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Full text of "Colección de documentos inéditos para la historia de España"

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im 



6 



COLECCIÓN 



DE DOCUMENTOS INÉDITOS 



PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA 



COLECCIOM 



DE 





PARA 



u MWbm^ m imm, 



von 



LOS SEÑORES UAaQlhiSES HE PU»AL T TiE MfU.UinKES Y D. UfGlEL SALTA, 
Individuos de la Academia de la llisloria* 



TOMO XL. 



MADRID. 

IIII'RENTA DE LA VLIDA DE CALEItO. 
Callr lie Santa UdU-I, miin.lC. 



1802. 



CIITDniiCIOH 



CORRESPONDENXIA 

4e Linee Sun €4B Felipe II, nlaün, «■ m biiv pirU, i la 
k I. getasüoi il ifrí(4. 



Copia dé carta original de />. Juan de Suva al secretario 
Zayas, fecha en Lisboa á 9 de mayo de 1378. 

El maestre de Campo Franci¿co de Valdés — Nu5o \h-arc2 — 
Embarco de geoLe y niuoicíones — Próxima llegada de los alema- 
Des-^Ida de algunos soldados andaluces á Lisboa. 

Arekito general de Simaticas, — Negociado de Estado, legajo 
nüm. 5Í*6. 

Li'sniK Señor. 



Porque estos días no be tenido audiencia coa el rey para 
hablar un poco despacio sobre esla caria que el de Orangc 
le resimndió, dejo de responder al despacho de 27 del pasado 
que trujo D. Juan de Quiñones, y harOlo con Guznian, 
que despacharé por la posta dentro de tres días sin duda. 

En el particular del maesire de campo Francisco de Val- 
dés dirá D Juan lo que se lin licclio consi^) : lleva ni dospo- 



6 

sacio, que parece hombrcí de Imcrm razón, mas muy pobre. 
Le hemos hallado desfavorecido de su padre: plegué á Dios 
que el casamienlo subceda á salisfadon del maeslre de cam- 
po, ú quien v. m. ofrecerá de mi parte lo que yo valiere 
por lo quél merece. 

A Nun Alvarez se respondW como se podía adivinar de 
la substancia que proponía , en cuanto áservirse délcn Fián- 
des S. M, Paréccmc liombrc suficiente y de confianza, por 
lo que entiendo no sé cnn que color pueda ir, si de acá no 
se le ordena, porque solo permisión no bastaría para quél pu- 
diese encubrir su comisión como conviene. Está bien des- 
contento aquí, porque se tiene por mal gratificado, y no le 
hace mover la (dálica de servir á S. M/ 

El negocio de los castellanos hemos llegado á ñú con 
mucho trabajo mió: espero en Dios que ha de salir bien. Es- 
tán determinadas ya muchas causas, y entre ellas las de los 
Martínez » que entiendo han probado muy honradamente: 
pienso que dentro de ocho dias se pronunciarán las senten- 
cias. A todos les he dicho que deben á v. m. caleramente 
su buen despacha. 

Hollóme muy congojado de ver al rey con tanta priesa 
que se arde vivo , y estar yo tan desapercibido como quien 
no ha comenzado nada de lo <]uc ha moiieslor aprestar. Ten- 
go por cierto que ya no difirirá Su M.** la merced que cpero, 
y así me salve Dios, que para aderezarme medianamente 
y Iractarme bien allá, qucs menester otro tanto que pedi; 
mas no quiero importunar á S. M. sino por la salisfacion 
entera de lo que he servido, y así no lo hiciera ahora si tu- 
viera alguno otro remedio en el mundo. 

Ha despachado el rey los coroneles que traigan la gente 
á la embarcación y aquí se dan gran priesa á embarcar 
municiones y vituallas, de íjue eníiendo que van bien pro- 



vcidos; perú hau csgolailo el dinero de niaiiera que no lo 
pueden encubrir, y comienzan á tratar nuevos partidos con 
mercaderes naturales y cristianos nuevos con manifiesta ex- 
torsión para que presten ó busquen á cambio lo que no tie- 
nen , y todavía los aprietan de manera que se entiende les 
sacarán ciento y treinta mili ducados que les piden. 

Es[)era el rey los alemanes por horas y con razón , por- 
que los tiempos son muy á propósito para traerlos acá si 
estaban tan á punto como se ha dicho. Todos tememos que 
en llegando se ha de apresurar de manera que no nos deje 
resí)!!ar, y con razón porque la falta de dinero que parece 
que le había de detener le apresura por no gastar lo poco 
que tiene. 

Son aquf venidos veinte ó treinta soldados andaluces 
de Córdoba y Granada , llamados del rey y pagados en 
Castilla conforme á los cíirgos que han tenido. A los que 
han venido á mi les aconsejo que pidan licencia á S. M., 
y asi lo ofrecen. Con esta envío la lista de algunos. El rey 
me ha dicho que le han ofrecido de traer alguna gente le* 
vantada sin atambor, y que entiende que Su M.'' no lo 
prohibirá: que nte pide lo escriba, que Ol también lo avisa 
a D. Cristóbal. Tengo por fin sin dubda que se moverá en 
el Andalucía mucha gente si Su Maj.'* lo permite ó no lo es- 
torba. Lo demás llevará Guzman. Nuestro Señor etc. De 
Lisboa á 9 de mayo de 1578. — Besa las manos á v. m. 
su servidor — Don Juan de Silva. 

La carta va de tres ruines letras, v. m. perdone. 

Sobre de la carta — Al Ilustre Señor mi señor Gabriel de 
Zayas, del Consejo de S. Maj. y su secretario de Esta<J< 
Madrid. — Pedro Martinez mande v. m. cnvialic luego. 



Copnt de carta original de D, Juan de Silva á Su 3/.", 
fecha en Lhboa á iZ de mayo de 1578. 

CorrcspondcQcia del rey D. Sebasliaa con el príocipe de Oran- 
te — Llegada de. los alemaDes — Noticias sobre el estado de las 
rosas en Berbería. 

Archivo general de Simancas, —Negociado de Estado, legajo 
núm> 396. 

S. C. R* Ai> 



Recibí la caria de V. M. de 27 del pasado y dije al rey 
lo que V, M. lia mandado responder á Nun Alvarez, dejan- 
do para otra audiencia lo que manda V. M. que le diga 
sobre la comunicación con ol prínci^HS do Oranges, porque 
tengo Iramadn que me muestren un dia destos la carta que 
el rey le cscnljtf>, cuya respuesta es la que V. M. ha visto 
y mandádomc enviar la copia, y así cntrar<} en la materia 
oon mas fundamento; ponjue si escribo alguna palabra que 
se pudiese interpretar (aunque falsamente) en aprobación 
de las acciones de Oranges, allí cargara la mano. Y ha- 
biendo escripto con generalidad (como yo creo), entonces 
me queda mas lugar de apretar el negocio con representar- 
le el desocnto que le hace cslc rebelde levantando á S. M. 
que aprueba 6 no reprueba una causa lan condenada de 
Dios y del mundo, si bien Icngn cnícnditln que están arre- 
pentidos y corridos de haber entrado en estas pláticas. 

Lo que ocurre de nuevo es hahrr llegado ji1 puerto de 
Cascaes una nave de Lis que traen los afcmanes con algu- 
nos dcllos, que reücrc haberse apartado dos dias há de 
otras once de su conserva, las cuales se esperan por horas 



ooffi el coronel y^ gente toda. El rey está contento de su 
llegada , y tan apresurado que boy me ha dicho que partirá 
defUro de veinte dias sin dubda. No lo tengo por posible; 
pero entiendo que ganará las horas que pudiere y que par- 
tirá antes de tiempo, con intento de aguardar algún día en 
la mar y en el cabo de San Vicente ñ que se junte la ar- 
mada. Por desengañar á los que dubdan de la brevedad de 
su partida , dicen sus veedores de hacienda , que hecha una 
paga al ejército y proveído de municiones y vituallas por 
cuatro meses , saldrá el rey de aqui con aiatrocientos trñl 
ducados. Verdad es que han hecho mucha provisión en su 
tanto, mas lo de-I dinero no se como lo podrán cumplir. 

Hoy rae ha vuelto á decir S. M. que los avisos de Ber- 
bería por diversas partes concuerdan en que Meluco está 
irafX)sibililado de moverse de Marruecos, y desengañado 
de tener socorro de Argel. Está el rey inclinado» y casi re* 
soluto á desembarcar en la playa de Arciia, una legua de 
aquella plaza, que está seis ó siete de .Marache con un rio 
en medio que se habrá" de pasar por puente; y aunque por 
no tener galeras ^ les parece forzosa esta desembarcacion, 
juzgando por imposible la del propio rio, no por esto se in* 
dina el rey á la de Arcila, sino por haber mas actos mili- 
lares, marchando y alojando su campo atravesando rios y 
díDcuIladcs. Y á este propósito me ha venido á decir Cris* 
tóbal de Tacora que supliquemos todos humildemente á 
V, M, envié sus galeras, porque cou 16 ó 18 de las 
nuestras, y cinco ó^cisque aquí tienen , ¡íodrán desembar- 
car de golpe en el rio, ganar tiempo y ahorrar peligro; y 
que no hay otro remedio de quitar al rey el apelilo de ca- 
minar por tierra con mucho riesgo de su persona y de la 
empresa ; porque fallándole galeras, se funda muyen razón 
la desembarcacion de Arcila. 



i 



iO 

Ayer vino á mí un mozuelo español que refiere haber 
sido renegado desde la jornada de Navarino, donde caf4ivó 
sirviendo h Ruy Díaz de Mendo/a, mayordomo del señor 
D. Juan, y que vino á poder dcAluchali, y le sirvió fami- 
liarmente cinco años, y fué enviado á Marruecos con un 
despacho suyo á Mulcy-Meluc, y en Tiluan enconln^ á don 
Antonio de Toledo que venia rescatado ó España, y le dio 
cuenta de cosas imporlanles ai servicio de V. M. , y llegado 
que hubo á Marruecos con su embajada , se vino huyendo 
á Mazagan, y de allí ha venido aquí y reconciiiádosc ala 
Inquisición, y que pidiendo licencia para ii^sc ala corle de 
V. M. se la niegan: que me pcdia.se la negociase escribien- 
do á V. M. , ó |>or los mtdjos que me paresciesc, y i[ue no 
sabia por quó le detcniaü , habiendo dicho aquí todo lo quól 
sabe en su proveclio. Y preguniándole yo quó avisos había 
dado al rey, me dijo haberle referido que Aluchali le envió 
con un despacho á csfoi'zar al Meluco, ofreciendo de bajar 
en sus socorros con ciento cincuenta galeras, y pidiéndole 
que mandase hacer bastimcatosparífTa armada, y qiiel Me- 
luco habia echado de sí los lurcos que tenia artificiosa- 
mente por ver si coa esto se conlcnlaria el rey (como pu- 
blicaba) para dejarle reposar ogaño, y también para satis- 
facer A los moros; pero que el rey de Argel tenia orden de 
socorrellc con cuatro ó cinco mil turcos, con los cuales vol- 
verían los que habia licenciado, y que para este efecto eran 
salidos de Argel con achaque de su garrama ordinaria. Que 
Meluco avisa en Argel y Constanhnopl<^ que V. M. no con- 
curre con el rey en esta empresa, y que siendo esto así, no 
la teme ni la estima en uada, ánles burla delln; y como ios 
avisos desle no son á gusto del rey y le dificultan su deseo, 
rnándaíe detener aquí porque no lo diga alia. Mi sospecha 
pt/ede ser vana; pero no linllo otra ra/on [jorque le impidan 



11 

su camino, no siendo hombre de servicio. Díjorac más, 
que un don fulano Torrollas, capitán de infantería de V. M , 
se ba pasado á los turcos y le hacen honra extraordinaria, 
porque los anima á emprender de venir al reino de Valencia, 
y que en compañía desle Torrellas fueron cinco ó seis mo- 
riscos de Aragón y han vuelto ñ sus casas, donde están al 
presente , y que desea en extremo ir á dar estos y otros avi- 
sos á V. M. 

Suplico humilmente á V. M. sea servido de hacerme 
la merced que Ic tengo suplicado, por ques cierto verdad 
que para lo que debo de mi gasto ordinario, he acabado 
de consumir docientas mili maravedises de patrimonio que 
lenia y el regimiento de Toledo, y que no me queda otra 
parle de hacienda de que me pueda valer, y la priesa del 
rey es tan grande, que no sé cómo pueda llegará tiempo, 
aunque V. M. sea servido de resolverlo luego. Nuestro 
Scfíor la G. y R. persona de V. M. guarde como la cristian- 
dad ba menester. De Lisboa lo de mayo de 1578. — De 
V. M.* humilde vasallo y criado que sus muy reales manos 
besa— Don Juan de Silva. 

Sobre de la carta. —A la S. G. R. M.** del rey nuestro 
señor — En manos del secretario Gabriel de Zavas. 



á 



l!2 



(A)fña de caria oritjinal dv D, Juan dv Silva á Gabriel de 
Zayas, á 15 de mayo de 1578. 

Estado de pcmiria en qtie se cncuenlra — Miiertí; de D. Pedro 
Manuel — El obispo de Pati — El duque de Mcdinaceli — El rey de 
Portugal no quiere dejar el gobierno á su lio D. Enrique durante 
su ausencia — Llegada de luá soldados aleiuaues— Pedro López. 

Archivo general de Simancas. — E siado , legajo núm. 396. 
lLU5Tn£ Señub. 



No se puede dejar de scribir á menudo porque la furia 
del rey nos da cada dia materia para ello. Por la que escri- 
bo á Su M'* entenderá v. in. cuales andamos, y si el rey 
se embarca cuando piensa, no me ha de dar tiempo para ha- 
cer una casaca, y maldita sea de Dios la cosa de cuantas 
son menester yo tengo hecha ni comenzada, ni fiensado de 
donde me pueda venir, parque peudo entcnimeníc de sola 
la clemencia de Su M/ como Guzman dirá mas largo. 

Por las nuevas que v. m, me envía del mundo le beso 
las manos: que de eso viven los embajadores. Sentido he 
tiernamente la muerte de D. Pedro Manuel, que Dios per- 
done, lo que tengo por muy cierto conforme á nuestra f6e 
y á sus costumbres. 

Grande sallo ha dado el obispo de Patl : dúhelo merecer. 
Ya el duque de Medina habrá referido largamente su comi- 
sión y hablado bien en mí: que es cosa muy ordinaria en los 
hombres de buena sangre alabar las posadas y los me- 
sones. 

Yo tuve la culpa de irse sin carta raía el que fue por 
lo» alemanes de D. Gaspar, porque pensé que llegara mas 



1 




13 



d como, y como Miguel de Mora le de(avo ocho 
dits, Ilcg6 d o4ro sin son: qor por decir venlad Próro dr 
Alnuobt lavo cumplimiento conmigo y no se b qube dí5« 
colUr, pon|ae me pareció cosa de poca substanda para re* 
parar en dio; adveiüle solaoKuite que no Inijesen hombres 
de b gOArda ni oGcialcs de Su N.' 

Guznian lleva carta mía para el arzobispo de Toledo 
con discalpa de su lardania y agradccimienln Je h mer- 
ced que le hace. V. m. le perdone si le iraporlunare por mis 
ootts, que t'l es hombre activo, y di^jamc en cruel necesi- 
dad. Estoy aconoslado á ir muy cevilmente, pon]ue los |)or- 
tugucses soD lan desordenados en estas cosas que no hay 
escudero que no lleve 50 criados, 50 digo sin fallar uno, v 
bastimento para :^00. Yo qucrriaroe acomoilar con lo me- 
nos que pudiese. Vuelvo al rey su honra por haber escriplo 

m 

en la pasada que sacaba con cxlorsion Ho ducados á algunos 
merc-aderes desta pla7ji; porque la verdades que si los pido 
resolutamente; pero líbraselos con brevedad y seguridad. 

Del gobierno de esta provincia no se habla palabra . ni 
pienso que el rey lo quiero encargar al cardenal, y tam- 
bién me dicen que el cardenal no lo aceptara. 

Los alemanes deben ser entrados, porque ahora me ha 
dicho Esteban Lcrcaro que tiene aviso de haber llegado 
\eiute y dos ureas, que no pueden ser otras á mi parecer. 
Podrá ser que se sepa la verdad ¡'mies de cerrar el pliego 
para avisar lo cierto. 

A Pedro López le entró su mujer por la puerta , que se 
le vino de Flándes sin su urden con dos hermanicas mozas, 
que eran niñas cuando allá estábamos, y cst;'i el |>obre 
hombre por despachar, aunque sacó una respuesta el otro 
día, en que le libraban en buena consignación un cuento 
de juro, y él viene á contentarse con pedir otras quinientas 



ii 

mili maravedises en la misma parte, y líoes eslo la milail 
(le la dcuJa; y el olro mayor pedazo acepta donde nunca 
lo había querido, parque no se paga, que es en la casa de 
la India. Será un muy ruin despacho, y aun le liene en 
dubda. 

Los alemanes son entrados: dicenme que tres mil, y 
que el coronel se llama Mos de Tanvergue; no tengo hasta 
agora mas nolicia desle particular. El rey me dijo que si le 
difícullasen el pasar luego en África por refrescarse, los 
mandará alojar en Cascacs, que es un muy buen lugar. 
Tengo por cierto que no he de tener tiempo de proveerme 
de nada, y quedo congojad ¡simo: remedíelo Dios como 
puede. 

Mandará v. m. enviar el pasaporte de los perfumes y 
esteras que llevó el arriem, porque se le piden. Guarde y 
acreciente nuestro Señor la ilustre persona de v. m, co- 
mo deseo. De Lisboa á io de mayo de 1578. — Besa las 
manos á v. m. su servidor-^Don Juan de Silva. 

Softre-— Al Ilustre señor mi señor Gabriel de Zayas, 
del Consejo de S. M/ — Estado — Madrid. 



16 



Copui tie carta or%<j\nal de I). Jnan de Silva n Ztiyas, fecha 
tfi Lisboa <í Ifi de mayo de 1578. 

Nornbraniiento de embajadorc!» paraHoma y la corte de Madrid 
— üisposicioncs para (MDprendcr lucf^o la jornada k África — Nii- 
nicro de alemanes llegados a Portugal. 

Archivo general de SntMttcas, — Ncgociarfo de Estado . legajo 
núm. Ó96 

Ilustiíb Señoh. 

Esle correo despacha Miguel de Mora (i) á Roma, y 
con él se envía licencia para venirse á Juan (íomcz de Sil- 
va, que servia allí de embajador, y acA se ha nombrado el 
comendador mayor para Roma, y Fernando de Silva para 
eéa corte. No me place el trueco, aunque Fernando de Sil- 
va es honrado caballero, y maseoricsnno que cl comenda- 
dor mayor, pero nunca trató negocio, y es portugucsisimo 
cerrado, que son muy trabajosos y escriben mil imperli- 
nencias. Si él tuviera alguna plática del mundo, muy buen 
arte tenia para todo. 

No hay que añadir á lo que llevó Guzman , sino que el 
rey se arde, y venida la gente que aquí se fia de embar- 
car no lienc que esperar. Los ministros le dan priesa, por- 
que como tienen poco dinero, quieren mas aventurar k que 
cl rey se vuelva brevemente de allá, que esperar que con 
la dilación les venga encima una imposibilidad para no po- 
der partir, porque les cortaria las cabezas, á manera de 

(4) DeDiro se halla copia del billete de Miguel d» Mora , en por- 
tugués, que expresa las mutaciones que dice esle párrafo. 



m 



encarecer según tíslú fogoso en la materia. Todavía me di- 
cen que sacará los cienlo y treinta mil ducados que ultima" 
mente ha pedido. Yo estoy con gran congoja cierto de ver ef 
negocio tan adelante , y hallarme tan imposibilitado , y ma- 
yor la tengo de verme obligado á importttnar á .S. Ai. 

Los alemanes son osterlines y holandeses y valones, 
y los menos deben ser alemanes. Dícenme que nr llegan á 
Ires mil: unos dicen que fallan Irescicnlos, y oíros mas de 
qululentüs. También me nfirman íjuc vienen algunos gen- 
liles hombres de los Eslados Ilajüs, lomáiidolü por expe- 
diente de no servir á S. M. ni á los rebeldes: no podrá el 
rey excusar de desembarcarlos. Díjomc que los mandaría 
alojar en Cascaos , que es muy buen lugar, seis leguas de 
aquí. No dejarán de darle desgustos los pocos días que los 
tuviere en tierra. Sabrosa jornada tía de ser esla, donde 
se lleva á cuestas la comida y la leña y el carbón; y los 
portugueses parle de bisónos, parte de vanos, hacen exce- 
sos en la provisión, en la compañía de criados, en los ade- 
rezos y en lodo. Nuestro Señor, etc. De Lisboa A IG de 
naayo de 1578. — Besa las manos á v. m. su servidor — 
Don Juan de Silva. 

Sobre de la carta, — Al Ilustre señor mi señor Gabriel 
de Zayas, del Consejo de S. M.'' y secretario de Estado — 
Madrid. 



Capia ét cana origimd de />. Jwam de Süru al sfcreUtrio 
Zayas, fecha en Lisboa á 16 de wuMjfo de 1378. 



ArcMieo generai de Simmumt* — yegoemdo de /TsWa, (egmjo 

396. 



lu^TRE SkÑOR. 

(Mvidábaseme de decir á v. m. que el negocio de los 
mercaderes castellanos se ha despachado muy á su honra, 
y particularmente lo que toca á los Martínez y otras fami- 
lias por quien S. M. intercedió. Sélo todavía en secreto, 
porque no se han pronunciado las sentencias, pero no hay 
duhda en ello, ni en que deben á v. m. su buen despacho, 
porque tuvieron tan fuerte contradicción , que ha sido ne- 
cesaria toda la merced que S. M.** les ha hecho. Nuestro 
Señor, etc. De Lisboa á 16 de mayo de 1578. — Besa las 
manos á v. m. su servidor — Don Juan de Silva. 

Sobre, — Al Hustre señor mi señor Gabriel de Zayas, 
del Consejo de S. M."* y su secretario de Estado — En Ma- 
drid. 



Tomo XI 



18 



Copia de caria original de /), Joan de Silva ai nccrotario 
Znya<t, focha en Lisboa á 25 de mayo de 1578. 

Recorre D. Sebastian el aJojnmienlo de tos alemanes y queda 
salisfcclm de su disciplina — Carácter díscolo dcl<is jtalianr\s, y ca- 
rAiidalo qiitr fui pruducido — La escasez de niinienirio es causa de 
que se apresure la jiunadu — I'utitns de la cosía de Afriira donde 
piensa el rey hacer el desemliarco — Cniíventencia mil veces enra- 
recida lie q«c el goliicnift español favorezca á D. Seliaslian — (Inmi- 
sión dada por esle ñ Lorenzo de Avíl.-i para levanlar alguna genle en 
Castilla. 



Archiro (jf-t¡ernl de Simancas, — Secretmia de Esiftdo, Wgniú 
nnm, 396. 

lusTHE Señoh. 



Miguel de Moni nic avisa quo despachará iioy un cor- 
reo. Suele detenerlos tanto después de tener allA mis carias 
que debe llegar sin sazón cuanlo escribo por su via, y este 
pienso que va despachado á Nun Alvarez y no á D. Cris- 
tóbal. 

Eí rey esta bueno: ha leiiido la pascua fuera; pero no 
osa holgar mas dias que los de fiesta, y en uno de ellos lle- 
gó á Cascacs á ver los alemanes, (|ue allí los mandó alojar, 
y pareciéronle tan bien que vino conlenüsinio, y ayer me 
dijo mil bienes dellos, y entre oirás cosas los alabó de n»n- 
deslos» y de estar jnuy qiiielamenle en el alojamienlo, de 
manera que los mismos de la i'wvra se hallan nuiy bien eon 
ellos. Dice qm son dos mili y ochocientos de número. Mus 
molestia han dado los pocos italianos que aquí están, del pa- 
pa» cuyos capilautis, que mn dos no n)as, se han revuelto 



iO 

COI) el coronel, alegando que no les ha querido hacer justi- 
cia de dos ó tres soldados corzos, que dicen estos cap¡tanc<% 
haber recibido dinero en Roma para matar dos ú (res gen* 
liles hombres scnescs de su propia compañía , y que lo que- 
fian efectuar aquí. El marqtu's dice que esto es falso , y acú- 
salos de graudcs dcsobedicocias, y de que mandando lla- 
mar al uno dellos >iuieron ambos con parle de la genle, y 
se fueron en cosa de un comisario que Iraen , y desde allí le 
enviaron á decir que le hablarían cu una iglesia, que no 
querían ir á su casa, ni le conocían por superior. E\ mar- 
qués se fué al rey conlasqueja'4 , y los capitanes con las dis- 
culpas, y Iras ellos un go![>c de soldados que se entraron en 
la sala del rey con las cuerdas encendidas á pesar de la guar- 
da, aunque los aI;d)anleros dobicrnn tener parle de la culpa, 
que son bisónos. Hal)icndo el rey oido á ambas partes, mandó 
prender los capitanes en el castillo que es prisión honrada; 
]>ero segura y estrecha, y asi eslan con temor . y uno dellos 
me ha scripto que ha servido á Su MaJ.'* muchos años de 
capiüin. y ques enlrelenidn del seóor D. Juan con veinte es- 
cudos en la galera real, y que se perdió en Santo KImo 
en Malla , y en la (ifilela can Oabrío Cervellon, á (in que in- 
terceda por él. No entiendo hasta agora que pcli;^rarán» 
si bien los acusa gravemente su coronel. 

También me ha dicho el reif que fe conviene daisn gran 
priesa á partir do. aquí por iodos respectos , y (►or ra/.on do 
inlerese como siempre á mi me pareció, que la falla dv di- 
nero no le habia de forzar á quedarse sino á apresurarle h 
|iarlír por no caer en este peligro. Hace una cosa durísima: 
que no no$ da embarcación sino pagándola por nuestroB di- 
neros desde el dia qne mandó arrestar lo$ navios , v hav 
hombre que paga cuatrocientos y quinientos ducados ni mes 
sin tener cunlro mili de renta al .i fio, y asi han de quedar 



20 

■ 

ílcsU'üiíios. Considere v. m. lo que me quedará para comer 
(le la merced que lengo suplicado il Su Maj/, habiendo pa- 
gado los fieles y aderezádome. Es cierto queslo del Hete me 
tiene con mucho cuidado , porque es g*isto que empobrece 
príncipes. 

Piensa e! rey que juntará cerca de COO velas, y 
entre ellas uua gran canlitlad de urcas, y son muchos de 
opinión que si da de golpe en Alaraehe, le han dcdej.ir la pla- 
za los moros sin hacerle resistencia de momento á la dos- 
embarcación. Y todavía el rey está iuclinailoa desembarcar 
on la playa de Arcila, posponiendo hartas diftcnlíades mayo- 
res que las que lin;íe temer si desembarca en Alaraehe: cu- 
tiéndese que In hnce por marchar un par de dias con su 
campo. Está deseoso de que D. Grislül>al le despache un 
correo que allá tiene , y paréccle que tarda mucho. 

Tarubiori yo estoy con el cuitlado que v. m. puede consi- 
derar esperando respuesta de his íjuc tengo escripias á 22 y 
úllimo del pasado y á 13 del présenle con Guzman. Deseo 
mucho que hubiese comodidad alia de satisfacer al rey en las 
cosas que desea , por ser esta ocasión lan extraordinaria que 
no p;irecc so le puede ofrecer otra semejante en muchos años; 
V en ninguna olra materia se le puede recompensar lo que 
en esto le faltáremos, porque este es su propio elemento fue- 
ra del cual no vive. Y si Su Mnj,"^ considera por menudo las 
impertinencias y mal modo lic proceder que aquí se ha leni- 
do, muy justamente podrá hacerse afuera, y aun quedar enfa- 
dado y mollino; mas por su mismo servicio sería yo de opi- 
nión que 00 se considerase agora sino el beneficio de su so- 
bríno y el remedio de esta mocedad que no le pudo impedir; 
porque de los oficios que para eslo se hicieron está este rei- 
no lan obligado y agradecido A S. M. que no hablan en otra 
cosa todas las personas graves y bien intencionadas; y pues 





^^^B ^^1^^^^^^^^^^^ 




•McsMhraHBC^fUkteka.MieAi ^| 




Mihprkfcfátoi iFgi i .■iiiiIiIiIbi ^H 




^weBBfcM^ramMcionKi». MbM ^H 






^^m Jlm^^wmA 


, 4w ca litafas Im dfcaltaaa». ^^| 


^B amAz^m 


^BV^^V ^^^^^^^^^^9 V^^^NI^H^^^V 9 MV ^^HV VH^W ^^^^^^^^| 


^■^ ^**^ ^** 


i á y. a. ia iisto» s» In estaáfe «fui ««be* ^H 


^^H i¿ A r«^ 


icaidM dd rejcaafmMá hs pkñscttfn ^^| 


^^ ^i/ 


hw senifa á Sa Maj/, 7 asaque d rey »« ^^H 


^B ^*? mu •■«- 


d^a Mchos «is U qm «scrÜM á D. CríSlft- ^H 




W {lUksecttaiMflifaraiSuMiii/faiMoia ^H 




pnt que ImaUsea M Qaslila «IgMa g«ole ^^| 


^H ^fs^J' 


así á la aoria aift arbolar bandera ai laear ^^H 


^^^r ^«^ A '^«<>- 




^^ ^xi. 


calas, DMna topaci ok ha hablada plabra ^^| 


^^^ mmmmm fvM* 


tt esto, y ^ara hm ¿ayartafc éitt JMmMm ^^| 




xm^tmwn f ¿ ¿orcna^ >lnla>f«t «Uatfi- ^^H 


H ^tH 


dieras par waeslrf itf caa»^ » cas ór^ea ^ae ^^| 


^B rLíjs^ 


/eiojcaiosaiü&oai&resfiialiiiiaiada. y ^^| 


^^^1 CMtffwa^ba»- 


dánse mil ducados k cada capitaa. y báaaa da ^^H 


^^^B la ^m mtmm 4*. 


enviar de aquf aavlos al Puerto de Saala Maria ^^H 




donde ks recojan. De todo esto 00 se om ha ^^H 




dicho palabra de parle del rey. Hoy he lUma- ^^H 


^^^F ■Mtom4^T 


do á Lorenio de Avila, y preguaUdole si liaaa ^^H 


^^» «nur. 


licencia de Su Ma/. para aceptar esto: re$|>on* ^^H 




de que el rey se la asegura» diciendo que ha ^^H 




enviado por ella y que le llegará primero que ^^^| 




ponga el pié en Granada , y que do esto vaya ^^H 




cierto, y que los oficiales del rey le dicen que ^^H 




eslo á ellos les toca, pues aveuturau su ditio- ^^H 




ro , y que la liccuiia ni> les puede faltar por- ^^H 




que ya la han pedido, y Su &la]/* la conee- ^^| 




dcrá sin dubda. Yo le he dicho que no dtbic* ^^H 




á iteJ3 



2á 

ra liuber aceptado y nun venidu sin lener la [jrctnisiüu de 
su rey, y que lampoco agora debria volverse, pues si es 
asi que la han pedido no tardará la respuesta, ó darlos 
priesa para que cun este se la traigan haciéndole despa- 
char yeiile y vii»ien(e. Con esto se fué de aquí cu casa de 
Miguel de Mora. No sé lo que después harán los unos ni tos 
otros, porque verdadeinmeiitc pruccden acaso en todas sus 
obras. Esto es lo que al presente se ofrece. No be querido 
escrebir á Su Maj.'*, porque de aquí podrá v. in. sacar lo que 
fuese menester comunicarle. Nuestro Señor, ele. — De Lis- 
boa á 25 de mayo de 1578. — Besa las manos á v. m. su 
servidor — Don Juan'de Silva. 

Sobre, — Al Ilustre Señor mi señor Gabriel de Zayas, 
secretario de Su Maj.** y de su Consejo de Estado — Madrid. 



Citrtu fiittfhjntfa de í). Juan tk Sitca al secretario Zayas, 
fecitíi en LUImn á 27 do maffo de i 578. 

Llf^ada de avenlurrros rasloljanos a Porlusai — .Noticia de lo 
eieculatlo por ciertos frauccses en la isla de la (íomcra. 

Arckioo gt*.neral de Simnnctis, — Secretaria de. Estado, lefjttjn 
itim, 506. 

ÍLUsniE Skñoh. 



Por continuar la buena costumbre de escrebir con todos, 
lo hago con este, aunque no se ofrece que decir de nuevo. 
El rey procede en sa resolución con el fervor posible. De 
allá nos vicnensoldados aventureros: ahora lian ilegailo deesa 
corte diez u doce, y seis dellos dicen qtie son <lc los capitanes 



Di4Dbrftilüs abi>rA uu loa. Elstolms ód AikUlum hdia (Kixti* 
Ja á tNiscar geate asa» teoga esoñla, diciéoMes k» Ott- 
Distros del rey que se les enviaii Ikeocia db Su ühj/ pm 
sscarla. 

Aquí ha venido Duem de qoe doce naos fraocesia dieron 
sobre la bU de la Gomera y echaron en tierra i,l^^ boiiK 
bres» que la saquearon y mataron tresdentas personas» y 
qoe ahora ha 15 dias estaban todavía los franceses ^. 
También se dice que tomaron un na\io que \'enia de nues- 
tras Indias con cuarenta mil ducados. Cosa es que aquí ha 
dado cuidado por lo que toca á sus islas, y especialmente á 
la de la Madera. No sé si harán alguoa provisión según an* 
dan embebidos en África. Allá se debe saber ya la verdad 
de esto; pero á la temiura he qiterido escrtbirío. Estoy con 
grandi^mo cuidado hasta tener respuesta de la que tengo es* 
eríta , así por lo que toca á negocios , como por mis parti- 
culares: que cierto me veo en grauJe aprieto de tiempo y 
de dioero, y Guzman llegó en Pascua que es mala saion de 
importunar. Dios lo acontode y guarde la ilustre persona de 
V. m., etc. De Usboa á 27 de mayo de 1578. — Besa las ma* 
nos á V. m. su servidor — Don Juan de Silva. 

Sobre. — Al muy Dustre señor mi seüor Gabriel do Za- 
yas , del Consejo de S. M.^ y su ^cretario de Estailo — 
Madrid. 



i\ 



Copia de carta original de D. Juan de Silva A Zayas, feciéa 
en Lisboa á i.** de junio de 1578, 

Necesidad de que se le acuda prontamente con algún socorro 
para ta jornada — Discurso de los portugueses respecto de la ayuda 
que esperan del rey de España — Noticia que circulaba en Lishoa 
do una victoria alcanzada por D. Juan de Austria cerca de Bruselas 
— Merced que *e dice haber hecho Felipe II á Crisióbal de Tavora. 

Archivo general de Simancas, — Secretarla de Estado, lerjajo 

uúm, 596. 

Ilustrk Señor. 



ICsIe correo despacho para avisar de la resolución del 
rey, y porque habiendo 15 dias qtie Guzman llegó á esa 
corte« DO ha venido respuesta del despacho que llovó, y 
si DO eslá en el caroiDO con rnis armas y otras cosas que ha* 
hia de enviar, tengo por cierto pasaré alguna gran afrenta: 
que no me atrevo á pensar el peligro de panarla, porque no 
hay tierra en el mundo donde con mas vergüenza pudiese 
acoDlecer una semejante descomodidad. Suplico ¿ v. m. 
muy de veras represente á Su Maj.* el peligro en que me 
veo, pues la materia es de honra y no de hombre preciado 
sino de ministro suyo: qucsto es lo que me duele mas que 
mi particular. 

Es el rey tan fogoso que está espantadísimo de lo que 
se ha detenido este correo. Dijome ayer que era yente y no 
viniente con una cierta falsedad quél usa cuando eslá muy 
sentido. Aquí piensan lodos que Su Maj.^'le hade ayudar, y 
que si DO lo hace le mueve á ello algún dcsconlenlamicDto 
muy fundado de su sobrioo, ó estar impcflido |K)r la tregua 



20 



con el turco, lisie es el discurso ile los prudenles; advierlo 
dello porque lanío mejor se provea á lo que conviene: que 
81 no está resucito conviene no dilatarlo un punto, porque ya 
DO vivimos por días sino por horas. 

Hámc dicho un castellano, homhrc de crédito y de en- 
tendimiento, que h:i viálo una provisión que vino aquí de 
nuestras Indias para las justicias dcste reino, que hablando 
eo nombre de S. M.** llama yerno i su sobrino, diciendo el 
Sermo, rey de Portugal nuestro yerno. No la he visto; pero 
han ofrecido mostrármela, y he gustado mucho dello por 
ver descubierto en las Indias, lo que nunca osé boquear en 
Portugal, ni S. M/ ha permitido que se hable en ello. 

Aquí hay cartas de París que refieren que el señor don 
Juan degollé mili y quinientos caballos sin que escapase hom- 
bre, á dos leguas de Bruselas, que se iban á meter en a((ue- 
lla villa. La verdad se sabrá allá; pero siempre es placer 
oír buenas nuevas aunque no sean ciertas. 

Háse publicado en esta corle que el rey ha hecho mer- 
ced á Cristóbal de Tavora de treinta cuentos en dinero, que 
aquí monlan seleuta y cinco mil reís, para los gastos des- 
ta jornada. No lo afirmo porque él no me lo ha dicho; pero no 
hay en Lisboa quien lo duhde: que si es verdad , para Portu- 
gal es una brava merced. No ocurre otra cosa de nuevo ni 
yo tengo cabeza para hablar á pro[)ósilo mientras me vea 
en tan manifiesto peligro del honor y del gusto. Nuestro Se- 
ñor, ele. t)e Lisboa á l.° de junio de i578. — B. L. M. á 
V. m. su servidor— Don Juan de Silva. 

Sobre. — Allluslre S/ mi S/ Gabriel de Zayas, del Con- 
sejo de Su Maj.'^y su sccrelario de Estado, ele. — Madrid. 



2f> 



Copia de caria oritftnal d¿ 1), Juan de SUva á Su Maj^^ 
fecha en Lisboa ¿í 1.^ de junio de 1578. 

Don Sebastian pulilica la jornada para el (lia 13 do este mc^ 
— (irandcs aprestos hechos por la nobleza — Dudas acerca de las 
personas á quienes se confiara el gohiernu del reino. 

Archivo general de Simancas, — Xegocfado de Estado, íe^jajo 
núm 3yC, ' 

S. C. R. M. 



Auuquc todos estos dias he avisado á Zayas do lo que 
aqiii se ha ofrecido para que inforrae á V. M. , tic querido 
despachar este correo en diligencia cou aviso del último pla- 
zo que e) rey ha pueslo á su partida á los 15 deste, con 
lanía resolución, que lo ha puldicado por su hoca, advir- 
tiendo que no lo dice por dar priesa h los quo le han de se- 
guir, sino porque sin dubda piensa ganar horas antes que 
detenerse alguna; y como la ilílacion le acrecienta cosía, 
los propios ministros que le solían detener, lo apresuran por 
la consideración quíi otras veces he escriplo á V. M. Toda 
la nobleza deste reino esla ya muy en orden, y hacen excesi- 
vos gastos impertiuüulisinios, de manE;ra qnc un campo de 
sesenta n)il hombres, no llevaría la mitad del bagaje que irá 
en este. Lleva cada caballero todo el mantenimiento que ha 
menester durante la jornada , mucha mas gente de la necesa- 
ria y tanto de acitrón como bizcocho , muchos caballos y 
muchas tiendas colgadas de sedas con franjas de oro , y esto 
hacen hombres de un cuento escaso de renta, de donde se 
v6e manifieslamente quel humor de los portugueses requiere 



ciíírciiarse c(»n l¡is prcmálicas y proliibicioucs tic gastos f|ue 
tienen en tiempo de paz. 

El rey anda njuy lozano, vestido de colores y con mu- 
chas plumas, que nunca lo liabia acostumbrado. Fué S. M. á 
la procesión de Corpus Christi nmy gentil hombre; hízose con 
gran soieraniJad, porque concurrieron todas las órdenes: qu© 
\ú muchos años que iio se juntaban por leuer la preceden- 
cia eii pleiio; mandólo el rey componer sin perjuicio de su 
derecho, con que hasta la determinación se precedan alter- 
nativamente cada año, precediendo este los dominicos que 
al présenle están en posesión. Dijome en el camino que sen- 
tía mucho la dilación de un correo que allA tiene, y que se es- 
pantaba de que V. M. no le hubiese enviado al capitán Al- 
daña. Res(ioiidIle generalidades, porque no se le baga nuevo 
lo que V. i\l. respondiese A esta y las dcmis demandas. Está 
todavía inclinado á descml)arcar cu aquella playa de Arcila: 
pienso que se llama Tagadarte. Hale de costar caminar ocho 
ó nueve leguas con suma descomodidad , cuando no baya 
otro peligro, y con un soplo de Levante dará consigo en Cá- 
diz á medio desembarcar. 

Los tudescos estañen su alojamiento quietamente; debe 
ser hombre cuerdo el que los gobierna, porque hasta agora 
no ha habido dclins queja alguna, y seiscientos italianos del 
papa que están aqui, han hecho mil desórdenes y las hacen 
cada dia. 

Yo quedo muy afligido por la importunidad ijue me ha 
sido forzado dar á V. M. en esta ocasión, y por tener tan 
estrecho el tiempo (¡ue aunque V. M. sea servido de me ha- 
cer merced, no sé como prevalerme della para aderezar lo 
que he menester. Suplico á V. M. sea servido de resolver ó 
demandarme loque haré en caso que yo me halle tan des- 
apercibido como agora estoy. Dícenme qucl señor cardenal 



28 

ha llcgaüu liuy á un tnonaslcriu media legua dcsLa ciudail, 
que se viene á despedir del rey. No puedo avisar cosa cierlu 
en lo del goi)icrno deste reino porque hay divei*sas opiniones; 
pero aunque es así quel rey tiene poca satisfacción del car- 
denal y el cardenal está tan desgustado que se cree no acep- 
tará el gobierno, todavía tne inclino á que la fuerza de la ra- 
zón los ha de concertar en esto, y que no liaiá el rey nove- 
dad tan señalada como será quitar el gobierno á su tío, ni 
tí tampoco resistirá hasta el cabo, y lanibieu es verdad que 
toda esta corte piensa lo contrario. 

Acuenio humilmenle á V. M. lo que otras veces he apun- 
tado cerca de ayudar al rey en esta ocasión con las galeras y 
atgun capitán de nombre, porque lo tienen aquí pci' tan cier- 
to, que no hiiciéndosc quedarán muy desconliados y senti- 
dos, y yo lo dificulto cuando me hablan en ello porqués lo 
mas seguro en cualquier determinación de V. M. , cuya G, 
y R. persona Nuestro Señor guarde y prospere como la 
cristiandad ha menester. De Lisboa á primero de junio de 
1578. — De V. M. humilde vasallo y criado que sus muy 
reales manos besa — Don Juan de Silva. 

Sobre de la carta. — A la S. C. H. iM. del rey Nuestro 
Señor — Eu manos del secretario Gabriel de Zayas. 



cU m Lisboa á 5 deimm it 1578. 



dMÉÉ por D. ScfaftMaA á I» pttf crt o fm^ si ti» H 
ffvT tie España» «obre atr é wo ««prendido fo uta lit^^n 
cM d IHC»— EesotMOft losMb ptr aqíel Mhn d dn en qw hft 
de lafir h aissda y d pula de d csga h r co B tsJyMooo de bft 
pemsas qor baa de qvedar i^obemad» «1 reÍDo — Sobre \os. «I- 
didos QstdUm» q«K ac«£u «I serrido de O. SebtsUuH-Jliepi 
cta ¿Twde mstaaca por sa mroda de reesla. 



o96. 



S. C. R. MA 



Recibí esm nufmna el despacho de V, M. de úUimodt^ 
pMado, y sin perder liora de liempo pedí aiidicacia al rey: 
di6nida y propÚ5Kile. lo que V. M. manda en resporto de la 
tregua con el turco, reGriéudole el estado de esta plúlica y 
la ocasioD que se le ofrece de serc()m[irclicndid(> en ella por 
medio de V. M. , aunque yo tcmia que fo po<Iria dílicullar 
Ja resolución que tenia hecha do mover las armas cimtra Me» 
luco. Respondióme que besaba las manos á V. M. por ha- 
berle querido comunicar esta materia antes do enviar a con* 
cltiirla, lo cual estima cuanto es razón, y que primero que 
se embarque avisará á V. M. de lo que rcsolvicrc cerca de 
(>rocurar entrar en la tregua; que por ser materia de consi- 
deración, no me rcspnndi.i lijcp;o á este punto; perñ /yitf pn- 
firia e^crcbir á Y. Bf. tvíinlfttameiite; (fne por esti* respeto 
ni por otro aitfuno dejará ni suspenderá ¡u jornada de 
Alamche , vi ha de diferir un hi*ra nt media $ti etnbarea 



don y partida; t]ue tjn avisase á V, .W, t¡ue con a'juda tic 
Dios sábado 14 del presente, comerá en la galera, y el lu- 
nes siguiente saldrá denle puerto, y el martes á 17 comen^ 
zara á navegar. Esta es la respuesl.i formal qucl rey me di6 
attnrnada de iinjülias ¡mlabran de cumplimiento, porque sin 
dubda holgó y eslimó que V^ M. te mandase comunicar este 
negocio. Y en cuanto á embarcarse á tí- no hay ningún gé- 
nero de dubda , como tengo avisado á V. M, De África le 
dan priesa sus capitanes, particularmente cl de Tánger 
le facilila el negocio , aunque dice que estos días han la- 
brado en el fuerte de Atarache con alguna mas priesa; 
pero que no es cosa de consideración y Lodos se lo piulan 
fácil, no sé si por Cíínlentarle ó porque en efecto haya 
buena dispusícion al presente para ganar y forli Picar aque- 
lla plaza. 

Está el rey determinado de desembarcar en la playa de 
Arcila como tengo escriplo, y liene 14 leguas de camino has- 
la Alarache. que aun yo habia entendido que eran menos. 
Propásele el inm')nveniente que seria iiallarse en tierra, de- 
jando la vitualla en la mar á cortesía del tiempo, pues no 
liene en que llevarla para mas de cinco ó seis dias; y pre- 
ciase tanto de marinero, que ú todo halla respuesta. Dice 
<iue con Levante y con Poniente, una vez surtos en la costa, 
se pucilc ir á Alarache, y que asi no hay ptdigro del lietupo, 
mas no le podrá excusar de la mayor desorden que qui/,á so 
habrñ visto. Ihjome gneyo U dcitenrjaüasc si V. M. recebia 
pesadumbre de darle al copiían Álduua, y que si no la reci- 
biese, (pie yo suplicase á V. M. en su /lombre . le laaiulase 
venir luego» pues há lanío que lo desea y lo pide, y qce por 
no importunar á V. M. , no ha pediJü algún otro, aunque 
lo había bien menester. Yo le satisücc con la necesidad en 
que V. M. se halla de soldados de nombre; ven cuanlo á lo 



11 

lie AUaaa ifue yo lo cscrcbim . y creía que sicodo posiblo 
V. M. locoDccJcria. 

Msilc al señor cardenal y pregúntele si le habia peJido 
el rey que se encargase Je! gobierno. Respondióme que en 
el camino le enconlró unacartí en que S. M. le decia que 
estaba resuello en descargarle desle trabajo por sus indíspu- 
siciones y de cometerlo á ciertas personas. El cardenal 1c 
respondió que recebia muy gran merced porque no tenia 
fuerzas para llevar esta carga, y á mí me dijo que estaba 
contentísimo de quel rey le bubicsc excusado del trabajo del 
gobierno y de la dispula de no aceptarle » porque niucbos le 
culparan si lo rebusara. Mara\íllome mucbo por decir ver- 
dad, aunque liá muchos días que lo habia oído platicar por 
co^i cierta; mases tan extraña que no podia persualirme á 
creerlo como escrebí á V. M. con el correo pasado. Sola esta 
conjetura me hn engañado en Portugal, porque no he 
echado otra á la mejor parte. 

El rey me dijo ayer, llamándome para ello, que habia 
nombrado para el gobierno tres de su Consejo de Estado y al 
arzobispo desta ciudad (!) mas por el decoro que por la subs- 
tancia. Los del Consejo son Pedro de Alcazoba, Francisco 
de Sa y D. Juan Mascarefias (2). Es fK Juan hombre recto y 
entero; pero valdrálc poco para impedir la voluntad de Alca- 
zoba que, por ser veedor dn hacienda y reilueirsc á ella lo- 
dos los negocios dcstc reino, hará lo que quisiese sin que los 
compañeros lenp[an mano en nada. Üíjomc el rey junlamen- 
le que no lo habia osado cometer al cardenal, porque ha vis- 
to por experiencia que ayuda muy mal y aun impitle lo que 



(1) Era I). Jurjo <!u AlniuiJa. 

(S) A estos cuutragoh('riiiulürf>$ dio ¡íii sello D. Subasttim cun l« 
palabra rr/, pnra que ílespiich;isen on 5u nombre los nfgticio.*. 



52 



puede la ejecución de aquellas cosas que se 
resuelven contra su pnrecer; y que eslo expe- 
riraenló cuando fuó á Tánger; y que tampoco 
es hombre que sufriría que los minislros quo^ 
h habian de ayudar tuviesen autoridad algu-j 
na. Dijome que él lo escribiría con este á V. M, 
y que á mí en particular , no como á em- ■ 
bajador, me habia querido descubrir sus mo^ 
livos. 

Verdad es que envié á Zayas la memoria 
de diez ó doce capitanes y soldados castellanos 
que babian acudido aquí, que son los que vk] 
nieron con aquel Lorenzo de Avila y otros 
cuatro ó cinco de Córdoba; pero rnclíla en la 
De litra del Carla dcspucs de cerrada y debi''> caerse (como 
acontece) al abrirla. Ando bacicndo diligencia 
lucÍDorít que tn^ para cnvíar la de aquellos y de oíros qtie aquí 
están; si se pudiese hacer de aquí li la noche, 
la llevará esíe, y donde no, irá con el primero. 
Leí la lisia de los que V. M. lia recomendado 
al señor D. Juan y no me parece que bay nin- 
guno dellos aquí. También lo ando averiguan- 
do y escribiré lo que íiallarc. 

Haré la diligencia f|uc V. M. manda [lara 
«•ulcnder la i)articularidad de los verdaderos 
síddados alemanes, que no pienso que pasan 
de 500 , aunque iko lodoSi tos demás, ya que 
no sean alemanes, serán vasallos de V. M.''- 
Volo habia íiuerido hacera mas parecióme niuy 
diricil de averiguar, [lorque nn traen comisarlo 
sino el mismo poilugués ijue los fué á condu- 
cir, y desle ni de los ílamcncos que aquí bay 



re/.' 
Ka 



tres qiie son de 
tol de F 



^Undo». 



oo * fmát sacar vmlad; pero yo entendéis lo qur pu- 

ToroD á suplicar hmülaKate é V. M. me Ua<jpi ineftad 
de la ayuda de costa que tengo aapSoado, porque me veo en 
tan grande aprielo que do oso penaar la v wgftcnnn que aae 
CBrtarÉ seguir al rey sio oioguna de b» eosaa necesarias y 
lónoaas, y sio dinero para comer. Nueslro Sedor la C. y R. 
penena de V. M. guarde oomo la crisüandad ha menesler. 
De Lisboa á 5 de juoio 1578. — De V. M. humiMe vasallo y 
criadnque sus muy reales roanos besa — Do» Juan de S^lvn. 

Sebre de ¡ü cotia. — A laS. C. R. M.** del rey nucí^ni 
'• en manos del secretario Gabriel de Zaya^^. 



Coim de caria original de />. Juan de Silva al »rartano 
Za^ f fuka en ¿wAo/j á 5 /A* ttmin lU \Tu^ 

Ordena á Lorciuo de Avila qne no pasi^ a EspatuA ;i levantar 
j^lc para el ejercilo portugués. — Suma C!5icííí.C2 pii que se encuen- 
u^ el capitán Juan de Aldaoa. 

Archivo general de Simaricas.'^yegociado de Eütodo , kgí^jit 
nim, 396. 

Ii.iSTHE Señor. 



Ed la caria para S. M.* verá v. m. la rcspiiesln del 
rey con lo demás que ocurre. Siempre rae parocM^ disparale 
negociar estos soldados caslcllanos por el Irrmiiio que se 
hizo: que aunque el rey me habia dicho que lo tenia es- 
criplo ü D. Crislübal , después los despachó sin decirme 
nada, y entonces llamé A Lorenzo de Avila y le dije que no 

Tomo XL 3 



34 

inc parcela debia ir sin aguardar aquí respuesta de la li- 
cencia» y que pidiese á Miguel de Mora que despachase, 
un correo sobre ello, yenle y viniente. Salió con esto do 
mi posada, y dijcrontc después que sin dubda se la cuvia* 
rían al camino ó á Granada. 

Bien extraño es el túrmino del billele de D. Cristóbal 
[)ara en castellano, rnas en portugués aquel pedir que U 
parezca bien, como allí decía, es término ordinario del que 
ruega, y así pudiera ser que no escandalizara lanío la car^ 
la como el billete. Yo callaré mi boca y me comenzaré á 
armar para las quejas que lian de ser finisiiuas. 

Bien se puede temer cualquier mal subceso desta joma* 
da, H hubiese enemigos al opósito; mas entienden aquí que 
no los habrá ni resistencia en el fuerte de Alarache: si asi es, 
acá vofvcrótnos, y con brevedad, porque no hay dinero- 
Yo me bailo en el aprieto que v. ra. [lodrá entender , si con- 
sidera que me lie de Lambarear siit armas, sin licudas ni 
dineros, ni olra menudencia nlguna de cuantas son nece- 
sarias. Si pudiera antever que había de pasar esta nece- 
sidad Inn VLi'ííonzosa, hubiera vendido mis casas de Tole- 
do por acabar do servir ú S. M. con lodo lo que en este 
mundo tenia. No quiero hablar mas en esto por no cansar 
ú V. m., sino besarle muchas veces las manos por la que 
me ha hecho de acordallo tantas veces á S. M. 

Yo doj/ orden á Guzman que «se venga por la posta, y 
lo deje iodo en el estado quo lo tuviese. Duúleme. mucho 
que entre portugueses me acontezca cslo; si fuera olra na- 
ción osara (luedarmc; pero aquí no se puede rehusar la guer- 
ra, Dios lo [lodria remediar con unas tercianas, que las to- 
maría dobles de buena gana coa condición que no me lle- 
vasen. 

He despachado este correo aunque no lleva la resolu- 



35 

don enlcra de lo que se propuso al rey, por la cual le dar6 
priesa y la enviaró coa cl primero suyo ó mió. 

Alrevíroe i decir al rey que croia que S. M. le conce- 
deria al capitán Aldana: por lo que v. m. me escribe será 
necearlo que parta luego y por la posta. 

Vivo es el rinocerote. Avíseme v. m. si se permitirá dar 
alguna puntada como de raio, diciendo: "si acá no le ha- 
béis menester allá podria ser que holgasen con él ; " mas no 
querrá esto S. M,'*, ni v. m. tampoco. 

No quiero alargarme. pt)rquc cuando advierto el estado 
en que me hnllo , temo de decir disparates. 

Entenderé en cl negocio de la señora D.* Beatriz de Cas- 
tilla como lo mand.i» y cnviarélo la libranza antes que me 
vaya, si puedo. Nuestro Señor, etc. De Lisboa á 5 de junio 
de 1578. — Besa las manos á v. m. su servidor — Don Juan 
de Silva. 

Sobre ele ia carta, — Al Ilustro S/ mi S.' Gabriel de 
Zayas , del Consejo de S. M., secretario de Estado — Madrid. 



>•••• 



r»r» 



Coftia de caria auiógrafa de.D. Juan de Silva. 

Al ¡lustre seftor mi sefwr Gabriel de Za- 
Sobre. . ) yas, del Consejo de S. M,* y su secretario de 
Estado. — Madrid. — Fecha á 5 de junio 
de 1578. 

Uclráotase de lo que escribió anleriorinciile sobre la morrcti he- 
cha áCríslóbal de Tavora — Buenas prendas del coronel de los ale- 
manes. 

Archiw general de Simancas.— Estado, legajo niím. 59í>. • 
Ilosi-re SeSor. 

Relráelome de lo que sorcbí á v. m.delíí que se ha- 
bia hecho á Crislólml de Tavora , aunque no lo afumé del 
lodo, porque fué burla fundada en eicrla ocasión verisímil, 
y la verdad es que el rey tiene muy poco dinero; pero to- 
davía la embajada de Luis de Silva le cosió xxi\V) duca- 
dos justos, que fué caro embajador aunque Iionrado. 

Conleuláronme lanío las buenas parles del coronel dcs- 
103 alemanes que reíier ecl capitán Perichc , que me duele 
en ol alma que baya prevaricado á la postre. Avíseme v. m. 
si converná al servicio de S. M.** que yo me deje comuni- 
car del I y le pereuada , como de mío, que torne á hacer lo 
que debe. N. S., etc., á 5 de junio. — Besa las manos á 
V. m. su servidor — Don Juan de Silva. 




Copia de carta autógrafa de Z). Juan de Silva al secretario 
Zaya&y facha en Lisboa á 5 dejuniu de i 578. 

Dinero qne se le ha pedido para el flete de los navios — Propo- 
ne el medio de marchar á África, separado de la armada portu* 
gncsa. ' 

Archivo ffeneral de Sirnancas. — Negociado de Estado, legajo 
núnu 396 

Ilustre SeíIor. 



Esta es ya tercera para hacer saber A v. ni. que en eslc 
puuclomc vienenápedirquinieDlosducadosquc hedc pagar 
mañana de solo fletes de navios, pagando solos dos meses. 
y de un par de carros de bueyes, y á csle paso, lodo va sin 
tenor un real. He estado por pedir licencia para irme por 
tierra al Puerto de Santa Marfa y atravesar desde allí y de* 
terminarme sin orden de S. M. ; sino que habiendo el rey 
de hacer jornadas por tierra dentit) en África , no puedo con 
lionra lomar este expediente. Si S. Maj/ no me lo mandase 
con algún achaque del servicio del rey, que yo nu halío por 
cierto, si allá se hallase, seria grandísima merced maadAr- 
melo ó mandarme ir á esa corte para enviarme de allf á Ala- 
rache con color que yo fuese á informar de lo de aquí , para 
que de allá se enviase comigo algún parecer sobre la jorna- 
da , cierlo era redimirme el honor y la vida. V. m. lo mire, 
y hallándose corle, me despache á toda furia un correo. 
Nuestro Señor etc. De Lisboa á o de junio de 1578. — Besa 
las manos á v. m. su servidor — Don Juan de Silva. 

Desde allá podría irme á ser huésped de Cristóbal de Ta- 
vota ó tomar algún otro medio conveniente 



. 58 



va. i^.a..x 



Copia de carta original de D. Juan de Silva á S. 
de junio de 1578. 

Determina I). Sabaslian ser comprendido en la tregua con ol 
turto, aun cuando apunta algunos inconvenientes sobre el particu- 
Jar — Ñuño Alvarez Pereira. 

Archivo general de Simancas. — Estado, legajo núm. 396, 
S. C, R. M.*» 



El rey me mandó llamar ayer y me dijo en la materia 
de la tregua con el turco, que estaba resuelto de pedir á 
V, M.**, mandase Iraclar que él fuese comprendido en la 
dicba tregua, y que me enviaría la respuesta en escriptOp 
como lo ha hecho, por la cual verá V. M. cuanto ha esli- 
mado la cuenta que se le dio dcstc negocio; y habría rcspon^. 
dido bien si no cspeciOcára aquel punto de que d turco no 
pueda dar socorro á enemigos suyos, porque deben querer 
guerrear en África á su salvo. Ydiciéndolc yo cslo ayer, me 
respondió que tambicu seria dura cosa, y contra toda igual- 
dad, como se ofrece, que el turco durante la tregua pudiese 
hinchir la África de turcos» y que acabada se hallasen los 
moros con tanto poder que diesen que h.icer á España, aun- 
que no creia quo V. M.**, por asegurar sus cosas en Levante, 
se descuidase de las de África , lan importantes cuanto lo 
es mas España : que todo esto es lo que sobre este particu- 
lar ha pasado. 

Nun Alvarcz Pereira vuelve con comisión de efectuar 
las cosas á que vino: que yo por acá he entendido y avisa- 
do al contador Cárnica de lo que me ha parecido convenir. 

Está el rey resolutísimo en lo mismo que tengo avisado 



su 

á V. M. con los pasados cerca de su embarcación y parli* 
da, y yo con el trabajo y perplejidad que también he avi- 
sado, sintiendo mas que lodo importunar á V. M., cuya 
C. y R. persona Nuestro Señor guarde como la cristiandad 
ha menester. De Lisboa á 8 de junio 1578.— D. V. M. hu- 
milde vasallo y criado que sus muy reales manos besa — 
Don Junn de Silva. 

Sobre. — A la S. C. R. M/ el rey nuestro señor— En 
manos del secretario Gabriel de Zayas. 



Copia de carta original de Z>. Juan de Silva á Gabriel de Za' 
ya$i á8 de junio de 1578. 

Tregua con el turco — Próxima partida de la armada — Estre- 
chez en que se encuentra — Autoriza á Alonso de Tavira para que 
dorante la jornada tenga correspondencia con el secretario Zayas. 

Árdiivo general de Simancas, — Estado, legajo ntm. 396, 
Ilustre Senoh. 



Vuelve Nun .\lvarez á buscar dinero, de que hay aqui 
gran necesidad , porque temo le falle al rey en poniendo los 
pies en África. 

No hay que añadir á lo que estos dias he avisado, por« 
que la embarcación y partida será á 14 y il , como tengo 
cscripto, á lo menos en la embarcación no hay dubda ni sos- 
pecha dclla, y también pienso que el partir será lo mismo. 

Respóndese al particular de la tregua lo que v. m. verá 
por eso apuntamiento: pósame que lo hayan lomado mas 
de veras de lo que pense , porque nunca creí que el rey lu 



10 

aco|ialra, y dcspuea quejaráuse si Su M.'^ la hace sin cotn- 
prclíenderlos en ella» proponioudo aquel jiunlillo de alar las 
manos al lurco. Y en cuanto á pensar t\nc se pudiera mo- 
ver el rey á suspender la jornnda |ior no quedar excluso de 
la tregua, no teripo que decir liahicndoesciiplo tantas veces 
la resolución del rey á quien conoce su humor. 

El Silbado que viene nos embarcamos, yes hoy domin- 
go, y hay en medio 5 dias, y juro romo hombre de bien 
que no lengn apercibido ni hecho nada de cuanto es menes- 
ter para una jornada, ni he tenido en Madrid ni en Lisboa 
crédito para sacar una vara de tafetán sin dinero, ni dine- 
ro para compralla, y parlo para la guerra, embajador de 
S. M. , sin araiaá y sin tiendas , porque deben estar en Ma- 
drid ó donde nt> llegarán acá sin dinero, ni olra cosa de cuan- 
tas son necesarias, y vala honra en no quedar en casa. Qué- 
dame esperanza de morirme en estos seis dias. Aseguro á 
V. m. que si Dios me diese voto en materias de Estado, que no 
diese el mió á Iiombre pobre para embajador ni otro ministe' 
rio en ausencia de su principe , aunque fuese tan suficiente 
como se puede pintar y cuanto mas faltándole lo ufw y lo otro 
como á mí. 

Lo que ocurriese que screbrr de aquí escrcbirá Alonso 
de Tavira, criado mió, como ha días que avisé á v. ni. , y 
hacerlo ha con cuidado y sufieientemcnlc , y así podrá tener 
V. m. con él la correspondencia necesaria al servicio de 
S. M.** Nuestro señor ele. De Lisboa á 8 de junio de 1578. 
Iksa las manos á v. m. su servidor — Don Juan de Silva. 
Sohre.~x\\ Ilustre Señor mi Señor Gabriel de Zayas, 
del Consejo de Su M.*^ de Estado— Madrid. 




u 



Carta orúfinal de D. Juan de Silva á S. 3/.\ fecha m 
Lisboa á i 5 de junio de 157^. (j 

Embarco del rey D. Sebastian y día en que piensa hacerse á la 
Tela — Cuestión de preferencia entre varios señores — Peligrosa en- 
fermedad del coronel de los alemanes — Prisiones hechas eo An- 
dalucía de varios capitanes que fueron á hacer gente para la expe- 
dición de África — Llegada á Lisboa de nuevos soldados castellanos 
— Punto de la costa á donde trata de dirigirse el rey. 

Archivo general de Simancas.— Estado, legajo núm. 396. 
S. C. R, M. 



Todos estos días he avisado á V. M.** de la determina- 
ción del rey cerca de su embarcación y partida, y de la 
demás que se ha ofrecido. Lo que ocurre al presente es 
haberse embarcado el mismo día que habla propuesto , que 
fué ayer sábado d4 dcsle sin pasar de la hora que tenia 
declarada, porque comió en galera. Fué por la mañana ¿ 
la iglesia mayor acompañado de toda la nobleza que le si- 
gue. Vistiéi-onse muy lucidamenle todos de color, muy 
Henos de telas y plumas; fué el rey muy gentil hombre con 
un vestido pardo bordado; oyó misa solene y asistió des- 
pués á la bendición de su estandarte, y habiéndole recibido 
de rodillas de mano del arzobispo, le entregó á su alférez 
mayor que le llevó delante de S. M.** hasla la marina, y á 
los lados del estandarte fuimos D. Antonio y yo. Acompá- 
ñele hasla dejalle en la galera , y allí le pedí licencia para 
volver cu tierra hasla el dia que partiese, Diómela dicicn- 
dome que sin dubda se haria á la vela á los 17 ó 18, y asi 
le dejé con el mayor olhnrozo que he visto. Embarcáronse 



4¿ 

tras él muchos caballeros que tenían sus bateles á punto 
porquel rey los viese, y iban todos tañen orden que no se 
puede encarecer ni creer de su bacienda y aun de su locu- 
ra. No le acompañó cl duque de Bcrganza, porque de cua- 
tro días á esta porte está doliente y con peligro. 

Háse altercado estos dias entre D. Antonio y el duque 
sobre la precedencia, parcciéndole á cada uno serle tan de- 
bida que no ha sido posible concertarlos , y queriendo el 
rey declarar que por csLi jornada so suspendiese la deter- 
minación , y que cnlrc ellos y c! de Avero no hubiese lugar 
señalado , quedaron quejosisimos cada cual de no ganar el 
pleito, y ambos de quel rey les metiese al de Avero en la 
conipclcncia , con quien no les parccia que tenían ninguna. 
Yo visité á D. Antonio, que se halló mal dispuesto un dia 
destos pasados, y díjome que muy do propósito me infor- 
maria dcsla materia para que la escribiese á V. M/, y 
quél también lo haria pidiendo socorro. Pasó con ól lijera- 
mente divirtióndolcdc la plática, porque no enfade á V. M/ 
con ella. Tiene á mi parecer a! rey de su parte, y ganada 
posesión pacíüca con el duque Ü. Tcodosio» padre destc. 
No sé si querrá S. M.'' esperar un dia ó dos para ver como 
se encamina la disposición del duque, y justamente le ha- 
ría esta merced, prjrquc le viene á servir con grande vo- 
luntad y excesivo gasto. 

También está doliente para morir el coronel de los ate- 
manes, que tampocí) sería mal considerado aguardar su 
muerte o mcjoria , porque su gente está Lien alborotada y 
divisa para elegir cabeza, y el coronel es hombre de tan 
buenas prendas, qucs lástima verle desviado del servicio 
de V. M.** si lo está. 

Todos estos impedimentos y otros que no escribo, no 
han de bastar á detener la partida del rey cinco ó seis dias, 



43 

según esLi deseoso de arrancar. Dijome que lenta aviso que 
tn el Ándalucia se habían preso algunos Je los capitanes 
que de aquí fueron á traerle gente, y que lo sentía mas 
porque pensarían que había dejado de hacer el ofício que 
debe con V. M.** no [lidiendo su consenliniienlo, que por 
la falla que la gente le hará, y que imaginaba que los cor- 
regidores lo hubiesen hecho sin órdcu. Ayúdeselo á creer 
diciéndole que cosa era muy ordinaria atravesarse las jus- 
ticias y la gente de guerra , nun cuando se iba á levantar 
con patentes de V. M.** y banderas arboladas, cuanto mas 
hacicodosc así á la sorda y sin licencia : que si yo fuera 
corregidor hiciera lo mismo, y así lo habla dicho á Loren- 
zo de Avila cuando de nqui partió. 

Venido han estos dias huen golpe de castellanos á la cj- 
fUada, y muchos dcllos me o^rro yo que hayan venido, 
porqués vieja gente. No han fallado desórdenes entre ellos 
y los portugueses, que no los hospedan muy gabmsamenle, 
y siempre llevan lo peor los pobres castellanos. También han 
venido homhres paríicu¡are$ especialmente de Córdoba, 

Hnn hecho su juramento las personas á quien se ha 
cometido el gobierno. Mucho siente el pueblo que no les 
dejen al señor cardenal, el cual pienso ques ido á Ebora, ó 
anda por aquí cerca, despedido ya del rey« tres ó cuatro 
dias antes que se embarcase. 

También se siente en su razón que entre los nombrados 
no haya quedado el conde de Porlalcgre, que por su perso- 
na y cargo fuera muy acepto, y asi fu¿ señalado; perodes- 
baratoronsclo. 

Todavía piensa el rey poner la proa en aquella playa de 
Tagadarie como tengo avisado: lodos se lo contradicen, 
juzgando que podrá desembarcar sin resistencia en el pro- 
pío rio de Alarachc. 6 media legua de allí. Responde que 



|wra ú' mejor navegado le conviene dir á Tjigaarlc, [hjv- 
que si no le pareciere desembarcar con cualquier liempo, 
()uede ir á Alarache. También tiene esperanza de haber el 
cabo de Aguer por medio del Xarife á quien entiende se 
entregará ; y si hubiese estas dos plazas este verano , no 
habría hecho la jornada en balde. 

Cada día me pregunta si twrná el capitán Aldana , y 
tiene razón, por ques lástima de ver moverse un campo sin 
haber hombre en él que entienda cómo se i»a de ordenar; 
hay gran estrecheza de dinero, (anta, que si Nun Alvarez 
Pereira no efectúa lo que allá tracla, se lian de ver en tra- 
bajo; y podría ser que volviesen ánles de tiempo por este 
respecto. 

Yo quedo con poca salud y lan afligido y avergonzado 
de mis descomodidades, que la he deseado acabar de per- 
der, porque me sirviese de disculpa de quedarme, y de 
achaque para no importunar á V. M."; pero hasta agora 
no llega la dolencia á este punto. Híme visto casi determi- 
nado de irme al Puerto de Sania María y aderezarme allí 
para atravesar en [ludiendo; y líjliinamenle no lo osé hacer 
sin licencia de V. M.^ 

El rey me ha mandado hacer ofrecimientos de dinero en 
secreto y en público. He respondido lo que entendí que de- 
bía, así encsiimar la mercad como en noacci4arla. Dlcen- 
me que lo sintió; pero no lo echo de ver ni me lo ha mos- 
trado hasta agora. 

Guarde y prospere N. S. la C. y R. persona de V. M/ 
como la cristiandad há menester.— De Lisboa á !5 de ju- 
nio de 1578. — D. V. M/ humilde vasallo y criado que sus 
muy reales manos besa — Don Juan de Silva. 

Sobre. — A la S. C. R. M.** del rey nuestro señor. — En 
manos del secretario Gabriel de Zayas. 



45 



Copia de carta original de D. Juan de Silva á Zayas, á IS^ 
de junio de 4578. 

Bando en que se manda embarcar á todas las [)crsonas qtii* 
han de ir en la expedición á fm de navegar el día IH. 

Archivo (jeneral de Simancas.— Estado , kfjajo Hiím. 590. 
iLtSTRF: Señor. 

Somos á 16 y Miguel de Mora no acaba de despachar 
el correo. Si se detuviere, nada dia CHCiibirí lo que ocur- 
riere de nuevo. Hoy se ha ecliado un riguroso bando para 
que de aquí á mañana nos embarquemos lodos, porque á 
los 48 liemos de navegar. No seria ¡pequeña comodidad di- 
latarlo Irc3 ó cu airo dias; pero del bumor del rey mal se 
puede esperar. 

Con esla va un billete de Cristóbal de Tavora y copia 
de mi respuesta : si no pareciere á propósito, disculpa ten- 
go por ser caso nuevo. Hallóme boy de mejor disposición: 
seria merced de Dios mejorar de estos aehaqiies, porque 
no hay fuerzas para contrastar descomodidad y falta de sa- 
lud si vienen juntas. Nuestro Señor etc. De Lisl>oa á 40 de 
junio de 4578. — Besa las mañosa v. m. su servidor — Don 
Juan de Silva. 

Sübre.^M Ilustre Señor mi Señor Gabriel de Zaya», 
del Consejo de Su M/' y secretario de Estado — Madrid:' 



4C 



Copia de carta original de D, Juan de Silva al rey, fecha 
en Lisboa á 24 de junio de 1578. 

Salida de la armada — Paso del Xarífe de Ceuta ¿ Tánger— 
Desabrimieoto entre dos señores portugueses, y vanos medios que 
8c han empicado para su avenencia — Agradece al rey la ayuda de 
costa con que le ha socorrido. 

Archivo general de Simancas, — Estado, legajo nt'm. 396. 
S. C. R. M. 



Aunqucl rey so embarcó á 14 del presente, como pri- 
mero habia dicho, do \m podido arrancar de aquí hasta 
boy día de San Juan, porque todos eslo3 dias ha tenido el 
liem(X) conlrariu. Hoy piensa S. M. ochar fuera parte de la 
armada y salir Iras ella, y aunque para esto sean mcncsler 
dos dias, le contamos ya |«)r partido. Saldrá de aquí un gran 
número de novios que no señalo, porque dicen tantos que 
parece increíble; pero ocupa lanío la demasía y exceso des- 
los caballeros que lodo se puede creer. El rey no se ha de- 
sembarcado sino á oír misa las fiestas, y duerme siempre 
vestido. De sus apercibimientos no Icngo que decir Je nue- 
vo, sino que cuanto mas se acerca la jornada tanto mas 
me maravillo del poco rccahdo con que se emprende; y no 
hago cuenta del número do la genio, que por ventura 
es bastante , ni me atemoriza tanto la cualidad dcILi con 
ser todos bisónos , porque vienen á ser eslos defectos 
tolerables, considerando la falta de gobierno que lleva- 
mos. Placera á Dios cegar óimposilililar los enemigos, que 
de aquí pende enteramenlc la salud de csla armada. 



47 

Disculpóseme el rey ayer de haber escrito k D. Fran- 
cisco de Vargas que pasase al Xarife de Ceuta á Tánger 
ünlcs de enviarle orden de V. M, para dio, con decir ques 
lan ordinaria cosa y de tan poco ó ningún rodeo venir Jas 
galeras de V- M. por la costa de Berbería como por la nues- 
lra,y que atraviesan siempre el Eslreeho sin orden de 
V. M.** cuando quiera que el capitán de Ccula se lo pide; 
y asimismo les dan en aquella plaza sin su orden la gente 
y navios que hay en ella para cualquier efecto, y que jun- 
tamente lo escribió á 0. Cristóbal, que nunca Dios quiera 
quól pretenda ayuda de V. M. sino por los medios debidos. 
También me habló en los capitanes que están presos, repre- 
sentando quejas; pero muy humildes y de muy diferente es- 
tilo del suyo. Y en cuanto á no haber pedido las galeras 
ni los capitanes que deseaba abiertamente, yn he sido la 
causa sin dubda ninguna, |H)rque se lo lie diíiciiltado tan- 
to que no lo ha osado pedir; y he seguido este camino por 
no justificarle la queja si lo [>idicra y no se le pudiera con- 
ceder. En lo que resta suplico d V. M. humildemente con- 
sidere que todo el placer y comodidad que se pudiere hacer 
al rey será muy aprobado y eslimado, y que de lo contra- 
rio fundarán tantas quejas que den A Y. M. mucha molestia 
con ellas. 

Cristóbal de Tavora hubo un desabrimiento con D. An- 
tonio habrá tres ó cuatro días sobre un criado de! dicho 
D. Antonio, quúl hahia recibido creyendo que no Icnia due- 
flo, y D, Antonio quiso poner en ¿'I las manos por cierta des- 
cortesía bien grande, de lo cual se quejó este hombre á 
Cristóbal de Tavora, diciendo que como á criado suyo se 
le hnbio hecho el agravio ; y la ^ crdad es que) tenia dos 
amos sin que el uno supiese del otro; y aunque Ü. Antonio 
hizo descargo dcsto |)or un rccahdo al rey y á CrisUibal de 



48 

Tavora, lotlavia le envió el rey á llamar á su galera con 
color de le decir que se apercibiese para partir dende á tres 
días, y ¿ la salida toroó I). Antonio á disculparse de lo pa- 
sado y dlólc S. Maj/ una grave reprensión mucho para 
sentir; porque por decir la verdad no tenia culpa ninguna. 
Salló de la papa y cncontnj á CristúbaJ de Tavora y dijole: 
'*No me liablc V. E. pues me ha tratado así á mi criado;" 
D. Antonio le respondíü: "Sino estuvicramos en la galera 
del rey mi señor, respondieniá eso." Yi'eplicó Crislóhal de 
Tavora; ''Yo también hablara de olra manera si no estu- 
viéramos aí|ui." Volvió 1). Antonio al rey y dijole: "Señor, 
Cristóbal de Tavora me ha dicho (iiie no le hable," v el rev 
le respondió: "Tcrnia mucha razón de decíroslo;" y con 
esto se fué tan afligido y aiVenlado, que determinó de par- 
tirse por la posta para V. M.*", y de ahí ¡i donde sti fortuna 
le llevase. Eslorbúronselo aqucíla noche, y tornó á tornar 
acuerdo de acompañar al rey en esta jornada, sin verle. 
sino en las ocasiones far'zosas, y mandóme dar cuenta dcs- 
le caso para lo cscrebir á V. M.'', y aun no sé si él lo h.i 
íiecho sin mí. Hállele afligidísimo y no fué |K)9ÍbIc aquie- 
tarle. Hablé al rey acordándole del inconveniente t|ue era 
partir sin acomodar este; negocio: cnlendióloy cometido al 
duque de Avero, que no pudo acabar nada con D. Aotonio. 
Ücspucs me lo cometió á mi y aceptólo, por excusar alguna 
gran importunidad á V. M. Hablóle muy apretadamente 
representándole de cuanto mayor inconveniente le seria 
traer bando y competencia con un caballero sencillo que 
|)erdúnarlc una descortesía hecha por mano del rey, como 
él decia, y que si el rey le llamase y satisficiese podría per- 
donar á Cristóbal de Tavora; que yo trabajaria cuanto me 
fuese posible que la satisfacción fuese de manera que enten- 
diese el mundo que S. M. estaba arrepentido y desengaña- 



49 



le pttie «ovcr, j a3í lo dije al rey, qao ka eslaéo 
miwiirin etaligv de atte\-opdr tUjariIlooa- 
J «ni no sé sí ha peondo dejarie eo prisión . »eii* 
ai qoe oiogiiDa ea}pa ai d caMtt do ootaetiú. 
DaaMcfe acá fcadadoalgwa muestra de aUaodarw, lan 
que DO lo escribo por cosa ñrme ; mas no csfoy ñierm 
$pt se podrá eomponer , porque Umbien d rey 
aaaUaada á baoer de su parle aigaaa buena demoosinictoo: 
y asi pienso que le iri á hablar á su propio navio. Deseo mu- 
einqoe se acomode por el bien de D. Aoloaio y por excu- 
sar i V. M. estas pesadumbres. Yo soy estrecho amigo de 
GMdbal de Ta^^ora por lo que le hallo pronto al servicio de 
V. M. y también por mis parlicnlares ; mtis no puedo oe- 
garqnehiio ana gran liviandad sin causa ninguna, y, por 
decirlo lodo, pienso que o! rey se lo persuadirt. Plnwnl A 
Dk» acomodarlo. 

Beso á V. M. humilticmcnlc los pies y las mano9 por la 
merced tan grande que ha sido servido de hacerme de la 
ayuda de costa, porque es cierto verdad que estoy tan po- 
bre quepra apercebirmc cuando viuc aquí y después para 
entretenerme, be vendido lodo el p:ilrímonio que tenia y el 
regimiento de Toledo; porque aunque. el sainrio de V. M. 
es compclcntc y me ha sido muy bien pagado , no inijc el 
primero año mas de la mitad porque lo lomé anliei|kado« 
y asi no he podido suslenlarmc sin vender lo que Icnia y 
empeñarme en seis mil ducados dé deuda suelta, por hn)»ersc 
juntado el gasto de mi casamicato y cosía que me acrecen- 
tó sin haber recibido ningún docle. Plegué á Dios, Señor, 
que á la vuelta desla jornada yo pueda continuar este sor- 
vicio mientras V. M. fuere dcllo servido, porque no esotro 
mi deseo sino gastar la vida sirviendo á V. M."* aelunl- 
nienle; mas temo mis inq>osibilidades, y desde agora las be 
Tomo XI. i 



querido descubrir á V. M., porque no hiciera lo que debo si 
las callara hasla caer de goI[tcr, Coufícso que me quedan 
ducienlos mili maravedís de juro en Sevilla ; pero coraoim* 
porta mas lo que debo, no lie podido conforme á mi concien- 
cia dejados de guardar [)ara el cumplimiento do mi alma. 
Y perdone V. M. por amor de Dios estas menudencias quo 
mi dcsdiefia me ha obligado ¿ referir tan particularmente. 
Nuestro Señor la C. y R. persona de V. M.'' guarde como 
la cristiandad ha menester. De Lisboa á 24 de junio de 
i578.— I). V. M. humilde vasallo y criado que sus muy 
reales manos besa — Don Juan de Silva. 

Sobre. — A la S. C. R. M. del rey nuesh'o señor — En 
manos del secretario Zayas. 



Copia de carta avtófjrftfa de D, Juan de Silva al secretario 
Zatjas, fecha en Lisboa á 24 de junio de 1578. 

Escribe sohre varios pimíos que se (raían en la caria preceden- 
te ^ dirigida h Telipc II. 

Archivo general í/<?. Simancas. — Secretaria de Estado . legajo 
nitm. 396. 

IixsTnK Señor* 



Reccbi muy gran merced con la carta que v. m. me 
escribió á xvii, por cnlcnder las que me ha hecho en lo de 
mi ayuda de costa, y así le suplico bese á su Maj/ los pies 
en mi nombre porella , que la he tenido por grandísima mer- 
ced. Plega á Dios me queden fuerzas pra servirle toda 
mi vida y me dé ocasión para vivir en su tierra y morir en 



51 

su servicio: que cuanilo su Maj/ quiem no penicr uu sier- 
vo ioúlíl, acá níaguiía dificultad habrá para restiluinne á 
sn sen icio. 

Nu leoíTO de nuevo que decir á v. na, |)orquc la carta 
de su Maj/ coatieuc todas las menudencias que aquí ocur- 
ren, r eslc parlioul.u* de D. AntijQto no se puede oneArccer 
cuanto ha sido fuerza de razón, y ha mostrado que se proce- 
de apasiuoadamcntc en sus cosas. Encar^ á v. m. que rh» 
se entienda que c^loy de esta opinión contra Cristóbal át* 
Tavora, á quien realmente debo muelio» si nodchicíic mas 
A la nizon y al servicio S. M. |»or la sangre que con él tiene 
D. Antonio. 

Embarcarérac Imy desacomodadísimo, sin armas y sin 
dinero, mns a^ipcro en Dios algún milagro. 

Suplico á V. m. no nos olvide en esta ocasión : que |>or 
Sevilla habrá roncha comodidad de escrebirrac, y asi pien- 
so enviar alli mis despachos de ordinario. 

Fernando de Silva partirá luego. Es honrado caballero. 
No se como ncí^ociará: que ¡xirLugucsos bisónos son into- 
lerables. Va creyendo quj D, Juan de Borja cscrcbió ó dijo 
del que b-ibia aquí hablado mal de nuestras cosas á la vuel- 
ta de sus comisiones. Témelo y niégalo muy de veras. Yo 
le he desengañado cuanto lie podido, y v. m. lo hará si es 
asi que lo levantan á D. Juan (como otras cosas) pr lo 
que loca al amigo y [tor desengañar á este. 

El duque do Dorganza está todavía con calentura: ha 
enviado por su hijo mayor (i), que debe ser de x años. |Kira 
enviarle en su lugar. Su madre no le ha queridodar» y sin 
embargo dcllo torna el duque á enviar por él. Tunihicn es- 
cupió Tamberg que es uu muy honrado hombre , y uíirman- 



(4) Don Teodosio duqae de Barcelo». 



52 

me, y él lo dice muy confiatlamenle, que no ha prevaricado 
del servicio de S. M., si bien se retiró forzadamente á la [ws- 
trc, y que no ha comclida otra cUlpa que esta neutralidad 
forzosa , y que [wr salir della se ha divertido por acá, y así 
ha pensado, porque no puede acompañar al rey, seguirle por 
tierra, y trataba sin ningún escrúpulo de irse á embarcar 
á Cádiz ó á Gibrajlar. Todavía no Ic he osado comunicar sin 
licencia. V. m. me avise con el primero si lo podré hacer. 

El rey va un poco mudado de opinión en lo del des- 
embarcar por las im|»osil>ilidadcs de caminar [mr lierrai aun- 
que no se persuade del todo de ir de golpe á Alaraehe; pero 
tengo i)or sin duda que le ha de sor foraoso. Nuestro Se- 
ñor, etc. De Lisboa á 2i de junio de 1578. — Desalas manos 
4v. m. su servidor — Don Juan de Silva. 

Sobre, — Al Ilustre Señar mi Señor Gabriel de Zayas, riel 
Consejo de Su Maj. y su sccrelario de Estado— Madrid. 



68 



Oop¡a de carta autógrafa de h. Jmn de Silva ai rey , fecha 
en Cádiz á 29 de junio de 1578. 

nofiore halmrsc hcchu á la vela D. Sebastian el día S5 con di- 
rección ii Alarache — S. M. desea que crucen las galeras castella- 
nas fwr el Estrecho, mientras dura la empresa de Berbería — 
Buen rccibimicato y liospedajc hecho á los porlugucses por el cor- 
regidor j cabildo de Cádiz. 

Archivo general de Simancas, — Secretaria de Estado , legajo 
7í¿m. 396 

S. C. R. M. 



Muy largo cscrebl á V, M.** á 24 de este lo que enton- 
ces ocurría con un correo del rey que no só cuaiilo se de- 
tuvo después de tener mi despacho, porque nunca parten 
cuando dicen ni cerca de ello. 

A 25 en la tarde se hizo S. Maj.** á la vela, y en dos 
dias y medio ha llegado á esta bahía de Cádiz. Trujo el tiem- 
po en popa; fiero mas largo de lo que deseábamos, y asi 
pasó dos noches bien trabajosas entrándose mucha mar en 
la galera. Hoy me ha dicho que estará aquí dos ó. tres días 
aguardando á juntar su armada: que si fuera tan ga- 
llarda corno es aparente, pudiéramos ir confiados de cual- 
quier empresa; pero conocicndola bien, mas se ha de con* 
fiar en la ignorancia ó imposibilidad ile Iüs enemigos que 
en las fuerzas que llevamos. 

Ha mudado de acuerda en Ui desembarcacion de Arcila 
en que estaba tan resuello, porque no puede niovcrse un 
paso por tierra, y tiene por sin duda que ios moros no le 
aguardaran en Alarache, y los de aquí asi lo dicen. Piensa 



a lo menos reconocerte y desembarcar en él si no se lo im- 
piden; y conociendo reaislcnci... pasar ú un lado ó k otro: 
qiie en ambas parles eréc que lerna playa donde desembar- 
car. Díjomc también hny que ha sal*ído que las galeras de 
V. íM, ba dos dias que se fueron del Puerto de Santa María 
á Carta^.ma y que ha de cscrebir á D. Cristóbal que suplí* 
que & V. M.** en su nombre las mande andar por este Es- 
trecho, ase^'urándole mi^^ntras ól estuviere en África, pues 
se hace en defensa de los mismos vasallos de V. M.**, y dí- 
jnmeío con algún scntimicnlo que yo procmé ablandar co- 
mo sucio. También me preguntó por el capitán Aldana^ 
creyendo que le hallaría aquí. Yo le dijíí que ha llegado 
S. M.'' con tanta mas presteza que se entendió: (|ue no se 
debía cspanlar de no bailarle, y que si allá se fe ha dicho 
A D. Grisl<'t[>al que ha de venir, que nr> es pasible que larde. 
Así ando sobrellevándole como puedo. Grande es su apetito 
destc navegar y guerrear: Dios le encamine los medios. Yo 
terne cuidado de avisar h V. Maj.** mcnudíunentc de todo 
lo que hubiere por vía de Sevilla cuando las cosas no sean 
de cualidad quo demanden correo propio. 

. En esír lugar se ha hecho bien lo que toca á hospedar y 
acomodar los portugueses, y el corregidor con el cabildo fue- 
ron á besar la mano al rey y á ofrecer do servirle. El du- 
que de Medinasidotiia se halla siete leguas de aquí; hánio 
despachado un correo con el aviso de la llegada del rey, 
|)orque así lo habia ordenado, para le venir á besarlas ma- 
nos. Si viniere trabajaré de encaminarle para que haga 
este cumplimicnlo con la decencia y autoridad que es jus- 
to. G. N. S. la C. K. P. de V. Maj.'' como la cristian- 
dad ha menester. Do Cádiz á xxix de junio de Í578. De 
V. M. humilde vasallo y criado que sus muy reales manos 
t)esa — Don Juan de Silva 



55 

Sobrt tlv la carta. — A la S. C. U. M/ del rey iiucalro 
señor — Ea manos del secretario Gabriel de Zayas. 



ile caria autógrafa ile D, Juan dv Suva al secretario 
Zayas, fecJuí en Cádiz á 29 de junio de i 578. 

Archiv'} í/cneral de Simaftcas, — Secretaria de Estado, icgajn 
núm* 396. 

Ilustre Señor. 



Hallámonos en Cádiz cou una gran arni:ida en niuncro 
de velas y mayor en cualidad, pues Irac en el cuerpo un rey 
con loda la nobleza de su reino. Por lo dcniús no es lanío 
de eslimar. Senlido está el vay de no Icocr nuestras galeras 
en su servicio, y de que Aldana no se ha venido: que lo 
uno y lo otro había bien menester. Yo lo disculpo caíanlo 
puedo, y cuando no es posible no io disputo sino ci<5rrorae. 
De mí sé decir á v. m. que me hallo en calzas y en jubón 
y sin criados , armas ni tiendas , y con cinco ó seis huéspe- 
des ordinarios, y sin un poco de esperanza que Iraia de ha- 
llar aquí algo desto. De nuevo no se ofrece mas de lo que 
escribo a Su M."^ Estas cartas envío á Sevilla creyendo que 
de allí se embarquen con brevedad. N. S., etc. De Cádiz á 
2U de junio. — Besa las manos ¿ v. in. su servidor — Don 
Juan de Silva. 

Sobre, — Al ¡lustre Señor mi Señor Gabriel de Zayas, 
del Consejo de Su Maj/ y su secretario de Estado — Madrid. 



56 



Copia de caria ortginal dú D, Juan dé Silva al secretario la- 
yas, [echa en CMiz á i " de julio de 1578. 

(iralo acogiinicnio hecho al rey de Portugal por el duque de 
Medinasídonía — Contesta á oíros particulares apuntados aa cartas 
anteriores. 

Archivo general de Simancas. — Secretaria de Estado, legajo 
iii/m. 396. 

Ilcstbk Señoii. 



Dos dias ha que escrcbí á su M. el viaje de su sobrino 
de Lisboa á Cádiz, mas repetirelo en esta ¡wrque podi'á lle- 
gar antes. Partió el rey de Lisboa á 25 deste después de 
comer» y á 27 con sol llegó á esta bahía de Cí'idiz. Trujo mu- 
cha mar para venir en galera , y asi entró en la suya har- 
ía agua por la proa y aun por los costados. Aquí ha de- 
terminado de aguai*dar el resto de su armada, porque no le 
son llegados los tres mil hombres que estiban para embar- 
carse ene! Algarbe, y de ayer acá le ha cntnido im Levan- 
te con que no podrán venir los de Algarbe ni el salir de 
aquí. Los marineros dicen que no parece durable. Hay her- 
mosa cosa de navios si no viniesen cargados de mermelada. 

El duque de Mcdinasidonia que despacha este correo 
xino de 7 leguas de aquí donde estaba en su pesqueda , á 
besar las manos al rey, por la |)osta con pocos criados, y 
esta mañana lo ha hecho. Holgó el rey mucho dello y hízo- 
ie muy cortés y grato acogimiento, y con tanto se volvió. 
Consultóme la venida, habiendo, |K)r decir la verdad, dicho 
i UQ factor del rey de Portugal que había de venir; [tero 
aiuique no estuviera |trendado. se la aprobara yo en la forma 



(juc la hizo, por jwirect'iMic cosa debida. Vínose á apear ;'i 
mi ¡lOsada, y allí estuvo un dia y la mitad de otro. Acom- 
páñele á besar las rnanoá al i*ey. En la misma audiencia 
se despedió y se fué en comiendo. 

El rey ha deseado ver en la playa desde su bergantín- 
un juego de cañas al uso de Xcrcz para después de mañana, 
y uo habiendo mas de un dia en medio, se ofrecen algunos 
de aquel lugar á liacerlo , y asi creo que se hará. Yo he 
holgado de ello porque muero por cml)cbecelle con niñerías, 
para que no se nos queje dcquí* no le ayudamos. Ihime di- 
cho que las galeras de su Maj.'' dcbrian andar en el Estre- 
cho mientras v\ eslá en Berbería, porque el j)aso estuviese 
seguro, y que así lo ha de escrebir: razón parece hacerles 
algún placer sin mirar en los descuidos que cometen entre 
año. Dios nos vuelva aquí con brevedad y con salud , y para 
esperar esto dc^eo yo lo que cualquier cobarde , ques no ver 
enemigos de sustancia sino gritas detras de buena trinchca, 
y fortificar á Alarache , y salir ya de esta fatiga, que aun- 
que se ganase loda la África la comprarnos todos caro. 

De mí no tengo qnc decir á v. m. sino que me hallo 
con gran descomodidad de lodo y cou huéspedes y ocupa- 
ciones, y no me ha llegado Guzman ni las tiendas que es- 
peraba y pensé -hallar. aquí: terrible jornada ha sido csía. 
Dios la enderece, y guarde la Ilustre pc!*sona de v. ni. con 
el acrecentamiento que desea. De Cádiz á {." de julio de 
i 578. — Besa las manos á v. m. su servidor — Don Juan 
de Silva. 

Posdata autógrafa de Silva. 



El rey pide n Aldana y cada dia me acusa la dilación. 
Hoy he dicho que tengo por sin duda que está doliente. 



58 

V. III. lo acuerdo ó nos provea do excusa le^lima^o^Ki 
recatado en hacer nada sin comisión qus pienso que excedo 
en oslo de la voluntad do S. M.'' Las de esli ciudad rae 
han pedido escriba á los correi^idorcs de Xerez y del Puerto 
que DO impidan queso Iraiga aquí h vender pan y oirás vi- 
tuallas los dias que esta armada estuviere aqui , pues'" 
ha do ser por poco: no es razón dejar de darles de co-»| 
luer por su dinero, y asi pienso cscrebirlo con toda limi* 
tacion. 

Sobrv, — ^Al Ilustre Señor rai Señor D. Gabriel deZa- 
vas, tlcl Consejo de su Maj.** y su secretario de Estado — 
Madrid. 



Oapia di corto amiágrufa cb O. Jwm de Suca a¡ rvjr, /!r< 
db tn CUu é ^Jkjníio de 1578. 



Tregfta ctm d torto^ Arriba al pwrto de Gúüx ana foeru d» 
trc* má «oMbéofr. ilwtiiiWi á la expedícton— Prctesm O. Seba*^^ 
lias ébséb sm pilef* ua rorrida de toros \ um ¡9tg^ de 
caá 4|«e W obse q uia d cisque de MediiuiidooU — Núaero de ve- 
las T stláad» de la «fadi— OtJea fK 4ebni ^var^rse ea dt 
iiaM«teir*— Este, segiaelpettswMoalaMrrT, $e veñfirvi d 
tm H^Uefnse &I recibir baolÍBÍa4tfn Tt 4 serrvleeala; 
d 



SL C R, M 

M 




59 

vjiilo tic csla bahía y metíilosk; dos leguas k h mar para 
proMguir su viaje; pero no ha podiilo arrancar de aquí has- 
ta e«har fuera algunos navios gruesos, y en esto ha gas- 
tado la tarde con intento de navegar mañana sin duda. 
Pasí; luego a su galera y propúsclc la materia de la tregua 
coB el turco por loi liírminos que V. Maj.*' manda, sin //e- 
gar á ponerle en consideraciou que deje su jornada, como 
cosa imposible de persuadir. Antes le dije que si el turco le 
quería comprehcnder. entraiia con mis reputación y tncjor 
iwrtido que V. Maj.'', [wrque cntralja con ganancia , si Dios 
le dá este puerto que pretende, y hacia la tregua con las 
armas en la mano. Hespondióme que era materia para pen- 
sarla muy despacio, porque V. M.i].'* no respondía á la ob- 
jeción que él h;i hecho diciendo que Mcluco henchirá la Áfri- 
ca de turcos durante la tregua, y fabricará los fundamentos 
de una guerra mas peligrosa que la que aliora hace la ar- 
mada. Respondíle que no debia dejar de resolverse por esta 
consideración que á mi parecer locaba mas á disputar si 
conviene á V. Muj. la tregua que á impedir que él procu- 
re entrar en ella, pues no se libra ús^l peligro que apunta 
con quedar fuera . así que no tiene que mirar sino á los con- 
venientes ó inconvenientes que se le siguen do ser ó dejar 
de ser compreruHdo , presupuesto '¡ue V, Maj,^ la ha de 
efectuar por su parte. Con esta sola razón se dejAdlevar y 
conoció cuanto le cumple sujctarsic sin condición á las mis- 
mas de V. Maj.**» y responde que debajo deUas entrará en la 
tregua; y besa las manos á V. iMaj.'* por el cuidado con que 
lo trata. Supliquélc me lo maudase dar en escrito y ofreció- 
melo. En cierta manera me ha pesado de pedírselo por que 
suele hacer losescriLos intrincados; pero como la materia es 
de lauta cualidad, no quiero que me pueda algún día alegar 
que no le entcmlí. 



üO 



Mmár^ende Escrilo liG á V. Müj.'' |>or la viii lie Sevi- 
utra 4ie Za/ai. ||j^ y despoics á Zayas con un correo del dii- 
*** *** que de Medinasidouia lo que aquí se ha ofre' 

id de letra 

del rey- c¡do dcspucs que cl fcy Ilcgó. Lo que ocun 

\o ti di nycri dc Ducvo cs Iiabci'se dclcnido hasla ahora 

llAieo Varnucí 

?7oíílbT*° *"' perando tres mil hombres que le habían de lle- 
gar de Algarve , y llegaron ayer estando 
suM/cn la plaza embozado á ver una fies- 
ta de loros y juego de carias que el duque le 
mandó hacer, por haber deseado ver desdi 
la galera en la playa el juego de rostro á ros-^ 
tro que se acostumbra en Xcrez; y aunque h 
pidiá L'I niárlcs en la tarde se pudo hacer la^ 
fiesta el sábado tan solenc como se hace ei 
la cofle de V. Maj/. Muy sobre acuerdo el 
duque vino embozado á dar calor á la fiesta, y' 
tuvo muy bien adcrezaJas los ventanas défj 
rey. Mandóle su Maj. llamar cuando se vol-'i 
vía á embarcar, y acompañóle hasta la nía-' 
riña, y argradccióle mucho lo que aquí le 
ha servido. El lugar ha estado muy bien pro-I 
veido y no han suceilido desórdenes, aunquts j 
no han dejado los portugueses de dar ocasio-*j 
nes para ello. 

Avisado he á V. Maj. del número de gen-^j 
le que llevamos poco mas ó menos, que á mí^ 
cuenta serán diez y atete ú diez ij odio mil 
hombres. Los navios son muchos; piensa el rey 
que ¡leva seiscientas velas. Creo que no se en-' 
gaña ; pero la mayor parle cs dc bajeles pe- 
queños de [)oca importancia , y la falta de ga- 
leras lo descompone todo. No vienen »w.v de 



ni 

cinco liarlo inúÑes, y lo que peor es traemos muy poca íir- 
den , así en el viaje eoriiü niicnlras se cslá en los puertos. 
Ea esle nos han reconocido los moros á su placer y lomado 
un par de navios á la cola de la armada con treinla ó cua- 
renta hombres, y lo que parece increíble, estará el rey cu 
e*ila bahía tan abierta sin guardia ninguna á la mar, expucs* 
lo á cualquier aecidenlc , y á que un par de galeones le lo- 
casen arma en su galera, en tanto que me pareció pedir ¿ 
e5le corregidor de Cádiz que enviase algunos bergantines 
desta ciudad á hacer la guardia al rey cada noche. Asi se 
hizo, y se han enviado cuatro todas eslas noches. 

El rey esta resuello en desembarcar una legua de Ala- 
rache detrás de un casiillejo que llaman de Ginoveses. La 
plaza es eslreeha y sujeta i\ una montafmela que so va le- 
vantando muy cerca de la. mar. Demás dcsto si el íiení- 
po no es muy pintado, se desembarcará con gran diíicültad; 
pero halo escogido hallando en toda olra dcscmbarcacion 
mayores inconvenientes, porque no lleva recaudo para cami- 
nar por tierra en ninguna manera. 

Háse ordenado que ios alemanes desembarguen los pri- 
meros, y con ellos los (piiuienlos arcabuceros italianos de) 
mai-quL'sdc Lcusler, al cual pienso que licenciará el rey en 
alojándose sobre Alarachc, para que continúe su viaje. Tras 
eslos desembarcará un lercio de portugueses y luego la per- 
sona del rey con sus lidalgos, y luego el resto de la reta- 
guardia. Esta es la cuenta 4{ue nosotros hacemos: los mo- 
ros harán la suya. Lo que se puede discurrir es que si los 
enemigos nos conocen harán poco en impedirnos el efec- 
lo, y aun fácilmente podrían hacer alguno (juc nos cos- 
íase caro; porque como tengo avisado diversas veces es 
grandísima lástima ver ir al rey sin hombre (|ue cnlienda 
lo que vamos á hacer , y así parece el ganar imposible y el 



m 



6i 



perder cierto, (>orquc dciwndemos lolalincnle de inílagm: 
Dios lo hnga. 

Navegaremos matlana para Tánger y desde allí se irá 
al efecto sin dilaciou alguna. Pieusa d rey con ayuda de^ 
Dios desembarcar á los xi. He creído poder despachar hoy 
eslc correo, y íiliora pienso que habrá de llegar á Ti'inger^ 
porque el rey no lia enviado sus carta». 

No ha (jodido cl rey flcabnr do nquiclar á D, Antonio, 
porque su Mnj/ no quiso licuar á hacer las deuioustracio»! 
ncs que había ofrícido, aunqufi Iiizo algunas, ni yo ba-*, 
br¿ podido excusar las pcscdumbrcs á V. Maj.** habiendo, 
segUD me han dicho en Cádiz, enviado D. Antonio un gcn- 
lil homdrc suyo á dar cui nía á V. Maj/ de estas niñerías. 
Siempre lrabí»jüré por acomodarlos, y no es lan bravo don 
Antonio, í]UC si cl rey hubiera íjuerido hacer do su parle 
lo qvie había parecido jusLo, ]^o lo hubiera acomodado con 
facilidad. 

Díjomc Su Maj.** que s¡i fuese posible enviar algún gol- 
pe t!e galeras que anduviesen en este Estrecho, le haría V. M/ 
grande buena obra, porque no se atrevan estos cosa- 
rios que andan por aquí; que no las ha osado pedir |)or no 
enfadar mas á V. M/ con esta malcría. Su gente habla 
mas suelto, parceiéndoles cosa durísima fallar las galeras 
de hacer escolla á la iK-i^sotia dol ivy y á la segui'idad de 
csla armada, liacióudola cIIüs con las suyas Ion fácilmente 
á cuantos navios vienen de las Indias de V. M/. Escribolo 
como pasa, para que V. M., habiéndolo culcndido, pueda 
proveer con la brevedad que se requiere loque convenga á 
su servicio. 

Holgó cl rey de cnlendcr que ha de venir Aldana aun- 
que no [c baya de &cr\ir en la dcsembarcaeion ijuc era muy 
necesario; |»cro siempre aseguro yo que llegará en sazón, 



I 



i»goo vamos QCGCsitnJüs JcoGciales. GuArde Nuestro Señor 
laC.y R. persona do V. Maj/ corar) !a cristiandad ha mencs- 
ler. De galera sobrc CJdiz i 6 de julio á la media noche 
1578. — De V. M. humilde vasallo y criado que sus muy 
reales manos besa — Don Juan Jt* Silva. 

Sobre, — A la S. C. R. Maj.* del rey nuestro señor— 

£n manos del secretario Galírid de Zavas. 

« 

En ¡a carfifta de eslc documento se íéf lo signienif: 
El correo )>arlió á 7 de mañana. Rci*ibida á \i por la 
mañana. 



Copiíf de carra auturjrafa dr /). Juan de Siha al srrretario 
Zayas^ fecha en Cádiz á 7 ile julio de 1578. 

Papol Ciicrito por D* Sebastian tocante á la tregua con el ton^o- 

Archho general de S immicas, —Secrefarfa de Estado, fegajo 
nr/m. 3iHi. 

Ilcstdk Sexo». 

A tres cartas de v. m. de I.** y dos del ¡ircscntc res- 
ponderé en p*jcos ringloncs porque escribo na\eírandü, y 
así he escrito lodo esc proceso á S. Maj."* pueslo do rodillas 
y con ruin recaudo. \o se espante v. m. délos borrones ni 
de las impertinencias. 

El rey envirt ese escrito (1) que aquí va en el parliculnr 
déla tregua. Ha sido maravilla que se haya i-csucllo ron tan- 
ta brevedad, y i'esiwiulidn en pocas palabras^ ponpic yo 



(I) Noe»i.i. 



61 

sé que luvo ayer ordenada una brava oración; mas alabó- 
nuí A V. m. de baberle confutado sus silogismos y liOchoIe* 
resK)lvcr en dos horas, inoslrúndole su daño de quedar ex- 
cluso. 

La cifra no truje; y en partiendo eulendí que habia he- 
cho necedad: que no se puede llamar descuido porque la 
hice sobre acuerdo. Es bien verdad que no fío ()e mi y 
menos de quien me esciibe, que nos ba^tc tenerla para 
entender lo que se nos escribiere. Todavía me la envíe v. m. 
con el primero y orden de echar el despacho en la mar» si 
topare enemigos, que así lo haré yo ; y con esto se puede 
cscrebir en romance. 

Beso la mano á v. m. por la cédula mil veces. No se 
ha podido combalachar. En Lisboa no hi\y quien dé un real 
Sííhre ella: irá á Sevilla y veremos !o que allí se puede lia- 
cer. No tengo mas tiem[)o. N. S., etc De galera á dos le- 
guas de Cádiz navegando para Tánger, desviados del cuer- 
po de la armada. Dios nos asegure. A 7 de julio por la ma- 
ñana, 1578. — Hcsa la mano á v. m. — Don Juan. 

Sobre. — Al Iluslrc señor mi señor Galíric! de Zayas, del 
Consejo de S. Maj.'' y »u sccrelario de Estado — Madrid. 



Copta de mtnnUi de despacho de S. .1/. á Don Juan de 5i7- 
va, n 8 de juiw de i 578. 

k D. Juan de SiUa, del Pardo á i de julio de (S78. 

Sobre las galena caslcllanas que deben prolpper la expedición — 
Perdan otorgado a los capitanes qno fueron a Icvanlar gente áfira- 
nada y Sevilla — Apruébase lacunüucla de D. .Vnlonío, que sigue 
si rey en la jornada a pesar de su disgusto con Cristóbal de Tavo- 
ra — Pasa el capitán Aldana al servicio de D. Sebastian. 

Archivo oent'ral tU- Simuncuíi. — Kstadn^ legajo uúm* o9Ü. 



Por la carU que me escribistes desde Lisboa, á 24 del 
pasado, cnlendt la partida del rey de aquel puerto» y por 
la de 29 su llegada á Cádiz y la detcrraioacion cou que 
quedaba de proseguir su viaje y empresa, yendo derecho á 
Aiarache, que era lo que mas Ic convcrnia, ¡wr ser tan 
notorios los inconvenientes que do caminar |x»r tierra so 
pudieran seguir. Darcisle á entender lo mucho que yo he 
holgado de lo uno y lo otro, y lo que holgare siempre de 
sus buenos sucesos, para lo cual será muy bien el escri- 
birme á menudo por la via que decis mientras durare la 
jornada. 

Ea lo que el rey os ha hablado de las galeras que de- 
feaba anduviesen por el Estrecho, asegurándole mientras 
estuviere en África, hasta agora no me ha dicho cosa nin- 
guna D. Cristóbal de Mora: si lo hiciere, se verá lo que 
oonverná responder y se os avisará dello. 

Los capitanes que se prendieron en Granada y en íkivi- 
lla mercscian cjcm[il.'»r (rnsligo por haberse atrevido á Ira- 

ToMO X!. tí 



CG 

lar Je levantar fíenle ea cslos reinos sin mi liccDcia; mas 
por rcspcclo del rey lie tenida [lOr liicn de perdonarlos y 
mandarles dar libertad: así se lo podréis deeir y huelgo que, 
como escribís, haya enleiididu que no se guardó cu cslo el 
lírmino que se dehia, ni tampoco en lo que se escribió á 
Ü, Francisco de Vargas: í|íie en fin la razón tiene en si 
tanta fuerza que ella de suyo se da ú conosccr. 

Por- la dicha vucslra eaKa de 24 habia entendido las 
palabras de dcsguslo que pasaban entre D. Antonio mi pri- 
mo y Cristóbal dí^ Tavora, y el senlimienlo que dcllo mos- 
tró el rey á D. Antonio, y á lo cinco del présenle vino a([ui 
un criado suyo llamado Francisco dcTexeyra con carta de 
XVI del pasado, que me lo refirió rnns en particular. HAme 
|)esado dellopr todos respectos; pero con lodo eso le res|K)n- 
do que !nc tía parcscido muy bien el seguir y servir al rey 
on esa jornada, pues con cslo se debe esperar tornar á ga- 
nar su gracia fácilmente, pues, según dice, no tuvo culi>a 
que merescicse tanto rigor. Pregiinlóse á este su criado si 
quería que yo hiciese algún oficio con el rey, y respondió 
que no era menosler, ni prelrndia otra cosa mas de darme 
cuenta de lo que liabia pasado, y á la vcnlad me parcsció 
ser esto lo que mas le conviene, y conforme ú ello le ha- 
blareis si os parcsciere que es menester, sobre presupuesto 
que cuanto menos se meneare negocio de tanto enfado, 
sttrá lo mejor. 

Por cierto tengo que habrá llegado allá alguno de los 
dos correos que os mandé dcspacliar por diversas vías á ú\- 
limo del pasado, y que en conformidad de lo que alfl se os 
escribía, habréis dicho al rey la causa porí¡ue no habia par- 
tido el cü¡íitan Francisco de Aldana. Agora va con este 
despacho y orden de servirle como á mi mismo. Y respon- 
do ú una carta suya que m'^ dio [>. Cristóbal de Mora avi- 



sándomc de su partida y de la forma de gobierno que deja- 
ba en Porlugal, Vos le porneis con el rey y le favorescereis 
en lo que ocurriere como á persona de quien yo tengo sa- 
lisfacion por lo blGn que me h;i servido. Del Pardo á vmde 
julio de 1578. 



dipia de caria oriijinal de !). Juan tU Siloa al rey , fecha 
en Arcila 4 13 de jiüio de 1578. 

Llegada di! D. Scbaslian á Tánger — Su entrevista con el Xari- 
íc — Nuticias soljre el Moluco — Comienza a stíntirse falla de recur- 
süs.en el ejercito expedicionario — Pasa el rey á Arcilla. 

Archivo genftral fie Si mancas, —Secrei aria de Estado, legajo 
nüm. o9<>. 

S. C. I\. M. 



A 7 tic este avise á V. M.** desde Cádiz de todo lo 
que basla aquel punta se ol'recia. A los 8 llegó el rey á 
Tánger desviándose de su nrmadu á la boca del Estrecho, 
y maDdóla ir la vuelta del cabo de Kspartcll, y que allí 
aguardase. A los 9 pm la mañana vino el Xariíc á ver al 
rey á su galera: saFn» Su M;ij/ de la ])0[»a á rccebillc á la 
escala: yo me liallr presente, y advertí que el Xariíe no 
liízo al rey rcconociniícnlo alguno de inferioridad. Atirazóle 
echándole el brazo })or el cuellü con semblante de lanía ar- 
rogancia como si ét fuera el que hacia el socorro, y no el 
que le pide. También noli* que no lo hizo de biirbaro, porque 
se vio muy claro que estaba muy en sí y Iraia contados los 
pasos y las palabras- Estuvo un poco con el rey á solas, y 



Ü8 

Su M«j/ saM cou él hasta la escala , donde le babia reec^ 
Udo» y volvkse el Xarífc a su alujamienlo que está junio 
4 ta muralla de Tánger » donde estaba bien prf>remente. 
Salió el rey luego en tierra y á la tarde le fué á visitar. 
No quiso recebir al rey en su licoJa ; oo sé por qué respec- 
to « aunque ol dijo que por coiuediraieuto. Esperóle á caba- 
llo y fueron paseando por el campo , y escaramuzó con sus 
alcaides, guardando siempre gra\'edad ea lodo, porque to- 
maba la mano derecha» remediándolo con llamar de cuando 
eu cuando un alcaide, y asi quedaba el rey en medio el tiem- 
po que se negociaba. A b vuelta se quedó en su tienda sin 
darua paso mas. 

En Tánger baUamüs diTcrsois av'uos de k» enemigo». 
IHv Ceuta avcsan que el Meiuco i:$laba eo Zaie con no pe- 
qneAas fuettos p^ra oponerse ai rey. Acá dicen qne esto es 
Eftbo ^ y que se balia eu Marraecus lffipüc>tb¿ütado por el 
preseafie de bacer cq6u de momeato . y que en Aloracbe no 
labra resistencia asi eu b ¿uecza como en la desembarv-a- 
ctott que está acordado se bo^ ea La porte que avisé , y 
fur ¿a Jn/cfft <put va cvn tfsrfb t^l u ta cual me enviii Su Haj.^ 
en Táa^^er; pero si asi 6iere que iuJIasemu» ei lugar de^- 
íuufmaú» ^ desenbiuvará el rey en ei ptopiu riu. 

El alcuiífe \^ gobemabn esta comarca por JUmÉV se 
la metiib ea Akútar cou un buen golpe de giente bastante 
á inqftñettmos^ L» aldeas circuuvectxu» destts pküBi^ se 
biiaiií«aal;MÍu porei 3ahle: estue^bi qne poiíée de su» cei- 
tt»^ Fliicecáá Oiti&qtie üi unposibi&umldesueaemAfCii oo» 
dú bigiac á <Ktt{Mn»l» puerU)». y lo. del rey na nu$ deje pensar 
en eMÜJuría Uem adentro, porque vase oooueusaá sen- 
tir Qiila. de todn^ Sí 9u» m» bn de dar buen subcesw. «ste 

y ^ iMMi die»: Ja 



09 

jvireccíjue será el camino, pon^ur nuestras fuerzas y conse- 
jo y la ayuda de este moro no prometen cosa buena. 

A los XI en la noche partió el rey de Tánger, y al dia 
siguiente vino á Arcila. Trujo consigo al Xarife embarca- 
do en otra galera; luego salió cu tierra, y aun me dicen 
cpie al campo. No puedo entender á qué propiisito conser- 
van esta plaza , que por la mar ni por la tierra les trac uti- 
lidad alguna. Hoy estí»remosaqut todo el dia esperando que 
lleguen los navios gruesos que ayer tuvieron tiempo esca- 
so. Parece que esta nnvMo. se levará el rey |»ara desembar- 
car mañana , si bien el tiempo está todavía al Poniente, que 
si no fuese muy calmoso no le dejara desembarcar, porque 
ha menester Levante. Diez y ocho dias ha que andamos 
barloventeando por uo haber querido Su Maj/ esperar tres 
ó cuatro en Lisboa para arrancar con su armada junta : que 
si de allí la sacara entera, en cuatro dias pudiera ser en 
Alarache. Como desembarquemos con ayuda de Dios avisa- 
re á V. Maj.'' del subceso con mas discurso, cuya C. y H. 
f)ersona N. S. guarde como la cristiandad ha menester. De 
galera sobre Arcila á 15 de julio de 1578. 



Aiiadido de letra de Silva. 



Escrita esta llegó el correo que V. M,* me mandó des- 
pacliar á Lisboa con el despacho á cuyo dupürado respondí 
A 7 desle, y así no tengo que responder á lo que Inrjo. Lle- 
vóle conmigo para avisar de lo que hubiese desde donde el 
rey se alojase en tomando tierra — Ü. V. M. humilde vasallo 
y criado que sus muy reales manos besa — Don Juan de 
Silva. 

Sobre. — A la S. C. R. M/' del rey nueslro señor — Kii 
manos del secretario Gabriel de Znvas. 



70 



Copia de ¡u'irrafos dt* carta de D, Juan de Silva al secrelario 
Zayas, fecha en Arcilla 4 13 de julio de 1578. 

Du cuenta áp balnír recibido las armas y tiendas qtic se lo. ha- 
bían enviado^ Falla de salud en la armada. 



Archivo ficneral fie St inane as. —Seeretnrla de FMndo^ fegajo 
núm. 59Ü. 



iLUSTItR ScÑon 



Van eslas carias á Scvill;i , y |ion|iie contienen pwa 
subslancia, no pido al asistente que las envié mas apriesa 
que con el ordinario. Ni tengo que decir á v, m. fuera de la 
que escribo á Su Maj.**. 

No íja llegado el correo que fué á Lisboa, y Guarnan ado- 
leció en llegando allí de un accidente agudo con que queda- 
ba cuando me escribieron , y así no lia podidn traer ni en- 
viar lo que trujo de esa corle ; mas por la vía del Puerto de 
Santa María me llegaron las tiendas y las armas después de 
embarcado, con que me consuelo de mili descomodidades. 

Llevamos salud » bendito Dios, aunque en fa armada lle- 
van los soldados tan mal recalKlo quesera iniposihlc conser* 
varia, y asi comienzan á morir algunos. También creo que 
morirá el dinero presto, porque ya debe andar al cabo 6\ 
|)oco menos. Esto nos ha de valer para no caminar hácn 
Marruecos. 

De galera en Arcila alo de julio 1578. — Besa las ma« 
nos á V. m. su servidor — Don Juan de Silva. 

Sobre, — Al Ilustre señor mi señor Gabriel de Zayas, deL| 
Consejo de Su Maj.** y su secretario de Kstado — Madrid. 



71 



jCarHi original de D. Juan da Siiva a 5. jtf /, fecha fin vi 
campo junto á Añila, á 25 de julio de 1578. 

Muda m parecer D. Sebastian üc dcscmliarcar en Alararhc— 
Embarazos qnedelwrán cnconlrarsc caminando por Cierra— Armas 
y rclwitos con (pit! inquipUm los moros enomiííos el alojamiento 
cristiano — Arrojo de D. Sel)aslian — Falla de provisiones en el 
ejército porlngués — Estcascz de dinero— Sufrimicnlo y diícipli- 
niide loü soldaiios españoles — Mueren ninclios de los alemanes. 

jm Archivo general de Simancaíi.— Estado^ kgnjo nnm, 300. 

s. c. R. y\.\ 



AvisíJ á V. M/ muy por nicnmlo, ñ 15 del présenle, dr 
la llegada del rey á csla frontera de Arcila, y tic lodo cunnli) 
-iiasla aquel punió yo supe inquirir. El des[)achn fué por vía 
del duque de Medin.isiijouia u del asisleutc ile Sevilla: no 
dubdo que hnbrá He;;ndo por uno desloa dos caminos, y asi 
fio duplicaró palabra di; lo que entonces eserebí, ctnifesau- 
do un error que liiec |>or olvido, porque dije que enviaba la 
iirdeo que el rey linhia dado pata la dcscmijareacion, y des- 
pués la hallé acá. No la he enviado porque luego se mudó 
nquel acuerdo, como en asta referiré |mrticulaitnctile, y aun- 
que pensaba, y lo escrebi ú V. M.^ detcrícr este correo iias- 
ta que el rey llegase á Alarachc, le he querido despachar 
de aquí por haber gastado lanío tiempo sin movci'se destc 
lugar ipie será juslo dar á V. M.** noticia de lo que pasa. 

Llegados aquí á los i2 con mucho trabojo y descomodi- 
dad , eomcnz6 el rey A detenerse porque la armada no se 
acabó de juntar en aquellos dos'dias, y cuando ya llegó , no 
Iraia que beber, y en hacer la aguada se gastaron oíros dos 



ó tres, ctt tos cuales mudó el rey la i esodiciou que tenia he- 
día de ir por mar ú dcseai barca r una legua de Alarache, 
porque halla menores dilieultadcs de caminar por tierra , pre- 
supuesto que liasta üji^ora licnc eiilcndido que en Alcázar no 
hay mas que mili y cunlrocientos caballos de Meluco, y en 
Alaraclie cuatrociculos ó quiíueiUos tiradores, y asi piensa 
tiallar en ambos lugares desocupada la posada; y .si bien fue- 
se esto como lo pinta, (que yo lo dululo mueho) oo puede 
negar grandísima difícullad en caminar ])or tierra por el poco 
recabdo que Irujo [lara este cfeclo, y por la descomodidad del 
camino, que en el primer abjamieuto á dos legus de aquí, 
casi no hay gota de agua, ni otro día se hallará hasta la no- 
che > que ya se alcanzará el rio donde se ha de alojar, y cu 
otros dos ó tres se llegará A Alcázar, pasando la ribera por 
la puente que está á una ó dos teguas de la ciudad* V pre- 
guntando yo á Su M/ lo que piensa hacer hallándoía rota, 
dice que no es inconveniente, [torquc en aquella parte se 
vadea el rio á la cinta. De Alcázar á Alarache hay cuatro 
leguas, de manera que por bien que camine no llegará de 
atjul en menos de cinco ó seis alnjamienlos. El'mle llegado 
del Algarbe algunrís carros de bOeyes, y muchos veníamos 
apercebidos deslo; pero Ion carros son muy raines, y el ca- 
mino también, y por mucho que nos desembn racemos, ha- 
biendo de llevar á cuestas la comida de loilos estos dias y la 
bebida para uno 6 dos, no sé como lia de ser posible llcgaP: 
allá, y así nos ha t:oslaJo ordenar esto quince dias de licm-^ 
peque aquí se habrán gaslado en beneficio del enemigo, 
partiendo el rey á 26 como dice, aunque yo pienso que no 
arrancará hasta los 28. 

Luego que se entretuvo aquí, comenzó á desembarcar 
gente sin orden, y en determinando ir por tierra» se les 
permitió sacar los caballos y alojáronse todos en campana 



/o 



junto h \n tierra ilnuJe estabnn sin guardia ninguna, aunqtu^ 
era ya desembarcada la mayor parte del ejército. Tocóse una 
arma una noche sin propósito, como acünlcce» y salió el 
rey del lugar; mandó cerrar las puertas porque no saliesen 
los caballeros que alojaban dentro, y fuera bailamos una 
confusión extraña, sin que hombre supiese lo que hnbia de 
hacer ni dónde halna de acudir , de manera que si realmen- 
te hubiera enemigos, pudieran hacera su salvo un gran es- 
Irago. Otro dia determinó el rey alojar fuera, y así hemos 
estado ocho ó diez dias. Todavía so hace con mas cuidado 
la guardia de noche; pero de dia no escapamos de los reba- 
tos, que nos han locado tres , y siempre el rey sale bien ade- 
lante. El último fué á 25 por la mañana que corrieron dos 
rail! caballos, según el rey dice, y si son tantos es mas fuer- 
za que la que habia en Alcázar, de donde se infiere que se 
han reforzado estas plazas que pretendemos ganar, y te- 
níamos por cierto eslaban desapercibidas. Mataron cuatro 6 
cinco mozos del Xarife; tomaron otros tantos de los nuestros, 
y con esto nos volvimos. Dende á media hora nos tocaron 
otra vez arma , y diciendo al rey que un capitán suyo de ca- 
ballos eslaba envuelto con los moros, tornó á salir en cal- 
ías y en jubón , y así le seguimos muchns. Comenzó á salir 
fuera al galope; debiéronselc juntar seiscientos ó setecientos 
caballos; envió delante á D. Duarlc de Meneses con 200 ca- 
ballos de Tánger; ordenóle que recogiese los que andaban en 
la escaramuza y que no se empeñase sino á su ventaja, que 
Su M.** le iria haciendo espaldas; y si pelease seria con los 
moros tan presto como él. Desla manera nos fuimos pren- 
dando de poco en poco liasla hallarnos casi cuatro leguas de 
nuestro alojamiento, sin un arrabiicero, muy mal armados 
y muy desalentados [os caballos y las personas. Todavía se 
recogió en salvo nuestra gente que andaba con los moros , y 



74 

yolvimos á las cuatro de la larde al alojamiento. Yo dije al 
rey por el camino lodo lo t|ue enlcndi (|iic convenia á su 
servicio, hasta aventurar a que pensase que lo decía de luic- 
do. Siempre me respoíidió qncl no ¡ha á pelear, ni Iras los 
moros , sino á socorrer á D. Diiarlc que le tenia empeñado, 
y con esto carainAbamos adelante. Helo querido eserebir tan 
nienudamcnle porque entienda V. M.'' de fimdamenlo lo que 
Aijiií pasa. No llene el rey soldado con quien se aconseje, ni 
hay consejo do guerra ni hombre que sepa hacer un escua- 
drón fuera de ocho ó dicí: sold.ulos castellanos qnc aquí Iraeii 
enlrclcnidos. La íreute mucre de íiamhro [lorqiie hay muy 
pocas vituallas y provccnse con dcmaslíula rcí;Ia, y la mar im 
las lia dejado desembarcar estos dias. Tamíuen debe de ha- 
ber poco dinero, y así no han querido que vengan mili y 
qninientoa hombres que los capitanes presos h.ihian juntado. 
vellos y esta gente e«tan en el Puerto de Sania María después 
que V. M/ los mandó soltar, y permitió que viniesen. Yo 
deciu á sus ministros que se podía alabar el rey de que era el 
primer príncipe que desechaba españoles eslandocoa las ar- 
mas en la mano; pero la careslía de dinero le ha forzado ;\ 
no servirse de esta gente, que habia h:cn mcacstcr. A(iui hay 
mili y seiscientos en ocho banderas de qucs maestre de canqjo 
D. Alonso de Aguilar» y es la mejor gente dcstc campo, por 
que con tener algunos oriciales plálicos y haber entre ellos 
algtmos soldados que Inmbien lo son, de la guerra tje Gra- 
nada y de ai[ucllas fronteras, están tnn bien disciplinados 
que no parecen bisoñes, y sufren el Irab.jjo y la hamiu-c que 
ha sido mucha, mas paciente y alegremente que los portu- 
gueses, y DO hay entre ellos un doliente. Los alemanes 
se van casi deshaciendo, porque faltan ya pocos menos do h 
mitad, de dolencia que les ha sobrevenido de la hambre y 
sed que han pasado sobre los navios. Lhvará vi rej/ de aqut 



!•> 



De Utra del 
rf/. 

Ol<^n Kri des- 
factaar c4te rnr- 
rcoparaquOl tianta 
Ml0oQ«io. 



diez mili infaniesiy mili caballos. Parcccmn 
á mí que no quedarán en la armaíl.i oíros dos ú 
Ires mili. Eslasson las fuerzas con que sin nin- 
gún consejo ni noticia de la guerra , nos vanfíos 
á meler en el corazón de África. Placerá á 
Dios hacer dos pares de milagros por esle prin- 
cipe á quien docló de excelentes virludes, 
si esta inclinación tan vehemente que tiene á 
las armas la quisiese subjetar á la razón ó á 
la necesidad. 

Dicen que e! eaemigo cslú imposibiülado 
de coutrastur ;i esli plaza, y que por esle me- 
dio podra el rey conseguir su inlcnlo do ocu- 
par aquel puerto y hacer en el un fuerte, aun- 
que también en esto hay mili dinculladcs , pre- 
supuesto el tiempo que han gastado y la falta 
que tienen 4e toilo. 

Advierto hiunilmente á V. M/ que será 
bien despachar un correo en llegando este, á 
saber del rey como se ha hallado en la nave- 
gación y en la rnmpaña, con todos los cum- 
plimientos que caben en este subjelo, porque 
notan ya que no se liaya hecho, y siempre soy 
de parecer que cuanto mas inconsideradamente 
proceden con V. M,'', tanto menos se les dú á 
entender que se mira en elíos; porque de ma- 
yor á mt'nor no hay otra salisfacion ,sina ven- 
cer de corlcsía por no dar en competencia. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á 
V. M., cuya G. y R. persona Nuestro Señor 
guahic como la cristiandad lo ha menester. 
Uel cam[io junio á Arcila á23 ile julio de 1578. 



70 

— D. V. M.'Miuinilíle vasallo y criado que sus rnSí 
manos besa — Donjuán dti Silva. 

Sobre. — A la S. C. R. M.'' del rey nuestro señor, en ma- 
nos del secrelario Gabriel de Zayas. 



Cnpia de carta original de />. Juan de Silva al retj, fecha 
en el campo junto á Arcila á 25 de julio de Í578. 

Noticias recibidas cq el campo cristiano acerca dct Moluco — 
Número de soldados con que cuenta D. Sebastian para cmiirender 
el camino de Alcázar. 

Archivo general de Simancas. — Secretaria de Estado, legajo 
núm, 396. 

S. C. R. MA 



Cerrada la que va con esta, he sabido que vino aquí ani 
che un judío de Tcluan, el cual refirc que e! Mcluc está de 
esta parte de Zale » con uu grueso campo. Dice el judío tpie 
üene setenta mil! hombres. Los ministros del rey confiesan 
que está Meluc donde el judío dice, y niegan las fuerzas que 
le atribuyen ^ diciendo que tiene solo tres mili caballos útiles 
y diez ó doce mili hombres de pié, y no todos de provecho. 
Los que vinieron á correr estotro día están en Alc/ixar: son 
dos mil caballos Juslos. También me han dicho que ofrece 
este judío medios de concordia, tales que si son verdaderos, 
podría el rey haber ganado reputación y provecho, porque 
dice que en Alcázar tiene poder uno de Jos alcaides de Meluc 
para dar al rey á Tituan y Alaracbe y al cabo de Agucr 
antes que las cosas lleguen á mas rotura, y que el Meluc lie- 



77 

lie licclia lreí;im con V. M. sin duJa ninguna, y está seguro 
lie que V. Maj."* nn ha de ayudar á su sobrino. 

El rey anda de ayer acá bien conjíojado, y recálase de 
mi creyendo que se me pfwirá encubrir esto. Sus ministros 
determinan de ciilrtítener la plálica de acuerdo con aquel al- 
caide por medio del judío, pidiéndole los recabdos que tie- 
ne para cfecluar lo que envia (i decir, y eslo sin que el rey 
lo sepa sino por via del cnpitan de TAnger que aquí leñe- 
mos por niaeslre de c.impo general» porque el rey no ha do 
consentir que se escuche plática de concordia como el año 
pasado la excluyó, cuando su la propuso de parle de V. M.'* 
por medio de aquel capitán Cabrela. 

Flslo es lodo lo que hay aquí y la resolución de caminar 
eslá fija : solo altera el miedo que dejaremos los navios solos 
y llevaremos la gente toda, ipie por las listas son diez y 
seis mili infantes bisónos y mfií gobernados ; y de aquí po- 
demos bajar lo que sabemos que suele menguar el número: 
de la gente pagada tememos mili caballos, porque ellos di- 
cen mili y ducientos y nna compañía de Crintóbal de Ta- 
tora, de otros seiscientos infantes aventureros. Con estas 
fuerzas entraremos después de mañana eu el camuio do AU 
isázar y de Alaracbe. Dará Dios mt;jor subcesü que muestra 
la razón. 

Suplico á V. M. que habiendo de despachar correo á sa- 
ber del rey en llegando este , me mande avisar de lo <|ue debo 
responderá lo que aquí me dicen cerca de teuei- V. M/ ase- 
gurado al Meluc. Lo que yo responderé entre tanto es que no 
lo sé ni lo creo, y que si con algún color hablaba en ello esle 
judio, seria por haber barruntado ó sabido Meluc que cl tur- 
co Iractaba tregua con V. M., cuya C. y R, persona Nuestro 
Señor guarde como la cristiandad ha tnenesler. Del campo 
juQlo ú Arcila á \\v de julio de 1578. — De V. M. humilde 



78 

vasallo y criado que su^ muy reales manos be$a — Don Juan 
lie Silva. 

Sobre, — A la S. C. R. M.** del rey nuestro sefior — Elii 
manos del sccrelario Gabriel de Zayas. 



Copia de caria oUginal de i). Jtuvi de Siloa al secreíat 
Zayas ^ fecha en ef campo juntad Ardía á 25 de junio 
dé 1578. 



1 



Alojamicnlo del Moluro a <Íos jornadíis de Alcázar — Fuerzas 
de que dispoDC — El capilaa'Aldana— Enihárcatse el hijo del Xarife 
para Miizagan. 




ArchiPO general de Simancas, — Secreíarta de Estado, legajo 
fit/m. oíiG, 



li.iisTnE Skxok 



Por las curias para Su Maj/ verA v. m. todo cuaiUo ñé 
nqtd luiy que avisar; y si algo liay í|iie añadir es ¡lara acre- 
centar el tumor del peligro que se espera en éste camino. 
porque todavía afirman que el Meluc está á dos jornadas de 
Alcáiar, y hay quien dice que Irac oO^ÜUO caballos, que 
(ates cualtíS fueren es sobrada fuerza cotilra la [loc.i nuestra, 
y no hay que pensar que el rey se mudará du lo que tiene 
acordado. 

Aldana me da cuidailn porque fuera hombre úLit, y temo 
no le huya aconlecido algún desastre en la mar, y si fuese 
esclavo podríale contar caro el viaje que hizo á Fez ahora 
un año. 

No llevamos genio de lanía confianza como nuestros b¡- 



I 



fi<»nos caslcllniu)s t|üc rcnlincnlc cslAn ya pljílicos. Si Su M.*' 
hubiese de levantar gcnle al fia de csla jornada, pDdria ser- 
vii*sedcslos embarcándolos, en acabándolo de aqiii, adonde 
fuere servido: que á bnon s*'<fHro tjue seria la misma genio' 
y ¡¡ocos menos de dos mil ftombrvs. 

