se llamó D. Francisco 
como su padre, é la hija mayor Doña Catalina , que es la 
desposada con D. Luis de Rojas, hijo de D. Bernardo de 
Rojas y de Doña Francisca Enriquez, marqueses de Denia. 
Fallesció este Almirante D. Alonso en Valladolid en el 
mes de mayo, año de ochenta y cinco. Está sepultado cu 



460 

Sania Clara de Palencia con el Alnnranle su abuelo. Falles- 
ció Doña María de Velasco su muger , año de mili quinien- 
tos seis, por enero, y su hijo el conde de Melga en abril 
del dicho año, y están sepultados en la dicha Sania Clara. 

Tornando á la genealogía del d¡<ho Almiranle D. Fa- 
drique, nieto del maestre de Santiago 1). Fadrique, fué su 
segundo hijo D. Pedro Enrique, Adelantado de la Andalu- 
cía, el cual casó la primera vez con Doña Beatriz de Rive- 
ra , hija del Adelantado Perafan de Rivera y de Doña Ma- 
ría de Mendoza , hija del marqués de Santillana. 

Ovo este Adelantado en ella un hijo llamado D. Fran- 
cisco Enriqnez de Rivera , el cual siendo casado con hija de 
D. Diego Ponce de León, duque de Cáliz, murió habiendo 
ya heredado la casa, sin dejar hijos. Casó segunda vez el 
dicho Adelantado D. Pedro Enriquez i;on Doña Catalina de 
Rivera, hermana de su primera muger, de la cual ovo á 
D. Fadrique Enriquez de Rivera , que hoy es Adelantado 
de la Andalucía, y marqués de Tarifa, que ni es casado ni 
tiene hijos, porque se apartó de Doña Elvira de Herrera 
su muger, hija de D. Alonso de Aguilar, que después mu- 
rió monja en el monasterio de Calabazanos. 

El segundo hijo del dicho Adelantado D. Pedro En- 
riquez se llamó D. Fernando Enriquez que casó con Doña 
Inés Portocarrero, hija de D. Pedro Porlocarrero, Señor de 
Moguer y de Doña Juana de Cárdenas, hija del maestre de 
Santiago D. Alonso de Cárdenas, y de Doña Leonor de 
Luna su muger. Tiene el dicho D. Fernando Enriquez 
hijos , y el dicho adelantado D. Francisco Enriquez su her- 
mano mayor, que fallesció por el mes de febrero del año de 
quinientos nueve, fizo un monasterio muy insigne de la 
orden de San Gerónimo en una villa suya que se llama 
Hornos, seis leguas de Jerez, allí fué sepultado, el cual mo- 



461 

naslcrío él doló magniTicamente. Falleció el dicho Ade- 
lantado D. Pedro Enriquez en una venta que está en el 
rio de las ílieguas, cerca de la ciudad de Antequera, por el 
mes de hebrero, año de mili cuatrocientos noventa y dos, 
que habia adolescido en el Real sobre Granada, y no quiso 
salir de el Real basta que la ciudad fuese ganada y entre- 
gada al Rey D. Fernando y Reina Doña Isabel, nuestros Se- 
ñores, que fué á dos dias de enero año de mili cuatrocientos 
noventa y dos años: está sepultado en el monasterio de las 
Cuevas, extramuros de Sevilla, que es de la orden de la 
Cartuja en el capítulo , porque en la capilla mayor del di- 
cho monasterio, están los padres y abuelos y otros ascen- 
dientes de sus dos mugeres de este linaje de Rivera. 

Fué el tercero hijo del dicho Almirante D. Fadrique, 
D. Enrique Enriquez, que se llamó de la Fortuna, porque 
nació estando el Almirante su padre desterrado de los rei- 
nos y tomado todo su estado : fué este D. Enrique mayor- 
domo mayor del Rey Católico D. Fernando y su tio , her- 
mano de la Reina Doña Juana su madre de otra muffer. 
Fué Señor de Villaday de otros lugares en la Otoya de Ra- 
za, y tuvo á Villaviccncio. Casó este D. Enrique con Doña 
María de Luna, hija de D. Pedro de Luna, Señor de Fuen- 
tidueña, que fué hijo bastardo del maestre D, Alvaro de 
Luna y de Doña Elvira de Herrera, hija del Mariscal Pedro 
García de Herrera, y de Doña Constanza, Señores de 
Fuentepudia. Tuvo este D. Enrique de la Foi luna en la di- 
cha Doña María de Luna cuatro hijas: la mayor se llamó 
Doña Theresa Enriquez , que casó en Salamanca el año de 
ochenta y seis por noviembre, con D. Enrique Enriquez de 
Guzman, su primo segundo, hijo de D. Alonso Enriquez, 
V de Doña Juana de Velasco, condes de Albadelisle. Murió 
el dicho D. Enrique Enriquez en vida de su padre el conde 



462 

on Cataluña en la villa de Perpinan , saliendo á deparlir un 
ruido, de una piedra arrojadiza desde una ventana donde 
estaba por capitán general por los Rey y Ueina Católicos: 
que fué en el mes de mayo de mil cuatrocientos noventa y 
siete años. 

Ovieron la dicha Doña Tlieresa y D. Enrique Enrí- 
quez dos hijos y una hija, el hijo mayor se llama D. Die- 
go Enriquez de Guzman, que agora es conde de Alba de 
Liste : heredó la casa de su abuelo por el mes de noviem- 
bre en el año de mili quinientos dos por muerte de él. Es 
casado con Doña María de Toledo , hija de D. Fadrique 
Alvarez de Toledo y Doña Isabel Pimentel , duques de 
Alba : tienen muchos hijos. 

El segundo hermano desle conde se llama D. Enrique 
como su padre y abuelo , el cual ha de heredar después de 
los dias de Doña María de Luna su abuela, lo que sn 
abuelo tenia en el reino de Granada. Es casado con hija 
de D. Gonzalo Chacón , adelantado de Murcia y de Doña 
Inés Manrique , y esta muger es hermana de padre de Don 
Pedro Fajardo , a^lelantado de Murcia , marqués de los 
Velez. 

La hija de los dichos I). Enrique Enriquez y Doña 
Theresa se llama Doña María Enriquez, que es casada 
con Diego Hernández Dávila, cuyas son Villatoro y Naval- 
morquende. Tienen hijos á D. Gerónimo y D. Gonzalo y 
D. Fernando. Murió esta señora Doña Theresa en Za- 
mora en el año de mili quinientos siete por el mes de 
enero. 

La segunda hija del dicho D. Enrique y Doña María 
de Luna se llama Doña María Enriquez, que fué despo- 
sada con D. Alonso de Borja, duque de Gandía, hijo del 
Papa Alejando Sexto, y antes que viese á la dicha su es- 



463 

posa falleció; y casó la dicha Doña María segunda vez 
con D. Juan de Borja, hermano del dicho D. Alonso, del 
cual ovo un hijo y una hija : el hijo se llamó D. Juan, que 
hoy es duque de Gandía , que casó con Dona Juana de 
Aragón, hija de D. Alonso de Aragón, arzobispo de Zara-^ 
goza, que fué hijo bastardo de el Rey D. Fernando el 
Calhülico como es dicho , de la cual tiene el dicho Duque 
hoy tres hijos. La hija de los dichos D. Juan y Doña Ma- 
ría se llama Doña Francisca , la cual y la dicha duquesa 
Doña María su madre son monjas en un monasterio de 
Santa Clara de la villa de Gandía; el cual monasterio 
fundó la dicha Doña María. 

La tercera hija del dicho D. Enrique de la Fortuna y 
Doña María de Luna es Doña Francisca Enriquez, mu~ 
ger de D. Bernardo de Rojas, marqués de Denia. Tiene 
muchos hijos é hijas: el hijo mayor que se llama Luis de 
Rojas está desposado con Doña Cathalina de Zúñiga, hija 
del conde de Miranda y de Doña María de Cárdenas, que 
son de una misma genealogía. 

El otro hijo se llama D. Enrique, que es comendador 
de Valderricole. 

El tercero hijo que se llama D. Hernando, es comen- 
dador de Moratalaz. 

El otro y cuarto hijo se llama D. Diego, que es deán 
de Jaén. 

La hija mayor se llama Doña Ana , que es religiosa. 

La segunda hija se llama Doña María, que es despo- 
sada con D. Juan Manrique , hijo mayor de D. Luis Man- 
rique y de Doña Ana Pimeutel , marqueses de Aguilar de 
Campo: tienen una hija. 

La tercera hija se llama Doña Magdalena , despo- 
sada con D. Alvaro de Mendoza, hijo de D. Rodrigo de 



464 

Mcndoz.i y «lo Dona Juana Manrique, condes de Castro. 

La cuarta hija se llama Dona Juana, que es niña. 

La quinta liija del dicíio D. Enrique de la Fortuna, que 
se llama el Mayordomo, fué Dona Elvira , la cual fué des- 
posada con D. Juan de Mendoza, conde de Monteagudo , 
que mataron los moros en la guerra de Granada : casó 
después la dicha Doña Elvira con D. Pedro Hernández de 
Córdoba, Señor de la casa de Aguilar , que luego fué mar- 
qués de Priego, fijo de D. Alonso de Aguilar y de Doña 
Calhalina Pacheco. Fallesció la dicha Doña Elvira en el 
mes de marzo del año pasado de mili quinientos doce, y el 
dicho marqués su marido en el lugar de Holias , dos le- 
guas de Toledo, sábado á veinte y cuatro de enero de mili 
quinientos diez y siete años: fué llevado á Córdoba á la 
iglesia de San Ipólito, donde yace sepultado D. Alonso su 
padre , que mataron los moros en Sierra-Bermeja cerca 
de Ronda, en el mes de marzo del año mili quinientos y 
uno. Dejó este marqués de Priego muchas hijas y no va- 
ron ninguno: la mayor que es Marquesa, se llama Doña 
Chatalina de Córdoba : falleció el dicho D. Enrique de la 
Fortuna en Medina del Campo , á diez y ocho de mayo de 
mili quinientos cuatro años. Fué llevado su cuerpo á la 
ciudad de Baza, donde yace supullado en un monasterio 
de la orden de San Gerónimo quel fundó y dotó : era co- 
mendador mayor de León de la orden de Santiago : por su 
fallecimiento fué comendador mayor Garcilaso de la Vega, 
que fué comendador mayor hasta el año de mili quinien- 
tos doce, que falleció dia de Santa María de septiembre 
en Burgos en el monasterio de San Juan , donde fué Iraido 
á Cuerva, una villa suya. 

El cuarto hijo del dicho Almirante D. Fadrique y 
Doña Theresa de Quiñones, se llamó D. Francisco Enri- 



463 

quez, qne casó con Doña Elvira Laso, hija de D. Fadri- 
qne Manrique, hermano del maestre D. Rodrigo Manrique 
y de Doña Beatriz Laso de Figueroa , hija del conde de 
Feria D. Gómez Suarez v de Doña Elvira Laso, su muffer, 
que se llamó Doña Juana Enriquez , que casó con D. Gar- 
cía Manrique, conde de Osorno , y fallesció sin dejar hijos. 
Casó otra vez el dicho D. Francisco con Doña Inés Girón, 
de la cual no ovo hijos: está enterrado el dicho D. Fran- 
cisco en las Cuevas de Sevilla con el Adelantado su her- 
mano. 

Tornando á las hijas de el dicho almirante D. Fadri- 
que, la primera que fué Doña Juana, Reina de Aragón , no 
conviene repetir su generación porque de ella se ha dicho 
en la genealogía de el Rey D. Fernando de Aragón , In- 
fante de Castilla. 

La segunda hija que fué Doña María Enriquez , que 
casó con D. García Alvarez de Toledo, duque de Alha, 
marqués de Coria , los cuales ovieron muchos hijos : el ma- 
yor se llamó D. Fadrique, que hoy es duque de Alha, que 
casó con Doña Isabel Pimentel, hija de D. Alvaro de Es- 
túñiga y de Doña Leonor Pimentel , duques que fueron de 
Arévalo. Ovo el dicho D. Fadrique cinco hijos y una hija 
en la dicha Doña Isabel : la hija como dicho es casó con 
D. Diego Enriquez de Guzman , conde de Alba de Liste. 

De los hijos el mayor se llamó D. García , que murió 
en los Gelves á veinte y nueve de agosto del año de mili 
quinientos diez ; y en el aquel año dia de Santiago se ganó 
la ciudad de Trepol : y en dia de los Reyes antes en el di- 
cho año se ganó la ciudad de Buxía : casó el dicho Don 
García con Doña Beatriz Pimentel , hija de D. Rodrigo 
Alonso Pimentel y Doña María Pacheco, condes de Bena- 
vente , de la cual ovo dos hijos, el mayor se llama D. Fer- 
Tomo XVIII. 30 



466 

liando , y el segundo se llama D. Bernardino , que nació 
tres meses después de la muerte de su padre : ovo el dicho 
D. García tres hijas que son ninas. 

El segundo hijo del dicho D. Fadrique y Doña Isahel 
Pimentel se llama D. Pedro de Toledo, que es marqués de 
Villafranca, la cual ovo con Doña Ana Pimenlel, fija de 
D. Luis Pimentel y Doña Juana Osorio, marqueses de Vi- 
llafranca, que fué este D. Luis el hijo mayor del dicho 
conde D. Rodrigo Alonso Pimentel , que murió en vida de 
su padre en la villa de Alcalá de Henares , lunes veinte y 
siete de noviembre del año de mili cuatrocientos noventa 
y siete, de la caida de un corredor ; fué enterrado en la vi- 
lla de Villalon en el monasterio de San Francisco que el 
conde su padre fundó: tiene hijos y hijas el dicho mar- 
qués : el mayor se llama D. Fadrique. 

El tercero hijo se llama Fr. Juan de Toledo, de la or- 
den de Santo Domingo. 

El cuarto hijo es Fr. Diego de Toledo, prior de San 
Juan , de cuya dignidad agora se contiende entre él y Don 
Antonio de Estúñiga , hermano del duque de Bejar, y se 
secrestó el mes pasado de julio de este año de mili qui- 
nientos diez y siete por mandado del Rey nuestro Señor y 
del Reverendísimo Señor Cardenal de España, su goberna- 
dor en estos reinos. 

El quinto hijo es D. Fr. Hernando de Toledo, co- 
mendador mayor de Alcántara y de Lares. 

Tiene el dicho Duque una hija bastarda que se llama 
Doña Leonor de Toledo, casada con D. Rodrigo Puerto 
Carrero hijo primogénito de D. Juan Puerto Carrero y de 
Doña Inés de Rivera, condes de Medellin: tienen hijos, el 
mayor se llama D. Juan Puerto Carrero como el abuelo. 

El hijo segundo de dichos D. García Alvarez de To- 

ÍÍÍVX owr 



467 

ledo y Dona María Enriquez sé llama D. Hernando de 
Toledo, cuya es Viloria, y es comendador mayor de León 
de la orden de Santiago , qae sucedió al dicho D. García 
Laso de la Vega. Ha sido casado tres veces , la primera 
con Doña María de Rojas , hija de Sancho de Rojas, cuyas 
son Cavia y Monzón , y de Doña Cathalina de Pereira , 
que era portuguesa, que fallesció en Medina del Campo 
en el mes de ocluhre del año mili quinientos cuatro, y allí 
fallesció también su hijo mayor que se llamaba D. García 
de Toledo; y el segundo hijo que se llamó primero Don 
Sancho, llamáronle después D. García. 

El tercero hijo se llama D. Fadrique , que es cla- 
vero de Alcántara , por muerte de Fr. Francisco de Solo 
de Salamanca. 

El cuarto hijo es Abad de San Isidro de León. 

Ovieron dos hijas : la primera casó con hijo mayor de 
Juan Pacheco de Ciudad-Rodrigo. 

La segunda que se llama Doña María, casó con Don 
Diego Colon, hijo de D. Christobal Colon, primer Almi- 
rante de las Indias, el cual primero las descubrió y halló 
en el año de mili cuatrocientos noventa y dos , y murió 
en Valladolid en el mes de mayo de mili quinientos seis, 
y allí se sepultó en el monasterio de San Francisco en la 
capilla de Luis de Lacerda para se llevar á la iglesia ma- 
yor de Sevilla , donde mandó hacer su capilla. Tiene el 
dicho Almirante D. Diego en la dicha Doña María de To- 
ledo dos hijas. 

La segunda muger del dicho D. Fernando de Toledo 
se llamó Doña Aldonza Enriquez, hija de D. Rodrigo Pi- 
mentel, conde de Benavente y de Doña Inés Enriquez, hija 
del conde D. Enrique de quien se dirá: ovo hijos destc 
casamiento. 



468 

La tercera muger del dicho D. Fernando, que hoy 
vive, es sobrina de la dicha segunda miiger, hija de 
su hermana, porque es hija de D. Luis Manrique, mar- 
qués de Aguilar, y de Doña Ana Pimentel su muger, hija 
de los dichos D. Pedro Pimentel y Doña Inés Manri- 
quez, de la cual tiene hijos, y llámase Doña Ana como 
su madre. 

El tercero hijo de los dichos D. García Alvarez y Doña 
María Enriquez se llamó D. Gutierre de Toledo, que fué 
mucho tiempo Maestrescuela de Salamanca y Abad de 
Valladolid , y después fué obispo de Plasencia por falles- 
cimiento de D. Rodrigo de Avila, hijo del doctor Pero 
Gómez y Doña Juana de Avila su muger ( el cual falles- 
ció en Plasencia año de mili cuatrocientos noventa y seis, 
por el mes de hebrero, y fué sepultado en San Francisco 
de Avila) y el dicho D. Gutierre de Toledo, fallesció en 
Segovia á diez y ocho de agosto año de mili quinientos 
seis: sepultóse en San Francisco de la dicha ciudad para 
se llevar á San Leonardo de Alba: ovo el dicho D. Gutierre 
de Toledo algunos hijos. 

El cuarto hijo de los dichos D. García Alvarez y Doña 
María Enriquez se llamó D. Pedro de Toledo, el cual casó 
con Doña Leonor de Ayala, hija de Pedro López de Ayala, 
Comendador de Mora y de Doña María de Avalos : ovieron 
un hijo que se llama D. Pedro de Toledo , cuyas son las 
Cinco Villas de Avila; y una hija llamada Doña María, 
muger de Luis Sánchez, hijo de Gabriel Sánchez, tesorero 
del Rey de Aragón, que son naturales de Zaragoza: tienen 
deste matrimonio hijos. Murió el dicho D. Pedro en Alba 
año de mil quinientos cuatro por julio, está enterrado en 
San Leonardo de Alba con su padre y abuelo. 

El quinto hijo de los dos duqnes , D. García Alvarez y 



469 

Doña María Enriquez, se llama D. García de Toledo, el 
cual casó la primera vez con hija de D. Gabriel Manriquez 
y de Doña Alonza de Vivero , condes de Osorno, de quien 
ovo hijos. Casó segunda vez con hija de D. Gutierre de So- 
lís, conde que fué de Coria, hermano del Maestre de Alcán- 
tara D. Gómez de Solís de Cáceres y de Doña Francisca 
de Toledo , hija de Hernand Alvarez de Toledo, Señor de 
Oropesa , y de Doña Mayor de Toledo su muger , que fué 
hermana del dicho duque de Alba D. García Alvarez : así 
que este D. García y su suegra eran primos hermanos. Llá- 
mase la muger del dicho D. García Doña María , de quien 
tiene hijos; es hermana de D. Gómez de Toledo é de Solís, 
obispo que es agora de Plasencia , que lo ovo por falles- 
cimiento del dicho obispo D. Gutierre su tio: ovieron el 
dicho duque D. García é Doña María Enriquez cuatro hi- 
jos: la mayor se llamó Doña Mencía, qne casó con D. Bel- 
tran de la Cueva, duque de Alburquerque, que estaba viu- 
do; y esta Doña Mencía fallesció sin dejar hijos: está se- 
pultada en el dicho monasterio de San Leonardo. 

La segunda hija se llamó Doña Theresa ; casó con Don 
Pedro Manrique , conde de Osorno y Comendador mayor 
de Castilla, de la orden de Santiago: ovo en ella por hijos 
á D. Garcia Hernández Manrique, conde que agora es de 
Osorno y comendador de Rivera , que casó segunda vez 
con Doña María de Luna , Señora de Fuentidueña , é de 
Doña Isabel de Bobadilla, hermana de Doña Beatriz de 
Bobadilla, marquesa que fué de Moya: tiene el dicho conde 
D. García tres hijos, á D. Pedro, D. Juan y D. Tomás, 
y una hija. 

El segundo hijo del conde D. Pedro Manrique se llama 
D. Grabiel, que casó en Sevilla. 

Ovo también el dicho conde D. Pedro una hija llamada 



470 

Doña Aldonza Manrique, que casó con I). Pedro de Luna, 
hijo del dicho D. Alvaro de Luna. 

La tercera hija de los dichos Duques D. García y Doña 
María Enriquez , se llamó Doña Francisca de Toledo , que 
casó con D. Francisco de la Cueva, duque de Alhurquer- 
qne y conde de Ledesma , que hoy es : tienen muchos hijos 
y hijas : el mayor se llama D. Beltran de la Cueva como el 
ahuelo : es casado con Doña Isahel Girón , hija mayor de 
D. Pedro Girón y de Doña Leonor de Velasco, condes de 
Urueña, y tiene ya hijos: ovieron tamhien la dicha Doña 
Francisca y D. Francisco duque de Alhurquerque una hija 

que se llamaba con quien casó segunda vez 

D. Pedro Fajardo, Adelantado de Murcia, que agora es 
marqués de los Velez: tiene un hijo varón. 

Hay otra, hija segunda de los dichos duques de Alhur- 
querque que se llama Doña Theresa de la Cueva , que es 
casada con D. Fernando de Bohadilla, cuyas son Chinchón 
y Odón, alcaide de los alcázares de Segovia: tienen hi- 
jos. Fallesció la dicha Doña Francisca de Toledo, duquesa 
de Alhurquerque , este año de quinientos diez y siete por 
el mes de agosto sábado ocho del. 

La cuarta hija de los dichos duques D. García Alvarez y 
Doña María Enriquez se llamó Doña María de Toledo, que 
casó con D. Gómez Suarez de Figueroa, conde de Feria, 
los cuales ovieron dos hijos: el mayor se llama D. Lorenzo 
Suarez de Figueroa , que hoy es conde de Feria ; y el se- 
gundo se llama D. García: ovieron también dos hijas, la 
mayor casó con D. Francisco Alvarez de Toledo, conde de 
Oropesa, de quien ovo muchos hijos ; y ella fallesció el año 
de mil quinientos quince en el mes de octubre : la otra hija 
casó con D. Alonso de Cárdenas, hijo de D. Pedro de 
Puerto Carrero , y de Doña Juana de Cárdenas su muger. 



471 

Tornando á la genealogía del dicho aloairanle D. Fa- 
drique , fué su tercera hija Doña Leonor Enriquez, que 
casó con D. Alvar Pérez Osorio, conde de Traslanaara, 
que después en tiempo del Rey Enrique Quarto fué mar- 
qués de Astorga; los cuales ovieron dos hijos y dos hijas: 
el mayor se llamó D. Pedro Alvarez Osorio, marqués de 
Astorga , que casó con Doña Beatriz de Quiñones, hija de 
D. Diego Hernández de Quiñones , é de Doña Juana Enri- 
quez, condes de Luna. 

Fallesció el dicho marqués D. Pedro Alvarez Osorio 
año de mili quinientos cinco por agosto y su muger año 
de mili quinientos diez : están sepultados en la iglesia 
mayor de Astorga : los cuales ovieron por hijos á D. Alvar 
Pérez Osorio, que hoy es marqués de Astorga, el cual 

casó la primera vez con Doña hija de Don 

Francisco Sarmiento y de Doña Aldonza de Arellano, con- 
des de Santa Marta , con quien ovo el dicho marqués el 
dicho condado, y su padre tuvo muchos hijos en la dicha 
Doña Aldonza. Tiene el dicho marqués D. Alvar Pérez, 
que hoy es, un hijo que se llama D. Pedro Osorio que 

ovo en la dicha la cual fallesció año de mili 

quinientos y catorce por julio. Casó segunda vez el dicho 
marqués D. Alvar Pérez, con Doña María de Quiñones, 
que fué primero muger de D. Luis de Velasco, hijo mayor 
de D. Iñigo de Velasco, condestahle de Castilla, que hoy 
es, en la cual el dicho marqués tiene otro hijo. Tuvo el 
dicho D. Pedro Alvarez otro hijo que se llama D. Diego 
Osorio ; es casado con Doña Cathalina Marañon , dama 
que fué de la Reina Germana. 

Ovieron los dichos marqueses D. Pedro Alvarez Osorio 
y Doña Leonor Enriquez otro hijo que se llamó D. Fa- 
díiquc , que casó con Doña Mcncía de Guzman , hija de 



472 

Gonzalo Me\ia, Señor de Sánelo Feniia, de (juicn nació 
un hijo que se llamó D. Gonzalo, que fallesció el ano de mili 
quinientos y catorce ; y heredó por muerte desle 1). Gon- 
zalo , su hermana Dona Isabel Osorio , que casó con Don 
Diego de Carbajal , hijo del capitán Alonso de Carbajal 
que murió en Indias, y es señor de Jodar y Taheruela. 

Ovieron los dichos marqueses dos hijas ; la una casada 
con D. Rodrigo Enriquez Osorio, conde de Lemos, de 
quien se dijo en la genealogía de los Reyes de Portugal en 
el Infante D. Fernando : la otra se llama Doña Isabel 
Osorio, que casó con D. Bernardino de Quiñones, conde de 
Luna, los cuales ovieron por hijo mayor á D. Francisco 
de Quiñones , que hoy es conde de Luna , y casó con Doña 
María de Mendoza, hija de D. Bernardino de Mendoza 
y de Doña María de Sotomayor , condes de Coruña : hán- 
seles muerto muchos hijos ; y el mayor que agora les 
quedaba, D. Claudio, fallesció por el mes de .... en 
este año de mili quinientos diez y siete. 

Tiene también este D. Bernardino de Quiñones una 
hija que se llama Doña María de Toledo, y fué casada con 
D. Lorenzo Suarez, hijo mayor del dicho conde de Coruña; 
y él falleció sin dejar hijos en el año de mili quinientos ca- 
torce por el mes de marzo ; y él muerto, casó segunda vez 
la dicha Doña María con D. Juan de Ulloa de Toro, hijo 
de D. Rodrigo de Ulloa y de Doña Aldonza de Castilla, y 
nieto del doctor Periañes. 

Tornando á la genealogía del dicho almirante D. Fa- 
drique y Doña Theresa de Quiñones, digo que tuvieron 
otra y cuarta hija , que se llamó Doña Aldonza Enriquez, 
que casó en el reino de Aragón con D. Juan de Cardona, 
marqués de Pallares y conde de Prades, y Almirante de 
Aragón , que es el mayor Señor que hay en aquellos rei- 



473 

nos. Ovieron el dicho Duque y la dicha Duquesa su mu- 
ger muchos hijos y hijas : el mayor se llama D. Juan como 
su padre , que hoy es Duque y Almirante: eslá casado con 
Doña María Manrique, hija de D. Pedro Manrique y 
Doña Guiomar de Castro, duques de Nájera: tiene este 
Duque D. Juan , que hoy es, dos hijas; la mayor se llama 
Doña Juana , que está casada con D. Alonso de Aragón, 
duque de Segorbe , de quien se dijo en la genealogía del 
Infante D. Fernando: los otros hijos del dicho D. Juan y 
Doña Aldonza Enriquez son , el uno D. Enrique que es ar- 
zobispo de Monreal en Sicilia , el otro D. Antonio de Car- 
dona, comendador de Lobon en Castilla, de la orden de 
Santiago; el otro se llama D. Alonso, otro D. Luis, otro 
D. Pedro. Las hijas de los dichos duques D. Juan y Doña 
Aldonza Enriquez fueron Doña Juana de Cardona , que es 
casada con D. Antonio Manrique, duque que hoy es de Ná- 
jera y conde de Treviño, hijo del dicho D. Pedro Manri- 
que : la otra es casada con Juan de Urrea, conde de Aranda 
en Aragón : ovieron otra tercera hija que está por casar, 
que se llama Doña Theresa: la quinta hija de los dichos 
Almirantes D. Fadrique y Doña Theresa de Quiñones se 
llamó Doña Inés Enriquez , que casó con D. Lope Vázquez 
de Acuña, adelantado de Cazorla y conde de Buendía, 
hijo de López Vázquez de Acuña. Ovieron el D. Lope 
Vázquez y Doña Inés muchos hijos y hijas; el mayor se 
llamó D. Francisco, que murió en vida de sus padres; el 
segundo se llamó D. Juan de Acuña, que hoy es conde de 
Buendía: es casado con Doña María de Padilla, hija de 
Pero López de Padilla , Adelantado de Castilla , y de Doña 
Isabel Pacheco, hija bastarda del maestre D. Juan Pa- 
checo. Ha habido el dicho conde muchas hijas, y todas 
se le han fallescido. El tercero hijo del dicho D. Lope 



474 

Vázquez y Dona Inés Enriquez se llamó D. Pedro de 
Acuña. El cuarto hijo D. Fadrique de Acuña , que son en- 
trambos comendadores de la orden de Santiago : casó Don 
Fadrique con fija de D. Alvaro de Bazan y Doña María 
Manuel, que viven en Granada ; las hijas de los dichos con- 
des D. Lope Vázquez y Doña Inés Enriquez son muchas: 
la mayor se llama Doña Leonor, casada con D. Rodrigo 
de Guzman , Señor del Algava , y tienen un hijo que se 
llama D. Luis de Guzman y oíros: la segunda hija se lla- 
ma Doña Blanca, muger de D. Hernando de Vega, co- 
mendador mayor de Castilla, de la orden de Santiago: tie- 
nen hijos y hijas : el mayor se llama D. Juan de Vega 
como su abuelo: tiene una hija que se llama des- 
posada con D. Juan de Silva, hijo mayor de D. Juan de 
Silva y de Rivera, y nieto de D. Juan de Rivera el Viejo, 
capitán de la frontera de Navarra, Señor de Monlemayor. 
La tercera hija de los dichos condes D. Lope Vázquez y 
Doña Inés Enriquez se llama Doña María Enriquez, que 
casó con Gutierre Velazquez Comendador de la Membrilla, 
hijo de Juan Velazquez, contador mayor, y de Doña María 
de Velasco, y nieto del licenciado Gutierre Velazquez de 
Cuellar, que fué hijo del doctor Orlun Velazquez, corre- 
gidor de Sevilla en tiempo del Rey D. Juan Segundo. Mu- 
rió este Gutierre Velazquez en Arévalo en este año de 
mili quinientos diez y siete á veinte y dos de hebrero, é 
fallesció el dicho Juan de Velazquez, contador mayor, miér- 
coles doce de agosto de este presente año de mili quinien- 
tos diez y siete de unas tercianas ; y dejó el dicho Gutierre 
Velazquez un hijo que se llama Juan Velazquez. 