Ha Ircs dias que llegó aquí (juzínan de Lisboa coa la 
cédula de Su Mnj.'' que mañana envío á trapazar ú Sevilla. 
Suplico á V. m. se quiera informar si es menester otra que 
mande cumplir aquella como la armada llegue, porque asi 
nic lo lian (liciio los mercaderes de Lisboa» y ea esle caso 
inc la ha de hacer v. m. de suplicar á Su Maj/ la mande 
rtnr, y deje á I). Cristóbal á quien yo pido la envíe á Se- 
nlla. 

Aquí se halla D. Eiiritiue de Portugal. V. m. podráescrc' 
birle cuando mandare. 

Olvídaseme de avisar que el duque de Bcrganza quedó 
doliente, y eoviú en su lugar con toda su casa á su hijo, 
mayor, que del)e ser de nueve años, muy bonito en extre- 
mo; y trac unos ayos tan puntuales que Ic sacan ix cada re- 
iiato, y fué al úllinii) con el rey í su lado cuatro leguas, 
que lanías me afirman después acá que anduvimos, y no 
pequeñas; también salen armados un par de obispos de 
Coimbra y Porto, y Fernando de Silva, el clCiigo, y son 
mas armujcros *¡nr Ivtt fronlcroH de Tánger, 

Avíseme v, m. cómo me he de gobernar en csla jor- 
nada de Monzón para dar buen rceabdo á los despachos. 
Nuestro Señor etc. Del campo junto á Arcila á Sf) de julio 
de 1578. 

Añadido de letra de Silva. 

ti hijo del Xarife se embarra hoy para llazagan: llévale 
Martin Correa de Silva, caballero honrado y |iI¿\tico dcslas 



1 



80 

fronteras: llevarA 200 soUmlos. — Iks.a las manos á v. m. sti 
servidor — Don Juau de Silva. 

Sobre. — AI Ilustre señor mi sefior D. Gabriel de ZayaSjj 
del Consejo de Su Mnj.'' y su sccrelnrio de Eslado— Madrid. 



Copia de párrafos de carta original de D. Juan de Silvt 

o' ^<¡y I fecha del campo junto á Arcda á 26 de julio 

de 1578. 



Muestras de gratitud cmi D. Sebastian por haber tnaadado »ii 
lio el rey de EspuFia que anden |K>r el Estrecho sus galeras — Indc- 
cinioa de atiufii sDl>rc el cfincicrlo con el Mütuco. 

Archivo general de Simancas. —Secretaria de Estado, legajo 
núm. 59(). 



S. C. W. M,' 

Habiendo esciiplo á V. M/doscarlas bien largas, y cer- 
rado el pliego, llc^ó un correo de D. Críslóbal que trujo la 
de V. M, de 15 del presente , y cu un c¿i|)íLulo della se acu- 
sa olra que V, M."* me escribió con el ca|v¡tan Aldana el cual 
no ha llegado ni sabemos nuevas dél, y está el rey lan des- 
proveído de hombres ptátieos, que fuera de im|>í>r[ancia su 
venida [lara esle camino que emprende de aquí á Alaractie. 

Llegó muy á tiempo esta caria con los curnplimieulüs 
que V. M. me manda hacer cnn el rey, que ya loí pedia y»» 
en lasque agora escribo, porque acá se cspcrabati. Helas he- 
cho, y el rey besa las manos h V. M. por el cuidado que le 
<Ia su empresa . (pie espera en Dios sacar del brevemente ú 
V. M. con muy buen subceso; y cnnlontósc mucho de que 



k 



81 

giiens vengan ti Brtreeho. TtaKen le di ta oofíia de ht 
escribe D. Beroardino de Mendou, y en la pU* 
tica íot %i&o á cuento acordarle coto bien le esUria hacer ud 
liduc si le Aese lo que prelende ganar, 
Tcniad k) que aquel judio dicen que 
^frapooe. No me b podo negar; pero ifiee que desde Aká- 
lar se entenderá mfjor el camino que se debe llevar. Sospe* 
cbo que le aprietan sus ministros encareciéndole el peligro i 
qoe se pone, y asi auda cukUdoso; pero en ninguna mane- 
ra mudará de acuerdo de ir á Alarache por Alcáur. 

Mandóme el rey escrebir á V. M. lo que pas6 el día que 
salió á lo8 moros como teogo escriplo largo, y cierto licne 
razón, porque perdonándole lo que aventuró, mostn^ aquel 
día grande esfuerzo r un ánimo muy firme y sosegado. 

Desde Alarache , si Dios allá nos lleva, avisaré á V. M. 
en particular como lo manda. Guarde y prospere N. S. la 
católica y real persona de V. Maj/ como la cristiandad ha 
menester. De este campo junto á Arcila á wvi de julio de 
1378. — D. V. M. humilde vasallo y criado que sus muy 
reales manos besa — Don Juan de Silva. 

Sobre, — A laS. C. R. M. del rey nuestro señor — En 
manos del secretario Gabriel de Znyas. 



Tmxio XI. 



6 



82! 



Copia de caria original de D. Ju^n de Siloa al rmj , [echa 
en Ardía á 27 de julio de 1578. 



Fuerza de lodas armas de que dií^poni; el Moluco — Estado de- 
plorable del ejtírcilo cristiano — Temores de grandes desastres — 
El capilan Aldana^ 



Archivo general de Simancas, — SecrvUuia de Estado . legajo 
mm. 390. 

S. C. R.M.-* 

Kl rey me luí maiulado delcncr eslc correo hasla hoy, 
y eo este poco tiempo se ofrecen las novedades que agora 
diré. ViDo ayer un renegado francés que ha andado en esta! 
tierra nueve años, y dijo al rey que el día ánies habla par 
tido del campo de Meluc, quccsiA das le;^ijas de Alcázar, y 
él propio so halla en persona allí. Refiere que trae. M mil 
caballos, muy buena gente, y nueve ó diez mil lirodoros; 
los siete mili de ellos arcabuceros, y que está de ánimo ga- 
llardo braveando de dar ni rey la batalla; que tiene 54 
piezas de arlillería y la comarca a su devoción, y mucha 
gente presta, que no quiere incliir en su í'am[in hasta que 
la haya niencslcr. Publicóse esto ayer, y puso grandísinio 
terror a esta gente, entendiendo que el rey no había de mu- 
dar acuerdo ni camino, [wrque no tiene otro sino buscar á 
Meluc ó volver á PortngaL Maiidnine llaniar, y díjonic es- 
tas nuevas, pcreuadií^ndumc que las tuviese j)or falsas, 
cuanloá la fuerza del enemigo, y que aquel fraucí^s debia ser 
espía suya. Yo le repliqué lo que me pareció, dicií''nd(de en 



U 



h 



83 



la que mirase muy bien como salía de aquí 
en. Tcnsimü que Meluc tuviese toda aquella gente, pues 
iukis tenido coaGauzA para ausentarse áv .Marruecos y \*e- 
nhr i esta parte tan ap.irU<ia. v f|ue cnn ella y con murlia 
meaos Ic podría UD]>cd¡r el caioirio de Alarache sin obligar- 
se á la jornada, eotreU^nieadonos el ticm[»o para maUrnos 
de hambre, pues no llevamos de comer sino para cinco o 
seis dtas; y aunque le sentí con d cuidado que es razón que 
iga de verse en el aprieto que se halla, también me pa- 
fió que estaba resoluto en su primera dctcrminaciou de 
lir mañana la vuelta de Alcázar donde le esperan los 
enemigos. Y me ha tornado A decir que mañana entrará en 
su caminó, y que son venidos unos moros de confianza que 
le aseguran que Meluc tiene solo cinc;) mil tiradores v de 
nueve ¿ diez mil caballos nuiy ruines, que no son fuerzas ■ 
'para dalle la batalla ni para inqiedille el camino; que lle- 
vará de 13 á 14 mil infantes en cuatro escuadrones, y el 
bagaje en medio, y la caballería incorprada cutre los dos 
escuadrones de vanguardia , por ser poca; que en el tercio 
decastellaoos meterá los aventureros portu^íucscs de Cris- 
I6l>al de Tavora, y con los alemanes la arcabucería italia- 
na por mangas, que serán 500 arcabuceros, y de los otros 
cuatro tercios de ¡lortusuescs hará los otros dos escuadro- 
nes ; que espera en Dios habrá victoria, y que tampoco 
hay otra cosa que escoger porque uo vino para mirerse. 

No puedo encarecer A V. M.'' las dilioultades que nos 
cercan; mas bien se dejan considerar viendo que somos po- 
cos, bisónos, de.sobedienles , mal gobernados, sin cabeza 
superior sino el rey, el cual con su gran ánimo ha quitado h 
8U ejército el que tenia y hinchidole de miedo , porque cre- 
yendo que se arrisca con temeridad, y que no tiene minis- 
tro que le contradiga ni tenga autoridad para ello, hínse 



8f 

inaaginado todos qtie los lleva á degollar. Pásame de no po' 
der escrcbir a V. M.** alguna esperanza que no se funde ea 
milagro, y quisiera detener este correo hasta avisar del sub- 
ceso de este camino; mas no rae ha parecido razón dejar 
de avisar á V. M.** como vamos, y dándonos Dios victoria 
ó lugar de ir ú Alarache, desde alli despachare sin perder 
hora de tiempo. 

El capitán Aldana está en el Puerto de Santa xMaría : es- 
perárnosle por horas. No ha tenido tiempo de venir y lieae 
hien peligroso el pasaje, porque no atraviesa barco que los 
moros no le |)csquen. N. S. la C. y R. persona de V. M.** 
guarde como la cristiandad ha menester. Del campo de 
Portugal junto A Arcila A 27 de julio de 1578.— D. V. M. 
humilde vasallo y criado que sus muy reales manos besa — 
Dun Juan de Silva. 

Sobre.— \ la S. C. R. M/ del rey Nuestro Scilor— Ed 
manos del secretario Gabriel de Zayas. 



Copia de carta autógrafa de D. Juan de Silva al secretario 
Zayas t [echa en el campo de Arcila á 27 de julio de i 578. 

Archivo general de Shnancas. — Secretaría de Estado^ legajo 
II úm. 396. 

Ilistrc Skñub, 



El rey escribe A Su Maj. dentro de ese pliego para el 
prior en reeotnendacion de D. Gonzalo Chacón, que le viene 
¿ servir en esta jornada, y antes de tres días se lo podría 
tener bien merecido. Suplico A v. m. dé recaudo a esas car- 
tas, y en caso que el prior tuviese algún impedimento, le 



85 

y CDvie á Su Maj.^ la carta. No Icngo mas que de- 
cir SIDO que es obra pía ayudar á este [)obre caballero, y 
que esUis son las que haeeu al caso. N. S., eb*. Del cam[K) á 
i7 de julio de 1578. — Besa las raanos á v. m. su servidor 
— DoD Juan de Silva. 

Sobre, — AI Iluslre Señor mi Señor Gabriel de Zayas, dci 
Consejo de Su Maj.* y su secretario de Estado — Madrid. 



^Cópia de cana onginaí de D. Juan íir Silva á Gabriel dt 
Zayas, á 27 de julio de 1578. 

Próxima partida del ejcrcilo de D. Sebastian hacia Alcázar — 
pobUciou berbcridca se (uanlíeDe fo íavor del Holuco. 

Archivo general de Simancas. ^ EUado , legajo riútn. 3IH>. 

ki'STBE Senob. 



Larga historia tiene v. ro. que leer en las cartas que es- 
cribo á Su M.''. En esta no tengo que añadir ni aun tietn* 
po para ello Mañana parliuios sin duda y en dos ahjamien» 
tos: el primero de dos leguas casi sin agua, y el segundo 
de cuatro alcanzamos á la puente de Alcázar. Otro día, si 
aquella noche nos dejan re|)0sar los enemigos, les pegare- 
mos la batalla, si la quisieren, y placerá á Dios diir al rey 
una gran victoria. De salud, bendito Dios, me va bien. Mis 
armas llegaron y un buen caballo tengo, y asi tuviera 
grande contentamiento si este cainiw fuera de nuestro anm, 
ó, ya que no le es, si llevara la provisión y concierto que 
demanda la persona de un rey con toda la substancia de sn 
reino. 



No se ha pasado un solo hombre al Xarife , á lo menos 
üo son seis, y vienen solos. Todavía espero en Dios que he- 
mos de quebrar la cabexa á csle moro, y avisar muy pres- 
to de algún buen suceso. Nucslro Señor, etc. Del campo ca- 
be Arciia ¡i 27 de julio de 1578. — Besa las mañosa v. ui. 
su servidor — Don Juan de Silva. 

Sobre. — Al Ilustre seúor mi señor Gabriel de Zayas, del 
Consejo de Su M. y su secretario de Estado. 



Copia de carta original de D. Juan de Silva a Gabriel de Zu- 

El Xarife aconseja» D. Seiia>tian que no mueva su campo por 
el grande peligro que amenaza — De&acÍerios y penuria en el ejérci- 
to cristiano. 

Archivo ffeneral de Sirminca.f. — Estado, legajo niím. 396. 
lusTHE SeSoh. 



Para dar remate á la resolución que el rey ha tomado 
de ir á buscar al Maluc , acabo de saber que d propio Xa- 
rife le ha enviado á pedir que no se mueva, prolcslándole 
el peligro, y que se atrinchc en este alojamienLa, lo cual 
no le ha movido poco ni mucho, y asi parlinKis tan faltos 
de todo que despiden los soldados castellanos que vienen 
del Andalucía por no tener armas que darles por pocos que* 
sean en número, y dos mil dejamos en el puerto de Santa 
Blaría , y no hay otra nación en este campo que vaya tan ale- 
gre á buscar el peligro; y para bisónos como he dicho son ex- 
celentes, y fallan pocos para dos mili. Aldnna se nos que- 



87 

da eo el Puerto por atravesar con nlguna ácgiiriilaü, y 
üene razón, porque le iria mal si le pescasen: háccnos har- 
ta falla. Nuestro Señor etc. De Areila á 27 de julio de 1578. 
— Besa las manos á v. m. su servidor — D. Juan de Silva. 
Sobre. — Al Ilustre señor mi señor Gabriel Je Zayas, 
del Consejo y su secretario de Estado. — .Madrid. 



Carta autógrafa de D. Juan de Silva á S, 3/.** 
Alcázar á 4 de octubre de 157'S, 



fecha 



en 



Da cuenta de la herida que recibió cd ta batalla de Alcázar 
y de su prisión en una mazmorra — Consigue su lil>ertad — Itue^a 
al rey le permita ir a curarse á Sevilla. 

Archivo general de Simancas. — Estado, legajo núm. 3íH>. 
S. C. R. M. 



Por el último dcspucho mió que envié desde Ardía en- 
tenderla V. M.** cuanto conforme á razón sucedió el mise- 
rable caso de la rota y pérdida del rey, que Dios tenga en 
su gloria, del cual ni de otro género de negocio particular 
no puedo hablar en esta , porque he estado después acá me- 
tido en una mazmorra , herido de muerte de un arcabuza- 
zo en un brazo, que me dieron al íin de la batalla, y fui 
llevado á Alaraehc, donde he estado como digo; mas la 
grandeza de V. M.** basta á remediar con su sombra ma- 
yores miserias, y ansí fué que deseando un Andrea Corzo 
(de quien entiendo tiene V. M.'* noticia) hallar cualquiera 
ocasión de servir á V. M.", le pareció pedir al rey merced 
del embajador para enviarme libre, y aunque el rey se lo 



88 

concedió por escrito, lo lomó á revocar, diciendo que mas 
quería hacer presente de mí á V, M.'' en su nombre » y para 
esto me mandaba llevar á Fez. Pero vista mi disposición me 
dejaron en Alcizar, curado y tratado medianamente, como 
acá se puede, y á lo último se me ha enviado carta de li- 
bertad, pareando todavía cuatro mil escudos^ que el rey dice 
se han dar á mi primer dueño. 

También los pagó el Corzo para servir á V. M.**; y ha- 
biendo de ir el dicho Corzo con negocios áesa corte, pienso 
que dentro en quince dias podremos atravesar á Castilla, 
Yo suplico á V. M/ me dé licencia para me curar en Se- 
villa, porque aunque tengo mejoría, no me promete salud, 
sino dilación para buscarla donde haya médicos y medici- 
nas, que con todo buen recabdo, sera mi particular salvar 
la vida. — Dios la dé á V. M, y le guarde como la cristian- 
dad ha menester. — De Alcázar á 4 de octubre de 1578. — 
De V. M.** humilde vasallo y criado que sus muy reales 
manos besa — Don Juan de Silva. 

Sobre. — A la S. C. R. M.** del rey nuestro Señor. 



80 



Copia de carta út D. Jnan de Suva á Zayat^ feeka en Ai- 
tazarquimr á i de octubre de i 578. 

Le Ittbia del estado de so salad — El doctor Gaenra. 

JrMvo general de Simancas .— Estado, legajo núm, 596. 

Ilcstrc Srñor. 



Plugo á Nuestro Seilor casligar aquel 
rey maocebo y orgulloso en la propia forma 
que su tío y cuantos bien le queriau se lo 
habían adivinado, y no me faltó á mi un |)c- 
dazo deste espíritu , como por mis últimas 
cartas v. m. veria; y por la que agora escri- 
bo á Su Maj.**, verá la generalidad de lo que 
después acá por mí ha pasado. Sabe Nues- 
tro Señor que si algún cuidado humano me 
ha dado pena después que estoy asi dolicnle, 
ha sido no hallarme en esta ocasión vuello 
con alas á Portugal , porque me parescia 
que pudiera ser embajador de servicio en esta 
ocasión. No lo ha querido Dios: yo quedo me- 
jor y con el intento que digo de pasarme á 
Jimár^ende curar á Scvüla , Ilcvando empero en mi com- 
pañía ú mejor viMico de Espaíta , que es el 
SSd1?'i¡/ir*í«dí ^oc/or Guevara, que hallé aquí en Alcí^zar, de 
•"•^' manera que atravesando A tierra política, don- 

dt^PeUpt^iL^ ^^ ^^ "^^ fallen medicinas y compañía de ci- 
Ea Goadiiupc ^ujauos, sc habrá hecho por el cuerpo mas 
iiAu. ' ** '***^ que mercscc. V. m. me consuele con sus car- 



90 



tas, y entienda (¡lic no k dif^o cncarcsciniienlo, i>oriiuc c*- 
loy flaquísima, y el brazo de muy mala manera, amique, 
como he dicho, mejor buco pedazo. Debo la vida á la gran- 
deza del rey nuestro señor magnutn et venerabile nomen 
gentibus; y así le tiene entre estos bárbaros ^ como si no lo 
fuesen. Y aquel Andrea Corzo debe ser hombre honrado, 
pues no miró mas que al nombre del embajador del rey de 
España para desembolsar cuatro mili ducados, y gastar 
conmigo cuanto yo quiero y he habido menester, que son 
otros muchos. No tengo mas que decir á v. m., ni mi ca- 
beza, aunque quisiese, me da lugiir: que tal estoy que á 
D. Cristóbal no escribo, con quien suplico á v. m. me dis- 
culpe, mostrándole esta carta, y con el primero le satisfaré 
cumplidamente- Guarde N. S., etc. — De Alcazarquivir á 4 
de octubre de 1578. 

No tiene firma ni sobre, hallándose con la autógrafa 
que D, Juan de Silva dirige al rey con la misfna fecha. 



91 



Copia de caria original de D, Juan de Silva ai rey sobre la 
entrega del cuerpo del rey D. Sebastian para ser tras- 
portado á Castilla, fecha en Ceuta á H de diciembre 
de 1578. 



. Mulcy líamele hace nierred á Felipe II del cuerpo de D, Sobas- 
lian — Es entregado con loda solemnidad en Ceula — Ropresénlase 
la conveniencia de que el rey procure ci rescate de los portugueses 
cautivos. 



Archivo gcneial de Simtívcas, — Secretaria de Estado, legajo 
ntm, 396. 



S. C. W, M. 



Hallé aquí en Cenpla una caria de V. M/ de loa 20 de 
oclubrc , con la cual he rcocbido tan gran merced y favor 
que baslari\ para tlartnc la safad que íic meiiesler para ser- 
vir á V. M.'*. que por esto la deseo, y estimo la libertad 
que Dios me ha dado. Yo no pude partir cuando escrebl á 
V. M. porque hasta agora se detuvieron los rceabdos de mi 
libertad por diversos respectos. Ültimamente llegó Andrea 
Corzo á Alcazarquivir con orden de traer el cuerpo del rey, 
que haya gloria, á esta frontera, el cual habia Muley Má- 
mele concedido á V. M. para que le pasásemos en Castilla, 
y de allí dispusiese del V. M. como fuere servido. Llegado 
un fraile que llevaba una carta de V. M. pidiendo se 
diese por rescate á los portugueses, respondió que le tenia 
concedido á V. M., y que de ía misma manera le hubiera 
dado si fuera vivo y le tuviera en prisión, y que pues V. M. 
le pedia para Portugal, Andrea Corzo le trújese á una des- 



ni 

as froiilcriis, doiiJc soloiipincnte !c eiUrcf^ase al fraile y af 
capilan della, refiriendo en el aulo delaenlrega que se con- 
cedía ;i petición de V. M . Gnardúse la misma orden, y asi 
se entregó ayer, lomando por testimonio lo que he dicho. 
Parecióme acompiiñar este cuerpo, como[|uiera que el mió 
estuviese, y así me liice traer en hombros de moros por es- 
las sierras: que de olra manera no pude venir, porque mís 
heridas aun no lo sufren; mas espero en Dios que hecha 
cierta diligencia en mi cura en llegando á Esfmfia, queda- 
ré en dispusicion de ir á servir a V. M. sin mas dilación. 

Todos estos cahaljeros portugueses enlieaden que si 
V. M.** les hiciera merced de algún favor cou este rey moro, 
se harán los negocios de su rescate con mucha ventaja y 
facilidad en la comodidad de las pagas y en lodo lo demás. 
Bien creo que iian de importunará V. M.; mas en lo que se 
les pudiere hacer ¡ilacer. no será fuera de propúsito por buen 
respecto aunque se atraviese alguna dificultad. 

Yo saldré de aquí cuan presto pueda para ir la vuella 
de Sevilla, de donde avisare á V. M. de lo que rae ocur- 
riere. 

Hallé en osle lugar la nueva cierta de los trabajos que 
Nuestro Señor ha «ido servido de dar á V. M, estos meses [)a- 
sados: él sea bendito y dé á V. M.'' el consuelo y descanso 
que puede con tan larga vida como la cristiandad lia me- 
nester — Nuestro Señor, ele. De Cepta á xi de dicicmbi-e 
de 1578. — De V, M. humilde vasallo y criado que sus muy 
reales manos besa — Don Juan de Silva. 

Sobre. — A la Sacra Católica Real Majestad del rey nues- 
tro señor — En manos del secretario Zayas. 



k 



93 



Copia del testimonio qne «r eúa eu ¡a corto anttrior. 



Ñus Dom üonis Pereira capilao e guoveroador de 
Cepta, freí Hoque, e dom Rodriguo de Meneses que abaxo 
Grinamos nosos oomes, damos fé e verdadciro testemunho 
que Andrc Guaspar Cor^o nos eniregou o corpo do rey dom 
Sebasliao nosso señor (que Ds aja) quarla feyra dez dezem- 
bro dcsle presente «inuo de mil e quiohontos c setenta c 
oulo. a {)orta destaeidadc as dez oras da manhá, dicendo as 
palauras seguintes en á dita enlrcgua. Eu Andre Guaspar 
Cor^o enlreguo ó corpo da MajeslaJe do rey D. Sebasliao 
rey que foy de Portugal {que Ds aja), ao multo reverendo pa- 
dre frey Roque , e a os senhores Dom Lionis Pereira, capilao 
e guovernador dcsta cidadc de Cepta, e a Dom Rodriguo 
de Meoeses por mandndo del rey Muley Hamete, 6 qual 
aula concedido a dito real Corpo, para que ó ievaso em pre- 
sente a Ctiatólica Majestade con (anta liberalidadc con 
quanta afirmou per juramento em sua ley que ficera ó mes- 
mo se otiuera vivo emprisao. Kcheguado búa carta da Cha- 
lólica Maje.sladc, e oulra da Majestade del rey de Porlugual 
em que !l\e pcdiao o quijesc resí|ualar pan ó levar a Porlu- 
gual, nos mandou que onaolevasscáCaslcIha (comoprimeiro 
m avia mandado) se nao que ú trouxese a esta fronleira de 
Ccpla e em cllias ó cnlreguase Sfjtenemente (comoao presen- 
te ó entreguo) lomado por testemunbo que ó dito Muley Hú- 
mele á concedido e presentado livrc e graciosanjenle sem 
uenhum iulcressc esle real Corpo a Mnjesladedo rey de Por- 
tugual, a inlercesao c pelicuo da Majcstade Cbatólica del rey 
Dom Filipe, o qull. de|)0is de ser ei tregüe, se Irouxc com 
multa sotcniíJadc ao Moesleiro da Sancltísima Trindade 
onde hora eslá. Fcila en Copla a dex de decemliro de 



91 

MDLXXVÍII.— Don Lionis Pereira 
— Fr. Roque (lo Spíritu Sánelo. 



Don HofJriguo Mei 



Los que abaiso c atrás ossinamos vamos acompanlinn- 
do ó diln real corpo, scinos presentes a entrega dclle c 
como lestimunlias assinainos no ruesmo din e aono. 
Dr.** de Gaste blr." do Lrge=Doin Migue! Dou8/"=Avis 
Casar. 



Copia de carUi original de IK Juan de Silva al rey, fuclia 
en Gihraltar á ultimo de diciembre de Í57M, 



Pide aigun socorro para salir del iníáerahte estado pn que se hl 
lia — llpcoiiiipiida la persona y negocios de Andrea Corzo, que le fa- 
voreció ron dinero en lícrhería — l'bilicaíí soUe la sucesión ala 
corona de Portugal t movidas entre lus hidalgos de aquel tcído que 
vuclvea de la expedición. 



Archivo general de Simancas. — Aeijociado de Guerra mt 
derna^ legajo rtúm,ZÍ)G. 

S. C. R. M. 



1 



Desde Ceupta oííerelii « V. M. ¡i xi desle, y ulH me de- 
tuve liasta la víspera de Navidad que atravesé aquí á Gi- 
hraltar (por ser imposible haber pasado antes) y heme de- 
tenido liasla hoy porque el tiempo y las heridas de mi bra- 
zo no me han dado lugar para partirme, aunque, bendito 
Dios, la mejoría se conlinúa siempre: mas <n tanlo mal 
mejorase muy despacio. Mañana sin duda saldré de esta 
ciudad, V ns¡ me hallarán en la de Sevilla los mandainien- 



95 

Iré de V. M. , aunque por cierto respecto no voy camino de- 
recho; mas la dilación será muy poca. 

Yo lie tenido tan ruin fortuna después que vine h Por- 
tugal, que no he podido excusar de importunar á V. M. 
por ayudas de costa; pero no lo be hecho antes de haber 
vendido y empeñado lodo mi patrimonio, y cargádomc de 
sfrÍA mil duc;idos de deuda suelta, sobre los cuales he de 
hacer foninsameole nuevos gastos para rehacer lo que |>er- 
di en la iKiInll.i. porque son cos;is foi*zosas, como piala, 
caballos y otros muebles. Y aunque el rey de Fez me con- 
cedió la l¡bert;id liheralmenle sin que pa^'ase algún rescate, 
lia pagado Andrea Coi-zo por mi dos mil ducados en presen- 
tes do alcaides y en mantenerme estos meses y traerme 
hasta aquí: que por razón de mis enfermedades se hace to- 
do á mucha cosía y asi me hallo inhalúliladn para volver 
& Portugal sin algún gol|)c de dinero, porque mucha parle 
de mi deuda se debe á captivos que no pueden esperar; los 
cuales me prestaron su hacienda para la jornada, |X)r no 
haber podido cobrar los cuatro mili ducados de que V. M.* 
me hizo merced enlónccs, y de los dos mil de ellos me cor- 
ren cambios. Alentó á esto suplico humildemenle á V. M.'* 
sea servido de me hacer merced de dos mil ducados para 
pagar al Corzo, y de mandar se me ])aguen los cuatro an- 
tes que el cambio me ios consuma. Y la resolución deslo 
esperaré en Sevilla, y el Corzo hará lo misino |>arqiie allí 
prometí pagallc, y váse en mi compañía. No dudo de la 
clemencia de V. M. me hura esta merced , aeord^indosc que, 
sobre lo que tenia servido, salgo desta jornada con un bra- 
zo hecliü pedazos y un sobrino mucrlo, y muchos criados 
capti\os, con obligación de rescatarlos, como lo ^oy ha- 
ciendo; y así Dios me dé vida y salud para servir h V. M.*': 
que no hasta cslo para cumplir lo que deín) en Lisboa siu 



m 

rehacer nada de lo que perdf ea la balalla, y ci remedio 
que para prcvalcrme dcllo puedo yo tener, senl mandár- 
melo V, M. pagar luego y junto. 

llame dicho Andrea Corzo que le avisan de Valencia 
que se le han secrestado ciertos bienes so color de decir que 
se l»alló el dia de la batalla en el campo de las u»oros, y 
que confiando de su inocencia (porque esto es falso) y de 
lo que ha servido A V. M. le ha dado poca pena, y piensa 
desde Sevilla ir á esa corle con cartas del rey de Fez para 
V. M. , y no se si lambicn llevará algunos negocios en co- 
misión. Asimismo le aseguró niuclio mostrarle yo un capí- 
lulo de la caria que V. M.** me mandó escribir á 20 de oc- 
tubre en que le hace V. M. favor de agradecerle laque ha 
heelio por mí. El no se halló en fa batalla, porque dos ó tres 
dias antes cuando el Mclucose resolvió de combatir, viendo 
que se moria (que esto le hizo tomar aquella resolución) le 
envió A la Mamora con los demás cristianos mercaderes, 
sin dejar en el campo crisliano ninguno que no fuese escla- 
vo, sino un cirujano franeés que le curaba. Y estos me han 
aGrmado todos por cosa notoria, y á lo que yo he podido 
entender del Corzo es aficionadísimo al servicio de V. AI. 

De las cosas de Portugal no tengo noticia alguna. Su- 
plico á V. M. mande que se me envié A Sevilla una rela- 
ción sumaria del estado en que se halla al presente y de lo 
íiueha pasado estos meses. 

A Pedro de Alcazova hccscripto condoliéndome de sus 
trabajos, porque deja en África dos hijos y un hierno muer- 
tos, y en Lisboa padece los que V. M. habrá entendido. 
EscrebÜe |>or consolarle: (|ue entendía yo le pcsariaá V^ M. 
de sus adversidades, y le baria el fa^or que buliiese lugar, 
bien es \erdíid que no nos lo merece desde que aoIvíó de 
Míidrid, porque para enderezar sus cosas nos cargó siem- 



97 

pro cuanto pudo, y encaminó la perdición de su amo poí- 
no le imposihililar los medios de pasar en África; pero en 
este tiempo, y estamlo tan aíli^ido, no me pareció tener 
cuenta sino con su miseria, considerando también fine en 
cualquier estado puede ser de provecho por su grande inle- 
liguncia de las cosas de aquel reino en que excede k lodos 
los demás ministros. 

Estos Hidalgos (pie vienen con comisión de tractar el res- 
cate de los que quedan en Fez, y los demás que se hallaban 
pn Ceuta me quebraban cada dia la cabeza con mclcrmc en 
pláticas de la subcesion de Portugal. Yo les respondía, ro- 
gándoles dejásemos n(|uclla materia [mra quien mejor ta 
entendiese, porque yo no tenia salud ¡mra digerir negocio 
tan grave, ni me cnicudia de pleitos, y asi temia decir al- 
guna impertinencia que dañase ai dereclio de V. M, si Dios 
se lo da. Y tan de veras he tornad^) de n*i hablar en esto vul- 
garmente, que he ciiviailo orden A Lisboa á mi mujer y á 
mis criados que no confieran entre sí, ni admitan que de 
fuera se les proponga esta materia pur ningún caso. 

Estos portugueses reconocen á V. M, por ¡uirle muy 
principal, y dicen que el derecho está entre V. M. y la du- 
quesa de Derganza, la cual prefieren á Ins hijos del prínci- 
pe de Parma. diciendo que les ha ganado la anlerioridad 
|>or haber muerto la princesa ¡inles que cl rey. Kn 0. An- 
tonio no hablan á propúsiln. Tras esto rabian de pensar 
que se puede incorporar aquel reino en estos, y dicen lo que 
suelen. Es gente de tan poco asiento y tan llevada de sus 
parti(*ularrs intereses que no se puede hacer discurso firme 
en cosa ipie dejicuda en su ileJiíicraiMua. 

Luis do Silva pasó poraqui esta Pascua rescatado en 
particular, porque un alcaide ríe Alcázar hulm licencia ó se 
atrevió sin ella á rescatarle y enviarle. Es honrado caballe- 
T(»Mo \L 7 



98 

10 y de suslaucia. Pirlióme mucho que Icslificasc n V. M. 
lo (|uc sabia de cómo él se ha gobernado en Ins coscas pa* 
sadas, y es asi que siempre avenluió la gracia del rey por 
decirle lihrcmeiilc lo que convenia á su servicio y en la 
iiíisn».! jornada hasta el postrer punto; y en el úRirno con-^^ 
sejo <|ue el rey se resolvió de combatir, lo contradijo gallar^^H 
damenle, y oyó palabras ásperas de su amo. Díjoinc tpic 
no hahia de satÍ5tfaccr cu Portugal á nadie: que solo prc- 
tendia (|uc V. M. lo íiuedase. No ocurre otra cosa de (pie 
avisar A V. M. cuya C. y R. persona Nucslm Señor guarde i 
c4)mo la cristiandad ha menester. De Gibraltar íi poslrero^H 
de decembrc de 1íj78. — De V. M. humilde vassíilloy cria- 
do que sus muy reales manos bcs;i — Don Juan de Silva. 

Sobre. — A la S. G. R. M. del rey nuiístro señor, en 
lunnos del secretario Gabriel de Zavas 



Copia tle curta origina! dejh Juan de Siloa á Gabriel de 
Zayns, (í 31 de diciembre de 4578. 



n 



Se propone pasiar á Sevilla — Pide con iD&tancia que pe Je en- 
víen recurj^os — Da cucnla del mal estado de su herida — Encarece 
los servicios prestados en Berbería por Andrea Corzo. 



ÁrctiitH) (janerat de Siinaneas. — idladn, legajo uúm. 396. 



n 



Ilustre Sksüb 



Escrild á v. in. í\u largo decide Cenpla y tan pesada- 
mente que aliora querria enmendarme. Y también estoy 
para |iarlir en este punto la vuelta del Puerto y de San Lú- 
car, porque no ha podido flcgar aquí una litera del duque 




, ▼ KmiM en «M aSi 4e «Mi». Kii 

CÜMé «tS é ttCS «ÉS . 7 p«SV« i Sf T«i $MI 

pinar, m. h Rfnmte omm eO» es: q«e ao im aauM 
DÍ06 n ■» dé Ucn si vo k» «oeareirco. Y st S. 11/ fitettt 
i me hobtcas de bMer nsfood «« U ooq'mIU, de 
QftéMTut Iwigo dB nMiftfln <|tto jpo attitosc dosln 
lia wgoiiIflB. podrisn^e ttscosir 9908 d<9 béM 
qoe pido de nuevo p»» ei Com ; t h mavur iner- 
«ed 8cri nsotverio Wgo, pnn]ito 3P0 mo nie dolaoga «Hi 
rn Sct-üb y falle ¿ su srrvicio. 

Aquí ea GíbralUr me hi d^do el braxo lu^r á ieviiD* 
tanae alguK nito del día. Tcn^ en M siete hrridesqoe les 
dnijaoos bao hcclm Deccsariameiitc, |nn|uc en ledas «(|iie« 
las partes se a{K*aemt3 por lo$ trahaioí y m.tl;t cura qtae 
liase CQ les prifiMfos cunrcnla tlUfi Cintrn heridas de estns 
van ya coa pircHes y casi cernías; tres quo cst\a en la 
propia junta di*l codo seo tau rebeldes ijuo dos dcllas muy 
pequeñas resisten Je manera á ia mctlieitia que ba das me- 
ses que ningún retnciliu basta á sanallas; otni que csti en 
la sangradura lleva camino de sanar en quince días; mas 
aquellas dos que díg) me cnlrelienon y dan (anta pi^na y 
dolor que tem » i|iie lia^Ui el buen liemp > iM se han de que- 
rer cerrar, y que sen menester algún |k>co de sudor 1) de 
fuego para sanarlas, |>on¡ue no me quede cos^i |ior probar 
en la cirujia El bra7.o con la mano cslA totalmente inútil y 
|)erd¡do: mas no habieudo niervo ninguno leso ni hueso prin- 
cipal rolo del todo, mucha csjierauza me dan (juo con las 
medicinas que al verano su hiciiircu, do cosa^ blandos y le- 
nienicSt cobran*' culera salud. Uios lo haga, ¡Kjrque con un 



iOO 



brazo menos l:i vuii scrA díisconsolaJa; mas confio en su 
misericordia que si no diere remedio dará paciencia. Todo 
esto mal no me impide el caminar on litera, ni me im|)edi- 
rá liaccr los ncf^ocios en Portugal, porque en mi casa ne- 
gociaré desile la cama, y para ir á palacio me harú llevar 
en silla ó ca litera: ¡^nlcs un tiilliJo persuade mas que dos 
sanos, mayormente Imijiendo de negociar con Icatinos. 

Suplico á V. ra. me responda luego á Sevilla avisándo- 
me del rccilx» dcate pIicf;o, y mándeme avisar de l;is cosas 
del mundo un |x)co por extenso, [wrjac vengo tan Ix'irharo 
que no n)C liallo entre gente racional. 

Hó hallado aquí un corregidor vizcaíno rauy honrado 
caballero y hombre sin dubda de mucho provecho, para 
que S. M/ lo oeu|>e mejor que ca Giliraltar. Aviso á v. m. 
dclto por hacer lo «pie debo, para que en la ocasión haga 
memoria del. 

Pienso que nnitractan á Aixlrca Corzo en Valencia ín- 
juskaracnle, y es hombre de quien se pueden rccebir servi- 
cios do ¡mpi>rt;tncia en las co^as de Bcrl)eria en tanto que 
aun se le podrían disimular cul[kas por la conveniencia, 
cuanto mis dejarle de ca^^tigar cuando n^ solamente no las 
tiene; prn> aun ha hccJio servicios de im|iortancLi. V. m. 
lo acuerde á S. M.^ p.ira que lo mando remediar. Desde 
Sevilla enviara los rccilKln que Garaica pide para pagar- 
me los cuatro mili ducados: que |Mir enviarlus áotos que 
DO me pagaban mas de Jos, na he hecho dilígeoeia para 
basta saber la voluntad de S. M.** eo lo que le suplioo de 
que 9C paguea lodos cuatro. Nuestro Señor, etc. De Gi- 
braíur á último iie dieiembf« de 1578. — Uc&x hs ma 



Ddd Joan de Sii>ii. 



BOsá v. 01. su ».TVidor 

Saéfv. — Al Uttstrc MftDf mi scuor Gabríci de Zaya$. 
éti Gdbmjo de S. SI.' y su secrelarb de &44J0. — Ctl 



■M 



!ÚI 



SM LLlLéT. 



.éñde #amil# 1579. 



8« p4um pvtA i SrtA— fue te 
bccrcaéeaáia ladrea Con*. 



y^^ 



hxsns Sc^oa. 



DeaJe GibralUr esorrLi á v m. muy largo. Lo que des* 
pues lengo qne decir es haber partido «le «lli A último del 
mes pasado, ▼ üegsdo aqoi á Sant ljúc«r A cuatro úd pr^ 
senle, mai pnraio de mi brazo: que aQDi|tte vine ca una 
aílb de manos h mitad del camino, y el resto cu una ear^ 
;iQn, del movimiento y Je ha^icrine cesado del todo unas 
e&Daras que traía desde el príncipn de mi eufemiedad, 
corrió tanto humor al brazo que se inflami) y hinchó de ma- 
nera que me puso gran miedo; mas» bendito Dios» con 
el reposo de tres dias y la merced que me han hecho en 
esta casa^ he vuelto á mejorar muy apriesa. 

Después de mañana partiré para Sevilla |)or el rio, y 
allí esi>eraré respuesta de S. M.* de los particulares que es» 
cribi desde Gibraltar. Plegué á Dios que se resuelva en los 
que me tocan» porque de otra manera no me podrt^ mover 
de Sevilla ni me acogerán en Lisboa. 

Tengo por sin dubda será llegado aquel despacho, por- 
que el corregidor Je Gibraltar despachaba á las 20 el pro- 



102 

pió (lia ; mas par lo (|ue puede acoiiU!Ccr, rcpclirú aquí que lo 
ipic suplicaba á S. M.** es f]iio me haga merced tic dos mili 
ducados para pagar á Andrea Corxo que ha gastado conmi- 
f;o en cohechos de alcaides en Berbería , y en inatitcnerme 
y Iraerme hasta aquí , y de mandarme pagar los cuatro 
mil! de que me hizo merced para aderc/.arme ; y prometo á 
V. m. que me costó mas de seis por la descomodidad con 
que lo hice, y que no haré con cuatro lo (¡tic perdí en la bata- 
lla; mas la merced cumplida de S. M.** en mi ¿rden la cs- 
l>ero , y enlrelanto no quiero que me ayude sino á no men- 
digar, por lo que conviene á su servicio, 

Kl duque poJrá ser que escriba que me deterná aquí, 
porque aun no le he dicho cuando he de partir; pero sin 
dubda saldrú de aquí á dos días. Y con tanto no tengo que 
añadir sino solo suplicar á v. m, me mande remitir la que 
vil con esta á Toledo [>ara Juan Gómez de Silva, Guarde 
Nuestro Señor etc. De Saúl Lúcar , diu de los reyes de 
1579. — Besa las mañosa v, m. su servidor — Don Juan de 
Silva. — Tiene una rúbrica. 

Sobre. — Al Ilustre señor mi señor Gahrírl de Zayas, 
del Consejo de Su M/' y su secretario de Estado — Madrid. 



f05 



Copia de caria original de /). Juan de Silva al secretario 
Zaijas, fecha en SevUia a \ I de enero de <57í). 

Avisa su mejoría y que piensa ver lo ma^ notable de Sevilla. 

Arefihfo íjimernl fie Sirntinc/t.';. — .Xi'tjrriuUo ti'í Guara moder- 
na, legajft nitm, 396. 

Illsthe Señoh. 

H.'tllotnc en Sevilla con mejoría de cotno snit ilc San Lú- 
car. Dejí^ en nqiiclla casa la mayor alearía que en mi vida 
vi, y con grande raz^)», porque les ha dado Dios una sola 
eosa que les fallaba. Vim^ aquí por el agua pur temor de ios 
golpes del coche, que me traclaroa muy mal desde Gibral- 
lar allí. EsiKiro resolución de S. M.'* de lo que desde Gí- 
brallar !e cavití \ suplicar, y enlretanto eslíiré aí|uí en re- 
henes con grandísimo Irabajo y desasosiego de Animo. 

Envié hoy «íl médico (pie Iraia del rey dcr[)rlu;j;íil, por- 
que le hacia falla, y es hombre insigne; y esto me pone 
mas deseo de llegar ¡I mi casa , porque oo querría enlrar* 
en otras manos al cabo de tantos trabajos: que cierto me 
han opriniido mucfio y ciitlaquecido las fuerzas del ánimo 
tanto como las del cuerpo. Enlretanto picnsn eiUrclcnerme 
viendo las particularidadesdesta gran ciudad, (pjc deben ser 
notables. Y agora no tengo mas que decir mno supticar á 
V. m. rae responda á [as que de üihraltar y Sant Lúcar ten- 
go escripias. Nuestro Señor etc. De Sevilla á \i de enero de 
1579. — Hcsa las mañosa v. m. su servidor — Don Juan de 
Silva. 

Sobre. — .\1 Ilustre señor mi señor Gabric! de Zayas, 
del Consejo de S. M. y su sccrelnrio de Estado — Madrid. 



i 



IM 



Carta orújinal de Ü. Juan de Suva á S, ñ!,^, fecha en Sevi- 
lia á 29 de enero de 1579, 



Alivio notable oa su hcríiía — Amistad que desea el nuevo 
rey de Marruecos con Felipe II — Hescale de los cautivos — 
L'risíün de Luis de Silva, ordenada por el rey de Porlu¿;al D. En- 
rique. 

Archiva nefieral rítí Sinutacas, — Eüudo legajo núm. 396. 
S. C. II, M. 



He recebifití Un gran merced con maadannc V. M.* 
que le vaya ú besar la iiiaiK) y á lomar orden Jel modo que 
me lie de gobernar eti Portugal, tjue bastará para darme 
salud, aunque de aquí |iarta sin ella ,* y asf me resuelvo de 
partir á 8 del qua viene como tiuiera (¡ue me baile, y par- 
tiera luego s¡ no Imbiera curnen/aJ'i la cura de dos ó tres 
llagas que me ban quedado abiertas cii el br.17.0 , de las cua- 
les bo mejorado inucbo; y auuqne todas los niéjloosjuzgaban 
que no sauarian basta el (in del verano, tengo esperanza que 
sanarán agora, de lo cual me desempeñaría dentro destos 
oeho dias que lomo de plazo , y de una manera ó de otra 
podré partir cuando digo, en litera, que mas apriesa no 
será posible. 

Si V. M.** me mandase dcspacliar csle correo, tiempo 
lerníi de llegar, y cuando no venga, eso mismo tomaré por 
respuesta para partir á los mismos ocbo del que viene. En 
el despaclio (|iie envié de Gcupta y se ba perdido, avisaba 
á V. M/ de lo que agora avisa el rey de Portugal cerca del 
cner|w dd rey, que baya gloria; y porque V. M.*^ lo cu- 



405 

tienda masen particular, envió el duplicado de la caria que 
entóiices esorcbí, |)or la cual se entenderá cuanto desea el 
Xarife (i)elainislad de V. M/ jardos respectos: el principal 
por el temor que tiene de ios turcos, y el segundo por con- 
linuar hx cotireJeraclon (pivj Iractalja el Meltico su hermano 
con V. M.**; y esta dclie ser á lo que cnlicrulo la comisión 
)|ue lleva Andrea Corzo, el cual n» ha partido por cierta in- 
dbpusiciou que lia tenido» y ahora (|uierc ir conmigo; mas 
yo trahnjaré de enviallc antes y por la posta, y entretanto 
se podrá responder al rey que habiendo V. M/ entendido 
por aviso raio qucl Corzo truc carta del Xarife para V. M/ 
sobre la propia materia de haber entregado libcralmente el 
cuer¡)0 del rey para eciiar cargo en lodas partes, V. M/ 
diliere de escrebir al Xarife hasta ver su caria y oiral Cor- 
zo, para hacer tanto mas accrladamenle loquel rey pide y 
lo que conviene ú los captivos. 

Paréceme gran error quel rey no apruebe el concierto 
de los ochenta cahalleros, y que dellu uo puede sacarse 
otro fruclo que dificultar la salida desloa y el rescíile de los 
demás, porqiael Xarife hizo este concierto á pclicion deilos 
propios sin hacerles molestia ni vejación p;ira ([uc se resca- 
tasen, y sin sacar condición alguuade aprobación del rey; 
y si se rescataron caro, ellos mismos tuvieron la culpa ha- 
ciéndose malos olicios los unos á los otros por intereses par- 
ticulares. Y viendo ahora el Xnrife que no le sale cierto lo 
que ie prometieron, se ha de indignar tan de veras que lo 
sieutan. Lo que les convenia era aprobar el concierto con 
que en los que restan, que deben ser muchos, se hiciese al- 
guna baja; que pienso vernia cu ello el Xarife, y compu- 



(i) Kra este Mulcy lljtncl. heredero de Fez y Marruecos por 
muerlo de sa hermaiiu üI Muluco. 



IM 



U\nilolo después loilo juuiD, ri^pariir |w)r ónleü del rey ú cada 
UQ(i lo (|ue hiJtiiianieiile pudieru pagur. 

Con mucha razón Im considerado V. M/ que si al Xa- 
rife sj le escriben [nucluis cartiis de ruegos, les |)odrii per- 
der el respecto. Y porque en esla materia se ofrecen consi- 
demciones de inijiortancia por ambas partes, parece (¡uc 
V. M."^ debía excusar por ahora de dar mas carias á parli- 
Gulares coa alguna respuesta suave, porque cargaudoel Xa* 
rife á V. M."* enlerameale la liberalidad del cuerpo del rey 
y mi libertad, no será razón cargarle tanto la mano con car- 
tas sueltas, y espccialmctilc pudietiLlo resultar de la comi- 
sión de Andrea Corzo, que V. M/ enviase allá áél ó áotro» 
y en este caso se les podrá ayudar de uu;i vez con maa efec- 
to y menos molestia del Xarife. 

Tengo por cierto como arriba digo que loque este moro 
quiere de V. M.'^C't efectuar loipie su hermano Lractaba, y 
parccele tan común entre V. M/ y el la necesidad de con- 
cordarse porque no entren los turcos en sus reinos tan ve- 
cinos á estos, que imcieado de su parte lo que su hermano 
prometia, V. M.** holgará de tener su amistad; mas (picrien- 
do apretar á querer pedirle puertos ó cosa síímcjantc , tengo 
por sin dubda que no lo concederá , porque do miedo de sus 
moros que U)marán muy mal que dé sus puerlfls á cristia- 
nos, dejará de hacer la paz quel miedo de ios turcos te 
hace desear. Y en cuanto A la observancia de lo que pro- 
metiere, no se puede regular sino con la necesidad que tu- 
viere de cumplirlo, y esla debe ser regla general en todo lo 
que se Iracta con los moros, de la cual solo el Meíuco se pu- 
diera exceptar, que tenia valor y condición para Iraclar 
con él tan confideriLetnente como con un príncipe cristiano. 
Y cuando de lo que Andrea Corzo |iro[>usierc no se saque 
sustancia para hacer ia paí cou esLc, se pueble considerar 



i 



407 

que seria muy ;i proiKJsilo que V. M."^ hiciese el \crano que 
viene la empresa de Alaracl)e, ques üm imporlaiUe cuanto 
se pucílc encarecer, y fácil á las fuerzas de V- M." si 
con ellas no se ba de acudir á otras necesidades forzosas; 
y en esle caso lambieii [íareco dura cosa escrebir al Xarife 
tan estrecha y amigablemente como lo pide el Serenisimo 
rey de Pnrliigal» que se dcbria contentar con que V. M.** le 
escrilKi muclios agradecimientos por lo que liasta agora ha 
hecho» rogándole coa generalidad que también en lo que 
resla muestre su real ánimo. 

Mscnbióme Zayas qucl rey habia mandado prender á 
Luis de Silva, y que se le hace cvirgo de nu lialicr protes- 
tado al rey, que haya gloria, los peligros que se le apare- 
jaban. Yo hago cierto A V. M.** lo que esorehi de GlhraUar 
porque lo loqué con la mano, y estando el capitán Aldana 
el dia de la batalla de npinion que se couibalicse» aunque 
basta entonces lo habla eoutiadicho, pareciéndolc que hasta 
aquel punió hubo lugar de retirarse, y que ya no le habia, 
todavía F^uis de Silva insisliú mucho en quel rey se retira- 
se, tanto quel rey se enojó y le dijo; "eso entiende mejor 
Aldana que vos. " Y aunque ahora S. M.** prende á los que 
no hicieron demasías en contradecir la jornada , tampoco él 
las hizo, porque cuando el rey le dio cuenta della, casi se 
la aprobó; y quedándole después escrúpulo, le envió un es- 
criplo bien flojo, el cual me mostró, apuntándole cuatro ó 
cinco inconvenientes (1); asi que no se dcbria es- 
pantar que un caballero particular no hiciese mas viva re* 
sistencia á su rey de la qucl propio le hacia; y será muy 
justo que V. M.'' favorezca á Luis de Silva, y qucl duque 
de Osuna lo tráete con calor. 



(<) Falten algunas |i:ilahi is \or cslar roto i.t| ptipci. 



<08 

NucHlro Señor la C. y U. pcrsoiii Je V. M.** guarde 
cDiiio la cristiandad lia menester — De Sevilla á 29 de ene- 
ro de 1579 — De V. M. humilde vasallo y criado que sus 
muy reales manos besa — Don Juan de Silva. 

Sobre. ^X la S. C. R. M.** del rey nuestro señor — En 
manos del secretario Gabriel de Zayas. 



Copia de caru de D. Juan de Stlvj al secretario Zty is, 
fecha en SeviUu á 29 de enero le 1570. 



^'cíii»o general de Simancas, — Secretaría de Estado, legajo 
niim. 596. 



Ilustre Se^or. 

Hallóme con rauclia priesa y con deuda d^ satisfacer á 
tres car Uis de v. m. de 17. i8, 25 del [írcsejilo. Querría 
resi)onder por úrdcíi por acabar mas preslo. 

Elscrelií al duque de Metlina lt> mal que lo liizo su eria- 
do en deleaer seis dias el despaelio siibrescri[jto á S. M.**: 
los de las albricias le debieron ocupar el tiempo y el sentido. 

Holgué en extremo con las cartas de S, M<"^ y de v. m. 
de los seis de agosto para.... (1) con mis paíteles. Alii en- 
vió el duplicado de la qqe escribí eu Ceuta á S. Maj.**, 
porque se entienda en particular la entrega del cuerpo del 
rey, que haya gloria, que se hizo en aquella plaza, y la 
razón que tenemos de agradecerlo con palabras al Xarífe, 
pues hizo la liberalidad á nuestra cuenta. Y cs[)ilntome que 
el rey de Portugal ni su embajador no hablan palabra 



(1) ILy una paldbra quo ao se [juedc loor. 



109 

en ello, siquiera |)ara porsuadírnos á escribir con calor ni 
Xarifc. 

En la carta de S. Maj.** satisfago coma piredr» á lo que 
se me pregunli acerca de lo que su tio le pitle que escriha 
alXarife, y también digo rasamente ío que enliendo en la 
prisión de Luis de Silva. En la trapaza que se ba levanta- 
do de D. Hodrif^o Manuí;! fiaría bis íltiigencias ([uc me pa- 
reciere asi con Antonio Manso como con D. Leonis Pereira- 

Hc leído bi de 18 y no veo cosa particitlar A que sa- 
tisfacer. Comenzaré ;\ responder á esta última , y sea lo pri- 
mero dar gracias á IJios par la mejoría de Su Maj.'*: déle 
Dios la que el mundo há menester, y será la que de- 
seamos. 

Beso Ins manos á v. m. por la que me ha hecho de 
acordar á Su Maj.'* mi particular. Con esta va un testimo- 
nio de lo (pie arjui se respondió sobre la cobranza de los 
cuatm mili ducados. Suplico á v. m. le vea; quo por é\ 
entenderá el estado del nc^'oeio, que es hal>crse puesto allá 
impedimento en mandarlos pagar, por que de aqui no 
ínviaron ba cédula orÍgÍa;il con las cuales se acostumbran 
quedar» ó este leslimonio qtie monta tanto, con el que, pa- 
rceiéndolc á Gucrnica que es bastante » podrá Su Maj,** re- 
Külvcr lo que fuere servido. 

La relación de la jornada de la manera que yo la pude 
aprender, oeu[»ana bien poco ¡mpel, y todavía perdonará 
V, m. que iu> vaya con esta, [mrqnc me hallo muy cansa- 
do y con dolor en el brazo. 

Lo que sigue de ktra de Silva. 



Con razón se teme que el rey de Portugal se acabe Jo 
golpe según su poca salud y ílaeo sugelo. No sé yo que 



iiO 

\u)úv.v (locir en eso cuso, por oslar tan remólo ilc las cosas 
de Portugal, liahiéndose mudado todas después que salí de 
allí; mas hablando á hullo me parece que Su Maj,** debe 
apresurarsíi k pedir la declaración de la sucesión, porque 
si el rey se muere, liarán alguna 6 muchas locuras que nos 
den trabajo y cuidado, y ellos se pierdan, In que Dios no 
quiera. Todavía sería yo de opinión que no nos tomase ese 
CJíso desarmados, y que con alf^iin buen color estuviesen 
nuestras galeras y algiin golpe de gente vieja muy á punto 
para bacerlcs un par de fieros. Ten^':o por cosa hacedera 
hombrearlos bravamente coa nuestra armada, y no dejar- 
les entrar eu Lisboa los navios que los mantienen, y asi- 
mismo inquietarlos y destruirlos con la misma armada en 
el Algarve. Muy locos y temosos son: no sé lo que harán; 
mas parcceme í|ue moslrániiolcs blandura y liberalidad , y 
ofrecit-ndoles la conservaciou de su-» estilos, y alivfándolos 
de algunas cargas pesadas que sus mismas leyes les ponen 
en favor del rey, y viendo cuan poco les puede aprovechar 
ponerse en conlradccii' la juslicia de un príncipe tan pode- 
roso, que se han de rendir y compoaer las cosas como la ra- 
zón lo pide. No puedo hahlar en esto smo generalmente; 
allá lo platicaremos, dándome v. m. mas luz de lo que 
D. Cristóbal tiene hecho, ó de lo que avisa que se podrá 
hacer. N. S. ele. De Sevilla á 29 de enero á media no- 
che, 1579. — Hesa las manos á v. m. su servidor — Don 
Juan de Silva. 

Sobre, — Al Ilustre scfuir mi señor Gabriel de Zayas. 
del Consejo de Su Maj.' y su secretario de listado — 
Madrid. 



H1 



Copia de carta original de //. Jnan de Silva á Zayan , fe- 
cha en Sevilla á \Q de febrero de 1579. 



Se justilica (le su larga permanoncía en Sevilla— Da rúenla del 
esUdo y ruracion do su herida. — Andrea Corzo — Nolicias acerca 
dcD. Gonzalo Chacón, del capitán Aldanay deOuzmün, criado del 
mismo Silva, que se hallaron en la Imtalladu Alaizar(|uivtr — Prag- 
mática de cocltes. 



Archivo ijenn-'ú díi Simancas.— Negociado de Rstado, legajo 

núm. 410. 



Ilüstiík SRfíon. 



Esloy corrido de hnber dilatado mi pnrlida del licniíx) 
que l.'iii preeisunLíntc nfi'ccJ, como sí ao tuviese la jusla y 
forzosa disculpa que aquí diré. 

Estando á punto para p.irlir a los ocho, como habia es* 
crilo, sin parar en l¡i difictiltid de los tiempos que fuerou 
rigurosisimos, á los siele se inc descubrió un hueso, y h 
punto de salir pur aquella líuguília ijue tractaba de cerrar. 
no quedando en ella lu^^ac abierto por donde cupiese una 
lanteja, y el hueso era tan grande, que parecía iin|>osible 
caber sino por un f^ran aí^ujero. Y traclando el dia siguien- 
te de dilalar la herida con esjíonjas v con otros aríilicios» 
habiendo en lodo dilií'ukad, couicnzú el cirujano á tirar del 
con la mano, y abrióle camino y salió fuera: es t^n ancho 
como una [migada y de tres dedos de largo. Fui'-; gi'an mer- 
ced de Dios descuhnllc y sacallc con poco daño, aunque 
ron muclio dolor. Kl [)roj»to ilra , [jor otra llaga (|uc tengo 
en la sangradura salió otro hueso sin pena ninguna: que- 



U2 

diimc unn gran llaga en el coJo que cu eslos pf)C03 dias se 
ha cerrado y se puede teucr por sana. La de la sangradura 
también parece que se cerrará dentro de cualro ó cinco 
dias no liabicndo olro hueso, como tengo por cierto que no 
le hay ; pero de una manera ó de otra me partiré sin duda 
el jueves 19 deste, llevando un cirujano francés que Iruje 
de Berbería, que pensé licenciar desde aquí; mas por estas 
revueltas no osaré ir sin él , y es bastante para lo que so 
ofreciere en el camino. La cura do aquí me ha hecho muy 
diestramente un italiano llamado Ermes, que yo conocí en 
esa corte. Y no han parado en esto las mercedes de Dios, 
sino que estando desconfiado y descuidadísimo de hnHar la 
pelota, me fui un dia destos á tornar el pulso y hállela en 
aquel propio lugar en la parle interior del brazo, entre los 
miisculos, un dedo mas arriba de la coyuntura de la mano. 
Es cosa admirable que haya caminado desde junto al hom- 
bro hasta meterse en este lugar sin haberla sentido partir, 
ni caminar, ni parar. Está en parle segura para dejarla 
reposar sin inconveniente , y si saliere mas al cuero sacar- 
scllia fácilmente en Lisboa: que hasta entonces no embara- 
za ni da priesa. Suplico á v. ra. presente este descargo á 
S, M.^ no le mostrando esta carta, poniu^ es un cuaderno 
de eirujía. 

No he podido echar de aquí á Andrea Corzo, porque como 
nunca ha estado en la corle hásc atajado de ir á ella sin pa- 
drino, y asi se va conmigo. Es muy buen hombre: cierto 
que tiene hechos servicios de importancia y especial el de 
haber sacado el cuerpo del rey de valde y puramente conce- 
dido á .V. M."*. También nos podrá avisar de his cos;is do 
África bien en particular. Todavía me ha pesado de su tar- 
danza, [Kirque no se dilate mucho la respuesta que se ha- 
bía de dir al rey de Portugal cu caso que baya parecido 



115 

convcnicDlo lo que apante en la pisatLi. D'^spues acá he 
oído por estas calles que! rey nu contraviene al concierto que 
liicieron los óchenla caballeros y liibrA hecho muy bien. Yo 
no pude hablar determinadamente en lo que S. M/ habla de 
responder, y así me piireció itUerp>ner aíiucíla dilación has- 
ta oír á Andrea Corzo, por ser la demanda del rey algo 
excesiva, y por no salicr en que estado se hallan las rosas 
de Portugil , y el cimino (jao S. M. pretende tomar en ellas: 
que ya podrian oslar en ptinlo que pareciese conveniente 
hacer aun mas de lo que piden, y buscar modo da rescatar al 
duque de Barcelos por cuenta de S. 3f/: ya podria ser, si 
conviniese, hiillarlo fácil y barato, t^ todo esto liablo á tien- 
to, porque ba^ta llegar ahí voy con iin;i vcndü en lo-^ ojos. 

Las cartas que escribí de Ccupln, qun no han parecido, 
trujo Diego de Torres que partió de aquclíii frontera para 
Gibrallar, y tomar desde allí el camino le Portugal. Ordénele 
queen el putiLo de aquí las encaminase á v. m. Seguramen- 
te se que tocó eucl Puorlo y no Icsdcbió dar buen rccabdo, 
pues no han parecido, ni íi\ til ethis ban venido: las ha (en- 
viado desde Lisboa donde me dicen que ha dias que estaba 
de camino para esa corte. Si ahí se halla, v . m. le pida ra- 
zón dcllas: que me pesaría se hubiesen perdido, asi por el 
peligro do tO|);ir con ellas porluguesíis, como por no me lia- 
ber quedad ) cojíia de la que enlóuccs cscrebi á v. m. , como 
lo hice con la que escrebl á S, AL'*. Entonces satisfice ú lo 
que V. m. me ha tornado des[Mies á preguntar do h. Gon* 
zalo Chacón, Aldana tj Guzman. A L). Gonzalo vi después do 
la rola, sano y en buen caballo, camiuando á salvarse, y 
después í|UC yo le vi, le vieron otros. Desde enlónccs no 
se ha sabido de úl. De pocos dias acá se ha reforzado una 
nueva de qucs vivo, y aunque se va siempre calentando, 
yo estoy muy dulxioso dello. .4/ capitán Aldana vi comen- 

Tosio XL a 



iii 

7A\úx la batalla al tiempo que perdimos Ducslra artillería. 
Hablóme desconfiad amen le en c! subceso, y dicen qucn- 
lúnccs babló lambicn al rey. Eslo no vf yo. Habia peleado 
basla entonces muy bien, y dado muestras de gran cora- 
zón: después n»e dicen que se lorní) á engolfar y le mata- 
ron. Esta es la eomiin opinión que hasta agora tengo por 
oierla. Guzman fué captivo y llevado h Fez: súpclo poco án- 
te5 que partiese de Alcázar; envióle á rescatar y halláronle 
A la muerte: dióronrnele ¡wr 3.ñO escudos. Llegó ánlcs que 
yo pnrtiesc de Alcázar y hi'rlc Iraido conmigo , y está ya 
casi bueno del lodo. 

El que escribió las cartas falsas cu nombro de D. Ro- 
drigo Mamie! be sabido que está preso en Ceupta, Escrito 
Icngo, enviando aviso de lo que pasa, al cn|iitan , para que 
le delenga y avise de la maraña. Del Puerto no tengo res- 
puesta de lo que disto sabe Antonio Manso. 

De Portugal no tengo curtas dias ha, porque escrebi que 
no me lmlliibana(|ní, y deben de escreblr tiesa corle. Toda- 
vía rne da harto cuidado, porque ha niucbo que no se de 
mi mujer ni de inl hijo. 

HAsc comenzado á ejecutar aquí la premAtica de los 
cnchcs: íl mi me loca bien, porque no puedo agora andar á 
caballo, y así pienso que podré hacer ahí pocos cumpli- 
mientos. Nuestro Señor, etc. De Sevilla á iOdc hebrcro de 
i579. — Besa las mañosa v. m. su servidor — Üon Juan de 
Silva. 

Sobre de la carta. — Al Ilustre señor mi señor Gabriel 
de Zayas del Consejo de S. M/, secretario de Kslado— Ma- 
ílrid. — Suplico í^ V. m. mande remitir las que van con 
esta. 



.«9(9 004 



115 



CARTAS 



DEL 



TC] I). Sebaslian ; D. Cristóbal de hn, tocantes á la cipedicion 

de Urici, j á los do^ocíos de Purlui^nl , desput^ de la rola 

de Aluzarquirir (í)p 



■-fc— r'>-*'S^< Hr! 



Relación de carta del principe Doningcs al rey 
C.%nPKTA.^Jí Portutjal, de Gante á \ de enei'o de 1578 — 
con Nun Alvarez Pereira, — Sacada de lalin. 

Archivo general de Shnancjts, — Negociatío de Estado , legajo 
núm. 395. 



Ve Iclr* «le Z>- 

D fl fftnntra 
í¡ue iffiun tsto, 
ei rtj comenztí 
iit btUa eorrei- 
pondencia. 

Delcir« del rey. 
Y aun con 
dos cartas, aun- 
que creo que á 
don Christóhal 
na le escriben 
motqut deuna. 



Agradescc el favor que oí rey le hnbia 
hecho con dos carias que le escribió con Bas- 
líjín Dacosta, dando á entender que el prin- 
cipe le podía complacer en algunas cosas. 

Descárgase de (pie no tiene culpa en lo 
que muchos le acusan , representando la lide- 
ttdad con que, como buen vasallo, fia servi- 
do al eni|>eradür y al rey nuestros señores» 
que ha sido de manera que el emperador nun- 
ca la tuvo ni S. M/ debe tener dubda dcllo. 



(t) Precede á estas cartas el extracto de la que escribió Guiller- 
mo do Nassau, príncipe de Orange, al rey D. Sebastian en eneru 
de 1578, y que pablicamos por tratarse en cllu del socorru «[Uü Iü 
proporcionó para su expedición, y del que se habla frecueotomente 
eala correspondencia del cmliajador Silva. 



41G 

Que no obstante esto, le han procurado 
matar diversas veces, condenado á mueric y 
privado de su honra y hacienda, teniéndole 
por indigno de ser vasallo de S. M.**. 

Que de eslo ha sido causa el amor que tie- 
ne á su hijo y aquellos paises tau mallratadfw 
por los ministros del rey, contra cJ jurauícn- 
lo solemne que cerca dcsto tiene iíeclio. 

Que como fiel vasallo y buen padre no 
pneile dejar por todas vias (aunque sea con 
peligro de su vida) de avudar h su patria y 
procurar la liUcríad de su hijo. 

Que le había sido do gran consuelo en 
De ifliridf zi- Ins Irahajos con que se halla, ver que tantos 
principes cristianos aprobaban su causa, o 
ria'eí^iTn' fué *> lo meno^ no la repfol»alíai}, y enfre ellos el 
*"^" rey de Portugal , lo cual le fj {padece macho. 

De Letra df I rey. Quc auuqtic por esta nicrccd le quedaba 
£«10 creo inuy obügado á servir, todavía, viendo que 
tu^ai'Vn'cUríñ '^^ '^ podia haccr como dcbia, se alrevia an- 
tes á [Kídirlc otra nueva , es á saber, que |)or 
la autoridad que tiene acerca de S. M/, pro- 
cure que, apiad/indose de los trabajos de 
aquellos Paises, y allanando todas las revolu- 
ciones que en ellos hay, los vuelva y restitu- 
ya en su antiguo ser y prospcriilad. 

Que aunque él por si no lo merezca, es- 
pera que el rey hofgará de hacer este oficio, 
habido respecto al trato y comercio que hay 
entre sus reinos y aquellos Paises. 

Encomiéndale á su hijo, con deseo de que» 
pues él en |>ersona no le (Hiede ir A servir pr 



mantra. 



fea 



Díiciridrirfy. la graii capga (le negocios que soslienc. lo 
BienUgran- acici'le á Imccr su hijo cu las justas guerras 
que solo el rey trae de conlino con los enemi- 
gos de la cristiandad. 

Que pluguiese á Dios que los monarcas 
procurasen antes de cuuiponer las cosas de la 
cristiandad, y resistir á los enemigos della y 
tratar líen á Ií>s fieles subditos, que de fo- 
mentar entre elfos tantas y tan largas guer- 
ras civiles. 

Que lodo esto es indicio de mas mal. 

Que si no se engafia (que plegué á Dios 
se engañe), es de temer que los que han al- 
canzado tantas victorias de la cristiandad, 
mas por las disensiüncsque en ella hay, que 
por su propio valor, pongan lamhien en ser- 
vidumbre lo demás de la Europa, y que los 
reyes que no conceden agora h sus fielas sub- 
ditos un toleralílc estado, vengan á ser for- 
zados de pelear por los suyos con gran daño 
de toda la cristiandad, y vean los que se han 
puesto asi á otros principes cristianos en estos 
trabajos, la diferencia que hay entre los que 
quieren mas mandar ásperamente que con 
blandura y moderación, como lo pide el ofi- 
cio de un rey. 

Que inclinando el de Portugal á hacer es- 
te tan pío oficio acerca de S. M.*", mcresccrá 
gracia con Dios y perpetua gloria con los 
hombres. 

Que entenderá de Nun Alvare/, el oficio 
que el Doranges había hecho en IoíIcI pasagc 



H8 

de los soldados para Berbería, (juc auinnic áca poco, lo de- 
be eslimar y tener el rey por Icslinionio de rceonocimienlo 
y [jor piedad, de que estará siempre muy [►roiito para le 
servir. 



Copia de otra de carta de D. Cristóbal de Mora á 5. M.^ 

i A 5. i»/.*» de D. Cristóbal de Mora, á último de 
CAHPtíiTA. huero de 1578. 

( Con dos carias del rey de Portugal para él. 

Archivo general de Simanca$.^£stadOt legajo fiúm. 397. 



Dentro. — S, C. U. M. — Coa el correo de V.M.** que ano- 
che volvió de Porlogal, rccebí estas dos cartas del rey; [)or 
ellas verá V. M.** el trato que queremos empezar con Alda- 
na, visto como se ha desbaratado el que. teníamos con el 
conde Aníbal; hasta ahora yo no he hablado palabra al 
duque , porque entendí que no estal)a hoy pnra negociar por 
el dolor de la gola. Los días pasados me escribió el rey man- 
dándome que yo hablase á V. M/ de su pnrteen recomen- 
dación del dicho capitán Aldana. Yo le respondí que V. M.*^ 
le babia hecho merced y le tenia ocupado en cosas de su 
servicio, ipm por adora no bal}ia que tratar deste particu- 
lar; con todo mandan de nuevo io que V. .M."* verá. Con 
respondelles lo que el duque me ordenare liaLrú cumplido 
con esta nueva ójden. 



H9 



Dentro de la copia hay un ¡tapel, cuyo epígrafe es: Lo que se 

ha suplicado á S. M.^ por parle del S."*** rey de Por- 

tutjaly y es lo xiyutcnte: 



Mil quintales de pólvora. 

Que S. M/ se sirva de tnandarque, mientras el rey es- 
tuviere en África, Iteven á su campo de todos los puertos 
de Aadalucía pan cocido y otros refrescos y vituallas nece- 
sarias. 

Que S, M.** dé licencia para que el capitán Lorenzo de 
Avila pueda levantar en estos reinos hasta dos mil hombres, 
y vaya á servir al rey con ellos en la jornada. 

Suplica el rey á S. M.'^ que mande dar licencia al ca- 
pitán Aldaua para que le vaya á servir h diciía jornada. 

Pide el rey que S. M.** le haga merced de mandar que 
las galeras que andan en la costa de España en el Estre- 
cho de Gibraltar, vayan á Ceuta para pasar al Xarife des- 
de allí á Tánger. 

.Pide el rey que S. M.^ haga favor y merced á Esluclc 
en Jo que se le ofreciere, conforme á lo que el dicho Estu- 
cle tiene suplicado á S. M/ en los negocios. 

La prohibición de los avisos. 



i 20 



Copia de carta del rey de PortUfful á />. Cristóbal de Mora, 
Üe Lisbm á 5 de hebrcro de 1578. 



Remite el papel que escribió el mismo t). Sfiba?liaiK dcsvatic- 
ciendo á su fiiirio las razónos i'oa que Feli[je 11 y e) duque tle Alba 
coDtrariahan la empresa de Berbería. 

Archivo general de Simancas. — Negociado de Estado, legajo 
núm. 305. 



Don Cnsl<^l)al de Morn. — Yo el rey os envío mucho á sa- 
ludar. 

Aunque andando ü cr/a en Salvatierra ó sus conlor- 
iios recibí el papel i]ue el duque ilc Aíba envió al camino á 
Luis de Silva , que eonteüia lo mismo que le liabia dichode 
parle del rc)r mí lio, añadiendo al fiik del lo que el duque 
asimismo le dijo como de suyo , y respondí luego ú los pun- 
ios del , no envié áules mi respucsla , aun{|ue desee (¡ue fuese 
cou la misma priesa con que la hice para que fuese luego, 
por parcscermc que, habiendo nombrado embajador ^ no se 
debia dircrir su partida, y que yendo él por la posta, po- 
dría llevar mi respuesta con esla brevedad <iuc yo deseaba 
mas. Viendo que no ha partido hasta agora, y que donde 
vos estáis (auiique quisiera que os halláredes agora aquí 
para poder hablaros) no es necesario embajador, determi- 
né de os mandar desechar este correo y escribir con úl al 
duque de Alba, y enviarle mi respuesta para que rl la vea 
y muestre at rey mi lio. Y para que vos la veáis prime- 
ro , y podáis hacer el oficio que en esla os din!', os la envió 
fuera del pliego del duque, á quien osencomiendo que deis 
luego mi carta, y le digáis romo le lleváis el papel sobre 



lil 



« I» Inis, T d ptteda sia Ifakap (d coil c« tod» ic éean- 
mm madb9 cxestr) ver lo qae tcgyoda á olio pApd qat 
me dió ÜBS de Sihrs : qae potfa tomario Jcspocs á vrr sí 
í, jaostrariDAlnyai Üo, le^oedari, mts^nesU 
fOB » b ktbew d» leer, ftenpie «si os lo he 
faobkogii» ca lodo oeao, y asi Ickoitis, 
|nncoio Docum oi oMpeeo neoifo ooovevieMB; ms 
M lo flfinéfftdes, y do lo nlMado It pnroero ves <|iie lo ho* 
Miwi d M pora le poder ker eotóocrs lodo d papd, ^-oIiíT* 
RÍi olfo dio, de ■■Offi que de U pñtneni \ts 6 de lo se- 
cado, oocBo 08 poreseiere nos á propAülo pon d doque, 
te lo leáis todo; y hobieodo becbo esto, «e lo dejan?» pora 
qm lo moeslre al ney, y eoieoderets dd b qoe cd c$Io de- 
lenmoo hacer , y lo que le párese» de mi respuesta , y si 
(piedó persuadido y satisfedio de las raiooes Jella eu res- 
pnesU de las ot>iecüoues de su papel : y de todo aie avisa- 
reb, tralando cada punlu desloa lao |kartioubniieutc co- 
mo leoeis eoteudiJü. Me holgah^ de que me ki escribáis 
siempre todo, y asi nic ü\isad de IcnIo lu denu^s que el du- 
que 09 dijere y del pudiéredcs eoleuder, y si moslró al rev 
csla mi respuesta, y cuando, y el efcclo que hizo en el rey; 
¡torque holgaré de saber todo esto cuanto es razón. Y 
como si mi resolución (que con tanta consideración y dis- 
curso be lomado, y en que estoy tan resuelto y determina- 
do como ella lo pide y me obliga) dc|)cndicra de la venida 
deste correo, lo despachareis luego lo mas presto que pu- 
diere ser. Y en la plática que luvit^redes con el duque, lo 
diréis que huelgo y eslimo tanlo el justificarme con el rey 
y con él , que tuve para este efecto por tan bien empleado 
como debido el trabajo que he lomado en hacer y escribir 
yo mismo esa mi respuesta . ijiie por este rcs|)cclo fué para 



122 

mi dcscaoso, aunt|ue me ocai)c en cila después de venir 
cansado del campo y del monte, no del ejercicio del sino 
del discurso, para el cual hay allí mejor y mas convinieote 
Uempo que lo que se ocupa en negociüs generales y ex- 
traordinarios, y que ealendais que estoy tan resuelto y de- 
terminado como airas os digo, y que no espero mas para 
puijlicaí' que voy, que haber llegado al rey mi lio ya mi 
respuesta, porque sin esto no rae parescio deberlo liaccr, 
aunque se pierda tiempo en aprestar la gente y otras cosaSt 
para las cuales conviene mucho no diferirse mas esta mi 
¡)ublieae¡on. Y de lo i|ue asimismo os respondiere á tísto me 
avisad, y decilde que este correo no va sino ú llevarle mi 
respuesta sin ir á otra cosa alguna á Castilla ni ¡i otra parte. 
Escripia en Lisboa á 5 de febrero de 1578. — Rey, 



Copia de caria del rey de Portugal á D. Cristóbal de Mora, 
fecha m Lisboa á 12 í/e marzo de 1578. 

Le encarga que dé el parahiea á Felipe II por una victoria al- 
canzada co Flándes por las armas españolas — Noticias del Xarifo 
y dol Molui-o— ílrandc eonfíanza en el éxito de su expedición — 
£1 capitán Francisco Aldaaa. 

Archivo general de Simancas,' — Secretarla de Estado, legajo 
núnu 597. 



Don Cristóbal de Mora, — Yo el rey os envió mucho ú sa- 
ludar. 

Después de os haber escriptoy respondido á vuestras 
cartas por el correo que os mandé despachar (que aun no 
ha vuelto) recibí vuestra carta de 24 del pasado, y después 
me dtó Miguel de Mora cuenta de otra vuestra de 5 del 



lio 

preseatc, que le escribislcs. Y lo que en aquellas cartas de- 
cís 08 agradezco tanto como todo lo que siempre veo en las 
vuestras. Y la primera cosa que en estas os diré, será en- 
comeiuiaros que luego que la recibiereis deis de mi parle al 
rey mi lio el parabién de la victoria de Flátjdes, y le di- 
gáis que della recebf aquel gran contentamiento que debo 
tener y siempre terne , del próspero subceso que deseo á to- 
das sus cosas, y que con mucha razón se debe alegrar con 
tan buenas nuevas, y con la esperanza que ellas prometen 
de tan buen efecto en todo, como espero en N. S. que tenga 
en lo que desea. 

Después que os escribí la nueva que luvc de estar el 
Xarifc en el campo de Ceuta, que me fué dada en aquel 
mismo punto en que os la escribí , recibí carias del Xarife, 
de grande contentamiento de se ver allí y de lo que espe- 
raba hacer. Tainbie:i tuve después dos recaudos de Maza- 
gan, conforme á lo que por las cosas pasadas y presentes 
se puede esperar en las de Berbería ¡jara el intento y pre- 
tcnsión que en ellas tengo. Vinieron dos moros principales 
de Marruecos que aquí cslán: el unodellosfué alcaide de los 
espingarderos y ambos dejaron al Meluch y se vinieron al 
Xarife, y afirman lo mismo qué de Malucb se tiene entendi- 
do, en favor del partido del Xarife y de mi resolución, en 
toda esta maleria. El otro rcraudo fué que ci alcaide de los 
turcos esü en ¡u ciudad de A/.amur , por el Maluch: man- 
dó ofrescer á aquella ciudad al capitán de Mazagan y que 
la daria al Xarife, y esta postrera nueva mandó leneren se- 
creto hasta se proveer en el caso, y parecióme escrcbíros- 
las todas para que las deis al rey mi lio, y A entender por 
ellas como Nuestro Señor comienza ya á favorescer y ayu- 
dar esta mi empresa , porque sabe foque á ella me mueve, 
persuade y obliga. Y tambicn daréis cuenta desto al duque 



de Alba y le lomareis á visitar de mi parle por su indispo- 
sición, y cnconiieiido me aviséis cómo se halla: que liol- 
garia fuere mejor de lo que entendí que estaba por lo que 
escribistes ú Miguel de Mora. 

Mucho os encomiendo tenf»ais particular cuidado de me 
escrcbir las nuevas que hubiere dd mundo: que aunque 
yo las entienda por otras vias, mucho halgarú de saberlo por 
vuestras cartas, y parLicularmcnlc me avisareis de las nue- 
vas del armada del lurco^ y de las otras que de Constanti- 
Doplíi y de Argel suj)iérede3 con todas las particularidades 
que dcllas pudiéredes entender; y para ello terneis mas in- 
teligencia de la acostumbrada, porque en avisos , todo lo que 
se hiciere es necesario y no puede haber ca ellos diligencia 
sobrada. 

Dü lo que os escribí sobre el capitán Aldana os enco- 
miendo mucho tengáis cuidado. 

Y ¡»or agora no veo que mas os haya de escribir en cuan- 
to no tengo otras cartas vuestras, porque si espera hades 
por recaudo de acá como escribistes á Miguel de Mora , ya 
lo terneis con cl correo que al principio desta os digo que 
os mandé despachar. Y aunque agora halíia nqul que de- 
ciros que esperaba respuesta de lo que ha laníos dias lle- 
vó Silva, no digo (supuesta la indisposición del duque de 
Alba) sino que cuando la respuesta del rey mi lio y del 
duque pudieren venir, holgaré mucho de las ver. De Lisboa 
á xn de marzo de 1578. 



lád 



C^M ir «fimdr corta M rtf dt Fmim^al á />. OMW 
Jtahtm.ffd^^LúémMá l^ikmnrzadt 1378. 



Me á Fefi^ n q«e le arrie ai ▼ 
Tcn . 5 le pcvfTft de 



Don Crislóba] de Mora. — Yo d reír «envió mueho á sa- 
bdar. 

Sobre presopieslo de haberme declarado como lo tengo 
eaerípCo, y haber vos hecho sobre c$lo con el rey mi lio el 
oficio que os encomendé » y presiipuesla la brevedad M 
tiempo, y presupuesto por mucho mas cierto que puedo 
hacer mucha cuenta de todo lo que déi debo esperar en 
la empresa que he declarado que he de hacer, cuyo 
efecto están importante á entMmhos como se tiene enleu- 
dido , me lia parescido no diferir loque en esta os escribi- 
ré, oí dejarlo para tiempo mas cercano á mi prtida. 

Sobre ¡o de ¡a ptUvora he mandado hacer en divrrsus 
partes y por diversas vins, todas las dil¡<;encias [>osiblcs. 
y entiéndese que no fallará. Mas jion|ue la ¡wlvora no es 
menos nccc&iria para la guerra que el dinero, que es gran» 
de encarecimienlo, aunque se puede todavía hacer mayor 
cuando no vate el dinero para haberse la pólvora, no tengo 
por sobrada prevención, teniendo présenle lo que es raion 
que antevea para lo de porvenir, encomendaros que pidáis 
de mi parle ai rey nfi tío. que en caso que hubiere menes- 
ter, y no la pudiere haber por otra t iVí, quiera mandar á sux 
ministros qve presten á ios mías mil y quinientos quintales 



í/í»///7, qiic la volverán en pólvora, ó dnrán el valor üella 
para que se compre por órdco y con'asialencia de los mi- 
ni:$lros del rey mi tío, cuando tos míos sin esto no la pu- 
dieren haber, enlentliéndose que este empréstido ó pdfja dv 
ella se ha de hacer en la Andalucía, asi por rasan déla bre- 
vedad como por todo lo dem.is. Y hablareis en eslo de ma- 
nera que se enticiiiJa que Jo que en esto pretendo es proce- 
der con el rey mi Lio por el término que es razón que en 
todo entre nosotros haya, tanto mas en cosa que ól debe 
tener por tan propia suya como lo es esta, asi por ser mia 
como porqtie le loca asimisnio tanto por otras vías. 

También me ha parecido escribiros, que ya desde 
agora importará mucho á mi servicio, y también al del rey 
mi tío, entenderse en toda la Andalucía lo mucho que hol- 
gara (le que estando yo en África y lan cerca de aquel rei- 
no, no me falte la provisión de mantenimientos y las demáí^ 
cosas que de allí hubiere mcnesier. En todo esto os encomien- 
do mucho (|ue hagáis todos los buenos oficios que víércdes 
que semejantes materias requieren, teniendo (wr muy cier- 
to que se os responderá en ellas por el rey mi tio como es 
razón y como yo se lo merezco, do lo cual me avisareis 
con toda brevedad, liscripta en Lisboa á iá de marzo de 
1578.— Uey. 



^m 



1^7 



Cofña de otra de carta del rey de Portugal n D, Cristóbal 
de Mora , fecha en Lisboa á 1,° de matjo de 1578. 

Archivo general de Simancas, — Secretaria de Estado, legajo 
núm, 597. 



Don Cristóbal de Mora. — Yo el rey os envío mucho á 
saludar. 

Mande preguntar á un hombre que eslá aquj, y ha 
Herrado de Gonslanliiiopla y estado en Marruecos, y habla 
imrlicularincnte en las cosas del lurco y de Muley Meluch, 
con muestra de tener cnlcndidas muchas dcllas , entre las 
cuales dice f|ue el macsoscucia de Ahiiería da aviso á 
Muley Meluch de lodo lo (jue pasa en Es[)aria, de que mo 
ha parecido avisaros para que lo digáis al rey mi lio, y él 
mande hacer en ello la diligencia que hícn fe pareseicre. 
Asimismo me ha informado qué del Peñón y Melilla se lle- 
van avisos á licrl)cría, y así os encomiendo habléis en ello, 
para que se cierren estos dos puertos en cipo que no se los 
hubiere dado orden como A los de Aridafueia. Mis cartas, 
que irán con esta para Roma y Francia, lened por muy en- 
comendadas para encaminarlas con el primero á buen re- 
caudo, |K)r que cumple así mucho A mi servicio. Escripia 
en Lisboa á primero de mayo de 1578 — Rey. 



Copia de carta de D. Cristóbal Je Mora sobro los reclutas 

espaíwlcs. 

No licne fecha; mas |>or su con letto parece ser del mes de ma- 
yo de 1578, y dirigida al secretario Zayas. 

Archivo general de Simancas, — Secretaria de Estado, legajo 
núm. 397. 

Señor. 

La rcIacioA que S. M. de nupvo niaiMÍa qne le hagamos 
de lodo lo que lia pasado en el particular de los soldados 
que el rey quiere sacar destoa reinos, es la quo se sigue, 
aunque breve, porque como le envío ahora y siempre las 
carias origínale» I no es razou cansalle con largas memo- 
rias. 

En 7 del fiasado me escribÍ6 el rey la caria que vá con 
esta, en la cual venia una cláusula sobre esla inaleri;] , cuvo 
Icnor es el que sigue: 

"En la materia de los soldadas que alnís os digo, no 
me parece iros {{) otra memoria á mas destacarla, que de- 
ciros en ella que algunos capitanesy soldailos castellanos se 
ofrecen ¿ servirme en cstíi jornada, yajiiniar para esto otros, 
lo cual me [>areció admitir por ser plúticos, y lener por 
cierto que el rey mi lio se tendrá dcso pnr servido ; mas con 
lodo me pareció darle deslo cuenta |>or ví*s, romo os enco- 
miendo lo hagáis y le pidáis de mi parle que se entienda ei 
contentamiento que yo sé que él recibirá dcslo, la cual iam- 
hien comuniqué al embajador D. Juan de Silva." 



(I) Asi. 



En otra carta de 2i del pasado que tamlnen va con este, 
liay otro capitulo sobre cl mismo negocio, el cual contiene 
estas palabras: 

'*La persona que os escribí que se ofrecía y se obligó 
á hacer los soldados castellanos, es Lorenzo de Avila, que 
no pretende para esleeíecto mas favor que no ser impidido 
para esta obr/i de los ministros y justicias del rey mi tio. 
Y la provisión que para esto debéis ya tener alcanzada por 
lo que os tengo escrita, la inviarcls á Granada, porque así 
cumple á mi servicia, y si fuere menester declarar el nu- 
mero de la gente, podréis decir que hasta dos mil hombres 
tiene ofrecido Lorenzo de Avila." 

Entrambas estas cartas fueron á S. M."*, y con cada 
una breve relación de lo que conlenian como suelo hacer 
por no causalle y v. m. mejor sabe. Y par<}ccme, si no rae 
engaño, chicími lo que loca á les soldados, decía á S. M.** cu 
un memorial estas palabras formales: que el rey suplicaba 
A S, M.** que fuese servido de permitir que el capitán Lo- 
reino de Aviki pudiese Ikvantar en estos reinos hasta dos 
mil hombres para iiic á servir con ellos en la jornada. Y no 
me acuerdo que dijese otra ¡¡alabra , pon]ue las que el rey 
escribe sobre cl caso, S, M/ las había de ver en la carta, 
y acrecentar las que faltaban es oficio de embajador for- 
mado y no de criado y hecliura de S. M.'' , y usé de este 
término de permisión porque el rey no pide por sus cartas 
otra cosa sitio que las justicias no impidan este efecto. 

S. M. no fue servido de responder á esto por algunos 
días, ni á lo que toca á las galeras para pasar el Xurife , y 
asi fuimos disiniulaudo con Portugal, como v. m. mejor 
sal)e, y enlreletilenJo la respuesta, y .ili:i eotiliados deque 
esta licencia no podía faltar, mandaron sin ella (y sin ra- 
zón) partir los capitanes, los cuales llegados á sus casas 
TvJMo XL. 9 



130 

no debieron proceder con laprudcnciít que en tal caso con- 
venia, que fué ocasión para que liis justicias echasen ma- 
no dcllos y los prcndioeen , de lo cual siendo ef rey avisado, 
me mandó despachar un correo con la carta que S. M. ha 
visto, por la cual me manda que le suplique por la breve 
soltura dcstus hombres, para que puedan llegar á tiempo 
que le sean de provecho; y de la llaneza con que escri- 
be sübre esta materia , se echa bien de ver que no hubo en 
ello mnlicin. 

Esto es lo que me acuerdo habí r [tasado en este nego- 
cio: si por mi negligencia se ha dejado de despachar, prnlvít 
S. M. echarme la culpa que fuese servido : que aunque íla- 
co hombre, tengo para llevar lodo el peso que pareciere 
convenir al sccrelnrio de nuestro amo. 

Muy bica me parece qtic detengamos el correo como 
v. m. dice, v así lo trataré con Ñuño Alvarez. 



ñecii^rdoB de D. Cristóbal de Mora á Su Maj.^^ dados en 
mayo de 1578. 

Archivo gejwral d" Simancas, Secretaria de E>íado, ¡effajo 
núm. 397. 

s. c. a. M. 



Por carta de Portugal de 7 del presente suplica el rey á 
V. M. mande enviar orden á las galeras que al presente 
S. M. trae en la cosía de España y en el Kshccho. para 
que reciban al Xarife que está en el campo de Cenia, y le 
traigan á Tánger adou'le se quiere pasar por las causas y 
razones que V. M. verá en la carta que con este se le invia. 



131 




No se ie éebe «oonlar que tos akiMiiM son de ous re- 
beUes, T lo que se haya escrito á D. Juan de Suva sobre eslo. 
ble papel ae voa ea GooMfo el niéraaks, y lo que ea lodb 
eoAvtodri; y la eartavolvod (4)á D. Cristóbal coa la otra. 

(1) EfiU •dTertraca parece din^cU al «e^-reUrío Z«yas« 



>» ■■ <<< 



133 



Recuerdos ile D. Cristóbal de Mura á Sn Maj,^, dados en 
mayo de i 578. 

Archivo general de Simancas.— Secrelaria de Estado, legajo 
núm. 397. 

S. C. R. M/". 



Cas notas Cot) cl cori'ct) dc Portugal de último del 

liTuirathirer- P'isíido iiiitidó cl pcy i¡IIC Stí dó cueiilii ú V, M. 

E*tonorae loca dc liis cíiusas quo Ic mucvcii ¡\ dütciicr ar[iic- 

i mi sinuaSuSan- ,, . ,. *■• i 

iiiind..va»íMciopi>- líos italianos niic aiiortnronaLrsboa, corno mas 

(ireiit rcfpoDiirr ¿ 

u. i;riM6b«i. en pariicular se ha dict»o á V. M. dn [lalahra, 
y suplica A V. M. tenga por bien lo que él ha 
ordenado en este particular; y con esla res- 
puesta jjiJe (|ue se despache luego este correo. 

Tandjíeii pide que se de orden para evitar 
que no se lleven aviisos á Monluch por la via 
del 'Peñón y dc Mclilla, porijuc entietide que 
es avisado por estos catninos y \)\\v otro ijue á 
V. M. se dirá de palabra. 

Y suplica A V. M. que ie mamle respon- 
der cu lo que loca á los mil quinlales dc pól- 
vora que los dias pasados mandó pidir vendi- 
dos ó prestados, (\) 



Ivfi c*io te ven 
el mibrcolei \n 
que c on veDiIré 
con lo dvDiiü. 



(1) A c^DlinaacioD de la segunda ñola marginal escribió el rey 
las palabras siguientes, quii hacen relación al segundo capíiulo de 
estos recuerdos: ** Y esto larabieu {a), Eabiendo primero de Delga- 
do lo que hay en eslo. Y moslralde esa caria que toca al mocslro- 



(aj E» decíj : y esto se vea también^ etc> 



Btcmtrim ir D. Cristíbai di Mota, dado$ m 
d€ «578. 



397. 



Señoii. 

EsU carta dd rey recibí coa el correo de boy. Elste etn* 
bajador que ix» mudan es verdad que es mas cortesano que 
d otro; mas es mas desconfiado y sabe menos de negocios, 
que es lo que suele dar mas pesadumbre. Esta cifra de Lon- 
dres ó de Frandres que dan á este secretario me envían por 
gran cosa: de lo uno y de lo otro podrá v, m. advertir á núes- 
Iro amo. 

Los alemanes me escriben que es muy ruin gente y que 
fttiÉin cada mes diez y m$ mü aneados. Mire v. m. si les 
barft esto dar priesa. Por el correo que acá tenemos me 



(Weoela de Almería , de qateo se han tenido otras sospechas. Seria 
mal negocio para un clérigo, y así se mire lo qac en ello conven- 
drá; y la carta Tolrcd á D. Cristóbal. " 



iS4 



rtectterdos de D. Cristóbal de Mora á Su Maj/, dados en 
mayo de 1578. 



Arch'wn general de Simancas. — Secretaria de Kstado^ legajo 
núm. 597. 



S. C. R. M. 

Un capitán aloman se ha coticerlado y dado fianzas eu 
Portugal de hacer dos con>pañíii3 para servir al rey en I& 
jornada, y ofrece que han de ser de alemanos y de otros ex- 
Iranjcros deslos reinos: para lo cual invía un sargento suyo 
á esta coite y á oíros fugares destns reinos para que junio 
la gente que hallare destos naciones. 

Por carias de 14 del presente manda el rey quo de su 
parle se suplique á V. M. sea servido de mandar dar al di- 
cho sargento favor y licencia para que pueda cou brevedad 
sacar y levantar esta gente. 



Recuerdos de D, Cristóbal de Mora, dados en mayo 
de 1578. 

Archivo general de Simancas,^ Secretaria de E$tado, legajo 
núm, 397. 

Señor. 



El sargento alemán que vino aquí á lievanlnrlos extran- 
jeros que pudiese, anda entendiendo en ello secretamente , y 
no había vuelto á mi posada desde que le sollarotí, por ha- 



bdle yo reñido la mawWtlcn con que liabia venilla. Hoy 
después que recibí el billete de v. rn. le iuvió ¿ buscar: há* 
EDe dici)o que lendrá prendados para irse con él como ciento 
y Ud(os hombres borgoñones y Qamencos, y que hallará mu* 
cbos mas luego que tenga licencia. 

Nuüo Ajvarez Pereira ha estado malo, y coa todo e^ 
se despidió de mi el dia de Pascua, y dijo que iba á iMedina 
del Campo á verse con un alemán que llaman Conrado, el 
cual tiene el contrato de la especería del rey de Portu^l, y 
te escribió de Vizcaya adonde habla desembarcado viniendo 
de Flándes , que le fuese á esperar en Medina, y dijome que 
volvería aquí breveraenle para partirse para Portugal. Yo 
le pregunté si habla concluido el contrato de los docicntos 
mil ducados; respondióme que en ello andaba» y en esta 
materia se recata mucho, porque de su tierra le han enco- 
mendado en ella gran secreto. 




^ 



Carta autógrafa fie D. Cristóbal de Mora áS. H., fecha un 

Lisboa á ¿G de agosto de 1 578. '-^M 

Üa cueota de su llegada á la corte de Portugal — El cardenal 
D. Enrique se encarga del gobierno de aquel reino — Poco senti- 
miento que ha causado la muerte de D. Si^ttastian — Comisión dada 
á D. Rodrigo de Mcncses para rescatar el cuerpo del rey — Cauti- 
vos principales y nuevas que de ellos se haa tenido. 

archivo general de Simancas.— Secretaría de Estado^ leqajo^^ 
wtim. 396. 

S. C. R. M. 

Yo partí de Gasa Rubios miércoles 20 del 

presente, y ios primernsdos dias hice poca d*r- 

ligeiicia, esperando el correo que me habia de 

/timár^entte traer el despacfio de V. M.*^; luego que le re- 

!>«//. * * ' ccbí caminé sin parar ningún ralo de la noche 

pirec« qoe le y pocos de tos dcl díi) , |)arcciéiiilomc que con- 

dr»p«i,o. venia al servicio de V. M. toda la diligencia 

que se luciese, porque uo fallase aquí quiea 

por horas avisase de lo que pasaba, y ansf 

llegué lunes al amanecer, 25 dcl mismo, y 

hallé que el señor cardenal era llegado á esta 

ciudad, y tras él [labia venido el duque do 

Berganza y el conde de Tentiigal . y anal van 

concurriendo los demás nobles que habian 

quedado en esta tierra: unos vienen por saber 

la parle que les toca deste trabajo, otros por 

entender como se disponen las cosas. 

Dos dias ánics de mi llegada había S. A. 




Id7 

jmtir estos señores y kks de so CoDsqo y otros caba- 
. ; i hs re gi dores de tbiMM. á h» caales todos junios 
Bt pttiíea qoe eo sitstaocia eooleoit dolles i eQieoder 
ooQ^TtiU al btcQ oooMA 7 á fu servido qoe él desde 
redbie9« en si d gobierno deslos remos, eon sofe d 
de goberoador, hasta que otra cosa pareciese oooTenir. 
kDdo lodo eslo stn devulgar la muerte dd rey, avoque se 

por derto qoe S« A. la sabia. 
A esta plática do se respondió otra cosa sino obedecello. 
üi r^dor de Lbboa le dijo que mejor serfa que S. A. 
jurase luego por rey ácsins reinos , pues le vcni.t de de- 
, 5 moslrando el señor rardenal desabrimiento Jeslo. 
lió qoe á su tiempo se Irataria dello, aunque lodos con* 
correo en que á él do le puede dar di<^slo el Iralnllc do 
Citas pláticas por larga espiriencia que tienen de ser nalu- 
raimente inclinado A mandar y golicrnar; y nnsí desdr este 
puolo empezó áejercitnr su gobierno, dando siempre mues- 
tras de que no tenia |K)r cierla la muerte del rey. Y sobro 
este caso había tan diferentes y diversas opiniones, que 
hombres muy honrados afirmaban estar el rey vivo y en 
este reino, y daban Icsiigos de cuando le habían visto. Y aun- 
que es ordinaria la facilidad del vulgo en dar cr^^dilo ;\ co- 
sas semejantes, en esta provincia predomina mas esta faci- 
lidad que cu todas las del mundo; y ansi en este encanta- 
miento se pasaron algunos dias. basta ayer al amanecer que 
fui el punió en que enlrt^ aquí, 7HC por $cilal de todos tas 
campanas se enlendió ser muerlo el rey y se publicó en le- 
da la tierra. .Vnles de esto, ya el cardenal Iraia su lulo y 
estaba retirado; mas no dejaba de negociar con lodos y ansi 
lo hace ahora. 

El sentimiento de la pérdida del rey es lan |)OCo, que ü 
IDÍ me tiene espaolado, y si hasta aquí deseaban vellc vivo 



i 38 

no era poMo íjuc le amaban , sino por \ crsc libres de los i»- 
con\ciiicnlcs que les podían resultar de su mucrlc. AI»ora 
uo traían sino de llorar sus Iñjos y parientes y el rescate 
que les ha de costar, qtie ser/i olr;i segunda perdicioa dcs- 
te reino, porque los cautivos son casi iodos los que fueron 
con el rey, y ansí han venido aquí meínorialcs de los que bas- 
ta ahora se han sabido, que son mas de ciento y diez, y de 
los que han mucplo no se lieuc cerlidumbre: enLiémlese que 
han sido pocos ó ninguno, y que fué poco ó nada lo que se 
peleo; de modo que vendrá á parar el daño en sola la perso- 
na del rey quo parece juicio Je arriba. Cucntanse grandes 
disparales que en toda la jornada se comelieron, y de que 
ya V, M.'* debe estar cansado según los que ha oído en osle 
caso. 

Hubo caballeros que le hablaron libremente y fueron 
respondidos con palabras indignas de quien fas decia. Entre 
otros se atrevió hablaífc un secretario suyo que llamaban 
Juan de Castillo, el cual do rodillas le dijo que no les lleva- 
se todos á degollar, y que pues habla gana de acaballos, 
que delante de sí los mandase degollar y no quisiese que á 
manos Je moros se hiciese esta justicia. 

Mandóle ir preso á una nave, y esto Ic valió la vida, 
poniuc no fué con el rey, y está aquí ahora á donde tam- 
bién es llegada casi toda la armada y su capitán general 
con ella. , 

Ayer se tuvo Consejo destado y de allí salió nombrado 
don Rodrigo de Menescs , criado que fué de la reina que haya 
gloria , para ir á rescatar el cuerpo del rey, y todos los de- 
más caballeros que pudiese, y para esto tienen los dineros 
que el rey llevaba para la paga del ejércitOj que iodos se 
hallaron en el armada y otros muchos de particulares. 

El señor cardenal se quiere hacer jurar por rey el jueves, 



139 

y mañana se hará (wr la ciudad una cirimonia qne cu lal 
caso se acosluinbra» de arrastrar unos [wndoncs y quebrar 
unos escudos. Con esla resolución de S. A. , y con la nueva 
de la muerte del rey , me pareció de3|»acliar luego este, aun- 
que no tengo hablado hasta ahora al cardenal, porque aun- 
que me ha mandado dicir muchas palabras , y que invinrá 
|K)r mi ciumií) yo quisiere, relímente lo (¡uiere difirir hasta 
ser rey, ansi por las cortesías como porque |)lensa que yo 
.He lo he dcstorbar ; y ansí sobre mi venilla hay grandes jui- 
cios y no se pueden persuadir A que vengo snlo A visitar. Y 
IM)r ser llegado de ayer, no podrú advirlii' á V. M.** mas 
particularmente de iodo ni con tanta verdad y certidumbre 
como es razón. 

Dentro de tres ó cuatro días despacharé otro correo, y 
será V, M."* advirlido de lodo lo que entendiere que conviene 
á su real sirvicio. porque en el cuidado de hacer esto no 
pienso que nadie me hará ventaja. Aquí me \isilau Iwlos los 
que hay en esla corte , y con ellos he pasado pláticas de que 
daré cuenta con el otro correo, por podcllo hacer con mas 
despacio. 

En este punto me vino á visitar Miguel de Moura, secre- 
tario del rey, y me dijo como el señor cardennl tenia nom- 
brado al comendador mayor de Christo para ir luego á visi- 
lar á V. M.** ; y como me han visto vinir tan apriesa, quie- 
ren que vaya él con la misma, y emprendieron a estorbarme 
que no despachase este correo porque él llevaría las carias. 
Partirá brevemente: con el otro avisaré del dia. Guarde 
Nuestro Señor vida y real estado de V. M. y por muchos 
años con acrecentamiento de nuevos reinos como sus cría* 
dos y vasallos deseamos. De Lisboa 20 de agosto. 

Bien tienen enlcndido qiu! no vengo al [jésnmc de la 
muerte del rey, sino d lloiar con ellos ms trabajos y ofrece- 



lio 



lies mil cosas, en que me podre alargar ahora visto quo no 
eslá cautivo el rey; y por aseguralfes mas deslo les diré h 
lodos á lo que V. M/ me invia, porque entiendo que será 
sirvicio de V. M/ lo que en esta parte se les dijere como lo 
diré cuando lo haya hecho. 

Tengo por muy fahulosrt la relación que ha venido de 
los que han cautivado, porque la he visto en muchas manos 
y siempre difererile; por eso no la invio á V. M/. El señor 
don Antonio está cautivo, según dicen; también lo está 
Cristóbal de Tavora, y Luis de Silva quedaha ya rescolado 
en tres mi! y quinientos ducados. El hijo mayor del de Ber- 
ganza era llevado á Fez con muchos otros prisioneros. De don 
Juan de Silva no se sahe cosa, ni viene en las relaciones; 
sospéchase que está preso porque afirman habclle visto tres 
leguas de donde pasó la hatalla y en compañía de otros que 
son vivos y presos. S. C. R. M, de V. M,"" hechura y criado 
que sus reales manos hesa. — Don Cristóhal de Moura. 

Sobre, — A la S. C. R. M. del rey nuestro scúor. 



141 



Cofia de carta origituü de D, CrUióbal de Mora ai rey, fe- 
cha fn Lisboa á2 de setiembre de 1578. 

Recibida I « df I ni nao.— Respondida i 8 de id. 

El cardenal D. Enrique e^ jurado rey — Plática» habidas en- 
tre él y D. Cri^lótiál — Medidas que :>e adopUa jwra reparar :il- 
giutts vejaciones del rcinatlo anterior — Trálaso de pedir al rey 
que'se case á fín de a>4?^nirar l,i («z del Esladn — Cónjo se halló el 
aier()o del rey D. Selaítiao y donde se le dio í^epuílura — Nuevos 
olirialcsde palano — El duque de Bm;zaiiza — La duipicsadc Avei- 
I — Falsa nolii'ia de una derrota. sufrida (wr D. Juan de Austria 
ios rai:íes- Bajos. 

Archivo íjetterai de Simancas, — Secretaria de Estado, legajo 
«lím. 397. 

S. G. R. M.* 



Ea 26 del pasado despaché un correo, y con él escrebí 
V- M. y advertí de lodo aquello que en dos días pude al- 
canzar, jiorque no habla mas que era llegado á esta corte, 
ni habla visto al señor oardenal , el cual difirió verme hasla 
que le juraron por rey , por las causas que á V. M. tengo 
escriplo. 

A los 28 del pasado fué S. A. alzado por rey, y en esle 
auto se guardó la óiden y forma (|ue V. M. verá por la re- 
lación que invío con esta. Yo me halló rebozado en una tri- 
buna, de donde vi esle Iriste espectáculo, ijue tal fuó él cier- 
to. La gente era poca y todos viejos y llorosos, y el rey mas 
que todos. Antes de ir á esle oficio se informaron si ti'aia yo 
Ululo de embajador; dcbian queier que me hallase presente. 
Locgo á otro día siguiente íovió por mi el nuevo rey al con- 



lia 

ílc (lo SorlelLi, su guaría mtiyor y ilül GoihcJí) iIií Eslailo. 
Halló á su Alleza aco;npaú;i lo Jul duque de Bcrganza y del 
arzobispo de Lisboa, y de oíros pocos caballeros que cnesli 
tierra ban qtietlailo, y habióivlole besado las mano:$ le di la 
carta de V, M. y le dije de su parle que áules que V. M. su- 
piese la Irisle nueva que ya lialíia llegado aquí, me mandó 
partir en loda diligencia adonde S. A. estuviese y que de. 
parte de V. M. le siguilicase todo lo que eu este easo debía 
sentir quien tan tiernameiUe amaba á su sobrino, y á toda* 
las eosas de este reino, y ofresuer á su Allexa lodo lo (juü 
V. M. podia y valia , para reparo y remedio de este daño, y lo 
que V. M. muy particularmenlo seníta era el cuidado y con- 
goja que este trabajo habría dado á su Alteza, á quien su- 
plicaba pusiese los ojos en Dios, acordándose de quien era 
y de su mucba prudencia y \iituJ, y quisiese moderar el 
dolor y justo sciUirnienlo (iiic debía leiier, por lo qiicimpnr- 
(uba su vida y salud para remcilio y reparo de lo que quc- 
ilaba; y cu esta forma le dije las demás palabras que tnc 
parecieron convenir conforme á nii instrucción. Y este dia 
no le bable de otra cosa porque ciitcndi del que qucria ha- 
blisemoH Jespaeio en otra audiencia. Y habiéndome oido 
respondió que de la cristiandad de V. M. y del amor que tenia 
á su sobrino se podia bien creer todo lo que yo de su parlo 
le había dicho, y que esta dcíigracia [labia [lerniilido Dios 
por sus grandes culpas y pecados, y á vueltas de esto otras 
muchas palabras. 

También le visité de parte de la reina nuestra señora 
p4)r cuya salud y de V. M. y de lodas sus Allozas me pre- 
guntó muy particularmente , y cou esto se acabó esta jor- 
nada. 

Luego otro dia me envió S. A. á llamar fiara las Ires de 
la larde, y vino aquí I). Thcotonio para ir conmisto liasla pa* 



U3 

lacio, liacicmlo csla tleinosl ración, por mostrar la afición que 
siempre ilice que llene al servicio »le V. M.. S. A. me reci- 
bió con muy dulces palabras, y con honra Iras ordinaria de 
la que aquí stielcn hacer á los inviatlos, porque los iliferen- 
cian mucho de ios embajadores, y á mi me hizo la misn»a 
porlesía y me dio el misino asiento; y empezó la pláliea con 
decirme que habia (|ueriilo hablarme despacio , por poder 
mejor darme k enlcniíer el Animo con que entraba en csle 
nuevo gobierno, que era aolo de servir á Dios y quitar todas 
las ofensas suyas que pudiese, y complacer á V. AI. de tal 
manera en lodo lo que fuere en su mano» que V. M. enten- 
diese que le era verdadero hermano, y que cumplía con la 
voluntad y amor que siempre le habia tenido, y que hacien- 
do estas dos cosas tenia por cierto que Dios le habia de ayu- 
ílar y favorescer para [lodcr Ih'var \'\n ¡lesada car'ía, como 
de nuevo se emjmnia sobre tan flacos hombros como los su- 
yos. Yo le respondí agradesciendo de parle de V. M. todo lo 
qíie me decia, y asegurándolñ (|ije linllaria verdailera corres- 
pondencia deslc amor en V- M. siempre que se ofresciesc, 
y desta verdad id podia ser buen leslij^o, pues de todas las 
cosas de atrás ó! salda bien como V. M. habia asistido siem- 
pre á todas las (pie le habían locado, y que en las présenles 
se empexaba h echar de ver lo mismo en las provisiones 
que con tanta diü'jeneia V, M. mandó hacer vn los lugares 
de África. Y entonces le di cuenta «le loJo lo que cu este 
caso estaba hecho conforme á la orden que trajo, y le pedi 
que me avisase si otra cosa fuese menester para advertir 
delio á V, M. A todo respondió con muy agradecidas pa- 
labras, y de todo lo que con td trató reconocí que está muy 
puesto en procurar tener d V. M. contento y salisl'echo. 

Está su Alteza viejo y quebrantado, y oye con harta di- 
licultad lo que se le dice. Es lástima que parezca que puede 



U4 

durar tan poco [irincipc tan cristiano y pniJcntc. uicon quo 
empezará á Iralar de remediar muclios agravios que en este 
reino se han receiíido por causa de esta guerra, y así se en- 
tiende <]ue mandará [)agar el dinero que se liabia lomado & 
los huérfanos, y que quitará tfLras imposiciones que por el 
dicho respecto se liabiau introJuciilo. [k pasado provisión 
para que ningún cauptivo de los qne ahora se perdieron se 
rescate sin orden suya, porque trata de sacallos lodos jun- 
ios, enlendicnJo que costarán de est:i manera mas barato. 

li)s su Alteza aficionado á los padres de la compañía, y 
por su consejo se lia gobernado en mutvhas cosas, de la» 
que ha hecho hasta nqui. iMueslra amor y buena volun- 
tad al duque de Ber^anza y á lodos sus parientes. Aqnf 
eonficKan que lieno su Alteza sesenta y siete añíjs; con loda 
esto se traía muy de veras Je ped'úk que se case^ y h ciM- 
dad de Lisboa anda concerlanüu de bacelle una plática sobre 
cslc particular, y muchos relij^iosos han hecho ya este ofi- 
cio; y hoy me moslraron en secreto un largo escripto en que 
le daban muchas razones á este profiósito, y acababan con 
decir que era forzado el casar, prapicr pacem Liuitamw, 
No sé si le han de rendir; mas mucho le han de apretar, 
como si en su mano cnluviere la dispensación que por mu- 
chas razones debe ser dificultosa de alcanzar en estos 
Tiempos. 

Cada dia vienen aquí nuevas de los cauplivos que se van 
descubriendo, y llénese por cierto que el señor Ü. Antonio 
es uno dellos, y que habiéndole conoscido un judio le com- 
pró por sesenta mil maravedís, y le Icnia escondido para 
salvalle; mas ninguna destas cosas se puede afirmar por las 
muchas que aquí se dicen con poco fundamento. 

Pedro de Alcazoha me dijo que S. A. me babia de ha- 
Llar sobre escrebir á V. M. que les tié favor para rescatar 



115 

d coeq» del rey , el cual fué halUdo en el caiapo y desnu- 
do dos dias después de la batalla » con un areabuzaao m el 
liado izquierdo, y coa cinco heridas en la cara y una gran 
cuchillada en la cabeza. Permitieron los moros, á mego de 
los cristianos, que se le die^ sepultura, lo cual se hizo po- 
niendo el cuerpo en unas andas viejas, y cchdudole un poco 
de tierra y cal, y dcsla manera fué puesto debajo de tierra 
en Alcázar en cas de un alcaide. 

El nuevo rey ha hecho su camarero mayor á Francisco 
de Sá, que V. .M. conoce , y asi se enlieotlc que mudara lo- 
dos los demás oficios de su Cnsa. Con el primer correo me 
debe V. M. mandar que dé el parabién del oficio al dicho 
Francisco de Sá, por ser persona que por muchas razones 
merece este favor. 

Yo he dicho á S. A. como despacho esle correo con la 
nueva de su jurainenlo, por lo que sé que V. M.** se ha de 
holgar con ella, y de entender que en tan aüigido reino pu- 
do haber tan gran consuelo. Y á esle proixüsilo le conté co- 
mo el rey (que haya gloria) mli había escrito que dijese á 
V. M. las personas que él habia nombrado para que queda- 
sen gobernando este reino, las cuales habia nombrado por- 
que S. A. no habia querido aceptar, excusándose ron sus 
indispusiciones. Holgóse mucho de saber eslo, y en gran 
secreto me dijo que era cierto que nunca la! le Imhiau ha- 
blado, y que me rogaba que desetigañase dello á V. M. co- 
mo se lo prometí. 

Con el correo pasado avisé á V. M. que cuando aquí lle- 
gué ya no habia gobernador, y asf no ha sido menester 
usar de la caria que para ellos traia; mas viniéndome á vi- 
sitar todos, les he dicho lo que V. M. me mandaba que hi- 
ciese con ellos, y de habello sabido quedan conlcntos. 

Algunos de los que mo han visitado han apuntado algu- 

Towj XL 10 



i 40 

ñas micjas, de que V. M. no hubiese ayudado á su sobrino 
con galeras y con gente; y corno yo Icuia noticia de lodo lo 
que en cslo había pasado, procuré ponoUos en razón con 
suavidad y blandura, porque en fodo tiempo es Inen no es- 
candalizallos, cuanto masen este. El rey (que haya gloria) 
nunca quiso tomar el consejo de V. M., ni esperar que lle- 
gase el üempo ej» que se íe podia dar la ¿^enle y galeras que 
pedia, sino hacer en lodo su voluntad contra toda razón y 
buen discurso, como ellos mejor que nadie sabiau y lo ha- 
blan sufrido y á ratos íi[imlmdo. 

Kslas quejas no me las baii il:ido los mas granados de 
aqtií, antes los ministros me lian dado muchas gracias por 
lo que V. M. en este caso ha hecho » y por lo que lambicu 
el duque de Alba escribió al rey diversas veces; y parlicu- 
larmenlc el duque tic Herj^aiiKa y cl arzobispo de Lisboa , vi- 
niéndome á visitar » me bau hablado largo en esta confor- 
midad. 

Pedro de Alcazoba tiene concertado conmigo larga au- 
diencia: bien creerá V. M. que por lo menos iremos falsos 
entrambos al desafío. 

Ayer visité al duque de Berganza dándole la carta de 
V. M. Le dije todo lo que en esta ocasión ac ofrcscia , con- 
forme la orden que traigo. El me pidió la carta que Iraia 
para su mujer, lomando sobre sí la pena en (¡ue yo podia 
incurrir delante de V. M. por no se la llevar, y así se la di 
porque llegase mas fresca. Cuando V. .M. me mande volver 
pasaré por allí á cumplir con este oHcio. 

La duquesa Davciro csiA siete leguas de aquí. En des- 
pachando este correo podré en un día cumplir con esta em- 
bajada. Ella no tiene por muerto á su miiridn, ni se sabe de 
cierto que lo sea* 

El rey me preguntó por nuevas de los Estados, movido 



i47 

de uoas que aqui se levantaroD afirmando que el mismo día 
que el rey fué vencido en África , lo había sido el señor doa 
Juan eu Flándes. Yo le afirmé que eslo era burla, porque 
al tiempo que yo partí de Madrid , oo habia tal nueva , y 
después acá no habia podido venir por tierra tan apriesa como 
decían. 

He procurado saber sí han venido navios de fuera, y ha- 
llé que era venido uno de Nanles, y ha ocho días que ^aiió 
de allá y no sabe tal nueva. Guarde Nuestro Señor la vida 
y el real estado de V. M. acreciente como sus criados y va- 
sallos deseamos. De Lisboa á 2 de setiembre — S. C. R. H. 
De V. M. humilde criado y vasallo que sus reales ma- 
nos besa — Don Cristóbal de Moura. 

Sobre, — A la S. G. R. M. del rey nueslo señor. 



Copifi lie aula orifjinnl de D. Cristóbal lin Mora ai rey, /i?- 
cha en Lisl>oa á 8 de setiembre da 1578. 

Beeibida á 13 del miimo. 

Va^s Y contradictorias noticias sobre la balalta de .\lc.\zar — 
Parle del pueblo cree que no murió ea ella cl rey D. Scl>asi¡an 
— Quejas contra D. Diego de Sosa general f|«e fué de la arma- 
da — Discúrrese sobre el modo njas acertado do, ajusiar cl rescate de 
los cautivos — Pedro de A!r;izol>a — Nuevas tocantes al capilan Alda- 
na y á D. Juan de Silva — Jor^e dtí Mendoza es nombrado capitán 
de Tán;;cr — Díspbaense en lielen las exequias de Ü. Sebastian — 
El rey y sus ministros se recatan de D. Cristóbal de Moura— El co- 
mendador mayor de Cristo es enviado con una comisión á la corte 
de España. 

Archivo general de Simvwas, — Secretaría de Estado^ legajo 
núm, 397, 

S. C. R. M. 



En 2 del presente despachó á V. M. avisando de como 
se había celebrado la jura del rey , y de todo lo que yo ha- 
bía pasado cti las primeras audiencias r[uc luvc con S. A. 
Después acá me invió á llamar y me dijo íjuc por el grande 
amor que tenía á todas laa cosas de V. M., que eran unas 
con las suyas, no podia dejar de sentirse conmigo de unas 
,nuevas que le habían dado de cierto reeníHicnlro que cl se- 
ñor D. Juan había tenido ca 5 del pasado con los rebeldes 
de los Estados, cu el cual habian sido muertos cl principe 
de Parma y Mondragon, y el serlor D. Juan se había reti- 
rado apriesa, y de los enemigos se ciilcndia haber muerto 
muchos, y cl príncipe de Orange entre ellos. Yo le béselas 
manos por las palabras que ñ vueltas dolo me dijo, lenien- 



149 

lio |ior cicrlo que ea toJa ocasión cumpliriu S. A. coü lo que 
dcbia á V. M., principalmente en esta queá Indos los prin- 
cipes cristianos tocaba, cuando fuese cierta la nueva, la cual 
yo tenia por muy dudosa, porque acababa de recibir cartas 
desa corlo de 28 del pasado, y habiendo pasado esto á cia- 
re, no podia dejar de saberse ahí, siendo V. M. como es 
avisado con tanta diligeneia de sus ministros. Demás de 
esto que el señor O. Juan procedia con tanta prudencia que 
cuando algo hubiese pasado, seria muy diferente de lo que 
contaban los enemigos de Dios y de V. M., que viniendo 
aquí á tratar dan estas nuevas. Supliquéle que me dijese el 
fundamento con que las habia sabido: empezó á mascar, 
y con medias palabras me dio á entender que unos extran- 
jeros lo hablan dicho. PedíJe que me mandase dar por es- 
crito todo lo que habia eiileiidido del caso: ofreseióme de 
haccllo; mas no lo he podido sacar hasta ahora. Hice dili- 
gencia con los maestres de dos urcas que hablan venido 
de Oslrelanda: el uno dellos dice que oyó decir que habia 
habida batalla, y que no sabe en particular lo que pasó. 
El otro dice que no hubo halalla, mas (jue el principe de 
Orange era muerto de enfermedad. Nuevas son diferentes la 
una de la otra, y no sé qué crédito se les puede dar siendo 
flamencos los autores dellas. 

Háse dado aqtií tan mala orden en averiguar el suceso 
de África que hoy dia no se sabe de persona que se halla- 
se con el rey en su muerte . ni particularidad de lo que 
pasó en la batalla. Solo se sabe que no se cargó arcabuz se- 
gunda vez, y que en acabando de disparar el artillería de 
los enemigos, se vieron los nuestros desbaratados y los mas 
huidus. Aquí no ha llegado |>ersona conocida, porque son 
pocos los que escaparon de cauplivos, y si alguno ha sido, 
quiere llegar mas despacio qufi parlió. Solo ha llegado un 



150 

caballero, que adixde dejo de nombrar, que era paje de la 
laaza del rey, y púsose en salvo lan temprano, que le le- 
vantan aquí que no dio la lanza á su amo. Cada hora vie- 
nen nuevas diferentes unas de otras. Acaban las mujeres 
de llorar sus maridos muertos, y luego les entran á pedir 
albricias de que son vivos, y con esto las traen tan fuera 
de lino, que dejadas las misas y oraciones, se vuelven á in- 
terrogar hechiceras. Y de esto usan lan públicamente que 
no sé como lo lomara el arzobispo de Toledo si aquí estuvie- 
ra. Muchas destas son de opinión que el rey no es muerto, 
y llevan Iras sí haría jmrLc del pueblo. Con brevedad se es- 
pera que llegará aquí alguno de muchos cuyo rescate se 
traía: ealánces se podrá enviar á V. M, relación verda- 
dera. 

Del general de la mar hay algunas quejas, porque afir- 
man que si se detuviera dos dias en el rio de Larache , no 
dejara de salvarse mucha gente que acudió adonde pensó 
que le hallara; mas é\ no paró luego que supo la nueva. 

El rey tiene los mas dias consejo de Estada, y todo es 
sobre la orden que se ha de guardar en rescatar los caupli- 
vos, y nunca acaban de resolverse. Traían de sacallos todos 
juntos (como tengo escrito) por cuenta de S. A. y después 
repartir á cada uno lo que parescierc que pueda pagar. Temo 
que se ha de hacer de manera que han de costar al doble, 
[wrque cslo va de espacio y la gente dásc tanta priesa á sa- 
car sus cautivos, que lodos se quieren vender sin esperar 
ni obcdesccr la orden que se ha dado. 

Los que asisten de ordinario á estos Consejos son el du- 
que de Berganza, y los cuatro gobernadores pasados. En- 
Irc lodos estos solo Pedro de Alcazoba tiene resolución y 
sustancia, mas no alcanza la gracia de S. A., antes teme 
que le echará de sus oficios, y querría ganar houra con de- 



451 

jflrselos primero. Y sobre esto inc ha ilicho t|ue se quiero 
acoüSL'jar coinigo como amigo. Yo le (lienso decir que su- 
fra i Citó rey pues h.i de sor por pocos días, y que presto 
vendrá otro que le tratará muy bicu. 

Luego que llegué procuré $aber del capitán Aldana. 
Háomc dicho que llegó un dia antes de la batalla; que en 
llegando reconosció que estaban perdidos , y aconsejó al rey 
que se retirase á un alto y se forliíicase en él; mas aprove- 
chó lan poco como lo demás. Tiénenle |)or muerto; mas aquí 
saben estas cosas con el barbarismo y confusión que he 
dicho. 

AlcondedePortalegrey ásu niela, mujer deü. Juan de 
Silva, visite como V. M. me mandó. Han estimado esla 
honra y merced en lo que es razón. El sentimiento que tie- 
nen de la pérdida de D. Juan es el que se deja considerar. 
Todavía se cree (jue es vivo, y cuando con verdad se se|)a, 
su suegro y su mujer tienen por cierto que asistirá V. M. 
á su libertad, como meresce tan huen criado y tan impor- 
tante al servicio de V. M. 

El rey ha sollado tas salinas que se hablan tomado á 
particulares, dando ;\ entender que descarga en esto la 
conciencia de su sobrino. 

Ha mmbrado S, A, por capitán de Tánger á un caba- 
llero que llaman Jeorye de Mendoza en lugar de D. Üuartc 
de Menescs que está cauptivo, y manda venir á Pedro de 
Silva que habia quedado en la dicha plaza, ansí por estar 
enfermo como ¡wr no tener S. A. afición á los desle apelli- 
do, y halla hartos en este reino que le fomentan este pa- 
rescer. 

Las honras del rey (que haya gloria) se harán por toda 
esla semana ó principios de la que viene, prquc en Bciem 
donde se celebran estos oficios, eslan ya casi á punto las 



152 

cosas necesarias. Kstá osle rey lan gauoso deque (odas las 
suyas jmrezcan bien á V. M. , que me parece á mi (¡ue lue- 
go que V. M. oiga al comendador mayor, me debe man* 
dar dcspacliar un correo para que me ¡lueda eongralulnr 
con S. A. de su nuevo reino, mientras V. M. no liaee csle 
oficio por la forma que mas convenga h su servicio. 

Teniendo escrito liasla aquí, recebl la caria de V. M. 
de dos del presente. La verdadera paga de mi servicio (por 
grandes que fuesen) seria entender que V. M. tiene satis- 
facción dcllos. Yo soy llegado aquí de pocos días, y heme 
lepado con diferentisijtio gobierno del pasado , porque 
hubia un rey luocbacbo y fácil , y cun privados de la mis- 
ma edad y sustancia, y hálfome ahora con un rey viejo 
y recalado, y con raiiústros de la misma manera, y en 
tiempo que me cuentan los pasos y las palabras, y lodo se 
les antoja conforme al miedo que Itcncn de Caslilla. En esta 
ocasión proceden oomigo hnnr'mdonic mucho y recatándo- 
se mucho, porque les pareca que soy ladrón de casa; y así 
me ha do l.irdar algo en buscar c;itnino-í ciertos y seguros 
para entender las cosas y advertir con resolución ¡i V. M. 
de todas ellas. 

iJc ía comisión del comendador mayor no bo podido ca- 
lar que sea mas (|üe visita, y dar cuenta del nuevo reina- 
nado; y pienso que hade |)cdir favor y no tle dineros para 
lo que toca al rescate del cuerpo del rey. Y de la priesa 
con que partió se puede inferir que ha de haber poca mas 
sustancia que esta , ni ellos (juieren mover nada, y contcn- 
tarsebian con que no moviésemos nosotros. 

El rey ha estado ausente de aquí estos dos dias de fies- 
ta en un moncslerio de dominicos. Vuelve esta noche. 
(lUardc N. S, la vida y el Real estado de V. M. acreciente 
como sus criados y vasallos deseamos. De íjsboa á 8 de se- 



i53 

iiembre — S. C.R. M. — De V. M. limniWe criado y vasallo 
f|uc sus reales manos besa — Don Cristóbal Ue Moura. 
Sobre, — A la S. C. K. M. del rey nuestro señor. 



Copia de carta original de U. Cristóbal de Mora al rey, 
fecha en Lisboa á^\ de setiembre de 1578. 



Muéstrase conlpnlo el rey D. Enrique por las relicitncioncs de 
Felipe 11 — Llamamiento de praruradores para celebrar Corles en XU 
meiria — Redención de los raiilivos— Vuelta di* D. Diego de Sosa á 
Portugal, y noticias que da sobre 1;» batalla de \]cazar—(íaleotas 
argelinas en el Algarve — Pedro de Alcazoba piensa retirarse del go- 
bierno — Exequias del rey D. Sebastian. * 

Archivo general de Simancas. — Negociado de Estado, legajo 
núm. 307. 



S. C. R. M.". 



Recebí la caria de V. M. de 8 del présente, y era tan 
conforme lo que V. M. por ella me mandaba á lo que acá 
se podía desear, que sin detenerme fuí luego al rey, á 
quien di la que para él venia, y visité en conformidad de 
lo que se me orden¡ilia ; y luego que 61 oyó el nuevo tér- 
mino de Majestad, (de que yo hasta aquí no habia usado) 
mostró tanta satisfacción, que aunque no le dijéramos otra 
cosa, le dejáramos contento. 

También !e agradó mucho la aprobación que de parte 
de V. M. se le bi/o, de baher rccelmlo la corona destc reino, 
|H)rquccomo se babiadado [vrisa á ponérsela, deseaba mu- 



154 



dio cnlciíJcr lo <|iie por alM habia piircscidn. Encarescfl 
mucho el cuidado con que V. M. quedaba de saber de su 
salud y buena disposición, y cuanto le pedia que tuviese 
mucha cuenta con la conservación delln. Por lodo besa á 
V. M. las manos, teniendo por muy cierto lo que yo de 
parle de V. M. le habia diclio, porque el amor que 6l á 
V. M. leoia y deseo de complacellc en lodas las cosas, no 
merece menos dcrnoaslracioa en las suyas do la que con él 
se hacia, y encargóme mucho cpie le ayudase á declarar á 
V. M.** todo lo dem;'is que él en esta parte podia decir. Da 
la carta que 1^ M. le escribió y de todo lo que yo le dije, 
dio luego cuenta a los de su Consejo, y todos ellos me han 
dado muchas gracias por este oficio que V, Maj/ ha hecho, 
y» por el buen modo y facilidad de que V- M. usó en con- 
cedelles la saca. 

Dentro de dos días me mandó llamar el rey para decir- 
me como habia escrito la que va con esta , en respuesta de 
la de V. M.*^, y de nuevo coa mas pensadas palabras me 
volviíK^ referir lo que me babia dicho ánlcs, y agradcscien- 
áo lo que su embajador le habia escrilo ca lo de la saca, y 
del buen acogimieiilo que se le habia hecho, y junlamenle 
me dio cuenta de como mandaba llamar d Cortes para ww- 
diado noviembre, para tratar en ellas de lo que cr)UvenJaal 
bien desle reino, y ver lo que cerca dello apuntasen los pro- 
curadores dól, los cualíís quiere juníar en Almerin, para 
donde dice que partirá cu fin del (¡uc viene. Es la gente 
de aqui tan maliciosa, que annqne ve claramente la necesi- 
dad que hay en este reino de convocar los estados, y tratar 
del reparo de los daños présenles y de otros que puedeu 
suceder, que con lodo esLo afiruían que el rey seda prisa, 
f)orque saben que le han de pedir que se case y for zalle que 
lo haya. Tengo por muy cierto que se ha de hacer sobre ello 



gramÍÉ$ tMOnoof. «uu nojw^o jttrsuadirme áque st ka» 
ftt ib dejar rendir , mas bien ge puede temer. 

Sieole la gente mucho esta ausencia que el rey quiere 
Lacer, porque les paresce que se les aleja el remedio de 
sus cauplivos, cuyo rescate se ha de tratar por sus manos. 
V la orden que en eslo se ha dailo es haber |>artido el ca- 
ballero que iKira esto estaba nombrado (como tengo escri- 
to) al cual ha mandado que resida en Ceuta y allí se ha 
de formar un Consejo, en que han de entrar él y el capitán 
de la dicha plaza, y un fraile que se llama fray Hoque, y 
con licencia de los moros ha de venir allí un alcaide de cor- 
te que está cauplivo, para con parescer de tadus estos se 
elijan personas particulares que entren la tierra adentro á 
reconocer los cauptivos, y á tratar de sus rescates, y las 
partes han de acudir á Ceuta 4 negociar por estas manos, 
por evitar que por darse priesa cada uno á sacar su cauj)- 
livo, no suba el precio a los demás: r|ue por bajo que sea 
el de lodos, ha de ser para csla tierra bien dificultosa la pa- 
ga. Manda el rey llevar un galeón con mercadurías, aun- 
que en poca cantidad según aquí dicen ; ¡xirque afirman 
que no lleva mas de treinta mit ducados dcllas, y otros 
tantos lleva por letras [). Rodrigo de Menescs para sacar 
desos reinos. Debe el rey querer dar :\ las parles allá estos 
dineros y mercadurías á precios moderados, |)üniuc ha 
mandado pregonar que nadie sea osado á dar mercadurías 
ui dineros á cambio para redempcion de cautivos, |ior qui- 
tar los crecidos inleresi*» que en csla ocasión pedia n los mer- 
caderes. Y él me ha dicho que este ha sido su intento ; mas 
la gente no recibe su buena voluntad, paresciéndolc que 
esta orden se podrá ejecutar despacio. 

Aun estamos aquí, con poca noticia de los que son 
cauptivos y muertos; tnus tiestos debe haber muy pocos 



450 

liovquc cada dia van remancsciendo liomlires de ([ue no se 
leiiia nueva. La que liay de D, Juan de Silva son grandes 
indicios de que no es muerlo; mas no hay certeza dello 
ni del lugar en que eslá, porque aunque dicen que le lie- 
jien en Alcázar, lian escrilo dü allí muchos, y no hablan 
palabra dé). 