Tuvieron los dichos D. Lope Vázquez y Doña Inés En- 
riquez otras hijas , que son monjas en los monasterios de 
Calabazanos , de donde se pasaron á las Gordillas , que es 



475 

un monaslerio de la orden de Santo Domingo que fundó 
y dotó Doña María de Avila, muger que fué de D. Her- 
nando de Acuña su lio, virey de Sicilia , que murió allá 
en fin del año de mili cuatrocientos noventa y cuatro, y 
la dicha Doña María en el dicho monasterio de las Cor- 
dillas , siendo en él abadesa en el año de mili quinien- 
tos doce. 

La sesta hija del dicho almirante D.Fadrique, que 
se llama Doña Blanca, abadesa del dicho monasterio de 
Santa Clara de Falencia. J 

Tornando á la genealogía del dicho almirante Don 
Alonso el Primero y de Doña Juana de Mendoza su mu- 
ger, tuvieron otro hijo, que se llama D. Enrique Enri- 
quez , conde de Alba de Liste , y casó con Doña María de 
Cuzman, hija de D. Enrique de Cuzman y de Doña The- 
resa de Figueroa, condes de Niebla : ovieron muchos hijos 
y hijas : el mayor se llamó D. Alonso Enriquez como su 
abuelo, y casó con Doña Juana de Velasco, que primero 
fué desposada con Hernando de Herrera, hijo mayor del 
mariscal Pero Carcía de Herrera, Señor de Ampudia , que 
fué hija de D. Pedro Hernández de Velasco y de Doña 
Beatriz Manrique , primeros condes de Haro. Y los dichos 
D. Alonso Enriquez y Doña Juana de Velasco ovieron por 
hijo mayor á D. Enrique Enriquez de Cuzman , que casó 
con Doña Theresa Enriquez su prima, de quien se dijo 
largamente en la genealogía del almirante D, Fadrique 
en su tercero hijo, que se llamó D. Enrique, donde se ha 
de ver. 

Ovieron otro hijo los dichos condes D. Alonso y Doña 
Juana de Velasco, que se llama D. Pedro Enriquez, que 
vive en Zamora y tiene hijos. 

Asimismo ovieron hijas, una que casó con D. Fran- 



47C 

cisco do Munroy sefior de Belvis y Almaraz, que se lla- 
ma y liencn hijos. 

Olra hija que casó en el reino de Aragón. 

Tornando al dicho conde D. Enrique ovo olro hijo se- 
gundo que se llamó D. Enrique de Guzman , comendador 
de Caslro Toraff, que casó la primera vez con hija de Suer 
Gómez de Solomayor en Galicia , y la segunda vez con 
hija de D. Pero Ponce de León, señor de Villagarcía , pa- 
dre de D. Luis Ponce , y abuelo de D. Rodrigo Ponce de 
León, duque que hoy es de Arcos : dejó el dicho D. Enri- 
que hijos de enlrambas mugeres : olro hijo de los dichos 
Conde Enrique y Doña María de Guzman se llamó Don 
Diego Enriquez, que fué clérigo y después fraile en el 
monasterio de Sania Monlmarla de la orden de San Ge- 
rónimo. 

Ovieron los dichos condes D. Enrique y Doña María 
de Guzman otro hijo que se llamó D. Juan Enriquez, que 
casó con Doña Costanza de Almanza , hija de Diego de Al- 

manza , señor de Alcañizes y Tabarra , y de de 

Eslúñiga, de cual el dicho D. Juan ovo hijo á D. Fran- 
cisco Enriquez de Almanza que heredó la casa , el cual 
casó con Doña Isabel de UUoa, hija de Rodrigo de Ulloa, 
contador mayor, y de Doña Aldonza de Castilla su muger, 
los cuales han habido muchos hijos y hijas. 
{> Tuvo el dicho D. Juan Enriquez en la dicha Doña 
Costanza de Almanza otro hijo, que se llamó D. Juan En- 
riquez como su padre, y una hija que se llama Doña Isa- 
bel Enriquez, que casó con D. Gutierre de Robles, cuyo 
es Trigueros y otros lugares: estos tienen hijos. 

Tuvieron los dichos conde D. Enrique y Doña María 
de Guzman muchas hijas: la mayor se llamó Doña Juana 
Enriquez, muger que fué de D. Diego Hernández de Qui- 



477 

ñones, primero conde de Luna, de quien arriba se ha di- 
cho y se dirá en la genealogía de Diego Hernández de 
Quiñones. 

Fué la segunda hija del dicho conde D. Enrique y 
Doña María de Guzman Doña Theresa Enriquez , esta casó 
con D. Juan de Acuña conde de Valencia y duque que se 
llamó de Gijon , el cual murió año de mili cualrocienlos 
setenta y seis, que lo echó de una ventana Juan de Ro- 
bles su cuñado, marido de su hermana Doña María de 
Acuña: es hijo de los dichos D. Juan y Doña Theresa 
D. Enrique de Acuña , conde que hoy es de Valencia , el 
cual casó la primera vez con hija del conde de Urueña, y 
la segunda con Doña María Sarmiento; y de estos dos 
matrimonios no ovo hijos: casó la tercera vez con Doña 
María Manuel, hija de D. Juan Manuel y de Doña Catha- 

lina de Castilla: tienen una hija que se llama de 

Acuña, y el conde tiene un hijo bastardo que se llama 
D. Jorge. 

El hijo segundo de los dichos D. Juan y Doña The- 
resa Enriquez se llama D. Martin Vázquez de Acuña que 

vive en León : es casado con Doña de Vivero, 

hija del vizconde D. Juan de Vivero y de Doña María de 
Acuña, hija de D. Pedro de Acuña , conde de Buendía : 
tienen hijos. 

Tuvieron los dichos D. Juan y Doña Theresa una hija 
que se llama Doña Juana, que casó con D. Pedro Velez, 
señor de Salinillas, hijo de D. Iñigo de Guevara y de Doña 
Juana Manrique, condes de Oñale. 

La tercera hija de los dichos condes D. Enrique Enri- 
quez y Doña María de Guzman, se llamó Doña Inés En- 
riquez que fué muger de D. Pedro Pimentel, hermano 
de D. Rodrigo Alonso Pimentel , conde de Bonavente: 



478 

los cuales ovicron un hijo que se llama D. Bernardino 
Pimentel, que casó con Doña Coslanza Bazan, hija de Don 
Pedro Alvarez Osorio y Doria Juana Bazan , condes de Le- 
mos : tiene el dicho I). Bernardino un hijo y dos hijas. 

Ovieron el dicho D. Pedro Pimenlel y Doña Inés En- 
riquez tres hijas: la una se llama Doña Ana Pimenlel, 
muger que es de D. Luis Manrique, marqués de Aguilar, 
padres de D. Juan Manrique, de quien arriba es dicho: 
ovieron también la dicha Doña Ana y marqués D. Luis 
una hija que es casada con D. Pedro Manrique, hijo de 
D. Rodrigo Manrique, conde que hoy es de Paredes, y 
la del Comendador mayor de León y otros. 

La segunda hija del dicho D. Pedro y Doña Inés, se 
llama Doña Aldonza , muger.de D. Hernando de Toledo, 
Comendador mayor de León, de quien arriba es dicho. 

La tercera hija se llama Doña Juana Pimentel , que 
casó con Arias Maldonado de Talavera : fué el dicho Arias 
Maldonado Comendador de Eiiche y la Moraleja, de la or- 
den de Alcántara, y después casó con dispensación, y fué 
Comendador de Estriana, de la orden de Santiago, que 
fallesció en vida de su padre en Sevilla en el año de mili 
quinientos cuatro en el mes de marzo : dejó muchos hijos 
y hijas de la dicha Doña Jnana ; el mayor se llama D. Ro- 
drigo Maldonado, que es desposado con hija bastarda del 
duque de Alburquerque , que se llama Doña 

La cuarta hija de los dichos condes D. Enrique y Doña 
María de Guzman se llamó Doña María Enriquez, que fué 
primero casada con D. Juan de Zúñiga, vizconde de Mon- 
terey , de la cual no ovo hijos, y casó segunda vez con 
Luis de Acevedo, hijo de D. Diego de Acevedo y de Doña 
Catbalina de Fonseca, nielo del doctor D. Juan González 
de Acevedo y de Aldonza Diaz Maldonado ; y el dicho Don 



479 

Luis de Acevedo fué hermano de D. Alonso de Fonseca el 
Viejo, arzobispo que fué de Santiago, que renunció en Don 
Alonso de Fonseca, arzobispo que hoy es de Santiago: ovo 
el dicho Luis de Acevedo en la dicha Doña María Enriquez 
á D. Alonso , que casó con Doña Mayor de Avila , hija de 
D. Pedro de Avila y de Doña Elvira de Tcdedo, el Señor de 
las Navas. Con otra hija de este señor de las Navas, es- 
taba casado el autor; y tiene el dicho D. Alonso tres hi- 
jas y un hijo que se llama D. Diego. 

Tornando á la genealogía de el dicho D. Alonso En- 
riquez, almirante el primero, tuvo dos hijos bastardos, 
como dicho es ; el uno se llamó D. Rodrigo Enriquez, deán 
que fué de Falencia, el cual ovo un hijo que se llamó Her- 
nando Enriquez, casado con Doña María Barba, en quien 
ovo á Francisco Enriquez , que casó con Doña Juana Car- 
rillo , hija de Juan Carrillo y Doña María de la Cuadra de 
Valladolid. Murió el dicho D. Francisco Enriquez sin hi- 
jos, y dejó su hacienda, que es cabe Sahagun , á la dicha 
su muger por su vida, para que después sea toda de la 
orden de San Gerónimo ; y está comenzado á hacer mo- 
nasterio desta orden en el lugar de Redalga , que era 
suyo, cerca de la villa de Sahagun. 

Tuvo Fernando Enriquez un hijo bastardo que se lla- 
mó Enrique Enriquez , que fué degollado, así que de e! di- 
cho Dean no quedó generación. 

El segundo hijo bastardo del dicho almirante D. Alon- 
so Enriquez el Primero se llamó, como dicho es, Juan 
Enriquez, que vivia en Zamora; nvo una hija que se lla- 
mó Doña María, que casó con Alvaro de Lnna , Señor de 
Escamilla , el cual ovo por hija á Doña Contesina , la cual 
casó con Pedro Manrique el Viejo, señor de Valdezoaray, 
estando viudo, en quien uvo á Bernabé Manrique, que casó 



480 

en Burgos, cuyo hijo es ü. Juan Manrique. El dicho Juan 
Enrique/ hastardo ovo un hijo que se llamó Alonso Enri- 
quez , cuya hija fué Dona Catalina Enriquez , que casó en 
Cáceres con Crislohal de Orellana, mayorazgo, padre de 
Paulo Orellana, mayorazgo, é de Diego Manriquez que fué 
lisiado de un tiro de arcabuz en un cerco. 

Tuvieron los dichos Juan Enriquez y Alonso Enriquez 
su hijo oíros muchos hijos y hijas que viven en Toro, Za- 
mora y León. 

Ovo el dicho almirante D. Alonso Enriquez en la di- 
cha Doña Juana de Mendoza nueve hijas, las cuales casa- 
ron en su vida de ellos, y de las ocho tuiveron muchos 
nietos, y es de notar que las tres hijas de ellas nacieron 
de un vientre y las casó en un dia en la ciudad de Soria 
con tres Señores , que todos tres juntan las tierras y son 
al rededor de la ciudad de Soria ; y destas tres se dirá pri- 
mero aunque no fueron las mayores de edad ni de estado. 

La primera se llama Doña Elvira, que casó con Juan de 
Tobar, cuyas eran las villas é lugares de Berlanga, Astudi- 
11o, Villadiego é otras villas é lugares, que heredó su hijo 
Luis de Tobar, el cual casó con Doña Isabel de Guzman, 
hija de Alonso Pérez de Rivero, contador mayor que fué 
del Rey D. Juan el segundo ; al cual el condestable D. Al- 
varo de Luna, maestre de Santiago, mandó en Burgos des» 
penar y echar de lo alto de su posada, que era la casa de 
Pedro de Cartagena, hacia la parte de la agua, y esto fué el 
año de mil cuatrocientos y cincuenta y tres, un dia de la 
semana Santa , y esto dicen que fué causa porque el dicho 
Condestable fué degollado en la plaza de Valladolid (1) 
á veinte y nueve dias de mayo de dicho año. La muger de 

(I) Al margen so Ice : Muerte de D. Alvaro de Luna. 



i81 

el dicho Alonso Pérez de Rivero se llamó Doña Inés de 
Guznian, hija de Gil González de Avila y de Doña Aldonza 
de Guzman, hija de D. Luis de Giizman , maestre que fué 
de Calalrava. 

Ovieron los dichos Luis de Tobar y Doña Isabel de 
Guzman una hija que se llamó Doña María de Tobar, que 
casó con Iñigo Fernandez de Velasco, que hoy es condes- 
table de Castilla y duque de Frias, de cuya genealogía se 
dirá adelante en el capítulo que habla de D. Juan de Ve- 
lasco ; y el dicho Juan de Tobar fué hijo de García Sánchez 
de Tobar, almirante de Castilla , cuyo fué Tudela de Due- 
ro y otros muchos lugares , ca fué tan gran Señor en estos 
reinos, que está sepultado en Sevilla en una capilla en la 
otra claustra de la iglesia mayor: es linaje antiguo, tiene 
su solar junto á Villadiego, como quier que ha mucho 
tiempo que viven en Valladolid , y por su causa hay en la 
dicha villa una calle que se dice destos caballeros donde 
antiguamente vivian (í) y en la iglesia mayor de Vallado- 
lid tiene capilla donde están sepultados ciertos caballeros 
de este linaje, que mandó degollar el Rey D. Pedro. 

La otra y segunda hija de los dichos almirantes Don 
Alonso Enriquez y Doña Juana de Mendoza se llamó 
Doña Inés Enriíjuez ; fué casada con Pedro de Mendoza, 
señor de Almazan y Monteagudo , hijo de Pedro González 
de Mendoza y nieto de Juan Hernando de Mendoza , de 
cuya genealogía se dirá adelante en el capítulo que habla 
del dicho Juan Hernando; y ovieron los dichos Pedro de 
Mendoza é Doña Inés Enriquez muchos hijos : el mayor 
se llamó Pedro de Mendoza como su padre, que casó en 

(1) Al margen se lee: Observa la antigüedad, calle y entierros 
de los Tobares en Valladolid. 

Tomo XVIIL 31 



482 

Aragón con Doña María de Luna , de la cnal ovo á D. Pe- 
dro de Mendoza qne fué conde de Monleagudo, que casí^ 
con Dona Isabel de Ziiñiga, hija de 1). Diego López de Zú- 
íiiga é de Doña Aldonza de Avellaneda, primeros condes de 
Miranda^ de la cual ovo el dicho conde de Monleagudo por 
hijo mayor á D. Juan de Mendoza, el cual seyendo des- 
posíido con Doña Elvira Enriquez, hija de D. Enrique Enri- 
quez, mayordomo mayor del Rey Calólico D. Fernando, 
murió en la ciudad de Baza de un golpe que se dio con el 
arzón de la silla del caballo saltando una acequia. Tuvie- 
ron los dichos condes de Monleagudo otro hijo segundo : 
era fallo de juicio, el cual murió asimismo en vida de sus 
padres. El tercero hijo es D. Antonio de Mendoza, que 
hoy es conde de Monleagudo , casado con Doña María de 
Mendoza, hija de D. Iñigo López de Mendoza y de Doña 
Francisca Pacheco, condes de Tendilla, y después marque- 
ses de Mondejar, los cuales tienen hijos é hijas: el mayor 
que hoy es marqués , se llama D. Luis , y otro D. Antonio, 
y oiro D. Juan , y una hija que casó con Juan de Padilla, 
hijo de Pedro López de Padilla en Toledo. El cuarto hijo 
de los dichos condes de Monleagudo, D. Alonso de Men- 
doza, casado con hija bastarda de D. Luis de la Zerda, duque 
de Medinaceli : tuvieron los dichos condes muchas hijas: la 
una se llamó Doña Calhalina de Mendoza, ques casada con 
el dicho D. Luis de Mendoza, que agora es conde de Ten- 
dilla é marqués de Mondejar, y tienen hijos. La otra hija 
segunda de los dichos condes de Monleagudo casó con Don 
Alvaro de Luna, señor de Cornago é Jabera, la cual es 
fallecida, é dejó un hijo varón y él es casado segunda 
vez con una dama de la Reina de Aragón Doña Germana, 

que se llama Doña Ovieron otra hija los dichos 

condes de Monleagudo , que casó con D. Rodrigo de Men- 



483 

doza, hijo de Ruy Díaz de Mendoza, señor de Morón : el 
cual tiene muchos hijos y hijas ; y el mayor desposado 
con hija de Juan Velazquez, contador mayor, que falleció 
como dicho es á doce del mes de agosto. 

Tuvieron otra hija los dichos condes de Monteagudo, 
que casó en el reino de Aragón con el Señor de Ariza, que 
se llama D. Juan de Palafox é de Rebolledo. 

Otra que se llamó Doña Inés de Mendoza, que fué 
dama de la Reina Doña Isabel , de quien D. Alonso Pi- 
mentel , conde que hoy es de Benavente, ovo una hija que 
os desposada con D. Alonso de Fouseca, hijo de D. Diego 
de Acevedo y nieto del arzobispo D. Alonso de Fonseca 
el Viejo. 

Tovieron los dichos Pedro de Mendoza y Doña María 
de Luna otro hijo llamado D. Diego de Mendoza, señor 
de Villacaida, que es un lugar cerca de Almazan, el cual 
fué casado la primera vez con Doña Cathalina de Montoya, 
hija de D. Pedro de Montoya que antes se llamaba de 
Huele, obispo de Osma , de la cual ovo muchos hijos, y 
casó algunos dellos con hijos y hijas de D. Fernaiiilo de 
Pareja, Adelantado de Galicia, é de Doña Elvira de Gotor 
su muger , que era hija de Diego de Gotor, alcaide de Es- 
calona, natural de Escalona ; y después el dicho D. Diego 
se casó con la dicha Doña Elvira , é no ovo hijos della. 

Ovieron asimismo los dichos Pedro de Mendoza é Doña 
María de Luna muchas hijas , las cuales fueron monjas 
en Santa Clara de Tordesillas y en otro monasterio que 
está en Almazan. Casó el dicho Pedro de Mendoza segunda 
vez con Doña Brianda de Castro, hija de D. Alvaro de Cas- 
tro de Sevilla, de la cual ovo á D. Pedro de Mendoza el 
Ciego , maestre-sala del Rey Cathólico y de la Reina de 
Aragón Doña Germana su segunda muger, y á Doña 



484 

Brianda, quo casó en Valladolid con Saravia , hijo de Gar- 
cía Franco, cuya hija también casó con el dicho I). Pedro. 

Tornando á la genealogía de los dichos Pedro de Men- 
doza é Doña Inés Enriquez (como el Almirante su abuelo) 
digo que tuvieron otro hijo segundo que se llamó Don 
Alonso Enriquez, como el Almirante su abuelo: fué obispo 
de Coria é muy buen perlado: é viniendo desde Coria á 
Almazan doliente vino á reposar al monasterio de Santa 
María de la Mejorada , que es de la orden de San Geró- 
nimo, cerca de la villa de Olmedo, é allí fallesció y está 
allí sepultado en la claustra. Mandó su capilla al monas- 
terio , y allí se le hace cierta memoria é sacrificios. Afír- 
mase que el dicho obispo fué virgen : sucedió en el obis- 
pado D. Iñigo Manrique su primo hermano, que es hijo del 
adelantado D. Pedro Manrique , y era obispo de Oviedo. 

Tuvieron los dichos Pedro de Mendoza é Doña Inés 
Enriquez otro hijo tercero, que se llamó Rui Diaz de 
Mendoza el Cazador , padre de Iñigo López de Mendoza el 
Gordo, que casó en Valladolid con Doña María de Bazan, 
hija de y Doña María Zapata , vizcondes de Val- 
duerna. 

Tuvieron los dichos Pedro de Mendoza y Doña Inés 
Enriquez una hija que se llamó Doña Beatriz Enriquez, 
que casó con D. Sancho de Castilla, hijo de D. Pedro de 
Castilla obispo de Palencia ; y él es agora en edad de mas 
de noventa años: los cuales ovieron muchos hijos y una 
hija : el mayor se llamó D. Pedro, que es fraile en la orden 
de San Gerónimo en Santa María de Prado, cerca de Va- 
lladolid. 

El segundo D. Juan de Castilla que fué deán de Sevi- 
lla y después obispo de Astorga , y últimamente de Sala- 
manca, y murió en vida de su padre en el mes de octubre 



485 

del año de mili quinientos diez. Eslá sepultado en la ca- 
pilla mayor del monasterio de San Francisco de Falencia 
que él reparó. Estaba allí antes sepultado el conde Don 
Tello, hijo del Rey D. Alonso Onceno, ó trasladáronle en 
la misma capilla junto al altar mayor en el alto. Dícese 
que dejó el dicho obispo un hijo. 

El tercero hijo de los dichos D. Sancho y Doña Bea- 
triz Enriquez se llamó D. Diego de Castilla, que casó con 
Doña Beatriz de Mendoza, hija de D. Diego Urtado de 
Mendoza , duque del Infantazgo , y de su segunda muger 
que se llamó Doña Isabel Enriqucz , natural del reino de 
Portugal , hija de Rui Vázquez de Pereira y de Doña Bea- 
triz de Noreña, que fué hija del conde D. Alonso de Gijon, 
hijo bastardo del Rey D. Enrique, que también lo fué, y 
su muger de este conde D. Alonso se llamó Doña Isabel, 
que fué hija bastarda del Rey D. Hernando de Portugal. 
El hijo mayor del dicho D. Diego y Doña Beatriz se 
llamó D. Sancho de Castilla como su abuelo : tienen asi- 
mismo hijas: tuvieron los dichos D. Sancho de Castilla y 
Doña Beatriz Enriquez otro hijo que fué el cuarto, que se 
llamó D. Sancho de Castilla como su padre, el cual fué 
alcaide de la fortaleza de Salsas al tiempo que los fran- 
ceses la cercaron, é se ovo allí como buen caballero ; mu- 
rió en vida de su padre en la ciudad de Toro por el mes 
de hebrero del año de mili quinientos cinco: era comen- 
dador de Castro Toraíf, de la orden de Santiago : dejó por 
heredero é albacea á D. Sancho su padre: fué sepultado 
en la iglesia de San Lázaro de la ciudad de Palencia , que 
era junto á su casa donde el dicho D. Sancho dejó renta 
para una capilla y ciertos capellanes en harta cantidad, y 
mandó hacer toda la iglesia; lo cual D. Sancho su padre 
cumplió, y en su vida hizo la iglesia y puso los capella- 



486 

neá, y les dio desde luego la renta que su hijo mandó, 
y mas, como buen padre y buen albacea. 

Ovieron los dichos D. Sancho y Doña Beatriz Enriquez, 
una hija que se llama Doña Inés de Castilla, que fue ca- 
sada con Luis Manrique , hijo de Gómez Manrique y de 
Doña Juana de Mendoza, que fué mucho tiempo corregidor 

en Toledo, y fué hijo de señor de Cordovilla 

y Villazopeque. Ovieron los dichos Luis Manrique y Doña 
Inés de Castilla una hija llamada Doña Juana Manrique 
que es casada con D. Rodrigo de Mendoza, conde que hoy 
es de Castro , los cuales tienen muchos hijos y hijas ; el 
mayor se llama D. Alvaro de Mendoza como el conde su 
abuelo; es desposado con Doña Magdalena de Rojas, hija 
de D. Bernardo de Rojas é Doña Francisca Enriquez, mar- 
queses de Denia. 

Ovieron los dichos almirante D. Alonso Enriquez y 
Doña Juana de Mendoza otra tercera hija , que se llamó 
Doña Isabel Enriquez, la cual casó con D. Juan Ramirez 
de Arellano , señor de los Cameros : y porque de este li- 
naje no se hace mención en estos claros varones ni en 
otros , es de saber que el dicho D. Juan Ramirez fué hijo 
de D. Carlos de Arellano é de Doña Isabel Sarmiento , los 
cuales están sepultados en el monasterio de San Francisco 
de Soria , en una capilla junto á la capilla mayor ; y el di- 
cho D. Carlos fué hijo de D. Juan Ramirez el Mozo, que 
murió en la batalla de Aljubarrota, en vida de su padre, 
que fué casado con Doña Leonor Manrique, hija de Don 
Pedro Manrique y hermana de D. Juan García Manrique, 
arzobispo de Santiago , de quien se dirá adelante en el ca- 
pítulo que habla del 

Y el dicho D. Juan Ramirez el Mozo fué hijo de Don 
Juan Ramirez de Arellano el Viejo, y de madama Venecia 



487 

su muger, que era francesa : á este D. Juan Ramirez dio el 
Rey D. Enrique el Segundo el estado que hoy tienen sus 
descendientes por la lealtad que en él halló, como parece 
en la chorónica: fué este estado primeramente de D. Juan 
Alonso de Haro á quien le quitó el dicho Rey D. Enrique 
porque el dicho D. Juan Alonso de Haro siguió la parte del 
Rey D. Pedro. Este solar de Arellano es antiguo en el rei- 
no de Navarra , y es casa de huenos caballeros antiguos. 

Tornando al dicho D. Juan Ramirez de Arellano, mari- 
do de la dicha Doña Isabel Enriquez, digo, que él tuvo un 
hermano que se llamó Carlos de Arellano, que fué el que 
hirió al Infante D. Enrique en la batalla de Olmedo , de la 
cual herida murió el dicho Infante, y el dicho Carlos de Are- 
llano, señor de Ciria y Borovia , que casó con Doña Catha- 
lina de Torres, hija de Juan de Torres el Viejo, é es su hijo 
D. Carlos de Arellano, casado con Doña Juana de Mendoza, 
hija de Iñigo López de Mendoza , señor de Relio que agora 
es. Tuvo el dicho D. Juan Ramirez una hermana que se 
llamó Doña Leonor de Arellano, que casó con D. Alonso 
Hernández de Córdoba, padre de D. Pedro de Aguilar, cu- 
yos fijos fueron D. Alonso de Aguilar é el Gran Capitán, 
llamado D. Gonzalo Hernández de Córdoba é de Aguilar. 

Tornando á los dichos D. Juan Ramirez de Arellano y 
Doña Isabel Enriquez , digo también que tuvieron muchos 
hijos: el mayor se llamó D. Alonso de Arellano á quien 
los Reyes D. Fernando y Doña Isabel dieron título de con- 
de Aguilar en el mes de mayo de mili cuatrocientos setenta 
y seis años, estando en el cerco del castillo de Burgos: este 
D. Alonso de Arellano casó con Doña Cathalina de Men- 
doza, hija mayor de D. Diego Urtado de Mendoza , duque 
del Infantazgo é Doña Brianda de Luna su primera muger, 
los cuales ovieron muchos hijos que se llaman D. Alonso de 



488 

A rellano, é olro que es Dean de Calaliorra. Murió esle con- 
de D. Alonso en el mes de hebreio de mili cuatrocientos nó- 
venla y cinco anos: sucedió su hijo raayor que se llamó 
D. Carlos de Arellan^ el cual casó con Doña Juana de Zú- 
ñiga, hermana de D. Alvaro de Ziiñiga, duque de Bejar que 
hoy es, é hija de D. Pedro de Zúñiga é Doña Theresa de 
Guzraan, el cual fallesció en el mes de marzo del ano de 
quinientos catorce; el hijo mayor que sucedió en su casa 6 
hoy es conde de Aguilar se llama como &u abuelo: no es ca- 
sado : tiene muchos hermanos, los cuales se llaman D. Pe- 
dro, D. Alvaro, D. Luis é D. Bernardino é muchas her- 
manas, c no están casados ellos ni ellas. 

Tornando al dicho D. Juan Ramircz é Doña Isabel En- 
riquez así bien digo que tuvieron olro segundo hijo que se 
llamó D. Carlos de Arellano, como su abuelo, el cual casó 
en Navarra, cuyo hijo es D. Juan de Arellano, señor de 
Ausejo. Ovieron los dichos Juan Ramirez y Doña Isabel 
Enriquez otro hijo tercero que se llamó Juan Enriquez, el 
cual nunca casó: tuvo hijos bastardos, el mayor se llama 
D. Francisco, á quien dejó ciertos lugares que él tenia. 

El otro se llama D. Alonso Enriquez, que es prior de la 
iglesia de Valladolid (1). 

Ovieron los dichos D. Juan Ramírez y Doña Isabel En- 
riquez una hija que se llama Doña Juana, que casó con 
D. Pedro de Zúñiga, señor de Calvez de Mozadillo é de 
Monterey, cuyo hijo fué D. Francisco de Zúñiga, casado 
con de Tobar, el cual falleció en el mes de no- 
viembre del año de quinientos diez y seis: llámase su hijo 

mayor D. Diego de Zúñiga. 

loyíiiíi 

(1) Al margen se lee: Observa los padres del prior de Valla- 
dolid D. Alonso Enriquez de Arellano. 



489 

Tuvieron los dichos Pedro Zúñiga é Doña Juana su 
niuger una hija llamada Doña Francisca de Zúñiga que 
casó en Olmedo con Alvaro Daza, hermano de D.Juan 
Daza, que fué obispo de Calania en el reino de Sicilia, y 
después de Oviedo, é fué presidente del Rey D. Fernando é 
de la lleina Doña Isabel; é de allí fué proveido al obispado 
de Cartagena , é de allí fué obispo de Córdoba, el cual fa- 
lleció en el mes de mayo del año de quinientos diez, cerca 
de la villa de Marchéna (1), el cual saliendo de unas an- 
das en que iba, probó á cabalgar en una muía, é allí cayó 
muerto: fué llevado á sepultar á su iglesia de Córdoba. 
Dicen que no fué benemérito ni agradecido á las mercedes 
que recibió de los Reyes Católicos D. Fernando é Doña 
Isabel ; é así el Rey D. Felipe por quien se mostró le pagó 
esta deuda , que le quitó la presidencia. Y fué sepultado en- 
tre los dos coros donde asimesmo están D. Iñigo Manri- 
que é D. Francisco de la Fuente, obispos de Córdoba, sus 
antecesores. Fué el dicho Alvaro Daza hijo de D. Juan 
Daza é de Doña María de Acuña, hija de Sancho Manuel 
é Doña Ginebra de Acuña. 

Tuvieron los dichos Alvaro Daza é Doña Francisca su 
muger muchos hijos é hijas: todos ellos fallecieron luego 
que falleció su padre Alvaro Daza, que los mas de ellos 
eran hombres ; y la dicha Doña Francisca compró la ca- 
pilla mayor del monasterio de Santa María de la Mejo- 
rada , que es de la orden de San Gerónimo , donde sepultó 
todos sus hijos é al dicho Alvaro Daza su marido, el cual 
falleció año de mili quinientos cuatro en el mes de mayo, 
siendo corregidor de Ecija , é deja la dicha Doña Francisca 

(1) Al margen se lee: Obsérvense estas Memorias do D. Juan 
de Daza, que son raras y excelentes. 



490 

toda la mayor parte de su hacienda al dicho monaslcrio, é 
su casa principal que tiene en Olmedo para casa de beatas 
con olra cierta renta. 

Tienen su enterramiento estos señores de Arellano (1) 
en la iglesia mayor de la ciudad de la Calahorra en una ca- 
pilla muy notable, junto en la capilla de los bienaventura- 
dos mártires Sant Medel é San Celedón , donde todos se 
han sepultado, salvo el dicho D. Carlos de Arellano, que se 
sepultó en el monasterio de San Francisco de Soria como 
dicho es. 

La cuarta hija del dicho Almirante D. Alonso Enri- 
quez y Doña Juana de Mendoza se llamó Doña María Enri- 

(1) AI margen se lee: Lope García de Solazar que cscribia antes 
del Señor Galindez en el año 1471 y conoció al D. Juan Ramírez 
de Arellano, marido de Doña Isabel Enriquez, hija del Almirante, 
cuya descendencia es aquí contada , dice así en el título de los de 
Arellano, hablando de este D. Juan Ramirez : " Estando ya viudo, y 
siendo de días, fué preso é deshonrado destos hijos, diciendo que 
quería mucho una moza que tomó para consigo, é matáronla , é 
tomáronle todas sus villas y vasallos, é ficiéronlo enloquecer, c 
morió así quitándole todo su honor é estado por cobdicia desorde- 
nada de los dichos hijos." Por desgracia no era este el único ejem- 
plo escandaloso de codicia en la corrupción, falta de la justicia y 
soltura de las costumbres de aquellos días. El mismo Lope García 
de Salazar que esto escribe , no necesitaba buscar ejemplar de fue- 
ra. En su propia casa y cabeza lo tenia á la sazón, y con él podia ' 
acotar muy bien. El escribe su obra aprisionado (como dice en el 
Prologo) en su torre fuerte de San Martin de Somorrostro por los 
mismos que engendró y crió, por codicia desordenada de quitarle 
en vida su hacienda. Y desesperanzado de remedio, como los que 
cautivos en tierra de moros no esperan de pronto redentor, dice 
que temiéndose no le acabasen con alguna ponzoña, por quitar de 
sí la imaginación y sentimiento de tan grande felonía, tomó por par- 
tido dedicarse á los libros y á escribir esta obra. 



491 

qnez, que casó con Juan de Rojas y señor de Monzón y 
Serón y Santiago de la Puebla, que fué hijo de Martin de 
Rojas, que murió en el Real de Antequera, y era hermano 
de D. Sancho de Rojas, obispo de Falencia, que después fué 
arzobispo de Toledo, y entrambos fueron hijos de Juan de 
Rojas que murió en el Real de sobre Lisbona en tiempo 
del Rey D. Juan el Primero en el año de mili trescientos 
ochenta y cinco en el mes de mayo: tienen su enterra- 
miento en el monasterio de San Francisco de Falencia en 
la capilla de la claustra ; y hay otra capilla en la iglesia 
mayor de Rúrgos, y otro en el monasterio de la Trenidad 
de la dicha ciudad , que son lugares donde se enterraban 
los de este linaje. Y el arzobispo está sepultado en la igle- 
sia mayor de Toledo : falleció en el mes de octubre de 
mili cuatrocientos veinte y tres años. Es este linaje an- 
tiguo y de buenos caballeros, y dicen que son naturales de 
Galicia, aunque acá en Castilla Vieja hay lugar que se 
llama Rojas, que há estado en su linaje, aunque hoy está 
en la casa del Condestable por cierta compra que del hizo 
por mano del Católico Rey D, Fernando su suegro ; el 
cual quería anejar aquel lugar y Tormantos que la Reina 
Doña Isabel habia comprado á la ciudad de Rúrgos , é yo 
vi las cartas de esto firmadas de los del Consejo. Pre- 
tenden derecho á los lugares dichos D. Alvaro de Men- 
doza por su muger Doña María , que son señores de la 
Rivera. 

De estos caballeros de Rojas hay muchos , tantos que 
viene de allí el refrán : que son mas que los de Rojas. 

Tornando á los dichos Juan de Rojas y Doña María En- 
riquez , digo , que tuvieron un hijo que sucedió en su ma- 
yorazgo que se llamó Sancho de Rojas, el cual casó con 
Doña Catalina Fereira, natural de Portugal, que fué dama 



492 

de la Reina Dona Isabel, niuger segunda del Rey D. Juan 
el Segundo. 

El dicho Sancho de Rojas ovo dos hijos ó dos hijas, 
el mayor se llama Diego de Rojas , que casó con Doña El- 
vira de Rojas, señora de Poza , con quien ovo la dicha villa 
de Poza, porque Diego de Rojas su suegro no luvo hijo va- 
ron sino hijas : y esle Diego de Rojas hijo mayor de Sancho 
de Rojas , ovo una hija en la dicha Doña Elvira que se lla- 
ma Juan de Rojas que es casado con Doña Ma- 
ría Sarmiento, hija de D. Diego Sarmiento y de Doña 
María de Villandrando, condes de Salinas: tiene hijos este 
Juan de Rojas , á quien su padre dio la dicha villa de 
Poza en su vida , que era de su madre. 

El segundo hijo del dicho Sancho de Rojas se llama 
Manuel de Rojas , sin casar. Las hijas de el dicho Sancho 
de Rojas fueron Doña María de Rojas , primera muger que 
fué de D. Hernando de Toledo, de quien se dijo en la ge- 
nealogía de una de las hijas de el almirante D. Fadrique. 
La segunda hija de el dicho Sancho de Rojas se llama 
Doña Isabel de Rojas, casada con D. Diego Osorio, hi- 
jo de D. Luis de Acuña, obispo de Burgos y hermano 
de D. Antonio de Acuña, obispo de Zamora, de cuyo linaje 
se dirá en el capítulo que habla de D. Juan Pacheco. Tiene 
en la dicha Doña Isabel hijos y hijas; el mayor es despo- 
sado con hija de Sancho Marlinez de Ley va, y el su hijo 
menor con hija de los dichos D. Diego Osorio y Doña 
Isabel. 

La quinta hija de los dichos almirantes D. Alonso En- 
riquez y Doña Juana de Mendoza , se llama Doña Aldonza 
Enriquez, que casó con Rodrigo Alvarez Osorio , señor de 
Cabrera y Ribera en el reino de Galicia; los cuales tuvie- 
ron tres hijos varones : el mayor se llama D. Pedro Alva- 



493 

rcz Osorio, qiie después fué conde de Lemus y casó con 
Doña Bealriz de Castro, hija de D. Pedro y Doña Isabel 
Iluiz de Castro, condes de Trastamara , los cuales ovie- 
ron una hija llamada Doña María Osorio, condesa de Tras- 
támara y primero marquesa de Astorga, la cual murió 
desposada sin haber generación. 

Tuvieron los dichos condes de Lemus un hijo varón 
que se llamó D. Alonso de Castro, que fué desposado con 
Doña Leonor Pimenlel, hija de D. Alonso Pimentel y 
Doña María de Quiñones, condes de Beuavente, de la cual 
no ovo hijos , aunque él ovo un hijo bastardo que se lla- 
mó D. Rodrigo Enriquez Osorio, que hoy es conde de Le- 
mus , el cual es casado con hija del dicho marques de As- 
torga D. Pedro Alvarez Osorio. 

Tiene una hija llamada Doña Beatriz de Castro que fué 
casada co»'. D. Donís de Portugal , el cual falleció en el 
año de mili quinientos diez y seis por el mes de mayo, y 
dejó muchos hijos. 

Casó segunda vez el dicho D. Pedro Alvarez Osorio 
conde de Lemus, con Doña Juana Bazan , hija de D. Pedro 
González de Bazan é de Doña María de Quiñones, vizcon- 
des de Valduerna, de la cual ovo el dicho conde de Le- 
mos cuatro hijas. 

La mayor se llamó Doña Juana Osorio, que casó con 
D. Luis Pimentel, hijo mayor de D. Rodrigo Alonso Pi- 
mentel y de Doña María Pacheco, condes de Benavenle. 
Fué el dicho D.Luis marqués de Villafranca : falleció 
como dicho es en la villa de Alcalá de Henares, de caida 
de un corredor, lunes veinte y siete de noviembre de mili 
cuatrocientos noventa y siete años. Dejó una hija que se 
llama Doña Juana, que casó con D. Pedro Alvarez Osorio 
y de Toledo, hijo segundo de D. Fadrique Alvarez de To- 



49 i 

ledo é (le Doña Isabel Pimenlel , duques de Alba , el cnal 
asimismo se llama marqués de Villafranca: tiene mucbos 
bijos y bijas; el mayor se llama D. Fadrique. 

La segunda bija del dicbo conde de Lemus se llama 
Doña María Osorío, que se casó con D. Juan Puerto Car- 
rero, hijo mayor de D. Pedro Puerto Carrero, señor de 
Moguer, é Doña María de Cárdenas, bija de D. Alonso de 
Cárdenas maestre que fué de Santiago: tiene el dicbo Don 
Juan mucbos bijos y bijas ; el mayor se llama D. Pedro. 
La tercera bija del dicbo conde de Lemus se llama, 
como dicbo es , Doña Mencía de Quiñones , que primero 
fué casada con D. Luis de Velasco, bijo mayor que boy 
es del condestable D. Iñigo, del cual no ovo bijos: casó 
segunda vez con D. Alvar Pérez Osorio, marqués de As- 
torga que boy es, de quien tiene un bijo. 

La cuarta bija del dicbo conde de Lemus se llama 
Doña Constanza de Bazan, que casó con D. Bernardino Pi- 
mentel , bijo de D. Pedro Pimenlel é de Doña Inés Enri- 
quez, el cual tiene un bijo y dos bijas, y es señor de 
Tabara é otros lugares. Murió este conde de Lemos en la 
villa de Villafranca del Vierzo en el mes de bebrero del 
año de mili cuatrocientos ocbenta y tres : está sepultado en 
el monasterio de San Francisco de la iHcba villa con Doña 
Beatriz de Castro su primera muger, é con D. Alonso su 
bijo donde están sepultados mucbos de su linaje de Oso- 
rio como de los del de Valcarcel. 

Tornando á la genealogía de los dicbos Rodrigo Alva- 
rez Osorio é Doña Constanza Enriquez, digo que fué su 
hijo segundo D. García Enriquez Osorio, que fué obispo 
de Oviedo, é después arzobispo de Sevilla; é murió año 
de mili cuatrocientos cuarenta y ocho en el mes de no- 
viembre: está sepultado en el dicbo monasterio de Villa- 



495 

franca, junto al altar mayor. Subcedió en el arzobispado 
D. Juan de Cervantes , cardenal de San Pedro ad Vincula, 
que era obispo de Scgovia, é hijo de Ruiz Gómez de Cer- 
vantes , prior de San Juan : hizo el dicho Cardenal en la 
ciudad de Sevilla un hospital muy notable, que hoy se 
llama el hospital del Cardenal , é una capilla en la igle- 
sia mayor , donde está él sepultado. Afírmase que el di- 
cho arzobispo D. García Enriquez y el dicho cardenal Don 
Juan de Cervantes fueron vírgenes. Tuvieron los dichos 
Rodrigo Alvarez Osorio y Doña Aldonza Enriquez otro 
tercero hijo, que se llama D. Alonso Enriquez Osorio: 
fué fraile de San Francisco y después obispo de Lugo. De- 
cía el dicho conde de Lenius (t) D. Pedro Alvarez Osorio: 
mi madre parió tres hijos , el uno ángel que es arzobis- 
po ; y el otro bestia que es obispo ; y el otro diablo que 
soy yo. 

La sesta hija que tuvieron los dichos almirantes Don 
Enrique é Doña Juana de Mendoza se llamó Doña Men- 
cía Enriquez, rauger que fué de D. Juan Manrique, conde 
de Castañeda, el cual fué hijo de Garcí Fernandez Manri- 
que é de Doña Aldonza de la Vega , condes de Castañeda, 
y el dicho D. Garcí Fernandez murió en la villa de Alcalá 
de Henares á 23 de mayo del año de mili cuatrocientos 
treinta y seis. Tienen su enterramiento en la ciudad de 
Burgos, en el monasterio de la Trinidad, en la capilla ma- 
yor. La dicha Doña Aldonza de la Vega fué hija de Don 
Juan Enriquez , conde de Aguilar , que fué hijo del conde 
D. Tello, hijo bastardo del Rey D. Alonso el Onceno y de 
Doña Leonor de Guzman. Murió el dicho conde D. Juan 

(1) Al margen se lee: Observa la notable ocurrencia del conde 
de Lemus. 



496 

en la batalla de AIjubarrola, é su muger Doña Leonor de 
la Vega , que fué liija de D. Gonzalo Uuiz de la Vega é de 
Dona Mencía de Cisneros , casó segunda vez con el almi- 
rante D. Diego Hurtado de Mendoza, cu)-© fijo fué Don 
inigo López de Mendoza, marqués de Santillana, de quien 
se dirá en el título que habla de él. 

Los dichos D. Juan Manrique é Doña Mencía Enri- 
quez no tuvieron hijos como quier que estuvieron ca- 
sados por espacio de cincuenta años; y el dicho conde 
de Castañeda D. Juan Manrique ovo algunos hijos en 
una dueña hija de Algo, que se llamaba Doña Catali- 
na de Rivera , de la cual ovo á D. Garcí Fernandez Man- 
rique que casó con Doña Brazaida de Almada , natural 
del reino de Portugal, en quien ovo á D. Luis Manri- 
que, que hoy es marqués de Aguilar; y el dicho mar- 
qués D. Garcí Fernandez, muerta su primera muger, le 
dio el conde su padre á Águila de Campo, y se intituló 
marqués de Aguilar; y siendo marqués casó segunda vez 
con Doña Leonor Pimenlel, hija del conde de Benavente, 
que primero dijimos que fué casada con D. Alonso de Cas- 
tro, hijo del conde de Lemus , de la cual no ovo hijos: y 
murió el dicho conde de Castañeda en el año pasado de 
mül cuatrocientos noventa y tres en edad de noventa y 
cinco años , y su hijo el uiarqués de Aguilar murió en la 
villa de Monlerey en el año de mili qninientos seis en el 
mes de junio, viniendo con el Uey D. Fhelipe, y heredó la 
casa D. Luis, que es hoy l\larqués. 

La séptima hija del dicho almirante D. Alonso Enri- 
quez y Doña Juana de Mendoza se llamó Doña Blanca En- 
riquez, y casó con el mariscal Pedro Nuñez de Herrera, 
señor de las villas de Pedraza é Arroyo del Puerco, hijo de 
Garcí González de Herrera é Doña María de Guzman, de 



497 

cuyo linaje se dirá adelante en el lítulo que líal)la del di- 
cho Garcí González. 

Tuvieron los dichos Pero Nuñez de Herrera é Doña 
Blanca Enriquez dos hijos é Ires hijas. 

El mayor se llamó D. García de Herrera, que casó 
con una señora de gran linaje llamada Doña María Niño, 
hija de D. Pedro Niño, conde de Buelna, é Doña Beatriz 
de Portugal, hija del Infante D. Juan de Portugal é de 
Doña Costanza, duques de Valencia ; y el dicho Pero Niño 
fué hijo de Juan Niño que fué alférez en la batalla de Al- 
jubarrota donde murió, é de Inés Laso de la Vega, que 
fué aya del Rey D. Enrique el Tercero, y por la crianza 
le hizo merced de Cigales, que antiguamente era cámara 
de Vizcaya, donde estaba el juez mayor, y allí los viz- 
cainos venian á pleitos; y también les hizo merced de 
Verzosa y Fuente-Bureba , que tuvo un Juan de Villal- 
pando , y porque no pagó unas tercias por muchos años, 
le fueron vendidos los lugares á un licenciado Salazar, 
oidor de Valladolid , á quien el Rey Cathólico hizo la mer- 
ced que los sacó: y porque el dicho conde D. Pedro Niño 
no dejó hijos varones, porque tres hijos que tuvo que se 
llamaron D. Juan, é D. Enrique é D. Gutierre murieron 
en su vida, heredó la dicha Doña María Niño las dichas vi- 
llas de Cigales, é Torre de Mormojon é Talaban , que son 
en Extremadura , é asimismo la tierra de Buelna, que es en 
la montaña, la cual el dicho García de Herrera vendió á 
D. Juan Manrique, conde de Castañeda. Ovieron el dicho 
conde D. Pedro Niño y la dicha Doña Beatriz su mugcr 
otra hija que se llamó Doña Leonor , la cual casó con 
Diego López de Zúñiga , conde de Nieva , con quien ovo á 
Bal verde en la Vera de Plasencia, como se dirá mas larga- 
mente en la genealogía de Diego López de Zúñiga. Estos 
ToMoXVIlL 32 



498 

Niños dicen qnc vieucn de sangre Real , de un hijo bas- 
tardo del Roy D. Alonso Décimo que se llamó el Niño, y 
así 10 dicen en su chorónica ; pero si ellos descienden del 
ó nó, yo no lo sé, ni lo leí. 

Ovieron los dichos García de Herrera é Doña María 
Niño una hija y no mas, que se llamó Doña Blanca En- 
riquez de Herrera como su abuela, la cual fué desposada 
con D. Alonso Tellez Girón , maestre que fué de Calalra- 
va , el cual murió de una ocasión muy pequeña, que ju- 
gando á la pelota en la \illa de Almagro, pisó la pelota 
y se le torció el pie ; y tanto le curaron que se le pasmó 
la pierna y vino á morir en el lugar de Villacastin, tierra 
de Segovia , que se venia á Pedraza ; y murió en trece dias 
de el mes de julio de el año de mili cuatrocientos setenta 
y nueve (1), y fué sepultado en el monasterio de San 
Francisco de la villa de Peñafiel , y sucedió en su casa 
su hermano D. Juan Tellez Girón, que hoy es conde de 
Ureña. 

Casó segunda vez la dicha Doña Blanca Enriquez de 
Herrera con D. Bernardino Hernández de Velasco, condes- 
lable de Castilla, hijo de D. Pedro Hernández de Velasco, 
conde de Haro, é de Doña Mencía de Mendoza, los cuales 
ovieron una hija que se llama Doña Ana de Velasco y de 
Herrera, casada con D. Alonso Pimentel, conde de Bena- 
vente, los cuales tienen dos hijos y tres hijas, el mayor 
se llamó D. Rodrigo, que murió sin sucesión; el here- 
dero se llamó D. Antonio , el tercero D. Pedro, y de las 
tres hijas: 

La mayor, que se llama Doña Ana (2), es desposada 

(1) Al margen se lee : U69 dice Gudiel , cap. 2 , fol. 99. 

(2) Al margen se lee: Llamóse Doña María. Nació en 2 de fe- 



499 

con D. Pedro Osorio, hijo mayor del marqués de As- 
torga. 

Eslá sepultada la dicha Doña Blanca Enriquez de 
Herrera en el monasterio de Sania Clara de Medina de 
Pumar : falleció en el principio del mes de diciembre del 
año de mili cualrocienlos noventa y nueve, y en el mis- 
mo mes de diciembre falleció la condesa de Haro , su 



Tuvieron los dichos Pedro Nuñez de Herrera é Doña 
Blanca Enriquez otro hijo, que se llamó D. Luis de Her- 
rera , el cual casó con una muger de bajo linaje de tierra 
de Sepúlveda, que después él la llamó Doña Juana, de la 
cual tuvo hijos á Luis de Herrera , que casó con hija de 
Alonso Carrillo, hermana de Gómez Carrillo, señor de 
Pinlo , é otro que es obispo de Gaeta en el reino de Ña- 
póles, é otra hija que es casada con Grabiel de Tapia, 
alcaide de la Mota de Medina. 

Tuvieron los dichos Pedro Nuñez de Herrera é Doña 
Blanca Enriquez una hija que se llamó Doña María de 
Guzman, la cual nunca casó, é murió muy honestamente 
en hábito de beata. 

lien , tuvieron los dichos Pedro Nuñez de Herrera é 
Doña Blanca Enriquez otra hija que se llamó Doña Ca- 
thalina Enriquez de Herrera , que casó con Hernando de 
Monroy, señor de Belvis é de Deleitosa, los cuales ovie- 
ron dos hijos: el mayor se llamó D. Alonso de Monroy, 
que casó con Doña Beatriz de Zúñiga, hija de D. Diego 
López de Zúñiga , primero conde de Nieva , de la cual 

brero de 1507, y desposada antes, casó en el de 19. Tengo las escri- 
turas dótales como adelante vuelvo á prevenir con motivo de repe- 
tirse este error. 



ovo un hijo^é una hijii; el hijo se llama D. Francisco de 
Monroy, y es casado con liija de D. Alonso Enríquez, 
conde de Alba de Liste , é no tienen hijos: viene la casa 
á su hermana, que fué muger de Francisco de Tohar, la 
cual tiene un hijo y una hija , que se llama Doña Leonor; 
y el hijo es Señor de Cevico de la Torre ; llámase 

Tuvo el dicho Fernando de Monroy un hijo que se 
llama Gutierre de Monroy , el cual fué casado con Dona 
Ana de Castilla, hija de D. Pedro de Castilla é de la con- 
desa Doña Cathalina Lasa de la Vega, de la cual tiene un 

hijo que se llama , é después se apartaron 

por juicio y sentencia, y ella se tornó á casar con D. Ro- 
drigo Manrique ; lo cual se tuvo por cosa grave , así por 
parte della , como es dicho, como de parle del, que era 
Comendador de Calatrava é agora es de Santiago por dis- 
pensación apostólica: tiene hijos é hijas. 

Tuvieron los dichos Fernando de Monroy é Doña Ca- 
thalina Enriquez de Herrera tres hijas; la una casada con 
D. Pedro de Zúñiga, conde de Nieva , y fué madre de la 
condesa de Nieva, que hoy es muger de D. Antonio de Ve- 
lasco é de Zúñiga, conde de Nieva , hijo de D. Sancho de 
Velasco , el cual tiene hijos é hijas 

La segunda hija de los dichos Fernando de Monroy é 
Doña Cathalina Enriquez casó con D. Alvaro de Sotoma- 
yor, conde de Camina, la cual dejó muchos hijos é hijas. 

La tercera hija de los dichos Hernando de Monroy é 
Duna Cathalina Enriquez se llamó Doña María de Mon- 
roy , casada con un caballero que se llamó Juan Gutiérrez, 
alcaide de Plasencia, questuvo primero en religión: de- 
jaron hijos. 

La tercera hija de los dichos Pero Nuñez de Herrera 
é Doña Blanca Enriquez se llamó Doña Elvira de Her- 



501 

rera, que fué casada con D.Pedro Hernández de Cór- 
dova, Señor de la casa de Aguilar, los cuales tuvieron dos 
hijos y una hija, el mayor se llamó D. Alonso de Agui- 
jar, que casó con Doña Catalina Pacheco, hija de Don 
Juan Pacheco, maestre de Santiago; de la cual ovo dos 
hijos é dos hijas: el mayor se llamó D. Pedro de Córdo- 
ba , que fué marqués de Priego , que como dicho es en la 
genealogía del almirante D. Fadrique casó con Doña El- 
vira Enriquez, hija de D. Enrique Enriquez, é dejó el 
dicho marqués muchas hijas; la mayor se llama Doña Ca- 
Ihalina. 

El segundo hijo de los dichos D. Alonso de Aguilar é 
Doña Cathalina Pacheco, se llama D. Francisco Pacheco, 
el cual es casado con Doña María, hija de D. Diego Her- 
nández de Córdova é Doña Francisca de la Cerda , con- 
des de Cabra: tiene el dicho D. Francisco hijas é no hijo 
varón. 

La hija mayor del dicho D. Alonso de Aguilar é Do- 
ña Cathalina Pacheco se llamó Doña Elvira de Herrera 
como su ahuela: fué casada con D. Fadrique Enriquez de 
Rivera, adelantado del Andalucía y marqués de Tarifa, y 
después se apartaron; y ella murió en el monasterio de 
Carabazanos, monja. 

La segunda de los dichos D. Alonso de Aguilar é Doña 
Cathalina Pacheco fué Doña María Pacheco, que casó 
con D. Luis Méndez de Haro é de Sotomayor, hijo de Don 
Diego López de Haro , y es Señor de Carpió y Morenlc 
dicho D. Luis su marido. 

Tuvo el dicho D. Alonso de Aguilar tres hijos bas- 
tardos , el mayor se llamó Pero Fernandez , que murió 
clérigo en el estudio de Salamanca. 



502 

El segundo se llama Gonzalo Fernandez , que es co- 
mendador de Calalrava. 

El tercero se llama Pero Ñoñez de Herrera , comen- 
dador de la orden de San Jnan , á quien el marques de 
Priego, su hermano, dejó la gobernación de su casa é 
hijas. 

El segundo hijo de los dichos D. Pedro Fernandez de 
Córdova é Doña Elvira de Herrera se llamó D. Gonzalo 
Fernandez de Córdova , al cual sus padres no dejaron cosa 
alguna, y él fué casado dos veces; la primera con Doña 
María de Solomayor , hija de Luis Méndez, señor de Car- 
pió, de la cual no ovo hijos , y casó segunda vez con 
Doña María Manrique , hija de D. Fadrique Manrique é 
de Doña Beatriz de Figueroa , de la cual ovo dos hijas. 

La mayor se llama Doña Elvira de Herrera , como ^u 
abuela, que hoy es viva, y es única heredera del dicho 
Gonzalo Fernandez su padre, que se intitula duquesa de 
Sesa en Ñapóles. 

La otra hija se llama Doña Beatriz de Figueroa como 
su abuela, y murió en vida de su padre. 

• El dicho Gonzalo Fernandez fué al reino de Ñapóles 
por Capitán General (T; del Rey é Beina Cathólicos, é des- 
pués le llamaron Gran Capitán , donde venció muchas ba- 
tallas, así contra franceses como contra otras naciones: 
redujo el reino de Ñapóles á servicio de los dichos Cató- 
licos Beyes D. Fernando y Doña Isabel , donde no sola- 
mente honró su persona el linaje , mas toda la nación y 
nobleza de España. Fué duque de Terranova y de Sesa, y 

(1) Al margen se lee: Excelentes memorias y alabanzas del 
Gran Capitán D. Gonzalo Fernandez de Córdova , que honró la Es- 
paña. 



503 

dejo otras muchas ciudades é villas en el dicho reino de 
Ñapóles , é hizo muchas cosas hazañosas , que se hallarán 
en lo que del se escribió, así en lengua castellana como 
en latina. Murió en la ciudad de Granada á dos dias de 
diciembre del año de mili quinientos quince , en edad de 
sesenta y tres años : fué sepultado en el monasterio de San 
Francisco de la dicha ciudad de Granada , donde se pu- 
sieron muchos pendones y banderas de las batallas que 
venció: fué muy claro y excelente varón , y digno de fama 
é perpetuo renombre. 

La hija que tuvieron los dichos Pero Fernandez de 
Córdova é Doña Elvira de Herrera se llama Doña Leonor de 
Arellano como su abuela la madre del dicho D. Pedro, la 
cual casó con D. Martin Fernandez de Córdova , alcaide de 
los Donceles, señor de Espejo y Lucena y Chillón; los cua- 
les ovieron dos hijos é una hija: el hijo mayor se llama 
D. Diego Hernández de Córdova , alcaide de los Donceles, 
marqués que hoy es de Gomares, el cual casó con Doña 
Juana Pacheco, hija de D. Juan Pacheco, maestre de San- 
tiago, de la cual tiene un hijo é dos hijas : el hijo se llama 
D. Luis de Córdova. E la una hija se llama Doña Leonor 
Pacheco, casada con D. Martin de Córdova, señor de Monte 
Mayor é Alcaudete ; tiene hijos é hijas: el mayor se llama 
D. Alonso: la otra hija del marqués tiene impedimento 
natural. 

El segundo hijo de los dichos D. Martin Fernandez de 
Córdova é Doña Leonor de Arellano se llama Pedro Fer- 
nandez de Córdova , el cual es casado con hija de Gonzalo 
Mejía, señor de Santofemia : tiene hijos. 

La hija de los dichos D. Martin Fernandez de Córdova 
c Doña Leonor de Arellano se llamó Doña María de Cór- 
dova , que casó en Toledo con Pedro López de Padilla, 



;ío4 

lii'rin.'ino de I). Gulici re de Padilla , coniendadür mayor de 
Calalrava , de la cual liene hijos: el mayor se llama Juan 
de Padilla, que casó con Dona María Pacheco, hija de Don 
Iñigo López de Mendoza é Doña Francisca Pacheco, condes 
de Tendilla , marqueses de Mondejar. Tiene un hijo que se 
llama Pedro López como su abuelo : el otro hijo del dicho 
Pero López de Padilla se llama Gutierre López, que es Co- 
mendador de las casas de Sevilla de la orden de Calalrava. 