Don Diego de Sonsa, general que fué de la mar en la 
jornada , ha eslado aquí conmigo. Es nolable caso oir las 
cosas que cuenta; y las que ú\ dijo al rey fueron de cuerdo 
y honrado caf)aIlero, y fu*? respondido cnri harta aspereza. 
Dice que Aldana llego á su armada dos días después de par- 
liilo el rey de Aí'clla , y que con lodo quiso pasar adelante, y 
llegó al dicho lugar de Arcila, y que siendo el rey avisado 
de su venida, inviú por él cíncucnla caballos que le lleva- 
ron al campo á donde se echó de ver su líegaila , porque 
empezó el campo á tener otro gcsío; mas en ninguna otra 
cosa fué su consejo ohedescido, y dice que no te tiene por 
muerto. Y cucnla mas: que nunca el rey quiso creer que 
era lan grande la cantidad de los enemigos como se le ha- 
bía dicho, hasta que lo vio jwr ios ojos, y en reconoscién- 
dolo se resolvió en retirarse y caminó una legua orillas de 
un rio liácia fa marina, y desde allí le hicieron volver al- 
gunos caballeros, diciéndole que no era honra suya lo que 
hacia , y entre estos culpan A Fernando de Silva, el clérigo, 
ii quien V. M.'* dio de comer en esa corte. Es lástima oir 
lo que en este caso pasó. Este caballero me rogó que yo 
diese á entender á V. M. como había cumplido con su obli- 
gación en la jornada. Será servicio de V. M. que en la pri- 
mera caria se me mande algo que le pueda decir sobre 
esto. 

Hoy me dijo el rey que en el Algarve habían parcscido 
cinco galeotas de Argel , y que ceic¿i de allí habían lomado 



Í57 

do^ urc.is <k Fliodes y becho dar en tierra oKros dos na- 
vios iogleses , y que desde el Algarve habían inviado en 
£ligeocii aviso al marquen de Santa Cruz 

Cuanto á las nuevas que V. M. quiere saber, de lo que 
pasé con Pedro de Alcozoba , esta pUtíca se efectuó y la 
SQslancia della fué Jarate cuenta como amigo iU qticjtis 
ifue heM del rey^ y que pensaba apartarse con brevedad 
de su servicio. Aconséjele muy de veras que no lo hiciese, 
paresciéndome que en el estado en que está no puede ha- 
cer daño, y con la rabia cuenta nuevas. 

También me habló en el casaraienlo del rey. Procuré 
desviarme desta plática, hasta tener orden de V. M. de co- 
mo debo hablar en ella. 

He ido á visitar á la duquesa de Aveiro como V. M. 
me mandó. Consolóse con este favor y merced cuanto es ra- 
zón, y V. M. la tiene muy grande de hacer estas denious- 
traciones con gente tan triste y desconsolada. De la vida 
de su marido no hay mas certeza de la que lengu escrito. 

A D. Theotonio di la carta y recaudo de V. M., y res* 
ponde con las palabras y humildad que debe, y Francisco 
de Saá hace lo mismo. 

Gran merccJ fué para mi las buenas nuevas de Flándcs 
que V. M. me mandó cscrebír, porque no querían a(|u[ que 
fuesen tales. Al rey se las di y mostró holgarse con ellas, y 
afirma que tiene avisos de (|uc se efectuanhi las paces, y 
el mayor indicio que hay es ver que los nicrcadcrcs suben 
de precio el clavo. 

Ñuño Aívarez me ha dicho que tiene efecluado el con- 
trato de la pimienta por 52 ducados el quintal con los mis- 
mas alemanes. 

Habiendo estado el rey ausente dos días (como tengo 
cscriplo en 8 del presente) á la vuelta le ful á visitar y 



158 



quiso favorecerme con mostrarme unaexjwsieion f]ue lialiia 
hecho sobre un psalmo, y olra oración pitlieudo á Dios re- 
medio en lus cosas de^le reino, cuando el rey andaba para 
irse á África. El favor fué grande, mas la escriptura no 
es lal. 

Aquí ha llegado una saetía con siete ú ocho capitanes, 
y oíros oficiales que por orden del duque de Saboya venían 
á ser\ir en la jornada al rey (que haya gloria). Partieron 
á 24 de julio de su tierra. 

En 19 y 20 del pi^esente se celebraron en Beiem las 
obsequias del S."**rey (que haya gloria). Hízose este auclo 
con mucha solemnidad, aunque con poca gente. Para asis- 
tir en él me mandó llamar el rey» y asi le acompañamos, 
llevándole en medio el duque de Berganza y yo, desde su 
aposento liasta la cortina á donde se entró el duque por- 
que es este su lufzar» mas no tiene ninguno en asentarse, 
porque no se le dan alli, y yo me fui al que suelen dar. 
Hubo un sermón bueno á mi partscer; mas los de la tierra 
quedaron descontentos dcM, porque hubo alabanzas del rey 
(que haya gloria). 

El rey fué de aquí viernes al amaoescer, con solo sus 
criados y familiares: volverá hoy domingo según dicen. Y 
por haberme detenido en BeIem estos dos días, do partió 
basta hoy este correo. 

Ha mostnido satisfacción de que V. M. me mande de- 
tener por ahora. Lo mismo han hecho los demás, y en esto 
hago bque V. M. me manda como en todo, aunque al se- 
cretario Zayas escribo n&as particolannente sobre esta ma- 
teria por 00 cansar á V. M. coo mb particulares. Naestro 
Seuor vida 7 real estado de V. M. guarde y por largos 
lie. coma sus eríados 7 vasallas deaeaiAos r h 
ha Beaeslcr. De Usboa á SI de setiembre. — 



159 

S. C. R. M, De V. M, hamiide criado y vasallo que sus 
Ksles manos besa — Dod Crislóbnl de Moura. 

Sofrfv. — A Ii S. C. R. M. del rey nuestro señor. 



Copia df carta de original de D. Cristóbal de Mora al rey, 
fecha en Lisboa 4 ¿3 cié setieínbre de 1578. 

Piensa el rey D. Enriqne celebrar en Lisboa las Corles que con- 
vocó para Almririn — Presente que piensa enviar al Gran Turco 
el nuevo rey de Fez— Tiene este en su poder sois mil cautivos 
cnlre los cuales se cuenta el primogénílo del duque de Draganza 
—Los que residen en Tetuan son mal tratados de sus dueños — No- 
ticias de algunos mas principales— Pijtica de la ciudad de Lisboa 
pidiendo al rey que se case, y buen semblante con que fué escucha- 
da — D. Cristóbal de Moura solicita, aunque de una manera embo- 
zada, el titulo de embajador de Portugal. 

Archivo general de Simancas.^ Secretaría de Estado, legajo 
núm. 397. 

S. C. U. M. 

En 2\ del présenle escrcbí á V. M. con correo pro- 
pio, y antes lo habla hecho con otro que el rey despachó 
en 8 del mismo. Kl úllinio llcvú la respuesta de la visit^i (¡uc 
V, M. me mandó hacer al S.""* rey y aviso de la ida de Al- 
roerlo, y Corles que allí se habian de celebrar. Esta lanie 
yendo á visitar al rey y á saber como estaba de un poco de 
romadizo que había tenido, me dijo que pensaba llamarme 
para darme cuenta como estaba resuelto de alargar las 
Cortes hasta pasado Pascua, y que las pensaba ftaccr aqui, 
y esto movido do la necesidad que habiu de acudir á otros 



i 



lüO 

negocios importantes, como cnn Lis armadas de la India 
y Miaa y otras parles, y latnbien por no traer los procura- 
dores desacomodados en mitad del invierno ; mas que no de- 
jará de ir á Alraerin, porque ansí conviene ásu salud. Con 
esta mudanza pensé despachar á V. M. correo: ellos lo ha- 
cen y no he podido saber á que va. 

Díjome el rey que había tenido aviso que estaban dos 
galeras en Tctuan cargando de despojos y cauptivos para 
llevar de presente a[ turco, y que en toda diligencia habia 
inviado el mismo aviso al marqués de Santa Cruz, 

La redención de los cauptivos es maLeria que los ocupa 
mucho, y pienso que la ejecución ha de ir despacio, por- 
que son muchos y vánlos llevando la tierra adentro. Ant<»s 
de ayer vino correo con carias de Teluan y de Fez adonde 
escriben ijue tiene el Xarife seis mil, de sola su parte, entre 
estos el hijo mayor del duque de Berganza, el cual escribe 
¡\ su |)adre que le tienen bien tratado y en compañía de 
otros cinco ó seis caballeros cauptivos. 

Lus de Tctuan escriben que son muy mal tratados, y 
que ios unos y los olms son conocidos de sus amos mejor 
([ue en su tierra. Piden que se envíen personas que entren 
por allá á consolar la gente baja , y dalles alguna limosna 
y csforzallos en la féc, [wrque temen que ha de haber mu- 
cha flaqueza en esto. De todiis estas parles no escriben pa- 
labra del señor l>, Antonio, ni del duque de Aveiro, ni de 
1>. Juan de Silva , ni de otros muchos que fallan. 

Cuando despaché el último correo tenia entendido que 
los regidores de esta ciudad habían hecho la plática que an- 
daban i>or hacer al rey sobre su casamiento, y por na haiier 
sabido con verdad la respuesta que les dio, no avisé de ello 
hasta ahora. 

Los regidores fueron mUs con buen semblante, y res- 



iiii 

pondidos que él deseaba dar salisfaccion at reino en todo lo 
que pudiere, y que si fuese menester se sacrificaría por él; 
mas que era negocio en que se iría pensando. Por aqiif ¡yo- 
drá V. M. juKgar si tenia yo razón de temer que le podrían 
rendir. 

Por sin duda tengo que se ha de tratar el negocio de 
veras, y que han de dar orden en como este reino supli- 
que al papa que se lo mande, y á V. M. que se lo aconseje. 

El rey atiende con mucho cuidado á su salud, y come 
manjares muy apropiados para eiiforzar naturaleza. Casi 
de ordinario toma sustancias al principio de las cenas» y á 
las mañanas una conserva de merabulunos. 

Cuando llegué á esta corle, avisé á V. M. que me ha- 
bían tratado en ella con la misma cirímoiiía que á los em- 
bajadores, no lo acostumbrando á hacer con los enviados. 
Hicii^ronlo parcciéndoles que había de estar pocos días y 
que asi no podía ser ejemplo para adelante, y queme invia- 
rian contento. Ahora hales escrito su embajador que V. M. 
rae manda detener por algunos dias. y congtijansc de ver- 
me en el lugar que me han dado sin tíluío para estar en él 
conforme á sus costumbres. Y sobre esto imi habló Pedro 
de Alcazoba, dándome á entender que cómo habia do estar 
aquí un hombre de mis calidades aunque fuese pi>r dos dias. 
sin titulo, no habiendo embajador: y no lo dice por lo que 
rae toca, sino porque les parece que con h (jiie han bocho 
se contentará V. M., viendo que dan lugar de embajador 
á quien no lo es, y que eslo no les conviene. Hele dicho la 
obligación que habia de esperar el desengaño de muerte ó 
vida de D. Juan , y que pues ha de ser lan breve, que con 
la misma brevedad se resolverla V. M. A eslo responde 
que Dü son ellos obligados á esperar á D. Juan; que aun- 
que sea por dos dias que V. M. dé el título al que aíjuí es- 



162 

tuviere ; que cuando el olro venga podrá tomar su plaza. 
Sobre esta materia han platicado : si V. M. no lo remedia 
oirá quejas. Conforme á esto convendrá que V. M. se re- 
suelva con el primer correo sin acordarse de mi particular, 
porque yo tengo por el mayor favor y merced que puedo 
recebir, servirse V. Maj/ de mí en cualquiera oficio por me- 
nor que sea ; mas digo la verdad de lo que pasa como 
soy obligado. Guarde N. S. vida y real estado de V. M* 
acreciente como los criados y vasallos de V. M. desea- 
mos y la cristiandad ha menester. De Lisboa á 25 de 
setiembre — S. C. R. M. — Humilde criado y vasallo de 
V. M. que sus reales manos besa — Don Cristóbal de 
Moura. 

Sobre, — A la S. C. R. M.** del rey nuestro señor. 



1U5 



Copifi de caria original de D. Crisl'éal de Mora a¡ rey^ ft- 
cha en Lisboa á 29 de setiembrr de 157ft. ^ 

Reoiblda A 8 d« «ctobrc Beipomlida k» del mluno. 

Opiniones varias de los porlugriicses arcrcí del derecho de su- 
cesión á aquella corona — Nuevas rccibidoá en Lisboa, tocantes á 
D. Juan de Silva — Dácese gente pra reforzar las guarniriones de 
las plazas de África — Encuéntrase en Arcilla el prior 1). Antonio, 
escapado del cauliverio — Trátase de sacar de Castilla el dinero 
para el rescate de los cautivos. 

Archivo general de Simancas.Secreíaria de Estado, legajo 
nitm* 597, 

S. C, R. M.' 



Aunque no trajo orden de V. M. para tratar aiiui de 
las materias locaatos á la sucesión deslc reitio^ con todo 
he ido siempre echando oí oido, para que cuando me fuese 
pudiese llevar hucna razón de to que pasaba y informar á 
V. M. de todo lo que hubiese entendido. Y habiendo V. M. 
mandado que por afiora me detenga, me ha parecido que 
conviene no diferir mas lo que desta materia ho alcanzado, 
para que con tiempo se vayn mirando y platicando lo que 
mas importa al servicio de V. M. 

Cuando aqitt ¡legué hallé á esta gente sospecltosa y reca- 
tada de mi venida^ teniendo por cierto que el enviarme 
V, M. aquí en este tiempo hahia sido á ün do exploralles 
los ánimos y voluntades. Entendido esto fut^ menester ir 
procediendo con ellos con mas descuido y blandura, y de ma- 
nera que se fuesen persuadiendo que yo era amigo y pa- 



164 

ricnlc, y no espía como ellos iVcian, y así han venido \ 
düincslicarse algo mas, y linhlar comigo en la maleria, 
unos on.secrclo y oíros en público. 

El derecho de V, M. es juzgado cnlrc ellos difercntc- 
menlc : unos le tienen jjor dudoso, diciendo que la duquesa 
de Bcrganza es hija de liijtj, y représenla la persona de su 
padre, y como tal le toca la herencia, 

Ofrofi afuman que en este reitio no han lugar ¡as reprc' 
sentaciones por sus ¡eifes y costumbres antiguas , y que aca- 
bada la línea del rey D. Juan en su nielo, se ha de volver 
á la del rey D. Manuel, y buscar c! pnricnlr mas cercano, 
mas viejo y varón , y que todas estas calidades concurren 
en solo V. M., y que así es su derecho claro : y deste pare- 
cer son ¡os mas doctos hombros de esta tierra , y de la mis- 
ma manera entienda que lo platican con sus amigos, aun- 
que son pocos los que se osan fiar dellos. 

Otros !iay que dicen que c! reino cstii en posesión, por 
coslumhrc inmemorial, de poder elegir rey on semejantes 
casos, y alegan que han adquirido este derecha por tres 
actos í|uc han heclio dcsLo en diferentes ocasiones, y dicen 
que el primero fué elegir á D. Alfonso Enriquez, primero 
rey de Portugal, y otra vez al conde de Boloña, hermano 
de D. Sancho Capelo, y últimatncnle á D. Juan, primero 
dcste nombre, maestre de Avis. Todo esto afirman algunos 
letrados que es de poco fundamento» y que habiendo here- 
dero descendiente de )a misma cepa, no puede haber lugar 
esta costumbre aunque la hubiese. 

Otros hay que quieren hacer heredero al señoi" D. An- 
tonio, hijo del infante D. Luis, y en esto hay las dificulta- 
des que se saben. Ninguna cosa de estas he osado apurar ni 
tratar aellas sin orden de V, M. por ser la materia tan de- 
¡icada, y andar como andan todos tan recatados; mas tengo 



por muff cierio que el derecho de V. M, es duro conforme á 
lo que ovo |)Iaticar de las leyes y cosluinbres deste reino; 
mas contra lodo esto iuiy el natural y envejecido odio que 
el pueblo tiene con casleilanos, y así tengo por cierto que 
buscarán lodos los medios posibles para eximirse de este va- 
sallaje; mas no fallan particulares que enliendcu el nego- 
cio con menos pasión, y otros muchos que la tienen muy 
grande en defender que no suceda e! duque de Herganza 
en estos reinos, y asi por escaparse de lo uno y de lo otro, 
casi lodos apuntan en que seria lo mejor que por bien de 
paz se pidiese un hijo á T. }L , y que se criase entre ellos 
con su lengua y costumbres, aunque del rey no se acaba 
de entender si vendrá también en pedir esto, porque se le 
conoce muy particular afición al duque de Rerganza y á 
ledas sus cosas (como escrebí luego que lleguó) aunque es. 
tan cristiano que se puede tener por cierto que mirará como 
8c arroja» principalmente que si el pueblo entiende que 
V. M. pone los ojos en el dcreclio que tiene, no querrán 
consentir que se despeñe : tan cansados y quebrantados es- 
tan de las jornadas pasadas. Y así viendo que el rey habia 
alargado las Cortes (como tengo escripto) adonde ellos 
principalmente pensaban tratar de la resolución destas ma- 
terias, se ha vuelto á juntar esta ciudad y en gran secreto 
le volvieron á hablar antes de ayer con gran ímpetu y cóh- 
ra, dicirndole que se acordase que era de sesenta y siete 
años, y que ó se casase 6 les diese heredero, y que dejase 
la ida de Alinerin. Pudrióse nuicfio el rey de la propuesta, 
y díjoles que se fuesen con Dios y que le dejasen; que 
t¡em|>o había, y i|ue la ida de Abuerin no se podía e\- 

ir porque con venia á su salud, la cual es bien débil y 
flaca. 

En este estado queda el reino en general. En particular 



4üC 



10 osaró meter la mano sin expresa órdei 
de V. M. como lie dicho. 

La nension que á V. M. se ofrece es la 
mayor que ha venido ú España, y pues esto 
se puede emprender con raxon y justicia, bien 
es qtic desde ahora se considere lo que con- 
vendrá que se haga para adelante, y advera 
firme á mi de como debo hablar en estas ma- 
terias, en las cuales liene V. M. muchas co- 
modidades que poder ofrecer de su parte á 
esta gente, queriéndolos llevar por bien, y 
cuíindo otra cosa convenga, la tierra está co- 
mo se puede imaginar, sin gente, sin presi- 
dios, sin armas y sin dinero: y son de ma- 
nera estas daños que con razón se puede en- 
tender que ha de lardar buen ralo su remedio. 

El capitán de Arcila escribe al rey que 

I). Juan de Silva csti'i bueno y cautivo en La- 

Bantj'^VcfíüíS rache. Espantado me ha estar tan cerca y no 



Al már:*en tU 
letra del rty. 



Í mulera híicer mc- 
n quoaaJlt* 



haber avisado; mas otros partictilures escri- 
ben que está caiiptivo y no dicen adonde. Por 
allá podria V. M. mandar que se hiciese al- 
guna diligencia. 

Aqu\ hacen gente. Tengo entendido que 
es para meter en ias plazas que tienen en 
África y sacar los espartóles que hay en 
ellas, 

Die la Mina han venido nuevas, que se 
les ha dado una mala mano, porque les han 
muerto los negros ciento y cincuenta portu- 
gueses , y son iJocos mas los que tienen en 
aquel castillo. 



Acu^rJewesto, 



Acaba de llegar correo coa caria del se- 
ñor D. Anlonio para el rey, el cual queda den- 
tro en Arcila sano y bueno. Allí le trajeron 
dos moros de á caballo, y á cada uno dellos 
dio mil escudos, y hasla ahora no se sabe 
qué orden luvo en escaparse; mas él llegará 
De tetra fiel presto. Convendrá que T, M. me envíe orden 
Bien f irá V^'^^ 7"* k visUe en ¡legando. 

De otros muchos cautivos ha venido nue- 
va; mas no del duque de Aveyro. 

De Utra tici \quí coulraLan muchos mercaderes so- 
rt/. ' 

bre la redempcion de los cauplivos, y ofrecen 

de sacar de Castilla todo cl dinero que fuere 
menester para este efecto. Convendrá al ser- 
vicio de V. M. que se alienda á la guarda de 
los puertos con doblada vigilancia, y sí se ha 
de sac^r dinero, sea con licencia de V. M., y 
agradézcanla los que la pidieran. Guarde 
N. S. vida y real estado de V. M. acrecien- 
te por largos años como los criados y vasallos 
de V. M. deseamos y la cristiandad ha me- 
nester — De Lisboa á 29 de setiembre. — Este 
correo despacho yente y viniente para adver- 
tir de este negocio y de la libertad del señor 
D. Anlonio— S. C. R. M. humilde vasallo y 
criado de V. M. que sus reales manos besa — 
Don Cristóbal de Moura. 

Sobre. — A la S. C. H. iM. del rey nuestro 
señor. 



iG8 



Copia (le caria original de ¡h Cristóbal de Mora al rey, fe- 
cha en Lisboa á 23 de octubre de 1578. 

Rceiblila A ¥t Aei mismo. 

Pcílro de Alcazoba— Scnlinueoto del rey Ü. Enrif|uc por la 
muerte úg D. Juan de Austria — Pide el rey de Fqz mas de cinco 
mil ducados por cada caulivo — Sábese en Lishoa (¡üc^ D. Juan de 
Silva pasa á curarse de sus heridas á Sevilla — Falla Je uolicias 
acerca del duque de Avciro. 

Archivo general de Simancas. Secretaria de Estado, legajo 
núm. 397. 

S. C. R. M. 

En XIX del presente reccbí la caria de 
V. M. de xuii del mismo, y en lo que taca á 
la visita de Pedro de Aicazoha no me pareció 
que habia inconveniente, guardando la forma 
que V. M. me duba, y asimismo en hablar al 
rey en su favor. Lo uno y lo olro se hizo, y 
entrambos quedan agradecidos de lo que se 
les dijo: y en estas cosas uunca se aventura 
nada cuando se hacen con la modestia y 
consiileracton que V. M. encarga. 

La prisión pasa adelante y hasta ahora no 
le han pueslo nuevos cargos, y los pasados 
se pudieran excusar, 

A los dos veedores de Ilacieuda no he 
dicho nada, conformándome con lo que V. Jtf . 
sobre ello me vianda advertir. 
Al margen Eq el particular de Arcila, aunque noha- 

tfc letra de /.a- ' 

/-u. bia rancha priesa, me pareció mas seguro ha- 

";*f* .*■? •=*" l>lar al rey lomando ocasión de que habia oido 



169 

decir por las calles, que queria süiLar csln plaza, y así le su- 
pliqué que mirase de cuanta consideración era la resolución 
que se habia de lomar en seniejanics nialcriaa, y cuanlo á 
él le importaba uo resolverse en ninguna sin consejo y pa- 
recer de V. M. por c! proveclio que de lomallc se le podia 
seguir, y por cumplir lamliieíi con el amor que V. M. le 
tenia. Llegó á buen tiempo el advertimiento, porque le ha- 
llé muy libio en defender la dicha plaza, dand<i razonas y 
prelendiendo probar lo poco que conviene suslcntalla, y al 
fin me dio gracias (>or la memoria (¡ue le hacia, y j)romcliú 
de no resolverse sin dar cuenla á V. M. y lomar su parecer. 

Habiendo el rey vuello de nuestra Señora de Luz, me 
iiivió á llamar hoy para decirfne con mucho encaresci- 
inicnto lo que habia senlido la muerte del señor D. Juan 
de Austria, de que su ejnbiijador le ha[»ia dado noticia. Yo 
le dije que V, M. no me lo habia escrito, mas que había 
entendido por cartas de Madrid !a mcsrna nueva, y la ra- 
zón qué! tenia de senlillo era clara , asi por lo que tocaba á 
la cristiandad y bien común, como pur el pailicular dolor 
que V. M. habia de recibir desta pénlida. 

Quiso saber de mí el dia cierto en que llegaría aíjuí el 
duque de Osuna. Yo le aseguré que V. M. le jnandaria par- 
tir con toda brevedad, y así me mandaba que se lo dijese. 
Rogóme que se lo sopiesc cierto , y así le prometí de despa- 
char correo yenlc y viniente á solo esto. Suplico á V. M. 
mande que luego se me responda ú este particular, porque 
el rey tnuerc por irse á Almerin ; mas quería recibir primero 
el duque aquí. Si lia de venir presto, esperallo há, y ha- 
biendo de tardar, quiérese partir, y á esle Qn me encargó 
la diligencia. 

Aquí han venido muclias carias de cauplivos ; por ellas 
so cntitnde que el rey de Fez pide por cada uíjo mas de 



170 

cinco mil ducados, y asi me lo ha dicho el rey; y no me 
parece que está en permitir que se dé tanlo por íjIIos. 

V. M. habrá recebido carias de D. Juan de Silva. Aquí 
las tiene su mujer, y por ellas se aiirüüi que eslá rescata- 
do en cuatro mil ducados, y de camino para Sevilla adon- 
de se venia á curar de un brazo que tenia quiebrado. Con 
todo este trabajo ha sido buena dicha poderse encapar y tan 
presto. 

La nueva de ser vivo el duque de Aveiro no ae refuer- 
za, ni el rey la lieuc jior cierta , y al presente no hay aquí 
otra de que poder advertir á V. M. cuya vida y real Estado 
N- S. guarde y aci'ecientc como sus criados y vasallos de- 
seamos y la cristiandad ha menester. De Lisboa x\n\ de oc- 
tubre ele. — S. C. R. M. — Humilde criado y vasallo que sus 
reales manos besa — Don Crist^ibal de Moura. 

Sobre. — A la S. C. R. M. de! rey nuestro señor. 



I7i 



Copia tic carta do f), Cristóbal de Mora ai rey, fecha en 
Lisboa á 23 de octubre de 1578. 

ReciMdai27 4lcl mismo. 

Aprueba <[uc el (lufjuc de Osuna llevo ¡iPortuf^al la coinisiou de 
ileclararcl derecho de Felipe II á aquella corona — Propone los 
medios que dehen emplearse para interesar en esia pretensión la 
corte* los grandes y eJ pueblo. 

Ardiivo general de Simancas.— Secretaria de Esíado, iegajo 



S. C. U. II. 



Rccebi la caria de V. M. de xvu del présenle» y por 
día entendí la resolución que V. M. ha lomado de declarar 
por medio dcil duque de Osuna al S.'^'^rey su lio, el derecho 
que V. M. tiene á la sucesión deslos reinos, después de sus 
largos y felices dias. 

Eslc oficio que W M. quiere hacer, es muy convenien- 
te ¿ su servicio y al provecho y bien común desle reino, 
porque dándoles á entender con distinción y claridad la ra- 
zón y justicia en t]uc V. M- se fuuda , jiodrán eon tiempo 
pensar lo que les conviene, sin tüncr ocasión de [irecipitar- 
sc y resolverse en cosas que después les podrian costar caro. 

Este piirlicular se ha de proponer con la suavidad y 
blandura que V. M. entiende que conviene, y juntamente 
con esto, se les debe declarar los trabnjos y daños cu que 
por su culp'i puedeti incurrir, no queriéndose allanaren lo 
que es razón y justicia; porque crea V. M. que el miedo 
híi de ser parle princi|>al |»ara obli<;alk's á (|uc hagan vir- 



I7á 



lud; mas cslc se les luí de poner de Uil manera, ijuc ni Ji»s 



nüali 



los 



cü cuau- 



escanüaiice, ni pare/xa 
to esto se Irata con el rey y sus ministros, se pueden ir 
disponiendo los ánimos de los particulares , con pro[)onelles 
los provechos y comodidades que de las reales manos de 
V. M. y en su misma tierra, pueden esperar y recebir. 

Estas son muy grandes y para ellos de gran provecho, 
y sin notable perjuicio de la corona real, como se verá por 
el memorial que iti\ lo aparlc. .í mas de proponelles el de- 
recho, yo seria de parecer que se les pidiese que llanjasen 
á Cortes, y jurasen á V. iM. por principe, porque esto es 
lo que conviene á todos, para excusar (oque puede suceder 
adelante , faltando el rey. 

Esta propuesta, aunque .ha de ser fundada en tanta 
razón y justicia como allá entienden lodos, y acá los mas 
si tuviesen libertad para decillo, y con ser el rey de rara 
cristiandad y virtud , tenga V. M. por cierto que se les ha 
de hacer muy nueva, áspera y dura. Y aunque tengo en- 
leitdido que no se han descuidado en hacer mirar el caso, 
estoy muy desengañado qirc Iodo lo (¡ue procuran en este 
negocio es á proposito de defender lo que [jrelenden, y no 
de aclarar cuyo es; y así tengo subido de muy buena par- 
le que el duque de Berj^anza tiene muchos y muy buenos 
pareceres de Castilla y de Portugal en su favor, y aunt[uc 
su persona paresce de [mjco ser y substancia, es en esta 
tierra de ta calidad que se sabe , á la cual se junta la natu- 
ral inclinación que lodos tienen de huir de castellanos, co- 
mo tengo advertido, por lo cual me parecía importante y 
necesario que con toda disimutacion y destreza se fuesen 
aplicando á la raya de estos reinos las guardas ordinarias, 
y juntamente hubiese alguna inraateria cu pnrtcs adonde 
con disimulación se pudiese entretener; ¡lorque en la edad 



I 



1 /O 

tlcl rey y en su flaca coin]iIisinn y en las ocasiones presen- 
tes, (le un credo para olro se pueden ofrcscer algunas en 
las cuales convenga que V. M. se dé priesa, y en la! caso 
aunque quieran traer amigos de fuera, si estamos apercibi- 
dos llegaremos mas presto, pues estamos m:is cerca. Todo 
esto conviene para conseguir el mismo intento que V. M. 
debe tener, siendo quien es, de clemencia y blandura, y 
para obligará mucfios que se aprovechen delta. 

Y lodo cslo puede aconsejar á V- M- como cristiano y 
caballero, quien tiene tan entendido como yo, y tan plati- 
cado la justicia de V. M, y las comodidades y provechos 
que recibe este reino y toda la cristiandad , de juntarse estas 
coronas. 

También me ha parecido advertir á V. M., que habien- 
do dado cuenta al rey desta pretensión, se debe hacer el 
mismo oficio con el Sr. D. Antonio» cou las palabras y ofre- 
cimientos que en tal caso se requiere, y asimismo con el 
duque de Berganza, porque no le parezca que por interesa- 
do se le guarda este secreto. 

Estos dos hombres no son amigos, y han barajado siem- 
pre sobre lugares y precedencias. Conservar que no se jun- 
ten, seria de importancia, y salir con ello no es difícil, 
cargando V. M. siempre la mano en favorescer al señor don 
Antonio en lo que se ofrescierc en estas materias , pues fiay 
color y razón para ello. 

El pueblo ha dado en decir que seria bien casallc con 
hija del de Berganza, y juntar entrambos derecI»os. Plática 
es hasta ahora de poco fundamento, llame parecido adver- 
tir della porque con mas cuidado mande V. M. atender á 
lo que acabo de decir. 

La ciudad de Lisboa es cabeza deste reino. Advierta 
V. M. si convcndria cscribillc en esta ocasión, porque si 




^ 



acá pretenden cscurccercl ilcrcchodc V. M.» callarán á los 
pueblos lo (|uc de presente se pide; y es bien que lo cnlien- 
dan lodos ellos porque miren lo que hacen y lo que les con- 
viene ; y habiendo Corles será menester escrebir á oirás ciu- 
dades de las principales, y á algunos señores y alcaides de 
fortalezas. 

Y paresciéndole á V. M. que no es ya liempo de tratar 
esle negocio con máscara, y que será bien escrebir á la 
ciudad, alargue V. M. la mano en ofrecer todos los favo- 
res que se pueden conceder al reino y á sus particulares. 

Lo que puedo sospechar de la respuesta que en lodos 
estos pueden dar al duque, es espantarse mucho de que 
V- M. pretenda ni pueda prclendcr cosas tan fuera de razón 
y justicia; y cuando los aprieten, remitirse han á las Corles, 
y |)or no resolverse alargallas han cuanto pudieren. Tam- 
bién [licnso que se eveusarán con decir que falla toda la 
nobleza del reino, cuya presencia es necesaria para la de- 
finición de tan grandes materias. Algunos liay que sospe- 
chan que harán al papa Juez del caso, mas yo no me [>er- 
suado á ello. 

Hasla ahora no puedo cüllegir que tengan oirá respues- 
la; mas bien me puedo engañar , pues lo que digo son cod- 
jecturas y no certezas. 

Por ninguna vía entienden hasta ahora que el duque 
Irniga mas que visita , y lodos tienen puestos los ojos en las 
Corles, parcsciéndoles que para esta ocasión reserva V. M. 
lo que les ha de proponer, y por el misino caso hay muchos 
de parecer que el rey hará mal en juntallas, y piensan que 
con callarnos hemos de dormir lodos. 

Esto es lo que me ocurre para advenir en esta ocasión 
conforme á lo que V. M. me manda. Lo demás loca h i>cr- 
sopas doctas que habrán mirad» lo que conviene para la 



175 



claridad y corroboración del dcreclio, teniendo como tienen 
tan bien entendido el caso. 

De pocos dias á esta parte ha llegado á mi noticia que 
las justicias que en esta corte se han hecho, no dicen los 
pregones en nombre del rey, smo justicia que se manda ha' 
cer, y esta orden se guarda desde que reina el cardenal. 
Hárae parecido extraña cosa tener escrúpulo de hacer justi- 
cia y no teneiic de ser rey, cuyo oficio principal es hacella 
ejecutar y guardar. He querido advertir á V. M. dello por 
parescerrae novedad lo que en esto se hace. 

Y aunque en todas estas malcrías he andado siempre 
con el recalo y miramiento que V. M. por sus cartas ha 
mandado , tengo entendido de algunos letrados que rae han 
visitado, que V. M. es único heredero de todos ios bienes 
libres que quedaron por fin y muerte del Serenisimo rey , y 
que desde luego los ha de haber como deudo mas cercano. 
Allá se lerna esto mejor entendido. Guarde nuestro Señor 
vida y real estado de V. M. acreciente, como sus criados 
y vasallos deseamos y la cristiandad ha menester. De Lisboa 
á xxni octubre — S. C. R. Maj/— Humilde criado y vasa- 
llo de V. M. que sus reales manos besa — Don Cristóbal de 
Moura. 

Sobre. — A la S. C. R. M. del rey nuestro señor. 

Copia de la memoria que se cita en la carta precedente^ y 
que se halla dentro de ella. 

Memoria de las cosas que se puedeu proponer en bcDcficío del 
reino de Portugal y sus naturales. 



I En estos reinos hay una ley queso llama Mental , qnc 
como los feudos de Italia , debajo de la cual están com- 




i 



prehendidns casi lodas Ins casas prinpipales dcsle reino que 
salieron de la coronay soiipalriinonio della. Si no son algu- 
nas reservadas por pnrticiilaies priviletj;Jos y mercedes de 
los reyes , lodas las demás vienen á la corona en defeclo de 
varón, y las hembras ni los Iransvcrsales no heredan. 

Uno de los mayores beneficios que pueden recibir los 
parliculares de este reino, y con que nías los pueden obli- 
gar es, con quitnilcs la dicha ley» haciéndoles sus casas ma- 
yorazgos como los deCaslilla. 

Y en esto se aventura poco, porque de ordinario sue- 
len los reyes conceder las dichas casas íi los hombres prin- 
cipales para sus parientes, aunque no lengan hijos. 

Las tenencias que llaman acá alcaiderías mayores de 
villas y castillos, la mayor parte dellas se dan [)or una vida, 
y algunas por dos y por tres, las cuales jamás se quitan á 
los hijos y descendientes de aquellos que las tienen; mas si 
se las iiicicsen perpetuas seria otro beneficio de grande im- 
portancia y de ningún daño para la corona , pues asi como 
asi se han de proveer. 

Los señores no tienen ninguna jurisdicción criminal so- 
bre sus vasallos sino de poca substancia, y en lo civil has- 
la diez ducados , y lodo esto con apellacion al rey, y hasta 
que se confirma no se ejecuta. Cuando se les diese la dicha 
jurisdicción (como en Castilla) parece que les obligaria mu- 
cho y la justicia tcudria mejor ejecución. 

Si los naturales desle reino Tuesen .idmilidos á los ofi- 
cios y beneficios de Castilla , seria una de las cosas que mus 
les obligasen á rendirse. 

Estas se ofrcsccn ahora, otras se podrán hallar tan cou- 
vinienles cuando dello se tratase. 



«77 



Copin de. carta original de D. Cristóbal de Mora ¿iS. M., />- 
cha en Lisboa á '¿9 de octtibre de 1578. 

Recibida i C de noviembre. 

Alarma que causó en Portugal la noticia de que se mandaban 
cuatro letrados con el duque de Osuna — Cautivos — Estratagema 
de unos moros contra el capitán de Tánger — Pedro de Alcazoba — 
Traía el rey D. Enrique de Ínter|)oner sus oliciofi en favor del du- 
que de Maqucda, desterrado de España. 

Archioo general de Smnne(u%.~-FMfíd<*. fegajo núm. 397. 

S. C. R. M. 

Con dos correos que despacha en 10 y 24 del preseale 
respondí á (odas las cartas áe. V. M. Lo que después acá 
se ofrece es haber estado el rey hasla ahora retirado por la 
triste nueva, que le invió su embajador, de la pírdida del 
principe nuestro señor (t). Dios sea bendito y él dé á V, M. 
el consuelo que en tan grandes trabajos de solas sus manos 
se puede esperar. Y en esta ocasión me ha dicho el rey to- 
das las palabras que se pueden creer de su cristiandad y 
del amor que á V. M. tiene. El queda con un poco de ro- 
madizo; no ha hecho cama hasta ahora ni tiene calentura, 
y así no ha querido despachar correo por no alborotar la 
gente, aunque en su edad y flaqueza cualquiera cosa se 
debe temer. Quedo con cuidado y no perderá punto de ir 
avisando , siendo menester; y cuando el mal no pase ade- 



(í ) Era D. Fernando , que muríó en el monasterio de San Geró- 
nimo de Madrid el día 18 de oclabre, áoles de complir siete años 
de edad. 

Tomo \L 12 



Í76 

lanle, ha sido tosíante para qnv F. M, me mande que te 
visite. 

Este correo despachan ellos á Roma: enliendo que es 
sobre las reiiUs eclesiásUcas que el rey tenia , porque amia 
Iralando de acomodallas; mas en esle tiempo lodo se pue- 
de lemer y sospechar, y conforme á esto convendrá preve- 
nir allá lo que imporl:u 

OesacTirlc hnn escrito al duque de Berganza que vie- 
nen con el duque de Osuna cuatro letrados: no se puede 
creer de la manera que se ha alborotado la tierra con esta 
nueva, y por mil caminos lian tentado sacarme la verdad 
(lello. lie procurado que se desengañen ; no creo que lo ha- 
rán hasta ver el duque, y así convendría que llegase por 
las causas que tengo escrito y por lo í|ue puede suceder. 

Después que el de Berganza tuvo este aviso , no ha pa- 
rado do visitar cuantos ciiballcros hay en la tierra , y de lla- 
mar á su casa los letrados que hay en ella. Nunca tanto he 
temido como ahora que se hiciese alguna declaración. So- 
bre todos tengo espías, y aunque se recatan, no dejo de 
tener avisos^ y asi si no fuese su trato á escuras y en se- 
creto, pienso que no perderé la ocasión de hacer cuando 
convenga el níicio (pje V. M. me ha mandado. Y con lodo 
creo que no sera menester ; mas cuando las cosas me obli- 
guen á ello, tenga V. M, por cierto que se procederá con el 
miramiento que conviene ¡i su servicio. 

El comendador mayor de Christuscs llegado de anoche, 
y en amanesciendo fueron á su casa el duque de Bcrganxa 
y sus líos, y á la una del ilia no halúan salido de ella. Esta 
larde va á besar la mano al rey. 

De cauplivos no se ha sabido aquí mas de lo que ten- 
go avisado. Cada uno en particular se da gran priesa á sa- 
lir, aunque el rey traía de que salgan juntos los mas que 



179 

pudieren, cnlendienJo que A csla manera podrúii coslar mas 
baratos. 

Por cartas del capitán de Tánger se ha sabido de una 
extralagegma que ct alcaide de Alcacer usó coa el dicho ca* 
pilan iiíviátídole un moro , el cual dio aviso que en el cam- 
po quedaban oíros cincuenta emboscados: y porque le die- 
sen crédito se ofreció á quedíir preso , y si no saliese verdad 
lo que él decía que le matasen por ello. El capitán se albo- 
rozó con esta nueva, y poniendo c! moro en buen recaudo, 
salió á buscar los otros con la gente que tenia , que era 
hasta treinta de á caballo, y los emljoscados eran doscien- 
tas lanzas, que corrieron al capitán bástalas puertas de Tán- 
ger, y le mataron basta siete ó ocho y cauptivaron otros 
tantos , y él y los demás se escaparon con harto trabajo, Y 
luego que se recogió le llegó un recaudo del alcaide de Al- 
cacer diciendo que si locaba en el moro que tenia preso 
que le pasaría á ctichillo todos los cristianos que tenia en 
su poder, y así quedó el dicíio capitán con el daño recibi- 
do y sin osar vengarse del moro que le engañó. 

En el negocio de Pedro de Aícaxoba no ha habido mas 
novedad , y desde que el rey le tiene preso no ha llamado 
á Consejo. 

Don Theotonio me ha dicho que el duque de Maqueda 
era venido h cumplir su destierro i esta tierra, y quedaba 
en Villaviciosa, que es un lugar adonde el de Bcrganza lie* 
ne su casa, y que el rey se habla de meter de por medio 
para que V. M. le perdonase. Cuando dello se trate, verá 
V. M. lo que á su servicio conviene. Cuya vida y real esta- 
do Nuestro Señor guarde como los criados y vasallos de 
V. M.** deseamos y la cristiandad ha menester. — De Lisboa 
29 de octubre, — S. C. R. M. — Humilde criado y vasallo 
de V. M. quesus reales manos besa — Don Cristóbal de Mora. 




180 



Copia de carta original de D, Cristóbal de Mora al rey, /¡j- 
cha en Lisboa á 10 de noviembre de 4578, 

Reeibtdaá Udel nisno.— Respondida aso de Id. 

Temores por la vida del rey D. Enrique — Nuevas instancias 
hechas al mismo por el ayuntamíeoto da Lishoa, ¿ ña de que coa- 
traiga malrimonio — Di!ip:encias del prior D. Anlotilo para que se 
le declare el derecho á la suücsion, y probaliilldaííiís de que halle 
favor en el pueblo — Cuesliones sobre precedencias entre el mismo 
D. Anlonio y el duque de Braf^anza — Desabrimiento del último 
con el rey por esta causa — Creencia del vulgo de que aun vive el 
rey D. Sebastian — Hásc dadoá D. Manuel Percira la comisión de 
ir á dar cl pésame á Telipe II por la muerle del príncipe D. Fer- 
nando — Triste situación de los cautivos — Pedro de Alcazoha. 



Archivo yeneral de Sinunicas.-^ Secretaria de Estado, legajo 
ntím. 397. 



S. C. R. M. 



Por cartas de Zayas de 28 del pasado enlendl haber 
V. M. recebido las mias de 18 y 25 del mismo. Después 
volví á escrebir coa un cnrreo que el rey despachoá Roma» 
y con e&le adverli á V. iM. de la revuelta en que los habia 
puesto loque de allá se habia escrito de la venida de los le- 
trados. He procurado que se desengañen , y asi parece que 
eslan mas quietos^ aunque se van previniendo para respon- 
der á lo que toca á los muebles del rey, parque enlre ellos 
es píálica clara y llana que son de V. M. (como tengo ad- 
vertido), y lo mismo les dijo el comendador mayor que se 
entendía allá; y pora esto han mandado hacer en gran se- 
creto un tanteo de lo que algunos dellos imprlan, y olro 



181 



de tudas las deudas del lüy y reino, porque 
con ellas se picnsao defender de todo lo que 
se les pidiere, y en esto reciben engaño, por- 
que según entiendo, las que fueren deudas 
del reino no estará obligado el patrimonio del 
rey á ellas, sino el mismo reino, como mas 
en particular se podrá entender cuando V. M. 
quiera tratar de elto: y olvidallo no conviene, 
porque la cantidad pienso que será de impor- 
tancia. 

También cscrebí con el mismo como el 
rey no habia andado bueno de romadizo : que- 
da mejor aunque no osa menearse por aho- 
ra , ni partirse ]>ara Aímerin, deseándolo mu- 
cho. Pienso que le han de detener hasta que 
Dcmaoodoi'c- Heguc cI duquc, por lo que lodos sienten que 



Of'o. 



se vaya , y A sus nieí^os dellos he dicho que 
no lardará el duque, por lo cual se resuelve en 
esperallc y despacfialle luego é partirse, y eu- 
Iretanto se ha ido A una casa de campo me- 
dia legua de aquí. 

Con esta indlspusicioo que tuvo se alte- 
ró tanto la tierra, que en 30 del pasado volvió 
el regimiento de esta ciudad á suplicallc que 
se casase y que les declarase heredero en de- 
fecto de sus hijos. Respondióles (]ue él tenia 
mas cuidado de fo que ellos pensaban , y que 
se quietasen , ¡lorquc él se acordaría de lo que 
pedian aunque no se lo acordasen. 

Eslos hombres piden que el rey declare 
heredero, y saben muy bien quien lo es , por- 
que sé yo lo que les han respondido letrados 



482 

con quien en particular se aconsejan. Y cada 
uno calla, y cuando se Juntan dan á enten- 
der que no saben nada, y quieren que el rey 
se declare, y asi lo que parece ignorancia es 
malicia. 

Piensan tiacer fuerza en probar que la 
elección es del pueblo, y para elegir escoge- 
rían antes que el duque de Berganza al señor 
D. Antonio, el cual hace sus diligencias con 
todos, públicas y secretas, y tiene ocupados le- 
trados en defender su causa , y algunos dellos 
han hablado cotnigo y dicen que ninguno de 
los prelensorcs tiene derecho claro, sino que 
lodo se funda en colores , y que así se pueden 
dar buenos ¡"í la [)retension del señor I). Anto- 
nio. Lo que deslos engaños se puede temer 
es la fuerza que tendrán con este liombre 
para engreille y detenelfó en venir en lo que 
es razón y justicia, y en esta pertinacia ha 
de hallar gente que le favorezca, ú lo menos 
del pueblo. 

El de Berganza no se descuida, (como 
tengo escrito), y á lodo esto calla el rey te- 
niendo ojo á casarse y á tener hijos que apa- 
cigüen las pendencias, y así me han alirmado 
ciertas espías que el correo que fuó a ¡toma 
en último del pasado, lleva órdeu de pedir la 
dispensación: no lo afirmo, 

En los auctos públicos nunca se ajuntan 
el señor D. Antonio y el de Berganza, por las 
precedencias; y por este mismo caso no ha 
llamado el rey á Consejo desde que vino su so- 



185 



brino. el cual ha estado muy sentido [)or la 
excelencia que se dio al duque; y queriendo 
el rey remediar esle daño, ha hecho una de- 
mostración con la cual queda satisfecho el 
agraviado, y el de Berganza para ahorcarse. 
Ha muchos años ijue el señor D. Atjlouio pre- 
tende que en la capilla le eche agua hendí- 
ta el capellán mayor, porque se la echaba el 
tesorero de ella; y sübre esle punto tuvimos 
gran trabajo, cuando V. M. me invió aquí á 
sus negocios, y nunca se pudo acabar con 
ellos. 

Domingdo á 2 del presente, estando el rey 
en misa en Sanl Francisco y su sobrino con 
él en la cortina, llegó D. Theolonio, arzobis- 
po de Evora, á echar agua bendita, y luego 
que el rey la recibió, diju al arzobispo que la 
echase á su sobrino. Don Thcotonio se turbó 
bravamente; mas hizo lo que le mandaron, y 
el señor Ü. Antonio se echó á sus pies del rey 
y se los besó. 

Ha resultado de esLe favor quedar el du- 
que mal oon su lio D. Theotoaio , y peor con 
el rey y con el otro: y todas estas cosas ha- 
cen á nuestro propósito (como tengo escrito) 
y sobre ellas andan ahora entre todos grandes 
parlerías y revueltas. 

Esperaba el rey que este coitco trajese 
respuesta de V. M. sobre la exposición del 
rMpoftJcria algo psalmo quc Ic lovió por mi tiiano, porque a 

qitr pueda mos- 

tw. estas cosas que el escribe de la suya, cslá tan 

alicionado como su sobrino (que haya gloria). 



Dt Utra dtl 



I«4 

Pregurtlóinc las respuestas y desculpú la tar- 
danza con los trabajos presentes. 

E\ pueblo const^rva aquí una opiaion (de 
que otras veces tengo advertido) afirmando 
que el rey es vivo, y que el cuerpo que se 
enterró en Alcacer no era suyo; y aunque 
esto tiene lan poco fundamcnlo como otras 
cosas que aquí se levunlan, con todo ha obli- 
gado al rey á mandar liaccr pesquisa contra 
las personas que esto afirniaii, y quiere saber 
deilas quien les dijo lo que alinnan. Y, á la 
verdad, lodos los que fouierilan esta opinión 
son principalmente los que quieren mal á este 
rey; y asi estas nuevas salen siempre de casa 
de los que han salido [>rivado3 del pasado, y 
de Pedro de Alcazoba. Y ha habido hombres 
tan engañados eu esta materia, que han lle- 
gado á dcoir al rey que mire como se despo- 
ja de sus obispados, porque se quedará sin 
renta cuando el rey parezca : cierto que es- 
panta ver tal barbarismo en gente lan cuerda. 

Cou todo esto ha repartido el rey entre sus 
criados todos los vestidos que lian quedado de 
su sobrino, y ha mandado al liscal de la co- 
rona que averigüe las causas que tuvo el rey 
que haya gloria , para hacer las mercedes 
que hizo á particulares de diez anos á esta 
parte. 

Los que algo valen aquí son (catinos y 
particularmente el confesor que se llama 
León Enriquez, y es caballero y adcionado á 
Rerganza. 



Í85 

Don Manuel de Porlugiil es un caballero 
honrado y principal. Queda noinbnido pnra ir 
á visitar á V. M. dCvSle trabajo ^ y aunf|tie 
han entendido y alabado mucho la cristiandad 
con que V. M. le ha pasíido, y que no ha per- 
mitido cu él ninguna demostración de triste- 
za, cüu todo quieren hacer su visita, aunque 
se van deteniendo y hasta ahora no han dicho 
cuando despacharán. Este caballero envia- 
ron á Flándes cuando murió el emperador 
nuestro señor: no entiendo que íleva otro ne- 
gocio. 

De cauplivos hay aqui malu3 nuevas. Ha 
venido de Fez uu judío por orden de todos 
ellos y dice que el Xarife pide cualrocienlos 
mil ducados por ochenta caballeros que tie- 
ne, y ha mandado que ninguno otro se res- 
cate hasta que salgan los suyos; y para ase- 
gurarse deslo, invia por todos los que halla y 
quédase con ellos. Y aunque le poneu miedo 
con que se le morirán si los dclicnc, respon- 
de que uno solo que quede lia de p.igar por to- 
dos. Y entre ios ochenta que rescata no entra 
el mayorazgo de Berganza , ni otro que tenga 
titulo. Tres ó cuatro se han muerto de enfer- 
medad, y es de creer que otros muchos ha- 
rán lo mismo si dura el caupliveno. 

El rey ha hecho inquisidor general al ar- 
zobispo de Lisboa, y Juntamenle le ha dado 
el abadía de Alcobaza que vale tres cuentos; 
y esla abadía quiere que ande siempre aneja 
al dicho oñcJo. Hale salvado Lambicn parte 



im 






Utra de i 



de la pensión que tenia sobre su araobispa- 
do, con condición que d¿ cada año dos cuen- 
tos de maravedís á los padi^cs de la Compa- 
ñía hasta que acaben un colegio que quieren 
empezar ahora, y tienen en el mismo lugar 
otras dos casas de su orden. 

Aquí ha lle^ndo un gentil hombre del du- 
que de Parma. Dicen que viene ¡i visitar ul 
rey: hnnle aposentado en casa do Ventura de 
Frías, un mercader castellano. 

Un esta carta digo á V, M» que el rey 
quedaba bueno, y fuera de aquí. Ayer maña- 
na invié á saber del, y amíincsció con muy 



Bien se platigue 
boy y »e mire en 
c«fto que ««losii- 

díbíf h'ar'e" j"príl l^^'^na calcntura, y túvola lodo el dia y toda 
*"*' esta noche. Esta mañana se vino á su casa li- 

bre de ella y en mejor disposición. Cada reba- 
to destos me pone en gran cuidado , mas no 
llegaré fuera de tiempo, ni querría que se me 
fuese al otro mundo sin oir primero lo que ten- 
go que dccille. En caso que el mal apriete se 
hará el oficio , y nn de otra manera, y de lo 
que sucediere iré avisando siendo menester. 
El mismo dta que llego me inví6 ¡i llamar» 
y pidiéndome primero gran secreto, me dijo 
que luego que mandó prenderá i*cdro de AI- 
cazoba , había dado el dicho Alcazoba gran 
priesa á su negocio , y que ahora caminaba 
muy á espacio; que él sos[iechaba que esto 
debía ser esperando de V. M. algún favor ¡wr 
mi mano ó del duque de Osuna, y que siendo 
los dclictos tan graves, que sinliria mucho 
que V. M. so niclicse de por medio á estorbar 



\ 



Jl márf>en tie 
letra del rty. 



Mrne.'ler es mi- 
wkxtt bten. 



187 

el casligo; que me rogaba que yo piocuraso 
alajar eslo |K)r el mejor moílo y manera que 
supiese. Yo le respoudí que él tenia inucha 
razou (le tralar con V. M. coa laola amistad 
y llaneza, dándole cuenta siempre de todo 
aquello que le pudiese agradar y dar gusto, 
porque esta maucra de trato le tenia V. M. 
muy bien merecido; que cuanto á Pedro de 
Alcazoba que desde que yo le habia hablado 
en él, no babia enlendido que se hubiese he- 
cho otro oficio con V. M. en su favor, y aun- 
que se hubiese hecho, que cuando V. M. en- 
tendiese lo que él aíiora me signilicaba , que 
procuraría dcsviallo de manera que él no re- 
cibiese pesadumbre; mas que toda la merced 
y favor que cotí justicia se pudiese usar en 
este caso , no dejaría V. AL de reccbir conten- 
laraiento. Pof aquí podrá V. M. juzgar cual 
queda la causa deste preso. 

Estas calenturas del y su edad son bue- 
nos despertadores para mirar lo que adelan- 
te conviene, y porque sobre esto tengo escrip- 
to largo, DO digo ahora mas. Guarde Nuestro 
Señor la S. C. R. persona de V. M, y su real 
estado acreciente coa augmenlo de nuevos 
reinos y señoríos, como los criados de V. M. 
deseamos y la cristiandad ha menester. De 
Lisboa á 10 de noviembre. — S. C. R. M. — 
Humilde criado y vasallo de V. M, que sus 
reales manos besa — Don Cristóbal de Mora. 

Sobre. — A la S. C. R, M. del rey nues- 
tro scfior. 



1 



«68 



Copia de carta original de ¡K Cristóbal de Mora o/ rey , 
fecha en Lisboa á í^ do noviembre de 1578. 

Rectbída i 17 en la noche.— Reapondiis 1 Sft del mifato. 






Convenienria de que se apresure la ida del duque de Osuna á 
la corle de Lisboa « y de que se escriban carias á ciertos persona- 
jes de aquel reino. 

Arr.h'wo gm^'-ral de Simancas, — Secrciarla de Estado, legajo 
núm. 397. 



S. C. R. M/. 



V.n 50 ilel pasado avisé á V. M. de \n imlisposicion con 
que el rey bal)ia andado, y en 10 del prcseiítc volví a ad- 
vcrlir de la calentura que el día antes Jiabia tenido. Des- 
pués acá ha estado bueno basta anoche que durmió inquie- 
tamente por causa de unas eaniaiillas que le acudieron. 
Esta mañana se levantó flaco y desabrido, y con eí estt)- 
mago revuelto, y as[ comió poco y de mala gana, y las cá- 
maras no han cesado aunque son |>ocas. Acostóse á las Ires 
de la tarde, y ahora que son las cinco volvió á comer de 
una perdiz. Los médicos diren que no será nada, y que no 
tiene calentura. En Un ílaco sugeto cualquiera cosa es 
mucho, y así (iespachará luego correo, si no se ofreciera 
este de mercaderes. 

En esla ocasión no tengo que decir á V. M. sino lo que 
tengo advertido, que estoy á punto para [o que sucediere, 
como ya tengo escrito. SI el mal apretare, usaró de la car- 
ta y de las mas diligencias que convinieren, de manera 
que se les perturbe la pacífica [josesion, que es lo que yo 
(lucdo hacer, y esté V. M. seguro que no perderé tiempo. 



189 

A la venida del duque he dado priesa , y pues viene á 
visitar de la muerte del rey, que ha Ircs meses {¡im pasó, 
seria ra7.on que llegase y vendrá á propúsiío para todo. Si 
algo acaesciere enlrelanlo convendrá despacharme luego 
eorreo con carta para la ciudad de Lisboa en mi creencia, 
y solo se les ha de pedir que se detengan en la resolución 
de este negocio, hasta entender la justicia de V. M. y vo- 
luntad que tiene de hacelles bien y merced á lodos. Y para 
el Sr, D, Antonio y para el duque de Berganza no seria 
malo si allá no pareciere otra cosa , y para los arzobispos 
de Lisboa y Evora. Y de ninguna destas se ha de usar, 
sino en caso que la vida del rey corra peligro ánles de ser 
llegado el duque. 

Y si V. M. hiciere por allá algunas diligencias , sea coa 
tanto secreto que por ningún caso las entienda el embaja- 
dor. Y ha sido gran dicha 1 1 filiar este correo de mercaderes, 
porque iiabiendo despachado tres dias há. aílorotáralos mu- 
cho verme despachar ahora. Lascarlas vengan luego, y 
yo iré avisando de lo que nlashuhiere. Guarde nuestro Se- 
ñor la S. C. l\. persona de V. M. con acrecentamiento de 
nuevos reinos y señoríos, como los criados y vasallos de 
V. M. deseamos y la criatiaiulad ha menester. De Lisboa 
á 13 de noviembre. — S. C. R. M. — Humilde criado y vasa- 
llo de V. M. que sus reales manos besa — Don CrisliMjal de 
Müura- 

Sobre, — A la S. C. U. M. del rev nuestro señor. 



190 



Copia de cana original de D. Cristóbal de Mora al rey, fe* 
dui en Lisboa á 90 de noviembre de 4578. 

RfCíbid» i S5 por la mtnaní — Bc»[>ondi(li A 30 de diciembre* 

Desavenencias enire el duque de Rra^an^a y el prior de Cra- 
10 — Üicncs del rey D. Sebastian que pertenecían de derecho á 
Felipe II — Cautivos — Suhe á millón y medio el despojo de la ba- 
tilla de \lcazarqnivir. 



Archipo general de Simancas* — Secretaria de Estado, legajo 
núm, 597. 



S. G. R. M, 



1 



En 13 del présenle avisé A V. M. de la indisposioion 
con que el rey quedaba, y en otras cartas Antes había hecho 
lo misnm. Y porque V. M. no eslé con cuidado me ha pa- 
rcRcido Jcspacliar este con aviso de que el mal no pasó 
adelante, y al presente queda bueno, aunque en disposi- 
ción muy aparejada para cualquier desgracia . porque elsub- 
gclo es flaco y el rey piensa que el remedio desle daño con- 
«qsle en comer ^ y ¿ ratos es esto lo que mas le daila;^ 
Algunas personas echan de ver que no haya tenido recau- 
do de V. M. en lodos estos achaques, y ánlesde ayeryén- 
<lole á visitar me preguntó, que cómo no teniamos correo, 
ni sabíamos nueva de la venida del duque, y á este punto 
me cnvia A decir que tí estaba resuelto de irse á Almerin, 
queme avisaba dello para scguiilc sí quisiese. Piensa partir 
¿ los 2f> del presente, si de aquí atiá no hay mudanza, que 
podría muy bien acaescer. Yo me apercibo para ir tras él 
conrormc á lo que Zayas mo escribió de parte de V. M. 



i9f 



I 



íliiics parecido que ganan honra con invínr machas vi- 
siUs sin que de alta venga ninguna, y así han Jado priesa 
á la partida de D. Manuel', el cual sale hoy de aqui, se- 
gún ayer me dijo. Va despacio : no tengo entendido que 
lleve negocio, ni ellos tienen ahora ninguno que á su 
parecer convenga dar á V. M. parle de el , antes quer- 
rían hacetlo todo á solas y que nadie les hablase á la 
mano. 

Ea esta enfermedad que el rey tuvo (aunque breve) 
se inquícló mucho la gente, y concurrió la mayor parle á 
casa de letrados á profioncr sus argimienlos y duhdas. Al- 
gunos supieron la verdad , poi*quc al parecer de los mas 
doctos no se puede ella encubrir; mas en mejorando el rey 
todos vuelven á callar. 

Tengo escrito á V. M. la dcmonstracion que él hizo con 
L'l Sr. D. Antonio, mandándole echar agua bendita ))or el 
antobispo de blvora, y ei sentimiento con que dcllo quedaba 
el de Rergan/a , cuyas quejas han podido tanto con el rey 
que ha revocado la dicha merced y dicho que el ai7.obispo 
no le entendió, |K>rque él no le mandaba lo que hizo, y el 
capellán mayor lo ha notificado al Sr. D. Antonio, y él le 
respondió que no iria mas los domingos á la capilla, y que- 
dó mas sintido que untes estaba. Por todo esto podrá V. M. 
juzgar lo que puede la parte de Bcrganza con el viejo, y 
cuanto él lo debe estar, pues en tan poco tiempo hay tan- 
la variedad y mudanzas. 

Con el carreo que desfiaché en 10 del presente avise á 
V. M. del cuidado que ponían en apercibirse para defender 
los bienes que tocan á V. M. por haber muerto su sobrino ab 
inUsialo, y en esta conformidad quedan haciendo en gran 
secreto una diligencia de que he sidf) luego avisado, y es 
que han cometido ú un alcalde do corle (|uu haga una pro- 



i 92 



At margen de 
Uíra de Feli- 
pe U> 

Bien sera que) 
«nobispo Mí *n- 
cArfuc de hacer 
ver *l psto pufde 
perjudicar si ilire- 
cbode lo lid rem« 
A o*. y lo íjuR ffi 
clIoH tIebKuücer. 



banza de como el rey hizo testamento y le 
llevó consiga , y que le andaban buscando, 
pareciéndoles que se jwdian defender con eslo 
mientras no parece, y que ansimismo podran 
cobrar en Sevilla los juros que quedaron de 
la princesa (que liaya gloria); poique tienen 
aviso que ya no se los pagan. Y para entram- 
bos efcclos me alirman que se quieren tam- 
bién aprovechar de unas memorias que el rey 
dejó hechas, queriendo que valgan por testa- 
mento. Lo uno y lo otro parece de poca sus- 
tancia, y para tener alguna y proceder con 
mejor término habíanse de hacer las dichas di- 
ligencias citada la parle. Los testigos que has- 
ta ahora han lomado han sido el doctor Pau- 
lo Alfonso, tpie es de su Consejo y de la cá- 
mara y á Pedro de Alcazoba, y á otro del 
Consejo que llaman ct doctor Barbosa. En 
esto se queda entendiendo. V. M. se mandará 
informar del perjuicio que desta diligencia le 
puede recrecer, pues yo no longo orden para 
hacer aquí ninguna. 

En otra cai'la he dicho á V. M. que estos 
bienes no eran de olvidar, porque vendría á 
ser de alguna importancia ; mas también me 
parece que no se debe hablar en ellos hasta 
hablar en iodo, y entretanto se podría ir ave- 
riguando los ([ue son, que es negocio que ha 
menester tiempo. 

La gente anda mal contenta del espacio 
ron que se procede en la saca de los caupli- 
voí. Quéjansc de que siendo negocio de todos. 



193 

quiera el rey liaecillo ¿ solas sin comuiiicalles la traza que 
lleva, y cómo piensa rciiarlir á cada uno lo que Ic tonare, 
y sobre esto le hacen iiiuclms pláticas. V para incitalle á 
que se dé mas priesa , le dijo áiüea de ayer un caballero tie- 
jo que llaman D. f)iego de Castro, que V. M. habla escri- 
to á la inan|ucsa Dcich, que dijese de su parle á las seño- 
ras desle reino que las ayudaría á rescatar sus maridos. El 
rey se alborotó y resparidií» que no era posible, pues su em- 
bajador no le habia avisado dcUo. 

Con todo esto no deja de ser de consideración, si conven- 
dría en este llampo que V, M. hiciese aln;una oferta al mis- 
rao rey para este efecto, y quo esto sp jiiililicasc por la tier- 
ra, aunque íl se enfadase dello. De las licencias que V. M. 
ha concedido á particulares para sacar dineros dése reino 
no he dicho nada al rey; mas helo diehoA Lodos los demás 
y están muy agratlecidos. y V. M. hace en esln lo que si' 
puede esperar de su «grandeza y crisiiandad. Y confiada en 
esto D." Cecilia de Noroítay mujer de D. Luis de ^f€n€ses, 
alférez mayor destn reino, supliCti á V. M. por licencia 
para sacar seis mil ducados para el rescate de su marido, 
los cuales van de aquí para volverá salir, til judío que vino 
á tratar deslos negocios, (como tengo escrito)^ aíirma que 
valió el despojo de la batalla mas de millón y medio, y que 
los cauplivos fueron veinte milf. Guarde N. S- la S. C. R, 
persona de V. M. con acrccenlamicnto de nuevos reinos y 
señoríos que los criados y vaj^allos de V. M. deseamos y la 
cristiandad ha menester. De Lisboa á xx de noviembre. — 
S. C. R. M. — Humilde criado y vasallo de V, M. — Don 
Cristóbal de Moura. 

Sohre. — A la S. C. R. M. del rev nuestro señor. 



Tomo XL 



t3 



<04 



Copia de caria onqinal de D. Crislóhal í/í Mora ni rey ^ fe- 



cha en Lisboa a 25 de noviembre de 1578, 

Recibida h último del mlsrao. —BcRpondida A aodr diciembre. 



m 



Inconvenientes qne pueden rcstiUar de la comisión del duquo 
de Osuna— Enliéndcsc que ol rey D. Enrique Iratade hacer testa- 
mento nombrando heredero — A su vista y sin nio^un recato prn- 
ceilen en su pretensión á ta corona el prior D. Antonio y el Juque 
de Braganza. 

Arehíüfí (general dr Simancas. — Secretaría de /lutado, iegajo 
ííMm. 397. 

S. C. R. AJ. 

Knlendiendo ijuc llegará este correo á tiempo que se 
trate de despachar el duque de Osuna, y cumpliendo cou 
lo que V. M. manda por su carta de H del presente, que 
recebl en 20 del mismo, me ha parcseido que será conve- 
niente á su servicio volver á representar el estado en que 
están aquí las cosas, y acordar otras que será bien que se 
miren para que mejor se pueda V. M. aprovechar de la 
ocasión que tiene entre manos, la cual no se puede errar, 
pues se ha de atender á ella con la consideración que mere- 
ce la calidad de la materia ; y Icniendo claridad de lo que 
aquipasíi, y siendo V. M. el que hade elegir loque conviene. 
Algunos incon\'cnientes podrán ocurrir á V. M. en esla 
comisión que ha de traer el duque, y entre otros he queri- 
do apuntar tres, que eonfoj'me á lo que aquí {{) parecen 
mas principales. 



(\) Ffllla Id palabra ocurre ó pasa ü otra equivalente. 



195 



El primero es que liabiíndosc tle pro- 
poner luego la pretensión que se tiene ;'i I;i su- 
cesión dcalos reinos , poilria ser oeasion para 
que el rey se diese mas priesa ñ caíwir, eí)!no 
se puede temer. 

En este particular ¿i eslárcsuelf^, según 
se entiende generalmente y lo oíi'-man sus 
privados; y cuando fuese verdad , como se di- 
ce, no es negocio tan fácil de acabar como 
acjí piensan , pues está por sacar la dispensa- 
ción, y hay muchos letrados que aseguran 
que no puede el Papa cancedclla, principal- 
mente faltando quien se la ayude á sacar. 

El segundo inconveniente es, que adver- 
tidos estos hombres de lo que se pretende, se 
conspirnri^n ron exiranjeros, teniéndolos .i 
punto para valerse dellos cuando convenga. 

Aqut no hay cabeza ni cabezas que pue- 
dan hacer esto, vías que hay están tan divi- 

El r*y lo *eria * ., , i , 

•(a«r»iA bienrn sas como sal)cmos, V para Iraellos desde luc- 
po falta caudal y lugar donde lcnellí)s. P/ira 
llamallos des[)ucs llegará mas presto quien es- 
tuviere mas cerca. 

El tercero y principal es que todos estos 
hombres que ahora están divididos y apaisa- 
dos , en sabiendo esta micva,sc conformen y 
conjuren conira V. M, Para poder esto ser, es 
menester venir en que sea rey uno de ellos, 
lo cual no se puede ci*eer humanamente con- 
forme al estado de las cosas presentes . porque 
se dejarán cortar ias manos ánlcs <jiic besa- 
lias d uno al otro. Y esto no es solo entre los 



De ietra de 
Felipe II 



1% 

(los, poique la mayor parle de los nobles no quiere á nin- 
guno de ellos, sino elegir á quien se les antojare. 

También es de consideraciün si será mejor conservallos 
en su división, porque á su tiem[ir> pueda V. M. entrar de 
por medio ron menos resislencia de todos. 

Eslo no era fuera de profiúsilo; mas al fin se entrará 
con alguna que es lo t¡ue V. M. tiesea excusar y con ra- 
zón; mas yo tengo por cierlo, conforme á lo que veo, que 
no i>o podrá excusar alguna, aunque lado será poco, porque 
ellos no()adrán mas, y con lodo esto tengo muclia esperan- 
za que si faltare este rey , no lia de fallar quien siga la opi- 
nión de V. M. en su vida, y ahora todos callan hasta ver 
como se encaminan las cosas. 

Estos son los mayores daños que se pueden temer de 
hablar luego, y no son de menor inconveniente los que se 
pueden seguir de callar mucho. 

Puédese morir el rey muy brevemente, y dejar nom- 
brado heredero. La mayor parle de la gente seguirá á quien 
él nombrare, asi por la opinión que del tienen, como por- 
que se les ha de representar f[uri mM^'i bien la justicia quien 
se resolvió en nombrar en atfuel punto. Y soy avisado de 
dos dias á esta parte, que el retf traía en tjran secreto de su 
testamento , y de buena razón no debe olvidar en él esta tna- 
feria, y creo que bastará poca causa para excluir á V. M. 
de su herenííia. Y la mayor sospeelia que deslo tengo as 
ver que no tratan de veras de aclarar esta verdad, ni sa- 
t)er de raiz «á quien loca este nogocio, y veo al duque de 
Berganza muy contento gobernando leatinos, í>or cuyas 
manos pasa todo. 

Demás desto vánse desvergonzando mucho estos prelen- 
sores, y Unto que en las barbas del rey hacen sus dcligcn- 
cias, sin perder punto ni tcnellc respeto; y amigos del se- 



k 



197 



ñor D. Antonio negociaron la semana pasada 
que los mecieres, que son cualro mcGmicos 
que representan aqui el estado popular, fuesen 
al rey y le suplicasen que les diese licencia 
para ir lodos juntos á besar las manos al señor 
D. Antonio , y daile el parabién de su venida 
y libertad de parle de la ciudad. El rey le res- 
pondió que por ningún caso lo hiciesen, por- 
que esta cirimonia nc se debía sino á la per- 
sonal real. 

Lo que se pretendió sacar de esta inveo- 
cion fué dar á entender á la gente que el rey 
permitía que este señor fuese tratado como 
príncipe, y él no se contenta con esto, sino 
con afirmar á ralos que es legítimo ; y aunque 
se burlan los que lo oyen, no deja de llevar 
Iras sí la gente, la cual se va repartiendo en- 
tre los que piensan que han de heredar, y 
echando raices y poniendo su afición y volun- 
tad en las partes de que esperan ser socorri- 
dos, de manera que tengo por cierto que no 
dejaría de haber trabajo si el rey muriese sin 
De tetra de aclarar esta verdad, la cual en su vida pa- 

Feiipt ¡i, ^ 

seríbrfntereíí- ^^^ ^^^ ^^ podría plantar con menos tumul- 
í*oí"o ?2n ílu *^^ y alborotos, procurando con blandura 
que se entienda como 01 otra tengo escripto, 
y por lo menos se saldría con entender con 
qué justicia piensan defenderse , porque yo no 
he hallada letrado aquí que me diga que la 
tienen; mas sé que hay muchos que les dicen 
lu contrario. Y pienso cierto que ha de ser 
yrarv parle para refrenar movimientos, cn- 



euaodo eflo i^e lu- 
ya de rr«'alver 



IDÍS 

Icnder que pone V. M. los ojos un cslo, porque do lieneii 
lüs suyos lan cerrados que no cclien de ver que conlra esla 
fuerza no hay ninguna que baslaule sea , aunqu*j al presen* 
le no dejará de haher gente allnjrotada y que haga lieros; 
mas cada dia será i)e()r esto, porque vendrán los que fallan 
y esforzarse han los f|ue liay y ahora están fatigados y 
pobres, y por esla razón deseosos de quietud , y mejor dis- 
puestos para recehir lo que se les fuese ofreciendo. 

Oe estas puertas adenlm en este estado eslan las co 
sas. Coníio en la misericordia de Dios que alumbrará á 
V. M. de manera que sepa escoger el camino que mas con- 
viene á su servicio y bien deslas coronas, prque lan ex- 
Irnilo acaescimienlo como por esla (ierra ba venida, no lo 
))ermill(j la Divina i'rovtdcncia sin gran causa. 

Tengo por cierto que! rey, que haya gloria , ¡úio testa- 
mento, y íjuc le llevó consigo, y hasta ahora no parece, 
y por este lespeclo se procede en la probanza de que tengo 
dado aviso. Guarde N. S. la S. C. R. persona de V. M, con 
acrecentamiento de i»uevos reinos y señoríos que los cria- 
dos y vasallos de V. M. deseamos, y la cristiamíad lia me- 
nester. De Lisboa 20 de noviembre. — S. C. H. M. — Humil- 
de criado de V. iM. que sus reales manos besa — Don Cris- 
tóbal de Moma. 

Sobre, — A la S, C. R. M. del rey nuestro señor. 



i 99 



ittyk MTta ÚA D, Cristóbal de Mora iú rey, fecha en 
Lisboa á 25 de noviembre de 1578. 

liflCflHda i M de oovieiiibr«.— R«fp<MidM« ft H éo 4icirnbrp. 

Deseo del rey de irse á Aliueírín y deqae llej^ue áulcscl duque 
de Osuna. 

Archivo general de Simaueas. — Secretaria de Estado, legajo 
uúm. oy". 

S. C. li. M. 



Ka 20 del présenle dcspaeht} con nueva 
de la mejoría del S.^^rey, y a! niisnio pualo 
recebi conolro lascarlas de V. M. de 14 del 
presente. Llegaron á buen lieuipo, porque 
con su v(rriida s(' retnedíú la desconfianza que 
.se pensaba engendrar Je lardar tanto esta vi- 
sita. Yo fui luego al rey, y por atvrUr mejor 
^imttri;ende lo quc \, M. uic Miaudu por lü uii^ma carta, 

iet»n de Zatas, r • i i i i i i-- 

fui leyendo lo que se lue ordenaba que dijese 
tii6 V %i rond'- ilü imhbva, Solo dejé de aoradecelle el aitoseth 

cion;ilmrnte. ♦! ' ^ ** * 

nft»*rí'"*u-"'r?rT ^^ ^' duque de Osuna, porque es costumbre 
cir*«. ^ j^i tierra, y no conviene que piensen que 

De Lúa del echan cavijncon vso. A toda luefuéres[^oluIien- 
,,. , do con la blandura que suele, v parlieularnicn- 
le se regaló con el recaudo i|ue venía sobre 
la exposición del psalmo. Queda bueno y re- 
suelto de ii'se á Alnierin como tengo escrilo, 
aunque anoche me envió a decir que por 
eausa de las aguas que han sido acá en gran 
canlidad, se queria detener por toda esta se- 
mana. Y si llegase recaudo de que era partí- 



20Ü 



do el Ji 



)e 



De Utra de 
Zajaj. 

MaeliM ihM hi 



uiiue, pienso que le esperaría por no 
mudar lo que ya (enian aparejado. 

No tiene el rey otra cosa de mozo sino el 
apetito desta jornada, y aquí la lienen por tan 
desbaratada como la de su sobrino. Quejóse* 
me burlando de que la tardanza del duque le 
había detenido. Resfwindile que no tenia ra- 
zón, porque yo leliabia dicho bien temprano 
que se podia ir, parque los grandes de Cas- 
lilla no caminaban tan apriesa como él de- 
seaba. 

Habiendo de pavlirse le seguiré como 
V. M. manda, y por la merced que para 
este efeclo se me ha hecho, beso á V. M. los 
pies. 

La gente que pensaban enviar á África 
no eslñ hecha, ni es poderoso el rey para le- 
vantar dos mil hombres que han de ir ogaño 
á la ludia , y cúrrense de que les acuerden la 
necesidad de África ¡Kirque se entiende que 
no son parte para remedia lia. 

Aquí no liay cosa de nuevo. D. Theotonio 
se vá á su arzobispado, Kl rey ha mandado 
al duque y al señor D. Antonio que no vayan 
con él por el camino, y esto se ha ordenado, 
porque no tengan ocasión de reñir sobre lu- 
gares. 

Este domingo pasado oyó el rey misa en 
San Francisco, y no fué allá ninguno dellos 
por lo del agua bendita. 

Cuando el rey fuere á Almerin, ha de pa- 
sar por Sanclaren , lugar principal de este rei- 



SOI 



• t» Mr 

Jr*a4«A 



9 DO. Ha Bandado que le leogan palio , y allí 
í« ■• piensa parar dos ó tres dtas , seguo me 



*• Ü dijo. 



Ili 



El criado del príQCi()e Je Pamia queda 
despachado para \oUTrse. No se euliende 
que haya Iraido aegocMi, mas do ba [altado 
aqui qnieo le diga que su anio lieDe derecho. 
Guarde N. S. la S. C. R. persona de V. M. 
con acrecenlamiento de nuevos reinos y se- 
ñoríos, que los criados y vasallos de V. M. de* 
seamos y la cristiandad ha menester. De Lis- 
boa á 25 de noviembre.— S. C. R. M. — Hu- 
milde criado y vasallo de V. M. que sus rea- 
les manos besa — Don Cristóbal de Moura. 

Sobre. — A la S. C. R. M. del rey nuestro 
señor. 



202 



Copia de caria original de fi, Cristóbal de Mora á S, üf."*, á 
2 de diciembre de <578. 



Poca áalisfaccion de la áalud flol rey D. Enrique — liefucrzasc 
ct partido de Felipt; II respecto a la sucesión u la rnruna de Portu- 
gal —Emiieño lie tntidios cahailuros \ genlu principal de que el 
rey dcciaríí heredero — Nolioias que han Ite^^ado de Pez sohre el 
rescate de los ratilivos — D. Juan de Siha — Pedro de Alcazolia. 

Archivo general de Sim/tucas.— Estado , teyajo rtúm* oi)T. 

S. C. IV M-'^ 



llecibi las cartas de V. M. de ÜU del pasado y las que 
venían con ellas para esta ciudad y otras personas, y ha 
sido muy bien Icucllas acá para lo t|ue puede suceder. Y 
en caso que convenga usaré deIJas de la manera (|ue V. M. 
manda. 

lil rey queda mejor» aun(|ue los uu'dicos no Ijenen mu- 
cha satisfacción de su salud, liase mudado de las casas en 
que estaba, que eran del duque de Berganza, para oirás 
de uii caballero que llamaban Martin Affünso de Soussa. 
IVir ahora no se Irala de la ida de Aímcrin, ni pienso que 
podrá ser hasta pasado pascua, aunque en poco tiempo sue- 
le haber mudanza en lodo. 

Con el correo que despacíié en 25 del pasado avisé á 
V. M. del estado en <jue las cosas quedaban , y así se están 
ahora aunque de pocos días á esta parte se va dcdnraudu 
mucho el derecho de W M. y la gente habla en esto de or- 
dinario; y ha llegado á tanto, ijue entre ios del Consejo 
real, se ha |Kjrírado la materia de niíinera, que {), Juan 



¿03 



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ríDéodoles pofque 9C mctitii eo OMlerits 
setmjftDles sio dr4eo de aa amo: y ao enUetMlo que él la 
tupiese para reprelbeadelos ócsio; mas es a&ciooado á b 
casa de Berganza . 

Caballeros y otra gente príoeipal apríeUo mucho i la 
ciudad para que de onlloano acuda al rey i dalle balería 
nbre que declare heredero. A la \^rdad cilos tenien que se 
les muera, y.si élIoharesiQalbQar esto, prometo.^ V. M* 
que DO lia de hallar quien le enlicrre: lau ncufiatios bau de 
eatar It» que quedaren , y con lodo e$to nadie le osa hablar 
imo en casar, y afirman que lo hará, aunque un m^tco 
myn esli mas desconfiado que solía «ie que esto pueda ser. 

Han venido nuevas de ¥ci. Afirman pasar adelante el 
¡-tescale de los ochenta y laníos calialteros por cuatrocientos 
mili ducados, y que cinco ó seis dcllos tienen ücenoíu prn 
venir <t tratar de la jiaga. Bl rey me lÜjo que no lo Icnín 
por caria; mas aquí hay muchas de ptirticularcs que lo 
dicen. 

Escriben de Alcjocr á 17 del pasado que U- Juan de 
Silva quedaba mejor, y que partiría pn^slo. 

A! rey he dicho de las licencias para sacíir dineros , que 
V. M. habla concedido y concedía cada hora. Mosln^salis- 
faceion, como es razón que la tenga de tal obra ; mas tam- 
bién lo es que eso se haga con la consideración que se rc< 
quiere, enlcndiendo las personas á quien se concede, y lo 
que han menester para su rescate; porque |HHlir diez mili 
ducados para Manuel Quarcsina, yo temía por mejor go- 
bierno dejallc su mujer cauptivo que dallos por él, y cuan- 
do haya buena orden, podrá V. M. satisfacer á todos, y do 
otra manera obligarán á (pie se cierre la puerta cuando mas 
con\enga altiilla. 



20i 

V. M. liene razón de no nprelar con mas veras lo que" 
toca á Pedro de Aícaznba ; porque siempre será mejor apar- 
lado de su amo que á su lado. Sus negocios están puestos 
en via ordinaria* El dilata cuanto puede, esperando mejor 
tiempo, y en el présenle habla de manera que no es mal 
raloescuchalle. 

Al rey mostrii la carta que V. M. rae escribe sobre la 
mudanza dc[ capílulo de San Francisco; y demás de haber 
sido nujy buena esta cubierta» para él son materias de mu- 
cha gusto lodns las que tocan a frailes. Besa á V. M. las 
manos por la cuenta que le ha tiucrido dar desle negocio, 
y responde por escripto ía que va con esta. Guarde Nuestro 
Señor la S. C. H. persona de V. M. , con acrecentamiento 
de nuevos reinos y scfjoríos que los criados y vasallos de 
V- M. deseamos y la cristiandad ha menester. De Lisboa 
á 2 de diciembre. — S. C. R. M. — HumiMe criado y vasa- 
llo de V. M. que sus reales manos besa — Don Crislúbal de 
Mora. 
. Sobre, — A la S. C. R. M. del rey nuestro señor. 



205 



H Copia de carta original de D, Cristóbal de Mora al rey, fe* 
H cha en Lisboa á 10 de diciembre de 1578. 



Bectbida i 14 en U •oefce.'Rcfpondida k 90 del mismo. 



Enojo del rey D. Eoriquc conlra pI prior de Grato por la in- 
solenria con que procede en fundar su derecho á la corona — Des- 
aire hecho por el rey Unto á este como al duque de Braganza — 
Consejo habido con raolivo de sus pretensiones — El de Cralo es 
desterrado de la corle — Concierto sobre el rescate de los óchenla 
caballeros cautivos, excluyt^ndose el hijo mayor del duque de Bra- 
ganza — Nolicias de que en la raya de Portugal se aposentan sol- 
dados castellanos. 

H Archivo general de Sfmatwas.Sccrefaria de Estado, legajo 
^^^H tiúm, 397. 

■ Poi 

^V ltf*nf*.i:i 



S. C. R. M 



Por otras caiLis tengo dado aviso á V. M. de la inso- 
lencia y deraasía con que procedian aqni el duque de Hcr- 
ganza y el señor D. Antonio, procurando cada uno fundar 
su pretcnsión , y particularmente el dicho D. Antonio 
con menos consideración de la que se podia esperar de su 
cntendimienLo, afirmaba ser legítimo. Creció la fama deste 
disparale , y ayudando el de Bcrganxa , llegó á los oídos del 
rey, el cual tlarmí á su sobrino y con enojo le reprendió y 
pidió que le dijese cómo sabia esto que afirmaba. El señor 
D. Antonio res|)ondió con sequedad que «i su tiempo él lo 
mostraría, y daría cuenta de ello; y asi se salió quedando 
entrambos desabridos. 

Luego olro dia le envió el rey á decir con dos oidores 
do la Cámara y su secrclario de Estado , que declarase los 



testigos co:t que pcnsnba probar lo que dccia. El se sintió" 
tanto de csla embajada, que soltó algunas palabras contra 
su tio dclanle de los que le Irujeron el recaudo; y no con- 
tenió coa eslo se Uu) k los leatinos, y allí afirman que ha- 
blo con mas soltura. Y habiendo el rey sabido paríe dello, 
llamó á Consejo Dcslado, que fu<; el primero que ha tenido 
después que el señor D. Antonio entró en este reino, y no 
le llamó á él ni al de Berganza; mas llamó á todos los que 
antiguamente solian entrar que son D. Francisco de Saa, 
D. Juan Mascarefias, [>. Francisco de Faro, el arzobispo 
de Llslina, D Juan Tello de Meneses, el conde de Sorlella 
D. Diego de Sousa » Martin González de Cámara. Y melló de 
nuevo al conde de Forlalegre, y al gobernadur de Lisboa. 
y habiéndoles dado cuenta del modo de proceder de su so- 
brino, resultó de allí que otro dia sigiiienle fué el gober- 
nador al señor D. Antonio, y de parle del rey le dijo, que 
so pena del caso mayor, que ellos llaman , saliese de la cor- 
le dentro de veinte y cuatro horas, y se fuese al Grato, que 
es un lugar de treinta leguas de aquí, cabeza del priorato 
de San Juan , y que no llegase en veinte leguas á la redon- 
da de csla corle sin su expreso mandato, Y aunque replicó 
tres veces {f|ue Untas fué y vino el gobernada!" al rey) con 
todo hubo de cumplir su destierro, y salió de aquí sin des- 
pedirse de nadie, lunes al amanecer 9 del presente. 

El rey me invió á llamar luego, y me dio cuenta de lo 
que habia hecho, movido á volver |»or la honra de su her- 
mano, y por atajar otros inconvenientes locantes á su rei- 
no, y rodeó harto por no declararme ios inconvenientes, y 
rogóme que yo diese cuenta dello á V,- M., aunque él des- 
|»achaha este correo mandando ó sn cmbnjador que hiciese 
oí mismo oficio Yo le respondí que lodo lo qnél luciese ten- 
dría V. M. por acerladüi aunque no dcjnria de scnlir que 



207 

su primo procediese de manera qtie diese oeasion n que se 
hiciesen con él scmejaiilcs demostraciones, y que á mi pan^- 
cer el señor D Antonio no podía hacer mayor ofensa á los 
huesos de su padre que afirmar que él se hubiese casado 
con tal mujer, y que de la cristiandad de! señor infante se 
podía tener por cierto que lo declarara en su testamento si 
lo hubiera hecho. Respondió que él había cumplido el testa- 
mento, y que en él le nombraba hijo natural. 

Y volvióse á condoler conmigo de lodo lo que sobre es- 
te señor habíamos pasado, y cuando V. M. me invióa sus 
negocios, y cuan á pesar suyo habíamos alcanzado la dis- 
pensación de las órdenes. 

El Sr. D. Antonio ha perdido gran reputación con la 
gente en quien él fundaba sus vanas esperanzas, y el rey 
ha hecho una cosa muy cristiana y acertada , y para no fal- 
lalie nada, hubiera de hacer otro tanto con el de Dergauza, 
porque estos hombres no hacen aquí otra cosa sino alborotar 
el vulgo igüoranle, y hacer que no se tenga al rey el res- 
peto que se le debe. 

A principio desle mes volvió esta ciudad al rey, supli- 
cándole que acabase de concluir su casamiento, y entre- 
unto les hiciese tanta merced y beneficio (pxe les declarase 
heredero, pues esto no podía impedir los hijos que espera- 
ban que Diosltí diese, y tenelín hecho los libraría de los Ira- 
bajos que con razón podían temer adeíanic, habiendo romo 
había tantos preleusores, y IimIos en iguid grado de paren- 
tesco , aunque en algunos concurrían diferentes calidades, 
por lo cual le volvían á suplicar que lo mandase mirar to- 
do, y que no los dejase mclidos en lanío trabajo y desven- 
tura. Respondióles que cuanto a su casamiento que ya les 
tenia dicho que se saccillcarin [Kir lodn lo que fuese bien 
desle reino, y que en ío dcmiis que él no se descuidaba. 



208 

Y la ciudad se lia iníurmado de oficio, secrclainenlc, 
5Í podían jurar príncipe sin llamarlos demás lugares, y han 
rcs|>on(!ido los lelrados que todo lo puede hacer el rey, y 
asi tengo por cierto que brevemente ha de lomar resolución 
en este negocio, lüs bien verdad que con todas estas prie- 
sas él atiende muy despacio ¡'i la visita de los oficiales que 
sirvieron en tiempo de su sobrino, y no contento con seña- 
lar jueces que averigüen estas cosas, él por su persona exa- 
mina los teslignos, hallándose presente á lodos los que se 
reciben . y en su compañía snlo el doctor líarl)Ossa que es 
de su Cámara, y sirve de escrihonode la dicha visita. 

Es muy mal reccbido de la gente velle ocupado en estas 
cosas, olvidando las que importan tanto; mas él dice que 
no las olvida, aunque aquí no se alcanza lo que en ellas 
hace. 

Alirmánme de buena parte que desea hacer justicia en 
este caso, y no agraviar h nadie; mas bien se le echa de 
ver que holgará que la tenga el de Berganza. 

Aquí ha llegado un moro que llaman Sidi Albacharim: 
viene de Arcila y es el alcaide que la entrcgf^ al rey (que 
haya gloria.) Escapó de la butalla mal herido. De aquí en- 
viaron [>rir él: no se sabe que le quieren. El rey le esperó 
acompañado de sus criados y invió por él á un caballero que 
se llama Oiego Lope/ de Segnera , y con este moro vino 
otro que Fué gobernador de Miquincs, y en la batalla se ha- 
lló con el Xarife. 

Asimismo ha llegado un caballero que se llama Antonio 
de Mello , el cual dice que huyó de Tez , y que un moro se 
atrevió á sacalle hnsla ponelle en el Peñón pnr donde vino 
á salir. Afirma también el concierto de los odíenla caballe- 
ros; mas dice que no entra en ellos el heredero de Ber- 



i 



209 

i^ir^^Tu- ^^ portugués foragido que vive en la 
P^ii raya de Castilla, escribió aqui ¿ un caballero 

mtof X^íí^k ^^ ®° ^^^ aquella raya iban aposentando 
nSuínetor* ^''^ soldados; que en su casa hablan echado tres» 
y desto avisaron luego ai rey. No sé el efecto 
que hará en ellos , porque aun ayer llegó la 
nueva. Guarde N. S. la S. C. R. persona de 
V. M. con el acrecentamiento de nuevos rei- 
nos y señoríos, que los criados y vasallos do 
;; V. M. deseamos y la cristiandad ha menes- 

ter. De Lisboa 10 de diciembre— S. C. R. M. 
— Humilde criado y vasallo de V. M. que 
l^ sus reales manos besa — Don Cristóbal de 

Moura. 

Sabré, — A la S. G. R. M. del rey nuestro 
señor. 



Tomo XL t4 



Copia <le carta original de D. CrisMal de Mora al rey, /íp- 
c/ui en Lisboa á :?9 de diciembre de 1578. 

Recibida kiát enero. 

Opiniones ac4;rcade la sucesión á la corona entre tos letrados, 
grandeza y pueblo — Trata el rey D. Enrique de nombrar doce 
personas que confieran sobre esle punto — Desahriraienlo del mis- 
mo con el prior Ü. Antonio. — Teslamento del rey D. Seluslian — 
£1 duque de Osuna — Inquietud que causó en Portugal la noticia 
del alojaiBÍcDln de saldados castellaDos en la raya — Mal estado de 
la salud del rey — Saca de dineros de Castilla — D. Francisco de 
Mencses — D. Juan de Silva — Noticias iraida? de África por Mar- 
tin Correa — Pesquisas hechas por el rey — Pedro de Alcazoba. 

Architto gatera! de Simancas. — Secretaría de Estado, legc^o 
núm. 397. 

S. C, R. M. 



La caria de V. M. de 20 del presente recibí en 24 del 
mismo, y aunque en todo tiempo es particular favor y mer- 
ced tener nuevas de la salud de V. M.» en esle es la mayor 
que se me jiuede hacer, porque en lardando el correo quin- 
ce diaSf no falla quien afirma que esü^ V. M. sangrado y 
con calentura : es bien verdad que siempre que he querido 
saber e! fundamento de estas nuevas , hallo que salieron de 
gente ruin y baja. 

Cuanto al iiíodo en que se platica aquí lo que loca A la 
sucesión de que V. M. quiere lener mas particular noticia, 
con esta invio aparte una memoria de los puntos en que 
fuüdan el dereeho de Castilla las personas que loman á su 
cargo defender csln parle en l.is pláticas que se ofrecen, y 



hay poca ó ninguua que no sea sobre csla materia ; y no se 
janlan dos personas que hablen en otra cosa, ni hay letrado 
que lea en otro libro sino los que desto tratan , prestándose 
los unos y los otros todos los que pueden dar alguna luz en 
este caso, Y de lu que se ha rezu(nado áeslas pláticas, ha 
¡do la pcnte entendiendo que tiene V. M. derecho, y esto 
es lo que yo escribí los otros dias, porque en los pasados 
nadie se podía persuadir á ello, y aun ahora lo hacen de 
mala gana; mas vánse refrenando mas en hablar contra 
Castilla, y aunque hacen grandes demost raciones de apar- 
tarse de mí y de no hablarme á solas, con todo en la blan* 
dura y m<jdo de proceder, veo claramente que les parece 
que puede ser V. M. algún dia rey desta tierra. 

Mas como el negocio es tan grande y tan malo de im- 
primir en los ñnimos de todos, es imposible que ÍHltcn di- 
versas opiniones. La mas principal que corre al presente en 
este reino es desear todos que se venga con V, M. en todos 
los medios que fuere servido á trueque de quedar libres y 
con rey aparte. 

Entre los nobles no veo ninguno inclinado a\ de Ber- 
ganza, sino los que por razón de deudo y de criados son 
obligados á ello. 

El señor D. Antonio tendrá algunos (negociados [wrsu 
buena diligencia) aunque serán de poca importancia. Pue- 
blo no le ha de faltar, principalmente dcsta ciudad. Los 
hombres mas granados y mas viejos todos están de opinión 
que se dé á quien tuviere justicia, y conforme á la diverei- 
dad dcslos pareceres son !as pláticas y argumentos que se 
proponen en lodos los ayuntamientos y corrillos que se ha- 
cen. La culpa de la inquietud con que anda esta gente toda 
se echa al rey, como otras veces tengo escripto, porque 
pidiéndoselo todos, importando tanlo. no acaba de averi- 



312 

guar esta verdad, ánlcs parece que se recala de que se 
sepa y entienda; porque los días pasados se resolvió esta 
ciudad con gran secreto en mandar que el caso se estudia- 
se, y estando los letrados ya nombrados, supo el rey lo que 
pasaba y mand^í.que por ahora no se tratase de ello, por- 
que úl tenia cuidado de hacer que se mirase lo que conve- 
nia : y tengo yo por cierto que hasta ahora no se ha dado 
punlada en esto, y solo de personas que lo habían de estu- 
diar si se mandara. Hánie pesado mucho de que se estorba- 
se esto que la ciudad liacia, porque soy de opinión que una 
de las mas principales cosas qtte han de hacer á V, M, rey 
pacifico desta tierra es qtiererse allanar la gente á saber la 
verdad deste derecho, porque la lealtad que profesan lesoblú 
gara á seguir lo que es justicia; mas cierran ios ojos y dó- 
janse estar esperando que el rey lesiliga en que ley han de 
morir- 

Visitando anteayer á D. Juan Mascarenhas, que es del 
Consejo de Eslado y veedor do la Hacienda, me habló claro 
en la materia, diciendo que él no era de los melindrosos, 
y que no se liabia de apartar de mi, porque lo que deseaba 
era que fuese el reino de quien tuviese justicia, y que ansí 
habia de ser , y que lo mismo habia dicho al rey , y que le ha- 
bia hallado deste parecer. Como vi la puerta abierta no tar- 
dé en entrarme por ella , y respondíle que él hablaba como 
quien era , y que esto mismo debían hacer todos los que ta- 
les fuesen, si no era los que tenian pasión Laii clara que se 
apartaban de mi, y que de la cristiandad de su amo tenia 
yo \n)v cierto lo que me afirmaba, pon|ue no era de laa 
poca ifnportaucia un reino entero, que un rey de su edad 
y de tan rara virtud y conciencia lo quisiese, siuo para 
quien Dios quiso íjiie lo heredase por leyes tan claras y tan 
llanas como las que en romance habia en esta tierra; y á 



2io 

estemodo ysin declararnos mas, turó la plática un rato, y 
afirmóme que de su opinión era también el confesor del rey; 
y al despedir, me animó mucho contra las murmuraciones 
de esta tierra, diciendo que las tuviese en poco porque en 
las ocasiones presentes podia servir mucho á V. M. y ha- 
cer bien á los demás. 

Este hombre es el que V. M. vio en Guadalupe, y de 
los mas validos de su amo, y así por lo que con él pasé, 
como por pláticas que de otras partes he sabido , puedo con 
razón sospechar que han de pretender poner en jtñcio este 
negocio, y esto á mi parecer en ningún tiempo puede con- 
venir al servicio de V. M., pon|ue no só yo en qué parle del 
mundo se hallen jueces tan desapasionndos, que quieran ver 
á V. M. mas poderoso. 

Asigurado V. M. en conciencia una vez de su derecho, 
no se debía poner en duda ni en agcnas manos lo que tanto 
importa ; mas saliendo esta gente á proponer este medio, 
cuando no les valgan otros que quizás dirán primero si 
V. M. rehusa claramente de venir en i^l, podría poner sospe- 
cha en su justicia, [)areciendo que no la tiene clara quien 
duda de llegar á la averiguación della. A lo menos esto se 
había de derramar por lodo el reino, y será parle para 
enconar de nuevo los ánimos de todos , por lo cual se debe 
considerar desde ahora el modo que se ha de tener en pre- 
venir este punto, evitando el escándalo que de no venir en 
él se puede recebir como está dicho. 

Háñme afirmado que el rey trata de nombrar doce per- 
sonas, caballeros y perlados, para efeclo de que se trate con 
ellos las pretensiones de los que se han de oponer. Hasta 
ahora no han salido: si pasare adelante avisaré en particu- 
Inr de las calidades de cada uno, y de la comisión que se 
les da . 



214 



jíl márgtn 
de letra de Fe- 
Upe JI. 

No fé tt lucra 
malo 6 to seri que 
por alfcun camloo 
vlnleic ole papel 
á maoos del rey. 
Puédete adTertir 
iD.Cri<t(6b3l para 
si le pareciere. 



Ji margen 
de ietrm de Za- 

De cftte capitulo 
jr df> lo quefn él 



Cotí el rey hice c) oticio que V. M. manda 
en el (jarlicu]ar del Sr. D. Antonio, y tan 
modcradnmcnte como V. M. rae encarga, 
porque así (conviene entendida su condición 
y [Kjca quiclud. Hespondióme que siempre 
haría por su sobrino lo que pudiese ; mas que 
tenia poca esperanza de velle emendado, y 
por otras cosas que con él había pasado tenia 
larga experiencia de lo que me decia. No me 
parece que V. M, debe apretar en favorescer 
esta causa; porque el subjcLo es el que se sa- 
be, y esta ciudad holgará siempre de vclle 
présenle, porque tiene muchos parientes en 
ella y gente que le ama. Procede con poca 
cordura, y así tiene mal satisfechos los no- 
bles; mas él [>one su esperanza eu cl pueblo, 
y DO se descuida desde allá en solicitallosá lo- 
dos. Y porque V, M. mejor entienda sus Je- 
signios invio cnn esta las capias de un papel 
que por buena diligencia saqué de manos 
de un letrado, á quien otro suya le había da- 
do, pidiénJoIe que escribiese sobre él. Verá 
V. M. lus verdades en que se funda, y cuan 
poco teme á su lio, habiendo dos días que le 
desleiTÓ y por decir lo que de nuevo vuelve á 
afirmar poco ha , que no habia acabado de lle- 
gar al lugar de su destierro, y por los que 
pasa va sembrando la doctrina que conviene 
á su propósito. 

En ¡o que toca al testamento del rey (que 
haya gloria) tengo hecho las diligencias posi- 
bles, y no he podido saber sino lo que tengo 



21.1 



M kan ««M>oa 
te diAcooUj Gar- 
bín. 



Jt margen 
dt letra dt Fe 
típ€ il. 

Bieaierivcren 

c»la« dos rosií lo 
^tte con«co<lri, j 
svfVtrmr lo ^ue 



escrito; mas por rodeos he sacado que uo nom- 
bró heredero, y que mandaba qtie se vendie- 
sen sus muebles y patrimonio para pagar sus 
deudas, y deilo se hizo la probanza de que 
tengo dado aviso. Y cuanto á esto entiendo 
que con facilidad se podía aclarar lo que hay 
en ello , sin que se entienda que V. M. lo sa- 
be , mandando que el receptor de Sevilla em- 
barazase como de suyo los Juros que quedaron 
de la princesa (que haya gloria) diciendo que 
le muestren recaudos bastantes , porque ¿1 no 
puede pagar sin saber como el rey dispuso 
de lo que tenia. Ellos han de salir luego ¿ la 
defensa y mostrarán los recaudos que tuvie- 
ren, y de esta manera se podria lomar lengua 
de lo que hay en este particular. Y en esa 
corte se trata un pleito ahora entre unos 
mercaderes y la hacienda del rey, en que se 
podrá hacer la experiencia que arriba digo, 
y así lo temen acá como se verá por la copia 
que con csla invio, de una carta que les escri- 
bió el letrado que ahf tienen^ que se llama 
Diego Fernandez. 

Del testamento que hÍ7o este rey no puedo 
sacar luz. Yo le di cuenta de ¡o que escribió 
el correyidor de Gihralíar á V, M. sobre la 
moneda que por aquel puerto so intentaba sa- 
car sin licencia. Besa á V. M. las manos por 
habelle mandado dar razón deste negocio , y 
ella es tan clara que queda persuadido de que 
V. M. la tiene en lo que manda, y con todo 
me dijo que D. Rodrigo de Meneses le habla 



2i6 

escrito que de pocos dias á esta parte trataba 
con mas rigor los que pasaban por aquelh 
puertos. Yo le respondí que habiendo V. M 
concedido con tanta liberalidad cuanto él 
sus vasallos habían pedido, que no era razoi 
permitir á oíros que hurtasen loque quisiesen. 
También le di cuenta del mal que deluvo 
al duque de Osuna y de la brevedad con que 
pensaba partir. Respondióme riendo que me- 
jor seria no venir para no volver á enfermar 
en el camino. Díjele que era bien verdad que 
entre V. M. y él se podrian excusar los cum- 
ptimienlos, mas que para con el mundo eran 
menester todas estas cirimoiiias, y que enten- 
diesen lodos el amor y respeclo con que V. M. 
le trataba, conformándome ea esta respuesta 
con la que Zayas dio allá á su embajador que 
lo tocó el mismo punto, y fuó muy bien avi- 
sarme dello como lo hizo por su carta. Ellos 
no desean que el duque no venga^ untes han 
temido que no ha de venir, y por este rodeo 
han querido averiguar la verdad. El rey de- 
sea que venga, porque no acaba de creer 
que lo es hasta que lodos los reyes del mundo 
le confirmen, y así se me ha alabado de que 
envían á lo mismo de Francia y Alemana. La 
gente también desea la venida del duque, por- 
que les parece que quien tardó cinco meses 
en venir, que ha de traer mas que visita, y 
con la mano de V. M. quieren averiguar sus 
quisliones y saber en qué han de parar sus 
trabajos. 



i 



ál7 



nueva de los soldado? que se Imceu 
en la raya se derramó por toda la lierra, y 
concurrió mucha gente á sabor de mí lu que 
dcsto había. Yo les respondí lo mismo que 
V. M. me escribe, ni sé como se puede na- 
die espantar que haga gente quien de ordi- 
nario la ha menester para lanías parles. No 
tengo entendido que haya causado la nueva 
alteración en el rey, ni V. M. se debe arre- 
penlir de lo que en esto hiciese, con (al (|ue 
sea con la disimulación que conviene, por- 
que las cosas presentes no se han de curar con 
ensalmo (como otras veces he diclio) mas 
también afirmo á V, M, que si íé vieren po* 
deroso, que ha de haber facilidad en allanarse; 
porque entonces se desengañarán de que pue- 
den menos de lo que piensan , y hasta pro* 
bailo no dejará de correr este error en la 
tierra. 
Mimár^tndt Eu 17 dcI prcsenle escrebi á Zayas que el 

Utrñ de FtU- ' 

pt II. rey andaba llaco y con poca gfina de comer, 

riraenrneeuo y habrá como 10 diasque comiendo pública- 
prncoido» dcidfl mente, le Icmblaron tanto las manos que con 
MoVirnTrá rse'me ^nti'íiínbas 110 pudo tcner la copa y la derra- 
«i«ioqu¿p«c- ^^^ p^j. 1^ xaessí, y levantándose de ella se 
fué á echar en la cama , dejando á los cir- 
Guuslanles bien desconlentos de su salud, y 
á mi me obligó el aviso que deslo tuve á po- 
ner en orden las cartas de V. M. para cerra- 
Has si conviniese. El otro dia estuvo mejor, 
y asi lo queda ahora aunque con nmcha fla- 
(]ue7.a. FA principal daño que padece es del es- 



248 



tómago , que no hace la disistion ordinaria, y 
así se pasan |ioci)s meses en que no haya ca- 
lenturillas, gomitos y cámaras, aunque todo 
oslo se procura encubrir al pueblo con mu- 
cha diligencia, y principalmente á mi. 

Doña Beaíriz de Aragón tiene nuevas que 
su marido viene. Siendo esto verdad, diréle la 
merced que V. M. le ha hecho, y guárdate 
la carta en caso que no sea meneslcr aprove- 
charse della. 

En ¡o (¡u{^ toca á la saca del dinero no sé 
otro remedio sino el que V. M. ahora ha lo- 
mado que es detener lo que se pide hasta dar 
cuenta dello á la persona que aquí estuvie- 
re porque informará con verdad de lo que 
pasa. 

Don Francisco de Meneses fué pnge de la 
princesa nuestra señora, primera mujer de 
V. M., y por el servicio que hizo le quedaron 
treinta mili maravedís de juro de por vida, y 
ha pocos días que V. M.Ic hizo de ellos merced 
para una hija, como se acordará Zayas. Está 
cautivo en Fez, y entra en el número de los 
Jimáreendé ochcnla. Ccrca dc cinco mili ducados le ven- 

Uira de Zayas. 

D sucusniidad ^^^^ ^ Xoc^v con los quc se han muerto, por- 
Sdu*¡2^íi V^S*! lo 1"^ ^ obligaron los vivos á pagar por los que 
se muriesen, que fué una terrible condición, 
y será parte para que con veneno malen mu- 
chos de los que quedan. Merece D. Francis- 
co la merced que V. M. le hiciere; un solo 
hijo tiene cautivo y aun no esta puesto en 
precio. 



Üeoepoi bieo. 



219 

De D. Juan de Silva no tenemos aquí 
nuevas cierUs: Dios las envíe buenas A su 
mujer y suegro viailarc en lenicndo lugar, 
como V. M. manda, que no lie podido hasta 
ahora por la priesa queel rey me dá al despacho 
deste correo, paresciéndule que en el gohicr- 
no deslos frailes consisle el remedio del mun- 
do, y besa á V. M. muchas veces las manos 
por habelle mandado comunicar las razones 
que sobre este caso se han enviado á Roma, 
y hánle parescido muy bien. Añadió otra de 
que queda muy salisfecho, como se verá en 
su respuesta que en escrilo envío. 

Anteayer llegó aquí Martin Correa de 
Silva, que estaba por ca|>itan en Mazagan. 
Cuenta muchas lástimas de la perdición pa- 
sada. Entiende qtic es muerta mucha gente en 
la batalla y fnera della, y lo níisnio confir- 
man otros avisos; mas el rey no acaba de sa- 
ber cosa cierta, lia traido consigo á un hijo 
del Xarife que murió con el rey. y aquí le han 
comenzado á llamar Alteza. Es de edad de 1 4 
ó i5 años; aun no ha ido al rey, ni se 
pDlieude de qué provecho pueda ser este ni 
otros moros que aquí tiene. 

Particulares tienen carias de Fez : por 
ellas se afirma estar aquella ciudad muy en* 
ferma, y que hay dia de 50 6 60 muertos. Si 
es verdad poca esperanza puede haber de los 
que están por allá. 

El rey procede aqui en sus pesquisas , y 
contra Pedro de Alcazoba hace buena dili- 



320 




1 



gencia: no sabemos lo que saldrá. Don Fran- 
cisco Pereira suplica á V. M. lo que se verá 
por su caria. Está viejo y pobre y es castella- 
no, aunque tan secretamente que no lo siente 
la tierra. 

Después de escrita esta me avisó el secre- 
tario del rey , que por cartas de Ceuta de 9 
del presente, se entendía que D. Juan de Sil- 
va llegaría allí aquel mismo día: lia sido muy 
buena nueva. Las que aquí andaban eran 
muy ruines, y porque no tenían fundamento 
no las escrebia. Guarde N- S. la S. C. U. per- 
sona de V. M. con el acrecentamiento de nue- 
vos reinos y señoríos, que los criados y vasa- 
llos de V. íM. deseamos y la cristiandad ha 
menester. ^ — De Lisboa á 29 de diciembre. — 
S. C. R. M. — Humilde criado y vasallo de 
V. M. que sus reales manos besa — Don Cristó- 
bal de Moura. 

Sobre, — .4 la S. C. R. M. del rey nuestro 
señor. 



i 



221 



Carta avltigrafa de D. Cristóbal di Mora á Su Maj*^ /"r- 
cha en Lisboa á 2i de enero de 1579. 



Esta acordada la c«1ebracioD de Cortes eo Lisbon — El obispo 
(le ta Guardia— Frav Heroaado del Castillo. 



Archivo general de Simancas* — Estado , legajo núm. 398. 
S. C. R. M.** 



I 



Dos cartas de V. M.** de 21 del pasado recebi en <7 
del présenle, y cuanto á los avisos de aquí que V. M.* ha 
tenido por el duque de Medinasidonia y de otras parles» 
de nauchos delios tenia yo dado particular noticia en las 
cartas pasadas. Y por responder á estos con mas claridad y 
dutÍDcion, en el mismo papel que se me invió, voy ponien- 
do en la margen la verdad de lo que pasa. 

Con el criado que vino aquí del duque hizo D. Antonio 
mas ruido del que fuera menester, y delanre del procuró 
visitas; y sin esto él tenia hartas como es costumbre en es- 
ta tierra, mas no de la manera que allá se representó, ni 
este séquito fué causa principal para echalle de aquí como 
allí dicen. 

Cuanto á las Cortes que están convocadas, desde ei 
principio di á V. M.** aviso dello por dos veces, la primera 
que se harían en Almerin á principio de diciembre, y lue- 
go escrebí que las dejaban para después de Pascoa de flores 
y las querían celebrar en Lisboa: y en esto no ha habido 
novedad , aunque hubo personas que aconsejaron al rey que 
las difíriese, de que también di aviso. Y en lo que loca á si 
conviene por parle de V, M.*^ diferUfas ó estorballas, ma- 




1 



2á2 

teria es de consideración, y no dejaría de Iiaber trabajo en salir 
coa ello, entendiendo todos que les conviene Iralar dellas co- 
mo ahora lo entienden, porque en ellas, piensan acabar loque 
tanto les importa, que es saber lo que ba de ser de todos. 

Hay harta duda en ¡íensarque pueda ser esto perjudi- 
cial pnra V. M.**, porque no eslá esta gente en estado que 
pueda resolverse en [ireciprlarse, y cuando lo miren despa- 
cio, no ese! derecho de V. M.** tan obscuro que le puedan 
excluir tan á su salvo; mas el mejor parecer que en estose 
puede fiar lia de ser después que el duque haya hablado, 
porque de la respuesta y de todas his demás demostraciones 
se podrá entender con qué ánimo quieren juntar las C(}rte3 
y lo que piensan tratar en ellas, y luego se verá lo que 
conviene mas al servicio de V. M.**, y si será mejor dalles 
¡iricsa ó deferillas. La nueva que V. M/ tuvo délos here- 
jes que se inviaban á este reino por orden del de Orange 
di al rey. El besn á V. M."* las manos por el aviso, enten- 
diendo cuanto importa prevenir estas cosas con tiempo. 

La carta para el obispo, capellán mayor, y la de Anto- 
nio Dagama se han dado, y entrambos responderán como 
es razón, aunque con grandes temores de las manos en que 
han de ir á parar estns carias; roas las que van |)or esta 
vía no tienen ningún peligro. 

Cuanto ni obispo de la Guardia, él se vaá su obispado 
dentro de pocos dias. Es persona de muy poco entendimien- 
to; con Lodo esto Ir ganáramos si se detuviera . aunque ha 
inclinado todos los que pudo contra V. M. , y para estos ofi- 
cios tiene el diablo ministros en todas partes; mas como 
son obras suyas no há Dios de permilir que permanezcan. 

El padre Fray Hernando (1) llegó aquí á los 18 del pre- 



(\) Fray Hernando del Castillo, maadado h Portugal con la co- 



I 



u So irenoi ka mío pn mí de grao oofoueb . porque 
bá cÍDCo meses que vivo sin tener pemNM cooBdeote coa 
quien iubbr ni lomar ooosejo. En Ite^nJo le Informé áe 
lodo b qoe era k propósito de la malena que venia á tra- 
tar, j todas las que correa aqui enlefiderá él mejor en poco 
tiempo. MosCi^me las raaonea en que pensaba fundar la de- 
iensa del negocio, y todas son claras y llanas, y se tocan 
con la mano. Por su carta verá V. M. loque tiene hecho, y 
de su relación se potirá entender que halló en el rey y en el 
reino k> mismo que ro tengo dicho. 

Y cuanto al punto que el rey le dijo que si no se casa- 
ba que le apretarían porque declarase heredero, y qué le 
parecería desto á V. M., cuya respuesta el padre difiríó. y 
con razón, y debe eonsullalla á V. M. ahora, á mi me pa- 
rece que no se le debe responder al rey ahora á este par- 
licalar, sino disimular porque á él se le olvidará lo que pre- 
guntó, y no conviene juntar la declaración de heredero con 
el üGcio que hace Fray Hernando, [>orque luego le ternan 
por sos|>echoso. Y por esto pedia yo que llegase algunos días 
antes del duque como se hizo. 

Esperando estoy como se ha de lomar su venida, por- 
que luego andará la grita. Ayer me dijeron que dician que 
venia á declarar al rey que no tenia el reino con buena con- 
cencía , y aun puede venir liemp que no sería malo dicille 
algo desto al oído. 

Con esta invío un escrílo del doctor Gama sobre la du- 
da si puede el rey nombrar uno de ios pretensores. Por ella 
verá V. M. lo que dice, y aunque el rey tiene confianra de 
su vida, In gente no tiene tanta, y anni son muchos los 



mÍ6Íon de hacer rer il rey D. Enrique los inconvenientes qoe se se. 
gutriHii de su casamiento. 




224 

que me habiaQ para adelante. Dios lo encamine y guarde 
la S. C. R. persona de V. M. como los criados y vasallos 
deseamos y la cristiandad ha menester. De Lisboa 21 de 
enero. — S. C. R. M. — Humilde criado y vasallo de V. M. 
que sus reales manos besa — Don Cristóbal de Moura. 
Sohre. — A la S. C. R. Maj.*" del rey nuestro señor. 

Dentro de esta carta hay el escriio siguiente. 

Avisos de Lisboa por carias del 16 de dicieoibre de 1578 para par- 
ticulares (1). 



1/ 

Cuanto ú esto Su Maj. tu- 
vo a\ iso dello luego que pasó. 



1.'* 

Que al señor D. Anlonio 
habian llevado preso por 
mandado del rey á su prio- 
rato de San Juan , y que en 
la causa dello ha habido mu- 
chas circunstancias, y que 
una dallas el que el señor 
D. Anlonio y otras personas 
por él hacian mucha fuerza 
en publicar y dar á entender 
á lodo el mundo 



Cuanto á decir que es le- 
gílímo y que tenia recaudos 
dello, también advertí yo 



Que es legitimo, mostran- 
do la razón desto con recau- 
dos y cscripturas aparentes 



(i) Las respuestas noargioales son escritas por D.Cristóbal de Mo- 
ra, según advierte el mLsmo al principio de la cnrta que precede. 



1 


^ ^ ^^VIVÜBIS^^^I 


1 


de lo mUmo y de cuao poco 


eo que prueban que sil pa- ^^^^H 


fuodameoto eran los que 


dre no tuvo el priorato de ^^^| 




pensaba presentar eo prue- 


San Juan en titulo, sino en ^^H 




ba deslo. como se vio por lo 


encomienda, sin obligación ^^H 


H 


que el rey su tío envió á de- 


de los votos que pnra esto ^^H 


1 


cir á su M. con su emba- 


fuera menester si lo tuviera ^^H 


1 


jador y conmigo, y como se 


en titulo, y que conforme ^^H 


1 


verá por el testamento del 


á esto se pudo casar y se ^^^| 


■ 


infante su padre, y como se 


casó con su madre. ^^H 


1 


ha visto en habelle precedi- 


^^1 


do siempre D. Duarle. hijo 


^H 




de infante mas mozo. Y en 


^^1 


■ 


toda su vida nunca se le 


^^ 


1 


acordó ser legítimo, sino 


^J 


I 


ahora; y asi es esta materia 


^^1 


1 


tan ridicula que nadie habla 


^H 


1 


en ella de veras. 


^1 


1 


3." 


^1 


I 


Es verdad que buscó pa- 


Otra es que sin licencia ^^H 


I 


peles y juntó letrados c^mo 


ni voluntad del rey bnbía le< ^^| 


1 


tengo escrito. 

1 


nido mano para sacar do sus ^^H 
archivos algunas escrituras, ^^H 
y hacia juntar algunos letra- ^^H 
dos para que les viesen y tni- ^^H 
tasen del particular y preten- ^^B 
sion que tiene acerca de la ^^M 


1 


m -• 


^1 


■ 


Y también advertí que 


Otra es que andaban alie- ^^H 


■ 


sobornaba voluntades con- 


gando y soborn.mdo volunta- ^^H 


1 


^ Tomo XL. 


^H 



¿K 



Iras ordinarias cor(esias y 
promesas, y los dos frailes 
no solo son sus privados sino 
sus primeros liermanos. 

5/ 

Estas dos personas que 
dice aqui que fueron al rey 
DO pasó dcsta manera, sino 
como yo lo escrebí en ma- 
nos de Zayas, cuando los ju- 
rados de esta ciuddd pidie- 
ron licencia al rey |>ara ir á 
dalle el (^rabien de su veni- 
da; mas él declaraba todas 
estas cosas á su proposito, 
príDCipalmenle delante del 
criado del duque de Mediua- 
sidonia á quien él quería 
naostrar ledas estas gran- 
devas. 



des, para lo cu^il traía por 
instrumento á dos frailes mi 
favorecidos y aliciouados 

SUYOS. 



n. 



A 



Otra es que dos hombres 
principales de parle del regi- 
miento de la ciudad de Lis- 
boa fueron al rey y le hicie- 
ron un largo razonamieolu» 
representándole el estado de 
las cosas presentes, y el tra- 
bajo y peligro con que el 
tiem|X) parecia que los ame- 
nazaba, y la obligación que 
su M/ tenia de desear y 
procurar el reparo de todo 
aquello, para el cual les pa- 
recia que seria único reme- 
dio besar la mano al señor 
D. Antonio |>or su principe 
y sucesor en este reino ; y 
que pues se entendía que 
habia tanta razón y justicia 
y necesidad para ello» supli- 
caban á su Alteza los diese li- 
cencia para que con su gra- 
cia y voluntad lo pudiesea 
hacer. 




927 



6/ 

También yo advertí del 
colloquio que habia pasado 
COD su lio, aunque no tan 
particularmente como aquí 
lo dice. 



7/ 

Es verdad que los judíos 
de Lisboa sintieron su des- 
tierro, y estos le ofrecieron 
cantidad de dineros; mas 
los nobles están de la mane- 
ra que tengo escrito» y si 
DO me engañan, no creo que 
tendrá S. M. en ellos menos 
parte que D, Antonio, 



6.' 

Que el rey habia respon- 
dido esto muy imiinado con 
decirles solamente que se le 
quitasen dedclanle. Que des- 
pués babia hablado el señor 
don Antonio al rey, y que 
lo que se babia podido saber 
de la plática era que se habia 
acabado con decir el rey algo 
desentonadamente: ''al fin, 
D. Antonio « vuestras cosas 
siempre fueron sin tiempo y 
sin razón", y que él le habia 
respondido: "sí señor, siem- 
pre fueron sin tiempo en los 
ojos de V. A." 

7." 

Que luego sucedió el 
mandarle ir preso á su prio- 
rato, con mucho senlimientu 
de sus aficionados, que de 
cuatro parles del reino deben 
de ser mas de las tres , y que 
la otra que no le quiere le 
jurarían de mejor gana por 
rey que no á S. M., porque 
cierto es lo que mas temen 
y íiborrecen esto, y que con- 
Iradirán todos en general. 



i 



228 



8.* 

Quien de esta manera ha- 
bla conoce esta tierra por 
relación de D. Antonio, y el 
tiempo mostrará que ni es- 
tán para guerra ni la quie- 
ren. 



10. 

De esta opinión tengo da- 
do aviso, y tiranías pasadas 
DO son buenos ejemplos para 
adquirir derecho en las co- 
sas presentes. 



Que aunque al principio 
parecía que el suceso de la 
jornada los tenia tan asom- 
brados y tan fuera de sí, que 
no parecía tener aliento para 
hacer contradicción á ningu- 
na cosa de Ins que en aque- 
lla sazón se les pudiera ofres- 
cer, agora parece que se han 
restituido á su primer esta- 
do, de manera que no hay 
en lodo Portugal quien pien- 
se la potencia de S. M. que 
baste á hacerle señor de 
aquel reino, aunque con ella 
traiga la razón y justicia muy 
sobrada de su parle. 

• 10. 

Que han introducido en 
el vulgo una opinión que es- 
tá muy recibida del, y es que 
en el caso que agora se les 
ofrece, pueden hacer elección 
de rey en la persona que 
ellos quisieren , trayendo por 
ejemplo desto algunas cosas 
pasadas. 



^^^^^^^F ^^^^^^^^^H 


■ 


^^^^^11. 


^^^^B 


^^1 


W El rey t^que haya gloria) 


Que toman con mucho 


^^^1 


iosliluyó en todo su reino 


cuidado las muestras de su 


^^^^1 


esU milicia , y asi se guarda 


milicia, haciéndolos armar 


^H 


ihora, siu haber novedad 


y ejercitar y castigar á los 


^H 


en ello, y no es de tanta im- 


que fallan en las reglas y 


^^1 


portancia como se repre- 


ordenaciones della con mas 


^H 


senta. 


rigory continuación que has- 
ta aqui. 


■ 


k ... 


12. 


^ñ 


■ Estas banderas están re- 


Que hay en la ciudad de 


^^ 


partidas aquí por parroquias. 


Lisboa 27 banderas de á 300 


^H 


Avisaré en particular del es- 


hombres cada una. 


^^1 


tado en que al presente se 




^H 


hallan. 




^^H 


• 


Í5. 


■ 


K De las diligencias que ha 
" hecho el de Berganza, tengo 


Que el duque de Bergan- 


^1 


za había hecho también sus 


^^1 


dado aviso, y de lo poco 


conventículos de letrados pa- 


^^1 


que aquí le aman. 


ra averiguar el derecho que 


^H 


k El mandalle salir fué bur- 
la, y e! mismo rey me lo di- 


S. M. puede tener á la suce- 


^^1 


sión de aquel reino, en el 


^^1 


jo. Es verdad que se publicó 


cual parece que lernia [wca 


^H 


esta nueva en la tierra; y to- 


parte si se hubiese de llevar 


^^1 


das las que se contienen en 


por votos; al cual también 


^^1 


este memorial bien parece 


se habla dicho que le mandó 


^H 


que se dieron por boca de 


el rey salir de Ja corle cuan- 


^H 


^1). Antonio. 


do á D. Antonio: [)ero que 
todavía se está en ella. 


1* 



DOGOSENTOS RELATIVOS 



A U 



CONQUISTA DE PORTUGAL 



POR FEIJPK II. 



Carito de S, M. para los Esíadoít dé Portugal^ conddién- 
dost de ¡a muerte del ny D. Sebastinn, y avisando dei de- 
recMo que tiene á la sucesión de a/^uel reino, 

{ñnl .iauiemim dé lé ifísti>ria.—Jesmkn» iomo 190 de' 
prnarntrna tamios.) 



Don Felipe por la gracia dé Dk» rpy de ^nba , de 
dos Cecilias « de Hierusalem, ele. 

Muy nu)gni6co6 y bien aatados oueslnos. Auoqae be 
«rdcsadoá D. Cristóbal la Mora, que oadiga algoius co- 
sas de mi parte que del sabréis^ be querido qoe abora las 
par carta niia , y deciroa que do hay nadie en 
q«e tanlo baya seolido la perdida del senmía^ 
aoo rey mi sobrino y de su geote, y las rasnes qne bay 



9óf 



I 



pora tcDcr tan justo sentimiento son fáciles de entender; 
pues perdí hijo y amigo que tan tieroaujcnte amaba. Y en 
esta misma cuenta tenia y tengo á cuantos con t*l se per- 
dieron , porque á todos los de ese reino estimo y quiero 
como á los mios propios. Y bien creo que son notorias las 
muchas y grandes deligencias que hice para estorbar la jor- 
nada , ansi por mí propia persona en Guadalupe, como an- 
tes y después por ministros mios, de lo que son buenos tes- 
tigos muchíis personas principales de ese reino. Mas por uo 
renovar dolor tan grande, dejémoslo, que no tiene remedio, 
poniendo los ojos en el verdadero consuelo que es haber 
sido este trabajo enviado por mano de Dios y permitido por 
su alta providencia. Y ansimismo se puede lener por consue- 
lo particular de su mano, haber hallado ese reino para su 
gobierno en tan trabajoso y miserable tiempo un tan cris- 
tiano y prudente príncipe como el serenísimo rey mi tio, 
de cuyas raras virtudes y grande ejemplo se debe y puede 
con razón esperar que porná las cosas presentes en tal esta- 
do y sosiego, que en ellas se proceda cnn la suavidad y 
blandura que yo deseo, por el amor que á todos tengo y 
en particular por las grandes prendas de amistad y deudo 
que siempre ha habido entre esa corona y esta, y entre mí y 
los señores rcis de ese reino, por ser todos de una misma 
sangre yo y mis hijos, nietos del serenísimo rey D. Manuel 
y haberme criado la emperatriz mi señora en este amor y 
amistad. Y por todas estas causas y rny.oncs tengo tanto res- 
pecto al serenísimo rey mi tio, y t;inta obligación á desear 
que su vida sea larga y dichosa, como nosotros mismos. 
Mas estando las cosas de la sucesión de ese reino en el es- 
tado que todos sabéis, he querido con mucha consideración 
y maduro consejo saber el derecho que Dios fue servido 
darme por sus ocultos juicios; y habiendo mandado mirar 



252 



este negocio <;n mb reíaos y fuera dellos por personas de 
mucha scícoda y conscteocia , hallan todos que la hereo- 
dt de los dichos reinos me viene á mi de derecho sin dub- 
da ninguna, ni haber penona de las que hoy viven, que 
con ríkjjon y jusdcia en manera alguna me lo pueda contra- 
dicir por muchas y claras razones, y particularmente en- 
tre otras por ser varón y mas viejo en dias, como es noto* 
rio y sabido, Y habiendo deliberado de dar cuenta deslo al 
■erenlsímo rey mi tío con el amor y comedimiento debido 
le he pedido muy afectuosamente Icnj^a por bien de lo de- 
clarar ansí desde luego, como es obligado por descargo de 
BU conciímcia, y por lo que debe á la razón y justicia, y 
asimismo por lo que conviene á la conservación , paz y so- 
siego, aumento y prosperidad de esos reinos y de lodos los 
nnturales dellos, que es lo que piíncipiítmejilc se debe por 
entrambos procurar y prevenir, pues alien de lo dicho depen- 
de y se sigtie de ello el efecto de mayor importancia, que 
es lo que loca al servieio de Dios Nuestro Señor, y á la se- 
guridad y acrecentamiento de nuestra santa fe católica. He 
querido híieer el mismo oficio con esa ciudad, teniendo res- 
|>cclo i\ la lf;altal que siempre ha profesado, y á ser cabeza 
de esos reinos, sinilicando juntamente que no es rey ex- 
tranjero el que os ha de heredar, sino tan natural como 
está diclio, pues soy nieto y hijo de vuestros príncipes na- 
turales y de su misma sangre, y scn^ tan padre de cada 
uno como toJos lo veréis cuando fuese Dios servido Mas 
desde agora os be querido rogar, que con vuestra mucha 
prudencia y larga experiencia vais mirando y apuntando 
todas aquellas cosas en (¡ue yo os puedo hacer honra y fa- 
vor, no solo en conservar vuestros previlegiosy libertades, 
pera en aumento de todos ellos y de cada uno en particular. 
Y lo mismo quiero que sepan todas las demás ciudades de 



^ese reino, y ansi os ruego que se lo deis d entender, pul 
es juslo que nudie ignore el amor y voluntad que á lodos 
tengo; y también lo será que en reconocimiento dello os 
conforméis con lo que Dios es servido, á cuyos juicios y de- 
terminaciones nadie puede resistir ni dejar de tener por 
mcrjor lo que él ordena. Y ansí confiando que esa ciudad y 
las demás liarán ú su tiempo lu que son obligadas, no me 
queda por ahora que decir mas sino que demás de lo que 
be sentido el trabajo pasado, en particular me ha dolido 
mucho la pérdida de lanía nobleza y genle de ese reino que 
causó osla jornada; y ansí os ruego y encargo que miréis 
lodo lo que yo pudiere hacer por las personas que quedaron 
en captiverio, y me advirtáis deílo. Y aunque por mi par- 
te se han hecho y van haciendo todas las deligencias nece- 
sarias, holgaré de entender vuestro parecer, porque en 
lodo se haga lo que conviene á sus Irherlades. Y estad 
ciertoá que cuanto os locare trataré siempre con amor de 
padre, el cual conoceréis mas particularmente por lasohrasi 
llegada la ocasión que se pueda hacer prueba deltas, como 
os dirá U. Cristóbal de Mora á quien me remito. Üc Madrid 
á 14 de marzo de 79. — Yu el rey,— Antonio Pérez. 



Rccucrdtrs dd rciao de Purtugal á su pucbb (I). 

Receloso de los lérmínos en que estoy , y de oíros peores 

á que no queria venir, os bago eslos recuerdos. \ 

Mi pueblo: El principio de saber acertaren lodo es el 



(1) Al respaldo de tn úllima hoja de csle documento, que lam- 
inen cstó en porlii«és , se lee : "Recuerdos necios y perniciosos he- 
chos en Portugal sobre la sucesión de aquel reino." 



234 

lenior de Dios, sin odio» alicion ni inleresc, _ ^ 
Iras eslo regir mas por lo que la experiencia nos enseña y 
nos ha mostrado, que por razones temporales y apárenles. 

Acuérdeseos que no me quitéis á quien me diere la jus- 
ticia , porque pelear sin ella contra Dios (aunque alguna ver. 
prevalesció) fué para mayores daños. 

Acuérdeseos dcun celo grande de unión y conformidad, 
tratando lodos del bien común : que por aquí queda mas se- 
guro el particular de cada uno. 

Acuérdeseos que huyáis parcialidades y bandos, cuyo 
fruto son guerras civiles, ruina general de todos. 

Acuérdeseos que en este tiempo no os quiten puntos 
pasiones ni promesas del derecho, camino que se rcíjuiere 
para llegar al fin que Dios y razón mostraren que se debe 
pretender. 

Acuérdeseos que si jwr fallescimiento desle mi buen 
rey D. Enrique quedo en ti^rminos que con justicia nie 
podáis díir, que este á quien me diéredtjs, me merezca. 

Acuérdeseos que siendo Dios sumo sabidor de lodo, 
una de las grandes amenazas que hace á los reinos que le 
ofenden, es que los pasai¿í á gente extraña. 

Acuérdeseos que si con buena consciencia me podéis 
defender y conservar, allí verdad rjue lo hagáis: que esta 
es la mejor justicia y que mas os cumple. 

Acuérdeseos que para que me hayáis de defender, no 
os espanten imposibilidades ni miedos; porque como no tu- 
viéredcs á Dios cnnlra vos, el poder de los hombres mas de- 
pende del que dellos. Confia en su bondad, y acuérdenseos 
victorias pasadas tan fuera de razón humana. Y porquede 
Castilla como de reino raas vecino me debo recelar, con 
mas razón os daré las que para agora hoy mejor que nun- 
ca me [K>dreis defender. 



i 



^35 

Acuérdeseos del lienipo de D. Femando mi rey, y ruégoos 
mucho que veáis lo que dé\ nnda escrito, y \creis cuan 
aperreados andábades eníónces, y cuantas veces vencidos, 
con la ciudad de Braga quemada, Lisboa asolada y yo pe- 
netrado de enemigos con tanta afrenta é ignominia , que lie- 
garou mis naturales á no |>oder andar |)or los mis cami- 
nos haita en lie-npo de paz, sin salvo conducto de gente 
extraña. 

Acuérdeseos que en este mesmo tiempo estaba Cuslilla 
llena de armas, de capitanes y gente valerosa acostumbra- 
da á vencer, ejercitados por el rey D. Enrique . príncipe tan 
excelente y usado en la guerrn. 

Acuérdeseos que por muerte deste rey D. Enrique que- 
dó su hijo D. Juan rey pacífico de los reinos de Castilla, 
I^eon, y Galicia, que por su voluntad le nbcdescian sin vio- 
lencia ninguna , llenos de la gente que digo, contra quien no 
Icníadfs manos ni ojos. 

Acuérdeseos que no teniendo D. Fernando mi rey mas 
hijos que á D,* Beatriz, la casó con este rey de Castilla su 
yerno, y contra lo que estaba asentado se levantó el pue- 
blo de Lisboa, tomando por gobernador y defensor A don 
Juan Maestre Davis, prclendicndo conservar libertad, es- 
tando vosotros en aquel tiempo tan pusil.lnitues, que mas 
trabajo tuvo D. Ñuño Alvarez en haceros pelear, de! que 
después tuvo en vencer. 

Acuérdeseos que solo este pueblo con el do Porto y 
Evora y otros muy pocos, teniendo yo contra mí los mas 
y todos mis mayores, que me querian entregar ¿i Castilla 
por sus pretcnsiones, que no venían con el juramento que 
tenían hecho, me hizo Dios merced dome ayudar dándome 
tantas viclorias, las cuales se remataron con la de Aljubar- 
rola , en que sris mili y tantos de vosotros tan aperreados 



1 



25»'. 



y mal armados vencislcs con grande eslrago treinta y tantos 
mili de vuestros enemigos, en los cuales entraban ayudas de 
Francia, y la mayor parle de mis principales, y la ílordela 
nobleza de Castilla tan ejercitada y valerosa como he dicho. 

Acuérdeseos que para lo que os cumple, ponderéis bien 
estas mercedes de Nuestro Señor , y quien entonces érades y 
quien t;ran vuestros enemigos, y lo que sucedió, y que el 
mismo Dios que entonces teniades tenéis agora, que nunca 
falta ni faltará con otro D. Ñuño Alvarez ó otra pursela {sicj 
de Francia en tiempos (al parc^ccr humano) tan perdidos 
y tan ágenos dcsle medio, lo cual por su bondad no hay en 
los presentes si os quisiércdes unir y dejar bandos , tratan- 
do del bien común, por el estado en que están las cosas que 
os acordaré. 

Acuérdeseos qtic agora tío estáis como en aquel tiem- 
po, tan flacos, tan desarmados, ni tan pocos; mas antes 
por el contrario si vosotros quisicrdcs, y á respecto del co- 
mún de Castilla con yiuefias mas arm.is y mucho mas ejer- 
cicio deltas , pues ha diez años que lo tenéis en las vuestras 
ordenanzas con óchenla ó cien mtil arcnhuceros que con el 
uso dcsle lÍem|Jo me tiene tan diferente lie Gastilta, que no 
habiendo hoy en toda ella banderas ni arcabuces ni quien 
loH sepa tirar, en mí no hay aldea en que fallen una do- 
certa del los. 

Acuérdeseos que los sus soldados viejos es gente de 
guarnición con que os ponen miedo (si lo son): que son so- 
lamente algunos de las guarniciones de los Estados de Italia 
y Flándes. Y si los quitaran de allá para contra mi, á otro 
dia los pcrdcrian de todo punió. Y por vosotros lo juzgad sí 
arriscnrladcs lo que es tan cierto por lo tan dudoso, |)or mas 
que fuese lo dudoso, siendo allende desto mi tierra por su 
naturaleza muy aparejada á la defensión. 



4 



4 



J 



237 

Acuérdeseos que lambicn Castilla no está como en aquel 
üenipo que estaba sola sin estar con ella unidos aquellos 
tres reinos que tuviese obligación de sustentar, y que agora 
allende de Aragón y Navarra (que aun tiene rey) liene A 
Cicilia y las demás islas, Ná|)<»les y Milán» Flándes, Holnn» 
da, Gelanda y los demás. 

Acuérdeseos que todos estos reinos y Estados qtle se le 
Juntaran y ns asombran , enflaquecen mucho mas de lo que 
ayudan ; porque por estar tan apartados los unos de los 
otros, se gaslaria mas en los sustentar de lo que ellos ren- 
tan : y por experiencia se vó cuanto mas se saca de Castilla 
para ellos, que dcllos para Castilla. 

Acuérdeseos que están todos estos Estados tan oprimi- 
dos y escandalizados de la soberbia y mal tratamiento des- 
ta gente, que ninguna cosa desean como ocasión que les d(^ 
manera como echar de sí yugo tan insufrible ; y asi se dice 
que antes quieren ser gobernados por turcos que por caste- 
llanos. 

Acuérdeseos que pueden estos Estados fuera de si tan 
poco, que cuando Cicilia, Njpuics y los mas marítimos se 
pudieren defender del turco y de sus armadas (cuyas fron* 
leras son), tendrán bien que hacer, Y buena muestra die- 
ron desto ios cercos de Malla y la Goleta , y el socorro que 
se le dio: que con ser Malla tan iniporlnntc, juntándose lo 
de acá con lo de allá , fué socorrida como se vio, y la Go- 
leta se la tomaron sin la poder socorrer, estando entrambas 
tan cerca. 

Acuérdeseos cuan fácil fué al príncipe de Orangc le- 
vantarse con los Estados de Holanda y Gelanda, de los cua- 
les era gobernador, y tomallo Flándes a él por defensor, y 
levantarse sin poderse liasía hoy dar remedio en ello, ni pn- 
rece que lo habrá tan presto; porque aquella gente liene por 



2.-Í8 



mus tolerables los trabajos de la guerra, que los descansos 
de la paz, cu lal subjecion. Agora mirar si por este respeclo 
los subjetos se le levantan, qué razón habrá para se le suje 
tar los libres. 



M 



Acuérdeseos cuando os dijeren que es esto así, por 
cuan lejos y favorescidos son aquellos Estados, cuantos tra- 
bajos dieron ayer en el corazón de Caslilla los moros de 
Granada, sin armas, sin rey ni cabe?^, y cuan malos fue- 
ron de deshacer. 

Acuérdeseos que la guerra que se tuviere conmigo ha 
de alterar lodos estos reinos y Estados , coineu7,ando de Ara- 
gón hasta lodos los otros, y la fuerza desunida es como pa-^j 
red sin barro, que con bullirle con una sola piedra, se dcft^H 
hace toda y mas estando todos tan prontos á procurar liber- 
tad, para lo cual bastará cualquier ejemplo. ^M 

Acuérdeseos, que como esta gente es de condición taiv^" 
soberbia y arrogante, que Francia, Inglaterra y loda Italia 
han de favorescer cuánto en ellos fuere , que no se baga se- 
ñora de mí por lo que les va * que es tanto como á nosotros 
mesmos. De África no trato, porque menos poderoso estaba 
mí buen rey D. Juan el primero, y desecha la ayuda del 
rey dcGranada contra esta gente, por ser de moros, conñaii- 
do mas en la de Dios que no le faltó. 

Acuérdeseos que allende de todas estas razones, pre- 
guntéis y queráis saber de las gentes destos Estados sub- 
jetos como son tratados y regidos, y si os dijeren que con 
modo insufrible, ved cuanto os cumple, estando yo libre, 
conservarme asi ; |)orque peor tratamiento sin eomparacion 
ha de ser ci vuestro, porque estotras naciones son vencidas 
y debeladas por ellos, y no tienen de que se vengar, y de 
vos tienen aui» fresca la queja de la muerte desús abuelos, y 
pídeles esta memoria vengarse, lo cual cslA cierlo hacer te- 




839 

uiéndoos ea subjecion, como lo habrá cx|>erimcnta<]o quien 
ya ando eiitrellos. 

Acuérdeseos que en tiempo del mi buen rey D. Alón* 
so el quiolo, en las guerras que tuvo cou esta gente, cuan 
cerca estuvo de ser setJor della si tuviera consejo, y aun 
asi en la batalla de Castro quemando, siendo tan desigual, 
quedó el campo por vuestro : y con quedar nosotros tan mal 
desla guerra , se tuvo el rey D. Fernando por bien librado 
en que le dejásemos. 

Acuérdeseos que después de ser este rey D. Fernando 
monarca, cuanto le fué en quebrar las paces conmigo en el 
aprieto que lo puso el mi buen rey D. Juan el segundo; y 
acuérdeseos ei consejo que en esto te envió la señora doña 
Beatriz su tia, el cual os ruego que veáis, para que se cor- 
ran con el parescer desta mujer algunos portugueses que 
piensan que son hombres. 

Acuérdeseos cuii nías veces me ha Dios hbrado del «jun- 
tamiento y suhjccion desta gente, en que de todo punto es- 
tuve entregado y mezclado, sin parecer á juicio humano 
que habla remedio. Pues si este señor me libró entonces 
por su bondad ¿quién os dijo que no será agora lo mes- 
mo para no me procurar libertad , que es lo mejor de la vida, 
estando yo agora mas para esto que nunca? 

Acuérdeseos que cuando el rey D. Juan de Castilla 
vino segunda vez contra mí , que mandó la cámara de Lis- 
boa llamar teólogos para saber qué habia en mí que fuese 
digno de enmienda, ó qué harían para tener á Dios propi- 
cio, y sabido lo hicieron , y hecho sucedió lo que agora su- 
cederá si vosotros hiciéredes lo mesmo, y quisiéredes llevar 
adelante todo esto. 

Acuérdeseos que la pérdida de agora de África no me 
diminuyó nada del poder para lodo lo que fuere necesario: 



240 

porque bien veis que quitado el mi rey, no me quedaron 
allá mas que los cabellos de la cabeza y las uñas de los 
pies, y que lo mas del cuerpo me quedó entero y sano, que 
es el que siempre peleó, de que fuera buen testigo el rai 
buen rey D. Juan II. 

Acuérdeseos mis mayores: que no os cieguen prelensio- 
nes para dejar de bacer conmigo lo que sois obligados, en- 
gañándoos con ellas y con vuestros intentos, que como son 
fuera de lo que deben, pagan como pagaron á los que pen- 
saron que se ganaban en los tiempos del mi buen rey don 
Juan I, y en los de agora del rey D. Sebastian mi señor. 

Acuérdeseos y ruégoos mucho que os gobernéis por lo 
que la experiencia ha mostrado, como ya os he dicho , y no 
|)or razones lemporalCvS y aparentes, que siempre son inte- 
resadas y sospechosas; y por esto falsas y engañosas. 

Acuérdeseos mas el buen tratamiento con que os tra- 
taron siempre los mis reyes, y la veneración con que sois 
res|}eiados hasta de sus justicias, tan lejos y tan dife- 
rente de lo que se usa en Castilla. Y si me mezclardes con 
ella, caireis en un piélago á donde os sumiréis sin ser mas 
vistos ni oidos. 

Acuérdeseos que no os confiéis ni os engañen con tra- 
tos ni seguranzas, por mas cautelas que lleven ; porque para 
conseguir, lodo se promete , y después de alcanzado no fal- 
tan derechos que lo desmanchen (1) sin a{)elacion ni agra- 
vio, porque no hay entonces para quien. 

Acuérdeseos ú todos juntamente el tiento y blandura de 
justicia de mis reyes, la moderación en la ejecución della, 
que es mas amenaza de hijos que castigo de vasallos. 



(f) Esta palabra es U misma que se halla en el docuraenlo 
porlogaés, que signi6ca tífSi'irtuen, ó enflaquezcan ó destrujran* 



Acttérdtteos si me eotregab á Castilla, U soledad 
que habéis de lener deste gobierno y de vuestro rey propio 
y natural que siempre os oía y lo hallábadcs cerca para todo; 
j que para remedio de los agravios que os hiciera el gober* 
nador que se pusiere ea mi, habéis de ir á buscar un rey 
extraño tan lejos y por ventura tan poco amigo. 

Acuérdeseos aquella opinión coa que me tenéis tan ex* 
tenlído (siendo tan pocos) en África, de querer que acón* 
teiea en vuestros tiempos lo que nuestros abuelos tanto A 
oottade su sangre no quisieron que aconteciese en los suyos. 

Acuérdeseos que cuando los trabajos llegasen u extre- 
mo, DO llegarán á roas que hasta morir peleando por mi 
que OS crié, y por vos y por vuestra libertad que será mu- 
cho mejor y mas honrado, que vida en subjecion infame: 
que el yugo las hace de todo punto insufrible , viendo la 
mudanza de la justicia, de los derechos, pedidos, imposi- 
cbnes y otras cosas de que hacéis burla, que sola laexpc- 
rieocia enseña. Y no imaginéis otras bíenavcnlurauzas; 
porque si en el nuestro propio y tan buen reino halláis que- 
jas y fastidios. ¿Qué hará en el ageno y tan diferente? 

Acuérdeseos de algunas limas sordas que me dicen 
que andan cnlrc vosotros, y cuan dulce cosa son promesas 
y dádivas, y cuan fácil es creer cada uno lo que desea , y 
que hay negocios en que no se han de oir razones, que nun- 
ca faltaron hasta contra Dios y su fe. 

Acuérdeseos que solo por respecto de la misma fe , no 
conviene ajuntarmc con Castilla, porque permitiendo peca- 
dos como lo permitieron en Alemana , Inglaterra y Francia, 
que vengan á haber en España las hercgías que hay en 
tquellas parles, si toda fuere de una cabeza, y esa cual no 
debe, ¿á dónde se acogerán los católicos á quien Dios hicie- 
re meroed de conservar en la fe? pues vemos los trabajos 
Tomo XL 16 



U2 

que los (Ic aquellos reinos padescen, y en particular los do 
Inglaterra por t'altalles esto remedio. 

Acuérdeseos que para defender vuestra justicia y de la 
|)or3ona cuya sucesión ha de ser juzgada por derecho, es 
necesario reformar luego vuesas órdenes tan necesarias, 
y que parescc que Dios ordenó estos años atrás para estos 
tiempos, cs|)ccialmentc en la rayas, y así hacer que 
se vayan luego á ollns los alcaides mayores y otras per- 
sonas pláticas en la guerra, y que so aparejen á toda fu- 
ría los galeones y galeras para los accidentes ordina» 
ríos y extraordinarios. Y juntamente cumple mucho enviar 
personas fieles á Francia, Alemana, Venecia, Inglaterra y 
á los príncipes de Italia, dándoles cuenta Jet trabajo en que 
estoy y de cuanto les va á ellos en me ayudar en él ; y es- 
tas mesmas personas puedan hacer venir destns partes mu- 
chas iírnias y municiones, que ya debían estar aqui mu- 
chos dias ha por via de contratación con mercaderes, como 
se hacia los años atrás. Y quien dijere que para estas co- 
sas y otras desta calidad que se ofrescieren no hay dinero, 
ó es muy ignorante ó muy sospechoso á la patria, ó es lo 
uno y lo otro, y parece que bebe en alguna fuente conta- 
fftinada, porque ¿para cuándo quiere el mi buen rey D, En- 
rique las alíandigas y el iiatrimoniodc su corona, sino para 
vender parte della para conscrvalla toda? 

No sé que mas os acuerde sino que sucediendo casos 
para que sea necesario consejo, que no lo tornéis de vues- 
tras aficiones , odios ó intereses , ni de personas locadas 
destas pasiones , sino de Dios y de quien él manda aai en 
la tierra confiéis vuestras almas, para que yendo por esl<) 
camino digáis en él: Propeest duminusomniéusinvocaníihus 
mm in vertíate. El os la muestre en todo con que no sal- 
gáis en nada de su voluntad divina, amen. 



345 



Tradúdo óH Breve apoMico sobre la legkimiáad tM $eHmr 
Ü. Antonio y sobrescrito del Brett* 

ct &nU kij« DQcstro BeoriqQP Ilustra r«; df hrU(^ i 
4b )m áipirbtc , miaá k hi Siota Itdosia fi«oiaiii , eir . 

GREGORIO PAPA ZUl. 

Carísimo en Críalo hijo nuestro: salud y beadicion apostólica. 
Por causas argentes que moven nuestro ánimo, motuproprio 
j de cierta scicocia ac de a¡)osloiic<t ¡>oUitatis picnUudine. 



Comelemo3 por las presentes á V. M. y le mandamos quo 
siendo para eso llamado el amado hijo noble varón D. Antn* 
nio, prior del priorado del Grato, del hospital de Sant Joan 
de Hyerusalen fiu//í(w (/((wcpjíi'*, hijo (se^^unse dice) de don 
Luis, infante de Portugal, de buena memoria, con mucho 
cuidado y deligencia proeurcis de le obligar y mandar pri- 
mero que lodo que dienlro en algún peremlorio término 
(que según vuestro arbitro le asignárdes) especifique delante 
vos» 6 otro ó otros (que para eso hubiéredes por bien de de- 
pular) los nombres y coguombres de los testigos, y presente 
cualesquier documentos de que entiende usar para la prue- 
ba de su legitimidad que prctiende, y de la existencia del 
matrimonio que somos informados que cM ahora poco há em- 
pezó á afirmar y jactarse que hubo y fué contratado entre 
el dicho infante D. Luis y una mugcr particular, madre 
del D. Antonio, ya difunta, y enquirais diligentemente so- 
bre la fama y costumbres de los dichos lentigos, contra los 
cuales, por la linaje real del dicho infante D. Luis y [>orsu 
singular prudencia y circunspección, y ¡km- lo común diclia 



244 

y repulacian de todos sobre el defeto del nacimiento del di 
olio D. Antonio de mujer soltera y baja, y condición in- 
digna del lodo del dicho infante D. Luis , hay suspcccioncs 
grandes de cuecho y corríipcion: y aquellos testigos sola- 
mente que eulendiéredes serán circunspectos et exceptionis 
mayores (lo que una tan gravísima cosa como esta requie- 
re) no retardéis de los admitir para dar sobre las dichas co- 
sas verdadero testimonio, y rie los perfcclamcnlc examinar, 
y la causa y causas del dicho pretenso matrimonio, ó de su 
validad 6 invalidad y de la legitimidad 6 ilegitimidad suso- 
dichas que el dicho 1). Antonio sobre las cosas susodichas 
6 por ocasión del las mueve ó entiende mover 6 por cual- 
quier modo po(i ria prcl cndcr j u ii La me nlc con sus incidencias, 
dependencias, emergencias, anncxas y connexas, aunque 
sea sumarie^ simpliciter el de piano y sin estrépito y figura 
de juicio, mirada solamente la verdad del caso. Y aunque 
sea ex officio y á instancia de nadie, procediendo por el mo- 
do semejante por vos mismo, 6 por otro ó por otros que 
para eso hubitfredes por bien de depular, no retardéis de, 
por la nuestra autoridad, los oír y conoscer, y como mas de- 
recho fuera decidir y determinar con debido fin. Porque 
Nos [KJr la aposlúlica autoridad y forma de las presentes le- 
tras, os concedemos y damos plena, libre y total facultad, 
poder y autoridad de rcquliir al dicho D. Antonio y á todos 
los mas y cada uno, que común ú divisamente pensaren 
en el caso tener interés, y que en el decreto del rcquirí- 
mienlo que por vigor de las presentes fuere decernida, se 
hubieren de nombrar quatenus optis fnerit, aunque sea por 
edicto público, constando sumaria y cxtrajudicialmentc que 
ellos se esconden ó alias no pueden ser fácilmente hallados, 
y de proceder ad ulteriora sin embargo de su contumacia, 
y pronunciar sentencia aunque la lite no sea conicstada: y 




245 



I 



I 



usi aquellos lesligos de los susodichos que por dicfin se '^ 
dqaren coiTora|ier, engañar ó soborunr por cualquiera via 
coiDO al mismo D. Anlonío (si por alguna via presuiuiere 
atentar) ó en esa sosa ó en cuaicsquier oíros excesos y de- 
lilos fuere hallado digno de culpa , de los hacer punir con 
penas debidas de suspensión y privación del dicho priora- 
do y de otros cualesquier bienes y beneficios eclcsiítólicos 
por éJ adquiridos y poseídos, y aunque sean penas corpora- 
les según requiere la culpa y graveza del delicio y exceso, 
sin incorrir por eso en censura alguna, ó pena, ó mácula 
de irregularidad. Y en caso que dienlro en el término su- 
sodicho ninguna cosa 61 probare que baste para integra y 
real existencia del dicho verdadero y legítimo nialrimünio» 
os concedemos y damos íntegro poder y autoridad Je le po- 
ner [)erpetuo silencio sobre los dichos matrimonio y legiti- 
midad que preliende, y sus dependencias, y délo declarar 
(según mas derecho fuere) por no legitimo, y que fué y 
es incapaz de legítima herencia y sucesión, y de inhibir 
cuantas veces fuese necesario (aunque sea con sentencias, 
censuras, también penas pecuniarias que según vuestro ar- 
bitrio se hubiera de poner) á el dicho D. Antonio y á cua- 
lesquier conservadores y jocces, aunque sean auditores del 
sacro palacio, y a los nuestros nuncios y legados rff laterf, 
y cualesquier personas otras que de cualquier autoridad y 
poder usen, delante los cuales la causa del dicho pretendi- 
do matrimonio y legitimidad, aunque sea en la primera 6 
otra cualquier instancia penda i) fuere cometida, y de abo- 
caros la dicha causa en cualquier estado y término que 
ella fuere hallada, aunque en ella sea concluido, y traerla 
otra vez á examen judicial y examinar los tcstigus presen- 
tados y los sus dichos tantas cuantas veces os pareciere, y 
volver á mirar todos los autos y decretos de los jocces; y 




I 



246 

lodo lo que por vos mismo 6 por olro ó otros que por vos, 
como dicho es, se eügiereii en las dichas cosas y sobre las 
dichas cosas en cada una dcllns fuere mandado, estatuido 
y ordenado, y fuere según derecho sentenciado, decidido 
y pronunciado, quitados los imi)cd¡mcnlos de loda la lar- 
danza y dilación, podáis dalla á su debida ejecución. E ao- 
simismo os damos poiJcr de hacer, decir, decidir y ejecutar 
todas las otras cosas y cada una dcllas que en las dichas co- 
sas y acerca dellas por cualquiera vía fueren necesarias 
y oportunas, y que no scoisobligado ñ. exhebir las presen- 
tes letras, ni á dar el traslado dolías. Y aunque el dicho don 
Antonio por razón del previlegio de la urden clerical y del 
dicho hospital á Nos y á la Sede aposliVlica sea mediata ó 
inmediatamente sujeto, lo cometemos en todo y por lodo 
A la jurisdicioii y pndpr de V. M. , sin cinbnrgo de la cons- 
lilucion del Papa Bonifacio VIII de buena memoria nuestro 
antecesor, hecha sobre una dieta y en el concilio general 
de dos dietas, y otras getierales ó especiales constituciones 
y ordenaciones a|)oslóficas hechas en los concilios provin- 
ciales, sinod.iles y universales, y los estatutos del mismo 
hospital de Sant Joan de Hicrusalen, aunque sean co» yu- 
ramiento, confirmación apostólica ó cím cualquiera otra 
firmeza confirmados, y Lis costumbres, cslabilimentos, usos 
y naluralezas, y los previlegios, indultos» libertades, in- 
munidades y letras apastólicas al dicho hospital y al maes- 
tro del que por tiempo fuere, y á los conventos, priores, 
comendatarios, preceptores, hermanos y personas, y al 
mismo D. Antonio y A la orden clerical debajo de cualcs* 
quier tenores y formas: y también con cualesquier cláu- 
sulas derogatorias y otras mas eficaces y desacostum- 
bradas, y decretos irritantes, y de otros in [¡fínere ó inspe- 
de lambien por los semejantes moiu , scientia ct potestatis 



2i7 

pUmitndint, ó alias por cualquier otra via sou couccdidos, 
y laiubien uoa y muchas veces aprobados y invocados. 
Las cuales cosas aunque deltas y de todas sus formas se hu- 
biera de hacer mencioa ó cualquier otra declaración espe- 
cial, especifica, expresa y individua, y de vei'bo mi verbum, 
y no por cláusulas generales que signifiquen y importen 
lo mismo, ó para eso se hubiera de guardar otra alguna 
exquísila foniia, habiendo los dichos tenores en las presen- 
tes por suíjcienlemente expresos, como si de verbo ad ver* 
bum fueran insertos sin de lodo dejar nada, y habiendo |)or 
guardada la forma en ellos dada, quedando ellas en su vi- 
gor, por esta vez solamente especial y expresamente dero- 
gamos sin embargo de cualesquier cosa que haya en contra- 
rio, ó si al dicho D. Antonio ó cualquier común 6 divisa- 
mente por la misma Sede sea concedido que no puedan ser 
interdictos, suspensos ó excomulgados por letras apostóli- 
cas, que no hagan plena y expresa mención y de verbo ad 
terbum del dicho indulto. Dado en Roma junto á Sant Pe- 
dro á los cuatro días de hcbrero de Mntxxix, del nuestro 
pontiGcado anno séptimo — Jo: Ikp: Cauobius. 



Traslado de la senleocía del Sr. Ü. Aotraio. 



Vistos estos autos, el Breve de motu propio del muy san- 
to P. Gregorio xni nuestro señor, presidente al presente en 
la iglesia de Dios, por el cual nos comete el conocimiento 
de la G<iusa del pretenso matrimonio entre el infante don 
Luis mi hermano, que Dios perdone, y D." Violante, ma- 
dre de D. Antonio mi sobrino, hijo del dicho infante, y su 



24S 

Icgitiinidad, por üccir que eran casados y é\ nacido dclegí- 
linio malrimouio, y la forma en que Su Santidad nos man- 
da que procedamos en la diciía causa*, y que sumariamen- 
te, sin orden ni eslrépido, ni figura de juicio, atenía so- 
jainenle la verdad del caso etiam ex officio^ y como confor- 
me al dicho Breve manda citar las parles á que locaba y po- 
día prcjudicar, que fueron las mismas que lo son en la 
causa de la sucesión deslos reinos, que también se trata an- 
te Nos como rey dellos, mandamos notificar al dicho don 
Antonio que en cierto término nombrase los testigos, y ofre- 
ciese lodos los documentos y probanzas de que se esperaba 
ayudar , á lo cual satisfizo. Y enUe los testigos que nombró 
fueron cuatro que dijo eran de vista presentes en el pre- 
tenso matrimonio, es á saber; Sebastian Blas, Luis do 
Pina, Anlonin Carlos y Guiomar Gomes su mujer, y ansí 
fueron ofrecidos por su parte documentos dcscrituras que 
mandamos acumular á los autos. Y fueron preguntados loa 
dichos testigos y otros muchos que por su parte fueron pre- 
sentados para el caso de! pretenso matrimonio, y por las pre- 
guntas que presentó para probar su legitimidad. Y visto el 
grande número deilas y sus dichos y cualidades de la cau- 
sa, y lo que [)or los dichos documentos y papeles constó, y 
la forma del Breve , hubimos por excusado y no necesario 
preguntarse mas testigos y hacerse otras diligencias que 
por parte del dicho D. Antonio y de D/ Catalina mi sobri- 
na . una de las partes adversas se requeria , por constar bas- 
Imtemcntc la verdad sin ellas. Y mandamos dar los nom- 
bres de los testigos á las partes, y viniendo con contradicboíi 
por parte de la dicha D/ Catalina, no las admitimos por 
iu> ser do admitir, y hubimos por excusado y desnecesario 
dar copia á las partes para allegar en definitiva. 

Vistos los dichos autos, cualidad de la causa, la forma 



249 

deJ Breve, tomando asesores los letrados y prelados infras- 
criptos, y de su parecer y consejo. Vistos y examinados con 
ellos los autos y escritos deste proceso, y como {)or todos 
ellos no se prueba el pretenso matrimonio entre el dicho in- 
iánie y la dicha D/ Violante, por palabras de presente ni 
de futuro, ni por otra via alguna , jwr no haber mas que el 
dicho de la dicha Guiomar Gomes, iiermana de la dicha 
D/ Violante, que cerliGca y depne de palabras de presen- 
te, y su marido Antonio Carlos, aunque dice qliel infante 
dijo á D/ Violante que prometía á Dios de no haber otra mu- 
jer, no dice que ella dijese las mismas palabras ni otras algu- 
nas, y Lui« de Pina y Sebastian Blas testigos que fueron 
presentes y abonados por el dicho D. Antonio, dicen que tal 
tt)6á ninguno no vieron, ni tales palabras oyeron, ántesaíir- 
man ser sobornados para que dijesen lo que no sabian, y 
aunque prometieron delodeciry dieron deso escritos, siendo 
preguntados conjuramento, dijeron la verdad y lo que que- 
da declarado por lo que el dicho y deposición de la dicha 
Guiomar Gomes demás de ser singular y de persona tan 
conjunta y interesada , es muy sospechoso de falsedad, y lo 
mismo el de Antonio Cirios su marido, demás de no con- 
cluir en su dicho, encuéntrase uno con otro y con los de- 
más en muchas cosas , y todo lo demás que se allega y 
prueba en favor del pretenso matrimonio y legitimidad, no 
basta ni concluye aunque no hubiera tal desigualdad en 
que no hay proporción alguna; y la llamada sentencia 
por parte del dicho D. Antonio ofrecida, de un aserto 
soez de la orden de Sant Juan es manifestatnente nu- 
lla , así por ser dada por persona privada y sin juris- 
dicion en tal caso , ni constar de comisión ni poder 
que tuviese de quien se lo podia dar, demias de conte- 
ner en sí maniíicstos errores, tomando fundamento de los 



250 

autos que en ellos no hay , y ser dada sin ser las parles A 
que tocaba oidas, y sin legítimo cnnlradilor, pendiendo ya 
la causa de la sucesión destos reinos, cuya dependencia y 
incidencia es la de la legitimidad, y ser heclio lodo el pro- 
ceso y publicada la sentencia en lérmino de siete días, por 
lo que queda entendido ser todo nullo y maquinado, y 
muéstrase por el propio original del testamento del infante 
que fué visto declarar en él, que el dicho D. Antonio es su 
hijo natural, y como de tal tratarlo en todas lus parles del 
dicho teslarocnto y codecillo que en él habla, y en la parte 
que asi lo nombra por hijo natural, no estar testado el di- 
cho testamento ni so3j)echoso como se quiere decir. 

Lo que todo visto con lo demás que de tos autos consta, 
y las notorias razones y urgiíntisimns presunciones que hay 
para no se poder presumir el tal matrimonio, y la disposi- 
ción del derecho en tales casos. 

Pronunciamos y declaramos entre el dicho infante y la 
dicha D.' Violante no se probar nialrimonio de prasenle 
ni de futuro, ni nunca lo haber, ánles haber muy violen- 
ta presunción de ser todo maquinación y falsedad. Y 
pronunciamos del dicho Ü. Antonio mi sobrino |ior no le- 
gitimo, antes ilegitimo; y sobre el dicho pretenso ma- 
trimonio y legitimidad, conforme al Breve, le ponemos 
perpetuo silencio. 

Y por cuanto también Nos viene cometido por Su 
Santidad el castigo de los testigos que en este caso ha- 
llásemos culpados, visto lo que por estos autos se mues- 
tra contra Antonio Carlos y Guiomar Gomes su mujer, 
mandamos que sean presos y que de la prisión se de- 
fiendan de las culpas que contra ellos hay. Y cuanto k don 
Antonio, mi sobrino , queda á Nos reservado poder proceder 
contra él como fuere justicia, y por el modo que nos pare- 



251 

ckrc conforme al Jicho Breve — Rey — Los 

ron en el original secreto, ele. 



firnia- 



Poder de S. M. el rey D, Felipe II para el iiceHciaih ño* 
drigo Vaiqvez de Arce y Dr. Luis de Molina^ envintido' 
los fior sus embajadores en Portugal en el año 1 579. 

Don Felipe por la 'gracia de Dios rey de Castilla, de 
Leca, de Aragón, de Nápded , Sicilia, Hicrusalem , de las 
Indias, Islas é Tierra firme del mar Océano, etc. , archidu- 
que de Austria, duque de Borgoña, de Brabante y de Mi- 
lán , etc. , conde de Abspurg, de Flándes y de Tirol , etc. 
Por cuanlo habiendo entendido que el Scr."« rey D. Enri- 
que de Portugal, nuestro muy caro y muy amado tio , trata- 
ba de hacer declaración de sucesor en los reinos de aquella 
corona para después desnsdias, leescrebimosy enviamos 
á pedir y rogar por medio del duque de Osuna, conde de 
ürcña, nueslro primo, y de D. Cristóbal de Mora, nuestro 
gentil-hombre de la cámara y nueslro embajador, que no 
dando lugar ni á pleito ni contienda de juicio (pues la no- 
toriedad de nuestra justicia no lo permitía) tuviese por 
bien de declarar que n)e |)ertenesce á mi llana y derecha- 
mente la sucesión de los dichos reinos, y dar orden que yo 
fuese admitido, recibido y jurado desde luego por sucesor 
y príncipe heredero dellos como la razón lo pide. Y porque 
aunque los dichos duque y D. Cristóbal de Mora hicieran la 
diligencia que les ordenamos con el cumplimiento que se 
rcqueria, hasta agora el dicho Ser."* rey no ha tomado en 
este particular la resolución que esperábamos, para que la 
pueda lomar con mas brevedad y claridad, y venir con en- 
tera satisfacctoii en lo que tan justamente se le ha propues- 



i 



fo y ()cdido de nuestra parle, nos ha parecido enviar pers 
ñas de letras, que con fundamento dcllas y por todas vías, le 
informen , enteren y satisfagan de nuestra justa pretensión. 
Y confiando de vos el licenciado Rodrigo Vázquez Arce y 
doctor Luis de Molina de mi Consejo, como de pei*sonas cuya 
prudencia tenemos cono3cida, y tan probado el celo, amor 
y cuidado con que siempre nos habéis servido, y estando 
asegurado que en esto haréis lo mismo , tan acertadamente 
como la importancia del negociólo requiere, habernos acor- 
dado de os elegir y nombrar como por la presente os elegi- 
mos y nombramos por nuestros embajadores y procurado- 
res, para que como tales vais á comparecer y comparezcáis 
exlrajudicialmenle ante el dicho Ser.""* rey de Portugal 
nuestro lio , y en su presencia y de las personas que él se- 
ñalare ó en la forma que fuere mas á su gusto y ío quisiere 
y ordenare, con que como está dicho sea exlrajudicialmenle, 
le informéis y enteréis muy en particular de las razones 
que por conveniencia y derecho, fiacen manifiesta nucslra 
prelension á la sucesión de los reinos de aquella corona, 
para que entendidas, tenga por bien de condescender en 
ella y cumplir con su obligación, conforme al lugar y esta- 
do en que Dios le ha puesto , proveyendo y declarando de 
manera que yo consiga paciTicamenle el efecto de lo que 
tan manifieslamente me perlencsce. Y aunque confiamos 
que el dicho Ser.""" rey, correspondiendo á su gran cristian- 
dad y á lo que le merece mi voluntad, hade venir en esto 
como se lo pedimos, pues es tan justo, todavía por si aca- 
so por algún motivo (i) \o quisiese dilatar, siendo como es- 
to seria en daño y prejuicio de nuestro derecho, os damos 
poder y facultad á ambos junlamcnte y á cada uno de vos 



(f ) Humos suplido lo palabra moiivOf que falla en el documento. 



253 



irntoliáMm^ para qae podib requerir, protesUrt dedr y ha- 
cer exInjafictaiflieDle todo lo que eooTeoga á la eoB9en*a- 
cku de «Miro derecho, y i la nliUdad jr beneficio de 
moealras cosas y estado, y las diligencias y oGcios que en 
cualquier auDera ^iéredes ser neoesaríos , asf eco e] dicho 
Ser.** rey oueslro lio y Cortes que al présenle se celebran 
eo aquel reino y brazos dellas, como con la ciudad de Lis- 
boa y las otras ciudades, villas y lugares de Portugal, y 
otras cualesquier personas particulares, naturales ó foraste- 
ros, del dicho reino, de cualquier estado y condicioo que 
sean, que para todo ello y sus incidencias y dependencias 
os damos y concedemos poder, facultad y comisión general 
y especial cuan cumplido se requiere, á Go y efecto que 
como embajadores y procuradores nuestros , podáis hacer 
y hagáis cerca de aqueste negocio todo lo que yo mismo 
haría y podría hacer estando presente, aunque las cosas 
sean tales que requieran mas especial poder de lo que en 
este se declara ; prometiendo y asegurando en nuestra fe y 
palabra real que habremos y tendremos por agradable y 
Grme, lodo lo que ¡)or vos los dichos nuestros embajadores 
y procuradores, ó por cualquier de vos en razón de lo suso- 
dicho , se dijere y hiciere en virtud desie nuestro poder, 
por el cual no entendemos revocar, en manera alguna, el 
que tenemos dado a los susodichos duque de Osuna y don 
Cristóbal de Mora. Y este va Grmado de nuestra mano, se- 
llado con nuestro sello y refrendado de nuestro secretario 
deslado. Fecho en el monasterio de Nuestra Señora de Es- 
peranza á xxviij dias de! mes de mayo del año del naci- 
miento de Nuestro Señor Jesucristo de mili é quinientos y 
a^nta y nueve. — Yo el Rey. — Yo Gabriel de Zavas se- 
cretario de su católica magestad, lo fice escrebir por su 
mandado, etc. 



25i 



xcion del rey nuestro señor para el licenciado Bodrigo 
Vaiq^iez y doctor Luis de Molina , para lo de Portugal. 

EL REY. 



Lo que vos el licenciado Rodrigo Vázquez Arce y el doc- 
lor l-uis de Moüna del mi Conseja hítlieis de hacer en Porlu- 
lugal, donde os envío \k>v mis etiibajadorea. 

Ya sabéis cotiio habiendo fallescido el rey D. Sebastian 
de Portugal mi sobrino, que Dios haya, en la jornada de 
guerra que fué á hacer contra moros en África , y sucedido 
en la corona de aquellos reinos el Ser."" rey D. Enrique 
nuestro tio, y siendo como es muy averiguado que me pcr- 
tcnesce á mí la sucesión dellos por las razones que sabéis, 
como personas de mi Consejo de tantas letras y prudencia, 
que por mi orden lo habéis bien mirado y estudiado , escri- 
bí y envié á pedir al dicho Ser.°*°rey mi lio, por medio del 
duque de Osuna, conde de Ureña, nuestro primo, y de 
D. Cristóbal de .N'ora gentil-hombre de mi cámara y mi 
embajador, que me declarase y hiciese jurar por su here- 
dero y sucesor, persuadiéndole á ello familiar , suave y pri- 
vadamente por el término y con las razones que les invia- 
mosá mandar* le propusiesen tales que esperábamos se hu- 
bieran dejado convencer, y que viniera en nuestra justa de- 
manda; pero ninguna de las que le dijeron , ni los oficios y 
diligencias que hicieron fueron parte para le atraer á ello, 
porque (según se tiene entendido) está aficionado ala duque- 
sa de Braganza mi prima , y |)retende ser juez , y como tal 
sentenciar esta causa, y que yo me someta á su juicio, que 



255 

ni me conviene ni lie de Jar lugar á ello en manera aln;u- 
na, y asi por lo que derogaría á mi auctoridad, como por 
no jwner en aventura raí notoria justicia y el manifiesto de- 
recho y acción que tengo á la sucesión de ios dichos reinos 
por ser varón, y el mayor de dias y mas idóneo para el go- 
bierno» que ningmiode los que llaman prelensores; y asi he 
acordado de os enviar á aquel reino por mis embajadores, 
para que como ministros mios tan prudentes y de quien yo 
tanto conño» hagáis capaz y deis á entender al rey mi ra* 
zon y justicia, de manera que guardándomela venga en lo 
que se pretende , que es en efecto hacerme declarar y jurar 
desde luego por su legítimo é inmediato sucesor. Y en la 
ejecución y cumplimiento desto habéis de guardar la órdeii 
que se sigue. 

Llegados queseáis A Lisboa, comunicareis con los di- 
chos duque do Osuna y D . Cristóbal de Mora, mi embajador, 
esta instrucción y lodo lo demás que cerca de lo que en 
ella se contiene y apunta lleváis enlendido de mi inleneioo. 
Y habiéndose conferido y resuello lo que se ha de hacer y 
decir» y concertado que haya D. Cristóbal el dia y hora 
en que el rey os querrá dar audiencia, iréis á ella en com- 
pañía del duque y del dicho mi embajador, y dado que se 
le baya una carta que le escritio de mi nmno en creencia de 
los cuatro» y comenzando la platica el duque, que os la re- 
mitirá luego para que la prosigáis como se le ha advertido, 
diréis al rey de mi parle lo que os pareciere ser ú propósito 
para le significar lo mudio que le amo y estimo, y lo que 
deseo su salud y contenlumicnto, y lo que del espero y con* 
floAY hecho este cumplimiento le diréis: 

Que porque yo os envió allí para le infornar asiá él co- 
mo á las personas con quien quisiere que lo tratéis en su 
tresencia 6 fuera dclla, de la justicia que tengo á la suco- 



256 

sion de los reinos de aquella corona, le pedís y suplicáis 
tenga por bien de os señalar día y hora en que hagáis este 
oficio, que esperáis le será agradable y de tanto momento, 
que se excusará todo género de pleito y contienda y causa 
de que se continúe y augmente de mas en mas el estrecho 
amor, deudo y buena voluntad que entre nosotros hay. 

Si viniere en querer ser informado (como se puede es- 
perar por ser tan justo), procederéis en el negocio de la 
manera y por el término que sabéis que conviene, y en la 
conclusión de la plática le diréis: que pues de lo que ha oí- 
do resulta tan evidentemente la inteligencia de mi notoria 
justicia, tenga por bien de me nombrar y declarar por su 
sucesor y principe heredero de aquella corona . y como tal 
me mande jurar desde luego por los de aquellos reinos, á 
fío que cese la pesadumbre que le deben haber dado los 
que se llaman prctensorcin , y los subditos asimismo se 
aquieten con lenerlu entendido desde agora que se segui* 
rá el sosiego, contento y universal beneñcio que en todas 
maneras y para todos efectos se deja consulerar; y que si 
para mayor satisfacion quisiere y lo mandare , se podrá ver 
y comprobar en su presencia por los libms lodo lo que se 
le hubiere referido. Pero que si por no se cansar tanto» qui- 
siere nombrar personas á quien se pueda dar particular 
noticia de mi derecho y evidente justicia , lo cumpliréis co- 
mo lo ordenare, á fin que tanto mejor y con mas fundamen- 
lo se puede resí>lver en lo que se pretende, sin dar lugar á que 
haya sobre ello pleito ni juicio; pues yo no tengo de entrar 
en él en manera alguna ni con ninguno de los que llaman 
prelensorse. 

Y si para su mayor inteligencia y salisfaceion quisiere 
que le deis ()or escrito lo que le hubiércdes dicho de palabra 
y él 09 lo pidiere, le podréis dar la información que lleváis 



257 

I» i &D que Uoto mejor le coaste de la verdad, lia- 
rjMza y sinceridad coa que en esle negocio se procede por 
ooestra parte; pero si él no lo pidiere, no se lo habéis de 
dar DÍ ofrecer por escríplo. 

Si acaso dijese lo que otra ve?, ha apuntado, que hol* 
ira de ser informado cuando fuere liempo, que será 
foiando la causa eslé pra se determinar, le res[K)ndercÍ9 : 
que él sabe bien que entre personas reales y negocios tan 
grandes y de tanta importancia, no se ha de proceder lmi 
forma de juicio y pleito formado, sino solamente sabida la 
verdad del hecho como dcstc se sabe , y habiendo oído y 
entendido el derecho , proveer y dar la Orden que conforme á 
él más convenga, como yo lo espero de su mucha rcclitud 
y cristiandad. 

Y si replicare que todavía íiuiere mas forma de jui- 
cio, procurareis de le desviar deste intento con perdirle y 
suplicarle con buenas palabras tenga por bien de oir y en- 
tender lo que lleváis en comisión, que entendido, somos 
cierto conoscerá que no es justo se trate de juicio ni de plei- 
to, ni que éi lo permita, siendo tan gran cristiano y la no- 
toriedad de mi derecho tan maniGesta. 

Y si por ventura se quisiere excusar con decir que, 
permitiendo ser informado de mi derecho por la orden que 
se le pide, baria agravio á los oíros pretensores que tiene 
rjiados, le [lodreis responder que no se pretende en esto es- 
pecialidad, y que así podrá guardar la misma orden con 
los otros pretensores si lo pidieren: que desta manera no 
lernán de que se agraviar. 

Si con lo que está referida no se quisiere dejar persuadir 
en la primera propuesta , no habrá para qué le apretar más 
ni pasar adelante por entonces, sino suspender la plúlica 
y despediros dé) con el acatamiento que se debe. Y pasados 

ToMoXL i 7 



258 

dos ó tres (lias volvereis asimisnio en compañía del duque 
y del dicho inieml»ajador, y en presencia de ambos le dU 
réis: 

Que en ninguna manera le querríades ser molestos; pe-, 
ro que lanipoeo podéis dejar áv le representar lo que lle- 
váis á cargo , que es darle á entender que yo no he de con- 
seguir el derecho que tengo á la sucesión de aquellos reinos 
con demandas y respuestas por medio de procuradores, oi 
en el mundo tal so ha usado ni visto en una tal causa con 
semejante peleona que la mia , á quien no se puede pedir 
mayor llaneza que la que yo he querido usar, enviando á 
mostrarle mi razón y manifiesta justicia con personas de mi 
consejo, que lo hago solo por cumplir su voluntad y por 
afectuoso deseo que tengo de le cumplacer y dar contenta- 
miento, correspondiendo á las prendas del amor y deudo 
que entre nosotros hay; y que debe considerar que estas 
mismas harian que paresciesc uml á todo el mundo, que ha- 
biendo yo hecho los oficios que saben para le querer infor- 
mar do mi derecho en tan justa pretcnsión, no lo quisiera 
oír y entender de personas de rni Consejo, que para solo 
este efecto le envió. 

Cuando esto no bastase, le diréis por lo último al des- 
vío que diere en su respuesta: 

Que advierta que á ningún liotubre del mundo (aun- 
que sea enemigo) se le deniega el querer ser informado, ni 
se le restringe el tiempo ni forma de ta audiencia, antes se- 
ria cosa muy extraordinaria y muy mirada, y quo en esta 
parte tiene muy grande obligación á condescender y venir 
en lo que se le pide, ptres mi intención y ^oluntad va en- 
derezada sola y sencillamente á le representar y dar satis- 
facción de la razón y justicia que tengo en lo que pretendo 
y le invio á pedir . que es lo último de obligación que á ir' 



Iá59 

me potlia tocar, y lo <iue é\ de suyo habia de procurar 
cuando no se lo pidiera y ofreciera de ini parte. 

Estas y otras razones que en conformidad dellas y para el 
mismo fin le sabréis decir, se le pendran delante por una 
parle, y por otra los grandes inconvenientes y daños que de 
no querer ser informado y entender y guardarme rai justicia 
se podrian seguir, y las obligaciones í|ue tiene para excusar- . 
los por el estado en que Dios le ha puesto, y por las preo-*f 
das de umor y deudo taa cercano que Lay de por medio, 
confirmado con tantos vínculos y la buena voluntad con que 
yo siempre he deseado y procurado complacerle y darle 
conLentamiento: que lodo esto se remite á vuestra pruden- 
cia para que )o dispongáis y reguléis conforme á la entrada 
que el rey diere á la propuesta, estando advertidos que todo 
lo que en este negocio se hiciere y tratare, lo habéis de 
hacer y tratar extrnjiidicialmente; porque como lo lleváis 
entendido, no es mi ioleacion ni conviene que ante el di- 
cho Ser."** rey mi tío se forme juicio ni se haga acto judi- 
cial, ni consentir en él en manera alguna. 

No bastando lo que está referido, ni los oficios que en 
conformidad dtjllo habéis de hacer con el rey mi lio ¡>;ira le 
traer á la razón, habida su licencia, se pedirá audiencia á 
los procuradores de las Cortes que representan el reino, y 
yendo á ellos en compañía del duque y de D. Cristóbal de 
Mora, les haréis relación de todo to que se hubiere pasado 
con el rey, y de las justificaciones que con ú\ se hubieren 
hecho de mi parte, y de los medios que se hahian propues- 
to , y de como no ha querido venir en lo que tan justa y co- 
medidamente se le pedia encareciendo el agravio de ello, y 
cuan extraordinaria y mal pareciente cosa seria en todo el 
mundo, con lo demás que á este fin os pareciere convenir, 
pidiendo y rogándoles lo representen al rey de manera que 




no dé lugar á semejanlo novedad |«r ios inconvonientes <|uc 
della se podrían seguir; que para les hablar en oslo y en lo 
que mas convenga, les eseribíruos A todos juntos la carta 
que con esta se os dará en creencia del duque y vuestra, y 
del dicho D. Cristóbal de Mora nuestro embajador, y otras 
sendas A cada uno de los tres brazos de por si en la mis- 
ma conformidad, á fin que en virtud dellas se les pueda 
hablar y pedir lo que paresciere convenir. 

Si DÍ los unos ni los otros quisieren venir en lo justo, 
será bien que los dos, juntamente con D. Cristóbal de Mora, 
habléis y deis cuenta de lo mismo á cada una de Jas perso- 
nas que van en una memoria, para las cuales lleváis carias 
en creencia de los tres, deque se usará según y cuando allá 
pareciere que se debe hacer: que á eslos particulares no 
ha de ir el duque. 

Si Ik'CÍio ó no por ios brazos y procuradores de las Cor- 
les el oficio que está referido , y con las personas particula- 
res que se ha dicho, no aprovechare para que el rey quiera 
oír y ser informado, y hacerle capaz de nuestra justicia, 
haréis los requiriinicnto:^ y protestas necesarios con relación 
de las justificaciones que hubieren precedido, protestando 
cerca de lodo ello lo que á nuestro servicio y á la conserva- 
ción de nuestro derecho y beneficio de nuestras cosas pa- 
reciere convenii': que para esto y lo que mas puede ocur- 
rir lleváis poder mío tan cumplido como se requiere y habéis 
visto. 

Habiendo Iciiido por bien el rey de oíros y ser informa- 
do, no será menester tocar en los derechos présenles que 
contra él tenemos, pues es muy vcrisimil que esto no le ha 
de moverá venir en lo (píese le pide, antes ic podría irritar 
para lo contrario. Pero será itien que al fin de toda la pro- 
puesta le digáis que, aunque yo tenia otro fundamento y 



26 i 



I 

I 



razones para jusliGcar io que se le pide, lia parmdo no le 
cansar mas con referirlas, pues la que le habréis dicho lo 
muestran con tanta cvideucia que esperáis veruá en cito 
COD la voluntad que le mei-ece la nuestra. 

Si por ventura con todos estos- oficios , comedimientos y 
diligencias no se quisiere el rey satisfacer ni dar lugar ú 
que se hable á los procuradores y brazos de las Cortes, sino 
que habiéndoos oído, digcse que ha entendida lo que le ha- 
béis propuesto, y que dejándoselo por escripto os podéis ve- 
nir que él hará lo que fuere justo, ie replicaréis que me avi- 
saréis dello; pues no podéis partir de allí sin mi orden, como 
quiero que lo hagáis. 

' También podría ser que el rey quisiera entretener y alar- 
gar el negocio sin declararlo mientras viviere, que para lo 
que á mi loca seria de mucho prejuicio; y así habéis de 
mirar y platicar con los diclios duques de Osuna y Ü. Cris- 
tóbal de Mora mi embajador lo que en cualquiera destos 
casos otros á que allá se podrán ofrecer en el trato y discur- 
so del negocio, y avisarme tlello y de lo que á lodos cua- 
tro pareseiere, pra que yo pueda ordenar lo que se hubie- 
re de hacer. 

Enire ias otras cartas habernos escripto sendas á don 
Antonio nú primo y al duque de Hraganza que, como sa- 
béis, son de los que se llaman prelensores. Miraráse allá si 
se debe usar dellas , y cuándo y cómo, y haráse como mas 
convcnpi, pues son en creencia. 

Si ocurriere alguna particularidad que convenga escri- 
bírsenos en cifra, se jiodrá hacer por la que tiene el dicho 
nuesiro embajador. 

Al licenciado (¡uardiola, fiscal de nuesiro Consejo de la 
Hacienda, que por ónJeii uucslra fuó y fia .ilgurios diasque 
e«ilú en Liisboa v tiene estudiada esta mulcria comí» sabcis» 



2ü2 

se coiiiuniciirá delta en todo ó en parte lo que ú los cuatro 
parescierc. 

Feeha en el moneslerio de Nuestra Señora de Esperanza 
á xxvni dias del mes de mayo de mili »^ quinientos y 3eleD- 
ta y nueve.— Yo el rey — Por mandado de S. M. — Gabriel 
de Zayas. 



Rectipilaciuii del dereclio del rey tmestro soíior al reino de Portugal. 



Habiendo succedido en la corona de los reinos de Por- 
tugal por muerte del Ser,'"** rey D. Sebastian nuestro so- 
brino, el Ser.*"*' rey Ü. Enrique nuestro lio , por ser y ha- 
berse bailado en aquella sazón el pariente mas propincuo, 
varón, legítimo de la sangre y descendencia real, quisimos 
entender luego el derecho r(ue nos perlenescia á la corona 
y succesion de los dicbos i'cinos, muriendo sin hijos el di- 
cho Ser."** rey nuestro lio, como descendiente legítimo que 
somos por línea recia legítima de la sangre de los reyes de 
Portugal, y partícula míenle del rey D. Manuel nuestro 
agüelo, que es la que de presente se conlinúa. 

Y para ello mandamos á los mas insignes letrados de 
nuestros reinos y fuera dellos que lo estudiasen y confirie- 
sen unos con otros, con solo deseo de averiguar la verdad 
y justicia desle negocio, encargándoles la consciencia so- 
bre ello, como la cualidad del negocio lo requiere. Los cua- 
les, habiéndolo hecho y juntamente visto y examinado cou 
madura deliberación y cuidado el derecho de los que po- 
dían concurrir y pretender la sucesión de las dichos reinos, 
fueron de paresoer, sin discrepar ninguno, que nos f>ertc- 
nesce la dicha sucesión derecha y legítimamente en el di- 
cho caso, conforme á derecho natural, divino v humaao, 



263 

costumbre universal usada y 
mos reinos sin conlradicinn nlgunu. 

Porque prcstipuesto que según derecho de Iíis geatea^ 
recibido de común consentimienlo de todos y de casi todas 
las naciones del mundo, los reinos se deiieren por sucesión^ 
y parliculnrinente los de Portugal, como lo afirman todas 
sus historias, y lo determinó Bonifacio VIH por una su de» 
cretal. de aquí se sigue que la sucesión de losdichos reinos 
no se defiere como herencia á heredero leglLimo por titulo 
y derecho hereditario, sino, como derecíio público, al futuro 
sucesor \m' titulo y derecho de sangre, y no en he- 
rencia del defunelo, sino en patrimonio prnprio suyo, el 
cual puede aceptar como lal y repudiar la herencia. Y 
aunque puede ser privado, siendo indigno ó incapaz del di* 
cho derecho y gohernacion jiública; pero no puede ser 
deshcrednilo del reino, porípic no le recibe de! dcfuncto, 
sino de la naturaleza y dercclio de las gentes que se lo 
dieron desde el primer conscnlimicnlo con que tfuisieroo 
tener un rey, eligit^ndole de una familia para que se fuese 
continuando perpetuamente por todos los de ella , suce- 
diendo uno á olm hasla que se acabase toda. Y esto pro- 
cede sin duda alguna yior razón natural y civil, y por 
auetoridad de doctores recibidos, sin hac^cr al caso los que 
sintienm lo contrario, porque equivocan en los términos, 
ó porque habían en otros muy diferentes de la suce- 
sión de los reinos, y porque particular i> individualmente 
la determinó así el dicho Bonifacio VIII cuanto á los de Por- 
tugal, lo cual soln basta sin ser necesaria otra razón n-i 
fundamento para que nos pertenezca ciertamente la suce- 
sión de Ih corona de los dichos reinos; y así lo confiesan 
los demás <pje firetenden la misma, jiresupuesto |mr verda- 
dero, tíouio lo es este liindainenlo. 



Especialmcule ¡wrque la regla y órdea de suceder ea to- 
Jíis los reinos qiiesc defieren por sucesión es, que siempre su- 
cede el pariente mas cercano de la sangre ealre los descen- 
dientes, el primogénilo porque es el primero que hereda y 
sucede en la sangre de sus padres, y lodos sus descendien- 
tes («r esta orden de primogénito en primogénito, y mu- 
riendo el poseedor sin hijos ni descendientes . el pariente 
mas propincuo de la sangre, que se hallare al tiempo de 
su muerte . y entre muchos de un grado el varón untes que 
la hembra, y el mayor de dias entre los de un mismo sexo, 
oomo se prueba por ley divina y natural confirmada poi 
las de las Doce tablas, y por costumbre universal guarda-' 
da en todas las tierras y parles del mundo donde el reino se 
defiere á uno |)or sucesión. Y asi lo determinó y certifica 
por ley particular el Sr. rey D. Alonso nuestro progenitor, 
llamado el Sabio, y el dicho Bonifacio VIH cuanto á los 
de Portugal , en los cuales está recibido y se ha guardado 
en lodos los casos que han sucedido en este tiempo, como se 
lee en sus crónicas propias, sin que en esto se pueda poner 
duda alguna que sea legítima y razonable. Porque aunque 
los señores reyes D. Juan el primero y I). Alonso su nieto, 
de Portugal, declararon y confirmaron en sus testamentos la 
dicha regla cuanto á los descendientes; pero no por eslose 
infiere que la alteraron ni mudaron cuanlo á los transver* 
sales: antes por no haber hablado en lo qucá ellos toca , fue- 
ron vistos confirmar y dejar en su fuciv.a la dicha regla, 
como está confiiiiiada por la dicha decretal de Bonifa- 
cio VIII ; porque hablando en la sucesión del dicho reino de 
Portugal dice, que la dicha regla es derecho y costumbre 
de aquel reino, de la cual testifican las dichas crónicas, 
en cuanlo, contando la sucesión de sus reyes siempre que 
han fallado descendientes del poseedor, dicen que sea 




i esta regb, rntrni aascMftisw It^w b» 

ée Portugal» b» Imt cosa qm sea la« «a t M i a y 

et» qae aas | i ert Bitt i i . a |nr éemekm y jvsikia. 

99T d pafMiia mas ttsmaovte n sanóte 

de las dichos revos» t csire ka ^«a con* 

ea — auliai ausK» é Igmti grada, vavoa OMjor le- 




Alcalá fo cual oooMes cmto y san duda, qaa la dieka 
fc^a jr díden oc Mu c dci * wis admite y ddi dececM |Ra|via» 
r iegiiinao, media&te el cual dos |)erlaiaaee la 
por haber tunarlo M bijas d dicho acreui* 
nao rer D. Enrique nuestro tic» de la lu'tsma inaocra es 

cierto y sio duda 4]ue cicluimos á lodos loa deouks que 
ígualroeotc ea ouestro grado, y con mayor ra- 

i los que son mas «parlados y remotos v sin que Icvs uua< 
oi los otros tengan derecho ni rar.on , ni color de oj>onersc 
á Li dicha sucesión en nuestro perjuicio. 

El Sr. D. Antonio nuestro primo se excluye (I), porque 
la dicJia razón y regla de sucoiier le excluye eipresamontc 
como á menor en dias, aunque fueni legitimo; y |M)r no ser* 
lo, tiene menos fundamento de oponerse i\ nucstmdei'eüho 
y legítima pretensión, en lo cual no hay ni se puede poner 




^f ) Añfldinios U palabra so cseluyt quo ftilta en el urtgínitl, 



duda. Porque ca vida del íofaale D. Luis^ |)adre y ui 

Iro lio, fué tratado del y de lodos habido y leoido y oomuri- 
mente reputado por ilegitimo, lo cual se ha conlinuado des- 
pués de 9U muerte de tal manera y tan sin contradicion suya 
ni de nadie» que uo heredó ni pretendió heredar las tierras 
y estado que vacó por muerte del dicho infante su padre, 
siendo de tanta cualidad é importancia, ni ohtuvo en las 
pretensiones de precedencia con el infante D. Duartc nuestro 
tío , y con el duque de Braganza ; ánles en todas ha sido y 
fuó tratado por ilegítimo, habiéndolo él consentido y pa- 
sado por ello, demás de haberlo confesado expresamente 
cuando pidió y alcanzó de nuestro muy Saucto Padre dispen- 
sación de su ilegitimidad para poderse ordenar de orden sa- 
cro. Todo lo cual teniéndole legítimamente constituido en 
cuasi posesión de ¡legitimo, lo coníirmó y declaró por tal por 
su sentencia el dicho Ser."*** rey D. Henrique nuestro lio, con 
breve especial que paradlo tuvo de nuestro muy Santo Pa- 
dre Gregorio xm, con cláusula appeltatione remota etiam non 
frivola. La cual dicha sentencia se ha de tener por verdad 
sin dar lugar A la pretensión que todavía tiene de insistir 
cerca de su legitimidad , especialmente no tiniendo como no 
tiene paraellojuslo ni colorado fundamento, sino por solo per- 
turbar la paz y tranquilidad pública de aquellos reinos, qui- 
riendo poner en manifiesto peligro la de toda la cristiandad. 

Y aunque |»or alguna razón pudiese y debiese ser oido 
(que negamos), no debe ser parle para impedir y sus- 
pender nuestro legitimo y verdadero derecho, asi porque 
siendo como somos mayor en diasque él, el ser legítimo no 
lo puede dar mas derecho cuanto á la sucesión y cuso pre- 
sente, que el que tiene siendo como es ilegitimo. 

Y |>orqtie aunque le diera algún derecho, (|uc asimistno 
negamos, no es juslu ni eonveiiicalc que nuestro derecho 



21 



w 



ieglUaM) y cierto se sus[ienda en nuestro [)erjuicio y iei ^- 
luemo público Je los dicikos reinos , pr dercclio (au inciei'- 
lo y dudoso como el (]ue depende de la legtliiuiJad del di- 
cho D. Antonio, que re<]uicre tan larga discusión v conos* 
cimieDlo de causa. 

El Ser."* Manud Filiberlo nuestro primo se excluye; 
jiorque aunque es varón y está en nuestro mismo grado; 
pero es menor de dias, y fué Lauíbien meuor la Ser."** in- 
fanta D/ Beatriz su madre nuestra tia, que In emperatriz 
mi señora y madre. 

El Sr. Rain unció b'arnesio, hijo del principe de Parma 
j princesa Ü/ María nuestra prima se excluye, í>orque 
está en un grado mas remoto del nuestro, y conforme á la 
dicha i*cgla y orden lia de pertenecer la sucesión al mas pro- 
pincuo , sin atender á las personas de los padres y agüelos 
de quien descienden, aunque fueran mas propincuos si fue- 
ran vivos en esta sazón ; de cuya exclusión nadie duda , por 
estar en cuarto grado, en el cual no hay ni se admite i*e* 
presentación ni otro derecho de cualquier manera que esta 
sucesión se quiera considerar. 

La S/* D.* Catalina se excluye asimismo; porque aho- 
ra el reino se deliera por derecho público propio del futuro 
sucesor, por título y derecho de sangre, conforme ¿ la opi- 
nión verdadera y recibida, ahora se defiera como i»ereiic¡a 
por derecho y título hereditario , conforme A la otra opinión, 
siempre en entrambos casos es cierto que la regla y orden de 
suceder es, que en el caso presente se defiera al mas cercano 
de la sangre al tiempo de la muerte del último poseedor, y 
concurriendo muchos de un n^ismo grado, al mayor de dias 
y al varón legíLiino primero que a la hembra; porque esta 
regla nunca se varía, antes es siempre una misma, de la 
cual siendo hwpie necesariamente se sigue que la dicha su- 



368 

cesión se (Icfieie considerando solas las personas y dere- 
cho de cada uno de lus que la pretenden, sin atender ni 
considerar las de nuestros padres, se convence claramente 
que no solo no puede pretender la S." D/ Catalina que 
tiene derecho de suceder y excluirnos; pero no hay cosa 
tan cierta como es todo lo contrario , por ser como es hem- 
bra y menor de diíis. 

Y no puede decir ni pretender que el infante D. Duarlc 
su padre haya sido primogénito y obtenido derecho alguno 
de primogenilura , cuanloal caso y sucesión presente, res- 
pecto de la emperalri/ mí señora, que |)or ser hembra se 
debió reducir al segundo grado, y tener por segundo geni* 
ta rcs|)ecto del dicho D. Duartc; porque en la línea colate- 
ral y sucesión del reino no hay otro derecho , ni se puede 
considerar conforme á la dicha regía , sino el de la propin- 
cuidad en la sangre , á solo el tiempo y punió que se defie' 
re la sucesión , para que suceda eí que en aquel mismo y no 
en otro se halla, y fuere real y verdaderamente el mas cer- 
cano del último poseedor. V por esta causa et dicho infan- 
te D. Duartc. nunca tuvo en su vida derecho cuanto á esta 
sucesión que pudiere trasmitir en la diclia S." D/ Catali- 
na ni en otro de sus hijos y descendientes; porque si tuvo 
alguno fue condicional , si fuese vivo al tiempo que se de* 
íiere la sucesión del reino por haber muerto el poseedor sin 
hijos; y por haber muerto ánlcs deste tiempo el dicho in- 
fante, se extinguió y acabó en su persona sin poderle tras- 
mitir en sus hijos ni descendientes. Lo cual procede y es 
verdad con mayor razón en este caso que en otro ninguno, 
poripic no se puede tratar en él de conjectura de voluntad 
mediante la cual se haya podido hacer transmisible el di- 
cho derecho condicional , que de su propria naturaleza es in- 
iransmisible. 



969 

Alayormenle que debiendo valer conforme íi h dicha ro- 
sólo la considenicion de la propincuidad cu el grado y 
sangre , no puede valer la de la priinogeuitura y représenla- 
clon que medíanle ella se induce. Porque lo que la repre- 
seolacion puede hacer y hace es que el hijo se ponga en el 
rJugar y grado que su padre luvo; pero alcnlo que el dicho 
D. Duarlc no luvo lugar ni grado cuanlo á esta sucesión, 
st no es hallándose vivo cuando se deliere , mediante el cual 
se incluyese á sí y á sus descendientes, y excluyese á los de- 
más y los suyos, no puede la dicha S." Ü.* Catalina por 
representación ponerse en el tugar y grado que su padi'e no 
luvo para nuestra exclusión, y asi no luvo derecho que 
representándole ahora le aproveche ni nos dañe. Lo cual es 
tan cierto, que no se puede poner duda en ello por haberse 
guardado desde las leyes de las Xíl Tablas» que hasta de 
présenle están promulgadas y se guardan y platican: que 
cuando la sucesión se defiere al mas cercano de la sangre al 
tiempo de la muerte del último poseedor, nunca pueda haber 
ni baya lugar representación ni otra ficción, medianle hicual 
se admita el mas i*emoto, y excluya al que propríay nalu< 
raímenle fuercen aquella sazón mas cercano déla sangre. 
Lo cual (U'ocede en este caso con entera y mayor segu- 
ridad que en otro ninguno, porque no se sucede mediante 
voluntad ni disposición, sino mediante la dicha regla na- 
tural y verdadera derivada del primero consentimiento y 
voluntad del pucbb, que inspirado por la voluntad divina 
eligió rey y cabeza de una familia . y quiso i|ue se deriva- 
se de uno en otro, por tnzon de la propincuidad en la san- 
gre natural y verdadera, ()or ser lo que mas convino A la 
segura conservación y mejor gobierno del pueblo , que era 
lo que principalmunte atendió, y no al iiUerós y beneficio 
particular de ninguno de la dicha familia. 



1 



270 

Y dado caso que en eslose pudiera \tonar duda , y íjui- 
siéseraos confesar á la S/* Ü/ Catalina que csla sucesión „, 
se defiere por lílulo y derecho heredilario, oomoá herede- 
ro en herencia legítima . aun en esto caso que es el raayoi 
«¡ue se puede considerar en su favor, es verdad miniliesla 
que ha de suceder cada uno por su persona y no por dere- 
cho ni representación de ];i de su padre. Lo cual está deler* 
minado asi por las leyes expresas de jurisconsultos y deci- 
siones imperiales que se mandan guardar en las determi- 
naciones de las causasen ios reinos de Portugal, por leyes 
proprias y particulares suyas, cuando ios casos que se ofres- 
cen no están determinados por ellas, principalmente \\ov 
que la intención de todas las leyes de aquellos reirios, ha^ 
sido excluir indistinlamente el derecho de suce4ler por re<i 
presentación, noquiriondo que la haya sino en solos dos 
casos que tiene determinados; y do siendo este ninguno 
dellos, la regla es, que no la ha de liaher, sino que cada 
uno ha de suceder por su pei-sona y derecho. 

Y por concluirse de lodo lo procedente segura y cierUi* 
mente . que todos los que concurrimos en un mismo grado, 
habernos de medir y regular nuestros derechos del proprio 
de la persona de cada uno, y no de la de nuestros padres, 
sp infiere y sigue con la misma seguridad y certidumbre 
que no puede aprovechar á la S."D/ CaUílina la cualidad 
de varón que (uvo su padre, ni |>erjudicarno8 la de hem- 
bra de la emperatriz mi señora y madre, y que la cualidad 
de varou que concurre en nuestra persona^ es sulicieute 
para excluir á la dicha S.^ D.* Catalina desla sucesión, y 
la de mayor edad para excluir ¿ los otros varones que son 
menores. IWquc la opinión que dice que el varón descen- 
diente de hembra no ^ repula por varón, se cutiendo y 
procede cuando ha de suceder, 6 excluir á otru, mediante 



i 



I 



I 
I 



I 



I 



derecho y ciial'ulaJ th su padre; y no procede ni ha Ui- 
gar cuando se defiere la sucesión racdianU? el derecho y 
cualidad que liene cada uno eu su persona , y oslo está tan 
detemkinado en uucstro favor en los mismos y mas fuertes 
términos, que no recibe duda ni conlradicion. 

La crislianísima reina de Francia se excluye; ¡wrquc 
presupuesto que por razón de estar acabada dd lodo la des- 
cendencia legitima de los reyes de Portu;<al, el pueblo eli- 
gió al rey D. Juan el primero, nuestro progenitor, y se ha 
ilerivado y continuado la sucesión de los dichos reinos en 
lodos sus descendientes hasta el estado presente, sin que 
la dicha cristianísima reina ni sus progenitores , de quien 
dice que desciende, lo hayan contradicho ni se hayan 
opuesto h la dicha sucesión, siendo de la cualidad é impor- 
tancia que es, se infiere y siguen dos cosas principales : la 
una que no es posililc ni vcrisiinil que haya omitido tanto 
lierapo el derecho que ahora pretende, si la dicha cristianí- 
sima reina y sus progenitores hohieran tenido alguno. La 
otra que en caso que le tuviesen, no so puede ni debe te- 
ner por de considernciou para alterar de presente la orden 
de suceder que so ha continuado entre tantos descendientes 
del dicho rey b. Juan, sino que, como si no hubiese la di- 
cha pi*etension, debemos ser admitido y recibido como ct 
mas cercano de la dicha descendencia y sangre, reservan- 
do á la dicha cristianísima reina cualquiera derecho que 
contra Nos pretenda. 

Priocipalmcnlc ¡)orquc siendo muy larga y prolija la 
discusión y examen destc dereciio que pretende la dicha 
Cristianísima reina de Francia, no se debe suspender el 
nuestro en perjuicio del gobierno y conveniencia pública 
del dicho reino, no solo no alterándose (como no su altera) 
la orden de suceder que se ha guardado deñricndase á lo« 




272 

luchos descendientes de tnnto tiempo i\ esta parle; ánlo» 
conservándose la misma y no dando lugar á que haya tan 
gran novedad como seria tratar del dicho derecho para ha- 
cer injustos poseedores á todos los que han sucedido desde 
el rey D. Alonso , de quien la dicha cristianísima reina pre- 
tende que desciende. 

Últimamente, por que si se hobiera de dar lugar á de- 
ducir el diclio derecho, con muy mayor razón pudiéramos 
habernos prevalido para su exclusión y del de todos los pre- 
tensores, de otros mas justos, legítimos y ciertos que nos 
pertencscen como á rey y señor de la corona de los reinos 
de Castilla y León , de los cuales habióndose dismembrado 
la de Portugal por concesión en feudo, no se pudo libertar 
en nuestro perjuicio y de la dicha corona y sucesores en 
ella, á la cual se devolvió legítimamente cuando [>or ha- 
berse acabado la descendencia legilima de los que podían 
y dehian suceder en el dicho feudo, se hizo la elección del 
dicho rey D. Juan, y cuando se dio por libre el dicho feu- 
do, que es mucho tiempo antes que pudiese pcrlenescer á 
los progenitores de la dicha cristianísima reina de Francia 
el derecho que pretende, no con esperanza de conseguirlo, 
sino de solo suspender y divertir el nuestro, por los fines y 
respetos que la pueden haber movido á esto. 

La elección que pretende tener en ese caso el pueblo de 
Portugal se excluye con mayor razón; porque si quisiere 
fundar en la elección pasada del dicho rey D. Juan el pri- 
mero, dejando de tratar si la hizo en caso justo y permitido 
ó no, por sola la razón en que entonces se fundó , se conven- 
ce que ahora no la tiene alentó que lo que pretendió para 
que valiese la elección del dicho rey D. Juan, fué que era 
acabada loda la descendencia y sangre legítima de los reyes 
de Porlug;il. í>e manera que si hubiera alguna . ni el pueblo 



eligiera, oí bi dcccton valiera. Pon]ue es cc^^ en que na- 
die ha poeslo duda liasla hoy, que cuando el reino se de* 
fiere por sucesión , pcrlcoesce al m-is projiincuo de la san- 
gre, aanque haya uno solo y es\é en el iniléstmo grado. Y 
pues ahora concurren tantos eti grado Un conoscido y pro- 
pincuo, sigúese que no hay razón ni causa para pretender 
jostaniente que el pueblo puede eligir, sino para suspender 
mas liempo con este color nuestro derecho y resisrirle por 
mas individuos medios á cosía de los públicos daños á que 
se da lugar. 

Lo cual por nos entendido, y quedando como estamos 
muy certificado del derecho yjusticia conque nosperlenesce 
la sucesión de los dichos reinos de Portugal, y habitándolo 
consultado todo con nuestro Consejo de Estado , parosció que 
luego debíamos prevenir de lo mismo al dicho Sfr."' rey 
D. Enrique nuestro lio, para cumplir con el cuidada con 
que atendemos y procuramos siempre la paz y tranquilidad 
pública, la seguridad y augmento de la cristiandad, y el 
remedio de los daños que pueden recrescer y se deben te- 
mer, especialmeulc dando lugar á otras pretensiones que no 
pueden fundarse en razón ni justicia , sino en solo deseo de 
reinar á costa del sosiego público , paz y contentamiento de 
los naturales de los dichos reinos, y perdida común dellos 
y destos. 

Para esto enviamos primero á D. Cristóbal de Mora, 
gentil-hombre de nuestra cámara, con título de embajador; 
porque, por concurrir en su persona las cualidades que co- 
noscemos para hacer justa confianza dclla en negocio tan 
im[)ortante, la eligimos particularmente, porque siendo na- 
tural de aquellos reinos, pudiese el ilioho Ser."** rey D. En- 
Í! nuestro lio , íiacer Ja misma confianza con mayor 
ridad que de otro, en todo aquello que le había de 
Tomo XL i8 




274 



^ 



representar de nuestra parle, que dcm&-^ de certificarle el ' 
verdadero rundaincnlo de nuestra justicia y ilerccha, habla 
do ser pedirle que reconosciéndole su Alteza por tal, como 
esperábamos de su gran cristiandad y rectitud , y del saucto 
celo y amor que tenia de procurar la cooservacioa de la 
cristiandad , y el augmento de la paz y quietud de sus rei- 
nos y vasallos, tuviese asimismo por bien de declararnos por 
legítimo sucesor dellos, para después de sus largos y feli- 
ces dias, haciéndonos jurar por tal, y por su principe le- 
gítimo heredero, 

Y por cuanto el dicho Ser."' rey D. Enrique nuestro 
tío iba dilatando el cumplimiento de cosa tan importante 
contra nuestra esperanza y pública conveniencia, con de* 
seo de atajar los de&isosiegos públicos que ya se descu- 
brían en el pueblo, con acuerdo y parescer del dicho núes- 
tn> Consejo de Estado , enviamos para lo mismo al duque de 
Osuna nuestro vasallo, uno de los principales grandes de 
nuestros reinos, y con él al licenciado Guardiola, nuestro 
abogado fiscal, para que representando el duque las urgen- 
tes razones de conveniencia púbíic.i. y el licenciado Guardtola 
las de justicia , procurase que su Alteza tomase la enigma 
res:>lucion que le habiaiaos pedido por D. Cristóbal de Mora, 
con la brevedad que negocio lao importante requería, 
para la conservación de la paz y tranquilidad de la crw- 
liaodadr y particularmente de los dichas reinos. 

Y por no dejar nada de lo que de nuestra parle habe- 
rnos podido encaminar y hacer para que se alcanzase lau 
jualo y necesario fia, iuvioios por bien de enviar úUima- 
roeote al licenciado Rodrigo Vazijuez y doctor Slolina» de 
nuestro GoBsejo, por ser personas de tantas letras y bue- 
nas partes, para que como mas particularmente informa- 
dos de noeslra justicia y deredio . hiciesen evidente deoios- 



275 

tracion dello no solo al dicho Ser."* rey D. Enrique nnc9- 
tro lio; |»cro á las Corles de aquellos reinos que A la sazón 
calaban juntos, y á lodos los naturales y vasallos dellos que 
lo quisiesen entender y sat)er, para que certificados de la 
notoña justicia con que procedemos, como tan leales pue- 
bloay vasallos, nos pidiesen y recibiesen por sucesor y prin- 
cipe legitimo heredero, como lo somos por naturaleza y 
derecho. 

Y aunque las continuas y graves enfermedades que á 
la sazón ocurrieron en la pcrsoaa del dicho Ser,"" rey don 
Enrique nuestro tio, fueron causa de alguna dilación on 
oírlos, y no pequeña, para que no tomase la breve resolu- 
ción que tomara en nuestro favor, como tan cierto de nues- 
tro derecho y justicia ; y como siempre quiso que lo enten- 
diésemos de su ánimo é intención (y no podía ser menos, 
pues le obligaba á hacerlo Dios, naturaleza, razón y dere- 
cho); pero últimamente habiendo oido á los dichos nues- 
tros embajadores, quiso que todos entendiesen y supiesen lo 
mismo, y que solamente suspendía su ñnal declaración por 
hacer bien á los dichos sus reinos y vasallos, di^ndoles lu- 
gar y tiempo para que nos pudiesen pedir las mercedes y 
beneficios que les conviniesen , y habernos siempre tenido 
intención de hacerles, con que puedan vivir con mayor paz, 
tranquilidad, contentamiento y alivio, antes tíníendo mas 
medios para acrescenlarse de nuevo, que no quiriendo ser 
causa de estrecharlos, mirando por nuestro particular apro- 
vedinmienlo. \ esperando que los pueblosy vasallos secón* 
dujesen á recibir lanLo y tan importante bien, fué Dios ser- 
vido de llevarle para si, de que habernos tenido el nalural 
sentimiento á que nos tenia obligado su persí)na , y haberle 
amado como á verdadero padre. 

Después del cual, y porque por haber muerto sin desí- 



276 

cendencia legflima nos l»allamos verdadero rey y señor aa- 
tui'ül de la corona de los diclios reinos, por ser como somos: 
el pariente mas propincuo de la sangre y dcscendeDcía rcaU* 
de los que quedamos al tiempo de su fm y muerte, y cntn 
los que concurrimos en igual grado el mayor varón legíti- 
mo, habernos procurado de nuevo que los pueblos y vasa- 
llos de los dichos reinos lo quieran entender, y que nos rccn-- 
nozgan y reciban conforme á su antigua y natural lealtad; 
pues nadie sabe mejor que ellos cuan obligados están á ha- 
cerlo por Justicia, derecho y naturaleza, y á no resislirnoi^ 
ofendiendo y quebrantando todo esto con tanto dafio suyoi^ 
y peligro de la crisi ¡andad. 

Para atajar Indo esto y que no les haga dar lugar á ello 
la natural pasión y ceguedad con que viven, no pudiendo 
(como no podemos) hacer otra cosa para cumplir con la^ 
natural obligación que tenemos de no consentir que usurpea 
A Nos y ú los sucesores en nuestra corona lo que nos perle^ 
nesce y es tan [iroprio della, habernos usado de todos los 
medios de paz que han convenido y V^^^^^ [>odido, dán- 
doles tiempo competente para deliberar cuanlo conviene á 
la paz y tranquilidad pública, recibirnos como á su rey y 
señor natural , provocándolos con diversas gracias y bene- 
ficios, los cuales no han tenido jamás ni pueden alcanzar 
por otra roano que por la nuestra, Y juntamente los habe- 
rnos cerlificado que rehusando ó dilatando el recebirnos. no 
podemos dejar de entrar con el poder que tenemos á lomar 
la posesión de los dichos reinos, como naturalmente pro- 
prios de nuestra corona, con ánimo de recibir con especial 
favor debajo de nuestra real protección y clemencia á to- 
dos los obedientes, y de allanar y subjetar á los que con- 
tra la fidelidad que nos deben , nos resistieren de hecho la 
dicha posesión. 



Hasta (joc viendo que nuestra benignidad y clemencia. 
los ha hecho mas insólenles, y que com(» talos persislen en 
la natural pasión con que contra derecho, razón y juslicia 
nos contradicen y dejan de recibir, ha pnrescido al dicho 
nuestro Consejo de Estado que sin pcnler raas tiempo de* 
bfamos mandar ordenar nuestro ejórcilo, como lo manda- 
mos y cometimos al duque de Alha , y que juntamente par- 
tiese nuestra real persona, como prlimos de la villa do 
Madrid, donde residía, para allanar y sujetar con el ejér^ 
cito los rebeldes, y recibir con la clemencia de nuestra per-» 
íOOA á los que quisieren ])onerse debajo de su protección;' 
y no caer en nuestra indignación. 

Y porque >a habernos llegado al postrero término, nd 
pudiendo (como no podemos ni conviene) esperar otro nin- 
guno, con acuerdo y parescer de los mas insignes prelados 
y otras muy graves personas, teólogos y juristas de nues- 
tros reinos, que nos han aconsejado y certilicado que pode* 
mos entrar y nprehender la dicha posesión por nuestra pro- 
liria autoridad y poder, sin cs[)erar otro juicio ni sentencia* 
por pertenecemos los dichos i*einos por natural y legitima 
sucesión, y ser como somos libres y que no reconosccmos 
superior en lo temporal , habernos determinado de entrar 
luego á continuar la dicha [wscsion con el ejército y poder 
que para ello habernos juntado , antes de lo cual habemos 
tenido por bien de publicar este escrito de la justificación 
con que habemos proceilido y procedemos, con protestación 
que ánlc todas cosas hacemos u Dios Nuestro Señor , por 
cuya criatura nos confcsan»os y tenemos, que nuestro de- 
seo D¡ intención no ha sido ni es acrescenlar reinos y se- 
ñoríos, usurpando ni tiranizando los que á otros perte- 
nescieren \\ov derecho y legitima sucesión; sino no per- 
der ni consentir que nos usurpen ni tiranicen los (¡ue 




278 

pcrlenescen A nucítra corona por naturaleza, juslicia y 
derecho, 

Y para mayor juslificacion de nuestra c;iusa , certifict* 
inos por nuestra real palabra, que si los pueblos y vasallos 
de dichos reinos ocurrieren á nuestra clemencia y quisie- 
ren reconosccrnos y recibirnos de paz, y jurarnos por su 
rey y señor natural , que los recibiremos y admitiremos 
como si de.<la manera nos hubieran recibido y jurado des- 
de el principio, y que no nos acordaremos jamás de ningu- 
no de los medios con que nos han puesto en el estado pre- 
sente , pro\ ocándonos á ijue usemos del poder que tenemos, 
y del rigor y severidad ilc que juslamenlc [>odeinos y del>e- 
nws usar. 

Y por oslar salisfeclios que lo que hacemos es con Un- 
ta razón y justicia , y que procedemos en ello con entera 
segundad y salisraciou de nuestra real consciencia, todos 
los daños públicos, violencias, muertes» y sangre que se 
derramare por causa de la dicha resistencia, quedará á 
cuenta y cargo de los que do hecho y contra derecho la 
bacen, como rebeldes á su rey y seQor natural. 



KucTis de Lisboa á í\ de jumo de I&79 afios. 



Que el Sr. D. Antonio había venido á la corle y jurado 
solenementc en presencia de S. A. como lo hablan hecho 
todos ios estados y el duque de Bergauza, y al otro dia S. A. 
le mandó noleficar uii Breve del Papa , por el cual Ic có- 
mele la averiguación de su legitimidad , y en virtud del di- 
ehu Breve le mandó que deutro en dos dias presentase an- 




S79 



le S. A. los testigos que leoia que hobieseii visto casal' so- 
lenemente al infaule D. Luis su padre con su inadrep y la 
dispensación que para üHo Icnia* siendo como era prior de 
Sao Joan, por<)ue S. A. los quería examinar, con lo cual 
seotiendc se acabará de desengañar el diclio Sr. D. Anto- 
nio, y que no habrá las dilaciones que pretendía, tral¿aido 
el negocio ante su joez conservador y después quererllo lic- 
Yar á Roma, para que en el ínterin moriese S. A. y que- 
dase todo por averiguar y él pudiese con sus amigos meter 
la cosa á baraja , etc. 

Después de haber jurado el Sr. D. Antonio, mandó 
S. A. llamar al conde de Tcntugal y el comendador mayor 
de Cristus, y les mandó jurar lo mismo. Todos los demás 
grandes y señores principales habian jurado juntos como de- 
finidores que fueron del estado de la nobleza. Estotros dos 
pai^ece que como tan llegados á la nasa de Berganza no fue- 
ron electos defmidores. 

Aosi mas, se avisa como habian llegado el licenciado 
Rodrigo Va/quez y Molina , que habian sido muy bien rece- 
bidos de S. A. y de todo el reino , y que S. A. les habia ya 
dado audiencia y mandado que por no perder tiempo tra- 
tasen luego del negocio, y que habia S. A. señalado por es- 
trados su palacio real y un día en la semana para hacer 
audiencia á las parles el dicho señor, que es el jueves, etc. 



SeDtencift dd rey tmln D. AnloDÍo, eipnlsándolr del reiuo. 

Don Enrique por la gracia de Dios rey de Portugal y 
délos Algarves, daqucnde y de allende del mareen África 



i 



i 



280 

señor de Guinea y de la conquista, navegacíony comercio 
dcElhiopia, Arabia , Persia y de la India, etc. Hago saber 
á cuantos esta mi carta de sentencia vieren, que liabiendo 
yo mandado á D. Antonio mi sobrino f)or justas causas y 
respetos que para eso tuve, y por lo que eonvenia al bien 
púi>!ico y quietud de mis reinos y vasallos, que se volviese 
al Grato n do untes eslatm por mi mandado, y que no estu- 
viese en pueblo donde quedase meaos de treinta leguas de 
la corle, y que partiese luego en el dia siguieute, y que le 
daba ocbo días para dentro en ellos llegar al Grato, él des- 
obedeciéndome y teniendo poca cuenta ccn mis mandados 
y con su obligación , se no fot* al Gralo ni en muchos mas 
dias que le señalé se apartó de la corte las dichas treinta 
leguas , y por muchas veces sin mi licencia entró en la ciu- 
dad de Lisboa y en otros pueblos dentro de la dicha distan- 
cia, tratando cosas mucho contra mi servicio y contra la 
quietud y sosiego de mis reinos, prometiendo villas y liai 
ciendo otras promesas á personas principales y á caballeros 
para que tomaran su voz; y procurando que las personas 
del pueblo hiciesen lo mismo, yendo contra el juramento 
que delante mi hizo, y contra lo que esluba determinado en 
las Cortes. Y enviando yo por dos veces D. Duarle de Cas- 
lel-blanco del mi Consejo y meirino mayor de mis reinos, 
que le notcficasc algunas cosas que cumplían A mi servicio 
y á bien y sosiego de mis vasallos , él se al)scnló y escondió 
para la dicha noleíicacion le no ser hecha , mostrándose 
desobediente y contumas cu cumplir mis mandados, y cm- 
pidiendo lo que cumplía á mi servicio y quietud de mis rei- 
nos. Y aunque do todas estas cosas yo tenia bastante y cier- 
ta información, todavía le n^andé citar por mi carta de 
cditos, con cierto termino para \cnir dar descargo dellas, 
como á todos es notorio , lo que él nu hizo, y es («asado el 




pnf» 



_ á es» ai M> 

á h^oieiad Táaasiq^dcaiift rasalbtt^ 

éeaüretl poder 5.cMÍK«eáb que por drndi» 
■ft«tpcnuiy»aMBOfl«Rjy ^eiv^iieaojr, ^%xiai dt 
cte O. AbIomo de lodn hs 

Tíiegins, Iftírtades, gractts y CJMhiqu i er oUts 
<|ae ée mi y de bs reís nis aBleeeseres lie«e, y 
qoeseya hscftdo de mis Kbros y que do le Modaor «as eoé 
eott adginu, y b be por no natural y por dcsoalund do 
■breÚMB; y bo podrá usar oi gocar en coso oiguoo de loo 
prevdej^, liberUdes, UNanidodes, gracias, exeoiptí»* 
oes, boaras y franquesas de fae «SMi y goaan k» aalaroo 
lo»; y asando que no le sean gnardadas, áttles sera bafcido 
eooM ai eo eslos reiooo na naciera. Y asi he por no natural 
y por dessalural á toJo y cualquier de ams súbditoR y va-* 
salios y naturales . que con el cftiuvkre ó para iM se Ibero 
de la puUícacjoD de$ta seuteacia adelaote, ó por cuak|uie* 
ra raanera le sirviere, ó ea cualquiera parte que <M estuvie- 
re le acompañare. Y' por el mesmo modo he |)or desuatura- 
les todos aquellos que le enviaren cualesquicr recaudos ó kt 
escribieren cartas, ú le diereo ó prestaren dinero ó cual- 
quiera otra cosa ; |X)rque á lodos y cada uno dellos he [X)r 
rebeldes y desobedientes, y que pierdan todas sus hacien- 
das , la cuarta prle para quien los acusare, valiendo la lia*^ 
cteoda hasla diez mili ducados y da ki abajo; y valiendo 
mad, habrán sdaineute la cuarta prtc de los dichos diex 
mil ducados, y lo mas será pai'a la ooroocí de mis rciuos. 



282 

ideinás de las otras mas penas en que encunen por derecho 
los rebeldes y desobedienles á los mandados de su rej y 
señor. Y mando al dicho D. Antonio, que en término de 
quince días, se salga de mis reinos y señoríos, por así con- 
venir al bien y quietud dellos y de mis vasallos; y no le 
cumpliendo así, procederé contra él como me pareciere que 
cumple al servicio de Dios y mío y al sosiego de mis reinos. 
Y para á todos ser notorio y se cumplir y guardar entera- 
mente esta mi carta de sentencia , mando que se publique 
en mi clianccllería mayor, y en las chancellerías de lasca- 
sasde la suplicación y delcivil. Ymandoá todas mis justicias 
y oficiales, que en lodo la cumplan y hagan cumplir, y 
den la ejecución conforme á lo que se en ella contiene. Y 
mando al chanciller mayor que con el traslado della pase 
cartas en mi nombre y sob mi sello y su señal, para se en- 
viaren luego á los corregidores de las comarcas y á donde 
mas foere necesario. Y por firmeza de lodo lo que dicho es, 
mandé pasar esta carta de sentencia por mí firmada y pasa- 
da por mi chancilleria. — Lope Soare* la hizo en Almeirin á 
veinte y tres de noviembre, anno del nacimiento de Nues- 
tro Señor Jesucristo, de mil y quinientos y setenta y nue- 
ve , ele. 



Rabia qae bizo el obispo de Le)ria a los pueblos eo 15 de enero de SO. 



Manda el rey nuestro señor decir á vuestras mercedes 
(|ue demás de las incomodidades é inconvenientes que ha- 
bía para hacer agora Cortes, viendo como el negocio de 
que quiere tratar en ellas es de tanta sustancia como vues- 
tras mercedes verán, le pareció pasar por lodo y concluir 
lo mas brevemente que ser pudiere. 



283 

*anlo que cl rey nuestro señor empezó á reinar, le re- 
quirió luego el rey úe Castilla su sobrino, que le declarase por 
su sucesor, (>orque tenia sabido y visto por parecer de lo- 
dos los lelrados de sus reinos y de otras partes» que á él 
pertenecía esta sucesión y que era muy claro su derecho, 
por lo que no tiahia necesidad de más que declarallo el rey 
nuestro señor, á lo que el rey nuestro señor siempre res- 
pondió, que era necesario mirar muy bien el derecho t; oír 
también las otras partes que pretendían la misma sucesión. 
Con esto entretuvo el rey nuestro señor el negocio hasta le 
poder mirar y entender lo que el derecho en esto disponía. 
V porque ya tiene visto y cuan dudoso cslá principalmente 
entre el rey de Castilla su sobrino, y laS." D." Catalina su 
sobrina, duquesa de Barganza ; y viendo también que decla- 
rándose esto por manera de determinación de justicia, de 
cualquiera manera que se juzgue se puede seguir á estos rei- 
nos grandes inconvenientes, trabajos y peligros, vuestras 
mercedes bien eslán viendo y pueden considerar y mas 
que, ... (i) desde luego, que aunque en las otras cosas 
podría haber mas. ... y poderen ser ó no ser, parece al 
rey nuestro señor, que no hay cosa de. . . . remedio para 
lodo se quietar, que llevar este negocio por manera. . . . 
cuando Dios le llevase para sí primeto que al rey de Casli- 
tilla su sobrino, porque en este caso se podría tratar y pro- 
veer de lodo. . . . cumpliese mas á estos reinos, y satisfa- 
cer h la ¡.«ríe que pareciere tener tnas justicia que las otras, 
aunque ha cu ella la duda quel rey nuestro señor tiene, lo 
que obliga mas á llevar este negocio por esta manera y 
á se concluir lo mas en breve que ser podiere; porque como 



(i) Estos puntos y los quti vienen A continnaclon indican que 
hay aigunnd pa)abr:rs quc no pueden leerse por estar roto d |Kipcl. 



28i 

uoslr.is mercales ven, vá o» ello tanto como denlas raio- 
iics y de las mas que en ellas pueden inferir, deben ponderar 
E por la maleria ser lan grande y de lanía cualidad é im- 
|>orlaücia, la quiso el rey nuestro señoi" comunicar á vuestras 
mercedes para con su parecer ordenar lo que mas servicio 
de Nuestro Señor fuere y bien de su reino. Y tes encomien* 
da mucho que con Inda la quietud del ánimo y respecto 
sulamenle puesto en lo qnc mas servicio de Dios y bien del 
rey fuere, traten eslc negocio y platiquen muy quietamenic, 
y respondan luego al rey nuestro señor con su parecer. 

A cotuinuacion de esU documento se lee lo siguiente : 

Üe AlmriríD » ü de enero de 80. «.1 



Que habiendo S. A. comunicado á ios tres Rstados lo 
arriba conlenido, ha habido en cada uno dellos grandes al- 
teracíones y controversias, prineipalmenle en el de los pue- 
blos, los cuates todos dicen , que pues la cosa está en duda, 
les loca la clecion, y quieren sea el sucesor natural, de la 
cual opinión liasla dora nu se habiaii mudado un punto, ni 
quieien deferir á otra ninguna cosa. Eu el Estado de los 
nobles bay diferenles opiniones: aigutios siguen la parte de 
S. M., y los mas la del sucesor natural , y lo mismo hay en 
el Estado eclesiástico. Y vánsc poniendo las cosas de mane- 
ra que se teme mucho alguna grande revuelta entrellos, y 
lo que mas le promete es la poca salud con í|ue S. A. 
queda y esperanza de su vida; porque faltando en este tiem- 
po, todo queda en el aire. Nuestro Señor por su inlinita mi- 
sericordia lo guie todo como mas conviene ^ su servicio é 
bien de la cristiandad. 

Por curias ilc duijiie de Mcdinasidonia y lan»bicn del du- 



9S5 

que de Barcdckt, cscriti^ en Teluao i\ H Je enero tic 80. 
senliende comu liahin liegaJn alli á los 7, hiicno, y con vi 
\oi so criballeros caulivos, y que el marqués de Santa Cruz 
había enviado Ires galeras para pasarlo, y que á la ana 
se te quebró el árbol eu el catnino y se volvió . y ansí lo hi* 
hicieron las oirás después de haber IIe¿^ado ú Tetuda, |ta- 
resciéndoles que no vendria segura la persona del duque. 
Quedaban para partir otras seis galenis de Cadis, en que pii^ 
nrta el duque. 

Hoy ha venido correo de Gibraltar, despachado del cor- 
regidor á S. M., con aviso de como el duque de Barcelos 
Labia desembarcado allí á los veinte y uno deste, y que ve- 
nia muy bueno, y ansí me lo dijo ú mí el mismo correo 
que lo había visto. Dicen que vá dallí á S. Lúcar, donde el 
de Medinasidonia le aguarda con gran recibimiento y le re- 
galará por todos sus lugares que hay dnili hista la raya <le 
Pi»r!ugal(i). 



Tercero rrc-audo que dio 1^ Anlouio Piíicuo, obispo de Lejriü, i los 
poeblos, en Saolarem á il de eoero de SO. 

Manda el rey nuestro señor decir á vs. ms., que vído el 
papel que los del primer banco dieron á S. A. de parle de 
lodos los que nquí eslán junios, y que huelga lanío de ha- 
cer merced a sus pueblos y les favorecer en todo , que ha 
por bien que vs. ms. nu liagnn dcflnidnres, pues les así pa* 
rece, en lo que S. A. liei»e mucho respecto á la salisraccion 
que vs. ms. dello reci})cn, aunque para se resolver mas 



'4) Véase el lomo Vil, fol. 243 al HoJ 



280 

brevemenle la malcría deslas Cortes, Iraltiba S. A. de los 
ílefinidores. E lambien ha el rey nuestro señor por bicD de 
oír V8. ms. en la elecion , por lo mismo de holgar de en to- 
do le hacer merced y favor. Y aun cuando la ciudad de Lis- 
boa requerió esto á S. A., le dio tiempo para venir con los 
pareceres y papeles que pretendían presentar, y le pasó el 
término que para ello S. A. le señaló y otro mucho mas 
tiempo, y después le escribió S. A. tres veces sobre el mis- 
mo caso sin la ciudad satisfacer. Mas, sin embargo de todo 
esto, quiere S. A. oir el reino; é porque las cosas están en 
lírminos de se deber tomar con gran brevedad determina- 
ción en la materia de la sucesión, poniendo S. A. ios ojos 
en todo y considerando lo que le en tal caso y tiempo debe 
ser presente , da dos días á vs. ms. para que dentro en 
ellos presenten los dichos pareceres y papeles, entendiendo 
qiiesle lónnino es bastante, pues lodo lo que vs. ms. en es- 
to pueden alegar, tiene ya la ciudad de Lisboa hecho estu- 
car y comunicado con algunos de los principales pueblos 
del reino, para se ayudar de todas las enformaciones, escri- 
turas y estudio que en eslo podrii haber. E así dice el rey 
nuestro señor, que á lo masque vs. ms. dicen en su papel, 
le mandará responder cuando le pareciere. Y puesto que 
S. A. tenia ya dicho por sí mismo á los del primer banco 
su intención en lo que mandó decir á vs. ms. , lo que ellos 
tendrán referido á lodos los que aquí están présenles, le pa- 
reció enviárselo úmbien á decir ahora, que la subálancia 
es que su inlento no fué ni es declarar su intencioo por aun 
no estar resoluto en el derecho de los pretendientes, sino 
solamente significar quesie derecho es entre ellos muy du- 
doso. 

Lo que dijeron á S. A. en que responde en lo rayado 
era que concedi^^ndole la elecion, ellos la d^iarlan en é! 



g^^ 



ootk lal que tóese 
é erado ea Porli^. t que Mb 



I 



I 



Se kaitam á ett um t utá m Uu moticúm HfwknUs : 

Lb que Bfts se aiísa de Almeirín ¿*50 de eAcro es, qu^ 

(■edaks IraUodo üe la prefension que los pueblos tienen 
á les peiieofcef la elecioo» j ansi mtsmo tralabao el dud* 
cao de so Saaiidad y el anobi^po de Liséos el o^oc» de la 
IcgÜMMilad de O. Aaloaio, per uo Breve aposlólico , en que 
kaes noiftida la eaina. Enlenüiese qoe basta que no ha\-a 
detcnamacioo sobre eslos dos artículos, no se lomará en la 
cana príDcipal. 

Que habiendo S. A. entendido las quejas del duque de 
Bcrganza é de sus pueblos aerea del segundo recado que de 
su parle díó d obispo Piñeiro á los pueblos, dijo que no 
había mandado decir aquello en aquella forma, y asi díó en 
97 de enero el lereero recado precedenle. 

Que S. A. estuvo basta los 29 muy al cabo; que que- 
daba mejor algima cosa, mas no lo era de peligro. Dele 
Nuestro Señor la vida que conviene para su servicio y bien 
del reino. 

Que habiendo la S. " D/Catalina duquesa de Bardanza 
entendido la enfermedad de S. A. , le vino á vcsitar de Vi* 
liaviciosa á do estaba; lle^ á los 99 con una hora de siocbe; 
fuese luego apear á palacio á ver S. A. ; fué del bien rece- 
bida y con mucho gasajado, y ansí de muchos señores y ca- 
balleros que se bailaron en Almeirín, é de la demito gente, 
que todos le cchat>an muchas bendiciones y dceian: "Ven- 
ga norabuena nuestra reina. '^ Salió de su casa con pocos de 
PUS criadiis ¡xir partir de prisa y no querer avisar de su ve- 
nida, de la cual sabiendo después algunos vasallos de por 



288 

allí cerca . Ja vinieron alcanzar |)or el camino , de manera 
que cuando llegó á Alincirin , Iraia mis de Irescienlos de á 
caballo y mucha otra gente da pie. Está bien vista de lodos 
en la corte: hace mucha coitesia á los hombres y gasajado. 

El duque de Barcelos entraba á los 30 de enero en San 
Lúcar de Barrameda, donde el ilmiue de Medínasidonia le 
esperaba con grandes fiestas y regocijos. Detenerse ha allí 
poco, y se irá á vuelta de Portugal. 

Que los 80 caballeros cautivos que estaban en Fez, pa- 
saron en compañía del dLií|ue de Barcelos en las galeras, y 
se van A vuelta de Portugal , escepto once ó doce dellos, que 
por no haberse acabado de cumplir su rescate, quedaron en 
Tetuao. 



Trasladn de la c-arla que los goberniídorcs enriaron á las ciodadcs 
filias , Iraducida del portuguiis en r^stcllano. 

(31 de foerode «no.) 

Los goberaadoresy defensores destos reinos é señoríos de 
Portugal hacemos saber á vos joeces y procuradores y vc- 
readores de la ciudad ó villa de , etc. Como nuestro 

señor fué servido de llevar para si á el rey D. Enrique nucslro 
señor» de que, aunque por sus muchas y grandes virtudes 
haya tantas causas de seiUirnictilo, os debe mucho conso- 
lar ver que estando en el cielo podrá enterceder por el bien 
dcslos reinos y conservación dellos, conforme al celo que 
siempre luvo y mostró en su vida, 6 para esto tenia S. A , 
que Dios tiene , enviado recado á los procuradores de los pue- 
blos que el día de mañana, (|ue es lunes, lü la tarde se ajun- 
tascn para les mandar decir, que había por bien que se le 



289 

diesen tos papeles de los archivos reales que pedian y lícm- 
po conveniente para que los presentaren. E cslc mismo in- 
lenlo habernos de proseguiré procurar con mucho cuidado, 
para que se haga justicia ansí en estos reinos en la elecion 
que p''clenden, comoá los pretendientes de la sucesión. Y 
para conseguir en estos efelos y conservación de la justicia, 
en lo que toca á la elecion é derecho de los pretendientes, os 
encomendamos que procuréis haber en el pueblo mucha paz 
V concordia, no consintiendo alteración por liviana que se- 
ra; en favor de persona alguna en particular, conforme al 
disiento tomado en las Cortes pasadas . y á lo que conviene 
al bien común. E para bien destas cosas, os encargamos 
mucho nos hagáis los acuerdos que para esto asi ser vos 
pareciesen necesarios. Escrita en Aimeirin el postrero de 
enero de 4580. 

El arzobispo — Diego López de Sosa. — Francisco de 
S.^a. — Don Joan Mascareñas. — Don Joan Telln de Meneses, 



tfipia (ie la caria de ta S/" W." ÍMm para S. N. , escrita en !1 rji- 
hetero de SO, triídnrida dr pnrliisacsen astcllaiifi. 

Vine á esta tierra á vcsilar áel rey mi señor, cuando su- 
pe que sus indisposiciones iban tan adelante, é fué nuestro 
Señor servido de le llevar para sí tres dias después que aquí 
llegué (l).EI grande dolar que tengo de tan grande pérdida, 
me no da lugar para masque acordar á V. M., que se mo- 



(I) Murió o! rí-y D. Enriqun on :M de enero de 1580, tli« i»n 
(pie cumplía los 69 nfias de 511 pH.kL 

Tomo XL. 10 



láíM) 



dere en v\ senlímienlo que esU^ nueva le ha de causar, de 
manera que no haga mal á su disposición, porque la con- 
fianza que se debe tener de S. A. eslar en el cielo, bastará 
para grande consolación de quien le amaba en la tierra. 
Ordenó S, A. en su (estamiento que la causa de la su* 
cesión destos reinos se determinase por justicia ^ é porque 
para ella se poder hacer á quien la tuviere , importarla mu- 
cho satierse que lo ha V. M. asi por bien, quise acordar á 
V. M. cuanta obligación tiene á no consentir le digan otra 
cosa, y cuan propio es de V. il. servirse de queste nego- 
cio se determine por derecho y orden dello , ansí por lo que 
va á la quietud de toda la cristiandad, como por el bien 
destos reinos. Yo lengo hasta liora procedido por esta mis- 
ma manera en mi pretensión, como V. M. tendrá enlcndi- 
do de sus menistrns , y quedo muy confiada en las muchas 
virtudes y grandeza de ánimo de V. SI. , que mandará ha- 
cer lo mismo en la suya , para que de cualquiera manera 
que la causa se determinare, quedemos siempre continuan- 
do en el amor que tenemos al senicio de V. M., cuya 
vida, etc. 



Carta del P, Rivadentira de la compañía de Jesux a¡ 
zoUipo de Toledo (\j , escrita á i6 de febrero de 4580. 
representando los graves incontenientes que se seguirían 
de hacerse la guerra á Portugal, 



d 



LcsTHisivo T Reverendísimo Se^or. 



i 



Locura mia y atrevimiento grande podrá paresc^r á 
V. S. I., ver carta mía en negocio tan grave como e! que 



(1) Gobenuba en este tiempo la iglesia de Toledo el cardenal 
D. Gaspar de Qoiroga , Antes obispo de t^nenca , inquisidor general , 



291 



I 



aquí diré; mas el amor sac-i á los hombres de seso, y el 
cdo lie h boara de Dios y del servicio del rey nuestro se* 
fior J bien del reino, dan alas para volar aun á ios gusa- 
nillos de la tierra corno yo. Grao mal sería, señor Ilus- 
trísiroo, si fuese menester hacer guerra contra Porlogal, 
y ver tomar las armas á cristianos contra cristianos, á ca- 
tólicos contra católicos, á españoles contra españoles, k deu* 
dos y amigos contra sus deudos y amigos, y turbarse y re- 
volverse con guerra á aquella parte de la cristiandad que 
sola en toJí ella paresce que tiene y conserva la paz, jus- 
ticia y religión en su puridad, y mantiene la que hay en 
las dcm js provincias fuera della. Porque aunque fuere for- 
zoso y necesario venir á esto, en Gn seria mal y mal gran- 
de » y uno de los mayores castigos y azotes que Dios envía 
í'i los reinos para afligirlos y asolarlos. Paro aunque sci tan 
grande mal el de la guerra, mayor seria ver el estrago 
que ella h.icc y tas calauíidailcs que trae consigo, y no sa- 
car el fruto que se pretende de la gueiTa , que es la victo- 
ria, y con ella el reino de Portogal, el cual aunque es pe- 
quefk) y eslá al presente exhausto y consumido; pero no 
lo es ni lo está tanto , que no ponga en cuidado este nego- 
cio y que no haya de ser largo y diñcultoso así por el odio 
y aborrecimiento tan entrañable que nos tienen los porlo- 
gucses, que los hará pelear como leones, y con mas vaiot* 
y esfuerzo aun de lo que suelen, como por las ayudas y so- 
corros que buscarán, y por ventura hallarán en los otros 
reinos, que tienen odio morlal á S. M, ó por ser único 
defensor y amparo de nuestra sánela fe católica, ó por 



consejero de Estado, etc. Entró en el arzobispado en 1577, fué 
^ creado cnrdeníil en 1578 por el papa Gregorio XIII. y murió en 
I Madrid el 90 de octubre de 159^. 



292 

^r tan poderoso príucipc como es ^ Leniieiido .su graodeza, 
ó teniendo invídia á su felíeidud. 

Üc nuestra parte bien veo que habrá mnsgeDtc, y roas 
ejercitada y mas diestra en el pelear; mas temo que le \\^ 
de faltar la gallardía y el vigor y gana do hacerlo como 
conviene se haga, para alcanzar la victoria. Porque demás 
de ser guerra eonlra cristianos, amigos y deudos que son, 
rcsi)cctos que suelen entibiar y detener los ánimos, y en- 
flaquecer los brazos y embolar las lanzas de los que pelean, 
veo todo el reino muy afligido y con muy poca gana de 
cualquiera acrescentaniienlo de S. M. , y menos dcste, por 
paresccrics (¡ue á los |)a(ticularcs del, ó es dañoso ó miiv 
poco provcciioso ; y jiaru decir claro como debo lo que sien- 
to, veo los corazones muy trocados de lo que solian eu el 
iiraor y aliciou y deseo de la gloría y honra de su rey, Ic- 
iiióndolo primero cada uno metido en sus entrañas, y de- 
scando la vida y la salud de S. M. mas que la propia; lo 
cual no es ansí agora , y eslo en todos estados; ¡wnjue los 
pueblos por las alcabalas, los grandes por parcscerles quo 
ya no lo sun ni se hace caso dellos, los caballeros por las 
pocas y cortas mercedes que reciben , los clérigos por el 
subsidio y excusado y otras cargas í[ue padesceu, los per- 
lados por esto y [lor los vasallos de las iglesias que se ven- 
den; hasta los frailes por la refoi'jnacion que se ha intenta- 
do hacer de algunas reügiones, cslan amargos, desgusla- 
dos y alterados eonlra S. M, . de suerte que aunque es rey 
lau poderoso y lau obcdcscidoy respcclado, no es tan bien 
quisto como soüa , ni tan amado ni tan señor de las volun- 
tades y de los corazones de sus subditos, y de esto se ba 
de formar el ejército, y estos son los que han de pelear, lo 
cual harán ílojamcnle si los corazones estuvieron flojos y 
caídos en el amor de su rey, especialmente paresciendo á 



295 

miiclios que lo que se ganare en Portugal es ucrescenUi- 
mienlo de S. M. y de su real corona, y no de las haeiendas 
ni de las honras de los que han de pelear, antes que estas 
se raenoscabarAn con este acrcsccnt.imienlo; porque cuan- 
to mayor y mas poderoso fuera S. M., clios serán me- 
nores y valdrán menos y les cabrá menos |)arlc de las 
mercedes, cuantos mas fueren los en quien ellas se 
han de .emplear, y que ya no tendrán ningún refugio 
cuando le hayan menester, sucediéndoles como suelea!^ 
guo desastre, si se les quita esta guarida que agora t¡e> 
nen de Portugal. Y aunque realmente el mayor bien de todo 
el reino y de toda la iglesia católica es, queS. M. sea aun 
roas poderoso de lo que es para defensa y seguridad della 
y dél; pero como los homlires coraunmenEe tienen cerrados 
los ojos al bien común y abiertos á su parlictilar, y se mue- 
ven [wr su propio inleresc, donde este falla y no hay so- 
bra de amor, paresce que faltan también las fuer/as y que 
9e caen los brazos, y temo que estarán caidos si S, M. no 
los levanta con gracias y con favores, y que aunque sean 
valientes no se menearán con el valor que es menester, 
pues se hace mal lo (|ue no se hace de corazón; ni hasta 
que haya soldados extranjeros en el ejército, pues el nier- 
vo y fuerza dól , han de ser los naturales que en lin son va- 
sallos y de mas esfuerzo y vigor. Y para darle á todos y 
alegría y ánimo á todo el reino, imporlaria mucho (á mi 
|)obre juicio) liaccrle algunas mercedes, tomando oca.sion 
dcste nuevo Ululo y acrecentamiento de S. M. y de las Cor- 
tes que se lo suplican , quitando ó abajando las alcabalas á 
Io9 pueblos, y dando de las enconiiendns que vacan á los 
caballeros, y regalando y acariciando á los señores, y á 
que sirvan todos con mayor gusto y voluntadr A esto 
ayuda el considerar los peligros que hay en ía guerra, y 



29 i 

(*uaii fácil cO!Hi es penler la vida los princiíJes que andan 

cQ ellas, y como quedarían eslos reinos y todos los otros desla 
corona y los demás de la crisliandad, si Dios |>or nuanlros 
|)ecados nos quitase á S. M. , que seria quitarnos el sol y 
la luz del inundo, y acabársenos la |)az, la justicia y el escu^' 
do Y único amparo y pilar de nuestra sancta religión, sii 
do como es el principe nuestro señor (an niño y liabicndo*1 
se de gobernar estos reinos por tutores, que los ejemplos pai 
sados muestran cuan trabajosas y perjudiciales siempre les 
bnn sido. Y solo pensar que puede ser esto, y que lodo el 
bien de la cristiandad está agora colgado de la vida de un 
hombre mortal, hace perder los pulsos y el juicio á cual- 
quiera hombre cuerdo y amigo del bien común. Y aunque 
S. :\l. como hombre esté subjelo en todo tiempo á los 
acaescimientos, Haquczas y peligros humanos; pero ma- 
yores son estos en tiempo de guerra no solamente de la 
arlilleiia, acometimientos y conjuraciones de los eoemí- 
gos, que con la muerte de uno aseguran sus vidas, y por 
esto la procuran por todas las vi.is á ellos |)osibles; pero 
también |>or las congojas, trabajos y cuidados que los 
vanos y repentinos acaescimientos de la misma guerra 
traen consigo, y es diferente el peligro -que habría es- 
lando lodo el reino armado y junto, ó desarmado y divi- 
dido, desgraciado y descontento de su rey » ó sabroso y con- 
lento. Y este contento paresce que habria de procurar S. M. 
en esta sazón , haciéndole mercedes, como arriba dije, por 
la via que mas fuere servido. Y si paresclere por ventura 
que este no es tiempo de usar liberalidades por crcsccr en 
él con la guerra las necesidades de S. M. , atmque veo que 
es punto dificultoso; pero V. S. I. considerará con su grande 
prudencia, si es mas lo que con esta suerte de liberalidad 
y blandura se puede ganar ó lo que se puede perder; pues 



295 

usando della se ganan los corazoues de todo el reiuo, y coa 
ellos se asegura la victoria y los reiuos y estados de S. M.. 
y haciendo lo contrario se pone lodo esto en peligro, sí Dios 
nos hiciese como nuestros pecados merescen, que por un 
poco de interese que se saca teniendo las alcabalas en su 
punto y rigor, se dá ocasión ú que la guerra sea mas larga 
y menos segura , y que se haya de gastar en ella mucho 
mayor cantidad que importa ese interese, y se gastarla si 
los ánimos de los vasallos de S. M. , que han de pelear, estu- 
viesen sabrosos, así. porque cstándolo ellos pelearian mejur 
y se echaría aparte mas presto este negocio, como por- 
que los portugueses esperarían ser mas bien tratados vien- 
do que lo son los castellanos, y seria mas fácil traerlos á 
la obediencia y servicio de S. M., que no hay duda sino 
que el natural odio que nos tienen y la falta de cordura los 
pueden atizar y mover á desvergonzarse y hacer guerra; 
pero también podrá ser causa y motivo para ello ver el ge- 
neral descontentamiento que tiene todo el reino de Castilla, 
por paresceríes que no serán ellos mejor tratados, siendo (co- 
mo piensan) enemigos ó á lo menos extraños, que lo son lus 
amigos y naturales. 

En todos los tiempos y lugares lodos los grandes capi- 
tanes tuvieron siempre gran cuenta de ganar las volunta- 
des de los soldados, y de tener gratos aquellos que los 
habian de servir en las guerras, y para este íin hicieron 
cosas que en tiempo de paz no las hicieran; porque en la 
paz el soldado ha menester al rey, y en la guerra el rey al 
soldado, y para alcanzar lo que en ella se pretende, que es 
la victoria, y con ella la paz y tranquiliilnd de la repúbli- 
ca, es necesario tenellc contento y alegre, y uo menos á los 
soldados que á los señores que le han de sustentar, y por esLo 
no se llene tanta cuenta cou otros respectos que en ticmjjo 



296 



üe paz son de niuclio momento y consideración. Mas porque 
ya (|ue me ha fallado á mi esla en tratar de malaria que 
puede parescer agena de mi hábito, no me falte en todo 
tralAndola prolijamente, quiero acabar suplicando humil- 
mente á V. S. I. que peidnne mi atrevimiento; pues la 
causa dói ha sido, como dije ni priucipio, el amor y celo 
del servicio de S. M. y del bien común , que por ser comu 
de lodos parece que loca á todos el desearle y procurarle, 
y mas á los que por nuestro liáiilto y profesión estamos 
míis obligados á celarle y prüciiiarte mas. dando de mano 
á cual(|uier otro respcclo propio é interese particular. Y 
también suplico á V. S. I. que si le paresciere que es dis|)a- 
ratc lo que aquí escriba ((|uesi debe ser) rasgue esla car- 
ta y lo encierre en su pecho, y si hubiera cosa que pueda 
aprovechar, se sirva della por olro mejor estilo que aqut 
se dice: que la confianza que tengo que V. S. I. me hará 
esta merced , por la que sin yo inerescerlo siempre me ha- 
ce, me ha dado animo para hacer esto y el parescermeque 
DO hay persona en lodo el reino á quien yo con mas segu- 
ridad y con mayor provecho lo pudiese decir; pues no hay 
ninguna en todo él que eslé mas obligado á mirar por el 
bien de lodos, que el cardenal y arzobispo de Toledo, ni 
mas por el servicio de S. AI. , que el que es de su supremo 
Consejo y ha recibido tantas mercedes de su real mano, ni 
a procurar que no haya alborotos y desasosiegos en el rei- 
no, con los cuales se siembran y crecen ka heregías que el 
que liene oficio de desarraigarlas, y aLajar y prevenir las 
causas dellas. Nuestro Señor, etc. De Toledo 16 de liebre- 
ro 1580. 



- 



897 



Carta autógrafa del secretario Gabriel de Zayas á f), fío- 
drigo de Castro ^ obispo dfi Cuenca, fecha en Madrid á 
21 de febrero de 1580. 

li.nsTRisiMo Señoh. 

Muy particular favor y merced he recibido con haber- 
me querido tomar V. S. I. por medio para representar á 
S, M. el deseo que tiene dct buen suceso del negocio de 
Portugal, y de que la S." D/ Calnlina y su marido (1) quie- 
ran tomar el camino que les conviene, que es echarse en 
brazos de S. M. y concertarse en lo que toca á su particu- 
lar; y venia tan ú propósito para esto la carta de V. S. h, 
que la mostré originalmente á S. M., y habiéndola Icido 
con mucho gusto, me mandó que de su parte escribiese á 
V- S. I. lüs gracias , y le diese á entender que todo aquello 
y la oferta que V. S. I. hace de su persona, es conforme ú 
la confianza y seguridad que dól tiene S. M., y que del 
Sr. D. Rodrigo de Alencaslro (2) está tan satisfecho, que lie- 
ne por sin dubda que hará cuanto en si fuere |>or el servicio 
y conlentaíniento de S. M. , y que así le parcscc muy bien 
que V. S. I. le envié á llamar para comunicar con rl, co- 
mo de suyo, el medio que se podia lomar para que la señora 
doña Catalina y el duque se contentasen de alguu buen con- 
rierlo con S. M., que á mi juicio el mayor de lodos seria 
remitirlo á la grandeza de S. M. : que esto y el deudo y el 
amor que tiene á su prima, y lo que desea el bien y pros- 
peridad de su casa y posteridad, le obligarían á hacer mu- 



(<) Los duques de Brag3nz.i. 

(9) Secretario del duque de Braganza, 



298 

ciiü mas dü lu (|ucctlus sabrían pedir, auii(|ue si quisieren 
señalar p;irlidos, S. M. holgara de cirios, siendo puestos en 
razón. Y de una manera ó dtí otra es menesler diligencia, 
porque S. M. anda de partida con resolución de no volver 
un paso atrás sin ser rey de Portugal , pues se lo ha dado 
Dios y su dereclío; y cuando no basl.iran los medios pacífi- 
cos, lomara con las armas lo que es suyo, aunque como 
tan gran cristiano, holgaría en extremo de lo primero, por 
excusar la miseria que consigo trae la guerra, mayormcn» 
le entre crislianos tan vecinos, amigos y deudos. Esta es 
ia sumraa de lo que puedo decir cerca deste particular. 
V. S. I. lo disporna con su mucha prudencia como viere 
mas convenir: que S. M. mucha cuenta licne con aquellos 
señores, y les escribe muy h menudo regaladamente , y les 
ha Iraido su sobrino, digo, at de Barceíos, sin í|ue les cues- 
te un maravedí, teniéndole et Xarife tallado en doscientos 
mili escudos, [lorqnc los mismos portugueses le habian da- 
do á entender que habia de ser rey de Portugal , y ofrecls- 
dole por él cuarenta mili escudos, que no los tuvo en nada, 
y lodo lo pospuso luego que víó una carta de S. M. en que 
se le escribió que el dicho de Barcclos era su sobrino y le 
amaba como á hijo. Y con este mismo respecto ha sido tra- 
tado , regalado y festejado desde que lomó puerto en Gibrul- 
lar: que me ha parecido apuntarlo con lo demás, para que 
V. S, I. uso dello como le paresciere, que en verdad aque- 
llos señores son obligados á corresponder con mucho agra- 
descimiento á S. M., y (si hien lo miran) harán su negó- 
ció. Y si acaso en lo de la ida allá del Sr. ü. Rodrigo bu* 
liiesc de haber dilación, podría le scribir V. S. 1. loque le 
ha de decir de palabra, aunque la presencia y comunica- 
ción tendria mas fuerza. Y avisaráinc V. S. L de loque se 
acordare y hiciere para que yo íojíucda reFerlr á S. M. 



Beso Us manos de V. S. 1. por ci socorro de mi |)cu!Úo» 
y por el que me ofresoe, que lo e&tirao como si me diese 
su iglesia; y eo verdad que en esta parte do vive engaña- 
do V. S. I-, porque lo amo y deseo servir summnmeule, 
como se conoscerá por obras lo que me quisiere mandar 
V. S. R."*, cuya III.*" persona y estado nuestro Señor 
guarde y augmente como puede. De Madrid á 21 de he- 
brero 1580. — De V. S. I. mas cierto servidor qtie sus ma- 
nos besa — Zayas. 

Sobre. — Al Hustrisimo señor mi señor D. Hodrigo de 
Castro, obispo de Cuenca , del Consejo de S. J/. 

f Carta autógrafa del secretario Zayas á f). Hodrigo de Cas- 
i tro, obispo de Cuenca , fecha en Madrid á 21 de febrero 
^^de 1580. 
^B Ill'stbísiho Skñor. 

Teniendo cerrada la que va con esta, me llamó S. M. 
y entre otros negocios movió la plática de Braganza, y pu- 
so en consideración si seria mejor que V. S. I. cómodo su- 
yo, se llegase aquí» que lo podria bacer disimuladamente, 
viniendo basta el postrer lugar de su diócesis, y decir á sus 
criados que, pues se baila tan cerca, quiere dar una vuel- 
ta por acá para se volver luego: que no hay dubda seria 
muy á propósito para informar á V. S. I. muy de funda- 
mento» de la substancia deste negocio y de lo que Y. S. I. 
hubiese de tratar con el Sr. D. Rodrigo y por su medio, 
con los de Braganza, ó si bastarla que Y. S. I, le escribiese 
que pyrliesen el camino, allegtíndose todavía hacia acá 
por ganar tiempo. Mándelo mirar V. S. I.: que la determi- 
nación de lo uno 6 lo otro, dijo S. M. que quedase íi su 




300 

arbitrio. Y porque 3C gane tiempo envío csle despacho con 
propio ycnle y vinienle ú ];is 20 leguas, con sobrescriplo y 
sello de S. M. La Divina lo encamíDC como conviene» y 
guarde y acrescienle la III. ""^ persona y oslado de V. S. cw- 
mo puede. De Madrid á 21 de licbrero 1580. — De V. S. I. 
mas cierto servidor que sus manos besa- — Zayas, 

Advierta V, S. I, que tengo de mostrar sus carias al 
rey, y que si hubiere alguna particularidad que no convie- 
ne que vea, mande que venga aparte. 

Sobre, — Al Iluslrísimo señor D. Rodrigo de Castro, 
nú scilor obispo de Cuoncí , del Consejo de S. M. 



Carta de D. Rodrigo de Castro , obispo de Cuenca, ai co- 
viendador mayor de Cristo, fecha en Madrid á 9 de mar- 
zo de 1580. 

(9 de marzo de 1590.) 

fíesolucíoa de Felipe II de llevar adelante la íruLTra de Porlii- 
¿;al — Preparativos — Mates que de esta p-ucrra pueden resultar ala 
causa del catolicismo — -Uiic^a al comendador que persuada ron su 
consejo k su primo el duque de Braganza, á jin de que se evite el 
rouipimieDlo — Motivos de gratitud de este para con el Rey de Es- 
pana. 

Ilustrísimo Señor. 



Muchos días ha que no tengo caria de V. S. , aunque de 
su salud me avisa el señor D. Rodrigo; pero no me conten- 
to con esto, ni quiero cousentlr que este olvido pase tan ade- 
lante, especialmente en tiempos tan calimitosos como ago- 
ra wrrcn. en los cuales es justo nos escribamos y comuni- 
quemoá mas á menudo que en otros, pues por lanías par- 



r>oi 

seutillos como es razón, y eslo me mueve A 
hacer estos renglones para obligar á V. S. ú que me res- 
|>onda y avise de lo en que puedo ser de provecho acA en 
la materia (|iic se platica i|ue yo haré lo mismo para lo 
de allá. 

S. M, me mandó venir A esta corle para que me ha- 
llare al juiamenlo del príncipe nuestro señor, que se hizo 
A primero dcste, A donde lie visto que no se trata sino de 
guerra y mas guerra , y esta se jusliüca con haber el rey 
hecho muciías diligencias en querer saber y averiguar el 
derecho que tiene A la sucesión de esc reino, y ha tenido 
muchos paresceres de letrados famosos de llalla, Francia 
y España, y todos se resuelven en que A él le compele, y 
es legítimo y verdadero sucesor en él. Y yo he visto algu- 
nos dellos y sabídolo de personas harto doctas, que con mu- 
cha atención tiati estudiado y trabajado el negocio, los cua- 
les asimismo aconsejan al rey (|ue por su propia autoridad 
tome la pose-^ion dé! sin aguardar á otra diligencia ai de- 
claración alguna ; pues nadie es ni puede ser juez compe- 
tente para |)odello declarar, y los teólogos le dicen que está 
obligado en conciencia A seguir esta empresa por la via 
que íncjor y mas segura le parescicre; y no lo han dicho 
A sordo según las prevenciones y aparejos de guerra que 
de atrás se han hecho» y la prisa que agora se dan A co- 
menzalla , de que sabe nuestro Señor la pena que yo sien- 
to y con mucha vimu deben sentir todos los homb['es cris- 
tianos y celosos del servicio de Dios y bien de ta universal 
república; porque veo, señor, y se me representan lautos 
rnales y daños, que si Dios por su acostumbrada miseri- 
cordia y infinita bondad (no ntirando A micstrcs pecados y 
muchas ofensas que continuamente contra 61 comclemos) 
00 remedia^ temo queste rineonclUo de España (á doudcse ha 




502 

recogido la religión c;ilólica) se ha de acabar y perder del 
lodo, y que habernos de venir á estar peores que en Fran- 
cia, Alemana y ínglalerra; pues estos de fuerza han de venir 
11 ser personages en esta tragedia, y foraosamenle nos han de 
pegarla roña que traen consij:;o. 

V. S. sabe que allende de la obligación que tengo á 
desear y procurar el aumento y autoridad de la casa 
del duque de Berganza por el deudo que con él tengo, 
me obliga á ello la mucha merced que mi señora la 
duquesa (que está en el cielo) me hizo estando yo en Vi- 
llaviciosa, y ni mas ni menos el duque D. Tcodosio (que 
Dios tiene) en Lisboa, y los regalos que continuamente me 
enviaba siendo yo estudiante en Salamanca, tratándome 
no menos que como á hijo, con palabras muy dulces y 
amorosas; y siendo esto así, caería yo en caso de grande 
ingratitud (pecado tan aborrecido de l)¡os y de las gentes) 
si no me doliesen los trabajos y fatigas del duque su hijo y 
de su casa, como es ruzon, los cuales siento cotno los míos 
propios: y estos veo van acrescenlándose de manera que si 
no se ataja el pasmo con tiempo, en esta materia de la su- 
cesión dése reino, que se trata, no creo podría tener des- 
pués remedio, y agora lo podría haber^ si el duque lo pro- 
curase con diligencia y cuidado; porque entiendo que S. M. 
tiene y siempre tuvo mucho amor y afición á su Excelencia 
y A la S." D/ Catalina , y non esta procuriS la libertad del 
duque de Rarcelos con tanto cuidado y dilifj;f;ncia como ha- 
bernos visto, y que na con menos voluntad querrá el au- 
mento y autoridad de su casa ; y siendo esto así, obligación 
tiene V. S. mas que otro alguno, de aconsejar y poner en 
razón á su primo, pues tiene tanta autoridad para ello y no 
menos prudencia y experiencia de negocios grandes, para 
que guiado por su buen consejo y parescer , acierto en lo 



k 



5o: 



¡que le está bien y conviene para su acreccnlamienlo. Y es- 
to suplico ú W S. con loda insUncia lo haga con brevedad 
y con h destreza que suele eu lodo lo que loma entre ma- 
nos, y abra V. S. su pecho conmigo sin recelo ni sospecha 
alguna, y apúnteme los medios y condiciones que le pares- 
iciere se deben tratar: que yo como he dicho, haré acá las 
I diligencias que me parescieren mas convinienles y útiles 
lal negocio, y espero en Dios que por mano de V. S, se ha 
I de acabar este, que es el mas grave y de mayor importan- 
cia que jamás ha habido ni puede suceder en estos reiuos, 
¡de que V. S. ganará gracias con Dios y con el mundo, y 
será gloría perpetua para su persona. Yo de mi parle em- 
I picaré las pocas fuerzas que tengo en lo que acá pudiere, 
I para que el negocio se encamine bien. Plega á nuestro Se- 
¡ ñor lo guie como mas convenga á su servicio y utilidad de 
la república cristiana, y no permita lanío mal como se pue- 
de esperar si se lomasen las armas entre cristianos amigos 
y parienles. 

Todo lo que he dicho sea para con V. S. solo y entre 
nosotros, y cuando me escribiere, vengan las cartas en el 
[pliego del Sr. D. Rodrigo: que él me las enviará á Cuenca 
jdonde me parto pasado mañana Dios queriendo. A mi seño* 
TU doña Isabel beso las manos, etc. — En Madrid 9 de mar- 
10 1580, 



<J5 as >» - 



i 



m 



Copia do carta del obispo de Cuenca D. liodrigro de Castro 
al comendador mayor de Chrislus , fecha en esta ciudad 
á a de abril de i 580. 

£1 derecho de Felipe U á la corona de Portugal está fundado 
en las leyes y cu la opinión de doctos letrados — Conveniencia de 
arredilar las cosas por medio de conciertos— Se ofrece áser mcdia- 
oof con [a duquesa de Bra^auza— Jusiifica eí dictamen de los teólo- 
gos, seguo el cual pu(;de el rey de Espana apoderarse por cual- 
quier crimino de la corona de Portugal. 



klSTilisiMO SEÑOK. 



i 



Por la vía del señor D. Rodrigo recibí en 4 del presen 
(e la (le V. S. de 2G del pasado , y eii cualquier tiempo es 
para mí mucha merced ver cartas de mauo de V. S. y sa- 
ber de la salud de su IlL"* persona. Dios la dé A V. S. mu- 
chos años para su servicio como puede y en esta casa se 
desea. Yo fa tengo á él gracias y he pasado bien los traba- 
jos de la cuaresma. 

De que V. S, sieute (corno en su carta significa) lasdi- 
ficnllades del tiempo que corre y el daño universal que de 
las materias que se Iratan (lodria resultar átoda la cristian- 
dad, creo yo muy bien de su mucluí virtud y buen celo, 
y este peligro y daño tan evidenle nos debe mover á todos 
ú procurar cslorballo y alajiílfo por lodas las vías y medios 
posibles » aunque sea á costa de vida y hacienda ; y es cier- 
lo que todo lo poudria yo de muy buena volimlad, si basta- 
se para poder remediar los males que se esperan, lo cual y 
la obligación que tengo á procurar y desear el l>¡cn y acres- 
ccnlamienlo de la casa del duí|ue j me ha movido á meter- 
me á donde no me llaman, y querría yo ser mucha parle 



305 

para poder snlir con mi intención y de«eo; mas véolo mal 
aparejado por la confianza y salisfacion que V. S. dice tie- 
ne la señora D/ Catalina de su justicia á la sucesión dése 
reino, habiendo lenido antes de entrar en este negocio mu- 
chos paresceres de hombres muy doctos, que se mandaron 
consultar en todas partes. Y con verdad puedo certificar A 
V. S. que me ha costado muchas horas desludio y trabajo 
querer saber y entender de raiz la verdad desta dificultad, 
comunicando el negocio de palabra y por escrito con muy 
famosos letrados y de mucha conciencia, y delante de nues- 
tro Señor digo á V. S. que entiendo que la justicia del rey 
nuestro señores tan clara y evidente que á los fundamen- 
tos que por ella hacen no sé yo cómo se puede responder, y 
á ios que en contrario se pueden traer (que todos se han 
visto con mucha atención) está muy bastantemente satis- 
fecho y resftoudido. Y al fin, señor, lodos los letrados es- 
tudiamos por unos mesmos libros y acá se han visto tam- 
bién los que en ese reino hay que tratan desta materia y 
la resuelven en lo que he dicho; y asimismo se sabe que el 
rey D. Enrique, que está en el cielo, lo tenia entendido de 
la misma manera, y deslo hay sin duda mucha prohabi- 
lidad y certidumbre. Según estova V. S. puede ver cuan 
fuera de proposito seria tratar del medio que en su carta 
apunta, que en efecto es querer que se declare pertenescer 
el derecho de la sucesión á la señora Ü.* Catalina, quedan- 
do el reino al duque de Barcelos su hijo, y antes seria causar 
indignación mentar cosa semejante , que hacer provecho al 
negocio que pretendemos. Yo holgara harlo de poderme 
ver con V. S., y á boca decille mas en particular lo que 
siento del que tengo por cierto. Se convenceria y allanaría 
á creer que digo todo lo que hace al caso, sin andar por 
eircnnfoquios, ni gastar almacén, que no es tiempo dcllo 
Tomo XL 20 



sino (le ahrpviar y nprclar el tratar de coiirierlns : y así lo 
debe V. S. hacer y hablar á esos señores, aconscjánJoles 
lo que les conviene; pues á nailie con razón deben dnr mas 
erudito que á V. S. , así por el deudo qne líeoe con ellos, 
como por su mucha prudencia y discreción y experiencia 
de negocios de cualidad. Y aunque yo estoy lejos de donde 
S. AI. anda , si onlendicse que lleva algún camino el poder 
tratar de medios, iré en su scguimienlo, llevando comigo 
al señor D. Rodrigo, y entrambos seremos solicitadores 
de la señora D.* Catalina, y esto dependerá de lo que 
V. S. me avisare, á quien torno á suplicar no lo dilate de 
manera que nDilemos en demandas y respuestas untes de 
entrar en lo que hace al caso : que yo hasta oir de veras 
;i V. S., no tengo que poder decir. 