La otava hija de los dichos almirante D. Alonso Enri- 
quez é Doña Juana de Mendoza se llamó Doña Beatriz 
Enríquez, que fué casada con Pedro Puerlocarrero, señor 
de Moguer é Villanueva del Fresno, alcalde mayor de Sevi- 
lla, la cual seyendo desposada se lavó los cabellos con agua 
fuerte, de la cual cegó, y estuvo así hasta que murió; pues 
estando así ciega se casó con el dicho Pedro Puertocarrero, 
y tuvieron una hija que se llamó Doña María Puertocarre- 
ro, la cual fué desposada con Micer Ambrosio Bocanegra, 
que era su primo , hijos de dos hermanos , porque Doña 
Juana Puertocarrero su madre era hermana del dicho Pe- 
dro Puertocarrero, y es de saber qne este Micer Ambrosio 
era hijo de Luis Bocanegra é nieto de Micer Andrés Boca- 
negra , almirante de Castilla , á quien el Rey D. Alonso el 
Onceno de las Algeciras dio la villa de Palma , y por eso se 
llama hoy Palma de Micer Gilio, el cual vino á servir al 
dicho Rey D. Alonso por mandado de su hermano el duque 
de Genova, que se llamaba D. Simón Bocanegra. 

Tornando á la dicha Doña María Puertocarrero des- 
pués que falleció el dicho Micer Ambrosio su esposo, here- 
dó la villa de Palma Martin Fernandez Puertocarrero, her- 
mano del dicho Micer Ambrosio, que casó con Doña María 
de Velasco , hija de Fernando de Velasco é de Doña Leonor 
de la Vega , señores de Siruela é Ccrbera é otros lugares; 



505 

los cuales ovieron por hijo á Luis tle Puerlocarrero, comen- 
dador de Azuaga, señor de Palma, que casó con I)6na Fran 
cisca Manrique, hijade D. Fadrique Manrique, comendador 
de Azuaga, é Doña Beatriz Figueroa ; y el dicho Luis Puer- 
locarrero murió en el reino de Ñapóles , seyendo allá ca- 
pitán, y heredó su casa D. Luis Puerlocarrero su hijo ma- 
yor; al cual los Católicos Rey y Reina D. Fernando y Doña 
Isabel hicieron merced de la encomienda de Azuaga, y 
después el dicho Rey Católico el año de mil quinientos ocho 
en la ciudad de Burgos le dio lítulo de Conde de Palma, y 
fué el primero de este linaje de los Bocanegras que tuvo 
lítulo de conde , el cual fué casado con hija del conde de 
Ureña, de quien tiene hijos : é casó segunda vez con hija de 
Garcilaso de la Vega, comendador mayor de León de la 
orden de Santiago, é de Doña Sancha de Guzman, niela de 
Hernán Pérez. 

Casó la dicha Doña María Puerlocarrero hija del dicho 
Pedro Puerlocarrero, é nieta de Marlin Sánchez Puerlocar- 
rero, con D. Juan Pacheco, hijo de D. Alonso Tellez Gi- 
rón é Doña María Pacheco, el cual era á la sazón marqués 
de Villena , é después maestre de Santiago : los cuales 
ovieron muchos hijos é hijas, de lo cual se dirá adelante 
en el lítulo que habla del dicho maestre D. Juan Pacheco, 
é la dicha Doña María Puerlocarrero no tuvo hermanos 
ni hermanas legítimos ; é así heredó ella la casa de su pa- 
dre , la cual ella dejó á su hijo segundo, que hoy dia se lla- 
ma Puerlocarrero. 

Ovieron los dichos almiranle D. Alonso Enriquez é 
Doña Juana de Mendoza otra hija , que íué la novena , que 
se llamó Doña Leonor Enriquez, la cual casó con D. Ro- 
drigo Alonso Pimentel , primero conde de Benavenle , el 
cual fué natural del reino de Portugal, é \¡no en eslos 



506 

reinos tic Caslilla con la Reina Doña Beatriz, hija del Rev 
D. Fernando de Portugal , que casó con el Rey D. Juan 
el Primero de Castilla y de León. E esta Reina Doña Bea- 
triz ovo el dicho Rey D. Hernando de Portugal en Doña 
Leonor de Meneses, que era muger de Juan Lorenzo de 
Acuña , que dijeron Cuernos de or o , porque dicho Rey 
D. Fernando gela tomó por fuerza, é so casó con ella en 
vida de el dicho Juan Lorenzo de Acuña su marido; é 
como el dicho Juan Lorenzo se vio afrentado del Rey , se 
vino en estos reinos de Castilla (1), donde dicen que traia 
por divisa unos cuernos dorados; é por él se hizo una 
canción que dice: Ay donas por quien Irisiura é penado 
siempre pena; é así parece que la dicha Reina Doña Bea- 
triz fué concehida en pecado, que seyendo su madre casa- 
da, se casase el Rey con ella. Dícese que por este pecado 
permitió nuestro Señor que el maestre de Avis, que era 
freyre profeso de la orden de San Benito, como lo son en 
Caslilla los maestres de Calatrava y Alcántara, é seyendo 
bastardo del Rey de Portugal D. Pedro, é hermano de el 
dicho Rey D. Fernando , venciese al Rey D. Juan de Cas- 
tilla en la batalla de Aljubarrota. Pretendia el dicho Rey 
D. Juan de Castilla tan justa demanda al reino de Portu- 
gal por su muger Doña Beatriz, hija única del dicho Rey 
D. Fernando ; é muerto el dicho Rey D. Fernando de Por- 
tugal , se vino la dicha Doña Leonor de Meneses, Reina 
de Portugal , que se llamaba , á Castilla con la Reina Doña 
Beatriz su hija; la cual en la villa de Valladolid en sus 
propias casas primeramente fundó el monasterio de Santa 
María de la Merced (2) que hoy es , á donde la dicha Reina 

(1) Al margen se lee : Observa el humor del portugués. 

(2) Al margen se lee: Reinas fundadoras del convenio de la 
Merced de Valladolid, donde están enterrados. 



507 

Doña Leonor de Meneses eslá sepultada en el claustro 
como entran á mano izquierda , y mas adclanle en la mis- 
ma claustra se enterró el dicho Juan Lorenzo su primero 
marido. 

Ovieron los dichos Juan Lorenzo de Acuña é Doña 
Leonor de Meneses , seyendo casados legítimamente antes 
que el dicho Rey D. Fernando de Portugal la tomase é se 
casase con ella, una hija que se llamó Doña Juana de 
Meneses , hermana de madre de la dicha Reina Doña Bea- 
triz; y la dicha Reina su hermana la casó con el dicho 
Juan Alonso Pimenlel , que era su mayordomo mayor é al- 
caide de Benavente ; y el Rey P. flnrique el Tercero, que 
se llamó el Doliente , le dio á Benavente el título de conde 
de ella (1), porque la dicha Reina Doña Beatriz dejó al 
Rey otras villas é lugares á que tenia derecho; y el dicho 
D. Juan Alonso Pimentel, primero conde de Benavente, 
marido de la dicha Doña Juana de Meneses , dice la cho- 
rónica de el Rey D. Juan el Segundo, que falleció el año 
de mili cuatrocientos veinte, y está sepultado él y lodos 
sus sucesores en la villa de Benavente , en el monasterio 
de San Francisco; é cuando él falleció eslaha su hijo Don 
Rodrigo Alonso Pimentel , de quien arriha se dijo que 
casó con Doña Leonor Enriquez, por emhajador fuera 
del reino, juntamente con D. Diego Maldonado, que des- 
pués se llamó Anaya, arzohispo de Sevilla, que fundó el 
colegio mayor de San Bartholomé de Salamanca é le dotó; 
é venido el dicho D. Rodrigo Alonso Pimentel en estos 
reinos, el dicho Rey D. Juan el Segundo le confirmó to- 
das las tierras é oficios que el dicho conde D. Juan Alonso 



(1) Al margen se Ice : Eslublecinúento de la casa Pimenlcl[¡de 
Benavente en Castilla, 



508 

Pinieiilel su padre tenia, y le dio el obispado do Tuv para 
D. Luis Pimenlel su hermano. 

Ovieron los dichos D.Rodrigo Alonso Pimcntcl é Doña 
Leonor Enriquez, segundos condes de Benavente, dos 
hijos é dos hijas, el mayor se llamó D. Juan Alonso Pi- 
mentel, que fue conde de Mayorga ; el cual casó con Doña 
Elvira de Zúñiga, hija de D. Pedro de Zúñiga é de Doña 
Isabel de Guzman , primeros condes de Plasencia ; déla 
cual ovo una hija llamada Doña Leonor Pimenlel , que fué 
desposada con D. Rodrigo Alonso Pimenlel , conde de Be- 
navente, su primo hermano, que después fué cuarto conde 
de Benavente, y este casamiento no ovo efecto ; y D. Al- 
var de Estúñiga, hijo del dicho conde D. Pedro, y her- 
mano de la dicha Doña Elvira, madre de la dicha Doña 
Leonor Pimenlel, casó con ella siendo su tutor, estando 
viudo de Doña Leonor Manrique su primera muger, por 
manera que casó con su lio, hermano de su madre, y fué 
su padrino que la sacó de pila. 

Ovieron los dichos D. Alvaro y Doña Leonor Pimenlel, 
su segunda muger, un hijo é dos hijas: el hijo se llamó 
D. Juan' de Zúñiga, que fué maestre de Alcántara, sobre 
que ovo grandes debates y diferencias en toda la Extrema- 
dura, porque de la una parte prelendia el derecho al dicho 
maestrazgo por elección D. Alonso de Monroy, clavero que 
fué de Alcántara, hermano que fué de D. Fernando de 
Monroy, señor de Velvis é Almaraz, que era muy emparen- 
tado en la Extremadura y lenia muy valerosa persona de 
caballero, é de la olra parte el dicho D. Juan de Zúñiga 
é la duquesa Doña Leonor su madre: al fin después que 
el dicho D. Juan de Zúñiga fué maestre pacífico por mu- 
chos años, é fallescidos los dichos duque é duquesa sus pa- 
dres , por mal consejo que diz que le dieron formándole la 



509 

conciencia, diciendo que no tenia bien el dicho maestrazgo, 
lo renunció en el Rey é Reina Católicos, quedando para él 
las villas é lugares de la Serena con todas las rentas della, 
é ciertas encomiendas que dieron á criados suyos é otras 
ciertas rentas de la iglesia para otros, é ordenóse de misa: 
llámase el abad D. Juan ; é después cuando falleció el car- 
denal D. Diego Hurlado de Mendoza, que fué arzobispo de 
Sevilla (que falleció en la villa de Madrid á catorce de oc- 
tubre de mili quinientos dos) trataron con el dicho D. Juan 
de Zúniga que dejase las rentas de la Serena que tenia, é 
le dieron el dicho arzobispado de Sevilla con el capelo de 
Cardenal; é viniendo desde Sevilla á la Corte, que estaba 
en Medina del Campo, adoleció en una granja que es cerca 
del monasterio de Guadalupe, una legua del, donde falle- 
ció á veinte y seis de julio de mili cuatrocientos cuatro 
años, seyendo de edad de treinta y nueve aiios; yhabia 
treinta y un años que murió el maestre D. Gómez, á quien 
él sucedió en el maestrazgo de Alcántara: está sepultado 
en el dieho monasterio de Guadalupe en la capilla que di- 
cen del Rey Donis , donde asimismo está sepultado otro 
maestre de Alcántara llamado D.Juan de Sotomayor en la 
capilla de S. Martin, que falleció á veinte y uno de di- 
ciembre del año de mili cuatrocientos cuarenta y ocho, 
que fué tio del maestre D. Gutierre, de quien se dirá en 
su lugar. 

La hija mayor del duque D. Alvaro y Doña Leonor 
Pimentel se llama Doña Isabel Pimentel, que casó con Don 
Fadrique, duque de Alba, de cuya descendencia se dijo en 
la genealogía del almirante D. Fadrique. 

La segunda hija de los dichos duques D. Alvaro y 
Doña Leonor Pimentel se llama Doña María de Fstúñiga, 
que casó con D. Alvaro de Estúñiga , duíjue de Bejar, 



510 

nielo del dicho D. Alvaro y Doña Leonor Manrique su pri- 
mera muger, por manera que casaron lia con sobrino, por- 
que el dicho duque D. Alvaro era hijo de D. Pedro de Es- 
lúñiga, hermano de padre de la dicha Doña María de Es- 
túuiga, y nunca han habido hijos; créese por casar tan 
cercanos en deudo, y lanibien por venir de olro lal casa- 
miento como es dicho , que no bastó que permitió Dios que 
casasen lio con sobrina , mas quisieron casar lio con sobri- 
na (1) y desle linaje se dirá en la genealogía de Diego Ló- 
pez de Eslúñiga. Fallesció la dicha duquesa Doña Leonor 
Pimenlel en la ciudad de Plasencia en el mes de mayo de 
mili cuatrocientos ochenta y cinco años, siendo vivo el du- 
que D. Alvaro su marido : sepultóse en la capilla mayor de 
la iglesia catedral de Plasencia. Falleció el conde de Ma- 
yorga D. Juan Pimenlel, padre de la dicha Duquesa en el 
mes de hebrero en el año de mili cuarenta y Ires que le 
mató un maestro de esgrima (2), y jugándole de hacha, 
y porque murió en vida del conde D. Rodrigo Alonso 
Pimenlel su padre heredó el condado D. Alonso Pimenlel 
3u hermano segundo. 

El segundo hijo de los dichos D. Pedro Alonso Pimen- 
lel y Doña Leonor Enrique/, condes de Benavenle, se 11a- 

(1) Al margen se lee: Para estos casamientos hubo dispensacio- 
nes, papeles que se pagaron en Roma á muy buen precio; pero no 
por eso dejaron de declamar contra ellos por disonantes y ser una 
cosa tan terrible , los historiadores y moralistas de aquel tiempo. 
Véase en particular de los primeros (aunque siempre acre,) el 
cronista Alonso de Falencia , sacerdote , en la crónica en romance 
del reinado de Enrique IV, part. . . . cap. ... y de los segundos 
el dominicano de Sevilla autor de la Margarita confesorum. 

(2) Al margen se lee: Dice la muerte pero calla el motivo la 
crónica del Rey ü. Juan II , año 37, cap. I.** al fin. 



511 

mó como el dicho D. Alonso Pimentel; el cual casó con 
Doña María de Qniñones, hija de Diego Fernandez de Qui- 
ñonesy Doña María de Toledo: tuvo este D. Alonso Ires 
hijos éuna hija: el mayor se llamó D. Rodrigo Alonso Pi- 
mentel como su ahuelo, que casó con Doña María Pacheco 
hija de D. Juan Pacheco, marqués de Villenay maestre de 
Santiago y de Doña Maria Puerto Carrero su muger, como 
se dirá en su firenealoofía. 

o o 

Ovieron los dichos D. Rodrigo Alonso y Doña María 
Pacheco dos hijos é dos hijas. 

El mayor se llama D. Luis Pimentel, marqués de Villa- 
franca, que casó con Doña Juana Osorio, el cual murió en 
vida del conde su padre; é dejó una hija que se llama Doña 
Ana Osorio Pimentel, de los cuales se dijo arriba en la ge- 
nealogía del conde de Lemus. 

El segundo hijo de los dichos condes se llamó Don 
Alonso Pimentel, adelantado de León , que era en vida de 
su hermano mayor conde de Benavente, que casó con Doña 
Ana de Velasco, hija del condestable D. Bernardino Fer- 
nandez de Velasco y de Doña Blanca Henriquez de Herrera 
de quien ya se dijo ; los cuales tienen dos hijos y tres hijas. 
El mayor se llama D. Antonio Pimentel, y el segundo 
D. Juan. Ovieron otro que se llamaba D. Rodrigo, que 
falleció. 

La hija mayor se llama Doña Ana(1) que es desposa- 
da con D. Pedro, hija mayor del marqués de Astorga. 

Tiene el dicho conde D. Alonso Pimentel un hijo bas- 
tardo, que se llama D. Juan. 

(1) Al margen se lee: Doña Maria como ya dejo prevenido por 
los mismos contratos matrimoniales , que tengo autorizados de aquel 
tiempo. 



512 

Tiene otra liija que se llama Dona María, de quien ya 
es dicho. 

La hija mayor de los dichos D. Rodrigo Alonso Pi- 
menlel y Doña María Pacheco se llama Doña María Pimen- 
tel, que casó con D. Diego Hurlado de xMendoza, duque que 
es hoy del Infantado, de cuya genealogía se dirá en el al- 
niiranle D. Diego Hurtado su rehisabuelo. 

La otra hija de los dichos condes D. Rodrigo Alonso 
Pimentel y Doña María Pacheco se llama Doña Beatriz Pi- 
mentel, que casó con D. García de Toledo, que murió en 
losGelves, hijo mayor de D. Fadrique, duque de Alba, de 
quien ya se ha dicho. 

Ovo el dicho conde D. Rodrigo Alonso un hijo bas- 
tardo que se llama D. Rodrigo Pimentel ,-que fué clérigo 
y abad de 

El hijo segundo de los condes D. Alonso Pimentel y 
Doña María de Quiñones se llama D. Juan Pimentel, que 
casó en Galicia con Doña Juana de Castro de quien ovo 
un hijo y una hija: el hijo se llamó D. Alonso Pimentel, 
que mataron en la villa de Ocaña estando ahí el Rey é la 
Reina Católicos en un ruido que allí se trabó, que fué en 
el mes de hebrero del año de mili cuatrocientos noventa y 
nueve. 

La hija del dicho D. Juan Pimentel se llama Doña Ma- 
ría Pimentel , mnger de D. Bernardino Sarmiento, conde 
de Rivadavia, los cuales tienen hijas: la mayor se llama 
Dona Isabel: es casada con D. Enrique Enriquez, ade- 
lantado de Galicia, hermano del almirante D. Fadrique 
Enriquez, que hoy es: no tienen hijos. 

La otra es casada con D. Juan de Mendoza, hijo de Roy 
Diaz de Mendoza , señor de Morón. 

El tercero hijo de los dichos D, Alonso Pimentel y 



513 

Doña María de Quiñones se llamó D. Pedro Pimonlel , que 
casó con Doña Inés Enriquez , hija de 1). Enrique Enri- 
qnez, conde de Alba de Liste, de cuya descendencia es 
dicho arriba cumplidanienle. 

Ovieron los dichos condes D. Alonso é Doña María de 
Quiñones una hija que se llamó Doña Leonor Pimentel, 
que, como dicho es, primeramenle fué casada con Don 
Alonso de Castro, hijo mayor de D.Pedro Alvarez Osorio 
Enriquez, conde de Lemus , y después segunda vez casó 
con D. Garci Fernandez Manrique, conde de Castañeda, 
marqués de Aguilar, é no ovieron hijos ; así que de en- 
trambos matrimonios ella no ovo hijos. 

Ovieron los dichos condes D. Rodrigo Alonso Pimentel 
y Doña Leonor Enriquez, segundos condes de Bcnavente, 
dos hijas: la una se llamó Doña Beatriz Pimentel, que 
casó con el Infante D. Enrique de Aragón, de quien se 
dijo en la genealogía del Infanle D. Fernando Rey de 
Aragón. 

La otra que fué la mayor se llamó Doña Juana Pimen- 
tel, que casó con D. Alvaro de Luna, condestable de Cas- 
tilla, maestre de Santiago, que estaba viudo por falleci- 
miento de Doña Elvira Portocarrero, hija del señor de 
Moguer, de la cual ovo el dicho maestre un hijo é una 
hija. 

El hijo mayor se llamó D. Juan de Luna, conde de 
San Esteban, que casó con Doña Leonor de Estúñiga, 
hija de D. Alvaro de Estúñiga, duque de Arévalo; y ovo 
una hija que se llamó Doña Juana, que casó con D. Diego 
López Pacheco, marqués de Villena, del cual ovo un hijo 
que se llamó el conde D. Juan, que murió sin hijos, y 
dejó por heredero al dicho marqués su padre. 

Ovo el dicho condestable D. Alvaro de Luna una hija 
Tomo XVIII. 33 



514 

que se llamó Doña María de Luna , que casó con D. Iñigo 
López de Mendoza, duque del Infantazgo, de quien se dirá 
en la genealogía del almirante D. Diego Hurtado en el 
capítulo de los Claros varones de Hernán Pérez que habla 
del condestable D. Alvaro de Luna, donde se acabará la 
genealogía del dicho condestable D. Alvaro de Luna. 

Murió el dicho conde D. Rodrigo Alonso Pimentel , se- 
gundo conde de Benavente , en la villa de Valladolid en 
el año de mili cuatrocientos cuarenta en el mes de se- 
tiembre, cuando el Príncipe D. Enrique Quarto se casó 
primera vez con la Princesa Doña Blanca, hija del Rey 
D. Juan de Navarra. 

Falleció asimismo el conde D. Alonso Pimentel su hijo, 
que fué tercero conde de Benavente , en Benavente, en el 
mes de hebrero año de mili cuatrocientos setenta y dos. 

Falleció su hijo D. Rodrigo Alonso Pimentel, cuarto 
conde de Benavente, año de mili cuatrocientos noventa y 
cuatro, á cuatro dias de septiembre en Benavente donde 
yacen sepultados, porque como es dicho tienen allí en el 
monasterio de San Francisco sus enterramientos. 

Desta relación parece como este linaje de los Enri- 
quez está abrazado con otros muchos de los reinos , donde 
bien decir que es levadura de linajes, como se dice de 
los de Ayala. E asimismo parece como se ha continuado 
la genealogía de D. Alonso Enriquez hasta este nuestro 
tiempo, en que han corrido mas de ciento treinta años 
desde el dicho D. Alonso Enriquez hasta agora, que es 
año del nacimiento de Jesu-Ghristo nuestro Redentor de 
mili quinientos diez y siete años. 

Falleció el dicho almirante D. Alonso Enriquez en el 
monasterio de Guadalupe año de mili cuatrocientos veinte 
y siete, y Doña Juana de Mendoza su muger siendo de 



515 

edad de setenta años, año de mili cuatrocientos treinta, 
á 24 de enero viniendo de Medina de Rioseco á Falencia 
á casar su nieta Doña Juana Pimentel con el condestable 
D. Alvaro de Luna: adolesció en la villa de Palacios de 
Meneses donde murió. Fué traida á sepultar con el almi- 
rante su marido al monasterio de Santa Clara de Falencia 
que ellos fundaron , donde asimesmo se sepultó el almi- 
rante D. Alonso su nieto; y su hijo D. Fadrique que mu- 
rió en el mes de agosto del año de mili cuatrocientos se- 
tenta y tres, fué sepultado en el monasterio de Santa 
María de Valdescopezo, cerca de Rioseco, que es de la or- 
den de San Francisco. Del adelantado Fedro Manrique, 
hijo de la dicha Doña Juana de Mendoza, y del adelantado 
D. Diego Manrique su primero marido, se dirá adelante 
en los Claros varones de Hernán Ferez en su propio lugar. 
Dicen que el dicho D. Alonso ílenriquez se llamó 
Alonso por el Rey D. Alonso Onceno su abuelo, y Enri- 
quez por el Rey D. Enrique el Segundo su tio , hermano 
del maestre D. Fadrique su padre: é traen los de este li- 
naje por armas dos castillos y un león , porque descien- 
den de la genealogía de los Reyes de Castilla é de León, 
aunque por línea de bastardos. 

OTROS ENRIQUEZ. 

También hay en estos reinos otros Enriquez y algunos 
de ellos viven en Salamanca y en su comarca , y en Sevi- 
lla y en otras partes , los cuales se llaman Enriquez de Se- 
villa , porque vienen de un hijo bastardo del Infante Don 
Enrique, el cual fué hijo menor del Rey D. Fernando el 
Tercero que ganó á Sevilla y á Córdoba y al Andalucía y 
el reino de Murcia y obispado de Jaén; y de este Infante 



51G 

D. Knrique se hace mucha coenla en la crónica del Rey 
1). Fernando Qiiarlo su sobrino, especialmente en tiempo 
de la noble Ueina Doña María, muger del Rey D. Sancho, 
madre del dicho Infante 1). Fernando é su tulora, donde 
paresce cuanta virtud y constancia ovo en ella. Era este 
Infante D. Enrique muy rico de castillos y fortaleza en es- 
tos reinos: murió en Uoa : no ovo hijos legítimos, sino 
un bastardo de quien vienen estos Enriquez de Sevilla , y 
después en muchas partes de las crónicas hasta nuestro 
tiempo se hace mención destos que son sus descendientes 
y llámanse otras veces de Arana (1). Fué este Infante Don 
Enrique sepultado en Valladolid en el monasterio de San 
Francisco en la capilla mayor, en lo alto de la pared en 
igual de altar mayor: está él á la mano derecha y la In- 
fanta su muger á la mano izquierda : traen por armas sus 
descendientes dos castillos Reales y dos cruces negras. 
Hay otros Enriquez que descienden del conde D. Pe- 
dro de Traslamara , que fué hermano del dicho D. Alonso 
Enriquez, de diversas madres, de quien desciende el conde 
de Lemus, que hoy es, que se llama D. Rodrigo Enri- 
quez Osorio, que es nieto de Doña Beatriz de Castro, hija 
del dicho conde D. Pedro, que fué hijo del maestre D. Fa- 
drique, en quien quedó su casa, de quien se dirá en su 
propio lugar : y deste linaje no se llama otro Enriquez que 
sepamos, sino el dicho conde de Lemus, porque el duque 
de Arjona, hijo del dicho conde D. Pedro , no quedó otra 



(1) Al margen se lee : Con cuyo apellido confirmaban los pri- 
vilegios como ricos hombres : lo que indica que la madre del 
primer bastardo fué desta noble familia vascongada, cuyo solar es 
en la provincia de Álava, de donde se proj agaron algunos á Viz- 
caya y otras partes. 



517 



generación: traen por armas los de este linaje un castillo 
Y un león Reales, para denotar diferencia entre ellos y los 
descendientes del dicho D. Alonso Enriqíiez; aunque los 
unos y los otros descienden del maestre D. Fadrique, de 
I diversas madres, y traen al pié seis róeles azules en campo 

blanco por los de Castro, de donde les \ino mucha de 
aquella hacienda que tienen y tenian. 

Hay otro linage destos Enriquez que descienden del 
conde D. Alonso de Gijon, que fué hijo bastardo del Rey 
D. Enrique el Segundo, y casó con Doña Isabel , hija bas- 
tarda del Rey ü. Fernando de Portugal, y ¿'estos \ienen en 
Portugal muchos Caballeros y Señores; porque tuvo el di- 
cho conde D. Alonso por hijos á D. Pedro Enriquez, arzo- 
bispo de Lisbona, padre de Doña Isabel Enriquez, que fué 
casada con D. Rodrigo de Portugal, condestable de Por- 
tugal, que fallesció en Castilla ; y su muger hizo en Sevilla 
un monasterio de monjas de la orden de San Gerónimo, 
que se llama Santa Paula , donde ei dicho Condestable está 
sepultado: otro hermano de la dicha marquesa se llama 
D. León Enriquez, que se intitula nieto de los Reyes de 
Castilla y Portugal. 

Tuvo el dicho conde D. Alonso otro hijo que se lla- 
maba el conde D. Juan, cuya hija fué la muger del conde 
de Faro, padre de D. Fadrique de Portugal é de la Infanta 
Doña Guiomar, muger del Infante Fortuna, de quien se dijo 
en la genealogía del Infante D.Fernando Rey de Aragón, 
y la muger primera de D. Juan de la Cerda, duque de Me- 
dinaceli, que se llamaba Doña Mencía Manuel. 

Tuvo asimismo el dicho conde D. Alonso de Gijon 
otra hija llamada Doña María Enricpiez. con quien segunda 
vez casó el mariscal Iñigo Ortiz de Estúñiga, hijo segundo 
de Diego López de Estúñiga, de quien se dirá en su lugar. 



518 

Tuvo otra hija el dicho conde D. Alonso que se llamó 
Doña Beatriz de Norena , que casó en Portugal con Ruiz 
Vázquez de Percira, y allá luvo hijos y hijas. 

La mayor se llamó Doña Beatriz como su madre, que 
casó con Ruy Diaz de Mendoza, señor de Morón , que tie- 
ne hijos. 

La segunda se llama Doña Isabel Enriquez , que casó 
con D. Diego Hurtado de Mendoza, duque del Infanladgo, 
abuelo del que hoy es , que estaba viudo , de la cual ovo 
dos hijas: la una se llama Doña Ana de Mendoza, muger de 
D. Juan de Cabrera, marqués de Moya, que hoy es: y la 
otra se llama Doña Beatriz de Mendoza, muger de D. Die- 
go de Castilla, hijo de D. Sancho de Castilla, de quien se 
dijo en una de las nueve bijas del almirante D. Alonso En- 
riquez. Llamóse la dicha Doña Beatriz de Noreña porque 
el dicho conde D. Alonso fué conde de Gijon y de Noreña, 
que es en el Principado de Asturias de Oviedo, señorío 
muy antiguo y principal en aquella tierra, y este señorío 
se acabó, porque D. Rodrigo Alvarez de Asturias, señor 
de Noreña, falleció sin hijos en el tiempo del Rey D.Alonso 
Onceno y hizo heredero al conde D. Enrique su hijo bastar- 
do que después fué Rey de Castilla, como es dicho, el cual 
fué padre de este conde D. Alonso de Gijon ; y de allí vino 
el estado á la iglesia de Oviedo , cuyo agora es. Traen 
por armas estos Enriquez dos leones Reales y un castillo 
Real, al contrario de los Enriquez que descienden del almi- 
rante D. Alonso Enriquez: es de creer que lo hicieron por 
denotar diferencia entre ellos como es dicho. 

Hay otros Enriquez que están juntos con los Cisne- 
ros , que son D. Pedro Enriquez y D. Carlos Enriquez de 
Cisneros, señores de Camporedondo y otros lugares, los 
cuales descienden de una hija bastarda del conde D. Tello, 



5i9 

hijo bastardo del Rey D. Alonso Onceno, que fué abuela 
de los dichos D. Pedro é D. Carlos Enriquez de Cisneros. 
Traía el dicho conde D. Tello por armas un castillo Real 
y una águila india ó prieta por señor de Aguilar, y en 
la orladura unos armiños por señor de Castañeda; aun- 
que estos Enriquez no traen sino solamente las armas de 
Cisneros, que son quince jaqueles, los ocho dorados y 
los siete colorados, como hoy vemos que las traen los de 
aquel linaje, y el cardenal de España D. Fray Francisco 
Ximenez, arzobispo de Toledo, gobernador de estos rei- 
nos. Este linaje de Cisneros es antiguo, de ricos-homes en 
Castilla, y en un tiempo fué una de las cuatro casas de 
Castilla antiguas y principales della, que eran Lara, de 
que hay muy poca memoria, aunque los Manriques dicen 
que descienden de esta casa, y es verdad por una muger 
en quien quedó la dicha casa, que casó con uno de ellos 
como se dirá en su lugar. 