En líJ que toca al parescor qiiií !os teólogos han dado á 
S. M. ( 1) de que puede y debe en conciencia procurar haber 
la posesión dése reino (estando enterado del derecho que 
tiene á él) por el camino que mejor y mas cierto fuere, no 
es tan sin fundamento como A V. S. le |>aresce, ni leulugia 
tan escura que no se deja bien entender; pues va fundada 
en razón natural, presupuesto que en ese reino no puede 
haber jueces que dcM-laren ol derecho de la sucesión, cuan- 
do les competiera el podcflo hacer, pues como parles for- 
males serian sospechosos á S, M.; y la misma razón corre 
en todas las otras naciones fuera destos reinos, las cuales 
(como V. S. bien sabe) no desean nada el acrescentamien- 
lo de S. M, , ni le querrían ver con mas poder ni fuerzas 
de las que tiene , sin tener consideración á lo mucho que 
importa que las tenga para conservación y aumento de la 
religión cristiana y sosiego universal de la república , y e.s- 



(1) Vé»se el lomo Vil dfi esta Colección , pAg. 276 



307 

solo por ventura bastará sin el derecho que tiene á (íse 
reino) á procurar lo que los leólosros le ponen tan estrecha- 
mente en conciencia. Y crea V. S. que esta es opinión 
cierta y verdadera y en que todos convienen» y que S, M.. 
siendo tan católico y celoso príncipe de la justicia, como to- 
do el mundo tiene entendido, ha hecho las diligencias que 
humanamente se han podido hacer, para averiguar esta 
verdad con las demás que tengo escrito á V. S. en esta ma- 
teria , y esto le movió á usar de rigor en las cosas de Flán- 
dea con tan excesivos gastos, como esnolorio, por ver que 
aquellos Eslndos se |>erdian con la heregía que en ellos se 
iba arraigando , teniendo por cierto (como la experiencia 
lo mostró) que el usar de blandura con ellos ei*a de poco ó 
ningún efecto. Y aunque alguna de las mismas razones 
que he referido, podrá la S." D.* Catalina traer por su par- 
le para fundar su pretensión, según el pare^ccr que V. S. 
me escribe le han dado letrados, es bien considerar los in- 
convenientes que podrian suceder á ese reino, de haberde 
venir á las manos, y especialmente á su casa y Estado. Y asi 
por estas razones todas seria lo mas acertado venir á tratar 
de medios, como he dicho. No quiero alargarme mas, 
aguardando á lo que V. S. me responda, cuyas manos bc- 
w D. Antonio mi hermano, etc. — En Cuenca 8 de abril 
de 1580. 

Del secreto esté V. S. seguro de mi parle, y yo lo es- 
toy también del de V. S. , porque entiendo lo que importa 
tendió en estos negoc/ios. 



Carta autógrafa de Zayas a D. Rodrigo do Castro, obispo 
de Cuenca f fecha en Guadalupe á 1,1 de.ahrií dr 1080. 

Agradécele de parte dr.l rey sus buenos otícios en la cuestión 
de Portugal — Teme que csle negocio se determine por las armas 
— Uisposiciones del duque de Alba — Partida del rry para Mérida. 

iLtSTHÍSIMO SeÑOH. 



Esta mañana me dio un cuñado de Pareja el pliego de 
Y. S. de cinco del presente, y púsame muclio de que haya 
tardado lanío, habiendo en Madrid tan buen aparejo para 
la brevedad, pues vienen cada dia y cada hora correos en 
diligencia. A la hora mostré á S. M. la una de lus cartas 
de V. S. R.""" y la del comendador mayor que se debió or- 
denar con liarlo csludio y comunicación de los señores de 
Graganza, sin embargo que dice lo conlrario, aunque á la 
verdad bien podía proponer lo que apunta para el de Barce- 
los, sin licencia de sus padres; pues no le reñirían sobrcllu 
(aun si dijera que tomíisemos una hija para el príncipe 
nuestro señor » era cosa mas comedida). Pero en fin , señor, 
á S. M. ha contentado muy mucho la minuta de la res- 
puesla de V. S. I. quitado lo que yo notaré en la margen, 
y así será bien que luego la scriba y encamine V. S. por 
la vía que le paresciere mas á propósito, que de aquí cada 
dia van y vienen correos á Aímerin. Y con esto me ha 
también mandado S. M. (|ue de su parle envíe muy mu- 
chas gracias á V. S. I. por el trabajo y amor con que se 
ocupa y adelanta en este negocio, que siendo menester la 
persona de V. S. R.'"*, está bien asegurada que verná de 
buena gana , y con tal confianza mandará llamar á V. S. I. 



yo DO perderé la ocasión, segua es mucho lo que debo j 
deseo servir á Y. S. ; mas lerno que a! íin csle negocio se 
ha de determinar por puñadas, pues ni el oficio que se ha 
hecho por parle de S. M., ni las gracias ni mercedes que 
el duque de Osuna ofresció al reino, que fueron las que V. S. 
eolenderá por esa copia, han sido para ponerlos en raion, 
ánles lo han convertido lodo en ponzoña , atribuyendo lau- 
ta largueza y liberalidad á que es porque conoscemos ser 
flaca la justicia de S. M. Pero con lodo eso se va por el ca- 
mino de la suavidad hasta donde se pueda llegar, por ente* 
ra juslificacion de S. M. ; y el duque de Alba no pierde 
punto en lo que es menester para en caso que la dureza sea 
lanía que se convierta en ceguedad. Y S. M. partirá de 
aquí el lunes 18 destc para Mcrida * y de allí se irá acer- 
cando con la oliva en la una fnano y la espada en la otra; 
porque lo que estos mcnsageros han Iraido , ha sido todo eu- 
Irelenimiento, con pedir á S. M. que quiera estar ajusticia 
y esperar sentencia , que es tan indecente demanda, cuan- 
to se deja considerar; y así los despachará S. M. un dja 
destos con la respuesta que convicae, aunque bien tra- 
tados y con dones de valor, ¡jorque no quede cosa que 
probar. 

La carroza, muías y cochero son tales que nos han da- 
do la vida á Montano y á mi , y así beso á V. S. I. de nue- 
vo las manos mili veces por la oferta : que muy asegura- 
do estoy que siendo menester, rae hará V. S. la merced 
tan cumplida como siempre, y crea V. S. R."* que le seré 
agradescido. Dice el cochero que se olviduron allá los espal- 
dares de la carroza: suplico á V. S. mande á su cabaileri* 
zo que los envié á Pareja , que de allí se traerán fácilmente, 
y todo se tratará como es razón. 

A Pareja envío recaudo para que desde Madrid vaya 



correo yeole y vinicolc cod este dcspadiu, pra que cotí 
él pueda responder V, S. R."* 

Bien podrá decir V. S. á quien coavenga las gracias 
que S. M. ha ofrcscido á los f>ortuguc5es; pero no permita 
V. S. que se saque copia, sino que le gunrde debajo de su 
llave. Y guarde y prospere Nuestro Señor la iiusirísiina 
persona y estado de V. S. en su santo servicio, como pue- 
de. — De GuadaUqie á ÍZ de abril J580. — Bésalas manos 
de V. S. I. su mas servidor — Zayns. 

Mande V. S. I. que se nic cuvjc copia dcsta su minuta, 
que uo be tenido lieuqx) de sacarla , y está tau bueua que 
no quiero dejarla de tener. Y si V» S. quiere la original del 
comendador mayor, se la enviare luego. 

Yo tengo aquí la información de la señora D.* Catalina, 
impresa: que barias han derramado. Y si la quiere ver 
V. S. se la enviaré; mas ba parcscidoá S. AI. que no se la 
debía pedir V. S* I. sino pasar aquello en olvido, como lo ba 
notado en la minuta. 



Copia de caria de D, Rodrigo de Castro á S* M, , en 
de mayo de r580 (1). 

Pi<le licencia al rey para ir en su seguimienio. y mediar en la 
cuestión de Portugal , como representante de la duquesa de Bra- 
gaau. 

S. C. R. M. 



A todos los criados y vasallos de V. M., } espccialmen 
te á los eclesiásticos, es razón nos (>onga en cuidado el que 

{K\ Al señor Castro, obispo de Cuencft, s« debe seguramente la 
conservación de los documentos que pablicamos, pues él mismo los 




d 

en- 



511 

i V. M. causarán las cosas de Portugal, y auoque |>or solo 
esto lo debo yo senllr Udío como el que ñus, no deja de 
hacerme también fuerza ¿ ello el deudo que tengo cou el 
duque deBraganza,cons¡derau(lo el peligro cu quo su persona 
Y casa estará, si la guerra que V. M. (icue coutenzada pasa 
adelante. Rsto con lo demás que he dicho y el estar yo 
tau apartado para poder acudir á esos negocios, me mueve á 
suplicar á V- íM. sea servido de darme licencia que vaya 
en su seguimiento á tratar de algunos medios, y procurar do 
poner en razón á la señora D/ Catalina y al duque, para 
que ellos se pongan en las reales manos de V. M, y les ha- 
ga V. M. la merced que fuere justo, teniendo cou:$ideracioa 
á la sangre que con V. AI. tienen y á la antigüedad y au- 
toiidad de su casa. Y aunque yo no tenga tanta como el 
negocio requiere, todavía confio en nuestro Señor me dará 
su gracia y favor, oyendo las oraciones con que continua- 
mente le suplico no permita tanto mal, como el que se es- 
pera si las cosas van todavía en rompimiento. Y si V. M, 
fuere servido de concederme la licencia que pido, llevaré 
en mi com[>añía á D. Rodrigo Dalencastro mi sobrino que 
será bien á proposito para lo que se hubiere de tratar, por- 
que se muestra muy agradcscidu á las mercedes que V, M. 
siempre le ha hecho, etc. 

iDondó reunir, ^egun se di<:e al principio del códice que icneiuus a 
la vista. Los membretes do lu 5 cartas y demás papeles, son todos 
de su puño. 1^1 de la présenle dice así: "Copia dt> la carta quo es- 
" crebi á S. M- en 18 Jo mayo de 1580. sobre las cosas de Porlu- 
"gnl, en el particular de la casa dcBra^anza." 



rcOo< 



51 



Carta aulóyrafa de Zaejas al obispo de Cuenca ^ fecha en 
Badajoz á 29 de tnaijo de 1580. 

Duélese de los males que pueden sobrevenir á la casa de Bra- 
¿;aiiza — DisposicioDi.'S del diu¡uc de AU>a |>ara ¿alír á caiujiaüa. 

klSTRÍSIMO SgNOII. 



Por la respuesta de S. M. verá V. S. R."" como le 
mostré la caria ^lue venia para mi, y la del señor comen- 
dador mayor, que vuelvo á V. S. R. [}oi<|ue llene mas pa- 
labras que substancia, y pudiera y debiera excusar las que 
scribc del santo rey que eslá en el eieío. Llégame al alma 
el riesgo y aventura en que aquellos señores de Braganza 
I>onen sus personas y estado; i)ucs A lo que creo á los ocho 
del que viene saldrá el duque de Alha en campana con el 
cjércilo (¡uc no lardará rnuclio en llegar k Villaviciosa. No 
acabo de enlcndcr en que se fundan los que imaginan re- 
sislir á S. M. en pretcnsión lan llana y tan justa ; pues aun 
cuando no lo fuera tan clara, hablan de forzarse á sí mis- 
inos viendo la iniposijúlidad que licnen de resistir á la po- 
tencia de un rey tan grande, que aun este nombre le quie- 
re quitar D. Manuel de Portugal y otros de su opinión, que 
no le llaman sino el enemigo, y otros lirano, y es su be- 
nignidad tan grande que ccrliíico á V. S. R. que no bace 
mas impresión en úl que en un Ángel. De la información 
de la señora D." Calatina se ba becbo acá el mismo Juicio 
que V. S. R., y se sabe cierto que dos de los letrados que la 
escribieron han dicho que sin embargo de lo que en ella se 
ba puesto, cnliendcn ser clara la jusliciade S, M. La Divi- 
na los alumbre y guarde, y acrcsciente en su sanio servicio 



513 

la III. ■• persona y estado de V. S. H,"» ooruo |Miede,— De 
ik)dajoz á 29 de mayo i 580. 

Pierres hace el dc[>cr oonio muy hombre dehiea, y las 
ínulas están muy buenas , y la carroza ha ganado mucho 
con las espalderas que llegaron á Mérida; y no sabría en- 
carescer la merced y buena obra que V. S. R. me hizo con 
ella, porque realmente me ha dado la vida. — De V. S. 1. 
mas cierto y seguro servidor que sus R."" mauos besa — 
Zayas. 



Carta original de Felipe I¡ al obispo de Cuenca , fecha en 
Badajoz á 29 de mayo de 1580. 

f Le dice que no hay necesidad deque acompaño á la corte, 
I niicatrus oo venga á coaciertos la ramitia de Rraganza. 



El Rey. 



R.**" ín Cristo padre obisiw del nuestro Consejo. Recibí 
vuestra carta de xvni del presente, y Zayas me hixo rela- 
ción de la que á él le escribistes y de la del comendador 
mayor de Christus que con ella vino. De vuestro celo y del 
deseo que tenéis de (|ue las cosas de Portugal se encaminen y 
asienlen como se pretende, estoy tan asegurado y satisfe- 
cho como lo debo estar, por quien vos sois y por el amor 
que sé que me tenéis» y principalmente por se atravesar 
en ello el servicio de Dios y el untvci'sal beneíicio de aquel 
reino. Y cierto es asi , que por las razones que decís ternia 
yo muy gran contcnlaniicnlo de que lo que toca A la casa 
de Brnganza se cnnipusieso como les conviene ; pero como 
<l Iralar dcslo ha de salir dellos, yo no puedo rnas de cer* 



ol4 

tilicaros (|uc lengo los brazos abiertos pura los recoger y 
hacer fiívoi y merced en lodo lo que hubiere lugar; y fal- 
lando esle principio, no veo fundamenlo que requiera vues- 
tra venida por acá. Si adchinlo lo tiubi(M'e, os lo mandaré 
avisar, leniendo por sin dubJa , que en eslo y en cualquier 
otra cosa de mi Sí^rvicio os ern[>leareis de tan buena gana 
como siempre lu habéis hecho, y yo de vos lo espero y con- 
fio. — De Badajoz á xxix de mayo. M. b. LXXX, — Yo el 
Hey — Hay una rúbrica. — Por mandado Je Su Majesliid — 
Gabriel de Zayas. 

Sobre, — Por el Rey — Al U.**" in Chisto padre obispo de 
Cuenca , del su Consejo. 



Nttecas del campo del rey nuestro seíwr, sacadas de u 
carta de un criado del conde de Pliego. La fecha de 5 de 
junio y de Badajoz. 






El conde de Pliego llegó de la Vera donde estaba de apo- 
sento h un lugar que se llama Torre de Argaz, dos leguas 
de Cáccres, y las demás Cümpafíias de hombres de armas 
se mudaron catorce leguas al rededor de Bíidajoz para es- 
tar mas cerca del cam[)o. Mandmne que yo viniese á Bada- 
joz á saber lo que pasaba en el campo , y lo que hay de nue- 
vo es. 

El duque de Alba se xa una legua de Badajoz á esperar 
la infantería donde hade ser el campo, y dos pequeñas de 
Yélves. A cinco ó á seis dcste espérase con brevedad que 
vendrá á esla ciudad toda la infanteria, y luego mandarán 
rcrí^'ir mas las guardas, por(|iic se entiende [loi' tnuy cierto 
<|uc á (luinctí deslc mes ha deslar lodo el campo formado. 
Llamarán tuda la eaballeriu de las guardas. A los ocho des- 



315 



i«Tan marchando, ban de entrar par Badajoz, sc- 

ffleCD, ¡tara que las vea S. M. y reina , y principes y in- 
fante», y luego se partirá la reina ú Si villa y principe car- 
denal. 

Eslan los de Portugal en Corles resolviéndose en lo que 
delenninarán de lincer; que hay muchos de buen projHÍsito, 
y S. M. no les da mas de (piincc días y son pasados siete. 
Dentro de nueve dias se fia de saber la guerra si será cicr- 
U; ma^ con lodo esto S. M. no Üeuc ningún discuido de 
mandar poner el campo en forma. lian hecho pozos; Ite- 
ran cebada al campo y vizcocho ; han venido mil carros 
dello de Sivilla. Hay mas de ndt carros de tierra de Cas- 
lilla. 

La arliilcrta está cuatro leguas de Badajoz : llevarse 
ha lucgu ai campo. A D. Alonso Puertocarroro le ha man- 
dado S. M. tenga A cargo la gente de Jerez. 

Hase ido por la posta á Cartagena ú traer á grande pri- 
sa ia infantería que ha desembarcado. 

Está aquí el obispo de Coinibra y otro embajador tratan- 
do cosas de Portugal, y siempre piden largas por ver si aca- 
ban los portugueses de resolverse en paz, y S. M. se ha re- 
suelto en el tiempo que he dicho. 

S. M. síilió el din de Coiytis Christi muy de mañana, 
y anduvo con la procesión y el príncipe cardenal. Holgó 
mucho oon las buenas fiestas que este dia se hicieron , y 
mas con unas folias de portugueses de Yélvcs: que oir su 
dureza es de reir , y no creen questa gente es para contra 
ellos» diciendo en donaire que S. M. no tos quiere , que ellos 
bien querrían tenerlo por rey. 

Al duque de Albnrqnerque le ha manilado S. M. tenga 
con toda la gente que da Plasencia y Trujillo y La Vera, y 
dale por acompañado á D. Luis de la Cueva, al cual hablé 



olC 

aí|ul, y me dijo como había eslatlo jiialo, y que la caria dc 
S. M. le levantó, y está en All>iirfjueiv|ue. 



Relación de las compañías de infantería y caballerh que lie 
garon al Real, una legua pequeña de Badajoz, lunes á 
i 3 de junio de 1580. 



^ 



Esle (lia enlre las cinco y las seis de la mañana salie- 
ron SS. MM. de Badajoz en un coche, y denlra del con 
ellos las infantas y príncipe canlenal , y fueron al campo 
arriha dicho, donde oslaba hecho un cadahalso cuhierto 
con ramas y enlapízado en el aposenlo que hacia debajo 
del con cueros y tapices. Sentáronse S. M, y reina nuestra 
señora y cardenal en el labiado en tres sillas, y las infan- 
tas delante en almohadas, y allí junto la condesa de Pare- 
des y de Barajas con las damas. Y el duque de Alba se 
asentó en una silla rasa á un lado del cadahalso, vestido 
con calzas de terciopelo carmesí con lelas, jubón y coleto 
blanco, herreruelo de saya entrapadu azul con pasamano 
de plata, sombrero grande pespuntado con muchas plumas 
y banda de oro y piala. Desde aquí daba órtlcnes al maese 
de campo, general y sargentos mayores y bartacbe! gene- 
ral de campaña, de lo que quería se hiciese. 

Las compañías fueron viniendo, y la primera que pasó 
fué la de doscientos ginctcs del reino úo Granada que venia 
en cuatro estandartes, de que es capitán Sancho de Avila, 
general de aquella costa, y |K)r andar ¿*1 haciendo su ofício 
de maese de campo general ^ pasó con ella D. Pedro Vene- 
gas, su teniente. Escaramuzaron un ralo con sus lanzas y 
adargas, que dieron contento ver cuan bien lo liacian. 

Tras esta pasó la compañía de arcabuceros de ú eaba- 



lio de D. Mnrtin de Acuña, el cnal llevaba vestida una ro- 
pilla de lela de oro encarnada con muelios alamares de oro 
y piala, y sus ropillas de paño amarillo coa alamares y pa- 
samanos de oro. 

Tras esta compañía comenzaron á pasar las de los hom- 
bres de armas, y vcnian delante de la primera D. Diego de 
Sandoval, veedor general de las guardas, y él arededorde 
ellas con algunos cal)a)leros deudos de D. Diego. 

La primera compañía de hombres de armas fué la de 
Ü. Alonso de Zúñiga y üírdova, gentilhombre de la cáma- 
ra, vestida su persona y aderezado el cabíillo de tela de 
oro y raso, y los toneletes de ios hombres de armas, de 
terciopelo carmesí con guarnición de terciopelo azul y 
blanco. 

Luego paso la del marqués de Priego que llevaba su 
teniente por quedaré! enfermo en Marida. Eran los tonele- 
tes de los hombres de armas de paño negro, guarnescidos de 
raso negro y blanco. 

Tras esta compañía pasó la de D. Luis de Guzman que 
iha su persona y aderezo del caballo, de lela de oro carmesí 
bordado de oro. Los lonelclcs de la gcnle eran de terciopelo 
amarillo, guarnecidos de terciopelo negro, buenos caballos y 
gente á una mano. 

Luego pasó la compañía del conde de Buendía. Lleva- 
ba una casaca sobre las armas, de terciopelo carmesí borda- 
da de oro , y el aderezo del caballo de lo mismo; los tonele- 
tes de la gente, de letciopelo amarillo, guarnición azul y 
blanco. Lleva esta compañía buenos penachos. . 

La compañía de ü. Reltran do Castro, hermano del con- 
de de .\ndrada« pasó luego tras esta , y él con muy linda» 
y lucidas armas, y sobre ellas sayele de tela ile oro. car- 
mesí y blanca. La gente, sayctes de lerriopeto morado,. la 



guarnición de lerciopelo amnrillo bordailo. Esta íiiú ¡r unn 
mano la mas lurida compañía de gcntey caballos, después 
de la de D. Alvaro de Luna. 

Luego pasó la compañía de D. García de Mendoza, her- 
mano del marqués de Cañclc. Su persona y caballo adereza- 
Jos de tela de oro y plata, y la genle de lerciopelo car- 
mesí guarnecidas fsic) de terciopelo blanco. 

Tras esla compañía pasó D. Enrique de Bolnños ca}\í la 
suya, adereszada su persona y caballo de lela de oro y ne- 
gra, y unas cruces grandes rojas semtiradas i\ viiellas; y 
la gente , tonelete de terciopelo negro con guarnición de 
terciopelo amarillo. 

Luego pasó el conde de Cifueiiles eon su compañía, 
aderezada su persona y caballo de tela de oro 6 brocado 
arcacbofado, y él muy lucido, f^a gente de armas, de ter- 
ciopelo amarillo, la guarnición y pasamanos de plata y se- 
da encarnada. 

Tras esta compañía paso la del conde de Pliego, adere- 
zada su persona y caballo de lela de oro y blanco, borda* 
da de negro; y la gente de terciopelo amarillo, guarnición 
terciopelo rojo y blanco. 

Liipgn pasó la compañía de 1). Fadrique Enriquez, roa- 
yordotno de S. M. Iba aderezada su persona y caballo, el 
cual era el mejor de los del rey, de lela de oro carmesí. 
Páresela en extremo bien á caballo con su buena disposi- 
ción y canas. Los toneletes de la gente eran de lerciopelo 
verde, la guarnición terciopelo amarillo y carmesí. 

La compañía del marqués de Motilemayor pasó con sn 

teniente, que iba vestido é\ y adei-c/.ado el caballo de lela 

de oro y negro, y los loneleles <|e la gente de lereiopehy 

negro y pasamanos de piala. 

. El adelantado dcCa.stilla pas(') con su compañía ^ llevan- 



i 



319 

(lo delante del (res caballos aderezados de respeto: el uno 
de tela de oro y negro; y el olro de lehí de oro y azul, y 
el olro en que él iba y su persona de lo mismo. Los tonele- 
tes de la gente de ürmas. de terciopelo negro con guarni- 
ción de franjas de oro y seda carmesí. Y hase de entender 
que todas las mas de las compañías que basta agora y des- 
pués pasaron, llevaban un caballo y dos algunas, de res- 
peto, y donde venían los capitanes en pci*sona, traían su 
teniente junto á ellos, y luego su alférez con el estandarte 
y sus trompólas, y una docena de arcabuceros de á caballo 
como es costumbre. Las compañías de boinbres de armas 
y los tenientes y alft^Teces muy bien aderezados ellos y sus 
caballos, y sus dos herradores dclrás con libreas de paño. 

Tras esta compañía entró el tercio de Sicilia y Lombar- 
día, que son siete compañías de soldados viejos, buena gen- 
te y bien armada, de que es maese de campo D. Pedro de 
Sotomayor, que creo es gallego. Pasfi él el primero con su 
compañía, disparando los arcabuceros al licfnpo de llegar 
cerca del tablado, y los capitanes abatiendo las picas y 
hincando la rodilla en tierra, y los alféreces abatiendo (res 
veces las banderas. Son capitanes ileste tercio, Spina, don 
Suero de Solís; de arcabuceros Alonso de Vargas, Puebla 
y Manuel de Vega y otros. Tiene este tercio \ ,600 hum- 
bres. 

Tras cslc regimiento pasó la compañía de continos de 
D. Alvam de Luna, tan en orden y ricamente aderezados, 
que por solo verlo se pudiera dar por bien empleado el ca- 
lor y polvo y cansancio de aquel dia. Llevó delante seis ca- 
ballos de respeto muy bien aderezados de lela de oro y azul, 
negro y carmesí. Su persona sobre muy lieas arnias, saycte 
de tela de oro y carmesí con muchas bandas labradas en 
la lela. Todos los continos con tnnv buenos raballos eojí 



520 

frenos, estribos y espuelas doradas, con penachos en lea- 
lera y codera tle los caballas, y delras de cada uno un 
criado á caballo en un roc'm, veslidos de paño azul, guar- 
nición Icrciopclo amariiio: los sayctes de los conlinus sobre 
las armas, de terciopelo azul guarnecidos con pasamanos de 
oro y seda carmesí. 

Luego paso la compañía de hombres de armas de don 
Bernardino de Velasoo, aderezada su persona y caballo de 
tela de oro y carmesí: la genle de terciopelo negro, los lo- 
nelelts con pasamanos de oro. 

Tras esta compañía pasó la del marques de Denia, ade- 
rezada su persona y caballo de tela de oro y negro, y la 
genle de lerciopelo negro, guarnición de pasamanos de 
piala. 

Acabada de pasar esla compañía, se fueron SS, MM. A 
comer: el rey solo, y la reina, infantas y principe al (1) 
juntos. Dio S. M. de comer á la reina, y acrccenláronse 
en los estados de la cámara, mayordomos y ayudas de cá- 
mara, al doble las mesas de lo ordinario , para que comie- 
sen como lo hicieron, los mnescs de camjio, capitanes y 
genle parlicular que quisiese en cada estado. En Ins Tien- 
das del duque de Alba comieron con el el marqués de Agui- 
lar, el prior y D. Fadriquc, D. Pedro de Médicis dio de co- 
mer en su tienda á los duques de Osuna y .\lburquerque y 
oíros señores. 

En acabando de comer SS. MM. sin dormir la siesta 
se volvieron á subir al tablado, y comenzó á pasnr el tercio 
del maese de campo D. Luis Enriquez, alias Monrcdondo. 
Tiene csle tercio once compafiíus de muy buena genle, aun- 
que bisónos. Son capitanes destc regimiento Pedro de 

(1) Aqot unM palnjira abreviada r|uc podría l^orse aposento. 



32 i 

Arellaoo, Francisco de Carvajal, Hernando de Vivanco 
Alvaro de Quiñones, y Claudio de Veamonle Serrano. 

Acabadas de pasar las compañías desle tercio, entró el 
de Ñápeles que trae á cargo Pedro González de Mendo' 
za, hijo del marqués de .Vfondejar, que agora murió. Entró 
con su compañía el primero muy galán y brioso, con muy 
ricas y lucidas armas , y lodos los mosqueteros dct tercio jun- 
ios hicieron una brava salva. Pasaron once compañías dcsle 
tercio, de muy buena gente, soldados viejos y bien armados. 

Tras el tercio de Ñapóles cnlró el del maesc de campo 

Pedro de Ayala, que tiene doce compañías de buena gente, 
visónos. , 

Luego entró D. Francés de Álava , y detrás áé\ á ca- 
ballo todos los oñciales de artillería, y Iras estos pasaron 
cuatro compañías de infantería alemana que han venido 
en guarda de la artillería; y luego entraron seis piezas 
grandes, cañones de batir, que tiraban cada uno sobre un 
carro de cuatro ruedas y nueve pEircs de ínulas, y seis medios 
cañones, que tiraban cada uno cuatro pares de muías, y otras 
catorce piezas de campaña, sin otras muchas pequeñas, que 
llevaban carros de muías y bueyes. Pasaron luego grande 
número de carros de ínulas y bueyes, cubiertos con encera- 
dos, con una bandera de seda pequeña de color, cargados 
de barriles de pólvora, balas de hierro y otros aderezos y 
jarcias necesarias al artillería. Y estos carros fueron junios, 
que tardaron en pasar casi una hora. 

El tercio del niaese de campo Gabriel Niño llegó tar- 
de ai campo á causa de haber caminado este día cinco le- 
guas, y aunque ól tenia sus compañías á punto y deseaba 
pasar con ellas por delante de S, M., parcsció ser larde, y 
entrando en el coclic, como fueron , SS. MM. y AA. se vol- 
vieron a íladíijoz. 

Tomo \L 21 



592 

Volverá S. M. el jueves <6 desle al campo donde esta- 
rá loda la caballería y infantería pucsla en escuadrón, y 
verá entrar la infantería italiana y el resto de la alemana, 
de cinc es genernl D. Pedro de Médicis, que tiene orden para 
aquel día de llegar allí, de á donde dentro de pocos días irá 
el cjércilo sobre Yelves, que se ha sabido por nueva cier- 
ta han entrado en 01 cincuenta carros de arcabuces y 
picas, 



Carta autógrafa de Zayas al obispo de Cuenca, fecha «n 
Badajoz a 17 de junio de i 580. 

Agradece sus üOcios cod el duque de Braganza, auoque duda 
de su buen resultado — Uemitcledos uiaiiiQestos impresos, ea jus- 
tilicacíon del derecho de Felipe II á la corona de Portugal. 

IlUSTUÍSIMO y ReVEHENdIsIMO SEiNOB. 



Aunque recibí muciio favor con la que V.S. I. me es- 
cribió á 4 del presente, habrá poco que responder á ella 
mas de loar la última diligencia que V. S. í. ha heclio con 
aquellos señores de Braganza, si bieti se cree que aprove* 
chani tan poco como las pasadas, y que se pierde tiempo en 
mas esperas y blanduras, como quiera que ya S. M. se 
halla tan armado y con tanta costa, que le conviene abre- 
viar, como se hace en cuanto se puede. Dios por su mise- 
ricordia los alumbre para evitar por su parle los daños que 
por la de S. M. se lian procurado excusar, y guarde y 
acrescienle la III. "'■ persona y estado de V. S. R."* como 
puede. De Badajoz ¿i 17 de junio 1580. 

Si V. S. R."*no lo ha hecho, creo seria acertado en- 



32: 



I 



viar á Portugal copia de li caria que S. M. escribió á 
V. S. R."", pues si no me engaño, iba bien á propósito 
para ello. 

Tres cosas han opuesto á S. M. estos días: la una que 
no quería estar á justicia ni esperar sentencia : la otra que 
los gobernatiores no pueden entregar el reino por el jura- 
mento; y la tercera que tampoco lo podian hacer sin Cor- 
les. Y porque se entendiese por todos el engaño que en esto 
se recibía y la justincacion de 8. M., se han imprimido y 
derramado dos escriptos que envío con esta á V. S. R."'^, 
porque creo holgará de tenerlos y halos de leer V, S. R-"" 
por la orden que van de A. B. 

La prensa de que V. S. R."" me hizo merced , es muy 
|)equeña para cartas del rey , y pues tiene el oficial do su 
mano, suplico á V. S, R."" le mande hacer otra mayor, 
polida y fuerte, que yo resLítuiré esta á V. S. porque acá 
no C9 de provecho ; y bien sé que no le parescerá mal á 
V. S. R."* esta llaneza. 

Besa las manos de V. S. I. su mas servidor — Zayas. 

Ya se hÍ7.o el protesto á los gobernadores, y Rodrigo 
Vázquez le iba á hacer á la señora D.* Catalina y al du- 
que su marido, y Molina á D. Antonio. Son rigurosos pues 
se ponen en ellos penas corporales y cofiscacion de bienes; 
pero mas lo serán los soldados y artillería si no quieren 
abrir los ojos entretanto que hay luz, que será de pocos 
días, pues á lo que creo dentro de tres ó cuatro entrará el 
ejército en Portugal, la mejor gente y mas bien armada que 
he visto en mi vida , y no sabría encarecer á V. S. R, 
cuanto lo siente S. M. 

Sobre— M 111. "^ y R.°* Sr. el obispo de Cuenca mi se- 
(ior, del Consejo de S. M.. 



5ái 



Proclamación de D, Antonio, prior de Ocraío, enSantaretn 
y Lisboa, á 20 de junio de 1580 



En 20 fie junio de 1580 llcvaninron por rey al señor 
D. Antonio en la villa de Santaremí, llevándole con bandera 
y pregones hasta la ca&i del ayuntamienlo de la dicha villa, 
donde haciendo los autos acostumbrados y cerimonias en 
tal caso, le juraron los dichos regidores, pueblo y algunos 
caballeros. El alcaide mayor D. P.*. contino y capitán gene- 
raldcaquella villa y su I ierra, nolequiso reconocer por rey ni 
dar lus llaves de la fortalcKa. Esta nueva se tuvo luego eo 
Selubal dondcestán los gobernadores y tres estados del reino 
en Corles, li'ise tomado este negocio por lodos muy mal, 
principalmente d duque de Berganza ha hecho y se espera 
que [laga muchas demostraciones , y que se procederá 
contra el dicho señor D. Antonio y los de la conjura como 
contra rebeldes. Y porquel correo que vino á Badiijoz coa 
esta nueva partió á [os 22 de Setubal, siendo llegada de 
poco la nueva de Santarcm, no se sabe mas parliculnrraen- 
te lo tpic en esto so hace. Parece que con brevedad se re- 
solverán los tres Estados <[uestan juntos en Corles, en el ca* 
mino que deben llevar en las cosas de a(picl reino; porque 
lo al seria lal perdición del; pues vemos por una parle en- 
trar S. M. con su ejúrcito, y por otra el dicho señor D. An- 
tonio llamarse rey y hacer parcealidades, fsicj á que si no se 
atajase resolviéndose eu un parecer y determinación, se 
consumieran unos con los otros. Dios por su misericordia 
remedie lodo como puede, ctc. 

Que el señor D. Antonio luego que lo llevanlaron por rey 
en Sanlarem, se fué á Almeirin , y mandó llevar todos lo» 
bienes muebles que allí quedaron del rey D. Enrique. Vis- 



325 

pera de Sao Juaa entró en Lisboa donde se fué á la iglesia 
mayor y dallí debajo de palio, con mucha clerecía, danzas 
y fíestas caminó hacia los palacios qucsliin juntos á la mar, 
en el tercero de los cuales estaba D. Pedro de Acuña (ca- 
pitán general de la melicia de aquella ciudad y su tierra) 
con mucha gente, y se í\iél\ é\ requeriéndole que no quisie- 
se perturbar la ciudad y pueblo que á su cargo tenia, per* 
suadiéndole á esto con muchas palabras. Dicen quel dicho 
i8eñor D. Antonio se turbó y miróá la gente, preguntándole 
qué era lo que decian, y todos respondieron quel era su rey, 
apellidando real real, y llevantaron una bandera y le lleva- 
ron á los palacios donde se quedó. Dicen tomó luego póse- 
ísion del tesoro, casa de la faloría de la India y casa de la 
Aduana. Don Pedro de .Acuña y D. Joan Tcilo, uno de los 
gobernadores queslaban en Belcí», y D. Manoel de Portugal, 
proveedor general de las fortalezas del reino, y Diego López 
dcSiguera, capitán general de Ins galeras, se metieron en 
noa, y fueron á Setubal á dar cuenta de lodo á los gober- 
nadores, etc. 



Copia de carta del obispo de Cuenca á Zayas, fecha en la 
misma ciudad a 24 de junio de L580. 

Cree que haría mejores oíicios en (a cuestión ác Portugal en- 
cüDlrándosc co lu corle — Elogia tos niaailicslus de lajusliOcacioo 
del rey. 

Ili'strísimo Seño». 



Hoy recibí la do v. m. de 17 deslc, y jwr ella veo la 
|X)ca dilación que puede haber en la prosecución de la guer- 



32t'i 



ru, liulláiidusc S. M. t¿iii uriuado y cuu laula cosía, y lus 
portugueses lao i*ebelUc3 y obstinados. Dios sabe la pena 
que dello sieuto: plega á él no permita pase adelante la ce- 
guedad de aquella tan inconsiderada ¿rcnle, ni que por &U 
causa [)agucn justos por pecadores. La copia de la que 
S. M. me escribió envié á D. Rodrigo de Alencaslro para 
que él (anii>ien la enviase á Portugal , y hasta agora no he 
tenido aviso si allá la ban recibido, ni de otra cosa ningu- 
na; y V. m. crea que como ven que yo estoy tan desviado 
de S. M. , tienen por de poco momento andar comigo en de- 
mandas y respuestas; poi^que les paresec que es gastar tiem- 
po sin fruto. Y ya en la títlirna dije á v. m. que mi ida alii 
seria de importancia para {loner en camino aquellos seño* 
res de ítraganza, siendo S. M. servida que de su parte se 
empezase á tratar de algún medio . aunr|ue propiamente no 
pueda tener este nombre síikj í\v. morced que S. M. les 
quiera hacer, y en esto como allí dije, no sú yo que se 
pueda |)erder, y seria iwsible que se excusase la guerra por 
este camino. Y hasta tener respuesta de v. ra,, no tengo 
que decir mas cerca desla materia. 

Mucho me han contenlado los dos papeles que se han 
impreso sobre la juslificacion de la posesión que S. M. quie- 
re lomar, y las rabones .que le mueven á no poder venir en 
lo que los gobeniadores te han pedido, y es hieu que anden 
por todas manos, porque cierto son muy substanciales y 
en pocas palabras se dice todo lo que hay en hecho y on 
derecho. Y holgaria de saber lo que lian respondido al pro- 
testo los gobernadores y duques de Biaganza y D. Antonio: 
que traslanta dilución y cunqilimienlos^ nccesarioes usar de 
rigor, si cl!os no toman con brevedad otra resolución, que 
todavía podria ser á tiempo. 

Luego que recibí lu de v. m. hice llamar al oficial y 



327 

k naadé que cod brevedad hiciese U pmnraayor y mas 
fuerle qiie esotra, y él me ha hecho olra como ella harto 
hoda, y 00 lo será cneDos la gr.iade: que eslas pequeñas 
sob son para sellar cartas y pliegos pequeños, y para ello 
se podrá v. m. servir de la que allá tiene y deJ que se la 
di6 mejor, etc. En Cuenca 24 de junio 1580. 



''fíeiacion i¡e lo snbcedido en Portugal y ^f^ ^^ felicUime 
ejército de S. J/. desde 27 del pasado hasta ios 3 d^tiU , 
IbSO años." (i). 

Después de la última relación de lo subcedido en San- 
tareni y Lisboa sobre la determioacion de D. Antonio, don 
Juan Tello, el conde de V'innosn y otros caballeros que es- 
taban con el dicho Ü. Antonio, se embarcaron en la gale- 
ra real que estaba en el rio de Liíílwa y se vinieron á Selu- 
bal donde se hallaban tos gobernadores, á los cuales hicie- 
ron entender venian huyendo de la tiranía de D. Antonio; 
pero su intención era amotinar el pueblo y levantarle por 
el dicho D. Anlonio. como lo hicieron de tal manera, que 
forraron á los dichos gobernadores á dejar la villa, y salién- 
dose de palacio , se fueron mas que de paso á la media no- 
che á embarcar en una caravela. El Furor del pueblo cre- 
ció de tal manera , que con mano armada fueron á la casa 
de D. Cristóbal de Moura, y quisieron poner las manos en 
él y el licenciado Rodrigo Vázquez que se hallaba allí, 
porque el doctor Molina andaba en busca de D. Anto- 



(1) En el respaldo de esle documealo se lee: **fíelacion de io 
sucedido til ejército del rey nuestro señor desde 27 de Junto has- 
ta'MejttUode 1580." 




328 



^ 



liio |Kira hacclle un protesto, y auu se croe tjue si no fue- 
ra por el conde Je Vimioso, que los dichos Rodrigo Vázquez 
y D. Cristóbal lo pairan roa!. Los eunles á los 38 del pa- 
íuido, ai hacer de dia, se salieron del lugar y vinieroo á Aj^tf 
cazardosal, donde pensaron hallar los dichos gohernadoresí^^ 
con los cuales D. Crislóbal tenia coocerlnda la retirada al 
lugar aquella noche, como se comenzó á levantar el pue* 
blo, para encaminallos al ejército de S M. ; pero el miedo 
pudo tanto con ellos que sin aguardar otra resolución se 
encaminaron en la caravela la vuelta del Algarve, y hnsta 
agora no se sabe dellos. A esta hora se sabe que arribaron 
á Ayamonle los que vinieron en h galera renl. Entraron en 
su acuerdo y resultó del dar por traidores á los tres g.iber- 
nadores que se habían ausentado, que son Ü. Juan MaljU 
carenlias, D. Lope de Sosa y Francisco de Saá ; porqü^H 
el arzobispo de Lisboa quedó en Setub.il« y aun algunos quie- 
ren decir que se halló en este acuerdo ; y asimismo resolvie- 
ron quel dicho D. Juan Tello fuese tras los gobernadores 
con la galera como lo hizo ; pero no los pudo alcanzar. La 
voz del tirano corrió luego á Mcazadosal donde se halla- 
ban los dos embajadores dichos de S. M., y con ellos el 
obispo capellán mayor» y el obi.^po Piuheyro y otros caba** 
llenos aficionados al servicio de S. M., á los cuales conviDO 
dividirse, y asi D. Cristóbal y Rodrigo Vázquez tomaron 
la derrota del campo de S. M., y al pa?ar por Monlema- 
yor no los admitieron, antes algunos amigos tes aconsejaron 
que no intentasen dentrar dentro, porque corrían peligro. 
Con los gobernadores se embarcó el alcaide de Setubal don 
Antonio de Castro, señor de Cascáis y otros caballeros 
muchos, bll duque de Berganza que también se hallaba en 
la villa, como vio loque pasaba, se salió con toda su casa. 
Dicen algunos que va á ponerse en las manos de S. M. 



\ 



¡ 



329 

El ojércitu que liabia pasado dcs<le el nlojatniealo de 
(I) á los 27 delanle S. M. , la cual cou la reina 
uueslra señora, el principe y las señoras infanlas salió á 
\ello desde Badajox. vino aquella noche al alojamiento de 
ta Godina, y otro dia á los ^8 á Hiotorto donde hay un 
monasterio de frailes de la tercera regla que llaman Nues- 
tra Señora de los Remedios, donde alojó el duque, y por 
ser la carretería que se trae en tan gnin nútnero que pasan 
de cinco mili carros, fué fuerza hacer alto en aquel aloja- 
miento hasta recoger el carruaje. 

Jueves 50 caminó el campo desde aquel alojamiento á 
otro que llaman de la Fuente de la Zapatera, donde se tu- 
vo aviso ^ue D. Antonio había salido de Lisboa y venido 
la vuelta de Sctubal con cien caballos y dos mil infanles, 
y los que han tomado la voz por él, echan fama que 
aguardan socorro de Francia y Inglaterra, con que persua- 
den los pueblos á hacer lo que li.iccn. Del alojamiento de la 
Zapatera se levantó el campo á primero de julio, y caminó 
dos grandes leguas á otro alojamiento que llaman de la 
Caraviza , de donde despachó el duque á D. Alvaro de Lu- 
na, capitán de los cien continos hombres de armas, á reque- 
lir la villa de £stremo7. y al alcalde mayor dclla, llamado 
D. Juan de Acebedo, hijo del almirante que fué deste reino, 
porque siempre se entendió que esta villa y el alcaide se 
armaban á pei'suasion de D. Diego de Menescs frontero 
nuyor. Los de la villa recogieron bien á D Alvaro y dije- 
ron que darían la obediencia a S. M.. El alcaide estuvo 
tan duro que no quiso admitir ninguna plática, antes re- 
cogió al castillo todas las vituallas que pudo y la ropa de 
todo el lugar, y se puso en defensa , de lo cual avisó D. Al- 



(1) Hay un claro. 



330 

varo at du(|ue, A los dos dias se levanlA el campo de la Ca- 
raviza , y vino sobre Eslremox y el duque lomó la vanguar- 
dia para reoonocer el castillo, habiendo inviado delante al 
prior y á Sancho de Avila. Llegó su Excelencia á las nueve 
de la mañana. Estuvo hecho alio enire unos olivares junio 
al lugar, ininndo el sitio del castillo, donde le avisaron 
que estaba dentro D. Cristóbal de Mora persuadiendo al di- 
cho alcaide , el cual estuvo tan duro , que jamás le cupo en 
la cabeza cosa de las que D. Cristóbal le dijo; pero dicen que 
un fraile le tenia tan predicado, que uo le daba lugar áoir 
otra cosa. Y así se salió D. Cristóbal sin acabar nada con 
él y se vino para el duque. S. Ex.* mandó apercelúr lue- 
go el artillería, habiendo inviado primero al capitán Fratin, 
ingeniero, á reconocerel dicho castillo, el cual es muy gran- 
de y el sitio eminente , aunque no de muchos traveses, edi- 
ficado á lo antiguo con sus terraplenos y algunos torreones, 
y dentro una buena casa. Como el alcaide vio que comea- 
zaba ya á llegar la vanguardia de la infantería, [lorque la 
caballería toda estaba ya en algunas colinas en torno del 
dicho castillo, volvió A llamar á D. Cristóbal, habiendo 
oído un Lando (|uc el duque mandó echar en la villa con 
sus trompetas, que lodos los soldados que estaban dcalro 
del castillo se saliesen fuera á pena de ser tenidos por trai- 
dores y hacellos pasar á cuchillo. Fué de tanto efecto el 
oír esto, que comenzaron á hablar alto cun el dicho alcai- 
de, desacatándose, y »^l como vio el negocio de la manera 
que iba, llamó á D. Juan Maldonado, capitán de la guardia 
de S. Ex/, que habia ido á hacer echar este bando, que 
se llegase á hablalle como lo hizo. Hallóle tan desacordado, 
que no sabia lomar partido, y viéndole desia manera invió 
á D. Fernando de Toledo, (jue es cubo de las seis compa- 
ñías de arcabuceros A cüballo, tiue le inviase hasta veinte 



351 

idas de dos cií dos, los cuáles entraron ca el dicho 
'eastillo, y los soldados portuguese estaban Un fuera de si, 
que los dejaron entrar , y otros comentaron á echarse por las 
luratlas. Y luego como D. Fernando de Toledo supo que 
los veinte soldados habían tomado la puerta, acercóse con 
ciocueota soldados y entró dentro del castillo, y el alcaide 
le pidió que le llevase al aJojamienlo del duque. S. Ex/ no 
lo qui::^ ver: mandóle prender y dejóse entender que le 
quería cortar la cabeza. Vino un provincial de la orden de 
San Francisco con oíros frailes á pedille, y despucs de ha- 
ber hecho muy grande iaslancia, les dijo que sus|)cndcría 
por entonces la ejecución, y le mandó llevar preso al cas- 
litlo de Villaviciosa, donde queda en poder del capitán Gas- 
¡>ar Gómez. Fecha cu el alojamiento delante de Estremoz, 
3 de julio 1580 años. 



ÍOiicia de la llegada de lox tres gohnyi adores de Pwrtufjal n 
Ayamoníey i." de julio de 1580. 

Por carta de Antonio de Zavailos, ministro de S. M. v 
de la inquisición de Siviila, escripia á un ofíciat de la dicha 
inquisición en primero de jullio de 80. 

.\quí estamos con una corle formada de personages, en 
que son los siguientes: 

El duque de Medina, el de Pastraua, cuñados, el mar- 
qués de Villamanrique su lio, con buen recado de Portugal» 
para aguar el daño de D. Antonio, que con su poca pru- 
dencia é mucha codicia ha tratado de ser rey por fuerza, 
y ansí está levantado y apoderado de Lisboa y Santarcm y 
otros lugares comarcanos, y ha escripto á los demás princi- 
pales del reinn, para que le vayan á olxideccr. Dios lo reme- 
die como mas sea servido. , 



539 

El conJe de Vimíoso que fué caulivo en Berbcr 
no con el duque de Barcclos á Sevilla , eslaba en Selubali 
con Irecienlos infanles en guarda y custodia de losgobeffl^ 
naüores del reino, por capitán y amparo deilos, el cual ha- 
ciendo el oficio de mal rabalíero, tral<^ deprender y molar 
(i los dichos gobernadores, por complacer á D. Antonio; y 
cnmo ellos se liíin gobernado cuerdiirnenle acudiendo al bien ' 
de su reino en beneficio de S. M. el rey I). Philipc, enten- 
diendo eslo y otras cosas semejantes, acordaron de salirse 
dé] en esta manera: 

A los 28 de junio llegó á este puerlo D. Duarle deCas- 
tilblaneo , menino mayor de Portugal y veedor de la Hacien- 
da real, buen personage. Vino en una carabela sardinera, 
el cual pnrece que escapó su persona y lodo el dinero y co- 
sas de vaíor que balia en su poder, como tesorero que era 
del icsoro real , y en diez y ocho enlVes <]ue trftjo consigo, 
dicen que hay dos niitlones en dinero. Trajo ansimismo el 
jaez rico de pedrería , que dicen vale trecientos mili duca- 
dos, y un esloque y otras muchas joyas de mucho valor. | 

A los 29 vinieron en una carabela de armada bs perso- 
nages siguientes : 

Don Juan Maxcarenas, gobernador y presidente de los 
gobernadores. ] 

Diego López de Sosa, gobernador. ¡ 

Francisco de Deza, gobernador. 

Don Fernando de Llerena , hijo del conde de Olivares. 

Don Antonio de Castro, señor de Cascáis y del condado 
de Monsanto. ' { 

Don Fernando de Castilblanco, hermano de D. Duarle. 

Don Antonio de Castelblanco, señor de Ponelo y su liijo 
Domingo. 

Don Pedro de Menescs, señor del condado de Castañeda. 



i 



33o 

|)ipgo lv)pez de Sigura, general de las galeras. 

Luis de Sosa, provee<Ior de los almacenes del rey. En- 
rique de Sosa su hermano (i). 

Los cuales aportaron á esta villa de Ayamonte, hablen* 
do salido de Selubat huyendo de noche por unas escalas. 
pidiendo á Dios misericordia , mayormente los tres gober- 
nadores que son viejos, c Unieron tanla prisa é rebato, 
que no hubo lugar de traer camisas, y ansí se las están 
haciendo aquí para vestirse con lo demás necesario. 

El arzobis[K) de Lisiiai, dicen, lo querían traer consigo, 
y que no se atrevió por su vejez, y que él dijo que se que- 
na meter en un convento de aquella ciudad, que si lo ma- 
tasen que moriria mártir. 

El alzamiento de D. Anlonio, dicen, que fué en un lu- 
gar [>equeño, y que de allí vinoá Santarenen que le alzaron 
por rey y se juntó á la genlc que le siguió, y cnlrellos dos 
obis|»os que fueron con él á Lisboa, Y saliendo D. Pedro de 
Acuña gobernador y capitán de aquella ciudad, para defen- 
der la entrada, con siete banderas de infantería, estando en 
demanda y respuesUi sobre la entrada, parece que se pa- 
saron á D. Antonio todos sin quedar sino solo un lacayo con 
un caballo, el cual , dicen, escapó y no saben del. 

De aquí van hoy ciertos soldados á socorrer el castillo 
de Selubal, que dicen los gobernadores, le dejaron en po- 
der de unos portugueses, no de mucha confianza. 

Llaman los gobernadores pur. ... (2) al general de 
S. M. diciendo, que importara mucho haber estado por 
aquella costa, y si hubieran ido á Setubal. ni D. Antonio se 



({) De estos señores se habla en el lomo Vil de esta colección, 
pág. 309, pero con alguna altcracioD do nombres y de títulos. 
(2) Aquí hay ano palabrn que no se puede leor. 



534 

alzira, ni ellos dc.Rarnpanirati la tierra, que ha sido muy 
dafioso. 

Hoy se parle do aquí el señor de Cascuisal fsic) Real á 
Jar cuenta á S. M. de lo que pasa, y los demás se quedan 
descansando de su trabajo hasta ver lo que S. M. ordena. 
Enlretanlo hacen un buen oficio en su gobierno de la mar 
y de la tierra, y ansí traen muchas gentes deste Algarvc, 
el cual les obedecen como de antes, porque hay dos perso- 
najes en ellos ques el obispo y D. Duarle de Meneses. 

El duque de Medina y estos señores los regalan n^ucho, 
como es ra7,on, y ansí eslím bien aposentados y entreteni- 
dos en esta villa. 



fíespuesta de S, M, al duque de Braganza y á la sefiora 
doíia Catalina, en 2 de julio, !580. 



Habiendo entendido el rey nuestro Señor lo quede liar- 
te de los duque y duquesa de Braganza le propuso Rodri- 
go Roiz su criado, le ha mandado responder: 

Que S. M. ha holgado de entender, que el duque y la 
S." D/ Catalina se hayan desvintlo enn tiempo y segura- 
mente del molin de Setuba!, porf|ue le daba cuidado el pe- 
ligro y desautoridad que allí se les podía haber seguido. 

Que S. M. conosce ser así (como de su parte le ha di- 
cho) que en la persecución del ilerecbo que ha pretendido 
la S," D.' Catalina, han procedido el duque y su Ex/ cnn 
la tem|)ldnza que debían , como agora lo rclleren. 

Que de haber rehusado de concertarse coa S. M. han 
nascido los inconvenientes en que al presente se hallan, y 
S. M. holgara mas que los hubiesen antevisto, (lue experi- 
mentado i\ tanta costa de su sosiego v reputnrion: que ío 



535 



lino y lo oiro le da pena (wr el deudo y amor que liencaia 
S," D,' Colalina. 

Que el ofrecimiento de cederle su derecho les agrades- 
ce mucho, conque entiendan que ninguna necesidad tiene 
de acomular nuevos derecfios al que Dios le ha dado, por 
ser tan notorio como todo el mundo sabe. 

Que por dos causas deseaba S. M< hasta agora se hu- 
bieran querido valer de su lilicraüílad en recompensa de 
la prelension que han tenido: la primera parque por este 
medio e8|)craba de poder excusar de meter las armas en 
aquel reino y hacer !a guerra á sus proprios vusallns, qup 
es una de las cosas que mayor pena les han dado jamás; y 
este bien lan grande que se pudiera sacar del concierto, se 
ha perdido con su tardanza, pues huella ya el ejército de 
,S. M. el reino. 

El segundo fin que S. M. tenia, era el acrcscienla' 
miento y prosperidad de su casa, y el beneficio de sus hi- 
jos, y excusarles por el contrario la ruina de su estado, y el 
peligro de perdelle, lo cual tiene todavía remedio, porque 
S. M. desea tonto su bien , que esto solo basta para que 
huelgue de hacerles mucha merced. 

Que se ha maravillado mucho S. M. de que confiese 
por su boca que admiten todavía pláticas de D. Antonio, y 
que traen tratos con un rebelde, que ha cometido lan abo- 
minable exceso y delicio; y así les aconseja y advierte por el 
amor que les tiene , se abstengan totalmonle daquí adelan- 
te del dicho trato y comunicación . tan contraria á la Ude- 
lidad que deben guardar, y tan indigna de su autoridad y 
reputación. 

Que no es menos de maravillar, que les hayan metido 
én la cabeza los procuradores del reino, que harán dejar á 
D. Antonio el titulo de rev que so usurpó, como si hubiera 



55C 

sido su Iraicion un nlreviniiento liviano capaz Je arrcpcnli- 
míenlo; que acaben denlender que lodo ese trato es len- 
guaje de rebeldes, llano y usado, deque D. Antonio se sir- 
ve para engañalle de aquí adelante como hasta agora lia 
hecho; y asimismo advierta que lo que ios procuradores lla- 
man concierto y unión á la defesa, es liga y conjuración 
formada, y haeerles cóinpliees del delito de D. Antonio, 
de que Dios le ha guardado. 

Que S. M, hiiclg;i de su venida á Alentejo; porque le 
paresce puesto acomodado para ayudar á S. M. como espera 
que lo hará, y así ordcn.irá do muy buena gana al duque 
de Alba, que no haga daño en el lugar donde residiere, 
para [o cual bastaba estar allí su prima sin que se lo pi- 
diera. 

Que todavía S. M. dará benigna audiencia á lo que de 
su parle se le propusiere, eon vohinlad dis[)uesta para lo.s 
hacer en las cosas que se apuntaren fa merced y favor que, 
hobierc lugar. Y esta respuesta se da al dit*ho Rodrigo \\o\t 
por mandado de S. M. En Hadajoz á 2 de julio de 1580, 
Gabriel de Zayas. 



Nuevas del campo de 5 de julio de i 580. 



Habiéndose dado á S. M. la villa de Estremoz y hecho 
alio el ejército el dominjío á o deste al conlorno de aquel lu- 
gar, vino la justicia y regimiento del af duque el mismo 
dia pur la mañana, y después de hal)crles liecho S. E. lar- 
go parlamento sobre la intención y derecho de S. M., se 
trujo un misal en el cual sobre los sanios cuatro Evangelios 
juraron á S. M. por rey y señor natural, prestando píilílico y 
solemne pIoKn homenaje. Hecho esíc nudo, el duque man- 



OOi 



iVí 9a\WM caslillo de aquella villa al capiUn de su guar- 
dia y soldados castellanos que habla denlro } entregarle á un 
caballero portugués, sobrino de D. Cristóbal de Mora, para 
que con gente de la tierra le tuviese en guardia. Subióse 
á la fortaleza, y habiéndole hecho desde ahajo ciertas pre- 
guntas al uso y costumbre del reino, visto su pleito home- 
naje con mucha salisfacion de todos, dejó el duque A la 
justicia y ministros della en sus oQcios, como los tenían en 
l¡em|K) del rey D. Enrique y de los gobernadores; conñr- 
raóles sus prcviiegios y exenciones, ofreciéndoles honra y 
merced de S. M. ; mandó soltar los presos que había en las 
cárceles del tugar sin instancia de parles, y lodos los de- 
más que no lo estuviesen por crínten de traición. Aquella 
misma noche envió á ofrescerse á S. M. la villa de Bvora 
Mont, lugar de setecientos vecinos. Poco después \k(^6 el 
alcaide del castillo de la misma villa á entrejíar la fuer/.a. 
El duque le recibió muy bien y ordenándole que prestase 
sacruincnto de liilelidad á S. M. y pleito homenaje |K)r el 
castillo, se le volvió á entregar despachándole para este 
efecto su patente en nombre del rey. A la justicia y oficiales 
dejó de la misma manera que á los de Eslremoz, sin qui- 
tar ni alterar ninguna cosa, mostrando con la verdad de 
los efectos que no solamente quiere S. M. renovar ni acor- 
tar ninguna cosa de las que en tiempo de los reyes de Por- 
tugal sus prerlecesorcs de gloriosa memoria , ha tenido este 
reino , no embargante la ocasión que se le ha dado de en- 
trar con sus fuerzas á lomar la posesión dtM , Antes confir- 
marles y hacerles mayores mercedes y honras. 

Lunes que fueron 4 destc, el prior se levantó con el 
ejército de los contornos de Estremoz , llevando en el mar- 
char la misma orden que se tuvo los días [)receJenlc.s , aun- 
que los escuadrones respecto {iel mal camino no podinn lia- 
ToMO XL. 22 




338 

cerífTrñns que uno en frcnle de otro. Iba delante una bue- 
na cantidad de carros con alguna genle de escolla, porque 
el embarazo dellos se reparliese en dos parles. Este dia llevó 
ía infantería italiana la vanguardia después de la caballe- 
ría que siempre la ba llevado. La halalla son alemanes, la 
retaguardia los españoles. Camináronse dos leguas rauy pe- 
queñas á un alojamiento sobre el rio de Tera, que eslí^ á 
una de Ebora Mont á ía parte de Septentrión, donde sede- 
tuvo el ejércilo hasta los 5, que marchando de la misma ma- 
nera que los pasados, aunque con mas estrecheza y traba- 
jo ;i causa de los mines pasos, vino A alojar el campo A 
Arrayólos, donde futí necesario hacer alto aquel dia y el 
de los 6 aguardando los carros que con no haberse cami- 
nado mas de dos leguas por el aspereza, barrancos y an- 
gostura de la estrada, no puilieron allegar hasla el si- 
guiente. A este alojamiento vinieron de diferentes parles 
algunos portugueses á ver el campo, en el cual se esluvo 
aquella noche y los ilias siguioiitcs en el camino con mu- 
cho recalo, por pasar el ejército muy cerca de los lugares 
apestados. 

El mismo dia de los C por la mañana el duque cnvirtj 
el tercio de infantería española de D. Luis Enriquez de- 
lante con algunos gastadores á allaoar el camino cuya as- 
pereza es terrible iK)r la dureza de la tierra . colinas y va- 
iloDCsque hay en ella, y acompañar alguna parte de los 
carros que por (juel ejército fuese mas expedido , mandó ir 
delante el dia siguiente. Pocas horas después dcsto envió 
la villa de Montemor el nuevo, tierra de dos mil vecinos, 
á darse á la obediencia de S. M.. Rocibiólnsel duque muy 
bien y hizo con ellos lodo lo mismo que con los otros tuga- 
res de los que vinieron con la embajada. Se entendió como 
D. Diego de Mencses, que poros diasñnles metió en aquella 



559 

villa por ¿rüen üc D. Antonio algua número de gente, para 
defenderla eo compañía del conde de V ímioso que asimes- 
mo estaba dentro , la había abandonado á los 5 , y sacado 
la artilleria, armas, municiones y soldados que allí tenia* 
para ¡rae á juntar con D. Antonio, no embargante que á los 
principios pensaron defender la plaza y se lo predicaban y 
exhortaban con mucha instancia algunos religiosos de la 
villa» en lugar de aquietarlos y procurarse excusar el der- 
ramarniento de sangre cristiana de una misma nación , y 
que se acudiese á S. M. con lo que de derecho divino y hu< 
mano le toca y no se le puede negar en conscicncia. Y no 
solo en Montemor; pero en Evora. Eslremox y otras par- 
teaban hecho lo mismo, alterando los ánimos dolos natura- 
les aficionados al rey y a su justicia. 

A los 7 se levantó el ejército y con la prevención pasa- 
da, asi la artillería como la infantería y carretería caminó 
con mayor comodidad sin tas dificultades que se tuvieron 
por allegar A los dos alojamientos pasados. La forma del 
marchar fué la misma que desde el principio de la jornada 
se ha llevado. Alojóse el ejército á una legua de Evora 
cerca del monasterio de San Juan de aquella ciudad, y por- 
que en ella y en algunas quinterías vecinas del alojamien- 
to del ejército que no se pudo hacer en otra parte, habia 
muerto mucha gente, se tuvo muy grande recalo de guar- 
dias, para que á ninguna persona de Evora ni de aquellos 
contornos se diese plática. Aquí llegaron muchos vivande- 
ros de Montemor, que está sano, con provisiones de vitua- 
llas para el ejército, y aviso al duque de la ciudad de Evo- 
ra , que tiene de siete á ocho mil vecinos, aunque de pre- 
sente no debo de haber quinientos eo ella, por el mal 
contagioso, como estaba por S. M. y lo mismo la fortale- 
za , j;uyo alcaide es D. Diego de Castro, del Consejo de Ks- 



lado (le los reyes pasados, y nno de los mns principales ca- 
balleros del reino, el cnal envió í\ decir á S. Ex/ desde 
una quliilcría suya donde está, que pedia disponer del 
easlillo en nombre de S. M. como le pareciese. El duque 
ordenó á D. Enrique deBolaños, capitán de gente de armas, 
que fuese á lomar la posesión y el pleito homenaje del al- 
caidía á D. Diego , á quien le dejó de la misma manera que 
hasta entonces le había tenido. 

Oiro dia 8 dcstc se levantó el ejí?rc¡to con la misma 
orden que los pasados, aunque en diversas partes se rompió, 
DO pudiendo llevar mas de una hilera de once soldados por 
frente, respeto de la eslrccheza y malos pasos. Camináronse 
tres leguas easlellanas grandes. Llegóse al campo de la Mo- 
rera á vista de Montemor, de donde se tuvo aviso que el 
dia precedente Italiía sacado D. Diego de Meneses poco me- 
nos de doscientos carros cargados de pan para las zapas, y 
mil coseletes, para irse á juntar según dicen con Tí. Antonio; 
y aun otros creen que Ifeva ia ilerrota de Setubal. Haber 
hecho este dia el ejército larga y trabajosa jornada, y ser 
el camino que esta gente lleva llano , por lo cual se juzga 
y tiene por cierto batirá ganndo muclia ventaja, fnó causa 
de no enviar a darles un Santiago. A este alnjainienlo en* 
viaron la villa de Arredondo y lugares de su jurisdicción» 
á darse a S. M. Hizose con ellos lo mismo que con todos los 
demás. Estos ejemplos se espera facilitará mucho. Lo que 
queda de hacer de D. Antonio se li.il/a diferentemente. Di- 
cen tiene juntos trece mil homlires: otros lo hacen menos, 
y que la mayor cantidad es de negros y confesos. Como se 
vaya juntando el ejército, se entenderá mas claramcnle la 
verdad y lo que piensa hacer. 

Otro dia vino el ejército al contorno de Montemor, A 
donde llegó aviso que los Algarves están pí>r S. M. , aunque 



541 

hasta agora no se tiene por cicrlu. Toda la lierra cu gene- 
ral muestra mucho couleutamiento dcsla jornada, y deseo 
que lo uno y otro se reduzga á la obedieocia y servicio del 
rey nuestro señor. 

Hoy 40 de julio ha llegado á esta villa de Monlemor 
Luis Alvarez Almeyda, caballero porlu¿,nit*s del hábito de 
Christus, el cual, quieren decir, cnvian de Lisboa á S. M. 
No se sabe qué lleva ; pero tiénese por buena señal. Poco 
después desto llegó el capitán Luis de Acosta, á quien el 
duque babia enviado con una compañía de arcabuceros de 
¿ caballo d Alcazardo^al, qués una fuerza muy importante 
siete leguas desta villa, para [lersuadir al alcaide y pueblo 
acudiese á la obediencia de S. M. La nobleza estuvo un po- 
co dura; pero al fin con las protestaciones que se les hizo, 
viendo que lo mas del lugar, que debe tener mil y quinien- 
tos vecinos, acudia, siguieron su ejemplo. Al alcaide entre- 
garon luego la fuerza. Tomóle el capitán su pleito homena- 
je para dejallcen ella, como lo hizo. 

Habietido entendido (|ue envialKiD. Antonio en un ber- 
gantín seis piezas de artillería [K)r el rio abajo que pasa por 
aquella villa, para guarnecer con ella una plaza que di- 
cen piensa defender, y que eutónces partia del lugar, en* 
vio parte de la geute que traía en otro bajel tras ella. Tuvo 
tan buena mano, que te tomaron todas las piezas, las cua- 
les dejó el capitán en el castillo. Escapósclc alguna cantidad 
de dinero que allí le avisaron se envial)a á 1). Antonio, de 
los lugares de aquella comarca. 



5*2 



Carla auiógrafa de Zayat al obispo de Cuenca . fecha áAd$ 
julio de 1580. 

Le dice que oo es necesaria su ida á la corte — Orden dada 
|)or Felipe IK para que nadie moleste a) duque y duquesa de Bra- 
ganza, ni se (ofiue el pueblo donde residen — Noticia de la entrega 
de Estremoz y Morón— Los gobernadores de Portugal en ^ya- 
monte. 

Ilustoísimo y Heveren'uísimo señor. 

Vjou las de V. S. de 19 y 24 del pasado he recibido 
l>iii-líciilar merced , y por agora loriiu á decir que no hay 
ocasión ni cosa que requiera la venida de V. S. R.™' por 
acá, ni conviene á su aucluridad mudarse sin gran funda* 
mculx). El duque y la S." D.* Catalina están en Arroyólos, 
y lian enviado aquí un criado con cierto recaudo, á que 
S. M. respondió luMiignarncnte, y ha enviado á mandar al 
duque de Alha, que no toquü al pueblo donde aquellos se- 
boros estuvieron , lú jiermitan que se les dé ningún genero 
de molestia, y que tenga mucfia cuenta con lo que tocare 
á la S." duquesa D.'' Bealm. 

El ejórcito va haciendo buenos efectos, porquo anteayer 
se entregó la villa y castillo de Estremoz , y oiro tanto hixo 
á á9 del imsado ía \illii y castillo de Morón y otras muchas 
que no son de taulu nombre. 

Vista la desvergüenza de D. Antonio, ha mandado 
S. M. publicar contra ú\ y sus secuaces un edicto, cuya co- 
pia va con esta, y dos cartas escritas por un quídam á la 
ciudad de l/isboa y á Jos gobtjrnadores, que holgará de leer- 
las V. S. , cuya Ilustrísim.t persona y casa nuestro Señor 



34: 



guarde y acrescientc como puede. De Badajoz á 4 de ju- 
lio 1580. 

Los tres gobernadores, y el merino niayor y oíros mu- 
chos üdalgos esláo en Ayamonle, y S. M. los quiere hon- 
rar y favorescer como lo meresce su lealfad. — Besa las ma- 
nos de V. S. I. su mas servidor — Zayas. 

Sobre. — Al III. °* señor D. Rodrigo de Castro , obispo 
de Cuenca, mi señor, del Consejo de S. M. — Cueucu. 

pia del edicto qt^e se pregonó en Yelves y en ¡os demás 
lugares ganados de d reino de Portugal. 

Don Felipe etc. A todos los grandes, duques, marque- 
ses, Gonde-s, prelados, corregidores, jueces, breadores, 
procuradores y mestres, alcaides de los castillos y casas 
fuertes, üdalgos, caballeros, oficiales y hombres buenos de 
todas las ciudades, villas y lugares de los nuestros reinos 
y señoríos de Portugal, estantes é habitantes en ellos, de 
cual(]uicr calidad é condición que sean , salud y gracia. Bien 
sabéis y debéis saber que (lor |>ertencscermc, coinu rae per* 
lenesce ligitimamenle, lasubcesion de los dichos reinos por 
muerte del rey D. Enrique mi tio, que Dios tiene, por ser 
como soy el pariente mas propineo, varón mayor de días 
de cuantos el dicho Serenísimo rey al üempo que falleció de- 
jó, y por tener eulcndido que muchos de vosotros como buenos 
éleales vasallos, coala lealtad, amor y fidelidad que siem- 
pre habéis tenido á los reyes de Portugal mis antepasados 
de gloriosa memoria, me queríades y queréis dar la obc- 

\\} Es el t>diclu que se cita ea la carta uiUiTÍor. 



r.44 

iliniicia (li'hid.i y rcsccbir y jurar |iür vuestro rey y señor 
iialural, Cüino Dios lia sidu servidi), ea tos ({uc no os liaheis 
iilrevido ni atrevéis á haccllo, ni leñéis liberlad para ello, 
por estar como estáis opre&os, atemorizados y ainedreiilados 
de algunas personas que en gran eargo de sus conciencias 
y desi^rvicio de Dios nnestro Señor y niin, pcrlurhando la 
pa7, y tranfpjilidad pacifica dr^ esos diclios reinos y de toda 
lu cristiandad, movidos por sus parlirMilarcs é indibidüs íi- 
ne» y res|»cctosos ponen obstáculo é iínpcdimenlo para que 
no lo hagáis, ileteniiiné venir pcrsonalinenle á lomar y 
aprcheadur la justa posesión de los dichos reinos, como por 
todd derecho divino y humano me es pernürKio, O á obviar 
y (|uilar la opresión y fuerza que los buenos c leales vasallos 
de dichos mis reinos rescibcn, para que tengan culera liber- 
tad de hacer lo qui3 deben y cuni[i1ir con su obligación co- 
ma lo desean ; y habiendo llegado á esta ciudad de Oadajoi 
donde al présenle estoy, í|ue es de los mis reinos de Casli- 
ll[i« habiendo agora nuevamente venido á mi noticia, que 
Ü. Antonio, hijo baslardo del infante D. Luis, diciendo ser 
rey de esos reinos de Portuííal , se ha fecho levantar por tal 
en la villa deSantarem, quebrando las puertas de la Cáma- 
ra delta, lomando por fuerza la bandera real, que estaba 
en la dicha Cámara, haciéndola aliar en alto, y que mucha 
fíenle a|)ellidasc é digesc á grandes voces: Real por Ü, An- 
tonio ^ tutnultuando y levantando los ánimos de muchos, 
¿ compeliéndoles á que levantasen y tomasen su voz, atre- 
vimiento exLraño é insolencia y rebelión y lirania nunca 
vista ni pensada, digna de grande é ejemplar castigo. Y 
porqtie yo, con el ayuda de Dios nuestro Señor, entiendo 
entrar en esos reinos con grueso y tioderoso ejército, lo mas 
brevemente que se pueda, así á loninr y aprehender la po- 
sesión real c aulual detlos, como ulzíir é quilar su fuerza 



5*5 

buenos é leales vasallos se les liace , é á casli^nr 
rigurosamente la tiranía y rebelión tan grande que el iliebo 
D. Antonio y sus allegados y secaces han hecho y cometi- 
do, |ior tanto, por esta mi carta real y patente, sellada con 
las armas de mi gran sello y firmada de Gabriel de Zayas, 
mi secrelariü del Consejo de Estado, que quiero sea lijada 
en las puertas de cuales(|uier Cámaras é iglesias y mones- 
terios, y en las plazas y mercados y otros lugares públicos 
de cyalesquier riudades, villas y lugares de esos nuestros 
reinos y señoríos, para que dcllo tengan lodos noticia y 
ninguno pretenda ignorancia, mando á todos tí cualesquier 
Cí'imaras, universidades é personas particulares, asi ecle- 
siásticos como seglares de cualquier estado é condición que 
sean, ó ninguno ni algunos sean osados de tomar ni levan- 
tar la voz de el dicho Ü. Antonio ni de otra persona, ni lo 
rescebir, acoger ni defender, ni dar consejo, favorninyu- 
da en público ni en secreto, ni directa ni iudirectamenlo, 
en cualquier manera que sea , untes procurareis cuanto pu- 
dréredes de le resistir y estorbar que no lleve ni pase ade- 
Umic su insolencia y tiranía hasta que yo entre en esos rei- 
nos á le repriu)ir y castigar. V en el entretanto prendereis 
y haréis prender asi ai dicho D. Antonio como á todos los 
rebeldes y desleales que le siguen y loman su voz, con aper- 
eibimicnto, que los que asi lo liiciéredes y cumpliércdes, 
seréis habidos y tenidos por muy buenos y leales v.-isallos, 
y como á tales os estimara, tratan^ y honraré siempre; ú 
los que hiciéredes lo contrario, siendo !t*go3, serán liabidos 
y tenidos por desleales, rebeldes é traidoras á su rey y se- 
ñor natural, perpetradores del delito y caso mayor, y des- 
de luego por [ales los declaro y Ué por ileol.irados, y contie- 
no y he [íor condenados en l.is [tenas de muerte é infamia, 
v nfírdiniienLo de los ollcios que tienen, y confiscación de 



3iG 

lodos sus bienes, y en las demás penas que por derecho é 
leyes de esos reinos están esUilileseídas coolra los semejan* 
tes delincuentes. Y á las personas eclesiásticas y de religíoo, 
aunque sean constituidas en dignidad arzobispal ó episcopal, 
los declaro asimismo por traidores, rebeldes, inobedientes 
y desleales á su rey y señor natural, y |)or ágenos y extra* 
ños de esos mis reinos y señoríos, y haber perdido la natu- 
raleza y temporalidades que en ellos tienen, é incurrido en 
las otras penas establticidas por derecho, leyes é costum- 
bres de esos dichos reinos contra los prelados é personas 
eclesiásticas que caen en semejantes detictos á exsccucion 
de las cuales dichas penas, mandaré proceder por todo ri- 
gor como la calidad y atrocidad del caso lo requiere. Y de- 
claro y mando que la publicación desta carta en algunos de 
los lugares de esos dichos reinos, tenga tanta fuerza contra 
las dichas personas y cada una deltas, como si fuera pre- 
gonada y publicada en la minera acostumbrada en las ciu- 
dades é villas donde ellos son vecinos y tienen su habita- 
ción, y como si fuera notificada particularmente á cada 
una de las dichas personas. Dada en la cibdad de Badajoz. 



I^'uevas de Badajoz, de 4 de julio de 1580. 

En Badajoz 4 de jtjluo de 1580. 

Las nuevas que se ofrecen poder avisar de presente, 
son estas: que habiendo salido el ejército para caminar á 
Lásboa, llegó á Eslremoz donde se rindió el lugar y no el 
castillo, porque nu quiso el alcaide, que se dice el almiran- 
te Acebedo, hasta que vio que su gente se colgaba de las 
murallas ú entregarse; por lo cual el duque le quiso cortar 



i 



cabeza, y a ruegos de geoles mudó propósitü y lo iuviú 
preso al caslillo de Villaviciosa , el cual se había tornado. 

S. M. iovió á D. Geróuiíno de Mendoza á requerir al 
obispo de Portalegre que se entregase, y no ba querido ha- 
cerlo, por lo cual está acordado que vaya sobre él el du- 
que de Albuquerque con tres mili hombres que tiene en 
su frontera, y dos mili que había en Yelves para la guar- 
da de S. M. , que es el tercio del maestre de campo D. Pe- 
dro de Avala; y ansímismo se llevará el artillería y cuatro- 
cientos caballos, entre los cuales son los del adelantado de 
Castilla, que también habían quedado en Yelves para el 
misólo efecto. 

Luego quel duque de Berganza entendió que D. Anto- 
nio era rey en Lisboa , y quería inviar gente á Sclubal cou 
iotento de prenderlo á ú\ y á los gobernadores » se salió de 
allí con toda su casa, y ú la primera Jorn.ida se lu murió 
de peste una hija. Ilúsc venido retirando del peligro, y es- 
cribió á S. M., y lo mismo la duquesa, sendas cartas de 
creencia con un ciballero de su casa, el cual de palabra 
dijo, que haciéudofe S. M. buenos partidos renunciará su 
derecho, y pidió quel duque de Alba no hiuie.se daño ea 
sus lugares. Las cartas en el sobre escripLo decían : .1 o se- 
fíor rey de Castella meu señor, cosa que nunca hasta ago- 
ra habían dicho. A estas cartas se le respondió, que de su 
derecho no había necesidad, y que si ellos la tenían de que 
S. M. les hiciese al^^una merced, se la haiia siendo llega- 
da á razón, y que maadaría al duque que en el lugar don- 
de ellos estuviesen , no tocase. 

Como los gobernadores en Setubal entendieron, que la 
determinación de D. Antonio era levantar aquel lugar y 
prenderlos, se acogiemti en una nave y con ellos se vinie- 
ron niuchos caballeros iinnc¡i>ales. Es D. Pedro de Meue- 




ses señor de C.uslañcda y D. Duarte de Caslellohraueo, un 
hijo del conde de Linares y oíros muchos, é con ellos el 
S/ de C.iscaes, el cual se vino [lor no poder defender la for- 
taleza que tenía ofrecida á S. M. , para que su armada pu- 
diese tener entrada a! puerto, ques cosa que ha liccho gran 
falta. Todo nos viene por nuestra dilación- 
Dicen que ios gobernadores traen coiksigo muclias joyas 
y ricas preseas de los reyes de Portugal, y si son las que 
se entienden, valen uu milloo. Presto se sabrá prque ellos 
vendrán aquí brevemente, que aportaron á Ayamonte y el 
duque de Medina lo escribió. 

Los gobernadores que vinieron son D. Juan Maxcare 
ñas, Francisco de Saa, Diego López de Sosa. Quedaron 
allá el ai7obispo y D. Juan Tello, los cuales luego pronun- 
ciaron por traidores á la patria y los demás. Y los que vi- 
nieron con ellos, al tiempo que los gobernadores se hicie- 
ron á la vela, fué con tanto rebato y presteza, que hobie- 
ron de salir de su casa por una ventana, en camisa y 
llorando. Hizoles tan buen tiempo que pudieron ponerse en 
salvo sin ser parte para alcanzallos el conde de Vimioso, á 
quien dicen que ha hecho D. Antonio condestable, que sa- 
lló en una galera en su seguimiento. 
-*' Al tiempo quel rebato se hizo en Setubal, tomaron la 
via de Castilla el embajador D. Cristóbal de Moray el señor 
Rodrigo Vázquez, y coa muchos lrabajo3 y peligros ha 
querido Dios ponerlos en salvo, y ansí entrarán aquí ma- 
ñana. 

A la sazoD que D. Antonio se levanta) rey en Santarein, 
había ido allá el Sr. dotor Molina á notificarle cierto protes- 
to, y como se hullú en el torbellino, dio la vuelta á Lisboa, 
(jue lambii'u andaba alborol.ida . y Iofhó la via de Casulla 
rou nuichu riesgo, y aportó ú un lugar dclla que se dice 



4 




1 



349 

Cbdes, y asi estará aquí dentro do doü dia<(. Vinieron on 
él solamente í). Joan Riquelme su cuñado y oíros dos ca- 
balleros, quel uno es D. Pedro de Rivera, natural de Avi- 
la, y D. Luis de Córdova, de Antcquera. 

S. SI, tenia acordado de irse á Y'elvesy tener allí para 
su guarda cuatro mili hombros y cuatrocientos caballos. 
Suspéndese esta jornada, porque es menester la gente 
para lo de Porlalcgre, y sin ella no conviene estar en tier- 
ra de gente que no se les enjugan los ojos de llorar por ha- 
l>ersc cnlregado. 

El delegado de S. M. (í) habia de entrar ayer en Ma- 
dridj que viene á ser juez desta causa. Trae poder para de- 
terminarla. Bien holgíramos que, dándole Dios salud, se vol« 
viera á su casa dende allí. Porque si sentencia contra no- 
sotros es muy dañoso; y si en nuestro favor, no importa; 
|)oniue los portugueses en ninguna manera nos darán el rei- 
no si no fuere quitándoselo por fuerza, y esto se ha grnn- 
geado por nuestra acostumbrada pereza y dilación. Dios 
ponga su mano en lodo : que muy bien y cierto se van cum* 
pliendo los ¡íronósticos del año de 80. 

La fortaleza de Morón se entregó por medio de don 
Alonso Pucrlncarrero qucs primo hermano del alcaide. 



Nuevas de Badajoz^ de i^ de julio de i 580. 
Dk Badajoz 12 de jclio de 1580 



F-o que se ofrece de nuevo aquí que avisar es, que es- 
lando c! ejí'rcilo como una legua de Monlemor, vinieron j^ 

(I) Así dice, en lugar de Su Snnfidad. FMo legndo ern ol car- 
denal AlejuDÜro Riarto. 





o50 

ól los principales del lugar y lo entregaron á S. M., habiemlo 
primero jurado por rey á D. Antonio. Vcscril)e el Juque que 
después de haberse entregado á S. M. , llevaron bastimen- 
to á Setubal que está por D. Antonio. Diccaequc presto los 
quería desarmar y poner presidio de castellanos. No es ma- 
ravilla que esto hayan hecho los de Monleraor, porque los 
demás harían mas si viesen la suya. 

El ejército estará en Setubal álos quince deste, y asimÍB* 
ino se entiende h'ibrá llegado el armadr, porque partió el 
marqués con ella á los ocho. Llevó cincuenta y 'seis gale- 
ras y cuarenta y ocho naves pequeñas de todns suertes. 
Habia de salir del puerto luego D. Alonso Bazan con trein* 
la y nueve gruesas y diez galeras, con que llegarán her- 
mosa armada. Escribe el marqués que la lleva muy baste- 
cida y proveída de todo lo necesario. 

Invlasele orden para que apreste las navoi; que le pare- 
ciere necesarias, y que invie con ellas su hermano D. Alonso 
á defender nuestra armada, que viene de Indias; porque 
hay nuevas que en el puerto de Lisboa están á punto diex 
galeones y carabelas para salir á tomaria , y hecho esto y 
puesta en salvo nuestra armada . ha de ir á tomar la suya 
que viene de la India, que suelen ser hasta cinco naves, 
que traen de ordinario como dos millones de mercancías 
y vienen por agosto. Tales andan las cosas como esto ; pero< 
no deja de haber buenas esperanzas que ha de tener el 
suceso que deseamos, como se entenderá por otros capí- 
tulos. 

Los tres gobernadores que aportaron á Castilla , no han 
venido aquí, prque pareció convenir que se volviesen á 
entrar en Portugal, y dende allí mandar á los lugares del 
reino que se entreguen á S. M.: y ansí se ordenó que se 
fuesen al primer lugar que hobitíse cerca de Ayamoalea 



3ñl 

tlontle clloft c-slaban . y que dende allí hiciesen lo dicho, es- 
tando con huena guarda de cnslcllanos. 

Don Ñuño Mascarenas hijo del uno de los gohérnadores, 
sin embargo de saber que su padre estaba acá, se fué á 
besar la mano á D. Antonio, cosa que ha parecido tan mal, 
como merece tal hecho. 

Los gobernadores escribieron á S. M. con 1). Francisco 
de Noroña , hijo del conde de Linares , y asi se queda aquí 
por embajador suyo, y se va Hernando de Silva que hacia 
el oficio, y muy mal hecho, en deservicio de S. M., 
aunque él profesaba otra cosa en lo público. 

El duque de Medina escribe que se entregó la ciudad 
de (i) que es en el Algarve, y otra villa , que 

no sé como se llama, con treinta y tantas aldeas, y lo mis- 
mo se entiende hará el Algarve todo. 

El conde de Renavcnte escriba, que tenia tractadocon 
gente de Berganza que le entregasen la fuerza, y entendié- 
ronlo c! pueblo, y pusiéronla en buen recado. 

El legado de S. S. llega aquí á los 19 deste, porto 
cual se ordenó que S. M. esté para entonces en Yelves, 
porque lo halle en posesión: porque se entiende que viene 
determinado de ponerse en qtie cesen las armas; pero no s6 
como se podrá acabar esto, ni menos pasar á Yelves con 
tanta brevedad , porque aun no está hecho el aposento, 
aunque csU'in allá los aposentadores; porque para S. AL es 
menester juntar tres ó cuatro casas, y para esto es necesa- 
rio tiempo; pero si conviene mucho que! legado le halle 
allí. Pasaráse por todo y ansí nos mu<laremos esta se- 
mana. 

Aquí llegó ayer jior la posta nn caballero portugués, 



{{) Hay un claro. 



552 

que invia D. Antonio ú S. M. A tractar medios, de los cua- 
les aun no se sabe; pero preslo se enlenderd lo que trac. 
Ríen creo que no dejaran de ser llegados a razón, porque 
enliende D. Antonio cuan poco puede para ponerse A resis- 
lir al ejército de mar y tierra. Provea nuestro Señor de 
paz, que importaba mucho fuese con brevedad, porque es- 
tá aquí un moro que invió el rey de Fez, solo por llevar 
la nueva de que estas cosas estAu conclusas, para luego 
et!i|>rcnder otras que convendrían á la cristiandad. 

Anoche muy secrclanientc |H>r una puerta falsa entrA 
D, Joan de Berganza, primo bennatio del duque y hijo del 
conde de Tenluba! , á besar la mano á S, M. y tractar me- 
dios [)or parte del duque y duquesa , la cual dice que está 
muy ofendida y agraviada de que S. M no la haya es- 
limado mucho su rcnuneiaciou, que del reino !e ofreció por 
carta. Y pues agora ba asegundado y [yyy tal mano, es de 
creer que entran con pie derecho. Hágalo Dios como pue- 
de: que según acuden ambos duques y D. Antonio, con 
razón puede haber esperanza de que se acabarán estas co- 
sas bien y ca breve. 

Estos señores del Consejo eslin ya aquí y sirven en el de 
Estado. El duque entendió ijuel armada de mar no llegara 
á Selubal, y por pensar que áestfi causa habia de ser for- 
zoso volver á Sanlarem, que hay vado para el rio Tajo, se 
ordenó [)oner en Eslrcmoz veinte y cinco mili lianegas de 
harina, porque nu faltase la comida. Sin cmhargo de lo que 
pasa de la armada , se ha comenzado h llevar , porque, cuan- 
do en buen hora entre S. M. en Lisboa, será bien tenerla 
allí, ó para lo que se puede ofrecer cada día. 

El ejército ha pasado por cercade fugares que tienen 
fMísle, y con lodo vá sano y muy bastecido, [>orque los de 
la tierra acuden con lodo refresco. Y no por eslo lian dejado 



555 

(le volverst: muchos soldados, y para castigarlos se hacen 

diligencias. 

Hoy ha venido nueva que avisa el duque de Alba » que 
se entregaron Evora y Alcazardosal , de donde se escaparon 
cientis gentes en una barca, en que llevaron cuatro pie- 
zas de artillería y treinta mili ducados, que todo se llevó á 
Lisboa para D. Antonio , á. quien los dichos dos pueblos ha- 
bían jurado por rey. Lo mismo volverán á hacer cinndo ha- 
llen buena ocasión. 

Ya está determinado donde han de aguardar aquí al 
legado, y cometióse al marqués de Auñon aderezarle l/i 
casa, y él lo aceptó con que se le haga merced de que él 
asimismo haya de darle de comer y á toda su genle. 



Relación de la toma de Selubai por las tropas de Felipe //. 



Habiendo llegado el duque al alojamiento de Agua Al- 
ba, sábado 10 deste. y resuello aquella (arde la orden que 
el día siguiente se babia de tener para sitiar á Sctiibal qwe 
eslá á tres leguas grandes de aquel alojamiento, mandó al 
prior D. Fernando de Toledo, su hijo, que tomando consigo 
al mnesc de campo general Sancho de Avila partiese la 
mesma noche á las once la vuelta de aquella villa con seis 
estandartes de hombres de armas y la compañía de con tinos 
de D. Alvaro de Luna, Iras los cuales ordenó fuesen las 
Ires coronelías de italianos del cargo de D. Pedro de Medi- 
éis, y luego los tercios de Ñapóles, Lombardía, y D. Ga- 
briel rViño. Con lo restante del ejército quiso quedarse, para 
partir otro dia A las tres de la Tnañana en seguimiento del 
prior, el cualá la hora concertada se levantó del alojamien- 
to, caminando con la genle suelta cu la forma dicha, y en- 

Tomo XL 23 



354 



\ianda deiaale algunos caballos para ir reconociendo si e 
camino estaba seguro. Hízose la jornada con mucha coma 
didad sin ningún impedimento, dejando ud cu a rio de le 
gua á la mano derecha el castillo y villa de Pálmela, don 
de D. Antonio tenia alguna guarnición de gente de guerra 
Al amanecer . llegó á presentarse en escuadrón con la ca 
ballería y un cuerpo de caballeros y gentiles-hombres que 
le habían seguido , sobre unas colinas y vista de Sctubal, y 
luego mandó á algunos gtneles y arcabuceros de á caballo 
que, reparlitVidose por la campiña, procurasen tomar alguna 
gente de la tierra para saber el eslado en que los de aden- 
tro se hallnban. Cogieron un soldado africano y otros seis 
ó siele iiombres, los mas de los cuales hicieron diíerente» 
relaciones [lor ser mal plálicos; poro lo que en efecto se 
pudo entender fut'í, que D. Antonio tenia en Sctubal de dos 
á dos mili y quinientos hombres de guerra para defender la 

Ilabia hecho alto ol prior aguardando que llégasela in- 
fantería italiana, y en llegando mandó al Próspero Colona 
que con rjuiuientos arcabuceros, su coronelía tomase la 
vuelta do la mano derecha de Sctubal, y que procurando 
acu[iar tres casas que eslAn apartadas en hileras á Uro de 
ballesta una de otra , se apoderase de unos arcos ó conduc- 
to de agua que cae en el mismo parage por donde se llevo la 
que vá á la villa. Ejecutólo luego asi , no embargante que 
del lugar comcnió A salir caballería t» infantería con disi- 
nio á lo que pareció de impedir esta traza. Y porque á ma- 
no izquierda d la parte de Levante iba subiendo á una mon- 
lañucbi que está sobre uno de los burgos de la tierra, algu- 
na gente desmandada, para reconocer el ejército, mandó el 
prior á D. Pedro González de Mendoza, que así por excu- 
sar esto como por ganar aquel sitio y ir cerrando la villa. 



le ocupase con quioicntos arcabuceras del tercio de Núpoles, 
y que ao se parlieso de allí liasU que olra cosa le mandase. 
Hi£olo asi, y al mismo tiempo que ordenó estas cosas para 
irlos ganando, comenzó ú hacer el alojamiento, y mandó 
á UD trompeta que fuese á la villa y dijese á los capitanes 
y regimiento della , que S. M. enviaba al duque con el ejér- 
cito á lomar la posesión deste reino que Dios le habla dado 
y le loca legitimamcnte de derecho y justicia; que asi les pe- 
dia de su parte viniesen á la obediencia y que no le pertur- 
basen lo que llanamente le loca y es suyo; porque cuando no 
lo hiciesen, no podria excusar del rigor; que aprovechándo- 
se de las fuerzas que allí tenia, se aparejaba contra los rebel- 
des é inobedientes , pasándoles á cuchillo y no dejando en 
el lugar piedra sobre piedra ; y que si pidiesen tiempo ^ que 
les dijese que no se les daña mas de asentare! campo sobre 
la tierra. Detuvieron ni trompeta mas de dos horas y media: 
al cabo dellas le enviaron con un capitán inglés que estaba 
de guarnición en la tierra, al prior, el cual habló con San- 
cho de Avila y dijole de p^rtedc la villa , que le pedían les 
diese tiempo hasta otro diu k las diez para resolverse; por- 
que estaban diferentes el pueblo y los soldados. El prior le 
respondió, entendiendo queste era medio para entretener el 
ejército hasta que les viniese socorro, quel duque uu les da- 
rla mas tiempo del quel trompeta les habia dicho. Replicó 
el capitán que pues no se admitía su propuesta, procurarian 
defenderse; porque tenían gente y recaudo para hacerlo, con 
lo cual le mandó el prior se volviese al lugar. A esta sazón 
llegó el duque con lo restante del ejército, en la retaguar- 
dia del cual que con \l\ batalla y vanguardia vino, arrimóse 
al pi<*. de una montaña donde esUi asentado el castillo y lu- 
gar de Palmeta. Los carros y bagages caminaban por otro 
camino mas bajo. Tocó arma la gente de D. Antonio qne 




i 



desde (|ue pareció ¿ vista de Selubal tocando sus caj 
habia salido fuera de las murallas descubriendo un razona* 
ble golpe de gente. Comenzaron á descolgarse algunos de- 
líos para ver si hallarían en qué liacer daño ; pero el recogi- 
miento graiHlc en (pie venia el ejército y haber acudido al- 
gunas compañías A enfrenarlos, fué causa que luego se re- 
tiraron. El duque pasó á rcconoc<:r la villa y mando á don 
Pedro GonzaIc£ de Mendoza que con ios quinientos ar&ibu- 
ceros del tercio de Ñapóles que estaba en la montañuela, i^H 
mejorase la vuelta de la tierra, para quf'^J pudiese recono^^ 
certa mejor, como Jo liizo. Y luego mandó á D. Francés de 
Álava hiciese llevar y plantar el artillería á cien pasos de 
la muralla, para [)alir otro dia el lugar. Ejecutólo asi, y al 
hacer de las Irincheas, comenzó á jugar un rato el arcabu- 
ceria de la tierra y la de los soldados queslaban fuera; pero 
no sucedió cosa de momento de la una (lartc ni de la otra. 
Estando las cosas en estos términos, salió de la villa el 
capitun inglés y otros dos de la tierra , á pedir al duque les 
diese de término h;ista las diez del dia siguiente, y que si nOi 
les venia socorro, le olVccian de rendirse. S. Ex.* les res— 
jK)ndió que lu honra quclbs querían ganar, la quería él 
para S. M. y no para ellos; que se resolviesen luego dar 
la plaza, donde no que haría lo ¿ que venia. Volviéronse 
al lugar diciendo qtie procurarian defendei'se. Después des- 
to á las seis de la larde salió uno de los vareadores de la 
villa á decir al duque, que ellos se querían rendir y ser 
buenos vasallos de S. M. ; pero que le suplicaban dejase sa- 
lir á los soldados con sus artnas. S. Ex.'' les respondió quo 
á ellos les recibía de buena voluntad y les perdonaría lo pa- 
sado ; pero que los soldados nu fiabian de sacar de la tierra 
un cucliLllü. Volvieron á la villa coa esta resolución, y otro 
día al amauccer se entendió, que la gente de D. Antonio 



j 



o.')/ 

inbia desamporado la niuralla y so acababan de embarcar 
en algunos bajeles que leniau en este puerto. Los soldados 
se arrimaron luego á la muralla con í\nimo de entraren el 
lugar si no se rendían, y ejecutániulo si el duque no n)an- 
dára al prior que los retirara; y aunque con harta dificul- 
tad lo hizo, porque fu¿ ncco.sario traer oaballería para el 
efelo. Pusit^ronse luego guardias por las puertas de la villa y 
los burgos, para que naide enlrase á hacer daño, con lo cual 
se remedió el que los de dentro lemiau. 

A esla hora que serian las siete de la mañana , estando 
el prior en el lu^ar, tuvo aviso que acababan de allegar á la 
torre de la Barra, que está á la boca de lacnlrada del puerto 
en sitio bien fuerte, cuatro galeras que 1). Antonio enviaba 
de Lisboa con quinientos infantes para socorrer la villa, por 
lo cual se entendió de cuanta importancia fué la diligencia 
que se puso en affrelar á los de dentro. Hecho esto, el du- 
que envió á decir con un trómpela al castellano de la torre 
que se rindiese. No respondió ninguna cosa. Qui^dase tra- 
lando de expugnarla. 

Los que salieron de Setubal se embarcaron en dos ga- 
leones de armada y una urca de Anvers. Quedan arrimados 
á la torre para estorbar la entrada de la boca del puerto 
en caso que nuestra armada venga. Esla empresa ha sido 
tan imporlanle por ser el lugar y puerto la llave desle reino, 
que no se puede esperar sino que todo lo restante ha de 
caer muy brevemente, y que se ha de conseguir el fruto 
que merece la santa y [)rudenlisima intención de S. M. , 
sin venir á los rigores de que este negocio ha dado muestra. 
Después de escrita esta relación , ba enviado el castillo 
y villa de Pálmela á dar la obediencia al rey. Han quitado 
los estandartes de I). Antonio, con que ayer braveó el vien- 
to- Kn su lugar se [Mindráu los de S. M. , cuya justicia y 



358 

I»utMiu forríma^mediante la volunta J de Dios, lo favorece 
lodo como se puede desear. 



Nueras dt^l campo, de 16 de julio de 1580. 



ñendicion dd castiUo de Setubai, 



Des[)iiesi)ueln villa deSelubaí, lugar de Iresniil vecinos, 
cuyo puerto muy capaz para armadas de navios y galeras, 
y la oampíiíln hermoí^isima de muflías viñas y fruíales, se 
redujo á la ohedienria de S. M., porfiando el alcaide del 
caslilio de la llirra que está á la Uoca def piicrlo en defen- 
derse con obstinada delerminacion , confiado en el sillo y 
genle que tenía , y en la fuerza de los galeones que esta- 
ban atravesados en la entrada del puerto, no habiendo 
aprovechado las diligencias quel duque hizo con él para que 
se rindiese, envió su Ex." á Prí'jspcro Colona con los italia- 
nos de su tercio que iiablan comenzado á probar muy bien, 
á ponerse sobre el casliflo, pnra comenzar á apretarle hasta 
quo enviase mas recaudo de genle y artllíería , (pie lodo em 
necesario por sor el casliflo respeclo del sitio muy fuerte. El 
cual cslí'i á lengua de! agua de la mar al pié de una mon- 
taña grandcy óspera sin ningún línno, quediücultaba gran- 
demente la comodidad para plantar artillería , y por el mis- 
mo caso no se podía descubrir nuestra gente sin mucho pe- 
ligro; porque desde el castillo y navios les podian tirar á 
terrero. Luego como llegó Próspero con los italianos, co- 
menzaron los del castillo á escaramuzar con ellos y i ju- 
gar 8u nrliflería, de manera que estuvieron algo apretados; 
pero poco íi poco fueron ganando tierra liasia meterse á 
menos de tiro de piedra del caslilio, reparándose con i\n 



Ü39 



^ 



w 



enasuo que casi llegaba á frisar oon el foso, Uesde doudc 
cácaramuzaban con los de dealro. El Próspero visto lo que 
pasaba , avisó al duque dello. el cual tnaodú á D» Francés 
de Aluva que luego caniinase con el artillería y algunos 
banderas de gasladores, para que procurasen aderezar un 

lio de la montaña á la mano izquierda del castillo, eu- 
él y la villa, p:ira plantar dos cañones gruesos. Hízolo 
así usando de muclia diligencia : púsose la balería á ocho- 
cientos pasos, que no fué posible por enlónces allegarla 
mas, y aquella misma tarde envió el duque á la montaña 
los tercios de Nápoíes, Sicilia y Loiubardia, los cuales al 
pasar por las murallas de Setubal, doade se liiihuL puesto 
el estandarte real de S. M. con las armas de Castilla, León 
y los demás reinos de una parle, y las de Portugal á la otra, 

hicieron una muy hermosa salva. 
Tomóse aquel día á la justicia y ministros della el ju- 
ramento y pleito homenaje de fidelidad, dejándolos en sus 
oficios como á las demás villas. Lo mismo se hizo con los de 
Pálmela. Las mujeres, niños y gran parle de los vecinos 
de Setubal; que por los temores que la gente de D. Antonio 
les liabia puesto, de desórdenes y crueldad de nuestros solda- 
dos, hablan abandonado la tierra, comenzaron á volver á 
y meterse dentro do la villa, donde se hallaron las seis 
piezas de artillería que ganaron los nuestros á los de D. Anto- 
nioen Alcazardosal, y después volvieroncllosá recuperarlas. 
Los del castillo de la Barra, habiendo descubierto el dia si- 
guiente los tercios y arlillcria, comenzaron á jugar con la 
suya en los nue^ros, haciendo lo mismo los galeones que 
estaban á la boca del puerto, procurando impedir que no se 
plantasen los dos cañones: jicro no pudieron salir con su in- 
tención, antes luego que se acabaron de asentar, respondie- 
ron al easliUo y galeones, tirando á unn parte y á otra, de- 



y dos 

te 



360 



íeiidiéndose y ufendiendo al enemigo. La cosa auduvo des- 
la manera buen ralo, en el cual murieron cuatro hombres 
de nuestra parte. .\ las dos horas después de medio dia pa- 
reció el marqués de Sania Cruz con la armada de S. M , 
que venia toda en ala la vuella del caslillo y boca del puerto, 
aunque cubierta de una neblina causada de los rayos del 
sol y huniidades de la mar, que fué causa í|ue los galeones 
no pudiesen descubrirla hnsta tenerla tan cerca, que no 
pudieron hallar medio para determinarse á lo cual les con- 
venia. La artillería del caslillo dejó de jugar por un grao 
ralo. Comenzáronse ;i costar las galeras que venían solas, 
porque á las naves no las habla hecho licmpo á la parle de 
tierra, y amainar las velas, representando una muy hermo- 
sa vista, aunque ás[tera para la gente de D. Antonio. Traían 
el viento en [)opa tan contrario á los galeones, que esto y 
haber llegado de la manera que se ha dicho, fué causa 
que no hiciesen ninguna señal de movimiento; pero como 
el mayor dallos vio que se iba juntando nuestra armada^. 
dando el juego por perdido , acordó de hacer vela, y con c! 
mismo viento que traían las galeras, venirse á rendir y dar 
fondo dentrn del puerto; mas no pudo hacerlo tan á su sal- 
vo, porque los del caslillo, viendo que el galeón los desam- 
paraba, comenzaron á tirarle con gran furia, y diéronle 
cuatro cañonazos, y aunque cI uno dellos le abrió un 
grande agujero en el costado y mató seis hombres, ningu- 
no fué parle para que dejase de seguir su intención. Luego 
cünicuzó nuestra artillería y aicabueeria á jugar, menudean- 
do lo posible. El castillo hacia lo mismo ^^ontra las partes 
que le ofendían. Duró esto hasta que llegó la noche, y la 
armatla se arrimó á la parte de tierra como se lia ílicho. 

Otro día a! aninuccer, los dos cañones nuestros volvie- 
ron á hacer su oficio sin [lerdcr punto de lienipo, y por ga* 



' 




56 

aarle mandó D. Francés aderezar un silio eo la montaña, 
Irescienlos pasos mas adelante del que entonces lenia el ar- 
tillería» para planlurics oirás dos piezas. La armada volvió 
á representarse ú las seis de la inuñaiía delante el cas- 
tillo. Los de dentro, visto ef daño que do fuera se les hacia, 
y que no se habia de alzar la mano del negocio hasta aca- 
barle, á la una hora después de! medio dia Iralaron de ren- 
dirse, y lo tnisrno los galeones que estaban á la boca del 
puerto, donde se ha íialíado gran cantidad de artillería, 
porque el que trae menos piezas, tiene sesenta. 

El Próspero con quien al principio trataron la plática los 
del castillo, los admitió por orden del duque, el cual con- 
cedió al alciiide y soldados, asi del caslillo como de los ga- 
leones, seguridad de las vid¡ís. Entregaron luego los estan- 
dartes y la plaza. Nuestra armada que hnhm estado todo el 
dia á vista del castillo, entendiendo lo que pasaba, poco 
después de puesto el sol, calando los remos, llevando de- 
lante los galeones , se acostaron á la fticiv.ay de boga arran- 
cada entraron en el puerto, haciendo la infantería que ve- 
nia en las galeras gran salva de arcabucería, á la cual res- 
pondieron nuestros soldados italianos y españoles qticstaban 
alojados cerca de donde se plantaron los cañones, uno de 
los cuales Sidudó á lu ant:ada , la cual, como llegó á dar 
fondo á un lado del puerto cutre el de tieira y bajeles que 
allí babia, comenzaron los galeones y navios á saludarla 
con su artillería. Toda la de las galeras le respondió, de 
manera que [)areeia fiuiidirsela villa. 

El mar'iués de S/* Cruz y algunos caballeros que con 
él venían, salliiron en tierra ¿ besar las manos al duque y 
al prior, de los cuales fueron muy bien recebidos. Dellos 
se entendió, que todas íns pla/as marílinias de la costa des- 
le reino hasta osla ques tan inqiortnnie, quedan porS. M., 



nos 

y que Imn acudido á darle la obedit^ncm con mucho con- 
tcntamieuto. Las naves que faltaban de la armada, acabau 
de llegar en este punto. Sean dadas infínitas gracias á Dios, 
que así lo encamina y guia lodo, nctidicndo con mano tan 
colmada á la justicia y derecho del rey nuestro Señor. Qué- 
dase tratando del camino que habrá de seguir así el ejército, 
como el armada, y hasta el lunes 24 desle, se cree será 
fuerza hacer alto en contorno de la villa. 



Carta autógrafa de Zayas al obisjm de Cuenca, fecha en 
Badajoz á 18 de julio de 1580. 

Llega á Badajoz un hijo del conde de Tenlttgal — Sus pláticas 
secretas coa Felipe H sobre las prelcnsioaes de los duques de Dra- 
gan za. 

Ilusthísimo SeSor. 



Ayer recibí la carta de V. S. R."**dc H del présenle; 
y pues V. S. gusta tie las impresiones de por acá, le envío 
con esta cuatro copias de un edicto muy proprio de la cle- 
mencia y benignidad de S. M."^. 

Es así que ha cinco ó seis dias , que vino aquí el señor 
D. Juan de Bragan/a, segundo hijo del conde de Tenlugal, 
y en su compañía el liocncidoLuccnay. Su M.** les ha dado 
dos audiencias secretas, porque así los pidieron, y otra la 
reina nuestra señora de la misma manera , que á no ser de 
parieuta tan cercana como la señora D.* Catalina, no se 
sufria pedirla ni dársela sino muy pública; mas su Majes- 
tíid, Dios le guarde» tiene tan dispuesta la voluntad para 
abra/ir á aquellos señore-s, <|ue no quiere n»irar con clltis 



3<>." 



BD üiuguu género de ceiitiioiiias. En correapondenebí desto 
quisiera yo, como se lo he enviado á decir y suplicar, que 
hicieran llana y entera confianza de S. M.**; pero no les ha 
parescido tomar esle caminOf sino pedir quelo que se hiciere 
con ellos sea en recompensa de su derecho, que lo quieren 
ceder en S. M."*; y como acú se enliende que no lo ha me- 
nesler por ser tan sí^lido el de S. M. , como V. S. R."' sabe, 
báseles advertido que uo ha^an fundamento en eslo, sino 
que declaren lo que desean, y con el aviso desto es despa- 
chado el señor D. Juan. 

Díjose que habla de venir acá el señar D. Rodrigo , y 
uo debe ser asi, pues tengo carta suya de xj destc y no ha- 
ce mención dello. De mi parle se asegure V. S. III.'"' que 
adelantaré el negocio con la voluntad que hasta aquí han po- 
dido conoscer, y conoscerán hasta el cabo; pues cuando no 
hubiera otro respecto, era para mí muy grande obligación 
estar de por medio V. S. R."" ^ quien yo lanío quiero y 
debo. 

Beso las manos de V. S. III."* por ía memoria de la 
prensa, que pues agrada á V. S. R.""", estoy bien asegura- 
do debe ser mejor que yo la he sabido pedir; y como he di- 
cho, esta que acá tengo se ha de restituir á V. S. cuya 
III."' persona y estado nuestro Señor guarde y acresciente 
como puede — De Badajoz á 18 de jiilio de 1580. — Besa las 
manos de V. S. 111.°^* su mas servidor — Zayas. 

La ciudad y puerto de Faro se entregaron á Su M.'' lla- 
namente á los XII destc. 

Sobre, — Al III ."" y R."** señor el obispo de Cuenca mi 
sefior, del Consejo de S. M. — Cuenca. 




SGi 



*arrafos de carta original de Alonso Zimhron Velarde 
á García de Pareja , fecha en Badajoz á 5 de agosto 
de 4580. 

Varias noticias acerca del buen suceso de la guerra, y muy 

particularmente sobre la toma de Cascae^. 



Ya avisé en la pasada como á 30 de jiillio había desem- 
barcado el duque en la playa de Cascacs, que se luvo por 
una gran nueva. El alfere?. Castro á quien el duque despa- 
chó A primero de agosto á S. M. , quelfcgó aquí ayer, trae 
adplenum lo que pasíi al desembarcar y lo que sucedió en 
los dos dias siguienles^que babiéndolo visto en ciertos ori- 
ginales es lo que se sigue. 

El sábado por la mafinna que se conlaron 30 del pasa- 
do, arnancsció el duque y armada sobre el rio de Lisboa y 
lugar de Cascacs. Dis[Kirnron sendas pic7.;is los castillos 
de San Juan y la torre de lielem , y liabií^ndose acostado á 
obra de las ocho de la mañana al desembarcadero, questá 
como media legua del dicho Cascaesy es poco capaz para 
desembnrcar, qiic á causa de ser lan pequeño no cabiaD 
sino tres ú cuatro esquifes, (ard('> en desembarcar la infan- 
tería hasta las cuatro. 

Comenzaron á salir del lugar hasta siete ú ocho mili 
infantes portugueses y quinientos ruhallos, ruin gente y 
poco prática lodos Volvieron las proas de las galeras A tier- 
ra y comen/.aron á disparar artillería, con que los hicieron 
irse retirando, y dando tugar íi que desembarcase nuestra 
gente basta llegar á unas (>arcdes que Icnian por Irincheos. 
Fuíronsc formando los escuadrones de nuestra gente, y 
marchando poco a jioco basla una hcrmita que se llama 



565 



Nuestra Señora de Guía, donde el duque y nuestra gente 
hicieron alto. Y parcscióndolc al prior y á Sanclio de Avila 
que! sitio que leuian los enemigos era á propósito para ha- 
cérselo dejar, dieron orden al capitán Valdés que con su 
compañía de arcabuceros del tercio de Ñapólos y con al- 
gunos mosqueteros, comenzase á trabarla escaramuza con 
el enemigo; que le irian reforzando y ayudando coa mas 
compañía de arcabuceros y mosqueteros , lo cual no fué me- 
nester; porque esta sola se dio tan buena maña que hizo 
volver huyendo á lodos los portugueses á pulo el pos- 
tre, habiendo muerto cuatro ó cinco, y ninguno de los nues- 
tros. Escriben que fué cosa de gran contento ver con cuan 
buen garbo escaramuzaron los nuestros el poco tiempo que 
duró. Y al mismo tiempo í). Juan de Vargas, del hábito d« 
San Juan, con unos pocos mosqueteros hizo retirar, ó por 
mejor decir Imir la caballería ; y así se fueron y desampa- 
raron el lugar. Y el domingo, luego otro dia, fué el duque 
á él y dio orden que se plantase lartillería sobresté castillo 
deCascaes, que no se ijulso dar, (juestá Cí;rca del lugar. 

Ganáronse dos fuerlccillos que habían hecho en la |)la- 
ya con algunas piezas de artillería, para donde no alcanza- 
ba la del castillo , que dejando clavadas estas piezas que 
digo, desampararon estos fuertecülos, donde dio orden 
el duque quédase |)or ahora D. Pero González de Men- 
doza con doscientos soldados, tm paco mas adelante de los 
cuales la vuelta de Lisboa, tornaron á parecer este diclio dia 
domingo último de julio, nigunos enemigos infantes y ca- 
ballos, y mand('i el duque que fuese mas gente á reforzar es- 
tos fuertes. 

Lunes á primero de agosto se dio muy gran prie^^a don 
Francés de .\lava v Juan Bautista Antnneli, á plantar fa 

r 



^6C 

Comenzaron á batir con pocas piezas á las cuatro de la lar- 
de de este día « y del primero tiro derribaron una pieza de 
arlilfería que teniaa contra la nuestra, con que nos podían 
mas ofender, y á seis tiros arremetieron al castillo la com- 
pañía del maese de campo D. Luis de Enriquez y alguna 
geule que se le juntó, hasta ia primera puerta donde car- 
gó mas gente, que á pedradas hutidian tos de dentro, los 
cuales, visto ser perdidos, sacaron bandera de paz y daban 
voces diciendo, que no querían pelear. Con todo eso no ce* 
saba el arlillci'ía y mosquetes de disparar, hasta que abrien- 
do la puerta del caslillü, dijo [). Diego de Menesesqueslaha 
dentro, que había entrado después de la escaramuza que ellos 
llaman batalla, que tlainasen al cura del lugar, al cual yá 
D. Antonio, señor de Cascaes, que ha sido siempre de nues- 
tro bniido, mandó el duque que entrasen dentro con D. I*uis 
iMiiiqucz y D. Femando de Toledo. Buñuelo fué iambien con 
ellos, los cuales entraron y hallaron á D. Diego de Meneses 
eon los demás, el cual dijo A í). Fernando, que hiciese cou 
el duque le diese un bcrganLin en que se pasase él y cinco fi- 
dalgos con el señor D. Antonio, por cuya orden había veni- 
do alií. 

Prendiéronle á él y á cuantos con él estaban, y lo que 
el duque respondió al berganlin qne pedia fué, que se COQ- 
fesase luego A la hora , porquü le babia de cortar la cabeza, 
y in>ióle un fraile con quien lo hiciese, como lo quedaba ha- 
ciendo, al tiempo que Castro partió. Tiónese, pues, por cier- 
to lo habrá puesto el duque en ejecución (i)porhabersidoeste 
el caudillo principal que han tenido los portugueses, y en 
quien mas confiaban, y quien mas veces les bahía amones- 



(1 ) Eq la misma plaza de Cascaes le fuó cortida la cal>o»i el di« 
i a las cuiitro He la larde. 



3G7 



I 



I 

I 

I 



I 



I 



I 



Iflilo en diversos lugares. siibiénJose en los pulpitos para 
eslo, que se defendiesen del rey D. Feli[>e; que era liranoy 
los quería tiranizar , y dicho y hecho otras insolencias. 

De la gente que habia en este castillo de Cascaes hizo 
echar luej^o el duque ochenta al remo en las f^aleras, y sen- 
tiende ahorcará al alcaide ( i) y á otra media docena de los ma^ 
[iriiici[)ales y amigus del D. Ditt¿^o. Vino allí á esta sazón de 
Lisboa un fraile francisco de mucha gravedad y autoridad á 
tratar con el duque de parle de E/isboa , de algunos medios 
y partidos, el cual no le quiso oir, y respondió que no ha- 
bia para que tratar ya de niu;;unos partidor ^ sino darse á 
S. M. como sus vasallos luego sin esperar á mas» donde no, 
que 61 habia ya llegado allí. 

Escribe una caria el duque ú S, M. , significándole el 
mucho contenió con que. queda , y díciéndole que hasta hora 
tenia S. M. por el la justicia de aquel teJno, y ya tiene la 
posesión. La hora de hora, según buen discurso, debeu de 
haber ya descubierio y aun enlradu en lus burgos de Lisboa 
alguna de nuestra gente, mayormeule ios ginetes corredo- 
res. Tiénese esperanza con el primero tener aviso de la lle- 
gada sobre Lisboa , y aun casi por cierto que se dnrfi sin re- 
sistir , porque van desanqiarando ai D, Antonio muchos 
de losen quien se fiaba; y dicen amanecen en Lisboa car- 
teles por los camones en que dicen: Don Antonio: si vos 
habes feylo rey, buscarj quien pelleje e voft defenda^ que 
noes naom pensamos -peliejar. Y estas y otras cosas que vé, 
le tienen, á lo que dicen, bien confuso y fallo de animo, y k 
lodos admirados de ver lo mal que han aprobado en defen- 
derse esta nación, que tnn valientes, deciañ ellos mismos que 



(1) Et misaio dia 2 de agosto le ahorcaron de laft almenas del ea8< 
tillo, donde se ejecutaron otras senlencins. 



568 

eran , y han mf>slfa(lo y descubierto evidentemenle , tener h 
fuerza en la len^^ua, si ya no son como yo lo creo y tengo 
para mí , justos juicios de Dios que los quiere castigar con 
cegarlos, para que se den contra su voluntad y con pérdi- 
da de sus honras y casas , á quien les ofrecia tantas honras 
y mercedes que tan bien les estaba, y no las estimaron ni t 
hicieron cuenta dellas. 

Nuestro Señor guarde y acreciente á v. in. como mere- 
ce y yo le deseo. En Badajoz 5 de agosto 1580. — Besa las 
manos á v. m. su hermano y obligado servidor — Al." Zim* 
bron Veíanle. 



Garfa autógrafa de Zayas al obispo de Cuenca, fecha 
en 5 de agosto de 1580. 

Llegada de D. Undri^ode Alcncastrc á la corle, á tratar cou 
el rey sobre la prolension de los duques de Üragauza — Noticias de 
la guerra. 



Ilustrísimo Señou, 



Ayer recibí juntas dos cartas de V. S. R."V y pues le 
agradaron los edictos pasados , yo creo que le coiilcnlará 
mas el que va con esta , pues con él se ha echado el sello á 
cuanto por parte de S. M.** se podría decir en verificación 
de su derecho. 

El Sr. D. Rodrigo llegó y la plática cíe los señores de 
Braganza camina lentamente, porque han pedido tantas y 
tales cosas, que [lo hay por donde les poder entrar. Dios sa- 
be cuaiilu yo qulsieja que estuviera por aeá V. S. I.; pero 
ya no hay que iralar de la venida. 




569 

Tomó el tiuque á Ciscaos y á iJos dcslc hizo cortar la 
cabeza á D. bie^o Je Memeses y ahorcar al alcaule lie 
aquella fortaleza y otros cuatro soldados; y echa á galera A 
todos los demás, porque lo tuvieron bien mercscldo; y á lo 
que se puede juzgar, por bien ó por mil se tendrá prcsin Lis- 
boa con el ayuda de nuestro Señor que guarde y prospere 
la III."* persona y estado de V. S. como puede, — De Ba- 
dajoz, 5 de agosto 1580. — Besa las manos de V. S. llus- 
Irisima su mas servidor — Zayas. 

Sobre. ^W lll."" y R."" sctíor don Rodrigo de Castn» 
mi señor, obispo de Cuenca, del Consejo de S. M. — 
Ciiencn. 



Carta original de Folipe I I al obispo de Cuenca , frcha en 
fítvlajo: ti IG de agosto de Í5H0. 

El. Rey. 



R.**" irt Chrisio padre obispo, del mi Consejo: La carta 
que me escribisles á siete del presente, se me dio anteayer, 
y he visto la que os escribió el duque de Braganza que se 
os vuelve con esLa, sobre lo que toca á su particular, que 
os certiüco deseo se asiente á su satisfacción, y luviérafa 
yo muy grande de que se tratara por vuestro medio , mas 
podréis excusar el trabajo, porque demás de la dilación, ten- 
go mucha voluntad de luicer en este ne;j;ocio cuanto fuere 
justo y razonable, que es lo que se me debe pedir, como 
vos por vuestra prudencia lo podréis juzgar. De Badajoz 
á xvj de agosto, MDLxxx". — Yo el Yey — Hay una rú- 
brica — Por mandado de S. M.** — Gabriel de Zayas — Bay 
una rúbrica. 

Tomo XL. 24 



370 

)hre, — PoT el Rey — Al Rev.''** in Cltrtslo [»adrc tlon 
Rodrigo de Castro, obispo de Cuenca, del su Consejo. 



Carta autógrafa de Zayas al obispo de Otenca, fecha en 
Badajoz á \1 de agosto de 1580. 

Manifiesta sus deseos de que se concieríen los duques de Bra- 
ganza con el rey, moderándose aquellos en sus pretensiones. 

FRUSTRÍSIMO SeÑOII. 



De muy buena gana diera cuanlo tengo por hallarme 
en presencia de V. S. R."" para le poder decir ahierlarnen* 
le lo que siento de las cosas dcslos señores de Bragun/a; 
porque leiigo por muy cierto concurriera con mi opinión 
V. S. lll.'"'*; mas con apunlajio, sé que me entenderá 
V. S. R.™* según la prudencia y buen juicio de que Dios le 
ha doctado. Y es señor la substancia: que si no se moderan 
en lo que piden, temo que tarde *') nunca se llegará al pun- 
to que se desea; porque son lanías y tan exlraonünarias las 
cosas, que tengo por sin dubda que sí el memorial dolías se 
pusiera en manos de V. S. R."", embazara de manera que 
no supiera de cual echar mano. Lo mismo ha acacscido ací'i, 
y asi es muy necesario que V. S. R.°*" aconseje á aquellos 
señores, que se moderen y pidan cosas hacederas; porque 
mientras no llegaren á este punto, es fuerza que el negocio 
vaya mas á la larga de lo que á elfos les conviene. Y esto 
es lo que S. M. escribe á V. S. R."" por remate de su car- 
ta y lo he querido yo declarar un poco mas en esla, aunque 
como de mió, por las veras con que deseo que este negocio 
se asiente á satisfacción de totlos. l.o mi^mo he apuntado al 



371 

Sr. D. Kodrigo; y seria yo de opin'ron que, pues aquellos se- 
ñores eslán lan cerca, se llegase ú desmenuzar mas esla ma- 
teria y traerla eu punto que se pudiese conoluir. Y pues él 
debe escribir á V. S. III."" mas largo, y también lo que por 
acá hay de nuevo , acabaré esta con volver á V. S. R."" su 
prensa por uo perder la comodidad del mensajero. Y guar- 
de y prospere nuestro Señor la 111,"" persona y estado de 
V. S. R."* en su sánelo servicio: que lodo lo al es burla. 
De Badajoz i7 de agosto 1580. — Besa las manos de 
V. S. III."* su mas servidor — Zayas. 

Sobre, — Al III. ""^ Sr. D. Rodrigo de Castro, obispo de 
Cuenca, mi señor. 



Moíicifts de la toma del castillo de. San Juan tf otros 
particulares. 

(Sin rcehs.) 

(Dehe ser rfe/2f> al 24 df affonto de imihj 

El dia que se dio el caslillodc San Juan(l)entró nuestra 
armüda detrás del, y se dio una isla que está junto, eu que 
hay un castillo con mucha artillería. Y el marqués de Sania 
Cruz envió A requerir al general de la armada de Portugal, en 
que hay nueve galeones y treinta ó cuarenta bajeles pcque- 
ilos, que se diesen luego á S. M- cuya era la armada. Kl 
general le respondió que él tenia la suya por el rey D. Anto- 
nio, y no la pensaba dar sino á quien él le ordenase. El mar- 

(1) Fué el <2 de agosto. Llamábase su alcaide Tristan Vaez do. 
Vega, quien entregó la fortalczj á condición de que se le hiciesen 
las mercedes que te tenia orrecidas D. Antonio. 




372 

qiiés de Síinla Cruz, visto esto, hizo poner en batalla las ae 
scnta galeras que Iraia nueslra armada, y sacar los cañones 
en crujía, y quirit^.ndoles dar la batalla, se fué retirando el 
armada contraria » hasta que se metió detras de la torre de 
Relein , que el marquen no' la pudo oFender, y envió aviso 
ni duque de lo que pasaba, el cual eslá muy cerca de Lis- 
boa con su ejfircilo, esperando por momentos que los de la 
ciudad so confirmen y echen del arrabal ó burgo de Alean* 
tara á D. Antonio, que está en él con ocho ó nueve mili 
hombres lan ruines que serán ftlciles de romper, y el duque 
se entiende no ha(?erlo pnr(|uo ÍJslma no se saquee: que si 
entran en ella hallando alguna resistencia, no será parle el 
duque, aunque cpiicra, para que deje de saquearse. Algu- 
nos quieren decir que D. Antonio está resuelto de salir en 
campaña á flnr la l)atal[a al duque: que si esto hace, se en- 
tiende será para perderse mns presto él y la gente que tiene. 
Aquí se espera correo por horas de que Lisboa está por 
S. M. de una manera ó de otra, para donde se parle esta 
larde el le^jado á reformar las cosas de la iglesia, en que ha 
habido mucha desorden en estas revueltas, y aun dicen que 
de Lisboa le envían a llamar para darse á S. M. [)or su ma- 
no. El se salió ayer de aípií á Sant Gabriel , que cs'cl mo- 
neslcrio de Descalzos, cuarto fskj legua de aquí , donde es- 
tuvo tres ó cuatro días cuando llegó, y de allí vino en su 
muía, vestido de porLifícal con su crucero y maceros de- 
lante, con sus criados y do.^ obispos, Imsta una puerta de la 
ciudad, donde en un sitial les esperaba el obispo de aquí, de 
pontifical, con la cruz y clero y todas las órdenes de frai- 
les, que eu recibiéndole allí, llegó S. íM. acom¡»añado de lo- 
dos los caballeros castellanos y portugueses que aquí hay, 
y se recibieron amorosamente y con grandes cornetlimienlos 
y cumplimientos, rogándole con el lado derecho, el cual dio 



375 

el legado áS. M., y junios vinieron liasla la iglesia mayor, 
donde S. M. se despidió dé! y se fué á palacio, y dejó al 
duque de Osuna y al conde de Buendia que se apeasen con 
él en la iglesia y le acompañasen hasta su casa como lo hi- 
cieron. 

La peste ha vuelto á picar de veras en casi lodos los lu- 
gares de Portugal , A excepción Lisboa , y por estar el ca- 
mino derecho tan mal sano, como he dicho, y «en los cam- 
pos muchos animales y cuerpos de hombres muertos de 
cuando pasó el ejército, se duda si S. M. irá tan presto á 
Lisboa, t lo menos por este camino. El arzobispo de Sevilla 
se despidió ayer de S. M. para ir á l^crjua d tratar de cier- 
tas cosas locantes á las armas de los marqueses de Deuia, 
su hermano y lio de quien quedó por leslamenlario. 

Dominga de Zuazo murió el martes i 6 desLe con su ha- 
bla y juicio muy entero husta la «Itiina boqueada, asistien- 
do á su cabecera ayudáudule á bien morir la señora doña 
Agustina su mujer, con mucho valor y prudencia. Ilízosele 
muy honrado cnlcri'amieiUú, que era amigo de todos. Dios 
le tenga en su gloria* 



** Copia fie carta escripia por el prior D. Fernando de Tole- 
do á D. Diego dé Córdoba y 25 de agosto de i 580. " 

Sobre la entrega de Lisboa. 
• Min Ilustre Señor. 



• Anoche recibí la carta de v. m. de 19 dcslc, si mal no 
me acuerdo, que no es maravilla faltarla memoria en estos 



liem[»os (I) que cscrebí a v. nu en mis precedentes: que 
á Dios gracias ha sido el que hunmnameiUe se podia desear, 
porque creo ha mili años que no se ha visto otro Cümo el de 
hoy de que i|uedariios lodos con el contenlainíento que á 
V, m., como tan buen conlemplalivo, puede considerar» lia- 
bieudo tenido dos victorias juntas en un dia en los burgos * 
üti la ciudad la una por mar, y la otra por tierra. El duque 
mi señor, (kspues de haber considerado y Inuteado muy 
menudamente el siüo del alojamiento del enemigo, y la parle 
por donde con mas comodidad podia ofender sin ser ofendi- 
do, y dado anoche la orden que se habia de tener en aco- 
meterle , esta mañatia A las ocho y media mandó á Próspero 
Colona travase escaramuza por la parle de la mar con su 
gente, y á los maescs de campo D. Rodrigo Zapata , D- Pe- 
dro González de Mendoza y D. Pedro de Solomayor que coa 
la de sus tercios, á la liova que se levantase una bandera 
blanca, acometiesen por la rrcniedc las trincheas, y á San- 
cho de Avila que por aquella parle un poco mas abajo acu- 
diese ú apretarlos. A iní me ordenó que» coa toda la caba- 
llería tomase la vuelta de un bosque de olivas questá á la 
mano derecha desta ciudad, y que, como se hubiese rolo A 
D. Antonio, acudiese con loda ella á excusar que no se sa- 
quease esta tierra. Comenzaron a trabar la escaramuza, y 
envié á D. Fernando de Pedro con algunos ginetesy arca- 
buceros de á caballo, para que diese calórala infantería, y 
])rocurasc a[}rctarlos, como lo lii/.o al tnesinn tiempo que los 
infantes, peleando como se podia desear, diéronlestan bue- 
na carga, que desde luego se (tivo por cierta la victoria y 
comenzaran á desamparar las trincheas. Estando ehnegocio 

(1) Fallan en eslc lugar algunas palabras, sin las cuales resalla 
imperfecto el sentido. 



375 



cii eslo piinlo cnñ^nes^ndose los campos, la arniaJa Je mar 
cerró con la de D. Antonio, y auiuiue acudió el ninyor gol- 
|ie dü su genle por aquella parle, lemíendo la llaga que por 
nlU se fes podía hacer, apretando por todos los costados, 
aunque hicieron alguna resislencia y procuraban de reha- 
cerse, volvieron las espaldas h vuella de Lisboa. Ganóseles 
toda clarlilleria y banderas. La armado, aunque hizo alguna 
resistencia, se rindió siguiendo el ejemplo de tierra. Don 
Aulonio, dicen, se esca|)á herido eo el rostro. Hasta agora 
no se sabe cosa cierta donde fué. Yo acudí luego cou la ca- 
bollería para defender esta ciudad, cuyos burgos qucstaban 
desamparados, comeDzarúuá saquear nuestros soldados. En- 
vié á decir á la ciudad con un trompeta, que se rindiese á 
S. M. si querían que procurase salvarles las vidas y ropa. 
Pidiéronme llegase á las puertas para tratar conmigo, y ba- 
biéndüles exhorlailo se rindiesen sin ninguna condición á la 
voluntad y clemencia de S. M. , lo hicieron. Entre dentro 
para excusar que no se saquease (a tierra. Por lu bondad de 
Dios se ha dado tal órdeu en esto, que con ser este tugar 
tan grande, no han entrado en 61 Ireinla soldados desman- 
dados» y para ({ue esta noche no suceda desorden, be que- 
dado dentro desla ciudad, la cual se ha guardado á S^ M, y 
espero en la misericordia de Dios se guardará, como desea 
y conviene á su servicio y bien destos reinos. Los muertos 
han sido mas de los que quisiéramos; pero para dos baialías 
juntas, no creo se podrán hacer de menos, sangre. De 
nuestra parte deben de haber sido fos muerlos cincuenta ú 
sesenta. Suplico á v. m. me la haga de dar á S. M. la 
norabuena destos tres negocios tan importantes, de mi parte, 
y |)lega á Dios que vea muchos sucesos conforme á este, de 
mayores reinos y señoríos, y guarde la muy IllusLre perso- 
na de V. m. De Lisboa á 25 de agosto ioHÚ. 



570 



De mano propia. 

Regáleme v. m. mucho á Buñuelo , que ha hecho 
cuanto yo le ordenó y podía desear para dar á S. M. 
muy gran contenió. V. m. crea, que (al jornada como 
esta no la verán hombres nnscidos ni por nascer; porque 
darles dos balallasá un tiempo, una de mar y otra de tierra, 
no parescc que cabe en juicio humano que pueda ser. D. An* 
Ionio lleva dos lieridas. En Lisboa tuve aviso que se habla 
curado en un monesterio y quedaba en 61. Fué verdad que 
se curó; pero luego se fué. llame costado harto trabajo el 
buscarle, y agora no le dejo de tener en procurar (|ue eslc 
lugar no se saquee: que cicrtn no me parcsceque he heclio 
poco servicio ú Dios en los moiiesterios, y á S, M, en que 
halle esta tierra entera y sana. Y iiiiuque no estoy con poco 
miedo de que esta noche suceda alguna desgracia, vúile 
dando la mejor traza que puedo. V si el duque me envía 
Ires compañías de arcabuceros para rondar por de fuera de 
la muralla, estaré seguro dcslo; y asi me he quedado esta 
noche eu este lugar para solo calo. V. m. diga ;i S. M,, 
quee* señor del mejor lugar que cubre el sol. — B. 1. ra. 
de v. m. su servidor.— El [uior D. Feruando de Toledo. 



*' Relación de la faetón que hizo Sancho de Avila con don 

Antonio," 

(IT i «I de octubre de 1880.) 



A 17 de ncliil)rc SíiliA Síiiirlin lie Avila ron su gente, cin- 
co leguas de Oporlo, un lugar que se Húmala RicaíadeSan- 



377 

!a María (1). Allí hizo alio dos dias y lomó el castillo de Fe- 
t\,\ que aun no habla dado la obediencia á S. M. y estaba 
con mucho cuidado por hallarse tan cerca del enemigo y fal- 
larle algunas cosas necesarias para la jornada, y lo que mas 
pesadumbre le daba era de haber de traer las barcas para 
pasar a Duero desde A\ero que es diez leguas del puerto, 
>or no tener alguaos recados necesarios. Para Iraellos iuvió 
il capitán Serrano con treinta ginetes á buscar las barcas y 
H) las bailó por llegar un poco larde , y haberse ya embar* 
«ado el conde de Feria , qu6s un señor de Portugal de los 
conlnirios, eou su gente y casa, en cinco barcas, y volvióse 
é la noche á el campo y tomó diez y ocho arcabuceros y coa 
una guia fué á Carbonera, porque tuvo nueva que habia 
t\ú una barca qués de pasar gente, y con engaño la lomó 
fingiendo que era portugués que venia desbalijado y mal- 
Iralado de los castellanos. Y ansí descalzo y sin camisa, cou 
un pistolete escondido, había dejado los soldados que llevaba 
fcmboscados y con sena que oyendo el pistolete acudiesen á 
la marina ; y ansí con esta barca y metiendo los soldados en 
ella , fué á buscar mas, y halló cunipliinleulo liasta veinte 
deltas, y de ahí avisó á Sancho de Avila, que te inviase 
gente para guardalías, y le invíó dos compañías de arcabu- 
ceros, la de D.Claudio de Veamonle y de Miguel Benitez, 
con cincuenta mosqueteros. 

A 18 se fué el campo y se fué á poner legua y media 

del enemigo, y olro dia por la mañana le ganó el burgo y un 

'fuerte, desbaratando mucha gente questabaen él. Y este dia 

no consintió que ningún soldado se alojase en el burgo, sino 

estuvo con mucho cuidado, y á tos veinte mandó que las 

(1) Rifana de S. Mana le llama Anl. de Herrera en sus Citico 
libro» de la Historia de Portuaal. 




barcas se pusiesen en orden para embarcarse por la mJiüa- 
na, y ^]iic las diez se quedasen para pasar diez compañías 
de arcabuceros y el tercio de D. Rodrigo Zapata, e) cual fué 
de parecer que no se pasasen de la otra parte por los pocos 
spidados que eran, y el tiemim ser lluvioso: que mejor se- 
ria aguardar á otra coyuntura. Y vista la delerrainacion de 
Sanelio de Avila, p;isó á lu otra pai'le y dio por un lado de 
los enemigos y fué de los que siguieron mas la vicloria- 

A loK ÍJI, después de haber puchito las barcas en (Irdca, 
amaneció Sancho de Avila con toda la gente para embar- 
carla , y mandó que se embarcasen los que pudiesen, y que 
hiciesen alto lomando algunos puestos, basta que se hiciesen 
manguillas y (ornasen el escuadrón. Fuó el capitán Serrano 
con diez arcabuceros á reconocer una casa y trincbea, lle- 
vanilü quien le socorriese, Don Fernando de Agreda con los 
mosqueteros del tercio de NApoles; y el dicho capitán Serra- 
no envistió con la casa donde babia muchos enemigos, gri- 
tando cierra España, üllos dieron á Imir: siguiólos un poco, 
y después él y D. Fernando de Agreda tomaron una Irinchea 
donde se pusieron de mampuesto, para aguaniar que llegase 
nuestra gente; y luego llegaron las mangas y el escuadrón 
del tercio de Lombardía, y por la otra parle D. Rodrigo coo 
su gente, que lema ganada la arlilleria' del enemigo, y 
echó ii huir los que estaban de guardia della, y siguió 
la victoria, y dieron todos á liuir y se volvieron A rehacer á la 
parle de la tierra y en olra montaña , á lo cual al de la sier- 
ra envió algunas compañías de arcabuceros, y á la olra gen- 
te fuú el propio Sancho de Avila y desbarataron á ios unos 
y á tos otros con mucha brevedad. Llegáronse ú la tierra y 
della gritaron })a:, paz, y de otra parte de la tierra nos 
acañoneaban y arcabuceaban. Los soldados estaban eu de- 
terminación de saquear la tierra, y los capitanes lo remedia- 



379 



I 



I 

I 



luego abrieron la |jiicrUi y enlraron dos capitanes 
dentro y pusieron guanlia, hasta que vino Sancho de Avila y 
D. Rodrigo Zapata y Ü. l^cJrodc Sotomayor, y tomaron la 
posesión de la tierra en nombre de S. M.. 

Escapóse D. Antonio; ¡bale siguiendo nuestra caballería; 
y elconde de Vinose (1) se hübia ttlo por la mañana en unas 
andas malo, y el obispo de la Guardia estaba en Braga y 
liabia enviado' cuatro rnill hombres de socorro un dia anto 
de la rota á 0. Antonio. La gonte que ahi pareció hacia 
bullo' hasta ocho ú nueve mili hombres, y lodos huyeron. 

La gente nuestra eran tres mili, y de estos hablan que- 
dado los alemanes Je guanlia á nuestra artillería y otras 
compañías guardando el fuerte y las vituallas. Seguía nues- 
tra caballería á D. Anlonio. Tomósele en prisión un hijo y 
una hija y algunas cosas de su casa. Tomáronse cinco na- 
vios cargados de azúcar. 

Rindióse luego d castillo y las dem'is tnncheas circim- 
vecinas; y van ofreciendo las llaves y obediencia á S. M. 

■ Sefíaláronsc muchos capitanes (2), ansí en servir como en 

H (1) Asi, en lugar de Vimioso. 

■ (S) Uno de los capitiaes que sirvícroD en la conquista de Por- 

■ lugal, scnaláadose el üo de agoslo rlnKinte ríe Lisboa, y posterior» 
mente en la jornada de Oporlo, fué sin dudu D. Lais de Vargas. 
En recomendación de su persona escribió el duque de Alba á Feli- 
pe ti la síguienle carta , que se conserva original en el archivo de la 
Torre del Tombo /'Cuerpo cronológico, parte \ .*, ¡eg, \\\, n," 90. J: 

**S. C. R. M.") — lU capitán D. Lai<í de Vargas, que esta da i 
"V. M.*" se ha servido en eRla jornada tan parlicnlar y aventajada- 
«ámenle , como lo ha hecho en otras donde se ha hallado, haciendo 
"loque le hn locado tan bien y con tanto cuidado, como se podia 
<« esperar de untan bncn caballero; y el dia de la batalla sobre Lis- 
•< boa peleó eu el puente, coa una manga de arcabuceros que lleva!>a, 
*<moy parlicularroente , siguiendo el alcance hasta las puertas de 




580 

pelear. Fué negocio de mucha suerte por la mucha gculc 
del enemigo, y la poca de la nuestra. Saqueáronse ai-;unas 
casas dentro de la ciudad sin poderlo remediar. Ganáronse 
algunos prisioneros y alojóse la gente en el burgo. Tomá- 
ronse tres puertas en que s:; puso la guarda alemana : quedó 
muy pacífico. 

Por ser las barcas tan pequeñas que no cabian caballos, 
se pasaron. el rio quitadas las sillas, llevándolos sus dueños 
dende las barcas, de rienda, y ellos á nado. Será este rio de 
un tiro de arcabuz de ancho. 

I 

** Carta autógrafa de ¡), Rodrigo de Alen castro al obispo 

Cuenca, fecha en Elvas á 26 de diciembre de 1580" (1). 

IlustrIsimo Señor. 

Por hallarme cansado no vá esta de mi mano. Suplico 



M Lisboa, donde fué mucha parte para qao no se saquease por la 
M puerta que él estuva. Y |Jor no dejar ninguna ocasión de las qa6 
»so han ofrecido, fué h Oporlo con í^nncho de Avila, llevaadoA su 
ncargo la arcabucería de su lercio, y allí me escribe Sancho do 
» Avila que en lo que se ofreció , sirvió ¿ V. M.^ con mucho yalor 
»y cuidado. Va á suplicar á V. M.*^ se sirva de hacelle merced en 
»cierlo particular queso le ofrece. No he podido dejar de acompa- 
H Darle con esta y suplicallo á V. M.^ muy encarecidamente, asign- 
nrándolu que toda fa merced que se le hiciere será muy bioa em- 
n picada en su persona. V yo por lo que lo quiero y he visto servir, 
M la recibiré por muy propriade V. M.*" , cuya S. C. R. P. guarde y 
"acreciente aueslro Señor tan largos años como la cristiandad lo 
nha menester. De Lisboa primero de hebrerodc 1581. — S. C. R. M.** 
tf — Las manos dcV. M.'' besa su vasallo y criado — 1\ I duque Dalba 
H — Hajc una rúhrica.*' 

(4) En el respaldo se lee: **Con]0 se hizo el acto de obedien- 
cia por D. Rodrigo Dalencastro en nombre de los duques de Der- 
ganzn al rey naostro señor." 



381 



V- S.' inc perdone, y no ser en ella muy largo, por haber 



I 



I 



I 



I 



tan 



lo hice. La 



(le Pa; 



luve 



víspera üe i'ascua 
(lo de S. M pura se hacer el acto i]cl juraincnLo en rccogién* 
(loso de las vísperas. Acompañé á S. M.el cual en el apo- 
sento donde suele comer, scnlado en una silla arrimado á la 
pared, y á su lado izquierdo puesto un bufete en el cual puso 
el obispo capellán mayor un misal abierto y una cruz de pia- 
la dorada encinta, tucgo me llegué al dicho bufete y puso 
de rodillas y Nun Alvarez PereiraS." de Portugal ansimis- 
mo, y leyó los [ujiieres, li saber, el del duque de Braganza 
y de la S." D, Catalina y du<|ue de Barceíos. Acabado que 
hubo, empezóse el acto del juraiiienlo un nombre del duque, 
y llegando a las palabras que yo habla de decir y jurar, puse 
la olra rodilla en ol suelo, y las manos entramas sobre el mi- 
sal y crux , y llegando al pleito y homenaje , me llegué para 
S. M. y metí las manos entre las suyas como es costumbre. 
Acabado, le besé la mano en nombre del dicho duque. S. M. 
me la dio con abrazarme y hacerme mucho agasajado. Esla 
misma orden se luvn de^pucs [lor laS," I).^ GaLalinay duque 
de Barcelos. Acabailo, llevaulémey de nuevo le besé Ja mano 
por mi, (lieicínio qtic ahora lo hacia como era razón y tenia 
obligación. Dióme las gracias de todo y del traiiajn í(uestu 
me haliia costado; y porque el cardenal [Minci|)e estaba allí 
junto y no querer detener S. M., no dije mas. Estaban en 
la pieza muchas personas principales: el marqués de Aguifar» 
los de la cámara, los Ircsniayordonios,el conde Francisco de 
Saá, el obispa capellán mayor, el electo dct Algarve y don 
Luis Manrique, limosncn) mayor. Acabado, llevanlóse S. M., 
despidiéndose el c.irdcnal. El rey se entró A otro aposento. 
Quedamos atli aea!)anda de poner los icsLimonlos y firmas. 
SaKniosnos para fuera. Dije h D. Cristóbal avisase á S. M. 

Í") 1c quería decir una palabra. Enirú . dílc los parabienes 




582 

iíeSo ¡unlánílolc las p ihibras que rae parecieron á propúsilo/ 
y acordándole cuanta razón Icnia S. M. de lo estiniar y 
agradecer el amor y voluntad con que la S." D/ Catalina y 
los duques hacían esto, que lo gozase muchos años etc. Oe 
mi le dije á la postre con cuanto gusto viniera á esto y tu- 
viera siempre de servir á S. M, en todo lo que habia podido. 
Respondió S. M. con muchas palabras, agradecimientos y 
satisfaciones etc. 

Acordé ansimismo á S. M. el deseo que el duque tenia 
de venir á besarle las manos, y que, pues hasta agora no lo 
hiciera por no estar hecho este acto, fuese S. M. servido no 
se dilatase. Díjome que holgaba mucho con eso, y que an- 
sí lo deseaba: que pasadas estas íieslas podría ser. Volví* 
le (sicj que estaba muy bien; que yo hablaría mas despacio con 
D. Cristóbal para asentar lo que convenia. Respondióme que 
asi le parecía muy bien y lo hiciese. De lodo iré avisando á 
V. S." siempre. Guarde iNueslro Seilor la III. "■ persona de 
V. S,*, estado acresciente etc. De Elvas y diciembre 26, 
1580. — Muchas y buenas Pascuas y entrada de años dé 
Dios á V. S.* con lodo lo demás que yo deseo, y lo mismo 
al señor D. Hernando y señor D. Antonio, besando á sus Mi. 
las manos. El confesar me envió aquí la que será con esta 
para V. S*^ — III."" señor — Resa las manos á V. S/ su mas 
servidor — Don Rodrigo — Hay una rúbrica. 

Sobre. — Al III.""* señor D, Rodrigo de Castro, obispo de 
Cuenca etc., mi señor — Cuenca. 



363 



* * Relación de laetUrada dd dttqutt de Braganza y del de Bar- 
atos su hijo en esta corte ú besar las manos á S. J/. en 
^l de enero 1581 (I)," 



I 



\ 



El dia antes vinieron sus Ex." á hacer noche á un casli- 
11o suyo que llaman Villaboyn, uña legua de esla corte, y al 
otro dia comieron á buena hora y partieron cerca de la una. 
Traía como hasta ducicntos de á caballo, lodos criados de 
SQ casa y en buenos caballos: vcnian en modo de media 
posta. Saliéronle á recebír muchos caballeros principales de 
la corle y señores. Entraron con 61 veinlecuatro lacayos en 
cuerpo y descaperuzados. Llegó á palacio dadas las Ires. 
Fué Unta la gente, ansí castellanos como portugueses, que 
acudieron, que con haber mandado el duque á todos los su- 
yos que si no fuesen los caballeros y mozos (idalgos, nin- 
gún otro se apease, fué la cosa de manera que no habia po- 
derse revolver. S. M. les estaba aguardando en la cuadra 
donde suele dar las audiencias, -sentado en una silla y con 
capús vestidn. Como entraron los duques por la puerta, lie- 
vaotóse y salió á recebirlos liasUi mas de iTiedia piesa, que 
como la gente era tanta, no ¡india salir mas. Quitóles muy 
bien la caperuza. Llegó primero el duque de Barcclos á pe- 
dirle la mano, y S. M. huyó con ella mucho y le abrazó 
abajándose y llegándole allí, mostrándole mucho amor. Luego 
llegó su padre y hixo [o miísmo. Acabado, volvió S. M. ásu 
lugar y mandó traer sillas. Llególas un ayuda de cámara y 
pusiéronlas dos caballeros de casa del duque á sus Exc.**: 
A lodo esto estaban presentes los grandes que aquí liay y 



(<) Esta rola cían fuá CRcrit.i en Lisboa por el secretario del 
duque de Braganza D. Rodrigo de Alencaslcr 



381 

mas señores y cabalieros , mayordomos y geiililes-hombres 
üc la cámara ilo S. M, Ilixo señas S. M. que despejasen la 
piesa. Salit^ronse todos. EstaKÍaii los duques con S. M. espacio 
(le una hora, ea la cual pasaron mucíiaj cosas que no soo 
para scmcjanle relación, Al On S. M. quedó muy satisfecho 
úc los duques, y ellos mucho mas de S. M. Acabado que 
habieron, llevaat;iiniise, y S. M. salió con ellos mucho mas 
adeíaolc de lo que había salido á recebirlos á la entrada, y 
con la caperuza en la mano dio al duque de Braganza, un 
recado para la S." D." Catalina su nnijer. Salieron con sus 
ICxc-'* tollos aijiiellos señores y ciiballeros, por lodos los apo- 
sentos iiasla la postrera sala, dcs[)tdieado á unos en una pie- 
sa y á otros en otra, porque no habia revolverse, Dalli se 
fué el duque y su hijo A pió, con toda la gente que le acom- 
pañaba, á casa del cardeiml príncipe, qués muy cerca. Salió á 
rcícibirles ú la poslitn'a sal¿i junio á la escalera, con mucha cor- 
tesía y comedimií'ulo, y ansí les llevó hasta la cámara , don- 
de se senLuon loilos tres en sendas sillas de caderas. Estu- 
vieron allí un rnto, aunque no lanto por ser ya larde y haber 
de volver sus Exc." á la dicha Villaboyn donde salieron. 
Salió el cardenid príncipe con ellos ba^la el mismo lugar 
donde les hiibia venido á reecbii'. Envió el duque á vesilar 
al cardenal legailo por un r^iballero de su casa, y desculpar- 
se de no verle, por ser el día que era. Pusiéronse los duques 
á caballo con lodos lus que íes aeduifiafiaijan. Serian cuasi 
las cinco. Era tanta la gente por las calles, ventanas y puer- 
tas y aun p'>r el campo por doudü entró y salió, que en vtr- 
dad todo lo hcnclúau. Despidieron sus Ex." á todos los ca- 
balleros que habían salido de la ciudad á recebirles y acom- 
pañarles, y se fueron á Villaboyn , (ion<le ya llegaron un po- 
co larde. Al otro dia fueron A comer A su casa. 



385 



• * ¡(elación del juramento que los perlados y señores del reino 
de Portugal y los procuradores de Cortes de las ciudades y 
villas del, hicieron á S, M. , en el convento de Thomar, 
domingo después de comer, á los 16 de abril de 1581 
años. ** 



Salió S. M, de su aposcalo A las cualro tic la tarde, ves- 
lido coQ una ro|>a Je brocado á mattera de solaaa» que le lle- 
gaba hasla las rodillas, ceñida con manga justa, y encima 
della otra del mismo brocado, rozagante, á la húngara, con 
manga de {ninta y falda muy larga, que le llevaba el conde 
de Malusinos, camarero mayor. Delante de S. M. salieron 
lodos los caballeros y fidalgos [wrlugueses, ecepto los procu- 
radores de Cortes y perlados rpic le eál.iban ya esperando en 
el cadalso y bancos afuera en sus lu;^ares. Salió D, Jorje 
de Meneses y Tcnlubal fsicj alférez mayor del reino, con el 
estandarte real cogí Jo, y en torno del seis maceros y nueve 
reyes de armas con sus cotas. 

Venia un poco dclanlc de S. M. bien cerca del, el du- 
que de Berganza, desculúcrto,cün el estoque envainado, muy 
galán, calzas y jnbon de carmesí, capa guarnecida y gorra 
aderezada con ricos botones de diatnauLes. Desta manera 
subió al caJüiíalsn, al cual i^ubian por siete ú ochugraJas, 
que estaba cubicríu con muy ricas alliombras y colgado en 
torno del , y loJo lo demús del palio de muy rica tapicería 
de oro y seda. Sentóse en una silla, que estaba para este efec- 
to, debajo de un dosel de brocado, yella cubierta de paño de 
lo mismo con almi)baila en el asiculo y los pies, que todo 
cslo estaba mas eminente que lo llano del cadahalso, dos gra- 
das en aito, encima de la cual subió el duque da Berganza 
muy cerca del rey, y de la manera que arriba se ha diclio, 
Tomo XI. 25 




i86 

fjuilada !a gorra y^éi esloque en el hombro, y ansí estuvo lo- 
do el tiempo que duró el acto. 

El duque de Bateólos su hijo, que venia muy galau coa 
calzas y jubón blanco, bordadas, capotillo de raso negro afor- 
rado de lela de oro carmesí, se arrimó á la pared abajo de la 
grada en quo estaba la silla del rey á su mano derecha, él solo; 
y en aquel mismo lado, desviados á un canto del labiado, se 
[jusicron lodos los perlados en pié, descubierlos como lo es- 
tuvieron todas las personas que aquí se hallaron. 

Al lado izquierdo de S. M., en el paraje que se ha dicho 
estaba el duque de Barcelos, se puso arrimado á la pared 
el marqués de Villarrcal y junto á él su hijo mayor, y tras 
él el conde de Casta ñcyra y luego el de Porlalcgre D. Juan 
de Silva con su bastón en la mano como mayordomo mayor 
de Portugal, y como tal dio las órdenes que se ofrecieron 
dar csle dia, y subeesivamenle estaban los? demás títulos 
destc reino , cuyos nombres van en la relación que será con 
esta, eceblo el conde de Tcnlubal que cayó enfermo aqui 
dos ú tres dias hd. Los procuradores del reino que son mu* 
chos, eslaban frente de S. M. puestos por su orden, levan- 
lados de los bancos y descubiertas las catic/as ni espacio 
de t¡em(K) que duró esto, desde que S. M. salió y se sentó 
en la silla. Tocaron los instrumentos, ministriles, trompetas 
y atabales alternativamente. Los del Consejo y la lidalguia 
de Portugal estaban á un lado del tablado mas abajo de ios 
títulos. 

Sentado que fué S. M. y puéstole bien las faldas que 
parece le embarazaban como hábito no usado, llegó el ca* 
marero mayor y le puso un cetro de oro peijucño en la ma- 
no, y sosegada un peo la gente salió de entre los demás 
obispos el de Lcria, Piñeyro, y haciendo la reverencia á 
S. M. se puso á un canto del labiado, y vucllo á los pro- 



387 



caradores y fídalgos, les hÍ20 una breve y bien ordenada plá- 
tica, diciéadoles la mucha merced que nuestro Señor habia 
hecho á este reino eu darles por rey y señor natural del á 
S. M. que tan doclado era de tantas, y tan buenas partes* 
y que él como á nielo del rey D. Manuel le venia derecha- 
mente la subcesion deste reino cuya paz y quietud habia 
deseado grandemente , y que el fin para que los habia man- 
dado juntar, era para que le jurasen la fidelidad y obedien- 
cia que como leales vasallos que eran, debían y estaban 
obligados de hacer á su rey y señor natural, y los natura- 
les deste reino habian hecho á los reyes sus predecesores, y 
otras muchas cosas á este propósito. Y la plática acabada, 
se acercaron delante de S. M. los dos procuradores de Cor- 
les de Lisboa, uno de los cualesen voz alta significó á S. M. 
el eonicnlo con que todas las ciudades y villas habian ve- 
nido á dalle la obediencia y junrlcporsu rey y señor natu- 
ral, y que tenían gran confianza en nuestro Señor, que por 
su causa este reino habia de ser aquí adelante muy dicho- 

Eso y prosperado, y algunas cosas á este propósito. 
En acabando su razonamiento, llegó el repostero ma- 
yor y puso muy cerca de S. M. un silialico pequeño, cu- 
bierto con un paño de brocado, y una almohada de lo mis- 
mo encima , sobre la cual puso e! obispo capellán mayor un 
libro misal abierto y una cruz de cristal encima, pequeña, 
y se llegó allí junto con papel y pluma en la mano el se- 
cretario de Estado Miguel de Moura. Y llegaron el arzobis- 
po de Braga y primado deste reino, y aun pretende el serlo 
^ft de las Españas, y los arzobis()OS de Lisboa y Ebora , y ha- 
•^ biéndose hincado de rodillas delante del sitialicoquc he di- 
cho, se levantó S. M. de su sifla, y quitándose la gorra se 
hincó de rodillas y le tomaron juramento sobre el misal y 
cruz de que guardaria los prcvilegiüs y fueros deste reino. 




y volvií'ndose ú sentar, se fueron ios arzobispos á su lugar. 
Y allegó el duque de Derganza y se hiucó de rodillas y pu- 
so las manos sobre la cruz y ci libro misal, y hincándose 
de rodillas besó las manos á S. M. , el cual se la dio y abra- 
zó con la otra levantándose un poco de la silla. Tras él lle- 
gó su hijo el duque de Barcclos y hizo lo mismo, y luego 
el marqués de Villarcal y con los demás títulos por su or- 
den, y acabado ipie hubieron, comenzaron á llegar los 
perlados, y el primero fu('í el arzobispo de Braga y luego el 
do Lisboa y los demás [mv su orden, y enacabandollegaron 
los del Consejo do lístadcy otros Consejos, que fué el prime- 
ro r! conde de Maliisinos y tras el D. Crislóbijl de Mora, á 
quien ha hecho S. M. veedor de la faccnda. Acabados los 
del Consejo, vhiiernn los lidalgos principales, que los que 
dcslos reinos vinieron galanes fueron solos D. Rodrigo de 
Alencaslro, y el mariebal su sobrino, y el comendador ma- 
yor de Christus, é así lodos [os demás venian con vestidos 
llanos. 

En acabando los fidalgos y alcaides mayores de casti- 
llos, comenzó ú llamar por un papel un rey de armas á 
las ciudades y villas, y primero á la de Lisboa y dcnde que 
comenzó A jurar el duque de Berganza que fué el primero 
hasta (lue acabaron lodos, estuvieron dos sccrclarios escri- 
biendo los nombres de cuantos iban jurando. Y las palabras 
y solenidad del juramento que todos habiaii de hacer, les 
leyó en un papel al principio el secretario Miguel de Mora, 
por cuya causa no hubo nceesidiid de decirlo á cada uno 
de par si, sino tan solamente hacian salva con la mano en 
su boca y la poniau encima de la cruz y libro y iban á besar 
la del rey. 

Acabado que hobieron todos de jurar , el secrelario Mi- 
guel de Mora dijo en alia voz, que S. M. aceptaba el jura- 



mentó y pleito homenaje, que todos le habían hecho, y un 
rey de armas el mas antiguo dijo en voz alia por tres veces 
oid, oid. Oíd; y el alférez mayor que dende el principio ha- 
bia estado con ei estandarte real en la mano, frontero del rey 
y en medio del cadahalso dijo en vor alia : Real, Rea!, Reo! 
por el muy alto y muy poderoso señor el rey O. Felipe nues- 
tro seüor. Y á csle tiempo los royes de armas y lodos los pro- 
curadores de Corles levantaron la voz diciendo : Real, Real 
muchas veces. Y habiéndose locado lodos los inslrumentos, 
bajó el dicho D. Jorje alférez mayor del cadahalso con el es- 
tandarte en la mano, y tornó ú decir lu que la vez prime- 
ra, á quien los reyes de armas y procuradores respondie- 
ron lo que antes. 

A este tiempo se levantó S. M. de su silla y bajó las 
gradas del cadahalso para subir oíros por donde se entrad 
un palio que está ánlcs de entrar en la iglesia, donde le es- 
taban esperando todos los obis|>os que eran doce ú trece 
vestidos de pontifical, cu lorno de un sílial donde se tornó 
á hincar de rodillas y le recibieron cantando la capilla el Te 
Deum laudamus con mucha música, y en procesión se en- 
traron en la iglesia, y habiendo diclio una oración el de 
Braga, se volvió el rey acompaüaiJo de lodos á su cámara; 
yá la salida de la iglesia, en el palio, lornn el alférez mayor 
á decir tercera vez lo que habia dicho las dos primeras. 

Este dia no tuvieron asiento los grandes de Castilla , ni 
lugar señalado, ni ningún genlil-hombrc de cámara, ni 
mayordomos: cada «no estuvo donde pudo. El príncipe car- 
denal y algunos grandes, y otros caballeros, estuvieron en 
unas ventanas de su cuarto, que caen sobre el patio donde 
se hizo este acto que se acabó á las .siete de la larde. 



'* Relación de tus señores y prclotios y procuradores de las 
ciudades y villas llamadas al juramento deste reino 
de Portugal t y Cortes que S. M. ha de tener en la villa 
de Thomar en el convento de la orden de Christus , que $1 
juratmnto fué á i^ de abril de 1581 . " 

Señores. 

Duque de Rerganza. 

Duque de Barcelos, su hijo. 

Duque de Avero, por poder de su hija heredera. 

Marqués de Villarrcal. 

Coiulc de Tenlnhnr. 

Conde de Cuslañeira. 

Conde de Portalegre. 

Conde de Vidcgueira. 

Conde de Linares. 

BaroD Dalvito. 

Arzobispos t obispos. 

Arzobispo de Lisboa. 
Arzobispo de Cbora. 
Arzobispo de Braga. 
Obis[»o de Coimbra. 
Obispo de Porlalegre. 
Obispo do Porto. 
Obispo de Lamego. 
Obispo do Viseo. 
Obispo de Miranda. 
Obispo de Elvas. 



1 





Los DEL Consejo de Estado. 

ispo, capellán mayor. 
Obis|)0 de Leiria , nuevo presidente del Consejo de Jus- 
ticia y nuevo oficio creado [wrS. M, en eslc reino. 
Conde de Malusinos. 
Pedro de Alcázar. 
Don Cristóbal de Mora. 



I 



Miguel de Mora. 



FiDALGOSj SS. DE V.VSALLOS T ALCALDES MAtORES. 

Don Francisco de Caslelobranco. 

El merino mayor. 

Don Diego de Sousa. 

Don Duarle de Meneses. 

El comcodador mayor de Christus. 

Don Luis de Alencastro. 

Don Juan de Alencastro. 

Don Luis de Mora. 

Fernando de Silveira, clavero. 

Fernando de Silva, que fuú úJtimo embajador en Cas- 
tiUa. 

Don Ñuño Maseareñas. 

Fernando de Silva, capilan mayor de Belem. 

Martin Correa de Silva, que murió aquí junio oon el 
obispo de Operto. 

Don Antonio de Castro > señor de Cascaes. 

Don Rodrigo de Alencastro. 

Don Pedro de Meneses. 

Juan Ruiz de Sú. 



592 

Alfonso de Alburqucrquc. 

Panlaleon de Sá, 

Lorenzo de Brilo. 

Beniardino de Tavora, repostero mayor. 

Don Jorge de Mcneses, alférez mayor. 

Don Antonio de Lima. 

Dea Fernando de Mcnescs y de Noroña. 

Don Miguel de Noroña. 

Don Fernando de Castro. 

Manuel de Meló, montero mayor. 

RuyTclIez de Silva. 

Antonio de Meló, alcaide mayor de Elvas* 

Francisco lavares, 

DoQ Antonio de Caslelobranque. 

Don Joan Vasconcellos. 

Don Francisco de Sá. 

Dionisio López de Sequeira, general del armada 

Trislan Vaezde Vega, alcaide de S.' Jean, 

Don Antonio de Almcyda. 

Don Pedro de Almcyda. 

Don Joan de Castro , que fué capellán mayor. 

Don Francisco Manuel. 

Don Juan de Alrneyda* 

Rui Méndez de Basconcelos, 

Francisco de Sousa de Mcncses. 

Don Martin Suare^. 

Don Alvaro de Meneses, 

Don Enrique Enriquez. 

Francisco de Miranda. 

Damián Borges. 

Simón de Miranda. 

Juan de Meló , portero mayor. 




395 

Rui Bárrelo Rolni. 

Don Manuel de Castelbraoque. 

Pero Quedes. 

Don Francisco de Caslelbranque. 

Juan Méndez de Daseoncelos. 

Basquéanos Corle Real. 

NunAlvarcz Percira, secretario del reino. 

Chanciller niayor. 

Oficiales^ de chaacillcria. 

Descmbnrgadorcsdc Pazo. 

Escribanos de cámara. 

Doclor Antonio Toscano. 

Escribanos de mesa de conciencia. 

Obispo, limosnero mayor (I), 

W "Relación de ¡os actos de la proposición de las Cortes que á 
I S. M, hicieron los procuradores del reino de Portugal 
I en el convenio de Thomar, á 20 de abril de 1581 , t/ del 
W juramento hecho al principe D. Diego nuestro señor en el 
dicho convento á 2o del," 

En el dicho día 20 de abril, que fué jueves, salió S. M. 
de su aposento acompañado de muchos caballeros portugueses 
y algunos castellanos, vesliJo con una ro|m larga á manei'a 
de sotana hasta en pies, de tela de piala rasa, ceñida con un 
lafelan blanco, y encima utia ropa rozagante, brocado de pla- 
ta y amarillo, alcachofado^ aforrado en la dicha tela de plata, 



(1) Omitimos los nombres do las 94 ciadades y villas del reino 
qne vienen á coDlinuacion, cuyos procuradores prestaron juramen- 
to de Qdelidad A Felipe 11. 



594 

lisa, con manga de punta y falJa bien larga quo llevaba 
conde de Malusinos, camarero mayor, y encima deísta ropa 
llevaba S. M. el tusón de eslabones, y el celro de oro en la 
mano , y gorra de terciopelo negro. Llevaba ci csl«»quc en- 
vainado D. Miguel de Noroña, guarda mayor , á quien S. M. 
nombró este día por copcro mayor para este cfeclo, ¡.or es- 
lar enfermo D, Luis de Alencaslro á quien le locaba por ser 
su oficio. Iban en torno del los macerosy nueve reyes de ar- 
mas, y detrás de S. M. cubiertos los duques de Berganza y 
Barcelos» galanes, vestidos ;i la castellana, y tras ellos los 
de la cámara y la guarda de (os archcros. 

En esta forma llegó S. M. á una gran sala que van edi- 
ficando los frailes en este convenio, para capitulo, y á cau- 
sa de no eslar tejada, se cubrió el cielo, á manera de tejado, 
de colgaduras de lelas de oro y terciopelo verde y carmesí 
¿ piernas, y las vertientes de tapicerías ricas de la his- 
toria de Tobías, y las paredes liasla el suelo de diferentes 
tapicerías de oro y seda de la historia del descubrimiento 
que hizo el rey D. Manuel, de la India, y los capitanes y hom- 
bres señalados que en ella se hallaron, tan curiosa y por 
tan !)uena orden pueslo, que era bien para ver. En la pa- 
red frontera desta gran pieza <iiie mira á la puerta por dó 
se entra, estaba liecbo un labiado de cinco gradas, en alto, 
y encima del un teatro cuadrado de dos gradas cubierto de 
muy ricas alhombras de la India, y encima una silla gran- 
de, mas que ordinaria, cubierta con un paño de brocado, 
y aJ pié della dos almohadas, debajo de un muy rico dosel de 
relieves de bordaduras de oro y píala sobre terciopelo carmesí, 
y chapería menuda de oro y plata de martillo, el cual y todo 
lo dicho de la sala, coa otras muchas tapicerías y joyas de 
servicio, quedaron en la recámara de los antecesores de 
S. M. reyes de Portugal. Estaba cubierto el suelo desta sala, 



395 



I 



I 



e juncos verdes, y en ella trcinla y ocho bancos puestos en 
su orden por dos hileras, á manera de bancos de gatera, y 
la crugia |X)r medio, y oíros muchos en lorno de la pieza, 
arrimados á las paredes, lodos cubiertos de tápeles de 
arambeles de colores, en los cuales estuvieron scnlados los 
prelados, señores de vasallos, fidalgos y procuradores de 
Corles por su orden, esperando á que S. M. entrase, y los 
ministros y algunos del Cousejo lo estuvieron en las gradas 
mas alias del tablado. 

Luego que S. M. entró en la dicha sala, se levantaron 
eo pié y descubrieron las cabezas lodos los que en ella esta- 
ban, y en la forma dicha. Llegó ul labiado mirando á todas 
partes con rostro alegre , y sentado que fué en su silla , hizo 
señal que liiciesen lo mismo á los duque de Berganza y Bar- 
celos, en dos sillas rasas de lereiopelo carmesí, que para este 
efecto había en la cuarta gi'ada de lo alto, A mano derecha 
del rey en el tablado, que leiíténJose consideración á esto 
se hizo uu poco mas ancho cuanlo cupiesen las dos sillas. 
El camarero mayor se puso detrás de la silla de S. M. arri- 
mado á ella, y el conde de Porialegre, mayordomo mayor 
con su bastón, á la mano izquierda, en el labiado, y en lo 
bajo del los perlados por su úrdeti á la mano derectia, y los 
títulos á la izquierda, sentados en sus bancos; y lo mismo 
mandó S. M- hiciesen lodos tres Estados del reino. Y so- 
segados que fueron, subió el obispo Pincyro encima del 
labiado, á la mano derechü deS. M., el cual hho la siguicn- 
le plática en voz alta, que por todos se pudo entender. 

'* Entre todos los remedios que el Espíritu Sánelo reveló 
á la iglesia calóllca por su asistencia regida y gobernada, y 
por experiencia ella siempre halló ser mas provechosos para 
■ la extirpación de ias heregías y quietación de las alteraciones, 
B y peligrosas novedades que eu ella se levantaron , y para re- 

k 



formación de los abusos que cou el licmpo fueroD entrando, 
fué siempre muy principal la congregación legítima de los 
concilios universales para autoridad de los papas, cabezas y 
pastores universales, dclla. Y puesto que el ayuntamiento de 
lodos los Estados del reino en Corles, mandadas juntar por 
autoridad y mandados de los reyes, supremos cabezas en lodo 
lo temporal de sus reinos, no tenga cierta asistencia del 
Espíritu Sancto y prcvije^'iocn prerrogativa do su dirección, 
para no poder errar cu sus decretos y determinaciones para 
el bien común y buen regimiento de los reinos, como cons- 
ta por revelación divina son concedidos á los concilios uni- 
versales legílimameulc congregados para el bien común de 
loda la iglesia; con lodo se debe y |»ucdc esperar de la bon- 
dad de Nuestro Señor Dios, y de la es[tecial providencia que 
siempre ba n^oslrado tener en el progreso, orden y subce- 
sion temporal de los reinos, que nyunláudosc los Estados de- 
líos por mandado de su rey y señor natural, para consultar 
y tratar lo que conviene al servicio de Dios Nuestro Señor, 
conservación y aumento de nuestra sánela fe, paz y quie- 
tud y bien público de los mismos reinos, asistirá el favor y 
gracia del Espíritu Sancto á estafa Cortes, para se conseguir 
del ayuntamiento dellas los cfí?clos para que principalmente 
el rey nuestro señor os mandó llamar á eilas, y lo que pre- 
tende con nuestro parecer proveer y ordenar; porque, como 
la intención de S. M. fué siempre tratdrlos naturales deslos 
sus reinos mas como á hijos que como á vasallos, confor- 
mándose con el ejemplo de los reyes sus predecesores, que 
para remediar las necesidades de sus reinos llamaron á Cor- 
les, en las cuales espera de vuestra prudencia y lealtad, que 
le informareis de lo que conviene al bien común dellos, con 
la sinceridad y respeto debido al servicio de nuestro Señor y 
suyo, y al bien público y universal de los dichos sus reinos, á 



\ 



los cuales S. M. dio muy cierta esperanza de las grandes 
mercedes y beneficios que les desea hacer con el amplísimo 
y bcnigniáitno perdón tjuc innndó pubíicar antes deslas Cor- 
les, remitiendo las penas á tos que inducidos, engañados 6 
conipelidos, ofcndiuroo la paz [lública, ó perturbaron su jus- 
ta posesión de ligítima subcesJou dellos, como de la carta 
de perdón i¡uc con general consolación de todos se vio, y 
por la puiilicacion dolía es nolorio; porque cuanlo mayor 
fué es(c tan gran beneficio y írulo propio de s\x natural ele* 
mencia, tanto mas couñrmó en los corazones de todos los aa- 
lurales destos reinos sus vasallos, la grandeza del amor y be- 
nignidad con que siempre holgar-i de acrec^ular las merce- 
des, honras y favores, oonFiirjnc á b lealtad y obidiencia con 
que tiene por muy cierto que siempre procederán en su ser- 
vicio y de los reyes sus legilimus subcesorcs." 



¡lespuesta de la ciudad de Lisboa por uno de los procurado' 
res dclla , llamado Jorje de Aguiar. 

"Muy alio y muy poderoso rey nuestro señor. La vues- 
tra siempre leal ciudad de Lisboa, en su nombre y de los pue- 
blos destos reinos de Portugal , ofrece á V. M. la su antigua 
y firme Icallad, «mor y obcdencia, con que siempre los 
porltigueses sus vasallos y naturales sirvieron á los reyes 
deslos reinos de gínriosa memoria, vuestros predecesores, y 
por la merced que nos \ú¿o en nos mandar llamar á estas 
Cortes y querer comunicar con nosotros las cosas que en 
ellas se han de tratar del servicio de Dios Nuestro Señor é 
de V. M. , é bien común deslos sus reinos. Con el debido aca- 
tamiento besamos las reates manos de V. M. , entendiendo 
las muchas y grandes mercedes que siempre nos hará y [)or 



508 



las qiie agora recibimos, con general consolación Je lodos, 
del perdón amplísimo que V. M. mandó publicar; y leñemos 
por nmy cierto que no será menor el amor y aGcion de 
V. M. para estos sus vasallos, de lo que siempre será eo 
ellos la pronta obediencia, lealtad y fidelidad, para todas las 
ooms del servicio de V. M. y de los reyes sus subcesores." 
En acabando su razón el procurador de Cortes de Lisboa, 
subieron 61 y su compañero al teatro, y bincándose de rodi- 
llas pudieron á S. M. ed su mano un papel cu que se con- 
licne las cosas que el reino pide, el cual dio S. M. al secre- 
tario Migruel de Mora , y con eslo se acabó este acto y el rey 
8c levantó de la silla y se volvió á su aposento en la forma 
que síilió. 

El príncipe cardenal estuvo este dia viendo este acto re» 
lirado desde una puerta de una escalera que sale á esla sala, 
bien k'jos del tablado, y los señores y caballeros castellanos 
no tuvieron lugar, y cada uno estuvo donde pudo. 

Las cosas mas suslanciabís qucslc reino pide á S. M., 
me dicen son : que leniza por bien de estar en este reino 
diez unos: t(ue no es in;ila petición píira los castellanos que 
en 61 oslamos si se bubicra de conceder; que saque la gen- 
te de guerra del reino; que quite cierto derecho y impusicion 
que el rey D. Sebastian puso diez y seis años ha, por térmi- 
no de cinco años, que fué que se pregase uno por cíenlo de 
Indas Ins mcrcnderias que sn embarcasen cu Lisboa, para la 
fábrica del castillo de S;int Junti, basta bacer número de 
treinta mili ducados, y pasan de trescientos mili lo que e^lo 
ha volido, y otras cosas de mas importancia. 

Los eceblados en el perdón general de que el olñspo 
Piucyro hizo njciieion en su pbUica, que S. M. con su ele* 
mencia había mandado publicar, son los siguientes, que á 
estos no perdona por andar en compañía de D, Antonio. 



I 



I 
I 




Don Antonio prior de Ocralo. 

Don Francisco (i), conde de Vimioso 

Don Manuel de Portugal. 

Don Pedro de Mcneses. 

Don Francisco de Meneses. 

Manuel de Silva, 

Dieíío Bí»tellí>, hijo de Pedro Bolello. 

Don Anlonio Percira. 

Don Gcrónimn Cotiño* 

Don Jorge de Mcneses. 

Don Anlonio d(í Mcneses, su hcrniaoo 

Antonio Nuñez Bárrelo. 

Juan Uiriz de Sossa. 

Duarle de Lénnoa. 

Anlonio de Sossa, 

Duarle de Castro, 

Antonio do ürito Pimenlel. 

Pedro López Guiraon. 

Amador de Quirós, 

Juan Oonzaff'z ita CAmara. 

Anlrítiio de Silva de Acebedo. 

Manuel Méndez. 

Manuel de Acosla. 

Jorge de Amara!. 

Antonio Darracho. 

Arias Gonzalvez. 

Gabriel Üarracho. 

Pedro Barba de Leva, 

Manuel de Fonseca. 

Manuel de Pejas. 

[i) Llamábase D, Freutcisco dv Portugal. 



J 



400 

Juan BocaiTO. 
Pedro de Oliveyra. 
Juan Francisco de Acosla. 
Febos Nuñez. 

De los cleaqui abajo ^ son eclesiásticos y religiosos. 

Don Juan de Rorlugal, obispo de La Guarda. 

Don Alfonso Eiiriquez, 

Juan Rodriguez de Vasconcelos. 

Simón Girón Mascarenas, deán de Ebora. 

Anlonio de Quirós. 

Fray Manuel de Acosta. 

Fray Esteban de Leylain. 

Fray Luis de Sotoinayor. 

Fray Nicolás Üiez. 

Fray Anlonio de Sena, ónien de Sanio Dotningo. 

Fray Elor Pinto. 

Fray Damián Macbado. 

Fray Andrés, prior de San Marcos. 

Fray GrcsÜno. 

Fray Miguel de los Santos. 

Fray (1) de San Francisco. 

Don Lorenzo, de la congregación de Sania Cruz. 

Fray Esteban Pincyro de Amo. 

Domingo 2.*5 desto se bizo el juranienlode! príncipe don 
Diego nuestro señor, y salió S. M. de su aposento á Jas cua- 
tro de la larde y en la forma arriba dicha. Entró en la sala 
grande, donde el jueves se bizo la proposición, en que esta- 
ban lodos los Iros Estados, cu sus puestos y lugares que 

(() El Qotnbrc de este religioso no se léccon claridad. 



k 



401 

ecebto que los veedores de Facenda y de! Con- 
sejo csluvierou coa los fidalgos en sus bancos, y no en las 
gradas. 

Iba S. M. con veslido de raja, llano, corlo, gorra de 
...(1) y líotas justas, y un poco adelanlc bien cerca dé!, el 
duque de Bcrganza con el estoque en la mano, envainado, 
vestido de pardo y cnpa guarnecida, y su hijo de encarna- 
do y cubierto. Ilubicndose S. M. sentado en su silla en 
el teatro, debajo del dosel » se puso junto á 61 en pié y des- 
oubierto, á su mano derecha, el de Bcrganza con el estoque 
en alto, y así csluvo casi tres horas que duró este acto. 
Mandó S. M. cubrir y asentar al de Barcelos su hijo, en una 
silla rasa, en la grada mas alta del teatro, á la mano dere- 
cha; y hizo señal por dos veces que se asentase el reino, y 
habiéndolo hecho y soscgádosc, subió el obispo Pincyro en 
el teatro. A un canto áv\, y hecha la reverencia debida A 
S. M. , comcQZó un razonamiento tan al propósito y bien 
ordenado como convenia y él suele hacer, que en sustan- 
cia dio á entender como con el tiempo los primeros hom- 
bres vinieron ú descubrir y hallar cuan necesaria, prove- 
chosa y conveniente cosa les erad vivir políticamente jun- 
tos en ]iueb[as debajo de gobernación, ú que llamaron re- 
públicas, eligiendo los mas sabios y valerosos dellas, para 
que los gobernasen y mantuviesen en paz y justicia; y viendo 
por experiencia con el discurso del tiempo los daños é incon- 
venienlestan notables que se seguían en las repúblicas en al- 
gunas elecciones desordenadas que se haciaii, tuvieron por 
mas acertado que la subcesion de los reinos y señoríos se 
fuese transQriendo y pasando de padres á hijos legítimos, ó á 
falta en los mas cercanos deudos del último poseedor, los cua- 



(1) Hay una palabra que no se puede leer, 
Tomo Xf. 



26 



402 

les con cl amor que sus hijos tienen, procuran de ensan- 
char y engrandcscer sus reinos para dejarlos á sus suhce- 
sores, y á estos reyes y señores dieron de su voluntad su 
obediencia, y para mayor conGrmacion dcsto, lo aprobaron 
y ralificaron con vinculo y fuerza de juramento, y no solo 
;í ellos sino también á sus hijos y legítimos subccsores, para 
después de sus dias. Y en cslc reino ha sido siempre esta 
coslumhrc usada y guardada, la cual quiriendo S. M. lle- 
var adelante, hahia querido se juntasen aquí para que ju- 
raseu por su rey y señor naturnl, al tnuy alto y muy ex- 
celente señor el príneipc D, Üic^o, su Lijo legítimo y de 
la reina doña Ana, (]uccscn j^loria, et cual aunque niñQ, 
es tan bien inclinado y de tantas señales y muestras de vir- 
tud, que se Ijenc ó puede tener cierta esperanza que ha de 
parecer y imitar á los reyes y em[ieradon\s donde decien- 
de, particularmente a su padre que de tantas virtudes lic- 
rúicns es dotado; y otras cosas A este propósito en eslre- 
mo bien dichas. 

Acabado que hnbo, se Icvanlnron en piú los procurado- 
res de Corles de Lisboa, y uno dcllos que se llama Jorge 
do Aguiar en voz alta signiíicó la mucha voluntad coa 
que todo el reino estaba de jurar por su rey y señor natu- 
ral áé\ al muy alio y excelente señor el príncipe D. Diego, 
después de los muy largos y hienavcnluradns dias deS. M., 
y el contento que todos Icninn de la buena relación, quede 
su enlendiínienti), discreción y buena inclinación respecto de 
su edad les habian hecho, y cosas á este propósito, que aca- 
badas de decir, trujeron cl re[iostcro y capellán mayor el 
sitial, libro misal y cruz para el juramento, que pusieron 
al lado izquierdo cerca de S. M.. V el jirlmero que llegó á 
hacer pleito homenaje y jurar, fué cl duque de Barcelos, ha- 
biendü untes leído en \Qt alta el sccrelario Miguel de Mora 



40: 



hablan de hacer 



forma: ''Todos los 



juramento 

Ircs Estados que aípií estáis présenles ¿juráis y liaceis plei- 
to hoinciinjc por Dios y la crn?. y los Santos evangelios, 
en que porucis vneslras manos, tic tener y rocclñr, y ib i\uo 
tendréis y rceihircis [jor vuestro rey y señor natural de Por- 
tugal, alende, a<(ucndc mar, en África, de lo India, Etio- 
pia , Porsia , Guiíici y coiirpiista díí navegaciones, después 
de los I)ici»avciilijrado3 Jias del muy alto y muy poderoso se- 
ñor el rey D. Felipe nuestro señor, al muy alio y mnyexoe- 
lentc señor el príncipe D. Diego nuestro señor, su hijo, y do 
la muy alta y muy poderosa la reina D." Ana qnc se i en glo- 
ria? Y en'ícñal dcslo besareis áS. M.en su nómbrela mano." 
Llcí^ú como se lia dicho el duque de BarceloSj é hincado 
de rodillas junto al sitial, pucsla su mano en el misal y 
cruz, le fué refiriendo el secretario Miguel de Mora lo arriba 
contenido , y i^l diciendo todo to que el secretario. Llegó A 
S. M. y metió sus manos en las suyas y besóle la derecha, 
y el rey le ahrazó con umnho amar y quitó la í^orra ; y lo 
mismo hizo el marqués de Villarrcal que juró Iras él y suh- 
ccsivamenle los títulos, y luego las dcf Consejo, alcaides 
mayores y señores de castillos, y Iras ellos los pmcuradnres 
de Cortes por su antigüedaíl. Y en acabando el reino, lle- 
garon los arzobispos y oÍ>is]>03, y el último fué el de Ber- 
ganza, para cuyo efecto dio el estoque al mariscal su sobri- 
no, que como mozo lidalgo ípie no ciñe espada, estaba en 
cuerpo vestido de pardo, el cual le tuvo una grada mas aha- 
jo del duque, el lienqin qufi lardó en jurar, que en acabando 
Ic tornó A tomar. Y hcclio esto, el secretario Miguel de Mo- 
ra dijo en voz alta que S. M, recilna y aceptaba el jura- 
mento que en nombre del príncipe su hijo le hablan hecho; 
y luego se levantó el rey, y en la forma que salió, se tor- 
nó á su aposento, que eran muy cerca de las siete. 



404 



Copia de algunos párrafos de carta escrita en Tomar á 22 
de mayo de 1581 (1). 

A D. Cristóbal de Mora ha hecho S. M. veedor de la 
Hacienda y á Pedro Dalcazoba. El merino mayor se ha loma- 
do mucho desto, por estar muy desavenido de muchos aQos 
á esta parle con el dicho Pedro Dalcazoba; é ansí ha escri- 
to á S. M. que en ninguna manera servirá su oficio con tal 
compañero. Algimos quieren dicir tenia promesa de S. M. 
deque no metería á Pedro Dalcazoba en la hacienda. Está 
el merino mayor en Almcrin aguardando S. M. poco gus^ 
toso. 

Al obispo de Lcyria D. Antonio Pinhcyro ha S, M. pro- 
veido de rigidor de la Casa de Soplicacion. Dicen que acep- 
tó, y que ahora se arrepiente viéndose mal de desposicion y 
muchos años de edad, é haber de trabajar mucho. No sabe- 
mos en qué parará. 

La Isla Tercera está hasta ahora por dar la obidicncia 
k S, M.. Dicen que está allí un corrcgiilor diabólico y muy 
apasionado por D. Antonio, que tiene revuelto lodo y pues- 
ta la tierra en armas é en son de se defender, y meter 
ayudas de gente de fuera. Tiene S, M, enviado allá á Am- 
brosio Dagiar por gobernador de las Islas lodas, con mu- 
chos poderes y poca gente. Ahora dicen irá una armada me- 
jor proveída de todo. Quiera Dios que lodo venga á bien. E 
por la India se inticnde irá en olubrc armada con gente, por- 
que en marzo, por las incomodidades del tiempo, fué poca. 

Han venido dos breves de Su Santidad cometidos al 
Nuncio queslaba en Castilla, y eusu ausencia ai obispo cape- 



(1 J No so dice quiea escribió esta carta, ni á quicu fué dirigida. 



405 

Han mayor D. Jorje Datayde. En uno dellos le cómele que 
conosca, averigüe y proceda contra D. Antonia, clérigo por- 
tugués de órdenes sacros y prior de Grato, por las culpas 
y delitos que ha conielido en este su levantamiento, é pri- 
vación del dicho priorato , y l)cneficios y mas rentas ecle- 
siásticas y patrimonio, etc. E por el otro Breve le cotyiclc la 
causa del obispo de ia Guarda y mas persianas ectesiásticas 
que fueron en este levantamiento y scguieron á D. Antonio; 
y que de la misma manera proceda contra ellos, salvo que 
en lo que lo&i al obispo no Imga mas do sustanciar el pro- 
ceso y ponerlo en términos de sentenciarse, y ansí lo remi- 
ta á Su Sanliiíad. El flicho capellán mayor aceptó los dicho 
breves» y por sus muchas ocupaciones los cometió al doc* 
lor Antonio Toscano, depulado de la conciencia y joez de las 
órdenes, el cual Qiandó ya poner sus edictos y procede ju- 
dicialmente en las dichas causas. 

Las novedades (sic) van perdidas por falta del agua : no 
llovió ha dos meses ni lleva camino de lo Ijacei', puesto que 
ya ahora hará poco provccíio. La peste la habrá hravamen- 
le en la ciudad Doporto y otros lugares del reino. Parece 
que aun la justicia devina no está siilisrccha de nuestra 
manera de proceder. Dios nos valga por su íuñnila miseri- 
cordia. 

S. M. ha mandado quitar todas las guarniciones de las 
fortalezas del duque, y entregárselas á satisfacion de su 
Exc' , y poner lodo lo de sus tierras en el estado que antes 
deslas revueltas estaban y corrían. 

Tiene S. M. acabado de responder h todos los capítulos 
de Corles que los tres Estados presentaron. No h:i dado aun 
por escrito Miguel de Mora la respuesta. Si la diere á tiem- 
po que pueda ir con esta , irá , y si no con el primero. Con- 
cédeles todo lo que el duque de O^una tenia ofrecido, y 



40C 

casi las mas cosas que prctcnduiu, é Cüanlo al casamitíiiiú 
re8|)0i)<Ic [|uc les Ja muchas gracias |>or el ncucnlu c todo 
lo (Icmñs que en esc particular dicen; y que cuando lo bu- 
biere de hacer, que no será sin cuinunicáráclos, ó que en 
todo lo que hulúcrc ht^ar holgarj siempre darles salisfacion. 
Esto es cu suslaucia casi b que les res|Mni.Jc sc¿;ini lo rcG* 
rieron algunos de los á quien se dieron los recados; y cuan- 
to á sus particulares y des|»aclios, dicen que van hici» rcs|¥>a* 
didos algunos y conteutus. Quiera Oíos conqioucrlo lodo en 
bien , paz y amor. 

S. M. se ha detenido aquf para dcspciltr totlo lo tocan- 
te á cslas Corles nu sin mucho (raUíjn y calnr. ipic en este 
lugar hace grandísimo. Dicen (juc j^asado el «lia del Corpus 
se {Kirtirá para bajo, haciendo el camino [wir Alnicirin y 
Sanlarcm. á donde se detendrá \uicú, y píisirá á Almada 
por aguardar allí á ver si podrá entrar cu Lisboa , que aun- 
que está buena ha dias, loores á Dios» es para temer habien- 
do tanto licuipo que [ladece dcste mal. Pasari también á 
Cintra, que será mas á pro|iós¡to para el tiein|H) y calores 
que hacen. 



Relación Je la entrada que hizo S. M. cu Lisboa el día de 
Sant Pedro, que se contaron 29 de junio 1581." 



S. M. se embarcó en Almada en la galera capitana de 
España, (|uc ya se llnma Real, el dia de Sant Pedro á las 
dos horas de la tarde, con los eaballrros de su Casa y otras 
personas principales que allí se hallaron. Hicieron gran sal- 
va de artillería y arcabucería las galeras de aquella escua- 
dra qucsiaban Juntas con su capitana, y muchos bajeles de 
alto burdo, que en el puerto se hallaron. También jugó á 



407 

este tiempo la artillería d^el castillo de Lisboa, y la arcabu- 
cería de la infanlerta española que en v\ csih no cesó uu 
grao rato de tiempo. La galera real y las demás en su com- 
pañía muy adornadas de Qúmulas y gallardetes cou mucha 
música de mioislrilcs y chcrcmías. Particrou al remo con 
la boga alentada, y atravesaban el rio ipic londrú por aque- 
lla parte una legua de ancho, hasta lEi'gar ú la puente de 
madera que la ciudad tenia hecha, donde S. M. so había 
de desembarcar. Al pasar la Real [K)r cerca de las naos y 
otros bajeles del [>ucrlo, dispnrabaii toda su arlillcria. Lle- 
gó la galera Hcal ;\ dar con la pn|)a en la pucnlL', y por 
ella con mucija música se desciubarcó S. M., el príncipe 
cardenal y los demás titulados y caballeros que coa él 
venían. 

S. M. venia vestido de negro, llano, con lierreruelo lar- 
go de raxa, sombrero do biiratu. Volvióse á disjiararla ar- 
tillería y íi jugar la alcalmeería del castillo, de las galeras 
y de lodos los demás bajeles del puerto,, (pie eran muchos. 
Pasó S, M. (oda la puente á pié» hasta entrar por un arco 
que al cabo della se había hecho, donde estaba á la puerta 
que mira á la ntar su efigie, y eslaíia armado, y á los dos 
lados, los dioses de mar y tierra, mostrando ciUrcgársclc 
como á señor de la mayor parle; y por la que mira á la 
ciudad, tenia otras üguras al propósito. Dcnde este arco» 
hasta llegar á olro de la ciudíid, (juc llaman la puerta de la 
Mar, queslará ciciit i*asos de la puente que se ha dicho, 
habia ile Irceho á trecho picAmídes y basas sobre ios cuales 
estaban Alfonso de Alburqucrquc, portugués valeroso, que 
fué el primero que descubrió la Indra , armado con toneletes 
de terciopelo verde, y luego sucesivamente |>or ambos la- 
dos todos los reyes de las provincias de la india, Guinea, 
Etiopia y Persia, donde los reyes de Portugal lieucn casli- 



408 

líos y comercio, de bullo, al vivo de su color y liábilo, coa, 
cosas en las manos de lo que cada lierra produce. 

A la entrada desle arco que se lia diclio estaba junto 
á la puctilc, rcciliicmn á S. M. el corregidor» voreadorcs y 
oficiales de la cámara de Lisboa, veslidus de ropas largas de 
raso negro aforradas de raso morado, jubones y calzas del 
mismo raso morado, con cadenas de oro y gorras adereza- 
das. Hicieron el parlamento acostumbrado que duró un poco 
de tiem|)o, acabado el cual coiucuzó S. M. á caminar de- 
bajo de un [laliotíc bntcado, afíírraJu de raso amarillo, con 
ocbo varas que llevaban los oficiales ya dichos. Era bario 
menos rico el palto do lo que a ciudad de tanto zumbido pa- 
rece con venia. Iba S. M. tan siilanicnlc ú caballo, y todos 
los demás cabaíliTOs castollaiiosy portugueses adelante, yca 
torno del h pié: (pío dicen es costumbre entrar asf en Lis- 
boa. El príncipe cardcnnl se* fue en desembarcando á una 
ventana de palacio que cae sobre la Hu/$ nova por donde 
S. M. pasó, y los grandes de Castilla se fueron los unos coa 
él, y otros á otras partes, porque no era decente ir en el 
acompaílaniienlo yendo á pií. 

Enlró S. M. j>nr !a puerta que se dijo se llama de la 
Mar, donde liabia otro arco Iriunfaí con una mujer bcrrao* 
sa, de bullo, que sigaificaba LisI)0.i,con li mano extendida, 
• convidando á S. M. entrase en la ciudad donde le amaban y 
deseaban. Sabe Dios si dice verdad en los versos que conte- 
nían esto, y en oti'os que había á este |iropüsilo en todas las 
bocas de las calles (xir donde S. M. fué á la Scu ó iglesia 
mayor y á palacio, co que habla arcos. Estábanlas calles ga- 
íanas, aunque no ricamente ndcrezadas, con colchas y al- 
catifas de la India : parecia bien á la vista. Habla en medio 
de la fíua nova, que es una grande y espaciosa calle de ofi- 
ciales V mercaderes con portales de ambas partes, una es- 



409 

tátua mayor que cuer|)o de hombre, sobre una basa, con un 
peso grande dorado en la mano, que significaba la justicia, 
COD un verso abajo en loscano, que decía, que echada de 
los hombres por no guslar della, se habia subido al cielo, 
y agora con la buena venida de S. M. , bajaba alegremen- 
te; pon|uc cnlcndia Icner seguridad debajo de su guarda y 
amparo. 

Hubo muchas danzas y folimes no muy ricamente ves- 
tidos, que iban delante de S. M. , el cual muy poco Ix poco, 
niirando-con rostro alegre á las ventanas que estaban bien 
llenas de mujeres hermosas, que las hay atjuí, llegó á pala- 
cio casi al poner del sol, con ser cuando se embarcó las tres. 



*^ Memorial que dio D. Rodrigo de Álencastro á S. M. en Lis- 
boa de i582(l)." 

Por haber pasado lanío tiempo después que V. M. co- 
menzó a lomar la posesión deslc reino y haber hecho tan- 
tas mercedes á personas parliciilares des|)ucs de las que 
generalmente V'. M. hizo, paresce que ya V. M. no podrá 
dilatar el responder á la S." D.' Catalina y al duque con 
las que esperan. Y porque no faltará quien deseé y procu- 
re que V. M. no use con ellos de su real liberalidad ni les 
gratifique como merecen, apuntando para esto razones que 
parezcan aparentes, me [laresció que servia á V- M. y cum- 
plía con la obligación que tengo a la S." D.' Catiilina y al 
duque, con traer á la memoria á V. M. juntamente las ra- 
iones que por diversas veces signifiqué ú V. M. y hay así 
por la parle dellos, como de la de V. M. para hacerles las 

(4) Así, sin data de dia oí de mes. 



i 



410 



mercedes que pretenden y otras muy mayores, respondien- 
do A lo que pueden decir los que las quieren ira|>edir y es- 
torbar por sus fines y respectos píirlicularcs, fingiendo que 
los mueve el ocio que llenen al servicio de V. M, 

Primcramenle acuerdo á V. M. el amor que la infanta 
D.* Isabel y el señor D. Duarlc y la S." D/ María (lodo el 
liempo que vivieron), y la S." D/ Catalina y el duque 
siempre tuvieron á V. M. y á su servicio, aun en vida del 
rey D. Sebastian» y ínlcs de imaginarse que V. M. vernia 
á ser rey de Porluí^al. 

Después de suceder el rey D. Enrique y comenzarse d 
tratar la caii^a ác su sucesión , procedieron en ella y co to* 
das sus dependencia^ con tanta quietud y moderación, que 
no se hallará |)ersona en Portugal con quien tratasen ni 
otra alguna por su orden, cosa grande ni ¡Ktjueña oonira 
raxon á fin de quererse hacer reyes, ni en los ayunlaraicü- 
los que por Ircs veces hubo de Cortes, ni por otra nioj,. 
via , antes hay muchas |xrrsonas graves, refigiosos y de au- 
lorídad, que mochas >cccs oyeron decir á la Señora dofift 
CalaUna y al duque , que con escrúpulo de sult^ [tocado 
nial DO procurarían ser rrycs de todo c! mondo* caiftto 
mas de Portugal. 

Esladb d rey D. Eoñqne tanto tiempo rcsoclto en dar 
Mftieoeia en h causa de la ssecsioa por la S.** D/ Calali- 
M(eomiabefllKBÍMln»de V. M. v» eal 
lita á Im eoeas dcsle reiao), ae tíim» á ptnmOt qae tnm^' 
procurar concierto entrrila r V. M., por no poder dar 
en ta eausn de k soeesm. por depen d er de la I»- 
de D. AnIoaÍB, sobre k cnl d popa le 
Y cttTk^ n AlkB i tialar desl» eoMÍEi 
D.* OidnBwi Y ai dafne, por d pn*e Jorge Semw 
T por el dMkr Psanlo Mh— , y coa xr d primero cap/ 



<lél, que el príncipe nuestro señor casaría con una de sus 
hijos, enviándulc á decir que tralnba eslo Je consentimien- 
to y por urden de V. M. , respondieron á su Alleza con la 
luodcsiia que se puede vcr[>or sus carias, üfresciendo oíros 
medios de concierto, y al cabo resolviéndose en que cuando 
á su Alteza no le (»arecicscu convcnientcg, tratase csle con 
los estados del reino, para (|ue viniendo ellos con el, se pu- 
diese mejor efectuar. 

En las Cortes en que su Alloza Iraló deslc negocio, se 
hubiemn estos SS. con Ta quietud y templanza que se sa- 
be . habiendo entonces muchas ocasiones para poder hacer 
lo contrario. 

Muerto el rey D. Enrique, esperaron lodos que la seño- 
ra D," Catalina se levantase por reina de Portugal, por es- 
tar entonces su justicia en la causa de la sucesión, muy 
acreditada con los mensajes quel rey D. Enrii|uc envió á 
los Estados por el obispo D. Antonio Fiñeiro, y por estar 
D. Antonio dado ( por senlcncia del mismo rey) por cxlra- 
ño del reino, y no ser tiempo para poder el ejercito y ar- 
madas de V. M. entrar en el reino, ni serlos gobernadores 
rescibidos y estar el pueblo tan mal contenió dcllos, como 
se sabe, y muy alicionado ;i la S." D," Catalina en aquella 
conyunlura, en ta cual el duque se hallaba con ocrea de 
dos mili hombres de \né y de á caballo, que habian ido 
á acompañar (\ tu S." D.' Catalina a AbncyrÍn(con que 
fácilmenic pudiera prender á los gobernadores y á D. An- 
touiOj y hacerse obedecer por rey) lo hlxo todo al conlra- 
rio, acordándose del juramento que tenia hecho de esi)crar 
sentencia en la causa, y ohedcscer á los gobernadores y 
á quien fuese declarado por rey por scntcncja de los jueces 
eligidos en las G'irles que se hicieron en Lisboa 

En la propia nocde que el rey I). Enrique murió, es- 



cribieroQ estos señores á V. M. dándote aviso de su fallescl- 
mienlo, y ccrlificando A V. M. que su intención no era otra 
mas que tralar de su justicia por medios justos y razona- 
bles, y esperar sentencia, suplicaudoá V. M. fuese servido 
de hacer lo mismo, Irayéndole á la memoria la» razones 
que para ello tenia como rey tan católico y santo; y en la 
mesma noche se envió el duque á ofrescer al dizque de Osu- 
na y á D. Cristóbal de Mora, y después hizo el racsmo 
ofrescimienlo al licenciado Rodrigo Vázquez y al doctor 
Luis de Molina, ministros de V. M., para asoguraltos de 
los alborotos y perturbaciones que se esperaban y podria 
haber. Y la mesma noche hizo aquietar y asegurar los go- 
bernadores , y no paró hasta liaccllos reconosccr y obedes- 
cer muy quielatnenífí por todos los trrs Estados, mandando 
hacer sobrcílo lodos los oficios necesarios como es notorio, 
asi con ellos como con esta cibdad de Lisboa, sin jamás tra- 
tar de olía cosa que de paz y quietud, y defensión del rei- 
no, y de que se tratase de la justicia de la scílora D.' Ca- 
talina por modos lícitos, conforme á lo que habia jurado y 
estaba asentado en las Cortes desla cibdad. 

Enviando V. M, á ofrescer por veces á eslos señores por 
el duque de Osuna y por D. Crislóbal de Mora el mesmo 
concierto que el rey D. Enrique les habifi Iralado, y dicién- 
dole elfos de parte de V. M. que pidiesen lo que quisiesen, 
ó les diesen licencia para representar de parle de V. M. par- 
tidos y condiciones, ellos no quisieron venir en ello, res- 
pondiendo siempre con la modeslia y acnlamicnlo que á 
V. M. se dííbe, por cnlender que no podian en aquel tiempo 
hacer otra cosa sin quebrar el juramento hecho eu las di- 
chas Corles. 

Y por la mesma razón enviándole D. Antonio á pedir 
entonces por muchas veces y por medio de muchos cabatle- 



413 



I 



y religiosos y olraá pci-sonas, i\\ie fuesen amigos y se 
UDiesen y juDlasea enlrambos para defender el reino y re- 
sislir á V. M. , y desbaratar los gobernadores, y levantar 
por reina á la señora D/ Catalina, no solamente no vinie- 
ron en ello, mas ni quisieron dar oidos á cito ni permitir 
que entrase el dicbo D. Antonio en su casa como mucbas 
veces lo quiso hacer, antes guardaron siempre muy cum- 
plidamente lo que el rey D. Enrique mandó por la senteu* 
cía que contra él pronunció , asegurando á los gobernado- 
res de loque pdian temer de D. Antonio, y acompañándo- 
los GODtinuamcnle. 

Estando ellos en Setubal, y queriendo la señora D/ Ca- 
talina y el duque partirse para allá, vinieron los procurado- 
res de Corles que cslahao en Santaren junios, á,Almerin, á 
donde estaban la S." D." Catalina y el duque, á persuadirlos 
á que se viniesen con D. Antonio y se hiciesen defensores 
del reino para resistir á V. M. , y nunca lo pudieron acabar 
con ellos, antes se fueron luego de Almcirin para Setu[>al, 
á donde ya estaban los gobernadores para acompañarlos y 
mostrar en todo que no i|t¡ertan otra cosa sino paz y la (juie- 
lud del reino, y procuj"ar con ella se le guardase su jus- 
ticia. 

Y yéndose para Setubal supieron como la cibdad de 
Elvas habia tornado, y otros lugares, la vozpor V. M., y ca 
llegando á Sclubaí entendieron como cu Sanlarcn hablan 
alzado por rey a l>. Amonio, y ninguna dcstas novedades 
los hicieron alterar ni descomponer en cosa alguna por 
obras ni por palabras, antes se determinó el duque de venir 
á esta cibdad de Lisboa para dcfcjider k entrada á D. An- 
tonio , y esto no como pretensor de la sucesión, sino como 
vasallo de la corona de Portugal, que D. Antonio usurpa- 
ba; y para esto se fué á ofrescer personalmente á los go- 



í!4 

írnadores, para que ó ellos se fueseo á resistir , y que éf'l 
los acompaííaria, ó le diesen cofiiision para ir ú hacello en 
su nombre. Y por no haber ellos r|ucr¡dü venir en ninguna 
destns cosas, y no comenzase por osla vía guerra civil, il 
dejó de venir á Lisboa, y todavía escribió muchas cartas á 
D. Juan Telo gol>crnador y á D. Pedro de Acuña capitao 
mayor desla cibdad, y á D. Manuel do Pnrlugal que enton- 
ces entendía en la forlilicacion dolía, y á Martin González 
de Cámara y á oíros caballeros que estaban acá, y mandó 
hacer muchos oGcios y inslancias con la cámara de la cib* 
dad y eomuu dclla, animándolos c que se defendiesen de 
D. Anlitnio y le resistiesen como eran obligados. 

Estando las cosas en estos lórminos, les fué el licencia- 
do Rodrigo «Vázquez á notificar á Sciubal de parte de V. M. 
como rcydeslos reinos, no siendo aun entonces V. M. reco- 
nocido i>or tal , y estando pendiente la causa de la sucesión, 
que le fuese á dar h\ obediencia etc. ; y |>cnsando el pue- 
blo que se dcscomponiian en la res[meftla , la dieron (como 
V. M. sabe) con toda modestia, guardando en lodo el de- 
coro que á V. M. se dcbia. 

Siendo ya D. Antonio entrado y obfnicscido en esta cib- 
dad, vino á la Señora i>." Catalina un caballero muy prin* 
cipal (el cual es hoy vivo y dejo do noinhrallo por no le ha- 
cer daño, estando aun en Selubal) á persuadirle que favo- 
rescicsc la parte de D. Antonio, ofrccióndole que ella go- 
beinaria el reino y que él no se casarla, y jurarla luego ai 
duque de Barcclos por prineipc, y baria todo lo demás que 
ella quisiese; y sin embargo de ver la Señora D.' Catalina 
el peligro en que estaba por tener allí á sus bijas , A donde 
U. Antonio podia venir en una noche con la gente que le 
seguia, le respondió que él era tirano y se babia levantado 
contra razón y justicia y cnnira el juramento que habia he- 



415 



, y la fé y lealtad que dcbia á su patria; que no le rjue- 
ria seguir ni favorecer, ánlcs por todas las vías que pudie- 
se, le habia de resistir si no dejase el nombre de rey que te- 
nia usurpado, con oirás palabras de que D. Antonio se re- 
sintió mucho. 

Estando aun en la misma villa de Sclubal, supieron 
que un capitán de V. M. !c haiíia lomado la fortaleza de 
Villavieiosa , habiéndole dado entrada en ella un criado su- 
yo, sin haberse la fortalexa puesto en defensa , ni ellos hacer 
movimiento de guerra , piocí-Jicndo sohmcnte por el orden 
que los gobernadores le dallan. Y habiendo los soldados ro- 
bado mas de veinte mili ducados, de piezas que tenían en la 
dicha fortaleza, no se hallará que dijesen palabra tiinguna 
contra el servicio de V. M.; Antes lo sufrieron todo con 
mucha moderación y prudencia. 

Hablan hasta entonces procedido con ellos los goberna- 
dores de manera, que les hacían creer que trataban de de- . 
fender el reino de V. M. , y hacer que se diese sentencia en 
la causa como lo habían jurado; porque sobre esto se die- 
ron muchas provisiones y escribieron á las Cámaras de to- 
das las cibdadcs y villas del reino las cartas que V. M. ha- 
brá visto, enviaron capitanes generales y fronlcrizos mayo- 
res á las comarcas, y encomendaron á los prelados y reli- 
giosos que hiciesen predicar defensión; y asi se predicó por 
todo el reino por su mandado. Despacharon embajadores al 
Papa y al rey de Francia y ú la reina de Ingalaterra , y á 
los mas príncipes cristianos y á los iiificles, y enviaron á 
V. M, al obispo de Coimbra y al montero mayor. Y todas 
estas cosas comunicaron á la S." D.* Catalina y al duque, 
haciéndoles entender que no habían de obedesccr sino al 
que fuese declarado por rey por sentencia, y que liabian de 
morir resistiendo i quien pretendiese lo contrario, haciendo 



416 

ellos por otras vías y ea secreto lodo lo que V. M. sabe. T 
eateodiendo la S." D/ Catalina y el duque en Setubal cla- 
rameote sus inteutos, por ver que no qu'isieron venir á im- 
pedir la entrada de D. Antonio en esta cibdad, ni se movie- 
ron con las nuevas que tenían de los lugares que habian to- 
mado la voz de V. M., pensó el pueblo que aquellos seño- 
res se satisfaciesen del engaño de los gobernadores, y lo- 
masen dellos la venganza que mcrescian por habellos traído 
á aquel estado; y no solamente no lo bicíeroD asi, mas ea.i 
el mesmo día questo se entendió claramente, se confesaron 
y comulgaron poniendo los ojos en Dios solamente y no en 
lo que el mundo pensaba: y luego delermioaroa de irse al 
sen'icio de V. M. , persuadiéndose que ya estaban libres de 
la obligacioo del juramento que tenían hecho en las Gktes 
dcsta cibdad; pues los gobernadores no querían resistir á 
D. Antonio y desistían de la defensión que habían mandado 
predicar por los pulpitos, y no era ya posible darse senten- 
cia en la sucesión, estando D. Antonio levantado y comen- 
zando V. M. á entrar en el reino con su ejército, y l( 
mando la posesión del. Y entendiendo e^tos señores que ya' 
ea aquella sazón no estaban obligados á lomará su cuenta 
lo que por el dicho juramento se habia prometido, y que ne- 
cesariamente convenia ó obedescer á V. M. para enflaque- 
cer de lodo punto á O. Antonio, justificando la vox de 
V. M., ó seguir al mesmo D. Anlonio. y que con esto ¡m- 
dria su tiranía prevalescer, uniéndose lodo el reino en un 
cuerpo , puesto que entendieron podían seguir sin escrúpu- 
lo cualquiera destos caminos que quisiesen y se pudieran 
también levantar sin ofensa de Oíos ni de la justicia, como 
los propios letrados ministros de V. M. ooofesaron en la me- 
sa de losgobernidores, con lodo eso vicnd i que también es- 
Ubi en su man^ poder hicer lo contrario ^ el celo del ser- 



41 



I 



vicio de V. M. y el amor de su patria que esperaban ver 
bieo aventurada, siendo V. Al. señor della, fuerun causa de 
resolverse á salir luego de aquella villa , y irse á la de Por- 
tel, para enviar de allí á üfrcscer á V. M. una cestón y re- 
nunciación de su derecho. 

Sabiendo los procuradores de los pueblos que estaban 
en Selu!>ul llamidus para las Gules que allí habian deter- 
minado hacer l(is gobernadores, que la S/* D.' Catalina y 
el duque se queriao ir del lugar, y entendiendo que se iban 
al servicio de V. M. , fueron lodos juntos á su casa, y hin- 
cados de mdillas» con las manos levanlad;is y con muchas 
lágrimas les pidieron que no so fuesen, prometiéndoles que 
se vcrnian luego á esta cihdad y harían cnn D. Antonio que 
desislicsc de lo que tenia comcn7.ado , y viniese en todo lo 
que ellos quisiesen. Y no solamente les pudieron persuadir 
esto, masantes viéndola instancia que les hacían, dctermi* 
naron de partirse luego otro día , sin embargo de que era 
domingo; y asi lo hicieron. Y porque los goliernadores se 
sustentalKín solo con la autoridad de la S." D.' Catalina y 
del duque , en el mismo día que ellos se salieron de Sctubal 
y fueron á dormir á Alcázar do Sal, en ese n»ismose amoti- 
nó el pueblo contra ellos pnra matallos, y huyeron |»ara el 
Algarve; y sabiéndolo la S." D.* Catalina y el duque otro 
dia, estando todavía en Alcázar, despacharon un criado 
suyo con cartas para V. M. haciéndole saber la intención 
con que se iban á Portel , y que desde allí la enviarían mas 
particularmente á declarará V. M. 

Salidos estos señores de Setubal, llegó D. Antonio á 
aquella villa, y desde allí fueron el padre fray Damián, co- 
misario deSanl Francisco y un Cristóbal Monteiroá hablar 
á la S." D.* Catalina y al duque á Portel (á donde ya esta- 
ban) , ofresctéudole todo lo que quisiesen, y pidiéndoles que 
Tomo XL. 27 



418 



»e viniesen , etc. ; y como entendieron lo que estos querían, 
despidieron luego al fray Damián , y mandó el duque noti- 
ficar por un ministro de justicia al Cristóbal Monteíro , qua 
dentro de dos boras se saliese de Portel, y asi lo hizo. 

Desde Portel enviaron la S." D.* Catalina y el duque á 
D. Juan de Braganza y al licenciado Alfonso de Lucena su 
secretario , habitándome ya enviado á llamar por la posta en 
diligencia á Madrid, pidiéndome que luego viniese á Bada- 
joz, para que juntos hiciésemos en su nombre ]o que tenían 
ofrescido i Y. M. 

En lodo este tiempo escribió por muchas veoes el duque 
á las Cámaras y capitanes de sus lugares, mandándoles ex- 
presamente que por todas las vias y eoa tod» sos fuerzas 
resísliesefi á D. Antonio y no le íAteácadcatn por ser tira- 
no . y dándoles ehrameole i enlendcr que él esuba y que- 
ñaque todos sus rasailosesluvieseoeadsenricio de V. M.: 
y ssi se %'i6 bien qoe en nlDgan lugar de k» suyos se to- 
mó la TQK por D. .Votonio sioo en Bareeii», por pasar él por 
vüa, cuando iba huyeado do Porto, y por ser sali- 
aqud Ikmpo delU el eapilan y alcaide ouyor de 
Tih, jrkMulius Huoislm de jttstácta porniedode 
fw M bs Bal»e, par haber sida elaa eD ayuda y defieasa 
da Ftrto y de la ciudad de Braga, pan eslavbar que no lo- 
■aaeu h voi por D. AoIoqíd, y eo Orau las de D. Antonio 
la hicieran loaiir per faena, por cslar en ia catnarca de Ex- 
eeroa de Satarru que eateha fctanlada par d . 
Ür Parid se faeiuu «quelas setmn pan In vSa de 
y ealaaia na aln vím aS un ?fiieDl&s RndrigMS 
de IX Amana: y pac^ie taias 
qua él auÍBMha la geule de esas cMad con deri- 





4i9 



I 



dicho Nicolás Rodríguez, mas ai consenlir que entrase en 
el lugar, y cslosinlió Unto D. AdIoqío, que luego mandó 
lomar |kara sí todas las rentas que el duque tiene eo esta 
cibdad y su comarca» y con gente de guerra envió á lomar 
la recáraai-a del duque y de la S." D." Calalina, que teniao 
en Oren , lia^iendü á sus criados muchas tnjurías y aírenlas; 
y aunque la mayor parte della se cobró, con lodo eso se per* 
dieron muchas cosas. 

La S/' 0/ Catalina y el duque querían que cuando 
ellos diesen la obediencia a V. M. , lomasen jnnlamenie sus 
lugares la voz por V. M. , y por la dilación que hubo en re- 
cebírseia V. M. , enviaron á pedir que entretanto enviase á 
mandar á los condes de Benavente y Mouterey , que por su 
mandado asislian á la frontera de las villas que el duque 
tiene en aquella comarca de Tras los montes, que no obli- 
gasen á sus vasallos á lomar la voz de V. M., sino cuando 
aquellos señores se lo mandasen. Y ordenándolo V. M. asi 
á los dichos condes, (según los ministros de V. M. me lo 
signíGcaron de su parle) ellos hicieron lodo lo conlrarío, y 
no solamente hicieron tomar la voz sin orden del duque, 
mas aun le lomaron sus fortale/.as y prendieron los oficiales 
de justicia que estaban puestos por ei duque, y pusieron 
otros en nombre de V. M*, privándolo de sus rentas y ju- 
risdicción, comeliendotanlos excesos como V. M. tiene en- 
tendido por las muchas veces que el duque se quejó dellos 
á V. M. sufríéndolos con lanía paciencia, como V. M. sabe. 
No fué V. M. servido de aceptar la renunciación que 
la S/* D.' Catalina le envió á ofrescer del derecho que pre- 
lendia tener á la sucesión dcstos reinos, por las razones que 
de parte de V. M. se nos dieron en Badajoz. Y como la Se- 
ñora D.* Catalina y el duque enlendieron la forma de la 
obediencia y homenaje de que V- M. se tenia por mejor 



420 

servido, y de la nueva manera della y nunca en esle reí* 
no usado lo que de parte de V. M. se pretendía , luego me 
enviaron sus carias patentes de poderes para yo en su nom- 
bre dar á V. M. la dicha obediencia y homenaje en nom- 
bré de la S." D/ Catalina y del duque, y del duque de Bar- 
celos su hijo, como la di en las reales manos de V. Al.; 
y luego el duque mandó se hiciesen en todas sus tierras 
autos solenes de levantamiento de rey por V. M. en estos 
reinos; y noseconlcnlaroo con esto, sino que personalmente 
los duques fueron á besar la mano á V. M. por su rey y se- 
ilor á la cibdad de El vas, y alli certificó el duque á V. M. 
largameule'cuan bueno y leal vas:kIlo había de tener en él 
siempre, y lo mesmo entendió también V. M. del y de la Se- 
ñora D. Catalina, cuarido le (|uiso hacer merced de quere- 
lla ir á ver al castillo de Vilaboin. 

Envió V. M, á llamar á Curtes á la villa de Thomar para 
se jurar y hacer jurar en ellas al príncipe nuestro señor, á 
donde los duques vinieron en persona, estando su hacienda 
tan desbaratada. Ellos y los que somos de su casa festeja- 
mos mas aquellos actos que todos los otros portugueses que 
alli se hallaron, haciendo el duque en ellos el oficio de con- 
destable y todo lo ücinás con el gusto y contento de que 
V. M. es testigo, y sufriendo en el mesmo licm|)o con mu- 
cha paciencia, las muchas descortesías que los condes de 
Benavenic y Monlcrey y sus vasallos con su favor le lia- 
cian en sus tierras (deque a un entonces estaba desposeido) 
por servir á V. M. en ello. 

Allí en Thomar fué V. M. servido de hacer al duque de 
la orden del Tusón, y él holgó de lo aceptar por servir y 
dar contento á V. M. y moslralle el gusto que tiene de ver- 
se por todas las vias obligado al servicio de V. M. 

De la mesma villa de Thomar escribió Y. M. al provee- 



4¿1 

dor de la comarca de Miranda, que fuese á la cibdaddc 
Braganza y á los mas lugares de que el duque estaba des- 
poseido, y !c rcslituyese enleramenle en todo aquello en que 
lenia posesión antes de haber lomado ellos la voz ¡wr V. M. 
y le hiciese desembarazar las fortalezas y sacar dellas la 
gente que lenian de guarnición etc. ; y enviando el duque 
esta caria de V. M. al dicho proveedor y requiriéndosele 
que hiciese luego esla diligencia por la orden que en la 
carta se le daba, tenia el olra secreta la cunl siguió con- 
tra lo que V. M. le mandi'i escrcbir por la dicha carta que 
se dio al duque, dejando fiMcdar en sus forlaíezns presidios de 
capitanes y soldados, liaciendo elección de los oficiales del 
concejo, quebrando también en cslo los privilegios y juris- 
dicion del duque con grande diminución de su autoridad 
y repulacion. Y por do haber V. M. mandado proveer ea 
esto hasta agora, sin embargo de se haber suplicado por 
muchas veces por parle del duque lo mandase remediar, 
crecieron tanto los desafueros de los ministros que los con- 
des tenían puestos en aquellos lugares, y el descomedi- 
miento y desacato de los propios moradores dcllos , que 
con verdad se puede nfutnar á V. M. sirvió lodo esto de 
grande prueba del sufrimiento del duque y del mucho res- 
pecio que tiene al servicio de V. M.r pues se vio que no 
llegaron á mas que á quejarse con toda modestia á V. M., 
suplicándole mandase remediar todiis estas cosas y enco- 
mendando siempre por sus carias á las Cámaras de los mis- 
mos lugares y á los criados y vasallos obedientes que en 
ellos tienen, que hiciesen lo mesmo, y que con (oda paz y 
quielud traclasen del servicio de V. M., teniendo muchas 
ocasiones para con razón poder mandar tomar satisfacción 
• de los ministros de los condes, si no antepusieran el servicio 
de V. M. á todo. 



432 

Ed el tiempo que parescia que mas crecían estos 
víos, y en que V. M. rocnos acudía á las quejas del i 
y á los recuerdos que la S." D.' Catalina le hacia de sf y de 
sus pretensiones , en este mismo quisieron ellos que en toda 
parte se enlcndiese cuan firmes y constantes estaban en 
cl amor que á V. M. tienen y á su servicio; y queriendo 
obligarse á ello mas, pidieron á V. M. les hiciese merced de 
ser padrino del hijo que les nació , al cuil pusieron el nom- 
bre de V. AI.: y crea V. M, que este fué cl principal fia 
que les movió á |>edirle esta merced, y no el de la honra 
della, puesto que la tienen por muy grande, porque esta 
nunca ellos (¡uisieron de los reyes pnsados ni se les acorda- 
ra agora de pedilla á V. M. , si en ello no tuvieran junla- 
menle el rcs|>eto que digo. 

Estas cosas sumarinnientc referidas , son las que la Se- 
fiora 1).* Catalina y el duque han hecho por el servicio de 
V. M., y hay en ellas tantas menudencias y circunstancias 
que considerar, que fuera cansar mucho á V. M, si aquí 
las quisiera particularizar; y por ser así y saberlas V. M. 
estimar como es razón, me contento con solo acordará V.M. 
la grande modcrneion y •quietud con que la S." D.* Cata- 
lina y el duque procedieron sicnqire en sus cosas y están al 
presente sin memoria alguna de la pretensión que tuvieron 
mas que para servir ú V, M. y esperar las mercedes que 
mercscen á V. M. deslas obras y servicios, las cuales nadie 
puede tan bien entender como V. M. 

Acuci'do mas A V. M. cuan grandes males padcsció 
este reino con el levantamiento de D. Antonio, y cuanto 
mayores los pudiera padecer, y cuanlo deservicio de V. M. 
se siguiera y á cuan grandes perturbaciones se aventurara 
Elspafia y toda la cristiandad , si asi como el duque dio la 
obediencia á V, M,, se viniera á meter en esta ciLdad 




425 

uniéndose con D. Antonio como muchas veces fué requeri- 
do, aprobando su levantamienlo. S^i que cuando la Seño- 
ra D.* Calalina y el duíjue no hicieran mas en estas cosas 
de DO hacer ninguna contra el servicio de V. M., segura- 
mente y con verdad se puede afirmar, que solo en esto hi- 
cieron mas y merescieron mayores mercedes y honras á 
V. M. que todo el reino en general y lodos los particulares 
dé!; porque sicrtdo cl reino de V. M. (como lo es de dere- 
cho) no tiene Y. M. obligación alguna á los que se lo en- 
tregaron, pues ellos la leiiian de lo hacer so pena de no 
cumplir con la de su lealtad. 

Con ser eslo verdad nuiy cierta, no faltarán por ventura 
portugueses que, pidiendo y esperando que V. M. les haga 
mercedes grandes, mercsciendo ellos por quien son que aun 
el nombre no les sepa V. M,, digan que no debe V. M. ha- 
cer las mercedes á la Señora D;'' Catalina y al duque, que 
le piden, y que cuando se les debiese, no convenía hacérselas 
para el buen gobierno, parf]üc no quedasen en Portugal mas 
poderosos de lo que son ; p(TO la malicia dcsta gente se con- 
vence claramente por razón y por la experiencia, porque 
cuanto á la obligación de las mercedes V. M. juzgue si la 
tiene por los servicios que he rcfarido; y si lodo el reino jun- 
to se los ba hecho tan grandes como la Señora D/ Calalina 
y el duque, y si se debe esperar de tal príncipe como V. M. 
que los deje de satisfacer con galardón equivalente á 
ellos; pues siendo cl mejor gobierno de lodos el del cielo, 
una de las mas principaícs cosas en que consiste, es en 
galardonar á los buenos y castigar á los que no lo son. Y si 
V, M. eslá haciendo merced á los que se concertaron por 
precios limitados con los ministros de V. M., movidos mas 
por sus intereses particulares, que por el amor que tienen 
al servicio de V. M. , los que les son de tan poco momento 



^2^ 



CD este reino así por sus pcrsoaas. parientes, y casas r' 
salios con que puedan servir á V. M. que aun cuando de 
su firmeza se pudiera tener seguridad seria de muy poca 
íro|K)rlanc¡a lodo lo que en su servicio pueden hacer, délos 
cuales en todas las ocasiones que el licnii>o les puede ofres- 
cer, harán lo de que mas provecho [tensaron sacar, y que 
en el levaDlamicuto de D. Antonio, si tenían ánimo y po- 
sibilidad para servir á Y. M. lo hubieran de mostrar coa 
obras, y no hicieron otra cosa que huir de los peligros y in* 
convenientes que el liem|)o amenazaba , y irse paraCaslilIa 
adonde V. M. los sustentó hasta que el duque de Alba entró 
en esta cibdad de Lisboa , y de muchos dellosse afirma que 
en el mcsmn tiempo que trataban con losniinistrosdeV. M.^ 
aceptaban promesas de los corredores de D. Antonio, para 
asegurarse de lo que á V. M, ó á lM pudiese suceder, y no 
dejaron también de ofrecerse á la Señora D.* Catalina y al 
duque , en los cuales no hallaron Ja mcsma corresponden- 
cia por tener escrúpulo en usar de oíros medios que de los 
ordinarios de la justicia ; y siendo así ¿como se puede creer 
ni esperar de V. M. , que á la S/* D/ Catahna y al duque, 
de quien recibió tan grandes servicios sin ningún pacto 
ni concierto de inlcrese, en tiempo que tenían libertad y po- 
der para seguir el camino que quisieren, haya V. M. de 
faltar á las grandes esperanzas que tiene de su muclia rec* 
titud y real condición? 

Cuanto á las ücmás conveniencias de buen gobierno, su- 
puesta la virtud y prudencia de la S." D.* Catalina y del 
duque, con que siempre procedieron en las cosas pasadas 
¿oles de übiigallos V. M. con beneficios y favores, bien se 
puede entender como se han de haber en las que están por 
venir, haciéndoles V. M. las mercedes que esperan y me- 
rescen acrecentándoles con eslo nuevas obligaciones. 




La tnesma confianza [lucde V. M. tener de los parientes 
de la S." D.* Catalina y del duque que asistieron con tM^ y 
de sus amigos, criados y vasallos ; pues nunca fallaron á lo 
que debían á Dios y ú su obligación (sin interese ni afición, 
ni otro respecto alguno po<lellos desviar un punto de lo que 
eran obligados) los cuales, cuando fuó tíem|)o y razón, vi- 
nieron (como debían) al servicio de V. M. sin poner los ojos 
en otra ninguna otra cosa, por donde V. M. ¡wdrá ver cla- 
ramente, que ningún interese puede haber que los desvie 
de su servicio, los cuales son muchos, y aliados [>or pren- 
tesco con la mejor y mas princípl noble/a deste reino. Y 
supuesto que es foi7oso que V. M. coníic su stTvicioen este 
reino de quien se pueda con mas seguridad pconiotcr que 
cumplirá con ¿I como es razón , o^nsidcre V. M. con su 
mucha prudencia, si de toda la gente que hay en él, lo 
puede hacer con mas razón (pie de los que de la manera di- 
cha procedieron en todos los tiempos y desasosiegos pa- 
sados. 

Aunque V. M. haga merced á la S." D/ Catalina y al 
duque, de mucho mas de lo que ellos pretenden, no por 
eso quedarán iwdcrosos. de manera que pucdun dcscr\ir 
á V. M. , cuando viniesen A dar en Inn grande desaliño 
como seria erraren el servicio y lealtad que deben á V, M., 
pues vemos que D. Antonio Jevantado y obcdcscido por rey» 
no se pudo conservar cuatro meses, con no haber V. M. 
aun entrado en el reino. Así que no hay que recelar en esta 
parte, y mucho menos viendo que no solamente no piden es- 
tos señores mercedes de tierras, rentas ni jurisdiciones con 
que queden poderosos; mas antes estas son las de que hacen 
menos caso, y toda la fuerza án su pretensión consiste en 
|)edir A V. M. que le haga merced de casarse con su hi- 
ja, y está claro que l;i intención de quien esto desea y pre- 



436 

ícndc es de nnirsc y obligarse mas al servicio de V. M., 
de manera que ninguna cosa del mundo les pueda hacer 
tornar atrás en él. 

Poca parte es el duque y (Joca seria (aunque fuese 
mucho mas poderoso) para deservir á V. M, ; pero para 
hacelle grandes servicios en Portugal, ninguno tiene tanto 
poder como él. No iiay cosa hoy en el mundo que pueda 
dar cuidado á V. M. en las de Portugal ni que mas nece- 
sario sea acabailas del todo para quedar el mas quieto y 
sosegado reino de lodos los que á V. M. obedesccn, sino es 
D. Antonia; pues procura alborotar los extranjeros, y ha- 
ce todo lo mas que puede (como V. M. sabe) en su deser- 
vicio, y á este puede el duque con facilidad resistir deba- 
jo del nombre y bandera de V. M, juntando para ello sus 
parientes, criados y vasallos, n los que por oirás vias son ce- 
losos del servicio de V. M. » y de ninguno se puede fiar que 
lo haga con tanta Icallad como el duque; pues aliende de 
la sangre que tiene con V. M. y tle las preeminencias de 
su persona y casa, á ninguno va tanto en que D. Antonio 
sea destruido como á él, del cual se resintió roas D. Anlo* 
nio que de oíra ninguna persona; y está claro que, siendo 
niíis poderoso, lo podrá rnucho mejor hacer, y mucho mejor 
lo harán él y los suyos, si V. M. ios obligare á ello , con la 
particular merced del casamiento que se pretende; porque 
de tos aprisionados de D. Antonio que antes y después de 
su levantamiento lo siguieron, y tienen aun agora los es- 
tómagos estragados, sin ac;ibar de p[*rder la esperanza de 
que ha de tener mejoría en sus trabajos, bien vé V- M. 
que no hay que fiar, y de cuan livianas ocasiones echaráj 
mano cada vez que pudiesen, para deservir á V. M. como 
lo hicieron en los tiempos pasados. 

Si los portugueses tuvieren reina portuguesa y con la 



427 

«peranza de las mercedes y favores que esperan haber por 
su roano, ningún estado tiene V. M. que tanto Ic sirva y 
ame, como los de Portugal» y de ningún otro puede V. M. 
con mas seguridad confiar su servicio. No se les acordara 
mas de D. Antonio, ni habrá memoria d<}| ni de cosa 
con que V. M. pueda ser deservido. í^ S/* D.' Calalina, 
cl duque, sus hijos y los que dcllos dependen . sus criados, 
sus amigos y sus vasallos acrcsccntaran esla nueva y tan 
grande obligación A las que tienen de servir á V. M. y que- 
darán con ella de manera q\ie pueda V. M. confiar de cada 
uno tlcllos, la defensión de Portugal y de mucho mayores 
cosas. 

Las naciones extranjeras que por información de los fo- 
rajidos deste reino, quieren calumniar la posesión que 
V. M. lomódesla corona, viendo que V. M. se casa con hija 
delaS." I).* Catalina, cesarán de sus calumnias y enlende- 
ráa que es imposible inquielar osle reino por ninguna via, 
teniendo rey natural dtl, con que los ánimos de todos los 
vasallos de V. M. han de quedar unidos y quietos para 
siempre. 

Considere V. M. los grandes males que este reino ha 
padcscido con la guerra y allcracinnes pasadas, y los tra- 
bajos que boy dia padesccn los |)ueblos con las guarnicio- 
nes y opresión de los soldados, y la obligación r|uc V. M. 
tiene, como su rey y señor, de restituiltos á su antigua li- 
bertad y quietud, pnra que en tiempo de V. M. sean mas 
favoroscidos y gobernados con mas paz y justicia que en el 
de los reyes pasados sus antecesores; pues es V. M. tanto 
mayor señor y tanto mas poderoso que ellus , y es justo que 
dcste mayor poder resulícn mayores bienes á los vasallos 
de V. M. especialmente á los portugueses, que siempre 
fueron Imlndos con amor por fos reyes pasados, y conamor 




428 

ios debe V. M. obligar á su servicio, haciéndoles mucbas 
mercedes para que lo amen ; porqne ni miedo, ni castigo, ni 
ta necesidad y deseo de verse libres de las opresiones que 
agora tienen , ni otra cosa ninguna, sino amor y favor de 
V. M., ha de bastar para servir y obcdescer a V. M. con la 
lealtad con que siempre sinioron á sus rcj'cs. Y siendo esto 
asi está claro que ninguna cosa puede haber agora conque 
lodo esle reino se consuele y alegre mas, y con que se com- 
pensen lodos los trabajos y daños del tiempo, que con este 
casamiento, con e! cual los naturales del entenderán que 
V. M. queda nuevamente obligado á hncelles grandes mer- 
cedes, y que tendrán quien procure y alcance de V. M. la 
satisfacción que los buenos merescen por sus servicios, y 
para los que erraron , perdón de sus culpas y favor de 
V- M., con que tengan ánimo para le servir y mcresccr que 
los tenga por buenos y leales. 

Bien debcV. M. saber cuantos ánimos dañados hay hoy 
en dia en todo este reino; y quien le hablare verdad, le 
dirá que no es posible reducjilos ni confírmallos en la ver- 
dadera lealtad que deben tener á V. M. sino con este reme- 
dio general de que todos se pueden valer y asegurar; por- 
que los otros do que V. M. quisiere usar, o serán particu- 
lares con que no se puede acudir á todos, ó serán violentos 
ó temporales, y estos no son bastantes para adquirir amor 
perpetuo, y voluntaria oljcdicncia de los vasallos cual con- 
viene que sea la de lodos los de V. iM., y mucho mas la 
de los portugueses. Esto dicen todos los buenos dcstc reino 
y esto desean; y ni los demás hallan razones con que eslor- 
bailo» y si hubiei'e alguno que diga lo contrario, no será 
por entender que es contra el servicio de V. M. , ni contra 
el bien común, sino por algún respecto parlicular suyo, 
de que V, M. no debe hacer caso. Estas razones eran has- 



429 

lanlcs para lencr es|M!ranza que V. M. nos hiciese esta mer- 
ced, por lo que conviene á su servicio solamente, cuanto 
mas habiendo ledas lasque be referido}' otras que apunta- 
ré adelante. 

El Papa y los prínci|)cs cristianos que no tienen parti- 
cular respecto que les mueva á tener otro deseo, aprueban 
y piden á V. M, que venga en este casamiento, y lo mes- 
mo le pidieron los tres Estados en las Corles de Tliomar, y 
esto desean lodos ios que pretenden la quielud deste reino. 
Y la satisfaceiou que V. M. darj\ á lodos es de lanía impor- 
tancia y consideracioh , que no parcsce hay necesidad de 
Iraer oirás razones, para pedir á V, M. se resuelva en esle 
negocio. 

Para la salud y vida de V. M. (de la cual depende la 
paz y quietud del mundo) importa tanto el casarse V. M., 
que no hay para que traer razones sobrello, y no hay hoy 
en la crislianilad pcisona con quien V. M. lo pueda hacer 
8¡ uo son las hijas de la S." D/ Catalina, á las cuales nin- 
gunas princesas hacen ventaja en sangre; pues son visnie- 
tas del rey D. Manuel, abuelo de V. M, , y por su padre re- 
visnietas de una hermana IcgÜima del mcsmo rey D. Ma- 
nuel, y á entrambas doló Dios de ;lanl;is perfecciones y 
gracias naturales, espccialmcnle á la mayor, que en la 
edad que tiene, no se puede encarescer su prudencia, 
que paresce habella criado Dios para reina de todo el 
mundo, y tan conforme en la condición á lo que V. M. 
puede desear, que no podrá V. M. (si este negocio se efec- 
túa) dejar de vivir con mucho contento y salisfacion toda 
la vida. 

Dará nuestro Señor á V. M. laníos años de vida , como 
la cristiandad ha menester; mas cuando fuere servido de 
llcvíule para sí, no puede V. M. dej-ir cu mejor estado bs 



430 

cosas de sus Estados y el servicio del principe nuestro señor 
(y cspccialmenle en este reino) que quedándole la liija de 
la S." D/ Calalina con quien V. M. se casare en lugar de 
madre, y la S.' D.' Calalina y el duque y lodos sus hijos 
con nuevas y tan grandes obligaciones de morir por su ser- 
vicio, atiende de las que á ello licúen por ser sus vasallos. 

Con rancha razón se puede y debe Iraer á V. M. á la 
memoria, la poca edad del pr¡ncii)c nuestro señor, y tam- 
bién la del infante, y que asi por esto como por sus indis- 
|)osiciones y delicadeza , y no saber lo que Dios será servi- 
do de ordenar, y por ver cuantos hijoS y nietos del rey don 
Manuel y del rey D. Juan llevó ánles de tiempo nuestro 
Señor para sí, conviene que V. M. se case, para que haya 
muchos príncipes de la sangre de V. M. , y no permita 
Dios, por nuestros pecadus, que nos fallen en algún tiempo. 
Hablo con V. M. con este atrevimiento y confianza, por- 
que sabe que los principes también están subjcctos á esta 
ley natural , como todos los humbre?, y que todo lo desla 
vida se ha de acabar, y por esta causa me he alrevido á 
Iraclar destas cosas con V. M. por estos términos. 

No dé crédito V. M. á genle perdida y mal intenciona- 
da, que dice será esto de gran inconvcnienle, porque pue- 
de V. M. tener hijos desle malrimonio, y queslos preten- 
derán después suceder en este reino, y que asi dará V. M. 
ocasión á que el príncipe nuestro señor sea deservido y in- 
quielíido. Y aunque á la ignorancia y mal celo desla gente 
Bc pudiera excusar de responder, pues no hay razón alguna 
jurídica para poderse pretender esto, cuando aun asi fuese, 
que (lensaseu podría acontecer, con criarse en Castilla los 
infantes que destc matrimonio naciesen, quedarla quitado 
este inconveniente con mucha facilidad. 

A los estados deste reino mandó V. M ofrescer grandes 



y Bfacftada por d éoqw 4e Onma, 
de fcBe^eido d rey D. EM|iie, » 9e 



I 



I 



obcdcseer á V. M.. y recoaosodbpir rey ysdtovoIuaU- 
rkmciiCe , y do acepUroo eolonMi «ites ciertas, antas c»- 
Invieroa eo términos 4e ao lo qomr oir» y hoto en db 
isa deseortoios q«e sabe d dofáe do Omum y D. Crisaókol 
delhn, ysuienbargodelodo, ?. M.loseiMDplidyeoo* 
cedió lodo lo que les había afresddo, y noevameale les 
hixo otras mercedes eo las Corles de Tbomar y oCras mu- 
clias híio y va haciendo cada día i los particulares, auo i 
algooos que siguíeroQ a D. Aotoaio y desirvieron mu- 
cho á V. M. 

CoDÍorme á esto, pues, de parte de V. M. se ofreseie* 
ron á la S." D.' Catalina y al duque mayores mercedes de 
las que agora piden, asi por el rey D. (conque, oorao por 
el duque de Osuna y D. Cristóbal de Mora, con cartas de 
creencia de V. M. , las cuales ellos nunca desecharon, mas 
solamente se fueroo entreteniendo hasta el tiemi)ó en que 
entendieron las podion aceptar, y hacer con buena concien- 
cia y honra suya lo que Y. M. deseaba. Y pues nunca si* 
guieroná D Antonio, antes hicieron mucho servicio á V. M., 
por ningún caso les puede Y. M. negar las mercedes que 
entonces les ofresció, y hacérselas agora mucho mayores; 
pues hay tantas causas de nuevo para debello asi hacer. 

Y porque la primera que se le ofresció era lo del casa- 
miento del principe nuestro señor con una hija de la señora 
doña Catalina , el cual ahora no se puede efectuar por no 
tener Su Alteza aun edad cumplida , y pues Dios fuó serví* 
do de llevar para si á la reina nuestra señora, sóalo V. M. 
de comutar la merced que entonces ofresció, en esta que 
agora la S/ D/ Catalina y el duque le piden , que tendrán 
por mucho mayor. 




452 

Bien pienso que cuanto V. M. mas considerase estas ra- 
zones, tanla mas confianza debe Icncr la S/' D/Catalioa 
y el duque de ver lo que desean, por ser Un claras; pero 
con todo eso veo, que ha mas de un año y medio que 
V. M. comenzó á lomar la posesión dcslc reino, y que tra- 
tándose en lodo este licnipo dt'stc negocio ó del casamien- 
to del principe nuestro señor, en el cual habia menos con* 
veniencias, y pudiera traer algunos inconvenientes que en 
este no hay, (»or lo cual ya agora no puede haber en estaai 
materias cosa que ao esté tratada y considerada de manera 
que sea npccsario tomar V, M. nuevo tiempo para iratar 
dcila. Y por ser esto asi, considere V, M. que no es cosa 
justa i[ue después de haber pasado tanto tiempo, comien- 
ce la S." D.' Catalina de nuevo á esperar por las merce- 
des que ]<i geuLc entcndif) que era razón que V, M. le hi- 
ciese en el propio tiempo en quo fut* servido de tomar la po- 
sesión dcsle reino, (pie enlnunbos pretendían por jiislicia. 

Todu'5 las demás mercedes que la S." D." Catalina y el 
duque pretenden, son pequeñas paríi las que el mundo es- 
pera que V. M. haga ti una su prima hermana, y á un va- 
sallo tal corno el duque, en tiempo que V. M. las hace muy 
grandes ú cuantos se las piden, aunque para eslo no hu- 
biera otra ninguna razón, cuanto mas habiendo todas las 
que arriba tengo referidas, y allende de aquellas, los grai 
des gastos que el üuijue hizo en servicio deste reino, que 
pasaron de quinientos [uíll ducados, ilcsptics rjue heredó 
su casa, ponicud'Hc cii órdeii para pasará África con el rey 
D. Stíbastian, iuviando mucha gente á su costa para la jor- 
nada del señor D, Duarte, y agora en la que el mesmo rey 
h'ao en África , en qnií el duque de Bareclos su hijo fué cap- 
tivo, y sus criados y vasallos muertos, y perdida grande par- 
te de su hacienda^ de que liasla agora no ha tenido satisfa- 



A 



0t> 



doD oi mercedes algunas, siendo estos servicios de cualidad 
que siempre los reyes de Porlugal acostumbraron á gr^iti- 
ficar. 



^ 



ÍjO que íú S.* D,* CaJdina me manda qme de nuevo diga á 
F. Jf. (I) sobresHS negocios , para trataUo con el rey núes- 
ítoeeSor, es lo siguióte : 



Que demás de las razones referidas en el memoria! que 
á V. M. di de los raucbos y grandes servicios que la señora 
D.* CaUlina y el duque han hecho á S. M. en la adquisi- 
ción dcsle reino, y las que al presente le hacen y piensan 
adelante baoer en la paciñcacion y sosiego del, bastaría ha- 
ber S. M. sucedido en esta corona como nieto del rey doo 
Manuel, para que hallando en él á la S/* D.* Catalina y á 
sus hijos, nietos asimesmo del dicho rey, sin haber otros 
para por solo este respecto, hacelles muy grandes mercedes, 
honrándolos y acrescenlando su casa conforme á esta obli- 
gación. 

Y aunque el no haber S. M. hasta agora respondido á 
las muchas cartas que la S." D.* Catalina le ha escrito so- 
bresté particular, pudiera causalle desconfianz-i , paresciún- 
dolé que no tiene S. M. la memoria de sus negocios que ella 
le meresce, pues por via de su confesor (por quien se las 
envió) lo pudiera haber hecho con el secreto y recato que 
se quiere, y fiar della que lo guardará como la cualidad dcllos 
lo piden, todavía couQa de la gran cristiandad de S. M. 



(4) So lee al margen, escrito de la misma IcUii: — "Paralacm- 
peratriz." Era D.' María , reind de Uiigria , hermaaa dú Felipe II , so* 
bre cuya venida á Rspaña se Irala en el tom. Vil. de esta Co- 
lección, pí'ig. .^50. 

Tomo XL 98 



454 

y de su mucha razón y juslicia que licne en lodo lo que 
pretende, no dilatará mas el declararle su voluntad por la 
forma y manera '|uo fi S. M. mejor [larcscicrc, paracuusuc- 
lo de la S." D." Calalina. 

Que la S." D.* Calalina y cl duque y lodo este reino 
enliendcn que In resolución de sus negocios depende de la 
buena Iletrada de V. M. á estos reinos, y pues Nuestro Se- 
ñor lia sillo servido de Iraellc con bien, le suplica acuerde 
á S. M. que, pues ha dus años que lomó la posesión dcllos, 
no dilate mas cl respondelle á sus pretensiones, las cuales 
espera lenián aurora cl Qn 'luc s^' desea por mano de V. M., 
de la cual siempre recoaoscerá esta merced. 



° ^>> >i <CC 



DOCtMEMOS RELATITOS 



ENRiaVB IV DE CASTILLA, 



siendo todavía pr'in&ipc de estarías. 



«r^(»i^»r > .»i 



I Copia de un testimonio de poder y mandamiento del principe 
D. Enrique, durante la opresión de su padre, disponien- 
do que los que manejaban la hacienfta del rey, acudan á 
il y tí las personas que nombrare, para emplearlas en 
¡a libertad de su padre. Dada en Avila á 20 de abril 
de 14U. 



■ 



Archivo general de Simaticas» — Diversos de Castilla, legajo 
núm. 4. 



Eslc C3 Irnslatlo de unn caria tle nuestro señor e! prín- 
ci[>e D. Eiiri([iie, fijo pririiog^íuilo heredero del muy alto é 
muy cscLircscido nuetro rey é señor, escripia en papel é 
firmada de su nombro, ó sollndi con su sello, seqund que 
por ella |»arcscia, su tenor de la cual es este que se sigue. 

Don Enrique [»or la gracia de Dios príncipe de Asturias, 
fijo pnmogrmito licrcdcro del muy alto é muy esclarescido 
principo muy poderoso, mi señor C padre el rey D. Juan de 
Castilla ó de León. A los concejos, corregidores, jueces, al* 
guaciics, merinos, regidores, jurados, caballeros é escude- 
ros 6 ornes buenos» 6 otros oriciales 6 personas cualesquier 
de todas é cualesquier clbdades, é villas» é logares, é arzo- 




436 

lispedos , é obispados, é inerindadcs, é sacadas é parlidos 
asi realengos como abadengos, éde órdenes, de behelriasc 
de señoríos, é otros oualesquier de los regnos 6 señoríos del 
dicho rey mi señor, é á los tesoreros de las casas de las 
monedas del dicho rey mi señor, é á otros cualesquier sus 
tesoreros, é recabdadores, é arrendadores mayores é meno- 
res, é mayordomos, ú fasedores é fieles, é cojedores, é de- 
ganos de las rentas de las sus alcabalas é monedas, é [te- 
didos, é tercias, é diezmos, é medios diezmos» é almoxari- 
fadgos, é aduanas, é servicios, é raoilladgos 6 marliniegas, 
6 empréslidos é infurciones, é yantares, é escribanías, ú de 
otros pechos ú derechos itel diclio rey mi señor, de los años 
pasados, é de cada uno é cualquier dellos dcste año presente 
de la dala dcsta mi carta ú de! año primero que vcroá de 
mili é cuafrocienlos é cuarenta é cinco años, ú á otras cua- 
lesquier [)ersonas que las dichas rentas , é pechos é derechos, 
¿ pedidos é empréslidos, é cualquier cosa dello habedes co- 
gido é rccabdado, (j cogieren ó rccabdaren por el dicho rey 
mi señor, é en su nombre ó por otras personas cualesquier, 
en renta 6 en ñcldad, ó en otra manera cualquier, 6 que 
alguna cosa dcllas 6 por razón dcllas debedcs, i) deblcrdes, ó 
habedes, ó ovierdes á dar é pagar en cualquier manera á las 
aljamas de los judíos (5 moros de los dichos regnos é seño- 
ríos, é ú cada uno ó cualquier de vos á quien esta mi car- 
ta fuere mostrada ó el traslado della, signado de escribano 
pública, salud é gracia. 

Bien creo que sabedes, segundlu fasta aquí pasado, las 
cosas que son cometidas de muchos días ¿ esta parte por al- 
gunos de aquellos que eslan cerca de la persona del dicho 
rey mi señor, 6 por otros que son de su lianza é opinión, así 
en el tener como tienen opresa su persona, 6 en non 
le ser guardada aquella preeminencia é obediencia que á 



457 

su real estado es debida por sus subditos ú naturales, é se- 
gund perlenesce á verdadero rey é señor de los regóos de 
Castilla é de Leoii, 6 cabeza dellos, como teniendo tomadas é 
ocupadas muchas de las sus cibdades , é villas , é logares, 
é fortalezas, ú las realas, é pechos é derechos perleacscien- 
tes á su corona real , é procurando é trabajando por lomar é 
ocupar otras muchas de sus cibdades ú de las mas princi- 
pales de sus regtios, é faciendo é procurando otros muchos 
ínsollos é cosas en perjuicio 6 menosprecio del dicho rey mi 
señor é de la su corona real, de que á su señoría é ¡\ mf 
viene muclio deservicio, é á los sus subditos é naturales 
granl deshonor é dapno. 

E [)orquG á mí, como á fijo del dicho i-ey mi señor é pri- 
mogénito lieredero en estos dichos regnos , é como mas con- 
junto á él que otra persona alguna, á quien juraron é toma- 
ron é obedecieron por rey 6 señor, é besaron la mano para 
después de los dias del dicho rey mi señor lodos los Estados 
de ios dichos regnos, perlenesce mas que á otro después del 
dicho rey mi señor, de |)rocurar 6 trabajar por todas mis 
fuenías é con la mucha fiusia que su señoría tiene, é yo 
asimismo en los buenos é leníes sus subditos 6 naturales, 
que habiendo aquel dolor é sentimtenlo que la ruzon quiere 
porquél sea libro de la dicha opresión en que así está, ú le 
sea guninlada nquefla preeminencia é obedencia que á su 
real estado es debida, é oslé é persevcreen ella, é pueda an- 
dar libremente por sus regnos é señoríos á los regir, é ad- 
ministrar, 6 gobernar, (• mandar como verdadero rey 6 se- 
ñor, é segnnd que lo ficicron el señor rey D. Enrique su pa- 
dre mi abuelo, é los oíros señores reyes de gloriosa memoria 
sus progenitores, ó lo cual mcdianic Dios é con su ayuda, é 
de los duques, condes, é perlados, é maestres, agrandes, 
é caballeros dcstos dichos regnos t^ de las cibdades, ¿ vi- 



38 

lias é logaros dellos, é de los buenos é leales vasallos, sub- 
ditos é naturales del dicho ny mi scñur 6 mies, que son é 
querrían sct en tsta tan justa LDttncion »'■ prnjxjsUo, soy dis- 
jíueslo di: facer ó couliiiuíir, c |'ar.» lo así ejecutar t llegar 
A debido efeclo, í I dicho rey mi señor nn' otorgó para en lo- 
dos sus regnns t' R'ñorfos t;iu ootn|tlido é bastante |K)der 
como lo él tiene é á su alteza perteiiesce teucr como verda- 
dero rey é señor dcstos dichos n guos C señoríos , é otrosí 
me inandfj dar é dio una su carta Crinada de su nombre é 
sellada con su sello, |jor la cual entro otras cosas manda 
que yo |)ued;i mandar tomar todos los mrs. que á su alteza 
son ó serjn debidos en <'stosdicIios sus regnos, de sus alca- 
halas, é |*edidos, é tnonedas, »'• de eualesquier otros sus pe- 
chos, rtntas é derechos, scpfund que mas lar£?amtnte por 
la dielia su carta se contiene, la cual 6 su traslado signadj 
de escribano público, sacado con abtoridad de juez, vi 
será míjstrnilü. 

E litirqiin úttnüs de lo así fecho c cometido en deservi- 
cio del dicho rey mi sífmr, Cíimo de suso se face mención, 
á mi noticia! es venido v nuu soy cierto é certificado, que 
algunos de los dichos grandes, *' caballeros é otras personas 
que están cerca de su s( finrfc é cou ellos confederados, é 
de su iitm drbid;i etileitcinn han insistido ¿ trabajado pov 
tal manera coiiin el dicho rey mi señor diese sus cartas para 
vosotros ( para íilgunos de vos, ó para otras personas sin- 
gularcSy por do \ es mandase é enviase mandar (|ue les prcs- 
táscdes e ficiésedes ¡)resLíir ciertas cuatiLias do mrs. dicien- 
do su n:etccd estar ( o gran neceíáidad, t oirás cosas de que 
en las dichas sus cartas se face mención ; 6 non scyendo 
como non san para su servico los tales mi*s. , mas antes 
para los que así cerca de su señoría eslnn é tienen opresa su 
|)er3ona como dicho es, é por sostener é levar adelante su 



439 

mal pro|iósilo, é dios é aquellos que ellos quieren, rescibeo 
los Ules lurs. ; r asiincsmocnmi los contadores mayores del 
diclio rey tui señor, ücvs|>ucs Jr su u|ircs¡on, librasen ú los 
que así Ikucu oprcs* su [>crsoiia c a sus omfcJcratlos ú de 
su oiiitiioii, las cuanlias de lurs. que tienen del Jiclio rey 
mi señor, ú i{ue les su scfioría mauJc dar, uuu'iuc contra 
su voluulad, en !us liigans. t üíiciaics, é |>crsonas, ¿ ren- 
tas uihí; ciertas ú uhjor |iar:id.is t]ue ellos quieren, non con* 
sienten oin (trenüten. niu dan logar a que los frraodcs, é 
perlados, é condes, < calalknis ('escuderos l otras ¡icrsonas 
que son en servicio del dicho rey mi señor C luio, ¿ á las 
ciLdaJes, t villas, é locares, c castillos de las fronteras 
que se ganaron con muchos ¿rastos c- derramamientos de 
mucha sangre, é muer! es de ornes é gentes de ios princiiia- 
les dcstos refinos, que sean ni puedan ser librados ni toga- 
dos los mrs. que li;in de haber, como ni en aijuellos luga- 
res c comarcas do les snüan ser en los tiempos pasados, é lo 
que les ha seido librado ó libran es en otras partes é en ta- 
les rentas, é logares, é personas do non se |)uedcn babor 
ni cobrar, O aun \)t)r defcndimienlo de algunos de los que 
asi están cerca del dicho rcy mi señor, les non quieren pa- 
sar ni sellar los cbancelleres del dicho rey mi señor los li- 
bramientos que les dellos son fechos, sin haber primeramen- 
te dcllos cédula ó mandamiento para ello, por tal manera 
que los (juc así licúen opresa la persona del dicho rey mi 
señor, 6 los que los siguen sean bien |)agados de loque así 
son librados, c yo non lo sea así en aquellos que son á ser- 
vicio del dicho rey mi señor é mió, ante podrcdes saber é 
vos cerlifico ser as{ que me son debidos mas de cuatro 
cuentos de mrs. de lo que tengo de haber del dicho rey mi 
señor, segund que por sus libros paresce, é que por causa 
de las cosas que asi son pasadas en estos dichos sus reinos 




4iO 

non me han seido librados, como ni en aquellos logares que 
los haber pudiese, ni los he podido fasla aquí cobrar, lo cual 
lodo ú otras muchas é non debidas cosas facen é cometen 
á Gn de apartar del servicio del diclio rey mi sefior é miOp 
á aquellos que, como buenos é leales vasallos é subditos del» 
ó movidos con la grant lealtad que en ellos han, son c en- 
lieoden ser comigo en esla tan justa demanda por mf toma- 
da, é por los traer así, 6 á su injusto proiiósilo, é porque 
yo non tome, ni haya, nio cobre nin pueda habcrnin cobrar 
mrs. algunos de las rentas, é pechos, é derechos del dicho 
rey mi señor para prosecución de la dcliberaciou de su per- 
sona , é desista é cessc de lo así facer 6 continuar. 

E porqués! esto así pasase, al dicho rey miseñorea mise 
seguiria dende 6 por cahsa dello mucho 6 grant deservicio á 
los dichos sus regóos, grandes c imparables dapnos ó ma- 
les, é á mi peitcncsce como é segund, é por lo que dicho 
es, de proveer en ello é sobre ello , por ende por esta mi 
rarta ó por el díelio su Irasludo signado como dicho es, vos 
ruando ii todos é á cada uno de vos, que agora ni de aquf 
adelante vosotros ni algunos de vos non dedes, ni paguc- 
des, ni apremiedcs, nin inandcdcs que oirás personas al- 
gunas den ni paguen ú alguno ni algunos de los infantes» 
duques, condes, perlados, ricos-ornes, maestres, priores, 
caballeros é escuderos, nin otras personas de los regnos é 
señoríos del diclio señor rey ni de fuera dellos, aunque sean 
constituidos en dignidad real é de cualquier olra dignidad, 
prehemincncia ó conüiciou que sean, ninguna ni algunas 
cuantías de mrs. de los que así en vosotros ó en cualquier 
de vos son ó sean librados o mandados dar 6 pagar á los 
tales ni á alguno delíos, 6 que lian ó hayan de haber por 
oíros cyalesquier recabdos ó en otra cualquier manera; é 
puesto que Ids tales libramientos ó olro.s cualfisquier rccab 



(los sean aceptados por aquel ó aquellos en quien son ó fue* 
rea fecbos, ó los ovieren de dar é pagar en otra cualquier 
manera, aunque sea fecho comienzo de pago dello, nin pa- 
guedes los empréslidos que por el diclio rey mi señor ni 
por cartas libradas dé! ó de los dichos sus conladorcs ma- 
yores ni de oíros cunlesquier vos son echados, demandados 
ó mandados pagar, salvo á aquellos grandes, é perlados» é 
cabalFeros é personas que yo por mis cartas firmadas de 
mi nombre é selladas con mi sello vos enviare decir de par- 
te del dicho rey mi señor, que son ó fueren en su servicio, é 
excclos los mrs. , é pan, é paño, 6 vino é otras cosas que 
por el dicho rey mi señor ú por sus oGciales que se ha libra- 
do ó librare á los monesleríos ti iglesias, segund fasta aquí 
se ha acostumbrado, ó las limosnas que ba fecho ó qucsie- 
re facer, por cuanto la enlencion del dicho rey mi señor é 
mía non es que á las dichas iglesias é luoncstcrios sea pues- 
to impedimento alguno, ni en las limosnas que ha fecho é 
quisiere facer, masantes que por reverencia de Nuestro Se- 
ñor sean pagadas entera ó complidamcnle» é que con to- 
dos los oíros mrs. , é pan , é vino, ó ganados , 6 aceites, é 
con todas las otras cosas de las dichas rentas, pechóse 
derechos del dicho rey mi señor, que rccudades é fagades 
recudir á mf en nombre del dicho rey mi señor, é aquellas 
personas que vos yo enviare mandar de su parte ú de la 
mia, por mis cartas firmadas de mi nombre í selladas con 
mi sello, é non áoira persona alguna, por cuanto yo entien- 
do 6 quiero mandar tomar los diohos mrs. é todas las otras 
cosas de suso declaradas, por virtud de los poderes que pa- 
ra ello tengo del dicho rey mi señor, 6 como su fijo primo- 
génito, hereflero en los dichos sus regnos, para los gastos 
é cosas que son nesccsarias de se facer para su delibera- 
ción. Esi de otra guisa lo pagardcs, ser ciertos que vos non 



442 

terá nscebido en cueuU é lo pugarcües oira vez, é el dícbo 
rey mi señor \os luandaní iKuar [wrcllu 6 prender vuestros 
cuír|Hi8 ó pn ndar vurslnjs bkíics. 

E yo asiiuisiiio 6 otrosí |X)r e&in dicha luí caria ú por el 
dích<» su traslado, s'tgnadii como dicho es, raando ú dcüen- 
do á todas c ciialcsiiuicr.juslicias c* oficiales del dicho rey 
mi señor c de las dichas cibdadLS, é \ illas, é lo^arcs^ é 
tierras do los dichos sus rcpnos é señoríos, 6 á todas otras 
cualcsijuicT |>crsunas su.s subditos é naturales, de cualquier 
estado, condición, prclaniiucncia, dignida't que sean, <¿L 
cada uno dclli;s (¡ue conlta d tenor c forma de lo en esta 
mi carta contenido, ni fk parte dcllo, vos non apremien á 
pagar cosa al^'unu úv lo que dicho es, ai >os prender nin 
prt'Tidan |>or ello vuestros cuerpos, ni bienes, ni Je vuestros 
íi^i*!ore», ánlcs rjur vos defiendan é amparen en manera 
que lo non paí'ncdcs, li> cual niamloá vosotros é á ellos éá 
cada uuo d*' vo^ dcficjMlTU é amparen en manera (]ue lo 
non pniMicdes. lo cual mando ú vosotros ó á ellos, éá cada 
ijiiii dt; vos é dcllos, f|0e fagadcs ú cumplatles, ú fagan é 
cumplan así non embargante cualesi^nicr mniidarnienlos, 
librnmionlos , c;irlas é prcmins rpjc solirt* ello ú parte dello 
son dadas n fechas, ó sr dieren ó libraren 6 [iricrcn por el 
dicho rey mi señor, é por los dichos sus contadores mayo* 
res, é mayordomo, ó contador, ú despensero de la su casa, 
ú otros sus olioiaJcs é justicias, é por los scñ'ji\*s de las ta- 
les eibduiles é v illjs é logares, ó por cunlquicr dellos, ó por 
oirus cujilcsfpjíer |icrí?i)iias en eualí|uicr [nurjcra, 6 euales- 
quicr penas (¡uc sobre todo, ó cosa , ó parle dello sean pues- 
tas: ca yo de parte del dicho rey mi señor vos absuelvo é 
les absuelvo , é do por (¡ui(i)S dellas é lo do loío [«r ningu- 
no como fecho ú mandado contra voluntad ú en deservicio 
de! dicho ley mi señor, é los unos uin tos otros non fuga- 






443 



endeal por alguna manera, sopeña de la 
merced del dichu scuur rey é tnin , é do privación de los 
ofíciüs, ó do cuniíscacioü do los liioiU'S do lus que lo coiilra* 
rio lickrdes ú íicionn, o de perder é haber perdido cua- 
losíjuier mrs. así do lierras C(»nit> Jo jiin» do heredad, é de 
merced, ó ración, éiiuitaciun, c nlroscualesquior lurs. »|uo 
del dicho señor rey O do mí liabedcs en cualquier níancra. 
E porque do lu $usu<ticho non pueda scü pretendido ig- 
norancia , Miando á vos los dichos concvjos < justician, é 
oficiales, ó ;i cada uno do vos que lo fugados asi aprogouar 
públicainonti- por 1*3 (tlazas i' iiiorcad')s acostumbrados do 
las cibdudes ó villas, cabezas de los ai*zobispado5 i' o1)Ís[ki- 
dos é ii)erinJ<)dos, (. sacadas, ó |>or otras cualesquicr do 
fuere [icdido. E si en al^runas de bis dichns cibdades é vi- 
llas L lo<íarcs osla mi caria se nou jmdiero r non cousinlie- 
rc |K)r al;;una ó alpun.-is [icrsnnii ó personas publicar ó aprc- 
gonar, que sea propinada l [lublicada tm las cibdades ó vi- 
llas é lof^arcs mas cercanos; ú qiiolcoiici*jo, r alcaldes, ó jus- 
ticias éoücialos donde asi fuero a ¡trotona do, lo noliüqucu ú 
fagan saber á las talos cibdades c villas ó logaros comarcanos 
do non fuere dado [fic^w d se proironar ó (mblicar, pnrqu2 
pUL'da \ enir ó venga ;i iJolici;i de todos ó non [Hiedan ab gir 
inorancia, lo cual n\ando que so faga ó cumpla asi so las 
penas susodichas, solas cuales mando á cualquier escriba- 
no pLÍI>lico que para esto fuere llamado, que ú¿- dolió testi- 
monie» signado con su sigiu), sin dineros. Dada en la cibdat 
de Avila, veinte dias dcabril, año del íta*^eimicjiLo do Nues- 
tro Señor Jesucristo, do mili é cuatrocientos é cuarenta é 
cuatro años. — ^Yu el [innci[»c— Vo Francisco Ramirez de 
Toledo, secretario del prínci|)e nuestro señor, la fis escribir 
por su mandado — Registrada. 

Fecho é sacado fuú este dicho traslado de (a dicha car* 



411 

ta dt'l díclio señor príncipe, oregioal, en la muy noble cib 
dad (le Burgos á dos dias del mes de mayo, año del aasci- 
miento del Nuestro Señor Jesucristo, de luill é cuatro- 
cientos é cuarenta é cuatro años: testigos que estaban 
presentes é vieron é oyeron leer é concertar este dicho 
traslado con la dicha carta del dicho señor principe, orcgi- 
nal. — Juan Sánchez Pintado é Diego Sánchez» vecinos de 
Alfaro, é Diego de Ángulo é Pedro Arama, vecinos de la 
dicha cibdad — (Sujuen las enmien'las). 

E yo Diego García de Burdos . escribano público de 
nuestro señor el rey» en la dicha cibdal. é su escribano é 
notario público en la su coiie é en todos los sus regnos é 
señoríos, sa(juc este dicho traslndo de la dicha caria del di- 
cho señor príncipe, oreginal, é lo leí é concerté ante los di- 
chos testigos. E es cierto, i? por ende Gs aquí este mío sig*^ 
no á lal (le hay) en testimonio de verdad — Diego Garcia. 



Copia del tesiimomo de la sfntencia de divorcio entre el prin- 
cipe />. Enrique y la infanta doña Blanca, afio i 453. 

Archivo general de Simancas. — Capitulaciones con Aragofi y 
Navarra, legajo núm. i* 



'*Eu la noble cibdnt de Scgovia , viÍTnes veinte é sielo 
dias del mes de julio, año del nascimieuto de nuestro Salva- 
dor Jesucristo de mili é cuatrocientos ^ cincuenta é tres 
años. Antel honrado varón D. Gonzalo Gomes, bacbiller en 
decretos, chantre Je la iglesia de Segovia, juez é vicario 
general en lodo el obispado por el reverendo iii Cliristo pa- 
dre é señor D. I^uis de Cuna, por la gracia de Dios 6 de la 
santa iglesia de Roma, obisjío de Segovia , dentro en la di- 



i45 



I 



I 



I 



iglesia smtiHda pro inóurntlú é ca presencia de mi el 
notario é testigos lafrascríptos, paresció presente el noble 
caballero Diego de Saldana, guarda del muy alto é muy 
poderoso señor nuestro señor el principe, é su procurador^ é 
en su nombre segund se mostró, presentó al dicho señor 
vicario un público instrumento signado de escribano púbü* 
co, sellado con el sello de la muy magnifica é noble seño- 
ra la princesa D/ Blanca, infante de Navarra, é firmado de 
su nombre é mano , segund prima facU parescía , el tenor 
del cual es este qoe se sigue. 