La otra es Haro, que eran los señores de Vizcaya y Ca- 
meros : lo de Vizcaya se incorporó después del conde Don 
Tello acá en la corona Real, y los Cameros los tienen los de 
Arellano como es dicho. 

La otra es Castro , que fueron grandes Señores en 
Galicia. 

El solar antiguo de los de Lara es en Lara y su alfor, 
y el de los de Haro en Haro , que era suya , y el de los de 
Castro en Castroxeriz, que corrupto es en latin íntegro, 
tanto como Castrum Cwsaris, y de allí se llamó Castro otra 
villa en Galicia que han poseido los de este linaje hasta que 
D. Alonso Niño de Castro, vecino de Valladolid , la vendió 
poco ha al conde de Altamira ; y porque en aquella torre 
que edificó Julio Cesar se hallaron esculpidos en una piedra 
seis róeles azules en campo blanco , tomaron los que des- 



520 

pues (le la destruicion de España fueron Señores de aquel 
lugar, aquellos róeles por armas y por apellido Castro. 

Los de Cisneros tuvieron asimesmo el solar de Cisneros 
que fué suya con mucha parle de Campos, porque en aque- 
lla partida eran mas ricos y poderosos que oíros, aunque 
hoy es venido esle linaje como los oíros anliguos en gran 
diminución , según lo que ánles eran ; los cuales descien- 
den del conde D. San Díaz ó Sancho Diaz de Saldaña, que 
fue padre del buen Bernaldo del Carpió, el cual se halló 
haber hecho é hizo grandes hazañas conlra franceses y 
Carlo-Magno en la de Ronces Valles en tiempo del Rey Don 
Alonso el Casio, su lio, porque se levantó aquel romance 
antiguo allí donde dice: do perdió Carlos la honra: mu- 
rieron los doce Pares. Está sepultado el dicho Bernardo en 
la villa de Aguilar de Campo fuera de ella en un monas- 
terio que es de la orden del Premosle, donde está una her- 
mita pequeña, y está melido en una peña. Llamóse de Car- 
pió, porque estuvo en un lugar en que él hizo una fortaleza 
que por estar en lugar alto se llamó el Carpió, cerca de 
Salamanca y de la villa de Alba de Tormes, y de allí hizo 
guerra á Salamanca y Alba al Rey D. Alonso su lio que 
estaba en aquella comarca , porque solíase al conde de San 
Diaz de Saldaña su padre, que lo tenia preso, por lo que 
cometió con su hermana de este Rey D. Alonso el Casto, 
que fué madre del dicho Bernardo del Carpió como mas 
largamente se cuenta en la crónica del dicho Rey D. Alon- 
so y del Rey D. Alonso el Magno, y aun hasta hoy hay en 
aquella comarca hidalgos que se llaman Bernal del Carpió, 
y en la iglesia de San Martin de Salamanca está sepultado 
de tiempo muy antiguo un descendiente de este Bernaldo 
del Carpió que se llamaba como él según parece por el 
lelrero de su sepultura, y algunos piensan que está allí el 



521 

mismo Bernaldo del Carpió. Casó según se cucnla en la 
crónica del dicho Rey D. Alonso el Magno con Doña Ca- 
linda , que fué hija del conde de Alarcos, en quien el dicho 
Bernardo del Carpió ovo un hijo que se llamó Galin Galin- 
dez , que fué muy huen cahallero. Eslos Galindez son de 
muy anliguo linaje , y de la genealogía dellos descienden 
por una parle los Ueyes de Aragón , como parece por una 
genealogía antigua en lalin que yo tengo y por oirás anti- 
güedades dondeslo se prueha, y dellos y de su apellido vie- 
nen los de Ayala que descienden de un Infante de Aragón, 
y otros muchos linajes destos reinos como se dirá en su 
lugar; y dicen algunos que son muy parientes del solar de 
Mujica, aunque desle linaje de Galindez hay propio solar 
en Traslamiera ; é yo lengo una escritura de un quinto ó 
un seslo ahucio mió desle linaje que era de Cáceres en el 
tiempo del Rey D. Enrique Tercero, y los lesligos della 
deponen del tiempo del Rey D. Alonso el de las Algcciras, 
diciendo que vienen del solar de Mojica. En Cáceres hay 
hoy memoria del palacio de Galindo, porque fué uno de los 
nobles que allí poblaron y de mucha hacienda que era desle 
linaje, cuyo también fué Torre-Galindo, que hoy tiene 

D Velasco hijo del conde de Alburquerque, 

sobre que hoy hay pleito pendiente entre él y el conde de 
Siruela. Y en Ecija también hay caballeros del. Traen por 
armas cinco flores de lises como los Maldonados y Sal- 
dañas; pero estas son diferenciadas que las flores de los 
Maldonados son blancas en campo colorado, y las de los 
Galindez son doradas las flores y el campo esomesmo 
colorado. 

Llámanse lodos estos Enriquez por el Rey D. Enri- 
que el Primero, que murió de la teja en Falencia, que fue 
hijo del Rey D. Alonso que venció las de las Navas de To- 



522 

losa , y fundo cl monaslerio y hospital Real de las Cuelgas 
de Burgos, porque su muger la Reina Dona Leonor fué 
Lija del Rey D. Enrique de Inglaterra , de quien se tomó 
primero este nombre en España así por los Reyes que se 
han llamado Enriquez, como por los otros susodichos que 
descendieron como ellos de la hija del dicho Enrique Rey 
de Inglaterra , según parece de lo ya dicho. 

Hay en Navarra otros Enriquez que se llaman Enriquez 
de la Carra, los cuales diz que descienden de un Infante de 
Navarra que se llamó 1). Enrique , que fué hijo del Rey. 
Traen por armas dos leones azules é colorados en campo 
verde, é una flor de lis en pedazo de la cadena de las armas 
Reales de Navarra. 



ADICIÓN AL CAPITULO VII. DEL CANCILLEU D. PEDRO LÓPEZ DE 

AVALA. 



Este ü. Pedro López de Ayala fué hijo de Hernán Pé- 
rez de Ayala y de Doña Elvira de Zavallos , y este Hernán 
Pérez ovo también hijas : la una se llamó Doña Aldonza 
de Ayala, que casó con D. Pedro González de Mendoza, 
de quien se dirá en el título que habla del almirante Don 
•Diego Hurtado de Mendoza, que fué su hijo. 

La olra fué Doña Leonor de Ayala , de quien se dirá 
en el título del arzobispo D. Gutierre de Toledo, que fué 
su hijo. 

Este Hernán Pérez después de viudo tomó el hábito de 
Santo Domingo y fué religioso de aquella orden , y fenes- 
ció su vida en el monaslerio de San Juan de Quijana, don- 
de está el enterramiento de sus antecesores. El dicho Pe- 



523 

dro López de Ayala su hijo casó con Doña Leonor (1) de 
Guzmao, hija de D. Alvar Pérez de Guzman, señor de Nie- 
bla , en la cual ovo dos hijos é dos hijas : el naayor se lla- 
mó D. Hernán Pérez, como su abuelo, que casó con Doña 
María (2) Sarmiento en quien ovo un hijo y dos hijas. 

El mayor se llamó Pedro López de Ayala , que su- 
cedió, y varias veces casado, murió sin hijos. Y la hija 
mayor se llamó Doña María de Ayala (3) que heredó su 
hijo mayor la casa por muerte de su hermana, la cual casó 
con el mariscal Pedro García de Herrera, señor de la villa 
de Fuent-Pudia ; y el dicho mariscal ovo en la dicha Doña 
María cinco hijos. 

El hijo mayor se llamó D. Hernando de Ayala y Her- 
rera, que fué desposado con Doña Juana de Velasco, hija 
del conde de Haro, al cual mataron en Burgos en un ruido. 



(1) Al margen se lee : Aunque el autor la llamó continuamente 
Isabel, nosotros hemos restituido en todas parles Leonor por la 
notoriedad de los escritores y de un gran número de escrituras, 
aun de la misma Señora que nos lo afirman. Se conoce que el Señor 
Galindez no tuvo deste linaje todas aquellas luces y puntualidades 
que manifiesta y luce en otros; siendo así que cuantas genera- 
ciones aquí toca y muchas que omite, estaban ya tratadas perití- 
sima y exaclísimamente por el mismo Fernán Pérez de Guzman, 
Señor de Batres (á quien glosa) en la relación genealógica de los 
Ayalas, posteriormente publicada por D. Luis de Salazar con el 
título de fidelísima en el tomo 4." de pruebas de la Historia de la 
casa de Lar. pág. . . . , á la cual se ha de estar en todo lo que esta 
diferencie, á no ser en lo demás que comprende posterior á Fer- 
nán Pérez , que va aquí rectificado y emendado donde lo necesita. 

(2) Al margen se lee ; A esta también llamaba Juana con igual 
error. 

(3) Al margen se lee : A esta daba el nombre de Costanza equi- 
vocándola con una hermana. 



52 i 

T murió sin Iiijos ; y su esposa casó después ron D. Alonso 
Knriquez, conde de Alba de Lisie, de quien es dicho en Id 
genealogía del almirante I). Alonso. 

El segundo Iiijo fué 1). Garcí López de Ayala y Her- 
rera , que llamaron el mariscal de Empudia, que casó con 
Doña María Sarmienlo, hija de Garcí Sarmienloy de Doña 
María Girón, los cuales ovieron muchos hijos. 

El mayor fué D. Hernando de Ayala que mataron los 
moros siendo desposado con hija del duque de Nájera. Fué 
buen caballero, murió en vida de sus padres. 

El otro hijo fué D. Mij^uel de Ayala, abad de Santa 
Pía, que murió en lloma. Es del patronazgo Real. 

El otro fué D. García de Ayala, que murió en la 
guerra del reino de Ñapóles : deslos tres no quedó ge- 
neración. 

El otro hijo que se llamó D. Pedro, que Uié el segundo 
en orden de natura, heredó la casa de su padre: le dieron 
título de conde de Salvatierra de Alba, villa suya, el 
Rey y la Reina Católicos sobre el Real de Granada en el 
ano de mili cuatrocientos noventa y uno. Fué este Conde 
casado la primera vez con hija de D. Pedro de Eslúñiga, 
conde de Miranda : casó segunda vez con Dona Margarita 
Saluzes, una señora francesa, dama de la Reina Doña Ger- 
mana , segunda niuger del Rey Católico, de la cual tiene 
tres hijos: el mayor se llama D. Valeriano Cristiano de 
Ayala. 

Ovo el dicho mariscal Garci López de Ayala de la di- 
cha Doña María Sarmiento tres hijas: la mayor se llamó 
Doña María de Ayala, que casó con D. Enrique de Acuña, 
conde de Valencia , é murió sin hijos. 

La tercera se llama Doña Ginesa de Ayala que casó 
con Ochoa de Salazar , hijo de Juan de Salazar y nieto de 



52B 

Lope García de Salazar, señor de la casa de San Marlin 
en las Encartaciones. Tiene este Ochoa de Salazar hijos 
y hijas de la dicha Dona fiinesa. Falleció el dicho Gar- 
cía López de Ayala ano de mili cuatrocientos ochenta y 
ocho (I), y la dicha Doña María Sarmiento su mugcr el 
año pasado de mili quinientos diez y seis en Valladolid, 
donde vivia. 

El hijo Icrcero del dicho Pedro García de Herrera y 
Doña María de Ayala su nnigcr se llamó Hernán Gómez de 
Ayala que fué caballero de la orden de Alcántara. Está se- 
pultado en la capilla mayor de San Juan en Burgos. Ovo 
un hijo que se llamó Hernando de Ayala que fué asimismo 
comendador de la orden de Alcántara. 

El cuarto hijo del dicho mariscal Pedro García de 
Herrera y Doña María de Ayala fue Pedro García de He- 
rera que casó en Sevilla con Doña Inés de Pcraza, hija de 
Hernán Pcraza, señor de las islas de Hierro y Fuerte- 
Ventura y Lanzarote. Tuvieron hijo á Hernán Peraza, que 
casó con Doña Beatriz de Bobadilla, que llamaron la Ca- 
zadora, cuyo hijo es Guillen Peraza, casado con hija de 
Pedro Juárez de Castilla. 



(1) Al margen se lee: Al principio del año antes 87 ya fue 
comparecido, procesado y en riesgo de ser ajnsliciado el mariscal 
D. Pedro, su hijo sucesor, (que luego fué conde) ánle los Reyes 
Católicos en Salamanca , porque habia hecho corlar á un escribano 
de Ampudia la mano, porque sin su autoridad ó la de la justicia, 
dio á su madre, Doña María Sarmiento (con quien traia pleito so- 
bre intereses de bienes de resulta de la muerte del padre) un Iras- 
lado del testamento de este, que parece le ofendía, con que an- 
tes del 1^88 debió haber muerto el mariscal 1). Garci López de 
Ayala, marido y padre respective. Yo entiendo que fué en el año 
anterior 86, según que entonces se movían los pleitos de resullas. 



526 

Tuvo el dicho Pedro García de Herrera otros dos hijos, 
que se llamaron Diego de Herrera é Sancho de Herrera, la 
Dona Coslanza de Ayala, muger de Alonso Pérez de Saha- 
vedra, y olro que casó en Portugal con . . . conde de. . . . 
estos viven en Sevilla. 

Tuvo el dicho mariscal Pedro García de Herrera en la 
dicha Doña María de Ayala su niuger dos hijas : la una se 
llamó Dona Elvira de Herrera, que casó con D. Pedro de 
Luna , señor de Fuente-Dueña , de quien se dijo en la ge- 
nealogía del almirante D. Alonso. 

La otra que fué Doña María de Ayala , que casó con 
D. Pedro de Acuña, primer conde de Buendía, padre de 
D. López Vázquez de Acuña, adelantado de Cazorla, conde 
de Buendía, de quien se dijo en la genealogía del almirante 
D. Fadrique Enriquez, porque fué casado con su hija Doña 
Inés Enriquez. La segunda hija del dicho D. Hernán Pérez 
de Ayala y Doña María Sarmiento se llamó Doña Costanza 
de Ayala, muger de D. Pedro Velez de Guevara, que mu- 
rió sin hijos y le heredó su hermano D. Iñigo de Guevara 
que dejó el hábito de clérigo , y casó con Doña Leonor de 
Guzman, hija de D. Alonso Pérez de Guzman, señor de 
Santa Olalla y Orgaz, en quien ovo á Vítores de Guevara, 
que casó con Doña Juana Manrique, hija del duque de Ná- 
jera, cuyo hijo es D. Pedro Velez de Guevara, que hoy es 
conde de Oñate , que es casado con Doña María de Velas- 
co, hija de D. Iñigo de Velasco, condestable de Castilla. 

El segundo hijo (1) del dicho conde de Oñate se llama 
D. Carlos de Guevara, que casó en Toledo con Doña María 
de Padilla, hija de Sancho de Padilla, hermano de D. Gu- 
tierre de Padilla, comendador mayor de Calatrava. 

(1) Al margen se lee: No lia dicho el primero. 



527 

El segundo hijo de los dichos Pero López de Ayala y 
Doña Leonor de Guzman se llamó Pero López el Tuerto, 
que casó en Toledo con Doña Elvira de Castañeda , hija 
de Rui Gonzales de Castañeda, los cuales ovieron por hijo 
mayor á Pero López de Ayala, que después fué conde de 
Fuensalida , que casó con Doña María de Silva , hija de 
D. Alonso Tenorio, adelantado de Cazorla, y de Doña 
Guiomar de Meneses, los cuales ovieron dos hijos: el ma- 
yor se llamó D. Pedro de Ayala , que casó con Doña Al- 
donza Carrillo, el cual murió sin hijos, siendo corregidor 
en Salamanca por el mes de noviembre del año de mili 
cuatrocientos ochenta y nueve ; é como no dejó hijos , y 
era muerto su hermano segundo, que se llamó D. Alonso 
de Silva, que asimismo fué casado con Doña María de 
Guevara, hija del adelantado Juan Carrillo y Doña Te- 
resa de Guevara, heredó su casa D. Pedro de Ayala, 
que hoy es conde de Fuensalida, hijo del dicho Don 
Alonso de Silva , el cual fué casado primera vez con Doña 
Inés de Rivera, hija de D. Juan de Rivera, la cual mu- 
rió sin hijos , é casó segunda vez con Doña Catalina 

Manrique, hija de D é de Doña Brazaida 

de Almada , marqueses de Aguilar: no tiene hijos. Tiene 
el dicho conde una hermana llamada Doña María de Aya- 
la , casada con D. Fadrique de Zúñiga, que fué prior de 
San Juan, y tiene hijos y hijas: el mayor se llama Don 
Alvaro de Zúñiga é Ayala, é la hija mayor de los dichos 
condes D. Pedro López de Ayala é Doña María de Silva 
se llamó Doña Elvira de Castañeda , que casó con D. Pe- 
dro Manrique, conde de Paredes, que después fué maestre 
de Santiago, los cuales ovieron tres hijos: el mayor se 
llamó D. Enrique que casó con Doña Juana de Quiñones, 
hija de Gonzalo de Avila é Doña Leonor de Quiñones se- 



528 

ñores de Villa -Toro: licncn hijos é hijas: el mayor se lla- 
mó D. Francisco. Murió esle I). Enrique el año de qui- 
nienlos once. El segundo hijo del diciio maestre se llamó 
D.Alonso Manrique, que fué maestre escuela de Sala- 
manca é después ohispo de Badajoz , 6 agora es ohispo de 
Córdoha. El tercero hijo es I). Uodrigo Manriíjue, casado 
con Doña Ana de Castilla, hija de D. Pedro de Castilla é 
de Doña Catalina Laso y tienen hijos que se llaman Don 
Caspnr é D. Ilodrigo. La segunda hija de los dichos con- 
des D. Pedro López de Avala é Doña María de Silva se lla- 
mó Doña María ó Doña Guiomar de Avala, que casó con 
D. Jorge Manrique, hijo del dicho maestre D. Rodrigo 
Manriíjue ó de su primera muger Doña Mencía de Figue- 
roa , el cual ovo hijos á D. Luis ^lanrique, que es Comen- 
dador de Montizon , é á Doña Mencía de Figueroa, que 
casó con Manuel de Benavides , hijo de Juan de Benavides 
que dejó un hijo llamado D. Juan, é una hija llamada 
Doña Beatriz, que casó con Luis Hurtado de Mendoza, 
conde de Priego. El dicho D. Luis Manrique casó con her- 
mana del dicho Manuel de Benavides. La tercera hija de los 
dichos D. Pedro López de Avala é Doña María de Silva se 
llamó Doña Leonor de Ayala, que casó con D. Diego López 
de Ilaro, hijo de D. Juan Alonso de ILiro é de Doña Al- 
donza de Mendoza , de la cual ovo una hija llamada Doña 
Aldonza de Haro, que casó en Madrid con D. Pedro Laso 
de Castilla, hijo de D. Pedro de Castilla, el cual tiene mu- 
chos hijos é hijas: el mayor se llama D. Luis, casado con 
Doña Francisca de Silva, hija de D. Diego Hurtado de 
Mendoza é Doña Isahel de Bohadilla. 

El segundo hijo del dicho Peilro López de Ayala el 
Tuerto y Doña Elvira de Castañeda fué Diego López de 
Ayala, que casó con Doña María de Avalos, hija del con- 



o29 

destable D. Rni López de Avalos, de quien ovo, como di- 
cho es, en el título del condestable D.Rui López de Avalos 
á Pero López de Ayala, comendador de Mora, é á Fernan- 
do de Ayala é á otros ; é así se acaba aquí la generación 
de los dichos dos hijos del dicho Pero López de Ayala 
é de Doña Leonor de Guzman su muger. Las dos hijas 
que tuvieron, se llamaron: la mayor Doña Elvira, que 
casó con D. iVlvar Pérez de Guzman, almirante de la mar 
é Señor de Gibraleon, el cual dejó dos hijas : la mayor se 
llamó Doña Isablel , que casó con D. Pedro de Zúñiga, 
primer conde de Plaseucia , padre del duque de Arevalo 
D. Alvaro , de quien se dir.á en los títulos del dicho conde 
D. Pedro, é de Diego López de Zúñiga su padre. 

La segunda hija se llamó Doña Juana de Guzman, que 
casó con Juan Rodriguez de Castañeda : tovo dos hijas: la 
mayor se llamó Doña Isabel de Castañeda , que casó con 
D. Alonso de Silva. Ovieron cinco hijos é dos hijas: las 
dos hijas hicieron entrar en un monasterio que se llama 
la Madre de Dios, donde son monjas; los hijos, los cuatro 
que se llamaron D* Rodrigo, é D. Pedro, é D. Alonso, ó 
D. Juan é D. Lope murieron sin hijos , porque D. Pedro é 
D. Lope fueron frailes de San Francisco, é D. Alonso que 
fué clavero de Calatrava ; é D. Rodrigo fué casado con 
Doña María de Contreras é no ovo hijos: el mayor que fué 
D. Juan de Silva, fué conde de Cifuentes , y casado con 
Doña Catalina de Toledo, hija de Ilernand Alvarez de To- 
ledo, Señor de Oropesa. Tuvo hijos á D. Alonso que n)u- 
rió en su vida , é á D. Fernando, que hoy es conde de Ci- 
fuentes , é á D. Juan, é una hija que casó con D. Juan de 
la Cerda, dnque de Medinaceli , y olra monja en el mo- 
nasterio de la Madre de Dios, diz que es al5a persona. 
El linaje de estos señores de Silva desciendo de Arias 
ToMoXVIÍL 34 



530 

Gómez de Silva, ayo del Rey D. Fernando de Portugal, 
que fué casado con Doña María Tenorio, hermana de 
D. Pedro Tenorio, arzobispo de Toledo, que fueron na- 
turales de el reino de Portugal de una villa que se llama 
Tavira, que es en el Algarbe. Ovieron un hijo que se llamó 
D. Pedro Tenorio, á quien su lio el arzobispo fizo adelan- 
tado de Cazorla , el cual fué casado con Doña Guiomar de 
Meneses, hija de D. García Suarez de Meneses é de Doña 
María Coronel, el cual ovo dos hijos é una hija : la hija fué 
Doña María de Silva, condesa de Fuensalida, de quien arri- 
ba es dicho : el un hijo fué D. Pedro de Silva que fué fraile 
de Santo Domingo, obispo de Tuy, é después de Badajoz: 
el hijo mayor se llamó D. Juan de Silva, que fué alférez 
mayor é primero conde de Cifuentes, que casó la primera 
vez con Doña Leonor de Támara, hija de Lope Vázquez de 
Támara é Doña Leonor Carrillo , hermana del arzobispo 
de Toledo D. Alonso Carrillo, en la cual ovo el dicho á 
D. Alonso de Silva, que después fué conde de Cifuentes, 
que casó con la dicha Isabel de Castañeda, como arriba es 
dicho. Casó segunda vez el dicho conde D. Juan de Silva 
con Doña Inés Gómez de Rivera, hija del adelantado del 
Andalucía, al cual mataron moros sobre Alzama, de la cual 
ovo un hijo llamado D. Juan de Rivera, al cual dejó su 
padre bien heredado , porque le dejó la villa de Monte- 
mayor y Lagunilla é Villaluenga y el cerco del Águila 
y otras cosas , el cual casó con Doña Juana de Guzman, 
hija de Pedro Suarez de Toledo, hermano de Fernán 
Alvarez , señor de Oropesa ; é ovo con su muger las vi- 
llas de Calvez Jumela, de la cual ovo dos hijas: la una 
como dicho es casó con el mariscal Maleo de Riva de 
Neyra, señor de la Caudilla , hijo del mariscal Pedro de 
Riva de Nevra é Doña Isabel de Bracamonle , y nieto del 



t>\afiscal Hernando de Riva de \evra y de Dona Guiomnr 
de Toledo. El hijo mayor de ios dichos D. Juan de Ri- 
vera ó de Dona Juana de Guzman se llama D. Juan de 
Silva é de Rivera , que casó con Doña María de Toledo, 
hija de García de Toledo, señor de Magan, del cual tiene 
muchos hijos: el mayor se llama D. Juan, casado con hija 
de D. Fernando de Vega , Comendador mayor de Castilla ; 
é casó seixunda vet el dicho D. Juan con Doña Beatriz de 
Mendoza, hija de D. i\lvaro de Mejídoza , conde de Castro; 
la cual le dejó heredero, porque no tuvo hijos. El otro 
hijo segundo se llama D. Alonso Suarez de Toledo, que 
heredó áGalvez y Jumela de parte de su madre. El otro 
se llama D. Diego de Rivera que fué obispo de Mallorca é 
agora es obispo de Segovia: el olro se llamó D. Pedro de 
Silva que fué comendador de Hotos de la orden de Cala- 
trava; é muerto él ovo la encomienda su hermano Don 
Fernando: tiene otro hijo que se llama D. Francisco, y el 
dicho conde D. Juan de Silva ovo una hija de la dicha 
Doña Inés Gómez de Rivera , que se llama Doña Francisca 
de Silva , que casó con Onoralo de Mendoza, hijo de Juan 
Hurtado de Mendoza, cuyo hijo y nieto es hoy Diego Hur- 
lado de Mendoza. 

Tornando a la dicha Doña Elvira de Ayala y D. Al- 
varo Pérez de Guzman su marido, digo, que la segunda 
hija del dicho Juan Rodríguez de Castañeda se llamó Doña 
Francisca de Castañeda, que casó con Luis de la Cerda, 
los cuales ovicron una hija é no mas , que se llamó Doña 
Juana de la Cerda, que casó con D. Diego López de Zú- 
ñiga , hijo segundo del duque de Arévalo, el cual hubo 
una hija llamada Doña Francisca , que casó con Diego Fer- 
nandez de Córdoba, conde de Cabra ; el cual tiene muchos 
hijos: el mayor que agora tiene se llama D. Luis, porque 



532 

murió el mayor que se llamaba D. Diego. Ovo asimisDio 
el dicho D. Diego de Sevilla un hijo que se llamó Don 
Francisco. 

La segunda hija del dicho D. Pedro López de Ayala é 
Doña Leonor de Guzman se llamó Doña María de Ayala, 
que casó con D. Pedro Ponce de León , señor de Marche- 
na, que fué conde de Medellin ó después duque de Arcos: 
tuvieron una hija llamada Doña Sancha de León que casó 
con Don Juan Alonso Fernandez de Guzman , señor de 
Sania Olalla, padres de D. Alvar Pérez de Guzman é 
abuelos de D. Esteban de Guzman é bisabuelos de Don 
Alvar Pérez que hoy vive. 

El hijo mayor del dicho D. Pedro Ponce é Doña María 
de Ayala fué D. Juan Ponce de León , conde de Arcos, el 
cual en su muger Doña María de Guzman no ovo hijos. 
Ovo muchos hijos en diversas mugeres, entre los cuales 
ovo á D. Rodrigo Ponce de León, que fué duque de Cádiz, 
á quien dejó su mayorazgo, el cual casó con Doña Beatriz 
Pacheco, hija del maestre D. Juan Pacheco, de la cual no 
ovo hijos, é ovo hijas bastardas, la una casó con D. Ro- 
drigo Mexía , señor de Santa Eufemia, y la otra con Don 
Francisco Enriquez de Rivera , adelantado del Andalucía, 
que murieron sin hijos. La mayor que se llamó Doña Fran- 
cisca Ponce de León, casó con D. Luis Ponce de León, hijo 
de D. Lope Ponce , é de Doña Leonor Manuel , señores de 
Villagarcía é nietos de D. Luis Ponce , que fué hermano 
del dicho conde D. Juan é hijo segundo de los dichos con- 
des D. Pero Ponce de León é Doña María de Ayala: y el 
dicho duque de Cádiz dejó su casa á D. Rodrigo Ponce de 
León su nielo, hijo de los dichos D. Luis Ponce é Doña 
Francisca de León , que se llama hoy duque de Arcos, 
porque luego que su abuelo murió , tomaron el Rey é la 



533 

Reina á la ciudad de Cádiz para la corona Real. Hay plei- 
to entre D. Rodrigo Ponce de León, hijo de D. Manuel, 
berraano del dicho duque de Cádiz, con el duque de Arcos, 
que hoy es, porque el dicho D. Manuel pretendia ser le- 
gítimo, diciendo que el dicho conde D. Juan su padre se 
hahia desposado con su madre en el artículo déla muerte. 
Y en estos se fenece la genealogía del dicho Pedro López 
de Ayala é Doña Leonor de Guzman, de quien fablóaquí 
Fernán Pérez. 

Mas tuvo este Pedro López de Ayala nueve hermanas y 
un hermano , de quien deben descender grandes genera- 
ciones , que por no ser de grandes casas no se puede saber 
quien son , salvo Doña Aldonza de Ayala, mugerde Pedro 
González de Mendoza, é Doña Leonor, muger de Hernand 
Alvarez de Toledo el Tuerto, é Doña María, muger de Dia 
Gómez de Toledo, padres de Doña Inés de Ayala, muger 
del mariscal Diego López de Córdoba, padres de Doña Ma- 
rina de Ayala , primera muger del dicho almirante D. Fa- 
drique. De^algunas de las otras deben descender otros ca- 
balleros fijos dalgo que se llaman de Ayala , que hay en 
Toledo y otras partes : y es de saber que García Alvarez de 
Toledo, á quien el Rey D. Enrique el Segundo hizo merced 
de Oropesa é de Jarandilla é de Tornabacas , porque se re- 
nunciase el maestrazgo de Santiago, é D. Gonzalo Mexía, 
al tiempo que fallesció, dejó un hijo pequeño é dejó por 
tutor del á Hernand Alvarez el Tuerto, su hermano, señor 
de Valde-Corneja, donde vienen los duques de Alba, el cual 
le casó con Doña María de Ayala, sobrina de Doña Leonor 
de Ayala su muger , los cuales ovieron un hijo que se lla- 
mó Garcí Alvarez de Toledo, que casó con Doña Francisca 
de Herrera, hija del mariscal Garcí González de Herrera, 
hijo del mariscal de Herrera é Doña María de Guzman, se- 



534 

llores de Pcdraza , los cuales ovierun dos liijus : el seguudo 
se Hamo Pero Siiarez de Toledo, que casó con «na señora 
de Guzman, y fueron padres de Doña Juana de Guzman, 
que casó con I). Juan de Rivera, hija de Pedro Carrillo de 
Albornoz, halconero mayor del Rey D. Juan. Ovieron tam- 
bién otra hija que se llamó Doña Elvira de Toledo , que 
casó en Talavera con Diego de Carabajal , señor de Sobri- 
nos , que fué hijo del licenciado Alvaro de Carabajal y de 
Doña Leonor de la Torre, y nieto de Alvar García de Ore- 
llana, el Rico, é de Duna Mencía González de Carabajal, 
señores de Orellana la Nueva, mis bisabuelos : ovo hijos el 
dicho Diego Carabajal en la dicha Doña Elvira á Antonio 
de Carabajal que casó con Doña Fulana de Mendoza , hija 
de Onoralo de Mendoza, padre de Diego Hurtado y de una 
iiija casada. Tiene el dicho Antonio de Carabajal de la dicha 
Doña Fulana de Mendoza á D. Fulano que casó con .... 
de la cual ovo tres hijas: la mayor se llamó Doña Fran- 
cisca, que casó con D. Gutierre de Solis, conde de Coria, 
hermano que fué de D. Gómez de Cáceres, maestre de Al- 
cántara: los cuales ovieron un hijo que se llamó D. Gómez 
de Toledo, que hoy es obispo de Piasencia, y otra casada 
con D. García de Toledo, cuya es la Orcajada, hijo del du- 
que de Alba D. García Alvarez de Toledo; esta se llama 
Doña Mayor: ovieron otra hija, que está en hábito de 
Beata, que se llamó Doña Mencía. 

La segunda hija fué Doña Elvira de Toledo, que casó 
con D. Pedro de Avila , señor de las Navas de Villafranca, 
los cuales ovieron dos hijos é una hija ; la hija se llamó 
Doña Mayor, que casó en Salamanca con D. Alonso de 
Acevedo, é dejó hijos. 

El hijo segundo se llamó D. Fernando Alvarez, que 
murió comendador de Alcántara. 



53^ 

El hijo mayor se llamó D. Esteban de Avila, que casó 
con Doña Elvira de Zúuiga, hermana del duque de Bejar, 
el cual dejó tres hijos, D. Pedro, D. Juan y D. Luis. 

La tercera hija fué Doña María de Toledo que casó 

con Alonso de Fonseca, hijo de é de su primera 

niuger Doña María Delgadillo , señor de las villas de Coca 
y Alaejos, el cual dejó dos hijas , la mayor se llamó Doña 
María de Fonseca: casó con D. Rodrigo de Mendoza, mar- 
qués de Cénele, hijo del cardenal D. Pedro González de 
Mendoza, el cual tiene tres hijas. 

La segunda se llamó Doña Mayor: casó con D. Ro- 
drigo Mexía , hijo mayor de D. Rodrigo , señores de Sania 
Eufemia. 

El dicho Fernando Alvarez de Toledo , señor de Oro- 
pesa, casó segunda vez con Doña Leonor de Zúñiga , hija 
de D. Alvaro de Zúñiga é Doña Leonor Manrique, duques 
de Plasencia ; la cual fué primero casada con D. Juan Lu- 
na , conde de San Esteban , hijo del maeslre D. Alvaro de 
Luna, en quien ovo una hija llamada Doña Juana de Luna, 
que casó con D. Diego Pacheco , marqués de Villena , en 
quien ovo un hijo llamado D. Juan Pacheco de Luna, conde 
de San Esteban, el cual murió sin hijos, y el dicho Hernan- 
do Alvarez de Toledo ovo en la dicha Doña Leonor de Zú- 
ñiga una hija llamada Doña Catalina de Toledo , que como 
dicho es casó con D. Juan de Silva , conde de Cifuentes , é 
ovo un hijo llamado D. Fernando Alvarez de Toledo como 
su padre ; el cual fué el primero que tomó el título de con- 
de de Oropesa, é casó con Doña María Pacheco, hija del 
maestre D. Juan Pacheco, en quien ovo muchos hijos: el 
mayor se llama D. Francisco, que hoy es conde, que fué 
casado con Doña María de Figueroa, fija del conde de Fe- 
ria, que falleció en el año pasado de mil quinienlos quince. 



536 

Tornando al dicho Garcí Alvarez de Toledo, dij^^o, 
que ovo al diclio Pedro Suarez de Toledo su hijo en una 
dueña del linaje de los de Loaysa , el cual como dicho es 
casó con Doña María de A} ala ; é o\o por hijo mayor al 
dicho Garcí Alvarez, y el fijo segundo se llamó Diego Ló- 
pez de Avala : é por tanto es de creer que Doña María de 
Ayala fuese hija de Diego López de Ayala, hermano de 
Pedro López de Ayala, é hijo de Fernán Pérez. Este Die- 
go López de Ayala fué señor de Cebolla éPorlillejo é casó 
con una señora del linaje de los de Avalos é Barrosos de 
Toledo; é ovieron por hijo á Juan de Ayala, que casó 
con Doña María de Guzman , cuyo hijo fué Diego López 
de Ayala, señor de Cebolla , aposentador mayor de sus Al- 
tezas : el cual casó la primera vez con Doña Costanza Ma- 
nuel, hija de D. Pedro Manuel , en quien ovo á Juan de 
Ayala , que es casado con hija de D. Alonso Tellez Girón, 
señor de la Puebla de Montealban : casó segunda vez el 
dicho D. López de Avala con hija de D. Alvarez Pérez de 
Guzman, señor de Sania Olalla, de quien ovo una hija; 
é de la primera muger ovo otra que está casada en Pla- 
sencia con D. Fadrique de Zúñiga, señor de Miravel , hijo 
de D.Francisco de Zúñiga, y nieto del duque de Pia- 
se ncia. 

Dícese antiguamente en Castilla, é yo lo oí al Rey Ca- 
tólico que descendía de ellos, que este linaje de Ayala es 
buena levadura de linajes , porque con todos se junta. 



537 



RELACIÓN VERDADERA 

de la herida de cabeza del Serenísimo Príncipe D. Carlos nuestro 

Señor, de gloriosa memoria, la cual se acabó en fin de julio del 

año de lo62. 



(Esta relación de Dionisio Daza Chacón, médico y cirujano de 
Felipe II, ya impresa y muy rara, se publica ahora mas corregida. 
Ella unida á la del doctor Olivares sobre el mismo asunto que dimos 
á luz en el tomo XV, pág. 353, aumentará la verdadera noticia de 
lo ocurrido en la herida y enfermedad del Príncipe D. Carlos). 



Muy alto y muy poderoso Señor: Ha sido tan grande 
la merced que Dios nuestro Señor ha hecho á todos los 
reinos y señoríos de V. A. en dar tan felice suceso á 
un caso tan grave y estupendo , como ha sido la herida 
de V. A. que verdaderamente mas parece cosa conseguida 
del cielo, con tantas oraciones, y rogativas, y derra- 
mamientos de sangre como universalmente se ha hecho 
en España y fuera della , que conseguida por curso de 
naturaleza. Aunque en este particular S. M. y V. A. 
están bien enterados que se hizo todo lo úllimo de po- 
tencia , como era razón se hiciese en un sugelo el mas alto 
que hay en la tierra : y mas asistiendo á la cura y á tan- 
tas juntas la Majestad del Rey nuestro Señor, V. A. me 
mandó (aunque otros lo pudieran hacer mejor) que yo es- 
cribiese la relación y suceso desta cura lo mas particular- 



S38 

mente que yo pudiese por dos razones ; la una por ser yo 
criado de V. A. y haberme hallado presente desde el prin- 
cipio de la herida ; y la otra porque V. A. supo que á otro 
dia del suceso, la Serenísima Princesa de Portugal Doña 
Juana (á quien yo servia y habia servido muchos anos) me 
envió á mandar con el marqués de Sarria, su mayordomo 
mayor , expresamente , que todos los dias sin dejar nin- 
guno, escribiese á S. A. lo que pasase puntualmente ; y así 
]o hice; suplicando á S. A. mandase guardar todas mis 
cartas, y así lo mandó, y que se me tornase á entregar. 

De las cuales yo he sacado todo el suceso , que de otra 
manera fuera imposible tener memoria de cosas tan parti- 
culares: el cual es este que se sigue. 

En la villa de Alcalá de llenares domingo á los i 9 
de abril de 1562 años, habiendo cincuenta dias justos 
que le faltaba la cuartana, de la cual se habia estado cu- 
rando en la dicha villa, este dia el Príncipe nuestro señor 
después de haber comido á hora de las doce y media ba- 
jando S. A. por una escalera muy oscura, y de muy rui- 
nes pasos, y cinco escalones antes que acabase de bajar 
echó el pié derecho en vacío y dio una vuelta sobre todo 
el cuerpo, y cayó y dio con la cabeza un gran golpe en 
una puerta cerrada: quedó la cabeza abajo y los pies ar- 
riba : descalabróse en la parle postrera de la cabeza á la 
parte izquierda, junto á la comisura que se llama lan- 
doydes. Llamáronme y descubrí la herida, presentes Don 
García de Toledo, su ayo y su mayordomo mayor, y 
Luis Quixada , caballerizo mayor de S. A , y los docto- 
res Vega y Olivares, médicos de cámara: y vi una herida 
del tamaño de una uña del dedo pulgar, y la circunferen- 
cia bien contusa , y descubierto el pericránco, se vio 
que estaba algo contuso. Hecho y aparejado lo que con- 



539 

venía, comencé á formar la herida , y S. A. se quejaba 
y sentía demasiado. Y visto esto Luis Quixada me dijo 
{pensando que yo por no dar dolor á S. A. no hiciera lo 
que convenia) ** No curéis á S. A. como á Príncipe, sino 
como á un hombre particular." Los Doctores respondie- 
ron que así se hacia. Acabado de curar, S. A. se acostó, 
y estando consultando que se sangrase, comenzó á sudar, 
y sudó pasada de hora y media; y esto fué causa que se 
diííiriese la sangría. Habiéndole secado y limpiado del su- 
dor, recibió una melecina, con lo cual obró bien. Y á po- 
co rato se sangró del brazo derecho (porque entendimos 
haber gran repleción) de la vena de todo el cuerpo, y le 
sacaron ocho onzas de sangre. Y luego comenzó (x tener 
un poco de calentura. Acabada la cura, D. García de To- 
ledo despachó á D. Diego de Acuña, gentil hombre de la 
cámara de S. A., para que diese cuenta á S. M. de lo que 
pasaba ; el cual habiendo dado cuenta á S. M. de lo 
que pasaba , mandó al Doctor Juan Gutiérrez, su médico 
de cámara y su protomédico general, se partiese luego 
para Alcalá , y llevase consigo á los doctores Portugués 
y Pedro de Torres, cirujanos de S. M., los cuales llegaron 
á Alcalá lunes siguiente al amanecer. Y queriendo yo cu- 
rar, me dijo S. A.: " Licenciado, á mí me dará gusto que 
me cure el Doctor Portugués , no recibáis pesadumbre de 
ello." Yo viendo un cumplimiento de un tan grande Prín- 
cipe , respondí que en ello recibía grandísima merced, 
pues S. A. gustaba en ello. Y hubiera de costar la vida 
á S. A. según se verá adelante. Y así se curó S. A. en 
presencia de los dichos , y de los que en Alcalá estábamos 
á las ocho de la mañana. Acabada la cura nos juntamos 
por mandado de D. García de Toledo y en su presencia, 
y acordamos que atento á que S. A. tenia calentura , y 



el tiempo primavera , y la caída habia sido grande , y la 
edad ni el regimiento pasado no lo conlradician , y que 
habia veinte meses que S. A. tenia la cuartana, y en ellas 
habia siempre comido muy bien, y muy buenos manja- 
res , y nunca se habia sangrado ni purgado , sino solo una 
vez y muy ligeramente ; por todas estas razones pareció 
necesario reiterar la sangria ; y así se hizo del brazo iz- 
quierdo , de la vena de todo el cuerpo: sacáronle otras 
ocho onzas de sangre. Este dia comió S. A. unas cirue- 
las pasas , un poco de caldo y unas piernas de pollo : aca- 
bó de comer en un poco de mermelada. Diósele esta co- 
mida por la costumbre , y por la edad , y por el tiempo 
del año. Cenó unas ciruelas pasas , y el caldo y un poco 
de conserva. Esta orden se tuvo hasta pasado el septeno : 
la calentura hasta el cuarto fué harto remisa. En el cuarto 
creció alguna cosa, aunque poco, y vimos en la parte iz- 
quierda del pescuezo unas sequillas con un poco de do- 
lor. También tuvo su entomecimienlo en la pierna dere- 
cha , el cual solía sentir S. A. en la cuartana algunas ve- 
ces : por esto no lo tuvimos en tanto ni lo de las secas, 
por estar S. A. al tiempo de la caída muy arromadiza- 
do. La calentura pasado el cuarto se tornó á remitir. El 
quinto y sexto fué de la misma manera, de manera que 
el septeno y la calentura se acabaron juntos ; y ayudó á 
esto que al sexto se purgó con dos onzas de maná, y 
purgó muy bien. La herida iba de bien en mejor : buena 
materia , buena color en los labios , y el perícráneo asi- 
mismo de muy buena color. Así pasó S. A. con esta me- 
joría sin que nos pareciese que se debía hacer otra cosa : 
con la orden y cura ordinaria, y con la misma comida y 
cena. Al deceno dia de la caída á la hora de la cura, la 
herida no estaba tan buena como de antes, porque la ha- 



541 

llamos algo sucia, y no de tan buen color: temimos no re- 
volviese como suelen heridas de cabeza. Pasada la mitad 
del onceno con haber tenido buen sueño y apetito : miérco- 
les antes de media noche poco mas ó menos , sintió S. A. 
un poco de frió , y pensando que seria del tiempo, porque 
aquellos dias hacia muy fresco , no llamó á ningún mé- 
dico, antes procuró de, dormir , mas no pudo ; por lo cual 
D. García de Toledo mandó llamar al Doctor Olivares , á 
las dos de la noche: el cual vio luego á S. A. y le halló 
con buena calentura ; aunque por no ponerle temor le 
dijo que no era nada , que solo era un poco de altera- 
ción. Dijo S. A.: Calentura, ij al onceno en herida de ca- 
beza, mala señal es. La calentura era tan crecida que con- 
vino no le dejar dormir hasta el amanecer. Entonces se 
llamaron todos los médicos y cirujanos , los cuales vi- 
nieron jueves último de abril. D. García de Toledo los 
juntó, para que tratasen de lo que se debia hacer: y 
atento á lo diciio , y que el dolor del pescuezo donde es- 
taban las sequillas tornó , y también el entomecimiento 
de la pierna, pareció á todos que aquello podria venir por 
una de dos cosas: ó por tener interior, ó por haberse po- 
drescido el pericraneo , y haber quedado alguna materia 
encerrada , que no pudo salir á fuera , y en esto nos 
aGrmamos mas ; porque en la una que se habia hecho el 
dia de antes , que fué al noveno, el Doctor Portugués no 
formó la herida como solia , ni quiso hacerlo aunque se 
le dijo , sino puso un lechino en la boca de la herida , y 
muchas planchetas mas encima, y con esto obtuvo el ori- 
ficio , y en lo vacío de la llaga recogióse la materia : lo 
cual con su mala cualidad bastó á hacer los accidentes di- 
chos. De cualquiera destas cosas que fuese , pareció ser 
necesario manifestar la herida , y ampliar el orificio para 



U2 

pasar adelante, si hubiese lesión inlerna, ó para tlaf 
éxito y lugar á la materia , que se liabia embebido en la 
llaga , porque desta se podría comunicar fácilmente , por 
la comisura á la parle de dentro , ó podria ser que el cas- 
co estuviese purulento : no se habia esto hecho ánles, por- 
que no era razón se pusiese á riesgo la vida de S. A. sin 
grandes causas, porque muchas veces al apartar naturaleza 
lo podrido del pericráneo suelen venir semejantes acci- 
dentes : y no hay cirujano que no sepa esto. Visto estos 
accidentes , yo propuse en la consulta que pues era nego- 
cio de tanta duda , que trajesen al bachiller Torres , ciru- 
jano y maestro mió , que residia en la villa de Valladolid , 
hombre de muchas letras y gran experiencia , y á todos les 
pareció muy bien. Y D. García de Toledo mandó luego 
despachar un correo, el cual se dio tanta diligencia que á 
los seis de mayo ya estaba el bachiller Torres con noso- 
tros. Con la determinación acordada por los seis que allí 
estábamos se hizo la manifestación hasfe descubrir el 
casco; y hizóse la abertura en forma de tao : apartóse 
con gran facilidad el pcricrc^neo , porque estaba ya po- 
drescido: lo uno por la contusión (jue tuvo: lo otro por 
la cuantidad de materia que se embebió en él sin tener lu- 
gar por donde salir , cuando al noveno sin formar la he- 
rida se atapó el orificio. Hecha la abertura no se pudo ver 
si habia daño en el casco por el gran flujo de sangre que 
hubo, y así no se hizo mas de sistir el flujo y curarle. Lue- 
go se despachó un correo á S. M. dando cuenta de lo pa- 
sado , que por el peligro que á todos pareció que podria 
haber en la dilación, se hizo la abertura sin avisar á S. M., 
el cual sabida esta nueva, el viernes primero de mayo 
partió de Madrid antes del amanecer, y llegó á Alcalá an- 
tes que curásemos á S. A,, el cual luego se curó presente 



U3 

S. M. Este (lia vinieron el Doctor Mena, médico de cámara 
de S. M. y el Doctor Andrés Vesalio, hombre doctísimo. 
En esta cura que se hizo se miró el casco con rancha dili- 
gencia , y ningnna fractura ni scisura se halló en él , aun- 
que á una parte tenia una mancha pequeña. Esta nos 
puso en duda de estar el casco contuso , porque si pasaba 
adelante era necesario legrar el casco hasta entender lo 
que habia en él. El dia siguiente que fué sábado á dos de 
mayo , á las nueve de la mañana se curó S. A. y halla- 
mos el casco sin la mancha que habíamos visto. Ni mas 
ni menos el domingo siguiente ; de donde se entendió que 
habia sido superficial, y la tintura podia ser de alguna 
materia retenida. Los dias antes que se hiciese la aper- 
cion desde que se descubrió el casco, se curó S. A. desta 
manera: untó al casco con unos polvos de yreos , y de 
aristologia, y en los labios digestivo de lermentina, y 
yema de huevo en el tiempo que fué necesario digerir : 
después se mudó para mundificar en miel rosada , y enci- 
ma el emplasto de betónica. Por haber tomado esta caida 
al Príncipe tan lleno; con haberse purgado y hecho las 
dos sangrías, y tenido la dieta en la comida que hemos 
dicho; desde el viernes que fué un dia después de la ma- 
nifestación , se le comenzó á apostemar la cabeza , con 
una muy gran erisipela, mezclada con sangre gruesa; la 
cual fué extendiéndose primero por la parte izquierda, 
oreja y ojo , y después por la derecha ; por manera que 
se apostemó toda la cara , y fué bajando hasta la gar- 
ganta, pecho y brazos. Cuando estuvo esta inflamación 
sobre la cabeza y comisuras no usamos de remedios par- 
ticulares sobre el lugar, porque como estos habian de ser 
repelentes, no se sufrian poner, porque no se encerrase 
la erisipela á la parte interior. Sangría no se hizo por 



544 

parecemos que no Iiahia fuerzas para sacar sangre por 
vena, mayormente que se hal)¡a de tener cuenta con que 
la herida habia de ir muy á la larga , y teníamos necesi- 
dad de conservar la virtud como se ha de hacer en las 
enfermedades largas, porque enflaquecida la virtud se die- 
ra con lodo al traste. Lo que entonces hicimos, fueron 
frigamientos de piernas á menudo , lavatorios y ventosas, 
como se dirá adelante, y acortar la comida, porque sola- 
mente se le daba un poco de caldo cuando nos parecía. 
Después que fué bajando este tumor de la cabeza se le 
pusieron los remedios particulares que convenia, que fue- 
ron repelentes, mezclados con ellos alguna resolución, 
porque ya habia la inflamación pasado casi el principio y 
comenzaba el aumento. Fué tan grande el calor desta eri- 
sipela , y la fiebre estaba tan intensa en sus crecimientos 
á los terceros, que comunicándose el calor á la parte inte- 
rior, sobrevino un delirio, con el cual estuvo S. A. cinco 
días y noches. Este nos puso en gran cuidado, y fué causa 
que hubiese diversas opiniones en nuestro negocio , ma- 
yormente que el lunes á 4 de mayo al amanecer, habien- 
do S. A. tomado el servidor, porque tenia unas camari- 
llas coléricas y muy corrompidas , estando en una camilla 
se enfrió un poco, y se le encogió el pulso aunque no 
tuvo rigor, ni temblor. El doctor Vesalio y el doctor Por- 
tugués visto esto, fueron de parecer que el daño era iníe- 
rior y que no tenia otro remedio sino penetrar el casco 
hasta las telas: en esta opinión permanecieron tanto tiem- 
po, cuanto duró la calentura; y tenian por burla que se 
tratase de otro beneflcio. Todos los demás fuimos de 
parecer que la causa destos accidentes era una de dos: 
ó que el hue^o del casco estaba purulento , y para esto 
era bien se legrarase por las señales dichas, y porque lú- 



U'6 

nes y martes, y todos los otros días después de la aper- 
cion tornó á parecer aquella maachuela que hemos diclio 
en el casco: ó que la inflamación externa se liabia comu- 
nicado por las suturas á las membranas del celebro: y en 
esto nos afirmamos mas, y que si habiadaño dentro, que 
era este y no otro. No dejó de tener Vesalio muchos fun- 
damentos para su opinión, los cuales de lo dicho se pue- 
den coligir. No han faltado algunos de la facultad que no 
se hallaron presentes, que dijeron que esto no se podia 
alcanzar por arte sino que acaso acertamos. Y aunque en 
este lugar no se habia de tratar mas de lo que tocaba á la 
herida de S. A., todavía para que los médicos que leye- 
ren esto entiendan nuestro fundamento y razón, la diré 
como todos los que eramos desla opinión , lo referimos en 
presencia de S. JVL Tuvimos por cierto que las señales 
dichas no arguian daño en la parte interior, porque la ca- 
lentura que vino á S, A. á medio del onceno, vino sin ri- 
gor: la cual se causó, como tengo dicho, de la putrefac- 
ción y separación del pericráneo que, como arriba dije, se 
despegó del casco con grandísima facilidad , y no hubo 
vómitos ni convulsiones. Las sequillas que tuvo en el pes- 
cuezo en la parte izquierda y el dolor en aquel lugar, 
fué un deflujo catarroso , que como dije S. A. al tiempo 
de la caida estaba arromadizado. El estupor de la pierna, 
también dije que la tenia muchas veces con la cuartana. 
El delirio que después comenzó á dar muestras, martes á 
cinco de mayo, fué accidente de la calentura y de la eri- 
sipela. Y así cuando estuvo sobre la comisura, y la calen- 
tura mas crecida, el Príncipe deliraba mas, y en bajando 
la erisipela y la calentura, deliraba menos. Y como eslá 
dicho ni hubo rigores, ni vómitos, ni causas: por lo cual 
viendo eslas causas tan manifiestas del dicho delirio, que 
ToMoXVin. 35 



546 

fueron las mismas que lucieron la falla del suefio y tan 
crecida calentura y erisipela en la cabeza y sobre las co- 
misuras ; y haberse comunicado por ellas la inflamación 
á la membrana , que fué realmente la causa del delirio, 
y no habiendo señales ciertas de lesión interior, porque 
estas no se suelen esconder, antes repiten muy amenudo 
y sin orden; tuvimos por cierta nuestra opinión, pues 
las causas eran ciertas y notorias. También no nos osa- 
mos afirmar que hubiese daño en el casco, porque es- 
tando blanco dos dias , arreó como está dicho , y la man- 
cha que pareció el viernes se tuvo por superficial, y si 
después tornó á parecer fué xle los medicamentos. Si al- 
guno preguntare por qué razón estaba manchado el casco 
en aquella parte , y no en todo lo descubierto ; digo que 
es porque en aquella parte estaba mas alterado del aire, 
por haber estado mas tiempo descubierta ; y por esto se 
podia teñir con los medicamentos , y no la otra que estaba 
mas tersa y mas polida, y menos alterada. No quiero de- 
cir que los que decian que la lesión era interna no tuvie- 
sen muchos y muy grandes fundamentos ; mas no es razón 
que de los que tuvieron ingenio para entender lo que des- 
pués pareció claro, digan que lo supimos por adevinan- 
zas , y no por causas y razones muy fundadas , aunque por 
haber prognosticado lo que estaba encubierto nos podrian 
llamar adevinos. Heme alargado en esto porque fué una 
de las cosas mas substanciales de que se tuvo duda y se 
trató diversas veces, por lo cual se fué curando S. A. sin 
tocar en el casco por entonces. Miércoles á 6 de mayo 
vino el bachiller Torres, el cual fué de parecer que se de- 
bia de legrarar el casco, aunque dijo que se dojase para 
otro dia. Como la erisipela iba tan adelante y la calentura 
era grande con los crecimientos á los terceros , no obs- 



tante que S. A. tenia cada dia, lies, cuatro, cinco cáma- 
ras; viendo que con todo no aplacaba ninguna cosa, pa- 
reció que debiaraos ayudar á naturaleza por donde seña- 
laba, y porque teníamos temor no vomitase la purga, lo 
cual fuera grandísimo daño por estar la cabeza abierta y 
tan apostemada , no nos atrevimos á dar otra cosa mas de 
tres onzas de jarabe de nueve infusiones, hecho de nuevo: 
el cual S. A. lomó de tan buena gana, que tornó por un 
poco que quedaba en el vaso. Detúvolo el estómago y obró 
tan bien con él que hizo mas de veinte cámaras. Esta 
purga se dio jueves á 7 de mayo á las cuatro de la ma- 
ñana , habiéndose consultado dos horas antes: y cierto fué 
una de las cosas mas acertadas que se hizo en todo el dis- 
curso de la dolencia , aunque no faltaron algunos censores 
absentes, que les pareció otra cosa sin entender el por 
qué. Sábado á las cuatro de la mañana que era á la fin del 
vigésimo, estando todavía en la duda de la lesión del cas- 
co, se nos tornó á proponer el legrarar, y viendo el poco 
inconveniente que se seguía por estar S. A. tan desacor- 
dado que no podia entender lo que se hacia , y que no se 
le habia de dar ningún género de dolor; visto también 
que los mas eran de aquel parecer, y la inclinación que 
S. M. y los Grandes que estaban presentes tenían á que se 
hiciese; y visto también el peligro en que S. A. estaba, 
y la poca esperanza que las señales que víamos nos daban 
de su salud ; acordamos que se legrarase. Esto fué sábado 
á las nueve de la mañana , tres horas antes que entrase en 
el 21. Comenzó el doctor Portugués á echar la legrara , y 
á pocos lances me mandó el duque de Alba que la tomase 
yo; y fui legrarando , y á poco ralo hallé el casco blanco y 
sólido, y comenzaron á salir de la porosidad del hueso 
unas golillas de sangre muy colorada , y con eslo paró la 



548 

legrara. Vióse por vista de ojos no haUer daño en el casco, 
ni en la parle interior que correspondiese á aqael lugar. 
Sirvió esto de salir de la duda que se tenia, y así todos 
excepto el Vesalio y el Portugués, que nunca mudaron de 
parecer, entendimos que el daño era comunicado y acci- 
dental de la calentura y de la erisipela. Todos estos dias 
estaba la herida con poca materia , y los labios de mala 
color solicuados y muy abiertos. También los ojos se fue- 
ron apostemando , de manera que se entendió que se ven- 
drian á supurar visto cuan mal iba la herida, aunque se 
entendia que los medicamentos que se aplicaban eran los 
que convenian , y que la falta no estaba en ellos sino en la 
falla de la virtud y en la gran fuerza de la calentura, por- 
que la virtud enflaquecida , como no puede hacer buena 
obra aun en las partes que no tienen particular lesión, 
mucho menos la podrá hacer en las parles flacas y heridas; 
y el calor extraneo como era de una tan grande fiebre, 
por fuerza habia ó de consumir la materia , ó de alterarla. 
Habiásenos propuesto muchas veces que curásemos á 
S. A. con los ungüentos del Pinterele, moro del reino de 
Valencia , los cuales son dos : uno blanco que se tiene por 
repercusivo; otro negro el cual es caliente, que es nece- 
sario templarle con el blanco. ílabíamoslo contradicho los 
mas que no se usase deslos ungüentos: lo uno por no sa- 
ber la composición dellos, y no era razón que en un tan 
gran Príncipe , y en un tan grave caso se usase de reme- 
dios sin saber y entender lo que llevaban : lo otro porque 
no nos pareció conforme á razón usar siempre de unos 
mismos medicamentos en todos tiempos , edades y com- 
plexiones. Mas viendo la fe que muchos tenían con eslos 
ungüentos , y la opinión general del vulgo qu.^ á todos nos 
ponían culpa porque no usábamos dellos; y también de 



549 

algunos de los médicos y cirujanos que estaban présenles 
los habían experimentado en algunos graves casos ; por 
esto nos pareció que se probasen y se usase dellos con- 
forme á la orden dada por el mismo moro, al cual de hora 
en hora estábamos esperando. Los ungüentos se pusieron 
viernes y sábado, antes que él viniese. El moro vino sá- 
bado en la noche á 9 de mayo. El domingo siguiente vio 
curar á S. A. con sus ungüentos. El lunes los puso con 
sus propias manos. Martes los tornó á poner el doctor Por- 
tugués. Todos estos días con haber mejorado S. A. de lo- 
dos los accidentes , la herida iba de mal en peor , porque el 
ungüento negro la quemó de manera que puso el casco 
tan negro como una tinta: enlendióse que pues la virtud 
iba mejorando y la calentura disminuyéndose , que la falta 
estaba en los ungüentos, los cuales en la carne de S. A. 
por ser delicada no convenían. Acordamos dar con los un- 
güentos y con el morillo al través ; y él se fué á Madrid á 
curar á Hernando de Vega , al cual con sus ungüentos en- 
vió al cielo. S. A. se tornó á curar á nuestro modo, como 
se dirá adelante. El sábado veinte y uno de la caida, y 
nueve de mayo, estuvo S. A. que ninguna señal tuvo 
que no fuese mortal. Sola nuestra confianza era en la 
misericordia de Dios, y estar S. A. en tal edad que no 
pasaba de diez y siete años, y también teníamos enten- 
dido que su pulso natural no era muy fuerte. Este dia sá- 
bado en la tarde vino á palacio en procesión la villa y 
trajeron el cuerpo del bienaventurado fray Diego, cuya 
vida y milagros es tan notoria; metiéronle en el aposen- 
to del Príncipe, y llegarónsele lo mas que fué] posible; 
aunque aquel dia estaba tan fuera de sí S. A. y los ojos 
estaban tan apostemados que dará muy poca razón de lo 
que acaeció. S. M. visto esto , y porque el doctor Mena, 