Conoscida cosa sea á lodos cuantos la presente vieren 
como yo la princesa D/ Blanca, infante de Navarra, G]a 
del muy alto é esclarescido principe rey D. Johan de Na-* 
varra mi señor é padre, por cuanto por el licenciado Alfon- 
so López de la Fuente, como procurador del muy alto é 
poderoso é ilustre señor D. Enrique, príncipe de Asturias, 
fijo primogénito heredero del muy alto é muy poderoso é 
esclarescido rey- D. Johan de Castilla é de León, fué mo- 
vido é tractado pleito é causa de divorcio del malrimonto 
conlraido eulrel dicho señor princi|)e D. Enrique c mí, con- 
tra mí , é contra Pero Sánchez de Matabuena , mi secretario 
é procurador , aniel reverendo padre D. Luis de Cuña , ad- 
ministrador de la iglesia é obispado de Segovia, ene] cual 
dicho pleito é causa el dicho administrador dio é pronunció 
entre el dicho señor principe é mi sentencia dé divorcio del 
dicho matrimonio cnlre nosotros contraído, segund me es 
notificado por el dicho Pero Sánchez de Matabuena mi pro- 
curador, é como el dicho Pero Sánchez mi procurador ha- 
bía conscnlido en la dicha sentencia, en mi nombre, al tiem- 
po que se pronunció , c lo habia pedido por testimonio, por 
la cual sentencia el dicho reverendo administrador senten- 
ció ¿pronunció en que dijo, es k saber: 



446 

flamas fjuc la intención dol dicho señor príncipe es en- 
teramcnlo prob-itla, así por la confesión déla diclia señora 
princcssa, é jurnmcnlns^ ú declaraciones por los dichosse* 
ñores príncipe 6 princesa frchos, con los afirmadores ócon- 
juratorrs de sijs jurnmciili»s como [>or los dichos é de[>osicio- 
nes de las dichas matronas ú ¡ni[uisicion fecha por la dicha 
persona eclesi;'islica por nuestro mandado, como por los tes- 
tigos ú probanzas por part<^ del diclio señor príncipe presen- 
tados , es á saber: que el dicho señor príncipe há mas de 
doce años que contrajo matrimonio con la dicha señora 
princesa , c <[uc durjiíle d dicíio tiempo eohabilumn con- 
tinuaron en uno como marido ú mujer, scgund los scme- 
janLcs pr[nci|K's acostumbran cohabitar por espacio de tres 
años 6 tnas tiempo, é que el dicho señor prínciitó dio obra 
á la cí^pula carnal con la dicha señora [irinccsa con lodo 
amor é voluntad, fidmcnte; ¡icro qiicí dicho señor non pudo 
haber su conosoimicnto marital^ [>or estar con eíla ligado; 
é que con devolas oraciones c oíros remedios procuraron los 
dichos señores desatar c dcsfaccr el dicho Jií^amicnlo, é que 
después colnbltó con ella, c que siempre se ha fallado é 
está libado con í.i dicha señora princesa, é que no ha [Kidi- 
do ni puede haber conuseimiento defía marital, í que la di- 
cha señora princesa está vírpen i- incorrupta, c (pie el di- 
cho señor prínci|>e es varón potente cuanto A otras mujeres, 
é non libado, salvo cuanto á la dicha señora princesa, Ct por 
ende que dcbenios dar ú danitjs su cntencion por bien pro- 
bada, (' fallamos qufí se prueba el dicho ligamiento del di- 
cho señor principe enteramente ser continuo é perpetuo 
con la dicha señora princesa , ó que debemos pronunciar 6 
pronunciamos t|ue el dicho divorcio é separación Jel dicho 
mnlrimnnio contraído entre los dichos señores príncipe é 
princesa, por su parte pedido , que bobo ó ha logar de dcrc- 



447 



I 
I 

I 



cbo, ó que debemos declarar é dcclaranaos que dehon ser 
separados é apartados dn ni imo los diclios señores jirlnci- 
pc 6 princesa, O fecho divorcio, ¿ apartamiento, ó separa- 
ción del dicho matrimonio cnlrcllosconlraidf»; í* apartamos 
é separamos, ú facemos divorcio onlrcllos del matrimonio 
que en uno contrajeron, |)or la dicha causa v impedimento 
del lucho Ügamienlo; ú dcelaramiis el ilicho matrimonio de 
derecho non lencr nin estar entre los dichos señores prínci- 
pe é princesa, por la dicha causa ó impcdimcnlo del diclio 
maleficiamienlo 6 ligamiento» é damos licencia á los dichos 
señores principe c princesa , 6 a caila uno delios para quo 
Ubremenlc é cuando quisieren, el señor príncipe pueda con- 
traer ó conlraya matrimonio con otra mujer, é la dicha se- 
ñora princesa con otro, para que el dicho señor pueda ser 
padre, é la dicha señora princesa madre, »'; haber 6 pro- 
crear íljos, E por alf/unas causas que nos mueven, no face- 
mos condcpnacion de costas á nin;:una de las partes, é así 
lo pronunciarnos ú declaramos, é man Jamos loc!o por núes* 
tra sentencia difiniliva en estos é por estos escrit^tos, E ago- 
ra porque sea conoscido, cierto é sabido , que lf> pedido é 
traclado, é alegado, conoscido v consentido [tor el dicho 
Pero Sánchez mi procurador en la dicha causa de divorcio, 
6 la dicha sentencia dada por el dicho reverendo adminis- 
trador cnlrel dicho señor príncipe 6 mí, fué todo [>edido , ale- 
gado, tractado, conoscido, consentido por el dicho mi pro- 
curador por mi mandamiento especial ^. de mi voluntad, 
segund por mi fuú dcllo informado ó le yo mandé, ó asímcs- 
mo que la dicha sentencia de divorcio fue é es dada segund 
é por la dicha causa de ligamiento en ella contenida , é que 
la dicha causa cou;o por mí fué declarada, jurada é prohada, 
fué é es verdadera, por la presente conosco é otorgo que 
apruebo é consiento, é ratifico, é he por rato, firme 6 gra- 



4f8 

lo, cslable é valedero, é inc [)lace eihlc de todo lo fecho, 
pedido é allegado, jurado, probado c procesado por mi é 
I)or el dicho mi procurador. E otrosí, en la dicha sentencia 
del dicho divorcio de entre el dicho sjjñor príncipe é mi su- 
so contenida , é me place é consiento en ella 6 la apruebo é 
he por buena, firme, rala é grala, estable ó valedera para 
siempre jamas, é para firmeza, validación é seguridal de 
todo ello, é seguridal é guarda del derecho del dicho señor 
príncipe, en testimonio de verdal de loJo ello , otorgué es- 
ta carta de mi consentimiento é aprobaniientoé placemien- 
to de lotio lo fecho por mí é por el dicho mi procurador, é 
sentencia dada por el dicho reverendo ailmJuistrador aniel 
escribano é notario de yuso escripto, é fírmela de mi nom- 
bre, é mándela sellar con mi sello, que fué fecha é otorga- 
da en la villa de Olmedo á veinte 6 cinco dias del mes de 
mayo, año del nascimienlo del nuestro Salvador Jesucristo 
de mili é cuatrocientos ú cincuenta ó tres años. Testigos que 
fueron presentes á lodo lo que dicho es é vieron aquí firmar 
su nombre á la dicha señora princesa, D. García Durbia, su 
capellán 6 confesor mayor, é Ñuño Ferrandcz Cabeza de 
Vaca, é Bernal Pérez Deja, su contador mayor de la dicha 
señora princesa. Va escripto sobre ríiido ó dis Don Garda 
Durbia su (non le empezca) — Blanca. 

E yo Martin Ferrandcz, escribano público en la dicha 
villa de Olmedo , é de los fechos é ordenamientos del conce- 
jo de la dicha villa, por la dicha señora princesa fui présen- 
le en uno con los dichos testigos á esto que dicho es, cuan- 
do la dicha señora princesa otorgó lo susodicho é firmó en 
esta carta el dicho su nombre, ó por su ruego, é otorga- 
miento é mandado la Hs escribir, segund que ante mí é ante 
los dichos testigos pasó, c por ende fis aquí este mió signo 
en testimonio de verdal. Registrada, é presentado el dicho 



440 



iaslrumeiiio , é leído lotel dicho \ icario por mi d ¡nfrascríp- 
to QoUho, luego el iliclio Diego tlii SalJaoa» cd nombre ^ 
así como procurador del dicbo selior i^rEacípe. dijo que, por 
cuaolo él se eateodia aprovechíir del dicho instrumento en 
diversas partes, ¿sí en cnrte romana como en otros lu- 
gares, é temía que se podía perder por agua ó por íucgo 
ó robo ó olro caso forluilu, por ende que |icdia é pidió eu 
el dicho nomhrc al dicho vicario que sacase ó ficiese sacar 
fielmente del dicho instrumento un traslado , ó dos ó mas, 
cuantos menester ho!)iese, é los man;lasú collacionar é con- 
certar con su original é signar en pública forma por mí el 
¡nfrascriplo notario, á los cuales asi por mi sacados , colla* 
cíonados, corregidos é signados, ó ú cada uno delios intcr- 
poslese su autoridat é decreto juiciai, para que valiesen é 
ficiesen fée así en juicio como fuera del, en corle romana é 
en cualquiera otra parte é lugar del mundo do pareciese, 
tan enteramente como el dicho instrumento público original 
faria si fuese presentado. C luego el dicho vicario, leído el 
dicho instrumento, tomólo en sus manos, é palpólo^ exami- 
nólo, é dijo que, pues lo veia non rolo nin raido, nin can- 
celado, nin en alguna parte del sospechoso , ante earescien- 
te de todo vicio, que mandaba é mandó á mí el notario 
infrascripto que sacase del dicho instrumento un traslado ó 
dos ü mas, cuantos menester fuesen, é los collacionase é con- 
certase con su orijinal fielrncnle, 6 los signase de mi signo, 
á los cuales é á cada uno delios así por mi cnllacionados, 
concertados ó signados, é á cada uno delios dijo que ínter- 
ponia é interpuso su aucloridad ó decreto, para que valiesen 
é ficiesen fée en la dicha corle romana é en cualesquicr 
otras parles del mundo, así en juicio cotno fuera d¿l , do 
quicr que parcscea . segund que por la manera que faria el 
dicho públco inslrumenlo original si presentado fuese. E 
Tomo XL 20 




450 

ilesto lodo en como pas6, et dicho Diego de Saldaoa co el 
diclio nombre pidió instrumentos signados, los que menes- 
ter le fuesen, en pública forma, é ¿ los presentes rogó que 
fuesen dello testigos, que son estos, Jolian Martínez de Bur- 
gos, oanónigo en la dieha igle«;ia, 6 Johan de la Fuente. 
doncel 6 criado del dicho señor príncipe, é Hulrric, alemán, 
criado del señor marqués de Villena. 

E yo Johan Garcia de Segovia, canónigo en las iglesias 
de Falencia ó Segovia, notario público (mr la auloridat apos- 
tólica, presente ful en uno con los dichos testigos al auctori- 
zamiento deste público supra inserto instrumento, é á todo 
lo que dicho e^, ó á cada una cosa é parle dello; é á peti- 
ción del dicho Diego de Salda ña, en nombre así como pro- 
curador del dicho señor principe, é por mandado del dicho 
vicario <? juez, saqué del dicho público instrumento este tras- 
lado , el cual collacioné é concerté fielmente con su original, 
é lo signé de mi signo fíe hay) é suscripción acostumbrada 
para que faga fée, en testimonio de verdal, rogado ó re- 
querido — Jo. de Segovia apostolicus nolarius (i), 



(1) Esta firma eslá formaudo parte integrante del signo que se 
halla al lado izquierdo de ia autorización. 



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i LOS BQ^OS DK 

NAVARRA, CASTILLA Y ARAGÓN, 



Copia de otra simpie de tetra del siglo XT, dei rfqverimienSa 
hecho á D, CáHcs principe de Mana,pidiéndoie la libertad 
de O. Fernando de Ceresuria, arcediano de Toledo^ á 
quien, yentio de embajador ri Rofna en IÜ9, habia pufsi^ 
preso el sehor de Lnsay con toda su comitiva. Fúndase Ui 
reclamación de dicha libertad en hs capitulas concertados 
en 1 136 entre el rey D. Juan de Castilla, el rey D, Al^ 
fonso de Aragón y el rey />. Juan y /)/ Blanca de ¿Va- 
varra^ para el casamiento del principe D. Enrique con 
la infanta de Navarra /).* Blanca, y la paz asentada 
_ entre los dichos señores, que están ifisertos. 

[ Archivo general de Simancas. — Capitu faetones con Aragón y Xa- 
I varra, legajo núm, I. 

h» '— . 

mnr ilustbp. n. garlos por la gracia de dios rnÍNciPF. nr, 

NAVAnilA . 

Los muy reverenJos pailres in Chrislo, arzobispo de 
Tiro é obis|)o de Pamplona, é el prior de Sanl Johau t^ 




452 

(lean de Tudcla^élos ricos ornes D. Luisde Üeauínntc, con- 
deslable de Navarra, ó Mo^en Tristan, señor de Lusa, 6 
mosen Fierres de Peralla, é c\ manchal de Navarra, 6 el 
visconde de Rro, é las cibdades é villas de Pamploaa, é 
Esleía, 6 Tudcla, 6 Sangüesa, éOIit, 6 los Arcos, «5 Viaaa, 
é sant Viccnlc, é los otros de los tres Estados de Navarra y 
cada uno de vos. Yo (i) procurador que so 

en nombre del muy alio é muy esclarecido [iríncipe 6 muy 
poderoso rey é señor mi señor el rey D. Johau de Castilla 
é de León, de la cual procuración é poder fago luego mues- 
tra por ante notario público é testigos que están presentes. 
Por una caria del dicfio señor rey firmada de su nombre é 
sellada con su sello, de la cual pido serme fccba copia, digo 
que bien sabedes vos el dicho señor príncipe , é asimcsmo 
lo saben los dichos tres Estados del dicho vuestro reino, é á 
lodos es aotorio, que cutre el dicho señor rey mi parto é los 
tres Estados de su reino [)or si ü por lodos sus vasallos, ó 
subditos ¿ naturales de la una parte, ó por el muy ilustre 
y muy excelente señor rey de Aragón, 6 [wr el señor rey 
de Navarra, padre de vos el dicho señor príncipe, é por la 
muy ilustre la señora reina de Navarra vuestra madre, 
cuya ánima Dios haya , ó asimcsmo por vos el dicho señor 
príncipe é por los tres Estados de vuestro reino, ó especial- 
mente por vos los dielios reverendos i>ndres, perlados y ri- 
cos ornes, y caballeros, é cibdades, é villas, é logares dése 
reino de Navarra tic la otra, fueron fechos, firmados , é ju- 
rados, é votados solcpncmcnle ciertos ca[iilu!os de paz per- 
petua entre lodos vosotros y vuestros reinos, é tierras, 
é señoríos, é vasallos, é subditos <: nalurales dcJlos, se- 
gund que mas largamente en ios dichos capítulos se con- 
tiene, ó el tenor de algunos dellos es el siguiente: 

{\) Asi en el original. 



ül 



453 

En el nombre de la santa é individua Trenidad, Padre 
é Fijo ú Espíritu Sanio. Como procurante el enemigo de la 
natura humana, grave guerra í comoncion de discordia, é 
materia de diccnsion é turbación haya sido movida entre 
el muy alto C muy poderoso é muy excelente príncipe é se- 
ñor D. Johan, por la gracia de Dios rey de Castilla 6 de 
León de la una parle, 6 los muy altos í muy excelentes 
señores D. Aifonso por la mcsma gracia rey de Aragón é de 
Cecilia , é D. Juan rey, é D.* Blanca reina de Navarra de la 
otra parte, considerando los dichos señores que pas es resti- 
tución hereditaria de nuestro señor Jesucristo, á la cual to- 
dos los reyes é fieles cristianos son obligados, 6 mayormen- 
te los dichos señores reyes o reina , los cuales son constitui- 
dos en tantos é asi cercanos vínculos de debdos é consan- 
guinidad ¿ afinidad; por tanto, por servicio de Dios é por 
bien, é paz, é concordia, c por quitar muchos escándalos é 
inconvenientes que so podrinn seguir 6 rccrcscer entre los 
dichos señores reyes é reina, é sus rcgnos, é señoríos, é por 
contemplación al matrimonio de yuso escripto que se ha de 
facer espirante la gracia del Espíritu Santo, las dichas par- 
tes han acordado c son dcl¡l)cradn5 concordes de facer 6 
firmar, así como por sí é por sus herederos é subocsores fir- 
man 6 facen paz final ¿concordia perpetua con los apunta- 
mientos y capítulos siguientes. 

Primeramente, es apuntado, convenido 6 concordado 
entre é por las dichas partes, que con la gracia é bendición 
de nuestro señor Dios se hayan de facer 6 firmar, 6 se fagan 
é se firmen dentro de tres dias del dia de los presentes ca- 
pítulos, desposorios |)or palabras de presente entre el muy 
ilustre señor D. Enrique príncipe de Asturias, primogénito 
en los reinos de Castilfa y de León, fijo del dicho señor rey 
de Castilla de su voluntad é conseníimienlo , é la muv ilus- 



tre señora D.' Dl.iDca, iiifanla de Navarra, ó fija mayor üc 
los dichos señores rey é reina de Navara, de su \oIuiUad é 
coiis(;nli(ntealOf por procuradora procuradores suficiente 
ó suficientes de la dicha señora infanta, con el dicho señor 
principe 6 primogénito, personalmente, 6 jwr procurador ó 
procuradores sulicicntc ó suGcientcs del dicho señor prín- 
ci[}c con la díclm señora infanta, personalmente, loscunlcs 
procuradores ó procurador del dicho señor principe sean 
enviados á la dicha señora infanta para facer (\ firmar 
los dichos desposorios con ella personalmente, segund di* 
cho es, dentro de treinta dias contados del dia de h firma 
de los présenles ca|)ítulos, é los dichos señores príncipe é 
infanta ó procuradores de aquellos juraran é juren, votaran é' 
voten solcpnemcntc á Dios é á los santos cuatro evangelios 
ó á la siniricancia de la cruz + cor[)oralmcnlc locada, de 
tener 6 ohscrvar ú complir los dichos desposorios é el efelo 
dcllos, los cuales desposorios se hayan á ratificar, corrobo- 
rar é aun de nuevo facer firmar por los dichos señores 
principe y infanta personalmente, dcntto de seis meses con- 
taderos del día de Ui firma de los presentes capítulos, con 6 
suh el jurnmenío 6 voto sobre diclios: c para esto facer ha- 
yan pcrsüimímcnte á convenir é convengan los dichos seño- 
res príncipe é infanta en algund logar de las fronteras de 
los reinos de Casulla é de Navarra, exlcydcro por entre amas 
las partes, c <¡uc diMilro los dichos seis meses el diclio se- 
ñor rey de Caslill.i, cuanto mas brevemente podrá . procu- 
re y faga con buena fe a lodo su leal |»oder, de haber y ob- 
tener de nuestro señor el papa legfiima dispensación sobre 
el impedimento de debdo de consanguinidad dentro del 
cuarto grado, en que tas dichos señores príncipe é infanta 
son, en manera que ¿i servicio de Dios los dichos dc^posíH 
r ios se puedan facer canónicamente, 6 se fagan personal- 



455 

nienlc dentro de losdiclios seis meses del día de la dieba 
urma, contaderos segund que de suso se contiene» el cual 
matrimonio se haya de asolepnizar ó solepaice en faz de ma- 
dre sania iglesia , é consumir por cópula carnal dentro cua* 
tro años continuamente, contaderos del día de la firma de 
los présenles capilulos; é los dichos señores rey de Castilla 
é rey c reina de Navarra é sus procuradores jurarán y juren, 
votarán y voten solepncmente á Dios y á la signiGcanza de 
la crus + é á los santos cuatro evangelios corporalmente lo- 
cados, de lener, observar é cou efeclo eoniplir lo conteni- 
do en el presente capitulo cuanto en ellos é en su posibili- 
dad es y será . ú con lodo su leal [Xídcr, lodo fraude c enga» 
ño cesante» curar ú procurar con buena fe que los dichos 
desposorios c matrimonio se solepnicen é celebren, é con* 
simian ó hayan su dcbUlo efelo sub la pena de los tres mi- 
llones de coronas de oro infrascripta, la cual por é en nom- 
bre de arras é cmpoñüs, scgund mejor por derecho se pue- 
de facer, se ponen, ó aquella se obliga é quiere incurrir é 
ser comiso ipso juro contra aquellos ú aquel dellos que el 
contrario íicierc, ó procurara facer en cualquier manera» 
ó qucl dicho señor principe haya de dar c dé á la diciía 
señora infanta en c por arras, cincuenta mili llorines de oro 
de cuño de Aragón, los cuales le baya de asignar y asig- 
ne en logar cierto é seguro, é de aquellos la dicha señora 
infanta pueda testar ó le sea guardado aqucltü que ú las 
otras que han cisado con príncipes é primogénitos de Cas- 
tilla ha scido guardado. 

E por cuanto el dicho señor príncipe non es en tal edad 
que segund derecho se pueda obligar por las dichas arras, 
que el dicho señor rey do Castilla haya |>ar el de facer la 
dicha obtigacioii, c obligar al dicho señor prínni|)e c á sus 
l)iencs muebles i^ raices, liabidüs e por haber, cspcciairaea- 



436 

lelas villaK c lognresílel principíulo de Asliirias, ú cuales- 
í|iiicr dcllas por las dichas arras, para en el caso é licínpo 
que se hayan de pagar, segund derecho é coslumbre de 
Castilla. 

ítem, es apuntado» convenido é concordado enlrc é 
pnr las dichas partes, que por el dicho señor rey de Casti- 
lla sean é hayan de ser dadas, dentro ios dichos tres días, 
por conlrahtos suficientes, al dicho señor rey de Navarra, 
para dotar é dar en dote, é con la dicha señora infanta, 
las villas de Medina del Campo, Aranda de Duero, Roa , Ol- 
medo é Coca , en el marquesado de Vilícna , con la cibdad 
de Chinchilla, é con todas las villas é logares que el dicho 
señor rey de Caslilla en ól tiene y pesie, é que el dicho 
señor rey de Navarra, ea aquel mismo dia é hora, por sus 
procuradores haya do dar ó dé, por conlractos suficientes, 
las dichas villas, é marquesado, é rentas, é jurcdicion do 
aquellas, todo cnlf^ramente en é por dote, con la dicha se- 
ñora iufaiila, al dicho señor príncipe, é que la dicha dona* 
cion en constitución de dote facetlcro, segund dicho es, 
|)or los dichos procuradores del dicho señor rey de Navarra, 
se hiiyn de ralifio^ir é ralifique por el dicho señor rey de Na- 
varra personalmente, íleiitm de cuarenta días contaderos 
del dia de la firma de los présenles c^ipitulos, é que los dichos 
señores reyes de Castilla é de Navarra hayan de ratificaré 
corroborar, v aun de nuevo facer é firmar, ratifiquen é fir- 
men los dichos cnnlrabtos de donación y constitución de la 
dicha dote é lo contenido en ellos, dcntru Je cincuenta dias 
después que será venida la dielia dispensación, las cuales 
dichas villas é marquesado, T; la posesión de aquellas ha- 
yan de sor entregadas realmente é se entreguen al dicho 
señor rey de Navarra ó á sus procuradores ó procurador. 
dentro de cincuenta dias contaderos del dia que los dichos 



i5' 

desposorios serán Fcclios por los dichos prÍDcipe é infanta 
perHonalmenle, segund de yufío se conliene, con todas las 
tierras, ó lérminos,*'; perlencricias, derechos 6 reñías ordi- 
n;irins, así de martiniegas é yantares en escribnnías, por- 
ladgos é instrucioncs, como otros cyalesquier [^erlenes- 
ciealcs al señorío de aquellas en con la juridicion cevil é 
criminal, alta é haja, mero mivlii im[ierio, [lara el ejerci- 
cio de las cuales juridiciones é imperio, el dicho señor rey 
de Navarra haya á diputar ó diputo personas acchtas al di- 
cho señor rey de Castilla con poder suficiente para recebir 
é cobrar las dichas rentas é derechos, las cuales dichas ren- 
tas onliiiarias é derechos entcramtntíí sean para el dicho se- 
ñor rey de Navarra, é h regir, procurar é gobernar, é ad- 
miiiislrar las dichas villas ¿ tiianpiesado ó juriJiciou suso- 
dicha, en nombre del dicho señor n'y de Navarra, é facer 
todas las otras cosas cerca de aquesto que podria el dicho 
señor rtiy de Navarra presente soyctido; poro que princi[ial- 
menlc ni por via de apelación, é vocación é suplicación, re- 
curso ú cualquier otra manera. Lis cahsasó [)ersonasRubjc- 
tas k la dicha juridicion non puedan ser sacadas d^í los reí- 
dos 6 distrito del dicho señor rey de Castilla, é lodo esto 
susodicho se entienda fasla lanto que sea solcpnizado el 
dicho raairtruonio en la forma susodicha, quedando todavía 
las fortalezas é castillos que son en las dichas villas é mar- 
quesado, acostumbrados de Icnér á uso é costumbre de 
Spjiña, en poder é por el dicho señor rey de Castilla, é los 
alcaides de aquellos y fagan é hayan de facer el pleito é ho- 
rncnagc al dicho señor rey de Castilla, c estén c se [loíigan 
en aquellas á su ñuto é voluntad, tanto cuanta las dichas 
villas é marquesado serán en poder del dicho señor rey de 
Navarra en la forma susodicha, é después de solcpnizado 
el dicho matrimonio, segund dicho es, todas las dichas 



villas, é marquesado, rentas é deredios, é juridiciooes, é 
imperio de aquellas sean para stislenlacioo del dicho matrU 
monio, é por consiguicule ex tune las dichas fortalezas es- 
tén por el dicho señor principe » é pongan alcaides en aque- 
llas, para que las tengan para él, é le fagan pleito é ho- 
menaje (>or ellas, scgund la costumbre del reino de Cas- 
tilla. 

ítem, que en tanto las dichas villas é marquesado se- 
rán en poderlo del dicho señor rey de Navarra en la forma 
susodicha, en fallescimicnto 6 agravio de justicia se pueda 
recorrer de las personas que habcrán seido diputados por el 
dicho señor rey de Navarra, «1 ejercicio ú administración 
de las dichas juridicion é imperio de las dichas villas ú mar- 
quesado, al dicho señor rey de Castilla, en los casos é se- 
gund que se podria haber recurso del dicho señor rey de 
Navarra, si fuese presente ó ejercicnlo la dicha juri- 
dicion. 

Ítem, es apuntado, convenido á concordado entre é 
por las dichas parles, que si la dicha señora infanta falles- 
ciese antes ó después del dicho matrimonio consumado, 
sin fijo 6 fija, fijos ó fijas, procreados del dicho malrimo*- 
nio, lü que Dios non quiera, que todas las dichas villas é 
marquesado, coa todo lo sobredicho, Loiucn al dicho señor 
rey de Castilla. 

ítem , es apuntado, convenido é concordado entre é por 
Ifls dichas partes, que el dicho señor rey de Castilla haya 
de dar c pagar, é dé c pague al dicho señor rey de Na- 
varra ú á la dicha señora reitia ilc Navarra , é al señor prín- 
cipe D. Carlos su fijo, veinte c un mili ó quinientos florines 
de oro del cuño de Aragón, de muulcnimiento cada año, 
de los cuales veinte O un mil) c quinientos ílorines haya de 
hahcr , rcseebir é levar el tÜcho señor rey de Navarra quin- 



k 



459 

ce mili florines cada año, ó los seis mili ú quinientos florines 
restantes que los haya de haber > ó rescebir, c levar la dicha 
señora reina ú el dicho |)r(ncipe de Navarra cada un año. 

ítem, que hayan do ser dados é se úéw |)or el dicho se- 
ñor rey de Castilla al dicho señor rey de .Navarra diez mili 
florines de oro del dicho cuño de Aragón, de juru de liere- 
dad. habederosé resccbidcros por el dicho señor rey de Na- 
varra ó quien él querrá, pcrpclualmcntc cada año, los cua- 
les con los otros dichos veinte é un mil! é quinientos florines 
sean é hayan de ser librados segund la cüsluinbrc del reg- 
no de Castilla, por Ircs tercios de cada año, en los logares do 
querrá el dicho señor rey do Navarra donde los liayan cier- 
tos 6 bien («arados, los cuales hayan de correr c corran del 
dia de la fírnia de los présenles capítulos en que estos di- 
chos Ireinla é un mili équinicnlos florines de oro se hayan 
de ührar según la cosUimbrc del rcgno, por el dicho señor 
rey de Castilla á los dichos señores rey ú reina é principe de 
Navarra á cada uno lo que dicho es, en florines, ú en do- 
blas, ó en coronas, ó en otra cualquier moneda de oro, ó 
en piala, ó en cualquier moneda de plata, faciendo justa 
estimación 6 compensación de lus prcscios que valdrán las 
dichas monedas de uro ó de piala, ó de la dicha plata en 
quesera pagado lo sobredicho al juslo préselo que valdrán 
los dlcbos flurincs allí donde se pagarán, los cuales se ha- 
yan de librar ó libren por los dichos Ircs.tqrcios de cada 
año, segund la costumbre del rcgno, como diclio es, seña- 
ladamente en las alcabalas do las villar; de Medina del Cam- 
po, é Olmedo, c Coca, 6 Roa, é Aranda, 6 en las alcaba- 
las de las dichas villas ú logares del dicho marquesado, 
que serán dadas en la dicha dote ó en cualquier de las di- 
chas rentas donde (juepan é los hayan ciertos ó bien para- 
dos; é si allí non cupieren, en otros logares donde quepan 



4G0 

6 líís hayan asimesmo ciertos é bien parados, que por los 
dichos señores rey é reina é príncipe de Navarra serán 
elegidos. 

E por mas seguridad que sean ciertos é bien parados é 
m pagarán en la manera que dicha es, que por el dicho se- 
ñor rey de Casulla se haya de mandar é mande poner un arca 
en cada una de las dichas villas 6 logares para cada renta. 
tanto que non sea de menos valor de veinte mili mrs. ó en 
las que dolías bastare, en que se pongan lodos los mrs. que 
rentaren las dichas alcabalas, é que lenga una llave de la 
dicha arca el arrendador ó recabdador, 6 arrendadores, é 
fieles, 6 cojcdores de las dichas rentas, ó otra llave el recab- 
dador, ó recebtor, ó ministro quel dicho señor rey de Na- 
varra pusiere con su poder bastante para rescibir los dichos 
maravedís, é que la dicha arca non se abra ni se pueda 
lomar dclla mrs. algunos fasta ser complido cada tercio, é 
en fin de cada tercio que se abra, ú de los mrs. que en ella 
se fallaren , se pagaren los florines que así en atiuclla renta 
ó rentas fueren líbiadüs á los dichos rccchlorcs ó recabdado- 
res de los diclios señores rey 6 reina 6 prínci¡)c de Navarra, 
dando de aquellos albiilacs ó carias de j)agf> » é los otros re- 
cabílos que serán menester de lo que, segund dicho es, ho- 
hieren rescebido; é si mas lars. se fallaren de lo que mon- 
tara aquello que asi fuere librado en la tal renta 6 rentas, 
que lo pueda .tomar el dicho rccabdador , arrendador, é ar-- 
reniladorcs , liclcsé cojcdores que por el dicho señor rey de 
Castilla fueren do la dicha renta ó reñías. 

E porq je mejor se puedan haber los dichos florines que, 
segund dicho es, serán librados, ó en otra moneda de oro 
ó piala, 6 moneda de plata en que hayan de ser pagados en 
respecto cada uno de su valor, segund dicho es, quel dicho 
señor rey de Caslilía mande poner personas líeles que ten- 



461 

gaa los cambios délas dichas villas, i", que oirapersoni 
guoa non troque moneda de oro c piala salvo en los dichos 
cambios, nin aquel a aquellos que los dichos cambios lo- 
viercn non la den á otra peritona sulvoil los arrendadores 
ó recabdadores, é fieles ú cojedoros que así ímbiercn de dar 
los dichos flurincs ó otra moneda de oro ó de piala que así 
montare en la dicha png.i ú libramiciUos , v que las tales per- 
sonas que así líívieren los dichos cambios, den la dicha mone- 
da de oro, ó de pLUa, 6 plata por el prescio ijuc la lomaren. 
Oti-osí, quel dicho señor rey de Castilla non pueda man- 
dar nln permitirá lomar nin tome los diclios mrs. de las 
dichas arcas, en moneda de oro é plata, nin piala de los di- 
chos cambios, fasta tanto que las dichas pagas ó libramien- 
tos sean complidos como dicho es, ú que si ha dichos re- 
cabdailor <> recabdadores, arrcndndor ó arrendadores, é 
fieles, é cojcdurcs v otras personas que asi bobicrcn de eo- 
jcr las dichas rentas, 6 los diclios canjbiadores que así 
hobiercn de tener ios dichos cambios uon tovicrcn é cum- 
plieren lo que dicho es, qucl dicho señor rey de Castilla 
sea tonudo 6 obligada de d.ir para ello bastantes provisio' 
nes, para que sean constreñidos 6 riprcmíailos de lo tener, 
é guardar é cumplir en la forma sobre diclia; é en tal caso 
si lo non ficiere^ ó ias dichas ñutas non los rentasen , tóa- 
lo que non sea por frandc o engaño ó encubierta del dicho 
receblor del dicho señor rey de Navarra, quel dicho se- 
ñor rey de Castilla dará' 6 pagará los dichos fl'M'incs, 6 lo 
que así restare v lineare por pagar en lloriuesú en otra mo- 
neda de oro 6 de plata ó en plata, en la forma que dicha es, 
del dia que sobre ello fuere requerido fasta veinte dias pri- 
meros siguieiílos, sopeña sulamentc del doblo por cada ve- 
gada quel conlrario fará, pira lo cual obligan é queden obli- 
gados sus dereclíüs é bienes. 



Í62 

E porque lo qnc montare en este présenle ano v en el 
año venidero de mil! c cuatrocientos é treinta ó siete añ( 
podria ser el dicho señor rey de Casulla non lo podría man- 
dar librar é pagar por la forma susodicha por razoa del 
arrendamiento que eslá fecho por masa juntamente de las 
rentas, que en este tiempo el dicho señor rey de Castilla pa- 
gue é mande pagar los dichos florines en la forma é tér- 
mino susodichos, ó los libre en las dichas rentas en la 
forma susodicha. 

ítem, es apuntado, convenido é concertado entre 6 porl 
las dichas parles que el dicho señor rey de Custilla haya de 
dar, é pagar, 6 librar, é dé, ó pague, é libre al dicho señor 
infante D. Enrique, quince mili florines de oro del cuño de 
Aragón, de manteniniiento, cada año, é mas cinco mili 
ílorincs del dicho cuño de juro de heredad cada año perpc- 
luamenle, 6 fi la señora infanta D." Catalina su mujer 
oíros quince mili florines del dicho oro é cuño, do mante- 
nimiento cada año, luibcdcros por la diclm señora infanta 
fasta tanto que sean dados ciento é cincuenta mili florines 
del dicho cuño, de los cuates le hayan de ser comprado* 
bienes duLales en el reino ó rcgnos é logares, é en aquellos 
heredamientos que el dicho señor rey de Castilla quisiere. 
E como hobicre é rescibiere la dicha señora infanta los di- 
chos ciento c cincuenta mili florines para de que le sean 
comprados los dichos bienes dótales, que cese de reseibir los 
dichos quince mili llorínes añales sobredichos; é que falles- 
clendo la dicha señora infanta sin fijos, torne la dicha dote 
ni dicho señor rey de Castilla, solamente que pueda testal 
por su ánima aquello que á ella ó ascuiblanles della estíi en 
razón é pcrtenescc; ó tjuc así fos diclios treinta mili florines 
de manlcnimienlo, como los dichos cinco mili florines de 
Juro de heredad, huyan de ser pagados 6 librados, c se pa- 



I 



4C5 

gucn 6 libren scgund que de los oíros ílorines habederos por 
los dichos sefioiiis rey é reina é príncipe de Navarra es men- 
cionado. 

Olrosí, esapunlado,. convenido é concordado entre é por 
las dichas partes que en lo del maestradgo de Santiago no 
se faga ¡novación, salvo cumio el condeslable será admi- 
nistrador, dar las encomiendas 6 hábitos por la bula del 
papa. 

ítem, es apuntado, convenido 6 concordado entre 6 
por las dichas partes que el dicho señor rey de Caslilla ha- 
ya de dar, é librar é pagar, é dé, 6 pague, é libre al se- 
ñor infante Ü. Pedro de Aragón é de Secilia, cinco mili 
florines de oro del cuño de Aragón, de mantenimiento, cada 
año, los cuales haya de librar í' pagar el dicho señor rey 
de Caslilla al dicho señor infante en la forma é segund que 
de suso se conlienc en ios veinte *'' un mili ó quinientos flo- 
rines de mantenimiento, que han de ser dados é librados á 
los dichos señores rey é reina 6 príncipe de Navarra en la 
forma susodicha. 

E porque las dichas conlías de florines ó en otra mone- 
da de oro ó de plata ó plata en que los montare, se puedan 
sacar de los regnos 6 señoríos del dicho señor rey de Casli- 
lla, el dicho señor rey de Caslilla removerá é quitará, é 
de presente remueve ó quita cuanto á esto cuaicsquier pro- 
hibiciones é velamenlos fechos é faccderos por el dicho se- 
ñor rey de Castilla é sus predecesores é sucesores, de sacar 
moneda de oro 6 de plata é plata de sus regnos é señoríos, 
é dará ó otorgará nune pro tune con el presente capitulo, 
libera é espresa licencia ¡V los dichos señores rey y reina ú 
príncipe de Navarra ó infantes c infanta, é á los ministros 
de aquellos que serán para oslo diputados, para sacar de los 
dichos regnos é señoríos del dicho señor rey de Castilla los 



I 

A 



4Gi 



dMios OoriQCS, é lo que moolare en 1 13 olris cuaaliás de 
inrs. quel dicho señor rey de Navam hobierc de haber do 
las realas é derechos de las dichas villas é marijuesido. 
durante el tiempo que asi las ha de leaer segua dicho es. 
Ilem, es apuntado, conveniJo, é ooQoofdado entre é por 
las dichas parles, que por mayor finnesa de la dicha paz é 
concordia los dichas partes Cagan é finnen, así como firman 
é facen paz é concordia per|)ctua para siempre, sobre cuj 
lesquier guerras, quemas, robos, lomas, fuerzas é daños 
de una parte á otra, fecttos en cualquier maaera é por cuaW, 
qtiicr razoD. así que do pueda ser drmaadado lo que 
oeasioa de la dicha guerra fué tomado por alguna de 
dichas partes, es á saber, sin voluntad del dicho señor rey 
de Castilla , lo que fué lomado en sus rrgikjs é señoríos; c 
aia folunUd del diclK> aeoor rey de .\ragoo, b que fué 
md» ea sos regaos é seOorios; é sin volontad de los 

rey é reina de Navarra, lo que fijé loaudo en 
é señoríos, salt-o las villas é logares é 
ea las (rooteras de los dichos seóores rey é 
la fieba guerra , las cuales es acordado, ooov< 
entre é por bs dichas parles que hatao á 
é sean restilaidas é ioraadas caá sas lénaiaoa é perteaco* 
cias, dentro de seseala Aas eooUdtros de la irma de 
caféluks, caá saber: Moaneal^Torrafca. Ti 
iySBifcsii>Sofaf.iifri,XalaBte. 
TMOiXJia é Xarafiíel. Cándele ¿ U Faeoie de b Fij 
coa ana oadihs é brtakas, bs eaabs fanna !■ 
bsngaasde Aragoa, ¿ han de ser reslüíadoa é 
osa jas liff«iho8 é perteBeacinsal dicha scior rej 
gaaéi sas rrfnno t Triwfnn. lihdiliii f aalM ih 1 

feem.bviibde Dea c sas aldeas é Akada, Ciru ¿ 
éftrulens. bs 



«6: 



raados de loa regnos de Casulla, c lian de ser resliluidos é 
tornados con sus términos é pertenencias, al dicho señor rey 
de Castilla ú á sus regnos ¿ señoríos, subditos é naturales. 

ítem, la villa de la Guardia con sus aldeas, el castillo 
de Asatarugcnburando, Gorile, Colono, Toro, Casleilo, 
Aracíel con sus castillos é fortalezas, é los términos de Sar- 
lagiindu, los cuales fueron lomados del reino de Navarra, 
é han de ser tornados é resliluidos con sus térnninos é per* 
tenencias á lo? dichos señores rey é reina de Navarra é á 
su reino é señoríos, subditos é naturales, segund dicho es. 

Otrosí, es apuntado, convenido c concordado entre é por 
las dichas parles que en lo que fué tomado durante la dicha 
guerra á las iglesias , ó al maestre de Calatrava , ó «^ su or- 
den, de una parle á otra, quede su dercciio á salvo, é que 
todas las dichas restituciones se hayan de facer é se fagan 
segund que estaban é se poscian ánles de la guerra, por los 
dichos señores rey é reina é sus reinos , cihdades, é villas 
ú logares, subditos é naturales: pero que los términos con- 
tennesos entre Alfaro é Corella é Ins lugares comarcanos, 
que queden con Alfaro en la manera que está amojonado 
por los diputados, cccbto lo que estaba término indubitado 
de Araciel, que era de Navarra antes de la guerra, salvo 
si por los dichos señores rey de Castilla é rey ú reina de 
Navarra concordanlemente otra cosa fuese ordenado. 

ítem, es apuntado, convenido é concordado entre é 
por las dichas partes que la villa de Brioues, la cual es del 
dicho señor rey de Navarra c ha poseído é retenido en el 
dicho regno de Castilla, antes de la dicha guerra é duran- 
te aquella, é |>osée, é tiene de presente como á cosa suya 
patriinonial, qucdr con la sentiría inferior é rentas oidina- 
rias con ú por el dicho señor rey de Navarra; empero que- 
dando la dicha villa en é del regno de sitio y territorio de 

Tomo XL 30 




CwHHl. é queden lodo á salvo ai dicho señor rey de Cu- 
Ulla la señoría soberana con los derechos acostuml 
é á cada uno de los dietios señores reyes queden á salvo 
Integro en la dicha villa ¿fortaleza, lérmiooBóperteaeocus 
de aquella, toda lo que en ella habla 6 le pertenecía, é ea la 
forma qoc lo había é le pertencseJa ante de la dicha guerra. 

llciD, es apuntado , convenido é concordado entre é' 
las diohas parles , que los dichos señores reyes de Artj 
é de Navarra , é d dicho señor O. Cárh», prioeipe é prirao- 
géuilo de Navarra , é los señores infantes D. Enrique ¿ don 
Pedro de Aragón é de Sceília , é la señora infanta de 
tilla 0/ CataTina. oiuier del dicho señor infonte D. Enri- 
que, non puedan entrar nin entren en k» regnos ¿ 
de Castilla sin volunUd dd dicho sefior rey de CasÚib. 
qud diefan señor rey de Castilla éd señor D. Enrique, 
cipe é primogénito de Castilla» non puedan entrar ni enl 
ca los regaos é señoríos de Aragón é de Navarra sin to- 
Instad dd dicho señor rey de Arai^oa » en sai regnoa é «• 
norias, é sin voloalad de los üthos aeñores rey ¿ 
Navarra en su rcfoo é aañorfaa. 

ítem, csapontado, c wutnÜD é eoncoráada nntrc é por 
las dichas partes , que D. Dic||!0 Gomes da Snndoral» 
de de Castro t^l), non pueda enirv ni entre en 



(I) Este cahtñero . aatartl deOBtih, ya B gutbá ea t4S9 
a» amif» drf r«y da KATam , •■ la fwm qna al» nolc 
ftmD. ImatU lir rntilh fr— liit hímtmii ni li39eD«l 

hftc«afto d iaíufttc D. Eariqaa da áracon, tm. «cama qoe rtmam i 
fa ^or gcex i las raaiieai de D. Alviro 3e Ijbm; j cmaoio seis «dos 
eran estos derrotad» eaOlnedapar b» ■■■■i dtt 
f.faé uwde ka prvionrm d eoode de Caskoqn* 



señoríos de Castilla sia licencia del dicho señor rey de Cisti- 
lia; ó que Fadrique du Luna non pueda enlrar nin entre 
en los regaos de Aragón ú de Secilia sin licencia del dicho 
señor rey de Aragón ó de Secilia,- é que á Dofre Navar- 
ro non pueda entrar iiin onlrc en el reino C señoríos de Na- 
varra, sin licencia de los dichos señores rey é reina de Na- 
varra ; é si ficicrcn lo contrario, que pueda ser procedido 
contra ellos ó contra cualquier ó ciialcsquier dellos que el 
contrario üciere scgund se fallare por justicia. 

Ítem, es apuntado , convenido o concordado entre ó por 
las dichas parles que ios aragoneses é naturales de los reg- 
aos é señorios do Aragón ó da Secilia, 6 los navarros é na- 
turales del rcguo é señoríos de Navarra que durante la di- 
cha guerra han seguido ó estado con el dicho señor rey de 
Castilla, ó los castellanos ó los naturales de los regnos é se- 
fiorios de Castilla que durante la dicha guerra asiroesmo han 
seguido ó estado con los dichos señores reyes ó reina de 
Navarra é infantes é infanta, puedan libremente enlrar y 
salir ó eonvei*3ar en los dichos regaos é señorios do Cas- 
tilla (^ de Aragón é de Navarra. 

Ítem, es apuntado, convenido c concordado entre é por 
las dichas partes que sean revocados, casados é anullados, 
é se revoquen, é casen, c anullen lodos procesos, si fechos 
so han por los dichos señores reyes 6 reina é sus comisa- 
rios é oficiales por ocasión de la dicha guerra contra los su- 
sodichos ó alguno dellos, reposándolos en aquel prístino é 
integro estado» cuanto es á los honores é famas que eran an- 
tes de la dicha guerra, sin restitución de sus bienes. 

ítem , es apuntado , convenido ó concordado entre é por 
las dichas partes que los dichos señores rey de Navarra é 
infantes ít infanta non puedan dar nin don acostamiento nin 
merced á los castellanos estantes é habientes casas ó habi- 



468 

UcioDC^ en Castilla , oí aquellos puedaa tomar dí lomen de 
su merced en los dichos regóos de Castilla , 

ítem, es apuntado, convenido <!• concordado entre é por 
las dichas partes que los dichos señores reyes é reina, é in- 
fantes é infanta non fapnn nin pucilari fjccr tratos con al- 
gunas personas en perjuicio los unos de los oíros ni los mo- 
verán; é si les serán movidos por otros, losnotificaruo aque* 
líos á quien serán movidos á los otros de quien será perjui- 
cio lo mas prestamente que podrán , cesando todo fraude é 
engaño. 

ítem , es apuntado , convenido é concordado entre ó por 
las diclias partes que en el proceso, si alguno por el di* 
dio señor rey de Castilla se face ó es fecho contra el dicho 
conde de Castro , se sobresea en h sentencia condepnatoria, 
é cuanto ú lo que toca ú los bienes de aquel, que faga el di- 
cho señor rey de Castilla lo que será su merced é se fallare 
por justicia. 

ítem , es apuntado , convenido é concordado entre é por 
las dichas partes que se fagan ó firmen, é hayan de scrfi^ 
niadas é fechas entre é por los señores reyes é reina , ínfan* 
tesé infanta, ligas, amistanzas, inteligencias, confedera- 
ciones, segund entre los que quieren ser amigos de amigos 
é enemigos de enemigos se acostumbra, con las penas dcyu- 
so escripias en esto contra todos los príncipes é personas del 
mundo, exceblas por cada una de las dichas parles dos |)e^ 
sonas de fuera de sus regnos é señoríos, conviene á saber, 
por el dicho señor rey de Caslilla é toda su parle, dos per- 
sonas tan solamente, é por los dichos señores reyes é reina, 
é toda su parle otras dos personas tan solamente; por ma- 
nera que todos sean cuatro personas, las cuales hayan de 
ser nombradas é notificadas, é se nomliren é notifiquen 
por la una parte á la otra dentro seis meses contaderos de 



469 

de los presentes capllulos. El papa queda obmiso, 
to es necesario el papa accbl;ir en ligas como se lia- 

Iya de guardar, scycndo vicarm de Jesucristo. 
ítem, es apuntado» eouvcnido c concordado entre é 
por las dichas parles que los dichos señores reyes de Casti- 
lla é de Aragón» rey é reina de Navarra, c los dichos se- 
ñores infante D. Enrique é infanla D.* Calalina su mujer, 
é el dicho señor infante D. Pedro, hayan por sí c por sushe- 
P rederos ú subccsoios de facer c prestar, é fagan C' presten 
por sí personalmente ú por sus procuradores sufíeientes, 
dentro los tiempos límilados, juranicnlo á Dios ó á los san- 
tos cuatro evangelios coqioralmcntc locados, c á la señal 
de la Crur ó voto soírpuc ¡i b casa sania de Jerusalcn, é 
pleito é homenaje, una, é dos 6 tres veces, de tener, guar- 
dar, é servar, 6 complir, é facer complir, 6 servar, 6 
guardar, c tener por lodos sus servidores, subditos, vasa- 
llos é naturales, los presentes capítulos c conlrabto de paz é 
Goneí)i*dia, é los conlraclos de las ligas é cotifoderaciones, 

I é otros que de aquellos han de infurtir c proceder, é todas 
é Cttda una cosas en aquellas ó en cualquier deltas conteni- 
das, Qelniente, c toda fraude c engaño cesantes; ó que la 
una de las dichas pattes á la otra , ni la otra á la otra ad 
invicemé visicim, non fagan niii farán facer, nio consenti- 
I rán, ola permitirán ser fecho pcrpcluan^entc mal, daño, 
injuria ni ofensa en las personas nin en los bienes de los di- 
chos señores reyes é reina, é infanlcsé infniíla nijcslrns fijos, 
servidores, subditos, vasallos ú naturales de aquellos sin- 
gula sinjulis referendo, láciinenlc nin expresa, dircclamenle 

I nin indirecta, [vúbiicaincnlc nin ascondida, por sE nin por 
¡ntcrpósitas personas, nin por arte, fraude é otra cualquier 
machinacion ó engaño que dccii' nin pensarse pueda; antes 
cualquier delJos que scotlni ó sabrá, que [jor otro 6 otros 



470 



quieran ser fefho, lonotiücaráá aquel 6 aquellos cuyo intere- 
se sorá, en la fomia é segund que en los dichos capítulos se 
contiene en esto, sopeña de perjuros é quebrantadores de 
votos, é pleKas» é homenajes» é de paz, 6 de tres millo- 
nes de coronas de oro para la prte obidicnte, la cual ipso 
jmrt le sea aplicada, la cual pena demandada , ó dod paga- 
ia, ó Doo graeíosanieiilc remilida, ooo menos quede loda- 
% La la dicha pai é ooDOordia cq su fucraa é valor. E aun á 
mayor cabida ^ por mayor lirmeza ó scgnrídad, los prcla- 
ilos. \aroocs, nobles, 6 caballen», gcatUes ornes, dbda- 
des ^ villas de los dichos regóos é scfiorios, oocnbraderoi 
por las dichas partes en igual número dentro de dotcsU 
dias de b Sraw de las ¡trcseotcs capílulos é óonlraclo de 
pu, é coacoráia ernilailfro^» hayan de jurar évaliir»é 
ka , i jureo de tener, é guanlar, 6 facer guardar, é ooiñ- 
piv á bs dídios seiores re)X3 é peina por si ¿ por 



raieros é s »b cf s or es , rcgnos, acAorta, acTTMoret, 



TisaDos é nalvales, cM Mb su kal poder, íá dMa 
pai é co D COr iHa » é todas, éoada ana cosa en los presentes 
é de Boavviar. ol darfiror, aíajiF 

ilaBl|■^ 
htaH némti ét k feto f«a é caooarJto ,ééth 
a las dichK enteles é áe eniowr coas é 
Las 





471 



I 



cualquier vinculo á que les sean tenidos, astrilos é obligados, 
cuanto á cslo que non sean Icnidos ni puedan ser compeli* 
dos de dar favor nin ayuda á los qucbrantadorcs de la di- 
cha paz é concordia , é de las otras cosas contenidas en los 
dichos capílulos é en cada parte dellos, so las penas suso- 
dichas. 

Asimesmo saLodcs bien vos el dicho señor príncipe de 
Navarra que el dicho rey de Castilla y de Lcon , mi señor, 
vos envió notificar por sus letras mcsmas que yendo por 
mandado del dicho señor rey é como su embajador, con sus 
letras é instrucciones é poder, á nuestro santo padre Nico- 
lao quinto c ú la su corle de Roma, sobre algunas cosas 
coraplideras á servicio de Dios -6 del dicho rey mi señor, é 
¿ bien de la cosa pública de sus regnos, el reverendo don 
Fernando de Ceresuela, arcediado de la iglesia de Toledo 
é del Consejo de dicho señor rey, é con 61 otros muchos va- 
sallos é subditos é naturales del dicho rey mi señor , é pa- 
sando por ese vuestro reino de Navarra, é especialmente por 
tierra del señor de Lusa, en el tnes de octubre del año pro' 
ximo pasado de mili c cuatrocientos é cuarenta é nueve años^ 
so la seguridad de la dicha paz é capítulos della, el dicho 
señor de Lusa, en quebrantamiento de lodo ello, seycndo 
vuestro vasallo, ó subdito é natural, ó debiendo guardar la 
dicha paz asi jurada ó firmada » é votada como dicho es, 
prendió los cuerpos asi al dicho arcediano como á tos que 
con él iban, (5 les lomó 6 robó las joyas , é moneda moneda- 
da, 6 oro é plata, é bajillas, é libros, ó roíais, é caballos, 
6 mutas, é asemilas, ó hacas, é escrituras, é instrucciones, 
é poderes, é suplicaciones, é letras de salvo conduelo, é 
todas las otras cosas que consigo levaban , é los liene hoy 
presos, 6 aferrojados, ó en graves é crueles prisiones, así 
como si fueran enemigos de nuestra santa fe católica , 6 los 




472 



liabiera habido de liucua é justa guerra, lodocsio oa grsi 

«oniíiinclia é iujiiría del dicbo rey mi sciíor , é eo grao mal 

é «lailo, é perjuicio, é valuta de los sobredichas» é coolra 

Dios, é toda razón ó justicia , non io pudicndo ain dcb*M 

boer de derecho, así por razón de la dkba pz é capítdos 

delta firmados, e jurados ¿ votados seguud dicho es, 

|Ar ir ca la ^dia ciiibajada é d^cr ser seguros por lodo 

resbo 9e las jEealcs. inavormonlc scycnJi» como lo aoo 

dicho arcediano é muchos de Its que cJti ¿1 iban, ckrríj 

é de orden sacra, c no Itsbicndo fecho oio cumLlido en el 

dicho vuestro rc¿nio cosa alguna ¡ncjuc mal ni dapoi de- 

bieaeu rrscehir: |>or lu cual d diclio rey nú señor \qs covj 

rog»r c rc<]*erir \n>r las dictaos sus letras, itna é dos voces»'' 

•fue guaidamlo la dicha |iaz é oft|dtttloB ddh |ior tos el di^ 

cho señor priociiic asi jurados c votados, scgaod que 

nmoo, é dcrcelio, c jnsticia dcbcdrsé sob lenodoé 

do fk lo facer, quisio^edcs soLre do proveer, maoi 

soltar al diciio anvdiana c á lodos las otras vasallos. 6 

ditas c oalurAlcs di^l dicbí) rcv tai señor, que eao d dicho 

araedisaoé ca aa w— psaii ibao, é focroo é eslin 

cocDO did»>es, por nsanera que dios fticaní en sa libre 

der, G padifcsoa ir é conümiar h didia so embajada, é 

awsQK» ks nandáseJús lomar é restituir, O que les 6>eaeD 

lanudas c rcstlluidas realmente écooi feto bjdoslosfaieaes 

é eosas que ks asi fueroa tmasdas é nind», eooio dkho 

es. b cual ni caá aig— a d d b u o » Inhwim fccho oio coa- 

pliés. Boaembarigaiiles las didias letras ¿rofocsieiaaeSwE 

eosMi quier qod dicho rey mi señor, ooo graad raaott, é 

dañaba é jaslieia, haWa pnfida dar. proveer é reoK- 

diar sobre cBo al dicbo so eaabajador, é á ks otras 

vasaBss. é sábdüos ¿ aaloraks que eou él é ea su 

üa ibaa, por otras vias é reaedias á d pcr m ia o s é caovi* 



473 

nieules; pero por mas couveocer su alteza, acordó de vos 
enviar pr mi requerir á mayor almntlamienlo ulra tercera 
vez sobre ello. Por ende yo en cl dicho nomlirc, en aque- 
lla mejor manera, vía ó fonna que pu(ído O se perlencsce, 
requiero con debida reverencia á vos c! dicho señor prínci- 
pe , 6 otrosí retiuicro eso mcsmo ú vus lus sobredichos re- 
verendos |)adrcs, perlados, é ricos-horacs ó caballeros, ó 
cibdadcs, é villas, c logares, c tres estados deste regno de 
Navarra é cada uno de vos, que guardando el juramento, 
é voto, é pleito, é lioraenajc i>or vos 6 [tur cada uno de vos 
fecho é Grmado en razón de la dicha paz é de la observa- 
ción de los capítulos della , segund que debedcs é sois tenu- 
dos 6 obligados de lo facer, provcradcs luego, sin otra lar- 
danza, en lo susodicho, mandando ú faciendo soltar ubre, 
realmente é con cfcclr», al dicho arcediano, ó nsimismo ú lo- 
dos los otros clérigos ú Icgus, vasallos é subditos , é natura- 
les del dicho rey nti señor, (|uo con cl dicho arcediano é en 
su compañía iban, pon]uc libremente 6 sin impedimento 
alguno puedan ir, é proseguir c Cijulinuar la dicha su em- 
bajada; é asimcsmo le uuUíbHlcs é fjgad.s lucg-j lurnar é 
restituir realmenlc é er>ii efelo todas las inslrucjoncs, é 
memoriales, ésu[»Iicacionc3, é letras misivas, c salvo coa- 
duto, 6 poderes, ú todas las oirás cscripturas, é oro, é 
plata, é moneda monedada, c bagitl is de plata, ó libros, é 
ropas, 6 joyas, c calKillos, ú mulis, ú facas, ó ací'nilas, 
¿otras bestias, é todas Tas otras cosas c cada una deltas 
qucllos, é á cada uno ddlus fueron O son lomadas ¿ roba- 
da» en ese vuestro regno, como dicho es , en lo cual farcdes 
lo que debedes é sois o'digados ú lenudo* p tr cl dicho jura- 
mento. 6 voto, é pleito, 6 Iiomciiajc f|uc sobrellu fecisles 
como dicho es; é en otra manera , no lo faciendo nin cum- 
pliendo luego así, yo en cl dicho uombtc lomo á Dios por 



474 

testigo é juez dello, protesto qucl dicho rey mí señor Ubre*, 
meóle é sia cargo alguno de su alteza, pueda mandar pro** 
veer é remediar en lodo ello por lodos aquellas vías é mag- 
uerás é remedios que á su señoría com|)Ctea é competer 
pueden, é que por el mesmo fecho hayades incurrido ó in- 
currades, non lo faciendo ni complicndu asi, co las penas 
del perjuro é quehranlamicntn del voto, c |ilcilo, c home- 
naje» é asi mismo en las penas pecuniarias contenidas eo 
los capítulos de la dicha paz, ú que el dicho rey mi señor 
las pueda mandar cobrar é se entregar dctlas destc vues* 
Iro regoo de Navarra «3 de cuaiesí|uicr cllhladcs, c \iiías, 
é logares, é vasallos, é súIkIíIos, c naturales, é vecinos, é 
moradores dellas, é de sus bienes donde quíer ¿ cu cuales- 
quier parles que sean fallados, ó que á salvo quede al di- 
cho rey mi señor é á sus regnos, é vasallos, é subditos, é 
naturales dellos, é á cada uno dcUos en todos ticmpos> tO'^ 
das facultades, é derechos é remedios que les compeUa 
competer puedan en cualquier manera, para que puedan 
usar 6 usen dellos libremente en todo tiempo é logar, de lo 
cual todo pido testimonio con dia, é mes, ¿ año, é logar, 
en manera que faga fe, al notario presente . é asímesma 
ruego é llamo por testigos á los que á ellos son presentes. 



475 



Copia de un fragmento de alianza entre el rey de Castilla y 
el principe de Navarra contra el rey de Navarra , cele- 
brada á8 de setiembre de Ubi, (1) 

Archivo general de Simancas, — Capiíntactones con Aragón 
y Navarra, legajo niim. i.* 

Asimcsmo que no dará lugar ni conscnliráquel al dicho 
rey de Navarra sea dado ni so dó ningún favor nin ayu- 
da de gentes nin de dineros nin do acogimiento en el dicho 
regno de Navarra, nin otra ayuda nin favor alguna que sea, 
nin ser pueda , t^ en cualquier manera consienta entender é 
facer obrar é pernulir; mas antes que con todas sus fuerzas 
bien é verdaderamente la resistirá la entrada, ú estada, 6 
apoderamienlo que en el dicho rcgno tenga C quiera facer, 
é que non le sea recobtlído con las dichas rentas, é pechos, 
é derechos, nin dados nin fechos níngirnd otro favor nin 
ayuda; pero cnanto toca á la dicha entrada é estada del di- 
cho rey de Navarra en el dicho regno, se emienda que no 
entre nin esté en 6l, en manera alguna que venga á los di- 
chos señores rey de Castilla fi príncipe , ni á sus rcgnos, da* 



(1) Ed la guerra entre los reyes de Nnvarra y Castilln, este pe- 
netró en el lerritorio de aquel, Dpodernniloso dcBuradou y ponien- 
do sitio á Eslolla No creyéndose el priucipe de Viaoa con poder 
bastante para defenderla , ó enojado con &u padre por U conducid 
que con é\ observaba desde su segundo casamiento. pas¿ al campo 
enemigo donde tuvo una larga conferencia con el castellano, el prin- 
cipe de Asturias y O. Alvaro de Luna. Pomeatada por estos In des- 
confianza de U. Carlos respecto de su padre , no dudó en celebrar 
el presente tratado de paz y aliaota. En cambio do estn amistad, 
el rey de Castilla levantó el sitio ile Estella y se volvió ó su reino. 




476 

no nin perjuicio alguno; é á de entrar liobiere en la mane- 
ra suso UmitaJa , que non pueda traer, oin meter, nin le* 
nercn el dicho regno mas de cincuenta cabalgaduras, sin 
ninguna otra gente de caballo nin de piO; é que! dicho se- 
ñor principe do Navarra haya de turnar tal seguridad que 
antes de su entrada quel satisfaga al dicho señor principe 
de Navarra á guardar de lo contenido en estos capítulos. 

Otrosí, que! dicho señor príncipe baya de trabajar é 
procurar, é trabajo, é faga, é procure, asi por la via de la 
fuerza como en otra cualtpiíer manera quél pueda » que le- 
das é cuuicsquier gentes del dicho regno de Navarra, ansf 
naturales dellos dichos rcgnos de Castilla como del dicho 
regno de Navarra, que son de la parte del dicho rey de 
Navarra, ú cu su favor é ayuda, salgan c scao echados lo 
mas brevcmcQle que posible será del dicbo regno de Navar- 
ra» é que dendc en adelante non sean acogidos nin recebla- 
dos cu el dicho regno sin acuerdo é conscntimienlo del di- 
cho señor rey de Castilla, salvo si aquellos juraren, ¿ pro- 
metieren 6 seguraren de non fer en dar favor c ayuda al 
dicho rey de Navarra contra d dích*) scfior rey de Castilla 
nin contra d dkbo pdncipc su hijo, nin oontra sus rcgofis 
é señoríos, subditos, é naturales dclk», c exceptos el al- 
mirante D. Fadríque (1), d Oüod^ de Castro é sus hijos é 
pariemes é priodpalcs. 

Olrosi , d dktio príDcipe de Navarra bien é verdadera- 
mente, sin arte nin caulda alguna» liaya de procurar é 
trabajar, é procure, é trabaje, é iiga por todas las vías é 



(I) Dm FadnqveEañqMX, 
de D. Jan, ny d« NaT»rrft. EMm 
d.S«alb«.,k»» 
la» aatM- «a SctS» 



d*D.* 

sen 
da I» 



dCraal.yé 



477 

maneras quél mejor c mas presto lo podrá facer, que la di- 
cha villa de Briones é su forlaleza de que! dicho rey de Na- 
varra se apoderó é está apoderado, sea entregada é resliluí- 
da realmente é con cíelo al dicho señor rey de Castilla, 
porque él la pueda dar é entregar á Sancho de Londoño, 
su guarda tnayor, ó del su Consejo cuya es. E esto haya de 
facer el dicíio señor príncipe, ansí [>or via de drcclio facien- 
do procesos jurídicos contra los que tienen é Lovieren ocu- 
pada la dicha villa é fortaleza, corno lomando é ocupando 
por via de fecho lodos los bioucs é hcrcdnmicnlos que loa 
dichos ocupadores é tcnctlores que hoy son é serán , llenen 
é lovieren, é aquellos non gclos restituyendo fasta que la 
dicha villa de Briones sea entregada al dicho señor rey de 
Castilla realmente, como dictiocs, c jK>r todas las oirás 
vias ó maneras que cumplieren, por doiule la dicha villa é 
forlaleza mejor é mas presto pueda ser c sea entregada 
realmente al dicho señor rey; [lero quo puesto que ansí el 
dicho señor prínci]ie de Navarra faga lo soljredicho para 
que sea entregada la dicha villa de Briones, que por aques- 
to daño ni perjuicio alguno non se faga, si afgund drccho 
le compele en cualquier manera á la dicha villa de Briones, 
al dicho señor príncipe. 

E que assimismo trabajará é procurará el dicho señor 
príncipe de Navarra por loilas las vias é maneras sobredi- 
chas, porque Juan de Padilla, é Alfonso Muños de Casta- 
ñeda, é Alfonso de Cartajena é el arcediano de Toledo, é 
ledas otras cuaicsquicr personas subditas é naturales del 
dicho rey de Caslilla, que están presentes en el dicho reg- 
no de Navarra, sean sueltos sin rescate alguno, é pues- 
tos en salvo en lodo su libre poder en el dicho regno de 
Caslilla. 

OtroisE, quel dicho señor principe de Navarra haya de 



478 



eetebfar, é crtebret « cousaiuia rl imIriaiOQio eta b muy, 
ilaslre princesa D.* Leooor, fija dd conde de Biro, coa 
cual por palabras de prcsealc, segnod ónfen de sania i] 
sia está desposado; d cual dicho matrinoab bara de 
brar » é ooasamir, é focer, ¿ faga d djcfaoceaflúeoto, 
gttDd 6 eo la manera que eotfd dicho priadpe é d 
eooáede BaraesU apuntado é otorgado por kwreeabdosé 
finncxas qac sobre ello pasaros, é qoo a iwimtim o sea fe- 
cha el OMtrímooio de D.' Ana. fija dd conde estable de 
Navarra coa D. Sancfao, fijo leroero dd dicho vmli de 



Olrosi. qnd dkho señor prtodpe de .\a\*arra non bf/k 
m pneda facer Bga aia coaMumiou » » oirá 
cion con d dkho rej de N'avam sa padre, porpaiabra ota 



dd fieho seior it7 de CasCila é del 
principe su hifo. 
E qnd Aebo seáor m de Castilla é d Aeha 

sm h^o hayan de dar é den fiTor é ajvda al didm 

é 00 apoderar é apsdHiJ dd dkho sn regno 4s Xanrra, f V 
fie lados ii8 eMades» é vOos. é tagarcs, é easlilhs, é 
dd qm «alÉB fm d dkho rer de Nararra, ^ q|oe 
d tkne, é pftsee» é rod» bs rentas, é pcschos, é do- 
dd dkho rcyn», ¿ para b kncr é poseer oíb* so- 
andkhocscéfnelatalnpidak bnjn de fweré falsea 

é d dkho senH- prteeipe sn hfo hohkien de estar en d A- 
do ?bTMra, ootto ^on están, ratanpvsv 



I 




479 

pero qae la estada del dicho señor principe rey de CasHIIa 
é del dicho señor principe su fijo en el dicho regno de Na- 
varra, despucsdel otorgamienlo destos capílnlos, sea lodo lo 
mas que buenamente podrán , 6 cuando se hohierca de par- 
tir hayan de dejar é dejen la gente ques acordado, é en 
tanto fjue en el dicho regno eslovieren é van á los logares 
qucl dicho principe querrá. 

E en tanto que ansf hohicrcn de estar en el dicho reg- 
no de Navarra, el dicho señor príncipe de Navarra haya 
de facer é faga traer á vender ñ las gentes que vienen con 
e! dicho señor rey, 6 con el dicho señor prínci|Kí, las vian- 
das ó tnanteniínicntos que les sean menester» por los precios 
razonables que vaiian antes que en el reino entrasen. 

E después que el dicho señor rey de Castill¿i é el dicho 
señor príncipe su hijo salgan del dicho regno de Navarra, 
si el dicho prfncí¡ic de Navarra íiobicrc menester genle pa- 
ra lo soíiredicho, que le hayan de dejar é dejen fasta nú- 
mero de seiscienlcs ornes de armas 6 ginetes, ú dende 
ayuso los quel diclio príncipe de Navarra querrá, para que 
!e hayan de ayudar c ayuden á se apoderar del dicho reg- 
no, c echar dé! las gentes sobredichas que en él eslá, del 
dicho rey de Navarra, ó que son en su favor é ayuda , é 
para las otras cosas qucl querrá en favor de lo que dicho 
es, pagados segund la cof^tumhrc de Castilla. 

Otrosí, que ansí apoderado el dicho señor príncipe de 
Navarra del dicho su re^^nn . 6 lomado el remedio del, é 
después que haya mandado derramare ir del dicho su reg- 
no de Navarra las gentes del dicho señor rey de Castilla ó 
del dicho principe su hijo, que ansí han de dejar en su fa- 
vor si el dicho de Navarra hobiere menester favor é ayuda 
del dicho señor rey de Castilla para asosegar é allanar el 
dicho regno, á para la cxecucion de su jusLicía, é para 



480 

Tender Jel dicho rey de Navarra ú sus adérenles c par- 
ciales, si guerra, ó mal ú ilafio le quiere facer, quel dicho 
señor rey de Castilla é principe su hijo sean lenudos de le 
enviar, desdcl diu que la tal ayuda le fuere enviada de- 
mandar, fasta sesenta dias primeros siguientes, número de 
seiscientos ornes de caballo, é dende ayuso los quel dicho 
príncipe querrá, pagados de sueldo de tres meses segund 
costumbre de Castilla; 6 si mas tiempo hnbierc de estar, 
quel dicho príncipe de Navarra los haya de pagar é pague 
por el tiempo que mcnesler habrá, segund la costumbre de 
Navarra : é asimismo que si desde! tiempo sobredicho en 
adelante el dicho señor rey de Castilla é principe su fijo ho- 
bicrea ayuda é favor ilc algunas gentes del dicho príncipe 
é regno de Navarra para apacificar é allanar sus regnos. é 
para la ejecución de justicia, é para oira ó otras cnales- 
quicr persona 6 personas de cualquier preminencia é dini* 
dad, é estada ó cnndicion que sean, que guerra , ó nial ó 
dannio querrán facer 6 fagan al dicho seüor rey de Castilla 
á principe su hijo, ó á sus regnos, é quel dicho principe 
de Navarra le haya de enviar é envié desde el dia que la 
tal ayuda le fuere enviada á demandar, fasta sesenta dias 
primeros siguientes, número de doscientos ornes de armas 
é ginetes, pagados de sueldo de dos meses; é si por mas 
Liemyo los haya mcnesler, (|uel diciio señor rey de Castilla 
los haya de [>agar segund la costumljre do los dichos sus 
regnos; é que ansí la ayuda quel dicho señor rey é prínci- 
pe han de facer al dicho príncipe de Navarra, como la que 
ha de facer ¿ ellos, se entienda ser fecha é se faga tantas 
veces cuantas demandadas será por las dichas partes. 

Otrosí , quel dicho señor rey de Castilla é el dicho señor 
pnnci|>e su hijo, de aquí adelante no pueda facer nin faga 
amistad, liga nin confederación con el dicho rev de Navar- 



ra, sin voluntad é conseiilimienlo dol üicho príncipe de Na* 
varra su Ojo, nin le puedan dar ni den ningund favor nía 
ayuda de gente, nin de dineros, nin otro favor alguno, 
que en dar, nin f.iecr, nin obrar r.onsienta para lomar nin 
apoderar del dichí) r^gno de Navarra nin del rcginiicnlo ó 
gobernación del, nin para facer otro mal ni daño en el di- 
cho regno, de lo cual liiyan de ser 6 sean segurados, ó 
trabajar 6 procurar bien, é fiel é verdaderamente á todo su 
real c verdadero poJcr, que se faga , ú guarde , ú cumpla, 
los manílicos señores D. Alvaro de Luna, maestre de S:in- 
liago, condestable de Caslilla, é D. Pero Fernandes de Ve- 
lasco, conde de Haro, ó D. Juan Pacheco/ marqués do 
Villena, sobre lo cual hayan de facer é fagan juramento cü 
forma debida, é pleitos é homenajes. 

E por seguridad que las cosas en estos capi tufos conte- 
nidas se hayan de guardaré compUr bien é verdaderamen- 
te , que enlrc el dicho rey de Castilla é príncipe su fijo é el 
dicho príncipe de Navarra se guarden é cumplan que se 
haya de facer ansí ú faga enlrellos juramento solepne á Dios 
é á Sania María é á la señal de la cruz 4- ó á las palabras 
délos Santos Evangelios, é pleitos ó homenajes, una, é 
dos é tres veces segund fuero, é uso é costumbre de Spa- 
ña, el dicho señor rey de Castilla en las manos de I). Alva- 
ro de Luna , maestre de Santiago, é su condestable de Gas- 
lilla, é conde de San Esteban; écl dicho señor príncipe don 
Enrique en las manos de D. Juan Pacheco, marqués de Vi- 
llenn ; é el dicho señor principe de Navarra, en las manos 
de D. Luis de Ikamoute, su condestable de Navarra, é 
conde de Leoa, que bien, fiel, leal é verdaderamente, sin ar- 
le, nin cautela, ficción, ui simulación, ni otro engaño é 
sinrazón alguna lemán é guardarán é complirán todo lo 
en estos capítulos conleniílo, é cada cosa é parte dello, ó 
Tomo XL Zi 




farán é procurarán á todo sa real é verdadero poder que 
sea guardado 6 complido é conservado bien é complidarnen- 
te, en guisa qne le non mengüe onde cosa nl^nina. 

Otrosí, el dicho príncipe de Navarra liayn de dar é en- 
tregar, é dé é cnlrcpíuc desde! din del otorgamictilo destos 
dichos capítulos, fasta sesenta dias primeros siguientes, las 
sus villas é forlaley.as de I.;*irr.iga ó Mcndavia, í|ue son en el 
8U regno de Navarra. |)nra qucí dicho señor rey do Castilla, 6 
la persona ó pcrsonns á quien su merced phiecrá de las con- 
fiar, las tenga en rehenes por seguridad qucl dicho señor 
príncipe de Navarra lerna, guardara, coniplirA lootínlcni- 
do en estos capítulos sobredichos ó cada co.sa ó [¡arle dello, 
por sí é por el dicho su regno de Navarra , l.is cuales di- 
chas villas ó forlalczns hayan de estar 6 estén en Ioí; dichos 
rehenes por tieut¡)n de año é medio primero si;;ui;'nte; é 
durante el dicho tiempo, el dicho señor rey do Castilla, é 
aquel ó aquellos que por su merced las liobinrcn, hayan da 
Icvarélicven todas las reñías, é pechos, ó derechos, é tri- 
butos perlcnectenlcs al señorío della, para ayuda de la paga 
del sueldo é de la costa que ha de tener en la guarda de* 
lias, é que la instancia é ejecución dclla de las dichas vi- 
llas esté é se faga |K>r el dicho principo de Navarra; pero 
que como el dicho príncipe de Navarra hohiesc á su mano, 
ó cobrare , ó estén en su pnder é ñ su obt^diciicia las villas é 
fortalezas de la Guarda é Viana, que en logar de las otras 
sobredichas, las haya de dar, é d(? é entregue al dicho se- 
ñor rey de Castilla , ó á su cierto mandado , porque las ha- 
ya de tener 6 tenga en los dichns rehenes al tiempo sobre- 
dicho; é quel dicho señor rey du Castilla haya de entregar 
é entregue las otras villas é fortalezas que aiist agora ha 
de dar en los dichos rehenes, como susoesld declarado. E 
porque las cosas sobredichas é en estos capítulos contení- 



48o 



I 



(las, principalmente é mejor se puedan facer é otorgar, el 
dicho acrlor príncipe do Navarra liaya de venir ó venga al 
dicho señor rey de Caslilla desde hoy día miércoles, que e« 
primero dia del présenle raes de sclieml)rc, fasla el miér- 
coles primero siguitMilc en lodo el dia, para lo cual el di- 
cho señor rey de Caslilla c el ilichu principe sti hijo le ha- 
yan do enviar é envlcu sn caria hastanle de seguridad é 
salvo conduelo , con juramcnlos sú]eii[>nes é pleito home- 
naje para el dicho sefior principe ile iV;ivjrra c para los que 
con él venieren; é que si alí^[in;is cjlidadcs, villas é Inga- 
res, casliiios c fortalezas del dicho reino de N:ivarra fue- 
ren ó hayan seido lomadas por los dichos señores rey de 
Castilla ó principe su hijo, ó sus capitanes, que ansí oon* 
cordados con el dicho señor príncipe de Navarra, & dado 
á él los dklios rehenes do villar é. ca-^iülos que han de dar, 
que aquellos ó aquellas sean tornadas. 

Olrosí, quel dicho señor rey de Castilla é el dicho se- 
ñor príncipe su hijo , después de estos capítulos fechos ó 
concluidos, hayan de trabajar por quel dicho príncipe de 
Navarra ha)'a de haber lianzas é confederaciones con el se- 
ñor rey de Fi'.inc/i:i , pira lo cnal h lyan de haber la mejor 
manera que podrán porque se faga. 

Lo cual todo sobredicho 6 en eslo» capítulos contenido 
fué jurado por el dicfio señor rey de Castilla é príncipe su hi- 
jo, é por el dicho señor prínR![)edc Navarra, á Dios é á Santa 
María, é á las palabras dcllos santos Evan;ielios, é á esta 
señal de cniz+ corporalmcnle tocada; é ficieron pleito ho- 
menaje una, y dos y tres veces, segund fuero é costum- 
bre de Spaña, el dicho señor rey de Caslilla en las manos 
del dicho D. Alvaro de Luna , maestre de Santiago , su con- 
destable de Castilla ; é el dicho príncipe D. Enrique su hijo 
en las manos del dioho D. Johan Pacheco , marqués de Vi- 



í 



484 

llena, que están presentes é lo reciben dellos; é el dicho 
señor príncipe de Navarra en las manos de D. Luis de Bea- 
moDl, su condestable de Navarra, é dd lo recibe de lo 
lodo ast tener» ¿ guardar, 6 cornplir bien, é ficimenle, 6 
leal é verdaderamente, segund é por la forma é manera 
que en estos dichos capítulos se contiene, de lo cual otor- 
garoa dos escrituras en un tenor tal, la una como ta olra, 
para ú cada una de las partes la suya , é las firnuron de 
sus nombres é las sellan con sus sellos, r^ue fueron fechas 
é otorgadas, é juradas, é firmadas por el dicho señor rey 
de Castilla é príncipe D. Enrique su hijo, en el Real cerca 
de la villa de la Puente de la Reina, á ocho días del mes de 
setiembre año del nascimiento de nuestro Señor Jesucristo- 
de mili c qualrocíentos é cincuenta é un años , ó por el di* 
cho señor príncipe de Navarra eu la cibdad de Pamplona 
siete dias del mes de setiembre del dicho año. 



' ' Traslado de ¡os capitulas de concordia entre los stüores rty 
de Sdtarra y el principe D, Carlas su hijo^ *' 

Copia de otra simple de letra coetánea , al fin de covo epígrafe 
te halla escrito , de otra letra y tinta , lo que sigae : 



" JBa de 145¿. De la numen fue kabéan de 



dremc. 



árcMm ycMral 



tfe SóMneor. — Capftrfartowet 
^aterra, U§^ juhn. 1.* 



Ca el nombre dd Salvador nuestro Jesucristo que es 
rey p«o é pacífico. El muy excellente señor el señor D. Johao 
por la gracia de Dios rey de Navarra de la una parte , é el 



muy illustre señor D. Carlos, princi|)e de Viana, filio pri- 
mogcnilo de! dito seaor rey de la parte otra, en é cerca las 
diferencias, debales, é cuesliones que, procural (l)cl ene- 
migo de humana natura, son seydas entre los ditos señores 
reyé principe, facen (i firman la concordia 6 capítulos in- 
frascriptos, é todas é cada una de las cosas en los dichos 
capilolos contenidas. 

Primeramente, es concordado , avenido é apuntado quel 
dito señor rey, durante tiempo de la vida de su alteza, sea, 
como verdaderamente es, señor rey é poderoso del dito reg- 
DO de Navarra, el cual, durante tiempo de su vida, tenga é 
possida aquel poderosament en é por la forma ó con todas 
aquellas preeminencias, jurisdicciones, regalías, insignias 
é superioridades, con las cuales los otros reyes del dilo reg- 
no, en los tiempos passados han millor tomado é posseido 
aquel, ó que sia intitulado é se intitule del lilol acostum- 
brado, es á saber: rey del dito rcgno; é que por cl dilo 
S. P., durante tiempo de la vida del dilo señor rey, non pue- 
da ser puesto impedimento, empacho ó perturbación algu- 
na de feyto ni de derecho, direte ni indírelc, palam ni ocul- 
tarnenl, por sí ni por inlerpóaita persona, al dito señor rey ni 
á los oficiales, ministros, procuradores é factores suyos en 
el dilo rcgno de Navarra, ni en alguna [)arte de aquel , ni 
en la propiedal ó posesión de aquel; 6 quel dilo señor prin- 
cipe non consintrá ni pcrmelrá que por persona alguna del 
dito rcgno ni de fuera de aquel, sia fello era[)acho, perturba- 
ción 6 qucslioD alguna al dito señor rey en el dito rcgno 
ni en alguna parte do aquel » ni en h posesión í tenencia 
de aquel, ni en las ciudades, villas, castillos, fuérzase lo- 
gares del dito regno, ni de alguna de aquellas, antes el dito 



(4 ) Asi, en vez de pracurant ó procurante. 



4S6 

prmcipe será obeJienle al dUo flc&or rey coido k ptdre «u* 
yo, ó comí señor é rey del dito rcgno. E eo caso que era-^ 
lecwse por alpiQ rey» príncipe ó señor, ó por otn coal- 
qaíere persona ser fciu ^em al dito 9CDor rey ca el dito 
rogrio. ó ([uc quisten ocupar al dilít $. R. algooa eiudat, 
villa é caMillo , fucnuí ó lo^^ar del dílo rcgno, ó de Icncf 
aquella cnnira votunUt de) dicho scüor rey, ea el dilocaso 
el dílo señor principe promete, conviene c scubliga avadar 
al dito señor rey 6 á los suyos con lodos sus fuerzas é con 
lodo su poder, bien é Icalmcnl, toda frau ú simulación ce- 
sa nlcs. 

Itcfn, es convenido, avenido é apuntado entre los ditos 
•enyonrs rey 6 prínci|»c qucl dílo S. P. después do los dias 
nalurallcs del dito wiiior rey, padre suyo, sea, como verda- 
deramente dcImscycT, rey, 8cnor6pro|iiel;iriodel dito reg- 
no tic Navarra , el cual regno, empues dias del dito su pa- 
dre, tenga é possiila |»oilcrosaincntc, cu c por la forma ó con 
todas acpirllasprocuiiuencms, juridiciuncs, regalías, iusig- 
nías 6 superioridades que los oíros reyes del dito regno eu 
los tiempos panados millor han tomado é poseido aquel, é 
que apn-H dias d'1 dilo su padre, sia inliluladoO se ¡nlítulo 
rey 6 señor del dilo rcguo; 6 que de prcscul é duraul la vi* 
da del dilo señor rey, padre suyo, el dilo s(Mior príuci[je 
non se pueda intitular rey ni señor del dito regno, ni pro- 
pietario, ¿liles durante la vida del señor rey se haya de in- 
titular ú Intitule en la forma siguiente, ó not-n otra mane- 
ra alguna , es á saber: Don Cnrlos por la i/racia de Dios, 
príncipe de Viana, duque deNeinos (i), prirnogéniio del di- 

(I) VA Litulú fie duque de Nemours , asi como el de par de Fran- 
r.ia , no contüba graiulu notigUedad en el reino de Navarra. Obtú- 
volos l-árlns llt el Notile pn ÜOA, dt* su primo Carlos VI de Fran- 
cia, mtidianlu su renuticia al tÍ(a/o de conde de Evreox. 



IS7 




ca %iéM ni ca n«crle. iales^gm porta hirts^ve 
él fil* caso vc«M, d A» acaor ity qm ladas «s Amat 
é coa Maso poder ooaxvwá d ilila nqgM par ^«e ««-^ 
pocs «fias soj^ «ycocJcxca ca aquel, é kaya é 
a^ad d düo dcaor priadpe é los babioulc» causa dd 
4taa sujos; é que aaa caosiaira ai pemctrú que al dito se-^ 
Dor priacipe sia foto empacho, qocstám ó lurbadaa «a la 
suecsioa dd dilo irgoo; c que si algua rey» prlacapa, ao«- 
te, ó quoalqokrc otra pcrsoaa Je quadijukn: preoaü&cocia 
ó dígDÍJal que sea, quisiese d^r ciupacbo ó pusiese ques- 
Ikm al dilo señor príociiic co la sucessiou del dilo re^oo, 
quel dilo señor rey sia U.^díJo ¿ obligado ooa todas sus fuer- 
zas c poder ayudar ni dilo scoyor |«ríoc¡}»e. 

tlcín, |K>r dar picoa scguridM á bs cosas sobredichas, 
es ooDvcDJdu que dcnlru ticiU|M> de sesenta dias couladeras 
del día que los prcscatcs capilulos scráa firmados por enlra- 
mas las ditus [>arlcs, lo:> tres lüsUJus del dilo reguo é legi- 
limamente á Corles congregados cu h villa de T¿ifalla ó en 
la villa de Saogúcssa , é los sioglares que allí serán eongre* 
gados haysQ de prestar ú facer sagrameiil é hotucuajc de 
fieldal al dilo señor rey, ponjuc durant Uunapo do su vida 
le siao buenos é leales vassallos, sia derogacioa do los 
otros sagrameatos al dilo señor rey prestados, c al dilo se* 



ñor principe pat-a ciiipiics dias del di(o scfior rey en é |X)r la 
fiirma que lüs üilús (res Eslados t* singlares de aquell han 
acoslumbrado de juinr é facer sngrament é homenaje de 
ficldal !i los scnyoros reyes (|iic por tiempo han seido del 
dito rcgno, asi é en tal forma que sean astrictos de obede- 
cer al dito señor rey durant tiempo de su vida, é al dito 
S. P. crniiucs Jias del difo señor rey sii padre , é que c! di- 
to señor rey é el dsto señor príncipe sian tenidos de jurar á 
los ditos tres Estados loJj aquello que los antecesores del 
dito señor rey, é reyes del dito regno han acostumbrado 
de jurar cada uno en su caso, es h saber: el dito señor rey 
de presenl ó duranl liemjw de su vida , 6 el dito señor pria- 
cipe empues dias del dito señor rey su padre. 

ítem , es concordado que lodos los castillos é las fuer- 
zas de realcnco que son en el dito regno, así aquellas que 
están sota la obediencia del dito señor rey, como aquellas 
que son dolcnidüs por el dito señor príncipe ó parciales su- 
yos, é por otras quoalesquiere pci-sonas del dito regno ó 
de fuera de aquel, hayan de venir é vengan en manos é po- 
der del dito señor rey, en las quonles su señoría haya de 
poner é ponga alcaides aquellas personas que visto le serán, 
las quoales hayan de facer sagrament é homenaje do bien 
d lealment goanlar los ditos castillos é fuerzas por el dito 
señor rey durant tiempo do su vida, é por el dito señor 
principe después dias del dito señor rey, padre suyo, los cua- 
les el dito señor rey pueda tirar, renovar é mudar cuan- 
tas vegadas querrá; siempre empero los ditos alcaides siaii 
tenidos facer los sobrcditoá juramentos é homenajes. 

Itom , es concordado, convenido 6 apuntado quel dito 
señor principe tenga é posseya de presenté durant la vida 
del dito S'-'ñor rey, los castillos, fuérzase lugares siguientes 
can aquella jurisdicciou que los otros senyort^s de vasallos 



en c! dilo reino en sus lugares han acosliimbratlo de ejer- 
cer» é con dominio, propietlat c posesión de aí|uello3, es 
á saber : ülit, la Pucnl de la llcina, llunrL de Valdaratjuil, 
La r raga , Artaxona , Urroz , Aoyz, el Poyo, Lumhicr, 
Ayuar, y Saua la Saca, el lugar de Vera eon el ducado de- 
Nemos. 

llem, es concordado, convenido ó apuntado quel dilo 
S, R., ó. el dilo S. I*., partan generaltuciilc lotlas las ren- 
das del dilo regno, deducidos de aquellas lodos los cargos 
que de las dilas rendas son acoslumiirudos pagar , é el dilo 
señor príncipe en la meilal á él contingcnl, é prorala dtí 
aquella, haya de lomar en cornplo las rendas de los ditos 
lugares que de présenle loner debe del dilo regno ^ seguat 
que de parí de suso es contenido. 

Ilcm , es concordado, convenido é apuntado que, du- 
rante liciupo de tres años contaderos del dia que loíi pré- 
senles cíípitulos sDi'-'m por los ditos señores rey é príncipe 
firmados, el dilo señor princi[>c, en nombre del dilo señor 
rey é por aquel, haya lencr, 6 Icnga, ó possida la cludal 
de Pomplona, é ojcrccsca ¿haya de ejercer la juridicion ci- 
vil é criminal* alia ¿ baja de aquella, 6 reciba las rendas 
é emofuiücnlos de aquella, loinándolos en compto é prora- 
la de la dila meilal; é que durant el dito lieinpn, por olra 
persona alguna sino [mr el dilo P., ¿ [lor las personas que 
el dilo príncipe di diputará ó diputar hi qucirá, non pueda 
ejercer furiililiün alguna en la Hila ciiidatel dito señor rey, 
é duranl ci dilo licuipo el dito señor rey se abstenga de en- 
trar en clía é en los otros lugares cerrados de parle do su- 
so nombrados, los quoalles el dilo señor principe tener de- 
be; é durante el dilo tiempo el dito señor rey por sí ni por 
olra persona alguna non pueda recebir las rendas de aque- 
lla, ni dar cm[iacho 6 lurbacion al dilo ^enor príncipe en 



490 



bi diUs eotts é dmoie Iw dilM li» aío». Ammmk> d 
dito 8. P., co ofNnlire dd dito atoar rqr, pueda getrcr b 
jorbdkioo cnmíail» alU c baja ca ios ditos IsgarM 
dito príncipe de prcvcolc leocr debe £ ivsafidir. é &dkIos 
dilm Ira tnyM, a»i U <liu ciiidal de Pocup. ooo Coda U ju- 
ridícicM) é aiftJa^ de aquella . onm^t b jriridiciou crímiaalj 
OMfO 6 mtíiú impem de los di\m lugarf^, Uberameal't 
en polesUC dd dito aenAr r^-y; iiern «i Ijs ivodas de Ka 
dita duüal de Puinp. é de las olraa tierras su^iditas <|»e 
bade Ictier el dilo Éeom* |iríoci(ic moutarau nía» de la mct- 
tad de toda^ bf otras retidiK del rcgoo , <|uc en tal cafto Ka 
del dito aeiior rey lo que nins naonlara de la dita [neíUI^^ 
en maDera que todavía todas las retidas del dito regí 
aeaa por cgoallc^ p.irtc4 liistriliuida^ cutre los ditos seni 
rey i príi»ci|»c, deducidos dz coiiiuu 1<js cargos oonio di- 
to es. 

llera, por provcir á la sc^uridat de las jx^rsonas infras* 
eríplas, CH concordado quct dilo seúor príuci|>o, ni ofGcia* 
lle^i aJgunos suyos, durante el dilo tieinjio de los ditos tres 
anyos, uoit pueda ejercer juridiciou al;;:iiua civil ui criminal 
eo las personas , fainitias, casas 6 bienes de los ¡ufrascrip* 
tos nin de alguno dcllos, nio de las otras |x;r8«)uas (juc |>or 
el dito scj^or rey , ú por procurador ó procuradores suyos 
nombradas serán , áiitcs Ins ditas é ¡ufrascriptas personas é 
otras personas que nombradas serán como dilo es, sus ca- 
sas, familias ¿ bienes, durante el dilo licm|)0, sean excmp- 
tas de la juridieion, poder 6 scOorío del dilo «eaor princi- 
pe; é que la dita juridiciou non se haya de ejercer en las 
ditas persfinas, casas, familias é bienes por aquel ó aque- 
llos qucl dito señor rey diputará por el regimiento ó ejer- 
cicio de juridieion del dito regoo, durante el dilo tiempo, ó 
por aquellas perdonas quel dilo 8. H. que adaquesto spe- 



€ialtnente hi diputará. Las personas son los que se siguen; 
El obispo de P.unploua. Moss/ Fierres de Peralta (1), raon- 
sieur Martin ilü Pciaíla, Moss/ Charles de Cliauz, Mon- 
sicur Plicli|)c do Cliauz, su lijo, Moss/ Leo» de Garro, 
moss. Beltran Dezpcllcla, Jolian Dc/.pdlcia, merino de San- 
(guesa, Joliau Dezpcllcla, fijo de Moss/ Deliran Dczidlcla, 
Joiían de Garro, lijo de Muss. Leonel de Garrt»> v\ dcan 
de Tudcla, el Sr. Darasso, Bertnin de la Ca\a 6 sus fijos, é 
las oirás p<'rsonas (¡ue por el dito señor ó por su procura- 
dor en su nnitihre nombradas scráuy como di lo es, la i|uoal 
Donúnacion el dito sciior vc-y Iiaya de facer é faga dentro 
tiempo de dos meses» i\uc. [lor los dilos señor rey é prínci- 
pe los presentes capítulos lirmaJos serán. 

Ilcín, es convenido é concoidado que, pasados los ditos 
Iros anyos, el útln señor (íríncipc, en uuseiieia del dito señor 
rey del dito rcpoo, haya de scrcon«LÍluÍdo [mr el dito señor 
rey lugartcnienlc ^cno;al su}o rn el dílo rcgno, 6 eorao 
]u«;arlcnicritc del dilo señorrey, en ausencia de a{|ucl, haya 
de ejercer la juridieion civil é criminal j alta ú baja, mci*o 
é mixto ifn[R'no cu todo el dilo rcfíiio, cscei>lüdo en las 
personas, casas, familias, lugares é liiencü de los infras- 
criptos, del qnoal dito S. i*, se pueda haber recurso al dito 
señor rey, donde quiere que su alteza será; 6 qucl dito se- 
ñor principo non pueda mudar los alcaides de tos castillos 



(1) Figuraba ya este partidario del rey en el año 1423 como 
consejero de Carlos el Noble. Dos años despue-s, cuando luvíerou 
logar las desavenencias entre los reyes do Navarra , Aragou y Cas- 
lilla , mulivjJas por la prisión en que tenia puesto el último A don 
Enri(|Uft infanlu Je Aragón , uno da ios jueces arbitros nombradoi 
para ajustar la paz entre aquellos sobernoos fué mostin Fierres d« 
Peralta, que debía contar pocos anos do edad, pues consta que vi- 
vía en 1488. 



i95 

que en el dilo reguo por el dito señor rey se tendrán, ni 
alguno dellos, ni tomar en sí ni en sus manos los ditos cas- 
tillos ai las potestades de aquellos, ni alguno dellos, ni dai 
empacho ú la custodia de aquellos. 

Las personas en las quojiles el dicho señor príncipe, ni 
en las casas, familias é bienes de aquellas ejercer non pue- 
de ni debe juridicion alguna son las que se siguen: los so- 
bredeos obispo de Pamp-, Moss. Fierres de Peralta, mos- 
sen Martin de Peralta , mosscn Charles de Cliauz, mosseo 
Pheiipe de Chauz, su hijo, mosscn León de Garro, mossea 
Bertrán Dez|)cllela, Johan Dezpellela, merino de Sangüesa, 
Johaa Dezpellela, íijo de mossen Bertrán Dezpellela. Jolian 
de Garro, fijo do mossen Leonel de Garro, el deán de 
Tudela, el señor Darasso, Bertrán de la Caira (1), é sus 
fijos, é las otras personas que por el dilo señor ó por 
su procurador cu su nombre nombradas serán , como dito 
es, dentro el termino de los dos meses suso mencionados. 

Ketn, el dicho señor rey dipulnrd personas, las quoales 
por su alteza cjerccscan las dit.is juridiciones en las perso- 
nas, casas, familias ¿ bienes de los sobredichos. 

ítem, el dicho señor rey revocará, cassará ú anullará, 
í agora de present c¿issa, revoca ¿ anulla lodos 6 quoales- 
quiere processos é aulos, si algunos i>or el dilo señor rey 
fechos son, contra el dilo señor |HÍncipe. ó en prejuicio de 
aquel ó en derogación de la sucesión del dicho señor prínci- 
pe en el dilo regno, 6 de oíros quualesquier drechos é co- 
sas á 61 por quoalqutcrc manera perleuescicnles, ios quoa- 
les [troecsos é actos, si algunos fechos son en tiempo algu- 
no, no se puedan allegar ni de aquellos usar en judicio ni 
fuera tle judicio. 



(4) Cava se le iUma aalieriormeQie. 



495 

ítem I es concordado (|ue á las personns del noble don 
Luis de Beaumont. condestable de Navarra, é álos nobles 
D. Joiíande Beaumont, 6 D. Johan de Cardona, 6 mosscn 
Johan de Moni Real, tesorero, é á todas otras quoales- 
quiere personas, así eclesiásticas como seglares, que han 
seido de la obediencia del dito señor príncipe, asi á las so* 
breditas como otras que por el dito señor prínci[)e nombra- 
das serán, hayan de ser restituidos lodos é quoalcsquiere 
bienes, sitios. oGciosé beneficios, tierras (!• señoríos que les 
son seido tomados ("í oeiipadí»$, los quoales tenian'é poseían 
en el tiempo de la última diferencia que es seida entre los 
dicbos señores R. é P., exceptado el oficio de la clianceileríü, 
é asimesmo á las personas de los ditos obispo de Pamplo- 
na, moss. Picrres de Peralta, moss. Martin de Peralta, 
moss. Charles de Cbauz, moss. Pbciipc de Cbauz, su lijo, 
moss. Leonel de Cairo, moss. Bertrán Dezpelleta, Jobaii 
Dez|)elleta, merino de Sangüesa, Johan Dezpellcla, fijo de 
moss. Bertrán Dczpellcla. Jolinn de Cairo, lijo de moss. de 
Leonel de Cairo, el deán de Tíldela, el señor Darasso, Ber- 
trán de la Carra (i) é sus hijos, é las otras pei'sonas que 
por el dito señor é por su procurador en su nombre nom- 
bradas serán, como dito es, éá todas otras quoalesquierc per- 
sonas así eclesiásticas como seglares (|ue han seido de la 
obediencia del dicho señor rey, hayan de seyer restituidos 
todos é quoalesquier bienes, sitios, oficios é beneficios, 
tierras é señoríos que les son seido tomadas ¿ocupados, tus 
quoales tenían ú posseían en el tiempo de la última diferen- 
cia que es seida entre los dichos señores rey ó prínci|>e; 
pero es acordado que las encomiendas de la urden de Sanl 



(I) También puede leerse Caíra^ que es como se le oonibra ar^ 



riba. 



4Í)5 



I 



de moss, Bcruat Dczpellelo, fray Charles Je Chauz, Fer- 
rando de Mcdrano , Dif^go de Cácercs , Jnhau González, por- 
logues, Forliinyo de Toledo, Ferrando de Ángulo, Johan 
de Cuellar ó lodos los otros (ircsioncros navarros, aragone- 
ses é caslcllaoos. ó otras naciones qiic son en podtM'dc! di- 
to señor príncipe, qnc son sfidos do la obediencia del dito 
señor rey, é han servido á su señoría, pagadas asimcsmo 
priincramenle las cspcnsas (pie ca la detención de aquellos 
son scidas feilas, 

ítem, es concordado fpic, durardc ticfnpo de tres anyos 
contaderos con(inuaniciitc dt'i dia que los presentes capítu- 
los serán por LMilramas las parles firmidos, los r»;istÍplIos é 
fuerzas infrascriplos que no son de rraleii;ío , hayan de star 
é estén en manos ¿ poder del dito señor rey, é haya de po- 
ner ó ponga el dito señor rey en a/picllos los alcaides é 
goardas que á su alteza bien vistos serán; é finidos los di- 
tos tres anyos, los dilos castillos é fuerzas hayan de scyer 
liberamcute rcslitnidos á los señores de aquellos, á cada 
uno segunt le pcrtencsce, por los quoaics castillos é fuerzas 
los señores de aquellos hayan dv. facer aquel sapramcnl ú 
homenaje al dito señor rey, (pie [for kís ditos caslillos é fuer- 
zas se es acostumbrado de facer á los señores reyes de Na- 
varra que por tiempo lian scido. 

Los caslillos é fuerzas de rpie do suso se face mención, 
son los que se siguen: el palacio é lorrc de Aracar, que es 
del Iresorcro itiosscn Jolian de Mont-Hcal. Ileni, el castillo 
é fuerza de Dicastillo. ítem, la fucr¿a 6 corlillo de Alio, 
ítem, la torre é corlillo de Arroniz, que son del condesta- 
ble, ítem, la fortaleza de Mirafucnles, que es de Ferrando 
de Mirafucnles, maestre dostal del condestable. Ítem, el 
cortijo é fuerza de Carear del tresorero mossen" Johan de 
\font-Real. Ítem. la lorrc é cortijo de ^fendavia, del con- 



494 

Johan que agora liene 6 posseye fray Munío de Paradinas, 
nuestro crindo c servidor, hayan dc'quedar é queilen en él. 

ítem , asi por la majcslnd dd dilo señor rey como por 
el dilo sonor príncipe, se danín lales é laníos soj^uros 6 prí>- 
vísíones, asi en comiin como en p.irticular, á todas aqueiii 
personas, pnrtHos é uni%prsii]a(le8 de las ciudades, villas 
lugares del dito rrjrno que ban %ido en la olicdicncia del 
dito señor rey é del dilo señor pr[nci|»c. cuantas neccsaríi 
serán, pur forma que por causa de las dtferrucias que son 
leídas cnlro los i\\U>h ^ñnrc% rey é prínci|»e. ni por haber 
seido oliedinitos .i nl^iinodcllos, non puedan si^icr en perso- 
nas ó bienes vcxadus, molestados, ni inquietados, antes 
sten í vivan eu sepuro. 

ítem, os concordado que dentro de diez dios continua- 
mente contaderos del día que por los tres Slados del dilo rc- 
gno será pn^'^ladocj dito jnrarncnlo é homenaje do fietdat 
al dito señor rey tos castítlos é fuerzas reaicncos que csiáif' 
de presente en obediencia de! dito príncipe, é las fuer- 
zas é castillos de señorío de pnrt de suso nombradas, se* 
rán resliluidas é liliradas, al ditoS. P. las personas del no- 
ble D. Lois de Beauínont, condestable de Navarra , D. Luis 
é D. Carlos de Beaumont, fiilos de aquel, inoss:. Johai 
Dartbieda, é los dos fíllos del dilo moss. Joban Darlicda, 
Joban Dassian , ó Lorenz de Sania María (t otros que son 
detenidos en poder del dito S. R., primeramente pagadas 
las cspensas que se son feilas en la detención de aquellos, 
bayan de seyer libres de la detención en que son tenidos, 6 
puestos en plena libertal; é dentro el dilo tiempo hayan de 
ser libres é puestos en plena libertal las personas del se- 
ñor Darasso, del lijo de rnos-i. León de Garro (1), del fijo 



(4 ) También [»üede leerse Cairo. 



I 



frtj curia 4e 




I 



it CaelÉr é Uit» bs oCm ¡gLfi—erw aarjm«i« 

la soDor prfMipe. ^M M «ü« 4e h «MfaMk M «to 
seMT fer, c kaa wUa á » »M<a. i«^. 
prirawfte ks eap casM ^ac ca k dcfaadfla ét 
toa seidfts feUis. 

« es ctacw^aiio ifae» tarante tiempo de tres mu\v^ 
aatÍB«a»eale dd da qoc los prcscoics eapll»- 

serio por entrañas bs parles i^ludo!^ las e ailtel M é 
laBTxas ¡ofrascrípros qao aosoa de iv«leu>5>. barao de star 
é estén en manos ¿ poder del dito srAor rcr, ¿ iura de po« 
ser é pooga el dico scaor rey ea aquettos los akaides é 
goardas qtte i sa allcaa bien rislos seria; é fkniéas Ins dt« 
tos tres aojos, los dilus castillos ¿ focrxas havan de 9c>^r 
liberamente rcsIiUtidos i loa señores de aquoUos, á eada 
uno segitnt le pcrtenesce, por Ins qiioalrs eaatillns é fuenas 
los señores de aqncll<>s liay^n do faecr aquel sagramealé 
homenaje al dito señor rey, rpie [»or los ditos castillos é faer> 
zas se es aeosliimbrado de faecr á los señores reyes de Na- 
varra que por tiempo han seido. 

Los caslillos é fuerzas de que de suso se face mcncioB» 
son los que se siguen: el palacio é lorrc de Araear, que es 
del tresorero mosscn Johan de Moni-Real. ítem, el easUllo 
é fuerza de Dicaslilio. Ilcm. la fucría 6 oortillo de Alio- 
llem, la torre é cortilio de Arroniz, que son del coudesta* 
ble. llem , la fortaleza de Mirafuenles^ que es de Ferrando 
de Mirafucntes, rnaa^tlre doslal del condestable. Ítem, el 
cortijo é fuerza de Carear del tresorero mossen" Johan de 
Moat-Real. llem, la torre é cortijo de Mcndavia, del con- 



dcísUblc. lleiD* el castillo de MoaUígul, de la mujer de) 
InsUrl üe BeaumonL llena, el castillo do Casteyoo, de 
D. iohao de BcaurnoQt. Kern, la lorrc é cortijo de Cadrey- 
la » dd fijo de Jaime Díaz. Ilem, el ea»l¡tlo de Tliiet>as» 
ílc D. Jolian Je Beaumonl. Ilem, la torre de Yamoz, qiic 
es de CAúrlos de Yarnoz. ítem, la torre Je Arlhcyz, de Plie< 
lipe de Caliia. Itciii, la iglesia é fortaleza de Viroz, del 
príneífie. Itein, la iglesia é fortaleza de Aoyz, del pria- 
cipe. ítem, el cortijo é fuerza de Ayuar, la iglesia é cortijo 
de Artaxona, el caslillo del Puya é c) caslillo de Lirraga, 
del prínci|)c. ítem, el castillo é cortijo de San Martin, del 
rondcsiabic. ítem, la iglesia de Caparrosa , de D. Johan de 
Cardona. ítem, la fuerza de Bcltunte» del señor déla Casa. 

ítem, es convenido quel ducado de Ncmox, pertene- 
ciente al dito señor rey de .Navarra, sea del dito señor prín- 
cipe, é de ios suyos, ú que el ducado de Gandía sea del di* 
lo señor rey é de los suyos. 

Ilem, por mayor seguredat de las cosas susoditas, los 
ditos señores H. é P. suplican al muy excellente é muy vir- 
tuoso «*nor el S. U. de Aragón é de lasdos Siciliaa, que 
sea de su merecí querer dar su aucloriilal c decreto en la 
presente concordia ; é place á los ditos señores i'ey é princi 
pe que la riiogeslal del dito señor rey de Aragón pueda 
compcllir ó forzar á cada una de las ditas partes, de tener é 
complir tod.is las cosas que en virtud de la present concor- 
dia cada una de aquellas teucr ó complir debe, segunt lo 
capitulado de parte de suso, suplicando á su alteza quiera 
tomar tanto cargo por beneficio de las ditas parles tanto 
conjunctas .'i su fnngcstad. 

Ileui, los ditos sí^ñores rey é príncipe son concordes 
(pie de coalesqnier diffcrencias, cuestiones n dcliales que 
entre ellos senlti, 6 de quoaicsquíere dubitnciones que jMtr 



4«7 



causa Je los presentes capítulos ó ... (I) nacerá, se est¿ k 
juilicio, imperio, voluntal, é mandamienlo del dito seftor 
rey de Aragón, A la juriJicion, |)oteslat, jiiJicio, imperio, 
libera voluntal ó mandamiento de! quoal el dito scaor rey 
de Navarra é el dito señor príncipe insmeten sus personas, 
dignidades, studos ¿ bienes. 

ítem, los presentes capilulos é todas las cosas en aque* 
líos contenidas se firmarán por los dichos señores rey ó 
prinG¡pe« é por cada uno dellos, mediant sagramcnlé ho-> 
menaje de tener é observar aquellos, é con todas aquellas 
cláusulas, cautelas, renunciaciones, firmezas é stipulacio- 
nes que el notario ó notarios aquellos tesLiíicantes dictar lo 
sabrán, é encara rccebirán sentencia de excomunicacion 
por el perlado ó preiadns ordinarios, promulgadera de bien 
é lealmenle tener ó complir todas las anledilas cosas. 



Copia de una provisión original de /). Juan rey de Castiila^ 
para que Juan Hartado de Mendoza entregue á ÍJ, (éár* 
los, principe heredero del reino de Navarra^ la villa de 
Asttiñigat etc. Fecha en Valladolid a tñ de agosto 
deHbZ. 



Archivo general de Simancas, — Capitulaciones con Aragón 
y Navarra t legajo núin. I." 

D. lohan por Iü gracia de Dios rey de Caslilia, de Lconj' 
de Toledo, de Gallicia, de Sevilla, de Córdoba, de Mur- 
cia, de Jaén, de Algarve, de AIgccira, é señor de Vizca- 




(1) Hay una p»1<ihra qan no paede leerse. 



Tomo XL 



ss 



T« L* de Holia^i. A vos Juan Furtado de Mendoza , mi pres- 
lamero mayor de Vizcaya ¿ del mi Consejo, salad é gra-i 
cía, Biea sabedes en como vos tcnedes {tor mi mandado W 
villa de Aslúñiga é su forlaleza, que es en el regno de Na- 
varra, la cual es mi merced de mandar entregar al muy 
iluslre, mi muy caro é muy amarlo sobrino principe D. Car- 
los de Navarra , propiciarlo é heredero del dicho regno de 
Navarra, por cuanto el dicho principe me ha de entregar 
á mf ó á mi cierto mandado, del dia de h data de la pre* 
seole fasta treinta días primeros simientes, ciertas villas é 
forlalcízas (¡ue &on en el dicho regno de Navnrra, las cua1e9f| 
yo he de tener <; mandar tener en rehenes, é por segunda* 
(|ucl dicho {iríacipe guardará, é fará c compürá realmente 
é con cfetlo ciertos capítulo» firmados O jurados entre uif é 
¿I; porcjue vos mando que, dando 6 entregando el dicho 
principe á mi cierto mandudo dentro del dicho término las 
diciías villas ¿ castillos, que asi por los dichos capítulos él 
me ha de dar é entregar, dedos é entregucdes á 61 ó á Mi 
cierto iiianüado esta dicha villa Ücstitñiga 6 su fortaleza» 
libre ó desembargada mente, é non fagades cndeal por al* 
gana manera sopeña de la mi merced é de las penas en 
que caen aquellos que tienen castillos ¿ fortalezas |)or su 
rey ó señor, ó ge las non entreguen cada que ge las deman- 
dan. E mando so pena de la mi merced é de privación del 
oficio 6 de diez mili mrs. para la mi cámara, á cualquier 
escribano púlíiico que para cslo fuese llamado, que d¿ en- 
de al que vos csla nú carta mostrare lestimonio signado 
con su signo sin dineros, porque yo sepa c^mo complides 
mi mandado. Dada en la noble villa de Vatladolid diez é seis 
dias de ogoslo, ano del nascimícnlo del nuestro Señor JC' 
sucrislo de mili *'■ cuatrocientos é cincuenta é tres años. — 
Yo el rey— Yo el dottor Fernando Üiaz de Toledo, oidor é 



idfcyé «« 



b ttt eseriUr pv 






jmácmét 



Cufia ir flCrv ir J0rm e^et S mem , ir £st emf¡t9hemm$ &r* 
lof rvfr» ir CnstUla, Aragom y .Yi 



CclcbnJfts estes capililaciottes á fiaes del aio ICSS, ^i 
Jau II áe Ctstüte. féeroa aproteifts t ratücUas por m liq« f 
D. EttñqM. en 27 de jttiM 4e Í4U. 



3ry«. 



pR 



JtixAif 9merÉÍ ée 



Í9fmj0 



I 



" Don Enrique pt>r la gracia de Dios rey de Caftilla* 4m 
León, de Toledo, de Gallicia, de Sevilla, de Córdoba, do 
Marcia, de J.ihen, del Algjrve, de Algeeira. ¿ SNor Í6 
Vizcaya é de Molina; ó nos dona Maria por esa mesma grt- 
cía rana de Aragón é de las Dos Secili.is, mujer dd mmf 
¡Ilustre D. Alfon rey de Aragón, é de las dichas I>os Scci- 
lías, nuestro señor é marido; é yo roosen Ferrcr de la Nu- 
la, jusUcia de Aragón, por el |>oiler A mi dado por el muy 
¡Ilustre D. Juan, rey de Navarra, como gobernador gene- 
ral del reino de Aragón , é lugar teniente del muy ¡Ilustre 
rey D. Alfon de Aragón (I), éensu nombre propio. Por r«- 

(O Deitlc el año \k^S leüU el rey do Navarn el Ulolo ile la- 
girlcniente de los reinos de Aragón y V^tencia. Diósclo su horma* 
DO Aloaso el Magnánimo, at tiempo <lc regresar D. Juan de lutia, á 
doDiie habia partido coa deseo do ayudnr i\ a(|ucl eo \a guerra quo 
sostenía coa la cnsn de Anjou. 



500 

ion que enlreel muy alio ú muy poderoso D. Johan, rey de 
Castilla é de Leoo, señor é padre de mí el diclio rey don 
Enrrique, 6 hermano de nos la dicha reina D." María, cu- 
ya ánima Dios haya; é nos la dicha reina doña María, é 
moscn Ferrcr de Lanuza en el nombre susodicho , é el muy 
illusUe D. Carlos, príncipe de Navarra, pasaron é fueron 
firmados c jurados cicrlos capítulos 6 conlralo de sobresei- 
miento, que son firmados de los nombres del dicho rey don 
lohan, señor é padre de mi el dicho rey D. Enrique, é de 
nos la dicha reina D." María, é otrosí de mí el dicho moscí 
Ferrcr de Lanuza, ó sellados con nuestros sellos, é signa- 
dos de nolarios públicos, su tenor de los cuales es este qu4 
se sigue. 

En el nombre de Dios, sania 6 individua Trinidad, Pa- 
dre, ú Fijo é Es[)ir¡tu Santo, una esencia divinal que vive 
é regna para siempre jamús, é ú honor é reverencia de la 
felicísima Virgen gloriosa, nuestra señora Santa María, 
madre de nuestro Señor Jcsucrislo, verdadero Dios éverda* 
dero orne, é de todos los santos é santas de la corte celestial. 
Por cuanto en tiempo pasado íos muy altos c muy ex- 
celentes, é rnuy poderosos príncipes é señores Ü. Juan, por 
la gracia de Dios rey de Castilla, é de Lcon, ccúlera, é 
D, Alfonso por esa mcsma gracia, rey de Aragón é de las 
dos Secilias, 6 D. Johan rey de Navarra, éel ínclito prín- 
cipe D. Carlos de Navarra, fijo primogrnito heredero del 
dicho rey D. Juíin de Navarra, ncalaiido ú considerando 
que segund la sana dotrina del bien aventurado apóstol 
Sanl Pablo , vaso escogido é doctor de las gentes, por cuya 
pedricacion nuestro Señor Dios alumbró todo el mundo, la 
caridad es virtud teológica, ó la mayor é mas alta de todas 
las Ciras, en la cual el amor ú diíecion de Dios é del pró- 
jirao consisten é penden la ley é los profetas, é aquella es 



501 

perfección, ú complimicnlo, é guarda de lodo ello; é las 
leyes de escri|)lara, ¿de gracia amonesLaa que estas sobre 
lodo sean guardadas, de las cuales nasce la unidad de es- 
pírilii en vínculo 6 firniexa de paz é concordia , é segund 
la santa escríptura é diclios auténticos de los santos, é 
otrosí de los filósofos é sabios; 6 así lo muestra la esperien- 
cia, que es maestra eficaz de todas las cosas, la paz, é 
concordia, ú amistad son priacipules ó soberanas, é muy 
necesarias ú provechosas virtudes, 6 fundamento é sosteni- 
miento de los imperios, rcgnos, tierras é señoríos, é del 
ayuntamiento é compañia de [os ornes, sin las cuales hones- 
ta nin Ilion aventuradamente no pueden vivir ni luenga- 
mente durar é pcrmaiiescer; ó nuestro Señor Jesucristo fa- 
cedor é criador de todas las cosas visibles 6 non visibles, 
espirituales é temporales, Redemplor del humanal linaje, é 
actor de toda paz, cuyos fechos 6 obras son nuestra ins- 
trucción é avisacion fi dolrina, é por cuyo enxemplo nos de- 
bemos guiar ó seguir sus pisadas, verdaderamente es lla- 
mado rey pacífico ó paz nuestra, ó actor della,*el cual no 
es bien servido por los sus fieles, si non en tiempo della, 
la cual él face en los cielos, é la di é otorga eu la tierra á 
los oines que son de buena vohintad, é aquella es de tan 
grande é alta exccllcucia (juc la sacra escríptura dice quel 
logar de la habilacion de Dios es fecho en paz, csla fué 
mucho deseada 6 suplicada por ios buenos é justos reyes, é 
prometida, 6 otorgada é riada por bendición á los sus san- 
tos é amigos, é á aquellos que la sirviesen é guardasen su 
ley 6 maevdamicnlos, 6 denegadíi á todos los otros, la cual 
paz la saeta escritura con grande eficncia 6 diligencia, é 
con toda posibilidad, quiere é manda que sea amada, bus- 
cada, ¿acatada, ú proseguida, 6 habida, ó guardada con 
todos; porque sin aquella non pueden ver á Dios, ú tan alia 



j02 

es la c\celleiic¡a ú tliguiíia:! supreina drlla (|uo nuestro Se- 
ñor Jesucristo, por dar é facer paz cnlrc Dios c orne, por su 
iníinila clemencia quiso descender c descendió de las muy 
altas sillas reales, é se homillar é bajar á tomar 6 tomó car- 
ne humana, é sofrir muchos trabajos, é al fin rescebir 
muerte en cuanto orne por salud del humanal linaje, 6 des- 
pués subiendo de hi tiejTa á los cielos la encomendó é man- 
dó ó dt'ji') por muy dulce é abondosa , é principal instilu- 
rion bcrcditaria á los sus ñctes, á la cual singular 6 preci- 
puadamcülc los reyes é príncipes, é comunmente lodo el' 
pueblo cristiano son obligados, ó los que la quieren é guar^j 
dan son por ella conoscidos settadores de la santa doctrina 
Evangélica, é de las bueuns, ó rectas ó justas obras, lo 
cual acatando el principe de los Apostóles, araonc!»ta al 
pueblo cristiano que sobre todas cosas la hayan entre sf¡ é 
el dicho apúsLol Sanl Pablo exhorta 6 amonesta al pueblo 
ortodoxo é cristiano, í|ue dejadas todas disensiones, con lo« 
da solicilud la guarden, porque faciéndolo así, será siem- 
pre con ellos nuestro Señor, que es Dios de paz é dilección, 
de la cual otrosí dicen los sanios, é asimcsmo los sabios, 
que aquella pone amor entre los ornes, é es fundamento é 
perfección de todos bienes, ó fm é acabamiento é exclusión 
de todos daños, é males, é discordias, é debates, é dis- 
censiones; é es tan alta é illusire é singular virtud, é tan 
provechosa a la vida de los ornes, que con gran razón é 
derecho debe ser antepuesta h todas las cosas humanas, 
cerno reparadora de la generación humanal c multiplicado- 
ra de la subcesion, c eslcndcilora de las facultades, é en- 
salzadora de las virtudes, é buenas, é loables costumbres, 
de la cual vienen ó se siguen otros muchos, é notables, é 
singulares beneficios, é por olla las cosas pequeñas. son 
acrescentadas, ^ por el contrario las muy grandes se deles- 



505 



ñau O deslruyeií, é á esla nos ainoiieslan las leyes é dere- 
chos posiUvos, por cuya induslriaó moderación todo el mun- 
do es regido é gobernado; é así los dichos señores é reyes é 
príncipe, habido rcs|}elo cacalamicnlo alas cosas susodichas, 
é otrosí acatando é consid(!rando los grandes é niuy cerca* 
nos debdos de consanguinidad é afinidad que por la gracia 
de Diüs eiUrelJüs son, acordaron de facer, 6 firmar ú jurar, 
scguad que ficieron, é juraron é firmaron entre sí^ por 
ellos é por sus regnos, é tierras, é señoríos, é vasallos, é 
subditos é naturales dallos, ánles de agora, paz, é amis- 
tad ó concordia perpetua, de la cual ú de los capítulos do- 
lía largamente se f;icc mención en las carias é instrumen- 
tos públicos por ellos, sobre ello, fechos 6 otorgados que 
son firmudos de sus nombres é sellados con sus sellos. 

E porque agora de algunos dias después acá pasados, 
proourándoli) d enemigo de la natura buman.i, singulares 
personas han movido alguna manera de guerra é comocion 
de discordia, é materia de discensioa 6 turbación contra al» 
gunos logares, é vasallos, é subditos, é naturales de los 
regnos, tierras 6 señoríos de los dichos señores reyes é 
principe sin rtccucía, ]iin mandamiento nín permisión dcllos, 
é contra la dicha paz é concordia, é admislad entre ellos fe- 
chas, firmadas é juradas; por ende sepan todos cuantos este 
público iüslrumcalo vieren, que los dichos señores reyes é 
principe movidos por las justas causas susodichas, por las 
cuales hoijo seido fecha, é firmada é jurada entre ellos la 
dicha paz, é coueordia é amistad; 6 queriendo é deseando 
con cristianísima, fidelísima 6 sincerísima cntenciou, 6 afec- 
ción, é buena voluntad, que la dicha paz ¿* concordia, é 
capítulos della por ellos así ya fncíia , firmada é jurada in- 
violablemente é de bien cu mejor duren é sean guardados, 
conservados é continuados entera é complidamcatc, se- 




gund que las leyes £vifia é bamaoa, é razoo naiural lo 
9fúiatñ, diUao é maodan; é acatados los grandes bícocs 
qoe áeb wt ligiieo, é por dar cansa que aqoelh sea me- 
jor guardada, é dod quebraotada oin vk>lada ; é deaeaado 
estar para evitar excusas , quitar é desviar de uedb todas 
materias de escándalos é ioroDveoienles, é obstiealos qae 
de lo contrario se podriaD seguir, de acuerdo é cooseaUmidí* 
to expreso de todas las partes, son deliberados, é concor- 
dados é uoánimes |)or espiración de la gracia del Espíritu 
Sanio, mediante la muy ilustre ó excelente é virtuosa la 
señora doña Marta , reina de Aragón é de las Dos Secilías, 
hermana del dicho rey nuestro señor, é legitima mujer ¿ 
consorte del dicho señor rey de Aragón, la cual eu estos 
fechos, por servicio de Dios é bien é honor de todas las par- 
tes se ha interpuesto, non derogando ni prejudicando en 
cosa alguna á la dicha paz, é concordia, ú admistad é ca- 
pítulos dclla entre ellos firmados é jurados, mas aqaeUos 
todavía quedando é premancsciendo en toda su fuerza ¿ 
vigor, segund é por la forma é manera que en ellos é en 
cada uno dellos se contiene, acordaron facer ú firmar, é 
ó por las presentes facen é firman, é ficieron é firmaron en 
su» nombres propios, é por si é por sus regnos, 6 tierras, 
é vas^illos, é subditos 6 naturales dellos los capítulos se- 
guientes. 

Las cosas que fueron apuntadas, concordadas 6 con- 
cluidas con el muy iiluslre é muy poderoso príncipe, é 
muy excelente rey é señor el señor rey de Castilla é de 
León, [>or lo que á su señoría atañe é á sus regnos , é al 
señor principe D. Carlos, su sobrino ó á la parte del reg- 
no de Navarra que es en su ohcdiencia; por el noble caballe- 
ro mosscn lYMTer de Lanuza, justicia de Aragón, en nom- 
bre é por poder del señor Rey de Navarra , como goberna- 



i 



(lor general de los regóos de Aragón é Valencia; |>or el muyi 
illuslre príncipe 6 señor el señor rey de Aragón é de lasi 
Dos Seeilias, é de sus rcgnos, é en nombre del dicho seuor'^ 
rey de Navarra é pr él é por aquellas gentes é tierras 
del regno de Navarra que al presente son en su obedien- 
cia » é los castillos é fortalezas que por él ó por gentes su- 
yas agora cslán en los dichos rcgnos de Castilla, non se 
dejando ni aparLandü alguna de las partes de las paces per- 
¡Mituas, firmadas 6 juradas ciilrc los dichos señores, 6 sus 
regnos , é tierras , é señoríos , mas antes queriendo que 
aquellas inviolablemente sean observadas 6 guardadas, é 
estén en toda su fuci-za y vigor, segund é por la forma é 
manera que en las escripturasquc sobrello pasaron se con- 
tiene, son las siguientes: 

Primeramente, porque cesen todos males é daños, 
que se faga luego sobreseimiento de guerra enlrc los dichos 
muy excellentes señores reyes do Castilla é de Aragón é 
sus regnos, 6 el diclio señor rey de Castilla 6 sus regnos, é 
el dicho señor rey de Navarra é la paríc del regno de Na- 
varra que es á su obediencia, 6 las fortalezas que por él al 
presente están en dichos rcgnos de Caslilla; é otrosí entre 
el dicho rey de Navarra é el príncipe D. Carlos su fijo, 6 
las tierras del dicho regno de Navarra que están á obedien- 
cia de cada uno dellos; é asimismo enlre los dichos rcgnos 
de Aragón 6 las tierras del regno tic Navarra , que son é 
I están á obediencia del dicho príncipe, el cual dicho sobre- 
seimiento se faga por tiempo de un uño que se cuente 
1 desde el dia de la data de la presente escriplura fasta ser 
I complida, para que dentro del dicho tiempo se pueda en- 
tender é platicar enlre las dichas parles en las cosas com- 
I plideras al bien, é paz, é sosiego , ¿ reposo de los dichos 
señores, ó sus regnos, é tierras, c se pueda dar aquella 





5015 

orden que sea servicio do Dios, ó de los dichos señores , é 
bien é provecho de los dichos sus regnos é tierras. 

Lo segundo, que en el tiempo del dicho un año del di*j 
cho sobrcscimienlo, cesen todos actos de guerra de la unit' 
parte á la olra, C de la otra á la otra, é de la una á todas, 
é de todas á la una, é puedan contratar los de ios dichos 
regnos los unos con los otros, é los otros con los otros, en- 
trando é saliendo, é estando libre, é seguramente, ó ejer- 
ciendo sus mercadurías é todos los otros attos que usaban é 
acostumbraban, é podian facer en tiempo de toda buena 
paz é concordia. 

Lo tercero, ([uc la villa de Villa Roya coo sus castillos é 
fortalezas, é asimesmo la villa é castillo de Berdejo é Bor- 
dalva é Torno, é otrosí las fortalezas de Arcos é Mootuen- 
ga , que son del comle de Medinaceli, é el logar de Villel 
con su fortaleza» que es de Juan Sancíiez de Villel, caba- 
llero do la casa del conde de Medinaceli, hayan de estar é 
estrtn, por e¡ tiempo del dicho sobreseimiento en manos é po- 
der é tercería de la muy excelenlü señora reina de Aragón, 
ó de la persona ó personas que por ella hubieren de leaer 
las dichas fortalezas, [as cuales se le hayan de entregar 
dentro d« cuarenta días primeros siguientes, que so cuen- 
ten desde el dia de la data de la presente escriptura en ade- 
lante» para que acabando el afio del dicho sobreseimiento, 
la dicha señora reina las haya de dar é entregar rcahnente 
é coa efelo libros é desembargadas, sin condición alguna, 
las dichas villas é fortalezas de Villa Roya c Verdejo, c Bor- 
dalvu, é Turno al dicho señor rey de Aragón, ó ala persona 
ó personas que por él ó por el dicho regno de Aragón las 
hohíere de resceblr; ó las dichas fortalezas de Arcos é Mou* 
luenga al dicho conde de Meilinaceli, ó á quien por él las 
htjlñrrc de rescebir, 6 c! ilicbo lii^^ar ó fortaleza de Villel al 



507 



I 

I 



dicbo lohan Sánchez de Villel, cuya es, ó aquel que por el 
la liobiere de haber ; pero que si áules de coiwphdo el tiem- 
po dol dicho un ano, en cualquier parle de las dichas parles 
so concordare que se hayau de entregar las dichqs villas ó 
fortalezas á las personas susodichas , que la dicha señora 
reina sea tenada é obligada á lo así luego facer é coinpür. 

Lo cuarto, que la villa é fortale/.a de Briones, éla forU- 
za de la Peña de Alcázar j é las fortalezas de Vosincdiano 6 
Xuera hayau de ser é sean entregadas, dentro de los dichos 
cuarenta días después de la dala de la presente escritura» 
por el rey de Navarra, ó por aquel ó aquellos que h^ tie- 
nen, á ja diclia scQora reina de Aragón, ]iara (|ue las ella 
tenga ó la persona ó personas que para ello ella depntare 
por el dicho tiempo del diclio un año dol dicho sol)rcseimien- 
lo, en sus manos, ú Heldad ¿¡tercería, con este pacto é con- 
dición: que si dentro del Icmiino del diclio sobreseimien- 
to se egualaren é concordaren el dicho señor rey de Casti- 
lla ó el rey de Navarra en las diferencias que entre ellos 
son, que la dicha señora reina haya de dar, é entregar, ó 
d6, é entregue reahnenlc é con efclo la dicha villa de Brio- 
nes, é su fortaleza, é las dichas fortalezas de la Peña de 
Alcázar, ó Xuera 6 Vosmediano al dicho señor roy de Casti- 
lla ó ú su cierto mandado, en lal manera que su señoría 
sea entregado efclualmciUe dellas ; é que si dentro det di- 
cho término de un año del dicho sobreseimiento los dichos 
señores Beyes no se concordaren en las dichas diferencias, 
•que la diclia señora reina, pasado el dicho tiempo, haya de 
entregarla villa de Briones con su fortaleza, 6 las oirás 
dichas fortalezas realmerileó con efelo al dicho rey de Na- 
varra ó á su cierto mandado. 

Lo quinto, que dentro del término de los dichos cuaren- 
ta días cu que se han de entregar á la dicha señora reina 



508 

la villa (le Brioncs con su fortaleza, é las dichas fortalezas 
de Xuera é Vosniediano, é Peña de Alcázar, se hayan de 
depular é dcpulcn por el dicho señor rey de Castilla 6 por 
la diclia señora reina de Aragón , persona ó personas que 
vayan á las dichas villas 6 fortalezas, para tjuc veau io»^ 
iiianlcnimienlos, é armas 6 pertrechos que en ellas é en 
cada una dcllas al presente están, 6 lo pongan todo por es- 
crif^to por ante escribano público, por manera que faga fé;, 
porque en el caso sobredicho (lue la dicha señora reina las 
baya do tornar al dicho rey de Navarra, ge las haya de lor- 
nnr, 6 dar é entregar con aquellos mcsnios bastimentos, é 
armas, 6 pertrechos, 6 otros (ales, 6 tantos é no con mas. 

Lo sesto, que la fortaleza de Atienza é las gentes que 
oslan ó estovicrcn en ella boyan de ser comprehendidas en 
el dicho sobreseimiento, en tal manera que ellos ni alguno 
dellos non fagan guerra, fuerzas, frutos (src), quemas, pri- 
siones, nín otros males nin daños en los regnos é señoríos 
del dieho señor rey de Castilla, ni asimesmo por el dicho 
rey de Cnslilla les sea fecho ó mandado facer guerra ni otro 
mal ni daño; é qucl dicho señor rey de Castilla, dentro de 
doce dias primeros seguiL'ntes , contados del dia que por la 
dicha señora reina sea noliñcadoal dicho señor rey de Cas- 
lillu, á su señoría ser entregados é ella tenerse por entrega- 
da de las dichas forlaíezas , mande é faga saber ó partir á 
Lope de Acuña é la olra gente que con úl está, del sillo de 
la dieha villa, é non mandara que otros tornen al dicho si- 
tio; pero qucl dicíio señor rey de Cnslilla, si le ploguiere, 
pueda tener en el pudraslo la guarnición de genios que 
bien visto le fuere , los cuales non puedan pelear ni escara- 
muzar con los de la dicha fortaleza, ni asimesmo los de la 
dicha fortaleza con ellos, nin puedan facer acto alguno de 
guerra los unos contra los otros, nin los otros contra los 



600 



I 



otros, nin se puedan (ornar las dichas fortalezas de Alien- 
za ó del padrastro dentro del dicho tiempo. 



Itci 



las 



Les que agora están en la dicha forta- 
leza 6 adelante eslovieren, sean en el número que estovie- 
ren al tiempo de la dala de la presente escriptiira , é noQ 
mas ; pero que si ¡i la dicha señora reina parcscierc qiio 
para giiaida del dicho sobreseimiento conviene que los que 
asi eslovieren en la dicha fortaleza 6 parte dcllos ao estéo 
en elta, que los faga salir é ir de la dicha fortaleza é faga 
venir otros tantos, c non maá, los cuales haya de enviar el 
dicho rey de Navarra si qusiere, dentro de veinle días prime- 
ros siguientes desde el dia que por la dicha señora reina do 
Aragón fuere avisado ó requeriJo, é non después, E otrosí, 
si el dicho rey de Navarra entendiere que te cumple quitar 
de la dicha fm'taleza algunos liotnlires t' poner otros en lo- 
gar de aquellos, que haya de requerir á la dicha señora 
reina, la cual sea obligada de mandar satlr aquellos qucl 
dicho rey de Navarra dijiere, é de facer recehir otros tantos 
en su logar en la dicha fortaleza de Aticnza , cuales el di- 
cho rey de Navarra quisiere, salvo si fueren tales que la di- 
cha señora reina cnLendiere que non conviene para guarda 
del dicho sobreseimiento, ó que en el tal caso el dicho rey 
de Navarra haya de dar otros por la manera sobredicha. 