550 

iiicmIícü Jo su Cámara le dijo, que sin duda C. A. moriria, se 
partió de Alcalá mire diez y once de la noche con una 
oscuridad y (empestad grandísima, y fuese á San llieró- 
nimo de Madrid con la pena que lodos podemos enten- 
der; y á nosotros nos dejó en el mayor cuidado y trabajo 
del mundo, pues allende de lo universal que como cria- 
dos y vasallos teniamos por tener tan grave negocio en 
nuestras manos, cada uno puede entender nuestra pena, 
principalmente yo, porque el vulgo decia que en la pri- 
mera cura no liabia hecho lo que convenia; pues viendo 
que la tardanza en un tan agudo mal era peligrosa, habien- 
do puesto á S. A. viernes en la tarde seis ventosas, y sa- 
jádole las dos dellas , y habiéndose hecho el mismo vier- 
nes unos lavatorios de piernas para divertir, y otros en 
la cabeza para humedecer y provocar sueño, y en las na- 
rices evaporatorios para lo mismo, habiéndose también 
el sábado tornado á hacer los mismos lavatorios; este 
mismo sábado se tornaron á poner otras seis ventosas se- 
cas en las espaldas, y después á la noche se sangró con 
lanceta de las narices , y á las diez de la noche se le 
tornaron á poner cinco ventosas; fué Dios servido que 
con estos beneficios S. A. durmió esta noche en veces 
cinco horas. A la mañana el pulso estaba con mas vigor 
y el delirio no tan grande. Con esta mejoría domingo al 
amanecer el duque de Alba despachó á S, M. al alguacil 
Malaguilla , el cual llegó á Madrid á tiempo que habian 
sacado á Nuestra Señora de Atocha en procesión , en la 
cuül iban la ^íagcslad de la Reina nuestra Señora y la 
Serenísima Princesa Doña Juana , y allí les dio la buena 
nueva, con la cual y S. M. recibieron el contento que se 
puede entender. Domingo Á la noche durmió otro tanto: 
y asi el lunes y el martes. La llaga como ya está dicho 



551 

coa todas estas mejorías iba de mal en peor con los im- 
güentos del moro. Pues para quitar el calor grande que 
dejó el ungüento negro , que á nuestro parecer era un 
gentil cáustico, miércoles á los trece de mayo se curó 
S. A. con unas hilas secas junto al casco, y en los labios 
de la herida se puso un poco de manteca de vaca lavada 
con agua rosada, y encima el emplasto de betónica. 
Este dia tornó S. M. á Alcalá estando ya S. A. en todo 
su juicio, teniendo mediano sueño, aunque á los ter- 
ceros con el crecimiento no dormia tan bien : los ojos 
con haberse puesto fomentos y emplastos para que resol- 
viesen moderadamente , fué tanta la grosceza de la mate- 
ria que no pudiendo resolverse, vino á madurarse , y pri- 
mero en el izquierdo que fué dónde comenzó á correr y 
extenderse la erisipela. En las urinas siempre habia seña- 
les de crudeza , y así nos pareció á todos que S. A. tomase 
algún jarabe que tuviese intención de adelgazar y templar: 
fuéle tomando nueve ó diez días. Jueves á catorce de mayo 
á la tarde se curó la herida de la misma manera que el 
dia de antes; hallóse con alguna materia y mejor. Vier- 
nes siguiente á las dos y media la herida estaba con harta 
materia, los labios medianamente colorados, gruesos y 
mas juntos. Desde este dia adelante se curó S. A. con los 
polvos de yreos á raiz del casco , y en los labios con su 
digestivo, y encima el emplasto de betónica. Cenó S. A. 
á las cuatro porque esperábamos la nueva ascesion á las 
diez déla noche; mas ella se anticipó tres horas porque 
vino á las siete de la tarde: estuvo sin dormir todo el 
principio. A las tres de la mañana bebió tres onzas de 
agua con una tablilla de manus christi : con esto se tornó 
á dormir hasta las seis, que fué á diez y seis de mayo: 
dormiría esta noche cerca de ocho horas. Este dia to- 



552 

cando todos el ojo izquierdo, nos pareció que había ma- 
leria : solo el doctor Portugués no la halló, aunque lo ten- 
tó con mucha atención : acord(')se que se debia abrir con 
una punía de lanceta: abriólo el doctor Pedro de Torres: 
salió una materia gruesa y blanca. Si se difiriera, pudiera 
quedar alguna rija en el ojo : el derecho no pareció por 
entonces tener materia , y así no se abrió. Este dia comió 
S. A. su ordinario, durmió una hora después de comer, 
despertó bueno y con poca calentura. Curóse la cabeza 
cerca de las cuatro : en todo iba la herida mejor : cenó á 
las cinco. A las ocho de la noche se abrió el ojo derecho, 
salió del harta materia ; la misma necesidad tuvo de abrir- 
se que el izquierdo. Este sábado desde que S. A. desper- 
tó , hasta que se curó, que fué domingo diez y siete de 
mayo por la mañana , la calentura estaba harto remisa : 
á las cinco de la mañana la calentura estaba harto mas re- 
misa. Tomó el jarabe y tornóse á dormir hasta las ocho : á 
esta hora se curó de entrambos ojos: la materia que salió 
€Íel ojo izquierdo era gruesa, y como caseal : la del dere- 
cho era mejor. Este dia comió á las nueve y estuvo bueno 
toda la tarde sin dormir á medio dia : á las tres se curó la 
cabeza, la cual estaba en todo mejor que el dia de antes. 
Cenó á las cinco : púsose á dormir á las diez. Este dia hubo 
algo de crecimiento , por lo cual durmió algo menos que la 
noche de antes: dímosle el jarabe á las cinco y media: á 
las ocho se curaron los ojos , el derecha se halló muy bue- 
no; el izquierdo no tal por haber corrido á aquella parte 
mas cantidad de humor por estar la herida hacia aquella 
parte. Comió á las nueve dadas bien de su ordinario. Lu- 
nes á diez y nueve de mayo tuvo todo el día harto poca ca- 
lentura : la herida se curó á las tres siempre con mejoría: 
cenó entre cuatro y cinco. A las ocho se tornaron á cura-r 



553 

los ojos: el izquierdo estaba bien bincbado, sin purgar 
ninguna cosa : por eslo el doctor Torres metiendo la lenta 
j)or el orificio que babia becbo la lenta, sacó cuantidad de 
materia bario delgada; con eslo se bajó mucbo la bincba- 
zon, y S. A. abrió mas el ojo, porque basla entonces le 
abria poco y con dificultad: el ojo derecbo iba bueno. Esta 
nocbe durmió S. A. cerca de diez boras. Martes por la 
mañana se curaron los ojos: el derecbo se bailó ya bueno 
sin ninguna materia, y del izquierdo como se amplió el 
orificio salió cuantidad de materia , poco menos de la que 
cabria en tin buevo de paloma. Con esto se bajó tanto que 
casi se pudo abrir lodo el ojo : estuvo la materia tan pro- 
funda que fué acertado abrirse en dos veces, y ansí se debe 
bacer por el peligro que podria baber de romper el ojo 
poniendo la lanceta sin discreción. Por lo cual los que 
quisieron poner culpa al doctor Torres porque bizo esta 
apercion en dos veces , no tuvieron razón , porque é) bizo 
según lo manda el arte. Este dia comió el Príncipe á las 
ocbo de la mañana : durmió una bora á medio dia; á las 
tres de la larde se curó la cabeza desta manera: á raiz 
del casco se ponian los polvos de yreos : sobre ellos unas 
plancbuelas con lermentina lavada y polvos de mirrba, 
sobre todo el ungüento de gumielecuni de Conciliador. Esta 
nocbe era de crecimiento, fué Dios servido que falló: 
durmió mas de ocho horas. Miércoles á 20 de mayo se curó 
de los ojos á las ocbo : en el derecbo no se puso mecha 
porque estaba bueno, y el izquierdo harto mejor: púsose 
en él una pequeña mecha y encima el emplasto de dia- 
quilon menor : comió entre ocho y nueve : la calentura era 
j)oca , por manera que cada dia se veía la mejoría á la 
clara. A medio dia durmió un poco : á esta hora entró en 
los treinta y dos de la caida y en el veinte y uno de la ca- 



554 

lenlura , que sobrevino al once : á las tres le curaron ca- 
beza y ojos : y todo iba con la mejoría ya dicba. Desde este 
dia se acordó se curase la cabeza por la mañana: cenó á 
las cinco, durmió esta nocbe nueve boras. Jueves veinte 
y uno de mayo á las ocho de la mañana se curaron cabeza 
y ojos: iban con su mejoría. El ojo derecho sanó, el iz- 
quierdo estaba bien bajo, aunque con gran rubor en los 
párpados. Este dia hubo tan poca calentura que á algunos 
les pareció que no la habia. Comió á las nueve su ordina- 
rio : á medio dia durmió una hora : á las tres se curó el ojo 
izquierdo. Acabado de curar S. M. se partió para Madrid 
con gran contentamiento: dejó mandado á D. García de 
Toledo le avisase dos veces cada dia de lo que sucediese. 
Cenó á su hora, recogióse á dormir á las diez: esta no- 
che también falló la accesión. Durmió nueve horas. Tomó 
el jarabe á las cuatro de la mañana. Viernes á veinte y 
dos de mayo á las siete nos pareció á todos que S. A. no 
tenia calentura. [Desde este dia no se pondrá iodo tan 
Ijarticularmenle como hasta aquí , forque seria gran pro- 
lijidad. De lo pasado se puede entender que siempre se 
guardó la misma orden en todo). Desde este dia nunca mas 
tornó la calentura. Cuando habia necesidad de algún li- 
viano remedio como era alguna medicina ó algún lava- 
torio para los ojos ó mudar algún emplasto se hacia se- 
gún la necesidad. La cabeza como está dicho, iba con su 
mejoría adelante: también los ojos, aunque el izquierdo 
estuvo mas rebelde, y se tardó mas en curar. Sábado á 
los treinta de mayo tornó S. M. á Alcalá : partióse el do- 
mingo siguiente para Aranjuez después de comer. Todos 
estos dias como S. A. estaba sin calentura, dormia diez 
y once horas , por lo cual no dormia á medio dia. Martes á 
dos de junio , entre ocho y nueve de la mañana , que era 



• oa 



casi al fin de los cuarenta y cuatro de la caida , y entraba 
en los treinta y tres de la apercion , andando el doctor Por- 
tugués tentando el casco con un garabalillo lo metió dos 
ó tres veces y arrancó el casco : salió al propio y forma de 
un corazón: lodos quisiéramos que se detuviera algunos 
dias , y que el hueso hueco saliera de suyo sin hacerle fuer- 
za ; y así tuvimos necesidad algunos dias de digerir y 
mundificar la herida. Desde el domingo á siete de junio se 
curó S. A. dos veces al dia. Desde que salió el casco no se 
pusieron los polvos: poníase la misma mixtura, y en lu- 
gar del ungüento gumielecuni se puso el emplasto gemi- 
iiis. Como la erisipela habia ocupado toda la cabeza , dejó 
en muchas partes pelado el cabello y en muchos lugares 
unas costras, las cuales daban comezón á S. A. También 
estaba la cabeza tan sucia , mayormente al rededor de la 
herida, de los ungüentos y emplastos que en ella se po- 
nian , que le daba mucha pena, y no hacia ningún prove- 
cho á la llaga. Por esto nos pareció que en las partes que 
se pudiese usar de la navaja , se quitase el cabello lo mejor 
que se pudiese , y donde no, con la punta de la tijera ; y 
las pústulas se untasen con un poco de tocino gordo cocido 
en vino blanco. De la navaja se aprovechó bien Ruy Diez 
de Quintanilla, barbero de S. A.: en tres ó cuatro veces 
acabó de quitar lo que era menester. Con la untura se fue- 
ron secando poco á poco las pústulas. Domingo á catorce 
de junio se levantó S. A. la primera vez, y así lo hizo to- 
dos los dias adelante , y en muy pocos sintió fuerzas en 
cuerpo y piernas. En levantándose oyó misa y recibió el 
Santísimo Sacramento. La cabeza se curó estos dias con 
unos polvos de balaustias sobre la carne, luego unas hilas 
secas y encima el emplasto de diapalma. En la cura de la 
tarde vimos que las balaustias habían hecho una costrilla, 



5&6 

y así solamcnlc se curó con hilas secas exlendiendo en ellas 
un poco de ungüento blanco, y encima el diapalma. Olro 
dia á la hora de la cura se halló caid;i la coslrilla cjue ha- 
bían hecho las balaustias; y porque la carne estaba muy 
crecida y espongiosa fué acordado se pusiesen sobre ella 
unos polvos de alumbre quemado para que la consumiese, 
porque sobre ella no se podia hacer la cicatriz: sobre los 
polvos se ponían las hilas secas y encima de lodo el em- 
plasto de diapalma. Martes á diez y seis de junio cerca de 
media noche torno S. M. á Alcalá. Miércoles siguiente á 
las ocho de la mañana se levantó el Príncipe, y pasó al 
aposento de su padre , el cual le recibió y abrazó con gran- 
de alegría ; y luego se vinieron juntos al aposento del Prín- 
cipe , á donde le curaron la cabeza como la tarde pasada. 
Los ojos ya no tenían que curar: luego comió S. A. su 
ordinario que era un pastel hecho de pechugas de po- 
llos. Antes de las cuatro de la tarde se tornó á curar de 
la misma suerte, también en presencia de S. M., el cual 
se partió luego para Madrid , y dijo que enviaría a man- 
dar lo que se debía de hacer acerca de la partida de Al- 
calá, porque las calores eran grandes, y en aquel tiem- 
po suele ser muy doliente, y S. A. se altera fácilmente del 
frío y del calor , por lo cual tenia voluntad de salir de 
allí. Como la cicatriz iba tan despacio no pareció justo 
ponerle en camino, estando la herida por encorar. Desde 
este día se curaba conforme á la necesidad , ó una vez sola 
cuando se habían puesto los polvos de alumbre , ó dos ve- 
ces cuando no se ponían y era menester limpiar la llaga de 
alguna humedad. Esta orden se tuvo después que se trató 
de hacer la cicatriz, comiendo la carne supérilua con los 
polvos de alumbre, otras veces con hilas secas, poniendo 
encima el emplasto geminis: otras veces lavando la heri- 



S57 

<la con agua alununosa , con lo cual naturaleza fué hacien- 
do su cicatriz, y no es de maravillar se tardase tantos dias 
en una herida tan grande, y de donde salió tanto casco. 
Lunes dia de San Pedro salió el Príncipe á misa á San 
Francisco , á la capilla del bienaventurado fray Diego : 
entonces le mostraron su santo cuerpo, el cual hahia esta- 
do fuera de su sepulcro desde el dia que le llevaron á pala- 
cio , hasta el úllimo del mes de junio. De ay adelante to- 
das las mas tardes salia S. A. á espaciarse al campo caido 
el sol. Domingo á cinco de julio salió á oir misa á San 
Bernardo : dijo misa nueva su maestro Honorato Juan : fué 
padrinoD. Pedro Ponce de León, obispo de Plasencia. Co- 
mió S. A. en aquella casa su ordinario. De allí se fué poco 
antes de las cinco de la tarde á la plaza mayor á ver las 
fiestas de toros y juego de cañas que se hicieron. En el 
aposento que los vio cenó á su hora: antes de anochecer se 
tornó á palacio. Aquella noche entre diez y once vino 
nueva que la Serenísima Princesa de Portugal estaba con 
calentura desde el viernes pasado. Lunes siguiente vino 
licencia de S. M. para que se fuesen los médicos y ciruja- 
nos que habian venido á la cura de S. A. Martes siguiente 
se pesó el Príncipe, para dar cuatro pesos de oro y siete 
de plata que prometió á ciertas casas de devoción : pesó 
en calzas y en jubón » con una ropilla de damasco , tres ar- 
robas y una libra. Estos dias todos se iba haciendo la ci- 
catriz , y para mas ayudarla le ponia unos polvos de alba- 
yaldey unas hilas secas, y sobre ellas el emplasto geminis. 
Jueves á nueve de julio se partieron los médicos y ciru- 
janos : quedamos los dos médicos de cámara , Vega y Oli- 
vares , y yo. Viernes á diez y siete de julio, estando la he- 
rida toda encorada , partió S. A. de Alcalá : fué á dormir á 
Barajas donde estuvo lodo el sábado hasta poco antes de 



sr>8 

anocliccer qnc partió y entró en Madrid cerca de las diez 
de la noche. La herida estuvo con su parche hasta veinte r 
uno de julio : aquel día Antes de comer se le quitó y no se 
puso mas cosa sobre ella. Por manera, que desde la hora 
de la caida hasta el fin de la cura que fué cuando se quitó 
el parche, pasaron noventa y tres dias menos tres horas. 
En esta dolencia mostró el Príncipe nuestro Señor gran 
devoción y cristiandad , porque allende que como cristianí- 
simo Príncipe confesó y recibió el Santísimo Sacramento, 
en todas las ocasiones que locaron a su ánima , á la honra 
y servicio de Dios luvo tanta cuenta , que ni la enfermedad 
por recia que fué , ni otra cosa le estorbó para que deslo 
se descuidase: todo lo demás del dia entendía en rezar y 
hacer oración á Dios y á nuestra Señora, y en adorar las 
reliquias que S. M. mandó allí traer, prometiendo de ir á 
visitar personalmente, dándole nuestro Señor salud, mu- 
chos lugares á donde su divina Majestad , y la Sacratísima 
Reina del cielo suelen mostrar sus maravillas, como á 
nuestra Señora de Monserrate, de Guadalupe , y el Cruci- 
fijo de Burgos, y otras casas de devoción. Ofreció como 
he dicho cuatro pesos de oro y siete de plata. La primera 
cosa que S. A. vio en abriendo los ojos, fué una imagen 
de nuestra Señora, que estaba en un altar frontera de su 
cama, á la cual devotísimamente hizo oración. Estuvo 
tanto en las cosas de Dios, que hablando un dia (de los 
de mayor trabajo) con su confesor, le pidió el Sandísimo 
Sacramento. Respondióle " que S. A. le habia recibido." 
Dijo: *'Eso ha ya ocho dias," y era así puntualmente. Por 
manera que para las cosas que tocaban á su ánima , nunca 
faltó. Fué tanta su devoción , que según S. A. cuenta, el 
sábado en la noche á 9 de mayo , se le apareció el bien- 
aventurado sancto fray Diego, con sus hábitos de sant 



S59 

Francisco, y una cruz de caña en las manos, alada con 
una cinta verde. Pensando el Príncipe que era sant Fran- 
cisco, dijo: **¿Cómo no traéis las llagas?" No se acuerda 
de lo que le respondió, mas de que le consoló y dijo que 
no moriria deste mal; y así siempre tuvo S. A. grandísi- 
ma devoción con el sancto fray Diego , y entonces prome- 
tió muchas y diversas veces públicamente delante de lodos 
de canonizarle. Mostró también S. A. gran obediencia y 
respecto á S. M., porque ninguna cosa de las que el du- 
que de Alba, ó D. García de Toledo le decian en su nom- 
bre, dejó de hacer con gran Aícilidad, aun en los dias del 
delirio. Lo que á su salud cumplia, hizo de la misma suer- 
te, siendo tan obediente á los remedios que á todos espan- 
taba, que por fuertes y recios que fuesen nunca los rehu- 
só, antes todo el tiempo que estuvo en su acuerdo, él 
mismo los pedia : lo cual fué gran ayuda para la salud 
que nuestro Señor le dio. La diligencia y cuidado que to- 
dos sus criados tuvieron , nunca se vio jamás : tomaron 
ejemplo en la Majestad del Rey nuestro Señor , el cual 
mostró su Real ánimo juntamente con tanta humanidad y 
devoción, que á todos la puso. El duque de Alba que allí 
estuvo por mandado de S. M., ninguna hora ni momento 
en tiempo de la necesidad faltó, viendo siempre lo que se 
hacia , que como hombre acostumbrado á tantos trabajos 
de cuerpo y espíritu, gobernando tantas veces tantos ejér- 
citos , se le hizo fácil lo que otros tuvieran por inmenso 
trabajo , porque cierto todas las noches estaba velando 
vestido, sentado en una silla. D. García de Toledo, ayo de 
S. A. , desde el dia de la caida hasta el fin , tuvo tanto 
cuidado y trabajo , que fueron pocas las noches que se 
desnudó , y los mas de los dias juntaba á los médicos y 
cirujanos en su presencia, y daba orden en todo. Luis 



r)00 

Quijada, su caballerizo mayor, tral>ajü lanto que cnferm(') 
tie lina erisipela y calenturas, que llegó á liarlo riesgo de 
perder la vida. Su maestro Honorato Juan , con haber es- 
lado lodo el invierno diversas veces enfermo, no estando 
aun bien convalescido , no faltó dia de estar presente á las 
curas , comidas y juntas. Seria cosa larga querer contar los 
trabajos que todos tuvieron, especialmente los gentiles 
hombres de la cámara y los mayordomos de S. A. , fuera 
menester una larga escriplura, pues ninguno hubo que 
dias ni noches reposase. Todos los demás oficiales y cria- 
dos, cada uno en su oficio, hizo lo que humanamente 
pudo : no sé yo si por sus vidas pudieran hacer mas , por- 
que según las muestras ninguno hubo que no la perdiera 
por salvar á su Señor. El cuidado y diligencia que tuvie- 
ron los que á S. A. curaron , no quiero decir , porque 
siendo yo uno dellos, no parezca que alabo mis agujas: so- 
las dos cosas no callaré: la una que aunque se ofrecieron 
algunas dudas como las hay en todas las cosas que son de 
conjectura, porque ninguno pretendia otra cosa, sino solo 
la salud del Príncipe , en todas se vinieron á conformar, 
tomando siempre el mas sano y seguro parecer , tanto que 
jamás se ha visto tantos médicos y cirujanos tan confor- 
mes. Tampoco quiero callar el peligro en que todos estu- 
vieron por estar el vulgo ignorante indignado contra ellos, 
lo cual entendió muy bien D. Francisco de Castilla, Al- 
calde de la Casa y Corte de S. M. , al cual cupo no peque- 
ña parte de trabajo del mal de S. A. , y con haber hecho 
de nuestra parle lo que se pudo, juntándonos diversas ve- 
ees de noche y de dia á tratar lo que se debia hacer , no 
solo en la presente disposición en que el Príncipe nuestro 
Señor estaba, mas según lo que podria suceder, estaba 
lodo tan prevenido , que nunca se trató de remedios para 



561 

el mal presente que no estuviesen ya pensados y apareja- 
dos muchos para lo que podía suceder: y desla manera 
nunca se perdió la ocasión. Cuanto haya valido, esto po- 
drán juzgar los hombres doctos en este arte, y cualquiera 
de buen entendimiento: con los demás no son menester 
cumplimientos, pues estando absentes, han querido culpar 
á los que estaban curando á S. A., que con muchos ojos 
miraban las cosas. A estos tales su miseria les debe bastar 
por castigo, la cual es testigo de su ignorancia. La mues- 
tra que en estos reinos se ha hecho, y el sentimienlo que 
lodos en general han tenido de la enfermedad del Prínci- 
pe , es tan notoria que no hay para que yo la escriba : los 
que tuvieren cargo de escribir la historia de estos tiem- 
pos, lo harán, pues es una de las señaladas cosas que en 
ellos ha acaescido. Y no solo los subditos de S. M. han 
mostrado este amor, mas muchos que no lo son: los cua- 
les en la dolencia han hecho grandes oraciones á Dios por 
sji salud, y con esta grandes alegrías. Esto debe S. A. á 
Dios, pues le dio gracia para ser amado de todos , y así 
será justo le dé gracias, pues se libró de una tan grande 
dolencia, -'^ 

En esta enfermedad y convalecencia han venido tan- 
tos Grandes, Duques, Condes, Marqueses y otros Señores 
illustres y Caballeros, Perlados y Embajadores, que seria 
prolijidad nombrarlos : baste que no ha habido hombre de 
cuenta (que no estuviese legítimamente impedido) que no 
viniese á visitar á S. A., unos á servirle en su enferme- 
dad, otros en la convalescencia , ofreciéndole sus perso- 
nas , dando muestras en el tiempo del trabajo de gran 
tristeza, y en el de la salud de gran contentamiento y ale- 
gría. Los médicos y cirujanos que se hallaron en la cura 
del Príncipe, son los siguientes desde el principio hasta 
TcMo XVIIL 36 



562 

el fin. El Doctor Vega, el Doctor Olivares, el Licen- 
ciado Dionisio Daza desde el segundo dia con los dichos; 
el Doctor Juan Gutiérrez de Santander, médico de Cá- 
mara de S. M. y su protoraédico general ; el Doctor Por- 
tugués y el Doctor Pedro de Torres , cirujanos de S. M. 
Después del descubrimiento del casco: el Doctor Mena, 
médico de Cámara de S. M. y el Doctor Vesalio, insigne y 
raro varón: desde seis de mayo el Bachiller Torres, ciru- 
jano de Valladolid ; al cual allende de la merced que S. M. 
le hizo como á los otros cirujanos , le recibió por cirujano 
de su Casa y Corte con el asiento ordinario y con licencia 
de tres años para que se esté en su casa, lo cual merecen 
muy bien su juicio y letras. No quiero alabar en particu- 
lar á todos los que á S. A. curaron, pues todos ellos son 
bien conocidos por sus letras y obras, y en las consulta- 
ciones que se hicieron y en tantos años que ha que ejer- 
citan esta arte , cada uno ha dado muestras de sus letras. 

Tuviéronse en esta enfermedad del Príncipe nuestro 
señor pasadas de cincuenta juntas ; y las catorce de ellas, 
en presencia de S. M.; y estas fueron de manera que nin- 
guna duró menos de dos horas y algunas duraron mas de 
cuatro. Y S. M. estuvo á ellas con una humanidad y aten- 
ción notable , y preguntando á cada uno que decia le de- 
clarase los términos de la facultad que no entendia. Ha- 
cíanse las juntas desla manera : S. M. se sentaba en una 
silla, y á las vecei rasa, y todos los Grandes y Caba- 
lleros detrás : el Duque de Alba y D. García de Toledo á 
los lados de la silla. Los médicos y cirujanos estábamos 
en forma de media luna. D. García nombraba al que ha- 
bia de decir, y el mandado, decia su parecer, fundándole 
con las aucloridades y razones que sabia , y así nombraba 
á todos. Un dia viniendo á mí la tanda me dijo D. Gar- 



563 

cía: Decid vos. Licenciado Daza; y S. M. manda que 
no aleguéis tantos testos: que fué muy gran merced y 
por tal la tuve. Digo esto porque allí no había lugar de 
estudiar, y así se vio lo que cada uno había estudiado. 

Esta caida de S. A. estaba pronosticada muchos anos 
habiaen esta manera: el Príncipe de España, Carlos, cor- 
rerá peligro de una caida de grados ó de alto ó de caballo; 
pero de caballo menos. Y aunque yo tengo por burla todo 
lo mas judíciario del Astrología, todavía en lo que toca 
á nacimientos y revoluciones del año se acierta algo: todo 
es lo que Dios quiere, el cual por su infinita misericordia, 
pues á estos reinos ha hecho tanta merced con la salud que 
al Príncipe nuestro señor ha dado, sea servido de guar- 
darlo largos años, para que juntamente con S. M. los ten- 
gan en paz y en justicia como hasta aquí, á honra y glo- 
ria de Dios, para mayor augmento de su santa fé católica. 
Amen. 

Acabóse esta relación en esta corte y villa de Madrid, 
día de Señor Santiago, á veinte y cinco de julio de mil y 
quinientos y sesenta y dos años. 

Muy alto y muy poderoso Príncipe — Hela aquí la re- 
lación que V. A. me ha mandado hacer del suceso de la 
herida de V. A., la cual si no va con aquel lenguaje y dis- 
creción que debiera, eche V. A. la culpa al poco talento 
mió. Pero una cosa hay en ella, que en ninguna cosa dis- 
crepa un punto de la verdad, que es lo que V. A. ha de- 
seado saber. Dios nuestro Señor guarde y prospere á V. A. 
tantos años como puede con el acrecentamiento de mas 
reinos como los humildísimos criados de V. A. deseamos — 
Muy alto y muy poderoso Señor — Menor criado de V. A. 
que sus Reales manos besa — El Licenciado Dionisio Daza. 



564 
CARTA APOLOGÉTICA 

M fticlor Crislólial IVrez de Herrera, médico de S. SI. j del reíiio^ 

al Ik'ior Luis de Valle, médico de Cámara del Re; nuestro Sehor 

(Felipe III) j so protomédito. 

Madrid 1.° </e noviembre de IGtO. 

Kií respuesta & una caria suya, de unas objeciones opuestas por ciertas personas, 
á uu iliscurso que escribió de la curación del cuerpo de la República. 

(Ms. original entre otros papeles impresos del autor , 

Mucha merced y contenió recebí con la de V. md., pues es 
conforme á la estimación que yo he hecho y hago siempre de su 
condición y buen trato. El decirme lo que V. md. siente de mi 
discurso, conformándose con los hombres mas doctos y prudentes 
de España que lo han favorecido sin merecerlo el dueño, animán- 
dome con esto á proseguir cosas tan importantes como en él trato. 
Y ansimismo me ha V. md. (como verdadero señor y amigo) avi- 
sado de las objeciones que le oponen los que (como V. md. dice) 
no le miran con tan buena voluntad como V. md., por ser por ven- 
tura mas confiados de sí de lo que es razón, ó no tener tanta gana 
ni lugar de leerle ni entenderle, por querer ese papel mucha aten- 
ción y espacio para acabar de conocerle, que tiene mucha preñez 
de materias políticas de gobierno y de Estado, que si como él es 
hijo de autor tan flaco saliera al mundo sin nombre, ó fuera de af- 
gun personaje extranjero, ó prelado, ó gran ministro ó consejero, 
él hiciera harto ruido en él, ó si el autor hobiera profesado la juris- 
prudencia ó sacra teología , que los de su facultad le ayudaran y 
alentaran, y aun se preciaran con ver que uno della trabajaba en co- 
sas tan importantes y de esperanzas tan grandes para los futuros 
siglos, y le ayudaran á proseguirlas, tuvieran sin duda mas prós- 
peros sucesos sus buenos deseos. Mas esto y las demás obras del 
mismo dueño, cuando con la muerte se acabe la invidia y émulos 
que siguen á las heroicas empresas de los vivos, entonces se des- 
cubrirá lo que valen y merecen, como lo dijo Ovidio. 