Itera, que dentro de los dichos cuarenta dia3 en que así 
se han de enlrcgar las fortalezas susodichas, el dicho señor 
rey de Castilla é la dicha señora reina de Aragón hnyan de 
depnlar ¡persona ó personas que vayan á ver los manteni- 
mientos, é armas, é pertrechos que están en la dicha forta- 
leza de Atienza. ó los hayan de poner ó pongan por inventa- 
rio ante escribano público, por manera que faga fée, para 
que complido el dicho año del dicho sobreseimiento non ha- 
ya mas mantenitnicnlos, ni armas ni pertrechos en la dicha 



510 

fortaleza de cuanto agora eii ella están en el liempo de la 
presente cscriptura; é que los testigos sean quien la dicha 
señora reina mandare; é que la persona é asimismo el escri» 
baño por quien pasare el dichri inventario de las sobredichas 
cosas, las cuales dos personas que snn una que vea las cosas, 
é otra que sea nolario ha de enviar el señor rey de Caslilla 
por su parte; é la señora reina envíe allá las personas que 
le placerá ó hayan de faceré fagan juramento, é pleito, é ho- 
menaje de lo lener en secreto, é non lo deeir n'm descobrir, 
nio rcbelar al rey nuestro señor nin A otra persona alguna, 
non embargante que les fuese mandado por el dicho señor 
rey, nin cerca dello liohiesc bulla del Santo Padre. 

llera, que dentro del liempo del dicho sobreseimiento, las 
gentes que en el dicho castillo de Atienza están ó cslovieren, 
non puedan facer ni fagan nuevo edificio nin otro enforlale- 
cimiento algano en el dicho casliflo, nin ¡lucdan reparar lo 
que fasta aquí está caido , salvo refacer lo que se cayere 
dentro del dicho tiempo del dicho sobreseimiento é non mas; 
pero si alguno ú algunos de los que están en el dicho casti- 
llo repararen alguna cosa en las casas é moradas de den- 
tro de la dicha fortaleza, que por esto non se entienda ser 
quebrantado el dicho sobreseimiento, mas que la reina lo 
haya de mandar desfaccr, si Icparcsciere que deba ser des- 
fecho , ó si non que sea en su arbitrio de mandar lo que 
bien le paresciere; é si ediñcaren ó reíicieren en los muros 
del dicho castillo, í: fortaleza, é villa, que se ei»Iienda por 
esto ser quebrantado el dicho sobreseimiento, si el edificio ó 
reparo fuere de cantidad de uíia tapia 6 mas. 

ítem, porque los que e^tovieren en la dicha villa é cas- 
lillo de Aliciiza , guarden mejor cl dicho sobreseimiento é 
se quiten de ficcr dapnos , es acordado entre las dichas par- 
les, que si alguno ó algunos de los que cslovieren en el di* 



514 

cho castillo 6 villa ile Alienza, ficiere nlgund mal ó dapno 
en los dichos regnos de Casulla, que la diclia señora reina, 
sabida Ifi verdad por infoiniacion de lesligos, la cual infor- 
mación ella liaya de hahcr desde el dia que fuere requerida 
por parle del dicho señor rey de Caslilla fasta veinte días 
primeros siguienles/sin guardar orden nin otra solepnidad 
de derecho, sea obligada á requerir ai dicho rey de Navarra 
denlro de quince dias primeros siguienles, para que dé é 
pague al dicho señor rey de Caslilla , ó á su cierto mandado 
los dichos dapnos con el tres doblo, los cuales el dicho rey 
de Navarra haya de pngar , é dé é pague realmente é con 
efeto dcuiro de treinta días piimcros siguicuics, después de 
la dicha requisición que le a?! ha de ser fecha por la dicha 
señora reina; é non cumpliendo el dicho rey de Navarra lo 
susodiclio denlro del dicho término, que la dicha señora rei- 
na sea tenuda de dar é entregar, é dú é enlregue efeUml- 
mente libres ('. desembargadas la dicha villa 6 caslilío do 
Briones, é la dicha fortaleza de la Peña de Alcázar al dicho 
señor rey de Caslilla ó á su cierto mandado, [lor mnoera 
que su señoría sea entregado dellas, fasta veiiile dias prime- 
ros siguienles por pena é pnsUira convenida entre las parles. 
E asimismo es acord;ido é convenida enfrc las dichos parles, 
que si los que estoviercn en la dicha villa é castillo de Alien- 
za j ó nlgunoH dellos salieren de la dicha fortaleza, con lanío 
que sean de quince arriba, é tomaren ó lenlarcn de lomar 
alguna 6 algimas fortalezas, ó vilías ó torres de los dichos 
reinos de Caslilla, fascicndoalgund acto é actos para las lo- 
mar, qnc por el mismo fecho, sabida la vcidad por la for- 
ma sobredicha, la dicha señora reina haya de entregar 
rcalmenle é con efelo al dicho señor rey de Caslilla O á 
su cierto mandado las diehas villas é fortaleza de Briznes, 
é fortaleza de la Pcfia de Alcázar, denlro del lérmino de 



5i2 

los dichos veiiile dias, é Imya de facer enlrcgnr libre fi 
desembargada la lal villa ó fortaleza, ó torre, que así se 
lomare al dicho señor rey de Caslilla ó á su cierto mao- 
dado. C otrosí es acordado entre las dichas partes, que 
si el dicho rey de Navarra, dentro del termino de un año del 
dicho sohrfiseimienlo, entrare en los dkrhos reinos de Casli- 
lla sin csprcso consenlimienlo del dicho señor rey de Casti- 
lla, el cual haya de parescer por su letra patente, que asi- 
mismo la dicha señora reina haya de dar 6 entregar por el 
mesmo fecho, ó ác 6 entregue al dicho señor rey de Castilla 
ó á su cierto mandatlo la dicha villa é castillo de Briones, 6 
la dicíia fortaleza de la Peña de Alcázar dentro de veinte 
dias primeros siguientes, sabiila la verdad después que fue- 
ve requerida por parte del dicho señor rey de Caslilla corao 
dicho es. 

Lo sóLimo, qucl diclio rey de Navarra haya de entregar 
vivos é sin lision alguna, dentro de cuarenta dias primeros 
siguientes, los cuales se cuenten desde el día de la data de 
la presente cscriplura, en poder de la dicha señora reinado 
Aragón , al condcstahje de Navarra D. Luis de Beamonte é 
á sus íljos, t á lodos los oíros rehenes de personas que fue- 
ren falladas en podiu* del dicho rey de Navarra, ó en poder 
de otro en su nombre 6 por 61 , é las fortalezas que hayan 
seído ó fuesen dadas por el dicho príncipe al dicho rey de 
Navarra 6 á los dcputados de Aragón, para que los tenga la 
dicha señora reina en su poder é de su mano» pore! tiem- 
po sobrcilicho de un año del dicho sobreseimiento; pero si 
dentro del año de! dicho sobreseimiento el dicho señor rey 
de Navarra cobrare los otros rehenes que salieron de su po- 
der, sea obligado á los poner en mano de la dicha señora 
reina de Aragón, para que estén so aquella manera é con- 
dición que han de estar los rehenes que agora están en po- 



5i5 



dcr (le! lUcho señor rey de Navarra, dentro del onal dicho 
lérm'mOj.si se acordaren ¡as diferencias que son caire el di- 
clío rey de Navarra é el diclio [>rínci¡>c de Navarra, con 
acuerdo é consentimiento del diclio señor rey de Castilla, que 
la dicha sonora rciua haya de tlar ú entregar, é dé, é entre- 
gue libre c dcsembargmlanicntc ios dichos rehenes al dicho 
príncipe de Navarra; (i si non se acordaren en la manera 
sobredicha dentro del ilicho término, que la dicha scilora rei- 
ua los haya de lomar, ei>riii)tido cl dicho tiempo del dicho 
un año al dicho rey de Navarra, se^^und 6 por la forma é 
manera que los recibió, é que las fortalezas se tornea al di- 
cho príncipe; é si las rehenes tornaren en el caso de discor- 
dia al dicho rey de Navarra, que sean en su'poJer en la ma- 
nera que agora csláa. 

Lo octavo, porque la dicha señora reina de Aragón sea 
mas leniifla 6 obligada de tener, é guardar é complir todo 
lo contenido en esta dicha cscriptura, c cada cosa é parte 
delloquc á ella incumbe de fascer seguud el tenor é forma 
desla dicha escriptura, que dentro de tres dias después de la 
data della, faga juramento solcpnc de tener, é guardar, é 
fascer, é cojupltr, é ejecutar todas las cosas contenidas en 
esta escrilura. que asi á clia incumbe de fascer, é cada co- 
sa é parle dellas bien c vcrdaderamenle pospuesto todo 
amor, odio é parcialidad. 

1.0 nono, que dentro do cuarenta dias primeros si- 
guienlcs después de la data <lesta presente escritura , sean 
depu lados por el dicho señor rey de Castilla dos personas, 
é asimesmo por el rey de Navarra como logartenienle ge- 
neral del dicíio señor rey de Aragón otras dos personas, 
los cuales sean jueces para ver, é declarar, 6 decedir , é 
determinar los daños, lomas, robos, quemas, prisiones é 
rescates que son fechos por ios subditos é vasallos del rey 
Tomo XL 33 



sn 

Aragón en las fronleras de los rcgnos de Castilla; é 
olrosí por los subditos é vasallos (Jel dicho señor rey de Cas- 
tilla en las fronteras de los regnos de Aragón é Valencia, 
los cuales dichos jueces, dentro de seis meses primeros si- 
guientes contados desde el dia que fueren nombrados fasta 
sercomplidos, hayan de ver, é conocer, é declarar, decidir 
é determinar las lomas, robos, quemas, prisiones, é rescates 
(' Iros danos susodichos en la manera siguiente: el un juez de 
Castilla será en Monteagudo, é t\ otro de la parle de Ara- 
gón será en Calalayud, é el otro juez de parle de Castilla 
será en Requena, é el otro de parte de Aragón será en Bu- 
ñol; ú los dos primeros cnnoccrun amos juntamente de los 
daños fechos en la frontera de Castilla, que confína con el 
solo regno de Aragón; ó en la frontera del dicho regno de 
Aragón conosccrán los otros dos de los daños fechos en Ib 
frontera de Castilla que confina con el regno de Valencia, 
(* en la froiilera ilel dicho regno de Valencia, 6 proccdcrA 
en esta manera: los dos jueces que son de una frontera se 
concordarán entre si para dia cierto para facer dar pregoa 
cada uno en su frontera, el cual se haya de publicar por 
tad:ts a([uellas tierras comarcanas, en manera que sea creí- 
ble poder esto venir á noticia en lodos aquellos logares don- 
de fueron los daños rccihidos, é en e! pregón se conlerná 
que lodos los [faiiiflcados parezcan delante dellos para dia' 
ó dias ciertos en logar señalado, onde haya cada uno de 
declarar ios daños que le fueron íccfios; é después deslo los 
dichos jueces se hayan de ayuntar en un logar ó logares 
en cualquier parte de sus fronteras, onde ello-^ acordaren 
que mas lijeramento é mejor puedan facerlas pesquisas de 
los dichos daños, asi de un rc¿no como del otro ^ las cua- 
les hayan de facer ambos juntos, é non uno sin otro; é 
por csla manera hayan de proceder los otros dos jueces de 



5i5 

fas otras fronteras susodichas, las cuales pesquisas acaba- 
das, los dichos jueces las hayan de mostrar con la deci- 
sión, declaración c determinación que sobre ello íiciercn, 
dende en veinle dias primeros siguiente, al señor rey de 
Castilla é al roy de Navarra, comoá logartenienle general 
del señor rey de Aragón; é que estos jueces que han de fa- 
cer las dichas pesquisas, é la decisión, é determinación ó 
declaración delías hayan poder é auctoridad para ello 6 
para cada cosa é paMedello, é hayan de proceder é proce- 
dan en lodo ello sumaria é siaiplemente é de plano, sin 
eslrépitu é figura de juicio, remola éqnitti loda íipellacion, 
é suplicación , é agravio é nutlidad é lodo otro recurso. E 
el .dicho señor rey de GasLilla, desde el dia que le fueren 
mostradas las dichas pesquisas, é decisión é declaración, é 
delerminncion deltas en forma públici fasta tres meses pri- 
meros siguientes, sea obligado de facer restituir efelual- 
meotc la estimación de lodos los daños fechos por la parle 
de sus regnos á los de los regaos de Aragón ¿ de Valencia, 
segund que fueren declarados é decisos t determinados 
los dichos dallos por los dichos jueces; é si dentro de los di- 
chos tres meses non los ficierc restituir, que sea obligado á 
los facer restituir con el trasdobla. 

Otrosí, desde el día que fueren mostradas las dichas 
pesquisas, C la dectaracion, é decisión ó determinación 
que por virtud deltas los dichos jueces ficieron al dicho rey 
de Navarra como á logarlenienle genera] de los regnos de 
Aragon.é de Valencia fasta tres meses primeros siguientes, 
él sea obligado k facer restituir cfcctualmente todos los da- 
nos fechos en las fronteras de los regnos de Castilla, con- 
tando desde Agreda fasta Murcia, los cuales si non ncierc 
restituir dentro de los dichos tres meses, sea obligailo á los 
pagar con el trasdoblo; é lo susodicho todo se entienda de 



5IC 

los danos íecho« desde el año que pasó de mili é cualrocíen-^ 
tos é cuarenta año» fasta el dia de la publícactou del 5o< 
brediclio sol/reseimíeulo. 

Otrosí que los üoLrediclios cualro jueces ú otros, segao 
fuere acordado [ior lo» tli(>lios scAorcs reyes de Castilla é de 
Navarra, sean alcaldes é jueces cu las díetias fronteras en 
todo el año del dicho sobrc^KÍmicoto, [tara que fn¿^a coui* 
plíinieido de justicia de todos los nialfcchoros de los dañus 
que Gcieren de la una parle á la otra, é'dc la otra á la otra, 
prque mejor sci guardado el dicho sobreseíinicnto, é estos 
hayan acloridad ó poder complido para coinplir é ejecutar la 
justicia en ciiíilc«ii|uior iiííilfccliorcs, ó sus bienes, por sola 
colisa de losmniesó daños que se fíciercn dentro del dicho 
uno de unns fronteras t\ otras, é de otras á otras, 6 para fa- 
cer eniendnr ii los dapnificados de sus dapnincaniicnlos; é 
que cnd.'i uno de los jueces en su frontera puedan Cfsnos- 
ccr , 6 conozcan de todo ello, é lo oir, é librar, é delcrmí- 
nar, 6 ejecutar sumaria ¿simplemente, ó deplano> sin es- 
liApilu c íi^MiraMc juicio, subida solíuncnle \n verdad lo mns 
brevemente que ser pueda, non dando lugar á dilaciones ma- 
liciosas, remota 6 ipjiladn toda rt|icILic¡on , ú suplicación, é 
agravio, ó iiijlid;iil, r lodo olrt» rcciitso, do lo (|uc cada uno 
de los jucíícs en su frontera liciere, librare é determinare, 
l^ scnlcnciare, 6 ejecularL'; 6 iiuc cada uno de los dichos 
jueces Iciifía poder en su frotilera, á que los unos sean obli- 
gados de dar favor ó ayuda á los otros, 6 los oíros á los 
otros, od inciccm vi vicisim, cadu que fueren requeridos 
unos por otros. Otrosí, que los sobredichos jueces han de ju- 
rar é juren el uno en poder del otro , é el otro del otro, en 
forma debida é |K)r ante notario público, que así en el fas* 
cer délas dichas pesquisas, como en la ejecución de la jus- 
ticia contra los malfectiorcs, c eu Lodo lo otro susodicha 



5517 



I 



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ellos é á cada uno dcllos comeliJo» procederán é se haber.ín 
bien, é fiel é rclamenle, pospuesta toda afecion éloda otra 
cosa que pudiese perjudicar á la verdad é á l.i juAlicia. 

Lo décimo, que por cuanto el muy ilustre rey de Fran- 
cia, á reqiicsla del dicho señor rey de Casulla, fi/.o prego- 
nar guerra contra el rey de Navarra c sus parciales, 6 
tierras que son á su olfidiencia; é segund la herman- 
dad, 6 lianzas é confederaciones de los reyes, en el so- 
brescirnicnlo de guerra (jue! dicho señor rey de Castilla 
ficiere, el diclio rey de Francia , sus titiras é señoríos é 
subditos d naturales han de ser comprebcndidos, es apun- 
tado 6 concordado entre las dichas partes que se faga é 
curn[»la así cuanto toca á efelo ú por cabsa de la dicha guer- 
ra por el dicho rey de Francia pregonada ; ó quel dicho se- 
ñor rey de Cíislilla haya de segurar quel dicho señor rey 
de Francia non fará ,. nin mandará , tiin consentirá facer 
males algunos ni daños en la parte del reino de Navarra, 
que es á obidicneia del dicho rey de Navarra, ni otrosí. en 
el regno de Aragón, por cabsa de las guerras que fasta aquí 
eran entre jos regnos de Castilla ú de Aragón 6 de Na- 
varra. 

Lo undécimo, es apuntado O concordado entre las di- 
chas parles que asimismo so faga sobreseimiento de guer- 
ra entre el dicho señor rey de Navarra é el dicho príncipe 
D. Carlos su íijo, é las tierra'* del rcgno de Navarra que 
están d ohcdiencia del dicho rcgno de Navarra , é las tier- 
ras que están á obediencia del dicho prínci[ie, por tiempo de 
un año, que se cuente desde el dia de la data de la presen- 
te escritura fasta ser complida, dentro del cual dicho tiem- 
po cesen todos actos de guerra de ía una partea la otra, ó 
de la otra á la otra ; é las tierras que están en la obedien- 
cia del dicho rey de Navarra, que estén por él eu la mane- 




518 

ru que agora están, por todo el dicho tietnpo del dicho 9o- 
hreseiiníento; é otrosí las tierras que están ú ia obediencia 
del dicho principe eslén por él en la manera que agora 
están. 

K porque deniro del dicho tiempo se pueda contratar 
algund bien de paz enlrc el dicho rey de Navarra é su fijo, 
es apuntado é concordado entre las dichas partes que! di- 
cho señor rey de CaslíJia é la dicha señora reina de Ara- 
gón, araos A dos jiintamcnle, é non el uno sin el otro, 
vean en las diferí^iicias que son entre ellos , é lo que por 
ellos fuere deteniilaado, juzgado, senlenc'iado ¿ <Ieciarado 
juntamente como dicho es, se haya de guardar é complir. 

Lo duodécimu, que por cuanto en un capitulo suso cs- 
cripto se contiene que, durante el tiempo del dicho sobre- 
seimiento, puedan contratar los de los dichos regnos unos 
con oíros, é otros con otros, entrnnde, ¿saliendo, 6 estan- 
do Ubre é seguramente ejerciendo sus mercadurías, é todos 
los otros actos que usaban é acoslumbrabau, é podian facer 
en tiempo de lodo buena paz é concordia, es apuntado é 
concordado que non se cslienda el sobredicho (vipftulo, ni 
se entienda de los criados del dicho rey de Navarra, ni otro- 
sí de las otras personas sus parciales, que Itan estado é es- 
tán en los dichos regnos de Aragón ó de Navarra, en de- 
servicio del dicho señor rey de Casíilía é contra su- volun- 
tad , los cuales ni algunos dellos non puedan entrar ni en- 
tren en los diclios regnos de Castilla sin licencia 6 especial 
mandado del dicho señor rey de Castilla jpero que si en- 
traren alguno (i algunos dellos, que entren á su Cíirgo, é por 
eso non se entienda ser quebrado el dicho sobreseinúen- 
lo, salvo si fuese probado que alguno 6 algunos de los so- 
sobredichos entraron por mandamiento del dicho rey de 
Navarra; pero si para allegar de su drccho el dicho rey de 



510 

Navarra quisiere enviai algund procurador, pueda enviar 
uno ó dos para proseguir el derecho del dicho rey, si esto* 
viere la dicha señora reina de Aragón á la sazón en eslos 
regnos de Castilla, 6 el taJ procurador ó procuradores pue- 
dan entrar seguros, trayendo consigo el procuralorio del di- 
cho rey para la tal causa , ó non en otra manera ; ú c! tal 
procurador ó procuradores gocen de segundad entrando en 
eslos regnos, estando é tornando; ni por esto se entienda 
ser quebrantado el dicho soUiescimicnto ni incurrir en pena 
alguna. 

Lo tercio décimo, porquel dicho sobreseimiento entre 
los dichos rey de Navarra é el dicho D. CJrlos su fijo, en las 
tierras del regno de Navarra, que son so la oitcdicncia de 
cada uno dellos sea mejor guardado, fué apunta<lo é con- 
cordado que si por el dicho rey de Navarra 6 por sus secua- 
ces ó parciales , ó por los de las tierras de su obediencia 
fuere quebraoLado el dicho sobreseimiento , faciendo cua- 
Icsquicr males ó danos al dicho principe tí, Carlos , ó á los 
de 8u parte , ó á los de (as tierras de su obediencia , seyen- 
do esto nulificado ¿ la dicíia señora reina de Aragón por 
parte del dicho príncipe D. Carlos, sea cita obligada á co- 
nocer de los dichos males ó daflos, ó sabida por ella la ver- 
dad en la forma susodicha^, lo cual deba saber dentro de 
veinte días después de la dicha notificación fecha por el di- 
cho príncipe, haya de requerir a[ dicho rey de Navarra tpie 
pague al dicho principe ó á su cierto mandado los danos 
que así por él Jes fueren sentenciados con el trasdoblo, lo 
cual lodo el dicho rey de Navarra sea obligado á pagar 
efeclualmcnle dentro de treinta dias, después que por la di- 
cha reina fuere requerido. E si por parle del dicho principe 
D. Carlos, ó por sus secaces 6 parciales, ó por los de las 
tierras de su obidiencia fuere quebrantado el dicho sobre- 



sciinienlo, faciendo algunos males ó danos contra ul dicho 
rey de Navarra, (> coíitra los suyos, ó conlra los de la» 
tierras de su oljedicncia, sea tenida la dicha reina de facer 
compliniieiilo de justicia en la manera Susodicha, facicado 
pagar al iliclio iiriiicipü los danos t|ue pOr su parte fuesen 
fechos con el trasdoblo, cu los tOnninos, c plazos O en la 
forma que! dicho rey tic Navarra es obligado á pagar. 

Los cuales lodos capítulos suso cncorporados, ó lodo lo 
en ellos c en cada uno dallos contenido, los sobredichos se* 
ñores reyes du Castilla ú de Aragón, ú cada uno dcllos por 
s¡ é por sus rcgnos, licrras c señoríos, c vasallos, é subdi- 
tos ó naturales dellos; é asimisnio el ilicho rey de Navarra, 
como logar lenienle general dol dicho señor rey de Aragón 
tí en su nombre i'ropio; é nsimcsmo la sobredic!ia muy alta 
ó muy cxceloalc ó njuy virtuosa reina é señora D.* Maria, 
reina de Aragón ú de las dos Sceilias, leglliina mujer del 
dicho scüor rey do Aragón, c por lo (luc á ella pcrtcncsccé 
tañen los dichos capítulos suso cncorporados; é otrosí, el 
magnifico caballero moscii Fcrrcr de Laniiza, consejero 
del dicho señor rey é justicia de Aragón por el poder á él 
dado [jor el dicho señor rey de Navarra» por sí c como 
lugar leiiiente general del dicho señor rey de Aragón, 
por virtud de una su carta de poder, escripia en per- 
gamino de cuero, ó firmada del nombre det dicho señor rey 
de Navarra, 6 sellada con su sello secreto, ó signada de 
notario público » el (cnor de la cual va cncorporado en ña 
desle público inslrumcnlo, facen 6 otorgan, é ficicroa 6 
otorgaron ante nos los secretarios 6 notarios públicos 6 los 
testigos yuso escriptos, especialmente para ello llamados é 
rogados; é asiinesmo lo han de ratiñcar, ¿ facer, é otor- 
gar, é lirmar, c jurar por si mesmos personalmente, los di- 
chos señores reyes de Aragón 6 de las dos Secilias, ó. rey 



521 



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I 



lavarra , 6 principe D. Carlos su fijo , é cada uno dcllos 
lodos, é cada uno por si é por sus rcgnos, tierras c srfio- 
ríos, servidores, é vasallos, ó subditos ó naturales dcllos é 
de cada uuo dcllos, los dichos ca[)itulos suso cncorporados, 
ó lodo lo en dios é en cada uno dcllos eoutcnido, é cada 
cosa é (inrtc dellos, segund 6 por la forma c manera que en 
ellos é en cada unodcllos se contiene; para lo cual todo lo su- 
sodiclio en los dichos capítulos contenido, ó cada cosa ó 
parle dcllo así Icncr, é observar, é guardar 6 coni[ílir los 
dichos scfiorcs rey D. Juan de Castilia é de Lcon, é reina 
D.* María de Aragón é do las dos Sccilias, o osimcsinn el 
dicho señor rey de Caslilla, por el dicho príncipe de Na\ arra, 
su muy cam é muy anuido sobrino, é por [wk-r que dis 
quo del lieiie; c otrosí el dicho mosen Forrcr de Lanur.a, 
juslicia de Aragón por el ¡todera úldado por el dicho señor 
rey de Navarra en su notníjrc propio, cconio lu^^^ar teiiienle 
general del dicho señor rey de Aragón , su hermano , ó por 
si éen su nombre propio é cada uno dellos; -5 otrosí el di- 
cho juslicia en nombre suyo propio, ú por lo que á él tono 
la guarda 6 conservación de los dichos capítulos, como uuo 
de los caíjalleros del dicho regno de Aragón, íTcteron jura- 
mento ;i Dios i) Santn*!\Iaría, é á la señal de la crus + 6 á 
las palabraíi de los Santos Kvangclios taniúndoJos corporal- 
mente con sus propias manos , é teniendo el libro dellus an- 
te los dichos señores rey D. Juan de Caslilla é de León é la 
dicha reina D/ Maria de Aragón ú de Sceiüa , el reveren- 
do padre in Cristo D. Alfonso de Ponseca, obi'ípo de Avila, 
oidor de la audiencia del dicho señor rey c del su Consejo, 
é otrosí los dichos señores rey é reina jurando é prometien- 
do. E juraron é prometieron cada uno dcllos en su fóe é pa- 
labra real, é el dicho justicia de Aragón en ánimas de los 
dichos señores reyes de Aragón é de Navarra, por el dicho 




5á2 

|K)der que para ello mostró, é en la suya propia, de Icner, é 
guardar, é observar, é que ellos 6 los sobredichos é cada 
uno dcllos lernán, observarán, é guardarán, é compliráo, 
é faráu guardar, é observar, ¿complir, é que sean guar- 
dados, é tenidos, é observados, é complidos bien, real, 
leal, entera, üel ó perfelamente sin diminución ni contradi- 
cion alguna por ellos mesmos, é por sus regno&., tierras, é 
señoríos, servidores é vasallos, subditos é naturales, é por 
cada uno dellos de qualqulcre estado ó condición, prehemi- 
nencia é dignidad que sean , ansí en general como en espe- 
cial , é particular é singularmente los sobredichos capítulos 
suso cncorporados, é todas las cosas é cada una dcllas en 
ellos contenidas, en todo ó por todo, cada uno lo que á él 
lañe é pertencsce facer, é guardar, é tener é complir se- 
gund el tenor é forma de los dicho? capítulos suso cncorpo- 
rados, é cada uno dellos, todo esto é cada cosa dallo, ce- 
sante todo fraude, cautela, engaño, Qecion, simulación é 
toda otra cosa dequalquier natura, vigor, efeto, qualidad 
é misterio que en contrario sea ó ser pueda ; ó quo durante 
tiempo del dicho sobreseimiento, las sobredichas partes, oia 
alguna della^, nin otro por ellas, nin una contra otra, oía 
otra contra otra, nin sus regnos, tiaras é señoríos, servi- 
dores, vasallos, subditos é naturales dellos en general , nin 
eDCS[}ecial, nin particular, nin singularmente non fagan 
nin mandarán, nin consentirán, ni permitirán facer nin 
que sea fecha guerra, mal, daño, injuria nin ofensa contra 
las personas, nin en los bienest regnos, (ierras, señoríos, 
VftsalJos, subditos c naturales de los dichos señores reyes é 
principe, nin de alguno dellos en general nin particular, 
QÍn singularmente referiendo singula singulis, tácita oíd ex* 
presa, direta nin iudíreta, pública nin aseondidameote, por 
si nin por inlerpósitas ¡)er3onas, nin por arte, fraude ó otra 




Cualquier machinacion ó onganoqiie decir ó pensar áe pue- 
da * nin daráii^ nin consentin'in, niti permilir¿\n ser (1)» nin 
que sea dado para ello favor nin ayuda, nin consejo^ nin 
esfuerzo; nin rcceplarán, nin acojerán, nin defenderán en 
sus casas , é regnos, é tierras é señoríos á los que lo con- 
trario ücicren, 6 cometieren, ó presumicren de facer, ó 
dieren para ello favor, ó ayuda, ó consejo, ó consentimien- 
to, ó permisión callada 6 expresamente p en otra qualquier 
manera, ú alguno Jellos antes los entregarán coa todo lo 
*que \e^ fuere fallado, para que se faga é sea fecho dcllos 
complimiento de justicia, segund el tenor é forma de los 
dichos ca|»itulos suso encorporados; é que procederán é 
mandarán que sea procedido contra los tales dcUnqucntes 
é contra sus bienes, por manera que sea complida é ejecu- 
tada la justicia en ellos é en sus bienes como contra viola- 
dores é quebraoladf>res de paz, é concordia, 6 tregua, é 
seguro fecho, puesto 6 firmado por su rey c señor natural. 
Asimesmo íurán é guisarán por mañera que los dapniQca- 
dos, sabida la verdad sin estrépilu ó figura dcjuicio, ó sin 
otra dilación, hayan complida emienda é salisfacion de sus 
dapnificamienlos; t] que darán é farún dar para ello todo fa- 
vor» é ayuda, é consejo é obra que cumpla todo csloé ca- 
da cosa dello, por manera quel dicho sobreseimiento é los 
capítulos suso encorporados, 6 todo lo en ellos é en cada uno 
dellos contenido sea tenido, guardado é observado, é com- 
pliílo, bien, é fiel, é pcríeta , é rea!, 6 legalmenlc con cfe- 
to en todo í por lodo, sogund que en ellos c en cada uno 
dellos se contiene; é demás que qualquier "de las dichas 
partes que sabrá ó sentirá que por otro ó otros, aunque 
sean suyos ó de su parte, quiera ser fecho ó cometido lo 



(I) Tul vei/ffcer. 



52 i 

coolrario, lo notifirara á aquel ó aquellos cwyo interese será, 
luego é lo mas aitia é anlc que ser podrá, porque lo sepan é 
sa pupdaQ guardar é guarden de rescebir mal nío dano al* 
guno; é otrosí, qucl dicho señor rey de Aragón por su per- 
sona ratiñeará el dielio sobreseimiento é capítulos suso en- 
cnrporados, ú asímesmo este público instrumento ó todas 
las cosas en ellos c en cada uno dcllos conlenidas, ú f:irá é 
prestará otro tal juramento por la forma é manera susodi- 
cha, de lo guardar ».6 tener, ó complir, é observar, é non 
ir, niu venir, nin pasar, nin consentir, nin |)crmitir ir,' 
nin venir, nin pasar contra ello nin contra cosa alguna 
nin paKc dello, so la pena yuso escripia « 6 so las mesmas 
firmezas, c qiialidades, ó renunciaciones, é cláusulas 6 yin- 
culos que en este presente instruincnLo son é serán conteni- 
das, lo cual lo;Io firmará de su nombre é lo mandará sellar 
con su sello , c lo otorgará ante notario público c tcsiigos, 
en manera que faga fé; ó esto fará c complirá asi dentro 
de cuatro meses primehos siguientes contaderos del dia de 
la fecha deste presente instrumento público, ó antes si an- 
tes ser pudiere ; c asimesmo dará c entregará el instrumen- 
lo púhlico de la dicha ralifinacion al maestrescuela de Si- 
güenza , embajador del dicho señor rey de Castilla, el cual 
el dicho señor rey ha enviado al dicho señor rey de Aragón 
8U primo, ó al procurador quel dicho señor rey de Castilla 
tiene ó tovicre en corte romana; é que la dicha entrega del 
dicho instrumento se fa;^a dentro de un mes del dia que 
asi se ha de facer la dicha ratificación; 6 eso mesmo quel 
dicho señor rey de Navarra, como lugar teniente general 
del dicho rey de Aragón, su hermano; 6 otrosí, por si ojís- 
mo sea tenudo de facer ó faga otra tal ratificación é jura- 
mento, é por esta mesma forma 6 manera que suso es dicho 
de hoy en veinte dias primeros siguientes, ó dé. ó entregue 



525 

ei instriimenlo ilclla, firmado ilc su nombre , 6 sellado con 
su sello, ó sigamlo il: nolmio público , cnmannrA quo fapa 
fé, al dicho juslicia do Arairon, pon|u? lo él envíe luego ai 
dicho scuor rey de Castilla , ó olro la! para el dioho prínci- 
pe su fijo, el cual le será entregado por parle del dicho rey 
de Navarra, dentro de diez días despucs de fecha la dicha 
ralifícacioa. 

E asimismo el dicho príncipe de Navarra ratificará» é 
otorgará, é de uucvo fimar'i ó jurará dentro do los dichos 
veinte dias. por sí é pir las cihdades, c villas, é lugares , ó 
tierras, é servidores, ó vasallos, c súhdilos ó naturales do- 
lías que están so sn obidiencia en el dicho rci^a.) á2 Navar- 
ra, el dicho sobreseimiento é todas las otra^ cosas é cada 
una dcllas contenidas en los dichos cíipitulos suso cjieorpo- 
rados que á él tañen, ó pcrtenescen fasecr, c eoniplir; é fu- 
ra, é prestará personalmente c con esas mesmas cualida- 
des, é firmezas, c vínculos, é so la pena que adelante en 
este instrumcdto será contenida ; é desto dará, c fará é 
otorgará el dicho príncijie de Navarra dos públicos instru- 
mentos de un tenor, firmados de su nombre c sellados con 
su scllü , é signados de notario público : el uno para ei di- 
cho señor rey de Castilla, c el otro para el dicho señor rey 
de Navarra , el cual ha de ser entregado al dicho rey de 
Navarra dentro de diez días (^el día de la dicha ratifica- 
ción. Todo esto é cada cosa é parte delio farán, é firmarán 
é jurarán de guarda', é complir é tener los sobredichos ro- 
yes é príncipe, é cada uno dcllos; ú farán guardar ó obser- 
var, é tener, é complir, c que sean tenidos, ¿guardados, é 
complidos , é observados por ellos é por sus regnos, ó tier- 
ras é señoríos, servidores, subditos, vasallos é naturales dc- 
llos, é por cada uno dellos los dichos capítulos suso conte- 
nidos , é cada cosa é parle dellos , seguud é por la forma é 



lanera que eo ellos é en onda uno dellos, é en eslc inalru- 
niento es C será conLenido: é por el dicho señor rey de 
Castilla es olorgaJo, firmado é jurado E ledas estas cosai 
susoJiclias é cada una deüas pmineticron, é se obligaron, 
é juraron loa dichos señores rey de Castilla, é reina de Ara- 
gón, é el dicho justicia de Aragón, por poder del dicho se- 
ñor rey de Navarra como lugarteniente general del dicho 
señor rey de Aragón, é en su nombre propio é por sí mesmo 
en lo que á él alanc, como suso es dicho. E esa misma obli- 
gación, é promisión, é juramento han de fascer é farán los 
dichos señores reyes de Aragón é<le Navarra, é prínci()e su 
fijo é cada uno delíos, do lo facer, é complir, é tener, ó 
guardar, é que lo farnn, ú complirán é lernán, é guardarán 
perfela jd complidamenle todo é cada cosa é parle dello co- 
mo susodicho es. so pena que aí^uel 6 aquellos que lo así 
non gfiardaren , é ficieren, é cumplieren , é contra ello ó 
contra cualquier cosa ó parle dcllo fueren, ó pararen, ú vi- 
nieren, ü conslnliercn, ó permitieren ir, 6 venir, ó pasar 
en lodo 6 en cuaíquier cosa ó parte dello, sean por ello per- 
juros é quebraiitadorcs de paz é concordia , ú incurran co 
pena de un millón de coronns de oro para la parle obiilien- 
te, la cual pena , por esc mesmo fecho, é por ese mesmo 
derecho le sea aplicada, é aquella demandada í non, é pa* 
gada , ó non pagada, ó graciosamente remilida, que toda- 
vía el sobreseimiento é capítulos soso cncorporados , é lo 
contenido en este público instrumento é cada cosa 6 parle 
dello. hayan quedado 6 queden en su fuerza é vigor; 6 to- 
das las dichas partes* é cada una dcllas, así en general co- 
mo en especial , é singular é particularmente sean 6 que- 
den ascritos. é tcnudos, é obligados á lo guardar é tener, 
(i complir, é observar todo ó cada cosa é parle dello, ente- 
ra ó complidamenle, segund ó por la forma ó manera, <^ 



Ü 



527 

como en los dichos capítulos, é en este instrumento se con- 
liene; é que este contrato haya fuerza é vigor de ley, 6 
sea guardado como ley, é haya aparejada ejecución como 
si fuese cosa juzgada por sentencia dada por juez compe- 
tente é expresamente consintida (^ pasada en cosajudgada, 
é aun á mnyor abondamicnlo é por mayor guarda é Firme- 
za é seguridad , fas cuarenta personas representantes la 
corle general del reino de Aragón, é otrosí, los prelados, 
barones, nobles, caballeros, gentiles ornes, clbdades é 
villas de los regnos é señoríos de los dichos señores reyes 
(^ prfnci[ie que de yuso serán nombrados, hayan de ju- 
rar é volar , é voten é juren, é los legos fascer é fagan 
juramento, é voto, é pleito, c homenaje de tener, ¿guar- 
dar é fascer, é farán por Inl manera que los dichos se- 
ñores reyes é príncipe, ú cada uno dcHos por sí ó por sus 
regnos, tierras 6 señoríos , é serviilores, subditos, vasa- 
llos é naturales, é cada uno dellos guarden é cumplan, 
é guardarán , é coniplirán , é farúu con todo su leal 
poder quesean guardados é complidos los dichos capítulos 
suso encorporados, é cada uno dellos, é este público ius- 
Irumcnto, 6 lo en ól contenido; c que non ayudarán , nin 
darán favor, nin ayuda, nin esfuerzo, nin consejo callada 
nin expresa, pública nin ascendida, directa nin indirecta- 
mente á los qucbrantatloresé violadores de los dichos capí- 
tulos é deste instrumento público, nin de lo susodicho, nin 
de cualquier cosa nin parte dello; á los cuales prelados, ba- 
rones, nobles, caballeros, gentiles ornes, clbihules é villas 
los dichos señores reyes é príncipe han de fascer é farán 
prestar, é fascer, é que fagan ¿ presten personal é realmen- 
te el dicho juramento, ó voto, é pleito, é homenaje, del 
dia presente de la firma deslos capítulos, é instrumentos 
fasta sesenta dias primeros sij{uienles: é que de agora para 



528 

entonces los dichos fcyes é príncipe, 6 cada uno dellos ab' 
suelvan, é remitan, é reüevea, é quiten, é absuelven, é 
reniilen, 6 relievan, é quilan á los dichos perlados, baro- 
nes, nobles, caballeros, é fijos dalgo, ó genlilcs ornes, cib- 
(ladcsó villas, de todo juramento, 6 pleito, é homenaje, é 
fidelidad, é olro cual<iuier vínculo a que le sean ásenlos, 
tenidos ó obligados, cuanto lañen ó tañer puede á esto so- 
bredicho; por manera que ellos nin alguno dcllos non sean 
lenudos nin puedan ser compelidos dd dar favor, nin ayu» 
da, nin consejo á los quebranl.idorcs de los dichos eapllulos 
é de lo contenido cu este público insirumenlo, ó de cual- 
quier cosa ó parte dcllo, so las penas susodichas. Para las 
cuales cosas todas susodichas é para cada una deltas, así 
tener, é guardar, é cojiiplir, é observar, cada uno en lo 
que ;i él pertenesce é tafic fascer, c guardar, é observar ó 
com|)lir, los dichos señores rey de Castilla por sí ú por el 
muy alio é ¡loderoso D. Carlos, rey de Francia, su muy 
caro é muy amado hermano, primo é aliado, é asimesmo 
por el dicho príncipe de Navarra, su muy caro é muy ama- 
do sobHno é aliado , en cuanto tañe al dicho señor rey de 
Castilla, é otrosí ni dicho [u'incipe de Navarra la guarda é 
conservación de los dichos capítulos suso eneor|)orados ; c 
asimesmo la dicha seílora reina de Aragón, cada uno en su 
nombre propio; é otrosí el dicho justicia de Aragón, en nom- 
bre del dicho señor rey de Navarra , como lugarteniente 
general del dicho señor rey de Aragón, su hermano, ó en 
su nombre propio ú por sí mearao» se obligaron; é ol dicho 
señor rey de Aragón se ha de obligar, ú asimesmo el dicho 
señor rey de Navarra; é á ello se obliga el dicho justiciaj 
por virtud del diclio poder ; O esa mesma obligación ha de 
fascer el dicho príncipe de Navarra |)or si; é quisieron ó 
quieren ser, é que sean obligados expresamente á ello é ú 



529 



cada cosa dello, todos 6 cada uno delloa, por sí ó por sus 
regnos, tierras é señoríos, servidores, vasallos, subditos, 
é naturales dellos, é por sus bienes, así fiscales como pa- 
trimoniales, é oíros cualesquiera so las penas, vinculos, 
firmezas, cláusulas, obligaciones, promisiones é juramen- 
tos susodicims; t' con esas mesmas cualidades 6 esta mesma 
obligación é promisión, é por esta mesma forma é manera 
lo han de facer é otorgar, ó farán, c otorgarán; é so eso 
mcsmo juramento, ó firmezas, ó cualidades*; vínculos, per- 
sonalmenlc como suscidicho es, el dielio señor rey de Ara- 
gón por sí, é el dicho señor rey de Navarra, como su lugar- 
Icnicülc general en sus regnos c por sí mesmo; ú el dicho 
príncipe de Navarra, ó cada uno dellos por sí, 6 por sus 
regnos t é tierras, é señoríos, servidores, vasallos 6 natu- 
rales dellos é de cada un) dellos renuneiitidi, ronunciaron 
expresamente á todo ó cual(|inei' derecho canónico 6 cevil, 
ley, uso, fuero c costumbre , ó previllejo, ó rescrito ó otra 
cualquier cosa de cual ¡uicr natura, vigor, efecto, cualidid 
é misterio que en contrario sea ó ser pueda, de lo susodi- 
cho, ó de cualípiicr cosa ó parte dello, é las leyes que di- 
cen que los derechos prolií bilí vos non pueden ser renun- 
ciados, é que la general renunciación non vale si non pro- 
cede lá especial , é que alguno non se entiende renunciar 
ol derecho que no i sabe que le compete; é que de su cier- 
ta ciencia é propio molu é poderío real absoluto, los dichos 
señores reyes é reina é príncipe, é cada uno dellos suplinn, 
ó suplieron , é suplirán cualesquier defectos ó obmisiones, 
é otras cuaicsqutcr cosas, así de sustancia como de solep- 
nidad, 6 en otra cualcsquier manera necesarias c compli- 
deras c provechosas de se su[)lir para validación ó corrobo- 
ración é íirmciía ó observación de todo lo susodicho 6 de 
cada cosa ó parle dello; i^ juraron, é prometieron los di- 



Tumo XL 



34 



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icfM áe AngM é üaracn ¿ ca a 
; é Mf lo janiia é fcta 4e janr ela 
pCfMXUtaKDl^ » é oCforf d Acbo prtocí^ áft llt wn 
dbf ato «IgHO ádos ni oiro por clot, ni por cMlqnier 
Irfhi D0B fMríkn, DJD deaMndtrán, ni rescünráB 
dM, wn tééfácum ^ ni JhptfMiekín eootra el díebo 
maUOt ni onráo Mía et» qoe les sea otorgada por 
1ro Santo Padre, 6 por cualquier perlado ó otra persona que 
para ello baya poder propio rootu ó á sa postidacioii , 6 de 
otro, é aünr|i]c (odo c^^ncurra ayuntada 6 apartadaiDenle. 

Otrosí, \m prelados, barones, nobles, caballeros, fijo^ 
dalf^o, cÜMladcs, villas é logares que han de jurar, firmar 
é votir, é hojRT pleito homenaje de guardar, é tener, é 
complir loH dichos capítulos, é cada uno dcllos, 6 lodo lo 
JNisodícho f'. cada cosa dello en la forma ó manera Misodi- 
cha, \H}T parte del dicho señor rey de Castilla son estos: el 
reverr^ndo padre in Chrislo don Alfonso Carrillo, arzobispo 
de Toledo, primBdo de las Españas, chanciller mayor de 
Castilla ; loa reverendos padres obisjws de Avila , é Cuen- 
ca, ó Sigücnza, é Carlajena, 6 los marqueses de Sanlilla- 
na A Villí*na; el niíicstre de Calalrava, los condes dé Haro, 
é riasencia, é iMedinaoeli; Ruy Diaz de Mendoza, mayor- 
domo maynr del d1r;ho señor rey, é Juan de Luna, é Juan 
Hamircz de Arellano, é Carlos de Arellano, é Pedro de Men- 
doza Mendoza fsiej, [ireslamero mnyor de Vizcaya, Pero Sar- 
miento ó luan do Padilla, todos dct consejo del dicho señor 
rey do Castilla, é Pom Fajardo, su adelantado mayor del 
rogtin do Murcia ; vasulloH del dicho señor rey las cibdades 
de Bi^rgoH, do Murcia, 6 Cuenca, 6 Sigücnza, 6 Soria , é 
Cnrlajena, é las villns de Agreda é Molina, é Requena. E 



por la parle de los regnos de Aragón han de firmaré jurar 
los dichos capítulos é todo lo susodicho é cada cosa dcllo, 
en la manera que dicha C3, los sobrediclios cuarenta per- 
sonas representantes la corle general del reino de Aragón; 
é otros! los reverendos pudres arzobispo de Zaragoza é obis- 
po de Tarazona; las cibdades de Zaragoza, Valencia é Ca- 
latayud^é Daroca, Tarazona, Albarracin, Teruel, Jáliva, é 
Orihuela. E han de jurar por parle del rey de Navarra, mo- 
sen Fierres de Peralta , mosen Lcon de Garro, é mosen 
Martin de Peralta, é la cibdad de Tudela, é las villas de San- 
güesa, é Eslella, Sanl Juan de Pié del Puerto, ú Tafalla, 
E por parle del dicho príncipe su fijo han de jurar D. Juan 
de Bcamont ó el condestable D. Luis de Beamonl, su her- 
mano, é el licenciado de Viana , Johan Martínez de Arlie- 
da, la cibdad de Pamplona, éOiil, Lombierrc, Lerin. 

Ilem» prometieron los dichos señores rey de Castilla é 
reina de Aragón, é cada uno dellos como susodicho es, é 
otrosí el dicho juslicia de Aragón en los nombres que de su- 
sodicho es, de facer publicar é pregonar el dicho sobresei- 
miento conlcnido en los dichos capítulos, en las cibdades 6 
villas suso nombradas del dicho señor rey de Castilla, que 
son en frontera de los regnos de Aragón de suso nombra- 
dos, dcnlro de cuarenta dias primeros siguientes, contade- 
ros desde el presente dia; é en este mismo término se pu- 
blicará é pregonará por parte de los dichos señores reyes de 
Aragón é de Navarra en las dichas cibdades, é villas, é lo- 
gares de los regnos de Aragón é de Valencia, que son fron- 
tera de los regnos de Castilla, suso nombrados; é otrosí, que 
los dichos señores rey de Navarra é principe su fijo, fagan 
pregonar é publicar el dicho sobreseimiento, cada uno en las 
cibdades, é villas é logares que por cada uno dellos eslé en 
el dicho regno de Navarra, las cuales suso van nombradas, 



552 

á veinte é cuatro dias ckslc mes de diciembre en que esta- 
mos de la fecha desle público iostrumeDlo. E deslo todo ea 
como pasó los dichos señores rey de Castilla é reina de Ara- 
gón , cu los nombres que de suso c por sí mismo, Jijeron que 
otorgaban c otorgaron aule nos los sccrelarios c notarios 
públicos yuso cscr¡|itos, recibientes la eslipubcion susodi- 
cha^ como [>cr3onas públicas, [tor aquellos á quien lañe ó la* 
ner puede un inslrumcnto, ú dos é tres ¿ mas, para cada 
uoo de tos dichos señores reyes é reina ¿ prínc¡i>e , é para 
otra cualquier persona 6 ¡x^rsonas que lo quisieren é pidie-' 
reo, lo4 cuales todos vayan de uno, é esc mesmo tenor. E 
mandaron C otorgaron que cualesquier dellos que parezca. 
que vala c faga fe así enjuicio como fuera de juicio, bien 
así como si todos junta lucnlc pareciesen, los cuales los di- 
chos señores rey de Castilla é reina de Aragón firmaron de 
sus nombres 6 los mandaron sellar con sus sellos; é man- 
daron á nos los dichos secretarios é notarios públicos que 
los signásemos de nuestros signos, é rogaron c mandaron 
á los que estaban presentes que fuesen de todo ello testigos; 
é asimismo el dicho justicia los firmó de su nombre é selló 
con su sellu^ é rogó á nos los dichos secretarios que los sig- 
násemos de nuestros signos, ó á los presentes que fuesen 
dello testigos, que fueron fechos é otorgados, en la noble 
villa de Valladolid siete dias de diciembre ano del nasci- 
raienlo de nuestro Señor Jesucristo de mili é cuatrocientos é 
cincuenta é tres años. Testigos que á esto fueren presentes, 
llamados ó rogados, el reverendo padre in Cristo D, Alfbn* 
80 de Fonseca, obispo de Avila, é los nobles D. Alvaro de 
Eslúñiga , conde de Plasencia, justicia mayor, é Ruy Dias 
de Mendoza , mayordomo mayor, é el devoto é honesto re* 
ligioso D. Frcy Gonzalo de lUescas, prior de Guadalupe, é 
el reverendo D. Alfonso de Madrigal, maestro en teología 



535 

é maestre escuela de la iglesia de Salamanca» todos del 
Consejo del dicho señor rey de Castilla, é moscn Galceran 
Oliver, tesorero, é moscn Bartolomé Sallenl, prolonolario, 
mosen Bencnzalba, mayordomo, é moscn Johan de Mon- 
boy, é moscn Rcmon Gilabcrl , uxer é del Consejo de la di- 
cha señora reina de Aragón , para esto llamados é cspccial- 
menle rogados. Su tenor del dicho Jnslrutncnlo4)rocuralo- 
rio que de suso se face mención , por virtud del cual el di- 
cho justicia do Aragón ñzo é otorgó lo susodicho, es este 
que se sigue. 

Sea á todos cosa magnifícsta que nos D. Johan por la 
gracia de Dios rey de Navarra, infante c gobernador gene- 
ral de Aragón 6 de Scciiia, duque do Monblanq 6 de Peña- 
fiel, conde do Ribagorza , señor de la cibdad de Balaguer, 
lugar teniente general del serenísimo é muy poderoso señor 
rey de Aragón ó de las dos Secilias, nuestro muy caro é 
muy honrado hermano. 

Por dar orden á la buena concordia que, mediant la gra- 
cia de nuestro Señor Dios, se debe facer enlrc el dicho se- 
ñor rey 6 nos de la una parle , é el muy esclarescido rey Je 
Castilla é de León, nuestro muy caro é muy amado primo 
de la otra, la cual mucho deseamos, ó con todas nuestras 
fuerzas, de grandes tiempos acá procurado habernos, é 
mediante !a gracia divina creemos obtener no menos en es- 
guart del debdo singular de afinidad é consanguinidad que 
es enlrc los dichos reyes é nos, que por otras cabsas sem- 
blantes de las cuales, instigan! el enemigo de humana natu- 
ra, en tiempos pasados no se han ofrcscido; por aquesto, 
non podiendo ser prcscnl á las cosas infrascriptas, grant- 
ment confiando de la fe, lealtad , prudencia , idonicdad é 
discreción de vos el bien amado é devoto consejero del di- 
cho señor rey é nuestro, mosen Fcrrer de Lanuza» justicia 



554 



it Snfspa, i WM reroeaiMld los oln» procnsedre» (I) par 
vmtm loiDoaibret ¡ofracMripta, é cada mo délos aomA* 
ímáo$ í tobrtilttidot agora de nuevo ño úgaai ialenralo, 
de boeo gndo é de uoeslra cicrU cieoeis, 
oieole geoeral dd dicho eefior tty oveaCro 
rey de Navarra , é en Dorabre oueilro propio laeeiine, 
tiluiroof , iiubfltUuimos , creamoíi é ordenamoe eiertOi legití- 
nio é especial procurador, ouncio, aptor, expedilor, édek» 
negocios infracftcríplos general inÍDÍs(ro é procurador, aai 
que la c9|K;c¡alidad non dcro^^c la generalidad, nin geDe»' 
raltdad la cfl|jccialidad , míu la una por la olra sean robara' 
da» 6 confirmadas, es ¿ saber: á vos el dicho mesen Ferrer 
deLanuza, Juslícia do Ara^ou, absenté, bien así como sí 
presente fu6scdes. para que por nos ó en nombre nuestro, co* 
mu lujjur Lünicnte general sobredielio, como rey de Navarra 
é ea Dombrc nuestro propio, con el dicho rey de Castilla i3 
do León , nuestro primo, é el iluslrisimo piíncipe de Casli- 
lla-ó do t^on, prímo;;;ón¡lo fijo suyo, nuestro muy caro é 
muy amndo, d con la jKTSona ó personas por ellos ó el otro 
dülios depulüdíiít , iHli'puUutoras, 6 liabicnlcs dcllos ó del otro 
dellos|>odcr, poJudes pracLicar, inhir, contratar, concordar, 
finar, concluir, ílrniur ú otorgar cualquier tregua, sobresci* 
miento, concordia enlrc los dichos reyes, principe ó nos, é 
los rcgnos, *5 tierras, ú siulilus suyos é nuestros, ó parte 
dcllos, por aquel liumpo ú tiempos que visto ios será, é ú 
lu observancia do lo que concordado é contenido bab^cdes, 
ó por ra7.ou do aquella cuate9([uier juramentos, pleitos é ho- 
menajes en ánima ó en nombre del dicho señor rey nuestro 
bcnnano t*^ de nos, facer ó prestar, é cualesquicr bienes su- 
yos 1^ nuestros en gcueral ó especial obligar é apromeler 



(4) Atl. 



535 

que serán fechas é faredcs en los dichos nombres é cual- 
quier dellos, al dicho rey de Castilla é otras personas, cua- 
lesquier restitución ó restituciones de cualesqukr villas, 
castillos é fortalezas, ó en cara presoncros que por el dicho 
señor rey nuestro hermano é por nos se detengan, ó en [W- 
der de su alteza ó de nos estén ó aquellos ó aquellas en 
poder de terceras persona ó personas poner é prometer, sc; 
rán puestos é puestas en secuestro é segurldat» ó en otra 
qualquier manera, con aquellas condiciones, cualidades é 
por aquellos tiempo ó tiempos que visto vos será, á causa de 
las dichas cosas ú cualquier de aquellas, qualesquier capítu- 
los, contratóse públicos instrumentos fer facer, firmaré 
otorgar con aquellas obligaciones generales é especiales, ju- 
ramentos, ó pleitos, ¿ homenajes, renunciaciones, submi- 
siones, estipulaciones, promisiones, retenciones, segurida- 
des, penas, cláusulas c cabidas que convenicrdcs ó con- 
cordardes é visto vos será, éá requerir, faceré justar, sean 
fechos cualesquier protestas é requestas ¿ las persona ó per- 
sonas que visto vos será, é de aquellos é aquellas é otras 
cosas locantes interese del dicho señor rey nuestro herma- 
no é de nos en los dichos nombres, é de los dichos regnos 
é tierras suyos, ¿ de nos cartas públicas una é muchas fer 
facer, é requerir, <3 a disentiré contradecir en lo necesario 
é á vos visto, é generalmenLc todas é cada unas otras cosas 
en é cerca las sobrediclias c cualquier dcllas nescesarias, es- 
pidienles é oportunas facer, é libremente ejercer así ése- 
gund que buen varón ó legítimo procurador á tales é sem- 
blantes cosas legítimamente constituido, facer podrían é de- 
briattt é que nos fariamos é facer podríamos, si ende perso- 
nalmente presente fuésemos, é aquellas en los dichos nom- 
bres é cualquier dellos ficiésemos é otorgásemos ; ca nos en 
é sobre las dichas cosas é cualquier dellas, con las inciden- 



536 

cías» ilcpendcncins, emergencias dellas , é á aquellas ane- 
xas en cualquier manera, las voces, veces 6 logar del dicho 
señor rey , é de nos en los dichos nombres é cualquier Je- 
itos á vos el dicho mesen Fcrrer de I.annza , justicia de Ara- 
gón , comelemos con el présenle púlilico instrumcnlo con 
libera é general administración, plenísima facultad ú poder 
complido proinelienlcs en los dichos nombres é cuaíí|uier 
dcllos haber por firme, agradable é seguro, agora ú lodos 
tiempos, cuali|uicr cosa f¡iic por vos cl dicho moson Fcrrer 
de Lanuza , justicia do Aragón en 6 cerca las sobredichas 
cosas 6 (|ualqu¡er ddlas será convenido c platicado, con- 
tratado, fcncscido ¿concluido, otorgado, promcso, jurado, 
obligado, firmado, fecho, dicho, procurado bien así como 
si por nos mcsmo en los dichos nombres ú cualquier dcllos 
convenido, pralicado, contratado, fenescido, otorgado, 
promcso, jurado, obligado, firmado, fecho, dicho, procu- 
rado fuese, 6 aciucllo non revocar, 6 estar á derecho ú pagar 
la cosa judgada con todas sus cláusulas, jus, obligación de 
los bienes c rentas dcf dicho señor rey 6 nuestras. Dada é 
fechas fueron las dichas cosas en lu vifla Doxca de los Ca- 
balleros ú veinte 6 seis dias del mes de setiembre , año del 
nascimiento de nuestro Señor Jesucristo de nuil ó quatro- 
cientos é cincuenta é tres. Señal do nos D, Juan por la gra* 
cía de Dios rey de Navarra , infante é golícrnador general 
de Aragón é de Secilia, duque de Nemos, de Monblanq, 
de Penafiel, conde de Ribagorza é señor de la cibdad de 
Balaguer, logar teniente general del serenísimo é muy pode- 
roso señor rey de Aragón é de las dos Secilias, nuestro muy 
caro é muy lionrado hermano , que las sobredichas cosas 
en los dichos nombres é cualquier dcllos otorgamos é fir- 
mamos el presente público instrumento de procuración 6 
poder que nuestro sello en pendiente sellar mandamos. El 



537 



I 

I 



Rey Juan. Testigos fueron A las sobredichas cesase llamados 
é presentes, los magníficos moscn Guillen de Vich, é mo- 
sca Jnau de Vosincdiano, comcmladüi- de. Laguna Rota, 
de la orden de Calalrava, caballeros cnnsellcros del diclío 
señor rey de Navarra. Signu de mi PcJro de Olicl de los se- 
renísimos señores reyes de Aragón é Navarra, escribano ú 
nolai'ío púliJico de la cibdad de Zaragoza é por auclorida- 
des reales, por todas sus tierras é señoríos, que á las so- 
bredichas cosas é al olorgainicnlo de a(iucllas con los testi- 
monios de parte do suso nombrados, presente fué, é aque- 
llas por mandiulo del dicho señor rey de Navarra de mi 
propia ¡nano cscrcbí 6 cerré con esta de raso é emendado 
e» la tricésima nona línea do se I6e : scnic publico insíru- 
ineuto de pro dominus rex Ntwarre jnj njbus (\) prcconíent 
maruíavid rnichi j)€(ro doüel jiianes pose firmtwií ; á los cua- 
les sobredichos capítulos é contracto é inslruinctilu que de 
sus(» f;icc mención, que así fueron concordados, íírmaílos 
é jurados por los diclios señores rey de Castilla ó tío León, 
é reina dona María de Aragón c de Sccilia , su hermana, ó 
asímesmo [inr el dielio juslicia de Aragón en nombre c por 
el dicho poder del dicho señor rey de Navarra» comolugaitc- 
nieulc general dd diclio señor rey de Aragón, é en su nom- 
bre ú propio fué prcscnl, é consintiendo á todo ello cl hon- 
rado dolor Ü. Pedro de Rulia, en nombre del dicho señor 
príncipe I). Garios de Navarra é como su embajador, en 
presencia de nos losdiclios secretarios ú de los testigos su- 
sodichos. Vo el Rey — La Reina — Fcrrand de Lanuza, jus- 
ticia de Aragón — Registrada — Rodrigo de Villacorla. 

Yo el dolor Ferrando í)iaz de Toledo, oidor é referen- 
dario del rey muy alto é muy poderoso é muy esclarescido 



(1) Aüj. 



538 

nuestro señor 0. Johaa de Castilla ó de León é del su con- 
sejo, é su secretario é notario público en la su corte ó en 
todos los sus regaos ful presente ante la real Maj.^ del di- 
cho señor rey é de la muy alta é muy excelente 6 virtuosa 
reina <? señora la reina de Aragón é de las Dos Secilias, C 
en uno con el prudente Pedro de Sames, notario apostóli- 
co é secretario del muy alto é muy esclarecido 6 poderoso 
el señor D. Alfonso rey de Aragón é de las Dos Secilias, é 
otrosí por auctoridad que para ello el dicho rey nuestro se- 
ñor por ante mí le dio, é otrosí con los testigos susodichos 
al otorgamiento de todas las cosas susodichas é de cada 
una dellas, scgund que así fueron concordadas, conclui- 
das, firmadas, juradas é otorgadas por el dicho señor rey 
de Castilla é por la dicha señora reina de Aragón, é otrosí 
por el dicho magniíico caballero mosen Ferrer de Lanuza, 
justicia de Aragón » por el poder é procuración del señor rey 
D. Johan de Navarra, como lugarteniente general del di- 
cho señor rey de Aragón , su hermano, é en su nombre pro- 
pio del dicho señor rey de Navarra, 6 asimismo por el dicho 
justicia en su nombre propio como suso es dicho, 6 por man- 
dado é otorgamiento del dicho rey nuestro señor, é asimes- 
mo de la dicha señora i*eina de Aragón su hermana, que lo 
firmaron de sus nombres con sus manos propias , é lo man- 
daron sellar con sus sellos; é otrosí á ruego 6 otorgamiento 
del dicho justicia de Aragón en los nombres susodichos é por 
si mismos, este público instrumento el dicho secretario é yo 
fieiemos escribir, el cual otrosí va firmado dct nombre del 
dicho justicia de Aragón é sellado con su sello, é va escrito 
en catorce fojas de papel , é en fin de cada plana va señala- 
do del dicho secretario é de mí, 6 va escrito entre ren- 
glones en la tercera foja ó diz (siguen las enmiendas que 
hay eo cada hoja), é en testimonio de verdad fiz aquí 



539 



este mió signo. Fcrnandus referendaríus^ doctor et secre 



tarius. 



I 

I 



Pedro 



Sames, por acloridad apostólica público 
notario é secretario del serenísimo c potentísimo principe 6 
señor el señor rey de Aragón é de las Dos Secilias, é su no- 
tario público en lodos los sus regnos é señoríos, en uno con 
el dicliu magnifico é prudentísimo dolor Ferrando Diaz de 
Toledo y oidor é referendario é secretario del dicho sefior 
rey de Castilla ú de León, é del su Consejo, 6 los testigos de 
la parte de suso nombrados, fui présenle á las sobredichas 
cosas, é por mandado é otorgamiento de los dichos sercnísi- 
mos rey de Castilla 6 de León, é reina de Aragón é de las 
Dos Secilias, é otrosí por ruego é otorgamiento del dicho 
magníüco moscn Fcrrer de Lanuza, jusliciade Aragón, en 
los nombres sobredichos que aquí firmaron sus nombres, é 
lo mandaron sellar con sus sellos; é el dicho dolor Ferrando 
Diaz de Toledo, secretario é notario susodicho 6 yo, eslc 
público instrumento ficimos escribir en las dichas catorce 
fojas de papel, en ñu de cada una de las cuales va señala- 
do de los acostumbrados señales suyo é mió, ó salvado lo 
emendado segund que en fa dicha su scnatura está especi- 
ficado, É por ende puse aquí el dicho mi signo en Leslimo- 
nio de verdad. 

E agora por cuanto plogo á nuestro Señor de levar pa- 
ra si al dicho rey D. Juan, señor é padre de mí el dicho 
rey D. Enrique, é yo subcedí en los regnos é tierras ó se- 
ñoríos del dicho rey D. Juan, como su fijo legitimo, uni- 
versal heredero, por ende nos el dicho rey don Enrique 
por nos é por el dicho príncipe de Navarra nuestro muy 
caro é muy amado primo, é nos la dicha reina D/ María 
por nos; é yo el dicho mosen Ferrer de Lanuza » justicia de 
Aragón , en nombre 6 por el poder suso cncorporado que 



5fO 

yo he ¿ tengo del dicho señor rey de. Navarra, como go- 
bernador general del regno de Aragón é logarlenienle del 
dicho rey de Aragón mi señor, aprobamos é retifícamoslos 
dichos capítulos é contrato del dicho sobreseimiento que 
de suso van encoqiorados é lodo lo en olios é en cada uno 
dellos contenido, é los facemos ú otorgamos de nuevo, é 
queremos c mandamos que duren é valan , é sean firmes é 
estables por el tiempo, é scgund é en la manera é forma, é 
con esas mcsmas cualidades é vínculos, é firmezas, ¿cláu- 
sulas, ó juramentos, é provisiones, 6 so esas mesmas pe- 
nas, é scgund 6 por la manera é forma que en ellos se cou- 
tiene. 

E yo el dicho moscn Ferrcr de Lanuza prometo é otor- 
go que del dia del otorgamiento de la presente fasta en se- 
senta dias primeros siguientes, traeré ó enviaré á vos el di- 
cho señor rey de Castilla instrumento público firmado del 
nombre del dicho señor rey de Navarra, é sellado con su 
sello é signado de notario público, de como el dicho señor 
rey de Navarra, como gobernador general del dicho regno 
de Aragón, 6 liigarlunicntc del dicho señor rey de Aragoa 
é en su nombre propio , aprueba é ratifica lodo lo en este 
inslrumcnlo contenido, ó cada cosa é parte dello, 6 lo face 
é otorga con esas mcsmas cualidades 6 so esas mcsmas fir- 
mezas, é vínculos, 6 causas, 6 juramentos, é promisiones, 
é 80 esas mesmas penas, é scgund, é por la forma 6 ma- 
nera que en él se contiene, de lo cual nos los dichos rey 
de Castilla é rcgna de Aragón , mandamos dar el presente 
instrutncnto firmado de nuestros nombres , é sellado con 
nuestros sellos; 6 otrosí, yo el dicho moscn Ferrer de La- 
nuza lo firmé de mi nombre é lo sellé con mi sollo, el cual 
otorgamos antel secretario é notario público é testigos yuso 
cscriptos, que fué fecho ú otorgado en la nuble villa do 



541 




I 



Valladolid veinle é siclc Jias de jullio, año del anscimiento 
del nuesiro Señor Jesucristo de mil é cuatrocientos é cin- 
uenla é cuatro años. Tcsiigos que á esto fueron presentes 
llamados <3 rogados, los revíM'cndos padres iri Cristo D. Fray 
Lope de Barricntos, obispo de Cuenca, é D. Iñigo Manri- 
que, obispo de Oviedo, é D. Alfon Segura, obispo de Mon- 
doñcdo, ó los nobles D. Alvaro de Stúñiga, conde de Fla- 
scncia, justicia mayor, 6 don Diego Manrique, conde de 
Trcviño, é el reverendo 6 devoto ú honesto religioso el 
prior D. Fray Gonzalo do íllcscns, todos del Consejo del di- 
cho señor rey, c moscn íialccran Olivel , tesorero . 6 mosen 
Bernal Zalua, mayordatno de la dicba señora reina é del su 
asojo , para esto llamados é especialmente rogados; é esto 
susodicho se cnlicnd;t exccbto lo que lañe á las ciicsliones 
que son entre el rey D. Joban de Navarra c el príncipe su 
fijo, por cuanto por la muerte del rey D. Jolian de Casti- 
lla, que Dios baya, espiró el eo'.nproiniso de lo susodicho, 
por lo cual se requiere que sea otorgado de nuevo por las 
partes á (¡uien lañe. — Yo el rey. — La reina, — Ferrer de 
Lanuza, justicia de Aragón. — Registrada. 



Copia de otra rimptede letra coetánea, de las capitulaciones 
entre el rey D. Juan de Navarra y el conde y condesa 
de Fox, sobre la sucesión de aquel reino , con tnoiivo dé 
la desobediencia del principe D, Carlos, 

( 3 át diciembre de I4S5 7 la de et&ero át 44OT. ) 



Archivo general de Simancas, — CapUulaeiones con Aragón 
y Navarra, legajo núm. i.® 



En 6l nombre de nuestro Sénior Dios. Sea á todos cuan- 
tos este público instrumento verán cosa maniTiesla que nos 
D. Joan por la gracia de Dios, rey de Navarra, infante é 
gol)crnador general Daragon é de Sicilia, duch de Ncmos, 
é de Momblanch, conde de Ribagorza é scnior de la ciudat 
de Balagucr de la una parte, 6 nos D, Gastón por la mesma 
gracia conde de Foix, sénior de Bearn ó conde de Bigorra, 
6 D/ Leonor, infanta de Navarra, condesa de Foix, senio- 
ra de Bearn é condesa de Bigorra, muier de nos el dicho 
conde, fija legítima é natucal de nos el dicho rey. Nos la 
dicha infanta, muicr de vos el dicho conde mi sénior ma- 
rido con licencia, autoridat é expreso consentimiento de 
vos el dicho conde, la cual por el presente contracto nos 
dades ó otorguadcs, é nos el dicho conde vuestro marido 
vos la damos é otorguamos por este público instrumento 
por á facer, otorgar é firmar lodo lo contenido en aquel é en 
cada una cosa é parte dél, con cuaicsquiere juramentos, 
obligaciones, vínculos é Grmezas que para todo ello con- 
vengan é sean oportunas, de la otra parle otorguamos, con- 
fesamos é rcconoscemos que enire nos el dicho rey é nos 
el dicho conde fueron fechos, apuntados, concordados, fir- 



I 
I 

I 



543 

mados é jurados é con las propias manos de dos dichos rey 
é conde de nuestros nombres propios firmados ó con nues- 
tros sellos sellados estos cüpltutos^ los cuates de paraula & 
paraula son del tenor siguient: 

Nos D. Johan por la gracia de Dios rey de Navarra , 
infanle 6 gobernador general Daragon c de Sicilia, duque 
de Nemos é de Momblaneb, conde de Rubagorza é sénior 
de la ciudat de DalagLier de la una parle, é D. Gastón, 
conde de Foix ú de Bigorra de la otra, otorguamos, confes- 
samos é reconocemos la una parte de nos á la otra , é la 
otra á la otra, ad invicem eí vicisim, que cnlrc nosotros é 
cada uno de nos son stados, npunlados é concordados cier- 
tos capítulos, los cuales de paraula á paraula son de la for- 
ma é tenor siguiente: 

En el nombre de nuestro Señor Dios é de la Virgen San- 
tísima María Madre suya, Ins capítulos infrascriptos son 
stados» concordados, íirmados é jurados entre el screníssi- 
mo príncipe é sénior D. Johan ]]or la gracia de Dios rey de 
Navarra, infante gobernador general Daragon é de Secilia 
de la una parle, é el illustrc y poderoso sénior D. Gastón, 
conde de Foix é de Bigorra, por sí é por la illustre seniora 
dona Eleonor, infanta de Navarra, condesa de Foix ó de 
Bigorra su mujer, fija legítima é natural é de legítimo ma- 
trimonio procreada del dicho sénior rey é de la ülustríssi- 
ma seniora dona Blanca, reina de Navarra, de esclarecida 
memoria de la otra. 

Primeramente, como sea notorio en todos los regnos 
Despania é en otras partes con cuanta inobediencia ó in- 
gralitut en estos tiempos passados se es hobido el prín- 
cipe D. Carlos contra el dicho sénior rey su padre facién- 
dole guerra abierta 6 veniendo con él á batalla campal 
en propia persona suya é en otras diversas maneras. 



^^ 



54i 

las cuales en su tiempo é lu^ar, cuan Jo se fará el 
processo de yuso mencionado se liabrá la razón que de drc- 
cho, justicia é razón haberse debrá, olvidando toda la lio* 
ñor é reverencia paternal é contra disposición delododre- 
cho divino, natural 6 humano, é en granl ofensa de nues- 
tro sénior Dios é denigración de la honra, fama (5 slado del 
dicho principo, ]ior los cuales cseesos é actos por el dicho 
principe conmetidüs, legítimamente ¿ jurídica el dicho sé- 
nior rey poria é puede proceir contra el dicho príncipe, é 
asimesmo contra la princesa D." Dianca su hermana, asi 
como adhcrientc á él, é cuanto en ella es estado é es dán- 
dole todo el favor é ayuda que ha podido é puede coutra 
la voluntat é mandamiento del dicho sénior rey su padre, 
residiendo é slando con el diclio principe continuament é 
participando en la dicha inobediencia paternal, ya sea coa 
muy granl causa é razón el dicho sénior rey de present pu- 
diese facer el proceso é proceder contra los dichos príncipe 
é princesa; [^ro por constituirlos en mayor culpa c conlu- 
macia, usando en esta parte de clemencia paternal, como 
fasta aquí siempre lo ha fecho, es apuntado é concordado 
que si los dichos principe ó princesa , ó cada uno ó cual- 
quicre dellns no se concordarán, é realmente ú con efecto no 
vendrán á verdadera obediencia del dicho sénior rey su 
padre, scgunt que pcrtcncscc 6 conviene facer á buenos é 
obedientes fijos, á saber es fasta por l<)do el mes de janero 
primero viniente del anio mil cualrocicnlos cincuenta éseis, 
que en el dicho caso de continent ó Antes si antes le cons- 
tara que entienden perseverar en su dicha desobediencia é 
ingratitut, el dicho sénior rey lo haya intimar por sus car- 
tas ó mesajeros al dicho sénior conde, el cual haya é sea 
tenido de enviar los letrado ó letrados que le placerá é 
visto le será, de 6 con conseio del cual ú de los cuales, en 



545 

uao coD los que por el dicbo seoior rey Tuerca para elio di- 
putados, su señoría haya de proceder é proceda á fer el 
proceso rigurosameote coatra los dichos priacipe ó prince- 
sa, ó contra cualquiere é cada uno dellos, como contra in- 
gratos é desobedientes fijos» fasta sentencia difiniliva in- 
clusivamente, privando aquellos ó cada uno dcllos, é hobiéu- 
dolos por privados c desheredados de cualesquicre derechos 
de succesion ó otros que agora ó en cualquier tiempo veni- 
dero á ellos ó á su descendencia é posteridat, ó de cualquiere 
dellos pertenesciese ó pcrtenescer pudiese por testamentos, 
codicillos, donaciones ó otro cualquiere drecho de succe- 
sion, vinculo, institución 6 sustitución, ó en otra cualquie- 
re manera, asi en el regno de Navarra ¿ en la propledat de 
aquel ó partida de aquel ducado de Nemos, é otros bienes, 
nombres, drechos é acciones de la herencia é sucesión de 
la dicha seniora reina su madre, como del dicho sénior rey 
su padre, el cual proceirá é mandará proceir contra ellos é 
coaira cada uno dellos, por todas las vias é remedios de 
drecho é de fecho que facer se pora, sin speranza de remi- 
sión, reconciliación ó venia alguna. E fiMíIio asi é cumplido 
el dicho processo, é promulgada cünlra los dichos principe 
¿r princesa la dicha sentencia en [>crsonas é heredamientos, 
auccesiones é bienes, el dicho sénior rey investirá de aque- 
llos ó los transferirá en Jas personas del dicho sénior coa- 
de, á causa de la dicl^a seniora infanta su muier, é de la 
dicha seniora infanta por su dereclio propio, cotiio fija legi- 
tima é natural del dicho scnlor rey, é en los fijos de aquellos 
descendientes, á los cuales pcrlenesce é debe pervenir la 
succesion é herencia del dicho regno de Navarra, ducado 
de Nemos, é de los otros bienes malerniiles, bien así como 
si los dicíios príncipe c princosa natiimhuenle fuesen muer- 
tos, como por vigor de la dicha sentencia contra ellos pro- 
ToMO XL. 35 



54C 

mulgada civilmente deban seyer habiJos é repulados poi^ 
muertos, é ;isi como miembros abcisos de la casa real de 
Navarra por lanía ingratitud ó desobediencia por ellos co- 
metida, fecho el dicho processo é proferida la dicha scn- 
(cncia, ipso ttir« sian habidos.ó fechos por inhábiles, in- 
mérilos é insuíicicnlcs a la succcsion del dicho regno de 
Navarra, ducado de Nemos ó otros bienes maternales, 6 
aquella sia Irasfcrida en la dicha seniora infanta, la cual 
en su grado fué jurada [)or los tres stados del dicho rey de 
Navarra ; é perlenezcua á ella en el diciio caso la dicha 
suc('x;sion, é dalli adclnntcá los fijos del dicho sénior conde, 
é suyos, de legitimo malrirr.ouio procreados, descendientes; 
el cual proceso haya de ser fecho, é concluido é dada la 
dicha sentencia daquia por todo el mes de febrero primero 
veniente del anio sobredicho. 

Por quanlo empero el Scren.'"" sénior rey de Francia 
es rey c soberano sénior del dicho sénior conde de Foix, el 
cual dicen que non le seria cosa lícita nt honesta de empren- 
der el dicho negocio ni otro alguno que de importancia fue- 
se, sin sabiduría é licencia del dicho sénior rey de Francia, 
del qual en la prosecución desta causa entiende de ser favo- 
recido é ayudado , por lanío es convenido é concordado en- 
tre lasdiclias parles quel dicho sénior conde haya de obte- 
ner la voluiilat é licencia del dicho sénior rey de Francia 
para proseguir las cosas en los preseiitcs capítoles conteni- 
das, con el dicho sénior rey de Navarra concordadas é fir- 
madas, á saber es fasla el quinceno dia ile abril primero 
viniente; é la dicha licencia que obtenido habrá del dicho 
sénior rey de Francia el dicfio acnior conde por scriptura 
aucténlica 6 fefacientc, sea tenido é obligado de intimar é 
significar al dicho sénior rey de Navarra fasta por todo el 
4icho mes de abril primero viniente, é dalli avant sia tira- 



5i7 

remota loda condición de impedimcnt ó contrario man- 
damicnto que por el dicho sénior rey de Francia pudiese ser 
fecho al dicho sénior conde de Foix, 6 dende en adelante 
el dicho sénior conde, removido lodo obsticulo, sia tenido é 
obligado á la observación é cump[imicnto de todas é cada 
unas cosas en los presentes capítulos conlenidas, que á él 
acatan é por él se deben guardar é cumplir iuxta forma ^ 
serie é tenor de aquellos. 

E si por ventura el dicho sénior rey de Francia non 
quisiese alorgar la dicha licencia é su consentimiento al 
dicho sénior conde de Foix, la qual cosa vcrsemblanlment 
non se debe presumir, 6 aquella por parte del dicho sé- 
nior conde non fuese intimada al dicho sénior rey en la 
forma de parle de suso contenida fasta el quinceno día 
del mes de mayo primero viniente, que en tal caso el 
dicho sénior rey de Navarra quede en su plena libcrtat, 
é los presentes capítoles sean habidos por no fechos, ni de 
aquellos se pueda haber razón alguna en juicio oí fuera de 
juicio en quanto é á quatesquiere actos é cosas ^ que la una 
de las dichas parles por vigor de aquellos fuese tenida é 
obligada de facer é cumplirá la otra, é la olra a la otra. 

ítem, es convenido ó concordado entre las dichas par- 
les que no seyendo reducidos los dichos príncipe é princesa 
á la obediencia del dicho sénior rey su padre, dentro del 
tiempo de parte de suso spcít^ificado é designado, é obteni- 
da la dicha licencia del diclio sénior rey de Francia por el 
dicho scnior conde, ú aquella significada é intimada al dicho 
sénior rey de Navarra por la forma é manera é en los tiem- 
pos para esto de parle desuso en el prcccdent capitulo sla- 
luidos, el dicho sénior conde se haya disponer 6 realmente 
é con efecto se disponga é ponga por obra con su persona, 
casa, gentes, ¿estado á ayudar al dicho scnior á cobrar á 



548 

BU maoo é reducir á sa obediencia la cíudat de Paai| 
é las olfM Tilbs (' castiDos , faerzas , lugares é tierras 
el dicho príncipe D. Carlos ó k» rebelles adberientes i 
lieneo é teroóo ocupados é ocupadas en el dicho regao de 
Navarra, é á conservar aquellos é aquellas en la seníoría é^ 
sobjpctíon dol dicho sénior rey durante su \ida oatural, 
tomando la cnusa [K>r suya propia, tanto por lamor é afee- 
tion que lia á la persona , honra » estado del dicho sénior rey, 
quanto por el ¡uter¿-s suyo propio é de la dicha seniora in- 
hntu su mujer é de los filios detlos descendientes » de que 
de parle de yuso se face mención. E por dar órdea de eje- 
cución á los fechos, el dicho sénior conde se haya de obli- 
gar é se obliga agora para entonce, é entonce por agora 
váiidamenle, de seyer é ir personalmente en el dicho regno 
de Navarra poderosamente, fasta por todo el mes de junio 
primero viniente del anio sobredicho, con las mas gentes 
darmas de caballo é de pié que haber c avistar pora , 6 se 
ayuntará con el dicho sénior rey en el dicho regno donde 
su alteza mandará (• ordenará, por facer la guerra al dicho 
principe L). Garlos, ¡i propias expensas suyas de las gentes 
que con el dicho conde irán , é cobrar la dicha ciudat de 
Pamplona é las otras villas, castillos, fueraas, é lugares, é 
tierras que él ó los rebeldes que con él son tienen ocupados 
6 ocupadas, é reducir aquellos é aquellas á plena obedien- 
cia lie! dicho sénior rey, no desistiendo ni alzándola mano 
dcllo, fasta que enteramente sea lodo cobrado é de tanta ino- 
bediencia é ingratiluil el dicho príncipe repuerte la pena 
que sus culpas é deméritos merecen (I), é los rebeldes adhe- 



(I) Muy de extrañar es qiie en un dociinjcnlo público se eslara- 
pftRcn tales palabras contra «1 príncipe <lc Viana , cuyo derecho al 
trono de Navarra dchia sor tan tunoeído de D. Joan « bien por estar 



549 

rieates á él, de la rcbellíon ¿ oíros graves crímenes é enor- 
mes delitos que lian cometido contra su rey é sénior, scaa 
en las personas ó bienes punidos é castigados. 

ítem , es convenido ó concordado entre las dichas par- 
les, quel dicho sénior conde é las ícenles suyas que con él 
irán a! dicho sénior rey é regno de Navarra , el dicho sénior 
rey las mande aloiar é recullir en las guarniciones de las 
tierras que son é serán so la obediencia del dicho sénior rey, 
é dará orden su alteza quesian proveídas las dichas gentes 
de víveres é vituallas á sus costas, por los mas razonables 
precios que liaber se porán; pero que de las personase bie- 
nes muebles que aüquerir é ganar porán de las tierras ó 
bienes de íos rebeldes, se puedan aprovechar como es de 
uso é costumbre en la guerra. 



dclcrmioado por la ley fundamental del reino, bien por hallarse 
explicita y solciunemenle consignado en el testamento de D.' Blao- 
ca. No lardó mucho en penetrar el desventurado príncipe las inten- 
ciones de aquel, pues á fines de íiA'lj ano en que murió su madre, 
hizo una formal protesta cniUra la iisurpaeíun que se le hacia de 
sus derechos. Inserlámosla á continuación por ser á nuestro juicio 
documento de grande interés histórico, aun cuando sea sensible 
ver su contexto frecuentemente interrumpido, así por tiaherse rolo 
el papel, como por las diíicidíadcs de su lectura. — **In Dci nomi- 
»*ne, amen. Sepan cuantos este presente (itiblico instrunienlo ve- 
nrán é oíráo, en el anyo del nascimienlo de oneslro Senyor. mil 
"quoalrocienlns iprnarentados. Mil! di:i dei mes de diciemhrc, en 
*ila villa de Olil. en los palacios reates de aqueilla, dentro del ora- 
"torio de la capilla de aqiieillos, el muy alto, muy excclent prín- 
"Cipe, 6 nijcsirn muy reiliqjiahle énalural senynr el senyor prín- 
ncipc de Navarra, cmpues oída la su misa, fcítor clnmar et venir 

"vant sí los de su muy alio el Consejo en presencia de 

"Nos los secretario, el notarios el testigos de suso cscriptos, dixo 
«tet spuso á los didos de su Consejo et otros que estaban plegados 
*iá cortes generales: la sabes como el rey mi senyor « padre ^ 



550 

ítem, es convenido é concortiado enlrc las dichas par- 
(es, que el dicho sénior rey, duranle lodo el lieinjx) de la vi- 
da de su alteza « sía como verdaderamente es rey é sénior 
del dicho regoo de Navarra é ducado de Nemos, 6 tenga ó 
posida aquellos ¡msciíica mente con todas aquellas preemi- 
nencias, juredicion, rendas, drcchos C' emolumentos ordi- 
narios é exlraoi'dinarios, regalías, insignias ó superiorida- 
des, con las quales c con los quaks los oíros reyes del dicho 
regno cu los tiempos pasados han meior tenido é poseído 
aquellos. 

E en caso que acaeciese por cl dicho príncipe don 
Carlos, ó por otra qualquicre persona de qualquiere grado é 
preeminencia fuese, ser fecha guerra ó otro im|)cdimcnto al- 
guno al dicho sénior rey en cl diclio regno, ó quisiese ocu- 



** apresuvadamenl c inopinada , ha vmido eixcste nuestro regno 
"de Navarra de los regnos de CasíiUa^ et segutit abemos enteiuíi- 
«rfo, fio por sola necessidat, inas aun á ¿nsiancia el per$vasioft 
n de algunos naturales nuestros de este regno qné , segunt sentimos, 
'nielando mas causar zizaña et diferencias entre su senyoiia et 
» Nos , qve por otro algún bn/:n respecto ,' le acomeian, qnanto en 
ngu senyorla fa por vias indirectas y entienda en derogar et pre.. 

9 nos que somos sen yor propietario desie dicto regno en 

^el dreiio en el scgvni gue fasta aguí ha sustentado 

n de buena memoria madre nuestra et senyora; ct 

» maguer Nos seamos en tiempo que por Nos mesmo podamos et de~ 

tobamos far goardar, et administrar regno nuestro 

'»et nootro, sojnos advisado que el dicto retj mi sentjor quiere u»ar 
wrfc los actos reales y asi en convocar cortes como en otros ^ lo 
nquoal ser perjudiciable á Nos et nuestro dreitOt ninguno ay que 
» ignore; por ende a vos los dicíos del (Consejo el los otros nuestros 
^subditos naturales, que soes presentes, vosnotilicamos et decla- 
máramos nuestra volunlaí et reccUo es que esso Nos por vos 

tt seamos coti&eiados en manera que al dicto rey mi scngor honesta^ 
« mcnt gamos é nuestro et propicdat del dic- 



551 

par al dicho sénior rey alguna ciudat, villa, caslillo, fuer- 
za ó lugar del dicho regno , ó de tener aquel ó aquella coa- 
Ira volunlal del dicho sénior rey ó durante la vida suya, 
en el dicho caso el dicho sénior conde promete, conviene é 
se obliga, como heredero é sucesor del dicho regno de Na- 
varra á causa 6 razón de la dicha seniora infanta su mujer, 
segunl 6 por la forma que de suso es dicho, ayudar al di- 
cho sénior rey con su persona é con todas sus fuerzas é 
gentes, é con todo su poder, bien é lealmenle, lodo frau, 
dolo é simulación cesantes. 

ítem, es convenido, apuntado 6 concordado entre las 
dichas parles, que, deducidas á efecto é ejecución las co- 
sas sobredichas c en los presentes eapítoles'contenidas, el 
dicho sénior conde, á causa de la dicha seniora infanta su 

»(o regno Uesso et non vioUado conservemos. E asi vos rogamos, 
nmandamos et requerimos por la naturaleza en quoanto soes tóiii- 

"tíos des conseio como regirnos debamos. Por los quoalcs 

novida deliberación, fue á su proposicioa rcspoadido que culos 
Tiquoanlo podían querían f^oardar (ú dreilo dtí! dicto reg- 
año á su seoyoría illcso et non violíado, recooosciéndolo por su 
"scnyor natural; empero por que iuconvenientcs son puestos cn- 
"Ire su seayoría é el senyor rey su padre, que scgunt creian po- 
»co tiempo abra de estar en el dicto reguío, su scnyoría ficicsc sus 

n protestaciones por iastruiuentoácousintcíoo drcíto, non 

"consentiendo en actos alj^iinos que el dicto senyor rey su padre 
rmyentre esloviese en el dicto regno, ante expresaoieot, et en 
«quoanto podían ser prcjudiciabics, contradiciendo. E por que cs- 
"tabaa en el acto de la celebración de las cortes, rjuc luego se ba- 

nbian de facer; por evitar mas escan premisas sus 

"prolcslacioncs, pues los dos juulanicnl é ensemble habían de Ic- 
«ner é celebrar las dicías corles, les parcscia dcína disimular. E 

««luego senyor princep parescicndole ser bueoo el 

n consejo el deliberación delitos, por eonsínacion de su dreilo, en 
»la mejor forma cL manera que de dreito el facer 



L 



552 

ituiicr, é 1;l dicha seniora infanta en su propio nombre, ó 
llalli adelante suj fijos dcllod descendientes, succcsivaracnlc 
por orden de genilura, todavía empero los máselos pro- 
firiendo á las ferabras, después de losdias naturales del di- 
ctío sénior rey, sian inmediatos reyes ó succesores de! di- 
cho rcgno de Navarra, del ducado de Nemos c otros bienes 
aneillantesf^A'/'cy de la sucesión ó herencia de la dicha senio- 
ra reina, é los tengan ú posidan podcrosamenl luego apres 
dias del diclio sénior rey, esclusos los dichos príncipe 6 
princesa, é cada unodelios, é otra cua[i|uierc persona, por 
la forma é con todas aquellas preeminencias, juredieiones, 
regalías, rendas, é insignias, é superioridades que los otros 

"protestación para cmpues de non consentir al dicto senyor rey su 
"padre en ningunos acíusqrie sienten de la die- 
nta el en quoaalo fueren prcjudíciatties á su scnvoria 

«el al drcílo suyo en el tradecia ct protestar 

"contradir entendía; segunl que protestó ct coalradixo por consi- 

nnacIoD de su dreilo, el de la dicta protestación 

Men aqucillo en ninguna manora non consentia^ non consintió, re- 
xquerió el mandó á my el dicto notario, et secretario retener 

» instrumento público ct puesto en forma pública le dar 

»et delibrar autorización del dreito de su senyoría á consello de 

^sabios, nominada sustancia de- lo que sobre dicto es. 

«Presentes iucron en el lugar llamados, rogados el re(|ucridos 

»por lestimoDios, et que por talles testimonios 

ndanl de Santa María, scuderos, maestre hostal, et cambradine- 
n ros del dicto senyor príncipe, el de la senyora princesa. =Sig-j- no 

ndc mi Sancho secretario de dicto senyor río 

»en la su cort en todo su re^no c en todo lo ant. . « . . 

nble en los dictos mandamienlo 



— YAHfiUAS Y Miranda. —i^íccio/íario de Antigiiedadeí de Navarra, 
lon)o HI. 



555 

reyes del dicho regno on los tiemfK)s pasodos millor han te- 
nido é poseído aquel, é que apres los dias del dicho sénior 
rey, los dichos séniores conde é infanta su inuicr se^in inti- 
tulados rey é reina de Navarra, é de allí adelante sus fijos 
dellos descendientes, servado urden de genilura, é prefirien- 
do los máselos :í las fembras scgunt que dicho es. • 

E es convenido 6 acordado asimesmo que por el dicho 
sénior rey no pueda ser puesto impcdimenlo, empacho ó 
perturbación alguna de fecho ni de drccho, directo nc(;in- 
dirécle, por sí ni por inlerpósita persona, á los dichos sénio- 
res conde é infanta, é á los descendientes dellos, é á cada 
uno en su grado , tiempo é caso, en la succesion del dicho 
regno é ducado de Nemos, é otros bienes provenieuLes de la 
dicha seniora reina dona Blanca, para' apres días del dicho 
sénior rey; é que del dicho regno é ducado ai otras cosas 
sobredichas no dispuiidrá ni transportará aquellas en vida 
ni en muerte, en los dichos principe ni princesa, ni en 
otras personas algunas, salvo en los dichos conde é infan- 
ta, é en sus descendientes en la forma que dicha es; ó no 
admclrá dallí adelante, ni pueda el dicho señor rey adme- 
ter los dichos príncipe é pinncesa á ninguna venia, perdón 
ó reconciHacioM , caso que ellos ó cualquierc dellos se qui- 
siesen reducir A la obediencia del dicho sénior rey su pa- 
dre; porque por virtul del dicho proceso é sentencia serán 
hobidos por inhábiles é indignos á la dicha sucecsion, 6 sc- 
■ rán habidos por Incapnces é por miembros abcisos de la 
casa real de Navarra, como dicho es. E en caso que otra 
cosa fuese fecha en coutrario por el dicho sénior rey, ipso 
fado sia nulla é de ninguna eficacia é vigor, los dichos 
pactos é convenciones romanlcnlcs en su plena eficacia é 
vigor. 

Ítem, por dar plena ó cumplida seguredal á los dichos 



554 

séniores conde é infanta su mujer, por ellos ó por sus Cjos 
dellos descend icoles, como dicho es, es convenido 6 acordado 
que, dentro tiempo de treinta dias ó antes si antes se pora 
facer, contaderos del día <]uel dicho sénior conde será Ije- 
guado en Navarra 6 ayuntado personahuenle con el diclio 
scnio^rcy, con sus gcnlcs darmas ó stado, en la forma so- 
bredicha, e! dicho sénior rey fará ayuntar los tres slados 
del dicho regno, de las tierras que á la sazón se fallaran so 
la o|)ediencia del dicho sénior rey legítimamente, ú Cortes, 
congregadas en la ciudat. villa ó lugar que á su alteza vhlo 
será, é dará órderi con efecto, ó fará «lue los singlares del 
dicho regno que allí serán congregados, lo harán, ratifica- 
rñn é aprobarán los actos, proceso c sentencia que por el 
dicho sénior rey serán fechos contra los dichos príncipe é 
princesa, é prestarán, é farán sagramcnt ó homenaje do, 
fieldat, paraempues los dias naturales del dicho sénior rey, á 
los dichos séniores conde d infanta, ú A sus fillos dellos des- 
cendientes, en la forma susodicha, de serles buenos é, leales 
vasallos, ó tenerlos por sus reyes é séniores naturales des- 
pués dias del dicho sénior rey, en c por la forma c manera 
que los dichos tres Estados é siHglares de aquel han acos- 
tumbrado de jurar c facer sagrameul é homenaje de fíeldat 
á tos séniores reyes que por tiempo han seído del dicho rcf 
DO, 6 á los que deben succeir en aquel , así é en tal manera 
que sian astrictos de obedecer á los dichos séniores conde ó 
infanta 6 á sus descendientes, é haber é tenerlos por reyes 
séniores naturales suyos después los dias del dicho sénior 
rey. E asimcsrao dará orden el dicho sénior rey, é fará 
que cada, é cuando la dicha ciudat de Pamplona é otras 
tierras que son detenidas O ocupadas por e! dicho príncipe 
D. Carlos é rebelles adliericnles áél, serán reducidas é tor- 
nadas á la obediencia 6 subiection del dicho sénior rey, fa- 



ran e preslar^in consemblant juramenl ú homennje de fiel- 
dat á los dichos séniores conde c infanta , é á los descen- 
dientes dellos, á cada nno en su caso. Los cuales hayan é 
sian tenidos de jurar á los dichos tres Estados todas aque- 
llas cosa^ que los reyes é séniores del dicho regno é los 
que deben succeir en aquel, han acostumbrado de jurar 
en los tiempos pasíidos d cada uno en su úaso, ttem])o é 
lugar. 

Itera*, es convenido é concordado por las dichas parles 
que todos los castillos é todas las fuerzas del realengo que 
son en el dicho regno, así aquellos que son so la obediencia 
■del dicho sénior rey, como aquellas que son detenidas é ocu- 
padas por el dicho príncipe é por los rcbclles é parciales su- 
yos é por otras eualesipiier [lersonasdel dicho rcj^no ó fuera 
de aquel, hayan de venir ó vengan á manos é poder del di- 
cho sénior rey , é se hayan á tener é tengan por su al- 
teza é en su nombre durant su vida, ó ponga en aque- 
llos é aquellas por alcaides aquellas personas que visto le 
será; pero que para aprcsdias del dicho sénior rey, los di- 
chos alcaides hayan de tener é tengan los dichos castillos é 
fuerzas por los dichos séniores conde í infanta é por sus des- 
cendientes, por cada uno en su grado é orden en la forma 
susodicha, é no por otro alguno; los cuales dichos alcaides 
é personas que tendrán cargo de la guarda .é custodia de 
los dichos castillos, hayan de facer Ȓ fagan sagrament 6 ho- 
menaje de bien ú Icalmcnte guardar 6 tener los dichos cas- 
tillos é fuerzas por el dicho sénior rey durant tiempo de su 
vida, é por los dichos séniores conde é infanta, é |)or los su- 
yos, después días del dicho sénior rey, los cuales alcaides 
el dicho sénior rey pueda tirar, ó renovar, é mudar cuan- 
tas yeguadas facerlo querrá; empero que los dichos alcai- 
des liayan á facer é fagan conserpblantes juramentos é ho- 



556 

mennjes en la forma próxime dila, á los dichos seniorc-s con- 
de é infanta é á los suyos, cada é cuando tal mutación se 
fará. 

Itera, en caso que los dichos principe é princesa se con- 
cordasen con el dicho sénior rey su padre, 6 seYedujieseQ- 
á su obediencia dentro del dicho término statuido de por 
todo el dicho mes de jauero, ú después en cualquícrc tiem- 
po advenidero, no tuviesen 6 guardasen las cosas que en- 
tre ellos serán acordadas é tornasen en su primeret ¡ngrati- 
tut é inobediencia, segunt que el dicho príncipe lo ha fecho 
otras vegadas antes de agora, es convenido é concordado 
entre las dichas partes que en otros conscmblanles térmi- 
nos que serán lomados c divisados, el dicho sénior rey de 
Navarra dé, 6 con consejo ó intervención de los letrados 
que ú ello por el dicho sénior conde serán diputados, haya 
de facer pVoccso á los dichos principe c princesa é dar sen- 
tencia contra ellos; é obtenida licencia del dicho senyor rey 
de Francia, el dicho sénior conde haya é sea tenido con su 
persona, casa, gentes ó stado, de ayudar al dicho sénior 
rey, 6 lomar la causa por suya propia, é de no desistir de 
aquella^ é asimesmo por los Ucs Estados del dicho rcgno de 
Navarra é singlares de aquel, é por los alcaides de los cas- 
liljos é fuerzas del dicho regno se hayan de facer é prestar 
los sagramenles é homenajes de suso mencionados á los di* 
chos séniores conde é infanta , c á los suyos, é se hayan é 
tener, guardar é observar por la una parte á la otra, é por 
la ütra á la otra, todas é cada unas cosos que ad invicem 
et vicisim se son obiiguadas de tener, guardar é cumplir 
por vigor de los presentes capítoles, é todas é cada unas 
cosas en ellos contenidas, no concordándose los dichos prín- 
cipe é princesa con el dicho sénior rey su padre dentro del 
tiempo de parte de suso designado; ú asimesmo el dicho f»e- 



557 

nior rey no los pueda dalli ndclanlc admeler á venia , ni ^ 
reconciliación, antes los dichos conde 6 infanta é los suyos, . 
liayan de succeir aprts dias de! dicho sénior rey en el di- 
cbft regno de Navarra, é ducado de Ncmos, é en toda la 
herencia é succesion de la dicha seniora reina dona Blan- 
cua, é de aquella sean privados é desheredados como in- 
gralisimos é desobcdienlísimos los dichos principe c prin- 
cesa é cada uno dellos, segunt, ó por la forma, 6 manera, 
é servadas siempre las calidades ú condiciones por las di- 
chas parles é por cada una dcllas en los présenles capítoles 
singnla singttlis refferendo contenidas , habicndolas aquí 
por re[iclidas 6 specificadas bien, así como si de aquellas é 
de cada una deJlas fuese fecha s|)ccial mención é expresa. 
ítem, por demo'strar la amor é henivoleucia paternal 
que el dicho sénior rey há ala persona del dicho conde é de 
la seniora infuuU su lija, 6 por la singular confianza que de- 
Ilos lienc, es convenido 6 concordado que, cobrada laciudal 
de Pamplona é las otras tierras que tiene ocupadas é dete- 
nidas el dicho príncipe é los rebelles adlieríentes á é\, é re- 
ducidas á plena obediencia del dicho sénior rey, seyendo 
absenté su alteza del dicho regno de Navarra , toda hora é 
(juando al dicho sénior conde placerá estar é aturar en 
aquel, el dicho sénior rey durante su absencia, haya é sea 
tenido crear é constituir en aquel su lugarlenienlc general 
en el dicho regno de Navarra, para que en nombre del di- 
cho sénior rey en su absencia, ejcrcescua la juridilion civil 
é criminal, alta é baja, mero é mixto imperio en todo el di- 
cho regno, del cual se pueda haber recurso al dicho sénior 
rey donde quiere que S. A. será tuxta é segunl la forma 
del poder que por el dicho sénior rey será dado ¿ olorgua- 
do al dicho sénior co:ule. E asimesmo absenl el dicho sé- 
nior conde del dicho regno de Navarra, fallándose presea- 



558 

\e la dicha seniora infanta su muicr, el dicho scnior rey Ic 
haya de atorgur la diclia lugarlcnicnza general del regno, 
en la forma que debe ser feclia ¿ alorguada al dicho sénior 
conde su marido; é que el dicho sénior rey no pueda r(wo- 
car la dicha lugartinienza ¿ los dichos conde é infanla, laa- 
lo cuanto cualquierc dcllos en sus personas en el regno se- 
rán, é caso que la revocase, lal revocación no valga, ánle» 
sea habida por nueva consliluclon, E duranlc el tiempo 
qucl dicho sénior conde ó infanta aluraran personalmente 
en el dicho regno de Navarra con el cargo é regimiento de 
la dicha lugartcncncia. absenté el dicho sénior rey, su alte- 
za sea tenida 6 obligada de asignarles sobre las rendas del 
dicho regno, para la cspcnsa de su plato ó mesa, á respecto 
de dotce mili florines por anio; en caso empero que por 
causa de visitar sus tierras, ó en otra manera los dichos 
conde é condesa fuesen absentes del dicho regno por tiem- 
po de tres ó cuatro meses en cada un anio, que aquello no 
obstante, los dichos dolce mil llonnes les sean paguados. 
ítem, es convenido é concordado que los dichos séniores 
rey c conde é cada uno dellos, por lo que le lotjua ó perlc- 
uesce, hayan á prometer c obligar, é se promeilan C- se obli- 
guen de tener, guardar é cumphr todas é cada unas cosas 
en los presentes capítoles conlcniílas^ mediantes juramen- 
tos, pleitos ¿ homenajes, é otras firmezas ó seguredades que 
á conseio de juristas scrádivisadoé ordenado, la substancia 
é efecto principal de aquellos en cosa alguna no mudada; 
ó que los dichos capítoles ¿ de cada uno dcllos sean fcciios 
unoú diversos contractos é públicos instrumentos con las 
renunciaciones, slipulaciones, submisiones, obligaciones é 
otras cláusulas é cautelas necesarias é oportunas ¿i prove- 
cho 6 ulilidal de lus dichas parles é de cnda una de aque- 
llas. Los cuales coQtractüS é públicos instrumentos hayan á 



559 

ser 6 sean subsignados de los nombres de los diclios senio- 
ras rey é conde, é con sus sellos sellados é signados de 
notario 6 notarios [lúbiicos. . 

E porque las cosas sobredichas así apuntadas é concor- 
dadas, de que en los présenles capítoles se face mención, 
sean ciertas, firmes ó valederas, é non vengan en dubdo, 
é sean observadas é guardadas por cada una de tas dichas 
partes realmente é con efello, Nos los sobredichos rey de 
Navarra é conde de Foix 6 de Bigorra, é cada uno de nos 
facemos, firmamos 6 alorgiiamos todas las cosas sobredi- 
chas c en los sobredichos capilolcs contenidas é cada una 
dallas, é segunt é en la fortna é manera que en ellos é en 
cada uno delios es fecha mención. E por mayor firmeza é 
seguridat de todas é cada unas cosas sobrcdiclias , nos las 
dichas partes- í cada una de nos promclcmos en nuestras 
buenas fées, é juramos ¡i Dios 6 á esta senial de cruz + é á 
las palabras de los sanctos cuatro Evangelios, por nuestras 
manos drecbas corparalmente tocuados, é facemos pleiteé 
homenaje en manos del magnífico Moss." Bernart de Foix, 
como caballero é liombre fijodalgo que de nos lo recibe, 
que Taremos, gUMrdaremos, cumpliremos, t: observaremos, 
é mandaremos facer, guardar é cumplir bien é verdadera, 
real, inviolablemente é con efetto los sobredichos ca[iítoles 
é todas 6 cada unas cusas en ellos c en cada uno dellos con- 
tenidas, por lo que (i cada uno de nos atanie, ú incumlie, é 
pertenesee, cesantes lodo frau, dolo, <;autela, arte, caganio 
filtion» simulación ú toda otra cosa de cualquierc natura, 
vigor, efetto, calidat é misterio que en contrario sea ó ser 
pueda , é de no ir, venir, pasar ni consentir, ni pcrmeter ir, 
venir, ni pasar contra ello ni contra cosa alguna ni parle de- 
lio, agora ni en algún tiempo, ni por alguna manera, ni 
causa, razón ni color que sea ó ser pueda, nos ni alguno de 



560 

nos, ni olrü por nos, ni (>or cual(|niei'c de nos, c que no de 
mandaremos ni lecibremos absolución ni relüjacion, ni dis- 
pensación del dicho juramünlo, pleilo <: homenaje, ni usa- 
remos dello en caso que por propio molu ó ¿ nuestra pcli- 
clon, ó de cualquiere de nos ó de otro nos sea alorguado 
por el Papa ó por otro cualquiere prelado ó persona que po- 
der haya de lo alorguar, de lo cual todo mandamos facer 
dos escripluras de un leuor^ la una para que tengamos nos 
el dicho rey de Navarra, é la olra nos el dicho conde de 
Foix 6 de Bigorra, las cuales firmamos de nuestros nom* 
bres, ú mandamos sellar con nuestros sellos, porque cual- 
quiere dolías que parescua, valga é faga fce, así como 
si entramas juntamente fuesen mostradas, dadas, alor- 
guadas. 

Fechas é fumadas fueron las dichas cosa* en la ciudat 
de Barcelona á tres dias del mus de diciembre, en el anio 
de la nalividat de nuestro Sénior mil cuatrocientos cincuen- 
ta cincuo. — El rey Jolian. — Gastón. — De mándalo dicti do- 
mini Regis. — A. Nogueras, prothooatarius. — De mandato 
dicti domini comilis. — Manaldus de Casalibtts, conci- 
liar i US, 

E como sea stada é es la voluntad de nos los dichos rey 
é conde, ó es de nos la dicha infanta, parles susodichas, é 
de cada uno é cua][|uiere de nos que los dichos é de suso 
insertos capítulos é las cosas en ellos contenidas, con las mo- 
dificaciones empero, declaraciones, retenciones, salvedades 
é addiciones en el presente público inslrumenlo de yuso 
contenidas, é después de la firma é otorgamiento de aque- 
llos apuntadas, así é segunt en él es declarado é expresa- 
do, c no en otra manera, sean esseguidas, cumplidas c ser- 
vadas eficiumente en aquesta manera, ratificando, confir- 
mando, é de nuevo atorguando aquellos; considerándonos 



5«1 




iMdo é aofiietdB i f« d dkk» oMfe, lo 
6SAI a ■■lui ■^■■nnBHD par c9ib pnaov nBiraHBW 
á TOS lai fidhoft «Mide é ¡nlMU, é á mb «sd 4b f» iali- 
é aoGBesrDos como los fiehos príadpe D. Ciri» é 
BbBciia n henniia, ni a^nao 
á DOS tt se bu eoaeofdado coa ms, 
qoe por los fieh» eapftaloo b del i í— wo ¡atimar é oolítear» 
de h eoal noCibadoa é imiMorinn dos los fichas oonde i 
i, é esda BDO de no», sooos bíeo c oa tf l oa; é 
s el dicbo coade é m b dkha 
bobenos bebido é obloiido b vohmlod é ieeacio id 
BfabM rer de FraDcta, para facer é pros eg a i r bs 
los dkbfls espiUdos co este púbTieo iastrsmeoto in corpor a - 
do8t ooaCeoídas, 6 ooa tos d dicho seoior rey de Nararra, 
co oco ffdsJs f 6 Ornadas, b eoal de prcoeole oos dteins 
conde é bfaiita á tos el dlebo senbr rej de NaTsrra, 
raediaole eslc pábneo instrumento cara á cara íntimanios 
é MgnüeaiMSt porqoc daqaí addante sea como es 6 quere- 
mos, alnrgamos é oos pbce que sea quitada é remóla toda 
cowficíon de i mpedim cato ó ooalnuio m on damicn to que 
por d didw rey de Ftaaeb á nos dicho eoade é i dos b 
dicha iofáota , ó á coalquicre de nos pudiese ser fecho» en 
tal manera qne aqnd en res no cootrasUnt, lodo ohiIftBab 
remoTÍdo, seamos segont qoe somos é queremos . é oos 
pbee ser tenidos 6 obligados á b ohoar vaci on ó oompii- 
miento de todas é oada anas cosas en d presente pAblioD 
instrumeoto, é asi é aeguot en aqael se contiene en los di- 
chos é soso insertos eapítalos, cootenidas. 

Alendienles encara que el lérmioo dentro d esal por 
DOS dicho rey de Navarra había de ser fecho d proceso é 
dada fenteocki contra los dichos principe D. Cirios é 

ToMoXL 36 



562 

cesa D.' Blanqua su hermana, que segunl en lo3 dichos 6 
de suso inserios en|iIlulo3 se conlicnc, era por lodo d mes 
de febrero mas ccrqua pasndo , por nos los dichos rey C con- 
de fué prorogado primeramcnlc fasla por lodo el mes de 
marzo aprcs suhscíruicut, v dentro aipicl fasla por todo el 
mes de abril, dcnlro el ([ual por scmblant fue alargado 6, 
prorof^ndo tío nrpjí á (\ úllimo dia dí'l mes de junio del anio 
de mil qundocienlos cincuenta seis , mas ccrqua pasados, 
para que, dentro e\ dicho t.'rralno, cl dicho proceso se hobie- 
se de facer, é la diclia scotcncia dar srgunt que en los di- 
chos ó de 5US0 inserios cq[»[IijIos se contiene, ú en cl inslru- 
racnlo público de las diclioü prorogacioncs que sobre aquesta 
razón pasó, mas largo es contenido; ú por quanto r] dicho 
término es pasado, con volnutut cmitcro, canscntiraienln é 
bencplíicilo de nos dichos rey, conde é infanta, ó du cada 
uno de nos, [uir no Iiahcrsc ofrecido dis[uisicÍon para poderse 
facer cl diclio proceso O darse la dicha sentencia ; [lor aques- 
to es convenido c coacordndü cnlre nos las dichas partes 
que cl ilicho firoceso se faga, C¡ se dó la dicha sentencia con- 
irn los dichos príncipe D. Carlos O princesa D.' Dlanqua, en 
la forma contenida en ks c;qí¡titíos de suso insertos, es á< 
saber, daquí á cl último dia del mes de mayo primero vi- 
niente dcsle presente anio, c entendido que lo intención 6 
volunlat asi de nos cl dicho rey como de nos cl dicho conde 
é de nos la dicha infanta, fué é era al tiempo del apunta- 
miento é firma de los dichos capítulos de suso insertos, é es 
aflora que, fecho c com[)lido cl tliclio proceso (t dada la di- 
cha sentencia, segunl é como en los dichos capítulos se 
contiene , nos el diclio rey dcbitscmos investir para después 
de nuestros dias, del dicho rcgnodc Navarra é del dicho du- 
cado de Ncmoa, de qualcsquierc otros bienes que en aque- 
llos é en el regno do Francia pcrlenescian á la dicha reina 



dona Blaoqua, ó los trasforir en Jas personas de vtís la di- 
cha infanla por vuestro derecho propif) como fija Icgílima 6 
natura! de nos dicho rey, oca vos el dicho conde, por cau- 
sa ó respecto de vos la dicha infanta c en los Gjos de vos 
dicho condj é do vos la dicha infinta dcscondienles, c non 
de alíennos otros bienes, drcchos ó aclionrs paternales de 
que cu los dichos capítulos se facía á face mención, scilvo 
en la manera ú forma que en este contrato de yuso va de- 
clarado. Por tantn, declarando ó m >dificindo Ids dichos ca- 
pítulos de suso inserios, ú qualquicre dcllos que acerqua 
deslo fallían c dis|M)íien , por [lallo sj)ccial é expreso, habido 
é concordodo entre nos el dicho rey é nos los dichos conde 
é infanta O cada uno de nos, es apuntado, convenido é 
concordado que, foclio r coirtpiiilo oí dicho prrKjcso , ¿ dada 
,¿ promulga, la por nos d dicho rey la dicha sentencia contra 
'los diclios príncipe D. Carlos é |)rincesa dona Blanqua su 
hermana é cada uno dcllos scgunt ú como en los dichos ca- 
pítulos ó en este público inslrumenlo so contiene, nos el di- 
cho rey hayamos de investir ó invistamos para despucs de 
nuestros dias del dicho regno de Navarra c del dicho duca- 
do de Ncmos, c do cual<|uierc otros bienes que en aquellos 
6 en ci regno de Francia perlcnescia á la dicha reina dona 
Blanqua , é los hayamos de transferir é Iransfcraraos en la 
persona de vos la dicha infanta, por vuestro derecho propio 
como fija legitima é natural de nos el dicho rey, ú por cau- 
sa do vos la dicha infanta, en la persona de vos el dicho 
conde 6 en los fijos de vos dichos conde c infanta descen- 
dientes. 

E ix»r cuanto en el contrato matrimonial, fecho ó fir- 
mado entre el sénior rey D. Garlos, de buena memoria, 
é vos el dicho sénior rey de Navarra 6 la seniora reina do- 
Ha Btaneua, de sania recordación, el cinqueno dia del mes 



56i 

(fe noviembre del anio del nasciinicnlo de nueslro Señor 
Jhesu Christo mil cuatrocientos decinuevc, se contieoe uti 
capitulo que es del tenor siguiente: 

"Otrosí, fué (5 ha seldo concordado é firmado entre el di- 
cho sénior rey de Navarra 6 el dito Diego Gmnez, procura- 
dor del dicho sénior infante don Joan, que el ñjo ó ñja ma- 
yor que, placiendo á Dios descenderá del dicho matrimonio 
ó heredará el dicho regno de Navarra, haya á heredar to- 
das lus tierras, rendas, drcchos é seniorios que el dicho 
sénior infante tiene é posedece por mayoradgo, ó tendrá é 
posedecerá en adelante por mayoradgo en los regnos ésc- 
uoríüs de Castilla é de Aragón 6 en cualquicrc dcllos, 6 en 
cualquiere otra parle, .."fué é es apuntado é concordado en- 
tre nos el dicho rey é nos los dichos conde é infanta , é ca- 
da uno de nos por algunas justas causas é respectos que 4 
ello nos movían é mueven, que vos el dicho sénior rey de 
Navarra podadcs disponer é ordenar, é disponguades 6 
ordenedcs á vuestra libre voluntad, por testamento é úl- 
tima voluntad ó contrato, ó en otra cualquiere manera, 
de cualesquier vuestros bienes que vos tenedes é posee- 
des, 6 vos pcrlcnescen en los regnos 6 seniorios de Ara- 
gón c de Castilla, ó en cualquiere otra parte , é tuvié- 
redes é hubióredes en los dichos regnoa de Castilla en 
imienda equivalencia de las tierras, seniorios, rendas é 
bienes que Icníades ó tenedes en los dichos regnos de 
Castilla, 6 por ellos, en cualesquiere vuestros fijos é fijas, 
é en quien, ó como, 6 segunt quisiéredes, quedando 
en los dichos bienes á nos la dicha infanta á salvo la legíti- 
ma parte que en aquellos nos pertenezcua haber é hcredaí 
por succesion é herencia de vos el dicho sénior rey, con la 
cual dicha legitima parte nos la dicha infanta hayamos de 
ser, é desde agora para en aquel tiempo nos tenemos por 



5t)5 

contenta, non obstanle el dicho conlnlo matrimonial (• el 
dicho capítulo de suso inserto; pero que de los oíros lienea 
que desde hoy dia del otorgamiento dcste presente contrae- 
lo en adelante hobiírcdcs 6 adquíriírcdcs en otra cualquiere 
manera, reservando 6 quedando á salvo en los dichos bie- 
nes qne ansí hobiúrcdcs, h los fijos c fijas de vos el dicho sé- 
nior rey, é á cada uno ú cualquiere dellos, que {enguades 
la legitima parte que les pcrtenezcua haber ó hcrednr en 
aquellos, por razón de la suceesion é herencia de vos el di- 
cho sénior rey ; é de los otros bienes restantes que ansí ho- 
biéredes, exceptada la dicha legítima, podadcs vos el dicho 
sénior rey disponer ó ordenar, é dispongades c ordcncdes 
á vuestra libre voluntat, por testamento é última voluntad 
ó coulracto, ó en otra cualquiere manera, en nos la dicha 
infanta como Dja legítima de vos el dicho sénior rey, por 
razón do la legítima parte que nos perlenezcua por sucee- 
sion c herencia de vos el dicho sénior rey, con los <;uales 
dichos bienes ansi á nos legados por causa de la dicha le- 
gítima que nos pertenc7xua, hayamos de ser 6 seamos con- 
tenta é no hayamos regreso ni recurso alguno á fos bienes 
que por vos el dicho sénior rey serán legados á los dichos 
vuestros fijos ó fijas por legitima, no contraslanlc el dicho 
contrato matrimonial de suso calendado, c capítulo en él 
contenido; pero que en cualquiere de los dichos casos, vosel 
diefin sénior rey, no teniendos fijos ni fijas descendientes de- 
llos 6 dellas, podadcs disponer é ordenar liberamcnl en nos 
la dicha infanta é en los fijos de nos descendientes. E por 
quanto por nos los dichos conde 6 infanta se dice que para 
validación de aquesto é de los dichos bienes restantes que 
daquí adclanle vos el dicho sénior rey hobiéredes , que por 
razón de la diolia legítima á nos la diclia infanta hart de ser 
loxados como dicho es, será necesaria mayor segundad de 



566 

conlcnitla eacslc público inslrumcnlo, 6 por nos el dicho 
rey, se ilice que abaslau laíj firmezas di; aquel para ello, 
por tanto Tuó ¿ es apuntado ú concordado por nos las dichas 
partes que aquesto quudc á vista ó declaración do dos letra- 
dos, uno puesto por nos el dicho rey, c olro por nos los di- 
chos conde c infaula , c que sc;;nnl la doclarucion dií aque- 
llos, se haya de fortificar lo que dichocs; empero sio detrimen- 
to de vos el dicho st-uior rey, salvo la ohli;;acimi contenida 
en este público inslrumeuto c la scgoridat den(|uetla, falldn* 
dosc por ellos que no basten las finn<'zas ú forma de lo su- 
sodicho ó de aqueste presente público ioí^lrumcnto, la qual 
dicha scgoriüal, cu la forma que [»or ellos fuere declarada, 
atorg«imos dcsüc agora para entonce por corroboración é fir- 
meza de todo ello, é queremos que sea puesto O asentado 
en este público inslrumenlo, el qual nos bs dichas parles 
atorgaremos é firmaremos de nuevo cíi la manera que, como 
diclio es, será deeÍLirado [lor lus dichos dos lelradus junta- 
mente, los quales letrados sean cxleidos uno por cada una 
de nos las dichas partes, ú enviados á la villa de Sangacsa 
Jaquia el ocheno dia de marzo primero viniente dcslc pre- 
sente anio. 

C porque asimesmo eu el dicho contracto matrimonial 
se contiene que \os el dicho sénior rey rcccbislcsc hobisles 
de reccbir é cobrar la siimmu üe trecientos xixanln un mil 
cientdolze florines, seis solos, ocho drcchos (I ) jaques en do- 
te ó casamiento con la dicha seniora reina doña Ulanqua , ó 
ansimesmo que firmasLcs á aquella xixanta mil florines doro 
Daragon en O por augmento de iadidia dote , ó para la rcs- 
liluciondc las dichas summas obligaslcs todas vuestras vi- 
llas, lugares, tierras, seniorios, rendas ú bienes que teaia- 



(I) Parec« que debería decir dineros. 



507 

des ¿ poseyadcs, luviúsedcs é poscicsodes en los dichos reg- 
aos é en íjualquicre otra parle, sc^unt que cslo mas larga- 
mcnlü Olí el diclio conlrulo iiiaLrimonial se coDlicne, por 
lauto por algunas juslas razones ó causas que ¿i ello á nos 
los dichos conde é infaiUa mueven , fuu c es .ipunlado é con- 
corJado (pie nos la diclia infinta huyamos dü dar, segunl ó 
como por el presente público iu^lruineiilo damos, á vos el di- 
cho sénior rey éá vucslros herederos ó succesores universa- 
les, singulares é mixtos, c ú. los habientes causa de vos ó 
dellos, é á vuestros bienes e sus bienes deifos C de cada uno 
dellos por libres ó quilos de las dichas sumas de florines é 
de dineros, ansí de h dicha dutc como del dicho augmento 
de aquella, specHicadas é declaradas en et dicho contrato 
roalriinonial, é de las obligaciones c hipotecas do todo ello 
ú de cada una cosa c parte dolió, é ilc cualquicrc drccho é 
aclion que ]]or la diclja razun , ó co otra qualquierc ;nancra 
compela é compclir pueda á nos dicha infanlu como fija legí- 
tima de la dicha seniora reina dona Blatiqiia, ó en otra 
qualquicrc manera que vos el diclio sénior my é vucslros 
herederos c succesores, é los fiabienlcs causa ó dreclio de 
vos ó dellos; c prometemos c nos obligamos por pacto spe- 
cial c expreso entre nos é vos el dicho seriior rey habido é 
concordado, de no demandar á vos ni á los dichos vuestros 
herederos é succesores, ni á alguno dellos, las dichas sura- 
mas íle florines é dineros, ni cosa alguna, ni parte dellos, 
ni traer vos en pleiio en indicio ni fuera de indicio agora ni 
en algún tiempo, dj por alguna manera ó razón que sea ó ser 
pueda. 

E otrosí, es apuntado é concordado entre nos las dichas 
partes que los dichos capítulos decuso encorj)orados se ha- 
yan de entender é entiendan é declaren segiint el tenor é 
forma destos dichos pactos é apunlamicnlos, é Jcsle público 



:68 



instrumento, las cosas en él contenidas 6 no en olra manera, 
todas é cada unas otras cosas en los dichos é desusoiocor- 
jtorados capitules, ó cada uno de aquellos contenidos» staoles 
é romanienles en su plena eficacia é valor; é que nos los di- 
clios conde ú infanta, é asimesnio los tres Estados del rcgno 
de Navarra, universidades é singlares del, ¿ vos el dicho se* 
nior rey, de aquel hayamos é hayan de tener é haber, lia- 
yamos é tengamos por rey verdadero, segunl que sodes 
duranl vuestra vida, ó aprobar, é loar ó mirar lo en el 
cuarto capítulo de suso encorporado contenido, sc^uul que 
en él se contiene; é que nos dichos conde ó infanta, ui 
alguno de nos, duranl la vida de vos el dicho sénior rey» 
no podamos ui nos sea licito ni permiso intitularnos ni nos 
intilulemo» ni nombremos propietario ni propietaria del di- 
cho regno de Navarra é ducado de Nemos, ni de alguno 
dellos. 

E otrosí, es convenido é concordado entre nos el dicho rey 
é nos los dichos conde 6iní:inta, ó cada uno de nos que, pa- 
ra entender en la defensión de las Tierras que están ó starán 
á la obediencia de vos el dicho sénior rey, é entender en la 
recuperación de las otras que están fuera vuestra obediencia 
detenidas por los rebcllcs cu el dicho rcgno de Navarra, nos 
el dicho conde vendremos al dicho regno é seremos en aquel 
daquia el último dia del dicho mes de mayo primero viniente 
deslc presente é infrascriplo anio , salvanL Icí^nlimo impedi- 
ment, eí qual legítimo impcdimcnt sea solamente entendido 
por indisposición de nueslra i)er5ona tal qitc manifiestament 
se com|irchcndiese no hahcr podido ni poder venir; é que 
vendremos quajito mas antes podremos, ú traeremos con nos, 
ó en caso del dicho Impcdjment, enviaremos aquel poder é 
gentes que nos viniendo en persona debemos traer, é que 
enlendrcmos <■ continuaremos de entender, sin levantar la 



5C9 

mano, con micstra persona, gentes c slado enar|iiello, é se- 
gunt que en el segundo capitulo de los de suso encorporados 
es fecha mención. 

E otrosí fué ¿ es eoncordailo entre nos las dichas partes 
que si nos el dicho rey de Navarra no ficiéreinos é cumplié- 
remos el dicho proceso contra los dichos príncipe 6 princesa 
daqnla por lodo el diclio mes de mayo como Je susodicho 
es, ó DOS el dicho rey no viniéremos é fuéremos rn persona 
en el diclio regno de Navarra, ef dicho último ^^\?, ]q dicho 
raes de mayo primero vinienl, salvanl legítimo im^icdiraenl. 
el qtial legítimo itnpcJiment sea solament cnlondido por in- 
disposición de nuestra personi , lal que maniíieslamenle se 
comprendiese no haber podido ni poder venir, ó nos el di- 
cho conde no viniéremos en persona con la dicha gente é 
poder nuestro, é fuéremos en el dicho regno de Navarra 
daquia el líllitno din de mayo primero \Íni<Mile, ó eu su di- 
cho caso de indisposición de nuestra persona :ío hobi'^rcmos 
enviado las dichas gentes nuestras 6 stado, é no fueren en 
el dicho regno, que en cada uno deslos dichos casos los di- 
chos capítulos de suso insertos é esle público instrumento é 
lodo lo en él conlenido sean nullos é ningunos, é de ningún 
valor é effeclo, así como si no íiicscu fechos , alorgados. Or- 
mados ni jurados. 

E por quanto l.i ialencion é volunlat deliberada, así de 
nos el dicho rey corno de nos el dicho conde, é de nos la di- 
cha infanta, ó de cada uno de nos haya seido é es que esle 
présenle púlilico instrumcnlo é lodo lo en él coiilínido, é 
cada una cosa é parte dello, segunté como é oii la manora 
é forma que de suso es declarado é specifica.do é en él se 
contiene, se haya de tener, guardar, complir ¿observar, é 
se tenga, guarde, observe ¿cumpla perpetua, inviolablc- 
mcul para siempre jamás, asi por nos el diclio rey como por 



570 

nos el diclio conde, é por nos la dicha infanta é por cada 

uno de nos. 

Por lanto, nos el dicho rey, ó nos el dicho conde, é nos 
la dicha ¡nfanla, por nos ú por virtud de la dicha licencia, 
auctoridat ú expreso consentimiento á nos la dicha infanta 
dado é alorguado [lor el dicho conde nuestro sénior marido, 
como dicho es, de nuestras propias, libres, agradables, é 
spoüláueas voluntades, c ciertas sciencias, c de cada uno 
de nos íacctnos, contratarnos , firmarnos ¿ otorgamos los di- 
chos capítulos éapuntamicnlos suso incorporados, con las di- 
clias empero addiciones , supletom-s, niodificaciones, é 
apuntamientos ll los dichos capítulos fcclios é fechas, é el 
presoule públicoinslruinenlo é las cosas en aquel contenidas, 
segunt 6 como c en la manera é forma que de parto de suso 
va declarado é speoificado. 

E nos cl dicho rey é nos los dichos conde é infanta O ca- 
da uno de nos prometemos, queremos ú nos obli;íamo5 por 
firme d solempne slipulacion en poder c manos del notario 
público infrascripto, como pública c auténtica persona por 
aquel ó aquellos de qul es ó puede ser interés legílimamen- 
le sliplan c recibicnl lo dicha suplicación, é en cara iuramos 
á nuestro sénior Dios é á este senial de cruz + é á las pala- 
bras de los santos cuatro Evangelios con nuestras manos 
drechas corporalmente [oquados, estantes en manos é poder 
del dicho é infrascripto notario, O facemos c prestamos pleito 
é homenaje, nos cl dicho rey en manos del magnífico mesen 
Bernart de Bearne, como cabnlkio ú hombre fijo dalgo, 6 
nos el dicho conde en manos del magnifico mosen Fier- 
res de Peralta, como caballero é hombre fijo dalgo que 
de nos é de cada uno de nos lo reciben, como dicho es, que 
tendremos, guardaromog, cumpliremos, é observaremos, é 
faremos Icner, guardar, observar c ctimiilir bien, verdadera. 



571 

real, Inviolablcmenl é con cfetlo, el présenle público instru- 
menlo, 6 con las quaüdaiJeSt modincaciones , audiciones, 
declaraciones, retenciones é oirás cesasen aquel conlcnidas 
¿ expresadas, los dichos de suso inserios capítulos, c lodas 
é cada unas cosas en aquellos c eu este público inslrumeiUo 
contenidas ó expresadas, en bien, llana, ücl c simpkincntCi 
cesantes lodo frau, dolo, cautela, arte, enganio, filtion. ó 
simulación, é toda otra cosa de qualqulere nulura, vigor, 
cffelo, qualidat ó misterio que en contrario sea ó ser pueda; 
é de lio ir, venir, ni pasar, ni consentir, ni permeler ir, 
venir, ni pasar contra ello, ni contra cosa alguna ni parte 
dcllo agora ni en afgun tiempo ni por alguna manera , ni 
causa, razón, ui color que sea ó ser pueda ; (■ que nos ni 
alguno de nos, ni utrí por nos ni por qual([uierc de nos no 
demandaremos ni demandará, nin recibrcmos, nin rccibrá 
absolución , nin relajación, ni dispensación , ni conmulicioii 
del dicho jiiranicnlo, ni usaremos dello en caso que por pro- 
pio molu 6 á nuQslra petición, ó de qualquiero do nos ó de 
otro por nos sea atorrado por el papa 6 por otro qualquiere 
prelado 6 persona que poder haya de loatorgar con quales- 
quiere palabras derogatorias, é aunr]Uo lodo concurra con- 
iunla ó apartadamente. E para tener, cumplir é servar lodas 
é cada unas cosas susodichas é cada una c quiilquicrc de 
aquellas en este público instrumento contenidas, nos el di- 
cho rey 6 nos los dichos cnndc 6 infanta, é cada uno é 
qunlquiere de nos oblignrnas nuestros bienes 6 rendas, é de 
cada uno de nos, asi fiscales como patrimoniales, muebles ó 
raices, é otras qiialesquiero donde quiere que sean, é re- 
nunciamos toda excepción de frau , dolo, enganio 6 de ig- 
norancia de fecho é de derecho, (5 qualquier otra cosa de 
que nos dichos rey é conde é infanta, é qualquiere de nos, 
nos pudiésemos ayudar é aprovechar contra csle público ins- 



trumealo é lo contenido en él 6 cnda cosa ó parle ücllo» é 
lodos drechos cauónicos, civiles é (nunicipalcs, privilegios, 
fueros , rescriptos, slillos , costumbres , fazanias de que nos 
pudiésemos, é qualquiere de nos se pudiese ayudar é apro- 
vechar, é en especial á la ley ó drccho que dice que ningu- 
no parece renunciar el dreclio que no sabe perleoccerle, é 
á la ley ó drecho que dice que la general renunciación que 
hombre faga no vale si nu precede la special; car nos el dicho 
rey, é dos el diciio conde é infanta , é cada uno de nos, se- 
yendo ciertos é certificados por liombres letrados, sabios ea 
drecho de lodo ello é de cada una cosa é parle deilo, é de 
los auxilios de todo ello é de cada una cosa é parte della, 
deliberadamente é de nuestra cierta sciencia é de cada uno 
de 003 por pacto special é expreso entre nos habido é con- 
cordado, lo renunciamos é partimos de nos é de cada uno 6 
qualquiere de nos, ó mandamos é requerimos á Pedro Do* 
¡iet fíj notario público infrascripto , que de todas tas jm* 
sodichas cosas testifique é faga dos ó mas semblantes pú- 
blicos iustrumentoSy c ¡os libre á nos el dicho rey é á no9 
ios dichos conde c infanta. Fecho, otorgado, firmado^ jura* 
do é volado fué lodo lo que dicho es, é cada cosa é parle 
dellOf en la villa de Stella ú doce dios del mes de jane* 
ro ('ij en el anio de ¡a Natividad de nuestro Señor Jesu- 
cristo Ubi . — Testiíjos fueron á las sobredichas cosas pre- 
sentes clamados é rogados , é qui por tales testigos se olor- 
garoo, son á saber; los nobles é magníficos mosy (3) 



(í) Puede leerse Dolíer, 

Toda \o de bastardillji es de diferente letra, y desde qutrimot, 
á to$ Uhrc, está sobre raspado. 

(2) Puede leerse janer. 

(3) No se ha podido tecr el nombre. 



573 

de Peralta, chanceller mayor de Navarra, mosy Rami* 
res (1) despes Camarlench, conselleros del dicho señor rey 
de Navarra, é mosy (2) de casa de dicho 

S. conde. — Por bajo de tinta diferente dice — P. Dolier, 

(1) Puede leerse Ramiro ó Ramón. 

(2) No ha podido leerse el nombre. 



FIN DEL TOMO CCJABENTA. 




índice 



DE LO CONTENIDO EN ESTE TOMO. 



Pdgiiias, 



Carlas del rey D. Sebastian y D. Cristóbal de Mo- 
ra, tocaolcs á la expedición de África y á los 
negocios de Portugal, después de la rota de 
Alcazaniuivir. 115 

ConliuuacioD de la correspondencia de. D. Juan 
de Silva con Felipe II, relativa , en su mayor 
parte, á la expedición de D. Sebastian al 
África 5 

Documentos relativos ¿ la conquista de Portugal 

por Felipe II 230 

Id. relativos á Enrique IV de Castilla, siendo to- 
davía príncipe de Asturias 435 

Id. relativos á los reinos de Navarra, Castilla y 
Aragón» durante la segunda mitad del si- 
glo XV 451 



Snle por entregas mensuales de 96 pág 



mas. 



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05 



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