Pascitur in vivís livor: post fata quicscit. 



565 

Y créame V. nid., señor Doctor, que cuando salió este libro 
mi potler tan lleno de buenos deseos y conceptos, que entendí, 
y ansí lo previnieron mis amigos y apasionados del, que como al 
demonio le va tanto en que no se haga este gran servicio á nues- 
tro Señor, de quitarles tantos ociosos y viciosos que le ofenden 
tan á rienda suelta y á S. M. se le sigue tanto descanso y alivio, 
y otras cosas de mucho servicio suyo y bien universal á los próji- 
mos y república, había de procurar estorbarlo por todos los medios 
posibles; aunque tengo gran confianza en su Divuia Majestad , que 
por haber sido este negocio guiado á las manos de S. M. por medio 
de gran cristiandad y virtud, como es por la mano de su Alteza la 
Señora Infanta Doña Margarita de Austria , que Dios guarde muclvos 
años, y con sus muchas oraciones, y de la señora Abadesa y Vi- 
caría deste santo convento de las Descalzas Franciscas de Madrid, 
y ser S. M. tan cristianísimo Príncipe y de tan gran prudencia, 
teniendo cerca de sí personajes y ministros de tan gran zelo y deseo 
de acertar en su Real servicio, no ha de poder hacer suerte desla 
vez el enemigo del género humano , ni estorbar obra tan impor- 
tante. Y créame V. md. que no estimara yo en tanto este papel si 
no tuviera contradíciones , que con ellas se aclara mas la verdad, 
pues dice el famoso jurista Baldo : Quando per contraria tendimus 
quasi ferro viam aperimus. Y por este camino estrecho van y pasan 
todas las cosas de gran importancia en el mundo. 

Y ansí por obedecer á V. md., quiero responder á estas ob- 
jeciones con la mayor brevedad que posible sea, diciendo primero 
que porque forzosamente tengo de defenderme y satisfacer á algu- 
nas dellas hablando de mí propio (cosa que siento mucho) me t^s 
forzoso escudarme con el bendito Apóstol diciendo: Quod absit 
(jloriari nisi in cruce etc. (1) que es la costumbre anti(juísima <!e 
Dios, como dice el mismo: Infirma mundi eligere ^ ut forlia con- 
fundat (2) , para que así todo ello se atribuya á su Divina Majestad, 
V ninguna cosa buena á los hombres, (lue estas son sus grandezas 
y maravillas: A quo omne datum optimun, et donum pcrfectum pro- 
cedit (3) porque no somos suficientes ni capaces de pensar ni ha- 
cer cosa buena como de nosotros ; sed suficientia riosira « Iho esl (V) 
como también el Divino Pablo nos lo enseña. 



íiY<Ad Galatas, cap. 6. 
'í) 1.° Coiiiilliiorum. 
'^) Jacolms \." 
'k] 2." Corinlbioruní 2. 



566 

La primera objeción (jue V. md. me dice se me opone es que 
este discurso no se hahia de imprimir ni repartirse, porque es 
avisar á los extranjeros nuestras flaquezas; y que fuera mas ser- 
vicio de S. M. dársele manuscriplo. 

A lo cual respondo que antes es al contrario, y que solo 
por atemorizar á los enemigos fué bien imprimirle, diciendo que 
con la gran voluntad y fervoroso amor que tengo á S. M. y de 
su Real servicio, viendo el estado deslos reinos, y por cumplir con 
lo que tengo ofrecido á Dios y prometí al Rey nuestro Señor (que 
está en gloria) supliqué á S. M. por vía de la Señora Infanta, que 
se me diese audiencia de S. M. ó del Señor Duque deLerma, para 
proponer á boca alguna parte desto. Y á la Majestad de la Reina 
nuestra Señora , que Dios nos guarde muchos y felicísimos años, 
se lo supliqué casi delante de V. md. que me ayudó á darme au- 
diencia para ello, y me respondió que se me daria quien me oyese, 
(jue por la brevedad de la partida que fué el propio dia della no 
habia lugar de oirme. Y ansí viendo que se pasaba la ocasión de la 
expulsión de los moriscos en que también me ocupé algunos ratos, 
y la necesidad tan grande de remedio, por ser la ocasión mas á 
propósito de aplicarlo y curarse un cuerpo cuando está evacuado 
y limpio de malos humores que le afligen, con consejo de perso- 
nas muy religiosas, cristianas y doctas, me puse á trabajar ese 
discurso que me costó gran cuidado, y lo envié á S. M. manus- 
cripto sin que nadie lo leyese sino fué S. A. y aquellas señoras re- 
ligiosas de este santo convento que lo leyeron y encomendaron á 
Dios, y encaminándolo S. A. á las manos de S. M. por las del se- 
ñor D. Diego de Güzman , su limosnero mayor, que en viendo el 
papel, le cobró particular afición de favorecerle por ver cuan útil 
es para el servicio de S. M. y bien de la república; y habiendo 
aguardado muchos dias sin dárseme respuesta , por consejo de al- 
gunas personas mny religiosas y prudentes, me determiné de im- 
primirle, porque en la imprenta salen las cosas mas acendradas y 
apuradas con las enmiendas de las probas della, y para que ha- 
biendo hartas copias se repartiese á manos de SS. MM. aun mas 
perficionado que antes, y del señor Duque de Lerma, y del señor 
Duque de Uceda , y del señor D. Rodrigo Calderón, y de los Pre- 
sidentes y Consejeros y los demás Ministros, para que cada uno 
diese su parecer y me ayudase en caso tan importante, procu- 
rando con particular estudio en el discurso encaminar cuatro co- 
sas, que si los que ponen las objeciones, las quieren considerar. 



567 

hallarán que se guardan puntualmente con particular industria. 

La primera, es que tuviese suma brevedad y gran sustancia sin 
perderse palabra en él , en razón de las muchas ocupaciones y poco 
tiempo de leer de S. M., y esos señores que asisten cerca de su 
Real persona , remitiéndome á una junta en lo demás. 

La segunda condición que guardé con cuidado particular, fué 
que no dijese otra cosa que pudiese ofender las orejas de S. M. ni 
de sus Ministros , como en realidad de verdad lo hice. 

La tercera, que no hiciese daño á nadie en la república, antes 
á todos gran bien y provecho. 

La cuarta y última en que mas puse la mira previniendo esta 
objeción, es que fuese escripto con tanta industria, que aunque 
diga la flaqueza del hígado de la república , que es la gente común 
della, y la debilidad y crudezas del estómago y su falta de calor na- 
tural, que son los Grandes, Títulos y gente noble, si se mira con 
cuidado el folio 8 que es el penúltimo de la introducción que va ra- 
yado en otras partes que importan para este efecto , se hallará que 
digo la felicidad del pronóstico y la facilidad de la curación deste 
gran cuerpo de la república , por ser España tan abundosa de 
todo lo necesario á la vida humana, y tan fértil, y los vasallos de 
S. M. tan valerosos y tan leales y aficionados á su Real servicio, 
como lo merecen sus heroicas virtudes y gran cristiandad y pru- 
dencia, y haber tantos Grandes, Títulos y Caballeros tan ricos, y 
otras cosas que allí se verán, que será muy fácil volver en sí y ser 
riquísimos, y ser esto tan cierto que si vivieran fuera de estos rei- 
nos pudieran muchos dellos con su gran opulencia ser Potentados, 
Señorías y Repúblicas , y no de los menores que baten moneda , y 
otras cosas que digo conque antes se causa temor á los enemigos, 
que ánimo y osadía. 

Usando con esta industrial imitación á lo qu'te hacen los sabios 
médicos cuando se juntan á curar un enfermo peligroso, de alguna 
calentura maligna ó otra enfermedad aguda y con accidentes de mu- 
cho riesgo de la vida, que después de haber propuesto la esencia, 
causas y señales, cuando llegan al pronóstico della, si el enfermo 
es fuerte y robusto y de juvenil edad y buena complexión , lo dice 
dando con esto buenas esperanzas del próspero suceso en su salud, 
por haber fuerzas para poderle hacer remedios. Y ansí digo yo, que 
tomándose con cuidado el remedio de la cura deste gran cuerpo do 
la República , será fácil el sanar por tener España las parles refe- 
ridas , y tanto valor los españoles para todo y tener tanto amor 



5C8 

á su I\oy y Señor. Y esto respondo ;'i la primera objeción , con i\no 
queda claro haber sido cosa muy justa y acertada imprimir este pa- 
pel , para que muchos sabios y prudentes den su parecer y ayuden, 
y que antes á propósito para atemorizar á los enemigos de S. M. 
(¡ue darles ánimo; pues como saben mucho del estado de las cosas 
ílestos reinos por las muchas espías de extranjeros que hay en ellos 
con tantos ociosos que andan vagando (que yo con grandes veras 
procuiose remedie), y habiendo salido muchos millares de ene- 
migos domésticos moriscos con gran utilidad de España , qne lo 
saben y dirán, parece á propósito que yo loaniíjuile todo lo que di- 
jeren , pues facilito la cura dello y el remedio, y digo las grande- 
zas y poder de S. M. y de sus vasallos, diciendo ellos los ma- 
les como enemigos desleales y sin fée , y aun añadiendo á ello con 
sus malvadas intenciones y con falsedad lo que les parece , y yo 
bienes y feliz pronóstico como leal vasallo católico, y que tanto 
bien y descanso deseo á S. M. y su servicio y con tantas veras 
lo procuro. 

La segunda objeción, es decir, que S. M. (que esvtá en gloria) 
me mandó que le enviase á decir de palabra con Juan Ruiz de Ve- 
iasco , lo que se me ofreciese en bien de la República, y no le es- 
cribiese ninguna cosa. 

Y á esto no puedo dejar de entrar defendiendo, porque lo qne 
realmente pasó en esto fué, que S. M. con la particular merced 
({ue me hacia, me envió á mandar con Francisco de Mora, que 
cuando le quisiese escribir algo de su servicio y bien de la Repú- 
blica (de que S. M. gustaba tanto), si quisiese imprimirlo, se lo 
enviase primero manuscripto, para que lo viese y censurase antes 
que saliese al mundo. Y ansí guardé este mesmo estilo agora con 
S. M. , que Dios nuestro Señor nos guarde muchos años, pues se lo 
envié dos meses ánles que imprimiese de mano, y después lo 
imprimí no por codicia de la venta del , pues costándome hartos 
dineros las impresiones y encuademaciones, él y otros muchos, 
los reparto de muy buena gana en los Ministros y Consejeros, no 
mas que para hacer este bien á la República , de que va resultando 
mucho servicio á S. M. 

Y en cuanto á la estimación que S. M. (que está en gloria) hizo 
de mis papeles impresos y de mano, buen testigo entre otros mu- 
chos es el señor I). Juan Idiaquez, Presidente del Real Consejo de 
Ordenes, que sabe su Señoría que en Aranjuez el año de noventa 
y cinco, siendo llamado por su orden ulií á efectuar el negocio de 



569 

la fundación del Albergue de Madrid y los demAs de estos reinos, 
nje mandó de su parte que escribiese papeles de advertencias polí- 
ticas ó de otras, diciéndoine su Señoría que gustaba tanto S. M. 
de los conceptos y estilo de los mios, que no sabia como encare- 
cerlo. Y por vía del señor Rodrigo Vázquez, Presidente del Su- 
premo Consejo, me mandó S. M. que todos mis discursos que había 
impreso en fragmentos, del amparo de los verdaderos pobres y 
reducción de los mendigantes fingidos, y galeras para las mugeres 
delincuentes, los juntase lodos en un libro y los imprimiese, como 
lo hice con privilegio suyo. Y el mismo señor Presidente lo hizo 
cometer segunda vez á un sobrino suyo, obispo de Puerto-Rico, 
para cpie lo reexaminase y censurase , después de haberlo hecho 
D. Alonso Coloma, obispo que fué de Cartagena, y uno de los mas 
eminentes que ha tenido la España, por orden del Supremo Con- 
sejo: y así se imprimieron mil y quinientos cuer¡)os de ellos que 
he repartido gratis con otros muchos que he dado, de materias poli- 
ticas, de gobierno y de Estado, que he gastado en ello mas de cua- 
tro rail ducados de muy buena gana , por ser treinta y cinco libros 
los que he impreso, pequeños y mayores, tres de mi facultad, y 
los demás discursos del bien público, sin otros grandes gastos y 
pérdidas de mi hacienda que en ello hice. Y estos y otros muchos 
raanuscriptos que le envié á S. M. tenia glosados de su Real mano, 
y particularmente uno que le escrcbí de la venganza del fracaso de 
la ciudad de Cádiz y conquista de Ingalatorra , cuyo original njos- 
traré á V. md. que se holgará de verlo, Y fué tanta la merced que 
me hizo aquel santo y prudenlisimo Rey, que llamándome por 
Juan Ruiz de Velasco al Pardo, poco antes que Dios le llevase, me 
dijo, que no dejase mis buenos deseos é intentos en toda mi vida, 
pues eran tan útiles al servicio de Dios y bien público, y otras 
palabras cerca desto que no digo por no haber testigo vivo y no 
parezca vanagloria. Y me afirmó el mismo Juan Ruiz diversas ve- 
ces con la puntualidad y verdad que trataba, que fué tanta la mer- 
ced que hacia S. M. á mis papeles y discursos, que cuando se aper- 
cibía el recaudo de las cosas, de camino le mandaba con particu- 
lar cuidado: Ruiz, llevad los papeles del doctor Pérez de Ilerreta. 
Y mucho mas se manifiesta esta merced que me hacia, ])ucs lodo 
cuanto escrebí en mis discursos del amparo de los verdaderos po- 
bres, y reducción de vagamundos y galeras, ó reclusión de muge- 
res delincuentes, dejó S. M. acordado y mandíulo ejecutar corno 
yo se lo supliqué y escrebí, y fundado el Albergue de Madrid con 



570 

mi industria y trul);ijo para este eft'clo , que sirve de hospital gene- 
ral della con tanta utilidad pública, y fué dos veces S, M. con el 
Rey nuestro Señor, y con la Señora Infanta Doña Isabel Clara l£u- 
genia, á honrar la fábrica y verla, llamándome á ella para conle» 
lir sobre su traza, dando S. M. para ella de limosna, treinta mil 
ducados por una vez que valió la hacienda de Rene Zeneli, sastre 
de SS. A A. , que murió abintestalo, y de que á mi suplicación le 
hizo merced y limosna. Con que queda indubitablemente á mi pa- 
recer satisfecha esta objeción. 

Y á la tercera que V. rad. dice me oponen, que es que trato 
las cosas por mayor, y que no diciendo en particular, ni curo en- 
dividuales. 

Respondo que lo mejor que tiene mi discurso es eso, hasta 
que siendo oido, lo especifique mas; y que es muy diferente curar 
un microscosmos, que es un cuerpo y mundo pequeño de un hom- 
bre, ó una República cuyos individuos propiamente seria curar y 
dar traza de la policía de una ciudad, ó de dos ó demás. Y sino 
véase como escribe Aristóteles y Platón su República. 

Cuando mi discurso sea un método universal para curar la Re- 
pública, no será de poco provecho , pues ni aun Galeno en el suyo 
hizo mas que enseñar en general á curar los cuerpos humanos , ni 
otros que han escrito métodos lo hacen remitiéndose en eslo á los 
que escriben libros prácticos con sus remedios y recetas para cada 
enfermedad particular. Cuanto mas que si se advierte muchas de 
las cosas que propongo, no hay sino ejecutarlas bien, para que se 
puedan luego reducir á práctica : y principalmente las mas de las 
doce advertencias que están en el discurso, desde el folio 23 hasta 
el 26, y otras á este modo que tiene este papel. 

A la cuarta objeción tan frivola que V. md. dice me oponen, 
que mas parece calumnia que duda , que es decir que reservo mu- 
chas cosas en mi pecho para la junta, solo por hacerme dueño y 
presidente della. 

Respondo preguntando, que si las personas que suplico á S. M. 
me dé para ella son tales que pudiera yo hacer eso, pues cuando 
menos pido al señor Presidente del Consejo , y al señor Condes- 
table, y al señor D. Juan de Acuña, y al señor D. Fernando Car- 
rillo, Presidente de Hacienda, y al señor D. Diego de Ayala, y al 
señor D.Francisco de Contreras, á quien nos ha dado Dios por 
Presidente del Supremo Consejo; y al señor obispo de Canaria, 
como constará de una memoria que envié al señor D. Diego de 



571 

Guzman, limosnero mayor de S. M., para que se lo suplicase. Y 
siendo ansí, claro está ser supertluo oponerme eso, cuanto mas 
que hablando en los términos de nuestra facultad , cuando está un 
médico curando un enfermo de cuidado y peligro, y es persona de 
caudal y calidad , y pide él mismo que le llamen otros médicos de 
mas edad y opinión que él, que siempre son ansí los llamados, no 
es esto querer ser el mas estimado ni el dueño de la enfermedad, 
sino hacer llamar á quien le aconseje, y enmiende, y modere como 
mas convenga, y guie la cura , y él dá relación á los demás, para 
que se decrete lo que á la mayor parte pareciere. Y ansí la inten- 
ción particular que yo he tenido y tengo en suplicar á S. M. se 
sirva de darme esta junta de varones tan grandes y de tanta pru- 
dencia, erudición y experiencia, es para que viendo las cosas que 
propongo en mi papel , las consideren , confieran y escojan las que 
les parecieren que son precisamente necesarias*, y de mas fácil 
ejecución para alcanzar la salud que ha menester este cuerpo de la 
República, y para que viendo yo lo que tan sabios varones dicen, 
me esfuerce á trabajar y á subir de punto mis conceptos; y en lo 
que no fuere bien encaminado, me enmiende y mude de opinión, 
que de eso sirven los pareceres de hombres doctos y eminentes; 
porque con disputar y ventilar las cosas se aecha y apura la ver- 
dad (1) y lo que conviene, y lo principal para que poniéndome 
dudas é inconvenientes á las materias que deseo encaminar, me 
obliguen á responder como agora lo hago á estas objeciones casi 
excusadas. Y esta fué la razón también de imprimir mi discurso, 
por poder repartirlo entre los jueces, que este nombre les pongo, 
de mis buenos deseos , á donde yo solo tengo de servir de ser el 
relator ó abogado de la República enferma, pues estos Señores de 
la junta han de resolver y consultar á S. M. Pues es cosa sin duda 
que fuera para quien sin pasión lo quisiera entender, menos hu- 
mildad , decir los remedios derechamente á S. M. , sin que primero 
pasase por los pareceres de tan grandes personajes , que lo consul- 
tasen á S. M. como es costumbre. Y ansí queda saneada esta obje- 
ción , y lo está mi intento que este fué siempre sino le tuercen los 
ojos malévolos, de los que se atormentan con las buenas partes de 
sus prójimos. 

Y á lo último que se me opone ó aconseja, que es decir, que 

{{] Ut Herennius 31o«lcslinns el notando el disputando bcnc ct optimc ralionc dc- 
crctit 1. niuneruní, íTDc muncribus el honoribus. 



572 

en un papel había de poner los remedios y dárselos á S. M. , ó h 
sus ministros. 

Digo lo uno que hay muchas cosas que no son buenas para escri- 
tas, sino consultadas á boca y con réplicas tratadas, y aun asi hay 
dificultad de entenderse, y tiene muchos inconvenientes escrebirlas. 

y lo segundo que siendo tantas las cosas que se tratan en el dis- 
curso, seria menester gran volumen de papel para escrebirsc, y 
no hay tiempo para leerle, y otras muchas razones que se pudie- 
ran decir en esto, y porque no es bien alargarme á mas, concluvo 
con decir que mi voluntad ha sido y es buena y deseosa do acer- 
tar, y que si la junta no se me diere como V. nid. me dice , v S. ¡VI. 
y Excelencia quisieren oirme , ó el Señor Duque de Uceda , ó 
el Señor D. Rodrigo Calderón , diré mi parecer, y lo haré de rnuv 
buena gana con humildad y reconociendo lo mejor, y no por hin- 
chazón ni con ánimo ambicioso como les parece á esos Señores que 
me censuran tan escrupulosamente, sin ver que es fácil decir mal, 
y dificultoso obrar bien. Y si no me oyeren , recíbase mi buen 
deseo , que no quedará por mí, pues aun el oficio del médico , como 
dice Galeno, no es sanar, sino aplicar remedios convenientes á 
la enfermedad, como tampoco es oficio del retórico persuadir, 
sino decir con elegancia lo que propusiere para persuadir. 

Y á lo que se dice de la ambición que parece tengo en no des- 
cubrir los conceptos, no era necesario responder, pues es tan poco 
por la misericordia de Dios como se vee, pues por haber tratado 
cosas del servicio de Dios, y de S. M. y bien público, olvidando 
mis particulares, me he puesto á tantas calumnias y mormuracio- 
nes y testimonios falsos, de los que no me conocen y que no quie- 
ren que otros hagan cosas de virtud ni grandiosas, ó por no tener 
inclinación á bien, ó poco tíilento para entenderlas. Y en materia 
de interés bien cierto estoy que he dejado de ganar por ello gran 
suma de hacienda á mi fficuUad , que la sé como V. md. sabe y se 
echa de ver; pues con tantas ocupaciones, con todo eso por la 
bondad de Dios mantengo mi casa, y con gran costa con mi sudor 
y oficio, cuanto mas que por ese discurso y otros libros de n)i 
facultad, se da muestra dello, y por otro libro que saldrá á luz 
presto, de ella , fuera de que no es justo que manifieste yo algunas 
cosas de gran servicio y provecho, y quieran otros aprovechándose 
dellas dar á entender á S. M. y á sus Ministros ser suyos, pues dice 
el Espíritu Santo: Gloriam vivarn alteri non daboctc. (1). 

(í) Isa. 12. 



573 

Y en cu;«nt() al decirme V. md., que si diese esto todo á S. M. 
por escrito sin pedir junta para ello , seria gratificado mucho de S. M. 

Respondo que no tengo puesta la mira en eso solo, sino en ver 
cuanto importa al próspero suceso de lo que trato, así del servicio 
de nuestro Señor como al de S. M. , cuyo bien y descanso deseo 
yo con tantas veras y al bien de la República á que naturalmente 
soy Vai\ aficionado como es razón y se ha de ver, y que n)is servi- 
cios de veinte y ocho años atrás que se vieron y apuraron en el 
Consejo de Estado , seis años ha son tantos y tan grandes hechos en 
mar y tierra , con derramamiento de sangre en defensa de la santa 
fée católica y con valor de mi persona, haciendo cosas señaladas, 
tomando banderas de enemigos en navios de ellos, y con apacigua- 
cion de motines y alborotos en ciudades y provincias , y otras cosas 
de gran utilidad y bien ds la República, fuera de las que después 
acá he hecho no menores ( í ) que bastaran todas si hubiera (|uien 
las fomentara y favoreciera ó no los desayudara mucho, á tener 
gran descanso, riqueza y premios de S. M., ansí en mi facultad co- 
mo en otros , pues son tantos mis servicios que no quisiera mas 
seguro premio de ellos que darme S. M. jueces los mas rectos y 
enteros de todos sus Consejos, que los vean y juzguen lo que mere- 
cen y valen. Y con tener un hijo por la misericordia de Dios, uno 
de los mejores sugetos de letras y virtud que hay en España de su 
edad , he querido que abogue y gane por sus partes las plazas y 
premios; porque aun una que se me mandó para un yerno, y tal 
como le tengo de calidad y hacienda y suficiencia , que habiendo ido 
á ser administrador de las alcabalas del campo de Calatrava , las 
arrendó doblando la renta á S. M. otro tanto mas de lo que valia 
antes, quedando muy aceto y bien recibido de los vecinos de los luga- 
res, que es lo que mas se debe estimar, procediendo con gran rec- 
titud , virtud y suficiencia , y hasta agora con poder ser buscado para 
cosas de mucha importancia y ocupado en tribunales, no he podido sa- 
car un oficio prometido por S.M. y debido por tantas causas para él, 
habiendo otros que han sacado cuatro y cinco de que me he yó ale- 
grado mucho , porque jamás dejé de holgarme con los bienes y acre- 
centamientos de mis prójimos. Mas espero en el Señor por quien yo 



(1) Al margen se halla de lelra del autor lo sÍRuiontp : "Todas las cuales irán 
puestas al fin desla carta por su óiden conforme están en el original, de la fée y 
informaciones auténticas dellas como las presenté en el Consejo de Eslado á donde 
8. M. fué servido remitirlas, dando h cada Si'ñor Consejero un papel como el que haré, 
que fuc;^' como información de lodo. 



574 

hago lodo oslo, que S. M. y su Excelencia y sus Ministros han de 
conocer cuan justo es satisfacer y honrar á quien toma tan de veras 
á su cargo sus cuidados, descanso y felicidad, y se opone á tanta 
malicia y emulación por servirles, principalmente agora que ha 
S. M. con su gran cristiandad hecho una elección tan acertada y de 
todo el reino tan acepta, de la presidencia del Consejo en el señor 
D. Juan de Zúñiga , que con sus grandes letras , prudencia y escien- 
cia , estoy cierto ayudará su Señoría llustrísima á todo lo que fuere 
justificación , en poner mis buenos deseos en ejecución , por conocer 
muchos dias ha mi celo y deseo de acertar en el servicio de S. M. y 
bien de la República. 

Y a\ fin digo , Doctor mió , que el papel que escrebi es de forma 
por la bondad de Dios, y le han favorecido tanto todos los Ministros 
y Consejeros y tanta gente docta , que quien quisiere contrastarle se 
pone á mucho. Y no quisiera dejar de haber sido autor de él por 
mucha hacienda: que soy tan celoso del bien público, que si fuera 
de otro, con no haber tenido jamás por la bondad de Dios envidia de 
nadie, no sé si del autor, siendo otro, la tuviera. 

Y lo que me da contento es que no le han puesto tacha á la subs- 
tancia del discurso sino á los accidentes; pues en buena lógica y 
filosofía no hacen mella ni falta al sugeto, ni le pueden corromper 
con su ausencia ni presencia. Y no es mucho padezca este papel tra- 
bajos y opiniones diferentes, pues aun la santa fée católica é iglesia 
romana es perseguida é impugnada , y lo ha sido siempre , de opinio- 
nes varias; y aun dice el Divino Pablo (1) que conviene ansí para 
mayor pureza de la verdad católica , aunque como Dios se lo prome- 
tió Portee inferí non prcevalehunt adversus eam ; cuanto mas lo serán 
estos conceptos de un pobre pecador y flaco que por la indignidad 
de su autor, si ya por el celo y amor con que lo ha trabajado, no lo 
merezcan. Vale. Madrid y primero de noviembre mil seiscien- 
tos diez. 

Perdone V. md. el serian largo: que cosas grandes y de tanta 
importancia aun querrían mas tiempo para responder á ellas, y 

Non suni longa quibus nihil est quod demere possis (2). 

El doctor Cristóbal Pérez de Herrera — (Con rúbrica) 



(1) I.* Cornítliorum; Oportel harescs esse etc. 

(2) Martialis. 

FIN DEL TOMO DIEZ Y OCHO. 



IJVDICE 

DE LO CONTENIDO EN ESTE TOMO. 



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Pdginas. 



Carbajal—V. Galíndez (Dr. D. Lorenzo)— Ana- 
les breves del reinado de los Reyes Calólícos 
D. Fernando y Doña Isabel, que dejó manus- 
critos el Dr. D. Lorenzo Galindez Carbajal , y 
lina continuación de la crónica de aquellos Re- 
yes que hasta ahora no se ha publicado. 
—Adiciones genealógicas á los Claros Varones 
de Fernán Pérez de Guzman, señor de Batres, 
escritas en el año de 1517, después del mes de' 
octubre, como de ellas consta. 

Carlos ( Príncipe D. ) hijo de Felipe II— V. Daza 
Chacón (Dionisio)— Relación verdadera de la 
herida de cabeza del Serenísimo Príncipe Don 
Carlos nuestro Señor, de gloriosa memoria, la 
cual se acabó en fin de julio del año 1562. 

Colección iliplomática de los documentos á 
que se refiere la disertación del feudalismo par- 
ticular é irredimible de los pueblos del reino 
de Valencia, de donde salieron expulsos los 
moriscos en el año 1609 



S7C 

Paginan 

Daza Chacón (Dionisio) — Relación verdadera 
de la herida de cabeza del Serenísimo Príncipe 
1). Carlos nuestro Señor, de gloriosa memoria, 
la cual se acabó en fin de julio del año 15G2. 537 

Fernando VI — V. Piquer (D. Andrés) — Dis- 
curso sobre la enfermedad del Rey nuestro Se- 
ñor D. Fernando VI, escrilo por .... 

Galindcz Carbajal (Dr. D. Lorenzo) —Anales 
breves del reinado de los Reyes Católicos Don 
Fernando y Doña Isabel, que dejó manuscritos 
el Dr. D. Lorenzo Galindez Carbajal, y una con- 
tinuación de la crónica de aquellos Reyes que 
hasta ahora no se ha publicado 227 

•^ — Adiciones grenealófficas á los Claros Varones 
de Fernán Pérez de Guzman, señor de Ralres, 
escritas en el año de 1517, después del mes de 
octubre , como de ellas consta 423 

Herrera (Cristóbal Pérez de) Carla apologética 

del Doctor médico de S. M. y del reino, 

al Doctor Luis de Valle , médico de cámara del 
Rey nuestro Señor (Felipe III) y su protomé- 
dico SCi 

Piqíicr (D.Andrés) — Discurso sobre la enferme- 
dad del Rev nuestro Señor D. Fernando VI, 

escrilo porf ;%^¥»í^. . . ..r- ^^^ 

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DP Colección de documentos 

3 inéditos para la historia 

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